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Über Coca

El documento resume la historia y usos de la planta de coca en Sudamérica. Explica que la coca ha sido cultivada y muy valorada por los habitantes de países como Perú y Bolivia por siglos, y ha jugado un papel importante en sus costumbres religiosas y su capacidad de trabajar bajo condiciones difíciles. Aunque los conquistadores españoles inicialmente prohibieron su uso, se dieron cuenta que los indígenas podían soportar mejor las penosas tareas en las minas con coca. El documento también describe los efectos estimulantes

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Über Coca

El documento resume la historia y usos de la planta de coca en Sudamérica. Explica que la coca ha sido cultivada y muy valorada por los habitantes de países como Perú y Bolivia por siglos, y ha jugado un papel importante en sus costumbres religiosas y su capacidad de trabajar bajo condiciones difíciles. Aunque los conquistadores españoles inicialmente prohibieron su uso, se dieron cuenta que los indígenas podían soportar mejor las penosas tareas en las minas con coca. El documento también describe los efectos estimulantes

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ber Coca

Julio de 1884
En su apasionado artculo Sobre la coca el primero que escribi sobre este tema, Freud ofrece al lector
una enorme cantidad de datos sobre la historia de la utilizacin de esta planta en Sudamrica, su
exportacin a Europa, sus efectos sobre los seres humanos y los animales, y sus mltiples usos en
teraputica. Incluye detalladas descripciones de las investigaciones realizadas por muchos autores. Ya en
este momento aparecen algunos indicios que apuntan hacia las propiedades anestsicas de la droga y las
esperanzas que en este sentido hace concebir, aunque no llegue a hablar de aplicaciones concretas.
El autor est en favor del uso de la coca y en algunos momentos se muestra casi entusiasta en sus
alabanzas.
En la posterior addenda a este trabajo, Freud menciona el uso que Koller hizo de la cocana para anestesiar
la crnea en las operaciones oftalmolgicas, prctica que desde entonces se hizo famosa. Anna Freud

La planta de la coca
La Erythroxylon coca, planta que produce la coca, es un arbusto que llega a medir entre un metro
veinte y un metro sesenta centmetros, y tiene cierta similitud con el endrino. Se cultiva en anchas
zonas de Sudamrica, especialmente en Per y Bolivia. Los lugares donde crece mejor son los
clidos valles de las laderas orientales de los Andes, entre los mil quinientos y los mis ochocientos
metros sobre el nivel del mar, en climas lluviosos exentos de temperaturas extremas. Las hojas, que
proporcionan un estimulante indispensable a unos diez millones de personas, tienen forma ovalada,
de cinco a seis centmetros de longitud. Estn unidas al tronco por tallos, son enteras y estn
recubiertas de un polvo blanquecino. Se distinguen por la presencia de dos pliegues lineales, ms
patentes en el envs de la hoja, que corten como si fueran nervios laterales a lo largo del nervio
central desde la base hasta la punta, formando un arco plano. El arbusto produce unas flores
blancas, en grupos de dos o tres, y sus frutos son rojos y en forma de huevo. Puede ser reproducido
tanto por medio de semillas como de esquejes; las plantas jvenes se trasplantan cuando tienen un
ao, y al cabo de dieciocho meses dan su primera cosecha de hojas. Se considera que las hojas estn
maduras cuando llegan a endurecerse tanto que su tallo se rompe con slo tocarlo.
Al llegar ese momento son puestas rpidamente a secar al sol o con la ayuda del fuego, y colocadas
luego en cestos para su transporte. En condiciones favorables un arbusto de coca da cuatro o cinco
cosechas cada ao, y la planta puede seguir a este ritmo durante treinta y hasta cuarenta aos. La
gran escala de su produccin (se dice que la produccin anual es de trece millones y medio de
kilogramos) hace que las hojas de coca sean un producto importante tanto para el comercio como
para la poltica fiscal de los pases en los que se cultiva.
Historia y aplicaciones de la coca en su pas de origen
Cuando los conquistadores espaoles se abrieron camino por la fuerza hacia el interior del Per,
vieron que la planta de la coca era cultivada y muy estimada por los habitantes de este pas, y
tambin que estaba estrechamente relacionada con las costumbres religiosas locales. Segn la
leyenda, Manco Capac, el hijo del Sol, descendi en tiempos remotos de las cumbres del lago
Titicaca para llevar la luz de su padre a los desgraciados habitantes del pas; consigo llevaba
tambin muchas enseanzas y as explic a los hombres la vida de los dioses, les ense la prctica
de artes tiles, y les dio adems la hoja de la coca, esa planta divina que sacia al hambriento, hace
fuerte al dbil, y permite al desgraciado olvidar su tristeza, Era costumbre ofrecer hojas de coca a

los dioses, masticarlas durante las ceremonias religiosas, y hasta poner algunas en la boca de los
muertos para asegurarles un buen recibimiento en el otro mundo. El Inca Garcilaso, historiador de
la conquista espaola, y descendiente de los incas, dice que al principio la coca no abundaba y que
solamente podan utilizarla los miembros de las principales familias; sin embargo, en la poca de la
conquista haca ya tiempo que todo el mundo poda obtenerla. Garcilaso trat de defender la coca
contra la prohibicin de su consumo impuesta por los conquistadores. Los espaoles no crean en
los efectos maravillosos que produca la planta -que para ellos eran obra del diablo- debido
principalmente a la funcin de la coca en el ceremonial religioso. Un snodo celebrado en Lima
lleg al extremo de prohibir el consumo de la coca porque, en su opinin, era algo pagano y
pecaminoso. Pero la actitud de los extranjeros cambi cuando observaron que los indios no eran
capaces de llevar a cabo las penosas tareas que se les imponan en las minas si no se les daba su
racin de coca. Entonces decidieron modificar parcialmente su anterior decisin: se distribuy
nuevamente coca a los mineros, tres o cuatro veces al da, concedindoles cortos perodos de
descanso en el trabajo para que mascaran las hojas. De esta manera la planta ha podido conservar su
prestigio entre los nativos hasta la actualidad. Quedan todava algunas huellas de la veneracin
religiosa que el pueblo indio senta por la coca.
El indio lleva siempre consigo una bolsita con hojas de coca (una chuspa) cuando viaja, y tambin
una botella con cenizas de la planta (llicta). En la boca hace una bola con las hojas y despus
atraviesa varias veces la bola con un clavo empapado en la ceniza. Despus masca las hojas lenta y
sistemticamente, con abundante secrecin de saliva. Se dice que en otras zonas se aade a las hojas
un poco de tierra, tonra, que en este caso sustituye a la ceniza de la planta. No se considera
exagerado masticar de tres a cuatro onzas de hojas cada da. Segn Mantegazza, el indio empieza a
utilizar este estimulante en su primera juventud, y sigue hacindolo a lo largo de toda su vida.
Cuando tiene que realizar un viaje difcil, cuando toma a una mujer, o, en general, siempre que sus
fuerzas tienen que hacer frente a una prueba que exige un rendimiento mayor de lo normal, el indio
aumenta su dosis ordinaria.
(No se ha comprobado con seguridad cul es la finalidad de la operacin de mezclar los lcalis de la
ceniza. Mantegazza afirma haber mascado hojas de coca con y sin mezcla de ceniza y que no not
ninguna diferencia. Segn Martius y Demarle, la cocana es liberada de su combinacin con cido
tnico mediante la accin de los lcalis. Una llicta que fue analizada por Bibra estaba formada por
un 29 % de carbonato de cal y magnesio, un 34 % de sales potsicas, un 3 % de tierra arcillosa y
hierro, un 17 % de elementos insolubles de tierra arcillosa, tierra silcea y hierro, un 5 % de carbono
y un 10 % de agua.)
Hay muchas pruebas que demuestran que los indios, cuando se encuentran bajo la influencia de la
coca, pueden resistir extraordinarias pruebas fsicas y realizar trabajos muy duros sin necesidad de
tomar una alimentacin adecuada durante ese tiempo. Valdez y Palacios afirma que gracias a la coca
los indios son capaces de caminar cientos de horas seguidas y correr ms que un caballo sin mostrar
signos de fatiga. CasteInau, Martius, y Scrivener han confirmado este dato, y Humboldt habla
tambin de ello en el relato de su viaje por las regiones ecuatoriales, donde afirma que ste era un
hecho conocido generalmente por todo el mundo. Se cita frecuentemente el informe de Tschudi que
habla de un cholo (mestizo) al que pudo observar de cerca. El hombre en cuestin realiz un duro
trabajo de excavacin durante cinco das y cinco noches sin dormir ms que dos horas cada noche, y

sin consumir nada que no fuera coca. Una vez terminado el trabajo acompa a Tschudi en una
excursin en mula de dos das. El mestizo hizo el recorrido a pie. Terminada su hazaa dijo que
estaba dispuesto a hacerlo todo otra vez, sin comer, si le daban suficiente coca. Era un hombre de
sesenta y dos aos de edad y no haba estado nunca enfermo.
En el Journey ol the Frigate Novara [Viaje de la fragata Novara] se relatan casos similares de
aumento de la potencia fsica debidos al consumo de la coca. Weddell, von Meyen, Markham, e
incluso Poeppig (a quien tenemos que agradecer multitud de informes difamatorios contra la coca)
no pueden siro confirmar que esta droga produce los citados efectos. Desde que se conoci la
utilizacin de la hoja de la coca, siempre ha producido asombro en todo el mundo.
Otras informaciones dan gran importancia a la capacidad de los coqueros (masticadores de coca)
de abstenerse de tomar alimentos durante largos perodos de tiempo sin padecer ningn tipo de
consecuencias negativas. Segn Unanu, cuando en la ciudad de La Paz no podan conseguirse
alimentos el ao 1781, slo sobrevivieron aquellos que tomaron coca. Segn Stewenson los
habitantes de muchas zonas de Per ayunan durante uno o varios das sin dejar de trabajar, gracias
al uso de la coca.
Ante todas estas informaciones y teniendo en cuenta el papel desempeado por la coca en
Sudamrica durante siglos, hay que rechazar la opinin expresada por algunos que afirman que el
efecto de la coca es solamente imaginario y que, gracias a la prctica, los nativos sudamericanos son
capaces de realizar las hazaas que se les atribuyen, sin necesidad de la coca. Podra esperarse que
llegaran informaciones diciendo que los coqueros compensan su ayuno comiendo ms en los
intervalos entre los perodos durante los cuales se abstienen de comer, o que debido a su forma de
vida entran en una rpida decadencia. Las informaciones dadas por los viajeros por lo que se refiere
a la primera posibilidad no permiten extraer conclusiones; en cuanto a la segunda, testigos dignos
de crdito han negado que sea cierta. Desde luego, Poeppig pint una terrible imagen de la
decadencia fsica e intelectual que segn l es consecuencia inevitable de la utilizacin habitual de
la coca. Pero todos los dems observadores afirman que el consumo moderado de coca fomenta la
salud en lugar de limitarla, y que los coqueros alcanzan larga vida. Weddell y Mantegazza sealan,
sin embargo, que una utilizacin exagerada de la coca produce una caquexia que se caracteriza
fsicamente por causar problemas digestivos, y una gran delgadez, mientras que mentalmente lleva
a la depravacin moral y a una total apata frente a todo lo que no sea el disfrute del estimulante.
Tambin los blancos sucumben a veces y caen en este estado, muy similar al de los sntomas del
alcoholismo crnico y de la morfinomana. De todas formas, normalmente la coca no se toma en
cantidades exageradas y nunca se utiliza para compensar una posible desproporcin entre los
alimentos tomados y el trabajo realizado por los coqueros.
Las hojas de coca en Europa: la cocana
Segn Dowdswell, la primera persona que recomend la coca fue el doctor Monardes (Sevilla,
159), cuyo texto apareci en traduccin inglesa en 1596. Al igual que los Informes redactados
posteriormente por el jesuita P. Antonio Julin, y el doctor Pedro Crespo, ambos desde Lima, el
artculo de Monardes alaba los maravillosos efectos de la planta en la lucha contra el hambre y la
fatiga. Estos dos autores confiaban en los beneficios que se obtendran si se introduca la coca en
Europa. La planta fue trada por fin a este continente en 1749; hizo su descripcin A. L. de Jussieu,
que la clasific dentro del gnero Erythroxy1on. En 178 apareci en la Encyc1opdie Mthodique

Botanique de Lamarck con el nombre de Erythroxy1on coca. Las informaciones de viajeros como
Tschudi y Markham, entre otros, demostraron que los efectos de la planta no se confiaban
nicamente a la raza india.
Tras vivir algunos aos en las regiones andinas, Paolo Mantegazza public en 1859 sus
descubrimientos sobre los efectos fisiolgicos y teraputicos de las hojas de coca en todo el mundo.
Mantegazza es un gran defensor de la coca e ilustra la versatilidad de sus utilizaciones teraputicas
presentando informes de varios casos de aplicacin. Su artculo despert mucho inters pero poca
confianza. Sin embargo, he comprobado la correccin de tantas observaciones del artculo de
Mantegazza, que me siento inclinado a aceptar todo cuanto dice incluso en los casos que no he
tenido oportunidad personal de confirmar.
El doctor Scherzer, miembro de la expedicin de la fragata austraca Novara, a su regreso a Viena
en 1859 trajo unas hojas de coca y envi algunas al profesor Wh1er para que las examinara. Fue
Niemann, un alumno de este profesor, quien aisl el alcaloide cocana a partir de las hojas. A su
muerte, Lossen, tambin alumno de Whler, continu la investigacin de las sustancias contenidas
en las hojas de coca.
La cocana de Niemann cristaliza en prismas grandes incoloros de cuatro a seis lados, de tipo
monoclnico. Tiene un sabor algo amargo y produce un efecto anestsico de las membranas
mucosas. Se funde a 98 C, es difcil de disolver en agua, pero en cambio se disuelve fcilmente en
alcohol, ter y cidos diluidos. Combinada con el cloruro de platino y el cloruro de oro forma sales
dobles. Al calentarla con cido hidroclordrico, su estructura se rompe y da lugar a cido benzoico,
alcohol metlico y una base poco estudiada llamada ecgonina. La frmula de la cocana establecida
por Lossen es: C17 H24 N04. Debido a su alto grado de solubilidad en agua, las sales que forma
con el cido hidroclordrico y el cido actico son especialmente adecuadas para sus utilizaciones
teraputicas.
Adems de la cocana, las hojas de coca contienen: cido cocatnico, una cera especial, y una base
voltil de olor parecido al de la trimetilamina, y que Lossen aisl en forma de un aceite viscoso de
color amarillo claro. Segn las informaciones de los qumicos, las hojas de coca contienen algunas
otras sustancias que todava no han sido descubiertas.
Desde que se tuvo conocimiento de la cocana, numerosos observadores han estudiado los efectos
que tiene la coca en animales y en hombres sanos y enfermos; a veces han utilizado un preparado
llamado cocana, y otras veces las mismas hojas de coca, en forma de infusin o a la manera de los
indios. En Austria, Schroff padre llev a cabo los primeros experimentos con animales en 182;
tambin han publicado informaciones sobre la coca Rankl (180), Fronmller (183), y Neudrfer
(1870). En cuanto a los trabajos realizados en Alemania, merecen mencionarse las recomendaciones
teraputicas de Clemens (187), los experimentos con animales de von Anrep (1880) y los
experimentos realizados por Aschenbrandt con soldados agotados (1883).
En Inglaterra, A. Bennett llev a cabo los primeros experimentos con animales en 1874; en 187 los
informes del presidente de la Asociacin Britnica de Mdicos, Sir Robert Christison, crearon un
gran revuelo; y cuando un mdico envi una carta al Brtish Medical Journal diciendo que un tal
seor Weston (que haba asombrado a los crculos cientficos de Londres por sus notables hazaas
andariegas) masticaba hojas de coca, esta planta se convirti durante algn tiempo en tema de

inters general. Ese mismo ao (187) Dowdeswell public los resultados de un experimento
totalmente ineficaz llevado a cabo en el laboratorio del University College, y parece que despus ya
no ha habido en Inglaterra nadie que estuviera dispuesto a continuar investigando.
De los textos franceses sobre el tema hay que mencionar los siguentes: Rossier (181), Demarle
(182), la monografa de Gosse sobre la Erythroxylon coca (182), Reiss (18), el Etude sur la
coca du Prou, de Lippinann (188), Moreno y Maz (188), que dio algunos datos nuevos sobre la
cocana, Gazcau (1870), Collins (1877), y Marvaud, cuyo libro Les aliments dpargne (1874) es el
nico que he tenido a mi disposicin.
En Rusia Nikolsky, Danini (1873), y Tarjanov (1872) se centraron sobre todo en el estudio de los
efectos que la cocana produce en los animales. En los ltimos aos han aparecido en los Estados
Unidos muchos informes, todos ellos publicados en la Detroit Therapeutic Gazette. En su mayora
hablan del xito obtenido en la aplicacin de preparados de cocana para usos teraputicos.
Las primeras investigaciones mencionadas aqu condujeron a una gran desilusin y a la creencia de
que los efectos que tanto entusiasmo haban despertado en los informadores que hablaban desde
Sudamrica no podan producirse en Europa. Las investigaciones realizadas por Schroff,
Fronmller y Dowdeswell tuvieron efectos negativos o insignificantes. Los fracasos se debieron a
varios motivos. No cabe duda de que la calidad de los preparados fue en gran parte responsable de
ello. En cierto nmero de casos los propios investigadores expresan sus dudas sobre la calidad de
sus preparados; y cuando creen en las informaciones dadas por viajeros piensan que los efectos de
la coca deben ser causados por algn elemento voltil contenido. Para ello se basan en las
informaciones de Poeppig y otros, que afirman que en Amrica misma se consideran intiles las
hojas almacenadas durante mucho tiempo. Los experimentos llevados a cabo recientemente con la
cocana preparada por Merk [sic] en Darinstadt justifican la afirmacin segn la cual la cocana es
el autntico agente de los efectos de las hojas de coca. Y estos efectos pueden producirse tanto en
Sudamrica como en Europa, y ser muy beneficiosos.
El efecto de la cocana en los animales
Sabemos que los animales de las diversas especies -y hasta diferentes individuos dentro de una
misma especie- varan notablemente en las caractersticas qumicas que determinan la receptividad
del organismo a las sustancias extraas. Por esta razn no debemos presuponer que el efecto de la
coca vaya a ser en los animales igual al que se dice que produce en el hombre. Nos bastar por el
contrario llegar a comprender la forma de actuacin de la cocana en los hombres y los animales
desde un punto de vista unificado.
Debemos a von Arirep los ms exhaustivos experimentos en torno a los efectos producidos por la
coca en los animales. Antes de l tambin realizaron experimentos de este tipo Schroff padre,
Moreno y Maz, Tarjanov, Nikolsky, Danini, A. Bennett, y 0tt. La mayora de estos investigadores
administraron el alcaloide oral o subcutneamente.
El resultado ms general de todos estos experimentos es que, en pequeas dosis, la coca tiene
efectos estimulantes, mientras que en grandes dosis produce un efecto paralizante; esta accin se da
en ambos casos sobre el sistema nervioso. En los animales de sangre fra es especialmente notable
el efecto de parlisis; en cambio, en los animales de sangre caliente son ms notables los efectos
estimulantes.

Segn Schroff, la cocana produce en las ranas un estado soporfero acompaado por la parlisis de
los msculos voluntarios. Moreno y Maz, Danini, NikoIsy y Ott han llegado prcticamente al
mismo descubrimiento. Moreno y Maz dice que la parlisis general que producen las dosis
moderadas es precedida por el ttanos; en las mismas condiciones Nikolsky describe una fase de
excitacin del sistema muscular, mientras que Danini afirma no haber observado nunca esos
espasmos.
Del mismo modo, von Atirep informa del efecto paralizador de la cocana en las ranas tras un corto
perodo de excitacin. Al principio quedan afectadas las terminaciones nerviosas sensoriales y
despus todo el nervio sensorial; la respiracin empieza acelerndose y despus se paraliza; y el
funcionamiento del corazn se va haciendo progresivamente ms lento hasta que se produce un
fallo de la distole. Bastan dosis de dos miligramos para que se produzcan sntomas de
envenenamiento.
Segn las informaciones dadas por Schroff de sus experimentos con conejos (llenas de
contradicciones de detalle), la coca produce en estos animales espasmos mltiples, aumento de los
ritmos respiratorio y del pulso, dilatacin de las pupilas, y muerte convulsiva. La eficacia del
envenenamiento depende en cierto grado de la forma de aplicacin. Segn Danini, el
envenenamiento de los animales de sangre caliente produce al principio agitacin, manifestada en
saltos y carreras constantes, y despus una paralizacin de las funciones musculares. En la ltima
fase aparecen unos calambres espasmdicos. Tarjanov descubri un aumento de la secrecin
mucosa en perros a los que se haba suministrado una dosis de coca, y tambin la aparicin de
azcar en la orina.
En los experimentos de von Anrep los efectos de la cocana en animales de sangre caliente, incluso
administrando grandes dosis, se manifiestan primero en forma de una fuerte agitacin psquica y
excitacin de los centros cerebrales que controlan el movimiento voluntario. Despus de
administrar dosis de 0.01 gramos de cocana por kilogramo de peso, los perros muestran evidentes
signos de excitacin alegre y una compulsin manaca a moverse. A partir del carcter de estos
movimientos, von Anrep encuentra pruebas de que todos los centros nerviosos quedan afectados por
el estmulo, e interpreta los movimientos de vaivn de la cabeza que percibi como irritacin
procedente de los canales semicirculares. Las otras manifestaciones de la intoxicacin por cocana
son la aceleracin de la respiracin, un gran aumento del ritmo del pulso debido a una parlisis
previa del vago, dilatacin de las pupilas, aceleracin de los movimientos intestinales, aumento de
la presin sangunea y disminucin de las secreciones. Incluso despus de la administracin de
dosis suficientemente grandes como para producir convulsiones muy notables, sntomas de parlisis
y muerte debida a lo. paralizacin del centro respiratorio, la sustancia del msculo estriado
permanece intacta. Von Anrep no establece cul es la dosis letal para los perros. Para los conejos es
de 0.10 gramos, y para los gatos de 0.02 gramos por kilogramo de peso.
Cuando la mdula espinal es separada de la oblongata, la cocana no produce calambres ni
aumentos de la presin sangunea (Danini); cuando la parte dorsal de la mdula espinal es cortada,
los espasmos producidos por la cocana ocurren en las extremidades anteriores, pero no en las
posteriores (von Anrep). Danini y von Anrep suponen, en consecuencia, que la cocana afecta
primordialmente la zona vital de la mdula oblongata.
Debera aadir aqu que solamente Schroff padre habla de la cocana como narctico y la clasifica

junto al opio y el cannabis. Casi todos los dems la colocan junto a la cafena, etc.
El efecto de la cocana en un cuerpo humano sano
He llevado a cabo experimentos y he estudiado, en m mismo y en otros, los efectos de la coca en
un cuerpo humano sano. Los resultados que he obtenido concuerdan bsicamente con la descripcin
que hace Mantegazza de los efectos de las hojas de coca.
La primera vez tom 0.05 gramos de cloruro de cocana en una solucin acuosa al 1 %. En esa
ocasin, y debido a la fatiga, me encontraba algo abatido. La solucin que he indicado es bastante
viscosa, algo opalescente, y tiene un extrao olor aromtico. Al principio su sabor es amargo, que
luego se transforma en unos sabores agradables muy aromticos. La sal de cocana seca tiene el
mismo sabor y olor, pero en un grado mayor de concentracin.
Al cabo de pocos minutos de haber tomado cocana se siente bruscamente una sensacin de
optimismo y ligereza. Se nota como si los labios y el paladar estuvieran recubiertos de pelos, y
despus se tiene sensacin de calor en esas mismas zonas. Si se bebe agua fra en ese momento, se
nota como si estuviera caliente en los labios y fra en la garganta. En otras ocasiones la sensacin
predominante es un frescor muy agradable en la boca y la garganta.
Durante esta primera prueba sent durante un corto perodo efectos txicos, que no se repitieron en
posteriores experimentos. La respiracin se hizo ms lenta y profunda, y me sent cansado y
sooliento. Bostezaba frecuentemente y me senta algo embotado. La accin propia de la cocana
empez al cabo de unos minutos. La tpica euforia se vio precedida por unos repetidos eructos
refrescantes. Inmediatamente despus de tomar cocana not una ligera desaceleracin del pulso y
despus una moderada aceleracin.
He observado estos mismos signos fsicos de la cocana en otras personas que, en su mayora, eran
de mi misma edad. El sntoma que aparece ms comnmente es el de los eructos repetidos. A
menudo van acompaados por unos ruidos sordos que se originan en las partes superiores de los
intestinos. Dos de las personas a las que observ, y que declararon ser capaces de reconocer los
movimientos de su estmago, declararon sin asomo de duda que haban detectado claramente esos
movimientos. A menudo, cuando empezaba el efecto de la cocana, los sujetos decan experimentar
una intensa sensacin de calor en la cabeza. Yo lo not personalmente en m mismo en posteriores
experimentos, pero en ocasiones el fenmeno no se presentaba. Solamente en dos casos produjo la
cocana sensacin de mareo. En conjunto, los efectos txicos de la coca son de corta duracin, y
mucho menos intensos que los producidos por dosis eficaces de quinina o salicilato de soda. Estos
efectos parecen debilitarse ms an con el uso repetido de la cocana.
Mantegazza enumera los siguientes efectos ocasionales de la coca -critemas temporales, aumento de
la cantidad de orina, sequedad de las membranas mucosas conjuntiva y nasal. El efecto de la
sequedad de boca y garganta es corriente y dura varias horas. Algunos observadores (Marvaud y
Collan) hablan de un ligero efecto catrtico. La orina y las heces adquieren, segn algunos
informadores, el olor de la coca. Hay, segn los casos, muy variadas informaciones respecto a la
forma en que afecta el ritmo del pulso. Segn Mantegazza, la coca produce rpidamente un
,considerable aumento del ritmo del pulso, que se acelera incluso .ms al aumentar la dosis; Colln
tambin not una aceleracin del pulso despus de tomar cocana, mientras que Rossier Demarle y
Marvaud experimentaron, tras la aceleracin del principio, una desaceleracin ms prolongada del

pulso despus del primer efecto de aceleracin. Christison not en s mismo, tras administrarse una
dosis de coca, que el agotamiento fsico produca un aumento del ritmo del pulso, menor que si no
haca movimientos fuertes. Reiss afirma que no aparece ningn efecto en el pulso. A m no me
parece difcil de explicar este desacuerdo; en parte se debe a la variedad de los preparados utilizados
(infusin de las hojas en agua caliente, solucin de cocana en fro, etc.), y su forma de aplicacin, y
en parte a las variaciones de reaccin segn los individuos. Este ltimo factor, como ya inform
Mantegazza, es en general muy importante cuando se trata de la coca. Se dice que algunas personas
no toleran la coca; por otro lado, he encontrado muchas personas a las que no afectaban dosis de 5
cg, cantidad que para m y tambin para otros era una dosis eficaz.
El efecto psquico del cloruro de cocana en dosis de 0.05 a 0.10 gramos consiste en optimismo y
una duradera euforia, que no muestra diferencia alguna con la euforia normal de una persona sana.
No aparece la sensacin de excitacion que acompaa los estmulos producidos por el alcohol.
Tambin produce la caracterstica necesidad de emprender inmediatamente alguna actividad, tpica
del alcohol. Se nota un aumento del control de uno mismo y tambin que uno tiene gran vigor y es
capaz de trabajar; por otro lado, si uno se pone a trabajar echa de menos ese aumento de la fuerza
mental que el alcohol, el t o el caf producen. Uno se encuentra sencillamente normal, y pronto le
resulta difcil creer que se encuentra bajo los efectos de una droga.
Esto hace pensar que el estado de humor inducido por la coca en tales dosificaciones no se debe
tanto al estmulo directo como a la desaparicin de los elementos que causan la depresin. Se podra
suponer, quizs, que la euforia que resulta de la buena salud no es ms que algo normal en una
corteza cerebral bien alimentada que no es consciente de los rganos del cuerpo al que pertenece.
Durante esta fase de los efectos de la cocana, que no se distingue por nada ms, aparecen los
sntomas que han sido generalmente descritos como el maravilloso poder estimulante de la coca. Es
entonces cuando es posible realizar prolongados trabajos intensos, tanto mentales como fsicos, sin
sentir fatiga. Es como si la necesidad de comer y dormir, que sin la coca se hacen sentir de forma
perentoria en determinados momentos del da, quedara completamente eliminada. Mientras duran
los efectos de la cocana, si uno lo desea puede comer copiosamente y sin asco; pero se tiene la
clara sensacin de que la comida es innecesaria. Del mismo modo, cuando el efecto de la coca
empieza a decaer, nada le impide a uno dormirse, pero tambin resulta posible suprimir el sueo sin
que se produzcan consecuencias desagradables. Durante las primeras horas del efecto de la coca no
se puede dormir, pero el hecho no resulta molesto en modo alguno.
He comprobado en m mismo unas doce veces este efecto de la coca, que suprime el hambre, el
sueo y la fatiga, y permite acentuar el esfuerzo intelectual; no he tenido oportunidad de realizar
trabajos fsicos.
Un colega muy ocupado me dio la oportunidad de observar un asombroso ejemplo de la forma en
que la cocana suprime la fatiga ms extrema y tambin una sensacin plenamente justificada de
hambre; este colega, que no haba comido desde primera hora de la maana y que haba trabajado
en exceso, se tom 0.05 gramos de cloruro de cocana a las seis de la tarde. Al cabo de unos
minutos declar que se senta como si hubiera tomado una comida abundante, que no deseaba cenar,
y que se senta lo suficientemente fuerte como para emprender una larga caminata.
Este efecto estimulante de la coca ha sido confirmado ms all de toda duda por una serie de

informes dignos de crdito, de los que algunos son muy recientes.


Para realizar un experimento, Sir Robert Christison -que tiene setenta y ocho aos- se cans hasta
llegar al agotamiento caminando veintids kilmetros, sin comer. Al cabo de algunos das repiti el
ejercicio con el mismo resultado. Durante el tercer experimento se administr 3.4 gramos de hojas
de coca y pudo realizar el esfuerzo sin el agotamiento experimentado en anteriores ocasiones.
Cuando llego a casa, y a pesar de haber estado nueve horas sin beber ni comer, no sinti hambre ni
sed, y al despertarse a la maana siguiente no sinti cansancio. En otra ocasin ascendi una
montaa de novecientos metros de altura y lleg completamente agotado a la cumbre. Despus
realiz el descenso bajo la influencia de la coca, que le permiti hacerlo lleno de vigor juvenil y sin
sensacin de fatiga.
Clemens y J. Collan han tenido experiencias similares, y este ltimo lo hizo despus de caminar
durante varias horas por la nieve; Masson dice que la coca es excelente para una larga caminata;
Ascheribrandt inform recientemente que unos soldados de Baviera, agotados a consecuencia del
esfuerzo y enfermedades debilitadoras, tras ingerir coca fueron sin embargo capaces de participar en
las maniobras y marchas del ejrcito. Moreno y Maz fue capaz de permanecer despierto noches
enteras gracias a la coca; Mantegazza pudo permanecer cuarenta horas sin tomar alimentos. No nos
equivocamos, por lo tanto, al afirmar que el efecto de la coca en los europeos es el mismo que el de
las hojas de coca en los indios de Sudamrica.
El efecto de una dosis moderada de coca desaparece de forma tan gradual que, en circunstancias
normales, es difcil definir su duracin. Si despus de tomar coca se trabaja con intensidad, al cabo
de tres a cinco horas decae la sensacin de bienestar y es necesario tomar otra dosis de coca para
que no se produzca la fatiga. El efecto de la coca parece durar ms tiempo si no se llevan a cabo
grandes esfuerzos musculares. Todas las opiniones parecen unnimes al afirmar que la euforia
inducida por la coca no va seguida por ninguna sensacin de laxitud u otros estados depresivos.
Creo que despus de tomar dosis moderadas (de 0.05 a 0.10 gramos), parte del efecto de la coca
dura ms de veinticuatro horas. Puedo afirmar que, al menos en mi caso, incluso el da despus de
haber tomado coca mi estado es mejor de lo normal. Para explicar la posibilidad de un aumento
duradero de la fuerza, que a menudo se ha dicho que es uno de los efectos de la coca, creo que basta
con hacer referencia al conjunto de los efectos que produce.
A la luz de los informes que mencionar posteriormente, parece probable que si la coca se usa
durante largos perodos, pero en cantidades moderadas, no tiene efectos nocivos para el cuerpo. Ven
Anrep trat a animales durante treinta das con dosis moderadas de cocana y no detect efectos
negativos en sus funciones corporales. Me parece digno de destacar -y esto lo descubr en m mismo
y en otros observadores capaces de juzgar tales aspectos- que ni una primera dosis ni una serie
repetida de dosis de coca producen un deseo incontenible de volver a utilizar el estimulante; por el
contrario, lo que se siente es cierta aversin inmotivada contra la sustancia. Esta circunstancia
quizs sea en parte responsable del hecho de que la coca no sea utilizada ya desde hace tiempo en
Europa como estimulante, a pesar de las efusivas recomendaciones que se han hecho en este
sentido.
Mantegazza experiment en s mismo el efecto de dosis elevadas de coca, que le produjeron un
estado de felicidad notablemente mayor que la que senta antes de tomar coca, acompaado de un
deseo de inmovilidad completa que, sin embargo, se vea interrumpido ocasionalmente por un

violentsimo deseo de moverse. La analoga de estos resultados con los obtenidos por von Anrep en
animales es inconfundible. Al aumentar an ms la dosis, Mantegazza se sumi en un sopore beato;
el ritmo de sus pulsaciones se aceler muchsimo y le subi algo la temperatura del cuerpo;
comprob que no poda hablar y que su caligrafa era poco firme; mas adelante experiment
esplndidas y vivas alucinaciones que al principio, aunque por poco tiempo, le causaron miedo,
pero que a partir de entonces fueron alegres. Tampoco esta intoxicacin por la coca le produjo
ningn tipo de depresin, ni dejo en l ninguna seal. de haber pasado por un perodo de
intoxicacin. Moreno y Maz tambin experiment un deseo igualmente fuerte de moverse despus
de tomar dosis bastante elevadas de coca. Incluso despus de administrarse treinta gramos de hojas
de coca, Mantegazza no experiment ninguna limitacin de la conciencia. Un farmacutico que
trat de envenenarse tomando un gramo y medio de cocana se sinti mareado y mostr sntomas de
gastroenteritis, pero mantuvo inclume su conciencia.
Utilizacin teraputica de la coca
Era inevitable que una planta que en su pas de origen haba alcanzado tal reputacin por sus
maravillosos efectos, fuera utilizada para el tratamiento de los ms diversos desrdenes y
enfermedades del cuerpo humano. Los primeros europeos que conocieron este tesoro de la
poblacin india recomendaron sin reservas la coca. Basndose en una amplia experiencia de
mdico, Mantegazza hizo posteriormente una lista de las propiedades teraputicas de la coca, que
fueron confirmadas una por una por otros doctores. En esta seccin de mi ensayo he tratado de
reunir en varios grupos las diversas recomendaciones que se han hecho sobre el uso de la coca y, al
hacerlo, he intentado establecer una distincin entre las recomendaciones basadas en el tratamiento
de enfermedades que han llegado a ser curadas y las que se basan en los efectos psicolgicos
producidos por el estimulante. En general, estos ltimos son mas numerosos que los primeros.
Actualmente parecen existir esperanzas de que la coca sea reconocida y ampliamente aceptada en
los Estados Unidos, mientras que en Europa los mdicos apenas si la conocen de nombre. El fracaso
que ha tenido la coca en Europa, algo que en mi opinin es inmerecido, puede atribuirse quizs a la
aparicin de informes que han hablado de las consecuencias desfavorables de su utilizacin y que se
publicaron muy poco despus de la introduccin de la coca en Europa. Tambin es posible que sea
debido a la dudosa calidad de los preparados, su relativa escasez y el elevado precio que, debido a
estos ltimos, ha tenido. Algunas de las pruebas que hablan en favor de la utilizacin de la coca han
sido confirmadas ms all de toda posible duda, y otras merecen corno mnimo ser objeto de una
investigacin sin prejuicios. La cocana de Merk [sic] y sus sales son preparados que tienen todos
los efectos, o al menos los ms esenciales, de las hojas de coca.
a) La coca como estimulante.
La principal utilizacin de la coca ser seguramente la misma que ha tenido durante siglos entre los
indios. En este sentido resulta valiosa en todos los casos en los que el objetivo primordial sea
aumentar la capacidad fsica del cuerpo durante un perodo corto de tiempo o mantener grandes
reservas de fuerzas para futuras exigencias, especialmente cuando las circunstancias exteriores
excluyen la posibilidad de obtener el descanso y el alimento normalmente necesarios para realizar
grandes esfuerzos. Este tipo de situaciones aparecen en tiempo de guerra, durante los viajes, en la
escalada de montaas y en expediciones de otro tipo, etc. Se trata en muchos casos de ocasiones en
las que se ha reconocido generalmente que los estimulantes alcohlicos resultan tiles. La coca es

un estimulante mucho ms fuerte y menos daino que el alcohol, y su uso generalizado slo se ve
impedido actualmente por su elevado precio. Teniendo en cuenta el efecto producido por la coca en
los indios de Sudamrica, un mdico llamado Pedro Crespo (Lima, 1793) la recomend ya en esa
fecha tan temprana para que fuera utilizada en las naves europeas; Neudrfer (1870), Clemens
(187) y el mdico militar mayor E. Charles recomendaron que adems fuera utilizada por los
ejrcitos europeos. Las experiencias de Aschenbrandt deberan servir para que los dirigentes de los
ejrcitos tuvieran en cuenta la coca. Si se da la cocana para producir efectos de estmulo, lo mejor
es que se administre en dosis pequeas pero eficaces (de 0.05 a 0.10 gramos) y que se repita la dosis
tan a menudo que los efectos se superpongan. Aparentemente no es posible almacenar la cocana en
el cuerpo. Ya he subrayado que cuando terminan los efectos de la coca no se producen efectos de
tipo depresivo.
En este momento todava no es posible estimar hasta que Punto la coca puede aumentar los poderes
mentales del hombre. Tengo la impresin de que una utilizacin de la coca durante largo tiempo
puede llevar a una mejora duradera s las inhibiciones que se manifiestan antes de tomarla se deben
simplemente a causas fsicas o al agotamiento. Sin duda alguna, el efecto instantneo de una dosis
de coca no puede compararse al producido por una inyeccin de morfina; pero, como contrapartida,
la coca no supone el grave riesgo para el cuerpo que implica la utilizacin continuada de la morfina.
Muchos mdicos han pensado que la coca puede llegar a ocupar un puesto importante entre la serie
de frmacos que administran los psiquiatras. Es bien sabido que stos tienen una amplia gama de
productos que les permiten ayudar a sus pacientes a reducir la excitacin de los centros nerviosos,
pero que no tienen ninguno que sirva para aumentar un funcionamiento menguado de esos centros.
La coca ha sido por esta razn recetada para los ms variados tipos de debilidad psquica: histeria,
hipocondra, inhibicin melanclica, estupor y enfermedades similares. Se han comunicado algunos
xitos: por ejemplo, el jesuita Antonio Julin (Lima, 1787) habla de un culto misionero que fue
liberado por la coca de una grave hipocondra; Mantegazza dice en alabanza de la coca que
resultaba casi universalmente eficaz para mejorar los desrdenes funcionales que actualmente
agruparnos bajo el nombre de neurastenia; Fliessburg habla de los excelentes resultados obtenidos
con el uso de la coca en casos de postracin nerviosa; y segn Caldwell es el mejor tonificante
para la histeria.
E. Morselli y G. Buccola llevaron a cabo experimentos en que durante varios meses administraron
sistemticamente a melanclicos. Les dieron un preparado de cocana de acuerdo con la receta de
Trommsdorf, en forma de inyecciones subcutneas en las que la cantidad de cocana variaba entre
los 0.0025 y los 0.10 gramos por dosis. Despus de uno o dos meses comprobaron que se haba
producido una ligera mejora en el estado de sus pacientes: estaban ms contentos, tomaban
alimentos y disfrutaban de una digestin normal.
En general, la eficacia de la coca en casos de debilidad nerviosa y psquica tiene que ser todava
investigada ms a fondo. Cuando se haga, seguramente se llegar a conclusiones parcialmente
favorables. Segn Mantegazza la coca no es til, y a veces resulta incluso peligrosa, en casos de
cambio orgnico e inflamacin del sistema nervioso.
b) La administracin de coca en los trastornos digestivos del estmago.
Esta es la utilizacin ms antigua y con base ms firme de esta sustancia, y al mismo tiempo la que

mejor comprendemos. Segn las afirmaciones unnimes de todas las autoridades, tanto las ms
antiguas como las ms recientes (Julian, Martius, Unanu, Mantegazza, Binge1, Scrivener, Frank1 y
otros) la coca resuelve todo tipo de problemas de dispepsia y los trastornos y debilidad que la
acompaan, y logra una curacin permanente cuando es utilizada durante un tiempo
suficientemente prolongado. Yo mismo he realizado algunas observaciones en este campo.
Al igual que Mantegazza y Frankl, he experimentado personalmente cmo los dolorosos sntomas
que siguen a las comidas exageradas -a saber, una sensacin de presin y plenitud en el estmago,
incomodidad y poca tendencia a trabajar- desaparecen con eructos despus de tomar una pequea
dosis de cocana (de 0.025 a 0.05 gramos).
En numerosas ocasiones ha logrado proporcionar este alivio a mis colegas, y pude observar dos
veces que la sensacin de nusea que segua a un exceso gastronmico responda positivamente al
poco tiempo tras una administracin de cocana, dejando paso a unos deseos normales de comer y a
una sensacin de bienestar corporal. Tambin he aprendido a prevenir en m mismo los trastornos
estomacales aadiendo una pequea cantidad de cocana al salicilato de soda.
Mi colega el doctor Josef Pollak me ha hecho el siguiente relato del asombroso efecto de la cocana,
que muestra que puede utilizarse no solamente para el tratamiento de molestias localizadas del
estmago sino tambin para reacciones reflejas de carcter ms grave; hay que deducir, en
consecuencia, que la cocana tienen un efecto muy fuerte en la membrana mucosa y el sistema
muscular de este rgano:
Un hombre robusto de cuarenta y dos aos de edad, a quien el doctor conoca muy bien, se vio
forzado a seguir una dieta muy estricta y a horarios de comida prefijados; sta era la nica forma de
evitar los ataques que sufra y que se describen a continuacin. Era especialmente susceptible a
ellos cuando iba de viaje o cuando estaba sometido a la influencia de cualquier clase de tensin
emotiva. Los ataques seguan una pauta regular. Empezaban por la noche con una sensacin de
incomodidad en el epigastrium, despus se le enrojeca la cara, asomaban lgrimas a sus ojos, tena
fuertes latidos en las sienes y un dolor muy violento en la frente. Todo ello acompaado de una
fuerte sensacin de depresin y apata. Durante la noche no poda dormir; por la maana aparecan
violentos espasmos de vmito que duraban varias horas. A medioda experimentaba cierto alivio y
s tomaba unas cucharadas de sopa tena la sensacin de que al fin el estmago soltar la bala que
tena dentro desde haca mucho. A continuacin soltaba un eructo de sabor rancio y por fin, al
anochecer, volva a la normalidad. El paciente no poda trabajar durante el da del ataque y tena que
guardar cama.
A las ocho de la maana del diez de junio empezaron los sntomas habituales del ataque. A las diez
de la noche, despus de que se presentara el dolor de cabeza, el paciente tom 0.075 gramos de
cloruro de cocana. Poco despus experiment una sensacin de calor y ganas de eructar, pero dijo
que todava no es suficiente. A las diez y media le fue administrada una segunda dosis de 0.075
gramos de cocana. Los eructos aumentaron; el paciente not cierto alivio y pudo escribir una larga
carta. Dijo que senta intensos movimientos en el estmago. A las doce de la noche, aparte un poco
de dolor de cabeza, ya estaba normal, incluso alegre, y camin una hora. No pudo dormir hasta las
tres de la maana, pero el hecho no le molest. Despert a la maana siguiente, sano, dispuesto a
trabajar y con buen apetito.

El efecto de la cocana en el estmago -algo que tambin supone Mantegazza- es doble; por un lado
estimula el movimiento, y por otro reduce la sensibilidad del rgano. Esto ltimo era de esperar
porque la cocana produce un efecto anlogo en las dems membranas mucosas. Mantegazza afirma
haber conseguido unos xitos rotundos en el tratamiento de la gastralgia y la enteralia, as como
todas las afecciones dolorosas del estmago y los intestinos. Todo ello lo atribuye a las propiedades
anestsicas de la coca. Sobre esta cuestin no puedo confirmar las experiencias de Mantegazza; slo
en una ocasin, en relacin con un catarro gstrico, vi que la sensibilidad del estmago a la presin
disminua despus de administrar coca. En otros casos observados por m mismo, y que he odo
mencionar a otros mdicos, enfermos de los que se supona que tenan lceras o cicatrices en el
estmago se quejaron de mucho dolor despus de tomar coca; esto puede explicarse debido a que la
coca aumenta el movimiento del estmago.
En consecuencia, la coca es muy indicada en casos de debilidad digestiva y para los llamados
trastornos nerviosos del estmago. En estos casos se puede conseguir no solamente un alivio de los
sntomas, sino tambin una mejora duradera.
e) La coca en la caquexia.
La utilizacin a largo plazo de la coca debe ser tambin muy recomendada -y segn los informes
mdicos ha demostrado su eficacia en la prctica- en todas las enfermedades en las que se presenta
la degeneracin de los tejidos, como ocurre en las anemias graves, tisis, enfermedades prolongadas
que cursan con fiebres altas, etc.; y tambin en los perodos de recuperacin tras esas enfermedades.
As, McBean not una firme mejora en casos de fiebres tifoideas tratados con coca. En el caso de la
tisis se dice que la coca logra limitar la fiebre y el sudor. En relacin con una caso de tisis de
diagnstico confirmado, Peckham seala que despus de administrar durante varios meses un
extracto fluido de coca se produjo una notable mejora en el estado del paciente. Hole habla de otro
caso bastante grave en el que una falta crnica de apetito llev al paciente a un estado de delgadez y
agotamiento muy marcados; tambin aqu la coca devolvi la salud al paciente. R. Bartholow
observa, en general, que la coca resulta til para el tratamiento de la tisis y otros procesos de
desgaste. Mantegazza y varias autoridades ms atribuyen a la coca la misma cualidad teraputica
valiossima: la de limitar la degeneracin del cuerpo y aumentar la fuerza en casos de caquexia.
Quizs se podra desear atribuir estos efectos de la coca al indudable efecto favorable que tiene en
la digestin, pero sin despreciar este aspecto hay que tener en cuenta que muchos de los mdicos
que han escrito sobre la coca creen que esta sustancia permite el ahorro, es decir, opinan que un
sistema que ha absorbido cocana, aunque sea en pequeas cantidades, es capaz -debido a la
reaccin producida en el cuerpo por la coca- de acumular una cantidad mucho mayor de energa
vital transformable en trabajo de lo que hubiera podido hacer el mismo cuerpo sin coca. Si la
cantidad de trabajo es constante, el cuerpo que ha absorbido cocana puede funcionar bien con un
metabolismo reducido, lo cual supone a su vez que necesita menos cantidad de comida.
Esta suposicin fue utilizada naturalmente para tratar de explicar, segn von Voit , el efecto de la
coca en los indios. La idea no se contradice con el principio de la conservacin de la energa.
Porque un trabajo que se alimenta de la comida o de los elementos de los tejidos implica una cierta
prdida en la utilizacin de la comida asimilado, o en la conversin en trabajo de la energa; esta
prdida puede quizs ser reducida si se dan determinados pases. De todas formas, no se ha
demostrado que este proceso ocurra. Los experimentos que trataban de determinar la cantidad de

orina eliminada usando coca y sin usarla, no han sido siempre realizados en condiciones que
permitieran obtener tales conclusiones. Adems, parece que los investigadores presuponan que la
eliminacin de la orina -factor que sabemos no afectado por el trabajo- podra proporcionar una
medida del metabolismo general. Christison not una ligera reduccin de los elementos slidos de
su orina en los paseos en los que tom coca; Lippmann, Demarle, Marvaud, y ms recientemente
Mason, tambin dedujeron de sus experimentos que el consumo de coca reduce la cantidad de
eliminacin por la orina. Por otro lado, Gazeau estableci un aumento de eliminacin por la orina
de un 11 a un 24 por ciento bajo la influencia de la coca. En su opinin, el aumento de la capacidad
de trabajo del cuerpo y la posibilidad de abstenerse de comer que aparecen bajo la influencia de la
coca se deben a que sta hace ms accesibles los materiales que ya estn almacenados en el cuerpo.
No se han realizado experimentos que estudien la eliminacin de dixido de carbono.
Voit demostr que el caf, que tambin ha sido clasificado entre las sustancias que permiten el
ahorro, no tiene influencia en la descomposicin de la albmina en el cuerpo. De todas formas
podemos considerar demostrado que la coca no es una fuente de ahorro, como prueban algunos
experimentos en los que se hizo pasar hambre a un grupo de animales, con y sin cocana. En estos
experimentos realizados por C. Bernard, Moreno y Maz, Demarle, Gazcau y von Anrep, se observ
la reduccin del peso y el tiempo que resistan la inanicin, y el resultado fue que los animales a los
que se haba administrado cocana sucumban a la inanicin al mismo tiempo -y quizs incluso
antes- que los que no haban tomado cocana. Sin embargo, el hambre que padeci la ciudad de La
Paz -un experimento llevado a cabo por la propia historia, y del que da cuenta Unanu- parece
refutar esta conclusin, pues se dice que los habitantes que tomaron coca consiguieron librarse de
morir de hambre. Sobre esta cuestin podramos recordar que el sistema nervioso humano tiene una
indudable, aunque oscura, influencia sobre la alimentacin de los tejidos. Al fin y al cabo, un
hombre sano puede perder peso debido a factores psicolgicos.
As, pues, las cualidades teraputicas de la coca, de las que partimos al principio, no deben ser
totalmente rechazadas. La excitacin de los centros nerviosos, producida por la cocana, puede tener
una influencia favorable en la alimentacin de un cuerpo vctima de un estado de acusado desgaste,
aunque esa influencia podra muy bien no ser la de reducir el ritmo del metabolismo.
Quisiera aadir aqu que la coca ha sido calurosamente
alabada en relacin con el tratamiento de la sfilis. R. W. Taylor dice que mediante la coca aumenta
la tolerancia del paciente al mercurio y que la caquexia del mercurio puede ser controlada con la
administracin simultnea de coca. J. Collan la recomienda como el mejor remedio contra la
stomatitis mercurialis y dice que Pagvalin siempre la receta al mismo tiempo que todos los
preparados de mercurio.
d) La coca en el tratamiento de la morfinomana y el alcoholismo.
En Amrica se ha descubierto recientemente que los preparados de coca tienen el poder de suprimir
el irresistible deseo de morfina que sienten los adictos, y reducir asimismo a proporciones
inapreciables los graves sntomas que aparecen cuando el paciente es sometido a una cura de
reduccin de la morfina. Segn mis informaciones (debidas en gran parte a la Detroit Therapeutic
Gazette), W. H. Bentley anunci en mayo de 1878 que haba sustituido el alcaloide que haba
creado ese deseo por la coca en el caso de una mujer adicta a la morfina. Al cabo de dos aos, un

artculo del doctor Palmer publicado en el Louisville Medical News, despert gran inters por su
tratamiento de los adictos a la morfina; durante los dos siguientes aos aparecieron numerosos
informes sobre la utilizacin de la coca para el tratamiento del hbito del opio en la revista mdica
de Detroit. A partir de entonces se hicieron menos frecuentes las informaciones que hablaban de
curaciones, aunque no s si fue debido a que el tratamiento qued establecido como forma conocida
de cura o porque dej de practicarse. A juzgar por los anuncios de los fabricantes de productos
farmacuticos que aparecen en los nmeros ms recientes de las revistas norteamericanas, creo que
lo que ha ocurrido es lo primero.
Hay unos diecisis informes de casos en los que el paciente fue curado de su adiccin. Solo en un
caso habla un informe del fracaso de la coca en el tratamiento de la morfinomana, y el mdico que
suscribe el informe se asombra de que haya habido tan calurosas recomendaciones de la cura por
medio de la coca. No todos los casos de curacin son igualmente rotundos. En algunos de ellos los
pacientes haban tomado habitualmente y durante largo tiempo grandes dosis de opio o morfina. No
hay muchas informaciones sobre el tema de las recadas, pues en la mayor parte de los casos se
publicaba el informe casi inmediatamente despus de producida la cura. Tampoco se dan suficientes
detalles de los sntomas que aparecen durante la abstencin. Son especialmente valiosos los
informes en los que se dice que los pacientes pudieron dejar de tomar coca al cabo de pocas
semanas sin experimentar de nuevo el deseo de tomar morfina. Se presta especial atencin al hecho
de que la caquexia de la morfina fue sustituida por una excelente salud, hasta tal punto que los
pacientes apenas si podan ser reconocidos despus de su curacin. En cuanto al mtodo utilizado
para la reduccin y supresin de la droga que haba dado lugar al hbito, la frmula utilizada en la
gran mayora de los casos consisti en una reduccin gradual de la dosis de la droga acompaada
por un aumento gradual de la dosis de coca. Sin embargo, tambin se experiment la supresin
brusca de la droga. En este ltimo caso Palmer dice que es necesario administrar cierta dosis de
coca cuantas veces al da aparezca el deseo de tomar morfina. La dosis diaria de coca es reducida
gradualmente hasta llegar el momento en que resulta posible abandonar totalmente el antdoto.
Desde el primer momento, los ataques experimentados a causa de la abstinencia resultaron leves o
se redujeron en intensidad al cabo de, pocos das. En casi todos los casos el propio paciente pudo
llevar a cabo el tratamiento por s solo, lo cual es muy importante si se tiene en cuenta que en
Europa la cura de la morfinomana sin la ayuda de la coca exige que el paciente sea vigilado en un
hospital.
Una vez tuve ocasin de observar el caso de un hombre
que fue sometido al tipo de cura en el que, con ayuda de la coca, se suprime repentinamente el
suministro de morfina. Durante una cura anterior, este mismo paciente haba padecido graves
sntomas debido a la supresin de la morfina. Esta vez sus dificultades resultaron tolerables;
mientras duraban los efectos de la coca no se presentaban signos de depresin ni de nusea,
mientras que permanecan los del fro y la diarrea. El paciente no se vio obligado a permanecer en
cama y poda vivir normalmente. Durante los primeros das de la cura consumi 3 decigramos de
cloruro de cocana diariamente, y al cabo de diez das pudo abandonar totalmente las tomas de coca.
As, pues, el tratamiento de la adiccin a la morfina mediante la coca no supone simplemente
cambiar un tipo de adiccin por otro: el adicto a la morfina no se convierte en un coquero. El uso de
la coca se interrumpe al cabo de un tiempo. Por otro lado, lo que al sistema debilitado por la

morfina le permite resistir a costa de sntomas slo ligeros, la supresin de la morfina, en mi


opinin no es resultado del fortalecimiento general que produce la coca. Pienso ms bien que la
coca tiene un efecto directamente antagnico frente a la morfina. En apoyo de esa hiptesis citar
las siguientes observaciones del doctor Josef Pollak sobre un caso tratado por l:
Una mujer de treinta y tres aos haba padecido durante muchos aos una grave jaqueca menstrual
que slo se aliviaba con inyecciones de morfina. Aunque la seora en cuestin no tomaba nunca
morfina ni experimentaba deseos de hacerlo cuando no padeca jaqueca, durante los ataques se
comportaba como una adicta. Unas horas despus de la inyeccin sufra una depresin intensa
acompaada de trastornos biliares y ataques de vmito que slo desaparecan tras una segunda
inyeccin de morfina. Despus reaparecan los sntomas, de forma que el ataque de jaqueca, con
todas sus consecuencias, forzaba a la paciente a permanecer en la cama durante tres das en muy
mal estado. Se intent combatir la jaqueca con cocana, pero el tratamiento no tuvo xito, y fue
necesario recurrir a las inyecciones de morfina. Pero en cuanto aparecieron los sntomas de
intolerancia de la morfina, stos fueron rpidamente aliviados con 1 decigramo de cocana. El
resultado fue que la paciente se recuper de su ataque en mucho menos tiempo y sin necesitar tanta
morfina como antes.
Tambin se ha probado en los Estados Unidos el tratamiento del alcoholismo crnico por medio de
la coca, paralelamente a su utilizacin contra la morfinomana, y la mayor parte de los informes
hablan conjuntamente de estas dos aplicaciones. En el tratamiento del alcoholismo hubo casos de
xito indudable en los que se suprimi o alivi el deseo irresistible de beber, al paso que se
aligeraban las molestias disppticas de los bebedores . En general, sin embargo, la supresin del
deseo de beber por medio de la coca result ms difcil que la supresin de la morfinomana. En un
caso, del que habla Bentley, el bebedor se convirti en coquero. No har falta ni sugerir la inmensa
importancia econmica que podra llegar a adquirir la coca como fuente de ahorro, en otro
sentido, si se confirmara su eficacia frente al alcoholismo.
e) La coca y el asma.
Tschudi y Markham afirman que masticando hojas de coca se libraron de los sntomas normales de
la llamada enfermedad de las montaas cuando escalaron los Andes. Estos sntomas son, entre
otros, el jadeo, los fuertes latidos del corazn, vrtigo, etc. Poizatl informa que logr detener los
ataques de asma de un paciente gracias a la coca. Menciono esta propiedad de la coca porque parece
admitir una explicacin fisiolgica. Von Atirep comprob en sus experimentos con animales que se
produca una temprana parlisis de ciertas ramificaciones del vago; y, por otra parte, tanto el asma
provocado por la altitud como los ataques caractersticos de la bronquitis crnica pueden ser
explicados como una excitacin refleja que tiene su origen en las ramificaciones pulmonares del
vago. Debera, por tanto, estudiarse la aplicacin de la coca para el tratamiento de otras neurosis del
vago.
f) La coca como afrodisaco.
Los nativos de Sudamrica, que. representaban a su diosa del amor con hojas de coca en la mano,
no dudaban del efecto estimulante de la coca para los genitales. Mantegazza confirma que los
coqueros conservan un alto grado de potencia hasta edades avanzadas, Menciona tambin casos de
recuperacin de la potencia y de desaparicin de debilidades funcionales despus de utilizar coca,

aunque no cree que estos efectos se produzcan en todos los individuos. Marvaud est de acuerdo
con la opinin que habla de los efectos estimulantes de la coca; otros autores recomiendan
vivamente la coca como remedio para casos de debilidad funcional ocasionales y agotamientos
temporales; y Bentley informa de un caso de este tipo curado gracias a la coca.
Tres de las personas a las que he administrado coca dijeron que haban sentido una violenta
excitacin sexual que atribuan sin dudarlo a la coca. Un joven escritor, que gracias a un tratamiento
de coca pudo reanudar su trabajo tras una prolongada enfermedad, abandon esta droga debido a los
indeseables efectos secundarios que le produca.
g) Aplicaciones locales de la coca.
La cocana y sus sales tienen un notable efecto anestsico cuando se ponen en contacto con la piel y
las membranas mucosas en solucin concentrada; esta propiedad sugiere la posibilidad de utilizarla
como anestsico local, sobre todo en relacin con las afecciones de la membrana mucosa. Segn
Colln, Ch. Fauvel recomienda la cocana para el tratamiento de las enfermedades de la faringe y
dice que es le tenseur par excellence des chordes vocales. Las propiedades anestsicas de la
cocana deberan hacerla muy adecuada para otras muchas aplicaciones.
[Traduccin de Luis Lpez-Ballesteros y de Torres]

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