Transf y Acto Analítico. Analia Meghdessian 1
Transf y Acto Analítico. Analia Meghdessian 1
Entonces digo que esta lectura social que podemos hacer, sin entrar en cuestiones de ideologas, por
supuesto, y que la sensibilidad de cada uno toca el grano de nuestro acto, toca el grano de nuestra
posicin como analistas y nuestra tica.
Nosotros nos dedicamos a reintroducir en el orden de lo simblico, a hacer ligadura de palabras, aquello
que est expulsado y retorna todo el tiempo en lo Real, por ejemplo en un padecimiento.
Esta breve introduccin para no omitir que no es cualquier da, donde nos estamos reuniendo para
trabajar un tema que es el eje del psicoanlisis que es Transferencia a Acto Analtico.
Un tema tan vasto como el de la transferencia podra ser abordado desde mltiples aspectos. Si yo, dado
que tengo la ventaja de venir dos reuniones, pens hacer una lectura de la evolucin del concepto de
Transferencia desde Freud, apuntando sobre los textos freudianos la inflexin que produce la enseanza
de Lacan. Y hacer esta inflexin de lectura, no repitiendo lo que dicen los textos sino una lectura
interpretativa a la luz de mi experiencia como analista y como analizante. Y mas exactamente una
lectura que tenga en cuenta cul es la distincin radical que puede existir entre el anlisis del analista y
qu aporte lleva el anlisis del analista llevado hasta su fin en relacin al anlisis de cualquier analizante.
Es decir, qu equivalencias y qu distinciones radicales podemos ubicar y cmo volvemos a un tema tan
clsico como para decir otra vez vamos a leer Observaciones sobre el amor de Transferencia otra vez
vamos a leer Recuerdo, repeticin y elaboracin. S, yo dira podemos releer esos textos y tornarlos
clsicos a la luz del aporte que cada cual puede hacer al tema desde su propia experiencia.
Insisto, no solo como analistas, sino que no hay analista sin esa posicin del analista en relacin a su
propio anlisis. Y es desde all se hace valer una enunciacin, y all podemos establecer una distincin
radical entre un discurso universitario y el discurso del analista.
Quiero partir de una reflexin, porque en verdad el tema es muy vasto, nos faltaran aos para ver esto,
cabra hacer un recorte de esto, quiero partir de una pregunta que hace Lacan en el Seminario de Los
cuatro conceptos, cuando trabaja el apartado de la transferencia. Cuando el trabaja Transferencia y
Pulsin se pregunta porqu la pulsin comporta esa satisfaccin paradjica, va a decir el, y porqu es
necesaria a nivel de la pulsin rectificar esa satisfaccin que procura.
Yo no se si ustedes recuerdan el prrafo que dice algo as como que a nivel de la pulsin, y ya estamos
estableciendo una distincin entre pulsin y deseo, donde no habla de la realizacin del deseo como
procurador de algn goce, sino que a nivel de la pulsin. Y ya anticipo algo, lo que tiene que ver con la
repeticin. Y voy a dar otro pasito ms. No slo con la repeticin, como el trmino lo planteaba Freud en
Recuerdo, repeticin y elaboracin, aquello que se repite y cuya evocacin permitira algunas eficacias;
sino con esa confrontacin clnica de un tipo de repeticin que uno no puede evitar, que se le impone al
sujeto y esto lleva a pensar que all se procura un tipo de satisfaccin particular.
Es interesante poder recorrer por los textos freudianos, pero Lacan ah plantea para que entiendan un
poco porqu ese teln de fondo del anlisis del analista. Lacan plantea all que a nivel de la pulsin la
satisfaccin que se produce es paradjica y que es necesario rectificarla. Pero que eso es el ms all del
anlisis y slo concierne al anlisis del analista. Interesante, no?, que eso es el ms all del anlisis y que
es esperable a nivel del anlisis del analista que algo procure all.
Entonces esto, no se que les parece a ustedes, ya plantea una diferencia que sera, iniciando un anlisis,
hacia dnde hay que dirigirlo. Cuando decimos hacia el fin, bueno, pero cul sera el fin; y tener este
precepto dira, que es esperable de un analista, llevar el anlisis hasta el lmite, entonces dira, hasta la
interrogacin de los orgenes, no como recuerdo, sino hasta los orgenes de esa marca que lo reenva a
la demanda del Otro en relacin a la pulsin. Llevar el anlisis hasta su lmite estara en correspondencia
con interrogar la relacin opaca a los orgenes, y a esta relacin paradjica, a esa relacin satisfactoria
que tiene, paradjica, la pulsin.
Esto es esperable al nivel del anlisis del analista. Porqu, a qu viene la mencin. Y digo que no es una
convencin que un analista se analice. No es un dato del encuadre simplemente, sino que hay precisas
razones de estructura que hacen que el analista tenga en su haber esta experiencia que lo coloque en esto
de qu tan lector es no solo de su inconciente, es decir, de lo que el inconciente produce como
formaciones del inconciente, sino de aquello que hace lmite a lo articulable. No todo lo del inconsciente
es simblico. El analista puesto en el lugar del analista nos confronta con una paradoja. Lacan dice que
el analista se convierte en analista al final del anlisis, y nadie comienza a ser practicante del
psicoanlisis terminando el anlisis, en general uno comienza el anlisis, a ser analista mientras est en
sus distintos tiempos de su anlisis. Pero es demandable, lo que se le demanda al analista es llevar el
anlisis hasta su fin, es decir hasta el lmite de interrogar la relacin opaca que el analista como Sujeto
guarda a los orgenes, y los orgenes tienen que ver con la pulsin. Todo esto para saber que desde el
primer momento, cuando nos sentamos a recibir a un paciente, desde qu posicin el analista da
comienzo al anlisis, y qu lugar tiene la transferencia en ello. Sabemos que no hay comienzo del
anlisis nos dice Freud, ya desde los textos clsicos, sin el establecimiento de la transferencia. Los dicen
los textos de la Iniciacin del tratamiento, Los consejos al mdico. Claramente l establece que el primer
fin del tratamiento analtico es ligar, l ya habla en 1915, 1914, producir ligadura del paciente a la cura,
y simultneamente el va a decir, a la persona del mdico. Sin esta doble ligadura no es posible dar
comienzo al anlisis.
Uno podra decir, bueno, en nuestra actualidad la clnica no se presenta tan prolija, tenemos el paciente
que est a punto de producir el acting out, tenemos el intento de suicidio, tenemos el paciente que viene
y no sabe para qu viene, tenemos el paciente que lo mandan y no quera, y bueno, no podemos empezar
esto porque no tenemos el establecimiento de la transferencia?. Una gran pregunta para ver entonces
cmo han evolucionado los conceptos desde Freud, a partir de Freud y lo que l imprime con el
concepto de transferencia y la inflexin que sobre esto produce la enseanza de Lacan y el efecto en la
clnica, y ah vamos a poder observar que hay una gran diferencia, dado que, si tomamos como precepto
de la enseanza de Lacan que el psicoanlisis apunta al Sujeto en la dimensin Real, Simblica e
Imaginaria. No tenemos Un Sujeto, Un compacto, no tenemos slo el Sujeto del inconciente. Tenemos el
sujeto de lo Real, de lo Simblico y de lo Imaginario articulado, anudado. Pero algo ms, en la
enseanza de Lacan tenemos varias definiciones de este Sujeto, que no se contraponen, sino que al igual
que Freud va evolucionando el concepto a partir de los impases clnicos.
La teora sigue a la clnica, no es primera, es decir que la teora acompaa, es subsidiaria, correlativa del
hecho clnico, no que la anticipa. Y se rectifica a medida que la clnica desde lo real nos interroga, nos
interpela cada vez, y lo que interpela todo el tiempo es la posicin del analista en la transferencia.
Otro modo de definir este sujeto al que nos dirigimos, es dirigirnos a la divisin del Sujeto. El
psicoanlisis apunta no slo al Sujeto, sino a la divisin del sujeto por el Objeto a. Esto que suena muy
dogmtico, muy lgico es lo que voy a desarrollar en las dos reuniones. Seguramente es lo que ustedes
practican todo el tiempo sin decirlo de este modo, pero no queden mal, para saber lo que hacemos
tambin poder precisar qu hacemos. Cuando reciben al Sujeto, ya desde el llamado telefnico.
Si bien el establecimiento de la transferencia puede tener una puntualidad, tambin se la va
construyendo, y se la va construyendo si el analista, y esta es la diferencia que le aporta el anlisis del
analista respecto del paciente que viene a consultarlo, yo no dira todas las vueltas, pero si el analista
tiene algn trato en su anlisis con esto que causa su propia divisin. Es esperable que el analista si bien
no espere al final del anlisis para empezar a atender, tenga algn trato con su inconciente, ms an,
objeto de qu fantasma el analista como Sujeto puede estar preso, en relacin a sus propias demandas o
a su deseo inhibido.
Entonces, el psicoanlisis decimos que apunta al Sujeto en la dimensin Real, Simblica e Imaginaria, y
otro modo de decirlo es apuntar a la divisin del Sujeto por el Objeto a.
Vamos a hacer una referencia a Freud desde los orgenes y voy a ir intentando marcar los puntos de
inflexin, de impasse y de tensin en Freud, y cmo la radical diferencia que establece Lacan a partir
justamente de la conceptualizacin del Objeto a. No solo del objeto a, sino de la formalizacin del
inconciente como estructurado como un lenguaje y los impasses a los que ha llevado pensar el
inconciente, ms all de las intenciones de Freud como ese reservorio al que hay que llegar para hacer
conciente lo inconciente, premisa que est en la concepcin freudiana desde los orgenes.
Los acontecimientos que se dan en un anlisis interrogan todo el tiempo la posicin del analista, y lo
interrogan no slo por los efectos que se producen, sino por las detenciones que hay en un tratamiento.
Ambos aspectos, anverso y reverso de la cuestin, ya sea por la eficacia, nunca les pas que pasa algo
y dicen qu pas ac, casi como sorprendidos por eso bueno que pas, y el efecto de sorpresa que tiene
el analista y que afortunadamente me hace pensar que no son Schreber, es decir que se la creen.
Si un analista opera con certeza, ms que ocupar el lugar de suposicin de un saber est ocupando el
lugar de un fundamentalista, es que est dirigiendo la cura en una direccin que la orienta el analista,
lejos de que el analista por la transferencia debe seguir al analizante. Esto que dice Lacan de manera
muy radical, someterse al discurso del analizante. Y vamos a ver porqu someterse al discurso del
analizante. Entonces estos dos aspectos, tanto la eficacia posible, como la detencin de un anlisis
interrogan la posicin del analista en la transferencia.
Desde dnde partimos?. Freud cuando desarrolla, a partir de los Estudios sobre la histeria la
conceptualizacin del concepto de inconciente, es interesante porque en la historia del movimiento
psicoanaltico vamos a ver que Freud no dice que el psicoanlisis comienza con el descubrimiento del
inconciente.
Freud dice, y por favor retnganlo, que el psicoanlisis comienza con el abandono de la tcnica
hipntica por la tcnica de la libre asociacin. Y all trae el ejemplo clsico de lo que demor esto en
relacin a los estudios sobre la histeria y a la clsica historia de amor de Breuer con Ana O.
Voy a volver a esto para retomar los elementos esenciales de esta historia clsica que hace al fundamento
del comienzo de lo que es el concepto de transferencia. Dice Freud en los Estudios sobre la histeria que
Breuer se ocupa, esta es una lectura abreviada, por supuesto, interpretativa, que Breuer se ocupa
demasiado de su joven paciente. El inters cientfico de Breuer tropieza a medida que su preocupacin
personal aumenta, y esto se hace escuchar en el mbito familiar, en qu lugar?, su esposa. La esposa le
reprocha a Breuer lo tomado que est por el caso de Ana O. Esto que nos ocurre, ustedes han observado
que hay pacientes que nos pueden preocupar, o que nos ocupan, y que llevamos estos pacientes a nuestra
intimidad. Ahora, claro, nosotros estamos observando que la que escucha esto es la esposa de Breuer y
se lo transmite. Qu hace Breuer?, interrumpe el tratamiento con Ana O, suspende el tratamiento. Y Ana
O, que adems fue Bertha Pappenheim, la primer Asistente Social del mundo, ella que hasta ese
momento se haba presentado como alguien asexual, a partir de esta comunicacin de Breuer desarrolla
un falso parto histrico, como respuesta al abandono que produce Breuer al tratamiento. Es ah donde
encuentra Freud el fundamento del concepto de transferencia.
Porqu dije al principio que es una historia de amor?, porque hay ah en juego un amor no confesado
hacia Breuer, a lo cual podramos decir, la paciente le presenta toda su docilidad, se presenta como un
ser asexuado, hay un mejoramiento de todos sus sntomas hasta el momento en que Breuer abandona el
tratamiento. Insisto en esto, que el inters personal aumenta por sobre el inters cientfico.
Bien, as, la cura, la direccin de la cura del tratamiento analtico comienza a revelarse como indisoluble
de la persona del mdico. Tomo los trminos freudianos para poder establecer cmo evoluciona el
concepto de la persona del mdico a algo que Lacan va a trabajar en el Seminario de los Cuatro
Conceptos del Psicoanlisis, esto que lo nombra all y no lo vuelve a nombrar a lo largo de toda su obra
que es la presencia del analista. La persona del mdico en la transferencia, la presencia del analista en la
transferencia, y qu lugar tiene esta presencia en relacin al objeto a.
As, la cura, ligada a este vnculo entre paciente y analista afecta en el centro de la experiencia analtica.
En Estudios sobre la histeria, escrito en el que aparece por primera vez la nocin de transferencia en
Freud, el va a presentar la perturbacin en la relacin entre el mdico y el paciente, como el obstculo
ms grave a la labor analtica. Fjense qu paradoja, que por un lado, por el carril de la transferencia, sin
su establecimiento no tenemos la posibilidad de iniciar un tratamiento; pero que al mismo tiempo la
transferencia se puede convertir en el obstculo a la labor analtica.. Es decir, tenemos la transferencia
como un concepto que puede apuntar a la eficacia de la cura y la transferencia en su vertiente, ustedes
conocen el concepto, resistencial.
Dice entonces Freud, este fenmeno regular, es decir, que aparece todo el tiempo, que el paciente
establece cada vez, con respecto a la persona del mdico, queda referida a los siguientes puntos: cuando
la paciente se cree descuidada, menospreciada u ofendida por el mdico, escuchando algo contrario tanto
a el como al tratamiento. Cuando la paciente tema quedar ligada con exceso, -cito a Freud, a la persona
del mdico, perder la independencia, o incluso llegar a depender de l sexualmente. En este caso el
motivo del obstculo, -estoy situando los obstculos transferenciales, se haya concebido en la naturaleza
de la labor analtica; y tercero, cuando la enferma se atemoriza al ver que transfiere a la persona del
mdico representaciones displacientes emergidas durante el anlisis, caso frecuente y regular en algunos
de ellos. La transferencia al mdico se lleva a cabo mediante una falsa conexin.
Es muy interesante despus de haber ledo otros textos, volver a estos textos iniciales donde Freud
describe todas las posibilidades de que la transferencia se convierta en un obstculo a la cura.
Pensemos que Freud cuando est conceptualizando el concepto de la neurosis y desarrolla el concepto
del inconciente, la transferencia tambin pasa a estar digamos balizada por el modo de la
conceptualizacin del inconciente.
Para este momento, recuerden que Freud deca que las histricas padecan de reminiscencias, entonces
todo parta de un ncleo patgeno. Era cuestin, por efecto inicialmente de la sugestin, de la hipnosis,
llegar al ncleo patgeno, producir abreaccin de eso que produca la patologa, el sntoma de la
paciente, y as disolver el sntoma.
Qu ocurra con la hipnosis? El paciente al volver a establecer su estado natural reduplicaba el sntoma
porque esa conexin llegaba por va de la sugestin.
Uno podra decir, a ver, estamos en el tiempo de la histeria traumtica, la concepcin es que por la
transferencia llegamos al ncleo patgeno, producimos la reedicin del recuerdo traumtico y all
tenemos la cura por la reedicin del episodio traumtico. Ahora bien, por un lado esto se ejerca bajo la
hipnosis. Freud lo que hace es el abandono de la hipnosis que produce sugestin, por la transferencia.
Hay una pregunta siempre vigente, la transferencia al da de hoy, no produce en el inicio efectos de
sugestin? , digo, para que no creamos que la teora avanza porque avanzamos en el workin progres
entonces ya no estamos contaminados de la posibilidad de ejercer sugestin, dira mas bien que todo lo
contrario, el enorme esfuerzo del analista es no servirse de los inevitables efectos de sugestin que
promueve el poder que da la transferencia. Por algo la transferencia, -hay un ttulo de Lacan, El
principio de su poder. El poder de la transferencia cuando el analista no se sita adecuadamente en
relacin, y aqu ya vamos articulando cosas que dije en el comienzo: a su propia divisin.
Cuando el analista, desde el comienzo, si duda hace donar su falta, dona su consistencia. Es una
paradoja porque el analista es convocado como un lugar de saber, esto que por ah se dice, el Sujeto
Supuesto Saber. El analista es convocado a tomar esta posicin desde el inicio, sin la cual no podra
haber comienzo de anlisis; pero que tambin esa posicin del saber obedece a cuestiones de estructura.
Ahora, una cosa es colocarse como efecto de un saber y otra cosa es que el analista parta de una
posicin de saber. Es aqu donde establezco una distincin de inicio entre hacer consistencia en el saber
y situarse en relacin de una falta en el saber.
El saber al que se dirige el psicoanlisis no es el conocimiento, el saber es un saber en produccin del
saber inconciente. Es lo que en la grafa lacaniana mencionamos como S2, es un saber que se produce,
efecto de la batera significante donde el sujeto se reconoce efecto del lenguaje, la palabra; yo no soy
quin soy sino lo que digo que soy. Entonces estamos introduciendo ah una distincin radical respecto
del sujeto llamado de la autoconciencia de la autoayuda, actual, absolutamente actual, del sujeto efecto
de la palabra que es este que est fracturado por su inconciente.
El inconciente es eso que dice ms de uno que lo que uno cree decir de s mismo. Entonces, este saber,
cmo se juega en la transferencia?. El analista pasa a tomar desde el comienzo un lugar de saber, nadie
va a ir a hablarle a un analista, a un dentista, ni a un mdico ni a un docente si no le supone que sabe
algo. Pero porque el paciente tenga de esto una dimensin imaginaria no tiene que ser que el analista se
lo tenga que confirmar. Que se lo tenga que confirmarmire, si, yo le aseguro que de esto se va a
curar, o la recprocano s porqu me dice eso a mi, que yo de esto no s nada, es decir, son las dos
expresiones de una misma situacin, no es ni confirmar por una va ni por la otra, sino que el analista
toma eso que Lacan magistralmente denomina La suposicin al saber, y esa suposicin al saber,
entendiendo, el saber como produccin inconciente, es decir, el analista se dispone a la transferencia, a
qu: hbleme, hable que a travs de lo que dice dejemos que su inconciente aflore. No lo decimos as,
cada uno tiene su manera. Decimos: cunteme, cunteme qu le pasa porqu cree que le pasa esto.
Uno va haciendo preguntas y en el medio puede ser que el paciente est contndonos algo en la primera
entrevista y de repente dicedisculpe, pero me acuerdo, puede ocurrir, pero puede no ocurrir, no
quiero ir por lo que puede no ocurrir porque eso ya sera intervenir en lo Real desde el comienzo, y eso
lo quiero dejar para otro momento.
Quiero primero entrar en lo que es la estructura de la transferencia en relacin a la posicin del analista
desde el comienzo en relacin a la posicin del saber, donde est operando paradigmticamente todo el
tiempo la posicin del analista a su propio anlisis, no a lo que conoce del psicoanlisis como teora.
Hay un precepto freudiano, que si lo despabilamos, que es lo que nos gusta hacer, lo despertamos de su
consagracin apcrifa, cundo Freud dice en sus consejos al mdico que a cada punto ciego del
analizante le corresponde un punto ciego del analista, est diciendo que all donde no hay una
desobstruccin fantasmtica, no lo dice en estos trminos, del analista, algo all puede hacer resistencia
al anlisis.
Freud a su manera iba desplegando todos estos conceptos en los cuales Lacan se apoya para hacer la
extensin de su propia lgica, articulndolo lgicamente, que es lo que est ausente en el desarrollo
freudiano. O sea que cuando el analista toma esta posicin de Sujeto Supuesto Saber no le escamotea a
esto que el paciente viene a solicitar sin confirmrselo ni en una direccin ni en la otra. Va generando
desde ese lugar, esa posibilidad de que se genere esa hiancia, ese vaco en lo cual haya produccin de
saber del lado del paciente. De hecho, duden mucho de un paciente, clnicamente hablando, cuando un
paciente en la primer entrevista empieza a decirle, ni bien lo conocenporqu me mira as ?. Los que
estamos en los hospitales sabemos que esto ocurre, y los que estamos en el consultorio, yo ya no s cul
es la frontera, yo quisiera volver al Moyano y refugiarme un poco. Las cosas estaban mas claras, ahora
es un poco complicado el mundo. Se los aseguro, en los 35 aos de profesin podra decirles que en los
ltimos 15 aos hay un estallido de locura, las locuras, vieron en la calle, la vida, el trabajo, los
analistas los analistas. Puertas adentro podemos decir, puertas afuera no, suicidio de los analistas,
locuras de los analistas, hay interpelaciones muy fuertes en esto. Estoy tratando de hacer una
transmisin de porqu esto a lo que nos dedicamos es de una tica fortsima. Porque en esto est la vida
y la muerte jugada todo el tiempo.
Cuando hablamos de sexo y muerte, esto no ha cambiado desde Freud hasta hoy. Lo que ha
evolucionado hasta ac, viendo un poco la evolucin de los hechos de la humanidad, los hechos
humanos, son las expresiones que adopta cada vez este Real del que el analista no puede estar ni ausente
ni exento. Las locuras no son de los otros, las locuras estn adentro tambin, y cuando hablamos de las
locuras estamos hablando- se los voy a decir as, como me gusta a mi, como de cocina, despus le doy el
formato- las locuras tienen que ver con lo no articulable, con lo que no se enlaza a la palabra, con lo que
no anuda en la estructura, y lo que no anuda en la estructura, lo simblico, es lo que produce agujero en
la estructura, un vaco absolutamente necesario que es lo que llamamos la falta radical por la castracin.
Si lo quieren, y tal vez por sus preguntas voy a volver a algo que tal vez no qued claro, y es que cuando
decimos que apuntamos a la falta, o a la divisin del sujeto por el objeto a, apuntamos a la castracin,
eso es la falta en ser, a derribar consistencia. Entonces, cuando esa falta est obturada tenemos que ver
de qu orden, cul es el orden que produce esa obturacin que no es sin consecuencias. Si el analista
desde el primer momento toma su lugar haciendo ejercer su poder yo les aseguro que produce efectos,
porque la estructura de la alienacin es constitutiva del ser humano. Y qu sera la alienacin, que el
sujeto se estructura inicialmente en el campo del Otro. No hay ninguna magia en esto. El Sujeto se
estructura en el campo del Otro. Ninguno de nosotros decidi la existencia, la decidi otro. Y en esa
decisin veremos todo lo que opera y todo lo que se juega, pero esa existencia decidida por el otro es
correlativa de esa posicin en el inicio, fjense qu correspondencia, la estructuracin subjetiva por la
estructura de la transferencia que en el comienzo es necesario y fundamental, porque hace al
fundamento, no fundamental como importantsimo, porque hace al fundamento que el saber est en el
Otro.
Ahora, cuando hablo de la tica, de la tica del analista es cmo se sita respecto de este saber inicial
que hace al fundamento de nuestra tarea. O me sito del lado de la consistencia y de lo que hay que
hacer, lo cual produce efectos, yo dira de alienacin, o me sito en relacin a un saber tocado por la
castracin, y eso hace operar no solo a la funcin del Sujeto Supuesto al Saber, sino la funcin Deseo del
Analista; que no son excluyentes.
Ahora, cuando deca: ojo cuando alguien entra en la primer entrevista y empieza a hablar y en la tercer
palabra empieza a decirporqu me mira as, qu sera eso?, ya no estoy del lado de alguien que me
supone un saber sino alguien que ve en mi algo; qu es esto?. El objeto a, ese objeto estara cado o
estara presente?
Cuando me diceporqu me mira as no estoy en la dimensin de que la represin est operando
adecuadamente, sino que hay una presentacin en el Otro Ideal que inmediatamente toma cuerpo en el
cuerpo del analista. Entonces bueno, si uno es demasiado ortodoxo y tradicional, y cristiano dice ah,
no, as empezamos mal. Usted no tiene la pregunta que haga, que d comienzo al anlisis, no tiene la
pregunta fundamental para establecer la demanda de anlisis, por lo cual cuando la tenga armada
venga.
Entonces ocurre lo que le pasaba a Freud. El gran problema de Freud hasta que en 1920 desarrolla Ms
all del principio del placer, era que en el intento de llegar al recuerdo traumtico, todo el tiempo
encontraba efectos contrariados en sus pacientes histricas en la medida en que sostuviese la histeria y la
estructura como efecto de la neurosis traumtica. La clebre frase mis histricas me engaaron,
porque pese a llegar al recuerdo traumtico, el dice que siguen produciendo sntomas. Es ah donde
Freud hace un primer viraje fundamental, deja la histeria traumtica y pasa a desarrollar la estructura
fantasmtica del inconciente, pero no a la manera del fantasma lacaniano sino de las fantasas histricas.
Se acuerdan que l hablaba de las fantasas histricas.
Voy a hacer una pequea pausa para retomar lo que qued pendiente. La mirada, la mirada o alguien que
entra y diceque olor a podrido que hay en este consultorio. Una cosa es que tenga una filtracin de
gas o que pase algo con los caos en lo real, ah no estara alucinado, puede ocurrirnos, claro. A nadie se
le tap el bao en el consultorio, o una canilla, o algo?. Que tambin, si hay una maniobra con lo real
algo tambin uno puede intervenir. Pero siguiendo este desarrollo freudiano fjense que no haba
posibilidades de intervenir desde lo real desde el comienzo. Porque el desarrollo que hace Freud del
concepto de inconciente y de transferencia lleva a los criterios dichosos de analizabilidad del paciente.
Por eso, en la estructura freudiana los nios, los adolescentes, las psicosis lejos de que las grandes
producciones sobre las neurosis narcisistas se inician con Freud, no entraran en lo que Freud llama
dispositivo analtico, y aqu ya estoy sealando el lmite de la formalizacin Freudiana.
Mas all de que Freud abandona la teora del trauma por la de la fantasa, encontramos all un nuevo
impasse en la teora freudiana que tambin se trasunta en la conceptualizacin de la transferencia, y es
que al no tener con la conceptualizacin del Objeto a, tal como lo desarrolla la enseanza de Lacan, el
fin del anlisis en Freud encalla en la roca viva de la castracin y en la envidia del pene en la posicin
femenina. Es decir, el anlisis no avanza mas, lo dice Freud, el lmite es la roca de la castracin.
Encuentra en la castracin su lmite
Entonces, desde esta posicin, mas all de que Freud no lo teorizaba pero lo haca, si un paciente entra y
nos dice esto de la famosa mirada, uno ya sabe que operando desde las categoras lacanianas, puede
intervenir, y ah habra que ver cmo interviene, porque en todo caso no hay una dominancia simblica,
no hay alguien que en el comienzo viene y nos dice, mire, yo vengo porque no se porqu no puedo
despegarme de la mirada de mi padre, voy por la calle y siento- estoy reproduciendo cosas de
pacientes- Siento la mirada de mi padre, yo s que no est pero me doy vuelta. Eso es un nivel de
un Real articulado a lo Simblico que permite pensar que a nivel de lo escpico, es decir de la pulsin,
ha operado la represin, entonces habla de una mirada que an reprimida tiene un resto no reprimido,
como ocurre con la estructura del Sujeto, que retorna en algo que puede fantasmatizar.
Distinto de esa presentacin clnica que dice porqu me mira as. Hay una mirada que se hace presente
en lo Real. Y que se revela no estar afectada de represin, no sucumbe a la castracin y est presente ah
y creo que hay que tener cuidado cmo uno desarrolla las entrevistas porque puede ser el comienzo de
un desencadenante. Puede ser, los que trabajan con casos graves, no?, y sin ser tan graves, esas
estructuras actuales de las locuras, esa gente que habla y habla que no para de hablar y que no hay
ninguna reflexin, y que todo transcurre en lo actual, todo es tiempo real, bueno, ahora hay mucho.
En la clnica con adolescentes se d, pero porque responde a un tiempo de la subjetivacin. Entonces ah
no nos llamara tanto la atencin porque sabemos que el tiempo de la adolescencia, que es el tiempo de
la reinscripcin, donde la represin primaria, es decir volver a inscribir una falta en un tiempo
estructural fundamental en esa duplicacin en un tiempo del Edipo. All no nos llamara tanto la
atencin, salvo que tambin se trate de un adolescente que pueda estar en un tiempo de
descompensacin; lo cual, vamos a decir no es una clnica fcil. Distinto del adulto que viene con esa
presencia en lo Real.
Entonces eso hace que en la transferencia el analista ms que ocupar el lugar del Sujeto Supuesto Saber
se introduce en la escena analtica por una presencia en lo Real. Y ah hay que andar con la prudencia
hasta ver en el curso de la entrevista hacia dnde estaciona la estructura. Fjense que el conocimiento
terico de la transferencia no nos asegura un manejo de la transferencia. El conocimiento terico,
conceptual de la transferencia nos da coordenadas lgicas pero la instrumentacin, uno no le dice usted
me est colocando en un lugar de Sujeto Supuesto Saber, es cmo opera y cuando opera es que va
ubicando en un tiempo posterior en qu tiempo de la transferencia lo coloca, no el paciente, - y ah voy a
dar un paso ms, sino lo que los decires del paciente.
Ustedes saben que hay una frase de Lacan que dice que el analista forma parte del concepto de
inconciente, que podemos articularlo con esto que venimos desarrollando, que es que el analista se
dispone, -con este ejemplo clnico que se me ocurri, no solo a ser tomado en el registro de lo Real,
Simblico e Imaginario articulado como Sujeto Supuesto al Saber, sino que el analista tambin desde el
comienzo se dispone a lo Real, desde el comienzo.
Porque ha habido un deslizamiento al pensar que primero est el Sujeto Supuesto al Saber y despus
aparece la presencia del analista como una progresin, como una evolucin del discurso.
Digo que no, digo que justamente la eficacia que da el anlisis del analista llevada hasta los lmites,
hasta su fin, en relacin a esta relacin opaca a los orgenes, es no solo colocarse en el lugar de la
suposicin al saber, sino disponible desde el comienzo a la emergencia del Real pulsional. A la
emergencia del Real pulsional, sea anudado en el fantasma, o sea, o por otra expresin clnica, que
puede ser en los casos graves, desarticulado, no como las crisis de angustia, desanudado. Puede ser por
una crisis de angustia desencadenante de un accidente, si lo quieren los que estn en los servicios
hospitalarios los casos de urgencia o emergencia.
Uno no le dice al paciente: pare, espere, qu asocia, uno no apela, uno opera; operar es intervenir en lo
Real, y qu es intervenir en lo Real, hacer lugar a que el analista desde el comienzo, no lo sabe, porque
tiene que ver sobre qu objeto introduce el cuerpo en lo Real para operar con ese objeto que
masivamente se presenta en la emergencia.
Pregunta: una distincin que hacas con esa presencia, en estos casos que mencionabas, la diferencia
entre el adulto y el adolescente, cuando un adulto se presenta as decas que de alguna manera puede
estar esto anudado al fantasma o desanudado, desarticulado. Ah me quedo como queriendo
-Se te ocurre alguna secuencia clnica?
-Si. Donde alguien con estas caractersticas, alguien que est con una permanente, con angustia alta,
siempre parece que va a haber algn tipo de crisis, en un borde permanente y donde todo es actual, con
el marido, con la hija, siempre se est moviendo ah donde la presencia hace que diga menos mal que te
tengo.
-Claro, y vos escuchas que hay un alivio en el menos mal que te tengo.
Bueno, a ver, que lectura se merece esto. Eso, que ah est como articulado el fantasma, pero
Voy a tomar este recorte. Puede ser que sea un paciente neurtico, con su fantasma articulado. Qu
quiere decir su fantasma articulado, que opera la represin primaria instituyente. Qu quiere decir que
opera la represin primaria instituyente, que un goce ha quedado expulsado del cuerpo, es en el cuerpo.
Fjense que en los comienzos, en la histeria las alucinaciones tomaban el cuerpo, parlisis motrices; el
cuerpo es un entramado hecho de palabras; de palabras y de demandas del Otro; de lo articulado y de lo
no articulado. El cuerpo habla, el cuerpo dice. No es lo mismo un cuerpo anudado, un cuerpo que pudo
ser expulsado de un goce incestuoso, a un cuerpo que queda cautivo del goce incestuoso del Otro. Esos
cuerpos que yo llamo aparatos, esos cuerpos que no tienen articulacin, esos cuerpo de los chicos que
uno ve que tienen esa mirada extraviada.
El cuerpo tambin pasa por la operatoria de lo que es la represin, y adems en ms de una ocasin en la
clnica a mi me ha ocurrido- que veo entrar al cuerpo y despus viene la palabra. Y cuando digo: veo
entrar al cuerpo, digo: recibo y leo al cuerpo.
Ms de una vez alguno dice, entre que cierra la puerta y se sienta, - qu te pasa?. Cmo te diste
cuenta?. Uno lee en el cuerpo.
Yo dira que, cuando un paciente tiene una situacin de crisis, dentro de una estructura fantasmtica, es
decir que est operada la castracin, es probable que en una crisis de angustia haya algo que todo tenga
un tiempo de actualidad, con lo cual, probablemente uno tenga que situar qu prdida no se puede
elaborar. En trminos generales hay una prdida que no puede entrar en trabajo de duelo. Con lo cual,
como lo revela la neurosis, puede ser que sea un neurtico, por ah un poco ms grave, pero que en
alguno de los puntos pulsionales la represin no oper, y que alguna circunstancia de esto que tiene la
contingencia de vivir, el azar de vivir, no?. Uno cree que como neurtico, uno va a las seis a algn lugar,
a Perales a las diez de la noche, macanudo, pero de ac a las diez de la noche me broto. Hay
contingencias, la estructura tiene ese margen de azar que si pasa un acontecimiento X no es lo mismo
como puede responder una estructura bien anudada a la contingencia accidental que justo esa estructura
que tiene una lbil articulacin en uno de sus puntos pulsionales, y por ah se derrapa eso.
Es probable que por un tiempo haya que operar todo el tiempo con el hecho real para ver si se lo puede
volver a anudar. Y volver a anudar qu sera?, _ que ese objeto que se presenta en lo Real, que no es
objeto falta, es objeto en lo Real, o sea objeto de la pulsin, necesite toda esa tramitacin, y varias veces.
Los que trabajan con chicos, vieron la repeticin del juego, y que no se los puede sacar de ah. Bueno,
pero hay que pensar porqu un chico necesita de tanta repeticin en lo real, para qu, para tratar de
inscribir, simbolizar algo. Y simbolizar qu es? Poner un goce obsceno por fuera del cuerpo, inscribir
quiere decir poner por fuera un goce que por lo general es un goce anmalo. Por eso esa repeticin, esa
repeticin que no es, hay dos tipos de repeticin. Vieron cuando los analistas a veces decimos lo
mismo, lo mismo, porque uno la idea la va retocando. Hay una repeticin que opera con la diferencia y
esa es una repeticin elaborativa, y hay una repeticin que es la compulsin a la repeticin, que es la
presencia permanente de la pulsin de la que estamos afectados todos. A esa apunta el anlisis del
analista llevado hasta su lmite.
Entonces puede ser eso, pero puede ocurrir, esta es una opcin, que haya una estructura que en lugar de
irse al carajo necesite, esas estructuras graves, -justamente hoy hablaba con unos colegas marplatenses
sobre una situacin, que por mas que sean profesionales, que estn medicados, mdicos, pero tambin
nos pasa con los analistas, el mal no est afuera. Es decir lo que se transmite de las estructuras. Y hay
estructuras que yo dira que hay que tener ganas de poder atenderlas, porque es saber que va a tener a
alguien colgado de la teta de por vida, porque es el nico modo que a un arrasamiento primario algo de
ese modo de sostenimiento con el otro lo sostenga en una vida posible.
No es el neurtico que por suerte te tengo porque no quiero pagar el precio, porque los neurticos
somos especialistas. Cada cual lo habr visto en sus propios anlisis lo que Freud describa como las
resistencias. Si, claro, quiero saber. Pero ningn sujeto va dcilmente; se dirige al saber, en relacin a la
verdad que tiene que ver con los goces.
Porque para avanzar en este saber de la verdad hay que producir corte con alguno de los lugares, en
alguno de los lugares, no es uno solo, no es un solo corte. Si todo operara bien con la castracin para qu
se analiza alguien, porqu habra malestar. La estructura del psicoanlisis viene a revelar que la
estructura no es completa, que no es una obra completa, opera con obstruccin y desobstruccin de la
falta, y esto a nivel de cada una de las instancias pulsionales. Por ejemplo, puede ser que a nivel oral se
logre hacer un destete, pero puede ser que a nivel anal, a fijacin anal, dira as, haya cada del objeto,
hay control de la caca pero tiene un carcter de mierda. Es una descripcin clnica; no es que vaya
cagndose por la vida. Puede ser que esa persona no vaya hacindose caca encima con lo cual si tuviera
cuarenta aos y va hacindose caca encima estaramos en una estructura grave; pero que va haciendo
mierda a todo el mundo, hacindose mierda, por lo general tiene que ver con estructuras melanco. Con
lo cual habra que ver dnde tocar el rasgo obsesivo, por algo ciertos pacientes interrumpen el anlisis.
Es muy amplio esto de la transferencia, es mas fcil decir sentimientos amorosos, hostiles, repetir la
clase o los textos que entrar en el cuerpo de lo que es la transferencia. La transferencia no slo es la
Suposicin del Sujeto al Saber, sino encarnar ese objeto de goce, es la encarnadura del objeto de goce.
Y esa es mi tesis de hace muchos aos, hay algunos trabajos donde lo pueden rastrear, donde yo
planteaba exactamente esto, que la sensibilidad que d el anlisis, ser sensibles, no hacerse los boludos
con uno mismo, cuando a uno le pasa algo a ver, esto qu es?. No es que uno deba resolverlo, esa
sensibilidad da a la seal, esa es la tica del psicoanlisis. Qu relacin guarda el sujeto a eso que se
escribe como el significante de la falta en el Otro. Es decir que uno deja de ser el objeto del Otro y pone
al Otro en falta al mismo tiempo que anota la propia falta.
Eso que hablamos de falta es castracin. Y cuando en psicoanlisis hablamos de castracin es el modo
de inscripcin de la muerte, es el modo en que se inscribe la muerte. Es decir si alguien en su
estructuracin subjetiva se configura como un neurtico, pero a nivel anal, como dijimos, cae como
objeto. No es la caca de mam; como yo ya lo cont. Son esas cosas tan extremas, tambin lo escuch de
una colega. La madre de un chico psictico le haca comer lo que vomitaba. Qu hay ah? Ah est toda
la estructura de la demanda. Qu demanda esa madre, para empezar es una madre que en relacin a este
hijo, porque por ah tiene otro hijo que no pasa esto; a mi me parti la cabeza, cmo es posible que es
con uno, y la enorme experiencia que me dio en esto el hospital, inmediatamente en la cadena
paradigmtica ver esa mam en qu momento fue objeto de una situacin equivalente en relacin a algo
en su historia en donde no se produjo un corte y por alguna razn, por alguna circunstancia se encarna
en el cuerpo de ese hijo. Entonces, qu hay en esto, hay que hay una madre que presenta ah una
demanda Real: s mi objeto. Es una madre que no se presenta atravesada por la castracin, al no estar
atravesada por la castracin no opera una falta. Al no operar una falta ese nio est tomado como objeto
Real, no como objeto simblico. No es falo Imaginario, es objeto Real. Si fuera Falo Imaginario estara
en la representacin de una falta en la madre. Si es objeto Real est tomado como yo tomo ese vaso.
Entonces, cuando el chico expulsa el alimento y se lo reintroduce, debe reintroducir eso que ella le da,
no es posible expulsarse de ese goce.
Porqu decimos que al que violaron viola?. Ese goce que entra en el cuerpo, el que fue violado viola.
Vieron que en los ltimos aos, se escucha el efecto de la apertura, hay aperturas reguladas, no
reguladas, hay que tener mucho cuidado con eso, porque hablando de lo regulado, no regulado, fjense
que el inconciente opera, como dice Lacan, con pulsacin en eclipse, se abre para volver a cerrarse.
Porque uno no puede estar todo el tiempo mirando lo Real, es invivible. No puedo vivir pensando que
me voy a morir. S, me voy a morir, pero quiero pensar que falta mucho, que no va a ser ahora, tal vez
que no va a ser nunca; fantasas neurticas. Ahora, lo Imaginario cuando viene a velar lo Real, y esto es
un gran hallazgo de la teora lacaniana, le est poniendo lmite a ese Real que es la vida, y lo pone en el
trmino de una representacin.
Lo Simblico cuando se introduce entre lo imaginario y lo Real, lo agujerea a ese compacto. Ese
compacto entre la cobertura de la representacin en lo Real, qu sera?, el modo en que nosotros vemos
la vida, en trminos Imaginarios. Cuando lo agujerea permite que la estructura cuente con un agujero
que delimita un vaco y por ese vaco puede fluir el deseo.
Entonces no es lo mismo que el objeto causa de deseo que delimita un vaco, y esta es la estructura del
fantasma, a el objeto que no da lugar, que est todo el tiempo presente. Ahora, cuando est todo el
tiempo presente en una estructura psictica hay que trabajar, que hablan con Dios, hablan con la
mquina, sacame la mquina de mirar, uno establece ah una transferencia sobre la estructura
psictica teniendo en cuenta que hay que operar todo el tiempo desde lo Real.
Es posible que una estructura neurtica grave, entre en algn momento en una descompensacin donde
si bien vena uno trabajando con la cadena de la asociacin, sueos, hay algn momento de dominancia
de lo Real. Lo voy a decir incluso con mi propia experiencia. A cualquiera por ms neurtico que sea
cuando se le est por morir una madre, un padre, uno tiene ah un colapso en la vida, que requiere de una
presencia. Saber que uno lo est recibiendo, que tiene que ver con un desprendimiento, que por mas que
uno se haya analizado, en realidad el anlisis lo que da es sensibilidad a la falta, es ser sensible a la falta,
es ser sensible a la castracin, es ser sensible a no ser all, esto que Lacan trabaja en el Seminario del
Acto, a no ser ese objeto de goce.
Hay momentos que en la transferencia se requiere de esa presencia en lo Real. Ahora, cuando se trata de
esas neurosis graves que basculan en eso, y si, digo yo que la transferencia tiene que pivotear por ese
lugar. Por eso yo hablo de esa paciente o de ese paciente, uno tiene un nmero relativo en el consultorio,
porque el trabajo ese no pasa por el consultorio, es una contingencia el consultorio. El te tengo todo el
tiempo para mi, necesito tenerte todo el tiempo para mi. Y hay momento en que las cosas pasan por
decir: mir, me voy a Mar del Plata, yo voy a estar dando un seminario de tal hora a tal hora, estoy con
mi celular, podes dejarme un mensaje, no en ese momento pero despus te llamo. Tampoco es
llamame en cualquier momento. Uno empieza a decir dnde va a estar. Para qu uno dice dnde va a
estar, con ciertos pacientes? porque hay amenaza de pasaje al acto. Entonces, cuando uno tira
coordenadas, incluso decir; mir, ahora voy a ir al bao. Uno dice. Qu est contando ah?. Hay que
contextuar. Produce muchas de esas intervenciones en las que empieza a producir un efecto muy
interesante: no te quiero molestar. Muchas, muchas de qu?: muchas de estas que no tuvo la
estructura.
Les aseguro que en esos anlisis en que uno encuentra verdadero abandono infantil, as sean hijos de
mdicos, hijos de analistas, hijos de polticos. Uno observa en instancias primarias pavorosos
abandonos, que despus son profesionales, andan por la vida, pero la estructura tiene ah un agujero
brutal que los lleva a cosas brutales. Ahora, en esos casos el trabajo de conciencia con la locura es todo
el tiempo. Muchas de esas intervenciones de anotar su presencia para decir voy a estar ac, voy a estar
all no son por fuera de la transferencia sino que revelan un modo de andar la transferencia, que en
otros tiempos estos pacientes quedaban absolutamente psiquiatrizados.
Que por otra parte les quiero comentar, esta gente que se medica porque va a lo de los psiquiatras, que
adems es necesario, porque, no saben lo que es la pulsin, por suerte no son locos, estn locos. Lo
pueden saber, vieron cuando uno se pone ansioso, es otra cosa, es una inquietud corporal, que no sabes si
quers caminar, no sabes si quers comer, que no te hablen tu marido, tus hijos; es una situacin que
realmente, adems, en el caso de las mujeres hay situaciones hormonales que estn descriptas, en los
hombres tambin ocurre. Lo que observo es tomar ocupaciones compulsivamente, o se fuman la vida, o
empiezan a tomar y no pueden parar, no porque sean alcohlicos, hay momentos en que no pueden parar.
Qu est diciendo esto?- que hay algo all que refleja una inquietud del cuerpo que es necesario
reestablecer el punto de angustia, porque la angustia es una brjula, te da una orientacin. La angustia
est ligada a algo; la ansiedad no la podes ligar. Ahora, cmo lo liga la farmacologa?, -con Rivotril,
todo el mundo va con clonazepan como si fuera mejoralito. Y no digo si hay que tomarlo o no hay que
tomarlo, pero estos casos de mi experiencia clnica y de hospital y clnica de consultorio, con pacientes
mdicos, y con pacientes psiquiatras, con esposas o maridos psiquiatras que afortunadamente apuestan
tambin al psicoanlisis, y lo dicen, la medicacin no resuelve esto.
Digo esto porque la tendencia cultural actual va abrasadoramente, porque lo que mueve la industria
farmacolgica es brutal. Y hoy vemos que se medica brutalmente desde pequeos. Hay establecimientos
del diagnstico que automticamente hacen ecuacin con qu hay que tomar. Y el nivel de toxicidad en
la que se encuentra el cuerpo. Es o la medicacin, o lo que cura como dice Freud es la transferencia.
Ahora, qu supone la transferencia? que alguien se haga cargo de ella.
Voy a parar un poquito ac, a ver si hay preguntas.
-En algn momento le a Nassio que hablaba de que el inconciente, si no entend mal, era del analizante
y del analista. Ah las cuestiones respecto a las consistencias lgicas del inconciente, como la
Entonces, que tiene que ver esto con que el analista forma parte del concepto de inconciente?. Es que el
inconciente del analizante, vos bien sealaste y se articula con lo que vos tambin decs, no se produce
por fuera de la presencia del analista, no es que all hable el inconciente del analista, de ninguna manera,
no es ese el lugar, pero la funcin deseo del analista que no es el deseo del sujeto analista, no es el deseo
de Anala Meghdessin, no, es el deseo del analista, es de ofrecerse como esa funcin vaca pero
presente a la vez a que ese inconciente en transferencia se promueva. Porque sino entramos en una
cuestin, por supuesto que lo que cuenta es el inconciente del paciente, como produccin, pero que no
est por fuera, a ver, el precepto freudiano ledo en clave de lo que digo ahora.
-Perdn, te pregunt sobre las funciones lgicas, podra tomarlo as como Deseo del analista: Funcin
vaca?
A.M.: Si, es la funcin vaca a la que se dispone, por la presencia tambin, porque si lo que cura es la
transferencia, la transferencia no es sin el analista. Para qu?, para que al final del anlisis se pueda
escribir la desuposicin del Sujeto Supuesto Saber; que se pueda inscribir esa falta en ser para el analista
y del analista, es decir, inscribir la castracin del analista. Para eso tenemos que pensar que la cura tiene
tiempo.
-Eso sera la cada del analista?
A.M.: Por supuesto, pero para que haya cada del analista, tiene que haber presencia del analista, tiene
que haber que el analista, cuando forma parte del concepto de inconciente, el paciente decirnos:mire,
me da vergenza decirle, tuve un sueo ertico con usted, pero, cmo voy a soar esto; qu es esto?,
qu es la transferencia ertica al analista?. Es que el analista se dispone, vieron que Freud deca ocupar
el lugar de las series complementarias, yo dira que con Lacan podramos decir algo ms radical, el
analista pasa a ser, y tiene que pasar por ese tiempo de rotacin del discurso, a ocupar ese lugar de la
mxima presencia. Es decir, ese momento, que a pesar de que no sea una estructura grave, a pesar de que
no est descompensado, pasa por ese enorme y difcil tiempo resistencial donde el analizante se siente
gozado por el analista. El que no pas por ah no pas por el anlisis. Cuando se habla de las resistencias
en el anlisis, porque hay un momento en que no se porque, Freud lo explica muy bien en las nuevas
lecciones introductorias y en una de las conferencias, es necesario producir una neurosis artificial que
toma como ncleo a la persona del mdico. Algo pasa all a tener un ncleo diferente, se establece una
nueva neurosis, y l habla del establecimiento de un nuevo trmino. Trmino que en otro contexto
encontr en Lacan, cul es el trmino del anlisis, no solo el trmino como fin sino qu inscripcin
adquiere.
Ese tiempo final; pero que no puede ser por fuera de la presencia del analista, no se pelea, no entr en un
momento de odio. Esos son los momentos ms resistidos, pero porqu, porque son los momentos de
mxima presencia del objeto. De qu objeto?, del objeto con el que yo fui demandado para el Otro para
constituirme en el falo del Otro. No solo como falo imaginario, fi minscula, sino como objeto real.
Y ac muchos tienen una tormenta en la cabeza, porque confunden el falo imaginario con la posicin de
objeto. Y ah la clnica se queda como pedaleando en el aire.
Los neurticos revelan muy bien haberse constituido, oper la castracin a nivel de no ser el falo
imaginario del Otro, pero por ah hay una retencin a nivel del objeto pulsional que hace que tenga
residualmente una eficacia sintomtica. Entonces descuidan ese detalle clnico, porque la pregunta sera
a qu ofrece un analista su presencia. Ofrece, dira as, no solo a ocupar el lugar de la Suposicin al
Saber, ese lugar de falso ser, pero inevitable. Vieron los chicos que dicendale que jugamos, uno
acepta el juego de la suposicin al saber, pero vamos al grano. Al grano de lo primero que les seal, a la
barradura, y qu les dije, que el psicoanlisis se dirige a divisin del Sujeto, vamos a un saber que
permita limitar la inscripcin del objeto que lo porta la presencia del analista. Dicho en otros trminos,
yo no s en qu objeto pulsional voy a caer para ninguno de mis pacientes, pero s que me dispongo a
eso. Para qu?, para despus ponerme en causa, es decir, para que me castren. Me ofrezco a ese doble
movimiento, a hacer la consistencia de ese objeto causa de divisin, para que a travs de la transferencia
y por medio de la transferencia en la vertiente resistencial eficaz, y no hay otra, -si estn muy cmodos
en los anlisis que conducen, perdnenme pero no pasa nada, lo siento, nos dedicamos a esto, sino est
la farmacologa. Pero si esto est bien hecho yo les aseguro que esto produce confianza real. Qu es
confianza real? - es que cuando ese objeto toma cuerpo en la transferencia, el analista no va a gozar de
esto sino que se va a disponer a sostenerlo, para que esto , y les aseguro que si esto pasa siento
escalofros, esto pasa por el cuerpo, y eso es el psicoanlisis. Digo porque algunos se enamoran mucho
de lo Simblico, se enamoran porque est lindo, se enamoran porque es la parte que no estamos tan
comprometidos, o si.Lo Simblico nos garantiza, y hace al fundamento amoroso del inicio de un
tratamiento,como yo a usted lo quiero, mire que so, esto todo el tiempo. Y se colocan en el
objeto amado. Ahora, empecemos a intervenir con cosas que al paciente no les gusta, ah cambia la
cosa el martes que viene no puedoqu caro que cobra; y ah, que pasa?, ah empieza lo que
Lacan en los Cuatro Discursos plantea.
Uno de los tiempos del discurso es el discurso universitario donde el analista adquiere el mximo de
presencia por la transferencia. Y este es un tramo delicadsimo de los anlisis, delicadsimo, que de
poder atravesarse coloca al objeto de la demanda pulsional en falta. Y porqu hablo de cuerpo, porque
por lo general el sntoma se aloja en el cuerpo. Es con el cuerpo que habla el sntoma.
Cuando alguien en el extremo, son esos pasajes al acto, tirarse por la ventana, dispararse un tiro,
tajearse, dnde se hace todo eso, qu tomo predominio simblico?. Cmo lo leeran?, hay un goce que
no pudo quedar por fuera del cuerpo, pero como es insoportable lo que es incestuoso, se lo busca en lo
real, y se confunde castracin simblica con matarse en lo real.
Cuando se cortan, se cortan, se cortan, los pibes, qu estn diciendo, es un tic, como aceite de oliva, ajo
y vermicelli?, qu dice eso? - que hay un corte que no pudo ser simbolizado. Hay una llamada en lo Real
de la transferencia, no es por uno, se agrava cuando es por uno, cuando uno sintoniza en otra frecuencia.
Ah se va por ms. Si uno se coloca en la frecuencia y se la banca, el tiempo que lleve esta
simbolizacin, qu es simbolizar poner en falta algo; qu es Simblico solo hay Simblico
porque algo falta, y lo que tiene que faltar es el goce incestuoso, cuando esto no se produce hay un
reclamo en lo Real, pero que necesita que el otro comparezca en lo Real, porque va dedicado al otro.
Ese es un punto donde los analistas hoy, entiendo que es dursimo
Hay modos de construir la transferencia que no tienen que ver con el clasicismo, con corroborar la
teora, sino cmo uno se coloca en el registro de la presentacin del paciente; a esto yo tambin llamo
formar parte del inconciente, disponerme como la caja de juego de los chicos; eso es formar parte del
inconciente, no que opera el inconciente del analista como sujeto.
Pero sin esta disposicin, como suelo decir en cuerpo y alma, alma que es el modo como Lacan tambin
describe al objeto, y bueno, sin esta disposicin a los mltiples registros de la transferencia y todas las
variantes que cada presentacin de cada paciente es una, es a eso a lo que uno se dispone. Si uno se
dispone a otra cosa, es decir a ocupar un lugar que uno piensa que tiene que ocupar, yo creo que tiene
que dedicarse a otra cosa, pero no a esto. Si ocupa ese lugar va a producir efectos; saben que es eso?imaginarios, todo ese tiempo va a estar ese analista endiosado, pero no va a rozar lo Real, porque en
todo caso la resistencia no es del analizante, la resistencia es del analista.
El alma, es ese cuerpo, ese objeto que formaliza Lacan, da vuelta, es el retorno fundante a Freud, por
algo lo llama su nico invento. Ah tenemos otros problemas que si los menciono, no los voy a
desarrollar.
Cuando Lacan en el nudo, Real, Simblico e Imaginario, en la interseccin, saben lo que es, lo Real no
es ilimitado, el otro registro le hace lmite, lo Imaginario hace lmite a lo Real, lo Simblico lo agujerea y
hace lmite a lo Imaginario y a lo Real, es decir ninguno de los registros tiene dominancia sobre el otro.
Pero Lacan ah pone el objeto a en la interseccin de los tres agujeros. Pero no se puede precisar que el
objeto a, en cuanto presencia, lo cual sera el objeto de la pulsin, fue el objeto a como cado. En el nudo
eso no se puede precisar, pero en la clnica si.
La clnica revela la insuficiencia de la teora, y la verdad es que probablemente siempre sea as, el dficit
de la estructura, el dficit del registro Simblico. Quiero decir que un anlisis, si bien la formacin del
inconciente es reveladora de ese ncleo, y ese ncleo, uno va inscribiendo por el significante los moldes
de la letra que localiza al objeto, no es sin el significante. Pero no todo es significante, hay en la
estructura de lo humano el Real irreductible a la simbolizacin. Ese Real irreductible vuelve a travs del
objeto. Por ejemplo, el lmite Real del capitalismo actual son los linyeras, uno va por la calle, uno ve la
proliferacin, en el mundo ya, en Les Champs Elysees, en Nueva York desde hace muchsimo tiempo,
ese resto de lo humano que queda fuera del sistema. Ese Real, ese objeto en lo Real tipo desecho es la
prueba de insuficiencia de un sistema, que adems no se ocupa de reintroducirlo, es decir, le estructura
presenta eso. Y esto pensando en el objeto.
Es muy importante no ser un participante pasivo en estos espacios. Quiero decir que no solo hay una
agilidad en el hecho de escuchar, sino que yo me doy cuenta que cuando el clima se va templando, van
participando y se hace mas dinmico que el desarrollo de una exposicin que mas all del oficio que uno
pueda tener de ello, uno se nutre mucho de la participacin de ustedes, y se nutre verdaderamente porque
en todos los lugares donde estoy me voy pensando cosas. Y esto sirve, no es una cuestin formal que
uno deja. Un fin de semana uno viene y se lo pregunta, como con la paciente, porqu la atiendo, y uno
dice: pero porqu voy un sbado. Mar del Plata es preciosa, todo lo que quieran, pero podra estar
haciendo otra cosa en Mar del Plata.
Yo se que no es fcil presentar un material clnico, hay distintos ordenes de dificultad para una
presentacin, yo quisiera empezar por el imaginario que armamos los analistas. Creo que tenemos un
narcisismo impresionante, muy complicado, muy contrariado. Hay una veta de ese narcisismo
interesente, querer hacer las cosas bien, demostrar que uno lo hace rigurosamente. Pero hay algo que
tiene que ver con poder presentar un material que es enormemente rico para el trabajo. Es rico porque los
torna activos desde el otro lugar, los torna participativos desde el otro lugar y porque la verdadera riqueza
pasa por esa transmisin autntica que ustedes hacen de su propia clnica que puede llevarnos a otro tipo
de registro y que ustedes conozcan la produccin que hay entre ustedes.
Que ustedes localmente, no importa si son de aqu o de all, pero que ustedes tienen una produccin y
que pueden apropiarse de esa produccin que tienen, y apropiarse de esa produccin es hacerla circular,
no desaforadamente, yo digo, hacer circular cmo piensan ac en Mar del Plata la clnica, cmo la piensa
fulano o mengano, qu despierta esto en otros colegas que puede verse con ese colega, identificar en esa
dificultad transferencial. Miren, esto es una experiencia que yo he hecho y sigo haciendo todo el tiempo,
ustedes ven que no es solo teora, sino que es teora ligada a la clnica, clnica con los impasses, clnica
con la dificultad, no clnica de la demostracin.
La clnica psicoanaltica no es una clnica de la demostracin, ni de la mostracin, es una clnica del
lmite, del lmite de un caso, del lmite del posicionamiento, del lmite de una reflexin. Yo creo que si
nos ablandamos, si se ablandan con eso van a escucharse entre ustedes en cosas muy interesantes.
Digo esto porque las dos oportunidades que me ha tocado venir, no se porqu no se toma rpido esto de
presentar un material, medio como si el protocolo condujese a bueno, como nadie presenta, presento
yo.Y les soy honesta, para mi es una condicin de trabajo. Y es una condicin de trabajo de una larga
experiencia en supervisiones en instituciones pblicas y supervisiones privadas. Esa necesidad de la que
hablan seguramente entre ustedes por telfono, darle un paso ms. Es cierto, requiere un trabajo que es
sentarse a pensar un material, sentarse a pensar un paciente, pero que forma parte del trabajo de un
analista. Ya que en esta oportunidad, como me compromet el ao pasado llevada por el entusiasmo de
venir dos veces, les dira que es muy importante que se reconozcan en lo que producen, y que se den a
circular, y yo creo que este es un espacio. Este no es un congreso, esto no es una jornada, este es un
espacio de trabajo, de trabajo de teora y de clnica.
Me gustara que se sientan activos participantes de esto, y que no hay teora sin clnica. Yo estoy
convencida de que son textos que ustedes han ledo, habr cosas que no habrn ledo, por supuesto, pero
no dudo que probablemente tengan una experiencia clnica, tal vez otros no tanto pero mayor de lo que
por ah podrn formalizar, y este es un espacio para poder hacerlo. Cuidado, no careteemos en esto, este
es un mbito donde hay una intimidad, yo veo como ustedes fluyen, se reconocen, me parece que si se
animan, si tienen ganas, si hay dos materiales, no es incompatible, si hay dos materiales hacemos al
revs, a lo ltimo hacemos una reflexin, qu deducimos de esto, siempre en la lnea de transferenciaacto analtico, los cual supone hablar del fantasma. Me parece que si esto les gusta tambin tomen la
palabra, no s qu piensan de esto.
_ A mi lo que resulta difcil es recortar el material. Yo recorto un tramo, tal situacin dara lugar a poder
trabajar tal o cual cosa, entonces tendra que aclarar que tal cosa, que tal otra, y en ese recorte es un
recorte que se me hace cada vez, mi dificultad yo la sito ah, cmo recortar el material.
A. M.:Yo te dira esto, el recorte no tiene que estar ajustado a lo que estamos trabajando, porque todo
recorte tiene lo que es el psicoanlisis en s mismo. Pero si les puede ayudar, lo que yo he hecho siempre,
no hay texto que yo presente terico que no tenga hasta la clase que d en la Escuela Freudiana, no puedo
pensar la teora por fuera de la clnica, no puedo. Hay gente que es muy terica, no es lo mo, yo digo
vayan de ellos. Yo tengo un modo de leer la teora a la luz de la clnica y eso es lo mo.
A mi me sirvi mucho, incluso cuando me inici, y lo que siempre he llevado y sigo llevando
reformulndolo a los espacios pblicos es el enorme respeto de escucharnos entre colegas y el que
presenta el material es una circunstancia, porque ese material desde el momento que se lee es de todos,
ese paciente nos pertenece, esa situacin es de todos.
Yo vengo de una poca muy dura de la formacin del lacanismo, donde al principio era hablar desde el
Olimpo o no hablar. He trabajado muchsimo desde el psicoanlisis junto con muchos de los colegas que
invitan en desmitificar eso, como decir: no parece lacaniano, no se le entiende lo que dice. Al da de
hoy gente de la Universidad o del Hospital que dicen que suerte que vino alguien que no es terrorista
del discurso, o sea que sabemos lo que ocurre.
Uno puede a travs de la transmisin alienar a alguien; a mi no me interesa eso, a mi todo lo contrario.
Yo creo que el que se pone circunspecto con un concepto, quisiera distinguir dos cosas: si tiene
dificultad el concepto en si mismo o porque esa persona no entiende un pomo lo que dice pero lo repite.
Eso es que yo llamo caretearla, cuando uno repite algo que no entiende, porque si lo entiende lo
transmite, y cuando hay un lmite lo dice, miren, ac hay un lmite, en esto encuentro un lmite.
A mi me parece que una disciplina como la nuestra avanza por ah, entonces primero es escuchar, el
material es de todos. No se trata de demostrar ni mostrarse, y es muy interesante lo que vos decs del
efecto de escritura. Escribir un material clnico es equivalente al recorte, cuando uno recorta para escribir
ya est interviniendo sobre el material. Hay un efecto que tiene el escribir, el pensar a un paciente que
hace que yo anote todo, y ese esfuerzo de escritura ya es un efecto de interpretacin, ya el analista est
recortando a la letra. Para lo cual, el narcisismo de todos nosotros tiene que soportar que escrib de ms,
que escrib de menos, pero que invita a un trabajo de relectura, que yo lo practico en los hospitales, en
seminarios, pero no hay seminario que no tenga presentacin clnica.
Lo real de la clnica es lo que nos invita a pensar la teora. Y lo interesante es el efecto que produce
escribir un material. Cuando uno lee, relee, hay un desprendimiento, es un tiempo de desprendimiento de
si, donde el paciente despus de escribirse, despus de presentarse, despus que operan la multiplicidad
de intervenciones, ese analista y ese paciente estn en otro lugar.
Yo les quiero decir que no hago cosas por formalidad, no estoy ac ni siquiera por mi narcisismo, lo hago
porque me gusta, y lo que me gusta es que le demos a esto la seriedad que tiene. No es por formalidad
que quiero que traigan un material, podra traer los mos, los pongo a jugar aqu. No es eso, es que en el
trabajo de escritura, y lo defins muy bien lo de la dificultad, es eso; pero es el trabajo analtico puesto en
la escena de la escritura, y en la escritura se produce un desprendimiento del paciente y de uno mismo, y
all uno vuelve a esa escena desde otro lugar. No ha habido oportunidad ni en seminarios, ni en
hospitales, ni en ningn lugar en el que alguien me haya dicho, ni siquiera en una supervisin, como que
al ponerlo a trabajar en relacin al otro, a los otros, algo de eso cae. Eso que hablbamos del fantasma de
la posicin de un analista, y algo se reinstala en otro lugar. Miren, pueden demorarlo, pueden postergarlo,
pero eso es garanta de que se van a aburrir mucho en el psicoanlisis, cosa que lamentara.
_ A mi me parece de valor lo que estas diciendo, porque de este grupo, la mayora cursamos la maestra
de psicoanlisis, y la idea era convocarlos a ustedes, con los que nosotros tenemos transferencia para
seguir trabajando desde la comodidad de seguir lo que habamos vivido desde la cursada. Y este espacio
da como cierta libertad para los que estamos empezando o transcurriendo la formacin del psicoanlisis.
Y me parece que en algn punto hemos perdidopero me parece que es responsabilidad nuestra, me
parece interesante que podamos hacerlo, y hacerlo en este mbito, con esta libertad de poder expresarnos
sin sentirnos ni condicionados, ni juzgados y desde el lugar que uno podra transitar hasta el momento.
A. M.: A mi me parece que si ustedes pueden empezar a escucharse, con todo el respeto que tiene
escucharse, entre ustedes, se van a sorprender de ustedes mismos. Lo que decs es cierto, cada lugar tiene
su folclore y dems. Para quejarnos de pap y mam hay un tiempo, pero hay un tiempo que ya
prescribi, no da. Entonces uno dice bueno, qu tengo ganas de hacer con esto. Me lo dirn de la mejor
manera posible, a algunos les agradezco ms que a otros. Y yo por lo que veo ac, tienen un tiempo de
vida que hace que ya no estemos echndole la responsabilidad a los otros. Entiendo que puede haber
inhibiciones, estoy intentando hacer de este espacio amable, porque es el mejor escenario, yo puedo venir
un ao ms, dos aos, pero me aburro si este es el nico formato. Mi entusiasmo tiene que ver con el
Pase, es que algo pase, que algo pase, en toda la polisemia.
Que cada cual pueda pensar su posicin como quiere, algunos de una manera, otros de otra. Creo que
aclar que la posicin de escucha activa, durante un tiempo, pero que no dudo que hay algo para decir
tambin, y eso est abierto tambin, para el que quiere, no tienen que ser todos y para apropiarse de esto
porque creo que pueden suceder cosas muy interesantes, ms all de las divergencias. Me parece que
todas las posturas son legtimas, esta tambin. As que yo voy a agradecer a Silvia Perez, como a Marcela
Salaberry el ao pasado, que tuvo la amabilidad de presentar un material clnico para que nosotros
pudiramos trabajar.
(Lectura del material clnico)
Recortes y puntuaciones del anlisis del material clnico:
A.M.: Yo querra, de acuerdo al recorte que hiciste qu preguntas te haces con este recorte y qu pregunta
quers poner a trabajar.
S. P: Hay dos cuestiones que me vienen preocupando, una es que se rap el pelo como los hombres, con
la mquina, tena el cabello largo y se lo rap a medio centmetro del cuero cabelludo y en dos ocasiones
vino con agujeros, ella sola se corta el pelo con la mquina y dice que a veces no regula la hoja de la hoja
de la mquina y le quedan agujeros.
A.M.: La hoja o la apertura?
S.P.: La apertura. De tenerlo a medio centmetros, de tenerlo a medio centmetro, tiene tambin agujeros.
De pensar esto de cortarse el pelo, como esto que dije al principio de ponerle un neutro a los hombres,
que esta pasando con este real que trae ella con su cuerpo y que me parece, que como decamos hoy tiene
que ser articulado, no se cmo porque, digamos, por un lado parece que ella se corta sus cuestiones
femeninas pero por el otro lado hace todo un movimiento que me parece que tiene mucho valor y es que
empieza a ponerse pollera, por ejemplo, a tener como cierto detalle femenino. Y la otra es la de tu
pregunta, porque, cuando lo escrib, hablando de la funcin de la escritura ah me di cuenta de que
habamos hablado de un sper padre y de que ella haba enganchado eso que yo le haba dicho que era
bueno para tal cosa pero no tan bueno para otras. Sino apareca siempre eso de la corriente materna que
el padre era malo para todo, poder diferenciar el hombre del padre, por ejemplo. Y creo que como padre
ha hecho grandes cosas, como padre y como profesional ha sido un tipo reconocido que se le puede
admirar un montn de cosas en su trabajo con lo social, y no tan bueno para otras cosas como esto de la
infidelidad que hace presente con su hijo mayor, de traer a la maestra del hijo, con quien andaba a
sentarse a tomar la leche con los hijos.
A.M.: Silvia, yo te querra hacer otra pregunta, dado que marcas tu preocupacin de porqu este recorte,
y aparece un dato que por ah en el material no estaba pero que lo traes, lo del pelo rapado. Vos dijiste en
dos oportunidades, podes decir cundo fueron las dos oportunidades.
S. P.: Fueron al final del ao pasado, a ver que estaba pasando en ese tiempo, bueno, todo el ao pasado
transcurri en torno a lo que le pasa con este vecino, que es un hombre que por momentos pareciera que
le da bola y que lo que pasa es de los dos, y que por momentos se asusta, se queda en su casa y no da
seales de querer hablar con ella, de compartir nada, fue en esos meses que pasaban esas cosas. Fueron
dos meses seguidos en los cuales era lo que le pasaba con el vecino, que no es lo mismo de ahora, ahora
ella cerr la puerta y decidi no alimentar algo que en realidad quera ella sola construir. Si, fueron dos
veces seguidas.
A.M.: Tenes alguna hiptesis de porqu con el pelo?
S. P.: Al principio porque era una de las cosas fsicas que le atraan a Juan de ella. Y porque a la vez
porque es cierto, las mujeres con el pelo as tan corto, puede ser que alguna mujer que ha tenido toda la
vida el pelo corto, pero ella que siempre lo tena largo me parece que es como sintomtico.
(Se trabaja el material en diferentes grupos)
S: P.: La lectura de Ema es que un da la madre, que vive con su hijo varn y la mujer un da les dice: Y
ustedes cundo van a tener hijos? Y al da siguiente qued embarazada.
El padre era el nico que la sostena.
A.M.: Es un sola efectivamente fantasmtico, pero en ese sentido Real. No importa que el otro real, tiene
madre, tiene padre, tiene hijos, es un sola fantasmtico con consecuencias para ella en lo Real porque su
vivencia es a partir de esa soledad, experimentada fantasmaticamente y que tiene un correlato Real.
S.P.: Ella sabe desde el principio que el vecino es inconsistente. Y an as hay algo de el que le gusta, que
no se sabe bien qu es, no termina de definir qu es, la mirada triste.
A.M: Que interesante, los materiales nos asustan un poco, cuando necesitamos de pronto producirle
alguna inflexin y dems, y lo estn leyendo bien en esto que se presenta como confuso, qu lectura
hacemos los analista de la confusin. Hacemos una lectura significante, hay una confusin entre una nia
y una madre, entre una madre que no alcanza a tener la titularidad de madre, no puede ser titular de los
emblemas que representan a una madre hacindose cargo de su hija porque como lo observaron bien hay
un deslizamiento permanente, yo lo he tenido que leer mas de una vez, porque me costaba entrar en el
modo de ser presentado. Presentaba ya desde el primer momento, tiempo inicial, este lugar
indiferenciado de una madre, de una mujer y de una hija, y el enorme padecimiento de esa
indiferenciado, indiscriminado de Ema, en su posicin actual, en el momento en que hace la
presentacin. Y como esto retroacta en su posicin histrica, ella es la tercera en la secuencia de los
hijos, de un matrimonio de padres que ella describe como desencontrados desde siempre. Pero ella es la
terminal de esa secuencia, la que mas carga con el destino trgico de una mujer y la insatisfaccin de un
hombre. Y este lugar no prescripto y actual del discurso, digo por esto de que no le pase lo mismo a
Roco, de que est revelando en esa actualidad que parece una confusin. Digo de nuevo cmo leemos
esa confusin que es la presentacin real de Ema. Esa nia de 13 aos en el cuerpo de esa mujer que no
s la edad que tiene, pero que es esa nena la que viene; es esa nena, Ema es la que esta en el anlisis, no
es que est confuso, es eso, ah est el sujeto, cul es el sujeto de ese anlisis?, es esa nena, eso que hay
que aclarar, es Roco o es Ema, es la madre o es la abuela.
Adems que lo que sigue en el texto corrobora toda una genealoga de mujeres con el sentimiento
trgico, y es muy interesante que se busque en la mitologa griega quin era Rea. Rea es la hija de Gea y
de Zeus, y adems saben cmo era la historia de los dioses griegos, pero siempre estuvo vinculada como
las Cibeles, las que van adelante, las que van al frente de la bsqueda, de la lucha. Y ella tiene una lucha
no legitimada, pero es la que fue al frente, como suelen hacer los chicos. Son los chicos los que dicen El
rey est desnudo. Es ella la que dice Porqu no se separaron, porqu no se separaron antes. Es ella la
Rea, la que va al frente diciendo, esto al precio de que por ser desoda queda en esa especie de hbrido
como un ttulo a confirmar como mujer, pero porque todava el reclamo desesperante de esa nena no est
acogido, por eso es que manda y manda pacientes amigas. La legitimacin de su lugar en esa estructura
familiar. Al mismo tiempo es ella la que va al frente denunciando esto, entonces los otros sona ver,
donde est esto de rea, ac,a mis 13 aos mis padres no se llevaban bien, haban llegado a un acuerdo
en la educacin de sus hijos, yo soy la menor de tres hijos, los dos mayores fueron buenos, yo la rea.
Ella desconoce esto de la mitologa, que es raro tratndose del arte, yo la rea, como esto que queda de
resto con respecto a esta historia. Quera situar esto porque la confusin entre Roco y no, ac no es
que a Roco no le pase, ella dice que cuando la hermana pide una derivacin no repara en Ema, sino en
Roco. Pero, qu pone Ema, a mi hermana le molesta que Roco se parezca a m, es decir, esta que
denuncia el lugar y que resulta ser desoda.
Digo, porque en una estructura discursiva familiar qu bien viene, cmo calma la angustia de los
integrantes que ese lugar lo ocupe uno, que ese lugar se encarne en uno, entonces no se mide la
implicancia de uno en esa trama sino que afortunadamente que est tratada ah, que parece no una
estructura sino una posicin melancolizada de ella, en la identificacin a alguna figura materna, que
Silvia ubic en el material, con la tormenta, el mar, la marea.
Pensemos en tiempos de anlisis, que uno va con cierta cautela. Que los analistas anticipemos la lectura
no quiere decir que necesariamente en la transferencia debamos pasar al momento esa lectura, porque
una intervencin fuera de tiempo puede ser precipitador en estructuras precarias de algn pasaje al acto, a
algn acting. Pero precisamente tomemos ese punto, qu piensan que mas all de ciertas cuestiones del
padre, que ella necesite efectivamente, y creo que en el anlisis est bastante reflejado en este tiempo
hasta que lo puede poner en interpelacin, porque ah se juega la transferencia. Porqu creen que est
sostenido ese lugar del padre?
La funcin de un padre en un Edipo llevado, si lo quieren en los trminos mas o menos cumplidos en la
estructura, sera dejar a la hija en una posicin deseante, histrica, no estructura, sino posicin histrica,
sin embargo no deja de haber en las intervenciones todo un matiz ligeramente melancolizado de la
posicin de Ema. Y mas an, una posicin que no la deja titular ni siquiera para la derivacin, entonces
yo pensaba que esta necesidad de preservarse del Nombre del Padre, porque el padre da algunas cosas, o
la educacin o los emblemas que vienen por el lado paterno; contra la figura de una madre que,
contrariada, trgica, ama de casa, los brazos cados, pero una madre que aparece para la fantasmatica de
ella, una madre que ordena los embarazos y mgicamente se producen. De qu habla esto?, de que ella
tiene el fantasma contra una madre empobrecida de una madre devoradora; que es una madre devoradora
como puede ser la tormenta de un ocano, que es trgicamente devoradora. Ojo con comprar el
imaginario de un melanclico.
Cuando necesita exponer el cuerpo, poner en evidencia los agujeros, casi como de manera que a uno le
da cosita con el cuerpo, es porque entre esa imagen contrariada de la madre por un lado con los brazos
cados, pero con la omnipotencia del poder de decidir que se tienen hijos; y por otro lado con un padre
ilustrado, protagonista, casi como la contratara, lo que uno podra decir vctima y poderoso. Pero que es
un padre que dona ciertos emblemas pero hasta ah, ustedes lo dicen: Yo te banco. No hay nadie que
interpela su subjetividad diciendo: Qu ests haciendo con tu vida, sino que hay una entrega
sacrificial si esto es lo que podes hacer. Con lo cual se toma desesperadamente de algo de lo
paterno para poder neutralizar. Si no se toma de eso queda devorada por esa tormenta que da fobia, y que
la fobia, como todo sntoma neurtico tiene dos lecturas, que es por una lado la expresin de un malestar
que perturba porque produce inhibiciones, pero al mismo tiempo pone en evidencia la resistencia a
quedar absolutamente devorada por el goce incestuoso en la medida en que puedo quedar suelta de la
mano de los emblemas de mi padre. Con lo cual, no es que el padre la rescata totalmente de esa
situacin, sino el sntoma sera otro no s porqu no me sale este cuadro, sera alguien que tendra
una posicin enunciativa en la vida como alguien que va y dice mir, hice esto en mi vida, pero ac
tengo una dificultad. No, hay un lugar ah de nia que todo el tiempo va y viene que despierta las ganas
de adoptarla.
El padre ensea a sobrevivir, y sobrevivir no es vivir, entonces, entre el sobrevivir que llega como letra,
del lado paterno y un mar que se la chupa, que es este lado materno.
Todo lo Real en un anlisis no se puede abordar al mismo tiempo, hay momentos que uno dice por
dnde agarro.
Se arm una pregunta en el material, ah aparece una pregunta: porqu siempre me engancho con los
rotos?. Tal vez la respuesta est en eso que me dijiste del sper padre, estamos en la secuencia
transferencial, arma una pregunta promovida por alguna intervencin previa de eso del sper padre. Me
pas la vida decodificando lo que no me dijeron yo logr una modificacin que fue separarme, yo
dira con respecto de quin? - de los padres.
Ahora estoy como un parapente, miren cmo convergen la iniciacin del anlisis, del tratamiento y la
posibilidad de concluir todas las 15 o 18 veces que se separan, y ah sita la diferencia de los padres.
Ahora estoy como en un parapente, me ocupo solo de mis hijos y mi trabajo y ah viene la
interpretacin: Ella dice que tanto Juan como su vecino la dejaron sola. Le planteo: -sola como su
madre con su padre, eso es nadar a favor de la corriente materna. Yo leo como escribi la analista ac:
responde con un sueo, no puso a la sesin siguiente, la analista escucha en la produccin de ese
sueo como una respuesta a su intervencin.
Cmo cuesta el lugar del analista en la transferencia, como si el texto se hiciera otro, yo quisiera decirles
que el texto se ordena en funcin de la transferencia, y que suele ser, como yo les deca, por alguna razn
tiene mejor prensa la intervencin seguida de un sueo, que poner todos esos lugares donde la presencia
de uno va anudando tambin esa transferencia, y que el sueo escribe esa letra, solo se puede tirar
contra la corriente para este tiempo del anlisis si alguien atiende ese llamado que ella est haciendo al
otro. Porque le empez a derivar de la comunidad donde ella vive a amigas, hasta que la analista le dice
que no; derivar a esas personas a otro nombre y ella responde: ah, bueno, s, tenes razn, sino todo el
barrio se va a atender con vos.
Qu es todo ese barrio? Fjense lo que se produjo antes, ella cede todos sus lugares, y en esa
intervencin, que parece una tontera, se le est delimitando que all hay una posibilidad de un lugar para
ella.
Esos cortes en el cuerpo, hay algo fallido en el corte, el padre tiene una funcin propiciatoria pero
incompleta. No termina de donar el falo simblico que permita a ella ordenarla en una identificacin a lo
femenino, que est adecuadamente en posicin histrica frente al padre. Ella no llega a ser la novia de
pap, o que pueda desplegarse en la fantasmtica infantil ser la novia de pap. Entonces, tomada de eso
inevitable del padre, para no quedar en el iceberg, en el ocano, en el brazo cado; qu es un brazo cado,
es un brazo que no toma a un nio. Creo que con ella se jug privilegiadamente, es el iceberg para la vida
de ella, en ese punto ella se restituye fallidamente en esos emblemas paternos manteniendo figuras
desmochadas. Ella le muestra el agujero en lo Real, con lo cual, les digo que en otros casos, y a propsito
de las intervenciones en lo Real, cuando algo viene as yo creo que un analista debe intervenirqu te
hiciste!, porque cuando un cuerpo no est adecuadamente libidinizado, porque los brazos cados no
invisten libidinalmente el cuerpo amorosamente, eso que se da a ver es una llamada al Otro, para que en
lo Real, vieron esa nocin de susto qu puedo hacer conmigo mismo?, eso no se juega en palabras,
eso se juega en lo Real.