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Frases célebres de Rodolfo Walsh

Este documento resume la vida y obra de Rodolfo Walsh, un periodista y escritor argentino que luchó contra la dictadura militar en su país. Walsh militó en organizaciones guerrilleras y escribió novelas testimoniales denunciando los crímenes de la dictadura. Ante la censura, creó una agencia de noticias clandestina para informar a la población. El 24 de marzo de 1977, Walsh publicó su última obra "Carta abierta a la Junta Militar" donde denunciaba los crímenes y políticas

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Frases célebres de Rodolfo Walsh

Este documento resume la vida y obra de Rodolfo Walsh, un periodista y escritor argentino que luchó contra la dictadura militar en su país. Walsh militó en organizaciones guerrilleras y escribió novelas testimoniales denunciando los crímenes de la dictadura. Ante la censura, creó una agencia de noticias clandestina para informar a la población. El 24 de marzo de 1977, Walsh publicó su última obra "Carta abierta a la Junta Militar" donde denunciaba los crímenes y políticas

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RODOLFO WALSH

Rodolfo Jorge Walsh fue


un periodista,escritor y traductor argentino que milit en las
organizaciones guerrilleras FAP y Montoneros.
Es especialmente reconocido por su lucha contra el terrorismo de
estado y por ser un pionero en la escritura de novelas testimoniales
como Operacin Masacre y Quin mat a Rosendo?, aunque
tambin sobresali como escritor de ficcin.
Fue asesinado y desaparecido durante la dictadura militar que
gobern la Argentina entre 1976 y 1983, integrando al da de hoy la
lista de los desaparecidos.
Ante la censura de la Junta militar Walsh cre ANCLA (Agencia de
Noticias Clandestina), y la Cadena Informativa, un sistema de
difusin de informacin de mano en mano cuyas gacetillas decan:
Reproduzca esta informacin, hgala circular por los medios a su alcance: a
mano, a mquina, a mimegrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de
cada diez las estarn esperando. Millones quieren ser informados. El terror se
basa en la incomunicacin. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfaccin
moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta informacin.
Rodolfo Walsh.

El 24 de marzo de 1977, al cumplirse el primer aniversario del golpe


militar, Walsh termin su ltima obra acordada con la
organizacin Montoneros--la Carta abierta de un escritor a la

Junta Militar, en la que denunciaba tanto los crmenes de secuestro


y desaparicin de personas como las consecuencias de las polticas
econmicas de orientacin neoliberal aplicadas por Jos Alfredo

Martnez de Hoz, que produjeron un aumento de la desocupacin y


la pobreza y destruyeron la industria nacional.
El 25 de marzo de 1977, un da despus de fechada su carta, es
asesinado y desaparecido en Buenos Aires.
CARTA ABIERTA DE UN ESCRITOR A LA JUNTA MILITAR
1- La censura de prensa, la persecucin a intelectuales, el allanamiento de mi casa en
el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la prdida de una hija que muri
combatindolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresin
clandestina despus de haber opinado libremente como escritor y periodista durante
casi treinta aos.
El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la accin de
gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos
son errores, los que reconocen como errores son crmenes y lo que omiten son
calamidades.
El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a
cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su poltica represiva, y cuyo
trmino estaba sealado por elecciones convocadas para nueve meses ms tarde. En
esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel
Martnez sino la posibilidad de un proceso democrtico donde el pueblo remediara
males que ustedes continuaron y agravaron.
Ilegtimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos
recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta
por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresin objetiva de la voluntad
del pueblo, nico significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a
menudo.
Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de
minoras derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al
pueblo y disgregan la Nacin. Una poltica semejante slo puede imponerse
transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la
prensa e implantando el terror ms profundo que ha conocido la sociedad argentina.
2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de
desterrados son la cifra desnuda de ese terror.

Colmadas las crceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del
pas virtuales campos de concentracin donde no entra ningn juez, abogado,
periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado
como necesidad de la investigacin, convierte a la mayora de las detenciones en
secuestros que permiten la tortura sin lmite y el fusilamiento sin juicio.
Ms de siete mil recursos de hbeas corpus han sido contestados negativamente este
ltimo ao. En otros miles de casos de desaparicin el recurso ni siquiera se ha
presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra
abogado que ose presentarlo despus que los cincuenta o sesenta que lo hacan
fueron a su turno secuestrados.
De este modo han despojado ustedes a la tortura de su lmite en el tiempo. Como el
detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez das segn
manda una ley que fue respetada aun en las cumbres represivas de anteriores
dictaduras.
La falta de lmite en el tiempo ha sido complementada con la falta de lmite en los
mtodos, retrocediendo a pocas en que se oper directamente sobre las
articulaciones y las vsceras de las vctimas, ahora con auxiliares quirrgicos y
farmacolgicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el
despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los
testimonios junto con la picana y el "submarino", el soplete de las actualizaciones
contemporneas.
Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerilla
justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta,
intemporal, metafsica en la medida que el fin original de obtener informacin se
extrava en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de
machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que
perdi el verdugo, que ustedes mismos han perdido.
3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la
cobertura de una sistemtica ejecucin de rehenes en lugares descampados y en
horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias
tentativas de fuga.
Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en
vehculos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no est hecho para
ser credo sino para burlar la reaccin internacional ante ejecuciones en regla
mientras en lo interno se subraya el carcter de represalias desatadas en los mismos
lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.

Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura


del Departamento de Polica de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de
Defensa, 40 en la Masacre del Ao Nuevo que sigui a la muerte del coronel
Castellanos, 19 tras la explosin que destruy la comisara de Ciudadela forman parte
de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos
y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.
Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia,
incapaces de influir en la poltica que dicta los hechos por los cuales son
represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales,
familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se
mata para equilibrar la balanza de las bajas segn la doctrina extranjera de "cuentacadveres" que usaron los SS en los pases ocupados y los invasores en Vietnam.
El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una
evidencia que surge de los comunicados militares que en un ao atribuyeron a la
guerrilla 600 muertos y slo 10 o 15 heridos, proporcin desconocida en los ms
encarnizados conflictos. Esta impresin es confirmada por un muestreo periodstico
de circulacin clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de
febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40
heridos, y la guerrilla 63 muertos.
Ms de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo
relato oficial tampoco est destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla
y a los partidos de que aun los presos reconocidos son la reserva estratgica de las
represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo segn la marcha de los
combates, la conveniencia didctica o el humor del momento.
As ha ganado sus laureles el general Benjamn Menndez, jefe del Tercer Cuerpo de
Ejrcito, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en
Crdoba, despus con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros
en variadas aplicaciones de la ley de fugas ejecutadas sin piedad y narradas sin
pudor.
El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977
con otros siete prisioneros en jurisdiccin del Primer Cuerpo de Ejrcito que manda el
general Surez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos
centuriones alucinados sino la poltica misma que ustedes planifican en sus estados
mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe
de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.
4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto despus
que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadveres que en algunos casos

han trascendido, sin embargo, por afectar a otros pases, por su magnitud genocida o
por el espanto provocado entre sus propias fuerzas.
Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas
uruguayas, pequea parte quizs del cargamento de torturados hasta la muerte en la
Escuela de Mecnica de la Armada, fondeados en el Ro de la Plata por buques de
esa fuerza, incluyendo el chico de 15 aos, Floreal Avellaneda, atado de pies y
manos, "con lastimaduras en la regin anal y fracturas visibles" segn su autopsia.
Un verdadero cementerio lacustre descubri en agosto de 1976 un vecino que
buceaba en el Lago San Roque de Crdoba, acudi a la comisara donde no le
recibieron la denuncia y escribi a los diarios que no la publicaron.
Treinta y cuatro cadveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en
San Telmo el 4 de julio, diez en el Ro Lujn el 9 de octubre, sirven de marco a las
masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilmetros de Campo de
Mayo y 17 en Lomas de Zamora.
En esos enunciados se agota la ficcin de bandas de derecha, presuntas herederas
de las 3 A de Lpez Rega, capaces de atravesar la mayor guarnicin del pas en
camiones militares, de alfombrar de muertos el Ro de la Plata o de arrojar prisioneros
al mar desde los transportes de la Primera Brigada Area, sin que se enteren el
general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3
Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre "violencias de
distintos signos" ni el rbitro justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del
terror que ha perdido el rumbo y slo puede balbucear el discurso de la muerte.
La misma continuidad histrica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el
anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan Jos Torres, Zelmar
Michelini, Hctor Gutirrez Ruz y decenas de asilados en quienes se ha querido
asesinar la posibilidad de procesos democrticos en Chile, Bolivia y Uruguay. 9
La segura participacin en esos crmenes del Departamento de Asuntos Extranjeros
de la Polica Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a travs de la AID,
como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la
autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es
semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad
internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa
agencia y de altos jefes del Ejrcito, encabezados por el general Menndez, en la
creacin de la Logia Libertadores de Amrica, que reemplaz a las 3 A hasta que su
papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.

Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el


asesinato del capitn Horacio Gndara, quien desde hace una dcada investigaba los
negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de Prensa Libre Horacio
Novillo apualado y calcinado, despus que ese diario denunci las conexiones del
ministro Martnez de Hoz con monopolios internacionales.
A la luz de estos episodios cobra su significado final la definicin de la guerra
pronunciada por uno de sus jefes: "La lucha que libramos no reconoce lmites morales
ni naturales, se realiza ms all del bien y del mal".
5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo
los que mayores sufrimientos han trado al pueblo argentino ni las peores violaciones
de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la poltica econmica de ese
gobierno debe buscarse no slo la explicacin de sus crmenes sino una atrocidad
mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.
En un ao han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido
su participacin en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de
labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar , resucitando as formas
de trabajo forzado que no persisten ni en los ltimos reductos coloniales.
Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las
bayonetas, aboliendo toda forma de reclamacin colectiva, prohibiendo asambleas y
comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupacin al rcord del
9%12 prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotrado las
relaciones de produccin a los comienzos de la era industrial, y cuando los
trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando
cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros
no aparecieron.
Los resultados de esa poltica han sido fulminantes. En este primer ao de gobierno el
consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa ms del 50%, el de medicinas
ha desaparecido prcticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran
Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con
Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las
parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las
superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el
presupuesto de la salud pblica a menos de un tercio de los gastos militares,
suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de mdicos,
profesionales y tcnicos se suman al xodo provocado por el terror, los bajos sueldos
o la "racionalizacin".

Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que
semejante poltica la convirti en una villa miseria de diez millones de habitantes.
Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monoplicas
saquean las napas subterrneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache
porque ustedes slo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo, el
ro ms grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del
ministro Martnez de Hoz arrojan en l sus residuos industriales, y la nica medida de
gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bae.
Tampoco en las metas abstractas de la economa, a las que suelen llamar "el pas",
han sido ustedes ms afortunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%,
una deuda exterior que alcanza a 600 dlares por habitante, una inflacin anual del
400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre lleg al 9%,
una baja del 13% en la inversin externa constituyen tambin marcas mundiales, raro
fruto de la fra deliberacin y la cruda inepcia.
Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta
disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autnoma. Mil ochocientos
millones de dlares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas
presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de
agentes en la Polica Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos
que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras
en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%,
prueban que no hay congelacin ni desocupacin en el reino de la tortura y de la
muerte, nico campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la
cotizacin por guerrillero abatido sube ms rpido que el dlar.
6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional segn una receta que se aplica
indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la poltica econmica de esa
Junta slo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarqua ganadera, la nueva
oligarqua especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales
encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S. Steel, la Siemens, al que
estn ligados personalmente el ministro Martnez de Hoz y todos los miembros de su
gabinete.
Un aumento del 722% en los precios de la produccin animal en 1976 define la
magnitud de la restauracin oligrquica emprendida por Martnez de Hoz en
consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio
Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeos pero activos sigan
insistiendo en que los alimentos deben ser baratos".
El espectculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para
algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que
de la noche a la maana duplicaron su capital sin producir ms que antes, la rueda

loca de la especulacin en dlares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya


calcula el inters por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que vena a
acabar con el "festn de los corruptos".
Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crdito nacional en manos de la
banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que
estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias
de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong
Kong o Singapur y desocupacin en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos
cabe preguntarse quines son los aptridas de los comunicados oficiales, dnde
estn los mercenarios al servicio de intereses forneos, cul es la ideologa que
amenaza al ser nacional.
Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera
que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o
que el almirante Massera ama la vida, an cabra pedir a los seores Comandantes
en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al pas tras la
ilusin de ganar una guerra que, aun si mataran al ltimo guerrillero, no hara ms que
empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace ms de veinte aos
mueven la resistencia del pueblo argentino no estarn desaparecidas sino agravadas
por el recuerdo del estrago causado y la revelacin de las atrocidades cometidas.
Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he
querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado,
con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asum hace mucho
tiempo de dar testimonio en momentos difciles.
Rodolfo Walsh. - 24 DE MARZO DE 1977.

Rodolfo Walsh, un claro ejemplo de lo que es el compromiso por el


pueblo, la responsabilidad civil, y la revolucin intelectual.

"El pueblo aprendi que estaba solo... El pueblo aprendi que estaba solo y
que deba pelear por s mismo y que de su propia entraa sacara los medios, el
silencio, la astucia y la fuerza."

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