TIERRA MIA
Qu te han hecho tierra ma!
Ya no pareces la misma,
aqulla que sus crueles inviernos
y calla el silbido alegre de las
maanas,
personal decir de las calandrias,
que gozan despertando al sol.
maltrataban mis pies desnudos,
Las abejas regresan,
buscando, por los blancos campos,
vacos de nctar sus buches.
la tropilla amanecida,
De lo que ayer volaron,
muy lejos de sus corrales.
hoy, no tienen siquiera la
Montando en la vieja Yegua
nochera,
esperanza,
de volver a volar por su alimento.
refregbamos dedos duros de fro
Qu te han hecho tierra ma!
en sus patas delanteras.
Aquellos que invocan el progreso
Tranco a tranco y sin apuro,
destrozando la esperanza de los
arreaba, uno a uno, los tronqueros
bosques,
del arado.
inundando la paz de la floresta,
Qu ten han hecho tierra ma!
Cundo y cmo llega tu
desbordando las especies.
Hicieron de las noches, tinieblas.
primavera?
Qu te han hecho patria ma!
Revientan las yemas engrandando
Ya no gozas del calor de los
la vida,
veranos,
en bosques, en jardines y en
tu sol me provoca dao
huertas.
y altera la gentica de mi cuerpo.
Despierta la sabia de la quietud del
invierno
y tu cambias el calor por el fro.
Quiero congelarme otra vez con las
escarchas,
disfrutar del olor a miel de las
Sacudes el roco, amontonadas
colmenas,
heladas,
engullir a tiempo los duraznos
los pjaros interrumpen sus nidos,
y que el sol me acune entre sus
temerosos por la vida de sus cras.
rayos.
Se adormece el llamado de la
Quiero que la tierra sea mi tierra!
sangre
Quiero enterrar mis huesos en ella!
KAREN FLORES ATAPOMA
UNA PUERTA AL MUNDO
Un da cualquiera, la clase de don Ernesto transcurra normalmente mientras
explicaba a sus alumnos la historia del hombre. Les contaba que en un
principio los hombres fueron nmadas, que no vivan en un lugar fijo porque
iban de un lado a otro buscando la comida donde estaba, y cuando se
acababa, se marchaban a otro lugar. Les cont cmo el invento de la
agricultura y la ganadera fue algo excepcional, porque al aprender a cuidar la
tierra y los animales, el hombre pudo tener comida siempre, de mejor calidad, y
adems vivir en un sitio fijo, lo que facilitaba que se pudieran hacer muchas
otras cosas que necesitaban mucho tiempo para hacerse, y a raz de eso se
construyeron
los
primeros
pueblos
ciudades...
Todos escuchaban como encantados aquella historia, hasta que salt Luca:
- Y si aquello fue tan importante y mejor todo tanto, por qu somos nmadas
otra vez, don Ernesto?
Don Ernesto se qued sin decir palabra. Luca era una nia muy inteligente,
conoca a su casa y a sus padres, y estaba seguro de que no eran nmadas;
qu querra decir?
- Todos nos hemos vuelto nmadas -sigui Luca-. El otro da a las afueras de
la ciudad estaban talando los bosques, hace poca vez un pescador me cont
cmo pescaban; y con todos era lo mismo: cuando se acababa un bosque, se
iban a otro, y cuando se acababan los peces en un sitio, cambiaban de lugar.
Eso es lo que hacan los nmadas no?
El maestro asinti pensativo con la cabeza. Realmente, Luca tena razn, y los
hombres habamos terminado por convertirnos en nmadas a la hora de
conseguir muchas cosas. Menudo atraso! en lugar de cuidar la tierra y sus
recursos para seguir obtenindolos en el futuro, seguimos exprimindolos
hasta que se acaban, y luego nos vamos! El resto de la tarde estuvo hablando
sobre qu podan hacer para demostrar lo civilizados que eran...
Al da siguiente, todos fueron a clase llevando una camiseta verde con un
mensaje que deca "Yo no soy un nmada!", y a partir de entonces, se
dedicaron a demostrar a todos que no lo eran; cada vez que saban que iban a
necesitar algo, se preocupaban por asegurarse de que hubiera sido obtenido
con cuidado y control: si queran madera o papel, se aseguraban de que fuera
de rboles replantados, el pescado lo compraban en piscifactora, vigilando que
no fueran peces pequeitos; slo utilizaban productos de animales cuidados y
alimentados en granjas... y as, desde su pequea ciudad, aquellos nios
consiguieron dejar de ser nmadas de nuevo, como haban hecho los hombres
prehistricos haca miles de aos.
KAREN FLORES ATAPOMA