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Koch Microrrelato 1

Este documento resume doce recursos comúnmente utilizados en microrrelatos para lograr la sonrisa del lector. Cada recurso se ilustra con uno o dos ejemplos breves de autores famosos y menos conocidos. Los recursos incluyen la trasgresión de géneros, sorprender al lector con una lógica inesperada, realizar un cambio sorpresivo de contexto, contrastar presente y pasado, concretizar una metáfora o dicho popular, escamotear el significado de una frase hecha, utilizar un format

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Koch Microrrelato 1

Este documento resume doce recursos comúnmente utilizados en microrrelatos para lograr la sonrisa del lector. Cada recurso se ilustra con uno o dos ejemplos breves de autores famosos y menos conocidos. Los recursos incluyen la trasgresión de géneros, sorprender al lector con una lógica inesperada, realizar un cambio sorpresivo de contexto, contrastar presente y pasado, concretizar una metáfora o dicho popular, escamotear el significado de una frase hecha, utilizar un format

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Microrrelato: doce recursos ms para hacernos sonrer

Dolores Koch
Se han hecho muchos estudios sobre el humor, pero todava su verdadero origen se
nos escapa. A veces podemos distinguir entre un simple chiste y un microrrelato
humorstico. La minificcin es ingeniosa, y cuando el lector capta un alarde de ingenio
de parte de un escritor, en general sonre de satisfaccin. Satisfaccin frente a ese
ingenio, y satisfaccin propia al poder captarlo. Pero el intento de ese ingenio es
complejo: ldico y desacralizador, a veces nos hace reflexionar con un insospechado
punto de vista, o nos hace examinar de nuevo algn concepto pasivamente aceptado.
Es curioso que estos recursos sean los mismos, no importa el pas de procedencia.
Debe subrayarse que los autores de microrrelatos no se han valido de ninguna
preceptiva. Estos recursos se han destilado de la prctica de este subgnero, esto es,
a posteriori el ingenio es usualmente rebelde o simplemente juguetn. Un sinnmero
de estrategias se han utilizado para lograr la sonrisa (a veces variaciones de estas
estrategias). Para detallar estos recursos utilizados que encontr, con varios ejemplos
cada uno, he necesitado dos ensayos independientes. En este veremos doce de ellos,
que a veces combinan en su breve exposicin dos o ms de estas estrategias. Los
ejemplos sern necesariamente muy breves, de autores famosos y, con mayor
frecuencia, de autores poco conocidos. Veamos.
Recurso Nro 1. Trasgresin de gneros.
Una de las caractersticas del microrrelato es que es proteico, a decir de Violeta
Rojo, o sea, que salta las barreras genricas tradicionales entre la narrativa, la poesa
y a veces el ensayo. Lola Daz nos ofrece un buen ejemplo potico en Fertilidad. A
punto de terminar su relato, una rfaga de viento se llev las palabras. Cayeron en
tierra frtil, y en primavera brotaron cuentos de colores. New York, mayo de 2006.
Vase tambin mi otro estudio, Doce recursos para lograr la sonrisa en el microrrelato,
que contiene recursos y ejemplos diferentes, preparado para el IV Congreso
Internacional de Minificcin, Univerisidad de Neuchtel, Suiza, noviembre de 2006.
La fantasa potica aparece combinada con la narrativa en este ejemplo, de Miguel
Gomes: Apenas despierto, sin motivos an para pensar, descubro la sptima cara del
dado. Est junto a las otras, en medio de ellas, y a un lado. All donde no llega el Azar.
Veamos otro juego con la fantasa potica en Tortugas y cronopios, de Julio Cortzar
(1990). Ntese de paso que utiliza palabras sin acento ortogrfico: Ahora pasa que
las tortugas son grandes admiradoras de la velocidad, como es natural. Las
esperanzas lo saben, y no se preocupan. Los famas lo saben, y se burlan. Los

cronopios lo saben; y cada vez que encuentran una tortuga, sacan de la caja de tizas
de colores y sobre la redonda pizarra de la tortuga, dibujan una golondrina.
Recurso Nro 2. Sorprender al lector con una lgica inesperada.
Veamos un ejemplo de Ral Brasca (2005). Me abandon a la placidez del sueo y,
cuando regres a la vigilia, me vi empapado y temblando de miedo. Me perd detrs
de una mujer, y cuando me di cuenta, estaba desnudo y sin un centavo. Me dej flotar
en el vaivn de las olas, y cuando volv en m, me hacan respiracin artificial.
Definitivamente, no puedo dejarme solo.
Y otro ejemplo, tambin de Julio Cortzar (2001), Amor. Y despus de hacer todo lo
que hacen, se levantan, se baan, se entalcan, se perfuman, se visten, y as
progresivamente van volviendo a ser lo que no son.
Veamos tambin La fuerza del destino, de Julia Otxoa: El perro rie al gato, el gato al
ratn, el ratn a la musaraa, la musaraa a la araa, la araa a la mosca, la mosca a
la hormiga, la hormiga a la pulga, pero la pulga, como es tan pequea, no tiene nadie
ms pequeo a quien reir, as que, indignada, prepara la revolucin para derrocar al
perro.
Recurso Nro 3. Realizar un cambio sorpresivo de contexto.
A veces se crea una expectativa, tratando de despistar al lector. Veamos Pista falsa de
Ana Mara Shua (1992): Seguir el reguero de manchas, no ser peligroso? Cmo
saber que conducen al cadver, y no hasta el asesino? (Pero las manchas son de tinta
y llevan hasta la palabra fin).
Veamos otro ejemplo, Antropofagia, de Isabel Segura Boutry: Sus incontables
victorias no le impidieron sucumbir a los encantos de la extica reina negra. Ella,
siguiendo ancestrales ritos, no dud en comrselo. El rey haba olvidado que era el
blanco del tablero.
Recurso Nro. 4. Contrastar presente y pasado.
Ayuda en este recurso hacer referencia a personajes conocidos. Veamos, tambin de
Shua (1981), un fragmento de un relato ms largo, Princesa, mago, dragn y
caballero, que remeda una historia medieval: [...] El caballero Arnulfo amaba y
deseaba ya la princesa Ermengarda (a su imagen) como un chico ama y desea su
primera, no poseda bicicleta [...].
Veamos Post-operatorio, de Adolfo Bioy Casares: - Fueran cuales fueran los
resultados- declar el enfermo tres das despus de la operacin-, la actual
teraputica me parece muy inferior a la de los brujos, que sanaban con
encantamientos y con bailes.

Y uno ms moderno, Bagdad, de Mara Elena Lorenzn (indito): rase una vez una
ciudad de ensueo, una legendaria ciudad de las Mil y una Noches. Ahora es la ciudad
de las mil y una pesadillas.
Recurso Nro 5. Concretizacin de una metfora o dicho popular.
Veamos En legtima defensa, de Csar Antonio Iturralde: Sustrajo el pan, y su
condena fue perpetua por haber matado el hambre.
De Fernando Ansa, Olvido confirmado: Recurdalo, por las dudas: todos los
escritores inmortales se han muerto.
Veamos otro ejemplo, Despertar, de Norberto Costa: Despert cansado, como todos
los das. Se senta como si un tren le hubiese pasado por encima. Abri un ojo y no vio
nada. Abri el otro y vio las vas.
Recurso Nro 6. Escamotear el significado de una frase hecha.
Veamos otro de Fernando Ansa, un microrrelato que es parte de De eso se trata
ahora. Su amor por la patria no tiene fronteras. A veces el lector tiene que completar
el significado. De Jos Antonio Martn, veamos un buen ejemplo. Cuento que me cont
una vez mi hija Adriana, fastidiada que le pidiera un cuento: Haba una vez un colorn
colorado.
Recurso Nro 7. Utilizar un formato popular, no literario.
Un formato moderno a que recurre el microrrelato con frecuencia es el anuncio
clasificado. Veamos Clases de gimnasia, otra vez de Shua (1996): Para aumentar la
flexibilidad del tronco y ramas, evitando as quebraduras provocadas por rfagas
intempestivas, clase de gimnasia para rboles se ofrecen, individuales y a domicilio.
Precios especiales para bosques.
Y otro ejemplo, Aviso oportuno, de Vetusta Morla: Se solicitan fantasmas para
devolver

la

capacidad

de

asombrar.

Interesados,

favor

de

presentarse

sorpresivamente.
Veamos, de Armando Prez, Designio que parafrasea el muy conocido Gnesis:
Entonces dijo: Que se haga el automvil! Y la ciudad se deshizo.
Recurso Nro 8. Utilizar una lgica desviada. Puede llevar a una paradoja o al
absurdo
Veamos este de Andrs Rivero. Deca que amaba tanto a su esposo que tena que
engaarlo con otros hombres; uno, para probarse a s misma todo lo que quera al

marido; dos, para destrozarle la ilusin a esos que algn da podran rivalizar con su
cnyuge.
Con frecuencia este recurso envuelve adems una inversin de ideas o de palabras.
Veamos Una realidad (indito), de Fabin Vique: Me despert a las tres de la
madrugada sobresaltado, baado en sangre, con un pual clavado en el medio de mi
pecho. Menos mal!, me dije, es slo una realidad. Y segu durmiendo,
Y otro de Vique, tambin indito, Melmano: Tanto le gustaba la msica que le haba
puesto a su telfono mvil, que nunca atendi una llamada.
Recurso Nro. 9 Hacer falsas atribuciones.
Este recurso fue utilizado frecuentemente por Jorge Luis Borges, antes de que su
superchera fuera descubierta. Marco Denevi tiene un grupo de minificciones muy
sutiles atribuidas a Leopoldo Garnerius en Aphorismata (Rotterdam 1720).
El ttulo de su coleccin, Falsificaciones, nos avisa debidamente. Algunos de estos
microrrelatos son muy conocidos. Recordemos su Veritas odium parit: Traedme el
caballo ms veloz- pidi el hombre honrado. Acabo de decirle la verdad al rey.
Y Ana Mara Shua firma la introduccin a su Botnica del caos con el nombre de
Hermes Linneus, El clasificador.
Recurso Nro 10. Hacer uso de la irona.
Este recurso consiste en decir lo contrario de lo que se quiere significar, lo que el
lector deber captar. Veamos Libertad, de Juan Jos Arreola: Hoy proclam la
independencia de mis actos. A la ceremonia slo concurrieron unos cuantos deseos
insatisfechos, dos o tres actitudes desmedradas. Un propsito grandioso que haba
ofrecido venir envi a ltima hora su excusa humilde.
Algunos de ustedes habrn notado la posible influencia de Macedonio Fernndez. No
hay duda que Macedonio podra haber sido un gran microrrelatista. Veamos uno ms,
El sueo y la vigilia, de Gabriel Jimnez Emn: Haba confundido tanto la vigilia con el
sueo que antes de acostarse clavaba con un alfiler cerca de su cama un papelito que
deca: Recordar que maana debo levantarme temprano.
Desde luego, este brillante ejemplo de Augusto Monterroso, Fecundidad, goza de gran
popularidad: Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta lnea.
Recurso Nro. 11. Desacralizacin de personajes conocidos.
Hay algo de burla en esta intertextualidad. Veamos el elptico Drcula, de Diego
Muoz Valenzuela: El conde Drcula no soporta ms el dolor de muelas y decide
tratarse con un especialista.

Veamos adems Pecado, de Luis Felipe Fernndez: Al convertirse en hermoso cisne,


el patito feo comprendi que su madre haba sido adltera.
Por ltimo, veamos otro microrrelato indito de Fabin Vique, Si Penlope: Si
Penlope, seores Diputados, en lugar de tejer y destejer inproductivamente hubiese
slo tejido, la industria textil de Itaka habra recibido un impulso fenomenal y Grecia
ocupara hoy un lugar ms relevante en la Comunidad Econmica Europea.
Recurso Nro 12. Crear una perspectiva infrecuente o nica.
Este es uno de los recursos favoritos de los microrrelatistas. Su propsito parece ser
hacernos ver el mundo desde otro ngulo. Veamos Calidad y cantidad, de Alejandro
Jodorowsky: No se enamor de ella, sino de su sombra. La iba a visitar al alba,
cuando su amada era ms larga.
Veamos el Nro 108 del libro La Sueera de Ana Mara Shua: Yo contra los huevos
fritos no tengo nada. Son ellos los que me miran con asombro, desorbitados.
Veamos, de Alfredo Armas Alfonzo, el Nro 43: Engracia Magna Pastora Toribia Rafaela
le pusieron a la hora de las aguas, y no creca; mam lo atribua a la carga de tanto
nombre.
Y ste, de Rogelio Guedea, En defensa del oficio: Los que no escriben saben que
escribir es fcil (...). Sin embargo, los que escriben piensan todo lo contrario y si se
empean en estar horas enteras frente a la pgina en blanco (...) es slo porque
quisieran encontrar finalmente esa verdad de que tan buena fuente saben los que no
escriben.
Veamos por ltimo otro ejemplo, muy sutil, de Raul Brasca: Amor I. A ella le gusta el
amor. A m no. A m me gusta ella, incluido, claro est, su gusto por el amor. Yo no le
doy amor. Le doy pasin envuelta en palabras, muchas palabras. Ella se engaa, cree
que es amor y le gusta; ama al impostor que hay en m. Yo no la amo y no me engao
con apariencias, no la amo a ella. Lo nuestro es algo muy corriente: dos que
perseveran juntos por obra de un sentimiento equvoco y de otro equivocado. Somos
felices.
Despus de hacer este repaso independiente, adems de mi estudio anterior (que en
conjunto cubren 24 recursos utilizados para lograr la sonrisa en el microrrelato), me
parece comprobar que escritores de pases y pocas distintas utilizan las mismas
estrategias para hacernos sonrer y pensar. En nuestros das se destaca muy
especialmente Ana Mara Shua, con el mayor nmero de agudezas humorsticas donde
la superficialidad es slo aparente.
Despus de cuatro volmenes de microrrelatos, ha decidido que prefiere lograr la
reflexin a lograr slo la sonrisa. Pero muchos escritores nos hacen sonrer. Y desde

luego, quien pueda rerse de s mismo, podr ms fcilmente sobreponerse a sus


propias desgracias.
En conclusin, puede asumirse que percibir el absurdo del mundo y el nuestro propio
es saludable. Adems, los microrrelatistas tienen en general algo de rebeldes y gozan
de pensar por s mismos por caminos no trillados. Perciben el universo como un lugar
francamente ridculo y estn fascinados por su arbitrariedad, la que no cesan de
sealar, suscitando nuestras sonrisas.
Obras mencionadas y citadas
- Ansa, Fernando. En [Link], revista electrnica (Madrid: Diciembre
2004); Revista Chichimeca, nm. 3, Febrero de 2004.
- Armas Alfonzo, Alfredo. El osario de Dios. Caracas: Monte vila 2. ed., 1991.
- Arreola, Juan Jos. Prosodia en Confabulario antolgico. Barcelona: Crculo de
Lectores, 10 1993.
- Bioy Casares, Adolfo. En el Anexo Breviario de cuentos breves latinoamericanos, de
Juan Armando Epple, Revista Iberoamericana de Bibliografa XLVI (OAS) 1996.
- Brasca, Ral. Cualquier tiempo futuro fue peor, Barcelona: Thule, 2005; en
- [Link]
- Cortzar, Julio. Recogido por Nana Rodrguez Romero en Elementos para una teora
del
minicuento, Suplemento dominical de El Espectador, Nm. 383, 1990; ver Clara
Obligado en Por favor, sea breve. Madrid: Pginas de Espuma, 2001.
- Costa, Norberto. Tomado de la revista electrnica [Link], Diciembre de
2004.
- Denevi, Marco. Falsificaciones, 3a. ed., Buenos Aires: Corregidor, 1977.
- Daz, Lola. Recogido por Lauro Zavala en Minificcin: el antivirus de la literatura.
Vase La Jornada Semanal, 19 de Septiembre de 2004.
- Fernndez, Luis Felipe. Antologa mnima en la revista electrnica Identidades,
Nm. 63. Vase [Link].
- Gomes, Miguel. Visin memorable. Caracas: Fundarte, 1987.
- Guedea, Rogelio. Del aire al aire. Barcelona, Thule Ediciones, 2004.
- Ilurralde, Csar Antonio. Citado por Alicia Chibn en Aporte a una tipologa de la
narrativa breve latinoamericana en las memorias del Cuarto Coloquio Internacional
de CRICCAL. Paris: Sorbonne Nouvelle, 1997.
- Jimnez Emn, Gabriel. Los dientes de Raquel. Caracas: Monte vila, 1993.
- Jodorowsky, Alejandro. Recogido por Juan Armando Epple en Breviario de cuentos
breves latinoamericanos, Revista Iberoamericana de Bibliografa, ya mencionada.
- Martn, Jos Antonio. Tomado de [Link]
- Monterroso, Augusto. Movimiento perpetuo. Barcelona: Seix Barral, 1981.
- Morla, Vetusta. Recogido por Lauro Zavala en La minificcin: el antivirus de la
literatura, ya mencionada.

- Muoz Valenzuela, Diego. Mencionado por Eddie Morales en ngeles y verdugos,


en las memorias del III Congreso de Minificcin. Valparaso: Universidad de Playa
Ancha,
2004.
- Otxoa, Julia. Variaciones sobre un cuadro de Paul Klee. Guipzcoa: Hiru, 2002.
- Pez, Armando. Escritos breves (desde el borde). Chile: s/ed, 2000.
- Rivero, Andrs. 49 cuentos mnimos y una triste leyenda. Miami: Cruzada, l980.
- Rojo, Violeta. Breve manual para reconocer minicuentos, Mxico: UAM, 1997.
- Segura Boutry, Isabel. Recogido por Lauro Zavala en La Jornada Semanal, ya citada.
- Shua, Ana Mara. Casa de geishas, Bs. As.: Sudamericana, 1992; Los das de pesca
(cuentos), Buenos Aires: Corregidor, 1981 (citado por Ksenija Bilbija en Ana Mara
Shua:
Gendered Poetics of Fairy Tales recibido de la autora); reunido por Juan Armando
Epple
en Revista Iberoamericana de Bibliografa, 1996, ya mencionada; La sueera, Buenos
Aires: Alfaguara, 3. ed., 2000 (versin original 1984).
- Valenzuela, Luisa. Simetras, Buenos Aires: Sudamericana, 1993.
Koch, Dolores M. (1981). El micro-relato en Mxico: Torri, Arreola, Monterroso y Avils
Fabila. En: Hispamrica. X, 30.
Koch, Dolores (s(f), Microrrelato: doce recursos ms para hacernos sonrer. En
[Link], [Link] [fecha de consulta:
mayo, 2010].

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