El estilo Pecho o Braza
I.- Introducción
Al igual que el resto de los estilos de natación existen puntos de vista
diversos y, a veces, antagónicos en lo que respecta a la técnica de esta forma de
nado. Por lo anterior es necesario consultar constante y periódicamente la
bibliografía y las eventuales modificaciones técnicas y/o reglamentarias de los
estilos de natación. El estilo Pecho o braza no es ajeno al planteamiento anterior y
la primera “polémica” es ¿Cuando debe enseñarse el estilo Pecho?, y aquí se
presenta la primera divergencia, para algunos es un estilo más natural que el crol
y por lo tanto su enseñanza debe ser al comienzo del proceso, sin embargo, para
otros entrenadores su complejidad técnica requiere de altos niveles de
coordinación por parte del aprendiz, por lo cual no se hace recomendable
enseñarlo al principio sino más bien en una etapa intermedia del proceso.
Respecto a este estilo debemos consignar, independiente de lo planteado
en el párrafo anterior, que es el estilo más antiguo y a la vez el más lento de los
cuatro, es complejo de aprender pero a la vez permite una mejor orientación visual
y auditiva ya que permite sacar la cabeza intermitentemente, su mecánica
respiratoria es mejor en relación al crol y requiere de menos fuerza debido a sus
movimientos simétricos y al hecho de que el aporte de brazos y piernas es
igualitario, es decir la efectividad del estilo se concentra en un 50% en los
movimientos de brazos y un 50% en la acción de las piernas.
Entre los aspectos negativos del estilo se debe mencionar
fundamentalmente el impacto negativo de sus movimientos en algunas zonas del
cuerpo, esencialmente ligamentos de la rodilla, meniscos y la zona lumbar donde
la excesiva tensión puede causar un aumento de la curva lordótica de la columna
vertebral.
La evolución técnica de este estilo va de la mano de las modificaciones
reglamentarias, en la actualidad este estilo sé nada de manera ondulante , de
manera similar al estilo mariposa y antiguamente la posición del cuerpo era más
bien horizontal con las caderas próximas a la superficie. Hoy en día este estilo,
reiteramos se nada de forma ondulante, con las caderas más bajas y los hombros
fluctuando hacia arriba y hacia adelante, fuera del agua en la fase de respiración.
1.- Acción de las Piernas
En este aspecto del estilo surge nuevamente la polémica en el sentido si
debe considerar la acción de las piernas como un batido de las mismas o una
patada en si. La acción de piernas en el estilo pecho ha evolucionado desde una
patada amplia y en cuña, a una patada de latigazo menos amplia. Al principio se
creía que la patada de latigazo era mejor porque con ella podía empujarse el agua
hacia atrás extendiendo las piernas y utilizando las plantas de los pies a modo de
remos. Sin embargo, ahora sabemos que los pies, como los brazos, también
"reman" siguiendo caminos circulares. Actualmente, el estilo de patada utilizado
por la mayoría de pechistas es una combinación del estilo de cuña y del de
latigazo. Los nadadores de pecho separan las piernas y las vuelven a juntar
aunque sólo dentro de unos límites. No separan las piernas tanto como lo hacían
los nadadores que utilizaban el antiguo estilo de cuña.
Algunos manuales hablan de batido en lugar de patada, sin embargo creemos que
en el estilo de braza los pies no baten como lo hacen en el estilo crol y espalda, y
por lo tanto hablaremos de "patada de pecho o braza".
1.1. Fases.
2.- Acción de los Brazos.
El estilo pecho es el único estilo cuya brazada tiene su recuperación dentro del
agua, es decir, el recobro es acuático, además en sus fases no tiene la acción de
empuje. Así pues las fases del movimiento de brazos serían las siguientes:
• Agarre o barrido hacia afuera.
• Tirón o barrido hacia adentro.
• Recobro
La tracción de la braza es en realidad una acción de hélice donde las
manos empujan el agua hacia afuera, luego adentro y atrás para comenzar
de nuevo por una acción con los brazos extendidos.
Se podría decir que la acción de brazos no realiza una brazada completa,
es más bien una media brazada si la comparamos con los otros estilos de
natación, ya que las manos permanecen frente a la línea de los hombros
todo el tiempo y no sobrepasan la altura del pecho (fig. 1). Visto desde el
fondo de la piscina la trayectoria de los brazos se asemeja a la forma de un
corazón (fig. 2).
Fases
La Coordinación
Un bracista que nade correctamente debe respirar en cada brazada sin perder
velocidad. La respiración efectuada en el momento oportuno, en relación con los
brazos y las piernas, permite mantener una velocidad constante hacia adelante.
Un error muy frecuente en ver a nadadores subir y bajar excesivamente mientras
respiran, esto produce poco movimiento hacia adelante.
Es importante respirar más alto de los hombros, sobre la superficie, y elevarse
hacia arriba y hacia adelante para inspirar, y bajar los hombros y la cabeza hacia
adelante cuando los brazos se extienden para el deslizamiento o la posición de
extensión.
La coordinación correcta es: brazada - respiración - patada - extensión.
Brazos - Respiración: la cabeza inicia su elevación al principio del agarre,
sin un movimiento activo, siguiendo la acción general del cuerpo. Alcanza su
máxima altura al final del tirón o inicio del recobro, siendo este el momento de
la inspiración. Luego la cabeza se dirige hacia adelante y abajo para
sumergirse. Debe procurarse que la mayor parte de la cara estará dentro del
agua antes de empezar la patada.
Brazos - Piernas: Las piernas recobran durante la tracción de los brazos y
efectúan la patada durante la segunda parte del recobro de los brazos,
debiendo acabarlo antes que la patada, para que ésta se realice con el
cuerpo lo más alineado posible.
La Respiración.
El nadador inspira en cada brazada cuando la cara se eleva claramente por fuera
del agua, en el momento en que las manos se llevan hacia adentro. Se espira
dentro del agua a través de la boca y de la nariz mientras se termina de estirar por
completo los brazos manteniendo la cabeza entre ellos y mirando hacia abajo.
Posición del Cuerpo.
La tendencia actual en el estilo de braza difiere de la rígida posición horizontal con
la que se nadaba hace unos años. Ahora el cuerpo fluctúa alcanzando la posición
horizontal sólo en determinados momentos. En el ciclo de movimiento completo se
alternan dos posiciones fundamentales, una de máxima extensión y otra de
máxima flexión.
Máxima extensión: deberá ser lo más hidrodinámica posible, con la mínima
inclinación de la cabeza a los pies. Los brazos estarán extendidos y dirigidos
ligeramente hacia abajo. Las caderas estarán cerca de la superficie del agua al
igual que las piernas, juntas, en extensión y con los pies en flexión plantar. La
cabeza se mantiene sumergida e inclinada hacia adelante.
Máxima flexión: El tronco está inclinado con la cadera sumergida y los hombros
fuera del agua. Los brazos están flexionados por debajo y delante de la cabeza
iniciando el recobro. Las piernas están flexionadas a nivel de la rodilla y poco
flexionadas a nivel de la cadera para iniciar la patada. La cabeza se encuentra a la
máxima altura con una posición natural, en prolongación del tronco.