Elías: Un Profeta Común en la Depresión
Elías: Un Profeta Común en la Depresión
1 Reyes 19.1-18
Me gusta la historia de Elas, y sta especialmente, aun mas que las partes milagrosas. Fue un profeta de
respeto entre los judos, su figura es muy recordada, es un personaje histrico y legendario en su literatura.
Sin embargo, por el testimonio bblico entendemos que fue un hombre comn y corriente, si miramos
Santiago 5.17. Dice la epstola que Elas era un hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, o sea
que no era ningn extraterrestre, ni era una versin superjorada de creyente Porque muchas veces
miramos as a los hroes bblicos y aun a hermanos de la actualidad que luchan con xito en contrariedades
varias, o superan vicios y se mantienen en santidad a pesar de las tentaciones que enfrentan.
Se dice que tres hombres renombrados en la fe, experimentados en el ministerio invitaron a un joven ministro,
todava estudiante en el seminario a acompaarlos en una retiro de oracin. El joven se sinti tan afortunado
de estar con esos gigantes de la fe que no durmi por varios das anticipando el evento. Se fueron al campo,
y despus unas horas fueron a pasear por la vera de un rio. El primer pastor se lanza al rio y lo cruza
caminando sobre las aguas, y as el segundo y el tercero. El muchacho estaba que arda de ansiedad,
pensando en la cantidad de fe que haba visto en sus mentores; y pensando tambin si el mismo sera capaz
de caminar sobre las aguas. Por fin se avent e inmediatamente se hundi y volvi a la orilla apurado. Lo
vuelve a intentar varias veces escapndose de ahogar cada vez. Los ministros estaban del otro lado
alentndolo a gritos para que pasar de una vez y el joven mas ansioso se pona Hasta que uno de los
pastores dijo a los dems: creo que deberamos decirle dnde est el camino de piedras entre las aguas para
que pase de una vez
Pero Elas no era para nada diferente a nosotros. Es muy interesante como la Biblia nos muestra a los hroes
bblicos tal cual fueron, sin tapar nada, bien humanos Elas no arrancaba con ventaja respecto de
nosotros, sino que se ve igual, con las mismas deficiencias, y con los mismos conflictos internos. La gran
diferencia, creo yo, est en la manera en que enfrent esas deficiencias.
Dej all a su criado. Dej a la persona de mayor confianza y se enfrent solo a la depresin. Nosotros
cometemos muchas veces el mismo error, nos alejamos de quienes podran entendernos, de los amigos, del
cnyuge Por el contrario deberamos rodearnos de quienes nos aman. El mismo Jess lo hizo, cuando
estaba prxima su partida, en el huerto de Getsemani le pidi a sus amigos mas cercanos para compartirles
su angustia y que oraran con el (Mateo 26.36-46)
alimentacin, falta de oxigenacin en el cerebro, falta del estmulo de ciertas enzinas y hormonas que
producen la sensacin de satisfaccin, etc.); tambin el aislamiento y la soledad; la falta de metas y objetivos
importantes; la perdida de seres queridos; el fracaso en cuestiones amorosas o en los negocios. Tambin las
dificultades econmicas, la incapacidad de enfrentar responsabilidades
El factor espiritual es el que est siempre de por medio en la depresin. Si bien no siempre la depresin es
causada directamente por demonios, es fcilmente detectable la presencia demoniaca en las depresiones
crnicas. Cuando no hay factores importantes a la vista, cuando no hay una razn real el diablo est
trabajando el mal en esa persona.
Volviendo a Elas y su depresin, sigo diciendo que es comn caer en esos pozos depresivos
Les paso a gente como Moiss, Job y Jons, que quisieron morirse
Tambin a David, pero este evidentemente busc de Dios especialmente en su momento de desesperacin,
veamos Salmos 40.1-4 (las palabras de este salmo 40 son las de alguien que sali de un pozo depresivo, sin
lugar a dudas)
Dios lo sac de la depresin a Elas, puede hacerlo con nosotros tambin cada vez
Lo primero que vemos en el accionar de Dios es que lo ministr en pleno desierto, enviando su ngel una y
otra vez, hasta levantarlo de la angustiosa y desesperante condicin.
As es Dios, l enva su ngel para fortalecernos en la angustia (Cuando estaba en angustia, t me hiciste
ensanchar, Salmos 4.1); un ngel lleg cuando Jess estaba tentado por el diablo en desierto (Marcos 1.1213) y cuando estaba en la angustia del Getsemani (Lucas 22.39-46); tambin un ngel se le present a Pablo
de noche, cuando andaban a la deriva por el mar ya sin esperanzas de salvarse para alentarlo (Hechos 27.2225). La Biblia dice que los ngeles son enviados en favor de los herederos de salvacin, Hebreos 1.14.
No s cmo hacen, pero hay ngeles ministradores que te tocan y te fortalecen cuando estas en medio de la
angustia. Espritus ministradores, enviados por Dios! (El ngel de Jehov acampa alrededor de los que le
temen y los defiende, Salmos 37.5). Maravillo! Esos ngeles van pateando puertas delante nuestro,
cerrando la boca de quienes nos acusan o insultan, transformndose quizs en un mecnico o un polica justo
cuanto los necesitamos Ah estn para nosotros!
La otra cosa con la que Dios sac a Elas de la depresin fue de renovarle su misin. Lo dijo: Todava te
quedan muchas cosas que hacer, muchacho!
Debemos pedirle a Dios metas y objetivos claros para la vida. Hay que meterse en oracin y buscar el
propsito divino para nosotros. Dios tuvo una idea cuando nos cre. No salimos de la nada para morir
igualmente ignorados! Recuerde que no dependemos del destino, ni de la suerte, dependemos del Dios
maravilloso que nos ha hecho.
Conclusiones:
La depresin puede venir a cualquiera, y en cualquier momento
Podemos luchar contra la depresin en el poder de Dios
Recordando a Elas, que no fue un hombre fuera de lo comn, y as y todo pudo vencer el encierro de
la depresin.