0% encontró este documento útil (0 votos)
375 vistas20 páginas

Crítica de Reid al escepticismo filosófico

Thomas Reid Sentido Común En contra de las consideraciones cartesianas de la duda radical como supuesto para obtener verdades claras y distintas

Cargado por

Thomas Thomas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
375 vistas20 páginas

Crítica de Reid al escepticismo filosófico

Thomas Reid Sentido Común En contra de las consideraciones cartesianas de la duda radical como supuesto para obtener verdades claras y distintas

Cargado por

Thomas Thomas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CA P T U L O 2

La filosofa del sentido comn


de Thomas Reid

escartes, Locke y Hume buscaron escapar del escepticismo al


que llevaban sus programas epistemolgicos, e incluso Berkeley
intent reconciliar su postura con la opinin del hombre comn. Sin embargo, ninguna de las soluciones a las que llegaron estos
filsofos fueron del todo satisfactorias, y sus crticos las apreciaban
como artificiales e incongruentes con el resto de sus premisas. No
obstante, en gran parte de la epistemologa posterior prevaleci la
aceptacin de la duda metdica sobre las creencias del sentido comn
como un punto de partida obligado para el anlisis epistemolgico.
Sin embargo, la validez misma de ese programa y de sus tesis escpticas fue cuestionada por Reid y otros filsofos modernos defensores del
sentido comn.
Argumentos de Reid contra el escepticismo
Reid consideraba al escepticismo de las tesis epistemolgicas imperantes en la filosofa de su tiempo como un defecto, resultado de la
inconsistencia entre las creencias filosficas y las creencias habituales
o de sentido comn. Tanto los racionalistas como los empiristas adolecan de una errnea comprensin de las facultades de la razn humana; el desprecio mostrado hacia el sentido comn les conduca a
negar los objetos y hechos habituales y a reemplazarlos por los contenidos de la conciencia, que eran, para Reid, meras representaciones
mentales de aqullos.

38

La filosofa del sentido comn


El escepticismo es una atrevida filosofa que rechaza, sin miramiento alguno,
principios que gobiernan irresistiblemente la creencia y la conducta de la humanidad en los aspectos comunes de la vida, y ante los cuales el filsofo mismo
necesita ceder, aunque imagine que los ha refutado. Tales principios son ms
viejos y con mayor autoridad que la filosofa misma, la cual descansa en ellos
como su base, y no al revs. Si la filosofa pudiera derribar estos principios, habra que enterrarla en esas ruinas.1
Si un hombre se halla a s mismo atrapado en estas labores metafsicas, y no logra encontrar una forma de escapar, dejmosle cortar decididamente el nudo
que no puede aflojar, maldecir a la metafsica y disuadir a otros de mezclarse
con ella... Si la filosofa se contradice a s misma, engense sus devotos...2

Debemos entonces descartar a la filosofa? No, dice Reid, Yo mismo


he encontrado que en otras materias ella es una agradable compaera, una fiel consejera y una amiga del sentido comn, para fortuna de
la humanidad.3 Entonces, debemos reconciliar nuestros sistemas filosficos con aquellos primeros principios que son la base de todo conocimiento, es decir con los principios del sentido comn.
En sus libros Una investigacin de la mente humana bajo los principios del sentido comn [An Inquiry into the Human Mind, on the Principles
of Common Sense] (1764) y Ensayos sobre las capacidades intelectuales del hombre [Essays on the Intellectual Powers of Man] (1785) Reid
hace una crtica de los sistemas filosficos escpticos. En particular,
su ataque se dirige directamente a la teora cartesiana de las ideas, la
cual en su opinin comparten todos los sistemas escpticos y es el cimiento de lo que Reid llama la filosofa de la mente o filosofa
ideal. Dice:
Es factible observar que los defectos y fallas de la heredada filosofa de la mente
que la expusieron al desprecio y al ridculo de los hombres sensatos se han
debido principalmente a que los partidarios de esta filosofa, al partir de un prejuicio natural en favor suyo, buscaron afanosamente extender su jurisdiccin
ms all de sus lmites justos, y someter a juicio los dictados del sentido comn.
Pero stos no reconocen esa jurisdiccin; ellos desdean al tribunal del razonamiento e ignoran su autoridad. Nunca reclamaron su ayuda, ni temen a sus
ataques.
En esta desigual disputa entre el sentido comn y la filosofa, la ltima resultar siempre con prdidas y deshonrada, y no podr salir adelante hasta que
dicha rivalidad decaiga; hasta que cedan sus atrevimientos y sea restaurada la

La filosofa del sentido comn de Thomas Reid

39

amistad cordial entre ambas, ya que, en realidad, el sentido comn no tiene


nada en contra de la filosofa, ni necesita de su ayuda. Pero, por otra parte, la
filosofa, si se me permite modificar la metfora, no tiene ms races que los
principios del sentido comn; ella surge de stos y all encuentra su nutricin.
Separada de esa raz sus mtodos declinan.4

Por otra parte, contra Berkeley, quien continuamente apelaba al sentido comn y a las nociones naturales de la humanidad en apoyo a
su postura escptica con respecto a los objetos materiales, y para quien
la creencia en objetos materiales era slo una nocin filosfica sin
fundamento en el uso comn, Reid afirmaba que no poda dudarse de
creencias del sentido comn tan bsicas como que nuestros actos
de percepcin presuponan la existencia nuestra y la de objetos materiales independientes a nosotros, y que hay, por tanto, algo separable
de la corriente de las sensaciones. Asimismo, contra la opinin de
Hume, para Reid las creencias sobre las causas que tiene todo evento eran indudables.
Reid argumentaba repetidamente que todo filsofo debera mantener como regla la consistencia entre sus ideas filosficas y el sentido
comn; debera asegurarse de que su sistema no contradijera sus propias creencias y formas de inferencia habituales.
El escptico puede quiz persuadirse a s mismo, en general, de que no tiene bases para creer en sus sentidos o en su memoria; pero, en casos particulares... su
incredulidad se desvanece, y se encuentra bajo la necesidad de creer en ambas.5
Aun quienes rechazan [la existencia de un mundo material] en la especulacin,
se hallan en la necesidad de gobernarse por sta en su prctica; y as pasar siempre que la filosofa contradiga a los primeros principios.6

El violar esta regla de consistencia lleva necesariamente a paradojas,


y Reid consideraba que lo contradictorio o absurdo de una conclusin
eran seales de su incorreccin: Las opiniones que contradicen los
primeros principios se distinguen de otros errores por esto; que no
son solamente falsas, sino absurdas.7 Para Reid, el filsofo escptico se autorrefutaba al suscribir cotidianamente las mismas creencias
del sentido comn que repudiaba en su papel de filsofo, como veremos ms adelante.

40

La filosofa del sentido comn

La crtica de Reid a la teora cartesiana de las ideas


Reid utiliza en varias ocasiones contra sus oponentes argumentos ad
hominem que buscaban mostrar que un primer principio que rechace
un hombre se puede ubicar en el mismo nivel que otro principio que
s admite. Cuando ste sea el caso, habr que culpar de inconsistencia
a quien sostenga un principio pero no acepte el otro.8 Reid dirige
as contra la filosofa cartesiana y contra los escpticos argumentos
como el siguiente:
Al no hallar nada establecido en esta parte de la filosofa y con el propsito de
disponer sus fundamentos en lo ms profundo, Descartes resolvi no creer en su
propia existencia hasta que se supiera capaz de ofrecer una buena razn para ello.
l fue, quizs, el primero en adoptar esta resolucin, aunque si en verdad hubiera llevado a cabo su propsito, y realmente hubiera perdido la confianza en
su existencia, su situacin hubiera sido deplorable y sin remedio alguno desde
el punto de vista de la razn o de la filosofa. Un hombre que descrea de su propia existencia es seguramente tan inepto para que se razone con l, como el
que piensa que est hecho de vidrio. Podra haber desrdenes en la construccin
humana que produzcan extravagancias tales, pero ellos nunca sanarn mediante el razonamiento.
Descartes nos hizo creer, en verdad, que sali de su delirio por el argumento
lgico del cogito, ergo sum, pero lo evidente es que se mantuvo en sus cabales
todo el tiempo, y que nunca dud seriamente de su existencia, porque la daba
por supuesta en el argumento, hasta acabar sin probar nada. Estoy pensando,
dijo l, y por lo tanto soy. Pero no sera igualmente un buen razonamiento decir
que estoy durmiendo y, por lo tanto, soy?; o que no estoy haciendo nada y, por
lo tanto, soy? 9

En primer trmino, la crtica de Reid busca mostrar la debilidad e implausibilidad de las consecuencias inferidas de las premisas de los sistemas escpticos, y a partir de ah concluye que tales premisas son
inaceptables. Adems, Reid hace una referencia de tipo personal al
mostrar que el filsofo escptico es inconsistente con sus propias premisas, pues en la vida cotidiana acta sin siquiera considerarlas, y aun
en el desarrollo del mismo argumento filosfico estn implcitas las
creencias ordinarias; la contradiccin prctica entre las creencias filosficas y las creencias de sentido comn de los mismos filsofos escpticos, son vistas como un indicio de la incorreccin de sus sistemas.10

La filosofa del sentido comn de Thomas Reid

41

Una regla bsica en el sistema reidiano es sta: un juicio puede ser


contradictorio con otro, pero un hombre no puede suscribir al mismo
tiempo dos juicios que perciba como contradictorios.11 Reid cuestiona a los escpticos por violar esta regla metodolgica.
Por otra parte, Reid cuestiona las razones por las que Descartes
asuma en su argumento la existencia del pensamiento como fundamento ltimo para, partiendo de l, inferir la existencia de una mente
o de un sujeto pensante:
Pero por qu no demostr la existencia de su pensamiento? Pudiera decirse que
es la conciencia quien responde por ello. Pero quin responde por la conciencia? Es posible que un hombre pruebe que su conciencia es incapaz de engaarlo? Ningn hombre podra, y no sabramos dar una mejor razn para confiar
en esa conciencia que el que cada hombre, mientras su mente est sana, se encuentra determinado por la constitucin de su naturaleza a concederle un crdito implcito, y a rerse o sentir pena por quien ponga en duda su testimonio. 12

Para Reid, todos los filsofos, de Platn a Hume, coincidan en que


no percibimos los objetos externos de manera inmediata, y que el objeto inmediato de la percepcin debe ser algn objeto presente a la
mente, es decir, una idea o una impresin:
Afirmo que creer en la existencia de las impresiones e ideas est tan poco sustentado en la razn como la creencia en la existencia de las mentes o de los cuerpos. Ningn hombre ha ofrecido ni podido ofrecer una razn para esta creencia... El escptico consistente y completo nunca ceder en este punto... Para tal
escptico no tengo nada que decir, pero a los escpticos a medias les solicitara
que investigaran por qu creen en la existencia de sus impresiones e ideas. Me
parece que la verdadera razn estriba en que no pueden evitarlo, y la misma debera conducirlos a creer en muchas otras cosas que niegan.13

Para Reid, entonces, es la reificacin que los filsofos hacen de los contenidos del pensamiento, aunada a la consideracin de stos como
los nicos objetos que pueden estar presentes directamente en la conciencia, lo que lleva al escepticismo con respecto a los objetos externos:

42

La filosofa del sentido comn


As es como la sabidura de la filosofa se ha colocado en contradiccin con el
sentido comn de la humanidad. La primera pretende demostrar a priori, que no
hay tal cosa como un mundo material; que el sol, la luna, las estrellas y la tierra
y los cuerpos animales y vegetales, de hecho son y no pueden ser ms que sensaciones en la mente o imgenes de esas sensaciones en la memoria y la imaginacin; pretende demostrar que, al igual que el sufrimiento o la alegra, estas
entidades no pueden tener existencia mientras no ocurran en el pensamiento.14

Y aade:
Siendo [en los sistemas escpticos] las ideas los nicos objetos del pensamiento
y no teniendo existencia alguna, salvo cuando somos conscientes de ellas, de
ah se sigue necesariamente que no hay ningn objeto de nuestro pensamiento
capaz de tener una existencia continua y permanente.15

Esta reificacin de los contenidos mentales a costa de la negacin del


mundo material es arbitraria, en opinin de Reid, pues tanto o ms
vlido sera el partir de la reificacin de la propia persona o de los objetos externos, como lo pide el sentido comn:
...si los objetos externos son percibidos de manera inmediata, tenemos la misma
razn para creer en su existencia que la que los filsofos tienen para creer en la
existencia de las ideas, en tanto que son mantenidas por ellos como los objetos
inmediatos de la percepcin.16

Es importante notar que ms que una negacin de la existencia de las


ideas en general, Reid argumenta a favor de que, en relacin a nuestra
percepcin de los objetos externos, son stos los objetos inmediatos
de la percepcin y no las ideas que tenemos de ellos. Sin embargo,
Reid no niega que en el caso de las sensaciones, stas sean los objetos que estn presentes a la conciencia. Segn Reid, muchos de los
problemas filosficos surgen de una confusin entre las percepciones
y las sensaciones, por lo cual en su teora de la percepcin hace una
cuidadosa distincin entre ellas, como veremos ms adelante.

La filosofa del sentido comn de Thomas Reid

43

La concepcin reidiana del sentido comn


Para Reid, todo razonamiento necesita partir de primeros principios
que estn fundados en la constitucin de nuestra propia naturaleza,
tales principios son una parte de nuestra constitucin, tan importante como nuestra capacidad de pensar:
[A los primeros principios] no hay razn alguna que los demuestre o los destruya y sin ellos es imposible hacer algo. Con ellos sucede lo que con el telescopio,
que puede ayudar a un hombre a ver ms lejos... slo si tiene ojos; sin stos, el
telescopio no le mostrara nada. Ningn matemtico se halla en posibilidad de
demostrar la veracidad de sus axiomas, ni puede probar algo ms que mediante
la adopcin de esos axiomas. Somos incapaces de probar la existencia de nuestras mentes y nuestros pensamientos y sensaciones. Un historiador o un testigo
nada son capaces de probar a menos que den por sentada una confiabilidad en
la memoria y en los sentidos, y un filsofo natural tampoco puede probar nada
a menos que suponga que el curso de la naturaleza es uniforme y constante.17

La imposibilidad de probar los primeros principios hace necesaria la


apelacin al tipo de saber que nos proporciona el sentido comn. Reid
ha sido criticado a veces por presentar sus argumentos de manera
dogmtica, sin demostrar sus axiomas, pero, en nuestra opinin, sta
es una crtica injustificada. Ni los axiomas racionalistas ni los empiristas son susceptibles de una prueba distinta de la apelacin a la experiencia personal de cada individuo, y en los argumentos de estos
filsofos encontramos a menudo este tipo de justificacin en apoyo
de sus tesis, de manera similar a como Reid apela al sentido comn
para mostrar lo plausible de su doctrina y lo absurdo de las tesis escpticas. De esta manera, Reid opta por tomar como un fundamento epistemolgico al sentido comn en vez de adoptar los fundamentos de
sus adversarios, que considera ms inciertos.
Por otra parte, en los Ensayos sobre las capacidades activas del
hombre [Essays on the Active Powers of Man] (1788), Reid hace una
distincin entre las capacidades intelectuales, las capacidades de razonamiento y de concepcin, que haba tratado ya en los Ensayos sobre las capacidades intelectuales del hombre, y las capacidades activas,
que se refieren a las capacidades de impulsos y deseos que llevan en

44

La filosofa del sentido comn

parte a determinar, o determinan directamente, las acciones humanas, estas ltimas capacidades no las trataremos en este trabajo.18
Con respecto a las capacidades intelectuales del hombre, u operaciones mentales, Reid propone una clasificacin: 1) la percepcin,
que es la capacidad mediante la cual conocemos inmediatamente los
objetos externos presentes, a travs de los sentidos; 2) la memoria,
que es la capacidad para adquirir un conocimiento inmediato de las
entidades pasadas; 3) la concepcin o captacin simple, que es la capacidad para imaginar cosas, existentes o inexistentes; 4) la abstraccin,
que es la capacidad de componer los objetos simples en complejos y
de resolver y analizar los objetos complejos; 5) el juicio, que es el acto de la mente por el que alguna cosa se afirma o se niega de otra;19
6) el razonamiento, que es la operacin en la cual, a partir de dos o
ms juicios, derivamos una conclusin; 7) el gusto; 8) la percepcin
moral; y 9) la conciencia, que es el conocimiento inmediato sobre
nuestros pensamientos y propsitos presentes y, en general, de las operaciones actuales de la mente.20
Reid introduce la discusin sobre el sentido comn en relacin con
la capacidad intelectual del juicio. Cabe reiterar que, como hemos visto en el prrafo anterior, el juicio es un acto de la mente diferente de
la mera concepcin (o captacin simple), pero que presupone a sta.
Mientras los juicios son imposibles sin una concepcin de las cosas
sobre las cuales se juzga, la concepcin puede ocurrir sin un juicio.21
Segn Reid, una de las ms importantes distinciones de nuestros juicios es que algunos de ellos son intuitivos, y otros basados en argumentos.22 Adscribimos a la razn dos funciones o grados: la primera
de estas funciones es juzgar de cosas autoevidentes, la segunda,
extraer conclusiones que no son autoevidentes a partir de aquellas
que lo son. La primera de stas es la provincia y la sola provincia del
sentido comn, dice Reid. Es entonces cuando el sentido comn
coincide con la razn en toda su extensin, y es solamente otro nombre para un aspecto o grado de la razn: cuando sta juzga sobre lo que
es evidente de suyo. En la segunda funcin de la razn entra en juego
la capacidad de razonar correctamente, siguiendo las correctas reglas
del pensamiento.

La filosofa del sentido comn de Thomas Reid

45

Pero la capacidad de juzgar en proposiciones autoevidentes, que son entendidas


claramente, puede compararse a la capacidad de tragar nuestro alimento. Es
puramente natural, y entonces comn a lo aprendido y lo no aprendido; a lo
educado y lo no educado: requiere madurez de entendimiento y libertad de prejuicio, pero nada ms. 23

El lenguaje representa un importante papel, pues los juicios slo pueden expresarse mediante proposiciones. Por esto, los juicios del sentido comn se expresan mediante una serie de proposiciones que Reid
llama los primeros principios, o los principios del sentido comn,
los cuales se dividen en dos clases: contingentes y necesarios. Los
principios del sentido comn relativos a la verdad contingente son
como los siguientes: 1) existe todo aquello de lo que soy consciente;
2) los pensamientos de los que soy consciente son los pensamientos
de un ser que llamo mi propio yo, mi mente, mi persona; 3) las cosas
realmente han sucedido como yo claramente las recuerdo; 4) nuestra
identidad personal y existencia continua son acordes a como claramente las distinguimos; 5) las cosas que distinguimos claramente mediante los sentidos realmente existen, y son lo que percibimos que
son; 6) tenemos algn grado de poder sobre nuestras acciones, y sobre
la determinacin de nuestros deseos; 7) las facultades naturales por las
que distinguimos la verdad del error no son falaces; 8) hay vida e inteligencia en nuestros semejantes con quienes tratamos; 9) que ciertos
rasgos del semblante, sonidos de la voz, y gestos del cuerpo, indican
ciertos pensamientos y disposiciones de la mente; 10) hay cierta consideracin por el testimonio humano en cuestiones de hecho, y aun
por la autoridad humana en cuestiones de opinin; 11) hay muchos
eventos que dependen de la voluntad humana en los que hay una probabilidad autoevidente, mayor o menor, segn las circunstancias;
12) en los fenmenos de la naturaleza, lo que ha de ser probablemente ser como ha sido en similares circunstancias.24
Adems, los principios relativos a las verdades necesarias se dividen en: 1) principios gramaticales; 2) axiomas lgicos; 3) axiomas
matemticos; 4) axiomas en materia de gusto; 5) primeros principios
en la moral; 6) principios metafsicos. 25
Por otra parte, es importante notar que Reid sostiene una nocin
del sentido comn de tipo heurstico y pragmtico, al destacar el as-

46

La filosofa del sentido comn

pecto del sentido comn como un conjunto de principios que guan


nuestras acciones:
Cuando una opinin es tan necesaria para la conducta vital, que, sin la creencia de ella, un hombre sea llevado a miles de situaciones absurdas en la prctica, tal opinin, cuando no podemos dar otra razn para ella, puede sin riesgo
ser tomada como un primer principio.25

Adems, en cada motivo de accin est presupuesta una creencia, la


cual se basa a su vez en los primeros principios:
Nuestra conducta en la vida diaria se construye a partir de primeros principios,
al igual que nuestras reflexiones en filosofa. Cada motivo de accin presupone
una creencia, de tal manera que cuando encontramos un acuerdo general entre
los hombres sobre los primeros principios que cimentan sus vidas, deberemos
concluir que ello slo puede ganarles una inmensa autoridad en cada mente
madura que ame la verdad. 26

Y, en otra parte, se destaca la dimensin social del sentido comn, en


tanto parte del conocimiento compartido por una comunidad de individuos, y construdo y fijado mediante el acuerdo de sta.
Considero que el consentimiento de todas las edades y todas las naciones, as como el de los instruidos y los no instruidos, que suele otorgarse a los primeros
principios de los que todo hombre es un juez competente, puede procurarles una enorme autoridad.27
El juicio tiene un carcter social... Es decir, que otros juicios procuran nimo y
fuerza a cualquier individuo y nulifican esa fragilidad que acompaa naturalmente al juicio en solitario y al del hombre aislado en el estado de naturaleza...
Por consiguiente, hemos de juzgar por nosotros mismos, pero sin desdear la
ayuda que provenga de la autoridad de otros jueces calificados. A esa ayuda,
inclusive un matemtico estima conveniente considerarla para su ciencia, la
cual es, entre todas, la que menos se relaciona con la autoridad.28

En lo que respecta al sentido comn como sinnimo de buen juicio,


es decir, la habilidad de valernos de los primeros principios para juzgar correctamente, y que equivale a un juicio prudencial, Reid afirma:

La filosofa del sentido comn de Thomas Reid

47

En el lenguaje comn, sentido siempre implica juicio. Un hombre de sentido


es un hombre de juicio. El buen sentido es buen juicio. Sinsentido es lo que es
evidentemente contrario al juicio recto. El sentido comn es ese grado de juicio
que es comn a todos los hombres gracias al cual podemos conversar y hacer
negocios.29

Un asunto importante es si los principios de sentido comn son susceptibles de cambiar. Reid parece dejar abierta la posibilidad de que
un juicio de sentido comn sea modificado, pero esto slo podra ocurrir en el caso de que haya un acuerdo general sobre que la aceptacin
de dicho juicio conduce a un error, en cuyo caso deber buscarse la
causa del mismo:
En los asuntos del sentido comn, el individuo comn no es menos competente para juzgar que el matemtico en las demostraciones matemticas. Habra que
presuponer, francamente, que el juicio de la humanidad, en tales materias, es
un resultado natural de las facultades con las que Dios la ha obsequiado. Es
probable que semejante juicio sea errneo, pero slo cuando interviene alguna causa de error tan general como el error pueda serlo. Cuando se demuestra que dicha situacin es el caso, debe reconocerse entonces la necesidad de considerar
aquella causa en su debido peso. De todos modos, suponer que la humanidad
cometa desviaciones generales con respecto a la verdad en cosas evidentes de
suyo, en las que es imposible detectar causa de error alguna, parece enormemente irrazonable.30

Debemos notar que los juicios del sentido comn son juicios que estn
basados directamente en los primeros principios, en conjuncin con
otros factores como percepciones, concepciones sobre los objetos de
la experiencia, creencias de menor nivel de generalidad que la de los
principios, etctera, todos los cuales podran ser causa de errores. Pero, aunque Reid no lo dice explcitamente, s parece dejar abierta la
puerta para que el error en un juicio del sentido comn pueda ser
causado por un cambio en el ncleo de los principios del sentido comn, si bien esto es altamente difcil ya que casi siempre ser ms razonable buscar la fuente del error en factores menos fundamentales.
En Reid se aprecian, hasta aqu, varias nociones del sentido comn, las cuales me parece que son mutuamente compatibles. Por una
parte, el trmino sentido comn denota para Reid un aspecto de
la razn, en tanto que es la capacidad que sta tiene para juzgar sobre

48

La filosofa del sentido comn

lo autoevidente; con este significado, el sentido comn es una capacidad reguladora e integradora de otras capacidades mentales como
la percepcin, la memoria, etctera. Por otra parte, el sentido comn
como buen sentido o juicio prudencial es una habilidad para hacer
buen uso de las diferentes capacidades mentales. Aunque tiene races
en la propia naturaleza humana, en tanto que es poseda por los hombres maduros de cualquier condicin, esta habilidad podra ser susceptible de evolucionar en cierta medida mediante la comunicacin, la
educacin y el entrenamiento. Desde esta perspectiva, el sentido comn podra no ser una corte de apelacin infalible, pero nos ayuda a
salvar muchos errores, pues tanto en ciencia, en filosofa, o en la vida
diaria, el buen sentido nos impide aceptar cualquier doctrina que
se nos proponga. Por ltimo, como producto de esta capacidad mental nos hallamos predeterminados a aceptar un conjunto de principios naturales, que estn como implantados en la mente de todos los
hombres maduros, y los cuales operan correctamente en circunstancias ordinarias. Reid emplea estos significados del trmino en sus argumentos contra Descartes, Locke, Berkeley y Hume, hombres que,
pese a la gran capacidad intelectual que les reconoce, tienen en contra al slido juicio prctico que representa el buen sentido.
Los principios del sentido comn como dones naturales
Reid tiene una manera de plantear el problema del conocimiento que
parece anticipar el enfoque de la epistemologa naturalizada contempornea, pues localiza el origen de los primeros principios del sentido comn en la constitucin fisiolgica de los seres humanos. Segn
Reid, estos principios primarios aparecen en nosotros muy temprano
en nuestras vidas. Pero no se adquieren mediante instruccin, sino que
parecen ser un efecto inmediato de nuestra constitucin, es decir,
son dones naturales: Para los primeros principios no puede darse otra
razn que sta, que, por la constitucin de nuestra naturaleza, tenemos la necesidad de asentirlos.31 Puesto que se generan desde la edad
ms temprana, los principios del sentido comn son los mejores candidatos para ser los primeros principios del razonamiento:

La filosofa del sentido comn de Thomas Reid

49

Hay, entonces, principios comunes que son el fundamento de todo razonamiento y de toda ciencia. Tales principios comunes rara vez admiten una prueba directa, ni la necesitan. Los hombres no requieren ser instruidos en ellos; puesto
que son tales que todos los hombres de comn entendimiento conocen; o, al
menos, tales, que les dan un pronto asentimiento, en cuanto son propuestos y
comprendidos.32

Y en otra parte dice:


Todo razonamiento es a partir de principios. Los primeros principios del razonamiento matemtico son axiomas matemticos y definiciones; y los primeros
principios de todo nuestro razonamiento sobre existencias son nuestras percepciones. Los primeros principios de toda clase de razonamiento nos son dados
por la naturaleza, y son de igual autoridad con la facultad de la razn misma, la
cual es tambin un regalo de la naturaleza.33
Opiniones que aparecen tan tempranamente en las mentes de los hombres
que no pueden ser el efecto de la educacin o del falso razonamiento, bien pueden tener la pretensin de ser consideradas como primeros principios. As, la
creencia que tenemos de que las personas que nos rodean son seres vivientes
e inteligentes, es una creencia para la cual, quizs, podemos dar alguna razn,
una vez que somos capaces de razonar; pero tuvimos esta creencia antes de que
pudiramos razonar, y antes de que pudiramos aprender por instruccin. Parece, entonces, ser un efecto inmediato de nuestra constitucin.34

Adems, sin estas creencias autoevidentes no podramos sobrevivir:


Tuve confianza implcita en las informaciones de la Naturaleza a travs de mis
sentidos por una parte considerable de mi vida, antes de que hubiera aprendido
la suficiente lgica para poder empezar a dudar sobre ellas. Y ahora, cuando reflexiono sobre lo que ha pasado, no encuentro que yo haya sido engaado por
esta creencia. Encuentro que sin ella debera haber perecido en miles de accidentes.35

Tanto el sentido comn, como la capacidad de razonamiento, son dones de la naturaleza, y no existen razones para creer que el primero es
ms propenso a producir errores que la segunda.
El escptico me pregunta, Por qu crees en la existencia de los objetos externos
que percibes? Esta creencia, seor, no es de mi manufactura; est forjada por la

50

La filosofa del sentido comn


Naturaleza; ...y si no es correcta, la falta no es ma... La Razn, dice el escptico, es el nico juez de la verdad, y debes renunciar a toda creencia que no se
funde en la razn. Por qu, seor, debera creer en la facultad de la razn ms
que en la de la percepcin? ambas provienen de la misma tienda, y las hizo
el mismo artista; y si l puso una pieza de mercanca falsa en mis manos, qu
le impedira poner otra? 36

La teora reidiana de la per cepcin


La percepcin de los objetos externos
En su teora de la percepcin sensorial, Reid parte de la negacin de
las premisas de las teoras racionalistas y empiristas las cuales afirman
que, cuando percibimos, lo hacemos por medio de ideas situadas entre
la mente y los objetos materiales percibidos: El trmino percepcin
se asigna del modo ms apropiado a la evidencia que tenemos de objetos externos a travs de nuestros sentidos.37 Se cuestiona tambin
que el conocimiento de los objetos externos se alcance por medio del
razonamiento, y que para llegar a concebir algo sea necesario tener
una impresin o idea previa en nuestras mentes que se le asemeje.
Cuando oigo un cierto sonido, concluyo inmediatamente, sin razonamiento,
que un carruaje pasa. No hay premisas desde las cuales esta conclusin se infiera
mediante algunas reglas de la lgica. Es el efecto de un principio de nuestra naturaleza, comn a nosotros y a los brutos.38

La conclusin de la que habla Reid, no es una conclusin a la que se


llegue mediante un razonamiento, sino una creencia a la que se llega
mediante un proceso causal, no inferencial: las sensaciones son signos
de los objetos externos, y es as como las debemos considerar siempre, de acuerdo a los dictados del sentido comn:
Las sensaciones de olor, sabor, sonido y color, son infinitamente ms importantes como signos o indicaciones que lo que son por propia cuenta; como las palabras de un lenguaje, en donde no atendemos al sonido sino al sentido.39

Reid hace un reclamo a los filsofos que mantenan teoras de la


percepcin que interponan a las ideas entre la mente perceptora y

La filosofa del sentido comn de Thomas Reid

51

el objeto externo, a aquellos que reificaban imgenes en la mente o el


cerebro, que daban tal objetividad al mundo del pensamiento que
llegaban a confundirlo con los objetos percibidos, en ocasiones sin
siquiera aclarar los trminos que usaban 40. Para Reid, estos filsofos
conceban a las ideas como una clase de entidades que a veces parecen
ligarse con el pensamiento, a veces con el objeto del pensamiento,
y a veces tener una existencia propia. Reid afirma que no hay ninguna prueba concluyente de la existencia de las ideas; y que stas son
meras ficciones o hiptesis, propuestas con el fin de resolver el fenmeno del entendimiento humano. Sin embargo, lejos de cumplir con
esta meta, suponer ideas o imgenes de cosas en la mente slo ha llevado a paradojas inaceptables:
El obispo Berkeley demostr, ms all de toda posibilidad de rplica, que no podemos inferir razonablemente la existencia de la materia a partir de nuestras
sensaciones y, no menos claramente, el autor del Tratado de la naturaleza humana, que somos incapaces de inferir mediante la razn y con apoyo en nuestras
sensaciones nuestra propia existencia y la de otras mentes. Pero debiramos admitir nicamente aquello que pueda demostrarse a travs de la razn? En tal
caso, indudablemente, seramos siempre escpticos y no creeramos en nada. En
mi opinin, el autor del Tratado de la naturaleza humana es un escptico a medias, porque no ha seguido sus principios hasta donde pudieran conducirlo.
Despus de combatir los prejuicios vulgares con una intrepidez y xito sin paralelos, faltndole slo el gran golpe final, su nimo le ha fallado, ha dejado
caer los brazos claramente y ha sido presa del ms comn de los prejuicios del
vulgo, a saber, creer en la existencia de sus propias impresiones e ideas.41

El argumento de Reid se refiere especficamente aqu a la percepcin


de los objetos externos mediante los sentidos. Segn los dictados del
sentido comn, percibimos directamente a los objetos materiales, no
a las ideas como representaciones de stos.42 (Otro problema es el referente a las verdades necesarias o a la existencia de las entidades y
operaciones matemticas, que no trataremos aqu).
Por otra parte, Reid, al igual que Descartes y Locke, distingue entre cualidades primarias y secundarias de los objetos, y tambin sostiene, aunque en un sentido diferente, que slo las cualidades primarias
nos informan de lo que estas cualidades son en s mismas:

52

La filosofa del sentido comn


Nuestros sentidos nos dan una nocin directa y distinta de las cualidades primarias, y nos informan de lo que ellas son en s mismas. Pero de las cualidades
secundarias, nuestros sentidos nos dan slo una nocin relativa y oscura. Nos
informan solamente que hay cualidades que nos afectan en una cierta manera
esto es, producen en nosotros una cierta sensacin; pero en cuanto a lo que
son en s mismas, nuestros sentidos nos dejan en la oscuridad.43
La nocin que tenemos de las cualidades primarias es directa, y no solamente
relativa. Una nocin relativa de una cosa [como la de las cualidades secundarias] no es, hablando estrictamente, una nocin de la cosa, sino slo de alguna
relacin la cual seala a algo ms.44

A primera vista, parece haber una inconsistencia entre la distincin


de cualidades primarias y secundarias de los objetos externos y los
principios del sentido comn, en particular, con el quinto principio
de las verdades contingentes que dice: realmente existen aquellas cosas que percibimos distintamente con nuestros sentidos, y son lo que
percibimos que son. Pero agrega:
No es de esperar que stos [el vulgo] deberan hacer distinciones que no tengan
conexin con los asuntos comunes de la vida; ellos no... distinguen las cualidades primarias de las secundarias, sino que hablan igualmente de ambas como
cualidades del objeto externo... De las secundarias, sus nociones son... confusas e imprecisas, ms que errneas.45

Reid puede reconciliar ambos puntos de vista sin caer en un escepticismo, aceptando el punto de vista del hombre comn sobre las
cualidades secundarias: el color de un objeto, que es una cualidad
secundaria del mismo, s es una cualidad, aunque oscura y desconocida, del objeto externo; es aquella cualidad que nos produce la sensacin del color que vemos. Como hombres comunes, podemos con
correccin decir que un objeto que vemos rojo, es rojo, puesto que llamamos rojez a la cualidad secundaria correspondiente del objeto.
Reid resume su teora de la percepcin en los siguientes trminos:
Si... atendemos al acto de nuestra mente que llamamos percepcin de un objeto sensible externo, encontraremos en l estos elementos: primero, una concepcin o nocin del objeto percibido; segundo, una fuerte e irresistible conviccin

La filosofa del sentido comn de Thomas Reid

53

o creencia en su existencia presente; y, tercero, el que esta conviccin o creencia es inmediata, y no el efecto de un razonamiento.46

Es importante notar aqu el compromiso realista que para Reid conlleva la percepcin de un objeto del mundo externo: Percibir un objeto externo es aceptar su existencia.
Percepcin y sensacin
Por otra parte, Reid distingue claramente entre sensacin y percepcin. Ambas son operaciones de la mente, las cuales define como
cada modo de pensar del que somos conscientes.47
Las operaciones de la mente, por su propia naturaleza, llevan a la mente a poner su atencin en algn otro objeto... En la percepcin, memoria, juicio, imaginacin, y razonamiento, hay un objeto distinto de la operacin en s misma;
y mientras un fuerte impulso nos lleva a atender al objeto, la operacin escapa
a nuestra consideracin. 48
En la mayora de las operaciones de la mente, debe haber un objeto distinto de
la operacin misma. No puedo ver, sin ver algo. Ver, sin tener algn objeto a la
vista, es absurdo. No puedo recordar, sin recordar algo. La cosa recordada es pasada, mientras que el recuerdo de ella es presente; y entonces la operacin y el
objeto de ella deben ser cosas distintas.49

Sin embargo, una de las caractersticas de la sensacin es que sta no


tiene objeto, a diferencia de la percepcin y de otras operaciones de
la mente. Para Reid la sensacin es:
...un acto de la mente que puede distinguirse de otros por el hecho de que carece de un objeto diferente del acto mismo... Cuando siento un dolor, no puedo
decir que el dolor sentido sea una cosa y mi sentimiento sea otra. Ambos son
una y la misma cosa, y no pueden separarse ni en la imaginacin. Cuando un
dolor no se siente no tiene existencia...; tampoco es nada en absoluto salvo
cuando se siente...
Y esto que hemos dicho del dolor puede aplicarse a las dems sensaciones.50

54

La filosofa del sentido comn

Adems, no es posible que nos parezca que las sensaciones tengan


caractersticas que en realidad no tienen. No es posible que un hombre sienta un dolor que no tenga, y es imposible que dicho dolor no
sea real. Reid menciona que la sensacin es un principio natural de
creencia:
Puedo pensar en el olor de una rosa cuando no lo huelo; y es posible que cuando pienso en l, no exista en ninguna parte ni la rosa ni el olor.
Pero cuando lo huelo estoy necesariamente determinado a creer que la sensacin realmente existe. Esto es comn a todas las sensaciones, que como no
pueden existir sino en el ser percibidas, as no pueden ser percibidas sin que
tengan que existir.51

En esta ltima cita Reid pone nfasis sobre el compromiso realista


acerca de la existencia de las sensaciones que surge de su percepcin
mediante el sentido comn; si bien las sensaciones no forman parte
de los objetos del mundo externo. La aprehensin de la sensacin es
una forma de percepcin, e involucra un compromiso con la existencia de la sensacin.
NOTAS
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

11

Reid, 1764, p. 31.


Ibid., p. 35.
Ibid., p. 35.
Ibid., p. 27.
Reid, 1785, VI, I, p. 540.
Ibid., VI, V, p. 630.
Ibid., p. 606.
Ibid., p. 226.
Reid, 1764, pp. 22-23.
G. E. Moore un filsofo del siglo XX a quien Reid parece haber influenciado
notablemente utiliz tambin la argumentacin ad hominem en su particular
defensa del sentido comn. Moore haca una demostracin ostensiva de las creencias del sentido comn con respecto a la existencia del mundo externo, por ejemplo, mostraba sus manos a su interlocutor para demostrarle que estas existan.
La argumentacin de tipo ad hominem consiste en el apelar a las creencias ordinarias del adversario para mostrarle la inconsistencia entre stas y las premisas escpticas que dice mantener. Al respecto ver por ejemplo Moore (1939).
Reid, 1785, p. 215.

La filosofa del sentido comn de Thomas Reid


12
13
14
15
16
17
18

19
20

21
22
23
24
25
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42

43
44
45
46
47
48

55

Reid, 1764, p. 23.


Ibid., pp. 56-57.
Ibid., p. 49.
Ibid., p. 113.
Reid, 1785, VI, V, p. 625.
Ibid., p. 57.
Por mencionarlas brevemente, entre las capacidades activas Reid distingua a la
voluntad, por una parte y, por otra, a los principios de accin que incluan principios mecnicos de instinto y hbito, principios animales como los apetitos y deseos, y principios racionales como el deber y la rectitud. Reid (1788).
Reid, 1785, p. 211.
Ibid., I, VII, p. 70. Reid no menciona aqu a la sensacin como una de las operaciones de la mente. Sin embargo, en nuestra opinin, la sensacin es una ms de
las operaciones mentales como veremos ms adelante al tratar la teora reidiana
de la percepcin.
Como veremos ms adelante, al igual que en el juicio, en toda percepcin de un
objeto est tambin presupuesta alguna concepcin del mismo.
Ibid., pp. 214-215.
Ibid., p. 594.
Ibid., VI, cap. 5.
Ibid., VI, cap. 6.
Ibid., VI, cap. 4, p. 613.
Ibid., p. 227.
Ibidem.
Ibid., p. 230.
Ibid., VI, cap. 2.
Ibid., pp. 230-231. Cursivas del autor.
Reid, 1764, V, p. 7.
Ibid., I, cap. 2.
Ibid., VI, p. 20.
Ibid., VI, p. 4.
Ibid., VI, p. 20.
Ibidem.
Ibid., p. 138.
Ibid., IV, 1.
Ibid., II, p. 9.
Recordemos que Reid aplica en general el trmino idea a toda forma de contenido mental.
Reid, 1764, II, p. 55.
Es importante notar que el argumento de Reid no busca tanto negar la existencia
de los contenidos mentales, sino que su crtica se dirige a la pretensin de reificar
a estos contenidos a costa de negar la existencia de los objetos externos.
Reid, 1785, II, cap. 17, pp. 252-253.
Ibid., II, p. 16.
Ibid., II, p. 17.
Ibid., II, cap. 5, p. 164.
Ibid., p. 5.
Ibid., p. 60.

56
49
50

51

La filosofa del sentido comn


Ibid., p. 37.
Ibid., p. 27. Reid da adems dos significados para la palabra sentir. Primero, significa las percepciones de los objetos externos mediante el tacto. Segundo, significa lo mismo que la sensacin ya explicada, la cual carece de objeto. (Ibid., p. 29)
Reid, 1764, p. 24.

También podría gustarte