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Arquitectura Peruana by Del Busto

Este documento describe la arquitectura barroca de varias iglesias en Huancavelica, Perú. Resalta las características de las portadas de piedra roja de la Catedral y la iglesia de Santo Domingo, incluyendo detalles escultóricos. También menciona las torres de la Catedral y proporciona una breve descripción del interior de varias iglesias, resaltando el uso local de la piedra roja.
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Arquitectura Peruana by Del Busto

Este documento describe la arquitectura barroca de varias iglesias en Huancavelica, Perú. Resalta las características de las portadas de piedra roja de la Catedral y la iglesia de Santo Domingo, incluyendo detalles escultóricos. También menciona las torres de la Catedral y proporciona una breve descripción del interior de varias iglesias, resaltando el uso local de la piedra roja.
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LA ARQUITECTURA BARROCA DE "VANCA VELICA

Jos Antonio del Busto Duthurburu


Instituto Riva-Agero
Huancavelica posee un barroco intermedio entre el limeo y el huamanguino,
adquiriendo singularidad en sus portadas eclesiales de piedra roja. Esta piedra
llamada pucarwni se extrae de las canteras vecinas y constituye casi un smbolo de
la ciudad, pues por su color simboliza al mercurio, cinabrio, azogue o bermelln
que naca en sus minas inmediatas. Otras piedras locales de origen volcnico seran
las denominadas alaymosca, que es fina y dura, apta para fachadas; checco, que es
blanca y suave, inmejorable para muros delgados; y cancanlla. que es amarilla,
porosa y deleznable, muy empleada para muros gruesos.
La Catedral es el edificio ms representativo de la poblacin, si bien su portada
ha sido reconstruida conforme a la original. Naci como iglesia mayor, estuvo
advocada a San Antonio y se remontaba a la ereccin de la ciudad el ao 1572,
aunque el templo que hoy se ve data de 1697, aproximadamente. Consta de una
portada, dos torres y tres naves, guardando planta rectangular y careciendo de crucero
y cpula.
La portada, ya se dijo, es toda de piedra roja y su primer cuerpo muestra cuatro
columnas salomnicas y bquicas que rematan en capitel de plumajes so color de
ser corntias; en la clave del arco hay un rostro femenino y joven aadindose en
los riones del mismo discretos dibujos curvilneos. En el segundo cuerpo se abre
el frontn que aloja al nicho central que, a su vez, posee su propio frontoncillo
partido, a cuyos lados hay nichos vacos y sobre el cual se abre una lumbrera elptica
y vertical con reja de madera torneada. Esta lumbrera rompe un tringulo que se
apoya en otras columnas salomnicas con vides, terminando todo centrado por el
escudo de Espaa, con corona y collar del Toisn de Oro, bajo un semi-crculo,
mientras a los lados del blasn, sedentes y ladeadas, hay esculturas modernas de la
Fe y la Justicia. Como notas curiosas se dan unas mascarillas de rostros masculinos
y juveniles de indgenas emplumados sobre los capiteles de las columnas del primer
cuerpo. Finalmente, por el suelo corren dos hiladas de cinco garras tridctilas que,
partiendo de la portada, buscan las esquinas exteriores del atrio.
Las torres son macizas y sin complicaciones artsticas, de piedra blanca y con
cuatro arquillos por lado en los campanarios, -dos por frente en cada uno de los
dos cuerpos- todo lo cual granjea al templo altivez y esbeltez.
BIRA, Lima, 16: 173-179, '1989'

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JaSE ANTONIO DEL BUSTO DUl1IURBURU

El interior de la iglesia puede considerarse hennoso y de gran sabor local por


su arco triunfal de piedra roja, sus inmediatos arcos fonneros hechos de lo mismo,
y la comisa que corre por toda la nave mayor la cual es tambin de puca rumio
Para concluir con la Catedral huancavelicana tendramos la portada lateral, en
el lado de la Epstola, que exterionnente presenta un regular arco de piedra con tres
escudos en su frontis: el del centro es el escudo de Espafia, el de la izquierda est
muy borrado, pero el tercero se conserva bastante bien, el cual luce cuartelado en
cruz y en su primer cuartel las cinco escobas de los Escobares. Lo interesante es
el mestizaje herldico, porque las escobas no son espafiolas sino indias, vale decir,
carecen de asidero de madera.

Santo Domingo. iglesia que data de 1662, presenta otra portada de rara belleza,
labrada toda en pucarumi. Esta portada exhibe una calle, tres cuerpos y un tico.
El primer cuerpo tiene un arco de entrada entre dos esbeltas columnas salomnicas
cargadas de sannientos y racimos, cerrando su fuste alto un llauto con plumas muy
cerradas y encima, a modo de capitel corntio, penachos tambin plumceos. El
segundo cuerpo tiene frontn curvado y partido que nace del entablamento y encierra
una hornacina central entre follajes gruesos. El tercero ostenta ventana coral entre
flores y follajes de buena talla, cerrndose todo con un frontoncillo rectilneo sobre
la lumbrera coral citada. Por coronacin surge el tico, gastadsimo por la erosin,
que culmina en un pinculo. Por los lados de la portada los cartones caen desdoblndose en juego de curvas. Como extrafia peculiaridad, en la clave del arco de ingreso,
hay una mscara demonaca con plumas detrs de la nuca; es rostro burln, con la
boca abierta y la lengua colgante, afirmndose que representa al Muqui, duendecillo
temido por los mineros coloniales por las malas bromas que les gastaba en el interior
de las minas de cinabrio.
Ocupndose de las torres tenemos poco que decir. Su base llana con tragaluz
sostiene, en cada caso, un campanario de un arco por frente y un cupuln entre
pinculos. La torre de la Epstola fue remozada ltimamente, pero es de alaymosca
como su compaera y ambas de color blanco, igual que el resto de la fachada.
Interiormente este de los dominicos es templo de tres naves y presbiterio
grande, al que desembocan tres arcos de piedra roja -uno por nave-- y todos
magnficos. Esta composicin no resta belleza al conjunto y, en cambio, le suma
originalidad. La comisa interior del templo, igual que en la Catedral, tambin es de
piedra roja.
No lejos de la iglesia est la portada conventual. Es un gran arco de medio
punto con hasta tres pasos de luz entre un par de rechonchas y contorneadas columnas
salomnicas, tamboradas, que el tiempo ha maltratado. El fuste es liso en un tambor,
con lneas helicoidales en otro, luego se retuerce y venciendo un anillo remata en
capitel corntio. Estas columnas, en realidad, adlgazan confonne suben, pero el

LA ARQUITEcrURA BARROCA DE HUANCA VELICA

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ltimo tramo de su fuste resulta cilndrico y vertical. Hoy no sostienen nada, luciendo
solitarias y descoloridas, porque antao -lo mismo que la desaparecida obra alta
de la portada- estuvieron pintadas de rojo oscuro.
San Francisco se hizo en 1774 y consta de una nave de piedra con bveda,
crucero y cpula de quincha y yeso. La fachada es de piedra blanca y lo mismo su
torre nica al lado de la Epstola. La portada se compone de un prtico entre dos
columnas estriadas de capitel de acantos que sostienen las bases de otros tantos
pinculos. En la clave del arco, que es de medio punto, hay un medalln elptico
y vertical con el escudo franciscano; en los riones hay un amorcillo de rostro grande
y alas pequeas; las jambas son de piedra con rostros indios, flores partidas y figuras
lanceoladas que recuerdan cirios encendidos. El entablamento tiene doble friso: uno
inferior de rombos y florones de ocho ptalos, otro superior con flores y vides mal
hechas; luego cae la comisa festonada que anuncia el segundo cuerpo. Este encierra
una hornacina central con la Inmaculada en bulto de piedra y a sus costados, como
estucados en el muro, las efigies de Santo Domingo (con bculo de cruz en la diestra
y azucenas en la siniestra y debajo de estas flores el can con la tea ardiente) y San
Francisco (con crucifijo en la mano derecha y calavera en la izquierda). Hay sobre
cada santo un amorcillo y sobre la Inmaculada una ventana coral coronada en arco
por siete florones de cuatro ptalos y dos petalillos cada uno. Un frontn de poca
gracia -que corre rectilneo pero nace y muere con volutas- se cierra a la altura
de la lumbrera coral. Sobre ella, entre dos angelillos que corren hacia los flancos,
hay una lpida que explica que el templo se concluy el citado ao 74 y que llevaron
a cabo la obra los sndicos Gaspar de Arrendiolaza y Margarita de Zubizarreta. La
lpida, los ngeles y un nichito sobre el todo conforman en conjunto el tico que
corona la portada y la fachada. Resumiendo pareceres tendramos que la portada es
pobre, de gran simpleza, sus figuras antropomorfas primitivas, las zoomorfas y
fitomorfas muy serranas. Los cartones, finalmente, cumplen un papel decorativo
interesante cayendo por los flancos en forma nada complicada y s armoniosa.
El convento adyacente de los Frailes Menores en mucho ha desaparecido, pero
queda el claustro bajo de siete arcadas por lado y techo de tejas, bastante reconstruido
sobre la base de las pilastras originales. Este se descubre por las piedras cercanas
al suelo, unidas an por la centenaria argamasa de cal y arena.
San Sebaslin fue parroquia antigua, sin duda del siglo XVII y hasta posiblemente del XVI, pues sospechamos que era la propia a los indios mientras San
Antonio era la de los espaoles. La verdad es que se carece de fechado para el templo
que hoy se ve, aadindose a esta incgnita el extrao corte de su fachada (pentagonal con tres puertas adyacentes) y su poco comn campanario (base de piedra
roja con tragaluz y ventana de arco, dos arquillos para las campanas y sobre ellos
espadaa de un solo ojo terminada en tringulo issceles), todo visto de frente.

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JOSE ANTONIO DEL BUSTO DUTIlURBURU

La puerta central inicia la nica calle de la portada (pues las puertas adjuntas
son simplsimas y sus frontalles llanos han perdido los pinculos), la cual se compone
de cuatro columnas pareadas (2-2) y al centro el arco de piedra amarilla fina con
un medalln vaco en su clave, frisillo de tringulos que penden como cencerros y
de palos al modo de los herldicos. Sobre las repisas que sostienen las columnas
hay pinculos tambin pareados, y tras ellos una balaustrada de piedra antepuesta
a la gran ventana coral de marco florido, que es rectangular, alargada, de arco lineal
y por aadidura parece balconada. Sobre esta gran ventana se abre y rompe el frontn
de tringulo que simulan sostener falsas pilastras a los lados de la ventana coral,
pilastras que encierran una columna fingida y cajeada bajo cuyo capitel jnico asoma
el busto desnudo de un anciano barbado y casi calvo. En el tringulo roto por su
vrtice hay un nicho con el bulto del santo patrono y coronando todo una cruZ de
piedra entre dos pinculos.
El interior del templo ha sido bastante remozado, pues hasta comienzos de este
siglo tuvo revoque de barro y guano as como piso de piedra, todo lo cual contrasta
con la riqueza de ciertos retablos y la presencia de artesonados. Entrando ms en
materia se trata de tres naves de buena traza, lo que exige al templo un techo de
tres paos. Hay sensacin de amplitud y aireamiento, la luz no es mala. Hay solidez
en los muros pero no se percibe tanta en los techos. Estamos en un templo de mucha
historia, pero por ahora esa historia nos es desconocida.
Habindose destruido los templos de los agustinos y de los ignacianos, trataremos brevemente de las iglesias menores de Huancavelica, empezando por la de
los juandedianos.
La iglesia de San Juan de Dios, que fue del Hospital adjunto, es anterior a
1752. Su trazo es pequeo, su nica nave con techo a dos aguas, el material de su
construccin la cancalla; exteriormente luce fachada simple y una espadaa de tres
ojos. El Hospital al que sirvi acaso sea ms interesante, si bien mucho de l se ha
perdido. Est en una pequea plazoleta que nace al costado del templo y su dieciochesca portada de piedra roja ostenta tres escudos, uno de los cuales -el de la
granada teloga- es el propio a la Orden de San Juan de Dios. Vencido el prtico
se pasa al zagun de recibo, luego al patio que antao estuvo rodeado de habitaciones
para los enfermos. No se dan las "covachas" inherentes a otros hospitales del tiempo
colonial, lo que nos induce a pensar que el edificio no es demasiado viejo. Posee,
s, una hermosa reja de madera tallada y varias ventanas rejadas con madera torneada.
El rostro del recinto original est en ruinas o dedicado a depsito. Saliendo del
Hospital, alIado diestro, est la vieja portera del convento juandediano y restos de
un claustro de cinco arcadas.
Las que siguen son las iglesias indias de Santa Anta, San Cristbal y la
Ascensin, las dos ltimas en la otra banda del ro Ichu.

LA ARQUITECfVRA BARROCA DE HVANCA VELICA

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Santa Ana tiene fama de ser la primera iglesia de Huancavelica, aunque no


es algo que se haya podido comprobar. Su nica nave de piedra se presenta pobre,
hacinada y penumbrosa, destacando en la oscuridad un gran arco fajn de puca rumi
que centra la bveda de madera, caa y yeso.
San Cristbal es templo de mejor hechura. Data de 1776, segn el medalln
de la clave de su arco, tiene portada interesante y dos torres que distan de ser altas.
La portada es de piedra blanquecina o cenicienta, tiene dos cuerpos y un tico,
tambin tres calles que corren sin ambiciones. La central muestra un nicho vaco
sobre el arco de ingreso y encima una lumbrera coral para terminar todo en el tico;
las laterales se dan entre obesas columnas salomnicas que aprisionan un nicho en
cada cuerpo. Cuatro pinculos, uno por cada columna del cuerpo superior, adornan
la base del tico. La fachada en general tiene mrito artstico, pero ha sido recubierta
en mucho por cemento, sin duda para disimular la piedra carcomida por la erosin.
La Ascenc6n, por ltimo, es tambin de una sola nave, posee coro alto, un
arco triunfal de puca rumi y -exteriormente- una hermosa portadita lateral.
Ya fuera de la ciudad, como caso de excepcin est la iglesia de Santa Brbara,
junto al socavn real, levantada por Alonso de la Cruz, maestro que la concluy el
26 de octubre de 1610, segn reza una lpida. Sus portadas, empero, son de tiempo
posterior. Es notable la portada principal, toda de pucarumi, que se inspira en la
catedralicia. Es barroca, de una calle y tres cuerpos, destacando su unidad y su
armona. El primer cuerpo encierra un arco de medio punto entre dos columnas
salomnicas de seis vueltas que arrastran hojas y racimos en su ascender, siendo
sus capiteles tres penachos de plumas, el ltimo cayendo sobre los otros dos. En
la clave del arco hay un rostro femenino emplumado y con orejeras, y en las enjutas
figuras leguminoides. El segundo cuerpo exhibe hornacina entre escaques verticales,
mientras a los flancos, las columnas del primer cuerpo soportan tres rostros cada
una y se coronan con un pinculo. En el tercer cuerpo est una ventana coral circular,
terminando a sus lados falsas pilastras que sostienen un tringulo abierto sobre la
lumbrera citada. Sobre ella, precisamente existe una cartela con el nombre abreviado
de la santa patrona. Una cruz de piedra culmina este postrer cuerpo mientras cartones
y roleos caen por los laterales. La otra portada, en el muro del Evangelio, es de un
barroco grueso tambin en pucarumi y que alcanza un arco que sostiene a sus
costados un tringulo roto por un medalln que contiene una cruz. Resulta pintoresco
que encima y detrs de esta portada, tambin a sus costados, corre una galera
balaustrada para presenciar los juegos de toros el4 de diciembre, festividad de Santa
Brbara. Ver esta iglesia desde lo alto del coro es multiplicar su encanto al advertirle
una torre al lado de la Epstola y un serrano techo de tejas. Sus portadas rojas,
insistimos, contrastan hermosamente contra las paredes blancas.
Otra iglesia habra, tambin fuera de la ciudad de Huancavelica, esta vez en
la provincia de Aimaraes: el templo de San Juan Bautista de Ju/camarca. Se

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JOSE ANTONIO DEL BUSTO DUTIlURBURU

construy a fines del siglo XVII, pero su portada es de la siguiente centuria y


probablemente se debe a dos momentos, porque la parte alta posee ligeras insinuaciones rococ junto al nicho central. existiendo un segundo cuerpo con visos de
espadaa. Las columnas de ambos cuerpos, en la nica calle, la central, son salomnicas y los cartones acusan deterioro. Las torres son sencillas y los campanarios
de labor nada notable. An as, el templo es grave, con algo de grandeza pasada
y mucho del barroco seiscentista.
Pasando a la arquitectura civil, tenemos que las casonas de Huancavelica son
de piedra amarilla o blanquecina, muchas de dos pisos, todas con techo de tejas.
El zagun es breve y empedrado, con poyo y canaleta que viene del patio; ste es
tambin empedrado, nunca grande, con galera baja y alta. Es frecuente que desde
el centro de estos patios se divisen las cumbres de los cerros que rodean la ciudad.
Retomando a la fachada, siempre encalada, destaca en ella la portada severa y
sencilla, portn de dos -hojas con portezuela en una de ellas, descubrindose varios
casos de cortes rococ. Hubo alguna casa, hoy casi derruida -al comenzar la calle
Gamarra, cerca a la portada del convento dominico- que luci amplio frontn
triangular con escuIturillas de medio bulto; pero las que abundan son las de dintel
corrido con frisillo festonado y, con menos frecuencia, florido. Tres o cuatro
conservan dieciochescos balcones de cajn, slo una (en la calle Manco Cpac)
ostenta un medalln piadoso.
Las casonas coloniales que ms destacan con las llamadas Casa del Sol, junto
al templo de San Sebastin, y la Casa de la Mscara, en la calle Virrey Toledo.
La Casa del Sol recibe del vulgo este nombre por una mscara redonda y
llameante que adorna su dintel. La portada es de piedra trabajada con algn cuidado,
pintada de rojo guinda imitando puca rumi y con jambas de falsas pilastras. Sobre
el dintel de madera est el rostro redondo que, en realidad, pareciera representar al
Muqui, el duendecillo de los azogueros. El rostro circular con cinco mechones de
cabellos levantados y orejas flameantes posee ojos abiertos, nariz perfilada, mostachos retorcidos, boca abierta y desdentada, habindose perdido la lengua colgante.
A los lados de este rostro hay follajes abiertos y bajo el todo el prtico se adorna
con un frisillo de sarmientos con tres racimos por lado. El balcn de cajn de esta
casona es el ms viejo y casetonado de Huancavelica, posiblemente se remonte al
siglo XVII. Como nota pintoresca en la esquina vecina con la calle de los Godos
hay un monolito colonial que representa al Muqui y cuya misin fue impedir que
las ruedas de las carretas mellasen la esquina: tiene cabellera flamgera, ojos abiertos,
mostachos torcidos y lengua colgante.
La Casa de la Mscara presenta portada almohadillada de piedra roja con
hermoso arco rectilneo de siete dovelas, ostentando su clave otro rostro del Muqui,
esta vez con bigote cado, barbas y mechones de corte foliceo, nariz aplastada, ceo
fruncido y boca entreabierta que tambin ha perdido el apndice lingual. Es, dentro
de la arquitectura civil, la mejor portada de la ciudad.

LA ARQUITECTURA BARROCA DE HUANCA VELICA

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IGLESIA DE SANTO DOMINGO DE LA


CIUDAD DE HUANCAVELlCA
Portada principal (cortesra del arquitecto
Jos Correa Orbegoso) .

IGLESIA DE SAN JUAN BAUTrSTA DE JULCAMARCA, PROV. DE ANGARAES.


DPTO. DE HUANCAVELlCA. (cortesra del arquitecto Jos Correa Orbegoso).

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