ECONOMA Y SOCIEDAD DEL OCCIDENTE
DE ASTURIAS Y SU RELACIN
CON EL REINO DE GALICIA
M ngeles Faya Daz
Universidad de Oviedo
Pretendemos realizar un estudio de la organizacin socioeconmica del
occidente de Asturias en el ltimo siglo del Antiguo Rgimen; el fracaso
parcial de la industrializacin en el Principado nos ha llevado al anlisis de
la economa y sociedad de esta etapa, especialmente de la segunda mitad
del siglo XVIII. Nos interesa conocer el estado de los diversos sectores de
la actividad econmica, la produccin y las rentas generadas, as como tambin su distribucin social y los mecanismos a travs de los cuales se lleva
a cabo. Pretendemos tambin establecer comparaciones con la situacin
gallega, as como las relaciones econmicas y sociales que haba entre ambas
regiones.
El estudio se refiere en concreto al occidente asturiano, una zona rural
que en la actualidad incluye a diecinueve municipios y en el s. XVIII quince concejos de realengo, ms dos de seoro y algunos cotos, que contaban
con una poblacin a mediados de ste ltimo siglo de unos 11.770 vecinos.
Al igual que suceda en el conjunto de Galicia, la zona estuvo sometido al
rgimen seorial. Pero a partir de los aos ochenta del XVI, a diferencia de
ella, el aplastante dominio seorial va a atenuarse puesto que Felipe II va
a vender, previa bula papal, el concejo de Castropol y Grandas, extenso
dominio jurisdiccional de la mitra ovetense (abarcaba desde el ro Navia
hasta el Eo tanto hacia la costa como hacia el interior). Se van a comprar
los propios vecinos, desmembrndose este amplio territorio en trece concejos,
que adquirieron as la condicin de realengos y de exentos, es decir, una amplia autonoma en la gestin de sus propios asuntos. Tambin Navia va a
redimirse del seoro laico a comienzos del s. XVII. En cambio, van a seguir
sometidos a diversos seores laicos y eclesisticos Villanueva de Oscos,
S. Tirso de Abres, Allande, gran parte de Ibias y algunos pequeos cotos.
Centraremos nuestro anlisis a mediados del s. XVIII, en 1752-1753,
aos de elaboracin del catastro de Ensenada. Este ministro recab informacin de los pueblos con el fin de establecer una Contribucin nica;
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aunque el Catastro tiene una finalidad fiscal y, por ello, hay algunas ocultaciones, es un documento privilegiado que permite realizar una verdadera
radiografa de la vida econmica. Utilizaremos la informacin de las Respuestas Generales (resultado de la contestacin de los delegados y peritos de
los concejos), que nos aportan datos sobre la poblacin, el espacio agrario y
sus rendimientos, la ganadera, las manufacturas y los servicios existentes
y sus utilidades, los diezmos y sus perceptores ...). La informacin sobre
la propiedad de los medios de produccin la hemos podido completar con los
Libros del Mayor Hacendado, cuya descripcin pormenorizada nos acerca a
los grupos dominantes, a la cuanta de sus ingresos y a la composicin de sus
bienes.
Esta documentacin nos da una informacin seriada y susceptible de
cuantificacin, base del anlisis que nos permitir ponderar el atraso econmico y las causas del mismo en este espacio perifrico, alejado del centro
poltico y econmico del Principado. Otros documentos (archivos nobiliarios,
protocolos notariales, Diccionario Geogrfico de Toms Lpez y Diccionario
de Martnez Marina) nos permiten acercarnos a nuestros objetivo1.
Debemos decir, en primer lugar, que nuestra zona est dominada por
una economa agraria bsicamente orientada al autoconsumo campesino
y al pago de las rentas a los propietarios, con pocos excedentes y casi nula
orientacin al mercado. La produccin de cereales es cada vez ms insuficiente segn avanza el siglo; tambin la produccin de vino (localizada en los
concejos del interior)2 y la de lino estn orientadas a la autosubsistencia;
en el caso del lino, su dbil produccin (muy dispersa) no es suficiente para
alimentar la incipiente manufactura de la zona.
La informacin sobre los diezmos que la poblacin debe satisfacer es
un buen indicio sobre las producciones; nos permite observar el aplastante
dominio de la produccin agraria (95,5%), mientras la ganadera es mucho
menor (4,1%). Desde luego que existen grandes diferencias desde el punto
de vista econmico entre los diversos concejos de nuestro estudio y debemos
diferenciar dos zonas: la montaa y la marina. Sin duda que en las zonas
montaosas el escaso espacio agrario til para el cultivo lleva a una mayor
orientacin ganadera; igualmente las caractersticas climticas ayudan a
explicar diferencias en la produccin y cultivos agrarios3.
Podemos decir que estamos ante una agricultura tradicional, en la
que dominan los cereales, sobre todo el maz en la marina y el centeno en
la montaa. La generalizacin del maz a lo largo del siglo XVII supuso en
gran medida el desplazamiento de los cereales tradicionales (mijo y panizo); el
trigo y la escanda, sobre todo en las zonas costeras, se mantienen mejor debido
a su exigencia en el pago de las rentas a los propietarios. Tal como reflejan los datos del Catastro, a travs de un continuo abonado animal y vegetal
y de un atento cuidado de la tierra disminuye el barbecho y se logra una
compleja rotacin de cultivos, que incluye las habas y los nabos gallegos.
1 Respuestas Generales y Mayor Hacendado (A.G.S., D.G.R., 1 remesa, libros 373, 374, 376, 447, 448, 449, 450, 451,
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454, 455); Toms Lpez (B.N. ms. 7295) y Martnez Marina (R.A.H., 9/6034, Ibias, Navia, Coaa, Illano, El Franco y
Los Oscos; 9/6035 Boal y Castropol; 9/6036 Illano y Los Oscos y 9/6037 Allande, Boal, Coaa, Grandas y Salime).
2 En los primeros aos del siglo XIX nos consta una produccin de vino de 2.700 cntaras en Pesoz, 1.450 en Grandas
y Salime, 1.000 en Illano, 1.000 en Boal, 300 en Allande y 50 en San Martn de Oscos. (Martnez Marina).
3 As en las Respuestas Generales de Villanueva de Oscos se dice que: El termino es muy ruin, frio, escaso y de bien
mala calidad, muy frecuentado de las nieblas que destruyen el fruto, lo que se manifiesta de la mucha pobreza que hay
en aquel coto. Esto mismo sucede en otros concejos del interior montaoso.
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Adems de la intensificacin del cultivo, en todas partes se recurre a
la rotura de tierras marginales, que producen una nica cosecha de centeno o trigo cada veinte o treinta aos. Pero a medida que va aumentando
la poblacin a lo largo de la segunda mitad del siglo la etapa de expansin
agraria termina: la escasez de cereales va creciendo y la situacin se hace
ms difcil4. No obstante, podemos decir que las crisis de subsistencia en la
zona occidental van a verse atemperadas, a diferencia de tiempos anteriores, con la introduccin sin duda, lenta de la patata; nos consta ya su
cultivo en 1753 en concejos limtrofes de Galicia (Castropol y Taramundi),
as como en otros concejos del valle medio del ro Navia (Illano, Boal y Coaa), aunque an su siembra no es sistemtica y su precio muy bajo5. Pero
en los primeros aos del siglo XIX su cultivo estaba ya muy extendido; el informe de Boal para el Diccionario de Toms Lpez dice que debido a la
abundante produccin de patatas se siente menos hambre en esta parte del
Principado confinante con Galicia que en otras partes6.
La difcil situacin de la agricultura y su progresivo agravamiento,
con consecuencias muy negativas sobre la mayoritaria poblacin campesina,
debe ser explicada no slo con planteamientos maltusianos sino teniendo
en cuenta, como luego analizaremos ms profundamente, la abrumadora
presencia de la propiedad nobiliaria y eclesistica y la escasa propiedad
campesina. Las pequeas empresas campesinas, generalmente integradas por
tierras arrendadas, no permiten la creacin de excedentes y, en definitiva, ello
explica tanto la miseria de los campesinos como las dificultades del desarrollo agrario.
Respecto a la produccin manufacturera, debemos decir que, como en la
mayor parte de Asturias domina una industria dispersa de carcter rural.
La mayora de los artesanos eran campesinos que dedicaban a esta labor
una parte del ao (entre 3 y 8 meses); dominaban los pequeos talleres, con
escasa divisin del trabajo y poca capitalizacin y, por tanto, una tecnologa mediocre y escasos beneficios; cuya dbil produccin estaba orientada
sobre todo al mercado local. Este era tambin el tipo de industria dominante en Galicia, en la que apenas haba penetrado el capital comercial, y que
Campomanes desde el gobierno propona impulsar. En Discurso sobre el
fomento de la industria popular pretenda aumentar los dbiles ingresos
del campesino con esta actividad complementaria, mejorando as su difcil
situacin y aumentando al mismo tiempo la produccin agraria.
La actividad industrial de nuestra zona est dominada por la transformacin de los productos orientados a la alimentacin; en la mayora de los
4 Los Diccionarios de Toms Lpez y de Martnez Marina insisten en la escasez de grano en Boal, Salime, San Tirso de
Abres y Castropol; en ste ltimo se estima la produccin de grano en unas 50.000 fanegas para una poblacin de unos
10.000 vecinos y se puntualiza que nunca hay sobrantes, debiendo importar de Castilla o Galicia a altos precios en los
aos de dbil produccin. La escasez de castaas en muchos concejos sobre todo en los costeros, derivada de la
fuerte deforestacin, no sirve de paliativo ante las dificultades.
5 A las patacas o castaas de Indias an poco extendidas, se les dedicaba las tierras de peor calidad.
6 La produccin de patatas en fanegas es, segn los datos de Martnez Marina: 8.000 en Allande, 4.600 en Coaa, 3.530
en Boal, 3.000 en San Martn de Oscos, 2.600 en Grandas, 2.200 en Illano, 2.000 en Villanueva de Oscos, 1.000 en
Pesoz, 900 en Salime (con Villapedre). Un informe sobre la patata en Galicia del ao 1800 nos dice que, aunque en
un principio fue considerada malsana para la alimentacin humana y relegada su comida a los cerdos, su cultivo fue
aumentando debido a sus altos rendimientos; era un recurso contra el hambre sobre todo en los aos de escasez de granos,
al mismo tiempo evitaba que los precios de stos subieran mucho. Sigue diciendo que la produccin de patatas no se
comercializaba, sino que se dedicaba al autoconsumo campesino; debido a las rentas pagadas a tanto dominio y seoro
a los campesinos gallegos apenas les quedaban granos, por lo que deban comer patatas la mayor parte del ao.
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concejos los nicos artefactos industriales existentes son los molinos7; tambin tiene lugar preferente la elaboracin de otros bienes de consumo bsico
(vestido y calzado); la zapatera tiene cierta importancia en la zona del Eo
(86 zapateros, unos pocos tambin son curtidores) y algo menos en Navia
y Taramundi8; muy por detrs estn las actividades relacionadas con la
construccin y con la factura de aperos domsticos y de labranza; destacando
Ibias (especializacin de Cerredo y Degaa en el trabajo de la madera:
escudillas, carros, cestos y arcos de cubas).
Apunta tmidamente la manufactura textil ligada con la lana9 y con
el lino, sobre todo en Navia, Allande, la comarca del Eo y Coaa; en total
234 tejedoras cuenta el Catastro. Las aproximadamente 14.000 libras de
lino que se producen en la zona occidental (segn los diezmos declarados)
son insuficientes, por lo que se recurre al lino importado de Castilla y del
Bltico. Tanto el aprovisionamiento de materia prima como la colocacin
del producto elaborado va a requerir la actividad de tratantes y comerciantes,
los cuales prestan al fiado la materia prima a los campesinos.
Pero la manufactura ms importante de la zona est centrada en la
explotacin del hierro. Domina la dispersin en pequeos talleres; haba
en 1753 en total 10 herreras y 36 mazos10. Destacan por el nmero de herreros los concejos de Boal, Taramundi, Castropol y Santa Eulalia de Oscos;
en total hay unos 760. Hay herreras, mazos y fraguas ubicados en la cercana
de un ro o arroyo; tambin la existencia de masas forestales y yacimientos
de hierro son factores a tener en cuenta. Pero la mala calidad del producto
local va a llevar a su importacin de Vizcaya, entrando este hierro por los
puertos de la zona11; ello explica la localizacin de las herreras cerca de
la costa. A los problemas citados (importacin de la materia prima, dispersin de los talleres) hay que aadir la escasez progresiva de madera (ya
constatada a mediados del siglo)12; la descapitalizacin del sector, deriva
tambin de la frecuencia del arrendamiento de mazos y herreras. Todos
7 Adems de los molinos, son mencionados nueve lagares de vino en el concejo de Allande. No nos consta ninguno de
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sidra; en las Respuestas se hace referencia a la escasez de manzanos en toda la zona e, incluso, de frutales en general,
sobre todo en los concejos montaosos. Tampoco est apenas documentada una industria destinada a la comercializacin
de productos ganaderos.
8 Slo se citan en el Catastro 4 tahonas de moler corteza para curar cueros en la zona de Abres, ms otra en Navia.
9 Nos consta que hay en 1753 nueve batanes de paos bastos o sayal del pas en el concejo de Navia, siete en Allande,
cinco en El Franco, cinco en el concejo de Castropol (localizados en Tapia, Abres y Presno), cuatro en Boal y uno en
Ibias, Illano, Grandas y San Martn de Oscos.
10 Hay cinco herreras en el concejo de Castropol, tres en El Franco, una en Villanueva de Oscos y otra en Navia; a fines
de siglo documentamos una herrera en Boal (Martnez Marina). Destaca por el nmero de mazos de tirar y espalmar
hierro Boal con ocho, Castropol y Taramundi con seis cada uno, Santa Eulalia de Oscos y Allande con cuatro y El
Franco y Navia con tres.
11 Por el de Viavlez entraba el hierro para las cuatro herreras existentes en Boimoro, Suero (dos) y La Veguina (Toms Lpez).
12 Ya se constata la escasez de robles, castaos y otros rboles a mediados del siglo en los concejos costeros, lo que
trae la caresta del carbn, disminuyendo el tiempo de trabajo de las herreras; as lo explicitan las Respuestas de los
concejos de Navia, Castropol y Coaa. La misma situacin se observa en concejos ms interiores, como San Tirso
de Abres y Taramundi; ste ltimo concreta que debe traer madera para mazos y fraguas en caballeras de fuera. En
ambos concejos (tambin en Navia) se menciona la reserva de plantos por las fbricas reales y la necesidad de pedir
licencia al tribunal de Marina para cortar de doce en doce aos; las Respuestas de Montealegre aluden a que la escasez
de madera para la herrera fue debida a haber cortado los montes para reales fabricas. En el resto de los concejos
interiores los bosques se mantienen (Allande, Ibias, Illano), aunque en algunos la madera est en zonas inaccesibles.
En Illano, Villanueva de Oscos y Boal los vecinos producen carbn. A mediados del siglo en ste ltimo lo hacen con
robles y abedules de los comunales, produciendo unos 600 sacos al ao; a fines de siglo, segn Martnez Marina, hay
poca madera, aunque suficiente para la herrera.
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estos factores llevan a que la tecnologa sea mediocre, los beneficios escasos
y los precios altos y, en definitiva, a una dbil competividad de los productos asturianos.
Ni el sector textil ni el metalrgico van a mejorar la situacin de la
poblacin; tampoco van a crear un tejido industrial ni unos capitales que
sean la base del despegue industrial de la zona occidental. Nuevos problemas
a fines de siglo adems de la coyuntura blica van a marginar an ms
a este territorio: la ausencia de carbn mineral y las medidas de liberalizacin del comercio y de mejora de las comunicaciones que van a priorizar la
zona central asturiana.
Respecto al comercio hay que decir que, coherentemente con una agricultura de autoconsumo y una escasa actividad industrial, el occidente asturiano
comparte con el resto de Asturias un escaso movimiento comercial y la tendencia a la autarqua econmica. Los productos de este dbil comercio son,
sobre todo, lino y hierro, lienzos y clavazn y, en menor cantidad, ganado13,
pescado, grasa de arder, vino, pan, camo y otros productos agrarios, as como
madera. La atona econmica trae que las importaciones sean mayores que
las exportaciones, solamente con Galicia la balanza comercial es favorable.
El comercio interior tiene mayor importancia en las zonas ms vitales
econmicamente (las de la costa, destacando Navia); se realiza sobre todo
a travs de ferias y mercados. A mediados de siglo haba cuatro ferias en
Castropol, que se celebraban en el lugar de Piantn: (dos mensuales y dos
anuales), dos ferias anuales en Pola de Allande y una en Navia; tambin estn los dos mercados semanales celebrados en Navia y uno en El Franco14;
pero stos no son abundantes, incluso la villa de Castropol an no posee
mercado en 1772 (Prez de Castro 1985).
El comercio es ms escaso en los concejos de montaa, donde la falta
de mercados haca que incluso se perdieran los productos; tambin las tiendas fijas eran inexistentes (salvo tabernas y estanquillos de tabaco), lo que
debe explicarse, en parte, por el mal estado de los caminos y por la escasez
de caballeras para el transporte; la situacin an perdura en gran medida
a fines de siglo. Los caminos, generalmente de herradura, obligan a recurrir a la arriera, actividad estacional en manos de gentes de la montaa;
hemos contabilizado un total de 141 arrieros, la mayora procedentes de Navia, Santa Eulalia de Oscos y Taramundi, que intercambian productos con
Castilla y Galicia. Debemos decir que algunos pueblos del interior como
Salime, Ibias y Los Oscos se relacionaban mejor con Fonsagrada en
Galicia.
Las comunicaciones con Galicia y con Castilla son difciles; el camino
con Galicia por la costa requera pasar en barca los ros Navia y Eo15 y los
13 A fines de siglo se aprecia ms importancia del trfico de ganado y de los productos ganaderos. Mulas y bueyes
de Coaa son llevados por traficantes locales a Castilla, pero los vecinos venden al fiado y, tras volver de Castilla,
raramente les pagan (Martnez Marina).
14 Sabemos que a fines de siglo exista en Coaa una feria cada segundo domingo del mes; en Allande una feria de
ganado anual el primer domingo de octubre en Berducedo; en Villanueva de Oscos una feria el da de Santiago en Bobia;
en Boal haba tres ferias importantes y un mercado al mes que daba salida a los productos de la zona y el clavazn y
los lienzos se comercializaban en Castilla; en Taramundi haba un mercado semanal y en Santa Eulalia de Oscos uno
importante el da de su patrona. Pero en San Martn de Oscos, aunque tienen facultad para una feria mensual, no se
verifica por falta de concurrencia; tampoco haba mercado en Illano y en Salime (Toms Lpez y Martnez Marina).
15 Los dos barcos que en el Navia pasaban a los transentes pertenecan al marqus de Santa Cruz de Marcenado y a
D. Francisco Trelles; a lo largo de este ro slo haba un puente de piedra en Salime. El Eo tampoco lo tiene a fines de
siglo, s varios de madera; en Abres haba tres barcos y en Piantn cinco, que llevaban la gente a la villa de Ribadeo.
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puentes de madera, que se arruinan con las avenidas, son los ms frecuentes. Las relaciones con Castilla deban sortear uno de los puertos de la
zona. Estos obstculos ocasionaban altos costes de transporte y, en definitiva, el encarecimiento de los productos intercambiados ms del doble.
El nmero de comerciantes al por mayor es escaso y su actividad
est relacionada con la actividad manufacturera: sobre todo traen lino y
hierro y exportan lienzos y clavazn y otros objetos de hierro. El comercio
es, ante todo, un comercio martimo, con otros puertos cantbricos y gallegos; algunos comerciantes de la zona occidental de Asturias formaron
compaas, pero generalmente establecieron su sede en Galicia (Ribadeo,
La Corua y El Ferrol). Este comercio de cabotaje necesitaba de una flota
mercante, pero los documentos aluden a la escasez de marineros y de barcos.
En total, las Respuestas Generales contabilizan 277 marineros, distribuidos
entre los puertos de Puerto de Vega, Ortiguera, Viavlez, Tapia, Figueras y
Castropol, la mayora en Figueras y Tapia; sin duda muchos son pescadores, aunque nuestros documentos dificultan el poder diferenciar tareas de
comercio y de pesca.
La escasez de marineros era debida a las obligaciones de leva para la
Armada derivadas de las Ordenanzas de Matrcula de Mar de 1748 y que
tuvieron un efecto nefasto tanto sobre el comercio martimo como sobre
la pesca, que ya se puede apreciar a mediados del siglo16; pero la situacin
se fue agravando en las dcadas siguientes, especialmente a fines del siglo.
En el conjunto de los puertos citados la flota que hemos contabilizado en el
Catastro se reduce a 25 navos, 3 pataches, 4 pinazas y 22 lanchas de pesca,
ms 9 barcas de pasaje17. Hay que tener en cuenta que la infraestructura
portuaria asturiana era muy deficiente (muelles arruinados, drsenas no
aptas para navos de mucho calado); estaba muy necesitada de obras y reparos debido, sobre todo, a las barras arenosas18. Las villas costeras realizaron
continuas peticiones de ayuda a Madrid y a la Junta General para mejorar
sus instalaciones; al final, slo Gijn conseguir hacerse con un equipamiento adecuado.
Tanto la actividad comercial como la pesca estaban en decadencia desde
haca tiempo y era difcil su recuperacin. Los escasos comerciantes asturianos del siglo XVIII vean ms posibilidades para sus negocios establecindose
en Galicia, o bien evitaban los riesgos invirtiendo sus capitales en la compra
de tierras (Barreiro 1996). La Junta General del Principado, foro nobiliario,
no slo no mostr demasiada preocupacin por la conservacin y mejora
de caminos y puertos, sino que demostr desinters por el fomento de las
actividades industriales y comerciales y puso excesivos inconvenientes a
varios proyectos industriales, dos de ellos de fbricas de ollas y hierro colado
(proyectos Bravo yBraa de 1783 y 1784) en la regin astur-galaica
(Grandas de Salime, Ibias, Burn y Navia de Suarna) (Ocampo 1990: 214216). Desde luego que la nobleza no demuestra demasiado inters por estas
16 Segn datos del Diccionario de Martnez Marina, en 1753 las cifras seran ms altas: habra 346 hombres de mar
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tiles y 7 muchachos (matriculados de nuevo); en 1781 son 311 y 58 respectivamente (Martnez Marina, 9/6036).
17 La informacin ofrecida por el citado Diccionario es algo superior: 40 embarcaciones mayores y 47 barcos de pesca;
para 1781 dice son 55 y 26 respectivamente.
18 El informe del Franco para el Diccionario de Martnez Marina dice que en Viavlez pueden entrar barcos de 2.000
quintales, al cuyo puerto concurrieran muchas mas embarcaziones si tuviera medios para fabricar un muelle dentro del
para la defensa de las embarcaziones...
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actividades, en especial por el comercio, y siendo como es el grupo dominante y dirigente de la sociedad asturiana, sus valores impregnaban todo el
tejido social. Su poder, su riqueza y, sobre todo, su comportamiento econmico
debe ser analizado con detenimiento, puesto que aporta muchas claves que
nos ayudarn a explicar la situacin econmica del Principado y de nuestra zona en particular.
Por encima de una mayora de hidalgos, muchos pobres y dedicados a
oficios manuales, destacan en la Asturias del Antiguo Rgimen los caballeros e hidalgos de solar conocido, entre los que algunos ascendieron en la
escala nobiliaria llegando a seores de vasallos; slo muy pocos llegaron a
conseguir un ttulo a lo largo de los siglos XVII y XVIII.
Ya dijimos anteriormente como en la zona occidental de Asturias,
a diferencia de Galicia, el rgimen seorial generalizado que exista en el
siglo XVI va a disminuir debido a la venta de jurisdicciones eclesisticas y
la consiguiente redencin de los pueblos del extenso concejo episcopal de
Castropol y Grandas, los cuales demuestran claramente con esta compra
(que les subi en conjunto a unos 60 mil ducados) su deseo de liberarse
del rgimen seorial. Pero permanecieron unos cuantos concejos y cotos
algunos adquiridos por compra a comienzos del propio siglo XVI, cuya
poblacin estimamos a mediados del s. XVIII en unos 2.600, lo que representa un 22% del total de la poblacin; algunos son cotos minsculos en torno
a una herrera19.
El gobierno de estos lugares pertenece en este siglo a las casas tituladas
de la zona (marqueses de Santa Mara del Villar y de Santa Cruz de Marcenado y condes de Marcel de Pealba, de Altamira y de Toreno) y a algunos
linajes locales no titulados, como los Ron, los Pardo Donlebn, los Valledor
y los Bermdez, entre otros. El coto de Santa Comba es compartido por dos
linajes gallegos (los Sarmiento y los Pardo Andrade); algunas casas intentaron tener un seoro comprando a Felipe II algunas jurisdicciones
eclesisticas puestas en venta, pero no lo consiguieron. El deseo de ser seor de vasallos es general en la nobleza, ya que da poder y prestigio social
y adems facilita a los titulares el cobro de las rentas de la tierra en sus
seoros, donde a menudo son los mayores hacendados. Algunas casas del
occidente asturiano tambin poseen algunos cotos seoriales en Galicia
(marqus de Casa Tremaes, marqus de Santa Mara de Villar, conde de
Valle de Oselle, entre otros).
Poseer seoros y vivir de rentas de la tierra definen el modo de vida
ms frecuente de la nobleza del Antiguo Rgimen y as sucede tambin
en nuestra zona. A lo largo del siglo XVI tuvo lugar, como en el resto de Asturias y de Castilla, una fiebre compradora de tierras por parte de la mayora
de los linajes; aprovechando una coyuntura de economas saneadas; esta
orientacin inversora va a llevar a la ampliacin de sus patrimonios rsticos, sobre todo a costa de la propiedad de los campesinos endeudados en los
aos de crisis agrarias20. El proceso no termina en este siglo; nos constan
compras por algunas casas tambin en los siglos siguientes, lo que va a llevar a los principales linajes de la nobleza local a convertirse, junto con
19 As los de Montealegre y La Veguina, inclusos en el concejo de Castropol, Suero y Boimoro en El Franco y Vega de
la Zarza en Taramundi.
20 Hemos podido seguir esta evolucin muy especialmente con las casas de Valledor y Reimndez (A.D., Casa Valledor,
14.3).
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Actas do VII Congreso Internacional de Estudos Galegos
algunas instituciones eclesisticas (sobre todo el monasterio de Corias)
en propietarios de la mayor parte de la tierra, al mismo tiempo que lleva a
los campesinos a la situacin generalizada de renteros y colonos.
La miseria de los labradores de Salime es denunciada en 1798 por
D. Antonio Queipo Valledor, al que relaciona con las malas comunicaciones
de la zona y con el absentismo de los seores que dejan en manos de mayordomos la administracin de sus bienes; aduce tambin que los pobres son
colonos de dos hacendados que exigen con despotismo rentas enormes.
En la misma fecha dice el cura de S. Tirso de Abres que all haba mucha
pobreza por mucha gente en poco terreno; respecto a este mismo concejo
se deca a mediados de siglo que aparte de 60 pobres de solemnidad hay
bastante nmero de personas que llevan a renta de particulares sin bienes
races propios <aunque> no se les reputa por tales pobres por poder trabajar y hallarse con algunos bienes muebles21. Segn los datos del Catastro,
el porcentaje de pobreza es importante; supera el 10% en bastantes concejos de montaa (Los Oscos, San Tirso de Abres, Taramundi); el recurso es
la emigracin, sobre todo a Castilla22.
Las estrategias seguidas por la nobleza no slo incluyen la compra de
tierras sino la vinculacin de las mismas. Tras las leyes de Toro de 1505
se impone el mayorazgo; la mayora de las casas nobles asturianas van a
recurrir a la prctica vincular en el siglo XVI, lo que va a significar la
consolidacin de los patrimonios recin adquiridos. Como dice en su testamento de 1599 Alonso Lpez Navia Bolao, la finalidad es el acrecentamiento
y honra de mi linaje y descendientes... y que no se pierda la memoria y nombre de casa tan antigua como la de Navia (Navia-Osorio 1976: 225-251). Al
aplicar al primognito (normalmente varn) el tercio y quinto vincular de
los bienes, los cuales son inalienables, la casa queda fortalecida desde un
punto de vista econmico. Pero, sobre todo, hay que resaltar las consecuencias econmicas negativas de la vinculacin generalizada de los bienes
de la nobleza, tal como denunciaron los ilustrados. Jovellanos considera
en sus Cartas a Ponz que mayorazgos y manos muertas son uno de los
principales problemas para el desarrollo de la agricultura asturiana, ya que
dice mayorazgos, monasterios e iglesias son casi los nicos propietarios.
Las tierras de los mayorazgos tienden a darse en arrendamiento, contratos
inseguros y onerosos para el campesinado; adems ni el arrendatario ni el
propietario suelen introducir mejoras por lo que la tierra se va descapitalizando
y, consecuentemente, disminuye su produccin agraria.
Segn los Libros del Mayor Hacendado, a mediados del s. XVIII el
76,1% de las rentas de los principales propietarios de bienes de los concejos
y cotos de nuestra zona proceden de sus heredades. Esta documentacin
nos permite cuantificar los ingresos del mayor hacendado, siendo su informacin una muestra significativa tambin precisa para acercarnos
a la estructura de la propiedad y a la composicin de los patrimonios.
21 La situacin de los que complementan la actividad agraria con la industrial o pesquera tampoco es mejor. Segn el
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Diccionario de Martnez Marina, en Boal los herreros llevaban a fines de siglo una vida miserable por ser muchos y no
ejercer su oficio de modo continuado; y, segn las Respuestas, en El Franco los pescadores dedicaban la quinta parte del
ao a esta actividad y el resto al campo afianzando en la cosecha su alimento sin la cual no se pueden mantener.
22 Este hecho lo documenta el Diccionario de Martnez Marina a fines de siglo respecto a los vecinos de Boal: son
inclinados algn tanto a ir a servir a Madrid; igualmente sobre los de Coaa dice que suelen ir por el verano a segar
a Castilla.
M ngeles Faya Daz / Economa y sociedad del occidente de Asturias y su relacin con el Reino de Galicia
Los principales propietarios de la zona son, segn estos datos: el monasterio de Corias, que ingresa 120.181 reales como mayor hacendado de los
concejos de Allande y Castropol; el marqus de Santa Cruz de Marcenado
recibe 81.604 reales en los concejos de Navia, El Franco y Castropol; los
Navia Bolao tienen 36.880 reales en el concejo de Navia y el marqus de
Ferrera percibe 17.725 reales en el de Coaa. Con ingresos menores, los
principales perceptores de rentas de otros concejos son diversos linajes locales (Queipo, Trelles, Ron, Castrilln, Cuervo, Travadelo), as como los
monasterios de Oscos y de Obona y algunos curatos.
A pesar de la generalizacin del arrendamiento en el s. XVIII, no obstante hay que recordar que el foro, frmula contractual dominante en Galicia
y ms beneficiosa para el campesino por su cesin perpetua o a largo plazo,
haba sido preferido por los monasterios y otras instituciones eclesisticas
asturianas; pero no siempre fueron los campesinos sus beneficiarios sino
que la nobleza local haba recibido en foro grandes cantidades de tierra, la
cual subaforaba o subarrendaba a los campesinos. Los conflictos entre foristas y foreros poderosos fueron frecuentes, sobre todo en la segunda mitad
del s. XVIII; aquellos quieren despojarlos del dominio til que tenan y
consolidarlo con el directo, con el fin de poder arrendar las tierras y revisar
las rentas en una coyuntura de subida de las rentas y de los precios agrarios.
En nuestra zona el Cabildo de la Catedral de Oviedo, el monasterio de Santa
Mara de Oscos o la encomienda de Portomarn, entre otros, tenan dadas
tierras en foro a diversas casas nobles de la zona, como los Reimndez,
los Valledor, los Mastache, los Prelo o los Pimentel; los pleitos de los dos
primeros contra el monasterio citado duraron varias dcadas y fueron ante
las Audiencias de Oviedo y de La Corua.
Respecto al sector agrario, la inversin nobiliaria es mucho menor en
otros sectores como demuestran sus ingresos: 6,7% en ganado, 3,5% en
censos y foros, 5,3% en actividades industriales (ferreras y molinos sobre
todo) y casa y hrreos 2,1%. A pesar de la escasa proporcin que suponen
en el conjunto de rentas los artefactos industriales, debemos decir que el
occidente de Asturias concentra la mayor parte de las ferreras del Principado y eran sus propietarios nobles y eclesisticos, aunque generalmente
estaban arrendadas y su utilidad era de poca cuanta23. Debemos destacar
tambin la participacin que la nobleza va a tener en la renta agraria por
va de percepcin de diezmos; derivada del patronato sobre iglesias y capillas; aunque este es un impuesto eclesistico que se distribuye en su mayor
parte entre los curas, beneficiados y capellanes (47%), obispo y cabildo
de la catedral de Oviedo (22,2%) y monasterios (11,7%), la participacin
laica segn las respuestas sobre diezmos es de un 19,1%, cifra nada despreciable, pero desigualmente repartida. Los principales perceptores laicos de
diezmos son: los marqueses de Santa Cruz de Marcenado (4.735 reales),
de Ferrera (3.873 reales) y de Santa Mara del Villar (797 reales) y el conde de
Altamira (1.537 reales); el resto (31.847 reales) en cantidades menores se lo
distribuyen diversos linajes locales.
En cuanto a los comunales (pesca, madera, pastos), su control estaba
23 Los linajes locales, principales propietarios de herreras, son entre otros: el marqus de Santa Cruz tiene las de Navia
y Suero, el marqus de Santa Mara del Villar la de Boimoro, la casa Valledor la de Montealegre, adems de compartir
la propiedad de dos en Abres.
1039
Actas do VII Congreso Internacional de Estudos Galegos
en gran medida en manos de la nobleza; las quejas de los pueblos de occidente al comisionado real J. Cepeda a comienzos del siglo reflejan abusos y
situaciones paraseoriales, sobre todo en las zonas de montaa. Por lo
que respecta a la pesca, sobre todo en los ros Navia y Eo, con abundancia
de salmones, debemos decir que estaba controlada por diversos linajes locales, que dificultaban su utilizacin por los vecinos. En el Navia eran dueos
de apostales la casa de Lienes, los Prelo y los Busto, entre otros; en cuanto al Eo el aprovechamiento de la pesca se reparte entre herederos por das
y semanas ya en la primera mitad del s. XVI (1521 y 1547), entre los que
estn el monasterio de Oscos y el convento de Santa Clara de Ribadeo y varios miembros de la nobleza local; los pleitos entre stos, pero sobre todo con
los vecinos, que aducan que el ro era comn y que pescaban en l desde
tiempo inmemorial, fueron frecuentes24.
Las polticas matrimoniales seguidas por la nobleza eran de tipo
endogmico; homogamia familiar y social que lleva a la concentracin de
patrimonios. Adems el casamiento se realiza normalmente dentro de un
entorno geogrfico prximo, que conlleva a menudo alianzas para el control
del poder local. En las genealogas de todas las casas del occidente asturiano
hay un intercambio matrimonial con linajes gallegos, lo que lleva a patrimonios que incluyen bienes en ambas regiones.
Para terminar, debemos decir que a pesar de la concentracin de
mayorazgos, debido al absentismo y a la mala administracin, las altas
dotes pagadas por las hijas, los excesivos gastos de carcter suntuario y
otras inversiones en honor, muchas casas nobles estaban en el siglo XVIII
endeudadas y cargadas con censos importantes sobre sus bienes, incluso las
ms potentes; tenemos datos de la insolvencia de los marqueses de Marcenado y Ferrera, del conde de Marcel de Pealba y de los Fuertes de Sierra
(casa de Ands). Debemos decir que la nobleza no inverti los capitales
en actividades productivas y s en seoros, hbitos, ttulos, capellanas,
palacios y otras cuestiones de honor. Pero en el siglo XVIII muchos linajes
dficilmente podan invertir los capitales que no tenan.
Abreviaturas
A.G.S. (Archivo General de Simancas)
D.G.R. (Direccin General de Rentas)
B.N. (Biblioteca Nacional)
R.A.H. (Real Academia de la Historia)
A.D. (Archivo Diocesano)
24 Martnez Marina y A.D., casa Valledor.
1040
M ngeles Faya Daz / Economa y sociedad del occidente de Asturias y su relacin con el Reino de Galicia
Bibliografa citada
BARREIRO, Baudilio. La burguesa asturiana en el siglo XVIII. La burguesa espaola en la Edad Moderna, t. III. Ed. de L.M. Enciso Recio.
Valladolid: Publicaciones de la Universidad de Valladolid, 1996. 12671286.
DE NAVIA-OSORIO, Luis. Datos para la historia del concejo de Navia. Oviedo: La Cruz, 1976. 225-251.
OCAMPO, Joaqun. Campesinos y artesanos en la Asturias preindustrial.
Gijn: Silverio Caada Editor, 1990. 214-216.
PREZ DE CASTRO, Ramona. El concejo de Castropol en 1772. BIDEA
114, Oviedo (1985): 269-275.
Faya Daz, M ngeles. Economa y sociedad del occidente de Asturias
en el antiguo rgimen y su relacin con el Reino de Galicia. Actas do VII
Congreso Internacional de Estudos Galegos. Mulleres en Galicia. Galicia e
os outros pobos da Pennsula. Barcelona 28 31 de maio de 2003. Ed. de
Helena Gonzlez e M. Xess Lama. Sada: Edicis do Castro / Asociacin
Internacional de Estudos Galegos (AIEG) / Filoloxa Galega (Universitat de
Barcelona), 2007. ISBN: 978-84-8485-266-7. Depsito Legal: C-27912007.
1041
Anexo 2. Mayores hacendados de la zona
occidental de Asturias y valor
de sus rentas (1753)
1042
Mayor hacendado
Concejo / Coto
Parroquias que
comprende
Valor de las
rentas (reales)
Monasterio de San Juan de Corias
Valds (1er depto.)
Luarca (con Santiago
de Arriba), Otur, Barcia,
Canero y Cadavedo
61.317
D. Juan Alonso Navia y Arango,
Marqus de Ferrera, vo de Avils
Valds (2o depto.)
Paredes, Trevas, Carcedo,
Muas, Arcallana
y Castaedo
18.603
Monasterio de Obona
Valds (3er depto.)
Ayones y Alienes
4.541
D. Joaqun Velarde Cienfuegos,
vo de la ciudad de Oviedo
Navia (1er depto.)
Navia, Andes, Villanueva
(con Caranela), Vega,
Villapedre, Piera y Polavieja
15.943
Marqus de Sta. Cruz
de Marcenado
Navia (2o depto.)
Anleo, Arbn y San Salvador
de la Montaa (con Parlero)
13.035
D. Joaqun Velarde Cienfuegos
Navia (3er depto.)
Villayn (con Oneta
y Ponteciella)
20.937
Marqus de Ferrera
Coaa (1er depto.)
Francisco Trelles Valdepares
Coaa (2 depto)
Coaa, Villacondide y Trelles
17.030
Marqus de Sta. Cruz
de Marcenado
El Franco
Valdepares, Prendones,
Moices, Miudes y El Monte
31.444
D. Bernardo Carvajal
Boimoro,
coto de (El Franco)
Incluso en Miudes
7.226
Marqus de Sta. Cruz
de Marcenado
Suero,
coto de (El Franco)
Incluso en S. Juan
de Prendones
5.183
D. Juan Alonso de Navia y
Osorio, marqus de Sta. Cruz
de Marcenado, v de Castropol
Castropol (1er depto.)
Santiago, Piera,
Tol y Baras
12.941
Monasterio de San Juan
de Corias
Castropol (2 depto.)
Tapia (San Martn y San
Esteban), Serantes,
Campos y Salave
10.672
D. Benito Antonio Travadelo
y Ron, v de Miou (Piantn)
Castropol (3er depto.)
Piantn, Bigandi, Pezn y Las
Travas, Paramios y Santiago
de Abres y sus lugares
8.724
Marqus de Sta. Cruz
de Marcenado
Castropol (4 depto.)
Moldes, Seares y Presno
19.001
Cartavio, Folgueras
y Mohas
17.725
Alonso Blanco, v del coto
Figueras,
coto de (Castropol)
Incluso en Castropol
2.103
Lorenzo Antonio Balderrein
La Veguia,
coto de (Castropol)
Incluso en Serantes
3.295
Jacinto Pablo Valledor
Montealegre, coto de
(Castropol)
Santa Eulalia de Presno
1.603
Jos Carlos Menero
San Tirso de Abres
San Tirso
4.033
D. Luis Cuervo Castrilln
Boal
Boal, Serandinas y Doiras
5.902
D. Gaspar Castrilln, v de Boal
Illano
Illano (con Pastur) y Bullaso
10.886
D. Vicente Trelles, v de Coaa
Taramundi
Taramundi y Ouria
10.020
D. Garca Bermdez Becerra
y Castropol
Vega de la Zarza,
coto de (Taramundi)
San Juan de Urra
1.708
Curato (D. Andrs Antonio
Villamil)
Santa Eulalia de Oscos
Santalla de Oscos
3.983
Monasterio Sta. Mara de Oscos
Villanueva de Oscos
Villanueva de Oscos
10.197
Curato (Fco Manuel de Sanjurjo)
San Martn de Oscos
San Martn de Oscos
2.209
Antonio Fernndez Villabrille
Pesoz
Pesoz
906
Lope Alonso Magadn
Grandas de Salime
Grandas y Travada
4.139
Antonio Queipo
Salime
Villapedre, La Mesa y La
Puente
23.773
Monasterio de San Juan
de Corias
Pola de Allande
(1er depto.)
La Pola y Villagrufe
(con su hijuela Villavaser)
70.769
Monasterio de San Juan
de Corias
Pola de Allande
(2 depto.)
Santa Coloma, Santo
Millano (con Valledor)
Lago y Berducedo
17.862
Monasterio de San Juan
de Corias
Pola de Allande
(3er depto.)
Villaverde
(con su hijuela Celn)
20.878
D. Bartolom Francisco de Ron y
Valcrcel, seor coto de Marentes
Ibias
Tormaleo, San Antoln,
Cecos y Taladrid
16.170
D. Manuel Joaqun Pardo
Andrade, v de Navia de Suarna
y D. Nicols Sarmiento,
v Galicia, seores coto
Santa Comba,
coto de (Ibias)
Santa Comba
5.345
Capellana de S. Antonio de
Padua
Marentes,
coto de (Ibias)
Marentes ( con San Antoln)
930
D Joaquina Alvrez del Rivero y
Driga, seora del coto
(mujer del marqus de Ferrera)
Sena, coto de (Ibias)
Sena
3.149
Conde de Toreno, seor del coto
Cerredo y Degaa,
coto de (Ibias)
Cerredo y Degaa
4.109
1043
Anexo 2. Poblacin y distribucin de la actividad en el occidente
de Asturias segn en catastro de Ensenada
Vecinos Herreros Tejedoras
Otros
artesanos
Comerciantes Arrieros
Otros
servicios
Marineros /
Pobres de
pescadores
solemnidad
Zona de montaa
Allande
1306
31
52
29
8.6
41
3.5
20
1.5
Boal
995
191
19
21.1
11
14
3.0
15
1.5
Grandas y Salime
396
14
5.3
1.8
22
5.6
Ibias
857
14
200
25.7
21
3.2
21
2.5
Illano
310
3.9
10
3.2
10
3.2
Pesoz
157
1.3
0.6
11
7.0
S. Eulalia de Oscos
217
68
31.3
17
10.1
50
23.0
S.Martn de Oscos
224
12
6.3
1.8
33
14.7
S. Tirso de Abres
383
32
20
15.7
10
2.6
60
15.7
Taramundi
417
189
11
17
52.0
12
14
7.0
43
10.3
Villanueva de Oscos
152
16
10.5
3.3
3.9
Subtotal
5414
540
109
303
17.6
17
46
128
3.5
291
5.4
Castropol
3425
137
95
281
15.0
32
69
3.2
201
302
8.8
Coaa
634
30
52
13.9
16
22
6.0
20
50
7.9
El Franco
191
46
68
59.7
24
33
29.8
22
16
8.4
Navia
2105
34
87
5.7
61
86
100
11.7
34
80
3.8
Subtotal
6355
223
125
488
13.2
133
95
224
7.1
277
448
7.0
TOTAL
11769
763
234
791
15.2
150
141
352
5.5
277
739
6.3
Zona litoral
1044