El Feminismo
Lariassa Frías Lara
El feminismo es un movimiento que surge con el propósito de equiparar los
sexos en términos del derecho al voto, educación, participación en la vida social,
económica y política del país. Como bien se expresa en la Enciclopedia Universal: Al
calor de la revolución francesa de 1789, Olimpia de Gouges escribió, inspirada en la
Declaración de los Derechos del Hombre, una Declaración de los Derechos de la
Mujer y la Ciudadana (1791), basada en sus tesis de que si la mujer tiene derecho a
1
subir al patíbulo, también tiene derecho a subir a la tribuna.
El movimiento feminista es un movimiento de lucha social, lidereado por la
mujer y dirigido a conseguir mejores condiciones de vida, establecer nuevos valores
y adelantar la causa del derecho de igualdad entre la mujer y el hombre. Dentro de
esa lucha igualitaria, el derecho a tener trabajo asalariado jugaba un papel
fundamental. Así lo expresa Mercedes Solá en su libro Feminismo: “Sin en el trabajo
no podía la mujer conseguir su independencia económica, sin ésta no sería posible
conquistar su emancipación.” 2
Una excelente visión de lo que es el feminismo y lo que el mismo representa
para la mujer, se encuentra en las siguientes aseveraciones de Mercedes Solá y
Yamila Azize Vargas:
“Siendo el feminismo la doctrina que expone y sostiene la capacidad y derecho de la
mujer para desenvolver en la vida todas esa energías y ostentar su personalidad
como lo hace el hombre, yo creo que toda mujer debía sentir en su corazón un
1
Gran Enciclopedia Universal. Tomo 9. España, Suri de Ediciones,
2
Mercedes Solá, Feminismo. Estudio sobre su aspecto social, economico, y político. San Juan, Cantero
Fernández &Com.,Inc. 1922, p.31
impulso irresistible hacia esa causa, aunque solo fuera por la conservación de su
propia personalidad.” 3
Inicialmente, las metas de los movimientos feministas organizados fueron
tímidas, moderadas y principalmente de carácter económico, Por ejemplo, se
abogaba porque las mujeres casadas pudieran tener el control de sus propiedades y
porque las solteras tuvieran acceso a la vida profesional. Además, y no menos
importante, trataban de que se mejoraran las oportunidades educativas para la
mujer. La moderación en estos reclamos debe atribuirse al hecho de que las
primeras asociaciones feministas estuvieron constituidas por un reducido grupo de
pioneras que confrontaron la hostilidad y el prejuicio de gran parte de la población
masculina. Pero, a medida que avanzaba la industrialización y crecía la clase
media, los movimientos feministas se fortalecieron y radicalizaron. Las feministas
experimentaron dificultades para conseguir reformas, pues los centros de poder
político, dominados por los hombres, apenas hacían caso de sus demandas. Se hizo
imprescindible una participación más directa de la mujer en el sistema político. El
derecho a educarse, a trabajar como profesional y a votar, fueron reclamos cada vez
más urgentes. Fue entonces cuando el feminismo se convirtió en un movimiento de
masas. 4
En cuanto a los países donde surge por primera vez dicho movimiento, Yamila
Azize nos informa: El feminismo organizado surgió primero en los Estados Unidos, y
luego en Inglaterra, y estuvo estrechamente vinculado a los cambios políticos y
económicos acaecidos durante el siglo diecinueve. Según se desarrolló el modo de
5
producción de los cuales las mujeres también formaron parte.
3
Ibid. p.13
4
Yamila Azize Vargas, La mujer en Puerto Rico. Ensayo de investigación. Río Piedras, Edición Huracán,
1987,p.13
5
Ibid. p. 13
2
La mujer puertorriqueña en el feminismo
Varios autores han escrito sobre el rol de la mujer puertorriqueña en la
sociedad a través de las diferentes épocas. Sobre este tema escribe Magali García
Ramos:
Investigaciones recientes, así como revisiones de textos antiguos, han arrojado luz
sobre el papel de la mujer en las sociedades indígenas del Caribe al momento de la
llegada de los españoles. Jalil Sued Badillo, en su estudio sobre La mujer indígena y
su sociedad, cita varios textos antiguos que ofrecen evidencia de que las indias
tainas no sólo participaban en actividades tradicionales asociadas con roles
femeninos, como cuidar niños y sembrar los campos, sino que también participaban
en los juegos de pelotas y en los areytos, ceremonias donde recitaban la vida y la
historia de sus antepasados, ya que no habían desarrollado la escritura. 6 Es
importante destacar el rol de la mujer puertorriqueña desde la época de los taínos.
En esta línea de pensamiento escribe Magali García Ramis et al: La mujer podía
gobernar en la sociedad taína si pertenecía a la clase social de los nitahinos que eran
los que tenían más riqueza. El cargo de cacique y los bienes en la comunidad taína
se heredaban a través de la mujer. Por ejemplo, si un cacique moría, el cargo pasaba
a su hermana o a los hijos de su hermana. 7
Es interesante la observación que nos hace Nancy Zayas sobre la influencia
norteamericana en el feminismo puertorriqueño:
La lucha de la mujer puertorriqueña por su liberación no es cosa que hay surgido en
nuestros días por la influencia norteamericana en Puerto Rico, como algunos
pretenden creer. Ya que en nuestra historia de pueblo hemos tenido ejemplos de
6
Magali García Ramos, et al , Yo misma fui mi ruta. La mujer en la historia y cultura de Puerto Rico. Río
Piedras, 1979, p.6
7
Ibid. p.15
3
mujeres que hoy pueden considerarse las pioneras de la lucha por la liberación de la
mujer. 8
Enseguida nos da ejemplos de estas mujeres:
Luisa Capetillo, quien luchó por los derechos de la mujer, es defensora del
amor libre, del matrimonio libre, la igualdad de los sexos. Ana Roqué de Duprey
consiguió para la mujer puertorriqueña el voto. 9
Como vemos, este texto apunta a que la médula del feminismo se encuentra
en la libre definición de la identidad de la mujer, como lo es para el hombre, sin ésta
depender de limitaciones desiguales impuestas externamente y por ser mujer. Esto
es, su realización como mujer no debe estar limitada por una sociedad machista o
una cultura patriarcal. Como bien establece Marilyn Montalvo: Por siglos las mujeres
de todas partes del mundo han estado sometidas al discrimen y al prejuicio. Si bien
la lucha en defensa de sus derechos cobra cada día mayor unidad y fuerza, en
muchos países la posición de la mujer en la sociedad aún está muy lejos de lo que
debería ser. Tal es el caso de la mujer puertorriqueña, explotada como mujer y como
10
colonizada.
Análogamente se expresa Nancy A. Zayas:
En Puerto Rico la mujer se ha venido abriendo a las nuevas ideas en la
medida en que la vieja sociedad ha ido desapareciendo. La mujer que anteriormente
era un objeto de placer, una cosa bajo la propiedad omnipotente del hombre, algo
para ser admirado, ha pasado a ocupar su papel de productora en la sociedad
capitalista. 11
8
Nancy Zayas, La mujer en la lucha hoy. Río Piedras, 1972, p. 7
9
Ibid, p. 7
10
Marilyn Montalvo, Reivindicaciones de la mujer puertorriqueña. Barceloneta, [Link], 1979, p.1
11
Nancy A. Zayas, La mujer en lucha hoy. Río Piedras, 1972, p.8
4
La educación
Una de las áreas de gran desigualdad entre el hombre y la mujer es la educación. A
su vez, la educación es un área fundamental para la mujer poder competir con el
hombre, y progresar y llegar a la igualdad de oportunidades para ambos sexos. La
educación le permite tener acceso a la prensa y formar liderear equipos de apoyo.
Así lo indica María de Fátima Barceló Miller:
Las primeras noticias relativas a los reclamos que hacen las mujeres puertorriqueñas
para que se les reconozcan iguales derechos que a los hombres datan desde 1890. A
partir de esos años aparece claramente articulada la denuncia del deplorable atraso
en que se encontraba la instrucción femenina y la demanda por el mejoramiento de
las condiciones que obstaculizaban el progreso de la mujer. El reclamo fue canalizado
por dos vías: la prensa feminista, que apareció hacia 1894, y las asociaciones de
mujeres que se fundaron a partir de la década de 1910. Tanto la prensa feminista
como las asociaciones contribuyeron a difundir el mensaje de aumentar la influencia
y participación de la mujer en la familia y en la sociedad, proporcionándole una
mejor instrucción permitiéndole participar en un los procesos políticos, mediante la
concesión del voto. Es así que la educación y el sufragio pueden considerarse las
primeras causas que movieron a las mujeres a inicir la lucha por la igualdad de
12
derechos.
Yamila Azize y María de Fátima también hablan de la importancia de la educación en
la lucha de la mujer hacía la igualdad de los sexos.
La historia de la educación de la mujer en Puerto Rico durante el periodo que
consideramos videncia discrimen y prejuicio por razones de sexo. Las primeras
gestiones para educar las mujeres se dan justo al comienzo del siglo. En diciembre
12
María de Fatima Barceló Miller, La lucha por el sufragio femenino en Puerto Rico 1896-1935. Cis
Hurcán, 1997, p. 9.
5
de 1799 el Ayuntamiento de San Juan nombró cuatro maestras para educar las niñas
“ en la doctrina cristiana y costuras” en los cuatro distritos de la capital. 13
Las mujeres puertorriqueñas que lograban educarse, aportaban al
señalamiento de la desventaja educativa de sus compañeras en general. La
necesidad de la educación femenina fue el tema central que las mujeres
desarrollaron cuando iniciaron su incursión en la prensa. Alejandrina Benítez de
Gautier fue la primera en utilizar su talento y su pluma para expresar su
descontento por el pésimo estado en que se encontraba la educación de la mujer en
Puerto Rico. Su ensayo «Sobre la educación de las mujeres» era una denuncia a las
deficiencias del sistema de instrucción vigente que no le proveía a las mujeres la
educación mas adecuada «para que cumplan dignamente con la misión que les está
designada pro el Divino Legislador y por las costumbres de las naciones más
civilizadas». 14
El Voto
La lucha por el derecho al voto fue otra de las grandes batallas de la mujer frente al
hombre. Lograrlo fue un gran paso de avance dentro del campo de la política. De
esta
forma el hombre tenía que tomar en consideración las opiniones e ideas de la mujer
para poder conquistar su voto.
La conquista del voto femenino restringido mostraba que la organización y luchas de
la mujer como grupo era imprescindible para adelantar las causas feministas
En el caso de Puerto Rico es preciso comentar las repercusiones que tiene en
el feminismo puertorriqueño la relación política con los Estados Unidos. Una de las
más grande decepciones sufridas por las sufragistas puertorriqueñas fue provocada
13
Yamila Azize, La mujer en la lucha. Río Piedras, Editorial Cultural, 1985, p. 15
14
María de Fatima Baceló Miller, p. 43
6
por la decisión del Departamento del Interior norteamericano de no extender a
Puerto Rico la enmienda 19 de la constitución norteamericana, que concede el
derecho al voto a las mujeres. 15
Fuerza Laboral
Otra área que era importante conquistar lo fue el mercado de trabajo. El poder
económico era exclusivamente del hombre y la mujer subordinada al mismo. Así lo
explica Yamila Azize:
El poder participar de la fuerza laboral era aún más importante en la lucha de
la mujer por su igualdad ante el hombre. Sin su independencia económica, las
posibilidades de igualdad de la mujer eran limitadas. Yamila Azize dice, que en
Alemania y la Unión Soviética, donde hubo un movimiento socialista militante,
muchas mujeres asalariadas procuraron integrarse a los sindicatos y a las
asociaciones políticas existentes para, juntos a los hombres, dar la lucha por la
reivindicaciones de su clase y combatir el discrimen que sufrían. Sin embargo, al
principio fueron rechazadas por la mayoría de los trabajadores unionados, quienes
las vieron como competidoras y causantes del abaratamiento de la mano de obra.
Ante tal actitud separada por unos y no por otros, las mujeres optaron por fundar
asociaciones exclusivamente femeninas que lucharon por mejorar sus condiciones de
trabajo y obtener una mayor participación en la vida política de sus países. 16
Jutta Menchil cita a (Spinning Jenny, 1764): La mujer comenzó a
desempeñarse en las fábricas, cuando la producción manufacturera desplazada por la
gran industria. 17 Luego añade: A partir del instante en que abandona su posición
resguardada en el seno de la familia y comienza a intervenir en la producción social,
15
Yamila Azize Vargas, La mujer en Puerto Rico. Ensayo de investigación. Río [Link] Huracán.
1987, p. 21
16
Yamila Azize Vargas, La mujer en Puerto Rico. Ensayo de investigación. Río [Link] Huracán.
1987, p. 14
17
Jutta Menschil, La mujer que trabaja: liberacion, alienación y lucha. [Link] Editor. 1972. p. 42
7
la mujer empieza a experimentar de la manera más brutal su falta de derechos en la
vida pública, su secular aislamiento de Estado y sociedad. 18
Aún participando de mercado laboral, persistía la desigualdad salarial. Así lo.
Así lo señala Yamila Azize:
El Congreso Obrero de Mujeres obtiene una importancia victoria al conseguir que el
tribunal confirme la aplicabilidad de la Ley del Salario Mínimo para la industria del
tabaco y la aguja. Las feministas obreras nuevamente mostraban que la situación de
desigualdad entre los sexos no se resolvía con el voto. 19
La creciente participación de la mujer en la economía del país durante las tres
primeras décadas del siglo 20 había sido el motor que enciende las luchas feministas.
Cientos de mujeres se concientizan de la necesidad de participar activamente
porque era el único modo de cambiar las leyes que discriminaban injustamente
contra ellas. 20
La historia de la mayor parte de las sociedades a través de las edades nos
señalan una estructura societal de índole patriarcal. (Engles, Mitchell, Supra, pag.2,
1987). La sociedad patriarcal es aquella en la cual el género masculino tiene la
hegemonía del control y poder adscrito a las instituciones básicas: la familia,
organizaciones económicas, políticas, educativa y religiosas, Esta hegemonía coloca
al género masculino en el centro del poder en decisiones fundamentales, autoridad y
privilegios. Se coloca entonces el género en subordinación, consistente de un status
residual en la sociedad. 21
Zuleika Vidal resume muy bien el discrimen contra la mujer al tabular los
estereotipos por género: 22
18
Ibid. p. 48
19
Yamila Azize, La mujer en la lucha .Río Piedras, Editorial Cultural,1985, p. 164
20
Ibid,. p. 164
21
Ibid, p. 15-16
22
8
Estereotipos por géneros
Rol Sexual Diferenciado
Femenino Masculino
Pasividad Actividad
Dependencia Independencia
Timidez Extroversión
Abnegación Racionalidad
Emotividad Indiferencia
Delicadeza Rudeza
Debilidad Fortaleza
Superficialidad Intelectualidad
Maternal Padre Ausente
Fidelidad Libertad Ante el mundo
Belleza Tendencia a Aventuras
Amor
Fealdad
En conclusión, la mujer puertorriqueña también es ha incertado en la lucha por la
igualdad en definir su propia identidad en definir y en hacer su aportación a la
sociedad a la que pertenece.
Julia de Burgos, puertorriqueña a la vanguardia del feminismo
Magali Gacicia Ramis destaca la contribución de la mujer puertorrqueña:
La mujeres puertorriqueñas al igual que las de todo el mundo tienen una historia
propia. Junto con los hombres de nuestro país formaron lo que hoy es Puerto Rico.
Al principio como las taínas, españolas y africanas luego como criollas, las mujeres
puertorriqueñas tomaron la ruta de la superación, del desarrollo económico y
cultural, y de la lucha por sus derechos. Por eso podemos decir con la poetisa Julia
de Burgos “Yo misma fui mi ruta”; porque la mujer puertorriqueña que se adentro a
formar poblados, cultivó los campos, fue maestra, artesana, y obrera, ció su familia,
9
escribió poemas y luchó por la igualdad de derechos, trazó, su propia ruta en la
historia y la cultura de Puerto Rico
Antes del feminismo, la literatura era vista principalmente como producto del
arte; hoy se ve como la injusticia y el discrimen de una época puede expresarse tras
lo bello. La literatura se vuelve historia y la actitud feminista se dedica a despertar la
conciencia de la sociedad y del género masculino con el propósito de reconocerle un
lugar activo a la mujer en todas las facetas de la vida humana. Dado que los autores
escogen algunos estilos de la escritura para revelar y expresar lo que quieren decir,
Julia de Burgos se vale del Romanticismo, del Realismo y del Naturalismo, para
denunciar la subordinación de la mujer en la sociedad patriarcal. Ésta, por medio de
su poesía, toma la palabra para debatir y modificar, la mentalidad del género
opresor, y de la misma sociedad que la fomenta.
Julia escribió partiendo de algunas experiencias propias, tratando de
expresarlas con veracidad. 23 En sus poemas se sirvió de una voz lírica que expresa
sus sentimientos de un momento, de profunda rebeldía contra la desigualdad de
género evoca en sus textos. Ella combatió abiertamente muchos prejuicios contra la
mujer por ser precisamente mujer que lo sufrió con muchos esfuerzos de superación.
No obstante, una desilusión amorosa la hizo sucumbir en el alcoholismo: no pudo
soportar que su único amor, Juan Isidro Jiménez Grullόn, la abandonara. Por otro
lado, María M. Solá dice que Julia no muere por un suicidio de amor ni renuncia a la
vocación política sino la continuación de lucha en su vida. 24
A pesar de sus momentos tan difíciles regateó cada minuto de su potencial
vida física y artística contra las condiciones sociales hostiles. 25 Julia recibió un
premio de periodismo en 1946. En el aspecto creativo, decidió cultivar el don de la
palabra que se le evidenciaba en la adolescencia y se propuso ser escritora, a pesar
23
Sola, María. Julia de Burgos: Yo misma fui mi ruta. p. 10
24
Ibid, p. 12
25
Ibid, p. 12
10
de que no se había formado en un ambiente favorable a las inclinaciones
intelectuales. 26 Concibió ser artista en una época donde el matrimonio y el tener
hijos eran las únicas aspiraciones legítimas y condicionadas de una mujer.
Julia de Burgos fue una de muchas mujeres puertorriqueñas que, a partir de
1920, forjό con su acción una manera diferente de conducirse en la sociedad. Por esa
misma razón, Julia experimentó más agudamente la angustiosa perplejidad e
inquietud que provoca la apertura de nuevos caminos, de situaciones que siguen
afectando a las generaciones futuras. Es admirada por las féminas debido a sus
esfuerzos y continua defensa por su derecho y deber de escribir y de hacer llegar a
otras sus percepciones.
En el poema, “Yo misma fui mi ruta”, proclamό la libertad de su identidad
encontrada en sí misma, la cual se puede enmarcar dentro de movimiento
feminista. Su, Su talento le permitiό levantar los velos que ocultaban la
realidad de la mujer en el siglo XIX. En su poema utiliza diversos escenarios
en los que su yo poético se agiganta como mujer que ama al hombre que la
respeta, pero que eclipsa al que la pretenda dominar por capricho.
Se levantan, de este modo contradicciones entre su mensaje “revolucionario”
y la realidad de la época en que ella vive. Su visión de la mujer hacia el futuro es
distinta a la de su época. En su poema ella dice de manera indirecta como vivía y
pensaba el hombre acerca de la mujer. Por medio de su talento artístico, la poesía,
se burla y critica la sociedad para despertar y reeducar tanto la mujer como el
hombre. Ella considera sus experiencias tan valiosas que las transmite a sus
lectores, aunque el género masculino se oponga. Julia rompe el silencio de la mujer
madre, esposa, hija y trabajadora para terminar con la visón de la mujer como
objeto sexual de uso estrictamente doméstico.
26
Ibid, p. 13
11
Análisis del Poema
En el título, Yo Misma Fui Mi Ruta, Julia nos dice que ella se separa de los
mitos y las subordinaciones. Julia se sale del escenario donde la mujer jamás podrá
articular su voz. Ella ve que como mujer no es menos que el hombre. 27 Ella tomó la
decisión de estar por encima de esas ideas. La idea central es el valor de la mujer
por sí misma. Julia ve que el razonamiento no es una característica de exclusiva del
hombre.
Yo quise ser como los hombres quisieron que yo fuese:
un intento de vida;
un juego al escondite con mi ser.
En este verso, Julia dice que es un absurdo vivir como nos en la imagina el
hombre. Ella tiene tanto talento como el género opuesto. Ella quiso guardar en
silencio el papel de subordinación de la mujer, pero sus talentos se le impidieron.
Ella quiso cooperar con la mujer tradicional pero su capacidad intelectual no se lo
permitió.
Pero yo estaba hecha de presentes,
y mis pies planos sobre la tierra promisoria
no resistían caminar hacia atrás,
y seguían adelante, adelante,
burlando las cenizas para alcanzar el beso
de los senderos nuevos.
Julia se sabe progresista en sus ideas. Ella sabe que superé su época y no va
a retroceder. Se viste con armadura para luchar esta batalla contra la sociedad y no
se va a detener, no puede detenerse. Julia besa esa visión que ve. Aquí nos dice que
ella supera su época y esto es gracias al influjo constante de una gran conciencia
hecha de realidades presentes en su vida interior.
A cada paso adelantando en mi ruta hacia el frente
hacia el frente rasgaba mis espaldas el aleteo desperado
de los troncos viejos.
27
Audi, Robert. The Cambridge Dictionary of Philosophy. p. 305
12
Julia es amante de la naturaleza, por ende la utiliza en sus poemas. Los viejos
troncos es la sociedad con sus mitos y tradiciones. En cada paso que da hacia
adelante, la sociedad la quiere detener poniendo los obstáculos de sus prejuicios y
tradiciones. Es un conflicto ante el que ella no se detiene. Ella se escapa de la
estructura protectora del hombre. Una protección que no le permitía ser ella.
Pero la rama estaba desprendida para siempre,
y a cada nuevo azote la mirada mía
se separaba mas y más de los lejanos horizontes aprendidos:
Ya ella se aparta definitivamente de esa sociedad. Se descubrió que la rama
podía sobrevivir sin el árbol. Ella decidió alimentarse de otro árbol, el de ella misma.
Cada crítica que recibió ella la utilizó para fijar su mirada más hacia su meta. Sabía
que su ideal estaba lejos, más lejos de los patrones tradicionales impuestos, pero
aun así ella podía ver una mujer útil para la sociedad futura. Ella veía en el horizonte
su sueño hecho realidad. Ella ve mas allá de la vida tradicional del matrimonio e
hijos.
Y mi rostro iba tomando la expresión que venia de adentro,
la expresión definida que asomaba un sentimiento
de liberación íntima;
Aquí muestra un rostro de una mujer con valor propio, la que descubre que la
libertad está dentro de su propio ser. Ella sabe quien es y la capacidad y el potencial
que posee para seguir desarrollándose como un ser humano pleno. Su libertad es su
ser interior.
Un sentimiento que surgía
del equilibrio sostenido entre mi vida
y la verdad del beso de los senderos nuevos.
En esos nuevos senderos ella ya no era la mujer sumisa, temerosa, ni tímida.
Ella estaba llena de lógica, y entendimiento, y completa. Ahora podía decir: soy un
ser inteligente y puedo con lo que se me presente.
Ya definido mi rumbo en el presente,
me sentí brote de todos los suelos de toda la tierra.
13
Julia se eleva por encima de las tradiciones e ideas tontas sobre la mujer. Ella
está clara sobre sus tareas y capacidades. Julia difiere del principio de que el hombre
es libre si el mundo que le rodea es libre. Ella toma la decisión de ser libre aunque el
mundo que le rodea no lo sea.
de los suelos sin historia,
de los suelos sin porvenir,
del suelo siempre suelo sin orillas
de todos los hombres y todas las épocas.
Julia fue valiente en su decisión. Ella está segura que va a contribuir, aportar
a esa sociedad, sin limitaciones impuestas. Su vida va a hacer historia.
Yo fui toda en mi como fue en mi la vida...
Julia ve que la vida es buena y que tiene mucho que ofrecerle, por eso decide
ser, ser lo que siempre fue, un ser humano, una mujer. La mujer que toma de la
vida todo lo que la vida misma le ofrece.
Yo quise ser como los hombres quisieron que yo fuese:
un intento de vida;
un juego al escondite con mi ser.
Pero yo estaba hecha de presentes; cuando ya los heraldos me anunciaban
en el regio desfile de los troncos viejos,
se me torció el deseo de seguir a los hombre,
y el homenaje se quedo esperándome.
No hay murallas entre ella y el hombre, entre ella y la sociedad. Ella se
realiza por encima de la oposición de la sociedad. Julia de Burgos quiere romper con
la visión de la mujer que se representa en el personaje principal de la novela, La
Muñeca, escrito por la feminista, Carmela Eulate Sanjurjo. Rosario, la muñeca, es
una mujer frívola, coqueta, vanidosa que solo se preocupa por las apariencias
externas. Esta no tiene autenticidad, ni personalidad, ni las aspiraciones como mujer
de Julia de Burgos. Rosario no tiene interés por saber lo que sucede en su pueblo. No
le importa la política, ni mucho menos en el gobierno. Sanjurjo muestra las
consecuencias en la mujer, de una educación mal orientada. La madre de Rosario era
14
de la misma manera que pueda competir inteligentemente con del género opuesto y
escalar un lugar apropiado en la sociedad. 28
Eugenio Maria de Hostos también ataca los prejuicios de la mujer en su
ensayo “La Educación Científica de la Mujer”, escrito en 1873. Hostos va en contra
de la visión del personaje de la Muñeca cuando dice que la mujer no es cuerpo, que
ella también tiene qué aportar a la sociedad. 29 Aquí él invita a la mujer a educarse.
Nos dice que una vez la mujer se eduque podrá ser útil en la sociedad Tanto Julia de
Burgos como Eugenio Maria de Hostos, tienen una mentalidad progresista y
democrática hacia la situación social femenina. Ambos tienen la visión y la
conciencia del estado de subordinación de la mujer y el compromiso de luchar contra
esa injusticia. Sus ideas feministas dan un salto hacia los siglos XX y XXI.
Federico Schuller dice que el hombre es como una máquina del tiempo, su
físico pasa pero sus ideas sobreviven por generaciones.” Las ideas de Julia de Burgos
tampoco pasarán. Se realizan análisis feministas, elaborando diversas posiciones,
que pretenden esclarecer los niveles de opresión social a los que la mujer está
sometida. Por ende muchas feministas aplican las ideas de Julia, aún en el tiempo
contemporáneo y lo seguirán haciendo pues la mujer tiene mucho mas que
alcanzar. 30 Julia de Burgos, juntamente con otras feministas, ha aportado una visión
de la mujer de incalculable valor para cualquier sociedad, en cualquier tiempo.
En conclusión, aunque las mujeres han logrado grandes avances en el logro
de la igualdad, falta mucho por alcanzar. Toda mujer debe tomar la ruta que Julia de
Burgos se trazó para ella. La mujer no debe dejarse maltratar, o menospreciar por el
sexo opuesto, ni por la sociedad que le rodea, ni ahora, ni nunca.
Julia, no fue historiadora, brotó de suelos sin historia y su literatura hace
historia, despertó a la mujeres y seguirá despertando.
28
Eulate Sanjurjo, Carmen La Muñeca. p. 128
29
Mora, Gabriela (1993) La Educacion cientifica de la mujer. P.10
30
15
Auque la mujer ha avanzado en su lucha hacia la igualdad de los sexos y en su
contribución a la sociedad, esto no quiere decir que haya culminado exitosamente
dicha empresa. Todavía hay áreas de discrimen y desigualdad social en las que
tienen que continuar exigiendo sus derechos. Cabe destacar que, aún dimensiones
trascendentales como el misticismo, la mujer también se ha dejado sentir y ha
aportado al conocimiento actual en dicha área. Basta citar a Gerda Lener cuando dice
que el esfuerzo de la mujer para autorizarse a sí misma para hablar, escribir y
defender su autoría comenzó con la mística Hildegarda de Bingen(1098-1179), se
sentía autorizada por inspiración divina en público. El misticismo se volvió en un
modo alternativo de pensamiento para la mujer, con el cual establecía su complete e
igual humanidad por la insistencia en su habilidad para hablar con y escuchada por
Dios. La práctica y disciplina mística posibilitaron a la mujer el proseguir a otro nivel
de re-definición: en sus visiones, sueños y escritos, ellas dejaban sentado el
componente femenino de la divinidad cristiana. En otras palabras, la mujer no tiene
límites intelectuales ni espirituales en su potencial y desarrollo. No hay área del
quehacer social o del pensamiento, donde la mujer no pueda incursionar y aportar
creativamente.
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18