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'Za evitacin no es una estrategia til El
primerpaso para poder empezar a avanzar
es mirar a nuestrosfantusmas a la cara"
!
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1
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cid que no ha visto por ningn lado. Sentir
rabia en estas circunstanciassera de lo ms
humano.
La tristeza es otro sentimiento comn en
esta poca. Si nuestra situacin econmica
nos obliga a vender la casa en la que hemos
veraneado toda la vida o a empear una pulsera que nos regal nuestra madre, jcmo no
vamos a sentir pena?
El miedo, la rabia, la tristeza y muchos
otros sentimientos dolorosos son emociones
normales ante la crisis. En algunos casos pueden derivar en depresiones o trastornos de
ansiedad. Las consultas psiquitricas se han
disparadopor estos motivos.Lo que diferencia
a las personas que tiran para delante de las
que se hunden es precisamentequ hacen con
estas emociones, cmo las gestionan.
NEFASTA ESTRATEGIA: LA EVITACIN
"Aceptarnuestra vulnerabilidad
en lugar& tratare ocultarla
es la mejor manera de adaptarse
a la realidad" (David V-tt)
Cuesta mucho aguantar el sufrimiento. La
pena nos deja sin energas y sin ilusin. La
rabia nos acelera y, si traspasa las fronteras,
podemos acabar enfadados con el mundo. El
miedo nos paraliza aprisionndonos en una
espiral de preocupaciones. Por eso, muchas
personas no quieren ni ver este s W e n t o y
huyen. Se esconden detrs de lo que pueden.
A veces, su escudo es el alcohol (segn diferentes estadsticas, el consumo de alcohol ha aumentado durante la crisis). En otras ocasiones,
su anestsico puede ser la televisin. Otro
refugio lo pueden constituirlasfantasas esperanzadoras. La ilusin de que nos tocar el
gordo en la lotera es una de ellas, y por eiio los
juegos de azar son uno de los pocos mercados
favorecidosactualmente.
Pero si evitamos el problema, evitamos su
solucin. Como la tortuga que Wilson y Luciano describen en su libro Terapia de aceptacidny compromiso. Se trata de una tortuga que
se dirige hacia su cueva, donde estn sus cras
y el resto de las tortugas. Pero cada vez que
liueve, cuandosopla el viento, cuando se topa
con piedras, se mete en su caparaz6n.Aveces
sale del caparazn, avanza un poco, pero en
cuanto ocurre a su alrededor algo inesperado
vuelve dentro. iDe esta forma puede alcanzar
lo que pretende? A lo mejor, la alternativa es
avanzar con todo el cuerpo fuera, en pleno
contacto con el suelo, abierta a todo lo que
pueda surgir en ese camino. Probablemente
no le gusten muchas de las cosas que estn es
ese camino, o tal vez s, pero eso es absolutamente distinto de su compromiso de avanzar
por el sendero. .
MIRARA LA CARAAL SUFRIMIENTO
"Slopodemos curarnos del
sirErimiento experimentndolo
completamente"(hhr~elPmust)
Est claro que la evitacin no es una estrategia
til. El primer paso para poder empezar a
adoptar estrategiasque s nos pueden ayudar
es justamente lo contrario: mirar a la cara al
s m e n t oy preguntamos: ipor qu s ~ o s
tanto?, iqu tememos?, iqu es lo peor que
creemos que nos puede pasar? Tal como nos
recomienda Gerardo Schmedling "ante el sufrimiento, el miedo, la tristeza o la angustia,
hazte una simple pregunta: iqu es lo que no
estoy aceptando?". Si estamos suiendo, no
tapemos nuestros temores; al contrario, desenterrmoslos. No es nada fcil
y es doloroso, pero no podemos malgastar energasmanEn timp durospuede resuitaragotatenindolos constantemente
des y necesitmmos energa. &o se
tapados. Se trata de mirar a
nuestros fantasmas a la cara.
De sentir todo el dolor que
nos provocan. Confesamos a
nosotros mismos lo que no
queremos vislumbrar. Podemos escribirlo, contarlo a
alguien de nuestra confianza
o, simplemente, parar, reflexionar y sentirlo.
Normalmente, lo que tememos, si acaba sucediendo,
no tiene nunca ese aspecto tan terrorifico que
le ha conferido nuestra imaginacin. Un estudio realizado por investigadoresde la Universidad de Michigan muestra que las personas
que se preocupan demasiado por la posibilidad de perder supuesto de trabajo tienen peor
estado de salud y ms sfntomas de depresin
que las que ya estn en paro. Resulta lgicamente paradjico, aunque tpicamente huma- >
vista. Si estamosparados, debemos movemos.
Si queremos prosperar, no maigastemos nuestras energas en tapar los miedos; intentemos
reconocerlos, ponerlos en una mochila y seguir hacia nuestras metas.
ES POSIBLE SUFiRYAVANZAR
"La actividad es el nico camino
que leva al conocimiento"
(George Bernard Shaw)
no: sufrimos ms cuando tenemos un empleo
y tememos perderlo que cuando realmenteya
lo hemos perdido.
Hay una idea fuertementeinscrita en nuesL PE~CULAS
-'los lunes al sol: de Fernando tros cerebros: que nuestros pensamientos deLen de Aranoa. terminan totalmente nuestras conductas. Por
-'The hllM
-,
de Peter
eso nos aconsejan que debemosser optimistas,
catanea porque si no lo somos, no vamos a conseguir
-'En busca de la felicidad: ese empleo o resucitar nuestro negocio. Pero
de Gabriele Muccina cmo?Si nuestra mente se empea en no ver
-'Lo que el viento se llev: nada claro, jcmo podemos eliminar esas indevrctor Fleming. seguidades?
No existe ningn bistur para arrancar
2 MSICA
nuestras dudas, ninguna frmula mgica para
-'Crisis: de Joaquin Sabina. convertimosen optimistas. Es muy dificil cam-'Crisis,whatcriss:
biar nuestros pensamientos y nuestras emode Supertamp ciones. No obstante, existe una va indirecta
que nos puede ayudar. Consiste en cambiar
nuestro comportamiento.Tendemos a creer
que debemos conseguir pensar en positivo
para poder actuar en consecuencia, pero quiz
podamos tomar el camino contrario.
Hagamos una hiptesis: Ana, una mujer
de 38 aos que debe ir a una entrevista de trabajo; su nimo es bajo porque ya ha acudidoa
muchas y no ha conseguido nada ms que
sentirse derrotada. Final 1: decide no acudir.
Final 2: apesar de sus sentimientos, acude. los
pensamientos no determinan totalmente lo
que finalmenterealizamos. En definitiva,para
encontrartrabajo no importa tanto lo que Ana
piensa como el hecho de acudir o no a la entre-
PARAVEREL
OTRO LADO
Das atrs recibi una llamada, de las que ya
vienen formando parte de nuestra cotidianidad, para informarme de las ventajas de una
compaatelefnica. La escuch con atencin
porque pens que quiz me interesanana,
pero
finalmente declin la oferta. El teleoperador
era una persona muy amabley, no s muy bien
cmo, acabamos hablando sobre la vida. Le
confes que admiraba a las personas como l
porque un trabajo como el suyo, en el que se
reciben tantas negativas, debe de ser realmente duro. Me coment con cierto orgullo
que la mayora de sus compaerosno aguantaban mucho tiempo, pero que l ya llevaba
tres aos. Y entoncesme desvel su estrategia:
"Pienso que mi labor es como ir a coger cangrejos en una playa de piedras, debes levantar
muchas para encontraruno debajo".
Aadi que los noes e incluso las malas formas con que le contestaban las encajaba bien,
porque "soy conscientede que quiz llamo en
un momento que molesto o que quiz ya han
ilamadomuchos antes queyo y quien contesta
ya est harto de recibir este tipo de llamadas".
Federico, que as se llamaba este hroe invisiblerme regalunas reflexionesmuy sabias que
demos~abanmuchaempada y una visin que
le pennida avanzar. La manera menos difcil
de co.&arms en nosotrosmismos, de ser ms
optimistas, de aumentar la autoestima, no es
intepjmdo cambiar nuestra forma de pensar,
sinofde-mar. Si avanzamos, nuestros pequeos .ofgs.ades logros sern los que limarn
mejoppPi1@trasinseguridades.
"La manera menos dilfcil de contar r d s
en nosotros mismos, de ser m& optimistas,
es
intentando cambiar nHestra hmta de actuar"