El Yo y El Nosotros 73 136
El Yo y El Nosotros 73 136
"ELYOy"EL
NOSOTROS
Los fenmenos grupales
en el grupo de psicodrama
H ''
I -r:"
ITACA
73
Captu lo 3
J.L. M
oreno:
LA SOCIOMETRA Y EL PSICODRAMA
Ms importante que la procreacin es el hijo.
Ms importante que la evolucin de la creacin
es la evolucin del creador
J.L. Moreno
Kh innegable la importancia de la obra de Jacobo Levi Moreno, el creador del psicodrama, en el desarro
llo y difusin de las teoras y metodologas grupales.
I)o hecho, sus tcnicas han sido ampliamente difun(lidas aun por quienes desconocen la teora y la filoHofa que les dan fundamento.
J.L, Moreno naci en Rumania el 19 de mayo de
1889 y muri en E.U. el 4 de mayo de 1974 Transcu
rri parte de su infancia y de su juventud en Viena,
(n donde realiz sus estudios e inici los trabajos que
lo llevaron a la creacin del psicodrama.
Utiliz tcnicas de grupo en Viena antes de los
lios veinte trabajando con marginados sociales, re
fugiados y prostitutas. Ms tarde, en los jardines de
Viena, inicia su acercamiento a la espontaneidad y al
niego de los nios formando grupos espontneos de
nios.
74
DEL PSICODRAMA
75
fue, en cuanto puedo recordar, la primera sesin psicodramtica privada que dirig... Fui al mismo
tiempo el director y el sujeto, y los dems nios los
yos auxiliares*. A este primer psicodrama Moreno lo
denomin: El psicodrama del dios cado.
Mito o realidad, no cabe duda que el ''juego de
Dios y sus ngeles encierra el sentido y la esencia
del psicodrama, as como el significado de los concep
tos que constituyen el sistema terico conceptual y la
filosofa que lo sustentan.
Para Moreno, el mundo del juego es el mundo de!
nio, de la espontaneidad, la flexibilidad y la auten
ticidad, y es aqu en donde adquiere su sentido la
creatividad, pues a medida que el nio crece pierde
la capacidad de jugar y ser espontneo, ya que las
conservas culturales le van construyendo ataduras
que le impiden la espontaneidad, y la espontaneidad,
dice Moreno, es accin.
La prdida de la espontaneidad hace que el hom
bre viva en crisis por las conservas culturales que lo
atan al pasado, y la autenticidad slo aparece en la
inmediatez del encuentro.
Moreno critica as el desarroUo tecnolgico en la
medida en que ste representa una conserva cultural
y tecnolgica que limita al ser humano en su creati
vidad y se convierte en una seria amenaza contra su
sobrevivencia.
Ibidem.
76
77
ceptos fundamentales de su teora y darles su verda
dera dimensin.
F u n d a m e n t o s e p is t e m o l g ic o s d e l p s io o d r a m a :
EL p e n s a m ie n t o RELIGIOSO DE MORENO
78
Jesucristo desempe un papel muy importante en
la vida y en la obra de Moreno.
Judaismo, jasidismo y cristianismo se entrecru
zan y determinan su concepcin de Dios, del mundo,
de la vida y del psicodrama.
Para Moreno fue determinante la lectura del libro
de El Gnesis, a los cuatro aos de edad, pues le
caus una profunda impresin positiva marcando
sus ideas. A partir de entonces entr en contacto con
la idea de Dios.^^
La idea de Dios y de ser Dios le acompa toda su
vida. As, por ejemplo, relata que en una ocasin, es
tando con unos amigos en un caf de Viena, alguien
en otra mesa exclam: "Oh Dios mo'', y l se levant
preguntando: "Alguien me llam?.
La lectura de El Gnesis determin asimismo la
idea del acto creador y de la creacin divina de todo
lo existente a partir de la nada, una idea fundamen
tal de su obra/Moreno represent el papel de crea
dor toda su vida, como siguiendo la indicacin de El
Gnesis segn la cual Dios hizo al hombre diferente
de otros seres vivos porque le dio un alma, una parte
de s mismo, esto es, una parte del Dios creador.
Por otra parte, tambin el Talmud concibo al
hombre (*omo socio de Dios en la tarea de la creacin.
bidenL, pij. 2.
Ihidem., pp. 30-31.
hdem., p^, 23,
79
Las idoas de Moreno refluyan estas influencias
cuando dice que lo que distingue al hombre de otros
seres vivos no es el intelecto sino su espiritualidad,
su capacidad de volverse dueo de su persona por
medio de sus propios esfuerzos. De acuerdo con esto,
el hombre se convierte en un creador y creando se
puede convertir en Dios/^'^
Su relacin con Dios, sin embargo, tambin fue de
crtica y de confrontacin ya que hubo momentos de
gran rebelin en contra de Dios. Esto se manifest,
por ejemplo, en el momento de la separacin de sus
padres cuando l era un joven estudiante. Moreno
vivi esa situacin como un abandono de Dios y se
rebel contra todo: la escuela, la autoridad el sistema
polt ico y la sociedad en general Segn sus palabras:
"Dios deba morir y destruirse la sociedad para al*
canzar un nuevo estado de
Esta rebelin encontr su expresin en el siguien
te monlogo:
En primer lugar, por qu creaste el universo? Podras
habernos ahorrado la vida.
Por qu separaste la luz de las tinieblas? Debi
haber existido slo luz.
Por qu creaste rocas y volcanes, ocanos y estre
llas? Debi haber existido slo tierra firme. Por qu
no comentaste conmigo? Y, finalmente, por qu me
croaste? No me siento biun, no me agrado. Tengo que
fbidem.,
pg.
80
comer pero el mayor alimento sale por detrs. Debo
caminar, pero puedo resbalar y caer. Debo envejecer,
enfermar y morir. Por qu? Debes de haberme creado
cuando ya estabas viejo y enfermo, cuando y h a b la s
gastado tu energa.
Por qu me partiste de en medio? S que soy un
ser imperfecto y sin valor. Cuando me viste incompleto
me rompiste en pedazos y trajiste otro ser, una mujer.
Yo era un inferior, pero ella lo era ms an.
Ese fue el principio de los interminables padeci
mientos y futilidades, la cadena del nacer y morir.
82
83
Mientras pasaba por las calles oscuras y vacas tra
taba de ordenar mis sentimientos y mis pensamientos
incoherentes, no poco comunes en los jvenes intehgentes. Mirando haca arriba, descubr que estaba en
un parque, delante de una estatua de Jesucristo ilu
minada por la dbil luz de a luna. La contempl atni
to. En la intensidad de ese momento extrao trat con
toda mi voluntad de que la estatua cobrara vida y me
hablara. Quera que Jess saliera de la piedra y se
corporizara en el parque, entre la gente de Chemnitz
Me pareci que la estatua estaba por hablar y escuch
muy atento.
De pie frente a la estatua supe que tena que tomar
una decisin que determinara el curso futuro de m:
vida. Seguramente todos los hombres tienen que tomar
una decisin tal siendo jvenes. Este era el momentc
de tomar la ma. La pregunta era: cmo deba elegir^
Mi identidad era el universo, o la familia concreta o
clan de donde haba surgido? Me decid por el univer
so, no porque mi familia fuese inferior a ninguna otra
sino porque deseaba vivir en nombre de ese contextc
mayor al cual cada miembro de mi familia perteneca y
al que yo deseaba que retornasen.
Mi decisin significaba que todos los hombres y
mujeres eran mis hermanos y hermanas, que todas las
madres y padres eran mis padres y madres, que todos
los hijos, fueran quienes fuesen sus padres, eran mis
hijos, que todas las mujeres eran mis,esposas, que to
das las propiedades del mundo eran mis propiedades
84
y, a la inversa, que toda mi propiedad era propiedad
del mundo.
La pequea estatua que tena delante simbolizaba
el hecjio de que Jess haba tomado el camino del universo y asumido todas las consecuencias que traa apa
rejadas. Para m significaba abandonar mi deambular
y que todas mis acciones, mis decisiones y encuentros,
desde ahora tenan que concordar con esta visin de la
vida. Mi padre, mi madre, mis hermanos, mis herma
nas, mis parientes, mis amigos, nunca pudieron com
prenderme, pero yo segu mi camino y nadie ha podido
nunca apartarme.
De pie ante Cristo en Chemnitz, empec a creer que
era una persona extraordinaria que estaba en el plane
ta para cumplir una funcin tambin extraordinaria.
Este estado mental es habitualmente conocido como
megalomana. Es un nombre ofensivo, insultante. En
realidad, la megalomana es un estado natural del ser
humano desde su nacimiento. La megalomana no es
nada excepcional. Como todo otro estado natural, pue
de tener formas patolgicas o normales. La megaloma
na normal es algo tan bsico en la naturaleza espiri
tual del hombre como lo son la naturaleza fsica, los
pulmones para respirar o los vasos sanguneos para
nutrir las clulas del cuerpo. Todos los hombres llevan
en s la idea de su grandeza. El problema no es la me
galomana. El problema es: por qu nuestra cultura
trata de suprimirla y aclama a los modestos? Por qu
desaprobamos a los que sostienen que han sido llama
dos a cosas extraordinarias?
85
De all en adelante apareci un excedente de signi
ficado en todo lo que hice y se hizo alrededor mo: exce
so de sentimientos, de alegra o depresin, de amor o
ira. Tal cual sienten los amantes en la excitacin del
primer encuentro, el sol, las estrellas, el cielo, los r
boles eran ms grandes, los colores ms brillantes. Los
hechos tenan para m un dinamismo mayor que para
los dems. Si naca un nio, si mora un hombre, si es
tallaba un incendio, si un extrao entraba por la puer
ta, todo era significativo, pleno de interrogantes y
enigmas, un desafo a mi ms ntimo sentido de los
valores.^
87
Estos seran los antecedentes de lo que ms ade
lante se iba a poder desarrollar, pues los avances de
la ciencia fueron favoreciendo el desarrollo de nue
vos mtodos y as, dice Moreno. Mediante el desa
rrollo de la sociometra, el psicodrama y la psicotera
pia de grupo ser posible producir en nuestro tiempo
lo que en el suyo consiguieron los conventos cristia
nos: un renacimiento de la sociedad.^
Cuando en su adolescencia Moreno fund con su
grupo de amigos la Religin del Encuentro se dej
crecer la barba en una forma que l mismo deca se
asemejaba a la de Jesucristo:
Comenc a desempear el papel no slo porque quera
ser un profeta, sino parecerlo. Que me creciera la bar
ba era inevitable en un adolescente de casi dieciocho
aos, pero el becho de que no me la afeitara marca un
alejamiento importante de las normas. Con la barba
subray que no debe interferirse con la espontaneidad
saludable del cuerpo. Debe permitrsele a la naturale
za seguir su curso. Mi barba era rubia, rojiza y rala.
En el curso de los aos tom el aspecto que los pintores
medievales atribuan a la de Cristo, Inconscientemente
debo de haber aprobado esta apariencia y e) efecto que
esta barba tendra sobre los integrantes de una cultura
cristolgica. Parecer sabio y paternal, anticipando la
/6iem..pg. 182.
88
89
obra; en el encuentro con Jesucristo podramos iden
tificar lo que para l es un encuentro de nivel supe
rior*'^!
Moreno sintetiza su pensamiento religioso en k>
que para l es la cosmodin rnica, esto es, la psicote
rapia del cosmos. Quiz leda fuera de contexto esta
concepcin pareciera una extravagancia, un sinsentido; sin embargo, contextualizandola en la totalidad
de las ideas y sobre todo en la prctica de Moreno
adquiere significado y coherencia.
Para l, el hombre no solamente es un ser social
sino un ser csmico. En qu sentido es csmico? Pa
ra el hombre de la antigedad los fenmenos de la
naturaleza constituan una preocupacin y hasta un
enigma porque no los poda controlar. Otra preocu
pacin era la de comprender su lugar en el universo
El origen de las religiones es precisamente una res
puesta a esas inquietudes y esto es tambin lo que le
da sentido a las concepciones religiosas que hacen
referencia a la existencia de un dios.
La concepcin del mundo y del universo del hom
bre contemporneo, afirma Moreno, ha cambiado: lo?
descubrimientos y avances tecnolgicos han hecho
que lo que antes era incontrolable ahora no lo ?ea
Existe incluso la posibilidad de vida en otros plae*
tas, algo que antes nunca se haba formulado La
dimensin del hombre se ampla por lo tanto a un
nivel csmico. En este contexto, la existencia de Dios
J.L. Moreno. El psicodramm., pg. 41
90
adquiere tambin otro significado, pues el hombre
contemporneo ya perdi la fe en ese dios como ser
supremo, y hay quienes ya no creen ms en Dios.
Para ellos Dios ha muerto.
Ahora bien, ese dios muerto para muchos adquie
re nueva vida en el psicodrama.
Siguiendo el ejemplo de Cristo, le liemos dado y pode
mos darle nueva vida, pero no de la forma que anhela
ban nuestros antepasados. Hemos reemplazado al dios
muerto por los millones de personas que pueden en
carnar a Dios en su propia persona.
bidem.
91
proclaman todo lo contrario; es decir, que as como l
puede ser Dios, todos podemos ser Dios, un Dios 'no
sotros.
Concebido en esta forma, el dios de Moreno no es
un dios omnipotente y soberbio sino, como l mismo
dice, humilde y dbil.
La imagen de Dios ha cambiado, afirma Moreno,
el dios de los hebreos se transform en un "Dios-t
vivo en Cristo y se transforma ahora en un 'Diosnosotros. Pero en el psicodrama la imagen de Dios
toma forma y se corporiza en cualquier hombre.
Todos pueden subir al escenario, cuando llegue el mo
mento de la inspiracin, y dar su versin del significa
do que tiene para ellos el universo. Dios est siempre
dentro y entre nosotros, como lo est para los nios.
En lugar de descender del cielo entra por la puerta del
escenario.'^'^
92
de mi temprana representacin de Dios a los cuatro
aflos. All decid ser Dios y estar en la cima del juego
Tuve la idea brillante de retomar a las fantasas de mi
niez. Entonces quise ensear a los nios a jugar a ser
Dios. Ahora quiero comenzar con ios adultos, con los
mentalmente ms enfermos, para curarlos por medio
del psicodrama. Ah estaba yo, Dios, utilizando el psicodrama como remedio csmico.'^
93
no slo se encuentran cara a cara sino que se viven y
^ experimentan mutuamente. Es una reunin en el
ni\^el ms intenso de la comunicacin^'^
La palabra alemana Begegnung significa, ade*
jis, contacto corporal, confrontacin, oposicin y lu
cha; ver y percibir; tocar y entrar en el otro; compar
tir y amar; comunicacin intuitiva, primaria, con
palabras o gestos, con besos y abrazos; volverse uno
solo.'^^
Si bien ha sido muy controvertida la paternidad
del concepto de encuentro existen publicaciones que
documentan la introduccin por Moreno de este con
cepto con anterioridad a otros autores como, por
ejemplo, Martin Buber.
A inicios de 1914 Moreno public su "Invitacin a
un encuentro, y Martin Buber colabor junto con l
en la revista Daimon de 1918 a 1920. "Es claro, en
tonces, que debe atribuirse a Moreno la introduccin
del concepto de encuentro y no a Martin Buber/
Al discutir la originalidad de los conceptos de Mo
reno debe tenerse en cuenta el hecho indudable de
que ninguna teora surge en forma aislada, como
una creacin nica de su autor, ya que hay siempre
otras teoras que conforman la cultura cientfica y el
sentido comn cientfico de la poca y las teoras que
J,L. Moreno, op cit., pg. 38.
Ibidern.
Zerka T, Moreno, en J.L. Moreno, op cit., pg. 307.
94
conforman esa cultura cientfica o filosfica influyen
en los nuevos desarrollos tericos.
Es cierto tambin que Moreno neg cualquier tipo
de influencia por parte de otros autores; l se pro
clam siempre creador original, el padre nico.
Lo que da originalidad a un concepto es el signifi
cado muy particular que cada autor le da. De este
modo, lo importante es el significado que Moreno da
al encuentro dentro del contexto del psicodrama,
considerando desde luego que este concepto, con la
connotacin que l le adjudica, es suyo, pero contiene
las influencias culturales de su poca. Estas influen
cias incluyen las del ambiente artstico sobre todo
el teatro de esa poca, en el cual Moreno se interesa
ba que conformaba la atmsfera que respiraba.
Ahora bien, para entender esa concepcin original
de Moreno, empezaremos por una interrogante: qu
significa encuentro para Moreno?
Significa que dos o ms personas se encuentran, pero
no solamente para ponerse una enfrente a la otra, sino
para vivirse y experimentarse. En un encuentro las
dos personas estn presentes en el espacio, con todas
sus fuerzas y sus debilidades (como) dos actores hu
manos que hierven de espontaneidad.^
95
sentar, palpar, sentir, com])artix y amar; comunica
cin nuitua; conocimiento intuitivo medijnte el si
lencio o el movimiento, la palabra o.el gesto, el beso o
el abrazo, unificarse {wia cum uno).
La palabra encuentro tiene por raz contra.
Abarca, por consi|^uiente, no slo las relaciones amis
tosas sino tambin las hostiles y amenazadoras... Es
una categora del ser, nica e irrem])lazable.^
Con esto. Moreno quiere decir que encuentro no
es slo estar junto a la otra persona sino experimen
tarla, experimentarse juntos, sentir juntos, sentirse
el uno al otro en ese instante, en el aqu y el ahora.
Es una relacin de un yo con un t. 'Se mueve del yo
al t y del t al yo.^^
El encuentro es una nueva forma de comunica
cin a un nivel ms intenso y ocurre en el momento.
Es la suma total de la interaccin, una reunin de dos
0 ms personas en el aqu y ahora, hic et nunc. No en
01 pasado muerto, ni en el futuro imaginado, sino en la
plenitud del tiempo: la situacin de na experieilcia
completa, real y concreta. Es la convergencia de facto
res emocionales, sociales y csmicos, la experiencia de
la identidad y total reciprocidad. El i^sicodrama es la
esencia del encuentro.'^
J.L. Moreno. Psicoterapia de grupo y psicodrama, pg. 81.
J.L. Moreno, op cit., pg. 82.
J.L. Moreno, en revista Daimon, Viena 1914, citado en J.L.,
Moreno, El psicodrama. Terapia de accin y principios de su prc^
96
97
como l lo denomina. Esto sucedi, como l mismo lo
relata, en Viena en 1911, con su pequeo grupo con
quienes paseaba por los jardines y calles de Viena,
ayudando in siiu, en su contexto natural, a las per
sonas que vean necesitadas,^^
El existencialismo, la terapia de grupo, el psicodrama y la sociometra tienen un origen comn en
este grupo que se conform como el Grupo de En
cuentro austraco.
Ms tarde, al final de la primera guerra mundial
(1918), Moreno funda Daimon, revista mensual pro
paz, cuya publicacin responda a las inquietudes
antibelicistas de sus participantes (F. Kafka, M. Buber, Schillr, Romain Roland, Hermn Hesse y Anatole France, entre otros). El propio Moreno, junto con
Buber, diriga la revista.
De la concepcin de encuentro de Moreno naci la
idea del psicodrama. Por otra parte, frente a la idea
de este tipo de encuentro al que denomina primario,
le parece inaceptable el encuentro secundario que se
establece, por ejemplo, entre el autor de un libro y su
lector, pues no puede haber encuentro entre un ser
humano y una "conserva culturaf. Por este motivo
destruy su primer libro y escribi otro con el tema
del encuentro como eje central, al cual titul Invita
cin a un encuentro.
R. MarineaUj op. cit., pg, 63.
B, Waintrob Niidel op. cit, pg. 18.
98
99
Sin embargo, dice Moreno, hay diferentes niveles
de encuentro. En los niveles ms bajos estaran los
encuentros cotidianos y en el nivel ms alto el en
cuentro existencial un encuentro exttico que no se
da sino una o dos veces en la vida y que Moreno dice
haber vivido en su juventud. Probablemente se refie
re al encuentro con Jesucristo, al que consider un
encuentro de nivel superior, y al encuentro con
Chaim Kellmer. Este encuentro puede ocurrir con
una persona, con la naturaleza o con la religin como
la expresin ms profunda de comunicacin. Esa
forma de encuentro va ms all del psicodrama.^
El psicodrama, sin embargo, propicia otras formas
de encuentro aun cuando a otro nivel menos elevado;
permite al protagonista sobrepasar los roles que ha
bitualmente desempea en su existencia cotidiana,
sobrepasar y trascender la realidad de la vida como
la vive, para alcanzar una relacin ms profunda con
la existencia y llegar a la forma ms rica de encuen
tro de la que sea capaz. ^
El grupo de psicodrama es el espacio del encuen
tro, el cual se da fundamentalmente entre el director
y el protagonista y se extiende a todo el grupo.
La relacin director-protagonista es en s un mo
delo de encuentro. Esta relacin contiene el signifi
cado del actuar juntos para que el protagonista pueJ.L. Moreno. El psicodrama. Terapia de accin y principios
de su prctica, pg. 4L
^ Ibidem,, pg. 42.
100
da dar vida a sus fantasmas, conocer y expresar s.
verdad y experimentarla.
En esta relacin se realiza el encuentro com:
fundamento de cualquier acto espontneo y de l
creatividad. Este encuentro se realiza en el aqu y ei
ahora del espacio del psicodrama, en el momento.
El objetivo del psicodrama sera, adems, para
Moreno, alcanzar un nivel de existencia superior.
Antecedentes
f il o s f ic o s
101
::^rmanecer siendo enteramente metafsica o de vol
verse enteramente automtica ^^^
Aun cuando la referencia que hace Moreno al
'ion vital de Bergson es solamente para criticarlo y
refutarlo,, indudablemente este concepto tuvo gran
jifluencia en el concepto de espontaneidad de aqul.
Otra crtica que hace a Bergson es la de haber
ronvertido su lan vital en un fetiche, en un creador,
mando en realidad era slo un instante tan creador
como cualquier otro, y aun cuando todos constituan
una dure de creatividad, Bergson, segn Moreno,
no deja lugar para un significado propio de la cate
gora del momento.
Moreno considera que Bergson deja, as, tanto
lugar a lo creador que todo lo que no fuera eso se
convirti en una deformacin demoniaca.^
El concepto de dure implica la creatividad conte
nida en cada instante del tiempo. Sin embargo, para
Bergson, dice Moreno,
slo era necesario sumergirse en la experiencia inme
diata para participar en la corriente de creatividad, en
el lan vit<i y la dure, Pero, sin embargo, no constru
y un puente entre ese absoluto creador y el tiempo y
el espacio hechos por el hombre en los cuales vivimos.
El resultado es, entonces, que, aunque estas ex{3eriencias inmediatas tuvieran la cuahdad de realidad final
Ibidem.
Ibidem.,pg. 152..
Ibidem.
102
que l les atribuy, poseen un status irracional j son
por tanto intiles para la metodologa y el progreso
cientfico,
Ibidem.,pg. 156.
J.L. Moreno, Psicoterapia de grupo y paicodrama, pg, 143.
103
Tanto a Pierce como a Bergson Moreno los consi
dera 'filsofos espectadores, pues no intentan cam
biar el universo sino nicamente comprenderlo.^'^
Otro filsofo que es imprescindible mencionar es
Martin Buber. recopilador y reelaborador del jasidismo moderno. Buber, al igual que el jasidismo, al
que adems l representa, merecen un trato ms
profundo y ms amplio debido a su importancia.
Aqu se retoman solamente algunos comentarios de
Moreno sobre l.
Como sabemos, difcilmente Moreno reconoce otro
padre que no sea l. Como parte de su megalomana,
se considera co-creador de todas las teoras que le
son significativas pero cancelando al co-participante
en la creacin.
Sin embargo, en lo que se refiere al concepto de
encuentro, si bien Buber y su obra anteceden a Mo
reno, no necesariamente debemos pensar que es el
ms viejo quien, unidireccionalmente, ejerce influen
cia sobre el ms joven. Indudablemente, las concep
ciones de Moreno denotan una grande influencia del
jasidismo de Buber; sin embargo, no se descarta que
en el trabajo conjunto en la direccin de la revista
Daimon hubiera habido una influencia mutua. Esto
sin dejar de considerar, obviamente, que las caracte
rsticas del existencialismo austraco, en el cual se
J.L- Moreno, El psicodrama. Terapia de accin y principios
de su prctica, pg. 31.
104
inscribe Moreno, estn dadas fundamentalmente por
el jasidismo de Buber.
Pero tal parece, como menciona Zerca T. More
no, que existe la certeza de que Buber reconoci
que su obra Yo y t la escribi habiendo recibido la
influencia de Moreno.
Pero tomemos en cuenta brevemente las conside
raciones de Moreno sobre Buber. Lo critica por ha
blar en trminos abstractos, es decir, que no vive lo
que propone, no lo realiza; escribe como un autor a
un lector al que no le habla como a un t, sino como
a un ello. An cuando el tema central de su obra es
el encuentro retomado, segn Moreno, de l Bu
ber no sale del libro para tener un encuentro con el
lector.99 La obra de Buber dice es una intelectualizacin de lo que no tiene sentido sino como
existencia. La verdadera descendencia de Baalschem es un nuevo Baalschem y no otra cosa.
Buber, contina diciendo Moreno, hizo una inter
pretacin de los conceptos del yo y del t porque es
un historiador y un filsofo de la religin. Interpret
filosficamente a figuras como Baalschem, pero no
las ha llevado a su propia vida. Se qued preso en lo
Z. Toeraan Moreno, Introduzione allopsicodramma moreniano, pg. 29.
J. L. Moreno, op. cit., pg. 31
J. L. Moreno,, Psicoterapia de grupo y psicodrama, pg.
144.
105
esttico"; no se le puede, por lo tanto, considerar un
existencialista heroico.
El existencialismo, para Moreno, es un forma de
vivir la vida y no una forma de pensarla. Identifica
tres formas de existencialismo a los que denomina
momentos del existencialismo.
El primero es el de Kierkegaard, que constituye
una protesta frente a la Iglesia cristiana, particu
larmente la protestante, por haber traicionado la fi
gura de Cristo, y una protesta tambin frente a la
filosofa de Hegel, la cual, al intelectuabzar el espri
tu, cometa la misma traicin que cometi la Iglesia
cristiana frente a Cristo.
Pero esta protesta, segn Moreno, no fue llevada
al extremo, y en esta forma lierkegaard "no fue ca
paz de realizar el sueo de su vida, de convertirse l
mismo en un profeta existencial. No pudo convertir
se en un profeta en accin y se qued solamente en
uno de palabra.
Esto, para Moreno, significa que este pensador
fue un psicodramatista frustrado, y para corroborar
esta idea menciona una fantasa que Kierkegaard
escribi en su diario: se encontraba frente a sus fie
les, quienes esperaban de l, como de costumbre, un
sermn muy afectuoso. Les dio en cambio un sermn
en el que con mucha rabia los llam asesinos y laIbidem.
J, L. Moreno y Zerka Toeman Moreno, Gli spazi dello psicodramma, pg. 239.
106
drones, logrando provocar en eUos protestas enarde
cidas que hicieron que en ese momento la iglesia
hirviera de sentimientos de rebelin. Una vez que
logr movilizar esta situacin manifest su compla
cencia por lo que haba logrado despertar en ellos.
Pero esto lo pudo realizar slo en la fantasa. En la
realidad nunca logr ser el profeta salvador del cris
tianismo que hubiera deseado ser.
Kierkegaard, al igual que Nietzsche, eran para
Moreno existenciahstas romnticos. Ambos encon
traron como representantes de sus hombres ideales
figuras del pasado Kierkegaard Cristo y Nietzsche
Zarathustra pero ni el primero logr ser profeta ni
el segundo superhombre. Moreno reconoce, sin em
bargo, que la influencia de las ideas de estos pensa
dores logr exaltar la fantasa de generaciones pos
teriores.
Pero, para Moreno, Kierkegaard y Nietzsche no
pueden ser considerados verdaderos existenciaUstas
porque sustituyeron la existencia escribiendo, cuan
do los verdaderos existencialistas realizan una exis
tencia proftica in actu e in situ, poniendo en prcti
ca la experiencia existencial de tal forma que
existencia y conocimiento sean una sola cosa; stos
son los existencialistas heroicos, a quienes les carac
teriza el aqu y ahora de su ser.
Este existencialismo heroico al que se refiere Mo
reno se desarroll en Austria pocos aos despus de
- Ibidem., pg. 243.
107
terminada la primera guerra mundial y obviamente
es el existencialismo al que l perteneca.
Sucedi en Viena, la ciudad de las cunas, la cuna del
psicoanHsiSj la cuna de la psicoterapia de grupo y del
psicodrama, pero tambin de una de las ms heroicas
formas de existencialismo, el seinismo, es decir, la
ciencia del Ser. Este movimiento fue ms aU de una
mera filosofa y fenomenologa del ser... El ser no tiene
confines; no est limitado por nacimiento y muerte; los
incluye. Se extiende en el espacio y en el tiempo, pero
est centrado en esta persona en este momento en este
espacio. Ser y conocer son inseparables.
108
El sufrimiento se vuelve a presentar y las heridas
sangran externamente frente a los ojos de los dems.
todo aparece en la escena por segunda vez.
Al repetir el proceso "se obtiene respect-o de la
propia vida, respecto a todo lo que se ha hecho y se
hace, el punto de vista del creador, la expei'iencia de
la verdadera libertad, la libertad de la propia natu
raleza.
Pero estos sentimientos, segn Moreno, no afec
tan como tales al actor y a los espectadores porque se
viven, se niegan y se resuelven a s mismos en el psicodrama. "La vida y el psicodrama se compensan
mutuamente, y se hunden en la risa. Es la forma fi
nal del teatro.
El teatro para la espontaneidad fue el desencadena
miento de la ilusin, Pero esta ilusin, representada
por las personas que la han vivido en la realidad, es el
desencadenamiento de la vida, das Ding ausser sich.
El teatro de las ltimas cosas no es la recurrencia
eterna de lo mismo, por eterna necesidad (Nietzsche),
sino lo opuesto a ello. Es la recurrencia de s mismo,
autoproducida y autocreada. Prometeo se ha asido
fuertemente de sus cadenas, pero no para vencerse ni
para destruirse. Como un creador, se ha producido de
nuevo y demuestra por medio del psicodrama que su
109
existencia encadenada ha sido obra de su propia volun
tad libre.
110
ticaJ^^
Moreno considera que la validez cientfica del m
to d o psicodramtico la da el hecho de poder objetivar
los contenidos psicolgicos, esto es, los procesos ps
quicos, ponindolos afuera y en esa forma se les pue
de observar "objetivamente y en forma tangible. De
r^ra manera, pueden ser susceptibles de medicin.
J. L, Moreno, Psicoterapia de grupo y psicodrama, pg. 153.
111
Desde esta concepcin existencialista, el psicodrama significa, para Moreno, una forma de lograr
que el hombre se experimente a s mismo y experi
mente a los otros, que reconozca el significado del
encuentro como encuentro vital, de tal forma que la
comunicacin entre los seres humanos se establezca
a un nivel profundo.
El modelo del psicodrama es, pues, la vida misma,
y en l integra Moreno los universales de tiempo y
espacio, en los cuales se representan las situaciones.
Referirnos al tiempo significa incluir una categora
fundamental para Moreno, la categora del momento.
La categora del momento se refiere al momento
de ser, de crear; es una categora, dice Moreno, que
no ha sido entendida en su verdadera dimensin por
los diferentes sistemas filosficos, y ha sido definida
generalmente como una partcula de tiempo y espa
cio.
Nietzsche y Bergson muestran confusin al tratar
este tema. Los hroes de Nietzsche, por ejemplo,
produjeron conservas culturales: Beethoven, Bach,
Wagner, entre otros; y sus superhombres eran un
cmulo de conceptos rgidos.
Bergson fue mucho ms sensible a la creatividad
al plantear que el tiempo es un cambio incesante,
pero cada partcula del tiempo es para l creadora en
112
113
del comportamiento y la motivacin humanos, debe
otorgarse el lugar central a la espontaneidad.
y c r e a t iv id a d
114
El descubrimiento del momento y su relacin con la
tcnica del acto creador se hizo en nuestra poca como
un paso muy tardio en la civilizacin humana. El hom
bre primitivo viva y creaba en el momento, pero tan
pronto pasaban los perodos de creacin, lo fascinaban
mucho ms los contenidos de los actos creadores pre
tritos, su cuidadosa conservacin y la estimacin de
su valor, que el mantenimiento y continuacin de los
procesos de creacin misma. Le pareci que era una
fase ms elevada de cultura desechar el momento, su
incertidumbre y desvalimiento, y tratar de lograr con
tenidos, seleccionarlos e idolatrarlos, estableciendo as
el fundamento de un nuevo tipo de civilizacin, la civi
lizacin de las conservas.
115
hay slo presente. El nio vive este presente en for
ma intensa porque tiene hambre de actos; esa es la
intensidad del momento.
La categora del momento tiene significado sola
mente en un universo abierto a la novedad y al cam
bio, pues para captar un momento diverso del otro
pasado o futuro es necesario contrastarlo con el ins
tante o los instantes que lo precedieron con base en
la novedad o los cambios.
Estos planteamientx)s que corresponden a la filo
sofa del momento de Moreno nos permitirn enten
der con mayor claridad dos temas centrales de este
captulo; el juego, la espontaneidad y la creatividad.
La
e s p o n t a n e id a d y la c r e a t iv id a d
Dios es espontaneidad. Por lo tanto,
el mandamiento es: s espontneo,
J.L. Moreno
La espontaneidad es difcil de definir, aun para el
mismo Moreno.
La concibe como una fuerza propulsora que des
pierta la creatividad, como el prncipe que despierta
con un beso a la bella durmiente.
La raz de l palabra espontneo y sus derivados es el
trmino latino sponie, que significa 'por libre volun
tad. La espontaneidad tiene la tendeada inherente a
ser experimentada por un sujeto como su propio esta
do. autnomo y libre, esto es, libre de influencias exte
riores, y de toda influencia interna que aqul no pueda
116
controlar. Para el sujeto, al menos, tiene todas las ca
ractersticas de una experiencia libremente produci
da... La espontaneidad es tambin la capacidad de un
sujeto de enfrentar cada nueva situacin adecuada
mente... Ella no es solamente el proceso dentro de la
persona, sino tambin el flujo de sentimiento en direc
cin del estado espontneo de otra persona. Del con
tacto entre dos estados de espontaneidad, que natu
ralmente estn centrados en dos personas distintas,
resulta una situacin interpersonal.
pp. 59-60.
117
re un nio por todo el curso de su vida. La megalo
mana residual es una funcin normaf^i^i
En su autobiografa escribi:
Cuando veo a un nio, veo "s, s, s\ Los nios no tie
nen necesidad de aprender a decir 'si. Haber nacido
es un s. En ellos ves la espontaneidad en su forma
viviente... En principio, el nifio no ve barreras en los
objetos, ni lmites de distancia, ni resistencias o prohi
biciones. Pero no apenas los objetos empiezan a obsta
culizar su locomocin y las personas le responden no,
no, no, empieza la fase reactiva que an contina, con
creciente ansiedad, temor y c a u t e l a . ^^2
118
Me senta improvisamente renacido, empegaba a or
voces no como un enfermo de la mente, sino como al
guien que oye una voz que puede llegar a todos los se
res y hablar a todos los seres en la misma lengua^ una
lengua comprendida por todos los hombres, que nos da
esperanza, que nos da indicaciones, que da a nuestro
cosmos direccin y significado.
El universo no es slo una jungla o un cmulo de
fuerzas brutas. Es principalmente creatividad infinita.
Y esta creatividad infinita que es verdadera en todos
niveles de la existencia, ya sean fsicos o psquicos, so
ciales o biolgicos, ya sea en nuestra galaxia que en
galaxias lejanas de nosotros, sea en el presente o en el
futuro, nos tiene unidos. Estamos unidos todos los
unos a los otros por la responsabilidad de todas las co
sas; hay responsabilidad limitada, parcial. Y nuestra
responsabilidad nos hace automticamente co-creadores del mundo... Lo que nos sucedi a m y a Marianne
en esos das de revelacin est profundamente impreso
en mi mente... Marianne y yo esperbamos noche tras
noche para escuchar la voz. Y despus una noche o
mos la voz cantar ms claramente de cuanto no la ha
bamos odo antes. Era como si Dios se comunicase con
nosotros desde horizontes infinitos.
119
Soy Dios el padre
el creador del universo
Son stas mis palabras
las palabras del padre
Cmo puede una cosa
crear otra cosa a menos que
la otra cosa no cree la cosa?
Yo soy sin nom bre
Soy slo para ser
Yo no tena nombre
hasta cuando t me hablaste
Yo me proclamo
padre, creador del universo,
hecho visible para todos
120
121
122
123
da el xito de la conser\=^a cultural lleva al autor a
sentirse casi un dios y a sustituir as el valor del acto
creador por el poder derivado de la conserva cultu
ral
Me atrevo a afirmar que el psicodrama fue pro
ducto de la espontaneidad de Moreno, y la falta de
sistematizacin de los conceptos producto de la crea
cin y la resistencia a convertirlos en conserva.
Fue precisamente, como afirma G, Boria, la expe
riencia en la accin espontnea y creativa lo que le
permiti a Moreno producir las ideas.
Es en el espacio dramtico, dice Moreno, en donde
es posible el descubrimiento del 'hombre espont
neo. es decir, de la naturaleza espontnea y creativa
de la existencia, pues ese es el hbitat de la esponta
neidad,
PSICODRA.IA, CREATIVIDAD y JUEGO
124
do sentido, y que se sinti siempre 'atrado por el
plan misterioso del juego.
El psicodrama es entonces un juego en donde la
espontaneidad se puede desarrollar al mximo y
despertar las capacidades creativas, ''pasando por
encima de las conservas culturales, a fin de permitir
el encuentro con el otro, y la posibilidad de desem
pear diferentes roles.
Cuando Moreno empez a jugar con los nios en
los parques de Viena descubri en el juego el princi
pio de la terapia de grupo. Jugaba con los nios, por
ejemplo, a cambiar rol con sus padres o a inventarse
otros padres nuevos.
Consideraba que, siendo el juego una vivencia
primaria y fundamental en el desarrollo del ser hu
mano, el poder jugar significaba disponer de la es
pontaneidad para experimentar esa vivencia plena
mente.
El juego lo condujo primero al teatro de la impro
visacin y "despus al teatro teraputico, el cual al
canz su culminacin en el intercambio de papeles,
el psicodrama y el sociodrama de nuestros das/'^^^
La tcnica fundamental del teatro de la esponta
neidad es el juego del rol, el cual se basa en la espon
taneidad y la creatividad, por lo que lo llam juego
de rol espontneo-creativo y tuvo su origen^ como ya
sabemos, en el juego con los nios. Moreno consideIbidem., pg, 147.
Ibidem., pg. 28.
125
raba sta como una tcnica de exploracin, de ex
pansin de s hacia el interior de un universo conoci
do, asignndole un significado muy profundo, ''ya
que, el hecho de que el nio trate de hacer lo que ha-.
ce el adulto, es en realidad entrar en la madre o en
el padre. Jugar el rol es entrar al interior del padre o
de la madre y se la lleva dentro de
Siendo un juego, el psicodrama representa una si
tuacin mgica, un "como si, en donde las fantasas
se pueden realizar. Como con una varita mgica, el
protagonista se puede convertir en infinidad de per
sonajes reales o irreales.
Segn Moreno, mediante la metodologa del psi
codrama
el director teraputico y los egos auxiliares se aden
tran en el mundo del paciente, al que tratan de poblar
con imgenes muy familiares, que tienen la ventaja de
no ser enteramente ilusorias ni totalmente reales... El
paciente se encuentra as en un mundo mitad real y
mitad irreal.
21
Ibidem.,pp, 102-103,
J.L. Moreno, Psicoterapia de grupo y psicodrama, pg. 119.
Donald Winnicott, El hogar, nuestro punto de partida, pg.
.
126
transicional y el como si del psicodrama. En el psicodrama se recrea una escena del pasado o del futu
ro como si estuviera sucediendo en este momento,
como si los compaeros del grupo fueran los perso
najes de la escena: mi padre, mi madre, mi hermano,
et., y como si el espacio dramtico fuera el espacio
en donde se desarrolla la escena del protagonista,
por ejemplo, su casa.
Para Gennie y Paul Lemoine, el juego del carre
te analizado por Freud constituye la matriz del psi
codrama.* Es un juego que permite recrear una es
cena; la escena de la ausencia de la madre.
Arrojando y acercando el carrete, el nio representa,
recrea, controla y elabora esta escena, aleja y acerca
as, simblicamente, a la madre ausente. Este juego
puede ser divertido, pero tambin doloroso. *3''
El espacio del juego permite elaborar lo doloroso:
en el como si el que juega se vuelve dueo de la si
tuacin, y la puede controlar: el nio puede arrojar y
regresar el carrete, controlando as la ausencia de la
madre al arrojarla y regresarla a voluntad.
Elaborando lo doloroso, afirman Pavlovsky y
Kesselman (retomando a Pichn Rivire), se puede
descubrir la belleza oculta por lo siniestro: la ambi
cin fundamental es ensear a jugar, usando la con-
127
fusin para movilizar y hacer consciente lo siniestro,
y transformarlo en un acto creativo.
Si bien las aportaciones de Lemoine en cuanto al
juego son enriquecedoras, sobre todo en lo que se re
fiere al simbolismo del juego (el juego del carrete),
hay otros planteamientos suyos que contradicen el
significado del psicodrama como juego, como, por
ejemplo, algunas observaciones que hace respecto a
la importancia de no caer en un mting ouL Moreno
afirma precisamente que la accin y la actuacin externalizadora o aeiing out en psicodrama a dife
rencia de lo que sucede en el psicoanlisis consti
tuye su fundamento y su objetivo. Ms adelante
explicaremos esto para no confundir actuacin con
actos impulsivos. Por otra parte, Lemoine tambin
afirma que "El psicodrama consiste en retomar a la
edad adulta, y no slo con fines puramente ldicos,
el juego de pap y mam y no de Dios como insiste
en decir Moreno''.
El espacio del juego, para Moreno, como he veni
do mencionando, es el espacio del psicodrama, en
donde se pueden realizar los deseos y las fantasas.
En la semirrealidad del "como si, en donde todo es
posible, se pueden tambin transgredir las reglas y
prohibiciones sociales; se pueden enfrentar los fan
tasmas amenazantes y crear y experimentar formas
diferentes de comunicacin y de relacin. As, en esB. Mario, Potica del desenmascaramiento., pg. 178.
1S9 G y p Lemoine, op. cit pg. 35.
128
tas situaciones creadas en forma ficticia se puede dar
una plena e intensa participacin emotiva, se puede
enfrentar al padre, a la madre, al hermano, al jefe,
en una accin catrtica que en psicodrama no se
considera como acting ya que se trata de una catar
sis de integracin en la cual se reactualiza la escena,
se observa y se re-significa. En esa recreacin de la
escena se logra una integracin. Adems, una vez
terminado el juego, el director conduce nuevamente
a la persona a la realidad. El juego, adems, tiene
sus reglas y stas no se transgreden.
Siendo el juego, como dice Moreno, mitad real mi
tad irreal, esto significa que el como del como si,
es la aceptacin por parte de los que participan en l
de ese paso a la semirealidad del juego como si fue
ra una realidad, pero que no es y a la cual se pasa en
un momento y un espacio determinados.
Es como si fuera, pero no es. Esto parece una pa
radoja como la del objeto transicional de Winnicott,
que es una cosa y otra al mismo tiempo. Es un objeto
subjetivo, externo, dice Winnicott, el cual no puede
ser interno porque est fuera, pero es subjetivo por
que es percibido subjetivamente, pero tambin tiene
que ser percibido objetivamente,
Es importante reiterar, sin embargo, que no todo
acto que surge en forma improvisada es espontneo,
pues se podra confundir acting out con acto impul
sivo. Un acto espontneo debe ser adecuado al con*4 Donald Winnicott, op, cit., pg. 21.
129
texto de la situacin en la que se realiza, de otra
forma estaramos en presencia de un acto impulsivo.
La regla del juego del psicodrama es que en el espa
cio de la semirealidad todo es posible, pero no fuera
de l ya que en ese caso se estara frente a un acto
inadecuado al contexto y por tanto impulsivo, lo cual
s podra ser considerado un verdadero ajcing out
impulsivo.
Para poder entender el sentido de estas concep
ciones y la metodologa que con base en ellas fue
construyendo Moreno es importante tomar en cuenta
la secuencia de su propio proceso creativo, pues es la
misma del proceso del psicodrama: parte de la accin
primero es la accin' pero no se queda en eUa
sino que pasa a la reflexin y a la integracin. Esto
qu quiere decir? Hay siempre junto a la parte actora de la persona una parte observadora (a la que G.
Boria se refiere como "yo observador) que permite la
reflexin y posibilita as la integracin.
Es importante subrayar que el juego involucra a
la persona entera. El teatro teraputico y el psico
drama abren un espacio para el cuerpo, el movimien
to y el contacto fsico, los cuales, como he menciona
do, haban sido excluidos del psicoanlisis. Esto
implica mayor posibilidad de abandono, de fluidez
emocional y corporal y, por lo tanto, mayor esponta
neidad.
El juego, dice Mario Buchbinder,
tambin es un encuentro con uno mismo y con el otro.
Encuentro con la imagen corporal, con el contacto con
130
el cuerpo; de esta manera, es tambin contacto con el
otro, con los otros cuerpos, con los otros seres humanos
y, por otro lado, contacto con el otro que est dentro de
uno mismo. 141
131
trastornos de la humanidad puede ser atribuida a una
insuficiente expansin de la espontaneidad,
132
del ligar conjuntamente, de la aspiracin a un uni
versalismo csmico. Moreno afirma que tanto los
primitivos como las diferentes comunidades religio
sas y los griegos resolvan en grupo sus interrogan
tes vitales y sus problemas personales, familiares y
sociales,
El grupo, para Moreno, no es la suma de indivi
duos, sino que tiene estructura y es movido por fuer
zas inmanentes al grupo mismo. Por lo tanto, debe
ser conducido de tal forma que permita que la interpsiquis del grupo se manifieste n las representa
ciones, externalizando, as, las tele-relaciones y los
estados co-conscientes y co-inconscientes que el gru
po ha producido conjuntamente y, por lo tanto, slo
pueden ser representados tambin conjuntamente
porque son propiedad del grupo.
En el grupo el inconsciente de uno se conecta con
el del otro en un co-inconsciente. El concepto de in
consciente individual resulta insuficiente, pues, para
poder explicar la vinculacin entre los estados in
conscientes de varios individuos en un grupo.
Los grupos formados por personas que no han te
nido nunca ningn tipo de relacin entre s entran
espontneamente en interrelaciones que los conduJ.L. Moreno, op. cit, pg. 15.
^48 Ibidem,, pg. 82.
J,L. Moreno, El psicodrama. Terapia de accin y principios
de su prctica, pg. IX.
133
cen a formar nn grupo sub especies momentiA^^
Desde la primera reunin ya opera la tele entre los
miembros de un grupo''. Tele es el cemento que man
tiene unido el grupo
Partiendo de su concepcin de grupo, la psicote
rapia psicodramtica de grupo es, por lo tanto, inte
ractiva; focaliza la interaccin espontnea entre los
miembros del grupo.
Interesa resaltar el hecho ya mencionado en
prrafos anteriores de que Moreno ubica tambin
el origen de la psicoterapia de grupo en el juego a
partir de &^s observaciones del juego ccm los nios en
los parques de Viena: En los parques de Viena co
menc entre 1910 y 1914 a formar grupos infantiles
para jugar con ellos, improvisadamente, al teatro y
plantar as la semilla de la psicoterapia de grupo y el
psicodrama*'J^^
Despus de lo anteriormente expuesto se puede
entender con mayor claridad por qu el psicodrama
significa una nueva caneepein del juego:
134
culaciones metafsicas, metabiolgicas y metapsicolgicas e hicimos de l un principio metodolgico y siste
mtico. Todo esto ha hecho del juego una nueva unidad
universal. l nos condujo al teatro de improvisacin y
despus al teatro teraputico, que alcanz su culmina
cin en el intercambio de papeles, el psicodrama y el
sociodrama de nuestros das.^^^
135
Su concepcin existencialista y sus ideas religio
sas le dan un sentido muy preciso a los conceptos
fundamentales ^la espontaneidad/creatividad, el
encuentro y el momento dentro del marco de las
categoras que l considera universales de la psicote
rapia espacio, realidad y Cosmos las cuales cons
tituyen, como l mismo lo expresa, su fundamento:
El objetivo del psicodrama fue, desde su inicio, cons
truir un marco teraputico que utilizase a la vida como
modelo para integrar en l todas las modalidades del
vivir, comenzando con los universales ^tiempo, espa
cio, realidad y cosmos hasta alcanzar todas las mi
nucias de la vida y la realidad prctica
136
amplio sentido que l le da de acuerdo con su con
cepcin de Dios.
Sus ideas religiosas son en realidad un eje con
ductor de toda su concepcin filosfica y fundamento
de su teora y es innegable que posea un conoci
miento profundo no solamente del jasidismo sino de
la religin cristiana y sobre todo de Jesucristo, uno
de sus modelos.
El psicodrama no es nicamente una metodologa
y una teora que lo sustenta; es una filosofa y, por
tanto, una forma de concebir el mundo y la vida, pe
ro sobre todo una forma de vivir la vida.
Entrar en contacto con el psicodrama es descubrir
una forma diferente de vivir las relaciones con los
otros, una forma de relacin ms espontnea, ms
viva y tambin ms intensa.
Moreno hizo una invitacin a un encuentro. Yo
hara una invitacin a jugar, a recuperar la esponta
neidad para poder ser tambin ms creativos.
^En el principio fue la accin, la existencia. La
vida y la obra de Moreno fueron acordes con esa con
cepcin filosfica. El mismo acto espontneo creativo
que lo llev a actuar improvisadamente y, en ocasio
nesa los ms disparatados arranques, le llev tam
bin a reflexionar y producir ideas (conceptos) y a in
tegrarlos, y en esto consiste tambin la metodologa
del psicodrama.









