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Neobatllismo: Estatismo e Industrialización

El documento describe el período del neobatllismo en Uruguay entre 1947 y 1958. Resalta que el neobatllismo promovió la industrialización y el estatismo bajo el liderazgo de Luis Batlle Berres. Apoyó la iniciativa privada pero también el intervencionismo estatal a través de subsidios. Esto generó apoyo de sectores urbanos pero oposición de sectores agrícolas. La economía se enfrentó a desafíos en la segunda mitad de la década incluyendo la finalización de la guerra de Corea y
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Neobatllismo: Estatismo e Industrialización

El documento describe el período del neobatllismo en Uruguay entre 1947 y 1958. Resalta que el neobatllismo promovió la industrialización y el estatismo bajo el liderazgo de Luis Batlle Berres. Apoyó la iniciativa privada pero también el intervencionismo estatal a través de subsidios. Esto generó apoyo de sectores urbanos pero oposición de sectores agrícolas. La economía se enfrentó a desafíos en la segunda mitad de la década incluyendo la finalización de la guerra de Corea y
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L NEOBATLLISMO: ESTATISMO E INDUSTRIALIZACIN

1.1 EL COLEGIADO (1947-1958)


Algunas consideraciones

Las elecciones de 1946 resultaron en un nuevo triunfo claro del batllismo, encabezado por el
caudillo canario Toms Berreta. Su joven y ascendente compaero de frmula era Luis Batlle
Berres, sobrino de Jos Batlle y Ordez, quien ser la figura poltica ms destacada de esta
poca. El perodo iniciado en ese momento va a ser denominado posteriormente
neobatllismo, ya que si bien tena continuidades con el primer batllismo mostraba tambin
algunas diferencias claras, provocadas, entre otros factores, por los cambios operados en el
escenario internacional y local. La finalizacin de la segunda guerra mundial mostraba
claramente a dos vencedores, Estados Unidos y la Unin Sovitica, as como la formacin de
un sistema bipolar o de bloques, liderados por estas dos naciones y enfrentados en lo que se
conocer como la guerra fra. Por otra parte, era clara la decadencia de los imperios
coloniales y en especial la del Imperio Britnico duramente afectado por la guerra. Su debilidad
fue la ocasin de procesos de independencia de las zonas dominadas extraeuropeas (en Asia y
luego en frica), en el llamado proceso de descolonizacin. La estrecha relacin econmica
de nuestro pas con el Imperio Britnico nos hizo sentir los efectos de esa decadencia poltica y
econmica. Las inversiones de capitales britnicos se restringieron, paralizando el
mantenimiento y la renovacin tecnolgica imprescindibles de empresas de servicios como los
ferrocarriles, el agua corriente y los tranvas, que van a quedar (aquejados de obsolescencia)
disponibles para una nacionalizacin impuesta. En el plano nacional, la eleccin para la
presidencia de la Repblica de Toms Berreta y su muerte en el desempeo del cargo en 1947
dio lugar a que Luis Batlle Berres asumiera la presidencia, significando no solo la
predominancia del batllismo, sino tambin la del grupo que l lideraba. El ascenso de Luis
Batlle al primer plano de la poltica nacional representaba la posibilidad de poner en marcha un
proyecto poltico de renovacin que lo identificaba a l y a su grupo con algunas de las lneas
ideolgicas del primer batllismo: industrializacin, proteccionismo, estatizacin. Las
propuestas del neobatllismo tuvieron una muy buena acogida en los sectores
predominantemente urbanos: empresarios nacionales, obreros y el creciente funcionariado
pblico. Al mismo tiempo se enfrent con la oposicin que provena de importantes sectores
vinculados al campo, como el de los grandes y pequeos propietarios rurales y asalariados del
campo. El sector de gobierno tuvo alianzas y enfrentamientos dentro del propio Partido
Colorado y tambin, lgicamente, con sus opositores tradicionales, los miembros del Partido
Nacional. Es importante destacar que el triunfo electoral de 1950 del grupo gobernante impuls
la propuesta de una nueva reforma constitucional, que tena como mayor innovacin un Poder
Ejecutivo colegiado que fue apoyado por los ms importantes sectores polticos del pas.

La nueva constitucin entr en vigencia en 1952. Asimismo, a mediados de la dcada del 50, y
en directa relacin con cambios a nivel mundial y con los problemas econmicos crecientes, se
advierte una serie de transformaciones. Entre ellas destacamos el crecimiento de la oposicin,
en especial de la Liga de Accin Ruralista en la voz de Benito Nardone, no identificada en el
comienzo con ningn partido poltico, y que defenda a travs de la radio los intereses de los

pequeos y medianos productores rurales. Esta oposicin se expres claramente en una


dicotoma entre un Estado que deba proteger a la industria o al agro, lo que significaba en
trminos amplios la discusin sobre la vigencia de distintos modelos de presente y de futuro
para el Uruguay. Finalmente en 1958 el Partido Nacional gan las elecciones nacionales. Esto
se produjo en medio de un agitado clima poltico y social en el que confluan los reclamos de un
sindicalismo fuerte y las luchas estudiantiles. Asimismo se procuraba el logro de las nuevas
leyes sociales y la consagracin de la Ley Orgnica de la Universidad, mientras un Uruguay
desconocido hasta entonces comenzaba a asomar en los barrios empobrecidos (los
cantegriles, bautizados en esos aos as por irona).
Uruguay_siglo_XX

1.2 LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL Y LAS CONSECUENCIAS EN LA ECONOMA


URUGUAYA
La Segunda Guerra Mundial cambi notoriamente la situacin econmica internacional:

en primer lugar, produjo la valorizacin de nuestros productos exportables en los


mercados mundiales,

en segundo lugar, disminuy la cantidad de productos industriales que podan


exportarnos las economas centrales.

redujo la importacin de algunos productos que eran esenciales para la industria como
el combustible y las maquinarias.
Las condiciones econmicas del pas tuvieron algunos cambios positivos que
coincidieron con el proceso de salida del terrismo y con la apertura democrtica.
Es necesario tener en cuenta que, a pesar de que la guerra haba terminado, los
pases europeos haban quedado seriamente afectados en su capacidad productiva:

Aumento de la explotacin triguera y de los cultivos de girasol, arroz, man, lino, algodn
y caa de azcar. Todos estos cultivos tenan una clara relacin con el proceso industrializador.
El Estado propici este desarrollo a partir de algunas medidas como la fijacin de precios,
facilidades para la importacin de maquinaria y tipos de cambios favorables.

La expansin industrial se vio favorecida entre otros aspectos por:


a) la finalizacin de la Segunda Guerra que permiti el abastecimiento de productos bsicos
para La industria como los combustibles y el acero.
b) la posibilidad de la inversin a partir de las divisas acumuladas durante el perodo de la
guerra a causa de la exportacin de productos agropecuarios como la carne y la lana.
1.3 LA POLTICA ECONMICA DEL NEOBATLLISMO
La situacin de la postguerra era francamente favorable a la economa uruguaya y creaba las
condiciones para el desarrollo de una industria sustitutiva de las importaciones de Europa y de
Estados Unidos de Norteamrica. De esta manera, durante el neo-batlismo (1947-1958) hubo
un importante impulso industrializador, ya que Luis Batlle y su sector poltico adjudicaban a la
industria un importante papel modernizador en el desarrollo del pas. Si bien el gobierno apoy
la iniciativa privada se propici un claro intervencionismo del Estado en las actividades
econmicas a partir de subsidios, es decir, cambios diferenciales que favorecan a los
industriales como el control de precios. El Estado fue concebido como el que tena la misin de
intervenir a fin de redistribuir el ingreso. La industrializacin de ese perodo tena lmites
importantes que no pudo solucionar. En este sentido, la actividad industrial se dedicaba a
procesar materias primas en general locales con maquinaria y tecnologa importada. La
produccin nunca dej de ser de bienes de consumo, y las empresas nacionales, y an las
extranjeras instaladas, nunca aspiraron a abastecer otros mercados que no fueran el nacional,
naturalmente muy pequeo. Asimismo, contina el proceso de crecimiento del Estado; se
nacionalizaron los tranvas (AMDET), los ferrocarriles (AFE) y las aguas corrientes (OSE). La
estatizacin de empresas extranjeras de servicios pblicos responda a postulados caros a la
tradicin batllista. Pero se obtuvo por la va de canjear empresas descapitalizadas y poco
rentables por la deuda que Inglaterra haba acumulado con Uruguay durante la II Guerra
Mundial, por sus compras de carne y lana.

El crecimiento concomitante del empleo pblico facilit compensar la desocupacin, aunque


cre simultneamente condiciones favorables para el desarrollo del clientelismo. La poltica
econmica del neobatllismo concit el apoyo de los industriales y fundamentalmente de los
sectores sociales medios y bajos urbanos, en tanto tuvo la oposicin franca de los sectores
agrarios. La oposicin, que criticaba el estatismo y el industrialismo, encontr sus
representantes naturales en el herrerismo, y un marco organizativo en el ruralismo,
acaudillado por Benito Nardone y los ruralistas. Segn el historiador Ral Jacob (1981) la
crtica de los sectores ganaderos, se centraba en las siguientes consideraciones:

La pequeez del mercado interno, las leyes sociales, los incrementos salariales
(obtenidos por los obreros a partir de la creacin de los Consejos de Salarios) y la
necesidad de materia prima importada determinaban precios altos que no podan competir
en los mercados internacionales.

La solucin del gobierno para proteger a los productos nacionales en el mercado


interno consista en proporcionarles una divisa preferencial para la importacin de materia
prima necesaria, diferencia que se obtena reteniendo un porcentaje del valor real de lo
obtenido por las exportaciones, lo que afectaba a los productores rurales.

Por otra parte, a mediados de los aos 50 la economa comenz a presentar sntomas
preocupantes, tales como:
a) la finalizacin de la guerra de Corea, que result ser la ltima coyuntura facilitadora de
nuestras exportaciones;
b) el creciente proteccionismo de las naciones industriales, interesadas en ser
autosuficientes en cuanto a produccin agropecuaria, que dificultaba la entrada de nuestra
produccin a esos mercados;
c) la baja de los precios de materias primas en relacin con los productos industriales;
d) el aumento de la inflacin.

2- LA ROTACIN DE LOS PARTIDOS EN EL PODER: NUEVAS


ORIENTACIONES
DEL
PARTIDO
NACIONAL
(1959-1972)
COLEGIALISMO Y PRESIDENCIALISMO (1966-1972)

2.1 ALGUNAS CONSIDERACIONES GENERALES

Este perodo se caracteriza por:

Un panorama internacional dominado por la guerra fra y enfrentamientos preocupantes


entre los dos polos de poder;

Una agudizacin de la crisis econmica y social en el Uruguay en un crtico contexto


latinoamericano;

El aumento de la conflictividad social y de las protestas sindicales;

Una serie de distintas propuestas polticas en el plano nacional, muchas veces enfrentadas
entre s para salir de ella;

La inclusin de los dos perodos del gobierno blanco y la vuelta al poder del Partido
Colorado en 1967;

Una radicalizacin en aumento entre una extrema derecha y una extrema izquierda que
descrean crecientemente de la democracia formal.

Las novedades de la guerrilla y la violencia poltica.

Otra reforma constitucional como remedio a los males del pas.

La progresiva inoperancia del Estado y el consecuente descreimiento en los partidos


polticos.

El debilitamiento de las instituciones ante la desconfianza pblica.


La victoria electoral del Partido Nacional manifestaba el rechazo de la mayora de la poblacin
con la situacin existente. Al mismo tiempo mostraba la consolidacin de las estructuras
democrticas que permita sin mayores sobresaltos la rotacin de los partidos en el poder
despus de 93 aos de gobierno del Partido Colorado. Sin embargo, las desavenencias
internas entre el ruralismo y el resto del partido ganador se manifestaron rpidamente. A esto
se agreg el impacto por la muerte del lder mximo del herrerismo en abril de 1959: Luis
Alberto de Herrera. Al mismo tiempo, a partir de la derrota electoral, el Partido Colorado sufre
una serie de transformaciones con la creacin de nuevos sublemas como la Unin Colorada y
Batllista (que agrupaba los sectores ms conservadores) y la lista 99 (con los sectores ms
jvenes y progresistas del batllismo). Rpidamente se pudo percibir una serie de cambios que
tenan que ver fundamentalmente con la poltica econmica y social, que abandonaba las
prcticas proteccionistas del sector industrial y fomentaba en cambio la produccin
agropecuaria. No obstante, la crisis econmica no ceda sino que se agravaba y aumentaba de
manera notoria la conflictividad social, tanto en el terreno publico como en el privado. La
disconformidad tambin lleg a los sectores rurales que no vieron colmadas sus expectativas.
Y es en este clima donde se produjeron las nuevas elecciones, con el triunfo de otros sectores
del Partido Nacional agrupados en 1962 en la UBD (Unin Blanca Democrtica), pero con un
menor margen que en las anteriores elecciones, lo que redujo sensiblemente su representacin
parlamentaria. Por otra parte, los llamados partidos de ideas o partidos testimoniales
tambin sufren transformaciones que van desde lo ideolgico hasta la generacin de una
mayor esperanza electoral. Los partidos de izquierda ensayaron distintas alianzas polticas
como las llevadas a cabo por la Unin Nacional y Popular o el Fidel. Mientras tanto, la veterana
Unin Cvica experimentaba cambios que llevaran a la fundacin del Partido Demcrata
Cristiano en 1962, con nuevas ideas y propuestas. La persistencia de la crisis econmica
agudiz los problemas sociales y estimul la divisin en el interior de los partidos tradicionales
acerca de cmo enfrentarla. Al mismo tiempo se unific por primera vez el movimiento sindical
con la instauracin de la Convencin Nacional de Trabajadores del Uruguay. En ese contexto, y
con la conmocin adems provocada por la muerte de Luis Batlle y de Benito Nardone en
1964, nuevamente se pens en una solucin por la va de la reforma constitucional,
convergiendo en gran parte las crticas hacia el Ejecutivo Colegiado, acusado de inoperancia
para solucionar los grandes problemas del pas. Dentro de este marco, y en vspera de nuevas
elecciones, aparecen cuatro proyectos de reforma constitucional. Las elecciones de 1966 dan
como resultado el triunfo del Partido Colorado con la candidatura del General Oscar Gestido
como presidente y de Jorge Pacheco como vice presidente. Simultneamente se aprob la
reforma naranja, presidencialista, que daba al Poder Ejecutivo mayores potestades. Pero la
crisis econmica y social no ceda y las reacciones del nuevo gobierno se hicieron sentir a
partir de la aprobacin de las medidas prontas de seguridad. Entre ellas, detenciones de
dirigentes sindicales y censuras a la prensa, provocando las renuncias de polticos
discrepantes a sus cargos de gobierno.

La muerte de Gestido llev a la Presidencia de la Repblica a Jorge Pacheco y a un


recrudecimiento de una poltica crecientemente autoritaria, que se manifest en el ataque a
grupos polticos de izquierda, censura y cierre de la prensa opositora y la implantacin
nuevamente de medidas prontas de seguridad. Se podra caracterizar este momento histrico
como un perodo de radicalizacin de posiciones. Por un lado, desde el gobierno -en especial
desde el Poder Ejecutivo- se proponan y llevaban a cabo medidas tendientes a la restriccin
creciente del ejercicio de las libertades individuales. Paralelamente, y en una estrecha
interrelacin, grupos cada vez ms radicalizados de izquierda como el Movimiento de
Liberacin Nacional, surgido en 1962, proclamaban la lucha armada como nica
solucin. Nacionalismo y Socialismo eran //los pilares ideolgicos del MLN. Por Nacionalismo
se entenda un movimiento orientado a la independencia poltica y econmica y hacia una
identidad cultural nacional y regional. Como Socialismo deba entenderse una reestructuracin
social que supona una expansin del intervencionismo econmico del Estado, planificacin
centralizada de la produccin y una mayor igualdad en la distribucin del ingreso. El
nacionalismo del MLN se defina antioligrquico y antiimperialista. En ese contexto se ubicaba
al Uruguay dentro de la Patria Grande latinoamericana. Para el MLN la lucha contra el poder
de los EE.UU.. slo poda ser viable en un proceso de unidad latinoamericana. De ah su
estrategia de lucha continental y de solidaridad entre los movimientos revolucionarios de
Amrica Latina. En este sentido el MLN se ubicaba en la idea de crear muchos Vietnam
segn la frmula de Ernesto Guevara. (L. Costa Bonino, Crisis de los partidos tradicionales y
movimiento revolucionario en el Uruguay). La situacin era entonces especialmente crtica
para el pas, provoc nuevas divisiones y alianzas dentro de los partidos polticos
representados en el Parlamento, que no pudieron contener la violencia creciente de uno y otro
lado. Hubo en este perodo un deterioro manifiesto de la institucionalidad democrtica que
haba caracterizado al Uruguay en la mayor parte del siglo XX.

En ese contexto radicalizado comenz una difcil campaa electoral en la que nuevamente se
propuso una reforma constitucional que permitiera la reeleccin inmediata del presidente de la
Repblica Pacheco Areco y que tena como novedad electoral la obligatoriedad del voto. Las
elecciones resultaron en el triunfo del Partido Colorado como lema ms votado y, dentro de l,
el sublema Unin Colorada y Batllista, que llevaba como candidato a Juan Mara Bordaberry,
una persona casi sin antecedentes polticos. En tanto, la posibilidad de la reeleccin no
consigui los votos suficientes. Sin embargo, el candidato ms votado, pero no electo debido a
la ley de lemas, haba sido Wilson
Ferreira Aldunate, perteneciente al Partido Nacional. ste era uno de los ms francos
opositores a la poltica del gobierno, y fue quien denunci, con el apoyo de su partido,
maniobras de fraude electoral, pidiendo sin xito la anulacin del escrutinio.

El nuevo perodo se caracteriz por un aumento de la violencia y de la radicalizacin de los


extremos, con una entrada en escena de las Fuerzas Armadas (setiembre 1971), que
encabezaron la lucha contra la guerrilla, a la que desarticularon a lo largo del ao 72. En un
marco poltico nacional de franco deterioro de los mecanismos institucionales y
democrticos se produce el golpe de Estado dado por el propio presidente de la Repblica,
Juan Mara Bordaberry, con el apoyo de las Fuerzas Armadas y de algunos sectores polticos
como la Unin Colorada y Batllista. Se disolvieron las Cmaras y se inici la persecucin de
todos aquellos que se consideraron enemigos, entre los que se encontraba la casi totalidad de
la clase poltica.
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2.2
CRISIS DEL MODELO DIRIGISTA Y PROGRESIVA APERTURA AL MERCADO
MUNDIAL
El triunfo del Partido Nacional en las elecciones de 1958 fue favorecido, entre otros factores,
por:

la debilidad de la industrializacin por sustitucin de importaciones,

el estancamiento productivo del agro,

la difcil situacin con relacin a las exportaciones agropecuarias,

las crticas de la oposicin (herrerismo y ruralismo fundamentalmente) a la poltica


proteccionista y dirigista del neobatlismo, y

la inflacin.
Es importante tener presentes tres factores econmicos preocupantes que se relacionaban
entre s:
1. Limitaciones de la industrializacin por sustitucin de importaciones, dedicada a bienes de
consumo, reforzando la dependencia tecnolgica respecto a los pases centrales -por la
importacin de mquinas y combustibles- y siendo a su vez impotente para ir ms all del
reducido mercado interno.
2. Escasa inversin en la produccin agropecuaria e insistencia en el modelo tradicional de
explotacin extensiva, determinantes de una produccin insuficiente.
3. Finalmente, la acumulacin privada prefera la especulacin financiera o la seguridad de
colocaciones fuera del pas a las inversiones productivas interna, ya sea agropecuaria o
industrial.
La propuesta de la poltica econmica del nacionalismo puede sintetizarse en La Ley de
Reforma Cambiaria y Monetaria de 1958.
Esta ley estableca:
1) Un nuevo sistema cambiario donde se suprima el
sistema de cambios mltiples y se estableca un sistema
de cambio sujeto a la ley de la oferta y la demanda;
2) Eliminacin del Contralor de Exportaciones e
Importaciones y establecimiento de un rgimen de libre
importacin;
3) Fijacin de descuentos a la cantidad de moneda
nacional recibida a partir de las ventas al exterior (carne
y lana) por los exportadores;
4) Devaluacin de la moneda

Por otra parte, siguiendo una tendencia perceptible desde antes de la terminacin de la
segunda guerra, la economa mundial comienza a tener como base monetaria el dlar (signo
claro del podero de los Estados Unidos de Norteamrica). Al mismo tiempo, surgen
organismos internacionales financiadotes de deuda que, paralelamente, imponen condiciones a
las polticas econmicas nacionales, como -por ejemplo- el Banco Mundial y el Fondo
Monetario Internacional. Estas condiciones monetarias, cambiarias, fiscales y salariales se
dirigen, entre otros objetivos, a evitar el proteccionismo estatal y proponen una liberalizacin de
la economa.

La situacin econmica llev a un creciente endeudamiento externo y a una incapacidad para


solucionar los rasgos ms inquietantes de una crisis que se prolongaba. En este contexto
surgen: por un lado, los primeros intentos de integracin regional (ALALC, 1960) y en el
segundo gobierno blanco, un diagnstico sobre la situacin del pas en los ms variados
aspectos, que inclua una serie de propuestas orientadas al logro de una planificacin
integrada: el Informe de la Comisin de Inversiones y Desarrollo Econmico (1963), conocida
luego como la CIDE. Pero, factores polticos internos y una situacin internacional crtica para
el Uruguay impidieron la puesta en prctica de las propuestas de la CIDE y la crisis econmica
se acentu. La nueva rotacin de partidos y el triunfo del Partido Colorado (noviembre de 1966)
hicieron manifiesta una situacin econmica y social explosiva. Este perodo -sobre todo
durante la presidencia de Jorge Pacheco- se caracteriz por una continuacin de la crisis. La
inestabilidad econmica pareca instalada y se manifestaba, entre otros sntomas, en una
inflacin permanente -que lleg en 1968 al 182%- y en devaluaciones de la moneda que
beneficiaban sobre todo a los sectores exportadores y perjudicaban a los grupos ms dbiles
(empleados, jubilados y pequeos productores). En este contexto se intent lo que se llam
una poltica estabilizadora, congelando precios y salarios. No obstante, los problemas de la
inflacin, del desequilibrio entre exportaciones e importaciones, una mayor deuda externa y una
capacidad productiva sensiblemente disminuida no estaban solucionados.

3- PERODO AUTORITARIO (1973-1984)

Para abordar el estudio de este perodo utilizararemos la periodificacin que establece la


existencia
de tres etapas, no slo de la poltica del gobierno, sino de su relacin con las respuestas que la
sociedad uruguaya plante:

1. La dictadura comisarial (1973-1976)


2. El ensayo fundacional (1976-1980)
3. La transicin democrtica (1980-1985)
Con respecto a la primera etapa es preciso recordar las medidas tomadas por el gobierno
dictatorial, prohibiendo la actividad poltica y sindical, reduciendo a cero la libertad de prensa,
persiguiendo,
destituyendo
de
la
actividad

pblica,
obligando al exilio o apresando a los que consideraba enemigos del rgimen. Al mismo tiempo
se emplearon medios publicitarios y de prensa para justificar las medidas adoptadas.La
dictadura se fue endureciendo an ms durante los aos 75-76, cuando se efectuaran
supuestamente las elecciones. Por otra parte, en el terreno de las relaciones exteriores este
perodo se caracteriz por un establecimiento de estrechas relaciones con otros regmenes
dictatoriales de Amrica Latina, por ejemplo el de Chile. El ao 76 mostr en primer lugar un
aumento de la represin, y en segundo lugar las crecientes diferencias entre las Fuerzas
Armadas y Bordaberry, que terminaron en el relevo de este ltimo el 12 de junio, aplazando
asimismo sin fecha las elecciones. Por otra parte, la sociedad uruguaya se vio profundamente
conmovida en mayo por el asesinato en Buenos Aires de dos ex legisladores, Zelmar Michelini
y Hctor Gutirrez Ruiz.
La segunda etapa se caracteriz por un intento de consolidacin institucional que ignoraba a la
clase poltica -a la que acusaba de relaciones con la subversin marxista- y proclamaba la
necesidad de una renovacin total. Al mismo tiempo comenzaban los problemas con el
gobierno norteamericano y con organismos internacionales que reclamaban por el
avasallamiento de los derechos humanos en el pas. Una de las fuentes de estos reclamos se
debi a la accin de polticos en el exilio como Wilson Ferreira Aldunate. En 1980 el proyecto
de reforma constitucional es plebiscitado, acompaado de una gran campaa poltica a favor y
la crtica a los opositores. A pesar de las previsiones, el S (42% de los votos) fue derrotado por
el No (57,9% de los votos). Las organizaciones sociales, religiosas y sindicales -as como la
clase poltica en su gran mayora- se haban movilizado en silencio, sorprendiendo
profundamente al gobierno militar.
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La tercera etapa estuvo claramente impregnada por el resultado de las urnas. La propuesta
militar mostraba un gran desconocimiento de la sociedad uruguaya. Y a pesar de algunos
intentos ltimos -como la formacin de un partido del proceso- se iba casi inevitablemente
hacia la democracia.
A partir de all fue fcil percibir una reactivacin de la actividad poltica, sindical y estudiantil que
eran imposibles de detener a pesar de las prohibiciones. Al mismo tiempo las Fuerzas Armadas
comenzaron a manifestar de una manera ms clara sus diferencias internas. Las elecciones
internas de los partidos polticos de 1982 fueron una manifestacin ms de uividad poltica

reactivada en la que nuevamente se pondra a prueba la adhesin o el rechazo de la sociedad


uruguaya al rgimen imperante. Es necesario recordar que continuaba la proscripcin de los
partidos de izquierda, a lo que se agreg una campaa dedicada nuevamente a forzar la
permanencia de una situacin que se deterioraba da a da. Hubo procesamientos y citaciones
a lderes polticos de los partidos tradicionales y clausura de rganos de prensa que se
consideraban opositores. Pero, nuevamente, la oposicin a la dictadura gan la votacin dentro
de cada partido tradicional. A lo largo de los aos 83 y 84 se produjo una serie de
acontecimientos que demostraban claramente la reactivacin de la vida poltica y sindical y un
apoyo creciente de la sociedad uruguaya a una salida que permitiera recuperar la democracia
perdida.

De cualquier manera, en ese perodo fueron cada vez ms frecuentes los contactos entre
polticos y militares en la bsqueda de una salida pactada. En ese marco se realizaron las
elecciones de noviembre de 1984.
La verdadera transicin democrtica, segn Gerardo Caetano se inici con la asuncin de las
autoridades constitucionales electas en los recortados comicios de 1984 (con personas y
partidos proscriptos). La democratizacin inclua temas como amnista para los presos
polticos, investigacin y despacho a la justicia sobre la autora y responsabilidades de las
gravsimas violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura, restitucin o
compensacin a los funcionarios pblicos destituidos, regularizacin en el funcionamiento de
las instituciones.
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En diciembre de 1986 el Parlamento vot la Ley de Caducidad de la Pretensin Punitiva del
Estado. Esta fue objeto de severas acusaciones por parte de la izquierda y sectores
minoritarios blancos y colorados que, juzgndola como una ley de impunidad, apoyaron a las
organizaciones de derechos humanos y en especial a las de Madres y Familiares de Detenidos
Desaparecidos para lograr someter la ley aprobada al recurso de referndum popular. Luego
del proceso de junta de firmas, el referendum se concret en abril de 1989 y dio la victoria a
quienes abogaban por la ratificacin de la ley: un 55,44% del llamado voto amarillo contra el
42,42% del voto verde.
La ley entregaba la llave de de toda posibilidad de investigacin y bsqueda al Poder
Ejecutivo, el que adems deba decidir que casos se investigaran y quines los llevaran
adelante. El entonces presidente Julio Mara Sanguinetti ratific su conviccin de que la Ley
deba significar un punto final y que por ello no era conveniente dar ningn paso riesgoso en
el sentido de la investigacin a fondo de lo sucedido, ni an en la bsqueda de soluciones al
tema de los nios desaparecidos. Esta misma postura tuvo Luis Alberto Lacalle y Sanguinetti
en su segunda presidencia.

Jorge Batlle avanza en la bsqueda de la verdad al acordar con Familiares la creacin de la


Comisin para la Paz . El gobierno deTabar Vzquez se comprometi a continuar con las
investigaciones y orden la realizacin de excavaciones en donde segn se informara se
encontraban enterrados los restos de los detenidos desaparecidos. La justicia, durante el
gobierno de Vzquez, ha procesado a varios de los militares y civiles comprometidos con la
violacin de los derechos humanos durante la dictadura..
lvaro Rico plantea que a pesar del cambio de rgimen, el autoritarismo deja efectos, que la
democracia silencia o enmascara de muchas maneras.. No se han borrado las huellas de la
dictadura en la memoria colectiva, no slo por lo traumtico de los hechos y la impunidad .
Cualquier reivindicacin en democracia sobre la violacin de los derechos humanos bajo la
dictadura es tener los ojos en la nuca o cualquier movilizacin estudiantil es una muestra de
intolerancia o cualquier crtica a la democracia institucional puede implicar una vuelta al
pasado un retorno a los tiempos oscuros, al caos
3.1
ALGUNAS
DICTATORIAL

CONSIDERACIONES

ECONMICAS

DURANTE

EL

PERODO

Durante el perodo de la dictadura (1973-1984) se ensayaron otros modelos con menor


intervencionismo estatal y apertura a las importaciones de los mercados mundiales. Se redujo
precipitadamente la proteccin a las industrias nacionales, que debieron aprender a competir
libremente por su subsistencia. A partir de 1979 el gobierno ensay la fijacin previa de la
evolucin del tipo de cambio (la tablita), que prontamente llev a un importante atraso
cambiario (distanciamiento entre la evolucin oficial del tipo de cambio y la ms rpida del tipo
estimable en trminos de mercado). En definitiva, la poltica econmica resultante se
caracteriz por el rigor en la poltica monetaria y en la insistencia sobre el equilibrio fiscal, al
precio de altos costos sociales inmediatos, que se procuraron compensar mediante polticas
sociales focalizadas en los sectores ms desfavorecidos.
Finalmente, en 1982 el crecimiento del dficit fiscal y el aumento del endeudamiento externo
llev a la ruptura de la tablita, con una devaluacin que provoc el cierre de empresas y la
ruina de aquellos que, confiados en el mantenimiento del tipo de cambio, estaban endeudados
en dlares. A partir de esa fecha, con una deuda externa creciente y una deuda interna
significativa, siguiendo al FMI en las condiciones que impuso para llegar a un acuerdo, el
gobierno decidi aumentar el IVA (Impuesto al valor agregado), eliminar los reintegros a las
exportaciones y rebajar los aranceles con una mayor libertad para las importaciones.

4- BIBLIOGRAFA

Adaptado a partir de:

Historia del Uruguay siglos XIX y XX. Appratto Carmen y otros. ANEP-CODICEN,
Montevideo 2001.

20 aos de democracia. Uruguay 1985 -2005: miradas mltiples Dirigido por Gerardo
Caetano
El presente de la dictadura. Estudios y reflexiones a 30 aos del golpe de Estado en
Uruguay. Aldo Marchesi-Vania Markarian- Alvaro Rico- Jaime Yaff compiladores Ed.
Trilce, Montevideo 2004.
"Manual de Historia del Uruguay 1903 -1990". Benjamn Nahum. Ed. Banda Oriental,
Montevideo1999.
"El Uruguay de la Dictadura 1973 - 1985". Danilo Astori y otros. Ed. Banda Oriental,
Montevideo 1996.

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