HACIA UNA ECLESIOLOGIA
EVANGELIZADORA
U A P RSPECTIV A WE LEYANA
Jos Mguez Bonino
BV
595
MS4
2003
JOS MGUEZ BONINO
HACIA UNA ECLESIOLOGIA
EVANGEUZADORA
UNA
PERSPECTIVA
WESLEYANA
CIEMAL
EDITEO
Consejo de Iglesias Evanglicas
Metodistas de Amrica Latina
y el Caribe
Editora da Faculdade de
Teologia da lqreja Metodista
Sao Bernardo do Campo, SP
2003
2003 Jos Miguez Bonino
EDITORA
DA F"CULDADE
DE TEOlOOIA
(EDITEO)
Rua do Sacramento, 230 - Rudge Ramos
Sao Bernardo do Campo, SP - Telefone: (11) 4366-5983
e-mail:
[email protected]CONSEJO
DE IGLESIAS
EVANGEUCAS
METODISTAS
DE AMRICA
LATINA (CIE"AL)
Faculdade de Teologia da Igreja Metodista - Utnesp:
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Jos cenes de Souza
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Edllorial)
por este livro: TEOMEB - Grupo de Pesquisa em Teologa
wesleyana
de releitura Latino-americana
da FT e Umesp
Revisor: Eduardo Panik
Capa: Aogno Perelra da Sllva
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Editora~o Eletronica:
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Bibtioteca J [mar Bowden da Faculdade de Teologin da lgreja Merodrsta
262
M588
MIGUEZ
BONINO,
Jos
Hacia una eclesiologia evangelizadora: una perspectiva
wcsleyanal Jos Migucz Bonino. Sao Bernardo do Campo.
Editeo. 2003.
90 p.
ISBN 85-88410-50-8
1. Eclesiologia 1. Teologia 1. Una perspecti ya
wesleyana JI. Ttulo
CDD
Editeo/Ciemal
2003
18' ed.
Pnblicaci especial el/ ocasin de la
]/111 Asamblea General de CIEAIAL
Uuiuersidad Metodista de Piraarabn (Brasil)
MC1)'o 17 a 22 - 2003
INDIC
PALABRAS
Co
DE
TENIDO
PREVIAS
LA NECESIDAD
DE RENOVACIN
EL TRASFONDO
DEL DESPERTAR
LA DIRECCION
y LA MISION EN LA DOCTRI
13
METODISTA
A WESLEYANA
33
DE LA IGLESIA
LA
CONCEPCION
N EL
DESPERTAR
DE RE OVACION IMPLlClTA
METODISTA
LA RENOVACION
WESLEYA
EN PERSPECTIVA
ECUMENICA
.......................................
51
lA
...........................................
69
PALABRAS PREVIAS
Podramos
mento
comparar
cuando
y libros
tre sus escritos
en vuestras
ofrecer
el hallazgo
el Dr. Jos Miguez
manos.
de un tesoro
Bonino
el material
que ahora
El Dr. Miguez
a CIEMAL
ese trabajo
en ocasin
VIII Asamblea
General;
posteriormente
Rector
de la Facultad
cin
de San Pablo, a la Asamblea
como
corresponde
Miguez,
aporte
esa
Facultad
Esta publicacin
des del Metodismo
1. Es un aporte
algunos
de la
el Dr. Rui de
Metodista
ofreci
de
su publicaEl
texto
dadas por el Dr.
aos atrs.
va al encuentro
de cuatro
necesida-
Latinoamericano-Caribeii.o:
para fortalecer
en muchos
medio
de una gran anarqua
nuestra
de
de la Ctedra de la S emana Wes/0/ClI1Cl,
Como
fortalecer
ponemos
Institucin.
a una serie de conferencias
por ocasin
en aquella
de
en-
tuvo la gentileza
Souza Josgrilberg,
Teologa
al mo-
encontr
lugares,
identidad
nosotros
la identidad
tambin
religiosa,
Metodista.
vivimos
en
en ese contexto
es un imperativo
signi fica es to u na acti tud a11ti ec umnica
urgente.
sino
todo
o
lo
Palabras previas
Hacia una Eclesiologia Evangelitadora
opuesto:
la conexionalidad
metodista
Finalmente
es "entrenamien-
to" para el ecumenismo.
2. Es un servicio
hacia
la renovacin
"\Xfesley entendi
Dice el Dr. Miguez,
minos de la renovacin
de la Iglesia".
de la Iglesia es una constante
de la Iglesia.
su misin
en tr-
frente a nuevos
desafos
Bonina
tegran
CIEMAL,
Jo grilberg
cacin
Hoy la renovacin
nuestra
Miguez
palabra
de gratitud
l or esta "ofrenda"
asimismo
por su inters
haya podido
al Dr.
y gestin
al Dr. Jos
a la Igle ias que inRui
de
ouza
para que esta publi-
ser una realidad.
de
la misin.
Una aurnrica
una apertura
renovacin
de la vida de la Iglesia
cin de Jesucristo)'
al mismo
ojos y los brazos
bsqueda
viene del Espritu
hacia
a la plena
tiempo
las necesidades
en la
afirmacin
de
fe.
Hoy aparecen
zar el nombre
"teologas" herticas
biado al
mueven
eor de la Iglesia
la prosperidad
lugar de la humildad.
en Cristo
reclinar
por otros
Afirma
portancia
solidacin
en la fe.
por la puerta
inconcebible
que es
y contina
crtica
ello nos
de nues-
reflexin
e im-
en la vida de la congrega-
evangelizacin
vida de Iglesia que edifique)'
que pro-
y el xito en
bblico".
a una ms profunda
de la evangelizacin
na responsable
seores
renovndolas,
con el testimonio
4. Es un desafo
e ha cam-
confesiones
confrontacin
utilimien-
el autor " ...la verdad
completndolas)'
obliga a una permanente
tras confesiones
su cabeza.
en lugar del servicio
es mayor que nuestras
corrigindolas,
que buscan
poder y dinero
de Dios para obtener
tras Jess no tena donde
10
de los
humanas
3. Es una ayuda hacia una responsable
entre
disposi-
la apertura
Obispo (E) A/do M. D/chego)'C/1
Secretario General de CJEMAL
Mayo 2003
de la vida plena que Dios desea.
nuestra
cin.
anta, es
compromete
una accin pastoral
na congregacin
del frente
donde
una
de con-
la gente
y salga por la de atrs es
para Juan \1' csley,
11
LA
ECESIDAD DE RE OVACION
EL TRASFO DO DEL DESPERTAR
METODISTA
En el prefacio
a su interesante
sobre
"La renovacin
Hooft
dice:
y significativo
de la Iglesia",
el doctor
Libro
Visser't
En el perodo que va desde la ltima guerra ha llegado a ser
conviccin general que las iglesias se encuentran, en algn
sentido, en la necesidad de la renovacin. El tema bsico de
la discusin ecumnica ha sido)' es el redescubrimiento
de
la Iglesia como el nuevo pueblo de Dios. Y esta conversacin entre as Iglesias obliga a cada iglesia a preguntarse en
qu modos debe renovarse a fin de er la Iglesia en el verdadero sentido del trmino. Y dondequiera hombres)'
mujeres
cristianos consideran la tarea d la Iglesia con relacin al
mundo moderno, llegan a la conclusin
que slo una Iglesia radicalmente
transformada
ser capaz de cumplir csa
tarea")
Este es, sin duda, un problema
siglo del nacimiento
Hermas"
se planteaba
juvenecimiento"
de la Iglesia,
agudamente
de la Iglesia
antiguo.
el aut
a un
r del "Pastor
el problema
"anciana,
de la vida a causa de su flaqueza
A penas
del "re-
desesperada
y miseria"2.
ya
hinco
Hacia
WIO
Eclesiologia
Evangelizadora
responde a la misma preocupacin con la confianza en
que "el mensaje del Seor ha sido depositado en ella [la
Iglesia] como un precioso depsito es depositado en un
vaso excelente, y este mensaje (praedicatioj se renueva a
s mismo y al hacerlo renueva la juventud del vaso que la
conriene"?
El dilogo ecumnico, nos deca Visser't Hooft es una
conversacin en torno a la renovacin de la Iglesia. Pero
de inmediato aade: "ha habido, sin embargo, poca reflexin sobre el carcter de la renovacin que buscamos"
(loc.cir.). Una forma eficaz de llevar adelante ese dilogo, por lo tanto, es articular nuestra conversacin
intercon fesional en torno al tema de la renovacin de la
Iglesia. Cmo se entiende esa renovacin en nuestra tradicin confesional? En qu eclesiologa implcita o explcita se fundamenta? Cmo se relaciona con otras
eclesiologas y otras concepciones de la renovacin? Es
en este contexto donde queremos ubicar el tema de nuestras reflexiones en esta "Semana Wesleyana". El tema
me parece particularmente
apto, pues Wesley entendi
su misin en trminos de la renovacin de la Iglesia
(aunque el vocablo mismo no aparece en sus escritos).
Escribiendo a Mary Bishop (hija de un lder cuquero
que reflexiona sobre su relacin con la Iglesia de Inglaterra, Wesley se pronuncia as:
Los metodistas originales eran todos de la Iglesia de Ingla[erra, )' cuanto ms despenados
fueron, tanto ms firmemente adhirieron a ella en todo respecto, tanto de doctrina
como de disciplina ...Creemos que es totalmente ilcito separarnos de la Iglesia, a menos que nos fueran impuestos trminos pecaminosos
de comunin ... Por lo tanto, aunque
existen muchas circunstancias
desagradables, aconsejo a todos nuestros amigos gue se mantengan en la Iglesia. Cierta-
La necesidad de renovacin
mente Dios nos ha levantado para la Iglesia, principalmente
para que un poco de levadura leude toda la masa'
El problema de la separacin que finalmente ocurri
nos ha de ocupar mas adelante. Lo que importa sealar
ahora es la clara conciencia de Wesley de que su misin
se vinculaba a la obra renovadora del Espritu Santo en
la Iglesia.
Es interesante advertir que es precisamente en este
punto donde el Catolicismo Romano comi~nza ahora a
insertarse en el dilogo ecumnico. Todo el ingente movimiento bblico, litrgico, eclesistico y social del Catolicismo Romano se articula en la voluntad de una renovacin. Y en sus precisiones sobre la finalidad del Concilio Vaticano Il, tanto Juan XXIII como Pablo VI han
retornado de diversas maneras y con una enorme variedad de trminos, sobre este tema (despertar, renovacin,
crecimiento, revigorizacin, adecuamiento, reforma, rejuvenecimien to, re floracin, revisin, renacimiento, renuevo). "La obra del Concilio Ecumnico est en verdad orientada toda ella a devolver - "ridare" -el esplendor al rostro de la Iglesia de Jess, conforme a los rasgos
ms simples y puros de su nacimiento ... " (AAS 51 1960).
Es necesario aadir una palabra en cuanto a la orientacin que seguimos en nuestro enfoque del tema. El
estudio de las doctrinas ele una determinada denominacin no es, en efecto, teolgicamente neutro. La perspectiva denota ya una toma de posicin teolgica en general, y eclesiolgica en particular.
Podramos decir que los mtodos de estudio de la
doctrina denominacional pueden catalogarse en tres tipos: (1) Primeramente hay una orientacin apologtica-
14
15
Hacia
polmica,
que consiste
propia
posicin
dems.
Lgicamente
y distinto
mostrar
Eclesiotogia
tilla
catlico-protestante
tes tanres
obras
da orientacin
de la poca
generalmente
las dems.
Este enfoque
el estudio
comparativo
bolos crcadles
a la Reforma
confesionale
pro-
como objetiva-comen forma
y caractersticas
en comparacin
ha subrayado
(la llamada
debemos
nico" del estudio
define as:
como
organizacin,
hablar
cientfica,
de una de-
objetiva
en algunos
piedad,
ymblica),
un todo,
hoy de un enfoque
de la confesiones,
el alcance
denominacional.
rea no debe desvirtuar,
mos tratando
se ha impuesto
pritu
a nuestra
Santo. Y, como
"ecumiesel
El pensamiento
ecumnico
no significa en manera alguna
que todo se relativiza sino, por el contrario, que se roma en
serio la verdad que me ha salido al encuentro y entro en
dilogo franco con el otro acerca de ella. Tal dilogo presupone que los otros estn di puestos a responder. Si no lo
estn, puede ocurrir que el necesario dilogo se transforme
cn simple protesta. Tal dilogo ecurnrnco
presupone rarn
bin que uno mismo esr pronto a que los dems lo inrerro
gucn y en algn caso aprender de ellos.'
ms firmes
de la propia
que la muerte.
confesin
vital, con el desapego
un hecho
neutral.
batalla de la fe - y la apologa
- no pueden
porque
detenernos
que la Verdad
nuestras
confesiones
tndolas
>' renovndolas,
nente confrontacin
el testimonio
metodistas,
do exclusivo,
del pueblo
que es en
bblico.
de nues-
Pero no
porque
risto es mayor
que
comple-
y ello nos obliga a una permaMa
an,
de Dios, vivimos
la plenitud
tradiciones.
confesiones
y precisamente
que no somos
sino que, en el presente
lidad ele nuestras
hacerlo
corrigindolas,
crtica de nuestras
sabemos
- la
y crtica,
mensaje.
o podemos
y contina
sim-
'na posi-
excluyente
del autntico
sabemos
de quien
La polmica
excluidas.
quedar
all.
ele fe debe
- la razn
es necesariamente
es una defensa
podemos
de quien da testimo-
plemente
haber fragmentado
/6
por la obra del Es-
nio de una verdad
tra esperanza
tal como
en nuestros
pues, con la conviccin
cin confesional
fe, es decir,
sino que ha grabado
y discusin
buena
que esta-
"El Espritu
expresarse,
enuncia
Lutero,
exposicin
(3) Fi-
el hecho
conciencia
la si-
de esta ta-
de Jesucristo,
lo recordaba
anto no es escptico"
para dedoctrina
de nuestra
con
y en
riguroso,
sin embargo,
del Evangelio
Por una
el contenido,
de determinada
con la confesin
con el testimonio
enfoques
El rigor cientfico
casos
con su
que \Xlilhelm
histrica,
objetivo,
la naturaleza,
convicciones
tica y dems
'Konfessionskunde').
un estudio
con precisin
posicin
los dos primeros
de moda y caducos.
pasados
corazones
de fe y sm-
de las Confesiones
de cada iglesia
liturgia,
caracterstica
(2) Una segun-
de las iglc ias (la llamada
el estudio
nalmente,
tuacin
norma
la polmica
de renovacin
considerar
se impone
de alguna
o Canisio).
aqu de describir
las creencias
parte,
terminar
posterior
podra caracterizarse
No podemos
como simplemente
con el fin de de-
que caracteriz
las presentaciones
Tratase
nominacin,
doctrina,
en trminos
de Belarmino
desperjuiciada,
otros
de la
con las
( f.la Ev:a11lcn Cocilii Tndentini de Chelllllitz, o las
catlicas
parativa.
defensa
aqu lo que es distintivo
denominacin
Este es el mtodo
~r
en contraposicin
se subraya
su superioridad
yen buena medida
La necesidad
en la presentacin
confesional
en la propia
aceptada.
Evangeliradora
"la Iglesia"
estado
en la absurda
del Evangelio
con
como
en senti-
de divisin
situacin
de
en la plum
Por eso, la correccin
del
/7
Hacia una Ectesiotogia Evangelizadora
Seor nos encuentra frecuentemente en la relacin con
el hermano, con la Iglesia hermana. No se trata, simplemente, ele la integracin de trozos re quebrajados de la
verdad, de una especie de rompecabezas interconfesional.
Se trata, en cambio, de la bscueda en fe, a partir de
nuestra realidad concreta, humilde y firmemente procesada, ele la plenitud viviente del mensaje de Jesucristo.
Se trata de interrogar en fe ya la fe de la otra denominacin y de dejarnos interrogar por ella. Se trata, en fin, de
colocar nuestro dilogo confesional al servicio del dilogo de Jesucristo con su pueblo.
Este es el mtodo que deseamos emplear para nuestra reflexin sobre "Wesley y la renovacin de la Iglesia". Por supuesto, que el estudio estar lejos de ser exhaustivo.
i el tiempo disponible ni la limitada investigacin que hemos podido dedicarle hacen posible tal
pretensin. Intentaremos, ms bien, sugerir algunas lneas de acercamiento al problema y de reflexin sobre el
mismo. El plan que adoptaremos es sumamente sencillo.
En primer lugar trataremos de comprender la naturaleza
del problema gue se plantea Wesley, es decir, la situacin
y los trminos concretos en gue el problema de la renovacin de la Iglesia se presenta en Inglaterra en el siglo
XVIII. Para ello repasaremos brevemente las caractersticas de la poca y la situacin de la Cristiandad en Inglaterra en ese momento. En nuestra segunda conferencia
bosquejaremos lo que podramos llamar la ' eclesiologa
explcita" de \XIesley:su concepcin de la Iglesia tal como
se expresa n sus escritos. Este estudio nos presentar el
problema
de una aparente
"ambigedad"
de la
eclesiologa wesleyana: a saber, la tensin entre iglesia
multitudinaria e iglesia confesante. :;n nuestra tercera
/8
La necesidad de renovacin
presentacin buscaremos en "el avivamiento wesleyano"
la respuesta a esa ambigedad. Cmo resuelve Wesley
de hecho la tensin en su ministerio? yqu representa
teolgicamente esa solucin? finalmente, trataremos de
evaluar crticamente, )' a la luz de la discusin ecumnica
corriente el significado de esa solucin wesleyana, tanto
en sus deficiencias como en su posible contribucin.
Dado que en ningn momento pretendemos una presentacin exhaustiva, nos limitaremos a citar a \Xlesley
selectivamente, como ejemplificacin mas bien cue como
documentacin, y reduciremos a lo mnimo las fuentes
secundarias, sin entrar a los problemas crticos cue se
plan tean con respecto a pasajes o incidentes histricos,
salvo cuando tengan una atingencia muy directa al tema
en consideracin.
1
El trasfondo de la situacin de la Cristiandad en la
poca inmediata anterior al despertar metodista es un
verdadero trnsito de una a otra poca, del cue la Iglesia
cristiana alcanz a tomar conciencia sino lentamente y
con mucha posterioridad. La paz de Westphalia en 1648
en el continente europeo significa ms gue el fin de una
guerra religiosa, el fin de las guerras religiosas. Europa
queda desilusionada y escptica respecto de iglesias cuyos conflictos han desencadenado (o servido de excusa
y estmulo para desencadenar) un torbellino de odios,
conflictos, persecuciones, miseria, devastamiento y hambre. El hombre del siglo XVIII busca una era de tolerancia y de tranquilidad, y est muy dispuesto a escuchar a
quienes le dicen gue debe tratar de ganarla por el libre
/9
ejercicio
ele su razn
una religin
la religiosa.
te y estable,
la libertad,
industrial
reemplazan
garantizada
explicitado
En Inglaterra
uropa
puede
lidad, desde
engaarnos.
de Europa
tnicas
en situacin
encuentra
an la tranquilidad
entre intereses
confesionales,
de Jacobo
que concluye
partidos
y fcil-
interiormente
Todos
siglo, la verdad
y disidentes
es
igualmen-
y exteriormente
heridas
los historiadores
de la poca
relacin
cular en este perodo
to disolvente
coinciden
entre poltica
de la historia
Pero no todos analizan
Cragg comenta
y se-
inglesa (,.
con el mismo
cuidado
el efec-
tuvieron
transformada
sobre
el
en instrumento.
con razn - en este caso con respecto
apoyo del partido
Whig a la Iglesia
del siglo XVIII
tiana no percibe
la nueva realidad
humana,
y quiere perpetuar
puritana,
esta hora
do y que lo nico que consigue
de servil dependencia
no un tema
La Iglesia crisno alcanza
de la emancipacin
Pero no advierte
es colocarse
su propia
de la so-
su situacin
que los papeles
y sacrificar
al
en la pri-
vino a ser el
contendan
(Op.cit.,p.120).
el significado
ciedad del siglo XVIII
Anglicana
- "La Iglesia
por el cual los polticos
comprender
en se-
eclesistica
que estos compromisos
de la Iglesia,
mitad
mo-
en esta lucha.
alar la intricada
prestigio
en diversos
de
han cambiaen situacin
salud.
La Revolucin
da la bienvenida
esperada.
a la
La tensin
en la pol-
de los Harinover.
alcanzan
II
reli-
en 1660. Pero esto
con la Revolucin
eclesisticos
quedan
prestigio.
en las Islas Bri-
que desemboca
de la dinasta
de la situacin
del tira y afloja de ese medio
desprestigiadas
premio
lJ, vuelve a llevar a una situa-
tica catolizante
cin imposible
te -
al levan-
pero en rea-
En efecto,
estuarda
mentos
control
que todas las Iglesias - Anglicana
mera
y con ella la posicin
Inglaterra
un cierto
ya haba
y la Iglesia parecen
a la Iglesia
no representa
20
y complejo
muy comprometida.
ele la monarqua
de su
mente
sobre el que divergieran"
aos de la Revolucin
se ha desprestigiado
los diversos
cansada
y en
del siglo XVII.
es lento
a lo poltico.
que la aliment.
se ha
la totalidad
La religin
los ltimos
y la instauracin
situacin
un papel muy importante,
subordinados
Restauracin
Esta
El hom-
en esa direccin
de religin
crucial
giosa
ha pasado.
se sacudi
el proceso
seguir ejerciendo
revolucin
de los siglos siguientes
Pero el paso decisivo
tarse de las guerras
La tica,
de la autoridad
recin hoy percibimos
cuando
fuer-
eje de la realidad
instituida,
religiosa.
en el transcurso
sido dado
Puritana
y la naciente
cristiana,
an-
religiosas
soberano.
a la Iglesia como
que pierde
las facciones
el estado
de la tutela
sentidos
quedan
controlar
de la religin
bre se libera
mente
el prestigio
ms de un gobierno
La era de la Iglesia
impacto.
en un bao de
un estado verdaderamente
la razn,
ciertos
recibe
espera
que pueda
no por la sumisin
a Europa
poltica
El hombre
en pugna,
humana.
y su libertad
que ha sumido
gre. La autoridad
La necesidad de renovacin
Eclesiologia Evongelizadora
Hacia tilla
de 1688
i bien
momentnea-
Cmo
vive la Iglesia en esta poca
duda los cuadros
particularmente
esperaban
recargados
apologetas
poder
destacar
de algunos
metodistas
to ms subrayaran
la miseria
ser vigorosamente
esta correccin
deben
Sin
historiadores
como Fitchett
la gloria del metodismo
remediar
en Inglaterra?
de la situacin
que
cuan-
que vino a
corregidos.
Pero
no de dice los ra gas fundarnenrale
. Lo
21
LA necesidad de renovacin
Hacia una Eclesiologia Evangeliradora
obispos
forman
parte
importante
y por consiguiente
Lores
mos tena un carcter
ma de asegurar
creaba
en la Cmara
fuertemente
el balance
una situacin
poltico:
de Jos
mica. Con un clero ms numeroso
era una for-
na". La vida religiosa
poltica
y econ-
que los puestos
ponibles, la bsqueda de padrinazgo
irnperioso como servil:
politico
dis-
se hace tan
I favor exiga el voto y apoyo del padrino
dicesis.
y la propaganda
parlamentaria
El pluralismo
emolumentos
e .tirnulado
y los enormes
el consiguiente
episcopales
ausentisrno
traa como
del clero en general,
supervisin
y descuido
muchas
a muchos
Iarrnen te en regiones
rurales,
de toda clase de stira, ridiculizados
22
Thomas
desalojar
como
cuando
no sencillamente
Secker,
arzobispo
gente
un nmero
a ce-
en las zonas
presbiterianos,
no era mu-
a las ciudades."
que quedan
de pequeos
sumidos
que se dejan
en torno
miserables,
a las
minas
la gente
y fbricas
viva hacinada,
facilidades
y los deshechos
es que
objeto
miento
que corran
El efecto
de poblacin
por las callejuelas
humano
y las condiciones
documentados
sobre ellos.
suele
que las
metodista.
del humo, el holln
industria,
o emi-
considera-
de las ms elementales
chas y desparejas.
sario insistir
donde
propie-
ya con dos o tres
un efecto
en la poca del movimiento
surgieron
suficientemente
sentir
tuvieron
na
1740 a
en la pobreza
industrial
de anticipacin,
cada
pero
desde
se advierte
rias, infectadas
comentada
La revolucin
desprovistas
naciente
menos
desde 1760. Pero no siempre
etapas,
dcadas
iba quedando
con la Iglesia.
comienza
considerable
gran
primeras
inmo-
de la poblacin
agrcola",
rurales
fecharse
cado el
inmoral
era
la situacin
de toda vinculacin
tarios
Pronto
impopular,
real que la industrial,
veces al aban-
Pero el hecho objetivo
cuqueros
"revolucin
ble, precisamente
han quedado
clase era enormemente
con-
de comunin
de los disiden tes -
no menos
cuya pobreza
de quienes
documentos.
holgazana.
is y
fieles, parricu-
innumerables
e intolerante,
en
pastores
el clero como
aunque
frecuente
particularmente
verdadera
rancheros
clero no haca justicia
moralizante,
Jos servicios
no
La predicacin
La comunin
trimestrales,
En el campo
continuaba,
s mu~' formal.
reducindose
n sector creciente
y la escasa
en que haba
sin ningu-
en las parroquias
pero
apreciada.
vez ms alejado
en la
dice
y ridicu-
y sus maestros
y generalmente
siendo
desusada,
es hoy vilipendiado
reservas,
cho mejor.
de las funciones
vicarios,
No hay duda que el descrdito
derada
tinuaba
congregacionales,
un debilitamiento
preparacin
los conduca
muerta
era superficial
rurales.
por los escassimos
consecuencia
de los numerosos
rayana en la miseria
dono y la vagancia.
poltico
del mismo
gastos de algunas
la deficiente
totalmente
lebraciones
Considero mi deber informar a u Alteza (escribe Toms _
Newto n al Conde de ewcastle) que el ArzobiSpo de York
se ~alla en su lecho de muerte y segn todos piensan aqu,
dificilmenrr,
vivir ms all de maana por la maana, si liega. Al presentarse as dos vacantes confo en que la merced
y bondad de su Alteza tendr en cuenta a quien ya por mucho tiempo ha solicitado su favor."
la sesin
"El Cristianismo
lizado con muy poca
y Jos juegos de poder. A su vez
de dependencia
comenta:
de los mis-
el nombramiento
sanitade la
estre-
de este desplazade vida han sido
para que resulte
innece-
de Canterbury,
23
Hacia una Eclesinlogia Evangelizadora
La necesidad de renovacin
El resultado neto fue una total enajenacin d estas
crecientes masas de poblacin de la Iglesia r su minisreno. in duda, hubo en la Iglesia una preocupacin por
los pobres, y las obras de caridad no faltan en la poca,
pero estn marcadas por el paternalismo Cjue no hace
sino engendrar nuevo resentimiento y mayor enajenacin. lO
breve consideracin de estas fuerzas nos servirn a la
vez para ubicar la "renovacin metodista" en su contexto histrico y para apreciar lo que existe de verdaderamente nuevo en ella.
El siglo XVIII fue una poca de fermento intelectual,
y parte considerable de este esfuerzo se dirige al plano
religioso, en un es fuerzo por reemplazar la influencia
declinante de la autoridad eclesistica sobre la vida moral del hombre por la autoridad auto-evidente de la razn. El intento comienza con un esfuerzo por recomendar la religin y sus beneficios mediante el uso de la razn. Los plaronisras de Cambridge - Whichcote (160983), Ralph Cudworth (1617-88), Henry More(1614-87)
- haban intentado hacia fines del siglo XVII, liberar la
religin del fanatismo eclesistico y asentarla en la razn
"la misma voz de Dios" (\X1hichcote). La razn no era
para ellos an el mero instrumento lgico del liberalismo sino "la candela del Seor", una afinidad del espritu
humano con lo divino, Su actitud era reverente y humilde: slo deseaban reemplazar la contenciosidad y polmica vanas por un espritu amplio, puro y reverente. Pero
su religiosidad, de inclinacin mstica, era del orden personal y si no repudiaba a la Iglesia, no tena un lugar
verdaderamente esencial para ella.
El manto de los platonistas cay sobre hombros menos inclinados a la reverencia. Los "latitudinarios" del
cambio de siglo - Simon Patrick (1626-1707), Thomas
Tensin (1636-1715) - heredan el inters de sus maestros por la razn. Pero sta es para ellos ya la razn "racional" del liberalismo. Desprecian toda exageracin de
piedad, personal o colectiva, que cae para ellos bajo la
categora de "entusiasmo". Su "aporco is del sentido
Mucho se ha hablado, )' en tonos sombros, de la degeneracin moral de la sociedad inglesa en la poca que
nos ocupa. Un historiador objetivo como Elliort - Binns,
luego de descontar estas exageraciones, resume:
La sociedad, aun en los primeros afio s de Jorge II 1, era muy
corrupta, pese a sus refinamientos exteriores; consecuencia
no desusada de la ociosidad)'
la irresponsabilidad ... El jue
go y las bebidas alcohlicas en exceso apenas podan evitarse )' la inmoralidad sexual era dada por sentad ... Los naipes
eran una ocupacin casi universal. .. Las cantidades apostadas eran excesivas ... La ebriedad era un vicio del que ninguna clase estaba exenta, )' se lo hallaba igualmente en el campo )' en la ciudad ... En vista del bajo estado moral no es
sorprendente
que el crimen abundara)' que no hubiese una
gran sensibilidad popular en contra de l.. Frecuentemente
era resultado de la necesidad)' la destitucin."
III
Alguien ha hecho notar que, en realidad, estas condiciones negativas no son una novedad de la poca. Mas
bien corresponde notar que una reaccin moral hace a
esta poca un tanto ms sensible a su existencia. notros
trminos, si es evidente que el siglo XVIII presencia una
vida eclesistica enferma, una crisis social aguda y un
deterioro moral alarmante, tambin lo es que en l se
manifiestan esfuerzos por superar estas condiciones. Una
24
25
Hacia
U/la
Eclesiologia Evangelizadora
comn" (Moorman)
los abre a las influencias
del
socinianismo. Su religiosidad es bsicamente moral y su
esfuerzo se dedica a sostener un alto nivel de moralidad
y honestidad personal en una poca corrupta e intolerante. Si bien siguen exteriormente fieles a la Iglesia - y
algunos de ellos desempean cargos importantes en la
misma - su orientacin espiritual es disolverse de toda
eclesiologa. Cuando esta mentalidad se ala a un inters
poltico en la subordenacin de la Iglesia al estado, resulta el tipo de posicin representada por el obispo
Hoadly en la llamada controversia de Bangor (1717 -18).
Benjamn Hoadly, obispo de Bangor, combatiendo a los
Non-jurors (que por escrpulo de conciencia se haban
negado a aceptar la autoridad real de Guillermo de
Orange luego de la Revolucin de 1688 (incidentalmente
a este grupo perteneca la madre de Wesley), publica un
tratado en defensa del Erastianisrno y predica luego un
sermn en la Capilla Real sobre ."La aturaleza del Reino o Iglesia de Cristo".
La autoridad apostlica - afirma - no es continuada
por la Iglesia. Esta, en efecto, es simplemente "la bienaventurada compaa de los fieles" y no tiene autoridad
alguna en las cosas externas. En verdad, la Iglesia es invisible y la institucin visible no es "absolutamente necesaria". Los credos, rdenes y disciplina son igualmente dispensables. Todo lo que realmente importa es la sinceridad de cada hombre. El impacto de una doctrina tan
disolvente, en la situacin explosiva de la lucha de
Latitudinarios e Iglesia Alta, condujo a la prctica anulacin de la "Convocacin",
privando as de hecho a la
Iglesia de una corte de orden". Pero lo gue e digno de
26
Lo necesidad de renovacin
advertirse aqu es el impacto del racionalismo sobre la
doctrina de la Iglesia.
El proceso de racionalizacin de la religin sufri una
verdadera "reductio ad absurdus" en el desmo, con la
total disolucin de la fe cristiana en un racionalismo vagamente religioso y moralista. Por upue to, los destas
comenzaron su labor con el propsito de defender la fe
cristiana mostrando que el Dios que la razn descubre
en el estudio de la Naturaleza y las obligaciones que la
mi ma razn descubre en su relacin con Dios (un Creador, la inmortalidad del alma, una vida de virtud, castigos y recompensas en la otra vida) coinciden con la Revelacin: la fe cristiana fortalece y re-duplica la religin
natural (Cf. Locks, The Reasonableness of Christianiry,
1695). Pero la semilla de disolucin estaba ya presente
en estos intentos de justificar la fe cristiana ante el tribunal de la razn humana. Constituida en juez, la razn
pronto desplaza, sustituye y finalmente rechaza a la fe:
las religiones positivas son una corrupcin de la religin
natural: los sacerdotes, engaadores que han aprovechado la credulidad humana y las iglesias, instituciones que
preservan los intereses creados del clero que aprovecha
de ellas. Es cierto que Tillotson y B utler, entre otros,
ofrecieron brillantes defensa de la fe cristiana. Pero concedido el punto bsico, la autoridad de la razn para juzgar de la aceptabilidad de la fe cristiana, su defensa mal
poda rescatar a la poca de su frustracin religiosa.
o
se debe negar las contribuciones positivas de todo este
proceso, pero en resumen, la defensa racional de la fe
demostr su impotencia para responder al desafo de la
nueva poca
27
Hacia
lIIU/
Eclesiologia Evangelizadora
Hacia fines del siglo XVII aparecen en Inglaterra un
nmero de sociedades integradas por personas preocupadas por "la decadencia de la moral y las costumbres"
y llamadas "Socieries for the Reformation of Ianners".
Su origen era religioso y su intencin era lograr que la
legislacin existente respecto de cuestiones morales se
cumpliese. Su esfuerzo se diriga principalmente a denunciar los casos de contravenciones y tratar de conseguir la cooperacin de los magistrados en su condenacin. La lista de delitos as castigados va desde "lenguaje
soez", hasta adulterio, pasando por la ebriedad, el quebrantamiento del da de reposo y un nmero de ofensas
similares. En 1694 publican "Proposiciones para una reforma de las Costumbres" conteniendo un digesto de
las leyes al respecto, adems de una carta a la Reina para
estimular a los magistrados a cumplir con su deber en
es~os casos y la respuesta de ellos indicando su disposicion de colaborar. A comienzos del siglo la influencia de
estas sociedades se extiende, y personas de alta posicin
social (magistrados, obispos, etc.) entran a formar parte
de ellas. Es interesante notar, sin embargo que en 1698
Daniel Defoe, un activo disidente a quien conocemos
mas por su Robinson Crusoe que por sus intereses
teolgicos y religiosos, escribe "A poor man's Plea in
relarion to the Proclamation
for th e Reformation of
Manners ..." donde denuncia la discriminacin en el uso
de las leyes represivas de conducta inconveniente: la ley
no se aplica igualmente a ricos y pobres. Cmo reformar si quienes tienen que dar el ejemplo slo usan las
leyes para ancionar a los pobres, mientras lo nobles y
neos quedan impugnes;l".
28
La necesidad de renovacin
na nota ms profunda suena en la obra de un hombre como \ ill iarn Law "A Practica] Treatise upon
Christian Perfection", 1726 Y"J\. Serious Call to a Devout
and Holy Life", 1728, con SLl llamado a una vida ntegra
nacida de una entrega total a Jesucristo. Law fundamenta todo en la seriedad del propsito, la decisin de la
voluntad de ser verdaderamente un discpulo. Pero no se
trata de un simple moralismo: esta entrega nace de una
"participacin en Dios", una nueva vida C)uees a la vez
un nacimiento y una muerte. Esto es explicado, en una
direccin, por un detallado llamado a la renunciacin
del
mundo, a la mortificacin de la mundanalidad, que se
asemeja mucho a la asctica catlica y por otra por un
misticismo de la voluntad. Los hechos objetivos de la
salvacin y la mediacin de la Iglesia ocupan un lugar
muy subordinado en el Cristianismo de Law. Su piedad
puritana, severa y mstica puede presentar una opcin
para algunos espritus, pero no responde a la necesidad
de una renovacin de la Iglesia que nazca de su propia
naturaleza y mensaje.
Finalmente, debemos sealar la fuerza ms activa de
renovacin de la Inglaterra de nuestra poca: las sociedades religiosas. La figura creadora de este movimiento
es un ministro alemn, Antn Horneck (1640-97), que
haba sufrido en el continente la influencia del pietismo
mstico de la escuela del excatlico Jean la Badie (via Anna
Maria von Schurmann). Desde 1678 en adelante un grupo de jvenes de las clases cultas, hastiados de la vaciedad de su vida y de la superficialidad de la religin corrientemente practicada, se pusieron bajo la direccin
espiritual de Hormcck, que les recomend ciertas reglas
fijas, no sin semejanza
con las benedictinas
y
29
La necesidad de rellovacin
Hacia una Eclesiologia Evangeliradora
franciscanas, pero tambin influenciadas por el Catolicismo moderno de los jesuitas. Es interesante notar que
estas reglas - a diferencia de la Badie que intentaba crear
una iglesia perfecta - se injeran en la vida de la Iglesia
de Inglaterra y estimulaban a una participacin ms activa en ella, estimulando una piedad ms eclesistica que
privada y una preocupacin por obras de caridad. La seriedad de este grupo gan el respeto de muchos en
Cambridge y Oxford, alcanzando proporciones de importancia, y tomando ciertas responsabilidades en la lucha contra el vicio, la educacin e incluso la obra misionera. Aqu se entronca la obra de Wesley, pues bien sabemos cmo e en estas ociedades donde comenz a
hallar expresin concreta su preocupacin por la renovacin religiosa en Inglaterra. La limitacin de las sociedades era, por una parte, su carcter un tanto aristocrtico y, por otra, un cierto "voluntarismo" sobre el que difcilmente pueda basarse una vida religiosa contagiosa y
espontnea 14.
Llegamos as al final de nuestro rpido vuelo sobre la
ituacin de la Inglaterra Hannoveriana.
os hallamos
en el crtico trnsito a la Edad Moderna. La Iglesia
constatiniana, segura en su ubicacin en la sociedad, cuya
autoridad pertenece al campo de las cosas "dadas", se
encuentra de pronto confrontando una situacin nueva,
donde el hombre y la sociedad emancipada ponen en
tela de juicio su autoridad, su mensaje y su propia existencia. Sea cual fuere el status jurdico que las circunstancias
polticas
le deparen,
la Igle ia queda
"desestablecida"
de la sociedad librada al vigor de la
comunidad cristiana, a su propia fuerza intrnseca. Dnde reside esa fuerza? Qu es la Iglesia cuando no es
30
otra cosa que eso, Iglesia, pueblo creyente? Las Iglesias
de Inglaterra - como, en verdad, del mundo entero - no
estaban en condiciones de asumir conciente y responsablemente esta situacin. En realidad es de preguntarse si
an hoy tenemos plena conciencia de todo 10 que eso
signi fica o si es necesario que se complete el crculo y
que la Iglesia llegue a ser no slo des-establecida sino
perseguida para enfrentar la realidad de su situacin. Sea
esto como fuera, la Iglesia de Inglaterra confronta este
trnsito de edades en medio de un debilitamiento teolgico, disciplinario y personal de graves proporciones. No
faltan las fuerzas que sealan la necesidad de una renovacin y que buscan la va de su realizacin - Law, las
sociedades religiosas y morales - pero an no se vislumbra el verdadero camino de una renovacin conmensurable con las necesidade y la misin de la Iglesia en la
sociedad inglesa del siglo XV T11 en que se hallaba colocada.
Notas
Vrsserr
2
1"
11
12
de la Iglesia, Buenos Aires", La Aurora,
Citado por Cragg, o.p. cit. 1'.121.
Cf. Lls.Ellion-Bmns,
"The Early Evangeucals: a religious and Social Study
(London,
Hoofr, " La Renovacin
1954.
Pastor de Hermas. Visin 1Il/12:2 - 3.
1 nneo, Adversus Haereses, llI:24.
Lerrers (Ed.Telford, 1931) VI/326-327
(Carta del 18 de oct. de 1778).
Das Evangelius und die Kirchen, 1953 (pp. 17 -18).
Lutterworth
Press,1953) p.35.
lbid., p.36s.
Cragg, Op. cit. 1'.132 s,
01'. cit. pp.SO,51 ,52. ~na v v id a dcscr ipcrn
puede hallarse
en
G.o.Trcvcl)'an, "The early Hisr, of Chas. Jas. Fox", cap.11.
Sobre la Controversia de Bvangor, ver j.R.H.:\.loorman,
HA history
of {he
Church in England" (London, A. and Ch.Black, 1953) pp. 276s5. La misma
31
Hacia una Eclesiologia Evangelizadora
1\
14
contiene indicaciones Interesantes sobre los Platonisras \' Lautudinarios e
informacin bibliogrfica (pp. 273-277) Ce. tambin Ge~rge Evcry, "The
f-ligh -hurch Party" (London, S.P.C.K, 1958) pp. 15255.
Vase T.D.Mcadle)', "Societics for rhe Reforrnation of Manncrs", The
London Quarterly and Holborn Review (April 1951, pp. 144-148), con
indicacin de bibliografa,
Sobre las sociedades rehgiosas vase Jusiah Woodward, "An Accounr of
che Rise and Progress of toe Religious of Manners" Cf tambin john
Sirnon "John \Veslcy and the Religious Socicries" pp. 927.
LA DIRECCIO
y LA MISIO
DOCTRINA WESLEYANA
En una coyuntura
decisivo
trnsito
imponente
oracin
de edades
de Dios
colocada
DE LA IGLESIA
que encuentra
a su vocacin
se levant
en la tumba
Chapel
- "para iluminar
talecer
y defender
"por la singular
esta gran luz" - dice la
de Wesley
estos pueblos
las puras
a la Iglesia
en City Road
y despertar,
doctrinas
Evidentemente,
man la intencin
de Wesley de ser "levadura"
en la Iglesia "la santidad
estas palabras
Cul es, pues, la concepcin
su ministerio
Hemos
mente,
que la "eclesiologa
el corazn
hay relativamente
directamente
te est erizado
comprobaremos.
de sealar,
poco material
desde
con
el co-
y directa-
de Wesley. En verdad,
en que Weste)' explique
de la Iglesia, y aun el (]ue exis-
de ciertas dificultades,
El centro
a "leudar"
no es, explcita
de la teologa
su concepto
para ex-
que Wesley tiene de la
se siente llamado
mienzo,
de la
confir-
bblica".
Iglesia cuya renovacin
singular?
for-
y prcticas
Iglesia primitiva".
tender
32
LA
crtica en la vida de la Iglesia, en un
para responder
providencia
explcito
com
muy pronto
de la preocupacin
La direccion y la mision en la doctrina wesleyalla de la Iglesia
Hacia tina Eclesiologia Evangelitadora
ministerial
tituye
y el pensamiento
la santificacin.
doctrinal
roda la vida de Wesle)': "Qu
"gu
actitud
respuesta
se requiere
inequvoca
tu entrega
sona
total",
r tu
vida".
de Weslcy lo cons-
La gran pregunta
demanda
en mi relacin
de la Escritura
"Dios
demanda
Dios la respuesta
a su pregunta:
de Dios?,
inmerecida
Espritu
anta
de la renovacin
puesta
en Inglaterra.
y la
cmo
la re puesta
protestante
cmo
pue-
con toda mi mencomo a m mis-
fue el motivo
fo anterior:
la Iglesia
del siglo XVI, as esta resevanglica
del siglo XVIII
con razn en que
era "esparcir
la santidad
el centro
del ministerio
En primer
clue rna reo cclesiolgico
la santificacin?,
14
se siente
llamado
y la teologa
lugar, hemos
a 'leudar'?"
definido
wesleyana,
como
de dos
de preguntarnos:
fo rm ula Wesley su doctrina
cul es su eclesiologia
es necesaria
del prra-
que Wesley tiene de
a la luz de lo que hemos
maneras.
pregunta
al comienzo
"Cul es la concepcin
debe plantearse,
la forma
implcita
en que de hecho
tanto ms importante
dicaremos
a la primera
dar despus
en
intent
una eclesiologa
que la otra. Hoy nos de-
de estas tareas para intentar
abor-
la segunda.
1
o resulta
mientos
difcil repasar
directos
de Wesley sobre
principales:
1.En la revisin
Church
of
Rngland"
de Amrica,
formulacin
brevemente
la Iglesia.
de los"
XXIX
para
los Metodistas
Weslcy mantuvo
anglicana
los pronuncia-
del artculo
Veamos
Anides
of
lus
che
de Estados
sin variaciones
la
TIlT, sobre la Iglesia:
La Iglesia visible es una congregacin
de fieles en 1;1 que se
predica la pura Palabra de Dios}' se administran debidamente los sacramentos de acuerdo a la ordenanza de Cristo
en todas aquellas cosas que son necesariarnente
requeridas
para ello.
que nos hacamos
cuya renovacin
ministerio,
qu significa
y de su renovacin
llevar a cabo su misin? Aqu hallaremos
nidos
dominante
escri rural" por todo el pas.
La pregunta
su propio
tambin,
de la Iglesia
de
en la obra del
a la pregunta:
Por eso Wesley insisti
del Metodismo
a su concepcin
aspectos
Pero en segundo
puede el pecador
y a mi prjimo
esa respuesta
cuanto
ciertos
de la santidad.
de la
as Wesley hall en la misma
lo fue de la renovacin
la comisin
de tu perde la santi-
y esa respues-
de Dios - manifestada
te, con todas mis fuerzas
demanda
evanglica-paulina
do amar a Dios con todo mi corazn,
mo? Y as como
La
hall en la gracia inmerecida
subsistir
gracia
de preguntarnos
de m?",
de 1738, con su preparacin
de la doctrina
gracia. As como Lutero
delante
lugar, hemos
la totalidad
gue la sigue, coloca esa pregunta
ta en el contexto
Dios
Esa es la raz de su doctrina
reflexin
para entender
doctrina
es: "Dios
La experiencia
de \Vesley como
de la propia
con Dios)"
ficacin.
misma
que conmueve
tanto para determinar
explcita?
en
de
Esta
es evidentemente,
protestante,
fluencia
de Cranmer.
oportunidades
mado
defensa
crtica
clue la Iglesia
serio
una definicin
Anglicana
Wesley comenta
sobre el significado
a los hombres
de su misin
de quienes
sostienen
bajo la in-
al menus
del artculo.
de razn
y ministerio
clsicamente
recibi
en dos
En "Lla-
v religin"
una
- '\ esley rechaza
gue el Metodismo
la
mina la
Esta
la eclesiologa
15
Hacia
doctrina
nificado
lila
Eclesiotogla Evangelizadora
y naturaleza de la Iglesia,
del artculo, en discusin:
La direccion y la mision en la doctrina uestefann de la iglesia
y comenta
as el sig-
El nfasis en estos dos pasajes
bre la fe como condicin
El artculo menciona tres cosas como esenciales a tina Iglesia visible: una fe viva, sin la cual no puede en verdad haber
en manera alguna Iglesia, ni visible ni invisible. En segundo
lugar: la Predicacin, r por consiguiente el escuchar la Palabra pura de Dios, pues de otra manera la fe se debilitara y
morira. Y, en tercer lugar, la correcta administracin
de los
sacramentos:
los medios por los cuales Dios ordinariamente aumenta la fe.'
caracterstica
coincide
que encontramos
mento:
"los creyentes
en Jesucristo"
artculo
sobre
la explicacin
sigue la misma lnea, insistiendo
tacin de "fieles"
en trminos
la frase
de la
"coetus
credentium)".
primera
referencia
fianza)'
el apoyo seguro
Crisro
"La Iglesia"
versin
mis pecados
con Dios"
(citando
de Inglaterra)."
en la interpre-
de "fe viva" (aludiendo
latina
Esta
del
original
fe
("An earnest
de los artculos
viva es explicada
Appeal")
en la
como "la con-
en Dios, que por los mritos
son perdonados
de las propias
En el Sermn
y soy
homilas
de la expresin
explica a base de Efesios 4:4-6,"una
de la clsica distincin wesleyana:
de
reconciliado
"fieles"
se
fe" y en trminos
Esta no es meramente la fe de un pagano; a saber, una creencia en que "hay un Dios", y que sre es misericordioso
y
justo y por consiguiente 'galardoneador
de los que diligentemente lo buscan'. Ni tampoco es meramente la fe de un
diablo, aungue sta va mucho mas all de la primera, pues el
diablo cree, y no puede sino creer ,que todo lo que est escrito en el Antiguo y Nuevo Testamento es verdadero, Mas
es la fe de S.Toms que le ensea a decir con santa osada:
'Mi Seor y mi Dios'. Es la fe que permite a todo verdadero
creyente cristiano resti ficar con Pablo, 'lo llue vivo, 10 vivo,
por la fe en el Hijo de Dios que me am l' se dio a s mismo
por m.'
cuerpo
de cristianos
za", "fides
vivientes
la saber,
nacin
o lina-
a) que solo se
da a la obra expiatoria
(Ga1.6:16);
"un
de Dios
No hay duda,
adems,
aqu en sentido
qua creditur",
do mediante
de nuevo]
al mun-
que son habitacin
a ud.19).
Santo"
que fe es tomada
activo, como "confian-
aunque
explcitamente
refen-
y el perdn
obteni-
de Jesucristo
l.
2. En el Sermn
ficativo
de la Iglesia
(Gal. 1: 13) : "To-
de cualquier
segn esta regla"
por el Espritu
a
defini-
en el Seor, b) que han sido crucificados
do y c) que han sido creados
En el sermn
de breves
en las N otas al N uevo Testa-
y slo aquellos,
je, gue andan
gloran
so-
a la Iglesia. Esta
con un nmero
ciones
dos aquellos
cae evidentemente
de pertenencia
citado
comentario.
escuchamos
La definicin
\Xfesley, aade a la fe "la predicacin
Qu significa
esto? Literalmente,
ra excluir
de la Iglesia aquellas
en materia
de doctrina.
adems
un signi-
de los Artculos,
dice
de la pura Palabra".
tal definicin
confesiones
parece-
gue yerran
Wesley vacila al respecto:
o tratare de defender la exactitud de esta definicin. No
me atrevo a excluir de la Iglesia Catlica a todas aquellas
congregaciones
en las que se predica a veces, )' en verdad
hasta frecuentemente, algunas doctrinas no-escriturales, gue
no pueden ser declaradas 'la pura Palabra de Dios', ni aquellas congregaciones
en las que los sacramentos
no son 'debidamente administrados'.
(lbid, pago 397)
Piensa
\Xfes1ey especficamente
y tal vez en algunos
aqu en presencia
grupos
contentarse
disidentes.
de un latitudinarismo
hara tabla rasa de la doctrina
para
en la 19lesia de Roma
Nos
hallamos
doctrinal
gue
como criterio de eclesiologa
con la experiencia
subjetiva
ele la fe
37
Hacia
una Eclesiologia Evangelizadora
como "fiducia"? En un sentido, la respuesta es muy fcil
y consiste en una rotunda negativa. \X'esley insiste en cue
una de las dos posibles causas de separacin de un creyente de su Iglesia es el que pretendan obligarle a predicar alguna doctrina contraria a la Palabra de Dios o prohibirle que predique alguna doctrina explcitamente enseriada en la misma 5. Sobre esa base, considera que se
justifica totalmente la ruptura de los Reformadores con
el Catolicismo de su poca. En verdad, contina Wesley,
los Reformadores no fueron tolerados de continuar en
el Catolicismo" a menos cue suscribiesen todos los errores de esa Iglesia": "Y si tal necesidad se nos impusiese
hoy da, deberamos separarnos de cualquier Iglesia debajo del cielo" 6 La experiencia sin la doctrina, advierte
\X1esleya Sus seguidores, slo engendra "entusiastas" (fanticos).
Pero, por otra parte, no hay duda cue Wesley considera con cierta liberalidad el problema de la discriminacin doctrinal. En su "Carta a diversos ministros", en
abril de 1764, Wesley distingue entre doctrinas "esenciales" y "expresiones", "opiniones" u "orden externo'".
En la primera categora incluye: la doctrina del pecado
original, de la justificacin por la fe y de la santidad de
corazn y vida, las cuales, por otra parte, segn se manifiesta claramente en otros pasajes, presuponen la deidad
de Cristo, la expiacin, la deidad del Espritu anta. Es
significativo notar porqu considera "esenciales" estas
doctrinas: ellas constituyen el mensaje que es necesario
anunciar al mundo. Otras doctrinas no carecen de importancia (incluyendo algunas sobre las que contendi
tan ard ien temen te como armi nianismo vs. Prcd es tinacin doble, la justicia imputada o la perfeccin), pero SLI
38
La direccion )' le, mision en la doctrina wesleyana de la iglesia
funcin es la de "nutricin" o "edificacin" de los creyentes. 7 Y acu se puede admitir diversidad de opiniones, sin perjudicar lo que Weslcy considera esencial: el
testimonio comn del Evangelio ante el mundo y el culto comn en la gran congregacin de los creyentes. 8
Hemos visto pues en Wesley, una definicin clsicamente protestante de la Iglesia, pero aparentemente entendida de modo de colocar un nfasis particular en el
carcter de "congregacin de los fieles" (coetus credentiumy.
A base de esta interpretacin, Ernst Troeltsch ha incluido al Metodismo dentro del tipo "secta" en su famosa
tipificacin
sociolgica.
La "secta",
en trminos
. troeltechianos, se caracteriza por su voluntariedad, el
nfasis subjetivo, la disciplina asctica, la comunidad ntima, la direccin laica, la separacin del mundo, el nfasis ultramundano. Por supuesto, estas caractersticas no
se dan en forma conjunta en cada secta, pero el balance
de orientacin define los tipos. As visto, el Metodismo
"pertenece decisivamente al tipo de secta" 9. La tesis de
Troeltsch parece confirmarse en diversos pasajes de la
obra de Wesley. Al hablar de la "santidad" de la Iglesia,
por ejemplo, rechaza por rebuscadas las interpretaciones que la ubican en la santidad objetiva de Cristo, o en
su ministerio santificador o en su meta."
o, la razn
ms breve y sencilla que puede darse, y la nica verdadera es: la Iglesia es llamada santa porque es santa, porgue
cada miembro de ella lo es, aunque en diferentes grados". Y concluye: "nadie que no es creyente cristiano
puede ser miembro de ella" "', Y no olvidemos cue "creyente" ha sido definido acu en el sentido fuerte de "posedo de una fe viviente". Esta tendencia a definir la pertenencia a la Iglesia por el mximo grado de adherencia
39
Hacia U/la Ecle.siologia
Evongeliwc!ora
- a saber una fe activa en amor, o la "santidad _ recurre
frecuentemente en la obra de \XIesleyy parecera confirmar el veredicto de Troeltsch.
Sin embargo sea cual fuere el juicio que el movimiento metodista merezca a este respecto, es imposible disponer tan sumariamente de la ecJesiologa de \XIesley.En
efecto, junto a los pasajes ci tados debe colocarse toda
otra serie de actitudes y afirmaciones que destacan el
carcter objetivo de la Iglesia. En primer lugar, pese a
sus definiciones de la Iglesia como la compaa de los
fieles, \XIesley no excluye de ella a los cristianos que l
mismo llama "nominales". Aunque convencido que la
verdadera fe incluye la certeza del perdn, admite que,
aun sin ella, puede haber "una clase o grado de fe", "sobre la base de la cua'l puedo admitirlo a la Cena del Sefior";" Pese a su clsica distincin entre "la forma" y "el
poder de la santidad", no vacila en incluir en la Iglesia a
quienes tienen slo lo primero.'? La Iglesia de \X!esleyno
es una congregacin de perfectos. A este respecto vale
la pena considerar uno de los puntos debatidos de la
doctrina wesleyana: su concepcin del bautismo. Es bien
sabido que \XIesJey respet y quiso conservar el bautismo infantil. No es tan claro, sin embargo, Cmo relacionaba el bautismo a la fe y la regeneracin. El problema
escapa a nuestro propsito actual, pero algunos elementos del mismo ilustran e! punto en discusin: (1) El mero
hecho de la conservacin de! bautismo de prvulos seala su discrepancia con un concepto estrictamente "sectario" de la Iglesia. Pero es ms: el bautismo no es para
\X!esley una simple ceremonia: por medio de l, el nio
es injertado en la Iglesia y recibe "una gracia interior" !.l.
(2) \X!esleysostiene la objetividad de esa gracia, pese a la
40
La direccion
y la
I!lisian
en la doctrina wesleyana de la iglesia
falta de una fe consciente por parte del bautizado (Sermn XXXIX). (3)Sio embargo, esa insercin en la Iglesia no significa an una fe viva y completa. \XIesley no
vacila en llamar a "bautizados" a un nuevo nacimiento, y
caractersticamente modifica el servicio de bautismo para
la Iglesia Metodista en Amrica, colocando en la exhortacin a la oracin de gratitud "considerando amados
hermanos, que este nio es injertado en el cuerpo de la
Iglesia de Cristo" y omitiendo la palabra" regenerado"
que el ritual anglicano aada. Y en la misma oracin de
gratitud, donde el libro de Oracin Comn deca: "que
te ha placido regenerar a este nio por tu Santo Espritu
para recibirlo como hijo tuyo propio por adopcin", la
expresin "regenerarlo ..." ha sido suprimida. (4) Wesley
parece introducir as una distincin en tre "adopcin" y
"regeneracin" o entre "insercin en la Iglesia" y"regeneraciri", segn la cual el bau tisrno de prvulos queda
vinculado a los primeros trminos, pero no al segundo
que slo correspondera a una fe viva y personal. La distincin es, por cierto, teolgicamente muy cuestionable
y crea problemas mas graves que el que procura resolver; lo que es importante destacar, sin embargo, constituye la meta de su ministerio.
Este "objetivismo" eclesistico se advierte tambin
en su insistencia en la validez del ministerio de clrigos
indignos. En el Sermn sobre "La asistencia al servicio
divino" \X!esleycombate la idea de que la validez del culto y los sacramentos est ligada a la fidelidad del sacerdote: "Si no se comunica gracia mediante el ministerio
de hombres malvados,en qu miserable situacin se halla el mundo cristiano!". "Digamos ms bien, con nuestra Iglesia ... que la indignidad del ministro no impide la
41
Hacia
tIIW
Eclesiologia Evangelieadoro
eficacia de la ordenanza de Dios ... porque la eficacia no
deriva del que la admini tra sino de quien la ordena" l.'.
Tenemos aqu una objetividad de la santidad de la Iglesia
que equilibra las afirmaciones al respecto que mencionamos hace unos momentos. En base a esta afirmacin
combate la doctrina de la "intencin" en el Catolicismo
Romano, que - segn l la entiende - afirmara que "La
pura intencin del ministerio es esencial para la validez
de los sacramentos", lo cual Wesley considera "un error
Romanista'v-. Curioso error de interpretacin de la doctrina catlica, pero interesante afirmacin de la objetividad de la gracia divina.
En esta insistencia en los sacramentos hallamos uno
de los elementos ms interesantes de la eclesiologa de
Wesley, que impide clasificarlo
como un simple
subjetivista. Es bien conocida su insistencia en que los
miembros de sus sociedades concurrieran regularmente
- en una poca en que la comunin regular no era comn - a la comunin, ofrecida en la Iglesia. Como recordamos, fue esta in istencia en la necesidad del ministerio sacramental de la Iglesia lo que llev a Wesley a la
ruptura con la sociedad de Fetter Lane y los moravos. Es
tambin en este punto donde radica su conflicto con los
Amigos:
Entre )'0 y ellos hay un gran abismo. Los sacramentos del
Bautismo)' la Cena del Seor nos mantienen a gran distancia lino de los otros; tanto as que, segn ahora veo las cosas, tanto aceptara ser desta como cuquero."
Resumiendo, si bien no hay duda que Wesley quiere
definir la Iglesia por lo ms)' no por lo menos, por la
justificacin. y santificacin que son para l eptome de
la fe cristiana, en ninguna manera quiere restringir la
42
La direccion y la mision
el!
la doctrina wesleyana de la iglesia
membresa en la misma a quienes manifiestan haber recibido estos dones. Mas bien la Iglesia sigue siendo para
l un lugar abierto donde la gracia de Dios objetivamente presente en el ministerio, y muy particularmente
el ministerio sacramentalse hace accesible al hombre
para conducirlo a la madurez que es el propsito de la
redencin.
Il
o puede dejar de llamar la atencin que en toda la
discusin de la ec1esiologa de Wesley no hayamos mencionado la cuestin del ministerio. Wesley no la incluye,
en efecto, en sus definiciones de la Iglesia, pero no deja
de tratarla en varias ocasiones, particularmente en relacin con la vinculacin del movimiento Metodista y la
Iglesia de Inglaterra. Permtasenos limitarnos a algunas
breves observaciones sobre este tema.
Es bien sabido que Juan y Carlos \Vesley comenzaron
su carrera como convencidos partidarios de la Iglesia Alta,
con un concepto correspondiente de las ordenes sagradas, particularmente de la sucesin apostlica. Es habitual considerar, sin embargo, que Wesley abandon esa
posicin enteramente luego de su conversin evanglica
de 1738. En esa fecha, segn la frase de Riggs, Wesley
habra "comenzado su vida como evangelista y revivalista
de la Iglesia" 17. Tal afirmacin, sostiene en cambio
Rattenbury, es "el mayor error", "un moderno mito
Metodista que la investigacin seria demuestra carecer
de todo fundarnento"!". "'11 su primera afirmacin sobre
gobierno eclesistico luego de 1738, a saber la Conferencia de 1745, Wesley ofrece una reconstruccin del
43
Hacia
U/J(/
Eclesiotogia Evangeliiadorn
origen del gobierno eclesistico en la que el gobierno
independiente (congregacional) y presbiteriano aparecen
como etapas en un desarrollo que concluye en gue un
"presbtero" de varias congregaciones es llamado "obispo". Pero en diciembre del mismo ao, Wesley defiende
en una carta la doctrina de la sucesin apostlica. Por
esa fecha \'(resle)' lee el "Lrenicori" de tillinfleet y el
"Account of Prirnitive Christianity" de King y va aclarando 'u punto de vista. Se convence que la sucesin
apostlica ininterrumpida, como hecho histrico es "una
fbula", y gue en la poca primitiva los presbteros tenan plena autoridad para ordenar." Esto no significa,
sin embargo, que \. cslcy rechace el triple orden de dicono, presbtero y obispo.
o puede ser considerado
esencial - si lo fuera, argumenra Wesley - caractersticamente, la Iglesias Reformadas no seran parte de la Iglesia de Dios "consecuencia llena de repugnante absurdo".
o, la verdad es que "no hay un plan determinado
de gobierno eclesistico sealado en las ' crituras", ni
hubo uniformidad en la historia, y esto es porgue "la
sabidura divina tuvo en cuenta la necesaria variedad".
na vez hecha esta afirmacin, Wesley contina, sin
embargo, sosteniendo el triple ministerio como el ms
conveniente)' prctico. Tal posicin, por otra pane, no
era una innovacin tan grande en la Inglaterra del siglo
dieciocho. Stillinfleer, cuya lectura convenci a Wesley,
era anglicano, y su afirmacin gue "la forma de gobierno eclesistico es asunto de prudencia" no es de ninguna manera aislada.I" liando Wesley toma la decisin de
ordenar a ~ harcoat y Va scy como presbteros y a
Thornas Coke e mo superintend nte (y sin duda, en un
sentido, obispo) para la Iglesia en Amrica, \'(!esley est
111direccion y lo mistnn
el!
la doctrina
weslrljllnll de la iglesill
convencido de actuar con precedentes en la historia de
la Jglesia y de no apartarse con este acto de su Iglesia.
Debemos plantearnos aqu la debatida cuestin de la
separacin de Wesley de la Iglesia de Inglaterra, en cuanto
ella ilustra un aspecto bsico a nuestro tema. (1) Wesley
es explcito respecto de su deseo de no separarse de la
Iglesia. En la primera Conferencia (1744) se plantea el
tema y Weslcy responde "De ninguna [nos separamos
de la Iglesia]: Por causa ele nuestra conciencia mantenemos la comunin con ella, asistiendo constantemente a
la predicacin de la Palabra y la administracin de los
sacramentos". Admite guc hay un conflicto con algunos
ministros de la Iglesia, pero afirma la confianza que "el
cuerpo de nuestros oyente aun despus de nuestra muerte permanecer en la Iglesia, a menos que sean expulsados ele ella". Pero contina: "creemos, sin embargo, que
sern expulsados o que leudarn toda la Iglesia". En
todo ca o, Wesle)' har, dice, "todo lo posible" para evitar una divisin
na sola cosa no puede hacer:"
o
podemos con buena conciencia descuidar la oportunidad presente de salvar almas mientras vivimos, por temor a las consecuencias de lo que pueda ocurrir luego
de cue hayamos muerto"." (2) En 1752 \'(Iesle)' firma
con otros ministros una declaracin en la que se afirma,
entre otras cosas, su voluntad" de no dejar nunca la compaa de la Iglesia de Inglaterra". La misma posicin es
confirmada en la Conferencia de 1755:" I punto en (Iue
queramos llue rodas los predicadores expresaran su opinin ampliamente era, 'Si debemos separarnos de la
Iglesia' ...al tercer da llegamos a la conclusin unnime
que (fuese legal o no) no era convenlente"n. Es interesante que uno de los argumentos a favor del manteni45
Hacia
11110
Eclesiologia
Evangelizadora
miento de la unidad tiene que ver conla peculiar misin
del Metodismo:
Porgue con tal separacin no slo arrojaramos la gloria particular que Dios nos ha dado, gue hagamos )' suframos todo
por amor de nuestros hermanos ... sino que obraramos en
directa contradiccin
con ese mismo fin para el cual creemos que Dios nos ha levantado. El fin primordial de su Providencia al enviarnos es, sin duda, despenar a nuestros hermanos. y el primer mensaje de nuestros predicadore
es a
las ovejas perdidas de la Iglesia de 1nglaterra. 1 o sera pues
una evidente contradiccin
de este propsito el separarnos
de la Iglesia? .. (loe. cit.)
Aqu suena sin embargo, y por la misma lgica, la nota
que ya hemos percibido: "Pero si debemos separarnos o
callar, actum est: o tenemos tiempo para superficialidades (to trifle)"23
(3) \X!esley toma las medidas concreta' para evitar la
ruptura. La insistencia en que predicadores y fieles asistieran a los oficios de la Iglesia no disminuy nunca. As
la Conferencia de 1763 advierte:
(1) Que todos los predicadores
vayan a la Iglesia. (2) Que
todo nuestro pueblo vaya constantemente.
(3)Que reciban
el sacramento en toda ocasin. (4) Advertid en contra de
irritabilidad
(nicenesJ ill hearil/t) en el 01I, un mal grande )'
rampante. (5) Advertirles igualmente contra el menosprecio
de las oraciones de la Iglesia ... (6) Contra el llamar 'Iglesia' a
nuestra Sociedad o llamarle la Iglesia".(7) Contra el llamar a
nuestros predicadores
ministros y a nuestras casas ",eetiflg01l.fCS (8) Llmcselas
sencillamente
'casas de predicacin'."
Las indicaciones resumidas aqu son respaldadas por
una prctica consecuente. Wesley rehus permitir que se
celebrasen reuniones (al menos en las ciudades) en las
mismas horas del culto pblico de la Iglesia de J nglatena. Por mucho tiempo se neg a permitir la celebracin
del sacramento de la eucarista en sus capillas, )' cuando
46
La direccion )' la
misio/1 el! la
doctrina wesleyann de la iglesia
lo hizo fue solamente por la presencia de disidentes que
no lo reciban en la Iglesia de Inglaterra (o por la escasez
de celebracin en ella) )7 an s por ministros ordenados
2s'Repetidas veces recuerda la diferencia entre sus predicadores y los "sacerdotes" ordenados de la Iglesia 26.Es
bien sabido que aun la aceptacin de predicadores laicos
le produjo una larga lucha de conciencia y finalmente
slo la conviccin de que no hacerlo sera privar a muchas almas de escuchar el mensaje del Evangelio lo convenci de su necesidad.
(4) Hay, sin embargo, un precio a la conservacin de
la unidad que Wesley no est dispuesto a pagar y por el
cual corre conscientemente el riesgo - que luego haba
de actualizarse - de Laseparacin. El precio es el abandono de su misin. Tal precio es inaceptable. Wesley lo
repite una y otra vez. En un sermn hallamos la expresin ms aguda:
S que Dios me ha encomendado
una dispensacin del evangelio; s, gue an mi propia salvacin depende de predicarlo: 'Ay de m si no predicara el evangelio'. Por lo tanto, SI no
pudiera permanecer en la Iglesia sin omitir esto, sin desistir
de predicar el evangelio, me vera en la necesidad de separarme de ella, o de perder mi propia alma."
Es esta conciencia de la misin la que le hace imposible renunciar a los predicadores laicos, la que le impulsa
a desobedecer la ley que le prohibe predicar o ministrar
un territorio en el que no tiene jurisdiccin, la que finalmente lo impulsa a la discutida decisin ele consagrar un
"s uperi ntenden te" para Amrica.
Llegamos as al fin de este repaso de la eclesiologa
explcita de \XIesley.El resultado de nuestra sencilla investigacin puede resumirse muy brevemente. (1) Wesley
47
Hacia [(na Eclesialogio Evangelizadora
modela
la doctrina
de la Iglesia
sobre la base de la defi-
nicin clsica de la misma en trminos
y la administracin
cin de la Palabra
tos. (2) Estos
elementos
sin en la eclesiologa
se hallan,
wesleyana.
Espritu,
activa en el amor, es subrayada
a la Iglesia.
ce una mernbresa
mernbrcsa
ele una fe "formal".
nifiesta
con relacin
(4)
a anunciar,
del
amenaza
Encontramos,
brayados.
la Iglesia
impulso
flicto.
48
en ltimo
Iglesia
y los
y razonables,
en realidad,
al
esto es lo
catlicos
evangelizadora
de una situacin
era el rasgo
misionero
y misionera
no poda menos
su-
en los propios
eclesiolgica.
Tal impostacin
definicin
clsica - protestante
de la concepcin
entre
una definicin
interior
de
del problema
teolgico
101')'
entrar
que era, creen el marco
de las cosas. La tensin
y prcticamente:
introvertida
en la
- de la Iglesia,
no-creyente.
podra
tradicional
teolgica
pro-
al mundo
onservador
su movimiento
do sin resolver
una tensin
de la realidad
la amplitud
que planteaba.
y que todo
al servicio
de la Iglesia a
o catlica
en trminos
de
de la
En un sentido,
introduce
y no de su vinculacin
\Xfesley no percibi
de
la prctica
eclesistico
una instrumentalidad
la misin.
la misma
misio-
elementos
de la doctrina,
evangelizadora.
clama en la prctica
Wesley -
de lo constituyente
y sobre iodo el orden
de la proclamacin
que
An sin plena conciencia
la totalidad
la correccin
sacramental
menos
del propio
una tensin
del
de respon-
no puede
esto: el nfasis
ello, Wesley coloca
gue-
es la tensin
y una concepcin
mi-
de la Iglesia.
Notas
en el contexto
I
... n el COntex-
ms destacado,
que originar
no est en condiciones
y el conflicto
Pero no es solamente
nero introduce
Iglesia
una fuerza
y el poder
y lleva - para desolacin
a la ruptura.
la definicin
como
el perdn
clsi-
fuertemente
en la que la "autoridad"
eclesiolgico
La Iglesia
producirse
sionera
pues, en Wesley, una eclesiologa
con elementos
anunciando
der a este llamado
prctico
de
obediencia
fundamentalmente
gue est concebida
entra
trmino.
Pero toda ella ha sido colocada
to histrico
sociedades.
la misin que Wesley cree haber recibido
que llev a la ruptura
de una pasin
cam-
ni constitutivos
la estricta
de Dios, no vacila en la eleccin,
ca protestante
de la
divino,
Cuando
a cierta
un amplio
escriturales
pero no los nicos de derecho
orden
en cuanto
eclesistico"
en su definicin
de la Iglesia.
de Dios. Si bien
de sus propias
los ms convenientes
se ma-
est dispuesto
"orden
una
aunque
tensin
dejando
aun dentro
subordinadamente
la esencia
y la Eucarista,
particularmente
de opiniones,
La dimensin
considera
nio del
como el requi-
a la "pura Palabra"
con tituye el mensaje
po de divergencia
del testim
(3) La misma
en la doctrina,
en materia
Evangelio.
en ten-
Pero por otra se recono-
al bautismo
dotada
latitud
de los sacramen-
ms amplia gue esta calificacin,
vinculada
Wesley insiste
provista
poca
de evangelizacin,
Por una parte, la fe viva,
una fe consciente,
en la nueva
de fe, la predica-
sin embargo,
es decir
sito de pertenencia
La direccion )' la ntision en la doctrina uxsleuana de la iglesia
de
este
un con-
En la crisis, \XIeslcy llama a la Iglesia a encontrar
'1\n Earnest
Appeal..." \Xforks, VllI/3l.
Sermn LXXJV, "On the Church",
\'\'orks,v1l1/31.
\Vorks, \'J/394s.
f.
\Vol'ks V1/408.
\\'orks, VIl/182s.
"Letter
ro Vanous Clarygmen",
\Vorks VI/395.
Lcuers. 1V /2365.
49
Hacia una Ectesiologia Evangelizadora
8
9
lO
11
12
"
"
1;
Cf. Colin \Y/. Williams,johnWesle)"s Thcolog)' Toda)' (New York, Abigdon
Press, 1960), pp. 154 s
The Social Teachings of thc Christia
hurchcs, 11/122
Sermn"
n rhe Church", loe, cir. (pAOO),
Letrers, III/138,
Works VII, jornal IJ/362; Letters 11l/128,journal
Works, VIll/48,
11/335,
LA
Works, VlI/183-84.
Lerters. Vl/327,
"
19
11)
21
RENOVACIO
IMPLICITA EN EL DESPERTAR
,. Lerrers, IJ/75 (25 de Junio de 1746),
17
CO CEPCION
:METODISTA
Rigs, "The Churchmanship pf john Wesle)?' p.l8.
Rattenbury, "\'V'esley's Legac)' ro the World" p,63.
Lerrers. 1V/140; VJI/121.
Cf. Umphrey Lee 'John Wesle\' and Modern Rdigion" pp,257ss (G'lp.26)
Works, VIIl/280.
jornal, LV/lIS "Convcrucnte" _ a la luz de las consideraciones que se
adjuntan no significa meramente "prctico" sino que envuelve todas las
consideraciones histricas y teolgicas que no caigan estrictamente dentro
de la categora de argumento e crirural explcito,
".1 Works VJll/281.
24
[bid, p. 320-21,
22
25
\Villiams, op.cir, p. 243s,
:Ji,
Cf la distincin que hace Carlos
\'(I
entre "sacerdote"
y "evangelista"
J. E.
Rarrenburv "The Evangelical Doctrines of Charles \'<lesley's Hyrns" p229. Igualmente el sermn de Juan a la muerte de Carlos, "Korah, Darhan
D
50
and Abirarn", journal
Works V1/408.
VJl/16n.Cf.
Works VJJ/278ss, osp. pp. 279-80.
En la consideracin de la doctrina de la Iglesia como
aparece explcitamente en los escritos de Wesley yen su
relacin con la Iglesia de lngla terra, hemos advertido un
elemento nuevo: el impulso misionero - evangelizador
que entra en tensin con los moldes eclesiolgicos clsicos. Existe un segundo elemento de importancia cardinal en la concepcin de la Iglesia en Wesley y que tiene
que ver con la na turaleza de la existencia de la comunidad cristiana. Una definicin de la Iglesia que an no
hemos citado aparece en la nota a Hechos 5:11: "una
compaa de personas, llamadas por el Evangelio, injertadas en Cristo mediante el bautismo, animadas por el
amor, unidas por todo orden de comunin y disciplinadas por la muerte de Anans y Zafira". La definicin es
tomada del Gnomon de Bengel. Que Wesley adoptase
esta definicin centrada en la vida de la Iglesia ms que
en su estructura es ya significativo. Tambin lo es CJue
subraya la afirmacin "unidas por todo orden de comu-
Hacia tina Eclesiologia Evangeliradora
La concepcion de renovacion implicita en. el despertar metodista
nidad", aadindole "animadas por el amor", que no figura en la nota de BengeL
n el curso de una gira de predicacin, Wesley anota
en su Diario: "Me convenc ms que nunca que predicar
como un apstol sin reunir a los gue son despertados y
guiarlos (train tbe: up) en los caminos de Dios es slo
engendrar hijos para un asesino"l. La Iglesia signi fica
mutua edificacin en una comunin de amor. Simon ha
llamado la atencin al hecho gue \XIesley, con roda su
admiracin por la Iglesia de Inglaterra, advirti un defecto:
Hacia fines del ao 1739 se me acercaron en Londres ocho
o diez personas que parecan haber sido profundamente
convencidas de pecado y que geman fervientemente
por la
redencin. Deseaban (con otros dos o tres al siguiente) que
yo pasara algn tiempo con ellos en oracin)' les aconsejara
cmo huir de la ira venidera, que vean pendiente constanterncnte
sobre sus cabezas. Para que tuvisemos ms tiempo para esta gran obra, seal un da que pudiramos tocios
reunirnos, lo que hicieron desde entonces todas las semanas, a saber, el jueves por la noche. A estos)' a todos los
otros que luego desearon unrseles (porque su nmero aumentaba diariamente) les di, de tiempo en tiempo, aquellos
consejos que consideraba de mayor utilidad para ellos)' siempre concluamos
nuestra reunin con oracin adecuada a
sus diversas necesidades.
Sus formularios no provean adecuadamente
oportunidades para la comunin (je//oJ1lsbip) del pueblo crrstiano,
Reconocan la comunin en el culto )' el sacramento de la Santa
Cena, pero advirti Wesle)' que eran deficientes en ofrecer
la comunin espiritual personal entre los creyentes individuales que fue marca distintiva de la IgleSIa desde los comienzos de su historia. Los miembros de los mejores tipos
de Sociedades Religiosas de Inglaterra gozaban de esta comunin, pero l tena conciencia que tales sociedades haban nacido de la iniciativa individual ms bien que por iniciativa u orden eclesistica. No poda negar que en muchos
casos tales reuniones haban sido combatidas por las personas con autoridad por ilegales o perniciosas y que la justificacin de esta forma de comunin cristiana deba hallarse
en las pginas del
uevo Testamento ms bien que en los
libros de derecho cannico de la Iglesia de Ingbterra... Hall imposible realizar su visin a menos de ampliar la concepcin de la Iglesia con la que la mayora de los miembros
de la Iglesia de lnglaterra se daban por satisfecho s.?
La respuesta que \XIesley dio en la prctica a esta necesidad que advirti tan agudamente es suficientemente
conocida. \'\fcsley describe con mucha sencillez sus comienzos:
52
Este fue el origen de la Sociedad Unida, primeramente en Londres. Tal Sociedad no es otra cosa gue 'una
compaa de personas que tenan la forma y buscaban el
poder de la piedad, unidos con el fin de orar juntos, recibir la palabra de exhortacin y vigilarse mutuamente en
amor, para ayudarse mutuamente a obrar su salvacin";'
Como es bien conocido, \XIesley derivaba la idea de
la comunidades moravas y las sociedades religiosas surgidas en Inglaterra, a las que nos hemos referido en la
primera parte. fu)' esquemticamente la organizacin y
su funcionamiento puede resumirse como sigue:
(1) La unidad bsica en cada lugar eran las "bandas"
o "pequeas compaas", de inspiracin morava. Su programa y constitucin son los que hemos visto en las propias palabras de Wesley que relatan sus orgenes en Londres. Con todo, ciertas caractersticas las diferencian de
la "Bandas" de los Hermanos de Herrnhut, El propsito de stas era principalmente la expresin de la propia
experiencia interior. Manifestarse uno a otros todo lo
53
Hacia una Eclesiologia Evangelizadora
que su corazn
principal
siente",
la educacin
cin de la conducta
las de Wesley tienen
mutua
las reglas de las "bandas"
caractersticos
descuido
excesos.
El mismo
el estmulo
sociedad,
el servicio
mutuo
de las reglas: limosnas,
rreccin
del prjimo.
gularidad
la Cena
asistir
en el culto pblico
del Seor
diariamente
Escrituras
ordenanzas
ejemplar,
co-
de la banda
de gracia se destaca
participar
semanal
con igual re-
y la celebracin
de
naturaleza
igualmente
sobre ellas, observar
y ayuno indicadas
y en familia diariamente
el carcter
las
por la Igle(loc.cit.)
de mutualidad
de las
en la Banda es mi monitor,
de Lev. 19: 17 del amor al prjimo
las expulsiones,
como miembros,
el uso de boletos
la membresa
en esa forma
en otro
moravos
con
pero cue se daba nageogrfica.
( no ms de doce perso-
geogrfica
y colocado
(Ieader). El propsito
y vigilancia
metodistas.
de esta agrupacin
una
personal
bajo
es per-
de cada miem-
ada indica
que los deberes
mejor
la
que Wesley
seala al gua:
Es su deber, 1) ver a cada persona de su clase al menos una
vez por semana a fin de indagar cmo prospera su alma, de
aconsejarlo, reprenderlo, consolarlo o exhortarlo segn la
ocasin Jo demande; de recibir lo que quiera ofrecer para el
socorro de los pobres. 2) Reunirse con el ministro y el
ecnomo de la Sociedad una vez por semana, a fin de in formarle si alguno est enfermo, o anda desordenadamente
y
no acepta reprensin, para pagar a los ecnomos lo quc han
recibido de las varias clases la semana precedente y mostrar
la cuenta de lo que cada uno ha contribuido.
como
Wesley destaca igualmente
el carcter de
que significa participar en las bandas. Se trata
de una militancia que no vacila en exigir una disciplina total,
54
de un "Gua"
mitir la orientacin
leer las
y meditar
pequeo
por vecindad
de la Palabra,
como soy yo del suyo; de no ser as, no s para qu
tendramos que formarlas". Se trata simplemente de cumplir
identificacin
nas), agrupado
en
en las "clases",
con los "Coros"
comparrselas,
U na clase es un grupo
la direccin
personal
"estn
es trasladada
la base de la proximidad
al ministerio
de abstinencia
por
sobre
bro de las sociedades
de los moravos. "Cada individuo
atestiguada
los que ha querido
turalmente
de las bandas
que Wesley no encontr
(no tiene relacin
bandas,
bandas: se trata de mutua correccin y edificacin. Por esa
razn se niega a tener "monitores"
en las bandas, al modo
exhortacin".
compromiso
pastoral
de las propias
diariamente
el mandamiento
al nivel del cuidado
general
y la reunin
sia, y orar personalmente
Se destaca
la relacin
de las reglas:
(2) La orientacin
de bien
en la segun-
y otra serie de medidas. Es interesante
la Iglesia, porque ni las bandas ni sus lderes
condiciones" de exponer las Escrituras."
estructura
en la
metodista
notar que el estudio bblico no forma parte del programa:
se deja mas bien a la meditacin personal o al ministerio de
grupos
conducta
objetivos
vanidad,
meses de asistencia)
en la insisten-
expresado
Finalmente,
con la Iglesia y los medios
parte
regateo,
a la accin
del prjimo,
parte
ticos
Wesley los entiende):
ebriedad,
da parte
en la tercera
con su primera
tono tico se advierte
cia sobre
la orienta-
a los problemas
(segn
del Da del Seor,
fin
y vida diaria. De all
(grupos),
que apuntan
de la poca
como
en la santidad,
en la actividad
de "prohibiciones"
La concepcion de renovaciou impllcita en el despertar
de
Que cada gua indague cuidadosamente
cmo progresa cada
alma en su clase: no solamente cmo observa cada uno las
reglas externas, sino cmo crece en el conocimiento
y el
amor de Dios. (3) Que los guas conversen frecuente y libremente con sus ayudantes."
a prueba (tres
55
Hacia tilia Ertesiologia Evangelizadora
Es indudable
temente
medio
Pero, a la vez, \'(Iesley ha hallado
de una atencin
pastoral
cin cara a cara en una sociedad
cin comienza
gidas
primeramente
anuales
trimestrales
por
y as haba
de los miembros
de comunidad
por el conjunto
activa
y de
y cuidado
pas-
dar al miembro
el sentido
mencionar
aqu
celebrados
y luego tambin
de la unidad),
pertenencia
comunidad.
tambin
la "Fiesta
trimestralmente
los gozos
y las penas
en ellos [los miembros
do de gratitud
por todas
de
tan
Correspondel amor"
.n las "ba ndas",
con el pan y el agua se compartan
las derrotas,
de un lugar - de modo
p;ra una verdadera
"gapes"
de conferencias
de los ministros
de las sociedades
importante
aumentar
eXI-
no estaban
en responsabilidad.
toral e t entrelazada
donde
Las cali ficaciones
posrhilid ad ele participacin
(3) Toda esta estructura
dera
el
de una rela-
a la que la industrializa-
y bandas
de clases
de las posibilidades
una verdadera
crecimiento
personal,
a despersonalizar.
de los lderes
encima
es firme y consecuen-
cue la disciplina
observada.
La concepcion de renovacion implcita en el despertar
los triunfos,
de cada uno "a fin de
de las bandas]
sus mercedes"
un senti-
8.
TI
Cul es el sentido
reuniones,
puesta
disciplina,
a esta pregunta
tos esenciales
concepcin
de toda esta esrructura
nos descubre
de la eclesiologa
de la renovacin
\ esley cree, en alguna
rresponde
56
a la naturaleza
de grupos,
y organizacin?
controles
La res-
uno de los elemen-
implcita
de Wesley y su
de la Iglesia.
forma,
y forma
que esta dimensin
original
co-
de la Iglesia:
merodista
Aquellos II quienes el Seor envi 'predicaron el evangelio a
toda criatura' ... Pero tan pronto como algunos de SLOS fueron convencidos de la verdad, para dejar el pecado l' buscar
la salvacin del evangelio, inmediatamente
los reunieron, tomaron nota de sus nombres, les encomendaron
velar el uno
por el otro )' reurueron a estos .. .'catecmenos' (como enronces se los llamaba) aparte de la gran congregacin a fin
de poder instruirlos, reprenderlos,
exhortarlos)'
orar con
ellos)' por ellos, segn sus diversas necesidades."
Repetidamente
mente
"comunitario"
\XIesley subraya
el carcter
esencial-
de la fe cristiana:
... Slo cuando estamos vinculados en unidad (knit togecher)
tenemos 'el alimento de El )' creemos con el crecimiento
CJue viene de Dios'. No ha)' momento alguno cuando el
miembro ms dbil puede decir al ms fuerte, o el ms fuerce al ms dbil.'
o tengo necesidad de ti'. Por consrguiente,
nuestro bendito Seor no envi a sus discpulos solos, cuando ellos se hallaban en su estado ms dbil, sino de dos en
dos. Cuando hubieron sido fortalecidos un poco, no en soledad, Sino permaneciendo
con l y el uno con el otro, les
orden 'esperar', no separados, 51110 'reunidos juntos', la 'promesa del Padre'. Y estaban 'lodos unnimes en el mismo
lugar' cuando recibieron el don del Espritu Santo. En el
mismo capitulo se menciona expresamente que, cuando 'fueron aadidos a ellos como tres mil almas' todos los que crean
estaban [untos )' perseveraban, no slo en la doctrina de los
apstoles, sino tambin 'en la comunin (Iellowship) l' el
partimiento del pan, y unnimes en la oracin'. Concorde
con lo cual es la descripcin que el gran Apstol da, de cmo
ha sido enseado por Dios, ' para la perfeccin de los sanros, para la edificacin
del cuerpo de Cristo' hasta e 1 fin del
mundo.
Segn San Pablo todos los que hayan de llegar 'a la unidad
de la fe, ,11 varn perfecto, a la medida de la estatura de la
plenitud tic Crisro' deben 'crecer juntos a l, de quien rodo
el cuerpo, compuesto y bien ligado entre SI (o forralecido)
por aquellos que cada coyuntura provee. segn la operacin
Hacia
Ec/esi%gia
U/Ta
Evangelizadora
/...(1
eficaz en la medida de cada parte, da crecimiento
po para edificacin del mismo en arnor'.!"
El pasaje que hemos
aspectos
importantes
munin.
En primer
sobre la necesidad
crecimiento
citado
de "estar
en Cristo.
slo hay "santidad
edificados
"solitariamente"
es, caractersticamente,
una constatacin
conveniente
ninguna
sino en mutua
manera.
res, durante
un tiempo
hecho la prueba
considerable.
anterior
to del concepto
pastoral
tual, de la mutua
se desprende
cias - el elemento
cin pastoral.
el proceso
toda la obra
feccin
Todos
queda
de redencin:
aislamiento,
58
un progreso
solaz espiriexperienmoravas
y de mutua
en el cuidado
de la finalidad
el crecimiento
en amor"
elemen-
en las bandas
en el amor. Es precisamente
trata de "crecimiento
queda algn fru-
de las propias
participan
"De
en varios luga-
un segundo
de crecimiento
al servicio
que podamos,
del mero
predominante
- sino de un proceso
Wesley: "Es
Esta tiene una finalidad
No se trata
participacin
Pero toda la semilla
Apenas
de "comunin".
y dinmica.
Esta
y responde:
se pregunta.
Hemos
As
escritural
segn lo entiende
ha cado como junto al camino.
to" 11.
Del prrafo
relacin.
conjunto.
en todos los lugares
sociedades?",
no son
de todos y
suprema
de
hacia la per-
por esto, porque
que es inconcebible
solitario.
aten-
La comunidad
pertenece
se requiere
a gue "estn
consiguiente,
juntos".
material
de la comunidad
fraternal
miembros
y aun se extienda
la comunidad
evangelizacin,
de extensin.
el mensaje
"el asesino".
"el semillero
las sociedades
en la necesidad
misma
ociedades
as gue los
la comunidad
religio
com
es
Tal vez es aqu donde
bsicamen
te de las
as" comunes
en su
en el cultivo del propio
estn abiertas
crecen abundantemente,
los gue han
evitando
metodis tas di fieren
po. Por supuesto,
de
Lo es, por una parte, por-
En este sentido
un
de los
es un elemento
y fortalecidos
de la Iglesia universal".
o de las"
de una
de la necesidad
del Evangelio,
tiempo .... ra se concentran
"co-
de bienes, y si bien
hacia los de afuera.
que en ella son confirmados
destruya
de
como permanentemen-
que se ocupe
Finalmente,
apostlica:
Wesley interpreta
insiste
comunin
el
para Jos necesitados
en las sociedades
la idea en su totalidad
recibido
i se descuida
de comunidad
en la Iglesia,
Wesley
es una de las funcio-
reguladas
Wesley. En su nota a Hech.2:37,
te valedera
por
clara esta
en la comunidad
utilizada
Se
no es
eminentemente
y para la caridad
en el sentido
10 sabemos,
Como
presente
cuidadosamente
no acepta
y que requiere,
y sociedades.
monetaria,
"en un
Se trata de una comunidad
en forma
idea en sus clases, bandas
la contribucin
sea COn-
a que se renen
obligaciones
una estructura.
llev a la prctica
munin"
lo en comuni-
que la comunidad
la atencin
cara a cara, con mutuas
moravas
intrnsecamente
visible. En el pasaje citado hemos vis-
to a \YJe ley llamar
elemento
metodist
crecer en amor.
creta, organizada,
nes
en ,.1 despertar
implcita
elel fin que en ella se busca.
Por esa razn
lugar",
ores ad loe.) insiste en la
al crecimiento
prctica,
contra
Los creyentes
a la vez una verdad
predicar
sin formar
social".
aporte
de
e insiste que en el Cris-
de Ef. 4:16(cf.
idea de un mutuo
como condicin
veces protesta
solitaria",
tianismo
en la exgesis
juntos"
el nfasis
de rennvacion
instrumental,
dad se puede
de "co-
la atencin
Repetidas
la idea de una "religin
varios
wesleyano
llama
simplemente
la realidad
"in extenso"seala
del concepto
lugar,
del cuer-
concepcion
a nuevos
hemos
tenido
gru-
miembros,
ocasin
de
59
Hacia una Eclesiologia
Evangelizadora
notar anteriormente. Pero su apelacin es limitada. Su
crecimiento es ms producto de su propia existencia que
del propsito de alcanzar a toda la poblacin". Wesley,
en cambio, coloca toda la fuerza creada por la comunidad al servicio de la misin evangelizadora, y a la vez
pone el poder educador y formador de las sociedades al
servicio de la continuacin de esa misin en los conversos. Con l, la comunidad se hace parte del proceso misionero, instrumento y dnamo del mismo. Las "sociedades" saltan del carcter de "cenculo" al de "cuartel" ,
del servicio de un grupo selecto al servicio de toda la
Iglesia y ms aun de toda la poblacin. Misin y comunidad se unen, y este es el otro elemento constitutivo de la
eclesiologia wesleyana que hemos querido destacar.
Encontramos una interesante contraprueba negativa
de la importancia que Wesley da a la comunin en su
sermn sobre "El cisma", basado en 1 Coro 12:25 13. Sobre la base del uso bblico del trmino, Wesley rechaza la
acepcin corriente del trmino como "separacin de una
Iglesia" para caracterizarlo como una "divisin en una
Iglesia". El cisma del que habla Pablo es "una desunin
en mente y juicio (tal vez tambin en afectos) entre quienes continan exteriormente unidos como antes" (p. 403),
una "divisin en partidos pequeos, con resentimiento e
ira entre s" (Ibid.). No es distinta la situacin con respecto al trmino "hereja" que Pablo no emplea - como
lo hacemos habitualmente - para caracterizar doctrinas
errneas o contrarias a la fe, sino partidos que destruyen
la comunin fraternal de la JgJesia. Las graves fallas que
Pablo condena con tanta energa no se refieren, pues a
opiniones o comunin externa sino a la comunin interna, a la vida fraternal, a la comunidad de afecto y de
60
UI concepcion
de renovacion implcita
e/l el despertar
metodista
propsito, a la relacin mutua entre los miembros de una
iglesia.
Cisma y hereja as entendidos son, en efecto, gravemente perjudiciales. Siendo "un mal en s mismo" por
ser "una ruptura del amor fraternal", no pueden sino
tener malas consecuencias. (1) Impiden el progreso en el
amor (o la santidad) abriendo la puerta a toda especie de
frutos de la carne (celos, contiendas, ira, ete.), (2) perjudican la vida de la iglesia, enfriando el amor de unos,
escandalizando a otros, dejando a muchos y llegando a
destruir, en ltimo trmino, no slo el poder sino aun
la forma de la religin (es decir, aun la religin "convencional" de los ms fros). (3)Finalmente, son un obstculo a la evangelizacin:
Cun grave tropiezo no sern estas cosas para los de afuera, para los extraos a la religin, que no tienen ni el poder
ni la forma de la piedad) ... Cmo no endurecer ms)' ms
sus corazones contra la verdad y se regocijarn en su maldad? de la cual, tal vez el ejemplo de Jos cristianos podra
haberlos rescatado, si estos hubieran continuado
siendo
irreprensibJes en su conducta (p.408).
En los defectos del cisma hallamos la exaltacin de
las virtudes de la comunin fraternal; quienes caen en el
primero daan gravemente" no slo a s mismos, sino a
toda la sociedad (iglesia), y al mundo entero, edifican la
comunidad y abren la puerta de la fe a otros.
La consideracin de este elemento de la obra y el pensamiento de Wesley nos trae nuevamente a la cuestin
de la relacin con la Iglesia de Inglaterra que analizramos desde otro ngulo en nuestra conferencia anterior.
Hemos visto cmo Wesley rehus consciente
y
pertinazmente separarse de ella, entendiendo que su fun-
6]
Hacia una Eclesiologia Evangelizadora
cin
era permanecer "como levadura" en la misma.
Ahora podemos precisar un poco mejor ese propsito.
l. Es evidente que el propsito de Wesley no era transformar a la Iglesia de Inglaterra en una "secta" entusiasta, en una iglesia "libre" o "disidente". Quiere la Iglesia
con sus elementos objetivos. El sacramento ni es para l
un mero smbolo ni una nueva ceremonia sino una "ordenanza
gue afectivamente
"God
in t o man
conveys!"(Comunica Dios al hombre) como lo dice en
un himno. Su predicacin al aire libre no ha de reemplazar el ministerio regular de la Palabra en la Iglesia, ni sus
breves oraciones extemporneas el culto litrgico de Su
Iglesia, ni sus predicadores laicos los ministros ordenados, ni la predicacin evangelstica, la slida edificacin
en la piedad y el bien. \Xfesler se irrita con quienes pretenden resolver la vida de la Iglesia en un entusiasmo
fanticu:
Yo encuentro ms vida en las oraciones de la Iglesia cuc en
las oraciones formales extemporneas de los disidentes. Ms
an, hallo ms provecho en los sermones sobre buenos sentimientos )' acciones que en lo cue suele llamarse vulgarmente' sermones evangelsucos ' (~O.fpelJerlJloIIS). Esta palabra ha venido a ser una simple [eringoza piadosa (a can/ IlJord).
Quisiera cue nadie la emplease en nuestra Sociedad. Basta
que un animal hbil y auto-suficiente
vocifere algo acerca
de Cristo l' su sangre o la justificacin por la fe, para que los
oyentes exclamen, 'Qu hermoso sermn evanglico' . 1<
2. La razn de ser de la sociedad metodista se ubica
en la necesidad pastoral y evangelizadora en la Iglesia de
lngla terra. En realidad, dado que \XIesleyreconoce la realidad objetiva del bautismo, las dos funciones se identifican en su caso. Se trata de dar a cristianos cue tienen la
"forma" de la fe el cuidado pastoral cue les permite al-
62
La concepcion de rellOVaOI1implicita en el despertar
metodista
canzar la plenitud de lo que les ha sido dado en promesa
en el bautismo. Comentando el origen de sus sociedades, Wesley describe el estado de las masas "cristianas":
Quin las vigilaba en amor' Quin supervisaba su crecimiento en la gracia? Quin los aconsejaba y exhortaba de
tiempo en tiempo? Quin oraba por)' con ellos segn tenan necesidad) Esto, slo esto es comunin cristiana: Mas
iay! dnde hallarla? Buscad al este o al oeste, al norte o al
sur; nombradme
la parroquia que queris: hay all comunin cristiana? No son ms bien los miembros una mera
cadena de arena? Qu conexin cristiana ha}' entre ellos'
Qu intercambio en las cosas espirituales' Qu vigilancia
mutua sobre sus almas' Qu compartir de las cargas de los
unos por los otros? ... oso tras hemos introducido
la comunin all donde estaba destruida. Y los frutos han sido
paz, gozo, amor}" celo por toda buena palabra y obra. 1;
O es, pues, el propsito de las "clulas" el de reemplazar a la Iglesia. Su funcin, en verdad, slo se concibe
en el marco de sta. Tal cosa se comprueba fcilmente
cuando Wesley trata de dar a lo metodistas n rrearnericanos la constitucin
eclesistica ms adecuada. En
Amrica si se trata de construir una Iglesia. All no puede trabajar sobre la base de la existencia de la Iglesia,
pues a causa de la independencia, la situacin ha cambiado radicalmente. En la constitucin de la Iglesia americana Wesley manifiesta lo que entiende deben ser los
elementos constitutivos de una verdadera Iglesia. El ms
somero anlisis muestra que stos son los elementos bsicos de la propia Iglesia de Inglaterra. Por una parte,
prepara una edicin ligeramente abreviada del Libro de
Oracin Comn. Luego, resume, con algunas alteraciones, los Treinta y nueve Artculos. Finalmente, ordena acto que ya hemos comentado - lo que en verdad equivale a un obispo)' comisiona ministros ordenados en la
63
Hacia una Eclesiologia Evangelitadora
Iglesia de Inglaterra. La posicin de Wesley en Inglaterra y Norteamrica seala con toda claridad la funcin
que asigna a sus bandas, sociedades y clases. Deben. entenderse en relacin con un todo mayor que es la ordenacin objetiva de la Iglesia. Donde sta existe - Inglaterra - su misin se limita a este complemento. Cuando
no puede presuponerla, debe crearla en continuidad con
su propia Iglesia, aunque en condiciones distintas.
3. Los elementos subjetivos de la renovacin (meditacin, disciplina, mutua exhortacin, testimonio) se colocan al servicio de los medios objetivos de gracia por
los que el Seor mantiene su Iglesia. La "clase", la "banda", toda la "sociedad" metodista estimulan, orientan,
preparan y conducen al miembro a la lectura, y participacin en el ministerio
de la Palabra, en la vida
sacramental y el culto pblico de la Iglesia. En la comunidad pequea estos medios objetivos hallan una recepcin viva)' dinmica, una respuesta de fe activa, y por lo
tanto manifiestan todo su significado. All, en la pequea comunidad congregada, los medios objetivos evocan
la respuesta en medios subjetivos: oracin espontnea,
disciplina, comunin fraternal, amor, celo evangelizador,
obras de bien. La pequea comunidad, por lo tanto, ofrece a la gran comunidad un "foco" donde los elementos
objetivos de la Iglesia brillan y de donde irradian. All se
engendran la "renovacin
bblica" y la "renovacin
litrgica". La "ecclessiola"
existe en funcin de la
"ecclesia" .
4. La intencin de Wesley queda as claramente definida.
Muchas veces e lo ha comparado a este respecto con el
movimiento franciscano. Colin c. William , resumiendo su
anlisis del propsito de Wesley, concluye:
64
UI
concepcion
de
rCIWVOO/l
implcita
en
el despenar
metodista
Que '\ esley haya tenido en mente 'rdenes' dentro de la
Iglesia (como la de los franciscanos en la Iglesia Romana)
parece muy posible. Esta es, al menos, la forma en que parece haber concebido la relacin de sus propias sociedades
metodistas a la Iglesia de Inglaterra. Quera que el Mcrodisrno tuviese una vida propia organiLada, que cumpliese las
funciones de comunin de grupo y disciplina y se concentrase en la misin de la Iglesia, permaneciendo
a la vez denrro del marco de la Iglesia, unido a ella por la doctrina comn, el ministerio, los sacramentos)'
el culto. 11.
El ideal no hubo de realizarse sino en cierta medida,
en cuanto parte del pueblo que particip en el avivamiento vinculado a las figuras de los Wesley, y principalmente de Whitefield, qued dentro de la Iglesia, con tituyendo en ella un movimiento evanglico que contribuy poderosamente a su renovacin. Wesley mismo reconoci repetidas veces que haba muchos "metodistas"
que no pertenecan a sus sociedades, y que as habra de
ser. El que los resultados no hayan sido todo lo que l
esperaba no disminuye en valor de su respuesta al problema de la renovacin de la Iglesia, aunque debe llevarnos a preguntarnos si haba en el mismo metodismo
primitivo, y tal vez en la propia posicin de Wesley elementos extraos, o disolventes que impidieron que diese sus mejores frutos'".
Esta es la intencin
de la renovacin
wesleyana.
Permtasenos resumirla finalmente en las palabras de un
telogo metodista del siglo siguiente, William B. Pope:
La reunin de clases entre los metodistas es su manera de
enfrentar una de las ma)'ores dificultades del momento actual. () intenta imponer una nueva condicin de mcrnbresa
en la Iglesia Cristiana. Es slo una entre muchas Otras formas - ciertamente la ms extendida y permanente - que la
'Ecclesiola in Ecclesia' - o sociedades dentro de la Iglesiaha asumido.
inguna comunidad religiosa ha mantenido por
65
Hacia
largo
Este
tiempo
medio
santidad
tilla
honra
a cada
vee los medios
medios
mente
generales
tanto
sin algn
particularmente
al admitir
con la sola condicin
... Coloca
y pureza
su vigor
objetiva
de su
serio
bajo
supervisin
de cdi ficacin
social
murua,
subjetiva
(interior)
tiva y dignidad
a la comunin
exterior
coloca
sus miembros
cia de una edificante
de la Iglesia
pastoral
... pro-
adems
de los
y por lo tanto contribuye
de gracia,
a la santidad
bautizado
a todos
exhortacin
cono
de la Iglesia
y oracin
eficaz-
implicita en el despertar metodista
repreSClHame, los Wesleyanus declinaron la invitacin
sobre la base que ya
estaban representados
por el Obispo de la .Iglesia Madre. An cn 1821
Richard \X'Msnn escribe: "Aunque el Metodismo Se halla ahora con la 1.o;Iesia
F.:stablccida en una relacin distinta a la del tiempo del seor Wesley, el
semejante.
a todo solicitante
de ser miembro
persona
medio
la nota de la Iglesia
libremente
aquella
porque
La concepcion de renovacion
Eclesiologio Evangelizadora
\.
cuerpo merodista nunca ha profesado
la disidencia.
Abandonar
esa
Comunin no es en ningn senrido una condicin de mernbresa con
nosotros" (Citas reproducidas en Colin C. Williams, 01'. cir., p. 239).
WB.Pope HA compedium of Christian Doctrine, llI/279.
a la objecristiana,
bajo la influenmutua.
la
Notas
1"
11
12
11
"
15
1/,
1-
66
Journal, V /26.
Simon "John Wesley and the Religious Socieries" pp. 157-158.
Works, VIII/26970 "The Narure, Design and General Rules uf the United
Societies),
Vase Johannes Schernpp, "Seelsorge und Seelenfhrung bei John Weslcy"
(Stuttgart, Chrisrliches
Verlagshaus 1949) pp, 198 ss, Donde se da una
excelente discusin de las bandas y otras formas de reunin de Wesle)' )'
sus antecedentes.
Letters, 1/272 s.
Works, Vlll/441.
Works, VlII/301.
Works, VIlJ/258-9.
Works, VIll/251.
Works, XIV /333-334.
Works, VIII/300 (Minutes).
Sobre el problema de la discrepancia entre la concepcin morava de la
relacin con la Iglesia de Inglaterra y la wesleyana, vase la obra de Clifford
WI.Trowlson "Moravian and Methodisr" (London,Epwonh
Press, 1957),
esp. pp. 168-173, que sin embargo, necesita ser corregida por una apreciacin
ms exacta de la verdadera intencin de \'(lesIe)'.
"On Schirn", Works VI/401 ss. (Citamos en el texto en base a estas
referencias, por pginas). Cg. Una interpretacin concordante en las noras
alCor
18, Judas 19, Tito 3:10).
Letters, VI/327 (OcI.18/1778).
Works, VlII/2SI-2.
01'. Cil. Pp. 153 s.
Es interesante que en pleno siglo ,'IX, cuando se fund la ociedad Bblica Britnica )' Extranjera, )' cada denominacin fue invitada a nombrar un
67
LA
~N OVACION
WESLEYANA
EN PERSPECTIVA ECUME ICA
Comenzamos nuestras reflexiones citando unos prrafos del Dr.Visser "t Hooft, en que seala, con la necesidad de la renovacin, la urgencia de una clarificacin
del significado de una verdadera "renovacin" de la Iglesia. Hemos llegado al punto de preguntarnos, luego de
esta rpida e incompleta excursin en la labor y pensamiento de \XIesley si ellos nos aportan algn elemento
importante a este fin. Nos corresponde, pues, una tarea
de evaluacin de la renovacin de la Iglesia tal como
\XIesley la concibi e intent realizarla. Para ser fieles al
mtodo "ecumnico" al gue nos referamos al comienzo, esta evaluacin debe ser positiva y crtica a la vez.
Debemos juzgar nuestro tema a la luz del Evangelio de
Jesucristo y en la perspectiva del dilogo ecumnico histrico y actual. Debemos permitir que las dems corrientes con fesionales interroguen, corrijan )' com pIe ten lo
que nuestra herencia metodista nos ha transmitido. Debemos colocar nuestra comprensin de la renovacin de
la Iglesia en el contexto de la lglesia Universal, porgue
Hacia una Eclesiologia Evangelizadora
La renovaciol1 wesleyana en perspectiva ecumnica
sabern s - para emplear la expresin paulina - que no
p rtenecemos nosotros a Wesley, ino que l, y rod s los
dems "pad res" de la Igle ia nos p rtenccen en J esucristoo n e te sentido, debemos sealar importantes valores positivos a la vez que graves limitaciones en el pensamiento y programa de Wesley y al hacerlo estaremos,
en am bos casos, si rviendo de la mejor manera a la causa
ecumnica y a la confesional, porque una y otra no son
distintas.
o puede haber otra funcin confe ional que
no ea la de confesar a Jesucristo en la plenitud de su
significado-y sta es precisamente la causa ecumnica.
cin en la vida prctica. En el primer caso el camino 'de
la renovacin' es la sumisin a la Palabra, no meramente
como la letra de la Biblia, sino como el mensaje del juicio y la misericordia de Dios; la renovacin comienza
siempre por un retorno a la Palabra de Dios. En el segundo caso no se trata de la pureza de la doctrina sino
de la calidad del fervor y la piedad cristiana; es necesario
que la Palabra no se limite a iluminar la mente, sino que
encienda el corazn y produzca una nueva vida que se
manifieste en la conducta. No basta "retornar" a la Palabra: es menester "avivar" la fe. ada sera tan insensato
como oponer entre s conceptos e identificarnos con uno
u otro. La falsa oposicin de "reforma" y "avivamiento"
engendra corrupcin teolgica, una oposicin entre la
segunda y tercera personas de la Trinidad, que tiene luego graves consecuencias prcticas: Un nfasis unilateral
en la Palabra nos deja un Verbo puramente objetivo, remoto, slo accesible en forma exterior a nosotros en la
letra de la Escritura. La corrupcin de la Reforma es la
ortodoxia, un cristianismo puramente formal, "fuego
pintado en la pared", al decir de Wesley, que no da luz ni
calor. La insistencia unilateral en el "avivamiento" desemboca en el otro extremo: un Espritu que slo acta
subjetivamente, sin referencia exterior identificable, confundindose con nuestras emociones y experiencias o tal
vez identificndose con un juego de preceptos morales
que habitualmente reflejan con demasiada exactitud el
ideal moral de la poca. La corrupcin del "avivamiento" es el morali mo o el mistici mo subjetivista que
Wesley denunciaba c m "el peor enemigo del Cristiani.smo".
1. Wesley nos provee, en primer lugar, un valioso instrumento de la renovacin de la Iglesia en su concepcin y prctica de la "ecclesiola", es decir, pequeos grupos voluntarios de creyentes que viven bajo la Palabra
una vida de disciplina y piedad comunitaria, ponindo e
en manos del Espritu
anta para ser utilizados como
levadura en la renovacin del cuerpo total de la Iglesia.
WesJey no descubri, sin duda, tal cosa, pero le dio una
amplitud y la utiliz en una medida como nunca antes lo
haba sido en el Protestantismo. Slo las ordenes religiosas catlicas pueden compararse en su eficiencia con el
peso que estos grupos tuvieron en el desarrollo del Metodismo, y en alguna medida en toda la IgJe ia.
La tradicin protestante clsica entiende la renovacin de la Iglesia como obra de la Palabra de Dio: slo
sta puede dev lver al ro tro de la Iglesia su verdadera
imagen. En la tradicin pietista, la rcn vacin es fruto
de una renovacin interior del creyente y de una re nova70
71
Hacia una l::.'cIesiologia Evangeliradora
Hemos visto como Wesley rehsa disociar los elementos que representan ambas tradiciones: los elementos
objetivos que representan la tradicin protestante (la
Palabra, los sacramentos y el orden) y los subjetivos que
representan la tradicin pietista (la experiencia, la santidad interior, la meditacin, la oracin espontnea, la comunin fraternal). La "ecclesiola" es su forma de vincular en la prctica estas dos corrientes. La ecclesiola existe, en efecto - como lo dijimos - en funcin de la Iglesia. En primer lugar, ella es el lugar donde los elementos
objetivos encuentran una respuesta adecuada y se manifiestan en todo su poder: all la santidad objetiva de Cristo
en la Iglesia se refleja en el esfuerzo por vivir una vida
santa, la unidad "que nos es dada" se refleja en la comunin fraternal y el cuidado mutuo, la intercesin del Seor junto al Padre por los suyos se refleja en la intercesin mutua concreta los unos por los otros, el culto objetivo de la liturgia se refleja en la piedad personal del
creyente. La pequea comunidad constituye as un centro de vitalidad de la mayor. En segundo lugar, la
"ecclesiola" es una frontera de expansin de la Iglesia;
sus miembros forman un cuerpo de "disponibles" que
estn para ser usados, dispuestos a arriesgarlo todo, a
penetrar en las situaciones nuevas, a tentar las nuevas
posibilidades, a escuchar nuevas rdenes de Dios por ms
extraas que sean. Son tropas de choque, "comandos"
de la Iglesia en el mundo. (Este elemento aparece en forma admirable en el "Culto del Pacto" de Wesle)' para el
servicio de vigilia de fin de ao, tomando en buena parte
de los "disidentes". Es aqLIdonde se descubre el aposrolado laico y la mutua complementacin de los dones
que es esencial en la renovacin de la Iglesia.
72
UI renovacion
wesleyana en perspectiva
ecumnica
Finalmente, la "ecclcsiola" es un centro de "autocrtica" y reforma ele la Iglesia: precisamente porque se
halla en un dilogo constante con la Palabra de Dios en
el seno de una comunidad cara a cara y porque se baila
en la frontera de la accin de la Iglesia, est especialmente dotada para ejercer una funcin de crtica
proftica, para escuchar con mayor claridad la palabra
del juicio y la misericordia divina
A la vez que sirve la renovacin de la Iglesia, la
"ecclesiola" nos ayuda a resolver el problema del crecimiento del cristiano. \'vesley, siguiendo la tradicin
morava, divida sus "bandas" en ms o menos avanzadas. El procedimiento es muy cuestionable. Pero hay una
realidad innegable. La vida cristiana no es simplemente
un "estado" sino un "proceso", la dinmica relacin con
Cristo un dilogo del creyente con su Seor en todos
los niveles y en todas las dimensiones de su existencia.
Este dilogo no se realiza en el nivel puramente individual sino en la "comunin" de la Iglesia, que es una comunin fraternal y pastoral. Cmo proveer en la "gran
congregacin" la oportunidad que la palabra anunciada
)' presentada en la enseanza y el culto se personalice
comunitariamente? Esta es una de las funciones esenciales de la banda o clase wesleyana, y tal vez una de las que
cumpli, ms admirablemente.
Pero no podemos dejar de sealar ciertas debilidades
en el avivamiento metodista justamente en este punto.
Hijo fiel en muchos sentidos de su siglo, Wesley no supera nunca una mentalidad individualista. Esta afirmacin puede parecer contradictoria luego de tocIo lo que
hemos dicho de su insistencia en la comunin cristiana.
En ltimo trmino, sin embargo, como Lee lo ha notado
73
Hacia una Eclesiologia
Evangelizadora
acertadamente, el motivo de la religiosidad individual y
de la salvacin propia subordina as todo lo dems. La
comunidad viene a ser un instrumento del perfeccionamiento personal. Y, a la postre, incluso la evangelizacin
es un medio para la salvacin personal. Cuando fue
aAmrica, Wesley escribe que ((mi motivo principal, al
cual todo lo dems queda subordinado, es la esperanza
de salvar mi alma", aunque luego aade que espera poder" hacer mucho bien en Amrica". Cincuenta y tres
aos despus, al final de su vida, escribe: "Tengo slo
una cosa que hacer, salvar mi alma y la de los que me
rodean".
No slo los motivos no han cambiado - comenta Lee - sino
tampoco su orden. En 1788 como en 1735 Wcsley, buscaba
salvar su propia alma y la de los dems' .
Este "individualismo" es contrario a la naturaleza ms
profunda de la fe cristiana, que no es meramente gregaria sino intrnsecamente comunitaria.
La comunin cristiana no es un instrumento del perfeccionamiento personal sino una expresin de la naturaleza misma de la fe, ms an, de la realidad constituyente de la Iglesia, la vida de amor de la bendita Trinidad
incorporando a los hombres a s misma. Los cristianos
no son individuos que se renen, son miembros, personasen comunin- cuya existencia no es simplemente edificada sino realmente ontolgicamente
constituida en
relacin. Es por eso que el individualismo, aun en la forma "comunal" de las bandas y clases no pudo menos
que producir ciertos sub-productos destructivos de la
misma comunidad: celos, reyertas, emulacin, envidia, y
consiguientemente
bsqueda del poder, hipocresa y detraccin, que han perseguido y corrompido la vida de
74
La renovacion
wesleyana
en perspectiva
ecumnica
muchas de estas comunidades. Por la misma razn el
metodismo no descubri nunca plenamente el lugar del
"laico" y la multiplicidad de las vocaciones. Pese a la
importancia que el ministerio laico tuvo en el despertar
metodista, el laico tiende a reflejar el ministerio pastoral
ms bien que a vivir plenamente su existencia laical como
cristiano. En la sociedad o la banda o la clase, en ltimo
trmino los miembros no se aceptan plenamente en la
totalidad de su existencia humana sino en una dimensin "espiritual" o "religiosa" solamente, y por con siguien te, su vocacin queda truncada y la propia espiritualidad tiende a hacerse muy pronto estancada y ar tificial.
2. La renovacin wesleyana toca otro punto crucial:
la relacin de renovacin y evangelizacin, o renovacin
y misin. En la tradicin de la iglesia "constan tiniana",
esto es, la iglesia reconocida y ubicada en la estructura
poltica y social, el cuerpo eclesistico comenz a ser
definido
cada vez ms en trminos
jurdicos
e
institucionales. Ello ocurra, por una parte, a semejanza
de la estructura estatal de la que formaba parte y, por
otra, por las mismas necesidades inherentes al hecho de
funcionar, en alguna medida, como rgano de la institucin nacional o estatal. El nfasis cae, as, en la autoridad de la Iglesia: sus derechos y prerrogativas. Como
hemos visto, aun en la Inglaterra Hannoveriana las discusiones eclesiolgicas se centran sobre este tema. El
problema de los "lmites" de la Iglesia, a saber, de la discriminacin de quienes son "sujetos" legtimos de autoridad y de las consiguientes sanciones y obligaciones, tiene
en este caso una gran importancia. Incluso los elementos objetivos - predicacin, culto, sacramentos - tien-
75
Hacia
Ulta
Eclesiologia
den a ser considerados
mal, en trminos
"validez"
lidades
principalmente
de su "legitimidad"
ms bien que su contenido
espirituales.
del que
hemos
eclesiologa.
la estructura
Ahora
hablado
nos legales
es ineficaz,
den poco a poco
su eficacia
interna,
perturba
radicalmente
sus sanciones
totalmente
externas
en la aceptacin
rante sino que es anti-evanglica
Iglesia,
en efecto,
de la misericordia
en trminos
su pecado.
La Iglesia
do para ser "testigo".
estos trminos,
desaparecen
hacia
el mundo
Pero s cobran
La estructura
nes de la Iglesia
divina
de un pueblo
irrelevantes,
bajo las condiciones
por la obra
de estructura
en una humanidad
de ministerio.
misin
y en
en la
y la disciplina
sino los modos
- sealados
entero
inclusivos:
el sentido
como
de su santidad
no son los fipor Dios y
csmico
uni-
soberana
sobre
de su propio
de la expiacin
y la recepcin
hay una membresa
clama objetivamente
ubica a
la Iglesia es "el taller del Reino",
llos que por enfermedad
bautismo.
la dinmica
Curts
para ser espejo
la membresa
profesin,
en
Dios ha de reinar
se hace
de la fe. Por eso,
de la Iglesia
en trminos
formal, cuya relacin
de Jesucristo
tente. Luego hay una membresa
su propia
metodistas
de la Iglesia
de la Iglesia - y la
ciente con la obra redentora
y por lo
histrica
telogos
- el eje central
el alcance
no
a JesucrisOlin Curtis
del Reino, donde
ser. En ese movimiento
define
y la vida
que parte del propsito
redimido
en la demanda
y visible,
distinto:
americano
concebido
en la plena manifestacin
el cosmos
Curtis
es concreto
de la existencia
escatolgica
visible
ese movi-
un sentido
realidad
en
porque
y una historia
misionero
La
a la extensin
la doctrina
la Iglesia en el movimiento
el lugar donde
escogi-
y lmites
externa
de los hombres
metodista
versal de la expiacin
hacia e! hom-
la Iglesia es concebida
las cuestiones
de Dios
humana.
76
Cuando
ni se tornan
incorporado
tanto
es una
activa y dinmica
la estructura
del mensaje.
de la gracia de Dios que busca al hombre.
mismo
de Dios. La
en su necesidad
en efecto
(1815 - 1918) es uno de los pocos
base al impulso
es un momento
de Dios enJesucristo,
Santo, hacia el hombre
instrumentalidad
miento
bblicos,
de la defini-
la unidad
bosquejar
he-
como
los moldes
subordinado
a la conduccin
esto
comprobado
a la proclamacin
to. Tal vez el telogo
que han intentado
ajena al carcter
de Cristo y pueblo
de Dios que se extiende
bre, es un movimiento
del Espritu
- jurdica
rompe
cede y queda
todo
de la Iglesia es, como
y la subordinacin,
todo
ecumnica
percibi
Pero hemos
subordinando
- jurdica
de! mensaje,
de ese
es ms grave an: no slo es inope-
de la Iglesia como cuerpo
jerrquica
no
Su definicin
evangelizadora
interna,
espiritual,
Wesley
tradicional.
obediencia
depen-
a depender
Hoy, en la culminacin
la visin
en perspectiva
a la misin - de la accin de Dios
que
cin tradicional,
en trmi-
proceso, esta definicin
formal, institucional
de la Iglesia es totalmente
importante.
Pero el problema
decididamente
de su peso social pasando
en la humanidad.
Es evidente
mos visto,
esta
an ligada oficialmente
wesleyana
por lo tanto inherentes
teolgicamente.
de edades"
social, Su autoridad
de las mismas.
for-
, "autorizacin"
,
en trminos de rea-
estatal, la Iglesia va quedando
en la realidad
para
de manera
bien: el "cambio
Pese a que quede
desubicada
La renovacion
Evangelizadora
es casi inexis-
"por reclamo"
o inmadurez
cons-
de aque-
no pueden
hacer
pero que la Iglesia incorpora
y re-
pata s por la gracia de Cristo
en el
Y finalmente
existe una membresa
"dinrni-
77
Hacia tina Eclesioiogia
ca" de quienes
Ciertamente
profesan
lo significativo
y misionero
Hoy sabemos
dema-
idealista que
dans Marrensen.
es que, en ellas, Curts
de la Iglesia, que fundamente
de la misma.
inseparables.
filosfico
del hegeliano
dinmico
en Cristo.
son discutibles,
por el pensamiento
Curtis haba bebido
La renovacion
Su fe y van creciendo
que estas categoras
siado influidas
concepto
Evangelizadora
Pero
es testigo
de un
de la realidad
ontolgica
una renovacin
misionera
Pero es necesario
y misin
que vayamos
la vida y estructura
de la Iglesia a la luz de esta realidad,
naturaleza
sacramento
partir
misma
tificar
an,
el mundo,
que
total,
ueva-
de nuestro
chocaremos
y ultra mundanalidad
contradiciendo
slo como
humana
con
pa-
un cierto
que tienden
pudiera
la salvacin
entre
se aislada, ni perfecta
Pero esta situacin,
el absurdo
cialo
incidentalmente
de la divisin
a la unidad,
de comunin,
de comunidad,
interesado
en la realidad
concreta
de paso, que Wesley e' dbil en su doc-
advertir,
piensa
78
en trminos
de Cristo
del Cristo
viven.
consigo
curioso
trina de la humillacin
en la que esas almas
( s
y de su vida terrenal,
exaltado)".
La doctrina
misma,
una bsqueda
Por su
considerarrea-
de avivamiento
est llamada
no puede
se
no meramente
espiritual,
de ministerio
original
his-
a la superacin
de
sino
y de doctri-
es la negacin
de la
de Wesley, "la leva-
Si la Iglesia Metodista
constante
de las
no puede
il ustra toda la irona
metodista
del movimiento
dura en la masa".
la cues-
de la Iglesia. Por su misma
su separacin,
social
no puede
en que el intento
del mismo
y la comunidad
del metodismo.
en Iglesia separada
de la misin
y slo superfi-
opuesto
en que \Xfesley la concibiera.
y concreto
"de la ira que vendr"
ahora
en s misma, ni desvinculada
as en el ejercicio
que
al resultado
original del Metodismo
lizarse hoy en los trminos
so-
de Inglaterra
ecumnica
toria, la Iglesia Metodista
en "almas"
e Iglesia
o nos corresponde
la Iglesia Metodista
de
bastante
tin de la vocacin
dems. La funcin
ayu-
en trminos
insistido
de tal juicio, se nos plantea
naturaleza
ser salvadas
Hemos
que condujeron
na. Un confesionalismo
deben
de la Iglesia
del hombre
preocupado
de Wesley puede
metodismo
amor de Dios del que la misin brota. El Cristo wesleyano
solamente
en el alma
al que Wesley, aparte
origen,
sino
el cable de una fe que
de \X'esley.
parece
a veces
ms amplios,
asegurar
o ecumenismo.
bre la relacin
propero
final.
la eclesiologa
en la intencin
haber
de amarre
con la enajenacin
encarnacional
podra
espiritualista,
de piln
en la renovacin
ha cristalizado
a iden-
proveniente"
una especie
donde
catolicidad
mismo
del Hijo
tal cosa tendremos
con el individualismo
Ms
"evangelizacin"
el carcter
en el
ecumnica
Wesley nunca la pens en los trminos
juzgar los hechos
cuyo primer
con \W'esley en ms de una cosa.
chocaremos
"espiritualismo"
en Jesucristo,
plena es la Encarnacin
al intentar
de
sino en la
de Dios hacia el mundo
y expresin
espiritual.
la totalidad
misionera
de la redencin
Sin duda,
compaa
mente
dre
no en una mera "orden"
movimiento
de Dios.
repensar
en perspectiva
en esta estrechez
3. Finalmente,
ms all de
Es necesario
propio
visto una apertura
asegurara
son
un mero "slogan".
y basarla,
we leyana de "la gracia
darnos
muy bien que renovacin
wesleyana
es consecuente
vivir de otra manera
de su integracin
que en
en la Iglesia
niversal.
En esta bsqueda
el camino
en algunos
de la catolicidad
sentidos.
Wesley nos seala
a unidad
es, para l, una
79
Hacia
Eclesiologia Evangelizadora
[lila
unidad bsicamente
misionera:
La renovacion wesleyana en perspectiva ecumnica
")0 deseo hacer una liga ofen-
siva y defensiva con lodo soldada de [esucrisro.
una], una esperanza),
comprometidos
en
na recordamos
lla doctrina
sionera
111/Seiior, sino que estamos directamente
mismo combate".
1111
la distincin
(Iue forma
de la Iglesia,
el ncleo
libertad
pueden
porgue
distinguirse
edificacin
obliga
a la misma
no se desentiende,
de, de la pureza
conflictos
diversas
doctrinal.
ocasiones.
Lo atestiguan
Pero el tajante
les. La comunin
aparte
por ejemplo
protestante
constituye
bra de la Ley sino la del Evangelio,
inmerecida,
(a) la naturaleza
en nuestros
ran all dos criterios
un elemenactua-
el mensaje
de la re-
iquiera
por
jams
Hemos
sin y la realidad
intent?
Iglesia.
"limpieza"
una solucin
(b) La propia
En Amrica
ticos
del
una faz de la existencia
Iglesia, constantemente
fundamental:
regular,
libre,
importante
el ministerio
tura del Metodismo
(e) La vocacin
cano. Sin aadir
con
ms
sacramental
preparado
nosotros
() debemos
comentarios
de una
y comunicacin
y en muchos sentidos
adecuadamente
ecumnica
vio todo esto slo
la celebracin
conformarnos
la Iglesia que Wesley mismo
oracin
el orden y
y el ordenamiento
en relacin
el culto litrgico,
do. Debemos
Iglesia
caracters-
en el ministerio,
tos. Wesley sin embargo,
y ejerci-
can esta carica-
buscar esa catolicidad
subray
lo
histri-
ahora - nuestra
culto
escaso nfasis
otra faz igualmente
la ten-
Wesley
de nuestra
por los elementos
"avivamiento":
extempornea,
como
Latina - por circunstancias
est constituida
No
que mantenga
y modalidad
naturaleza
de
de los regis-
miembros"?
elementos
cas que no son del caso explicar
Metodista
entre
entre una eliminacin
una constante
de ambos
rigu-
perennemente
tros para dejar slo a los "verdaderos
ser ms sabio buscar
el que Wesley
para la Iglesia, la reli-
de vacilar
una Iglesia laxa y una sectaria,
toda disciplina
que impe-
con su compromiso
y el que admita
roso de disciplina
gin "formal".
en
de la Igle-
Es evidente
reconciliados,
a su-
guiarnos
de la rnernbresia
para su "ecclcsiola"
meto-
sin embargo,
que pudieran
pases.
las conse-
para nuestro
Me atrevera,
preguntas
ese camino:
propona
de derivar
weslcyana
sia Metodista
como
del
no es la pala-
ni
latinoamericano.
gerir tres o cuatro
los sacramen
la buena nueva de la gracia y la
justificacin
por la fe, no por las obras,
las obras de una doctrina perfecta.
dismo
de tratar
de la eclesiologa
en la "Pala-
ser concebida
porque
o es este el momento
cuencias
su posicin
ecumnicas
no puede
en el Amor
en
a los crite-
Pero su conciencia
en las discusiones
en la Palabra
- no de-
rnetodis taso
y en ese sentido
doctrina".
en
no solamente
sociedades
de la doctrina
de la comunin
conciliacin
Wesley
de una posi-
claro en cuanto
por el nfasis
y la "recta
to de importancia
y ello
los enconados
rechazo
a la comunin,
de la tolerancia,
penltimo
en ambos.
un
como a veces se preten-
la Iglesia sino aun en s us propias
carcter
la
la proclamacin,
doctrinal
\Xlesley no es suficientemente
bra pura"
no
porque
que es en Jesucristo,
- la predestinacin,
debe ser corregida
adecua-
en los que hubo de enzarzarse
ba ser, segn l, bice
rios ltimos
mi-
y edificacin
y luego
como
sin embargo,
doctrinales
cin doctrinal
no es totalmente
tan fcilmente,
fidelidad
en aque-
de la proclamacin
proclamacin
en la verdad
de doctri-
en lo que hace a la edifica-
ha de ser, tanto
acto realizado
En materia
de Wesley: unidad
cin de la Iglesia. La distincin
da: primeramente
o slo tenemos
de
permanentemente?
del Metodismo
Latinoameri-
a lo que ya hemos
dicho,
80
8/
Hacia una Eclesiologia Evangelizadora
debemos preguntarnos si esa vocacin no adquiere mayor urgencia, precisamente en el contexto de nuestra situacin latinoamericana donde el carcter de la Iglesia
corre ms riesgo de desfigurarse en una fragmentacin
que, como Wesley ya 10 notara, no puede menos que ser
"tropezadero" al no creyente. (d) finalmente, est el problema de nuestra relacin con el Catolicismo Romano.
Wesley fue sumamente severo con el "Romanismo", aunque dentro de un respeto que aun los catlicos de hoy
no pueden menos que admirar". J Su concepcin del
metodismo tiene algo que decirnos con respecto a nuestra misin frente al Catolicismo Romano en Amrica
Latina? Es nuestra responsabilidad reemplazar al Catolicismo o constituir dentro de nuestros pases una minora vital que engendre movimientos)' anhelos de renovacin y reforma en el Catolicismo Romano y leude la masa
de] mismo? Por supuesto, esta misin no puede concebirse en total analoga a la situacin de Wes]ey, pues en
el Catolicismo Romano no nos encontramos simplemente
frente a otra Iglesia sino, en muchos sentidos, frente a
una "hereja". Pero, respetadas las diferencias tenemos
un punto de partida que tal vez puede resultamos sumamente orientador y fecundo.
II
Hemos tratado de sealar en la parte precedente de
nuestra conferencia los elementos positivos y las limitaciones de la doctrina y estructura de la renovacin
metodista tal como Weslcy 10 concibi. Estos elementos
nos dejan, sin embargo, slo al borde del problema ms
profundo de toda la teologa we sleyana. La pregunta
82
La renovacion
wesleyana el! perspectiva ecumnica
existencial con la que Wesley confronta el mensaje del
Evangelio, decamos, es qu demanda Dios de m? La
respuesta evanglica que recibi es: mediante su Espritu Santo, Dios da al creyente la respuesta a esa pregunta,
lo reclama enteramente y lo toma para s en la totalidad
de su ser. Ese es el corazn de la teologa de Wesley, la
santificacin como obra misericordiosa de Dios por el
hombre)' en el hombre. En la elaboracin teolgica de
esa respuesta, sin embargo, se introduce en el pensamiento de Wesley alguna falla que produce
extraas
distorsiones en el Metodismo, algunas de las cuales hemos percibido ya en nuestro estudio. ~ La responsabilidad teolgica metodista no es una adoracin irreflexiva
e indiscriminada de Wesley sino el esfuerzo por asir el
centro viviente de su pensamiento
y desarrollarlo,
liberndolo de los elementos que lo distorsionaron.
Si no me equivoco, la falla fundamental en la teologa
de \XIesle)' reside en una insuficiente relacin entre
Cristologa y doctrina del Espritu Santo. El nfasis
wesleyano en la obra de ste no est suficientemente
controlado e informado por la manifestacin concreta
del carcter r la voluntad de Dios objetivamente manifestados en aqul. Por esta causa, pese a su insistencia en
el carcter "sobrenatural" de toda la experiencia cristiana de la fe y la santificacin, stas tienden en Wesley a
identificarse con procesos subjetivos, difcilmente controlables, cuya especificidad "cristiana" no es fcilmente
perceptible. La operacin de esa deficiencia puede verse, en relacin con nuestro tema, al menos en tres sentidos: (a) La relacin entre iniciativa divina y respuesta
humana, entre renovacin
presente y renovacin
escatolgica aparece muy dbilmente en el pensamiento
8J
Hacia una Eclesioiogia Evangelitadora
de Wesley. La necesaria tensin en estas relaciones tiende a desaparecer en un nfasis unilateral en la renovacin perfecta presente y en la actividad del hombre. En
efecto, an cuando Wesley sabe que la renovacin que
la Iglesia experimentaba mediante su ministerio es "la
obra entera de Dios" por su Espritu que "sopla de donde quiere", en la prctica, el metodismo tendi a identificar la renovacin con ciertas prcticas y disciplinas piadosas, que vienen a ser consideradas como una especie
de llave infalible para abrir los tesoros de bendicin del
Espritu Santo. Es ste un error fatal: Dios viene a ser
considerado como un mecanismo que dispensa ciertas
bendiciones cuando se lo manipula de determinada manera y los medios de gracia - la oracin, ciertas reglas
disciplinarias, la predicacin "evangelizadora" - son las
palancas que hay que mover para que el mecanismo funcione. Un "avivamiento" es e! resultado "automtico"
de ciertos pasos previos. Por supuesto, repudi abiertamente tal interpretacin. Pero es de preguntarse si construy las salvaguardias necesarias para evitarlo, si su teologa y su prctica hicieron lo necesario para sealar que
la renovacin e obra de Dios, que no podemos anticipar, ni producir, que slo podemos "aguardar" y que los
medios de gracia son las seales de esa espera, acompaadas por la confianza en el Seor no decepciona a quienes esperan en El. Uno se pregunta si no hay demasiada
"seguridad" en la piedad wesleyana, y si no falta ese sentido hondo de estar "a merced de Dios", de reconocer
que la renovacin se produce "ubi et guando visurn est
deo" y que ese "donde" y ese "cuando", por ser la expresin de la libertad misericordiosa de Dios, son nuestra ms firme esperanza
84
La renovacion
wesleyana
en perspectiva
ecumnica
(b) Un segundo aspecto del problema de la teologa
de Wcslcy se plantea cuando examinamos su concepto
de la santidad. El problema no reside en su insistencia
en la santificacin: nunca se podra insistir demasiado en
ella. En ese punto Wesley no difiere de Pablo, o de la
Epstola a los Hebreos, o de toda la Biblia en verdad.
Ms an: siguiendo el uevo Testamento define la santidad en trminos del amor que el Espritu Santo derrama en el corazn del creyente. Pero cuando se trata de
definir ese amor, la debilidad cristolgica de la teologa
de Wesley se deja sentir: el amor resulta algo abstracto,
impersonal, casi un elemento independiente en la deidad. Falta la definicin concreta gue slo la persona (encarnacin, vida, ministerio, muerte) de Jesucristo puede
proveer. Donde Pablo describe el amor en trminos de
la humillacin, la pobreza, "el sentir que hubo en Cristo", \X1esleyparece extraamente desorientado. La consecuencia no se deja esperar: al momento de tener que
hablar concretamente de las tareas de! amor en el mundo, Wesley slo nos ofrece dbiles beneficencias o algunas superficiales normas de conducta que no tocan los
problemas de fondo de la hora crucial que su pas viva.
La santificacin se diluye en un legalismo que a travs
de los siglos ha daado gravemente la piedad y el servicio metodista. Temeroso que la afirmacin - bblica por
otra parte - gue "Cristo es nuestra santidad" as como
"nuestra justicia" debilitase e! nervio de la accin moral ,
Wesley lo debilit realmente en un aspecto ms grave:
en su vinculacin con la persona de Jesucristo, sin el cual
la accin moral es slo piadosa hipocresa.
(c) Como consecuencia de lo anterior, Wesley lJeg a
su muy cuestionable doctrina de la "doble justificacin"
85
Hacia una Eclesiologia Evangelizadora
o de una "justificacin
tiva en la que, en verdad,
Al hacerlo,
nocin
catlico-romana
sermn
entraran
de mrito
cardinales
de la doble
sentimiento
nocemos
miento
risto"
nos de Cristo
carnos
les habla la persona
subordinada
a un
dentora
r nace
con la que bien co-
Romano.
El gozoso
creci-
en las ma-
en la ansiosa
del
que
con buenas
obras una relacin
siempre
y condicional.
Bien puede
que Wesley mismo
demuestra
que la teologa
Las crticas
radas.
no comparti
que su fe cristiana
parecer
sensatas
y buen sen-
y fiel en muchos
gen)'
centro
por una figura
en la historia
de la Iglesia
o hemos
negatiyo
he
o falto del
indudablemente
nsriana.
abiertos
excep-
de sugerir
l-
una re-
central de Wesley:
debe comenzar
de sus elementos,
segn
misionero
algunas
orientarse
al propsito
obre la Iglesia
y ese anhelo
uevo Testamento
constitutiva
ms
en el mismo
ori-
de Je ucris-
deca Wesley en su lecho de
)' l es la vida de la Iglesia.
que en el
en
liberacin.
de su ser, a saber, en la persona
ese impulso
de Dio
en accin
su total
podra
- y
de esa obra
que creo valiosa para este fin
sentidos
atrs de la definicin
es la realidad
sentir luego, en
menos
ricas que la suya.
en espritu
apli-
de su pensamien-
se han hecho
o corazones
exage-
no pueden
de ciertas deficiencias
menos
86
pueden
a Wesley cuyo equilibrio
adems,
cional
hecho
lo son en cuanto
cho la crtica,
respeto
y rica
cuales
bblica y teolgica
flexin
que hemos
vidas cristianas
debido
Eso slo
hasta
una doc-
y santificacin
en funcin
lo el atrevimiento
muerte,
to. Pero estas deficiencias
menos
Permraserne
de pen-
de la obra re-
y dinmicamente
plenamente
teolgicos
que nos concierne,
- justificacin
de
ni es
En verdad,
en crculos
en la totalidad
de la humanidad
too "l lo es todo",
carse directamente
mentes
medio
en la que se expres.
En un sentido
tido lo preserv
esta actitud.
realizada
ser labor
tal empresa
e trata, en efecto,
en todos sus elementos
(J) La reflexin
decirse
era ms profunda
de Je .ucristo
neas a lo largo de la
inquietud
que busca asegurarse
es precaria
ya en marcha
sobre el punto
concebida
que '\ es ley
capaz de hacerlo.
y no-metodistas.
sar a fondo,
relacin
el intentar
de la conducta
del que se sabe definitivo
convertirse
est
merodistas
de cuyo amor nada ni nadie puede arran-
- amenaza
la labor
conferencias
para
fiel a la inten-
o puede
de su siglo - sufri.
quien
intro-
que, siendo
- hombre
primer
amenaza
de partida
desviantes
tri na de la Iglesia centrada
emparentada
en el Catolicismo
"en
teolgica
el punto
cin de \XIesley, evite las influencias
pese
de Weslcy, queda
as una escrupulosidad
una reelaboracin
buscar
breves
de la salvacin,
o a las pruebas
tiene por objeto
estas
SLI
en la propia
crtica
que por
Ms grave an que esto,
de perturbacin
interior
desde
justificacin
del creren te con Dios. La seguridad
a las afirmaciones
a la
}' puso en grave peli-
defendi
luego de la conversin.
ducir un elemento
peligrosamente
de la Reforma,
tan ardientemente
con la doctrina
las obras como con-
no slo se acerc
gro las afirmaciones
otra parte,
por la fe y una defini-
provisoria"
dicin.
La renovacion weslevana en perspectiva ecumnica
l encarna)'
realiza
de comunin
plena
llama "gape".
Esta
de la Iglesia.
(2) Por lo tanto, la Iglesia es objetivamente
universal,
abarca a todos los hombres
ya todas las pocas,
como es
universal
como
la expia-
el amor
cin de la Cruz,
de "reunir
de Dios,
como
es universal
es universal
el propsito
todas las cosas en Jesucristo".
divino
Aqu la teolo-
Ms bien, la
87
Hacia
gia merodista
Iwa
debe ser fiel a su herencia.
sis que cantan
La renovacion wesleyana en perspectiva
Eclesiologia Evangelttadora
los himnos
metodistas
Este es el nfa-
a la primera
hora:
Dios guc ha "reconciliado
misterio de la Cruz.
al mundo"
(3) En esa humanidad
A quienes jess convoca,
Para que anuncremo s que Su Gracia es para codos.
Para vivi ficar el valor de Su Pasin,
Capaz de salvar diez mil mundos.
colocado
de la redencin.jesucristo
despertar
l prometi atraer a s toda la humanidad,
Sentirnos su atraccin
de de lo alto.
J\ nunciamos con l la le)' de Gracia,
Publicamos el DE ,RETO DEL A1\IOR.
que corresponde
de la gracia
y rodeada
donde
resuena
al don, para ha-
y en la comunidad
latcns"
la alabanza
puede
con todos nuestros amIgos glorificados,
al Dios
nuestra salvacin.
amor eterno,
la Gracia Universal."
la "ecclesia
oc
Las citas podran
amor divino
gracia
,
: I
sera necesario
proveniente,
veniente"
humana
el significado
artificiosamente
de los
La "gracia
para devolver
algo de lo gue en la doctrina
el principio
de cada hombre
ron en el ministerio
mas del paraso"
por exclusin,
est desde
por la expiacin"
y la gracia
0,
ele la misericordia
Pope,
con el mismo
original
La Iglesia se define
por esa catolicidad
de
sino la afirmacin
" el destino
original
pro-
a la naturaleza
metodista
y rodeado
a la
Pero a la vez sera necesa-
total se le ha negado,
tor: "el pecado
de la
pero
osada de gue, como lo expresa el telogo
vuelto
del
la doctrina
de la doctrina.
no es un recurso
la depravacin
vindicar
que Wesley no descubri
que dio un lugar importante.
rio clarificar
la universalidad
a las puertas
por inclusin,
perfecta
hombre
del nuevo
ser en Je ucristo
rn limitada,
(4) La Tglesia en su acepcin
y su ministerio,
tructura
sacramentos,
mento
con
ojos
al
que la
de ese movimiento
del Espritu
que enciende
convocada
Es la trompeta
en Jesucristo.
del Reino"
en las palabras
el
ms profunda
clama como
contrario,
del trmino:
suyos.
de Jesucristo
en el mundo,
el
a su
objetifuncin
en la acepcin
los rela correc-
del ministerio
cuando
Esta ubica-
de la Palabra,
el orden
sino ms Importantcs
la misin
gue convoca,
en cuan ro Jesucristo
La fidelidad
cin de los sacramentos,
menos
exalta
los santifica
la
llamada
los elementos
los
redentora,
entera
de Curts.
cin de la 19lesia no menosprecia
Por
de fe y sus
con su confesin
la humanidad
"taller
con su es-
culto y su orgaorz acin es el instru-
SLl
fe en la arra "ekklesia",
au-
del amor de
a lo
anro lucha por despertar
gracia de Dios le ha conferido.
subordinadamente
no
el Espritu
a la realidad
vos.
mis-
se
de la Iglesia, de
jur lica sino de este lmite slo visible
en-
se encontra-
de los lmites
donde
a: no se trata del lmire rgido de una insti-
de Dios, donde
toda la obra y el pensamiento
anima
\XIesley. Aqu
multiplicarse:
tucin
enteparcos"
en el culto y en
de Jesucristo
di curir la cuestin
su rnernbre
anto
que es la humanidad
de la expiacin,
la vida. Ese paso es la fc. Es en este contexto
l\.os unimos
Para alabar
Al Dios del
1\1 Dios de
eficaz
Santo para
que le es dada. El Espritu
opera en esa "ecclesia
ra envuelta
por el
bajo el signo
y vivida en el hombre
cer consciente
consigo
obra por el Espritu
la respuesta
la riqueza
ecumnica
no son
sun relativizados
relativizados
al ser
89
Hacia
1111(/
Eclesi%gia
Evangelizadora
relacionados con Aquel que es la Cabeza. Pero al mismo
tiempo se los ve ahora en su cualidad misionera, aferente,
ms en trminos de su tarea que de su naturaleza. O, por
decir mejor, en la naturaleza dada por Dios gue corresponde a su tarea. Su autoridad se vincula a su misin,
como autoridad ministerial, no es su "status lega!' .
(5) Finalmente, este proceso del constante trnsito de
la "ecclesia latens" a la "ecclesia patens" que es el sentido
de la misin de la evangelizacin, de la misma existencia
de la Iglesia militante, se ve como lo gue es, como un
proceso dinmico. La humanidad no se divide en una
serie de "clases" religiosa s a ser encerradas en compartimientos fijos y rotulados como "incrdulos", "ateos",
, creyentes", "santi ficadores", sino que es el campo en el
gue el Espritu Santo opera dinmicamente para infundir la imagen del verdadero Hombre, la imagen de Jesucristo.john Deschner ha llamado la atencin a la importancia de las pocas referencias de Wesley al ministerio de
intercesin del Cristo exaltado a la diestra del Padre, lamentando que esas referencias no hayan sido desarrolladas y sugiriendo que al hacerlo, Wesley podra haber
explicitado "la importancia de la doctrina de la Iglesia
para su propio pensamiento.' Wesley indica como fruto
de la interaccin de Cristo nuestra justificacin, santificacin, glorificacin y vida eterna. En ese ministerio
intercesorio de Cristo por todos los hombres la Iglesia
como su Cuerpo participa con su sufrimiento, su oracin y su proclamacin. Cristo - con su cuerpo unido a
l por la fe -, intercede (dice Wesley con referencia a J n.
17:9,21) por el mundo entero, para gue crea. Aqu estaba y est para nosotros la posibilidad de una doctrina a
la vez cristolgica y penumatolgica de la Iglesia. El con-
90
La renovacion
lVe.fleyana en perspectiva
ecumnica
tenido de esa intercesin de Cristo por los hombres no
es otro que la propia vida de jesucristo. Lo que l pide
por los hombres es lo que l, verdadero hom bre, fue por
nosotros. Ese es el significado concreto del amor, esa es
nuestra santificacin. En esa oracin somos incluidos los
creyentes: es una intercesin por nosotros. All entra toda
nuestra piedad, nuestra santidad, nuestro crecimiento en
gracia. Todo ello es nuestra participacin como cuerpo
de Cristo en la intercesin del Seor por nosotros. Yen
ella participamos, unindonos a la intercesin de jesucristo por el mundo entero. Aqu queda superado el esguema de la doble justificacin: hay una sola justificacin, la de la Cruz y la Resurreccin, que nos coloca para
siempre junto al Padre. En la intercesin de Cristo por
nosotros est la certidumbre de nuestra adopcin. Y luego, hay una comunin constante, en el Cuerpo de Cristo, en la consagracin de los fieles, en la que somos sostenidos y perfeccionados
por ese mismo ministerio
interccsorio de nuestra Cabeza, Jesucristo, hasta que
seamos "totalmente transformados a su semejanza".
No es nuestra funcin en estos das ni queda dentro
de nuestra competencia, seguir ms lejos estas lneas. Slo
he intentado sugerir, por va de esta incursin histricodoctrinal, que hay una lnea fecunda en el movimiento
wesleyano - aunque aqu y all desviada por motivos
teolgicos o prcticos secundarios - que la conservacin
ecumnica actual puede seguir en la bsqueda de esa renovacin de la Iglesia cuya necesidad todos sentimos y
gue pedimos a Dios con todo nuestro ser.
Dios Todopoderoso,
que levantaste a tus siervos Juan y arlos \Veslc)' para que proclamasen de nuevo el don de la redencin y la vida de santidad, s con nosotros, sus hijos, )'
9/
Hacia una Eclesiologia Evangelizadora
revive Tu obra en medio nuestro, para que inspirados por la
misma fe y sostenidos por la misma gracia, nosotros y rodo
tu pueblo pueda ser uno en la unidad de tu Iglesia, a quj en la
tierra, como en el cielo somos lino en Ti, por Jesucristo nuestro Seor".
Notas
Lee, op.
CIt.
p.275.
Cf. John Desehner,
Southera Methodist
"\Veslcy's Chriswlog)', an inrerpretanon''
Universiry, 1960) esp. Cap. 11.
Cf. John M.Todd "John \'('esle)' and rhe Catholic Church (London,
& Stoughton, 1958).
(DalIas,
Hodder
Este hecho no debe asombrarnos.
Cosa semejante Ocurre con elementos
centrales del pensamiento de los Reformadores, como la doctrina de la
predicacin en Calvino o de la justificacin por la fe sola en Lutero gue, ya
ellos mismos, ya sus sucesores, llevaron al absurdo por alguna faJla de
perspectiva. As, por ejemplo, Karl Barrh ha comprendido Su fidelidad a
Calvino como un esfuerzo por re-pensar enteramente)'
corregir radicalmente, desde una perspectiva crisrocnrrica, la docu-ina calvinista de la
eleccin.
Works, 111/93 - 96 (Poetics, "Free Grace").
Op, cit. p.61, er passirn.
En verdad,
Pope es el telogo
metodista
gue
percibi ms profundamente
el verdadero
sentido crisrolgico
del
universalismo metodista, gue lo distingue de un simple optimismo antropolgico.
Op. cit. pp171 s.
Una oracin de la Iglesia Metodista
92
en Inglaterra.