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Las vocaciones
especficas
I. LA VOCACION
A LA VIDA LAICAL
EL SER DEL LAICO EN EL MUNDO Y EN LA IGLESIA
Hoy ms que nunca urge que sepamos quines somos, qu
hacemos y con qu fin estamos en este mundo. Quin es un Laico? La
palabra laico viene del griego laos, es decir, pueblo. En la Iglesia se
designa a todo cristiano que no es clrigo y que tiene SU misin en las
tareas ordinarias del mundo: vida matrimonial, poltica, artstica,
comercial profesional, cientfica, obrera; a diferencia de las tareas del
clero.
La vocacin laical tiene como fundamento los sacramentos de la
iniciacin cristiana: el Bautismo, la Confirmacin y la Eucarista. Esta
vocacin debe ser fomentada por los pastores, respetada y apreciada por
todos. Porque el pueblo de Dios est constituido en su mayora por fieles
cristianos laicos, ellos son llamados por Cristo como Iglesia. Agentes y
destinatarios del Evangelio, a ellos se dirigen las palabras del Seor: Id
tambin vosotros a mi via (Mt 20, 3-4) Id por el mundo y proclamar la
Buena Noticia a toda la creacin (Mc 16,15)
Los laicos deben ayudar al mundo a levantar la
mirada ms arriba de las cosas materiales, hasta que la
comunicacin con Dios se convierta en liberacin; los
laicos son llamados a ser santos de acuerdo a la invitacin
del apstol (1 Pe 1,15).
QUEHACER DEL LAICO
EN LA IGLESIA Y EN EL MUNDO
Toda vocacin exige madurez humana, sin la cual no podramos
responder alegre, generosa y responsablemente. El laico tom su papel a
partir del Concilio Vaticano II y debe ocuparse principalmente de la
transformacin de las realidades humanas y temporales, es decir,
transformar desde dentro a nuestra sociedad.
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Laico es aquel cristiano que sabe ubicarse en las tareas propias de
un constructor que desea un mundo mejor y que sabe realizar sus
ocupaciones habituales en la vida familiar y social, ejerciendo un
apostolado en medio del mundo a manera de fermento: Ustedes son la
sal de la tierra y la luz del mundo (Mt 5,13-16).
Por ello, su misin, como parte activa en la vida de la Iglesia, se
extiende al ser testigos de Cristo en todo momento en medio de la
sociedad humana. La vocacin laical es tan importante que de la buena
vivencia se espera el crecimiento democrtico, cultural, econmico,
religioso y social; sin ella, la Iglesia perdera su dimensin de ser para el
mundo fermento de salvacin, instaurando y viviendo los valores del
Reino.
Ser laico quiere decir ser enviado al mundo para hacer de l un
cielo nuevo y una tierra nueva, a ejemplo de Jess que tomando la
realidad humana luch por transformarla, sanando a los enfermos,
expulsando demonios, echando en cara la hipocresa y la injusticia de los
fariseos.
EL LAICO Y LOS MINISTERIOS
La vocacin laical admite varias formas de vida: la soltera, el
matrimonio, la viudez. Por cualquiera de estos campos, el laico debe
servir en la Iglesia al Seor (1 Pe 4, 10-11) y tambin puede colaborar en
la Iglesia por medio de los ministerios. Los ministerios son la funcin
encomendada a algunos miembros en la Iglesia para atender a las diversas
necesidades pastorales.
Hay ministerios ordenados: diaconado, presbiterado
y episcopado; y ministerios no ordenados que son los
cuales se refieren especialmente a los laicos.
En el mbito de la palabra, el laico puede ocuparse en la
catequesis, la educacin en la fe; en el servicio de la caridad, apoyando a
los instituciones de accin social o de promocin de las personas y obras
de caridad; en la Liturgia, puede ejercer los ministerios de lectorado y
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acolitado, ser ministros extraordinarios de la comunin. Los ministerios
deben orientarse al crecimiento de la comunidad eclesial (DP 813).
LOS LAICOS Y SU VOCACION A LA SANTIAD
La santidad del hombre consiste ante todo en la posesin de la
gracia de Dios que lo transforma hacindole participar de su santidad. La
gracia es Dios que viene a habitar en nosotros y su expresin principal es
fe, la esperanza y el amor o caridad, juntamente con la prctica de las
virtudes morales y humanas.
El santo vive para Dios y para su prjimo. Santo es el que es justo
y no busca sacar provecho a costa de otros, el que es bondadoso y capaz
de perdonar no slo las ofensas, sino tambin las deudas, es pacfico y no
busca conflictos, es caritativo y se desprende de lo propio para ayudar y
hacer feliz al otro.
El laico tiene su misin importantsima en la Iglesia, pues, laico
no es el que queda a un lado de los sacerdotes. El objetivo de esta
vocacin es el seguimiento de Cristo mediante una opcin clara definida y
constante.
El laico est llamado a ser santo y a formar parte de algn grupo,
asociacin o movimiento en la Iglesia; Todos los fieles deben esforzarse,
segn su propia condicin, por llevar una vida santa (CIC 210).
II. LA VOCACION SACERDOTAL
El Seminario es el corazn de la dicesis (cfr. O.T. 5). Es una
comunidad humana, eclesial, diocesana, educativa, a la que el obispo,
segn las normas de la Iglesia, encomienda la tarea de formar a los
futuros sacerdotes diocesanos.
Como comunidad humana, los formadores y seminaristas
comparten un proyecto de vida en comn y participan, cada uno segn su
funcin y responsabilidad, en el mismo proceso formativo. La
convivencia y la amistad han de ser caractersticas esenciales de una
comunidad que quiere ser reflejo de lo que la Iglesia misma es: koinonia,
comunin.
Como comunidad eclesial es, bsicamente, un grupo de
discpulos de Jess, que quiere vivir, desde la fe, una experiencia de
cercana al Seor que los llama a trabajar en su mies (Mt 9,38).
Como comunidad diocesana el seminario vive en comunin con
su obispo y el presbiterio; conoce sus preocupaciones pastorales y est
inserto en la vida de la dicesis, participando de sus esperanzas e
inquietudes y prestando, dentro de sus posibilidades, aquellos servicios
que el seminario puede ofrecer a la Iglesia Diocesana.
Como comunidad educativa ha de estar al servicio de un proyecto
claramente definido. Su estructura, planificacin y actividades no han de
ser improvisadas, sino a han de responder a la tarea de educar a los
futuros sacerdotes.
El equipo formativo del seminario est constituido por el rector,
que est al frente de todo el proyecto educativo y es el mximo
responsable, como representante del Obispo, ayudando en sus tareas el
equipo sacerdotal.
ALGUNAS CARACTERSTICAS
DEL SACERDOCIO DIOCESANO.
1.- El Sacerdote Diocesano se caracteriza por su incardinacin
(pertenencia) a una dicesis y en ella a la Iglesia Universal. Esto ocurre
ordinariamente en una parroquia, formando una familia con los dems
sacerdotes, cuyo padre y tutor es el Obispo.
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2.- La prctica pastoral es para el sacerdote diocesano la fuente de
su espiritualidad. Junto a ella, la Eucarista, como centro de su vida
ministerial.
3.- Ejerce el ministerio del anuncio de la Palabra, la
administracin de los Sacramentos y el Culto y siendo fermento de
comunin.
4.- Para acceder al ministerio ordenado, la Iglesia exige una serie
de cualidades intelectuales, fsicas, espirituales, humanas que componen
lo que se entiende por idoneidad.
QUIEN ES EL SACERDOTE DIOCESANO?
En el llamado que Dios nos hace a la Santidad
existen diferentes caminos o vocaciones. Estas son:
Matrimonio, la Vida Religiosa,- la Vida Sacerdotal y - Laico
Consagrado.
Existe dentro de ellas un llamado especial para el joven a ser un
hombre semejante a Cristo viviendo consagrado a Dios y al servicio de
sus hermanos como Sacerdote Diocesano.
Para el servicio del sacerdocio universal de la Nueva Alianza,
Jess llam consigo durante su misin terrena a algunos discpulos (Lc
1,12) y con una autoridad y con un mandato especficos, llam y
constituy a los Doce para que <<estuvieran con l, y para enviarlos a
predicar con poder de expulsar los demonios>> (Mc 3,14-15).
1.- "Los presbteros son llamados a prolongar la presencia de Cristo...
...nico y supremo Pastor, siguiendo su estilo de vida y siendo
como una transparencia suya en medio del rebao que les ha sido
confiado. Los presbteros son, en la Iglesia y para la Iglesia, una
representacin sacramental de Jesucristo Cabeza y Pastor, proclaman con
autoridad su palabra; renuevan sus gestos de perdn y de ofrecimiento de
la salvacin, principalmente con el Bautismo, la Penitencia y la
Eucarista; ejercen, hasta el don total de s mismo. En una palabra, los
presbteros existen y actan, para el anuncio del Evangelio al mundo y
para la edificacin de la Iglesia, personificando a Cristo, Cabeza y Pastor,
y en su nombre".
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2.- "Hombre escogido entre los hombres"
El sacerdote es un ser humano como los dems, sin privilegios
especiales. No es ningn ngel bajado del cielo, con una naturaleza
humana parecida a la nuestra, pero siempre ngel, especial, privilegiado,
diferente.
3.- "Al servicio de los hombres"
El sacerdote no es tal para s, como si se tratara de un privilegio
personal; es sacerdote para los dems. Es representante autorizado de
Cristo y en algunos momentos lo personifica, se identifica con El como
alter Christus.
Tomamos como ejemplos los sacramentos de la Eucarista y de la
Reconciliacin. En la Eucarista, todos entendemos que el pan y el vino se
transforman en Cuerpo y Sangre de Cristo, para que podamos recibirlos y
alimentar nuestra vida espiritual. A nadie se le ocurre pensar en el cuerpo
y sangre del sacerdote, quien, sin embargo, proclama "esto es mi cuerpo;
este es el cliz de mi sangre".
Es evidente que el sacerdote personifica al mismo Jess. As
como lo personifica cuando en la confesin dice "yo te absuelvo de tus
pecados", porque slo Dios puede perdonar los pecados.
Es puente entre Dios y los hombres, y entre los hombres y Dios.
Intermediario frente a Dios, en favor de los hombres. Maestro autorizado
en el campo de las verdades divinas. Mdico de las almas.
Consejero y gua espiritual, ya sea a nivel personal como
comunitario. Es padre, porque transmite la vida del espritu. Engendra a
Dios en las personas y se hace acreedor a la llamada "paternidad
espiritual".
4.- "En todo lo referente a Dios"
Tarea del sacerdote es ocuparse de la vida espiritual de los dems.
De las cosas materiales debe ocuparse slo en la medida que sea
necesario. Todo lo que hace el sacerdote debe ser directa, o
indirectamente, en funcin de la vida espiritual.
El debe ocuparse de todo lo que se refiere a la vida espiritual, sin
echarse atrs por ningn motivo, sin escatimar esfuerzos, con entrega
absoluta y sin descanso.
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El sacerdote es hombre de Dios. No se le puede considerar slo
humanamente; hay que verle con los ojos de la fe. No salva y no ayuda
por sus capacidades humanas- sino por la fuerza de Cristo mismo, pues
Dios le ha dado la fuerza de Cristo en la consagracin sacerdotal.
5.- "Para ofrecer sacrificios"
El sacerdote tiene el encargo de ofrecer como sacrificio a Dios, en
nombre propio y de la comunidad cristiana:
La Eucarista, el nico sacrifico del Nuevo Testamento, recuerdo
y renovacin del Sacrifico de Cristo. Su vida sacrificada, pues nunca la
vida del sacerd3ote puede ser vida cmoda y fcil.
Su oracin, porque es parte integrante de su misin rezar mucho y
por todos.
6.- "Para perdonar"
Es ministro nico del Sacramento de la Reconciliacin, por
voluntad explcita de Cristo: "A quienes perdonis los pecados, les
quedan perdonados; a quienes se los retengis, les quedan retenidos" (Jn
20,23).
Con su vida debe dar ejemplo de perdn, de capacidad de anular
enemistades, odios, controversias, etc. Debe ser el ms activo constructor
de paz, cargando muchas veces sobre s los contrastes de las partes en
lucha.
7.- "Llamado al sacerdocio por vocacin especial de Dios"
Como toda vocacin, tambin la sacerdotal viene de Dios. La
Iglesia, por medio del Obispo, reconoce y confirma la llamada de Dios,
cuando lo consagra mediante un sacramento peculiar: el orden sagrado. El
sacerdocio lleva consigo muchas y grandes responsabilidades, que
necesitan gracias muy especiales, que Dios da slo a los que El llama.
Sera locura y atrevimiento irresponsable meterse en esta vocacin sin
estar llamados, o por intereses humanos de cualquier tipo.
Cuntos modos de vivir de Sacerdocio ministerial hay?
Hay dos: el Sacerdote Religioso y el Sacerdote Diocesano.
El religioso es el que vive en comunidad y hace votos de pobreza,
castidad y obediencia.
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Y el Sacerdote Diocesano?. Es el que vive en medio del Pueblo
de Dios y est siempre dispuesto a servir sus hermanos los hombres, para
llevarlos a Dios.
III.- LA VOCACION A LA VIDA
CONSAGRADA
Muchos jvenes y no slo ellos- se preguntan con una cierta
cautela qu es la vida religiosa... las opiniones varan: es para personas
fracasadas, es para las que quieren huir de algo o de alguien, es slo para
personas tmidas y serias, es un estado de perfeccin, es slo para algunas
personas especiales... y as podramos alargar la lista.
Lejos todas estas maneras de describir la vida religiosa. Nada que
ver con una vida de mojigatera y pasividad, de refugios seguros para
los(as) que no quieren tomar la vida en serio y de frente... muy lejos de
todo esto.
La vida religiosa es una vocacin especifica al seguimiento radical de
Cristo mediante una consagracin por parte de Dios y una entrega por
parte del llamado. Eso es lo que hacen los religiosos y religiosas. La vida
religiosa no est claramente establecida en la Palabra de Dios, pero es un
don suyo a la Iglesia, que se manifest a partir de los primeros siglos del
cristianismo. La vida religiosa tiene un ncleo comn, pero tambin
multitud de expresiones distintas, que le han ido dando los santos
fundadores con sus respectivos carismas. La vida religiosa no pertenece a
la jerarqua de la Iglesia, corno los ministros ordenados. Es un don de
Dios para la construccin de su Reino en medio de la sociedad.
Tres son los elementos que constituyen la vida religiosa y que
abrazan libremente aqullos que quieren vivir as la vocacin cristiana
especifica a la que Dios les 11ama:
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a) La profesin de los consejos evanglicos de castidad, pobreza y
obediencia, vividos por el religioso o religiosa corno testimonio de que,
en un mundo tentado por el ateismo y por la idolatra del placer, de la
posesin y del poder, Dios existe y su amor puede 11enar una vida; y
testimonio tambin de que la necesidad de amar, el ansia de poseer y la
libertad para decidir la propia existencia, alcanzan su sentido supremo en
Cristo.
b) La vida en comunidad a la que se compromete todo religioso y
religiosa, tratando de imitar a las primeras comunidades cristianas en las
que todos formaban un solo corazn y una sola alma, viviendo unidos,
poniendo todo en comn, celebrando la Eucarista y dando testimonio de
la resurreccin del Seor (Hch 2,42-47).
c) La misin apostlica o servicio prestado a la comunidad cristiana y
para el cual el Espritu ha suscitado cada forma o carisma de vida
religiosa en la Iglesia. Existen dos formas generales de servicio en la vida
religiosa:
- La vida contemplativa, en la cual el servicio fundamental prestado por los
religiosos y religiosas es la oracin -especialmente de la Liturgia de las
Horas u oracin oficial de la Iglesia-, el estudio y el trabajo manual,
dentro de la casa religiosa -convento, monasterio-. Son las
congregaciones y ordenes religiosas llamadas de clausura.
- La vida activa, en la cual los religiosos y religiosas prestan diversos
servicios, segn los distintos carismas, al pueblo de Dios en diversos
mbitos: la educacin, la cultura, la sanidad, la predicacin, el servicio a
los pobres.
Se puede decir que los y las religiosas estn llamados por el Seor en
la Iglesia y en el mundo para ser especialistas de la vida comunitaria
y los especialistas de las misiones de fronteras, dnde se exige un
servicio y un apostolado especializado y de mayor empuje en la misin
de la Iglesia...
La vida religiosa es para personas apasionadas, que aman la vida
y los retos, que han tenido una mirada diferente para ver a los otros y
quieren comprometer su vida con ellos. Pero sobre todo, una pasin
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intensa por una persona. No es seguir un ideal o hacer cosas nada ms: es
amar profundamente a un hombre llamado Jesucristo. Un hombre que
fascina y desconcierta y desinstala.
Es querer construir Su Reino... es descubrir un proyecto amoroso
sobre nosotros(as) y seguirlo porque nos da la seguridad que es un camino
de felicidad.
Ante un mundo que invita a la comodidad, a conseguir riquezas y
tener cada vez ms, a desposeer a los que pocos tienen, la vida religiosa
con el voto de pobreza quiere vivir solidariamente con todos los hombres
y mujeres que sobreviven a diario ante esta realidad dura y marginante. Es
hacerse pobre como Jess, a aprender a vivir con lo bsico sin deseos de
poseer ms, es compartir y participar de los propios bienes con los que no
lo tienen, es saberse necesitado(a) y confiar en un Dios que es Padre
providente.
Ante un mundo que busca el poder, a someter a otros (los dbiles
y desprotegidos), los religiosos(as) estn llamados a mostrar que se puede
ser libre con el voto de obediencia. Esto no coarta nuestra libertad sino
que nos hace capaces de gritar al mundo que nuestra voluntad sometida a
la Voluntad de Dios es un camino de plenitud. Que no quieren ejercer la
lucha de poder que tanto se da en nuestros das y que pueden vivir
dependiendo sanamente unos de otros sin que esto nos esclavice.
Ante un mundo que exalta el placer, que utiliza a los otros para
alcanzar sus fines, que devala la dignidad de hombres y mujeres
sedientos de amor, la vida religiosa con el voto de castidad expresa que
hay un amor mayor, un amor que es capaz de dar la vida, de partirla,
repartirla y compartirla hasta entregarla totalmente. Un Amor que hace
libre y que ensancha el corazn para no retener nada para s.
Me pregunto si a ti que lees esta reflexin se te antoja seguir a
este Hombre que te har vivir en plenitud tu vida... si a pesar de tus
miedos te atreveras a intentar descubrir cul es tu lugar en la vida, en la
Iglesia. Enamrate de Jesucristo y l te mostrar el camino... no temas
conocerlo y dejar que entre a tu historia. Las mujeres y hombres que han
seguido el camino de la vida religiosa te dicen que vale la pena... no es un
camino fcil y s muy lleno de retos... pero eso les da vida, les hace estar
vivos(as), les hace vivir para que otros tengan vida y compartir hasta
gastarse el amor de un Dios que nos ha amado hasta el extremo.
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La decisin de buscar, de preguntar para conocer ms sobre este
estilo de vida es slo tuya... Atrvete!