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Derechos Humanos en Honduras Postgolpe

El documento describe la grave situación de los derechos humanos en Honduras tras el golpe de estado de 2009. Señala que desde el golpe, se han registrado más de 700 casos de agresiones políticas, incluyendo asesinatos, amenazas y torturas, debido a la total impunidad. Además, las instituciones estatales encargadas de proteger los derechos humanos han colapsado. Varios organismos internacionales han confirmado graves violaciones a los derechos humanos después del golpe, como detenciones arbitrarias, uso excesivo de la fuerza

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Derechos Humanos en Honduras Postgolpe

El documento describe la grave situación de los derechos humanos en Honduras tras el golpe de estado de 2009. Señala que desde el golpe, se han registrado más de 700 casos de agresiones políticas, incluyendo asesinatos, amenazas y torturas, debido a la total impunidad. Además, las instituciones estatales encargadas de proteger los derechos humanos han colapsado. Varios organismos internacionales han confirmado graves violaciones a los derechos humanos después del golpe, como detenciones arbitrarias, uso excesivo de la fuerza

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La situacin de los derechos humanos en Honduras, pp.

3-18

LA SITUACIN DE LOS DERECHOS HUMANOS EN


HONDURAS EN EL ESCENARIO POSTGOLPE DE
ESTADO
Joaqun A. Meja*
RESUMEN

PALABRAS CLAVE

Con la llegada al poder del gobierno de Porfirio


Lobo Sosa, la situacin de los derechos humanos en
Honduras se ha agravado. Slo entre el 30 de enero
al 28 de mayo se han registrado ms de 700 casos de
agresiones por razones polticas, entre ellas,
asesinatos, atentados, amenazas a muerte,
persecuciones, agresiones sexuales, detenciones y
allanamientos ilegales, tortura, secuestros, etc. El
denominador comn de todas estas violaciones a los
derechos humanos es la total impunidad con que
actan sus autores intelectuales y materiales como
resultado del colapso de las instituciones estatales
encargas de investigar y sancionar dichas acciones.

Impunidad, violaciones a los derechos humanos,


militarizacin de la sociedad, Honduras.
SUMARIO
1. La democracia en Honduras antes del golpe de
Estado. 2. El impacto del golpe de Estado en los
derechos humanos. 3. Elecciones bajo un gobierno
de facto: la salida a la crisis poltica? 4. El escenario
postgolpe en materia de derechos humanos. 5. El
papel de la Comunidad Internacional frente a la
situacin de emergencia de los derechos humanos
en Honduras.
Fecha de recepcin: 1-4-2010
Fecha de aceptacin: 29-4-2010

1. LA DEMOCRACIA EN HONDURAS ANTES DEL GOLPE DE


ESTADO.
La Constitucin de Honduras de 1982 marc el inicio del camino
de la democracia con la esperanza de avanzar en la construccin de
una sociedad poltica, econmica y socialmente justa. Aunque
durante este tiempo ha habido incipientes avances institucionales1, el
balance que nos dejan casi 3 dcadas de democracia formal no es
nada alentador.
Dicho balance nos muestra que algunas de las reformas en
materia econmica y jurdica realizadas han servido para profundizar
la violencia, la desigualdad y la exclusin; la economa construida
durante estos aos slo ha significado la consolidacin de un modelo
que ha privilegiado los intereses de una elite, ha destruido el papel
del Estado como factor de cohesin social, ha afectado la soberana
nacional, ha profundizado la desigualdad social y ha deteriorado las
condiciones de vida de la mayora de los hondureos y hondureas.

Abogado; Doctor en Estudios Avanzados en Derechos Humanos; Doctor (c) en


Derecho Internacional y Relaciones
Internacionales; Investigador del
Departamento de Investigacin y Derechos Humanos del Equipo de Reflexin,
Investigacin y Comunicacin de la Compaa de Jess en Honduras (ERIC-SJ).
1
Al respecto vase, MEJA R., Joaqun A. (Con la colaboracin de Romel Jurado
Vargas), Los derechos humanos y el Estado de derecho en Honduras: Teora y
realidad, Editorial Casa San Ignacio, Tegucigalpa, diciembre de 2007.
-3Universitas. Revista de Filosofa, Derecho y Poltica, n 12, julio 2010, ISSN 1698-7950

Joaqun A. Meja

Las instituciones pblicas se han convertido en pesadas cargas


burocrticas caracterizadas por su ineficacia y su ineficiencia casi
generalizada para cumplir con sus funciones constitucionales; los
permanentes y frecuentes escndalos de corrupcin econmica y
poltica han estado a la orden del da; el sistema judicial se ha
mantenido al servicio de los sectores que detentan el poder
econmico y poltico; y los derechos humanos han significado
discursos vacos de contenido para amplios sectores de la sociedad.
El golpe de Estado del 28 de junio de 2009 ha venido a
profundizar la grave crisis estructural que venimos arrastrando por
dcadas; tambin ha desnudado que pese a que la Constitucin de la
Repblica prev los mecanismos mnimos para promover el Estado de
derecho, la clase poltica hondurea slo ha gobernado en funcin de
sus propios intereses y ha mostrado su total incapacidad, desprecio y
negligencia para responder a los intereses de las grandes mayoras.
En otras palabras, con el rompimiento del orden constitucional
quedaron expuestas en mayor grado la situacin de fragilidad social,
de pobreza y desigualdad, y de deficiencia institucional, y algunas
medidas adoptadas por el gobierno de facto se tradujeron en
dificultades adicionales para el acceso de la poblacin a los derechos
ms bsicos, en particular la atencin de salud, la educacin y la
alimentacin. Algunos programas institucionales asociados con esos
derechos sufrieron un colapso total2.
2. EL IMPACTO DEL GOLPE DE ESTADO EN LOS DERECHOS
HUMANOS.
El Estado hondureo es uno de los que ms sentencias
condenatorias ha recibido en el marco del Sistema Interamericano de
Derechos Humanos y en todas los casos denunciados el comn
denominador ha sido la impunidad con la que han actuado los
responsables intelectuales y materiales de las violaciones a los
derechos humanos debido a la falta de una investigacin seria y
diligente por parte de las autoridades nacionales. Esto implica que a
las vctimas se les ha negado el acceso a la justicia en el mbito local
y que el Estado ha sido incapaz de cumplir con uno de los imperativos
fundamentales que caracterizan a todo Estado de derecho: la
garanta del respeto y proteccin de los derechos humanos.
Para cumplir con esta exigencia es necesario que el Estado
organice todo su aparato gubernamental y todas las estructuras a
travs de las cuales se manifiesta el ejercicio del poder pblico, de
manera que pueda ser capaz de prevenir, investigar y sancionar
2

OACNUDH, Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los


Derechos Humanos sobre las violaciones de los derechos humanos en Honduras
desde el golpe de Estado de 28 de junio de 2009, Consejo de Derechos Humanos,
13 perodo de sesiones, 03 de marzo de 2010, prr. 82, p. 19.
-4http://universitas.idhbc.es

La situacin de los derechos humanos en Honduras, pp. 3-18

cualquier violacin de los derechos humanos, y procurar, adems, la


restitucin, si es posible, del derecho vulnerado y, en su defecto, la
reparacin de los daos producidos por dicha violacin3, dado que un
Estado slo se justifica y legitima en la medida que reconoce, protege
y promueve tales derechos consagrados en su Constitucin poltica y
en los tratados internacionales que ha ratificado.
Antes del golpe de Estado, la situacin de los derechos
humanos en Honduras ya inquietaba a algunos rganos de Naciones
Unidas (en adelante la ONU) como el Comit contra la Tortura, que
en su momento expres su preocupacin por los persistentes actos
de hostigamiento y persecucin, incluidas amenazas, asesinatos y
otras violaciones de los derechos humanos que experimentan
defensores de los derechos humanos, ambientalistas y otros
activistas polticos, y por la impunidad de dichos actos, en virtud de
lo cual le recomend al Estado adoptar medidas eficaces para
prevenirlos y proteger a las personas de los mismos, as como
asegurar la realizacin de una investigacin pronta, exhaustiva y
eficaz, y aplicar el castigo correspondiente a los autores de tales
acciones4.
Con el golpe de Estado la situacin de los derechos humanos se
deterior a niveles alarmantes y su violacin generalizada y
sistemtica se enmarc dentro de una poltica de Estado ejecutada de
forma pblica y manifiesta, en donde todas las instituciones claves
del sector justicia como el Ministerio Pblico, la Corte Suprema de
Justicia y el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos han
defendido el rompimiento del orden constitucional y han avalado las
violaciones a los derechos humanos cometidas por militares, policas
y paramilitares5.
Lo anterior ha sido confirmado por varios organismos en el
mbito de la Organizacin de Estados Americanos (en adelante la
OEA) y de la ONU; as la Comisin Interamericana de Derechos
Humanos (en adelante la CIDH), en su informe Honduras: Derechos
3

Corte IDH, Caso Velsquez Rodrguez vs. Honduras, Sentencia de 29 de julio de


1988, prr. 166. Toda la informacin relativa a este rgano interamericano
(sentencias, opiniones consultivas, medidas provisionales, etc.) puede consultarse
en http://www.corteidh.or.cr
4
Comit contra la Tortura, Examen de los informes presentados por los Estados
Partes en virtud del artculo 19 de la Convencin. Observaciones finales del Comit
contra la Tortura. Honduras, CAT/C/HND/CO/1, Ginebra, 14 de mayo de 2009. La
cita textual corresponde al prr. 25. Toda la informacin relativa a este rgano de
la ONU puede consultarse en http://www2.ohchr.org/spanish/bodies/cat/index.htm
5
OACNUDH, Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos op. cit., prr. 83, p. 19: La falta de independencia de las
instituciones de control, como la Fiscala, la Corte Suprema y el Comisionado
Nacional, con algunas excepciones notables, se tradujo en falta de disponibilidad o
incapacidad para proteger los derechos humanos y el estado de derecho. El
restablecimiento de la credibilidad y legitimidad de esas instituciones constituye un
reto grave.
-5Universitas. Revista de Filosofa, Derecho y Poltica, n 12, julio 2010, ISSN 1698-7950

Joaqun A. Meja

Humanos y golpe de Estado estableci que junto con la


deslegitimacin institucional originada por el golpe de Estado, se han
producido graves violaciones a los derechos humanos, incluyendo
muertes, declaracin arbitraria del estado de excepcin, represin de
manifestaciones pblicas a travs del uso desproporcionado de la
fuerza, criminalizacin de la protesta social, detenciones arbitrarias
de miles de personas, tratos crueles, inhumanos y degradantes y
malas condiciones de detencin, militarizacin del territorio, aumento
de las situaciones de discriminacin racial, violaciones a los derechos
de las mujeres, serias restricciones arbitrarias al derecho a la libertad
de expresin y graves vulneraciones a los derechos polticos. La CIDH
tambin comprob la ineficacia de los recursos judiciales para
proteger los derechos humanos6.
En el marco de la ONU, el Consejo de Derechos Humanos
conden rotundamente las violaciones a los derechos humanos
cometidas en Honduras durante el golpe de Estado y llam al fin de
las mismas y al respeto incondicional de todos ellos y de las
libertades fundamentales; adems, mediante la Resolucin 12/14
titulada Situacin de los derechos humanos en Honduras desde el
golpe de Estado de 28 de junio de 2009, solicit a la titular de la
Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos
Humanos (en adelante la OACNUDH), Navi Pillay, que presentara un
estudio sobre las violaciones cometidas para darlo a conocer ante el
propio Consejo y ante la Asamblea General de la ONU.
Para ello, la OACNUDH envi a Honduras entre el 18 de octubre
y el 07 de noviembre de 2009 un equipo con la tarea de compilar
informacin para un informe especial sobre las violaciones a los
derechos humanos cometidas por el gobierno de facto, el cual fue
sometido a discusin del Consejo durante su sesin de marzo de este
ao7. En este informe, la OACNUDH ratific (a) que en el marco del
golpe de Estado se cometieron asesinatos, miles de detenciones
arbitrarias, censura, abusos sexuales, torturas y malos tratos, entre
otras violaciones a los derechos humanos; y (b) que existe una
ausencia de investigaciones judiciales independientes, oportunas y
efectivas que han garantizado la impunidad de los responsables de
estos crmenes, y que han dejado a las vctimas sin proteccin ni
reparacin adecuada8.
Por otra parte, varios relatores especiales de la ONU, entre ellos
el Presidente-Relator del Grupo de Trabajo sobre la Detencin
6

CIDH, Honduras: Derechos humanos y golpe de Estado, 30 de diciembre de 2009,


I. Resumen ejecutivo, prr. 9, p. 2. Toda la informacin relativa a este rgano
interamericano (resoluciones, informes, medidas cautelares, etc.) puede
consultarse en www.cidh.org/Default.htm
7
Sobre todo lo relacionado con Honduras en el marco de las Naciones Unidas
vase, http://www.ohchr.org/SP/countries/LACRegion/Pages/HNIndex.aspx
8
OACNUDH, Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos op. cit.
-6http://universitas.idhbc.es

La situacin de los derechos humanos en Honduras, pp. 3-18

Arbitraria, El Hadji Malick Sow, la Relatora Especial sobre la situacin


de los defensores de derechos humanos, Margaret Sekaggya, el
Relator Especial sobre el derecho a la libertad de opinin y expresin,
Frank La Rue, y el Relator Especial contra la tortura y otros tratos o
penas crueles, inhumanas o degradantes, Manfred Nowak, han
manifestado su seria preocupacin por las violaciones a los derechos
humanos cometidas por el gobierno de facto, entre las que
sobresalen muertes, detenciones a gran escala en centros de
detencin no autorizados, suspensin de las libertades de opinin y
expresin, circulacin y reunin, as como ataques, agresiones y
actos de intimidacin contra periodistas y defensores de derechos
humanos9.
A su vez, el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la
utilizacin de mercenarios como medio de violar los derechos
humanos y de obstaculizar el ejercicio del derecho de los pueblos a la
libre determinacin, expres preocupacin por la posible utilizacin de
ex paramilitares de Colombia para proteger propiedades e individuos
en caso de nuevos actos de violencia y para apoyar el golpe de
Estado.10 Y finalmente, el Relator Especial de las Naciones Unidas
sobre la independencia de jueces y abogados, Leandro Despouy,
conden y censur el comportamiento de la Corte Suprema de
Justicia hondurea por participar y avalar la ruptura del Estado de
derecho que ya ha causado varios muertos y heridos entre la
poblacin civil, y por apartarse de las reglas de independencia e
imparcialidad que deben caracterizar a dicho rgano11.
En el mismo sentido, Amnista Internacional hizo pblico un
informe titulado Recomendaciones al nuevo gobierno de Honduras
tras el golpe de Estado de junio de 2009, en el que documenta
violaciones generalizadas de los derechos humanos contra el pueblo
hondureo por parte de policas y militares, entre ellas, uso excesivo
de la fuerza, asesinatos, torturas y otros tratos crueles y
degradantes, detenciones arbitrarias y hostigamiento e intimidacin
de jueces, periodistas, defensores de derechos humanos y dems
opositores al golpe de Estado12.
Este escenario de violacin masiva y sistemtica de los
derechos humanos ratifica que el Estado hondureo incumple su
obligacin de combatir la impunidad por todos los medios legales
9

http://www.ohchr.org
http://www.ohchr.org. Este Grupo de Trabajo est integrado por cinco expertos
independientes que actan a ttulo personal: Shaista Shameem (PresidenteRelatora, Fiji), Najat Al-Hajjaji (Jamahiriya rabe Libia), Amada Benavides de Prez
(Colombia), Jos Luis Gmez del Prado (Espaa), y Alexander Nikitin (Federacin
de Rusia).
11
http://www.unhchr.ch
12
Amnista Internacional, Recomendaciones al nuevo gobierno de Honduras tras el
golpe de Estado de junio de 2009, Editorial Amnista Internacional (EDAI), Madrid,
2010.
10

-7Universitas. Revista de Filosofa, Derecho y Poltica, n 12, julio 2010, ISSN 1698-7950

Joaqun A. Meja

disponibles, lo cual propicia la repeticin crnica de la violencia y la


total indefensin de las vctimas y de sus familiares13.
Bajo estos parmetros, la impunidad y su consecuente
privacin del derecho a la justicia se han convertido en un
componente estructural de la cotidianidad nacional, pues las
violaciones a los derechos humanos cometidas en el marco del golpe
de Estado y a partir de la toma de posesin del nuevo gobierno
surgido de unas elecciones ilegtimas, no estn siendo investigadas,
sancionadas ni reparadas en los trminos exigidos por la legislacin
nacional y los estndares internacionales.
3. ELECCIONES BAJO UN GOBIERNO DE FACTO: LA SALIDA A
LA CRISIS POLTICA?
Tanto a nivel nacional como internacional, los sectores que han
apoyado el golpe de Estado iniciaron una campaa sistemtica para
legitimar la idea de que las elecciones generales del pasado 29 de
noviembre eran la salida a la crisis poltica, ya que slo en el marco
de las elecciones y a partir de la toma de posesin del nuevo
gobierno tal situacin sera un asunto del pasado.
La comunidad internacional, con excepcin de los Estados
Unidos, dej claro que hablar de elecciones democrticas bajo un
gobierno de facto es ignorar que para ello es imperativo la existencia
de unas condiciones que garanticen el respeto de los derechos
humanos y un rgimen de libertades pblicas que asegure
permanentemente las libertades de pensamiento, de informacin, de
expresin, de organizacin, de peticin, de manifestacin pacfica,
etc., como elementos esenciales de la democracia participativa.
Evidentemente, tales condiciones han estado ausentes en el
pas desde el 28 de junio de 2009 pues la poblacin hondurea ha
vivido en un constante estado de sitio, con sus derechos y libertades
prcticamente suprimidos y con altos niveles de militarizacin
nacional como si se tratase de un ambiente de guerra.
Como resultado de la persecucin poltica que el gobierno de
facto ejecut a travs de policas, militares y paramilitares en contra
de las personas en resistencia democrtica y pacfica, ms de una
veintena de ellas fueron asesinadas, ms de 4 mil personas sufrieron
diferentes tipos de violaciones a sus derechos humanos, decenas
sufrieron atentados contra su vida e integridad, centenares de
personas fueron amenazadas de muerte, centenares fueron acusadas
y apresadas por motivos polticos, centeneras de personas sufrieron
torturas y otras miles fueron lesionadas y heridas a causa de la
represin, y miles de personas fueron detenidas ilegalmente.
13

Corte IDH, Caso Servelln Garca y otros vs. Honduras, Sentencia de 21 de


septiembre de 2006, prr. 154.
-8http://universitas.idhbc.es

La situacin de los derechos humanos en Honduras, pp. 3-18

Antes y durante las elecciones del 29 de noviembre, el gobierno


de facto cre un clima de terror y de guerra psicolgica mediante la
militarizacin de la sociedad y la demostracin del podero policialmilitar dispuesto a acallar cualquier disidencia. En este marco, la
polica y los militares ejecutaron decenas de allanamientos de casas y
de sedes de organizaciones sociales, desarrollaron retenes en las
carreteras, detuvieron ilegalmente a decenas de personas, realizaron
hostigamientos y amenazas, y militarizaron comunidades enteras. En
San Pedro Sula, la capital industrial del pas, una marcha pacfica en
la que participaban familias enteras fue salvajemente reprimida por la
polica y el ejrcito, resultando decenas de heridos y detenidos,
incluidos un periodista internacional y un observador de una misin
internacional de derechos humanos.
Si a todo este clima de represin le sumamos el alto
abstencionismo, la falta de presencia de observadores electorales
oficiales calificados y la violacin de la Ley Electoral que prohbe la
presencia de militares a menos de 100 metros de los centros de
votacin, as como la supresin por parte del Tribunal Nacional de
Elecciones del uso de la tinta indeleble como requisito indispensable
para el desarrollo de las elecciones, entre otras cosas, es ms que
evidente que las elecciones del 29 de noviembre no se desarrollaron
en un clima de transparencia, igualdad, participacin, libertad y
legalidad14.
Sobre la base de lo anterior, se puede afirmar con contundencia
que las elecciones generales en Honduras no han sido justas ni libres
y por tanto, el gobierno surgido de las mismas no goza de la
legitimidad necesaria en un Estado de derecho. Por tanto, es un
deber moral y legal para con la democracia y la soberana del pueblo
hondureo que la mayora de Estados que conforman la comunidad
internacional no reconozca los resultados electorales si antes no se
sanean las instituciones del Estado que siguen en manos de los
promotores del golpe de Estado y si no se dan pasos contundentes
para investigar y sancionar a los responsables intelectuales y
materiales de las graves violaciones a los derechos humanos que han
sido suficientemente documentadas.
4. EL ESCENARIO POSTGOLPE EN MATERIA DE DERECHOS
HUMANOS.
Desde el 28 de junio de 2009da del golpe de Estado- hasta el
27 de enero de 2010 da de la toma de posesin del nuevo
gobierno-, las violaciones a los derechos humanos eran ejecutadas de
forma masiva y pblica por militares y policas; pero a partir del 28
de enero, las mismas estn siendo cometidas de forma selectiva y en
14

OACNUDH, Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los


Derechos Humanos op. cit., prr. 80, p. 19
-9Universitas. Revista de Filosofa, Derecho y Poltica, n 12, julio 2010, ISSN 1698-7950

Joaqun A. Meja

el marco de una modalidad de baja intensidad con la intencin de


desarticular especialmente los mandos medios de la resistencia
hondurea.
En este sentido, se observa un patrn sistemtico de
violaciones a los derechos humanos por la utilizacin, por parte de los
autores materiales, de uniformes y armas de la polica y el ejrcito; la
similitud de las prcticas de tortura en todos los casos que se han
documentado; la seleccin de las vctimas como resultado de
prcticas de seguimiento y control de itinerarios; y el robo de
computadoras porttiles y documentacin importante de las
vctimas15. Esta nueva situacin ha provocado una emergencia de
violaciones a los derechos humanos, a tal punto que a menos de un
mes de la toma de posesin del nuevo gobierno, las organizaciones
de derechos humanos documentaron la comisin de 254 violaciones a
los derechos humanos, es decir, 9 casos diarios, entre asesinatos,
agresiones sexuales, detenciones arbitrarias, allanamientos ilegales,
secuestros temporales, torturas, tratos crueles, inhumanos o
degradantes, entre otros16.
A su vez, se observa una preocupante militarizacin de la
sociedad, la destitucin de jueces y magistrados opuestos al golpe de
Estado, asesinatos de periodistas, sindicalistas y campesinos; en
trminos generales, entre el 30 de enero al 28 de mayo de este ao
se han registrado 707 casos de agresiones por razones polticas,
entre ellas, 12 asesinatos por razones polticas, 6 asesinatos de
periodistas, 2 atentados, 63 amenazas a muerte, 76 persecuciones e
intimidaciones, 2 agresiones sexuales, 53 detenciones, 10 casos de
tortura, 2 secuestros, 58 detenciones ilegales, 18 allanamientos17. El
denominador comn de todas estas violaciones es la total impunidad
con que actan sus autores intelectuales y materiales como resultado
del colapso de las instituciones estatales encargas de investigar y
sancionar dichas acciones.
Por ello, desde la CIDH ha condenado los asesinatos,
secuestros, detenciones arbitrarias, torturas, violaciones sexuales y
allanamientos ilegales de que han sido vctimas personas activas en
la resistencia contra el golpe de Estado, sindicalistas y comunicadores
sociales, y ha manifestado su consternacin porque tambin se estn
15

Comunicado del Comit para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras


(CODEH). 15 de febrero de 2010. Accesible en http://codeh.hn/
16
Accesible en http://www.defensoresenlinea.com. En solo 28 das del actual
gobierno se han producido 53 detenciones ilegales; 2 agresiones sexuales, 2
asesinatos, 8 casos de torturas, 2 secuestros, 14 allanamientos, 23 barrios
perfilados por las fuerzas de seguridad del Estado como resistentes han sido
cateados en horas inhbiles, 150 personas han salido del pas en calidad de
refugiados polticos, 25 han cambiado de ciudad y 30 han cambiado de domicilio.
17
Datos recogidos por el Comit de Familiares de Detenidos Desaparecidos en
Honduras (COFADEH) en el marco del monitoreo que realiza sobre violaciones a
derechos humanos. http://voselsoberano.com
- 10 http://universitas.idhbc.es

La situacin de los derechos humanos en Honduras, pp. 3-18

asesinando, secuestrando, agrediendo y amenazando a sus hijos e


hijas como una estrategia para acallarlos. Frente a ello, le ha exigido
al nuevo gobierno de Lobo Sosa la adopcin de medidas urgentes
para garantizar los derechos a la vida, integridad personal y libertad
de la poblacin en resistencia democrtica18.
Adems, preocupada por esta situacin la CIDH decidi visitar
el pas entre el 15 al 18 de mayo de 2010, visita durante la cual
constat que continan los asesinatos, las amenazas y
hostigamientos contra las personas y miembros de la Resistencia;
estos hechos responden al mismo patrn de violencia que la propia
CIDH denunci en su Informe Honduras: Derechos Humanos y Golpe
de Estado. No obstante, dichas violaciones no estn siendo
investigadas debidamente por parte de la justicia, por lo que contina
la impunidad facilitada adems por decisiones de la Corte Suprema
de Justicia que debilitan el Estado de derecho, tales como sobreseer a
los militares golpistas y despedir a jueces y magistrados que
buscaron evitarlo por vas democrticas19.
Pese a este llamado de la CIDH, continan los actos violentos y
la represin sistemtica en contra de personas miembros de la
resistencia, lo cual ratifica que el gobierno de Pepe Lobo es una
continuidad del golpe de Estado. Slo por mencionar algunos
ejemplos: (a) A mediados de enero fue asesinado en la aldea del
Carbonal, el maestro Blas Lpez, lder de la etnia Pech en el
departamento de Olancho y miembro activo de la resistencia; (b) el
02 de febrero fueron secuestrados temporalmente los jvenes
camargrafos Manuel de Jess Murillo Varela, del Programa Hable
como Habla y Ricardo Rodrguez, del noticiero Mi Nacin, por un
comando policial con hombres vestidos de civil que los condujeron a
una crcel clandestina donde fueron torturados.
(c) El 02 de febrero, dos reconocidos miembros de la resistencia
hondurea, Ariel Lobo y Ricardo Domnguez, fueron capturados sin
orden judicial por policas preventivos que los trasladaron a la posta
policial de El Manchn, en la capital de la Repblica, en donde fueron
interrogados sobre su supuesta tenencia de armas. En agosto de
2009, Ariel Lobo fue vctima de un intento de secuestro por parte de
elementos del ejrcito y hombres vestidos de civil fuertemente
armados que realizaban un supuesto operativo en el centro de la
ciudad.
18

CIDH, CIDH deplora asesinatos, secuestros y agresiones en Honduras.


Comunicado de prensa N 26/10, Washington, DC, 08 de marzo de 2010. La CIDH
tambin denuncia que estos hechos se dan en un contexto de grave deterioro de
los derechos humanos en el pas y que slo durante el ltimo mes se han producido
ms de medio centenar de detenciones, ocho casos de torturas, dos secuestros, dos
violaciones sexuales y un allanamiento de domicilio.
19
Comisin Interamericana de Derechos Humanos, Observaciones preliminares de
la Comisin Interamericana de Derechos Humanos sobre su visita a Honduras
realizada del 15 al 18 de mayo de 2010, 3 de junio de 2010, prr. 95.
- 11 Universitas. Revista de Filosofa, Derecho y Poltica, n 12, julio 2010, ISSN 1698-7950

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(d) El 03 de febrero fue encontrado el cuerpo sin vida de la


sindicalista Vanesa Zepeda, miembro activa de la resistencia contra el
golpe de Estado y militante del Sindicato del Instituto Hondureo de
Seguridad Social. Antes de su asesinato fue vctima de persecucin
administrativa a travs de audiencias de descargo por parte de las
autoridades del Instituto Hondureo de Seguro Social debido a su
participacin activa en la resistencia democrtica.
(e) El 10 de febrero Edgar Martnez, su esposa Carol Rivera y
sus hermanos Meliza Rivera y Johan Martnez, junto con una amiga
de la familia, fueron secuestrados en la colonia Ciudad Planeta de San
Pedro Sula; dos das ms tarde fueron liberados despus de haber
sido torturados y dos de las tres mujeres retenidas, violadas. Esta
familia es reconocida por ser miembros activos de la resistencia
contra el golpe de Estado.
(f) El 11 de febrero, Porfirio Ponce, miembro del Sindicato de
Trabajadores de la Industria de Bebidas y Similares sufri un
allanamiento en su casa en Tegucigalpa por parte de sujetos que se
identificaron como policas, quienes destruyeron parte de sus
pertenencias, le robaron una computadora con informacin de sus
actividades sindicales y dejaron manchas de sangre en su cama y en
las paredes.
(g) El 12 de febrero, Hermes Reyes, artista en resistencia y
miembro del Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia, fue
interceptado, forzado a subir a un carro y luego golpeado por tres
sujetos que lo interrogaron y lo amenazaron; (h) el 15 de febrero,
Julio Fnez Bentez, miembro del Sindicato de Trabajadores del
Servicio y Acueductos y Alcantarillados fue asesinado en
Comayagela, ciudad contigua a Tegucigalpa, por unos sujetos que lo
acribillaron desde un taxi y una motocicleta.
(i) El 24 de febrero fue asesinada Claudia Larissa Brizuela en la
puerta de su casa por varios individuos que le dispararon 3 balas en
la cabeza frente a sus hijos de 2 y 8 aos. Claudia era militante de la
resistencia hondurea y del sindicato de la alcalda donde trabajaba,
e hija de Pedro Brizuela, connotado dirigente local del Frente Nacional
de Resistencia Popular.
(j) El 14 de marzo fue asesinado Nahn Palacios, quien era
beneficiario de medidas cautelares otorgadas por la CIDH ya que tras
el golpe de Estado este periodista dio cobertura a las manifestaciones
anti golpistas y expres pblicamente su rechazo al atentado contra
la democracia. Previamente, como consecuencia de su compromiso
de informar con objetividad, el 30 de junio de 2009 los militares le
confiscaron su equipo de trabajo, allanaron su domicilio, apuntaron a
sus hijos con armas y decomisaron su vehculo. En este atentado
result gravemente herida la doctora Yorleny Yadira Snchez que
acompaaba a Palacios, pero muri el 28 de marzo como
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La situacin de los derechos humanos en Honduras, pp. 3-18

consecuencia de complicaciones que le produjeron las heridas de


bala.
(k) El 17 de marzo fue asesinado Francisco Castillo, miembro de
la resistencia nacional y beneficiario de medidas cautelares otorgadas
por la CIDH para salvaguardar su vida e integridad; (l) ese mismo da
fueron asesinados los lderes campesinos Jos Antonio Cardoza y Jos
Caras, directivos de la cooperativa Brisas de COHDEFOR, en
Carbonales, Bonito Oriental, en la costa caribea del pas.
(m) El 23 de marzo fue asesinado el profesor Jos Manuel
Flores, miembro activo del Frente Nacional de Resistencia Popular,
dirigente magisterial y poltico y miembro del Partido Socialista
Centroamericano (PSOCA). Sus asesinos llegaron hasta el centro de
estudios donde trabajaba y le dispararon frente a sus alumnos y
compaeros docentes.
(n) El 26 de marzo fueron asesinados los periodistas Bayardo
Mairena y Manuel Jurez en el departamento de Olancho cuando se
conducan en el vehculo de uno de ellos a realizar labores
periodsticas y fueron alcanzados por otro vehculo desde el cual les
dispararon varias rfagas de metralleta. El trabajo de estos
periodistas se caracteriz por la objetividad con informaron todo lo
relacionado con el golpe de Estado, el conflicto de tierras y el
narcotrfico en la regin20.
Los ejemplos anteriores son slo una muestra de la grave crisis
de derechos humanos que vive el pas desde la llegada al poder de
Jos Porfirio Lobo Sosa, en cuyo gobierno la estrategia de represin
est consistiendo en sembrar el terror mediante el asesinato pblico y
con cierto impacto meditico de las personas que son dirigentes de
base del Frente Nacional de Resistencia Popular, evitando as que la
comunidad internacional se pronuncie contundentemente como quiz
lo hara si los asesinatos estuvieran dirigidos contra los altos
dirigentes sociales y populares del pas.
El denominador comn de todos estos crmenes sigue siendo la
impunidad que los rodea, ya que las instituciones del Estado
encargadas de investigar estos hechos realizan diligencias sin la
seriedad requerida y a juzgar por los resultados, parece que las
20

Para la Relatora Especial para la Libertad de Expresin de la CIDH, estos


asesinatos han convertido a Honduras en uno de los pases con mayor riesgo y
peligro para el ejercicio del periodismo en todo el continente, razn por la cual ha
reiterado su profunda preocupacin por la situacin particularmente grave que
viven los periodistas hondureos [y ] urge al Estado de Honduras a crear
mecanismos efectivos de proteccin de los comunicadores en riesgo y a que
investigue todos los casos de manera eficiente, diligente y oficiosa, a travs de
cuerpos tcnicos especializados; y capture y sancione adecuadamente a todos los
responsables de estos crmenes; Relatora Especial para la Libertad de Expresin,
Relatora Especial condena homicidio de periodistas hondureos y urge al Estado
esclarecer estos crmenes y adoptar mecanismos de proteccin. Comunicado de
prensa N R39/10, Washington, DC, 27 de marzo de 2010.
- 13 Universitas. Revista de Filosofa, Derecho y Poltica, n 12, julio 2010, ISSN 1698-7950

Joaqun A. Meja

investigaciones han sido emprendidas como una simple formalidad


que desde un principio ha estado destinada al fracaso21.
Teniendo en cuenta que las autoridades hondureas encargadas
de investigar estas violaciones a los derechos humanos estn
involucradas en el ms alto nivel jerrquico en el golpe de Estado, es
evidente que no puede existir capacidad ni voluntad para garantizar
el derecho de las vctimas y sus familiares a que los hechos sean
esclarecidos y a que los responsables intelectuales y materiales de los
mismos sean juzgados y sancionados.
5. EL PAPEL DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL FRENTE A LA
SITUACIN DE EMERGENCIA DE LOS DERECHOS HUMANOS EN
HONDURAS.
Desde un inicio, la comunidad internacional conden
unnimemente el golpe de Estado y su consecuente violacin a los
derechos humanos; como resultado, Honduras fue suspendida de la
OEA por quebrantamiento de la Carta Democrtica Interamericana
mediante la Resolucin AG/RES. 2 (XXXVII-E/09) aprobada en la
segunda sesin plenaria, celebrada el 4 de julio de 2009 durante el
Trigsimo Sptimo Perodo Extraordinario de Sesiones de la Asamblea
General22.
De acuerdo con el secretario general de la OEA, Jos Miguel
Insulza, el regreso de Honduras a la organizacin continental es difcil
mientras no se cumplan con una serie de requisitos, como por
ejemplo, la aplicacin de una Comisin de la Verdad que permita
conocer la verdad sobre las atrocidades cometidas en el marco del
golpe de Estado.
No obstante, el escenario que presentamos en el apartado
anterior plantea serias dudas acerca de la voluntad poltica del nuevo
gobierno para garantizar el respeto de los derechos humanos e
investigar y sancionar a los responsables intelectuales y materiales de
sus violaciones. Ms bien, la falta de investigacin efectiva y el
aumento de la represin selectiva corroboran que las estructuras del
golpe de Estado se mantienen intactas en el gobierno actual.
En este sentido, 64 de 128 diputados y diputadas que
aprobaron el rompimiento del orden constitucional fueron reelegidos
en las pasadas elecciones y se mantienen en el nuevo congreso
Nacional; estos mismos diputados nombraron al lder del gobierno de
facto Roberto Micheletti diputado vitalicio -al estilo Pinochet- para
21

Corte IDH, Caso Juan Humberto Snchez vs. Honduras, Sentencia de 07 de junio
de 2003, prr. 127 y 132.
22
Los das 22 y 23 de febrero de 2010 se celebr en Mxico la Cumbre del Grupo
Ro, en la cual se aprob la constitucin de la Comunidad de Estados
Latinoamericanos y Caribeos, y a la cual no fue invitado el actual presidente de
Honduras debido a que la pertenencia del pas a la OEA sigue suspendida.
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La situacin de los derechos humanos en Honduras, pp. 3-18

protegerlo de acusaciones penales por violaciones a los derechos


humanos, lo cual violenta la Constitucin hondurea que no
contempla esa figura y la normas internacionales en lo relativo a los
derechos polticos y la igualdad ante la ley23. A su vez, se aprob un
decreto de amnista para los crmenes relacionados con el golpe de
Estado pero sus ambigedades estn permitiendo su aplicacin a
violadores de derechos humanos24.
El Fiscal General del Ministerio Pblico, los magistrados de la
Corte Suprema de Justicia y el titular del Comisionado Nacional de los
Derechos Humanos siguen dirigiendo esas instituciones claves del
sector justicia, pese a su apoyo fundamental al rompimiento del
orden democrtico. Tambin los altos mandos de la Polica Nacional y
de las Fuerzas Armadas siguen controlando estas instituciones
importantes.
En vez de promover las condiciones para que se realice una
investigacin seria y diligente sobre la participacin de la polica y el
ejrcito en las graves violaciones a los derechos humanos, Lobo Sosa
decret el retiro de la jefatura de las Fuerzas Armadas del General
Romeo Vsquez Velsquez para nombrarlo gerente general de la
Empresa Hondurea de Telecomunicaciones (HONDUTEL), empresa
estatal clave en lo que se refiere a su uso para actividades de
inteligencia militar en contra de las personas en resistencia. Al mismo
tiempo, pese al terrible papel de la polica y del ejrcito en las
violaciones a los derechos humanos, el nuevo gobierno ha propuesto
aumentar en ms de 460 millones de lempiras el presupuesto de las
Fuerzas Armadas (alrededor de 18 millones) para crear mil nuevas
plazas para soldados y renovar la flota de helicpteros25.
Adems, el Congreso Nacional dominado por una mayora del
partido gobernante, ascendi a los militares que participaron y
planearon el golpe de Estado; el propio Lobo Sosa de forma personal
nombr a algunos de estos militares como mximos responsables de
algunas instituciones claves del Estado, tales como, el General de
Divisin Venancio Cervantes como director General de la Direccin de
Migracin y Extranjera; el General de Brigada Manuel Enrique
Cceres como director de Aeronutica Civil; el ex General Nelson Wily
Meja como director de la Marina Mercante; Luis Javier Prince Suazo,
de la Junta de Comandantes como Inspector General de las Fuerzas
Armadas; Juan Pablo Rodrguez Rodrguez, de la Junta de
Comandantes, como Comandante de la Fuerza Naval; y Miguel ngel
23

CIDH, Informe 137/99. Caso 11.863. Andrs Aylwin Azcar y Otros (Chile), 22 de
diciembre de 1999, prr. 110, 114, y 115.
24
CIDH, CIDH manifiesta preocupacin por decreto de amnista en Honduras.
Comunicado de prensa N 14/10, Washington, DC, 03 de febrero de 2010.
25
En contraste, la Secretara de Educacin slo podr contratar 500 nuevos
maestros de primaria y la Secretara de Salud 100 nuevos mdicos. Accesible en
http://www.tiempo.hn/web2/index.php/secciones/el-pais/12965-le-suben-alpresupuesto-de-defensa-y-le-bajan-a-cultura.html
- 15 Universitas. Revista de Filosofa, Derecho y Poltica, n 12, julio 2010, ISSN 1698-7950

Joaqun A. Meja

Garca Padgett, de la Junta de Comandantes, como director del


Comando de Doctrina y Educacin Militar.
A su vez, Lobo Sosa ha nombrado a varios funcionarios civiles
del gobierno de Micheletti en puestos fundamentales de su gobierno,
tales como, Myrna Castro, Ministra de Cultura de facto, como
funcionaria del Tribunal Superior de Cuentas; Vilma Morales,
negociadora del gobierno de facto, como Presidenta de la Comisin
Nacional de Bancos y Seguros; Mario Canahuati, sealado como uno
de los financiadores del golpe de Estado, como Canciller de la
Repblica; Arturo Corrales, negociador del gobierno de facto, como
Ministro de Planificacin y representante del gobierno actual para la
conformacin de la Comisin de Alto Nivel de la Organizacin de
Estados Americanos; entre otros.
Por su parte, la Corte Suprema de Justicia ha declarado
sobreseimiento definitivo a favor de seis oficiales militares de alto
rango que apoyaron el golpe de Estado pues consider que su
actuacin fue para defender la democracia y la paz en Honduras. En
el mismo sentido, se han decretado fallos favorables en contra de
militares y policas sealados como responsables de violaciones a los
derechos humanos. Mientras tanto, todos los recursos judiciales
interpuestos por las organizaciones de derechos humanos han sido
declarados sin lugar o simplemente engavetados por el sistema
judicial hondureo, corroborando de este modo que la construccin y
consolidacin de un sistema judicial moderno, eficiente, justo,
independiente, accesible a la ciudadana y garante de la seguridad
jurdica contina siendo una tarea urgente26.
Finalmente, al mismo tiempo que la represin selectiva sigue
golpeando al pueblo hondureo y el gobierno de Lobo Sosa adopta
medidas encaminadas a garantizar la impunidad y a premiar a
quienes participaron en el golpe de Estado, se est organizando una
Comisin de la Verdad que desde ya parece destinada al fracaso ya
que muchos de los funcionarios involucrados en el rompimiento del
orden democrtico an se encuentran en funciones, o bien, forman
parte de los grupos de poder involucrados en la toma de decisiones,
situacin que podra impedir que las recomendaciones de una
Comisin de la Verdad se hagan realidad27.
26

Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, Informe sobre desarrollo


humano 2006. Hacia la expansin de la ciudadana, PNUD Honduras, San Jos,
Costa Rica, 2006, p. 87.
27
CEJIL pide condiciones mnimas para el establecimiento de un mecanismo de
bsqueda de la verdad en Honduras. Comunicado de prensa, Washington D.C., 16
de febrero de 2010. A su vez, CEJIL considera que el establecimiento,
funcionamiento y resultados de una Comisin de la Verdad en las actuales
condiciones estaran seriamente comprometidos y con ello el camino hacia una
verdadera
reconciliacin
en
Honduras.
Accesible
en
http://cejil.org/comunicados/cejil-pide-condiciones-minimas-para-elestablecimiento-de-un-mecanismo-de-busqueda-de-la
- 16 http://universitas.idhbc.es

La situacin de los derechos humanos en Honduras, pp. 3-18

Adems, la instalacin de esta Comisin de la Verdad se ha


hecho ignorando la opinin de las vctimas, sin desarrollar un amplio
consenso nacional al respecto, nombrando comisionados a personas
con dudosa capacidad tcnica en materia de derechos humanos,
garantizando que informacin relevante sobre lo ocurrido sea
ocultada por 10 aos y evadiendo la posibilidad de que se establezcan
responsabilidades de las personas involucradas en el golpe de Estado
y en las violaciones a los derechos humanos28. Por otro lado, aunque
el gobierno de Lobo Sosa nombr a una Ministra Comisionada
Especial de Derechos Humanos, en la prctica no lo dota de recursos,
mandato y estructura que le permitan realizar un trabajo efectivo y
de transformacin del Estado hacia una cultura de respeto a los
derechos humanos. Con la estructura actual, es prcticamente
imposible que la titular de este ministerio pueda tener un impacto
significativo sobre la vigencia de los derechos humanos29.
Todos estos hechos ratifican que el gobierno de Lobo Sosa no
tiene la capacidad ni la voluntad poltica de luchar frontalmente
contra la impunidad y los tmidos pasos que ha tomado
aparentemente con ese objetivo, slo estn dirigidos a dar una buena
imagen hacia la comunidad internacional para que su gobierno sea
reconocido. Es evidentemente no se trata de mantener aislada a
Honduras, sino de poner condiciones claras para su reintegro a los
organismos internacionales, las cuales tienen que ver con el respeto
absoluto a los derechos humanos, la depuracin de las instituciones
pblicas en manos de los perpetradores del golpe de Estado y sobre
todo, la investigacin y sancin de los responsables materiales e
intelectuales de las violaciones a los derechos ms elementales de la
poblacin, y la reparacin integral de las vctimas.
Pese a ello, algunos pases, con Estados Unidos a la cabeza,
han comenzado a ejercer presin para que el nuevo gobierno de
Honduras sea reconocido e integrado al concierto regional y mundial
de naciones como si nada hubiera pasado. Nadie est en contra de la
reintegracin del pas a la comunidad internacional, pero el
reconocimiento del gobierno de Lobo Sosa no debe realizarse como
una carta blanca y sin que cumpla con las recomendaciones que le
han hecho diversos rganos de la ONU y de la OEA, as como

28

Para un anlisis crtico sobre la Comisin de la Verdad instalada por el gobierno


de Honduras, vase, JURADO VARGAS, Romel, La Comisin de la Verdad en
Honduras: Apuesta por la justicia o consagracin de la impunidad y NUO,
Alejandra y AGUILUZ, Marcia, Reflexiones en torno al a implementacin de la
Comisin de la Verdad en Honduras, ambos artculos en MEJA R., Joaqun A. y
FERNNDEZ, Vctor (Coord.), El golpe de Estado en Honduras desde una
perspectiva de los derechos humanos, MADJ/Editorial Casa San Ignacio,
Tegucigalpa, junio de 2010, pp. 222- 247 y pp. 248-272, respectivamente.
29
Comisin Interamericana de Derechos Humanos, Observaciones preliminares de
la Comisin Interamericana de Derechos Humanos sobre su visita a Honduras
realizada del 15 al 18 de mayo de 2010, 3 de junio de 2010, prr. 122.
- 17 Universitas. Revista de Filosofa, Derecho y Poltica, n 12, julio 2010, ISSN 1698-7950

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organizaciones internacionales no gubernamentales de derechos


humanos.
En este de orden de ideas, la comunidad internacional no debe
sentar un psimo precedente para la democracia en Amrica Latina al
reconocer sin condiciones al nuevo gobierno de Honduras y debe
presionar para que garantice la realizacin de investigaciones
inmediatas e independientes sobre las violaciones de los derechos
humanos denunciadas que permitan conocer la verdad de lo
sucedido30.
El conocimiento de la verdad adems de ser un derecho que
debe ser asegurado a las vctimas y sus familiares, es una
herramienta de lucha contra la impunidad que no solamente se
expresa en la sancin a los responsables materiales e intelectuales y
en el resarcimiento a las vctimas y sus familiares, sino que ha de
establecer un precedente para evitar a toda costa la repeticin de las
violaciones a los derechos humanos como las que se cometieron en el
marco del golpe de Estado y que continan cometindose bajo el
gobierno de Lobo.

30

Varias redes internacionales de sociedad civil, de cooperacin y de derechos


humanos han enviado una carta a la presidencia espaola de la Unin Europea para
que retire la invitacin otorgada al seor Lobo Sosa para participar en la VI Cumbre
de Jefes de Estado y de Gobierno que se celebrar en mayo prximo, en Madrid; en
dicha misiva expresan su preocupacin porque esta invitacin implica un
reconocimiento apresurado del nuevo gobierno hondureo pese a su
deslegitimacin al ser electo en un proceso electoral viciado y no reconocido por la
comunidad internacional y sin que se hayan depurado las mas importantes
instituciones del Estado de quienes son responsables del golpe de Estado. Accesible
en http://www.rnw.nl/espanol/article/carta-a-la-presidencia-espa%C3%B1ola-dela-ue-sobre-honduras
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