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Foto: Ro Gonzlez
Mario Daniel Villagra Segovia
(Villaguay, Argentina, 1987) Estudi la licenciatura en Comunicacin
Social con Mencin en Educacin.
Es integrante de la Red Nacional de
Medios Alternativos de Argentina
y actualmente colabora con
diferentes medios radiales,
impresos y digitales. En su blog:
[Link]
comparte algunas de
sus producciones.
NDICE
A MODO DE INTRODUCCIN
BREVE PRESENTACIN
CMO SE CONFORM EL BARRIO DEL TAMBOR DE PARAN?
ENTRE LA DESAPARICIN E INVISIVILIZACIN
QU ROL CUMPLIERON LOS NEGROS EN NUESTRAS INDEPENDENCIAS?
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CMO LLEGA LA CULTURA AFRICANA A AMRICA?
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CONCLUSIONES?
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NOTAS
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BIBLIOGRAFA
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ANEXOS
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A MODO DE INTRODUCCIN
No es fcil para m escribir algunas palabras a manera de presentacin
de este trabajo tan importante como til de Mario Daniel Villagra. Los
motivos de esta dificultad son mltiples, ya que en medio de mi militancia
apuntada profundamente -desde hace ms de 9 (nueve) aos- a aportar
mi granito de arena en la lucha por la recuperacin de la soberana del
pueblo haitiano violada por la ocupacin del pas por la Misin de las
Naciones Unidas para la Estabilizacin de Hait (MINUSTAH), al leer este
trabajo se me vinieron a la cabeza y se me apretaron el corazn mltiples
sensaciones, hasta imgenes de mi infancia en mi tierra natal: Hait. Sensaciones e imgenes que no puedo explicitar, porque simplemente no soy
escritor. Sin embargo, como haitiano y con el peso de todo lo que eso significa para el mundo afro sobre el planeta Tierra, deseo profundamente
que mis palabras basadas en la historia y en nombre del heroico pueblo
haitiano estn a la altura de este honor que me hizo el autor al proponerme escribir un comentario sobre su trabajo.
Con estas advertencias, me gustara empezar por reconocer que se trata
de un texto oportuno y de mucha utilidad para todos aquellos interesados
en la lucha en contra de toda forma de explotacin, discriminacin y racismo. En una sociedad como la argentina, donde el ser humano llamado
Negro en la jerga colonialista y como lo interpretaba Frantz Fanon, ha
sido invisibilizado, este esfuerzo de Mario es, a mi entender, una contribucin que habra que difundir ampliamente. En las fbricas, en las escuelas,
en las universidades, en los centros barriales, en los clubes literarios, en
los partidos polticos, en los sindicatos, en las luchas populares, all pienso
que tiene que estar. Las verdades histricas reveladas no son fciles de
encontrar en muchas partes del mundo. Y es, fundamentalmente, por esta
razn que deca al principio lo de las sensaciones e imgenes. Pues Hait es,
quizs, el nico lugar en Amrica donde ser Negro no es una marca, un
peso, como tampoco donde uno tiene la necesidad de reconocer esta raz
en su ADN. El artculo 14 de la Constitucin de Jean-Jacques Dessalines,
el fundador de nuestra Patria, est para afirmar ante el mundo que todos
aquellos que se reconocen como haitianos sern denominados de ahora en
ms NEGROS. TODOS SOMOS NEGROS, deca Dessalines.
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En este contexto, al poder estar este ao en Paran -gracias a la solidaridad
de la Junta Americana de los Pueblos Libres- y concurrir a este hermoso
encuentro cultural que all se realiza hace ya muchos aos para desarrollar
una especie de Contrafestejo del 12 de octubre rindiendo homenaje a los
indgenas de Abya Yala como as tambin a los africanos esclavizados, me
sent como si estuviera en mi pas. Sent tambin que el colonialismo, el
neocolonialismo y el capitalismo pueden ser vencidos. Esta fuerza que sala
de los tambores y de los cantos, de esta juventud llena de alegra presente
ese domingo 13 de octubre de 2013, me renov la esperanza en la construccin de un mundo realmente justo y sin explotadores.
Con estas prcticas de vida, el texto de Mario tiene excelente compaa y
tendr mucha vida. Muchas gracias por el honor de haber pensado a Hait
a travs de un haitiano, Muchas Gracias por TODO y Felicitaciones por el
trabajo donde el lector y la lectora encontrarn verdades escondidas por
la historiografa oficial. Es tambin un paso en la lucha por la Liberacin en
todos los aspectos de la vida.
Henry BoisrolinI
Coordinador del Comit Democrtico Haitiano en Argentina
BREVE PRESENTACIN
Desde el cielo, baja la claridad de la verdad divina como autoridad, se
posa sobre el denominado Nuevo Mundo. Sin embargo, en la historia
de los pueblos de Abya Yala, existen interrogantes que ni los ms iluminados pueden responder. De manera tal que, buscar en la oscuridad, en
nuestras sombras, es una mirada, tambin, autorizada, y necesaria; desde la negritud, para seguir comprendiendo e integrando nuestro pasado, presente y futuro. Pues bien, conocer la historia del afro, es conocer
la historia comn de la humanidad. A fin de cuentas, la claridad trae a la
negritud; como una Carimba en la piel de los esclavos.
El Barrio del Tambor, la marca negra en el bicentenario de Paran, es
una disertacin, ampliada, presentada en 2010 en el Museo Provincial de
Bellas Artes. Dicho evento, fue en el marco de las Jornadas Culturales
de Paran Rowing Club, y hoy es retomada para la presente edicin. A
continuacin, se abordar: el arribo de las culturas africanas en nuestra
Amrica; el papel que cumplieron los negros libres en las independencias;
la posterior conformacin del barrio negro de Paran, a modo de correlato
de la libertad de vientres; la reconstruccin, a partir de la msica, de la
cultura afro descendiente en Paran, como consecuencia de un mtodo
biblionarrativo, basado en fuentes acadmicas, literarias, musicales y del
conversar. El propsito, es arribar a la pregunta: Por qu irrumpe hoy el
discurso histrico desde la negritud?; Cmo se conform el Barrio del
Tambor de Paran?, qu rol cumplieron los negros en nuestra independencia?, y otras, son algunos de los interrogantes a los que se le intenta
dar una respuesta, a continuacin.
Mario Daniel Villagra Segovia
CMO SE CONFORM EL BARRIO
DEL TAMBOR DE PARAN?
Pues bien, hay que decir que Barrio del tambor no es una denominacin
exclusiva de esta ciudad, ms bien es genrica para los barrios donde
negros libertos, Afrodescendientes y criollos. Entonces, se juntaba a celebrar sus rituales o ceremonias, entendiendo a stas como expresiones culturales y artsticas, religiosas y polticas. Por lo tanto, se conocen
otros Barrios de los tambores, donde se desarrollan las llamadas o el
toque de tambores. Uno de los ms conocidos, que as se identific, se
encuentra en Buenos Aires, en el arrabal de Monserrat. Dicho lugar, en
particular, fue una residencia de los morenos libertos o negros libres que
hasta entonces vivieron en la condicin de esclavizados.
En cuanto a la actualidad de la zona de los arrabales, es un centro turstico
y de hospedaje. Monserrat fue unos de los lugares donde la fiebre amarilla
arras con la vida de muchas familias afrodescendientes, en las villas miserias de 1871.
En relacin a la ciudad de Paran, existe un trabajo elaborado por Pablo
Surez, titulado Tango de San Miguel, candombe del Litoral Argentino
donde se cita un trabajo de la Lic. Mabel Masutti: La Negritud en la Cultura Argentina. As pues se dice sobre la ciudad de Paran: hacia 1784
haba alrededor de medio millar de africanos y AfrodescendientesII Hay
que destacar que tambin se conoce informacin bibliogrfica sobre la
llegada de esclavos africanos a la zona de Gualeguay. Gracias al trabajo titulado La Trata, Esclavos Negros en la Villa de San Antonio de Gualeguay,
de Olga Massoni, publicado por la Editorial de Entre Ros. Adems, existen investigaciones de Julio Djenderedjian que mencionan a Gualeguaych, en referencia a poemas y escrituras en la estancia de Pedro y Esteban
Garca de Zniga: el conflicto entre los grupos de pastores- labradores
y los hacendados ms poderosos como Wright y Garca de igaIII, por
ejemplo. En resumen, estos ltimos buscaban imponer arriendos o trabajos, incluso expulsar a los primeros apelando a derechos de propiedad
sobre las tierras que los campesinos ocupaban. Los primeros, enseaban
a trabajar la tierra y a saber que la misma era de quien la trabajara.
ENTRE LA DESAPARICIN
E INVISIVILIZACIN
No obstante, la pregunta desde el sentido comn dice: Si existieron africanos
esclavizados en Paran, dnde estn los Afrodescendientes? Las posibles
respuestas, en consecuencia, son: principalmente se invisibiliz; es decir, se
ocult (y se oculta, si no fuese por la irrupcin histrica de la misma cosmovisin afrodescendiente y la solidaridad de los pueblos); y, por culpa de eso, la
cultura afro en argentina vivi una dispersin.
Visto que hoy hablemos de Barrio del tambor de Paran, la marca negra en
el bicentenario, se debe a que, simultneamente, en esa zona ya no viven los
Afrodescendientes. Antes, stos vivan en los terrenos que pasaron a ser los
mejores valuados. Estaban en las inmediaciones del Alto del Molino, sitio
que hoy ocupa la plaza Alvear, por entonces un establecimiento harinero de
Juan Garrigs.1
Hay que hacer notar que la historia de los Afrodescendientes, se emparenta con la historia de los medios de produccin. Visto que la esclavizacin era convertir al humano en un material intercambiable. La historia
afro es parte de la historia comn.
Es decir, en Paran, la industrializacin agreg valor a la zona donde estaba asentado el barrio del tambor. En consecuencia, la propiedad de la
tierra fue un factor decisivo para la permanencia de la cultura afro descendiente en el lugar. Hay que destacar que, anteriormente, ya su negacin como seres humanos, al ser esclavizados, vena en paralelo con el
arrebato de las tierras africanas, todo para la produccin.
Al mismo tiempo, en 1822 el gobierno de Entre Ros ratific en la provincia las
disposiciones de la Asamblea General del ao 1813. En particular, se declaraba la llamada libertad de vientres, prohibiendo as el trfico de esclavos en el
territorio de la Unin y dando por libres a todos los que nacieran en el mismo.
1 Segn el Censo de 1844, en Paran solamente haba 29 individuos calificados como esclavos,
que representaban el 0,6% del total de habitantes, lo que indujo a autores como Filiberto Reula a
considerar que ...el negro esclavo, lleg en nmero muy reducido a estas tierras y su unin con el
blanco fue muy rara: su sangre se diluy en su mezcla con el aborigen. Y como fueron muy pocos, en
verdad el negro no constituy un factor apreciable, en la formacin de la nueva raza (Reula 1963, I:
69). (Fuente [Link]/2012/07/[Link]
Por lo tanto, en uno de esos solares que presenta la zona de las barrancas
del Ro Paran, se construy en 1822 uno de los edificios ms notables
de la villa. Esto es lo que hoy conocemos como la Capilla Norte de San
Miguel, creada con el fin de dar asistencia espiritual de los negros. En ese
ao se empez a construir la capilla, y es a partir de entonces que se conforma el barrio de negros sobre los terrenos que la iglesia posea al norte
y al este de la capilla.
Fuente: El Diario
Posteriormente, en 1836 se coloc la piedra fundamental de la iglesia de
San Miguel, y se proyect la actual Av. Alameda De La Federacin. La misma fue construida, y bautizada en ese ao y unira el Puerto con el centro
de la ciudad. A consecuencia de ello, los terrenos de lo que podamos denominar el Barrio del Tambor, comenzaron a cotizarse y la Iglesia decidi
venderlos. Por consiguiente, dicho acto fue desencadenando un paulatino
proceso de dispersin de la comunidad afroparanaense.
Sin embargo, se sabe segn el proyecto discogrfico Tang de San Miguel, un trabajo de investigacin y recreacin de la msica de raz afro
en la ciudad de Paran, que los carnavales del barrio del tambor eran
un hecho. En el caso de Paran, eran originales en tanto que posea
particularidades por ser del litoral, a diferencia de lo que se conoce del
candombe uruguayo. Por lo tanto, los instrumentos eran fabricados con
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troncos ahuecados, se utilizaba la osamenta (las mandbulas de los caballos con sus dientes flojos ofrecen un sonido nico), y, adems, se sumaba el bombo leguero, guitarras y hasta bandonen.
En este sentido, existen crnicas de Juan Gimnez y Blas Prez Colman
que relatan la experiencia de los carnavales en el barrio del tambor.
Hay que hacer notar, para cerrar este captulo, las siguientes preguntas:
Por qu irrumpe hoy el discurso desde la negritud? y por qu estamos
hoy aqu conversando sobre esto?
A fin de dar respuestas, stas pueden ser varias. En primer lugar, algunos
podrn decir que es una moda. Finalmente, lo cierto es que han tenido
que pasar alrededor de cinco siglos para que estemos hablando desde
la negritud, reconociendo la cultura afrodescendiente. Quizs tambin a
condicin de que se hayan expandido nuevas formas de esclavitud, en
este modelo denominado neocolonial dentro del capitalismo. En definitiva tambin gracias al arte, la literatura, la msica que hoy presenta
trabajos como los de Surez y Marrero. Porque no hay que dejar de
reconocer que desde la cultura letrada, como un carcter afirmativo,
se ha prohibido otras lenguas, otros saberes, tradiciones propias de
los Afrodescendientes.
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As pues, stas fueron degradadas por una cultura en decadencia, la
del feudalismo, y negada por otra naciente, la de las luces del renacimiento y el positivismo.
Con respecto al trato de los temas relacionados a la cultura afro, por parte de la cultura letrada, posibilitamos lo siguiente. Es un texto de Rafael
Obligado (1851 1820), introducido en su obra Santos Vega, en 1905:
Sobre las ropas ajenas
vierte el agua reluciente,
y en su seno trasparente,
con un pan de jabn llenas,
crispa las manos morenas,
frota de uno, de otro modo,
bate, tuerce, enjuaga de todo...
y por las carnes de rosa,
blanca espuma globulosa
le va subiendo hasta el codo.
(Frangmente de El Yaguarn. Pg 44 Ed. Kapelusz)
En definitiva, el relato desde la negritud irrumpe por su herosmo. Por lo cual
no hay que olvidar que los pueblos esclavizados fueron los primeros que vencieron a los ejrcitos napolenicos, antes que en Espaa y Rusia en Europa.
Por consiguiente, hoy existen, a pesar de los aos, resabios y nuevos tipos
de esclavitud. Teniendo en cuenta que vivimos en una transicin hacia otra
sociedad, donde deberan resolverse tales problemas. Por esto, hablar de
esclavitud nos lleva a retomar el hecho de que vivimos en el plafn que
construy una independencia inconclusa. Por lo tanto, hay que revolucionar
las revoluciones.
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QU ROL CUMPLIERON LOS NEGROS EN
NUESTRAS INDEPENDENCIAS?
Cuando decimos La marca negraIV, nos referimos a dos cosas: por un
lado, a la Carimba, la marca que se les haca en la Factoras; suerte de
mercado portuario, donde los factores, socios de prncipes y reyes, determinaban una parte de los destinos de la poblacin africana, ponindole
el sello de pertenencia en la espalda o en la frente a hombres y mujeres
esclavizados; esta nueva etapa de transicin de la produccin feudal, en
decadencia y hacia la naciente sociedad definida luego como capitalista,
necesitaba de una expansin. No slo econmica y territorial, sino tambin desde una cosmovisin filosfica, en donde los amos de la tierra y
del saber, dominaran a los esclavos; fue una nueva etapa de la esclavitud,
que coincide con la apropiacin de tierras y la expulsin genocida de los
pueblos originarios en Amrica.
La poblacin de frica, convertida en esclavo negro, fue un producto
intercambiable, ya sea por plvora, tabaco, armas, etc. Hay que destacar,
que antes ya haban sido expulsados, arrancado de sus tierras, y embarcado desde la costa atlntica de frica hacia lejanas latitudes americanas.
En cuanto a los esclavos trados de frica y pueblos originarios, de nuestro continente americano, llegaron a trabajar juntos. Ya que qued demostrado con la investigacin que desarrollaron en la Facultad de Ciencias Antropolgicas de la Universidad Autnoma de Yucatn (Mxico).
Adems, la misma estableci que los primeros africanos que arribaron
a Mesoamrica nacieron y pasaron sus primeros aos de vida en frica
Occidental. Dicho de otra manera, stos trabajaron juntos a los pueblos
originarios, ya en Abya Yala (o nuestro espacio vital como continente americano), y qued demostrado cuando se hallaron, en cementerios, restos
fsiles de europeos, negros e indgenas, segn la investigacin recientemente nombrada.
Por otro lado, la marca negra en los bicentenarios, es debido a que la primera revolucin independentista/emancipadora de nuestro continente fue
negra; la Revolucin Haitiana, que se desarroll entre 1791 y 1804. Coincidentemente, fue en la primera isla donde haba llegado Coln, Saint Domingue, luego Hait.
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En este sentido, en Radar, una edicin Pgina 12, Eduardo Grner present su libro-tesis, La oscuridad de las luces. Lo ms importante es que
se retoma la relacin que existe entre los pensamientos de la Revolucin
Francesa (1789) y la Revolucin Haitiana.
Por lo tanto, hay que decir que en el pensamiento de Maximiliano
Robespierre estaban presentes los derechos de hombres y mujeres de
color. Por lo que se refiere, ste deca:
Pero yo, para quien la libertad es y ser un dolo, que no conozco alegra ni prosperidad ni moralidad para los hombres ni para las naciones,
sin libertad; declaro que abomino de semejante sistema, y que reclamo
vuestra justicia, la humanidad, la justicia y el inters nacional a favor de los
hombres libres de colorv
No obstante, Grner sostiene que G. F. Hegel se basa en los hechos acaecidos en La revolucin Haitiana, para luego hacer su comentario sobre la
dialctica del amo y el esclavo. Tratado en el captulo IV apartado A Independencia y sujecin de la autoconciencia; Seoro y servidumbre, que
integra la obra titulada La Fenomenologa del espritu.
En definitiva, en la historia de los bicentenarios, poca es la mencin que
se hace de la revolucin haitiana. Tambin hay que decir que San Martn
y Moreno eran defensores de la abolicin de la esclavitud, como Simn
Rodrguez, maestro de Simn Bolvar. Y cabe destacar que el Hait, emancipado, ayud con armas, dinero y hombres a la este ltimo Simn Bolvar.
Hay que hacer notas que el Ejrcito de los Andes, del Libertador General
don Jos de San Martn, estaba compuesto en un 40% de negros libertos,
sobre un total de 4000 hombres.
Antes, en 1765, y en cumplimiento de la Real Instruccin, el gobernador
de Buenos Aires, Pedro de Cevallos, cre el Cuerpo de Negros Libres de
Buenos Aires: 3 compaas de infantera con 168 hombres en total.
Todo este proceso de autoconciencia que desarrolla la poblacin afrodescendiente, como sujeto cognoscente, queda retratado en la novela
literaria escrita por Pablo Marrero. All, uno de los personajes dice: Escla13
vo, este parece ser nuestro destino de negros. Fue Bemb, rebautizado
Francisco por sus amos, y de este modo se transforma y se iba liberando
de lo natural, va emancipndose de aquel estado dado por sus amos.
En la frase esclavos, ese parece ser nuestro..., queda desnaturalizada
la esclavitud, muestra el acto superador, que es muy importante, puesto
que en la superacin de manifiesta la negacin y la confirmacin. Entonces, negacin y afirmacin se entrelazan en los hechos y en las ideas que
se suceden en el natural movimiento de las cosas; en esta frase, la naturaleza mvil de la existencia real, que esta oculta, queda al descubierto en
el devenir histrico de la lucha por la emancipacin.
La madre de Bemb, relata la novela, es vendida como una pieza de Indias
en la Plaza de Retiro. La joven, fue trada en 1792 sin saber que estaba embarazada, y fue comprada por Juan Bolaos, que estaba vinculado con la Real
Compaa de Filipinas, una de las principales compaas mercantes. ste la
vio como la ltima que quedaba, estaba agarrndose la panza, y se la llev
de lstima.
Una vez en la casa, donde viva Don Juan, con su yerno Manuel Navarro, y
su esposa Ins, pareja con la cual ya tena tres hijos. No era una familia reconocida de Buenos Aires, pero vivan del arrendamiento de una pequea
chacra y un pequeo emprendimiento de fabricacin de velas.
La joven fue puesta al cuidado de los dems sirvientes de la casa, dos
personas ya viejas; la cocinera y el jardinero, tambin afros descendientes. Ellos cuidaron de la chica, y se dieron cuenta de su embarazo pero se
ocult la noticia hasta que naci Bemb, en el mismo momento que la madre mora. Fue entonces criado por los dems negros, y aunque insistan
en llamarle Francisco, l se presentaba como Bemb.
Bemb-Francisco fue protagonista de aquellos aos de efervescencia, y
como todo esclavo aoraba la libertad y la igualdad. Particip, a pesar
de que en un principio se les prohiba portar armas y montar caballos en
la resistencia, contra los invasores ingleses. Luego se incorpor en las
tropas del General San Martn, trep los Andes y pele en Chacabuco y
Mayp; derram su sangre por la libertad de Amrica.
Pero, como dice Juan Rosales en el prlogo de Carimba, la libertad no les
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llegar a los que lucharon por ella. Las determinaciones revolucionarias
fueron dejadas a un lado por las elites que gobernaron las repblicas; no
pocos de los sobrevivientes de las contiendas fueron utilizados nuevamente en guerras, contra los indios, los gauchos e inclusive, contra guerras hacia otro pas, como en la guerra de la Triple Alianza contra Paraguay
(1864-1870).
CMO LLEGA LA CULTURA
AFRICANA A AMRICA?
Bsicamente, llega en barco; irnica y literalmente, es decir, no de vacaciones ni de manera deseada, ms bien forzada. Pues tambin hay
que decir que entendemos el descubrimiento de Amrica como el acto
de incorporacin del Nuevo Mundo al orden social imperante en aquel
entonces en Europa: el capitalismo naciente con rmoras de feudalismo,
expresado polticamente por los comerciantes (burguesas nacionales)
ayudados por la Monarqua. En otras palabras, la expansin no solo fue
territorial, sino cultural y poltica, de una sociedad dada y en transicin a
construir el rgimen capitalista. En sntesis, la apropiacin de las tierras
africanas y americanas, obedeci a la necesidad de ampliar mercados y,
sobre todo, mantener a grandes poblaciones, una vez expropiadas sus
tierras, en la servidumbre.
Al respecto, segn el historiador Rodolfo Puiggrs, en su trabajo Desde
la Colonia a la RevolucinVI Reyes Catlicos autorizaron a Coln a repartir
las tierras, construir casa, etc., pero se reservaban para s todo el Oro,
plata y otros metales preciosos que se hallaran. Los acuerdos comerciales de Coln y Los Reyes Catlicos; el monopolio del trfico que prohiba
la navegacin de particulares y en definitiva, esta formacin del capital
comercial. As pues, segn el estudio titulado El Capital, de Carlos Marx,
la conquista cumpli la funcin de puente para trasplantar el feudalismo
decadente y la nueva sociedad capitalista en Amrica.
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Respecto al anlisis de Marx, podramos decir que la expansin de la tenencia de la tierra por parte del rgimen feudal, es el punto de partida del
rgimen capitalista de produccin. En este sentido, l deca, en el cap. XVI
de El Capital: en la economa poltica, la teora de la acumulacin originaria, cumple el mismo papel que en la teologa el pecado originalVII. En
definitiva, ya es sabido en la historia real, y actual, cual es el papel que
desempea la gran conquista, el esclavizamiento, el robo y el asesinato.
Hoy existen trabajadores y trabajadoras asalariados, pero antes los esclavos africanos entraron directamente como parte de los medios de produccin. Es decir, como una mercanca. Ahora, con el trabajo asalariado, lo
que se busca es garantizar la sociedad de consumo y la tasa de ganancia
de los empresarios para la acumulacin del capital financiero. Adems,
se promueve por todas las vas posibles el consumo si es necesario, a
travs de endeudamiento y el trabajo asalariado como nica manera de
ser posible la vida en sociedad (el trabajador asalariado es el esclavizado
del siglo XXI).
Se calcula que alrededor de 50 millones de africanos esclavizados fueron
arrancados en sus tierras, pero solamente 12 millones, segn el historiador nigeriano Joseph Nicory, llegaron vivos a Amrica. Algunos aseguran
que ya en 1502 llegaron los primeros negros a las islas del Caribe y que
1516 comenzaron a funcionar los ingenios azucareros de las islas espaolas, hoy Repblica Dominicana.
En Argentina, se calcula que 300 mil fueron los esclavos que ingresaron
por el puerto de Santa Mara de Buenos Ares. Segn el censo de 1815, haba un 30% de poblacin negra. Para algunos autores (como el argentino
Ricardo Rodrguez Mola) la poblacin negra alcanzaba el 40% del total. El
investigador estadounidense, George Reid Andrews, asegura que alcanzaba el 30%, pero en el interior el porcentaje era mucho ms alto, sobre
todo en el noroeste: en Santiago del Estero ms del 70% de la poblacin
era negra. Y en Crdoba, Chaco, La Rioja y Catamarca eran casi el 50%.
Muchas veces, se dice que somos mayoritariamente descendientes de
europeos, sin embargo, un estudio de la UBA (Universidad de Buenos
Aires), muestras que ms del 56% tiene componentes aborgenes en su
estructura gentica. Y un censo piloto de autopercepcin de afroargenti16
nos, nos dice que un 5 % o ms de la poblacin nacional tendra ancestros
africanos. (Clarn: 16-01-2005/ Sociedad)
Por todo esto, hay una pregunta que no quise destacar como esencial,
pues entiendo que necesita de mucha investigacin, y, adems, dudo de
su viabilidad. A decir: Cmo era el continente Africano antes de que el
capital comercial y usurero lo convirtieran en el continente de los negro?
El colonialismo en frica, como en Amrica, liquid toda posibilidad de
desarrollo autnomo de las naciones. Sobre todo en el siglo XVI y XVII,
cuando ya se haba apoderado de casi toda Amrica, para saquear sus
recursos, sacrificando nuestros habitantes originarios. A causa de eso, se
lanzan sobre frica, transformndose este continente en un gran cazadero humano, transformando las poblaciones en cosas, en carbn humano
destinado a las plantaciones, minas, obrajes y al servicio domstico de los
dueos del poder en el Nuevo Mundo.
Bois (1868-1963), quien es considerado una de las personas de origen
africano ms influyentes de la Historia, adems de filsofo, dice que no se
puede afirmar con datos fehacientes la envergadura de la sangra africana. Sin embargo, asegura que por un africano que llegaba con vida, haba
que agregar otros cinco matados en la resistencia, Y, asegura que cada
uno vena en sus 90 centmetros de espacio, con el espinazo doblado,
enfermo, maltratado.
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CONCLUSIONES?
Hay que dejar en claro, para no prestar a la confusin, que en El barrio del
tambor, la marca negra en el bicentenario de Paran, observamos que la
cultura afrodescendiente en Paran se puede ver de manera caleidoscpica, es decir, desde varios puntos de vistas: la musical y quizs la ms
visible pues es constante y sonante, que a su vez tiene dos expresiones:
el candombe estilo uruguayo y el candombe del litoral argentino.
En lo que es reconocido como el Barrio del Tambor, los 12 de octubre
se realiza la concentracin para realizar el Contrafestejo, una expresin
popular que ya tiene doce aos. Dicha iniciativa no es menor, ya que es
un aporte a la causa de los pueblos originarios expropiados de la tierra,
desde una cultura igualmente explotada, la afrodescendiente.
Segn el relato de Natalia Damadian y Andrs Main, integrante de La
Yaguarona, nombre artstico de la cuerda de candombe, organizadora
del encuentro que ya tiene 12 ediciones al momento de cerrar este trabajo2. A continuacin, reproducimos la presentacin utilizada en torno a
dicha edicin:
Con la llegada de los primeros tambores trados del Uruguay por tres
entusiastas percusionistas de Paran, comienza a conformarse Nacin
Tambor, la primera escuela de candombe de la ciudad.
El sonido del tambor resurga as por las calles del Barrio del Tambor, sector del Paran donde a principios del siglo pasado habitaba una importante comunidad afro-descendiente, cuyo legado sigue siendo invisibilizado
por la historia oficial a 200 aos de la promocin a villa de nuestra ciudad.
En el primer ao de este nuevo siglo, piano, chico y repique empezaban a
manifestarse por las calles con un estilo propio en el primer Contrafestejo,
una fiesta popular que desde hace 12 aos viene siendo parte de lo pblico, con los tamboreros, los tambores, la danza, la voz o meros comentaristas. Con diferentes realidades que nos colocan diariamente en la ta2 La elaboracin del trabajo, pedido para una presentacin en torno a las actividades cultural, organizadas por el club Rowing de Paran, fue hecha en el ao 2010, ahora bien, la
publicacin fue en 2013.
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rea de comprometernos con la sociedad, nos hemos ido multiplicando en
personas y tambores. La cuerda ha ido experimentando en el tiempo y ha
cambiando la piel. Hoy, a ms de una dcada de las primeras ceremonias
de fuego en las esquinas, La Yaguarona --rebautismo que rinde culto a
un ser de la mitologa guaran- se sigue pensando y repreguntando, con
el rito de la msica como pulso de esa evolucin.
Por ltimo, anunciamos que podrn escuchar en el DVD dos toques musicales. Por un lado, el del candombe estilo uruguayo y, por otro, el del litoral
argentino. El primero, interpretado por Diego Sanchez, Judit de Len y Pablo Suarez (ver referencias en el anexo). Y el segundo audio es una gentileza de ste ltimo. Adems de un breve documental audiovisual, todo esto
acompaa la presente entrega. All se muestra el proceso del armado de un
tambor, ms el candombe en Paran en torno al Barrio del Tambor. Es decir
que se pas de arreglar tambores, a fabricarlos; y de existir una sola cuerda, a presentarse la posibilidad de una cuerda exclusivamente compuesta
por mujeres: Las Dragonas, que ensayan en la Plaza Saenz Pea. Y quin
sabe cuntas otras se construirn en el camino que transitaremos! Cada
iniciativa aportar a la tarea de retomar las partes invisibilizadas, los lazos
cortados que nos unen a nuestras races. Este trabajo pretende ser uno de
esos aportes a la construccin de una nueva sociedad.
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NOTAS
I Anne-Marie Joseph Guy Henry Boisrolin, con cuna en Port-au-Prince pero radicado en Crdoba
desde la dictadura de la familia Duvalier, es Coordinador del Comit Democrtico Haitiano en
la Argentina y se desempea en lo acadmico como Profesor de Metodologa de Investigacin
Cientfica y de Presencia Africana en el Instituto de Culturas Aborgenes de Crdoba.
II En Tang de San Miguel, Candombes del Litoral Argentino, de Pablo Suarez (UNER).
III En Entre Ros, entidades y patrimonios, ED. Dunkel (2008).
IV Tambin hacemos referencia a la novela Carimba, la marca negra en nuestra independencia,
del escritor Pablo Marrero, quin accedi a varias entrevistas y reportajes abordando el tema de
la afrodecendencia en argentina, pensando en esta presentacin.
V En Maximiliano Robespierre, Libertad, igualdad y frateridad. ED. Longseller (2000).
VI De la colonia a la revolucin, de Rodolfo Peligros. Ed. Partenon (1949).
VII En Obras Escogidas de Marx y Engels, Tomo I. El Capital Cap. XXIV. Sobre la llamada acumulacin originaria. Ed. Progreso.
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BIBLIOGRAFA
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corrientes 2038 (Bs. As.), 2010.
- GRNER, Eduardo. Entrevista sobre La oscuridad y las luces, en Radar.
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- PUIGGROS, Rodolfo. De la Colonia a la Revolucin. Ed. Partenn (1940).
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Argentino (UNER/2008).
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- TARRUELLA, Ramn. Maximiliano Robespierre. Ed. Longseller (2000).
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ANEXOS
REFERENCIAS DE LOS ENTREVISTADOS EN
LOS AUDIOS QUE CONTIENE EL DVD
Diego Sanchez, paranaense. Percusionista, ha tocado en diferentes bandas de la ciudad, y ciudades aledaas como Santa Fe y Rosario.
Fundador de Nacin Tambor, la primer escuela de candombe de Paran.
Actualmente, brinda clase particular y continua con sus participaciones
en distintas bandas musicales.
Pablo Suarez, paranaense. Msico, uno de los creadores de Nacin Tambor, primera escuela de candombe en organizar el contrafestejo. Productor de Tango de San Miguel, un trabajo multimedial que recosntruye el
denominado candombe del litoral. Actualmente, continua su trayectoria
artstica en diferentes propuestas culturales.
Judit de Leon. Paranaense, residiendo en Mxico. Unas de las pioneras
en el candombe, conjuntamente con Sanchez y Suarez. Mientras estuvo
en la ciudad que la vio nacer, se mantuvo en torno al candombe y la vida
artstica de la ciudad. Actualmente en el pas del norte de amrica, brinda
clases de msica y adems sostiene algunos proyectos musicales.
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CERTIFICADO DE DISERTACIN
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