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Boletín del Ministerio Público - Junio 2007

Tribunales de Juicio Oral en lo Penal. Fallos. Cortes de Apelaciones. Corte Suprema. Tribunal Constitucional. Contraloría General de la República
Derechos de autor
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Boletín del Ministerio Público - Junio 2007

Tribunales de Juicio Oral en lo Penal. Fallos. Cortes de Apelaciones. Corte Suprema. Tribunal Constitucional. Contraloría General de la República
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31 Junio

2007

mpu1591p Minist Publico n31 OK 6/29/07 3:59 PM P gina 1

N 31 - JUNIO 2007

Composici n

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

Fiscal Nacional y Representante Legal:


Guillermo Piedrabuena Richard
Comit Editorial:
Pablo Campos Muoz
Coordinador
Blanca Alarcn Ziga
Ivn Fuenzalida Surez
Sandra Luco Castro
Ricardo Mestre Araneda
Colaboradores:
Andrea Gonzlez Leiva
Antonia Caldern Labra
Secretaria

El Boletn del Ministerio Pblico (ISSN N 0718-0543) es una publicacin de la Fiscala Nacional de la Institucin, cuyo
primer nmero fue publicado en mayo de 2001. Durante su primer ao de publicacin, fue editado mensualmente.
Durante el ao 2002 lo fue cada dos meses y, en el 2003, el incremento del material de difusin generado por la
Reforma, forz su edicin trimestral, para fortalecer la recopilacin y seleccin del material a publicar. Contiene 1.Jurisprudencia (fallos de Juzgados de Garanta, Tribunales del Juicio Oral en lo Penal, Cortes de Apelaciones y Corte
Suprema correspondientes al nuevo proceso penal); 2.- Comentarios de Jurisprudencia (artculos en que autores
pertenecientes al Ministerio Pblico o externos analizan aspectos doctrinarios interesantes de fallos correspondientes
al nuevo procedimiento penal); 3.- Artculos e Informes de autores pertenecientes al Ministerio Pblico o externos
que analizan diversos temas de derecho, principalmente derecho penal y procesal penal, o se informa sobre distintos
aspectos relativos a la reforma procesal penal; y 4.- Oficios e Instrucciones del Fiscal Nacional.
La Fiscala Nacional agradece el envo de trabajos para ser publicados en el Boletn, tanto de profesionales
pertenecientes al Ministerio Pblico como externos. Estos trabajos pueden consistir en Comentarios de Jurisprudencia;
Artculos; Informes y Reseas bibliogrficas o legislativas.
El envo de trabajos para su publicacin y toda solicitud de canje o donacin del Boletn debe dirigirse al abogado de
la Divisin de Estudios, Jorge Vio Niemeyer (Encargado del Boletn del Ministerio Pblico).
Direccin: General Mackenna 1369, 2 piso, Santiago, Chile.
E-mail: [email protected]
Telfono: 6909290
Las sentencias publicadas en el Boletn del Ministerio Pblico, se encuentran diagramadas de acuerdo al
estilo de edicin del Boletn y sus textos son la transcripcin de los originales, salvo cuando involucran a
menores de edad, caso en el cual, los nombres de las vctimas, testigos y parientes son reemplazados por
sus iniciales para resguardar la identidad del menor.

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

NDICE
PRLOGO
5
I. FALLOS
Tribunales de Juicio Oral en lo Penal
Declara que el artculo 450 del Cdigo Penal es una norma de determinacin de penas y, por ende,
es obligacin de los jueces aplicarla mientras se encuentre vigente, siendo el nico rgano encargado
de ejercer un control constitucional al respecto el Tribunal Constitucional. Primer Tribunal de Juicio
Oral de Santiago, diecisiete de julio de dos mil seis.

Condena por los delitos de lesiones, violacin de morada, amenazas y desacato en un contexto de
violencia intrafamiliar. Tercer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago, veintiocho de octubre
de dos mil seis.

18

Declara que la tenencia de un arma no inscrita que es usada en un delito de robo con intimidacin queda
subsumida en el delito de apropiacin. Segundo Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago,
tres de noviembre de dos mil seis.

33

Condena por el delito de parricidio la muerte provocada a la vctima por su conviviente. Cuarto Tribunal
de Juicio Oral en lo Penal de Santiago, catorce de noviembre de dos mil seis.

46

Declara que en el delito del artculo 433, en relacin con el artculo 439, ambos del Cdigo Penal, es
indiferente si la violencia o intimidacin se producen antes o durante la entrega de la especie sustrada,
porque los supuestos de coaccin que contempla la ley admiten el constreimiento a entregar, manifestar
o slo tolerar la apropiacin de la cosa. Segundo Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago,
once de diciembre de dos mil seis.

57

Declara que la agravante del artculo 12 N 4 del Cdigo Penal se satisface cada vez que se infringe
un dao que excede en cuanta o intensidad al necesario para consumar el delito o lograr la finalidad
perseguida por el sujeto. Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Colina, diecisis de enero de dos
mil siete.

68

Declara que la circunstancia modificatoria de responsabilidad penal concurrente en un atentado sexual


contra un hijo menor de edad concurre como circunstancia agravante del delito, de acuerdo con la
naturaleza y accidentes de ste y siguiendo una interpretacin armnica de los artculos 370 bis y 372
del Cdigo Penal y 222 inciso segundo del Cdigo Civil. Tercer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal
de Santiago, nueve de abril de dos mil siete.

86

Cortes de Apelaciones
Aclara que el principio de congruencia no exige del juez una identidad matemtica entre el auto de
apertura y acusacin para justificar una condena. Corte de Apelaciones de Santiago, trece de diciembre de dos mil seis.

196

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

Seala que en virtud de lo dispuesto en el artculo 395 del Cdigo Procesal Penal, en un juicio
simplificado el Tribunal debe dictar sentencia, no procediendo abrir un debate o admitir pruebas que
tergiversen los hechos sealados en el requerimiento. El Tribunal slo puede autorizar la incorporacin
de antecedentes que sirvan para la determinacin de la pena. Corte de Apelaciones de Valdivia,
catorce de diciembre de dos mil seis.

198

Declara que el no reconocimiento de una segunda atenuante no fundamenta un recurso de nulidad


basado en la causal del artculo 373 letra b) del Cdigo Procesal Penal, desde que la rebaja establecida
en el artculo 67 del Cdigo Penal es facultativa para los jueces del fondo. Corte de Apelaciones de
San Miguel, veintinueve de diciembre de dos mil seis.

200

II. SENTENCIAS COMENTADAS


Comentario de fallo de nulidad de Corte Suprema, de 22.11.2006.
Silvia Pea Wasaff

205

Informe de sentencia definitiva dictada por el Primer Tribunal Oral en lo Penal de Santiago en causa
RUC 0500590486-4 por el delito de robo con violacin.
Cristbal Bonacic Midane

214

III. ARTCULOS
Sistema Antilavado de Activos y su potencial para la deteccin e investigacin oportuna de la corrupcin
pblica.
Mauricio Fernndez Montalbn

231

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

PRLOGO
Luego de seis aos de trabajo continuo en el esfuerzo por difundir el quehacer jurisprudencial y doctrinario
en el mbito penal y su justicia, presentamos la trigsima primera edicin de nuestro Boletn.
Desde la edicin del primer nmero, en mayo del ao 2001, hemos trabajado en el mejoramiento de esta
publicacin, sea desde el punto de vista de la presentacin como de los contenidos ofrecidos al lector, recibiendo
con satisfaccin distintos comentarios y aportes que reflejan la difusin y utilidad que presta entre la comunidad
jurdica.
Concretamente en este nmero hemos incluido sentencias dictadas a propsito de delitos de menor ocurrencia,
como el delito tributario o la apropiacin indebida, as como de delitos que teniendo altas tasas de perpetracin siguen
presentando puntos de inters en el anlisis de la tipicidad de las acciones y circunstancias, tal como ocurre en los
delitos apropiatorios con la aplicacin del artculo 450 del Cdigo Penal, el alcance del vocablo intimidacin o el uso
de armas no inscritas en los delitos de robo con intimidacin.
Del mismo modo, hemos buscado presentar, con fallos de Cortes de Apelaciones, los lmites del recurso de
nulidad como recurso de derecho estricto.
Finalmente, tambin queremos mencionar la incorporacin en esta edicin de sendos comentarios elaborados
por dos de nuestros abogados especializados respecto de fallos recados en delitos de robos con violencia o intimidacin
reiterados y el robo con violacin y de un artculo del Director de la Unidad Especializada en Lavado de Dinero, Delitos
Econmicos y Crimen Organizado de la Fiscala Nacional, respecto del lavado de dinero y su combate.

Fiscala Nacional del Ministerio Pblico

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

Declara que el artculo 450 del Cdigo Penal es una norma de determinacin de penas y, por ende, es
obligacin de los jueces aplicarla mientras se encuentre vigente, siendo el nico rgano encargado
de ejercer un control constitucional al respecto el Tribunal Constitucional.

Tribunal: Primer Tribunal de Juicio Oral de Santiago.


Resumen:
El Ministerio Pblico acus al imputado como autor del delito de robo con fuerza en lugar habitado. La Defensa solicit la recalificacin al delito de hurto por no haberse presentado elementos probatorios directos
y suficientes del escalamiento imputado a su representado. En subsidio solicit se condenara por el delito
de robo en grado de frustrado, sin considerar lo dispuesto en el artculo 450 del Cdigo Penal, por no haber
alcanzado a sacar las especies de la esfera de resguardo de la vctima. El Tribunal tuvo por suficientemente
acreditado el delito de robo en base a las reglas de la lgica y las mximas de la experiencia, porque la va
de ingreso del sujeto al inmueble no pudo ser otra que la ventana que se encontraba abierta en el tercer piso
del inmueble afectado. Ello en base a los testimonios coherentes, acordes y crebles de las vctimas, respecto
de no existir otra va de ingreso al haber tres mecanismos de seguridad que hay que sortear para llegar al
departamento, ingresos todos que se encontraban con llaves, y porque no haba seales de fuerza ni en
puertas ni ventanas que hicieran presumir el ingreso por otro lugar. Adems dicho escalamiento no resultaba
descabellado ni inalcanzable al considerar la existencia de rejas metlicas de proteccin en las ventanas de
los departamentos de los pisos inferiores, as como la lesin en el trax que present el acusado. El Tribunal,
en voto de mayora, rechaz tambin la alegacin subsidiaria de la Defensa, sealando que el artculo 450
del Cdigo Penal es una norma de determinacin de penas y es obligacin de los jueces aplicarla mientras
se encuentre vigente, siendo el nico rgano encargado de ejercer un control constitucional al respecto el
Tribunal Constitucional.
El voto de minora estuvo por condenar por el delito de robo con fuerza en lugar habitado en grado de
frustrado, por estimar que al no cumplir el artculo 450 del Cdigo Penal con la exigencia constitucional del
artculo 19 N 3 de la Constitucin Poltica de la Repblica, as como por atentar contra los principios del ius
puniendi, como lo son los de lesividad del hecho, proporcionalidad de la pena y culpabilidad, los jueces del
fondo deben tenerlo por tcitamente derogado.
Texto completo:

Santiago, a diecisiete de julio de dos mil seis.


VISTOS:
PRIMERO: Que ante esta Sala del Primer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago constituida
por la Juez Presidente, doa Ana Mara Osorio Astorga
e integrado por los jueces don Carlos Hazbn Allende
y doa Mara Isabel Pantoja Merino, se llev a efecto
el juicio oral de la causa Rol Interno del Tribunal N
26-2006, seguida en contra de David Segundo Lagos
Rojas, nacido el 14 de mayo de 1963, 43 aos de edad
chileno, soltero, cdula de identidad N9.841.839-3,

trabaja en confeccin, domiciliado en Pasaje Prncipe


N877, Villa Los Confines, comuna de Maip.
Sostuvo la acusacin el Ministerio Pblico,
representado por los Fiscales Adjuntos don Ulises
Berros Tapia y doa Patricia Varas Pacheco, ambos
con domicilio registrado en el tribunal.
La defensa del imputado estuvo a cargo de los
Defensores Penales Pblicos, Silverio Fuentes Castro
y doa Marisol Fernndez Mena, con domicilio en calle
Pedro Montt N 1606, Piso 5, comuna de Santiago.
SEGUNDO: Que el Ministerio Pblico al deducir
acusacin en contra del acusado, segn se lee en el

FALLOS

TRIBUNALES DE JUICIO ORAL EN LO PENAL

FALLOS

10

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

auto de apertura del juicio oral, la fund en lo siguiente:


El pasado da 29 de Marzo de 2006, alrededor de las
04:55 horas de la madrugada, el acusado mediante
escalamiento ingres por una ventana al Departamento
N 302 del Block C de calle General Bonilla N 5877 de la
comuna de Lo Prado, habitado por don Roberto Saavedra Carrasco y su grupo familiar, para luego proceder
a sustraer desde una cartera que se encontraba en el
living de la propiedad, la suma de $30.000 en dinero en
efectivo, dos billetes de un dlar y un billete de mil cruzados, apropindose de estas especies sin la voluntad
de su dueo y con nimo de lucro. Al imputado David
Segundo Lagos Rojas no le beneficia ninguna circunstancia atenuante, ni lo perjudica ninguna circunstancia
agravante de responsabilidad penal. Sostuvo que los
preceptos legales aplicables al caso son los siguientes:
Los Artculos 1, 3, 15 N 1, 21, 24, 28, 50, 68, 432 y 440
N 1 todos del Cdigo Penal; y artculos 45, 248, 259,
260, 351 y siguientes del Cdigo Procesal Penal. El
Ministerio Pblico requiere que se imponga al acusado
DAVID SEGUNDO LAGOS ROJAS la pena de CINCO
AOS Y UN DA DE PRESIDIO MAYOR EN SU GRADO
MNIMO, ms las penas accesorias del artculo 28 del
Cdigo Penal, esto es, la de inhabilitacin absoluta perpetua para cargos y oficios pblicos y derechos polticos
y la de inhabilitacin absoluta para profesiones titulares
mientras dure la condena; y se le condene adems al
pago de las costas segn lo prescrito en los artculos
45 y siguientes del Cdigo Procesal Penal.
TERCERO: Que los intervinientes no celebraron
convenciones probatorias en la audiencia de preparacin
de juicio oral.
CUARTO: Que la Defensa del acusado en su
alegato de apertura indic que existen varias dudas
razonables de cmo ocurrieron los hechos y que ser
labor del Ministerio Pblico probar que sucedieron del
modo sealado en la acusacin. Por ltimo sostuvo que
en el caso que se tuviera por configurado el delito materia
de la imputacin, ste se encontrara tentado o frustrado,
pero no consumado, ya que supuestamente se encontr
al acusado en el interior del inmueble.
QUINTO: Que para estar ante el delito imputado
se requiere apropiacin de cosa mueble ajena, con
nimo de lucro y sin la voluntad de su dueo, siempre
que dicha cosa est ubicada en el interior de un lugar habitado o destinado a la habitacin y se ingrese al mismo
mediante escalamiento, es decir, por va no destinada al
efecto, por forado o con rompimiento de pared o techos
o fractura de puertas o ventanas.

SEXTO: Que el Ministerio Pblico con el objeto


de acreditar los elementos de su imputacin present
la siguiente prueba de cargo:
El testimonio de Cecilia Gmez Castro, quien
afirm que fue vctima de un robo en su casa habitacin,
un departamento ubicado en un tercer piso en calle
General Bonilla de la comuna de Lo Prado, en la que
vive con su familia compuesta por su marido y tres hijos
pequeos de 12, 11 y 5 aos de edad. Refiri que el 29
de marzo de 2006, siendo las 05:00 horas de la maana
aproximadamente, sinti la alarma de un auto, despus
de esto trat de conciliar el sueo, pero vio pasar una luz
fugaz, se asom por la ventana y vio a Carabineros que
se diriga al interior del condominio, se volvi a acostar y
comenz a escuchar ruidos muy suaves en el comedor,
pens que era su marido que estaba trabajando, pero
al ver, l se encontraba durmiendo en la pieza de los
nios, lo despert dicindole que haba escuchado un
ruido y que fuera a ver el auto, ya que haba visto pasar
a Carabineros. Su marido se dirigi al living y ella se
qued en el dormitorio de los nios, esperando, ya que
saba que algo pasaba, entonces escuch un grito y
corri hacia la ventana que da hacia el patio interior y
llam a Carabineros, al llegar stos, tuvieron dificultades
para entrar al block, entonces por una ventana les tir las
llaves, subieron y llegaron al departamento, vieron al sujeto que su marido tena reducido y lo tomaron detenido.
Se pudo percatar que detrs de un silln en el suelo se
encontraba su cartera botada con claros signos de haber
sido registrada, entonces, llam a su marido que iba
bajando con Carabineros, y revis su billetera, se percat
que le faltaban $30.000, dos billetes de dlar y uno de
mil cruzados. Refiri en relacin a los mecanismos de
resguardo que existen para ingresar al condominio que
hay una reja perimetral con portero elctrico y el acceso
al block est con reja con llave da y noche y el acceso
al departamento es con llave. Vive en un tercer piso, por
costumbre siempre dejan las ventanas cerradas, pero
ese da hacia calor por lo que su marido dej abierta la
ventana que da al comedor y por ah ingres el sujeto.
Indic que el de ellos es el nico departamento que
no tiene proteccin, los departamentos en el primer y
segundo piso, tienen todos protecciones, por medio de
las cuales escal el sujeto.
Se le exhibi evidencia material que qued
legalmente incorporada, como es, dos billetes de dlar
y un billete de 1000 cruzados, los que reconoci en la
audiencia como sus billetes de la suerte. Manifest que
su cartera era de cuero negra. Asimismo se le exhibieron

cinco fotografas del sitio del suceso, las que fueron reconocidas e incorporadas en la audiencia en los siguientes
trminos: N1- vista de acceso a las escaleras que dan
al departamento, manifestando que no se puede ingresar a ste por otro lugar; N2- Vista del departamento
desde el exterior; N3- vista del departamento desde el
exterior, se puede ver la ventana por donde ingres el
sujeto, subiendo con apoyo de las protecciones de los
pisos inferiores; N4- vista del living del departamento,
donde se divisa un silln, detrs del cual se encontr al
sujeto, asimismo se ve su cartera y N5- vista del silln
con la cartera.
Reconoci al acusado en la audiencia, manifestando que fue la persona que se encontraba escondido
detrs de un silln en el living de su casa.
Manifest que despus del delito, sus hijos
quedaron muy afectados, tienen mucho miedo, ya que
tambin vieron a esta persona, ella trabaja y le cuesta
mucho concentrarse.
Al ser contrainterrogada refiri que no vio la
forma en que el sujeto ingres, pero lo ms lgico es que
haya entrado por la ventana. Carabineros detuvo adentro
de su casa al acusado, indicando que no pasaron ms de
3 a 4 minutos entre que su marido sorprendi al sujeto y
ste fuera detenido. El acusado no se defendi, ni trat
de huir cuando lleg Carabineros, en ese momento
declar ante los funcionarios policiales indicando lo
mismo que declar hoy. Expres que no manifest en
su declaracin anterior ante Fiscala que Carabineros
no poda entrar, esto por nerviosismo, pero es efectivo
que le lanz las llaves para que subieran. Refiri que en
ningn momento sali del departamento. Sostuvo que
no existe ninguna persona encargada de la entrada y
salida de los habitantes del lugar, pero que existe un
comit de fiscalizacin que revisa que la puerta se
mantenga cerrada. Esta se mantiene siempre cerrada,
esto lo sabe no obstante trabaja desde las 09:00 a las
18:00 horas, porque como es empleada pblica tiene
das administrativos y cuando se los toma, entra y sale
a diferentes horas del da y la puerta siempre se ha
mantenido cerrada.
En trminos similares y acordes declar la otra
vctima, don Roberto Saavedra Carrasco, empleado
pblico, indicando que ingres a robar un sujeto a su
domicilio como a las 04:30 a 05:00 horas, cuando se
encontraba durmiendo con su familia compuesta de 5
personas, su cnyuge y tres nios. Manifest que ese
da su seora sinti a Carabineros que estaba en un
procedimiento, lo despert y le dijo que se asomara por

11

la ventana, se asom y cuando se diriga a dormirse, le


dio la sensacin que no estaba solo y vio el rostro de
una persona, encendi la luz y vio a un sujeto escondido
detrs de un silln, lo intimid, no reaccion, lo insult
y fue a buscar un sartn para amenazarlo dicindole
que no se moviera, su seora entre tanto le gritaba a
Carabineros que viniera porque haba un sujeto en el
interior del departamento, les lanz las llaves para que
pudieran subir, ingresaron y se llevaron al sujeto. El living
se encontraba desordenado, porque haban llegado
hace poco, la cartera de su seora estaba en el suelo
con claros signos de haber sido revisada, le faltaban
$30.000 y dos billetes de dlar y uno de 1000 cruzados.
No se encontraron los $30.000, pero s los dlares y los
cruzados. En el lugar existen varios blocks y departamentos, pensaron que era un lugar seguro, ya que tiene
reja perimetral, reja al subir la escala del departamento,
que permanece cerrada y el acceso a la casa en el tercer
piso. Al revisar se dieron cuenta que esta persona haba
escalado al tercer piso por las protecciones del primer
y segundo piso. Se le exhibi la evidencia material ya
incorporada consistente en dos billetes de dlar y uno
de 1000 cruzados- los que reconoci como los billetes
de la suerte de su seora. Asimismo se le exhibieron las
mismas cinco fotografas del sitio del suceso que se le
exhibieron a la testigo anterior, a las que se refiri en los
mismos trminos sealados por su cnyuge. Asimismo
reconoci al acusado como la misma persona que sorprendi en el interior de su inmueble escondido detrs
de un silln. Manifest que la puerta del departamento
estaba cerrada, esto lo sabe porque es el encargado
de sacar la basura en la noche y se asegura de cerrar
con llave y seguro. Cuando lleg Carabineros abri la
puerta, sac el seguro, sta no tena signos de fuerza.
Refiri que el dao psicolgico ha sido lo ms grave,
ya que no se sienten seguros por los nios pequeos,
todo lo cual genera un grado de temor permanente, de
vulnerabilidad. En los nios hay temor y desconfianza
a la soledad y a la oscuridad.
Aclar que escuch que los Carabineros le
pedan a su seora que les lanzara las llaves para subir, no vio cuando ella las lanz ni tampoco vio que las
recibieran. Manifest que existe un acuerdo entre todos
los vecinos para mantener la puerta cerrada, y que no
hay portero que fiscalice. En el lapso que esperaban a
Carabineros el sujeto no hizo ademn de amenazarlo,
se qued agachado en el silln hasta que stos llegaron. Sostuvo que no vio cuando el sujeto ingres por la
ventana, pero es el nico lugar por el que pudo haber

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

12

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

ingresado, ya que sta se encontraba abierta. Aclar que


la altura de los departamentos no puede ser ms de 2
metros. Manifest que Carabineros sac fotografas das
despus de los hechos. No hubo dao en la ventana ni
en la propiedad, su departamento no tiene protecciones,
lo arrienda, no sabe porque no le han puesto, supone
porque est en un tercer piso. Aclar que cuando lleg
Carabineros y les abri la puerta, no fue en forma
instantnea o inmediata. Posteriormente supo que le
haban encontrado especies.
Complementarias resultaron las declaraciones
de Luis Huenchulao Godoy, funcionario aprehensor
de Carabineros, indic que el da 29 de marzo de 2006,
recibi un comunicado de la Cenco (Central de Comunicaciones) de que en calle General Bonilla haba individuos que frecuentaban la propiedad. Revisaron la reja
perimetral, como estaba cerrada saltaron, en el interior
procedieron a alumbrar el lugar, al entrar una mujer les
hizo seas para que fueran a su departamento, como
estaba cerrado el acceso a las escaleras, les lanz las
llaves con lo cual pudieron ingresar, haba una persona
con la puerta abierta que deca que en el interior se
encontraba un sujeto, lo registraron y lo trasladaron a
la unidad. El marido de la seora le dijo que a sta se la
haban desaparecido $30.000, dos billetes de dlar y uno
de 1000 cruzados. Al ser revisado el sujeto, le encontraron en el bolsillo derecho de su casaca, slo los billetes
extranjeros. Al revisar sus antecedentes tena diversas
causas, luego se comunicaron con el fiscal. Manifest
que el living estaba desordenado y haba una cartera
de color negro en el piso del living. Se le exhibieron los
billetes dos dlares y uno de 1000 cruzados- los que
reconoci como los mismos que encontr en poder del
acusado. Tambin se le exhibieron las mismas cinco
fotos del sitio del suceso que ya fueron incorporadas,
haciendo referencia de estas en los mismos trminos
de los anteriores testigos. Reconoci al acusado como
la misma persona que se encontraba escondida detrs
de un silln del living del departamento del tercer piso
de dicho lugar.
Aclar que en su declaracin anterior lo nico
que mencion era que ingres al block y que se encontraba el dueo de la casa con la puerta abierta, pero no
que le hubieran tirado las llaves, porque no se acord en
esa oportunidad. Aclar que no hizo empadronamiento
porque no hay testigos presenciales ni de odas. No vio
cuando el acusado ingres por la ventana del tercer piso,
lo nico que saba era por el relato de las vctimas. Llev
el sujeto a constatar lesiones, presentando una lesin en

el trax que ya tena cuando ingres al vehculo policial.


Manifest que no hay portero que fiscalice el lugar. No
sacaron fotografas del sitio del suceso en ese momento,
porque la puerta y la ventana se vean normales.
Acorde con el relato anterior se encuentra la del
funcionario aprehensor, Csar Hernndez Contreras,
refiriendo que el da 29 de marzo de 2006 a las 05:00
horas de la madrugada se encontraban de tercer turno
y recibieron un llamado de Cenco que en calle General
Bonilla N5877, individuos haban ingresado al domicilio
del lugar. Saltaron la reja del permetro de los blocks, ya
que dos puertas que revisaron se encontraban cerradas,
inspeccionaban el lugar cuando una seora les hacia
seas para que se acercaran, no podan subir porque
haba una reja metlica cerrada, por lo que la misma
seora les tir las llaves para abrirla, subieron al tercer
piso y el dueo de casa les manifest que haba un
sujeto detrs del silln, lo detuvieron y bajaron con l, lo
allanaron y le encontraron dos billetes de un dlar y un
billete de 1000 cruzados y lo subieron al carro policial.
La casa estaba toda desordenada y haba una cartera
en el piso. La seora les manifest que le faltaban
$30.000, adems de los otros billetes, pero los $30.000,
no fueron habidos.
Expres que en cuanto a los mecanismos
de proteccin del lugar, existe una reja perimetral de
los blocks, la que saltaron para poder ingresar, luego
para subir la escalera existe una reja metlica, cuyas
llaves tir la seora para poder ingresar. Sostuvo que
el imputado ingres por la ventana del departamento,
utilizando las protecciones metlicas de los pisos posteriores. Reconoci al acusado en la audiencia como la
persona que se encontraba escondida detrs del silln
en el interior del inmueble. Se le exhibi evidencia material consistente en los billetes de dlar y el billete de
1000 cruzados, reconocindolos como los que fueron
encontrados en poder del sujeto.
Contrainterrogado por la defensa manifest
desconocer cuntas puertas tiene la reja perimetral, pero
que s que es de gran extensin. Refiri que al llegar
al lugar estacionaron el carro policial y como estaban
las puertas cerradas, saltaron la reja. La seora les
lanz las llaves de la reja para subir la escalera, porque estaba cerrada. Aclar que esto no lo declar en
fiscala, porque no se acordaba, y que luego al mirar en
las fotos la reja metlica, fue recordando ms detalles.
Llen unas actas, no recuerda si fue l quien les tom
declaracin a las vctimas, pero s que estaba presente
cuando declararon. Nadie dej constancia que la puerta

de ingreso a la escalera estuviera cerrada. Indic que no


vio cuando el acusado ingres al departamento. Al llegar
al departamento estaba abierta la puerta. Manifest que
el departamento no tiene protecciones, piensa que esto
se debe a que est ubicado en un tercer piso. Agreg
que no haba personas caminando por el sector cuando
concurrieron al lugar, que no haba testigos.
SPTIMO: Que, en consecuencia, se pudo
determinar que el lugar donde se desarrollaron los
hechos descritos, fue una casa habitacin, sin perjuicio
de que adems tal hecho lo pudo percibir el Tribunal al
exhibrsele diversas fotografas del lugar que corresponde, precisamente, a un departamento ubicado en
un tercer piso de un block de departamentos, teniendo
el Tribunal la oportunidad de observar la va de ingreso
utilizada por el sujeto.
Adems, con las declaraciones de las vctimas
y funcionarios policiales, se pudo establecer que al momento de ocurrir los hechos materia de la imputacin, la
casa habitacin se encontraba con moradores.
OCTAVO: Que en segundo lugar, se debe
indicar que la apropiacin de especies muebles ajenas,
con nimo de lucro y sin la voluntad de su dueo se
demostr en el juicio con la prueba de cargo rendida
por el Ministerio Pblico.
En efecto, el acusado ingres al interior del
domicilio por va no destinada al efecto, a travs de
una ventana que se encontraba abierta, una vez dentro
empez a registrar la cartera de una de las vctimas,
sustrayendo billetes que se encontraban en su interior,
siendo sorprendido por el dueo de casa cuando se
encontraba en su interior, siendo reducido, intimidado
y mantenido por ste hasta la llegada de Carabineros,
quienes procedieron a su detencin en el interior de
dicho inmueble con las especies sustradas en su
poder, por lo que el delito se encuentra en grado de
frustrado.
NOVENO: Que el escalamiento para ingresar
a la casa habitacin se hizo mediante el ingreso por la
ventana del living del tercer piso, utilizando para ello
las protecciones metlicas de los pisos inferiores que
hicieron de escala o soporte. En efecto las propias vctimas indicaron que dejaron la ventana del living abierta,
porque ese da haca mucho calor. Se descartaron por
las vctimas otras vas de ingreso, por cuanto en el sector
donde viven, se cuentan con diversos mecanismos de
resguardo, como son, la reja metlica perimetral que se
encuentra cerrada, ya que incluso cuando lleg personal

13

policial, al revisar dos puertas para su ingreso, stas se


encontraban cerradas, debiendo saltar la reja perimetral para su ingreso, asimismo se cuenta con otra reja
metlica que protege el ingreso a la escalera que lleva
a los departamentos de dicho block, y por ltimo, est la
puerta de entrada del departamento en cuestin que se
cierra con llave y tiene seguro, que por lo dems, no se
encontraron signos de fuerza para proceder al ingreso
a la propiedad. A mayor abundamiento, los funcionarios
policiales, no evidenciaron fracturas en la ventana ni en
la puerta de entrada al inmueble, llegando a la misma
conclusin.
De esta manera, concluimos que el hechor,
ingres por escalamiento mediante va no destinada
al efecto, al introducirse al inmueble por la ventana del
living del departamento ubicado en el tercer piso, la que
se encontraba abierta, escalando por las protecciones
de las ventanas de los departamentos ubicados en el
primer y segundo piso, circunstancia compatible con las
lesiones en el trax que present el acusado.
La concurrencia del nimo de lucro surgi, como
ya se seal, del comportamiento del imputado, que
denot la intencin de obtener un beneficio econmico
en su favor.
Por lo expuesto es posible dar por establecida
la existencia de los elementos de apropiacin de cosas
muebles ajenas, sin la voluntad de su dueo y con nimo
de lucro, como tambin el elemento fuerza en las cosas,
en su forma de escalamiento al haberse acreditado el
ingreso del sujeto a la casa habitacin de los ofendidos
por va no destinada al efecto.
DCIMO: Que las pruebas analizadas en los
motivos anteriores conformadas por las declaraciones
que fueron prestadas en el juicio por los ofendidos y
funcionarios policiales, sobre hechos que protagonizaron directamente, relatndolos al Tribunal de manera
detallada, certera y concordante, no desvirtuados por
prueba en contrario, merecen la credibilidad del Tribunal
por haberse prestado en su presencia, dando razn
suficiente y circunstanciada de sus dichos y de manera
coherente, se encuentran conformes con la prueba
material, y set fotogrfico incorporado en la audiencia
del juicio oral, consistentes en fotografas del sitio del
suceso y especies sustradas, conformando un cmulo
de antecedentes que, atendida su gravedad y direccin, son de tal entidad que, sobradamente, superan el
estndar probatorio requerido para dar por acreditado,
ms all de toda duda razonable: que el pasado da
29 de Marzo de 2006, alrededor de las 04:55 horas

FALLOS

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FALLOS

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de la madrugada, el acusado ingres por una ventana


al Departamento N 302 del Block C de calle General
Bonilla N 5877 de la comuna de Lo Prado, habitado
por don Roberto Saavedra Carrasco y su grupo familiar,
para luego proceder a sustraer desde una cartera que
se encontraba en el living de la propiedad, la suma de
$30.000 en dinero en efectivo, dos billetes de un dlar
y un billete de mil cruzados, siendo sorprendido por el
dueo de casa y mantenido en este lugar hasta la llegada
de Carabineros.
UNDCIMO: Que los hechos acreditados en la
consideracin precedente, constituyen el delito frustrado
de robo con fuerza en las cosas, en lugar habitado,
previsto y sancionado en los artculos 432 y 440 N 1
del Cdigo Penal, en perjuicio de Roberto Saavedra
Carrasco y Cecilia Gmez Castro, pues result probado
que un sujeto se apropi de especies muebles ajenas,
con nimo de lucro y sin la voluntad de sus dueos,
para lo cual ingres al lugar destinado a la habitacin
en que las mismas se encontraban por va no destinada
al efecto, es decir, mediante escalamiento, habiendo
puesto todo de su parte para que el delito se consumara,
pero ste no se verific por causas independientes de
su voluntad, ya que fue sorprendido en el interior del
inmueble por las propias vctimas con las especies en
su poder, no alcanzando a salir stas de la esfera de
resguardo de su propietario, por lo que el delito no se
alcanz a consumar.
DUODCIMO: Que, la participacin del acusado, David Segundo Lagos Rojas, como autor ejecutor
material directo, se estableci con la declaracin de los
funcionarios aprehensores, Luis Huenchulao Godoy y
Csar Hernndez Contreras, sumado al hecho de haber
sido sorprendido in fraganti en el interior del inmueble
en cuestin por las vctimas, y mantenido en dicho lugar
hasta la llegada de funcionarios de carabineros y ser
encontradas las especies sustradas en su poder.
En efecto los funcionarios aprehensores reconocieron al acusado en la audiencia sealando que
era el mismo sujeto que fue detenido en el interior del
departamento ubicado en el tercer piso de calle General
Bonilla 5877 y que al ser revisado le encontraron especies de propiedad de una de las vctimas y ser sindicado
por ambas vctimas como la persona que estaba en el
interior de su domicilio, encontrndose la ventana del
living abierta y la puerta del departamento cerrada con
llave. Asimismo, ambas vctimas lo reconocieron en
la audiencia como la persona que se encontraba en
el interior de su casa, oportunidad en la cual pudieron

ver con toda claridad su rostro, ya que fue mantenido


por el dueo de casa en ese lugar hasta la llegada de
Carabineros. Reconocimientos, que en atencin a la
circunstancia en que fue sorprendido el sujeto, se han
mantenido inalterados desde el inicio de la investigacin
hasta la audiencia del juicio oral.
En suma, result plenamente acreditada la participacin del acusado, al realizar actos de -escalamiento
y sustraccin-, con ello se pudo dar por establecido que
intervino en la ejecucin del robo acreditado, de manera
inmediata y directa, por lo que debe ser considerado
autor del mismo, en los trminos sealados en el artculo
15 N1 del Cdigo Penal.
DECIMOTERCERO: Que la Defensa sostuvo
en su alegato de clausura que existen dudas de cmo
entr el acusado al departamento, ya que ningn testigo
presenci el ingreso, slo vieron que estaba adentro.
Agreg que las ventanas del departamento no tenan
proteccin, puesto que no era lgico que una persona
pudiera ingresar al tercer piso de dicho edificio. Refiri
que el Tribunal no puede suponer el escalamiento, que el
Ministerio Pblico pretende que se presuma un elemento
del tipo, pero esto no es posible a juicio de la defensa, por
la declaracin de los testigos, no se puede estimar que
una persona haya escalado el edificio, por lo que estima
la defensa que existe una duda razonable en cuanto a
la forma del ingreso. Que solo existe un testimonio del
dueo de casa que dice que cerr la puerta, pero los funcionarios aprehensores dicen que encontraron la puerta
abierta cuando llegaron al departamento, en cambio la
vctima dice que abri la puerta cuando los Carabineros
estaban ah. Por lo dems, el slo hecho de afirmar que
un persona entr a un inmueble, no es suficiente, es
necesario que concurran los dems elementos como el
acta de fuerza, rompimiento de paredes o techos, etc.
No es posible establecer una hiptesis de un robo con
esa lgica, por lo que los hechos podran constituir un
delito de hurto. En subsidio, solicit que si se estimara
acreditado el delito sealado en la acusacin, lo fuera
en grado de tentado o frustrado, porque no se encuentra
perfecto, ya que las especies no salieron de su rbita de
custodia -el departamento-. Solicit que no se aplique
el artculo 450 del Cdigo Penal, ya que se encuentra
derogado por la Constitucin, y va contra el principio de
legalidad, vulnera los tratados internacionales, que son
normas de rango superior.
Como qued anteriormente asentado, no se dio
lugar a la solicitud de la defensa en cuanto a considerar
el delito como uno de hurto, ya que qued suficiente-

mente acreditado en autos el delito y la participacin,


porque conforme a las reglas de la lgica y las mximas
de la experiencia se determin que la va de ingreso del
sujeto al inmueble, no pudo ser otra que la ventana del
living del departamento afectado que se encuentra en el
tercer piso de dicho inmueble. Esto se determin con el
testimonio de las vctimas, cuyos dichos resultaron ser
coherentes, acordes y crebles, al sealar que dejaron la
ventana del living abierta porque haca mucho calor ese
da, que no existe otra va de ingreso, por cuanto existen
tres mecanismos de seguridad que hay que sortear para
llegar al departamento, a saber, reja perimetral de los
blocks, reja de ingreso a la escalera que lleva a los departamentos y por ltimo la puerta de entrada a la casa.
Todos estos ingresos se manejan cerrados y con llave, y
al momento de ocurrencia de los hechos, se encontraban
con llaves, por otra parte, no haba seales de fuerza ni
en puertas ni ventanas que hicieran presumir el ingreso
por otro lugar, por lo que la nica va de ingreso tuvo
que ser necesariamente la ventana abierta dejada por
la vctima. Que dicho escalamiento no result tan descabellado ni inalcanzable, dado que el sujeto se vali de
las rejas metlicas de proteccin de las ventanas de los
departamentos de los pisos inferiores, pudiendo escalar
por stas hasta el tercer piso, lo que result por los dems compatible con la lesin en el trax que present
el acusado. Por todo lo cual resulta de toda lgica que
el sujeto haya ingresado por dicha va, al darse cuenta
que la ventana se encontraba abierta y mientras sus
moradores dorman, circunstancias que facilitaban en
gran medida la comisin de dicho ilcito.
DECIMOCUARTO: Que en atencin al veredicto
de condena, se llev a cabo la audiencia establecida en
el artculo 343 del Cdigo Procesal Penal, oportunidad
en la cual el Ministerio Pblico acompa el extracto
de filiacin y antecedentes del acusado David Segundo
Lagos Rojas, en el que consta que con fecha 10 de
noviembre de 1982, tiene cumplida una pena de hurto
ante el 7 Juzgado del Crimen de Santiago; con fecha
16 de abril de 1985, tiene una condena cumplida de 10
aos y un da de presidio mayor en su grado medio,
por el delito de robo con violencia; con fecha 21 de
junio de 1994 tiene una condena cumplida, ante el 21
Juzgado del Crimen de Santiago, por el delito de robo
con intimidacin y con fecha 26 de agosto de 2005, fue
condenado a una multa de media UTM, como autor de
falta prevista en el artculo 41 de la Ley 19.366.
En atencin a los antecedentes allegados por
el Ministerio Pblico, no existen circunstancias modi-

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ficatorias de responsabilidad que imputar al acusado


Lagos Rojas.
DCIMO QUINTO: Que en cuanto a la peticin
de la defensa de no aplicar la norma del artculo 450
del Cdigo Penal, no se har lugar a su solicitud, por
mayora, por cuanto la norma en comento es una norma
de aplicacin de penas, y es deber de los jueces aplicarla
mientras sta se encuentre vigente, por cuanto el nico
rgano encargado de ejercer control de constitucionalidad de una norma, es el Tribunal Constitucional de
acuerdo a la reforma introducida por la Ley 20.050 de
fecha 26 de febrero de 2006, conforme a las modificaciones introducidas por el artculo 82 de la Constitucin
Poltica de la Repblica en la que deroga adems el
artculo 80 del mismo cuerpo legal y establece en su
disposicin transitoria cuadragsima, que las reformas
introducidas al Captulo VII entran en vigencia seis meses despus de la publicacin de la presente reforma
constitucional con la excepcin de los regulado en la
disposicin cuadragsima tercera, por lo que resulta
absolutamente improcedente a los jueces de la instancia,
por no ser el rgano encargado para ello, pronunciarse
sobre su constitucionalidad, debiendo aplicarse, en
consecuencia la legislacin que se encuentra vigente,
por lo que a este Tribunal no le es dable pronunciarse
sobre el fondo del asunto.
DCIMO SEXTO: Que siendo la pena sealada
al delito de robo con fuerza en lugar habitado en grado
de frustrado, castigado como consumado, la de presidio mayor en su grado mnimo, en conformidad a los
dispuesto en el artculo 440 inciso primero del Cdigo
Penal y no concurriendo respecto del acusado David
Segundo Lagos Rojas circunstancias modificatorias de
responsabilidad, el Tribunal puede recorrerla en toda su
extensin, dndose lugar a la peticin de la defensa en
cuanto a la solicitud del artculo 69 del Cdigo Penal,
aplicando la pena en su mnimo, atendida la menor
extensin del mal producido por el delito.
Y visto, adems, lo dispuesto en los artculos
1, 7, 14 N 1, 15 N 1, 24, 25, 26, 28, 50, 67, 69, 432,
440 n1, 450 del Cdigo Penal; 1, 4, 45, 47, 295, 296,
297, 340, 341, 342, 343, 344 y 348 del Cdigo Procesal
Penal, se declara:
I.- Que se condena a David Segundo Lagos Rojas, ya
individualizado, a la pena de cinco aos y un da de
presidio mayor en su grado mnimo como autor del
delito de robo con fuerza en lugar habitado, en grado
de frustrado, castigado como consumado, cometido
en perjuicio de Roberto Saavedra Carrasco y Cecilia

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

Gmez Castro, perpetrado el da 29 de marzo del


ao 2.006, en la comuna de Lo Prado.
II.- Se le condena, adems, a las accesorias de inhabilitacin absoluta perpetua para cargos y oficios
pblicos y derechos polticos y la inhabilitacin
absoluta para profesiones titulares mientras dure la
condena.
III.- Se condena al pago de las costas de la causa.
No se le otorgar ningn beneficio de la Ley
18.216, al acusado Lagos Rojas, por no reunirse los
requisitos legales para ello, por lo que deber cumplir
efectivamente la pena corporal impuesta.
La pena se contar desde el da en que el acusado, Lagos Rojas, se encuentra privado de libertad, esto
es, desde el da 29 de marzo de 2006, fecha desde la
cual permanece interrumpidamente privado de libertad,
segn se pudo desprender de la audiencia del Juicio Oral
y constar en el auto de apertura.
Devulvase la prueba material y documental
acompaada al juicio.
Ejecutoriada esta sentencia y de conformidad
a lo dispuesto en los artculos 468 del Cdigo Procesal
Penal y 113 del Cdigo Orgnico de Tribunales, remtase
fotocopia autorizada de esta sentencia con certificado de
encontrarse ejecutoriada al juzgado de garanta correspondiente para su cumplimiento y ejecucin.
Se previene que la magistrado Ana Mara Osorio
Astorga si bien comparte la calificacin jurdica de los
hechos, as como la apreciacin del grado de desarrollo
que alcanz el ilcito, estuvo por aplicar la pena inmediatamente inferior en un grado a la sealada por la ley
para el crimen o simple delito, de conformidad con lo
previsto en el artculo 51 del Cdigo Penal.
Para as resolver, esta sentenciadora hace suyos los fundamentos contenidos en diversos fallos de la
Ilustrsima Corte de Apelaciones de Santiago que en lo
medular sostienen, que aunque el artculo 450, inciso 1
del Cdigo Penal establece que los delitos all sealados,
entre los que se encuentra el de robo con fuerza en las
cosas en lugar habitado, que ha sido objeto de este juicio
oral, se castigarn como consumados desde que se
encuentren en grado de tentativa, dicho precepto resulta
incompatible con principios que informan la dogmtica
jurdico - penal y con reglas que estn en las bases de
nuestro ordenamiento normativo, particularmente los
recogidos en los incisos finales del artculo 19 N 3 de
la Constitucin Poltica de la Repblica que prescribe
que ninguna conducta ser castigada como delito sin

que una ley previa a ella la describa expresamente y


le seale una pena; postulado tambin recogido en la
Convencin Americana y en el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Polticos, vinculante para los Tribunales Chilenos por mandato expreso del artculo 5 de
la citada Constitucin.
Que las penas que la ley contempla para las
conductas que describe lo son para el evento que stas
se encuentren consumadas, y otros grados imperfectos
de ejecucin de las mismas se sancionan nicamente
en la medida que encuadren dentro de los conceptos
de tentativa o frustracin que el ordenamiento penal ha
conceptualizado en su artculo 7, previendo una sancin
diversa a la que contempla para el ilcito en su etapa
conclusiva. Esta situacin experimenta una variacin
cuando el ordenamiento describe la conducta en sus
grados iniciales castigndola an as. Por ejemplo: la
induccin, la promocin, el fomento, etc. En estas hiptesis no se elude la obligacin de describir taxativamente
el comportamiento inagotado que se penaliza.
Que el artculo 450, inciso 1 del Cdigo Penal
manda por su parte reprimir determinados robos frustrados con la pena de los consumados, omitiendo toda descripcin precisa, consagratoria del principio de legalidad,
de lo proscrito, con lo cual pasa a llevar manifiestamente
los relevantes basamentos explicados.
La Ley 17.727, de 27 de septiembre de 1972,
que reemplaz el inciso 1 del artculo 450 del Cdigo
Penal en la forma que reza actualmente, es anterior al
precepto constitucional citado, vigente desde el ao
1980.
Que de acuerdo a las disposiciones de Derecho
Comn que informan nuestro ordenamiento jurdico, una
ley posterior que pugna esencialmente con la anterior
la deja tcitamente derogada y es deber del juez del
fondo as declararlo.
De manera tal que la evidente pugna entre
el derecho constitucional citado y el precepto penal
referido, de inferior rango normativo, se resuelve automticamente a favor del primero, que de esa forma ha
derogado tcitamente al segundo.
En otro orden de ideas, dicha disposicin tcitamente derogada e -incluso orgnicamente- no slo
es inconciliable con la norma constitucional citada, sino
atentatoria adems, contra los esenciales principios
del ius puniendi como lo son los de lesividad del hecho,
proporcionalidad de la pena y culpabilidad, cuya infraccin se traduce en la prctica, en la imposicin de penas

desproporcionadas cuya magnitud no guarda relacin ni


con el injusto ni con la culpabilidad concreta por el hecho
concreto (Mera Figueroa, Derechos Humanos en el
Derecho Penal Chileno, Edit. Conosur, pg. 100).
Es por ello tambin que si bien en la especie,
esta juez comparte la conviccin de mayora en cuanto
a que el acusado ingres por una ventana abierta al
departamento ubicado en un tercer piso del inmueble
y sustrajo desde una cartera que se encontraba en el
living, dos billetes de dlar, uno de mil cruzados y la suma
de $30.000, no es menos cierto que al ser sorprendido
por el dueo de casa, su actitud fue de pasividad, no
prest resistencia a la retencin y permaneci en el
mismo lugar que fue encontrado por el afectado, denotando con dicha conducta que su actuar slo estaba
encaminado a la apropiacin de especies, objetivo que
por lo dems no alcanz a consumar al ser descubierto
mientras proceda a la sustraccin de las mismas.
Es por lo reflexionado que esta juez concluye
que el dao sufrido por el ofendido est circunscrito a
la violacin que sufrieron los resguardos de su hogar
mediante el ingreso del imputado al inmueble, accin
que no ocasion disminucin importante en su patrimonio, pues se recuperaron inmediatamente los billetes
extranjeros sustrados, aunque no los $30.000, referidos
nicamente por al cnyuge del dueo de casa, de manera que, tambin, por la va de considerar la efectiva
lesin de los bienes jurdicos tenidos en cuenta por la

17

ley al momento de establecer la sancin de este tipo


de ilcitos y los principios del ius puniendi ya citados,
lesividad del hecho, proporcionalidad de la pena y
culpabilidad; esta juez, llega a la conclusin que slo
cabe imponer en este caso una sancin inferior a la que
concluye la sentencia y que sea proporcional al dao
efectivamente producido.
Que, por estas consideraciones, esta disidente
estuvo por condenar al acusado DAVID SEGUNDO
LAGOS ROJAS, a la pena de tres aos y un da de
presidio menor en su grado mximo, ms las accesorias de inhabilitacin absoluta perpetua para derechos
polticos y la de inhabilitacin absoluta para cargos y
oficios pblicos durante el tiempo de la condena, como
autor del delito frustrado de robo con fuerza en las cosas
en lugar habitado, perpetrado en esta ciudad, alrededor
de las 04:55 horas del da 29 de marzo de 2006.
Regstrese.
Redactada por la juez Mara Isabel Pantoja
Merino y la prevencin por su autora.
RIT N 26-2006
RUC N00600218708-4
Pronunciada por los jueces titulares del Primer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago:
doa Ana mara Osorio Astorga, don Carlos Hazbn
Allende y doa Mara Isabel Pantoja Merino.

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

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FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

Condena por los delitos de lesiones, violacin de morada, amenazas y desacato en un contexto de
violencia intrafamiliar.

Tribunal: Tercer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago.


Resumen:
El Ministerio Pblico acus al imputado como autor de los delitos de violacin de morada, lesiones menos
graves en un contexto de violencia intrafamiliar, amenazas reiteradas y desacato, alegando la concurrencia
de las agravantes de los artculos 12 N 16 y 400 del Cdigo Penal. La Defensa sostuvo que a la fecha de
ocurrencia de los hechos el acusado y la vctima ya no eran convivientes, por ende no proceda acoger la
agravante del artculo 400 del cdigo punitivo, y que la reaccin del primero se debi a la existencia de un
amante, alegando la atenuante del artculo 11 N 5 del Cdigo Penal. Tambin pidi que las lesiones se tuvieran
como lesiones leves del artculo 494 N5 del Cdigo Penal y el reconocimiento de la atenuante del artculo 11
N 9 del mismo cdigo, porque su confesin habra sido una colaboracin. El Tribunal conden al acusado
como autor del delito del artculo 399 del Cdigo Penal, en relacin con los artculos 494 N 5 y 400, del mismo
cuerpo legal, y artculos 5, 9 y 16 de la Ley sobre Violencia Intrafamiliar. Asimismo lo conden por los delitos
de amenazas reiteradas, por haberse demostrado que amenaz con seriedad y verosimilitud a sus vctimas
con causarles un mal que constituye un delito, habida consideracin que das antes demostr que cumpla
sus amenazas, y de desacato, por haber actuado voluntaria y reiteradamente en contra de lo ordenado por
una sentencia judicial que dispona la prohibicin de ingresar al domicilio donde se encontrara su conviviente.
Sin embargo, en voto de mayora, el Tribunal lo absolvi por el delito de violacin de morada, por estimar que
en cumplimiento del principio de congruencia no caba condenar por un delito que se imputaba cometido en la
maana y que en realidad haba ocurrido en la tarde, porque de lo contrario se afectara el derecho a defensa,
al estimar el voto de mayora que se trataba de una disconformidad relevante que alteraba la sustancialidad
de la imputacin. Pronuncindose respecto de las circunstancias modificatorias de responsabilidad penal
invocadas por las partes, desestim la concurrencia de las atenuantes del artculo 11 N 5 del Cdigo Penal,
por cuanto no se acreditaron sus presupuestos, y N 9, porque su declaracin no aport en la determinacin
fctica de la investigacin desde que slo neg su responsabilidad. Por el contrario, s acogi las agravantes
alegadas. La del artculo 400 del Cdigo Penal, porque se acredit que hubo una convivencia de siete aos,
con hijos comunes y con una condena previa por violencia en contra de su conviviente. La del artculo 12
N16 del mismo cdigo, porque el acusado haba sido condenado por lesiones menos graves dentro de un
contexto de violencia intrafamiliar, condena que efectivamente fue cumplida.
El voto de minora estuvo por condenar por el delito de violacin de morada, toda vez que se demostraron
todos sus supuestos fcticos y el error en la hora de ocurrencia en modo alguno afectaba sustancialmente
el derecho a defensa del acusado al no ser un hecho o circunstancia relevante.
Texto completo:
Santiago, veintiocho de octubre de dos mil seis.
VISTOS, ODOS LOS INTERVINIENTES Y
CONSIDERANDO:
PRIMERO: Que ante esta sala del Tercer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago, constituida por
los magistrados don Danilo Baez Reyes, quin presidi
la audiencia, doa Adriana Sottovia Gimnez, ambos
subrogando legalmente y doa Rosa del Carmen Garay
Ruiz, juez titular, se llev a efecto el juicio oral en causa

Ruc N060078338-0, Rol Interno N266-2006, seguida


en contra de MARCELINO DE LAS MERCEDES ROJAS
ROZAS, chileno, 32 aos, nacido en Santiago, el 11 de
agosto de 1964, casado, obrero, cdula de identidad
N9.406.466-K, domiciliado en calle Atacameo N9184,
colon oriente, comuna de Las Condes.
La accin penal fue sostenida por el Ministerio
Pblico representada por el fiscal adjunto de Las Condes don Gonzalo de la Cerda Otto y la defensa estuvo
a cargo del abogado particular don Gilberto Rudolph

Vivanco, ambos con domicilio y forma de notificacin


registrados en el tribunal.
SEGUNDO: Que el Ministerio Pblico dedujo
acusacin en contra del acusado, segn se lee en el auto
de apertura del juicio oral, fundndolo en los siguientes
hechos el da 30 de enero de 2006, a las 09:50 horas
aproximadamente, el imputado procedi a ingresar por la
fuerza al inmueble ubicado en calle El Esfuerzo 2 N12,
correspondiente al domicilio de doa Mara Vallejos,
lugar en el que su conviviente seora Marcela Adao
Cid, se encontraba de visita, y procedi a agredirla en
varias oportunidades con golpes de pies y puos, causndole lesiones de mediana gravedad, que producen
incapacidad para trabajar por ms de 7 das y menos de
30 das, consistentes en contusiones en brazo y pierna
derechas y erosin lumbar derecha. Posteriormente en
horas de la tarde de ese mismo da, en el mismo lugar
antes indicado, el imputado nuevamente agredi a la
vctima, esta vez con un destornillador, provocndole
lesiones menos graves, que producen incapacidad para
trabajar por ms de 7 y menos de 30 das, consistentes
en heridas superficiales torcicas con destornillador y
en brazos, heridas superficiales; adems la amenaz de
muerte a ella y a sus hijos menores. Por ltimo, en los
das posteriores a los hechos antes descritos, durante
los meses de febrero y marzo de 2006, el imputado
procedi a reiterar sus amenazas de muerte en contra
de sus hijos y conviviente, tanto en forma telefnica,
como personalmente al dirigirse al domicilio de la madre
de la vctima, ubicado en calle Sierra Nevada N9011,
Las Condes.
A juicio del Ministerio Pblico los hechos antes
descritos configuran los siguientes delitos: a) violacin
de morada, previsto y sancionado en el artculo 144
del Cdigo Penal en grado de consumado; b) lesiones
menos graves, reiteradas, previstas y sancionadas en
los artculos 399 y 400 del Cdigo Penal, en relacin con
el artculo 351 del Cdigo Procesal Penal, en grado de
consumado; c) amenazas reiteradas, previsto y sancionado en el artculo 296 N3 del Cdigo Penal, en relacin
con el artculo 351 del Cdigo Procesal Penal, en grado
de consumado y; d) desacato, previsto y sancionado
en el artculo 240 del Cdigo de Procedimiento Civil, en
relacin a los artculos 18, 9 y 10 de la Ley N20.066,
atribuyndole en todos estos delitos al acusado la calidad
de autor, segn lo dispuesto en el artculo 15 N1 del
Cdigo Penal. Sostiene que perjudican al acusado las
agravantes del artculo 12 N16 del Cdigo Penal, toda
vez que con fecha 10 de enero de 2006, fue condenado

19

a una pena de 61 das de presidio menor en su grado


mnimo, por el mismo delito cometido contra la misma
victima, pena que fue cumplida en forma efectiva y la
del artculo 400 del Cdigo Penal, ya que la victima y
el imputado son convivientes y en tal sentido, por ese
hecho debe aumentarse la pena en un grado, en ambos casos, slo respecto del delito de lesiones menos
graves y no le beneficia atenuante de responsabilidad
penal alguna.
En cuanto a la pena requerida el Ministerio
Pblico solicit se condene al acusado a la pena de 61
das de presidio menor en su grado mnimo, respecto
del delito de violacin de morada; la pena de 5 aos
de presidio menor en su grado mximo, respecto del
delito de lesiones menos graves, reiteradas, ms las
medidas accesorias del artculo 16 letras b) y c) de la
Ley 20.066; la pena de 541 das de presidio menor en
su grado medio, para el delito de amenazas reiteradas
y la pena de 541 das de presidio menor en su grado
medio; todas las penas se piden ms las accesorias
legales correspondientes y costas de la causa.
ALEGATO DE APERTURA Y CLAUSURA DEL
MINISTERIO PBLICO.
TERCERO: Que el Ministerio Pblico en su
alegato de apertura, ratifica el contenido de su acusacin ofreciendo acreditar los fundamentos de hecho de
la misma, lo que sustentar con la prueba testimonial,
especialmente con el testimonio de la victima, sus hijos
menores, su madre, dos testigos presnciales y una
visitadora social que la Fiscala le haba asignado ante
la gravedad de los hechos, los que acreditarn la existencia de los ilcitos y participacin del acusado en ellos.
Asimismo para acreditar las lesiones declararan dos
mdicos que describirn las lesiones de la ofendida en
ambos hechos y su tiempo de incapacidad aportndose
tambin prueba documental consistente en atenciones
de urgencia, informe de lesiones, como asimismo copia
de sentencia y cumplimiento de la condena anterior, por
hechos de igual naturaleza en que consta la prohibicin
que tena el imputado de acercarse a la victima, insistiendo, en definitiva en las penas que se han invocado
en la acusacin.
En el alegato de clausura el Ministerio Pblico,
asegur que rindi prueba suficiente y se ha cumplido
la promesa de la Fiscala en cuanto a acreditar, ms all
de toda duda razonable que el 30 de enero de 2006,
agredi en dos oportunidades a la victima Marcela Adao
Cid, causndole en ambas ocasiones lesiones que por

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su naturaleza producen incapacidad de ms de 7 das y


menos de 30 das. En cuanto al carcter de las lesiones
sostiene que los informes han establecido que se trata de
lesiones de carcter leve, pero ese puede ser el carcter
mdico de aquellas, sin perjuicio de lo cual solicita se
tenga en consideracin lo que establece el artculo 196
letra e de la Ley del Trnsito, que establece una suerte de
definicin legal de lo que debe entenderse por el carcter
de ests, y en este caso, se reputarn como leves, las
que producen un tiempo de incapacidad no superior a
7 das y en la especie la incapacidad fue entre 12 y 14
das, por lo que debern calificarse de menos graves,
an ms cuando la propia vctima ha dicho que hasta
ahora tiene insensible una parte del brazo. La Fiscala
detalla en este punto la prueba testimonial rendida para
comprobar este delito como la pericial y documental que
corrobora sus aciertos. En cuanto al delito de amenazas
a su entender se ha acreditado ms all de toda duda
razonable que el imputado en forma reiterada concurri
a la casa de la madre de la vctima, en forma coetnea y
despus de las agresiones las amenaz de muerte y a
sus hijos de lo que dieron cuenta adems de la ofendida
los menores hijos de ella y el imputado y una hijastra,
como tambin su madre y vecinas apellidadas Vallejos
Prez. En lo referente al delito de violacin de morada
a juicio de la Fiscala se ha acreditado que us la fuerza
para ingresar al domicilio de doa Mara Vallejos, victima
de este delito y testigo de los dems ilcitos y seala pormenorizadamente los elementos de prueba con los que
se comprob el mencionado hecho punible. En cuanto al
desacato se hizo lectura de la sentencia ejecutoriada de
la causa anterior, en que fue condenado precisamente
por el delito de lesiones menos graves en el contexto
de violencia intrafamiliar y en la que se le impuso, entre
otras, la prohibicin de acercarse a la vctima. Tratando
las agravantes dice que existe una objetiva que es el
hecho de ser conviviente de la victima, independientemente que si estuvieran separados por su privacin de
libertad, una agravante especifica del artculo 12 N16
del Cdigo Penal, haciendo presente que no se le dieron
beneficios en la sentencia por su peligrosidad. Sostiene
que la atenuante del artculo 11 N5 del Cdigo Penal,
que invoc la defensa no la ha probado, y que salvo
por los dichos del imputado nadie ha hablado de la
existencia de una nueva pareja de la victima. Por estas
razones la Fiscala sostiene la existencia de los ilcitos
antes referidos reiterando el requerimiento de condena
al imputado, pidiendo al tribunal que considere especialmente el dao causado por el imputado, su peligrosidad,

la violencia con qu efecto los hechos delictivos, el nulo


respeto a las normas mnimas de convivencia y, a las
sentencias judiciales.
En la rplica insiste en sus mismas argumentaciones, hacindose cargo de lo sostenido por la defensa
en cuanto a la veracidad de sus testigos, analiza los
elementos del delito de violacin de morada y como en
este caso se cumplen a cabalidad; aduce que el delito
de desacato no es medial como arguye la defensa y en
cuanto a la atenuante del artculo 11 N9 del Cdigo
Penal, no sabe como se pudiere configurar, pues en
su declaracin no ha confesado haber cometido ilcito
alguno.
CUARTO: Que, asimismo la Defensa en sus
intervenciones efectuadas a travs del alegato de apertura, expone que se propone demostrar la falta de fundamento de la acusacin. En primer lugar sostiene que no
se trata de personas que fueran convivientes a la poca
del delito de lesiones, dado que su representado haba
salido el da anterior de un centro penitenciario donde
habra cumplido una pena de 61 das. La convivencia que
hubo entre l y la vctima se haba roto, y el problema
se cre porque sta ltima tena una nueva pareja y su
representado la sorprendi cohabitando. A su juicio no
es aplicable el artculo 400 del Cdigo Penal. Agrega que
le favorece la atenuante del artculo 11 N5 del Cdigo
Penal, lo que demostrar en el curso del juicio.
En su alegato de clausura la defensa solicita se
condene al imputado a pena cumplida con el tiempo que
ha permanecido recluido. Sostiene que los testigos que
ha presentado la Fiscala no son imparciales y hay una
conspiracin para destruir a su defendido, los nios vienen a decir que el pap es malo, la madre de la victima no
tiene buen concepto de l, aqu todos ocultan la verdad,
que es la existencia del amante que tiene la presunta
ofendida, slo una de las testigos doa Iris Vallejos Prez, dijo la verdad que conoca a Luis de la Calle, seria
el to del perro de que habl el menor Marcelo Rojas.
Hace presente que hay un concierto para mentir en el
hecho de las pualadas ya que todos sealan que se
trata de 8 o 9 pualadas y segn los mdicos se tratara
de 3. La violacin de morada se basara en su concepto
slo en la testimonial y la vctima ni siquiera sabia de
qu material era la puerta daada y por ltimo s fuera
verdad este delito slo estaramos en presencia de un
delito con pena cumplida. Frente al delito de lesiones
pide que no se considere la agravante del artculo 400
del Cdigo Penal, niega que haya habido convivencia,
ni siquiera lo visit en la crcel y le dej dicho que no

volviera a su casa; las lesiones a su juicio serian leves


de las contempladas en el artculo 494 N5 del Cdigo
Penal, sancionadas con multa y aunque reconoce que
el tribunal esta facultado para apreciar la entidad de las
lesiones, el tribunal no puede dejar de considerar que
la mdico doa Diva Villao Madriduea, declar que
las lesiones eran de una duracin de 7 das y el mdico
legista entre 12 y 14 das, por lo que no se acercan a las
lesiones menos graves. Tampoco hubo, a su entender,
reiteracin porque las lesiones provenan de un solo
acometimiento; asegura que la Ley del Transito expresamente restringe las lesiones para los propsitos de esa
materia legal, lo que sirve para la competencia de los
Tribunales. El delito de amenazas pide no sea admitida
por la prueba testimonial feble y en caso contrario la
pena seria de 61 das. El delito de desacato-segn esta
defensa- tendra el carcter de medial para la lesin de
la cual esta confes, porque l reconoci que hiri a
la vctima con una tabla con un clavo, pero el mdico
legista hizo fe en lo que le dijo la vctima, siendo por
ltimo irrelevante que haya sido con este elemento o
un destornillador. Insiste en la minorante del artculo 11
N 5 e invoca la del artculo 11 N 9, toda vez que en su
confesin habra una colaboracin. Por ltimo solicita se
le d la pena por cumplida y en subsidio se le conceda
el beneficio de la reclusin nocturna.
A su vez en la rplica la defensa argumenta
que los nicos testigos veraces serian los dos mdicos
y el carabinero, los primeros dijeron que hubo una sola
agresin y el carabinero expuso que la segunda agresin
slo la supo de odas. La testigo Iris Vallejos a su vez
sera veraz cuando expuso que exista un vecino que
todos tratan de ocultar. Asimismo rebate al fiscal que
tiene importancia, al contrario de lo que l piensa, el
material en que estaba hecha la puerta, por la resistencia
de uno y otro, no cualquiera se destruye con un golpe
de pies. Por ltimo insiste en que no pone en duda la
convivencia que hubo entre su defendido y la vctima y
que tuvieron hijos comunes pero esa es una situacin
que estaba deshecha a la poca de los hechos.
CONVENCIONES PROBATORIAS.
QUINTO: Que conforme al auto de apertura
no se verificaron convenciones probatorias, segn lo
dispone el artculo 275 del Cdigo Procesal Penal.
DECLARACIN DEL IMPUTADO.
SEXTO: Que el acusado MARCELINO DE
LAS MERCEDES ROJAS ROZAS, informado de sus

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derechos, decide prestar declaracin conforme a lo


establecido en el artculo 326 del Cdigo Procesal Penal,
manifestando al tribunal que cuando estuvo detenido
anteriormente los 61 das Marcela Adao Cid, lo iba a ver a
la crcel, lo llamaba por telfono dicindole que lo estaba
esperando, que no tena quin mantuviera a los nios,
le peda plata porque l siempre estuvo trabajando. El
da de su salida haban quedado de acuerdo en que lo
esperara en su casa, para lo cual le dejara las llaves
escondidas donde siempre, y el lleg a las 02:00 de la
madrugada pero no estaba, esper hasta las 06:00 horas
y se dirigi donde sus vecinas a preguntar por ella. Estas
le respondieron que estaba viviendo en la casa de Luis
de la Calle, un vecino; se fue a dar una vuelta y al llegar
vio a ste salir del inmueble y al preguntarle por Marcela
le respondi que estaba adentro, al entrar la encuentra
acostada en la cama del hombre y los nios durmiendo
en el suelo. Le pidi que conversaran, ella se visti
mandando los nios a la casa de los vecinos. Relata
que en ese momento vio un cuchillo en el dormitorio, y
si hubiera querido hacerle dao haba tenido la ocasin,
pero no lo hizo porque slo quera que ella le diera una
explicacin. Se dirigieron a su casa y all Marcela se
puso a llorar vino la vecina Mara Vallejos, a llevrsela
porque estaba desesperada y asustada y l la dej que
se fuera. Se fue donde unos amigos a beber y contarles
lo sucedido y le aconsejaron que sacara sus cosas y se
retirara del lugar, les hizo caso pero al entrar Marcela
lo empez a rasguar, y le gritaba que no la dejara. En
eso salieron las dos vecinas quienes lo zamarrearon y
se forma una pelea entre las tres mujeres y l; una tom
una tabla y le peg pero el se la arrebat y con ella se
defendi. All se retir y no apareci hasta varios meses
despus, estuvo en casa de una amiga, no sala sino
para trabajar, por lo que no es efectivo que se paseara
con cuchillos ni que mandara gente a amenazar a nadie.
Por ltimo pide perdn por si en algn momento le hizo
dao a alguno, aunque cree que no lo ha hecho. Ante
pregunta del defensor, contesta que en la actual detencin Marcela Adao no lo ha ido a ver y actualmente no
es su conviviente, que no ha ingresado nunca a la casa
de doa Maria Vallejos y el forcejeo de que habl donde
tom una tabla fue afuera de la casa de sta. Repreguntado por la Fiscala, insiste que aunque estaba ebrio se
acuerda de los hechos, ellas lo agredieron y nunca tom
un destornillador, se tuvo que ir porque ya haba sido
detenido, quiso hablar con el Fiscal pero no lo atendieron, l no hizo denuncia por la agresin que sufri. Ante
pregunta del Fiscal, contesta que efectivamente se fug

FALLOS

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en este segundo juicio, fue de afuera de la comisara y


no desde dentro de los calabozos; que efectivamente
llam a Marcela Adao porque ella le peda que lo hiciera
cuando no estuviera su madre; nunca ha amenazado a
la hija de ella, ni golpeado a su hijo Marcelo Piero, ni lo
ha tirado a un hoyo, tampoco ha amenazado con quemar
las casas a Maria e Iris Vallejos; sabe que a sus hijos su
abuela no los mandaba al colegio, pero no era porque
l los tuviera amenazados; sabia que Marcela se haba
cambiado donde su madre pero tambin que conviva
los fines de semana con su amante.
SPTIMO: Que el Ministerio Pblico con la
finalidad de acreditar el sustrato material de los delitos
porque se les acus, tanto desde el punto de vista de
la existencia del hecho punible como en cuanto a la
participacin del acusado ya singularizado, rindi durante el transcurso de la audiencia la siguiente prueba
de cargo, que se pasa a analizar y valorar conforme se
indica a continuacin:
En primer lugar concurre a prestar declaracin
en estrados Marcela Magdalena Adao Cid, dice que
Marcelino Rojas Rozas es el padre de dos de sus cinco
hijos, llamados Marcelo de 7 aos y Magdalena de 5
aos y en la fecha de los hechos, siendo las 20:00 horas,
ella estaba en su casa y fue avisada por un joven que
se da iba a salir su conviviente de la crcel y andaba
diciendo adentro que la iba a matar, por lo que se fue
a la casa de su vecina Mara Vallejos hasta el otro da y
all se present Marcelino a insultarla, la sac a golpes
y a patadas, le peg en la cara y cuerpo dicindole que
la matara a ella porque lo haba metido preso y a sus
nios, todo delante de ellos.
La llev de vuelta a la casa de ambos y ah
lleg la seora Mara Vallejos a calmarlo y logr que
se fuera y ella se devolvi donde la seora Mara. Ms
tarde ese mismo da estaba hablando por telfono
con la visitadora social seorita Silvia Acosta, cuando
de pronto Marcelino entr de nuevo a la casa de la
seora Mara, dndole patadas y combos a la puerta,
no le pidi permiso a nadie y desde la cocina sac un
destornillador pegndole en los brazos y en el pecho,
entre 8 a 9 pualadas y hasta ahora tiene insensible
un brazo. En esos instantes estaba la seora Mara e
Iris Vallejos, sus hijos vieron todo, pero igual la segua
apualando, tanto que su hijo Marcelo le peda que la
dejara, pero le peg tambin al nio, mientras su hija
menor se esconda debajo de una cama. Marcelino la
ha maltratado por 10 aos en la misma forma y a su
seora verdadera tambin se lo hace. Estuvo preso

por golpearla a ella y a su hijo Marcelo, no se dedica


a nada, pasa drogado con pasta, fuma marihuana, y
toma alcohol, lo haca incluso delante de los nios. Ella
se tuvo que ir donde su madre Mara Cid Larenas en Lo
Barnechea, pero igual all la va a amenazar, se pasea
frente a la casa con cuchillos y cortaplumas diciendo que
la va a matar a ella y a los nios y la llama por telfono
para lo mismo como asimismo a su madre y a su hija de
14 aos Francisca Daniela. A esta ltima la llam para
decirle que ella estaba muerta, que la fuera a ver a un
negocio donde haba salido a comprar. Agrega que no
es efectivo que tenga un amante, y el seor de apellido
De la Calle, es el caballero para donde arranc y el tiene
su seora ah. Aclara ante pregunta de la Fiscala, que
el da que la agredi con el destornillador se metieron a
defenderla sus vecinas Iris y Maria Vallejos, sta ltima
estaba embarazada y el igual la empuj, fue atendida
de sus lesiones en el Consultorio de Lo Barnechea y
en el Hospital del Salvador, no es efectivo que stas lo
agredieran a l en la calle. El Tribunal deja constancia
que la declarante reconoce al acusado Marcelino Rojas
Rozas.
Contra interrogada por la defensa, dice que
con el destornillador le peg unas 7 a 8 veces, en los
brazos, senos que fue la ms profunda, y en la espalda,
eso fue en casa de Mara Vallejos donde alojaba; en la
segunda oportunidad, l abri la puerta de la casa de la
seora Mara Vallejos con golpes de puo y pie, estaba
con cerradura por dentro, la que se hizo tira y se abri la
puerta, no sabe de que material es la puerta si madera o
sinttico, pero es amarillenta. Ante pregunta de la defensa responde que ella trabajaba como planchadora en un
lavaseco, pero despus no ha podido hacerlo.
Depuso, asimismo doa Diva Yadira Villao
Madriduea, medico cirujano, seala que el 30 de
Enero de 2006, vi a una paciente, con heridas en
brazos y trax que se evaluaron con radiografas que
no demostraron lesiones en los pulmones se le tuvo en
observacin por seis horas. Eran lesiones superficiales
y fue enviada a su domicilio. Se incorpora por la Fiscala la prueba documental signada con la letra a) en el
auto de apertura y la doctora reconoce la atencin de
urgencia del Centro de Salud Lo Barnechea N5891, de
fecha 30 de Enero de 2006, a las 16:18 horas, que se le
exhibe en que se concluye que el diagnstico probable
es, heridas cortantes superficiales mltiples, torcicas y
brazos. Pronostico leve. Al preguntarle la Fiscala si eran
compatibles con destornillador, dice que por expresin
de la paciente haban sido hechas con ese elemento

pero ella no puede asegurarlo, pero si lo fueron con un


elemento corto punzante. Repreguntada por la defensa
responde que corresponden a lesiones leves con un
tiempo de sanacin de 7 das y no sabra si corresponden
a una agresin o varias, pero generalmente debieran
haber sido en su solo momento.
Asisti a estrados, asimismo don Juan Ferone
Imperatore, perito mdico cirujano del Servicio Mdico
Legal, expresa que la paciente doa Marcela Adao Cid,
no concurri al reconocimiento al Instituto Mdico Legal,
que el informe se confeccion con los certificados de
atencin que haba recibido, la paciente tenia 2 atenciones, la primera en su Sapu de Lo Barnechea que
deca contusin brazo y pierna derecha y erosin lumbar
derecha y; otro del Hospital del Salvador en que se lea
heridas superficiales torcicas (3) con destornillador y
heridas superficiales en brazos. Su conclusin fue que
eran lesiones explicables por accin con elemento cortopunzante de pronstico leve que suelen sanar, salvo
complicaciones en 12 a 14 das con igual tiempo de
incapacidad. La Fiscala incorpora el documento signado con la letra h) de la prueba documental del auto de
apertura y se lo exhibe al perito reconociendo su firma,
el tenor de ste y sus conclusiones, que coinciden con
lo declarado por l. Repreguntado por la defensa, si
esas patologas que describi corresponden a un slo
momento, una agresin o varias, responde no vi a la
paciente, de acuerdo a su experiencia, podran haber
sido en un mismo momento.
Declar tambin en la audiencia Jos Matas
Robles Maldonado, mdico del Centro de Salud Lo
Barnechea, dice que el da 30 de enero de 2006, le
correspondi confeccionar el formulario de constatacin de lesiones con una atencin de urgencia y emitir
un certificado para la paciente Marcela Adao Cid. La
Fiscala incorpora la prueba documental nmeros f) y
d) correspondientes a dato de atencin de Urgencia del
Centro de Salud Lo Barnechea N86862 de fecha 30 de
Enero de 2006 e informe mdico de lesiones N14696 de
misma fecha anterior y se le exhibe reconociendo ambos
documentos; en el primero se certifica atencin el 30 de
Enero de 2006, a las 10:10 horas, en que se constata
erosiones en brazo derecho y pierna derecha y erosin
lumbar derecha de pronstico leve; en el segundo se
da el mismo diagnstico, segn lesionada golpeada el
da de hoy lesiones contusas, lesiones con incapacidad
de 7 das, acompaada la paciente el funcionario de
carabineros cabo Luis Orellana.

23

Se oy por el Tribunal, adems, a Silvia Acosta


Acevedo, asistente social, de la Unidad de Victimas y
Testigos de la Fiscala Oriente, relata que tuvo contacto
con Marcela Adao, a fines de noviembre de 2005, por
un delito que haba sido victima el da 27 de noviembre
de 2005, en que haba resultado lesionada ella y su hijo
Marcelo, tenia historia de maltratos fsicos, psquicos y
sexuales, amenazas de muerte y al evaluarse los riesgos, la institucin decidi proporcionarle un celular para
hacerle un seguimiento, su conviviente estaba en prisin
preventiva por ese delito y sujeto a medida cautelar de
prohibicin de acercarse a su domicilio. Respecto de
los hechos ocurridos el 30 de Enero de 2006, los supo
porque justamente ese da la llam cerca de las 16:00
horas y supo que el imputado haba salido de la crcel
y la haba agredido fsicamente y estando en comunicacin le oy decir a su hijo Marcelo, all viene de
nuevo y cort. Ella se comunic con la 53 Comisara
de Carabineros dando cuenta del hecho y llam a ese
mismo telfono celular y le contest una vecina que le
inform de la agresin con arma blanca que haba sido
objeto Marcela de parte de su ex pareja lo que corrobor
con un carabinero Luis Caro, que estaba en el lugar.
Ese da siendo las 18:30 horas, se dirigi al Hospital del
Salvador y la vi, tena parches en distintas partes del
cuerpo y le confirm que las lesiones haban sido con
un destornillador. Ante pregunta de la Fiscala, responde
que supo por la historia familiar de la vctima que Marcelino Rojas tena un consumo problemtico de drogas y
alcohol y no posea un trabajo formal. Repreguntada por
el Defensor responde que no conoci al imputado y en
el llamado telefnico no oy voces de hombre, convers
con Marcela, oy sus gritos y los de las vecinas.
La Fiscala presenta tambin al menor Marcelo
Rojas Adao, 7 aos, quin es interrogado en video conferencia, dice que su pap es malo porque le pega a su
mam y a l, se porta mal, les pega combos, empujones
y a veces patadas, fuma marihuana, pasta, cuando llega
los deja amarrados, sale para el puente y all toma y al
llegar se pona a pelear y le pegaba a la mam. Un da
estaba donde la ta Mara y su pap salt la reja, empuj
la puerta sac un destornillador grande y casi l le peg
a su mam en la espalda y brazos. Como estaba presenciando todo le pidi a su pap que la dejara pero no
hizo caso, tuvieron que llevarla en ambulancia al hospital.
Vivi con su ta Mara y con su abuelita y all el pap
mandaba mensajes con un amigo, amenazndolos, l le
tiene miedo a su pap. Ante pregunta de la Fiscala, dice
que su mam no pololea y que el pap que le pega a su

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mam es aqul que se ve en el televisor, reconociendo


a Marcelino Rojas Rozas.
En igual forma se presenta a Magdalena Rojas
Adaos, de 5 aos, relata que el pap se porta mal le
pega a su mamy, a su hermano y a ella, con una correa
y con las manos. Fuma pitos, toma cerveza. El da en
que estaba en la casa de la ta Mara entr a pegarle a la
mam y ella se escondi debajo de la cama. Ms tarde
entr sin permiso, la puerta la abri no ms y apual
a la mam con un tornillo en el brazo, la empuj al barro,
la apual en el brazo y en la espalda, lo vi todo de
cerca, le quedaron heridas. Ante pregunta del Fiscal,
contesta que su mam no tiene pololo.
Igualmente, por video conferencia, presta
testimonio Francisca Daniela Saavedra Adao, de
14 aos, dice que su madre Marcela Adao, tuvo como
pareja a Marcelino Rojas y la relacin familiar era mala,
la maltrataba fsicamente y cuando los visitaba vea que
Marcelino siempre drogado y ebrio y cuando defenda a
su mam, tambin la agreda a ella. El da 30 de Enero
de 2006, estando en casa de su abuelita Marcelino
llam a su casa diciendo que iba a matar a su mam, y
despus supo que efectivamente haba sido apualada
en 8 sitios en los brazos, senos, sus hermanos le contaron. Luego de las agresiones Marcela se fue a vivir
con ellos y da por medio Marcelino se iba a pasear con
cuchillos en la calle frente a la casa ubicada en Sierra
Nevada con Diaguitas y se pasaba el cuchillo por el
cuello demostrndoles que las iba a matar. Adems se
comunic por telfono con ella y le dijo que su madre
estaba muerta y que la fuera a ver al negocio cerca de
la casa. Relata que lo ha visto pegndole a su madre,
no trabaja y fuma marihuana y pasta; Ante pregunta de
la Fiscala responde que su madre no tiene amantes ni
otra pareja.
Asisti a estrados la testigo doa Mara Virginia
Cid Larenas, madre de la victima Marcela Arao Cid,
quin refiri que su hija convivi 7 aos con Marcelino
Rojas, con quin tuvo 2 hijos, primero su relacin era
buena pero cambi cuando ste empez a consumir
pasta, la maltrataba y la amenazaba que si lo dejaba
no la iba a dejar en paz. De los hechos sucedidos en
enero de 2006, expresa que ese da en la maana la
llam para decirle que iba a matar a Marcela y a sus
hijos y despus se matara l; ella avis a Carabineros
pero estos llegaron tarde. Supo que la haba agredido
porque los mismos Carabineros fueron a su casa en Lo
Barnechea a avisarle, los nios se los llev ella y Marcela
volvi a su casa ah le vi las heridas en su espalda, tena

que ir a curaciones. Reconoce en la sala de audiencia a


Marcelino Rojas Rozas, como el agresor de su hija. Adems, expresa que siempre la llamaba para amenazar,
para que le dijera a Marcela que se cuidara, se pona
en la esquina para ver a los nios, estos decan que
andaba con cuchillo. Preguntada por el Fiscal dice que
las amenazas han existido siempre, que a veces arriba
de los techos los llamaba y l cumpla sus amenazas,
en una ocasin hasta trat de estrangular a Marcela no
sabe por qu su hija aguant tanto.
Se oy por el tribunal el relato de Juan Carlos
Prez Martnez, cabo segundo de Carabineros, 53
Comisara de Carabineros de Lo Barnechea, quin
trabaja en el sector jurisdiccional de Lo Barnechea y el
da 30 de Enero de 2006, recibi un llamado que haba
una persona herida agredida por su conviviente. Se
entrevist con la seora Marcela Adao y le refiri que
en la maana haba sido agredida con golpes de pies y
puos en diferentes partes del cuerpo; con posterioridad
supo que ese mismo da en la tarde haba sido victima
de otra agresin por el mismo individuo.
El conoca a Marcelino Rojas y haba acogido
otras denuncias de su seora.
Asimismo, se hizo comparecer a este juicio a
Mara Elena Vallejos Prez, dice que es vecina de la
seora Marcela en la poblacin El Esfuerzo, que sta le
pidi quedarse en su casa por estar atemorizada porque
su conviviente Marcelino Rojas sala de la crcel. En ese
momento la declarante reconoce al imputado de lo que
se deja constancia, agrega que el da 30 de Enero de
2006, ste la vino a buscar y se la llev pegndole cachetadas, al rato ella fue a buscarla pidindole a Marcelino
que se calmara y volvieron juntas. Posteriormente lleg
su hermana Iris y salieron a comprar cigarros y Marcelino
las sigui, quiso entrar a su casa y ella lo impidi, sin
embargo meti la pierna en ella y entr a la fuerza; all
pesc un destornillador y le peg como 7 pualadas a
Marcela, ella gritaba y con su hermana le pegaron hasta
que este se arranc, dicindole a Marcela no te mat
pero a la vuelta te mato como a una perra. Lleg la
ambulancia, carabineros, ella se qued con los nios,
el volvi a amenazarla dicindole que le iba a quemar
la casa. Cuando le clav el destornillador, Marcela
qued muy mal, inconsciente y ella le pegaba en la cara
creyendo que se iba a morir. La Fiscala hace uso del
artculo 332 del Cdigo de Procedimiento Penal, para
refrescar memoria y se lee mi marido tuvo que arreglar
la puerta, cost unos $15.000, diciendo la declarante
que ahora recuerda haber dicho eso en la Fiscala. Re-

preguntada por la Defensa expresa que siempre supo


que sus vecinos Marcela y Marcelino tenan problemas,
se visitaban continuamente, antes que estuviera preso
estuvo con ella en un albergue; conoce a otro vecino
llamado Luis de la Calle, que tiene un perro y slo es
amigo de Marcela no son amantes.
En igual sentido ha declarado en audiencia Iris
del Carmen Vallejos Prez, dice que ese da 30 de
enero de 2006, estaba en la casa con su hermana y
Marcela y lleg su conviviente el Marcelino y fue testigo
de cmo ste le peg una cachetada a Marcela y ella
se meti a defenderla por los nios y el se asust. Vio
otra agresin y pelea en la casa de Mara y fue cuando
ese individuo sac un destornillador y se lo empez a
clavar a Marcela, ah tom un palo para que no la siguiera
lastimando. Ese da la amenaz, pero posteriormente
no ha vuelto a hacerlo. Ella verdaderamente no quera
declarar, no es amiga de Marcela. Ante pregunta de la
Fiscala reconoce que cuando Marcelino ingres a casa
de su hermana, sta no le dio permiso y el empuj la
puerta a la fuerza. Repreguntada por el Defensor dice
que antes eran amigos con Marcela y tuvieron problemas en el albergue; conoce a Luis de la Calle, por ser
de la poblacin, la casa de ste est a unos metros de
la de Marcela.
Finalmente la Fiscala incorpora por lectura
resumida, los documentos de las letras c) e i) de la
prueba documental del auto de apertura; el primero es
una copia de la sentencia condenatoria de fecha 10 de
enero de 2006, recada en causa Ruc 0500616197-0 Rit
2710-2005 del 4 Juzgado de Garanta de Santiago, en
el que se le condena a 61 das de presidio menor en
su grado mnimo, accesorias legales, la obligacin de
abandonar el hogar que comparte con doa Marcela
Adao Cid y de portar armas de fuego por el trmino de
1 ao, como autor del delito consumado y reiterado de
lesiones menos graves en las personas de su conviviente
Marcela Adao y su hijo menor Marcelo Rojas Adao,
tipificado y sancionado en el artculo 399 del Cdigo
Penal, en relacin con los artculos 494 N5 del mismo
Cdigo y artculo 5 de la Ley 20.066, perpetrados los
das 27 y 30 de noviembre de 2005, sin beneficios de
la Ley 18.216. El segundo consiste en un oficio de
Gendarmera en el que consta el cumplimiento de la
condena referida, egresando el 30 de Enero de 2006.
Incorpora adems, los documentos de las letras a) y
b) de la prueba documental del auto de apertura por
lectura resumida, consistentes en extracto de filiacin
y antecedentes en que consta que fue condenado por

25

el 31 Juzgado del Crimen de Santiago, en causa Rol


N10.696-2000, por delitos de hurtos a 541 das ms 61
das, penas cumplidas; aparece anotacin en Causa Rol
N18.610-2001 del 32 Juzgado del Crimen de Santiago,
por hurto, sometido a proceso el 23 de junio de 2006 y
la condena del 4 Juzgado de Garanta de Santiago, en
Rit 2710-2005, como autor de delitos de lesiones a 61
das y accesorias con obligacin de abandonar el ofensor
el hogar que comparte con la victima y prohibicin de
acercarse a la vctima o a su domicilio, lugar de trabajo
o estudio y de portar armas todo por el trmino de 1
ao. La letra b) consiste en la carpeta investigativa de la
causa en la que se investigaron los hechos de la causa
Ruc 0500616197-0 ya sealada.
EN CUANTO A LOS DELITOS DE LESIONES
MENOS GRAVES.
OCTAVO: Que a juicio de estos sentenciadores
el Ministerio Pblico ha logrado probar con la declaracin
de la vctima Marcela Magdalena Adao Cid, que el da
30 de enero de 2006, en horas de la maana, mientras
estaba en el domicilio de Mara Vallejos fue sacada a
golpes de pies y puos por el acusado Marcelino Rojas
Rozas, causndole lesiones que la incapacitaron por
ms de 7 das en brazos y piernas y; en horas de la
tarde el mismo imputado la agredi con un destornillador ocasionndole heridas superficiales torcicas y en
brazos, con igual incapacidad que las anteriores. Estos
hechos se acreditaron adems con declaraciones de
los testigos presnciales Mara Elena e Iris del Carmen
Vallejos Prez, la primera asil en su casa de la calle El
Esfuerzo 2 N12, a la vctima el da de los hechos y vi
cuando su ex conviviente Marcelino Rojas, la sac de su
domicilio y la golpe rudamente llevndosela de vuelta,
tanto que ella, para defenderla, le pidi al sujeto la dejara
irse a lo que accedi en esa primera oportunidad; sin
embargo le consta que en la tarde volvi y en esa ocasin
ocupando un destornillador la apual repetidas veces
en su morada, donde entr a la fuerza, ella estaba con
su hermana Iris. A su vez esta ltima concuerda con lo
declarado por la vctima y con su hermana cuando manifiesta que presenci las dos agresiones, primero con
cachetadas a Marcela y despus con el destornillador,
le vi las lesiones y conoce a Marcelino y se meti para
defender a Marcela y a sus hijos, a pesar de que no es
amiga de ella. Dichos testimonios resultan concordantes
con los testimonios prestados por los menores Marcelo
de 7 aos y Magdalena de 5 aos, ambos hijos de los
convivientes Marcela Adao y el imputado, quienes fueron

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

vistos por el tribunal como muy veraces y transparentes y


a sus cortos aos describen con detalles las agresiones
que recibi su madre ese da, el menor Marcelo ve como
le clavan el destornillador grande en la espalda y en
su desesperacin lo repeli a garabatos y la nia habla
que le clav un tornillo en el brazo, la empuj al barro
y le apual la espalda, pero en la primera pelea ella
se escondi bajo la cama para no ver como su pap
maltrataba a su madre. Omos a la madre de Marcela,
Mara Virginia Cid que llor al reconocer a Marcelino
como el agresor de su hija, le constan las lesiones que le
ocasion en esas dos ocasiones porque se lo llev a su
casa despus de los hechos. Todo ello concuerda con lo
expresado por la visitadora social Silvia Acosta Acevedo,
en cuanto oye como Marcela le relat la primera agresin
y estando al telfono siente sus gritos pidiendo auxilio
porque Marcelino estaba ah de nuevo, percatndose
ms tarde que lleg al hospital con mltiples lesiones que
ella le cont haban sido inferidas con un destornillador,
hechos que adems se acreditaron con los dichos del
carabinero Juan Prez Martnez, que se entrevist con
ella manifestndole que haba sido agredida primero
con golpes de pies y puo y ms tarde supo que con
un destornillador, conoce a Marcelino y recuerda que
reiteradamente ha tenido que concurrir por denuncias de
agresiones a su seora. A su vez los mdicos Diva Yadira
Villao, examin a la victima en el Hospital del Salvador,
concluyendo que son lesiones leves consistentes en
heridas, brazos y trax- superficiales, compatibles con
heridas inferidas con destornillador, superior a 7 das de
incapacidad; coincidente con ello el doctor Juan Ferone
Imperatore, perito, concluye que la paciente fue atendida
en 2 ocasiones, una por un SAMU y otra en el Hospital
del Salvador y a su entender la incapacidad total era de
12 a 14 das salvo complicaciones. Acorde con lo anterior
el doctor Jos Robles Maldonado del Centro de Salud de
Lo Barnechea nos aclar que el 31 de Enero de 2006,
constat una atencin de urgencia a las 10:30 horas y
consistan en contusiones y erosiones de pierna y brazo
derechos, reconociendo en la audiencia los certificados
acompaados legalmente.
NOVENO: Que conforme a la prueba rendida por
el Ministerio Pblico, valorada libremente por el tribunal
conforme lo dispone el artculo 297 del Cdigo Procesal
Penal, se tiene por establecido que el da 30 de Enero
de 2006, en horas de la maana, el acusado Marcelino
Rojas Rozas, lleg al domicilio de doa Mara Elena
Vallejos Prez, lugar en que se encontraba su conviviente doa Marcela Adao Cid, propinndole golpes de

pies y puos, causndole contusiones en brazo y pierna


derecha y erosin lumbar derecha. Posteriormente en
horas de la tarde de ese mismo da, y en el lugar antes
indicado, el acusado nuevamente agredi a su conviviente premunido de un destornillador, ocasionndole
heridas superficiales mltiples en brazos y torax
DCIMO: Que los hechos establecidos en
el fundamento anterior configuran el delito reiterado
de lesiones menos graves, en grado de consumado,
previsto y sancionado en los artculos 399 del Cdigo
Penal, en relacin con el artculo 494 N5 del Cdigo
Penal, artculo 400 del mismo cuerpo legal y artculos 5,
9 y 16 de la Ley sobre Violencia Intrafamiliar, toda vez
que result probado que un tercero mediante golpes de
pies y puos en una primera ocasin y con un objeto
cortopunzante; la segunda, ocasion lesiones en diferentes partes del cuerpo a la ofendida que perteneca
a su grupo familiar en su calidad de conviviente, que si
bien fueron calificadas como leves por peritos mdicos,
el tribunal en atencin a las circunstancias de comisin
de los hechos y la calidad de las personas, conviviente
madre de sus hijos, y lo dispuesto en el artculo 495 N5
del Cdigo Penal, las califica de menos graves.
PARTICIPACIN DEL ACUSADO EN EL DELITO DE
LESIONES REITERADAS.
UNDCIMO: Que la participacin de Marcelino de las Mercedes Rojas Rozas, en este delito se
encuentra establecida con el reconocimiento que ha
hecho la vctima en la audiencia como la persona que
le infiri las lesiones ya descritas en dos oportunidades
distintas, testimonios que se ven refrendados por los
dichos de los hijos comunes Marcelo y Magdalena, su
madre Mara Cid Larenas, y las testigos presnciales
Mara Vallejos Prez e Iris Vallejos Prez. Adems con
los testimonios de los mdicos en cuanto oyeron de
labios de la victima quin era el agresor, as como la
visitadora social, todos compatibles con el relato de la
ofendida que ha mantenido en el transcurso del tiempo
y coinciden que el victimario es Marcelino Rojas Rozas.
De esta forma los sentenciadores adquirieron plena
conviccin, ms all de toda duda razonable que a ste
le cupo participacin de autor ejecutor en el hecho de
una manera inmediata y directa.
EN CUANTO AL DELITO DE VIOLACIN DE
MORADA.
DCIMO SEGUNDO: Que el Tribunal, por
mayora ha estimado que la acusacin contiene, un

error fctico en lo referente a este delito, as es como


lo sita el da 30 de Enero de 2006, a las 09:50 horas,
hacindolo consistir en la entrada violenta y a la fuerza
en la morada de doa Mara Vallejos Prez de calle
El Esfuerzo 2 N12, en circunstancias que la prueba
incorporada en este juicio ha demostrado, segn lo
expresado en el considerando sptimo, que este ilcito
se produjo ese da pero en horas de la tarde junto con
otra de las agresiones que sufri doa Marcela Adao Cid.
Creen estos jueces de mayora que la ratio del principio
de congruencia ha sido infringida, toda vez que la imputacin que se le hizo en la acusacin fue equivocada
y esto se comprob por la prueba producida en el juicio
oral, quedando establecido que el ilcito de violacin de
morada ocurri en una ocasin diferente y no como lo
sostiene el ente acusador y que ello priv al acusado
del derecho de defensa.
A la defensa le asiste la facultad de conocer el
contenido de la imputacin que se le hace desde la primera actuacin del procedimiento dirigido en su contra,
tal como se desprende de los artculos 93 inciso 2 letra
a) y 94 letra a) del Cdigo Procesal Penal, en relacin
al artculo 7 del mismo cdigo. El principio de congruencia supone, entonces, que debe haber concordancia,
conformidad o correspondencia entre la determinacin
fctica del fallo con relacin a los hechos y en este
caso hay una disconformidad relevante, alterndose la
sustancialidad de la imputacin y por ende la mxima
de la inviolabilidad de la defensa y el tribunal proceder
a absolver por este cargo al acusado.
DCIMO TERCERO: Que nadie podr ser
condenado por delito sino cuando el tribunal que lo
juzgare adquiera, ms all de toda duda razonable, la
conviccin de que realmente se hubiere cometido el
hecho punible objeto de la acusacin y que en l hubiere
correspondido al acusado una participacin culpable y
penada por la ley.
EN CUANTO AL DELITO DE AMENAZAS
REITERADAS.
DCIMO CUARTO: Que corresponde ahora
referirse al hecho imputado por la Fiscala consistente
al delito de amenazas, contemplado en el artculo 296
N 3 del Cdigo Penal.
Que para estar ante este ilcito se requiere que
exista una accin consistente en anunciar la realizacin
de un mal a otra persona, en este caso, un mal constitutivo de delito y que tal anuncio o amenaza sea seria
y verosmil.

27

Al efecto, para establecer la existencia de cada


uno de estos elementos el Ministerio Pblico present
el testimonio de la vctima Marcela Adao Cid, quin
refiri que en distintas oportunidades antes y despus
de las agresiones que fue objeto de parte de Marcelino
Rojas Rozas, ste concurri en forma reiterada a la
casa de su madre Mara Cid Larenas y las amenazaba
exhibiendo cuchillos se paseaba silbando, en actitudes
amenazantes haciendo gestos que significaba que les
iba a cortar el cuello a ella y a sus hijos y tambin lo hacia
por telfono; esto fue ratificado por la testigo Maria Cid,
quin sabia de las amenazas y que estas eran serias y
l efectivamente las cumpla como fueron las lesiones
que le hizo con un destornillador a su hija, clavndoselo
como 8 veces en el cuerpo. Tuvimos en la audiencia a
los hijos menores de la pareja de convivientes Marcelo
y Magdalena Rojas Adao, que fueron coincidentes al
declarar que su pap constantemente amenazaba de
muerte a su mam y a ellos y les consta que se paseaba
frente a la casa de la abuela con cuchillos haciendo gestos que los iba a agredir; tambin fue testigo Francisca
Daniela Saavedra Adao, hijastra del acusado, quin
relat las llamadas telefnicas que reciba del imputado
amenazando de muerte al grupo familiar, lo vi frente
a la casa con los cuchillos y en una oportunidad le dijo
que ya haba matado a la mam y que la fuera a ver a
un negocio cercano. Coincidentes son los testimonios
de doa Mara Elena y doa Iris ambas Vallejos Prez,
quienes nos refirieron haber sido testigos de las amenazas proferidas por Marcelino Rojas a Marcela Arao y
ellas tambin fueron amenazadas con quemarles la casa
por haber protegido a su conviviente. Por ltimo se oy
de todos estos testigos que los nios del grupo familiar
no haban podido asistir al colegio por las amenazas,
pasaban encerrados con el temor a ser agredidos por
su propio padre.
DCIMO CUARTO: Que recapitulando sobre
los hechos sealados en los considerandos anteriores
podemos concluir que la prueba de cargo reseada permiten dar por superado el estndar de prueba necesario,
ms all de toda duda razonable, para establecer que
el acusado Rojas Rozas en das coetneos y posteriores a las lesiones proferidas a su conviviente Marcela
Adao Cid, el 30 de Enero de 2006, efecto amenazas
de muerte en contra de sta y sus hijos, tanto en forma
telefnica como personalmente al dirigirse al domicilio
de la madre de la victima ubicada en calle Sierra Nevada
N9.011 comuna de Las Condes.

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

Los hechos descritos tipifican el delito de amenazas reiteradas, en grado de consumado, previsto y
sancionado en el artculo 296 N2 del Cdigo Penal,
pues result probado que el hechor amenaz a sus
victimas con causarles un mal que constituye un delito,
anunci que tuvo seriedad y verosimilitud en atencin
a que das antes, para ser precisos el 30 de enero de
2006, despus de amenazar a Marcela Adao la lesion
en dos oportunidades cumpliendo su promesa, lo que
motiv su huida y posteriormente se dedic a llamar
telefnicamente a sus victimas y acercarse al domicilio
donde haban recibido asilo para pasearse con elementos cortantes gesticulando y demostrando como
les dara muerte.
PARTICIPACIN DEL ACUSADO EN EL DELITO DE
AMENAZAS REITERADAS.
DCIMO QUINTO: Que la participacin en
calidad de autor ejecutor de este delito se demostr con
la sindicacin precisa y directa de las victimas, su conviviente e hijos menores, que le hicieron en la audiencia de
juicio oral, sostenida desde el inicio de la investigacin
corroboradas por los testigos cuyos dichos se analizaron
precedentemente aseveraciones todas que resultaron
consistentes configurando una persistente, nica y
sostenida imputacin y resultan plausibles atendida
la forma como verosmilmente acaecieron los hechos.
Estos antecedentes forman conviccin suficiente a este
tribunal y permiten de conformidad al artculo 297 del
Cdigo Procesal Penal, para dar por acreditado, ms
all de toda duda razonable que el acusado Marcelino
Rojas Rozas tom parte en la ejecucin del delito de
amenazas, en carcter de reiterado, de una manera
inmediata y directa, de conformidad al artculo 15 N 1
del Cdigo Penal.
EN CUANTO AL DELITO DE DESACATO.
DCIMO SEXTO: Que con el fin de establecer
la concurrencia de los elementos del tipo penal por el
cual se acusa a Marcelino Rojas Rozas y su participacin
en los mismos, la parte acusadora se vali de la prueba
testimonial ya analizada consistentes en los dichos de la
victima, su madre, sus hijos y la declaracin de la visitadora social doa Silvia Acosta Acevedo, todos contestes
en asegurar que el acusado estando sometido a una
prohibicin de acercarse a la vctima o a su domicilio,
lugar de trabajo o estudio, y sin embargo el da 30 de
Enero de 2006, la incumpli y no solamente ingres al

inmueble que en ese momento les servia de morada,


sino que adems la lesion y amenaz seriamente.
DCIMO SPTIMO: Que los hechos establecidos en el considerando precedente son constitutivos del
delito previsto y sancionado en el inciso 2 del artculo
240 del Cdigo de Procedimiento Civil, toda vez que se
ha acreditado que el acusado Marcelino Rojas Rozas, a
partir del 30 de enero de 2006, despleg una conducta
voluntaria y reiterada de falta de obediencia a una sentencia judicial que le orden abstraerse de ingresar al
domicilio donde se encontraba su conviviente Marcela
Adao Cid; o sea no acat la orden judicial configurndose
el ilcito, incluido por el legislador en las normas generales sobre cumplimiento de las resoluciones judiciales, y
en consecuencia, aplicable a todo procedimiento.
PARTICIPACIN DEL ACUSADO EN EL DELITO DE
DESACATO.
DCIMO OCTAVO: Que la participacin criminal
del acusado en el delito de desacato ha quedado analizado a travs de los medios de prueba antes reseados, los
que no fueron controvertidos por la defensa de manera
que se ha desvirtuado lo apreciado directamente por
el tribunal.
AUDIENCIA DEL ARTCULO 343 DEL CDIGO
PROCESAL PENAL.
DCIMO NOVENO: Que se abri debate sobre
la existencia de circunstancias modificatorias de responsabilidad penal y sobre la procedencia de aplicar una
medida de cumplimiento de la pena a imponer indicando
el Ministerio Pblico que le perjudica al acusado la
agravante del artculo 12 N 16 del Cdigo Penal, toda
vez que ha sido condenado anteriormente por delito de
la misma especie para lo cual hace valer la sentencia
aludida y el oficio de Gendarmera de cumplimiento de la
pena y el extracto de filiacin. Aade que le perjudica en
el delito de lesiones la agravante especfica del artculo
400 del Cdigo Penal, por haberse dado en el marco de
la violencia intrafamiliar. Solicita adems, se considere
que tanto el delito de lesiones como de amenazas se
les de el carcter de reiteradas y ratifica las penas
pedidas en la acusacin, pidiendo no se le concedan
beneficios de la Ley 18.216. A su vez la defensa dice
no tener comentario que hacer respecto de la agravante
del artculo 12 N 16 del Cdigo Penal, pero insiste en
que no se le debe agravar en las lesiones por no haber
existido la convivencia, ya que haba una ruptura total de
su representado con la victima. En la rplica la Fiscala

sostiene que las condenas anteriores del acusado superan los dos aos, y que no cumple con lo dispuesto en
el artculo 8 letra c) de la Ley 18.216, dada su conducta
anterior y posterior a los delitos.
VIGSIMO: Que en cuanto a la alegacin de
la defensa, en el delito de lesiones reiteradas, que le
favorece la atenuante del artculo 11 N 5 el Tribunal la
desestima toda vez que no se ha acreditado en la audiencia que haya obrado por estmulos tan poderosos que
naturalmente le hayan producido arrebato y obcecacin;
la teora de la defensa de la existencia de un amante de
la victima no fue probada y para ello solo se tuvo el dicho
unilateral del acusado que se encuentra contradicho con
toda la dems prueba analizada.
Asimismo se desecha lo aducido por la defensa
en orden a que a la poca de los hechos no hayan sido
convivientes, por lo que no se podra aplicar la agravante
especfica, toda vez que se trata de una pareja que convivi 7 aos, tienen 2 hijos en comn y es irrelevante que
la vctima lo haya visitado o no en el centro de detencin,
vivan juntos y eso el tribunal lo constat por las mltiples
declaraciones ya analizadas, con la carpeta investigativa
que se incorpor como prueba por la Fiscala en que
consta tal calidad a noviembre de 2005, en que fue
condenado por hechos similares.
En igual forma se desestimar por el tribunal la
atenuante del artculo 11 N 9 invocada por la defensa,
pues si bien declar en la audiencia, el acusado neg
las lesiones que le propin a su conviviente asegurando
que fue l quin result lesionado, a pesar de que no lo
denunci. En estas condiciones el tribunal estima que
no hubo colaboracin sustancial en el esclarecimiento
de los hechos, ya que nada aport a la determinacin
fctica de la investigacin.
Respecto a la agravante del artculo 12 N16
del Cdigo Penal, el Tribunal la acoger para el delito
de lesiones reiteradas, toda vez que fue condenado
anteriormente a una pena de 61 das de presidio menor
en su grado mnimo, pena cumplida, lo que consta en
la prueba documental incorporada en la audiencia
por la Fiscala, consistente en la sentencia de fecha
10 de enero de 2006, del 4 Juzgado de Garanta de
Santiago, recada en la causa Ruc 05006161197-0,
Rol interno N2710-2005, juicio abreviado de violencia
intrafamiliar en que se condena al acusado Rojas Rozas
a la pena de 61 das de presidio menor en su grado
mnimo y accesorias y a la obligacin de abandonar el
hogar que comparte con las vctimas y la prohibicin de
acercarse a doa Marcela Adao Cid por el lapso de UN

29

AO, en calidad de autor del delito consumado y reiterado de lesiones menos graves en las personas de su
conviviente doa Marcela Adao y su hijo menor de edad
Marcelo Piero Rojas Adao, perpetrado en la comuna de
Lo Barnechea los das 27 y 30 de noviembre de 2005.
Asimismo, se incorpor en la misma forma un certificado
de Gendarmera en que consta el cumplimiento efectivo
de la pena inicindose la condena el 30 de noviembre
de 2005 y con fecha de trmino el 29 de enero de 2006,
egresando con pena cumplida el 30 de enero de 2006.
Para estos efectos se incorpor, adems el
extracto de filiacin y antecedentes del acusado en que
se registra la condena antes aludida.
DETERMINACIN DE LA PENA APLICAR.
VIGSIMO PRIMERO: Que al momento de la
determinacin de las sanciones a aplicar, debe tenerse
presente lo siguiente:
a) La pena asignada al delito de lesiones menos graves
es relegacin o presidio menores en sus grados
mnimos o multa de once a veinte unidades tributarias mensuales; que tratndose de delitos que se
ejecutan en contra de alguna de las personas que
menciona el artculo 5 de la Ley sobre Violencia
Intrafamiliar, las penas se aumentarn en un grado
y considerando que son reitradas segn el artculo
351 del Cdigo Procesal Penal, se aplicarn aumentadas en un grado; no beneficindole atenuantes y
perjudicndole la agravante del artculo 12 N 16 ,
el tribunal al imponerla lo har en la parte ms alta
del presidio menor en su grado medio.
b) A su vez el acusado es autor del delito de amenazas
que se pena segn el artculo 296 N 3 del Cdigo
Penal con presidio menor en su grado mnimo, por
lo que el tribunal tratndose de un grado de una
divisible y no beneficindole atenuantes ni perjudicndole agravantes y aumentndole un grado por
la reiteracin queda en definitiva en presidio menor
en su grado medio.
c) Es adems autor de un delito de desacato previsto
en el artculo 240 inciso 2 del Cdigo de Procedimiento Civil, penado con reclusin menor en sus
grados medio a mximo, al no existir circunstancias
modificatorias de la responsabilidad que considerar,
al imponer la pena el tribunal lo har en el grado
medio.
I. Y visto, adems, lo dispuesto en los artculos 1, 12
N 16, 14 N 1, 15 N 1, 18, 21, 22, 24, 25, 29, 30,

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

50, 67, 68, 69, 296 N 3, 399 y 400 del Cdigo Penal;
artculos 1, 36, 41, 42, 45, 47, 53, 295, 296, 297,
309, 310, 315, 319, 326, 329, 330, 332, 333, 338,
340, 341, 342, 343, 344, 346, 348 y 351 del Cdigo
Procesal Penal; artculo 240 inciso 2 del Cdigo de
Procedimiento Civil; artculo 5, 9 letra b) y c) y 16
de la Ley N 20.066 sobre Violencia Intrafamiliar, se
declara:
I.- Se CONDENA al acusado Marcelino de las Mercedes Rojas Rozas, ya individualizado como autor
de delitos reiterados de lesiones menos graves, en
grado de consumado en la persona de Marcela Magdalena Adao Cid, cometidos en Santiago, el da 30
de Enero de 2006, a sufrir la pena de Cuatro aos y
un da de presidio menor en su grado mximo, a
la prohibicin de acercarse a doa Mara Magdalena
Adao Cid, o a su domicilio, lugar de trabajo o estudio,
y prohibicin de porte y tenencia de arma de fuego,
ambas por el trmino de UN AO, a las accesorias
de inhabilitacin absoluta perpetua para derechos
polticos y la de inhabilitacin absoluta para cargos
y oficios pblicos durante el tiempo de la condena.
II. Se CONDENA asimismo, al acusado Marcelino
de las Mercedes Rojas Rozas, ya individualizado,
como autor del delito de amenazas reiteradas, en
grado de consumadas, en la persona de Marcela
Magdalena Adao Cid y sus hijos menores Marcelo
Piero y Magdalena Rojas Adao, perpetrados en
Santiago, en das no determinados de los meses
de febrero y marzo de 2006, a sufrir la pena de
Quinientos cuarenta y un das de presidio menor
en su grado medio, a las accesorias de suspensin
de cargo u oficio pblico durante el tiempo de la
condena.
III. Se CONDENA, adems, al acusado Marcelino de
las Mercedes Rojas Rozas, ya individualizado,
como autor del delito de desacato en grado de
consumado, perpetrado en Santiago, el 30 de enero
de 2006, a sufrir la pena corporal de Quinientos
cuarenta y un das de presidio menor en su grado medio y las accesorias legales de suspensin
de cargo u oficio pblico durante el tiempo de la
condena.
IV. Se condena al sentenciado Rojas Rozas, al pago
de las costas de la causa.
V. Se ABSUELVE al acusado Marcelino de las Mercedes Rojas Rozas, del cargo que se le formulara
en la acusacin como autor del delito de violacin de

morada en perjuicio de Mara Elena Vallejos Prez,


cometido el 30 de enero de 2006.
VI. No reunindose los requisitos de la Ley 18.216 no
se concede a Rojas Rozas ninguno de los beneficios
en ella establecidos
VII. Las penas privativas de libertad que se le imponen
al sentenciado, las deber cumplir efectivamente
en forma sucesiva, empezando por la ms grave y
se le contarn desde el da 24 de marzo de 2006,
fecha desde la cual se encuentra privado de libertad
en forma ininterrumpida, segn consta del auto de
apertura de juicio oral.
Ejecutoriada que sea esta sentencia y de
conformidad a lo dispuesto en los artculos 468 del
Cdigo Procesal Penal y 113 del Cdigo Orgnico de
Tribunales, remtase fotocopia autorizada de la misma,
con certificado de encontrarse ejecutoriada al Cuarto
Juzgado de Garanta de Santiago, para su cumplimiento
y ejecucin.
Devulvase, una vez ejecutoriada esta sentencia, la prueba incorporada por los intervinientes.
Se previene que la decisin absolutoria relativa
al delito de violacin de morada por el cual fue objeto de
imputacin Marcelino Rojas Rosas, fue acordada con el
voto en contra del Magistrado don Danilo Bez Reyes
quien estuvo por condenar a dicho acusado en calidad
de autor del referido ilcito, teniendo para ello presente
las siguientes razones:
Primero: De los elementos probatorios observados por el disidente en estrados, en particular de las
declaraciones formuladas por las testigos Mara Elena
Vallejos Prez, Iris del Carmen Vallejos Prez y Marcela
Adao Cid, ha podido acreditarse, a su juicio y mas all
de toda duda razonable, que el acusado Rojas Rosas
ejecut acciones directas encaminadas a atentar contra
la intimidad del hogar de la afectada -Mara Vallejos
Prez- consistentes en el ingreso por la fuerza a su
domicilio particular en aquellos trminos que, a continuacin, se expondrn.
En efecto, el tipo penal materia del escrito
acusatorio consagra, como verbo rector, la expresin
entrar, entendindose dicho guarismo como el cruzar
el lmite que separa la morada de los dems sitios ya
sean pblicos o privados. De tal manera que el solo
actuar del acusado -reconocido por lo dems por l
mismo en su propia declaracin en la audiencia de
juicio- consistente en adentrarse en el inmueble de la
afectada, independiente del fin buscado por el agente,

cumple a cabalidad con dicho requerimiento, mxime si


consideramos dicha figura como aquellos delitos que la
doctrina denomina como instantneos.
As tambin, se acredit en estrados que el
acusado -previo a la agresin de su conviviente- ingres
en el lugar en que la afectada Vallejos Prez tena -y
mantiene- su habitual residencia, y que dicha intromisin
fue ejecutada en contra de la voluntad -expresa- de
aquella, habiendo incluso adoptado una actitud tendiente
a impedir al acusado ejecutar tal accin.
Finalmente, dicho ingreso se produjo con violencia, entendindose de esta manera el uso de fuerza en
las cosas, que en la especie se tradujo en el rompimiento
de la puerta de entrada del hogar de la afectada.
Segundo: Habindose acreditado los elementos
objetivos del tipo penal en cuestin, corresponde analizar
dicha figura a la luz de los presupuestos fcticos que
fueron materia del escrito acusatorio.
As, y segn se desprende del considerando
Segundo del correspondiente auto de apertura de juicio
oral, el Ministerio Pblico imput, en lo que dice relacin
con el delito en cuestin, que el da 30 de enero de 2006,
a las 9:50 horas aproximadamente, el acusado procedi
a ingresar por la fuerza al inmueble ubicado en calle El
Esfuerzo 2 N 12, correspondiente al domicilio de doa
Mara Vallejos, lugar en que su conviviente se encontraba de visita. Asimismo, sostuvo que posteriormente,
en horas de la tarde de ese mismo da y en el mismo
lugar antes indicado -el domicilio de Vallejos Prez- el
imputado nuevamente agredi a la vctima provocndole
una serie de lesiones.
De la exposicin de los hechos reseada, unido
a la prueba rendida durante la audiencia, de manera
alguna se vislumbra, a juicio del disidente, una eventual
trasgresin al principio de congruencia toda vez que el
requisito imperativo exigido por el legislador procesal en
el artculo 259 del Cdigo de enjuiciamiento ser que se
seale el hecho presuntamente constitutivo de delito,
el cual pasar a constituirse en el objeto del proceso
penal. Si bien es cierto que en el sealado precepto se
indica que la acusacin deber contener la calificacin
jurdica de ese hecho que efecte el acusador, ello no
es vinculante, de manera alguna, para el tribunal al igual
que las circunstancias modificatorias de responsabilidad
penal. En virtud de lo anterior, se concluye que nuestra
legislacin procesal penal contempla un modelo del tipo
acusatorio formal.

31

Ahora bien, La exigencia legal de congruencia


constituye un reflejo del derecho de defensa en cuanto
se requiere que la imputacin sea precisa y determinada.
El tribunal, en consecuencia, debe cautelar la identidad
del objeto del proceso, tanto material -mismos hechos y
circunstancias- como personal -mismos acusados-.
Pues bien, para que el imputado pueda defenderse y ser defendido adecuadamente resulta indispensable saber exactamente cules son los hechos que
se le atribuyen y calificacin de los mismos. En dicho
sentido, la ley procesal protege durante todo el procedimiento esta garanta de informacin, por ejemplo en
los artculos 93 inciso segundo letra a), 94 letra a), 135,
229, 194 inciso 1 , 259 letra b) e inciso final y 374 letra
f) del Cdigo Procesal Penal.
En virtud de lo anterior, la correcta interpretacin
del alcance del artculo 341 del Cdigo Procesal Penal
implica que el factum contenido en la acusacin fiscal
sea trasladado, sin alteracin de sus aspectos esenciales a la sentencia, de modo que ningn hecho o acontecimiento que no haya sido delimitado por la acusacin
como objeto para el ejercicio de la pretensin punitiva
podr ser utilizado para ser subsumido como elemento
constitutivo de la responsabilidad penal.
Con todo, ello no implica que no se tenga
autonoma para redactar los hechos conforme a la libre
apreciacin de la prueba, incluyendo, claro est, aspectos circunstanciales que no mute la esencia de lo que fue
objeto de controversia en el debate procesal.
La institucin del hecho diverso que se pretende
evitar a travs de la exigencia de la congruencia se
funda en la necesidad del resguardo del derecho de
defensa, en particular en cuanto implica la posibilidad
de contradecir la atribucin de la totalidad de los hechos
delictivos y de sus circunstancias con valor penal que,
en su conjunto, constituyen el objeto del juicio. Pero, no
toda diferencia menoscaba esta facultad del imputado,
ya que slo concurre tal perjuicio cuando la diversidad le
restringe o cercena la factibilidad de presentar pruebas
defensivas, fenmeno que no se da cuando el tribunal
al redactar los hechos conforme a la libre apreciacin
de la prueba, incluye aspectos circunstancias que no
muten la esencia de lo que fue objeto de controversia
en el debate procesal.
De tal manera entonces que la sola circunstancia
de tiempo, supeditada a una hora determinada, comprende un perodo temporal en que queda comprendida
tal accin, no resulta, a juicio de este magistrado, de

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

ninguna manera relevante y, por consiguiente, carece de


trascendencia necesaria que permita afectar el principio
de congruencia antes desarrollado.
Tercero: Que en virtud de lo anterior, y habiendo
presentado el ente persecutor elementos probatorios
ms que suficientes para dar por acreditado la comisin de un delito de violacin de morada por parte del
acusado y no existiendo, adems, vulneracin alguna
al derecho a defensa de este, al pretender configurar
dicho ilcito incluyendo elementos accidentales distintos
a los manifestados en el escrito acusatorio, el previniente
estuvo por condenar a Marcelino Rojas Rozas como
autor directo del ilcito mencionado, en perjuicio de doa
Mara Vallejos Prez.

Redactada por la Magistrado doa Rosa del


Carmen Garay Ruiz y la prevencin por su autor.
Ruc N060078338-0
Rit N266-2006
PRONUNCIADA POR EL TERCER TRIBUNAL
DE JUICIO ORAL EN LO PENAL DE SANTIAGO, INTEGRADA POR LOS MAGISTRADOS DON DANILO
BEZ REYES, QUIEN PRESIDE, DOA ADRIANA
SOTTOVIA JIMNEZ, AMBOS SUBROGANDO LEGALMENTE Y DOA ROSA DEL CARMEN GARAY
RUIZ, JUEZ TITULAR.

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Declara que la tenencia de un arma no inscrita que es usada en un delito de robo con intimidacin
queda subsumida en el delito de apropiacin.

Tribunal: Segundo Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago.


Resumen:
El Ministerio Pblico acus al imputado como autor de los delitos de robo con intimidacin, tenencia ilegal
de armas de fuego y tenencia ilegal de municiones. La Defensa solicit el reconocimiento de la circunstancia
atenuante de colaboracin sustancial al esclarecimiento de los hechos por haber prestado declaracin judicial
reconociendo su responsabilidad. El Tribunal seal que los dichos de los testigos, legalmente interrogados
y contra examinados, impresionaron como veraces y concordantes con los dems antecedentes aportados
en la audiencia, as como con las normas de la lgica, mximas de la experiencia y los conocimientos
cientficamente afianzados, logrando acreditar los hechos y participacin contenidos en la acusacin. Sin
embargo, respecto de una de las armas incautadas hizo la aclaracin de no poder ser considerada como parte
del delito de tenencia ilegal de arma de fuego, porque resultaba dable concluir que era el arma usada en el
delito de robo con intimidacin, quedando su tenencia en concurso medial con aquel delito, concretamente
con la intimidacin, de modo que su eventual tenencia no resultaba punible en forma separada. En cuanto
a la atenuante invocada por la Defensa, la rechaz respecto del delito de robo con intimidacin por haber
resultado su declaracin difusa y contradictoria con la prueba restante, adems de superflua por encontrarse
aclarado el ilcito, pero la acogi respecto de los delitos de tenencia ilegal de arma de fuego y municiones,
porque al ser encontradas las armas en distintos lugares de la casa, domicilio comn de varias personas,
se haca ms difcil aclarar la situacin, contribuyendo su confesin de manera sustancial a esclarecer las
circunstancias de la tenencia y la participacin.
Texto completo:
Santiago, tres de noviembre de dos mil seis.
VISTO, ODO LOS INTERVINIENTES Y
CONSIDERANDO:
PRIMERO: Tribunal e intervinientes. Que el da
treinta de octubre del presente ao, ante los jueces don
Enrique Durn Branchi, quien la presidi, don Carlos Iturra Lizana y don Pablo Toledo Gonzlez, se llev a efecto
la audiencia de juicio oral en esta causa RIT N 67-2006,
seguida en contra de HUGO ALEJANDRO SEPLVEDA
ZAPATA, cdula de identidad N14.199.134-5, obrero en
mantencin de industrias, domiciliado en Rosa Riquelme
N3998, comuna de Conchal, actualmente recluido en
el Centro de Detencin Preventiva Santiago Sur.
Fue parte acusadora en este juicio el Ministerio
Pblico, representado por los fiscales adjuntos doa Lorena Kanacri de la Cerda y don Jos Morales Opazo.
La defensa del acusado estuvo a cargo del
defensor privado don Julio Balln Aytur.
SEGUNDO: Acusacin. Que el ente persecutor
fund la acusacin formulada en contra del imputado,

segn se lee en el auto de apertura de juicio oral, en los


siguientes hechos:
Hecho 1:
Que el da 25 de abril de 2006, aproximadamente a las 00:20 horas, en circunstancias que la vctima
Jorge Gmez Nio de Zepeda se encontraba junto a
Javiera Gonzlez Crcamo al interior del vehculo PPU
TL-8955 en el camino La Pirmide a la altura del 200,
comuna de Huechuraba, fueron interceptados por dos
vehculos que les impidieron el paso, por adelante se
coloc la camioneta Ford Ranger PPU PF-6437, de
propiedad de la madre del imputado Hugo Seplveda
Zapata, desde la cual descendi ste junto a otro individuo, mientras que por atrs se instal otra camioneta,
en la cual se encontraban entre dos a tres individuos.
Tanto Seplveda Zapata como los otros sujetos que lo
acompaaban se encontraban premunidos con armas
de fuego, con las que intimidaron a ambas vctimas,
obligndolas a descender de su vehculo y sentarse
en la parte trasera del mismo, retenindolas por cerca
de cuarenta minutos, siendo apuntadas, registradas y
amenazadas de muerte en todo momento por Seplveda Zapata, para luego ser amarradas y arrojadas en

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

una zanja de la misma comuna y as de esta forma,


apropiarse de las especies que portaban, incluyendo
el auto PPU TL-8955, el cual fue encontrado guardado
al interior del domicilio de Seplveda Zapata, junto a la
camioneta PPU PF-6437, el mismo da 25 de abril de
2006 aproximadamente a las 08:30 horas.
Hecho 2:
Que el da 25 de abril de 2006, aproximadamente a las 08:30 horas, personal de la Seccin de
Investigacin Policial de la 5 Comisara de Conchal,
en cumplimiento de una orden de entrada y registro
emanada del 2 Juzgado de Garanta de Santiago
procedi a ingresar al domicilio del imputado Hugo
Alejandro Seplveda Zapata ubicado en Rosa Riquelme
3998, Conchal, en cuyo interior se encontr un arma de
fabricacin artesanal, tipo escopeta hechiza de metal, un
revlver marca Taurus, calibre 38 Mm. con el nmero de
serie borrado y con cinco cartuchos sin percutar en su
recamara, cinco cartuchos calibre 12 sin percutar, seis
cartuchos 38mm, cinco sin percutar y uno percutado,
cuatro cartuchos 9 Mm., tres sin percutar y uno percutado, una caja marca Winchester con nueve cartuchos 38
Mm. sin percutar, nueve cartuchos de pistola calibre 45,
sin que el imputado estuviese autorizado para el porte
y/o tenencia de armas de fuego y municiones.
Sostuvo el Ministerio Pblico que el hecho N1
es constitutivo del delito de robo con intimidacin, en grado de consumado, previsto y sancionado en el artculo
432 en relacin al artculo 436 y 439 del Cdigo Penal.
En tanto, que el hecho N2 es constitutivo del delito de
tenencia ilegal de armas de fuego, en grado consumado,
previsto en el artculo 3 inciso 1 y 3, sancionado en
el artculo 13 de la Ley 17.798 sobre Control de Armas,
y del delito de tenencia ilegal de municiones, previsto
en el artculo 2, letra c), sancionado en el artculo 9 de
la misma ley, atribuyndole al acusado participacin en
calidad de autor, de conformidad a lo dispuesto en el
artculo 15 N 1 del Cdigo Penal.
Agreg que respecto del acusado no concurren
circunstancias agravantes de responsabilidad penal,
y le favorece la atenuante de irreprochable conducta
anterior, por lo que solicit por el delito de tenencia ilegal
de municiones la pena de quinientos cuarenta y un das
de presidio menor en su grado medio; por el delito de
tenencia ilegal de armas de fuego, la pena de tres aos
y un da de presidio menor en su grado mximo; y por
el delito de robo con intimidacin la pena de siete aos
de presidio mayor en su grado mnimo; adems de la
pena de comiso de las municiones y armas incautadas,

as como el comiso del vehculo PPU PF-6437 y el pago


de las costas de la causa.
TERCERO: Alegatos de apertura. En su alegato
de apertura la Fiscala, expuso que en este caso se
persiguen dos hechos que dan cuenta de tres delitos.
Seal que lo que persegua la Sip de carabineros, en
un primer momento, era encontrar un arma de fuego
que haba sido utilizada en un homicidio. Por eso,
continu, efectan el registro del domicilio ubicado en
Rosa Riquelme 3998, comuna de Conchal. Pero en el
registro de dicho inmueble se encontr, adems de las
armas detalladas en la acusacin, un automvil y una
camioneta. Cuando los funcionarios de carabineros
consultan la placa patente, se dan cuenta que el vehculo
tiene un encargo por robo desde hace algunas horas,
y proceden a contactar a las vctimas de aquel robo
reciente, las que tambin depondrn en esta causa.
Luego de resumir la prueba que se rendir en el juicio,
expuso que con el mrito de ellas quedar acreditado
el hecho punible y la participacin del acusado, por lo
que solicit se le impongan las penas sealadas en el
auto acusatorio.
La defensa, por su parte, afirm que no van a
objetar los argumentos ni las pruebas que el Ministerio
Pblico pretende rendir en este juicio, pero tratarn de
configurar una circunstancia atenuante de colaboracin
sustancial al esclarecimiento de los hechos por parte
del acusado, mediante su declaracin voluntaria en
esta audiencia.
CUARTO: Declaracin del acusado. Que advertido de sus derechos, el acusado renunci a aquel que
le permite guardar silencio y prest declaracin en la
audiencia, en la que indic que tal da llegaron los de la
Nissan V16 a buscarlo a la casa, y partieron con destino a
La Pirmide, llegaron all y atravesaron la camioneta, los
individuos se bajaron y tomaron las pertenencias del auto
y se fueron rumbo a Conchal. Luego llegaron a la casa,
guardaron el auto junto a su camioneta Ford Ranger y
eso fue todo. Dijo que las personas que llegaron a buscarlo fueron el Krill y el guatn Alex en una Nissan D21
color blanca y estuvieron sentados afuera de su casa y
luego dijeron vamos a dar una vuelta a la Pirmide y
partieron y al llegar all, en el mirador, estacionaron las
dos camionetas, y decidieron partir hacia abajo por el
lado interior, y ah estaba un auto y por error o maldad
le estacion la camioneta adelante y la Nissan D21 se
estacion atrs de ese auto, se bajaron e intimidaron
a las personas que haba en su interior con armas de
fuego, y ellos se subieron y manejaron el auto haca

su casa y ah guardaron el auto dentro de su casa y la


camioneta tambin.
Agreg que al Krill y al Guatn Alex los conoca como hace un mes y medio, y llev a la Sip a sus
domicilios en El Cortijo. Asegur que el Krill tiene como
20 aos, es flaco, alto, pelo corto y negro, test morena,
de un metro ochenta o un metro noventa de estatura; y
que el guatn Alex era el dueo de la camioneta D21,
es chico y guatn, pelo negro corto, moreno. Asegur
que ese da solo estaba junto a ellos, y l no portaba
arma aunque ellos portaban un revolver 38. Precisa que
esto lo hicieron solo por maldad, nunca les pegaron ni
los amarraron.
Respecto de las armas y municiones, indica que
siempre compraba las balas y cartuchos en la feria y las
coleccionaba, pero nunca ha tenido armas. La escopeta
hechiza la pillaron junto a desechos industriales y su
mam la guard en la pieza de ella; y el revolver Taurus
estaba adentro del vehculo robado donde lo dejaron los
individuos, pero ignoraba que haba quedado el revlver
en su interior.
Precisa que la camioneta Ford Ranger que l
conduca, pertenece a su madre. A las vctimas del robo,
las bajaron del auto y los pasaron al asiento trasero
del mismo vehculo. Cuando se retiraron, asegura que
l manejaba la Ford Ranger, los pas en la carretera
y se fue a su casa, y como a los 15 minutos llegaron
los dems con el vehculo de las victimas y lo dejaron
guardado en su domicilio, cubierto, y lo queran para
jugar a las carreras de autos. Solo en el mirador se les
ocurri buscar un vehculo para las carreras, aunque l
saba que los otros sujetos portaban armas de fuego,
desde que lo pasaron a buscar.
QUINTO: Elementos del tipo penal. Que el
delito de robo con violencia o intimidacin, materia de
la acusacin oficial, requiere para su configuracin la
apropiacin de especies muebles ajenas, con nimo
de lucro, obtenida mediante la intimidacin sobre las
personas de las vctimas.
De este modo es posible estimar sucintamente,
como elementos bsicos del tipo penal que deben ser
probados para que exista propiamente el delito de robo
con intimidacin: 1 una apropiacin, esto es, la sustraccin de una cosa de la esfera de resguardo de una
persona con el nimo de comportarse de hecho como
propietario de ella; 2 que la cosa apropiada sea mueble,
definida en nuestro ordenamiento jurdico como aquellas
que pueden transportarse de un lugar a otro, mediante el

35

uso de una fuerza externa; 3 que esa cosa sea ajena,


es decir, aquellas respecto de las cuales una persona
distinta del hechor, detenta la propiedad o la posesin;
4 que se acte sin la voluntad de su dueo, expresin
que significa actuar no slo sin el consentimiento sino
tambin contra la voluntad del propietario o poseedor de
la cosa; 5 que exista animo de lucro, el cual se puede
colegir del hecho de la sustraccin, bastando que se
tenga en vista al ejecutar la accin, sin que se requiera
de un enriquecimiento real; y 6 Intimidacin o violencia,
que es toda energa o fuerza fsica o moral que se aplica
directamente sobre la persona de la vctima. Adems
el artculo 439 del Cdigo Penal, seala que se estima
por violencia o intimidacin en las personas los malos
tratamientos de obra, las amenazas, ya para hacer que
se entreguen o manifiesten las cosas, ya para impedir
la resistencia u oposicin a que se quiten, o cualquier
otro acto que pueda intimidar o forzar la manifestacin
o entrega.
Por otra parte, los delitos de tenencia ilegal de
arma de fuego, y el de tenencia ilegal de municiones, requieren para su configuracin 1 la posesin o tenencia,
de un arma de fuego o de municiones, y 2 que aquella
posesin o tenencia se efecte sin la autorizacin a que
se refiere la propia ley 17.798, sin que se discrimine
respecto de los propsitos de dicha tenencia, ni el ttulo
en base al cual se es tenedor.
SEXTO: Medios de prueba del Ministerio Pblico. Con el propsito de acreditar los hechos en que se
funda la acusacin deducida, el Ministerio Pblico rindi
la siguiente testimonial:
a) Dichos de Javiera Maria Gonzlez Crcamo,
21 aos de edad, soltera, estudiante de diseo grafico,
quien seal que fue vctima de un robo con intimidacin
como a las 23:30 horas del da 25 de abril de 2006, estaba con su pololo en el mirador de La Pirmide, estuvieron
como treinta minutos, y pasa por el lado una camioneta
con las luces apagadas y los intercepta por la parte
delantera y por la parte trasera se pone otra. De la que
los intercept por delante bajan tres o cuatro personas
con armas de fuego, los que empiezan a pegar con las
armas a los vidrios del vehculo para que se bajen, les
preguntan si tienen cosas de valor, a ella le registran la
cartera, le sacan una plata que tenia en los bolsillos,
y les ordenan no mirarlos a la cara. En eso estaban
otros presionando a su pololo, y uno de los sujetos les
ordena que no le hagan nada; haba otro que estaba
vigilando que no viniera nadie. Luego, continu, los
suben al vehculo, a los asientos traseros, uno de ellos

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

se pone al volante y emprenden la marcha siguiendo


a la camioneta que los haba interceptado por la parte
delantera, mientras la otra camioneta los iba siguiendo.
En la mitad del camino pararon y se sube al auto, junto
a ellos, uno de los sujetos portando un arma de fuego
y los empieza a presionar por cosas de valor, tarjetas
y cosas as, y comienza a revisarla y le sac unos aros
de perlas. Posteriormente, pararon en un camino de
tierra, los bajan del auto y los lanzan a una zanja que
haba al costado del camino, y proceden a amarrarlos
con los cordones de las zapatillas de Jorge, para luego
dejarlos all atados mientras los sujetos se dieron a
la fuga con el automvil de Jorge. Luego de unos 10
minutos logran desamarrarse y fueron a buscar ayuda
a un galpn cercano desde donde llamaron a carabineros. Precisa que el sujeto que a mitad de camino se
sent junto a ellos y los presion con un arma de fuego
para que entregaran cosas de valor, fue el mismo que
posteriormente los amarr cuando los dejaron en una
zanja del camino.
Agrega que el sujeto que los presion e intimid
con arma de fuego y que posteriormente los amarr
antes de dejarlos abandonados, es el mismo que al da
siguiente reconocieron en una rueda de detenidos en la
comisara, reconocimiento que se efectu entre cuatro o
cinco personas. La testigo reconoce al acusado como
el sujeto al que se acaba de referir.
Precisa que al ser interceptados, los tres o
cuatro sujetos armados que se les aproximaron a las
ventanas de su vehculo bajaron desde la camioneta que
los intercept, y no se percat muy bien cuntos sujetos
viajaban en la otra camioneta que se les puso por detrs,
y que tenan a Jorge, pero eran como dos o tres mas o
menos que lo insultaban y le pedan la plata. Las armas
que ella vio las portaban, el sujeto que viaj de copiloto
en el automvil que la dej en la guantera, mientras
revisaba la cartera que le haban sustradoy otra arma
de fuego la portaba el acusado, con la que los intimid
cuando se subi al auto junto a ellos, a mitad de camino,
para exigirles la entrega de mas cosas de valor.
b) Atestados de Jorge Ignacio Gmez Nio
de Zepeda, 24 aos de edad, soltero, estudiante, quien
expuso que el da de los hechos estaban en su auto
junto a Javiera en la costanera La Pirmide, de pronto
lo arrinconan dos camionetas, una que se le cruza por
delante y otra que le impide salir para atrs, de las
cuales bajan individuos con pistolas, los sacan del auto
y los suben a la parte trasera del mismo vehculo junto a

Javiera, y posteriormente los dejan amarrados y tirados


en un basural.
Agrega que el auto estaba detenido cuanto
fueron interceptados. Las camionetas eran una Ford
Ranger, que los intercept por delante y la de atrs era,
al parecer, una Chevrolet Luv. Los sujetos se bajaron de
las camionetas, se les aproximan al vehculo y le ponen
las pistolas apuntando a la cabeza para que abran las
puertas del auto y se bajen. Luego que lo bajan del auto
apuntndolo, l les entrega las llaves del auto para que
se lo lleven, pero los sujetos los obligan a subir a la
parte trasera del mismo vehculo, y les pedan cosas
de valor y plata, hasta que los dejaron en un basural en
Quilicura, previo a lo cual le sacan los cordones de las
zapatillas con los que procedieron a amarrarlos a ambos.
Transcurridos unos minutos lograron soltarse y fueron
a buscar ayuda a una fbrica desde donde llamaron a
carabineros. Al da siguiente lo llamaron carabineros
porque encontraron su auto. Concurri a la comisara
a reconocer su auto, y reconoci tambin, en un ciento
por ciento, a un sujeto detenido que corresponde al que
lo intimidaba todo el rato con un arma dicindole que
lo iba a matar. El testigo reconoce en la audiencia al
acusado como la persona a la que se acaba de referir,
y que corresponde al sujeto que lo amenazaba con la
pistola y era el que daba las rdenes. Precisa que al
reconocerlo en la comisara, este sujeto se lo exhibieron
junto a otros cuatro o cinco sujetos ms.
c) Aseveraciones de Sergio Alejandro Sanhueza Gutierrez, 38 aos de edad, sargento 2 de
carabineros, quien indic que el da de los hechos le
correspondi efectuar una cooperacin al cuadrante 50
para verificar un robo con intimidacin a unas personas, por lo que concurrieron al sector de calle Lautaro,
frente a una empresa encontraron a los afectados y les
indicaron que los haban asaltado unos sujetos en el
sector La Pirmide a bordo de unos vehculos, y que
despus los dejaron abandonados en un basural de
Quilicura. Agrega que los afectados estaban bastante
nerviosos y el joven varn se encontraba descalzo, por
los que procedi a llevarlos a la comisara para tomar
la denuncia respectiva.
d) Dichos de Gary Eduardo Ferrada Barassi,
32 aos de edad, teniente de carabineros, quien expuso
que el da 25 de abril de 2006 concurrieron al domicilio
de Rosa Riquelme 3998, Conchal en busca de un
armamento utilizado en un homicidio. Al llegar al lugar,
se percataron que en la parte posterior del inmueble
haba una camioneta color gris y un vehculo Toyota

color verde, tapado con una lona, que tena encargo por
robo cometido esa misma noche, en el interior del cual
haba un revlver con cinco cartuchos sin percutar. En
el inmueble encontraron, adems, municiones calibre
38, calibre 35, un arma hechiza, una caja Winchester
calibre 38 en el entretecho; el arma hechiza estaba
en el dormitorio de los padres que no estaban en ese
momento. Posteriormente contactaron a las vctimas del
robo, los citaron a la comisara donde reconocieron el
vehculo y en rueda de detenidos reconocieron al acusado como uno de los partcipes. El testigo reconoce
al acusado como el detenido a que se ha referido en
su testimonio.
Al testigo se le exhibe un set de fotografas,
y seala que stas muestran, segn su nmero de
orden, lo siguiente: 1) interior del vehculo Toyota Yaris
y guantera del mismo donde estaba el revolver; 2) lona
que cubra este vehculo; 3) patente de dicho vehculo,
TL 8955; 4) patio del inmueble donde estaba la camioneta y el vehculo robado; 9) pieza del detenido; 10)
llaves encontradas en el dormitorio del detenido, entre
ellas las del vehculo robado; 11) caja de Winchester
encontrada en el entretecho del inmueble; 12) la misma
caja ya mencionada; 13) municin encontrada en la
pieza del hermano del detenido; 15) pieza del detenido;
16) muestras las llaves encontradas; 17) arma hechiza
encontyrada en una pieza del primer piso; 18) cartuchos
calibre 32 encontrados en la camioneta Ford Ranger que
estaba al lado del Toyota Yaris; 19) arma y municiones
encontrada en el interior del vehculo Toyota Yaris; 20)
la misma arma, que tena el nmero de serie borrado;
21 a 24) distintas vistas de la camioneta Ford Ranger
encontrada en el inmueble, que aparece inscrita a nombre de una mujer cuyo nombre no recuerda; 25 y 26),
dos vistas del vehculo Toyota Yaris sustrado.
Al testigo se le exhibe la evidencia material
ofrecida en el Auto de Apertura del presente juicio oral,
la que reconoce como: a) el revolver encontrado en el
interior del vehculo Toyota Yaris, junto a su respectiva
cadena de custodia, el que tiene su nmero de serie
borrado; b) cinco cartuchos encontrados en la habitacin
del hermano del imputado, calibre 38 sin percutar; c)
arma hechiza encontrada en el dormitorio de los padres
del acusado; d) cartuchos encontrados en la camioneta
Ford Ranger; e) cartuchos 9mm encontrados en la pieza
del imputado, son 4 sin percutar ms uno percutado; f)
6 cartuchos de 38 mm, uno de ellos percutado, encontradas en una de las habitaciones del inmueble, que no
estaba habitada; g) caja Winchester que estaba en el

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entretecho del patio posterior del inmueble, que contiene


nueve cartuchos sin percutar; y h) 9 municiones calibre
45, encontradas en una caja de herramientas que haba
cerca de los vehculos.
e) Testimonio de Marco Tapia Cordero, 38 aos
de edad, sargento 2 de carabineros, quien seal que
el da 25 de abril de 2006 particip en el registro del
inmueble ubicado en Rosa Riquelme 3998, comuna de
Conchal, en busca de un arma que habra sido utilizada
en un homicidio. Seala que l entr por la parte posterior del inmueble, y pudo percatarse que en el patio
haba una camioneta Ford Ranger PPU PF-6437, color
gris, y al lado de ella un automvil cubierto con una lona,
que corresponda a un Toyota Yaris, al que procedi a
consultar la placa patente a la Central de Comunicaciones y result tener encargo por robo con intimidacin
desde la madrugada de ese mismo da, por lo que avis
esta situacin a sus compaeros. Luego, otro funcionario
policial encontr las llaves de este vehculo en el interior
del inmueble, por lo que procedieron a abrirlo y en su
interior, especficamente en la guantera del vehculo,
haba un revlver marca Taurus calibre 38 con su nmero
de serie borrado y cinco cartuchos sin percutir. Luego,
aadi, en la unidad policial solicit le remitieran por fax
el parte policial referido al robo con intimidacin, y se
percat que tambin haba participado en los hechos
la camioneta Ford Ranger color gris que l haba visto
guardada en el patio del inmueble registrado.
Al testigo se le exhibe la evidencia material
respectiva y reconoce el revlver calibre 38 al que se
ha referido, que encontr en la guantera del automvil
Toyota.
f) Declaracin de Claudio Alejandro Aguila
Seron, 30 aos de edad, casado, cabo de carabinero,
quien asever que el da 25 de abril de 2006 efectuaron
un registro del inmueble ubicado en Rosa Riquelme
3998, comuna de Conchal, con la finalidad de ubicar
un arma de fuego utilizada en un homicidio ocurrido
en noviembre de 2005. Al efectuar la diligencia en el
referido inmueble, en el segundo piso, encontr en
uno de los dormitorios al imputado junto a su grupo
familiar, y les pidi se trasladaran al living. En eso uno
de los funcionarios le informa que en el patio haba un
automvil marca Toyota con encargo policial por robo
con intimidacin. En eso, en el dormitorio en que estaba
el imputado, vio que sobre el velador haba un manojo
de llaves de automviles, entre las cuales figuraba una
Toyota, de modo que las entreg al cabo Tapia el que
subi al vehculo Toyota y encontr en la guantera del

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

mismo un revolver calibre 38 marca Taurus con cinco


cartuchos sin percutir. Luego, continuando con el registro
del inmueble, en otra habitacin que estaba cerrada con
llave y que perteneca a los paps del imputado --y que
no se encontraban en ese momento--, especficamente
en el closet de dicho dormitorio, encontr una escopeta
hechiza. Por otra parte, sus compaeros que revisaban
el patio, en el entretecho del inmueble encuentran municiones calibre 38, y en un tarro encuentran municin
calibre 45 y 9 mm.
Seala que posteriormente, en la unidad policial
proceden a contactar a las victimas del robo con intimidacin, los que concurrieron a reconocer el vehculo y
en rueda de detenidos reconocieron al inculpado como
uno de los autores del robo con intimidacin.
Al testigo se le exhibe la evidencia material
respectiva y la reconoce como la escopeta hechiza
que l encontr oculta en un closet; y el revolver marca
Taurus calibre 38 que fue encontrada en la guantera
del automvil Toyota Yaris. Luego el testigo reconoce
al acusado como el sujeto que detuvieron ese da y al
que se ha referido en su testimonio.
PRUEBA DOCUMENTAL.
Mediante su lectura resumida, se incorpor
al juicio el Oficio N 1595/951 de fecha 8 de mayo de
2006, emanado del Departamento de Control de Armas
y explosivos de la Direccin General de Movilizacin
Nacional, en el que se consigna que el acusado no
tiene armas inscritas ni autorizaciones para el porte
de armas.
Prueba pericial. A su vez, el Ministerio Pblico
rindi prueba pericial consistente en los dichos de:
1.- Marcelo Hernn Alonso Concha, Bioqumico, domiciliado laboralmente en el Departamento
de Criminalstica de Carabineros (Labocar), ubicado
Antonio Varas 1842, Providencia, quien indic que le
correspondi efectuar un peritaje qumico a un arma
tipo hechiza y un revlver calibre 38, marca Taurus. En
ambas armas encontr residuos de nitratos y nitritos, los
que indican que dichas armas fueron disparadas. Luego,
aplic soluciones qumicas al revolver para revelar el
nmero de serie que se encuentra eliminado, el que
arroj como resultado los nmeros 22X943, siendo la
X un guarismo que no se logr determinar.
Al perito se le exhibe la evidencia material
respectiva y las reconoce como el arma artesanal y el

revlver calibre 38 que le correspondi periciar en esa


oportunidad.
2.- Luis Patricio Pea Iturra, 46 aos de
edad, casado, Sargento 1 de Carabineros, domiciliado
laboralmente en el Departamento de Criminalstica de
Carabineros (Labocar), ubicado Antonio Varas 1842,
Providencia, quien expuso que le correspondi periciar
un arma de fuego de fabricacin artesanal, tipo escopeta,
adaptada a calibre 12; un revolver marca Taurus calibre
38, con su nmero de serie borrado; y 36 cartuchos
balsticos correspondientes a: diecinueve calibre 38,
nueve calibre 45, dos calibre 9 mm corto; uno calibre 9
mm largo; y cinco cartuchos calibre 12 para escopeta.
Luego de hacer una descripcin mecnica del arma
hechiza, el perito seala que esta se encontraba apta
para el disparo; y que el revolver marca Taurus tambin
se encuentra apto para el disparo. Los cartuchos no presentaban seales de inters criminalstico, ni haban sido
modificados, pero enfatiz que los 19 cartuchos calibre
38 son compatibles con el revlver periciado, mientras
que los 5 cartuchos calibre 12 son compatibles con la
escopeta hechiza.
Se le exhibe la evidencia material respectiva,
que fue debidamente ofrecida en el auto de apertura del
juicio oral, las que el perito reconoce como el revolver
calibre 38, la escopeta artesanal y los diversos cartuchos
que le correspondi periciar y a los que se ha referido
precedentemente, lo que le consta, adems, por su firma
puesta en las respectivas cadenas de custodia.
OTROS MEDIOS DE PRUEBA.
Adicionalmente el Ministerio Pblico, -y en base
al reconocimiento que de ellas efectuaron los diversos
testigos segn se consignara en los apartados precedentes-, incorpor los siguientes set fotogrficos:
1.- compuesto de 6 fotografas que dan cuenta de los
vehculos involucrados en la presente acusacin.
2.- compuesto por 18 fotografas que dan cuenta del
sitio en que ocurri el robo con intimidacin y del
registro realizado en el domicilio del imputado.
Evidencia material. Por ltimo, en base al reconocimiento que de ellas se efectu durante la audiencia,
se incorpor la siguiente evidencia material:
a.- Revlver Marca Taurus, calibre 38mm, con su
nmero de serie borrado, encontrado al interior
del vehculo PPU TL-8955, estacionado en el patio
posterior del inmueble ubicado en pasaje Rosa
Riquelme 3998, Conchal, NUE 93042.

b.- Cinco cartuchos calibre 38 Mm. sin percutar, los que


estaban en la recamara del revlver signado en la
letra a) de este nmero, NUE 93047.
c.- Escopeta de fabricacin artesanal, compuesta por
dos tubos metlicos, acondicionada a cartuchos
de caza calibre 12 Mm., encontrada al interior de
un closet de un dormitorio del inmueble ubicado
en pasaje Rosa Riquelme 3998, Conchal, NUE
93043.
d.- Cinco cartuchos calibre 12 Mm., sin percutar, encontrados al interior de la camioneta PPU PF-6437,
marca Ford, modelo Rangers, estacionada en el
patio posterior del inmueble ubicado en pasaje Rosa
Riquelme 3998, Conchal, NUE 93045.
e.- Seis cartuchos 38 Mm., cinco sin percutar y uno percutado, encontrados en una habitacin del inmueble
ubicado en pasaje Rosa Riquelme 3998, Conchal,
NUE 93046.
f.- Cuatro cartuchos 9 Mm., tres sin percutar y uno percutado, encontrados en una habitacin del inmueble
ubicado en pasaje Rosa Riquelme 3998, Conchal,
NUE 93049.
g.- Una caja marca Winchester, con nueve cartuchos de
38 Mm., sin percutar, encontrados en el entretecho
del patio del inmueble ubicado en pasaje Rosa
Riquelme 3998, Conchal, NUE 93048.
h.- Nueve cartuchos de pistola calibre 45 Mm., encontradas en un cajn de herramientas, ubicados en el
patio del inmueble ubicado en pasaje Rosa Riquelme
3998, Conchal, NUE 93050.
SPTIMO: Alegatos de clausura. Que en sus
alegatos de clausura, el Ministerio Pblico expuso que
a lo largo del juicio se ha acreditado los hechos materia
de la acusacin, constitutivos de tres delitos. En efecto,
argument, se lograron probar todos los requisitos que
exige el tipo penal de robo con intimidacin, consistente
en que sin la voluntad de sus dueos y con animo de
lucro, el acusado se apropia de cosa mueble ajena en
este caso el vehculo Toyota Yaris PPU TL 8955 de color
verdevehculo que fue encontrado oculto en el domicilio del acusado, y la cartera y otras especies sustradas
a la vctima. Usaron de intimidacin en las personas, ya
que la propias vctimas as lo refirieron, en el sentido que
todos los hechores utilizaron armas de fuego, dos de las
cuales fueron periciadas y se encontraban aptas para
el disparo; junto a las amenazas de muerte de que los
hicieron objeto mientras les apuntaban con las armas
en la cabeza, y posteriormente fueron amarrados para

39

dejarlos abandonados. Por ello el Ministerio Pblico ha


solicitado 7 aos de presidio atendida la gravedad de
este delito.
Tambin se acredit la tenencia del revolver
calibre 38 marca Taurus, el que habra sido utilizado en
el robo con intimidacin, por la que han pedido 541 das
de presidio. Por otra parte est acreditada la tenencia
de un arma artesanal, por la que se solicit la pena de
3 aos y un da de presidio, a lo que cabe agregar las
municiones que fueron encontradas en el interior del
mismo domicilio, por lo que solicit, adems de las penas
de presidio, el comiso de las armas y municiones, como
el de la camioneta incautada, ms las accesorias legales
y costas de la causa.
Por su parte la defensa enfatiz, que no discuten los hechos ni la participacin y que con la declaracin
prestada el acusado ha colaborado al esclarecimiento
de los hechos. Asegur que de acuerdo a las pruebas
rendidas por el Ministerio Pblico, al acusado solo podra
habrsele acreditado un delito de receptacin, ya que
en su domicilio se encontr el vehculo sustrado y el
reconocimiento de las vctimas fue bastante confuso;
no obstante lo cual, el propio acusado ha reconocido su
intervencin en el robo con intimidacin, y entreg a la
polica los domicilios de los sujetos que lo acompaaron
en esos hechos, todo lo cual configura la atenuante
prevista en el N 9 del artculo 11 del Cdigo Penal. En lo
referente a la tenencia ilegal de armas de fuego y municiones se da lo mismo, ya que esas armas pudieron ser
tambin de propiedad de los otros delincuentes o de su
padre, no obstante el ha reconocido haberlas adquirido
al igual que las municiones, reconocimiento que ayuda
a esclarecer tambin estos hechos.
En la Rplica del Ministerio Pblico argument
que no concurre la atenuante prevista en el artculo 11
N 9 del Cdigo Penal, ya que la prueba presentada
por el Ministerio Pblico no surge en nada de algn
dicho manifestado por el acusado; incluso los apodos
entregados no permiten todava establecer la identidad
de esas presuntas personas. Adems ha negado haber
intimidado ni registrado a las vctimas, niega haberlas
amarrado; y en relacin a la escopeta hechiza entrega
explicaciones inverosmiles, y niega incluso haber sabido que el Toyota estaba estacionado en su domicilio
y explic que ste lo queran nicamente para echar
carreras, de modo que sus explicaciones no merecen
reconocerle la atenuante invocada.
En la Rplica de la defensa, sta sostuvo que
el acusado ha admitido que el Toyota qued guardado

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

40

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

en su domicilio; admiti haber intimidado a los jvenes


para bajarlos del vehculo, y entreg antecedentes de
los dems partcipes en el delito que lamentablemente
no ha cristalizado en nuevas detenciones, pero s se
han allanado domicilios.
OCTAVO: Valoracin de los medios de prueba.
Que, si bien la defensa del acusado no ha controvertido
durante el juicio la existencia de los hechos delictivos que
forman parte de la acusacin, ni la participacin que en
ellos ha cabido al inculpado, corresponde pasar revista
a la idoneidad y coherencia de los medios probatorios,
para formar conviccin legal en el Tribunal.
En lo concerniente al delito de robo con
intimidacin, se ha dado crdito a lo afirmado por
las vctimas de dicho ilcito, doa Javiera Gonzlez
Crcamo y don Jorge Gmez Nio de Zepeda, en
cuanto ambos han estado contestes en los antecedentes
fundamentales de cmo verosmilmente se sucedieron
los hechos. En efecto, y mirado desde el punto de vista
de los elementos fundamentales que conforman este tipo
penal, Javiera Gonzlez expres que, luego de haber
sido interceptados por las dos camionetas De la que
los intercept por delante bajan tres o cuatro personas
con armas de fuego, los que empiezan a pegar con las
armas a los vidrios del vehculo para que se bajen, les
preguntan si tienen cosas de valor, a ella le registran la
cartera, le sacan una plata que tenia en los bolsillos, y les
ordenan no mirarlos a la cara la que luego agrega que,
en la mitad del trayecto hacia el lugar en que en definitiva
los dejaron abandonados, se sube al auto, junto a ellos,
uno de los sujetos portando un arma de fuego y los empieza a presionar por cosas de valor, tarjetas y cosas as,
y comienza a revisarla y le sac unos aros de perlas. En
similares trminos relat lo sucedido el ofendido Jorge
Gmez, al indicar que luego de ser interceptados, los
sujetos se bajaron de las camionetas, se les aproximan
al vehculo y le ponen las pistolas apuntando a la cabeza
para que abran las puertas del auto y se bajen. Luego
que lo bajan del auto apuntndolo, l les entrega las
llaves del auto para que se lo lleven, pero los sujetos los
obligan a subir a la parte trasera del mismo vehculo, y
les pedan cosas de valor y plata. Por lo dems, no
resulta ocioso destacar tambin que ambos relatos son
coincidentes en que, antes de ser abandonados en una
zanja, los sujetos le sustrajeron las zapatillas a Jorge
Gmez, con cuyos cordones procedieron a amarrar a
ambas vctimas, circunstancia que resulta corroborada
por los dichos del testigo Sergio Sanhueza Gutierrez,
quien expres que al acudir al lugar de los hechos a

constatar la denuncialos afectados estaban bastante


nerviosos y el joven varn se encontraba descalzo.
Estos testimonios que guardan armona y coherencia
entre s, permiten dar por acreditada la sustraccin
de especies muebles ajenas contra la voluntad de sus
dueos, y el empleo de intimidacin para doblegar la
voluntad de las vctimas, como elementos centrales del
tipo penal. En efecto, a Javiera Gonzlez le fue sustrada
su cartera, unos aros y dinero en efectivo, mientras a
Jorge Gmez se lo despoj del vehculo marca Toyota
en que se movilizaba; y en ambos casos se dobleg su
voluntad mediante la amenaza con armas de fuego.
Por lo dems estas declaraciones son plenamente concordantes con lo aseverado en la audiencia
por los policas Gary Eduardo Ferrada, Marco Tapia
Cordero y Claudio Aguila Sern, quienes refieren haber
encontrado oculto en el patio del domicilio del acusado
el vehculo Toyota Yaris sustrado horas antes de dicho
registro, en cuya guantera encontraron un revlver
calibre 38, presumiblemente empleado en el robo con
intimidacin en que se obtuvo dicho mvil. Esta ltima
inferencia encuentra sustento en lo afirmado por la vctima Javiera Gonzlez, en cuanto expres que Las armas
que ella vio las portaban, el sujeto que viaj de copiloto
en el automvil que la dej en la guantera, mientras
revisaba la cartera que le haban sustradoy otra arma
de fuego la portaba el acusado, con la que los intimid
cuando se subi al auto junto a ellos, a mitad de camino,
para exigirles la entrega de mas cosas de valor.
Por otra parte, y desde el punto de vista de la
participacin del inculpado en estos hechos, milita en su
contra no solo la circunstancia de haberse encontrado
oculto en su domicilio el vehculo sustrado, sino tambin
el que las vctimas lo reconocieron sin vacilaciones en
la audiencia, proporcionando detalles de la participacin
especfica que le cupo en el desarrollo de los hechos.
En lo referente a los delitos de tenencia ilegal
de armas de fuego y tenencia ilegal de municiones,
depusieron los testigos Gary Ferrada Barassi, Marco
Tapia Cordero y Claudio Aguila Sern, todos funcionarios
policiales, que fueron coincidentes en el hecho de que,
al efectuar el registro del inmueble que sirve de domicilio
al acusado, encontraron oculto en el patio el vehculo
Toyota Yaris que haba sido sustrado horas antes y, en
la guantera de ste, un revlver marca Taurus calibre
38, con nmero de serie borrado, y cinco cartuchos del
mismo calibre sin percutar. Adems, el testigo Gary Ferrada aadi que En el inmueble encontraron, adems,
municiones calibre 38, calibre 35, un arma hechiza, una

caja Winchester calibre 38 en el entretecho; el arma


hechiza estaba en el dormitorio de los padres que no
estaban en ese momento, en tanto que, en similares
trminos, se expres el testigo Claudio Aguila, al indicar
que continuando con el registro del inmueble, en otra
habitacin que estaba cerrada con llave y que perteneca
a los paps del imputado --y que no se encontraban en
ese momento--, especficamente en el closet de dicho
dormitorio, encontr una escopeta hechiza. Por otra
parte, sus compaeros que revisaban el patio, en el
entretecho del inmueble encuentran municiones calibre
38, y en un tarro encuentran municin calibre 45 y 9
mm., de todo lo cual es posible colegir con meridiana
certeza que, efectivamente en el domicilio del acusado
se encontr en definitiva: un revlver marca Taurus,
calibre 38 con nmero de serie borrado; una escopeta
hechiza adaptada para cartuchos calibre 12; diecinueve
cartuchos calibre 38; nueve calibre 45; tres calibre 9
mm; y cinco cartuchos calibre 12 para escopetas. Estos
asertos resultan corroborados por la evidencia material
incorporada en el juicio, consistente precisamente en
las sealadas armas y municiones, en tanto los dichos
de los peritos Marcelo Alonso Concha y Luis Pea
Iturra, proporcionan informacin fiable de que ambas
armas se encuentran aptas para el disparo, de que
efectivamente fueron disparadas segn la evidencia
qumica encontrada en ellas. Por ltimo, de la prueba
documental producida se desprende que el acusado
no posee armas inscritas ante la autoridad pertinente, ni
registra permisos de porte o tenencia que lo habilitaran
a mantener lcitamente en su poder armas o municiones
de ninguna especie.
Apreciada la prueba en su globalidad, y ya en
trminos estrictamente generales, los dichos de todos
los testigos que depusieron en la audiencia han impresionado al Tribunal como veraces, en lo que respecta
a la limitada esfera de percepcin que a cada uno correspondi apreciar, --el momento en que se produce el
hecho delictivo, en el caso de la vctima; y los momentos
inmediatamente posteriores al delito, a los restantes
testigos--, elementos que han sido tambin concordantes
con los dems antecedentes aportados en la audiencia,
y dado que sus expresiones han sido formuladas por
personas capaces de percibir con sus propios sentidos
los hechos sobre los que declararon, y a la circunstancia
de que todos ellos fueron legalmente interrogados y
contra examinados, sin que sus relatos contraren las
normas de la lgica, mximas de la experiencia ni los
conocimientos cientficamente afianzados; y porque

41

sus aseveraciones resultan plenamente coincidentes


con la evidencia material y fotogrfica exhibida y
reconocida en juicio por dichos testigos, segn se seal
en cada caso, son todas circunstancias que contribuyen
a proveer de verosimilitud los relatos aportados en la
audiencia y a configurar los hechos que es dable tener
por acreditados con dichas probanzas.
NOVENO: Hechos acreditados. Que en virtud
de las pruebas reseadas y valoradas en los considerandos precedentes, principalmente la declaracin de
Jorge Ignacio Gmez Nio de Zepeda, Javiera Maria
Gonzlez Crcamo, Gary Eduardo Ferrada Barassi,
Claudio Aguila Seron, Marco Tapia Cordero y Sergio
Alejandro Sanhueza Gutierrez; de los peritos Marcelo
Alonso Concha y Luis Pea Iturra, adems de la evidencia material, documental y fijaciones fotogrficas,
debidamente incorporadas durante la audiencia, las
que fueron apreciadas de acuerdo con lo dispuesto en
el artculo 297 del Cdigo Procesal Penal, en concepto
del Tribunal reunieron el estndar necesario para dar
por acreditado, ms all de toda duda razonable, los
siguientes hechos:
a) Que el da 25 de abril de 2006, aproximadamente a las 00:20 horas, en circunstancias que la
vctima Jorge Gmez Nio de Zepeda se encontraba
junto a Javiera Gonzlez Crcamo al interior del vehculo PPU TL-8955 estacionado en un mirador en el
camino La Pirmide, comuna de Huechuraba, fueron
interceptados por dos vehculos que les impidieron el
paso, por adelante se coloc la camioneta Ford Ranger PPU PF-6437, conducida por el imputado Hugo
Seplveda Zapata, desde la cual descendi ste junto
a otro individuo, mientras que por atrs se instal otra
camioneta, en la cual se encontraban entre dos a tres
sujetos ms, todos premunidos con armas de fuego,
con las que apuntaron a ambas vctimas, obligndolas
a descender de su vehculo y hacer entrega de las
especies de valor que portaban, a las que obligaron
a sentarse en los asientos traseros del mismo mvil
en el que los trasladaron hasta un basural ubicado en
la misma comuna, lugar en el que fueron amarrados
y arrojados a una zanja, dndose posteriormente a la
fuga apropindose de las especies que stas portaban,
incluyendo el vehculo PPU TL-8955.
b) Que el da 25 de abril de 2006, aproximadamente a las 08:30 horas, personal de la Seccin de
Investigacin Policial de la 5 Comisara de Conchal,
en cumplimiento de una orden de entrada y registro
emanada del 2 Juzgado de Garanta de Santiago

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

42

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

procedi a ingresar al domicilio del imputado Hugo


Alejandro Seplveda Zapata ubicado en Rosa Riquelme
3998, Conchal, en cuyo interior se encontr un arma de
fabricacin artesanal, tipo escopeta hechiza de metal,
cinco cartuchos calibre 12 sin percutar, seis cartuchos
38mm, cinco sin percutar y uno percutado, cuatro cartuchos 9 Mm., tres sin percutar y uno percutado, una
caja marca Winchester con nueve cartuchos 38 Mm.
sin percutar, nueve cartuchos de pistola calibre 45, sin
que el imputado estuviese autorizado para la tenencia
de armas de fuego y municiones. Adems se encontr
un revlver marca Taurus, calibre 38 Mm. con el nmero
de serie borrado y con cinco cartuchos sin percutar en
su recamara, dentro de la guantera del vehculo PPU
TL-8955, el cual fue hallado oculto en el interior de
dicho domicilio.
DCIMO: Calificacin jurdica de los hechos
acreditados. Que los hechos referidos precedentemente
importan para el Tribunal la calificacin jurdica de:
a) robo con intimidacin, en grado de consumado, previsto y sancionado en el artculo 432 en relacin
al artculo 436 y 439 del Cdigo Penal; y
b) constituye el delito de tenencia ilegal de arma
de fuego, en grado consumado, previsto en el artculo 3
inciso 3, sancionado en el artculo 13 de la Ley 17.798
sobre Control de Armas, y del delito de tenencia ilegal de
municiones, previsto en el artculo 2, letra c), sancionado
en el artculo 9 de la misma ley.
En efecto, de los medios de prueba consignados
en el fundamento sexto del presente fallo, y principalmente del relato coherente, preciso y pormenorizado que
entregaron las vctimas del ilcito, fluye que dos jvenes
que se encontraban a bordo de un vehculo, fueron
interceptados por varios individuos que se movilizaban
en dos camionetas, los que los intimidaron con armas
de fuego y, en esas condiciones, contra su voluntad, les
sustrajeron una cartera, un par de aros y dinero efectivo,
adems del vehculo en que se transportaban, y luego de
amarrar a las vctimas proceden a abandonarlas en una
zanja para darse a la fuga con las referidas especies,
lo que satisface los requisitos que exige el tipo penal
de robo con intimidacin por el que se dedujo acusacin, en la medida que se ha verificado la sustraccin
de especies muebles ajenas, con ostensible nimo de
lucro, y contra la voluntad de sus dueos, voluntad que
result doblegada mediante el empleo de intimidacin
en las personas utilizando armas de fuego.

Por otra parte, de las probanzas ya consignadas


y analizadas en los motivos precedentes, se desprende
que un sujeto mantena en su poder, concretamente en
su domicilio, mas de una treintena de cartuchos balsticos de diversos calibres, sin contar con la autorizacin
pertinente para dicha tenencia; y que, de igual modo,
mantena en su poder a lo menos un arma de fuego
consistente en una escopeta de fabricacin artesanal
que se encontraba apta para el disparo, carente de
autorizacin para dicha tenencia, circunstancias que
cumplen los presupuestos que configuran los tipos
penales de tenencia ilegal de municiones, y el de
tenencia ilegal de arma de fuego, respectivamente.
Cabe tener presente que las explicaciones proporcionadas por el inculpado para justificar la tenencia de la
referida arma artesanal y de las municiones, sumado
a las circunstancias que rodean el hallazgo de dichos
elementos concretamente la perpetracin, horas antes,
de un robo con intimidacinno permiten configurar la
excusa legal contenida en el inciso segundo del artculo
9 de la ley del ramo.
Conviene precisar, no obstante, que el delito
de tenencia ilegal de arma de fuego se ha configurado
nicamente por la tenencia de la escopeta hechiza, mas
no por el revolver calibre 38 encontrado en la guantera
del vehculo sustrado, el cual por tener sus nmeros
de series borrados tambin es un arma prohibida. En
efecto, en concepto del Tribunal, el hallazgo de dicha
arma no resulta idnea para configurar responsabilidad
del acusado por este delito puesto que, en la medida
que se encontr en la guantera del vehculo Toyota
que haba sido sustrado horas antes, es dable concluir
que solo llevaba escasas horas en el patio de dicho
domicilio, lo que es insuficiente para configurar una
tenencia capaz de subvertir el mandato legal. Por otra
parte, si dicho revolver fue utilizado en la ejecucin del
robo con intimidacin como pareciera desprenderse
de los dems antecedentessu tenencia quedara en
concurso medial con aquel delito, concretamente con la
intimidacin que ya agrava aquella conducta, de modo
que su eventual tenencia por parte del acusado no sera
punible en forma separada.
UNDCIMO: Participacin. Que la participacin
del acusado Hugo Alejandro Seplveda Zapata fue estimada por el Tribunal en calidad de autor de los delitos de
Robo con intimidacin, tenencia ilegal de arma de fuego
y tenencia ilegal de municiones, descritos precedentemente, de conformidad a lo dispuesto en el artculo 15
N 1 del Cdigo Penal, participacin que result esta-

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

C I R C U N S TA N C I A S M O D I F I C ATO R I A S D E
RESPONSABILIDAD PENAL.
DUODCIMO: Peticiones de las partes. Que,
en lo referente a las circunstancias que modifican la
responsabilidad criminal, y dems factores relevantes
para la determinacin y cumplimiento de la pena, la
defensa ha estimado que procede la aplicacin de la
atenuante de irreprochable conducta anterior, prevista
en el artculo 11 N 6 del Cdigo Penal, reconocida por
el Ministerio Pblico; y la prevista en el artculo 11 N9
del mismo cuerpo legal segn ya ha fundamentado
en su alegato de cierre, por lo que estim que debe
bajarse en un grado las penas previstas para cada uno
de los delitos.
El Ministerio Pblico estim, por su parte, que
al acusado slo le beneficia la circunstancia atenuante
de irreprochable conducta anterior; pero no la prevista
en el nmero 9 del artculo 11 del Cdigo Penal, ya que
la declaracin prestada por el acusado es insuficiente
para configurarla, segn ya fundament en su alegato
de cierre.
DCIMO TERCERO: Elementos probatorios.
Que, respecto de las circunstancias modificatorias en
comento, la defensa incorpor, mediante su lectura
resumida, la siguiente prueba documental:
1) Extracto de Filiacin y antecedentes del acusado,
sin anotaciones previas.
2) Certificado de Residencia, de fecha 27 de abril de
2006, emanado de la Unin Comunal de Juntas de
Vecinos de Conchal.
3) Declaracin jurada de doa Prisila Sandoval Sandoval, en la que deja constancia conocer y tener
convivencia con el acusado, con el que tiene un
hijo, y constituye su nico sustento.
4) Certificado de nacimiento del hijo del acusado.
5) Listado de firmas de cerca de cien personas que
acreditan la honorabilidad del acusado.
6) Carta de la Iglesia Evanglica Pentecostal, que
acredita que el acusado es un joven tranquilo y
trabajador.

7) Boleta de prestacin de servicios del imputado a la


empresa Comercial Valencia, por $66.000.8) Informe Social de la Municipalidad de Conchal
practicado al acusado, que da cuenta de su situacin
socioeconmica.
9) Informe que da cuenta que el acusado ha prestado
su servicio militar en el Regimiento Bun.
DCIMO CUARTO: Atenuantes. Que en lo
referente a la circunstancia atenuante de irreprochable
conducta anterior alegada por la defensa, deber ser
acogida toda vez que dicha mitigante no solo le ha sido
reconocida por el propio ente acusador, sino adems porque se encuentra plenamente configurada con el mrito
del Extracto de Filiacin y Antecedentes del acusado,
incorporado por la defensa, en el que aparece libre de
anotaciones penales anteriores a la presente causa,
atenuante que le beneficia respecto de los tres delitos
de que ha resultado responsable.
En lo concerniente a la circunstancia atenuante prevista en el artculo 11 N 9 del Cdigo Penal,
consistente en haber colaborado sustancialmente al
esclarecimiento de los hechos, en lo que respecta al
delito de robo con intimidacin, le ser rechazada por
no haberse configurado sus presupuestos. En efecto, los
dichos del acusado vertidos en la audiencia, fuera de ser
difusos y fragmentarios, han resultado contradictorios
con las dems probanzas vertidas en el juicio, en particular con los dichos de las propias victimas, en cuanto a los
mviles del accionar delictivo, la intervencin personal
que en ellos le cupo al acusado, el porte de arma de
fuego por su parte, y la circunstancia de ser amarradas
las vctimas antes de abandonarlas, entre otras aristas,
que configuran un relato por parte del acusado que en
nada colabora al real esclarecimiento de los hechos o
de su participacin, al punto que prescindiendo de sus
dichos, resultaban igualmente acreditados tanto el hecho
punible como la participacin del acusado, de modo que
su sola confesin en la audiencia, en los trminos que
se ha sealado, no permiten tener por configurada en
su favor la atenuante en comento.
Cosa distinta ha ocurrido con su confesin
respecto de la tenencia del arma de fuego y las
municiones. En lo que respecta a estos ilcitos --y
descartado para estos efectos el revolver Taurus calibre
38 encontrado en la guantera del auto robado, por los
motivos expuestos ms arriba-- resulta como hecho objetivo que tanto la escopeta hechiza como las municiones
de diversos calibres, fueron encontradas en el inmueble

FALLOS

blecida con el mrito de la misma prueba antes referida,


en particular con los reconocimientos precisos que de
su persona efectuaron los diversos testigos, segn se
consign oportunamente, de las que se desprende que
a ste le correspondi una intervencin inmediata y
directa en su ejecucin.

43

FALLOS

44

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

de un modo disperso, en distintas habitaciones y lugares


fsicos, lo que tornaba cuesta arriba el atribuir la tenencia
de todos ellos al solo acusado. En esa medida, sus
dichos tendientes a explicar el origen y adquisicin de
dicha arma y municiones por su parte, han contribuido
de manera sustancial a esclarecer las circunstancias de
tal tenencia, como su participacin en la misma, de modo
que sin su confesin no habra sido posible formularle el
reproche penal que lleva aparejada tal conducta, lo que
amerita acoger en su favor la circunstancia atenuante
que se viene analizando, en lo que respecta a estos
dos delitos.
DCIMO QUINTO: Regulacin de la pena. Que
el delito de robo con intimidacin, en el artculo 436
del Cdigo Penal, se encuentra sancionado con la pena
de presidio mayor en sus grados mnimo a mximo y,
al favorecer al acusado una circunstancia atenuante
sin que le perjudique agravante alguna, el Tribunal no
podr imponer dicha sancin en su grado mximo, de
conformidad a lo dispuesto en el artculo 68 del citado
Cdigo.
El delito de tenencia ilegal de municiones,
se encuentra sancionado en el artculo 9 de la Ley N
17.798 con la pena de presidio menor en su grado medio
a presidio mayor en su grado mnimo, y por favorecer al
acusado dos atenuantes sin que le perjudique agravante
alguna, el Tribunal aplicara dicha sancin rebajando en
un grado el mnimo sealado por la ley, de conformidad
a lo dispuesto en el artculo 68 del Cdigo Penal.
Por su parte, la figura de tenencia ilegal de
arma de fuego, est penada en el artculo 13 de la
Ley N 17.798 con presidio menor en su grado medio a
presidio mayor en su grado mnimo, y por favorecer al
acusado dos atenuantes sin que le perjudique agravante
alguna, el Tribunal aplicara dicha sancin rebajando en
un grado el mnimo sealado por la ley, en atencin a
lo establecido en el ya citado artculo 68 del Cdigo
Penal.
Las sanciones determinadas con arreglo a las
normas precedentemente explicitadas, sern aplicadas
por separado para cada uno de los delitos, por resultar
dicho sistema de castigo ms favorable al acusado.
Por ltimo, el comiso solicitado por el Ministerio
Pblico ser acogido nicamente respecto de las armas
de fuego prohibidas y municiones incautadas en la causa, mas no respecto de la camioneta Ford Ranger PPU
PF-6437 puesto que sta, si bien aparece involucrada
en la comisin de un delito, no se ha acreditado que

dicho vehculo pertenezca al acusado. Mas bien, se


vertieron antecedentes de que ese mvil pertenecera
a la madre del acusado, quien no aparece responsable
de ninguno de los ilcitos ventilados en este juicio, de
modo que tampoco ha de soportar las consecuencias
de dichos delitos, si no se quiere quebrantar el carcter
personalsimo de las sanciones penales, y lo dispuesto
en el propio artculo 31 del Cdigo Penal.
Por estas consideraciones y lo dispuesto en los
artculos 1, 11 N 6 y 9, 15 N1, 18, 21, 24, 25, 28, 31,
47, 50, 68, 69, 432, 433, 436, 439 del Cdigo Penal;
1, 45, 46, 47, 129, 130, 281, 295, 296, 297, 298, 309,
314, 315, 319, 323, 324, 325, 326, 328, 329, 338, 339,
340, 341, 343, 344, 345, 346, 348, 349 y 468 del Cdigo
Procesal Penal; y artculo 2 letra c), artculo 3, 9 y 13
de la ley 17.798 sobre control de armas y ley N18.216,
SE DECLARA:
I.- Que se CONDENA a HUGO ALEJANDRO SEPLVEDA ZAPATA, cdula de identidad N14.199.1345, ya individualizado, a la pena de CINCO AOS
Y UN DA de presidio mayor en su grado mnimo,
accesorias de inhabilitacin absoluta perpetua para
cargos y oficios pblicos y derechos polticos y la
inhabilitacin absoluta para profesiones titulares
mientras dure la condena y, al pago de las costas
de la causa, como autor del delito de robo con
intimidacin en las personas de Javiera Maria
Gonzlez Crcamo y Jorge Ignacio Gmez Nio
de Zepeda, perpetrado en esta cuidad el da 25 de
abril de 2006.
II.- Que se CONDENA a HUGO ALEJANDRO SEPLVEDA ZAPATA, cdula de identidad N14.199.1345, ya individualizado, a las penas de QUINIENTOS
CUARENTA Y UN DAS de presidio menor en su
grado medio; y a la de SESENTA Y UN DIAS de
presidio menor en su grado mnimo, mas las accesorias de suspensin de cargo u oficio pblico durante
el tiempo de las condenas, y costas de la causa,
como autor de los delitos de tenencia ilegal de
arma de fuego y tenencia ilegal de municiones,
respectivamente, perpetrados en esta cuidad el da
25 de abril de 2006.
Que atendida la extensin de las penas privativas de
libertad impuestas al sentenciado, no se le concede
ninguno de los beneficios que establece la Ley N
18.216 y, en consecuencia, deber dar cumplimiento
efectivo a dichas sanciones, principiando por la ms
grave, la que se le contar desde el da 25 de abril de
2006, fecha desde la cual ha permanecido ininterrum-

pidamente privado de libertad, como se establece en


el auto de apertura de este juicio oral.
III.- Que, se decreta el comiso del revlver marca Taurus
calibre 38, del arma de fuego artesanal y las municiones incautadas en esta causa, las que debern ser
destruidas o remitidas a los organismos pertinentes,
segn corresponda, una vez ejecutoriada la presente
sentencia.
En la misma oportunidad, hgase devolucin de
la camioneta marca Ford modelo Ranger PPU PF-6437 a
quien acredite ser su legtimo propietario y devulvase al
Ministerio Pblico y la defensa, segn el caso, la restante
prueba documental incorporada.
Ofciese, en su oportunidad, a los organismos que
corresponda para comunicar lo resuelto y remtanse los

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antecedentes necesarios al seor Juez de Garanta de esta


causa para la ejecucin y cumplimiento de la pena.
REGSTRESE.
RUC N 0600284435-2
RIT N 67-2006.Redactada por el juez don Carlos Iturra
Lizana.
PRONUNCIADA POR LA SALA DEL SEGUNDO TRIBUNAL DE JUICIO ORAL EN LO PENAL DE
SANTIAGO INTEGRADA POR LOS JUECES DON ENRIQUE DURN BRANCHI (S), QUIEN LA PRESIDI,
DON PABLO TOLEDO GONZLEZ Y DON CARLOS
ITURRA LIZANA.

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

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FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

Condena por el delito de parricidio la muerte provocada a la vctima por su conviviente.

Tribunal: Cuarto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago.


Resumen:
El Ministerio Pblico acus al imputado como autor del delito de parricidio en perjuicio de su conviviente. La
Defensa solicit calificar los hechos como homicidio simple, argumentando, por una parte, que la relacin
de pareja entre el acusado y la vctima ya se haba terminado al momento de ocurrir los hechos, y, por otra,
que la convivencia no tena una definicin legal y por ende no satisfacera el tipo penal. El Tribunal estim
acreditados los hechos y participacin de la acusacin, estimando que ellos configuraban el delito de parricidio.
Fundament su decisin en que el parricidio protege aquellas relaciones que ms se acercan a las relaciones de carcter matrimonial, dejando en la figura general del homicidio simple los otros tipos de relaciones.
Estimando acreditado en el juicio que el imputado y la vctima mantenan desde a lo menos 6 aos antes de
la fecha de la muerte de sta una relacin de convivencia y comunidad de vida con los deberes de fidelidad,
cohabitacin y auxilio mutuo, dndose mutuamente trato y nombre de pareja, consider que el tipo penal
del parricidio se encontraba configurado. En cuanto a las atenuantes invocadas por la Defensa, el Tribunal
rechaz la del artculo 11 N 9, del Cdigo Penal, porque si bien valor parte de las declaraciones judiciales
del acusado, as como sus dichos ante la psicloga y el psiquiatra, el hecho de basar su defensa en la tesis
central de desvirtuar una relacin de convivencia, no resultaba posible sostener que hubiese colaborado
sustancialmente con la investigacin y esclarecimiento de un parricidio. Tambin rechaz, por mayora, la
atenuante del artculo 11 N 8 del mismo cdigo por no cumplirse la totalidad de sus requisitos legales: no
tuvo la posibilidad de fugarse o de ocultarse al haber estado siempre custodiado por sus vecinos, no fue l
mismo quien se denunci ante la autoridad, sino una vecina, y, finalmente, dio versiones diversas respecto
de la forma en que se produjo la muerte de la ofendida, intentando exculparse.
El voto de minora estuvo por acoger la atenuante del artculo 11 N 8 del Cdigo Penal, por estimar que s
se cumplan sus requisitos, desde que fue el mismo acusado quien dio aviso de lo sucedido a sus vecinos,
resultando irrelevante que intentara justificarse en el juicio.
Texto completo:

ACUSACIN

Santiago, catorce de noviembre de dos mil seis.

SEGUNDO: Que los hechos en que se fund


la acusacin fueron los siguientes: El da 1 de enero
de 2006, aproximadamente a las 01:10 horas de la
madrugada y producto de una discusin sostenida con
su conviviente doa Laura de las Mercedes Basualto
Iturrieta, en el interior del domicilio de ambos ubicado
en Pasaje 9 de marzo N 1935, Comuna de Santiago, el
acusado agredi a la vctima y le enterr el cuchillo que
portaba en su pecho, provocndole la muerte

VISTOS, ODOS LOS INTERVINIENTES Y


CONSIDERANDO:
PRIMERO: Que, ante esta Sala del Cuarto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago, integrada por
la juez presidenta doa Karen Atala Riffo y los jueces don
Cristin Soto Galdames y don Mauricio Olave Astorga,
se llev a efecto la audiencia del juicio oral de la causa
rol interno del tribunal N 73-2006, seguida en contra
de VLADIMIR ERNESTO RETAMAL SNCHEZ, cdula
de identidad N 5.161.876-9, actualmente recluido en
el Centro de Detencin Preventiva Sur; legalmente
representado por el Defensor Penal Pblico don Miguel
ngel Jimnez.
Sostuvieron la acusacin las fiscales adjuntas
doa Mara Vernica Aviles Crdova y doa Marcia
Arancibia Prez.

La fiscala califica los hechos descritos como


constitutivos del delito de Parricidio, previsto y sancionado en el artculo 390 del Cdigo Penal, en grado de
consumado. Atribuyndole al acusado participacin en
calidad de autor del artculo 15 N1 del Cdigo referido, toda vez que actu en los hechos de una manera
inmediata y directa.
Sostiene el Ministerio Pblico en su acusacin,
que no concurren circunstancias modificatorias de

responsabilidad penal que considerar, solicitando en


definitiva se condene al imputado a la pena de veinte
aos de presidio mayor en su grado mximo, ms las
penas accesorias del artculo 28 del Cdigo Penal y al
pago de las costas del juicio.
En su alegato de apertura, el Ministerio Pblico
sostuvo que en esta causa se acreditaran todos los hechos que motivan el juicio, explicando de quien se trataba
la vctima, caracterizndola como una persona querida
en el barrio Franklin, quien era sometida habitualmente
a todo tipo de maltratos fsicos y psicolgicos por parte
del acusado, para luego describir brevemente la forma
en que sucedieron los hechos y los medios de prueba
con que se acreditaran los mismos, solicitando una condena adecuada a lo sucedido. A su turno, en la clausura
manifest haber cumplido con lo prometido en el sentido
que se ha acreditado el parricidio, existe dolo de matar
no hay posibilidad de sostener lo contrario, estando
establecido aquello, por la forma en como el acusado
y la occisa vivan. Agrega que no hay duda que ambos
eran convivientes, a tal punto, que todos los testigos
lo ratifican, incluso el mismo acusado reconoci en su
relato que el da de los hechos andaba con su seora,
agregando que ellos discutan como todo matrimonio,
lo cual da cuenta de una clara convivencia.
DEFENSA
TERCERO: Que, en su alegato de apertura la
defensa sostuvo que lo que se buscara en este juicio
era una pena justa y proporcionada, en ese sentido
explica que como se ha sostenido en fallos de la Corte
Europea de DDHH, una pena de ms de 15 aos
atenta contra los derechos humanos del acusado. Por
otra parte manifiesta, que los hechos que expuso el
Ministerio Pblico en su apertura son efectivos, pero a
su juicio constituyen homicidio simple, advirtiendo que
el legislador penal no defini lo que ha de entenderse
por convivencia y por tanto cree, que desde el punto
de vista de la tipicidad, la figura penal que calza con el
presente delito es el del homicidio simple. Argumentos
que reiter en su clausura, manifestando que no se hizo
cuestin en el hecho ni la participacin, insistiendo que
el castigo debe ser proporcionado. Explica el defensor,
que en el derecho comparado se ha ido eliminando la
figura del parricidio al no existir mayores razones para
aumentar la pena respecto del homicidio causado por
un tercero. Alega que el legislador no explic lo que
debe entenderse por convivencia, agregando en ese
sentido que ni la definicin de la Real Academia de la

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Lengua permita aclarar el concepto, pues lo que se


busca por el legislador, al elevar la pena, es proteger
una relacin de confianza, que se da en una relacin
similar a la de carcter matrimonial, cuestin que en
este caso no se da, al haberse eliminado el concubinato
entre ellos. Afirmando lo anterior, dado el hecho que,
nadie pudo establecer si ambos acusados mantenan
este tipo de relacin, haciendo presente que entre ellos
exista violencia recproca, lo cual hace necesariamente
desaparecer las relaciones de confianza requerida para
configurar el parricidio.
CUARTO: Que, el acusado renunci a su derecho a guardar silencio y exhortado a decir la verdad
sostuvo lo siguiente:
Que el da de los hechos pas a buscar a su
seora al negocio como a las 22:00, horas y fueron a
ver los fuegos artificiales, luego se fueron a su casa
para que ella se cambiase de zapatos, el se tom dos
combinados, se hizo un pan con tomate y ajo, le grito
a ella que se fueran y el se dio vuelta con el cuchillo
en la mano y la clav, explicando que habl con David
y que esa palabra que se lo pite no es de l pues es
palabra de choro. Explica que l hace dos aos no
convivan con la vctima, precisando que hace 6 aos
atrs viva con ella en su misma casa, que era una
excelente relacin y luego empezaron las disputas y
abrieron camas durmiendo cada uno en su dormitorio,
afirmando que se mantuvieron en el mismo domicilio,
pues l le ayudaba en sus quehaceres diarios, a cambio
de comida y techo. Retoma los hechos, explicando que
cuando sucedi esto l quiso matarse hacindose dos
cortes, luego llam a David su vecino para explicarle lo
que haba sucedido llamaron a carabineros y se qued
all esperando para entregarse. Explica que durante esos
seis aos le prestaba servicios a la vctima, atendiendo
mesas, manejando el auto, informando que todo lo
que el tena se lo daba la occisa, que no se explica la
razn por la cual no se fue de la casa de sta antes.
Reitera que el da de los hechos haba bebido, lo cual
hace habitualmente negando consumir drogas. Seala
que su seora saba conducir y que de hecho lo haca
en algunas ocasiones, repitiendo que desde hace dos
aos antes no tena relaciones sexuales con ella. Detalla
que tom el nico cuchillo que tiene en la casa, que no
le quiso enterrar el cuchillo que se resbalo en el piso y
call sobre ella, que se hizo heridas en su abdomen de
cerca de 10 centmetros de profundidad. Aade que con
doa Laura discutan como todo matrimonio, porque l
tomaba mucho, que de hecho la ltima discusin fue

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

tres das antes, la que no recuerda por que estaba muy


ebrio, agregando que agredi a la seora Laura slo una
vez, cerca de tres aos atrs, con un bate de bisbol
en la cabeza, causndole slo una herida superficial.
Explica que a veces cuando discutan le deca garabatos
tratndola de huevona y gila culi(sic).
HECHOS ACREDITADOS
QUINTO: Que, las partes no llegaron a convencin probatoria alguna respecto de ste juicio.
SEXTO: Que, conforme a la valoracin que se
ha hecho de las probanzas rendidas en el juicio oral, el
Tribunal ha adquirido conviccin ms all de toda duda
razonable, respecto al hecho que El da 1 de enero
de 2006, aproximadamente a las 01:10 horas de la
madrugada y producto de una discusin sostenida con
su conviviente doa Laura de las Mercedes Basualto
Iturrieta, en el interior del domicilio de ambos, ubicado
en Pasaje 9 de marzo N 1935, comuna de Santiago, el
acusado agredi a la vctima y le enterr el cuchillo que
portaba en su pecho, provocndole la muerte.
ANLISIS DE LA PRUEBA EN CUANTO AL HECHO
Y PARTICIPACIN
SPTIMO: Que los hechos han podido establecerse, teniendo en consideracin la prueba de
cargo rendida por el Ministerio Pblico, consistente en
lo siguiente
1.- El atestado de doa Yudith Moraga Martnez,
33 aos planimetrista de la Polica de Investigaciones,
la que informa al tribunal que el da 1 de enero fue al
sitio del suceso relacionado con el homicidio de doa
Laura, que se fijo el inmueble, el cadver y seis evidencias a saber; una mancha rojiza en la vereda poniente
de la calle Nueve de Marzo frente al 1945, luego como
evidencia 2 una mancha rojiza en la entrada del 1943 el
que est orientado hacia el sur, luego manchas rojizas
por goteo en el living, cuatro huelas plantares rojizas,
un cuchillo en la sala y finalmente el cadver. Seala
que el inmueble tiene dos dormitorios, afirmando que
no se describieron las ropas de cada ropero, afirmando
que slo se fijo en el segundo dormitorio una lmpara,
finalizando su exposicin explicando que los roperos
estn en piezas aparte.
2.- La declaracin de doa Julia Pea Flores,
26 aos perito fotgrafa de Investigaciones, quien
explica que sac fotos del cadver, el que estaba en el
piso de cubito dorsal, que tambin fotografi el frontis

de la propiedad 1935 de calle Nueve de Marzo, fijando


manchas de evidencia, luego realiz fotos del acceso
al inmueble, del living, todos con manchas en el piso
de color pardo rojizo, luego una vista del comedor del
inmueble con manchas en el piso de color pardo rojizo,
mostrndose adems un cuchillo y el cadver cubierto,
luego el cadver descubierto detallando la occisa, la
herida del trax izquierdo, adems los accesos a los
dormitorios donde se fotografa una lmpara, luego la
blusa de la occisa con una rasgadura de 3 centmetros.
Concluye su relato explicando que no recuerda haber
visto fotografas de pareja en el lugar.
3.- La exposicin de doa Mara San Martn
Herrera, perito tanatloga del Servicio Mdico Legal, la
que expres que realiz una pericia de la occisa el 1
de enero de 2006, la que mostraba evidencias de herida
en la regin toraxica izquierda de 6 centmetros en la
parilla costal izquierda, la cual atraviesa las costillas y el
corazn lesionando el pulmn izquierdo, de delante atrs
y de izquierda a derecha, con una profundidad de 17
centmetros, levemente de arriba hacia abajo. Expresa
adems que la occisa mostraba adems, una equimosis
en la regin esternal y paraesternal brazo codo derecho
antebrazo izquierdo equimosis e infiltraciones sanguneas en el cuero cabelludo. Explica que la herida tiene
que haberse realizado con alguna presin bastante
fuerte para atravesar la piel y las costillas. Respecto de
las infiltraciones en la cabeza las caractersticas como
recientes, no menos de 24 horas y producto de golpes
contusos. Reitera que una herida de 17 centmetros
implica casi traspasar toda la persona, seala que
accidentalmente en su experiencia le ha tocado cosas
como insertarse rejas o vidrios quebrados, pero nada
como esto. Explica que la seora tena 73 aos con un
metro 57 de estatura y 76 kilos de peso., precisando que
el rostro no presentaba lesiones. Manifiesta que tena
alcoholemia de dos coma doce de alcohol, esto es cerca
de 10 vasos de alcohol, explicando que no encontr
espermios en la acusada lo cual no descarta a su juicio
relaciones sexuales, ya que stos se pueden encontrar
hasta 24 horas despus no existiendo evidencias de
relaciones sexuales anteriores.
4.- El atestado de don Robinsn Ramos Cornejo
50 aos, suboficial mayor de carabineros, el que explica
que alrededor de la 01:15 horas Cenco les inform la
existencia de una persona herida en el pasaje Nueve
de Marzo, en el lugar efectivamente haba una persona
herida l que le explic que haba herido de gravedad
a su conviviente, se procedi a llamar al fiscal y a res-

guardar el sitio del suceso, reconociendo al acusado


como aquella persona respecto de la cual previamente
hablaba. Precisa que el imputado tenan heridas en la
parte abdominal, las que eran superficiales pero sangraban, aade que vio mucha sangre en el domicilio y en el
comedor, observando a la seora herida con una herida
profunda en el pecho. Aade que a unos metros de la
casa haba una persona a la que le tom declaracin
como testigo. Aade que se notaba que el acusado estaba bajo los efectos del alcohol, su habla no era normal
no pudiendo asegurar si tena halito alcohlico, pero
recordando que sus movimientos eran lentos. Explica
que al acusado se le traslada a la posta central donde
es atendido, para luego volver a atenderlo pues el se
volvi a abrir las heridas. Recuerda que vio el cuchillo,
era grande, cocinero, informando que no dio razones de
lo sucedido. Reitera que el acusado estaba sentado en
la puerta de la casa al momento de llegar carabineros,
que no estaba detenido por ningn civil, colaborando
en todo momento, ya que de hecho les manifest que
l la haba matado.
5.- La exposicin de la testigo doa Jessica
Jorquera Segura, 30 aos, inspectora de la Polica de
Investigaciones, la que explica que ha trabajado 3 aos
en la brigada de homicidios, manifestando que el da de
los hechos el fiscal le solicit que concurrieran al domicilio de la occisa, se concurri al lugar, pidiendo fotgrafos,
planimetristas, qumicos y el mdico legista. Narra que
en el lugar, existan manchas por goteo, prximos a la
casa contigua, en el hall tambin y en el inmueble mismo,
mucha sangre, goteos huellas plantares, en el comedor
estaba la mujer fallecida de cubito dorsal su ropa superior abierta, los paramdicos le hicieron reanimacin,
informando que tena slo una herida muy profunda
con fractura de costilla, lo que hablaba de mucha fuerza
descartando una herida accidental. Aade que en el
mismo comedor y sobre una silla haba un cuchillo con
manchas por impregnacin, haba correspondencia
entra ste y la herida, existiendo un dormitorio de visitas
donde haba una lmpara volcada sobre la cama. Luego
se concurri a la posta central para sacarles muestras
al acusado, lugar en donde se le inform que ste tena
heridas superficiales, oportunidad en que manifest
que se haba querido matar pues se haba piteado a
Laura. Prosigue diciendo que luego tomo declaracin
al testigo Romero Cern, el que explic que conoca
a la occisa por ms de 30 aos, informando que ella
mantena desde hace dos aos una convivencia con el
acusado, sufriendo violencia intrafamiliar, relatando que

49

incluso anteriormente el acusado la haba golpeado con


un bate. Manifiesta que ni en el comedor ni en la cocina
haba rastros de alimentos. Ingresa el cuchillo, 13 de
empuadura y 25 de hojas, informando que la herida fue
de arriba hacia debajo de acuerdo a los rastros que quedaron en el cuerpo de la vctima y en el cuchillo. Expresa
que cree que era la pieza de visitas, pues no haba ropa
closet ni piyamas, informando que en la habitacin de la
vctima haba closet y en una pieza al lado de la cocina
haba unos roperos con unos delantales. Seala que no
existan retratos de las vctimas, que no le consta que
existiera relacin de concubinato entre ellos.
6.- El atestado de doa Beatriz Romero Seplveda, chilena 41 aos, soltera duea de casa, la que
explic que el da de los hechos, estaba en su casa
con David Peirano sus sobrinas Isabel y Paulina que
estaban conversando y lleg don Vladimir pidiendo si
poda ella ir a su casa dicindole que fuera a ver a doa
Laura porque parece que se la haba piteado. Prosigue
explicando que fue y vio al acusado con sus ropas y
manos ensangrentadas en el comedor estaba la occisa
de espaldas al suelo, tena un color raro, afirmando que
l estaba a los pies de ella, que sali y se fue a su casa
llam a su cuado y le dijo que fuera a ver a la seora
Laura, hicieron sonar las alarmas del barrio, pasaron
como 10 minutos y su padre entr a la casa a ver lo que
pasaba, luego llegaron los carabineros. Precisa que esto
fue el 1 de enero de 2006, a las 01.15 horas. Explica
que ella vive en el 1928 siendo vecina desde hace 15
aos con la seora Laura, informando que don Vladimir
era su conviviente, afirmando que vivan juntos y que no
sabe quien llam a carabineros pues ella lo intent hacer
y no pudo pidindole a su cuado que lo hiciera. Aade
que cuando entr se percat que toda la casa estaba
con sangre, ella no se vea herida pues l que estaba
herido era el acusado quien le mostraba sus heridas
en su estmago. Precisa que el imputado le pidi que
llamara a los carabineros o la ambulancia. Explica que
previamente haban visto al acusado y a la occisa que
estaban peleando en el auto de stos, manifestando
que l le daba puros improperios que luego se seguan
sintiendo improperios y golpes en las puertas de su
vecina por un lapso de entre 5 a 10 minutos, afirma que
la mujer cuando la vio, tena color entre azul y amarillo
con un ruido fuerte en la garganta, precisando que el
acusado pareca drogado pues estaba intranquilo, no
preocupndose si tena halito alcohlico, recordando eso
si, que tena el rostro alterado, cuestin que ya haba
visto antes pues l beba mucho, afirmando que en el

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

negocio de la occisa, lugar donde ella trabaj muchos


aos, vio en reiteradas oportunidades al acusado ingerir
drogas. Afirma que el acusado acostumbraba tratar a la
occisa como la gila culi(sic). Reconoce al acusado en
la audiencia. Expresa que una vez antes el acusado la
golpeo con un bate en la cabeza con un bate llevndola
ella personalmente a la posta, lugar donde se le pusieron
puntos en su cabeza. Explica que el acusado nunca
intent arrancarse, que siempre se qued parado en
la puerta, afirmando que doa Laura tambin agreda
verbal y fsicamente al acusado, que el ste consuma
pasta base que de hecho lo vio una vez en la cocina del
negocio, que esto habra ocurrido hace cerca de un ao
atrs. Finaliza su relato explicando que las discusiones
entre ellos eran prcticamente todos los das.
6.- El atestado de don David Peirano Muoz,
empleado de una panadera, quien narro que el da
de los hechos estaba cerca de las 1:15 se fumaba un
cigarro con su cuada Beatriz, detrs estaba su suegro,
entra el auto de doa Laura el que era manejado por don
Vladimir, viendo como ellos estaban peleando, y que por
ello reingresan al domicilio de su suegro momentos en
que sale el acusado y le dice a Beatriz que vaya pues
parece que se haba piteado a Laura, explicando que
ella va y luego lo llama y le dice que venga pues parece
que est muerta. Aade que ve a doa Laura la que
tena bajo pulso, por lo que le hace masaje cardiaco,
entonces ve a Vladimir con el cuchillo y lo deja encima
de una silla. Contina su relato explicando que sacan a
Vladimir de la casa y lo dejan en la entrada de la misma,
vuelve donde la vctima le hace reanimacin y un tercero
que le dice que es paramdico, informa que la vctima
ya estaba muerta, le toma el pulso y ya no haba. Esta
persona entr y se puso a agredir a Vladimir el intercede
llegando carabineros, luego vieron que efectivamente
la seora tena una herida con el cuchillo. Seala que
casi siempre manejaba el auto el acusado, salvo que
estuviera ebrio cuestin que tambin era habitual, esto
lo sabe pues el trabaja en una panadera y observa al
acusado el que en un local de al lado empezaba a tomar
desde temprano, tambin a la hora de almuerzo en la
cocinera lo mismo haca en las noches. Explica que el
esta casado hace tres aos con su seora y desde esa
fecha el acusado conviva con la occisa, volviendo a los
hechos informando que el da de stos el acusado no
estaba ebrio, pues no se tambaleaba, si cree que estaba
drogado. Seala que durante todo el tiempo deca que l
lo haba hecho. Afirma que las peleas eran de siempre
la trataba como la gila culi(sic). Aade que el vea al

acusado llegar diariamente con doa Laura a su casa,


pues al testigo le cuidan en el domicilio de al lado a su
hija. Detalla que los carabineros llegaron como a los 20
minutos que el acusado nunca intent huir quedndose
en la puerta de la casa.
7.- La exposicin de don Sergio Romero Cern,
pensionado el que manifest que conoce a la occisa
de 30 aos atrs, que tanto su seora como sus hijas
han trabajado con ella, la que tena una pensin, ella
le cedi una casa en arriendo, explicando que la noche
de los hechos el 1 de enero, luego de cenar, salen al
patio y ven como el acusado y la occisa llegan en auto
discutiendo, por ello se entran y desde su casa escuchan
gritos y golpes, luego hay un silencio y vuelve el acusado
y le dice a su hija Beatriz que parece que se piteo a la
gila culia(sic), ella vuelve y lo llama y le dice que valla
al lugar, entrando al domicilio ve a don Vladimir el que
estaba tendido simulando estar muerto, viendo a la
seora Laura la cual ya no respiraba, le levant la blusa
y vio la cuchillada como de 4 centmetros, partieron a la
calle y ve que el acusado sale junto con ellos a buscar
ayuda le pide que hagan a sonar la alarma para que
llamaran a carabineros saliendo gente a la calle, luego
lleg Carabineros hacindose cargo de la situacin,
agregando que no era la primera vez que l acusado
le pegaba a la vctima, recordando que una vez, en el
ao 2003, la dej inconsciente pegndole con un bate.
Precisa que las nica persona que viva con doa Laura
era don Vladimir, desde hace cerca de 6 aos. Aade
que el testigo que vez que pelaban hacan destrozos y
que el siempre deban reparar los muebles luego de las
disputas, que ellos compartan el dormitorio principal, detallando el testigo, que el acusado, el da de los hechos,
daba ciertas demostraciones de estar ebrio o con droga,
explicando que tena una actitud vacilante, cuestin que
era comn entre ellos. Finaliza su relato afirmando que el
acusado trataba a la occisa como gila culi(sic).
8.- El atestado de doa Primitiva Orellana
Basoalto, 63 aos, comerciante, casada, la que explica
que es sobrina de la vctima y que estuvo viviendo con
ellos, esto es, con la ofendida y el acusado. Explica
que de hasta hace 6 aos hasta cuando el acusado se
fue a vivir con ella, teniendo que abandonar la casa de
su ta por aquel motivo. Explica que la relacin de ellos
era mala, de hecho an antes de convivir l le lanz un
pollo por la cabeza. Explica que la vctima le compraba
ropa y lo mantena, que casi siempre iba al negocio para
pedirle dinero y el auto maltratndola y humillndola
constantemente, explicando que 18 das antes de su

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

9.- El Relato de doa Luz Eliana Romero Seplveda, casada 37 aos, maestra de cocina, la cual
expone que 8 meses a la fecha de la muerte empez
a trabajar en el negocio de la occisa, sabiendo que el
acusado era conviviente de la seora Laura, pues el
siempre estaba en el negocio no teniendo ninguna actividad en el negocio, salvo aparentar que era el dueo.
Explica que el acusado le daba mal trato a la seora, le
deca garabatos tales como gila conchetumadre(sic),
la tomaba de la cabeza por la fuerza para besarla, esto
era diariamente, de hecho casi siempre peleaban pues
l le peda dinero. Explica que conoce a doa Laura
desde pequea, trabajando desde los 16 aos con ella.
Precisa que sabe que ellos convivan pues es hermana
de Beatriz Romero la cual era vecina de ellas le cuida a
su hija. Explica que sabe que una vez ella fue golpeada
con un bate en la cabeza por el acusado, amen de las
mltiples amenazas que ste le deca en el sentido que
le quemara su casa y le chocara el auto. Aade que
nuca vio a la occisa golpear al acusado.
10.- La exposicin de la perito Sandra Montoya
Squif, psicloga la que explica que con fecha 22 y 25
de mayo se evalu al acusado, con el fin de evaluar la
personalidad del acusado, se realizaron dos entrevistas
clnicas con un cuestionario Desiderativo de y Rorscharch, se revisaron los antecedentes de la causa, estructura
de personalidad y de rasgos defensivos, se enfrenta a la
realidad de manera parcial, con un pensamiento hilado
y consistente, la cantidad de respuesta a los test es
coartada, por ansiedad. Explica que el acusado presenta
un rango intelectual normal, examen de realidad conservado y juicio de realidad conservada, interpretaciones de
sta realidad, se relaciona de manera racional, es capaz
de controlar sus impulsos, da cuenta de poca tolerancia
ante sus necesidades, es capaz de distinguir entre si
mismo y los otros no, de frgil autoestima, establece
relaciones superficiales, da cuenta de dificultades para
contactarse con sus sentimientos, utiliza mecanismos
de defensa tales como la negacin e idealizacin.
Concluye que tiene rasgos paranoides, emocionalmente
inestables, autoestima vulnerable y dificultad en tolerar
sus necesidades. Por otra parte explica que el acusado,
le manifest lo sucedido dando la misma versin que dio
en estrados informndole eso s, que la vctima era su

pareja, desde hace 7 aos y que nunca tuvo el deseo de


matarla de hecho llor ante aquel recuerdo.
11.- La exposicin del perito Mario Inzunza Becker 68 aos, casado, mdico psiquiatra, el que seala
que perici al acusado, en su examen mental respondi
atingentemente con un juicio de realidad conservado,
sin sntomas de psicosis ni de privacin manifestando
rasgos de personalidad normal, concluyendo que puede
comprender, que no esta loco ni demente, explica que
segn el acusado bebi desde los 20 aos explicando
que en los ltimos de 8 aos todos los das hasta la
embriaguez, tanto en la detencin de carabineros como
en la ficha clnica del da de la detencin no se describe
en el parte policial, agrega que no coincide el acusado
en el sentido que slo una vez golpeo a la vctima con
los antecedentes de la investigacin, adems de sealar
que hay en contradiccin en el hecho que se resbal y
call cuestin que provoc una herida de 17 centmetros
a la occisa. Explica que el acusado le dijo que estuvo 7
aos de convivencia con la vctima.
OCTAVO: Que, como se ha dicho, se incorpor
por la Fiscala como prueba material, mediante su exhibicin y reconocimiento, un cuchillo con empuadura
metlica de 13 centmetros de largo por 2 centmetros
de ancho y hoja de 25 centmetros por 4 centmetros
en su parte ms ancha y un set fotogrfico relativo al
informe pericial fotogrfico N 151 de fecha 17 de enero
de 2006. Por otra parte, se acompa como prueba
documental, el certificado de defuncin de la vctima
doa Laura Basualto Iturrieta N 156.746.567, firmado
por la oficial civil Rosa Ortega, el que expresa que la
fecha de muerte corresponde al da 1 de enero de 2006
a las 01:20 horas, informando que la causa de muerte
se debi a una herida punzo cortante toraxica izquierda.
Finalmente se ingres al juicio el dato de atencin de
urgencia nmero 0601000047, de fecha 1 de enero de
2006 relativa al acusado, emanada del Hospital de la
Asistencia Pblica de santiago, el cual describe que el
paciente presentaba una herida penetrante leve.
CALIFICACIN JURDICA Y PARTICIPACIN.
NOVENO: Que, los hechos establecidos en el
considerando sexto del presente fallo, son constitutivos
del delito de parricidio, debido a que qued suficientemente establecido en el juicio, que el acusado de
manera intencional y utilizando un cuchillo, dio muerte
a su conviviente a travs de una frrea estocada en la
parte izquierda de su trax atravesando las costillas el

FALLOS

muerte ella tuvo que defender a su ta. Afirma que sabe


que el acusado se dedicaba a traficar en el barrio matadero. Precisa que l lleg a la casa antes de haberse
ido ella de la casa.

51

FALLOS

52

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

corazn y el pulmn izquierdo de la ofendida, la cual


muri en el domicilio donde ambos cohabitaban.
En efecto, lo anterior se pudo construir a partir
de los antecedentes aportados por los atestados de los
testigos seores David Peirano Muoz, Beatriz Romero
Seplveda y Sergio Romero Cern, los que expusieron
coordinadamente en estrados la forma en que, en la
noche de ao nuevo de 2006 , estando en el patio de
su casa ven llegar en un automvil conducido por el
acusado, a ste y su pareja doa Laura Basualto, a la
sazn sus vecinos, los que discutan acaloradamente y
por ello prefirieron volver a su domicilio, sintiendo como
stos proseguan la disputa en el interior de su inmueble,
para luego despus de un rato escuchar como el acusado llam primeramente a la testigo Romero, avisndole
que se haba piteado a su pareja solicitndole a sta
que llamase a carabineros y a una ambulancia. Es
precisamente est primera testigo que ve en el suelo
a la vctima y por ello vuelve a su domicilio pidindole
ayuda a su cuado Peirano, y a su padre, insistindoles
en que se llame a una ambulancia y a carabineros pues
ella no pudo comunicarse con estos, en ese contexto los
testigos Peirano y Romero concurren al domicilio que l
acusado comparta con la occisa y observan a sta an
con vida intentando Peirano reanimarla, al tiempo que
le quita de sus manos al acusado un cuchillo cocinero
ensangrentado, momentos en que ste les manifiesta
ser el autor de la herida a la vctima, explicando adems,
que ste se encontraba bajo el efecto de las drogas.
Estos mismos deponentes relatan, como posteriormente
lleg desde la va pblica un tercero que manifest ser
paramdico informando que la mujer ya estaba muerta,
quien trat incluso de dar una golpiza al imputado, l que
se qued sentado en el frontis de su casa, custodiado en
todo momento por Peirano y Romero, hasta la llegada
de los funcionarios policiales que lo detuvieron.
Corrobora todo lo anterior, la exposicin del
funcionario de Carabineros Ramos Cornejo quien explic
que producto de una llamada de su central de comunicaciones concurri al inmueble de autos y observ como en
el frontis del n 1935 de la calle Nueve de Marzo estaba
el acusado, quien le manifest que haba dado muerte
a la vctima, entrando al lugar observando a una mujer
ensangrentada y con una herida profunda en el pecho,
adems de un cuchillo cocinero en el mismo inmueble
con rastros de sangre, por lo que se dispuso el resguardo
del lugar. Relato que se concatena con el prestado por
los funcionarios de la Polica de Investigaciones que
llegaron al lugar, especialmente el testimonio de la doa

Jessica Jorquera quien explic que concurri al sitio del


suceso observando tanto en el living y comedor de la
habitacin manchas de sangre en el piso encontrando
en el suelo a la vctima quien presentaba una herida
profunda, existiendo en el comedor encima de una silla
un cuchillo cocinero con manchas de sangre, l que en
sus dimensiones coincida con la herida que la occisa
mostraba, la que explic adems que concurri a la posta
central escuchando como el acusado reconoca haber
sido el causante de lo sucedido. Antecedentes todos,
que fueron fijados por la perito fotgrafa doa Pea
Flores y la perito Planimetrista doa Judith Moraga, las
que expusieron sus pericias en el estrados. A su turno
el reconocimiento de los testigos del cuchillo exhibido
directamente en estrados, como tambin, mediante las
fotografas del sitio del suceso permitieron ilustrar de manera patente la forma en que sucedieron los hechos.
Finalmente, a todo lo anterior debe sumarse el
clarificador relato aportado en estrados de la mdico
tanatloga del Servicio Mdico Legal doa Mara Viviana
San Martn , la que explic que la occisa muere producto
de una lesin toraxica izquierda, de 17 centmetros de
profundidad, con 6 centmetros de longitud, herida que
se produjo de adelante hacia atrs de izquierda a derecha levemente de abajo hacia arriba, la que atraves
las costillas de la occisa sino tambin su corazn y los
pulmones, por lo cual colige la perito que debi realizarse
dicha herida con cierto grado de fuerza, pues tanto la
piel como, el resto del cuerpo son bastante flexibles y en
general oponen resistencia a cualquier ataque. Antecedente que se vio reflejado en el certificado de defuncin
emanado del registro civil el que da cuenta de la causa
de muerte fue precisamente la antedicha herida.
Ha de considerarse al acusado como autor
inmediato y directo de la conducta y evidentemente ante
la muerte de la vctima causada por la herida proferida
por ste como consumada la conducta.
DCIMO: Que, por todo lo razonado anteriormente el tribunal, rechazar las argumentaciones
vertidas por la defensa del acusado quien sostuvo tanto,
durante la apertura, como en la clausura del juicio, que
no se podra probar que su defendido mantena una
relacin de convivencia como lo exige el Cdigo Penal,
en atencin a que principalmente no se pudo establecer en el juicio, que ellos mantenan una relacin de
concubinato. En ese orden de ideas, la defensa analiza
correctamente el problema y el tribunal esta de acuerdo
en que la mayor proteccin que da la figura del parricidio,
no puede otorgarse a cualquier tipo de cohabitacin. Por

el contrario ste concepto legal de carcter normativo,


debe llenarse de contenido, a travs de un anlisis profundamente ligado al bien jurdico resguardado con la
norma. En ese contexto, el tribunal nuevamente coincide
con lo aseverado por el defensor de la causa, quien sostuvo que a su juicio, slo son dignas de reconocer como
protegidas por el parricidio, aquellas relaciones que ms
se acercan a las relaciones de carcter matrimonial,
motivo central de la existencia del parricidio, dejando
en la figura general del homicidio simple a otro tipo de
relaciones, digamos ms temporales, que pueden de
ordinario suceder en la vida social. A modo de ejemplo,
el tribunal cree que no son protegibles por la figura del
parricidio, aquellas relaciones en las cuales jvenes
estudiantes comparten por el periodo lectivo un determinado inmueble, abandonando dicha cohabitacin, tan
pronto se inician las vacaciones. As las cosas, parece
lgico sostener, que en el caso de autos, tal y como lo
han sostenido los testigos sealados en el considerando
anterior, adems de los atestados dados en estrados
por los testigos doa, Primitiva Orellana y doa Luz
Romero Seplveda entre el imputado y la vctima lejos de
existir una relacin meramente funcional, exista desde
a lo menos 6 aos antes de la fecha de la muerte de
doa Laura Basualto, una relacin de convivencia, en
el sentido de una comunidad de vida, existente entre
ambos y similar a la que hay entre quienes contraen
matrimonio, esto es, similar en los fines, a lo que nuestro
legislador civil ha reconocido en la institucin marital,
esto es, especialmente en lo que dice relacin con los
deberes de fidelidad, de cohabitar y de auxilio mutuo. En
efecto, todos los testigos han afirmado que el acusado
y la vctima en su entorno social se han tratado como
pareja, a tal punto que, el acusado haca ostentacin de
dicha relacin, manifestando a quien quisiera orlo, que
era el dueo del local que jurdicamente le perteneca
a la occisa. En ese mismo orden de ideas, todos estos
deponentes reconocen que la occisa le daba trato de
pareja al acusado, mantenindolo econmicamente
habitando con l en la misma casa y dejando que le
colaborase en su negocio. Refuerza est anlisis, el
hecho que la testigo Luz Romero, expres saber que
una de sus compaeras de trabajo, que comnmente
concurra al domicilio del imputado con la vctima a
realizar labores de aseo, haba observado que ambos
compartan el mismo dormitorio matrimonial.
Por otra parte, no puede olvidarse la exposicin
del acusado en estrados quien al referirse a la vctima,
seal que esta era su seora y que de hecho discutan

53

como toda pareja, cuestin ratificada en estrados por los


atesados de la perito psicloga y el perito psiquiatra que
expusieron en este mismo orden de ideas.
Por ltimo el tribunal estima que si bien no
est probado que el imputado y doa Laura Basualto
mantenan relaciones sexuales regulares, dicho antecedente por si slo, no puede descartar la convivencia,
pues como se ha venido sosteniendo en el presente
considerando, existen otros elementos que permiten
construir la existencia de ste tipo de relacin entre
ambos, entendida como se dijo, como una comunidad
de vida, definida por fines especficos, como el de vivir
juntos en un mismo inmueble, guardarse fe y el deber
de auxiliarse mutuamente en todas las etapas de la vida,
cuestiones que en autos estn del todo acreditadas.
C I R C U N S TA N C I A S M O D I F I C ATO R I A S D E
RESPONSABILIDAD PENAL Y PENA APLICABLE.
DCIMO PRIMERO: Que, habindose dictado
veredicto condenatorio respecto del acusado, el tribunal
luego de ledo el veredicto correspondiente, abri debate
respecto de circunstancias relevantes para la determinacin de la pena y la forma de cumplimiento de aquella,
que no fueran concomitantes al hecho punible. En esta
audiencia, el Ministerio Pblico incorpor el extracto de
filiacin y antecedentes penales del acusado, el que da
muestra de diversas condenas, a saber; una sentencia
del 12 Juzgado del Crimen de La Granja, de fecha 6 de
octubre de 1966, en la causa rol 5.168, en la cual se le
condena a la pena de 166 das de reclusin menor, como
autor del delito de robo, una segunda condena de fecha
2 de mayo de 1978, dictada por el 4 Juzgado del Crimen
de San Miguel, en la causa rol: 12.091 sancionado con
una pena de 70 das por el delito de hurto de especies.
Una tercera sentencia, emanada del 9 Juzgado del
Crimen de Santiago, en la causa rol 745-2002, condenado en fecha 30 de julio de 2003 a la pena de 61 das
de presidio menor en su grado mnimo, como autor del
delito de conducir en estado de ebriedad. Finalmente
una condena procedente del 12 Juzgado de Garanta
de Santiago, dictada en fecha 17 de enero de 2006,
en la cual fue condenado a la pena de 2 U.T.M. como
autor del delito de Conducir un vehculo motorizado en
estado de ebriedad, en la causa rit: 973 /2005. Adems
acompa copia autoriza y con su correspondiente certificado de ejecutoria de la ltima sentencia mencionada,
incorporando al debate tambin, un certificado emanado
de dicho tribunal en el cual consta que el imputado no
ha dado cumplimiento a la multa impuesta. Por ltimo,

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

54

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

se agregaron a la audiencia un certificado procedente


del 6 Juzgado del Crimen de santiago en el que se da
cuenta que el imputado, fue condenado en la causa
rol 56.318 como autor del delito de manejo en estado
ebriedad causando lesiones menos graves, a la pena
de 320 das de presidio menor en su grado mnimo, ms
accesorias legales, concedindosele el beneficio de la
reclusin nocturna, fallo que an no se ha notificado
al acusado, adems del oficio ordinario 2909 de 2006,
proveniente de Gendarmera de Chile el que informa que
don Vladimir Retamal Snchez en la causa rol 745, del
9 Juzgado del Crimen de santiago, no dio cumplimiento
al periodo de observacin de un ao de pena remitida
ha que fue sentenciado en dicha causa.
Por su parte, la defensa manifest que con el
objeto de humanizar la alta penalidad requerida por el
ministerio pblico, solicitara se le concedieran a su
defendido dos atenuantes, argumentando en primer
trmino respecto de la configuracin de la circunstancia
minorante del artculo 11 n 8 del Cdigo Penal. Manifestando que fue el acusado quien una vez cometido
el delito llam a sus vecinos contndoles lo sucedido y
solicitando que ubicaran, tanto a carabineros, como a
una ambulancia, a lo que a su juicio, debe sumarse la
conducta posterior de ste, quien en todo momento se
mantuvo en la puerta de su casa a la espera de la polica,
explicndole a los funcionarios que lo detuvieron lo sucedido. En segundo lugar, solicit tambin la atenuante
del artculo 11 n 9 del Cdigo Penal, para fundamentar
dicha peticin, record que el tribunal en el veredicto
tom en consideracin las expresiones vertidas por su
defendido en estrados a fin de configurar el delito de
parricidio, amen del hecho que, este siempre se situ en
sus relatos, en el lugar y da de los hechos. En atencin
a todo lo anterior la defensa solicit se rebajase la pena
de acuerdo a lo establecido en el artculo 68 del Cdigo
Penal, dado el hecho que a su defendido no le perjudican agravantes, recordando la existencia de diversas
sentencias de la Corte Europea de Derechos Humanos
que manifiestan que una pena superior a los 15 aos de
privacin de libertad atenta con los derechos humanos
de quienes son objeto de dichas sanciones.
Finalmente se le concedi la palabra al Ministerio Pblico, a objeto que se hiciera cargo de las
ltimas alegaciones de la defensa, solicitando el rgano
persecutor, que se rechazaran ambas solicitudes, explicando que a su juicio, en lo concerniente, a la atenuante
del artculo 11 n 8 del Cdigo Penal, esta no se daba
debido a que el acusado no poda eludir la accin de

la justicia desde el momento en que estuvo custodiado


por sus vecinos, negando por otra parte, el hecho que
el acusado haya confesado el delito en los trminos que
exige la ley. A su turno, en lo tocante a la atenuante de
colaboracin sustancial con la investigacin, sostuvo
el rgano persecutor que la sustancialidad requerida
por el legislador no se daba en stos autos, ya que el
imputado haba mantenido slo verdades parciales a lo
largo de la investigacin, lo que a su juicio impedira la
configuracin de la atenuante a su respecto. Concluyendo con sus alegaciones, sostuvo la fiscal, que la pena
solicitada por el Ministerio Pblico en su acusacin era
la sancin que el acusado mereca por la gravedad del
delito cometido.
DCIMO SEGUNDO: Que, el tribunal rechazar
la solicitud de la defensa del acusado relativa a la configuracin a su respecto, de la minorante del artculo 11 N
9, del Cdigo Penal, esto es, la colaboracin sustancial
con el xito de la investigacin. Lo anterior porque si
bien es completamente efectivo que en el veredicto de
sta causa se ha sostenido que para determinar que
el acusado cometi parricidio y no homicidio simple, el
tribunal valor parte de las declaraciones del acusado en
el tribunal, ante la psicloga y ante el Psiquiatra en las
cuales reconoce a la occisa como su pareja, no es menor
el hecho que la tesis central de la defensa se bas en
desvirtuar la existencia de una relacin de convivencia,
dada la ausencia a su juicio de concubinato entre vctima
y victimario. En ese contexto, resulta complejo para el
tribunal sostener que un acusado, que viene afirmando
que su relacin de pareja con la afectada ha cesado, a
su turno, ha colaborado sustancialmente con la investigacin y esclarecimiento de ese mismo tema, al punto
de configurar a su respecto, la atenuante en comento.
En efecto, es verdad que sus atestados han servido en
alguna medida para dilucidar el punto controvertido, pero
esta ayuda, comparada con el cmulo de antecedentes
aportados por las testificales ya analizadas en el fallo,
que contextualizaron la relacin de pareja existente
entre aquel y la vctima, adems de esclarecer, el trato
recproco de ambos, frente a su entorno social, fueron
los antecedentes que finalmente dieron suficiente forma
al elemento normativo del tipo que permiti a la postre,
calificar la conducta del acusado como parricidio, motivo
que en definitiva ha inclinado al tribunal por rechazar la
atenuante.
DCIMO TERCERO: Que, el tribunal por
mayora de sus miembros ha decido negar la solicitud
de la defensa en torno a configurar respecto de su

defendido la atenuante del artculo 11 N 8 del Cdigo


Penal, pues ha juicio de estos jueces, no se ha cumplido
con la totalidad de los requisitos que la ley contempla
para su acreditacin. Lo anterior porque, tal y como
lo sostuvo el Ministerio Pblico el acusado no tuvo la
posibilidad de fugarse o de ocultarse, pues siempre
estuvo custodiado por sus vecinos, as fue expresado
en audiencia por stos, amen del estado alterado en que
ste qued, luego de dar muerte a su conviviente el que
le impeda, a juicio de la mayora, salir del lugar. Por otra
parte, estiman estos jueces de opinin mayoritaria, que
no qued establecido en autos que fuese el acusado
quien se denunciase ante la autoridad, sino que lo que
ha quedado establecido fue precisamente que doa
Beatriz Romero se preocupo de llamar a carabineros y
a una ambulancia cuestin que impide tambin su configuracin. Finalmente, estima la mayora que tampoco
se confes el ilcito, pues el acusado luego da versiones
diversas de la forma en que se produjo la muerte de la
ofendida, calificando su confesin cuestin que hecha
por tierra todo intento de configuracin de la atenuante
a favor del acusado.
DCIMO CUARTO: Que para la determinacin
de la sancina imponer al acusado, se tendr presente
que no le benefician atenuantes y que, a su turno, no le
perjudican agravantes. As las cosas, contando la pena
con que el legislador sanciona el delito de parricidio de
dos o ms grados, el tribunal podr recorrer la pena en
toda su extensin para fijar la sancin, estableciendo el
tiempo definitivo a cumplir por el imputado en su parte
ms baja. Esto ltimo, de acuerdo a la opinin de la mayora del tribunal, quines han tomando en consideracin
el hecho que, pese a ser el rango inferior de la sancin,
se trata de una pena severa que refleja de manera clara
la gravedad del delito cometido por el acusado.
Por estas consideraciones y visto adems lo
dispuesto en los artculos 1, 11 N 8, 14 N1, 15 N1, 24,
25, 26, 28, 50, 68,69 y 390 del Cdigo Penal, artculos
1, 4, 45, 47, 295, 296, 297, 340, 341, 342, 344 y 468 del
Cdigo Procesal Penal. SE DECLARA:
I.- Que, se CONDENA a VLADIMIR ERNESTO RETAMAL SNCHEZ ya individualizado, a la pena de
quince aos y un da de presidio mayor en grado
mximo, a la accesoria legal de inhabilitacin absoluta perpetua para cargos y oficios pblicos y
derechos polticos y la inhabilitacin absoluta para
profesiones titulares mientras dure la condena, por
su responsabilidad como autor del delito consumado
de Parricidio, en perjuicio de su conviviente doa

55

Laura Basualto Iturrieta, hecho ocurrido el da 1 de


enero de 2006, en esta ciudad.
II.- Que, por no reunir el sentenciado los requisitos a
que se refieren los artculos 4 y siguientes de la ley
18.216, este deber cumplir ntegramente la pena
de manera efectiva, sirvindole de abono a sta
los das que ha estado privado de libertad por la
presente causa, desde el 1 de enero de 2006 a la
fecha, tal y como se desprende del auto de apertura
de la presente causa.
III.- Que se ordena el comiso del cuchillo incautado al
acusado al momento de su detencin.
Regstrese y ejecutoriada que sea, remtase
copia autorizada al Sptimo Juzgado de Garanta de
Santiago, para el cumplimiento de la sentencia.
Devulvase la documentacin respectiva a los
intervinientes.
Redact la sentencia el magistrado Sr. Mauricio
Olave Astorga.
Acordado lo anterior con el voto en contra de la
magistrado Karen Atala Riffo, quien fue del parecer de
condenarlo a la pena solicitada por el Ministerio Pblico,
veinte aos de presidio mayor en su grado mximo,
por estimarlo ms condigno a antecedentes vertidos
en el proceso, sobre todo respecto de la forma en que
fue cometido el hecho punible, el contexto de violencia
intrafamiliar sostenido entre vctima y victimario, la
ostensible diferencia de edad entre la occisa (73 aos)
y el autor (51).
Se previene que el magistrado redactor del
fallo, seor Mauricio Olave Astorga, fue del parecer de
concederle al acusado la atenuante del artculo 11 N 8
del Cdigo Penal, por cuanto a su juicio, han quedado
completamente establecidos los requisitos que la ley seala para su configuracin. Es cierto para este redactor,
que el acusado lleg manejando un vehculo motorizado,
por sus propios medios a su casa en compaa de
la occisa, que stos fueron vistos discutiendo como
acostumbraban, por los testigos Beatriz Romero, David
Peirano y Sergio Romero, quienes prefirieron volver a
su inmueble ante tal situacin y que sintieron como esta
discusin prosegua en el inmueble contiguo al suyo pero
sin intervenir, sino hasta que el propio acusado llam a
doa Beatriz narrndole lo sucedido, reconociendo su
autora y solicitando que sta llamase a carabineros y
a una ambulancia, lo que finalmente esta hace ayudada
por su cuado y su padre. En ese contexto es dable
pensar que antes de avisarle a los antedichos testigos

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

56

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

de lo sucedido, el acusado siempre pudo tomar su


vehculo y salir del inmueble, lo que no hizo, y por tanto
queda despejada la cuestin respecto de si tuvo o no
al menos la potencialidad de escapar. Luego no puede
exigrsele al acusado que sea el quien de propia mano
sea quien llame a la autoridad y se denuncie, sino que
es suficiente que el tenga la intencin de ubicar a los
funcionarios policiales solicitando para aquello ayuda
a quien estime pertinente, lo que en este caso ocurri,
cuestin que debe necesariamente ligarse con el hecho
que el acusado, tanto a los testigos mencionados, como
al personal que lo detuvo, les manifest su autora
respecto de los hechos acaecidos en el inmueble,
siendo irrelevante a juicio de ste magistrado, el hecho
que posteriormente y ya avanzada la investigacin, el

acusado haya expresado una perspectiva diferente de


la forma en que se produjo la herida que en definitiva
caus la muerte de la occisa, pues aquel antecedente, ha
servido de base para desechar la atenuante del artculo
11 N 9 del Cdigo Penal.
Archvese en su oportunidad.
RUC N 0600000093-9
RIT N 73-2006.
Sentencia dictada por la Sala del Cuarto
Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago,
integrada por la Presidenta de Sala, Jueza Karen
Atala Riffo subrogando legalmente y los Jueces
don Cristin Soto Galdames y don Mauricio Olave
Astorga.

57

Declara que en el delito del artculo 433, en relacin con el artculo 439, ambos del Cdigo Penal, es
indiferente si la violencia o intimidacin se producen antes o durante la entrega de la especie sustrada, porque los supuestos de coaccin que contempla la ley admiten el constreimiento a entregar,
manifestar o slo tolerar la apropiacin de la cosa.

Tribunal: Segundo Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago.


Resumen:
El Ministerio Pblico acus al imputado como autor del delito de robo con intimidacin. La Defensa aleg la
necesidad de no ponderar la prueba presentada, por provenir principalmente de una detencin que fuera
declarada ilegal por el Juez de Garanta por no haberse cumplido los presupuestos de la flagrancia al haber
sido efectuado mucho despus de ocurrido el ilcito. Solicit, adems, se recalificara a robo por sorpresa
al no haber existido la intimidacin o violencia suficiente que el delito de robo con intimidacin requiere. El
Tribunal consider que la violencia fue suficientemente acreditada con los dichos de los testigos presenciales, y especialmente de la vctima, quien se decidi a entregar la especie una vez que sufri el corte en
su frente, cumplindose de dicho modo con los presupuestos del artculo 433 del Cdigo Penal. En cuanto
a las pruebas aportadas, el Tribunal expuso que el centro de la controversia planteada por la Defensa se
encontraba en el hecho de valorar o no, por parte de los jueces del fondo, pruebas que hayan podido ser
obtenidas con evidente infraccin a derechos fundamentales. En la causa del caso, los jueces estimaron
que los requisitos del artculo 130 del Cdigo Procesal Penal s se haban cumplido, desde el momento en
que se logr acreditar que la detencin del acusado se produjo slo minutos despus de ocurrido el ilcito,
siendo la prueba contraria el resultado de un error de transcripcin del funcionario a cargo, como tambin se
demostr. Siendo as, el Tribunal pudo apreciar conforme a todas ellas que el ilcito se haba cometido por
quien fuera acusado, quien pudo ser detenido slo minutos despus de haber delinquido.

Texto completo:
Santiago, once de diciembre de dos mil seis.
VISTO, ODO LOS INTERVINIENTES Y
CONSIDERANDO:
PRIMERO: Tribunal e intervinientes. Que el
da seis de diciembre del presente ao, ante los jueces
doa Ana Mara Osorio Astorga, quien la presidi, don
Carlos Iturra Lizana y don Mauricio Olave Astorga, se
llev a efecto la audiencia de juicio oral en esta causa
RIT N 80-2006, seguida en contra de Germn Alexis
Urrea Jaque, cdula de identidad N 15.608.234-1, 22
aos de edad, soltero, domiciliado en Pasaje Munich
N 5679, Conchal; obrero, actualmente cumplimiento
condena como rematado en la causa RUC 05003573348, RIT 609-2005 del Segundo Juzgado de Garanta de
Santiago, representado por el Defensor Penal Pblico
don Ignacio Castillo Val, domiciliado en Mac-Iver N 370,
piso 10, Santiago.

Fue parte acusadora en este juicio el Ministerio


Pblico, representado por los Fiscales Adjuntos don
Francisco Bravo Lpez y don Ulises Berrios Tapia.
SEGUNDO: Acusacin. Que el ente persecutor
fund la acusacin formulada en contra del imputado,
segn se lee en el auto de apertura de juicio oral, en
que el da 22 de Julio de 2006, alrededor de las 03 de
la madrugada, en la va pblica, en calle Ernesto Ried
al llegar a Pasaje Berna de la comuna de Conchal, el
imputado intercept a la vctima intimidndola con un
cuchillo en su mano, registrndola y exigindole entrega
de especies pasndole una cadena que tena asida a su
cuello, profirindole una herida en la frente con el arma y
amenazndolo con matarlo si no se retiraba del lugar.
Sostuvo el Ministerio Pblico que el hecho
relatado se califica jurdicamente como constitutivo del
delito consumado de Robo con Violencia e Intimidacin,
previsto y sancionado en el artculo 436 inciso 1 del
Cdigo Penal, en relacin a los artculos 432 y 439,
ambos del mismo cuerpo legal, atribuyndole al acusado

FALLOS

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participacin en calidad de autor, de conformidad a lo


dispuesto en el artculo 15 N 1 del Cdigo Penal.
Agreg que respecto del acusado no concurren
circunstancias modificatorias de responsabilidad penal,
por lo que solicit se le condenara a la pena de 7 aos
184 das de presidio mayor en su grado mnimo, ms
las accesorias de inhabilitacin absoluta perpetua para
cargos y oficios pblicos y derechos polticos e inhabilitacin absoluta para profesiones titulares mientras dure la
condena, adems del pago de las costas de la causa.
TERCERO: Alegatos de apertura. En su alegato
de apertura la Fiscala, seal que este es un tpico caso
de flagrancia puesto que en instantes relativamente inmediatos a la comisin del delito, el imputado es detenido
por personal de carabineros luego de la indicacin de
la vctima en cuanto a la comisin del delito. Luego de
hacer referencia a los hechos materia de la acusacin
y los medios de prueba con que pretenden acreditarlos,
estiman quedar suficientemente acreditado que el acusado es responsable de un delito de robo con violencia,
por lo que de be ser condenado.
La defensa, por su parte, afirm que este es un
caso que presenta dos aristas: la primera de ellas es la
flagrancia, ya que en su momento fue declarada ilegal
la detencin ya que haba transcurrido ms de una hora
entre la comisin del delito y la detencin del imputado,
la que se practic en el interior de su domicilio, lo que
no se ajustaba a los parmetros de artculo 130 por lo
que se declar que dicha detencin era ilegal. Por otra
parte, est el tema de la intimidacin que no resulta claro
en este caso, sea que se la aprecie en su vertiente del
profesor Mera, o en la del profesor Bascun. En los
hechos, afirm, el acusado lleg caminando donde se
encontraban tres jvenes de su misma poblacin, que lo
conocen, que viven a metros de distancia de su domicilio,
se les acerca y con un cuchillo los habra empezado a
coaccionar segn la tesis del Ministerio Pblico, para
obligarlos a entregar una especie. Agreg que una de
las testigos, a penas el se acerc, sale arrancando
y pide auxilio; entonces el acusado se acerca al otro
joven y le pide le entregue su celular, el que le seala
que no lo tiene, y entonces lo toma con su brazo y lo
desplaza hacia la muralla y le dice entonces, psame
algo ante lo que el joven se saca una cadena y se la
entrega. Entonces, agreg, el acusado con el cuchillo
que utilizaba -cuchillo mantequillero, de mesa, incapaz
de producir la coaccin grave, suficiente, capaz de limitar
la libertad ambulatoria o de disposicin, de compeler
a una persona de tal modo que lo obligue a hacer

disposicin de sus bienes- lo golpea y le produce un


pequeo tajito en la frente diagnosticado como lesin
leve. Con todo, concluy, la disposicin del bien mueble
por parte de la victima se produce lejos de todo tipo de
intimidacin suficiente y grave, y eso tiene que ver con
un problema de estndar para considerarlo un robo con
intimidacin, lo que depende nicamente del adjudicador
que puede hacer distincin de cundo estamos frente a
una coaccin grave, necesaria y suficiente para limitar la
libertad ambulatoria y de disposicin, por lo cual esper
que el Tribunal llame a recalificar por el delito de robo
por sorpresa.
CUARTO: Declaracin del acusado. Que en
el transcurso de la audiencia, el acusado debidamente
informado de sus derechos, decidi hacer uso de aquel
que le permite guardar silencio y no prest declaracin
durante la audiencia. No obstante, en la oportunidad
prevista en el artculo 338 del Cdigo Procesal Penal
seal que si cometi un error pide disculpas al afectado
y se arrepiente si estuvo equivocado, ya que ha estado
mal, andaba mal en la calle y est arrepentido y le pide
perdn a los afectados.
QUINTO: Elementos del tipo penal. Que el
delito de robo con violencia o intimidacin, materia de
la acusacin oficial, requiere para su configuracin la
apropiacin de especies muebles ajenas, con nimo
de lucro, obtenida mediante la intimidacin sobre las
personas de las vctimas.
De este modo es posible estimar sucintamente,
como elementos bsicos del tipo penal que deben ser
probados para que exista propiamente el delito de robo
con intimidacin: 1 una apropiacin, esto es, la sustraccin de una cosa de la esfera de resguardo de una
persona con el nimo de comportarse de hecho como
propietario de ella; 2 que la cosa apropiada sea mueble,
definida en nuestro ordenamiento jurdico como aquellas
que pueden transportarse de un lugar a otro, mediante el
uso de una fuerza externa; 3 que esa cosa sea ajena,
es decir, aquellas respecto de las cuales una persona
distinta del hechor, detenta la propiedad o la posesin;
4 que se acte sin la voluntad de su dueo, expresin
que significa actuar no slo sin el consentimiento sino
tambin contra la voluntad del propietario o poseedor de
la cosa; 5 que exista animo de lucro, el cual se puede
colegir del hecho de la sustraccin, bastando que se
tenga en vista al ejecutar la accin, sin que se requiera
de un enriquecimiento real; y 6 Intimidacin o violencia,
que es toda energa o fuerza fsica o moral que se aplica
directamente sobre la persona de la vctima. Adems

el artculo 439 del Cdigo Penal, seala que se estima


por violencia o intimidacin en las personas los malos
tratamientos de obra, las amenazas, ya para hacer que
se entreguen o manifiesten las cosas, ya para impedir
la resistencia u oposicin a que se quiten, o cualquier
otro acto que pueda intimidar o forzar la manifestacin
o entrega.
SEXTO: Medios de prueba del Ministerio Pblico. Con el propsito de acreditar los hechos en que se
funda la acusacin deducida, el Ministerio Pblico rindi
la siguiente testimonial:
a) Dichos de Luis Marileo Jara, 31 aos de
edad, Cabo 2 de Carabineros, domiciliado en Avenida
Independencia N 6208 de la comuna de Conchal, quien
indic que el da 22 de Julio de 2006 se encontraba como
suboficial de segunda guardia en subcomisara Conchal
Norte y confeccion la narracin de los hechos contenida en el parte policial, con los datos que le entrega el
funcionario aprehensor, antecedentes que ingres al
sistema computacional Upol, tanto los antecedentes del
detenido, la vctima y personal aprehensor. Adems se
consigna la hora y lugar de la detencin como el motivo
y circunstancias de la misma. La hora de la detencin
fue alrededor de la 03:00 horas de la madrugada, pero
el parte policial consign como hora de la detencin
las 04:07 horas por un error involuntario suyo, ya que
debi modificar la hora que pone el computador con el
sistema Upol, que corresponde a la hora actual, es decir,
la hora en que estaba ingresando los datos al sistema.
Pero afirma que los datos que le fueron entregados por
lo funcionarios aprehensores consignaban como hora
de la detencin las 03:00 de la madrugada.
Agrega que los funcionarios aprehensores le
entregan unas notas en que se consignan las horas en
que se produjeron los hechos y se practic la detencin,
las que consignan en unos cuadernos. Solo se dio cuenta del error producido cuando lo citaron del Ministerio
Pblico para aclarar la diferencia de hora que apareca
en el parte policial. Adems se confeccionan unas actas
del procedimiento, y al revisarlas corrobor que efectivamente se haba equivocado en la hora de detencin
consignada en el parte policial. Recuerda que en el relato
de los hechos, segn los antecedentes que proporcionan
los funcionarios aprehensores, al llegar al lugar la victima
les indica que el individuo haba ingresado a un domicilio
cercano, en el cual lo detuvieron.
b) Atestados de Fabrizio Alexander Ortega
Muoz, 19 aos de edad, estudiante, domiciliado en
pasaje Boston 5610 comuna de Conchal, quien expuso

59

que el da 22 de Julio de 2006 como a las 2:30 horas


venan caminando de una fiesta por al pasaje Ried y al
llegar a Berna, los intercepta un individuo y los empez
a amenazar con un cuchillo, que le pasaran un celular
o lo que tuvieran de valor; sus amigos no lo pescaron y
como l vena atrs lo agarr y lo tir contra una pared
y le empez a pedir que le entregara un celular, y l le
respondi que no tena celular; despus le empez a
revisar el cuello, le vio una cadena y le pidi que se la
sacara, y ante su negativa, le puso una pualada en
la frente hasta que al final le pas la cadena. Luego
el sujeto empez a abrocharse los zapatos y le dijo
que mejor se fuera, porque si lo vea ah al terminar de
abrocharse los zapatos, lo iba a matar. Entonces salieron
corriendo y una amiga que iba con ellos sali gritando
a pedir ayuda por el pasaje, ante lo cual empezaron a
salir los vecinos que llamaron a carabineros. El vena
con Ana Beln y Sebastin, y un amigo que encontraron
ya cuando venan de vuelta.
Agrega que le pas la cadena porque se sinti
asustado, pues ya le haba pegado una pualada en la
frente de manera que si no le pasaba la cadena qu
poda esperar? Seala que los carabineros llegaron a
los 10 minutos, y llegaron a un domicilio donde el sujeto
entr, a menos de una cuadra del lugar, domicilio que
ellos mismos le indicaron a carabineros pues lo haban
visto entrar. Seala que desde que lleg carabineros
y entr a su domicilio, pasaron como veinte minutos,
de modo que como a las 02:20 horas el tipo ya estaba
detenido. Para ingresar al domicilio, carabineros pidi
un cdigo o algo as, y en eso sale alguien de la casa, al
parecer un tio, y los deja ingresar al interior desde donde
sacaron al sujeto, que se resista a la detencin. Aade
que el arma utilizada era un cuchillo cocinero, metlico,
de esos para untar margarina. Se le exhibe la evidencia
material anunciada en el Auto de Apertura del presente
juicio oral, la que el testigo reconoce como el arma
con que el sujeto le apual la frente. Acto seguido, el
testigo reconoce al acusado como la persona que lo
asalt ese da.
Precisa que venan de una fiesta como a las
02:00 horas con Ana Beln y el Seba, y despus se
encontraron con otros amigos que no tuvieron nada que
ver. Se ubica bien por ese sector, aunque no conoca
al imputado y en la comisara le dijeron que estaba
bajo efectos de la droga. Seala que sus amigos no lo
pescaron cuando el sujeto les pidi cosas de valor, pero
ah todava no sacaba el cuchillo. Afirma que cuando
el sujeto se le acerca, l no estaba muy nervioso, le

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peda un celular y a pesar de que portaba uno, no se lo


quiso pasar. Luego, cuando lo tira hacia una muralla le
empez a revisar el cuello y procedi a pedirle la cadena
que llevaba colgada y tampoco se la quiso entregar,
hasta que le peg una pualada en la frente y empez
a sentir la sangre, por lo que le entreg altiro la cadena,
no la pens dos veces. Luego, el sujeto se abrocha los
zapatos y le dice que arranque o lo va a matar, lo que
le crey. Agrega que ante los gritos de su amiga Ana
Beln salieron los vecinos que le decan al sujeto que
se fuera para su casa. Finalmente precisa que al llegar
carabineros, el sujeto ya estaba dentro de su casa, y un
hombre los autoriz a ingresar a dicho domicilio.
c) Testimonio de Sergio Sebastin Gutirrez
Avils, 17 aos de edad, estudiante, domicilio reservado, quien expuso que el da 22 de Julio de 2006 como
a las 02:30 o 03:00 horas venan de una fiesta con unos
amigos y cuando venan en Berna con Ernesto Ried
apareci este sujeto diciendo que era choro, y la agarr
con l y empez a intimidarlos y sac un cuchillo para
quitarles alguna especie, hasta que agarr a Fabricio justo en la esquina, lo toma del cuello y lo arrincona contra
una pared, le pide un celular y empieza a buscarle en el
cuello alguna especie y le empieza a sacar la cadena y
cuando ste se la estaba entregando le pone un puntazo
en la frente. Una amiga que estaba con ellos la mandaron
a buscar ayuda a los vecinos. En ese momento el sujeto
le dice a Fabrizio, mientras se abrochaba el zapato, que
se fuera porque si lo pilla cuando termine de abrocharse
lo iba a matar. Entonces salieron corriendo y salieron
los vecinos tocando pitos como alarma, y lo empiezan
a corretear. Agrega que a Fabrizio lo meten en una casa
para curarle la herida de la frente. Luego de 10 minutos
lleg carabineros y solicitaron autorizacin para entrar al
domicilio de este individuo, despus lo toman detenido
y lo suben al mvil. Despus van a la comisara y les
toman declaracin, luego de lo cual a l lo llevaron a su
casa y a Fabricio lo llevaron a constatar lesiones. Andaba
con Fabricio y Ana Beln. El arma que utilizaba era un
cuchillo mantequillero. Cuando llegaron carabineros,
ellos le indicaron dnde viva el sujeto ya que lo vieron
entrar. Precisa que desde que llegaron carabineros, pasaron como diez minutos hasta que detuvieron al sujeto.
Cuando ste se les acerc, a los segundos despus sac
el cuchillo, y a los tres les peda un celular, y l no se lo
entreg porque no pudo tomarlo y tampoco pudo tomar
a Ana, hasta que agarr a Fabrizio.
El testigo reconoce al imputado como la
persona a la que se ha referido. Aade que no intervino

para salvar a su amigo, ya que su amigo estaba sangrando y el sujeto tambin le podra haber pegado una
pualada a l.
Seala que conoce al imputado como hace 5
aos, los ha visto un par de veces y tambin ha saluda
al padre, ya que viven en la misma poblacin. Aade
que el sujeto se vea acelerado, como bajos los efectos
de la droga y el alcohol.
Por ltimo, dice que cuando salieron los vecinos
no le hicieron nada al sujeto, solo lo corretearon para que
se fuera para su casa. Cuando llegaron los carabineros,
conversaron con un hombre de esa casa para ingresar
a detenerlo.
d) Testimonio de Ana Beln Rodrguez de la
Torre, 16 aos de edad, estudiante, domicilio reservado,
interrogada en la forma establecida en el artculo 310
del Cdigo Procesal Penal, quien expuso que el da 22
de Julio de 2006 venan de una fiesta junto a Fabrizio
y Sebastin, por Ernesto Ried con Berna, como a las
02:30 a 03:00 horas. Escucharon gritos de un hombre,
y sus amigos intentaron protegerla ya que el tipo vena
gritndoles cosas, entonces se acerca con un cuchillo
y empieza a intimidarlos, y acorrala a su amigo Fabricio
y le pide un celular, entonces sus amigos la intentaron
sacar y ella sali corriendo y empez a gritar y salieron
los vecinos tocando pitos. Cuando acorral a Fabricio lo
tena contra la pared, y despus se enter que le apual
la frente y le quit una cadena. Agrega que al poco rato,
unos 5 a 10 minutos, llegaron los carabineros y lo fueron
a detener. Precisa que no ha prestado declaracin ante
el Ministerio Pblico, solo ante Carabineros.
Dice que ella vio el cuchillo cuando el sujeto los
intimidaba e intentaba acorralarlos. Ese da ella andaba
con celular pero no se lo entreg al sujeto. Por ltimo
dice que cuando salieron los vecinos, solo intentaron
corretear al sujeto para que se fuera para su casa, que
quedaba como a una cuadra del lugar de los hechos.
e) Declaracin de Delia Bernarda Lara Cspedes, 42 aos de edad, duea de casa y asistente
de enfermera, domiciliada en Pasaje Munich 5649 de
la comuna de Conchal, quien asever que el da 22 de
Julio de 2006 haban gritos, salieron a tocar pitos porque
haba un asalto, ya que entre los vecinos cualquier cosa
que pase salen a tocar pitos por seguridad. En la calle
haba un joven al que estaban echando, que deca yo
a ustedes las conozco, pero a l no lo ubicaba. Agrega
que a su casa le llevaron a un joven que tena un corte
en la frente para que lo curara, y le diera los primeros

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

a su domicilio, pero al llegar all ya estaba el domicilio


cerrado, y la madre les autoriz el ingreso.
g) Dichos de Marcos Antonio San Martn Guerra, 31 aos de edad, carabinero, domiciliado en Avenida
Independencia N 6208 de la comuna de Conchal,
quien expuso que el da 22 de Julio de 2006 reciben un
llamado Cenco como a las 02:45 horas, que en Brito
con Boston se estaba efectuando un robo a unos jvenes. Llegaron al lugar como a los tres a cinco minutos,
estaban los afectados que les dijeron que haban sido
asaltados por un joven, y en el momento que los estaban
entrevistando les sealan que se encontraba como a
50 metros a mitad del pasaje. Al concurrir al lugar, el
sujeto entr al domicilio, y al llegar all tocaron la puerta
y sali la madre, la que les dijo este cabro nuevamente
est metido en problemas y que estaba aburrida que le
vendiera todas las cosas por el problema de la droga.
Entonces los hizo pasar y los llev por un costado del
patio a un cuarto que tiene atrs, ah estaba el imputado
y lo detuvieron y lo sacaron afuera del domicilio. Agrega
que lo detuvieron como a las 03:00 horas, de lo que
qued constancia en las Actas respectivas. Al llegar al
lugar de los hechos la vctima tena corte en la frente, por
lo que lo llevaron posteriormente a constatar lesiones,
donde el mdico registra la hora en la que uno llega al
centro asistencial.
Precisa que cuando llegaron al lugar de los
hechos y entrevistaban a los afectados, el sujeto estaba
fuera de su domicilio, ya que alcanzaron a ver cuando
se entraba. Pero al llegar a su domicilio, el sujeto ya se
haba entrado.
Tambin el Ministerio Pblico rindi prueba
documental, la que fue incorporada al juicio mediante su
lectura resumida, consistente en Boletn de atencin de
urgencia N 32355 del SAPU Lucas Sierra, de fecha 22
de Julio de 2006 dando cuenta de la atencin de Fabrizio
Ortega Muoz a las 04:25 horas, en que se consigna:
en regin frontal media una herida superficial, de un
centmetro. En cuello, una equimosis de dos centmetros
de dimetro. Lesiones leves.
OTROS MEDIOS DE PRUEBA.
Por otra parte el Ministerio Pblico -y en base
al reconocimiento que de ellas efectuaron los diversos
testigos segn se consignara en los apartados precedentes-, incorpor como evidencia material un cuchillo
con su correspondiente cadena de custodia.

FALLOS

auxilios, y el que dijo que lo haba herido el indio. Seala


que Carabineros demor como 10 o 15 minutos en llegar,
y cuando al joven lo entraron al furgn haca harto ruido.
Agrega que ella vive como a 50 metros de la casa del
imputado, al que vio solo cuando los vecinos lo estaban
correteando, por lo tanto l ya iba de vuelta para su casa.
Seala que solo prest declaracin ante carabineros y al
imputado lo identific como el hijo de Marisol.
f) Atestados de Alex Antonio Lozano Morales,
31 aos de edad, cabo 2 de Carabineros, domiciliado en
Avenida Independencia N 6208, comuna de Conchal,
quien asever que el da 22 de Julio de 2006 andaban
patrullando cuando reciben un llamado de Cenco por
el asalto a una persona, en Estocolmo con Berna,
aproximadamente 02:45 horas, y al llegar al lugar la
victima, asustada y nerviosa, con una herida en la
frente, les seala que el sujeto que lo haba asaltado
hace tres minutos, estaba parado frente a un domicilio
a 50 metros. Se dirigieron al lugar, golpearon la puerta
y los atendi la madre, le sealaron que iban porque all
entr un sujeto que hace unos minutos haba asaltado
a unos jvenes, y ella les dijo que seguramente fue su
hijo, que la tiene aburrida por la droga y les autoriz el
ingreso y les indic en qu lugar se encontraba, por lo
que procedieron a detenerlo. El llamado de Cenco lo
recibieron como a las 02:45 horas, demoraron como 5 a
7 minutos en llegar al lugar de los hechos, y la detencin
se produjo como a las 03:00 horas. En el procedimiento
lo acompaaban los cabos San Martn y Pavez. Al sacar
al sujeto de la casa lo suben al carro policial, y el cabo
Pavez le encontr un cuchillo de mesa en el bolsillo
posterior del pantaln. Se le exhibe la evidencia material
ya incorporada y la reconoce como el cuchillo de mesa
a que se ha referido.
Precisa que l estuvo a cargo del procedimiento.
Luego de leer los derechos al acusado, como a las
03:00 horas; a las 03:15 se confeccion el Acta de
Preexistencia de especies sustradas; a las 03:25 se
tom declaracin al testigo, y a las 03:40 se le tom
declaracin a la victima, producto que estaba un tanto
nerviosa, y luego se la llev a constatar lesiones al Sapu
Lucas Sierra. Agrega que el parte policial consigna
errneamente como hora de detencin las 04:00 horas,
lo que fue un error del funcionario que lo confeccion,
ya que no modific la hora en que ingres al imputado
al sistema, con los datos de la minuta que confecciona
el personal aprehensor.
Precisa que al llegar al lugar de los hechos,
vieron al sujeto a 50 metros saltando la reja para ingresar

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FALLOS

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

SPTIMO: Alegatos de clausura. Que en sus


alegatos de clausura, el Ministerio Pblico expuso
que este es un tpico caso de flagrancia. Ha quedado
despejado que en el parte policial se produjo un error en
las horas que se consigna, lo explic el propio funcionario
que confeccion ese parte y los dems funcionarios
aprehensores fueron contestes en aquello y ratificaron
las horas y tambin lo hicieron la vctima y testigos que
hablan de aproximadamente las 02:45 0 03:00 horas, y
carabineros se demor 5 a 10 minutos en llegar, e igual
tiempo demoraron en efectuar la detencin. O sea, es
evidente que en el parte policial se produjo un error en las
horas. Las minutas se escriben a mano y se entregan al
oficial de guardia quien confecciona el parte policial, y lo
central es lo que dicen aqu en el juicio los funcionarios,
particularmente quien confeccion el parte y no lo que
consignen las minutas escritas.
Agreg que respecto de la intimidacin, el afectado seal que luego de pegarle un puntazo en la frente
y sustraerle la cadena, el acusado abrochndose los
zapatos le dijo que se vaya de all o si no lo mata, y ante
la pregunta Ud. le crey?, el afectado respondi si, le
cre. Tambin al otro testigo le preguntaron porqu no
intervino, el testigo dijo que no intervino porque le pudo
poner a l tambin una pualada. Entonces, argument,
no existe un robo por sorpresa, hubo un forcejeo, lo
acorrala a la pared, le da un puntazo y ah le arrebata
la cadena que portaba en el cuello.
Aadi que los testigos han sido claros respecto
del lugar y las horas en que ocurrieron los hechos, y
cmo stos se desarrollaron. La inconsistencia de si al
llegar carabineros el hechor estaba entrando o ya estaba
adentro de su domicilio, no generan una duda razonable
respecto de este asunto en lo sustancial de los hechos.
La hora de atencin en el Sapu fue a las 04:25 horas,
despus de haberse efectuado todo el procedimiento,
con la confeccin de las Actas y toma de declaraciones
pertinentes. Por tanto, concluy, las pruebas aportadas
por el Ministerio Pblico son ms que suficientes para
vencer la duda razonable y la presuncin de inocencia,
y arribar a la conviccin de que los hechos ocurrieron
tal como vienen redactados en el auto de apertura del
juicio oral, y en ellos ha correspondido participacin
culpable al acusado.
Por su parte la defensa enfatiz, en sus alegatos de clausura que la proteccin de los derechos
fundamentales no puede ser tan liviana. Argument
que cuando plantean el tema de las minutas y dems
antecedentes de la carpeta fiscal, lo hacen por resultan

relevantes para efectos de la credibilidad de los testimonios y de la teora del caso del Ministerio Pblico.
Argumentar con el principio de inmediacin es una
falacia, ya que de alguna manera todo lo que se hace en
juicio tiene una sustancia o registro, que est establecido
legalmente para controlar la veracidad de los testimonios. Aqu los funcionarios aprehensores han dicho que
al llegar al lugar de los hechos, vieron al acusado entrar
a su domicilio y que al llegar al mismo, la madre les
abri la puerta y les permiti el ingreso. Sin embargo,
el parte policial dice algo totalmente distinto, que resulta
coincidente con lo sealado por la vctima: que al llegar
carabineros al sitio del suceso, l les indic donde estaba
la persona, y ah fueron al domicilio indicado y los atendi
la madre, para luego proceder a la detencin. Entonces,
no estamos en una hiptesis de flagrancia y al menos
as lo entendi en su oportunidad el juez de garanta.
Lo que est claro, es que alguien no dijo toda la verdad
respecto de lo ocurrido al momento de la detencin y
ello genera dudas razonables respecto de esa detencin,
las que provienen de los propios testigos del Ministerio
Pblico, lo que permitira a este Tribunal, por ejemplo,
no valorar elementos como el cuchillo.
Por otra parte, indic, la funcin adjudicataria
exige preguntarse si en este caso, estamos frente a
un delito de robo con violencia que proporcionalmente
requiera o justifique la imposicin de una pena como la
pedida por el Ministerio Pblico, ya que de los mismo
hechos es posible sostener que no hay un delito de robo
con violencia o robo con intimidacin. En primer lugar,
prosigui, los testimonios son bastante diferentes en
cuanto al momento previo al acercamiento del acusado.
Dos de los testigos reconocen que mostr el cuchillo
cuanto estaba frente a los tres, los intimida a los tres.
La mujer arranca y no le entreg su celular, el segundo
testigo tambin tena celular y no se lo entreg, y al
principio la propia victima no le prest mucha atencin.
Adems, la vctima seal que antes de sacarse la
cadena esta persona lo golpe con el cuchillo; pero el
testigo Sergio afirm que cuando se estaba sacando la
cadena lo golpe con el cuchillo. Entonces, es discutible
si esa intimidacin tiene que ver con el apoderamiento,
de modo que los hechos no encuadran en un delito de
robo con intimidacin o robo con violencia, sobre todo si
se toman en consideracin las circunstancias posteriores
a los hechos, ya que salen los vecinos y nadie le hace
nada al imputado, no lo golpean y solo lo corretean
para su casa, de modo que reitera la posibilidad de que

el tribunal llame a recalificar por un delito de robo por


sorpresa.
En la Rplica del Ministerio Pblico sostuvo
que esta parece una audiencia de control de detencin,
en que se discute un caso de flagrancia. Pero ya en la audiencia de preparacin del juicio oral qued en evidencia
que se produjo solo un error en el parte policial, pero que
todo esta conteste en que los hechos ocurrieron a las tres
de la maana y que el procedimiento y la obtencin de
pruebas no vulner ninguna garanta constitucional. En
este juicio estuvo el funcionario policial que confeccion
el parte policial, estuvieron las victimas y los funcionarios
aprehensores, quienes sealaron claramente la proximidad de tiempo entre que ocurre el delito y se practica la
detencin del acusado. Las dudas razonables en este
juicio deben versar sobre si el acusado cometi o no
cometi el delito que se le est imputando, no respecto
de la detencin o respecto de la posibilidad de excluir
pruebas que ya han sido declaradas admisibles por el
tribunal competente. Por otra parte, los testigos fueron
claros y contestes respecto de la intimidacin y la herida
cortante que se le produjo a la vctima, y el arma con que
le fue hecha esa lesin, de modo que sobre lo hechos
materia de la acusacin no hay duda razonable.
En la Rplica de la defensa, sta sostuvo que
el problema es si un Tribunal de Juicio Oral en lo Penal
puede llegar a una sentencia condenatoria sobre la base
de prueba que no es legal. Es claro que no puede excluir
esas pruebas, pero distinta es la posible valoracin que
se haga de esa prueba. El asunto es si los funcionarios
aprehensores podan entrar en ese domicilio; si podan
entrar, por contar con autorizacin para ello, la pregunta
es si podan detener al imputado fuera de una hiptesis
de flagrancia; si no lo podan detener, no podran haber
registrado corporalmente; si no lo podan hacer, no le
podan encontrar el cuchillo; y de ese modo no podramos valorar ese cuchillo como medio de prueba. Los
derechos fundamentales involucrados son la libertad
ambulatoria y el derecho a la intimidad personal. Por
ltimo, respecto del delito mismo se remite a lo ya
expresado en el alegato de clausura.
OCTAVO: Valoracin de los medios de prueba.
Que se ha dado crdito a lo afirmado por Fabricio
Ortega Muoz, en cuanto vctima del ilcito, pues fue
absolutamente claro al indicar que el sujeto que lo atac,
luego de intentar intimidar a sus amigos, como l vena
atrs lo agarr y lo tir contra una pared y le empez a
pedir que le entregara un celular, y l le respondi que
no tena celular; despus le empez a revisar el cuello,

63

le vio una cadena y le pidi que se la sacara, y ante su


negativa, le puso una pualada en la frente hasta que
al final le pas la cadena. Esta manera de relatar la
secuencia de los hechos, la ratifica el mismo testigo al
precisar que cuando lo tira hacia una muralla le empez
a revisar el cuello y procedi a pedirle la cadena que
llevaba colgada y tampoco se la quiso entregar, hasta
que le peg una pualada en la frente y empez a sentir
la sangre, por lo que le entreg altiro la cadena, no la
pens dos veces. El dato fctico de la agresin fsica,
resulta corroborado por los dicho de la testigo Lara
Cspedes, quien indic que hasta su casa le llevaron
a un joven que tena un corte en la frente para que lo
curara, y le diera los primeros auxilios y con lo que se
lee en el Boletn N 32355 del Sapu Lucas Sierra,
dando cuenta de la atencin de Fabrizio Ortega Muoz,
en que se consigna: en regin frontal media una herida
superficial, de un centmetro. En cuello, una equimosis
de dos centmetros de dimetro. Lesiones leves. Con
todo, la manera cmo se suscitaron los hechos, relatada
por la vctima principal del delito, es coincidente en sus
aspectos centrales con lo relatado por los otros testigos
presenciales. As, el testigo Gutirrez Avils, expuso
que apareci este sujeto diciendo que era choro, y la
agarr con l y empez a intimidarlos y sac un cuchillo
para quitarles alguna especie, hasta que agarr a Fabricio justo en la esquina, lo toma del cuello y lo arrincona
contra una pared, le pide un celular y empieza a buscarle
en el cuello alguna especie y le empieza a sacar la
cadena y cuando ste se la estaba entregando le pone
un puntazo en la frente en tanto la testigo Rodrguez
de la Torre asever que el sujeto se acerca con un
cuchillo y empieza a intimidarlos, y acorrala a su amigo
Fabricio y le pide un celular para luego agregar que
cuando acorral a Fabricio lo tena contra la pared, y
despus se enter que le apual la frente y le quit una
cadena. Por otra parte, lo aseverado por las vctimas
y testigos respecto de cmo se sucedieron los hechos,
guarda armona, en lo fundamental, con lo aseverado por
los funcionarios aprehensores que concurrieron al lugar.
En efecto, los funcionarios policiales Lozano Morales
y San Martn Guerra, fueron contestes en indicar que
recibieron un llamado de la central de comunicaciones
institucional, Cenco, a las 02:45 horas y tardaron 5
a 7 minutos en llegar al lugar de los hechos, en que
encontraron a la vctima que haba sido asaltada haca
escasos minutos, indicando el primero de los nombrados que se vea asustada y nerviosa, con una herida
en la frente lo que fue confirmado por el segundo, que

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

sobre el particular asever que al llegar al lugar de los


hechos la vctima tena corte en la frente, por lo que lo
llevaron posteriormente a constatar lesiones. Ambos
funcionarios estn contestes en sealar que el acusado
fue detenido minutos despus del robo, como a eso de
las 03:00 horas, en el interior de su domicilio distante 50
metros del lugar del atraco, agregando Lozano Morales
que al sacar al sujeto de su casa lo suben al carro policial, y el cabo Pavez le encontr un cuchillo de mesa en
el bolsillo posterior del pantaln, cuchillo de mesa que
fue incorporado como evidencia material al juicio, y
reconocido durante la audiencia por los diversos testigos
como el utilizado para intimidar a la vctima.
De este modo, lo aseverado por la victima del
ilcito y los dichos de los dems testigos, han impresionado como veraces en lo que respecta a la limitada esfera
de percepcin que a cada uno correspondi apreciar:
el ataque mismo en el primer caso, y los momentos
coetneos e inmediatamente posteriores al delito, a los
segundos. Estos elementos de juicio han sido tambin
concordantes con los dems antecedentes aportados en
la audiencia, como evidencia documental y material, y
atendido a que sus expresiones han sido formuladas por
personas capaces de percibir con sus propios sentidos
los hechos sobre los que declararon, y a la circunstancia
de que vctima y testigos fueron legalmente interrogados
y contra examinados, sin que sus relatos contraren las
normas de la lgica, mximas de la experiencia ni los
conocimientos cientficamente afianzados, son antecedentes que contribuyen a proveer de verosimilitud
los relatos aportados en la audiencia y ofrecen, en su
conjunto, adecuado sustento para la configuracin de los
hechos, tal cual se los ha dado por establecidos.
Con todo, parece apropiado en esta parte,
referente a la valoracin de las pruebas presentadas al
juicio, hacerse cargo de las alegaciones de la defensa
concernientes a la presunta ilicitud de la detencin de
que fue objeto el acusado y, consecuencialmente, de la
evidencia material obtenida como producto de dicha
detencin. Al margen de la controversia respecto de la
competencia de un Tribunal de Juicio Oral para excluir
prueba ilcita o, si se quiere, para valorarla negativamente, entienden estos jueces que el problema que se
encuentra en la base de dicha disyuntiva es si un Tribunal
puede dar por establecidos ciertos hechos -y eventualmente emitir una sentencia condenatoria sobre la base
de los mismos-utilizando como medios de conviccin
algunos que hayan sido manifiestamente obtenidos con
infraccin a garantas fundamentales. Parece claro que

no podra el Tribunal excluir tales medios -en el sentido


de impedir su presentacin en juicio- pues ese examen
de admisibilidad est entregado al Juez de Garanta,
en la oportunidad prevista en el artculo 276 del Cdigo
Procesal Penal. Cosa distinta, creemos, es la valoracin
que el Tribunal puede efectuar de semejantes medios
probatorios, que constituye una prerrogativa exclusiva
de los jueces del fondo, y que ejercida en la forma
establecida en el artculo 297 Cdigo Procesal Penal
le permite desestimar algunas probanzas, indicando
en tal caso las razones que hubiere tenido en cuenta
para hacerlo.
Despejado ese asunto previo, se debe consignar
que las alegaciones de la defensa en torno a la ilicitud
de la detencin del acusado, encontraron sustento -y
al parecer acogida en el Juez que efectu el control
de dicha detencin- en el excesivo tiempo transcurrido
entre la comisin del delito y la detencin del imputado,
que exclua las hiptesis de flagrancia establecidas en el
artculo 130 del Cdigo Procesal Penal. El antecedente
primario, que suscitaba esa laguna temporal, fue el
parte policial que consign como hora de la detencin
las 04:07 horas. Entre las pruebas aportadas al presente juicio oral, estuvo el testimonio del carabinero
Luis Marileo Jara, quien en forma clara, debidamente
interrogado y contra examinado, dio razn de sus dichos
y reconoci la existencia de un error en el parte policial,
al expresar que la hora de la detencin fue alrededor
de la 03:00 horas de la madrugada, pero el parte policial
consign como hora de la detencin las 04:07 horas por
un error involuntario suyo, ya que debi modificar la
hora que pone el computador con el sistema Upol, que
corresponde a la hora actual, es decir, la hora en que
estaba ingresando los datos al sistema. Pero afirma que
los datos que le fueron entregados por lo funcionarios
aprehensores consignaban como hora de la detencin
las 03:00 de la madrugada. Dichos asertos aparecen
corroborados por los dos funcionarios aprehensores que
depusieron en la causa, en orden a que la llamada de
Cenco se produjo a las 02:45 horas, demoraron unos
siete minutos en llegar al lugar de los hechos, y que la
detencin del acusado se produjo aproximadamente a
las 03:00 horas. La estimacin de los espacios de tiempo transcurridos entre la ocurrencia del delito, llegada
de los Carabineros y detencin del acusado, guardan
armona con lo aseverado por los dems testigos, y con
lo consignado en la ltima diligencia policial consistente
en la constatacin de lesiones de la vctima, en el Sapu
correspondiente. De este modo, apreciando las proban-

zas rendidas en forma sistemtica, se evidencia que el


vicio denunciado -haber transcurrido una hora y fraccin
entre el delito y la detencin- fue solo una apreciacin
primaria basada nicamente en el parte policial, que
era errneo en cuanto a la hora en que se produjo la
detencin, error que result ampliamente superado no
solo por los dichos de quien confeccion el parte policial,
sino tambin por lo aseverado por los dems testigos, de
modo que no ha podido fundarse una ilicitud probatoria
en tal circunstancia.
Por otra parte, y en lo atingente tambin a este
asunto, no se aprecia mayor relevancia en la inconsistencia denunciada por la defensa en orden a que los
funcionarios aprehensores indicaron haber visto al
acusado entrando a su casa, en tanto los afectados
aseveraron haberle indicado a esos funcionarios el
domicilio donde haba entrado. En efecto, acreditado
como ha quedado que la detencin se produjo a escasos
minutos de producido el ilcito, las apreciaciones sobre el
posible campo visual a que estuvo expuesto el imputado
aparecen de todos modos cubiertas por la hiptesis de
flagrancia contenida en la letra e) del artculo 130 del
ya citado Cdigo, introducida por la ley 20.074 de 14 de
noviembre de 2005.
As las cosas, las contradicciones o inconsistencias esgrimidas por la defensa respecto de la hora
en que se produjo la detencin, y las circunstancias en
que el personal policial ingres al domicilio del imputado,
no logran generar una duda razonable y asentada en
otros medios de prueba respecto de la ocurrencia de
dichas infracciones y, en consecuencia, respecto de la
ilicitud con que se habra obtenido la evidencia material
incorporada al juicio.
NOVENO: Hechos acreditados. Que en virtud
de las pruebas reseadas y valoradas en los considerandos precedentes, consistentes principalmente en la
declaracin de los testigos Fabrizio Alexander Ortega
Muoz, Ana Belen Rodrguez de la Torre, Sergio Sebastin Gutierrez Aviles, Delia Bernarda Lara Cspedes,
Marcos Antonio San Martn Guerra, Alex Antonio Lozano
Morales y Luis Marileo Jara; adems de la evidencia
documental y material, debidamente incorporadas durante la audiencia, las que fueron apreciadas de acuerdo
con lo dispuesto en el artculo 297 del Cdigo Procesal
Penal, en concepto del Tribunal reunieron el estndar
necesario para dar por acreditado, ms all de toda duda
razonable, el siguiente hecho:
El da 22 de Julio de 2006, alrededor de las 03
de la madrugada, en la va pblica, en calle Ernesto Ried

65

al llegar a Pasaje Berna de la comuna de Conchal, el


imputado intercept a la vctima intimidndola con un
cuchillo en su mano, exigindole la entrega de especies,
y ante la negativa de sta le propin una herida cortante
en la frente con lo que obtiene la entrega de una cadena
que tena asida a su cuello, luego de lo cual lo amenaz
con matarlo si no se retiraba del lugar.
DCIMO: Calificacin jurdica de los hechos
acreditados. Que el hecho referido precedentemente
importa para el Tribunal la calificacin jurdica del
delito consumado de robo con intimidacin previsto y
sancionado en el artculo 436 inciso primero del Cdigo
Penal, toda vez que un sujeto, mediante la utilizacin
de un arma blanca, procede a amenazar a su vctima
en procura de las especies que sta portaba, y ante la
negativa del ofendido le propina una herida cortante
en la frente haciendo verosmil para ste la posibilidad
de verse expuesto a un atentado an mas grave a su
integridad fsica, temor que constituye el vehculo para
doblegar su voluntad y obtener la entrega de una especie mueble que portaba en su cuello, situacin que se
encuadra en las hiptesis previstas en el artculo 439
del Cdigo Penal.
De este modo, el Tribunal desestima la peticin
de la defensa en orden a recalificar los hechos como
constitutivos de un robo por sorpresa. Para as solicitarlo, se argumenta la circunstancia de que, en principio,
ninguno de los dos testigos ni la vctima haban cedido
al requerimiento del acusado que -premunido de un
cuchillo de mesa- les exiga la entrega de un telfono
celular; se esgrime el hecho que el testigo Gutirrez
Avils asever que el sujeto le propin un puntazo en la
frente al afectado cuando ste le estaba entregando la
cadena que llevaba en el cuello, lo que no coincide con lo
aseverado por la propia vctima en orden a que, ante su
negativa, el sujeto le da un corte en la frente y al sentirse
sangrando procedi a la entrega de la especie requerida;
y se invoca, en fin, la circunstancia que luego del hecho,
los vecinos de la cuadra se hayan limitado a corretear
al acusado para que se fuera a su casa.
Dejando de lado las consideraciones poltico criminales respecto de la entidad de un atentado pluriofensivo y la pena que ante ese mismo resultara adecuada y
razonable, como respuesta por parte del sistema penal,
pareciera ser necesario encaminar el anlisis a si los
hechos que se han tenido por acreditados satisfacen las
exigencias legales para ser calificados como un robo con
intimidacin. Antes que todo cabe dejar sentado que ni la
primera ni la tercera circunstancias de hecho invocadas

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

66

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

por la defensa tienen relevancia para este propsito.


Si bien en principio los dos testigos no cedieron a los
requerimientos del imputado de entregar sus celulares
-cuando ya blanda el arma blanca- es un hecho de la
causa que, enseguida, el acusado tom por el cuello a
la vctima, la arrincon haca una muralla y le propin
un corte en la frente que le ocasion un sangramiento.
De ello se sigue que la intensidad del arremetimiento
(o coaccin) de que fueron objeto testigos y vctima
fue distinta; y que precisamente ese plus respecto
de la victima puede explicar la entrega de la especie
sustrada, en la medida que sta, en principio, haba
desatendido el requerimiento al igual que sus amigos.
Por otra parte, la respuesta obtenida por parte de los
vecinos que salieron con palos y pitos a prestar ayuda
a los afectados, no tiene porqu ser proporcional a
la gravedad del ilcito que se acababa de cometer, de
modo que la intensidad de dicha respuesta proporcione
siquiera un indicio para calificar el delito. Seguramente
por ser el hechor un vecino, conocido de dichas personas
-como l mismo se encarg de representarles- se limitaron a corretearlo para su casa en lugar de acometer
con palos en su contra.
Ahora bien, respecto de la discrepancia advertida en los dichos del testigo Gutirrez Avils con respecto
a lo aseverado por la vctima -si el corte en la frente le
fue propinado para que entregara la especie, o en los
momentos en que proceda a dicha entrega- por una
cuestin obvia se ha dado mayor crdito a los dichos
del afectado, que en carne propia sufra el atentado y
mejor sabe por qu entreg la cadena si en principio,
arrinconado, se negaba an a hacerlo (hasta que le
peg una pualada en la frente y empez a sentir la
sangre, por lo que le entreg altiro la cadena, no la pens
dos veces). Con todo, si la lesin inferida a la vctima
fue antes o durante la entrega de la especie sustrada,
desde el punto de vista de la conexin funcional que ha
de existir entre el uso de la violencia o la intimidacin
y la accin de apropiacin, queda de todos modos cubierta por el artculo 439 del Cdigo Penal. En efecto,
siguiendo al profesor Antonio Bascun, los supuestos
de coaccin que contempla la citada norma, admite el
constreimiento a entregar la cosa (para hacer que se
entreguen), el constreimiento a manifestar la cosa
(para hacer que se manifiesten) y el constreimiento
a tolerar la apropiacin (para impedir la resistencia u
oposicin a que se quiten), caso este ltimo que bien
podra cubrir la versin entregada por el testigo invocado
por la defensa.

As, entonces, el Tribunal ha apreciado en los


hechos el uso de violencia o intimidacin para producir
un resultado coercitivo, objetivamente idneo para posibilitar la apropiacin. De este modo, se ha desestimado
la peticin de la defensa de recalificar el delito como
constitutivo de un robo por sorpresa, porque en los
hechos tal cual aparecen acreditados, no se divisa que
el acusado haya empleado la sorpresa como vehculo
para el apoderamiento de la especie que result sustrada, sino ms bien de actos intimidatorios tendientes
a vencer la voluntad de su vctima para posibilitar dicha
sustraccin.
UNDCIMO: Participacin. Que, la participacin
del acusado Germn Alexis Urrea Jaque fue estimada
por el Tribunal en calidad de autor del delito de robo con
intimidacin antes establecido, participacin que resulta
acreditada con el mrito de la misma prueba antes
referida, y especialmente por el reconocimiento preciso
que de l efectuaron en la audiencia los testigos Ortega
Muoz y Gutirrez Avils, de las que se desprende que
a ste le cupo intervencin inmediata y directa en su
ejecucin, en conformidad a lo dispuesto en el artculo
15 N 1 del Cdigo Penal.
Circunstancias modificatorias de responsabilidad penal.
DUODCIMO: Peticiones de las partes y antecedentes. Que, en lo referente a las circunstancias que
modifican la responsabilidad criminal, tanto el Ministerio
Pblico como la defensa fueron del parecer que al
acusado no lo beneficia circunstancias atenuantes, ni
lo perjudica agravante alguna, limitndose el Ministerio
Pblico, sobre este particular, a incorporar mediante su
lectura resumida el Extracto de Filiacin y Antecedentes
del imputado, en el que figura con diversas anotaciones,
y en lo que aqu concierne: de 1 de junio de 2005, causa
Rol N 2084/2005 del 18 Juzgado del Crimen de Santiago, como autor de robo en las cosas que se encuentran
en bienes nacionales de uso pblico, en grado de tentativa, en que fue condenado a 41 das de prisin, pena
remitida; y la de 11 de noviembre de 2005, causa Ruc N
500.357.334-8 del 2 Juzgado de Garanta de Santiago,
como coautor de robo por sorpresa, condenado a dos
aos de presidio menor.
De este modo, la evidencia documental incorporada y al tenor de las alegaciones sobre esta materia, no
puede sino concluirse que en la especie no concurren
circunstancias modificatorias de responsabilidad penal
que analizar por parte del Tribunal.

DCIMO TERCERO: Regulacin de la pena.


Que el delito de robo con intimidacin, en el artculo 436
del Cdigo Penal, se encuentra sancionado con la pena
de presidio mayor en sus grados mnimo a mximo y, al
no concurrir circunstancias modificatorias de responsabilidad penal que favorezcan o perjudiquen al acusado, al
momento de imponer la pena el Tribunal podr recorrer
dicha sancin en toda su extensin, de conformidad a lo
dispuesto en el artculo 68 del citado Cdigo.
No obstante lo anterior, atendiendo a la baja
extensin del mal causado por el ilcito cometido, la pena
sealada por la ley para este delito ser aplicada por el
Tribunal en el extremo inferior de su grado mnimo.
Por estas consideraciones y lo dispuesto en
los artculos 1, 15 N1, 18, 21, 24, 25, 28, 47, 50, 68,
69, 432, 436, 439 del Cdigo Penal; 1, 45, 46, 47, 130,
281, 295, 296, 297, 298, 309, 314, 315, 319, 323, 324,
325, 326, 328, 329, 338, 339, 340, 341, 343, 344, 345,
346, 348, 349 y 468 del Cdigo Procesal Penal; y ley
18.216, SE DECLARA:
I.- Que se CONDENA a GERMN ALEXIS URREA
JAQUE, cdula de identidad N 15.608.234-1, ya
individualizado, a la pena de CINCO AOS Y UN
DA de PRESIDIO MAYOR EN SU GRADO MNIMO,
accesorias de inhabilitacin absoluta perpetua para
cargos y oficios pblicos y derechos polticos y la
inhabilitacin absoluta para profesiones titulares
mientras dure la condena y, al pago de las costas
de la causa, como autor del delito de robo con
intimidacin en la persona de Fabrizio Alexander
Ortega Muoz, perpetrado en horas de la madruga
del da 22 de Julio de 2006, en las inmediaciones de
calle Ernesto Ried con Pasaje Berna de la comuna
de Conchal, de esta ciudad.

67

Que atendida la extensin de la pena privativa de


libertad impuesta al sentenciado, no se les concede
ninguno de los beneficios que establece la Ley N
18.216 y, en consecuencia, deber dar cumplimiento
efectivo a la pena impuesta, la que se le contar desde que finalice el cumplimiento de aquella impuesta
en la causa RUC 0500357334-8, RIT 609-2005 del
Segundo Juzgado de Garanta de Santiago, sirvindole de abono a la pena aqu impuesta un da (22
de julio de 2006) que permaneci privado de libertad
con motivo de esta causa, como se establece en la
certificacin que de dicha circunstancia emanada
del referido Juzgado de Garanta.
II.- Que, se decreta el comiso del arma blanca incautada
en esta causa, la que deber ser destruida una vez
ejecutoriada la presente sentencia.
Ofciese, en su oportunidad, a los organismos que corresponda para comunicar lo resuelto y remtanse los
antecedentes necesarios al seor Juez de Garanta
de esta causa para la ejecucin y cumplimiento de
la pena.
REGSTRESE.
RUC N 0600506375-0
RIT N 80-2006.Redactada por el juez don Carlos Iturra
Lizana.
PRONUNCIADA POR LA SALA DEL SEGUNDO TRIBUNAL DE JUICIO ORAL EN LO PENAL DE
SANTIAGO INTEGRADA POR LOS JUECES DOA
ANA MARA OSORIO ASTORGA, QUIEN LA PRESIDI, DON MAURICIO OLAVE ASTORGA Y DON
CARLOS ITURRA LIZANA.

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

68

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

Declara que la agravante del artculo 12 N 4 del Cdigo Penal se satisface cada vez que se infringe
un dao que excede en cuanta o intensidad al necesario para consumar el delito o lograr la finalidad
perseguida por el sujeto.

Tribunal: Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Colina.


Resumen:
El Ministerio Pblico y el querellante acusaron a los imputados como autores del delito de robo con violacin, alegando la concurrencia de las agravantes del artculo 12 N 4 y 456 bis N 3 del Cdigo Penal. El
querellante, adems, demand civilmente por los daos morales y econmicos consecuencia del ilcito. La
Defensa solicit la absolucin de los acusados sosteniendo que la investigacin haba sido mal llevada y
no existan pruebas cientficas suficientes que permitieran inculparlos, existiendo slo la declaracin de la
vctima. El Tribunal estim que la prueba presentada por los acusadores era de tal consistencia que permita
dar por acreditados los hechos contenidos en la acusacin, coincidiendo con la calificacin jurdica de robo
con violencia calificado por la violacin, toda vez que los imputados irrumpieron en el hogar en que trabajaba la vctima, torturndola para que les entregara las especies que buscaban, procediendo finalmente a
penetrarla vaginal, anal y bucalmente antes de retirarse del lugar. En cuanto a las agravantes esgrimidas por
los acusadores, las estim concurrentes. La primera, por cuanto lo que hace la ley es aumentar el reproche
contra quien infringe un dao que excede en cuanta o intensidad al necesario para consumar el delito o
lograr la finalidad perseguida por el sujeto. La segunda, porque se trata de una agravante material que se ve
cumplida por el solo hecho de intervenir ms de un sujeto en el delito. Finalmente, acogi la demanda civil
condenando a los acusados al pago de $20.000.000 por concepto de dao moral.

Texto completo:
Santiago, diecisis de enero de dos mil siete.
VISTOS, ODOS Y CONSIDERANDO:
PRIMERO: Individualizacin del tribunal, de
los intervinientes y de la causa. Que con fecha nueve,
diez y once de enero de dos mil siete, ante esta Sala del
Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Colina, integrada
por el Juez Presidente de Sala don Juan Ibacache
Cifuentes, por doa Mindy Villar Simon y doa Francis
Fell Franco, se llev a efecto la audiencia del juicio
oral en la causa RIT N 24-2006, seguido en contra de
los acusados CHRISTIAN HERNN RIVAS MUOZ
apodado Jujuy, cdula nacional de identidad nmero
14.101.550-8, nacido el 25 de marzo de 1981, 25 aos,
agricultor, domiciliado en Crucero Peralillo, parcela 34,
comuna de Colina, actualmente en prisin preventiva en
el Centro de Cumplimiento Penitenciario de La Serena,
representado por el Defensor Penal privado don Osvaldo
Garay Olavarra, con domicilio y forma de notificacin ya
registrado en el tribunal; y en contra de RODRIGO ANTONIO MONTECINOS TORRES, apodado Cabeza de
palo, cdula nacional de identidad nmero 13.030.195-9,

nacido el 07 de mayo de 1975, 31 aos de edad, obrero,


domiciliado en calle Miraflores, parcela 81, comuna de
Lampa, actualmente cumpliendo condena en causa rol
N 1118-PL del Juzgado de Letras de Colina, en el Centro
de Cumplimiento Penitenciario Colina II, representado
por el abogado Defensor Penal privado don Jairo Casanova Hernndez, domiciliado en calle Ahumada N 312,
oficina 315, de la comuna de Santiago.
Fue parte acusadora del presente juicio el Ministerio Pblico representado por los fiscales adjuntos
don Juan Zepeda Elgarrista y don Fernando Santelices
Arizta, domiciliados en Carretera General San Martn N
785, comuna de Colina y la abogada querellante doa
Daniela Cecilia Bastas Herrera, domiciliada en calle
Baquedano N 964, comuna de Lampa.
SEGUNDO: Acusacin Fiscal. La acusacin
presentada por el Ministerio Pblico a la cual se
adhiri la querellante particular es por los siguientes
hechos:
El da 16 de diciembre del ao 2005, siendo
aproximadamente las 10:00 horas, la vctima de iniciales
H.M.A.O., se encontraba en su lugar de trabajo, ubicado
en el sector de Las Vargas, parcela N5, comuna de

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

vigilancia de la autoridad por el mximo que establece


el Cdigo Penal, adems del pago de las costas de la
causa.
TERCERO: Alegatos de apertura, clausura
y rplica de la fiscala. El Ministerio Pblico, ofreci
acreditar mas all de toda duda razonable los hechos
descritos en la acusacin, los que reiter, las agravantes
invocadas en ella, y la participacin de los acusados
en los mismos, detallando por ltimo de forma circunstanciada la prueba de que se valdra para probar los
mismos.
Que en su alegato de clausura, el rgano
persecutor penal sostuvo que la prueba ha logrado
establecer ms all de toda duda razonable la existencia del delito y la participacin que en l le ha cabido
a los acusados. Reiter que fue un hecho cruel, que la
ofendida detall latamente el momento difcil que le toc
vivir. Que qued de manifiesto que la vctima fue objeto
de violacin vaginal, anal, y otros vejmenes, que la
amarraron, amordazaron, y se dieron a la fuga con las
especies en su poder. Finalmente pidi que se condene a
los acusados a la pena solicitada. En su rplica, seal
que a la afectada, es a quien le quedaron grabados en
la retina, las caras de ambos imputados, reconoci que
hubo algunas fallas en la investigacin, pero seal que
hay que considerar los medios que tena Carabineros
de Lampa, adems que slo se haba denunciado un
delito de robo.
Indic que el relato de los testigos de la defensa
fue contradictorio y result absurdo que recuerden lo que
ocurri el 16 de diciembre del ao 2005, donde nada
extrao sucedi en sus vidas, como para recordar dicha
fecha, del mismo modo, result ilgico que no prestaron
declaracin acerca de lo relatado por ellos, para que
eventualmente se revocaran las medidas cautelares a
las cuales estaban sometidos los acusados.
CUARTO: Alegatos de apertura, clausura
y rplica de la querellante particular. En el primero
reprodujo los hechos, indicando que su representada
fue vctima de un delito horrendo, uno de los ilcitos
ms graves contemplados en nuestra legislacin, en
el cual a los acusados no slo les bast con robar sino
que adems violaron a la vctima y la torturaron. Agreg
que ello afect no slo a la ofendida, sino tambin a su
familia. Finalmente reiter la demanda civil presentada
por su parte.
QUINTO: Alegatos de apertura, clausura y
rplica de la defensa del acusado Rivas Muoz. Que

FALLOS

Lampa, desempeando sus labores como asesora


del hogar, cuando el imputado Montecinos Torres, en
compaa del imputado Rivas Muoz ingresaron al
inmueble, lugar donde le golpearon la cara, le quemaron
los senos con cigarrillos, le hicieron tocaciones en los
senos y en la vagina y la amenazaron de muerte, para
que sta entregara las diferentes especies de propiedad
de su empleador, seor Pedro Pablo Caraball lvarez,
entre las cuales sustrajeron un proyector marca Epson, color gris; un video juego marca Sega; una caja
contenedora de joyas avaluadas en aproximadamente
$7.000.000.-; un proyector marca Sony color negro y un
escner. Luego el imputado Montecinos Torres continu
insultndola y amenazndola de muerte, y mediante el
uso de la fuerza procedi a penetrarla vaginalmente,
mientras le introduca sus dedos en el ano, todo en
contra de la voluntad de la vctima, mientras el imputado
Rivas Muoz la intimidaba y le pasaba a Montecinos
Torres cigarrillos para que la quemara, con el objeto de
mantenerla quieta, al tiempo que presenciaba el delito
y la amenazaba tambin con violarla, facilitando de este
modo la comisin del delito. Posteriormente, amarraron
a la vctima de pies y manos, la colocaron en la parte
posterior del inmueble y se fugaron del lugar con las
especies sustradas.
Sostuvo el Ministerio Pblico y la Querellante
que los hechos descritos son constitutivos del delito
de ROBO CON VIOLENCIA CALIFICADO POR VIOLACIN, en grado de consumado, ilcito previsto y
sancionado en el artculo 433 numeral 1, en relacin con
los artculos 432 y 439, todos del Cdigo Penal.
Se les atribuye a ambos acusados participacin
en calidad de autores en conformidad a lo dispuesto en
el artculo 15 N1 del Cdigo Penal, debido a que stos
han tenido una participacin directa e inmediata en la
ejecucin de delito, llevando a cabo todos los elementos
que configuran el ilcito por el cual se les acusa.
A juicio del Ministerio Pblico y la Querellante,
concurren las circunstancias agravantes de responsabilidad penal establecidas en el artculo 456 bis N3, esto
es, ser dos o ms los malhechores y en el artculo 12
N4, esto es, aumentar deliberadamente el mal del delito,
causando otros males innecesarios para su ejecucin,
ambas del Cdigo Penal.
Solicit el Ministerio Pblico y la Querellante que
se imponga a los acusados la pena de presidio perpetuo
simple, y las accesorias de inhabilitacin absoluta perpetua para cargos y oficios pblicos y derechos polticos
por el tiempo de vida de los acusados y la sujecin a la

69

FALLOS

70

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

en su alegato de apertura seal que su defendido, es


un hombre de 25 aos de edad, apodado el Jujuy. Que
no bastar el slo reconocimiento de la vctima para
condenar a su defendido, que se dejara al descubierto
las falencias de la investigacin. Sostuvo que l tena la
conviccin ntima de que su representado no estuvo el
da 16 de diciembre en el lugar de los hechos, sino que
ese da estuvo cortando cilantro en su lugar de trabajo.
Por ello, pidi la absolucin, toda vez, que no se podra
probar la participacin de su defendido, y adems por
ende solicit que se rechazar la demanda civil.
En su alegato de clausura reiter que su
defendido es inocente, que no tiene participacin en
los hechos investigados, que corresponda al Ministerio Pblico probar fehacientemente que stos jvenes
tienen participacin en los hechos acusados, que no
hay muestra de sangre, de espermios, no hay huellas,
no resguardaron el sitio del suceso, no se conservaron
instrumentos u objetos que dieran cuenta de los hechos.
La prueba cientfica, es la nica que nos permita dar la
certeza del hecho cometido.
Indic que todos los testigos han declarado
repitiendo, una y otra vez, lo que relat la vctima, vimos
los sollozos, los llantos, incluso l no puede determinar
si era un relato lgico, coherente. Agreg que lapidaria
fue la declaracin del perito Godoy, quien relat que
la vctima puso en duda la honorabilidad de su patrn,
sealando que l tuvo participacin.
Su teora, es que su defendido, estuvo ese
da trabajando de acuerdo a las declaraciones de sus
testigos, que fueron relatos puros, simples, de los que
entrega un campesino con los vocabularios que ellos
manejan.
Finalmente reiter que no fueron encontradas
las especies sustradas, que no hay prueba cientfica,
por ello su representado no puede ser condenado. En
cuanto a la accin civil, sta debe ser rechazada en
todas sus partes.
En su rplica, refirindose a la veracidad de
sus testigos seal que son modestos campesinos, con
instruccin bsica, que le pareci impropio tratarlos de
mentirosos. Siempre ha dicho que existi un reconocimiento errneo, que su cliente estuvo trabajando.
SEXTO: Alegatos de apertura, clausura y
rplica de la defensa del acusado Montecinos Torres.
Que en su alegato de apertura la defensa manifest
que lo ocurrido es un hecho grave, que requiere mucha
evidencia, y el Ministerio Pblico slo nos trae la decla-

racin de la vctima, no estar presente ningn examen


de sangre, ni de fluidos, ni recoleccin de huellas, por
ello solicit la absolucin de su representado, toda vez
que no se probara su participacin.
En su alegato de clausura y en la rplica, reiter los argumentos esgrimidos al inicio de la audiencia,
haciendo hincapi en las deficiencias del trabajo policial,
como por ejemplo que los funcionarios de Carabineros
de Chile que llegaron al lugar de los hechos, no aislaron
el sitio del suceso, no recolectaron huellas, no tomaron
muestras de fluidos, de sangre, que en definitiva no
existi prueba cientfica.
En segundo lugar expuso que todo el juicio
descans sobre un solo pilar, la declaracin de una
vctima shockeada, por eso su labor se centr en ver
la coherencia, consistencia y contradicciones de sta,
como por ejemplo que ella declar que le hicieron tocar,
que a Rivas le toc eso o no perro maldito, haciendo
notar con ello sus cambios de personalidad.
En tercer lugar seal que los testimonios presentados por ambas defensas son veraces, coherentes,
que no fueron a declarar a Carabineros de Chile, ni a
la fiscala porque el juicio oral se hace aqu, aqu se
presenta la evidencia.
En su rplica reiter que todo el juicio se bas
en la declaracin en la vctima.
SPTIMO: Declaracin de los acusados. Que
los acusados se acogieron a su derecho de guardar
silencio.
OCTAVO: Faz objetiva del tipo penal. Que
para que se configure la faz objetiva del delito de robo
con violacin, previsto en el nmero 1 del artculo
433 del Cdigo Penal, los sujetos deben realizar dos
acciones tpicas, una apropiacin con violencia o intimidacin y una violacin, y esta ltima tiene que ser un
complemento o agregado a la accin de sustraccin,
los hechores deben perseguir aduearse de una cosa
ajena y con ocasin de esa apropiacin cometer el delito
de violacin. En consecuencia para que se presente el
tipo robo con violacin deben cometerse ambos delitos,
el robo y la violacin, con todas sus exigencias tpicas.
Concurriendo los siguientes elementos: a) apropiacin
de especies muebles ajenas con nimo de lucro, b)
sin la voluntad de su dueo, c) ejecutada con violencia o intimidacin en las personas, entendiendo por
intimidacin en las personas, las amenazas ya sea
para hacer que se entreguen o manifiesten las cosas,
ya para impedir la resistencia u oposicin a que se

quiten o cualquier otro acto que pueda forzar a la


manifestacin o entrega; y los siguientes elementos
respecto al delito de violacin: a) el acceso carnal,
va vaginal, anal o bucal a una persona mayor de catorce aos, b) y que se use fuerza o intimidacin.
NOVENO: Prueba del Ministerio Pblico y de
la Querellante Particular. Que present prueba testimonial, pericial e incorpor durante los interrogatorios
la evidencia material ofrecida y fotografas.
En primer lugar rindi testimonio la vctima,
de iniciales H.M.A.O, quien manifest que el da 16
de diciembre del ao 2005, se desempeaba como
asesora del hogar, en una parcela, y como las 09:00
de la maana, cuando ella estaba en la pieza de sus
patrones, agachada, arreglando un cobertor, sinti que
un sujeto le tom el mentn, y ella creyendo que era
su conviviente, le dijo que volviste rpido y al darse
vuelta ve a un sujeto con una cicatriz grande en su cara,
de contextura ms o menos gruesa, alto, muy cara de
palo, con un cuchillo en su mano, en compaa de otro
individuo, al cual describi como moreno, alto, orejn,
de pelo chuzo, con una cicatriz en la barbilla, quienes
comenzaron a exigirle la quincena, aduciendo que ellos
saban de muy buena fuente, que su patrn tena dinero,
al contestarle que no, se descontrolaron, el ms grande,
se enoj, se acost en la cama de su patrn y la obligaron
a abrir un cajn donde sacaron cigarrillos, insistiendo que
le entregara cosas, ella con su desesperacin comenz a
entregarles objetos, que a ellos no les gustaban, queran
cheques y plata.
Reiter que los sujetos se desesperaron, ya que
las cosas que ella les pasaba no les gustaban, y ah el
de la cicatriz grande, le dijo que l no era domstico, ella
le seal que slo era la empleada domstica de dicho
domicilio, y ambos se burlaron de ello.
Indic que uno de ellos, el Cabeza de Palo,
le empez a tocar sus pechos, su vagina, mientras el
otro apagaba los cigarrillos, en sus pechos, dicindole
perdn me equivoqu de cenicero.
Seal que la obligaron a subirse a la cama, con
el fin de que sacara un aparato que su patrn tena arriba
de un mueble, y ah manifest que el maldito perro, el
orejn, le haca tocaciones, refirindose al Jujuy.
Agreg que el Cabeza de Palo le tocaba los
senos, ella se agachaba, l se agachaba, en ningn
momento la dejaron de tocar, aprovecha le deca el Jujuy,
a ti te queda ms tiempo, disfruta ms t.

71

Luego la llevaron a la pieza donde dorma la


sobrina de sus patrones, y no les gust lo que ah haba,
entonces el Cabeza de Palo, le dio golpes de puos en
la cabeza, producto de ello perdi un diente. Relat que
el Jujuy no tuvo misericordia, le haca cueca. Que la
trasladaron a la pieza de su patrn, que ella los trataba
de caballeros, y el Cabeza de Palo le deca al Jujuy esta
es tan gueona, que nos trata de caballeros, siguen los
golpes, los puntapis, prate, agchate, luego les son
el celular, y por lo que dieron a entender haba mucho
movimiento afuera, y decan como nos vamos a ir,
hablaban que les haban dado mal el dato de la casa, sin
embargo, insistan en que su patrn tena plata.
Continu su relato sealando que el Cabeza de
Palo, la hizo agacharse, acostarse en la alfombra, y se
subi arriba de ella, abri un cajn, sac un guante, y
se lo puso donde l sabe, en lo que tienen los hombres,
mientras el otro, el Jujuy, le deca aprovecha, mtele los
dedos en el ano, comenzando ste a masturbarse, arrojando su semen en su cara. El Cabeza de Palo, empez
a moverse arriba de ella, le meti los dedos en la vagina
y en el ano, y ella sinti su pene en el ano.
Luego no pudo continuar, hizo un silencio, llor,
y finalmente se desmay.
Al retomar su declaracin afirm que el Cabeza
de Palo la penetr vaginal y analmente y el Jujuy la
oblig a chuparle el pene. No tuvieron piedad, le seguan
haciendo tocaciones, ella no poda pedir auxilio ya que
su hija, se encontraba en la casa que tenan al final de
la parcela, y ella no quera que se dieran cuenta de que
ella estaba.
Manifest que ellos seguan revisando cajones,
suspira, le tiemblan las manos, balancea la cabeza,
no puede hablar, tiene los ojos llorosos. Indic que
recibi golpes de pies y puos, quemaduras, el Jujuy
se equivocaba de cenicero, y apagaba los cigarrillos
en sus pechos, producto de ello tiene marcas en sus
pechos, perdi un diente y tiene un rasguo en su
mejilla izquierda, hecho por el Cabeza de Palo quien
tena una ua larga.
El tribunal pudo apreciar dichas marcas, con las
fotografas exhibidas en el juicio, y con la exposicin por
parte de la propia vctima, especficamente una marca
en su pecho izquierdo y una cicatriz en la cara.
Respecto a las especies sustradas refiri
que stos sujetos se llevaron un joyero, una especie
de televisor, un pendrive, un documento y no record
nada ms.

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

Con el fin de que no denunciara a los acusados


refiri que ellos la amenazaron de que si hablaba, ellos
de buena fuente iban a saber, que el Cara de Palo la
amenaz de muerte, a ella y a su familia. Antes de irse le
dijeron que no hablara, porque saban donde ella viva y
que tena una hija. Que se baara y se acostara con su
marido. Refiri que estos sujetos se quedaron en el lugar
como una hora, no estuvieron ms rato porque haban
ledo el papel de que su patrona regresaba a las 1:00.
Manifest que el Cabeza de Palo sac una soga
que tena la cortina y con ella le amarr las manos, y que
le dieron vuelta una hincha por las piernas, tapndole
la boca.
Rese que el Cabeza de Palo deca oye
gueon, esta gueona va a hablar, mejor tiremosla al ri
Lelo, pero ella insista que no. Finalmente el Jujuy le dio
unos puntapis y ella qued sin respiracin.
Una vez que estos sujetos se fueron del inmueble, comenz a arrastrarse en la alfombra, y sinti que
se le quemaba el trasero, logrando llegar a la cocina,
donde vio que los vecinos se encontraban regando, era
la seora Bernardita, quien se aproxim al cerco y le
pregunt que pas, ella no pudo contestar, y ah lleg
don Pedro quien le solt las amarras.

do el Cabeza de Palo, como l que vesta una camisa


cuadrill.
Respecto al dao sufrido por ella refiri que su
vida cambio un 100%, que la mataron como mujer, que
ahora es otra, esta muy a la defensiva, perdi su trabajo,
y a lo mejor despus de hoy se siente ms aliviada.
Su familia ha sufrido mucho, porque estos tipos la han
amenazado.
Refiri que trabajaba como nana en la casa de
los Caraball, percibiendo la suma de $150.000, al igual
que su conviviente que era el jardinero de la casa. El
mes de enero dej de trabajar, ya que todo le recordaba
lo ocurrido, siente temor, rabia, emocionalmente no
puede trabajar.
Tambin prest declaracin el perito Jaime
Garrido Cern, quien refiri que el da 17 de diciembre
de 2005, a las 09:30 examin a la vctima, quien le relat
que en la casa donde trabajaba haba sido asaltada y
violada por va vaginal y anal.
Declar que ella presentaba una serie de lesiones, especialmente en su cara, equmosis, moretones
en sus ojos, erosiones circulares, sobre el trax, regin
mamaria izquierda, con aspecto de quemaduras.

Arguy que a Carabineros slo les relat que


haba habido un robo no que la haban violado, por temor
a las amenazas proferidas en su contra, que ese da
se ba varias veces, y, les describi a lo funcionarios
policiales a los sujetos, sealando que uno de ellos, tena
una cicatriz grande en su cara, era de contextura mas o
menos gruesa, alto, moreno, muy Cabeza de Palo. En
cuanto al otro individuo manifest que tena una cicatriz
en la barbilla, moreno, alto, orejn, de pelo chuzo. Indic
que ella le vio la cicatriz cuando ste sujeto se masturbo
delante de ella, y le haca cosas. Que al Cabeza de Palo
lo reconoci de manera inmediata al otro da cuando
Carabineros le exhibi un set fotogrfico. Posteriormente, el 01 de enero de 2006, concurri a la Tenencia de
Lampa donde a travs de un vidrio reconoci a Rivas,
manifestando que comenz a gritar, tom un lpiz con el
fin de ir donde estaba l para agredirlo. En una rueda de
reos, volvi a ver a los acusados, el Jujuy, era el nmero
2, y al Cabeza de Palo lo reconoci en la penitenciaria,
era el nmero cuatro.

Explic que el examen ginecolgico arroj que


sus genitales no presentaban lesiones, no as el examen
anal el cual revel una lesin, que era una fisura en la
piel del ano. El resultado del examen fue negativo para
la presencia de semen y espermatozoides.

Reconoci en la sala de audiencia a Christian


Rivas Muoz, apodado el Jujuy como el que vesta
polern rojo, grit de manera desgarradora, exclam
malditos perros, y a Rodrigo Montecinos Torres, apoda-

Agreg que no haban otras lesiones, no le


encontr araazos.

Concluy que eran lesiones recientes, de mediana gravedad, que curaran entre 10 y 14 das, que no
tena lesiones genitales y las anales eran compatibles
con lo que relataba la paciente, respecto a la penetracin
va anal.
Se le exhibieron fotografas en la nmero dos
relat que se trataba de una equmosis, lesin contusa,
en sus ojos, que clsicamente se conoce como ojo en
tinta. En la nmero tres apreci una equmosis sobre
el molar izquierdo. La nmero cuatro ilustro al tribunal
sobre unas lesiones circulares pequeas, mltiples, con
aspecto de quemaduras, necesariamente hechas con un
cuerpo caliente, incandescente, no descartndose que
sean quemaduras de cigarrillos.

No descart ni afirm que haya habido violacin


vaginal.

Rindieron testimonios don Fabin Ayala Soto


y doa Bernardita Soto Nez, quienes relataron que
son vecinos del inmueble de Pedro Caraball, donde el
da 16 de diciembre de 2005, alrededor de las 10 u 11 de
la maana ocurri un robo. Se encontraban en el jardn,
cuando ella escucho gritos de auxilio, su hijo fue quien
llam a Carabineros de la Tenencia de Lampa, cuando
se percataron que la asesora del hogar de la casa del
vecino se encontraba maniatada. Enseguida lleg su
vecino al cual le avisaron que la nana estaba amarrada,
de pies y manos, en el piso. El le sac las amarras y
luego lleg Carabineros. Agreg que la vctima estaba
en estado de shock, con un nerviosismo extremo, no
coordinaba sus movimientos, le preguntaban cosas y
no responda.
Respecto a las lesiones sufridas por la ofendida
sealaron que sangraba en la lesin labial y tenia erosiones en la mejilla.
Luego le exhibieron fotografas con las cuales
ilustr al tribunal acerca de la casa de su vecino, de la
parte trasera de dicho inmueble, sealando que al final
de este encontraron a la vctima maniatada.
En el mismo sentido prest declaracin el
propietario del inmueble don Pedro Pablo Caraball lvarez, quien refiri que la vctima desempeaba labores
en su domicilio en el mes de diciembre del 2005, que
recuerda que ese da l sali de su casa en compaa
del conviviente de sta, regresando como las 11:00
de la maana, fue ah cuando vio a su vecina gritando
fervientemente que la nana estaba amarrada al final
de la casa, al observar se percat que efectivamente
estaba maniatada de pies y puos, con los cordeles
de la cortina. La desat, y ella le pidi que fuera a ver
a la hija, que estaba muy preocupada por ella, la cual
estaba bien.
Luego ingres a su casa, y los dormitorios
estaban todos revueltos, era obvio, que era un robo. La
asesora estaba bastante golpeada, maltratada, no hablaba, estaba shockeada, temblando, tena una peladura
en la cara, quemaduras en sus pechos, sobre el delantal,
hechas con cigarrillos, ya que eran redondas.
Posteriormente lleg carabineros y una ambulancia que se llev a la nana, que ella slo habl despus
con su seora, a quien le relat que ella estaba agachada
en la pieza, cuando ingresaron dos sujetos quienes la
amarraron, la golpearon, la violaron, y que esto ltimo no
lo haba denunciado porque la haban amenazado.

73

Respecto a las especies sustradas, seal que


eran de su propiedad, eran dos proyectores multimedia,
joyas de su seora, un sega, un game boy, que slo en
joyas fueron nueve millones de pesos.
Seal que su nana al entrar al dormitorio de
ellos y ver la alfombra comenz a gritar, como si le
estuviera pasando algo, al darse cuenta de eso bot la
alfombra, ya que ah habra ocurrido la violacin, ignorando que poda servir como un medio de prueba.
Se le exhibieron fotografas con las cuales ilustr
al tribunal sobre las lesiones que describi en la vctima,
apreci la raspadura y las quemaduras que l vio sobre el
delantal. Agreg que ella le relat que la haban golpeado
y quemado, con el fin de que entregar el dinero. Del
mismo modo, nos mostr las dependencias de su casa,
el desorden encontrado al llegar a su domicilio, sobre
todo en los dormitorios; la alfombra, respecto a la cual
seal que estaba quemada con cenizas de cigarrillos
y la mordaza que la nana tena en la boca.
Manifest que la reja estaba cortada, y que la
casa mantena las ventanas abiertas.
Indic que sobre la taza del bao haba un papel
higinico, el cual apenas lo vio lo evacu.
Agreg que se sinti afectado por la ocurrencia
de los hechos, que despus de la llegada de Carabineros, inmediatamente, orden todo, con el fin de que
su seora no se sintiera tan afligida por lo que haba
ocurrido.
Expres que la nana trabaj con ellos desde el
01 de octubre de 2005, hasta dos semanas despus
de ocurridos los hechos, producto de ello no sigui
trabajando, era una persona distinta, estaba siempre
nerviosa, siempre mal. El no ha tenido mayor contacto
con ella pero supo que qued bastante afectada.
Record que la asesora le coment a su seora
que haba ido a carabineros y haba reconocido a uno de
los individuos por una cicatriz que tena en el rostro.
Seal que su nana era buena, y que su seora tena mayor contacto con ella. Que viva con su
familia en una casita atrs, pero dentro de su terreno.
Perciba la suma de $100.000 ms las imposiciones, al
conviviente no le exigan que trabajara en la casa, de
repente, cortaba el pasto, no recuerda si l tena contrato
ni cuanto ganaba.
Refiri que le llam la atencin que Carabineros
de Chile, no tomara huellas, que le da la impresin que
no le toman importancia a los robos.

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

Relat que su seora tiene guantes de ltex,


que los utiliza para teirse el pelo, refiriendo que ese
da estaban fuera del lugar donde se guardaban, sin
embargo, no encontr guantes rotos.
Manifest que l no recibi amenazas, pero
supo que la nana si recibi. En este punto record que
el conviviente de ella le coment que encontr un papel
de diario botado en el frontis de la casa, que segn l
deca te voy a matar a ti o a tu hija, refiri que perdi
contacto con ella porque cada vez que hablaban, le
repeta los mismos hechos.
Finalmente seal que al llegar a su casa la
nana estaba vestida con su delantal y sus zapatillas
blancas.
Por su parte el perito Javier Enrquez Suazo,
mdico del Consultorio de Lampa, refiri que el da 16
de diciembre de 2005 le constat lesiones a una mujer,
quien ingres con un aumento de volumen en el pmulo,
equmosis en el pmulo derecho, la mejilla derecha presentaba lesiones erosivas, quemaduras supuestamente
superficiales en el seno izquierdo, quien le relat slo
tocaciones vaginales, sin referir penetracin, que ingres
visiblemente afectada, bloqueada emocionalmente,
cost varios minutos conversar con ella, estaba muy
nerviosa lo nico que deseaba era estar con su hija. Las
lesiones las catalog de leves. Relat que ella le haba
contado que haba sido objeto de un robo en su lugar
de trabajo, por parte de dos individuos quienes haban
ingresado, habran robado y le habran efectuado las
lesiones que presentaba.
Prest declaracin Manuel Riquelme Muoz,
funcionario de Carabineros de Chile, de la Tenencia de
Lampa, quien refiri que el 16 de diciembre de 2005,
se encontraba de servicio motorizado, cuando le informaron que haba ocurrido un robo en sector Lo Vargas,
entregndole las caractersticas de los sujetos, alto,
moreno, de contextura gruesa, inmediatamente efectuaron un patrullaje, donde no dieron con los individuos.
Posteriormente el 01 de enero de 2006, concurrieron,
por un denuncio de daos, a un restaurante, y ah se
entrevistaron con varias personas, quienes sealaron
que el autor de los daos, era un sujeto muy conocido
en el sector, entregndole las mismas caractersticas
que les haban dado el da 16 de diciembre. Individuo al
cual encontraron, le efectuaron un control de identidad,
y ah recordaron que las caractersticas eran similares
a las descritas el da 16 de diciembre. Concurrieron
donde la persona afectada para que los acompaara
a la unidad, al ingresar al cuerpo de guardia, la vctima

lo vio de frente, a cuatro metros de distancia, y sin que


nadie le indicar e inmediatamente, lo reconoci como
autor del delito, comenz a gritar, llorar, sealando que
era la persona que la sujetaba y le quemaba los pechos
con cigarrillos.
Reiter que la seora apenas ingres al cuartel
policial por una puerta lateral, donde cualquier persona
que ingresa tiene una completa visual del lugar y de las
personas que se encuentran en el, lo reconoci y se puso
a llorar, sealando que era la persona que la sujetaba
y la quemaba con cigarrillos. Insisti que la vctima no
dudo en ningn momento.
Luego reconoci en la sala de audiencia a
Christian Rivas Muoz, el Jujuy, como la persona que
la vctima sindic en la Tenencia de Lampa.
En el mismo sentido declar Luis Antonio
Becerra Alarcn, carabinero, de la Tenencia de Lampa,
quien refiri que el da 17 de diciembre del ao 2005,
lleg la afectada por el delito, sealando que el da anterior, haba sido vctima del delito de robo y de violacin,
describi a los sujetos como de contextura gruesa, pelo
medianamente corto, y con cicatrices en sus rostros.
Posteriormente el da 01 de enero de 2006, recibieron
una denuncia por daos en el restaurante Peralillo, ante
lo cual concurrieron al local, y, ah le informaron que el
responsable de los daos, haba sido un sujeto apodado
el Jujuy, a quien sorprendieron y trasladaron al cuartel
policial, con el fin de efectuarle un control de identidad.
Acto seguido contactaron a la seora H. con el fin de
que los acompaar al cuartel policial, una vez que
ella ingres al hall de la unidad, lo vio, reconocindolo
inmediatamente, no dud en ningn momento, al verlo
tiritaba, lloraba, se tomaba el pelo, manifestando que
ese era el sujeto que le apagaba los cigarrillos en sus
pechos y la sujetaba mientras el otro la violaba, que
el tono de voz y la forma de hablar era la misma. Se
comunicaron con el Fiscal siendo detenido por orden
judicial intimada por la SIP.
Reconociendo en la sala de audiencia a Christian Rivas Muoz, apodado el Jujuy, como la persona
a quien reconoci la afectada el da 01 de enero de
2006.
Agreg que l le vio lesiones a la vctima,
especficamente en su rostro y en sus pechos. Algunas
eran de quemaduras.
Por su parte el testigo Rodrigo Ernesto Moscoso Fuentes, Cabo 1 de Carabineros de Chile, refiri
que el da 16 de diciembre de 2005, en la parcela 5,

sector Lo Vargas, acogi un denunci por robo, y al da


siguiente la vctima se present denunciando adems,
un delito de violacin.
Indic que el da 16 de diciembre se entrevist
con la vctima y el propietario del domicilio, quienes
aludieron que dos sujetos haban ingresado al inmueble
sustrayendo especies. Manifest que la asesora del hogar tena clara evidencia de haber sido golpeada, estaba
perturbada, en un estado de shock, temblorosa, con la
vista fija en un punto. Ella les relat que estos sujetos
la haban sorprendido haciendo aseo en un dormitorio,
que una de estas personas la tom por la espalda, que
le pedan cheques y dinero, que la obligaron a abrir
ciertos cajones.
Que en ese momento la afectada slo refiri que
le haban hecho tocaciones en sus senos y vagina, que
la haban amarrado, no rese nada ms.
El dueo del inmueble le inform que cuando
ocurrieron los hechos no estaba en la casa y que al
llegar vio que la asesora estaba amarrada.
Arguy que el lugar estaba desordenado.
Respecto a las diligencias que efectuaron
seal que sacaron fotografas del inmueble, tomaron
declaracin a los testigos, a la vctima y dueo de casa, y
llevaron a la ofendida a constatar lesiones al Consultorio
de la comuna.
No sacaron huellas, porque en la Tenencia de
Lampa an no cuentan con los medios para ello, con el
material necesario, por eso slo fijaron fotogrficamente
el sitio del suceso.
Posteriormente se le exhibieron fotografas
del lugar donde acaecieron los hechos, con las cuales
ilustr al tribunal acerca del inmueble siniestrado, de los
cajones fuera de su lugar, de especies que haban sido
sacadas, de las amarras con las cuales el dueo de casa
encontr a la asesora del hogar al final del inmueble.
Indic que al llegar al lugar la vctima se encontraba sentada en la parte final del inmueble, con
un vestido, tena lesiones en la cara, era evidente, que
haba sido golpeada, no apreci quemaduras ni en
brazos ni en piernas.
No particip en ninguna otra diligencia, posteriormente supo del denunci que efectu la vctima por
el delito de violacin y de la detencin de uno de ellos.
Refiri que a su juicio la afectada no relat de
manera inmediata la violacin, por su parte emocional,
por vergenza, temor, miedo.

75

Seal que si la vctima hubiera denunciado


este hecho habra actuado de forma diferente, la habra
trasladado al Instituto Mdico Legal.
Las caractersticas fsicas que dio del principal
responsable es que era moreno, de contextura gruesa,
y fundamentalmente que tena una cicatriz en su mejilla.
Seal que en el parte denuncia estamparon que era
posible que el sospechoso, se llamara Rodrigo Montecinos Torres, principalmente por las caractersticas
fsicas que entreg la vctima, especialmente la cicatriz
en su mejilla.
Agreg conocer el apodo de Christian Rivas
Muoz (Jujuy), y de Montecinos Torres, (Cabeza de
Palo), que son personas conocidas en el sector, que l
las conoce slo de odas.
En el mismo sentido prest declaracin Miguel
Sebastin Aravena Alarcn, funcionario de carabineros
de la 48 Comisara de Asuntos de la Familia, que se desempea en la investigacin de delitos sexuales. Expres
que el da 17 de diciembre del ao 2005, se constituy
en el Servicio Mdico Legal, ya que se encontraba una
vctima producto de un delito de violacin, con el fin de
ser atendida por el mdico legista. Ella estaba bastante
afectada psicolgicamente, relatndole que el da anterior, 16 de diciembre, como las 9:00 horas, cuando se
encontraba en su lugar de trabajo, sorpresivamente un
sujeto la tom del cuello, y al darse vuelta vio que era
un individuo desconocido, alto, moreno, de contextura
gruesa, con una cicatriz en el rostro, pelo negro corto, el
cual le exiga que le entregar dinero, cheques y joyas
de su patrn. Trasladndola por diferentes dependencias
del inmueble y tocndole en todo momento sus pechos
y vagina, acompaado de otro sujeto, con similares
caractersticas, quienes le exigan que ella sacara las
especies, porque ellos no las queran tocar, efectundole
siempre tocaciones. El de la cicatriz en la cara la tendi
en la alfombra, se desabroch su pantaln, le sac el
short y el calzn de una pierna, se subi encima de ella
y la penetr vaginalmente, como asimismo le quem
los pechos con cigarros, mientras el otro individuo
observaba esto, sacndole una foto sealando que si
hablaba la iban a buscar, luego la amarraron, l de la
cicatriz grande le pega un combo en la cabeza y salen
del lugar, despus lleg una vecina y su patrn quien la
rescat de la situacin en que estaba.
Relat que la vctima no denunci la violacin
por temor a sus patrones, manifestando que hace tres
meses haba sufrido una agresin sexual en la comuna
de Melipilla, pero la duea de casa no le tom impor-

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

tancia, sino que slo le interesaba que funcionara como


asesora del hogar.
Posteriormente concurri al lugar de los hechos,
para fijar el sitio del suceso, hablar con el propietario del
inmueble, y llevar a la afectada a la SIP de Lampa con
el fin de que se le exhibiera un set fotogrfico.
Al llegar a la comuna de Lampa, al inmueble,
como la 01:40 de la madrugada, estaba todo cerrado,
las luces apagadas, y la seora H. les pidi que no
molestaran a sus patrones porque eso le iba ha generar
problemas a ella y a su familia. Se comunic con la fiscal
quien le dijo que volvieran maana, pero l le coment
que carabineros de la Tenencia de Lampa haban fijado
el sitio del suceso por el denunci de robo.
Luego se le exhibi un set fotogrfico a la
vctima, en la Tenencia de Lampa, elaborado por ellos
o por la SIP de Colina, quienes lo haban realizado el
da anterior, donde ella reconoci al imputado Rodrigo
Montecinos Torres, seal que era una foto tomada hace
cuatro aos atrs.
Respecto a la declaracin, clarific que se
trat ms que nada de una entrevista, sealando que
dur dos horas, toda vez, que ella se encontraba muy
schokeada, descompensada, lloraba. La apreci muy
afectada psicolgicamente, no poda coordinar bien
lo que deca, en varias oportunidades tuvieron que
darle agua, tranquilizarla, decirle que ellos la queran
ayudar. Aclar que efectivamente una persona que se
encuentra en ese estado puede haber entrado en alguna
contradiccin.
Agreg que funcionarios de la Tenencia de
Lampa le informaron que Montecinos lo apodaban, el
Cabeza de Palo, que andaba siempre acompaado del
Jujuy y el Chupa Cabra, que eran conocidos en el sector
porque siempre estaban involucrados en ilcitos.
Acerca de las diligencias necesarias respecto a
esta investigacin manifest que en la averiguacin de
un delito de estas caractersticas, no se lleva una regla
nica, se pueden encontrar diferentes evidencias en el
sitio del suceso, pero que no se recolectaron huellas
debido a la sugerencia de la vctima de salvaguardar su
estada en dicho domicilio, adems, ya saban que se
haba fijado fotogrficamente el sitio del suceso, y que
todo estaba ordenado.
Reiter que la afectada le relato que haba
sido violada, quemada con cigarrillos, golpeada, que le
haban introducido los dedos en el ano.

Rindi testimonio Juan Pablo Cancino Torres, Cabo 2 de la Comisara de Colina, refiri que se
constituy, el da 17 de marzo del 2006, en la fiscala
de Colina, porque se iba a efectuar un reconocimiento
en rueda de imputados, estaba presente la vctima, el
defensor, la fiscal, una psicloga, el cabo Arias y cinco
personas enumeradas, del uno al cinco, de similares
caractersticas fsicas y de edad, que la vctima en
forma espontnea clav la vista en una persona, grit
maldito perro, se abalanz encima de la ventanilla, cay
de rodillas, y dice es el nmero 4, ste era el que se
masturbaba, que no dudo en ningn momento, mostraba
rabia, impotencia, trataba de hablar.
Indic que la persona que reconoci la afectada
era una persona de cara larga, delgado, como crespo
as, como pelo paradito, se trataba de Christian Rivas
Muoz, reconocindolo luego en la sala de audiencia.
Por su parte el testigo Nelson Mauricio Aravena
Vsquez, Cabo 1 de Carabineros de Chile, rese que
concurri a un reconocimiento de rueda de imputados, el
20 de junio del 2006, a la Penitenciaria de Santiago, que
al llegar se les hizo ingresar a una habitacin pequea,
donde exista una ventana que tena visual slo desde el
interior hacia el exterior, en dicha diligencia haban cinco
imputados, enumerados del uno al cinco, con similares
caractersticas fsicas y de estatura, posteriormente
ingres la vctima de nombre H., quien se acerc a la
ventanilla, mir hacia el exterior, fij su mirada de manera
inmediata en el nmero dos, se quiso ir encima de la
ventana en contra del que estaba reconociendo como
autor del hecho, comenzaron los gritos, maldito perro, los
sollozos, reconociendo al nmero 2, Rodrigo Montecinos
Torres, fue un reconocimiento claro, preciso, agregando
la afectada que nunca se iba a olvidar de su cara, que
l le haba dicho que si hablaba l se iba a enterar de
todo, que l era el autor de la violacin, que en todo
momento lo tuvo encima, que estaba igual. Reafirm
que en ningn momento dud, fue un reconocimiento
claro y preciso.
Reconociendo en la sala de audiencia a Rodrigo
Montecinos Torres, como la persona que reconoci la
vctima en la penitenciaria.
Tambin en el mismo sentido testific Cristian
Alejandro Klapp Fuentes, teniente de Carabineros
de Chile, quien refiri que particip en la detencin y
en el reconocimiento en una rueda de imputados, de
Montecinos Torres, apodado el Cabeza de Palo, quien
fue detenido en su domicilio.

Indic que exista una orden de detencin


amplia, la cual se hizo efectiva en su domicilio, en el
cual Montecinos era acompaado de su conviviente y
adems de una nia.
Seal que por carabineros supo el domicilio
del imputado, la detencin fue despus de la 08:00 de
la maana y antes de las 12:00, en una parcela que
esta detrs de una bodega, donde hay cuatro o cinco
casas, de familiares de ste. Considerando que exista
una orden de detencin pendiente, golpearon, nadie
abri, e ingresaron y detuvieron al acusado Montecinos
Torres quien no se opuso a la detencin, no le dieron
oportunidad de defenderse.
Acerca del reconocimiento, ste se efectu en la
Penitenciaria de Santiago, eran aproximadamente cinco
o seis personas, apenas ingresaron estos internos, la
vctima fij de inmediato su vista y atencin en uno de
ellos, expresando furia, rabia, que lo reconoca porque
l se haba puesto encima de ella. Seal que ella no
tuvo duda alguna, inmediatamente fij su vista en l, expresando rabia, con una clara intencin de abalanzarse
sobre l, por ello debi ser sujetada.
Reconociendo en la sala de audiencia a Rodrigo
Montecinos Torres, como la persona que la vctima
reconoci en la Penitenciaria.
DCIMO: Prueba de la defensa. La defensa
de Christian Rivas Muoz rindi prueba testimonial,
declarando en primer trmino Leonardo Pacheco
Faras, quien refiri que en el mes de diciembre, trabajaba cortando cilantro y perejil, para Luis Acevedo, en
el sector de Peralillo.
Manifest que conoce a Christian Rivas,
apodado el Jujuy, toda vez que era su compaero de
trabajo.
Indic que su labor comienza como las 08:00
de la maana, que es una cuadrilla compuesta de tres
o cuatro personas. Y en el mes de diciembre del ao
2005, la componan Abel, Cristian Rivas y l.
Agreg que l nico sobrenombre que le conoce
a Rivas es Jujuy. Expres que l trabaj ese da, que
en el mes de diciembre no se puede faltar, porque si no
los despiden. El Jujuy slo falt el da que lo tomaron
detenido.
Seal que hay das en que gana $8.000, los
jueves y viernes $16.000, que no trabajan los sbados,
a veces los domingos.

77

Refiri que le consta que Rivas trabaj con l,


el 16 de diciembre, porque ese da el camin pas a
buscar al Jujuy alrededor de las 08:00. Afirm que no
falt porque los jueves y viernes son los das que mejor
pagan. Adems, recuerda la fecha porque su hijo naci
el 26 de diciembre del ao 2005.
Lo describi como bueno para el trabajo, desordenado, bueno para tomar, y peleador.
Seal que no es familiar, ni amigo de Rivas
Muoz, slo compaero de trabajo, que no lo visit en
la crcel.
Supo que Rivas fue detenido el da lunes 01 de
enero de 2006, l se encontraba trabajando.
Nunca declar en Fiscala ni en Carabineros,
que el Jujuy ese da estuvo con l.
No trabajan con contrato y no registran su
asistencia.
Prest testimonio Luis Acevedo Faras, quien
se dedica a comprar verduras, cilantro y perejil, y tiene
siembra propia. Tiene tres o cuatro trabajadores, son a
trato, trabajan en el da. Indic que Rivas ha trabajado
para l en varias oportunidades, alrededor de seis veces,
compona una cuadrilla.
Indic que trabaj con l desde el mes de junio
hasta fin del ao 2005.
Seal que l es bueno para el trabajo, desordenado, bueno para tomar. Trabajan a veces los sbados o
los domingos, no es su amigo slo es un trabajador.
Indic que el sobrenombre de Rivas es Jujuy,
no le conoce ninguno ms.
Seal que le consta que el 16 de diciembre
del ao 2005, el Jujuy trabaj para l, porque los fines
de semana no pueden fallar, ya que si fallan no tienen
ms trabajo.
Manifest que l va a ver a sus trabajadores
como las 09:00 o 10:00 de la maana, todos los das.
No tiene ningn registro acerca del horario de
la cuadrilla.
No prest declaracin ni en Carabineros ni en la
Fiscala acerca de que el Jujuy estuvo con l.
Se enter de la detencin de Rivas a los das
despus.
Lo visit una vez en la crcel a principio del ao
2006, pero recin ahora se enter el motivo de porque
est preso.

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

78

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

No puede precisar el da que cay detenido, no


tiene tan buena memoria, eran das de fiesta.
Relat que l a veces trabaja con la cuadrilla,
les va a dejar desayuno como las 09:00, pero est un
rato no ms.
Finalmente expres que Rivas Muoz trabaj
hasta el 30 o 31 de enero, pero no recuerda la fecha
con exactitud.
De igual forma rindi testimonio Abel Hernndez Contreras, refiri que conoce a Christian, porque
ha trabajado con l cortando verduras, trabaj con l
desde mediados de ao hasta fines del 2005.
Seal que l maneja un camin, y, en el mes
de diciembre de 2005, los fue a buscar, como las 08:00,
recoga primero a Christian, y despus a su primo
Leonardo Pacheco.
Record que el da 16 de diciembre de 2005, el
Jujuy trabajaba con l, lo recuerda porque los das jueves
y viernes no pueden faltar, porque es el da que ms se
corta, sobre todo porque Christian quera comprarle una
bicicleta al hijo y se la compr.
La cuadrilla la compona Leonardo Pacheco,
Sergio Velsquez, Christian Rivas, y l, las cuadrillas
son de tres o cuatro personas. Agreg que Acevedo es
su primo, el jefe, quien siempre los va a ver para que
hagan la carga y la entreguen.
Seal que no puede asegurar que el da 16 de
diciembre estuvo con Christian, lo que asegura es que
los jueves y viernes no pueden faltar.

l. Relat que el da 16 de diciembre de 2005, l se


encontraba con ella en la casa de su pap, en la comuna
de Renca. Que el da anterior, jueves 15, se haban ido a
la casa de su pap, hasta el da lunes 19 de diciembre,
tambin estaba su hermano, su pap, su mam.
Seal que detuvieron a Rodrigo, el 14 de
junio del ao pasado, en la maana, como las 09:00,
llegaron los funcionarios, primero golpearon la puerta,
ella les dijo que esperaran porque se iba a vestir, y no
esperaron, entraron, por delante y por atrs, se llevaron
a Rodrigo por la puerta de atrs. Indic que rompieron
las cosas, registraron toda su casa, buscando pistolas,
le dijeron garabatos, la pusieron contra la pared, uno
de los funcionarios que era alto, gordito, con lentes la
insult. En el trayecto le inform que tena una orden
de arresto por los homicidios. Posteriormente le dijeron
que era por lo otro, por un robo con violacin, ocurrido
el 16 de diciembre de 2005.
Insisti que ese da Rodrigo estuvo en la casa
de los papas de ella, con su hermano fueron a la feria,
ella cocin y se quedaron ah.
Indic que nunca ha tenido contacto con la
vctima.
No declar lo que pas el da 16 de diciembre del
ao 2005, ni ante Carabineros ni ante la Fiscala.
Manifest que su pareja trabajaba toda la semana en la parcela de sus suegros en Lampa.

Supo en el mes de diciembre de 2006 que tena


que venir al juicio, porque el abogado los llam, los
contact con el pap de l. El supo algo del motivo de
porque estaba preso, es un robo con violacin, ocurrido
el 16 de diciembre.

En el mismo sentido prest declaracin Jos


Francisco Zenteno Mori, hermano de la conviviente
del acusado Montecinos Torres, quien refiri que el 16
de diciembre del ao 2005, estuvo con su hermana y
con Rodrigo en la casa de sus paps, quienes estuvieron
desde el 15 al 19, todo el da juntos. En la maana fueron
a la feria, despus volvieron a la casa, almorzaron, l
sali, en la tarde ellos fueron al parque con su sobrina,
despus se acostaron. Ese da tambin estaban sus
hermanos, sus paps trabajaron.

Nunca fue a declarar ni a la Fiscala ni a Carabineros acerca de lo que ha declarado el da de hoy.

Se enter de la detencin de Rodrigo el mismo


da, no se recuerda la fecha, a finales del ao pasado.

No trabajan con contrato, ni con registro de

Agreg que al otro da de la detencin se enter


de que a Rodrigo lo haban detenido por el delito de
violacin.

Agreg que todos viven cerca y que el Jujuy es


conocido del sector.

horario.
Finalmente seal que l no dijo que Christian
estuvo con l, el da 16 de diciembre del ao 2005, sino
que los jueves y viernes no pueden faltar.
Por la Defensa de Rodrigo Montecinos
Torres, compareci doa Mariela Antonieta Zenteno
Mori, conviviente del acusado y que tiene una hija con

Manifest que con su hermana son como ua


y mugre.
Lo que ha relatado no lo fue a declarar ni a
Carabineros ni a la Fiscala y tampoco se lo dijo al
abogado defensor.

DECIMOPRIMERO: Hechos acreditados y


anlisis de la prueba. Que, apreciada libremente la
prueba segn lo dispuesto en el artculo 297 del Cdigo
Procesal Penal, sin contradecir los principios de la lgica,
las mximas de experiencia y los conocimientos cientficamente afianzados, los sentenciadores han llegado
a la conviccin, tal como se adelant por el tribunal en
el veredicto, que se dan por acreditados los siguientes
hechos: Que el da 16 de diciembre del ao 2005,
siendo aproximadamente las 09:00 horas, la vctima de
iniciales H.M.A.O., se encontraba en su lugar de trabajo,
ubicado en el sector de Lo Vargas, parcela N5, comuna
de Lampa, desempeando sus labores como asesora del
hogar, cuando, Rodrigo Montecinos Torres, en compaa
de Christian Rivas Muoz ingresaron al inmueble, lugar
donde le golpearon la cara, le quemaron los pechos con
cigarrillos, le hicieron tocaciones en stos y en la vagina y
la amenazaron de muerte, para que sta entregara las diferentes especies de propiedad de su empleador, Pedro
Pablo Caraball lvarez, entre las cuales sustrajeron dos
proyectores multimedia, joyas, un sega y un game boy.
Con ocasin de lo anterior, Montecinos Torres continu
insultndola y amenazndola, y mediante el uso de la
fuerza procedi a penetrarla vaginalmente, mientras le
introduca sus dedos en el ano, para luego accederla
analmente, todo en contra de la voluntad de la ofendida,
mientras Rivas Muoz se masturbaba, eyaculando en
su cara, para luego accederla bucalmente, siempre
quemando sus pechos con cigarrillos. Posteriormente,
la amarraron de pies y manos, la colocaron en la parte
posterior del inmueble y se fugaron del lugar con las
especies sustradas, las que no fueron recuperadas.
Los presupuestos fcticos que se describieron,
tanto en relacin a los hechos materia de la acusacin
como a la participacin que en ellos correspondi a los
acusados, se probaron en el juicio, principalmente, con
el testimonio de la vctima H.M.A.O, quien dio un relat
coherente, veraz, respecto de situaciones que percibi
por sus sentidos, exteriorizando en forma espontnea
sensaciones que vivenci, como expresiones de temor,
asco y desagrado, siendo creble su testimonio, el que
entreg detalles de lo ocurrido, pese a lo traumtico de
la experiencia que la afect.
Refiri que el da 16 de diciembre de 2005,
como las 09:00 horas, en circunstancias que se desempeaba efectuando sus labores como asesora del
hogar, en el sector de Lo Vargas, parcela N 5, comuna
de Lampa, fue sorprendida por dos sujetos, a quienes
en forma certera, segura, sin lugar a dudas, reconoci

79

en la audiencia como los acusados, los que utilizando


la fuerza, la intimidaron, la insultaron, la maltrataron, le
efectuaron tocaciones en sus pechos y vagina, exigindole que les entregara especies de valor, procediendo
a sustraer diversas cosas muebles, y, con ocasin de
lo anterior procedi uno de ellos apodado el Cabeza de
Palo (Rodrigo Montecinos Torres), a accederla vaginal
y analmente, mientras el otro sujeto apodado el Jujuy
(Christian Rivas Muoz) la oblig a succionarle el pene,
sometiendo siempre la voluntad de la vctima, por medio
de golpes de puo, y apagando los cigarrillos en sus
pechos, para luego maniatarla, amordazarla, y darse a
la fuga del lugar, con las especies sustradas.
No se evidenci en la vctima, ni apareci de
lo que ella declar durante toda la investigacin, una
investigacin extensa, de ms de un ao, ni de otros elementos de juicio, algn motivo para alterar los hechos. Al
contrario, el tribunal, gracias al principio de la inmediatez
que inspira nuestro Cdigo Procesal Penal, advirti que
al relatar los hechos de que fue vctima, especialmente
al recordar el acceso carnal y las tocaciones de que fue
objeto, manifest sensacin de asco, de impotencia, que
a veces no pudo controlar, estallando en llanto.
Confirm el estado en que fue dejada la ofendida
y la sustraccin de las especies, el testimonio del dueo
de casa, empleador de la seora H. y vctima del delito de
robo, Pedro Caraball lvarez, quien seal que encontr
a la asesora de su casa, amarrada de pies y manos, al
final de su inmueble, bastante maltratada, shockeada,
con signos de quemaduras sobre su delantal. Agreg
que los acusados se apropiaron de joyas, dos proyectores multimedia, un sega y un game boy, bienes de
propiedad de l y de su cnyuge.
Constituy un elemento que corrobor la versin
de la afectada en cuanto a los maltratos de obra de que
fue objeto, por parte de los acusados, las lesiones que
pudo apreciar el perito Javier Enrquez Suazo quien la
atendi el mismo da de ocurrido los hechos, relatando
que presentaba un aumento de volumen en su pmulo,
equmosis en el pmulo derecho, lesiones erosivas,
quemaduras en su pecho izquierdo.
Lo anterior, fue confirmado en la audiencia de
juicio oral, por el perito del Servicio Mdico Legal, Jaime
Garrido Cern, quien la examin al otro da de ocurrido
los hechos, refiriendo que la seora H. presentaba variadas lesiones, especialmente en su cara, equmosis,
moretones en los ojos, erosiones circulares, sobre el
trax, regin mamaria izquierda, producto de quemaduras, lesiones que tambin pudo apreciar el tribunal con

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

las fotografas exhibidas en audiencia y de la exposicin


por parte de la ofendida.
Respecto al delito de violacin, especialmente
al acceso carnal va anal, el perito Cern, inform al
Tribunal, que la vctima tena una fisura en la piel del ano
compatible con una penetracin va anal. Agreg que no
poda afirmar ni descartar un acceso va vaginal, porque
no siempre existen lesiones.
Asimismo, los dichos de don Fabin Ayala Soto
y su madre doa Bernardita Soto Nez, reafirman lo
sealado por la ofendida y por el dueo del inmueble,
en cuanto a que los acusados, antes de hacer abandono
del domicilio, con las especies sustradas, la maniataron
y amordazaron, siendo el seor Ayala quien llam a
Carabineros de la Tenencia de Lampa.
Del mismo modo el testigo de odas, el carabinero, de la Tenencia de Lampa, don Rodrigo Moscoso
Fuentes y don Luis Antonio Becerra Alarcn, dieron
cuenta de lo que le relat la ofendida, en trminos
concordantes a los que la seora H. expuso en este
juicio; estando adems conteste los dichos de sta con
la declaracin que recibi el funcionario policial don
Miguel Aravena Alarcn, quien el da 17 de diciembre de
2005, la acompa al Servicio Mdico Legal, la entrevist
por ms de dos horas, relatndole la vctima en forma
detallada los hechos ocurridos.
Dieron cuenta los funcionarios don Manuel
Riquelme Muoz y don Luis Becerra Alarcn que la
ofendida reconoci apenas ingres a la Tenencia de
Lampa, an antes de preguntarle, al acusado Christian
Rivas Muoz, apodado el Jujuy, de quien el da 16 de
diciembre de 2005, les haba entregado sus caractersticas fsicas.
Reafirm lo anterior un reconocimiento posterior
efectuado en la Fiscalia de Colina, en el cual se acredit
que haban cinco sujetos, con similares caractersticas,
donde la ofendida, al ver a este individuo, fij su mirada
en l, grit, exclamando que l se masturbaba y la sujetaba cuando el otro sujeto la violaba, aquello lo relat el
Cabo 2 de Carabineros Juan Pablo Cancino Torres.
Asimismo, los funcionarios de Carabineros de
Chile, Rodrigo Moscoso Fuentes, quien se constituy en
el lugar de los hechos el mismo da de acaecidos stos y
don Miguel Aravena Alarcn, quien le tom declaracin a
la vctima, al otro da de ocurridos los mismos, relataron
al Tribunal como ella, describi al acusado, Montecinos,
como un hombre de contextura gruesa, alto, moreno,
con una cicatriz en su mejilla, pelo corto negro, a quien

luego y sin lugar a dudas reconoci en la penitenciaria,


en una rueda de imputados, diligencia en la cual haban
cinco individuos, con similares caractersticas fsicas y
de edad, como Rodrigo Montecinos Torres, apodado
Cabeza de Palo, lo cual fue relatado por los funcionarios pblicos don Nelson Aravena Vsquez y don
Cristian Klapp Fuentes afirmando la vctima, tal como
lo presenciamos estos jueces, al reconocerlo en la sala
de audiencia, una seguridad, una credibilidad que hace
plena fe de aquello.
Corrobor lo relatado por la afectada, en cuanto
a las consecuencias psicolgicas que ha sufrido, la
declaracin del perito psiclogo Jorge Godoy Donoso,
quien expres que ella en el mes de abril de 2006,
presentaba dao psicolgico, estrs postraumtico,
ansiedad, angustia, con un cuadro depresivo severo, y
en definitiva que en la escala de uno a diez respecto al
dao sufrido l lo apreci con nota 10, recomendando
que la vctima sea sometida a una terapia reparatoria.
El relato de la ofendida se ha mantenido inalterable durante el curso de la investigacin y as lo demostr
el testimonio del funcionario que la entrevist por ms de
dos horas, Jaime Aravena Alarcn, quien refiri lo que
la seora H. le declar, coincidente con lo que aquella
expuso en estrados.
DECIMOSEGUNDO: Faz subjetiva del tipo
penal y configuracin del delito. Que a juicio de este
tribunal los hechos descritos en el considerando anterior,
son constitutivos del tipo penal de robo con violacin,
en grado de consumado, previsto y sancionado en el
numeral primero del artculo 433 del Cdigo Penal, en relacin a lo preceptuado en las disposiciones contenidas
en los artculos 432, y 439 del mismo estatuto punitivo,
por cuanto, las conductas de los acusados descritas en el
considerando anterior, de ingresar a un inmueble, ejercer
malos tratamientos de obra y de palabra en contra de
la asesora del hogar de dicho inmueble, para que ella
entregar las diferentes especies de propiedad de su
empleador, sustrayendo de este modo diversos bienes
muebles, para luego mediante el uso de la fuerza penetrarla vaginalmente, analmente y bucalmente implicando
la conducta de los sentenciados no slo el conocimiento
de los elementos de la faz objetiva del tipo penal, sino
adems, la voluntad de realizacin manifiesta de
llevar a cabo dicho comportamiento, concurriendo, de
esta forma, dolo directo, como elemento de la faz
subjetiva del tipo penal, conculcndose con ello, los
bienes jurdicos protegidos por las normas penales,
consistentes en la propiedad, la integridad fsica y la

libertad sexual, debiendo en consecuencia, el tribunal,


rechazar el planteamiento de la defensa, en cuanto a la
absolucin de los acusados.
DECIMOTERCERO: Alegaciones de la defensa. La defensa de ambos acusados, ha cuestionado
en primer lugar la falta de pruebas cientficas en los
hechos investigados por lo cuales se acus.
Sealando por ejemplo, que no hubo recoleccin
de huellas. Respecto a este punto prest declaracin el
carabinero Moscoso, quien seal en primer lugar, que
el da 16 de diciembre de 2005, el acogi un denuncio
slo por un delito de robo, no por violacin, por ello las
diligencias que efectu fue fijar fotogrficamente el sitio
del suceso, tomar declaraciones y llevar a la asesora del
hogar a constatar lesiones al Consultorio de la comuna.
En el mismo sentido declararon los funcionarios pblicos
Riquelme Muoz y Becerra Alarcn quienes dieron
cuenta al tribunal que la informacin entregada era que
en el sector Lo Vargas, parcela N 5, haba ocurrido un
robo. Adems, los funcionarios de la Tenencia de Lampa,
manifestaron no tener los implementos para levantar
huellas, y que an no cuentan con ellos.
Respecto al funcionario de la 48 Comisara de
la Familia, Aravena Alarcn, quien tom conocimiento
de la violacin el da 17 de diciembre de 2005 y que
desempea sus funciones en delitos sexuales, relat
que l ese mismo da, alrededor de la 01:40 horas de la
madrugada, concurri junto con la ofendida al domicilio
donde haban ocurrido los hechos, encontrndose ste
cerrado, con sus luces apagadas, adems, la propia
vctima, le indic que no molestaran a sus patrones, que
estaban durmiendo, el motivo de ello, era que quera
cuidar su permanencia y la de su familia en dicho lugar,
adems que a su patrona lo nico que le interesaba era
que ella rindiera como asesora del hogar. Agreg que
adems, la misma ofendida, le expres que el da 16 de
diciembre y una vez que Carabineros de Chile se fue del
lugar, su patrn limpi y orden todo, con el fin de que su
seora no se sintiera tan afectada por lo ocurrido en su
domicilio, lo anterior fue corroborado por el empleador
de la vctima Pedro Caraball lvarez.
En cuanto a la no existencia de exmenes de
sangre o de fluidos, el porqu de la ausencia, fue explicado por la prueba rendida por el rgano persecutor,
principiando con la declaracin de la vctima, quien relat
que ese da no narr que haba sido vctima del delito de
violacin, el motivo eran las amenazas proferidas por los
acusados. En el mismo sentido declar el Cabo 1 de
Carabineros de Chile, Rodrigo Moscoso, quien confirm

81

que ese da recibi un denunci slo por un delito de


robo, que si la vctima le hubiera detallado que adems
haba sido violada, la habra trasladado al Servicio
Mdico Legal. En este punto es menester indicar que
la ofendida ese da se ba varias veces.
Asinti a lo anterior lo declarado por Miguel
Aravena Alarcn, quien refiri que la vctima relat el
delito de violacin el da 17 de diciembre, lo anterior
fue corroborado por los funcionarios pblicos Riquelme
Muoz y Becerra Alarcn. En el mismo sentido declar
el mdico del Consultorio de Lampa, quien le brind las
primeras atenciones, relatando que la afectada slo le
haba confesado que haba sido objeto de malos tratos
y de tocaciones, pero no de violacin.
La defensa de Montecinos, arguy la falta de
coherencia en el relato de la vctima, ya que no se explica, lo manifestado por ella respecto a que su defendido
hubiera usado un guante de ltex, como preservativo, la
falta de incongruencia de la vctima tambin la fund en
lo que declar el psiclogo respecto a que sta le relat
que a veces piensa que su patrn estaba involucrado
atendido a que ese da sali con su conviviente, cosa
que no haca, y adems, que segn ella escuch que
l le deca ha alguien que se le haba pasado la mano.
Respecto al punto primero el dueo de casa, explic que
su seora tena guantes de ltex, guardados en un cajn,
y que los utilizaba para teirse el pelo, y que el da de los
hechos la caja de los guantes, se encontraba fuera de su
lugar; siendo concordante con lo declarado por la vctima
al detallar que el acusado Montecinos Torres, tom un
guante de su patrona, lo cort y se lo puso en el pene.
En cuanto a lo segundo, el propio perito explic que una
de las consecuencias del dao psicolgico sufrido por
la vctima, son las ideas de persecucin y paranaoide,
lo que demuestra un cuadro depresivo severo incluso
con ideacin suicida.
En este punto es necesario agregar que al
tribunal la vctima le pareci, veraz, coherente, dando
siempre razn de sus dichos.
Por ltimo la defensa de ambos acusados seal que no se acredit la participacin, basado en la
prueba rendida por ellos, como primera idea en cuanto
a la intervencin de los sentenciados en los hechos
acusados, es menester reiterar que sta se acredit
por la declaracin de la vctima, quien refiri que ese
mismo da entreg las caractersticas fsicas de estos
sujetos a Carabineros de Chile, de la Tenencia de
Lampa, Rodrigo Moscoso, Manuel Riquelme y Becerra
Alarcn, describiendo a Montecinos Torres, como un

FALLOS

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sujeto alto, moreno, de contextura gruesa, pelo corto,


con una cicatriz en su mejilla; y a Rivas Muoz, como
un individuo alto, moreno, orejn, con una cicatriz en el
mentn, indicando que al primero lo vi porque estuvo
arriba de ella, y al segundo cuando se masturbaba y
le pasaba los cigarrillos al otro para que la quemara.
Mismas caractersticas que le entreg al da siguiente al
carabinero Aravena Alarcn. Refirieron los funcionarios
pblicos Riquelme Muoz y Becerra Alarcn, que el da
17 de diciembre de 2005 concurrieron con la afectada
a la Tenencia de Lampa, toda vez, que mantenan en
la unidad a un sujeto con las mismas caractersticas
entregadas por ella el da anterior, researon que al
llegar a la unidad, al abrir la puerta e ingresar al Hall,
la afectada inmediatamente, sin antes decirle nada, lo
reconoci, exclamando que l era el perro maldito, que
se masturbaba cuando el otro la violaba.
Posteriormente, en el mes de marzo se realiz
otro reconocimiento, en una rueda de imputados, en la
Fiscala de Colina, en la cual estaba presente, adems
de los intervinientes, el Cabo Cancino, quien explic
como se realiz dicha diligencia de investigacin,
relatando que haba cinco individuos, con similares
caractersticas fsicas y de edad, y al ingresar la vctima
a dicha sala, fij su mirada en un sujeto, comenz a
llorar, a exclamar perro maldito, y reconoci a Christian
Rivas Muoz.
Respecto al reconocimiento del otro acusado,
Montecinos Torres, prest testimonio el Cabo Miguel
Aravena Alarcn, quien refiri que el da 17 de diciembre
de 2005, acompa a la afectada a un reconocimiento
fotogrfico a la Tenencia de la comuna de Lampa,
reconociendo inmediatamente al acusado Montecinos.
En el mismo sentido declararon los funcionarios pblicos
Nelson Aravena Vsquez y Cristian Klapp Fuentes,
detallando un reconocimiento en rueda de imputados
realizado en la Penitenciaria de Santiago, diligencia
en la cual participaron cinco individuos, de similares
caractersticas fsicas y de edad, en la cual la vctima al
momento de ingresar a la sala, fij su mirada de manera
inmediata en uno de los individuos, comenz a gritar,
reconociendo en forma instantnea al acusado Montecinos Torres, indicando que ese era el perro maldito,
que nunca se iba a olvidar de su cara, porque lo tuvo
encima en todo momento.
Todos los funcionarios de Carabineros de Chile,
que participaron en cada uno de los reconocimientos,
fueron categricos en sealar que fue un reconocimiento

espontneo, inmediato, claro, preciso, expresado mediante lenguaje verbal y corporal.


A mayor abundamiento, estos jueces presenciaron como la ofendida, quien declar detrs de un biombo,
cuando tuvo que observar por una abertura, y responder
al rgano persecutor si reconoca a los acusados en la
sala, los sindic de forma expresa, gritando, exclamando
perros malditos, sealando la intervencin que tuvo
cada uno de ellos en los hechos acusados, reiterando
la misma actitud, que ha tenido durante el curso de la
investigacin. Y considerando la forma en que los sujetos
abordaron a la vctima, el dilogo que se produjo entre
ellos, el traslado de la ofendida por las dependencias
del inmueble, como se produjeron los atentados sexuales, las circunstancias de haber ocurrido en el mes de
diciembre, un da de sol, a las 09:00 de la maana,
permitieron a la ofendida ver bien a sus agresores, por
ello su reconocimiento ha sido, durante todo el curso
de la investigacin y en la audiencia de este juicio oral,
claro, preciso y categrico.
Respecto a la prueba presentada por la defensa,
sta no gener en el Tribunal duda que altere lo que
se ha venido razonando, por cuanto los testigos presentados por ella, a juicio de estos sentenciadores, no
pudieron dar la certeza necesaria que los acusados el
da de los hechos estuvieron exclusivamente con ellos,
toda vez, que, al asegurar que as fue, lo hicieron en
razn de sus actividades diarias, cotidianas, de las que
habran deducido, el haber estado juntos el da 16 de
diciembre de 2005. A mayor abundamiento, carecen de
sustento, puesto que no hay otros elementos que puedan
precisar que los acusados no estuvieron en el lugar, da
y hora, de los hechos, lo que afecta la credibilidad de
sus relatos. Da fuerza a lo anterior, la circunstancia de
que el testimonio de la vctima, fue apreciado por estos
jueces, como veraz, coherente, seguro, conteste con
los otros elementos de juicio, desprovisto de cualquier
ganancia secundaria y que mantuvo inalterable durante
la investigacin y en este juicio.
DECIMOCUARTO: Circunstancias modificatorias de responsabilidad penal inherentes al hecho
punible alegadas en la acusacin.
Que en lo referente a la circunstancia agravante
de responsabilidad penal, contemplada en el artculo 456
bis nmero 3 del Cdigo Penal, esto es, ser dos o ms
los malhechores, el tribunal la acoger, por tratarse sta
de una circunstancia de carcter material y por haberse
acreditado en juicio la participacin conjunta de ambos
acusados en el ilcito investigado, lo cual consecuente-

mente debilit efectivamente las posibilidades de defensa de la vctima y facilit la perpetracin del hecho.
En cuanto a la agravante de aumentar deliberadamente el mal del delito, causando otros males
innecesarios para su ejecucin, contenida en el artculo
12 N 4 del Cdigo Penal, es menester indicar que se
trata de una circunstancia genrica que rige para todos
los delitos y se caracteriza por la produccin de otros
males innecesarios, para la realizacin del ilcito, se
trata de males correspondientes a la ndole del delito
cometido, pero que exceden en cuanta o intensidad
a los necesarios para consumar el delito o lograr la
finalidad perseguida por el sujeto, en ese entendido el
tribunal la acoger, basado en que en su concepto sta
ha quedado demostrada con los testimonios presentados
en la audiencia de juicio oral, especialmente con el de la
afectada y los peritos, dos mdicos cirujanos, quienes
corroboraron cientficamente lo expresado por la vctima,
cuando sta arguy que los acusados la quemaban con
cigarrillos, especficamente que apagaban stos en sus
pechos, sealando textualmente que uno de ellos le
deca perdn me equivoqu de cenicero mientras el
otro individuo la penetraba vaginalmente.
Lo anteriormente expuesto, en concepto de
estos sentenciadores, consiste claramente en causar
otros males innecesarios para la ejecucin del ilcito.
DECIMOQUINTO: Circunstancias modificatorias de responsabilidad penal ajenas al hecho
punible. Respecto al acusado Christian Rivas Muoz,
el tribunal va a aplicar la atenuante del artculo 11 N
6 del Cdigo Penal, fundado en que si bien tiene una
sentencia definitiva condenatoria, sta no se encuentra
firme y ejecutoriada, por ello lo ampara la presuncin
de inocencia contemplada en el artculo 4 del Cdigo
Procesal Penal, lo que se acredit con el certificado
emitido por el Juzgado de Colina, que seala que la
sentencia de primera instancia es de fecha 25 de junio
del ao 2003 y que desde fecha 07 de agosto del mismo
ao se encuentra en apelacin en la Ilustrsima Corte
de Apelaciones de Santiago.
Respecto a Rodrigo Montecinos Torres, el
tribunal no va a aplicar la minorante de responsabilidad
penal, del artculo 11 N 6 del Cdigo Penal, fundado en
que consta en su extracto de filiacin que con fecha 27
de junio del 2003, fue condenado por sentencia firme y
ejecutoriada a la pena de tres aos y un da de presidio
menor en su grado mximo, y a cinco aos y un da de
presidio mayor en su grado mnimo, como autor de los
delitos de homicidio frustrado y homicidio.

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DECIMOSEXTO: Determinacin de la cuanta


exacta de la pena. Que la pena asignada al delito es la
de presidio mayor en su grado medio a presidio perpetuo
calificado, y concurriendo en el caso de Chiristian Rivas
Muoz una circunstancia atenuante y dos agravantes,
compensndolas racionalmente, quedando en consecuencia con una agravante, el tribunal al imponer la pena
no aplicar el mnimo de ella. Respecto al sentenciado
Rodrigo Montecinos Torres, le afectan dos circunstancias
agravantes de responsabilidad penal y no lo beneficia
ninguna atenuante. Aplicndole la pena que se dir en
lo resolutivo del fallo.
DECIMOSPTIMO: En cuanto a la accin
civil. Que en representacin de la vctima H.M.A.O se
dedujo demanda civil de indemnizacin de perjuicios en
contra de Christian Hernn Rivas Muoz y Rodrigo Antonio Montecinos Torres fundado en que a la ofendida y a
su familia compuesta, por ella, su conviviente don Carlos
Rodrguez Barra, y su pequea hija, los hechos acaecidos les han ocasionado un grave prejuicio econmico,
toda vez que producto de stos doa H.M.A.O ingres
al sistema de proteccin de vctimas del Ministerio Pblico, con lo cual, dej de percibir ingresos por su labor
como asesora del hogar, cuestin que se ha extendido
hasta la fecha, producto del psimo estado emocional
en que sta se encuentra, debido al horrorosos crimen
del cual fue vctima.
La querellante manifest que su representada
producto de su labor como asesora del hogar perciba un
sueldo de $150.000 mensuales por lo que ha la fecha ha
dejado de percibir, aproximadamente $1.650.000.
Asimismo, su conviviente don Carlos Rodrguez
Barra, dej de percibir su remuneracin ascendente a
$150.000 mensuales, de los cuales, todo era invertido
en la familia de su representada, por lo que su familia
vio mermados sus ingresos, en la suma de $1.650.000,
producto de las labores desempeadas por su conviviente.
Adems del dao econmico que han enfrentado, han sufrido un profundo dao moral, que en este
caso en particular debe ser reparado. La apreciacin
econmica de este dao es invaluable, puesto que el
dolor y la angustia que el delito cometido ha provocado
no tienen consideracin nicamente econmica sino que
tambin sicolgica, la que acompaar a mi representada y su familia por el resto de sus vidas.
Agreg que la jurisprudencia unnime de
nuestros tribunales ha sostenido que existe dao moral

FALLOS

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FALLOS

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cuando se ocasiona un mal, un perjuicio o una afliccin


en lo relativo a las facultades espirituales, esto es, un
dolor o afliccin en los sentimientos.
Si bien es cierto que el dao sufrido y su dolor es
invaluable, no es menos cierto que al ser indemnizado
al menos se mitiga.
Por lo anterior y en virtud de lo expuesto es que
se aprecia el dao moral en la suma de $20.000.000.
Solicitando en definitiva se condene a pagar
a los acusados en forma solidaria la cantidad de
23.300.000,considerando adems los intereses corrientes devengados desde la fecha del delito, hasta su pago
efectivo todos reajustados de acuerdo a la variacin del
I.P.C desde la notificacin de la demanda, adems del
pago de las costas de la causa.
DECIMOOCTAVO: La actora civil present los
mismos testimonios rendidos por el Ministerio Pblico,
quienes fueron contestes en la afliccin que ha debido
soportar la actora a raz de los hechos y sus consecuencias, especial mencin tiene el relato de la vctima
quien refiri que su vida cambio en un 100%, que la
mataron como mujer, lo anterior fue corroborado por el
perito psiclogo quien en este punto ilustr al tribunal
sobre el dao psicolgico, estrs postraumtico, ansiedad, angustia y el cuadro depresivo severo incluso con
ideacin suicida que afecta a la ofendida.
DECIMONOVENO: Conforme se acredit la
existencia del hecho punible y las responsabilidades
que en el mismo les cupo a los acusados, se estableci
el primer presupuesto procesal de la pretensin de la
actora, esto es, que el fundamento de la accin civil
obligue a juzgar las mismas conductas que constituyen
el hecho punible objeto de la accin penal.
De la misma manera, la intervencin de la
demandante, la vctima, en la oportunidad sealada
en el artculo 261 letra d) del Cdigo Procesal Penal,
demuestra la legitimacin activa de su pretensin, para
deducir accin civil.
Finalmente, del propio testimonio de la ofendida
y de la prueba testimonial y pericial aportada por la demandante, aparece que a raz de los hechos acaecidos,
se sinti profundamente afectada en trminos de sufrir
un evidente dao moral, consistente en el sufrimiento o
padecimiento por la situacin vivida especialmente por
el ataque sexual llevado a cabo en su contra.
VIGSIMO: Atendidos los hechos establecidos
en el juicio, principalmente que las agresiones sexuales
que ejecutaron los acusados contra la vctima, le provo-

caron secuelas fsicas inmediatas, dao psicolgico sin


que a la fecha haya podido ser reparado, no obstante
acudir a un tratamiento en la URAVIT, es obvio advertir
el pesar y afliccin que invoca, por lo que es posible
tener por acreditado el dao moral alegado como consecuencia del hecho punible, sin perjuicio del alcance
mayor que dicho concepto tiene al ser lesionados intereses extrapatrimoniales, pues proviene de toda accin
u omisin que pueda estimarse lesiva a las facultades
espirituales, a los efectos y/o a las condiciones sociales
o morales inherentes a la persona.
Por otro lado, la indemnizacin reclamada por
el dao moral, encuentra su fundamento en la norma
del artculo 2314 del Cdigo Civil, en cuanto establece
la obligacin del autor de un ilcito, de resarcir todos los
perjuicios causados con motivo del mismo, entre los
cuales se encuentra el antes indicado.
De esta manera, habiendo la demandante padecido de dao moral por las circunstancias de la agresin
sexual de que fue objeto, debe hacerse lugar a la pretensin de indemnizacin de perjuicios que dedujo por dicho
concepto, cuyo monto regular el tribunal al apreciarlo
prudencialmente en la suma que dir, dando su ndole
netamente subjetivo, que encuentra fundamento en la
naturaleza afectiva de todo ser humano.
En cuanto al dao econmico invocado por la
querellante en su pretensin, el tribunal no va a dar
lugar a el, por no haberse acreditado este de manera
fehaciente, ni tampoco un monto determinado, requisito
sin el cual no es posible acceder a dicha peticin.
Por todo lo anterior, es que se hace lugar a la demanda interpuesta por dao moral y se regula su monto
en la suma de $20.000.000 (veinte millones de pesos),
la cual debern pagar los demandados Christian Hernn
Rivas Muoz y Rodrigo Antonio Montecinos Torres, en
forma solidaria, como consecuencia del delito de que
han resultado responsables, ms reajustes considerando
ste, por ser declarativa la sentencia, desde la fecha en
que el fallo quede ejecutoriado y hasta su pago efectivo, teniendo como base la variacin que experimente
el ndice de precios al consumidor en el lapso antes
referido, que asimismo, debern pagarse los intereses
legales que correspondan desde que los demandados
se encuentren en mora del pago, lo anterior, ms el pago
de las costas de la causa.
Por estas consideraciones, y visto adems, lo
dispuesto en los artculos 1, 3, 11 N 6, 12 N 4, 14 N 1,
15 N 1, 24, 26, 27, 28, 50, 68, 69, 432, 433 N 1, 439,

456 bis N 3 del Cdigo Penal; 47, 295, 296, 297, 340,
341, 342, y 344 del Cdigo Procesal Penal y artculos
2314 y siguientes del Cdigo Civil, se declara:
I.- Que se condena a CHRISTIAN HERNN RIVAS
MUOZ, ya individualizado, como autor del delito
de ROBO CON VIOLACIN, descrito y sancionado
en el numeral 1 del artculo 433 del Cdigo Penal,
en grado de consumado,cometido en perjuicio de
la vctima de iniciales H.M.A.O, el da diecisis de
diciembre del ao 2005, a sufrir la pena corporal de
QUINCE AOS Y UN DA DE PRESIDIO MAYOR EN
SU GRADO MXIMO y a las penas accesorias de
inhabilitacin absoluta perpetua para cargos u oficios
pblicos y derechos polticos y la de inhabilitacin
absoluta para profesiones titulares durante el tiempo
de la condena.
II.- Que se condena a RODRIGO ANTONIO MONTECINOS TORRES, ya individualizado, como autor
del delito de ROBO CON VIOLACIN, descrito y
sancionado en el numeral 1 del artculo 433 del
Cdigo Penal, en grado de consumado, cometido
en perjuicio de la vctima de iniciales H.M.A.O el da
diecisis de diciembre del ao 2005, a sufrir la pena
corporal de PRESIDIO PERPETUO SIMPLE y a las
penas accesorias de inhabilitacin absoluta perpetua
para cargos u oficios pblicos y derechos polticos
por el tiempo de vida del penado y a la sujecin a
la vigilancia de la autoridad durante el tiempo de la
condena.
III.- Que se condena a los sentenciados al pago de las
costas de la causa en proporcin del 50% de ellas
a cada uno.
IV.- Que atendido lo extenso de la pena impuesta a
los sentenciados no procede concederle a stos

85

ninguno de los beneficios de la Ley N 18.216,


al no reunirse los presupuestos legales para ello,
debiendo cumplirla de manera efectiva, abonndose
a Rivas Muoz el tiempo que ha permanecido ininterrumpidamente privado de libertad con motivo de
esta causa, esto es, 374 das. Respecto a Montecinos Torres, no existe tiempo que abonar, por haber
estado cumpliendo condena por otra causa.
V.- Que se hace lugar, con costas, a la demanda civil
por dao moral interpuesta por doa H.M.A.O en
contra de los acusados, y se les condena a pagar
solidariamente la suma de $ 20.000.000 (veinte
millones de pesos) con el reajuste e intereses que
se han sealado en el motivo vigsimo de esta
sentencia.
Devulvanse a los intervinientes la prueba
material y documental incorporada al juicio.
Ejecutoriado que sea el presente fallo, dse
cumplimiento a lo dispuesto en el artculo 468 del Cdigo
Procesal Penal y, en su oportunidad, remtase copia
autorizada al Juzgado de Garanta de Colina.
Sentencia redactada por la Juez doa Francis
Fell Franco.
Regstrese y archvese, en su oportunidad.
RUC N 0500674619-7
RIT 24-2006.
SENTENCIA DICTADA POR EL TRIBUNAL
DE JUICIO ORAL EN LO PENAL DE COLINA, PRESIDIDA POR DON JUAN IBACACHE CIFUENTES, E
INTEGRADA POR DOA MINDY VILLAR SIMON Y
DOA FRANCIS FELL FRANCO.

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

86

FALLOS

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Declara que la circunstancia modificatoria de responsabilidad penal concurrente en un atentado


sexual contra un hijo menor de edad concurre como circunstancia agravante del delito, de acuerdo
con la naturaleza y accidentes de ste y siguiendo una interpretacin armnica de los artculos 370
bis y 372 del Cdigo Penal y 222 inciso segundo del Cdigo Civil.

Tribunal: Tercer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago.


Resumen:
El Ministerio Pblico y el querellante acusaron al imputado como autor de delitos reiterados de violacin
impropia, determinacin de menor de edad a realizar actos de significacin sexual para procurar su propia
excitacin sexual y abuso sexual cometidos contra sus hijos, ambos menores de 14 aos. Adems alegaron
la concurrencia de las agravantes de los artculos 13 y 368 del Cdigo Penal. La Defensa solicit la absolucin alegando su inocencia e intentando desvirtuar la prueba incriminatoria poniendo en duda la credibilidad
de los menores, dado su historial con problemas de conducta, rendimiento acadmico y sociabilidad, y de
los informes periciales sobre lesiones corporales en uno de los menores, por supuestas incongruencias e
inconsistencias. El Tribunal, luego de latamente analizar toda la prueba rendida, tuvo por acreditadas las
violaciones reiteradas cometidas por el acusado en contra del mayor de sus hijos. Respecto de la poca
credibilidad del relato de la vctima, seal que si bien se trataba de un nio que haba presentado diversos
problemas que haban requerido de tratamientos con diferentes especialistas, ninguno de ellos deca relacin con su capacidad para poder distinguir la fantasa de la realidad, adems de encontrarse avalado en
la veracidad de su relato por la totalidad de los peritos siclogos y siquiatras que lo evaluaron directamente,
adems de resultar congruente la dems prueba rendida. En cuanto a las pericias que dieron cuenta de las
lesiones encontradas en su ano, tambin estim que los peritos que declararon dieron plena fe respecto de
la existencia de stas y su origen compatible con las penetraciones que el nio dijo haber sufrido de parte de
su padre. En relacin al delito reiterado del artculo 366 quter inciso 2 del Cdigo Penal, el Tribunal estim
que se haba logrado acreditar la ocurrencia de un episodio en que el padre hizo al menor practicar sexo
oral al mayor para su propia excitacin en base al testimonio de ambas vctimas, los cuales se encontraban
avalados por los peritos siclogos y siquiatras que los evaluaron, adems de, tambin, con el resto de la
prueba ofrecida por los acusadores. Finalmente, respecto del delito reiterado de abuso sexual en contra
del menor de los hermanos, el Tribunal absolvi al acusado por estimar que al ser los abusos sexuales una
figura penal de carcter autnomo debe necesariamente quedar de manifiesto la realizacin de conductas
sexuales en forma independiente a aquellas por la cuales se acus por un tipo penal distinto, en este caso de
violacin impropia y de determinacin a realizar actos de significacin sexual, lo que exige acreditar actos de
significacin sexual relevantes ocurridos en circunstancias espaciotemporales distintas y determinadas de
la violacin y realizacin de actos de significacin sexual que tambin hayan atentando contra la indemnidad
sexual de las vctimas, lo que no se estim logrado. En cuanto a las circunstancias agravantes de responsabilidad penal alegadas por los acusadores, el Tribunal rechaz la del artculo 368 del Cdigo Penal por
estimar que al haberse acreditado la existencia de una transaccin judicial entre los padres de los menores
que dej el cuidado personal de stos a la madre, no concurra respecto del padre la calidad necesaria para
que la agravante invocada le fuera aplicada. Sin embargo s estim concurrente la agravante del artculo 13
del mismo cuerpo legal, porque al haberse probado que el acusado atent sexualmente en contra de sus
hijos, conociendo el vnculo que los una, falt gravemente a su deber de cuidado del inters superior del
nio que el Cdigo Civil le impona, haciendo ms reprochable el dao que les infligi, dao con secuelas
mayores para los nios justamente por haber sido causado por el padre.

Texto completo:
Santiago, nueve de abril de dos mil siete.
VISTOS, ODOS LOS INTERVINIENTES Y
CONSIDERANDO:
Que entre los das doce y treinta de marzo del
presente ao, en este Tribunal de Juicio Oral en lo Penal,
en la sala integrada por los jueces, don Danilo Bez
Reyes, quien presidi, doa Patricia Gonzlez Quiroz
y doa Raquel Lermanda Spichiger, se llev a efecto
este juicio, en contra de JATB, cdula de identidad N
9.085.645-6, natural de Santiago, de 43 aos, soltero,
sin trabajo, domiciliado en Avenida Presidente Kennedy
N10.250, departamento N1.103, de la comuna de
Vitacura, Santiago.
El Ministerio Pblico, estuvo representado por
los abogados Ricardo Gertosio Swanston, Luis Jaramillo
Santibez y Rodrigo de la Barra Cousio, quienes
sostienen la accin penal pblica.
La parte querellante CMPO estuvo representada
por los abogados, Cristin Muga Aitken y Leonardo
Bataglia Castro.
La defensa del acusado TB estuvo a cargo de
los abogados Luis Hermosilla Osorio, Alvaro Morales
Pinto, y Francisco Cox Vial.
PRIMERO: Acusacin: Que el Ministerio
Pblico efecta a los acusados la imputacin conforme
al correspondiente auto de apertura, cuyo tenor es el
siguiente:
En circunstancias que el imputado es el padre
biolgico y legal de los menores Je A. T. P., nacido el 10
de mayo de 1995, de 11 aos de edad, actualmente, y de
Jn A.T.P. , nacido el 30 de junio de 2.000, de seis aos de
edad, y en el marco de un rgimen de visitas en el cual se
lleva a los nios cada quince das, los fines de semana
y en otras fechas importantes, a su domicilio ubicado
en Avenida Kennedy N10.250, departamento N 1103,
Vitacura. El imputado ha procedido, en forma reiterada,
en diversas ocasiones y das, desde aproximadamente
julio de 2.005 y hasta cerca del 27 de noviembre del
mismo ao, a realizar actos de significacin sexual que
consisten en lo siguiente:
Penetrar analmente a su hijo Je A.T.P. de once
aos, adems de tocarle su pene. A su vez obliga a su
hijo Jn A.T.P. de cinco aos que le succione el pene a su
hermano Je A.T.P. mientras el imputado los observa para

87

procurar su excitacin sexual y ha efectuado tocaciones


al menor Jn A.T.P. en sus nalgas.
Por su parte, la querellante se ha adherido a la
acusacin del Ministerio Pblico, reiterando los hechos
anteriormente sealados.
Calificacin jurdica y participacin atribuidas: Los hechos relatados han sido calificados por el
Ministerio Pblico, como constitutivos de los delitos de
violacin impropia del artculo 362 del Cdigo Penal, en
perjuicio del menor Je A.T.P.; determinacin de menor de
edad a realizar actos de significacin sexual, para procurar su excitacin sexual del artculo 366 quter, inciso
2,del mismo cdigo, en perjuicio de ambos menores; y
abuso sexual del artculo 366 bis del Cdigo Penal, en
perjuicio de ambos menores; ilcitos que se encuentran
en carcter de reiterados y consumados. Al acusado se
le atribuy la calidad de autor en los hechos, conforme
al artculo 15 NFL del Cdigo del ramo.
A su vez la querellante califica los hechos y la
participacin del acusado en la forma anteriormente
referida.
Circunstancias modificatorias de responsabilidad penal. El Fiscal y tambin la parte querellante
indican que concurre la circunstancia modificatoria de
responsabilidad penal establecida en el artculo 11
N6 del Cdigo Penal; y, que le perjudica la agravante
de responsabilidad contemplada en el artculo 13 y el
artculo 368 del mismo cuerpo legal.
Pena requerida: El Ministerio Pblico solicita se
aplique al acusado, J A T B, la pena de diez aos y un
da de presidio mayor es su grado medio por el delito de
violacin reiterada del artculo 362 del Cdigo Penal, en
perjuicio de Je A.T.P.; de cinco aos y un da de presidio
mayor en su grado mnimo por el delito de abuso sexual
reiterado contemplado en el artculo 366 bis del cdigo
del ramo; y, de cinco aos y un da por el delito reiterado
de determinar a realizar actos de significacin sexual,
adems de las accesorias contemplada en los artculos
28 y 370 bis del sealado cuerpo legal.
Peticiones que realiza de igual forma la parte
querellante, precisando que el delito de violacin es
contra el menor Je A.T.P, el delito contemplado en el
artculo 366 quter del cdigo del ramo lo es por ambos
menores, y el del abuso sexual del artculo 366 bis
tambin lo es por ambos nios.
En su alegato de apertura, el Ministerio Pblico
dio cuenta de la situacin de los menores Je A.T.P y
Jn A.T.P. quienes han debido experimentar, en primer

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

88

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

lugar, los hechos de este juicio, el primero fue penetrado


analmente por su padre, y adems, ste con su hermano
debieron realizar actos de connotacin sexual para la
satisfaccin del progenitor, siendo adems vctimas
de abuso sexual de su parte, y estos hechos los han
debido exponer a tantas personas, primero a Soledad
Guajardo, la nana, al doctor Canals, a la abuela, a la
madre, al siquiatra, al pediatra, pasando a ser unas
vctimas del sistema, lo que los ha hecho que se pregunten, la razn de no ser credos; por otra parte, ambos
padecen de dficit atencional y presentan problemas de
desarrollo, sin embargo, a nivel cognitivo, son normales.
Agreg que desde el 28 de Noviembre de 2005, en que
accidentalmente se devel la situacin, han estado
repitiendo y reiterando su verdad. Expres que si bien
los nios tienen algunas caractersticas especiales, no
por eso pierden el derecho a ser credos, sin embargo,
reconoce que lo anterior genera dudas, y es as, que la
misma madre, pese a escucharlos, decidi someterlos
a exmenes antes de hacer su denuncia, y que hubiera
preferido que esto no ocurriese y as poder seguir con
sus vidas, pero existe una lesin en el ano constatada
por el pediatra, que prestar testimonio en el juicio, el
doctor Torres Torreti, adems del mdico gineclogo del
Servicio Mdico Legal, el doctor Ricardo Daz Serani; hay
cuatro peritajes de la Unidad de Psiquiatra Infantil del
Servicio Mdico Legal, y en todos aparece que los nios
son crebles. Seal que en este tipo de delitos las sospechas, al principio apuntan a personas extraas a las
vctimas, pero las estadsticas, muestran que en muchas
oportunidades se trata del abuelo, de un padrastro, del
padre. Agreg que ha sido para estos nios un calvario
muy doloroso, porque ven que no se les cree. Sostuvo
que en este juicio, por ejemplo, la defensa aducir una
confabulacin, ya que se trata de nios enfermos, y
en cambio, al acusado, J T, se le mostrar como una
persona ejemplar. Pero que todo ello deber ser probado
por la defensa, y por otra parte hace consideraciones
respecto de la ganancia que esta denuncia y este juicio
tiene para los nios, y no ve ninguna, por el contrario, los
nios han sido daados, no sabe cul ser su futuro. El
tribunal tendr la oportunidad de escuchar y ver a estos
nios para apreciar directamente estas consideraciones.
Termina pidiendo que el acusado sea condenado, como
lo plante en la acusacin.
En el alegato de clausura, sostuvo que han
sido acreditados los hechos que han trasgredido tanto
la filiacin como la sexualidad, constatndose que todo
gira en torno dos ejes: los relatos de los nios y las

lesiones del cuerpo que presentaba el mayor de los


hijos del acusado.
En cuanto a los relatos de los menores, stos
han sido mantenidos, lo que ha sido constatado por el
propio Tribunal, y los aspectos centrales de la versin
no han variado; incluso lo mismo ha dicho la perito de
la defensa, Patricia Condemarn. Dicho relato no ha
sido objeto de cuestionamiento. El menor Je era frgil,
fue interrogado por el Tribunal lejos de maquinacin o
programacin; el menor cont que est atemorizado; y,
segn el Instituto Mdico Legal es un testigo vlido con
un relato creble.
El nio dijo que el padre le meta el piruln en el
poto, que le abra el poto con una linterna, muestra la
posicin que tomaba, que le dola, que senta como una
lombriz dura y gruesa; que el pap obligaba a que Jn
le chupara el pene. El padre los conminaba al secreto y
esto est refrendado por distintos medios de prueba.
Anglica Soledad Gajardo, la nana, relat que
escuchaba al menor que le deca al pap lo del secreto;
tambin JP L se refiere a este secreto; la psicloga, Mnica Lizana, menciona tambin dicho secreto, sealando
la lealtad y solidaridad que exista entre el pap y Je. El
secreto est estampado en el juicio.
El menor dice que los hechos ocurran en el
departamento del pap, en muchas ocasiones, y la
descripcin del lugar est contenida en las fotos de
Investigaciones. Reitera que el pap le deca que se
callara y no contara nada de ello.
Seal que el Tribunal observ como deca el
nio que le dola.
El nio no dijo una sola palabra contra la familia
del acusado, habl bien de sus tas y de la familia del
pap, referencia efectuada a propsito del contraexamen.
Todo esto demuestra que ello no fue programado
por la Fiscala.
Tambin se ha sealado por la nana Soledad
Gajardo que Je no quera que su madre supiera; o sea,
el complot no lo poda saber la madre que haba sido la
artfice de este programa.
Al menor se lo pudo conocer a travs de sus
profesoras; la sra. Hilda Pizarro lo caracteriza como
un nio transparente y que no era mentiroso; Isabel
Trewhela lo seala como un nio que reconoce sus
errores; la profesora Prokurica dice que es un nio
inocente, sin filtros, que no era mentiroso, y que le lla-

maba la atencin su sexualidad precoz; hecho que ha


sido referido como ndice de abuso, segn testimonios
aportados en el juicio.
Asimismo, las profesoras han indicado que la
madre era preocupada del hijo, y que no era una madre
invasiva; adems, han indicado que la conducta del
menor era mas angustiosa y depresiva cuando volva de
las visitas efectuadas al padre, y que ya a partir de los
das mircoles empezaba a cambiar su actitud.
Todos los sntomas del menor empezaron a
desaparecer al terminar el rgimen de visitas, finalizaba la enuresis y el carcter irruptivo del menor. Estos
cambios fueron referidos tambin por la madre, por la
nana Soledad Gajardo y por el mdico tratante Sergio
Canals.
Las empleadas han declarado que nunca la
madre hablaba mal del padre. La hermana del acusado,
DS, refiere que inst al padre para ir donde el Dr. Grau,
sin que la madre se opusiera a ello.
Tambin se plante que el hermano mayor haba
inducido el relato del menor, sin embargo ha dicho al
Tribunal que su hermano Jn no lo tomaba en cuenta y
no lo respetaba.
Se ha planteado que los nios seran los artfices
del complot y que lo han traspasado a los siquiatras, a los
siclogos y a los peritos del Instituto Mdico Legal.
El testimonio del menor Je ha sido avalado por
el Dr. Canals quien refiere que no hay alteracin del
juicio de realidad; ha sealado que con este juicio no
hay ganancias para nadie, solo hay dolor; y ha trado
costos para el nio.
Tambin dice que complementado esto con
los test proyectivos de Mnica Lizana, salen todos los
indicadores de abuso sexual que ella encuentra y que
no tiene duda sobre ello; que al dejar de ver al padre,
han desaparecido los dolores y la angustia.
En igual sentido, el Dr. Grau se refiri al juicio de
realidad conservado de los menores; y l ha intervenido
a peticin de la hermana del acusado. Este mismo profesional seal que al volver de las vacaciones con el
padre -el ao 2.004 y 2.005-, los menores presentan un
retroceso, perdiendo el avance que se haba obtenido.
Tambin Mnica Lizana plante en el juicio que
desde el mundo del inconciente estn los indicadores
del abuso. Todo va en direccin a reforzar el relato del
menor.

89

Hay un cmulo de antecedentes que existen;


Cmo se van a obviar?
Lissette Garca, siquiatra del Instituto Mdico
Legal, nadie puede cuestionar que esos peritos se
enfrentan objetivamente a la pericia, no obstante la
falta de medios, las condiciones y recursos de dicho
organismo. Ella habl que el relato es creble y que hay
elementos de dao.
Seal que las conclusiones de Lissete Garca
estn avaladas por once peritos del Instituto Mdico
Legal y que todos llegaron a la misma conclusin. La
perito Garca dijo que tiene conviccin pericial que hubo
abuso y que el nico abusador es el padre.
Por otra parte, el Sr. Alliende, psiclogo del
acusado, expres que es importante en psicologa la
opinin de los pares.
Tambin ha sido reforzado por la sicloga del
Instituto Mdico Legal, Sra. Prenafeta quien seal que
no hay otra figura influyendo en el relato del menor,
que hay indicadores directos de agresin sexual y de
dao; que dibuja al padre de forma erotizada; y que sus
conclusiones fueron observadas y avaladas por once
peritos del Instituto Mdico Legal.
Referente al relato de Je, la propia psicloga
Condemarn declar que el menor distingue entre
verdad y mentira; que es resistente a la sugestin; que
dicho menor representa desde la psicologa una menor
edad de la que tiene, y como ella misma dijo, que es
mas difcil plantar relatos falsos entre menores mientras
mas chicos son.
Patricia Gonzlez, empleada del acusado,
expres que el menor Je dorma con el pap a puertas
cerradas. En igual sentido la nana Soledad Gajardo,
declar que recibi un relato de Je y que tiene temor
que la madre sufra, que el nio habla del pene, de
la linterna, que lo forzaban a tener sexo oral con el
hermano chico.
La denuncia parte de la develacin de la nana
Sole quien la recibe del menor y la da a conocer a la
madre, sealando la actitud de la mam y como se
desmorona ante lo que le cuenta.
Por su parte, Jn dice que el pap lo obligaba
a chupar el piruln de su hermano; indic al Tribunal el
gesto de ello. Dijo que tena olor; reitera que se lo ense
su pap J, que tiene miedo al padre; no dice nada contra
la familia del acusado. Dicho relato est avalado por el
testimonio de su propio hermano, de Oriana Espinoza
-siquiatra del Instituto Mdico Legal- quien concluye que

FALLOS

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FALLOS

el relato es creble; y, tambin Navarro Coydan dice que,


desde lo proyectivo existen indicadores inequvocos de
abusos y que los relatos son crebles.
Adems, ambos relatos estn avalados por
los elementos encontrados en el departamento del
acusado.
La segunda gran constatacin en este juicio, y
respecto de la que no hay prueba en contrario, se refiere
a las lesiones y cicatrices del menor.
El Dr.Torres Torretti declar que observ en
posicin decbito dorsal el ano anormal, incluso grosero
refirindose a la dilatacin de ste y la hipotona, concordante todo con los cargos imputados, y que han sido
avalados por el perito Sr. Ravanal, quien dice que luego
de penetracin reiterada las fibras del msculo anal se
pierden y que resulta imposible regenerar los tejidos.
Este hallazgo del Dr. Torres Torretti, no ha sido
desvirtuado por la defensa, habla que no haba encopresis, ni otras causas posibles, que no haba sangramiento,
y esto lo dice porque observ al menor en posicin
distinta a como se hace en el Instituto Mdico Legal que
es la geno-pectoral que permite la observacin pericial y
no clnica. Habla de un tono anormal dentro de un tono
muscular general que no era explicable.
Contina refiriendo que esto lo plantea porque
la defensa pretende que existe una falta de tonicidad,
de lo que da cuenta un documento que fue presentado
en el colegio.
Otro elemento que refuerza todo ello es el
peritaje del Dr. Daz Serani, del Instituto Mdico Legal,
quien habla que las lesiones eran claramente visibles,
observadas en posicin mahometana; al examen con
colposcopio habl de mas de una cicatriz con direccin
penetrativa que se proyecta hacia el interior, habl de
borramiento de pliegues; que las cicatrices son radiadas
y de una direccin de afuera hacia adentro; que la hipotona observada da cuenta de reiteracin y del hecho que
las lesiones sean varias y no una. El tono anal refiere el
desgaste de fibras musculares, de un msculo diseado
por la naturaleza para que salgan las cosas de adentro
hacia fuera, por eso las fibras del ano se pierden.
Torres Torretti y Daz Serani son claros al hablar
de hipotona anal.
Se pregunta Qu va a pasar con esta prueba?
El Dr. Daz Serani habl de algo crnico, de
hechos sistemticos; concluye que los hallazgos son
compatibles con penetracin.

Continu sealando que estas pruebas de Torres Torretti y Daz Serani son reforzadas por el propio
perito Ravanal porque cuando se confrontan con los
dichos de los otros dos, dice que son lesiones sugerentes
con este tipo de delito.
La Dra. Carmen Cerda, perito de la defensa,
refuerz tambin los dichos de Torres Torretti; habl de
la importancia de lo siquitrico y lo psicolgico, y que
por lo general en estos delitos no quedan lesiones, pero
en este caso hay lesiones constatadas por peritos que
no tienen inters en la causa.
Sobre estas dos grandes constataciones, los
relatos y las lesiones, la defensa ha planteado la teora
de la inexistencia del hecho.
Refiri que la gran tesis oculta de la defensa es
el complot, que dos menores de siete y cuatro aos han
inventado esto para ocultar el haber sido sorprendidos
haciendo sexo oral; la madre sera la del complot, sin
embargo es la persona que no puede saber de los hechos. No se ha acreditado la manipulacin de la madre,
persona que incluso la hermana del acusado seal que
haba autorizado para que el menor sea examinado por
el doctor que ellos eligieron.
Seal que la madre cuando sabe los hechos
no va de inmediato a denunciar, primero lleva al menor
al siquiatra para comprobar si eso es verdad, luego
va con el al pediatra; tambin va donde una siquiatra
especialista en abusos sexuales para que opinara sobre
ello. Cabe preguntarse Cul sera el complot de una
persona que no va a denunciar de inmediato?
Debe considerarse que entre la madre y el
acusado no ha existido problemas de dinero ni de
regulacin de visitas.
La abuela tampoco es una persona manipuladora que pretenda sacarse a un ex yerno de su vida, al
que incluso no ha visto en aos.
El supuesto complot solo tiene origen en una
mente retorcida para ocultar lo inconfesable, lo que se
opone a la sana crtica, marco legal desde el cual se
debe apreciar la prueba del juicio.
La debilidad sicolgica de los menores fue la
coartada del acusado para actuar y para que nadie
les creyera a los nios. Sin embargo, los menores han
sido credos por sus abogados, por los familiares y por
los peritos.
En la rplica, se refiri al delito contenido en el
artculo 366 quter, inciso 2, del Cdigo Penal. Seala

que la modificacin de este artculo est referida a la


edad de los menores y es relevante porque desde el
punto de vista del tipo, el menor Jn rene las condiciones porque tiene menos de 14 aos; adems, seala
que la figura requiere la excitacin sexual propia o de
terceros.
Se debe plantear la hiptesis que el acusado al
ver a Jn chupndole el pene a Je, situacin que le provoca su propia excitacin sexual. Esto hay que vincularlo
con la prueba de cargo del Ministerio Pblico, en cuanto
a la indagacin proyectiva del psiclogo Digadiel Rojas
que dice que en los test de Rorschach y Phillipson, en
el acusado aparecen impulsos voyeristas que todos los
tienen pero que en cierta edad de las personas se integran a las conductas e implican una duplicidad; esto es,
ver y ser vistos; o sea voyerismo y exhibicionismo. Esto
es importante, porque existiendo estas conductas, unida
a la falta de control de impulsos ha llevado al acusado a
cometer el delito; adems de la angustia del imputado
cuando se afecta a su auto imagen.
Al excitarse con la observacin de la situacin,
se encuadra dentro de la figura del artculo sealado;
y, en este caso, debe considerarse que el verbo rector
que seala dicha disposicin es procurar, y esto es la
forma oculta en que lo hace el acusado, lo que es propio
de estos delitos.
La parte querellante, en su alegato de apertura seal, que se da inicio al caso T, y que cada
vez que un juicio tiene apellido, la gente espera que el
Tribunal verifique estndares de justicia distintas de las
de otros casos. Que ac ve dos tipos de este nivel, el
estndar de la investigacin del Ministerio Pblico, y al
respecto se dir que ste hizo una investigacin sesgada. Pero no se debe olvidar que en el juicio declararn
once peritos de cargo y una multiplicidad de testigos,
que se referirn, no tan slo a las lesiones de los nios,
sino tambin apuntarn a establecer la normalidad de
los nios, y que pese a que presentan dficit atencional,
y una hiper actividad, nunca un padre debera permitir
que se les trate de locos, como aqu ha ocurrido. Por
otra parte con esta denuncia se ve una ausencia de
ganancia, la madre tiene un nuevo matrimonio, hay una
hija nacida hace poco, por lo que no se divisa cun es
su ganancia con este juicio.
Por otra parte, y al no existir confesin del acusado, cabe considerar que no es posible condenar slo
cuando haya un reconocimiento explcito del acusado.

91

Esta parte analiz, a continuacin, un segundo


estndar, que corresponde al de la vctima y, en ese
sentido, que lo que se est exigiendo para estos nios,
es una justicia, con sinnimo de reparacin, ya que en
este caso, el padre no tan slo viol y abus de sus
hijos, sino que tambin les neg lo ms bsico en esta
relacin parental, cual es la proteccin y el amparo que
les deba. De ah entonces que busque una sentencia
que les permita reinsertarse en la sociedad y que les
permita repararse.
En su alegato de clausura el querellante;
comienz sealando que las cosas son como son y no
como la defensa o el acusado quiere que sean, hubo
violacin impropia y abuso sexual. Los relatos de estos
nios son crebles ya que estn avalados por mltiples
pericias psiquitricas y psicolgicas del Servicio Mdico
Legal, que han sido corroborados por un equipo profesional de siete psiquiatras y cuatro psiclogos, difiriendo
tan slo en un punto, que no afecta por lo dems la
credibilidad; adems de los doctores Canals, Mnica
Lizana, y tambin por los peritos de la defensa, Patricia
Condemarn y Greter Macurn.
Se pregunta para qu hablar de los mdicos,
avalando los dichos de los nios, si el propio Tribunal
escuch a los menores. Por otra parte, est la evidencia
fsica de un ano daado, constatado por los doctores
Torres y Daz y, a dicho respecto, la doctora perito de
la defensa, seora Carmen Cerda, irnicamente seal
que la nica similitud entre estos informes de Torres y
Daz es el nombre del paciente, pero finalmente termin
confirmando ella que dichos hallazgos son compatibles
con una violacin sodomtica, ya que un ano dilatado o
complaciente no puede ser explicado por medicamentos neurolpticos, por alergias ni por nada; tambin
reconoci que todo el conjunto de hallazgos, cicatrices
radiadas con vrtice de afuera hacia adentro, adems
de pliegues borrados, dan cuenta de conducta reiterada
de penetracin; hallazgos que, segn la escala de Texas
del perito Ravanal, son tambin significativos como
indicadores de abuso.
Por otra parte y dentro de los tests proyectivos,
nos hablan tambin de mecanismos de defensa de los
nios, de memoria fragmentada por un trauma, relatos
en que se rellenan los huecos o espacios con la fantasa,
todo ello resulta compatible, segn las pericias correspondientes, de abuso sexual.
Adems, la erotizacin de estos nios, que se
hizo evidente para su abuela en el hecho de Reaca en
el mes de Septiembre de 2005, hizo al doctor Canals

FALLOS

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FALLOS

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sealar, al enterarse del episodio, de tener ojo con


las relaciones cercanas de los nios Adems resulta
sugerente tambin, la consulta a este mismo psiquiatra,
relatada por l mismo y por el propio acusado, en el
sentido de haber ido ste a la consulta para preguntarle
si estaba bien dormir con su hijo mayor, de diez aos.
La imagen que los nios tienen de su padre al
sealar que es un dragn cornudo, es tambin, segn los
referidos tests, compatibles con una violacin impropia
y de abuso sexual.
Otra alternativa posible es la de no creer a los
nios, si total son nios extraos, tienen una conducta
bizarra, son afeminados; pero apela al Tribunal, que
los pudo ver, y efectivamente son nios absolutamente
transparentes, Je lo es, adems de honesto y educado.
Por su parte, Jn, se vio muy nervioso, se bloque en
su declaracin en la que dio cuenta efectivamente de
una memoria fragmentada. Ellos nos contaron lo que
su padre les haba hecho, tal como lo estn diciendo
desde hace un ao cuatro meses y un da, despus de
la develacin accidental a la nana.
Respecto de Je recuerda que al relatar el
dolor que senta cuando ocurran estos actos, dio un
grito, pero contenido, haciendo el gesto, tapndose la
boca, graficando su dolor contenido; por eso la nana,
que supuestamente estaba en el departamento, no
escuchaba nada.
Por qu entonces no creer a estos nios y
creer ms a las peritos Condemarn y Macurn; acaso
las personas enfermas no pueden ser vctimas pasivas
de una violacin o de un abuso sexual. Al escucharlos,
el doctor Canals recomend, lo primero es creer a los
nios, luego establecer las redes de proteccin y luego
echar a andar el aparataje investigativo.
Por otra parte, segn las normas aplicables a
estos delitos, los hechos por los cuales se acus, se dan
con todos sus elementos. Y por otra parte, qu duda
razonable puede subsistir acerca de la participacin
del acusado, frente a dos psiclogas pagadas por la
defensa, y de un mdico que fue removido del Servicio
Mdico Legal.
En seguida y, en relacin con dichas dudas,
invita a analizar cual es la teora de la defensa, y sta
es la inexistencia de los hechos, y que el acusado T es
inocente, que todo fue un complot, lo que implicara,
necesariamente, olvidarse del ano de Je y de las lesiones
y hallazgos en l constatados. Por otra parte, si bien no
hay efectivamente algn rasgo de evidencia material,

no debe olvidarse que los propios peritos de la defensa


hablaron que el semen slo permanece hasta 72 horas,
que en este caso haban pasado; Je nos habla de la
fecha de inicio de estos hechos, refirindose a algo que
los nios no olvidan y que es la fecha de su cumpleaos,
el 10 de mayo, y centra la primera vez a los pocos das
despus del cumpleaos del ao 2005, y hasta la ltima
semana del mes de Octubre del mismo ao; entonces
sera imposible encontrar algn rasgo de semen.
En cuanto al complot del que habla tanto T como
su defensa, ste debera incluir a la abuela, la madre, la
nana Soledad, el doctor Canals, doctor Torres, doctora
Virginia Toledo, doctor Daz Serani. Es ello posible?
se pregunta. Adems, dentro del complot, deberan
haberle causado las lesiones en el ano de Je antes
de denunciar ya que stas, como se ha comprobado,
existen. Es un argumento sin sentido. Por otro lado, el
fin del complot, la defensa lo hace consistir en borrar al
padre, pero se pregunta cul es la ganancia, si esto es
puro dolor, si en la poca no haba disputa alguna entre
los padres, con qu fin obtener esta sobre exposicin
de los nios; Je est sin colegio, sin amigos. Y por otra
parte, como explicarse el complot de la madre, si era
a ella a quien haba que ocultarle este acontecimiento,
principal preocupacin de Je.
Acaso son nios sicticos? Ninguno de todos
los doctores que los examinaron dijo que lo fueran.
Entonces, como pueden mantener estos nios esta
mentira, este complot, desde que son nios que todo lo
dicen, son nios sin filtro, que se refiere a este abogado
como el Leo.
Por otra parte, la defensa ha criticado la actitud
de la madre en el juicio y ha sealado que hizo un show,
pero qu ms se le puede pedir a una madre que ha
sufrido as, por eso, es lgico que ella quiera castigo
para el culpable.
En cuanto a la prueba de la defensa, seala
que resulta inexplicable que haya liberado a la mitad
de sus testigos.
Finaliz su alegato, haciendo recuerdo de las
normas legales aplicables, que se acojan las agravantes
de los artculos 13 y 368 del Cdigo Penal, agregando
adems la consideracin del artculo 69 del mismo texto
legal, sobre la mayor extensin del mal causado. Y pide
justicia para estos nios.
Durante la replica, el querellante expres que
no se har cargo tampoco del alegato de clausura de
la defensa, y en cuanto a la precisin exigida por el

Tribunal, tan slo seala referencias de los menores,


especialmente de Jn, en cuanto refiere haber visto
muchas veces pilucho a su padre. En lo dems, adhiere
a lo sealado por el Ministerio Pblico.
SEGUNDO: Defensa.- El apoderado del
acusado, en su alegato de apertura, seal que su
representado es inocente de los cargos que le efecta el
Ministerio Pblico y la parte querellante, ya que no viol
ni abus sexualmente de sus hijos, los hechos que se
han relatado nunca ocurrieron en la realidad, no existen;
sin embargo la contraparte tratar de convencer al Tribunal de lo contrario. Este es un hecho muy particular, no
existe rastros de sangre, semen ni evidencia material;
solo existen declaraciones de testigos y peritos quienes
van a describir lo que han visto.
Tambin debe considerarse que en el juicio
anterior el acusado fue absuelto del delito de abuso
sexual. El menor Jn tambin sostiene haber sido violado
por su padre.
No se trata que la defensa formule argumentos
agraviantes. Sostener el cargo de un hijo contra su padre
es difcil de imaginar y el juicio se hace en base a las
declaraciones de los nios. El Tribunal debe ver a los
menores que desde los dos aos de edad han pasado
por las manos de los distintos peritos, ac se vern
documentos que dan cuenta de su rendimiento escolar
desde hace ocho aos, debe considerarse que Je ha
pasado por mas de ocho colegios. Aqu se trata de nios
que han sido severamente daados, segn lo expresan
los diversos mdicos; los nios tienen problemas de
conducta, de imaginacin. Los padres de estos nios
formaban un matrimonio muy mal avenido, situacin
agravada por el nuevo matrimonio de la madre.
Durante el juicio van a declarar el actual cnyuge
de la querellante quien va a sealar que desea que
los menores sean sus hijos. En el presente caso, se
ha producido una confusin de roles ya que el propio
Ministerio Pblico ha prestado un apoyo desmedido a
la madre de los menores, apareciendo consolndola
pblicamente ante la resolucin de la Excma. Suprema,
con lo cual dicho organismo ha perdido su principio de
objetividad.
En la investigacin nunca se hizo un hallazgo de
documentos pornogrficos y ni siquiera se incautaron los
computadores del acusado. A pesar de todo ello al padre
se lo ha privado de la cercana de sus hijos.
En su alegado de clausura, indic que en el
juicio ninguno de los hechos se ha probado, y seala las

93

dos premisas a que se referir, que son las supuestas


lesiones y el testimonio de los menores.
En cuanto a lo primero, hay dos exmenes; el
practicado por el doctor Torres, el da 30 de Noviembre
de 2005, y el del doctor Daz Serani, el da 2 de Diciembre del mismo ao, as el primero no constat lesiones,
y en cambio encontr un ano complaciente, dilatacin
anal y ano enrojecido, pero no vio fisuras ni desgarros ni
cicatrices, tampoco midi esa complacencia, por lo tanto
estima que no hay objetividad en dicho informe; por lo
dems, la doctora Carmen Cerda seala que aquello no
es sugerente de abuso sexual, salvo que dicha dilatacin
sea superior a uno y medio a dos centmetros. Asimismo,
la posicin en que lo examin, de espaldas levantando
sus piernas, permiti descubrir la zona llamada por l a
las 12, y en esa misma zona, dos das despus, el doctor
Daz nada observ, por el contrario, refiri la zona entre
10 y 1; hace ver adems que al efectuar este examen,
el doctor llevaba tan slo un da en el Servicio Mdico
Legal, y omiti tomar personalmente la anamnesis y lo
que es ms grave an, no estableci ningn contacto con
el menor, de manera que no pudo saber ninguno de los
antecedentes de salud del nio, tampoco aplic la norma
de la resolucin exenta N 710 del Servicio Mdico Legal
sobre el uso del manmetro, considerado precisamente
para este tipo de casos, pese a existir uno muy cerca en
el Hospital Jos Joaqun Aguirre; y seal adems, que
las normas se pueden incumplir; y lo que indic Daz para
la carpeta de investigacin fue que haba constatado en
el menor Je T.P. una zona plida, de aspecto cicatricial,
no habl de cicatrices, ni menos de cantidad de ellas, de
forma ni de orientacin de las mismas como lo hizo en su
declaracin en el juicio. Por lo dems, no se incorpor en
su pericia ningn video, ni siquiera una simple fotografa,
pese a la referencias de la nana que acompaaba a
Je en el examen, Patricia Gonzlez, que habl de una
cmara en que se reflejaba el examen. Es as como los
doctores de la defensa, doa Carmen Cerda y el doctor
Ravanal, estimaron que en este examen, el doctor Daz
falt a la lex artis y fue negligente o imprudente; y es
as como los exmenes de Torres y Daz, impiden llegar
a univocidad por cuanto uno ve cicatrices y el otro no,
y las conclusiones no pueden basarse en un principio
de fe; aqu, las reglas de la lgica nos hacen constatar
que no hay coherencia entre ambos informes y estn
alejados de un estndar de conviccin.
En seguida seal que ambos doctores de la
defensa, Cerda y Ravanal, se refirieron a la hora 6, y la
primera explic que sta es la zona ms dbil del cuerpo

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

humano; tambin nos hace recordar que Je, al graficar


sus dichos, se tendi en el suelo con las piernas juntas;
que Daz no encontr sangramiento en el ano de Je, lo
que coincide con lo manifestado por la nana, Patricia
Gonzlez, en cuanto a la ausencia de sangre en la ropa
de los nios despus de sus visitas al padre, que ella s
lavaba; que el doctor Daz menciona una atipia, pero
la deja sin explicacin alguna; que tampoco consider
que el nio tena una hipotona vestibular a nivel de
la pelvis, respecto de lo cual incorpor la defensa un
documento.
Remata sealando que para comprobar las
lesiones de Je se han vertido slo retrica por los
abogados y palabras por los testigos, pero que sigue
la defensa esperando pruebas materiales respecto de
estas lesiones.
En cuanto al segundo fundamento de la acusacin, referido a las declaraciones de los menores, en
primer trmino, en cuanto al relato en si y luego analizar
la credibilidad, y en relacin con lo primero, dice que su
relato es la forma como los nios se relacionan con el
mundo, que todos los pudieron ver y escuchar, y que
se advierten complejos trastornos que los afectan y
habla de un ambiente familiar tenso y resalta lo que hizo
ver la perito Condemarn, en cuanto a que la primera
develacin ocurri en el mes de Septiembre de 2005,
en Reaca, cuando los sorprendi la abuela en juegos
erotizados, lo que al parecer le relat a su ta M C; y,
se pregunta por qu no declar en este juicio esta ta
pese a estar nombrada como testigo y que el Ministerio
Pblico no tena derecho a privar al Tribunal de esos
antecedentes. Adems, y como otro cuestionamiento
del relato, dice que tanto la nana, como la madre y la
abuela han mencionado que el nio se refiri a que esto
ocurra en la pieza del nio y ahora ha aparecido que era
en la pieza del pap. La fecha es otro factor que cuestiona pues, mientras el doctor Daz Serani, habl que
la referencia haba sido de tres a cuatro meses antes,
al preguntar por la data de estos hechos, a la doctora
Mnica Lizana se le habl que haba sido poco despus
de su cumpleaos; refirindose a las amenazas, menciona hechos como, quitarle los juguetes, golpearlo con
un cactus que est en la sala de armas; que despus de
realizar estos actos por los que se acusa a T, se iban a
comer y despus a dormir. Si no haba sala de armas
en el departamento, que es de 90 metros cuadrados
como qued en evidencia con las fotos incorporadas y
con las declaraciones de Mnica Guerrero e incluso de
Patricia Gonzlez, y lo relatado por el nio, como va a

ser creble su relato y existen muchas variaciones en


los relatos a travs del tiempo.
Tambin habla de la espontaneidad en los dichos de los nios, para apreciar su credibilidad, recuerda
que Je relat conversaciones con sus abogados y con
el fiscal y de cmo en sus primeros relatos agregaba
detalles, de ilusiones, como de Pokemn, y que esos
detalles no eran verdad, relatos que fueron contados a
las diversas psiquiatras y psiclogos, que los validaron
tambin en dichos detalles. En seguida se refiere a los
profesionales que la Fiscala ha presentado para fundamentar la circunstancia de ser crebles los relatos de
los nios, y es as, que para Lisette Garca, los detalles
fueron importantes pero que nada ha referido a hiptesis
que debieron plantearse fueron respetadas por ella,
como lo asegura la sicloga Condemarn.
Por lo dems, dijo que tanto Oriana Espinoza
como Canals, no son psiquiatras, pues no dieron el
respectivo examen, que es requisito para el ttulo.
Por otra parte, la nana reconoci que fue preparada para declarar, y se pregunta por qu la Fiscala retir a tantos de sus testigos; que los informes psicolgicos
de los menores as como los tests proyectivos carecen
de validez cientfica y tan slo reflejan el incosciente.
Que tampoco se toc el tema que todos los antecedentes de tratamiento y diagnsticos que han quedado en
evidencia con las declaraciones escuchadas, pueden
tener un origen gentico, y al efecto ha incorporado
como documento un informe psicolgico del mes de
Junio de 2005, elaborado por la doctora Ingrid Birkman.
Seal tambin que estos nios tienen graves anomalas
patolgicas. Por otra parte, se not la preparacin de los
nios en el tema de O Higgins pues cabe recordar que
el doctor Grau cont que de un dibujo de O Higgins, Je
haba rescatado como detalle importante lo estrecho de
sus pantalones y en cambio ahora en su declaracin, Je
habla de su chaqueta, es decir su relato se modific.
Tambin se refiere a la nula investigacin de la
detective Cabezas y, basta para ello con sealar que no
incaut el computador del departamento de J T; tampoco
entrevist a todas las nanas que pasaron por la casa de
los nios, pese a la solicitud de su parte; tampoco habl
con el compaero de curso de Je, Pablo. En cuanto a
la linterna, que si la incaut, se refiere a que qued
rota la cadena de custodia, al haber sido manipulada
con anterioridad, como qued en evidencia, as como
tampoco resulta ser la misma incorporada al juicio,
en cuanto al color del botn, que ha referido el nio.
Qu hasta pattico result ser la pericia del perito en

computacin del Ministerio Pblico, puesto que qued


en evidencia de su dichos, que el informe incorporado
a la carpeta, correspondi a otra investigacin, distinto
delito y distinta fiscala, por lo que la pericia practicada
al computador incautado en la oficina de J T, nunca fue
incorporado.
No hubo, pese a su peticin, nuevas pericias
proctolgicas, para constatar el estado actual del ano
de Je.
No hubo hiptesis alternativas, la investigacin
se dirigi slo contra T, se omiti hacer siquiera una
pregunta al profesor Marchant, que lo fue de Je, ahora
formalizado por abuso sexual, tampoco se interrog en
el mismo sentido al segundo marido de la querellante,
JP L.
No comparte que en este caso no haya ganancias secundarias, la querellante si bien ya tiene
un segundo marido, intenta borrar la relacin con J T,
excluirlo de todo y se ha hablado incluso que los nios
cambiarn su apellido.
No se ha cumplido con los requisitos del artculo
362 del Cdigo Penal ni del 366 quter, ni tampoco con
los del abuso sexual, ya que no se han comprobado
ninguno de sus requisitos fcticos. Slo ha sido este
juicio una tragedia para todos, hay dolor para siempre,
se ve incierto el porvenir de los nios, todos han perdido.
No hubo en esta investigacin un trabajo profesional,
sino ms bien ha sido evidente que en mucho se ha
improvisado.
Termina sealando que J T es inocente y que
deber ser absuelto.
En la replica, se refiere a la liberacin de sus
testigos, a que la contraparte ha hecho mencin y expresa que el motivo de aquello fue que muchos as lo
pidieron, de no declarar por la prensa y ver as su vida
sexual expuesta pblicamente. Por otra parte, que no se
han acreditado los elementos del tipo penal del artculo
366 quter del Cdigo Penal, ya que ni siquiera se ha
acreditado el de la violacin; que no se puede presumir,
a partir de un informe psicolgico, impulsos voyeristas.
Que por otra parte, su representado contrat una nana
para recibir a sus hijos en las visitas, para, seguramente
aumentar el riesgo de ser pillado, lo que no se condice
con los principios de la lgica; y que no se puede colegir
a partir del verbo rector de esta figura, de procurar su
excitacin sexual, ninguna consecuencia.
TERCERO: Acusado.- Que el acusado Patricio
A T B hizo uso del derecho que le asiste, de acuerdo

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a lo dispuesto por el artculo 326 del Cdigo Procesal


Penal; expresando un relato segn su posicin de pap,
partiendo por sealar que este ao y medio ha sido para
l muy difcil, y que ama a sus hijos, ha peleado por ellos
desde su separacin, desea encontrarse con ellos para
que le puedan explicar que pas, que les hicieron, los
obligaron a algo, que sus acusaciones las entendera,
pues han sido abrumados por la vida problemtica de sus
padres, pero que es incapaz de tocarles su pelo.
Que escuch a la madre de los nios, y que
nada replicar a lo que ha dicho de su persona, pues
no vale la pena, slo seala que percibe odio en ella y
la ve daada, pero s precisarle que ama a sus hijos,
que no les ha hecho nada, no los ha tocado, ni jugando
ni en broma ni por casualidad, no es violador de nadie;
tampoco la viol a ella, como lo seal, y recuerda
que en el otro juicio se quej que no la tocaba; no es
pedfilo, homosexual ni voyerista; son falsas todas las
caractersticas que le atribuyen y que lo convierten en
una persona siniestra.
Como perfil de la situacin seala, que ha escuchado profesores de los colegios de sus hijos, mdicos,
psiclogos, y la propia madre, que han relatado que los
nios llegaban descompensados despus de sus visitas,
que se hacan pipi, aclarando que en su departamento
tambin lo hicieron y C le explic que uno de los siete
medicamentos que tomaba estimulaba la orina; por otra
parte, que como no iban a llegar en ese estado, descompensados, si un nio de diez aos, con una madurez de
uno de seis, tiene a sus padres separados, y estn en
dos casas con tan distintas normas.
Por otra parte, en su departamento, de 90
metros cuadrados, nunca estuvo solo con sus hijos,
siempre haba una nana presente, la titular o la que la
reemplazaba en algunas oportunidades, y se trata de
un espacio en que todo se escucha.
Que ha escuchado a un mdico decir que no
hay una ganancia secundaria para C con esta denuncia,
sin embargo como ella no puede entender que ambos
tienen hijos en comn, ella pretende borrarlo todo, y es
la ganancia.
Respecto de la actuacin de la detective
Cabezas, ha faltado a la verdad, l no seal no me
he violado a nadie al comienzo de la diligencia de su
detencin, en la que por lo dems, ella estaba ms
alejada; adems antes de saber lo de la orden de
bsqueda, invit a los detectives a su departamento a
conversar; all registraron todo y se llevaron una linterna

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

negra con botn plateado, que compr a un seor en un


servicentro, por ayudarlo, la que guard en un closet,
olvidndose de ella.
Y en cuanto a los mdicos psiquiatra y psiclogo
del Servicio Mdico Legal, respecto de la primera, su declaracin fue ms bien una agresin a su persona; luego
el seor Rojas, que seala que l se engrandeca y que
le habra entregado tanta informacin, es el resultado de
lo que l le peda; en cuanto a lo que habra expresado,
en relacin con su estada en la crcel, dice que como
podra ser de otra manera, si sa es una experiencia
horrible, y cree que Digadiel Rojas est profundamente
equivocado en su apreciacin de su persona.
Agrega a su abogado, que su ltimo cumpleaos
y las ltimas fiestas de Navidad las pas en la crcel;
que todo esto ha sido una experiencia terrible, como
un infierno en la tierra, que perdi a sus hijos, que lleva
su propia procesin interna. Le refiere antecedentes
de sus trabajos y estudios, que ahora no es empleado
bancario y vive por ayuda familiar, de algunos amigos y
de liquidacin de algunos recuerdos familiares de algn
valor. La ltima vez que vio a sus hijos fue en Octubre
de 2005 y la ltima vez que los escuch fue ahora, en
este juicio, y lo que experiment al escucharlos, es
pensar que no son ellos los que estn hablando, son
sus cabezas pero no su corazn; lo anterior lo seala
emocionado, quebrndose.

este pas. En cuanto a las cremas que encontraron en


su oficina, fueron sacados de unos estuches que fueron
regalos del banco, los dos ltimos aos por ganar metas
de gestin. Su computador del departamento no le fue
incautado.
Nunca ha tenido algn juicio en su contra ni
tiene secretos con sus hijos, y abundando al respecto
refiere que Je, a quien llamaba todos los das, en una
ocasin le cont que la mam tena mal embarazo, y la
nana, al parecer presente, lo ret, y Je le dijo a ella, que
no tena secretos con su pap; as ocurri y no como
dicha nana lo refiri.
No se ha mostrado desnudo ante sus hijos,
aunque tal vez Je, que es muy atarantado haya entrado
alguna vez al bao estando l semi desnudo. Tampoco
en pblico se ha exhibido desnudo. En alguna ocasin
debi dormir con Jn, por cuidarlo al estar muy congestionado. Con Je s en varias oportunidades; aclara que
cuando estaba casado, siempre se iba a la cama d ellos
y C lo devolva a su dormitorio. Con ocasin de las visitas, tambin dorma con l, especialmente en invierno;
refiere que le consult al doctor Canals al respecto, y
ste le seal que mejor que el nio durmiera solo, por
su edad, de diez aos.

En cuanto a sus aficiones deportivas, menciona


el tenis y el gimnasio, donde va todos los das desde su
separacin, ya que cuando estaba casado iba dos veces
a la semana, su ex cnyuge no lo acompaaba, tampoco
Je, aunque lo intent, pero manifest desinters; no lo
intent con Jn pues estaba muy chiquito.

Agrega que se cas a los 31 aos y dur siete


aos casado; fue un mal matrimonio aunque al principio era bueno, nacieron dos hijos y hubo tambin una
prdida; su vida sexual fue normal aunque no buena,
y agrega que notaba a C pasiva en este aspecto l
pona el nfasis, se separaron por decisin de ella, y al
regresar de la oficina un da se encontr con que C se
haba ido con los nios a la casa de su hermana Paula.
Los nios no fueron planificados y llegaron porque tenan
que llegar. En el primer tiempo de la separacin, l poda
entrar y ver a sus hijos, despus tuvo que demandar
visitas en el Octavo Juzgado de Menores, y luego hubo
un avenimiento entre ellos, por el rgimen quincenal,
que se desarroll en forma normal hasta que C discuti
y despidi a la nana Patricia Gonzlez.

No se maquilla, ni se pinta las uas; tampoco


tiene palos con clavos, ni hay una sala de armas en su
departamento, ni tiene cabezas de animales colgados
en las paredes, no tiene una caja de fondos ni nada
guarda con llaves, no hay chapas en los closets. Se
hizo efectivamente un injerto de pelo hace unos veinte
aos y debe usar cremas para el pelo, pues en estados
de tensin se le cae, al igual que a muchos hombres en

En cuanto a la familia de C, el padre de sta


era muy fro, muy trabajador, se labr una muy buena
situacin econmica, aunque lo encontraba algo chabacano. En cambio con la madre de C, la relacin fue
muy buena antes del matrimonio y despus no tanto;
conoca sus hermanas, y tambin al segundo marido
de C, JP L, pues era amigo de la familia, y tena buena
relacin con l.

No consume drogas, alcohol slo socialmente


y fuma, ahora, una cajetilla y media al da, antes eran
15 cigarrillos al da. En cuanto a su sexualidad, nunca
ha tenido relaciones con hombres, no ha participado en
sexo grupal ni en relaciones sadomasoquistas. Tampoco
ve ni compra ni videos pornogrfcos, ni revistas ni
tampoco tiene televisin por cable Premium.

Respecto de su familia, es hijo de padres


separados y despus vivi en la casa con sus abuelos
maternos y su madre, hasta que tuvo nueve aos de
edad, luego su madre se cas con Guido Solari, se fue
a vivir con ellos durante un ao, pero despus volvi a la
casa de sus padres, su abuelo materno fue excepcional
y lo quera mucho, su abuela era algo ms depresiva y
ms pasiva. Tuvo muy buena relacin con su padrastro.
No hubo ningn problema judicial con su madre, con
quien se llevaba bien, aunque haba algunas discusiones
entre ellos y agrega que la relacin entre ellos no era
muy tpica, pero que no siente ninguna sensacin de
abandono materno, ni tiene ningn trauma al respecto;
sus abuelos fueron para l muy importantes. Del padre
biolgico no recuerda casi nada pues lo vio hasta que
tena unos seis aos de edad.
Reconoce tener terapia psicolgica, desde su
separacin y hasta ahora; para l no fue simple dicha
separacin, era toda una vida con sus hijos la que se
terminaba y le cost aceptarlo; su psiclogo es Fernando
Allende Luco. Expresa que tiene mucha rabia e impotencia, y cualquier padre que se ha separado y tiene
hijos, puede entender que siente al verlos y escucharlos,
sobre todo conociendo el ambiente en que viven. No est
frustrado por el hecho que sus hijos tengan problemas,
los quiere como son, y no renuncia a ellos, tiene que
ayudarlos, porque sabe que estn mal.
En cuanto a sus propios estudios, pas por
varios colegios, y estudio Ingeniera Comercial en la
Universidad Diego Portales, sin terminar la carrera,
pero adquiri buenas herramientas para su desempeo
laboral que considera exitoso. Ha tenido relaciones de
pareja antes del matrimonio, mencionado varias de
ellas; termin, lo terminaron en algunas oportunidades
pero no se siente para nada abandonado. En lo que se
refiere a las relaciones con C Pesce, al principio le gust
mucho, la quiso, no sabe si estuvo enamorado de ella,
tampoco sabe si ella lo estuvo, pero decidi casarse
porque era bonita, lo pasaban bien juntos, era simptica, se visualizaba un proyecto de vida ms o menos
comn; relata algunas historias de ella, de anorexia y
de depresin, tena un frreo apego a la vida religiosa,
l tambin aunque no tan al extremo; durante el pololeo
mantuvieron varias veces relaciones sexuales, l fue
el primer hombre para ella; la luna de miel fue buena,
ambos se sintieron acogidos.
Efectivamente durante algn tiempo recibi ayuda econmica de su cnyuge, en un 30% ms o menos
del presupuesto total, fue la poca en que compraron

97

casa en La Dehesa. El embarazo de Je no fue muy bueno, pero sin preocupaciones mayores, l la acompa en
el embarazo, vio algunas de las ecografas tomadas; de
repente efectivamente iba a su escritorio, pero regresaba
a su lado. Agrega que vivi con Je hasta sus cinco aos
de edad y con Jn tan slo cuatro meses, Je era carioso,
tierno, dulce, bueno, lo adoraba, pero ya cuando creci
tena gustos especiales por algunos juegos como el
Pokemon. Agrega que Je estuvo hospitalizado pues lo
operaron de la amgdalas y adenoides. Refiere que le
escamoteaban mucha informacin del nio despus de
separados. Agrega que la pensin que otorgaba era de
$440.000, aunque al principio daba ms, pero despus
se dio cuenta que nada le facilitaban.
Reconoce que despus de la separacin, su
hermana D le hizo notar su preocupacin e inquietud
por Je, no que l no se preocupara por el nio; en su
calidad de psicloga tena una visin ms profunda de lo
que poda estar pasando. La separacin matrimonial lo
afect, fue la ruptura de un proyecto, que fracas y nunca
se imagin que ocurrira, adems perda a sus hijos.
Despus se fue a vivir a casa de su abuela, que
estaba con la nana Ana Alvarez, no le inform de esta
situacin a su abuela, para que no se preocupara.
Se refiere a lo que C refiri de los perros, y la
verdad es que, l procurando obtener mayores ingresos
y no pasar por la ayuda de C, ide un negocio de hacer
una crianza de perros finos, tena un perro de una raza
especial y debi traer de Argentina una perra para la
crianza, y la C le pidi que la inscribiera a su nombre,
y por eso, que al separarse, debi firmar, ya que se
requera de su firma para vender los perros; era un
negocio y no otra cosa.
Informa que verane con los nios, en las Tacas
los veranos 2004 y 2005.
Que posteriormente ha tenido algunas relaciones con forma, tipo pololeo con algunas mujeres, as
menciona a Paula Amuntegui y Andrea, mas significativa con la primera.
No sabe a qu atribuir todo lo que ha pasado
este ltimo ao y medio y le gustara saberlo, pero tiene
una hiptesis, el nio ha sido grabado desde muy
temprano por su madre y abuela, y cree que obedece a
algo complejo, ya que un nio que tiene dificultades, no
puede programar algo contra su padre, dicha programacin piensa que emanara de la abuela y de la madre,
y el objetivo es tratar de borrarlo de sus existencias, ya
que la estructura psicolgica de C no le permite aceptar

FALLOS

BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

FALLOS

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BOLETN DEL MINISTERIO PBLICO

que ellos tienen hijos en comn, y dicha manipulacin


comienza por su hijo mayor.

si est dentro de esta programacin, pero estima que


estas lesiones son atpicas al delito.

Niega haber tratado alguna vez de locos a sus


hijos, aunque reconoce que tienen algunos problemas, y
estima que los nios han sido gravemente daados.

CUARTO: Convenciones probatorias: Que


conforme al auto de apertura, se verificaron las siguientes convenciones probatorias conforme al artculo 275
del Cdigo Procesal Penal: 1.- Los menores Je T.P. y
Jn T.P. son hijos de filiacin matrimonial del acusado J
T B y de la querellante C Pesce O; 2.- El domicilio del
acusado, a la fecha de comisin de los hechos y actualmente, es el de Avenida Presidente Kennedy N 10.250,
departamento 1103, comuna de Vitacura; y, 3.- El menor
Je T. P. naci el 10 de mayo de 1995 y el menor Jn T.P.
el 30 de junio de 2.000

Recuerda que la nana, a quien supuestamente


se le devel por primera vez estos hechos, reconoci
ac haber sido instruida para declarar.
En cuanto a Je, cree que es un nio muy frgil,
que est daado, lo cree enfermo, est muy carente
de afectos y es capaz de llamar la atencin a partir de
hechos que no son ciertos; adems culpa a los diversos
profesionales que han atendido a su hijo mayor, pues no
han sido acertados en sus diagnsticos, y ac el doctor
Roa tuvo la valenta de confesarlo; le han dado un verdadero cctel de medicamentos, lo han charqueado.
Escuch al doctor Daz Serani, que habl de la
lesin anal que presenta Je y no sabe a que atrib