EL CREDO de
Nicea-Constantinopla
Creo en un solo Dios,
Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la
tierra,
de todo lo visible y lo
invisible.
Y resucit al tercer da,
segn las Escrituras,
y subi al cielo,
y est sentado a la derecha
del Padre;
y de nuevo vendr con gloria
para juzgar a vivos y
muertos,
y su reino no tendr fin.
Creo en un solo Seor,
Jesucristo,
Hijo nico de Dios,
nacido del Padre
antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios
verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del
Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros,los hombres,
y por nuestra salvacin baj
del cielo,
Confieso que hay un solo
Bautismo
para el perdn de los
pecados.
Espero la resurreccin de los
muertos
y la vida del mundo futuro.
Amn.
Y por obra del Espritu Santo
se encarn de Mara,la Virgen,
y se hizo hombre;
Y por nuestra causa
fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeci y fue sepultado,
Misionero. Armando F Bravo
Creo en el Espritu Santo,
Seor y dador de vida,
que procede del Padre
y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoracin
y gloria,
y que habl por los profetas.
Creo en la Iglesia,
que es una, santa, catlica y
apostlica.
EL CREDO
De los Apstoles
Creo en Dios,
Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su nico Hijo,
Nuestro Seor,
Que fue concebido por obra y gracia
del Espritu Santo,
Misionero. Armando F Bravo
Naci de Santa Mara Virgen,
Padeci bajo el poder de Poncio Pilato
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendi a los infiernos,
Al tercer da resucit de entre los muertos,
subi a los cielos
y est sentado a la derecha de Dios,
Padre todopoderoso.
Desde all ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espritu Santo
La santa Iglesia catlica,
la comunin de los santos,
El perdn de los pecados,
la resurreccin de la carne
y la vida eterna.
Amn.
OBJETIVO Y EXPLICACION DEL
LOGOTIPO DEL AO DE LA FE
Benedicto XVI anuncia el Ao de la Fe
Ofrecemos la homila que Benedicto XVI pronunci el domingo 16 de octubre
de 2011 durante la celebracin eucarstica de clausura del primer encuentro
internacional de nuevos evangelizadores, que presidi en la Baslica
vaticana.
Este Ao de la fe empezar el 11 de octubre
del 2012, en el 50 aniversario de la apertura
del Concilio Vaticano II, y terminar el 24 de
noviembre del 2013, Solemnidad de Cristo Rey
del Universo. Ser un momento de gracia y
de compromiso por una conversin a Dios
cada vez ms plena, para reforzar nuestra
fe en l y para anunciarlo con alegra al
hombre de nuestro tiempo.
El comienzo del Ao de la fe coincide con el recuerdo agradecido de dos
grandes eventos que han marcado el rostro de la Iglesia de nuestros das:
los cincuenta aos pasados desde la apertura del Concilio Vaticano
II por voluntad del Beato Juan XXIII (1 de octubre de 1962) y los veinte
aos desde la promulgacin del Catecismo de la Iglesia Catlica,
legado a la Iglesia por el Beato Juan Pablo II (11 de octubre de 1992).
Misionero. Armando F Bravo
Precisamente para dar renovado impulso a la
misin de toda la Iglesia de conducir a los
hombres fuera del desierto en el que a menudo
se encuentran hacia el lugar de la vida, la
amistad con Cristo que nos da su vida en
plenitud, quisiera anunciar en esta Celebracin
eucarstica que he decidido declarar un Ao
de la fe que ilustrar con una especial Carta
apostlica.
EL LOGO DEL AO DE LA FE
EXPLICACIN DE LOGO: Sobre un
campo
cuadrado,
enmarcado,
se
representa simblicamente una barca
imagen de la Iglesia- en navegacin sobre
olas apenas insinuadas grficamente cuyo
rbol maestro es una cruz que iza las
velas con signos dinmicos que realizan el
monograma de Cristo; el fondo de las
velas es un sol que asociado al
monograma hace referencia tambin a la
eucarista.
CITA BIBLICA:
MATEO 14,22-36
JESUS CAMINA SOBRE LAS AGUAS
Los discpulos, vindole caminar sobre el mar, se turbaron y decan:
Es un fantasma, y de miedo se pusieron a gritar. Pero al instante les habl
Jess diciendo: Animo!, que soy yo; no temis. Pedro le
respondi: Seor, si eres t, mndame ir donde ti sobre las
aguas.
Ven!, le dijo. Baj Pedro de la barca y se puso a caminar
sobre las aguas, yendo hacia Jess. Pero, viendo la violencia del
viento, le entr miedo y, como comenzara a hundirse, grit:
Seor, slvame! Al punto Jess, tendiendo la mano, le agarr y le dice:
Hombre de poca fe, por qu dudaste? Subieron a la barca y amain el
viento. Y los que estaban en la barca se postraron ante l diciendo:
Verdaderamente eres Hijo de Dios.
Misionero. Armando F Bravo
Inmediatamente oblig a los discpulos a subir a la barca y a ir por
delante de l a la otra orilla, mientras l despeda a la gente. Despus de
despedir a la gente, subi al monte a solas para orar; al atardecer estaba
solo all. La barca se hallaba ya distante de la tierra muchos estadios,
zarandeada por las olas, pues el viento era contrario. Y a la cuarta
vigilia de la noche vino l hacia ellos, caminando sobre el mar.
Terminada la travesa, llegaron a tierra en Genesaret. Los hombres de
aquel lugar, apenas le reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella
comarca y le presentaron todos los enfermos. Le pedan que tocaran siquiera
la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaron salvados.
Palabra de Dios.
REFLEXION DEL TEXTO BIBLICO
LA BARCA ------------------EL AGUA -------------------LA VIOLENCIA DEL VIENTOJESUS ----------------------LA OSCURIDAD ------------ALUCINACIONES -----------
Smbolo de la Iglesia.
Smbolo de las dificultades.
Smbolo de las dificultades.
l es la verdadera paz y tranquilidad.
Smbolo del miedo, pecado, confusin.
Smbolo de
COMENTARIO
Es una afirmacin de su divinidad al afirmar su dominio sobre el mar.
En los tiempos antiguos, la gente perciba el mar como una presencia
rebelde, amenazante circundante. Incluso en el antiguo Israel, la historia de
la creacin en Gnesis 1 describe a Dios poniendo orden en un caos preexistente, que separa el mar de la tierra seca para que habiten las criaturas
humanas de Dios. Esto se resume cuando Dios libera a los esclavos
hebreos de Egipto, recreando el pueblo de la alianza, al separar el
Mar Rojo de su curso, y haciendo que el agua vuelva a fluir y se
ahogaran sus perseguidores.
Nuestra liturgia capta este misterio, cuando Dios produce vida de las
profundidades oscura y mortales, cuando sumergimos a los nuevos
cristianos en las aguas del bautismo. (Ver. Oracin del Agua del
Bautismo).
Misionero. Armando F Bravo
Los discpulos se marcharon por la noche sin "la Luz del mundo". Confiados
en el poder y la fuerza propios, ellos pensaban que pudiesen
controlar las circunstancias. Pronto su esfuerzo result insuficiente;
y el mar que crean tan fcil de dominar, incontrolable. Dnde est el
Seor? Acaso los ha abandonado? Cristo jams abandona a los suyos,
aunque ellos mismos le hayan dejado en la orilla, y solos se atrevan de
afrontar las aguas turbulentas de la vida.
A nuestra barca particular, y tambin a la barca de la Iglesia le
vienen vientos fuertes en contra y tenemos miedo de naufragar. Sin
embargo, del mismo modo como para aquellos apstoles, la paz y la
serenidad nos vendrn de que admitamos a Jess junto a nosotros. Slo as
podremos or que nos dice: nimo, soy yo, no tengis miedo.
Cristo, desde el monte donde habla con su Padre, les ve luchando en
vano contra las tempestades del mundo. Les ve sufrir bregando en
su autosuficiencia. Les ama, tiene compasin de ellos y baja de la
montaa en su auxilio. Jesucristo hace lo imposible para llegar al lado de sus
elegidos. Tanto es as que ni siquiera los discpulos, sus ntimos conocidos,
se lo creen; pues piensan que l es un fantasma y le tienen miedo. Cristo,
sin ningn regao, les dice simplemente: "Soy yo. No temis." y les lleva a
un puerto seguro.
Por tanto, hoy Cristo nos invita a permanecer en su amor y a ser
fuertes ante las dificultades. Porque l est con nosotros y slo con l
seremos capaces de vencer los vientos ms fuertes que arrecien contra
nuestra barca.
PREGUNTAS
Cmo vas navegando la barca de tu matrimonio?
Cmo llevas navegando la barca de tu familia? (de tus hijos/as, esposo/a)
Cmo estas navegando tu vida personal?
Qu tormentas y vientos fuertes has encontrado en el mar de la vida?
En que lugar esta Jess en tu vida y en tu familia?
Quines te han querido hundir en medio del mar de problemas?
Qu enemigos encontramos en la navegacin de la vida?
Has querido como Pedro caminar sobre el agua pensando resolver todo en
la vida pero sin Dios?
Qu te da seguridad para continuar tu navegacin?
Misionero. Armando F Bravo
Cmo te has mantenido firme para seguir navegando tu barca?
LA BARCA
Representa a
LA IGLESIA
Representa a
LA CRUZ
Misionero. Armando F Bravo
EL ARBOL MAESTRO
El monograma I H S
Significa:
Jess Salvador de
los Hombres.
En latn:
Iesus Hominum
Salvator
Representa a
LA EUCARISTIA
Misionero. Armando F Bravo
El SOL
NUEVE PREGUNTAS
SOBRE EL AO DE LA FE
1. Qu es el Ao de la Fe?
El Ao de la Fe "es una invitacin a una autntica y renovada conversin al
Seor, nico Salvador del mundo" (Porta Fidei, 6).
2. Cuando inicia y termina?
Inicia el 11 de octubre de 2012 y terminar el 24 de noviembre de 2013.
3. Por qu esas fechas?
El 11 de octubre coinciden dos aniversarios: el 50 aniversario de la apertura
del Concilio Vaticano II y el 20 aniversario de la promulgacin del Catecismo
de la Iglesia Catlica. La clausura, el 24 de noviembre, ser la solemnidad
de Cristo Rey
4. Por qu el Papa ha convocado este ao?
"Mientras que en el pasado era posible reconocer un tejido cultural unitario,
ampliamente aceptado en su referencia al contenido de la fe y a los valores
inspirados por ella, hoy no parece que sea ya as en vastos sectores de la
sociedad, a causa de una profunda crisis de fe que afecta a muchas
personas".
5. Qu medios ha sealado el Santo Padre?
Como expuso en el Motu Proprio "Porta Fidei": Intensificar la celebracin
de la fe en la liturgia, especialmente en la Eucarista; dar testimonio de
la propia fe; y redescubrir los contenidos de la propia fe, expuestos
principalmente en el Catecismo.
6. Dnde tendr lugar?
Como dijo Benedicto XVI, el alcance ser universal. "Tendremos la
oportunidad de confesar la fe en el Seor Resucitado en nuestras
catedrales e iglesias de todo el mundo; en nuestras casas y con nuestras
familias, para que cada uno sienta con fuerza la exigencia de conocer y
transmitir mejor a las generaciones futuras la fe de siempre. En este Ao,
las comunidades religiosas, as como las parroquiales, y todas las realidades
Misionero. Armando F Bravo
Por eso, el Papa invita a una "autntica y renovada conversin al Seor,
nico Salvador del mundo". El objetivo principal de este ao es que cada
cristiano "pueda redescubrir el camino de la fe para poner a la luz
siempre con mayor claridad la alegra y el renovado entusiasmo del
encuentro con Cristo".
eclesiales antiguas y nuevas, encontrarn la manera de profesar
pblicamente el Credo".
7. Dnde encontrar indicaciones ms precisas?
En una nota publicada por la Congregacin para la doctrina de la fe. Ah se
propone, por ejemplo:
8. Qu documentos puedo leer por ahora?
El motu proprio de Benedicto XVI "Porta Fidei";
La nota con indicaciones pastorales para el Ao de la Fe;
El Catecismo de la Iglesia Catlica;
40 resmenes sobre la fe cristiana.
9. Donde puedo obtener ms informacin?
Visite el website www.annusfidei.va
10
Misionero. Armando F Bravo
- Alentar las peregrinaciones de los fieles a la Sede de Pedro;
- Organizar peregrinaciones, celebraciones y reuniones en los principales
Santuarios.
- Realizar simposios, congresos y reuniones que favorezcan el conocimiento
de los contenidos de la doctrina de la Iglesia Catlica, y mantengan abierto
el dilogo entre fe y razn.
- Leer o releer los principales documentos del Concilio Vaticano II.
- Acoger con mayor atencin las homilas, catequesis, discursos y otras
intervenciones del Santo Padre.
- Promover trasmisiones televisivas o radiofnicas, pelculas y publicaciones,
incluso a nivel popular, accesibles a un pblico amplio, sobre el tema de la
fe.
- Dar a conocer los santos de cada territorio, autnticos testigos de fe.
- Fomentar el aprecio por el patrimonio artstico religioso.
- Preparar y divulgar material de carcter apologtico para ayudar a los
fieles a resolver sus dudas.
- Eventos catequticos para jvenes que transmitan la belleza de la fe.
- Acercarse con mayor fe y frecuencia al sacramento de la Penitencia.
- Usar en los colegios el compendio del Catecismo de la Iglesia Catlica.
- Organizar grupos de lectura del Catecismo y promover su difusin y venta.
EL HOMBRE ES CAPAZ DE DIOS
CATIC 26. Cuando profesamos nuestra fe, comenzamos
diciendo: "Creo" o "Creemos". Antes de exponer la fe de la
Iglesia tal como es confesada en el CREDO, celebrada en
la LITURGIA, vivida en la prctica de los MANDAMIENTOS
y en la ORACIN, nos preguntamos qu significa "creer". La
fe es la respuesta del hombre a Dios que se revela y se
entrega a l, dando al mismo tiempo una luz
sobreabundante al hombre que busca el sentido ltimo
de su vida.
EL CATECISMO TIENE CUATRO PARTES:
1: PROFESIN DE LA FE
-(Credo)
La fe que creo.
2: CELEBRACIN DEL
-(Liturgia)
La fe que celebro.
MISTERIO CRISTIANO
3: LA VIDA EN CRISTO
-(Moral)
La fe que vivo.
4: ORACIN
-(espiritualidad) La fe que rezo.
La razn ms alta de la dignidad humana consiste en la vocacin del
hombre a la comunin con Dios. El hombre es invitado al dilogo con
Dios desde su nacimiento; pues no existe sino porque, creado por Dios
por amor, es conservado siempre por amor; y no vive plenamente
segn la verdad si no reconoce libremente aquel amor y se entrega a
su Creador (GS 19,1).
CATIC 28. De mltiples maneras, en su historia, y hasta el da de hoy,
los hombres han expresado a su bsqueda de Dios por medio de sus
creencias y sus comportamientos religiosos (oraciones, sacrificios, cultos,
meditaciones, etc.). A pesar de las ambigedades que pueden entraar,
estas formas de expresin son tan universales que se puede llamar
al hombre un ser religioso:
11
Misionero. Armando F Bravo
CATIC 27. El deseo de Dios est inscrito en el corazn del hombre,
porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa
de atraer hacia s al hombre hacia s, y slo en Dios encontrar el
hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar:
Dios cre, de un solo principio, todo el linaje humano, para que habitase
sobre toda la faz de la tierra y determin con exactitud el tiempo y los
lmites del lugar donde haban de habitar, con el fin de que buscasen a Dios,
para ver si a tientas le buscaban y le hallaban; por ms que no se encuentra
lejos de cada uno de nosotros; pues en l vivimos, nos movemos y existimos
(Hch 17,26-28).
CATIC 30. "Se alegre el corazn de los que buscan a Dios" (Sal
105,3). Si el hombre puede olvidar o rechazar a Dios, Dios no cesa
de llamar a todo hombre a buscarle para que viva y encuentre la
dicha. Pero esta bsqueda exige del hombre todo el esfuerzo de su
inteligencia, la rectitud de su voluntad, "un corazn recto", y tambin el
testimonio de otros que le enseen a buscar a Dios.
Misionero. Armando F Bravo
T eres grande, Seor, y muy digno de alabanza: grande es tu poder,
y tu sabidura no tiene medida. Y el hombre, pequea parte de tu
creacin, pretende alabarte, precisamente el hombre que, revestido de su
condicin mortal, lleva en s el testimonio de su pecado y el testimonio de
que t resistes a los soberbios. A pesar de todo, el hombre, pequea parte
de tu creacin, quiere alabarte. T mismo le incitas a ello, haciendo que
encuentre sus delicias en tu alabanza, porque nos has hecho para ti
y nuestro corazn est inquieto mientras no descansa en ti (S.
Agustn, conf. 1,1,1).
12
LA SIEMBRA DE LA DESCONFIANZA
Leer texto en el libro MEDITACIONES SOBRE LA FE
pagina 70 y71 para complementar.
--ADAN EN EL JARDIN DEL EDEN. GENESIS 2,15-17
--LA TENTACION Y EL PECADO.
GENESIS 3, 1-13
--LA SENTENCIA DE DIOS.
GENESIS 3, 14-19
Cuando analizamos como surge el mal en el
hombre, nos damos cuenta de que en los
cimientos del mal, esta la falta de sencillez, y el
no confiar como nio en Dios. As fue desde los
comienzos de la historia de los hombres, cuando la primera pareja fue
sometida a la prueba de la fe.
Lo que hizo fue sembrar la desconfianza (Gen 3,1-6). Lo hizo de una
manera perfecta desde el punto de vista psicolgico, como solamente el
sabe hacerlo. No dijo: sean infieles, desobedientes; no, lo que el trato de
hacer, fue convencer a la primera pareja de que en Dios no haba
amor, no haba sinceridad, no haba verdad. En las bases del
mecanismo del mal, que condujo al pecado original, esta la siembra de la
desconfianza; la cual tiene una gran repercusin psicolgica. El hombre
que desconfa se siente amenazado. La persona de la que desconfi
es para m un peligro, y despierta en mi temor.
Nosotros tambin somos tentados por la siembra de la desconfianza.
El pecado destruye al hombre, pero tambin lo destruye el temor que
acompaa al pecado. Esa sensacin de peligro en definitiva nos afecta,
porque una de las principales necesidades psquicas del ser humano
es la de sentir seguridad. Esto ya nos permite afirmar que: el temor
contra el que no luchamos, es un temor del que somos culpables.
13
Misionero. Armando F Bravo
En los comienzos de la historia del hombre su confianza fue puesta a
prueba. Fue como si Dios preguntara al hombre: confas en m? Eres
conmigo sencillo y confiado como un nio? el texto bblico nos dice
claramente que el hombre fue atacado por Satans precisamente en ese
sentido. Satans no trato de convencer a la primera pareja de que
deban actuar mal porque si, de que deban pecar.
LA RESPUESTA DEL HOMBRE A DIOS
CREO
LA OBEDIENCIA DE LA FE
CATIC 144 Obedecer ("ob-audire") en la fe, es someterse libremente
a la palabra escuchada, porque su verdad est garantizada por Dios,
la Verdad misma. De esta obediencia, Abraham es el modelo que nos
propone la Sagrada Escritura. La Virgen Mara es la realizacin ms perfecta
de la misma.
Abraham, "el padre de todos los creyentes"
CATIC 146 "La fe es garanta de lo que se espera; la prueba de
realidades que no se ven" (Hb 11,1). "Crey Abraham en Dios y le
reputado como justicia" (Rom 4,3; cf. Gn 15,6). Gracias a esta
poderosa" (Rom 4,20), Abraham vino a ser "el padre de todos
creyentes" (Rom 4,11.18; cf. Gn 15,15).
las
fue
"fe
los
Mara: "Dichosa la que ha credo"
CATIC 148 La Virgen Mara realiza de la manera ms perfecta la
obediencia de la fe. En la fe, Mara acogi el anuncio y la promesa
que le traa el ngel Gabriel, creyendo que "nada es imposible para
Dios" (Lc 1,37; cf. Gn 18,14) y dando su asentimiento: "He aqu la
esclava del Seor; hgase en m segn tu palabra" (Lc 1,38). Isabel la
salud: "Dichosa la que ha credo que se cumpliran las cosas que le fueron
14
Misionero. Armando F Bravo
CATIC 145 La carta a los Hebreos, en el gran
elogio de la fe de los antepasados insiste
particularmente en la fe de Abraham: "Por la
fe, Abraham obedeci y sali para el lugar que
haba de recibir en herencia, y sali sin saber a
dnde iba" (Hb 11,8; cf. Gn 12,1-4). Por la fe,
vivi como extranjero y peregrino en la Tierra
prometida (cf. Gn 23,4). Por la fe, a Sara se
otorg el concebir al hijo de la promesa. Por la fe, finalmente,
Abraham ofreci a su hijo nico en sacrificio (cf. Hb 11,17).
dichas de parte del Seor!" (Lc 1,45). Por esta fe todas
las generaciones la proclamarn bienaventurada (cf. Lc
1,48).
CATIC 149 Durante toda su vida, y hasta su ltima
prueba (cf. Lc 2,35), cuando Jess, su hijo, muri en la
cruz, su fe no vacil. Mara no ces de creer en el
"cumplimiento" de la palabra de Dios. Por todo ello,
la Iglesia venera en Mara la realizacin ms pura de la
fe.
"YO SE EN QUIEN TENGO PUESTA MI FE"
(2 Tim 1,12)
Creer solo en Dios
CATIC 150 La fe es ante todo una adhesin personal del hombre a
Dios; es al mismo tiempo e inseparablemente el asentimiento libre a
toda la verdad que Dios ha revelado. En cuanto adhesin personal a Dios
y asentimiento a la verdad que l ha revelado, la fe cristiana difiere de la fe
en una persona humana. Es justo y bueno confiarse totalmente a Dios
y creer absolutamente lo que l dice. Sera vano y errado poner una
fe semejante en una criatura (cf. Jr 17,5-6; Sal 40,5; 146,3-4).
CATIC 151 Para el cristiano, creer en Dios es inseparablemente creer
en aquel que l ha enviado, "su Hijo amado", en quien ha puesto
toda su complacencia (Mc 1,11). Dios nos ha dicho que les
escuchemos (cf. Mc 9,7). El Seor mismo dice a sus discpulos: "Creed en
Dios, creed tambin en m" (Jn 14,1). Podemos creer en Jesucristo porque
es Dios, el Verbo hecho carne: "A Dios nadie le ha visto jams: el Hijo nico,
que est en el seno del Padre, l lo ha contado" (Jn 1,18). Porque "ha visto
al Padre" (Jn 6,46), l es nico en conocerlo y en poderlo revelar (cf. Mt
11,27).
Creer en el Espritu Santo
CATIC 152 No se puede creer en Jesucristo sin tener parte en su
Espritu. Es el Espritu Santo quien revela a los hombres quin es
Jess. Porque "nadie puede decir: 'Jess es Seor' sino bajo la
accin del Espritu Santo" (1 Cor 12,3). "El Espritu todo lo sondea,
hasta las profundidades de Dios...Nadie conoce lo ntimo de Dios, sino el
15
Misionero. Armando F Bravo
Creer en Jesucristo, el Hijo de Dios
Espritu de Dios" (1 Cor 2,10-11). Slo Dios conoce a Dios enteramente.
Nosotros creemos en el Espritu Santo porque es Dios.
La Iglesia no cesa de confesar su fe en un solo Dios, Padre, Hijo y
Espritu Santo.
LAS CARACTERISTICAS DE LA FE
La fe es una gracia
CATIC 153 Cuando San Pedro confiesa que Jess es el Cristo, el Hijo de
Dios vivo, Jess le declara que esta revelacin no le ha venido "de la carne y
de la sangre, sino de mi Padre que est en los cielos" (Mt 16,17; cf. Ga
1,15; Mt 11,25). La fe es un don de Dios, una virtud sobrenatural
infundida por l, "Para dar esta respuesta de la fe es necesaria la
gracia de Dios, que se adelanta y nos ayuda, junto con el auxilio
interior del Espritu Santo, que mueve el corazn, lo dirige a Dios,
abre los ojos del espritu y concede `a todos gusto en aceptar y
creer la verdad'" (DV 5).
La fe es un acto humano
CATIC 155 En la fe, la inteligencia y la voluntad humanas cooperan
con la gracia divina: "Creer es un acto del entendimiento que asiente a la
verdad divina por imperio de la voluntad movida por Dios mediante la
gracia" (S. Toms de A., s.th. 2-2, 2,9; cf. Cc. Vaticano I: DS 3010).
La fe y la inteligencia
CATIC 156 El motivo de creer no radica en el hecho de que las
verdades reveladas aparezcan como verdaderas e inteligibles a la luz
de nuestra razn natural. Creemos "a causa de la autoridad de Dios
mismo que revela y que no puede engaarse ni engaarnos".
CATIC 157 La fe es cierta, ms cierta que todo conocimiento humano,
porque se funda en la Palabra misma de Dios, que no puede mentir.
Ciertamente las verdades reveladas pueden parecer oscuras a la razn y a la
16
Misionero. Armando F Bravo
CATIC 154 Slo es posible creer por la gracia y los auxilios interiores
del Espritu Santo. Pero no es menos cierto que creer es un acto
autnticamente humano. No es contrario ni a la libertad ni a la
inteligencia del hombre depositar la confianza en Dios y adherirse a
las verdades por l reveladas.
experiencia humanas, pero "la certeza que da la luz divina es mayor que la
que da la luz de la razn natural" (S. Toms de Aquino, s.th. 2-2, 171,5,
obj.3). "Diez mil dificultades no hacen una sola duda" (J.H. Newman, apol.).
CATIC 158 "La fe trata de comprender" (S. Anselmo, prosl. proem.): es
inherente a la fe que el creyente desee conocer mejor a aquel en quien ha
puesto su fe, y comprender mejor lo que le ha sido revelado; un
conocimiento ms penetrante suscitar a su vez una fe mayor, cada vez ms
encendida de amor. La gracia de la fe abre "los ojos del corazn" (Ef
1,18) para una inteligencia viva de los contenidos de la Revelacin,
es decir, del conjunto del designio de Dios y de los misterios de la fe,
de su conexin entre s y con Cristo, centro del Misterio revelado.
CATIC 159 Fe y ciencia. "A pesar de que la fe est por encima de la
razn, jams puede haber desacuerdo entre ellas. Puesto que el mismo
Dios que revela los misterios y comunica la fe ha hecho descender en el
espritu humano la luz de la razn, Dios no podra negarse a s mismo ni
lo verdadero contradecir jams a lo verdadero" (Cc. Vaticano I: DS
3017).
La libertad de la fe
"Ciertamente, Dios llama a los hombres a servirle en espritu y en verdad.
Por ello, quedan vinculados por su conciencia, pero no coaccionados...Esto
se hizo patente, sobre todo, en Cristo Jess" (DH 11). En efecto, Cristo
invit a la fe y a la conversin, l no forz jams a nadie jams. "Dio
testimonio de la verdad, pero no quiso imponerla por la fuerza a los
que le contradecan. Pues su reino...crece por el amor con que Cristo,
exaltado en la cruz, atrae a los hombres hacia l" (DH 11).
La necesidad de la fe
CATIC 161 Creer en Cristo Jess y en aqul que lo envi para
salvarnos es necesario para obtener esa salvacin (cf. Mc 16,16; Jn
3,36; 6,40 e.a.). "Puesto que `sin la fe... es imposible agradar a Dios' (Hb
11,6) y llegar a participar en la condicin de sus hijos, nadie es justificado
sin ella y nadie, a no ser que `haya perseverado en ella hasta el fin' (Mt
17
Misionero. Armando F Bravo
CATIC 160 "El hombre, al creer, debe responder voluntariamente a
Dios; nadie debe estar obligado contra su voluntad a abrazar la fe.
En efecto, el acto de fe es voluntario por su propia naturaleza" (DH
10; cf. CIC, can.748,2).
10,22; 24,13), obtendr la vida eterna" (Cc. Vaticano I: DS 3012; cf. Cc. de
Trento: DS 1532).
La perseverancia en la fe
CATIC 162 La fe es un don gratuito que Dios hace al hombre. Este don
inestimable podemos perderlo; S. Pablo advierte de ello a Timoteo:
"Combate el buen combate, conservando la fe y la conciencia recta; algunos,
por haberla rechazado, naufragaron en la fe" (1 Tm 1,18-19).
Misionero. Armando F Bravo
Para vivir, crecer y perseverar hasta el fin en la fe debemos
alimentarla con la Palabra de Dios; debemos pedir al Seor que la
aumente (cf. Mc 9,24; Lc 17,5; 22,32); debe "actuar por la caridad"
(Ga 5,6; cf. St 2,14-26), ser sostenida por la esperanza (cf. Rom
15,13) y estar enraizada en la fe de la Iglesia.
18
EL BAUTISMO, PUERTA DE LA FE
QU ES EL BAUTISMO?
El Catecismo de la Iglesia Catlica en su nmero 1213 define as al
Bautismo: "es el fundamento de toda la vida cristiana, el prtico de la
vida en el Espritu y la puerta de acceso a los otros Sacramentos. Por
el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos
de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y hechos partcipes de su
misin".
"MIRA, SEOR, LA FE DE TU IGLESIA"
CATIC 145 La salvacin viene solo de Dios; pero puesto que recibimos la
vida de la fe a travs de la Iglesia, sta es nuestra madre: "Creemos en la
Iglesia como la madre de nuestro nuevo nacimiento, y no en la
Iglesia como si ella fuese el autor de nuestra salvacin" (Fausto de
Riez, Spir. 1,2). Porque es nuestra madre, es tambin la educadora de
nuestra fe.
Un nuevo nacimiento
La palabra clave de la definicin es "regenerados" o sea, que somos
generados nuevamente, nacidos de nuevo. En efecto, cuando el fariseo
Nicodemo, de noche, visita a Jesucristo, recibe del Seor la siguiente noticia:
"En verdad te digo, nadie puede ver el Reino de Dios si no nace de
nuevo, de lo alto" (Jn.3, 3). As como nacemos a la vida natural por
medio de los padres, nacemos a otra vida superior en el Bautismo.
Cuando Jess dijo: "He venido para que tengan Vida y la tengan en
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Misionero. Armando F Bravo
CATIC 144 La Iglesia es la primera que cree, y as conduce, alimenta
y sostiene mi fe. La Iglesia es la primera que, en todas partes, confiesa al
Seor ("Te per orbem terrarum sancta confitetur Ecclesia", cantamos en el
Te Deum), y con ella y en ella somos impulsados y llevados a confesar
tambin: "creo", "creemos". Por medio de la Iglesia recibimos la fe y la
vida nueva en Cristo por el bautismo. En el Ritual Romanum, el
ministro del bautismo pregunta al catecmeno: "Qu pides a la
Iglesia de Dios?" Y la respuesta es: "La fe". "Qu te da la fe?" "La
vida eterna".
abundancia" (Jn.10, 10), nos estaba prometiendo no la vida natural que se
adquiere por la unin conyugal, sino la Vida Divina que l tiene desde la
eternidad, como Hijo de Dios. Es designio eterno de Dios el que los
hombres lleguemos a participar de su Divinidad. Es lo que llamamos
Gracia Santificante.
Por encima de todo lo que nos proporciona el Bautismo, est el
prodigio de llegar a ser divinizados por el agua y el Espritu Santo en
el sencillo rito del Bautismo. Es el momento ms importante de nuestras
vidas. Si debemos agradecer a nuestros padres naturales el habernos
comunicado la vida humana, cmo podremos agradecer a Dios el
comunicarnos su Vida Divina! La Gracia es evidentemente el don ms
extraordinario y preciado del cristiano.
Nos libera del pecado
La Gracia, Vida Divina en nosotros, no puede coexistir con ninguna
clase de pecado. Al ser bautizados, somos liberados automticamente del
pecado original o cualquier otro pecado, si el bautizado es adulto.
Normalmente se menciona mucho el perdn del pecado original (aunque no
se entienda bien que es) y se pasa por alto lo ms importante que es la
divinizacin de nuestras almas.
Naturalmente no somos hijos de Dios: somos sus criaturas y entre
Dios y el hombre, existe una distancia Infinita. Aunque seamos la
cspide de la Creacin, no tendramos el derecho de llamar a Dios "Padre",
como un ser inferior, por ejemplo un animal, no tendra derecho de llamar
padre a una persona humana. Pero en- el Bautismo, al ser infundidos
de la Vida Divina, nacemos realmente de Dios, somos elevados por
sobre la naturaleza humana y por eso tambin llamamos a la Gracia
"Vida Sobrenatural". Por eso San Juan emocionado nos dice: "Vean qu
amor singular nos ha dado el Padre, que no solamente nos llamamos
hijos de Dios, sino que lo somos!" (1 Jn.3,1)
Esa es nada menos que la dignidad del cristiano: ser hijo de Dios. Si la
estirpe humana importa y puede ser motivo de legtimo orgullo, el tener
como Padre a Dios mismo, es el clmax de nobleza, indispensable para un
ser humano y a la que accedemos gratuitamente al ser bautizados.
Somos hermanos de Cristo
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Misionero. Armando F Bravo
Nos hace Hijos de Dios
Las maravillas de la obra de Dios en nosotros vienen como en
cascada: al adoptarnos Dios como hijos suyos, tambin nos hace
automticamente hermanos de Jesucristo. Ser hermanos de Jess!
Es el colmo del amor que Dios nos tiene.
Llamar a Cristo "hermano mo" suena a un atrevimiento tan solo
comparable al de llamar al Padre Eterno "pap". Pero no es as, sino
todo lo contrario. Dios quiere que as nos relacionemos con l.
Somos templos del Espritu Santo
La divinizacin del hombre es obra del Espritu Santo. No hemos sido
bautizados tan solo en agua, sino en agua y Espritu Santo. El viene a
nosotros calladamente, sin luces celestes ni msica angelical, porque
normalmente as acta Dios, en el silencio de la Fe.
Por eso nuestros cuerpos son sagrados. San Pablo tiene que increpar
duramente a los Corintios que caan en toda clase de depravaciones. "No
saben ustedes que son Templo de Dios y que el Espritu Santo habita
en ustedes? Al que destruya el Templo de Dios, Dios lo destruir. El
Templo de Dios es santo y ese templo son ustedes" (1 Cor.3, 16-17).
Con mucha naturalidad y espontneamente admitimos que Mara
Santsima es nuestra Madre del Cielo, as como tenemos una mam
en la tierra. Pero no es una ilusin o un mero ttulo "de cario" sino que al
ser hermanos adoptivos de Jess por la Gracia, venimos a ser realmente
hijos adoptivos de su Madre. No de otra manera se present la Virgen
Mara al Beato Juan Diego: "No estoy yo aqu, que soy tu Madre?
No ests acaso en mi regazo?"
Nos hace miembros de la Iglesia
Por el Bautismo, somos agregados al Pueblo de Dios, a la Asamblea
de los Santos, Cuerpo Mstico de Cristo, con todos los derechos de un
cristiano, como el acceso a los dems Sacramentos y a la
participacin en los tesoros espirituales de la Iglesia que consisten en
los mritos infinitos de Jesucristo y de todos los Santos del Cielo y de la
tierra.
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Misionero. Armando F Bravo
Somos hijos de la Santsima Virgen Mara
Al mismo tiempo de tan grandes beneficios, quedamos obligados al
cumplimiento de sus leyes, que siempre son, como la misma Ley de
Dios, para beneficio de los cristianos.
Imprime en el alma un carcter
El Bautismo solo puede conferirse una sola vez, como una sola vez
podemos nacer de nuestra madre. El alma queda marcada para
siempre con el carcter de hijo de Dios, aunque posteriormente
renegramos de la Fe Cristiana o viviramos en pecado mortal. El
Bautismo es el "sello del Seor con que el Espritu Santo nos ha marcado
para el da de la redencin" (San Agustn). Es en efecto, segn San Ireneo,
el "sello de la vida eterna". El fiel que guarde el sello hasta el fin, es
decir, que permanezca fiel a las exigencias de su Bautismo, podr
morir marcado con el "sello de la Fe" en la espera de la visin
bienaventurada de Dios y de la resurreccin al final de los tiempos.
SIGNOS DEL BAUTISMO
Signo de la Cruz
(compromiso)
Oracin de los fieles
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Misionero. Armando F Bravo
Bienvenida
Invocacin a los santos
Uncin del leo
(fortaleza espiritual)
Bendicin del agua
(limpia y da vida)
Renuncia Creo
Inmersin bautismal
Uncin del Crisma
(Sacerdote, profeta y rey)
Vestidura blanca
(nupcial)
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Misionero. Armando F Bravo
(sepultados con Cristo)
Luz de Cristo
(fe)
Effet
(odo abierto, boca lista)
Bendicin y despedida
CONSIDERAR EL RITUAL DE LOS SACRAMENTOS
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Misionero. Armando F Bravo
Confirmacin y Eucarista
TODO ES GRACIA
LA PARABOLA DE LOS TALENTOS
Mat 25:14 El reino de los Cielos es tambin como un hombre que, al salir de
viaje, llam a sus servidores y les confi sus bienes.
Mat 25:15 A uno le dio cinco talentos, a otro dos, y uno solo a un tercero, a
cada uno segn su capacidad; y despus parti. En seguida,
Mat 25:16 el que haba recibido cinco talentos, fue a negociar con ellos y
gan otros cinco.
Mat 25:17 De la misma manera, el que recibi dos, gan otros dos,
Mat 25:18 pero el que recibi uno solo, hizo un pozo y enterr el dinero de
su seor.
Mat 25:19 Despus de un largo tiempo, lleg el seor y arregl las cuentas
con sus servidores.
Mat 25:20 El que haba recibido los cinco talentos se adelant y le present
otros cinco. "Seor, le dijo, me has confiado cinco talentos: aqu estn los
otros cinco que he ganado".
Mat 25:21 "Est bien, servidor bueno y fiel, le dijo su seor, ya que
respondiste fielmente en lo poco, te encargar de mucho ms: entra a
participar del gozo de tu seor".
Mat 25:22 Lleg luego el que haba recibido dos talentos y le dijo: "Seor,
me has confiado dos talentos: aqu estn los otros dos que he ganado".
Mat 25:23 "Est bien, servidor bueno y fiel, ya que respondiste fielmente en
lo poco, te encargar de mucho ms: entra a participar del gozo de tu
seor".
Mat 25:24 Lleg luego el que haba recibido un solo talento. "Seor,
le dijo, s que eres un hombre exigente: cosechas donde no has
sembrado y recoges donde no has esparcido.
Mat 25:25 Por eso tuve miedo y fui a enterrar tu talento: aqu
tienes lo tuyo!".
Mat 25:26 Pero el seor le respondi: "Servidor malo y perezoso, si
sabas que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he
esparcido,
Mat 25:27 tendras que haber colocado el dinero en el banco, y as, a
mi regreso, lo hubiera recuperado con intereses.
Mat 25:28 Qutenle el talento para drselo al que tiene diez,
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Misionero. Armando F Bravo
MATEO 25, 14-30
Mat 25:29 porque a quien tiene, se le dar y tendr de ms, pero al que no
tiene, se le quitar aun lo que tiene.
Mat 25:30 Echen afuera, a las tinieblas, a este servidor intil; all habr
llanto y rechinar de dientes".
Palabra de Dios.
COMENTARIO
Dios espera que miremos todas las situaciones que vivimos, y en
particular las difciles, con los ojos de la fe. En la parbola de los
talentos, Jess nos previene para que no nos cerremos al conocimiento
Divino que fluye de la fe, por la pereza de aprovechar todo lo que Dios, en
cada momento, nos obsequia.
El Seor, al dejar a uno de sus servidores diez talentos, al segundo
cinco y al tercero uno; y al comprometerlos a trabajar, les dio una
oportunidad. La palabra talento, que en los tiempos de Jess equivala a
una determinada cantidad de dinero (digamos el salario de un da) hoy se
utiliza mas bien como un cierto valor intelectual. Decimos de alguien
que tiene talento musical, matemtico, etc. pero el sentido de la
parbola de los talentos es mucha mas profundo.
Talento no es solamente tener algo, sino tambin carecer de algo. A
la luz de la fe, la salud es un talento, pero tambin es un talento
padecer enfermedades, Jess, en cada caso, te pregunta: Qu es lo que
haces con este talento?, porque se puede desperdiciar tanto la salud como,
aun mas, la falta de ella. Todo es un don, y el talento tambin lo es. Eres
obsequiado continuamente por Dios. Por ejemplo, es un talento que no
sepas orar, aunque tu creas que es una desgracia. Lo importante es
lo que hacer con esa incapacidad de orar. Es posible que hayas
enterrado ese talento, y te hayas dicho: pues no orare. Sin embargo, con
ese talento se pueden sacar muchas cosas.
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Misionero. Armando F Bravo
El pensamiento evanglico equivale a un cambio de 180 grados de nuestro
pensamiento profano, puramente humano. Ese es el caso de la parbola de
los talentos. El talento es un don, un material, y, al mismo tiempo, una
oportunidad. Jesucristo, al conferirte el talento, te da su confianza, y
espera que lo aproveches de una manera apropiada. Si te ha dado
unas determinadas capacidades, para l no es indiferente el uso que hagas
de ellas, es decir, de tus talentos.
La incapacidad relacionada con la oracin, debe incrementar en ti el
ansia de Dios,
y, por consiguiente, puede ser un medio que
contribuya a tu satisfaccin. De manera semejante sucede cuanto
tienes problemas domsticos, cuando la familia tiene conflictos. Ese
es otro talento, es otra oportunidad que te ofrece el Seor. Qu
haces con l? si te desanimas y te cruzas de brazos, significa que
estas enterrado el talento recibido. El hombre de fe no puede dejar de
ver el sentido mas profundo de sus propias experiencias, y, evidentemente,
la bsqueda de ese sentido ya es de por si una forma de utilizar el talento.
Por ejemplo, si sientes temor ante los sufrimientos o la muerte, te
encuentras ante una oportunidad.
Santa teresa del nio Jess senta un pavor tremendo a las araas. A
otras personas ese horror a las araas puede parecerles exagerado, pero
ella de verdad les tenia un miedo terrible. En cierta ocasin dijo que aquel
miedo tambin le ayudo en su camino hacia Dios. Aquel miedo fue un
talento, un don que recibi.
Los talentos pueden tener mucho o poco valor. Si algo te sale bien, si
has conseguido algo, sin duda has hecho uso de un talento, pero si
no te sale algo, estas ante un talento aun mas valioso. Los fracasos
son tesoros inapreciables que te han sido dados en la vida. Precisamente eso
son los fracasos. Dios te preguntara algn da, como el Seor del Evangelio,
que regreso de un viaje y exigi que sus servidores le hicieran cuentas:
Cmo aprovechaste tus fracasos personales? esos que el te dio como
oportunidades, como talentos, y que a veces hay muchos en la vida; los
supiste aprovechar?
La parbola de los talentos, es un llamado evanglico a la
conversin. Tienes que mirar tu propia vida de una manera distinta, tienes
que mirarla con los ojos de la fe. solamente entonces advertirs ese
constante obsequio que te hace Dios, advertir que toda tu vida es una
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Misionero. Armando F Bravo
Si hay ciertas situaciones que provocan tensin en ti, eso significa
que, enmarcado dentro de ellas, hay algn diamante cubierto por las
cenizas, ese diamante es tu talento. Qu hars con el? Cmo lo
aprovecharas? Todo ha de servir para tu santificacin, y en ese
sentido, todo es gracia. El sufrimiento que te abruma, o las circunstancias
desagradables que enfrentas, todo es un conjunto de talentos. Pero
nosotros, con frecuencia, actuamos como ciegos, como nios pequeos que
no entienden muchas cosas. Hasta el da en que comparezcamos delante de
Dios, veremos y entenderemos todo. Conoceremos todo ese mar de talentos
en el que hemos sido sumergidos.
especie de complejo de oportunidades ocultas,
transformacin interior continua, que todo es gracia.
para
conseguir
una
Misionero. Armando F Bravo
Dios, al concederte gracias difciles, a veces tiene que metrtelas a
fuerza en las manos, porque t te defiendes y no quieres aceptarlas.
Sin embargo, las gracias difciles son los talentos ms valiosos de tu vida. A
veces son muy abundantes, porque Dios quiere que tengas con que actuar.
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DIOS COMO UNICO APOYO
LA OFRENDA DE LA VIUDA
MARCOS 12, 41-44
Mar 12:41 Jess se sent frente a la sala del tesoro del Templo y miraba
cmo la gente depositaba su limosna. Muchos ricos daban en abundancia.
Mar 12:42
Lleg una viuda de condicin humilde y coloc dos
pequeas monedas de cobre.
Mar 12:43 Entonces l llam a sus discpulos y les dijo: "Les aseguro
que esta pobre viuda ha puesto ms que cualquiera de los otros,
Mar 12:44 porque todos han dado de lo que les sobraba, pero ella, de su
indigencia, dio todo lo que posea, todo lo que tena para vivir".
Palabra de Dios
COMENTARIO
La escena que se produjo en el patio del Templo, cuando Dios observaba a
los fieles que metan sus donativos en la alcanca, es conmovedora. Una y
otra vez, se oa el sonido de las monedas que caan en la alcanca, y Dios,
Jesucristo, estaba sentado a un lado con los Apstoles, observando a
los que echaban sus donativos. Una viuda echo dos monedas
pequeas, y Dios dijo<. Esta pobre viuda ha echado mas que
todos echo todo lo que tenia para vivir.
Y podemos admirar su acto, porque ella dio todo lo que tenia, mientras que
los ricos solamente daban algo de lo que les sobraba, y esto era demasiado
poco. Hay que tener en cuenta que ella, al darlo todo SE CONDENO a
morir, porque se quedo sin dinero, y no tenia de que vivir. Ella
misma destruyo el sistema de seguridad material que tenia. Y
provoco el asombro del propio Dios, que se reflejo en sus palabras: Os digo
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Misionero. Armando F Bravo
La fe es no apoyarse ms que en Dios. No podemos apoyarnos en
ninguno de sus dones, sino solamente en l mismo, en su poder
infinito y en su amor ilimitado.
en verdad (Ella) ha echado delo que necesitaba todo cuanto posea, todo lo
que tenia para vivir. La fe de aquella mujer era inconcebible!
Al hombre que carece de todo, de todo sistema de seguridad, le
quedan nicamente dos cosas: LA DESESPERACION O LA ENTREGA
TOTAL A DIOS que emana de la fe. En aquella viuda tenia que existir
aquella fe, porque ella as actu. Para aquella mujer Dios lo era todo, era su
nico apoyo.
Misionero. Armando F Bravo
Dios puede despojarnos de nuestros sistemas de seguridad, pero
tambin podemos privarnos de ellos nosotros mismos. Entonces, nos
depuramos de manera activa de lo que nos tiene cautivos. Ese fue el caso de
aquella viuda del Evangelio, porque ella misma se despojo de todo.
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EL PODER DE DIOS NECESITA
DE LA DEBILIDAD DEL HOMBRE
DIOS LLAMA A GEDEON
LIBRO DE LOS JUECES 6-8 (Historia de Geden)
Jue 7:2 Entonces el Seor dijo a Geden: "La gente que te acompaa es
demasiado numerosa para que ponga a Madin en sus manos. No
quiero que Israel se glore a expensas mas, diciendo: "Es mi
mano la que me salv".
Jue 7:3 Por eso, proclama a odos del pueblo: "El que tenga miedo o
tiemble, que se vuelva". As Geden los puso a prueba, y veintids mil
hombres se volvieron, quedando slo diez mil.
Jue 7:4 Luego el Seor dijo a Geden: "Hay todava demasiada gente;
ordnales que bajen hasta el borde del agua, y all te los pondr a
prueba. Irn contigo solamente los que yo te indique; los otros no
te acompaarn".
Jue 7:5 Geden hizo que la gente bajara hasta el agua, y el Seor le dijo:
"A todos los que beban con la lengua, como lamen los perros, los pondrs
a un lado; y a todos los que se arrodillen para beber, los pondrs del
otro".
Jue 7:6 Los que lamieron el agua llevndosela a la boca, fueron
trescientos; el resto de la tropa, en cambio, se arrodill para
beber.
Jue 7:7 El Seor dijo a Geden: "Yo los voy a salvar con estos trescientos
hombres y pondr a Madin en tus manos. Que el grueso de la tropa
regrese cada uno a su casa".
Jue 7:8 Los trescientos hombres recogieron los cntaros de toda la
tropa, y tambin sus trompetas, mientras Geden despeda a los
otros israelitas, quedndose slo con esos trescientos. El
campamento de Madin estaba en el valle, debajo del suyo.
Palabra de Dios.
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Misionero. Armando F Bravo
Jueces 7,2-8
COMENTARIO
Dios al acercarse al hombre lo debilita. Hace exactamente lo
contrario de lo que podramos esperar. Sin embargo, es l quien se
acerca a ti, y al acercarse te debilita mas, ya sea fsica, psquica o
espiritualmente. Y lo hace para poder habitar en ti con su poder, porque ES
TU DEBILIDAD LA QUE LE DA SITIO A SU PODER.
Cuando estas dbil no puedes confiar en ti mismo, y es entonces
cuando surge la oportunidad de que te dirijas a l, y quieras
apoyarte en l. Con mucha frecuencia te defiendes ante la mayor de las
gracias, la gracia de la debilidad, aunque ya San Pablo escribi: Mi fuerza
se muestra perfecta en la flaqueza, por tanto con sumo gusto
seguir glorindome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en
m la fuerza de Cristo pues cuando soy dbil, entonces soy fuerte.
(2 Cor 12, 9).
Tu poder y tu fuerza tarde o temprano tienen que derrumbarse. En
realidad tu fuerza no existe, porque no es mas que un don del que tu
te apropias, y por eso tienes que ser despojado de el.
Si Dios quiere valerse de ti, lo har debilitndote. Cuando tratas de
hacer apostolado con ayuda de tu fuerza y de tu poder, te conviertes
en un anti signo. La gente no desea tu poder, tu fuerza, porque es para
ellos una fuerza humillante. Dios, para hacer de ti un signo y servirse
de ti, tampoco necesita tu fuerza, por el contrario, necesita tu
debilidad. Esa idea fue expuesta de una manera muy firme ya en el Antiguo
Testamento, en el ejemplo de Geden.
El adversario de Geden tena un ejrcito de 135 mil hombres,
mientras que Geden dispona apenas de 32 mil, cuatro veces
menos. Sin embargo, en la historia se han conseguido victorias por ejrcitos
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Misionero. Armando F Bravo
San Maximiliano Mara Kolbe se senta totalmente desvalido durante muchos
de sus viajes apostlicos. A veces se encontraba en climas muy difciles para
sus pulmones enfermos. Sufra mucho en los viajes por mar, por la humedad
que a veces le impeda respirar. Sin embargo, todas esas contrariedades
no detenan sus deseos de anunciar el Reino de la Inmaculada en
todo el mundo, aunque ms de una vez senta que no aguantara una
hora ms en el barco. Posiblemente entonces le habra dicho a Mara: Si
no puedo resistir una hora ms, como podre ampliar tu reino? aquella
debilidad era toda su fuerza.
inferiores en una proporcin similar, por eso para Dios aquella desproporcin
resulto aun pequea. Ordeno reducir el nmero de guerreros de Geden. En
una primera seleccin su cantidad se redujo de 32 mil a 10 mil.
La tropa de Geden es ahora 13 veces menos numerosa. En la
historia de la estrategia militar se desconocen victorias alcanzadas
con tanta desventaja, pero aun as, el hombre hubiera podido
atribuirse el triunfo, atribuirlo a su propio ingenio.
Geden segua siendo demasiado fuerte, segua estando en
condiciones de contar con sus propias fuerzas. Dios lo someti a una
nueva prueba, y que se quedara nicamente con 300. En un momento
as realmente ya no sabemos si la situacin es dramtica o cmica. Parece
ser totalmente ridculo dar la cara con semejante ejrcito a un enemigo que
es 450 veces ms fuerte. En semejante situacin la victoria poda ser
alcanzada solamente por Dios, porque ya estaba fuera del alcance de
Geden.
El Seor guarda su tesoro en frgiles recipientes de barro, para que
lo que hagamos se haga por el poder de Dios, y no por el nuestro (2
Cor 4,7). Dios despojo a Geden de su poder humano, le hizo
pequeo y dbil, hizo algo que desde el punto de vista humano
parece absurdo. Algo similar puede ocurrir tambin en tu vida.
Si tienes en ti mismo 32 mil elementos del
poder humano, Dios los convertir primero en
10 mil, y posteriormente en 300. Entonces
sers realmente muy dbil, casi como un
muerto. Pero a pesar de esta debilidad,
podrs ir venciendo. Y esas sern
victorias no de tu poder, sino del poder de
Dios.
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Misionero. Armando F Bravo
Geden dio la cara con aquel puado de hombres y hubo victoria. La
enorme desventaja que tena hizo que ni siquiera sintiera la
tentacin de creerse el autor de la victoria. Toda la situacin fue llevada
hasta el absurdo, como si Dios sonriendo dijera: Ya vea Geden, queras
vencer por medio de tu habilidad y la fuerza de tu ejrcito, mira, te quedaste
con 300 hombres para hacer frente a 135 mil enemigos. Qu te parece?
Geden confi en el Seor, y alcanzo un triunfo sin igual en la
historia. (Jue 7).
LA FE SIN OBRAS ESTA MUERTA
LAS OBRAS Y LA SALVACIN
La fe sin obras est muerta. Sant. 2, 14-26.
Por nuestras obras descansaremos en paz. Ap 14, 13.
Y los muertos fueron juzgados segn lo escrito en los libros, conforme
a sus obras. Ap 20,12.
Por los frutos se conocern. Mt. 7, 17-20.
No slo basta con proclamarlo. Cf. Mt. 7, 21-23.
Nos dar segn nuestras obras. Mt. 16, 27.
Parar llegar al Reino de Dios hay que cumplir los mandamientos. Cf.Mt.
19, 16-21
Recibiremos de acuerdo a nuestras obras. II Cor. 5, 10.
Nos
preguntan:
La Iglesia Catlica ensea que hay que ganar la salvacin con las obras,
pero San Pablo dice claramente que nos salvamos solo por la fe.
Conscientes de que el hombre no se justifica por las obras de la ley sino slo
por la fe en Jesucristo, tambin nosotros hemos credo en Cristo Jess a fin
de conseguir la justificacin por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley,
pues por las obras de la ley nadie ser justificado. -Glatas 2,16
RESPUESTA
Para entender la doctrina de la salvacin no nos podemos limitar a unos
versculos de la Biblia mientras ignoramos otros. Hace falta ser fiel a la
Palabra de Dios en su integridad. Hay numerosos pasajes que ensean sobre
la salvacin. Algunos parecen, a primera vista, contradecirse. Por eso es
esencial interpretar la Biblia correctamente, segn ensea la Iglesia que
Jess instituy.
Hay que aclarar que la Iglesia catlica siempre ha enseado que
somos Justificados solo por la fe en Jesucristo. El gan nuestra
salvacin con los mritos de su pasin. Nuestros esfuerzos nunca
seran suficientes para salvarnos.
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Misionero. Armando F Bravo
Como pueden ustedes reconciliar su doctrina con la Biblia?
La fe es una respuesta libre a la revelacin de Dios que requiere el
amor puesto en prctica. Es por eso que la Iglesia ensea, con San Pablo,
que debemos trabajar en nuestra salvacin. Ese trabajo es inseparable
de la fe.
As pues, queridos mos, de la misma manera que habis obedecido
siempre, no slo cuando estaba presente sino mucho ms ahora que estoy
ausente, trabajad con temor y temblor por vuestra salvacin, pues Dios es
quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le parece. -Filipenses
2,12-13
San Pablo ensea la primaca de la fe en referencia a las obras, porque las
obras deben corresponder a lo que creemos por fe. No se trata de multiplicar
obras a nuestro gusto sino de responder en todo a la voluntad de Dios.
San Pablo ensea en Fil 2, 12-13 que Dios obra en el creyente. Pero
Dios no obra si no le permitimos. Por eso Pablo insiste que para
salvarse hay que obedecer y trabajar segn Dios mande. De manera
que no cualquier obra es obra de fe sino solo aquellas que hacemos
en obediencia a Dios movidos por el Espritu que acta en nosotros.
Observe que S. Pablo escribe a personas que ya tienen fe, han aceptado a
Cristo y han recibido el don de salvacin. Pero les ensea que deben
"trabajar con temor y temblor" para salvarse. Ciertamente han recibido la
gracia para salvarse y Dios no falla, pero San Pablo est consciente que
nosotros si podemos fallar y perder la salvacin si no obramos con la
obediencia de la fe.
Hay que obrar bien -cf. I Corintios 6,9
La corona incorruptible no se gana sin trabajo: "No sabis que en
las carreras del estadio todos corren, mas uno solo recibe el premio?
Corred de manera que lo consigis!" -I Corintios 9,24.
El mismo Pablo, hombre lleno de fe que es, se esfuerza por su salvacin:
"golpeo mi cuerpo y lo esclavizo; no sea que, habiendo proclamado a
los dems, resulte yo mismo descalificado" -I Corintios 9,27.
Santiago: Fe sin obras no salva
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Misionero. Armando F Bravo
(Dios) dar a cada cual segn sus obras -Romanos 2,6
Santiago advirti sobre el peligro de interpretar mal a san Pablo, como en
efecto lo hio despus Lutero.
De qu sirve, hermanos mos, que alguien diga: Tengo fe, si no tiene
obras? Acaso podr salvarle la fe? Si un hermano o una hermana estn
desnudos y carecen del sustento diario, y alguno de vosotros les dice: Idos
en paz, calentaos y hartaos, pero no les dais lo necesario para el cuerpo,
de qu sirve? As tambin la fe, si no tiene obras, est realmente muerta.
Y al contrario, alguno podr decir: T tienes fe?; pues yo tengo obras.
Prubame tu fe sin obras y yo te probar por las obras mi fe. T crees que
hay un solo Dios? Haces bien. Tambin los demonios lo creen y tiemblan.
Quieres saber t, insensato, que la fe sin obras es estril? Abraham nuestro
padre no alcanz la justificacin por las obras cuando ofreci a su hijo Isaac
sobre el altar? Ves cmo la fe cooperaba con sus obras y, por las obras, la
fe alcanz su perfeccin? Y alcanz pleno cumplimiento la Escritura que
dice: Crey Abraham en Dios y le fue reputado como justicia y fue llamado
amigo de Dios. Ya veis cmo el hombre es justificado por las obras y no
por la fe solamente. -Santiago 2,14-24.
"Obras" en Pablo Gal 2, 16: Pablo especifica "obras de la ley". Se refiere
a las "obras de la ley" requeridas en el Antiguo Testamento, especialmente
la circuncisin, que algunos judaizantes queran hacer requisito para los
cristianos. Ellos pensaban que estas obras satisfacen a Dios por si mismas y
logran la salvacin. Pablo confronta este error y ensea que el bautismo (por
el que recibimos gratis la fe que salva) remplaza la circuncisin cf. Col.
2,1112 >>>. Volver a depender en estas obras de la ley sera negar la
gratuidad de la salvacin ganada Cristo salvador. Pablo ensea que la fe
salva aparte de las obras (estas obras de la ley).
Pablo
ensea
una
fe
que
acta
Otros pasajes de Pablo ensean la necesidad "obrar" segn la fe, ya que la
fe es una realidad que se vive y por lo tanto incluye obrar
consecuentemente.
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Misionero. Armando F Bravo
"Obras
de
la
ley"
(Pablo) vs
"obras"
(Santiago).
San Pablo ensea Gal. 2,16 que nos salvamos por la fe aparte de las obras.
Santiago ensea que el hombre es justificado por las obras y no por la fe
solamente.
Se
contradicen
Pablo
y
Santiago?
No.
Entonces hay que entender que ellos se refieren a dos tipos de "obras"
diferentes.
Porque en Cristo Jess ni la circuncisin ni la incircuncisin tienen valor, sino
solamente la fe que acta por la caridad. -Glatas 5,6
Que no son justos delante de Dios los que oyen la ley, sino los que la
cumplen: sos sern justificados. -Romanos 2,13
"Obras" en Santiago cap 2 son las que se hacen en obediencia a Dios
movidos por la fe en Jesucristo. El hombre nuevo del Espritu se conoce por
sus obras. Estas son necesarias como bien explica Santiago.
Por lo tanto San Pablo coincide con Santiago. Recordemos que
ambas enseanzas forman parte de una misma Biblia y una misa
verdad que solo se entiende cuando se capta el conjunto.
Jess ense que obrar en obediencia al Padre es necesario para
salvarse
No todo el que me diga: "Seor, Seor", entrar en el Reino de los Cielos,
sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial. -Mateo 7,21
Tambin es necesario un cambio de vida:
"Yo les aseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como nios, no
entrarn en el Reino de los cielos" Mt18,
En resumen, veamos la relacin entre salvacin, fe, obediencia y
obras segn las Escrituras:
Solo
Cristo
nos
salva.
Recibimos la salvacin por la gracia de la fe en Cristo.
La fe no sera fe sin obediencia a Cristo que obra en nosotros segn
su amor
37
Misionero. Armando F Bravo
Numerosas enseanzas de Jess confirman que la fe necesaria para
salvarse requiere una obediencia que produce obras: La parbola de
las Diez Vrgenes, Parbola de los talentos, el juicio final (cf. Mt 25)
y muchas mas.
LA PROFESION DE LA FE CRISTIANA
Origen del Credo
Hoy se sabe que se demor mucho tiempo para redactar el Credo. Este
mucho tiempo significa aproximadamente tres siglos para llegar a su
forma definitiva.
La parte esencial del Credo se fundamenta en la enseanza y el
testimonio de los apstoles. Ellos convivieron con Jess y en razn de
ello:
oyeron hablar al Maestro.
vieron al Seor hacer milagros y seales;
vieron a Jess enfrentarse a los fariseos e hipcritas de su
tiempo;
vieron al Seor perdonar los pecados;
le acompaaron cuando las cosas empeoraron;
a pesar del miedo, vieron morir a Jess en el calvario;
despus, vivieron la alegra de la resurreccin y la venida
del Espritu Santo.
En base al testimonio de los apstoles, es que se fue redactando el texto
de lo que hoy conocemos como el Smbolo de los Apstoles.
La palabra smbolo es de origen griego y quiere decir reunir,
juntar de nuevo, reconstruir. En la antigedad, cuando alguien
era enviado como emisario a algn general, se le entregaba un
smbolo para que fuera la contrasea, una especie de documento
de identidad de quien lo guardaba.
Al Credo se le ha llamado SIMBOLO DE LOS APSTOLES, porque es la
contrasea de los que nos llamamos cristianos, pertenecientes a la
Iglesia Catlica, que viene directamente de los Apstoles. Cuando
profesamos el Credo estamos presentando nuestro smbolo, la
contrasea de una Iglesia netamente apostlica. (LEER Catecismo. N
188).
38
Misionero. Armando F Bravo
El Smbolo de los Apstoles
El Smbolo de los Apstoles, llamado as porque es considerado
con justicia como el resumen fiel de la fe de los apstoles. Es el antiguo
smbolo bautismal de la Iglesia de Roma. Su gran autoridad le viene de
este hecho: Es el smbolo que guarda la Iglesia romana, la que fue sede
de Pedro, el primero de los apstoles, y a la cual l llev la doctrina
comn (S. Ambrosio). (Cat. N 194).
Se llama, por tanto, smbolo apostlico porque:
Sirve de seal de reconocimiento y de unidad de los cristianos;
a pesar de no haber sido escrito de puo y letra por los apstoles,
se fundamenta en sus enseanzas;
los apstoles fueron los primeros que profesaron que Jess es EL
SEOR.
Decir yo creo es decir yo confieso, yo proclamo la grandeza
y el poder de Dios.
Decir yo creo es hacer una profesin de fe en Dios y en sus
gestos de salvacin.
Decir yo creo es comprometerse en aquello que se afirma
no slo por la palabra, sino tambin en el estilo de vivir.
Decir yo creo es reconocer a Dios. (Es importante el prefijo
re. Creer no es slo conocer, es, sobre todo, reconocer, es decir,
aceptar lo conocido no slo con la cabeza, sino tambin con toda la
existencia).
Decir yo creo es optar con seguridad por alguien; pero esto
no elimina los momentos de duda que puedan existir. Nada ni
nadie puede suprimir la libertad de Dios y la libertad de los
hombres.
Decir yo creo es decir ser discpulo, seguidor de ALGUIEN.
Decir yo creo es dejar a un lado unas seguridades que
vienen de otra parte y tomar como nica seguridad a Aquel en
quien creo.
Decir yo creo es decir yo me asiento por encima de todo en Dios
y slo en l encuentro solidez y consistencia.
Decir yo creo es vivir confiado en una ROCA que no falla.
CATIC 189 La primera "profesin de fe" se hace en el Bautismo. El
"smbolo de la fe" es ante todo el smbolo bautismal. Puesto que el Bautismo
es dado "en el nombre del Padre y del Hijo y del Espritu Santo" (Mt 28,19),
39
Misionero. Armando F Bravo
Decir yo creo
las verdades de fe profesadas en el Bautismo son articuladas segn su
referencia a las tres personas de la Santsima Trinidad.
La perseverancia en la fe
La fe es un don gratuito que Dios hace al hombre. Este don inestimable
podemos perderlo; S. Pablo advierte de ello a Timoteo: "Combate el
buen combate, conservando la fe y la conciencia recta; algunos, por
haberla rechazado, naufragaron en la fe" (1 Tm 1,18-19). Para vivir,
crecer y perseverar hasta el fin en la fe debemos alimentarla con la
Palabra de Dios; debemos pedir al Seor que la aumente (cf. Mc 9,24; Lc
17,5; 22,32); debe "actuar por la caridad" (Ga 5,6; cf. St 2,14-26), ser
sostenida por la esperanza (cf. Rom 15,13) y estar enraizada en la fe de la
Iglesia.
CATIC 190 El Smbolo se divide, por tanto, en tres partes:
1. "primero habla de la primera Persona divina y de la obra
admirable de la creacin; a continuacin,
2. de la segunda Persona divina y del Misterio de la Redencin de
los hombres; finalmente,
3. de la tercera Persona divina, fuente y principio de nuestra
santificacin" (Catech. R. 1,1,3). Son "los tres captulos de nuestro
sello (bautismal)" (S. Ireneo, dem. 100).
LOS DOCE ARTICULOS DEL CREDO DE LOS APOSTOLES
ES TAMBIEN BIBLICO
1. CREO EN DIOS. "Nuestro Dios es el nico Seor" (Deuteronomio
6,4; Mc 12,29)
PADRE TODO PODEROSO. "Lo que es imposible para los hombres es
posible para Dios" (Lucas 18,27).
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Misionero. Armando F Bravo
CATIC 143 La fe es un acto personal: la respuesta libre del hombre a
la iniciativa de Dios que se revela. Pero la fe no es un acto aislado. Nadie
puede creer solo, como nadie puede vivir solo. Nadie se ha dado la fe a s
mismo, como nadie se ha dado la vida a s mismo. El creyente ha
recibido la fe de otro, debe transmitirla a otro. Nuestro amor a Jess y a
los hombres nos impulsa a hablar a otros de nuestra fe. Cada creyente
es como un eslabn en la gran cadena de los creyentes. Yo no puedo creer
sin ser sostenido por la fe de los otros, y por mi fe yo contribuyo a
sostener la fe de los otros.
CREADOR DEL CIELO Y LA TIERRA. "En el comienzo de todo, Dios
cre el cielo y la tierra"(Gnesis 1,1).
2. CREO EN JESUCRISTO. "El es el resplandor glorioso de Dios, la
imagen misma de lo que Dios es" (Hebreos 1,3).
SU NICO HIJO. "Pues Dios amo tanto al mundo, que dio a su Hijo
nico, para que todo aquel que crea en l no muera, sino que tenga vida
eterna" (Juan 3,16).
NUESTRO SEOR. "Dios lo ha hecho Seor y Mesas" (Hechos 2,36).
3. QUE FUE CONCEBIDO POR OBRA Y GRACIA DEL
ESPRITU SANTO. "El Espritu Santo vendr sobre ti, y el poder del Dios
altsimo descansar sobre ti como una nube. Por eso, el nio que va a nacer
ser llamado Santo e Hijo de Dios" (Lucas 1,35).
NACI DE SANTA MARA VIRGEN. "Todo esto sucedi para que se
cumpliera lo que el Seor haba dicho por medio del profeta: la Virgen
quedar encinta y tendr un hijo, al que pondr por nombre Emmanuel' (que
significa "Dios con nosotros")" (Mateo 1,22-23).
4. PADECI BAJO EL PODER DE PONCIO PILATO. "Pilato tom
FUE CRUCIFICADO. "Jess sali llevando su cruz, para ir al llamado
lugar de la Calavera' (o que en hebreo se llama Glgota). All lo
Crucificaron, y con l a otros dos, uno a cada lado. Pilato mand poner sobre
la cruz un letrero, que deca: Jess de Nazaret, Rey de los judos" (Juan
19,17-19).
MUERTO Y SEPULTADO. "Jess grit con fuerza y dijo: -Padre en tus
manos encomiendo mi espritu! Y al decir esto, muri (Lucas 23,46).
Despus de bajarlo de la cruz, lo envolvieron en una sbana de lino y lo
pusieron en un sepulcro abierto en una pea, donde todava no haban
sepultado a nadie (Lucas 23,53).
5. DESCENDI A LOS INFIERNOS. "Como hombre, muri; pero
41
Misionero. Armando F Bravo
entonces a Jess y mand azotarlo. Los soldados trenzaron una corona de
espinas, la pusieron en la cabeza de Jess, y lo vistieron con una capa de
color rojo oscuro" (Juan 19,1-2).
como ser espiritual que era, volvi a la vida. Y como ser espiritual, fue y
predic a los espritus que estaban presos" (1Pedro 3,18-19).
AL TERCER DA RESUCITO DE ENTRE LOS MUERTOS. "Cristo
muri por nuestros pecados, como dicen las Escrituras, que lo sepultaron y
que resucit al tercer da" (1Corintios 15, 3-4).
6. SUBI A LOS CIELOS, Y ESTA SENTADO A LA DERECHA
DEL PADRE TODOPODEROSO. "El Seor Jess fue llevado al cielo y
se sent a la derecha de Dios" (Marcos 16,19).
7. DESDE AH HA DE VENIR A JUZGAR A VIVOS Y
MUERTOS. "El nos envi a anunciarle al pueblo que Dios lo ha puesto
como juez de los vivos y de los muertos" (Hechos 10,42).
8. CREO EN EL ESPRITU SANTO. "Porque Dios ha llenado con su
amor nuestro corazn por medio del Espritu Santo que nos ha dado"
(Romanos 5,5).
9. CREO EN LA IGLESIA QUE ES UNA. "Para que todos sean uno.
Como t, Padre, en m y yo en ti, que ellos tambin sean uno en nosotros,
para que el mundo crea que t me has enviado". (Jn 17,21; Jn 10,14; Ef
4,4-5)
SANTA. "La fe confiesa que la Iglesia... no puede dejar de ser santa (Ef
l se entreg por ella para santificarla, la uni a s mismo como su propio
cuerpo y la llen del don del Espritu Santo para gloria de Dios" (Ef 5,26-27).
La Iglesia es, pues, "el Pueblo santo de Dios" (1 Pe 2,9), y sus miembros son
llamados "santos" (Hch 9, 13; 1 Co 6, 1; 16, 1).
CATLICA. "Y yo te digo que tu eres Pedro, y sobre esta piedra voy a
construir mi iglesia; y ni siquiera el poder de la muerte podr vencerla"
(Mateo 16,18). Posee la plenitud que Cristo le da (Ef 1,22-23). Es catlica
porque ha sido enviada por Cristo en misin a la totalidad del gnero
humano (Mt 28, 19)
Y APOSTLICA. El Seor Jess dot a su comunidad de una estructura
que permanecer hasta la plena consumacin del Reino. Ante todo est la
42
Misionero. Armando F Bravo
1,1). En efecto, Cristo, el Hijo de Dios, a quien con el Padre y con el Espritu
se proclama 'el solo santo', am a su Iglesia como a su esposa (Ef 5,25).
eleccin de los Doce con Pedro como su Cabeza (Mc 3, 14-15); puesto
que representan a las doce tribus de Israel (Mt 19, 28; Lc 22, 30), ellos
son los cimientos de la nueva Jerusaln (Ap 21, 12-14). Los Doce (Mc 6,
7) y los otros discpulos (Lc 10,1-2) participan en la misin de Cristo, en su
poder, y tambin en su suerte (Mt 10, 25; Jn 15, 20). Con todos estos
actos, Cristo prepara y edifica su Iglesia. (2 Tim 2,2)
CREO EN LA COMUNIN DE LOS SANTOS. "Despus de esto,
mir y vi una gran multitud de todas las naciones, razas, lenguas y pueblos.
Estaban en pie delante del trono y delante del Cordero, y eran tantos que
nadie poda contarlos" (Apocalipsis 7,9).
10. EL PERDN DE LOS PECADOS. "A quienes ustedes perdonen los
pecados, les quedarn perdonados" (Juan 20,23).
11. LA RESURRECCIN. "Cristo dar nueva vida a sus cuerpos
mortales" (Romanos 8,11).
12. Y LA VIDA ETERNA. "All no habr noche, y los que all vivan no
necesitarn luz de lmpara ni luz del sol, porque Dios el Seor les dar su
luz, y ellos reinarn por todos los siglos" (Apocalipsis 22,5).
Misionero. Armando F Bravo
AMEN. "As sea. Ven, Seor Jess!" (Apocalipsis 22,20).
43
DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE
LA REVELACION DE DIOS
DIOS REVELA SU DESIGNIO AMOROSO
CATIC 51 "Dispuso Dios en su sabidura revelarse a s mismo y dar a
conocer el misterio de su voluntad, mediante el cual los hombres, por
medio de Cristo, Verbo encarnado, tienen acceso al Padre en el Espritu
Santo y se hacen consortes de la naturaleza divina" (DV 2).
CATIC 52 Dios, que "habita una luz inaccesible" (1 Tm 6,16) quiere
comunicar su propia vida divina a los hombres libremente creados por l,
para hacer de ellos, en su Hijo nico, hijos adoptivos (cf. Ef 1,4-5). Al
revelarse a s mismo, Dios quiere hacer a los hombres capaces de
responderle, de conocerle y de amarle ms all de lo que ellos seran
capaces por sus propias fuerzas.
CATIC 53 Dios se comunica gradualmente al hombre, lo prepara por
etapas para acoger la Revelacin sobrenatural que hace de s mismo y
que culminar en la Persona y la misin del Verbo encarnado, Jesucristo.
LAS ETAPAS DE LA REVELACION
CATIC 54 "Dios, crendolo todo y conservndolo por su
Verbo, da a los hombres testimonio perenne de s en
las cosas creadas, y, queriendo abrir el camino de la
salvacin sobrenatural, se manifest, adems,
personalmente a nuestros primeros padres ya
desde el principio" (DV 3). Los invit a una
comunin ntima con l revistindolos de una
gracia y de una justicia resplandecientes.
La alianza con No
CATIC 58 Una vez rota la unidad del gnero humano por el pecado, Dios
decide desde el comienzo salvar a la humanidad a travs de una serie de
44
Misionero. Armando F Bravo
Desde el origen, Dios se da a conocer
etapas. La Alianza con No despus del diluvio
(cf. Gn 9,9) expresa el principio de la Economa
divina con las "naciones", es decir con los
hombres agrupados "segn sus pases, cada uno
segn su lengua, y segn sus clanes" (Gn 10,5; cf.
10,20-31).
Dios elige a Abraham
CATIC 59 Para reunir a la humanidad dispersa, Dios elige
a Abraham llamndolo "fuera de su tierra, de su
patria y de su casa" (Gn 12,1), para hacer de l
"Abraham", es decir, "el padre de una multitud de
naciones" (Gn 17,5): "En ti sern benditas todas las
naciones de la tierra" (Gn 12,3 LXX; cf. Ga 3,8).
CATIC 60 El pueblo nacido de Abraham ser el
depositario de la promesa hecha a los patriarcas, el
pueblo de la eleccin (cf. Rom 11,28), llamado a
preparar la reunin un da de todos los hijos de Dios en la unidad de loa
Iglesia (cf. Jn 11,52; 10,16); ese pueblo ser la raz en la que sern
injertados los paganos hechos creyentes (cf. Rom 11,17-18.24).
CATIC 61 Los patriarcas, los profetas y otros personajes del Antiguo
Testamento han sido y sern siempre venerados como santos en
todas las tradiciones litrgicas de la Iglesia.
CATIC 62 Despus de la etapa de los patriarcas, Dios
constituy a Israel como su pueblo salvndolo de
la esclavitud de Egipto. Estableci con l la
alianza del Sina y le dio por medio de Moiss su
Ley, para que lo reconociese y le sirviera como al
nico Dios vivo y verdadero, Padre providente y juez
justo, y para que esperase al Salvador prometido
(cf. DV 3).
CATIC 64 Por los profetas, Dios forma a su pueblo en la esperanza de
la salvacin, en la espera de una Alianza nueva y eterna destinada a
todos los hombres (cf. Is 2,2-4), y que ser grabada en los
corazones (cf. Jr 31,31-34; Hb 10,16). Los profetas anuncian una
45
Misionero. Armando F Bravo
Dios forma a su pueblo Israel
redencin radical del pueblo de Dios, la purificacin de todas sus
infidelidades (cf. Ez 36), una salvacin que incluir
a todas las naciones (cf. Is 49,5-6; 53,11). Sern
sobre todo los pobres y los humildes del Seor (cf.
So 2,3) quienes mantendrn esta esperanza. Las
mujeres santas como Sara, Rebeca, Raquel,
Miriam,
Dbora,
Ana,
Judit
y
Ester
conservaron viva la esperanza de la salvacin
de Israel. De ellas la figura ms pura es Mara
(cf. Lc 1,38).
CRISTO JESUS-"MEDIADOR Y PLENITUD
DE TODA LA REVELACION" (DV 2)
Dios ha dicho todo en su Verbo
CATIC 65 "Muchas veces y de muchos modos habl Dios en el pasado
a nuestros Padres por medio de los Profetas; en estos ltimos
tiempos nos ha hablado por su Hijo" (Hb 1,1-2). Cristo, el Hijo de Dios
hecho hombre, es la Palabra nica, perfecta e insuperable del Padre. En El lo
dice todo, no habr otra palabra ms que sta.
No habr otra revelacin
CATIC 67 La fe cristiana no puede aceptar
"revelaciones" que pretenden superar o
corregir la Revelacin de la que Cristo es la plenitud. Es el caso de
ciertas Religiones no cristianas y tambin de ciertas sectas recientes que se
fundan en semejantes "revelaciones".
LA TRANSMISION DE LA REVELACION DIVINA
CATIC 74 Dios "quiere que todos los hombres se salven y lleguen al
conocimiento de la verdad" (1 Tim 2,4), es decir, al conocimiento de
Cristo Jess (cf. Jn 14,6). Es preciso, pues, que Cristo sea anunciado a todos
los pueblos y a todo s los hombres y que as la Revelacin llegue hasta los
confines del mundo:
46
Misionero. Armando F Bravo
CATIC 66 "La economa cristiana, como alianza
nueva y definitiva, nunca cesar y no hay que
esperar ya ninguna revelacin pblica antes
de la gloriosa manifestacin de nuestro
Seor Jesucristo" (DV 4).
Misionero. Armando F Bravo
Dios quiso que lo que haba revelado para salvacin de todos los
pueblos se conservara por siempre ntegro y fuera transmitido a
todas las edades (DV 7).
47
LA TRADICION APOSTOLICA
CATIC 75 "Cristo nuestro Seor, plenitud de la revelacin, mand a
los Apstoles predicar a todos los hombres el Evangelio como fuente
de toda verdad salvadora y de toda norma de conducta, comunicndoles
as los bienes divinos: el Evangelio prometido por los profetas, que el mismo
cumpli y promulg con su boca" (DV 7).
La predicacin apostlica...
CATIC 76 La transmisin del evangelio, segn el
mandato del Seor, se hizo de dos maneras:
Oralmente: "los apstoles, con su predicacin, sus
ejemplos, sus instituciones, transmitieron de palabra
lo que haban aprendido de las obras y palabras
de Cristo y lo que el Espritu Santo les ense";
Por escrito: "los mismos apstoles y otros de su generacin pusieron por
escrito el mensaje de la salvacin inspirados por el Espritu Santo" (DV 7).
CATIC 77 "Para que este Evangelio se conservara
siempre vivo y entero en la Iglesia, los apstoles
nombraron como sucesores a los obispos,
'dejndoles su cargo en el magisterio'" (DV 7). En
efecto, "la predicacin apostlica, expresada de un modo
especial en los libros sagrados, se ha de conservar por
transmisin continua hasta el fin de los tiempos" (DV 8).
CATIC 78 Esta transmisin viva, llevada a cabo en
el Espritu Santo es llamada la Tradicin en cuanto distinta de la
Sagrada Escritura, aunque estrechamente ligada a ella. Por ella, "la
Iglesia con su enseanza, su vida, su culto, conserva y transmite a todas las
edades lo que es y lo que cree" (DV 8). "Las palabras de los Santos Padres
atestiguan la presencia viva de esta Tradicin, cuyas riquezas van pasando a
la prctica y a la vida de la Iglesia que cree y ora" (DV 8).
48
Misionero. Armando F Bravo
continuada en la sucesin apostlica
CATIC 80 La Tradicin y la Sagrada Escritura "estn ntimamente
unidas y compenetradas. Porque surgiendo ambas de la misma fuente, se
funden en cierto modo y tienden a un mismo fin" (DV 9).
LA INTERPRETACION DEL DEPSITO DE LA FE
El depsito de la fe confiado a la totalidad de la Iglesia
CATIC 84 "El depsito sagrado" (cf. 1 Tm 6,20; 2 Tm 1,12-14) de la fe
(depositum fidei), contenido en la Sagrada Tradicin y en la Sagrada
Escritura fue confiado por los apstoles al conjunto de la Iglesia.
"Fiel a dicho depsito, el pueblo cristiano entero, unido a sus pastores,
persevera siempre en la doctrina apostlica y en la unin, en la eucarista y
la oracin, y as se realiza una maravillosa concordia de pastores y fieles en
conservar, practicar y profesar la fe recibida" (DV 10).
El Magisterio de la Iglesia
CATIC 85 "El oficio de interpretar autnticamente la
palabra de Dios, oral o escritura, ha sido encomendado
slo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita
en nombre de Jesucristo" (DV 10), es decir, a los obispos
en comunin con el sucesor de Pedro, el obispo de Roma.
Misionero. Armando F Bravo
CATIC 86 "El Magisterio no est por encima de la
palabra de Dios, sino a su servicio, para ensear
puramente lo transmitido, pues por mandato divino y con la asistencia del
Espritu Santo, lo escucha devotamente, lo custodia celosamente, lo explica
fielmente; y de este nico depsito de la fe saca todo lo que propone como
revelado por Dios para ser credo" (DV 10).
49
EL SACRIFICIO DE ISAAC
Gn 22:1
Despus de estos acontecimientos, Dios puso a prueba a
Abraham: "Abraham!", le dijo. El respondi: "Aqu estoy".
Gn 22:2 Entonces Dios le sigui diciendo: "Toma a tu hijo nico, el que
tanto amas, a Isaac; ve a la regin de Moria, y ofrcelo en holocausto
sobre la montaa que yo te indicar".
Gn 22:3 A la madrugada del da siguiente, Abraham ensill su asno, tom
consigo a dos de sus servidores y a su hijo Isaac, y despus de cortar la
lea para el holocausto, se dirigi hacia el lugar que Dios le haba
indicado.
Gn 22:4 Al tercer da, alzando los ojos, divis el lugar desde lejos,
Gn 22:5 y dijo a sus servidores: "Qudense aqu con el asno, mientras yo
y el muchacho seguimos adelante. Daremos culto a Dios, y despus
volveremos a reunirnos con ustedes".
Gn 22:6 Abraham recogi la lea para el holocausto y la carg sobre su
hijo Isaac; l, por su parte, tom en sus manos el fuego y el cuchillo, y
siguieron caminando los dos juntos.
Gn 22:7 Isaac rompi el silencio y dijo a su padre Abraham: "Padre!". El
respondi: "S, hijo mo". "Tenemos el fuego y la lea, continu Isaac,
pero dnde est el cordero para el holocausto?".
Gn 22:8
"Dios proveer el cordero para el holocausto", respondi
Abraham. Y siguieron caminando los dos juntos.
Gn 22:9 Cuando llegaron al lugar que Dios le haba indicado, Abraham
erigi un altar, dispuso la lea, at a su hijo Isaac, y lo puso sobre el
altar encima de la lea.
Gn 22:10 Luego extendi su mano y tom el cuchillo para inmolar a su
hijo.
Gn 22:11 Pero el ngel del Seor lo llam desde el cielo: "Abraham,
Abraham!". "Aqu estoy", respondi l.
Gn 22:12 Y el ngel le dijo: "No pongas tu mano sobre el muchacho
ni le hagas ningn dao. Ahora s que temes a Dios, porque no
me has negado ni siquiera a tu hijo nico".
Gn 22:13 Al levantar la vista, Abraham vio un carnero que tena los
cuernos enredados en una zarza. Entonces fue a tomar el carnero, y lo
ofreci en holocausto en lugar de su hijo.
50
Misionero. Armando F Bravo
GENESIS 22, 1-19
Gn 22:14 Abraham llam a ese lugar: "El Seor proveer", y de all se
origina el siguiente dicho: "En la montaa del Seor se proveer".
Gn 22:15 Luego el ngel del Seor llam por segunda vez a Abraham
desde el cielo,
Gn 22:16 y le dijo: "Juro por m mismo -orculo del Seor-: porque has
obrado de esa manera y no me has negado a tu hijo nico,
Gn 22:17 yo te colmar de bendiciones y multiplicar tu descendencia
como las estrellas del cielo y como la arena que est a la orilla del mar.
Tus descendientes conquistarn las ciudades de sus enemigos,
Gn 22:18 y por tu descendencia se bendecirn todas las naciones de la
tierra, ya que has obedecido mi voz".
Gn 22:19 Abraham regres a donde estaban sus servidores. Todos juntos
se fueron a Berseba, y Abraham residi all.
Palabra de Dios
COMENTARIO
Dios cumpli su promesa. Sara, una mujer que ya era bastante
mayor, lleg a ser madre. Abraham, que tambin era mayor, fue padre y
tuvo un heredero. Sara y Abraham pusieron a su hijo el nombre que
Dios les haba dicho. Y lo llamaron Isaac, que significa: Sonra Dios
amistosamente. Isaac iba creciendo.
Dios quiso poner a prueba a Abraham. Le dijo: Lleva contigo a tu
hijo, a tu hijo nico, a quien quieres mucho, y ofrcemelo en
holocausto".
De madrugada Abraham fue por el asno y carg lea sobre l. Despus
llam a sus criados y a su hijo. Tres das caminaron en direccin a un
monte. Una vez al pie del monte, Abraham orden a sus criados que se
quedaran all con el asno: Yo subir con Isaac al monte. Despus de orar y
ofrecer un sacrificio, regresaremos.
Isaac iba cargando con la lea. Abraham llevaba el cuchillo y un cubo con
brasas ardiendo. Padre, dijo Isaac, llevamos lea y fuego, pero no
51
Misionero. Armando F Bravo
Abram Padre excelso.
Abraham - Padre de multitudes.
Sarahi ---- Dios liberta
Sara ------- La princesa.
llevamos la vctima para el sacrificio.
Abraham.
Dios proveer, le respondi
En lo alto del monte, Abraham levant con piedras un altar. Amonton
sobre l la lea. Luego at a su hijo Isaac, y lo puso sobre la lea. Sac el
cuchillo. Entonces oy la voz: Abraham! No le hagas nada al
muchacho. Me has demostrado que me escuchas y confa en Mi,
pues estabas dispuesto a sacrificarme a Isaac, tu nico hijo.
Abraham mir alrededor y vio un carnero con los cuernos enredados en una
zarza Puso el animal sobre al altar y se lo ofreci en sacrificio a Dios.
Despus baj del monte, acompaado por Isaac.
Jess y Abraham
De un modo parecido, solo que mucho ms importante, Dios Padre
nos entreg a su nico Hijo, Jesucristo, para ser sacrificado en
reparacin por todos los pecados de los hombres, pero esta vez no
hubo ngel que detuviera la mano del verdugo y el sacrificio se consum
hasta la muerte voluntaria de Nuestro Seor clavado en una cruz. Tanto
dao hizo el pecado al mundo que necesit que el mismo Dios hecho
hombre se ofreciera como vctima en el perfecto holocausto de la
cruz.
REPASAR
Abraham es nuestro padre en la fe. Porque cree en Dios obedece
con prontitud hasta en lo ms doloroso, como es sacrificar a su hijo.
Crees que Dios pensaba en ti cuando dijo a Abraham que sera el
padre de un gran pueblo? Cmo se lo puedes agradecer?
Cabe ms gente en ese gran pueblo?, cuntos?
Repasa con ayuda del sacerdote las virtudes llamadas teologales, las
virtudes morales, y la virtud de la religin.
Qu virtudes podemos ver en Abram que debamos imitar nosotros?
Una Fe completa, pues crey todo lo que Dios le dijo.
Nosotros debemos creer todo lo que Dios nos ha revelado y todo lo
que la Iglesia nos ensea.
Una Fe firme, pues no tuvo duda de lo que Dios le dijo.
Nosotros no podemos distraernos en dudas sobre la Fe.
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Misionero. Armando F Bravo
Como Melquisedec ofreci pan y vino, Jess nos ofrece bajo las especies de
pan y de vino en la Eucarista su Sacratsimo Cuerpo y su Preciossima
Sangre para que lo podamos recibir fsica y espiritualmente.
Una Fe inquebrantable, pues nada le hizo dudar de hacer lo que
Dios
le
dijo.
Nosotros no podemos permitir que informaciones externas nos hagan
dudar de la Verdad de Dios y de lo que nos ensea la Iglesia.
Una Fe viva, pues esa fe le hizo actuar de acuerdo a lo que le
requera
Dios.
Nosotros debemos actuar en todo momento de acuerdo a esa fe en
Dios, en su Palabra, en su Iglesia.
Una obediencia inmediata, pues no vacil sino que actu
enseguida.
Nosotros debemos actuar con prontitud cuando sabemos lo que Dios
nos est pidiendo.
Una obediencia ciega, porque no saba a dnde iba, ni cmo se
llamaba la tierra en cuestin, ni cmo era, ni dnde quedaba: iba a
ciegas.
Para nosotros esto puede ser muy difcil, porque nos gusta controlar
y saber por dnde nos lleva Dios. Pero la verdadera Fe confa en Dios
y sus planes para nosotros y no le importa ir a ciegas.
Confianza
plena
en
que
era
Dios
Quien
lo
guiaba.
Nosotros debemos tener esa confianza plena en Dios, en sus planes
para nosotros, en las circunstancias que
permita para nuestra
vida, en lo que nos pida. Si Dios es Quien nos gua, nosotros
confiamos en El y le obedecemos, sin chistar.
A qu o quin se parece el sacrifico de Isaac?
Vamos a ver todas las similitudes que podamos encontrar entre Isaac y
Jesucristo:
El nacimiento de Isaac fue anunciado repetidas veces.
Tambin el de Jesucristo.
Isaac era el muy amado hijo nico de Abraham.
Jesucristo es el Hijo nico muy amado del Padre.
Isaac fue obediente a su padre y se dispuso a dar su vida.
Jesucristo fue obediente a su Padre y dio su vida en la Cruz.
Isaac fue llevado como un cordero para ser sacrificado.
Jesucristo fue llevado como cordero al matadero (Is. 53, 7)
Isaac carg la lea en que iba a ser sacrificado.
Jess carg el leo de la Cruz donde fue sacrificado.
Es curioso que Dios no proveyera un cordero, sino un carnero en el Monte
Moria.
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Misionero. Armando F Bravo
Isaac es una prefiguracin de Jesucristo.
Cundo provey Dios el Cordero?
El Cordero de Dios es el mismo Jesucristo, el Hijo nico del Padre, que muri
por nosotros en la misma cadena de colinas del Monte Moria en Jerusaln.
Quin anunci que Jess era el Cordero de Dios?
San Juan Bautista despus del Bautismo de Jess en el Jordn:
He ah el Cordero de Dios, el que carga con el pecado del mundo (Jn. 1,
29).
Dnde omos esas palabras hoy en da?
Misionero. Armando F Bravo
En la Santa Misa, precisamente cuando se nos presenta la Hostia
Consagrada, Jesucristo, el Cordero de Dios, antes de recibir la Comunin.
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LAS HUELLAS DE DIOS EN EL MUNDO
La fe nos permite encontrar por todas partes huellas de la actividad
de Dios, entender que l esta presente en nosotros, en nuestra vida
espiritual, psquica y fsica. si eres capaz de ver a Dios en todas partes,
tu oracin se convertir en una oracin de fe, ser una oracin no solamente
de palabras, sino tambin una oracin de miradas, de admiracin del
mundo; una oracin de agradecimiento por todo lo que Dios nos da.
Gracias a la fe, conocemos que los hombres son, solo en apariencia,
los protagonistas de la historia; que en realidad el principal
protagonista es Dios. La presencia de Dios en la historia concierne, tanto a
los acontecimientos relacionados con la poltica, como a los asuntos sociales,
econmicos, familiares y profesionales.
La fe nos hace posible el conocimiento de Dios en los fenmenos de la
naturaleza, donde continuamente podemos descubrir huellas de su
actuacin, huellas de su preocupacin por nosotros, y por el mundo que nos
rodea.
Un hombre de gran fe, que en todas partes supo advertir la
presencia de Dios, fue San Francisco de Ass! Que fe tan
extraordinaria irradia la actitud de San Francisco! El oraba con las
siguientes palabras: Alabado seas, Seor por nuestra hermana la luna
y por nuestras hermanas las estrellas. Alabado seas, Seor por
nuestros hermanos el viento y el aire. Sentiste alguna vez, al ir por un
prado o por un bosque, acariciado por el viento, que Dios te tocaba? si es
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Misionero. Armando F Bravo
El esta presente en todas partes. De el depende todo. En sus manos
estn, tanto los destinos de cada uno de nosotros, como de los
destinos de las naciones y del mundo. Todo esto lo conocemos
gracias a la fe. La fe genera en nosotros la paz interior, la paz que surge
de la fe, de la consecuencia de que, Aquel que es el poder y el amor infinito,
tiene todo en sus manos llenas de misericordia, y que es el quien lo lleva
todo hacia su objetivo final, con su inmensa sabidura y amor. La fe nos da
un sentimiento de seguridad y de paz; y el convencimiento de que el
amor de Dios siempre nos abraza. La fe es otra visin del mundo,
otra visin, sobre todo, de aquello que es difcil.
as, hay en ti algo de la fe de San Francisco, quien en todas partes vio la
actuacin de Dios.
Alabado seas, Seor, por nuestro hermano el viento; alabado seas,
t, que estas en ese viento. Alabado seas por el aire refrescante que
nos permite respirar, porque t eres nuestro aliento y nuestro aire.
Todo proviene del Seor: el buen tiempo, el tiempo nebuloso y el mal
tiempo. Todo tiempo es su tiempo. La fe viva nos posibilita advertir
los milagros Divinos en el mundo que nos rodea, y en nuestra vida
cotidiana. Incluso la lluvia, y el fango que provoca, son milagros hechos por
Dios para nosotros. Esa lluvia que, sin duda alguna, en ms de una ocasin
te empapo totalmente, tambin es un toque del Seor. Si lo adviertes, esa
ser tu oracin de la fe.
Misionero. Armando F Bravo
Alabado seas, Seor, por nuestra hermana el agua. Cuando tienes
sed y bebes agua, sobre todo en das de calor, puedes experimentar
la presencia del Seor. No estamos acostumbrados a ver el mundo
de esa manera, sin embargo, en esas situaciones corrientes y
cotidianas, se puede sentir a Dios. El nos refresca con el agua y
humedece nuestros labios, posiblemente resecos. La esta en el agua. La
conciencia de esa presencia es una actitud propia de la fe. Por eso San
Francisco nos recuerda que la hermana agua es smbolo de la
presencia y actuacin de Dios.
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DIEZ RECOMENDACIONES
PARA EL AO DE LA FE
1. Mons. Ricken, Obispo de Green Bay (Wisconsin), record que LO
PRIMERO ES PARTICIPAR EN LA SANTA MISA PARA VIVIR UN
ENCUENTRO PERSONAL CON DIOS, del modo ms inmediato, "Una
participacin regular en la Misa refuerza la propia fe a travs de las
Escrituras, el Credo, las oraciones, la msica sagrada, y la homila,
recibiendo la Comunin y formando parte de una comunidad de fe",
indic.
2. LO SEGUNDO ES CONFESARSE. "Los catlicos reciben fuerzas y
profundizan su fe celebrando el sacramento de la Penitencia y la
Reconciliacin", y la Confesin "llama a volver a Dios, a expresar el
dolo por las cadas, y a abrir nuestra vida a la potencia de las gracias
sanadora de Dios. Perdona las heridas del pasado y fuerza para el
futuro".
3. En tercer lugar, CONOCER LA VIDA DE LOS SANTOS ayudar a los
fieles a tener ejemplos vlidos de cmo vivir una vida cristiana, a
travs de diferentes formas como la docencia, el trabajo misionero, la
caridad, o la oracin, y tratando de agradecer a Dios en las acciones y
decisiones de comn de la vida cotidiana.
5. Tambin es recomendable LEER LOS DOCUMENTOS DEL CONCILIO
VATICANO II -del que se celebra este ao su 50 aniversario-, para
llevar adelante su trabajo de renovacin en el campo de la celebracin
de la Misa, del papel de los laicos, del ecumenismo y en el dilogo
interreligioso.
6. Otro punto fundamental, ES LEER EL CATECISMO DE LA IGLESIA
CATLICA, que desde hace 20 aos recoge en un solo volumen los
dogmas de fe, de la doctrina moral, de la oracin y de los sacramentos
de la Iglesia Catlica, y sirve como "un verdadero recurso para crecer
en la comprensin de la fe".
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Misionero. Armando F Bravo
4. LEER LA BIBLIA A DIARIO SERA OTRO PASO, porque ofrece un
acceso directo a la Palabra de Dios y narra la salvacin de los
hombres, "no se puede prescindir de la Biblia para un sano crecimiento
durante el Ao de la Fe".
7. PARTICIPAR EN LA PARROQUIA tambin puede ayudar a vivir en
plenitud el Ao de la Fe, porque ste "no puede limitarse al estudio y
su reflexin", y para que "los carismas de todos ayuden a construir la
comunidad". Segn Mons. Ricken, dar acogida, acompaar
musicalmente la liturgia, hacer las lecturas, y dar catecismo, son slo
algunos de los papeles en los que ayudar en la vida parroquial.
8. En octavo lugar, record que AYUDAR A LOS NECESITADOS ES
ALGO FUNDAMENTAL, "la Iglesia pide a los catlicos hacer
donaciones de caridad y socorrer a los ms necesitados durante el ao
de la fe, porque en el pobre, en el marginado, y en el vulnerable, se
encuentra Cristo personalmente".
9. El Prelado tambin anim a INVITAR A LOS AMIGOS Y
CONOCIDOS A ASISTIR A MISA, "una invitacin personal puede
realmente marcar la diferencia para alguno que se haya alejado de la
fe o se sienta un extranjero dentro de la Iglesia. Todos conocemos a
alguien as, por lo que es hermoso llevarlos e invitarlos
amigablemente".
Misionero. Armando F Bravo
10. Por
ltimo,
Mons.
Ricken
anim
a
ENCARNAR
LAS
BIENAVENTURANZAS EN LA VIDA DIARIA, para crecer en la
humildad, la paciencia, la justicia, la misericordia, la transparencia y la
libertad. "Son precisamente el ejemplo de fe vivida que acerca al Ao
de la Fe", concluy.
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