Contra la literatura infantil - ELPAIS.
es - edicin impresa - Suplementos - Babeli
a
la portada lo ltimo el ndice lo ms mi pas el archivo
Edicin del sbado, 22 de diciembre de 2001conectarsuscrbase
ELPAIS.es > el archivo > Hemeroteca > Edicin impresa > Babelia Ir a:
Primera Internacional Opinin Vietas Espaa Sociedad Cultura Gente Deportes
Economa Radio y TV. ltima Autonomas Suplementos LECTURA E INFANCIA
CRNICA
Contra la literatura infantil
La lectura est ligada a la infancia. Por eso antes los libros eran para
todos, pero con el siglo XX lleg la bifurcacin, y por motivos
comerciales empezaron a aparecer libros que separaron los dominios de la
infancia y la vida adulta.
Csar Aira
BABELIA - 22-12-2001
Fue famosa la aversin de Borges por la literatura infantil. Hombre de
otra poca, era natural que la viera como una aberracin, consecuencia
deplorable de la expansin de la industria editorial y de la segmentacin
interesada de los mercados. Pudo tener otros motivos, el ms patente, la
formacin de su gusto literario en la tradicin inglesa, que fue la
principal damnificada por la industria de lo infantil. Muchos clsicos
ingleses parecan predestinados a la puerilizacin; Gulliver, Robinson
Crusoe, Alicia, La isla del tesoro, Dickens, Wells, fueron objeto de
criminales adaptaciones, simplificaciones, continuaciones, que no podan
dejar de herir la susceptibilidad de un lector agradecido. Ahondando un
poco en este sentimiento, habra que preguntarse por la relacin
intrnseca entre lectura e infancia, relacin original, y persistente aun
en un lector tan civilizado como Borges. Uno empieza a leer porque es un
nio, porque no tiene otra cosa que hacer, porque est disponible para los
sueos ajenos; esos motivos se mantienen intactos en el lector adulto, y
le dan una buena razn para respetar al nio que fue. Los libros siguen
siendo los mismos, la biblioteca establece una continuidad sin rupturas de
los sueos, las historias, y el destino. Hasta que de pronto, en algn
momento del siglo XX, hay una bifurcacin y el continuo se rompe. Por
abyectos motivos comerciales (no hay otros, en realidad) empiezan a
aparecer, para el escandalizado desconcierto de Borges, libros para los
nios que ya no leern los adultos.
Hasta ah Borges, o la reconstruccin hipottica de su rechazo. Podemos
coincidir en que el pecado original de la literatura infantil, ms
industria que gnero, est en este corte y separacin de los dominios de
la infancia y la vida adulta. Razonando mi propia aversin a la literatura
infantil, yo agregara que lo que la hace subliteratura es que no inventa
a su lector, operacin definitoria de la genuina literatura, sino que lo
da por inventado y concluido, con rasgos determinados por la sospechosa
raza de los psicopedagogos: de 3 a 5 aos, de 5 a 8, de 8 a 12, para
preadolescentes, adolescentes, varones, nias; sus intereses se dan por
sabidos, sus reacciones estn calculadas. Queda obstruida de entrada la
gran libertad creativa de la literatura, que es en primer lugar la
libertad de crear al lector, y hacerlo nio y adulto al mismo tiempo,
hombre y mujer, uno y muchos.
A esta separacin le adjudico una consecuencia que lamento especialmente:
que la industria editorial haya reservado para el ramo infantil las
mejores flores de ingenio e invencin en el aspecto fsico de los libros.
Los de adultos, los que yo compro y leo (y ay! escribo), son objetos
convencionales y aburridos, siempre iguales, hojas y tapas; las
innovaciones y sorpresas las encontraremos slo en la seccin infantil de
las libreras, donde por supuesto no encontraremos nada que valga la pena
leer. (No cuento los libros de arte, caros, pesados, incmodos, y tambin
convencionales).
Ah, desperdiciados en los nios, que tienen sus propios juguetes, estn
los juguetes que nos gustara tener: libros acorden, libros de tela, con
ventanitas en las pginas, desplegables, transparentes, con ruido,
transformables (como los que hizo el genial Lothar Meggendorfer), libros
impresos con tinta invisible, libros origami, elsticos, y los
maravillosos flip-books o folioscopios.
Alguien podr decir que la literatura, la buena literatura, hace todo eso,
y ms, sin necesidad de recurrir a manipulaciones del papel o el cartn.
Que esos trucos son 'cosas de nios'. De acuerdo. Pero eso quiere decir
que los nios han quedado implcitos en la literatura, y que es su
presencia como origen persistente lo que la hace buena literatura. La
tcnica puede dejar atrs su origen, el arte no. La literatura est
brotando siempre de su fuente primigenia, la infancia, y toda separacin
es nefasta. El libro como objeto mgico es la prehistoria de la
literatura, pero no deberamos alejarnos de nuestra prehistoria. En la
tarea de reintegrar el origen, un preliminar necesario es la reunificacin
de los estadios de la vida, o la devolucin de la infancia al lector
adulto, que es donde debe estar.
Utilidades
Imprimir Enviar Recomendar Corregir Estadsticas Slo texto Derechos de
reproduccin
Bsqueda en el archivo
Ir a: Primera Internacional Opinin Vietas Espaa Sociedad Cultura Gente
Deportes Economa Radio y TV. ltima Autonomas Suplementos Ayuda | Contacte
con ELPAIS.es | Publicidad | Aviso legal | Suscrbase | Sindicacin de
contenidos |
Diario EL PAS S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [Espaa]
Prisacom S.A. - Ribera del Sena, S/N - Edificio APOT - Madrid [Espaa] - Tel.
91 353 7900
Otros medios del Grupo Prisa: CadenaSer.com | AS.com | CincoDias.com | los40.com