Don e Inversiones: Teoría Social
Don e Inversiones: Teoría Social
El objeto de este trabajo es disear algunos problemas esenciales de la teora social con base
en el anlisis comparativo de dos fenmenos similares: los donativos de las sociedades
grafas y las inversiones extranjeras de la sociedad capitalista.
1. En 1924 Marcel Mauss public su Ensayo sobre el don1. Basado en estudios antropolgicos
principalmente de Malinowski y en vestigios histricos, Mauss seal las caractersticas
esenciales de esta forma de intercambio, que es el antecedente del trueque y la compraventa.
En primer lugar puso claramente al descubierto que se trata de lo que llam fenmenos
sociales totales. En efecto, en el don que practican ciertos pueblos "primitivos" de
Escandinavia, Polinesia y muchos otros ms, se expresan a la vez y de golpe toda clase de
relaciones sociales: las religiosas, jurdicas, morales, polticas, familiares; las econmicas,
estticas y morfolgicas. Lo que se cambia -escribe el autor - no son exclusivamente bienes
y riquezas, muebles e inmuebles, cosas econmicamente tiles. Se cambian sobre todo
cortesas, festines ritos, servicios militares, mujeres, nios, danzas, fiestas, ferias, en las que el
mercado no constituye sino un momento, y en las que la circulacin de las riquezas no es sino
uno de los trminos de un contrato mucho ms general y mucho ms permanente (Mauss, p.
150-151). El intercambio es un hecho integral, total, y esta caracterstica se acenta en virtud
de que no son los individuos, sino las colectividades clanes, tribus, familias quienes se
enfrentan en el terreno mismo, o por medio de sus representantes, o en ambas formas a la vez.
De otra parte Mauss hizo ver que los cambios y.contratos que se hacen en forma de
regalos son voluntarios nada ms simblicamente. En realidad tanto el dar como el devolver,
son actos obligatorios. El don tiene la apariencia de ser un acto gracioso -un regalo, como
parece indicarlo su nombre- pero en realidad es un modo de intercambio interesado y
*Desarrollo de la exposicin en la reunin del Seminario efectuada el lunes 5 diciembre de 1955, en el Pabelln
Van de Graaff del Instituto de Fsica.
Publicado originalmente por: Universidad Nacional de Mxico Cuardenos del Seminario de Problemas
Cientficos y Filosoficos, Nm., 2 Segunda Serie 1957.
1
1 Marcel Mauss, Essai sur le don, forme et raison de l'change dans les socits archaques: en Sociologie et
Anthropologie, Pars, Presses Universitares de France, 1950.
230
obligatorio. Los participantes guardan las formas voluntarias del don y reconocen el fondo
rigurosamente obligatorio del intercambio (Mauss, p. 151). Con facilidad escribe Mauss se
encuentra un gran nmero de hechos concernientes a la- obligacin de recibir, pues un clan,
una casa, una compaa, un husped, no se hallan libres de no pedir hospitalidad, de no
recibir regalos, de no comerciar, de no contraer alianzas por las mujeres y la sangre. Y ms
lejos aade: La obligacin de dar es tambin muy importante: su estudio podra permitir el
que se comprendiera cmo llegan los hombres a ser cambistas ... Rehusarse a dar, olvidarse de
invitar, as como rehusarse a tomar equivale a declarar la guerra, a rehusar la alianza y la
comunin (Mauss, p. 161-163). El autor cita entre otros el ejemplo del kula, un gran
comercio intertribal que se practica en las islas Trobiand. Kula quiere decir crculo en
melanesio, y es en efecto un crculo en que todo va y viene, aunque se realiza en forma
aparentemente desinteresada y modesta, como si no hubiera vuelta. Las grandes
expediciones martimas llegan, hacen enormes presentes y se van sin recibir nada en cambio.
Slo un ao despus, al acoger a sus antiguos huspedes, stos les entregan la recompensa, y
cumplen as con su obligacin cerrndose el ciclo.
El acto mismo de donar precisa Mauss adquiere formas muy solemnes; la cosa
recibida es desdeada, y hasta se muestra hacia ella una gran desconfianza...; por su parte el
donador afecta una exagerada modestia. (Mauss, p. 176-177). Sin embargo, la obligacin
existe por ambas partes, bajo pena de guerra pblica o privada.
2. Marcel Mauss no persigui en todas sus vetas el concepto del fenmeno social total. De
una parte dej su estudio trunco, sin formular una generalizacin que comprendiera tanto el
don de las sociedades primitivas como otras relaciones semejantes, propias de las
sociedades ms diferenciadas. As, al hablar de la historia contempornea principalmente de
la europea sus anlisis se basan en el supuesto de una moral in temporal, desintegrada del
fenmeno social total, y en el supuesto de un espritu de cooperacin cada vez mayor,
sostenido tambin de modo formalista.
Es cierto que las pretensiones de Mauss no eran primordialmente tericas. Mauss
estudi el don en una sociedad que todava no haba separado ni analizado los distintos
elementos que constituyen el intercambio humano tal y como lo vemos y entendemos hoy2.
2
Esas sociedades no haban logrado distinguir, como las de griegos y romanos, entre los derechos personales y
reales, separar la venta del don y del cambio, aislar la obligacin moral y el contrato y, sobre todo, concebir la
diferencia que hay entre los ritos, los derechos y los intereses (Mauss).
231
prctica, el descubrimiento de las relaciones constantes entre los elementos sociales que se
hallan divididos y que frecuentemente aparecen a la consciencia como separados, es el objeto
de la teora social -particularmente de la teora social denominada sociologa. Sin embargo los
obstculos que se presentan para comprender la vida social como un todo cabalmente
relacionado, en medio de las divisiones de los factores o elementos que lo constituyen, han
sido difcilmente superados y lo siguen siendo, en virtud del carcter tambin funcional de
esas divisiones en nuestra sociedad, y de las separaciones correspondientes de nuestras ciencia
y nuestra cultura. En tales circunstancias el anlisis de un hecho social como el don de las
sociedades primitivas, en que se halla directa y ostensiblemente relacionado lo que en otras
sociedades slo se halla indirecta, y subrepticiamente relacionado, es de gran importancia
para aclarar la teora social que precisamente busca descubrir en estas sociedades las
relaciones subrepticias, ocultadas al conocimiento vulgar o cientfico, que son relaciones en la
realidad pero no en la expresin o en la conciencia de ella.
Sin embargo este anlisis sera incompleto e inconsecuente como dijimos- de no
seguir el proceso de divisin en la realidad y de separacin en la conciencia, y la forma en que
los distintos elementos siguen interactuando mutuamente y constituyendo, en medio de las
divisiones y separaciones, el fenmeno social total. Para que estudios como ste sean tiles a
la teora social es necesario pues ver las distintas formas que reviste el fenmeno social total,
de acuerdo con las divisiones y separaciones de las sociedades y el conocimiento, y
considerando las formas en que las unas actan sobre las otras, o para decirlo de un modo
distinto: al intentar comprender el fenmeno social total es necesario elaborar un modelo
terico una abstraccin que comprenda tanto el fenmeno social total cuyas relaciones son
directas y ostensibles, indivisas e indiferenciadas en la realidad y en la conciencia, como el
fenmeno social total cuyas relaciones son indirectas o subrepticias, y en que una gran
divisin y diferenciacin reales y conceptuales no impiden el que estas relaciones existan;
pero s dificultan prctica y tericamente el que sean comprendidas. Por eso el estudio del don
tiene otro aspecto tambin esencial para la teora social y para la comprensin de la
abstraccin y del proceso de abstraccin en el conocimiento social. Este aspecto es el que se
refiere al carcter aparentemente voluntario de la ms primitiva forma de intercambio de las
riquezas y los bienes, y a su condicin efectivamente obligatoria. Para los fines de la teora
social esta contradiccin no puede ser desligada del hecho sealado con anterioridad, esto es,
el hecho de que el don aparece en las sociedades primitivas real y expresamente como
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del don como hecho aislado que trasciende o est por encima de la obligacin real de dar y
recibir para devolver, y que deriva en una sin tesis simblica o expresiva del don como regalo,
como acto voluntario desinteresado. La divisin y el anlisis surgen desde entonces como tras
cedentes a una relacin que existe en la realidad, entre comunidades divididas y distintas, con
intereses contrarios. As, el primer tipo de divisiones y anlisis parece ser el que nace de las
relaciones contrarias u opuestas de elementos divididos como comunidades. Y estos primeros
anlisis derivan, a su vez, en una exposicin de lo dividido y analizado como trascendente
respecto a una relacin real y contradictoria, provocando una sntesis simblica o expresiva de
tipo formalista. Este fenmeno va a perdurar y acentuarse en el desarrollo de la interpretacin
de los hechos sociales y se cuenta entre los obstculos a la elaboracin de la teora social.
Con lo anterior nos hallamos en la posibilidad de comparar, tanto la sntesis
inmediata del don considerado como fenmeno social total, en la accin y en la
conciencia como la separacin o el anlisis que se hace de un acto obligatorio expresado
sinttica y formalmente como voluntario, con un fenmeno contemporneo que en cierto
modo es el equivalente del intercambio entre comunidades distintas esto es con las
inversiones extranjeras y en particular -por su mayor parecido con los llamados dones de
capital. En estos fenmenos, similares al don de las sociedades primitivas, en lo que tienen
de intercambio, vamos a buscar otras semejanzas y diferencias por lo que respecta a sus
divisiones reales, a sus separaciones ideolgicas, a la interaccin de sus elementos y a la
forma parcial o integral en que se les percibe.
4. Las inversiones extranjeras pueden ser estudiadas como fenmenos sociales totales,
reparando en la interaccin real que provocan y reciben de otros elementos de la sociedad, o
bien, en su manifestacin a la conciencia, y en las formas en que la conciencia reconoce o
desconoce su carcter integral.
Como ejemplo del primer tipo de enfoque podemos escoger la ayuda exterior que en
la post-guerra ha sido una de las actividades econmicas y polticas ms importantes de los
Estados Unidos, y una de cuyas manifestaciones ms conocidas fue el llamado Plan
Marshall. Si se estudia la forma en que fue proyectado el Plan Marshall y en que se llev a
cabo su ejecucin, se advierte pronto que no fue un plan exclusivamente econmico, que se
basara en relaciones puramente econmicas o que slo tuviera influencia en las esferas
econmicas. Hasta en un folleto de divulgacin y propaganda destinado a los empresarios
norteamericanos se deca de l: Es una mezcla de agresiva direccin de los negocios y un
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proyecto cuyas hondas races son la dignidad del hombre y el respeto a la vida humana, y
ms lejos se aada: El Plan Marshall ha puesto en movimiento, tanto una corriente de bienes
como una corriente de ideas. Y, en efecto, en la formulacin y ejecucin del Plan Marshall se
advierten acciones e ideas relacionadas entre s sobre la recuperacin europea, la expansin
econmica norteamericana, la asistencia tcnica, la diplomacia, los partidos polticos, la
formacin de lderes europeos en los Estados Unidos, los programas de La Voz de Amrica,
la paz, la independencia y el sometimiento de los pases europeos, el impacto sobre la cultura
europea, las resistencias de la opinin pblica norteamericana, las actitudes mesinicas y las
manifestaciones de la poltica de pdele caridad a tu vecino, etc. Todos estos elementos
guardan relaciones mutuas y muy frecuentemente contradictorias, tomadas en consideracin
en la poltica norteamericana y europea; pero que sin embargo escapan con frecuencia al
anlisis econmico del plan.
Al romper los lmites trazados habitualmente al anlisis econmico se descubre que en
realidad el Plan Marshall es un fenmeno social integral, en el que existen las divisiones de
comunidades relacionadas y otras muchas divisiones (de clases y grupos) que se relacionan
en forma contradictoria o sinrgica. Entre las divisiones de grupos se destacan las divisiones
que son producto de la especializacin del trabajo administrativo e intelectual. Estas
divisiones tambin se hallan relacionadas aunque a menudo subrepticiamente. La actividad
propagandstica est directamente relacionada a la econmica y poltica; la militar con la
econmica y propagandstica, etc. Pero en la expresin de las actividades e incluso en el
conocimiento correspondiente a las ciencias especializadas, se ocultan inconsciente o
deliberadamente una gran parte de estas relaciones. En la expresin destinada a la opinin
pblica europea y norteamericana, el Plan es un plan de dones de bienes de capital o
consumo, voluntario, libre, y en el que se vuelven subrepticias la obligacin y la necesidad de
dar y recibir, de recibir y devolver. En los anlisis administrativos, econmicos, culturales,
relacionados con el plan, ocurre algo semejante a lo que ocurre en la expresin destinada a la
opinin, aunque por razones y finalidades distintas, esto es, ms que por un afn de volver
subrepticias las relaciones, como un hbito de no romper los lmites trazados a la
especializacin de las actividades y los estudios. Sin embargo estas relaciones son
consideradas prcticamente y en el pensamiento poltico, y son utilizadas en la poltica,
quedando confinado al sentido comn de los polticos el anlisis de relaciones que ignoran los
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administradores y gestores y los especialistas, y que operan en la realidad del fenmeno social
total que constituye el Plan Marshall.
Si seguimos el segundo camino y analizamos la ideologa de las inversiones
extranjeras, encontramos que entran en juego muchos elementos que la teora pura de la
economa no toma en consideracin. Las nociones del equilibrio y el estado de perfeccin, del
tiempo, de la historia como futuro, de la muerte de toda una cultura y un tipo de sociedad, del
equilibrio de las fuerzas polticas y la propaganda; la demagogia o la retrica en el tratamiento
de las sociedades; las nociones del determinismo y la necesidad, del juego de los mviles
econmicos, polticos y morales, de la libertad, del bien y del mal, de la substancia y la
relacin, de la antropologa filosfica, de la objetividad y el prejuicio, de la realidad y el mito,
de las alternativas y la necesidad de escoger; las nociones de la violencia econmica, poltica
y cultural; el fondo subconsciente de la cultura y sus modos de razonar y racionalizar, todos
aparecen a la vez y de golpe cuando se logra perseguir las relaciones subrepticias, ocultas a
la ciencia particular denominada economa, eliminadas del anlisis econmico por razones
tericas y prcticas que no pueden ser desconocidas, y que reflejan las divisiones reales de
nuestra sociedad y de nuestra cultura, pero que ocultan al mismo tiempo a la conciencia social
o a las ciencias sociales las relaciones reales que comprende la teora social y existen entre los
elementos separados3.
Cuando se parte de la hiptesis de que las inversiones extranjeras, en su realidad
concreta, no son un fenmeno puramente econmico o que quepa slo considerar por medio
del anlisis econmico delimitado tradicionalmente la hiptesis pronto se ve confirmada
por los hechos. Las inversiones extranjeras aparecen como un conjunto de elementos que
interactan con los dems que integran la sociedad. En la realidad las inversiones extranjeras
representan por parte del pas inversionista una serie de acciones y supuestos sociales
polticos, pagandsticos, filosficos, morales, estticos, morfolgicos y representan otro tanto
en el pas husped, en el sentido de que cualquier accin que tienda a apoyar o contrarrestar
sus efectos exige no slo un anlisis econmico ni slo una accin econmica, sino un
anlisis y una accin integrales, totales. En ambos casos se descubre que lo econmico no
se sustenta por s solo y que prcticamente la poltica de y contra las inversiones extranjeras
3. cf, Pablo Gonzlez Casanova, La ideologa norteamericana sobre inversiones extranjeras, Mxico, Escuela
Nacional de Economa, 1955.
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requiere una accin integral, total, en la que el mercado de capitales no constituye sino un
momento y en la que la circulacin de capitales no es sino uno de los trminos de un contrato
mucho ms general y mucho ms permanente -para parodiar lo que deca Mauss de los dones
primitivos. Estos hechos son reconocidos en la poltica prctica por el simple sentido comn,
aunque con las deficiencias y limitaciones que ste tiene, con las inconsecuencias y falta de
estudio sistemtico que lo caracterizan. En el sentido comn de la accin poltica, en la
poltica real, efectiva, de las inversiones extranjeras se rompen los lmites del anlisis
econmico, la forma separada en que ste analiza y sintetiza el fenmeno, y se parte de un
supuesto para la accin poltica, en que se tratan de comprender todas las relaciones de los
elementos divididos en la realidad, relaciones operantes que en la prctica poltica se intenta
controlar. Dentro de los elementos que se consideran en el anlisis econmico -cientfico y
prctico- y en la prctica poltica se halla siempre la idea y la posibilidad de recuperar y
desamortizar los capitales invertidos y de presionar sobre los pases huspedes para que
reciban las inversiones y den las mayores facilidades para su desamortizacin y repatriacin.
Estas relaciones no son consideradas sin embargo en el lenguaje diplomtico destinado a la
publicidad, en la propaganda y en el concepto tico de las relaciones econmicas, en los que
las inversiones extranjeras y los dones de capitales como los dones primitivos aparecen
tambin como actos libres y desinteresados.
La hiptesis de comprehensin y accin del poltico se parece as a la hiptesis de
estudio de la sociologa. Por eso con razn se ha dicho que la sociologa no es sino la teora
poltica con un nombre distinto. Sin embargo la diferencia en este caso se debe a que
histricamente el anlisis de la prctica poltica se basa sobre todo en el sentido comn. Las
relaciones reales entre campos y elementos realmente divididos y tericamente considerados
en su forma aislada y separada, son controladas por el poltico a base de su simple sentido
comn, en el que los prejuicios y la interaccin de los razonamientos y las racionalizaciones
no siempre dejan una huella clara y precisa en la conciencia poltica, sino al contrario la
confunden y la hacen oscilante y vaga en la interpretacin de los propios actos y de los ajenos,
considerados como partes relacionadas en un fenmeno social total sumamente complejo y
contradictorio. Sin embargo, las formas de la abstraccin prctica-poltica han sido y son un
verdadero reto para la especulacin y la teora cientfica de la sociedad.
5. Ahora bien, volviendo al problema central que nos ocupa de la realidad social y de su
comprehensin como hecho integral o. total, es conveniente precisar las semejanzas y
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diferencias de los dos fenmenos que nos han servido como base del estudio los dones de las
sociedades primitivas y las inversiones extranjeras de la sociedad capitalista a fin de ver con
una mayor precisin su posible utilidad para la teora socal. Esto es, que con el fin de
acercarnos a los problemas propios de la teora social, que plantean los hechos sealados,
vamos a intentar na comparacin detallada del don ,y las inversiones extranjeras, analizando
sus diferencias y semejanzas cuando se les considera en su realidad de fenmenos sociales
totales:
El "don"
sus actividades.
subrepticias,
cuyos
elementos
se
hallan
claramente diferenciados.
3Divisin entre la sociedad de donantes y 3. Divisin entre la sociedad de donantes y
donatarios y sus intereses
su
expresin
como
actos
5. La relacin negada por la expresin es una 5. La relacin negada por la expresin es una
relacin contradictoria (de grupos divididos y relacin contradictoria (de grupos divididos y
relacionados) en que los intereses son distintos.
las
inversiones
extranjeras
como
actos
al
nivel
de la conciencia de todos
tcnicos,
burocrticos,
etc.,
en
opinin pblica.
9. Existe la posibilidad de pasar de la ocultacin 9. Existe la posibilidad de pasar de la ocultacin
expresiva del carcter real del don -de la sntesis expresiva del carcter real del don de capitales y
expresiva o simblica del don como acto las inversiones extranjeras de la sntesis
voluntario- a una ocultacin en la propia expresiva o simblica del don de capitales y las
conciencia del carcter real del don -a una inversiones extranjeras como actos voluntarios y
sntesis conceptual del don como acto voluntario. desinteresados (propaganda destinada a enajenar
De la forma en que esta posibilidad deja de serio la conciencia de los grupos a que va dirigida)- a
para convertirse em una realidad en la conciencia una ocultacin, en la conciencia de los propios
primitiva
no
tenemos
datos
Normalmente la ocultacin o exclusin se realiza real del don y las inversiones extranjeras como
tan solo por la expresin, al nivel de la actos voluntarios y desinteresados. A esta
conciencia de todos. Esto por lo que se refiere al posibilidad se suman las qu presenta una
don. La ocultacin del mundo real a la conciencia divisin del trabajo intelectual en que el
primitiva y la sntesis conceptual mtica y mgica
puramente
econmica,
el
otros
como
actos
voluntarios
los
elementos
culturales,
y esta consideracin coincide con la expresin, econmicos, militares, etc., de los dones de
concepcin y accin simultnea e indiferenciada capital en inversiones extranjeras, que no
de todos ellos y se halla slo en contradiccin coinciden
siempre
con
la
expresin,
la
con la expresin del don como acto voluntario y concepcin y la accin diferenciadas y a menudo
desinteresado.
actividad
privada,
que
se
suman
la
6. Del cotejo anterior se deducen algunas cuestiones sobre las que est incidiendo la teora
social contempornea y que merecen ser precisadas:
I. Parece evidente que, al considerar los fenmenos sociales, el primer tipo de
relaciones que se ocultan son las que corresponden en la realidad a intereses opuestos, y que
la primera forma de ocultar esas relaciones consiste en no expresarlas o en expresar
precisamente una relacin contraria a la real (el desinters mutuo, o el inters de quien no est
interesado, o el desinters de quien se halla interesado; la bondad, la liberalidad, la accin
graciosa, la ausencia de amenaza, etc.). La negacin de la realidad se lleva a cabo al travs de
los smbolos y originalmente de la cortesa. La cortesa es una primera forma de negar y
ocultar ciertas relaciones de los fenmenos sociales. Hay relaciones de las que no se habla,
y en la cortesa hay un entendimiento de que las cosas no son como se dicen, hay una
afirmacin de que por supuesto no son as, pero que la costumbre es expresarlas as,
guardando los formalismos.
Ahora bien, de la cortesa (de la sntesis expresiva que niega ciertas relaciones que se
reconocen y no se dicen) se puede pasar a la ocultacin a la conciencia de esas relaciones,
ocultacin que reviste dos formas: la enajenacin de la propia conciencia (la sntesis
conceptual en que la propia conciencia niega ciertas relaciones: iguala con el pensamiento la
palabra) y la enajenacin deliberada de otras conciencias, en que la expresin sirve de
243
instrumento para ocultar a otras conciencias una relacin que reconoce quien se expresa, pero
que no quiere que sea reconocida. Es as como la cortesa ocupa un lugar, por lo menos tan
importante, como el idealismo y la retrica o la propaganda en la ocultacin de ciertas
relaciones sociales reales. Por ello el estudio histrico, sociolgico y filosfico de la cortesa
tiene una gran importancia para la teora del conocimiento.
Muchos de los problemas de la expresin y la concepcin de los hechos sociales tienen
su origen en la cortesa. Las ciencias sociales mismas usan, muy a menudo, implcitamente un
lenguaje corts. La cortesa en el lenguaje de las ciencias sociales se manifiesta en el
esoterismo, en el empleo de ciertas frmulas artificialmente oscuras y de smbolos que son
exclusivos del especialista, que corresponden a su manera de presentarse, de actuar. Para
muchas escuelas el lenguaje tcnico es un ropaje elegante. Y muchos cientficos se visten y
revisten de ese lenguaje, desdeando la "grosera" de quienes no lo usan. La descortesa
tambin existe en la expresin y la concepcin de las ciencias sociales. Quienes hacen
patentes relaciones que otros ocultan -relaciones en general contradictorias- son considerados
como poco formales o tcnicos, y hasta ellos mismos frecuentemente usan de modo
deliberado la informalidad, la vulgaridad y el-lenguaje grosero4 para expresar su concepto de
los fenmenos sociales, incluyendo las relaciones ocultas en el idealismo u ocultadas en la
propaganda y la retrica. El lenguaje y el concepto llegan a identificarse en las ciencias
sociales. A un lenguaje esotrico y tcnico (corts) corresponde generalmente la ocultacin de
las relaciones contradictorias y a un lenguaje vulgar o popular (descorts) el descubrimiento
de ellas, el ponerlas al descubierto, al desnudo: "el dejarse de formalidades".
La vida emocional interfiere as constantemente con la expresin de los fenmenos
sociales. En nuestra cultura esta interferencia es interpretada o calificada en las polmicas
como pasin en el contrario, como muestra de que el contrario altera los fenmenos sociales
por su visin emocional, por su condicin de "parte", ya sea empleando un lenguaje
innecesariamente refinado, artificial, esotrico, de especialista, ya sea empleando un lenguaje
burdo, vulgar, impropio del especialista.
La identificacin entre el lenguaje y el concepto, entre la expresin corts y el
ocultamiento (para s y [o] los dems) de las relaciones contradictorias, y la expresin
descorts y el descubrimiento (para si y [o] los dems) de esas relaciones es un fenmeno
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muy frecuente en el cultivo de las ciencias sociales. Y en efecto, es comn que se identifiquen
y fundan en la realidad el lenguaje y el concepto; pero de esta identificacin histrica no se
puede deducir que un cierto tipo de lenguaje est fatalmente ligado y fundido a un cierto tipo
de concepto,
viceversa. Esto es, que resulta perfectamente posible usar el lenguaje del
especialista para sealar las relaciones contradictorias y el vulgar o comn para ocultarlas.
El lenguaje del especialista no tiene como origen la cortesa. La cortesa es una de las
formas que acompaan su nacimiento. El factor que lo engendra es la bsqueda de una mayor
precisin y rigor en el empleo de los smbolos, el perfeccionamiento y refinamiento del
smbolo como tcnica de expresin. Y es este aspecto el que puede y debe conservar la
ciencia social de nuestros das -sobre todo en el proceso de investigacin - a reserva de usar el
lenguaje vulgar en el proceso de o divulgacin.
La especulacin y la investigacin sobre los hechos sociales estn ancestralmente
ligadas a la cortesa en la expresin que niega ciertas relaciones; pero para descubrir y sealar
esas relaciones no tienen que caer necesariamente en la antinomia cortesa-descortesa,
lenguaje tcnico-lenguaje vulgar. Con el lenguaje del especialista las ciencias sociales pueden
decir toda la verdad y descubrir todas las relaciones contradictorias, ocultadas u ocultas,
conservando la parte verdaderamente tcnica de la cultura del smbolo por la cortesa, para los
fines de la investigacin. Algo semejante han hecho las ciencias sociales con la cultura del
concepto por la metafsica, al conservar la parte verdaderamente tcnica de sta.
II. Es un hecho reconocido que el proceso de abstraccin en las ciencias sociales nos
ha llevado a una etapa en que vulgar o acadmicamente consideramos los fenmenos sociales
en sus aspectos aislados (polticos, econmicos, jurdicos, etc.), no relacionados entre s sino
en forma accidental. El anlisis econmico corno el que se practica en otras ciencias sociales
particulares ha separado frecuentemente el fenmeno social econmico de otros fenmenos
sociales; pero de ah ha pasado a elaborar con su propio material analtico, sntesis puramente
econmicas. En estas circunstancias hasta se ha llegado a olvidar que la economa es una
ciencia social y hasta se ha reducido la sociedad a la economa, el hombre al horno
oeconomicus. Por otra parte desde el siglo pasado la filosofa y la sociologa han pugnado
por recuperar las relaciones perdidas en la teora. Comte, Marx, Sombart, Paretto y muchos
otros pensadores -en medio de sus enormes diferencias ideolgicas- han hecho hincapi en
esta necesidad. En nuestros das los psiclogos de la Gestalt, los historicistas, los marxistas y
los especialistas de las ms distintas disciplinas pugnan por romper los viejos lmites. Desde
245
Robert S. Lynd hasta Becker, Gillin, Murdock; desde Marcel Mauss hasta Ceorges Gurvitch;
desde los institucionalistas hasta los estudiosos del problema de moda el desarrollo
econmico los distintos especialistas de la sociologa, la psicologa, la antropologa, la
economa, sealan como una necesidad fundamental la integracin de las ciencias sociales en
una teora social, en una ciencia del hombre social.
En efecto, el proceso analtico y sinttico de las ciencias sociales puede y debe tornar
un giro distinto al tradicional, en tanto que analice las relaciones entre los aspectos de un
fenmeno social total, y busque la sntesis de ellos corno expresin y concepcin del
fenmeno concreto. De modo esquemtico el problema se puede representar de la siguiente
manera:
x
E
y
x
P
Et
Es
y
sntesis de las inversiones extranjeras como ser puramente econmico, en que se excluye el
anlisis del aspecto tico o poltico, etc. Lo mismo ocurre con el anlisis tico de las
inversiones extranjeras. Una vez separado este aspecto se analiza las relaciones puramente
ticas y se hace una sntesis de las inversiones extranjeras como puramente ticas, en que los
fines econmicos dependen de los ticos, y como en el caso del don, las inversiones aparecen
como actos graciosos y voluntarios. En ambos casos se practica el anlisis y la sntesis, pero
de la separacin conceptual se pasa a la sntesis conceptual del fenmeno al travs de los
elementos separados: del aspecto. Se trata de explicar el todo por la parte que trasciende al
todo, que se separa del todo, y se incurre en una generalizacin indebida. (En muchos casos el
anlisis parece justificarse slo cuando se funda en una sntesis trascendente, no relacionada
con el fenmeno total). Al tratar de evitar esta desviacin que falsea la realidad del fenmeno
se puede buscar la forma escasamente diferenciada o indiferenciada, pero relacionada o
integral, con que se perciben los dems elementos en la sociedad primitiva, eliminando as el
anlisis en la comprehension del fenmeno social total, y la posibilidad de una investigacin
cientfica de este, con lo que la sntesis parece trascender, no estar relacionada con la
posibilidad del anlisis. En este caso la naturaleza de las relaciones se oculta mediante el
irracionalismo y la indiferenciacin. De hecho en ambos casos lo que se hace es rechazar um
aspecto del concepto primitivo del don - el anlisis que deriva en sntesis trascendente y
formal - para conservar otro: la sntesis inmanente y concreta pero indiferenciada.
Pero las posibilidades no quedan ah. Se puede buscar tambin uma abstraccin en que se
consideren los distintos aspectos que integran el fenmeno para analizar sus relaciones y
derivar en una sntesis de todas ellas. Tericamente no hay ninguna imposibilidad para hacer
uma abstraccin integral de los distintos aspectos, que analice las relaciones de los elementos
correspondientes y busque una sntesis de ellos. El obstculo para que esto ocurra es el mismo
que exista para que los dones primitivos fueran expresados como actos obligatorios e
interesados: la existencia en la realidad de relaciones contradictorias 5. Aparte de la negacin
simblica de estas relaciones, las posibilidades de uma negacin conceptual de ellas son
primordialmente dos: el anlisis que deriva en una sntesis trascendente al fenmeno social
total y a sus relaciones contradictorias, y la sntesis del fenmeno social total que deriva en
una comprehensin irracional de las relaciones contradictorias. Es as como si el racionalismo
A este obstculo se aaden los que presentan la divi;in de las actividades y del trabajo intelectual en nuestra
sociedad.
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tuviera que ser forzosamente parcial, como si del racionalismo parcial se tuviera
necesariamente que pasar a um irracionalismo integral, lo cual no ocurre por una incapacidad
congnita en el acto de conocer, como se prueba en la prctica, en la poltica y en la
planificacin, sino por la presin que ejercen las relaciones contradictorias sobre la expresin
y el conocimiento de los grupos que controlan una situacin social. As, los mismos factores
que determinan la exclusin de las relaciones contradictorias en la expresin primitiva d~l
don, hacen cientficamente incomprensibles estas relaciones, mediante un neoprimitivismo
que las interprete en una forma semejante a. la que caracterizaba a la comprensin primitiva
de las dems relaciones como indiferenciadas.
II. La destecnificacin del conocimiento es otro peligro de la corriente integralista. Este
peligro es tanto ms serio en pases como los nuestros en que el diletantismo ha hecho tanto
dao al desarrollo de las ciencias sociales. En el afn de integrar las disciplinas en que se
divide el conocimiento de la sociedad se puede pasar de un mal a otro, del formalismo tcnico
al diletantismo integral, del especialista mutilado al diletante. Es ste un problema
relacionado con la organizacin del trabajo intelectual, tanto en el terreno de la investigacin
como de la educacin cientfica.
Evidentemente la solucin del trabajo en equipo sigue siendo necessria para la investigacin.
Pero en la formacin de la persona y en la del terico o el investigador, se abren nuevas
posibilidades. Cmo mantener las virtudes reconocidas a la divisin del trabajo intelectual de eficacia, rigor, productividad- si al mismo tiempo la meta es compreender las relaciones
entre los aspectos que corresponden a relaciones entre elementos reales? Cmo hacer que la
sociologa, que busca especificamente este tipo de relaciones, no se convierta en una ciencia
"imperialista"o derive en meras generalidades? Cmo encontrar los nuevos lmites, las
nuevas divisiones de acuerdo con el criterio integralista o sociolgico, para que ste mantenga
la eficiencia de la divisin del trabajo? Evidentemente que estos lmites se deben buscar de
acuerdo con una realidad mucho ms concreta que la correspondiente a los aspectos
jurdicos, econmicos, psicolgicos, etc. y que sirve de base a la divisin tradicional de las
especialidades. En estas condiciones la especializacin se puede buscar sealando lmites en
el tempo y el espacio histricos y sociales y en el ncleo problemtico que se trata de
relacionar con los dems. La especializacin integralista toma en cuenta un perodo histrico
determinado estructuralmente y un espacio social determinado ecolgicamente. Por otra parte
analiza las relaciones entre los elementos econmico, jurdico, poltico, etc. considerando
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un ncleo problemtico que es el econmico para el economista, el jurdico para el jurista, etc.
En estas circunstancias el especialista tiene que conocer e investigar todas las relaciones
esenciales de su propio campo, que en nuestro esquema corresponden a las ordenadas -todas
las relaciones esenciales propias de la economa, o la psicologa, o el derecho, etc.- y buscar
las relaciones coordenadas, las relaciones esenciales de un hecho econmico, psicolgico o
jurdico en un tempo y espacios determinados, con los dems hechos, con los dems
elementos contemporneos y socialmente cercanos. Las disciplinas que estudian estos
elementos deben y pueden corresponder a la cultura general del investigador, incluso en el
caso -que es el ms eficaz de todos, sin duda- de que este trabaje en forma de equipo, esto es,
de que vrios especialistas en las relaciones ordenadas investiguen las relaciones coor denadas
de una sociedad o de un fenmeno social. Esta nueva divisin de trabajo y la educacin es una
necesidad que est sintiendo ms y mas el slglo xx, en medio de todas las diferencias
ideolgicas que lo cara:tenzan. Los obstculos reales, sociales, tradicionales para que se
reahce, aumentan la nqueza problemtica que encierra, como nueva divisin del trabajo
intelectual y solucin posible a los problemas que plantean la especializacin y la cultura
general.
III. El ltimo de los obstculos a la concepcin integral de los fenmenos sociales que vamos
a esbozar apunta, ms claramente que los dems, a un nuevo tipo de problemas. Como hemos
dicho, en nuestro tiempo, casi todas las escuelas reconocen el carcter integral de los
fenmenos sociales y reconocen que para un conocimiento ms concreto de stos es necesario
analizarlos siguiendo un mtodo integrador. Esto se lleva a cabo en la prctica, la poltica y la
planificacin, al buscar las correlaciones.de los elementos sinrgicos de un hecho integral, y
encuentra particulares dificultades en lo que se refiere a las relaciones contradictorias.
Una de las formas en que se dejan fuera de anlisis cientfico las relaciones contradictorias
radica en 1o que hemos llamado el neoprimitivismo d: las teoras sociales. Pero hay otra en
cierto modo opuesto a la antenor, por la cual, con el afn de un anlisis cientfico y racional
que rompa las categoras monopolsticas con que ha sido deformada y simplificada la
realidad, se excluye la posibilidad de compreender cientficamente estas relaciones al
atomizarlas. Esta forma consiste en reconocer el carcter integral de los fenmenos sociales, y
en estabelecer una teora hiper-relacionada de elementos hiper-divididos. La extremada
divisin de nuestra sociedad, la variadsima cantidad de elementos que la constituyen,
combinados, con los propios de la simple especulacin, conducen a una prolificacin tal de
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categoras que resulta nnposlble el anlisis cientfico de los hechos sociales. El ltimo libro
del gran socilogo francs Ceorges Gurvitch sobre Los determinismos sociales y la libertad
humana6 es un ejemplo claro de este hecho, y um excelente motivo de meditacin sbre la
necesidad de que la teoria social comprenda la prctica y no sea una teora trascendente a la
prctica: a la poltica y a la planificacin. Cuando se abandonan las frmulas integradoras
propias de la prctica, la poltica y la planificacin, la teoria integral se puede convertir en una
maraa barroca o bizantina en que el racionalismo original se pierde junto con la posibilidad
de hallar las categoras y conceptos generales, de hallar las relaciones predominantes o
fundamentales, consideradas como factores o causas. Si la discusin de esta problemtica slo
es posible despus de haber reconocido el carcter integral de los fenmenos sociales, el
camino para resolverla no parecer ser la atomizacin de las categoras y de sus infinitas
relaciones. Pero este obstculo plantea nuevos problemas sobrelas relaciones esenciales y las
relaciones predominantes y sobre la forma de conocerlas, una vez que se acepta la relacin
integral de los hechos sociales. En todo caso para aclarar estas cuestiones, el reconocimiento
de que los fenmenos sociales son totales es la base de cualquier discusin.
Dterminismes sociaux et libert humaine. Vers ltude sociologique des cheminements de la liberte. Paris.
Presses Universitaires de France, 1955.
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