PRESENTACION
INTRODUCCION
INDICE
CAPITULO I : GENERALIDADES
1. INTERPRETACION
1.1.
CONCEPTO.
De acuerdo al Diccionario de Trminos jurdicos " Es la explicacin del
Sentido de una cosa, especialmente el de los textos.
Algunos autores, partiendo de la definicin acadmica dicen que es la
explicacin de los textos faltos de claridad, lo que no compartimos,
porque la interpretacin de los cdigos, no explica textos faltos de
claridad, sino; que profundizan sus alcances analizando lo que tiene
carcter o situaciones concretas, porque dada la Riqueza del Lenguaje,
el sentido literal de las palabras se presenta a numerosas explicaciones,
dudas, alternativas, etc. Donde precisamente radica la funcin del
intrprete, buscando la intencin del Legislador.
El
propsito
objetivo
de
la
Interpretacin
(fin
inmediato)
es
desentraar el sentido y significado del Derecho. Ludwig Enneccerus lo
dice de la manera siguiente: "El objetivo de la Interpretacin es el
esclarecimiento del sentido propio de una proposicin jurdica."
1.2.
INTERPRETACION DE LA
CONSTITUCION.
La interpretacin constituye un tema relevante en el anlisis de la
constitucionalidad, debido a que nos provee de criterios respecto a los
cuerpos normativos que colisionan con la Carta Poltica. Por ello, es
necesario abordar su anlisis en aras de contar con criterios que
resulten adecuados para la defensa de la constitucionalidad y de los
derechos fundamentales.
Antes de brindar una definicin respecto a lo que constituye la
interpretacin, debemos partir del entendimiento de los dispositivos
legales como materia prima del Derecho. En efecto, dichos dispositivos
contienen una serie de enunciados en ocasiones, simples de entender;
en otras, difciles de atribuir significado- que determinan el marco de
actuacin de agentes estatales y particulares que ser identificado a
travs de la interpretacin.
En consecuencia, afirma Garca Amado, la interpretacin es una
operacin compleja que, partiendo de las palabras de los enunciados
legales, pero sin quedarse en ellos, capta, explicita y concreta el alcance
del valor que a travs del enunciado legal trata de expresarse. Esos
valores son el sedimento de lo jurdico, su cimiento, el pilar sobre el que
cobra sentido el acto legislativo, y sin su aprehensin y constante
consideracin en la tarea interpretativa sta carecer de patrn de
correccin o verdad1.
Si bien este concepto resulta til para comprender la interpretacin en el
Derecho,
no
es
del
todo
preciso
para
el
entendimiento
de
la
interpretacin constitucional, ya que al ser el texto que preside la
pirmide normativa, la Carta Poltica requiere de una interpretacin
acorde a sus fines. Por ello es que Garca Amado considera que la
Constitucin ya goza sta de por s, en sus puros enunciados, de
flexibilidad bastante como para poder ponerla al servicio de los fines y
valores que se tengan por mejores. El lmite estara slo en la evidencia
de los lmites de significado, amplios o amplsimos lmites en muchos
1 GARCA AMADO, Juan Antonio, La interpretacin constitucional, en Revista
jurdica de Castilla y Len, N 2, Castilla y Len, 2004, p. 44.
casos (mucho menos en otros), pero lmites al fin y al cabo. Por
supuesto, la interpretacin constitucional ser en sus resultados
dependiente tambin del modo como se solvente la discusin sobre el
valor normativo de sus distintas clusulas (reglas, principios, directrices,
etc.), con lo que una teora de la interpretacin constitucional que se
pretenda completa no podr dejar de pronunciarse sobre esos extremos
de teora general del derecho y de teora constitucional2.
Tal entendimiento, ha llevado al Tribunal Constitucional a afirmar que la
particular
estructura
normativa
de
[las]
disposiciones
[de
la
Constitucin] que, a diferencia de la gran mayora de las leyes, no
responden en su aplicacin a la lgica subjuntiva (supuesto normativo
subsuncin del hecho- consecuencia), exige que los mtodos de
interpretacin constitucional no se agoten en aquellos criterios clsicos
de interpretacin normativa (literal, teleolgico, sistemtico e histrico),
sino que abarquen, entre otros elementos, una serie de principios que
informan la labor hermenutica del juez constitucional 3, ya que la
Constitucin
es
interpretable,
pero
no
de
cualquier
modo,
sino
asegurando su proyeccin y concretizacin, de manera tal que los
derechos
fundamentales
por
ella
reconocidos
sean
verdaderas
manifestaciones del principio-derecho de dignidad humana 4.
1.2.1. DISTINCIN ENTRE DISPOSITIVO Y NORMA
2 Ibdem, p. 72.
3 Sentencia del Tribunal Constitucional recada en el Expediente N 058542005-AA, Fundamento Jurdico N 12.
4 Sentencia del Tribunal Constitucional recada en el Expediente N 000302006-AI, Fundamento Jurdico N 40.
Tras haber comprendido los alcances de la interpretacin constitucional,
debemos ingresar al estudio de los dispositivos y de las normas,
conceptos que muchas veces son usados como sinnimos, sin reparar en
los elementos que los distinguen y que son evidenciados por la
interpretacin constitucional.
El tema que avoca la atencin del lector es propicio para la comprensin
de
ambos
trminos,
en
la
medida
que
los
procesos
de
inconstitucionalidad sustentan su razn de ser en el trmino de
comparacin entre una ley y la Constitucin, ejercicio en el que entra a
tallar la norma que, adelantamos, es el resultado de la interpretacin del
dispositivo contenido en un cuerpo legal.
Ciertamente,
considera
Pizorusso,
los
dispositivos
son
las
proposiciones [] contenidas en los textos que resultan de una fuenteacto5, mientras que las normas son
las reglas elaboradas por los
jueces o por otros operadores del derecho para su aplicacin a un
presupuesto de hecho concreto a travs de la interpretacin de las
disposiciones
contenidas
en
los
actos
normativos
bien
de
la
comprobacin de los hechos normativos correspondientes a una de las
fuentes-hecho6.
De lo dicho por el autor, se comprende que dispositivo es el enunciado
contenido en un artculo de determinado cuerpo normativo, que ser
objeto de estudio a efectos de encontrarle un sentido, una razn de ser
5 PIZZORUSSO, Alessandro, "Las fuentes del derecho en el ordenamiento jurdico
italiano", en Revista del Centro de Estudios Constitucionales, N 3, Madrid,
1989, p. 282.
6 Loc. cit.
acorde a la Constitucin, lo cual resultar en la produccin de una
norma; sin embargo, debe precisarse que, en aras de la seguridad
jurdica, la configuracin de la norma est reservada a los jueces y al
Tribunal Constitucional, en la medida que la interpretacin que realicen
de los dispositivos jurdicos es realizada sobre la base de casos puestos
a su conocimiento y que exponen conflictos que sern resueltos a travs
del significado otorgado al enunciado.
As, pues, la actividad de interpretacin de las disposiciones comporta,
en efecto, al menos una serie de opciones entre los diversos significados
que es posible atribuir al conjunto de palabras que constituye la
disposicin, as como una serie de conexiones del alcance normativo de
varias
disposiciones
en
virtud de
las
cuales
pueden
construirse
preceptos nuevos a partir del dispositivo combinado de aqullas. Tales
operaciones interpretativas llegan as a determinar la formacin de un
derecho vivo, en continua transformacin, que se diferencia siempre,
ms o menos profundamente, del derecho terico que resulta de las
leyes escritas7.
Lo que expresa el autor es que toda interpretacin que sea realizada a la
luz de los preceptos constitucionales deber de exceder la mera lectura
literal de los dispositivos, es decir, de los artculos contenidos en los
cuerpos legales y deber de ser comprendida a la luz de los principios y
derechos
que
conforman
la
Carta
Poltica.
Ello
transformar
al
dispositivo en norma y har posible su plena concordancia con la
7 Ibdem, p. 281.
Constitucin y con las acciones destinadas a la plena vigencia de los
derechos fundamentales.
Sin perjuicio de lo sealado, consideramos que el trnsito entre el
dispositivo y la norma no exime al legislador de la responsabilidad en la
dacin
de
textos
legales
que
incurran
en
infracciones
la
constitucionalidad, pues ms all que su texto sea salvado por la
interpretacin o porque sea excluido del ordenamiento jurdico- existe la
responsabilidad- existe la obligacin de incorporar cuerpos legales que
guarden coherencia con la Constitucin Poltica, ya que ello repercutir
en la coherencia y armona del ordenamiento jurdico, como en el
respeto de los derechos inherentes al ser humano.
1.3.
INTERPRETACION DE LA
CONSTITUCION E INTERPRETACION
DE LAS LEYES
1.3.1.- COINCIDENCIAS.-
La interpretacin constitucional ha de
orientarse a mantener la seguridad jurdica y la vigencia del Estado de
Derecho, pues las normas constitucionales constituyen la base del resto
del ordenamiento jurdico. De una determinada interpretacin de la
Constitucin, pueden ser expulsadas del sistema jurdico de un pas
algunas leyes, debido precisamente a la imposibilidad de interpretarlas
conforme a los preceptos constitucionales. Esto puede originar asimismo
la inconstitucionalidad de otras normas que encuentren en conexin con
tales
Consiste
leyes.
en
la
actividad
intelectual
que
debe
realizar
la autoridad competente, con la finalidad de desentraar el sentido de
las reglas y normas establecidas, procurando siempre llegar hasta el
sentido que da origen a la misma, con esta prctica se busca explicar de
manera exacta el mensaje que contiene la norma, su direccin, y hasta
su razn de ser.
La actividad intelectual de interpretacin se puede lograr con diversas
tcnicas, que sirven de herramientas para la autoridad responsable de
su ejercicio, a los fines de acabar de la manera ms exacta posible la
aplicacin de la norma, pudiendo prever las consecuencias jurdicas y su
repercusin. Estas tcnicas se recopilan en las diversas teoras de la
interpretacin.
Las diversas teoras de la interpretacin, obedecen a diversos factores y
en su generalidad son postuladas por los doctrinarios, en ese sentido
hacemos referencia a las teoras de interpretacin, sealadas por
el profesor Garca Amado[3]quien hace el sealamiento de que las
teoras
de
intencionalista
interpretacin
y
obedecen
axiolgica
material.
concepciones
Ante
la
lingstica,
dinmica
de
la
interpretacin de la norma, nos referiremos, y a fin de puntualizar, a las
diferentes teoras de interpretacin del quehacer.
1.3.1.- VARIABLES.- Otros Fallos indican que interpretar a la
constitucin no es interpretar una ley ordinaria, dado que la primera
sienta bases normativas generales que fijan el marco de posibilidades
del legislador y estn destinada a gobernar la vida de las generaciones
futuras, mientras que un cdigo, en cambio, aspira a prever todas las
contingencias posibles. En algunos pronunciamientos la Corte subraya
que al interpretar la Constitucin deben evitarse "distingos ms
menudos, surgidos de ramas del derecho ocupadas centralmente en
asuntos
infraconstitucionales
cuando
pueden
producir
una
fragmentacin de las clusulas constitucionales que desnaturalice su
contenido
imponga
diferenciaciones
innecesarias,
cuando,
no
perturbadoras, de su comprensin".
1.4.
LA CONSTITUCION ADMITE VARIAS
INTERPRETACIONES
La constitucin, con frecuencia, permite ser interpretada de distintos
modos. Ello importa un significativo rechazo, para muchas situaciones,
de la "interpretacin nica" de la Constitucin, circunstancia que le
permite de paso al Tribunal un buen margen de maniobra para optar por
una entre varias rutas exegticas, incluso cambiantes en el tiempo,
conforme a la doctrina de la interpretacin dinmica que de vez en
cuando usa.
1.4.1.- INTERPRETACION ORIGINARIA
Sostiene algunas ideas originales: La primera es que la Constitucin
tiene un significado que descubrir para el cual no cabe acudir a aspectos
extra
constitucionales;
Segundo
que
el
intrprete
carece
de
discrecionalidad para escoger entre diversa s interpretaciones posibles,
porque hay solamente una, que es la correcta.
Lo que interesa verdaderamente al intrprete para esta posicin es
determinar qu quisieron expresar los constituyentes originarios, no
pudiendo avanzarse un paso ms all de ello.
1.4.2.- INTERPRETACION EVOLUTIVA
Sostiene otras ideas totalmente distintas a las anteriores: En primer
lugar sostiene que existen clusulas abiertas que dan al juez un margen
de discrecionalidad legtima para optar entre varias interpretaciones
posibles de una determinada norma.
En segundo lugar, que pueden recurrirse a valores o fuentes no
explcitas
en
el
texto
constitucional
como
valoraciones
sociales,
culturales, polticas; se trata de una jurisprudencia de valores, de una
interpretacin axiolgica receptiva, de una interpretacin progresista. El
juez constitucional en este esquema, no puede jugar un rol de
espectador pasivo. Por va de una interpretacin dinmica inteligente, el
juez puede extender el mandato constitucional a hiptesis no previstas
originalmente por el constituyente.
1.5.- PLURALIDAD DE INTERPRETES DE LA CONSTITUCION
1.5.1.- INTERPRETACION DEL CONGRESO
El Congreso es una institucin que debe interpretar los alcances de la
Constitucin al momento de laborar las leyes, especialmente aquellos
que
desarrollan
los
preceptos
constitucionales,
ya
sea
que
versen sobre la regulacin de los derechos fundamentales o sobre
las funciones y competencias de los rganos constitucionales.
Resulta importante anotar que nunca el criterio del Congreso para llevar
a cabo esta delicada tarea va a ser estrictamente jurdico. Si bien el
legislador se encuentra obligado a respetar los preceptos contenidos en
la Constitucin y los principios fundamentales en ella recogidos, no se
pueden negar los importantes elementos polticos presentes en el
Congreso al momento de llevar a cabo cualquier tarea, ms an si se
trata del desarrollo de la ley fundamental.
Pero si el legislador desnaturaliza mediante su regulacin a los alcances
de las normas constitucionales tales decisiones son susceptibles de ser
revisadas en los rganos jurisdiccionales, y de ser el caso ser declarada
su inconstitucionalidad. En consecuencia, la libertas poltica presente en
el Congreso, que necesariamente influye en el contenido de las normas
que aprueba, puede ser controlada por la actividad, esencialmente
jurdica, del rgano jurisdiccional encargado de la defensa de la
Constitucin.
No han sido pocos los casos en los cuales el Congreso ha cometido
excesos al desarrollar las normas constitucionales.
El tribunal constitucional se ha pronunciado tambin sobre los alcances
de otras facultades del Congreso, como por ejemplo, la de otorgar
amnistas. Al respecto el Tribunal ha sealado que el ejercicio de esa
atribucin tiene que realizar "en consonancia y coherencia con el resto
del ordenamiento constitucional", por lo que dicha facultad no puede
ejercerse ilimitadamente y dndole a la ley que la otorga contenidos
ajenos a la institucin en s.
1.5.2.- INTERPRETACION DEL EJECUTIVO
En nuestro sistema constitucional el Poder Ejecutivo tiene una gran
influencia en el campo legislativo. La facultad de emitir decretos
legislativos previa delegacin de las facultades respectivas por parte del
Congreso as, como decretos urgencia, han convertido prcticamente a
este rgano poltico en el ente que legisla sobre los temas de mayor
importancia.
Obviamente al momento de elaborar estas normas, el rgano ejecutivo
tiene que tomar en consideracin, al igual que el Congreso cuando
elabora las leyes, que los preceptos constitucionales constituyen un
lmite a su actividad legislativa, pues se enfrenta asimismo a la
posibilidad de que las normas que promulgue sean susceptibles de ser
declaradas inconstitucionales.
En el marco de las atribuciones que le han sido asignadas al Presidente
de la Repblica en el campo legislativo, no puede dejar de pasarse por
alto su facultad de vero u observacin de las leyes. En muchas
oportunidades, los fundamentos de tales observaciones han hecho
referencia a la inconstitucionalidad de las leyes aprobadas en el
Parlamento.
Resulta ilustrativo sealar que en algunos pases se contempla la
posibilidad de que ante los casos de vetos presidenciales basados en
argumentos sobre la inconstitucionalidad de una ley aprobada en el
Congreso, la controversia sea resuelta por Tribunal Constitucional.
En Colombia, por ejemplo, su Corte Constitucional tiene la atribucin de
"decidir definitivamente sobre la constitucionalidad de los proyectos de
la ley que hayan sido objetados por el gobiernos como constitucionales".
1.5.3.- INTERPRETACION DEL PODER JUDICIAL
El ejemplo ms claro del xito de esta institucin en el mbito de la
interpretacin
constitucional
puede
encontrarse
en
la
actividad
desarrollada por el Poder Judicial de los Estados Unidos de Amrica, y
ms en concreto, en las importantes decisiones que sobre tal materia ha
pronunciado su Tribunal Supremo.
El inicio de esta reconocida instancia jurisdiccional en tan fundamental
tarea se encuentra en la clebre resolucin del juez John Marshall, en el
leading case Marbury vs. Madison (1803). En esta trascendental decisin
Marshall interpret la norma suprema de su pas, a efectos de sealar el
decisivo rol de los magistrados en defensa de la Constitucin, resaltando
la facultad implcita (implied power) que ellos tienen para inaplicar toda
ley que la contradiga.
A pesar de la importancia de esta decisin, en la jurisprudencia
Norteamrica del siglo XIX no se encuentra un desarrollo orgnico sobre
la interpretacin de las normas constitucionales.
El importante rol de los jueces para la defensa de la Constitucin, y por
ende para la interpretacin constitucional, fue asimilada por diferentes
pases en los cules se les reconoci a los magistrados la posibilidad de
controlar la constitucionalidad de las leyes.
Pero esta actividad del Poder Judicial como institucin a la cual le
compete la defensa de la Constitucin frente a los posibles excesos
legislativos
del
Congreso,
conocida
como
el control difuso
de
la
constitucionalidad de las leyes.
1.5.4.- INTERPRETACION DEL TRIBUNAL
CONSTITUCIONAL
En
el
caso
de Europa continental,
desde
los
orgenes
del
constitucionalismo, por la carencia de una concepcin de la Constitucin
como norma jurdica suprema de obligatoria observancia por parte de
los entes pblicos, pues sus preceptos no fueron considerados como una
garanta frente a la arbitrariedad de los poderes del estado, sino
simplemente como una garanta de la organizacin de stos en base a
determinados principios.
Por estas razones el Parlamento fue considerado en ese continente como
la institucin depositaria de la soberana del pueblo, no sometido a la
limitacin de norma alguna, y cuyas decisiones no podan ser objeto de
revisin. Los jueces no podan por lo tanto controlar la actividad del
Parlamento, siendo considerados simples aplicadores de la ley , sin
posibilidad alguna de confrontarlas con la Constitucin, y de ser el caso,
declararlas inconstitucionales.
Estas circunstancias han cambiado profundamente en este siglo, lo que
ha llevado a la implementacin paulatina, en distintos pases de Europa,
de un Tribunal ad-hoc, independiente del Poder Judicial, encargado de la
defensa de la Constitucin.
En el caso de los pases de Amrica Latina, la notable influencia del
sistema constitucional de los Estados Unidos sirvi para que fuera
adoptado
en
diversos
ordenamientos
el
control
judicial
de
la
constitucionalidad de las leyes. Sin embargo, las variantes polticas que
han llevado a una sumisin total, incluso hasta nuestros das, del Poder
Judicial ante el Poder poltico han originado la misma desconfianza que
en Europa se produjo respecto a esta institucin para controlar a los
poderes
pblicos
al
exceder
sus
marcos
de competencia constitucionalmente asignadas.
La solucin adoptada a este problema fue asimismo compartida con
Europa, pues debido al auge de los tribunales constitucionales en ese
continente, dichas instituciones son literalmente importadas a nuestros
pases, como en su momento lo fue la judicial review.
Para
el
adecuado
ejercicio
de
sus
funciones,
los
Tribunales
Constitucionales han sido considerados en los ordenamientos jurdicos
que los han incorporado, como el intrprete supremo de la Constitucin,
de ah su peculiar importancia para el desarrollo de la interpretacin
constitucional, ms an si se considera que sus decisiones son de
obligatorio cumplimiento para las dems instituciones de un pas.
En cuanto a su labor de interpretacin, la actividad del Tribunal
Constitucional
puede
considerarse,
en
principio, como
netamente
jurdica.
CAPITULO II: LA INTERPRETACION JURIDICA Y SUS DOCTRINAS
Existe una gama bastante variada de doctrinas o teoras sobre la
Interpretacin jurdica, pero entre las ms conocidas y vinculadas o
referidas a los sistemas normativos, bien para aplicarlos o para dejar de
aplicarlos, tenemos las siguientes:
2.1.- TEORIA Y DOCTRINAS DE LA INTERPRETACION
JURIDICA.
Sobre la base de ese orden supremo constitucional y de los problemas
de la eficacia vinculatoria de los derechos fundamentales, se puede decir
que la interpretacin constitucional se convierte en un problema jurdico
del derecho constitucional contemporneo. Esto se confirma con la
Judicializacin de la Constitucin por medio del papel de los tribunales
constitucionales, en tanto se convierten en los supremos intrpretes de
la Constitucin.
Ese proceso ha puesto en movimiento a las corrientes iusfilosficas y de
la teora del derecho,17 as como a la jurisprudencia de los tribunales
constitucionales y a la dogmtica constitucional.18 Sobre estas bases
siguiendo matizadamente a Bckenfrde se presentan sucintamente
algunas teoras de interpretacin constitucional.
2.1.1.- LA TEORIA DE LA EXEGESIS O DE LA
VOLUNTAD DE LOS LEGISLADORES.
La Escuela de la Exgesis se basa en que la Interpretacin jurdica debe
necesariamente consistir en la consulta de la ley como fuente nica y
exclusiva del Derecho. Los exegetas sostienen que el Derecho es la ley.
La interpretacin de la ley es la averiguacin de la voluntad real del
legislador y toda interpretacin que no sea tal debe ser rechazada.
Se ha afirmado reiteradamente que mediante la Exgesis se procede a
la interpretacin del Derecho a partir de un texto legal. Ariel lvarez
Gardiol, comentando sobre la Exgesis, refiere que el texto de la ley es
slo la reproduccin histrica normativa de la voluntad del legislador y lo
que el jurisconsulto debe aplicar, no es meramente el texto, sino ste en
cuanto traduccin de la intencin de un legislador efectivo.
Esta teora dio lugar a un mtodo que empez a desarrollarse en Francia
a principios del siglo XIX y hasta aproximadamente el ao 1880 en que
tuvo su apogeo; luego decae hasta ms o menos el ao 1900, siendo
Francisco Gny quien se encarga de sepultarlo. Su desarrollo se dio
sobretodo en el campo del derecho privado y particularmente en el
comentario al Cdigo de Napolen de 1804.
El jurista argentino Roberto J. Vernengo explica que el mtodo exegtico
consista, en sus formas primitivas, en un conjunto de recetas
destinadas a orientar al juez en su labor de interpretacin del texto
legal, en su procesamiento de la informacin normativa de partida.
Ambos elementos repertorio de recetas prcticas, confusin del
derecho con la ley autorizan, nos dice, ciertas crticas sobre las tesis,
expresas o tcitas, que la exgesis francesa del siglo pasado (se refiere
al siglo XIX) haba sostenido sobre la ndole o naturaleza del derecho,
defendiendo bajo rtulos tericos y metodolgicos, ciertas notorias
ideologas polticas, conservadoras o reaccionarias. Porque, en ltima
instancia, la exgesis presupone un dogma; y este dogma, un tanto
blasfemo si se quiere, postula la presencia real del legislador en la ley.
Para la exgesis, una norma es siempre expresin del acto de un
individuo privilegiado, a saber: el legislador. E interpretar la ley consista
en reconstruir fielmente lo que el autor del texto legislativo haba
pretendido. Tradicionalmente esto se expresa diciendo que la exgesis
se propone reconstruir la voluntad del legislador. Se supone, as, que, de
alguna manera, las normas jurdicas son expresin, en el plano del
lenguaje, de actos volitivos que son la manifestacin de la voluntad real
del legislador.
Harto conocidas, y citadas por muchos estudiosos sobre la materia, son
las frases de Bugnet "yo no conozco el derecho civil" y "no enseo ms
que el Cdigo de Napolen" y la de Demolombe "mi divisa, mi profesin,
mi fe, es sta: los textos sobre todo.".
El tratadista alemn Werner Goldschmidt, seala como notas distintivas
de la Escuela de la Exgesis las siguientes:
El Derecho positivo lo es todo y todo Derecho positivo est
constituido por la ley; culto al texto de la ley; sumisin absoluta.
Interpretacin dirigida a buscar la intencin del legislador. Los
cdigos no dejan nada al arbitrio del intrprete; ste no tiene por
misin hacer el Derecho; el Derecho est hecho.
Descubierta esa intencin y establecido el principio fundamental
que consagre, es preciso obtener todas las consecuencias, dar a la
norma la extensin de que sea susceptible, sirvindose de un proceso
deductivo; y sin ms punto de apoyo que el raciocinio y la habilidad
dialctica.
Se niega valor a la costumbre; las insuficiencias a la ley se salvan
a travs de la misma mediante la analoga.
Se tienen muy en cuenta los argumentos de autoridad, con el
consiguiente respeto a las obras de los antecesores.
En suma, se atribuye al Derecho un carcter eminentemente
estatal: "Dura lex sed lex". Las leyes naturales slo obligan en cuanto
sean sancionadas por las escritas.
Esta teora, como habamos aludido, fue duramente criticada por
Francisco Gny. Mario Alzamora Valdez precisa que Gny acus que el
principal defecto de la Exgesis consista en "inmovilizar el derecho",
mencionando tambin que adoleca de un desordenado subjetivismo y
que como obra humana era incompleta y que requera de otras fuentes
del derecho.
2.1.2.- TEORIA DOGMATICA.
La Teora Dogmtica no es reconocida por muchos autores que la tratan
dentro y como la parte de la Teora Exegtica en la que predomin el
racionalismo jurdico.
La Dogmtica, si es que no fue una corriente de pensamiento
independiente, vendra a ser algo as como la etapa de apogeo de la
Exgesis que adquiri relevancia a partir de la segunda mitad del siglo
XIX y que se caracteriz por su gran influencia racionalista. Se ha
sostenido as que mientras los antiguos exegetas recurrieron a la
investigacin mediante un mtodo emprico, es decir la recoleccin de
datos empricos para determinar las palabras de la ley y la voluntad del
legislador como hechos, el dogmatismo o la Exgesis ya desarrollada
rechaz esta tendencia y propuso entender la ley no empricamente sino
objetiva y sobretodo lgicamente, es decir como razn.
Se ha dicho as que mientras la Exgesis persigue encontrar la
interpretacin correcta a travs de la bsqueda de la voluntad del
legislador, la Dogmtica persigue encontrar lo mismo en el propio texto
de la ley.
2.1.3.- TEORIA DE LA EVOLUCION HISTORICA.
El mtodo de evolucin histrica, sustentado por Raymond Saleilles en
su "Introduccin letude du droit civil allemand", explica el Profesor
Mario Alzamora Valdez, considera que la interpretacin, en vez de
buscar la voluntad subjetiva del legislador, debe perseguir el mejor
modo de aplicacin de la ley conforme a su fin. La finalidad de la ley, o
sea el propsito que sta se halla llamada a cumplir, contina explicando
el maestro, debe adaptarse a las necesidades sociales sujetas a continuo
cambio, mediante progresivas modificaciones de la interpretacin
misma. Este mtodo exige que se dote a los jueces de amplias
facultades y que a la vez se les seale ciertas bases objetivas. Entre
estas ltimas, merecen considerarse: la analoga, la conciencia jurdica
colectiva, que est sobre las apreciaciones subjetivas, y el derecho
comparado que seala pautas para la evolucin del derecho nacional.
Partiendo de que toda ley tiene una finalidad, esta teora intenta
sostener de que es a travs de sta que la ley puede correr
paralelamente al continuo cambio del tiempo, adaptndose as a la
nueva realidad social y, por tanto, a las nuevas necesidades sociales.
2.1.4.- TEORIA DE LA LIBRE INVESTIGACION
CIENTIFICA
Francisco Geny es quien, en medio de una fuerte y despiadada crtica
contra la Exgesis, elabora la Teora de la "Libre Investigacin
Cientfica", tambin llamada simplemente "Cientfica". No niega que la
interpretacin debe siempre primero buscar la voluntad del legislador,
pero, en caso de lagunas en la legislacin, el intrprete debe valerse de
otras fuentes, como la costumbre, e incluso en la naturaleza de las
cosas, mediante lo que l denomina la "libre investigacin cientfica".
Con el propsito de captar la voluntad del legislador, Mario Alzamora
Valdez explica que, segn esta teora, el intrprete debe recurrir en el
orden siguiente:
a.
El mtodo gramatical, con el fin de aclarar los textos;
b.
Deber despus apelar a la lgica, para buscar el sentido de la ley
relacionndola con otras normas dentro de un sistema;
c.
Si
estos
mtodos
son
insuficientes,
estudiar
los
trabajos
preparatorios de la ley, informes parlamentarios, notas de los
codificadores o autores a la ley subrogada;
d.
Siguen a los citados procedimientos, la investigacin de otras
fuentes formales (la costumbre, la autoridad y la tradicin) y,
e.
A falta de todo apoyo formal, para llenar las lagunas, queda el
mrito de la "libre investigacin cientfica". Se denomina as libre
porque se encuentra sustrada a toda autoridad positiva y cientfica
porque se apoya en bases objetivas reveladas por la ciencia.
Werner Goldschmidt entiende que la ms importante aportacin de Geny
al tema de la Interpretacin es su distincin entre interpretacin en
sentido estricto e integracin. Por eso recalca que Geny sostuvo que si
bien la Interpretacin de una norma debe inspirarse en la voluntad de su
autor, si no hallamos norma alguna, entonces se proceder a la
integracin y a la creacin de una nueva norma que ha de ser justa.
2.1.5.- TEORIA DEL DERECHO LIBRE
Tal como su denominacin lo sugiere, esta teora propugna la total
libertad del juez en la interpretacin del derecho que deber aplicar, a
tal punto de poder hacer a un lado el derecho contenido en la norma
jurdica (derecho positivo, ley). Es decir, segn esta teora, los jueces
son
independientes
de
las
leyes
sus
decisiones
no
deben
obligatoriamente estar sujetas a stas. El propsito que conlleva el
proponer a favor de los jueces estas atribuciones de total libertad e
independencia respecto de la ley est dado por el anhelo de llegar a la
Justicia que muchas veces se pierde o distorsiona en los mandatos
normativos provenientes del derecho positivo.
Esta teora, segn resea Claude Du Pasquier, surge en medio de una
gran protesta contra los excesos de la abstraccin jurdica, mal que se
agrav despus de la entrada en vigencia del Cdigo Civil alemn de
1900. Aparece entonces, en 1906, la obra "La Lucha por el Derecho",
escrita por el Profesor Hermann Kantorowicz bajo el pseudnimo de
Gnaeus Flavius.
Ariel lvarez Gardiol considera que esta tesis es definitivamente un giro
hacia
el
voluntarismo.
Entiende
que
es
adems
tambin
una
resurreccin del derecho natural, pero recogiendo la tesis de la escuela
histrica que no admite el derecho natural sino slo si detrs de l
existe
una
voluntad,
un
poder
un
reconocimiento.
Las ideas de Kantorowicz, Ehrlich, y otros propugnadores de esta teora,
son consideradas por Werner Goldschmidt como un ataque frontal contra
el positivismo jurdico. El jurista alemn cita, de la obra de Kantorowicz,
el extracto siguiente:
"Si la ciencia del Derecho reconoce Derecho libre, la jurisprudencia no
puede ya fundarse exclusivamente sobre el Derecho estatal. Si la ciencia
jurdica posee fuerza creadora, la jurisprudencia no ser por ms tiempo
mera servidora de la ley. Si la ciencia en cada momento tiene en cuenta
lagunas, la prctica no podr resolver jurdicamente cualquier supuesto.
Si la teora puede admitir valores sentimentales, no se puede ya exigir,
por el otro lado, fallos enteramente fundados en razones. Si la teora
reconoce el factor individual, la jurisprudencia ya no puede ser cientfica.
Si en la ciencia domina la voluntad, la jurisprudencia no podr desor los
afectos. En resumidas cuentas: los ideales de la legalidad, de la
pasividad, de la fundamentacin racional, del carcter cientfico, de la
seguridad jurdica y de la objetividad parecen incompatibles con el
nuevo movimiento."
Concluye su comentario Goldschmidt precisando que Kantorowicz
combina tridimensionalmente la realidad social (el Derecho libre) con las
normas (el Derecho estatal) y con la justicia.
2.1.6.- TEORIA PURA DEL DERECHO
El Jurista Hans Kelsen trata el tema de la Interpretacin en el Captulo X
de su obra "Teora Pura del Derecho".
Para Kelsen la Interpretacin es una operacin del espritu que
acompaa al proceso de creacin del derecho al pasar de la norma
superior a una inferior. Segn Kelsen no slo se interpreta cuando el
juez va a aplicar la ley, emitiendo as la norma individual referida al caso
concreto que viene a ser su sentencia, sino tambin cuando el Poder
legislativo legisla, para lo cual tiene que aplicar la Constitucin y para
cuyo efecto no puede dejar de interpretar la Carta magna. Sostiene que
hay tambin una interpretacin de normas individuales: sentencias
judiciales, rdenes administrativas, actos jurdicos, etc. En sntesis, toda
norma es interpretada en la medida en que se desciende un grado en la
jerarqua del orden jurdico para su aplicacin.
Kelsen acepta que toda norma, aunque slo parcialmente, determina el
acto jurdico por el cual es aplicada. En la medida o parte en que no lo
determina, la norma superior (debo entender la norma a interpretar) es
un marco abierto a varias posibilidades (o en todo caso, siempre por lo
menos habrn dos) y todo acto de aplicacin ser conforme a la norma
si no se sale de este marco.
Finalmente podemos mencionar, tal como ya habamos referido, que
Kelsen entiende que la interpretacin es un acto de voluntad pues la
creacin de la norma individual est destinada a llenar el marco libre
establecido y dejado por la norma general (la norma interpretada y
aplicada).
Hasta antes de Hans Kelsen, escribe Ariel lvarez Gardiol, se tena la
idea, segn toda teora de la Interpretacin, de que para todo caso
exista la solucin correcta, por lo que la interpretacin requera slo de
encontrar el mtodo adecuado para dilucidarla. Contina el autor
argentino precisando que Kelsen, a travs de la teora del ordenamiento
jurdico, ve la interpretacin como un problema de voluntad, mucho ms
que de cognicin. Para Kelsen, dice lvarez, la norma es un marco de
posibilidades con varios contenidos jurdicos potenciales y aplicables
todos ellos como posibles. Es un marco, abierto o no, de posibilidades,
pero siempre jurdicamente posibles todas ellas. La determinacin de la
solucin correcta (elegida), en ningn caso pertenece a la teora del
derecho, sino a la poltica jurdica.
2.1.7.- TEORIA EGOLOGICA
Segn la conocida teora del Profesor argentino de Filosofa del Derecho
en la Plata Carlos Cossio, no es la ley lo que se interpreta sino la
conducta
humana
travs
de
la
ley.
Como bien explica Ariel lvarez Gardiol, la teora de Carlos Cossio parte
del concepto de que el derecho es "la libertad metafsica fenomenalizada
en la experiencia", o, en menos palabras, "la conducta humana".
Entiende que ste es el punto de partida de toda elaboracin de Cossio y
el objeto del derecho.
Werner Goldschmidt, en su comentario a esta teora, considera que la
teora de Cossio tiene una doctrina sociolgica de la interpretacin,
segn la cual el objeto de la interpretacin no es la norma sino la
conducta por medio de la norma; la norma, dice Goldschmidt explicando
la teora de Cossio, no es sino el medio, comparable al lenguaje, a
travs del cual conocemos el verdadero objeto de la interpretacin que
es la conducta. Lo que el autor alemn entiende es que lo que Cossio
tiene en mente, cuando habla de la interpretacin de la conducta a
travs de la norma, no es en realidad la interpretacin de la norma, sino
su aplicacin, puesto que mientras que la interpretacin de la norma
tiende un puente de la norma a la voluntad de su autor la aplicacin de
la norma tiende un puente entre sta y la conducta a enjuiciar.
2.2.- LA INTERPRETACION JURIDICA COMO FUENTE DE LA
INTERPRETACION CONSTITUCIONAL
La interpretacin jurdica es el conjunto de procesos lgicos a travs de
los cuales se atribuye un significado a una norma o se describe el
sentido de sus enunciados. Actividad a la que podemos atribuir las
siguientes notas o caracteres:
a.
Es siempre necesaria en el mundo del Derecho, por sencillo que
pueda parecer en un principio el sentido de una norma.
b.
Es una operacin conceptualizada. Es decir: tiene lugar en unas
condiciones social e histricamente determinadas, que generan usos
lingsticos, a partir de los cuales se confiere significado a las
normas. El lenguaje es el obligado marco de referencia del
intrprete.
c.
Constituye
un
proceso
unitario.
No
hay
diversos
tipos
de
interpretacin sino distintas fases o momentos de un nico proceso
interpretativo. Los cuatro mtodos sevignyanos de interpretacin
(gramatical, lgico, histrico y sistemtico) son cuatro vas de una
operacin conjunta para la interpretacin correcta de la norma.
d.
En definitiva, la interpretacin es una forma de actividad creadora,
de razonamiento prctico que no se reduce a inferencias lgicoformales sino que, entre varios significados posibles de una norma,
valora y opta, con lo que, en alguna medida, ayuda a innovar o por
lo menos a completar y perfeccionar el Ordenamiento jurdico como
unidad de sentido.
De
otro
lado,
el
intrprete
acta
siempre
desde
una
cierta
recomprensin del texto. Esto significa que el intrprete, aun sin
quererlo, proyecta sobre la interpretacin su propia ideologa.
- Se acostumbra a citar los cuatro mtodos interpretativos que acu
Savigny: literal, lgico, histrico y sistemtico. Ahora bien,
a.
la interpretacin literal apenas es interpretacin;
b.
la interpretacin lgica no puede prescindir de ningn elemento, ni
literal, ni histrico, ni sistemtico, so riesgo de incurrir en una
notoria falta de lgica;
c.
la interpretacin histrica, aporta elementos imprescindibles para
el conocimiento del porqu y del cmo de la creacin normativa,
pero es insuficiente por s sola para extraer de la norma sus
posibilidades conformadoras de la realidad social y poltica en
momentos histricos subsiguientes;
d.
la interpretacin sistemtica, incluye los otros tres mtodos: el
valor de los trminos, el origen histrico del precepto, su ubicacin
en el texto global y en el Ordenamiento jurdico, as como su
relacin con otros preceptos del mismo cuerpo normativo y con
otros ms del Ordenamiento.
Todas las operaciones intelectuales descritas son partes de un proceso
cuyo resultado es o debe ser nico: la significacin, sentido y alcance
del precepto.
Por otra parte, la interpretacin constitucional, como toda interpretacin
jurdica, busca el sentido incorporado a la norma jurdica misma y no el
sentido subjetivo, o sea, el pensamiento de las personas que intervienen
en su creacin. Ello obliga a conocer y entender las leyes mejor que las
mismas personas que intervienen en su redaccin.
- De todos modos, el intrprete busca y selecciona el material normativo
y el material hermenutico, y, segn sea la seleccin de uno y otro, as
ser la interpretacin resultante.
En diferentes ordenamientos existen normas para la interpretacin de
las normas. En el Ordenamiento espaol esta materia ha sido regulada
tradicionalmente en el Cdigo Civil, cuyos artculos 3 y 4 ordenan la
interpretacin conforme a los criterios literal, histrico, sistemtico,
teleolgico (atencin al espritu y finalidad de la norma) y evolutivo
(interpretacin de la norma en relacin con la realidad social del tiempo
en que ha de ser aplicada).
La
Constitucin
contiene
una
norma
de
este
tipo
que
dice
la
interpretacin de las normas constitucionales relativas a los derechos y
libertades de conformidad con la Declaracin Universal de Derechos
Humanos y con los tratados internacionales sobre dicha materia
ratificados por Espaa. A su vez,
el Tribunal Constitucional ha
desenvuelto diversos criterios de interpretacin, entre los que acaso el
ms importante sea el de interpretacin favorable a la libertad.
Inversamente, las limitaciones de los derechos deben ser interpretadas
de forma restrictiva.
- Todo el Ordenamiento jurdico queda impregnado, empapado de
"sentido constitucional", pues recibe de la Constitucin su fundamento y
legitimidad, as como tambin sus lmites.
El Ordenamiento jurdico es algo ms que un mero conjunto o agregado
de normas. Es una totalidad normativa organizada, estructurada, con
muchas subestructuras u ordenamientos menores. Esta pluralidad de
ordenamientos parciales ha de tener una unidad de sentido para poder
ser un todo sistemtico y eficaz. Y esa unidad de sentido la proporciona
la Constitucin.
Pero, evidentemente, la unidad del Ordenamiento jurdico exige la de la
Constitucin. La interpretacin constitucional debe detectar su unidad de
sentido, su coherencia, su concordancia prctica, la integracin de sus
elementos, para, as, maximizar la eficacia de sus mandatos sin
distorsionar su contenido.
Adems,
es
polticamente
necesario
jurdicamente
obligatorio
interpretar todo el Ordenamiento jurdico desde el prisma de la
Constitucin, de conformidad con ella, y no, interpretar la Constitucin
de acuerdo con las normas que la desarrollan.
Concluiremos con palabras del propio Tribunal Constitucional espaol:
"siendo posibles dos interpretaciones de un precepto, una ajustada a la
Constitucin y la otra no conforme a ella, debe admitirse la primera".
CAPITULO III: METODOS Y TIPOS DE INTERPRETACION
3.1.- METODOS DE INTERPRETACION
3.1.1.- CONCEPTO DE METODO DE INTERPRETACION.
Los mtodos de interpretacin son aquellas herramientas que definirn
el procedimiento a ser utilizado para declarar el sentido de un texto en
relacin a un caso concreto. Sin
perjuicio del empleo del trmino mtodo, constatamos que la doctrina
se vale de diferentes vocablos para identificarlo; as, por ejemplo, Rubio
Correa los asume como criterios de interpretacin 8, mientras Prez
Royo como reglas de interpretacin9.
El estudio de los mtodos de interpretacin es relevante debido a que a
travs de ellos se aprecia el trnsito entre el dispositivo y la norma, ya
que ellos definen el camino a ser utilizado por el intrprete en el afn de
8 RUBIO CORREA, Marcial, La interpretacin de la Constitucin segn el Tribunal
Constitucional, PUCP, Lima, 2005, p. 69.
9 PREZ ROYO, Javier, Curso de Derecho Constitucional, Marcial Pons, Madrid,
2005, p. 139.
hallar un sentido determinado al enunciado, incluso a aquellos que a
primera vista parecen de simple comprensin, pero que dotados de un
adecuado mtodo interpretativo llevan al operador judicial a encontrar
un sentido que dote al dispositivo de contenido constitucional.
3.1.2.- CLASES DE METODO DE INTERPRETACION
Son diversos los mtodos de interpretacin que han sido puestos a
nuestra disposicin por la doctrina. Pese a que algunos resultan ser ms
adecuados que otros, es necesario analizar algunos de los mtodos de
interpretacin erigidos por el Derecho, ya que a travs de dicho anlisis
nos ser posible avizorar cul de ellos es el ms propicio para dotar a los
dispositivos
de
una
adecuada
interpretacin
que
satisfaga
los
requerimientos erigidos por la Constitucin en torno a la defensa de los
derechos fundamentales.
3.1.2.1.- METODO GRAMATICAL.- Este mtodo,
denominado tambin literal o lingstico, ofrece una interpretacin
bsica, es decir, restringida al texto contenido en el enunciado
formulado por el legislador. Es decir, el resultado de la interpretacin
ser el concebido dentro de los parmetros redactados, ni ms ni menos
que eso.
Como seala Garca Amado, el empleo del mtodo gramatical determina
que la actividad interpretativa es, para esta teora, desentraamiento
semntico, establecimiento de su significado. Los enunciados legales
poseen una dimensin sintctica, semntica y pragmtica, del mismo
modo
que
cualquier
otro
enunciado
del
lenguaje
que
diario
utilizamos10.
10 GARCA AMADO, Juan Antonio, La interpretacin constitucional, cit., p. 39.
As, por ejemplo, el resultado del mtodo gramatical de interpretacin
aplicado sobre el artculo 140 de la Constitucin ser que toda aquella
persona que hubiese cometido delito de traicin a la patria en caso de
guerra o terrorismo ser objeto de la aplicacin de la pena de muerte.
Sin embargo, vemos que la aplicacin de este mtodo origina una
aparente colisin con la clusula contenida en el artculo 2 inciso 1 de
la Carta Poltica que reconoce el derecho a la vida. Ello, pues, refleja la
insuficiencia en el empleo del mtodo gramatical de interpretacin,
debido a que restringe su mbito de accin a la literalidad del texto, sin
que exista un correlato entre dicha disposicin y la realidad en la que
pretende ser aplicado.
3.1.2.2.- METODO HISTORICO.- El mtodo histrico
se propugna encontrar la razn de ser del dispositivo en el anlisis de
los diarios de debates que originaron su dacin, lo cual resulta
interesante pues nos permite desentraar su sentido en el contexto en
el cual se dio y apreciar con mayor detenimiento la evolucin del
pensamiento jurdico.
Cobo del Rosal justifica su uso al considerar que la inmediata
afirmacin que es obligado llevar a cabo, y que satisface, de forma
concreta, aquella exigencia histrica de nuestro Derecho positivo es la
de que nuestra interpretacin, en cierto sentido, ha de ser histrica,
esto es, que no pueda desconocer la gnesis y evolucin de nuestra
legislacin [] vigente. De esa forma el [intrprete] deber tener muy
en cuenta, en la interpretacin y construccin dogmtica del derecho
vigente, el contenido de sentido que le depare la historia legislativa de la
institucin penal, pues no debe olvidar, en forma alguna, que no hay
realidad ms patente para cerciorarnos de nosotros mismos que el
estudio de la historia11.
As, pues, vemos que el Tribunal Constitucional se ha valido del mtodo
de interpretacin histrica, con ocasin del caso Lizana Puelles, al
afirmar que el trnsito del Estado Legal de Derecho al Estado
Constitucional de Derecho supuso, entre otras cosas, abandonar la tesis
segn la cual la Constitucin no era ms que una mera norma poltica,
esto es, una norma carente de contenido jurdico vinculante y
compuesta nicamente por una serie de disposiciones orientadoras de la
labor de los poderes pblicos, para consolidar la doctrina conforme a la
cual la Constitucin es tambin una Norma Jurdica, es decir, una norma
con contenido dispositivo capaz de vincular a todo poder (pblico o
privado) y a la sociedad en su conjunto12.
3.1.2.3.-METODO
TELEOLOGICO.-
El
mtodo
teleolgico se dirige a la interpretacin acorde a la finalidad perseguida
por el dispositivo, pues su objeto lo constituye el sustento jurdico y
filosfico del enunciado, lo cual resulta pertinente pues los enunciados
legales son el cauce a travs del que se expresan ciertos contenidos de
voluntad o intenciones, que son los que constituyen el componente
ltimo del sentido de las normas jurdicas. El texto legal es solamente el
vehculo, ms o menos fiel o ms o menos certero, de esas
intenciones13.
11 COBO DEL ROSAL, Manuel, "Disgresiones sobre la historicidad del Derecho
Penal", en Cuadernos de historia del derecho, N 1, Madrid, 2004, p. 93.
12 Sentencia del Tribunal Constitucional recada en el Expediente N 058542005-AA, Fundamento Jurdico N 3.
13 GARCA AMADO, Juan Antonio, La interpretacin constitucional, cit., p. 39.
En otras palabras, el mtodo teleolgico de interpretacin est orientado
por
la
finalidad
del
dispositivo,
lo
que
traducido
la
materia
constitucional se reflejara en la consolidacin del Estado social y
democrtico de Derecho, como tambin a la defensa de los derechos
fundamentales. En tal sentido, el trnsito en el trnsito del dispositivo a
norma, el intrprete deber de maximizar el dispositivo legal, a efectos
de dotarlo de un contenido adecuado que se dirija a la consecucin de
los principios y derechos consagrados en la Constitucin Poltica.
3.1.2.4.- METODO SISTEMATICO.- Con motivo del
estudio del ordenamiento jurdico mencionamos que aquel es un todo
orgnico y coherente, lo cual justifica la instauracin de categoras
normativas que nos permiten apreciar la estructura de nuestro sistema
jurdico como una unidad presidida por la Constitucin. Ello implica que
dicho cuerpo contenga principios y derechos que respondan a una suerte
de directrices del resto de cuerpos normativos, lo cual se traduce en la
concatenacin de ellos en cuanto al respeto de los dispositivos
constitucionales
Para Rubio Correa, la interpretacin sistmica supone [] que la
Constitucin es un sistema normativo, y un sistema puede definirse
como un conjunto de partes que se interrelacionan segn ciertos
principios, de manera que siempre se puede encontrar respuesta a las
necesidades normativas para la vida social dentro de dicho sistema,
integrando las partes y aplicando los principios 14. Ello determina que
para analizar cada problema
constitucional debemos
revisar no
solamente la regla aplicable sino todo el texto constitucional y los
14 RUBIO CORREA, Marcial, La interpretacin de la Constitucin segn el Tribunal
Constitucional, cit., p. 70.
principios de la disciplina, para armonizar una respuesta a partir de
todos los elementos normativos que encontremos15.
De tal explicacin se evidencia que la interpretacin aislada de dichos
cuerpos quebrantara la unidad del ordenamiento jurdico; por ello, es
imprescindible que el intrprete realice tal actividad partiendo del
presupuesto de la unidad y coherencia del sistema jurdico, a efectos de
que toda labor interpretativa se sustente no solo en el anlisis del
dispositivo analizado, sino en los que se encuentren vinculados a su
contenido, pues ello proporcionar criterios ms amplios para la
configuracin de la norma jurdica, pues como ha sealado el Tribunal
Constitucional,
la
aplicacin
interpretacin
de
las
normas
constitucionales no debe realizarse aisladamente sino debe efectuarse
de manera sistemtica16.
2.1.3.- METODO A SER EMPLEADO EN LA INTERPRETACION
CONSTITUCIONAL
Hemos
tenido
la
oportunidad
de
analizar
algunos
mtodos
de
interpretacin presentados por el Derecho al intrprete para descubrir la
norma que subyace en cada dispositivo. Tal exposicin nos ha servido
para observar los aspectos positivos de cada mtodo: as, por ejemplo,
del literal rescatamos el concepto primigenio que se obtiene del
dispositivo, el cual deber de ser complementado a travs del mtodo
histrico, pues este nos permitir comprender la razn de la que se vali
el legislador para la dacin del referido dispositivo.
15 Ibdem, p. 71.
16 Sentencia del Tribunal Constitucional recada en el Expediente N 00273-93TC, Fundamento Jurdico N 4.
Sin perjuicio de ello, la labor del juzgador no deber restringirse al
empleo de dichos mtodos, pues encontrar en el teleolgico la razn de
ser del dispositivo, concepto que exceder el inicial entendimiento
gramatical del texto y que ser ahondado a travs del mtodo
sistemtico, ya que le proporcionar una visin completa del tema bajo
anlisis, en la medida que no solo comprender el dispositivo sobre la
base de su finalidad, sino en concordancia con la Constitucin Poltica y
dems cuerpos normativos que componen el ordenamiento jurdico y
que debern de encontrarse en armona y concordancia con la Carta, en
la medida que esta dirige el campo de accin del legislador en la dacin
de dispositivos.
Esta atingencia nos hace arribar a las palabras expresadas por Rubio
Correa, quien considera que los criterios de interpretacin desde la
Constitucin globalmente entendida son aproximaciones generales al
manejo de las disposiciones constitucionales. Tienen que ver con la
manera cmo entendemos la Constitucin en tanto sistema normativo, y
con las consecuencias que esa comprensin tiene para la interpretacin.
Es una conceptualizacin abstracta, pero tiene consecuencias prcticas
muy significativas al aplicar las normas constitucionales 17.
Lo dicho obedece a que la interpretacin es un proceso que est basado
en una serie de pasos concatenados que, como hemos apreciado, estn
constituidos por los mtodos. Singular interpretacin, que vendra a
quebrantar la apreciacin individual que clsicamente les hemos
otorgado, coadyuva en la misin de dotar a la interpretacin de todos
los mecanismos hasta ahora erigidos por el Derecho, a una concepcin
17 RUBIO CORREA, Marcial, La interpretacin de la Constitucin segn el Tribunal
Constitucional, cit., p. 69.
ms amplia en el entendimiento de los dispositivos y en su conversin
en normas jurdicas.
2.2.- TIPOS DE INTERPRETACION CONSTITUCIONAL.
Desde un punto de vista doctrinario, es posible distinguir cuatro tipos de
interpretacin constitucional: La interpretacin de la Constitucin, la
interpretacin desde la constitucin, la interpretacin abstracta y
conceptual genrica y, por ltimo, la interpretacin especfica y
concreta.
2.2.1.- La interpretacin de la constitucin; Consiste en
asignar un sentido a la constitucin, a efectos de coadyuvar a su
correcta
aplicacin
la
realidad.
Esta
asignacin
requiere
que
previamente se precise y determine la existencia de los valores y
principios constitucionales existentes en su seno.
2.2.2.- La interpretacin desde la constitucin; Es la
que se efecta sobre la legislacin infraconstitucional a partir de la
respuesta hermenutica obtenida de la constitucin, para que aquella
guarde coherencia y armona con el plexo del texto fundamental.
2.2.3.-
La
interpretacin
abstracta
conceptual
genrica; Consiste en comprender tericamente el texto constitucional,
sin necesidad de ligarlo a una contingencia real de la vida poltica.
2.2.4.- La interpretacin especfica y concreta; consiste
en comprender la aplicabilidad del texto fundamental a una situacin o
contingencia real emanada de una vida poltica.
2.3.- CARACTERISITICAS.
De
acuerdo,
hasta
cierto
punto
con
Sags,
la
interpretacin
constitucional presenta como notas caractersticas su determinacin
fructuosa, creativa, previsiva y poltica.
Al respecto, veamos lo siguiente:
a) La determinacin fructuosa. La interpretacin constitucional tiene
como objetivo concreto la aplicacin n de una norma fundamental
a la solucin de un problema poltico-jurdico. En este sentido,
conforme al autor antes citado, se exige que la determinacin del
significado y de los alcances de un precepto constitucional debe
ser Funcional, til y apto para dar respuestas sensatas y
provechosas para la sociedad y el sistema poltico. En virtud de
ello, debe aspirarse a que el desenlace de un conflicto polticojurdico encuentre solucin mediante la aplicacin de una norma
constitucional. Por consiguiente, la interpretacin constitucional se
encuentra reida con la obtencin de determinaciones meramente
tericas o residuales, as como con aquellas que solo consiguen
agudizar o dejar inconclusa la problemtica planteada en el seno
de una sociedad poltica.
b) La determinacin creativa. La interpretacin constitucional tiene
como funcin inexorable -
siempre segn Sags esclarecer,
desplegar, compatibilizar, integrar y adaptar a la constitucin. As,
en algunas oportunidades existe la necesidad de dilucidar entre
varias
opciones
interpretativas;
en
otras,
de
extender
desarrollndola los alcances de una norma constitucional; o hasta
elucubrar hiptesis no previstas por el legislador constituyente.
Asimismo, la interpretacin promueve la concurrencia teleolgica
de dos o ms normas constitucionales aparente contradictorias; en
su defecto, pondera los atributos de los preceptos en cuestin, y
opta por aquella norma ms cercana a los principios y valores
constitucionales de mayor importancia poltico-jurdica.
Finalmente, acomoda y adapta la constitucin a las mutaciones
sociales y los cambios cientfico-tecnolgicos que enriquecen los
procesos socio-polticos.
En ese sentido, en palabras de Sages, La interpretacin
constitucional rara vez ser un trabajo de descubrir algo
preexistente. Lo habitual consistir en la construccin de
respuestas constitucionales.
c) La determinacin previsora. La interpretacin constitucional tiene
la
responsabilidad
de
predeterminar
la
totalidad
de
las
consecuencias poltico-jurdicas de dicha actividad. En ese sentido,
sus resultados deben haber sido conocidos con anticipacin y con
claro aseguramiento de remediar un mal preexistente y no formar
otro postfacto al acto de aplicacin a la norma que es objeto de
interpretacin.
La interpretacin constitucional debe contener el augurio, la
proyeccin y el vaticinio de una mejor realidad poltico-jurdica, as
como la cancelacin de un otrora mal de naturaleza constitucional.
d) La determinacin poltica. La interpretacin constitucional tiene la
responsabilidad de afirmar los principios y valores polticos
contenidos en la constitucin, es decir, contribuye decididamente a
asentar la ideologa, la doctrina y el programa poltico incluido en
dicho texto.
En ese sentido, al definir, redefinir o integrar la constitucin, en
puridad se cumple una actividad poltica, ya que la actividad
interpretativa
incide
directamente
en
la
gobernabilidad
administracin de un cuerpo poltico. Adase a esto su actividad
de efectivizar las clausulas constitucionales y la armonizacin
entre las competencias de los operadores poltico-administrativos
y los derechos ciudadanos; amn
conflictos interorganicos.
de su labor dirimente en los
La interpretacin constitucional lleva implcita la asuncin de una
actividad poltica en el sentido de gobierno del estado, en la
medida que deriva de un rgano encargado del control de la
constitucionalidad.
CAPITULO IV: PRINCIPIOS DE LA INTERPRETACION
CONASTITUCIONAL
4.1.- CONCEPTO DE PRINCIPIO JURIDICO.
Una aproximacin al concepto de principio jurdico lo encontramos en
Zagrebelsky, quien expresa que los principios dicen por un lado, de qu
pasado
se
proviene,
en
qu
lneas
de
continuidad
el
Derecho
Constitucional actual quiere estar inmerso; por otro, dicen hacia qu
futuro est abierta la constitucin. Los principios son, al mismo tiempo,
factores de conservacin y de innovacin, de una innovacin que
consiste en la realizacin siempre ms completa y adecuada a las
circunstancias del presente del germen primigenio que constituye el
principio18.
Una referencia ms clara la encontramos en Rodrguez Gmez, al
considerar que los principios desempean un papel constitutivo del
orden jurdico, [pues] proporcionan criterios para tomar posicin ante
situaciones concretas, generando actitudes favorables o contrarias
[]19, caracterizndose por ser relativos pues requieren del empleo de
la interpretacin para alcanzar un significado jurdico.
Estas consideraciones llevan a Alexy a pensar que los principios son []
mandatos de optimizacin que se caracterizan porque pueden ser
cumplidos en diversos grados y porque la medida ordenada de su
cumplimiento no solo depende de las posibilidades fcticas, sino tambin
de las posibilidades jurdicas20. Ello determina que los principios sean
conceptos abiertos y de gran fuerza expansiva que dejan la posibilidad
de nuevos procesos de interpretacin sobre la base de casos venideros
que estarn configurados sobre la base de notas distintivas que debern
de ser tomadas en consideracin por el operador al aplicarlos.
Sin perjuicio de lo sealado, no es comn observar la confusin que
existe entre principios y reglas. A efectos de precisarlo, debemos sealar
18 ZAGREBELSKY, Gustavo, Historia y constitucin, Trotta, Madrid, 2005, p. 89.
19 RODRGUEZ GMEZ, Edgardo, "Crisis de la ley?, principios constitucionales y
seguridad jurdica", en Universitas: revista de filosofa, derecho y poltica, N 3,
Madrid, 2006, pp. 33-34.
20 ALEXY, Robert, Sistema jurdico, principios jurdicos y razn prctica, en
Doxa. Cuadernos de filosofa del Derecho, Alicante, 1988, p. 143.
que las reglas son conceptos ptreos, es decir, ausentes de flexibilidad y
apertura, pues se agotan en s mismas sin tener un carcter
constitutivo fuera de lo que en s significan, [lo que origina el deber de]
obedecerlas siendo importante por ello su precisin, [ya que] dicen
como se debe, no se debe o se puede actuar en determinadas
situaciones previstas por ellas21, es decir, exigen un cumplimiento
pleno y, en esa medida, pueden siempre ser solo cumplidas o
incumplidas. Si una regla es vlida, entonces es obligatorio hacer
precisamente lo que ordena, ni ms ni menos 22.
4.2.- PRINCIPIO DE INTERPRETACION CONSTITUCIONAL.
Palomino
Manchego
define
los
principios
de
interpretacin
constitucional como aquellos que representan la expresin jurdica del
conjunto de valoraciones sociales que el poder constituyente recepciona
de la voluntad popular al momento de construir o elaborar un
determinado texto constitucional23.
Asimismo, considera que cumplen un rol vertebrador y fundamentador,
al sealar que mientras que por el primero articulan o dotan de
coherencia a la totalidad de disposiciones constitucionales, por el
segundo
presiden
cualquier
proceso
interpretativo
obligando
21 RODRGUEZ GMEZ, Edgardo, "Crisis de la ley?, principios constitucionales y
seguridad jurdica", cit., pp. 33-34.
22 ALEXY, Robert, Sistema jurdico, principios jurdicos y razn prctica, cit.,
pp. 143-144.
23 PALOMINO MANCHEGO, Jos, Problemas escogidos de la Constitucin peruana
de 1993, UNAM, Mxico, 2003, p. 40.
al
intrprete a orientar su razonamiento en direccin a lo que aquellos
pretenden significar24.
4.2.1.- PRINCIPIO DE LA UNIDAD DE LA
CONSTITUCION:
Como hemos expresado, la Constitucin debe de ser entendida como un
todo orgnico, es decir, una unidad compuesta por principios y derechos
que se expanden sobre el resto del ordenamiento jurdico. En atencin a
ello, Prez Royo seala que la interpretacin tiene que estar orientada
siempre a preservar la unidad de la Constitucin como punto de partida
de todo el ordenamiento jurdico 25, lo cual coincide con lo expresado
por el Tribunal Constitucional al considerar que la interpretacin de la
Constitucin debe estar orientada a considerarla como un todo
armnico y sistemtico, a partir del cual se organiza el sistema jurdico
en su conjunto26.
As, una norma jurdica solo adquiere valor de tal, por su adscripcin a
un orden.
Por tal
sistemticamente
consideracin,
por
otras.
Ello
cada norma est
debido a
que
el
condicionada
orden
es
la
consecuencia de una previa construccin terico-instrumental 27. Por
ello, al percibirse el Derecho concreto aplicable, en un lugar y tiempo
determinados, como un orden regulador, se acredita la constitucin de
24 Loc. cit.
25 PREZ ROYO, Javier, Curso de Derecho Constitucional, cit., p. 144.
26 Sentencia del Tribunal Constitucional recada en el Expediente N 058542005-AA, Fundamento Jurdico N 12.a.
27 Sentencia del Tribunal Constitucional recada en el Expediente N 000052003-AI, Fundamento Jurdico N 3.
una totalidad normativa unitaria, coherente y organizadora de la vida
coexistencial. Esta normatividad sistmica se rige bajo el criterio de la
unidad, dado que se encuentra constituida sobre la base de un
escalonamiento jerrquico, tanto en la produccin como en la aplicacin
de sus determinaciones regulatorias28.
4.2.2.- PRINCIPIO DE LA CONCOORDANCIA PRCTICA
La concordancia prctica es el resultado la unidad del ordenamiento
jurdico, lo cual implica que todo dispositivo debe encontrarse en
concordancia con los dems que componen a dicho orden. Ello, opina
Rubio Correa, apuntala la normativa sistemtica del orden jurdico, que
consiste en considerar al Derecho como un sistema y a este como un
conjunto de partes interrelacionadas y que rigen su relacin por
principios comunes29. Por su parte, Prez Royo seala que con este
principio se pretende optimizar la interpretacin de las normas
constitucionales entre las que pueda darse una relacin de tensin en la
prctica30,
tensin
que
en
nuestra
opinin
es
aparente,
pues
recordemos que ella se resuelve cuando se atribuye significado a los
dispositivos.
En tal sentido, el Tribunal Constitucional lo ha definido como aquel en
virtud del cual toda aparente tensin entre las propias disposiciones
constitucionales debe ser resuelta optimizando su interpretacin, es
28 Loc. cit.
29 CORREA, Marcial, La interpretacin de la Constitucin segn el Tribunal
Constitucional, cit., p. 111.
30 PREZ ROYO, Javier, Curso de Derecho Constitucional, cit., p. 144.
decir, sin sacrificar ninguno de los valores, derechos o principios
concernidos, y teniendo presente que, en ltima instancia, todo
precepto constitucional, incluso aquellos pertenecientes a la denominada
Constitucin orgnica se encuentran reconducidos a la proteccin de los
derechos fundamentales, como manifestaciones del principio-derecho de
dignidad humana, cuya defensa y respeto es el fin supremo de la
sociedad y el Estado (artculo 1 de la Constitucin)31.
4.2.3.-
PRINCIPIO
DE
FUNCION
INTEGRADORA
INTEGRADORA
Este principio de interpretacin constitucional apunta hacia el objeto
mismo del Derecho: nos referimos a la resolucin de conflictos. En tal
sentido, el Tribunal Constitucional ha asumido que este principio
contribuye a integrar, pacificar y ordenar las relaciones de los poderes
pblicos entre s y las de estos con la sociedad 32. Ello, a decir de Prez
Royo, implica que la Constitucin debe ser un instrumento de
agregacin y no de desagregacin poltica de la comunidad 33, ya que
desvirtuara el objeto mismo del Derecho.
Esta funcin integradora nos permite observar la resolucin de conflictos
no solo entre particulares, sino entre los propios entes estatales, como
entre ellos y los particulares, lo cual constituye un signo de desarrollo,
debido a que coadyuva a la desaparicin de los fenmenos que
obstaculizan la armona dentro del Estado. Tal objetivo se conseguir
31 Sentencia del Tribunal Constitucional recada en el Expediente N 058542005-AA, Fundamento Jurdico N 12.b.
32 Sentencia del Tribunal Constitucional recada en el Expediente N 058542005-AA, Fundamento Jurdico N 12.d.
33 PREZ ROYO, Javier, Curso de Derecho Constitucional, cit., p. 144.
solo si es que sobre la base del pleno respeto a la Constitucin Poltica
se alcance la defensa de los principios y derechos consagrados en ella.
4.2.4.- PRINCIPIO DE LA CORRECCION FUNCIONAL
Este principio tiende a la tutela de la parte orgnica de la Constitucin,
pues se encamina a la proteccin de las competencias asignadas por la
Carta Poltica a los diferentes poderes y entes que conforman el
organigrama estatal, pues de lo contrario se fomentara la ilegal
intromisin en competencias ajenas, generndose una situacin de caos
que repercutira directamente en la persona humana. Por tal motivo, el
Tribunal Constitucional ha sealado que este principio exige al juez
constitucional que, al realizar su labor de interpretacin, no desvirte las
funciones y competencias que el constituyente ha asignado a cada uno
de los rganos constitucionales, de modo tal que el equilibrio inherente
al Estado constitucional, como presupuesto del respeto de los derechos
fundamentales, se encuentre plenamente garantizado 34. De igual
manera, Prez Royo considera que su objeto es no desvirtuar la
distribucin de funciones y el equilibrio entre los poderes del Estado
diseado por la Constitucin35, precisando que la correccin funcional
tiene especial importancia en las relaciones entre el propio Tribunal
Constitucional y el legislador36.
4.2.5.- PRINCIPIO DE FUERZA NORMATIVA
34 Loc. cit., F.J. 12.c.
35 PREZ ROYO, Javier, Curso de Derecho Constitucional, cit., p. 144.
36 Loc. cit.
Este principio alude al poder que brota de la Constitucin Poltica, pues
ordena una exigencia de sujecin a los cuerpos normativos que
componen los diferentes niveles normativos. As, pues, aunque la
interpretacin de la Constitucin pueda ser muy flexible, la Constitucin
es norma jurdica y no puede acabar perdiendo por la va de la
interpretacin su fuerza normativa,
[ya que]
la Constitucin es
fundamentalmente lmite37.
Ello sustenta la idea misma de la jerarqua normativa, ya que al existir
un cuerpo que regule y oriente al ordenamiento en su conjunto se
evitar la yuxtaposicin de dispositivos contradictorios que propicien la
formacin de un ordenamiento incoherente, quebrantado en dispositivos
aislados que propicien el caos. Por ello, el Tribunal Constitucional hace
referencia
este
principio,
sealando
que
la
interpretacin
constitucional debe encontrarse orientada a relevar y respetar la
naturaleza de la Constitucin, como norma jurdica, vinculante in toto y
no solo parcialmente. Esta vinculacin alcanza a todo poder pblico
(incluyendo, desde luego, al Tribunal Constitucional) y a la sociedad en
su conjunto38.
CAPITULO V: JURISPRUDENCIA DE LA INTERPRETACION
CONSTITUCIONAL
37 Ibdem, p. 145.
38 Sentencia del Tribunal Constitucional recada en el Expediente N 058542005-AA, Fundamento Jurdico N 12.e.
Jurisprudencia Constitucional
1) INTERPRETACIN DERECHO INTERNACIONAL
Tema
SubTema
Resolucin
Fecha de publicacin
Caso
Sumilla
Interpretacin constitucional
Interpretacin - Derecho Internacional
N. 00218-2002-HC/TC
02/08/2002
Jorge Alberto Cartagena Vargas
Los derechos y libertades reconocidos en la Constitucin deben interpretarse de conformidad con los tratados internacionales en
materia de derechos humanos suscritos por el Estado peruano. Tal interpretacin conforme con los tratados sobre derechos
humanos contiene, implcitamente, una adhesin a la interpretacin que, de los mismos, hayan realizado los rganos
supranacionales de proteccin de los atributos inherentes al ser humano y, en particular, el realizado por la Corte Interamericana de
Derechos Humanos (FJ 2).
EXP. N 218-02-HC/TC
JORGE ALBERTO CARTAGENA VARGAS
ICA
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Lima, a los diecisiete das del mes de abril de dos mil dos, reunido el Tribunal
Constitucional en sesin de Pleno Jurisdiccional, con asistencia de los seores
Magistrados Aguirre Roca, Presidente; Rey Terry, Vicepresidente; Nugent; Daz
Valverde; Acosta Snchez; y Revoredo Marsano, pronuncia la siguiente
sentencia.
ASUNTO:
Recurso extraordinario interpuesto por el recurrente a favor de don Jorge Alberto
Cartagena Vargas, contra la sentencia expedida por la Primera Sala Penal de Ica
de la Corte Superior de Justicia de Ica, de fojas ciento veintisiete, su fecha de tres
de enero de dos mil dos, que declar improcedente la Accin de Hbeas Corpus
de autos.
ANTECEDENTES:
Don Alfredo Vctor Crespo Bragayrac, el uno de diciembre de dos mil uno,
interpone accin de Hbeas Corpus a favor de don Jorge Alberto Cartagena
Vargas, por violacin de su derecho a la libertad ya que en su condicin de
ciudadano civil se le someti al fuero militar y la dirige contra este mismo o sea
el Fuero Militar y el Estado Peruano, solicita se declare la nulidad de todo lo
actuado y sin efecto jurdico el proceso penal que se le ha seguido, incluida la
sentencia, en consecuencia, se ordene su inmediata libertad y/o se le procese en el
fuero comn en su condicin de ciudadano civil.
Refiere como hechos que, el da once de enero de mil novecientos noventa y tres
al salir de su domicilio fue detenido en virtud de una orden dictada por el Juez
Militar Especial del Ejrcito, luego sentenciado a la pena privativa de libertad de
cadena perpetua la que viene cumpliendo en el Establecimiento Penal Castro
Castro.
El Delegado del Procurador Pblico a cargo de los Asuntos Judiciales del
Ministerio del Interior relativos a Terrorismo, al prestar su declaracin manifest
que el fuero militar s era competente para el juzgamiento de casos de terrorismo
al amparo de la legislacin que se dio para ese fin, por lo que existiendo un
proceso regular y una sentencia que tiene calidad de cosa juzgada, no es posible
atender a lo solicitado.
El Segundo Juzgado Penal de Ica, a fojas sesenta y nueve, con fecha doce de
diciembre de dos mil uno, declar improcedente la accin, por considerar que al
beneficiario se le sigui un proceso regular, por lo que considera que la accin de
garanta no es el medio idneo para enervar dicho proceso.
La recurrida confirm la apelada, por los mismos fundamentos.
FUNDAMENTOS:
1. De acuerdo con el inciso 3) del artculo 139 de la Constitucin Poltica del
Estado, toda persona tiene derecho al juez natural, por lo cual "ninguna
persona puede ser desviada de la jurisdiccin predeterminada por la ley, ni
sometida a procedimiento distinto de los previamente establecidos".
Asimismo, dicho derecho es garantizado por el artculo 8.1 de la
Convencin Americana de Derechos Humanos, que seala que toda
persona tiene derecho " a ser oda, con las debidas garantas y dentro de un
plazo razonable, por un juez o tribunal competente, independiente e
imparcial, establecido con anterioridad por la ley, en la sustanciacin de
cualquier acusacin penal formulada contra ella, o para la determinacin
de sus derechos y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal o de cualquier
otro carcter."
2. De conformidad con la IV Disposicin Final y Transitoria de la
Constitucin Poltica del Estado, los derechos y libertades reconocidos en
la Constitucin deben interpretarse de conformidad con los tratados
internacionales en materia de derechos humanos suscritos por el Estado
peruano. Tal interpretacin conforme con los tratados sobre derechos
humanos contiene, implcitamente, una adhesin a la interpretacin que,
de los mismos, hayan realizado los rganos supranacionales de proteccin
de los atributos inherentes al ser humano y, en particular, el realizado por
la Corte Interamericana de Derechos Humanos, guardin ltimo de los
derechos en la Regin.
En casos similares al alegado mediante el presente hbeas corpus, dicha
Corte Interamericana ha sealado que "toda persona sujeta a un juicio de
cualquier naturaleza ante un rgano del Estado, deber de contar con la
garanta de que dicho rgano sea competente, independiente e imparcial"
(Caso Tribunal Constitucional, prrafo. 77). El derecho a un juez
competente garantiza, por lo que al caso de autos interesa, que ninguna
persona pueda ser sometida a un proceso ante autoridad que carece de
competencia para resolver una determinada controversia.
En ese sentido, el Tribunal Constitucional advierte que cuando se
sentenci al recurrente a cadena perpetua por el delito de terrorismo, el
seis de julio de mil novecientos noventa y tres, se encontraba vigente la
Constitucin de 1979, cuyo artculo 282 sealaba que "Los miembros de
las Fuerzas Armadas y de la Polica Nacional en los casos de delitos de
funcin, estn sometidos al fuero respectivo y al Cdigo de Justicia
Militar, cuyas disposiciones no son aplicables a los civiles, salvo lo
dispuesto en el artculo 235".
De esta forma, encontrndose el mbito de la competencia de la justicia
militar reservado slo para el juzgamiento de militares en caso de delitos
de funcin y, excepcionalmente, para los civiles, siempre que se tratase del
delito de traicin a la patria cometido en caso de guerra exterior, no poda
juzgrsele al recurrente en dicho fuero militar; por lo que se ha acreditado
la vulneracin del derecho al juez natural.
3. Sin embargo, de la determinacin que, en el caso, se viol el derecho al
juez natural, no se deriva que este Tribunal tenga que disponer la libertad
del recurrente, pues el plazo a efectos de aplicar el artculo 137 del Cdigo
Procesal Penal, ha de computarse desde el momento en que las autoridades
judiciales competentes, en este caso, las ordinarias, inicien el proceso que
les corresponde.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional en uso de las atribuciones que
le confiere la Constitucin Poltica del Estado y su Ley Orgnica
FALLA:
Revocando la recurrida que, confirmando la apelada, declar improcedente la
demanda; Reformndola, declar fundado el hbeas corpus interpuesto y, en
consecuencia, nulo el proceso penal seguido al recurrente ante la justicia militar;
Ordena que el Consejo Supremo de Justicia Militar remita dentro del trmino de
cuarenta y ocho horas los seguidos contra el recurrente al Presidente de la Corte
Superior de Justicia de Lima a fin de que se disponga con el trmite de ley;
Dispone la notificacin a las partes, su publicacin en el diario oficial El Peruano
y la devolucin de los actuados.
SS
AGUIRRE ROCA
REY TERRY
NUGENT
DAZ VALVERDE
ACOSTA SNCHEZ
REVOREDO MARSANO
2) PLURALIDAD DE INTRPRETES
Tema
SubTema
Resolucin
Fecha de publicacin
Caso
Sumilla
Interpretacin constitucional
Pluralidad de intrpretes
N. 0005-2007-PI/TC
16/09/2008
Justicia Militar Policial
Se seala que si bien es cierto todos interpretamos la Constitucin (los ciudadanos cuando ejercitan sus derechos, el Poder
Legislativo cuando legisla, la Administracin y el Poder Jurisdiccional en los diferentes casos concretos que deben resolver, etc.).
Sin embargo, tal norma suprema ha establecido que los intrpretes especializados de esta sean los jueces ordinarios (artculo 138:
en todo proceso, de existir incompatibilidad entre una norma constitucional y una norma legal, los jueces prefieren la primera), y que
en definitiva, como Supremo Intrprete de la Constitucin se encuentre el Tribunal Constitucional (artculo 201: el Tribunal
Constitucional es el rgano de control de la Constitucin, artculo 204: la sentencia del Tribunal que declara la inconstitucionalidad
de una norma se publica en el diario oficial y al da siguiente de la publicacin, dicha norma queda sin efecto, entre otros) (FJ 2428).
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
PLENO JURISDICCIONAL
00005-2007-PI/TC
SENTENCIA
DEL PLENO JURISDICCIONAL DEL
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
Del 26 de agosto de 2008
PROCESO DE INCONSTITUCIONALIDAD
Colegio de Abogados de Lambayeque contra el Congreso de la Repblica
Sntesis
Demanda de inconstitucionalidad interpuesta por el Decano
del Colegio de Abogados de Lambayeque contra la Ley
N. 28934, que ampla excepcional y temporalmente la
vigencia de la actual Justicia Militar Policial.
Magistrados firmantes:
MESA RAMREZ
VERGARA GOTELLI
LANDA ARROYO
BEAUMONT CALLIRGOS
CALLE HAYEN
ETO CRUZ
LVAREZ MIRANDA
Sumario
I. Asunto
II. Datos generales
III. Disposiciones legales cuestionadas
IV. Antecedentes
V. Materias constitucionalmente relevantes
VI. Fundamentos
1. Los efectos de la Ley N. 28934 y la alegada sustraccin de la materia
2. La fuerza normativa de la Constitucin, el principio democrtico y el
principio de separacin de poderes
2.1. La fuerza normativa de la Constitucin y el respeto a las garantas que
componen el debido proceso
2.2. El principio democrtico en el Estado Constitucional
2.3. El principio de separacin de poderes y el control y balance entre estos
3. Interpretacin constitucional, sociedad de intrpretes e intrpretes
especializados de la Constitucin
4. La relacin entre Tribunal Constitucional y Poder Legislativo
4.1. La compatibilidad entre la justicia constitucional y el principio
democrtico. La relacin entre Tribunal Constitucional y Poder Legislativo.
4.2. Autonoma del Tribunal Constitucional en la administracin de la justicia
constitucional
5. La autoridad de cosa juzgada constitucional de las sentencias del Tribunal
Constitucional
6. La vacatio sententiae y la importancia de diferir los efectos de las
sentencias en determinados casos
7. Examen de fondo de la cuestionada Ley N. 28934
VII. Fallo
EXP. N. 0005-2007-PI/TC
LIMA
COLEGIO DE ABOGADOS
DE LAMBAYEQUE
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Lima, a los 26 das del mes de agosto de 2008, el Tribunal
Constitucional, en sesin de Pleno Jurisdiccional, con la asistencia de los
magistrados Mesa Ramrez, Presidente; Vergara Gotelli, Vicepresidente; Landa
Arroyo, Beaumont Callirgos, Calle Hayen, Eto Cruz y lvarez Miranda, pronuncia
la siguiente sentencia, con el fundamento de voto, adjunto, del magistrado
Calle Hayen
I. ASUNTO
Demanda de inconstitucionalidad interpuesta por el Decano del Colegio
de Abogados de Lambayeque contra la Ley N. 28934 que ampla excepcional y
temporalmente la vigencia de la justicia militar policial establecida por la
Ley N. 28665.
II. DATOS GENERALES
Tipo de proceso
Proceso de inconstitucionalidad
Demandante
Lambayeque
Disposicin sometida a control
:
Ley N. 28934 que ampla
excepcional y temporalmente la vigencia
de la actual justicia militar policial
Disposiciones constitucionales
Petitorio
Colegio
de
Abogados
de
Artculos 201, 139 inciso 2), 103 y
204 de la Constitucin
Se declare la inconstitucionalidad
de los dos artculos de la Ley N. 28934
III. DISPOSICIONES LEGALES CUESTIONADAS
Artculo 1.- Vigencia temporal de la actual Justicia Militar Policial
El Consejo Supremo de Justicia Militar y los dems rganos que integran la
organizacin de la Justicia Militar Policial, continan ejerciendo sus funciones,
atribuciones y competencias con la misma estructura organizativa sealada en la
Novena Disposicin Transitoria de la Ley N 28665, hasta la aprobacin de la ley
que subsane los vacos normativos que se generarn al quedar sin efecto los
artculos declarados inconstitucionales de la Ley N 28665 por sentencias del
Tribunal Constitucional nms. 0004-2006-PI/TC y 0006-2006-PI/TC, o de la dacin
de una nueva ley que regule la justicia militar.
Artculo 2.- Vigencia del Cdigo de Justicia Militar Policial
En concordancia con el artculo anterior, la parte procesal y de ejecucin penal
del Cdigo de Justicia Militar Policial, aprobado por Decreto Legislativo N 961,
entrar en vigencia en un plazo de dieciocho (18) meses contados a partir de la
promulgacin de la ley que subsane los vacos normativos que se generarn al
quedar sin efecto los artculos declarados inconstitucionales de la Ley N 28665 o
de la dacin de una nueva ley que regule la justicia militar.
IV. ANTECEDENTES
1. Argumentos de la demandante
Don Javier Cueva Caballero, Decano del Colegio de Abogados de
Lambayeque, interpone demanda de inconstitucionalidad contra la Ley
N. 28934 que ampla excepcional y temporalmente la vigencia de la actual
justicia militar policial.
Alega que en las sentencias de los Expedientes N.s 0004-2006-PI/TC y
0006-2006-PI/TC, el Tribunal Constitucional declar la inconstitucionalidad de
determinadas disposiciones de la Ley N. 28665, de organizacin, funciones y
competencia de la justicia militar, y que, con relacin a los efectos en el tiempo
de alegada inconstitucionalidad, dispuso una vacatio sententiae que venca el
31 de diciembre de 2006, estableciendo expresamente que el vencimiento de
dicho plazo ocasionar que la declaratoria de inconstitucionalidad surta todos
sus efectos, eliminndose del ordenamiento jurdico tales disposiciones
legales y que esta vacatio era exigible para no crear vacos legislativos o
generar peores efectos que los que se podran producir con la declaracin de
inconstitucionalidad de una disposicin legal.
Segn manifiesta, pese al tiempo transcurrido, el Legislador no expidi la
respectiva normatividad sobre la nueva organizacin de la justicia militar, sino
que, en su lugar, expidi la ley cuestionada, prorrogando indefinidamente la
vigencia de las leyes declaradas inconstitucionales. Los argumentos que
sustentan la inconstitucionalidad del artculo 1 de la Ley N. 28934 son los
siguientes:
a)
En la Sentencia N. 00053-2004-AI, el Tribunal Constitucional sostuvo que
las sentencias que declaran la inconstitucionalidad de una norma legal
tienen efectos de: a) fuerza de ley; b) cosa juzgada; y c) aplicacin
vinculante a los poderes pblicos. As lo ha dispuesto el Cdigo Procesal
Constitucional mediante sus artculos 81 y 82, estableciendo que la
sentencia que declara fundada la demanda del proceso de
inconstitucionalidad tiene alcance general y calidad de cosa juzgada, por lo
que vincula a todos los poderes pblicos, produciendo efectos desde el da
siguiente de su publicacin.
b)
Asimismo, la sentencia de inconstitucionalidad cuenta con fuerza activa y
fuerza pasiva. Fuerza activa en tanto deja sin efecto la norma legal
declarada inconstitucional, y fuerza pasiva en tanto no puede ser, por
ejemplo, derogada por otra norma legal (exceptuando otra sentencia del
propio Tribunal Constitucional).
c)
Pese a lo antes expuesto, la Ley N. 28934 parece negar la fuerza de ley
activa de la sentencia al pretender mantener vigente hasta que se apruebe
una nueva legislacin sobre el tema (es decir, indefinidamente), los
artculos de la Ley N. 28665 declarados inconstitucionales por el Tribunal
Constitucional en las sentencias N. 0004-2006-PI/TC y N. 0006-2006PI/TC. Tambin parece querer negar la sentencia como fuerza pasiva, ya
que se est pretendiendo ignorar la vacatio sententiae establecida por el
TC, estableciendo un plazo indefinido para la derogatoria de los artculos
declarados inconstitucionales.
d)
Tambin se vulnera el artculo 139 inciso 2 de la Constitucin que
establece: La independencia en el ejercicio de la funcin jurisdiccional.
Ninguna autoridad puede avocarse a causas pendientes ante el rgano
jurisdiccional ni interferir en el ejercicio de sus funciones. Tampoco puede
dejar sin efecto resoluciones que han pasado en autoridad de cosa juzgada,
ni cortar procedimientos en trmite, ni modificar sentencias ni retardar su
ejecucin (), pues la cuestionada ley pretende desconocer el carcter
de cosa juzgada de las sentencias del TC, al suspender indefinidamente los
efectos de la misma, afectando, as, la independencia de este organismo
constitucional con funcin jurisdiccional, garantizada en el artculo de la
Constitucin antes mencionado.
e)
Igualmente se vulnera el artculo 204 de la Constitucin que establece:
La sentencia del Tribunal que declara la inconstitucionalidad de una norma
se publica en el diario oficial. Al da siguiente de la publicacin, dicha
norma queda sin efecto. Tales efectos, como consecuencia de la vacatio
sententiae se daran luego del 31 de diciembre de 2006. Sin embargo, el
Congreso de la Repblica va contra esta caracterstica erga omnes de la
sentencia, pretendiendo no dejar que se aplique la sentencia de
inconstitucionalidad en el plazo establecido por el propio Tribunal
Constitucional.
f)
Se vulnera tambin el artculo 38 de la Constitucin que establece:
Todos los peruanos tienen el deber de (...) cumplir y defender la
Constitucin y el ordenamiento jurdico de la Nacin, pues al consagrarse
la existencia de un Estado Constitucional, en el que precisamente la
Constitucin es la norma suprema de la sociedad y el Estado, no se ha
respetado uno de sus elementos bsicos como son el control y la limitacin
del poder, los mismos que no han sido respetados por la ley cuestionada
al asumir el Congreso de la Repblica funciones exclusiva del Tribunal
Constitucional, como la de definir el momento en el que su sentencia
tendr plena vigencia (sic). Asimismo, se vulnera otro principio propio del
Estado Constitucional como es la preocupacin por asegurar y preservar la
supremaca constitucional, pues la ley objeto de control cuestiona la
esencia del Tribunal Constitucional como rgano encargado de asegurar la
supremaca constitucional poniendo en peligro las bases en las que se
sostiene el Estado Constitucional.
g)
En el caso del artculo 201 de la Constitucin que establece: El Tribunal
Constitucional es el rgano de control de la Constitucin. Es autnomo e
independiente (...), as como del artculo 1 de la Ley 28301, Orgnica del
Tribunal Constitucional, que establece que El Tribunal Constitucional es el
rgano supremo de interpretacin y control de la constitucionalidad
(...), ambas disposiciones son vulneradas por la ley cuestionada pues
pretende desconocer, al no acatar las sentencias de inconstitucionalidad
antes mencionadas, que el Tribunal Constitucional es el rgano de control
de la Constitucin y que tiene la funcin de conocer en instancia nica la
accin de inconstitucionalidad. Es decir, al sostener que los aspectos
funcionales de la ley en cuestin seguirn vigentes hasta que estos sean
derogados, se pretendera rechazar su inconstitucionalidad.
Finalmente, sostiene que el artculo 2 de la Ley N. 28934 es
inconstitucional pues tiene los mismos problemas sealados en el artculo 1,
con el agravante adicional de ir en contra de lo establecido en la sentencia del
Expediente N. 0012-2006-PI/TC (...) [pues en] este caso no hay una vacatio
sententiae, siendo inmediatamente derogados los artculos declarados
inconstitucionales, luego de la respectiva publicacin de la sentencia. Por ende,
el Congreso de la Repblica no puede establecer un plazo para la entrada en
vigencia de este Decreto Legislativo [912], puesto que ste ya se encuentra
vigente.
Contestacin de la demanda
El apoderado del Congreso de la Repblica contesta la demanda y solicita
que esta sea declarada infundada, por cuanto no contraviene la
Constitucin por el fondo ni por la forma, total o parcialmente, como tampoco
directa o indirectamente.
Los fundamentos de hecho y de derecho que sustentan su posicin son los
siguientes:
a)
Existe un lapso excesivamente corto del plazo fijado por el Tribunal
Constitucional en ambas sentencias, es decir, 6 meses y medio, con
relacin al Expediente N. 0004-2006-PI/TC, y del plazo menor an, 5
meses y medio, con relacin al Expediente N. 0006-2006-PI/TC (...) Sobre
el particular, haciendo una comparacin con otros procesos de
inconstitucionalidad en los que el Tribunal Constitucional ha establecido un
plazo de vacatio sententiae, el caso que nos ocupa es el que presenta
notoriamente los plazos ms cortos.
b)
Para comprender la finalidad de la ley cuestionada, debemos atender a
la situacin concreta, como conjunto de factores que condicionaron al
Congreso de la Repblica para la dacin de la Ley N. 28934 impugnada.
Entre tales factores se encuentra el cambio de gobierno que se realiz a
fines del ao 2006. As, en mrito a las elecciones generales realizadas en
dicho ao, tanto el Poder Ejecutivo como el Poder Legislativo se renovaron
en su conduccin y composicin. A mayor abundamiento, cabe sealar
que la Segunda Legislatura Ordinaria del periodo anual 2005-2006 del
Congreso de la Repblica se extendi nicamente hasta el 13 de julio del
2006, por lo cual no se registr actividad legislativa sino hasta el inicio del
nuevo periodo parlamentario 2006-2011, aprobndose el cuadro de
conformacin de las Comisiones Ordinarias del Congreso el 10 de agosto,
las cuales iniciaron su periodo de sesiones a fines de agosto del 2006.
Asimismo, debe tomarse en consideracin que la emisin de la regulacin
que subsanara las inconstitucionalidades de la Ley N. 28665 declaradas
por el Tribunal Constitucional, implicaba la realizacin de una serie de
etapas que componen el iter legislativo, que va desde la presentacin de la
iniciativa legislativa, sea por uno o ms grupos parlamentarios, de forma
individual o multipartidaria; as como su decreto a comisiones, que de
acuerdo a la materia implicara el estudio y debate de las Comisiones de
Defensa nacional, Orden Interno, Desarrollo Alternativo y Lucha contra las
Drogas; Justicia y Derechos Humanos; y Constitucin y Reglamento. Ello
explica cmo el reducido plazo y la multiplicidad de factores polticos y
jurdicos dificultaron las posibilidades del Poder Legislativo de atender al
plazo de vacatio sententiae dispuesto por el Tribunal Constitucional.
c)
En ese sentido, stas, entre otras, fueron las diversas consideraciones o
factores que motivaron o que a fin de cuentas terminaron forzando- al
legislador a emitir, dentro del plazo de vacatio sententiae, la Ley
N. 28934, y con ello permitir la continuidad en el ejercicio de las
funciones, atribuciones y competencias de la jurisdiccin especializada en
materia penal militar policial con la estructura organizativa sealada en la
Novena Disposicin Transitoria dela Ley N. 28665, hasta la aprobacin de
la ley que subsane los vacos normativos que se generaran al quedar sin
efecto las disposiciones declaradas inconstitucionales por el Tribunal
Constitucional de la propia Ley N. 28665; todo ello con el fin de evitar
situaciones de mayor inconstitucionalidad difiriendo en la prctica, los
efectos de las sentencias emitidas por el Tribunal Constitucional al
respecto.
d)
De no haberse dictado la Ley N. 28934 se hubiese afectado en una
mayor proporcin el principio de seguridad jurdica sobre el cual descansa
nuestro ordenamiento jurdico y que implica una predictibilidad de las
conductas de todo poder pblico.
e)
Es necesario destacar que en el Congreso de la Repblica, tomando en
consideracin precisamente los alcances de las sentencias emitidas por el
Tribunal Constitucional sobre los procesos antes referidos (Expedientes
Nmeros 0004-2006-PI/TC y 0006-2006-PI/TC), se encuentra actualmente
en trmite el Proyecto de Ley N. 01421/2006-CR, que propone la Ley
Orgnica del Fuero Militar, el mismo que se encuentra pendiente de
dictamen de la Comisin de Defensa Nacional, Orden Interno, Desarrollo
Alternativo y Lucha contra las Drogas.
f)
Finalmente, es importante destacar que el Sector Defensa, atendiendo a
la complejidad de la materia, nombr una Comisin Especial encargada de
evaluar la situacin de la organizacin jurisdiccional especializada en
materia penal militar y policial, mediante Resolucin Suprema N. 3622006-DE/SG de fecha 24 de agosto de 2006, para proponer las
conclusiones y recomendaciones que resulten pertinentes (...) En su
informe, dicha comisin concluy que `la parte subsistente de la Ley
N. 28665 adecuada con las sentencias constitucionales, no es factible
implementarla y llevarla a la prctica en el breve lapso disponible hasta el
31 de diciembre del presente ao. Las razones que sustentan esta
apreciacin, entre otras, son las siguientes: i) no se ha resuelto la base
constitucional que fundamenta sus disposiciones; ii) el tiempo para la
instauracin de un nuevo modelo organizativo de la jurisdiccin militar es
escaso; y iii) se presentan contingencias de orden administrativo, pues no
existe presupuesto ni previsiones de infraestructura y de personal que
garantice su eficiencia , por lo que recomend que la organizacin,
funciones y competencias de la Jurisdiccin Militar continuara rigindose
por Novena Disposicin Transitoria de la Ley N. 28665. Es decir, para
evitar la afectacin del principio de seguridad jurdica que generara el
vaco normativo, la Comisin plante la misma solucin que la adoptada
por la norma sub litis.
Otros documentos adjuntados
Con fecha 8 de junio de 2007, el demandante pone en conocimiento del
Tribunal Constitucional que, con fecha 20 de mayo de 2007, la Junta de
Decanos de los Colegios de Abogados del Per suscribi la Declaracin de
Lima, la misma que en el punto undcimo acuerda Respaldar e impulsar la
accin de inconstitucionalidad de la Ley 28934 interpuesta por el Colegio de
Abogados de Lambayeque por violentar derechos y principios constitucionales
referidos a los Principios de Unidad, Independencia y Exclusividad de la Funcin
Jurisdiccional que incluye la Justicia Militar.
Asimismo, con fecha 26 de febrero de 2008, el apoderado del demandado
informa, entre otros extremos, respecto de la expedicin de la Ley N. 29182,
de Organizacin y Funciones del Fuero Militar Policial, la misma que ha sido
publicada con fecha 11 de enero de 2008, y que en uno de sus extremos
deroga la cuestionada Ley N. 28934.
V. MATERIAS CONSTITUCIONALMENTE RELEVANTES
Este Colegiado estima que en el caso del cuestionamiento de la Ley
N. 28934, se deben absolver las siguientes interrogantes:
La derogacin de una ley cuestionada mediante un proceso de
inconstitucionalidad origina necesariamente la sustraccin de la materia en tal
proceso?
Una ley que prorroga indefinidamente los efectos de una vacatio
sententiae del Tribunal Constitucional vulnera el principio de separacin de
poderes, la supremaca normativa de la Constitucin o el principio
democrtico?
Cules son los mbitos de competencia que poseen tanto el Tribunal
Constitucional como el Poder Legislativo? Existen jerarquas entre ambas
instituciones? Cmo se compatibilizan la justicia constitucional y el
principio democrtico en el Estado Constitucional?
Una ley que prorroga indefinidamente los efectos de una vacatio
sententiae del Tribunal Constitucional vulnera la autoridad de cosa juzgada
de las sentencias expedidas por el Tribunal Constitucional en un proceso de
inconstitucionalidad?
VI. FUNDAMENTOS
1. Los efectos de la Ley N. 28934 y la alegada sustraccin de la materia
1. En la sentencia recada en el Expediente N. 00004-2004-AI/TC acumulados,
Caso ITF, el Tribunal Constitucional, al distinguir los conceptos
de vigencia, derogacin, validez e inconstitucionalidad de
las
normas,
estableci determinadas reglas para la procedencia de una demanda de
inconstitucionalidad contra leyes que hubieren sido derogadas. As, precis
que
() la declaracin de inconstitucionalidad, a diferencia de la
derogacin, anula por completo la capacidad regulativa de las normas
declaradas inconstitucionales.
De ello se concluye que no toda norma vigente es una norma vlida, y
que no toda norma derogada se encuentra impedida de ser sometida a
un juicio de validez pues, aun en ese caso, existen dos supuestos en los
que procedera una demanda de inconstitucionalidad: a) cuando la
norma contine desplegando sus efectos, y, b) cuando, a pesar de no
continuar surtiendo efectos, la sentencia de inconstitucionalidad puede
alcanzar a los efectos que la norma cumpli en el pasado, esto es, si
hubiese versado sobre materia penal o tributaria.
Asimismo, en la sentencia recada en el Expediente N. 00019-2005-PI/TC
sostuvo que
la derogacin de la ley no es impedimento para que este Tribunal pueda
evaluar su constitucionalidad, pues la derogacin es una categora del
Derecho sustancialmente distinta a la inconstitucionalidad. Mientras que
la primera no necesariamente elimina los efectos (capacidad reguladora)
de la ley derogada (as, por ejemplo, los casos de leyes que, a pesar de
encontrarse derogadas, surten efectos ultractivos), la declaracin de
inconstitucionalidad aniquila todo efecto que la norma pueda cumplir;
incluso los que pueda haber cumplido en el pasado, en caso de que haya
versado sobre materia penal o tributaria (artculo 83 del Cdigo Procesal
Constitucional).
Con relacin al control de leyes derogadas, el Tribunal Constitucional Federal
Alemn sostuvo, en criterio que comparte este Colegiado, que bajo ciertas
circunstancias, tambin una norma que ya no est vigente puede ser objeto del
control de constitucionalidad. Esto sucede cuando ella todava produce
efectos jurdicos en situaciones pasadas que pueden ser objeto de
procedimientos judiciales[1], o cuando se trata de normas que, como en el caso
de la ley de presupuesto, contienen regulaciones para el mbito de los rganos
estatales, mientras esas regulaciones sean an de importancia en la esfera de
la organizacin estatal.[2]
2. En el caso de la cuestionada la Ley N. 28934, que ampla excepcional y
temporalmente la vigencia de la actual justicia militar policial, cabe
mencionar que esta ley ha sido dejada sin efecto por la Ley N. 29182, de
Organizacin y Funciones del Fuero Militar Policial, publicada el 11 de enero
de 2008.
3. Si bien lo expuesto en el pargrafo precedente podra indicar la existencia de
la sustraccin de la materia por haberse derogado la ley que se cuestiona en el
presente proceso de inconstitucionalidad, el Tribunal Constitucional estima
que es de aplicacin en este caso su reiterada doctrina jurisprudencial,
precisada en el Fundamento N. 1 de la presente sentencia, respecto del
control constitucional de leyes derogadas, en el supuesto en el que la norma
cuestionada, pese a su derogacin, an siga surtiendo efectos.
4. En efecto, conforme se observa en el Oficio N. 44-2008-P/CSJM, recibido
con fecha 8 de abril de 2008, el Presidente del Consejo Supremo de Justicia
Militar informa a este Colegiado, con relacin a la informacin solicitada, que
en el periodo de tiempo comprendido entre el 16 DIC 2006 al 11 ENE 2008,
vale decir, durante la vigencia de la Ley N. 28934, se han emitido 301
sentencias condenatorias, por delitos de funcin, de los cuales 03 estn
privados de su libertad a la fecha, tal como aparece en el cuadro que se
adjunta a la presente. (resaltado agregado)
5. En consecuencia, habindose verificado que a la fecha de expedicin de esta
sentencia la ley cuestionada contina desplegando sus efectos (pues sta ley
habilit en el cargo a los jueces que emitieron las sentencias mencionadas en
el pargrafo precedente), cabe examinar el fondo del asunto y verificar si la
misma resulta compatible con la Norma Fundamental.
2. La fuerza normativa de la Constitucin, el principio democrtico y el
principio de separacin de poderes
Teniendo en cuenta el cuestionamiento que realiza el demandante, este
Colegiado estima que, previamente a examinar la compatibilidad
constitucional de la ley cuestionada, deben precisarse aquellos contenidos
exigibles por la fuerza normativa de la Constitucin, el principio democrtico,
as como el principio de separacin de poderes.
2.1. La fuerza normativa de la Constitucin y el respeto a las garantas que
componen el debido proceso
6. La supremaca normativa de la Constitucin de 1993 se encuentra recogida
en sus dos vertientes: tanto aquella objetiva, conforme a la cual la
Constitucin se ubica en la cspide del ordenamiento jurdico (artculo 51: la
Constitucin prevalece sobre toda norma legal y as sucesivamente), como
aquella subjetiva, en cuyo mrito ningn acto de los poderes pblicos
(artculo 45: el poder del Estado emana del pueblo, quienes lo ejercen lo
hacen con las limitaciones y responsabilidades que la Constitucin y las leyes
establecen), o de la colectividad en general (artculo 38: todos los peruanos
tienen el deber de respetar, cumplir y defender la Constitucin y el
ordenamiento jurdico de la Nacin), puede desconocer o desvincularse
respecto de sus contenidos.
7. La fuerza normativa de la Constitucin implica a su vez: i) una fuerza activa,
entendida como aquella capacidad para innovar el ordenamiento jurdico,
pues a partir de ella existe una nueva orientacin normativa en el sistema de
fuentes del ordenamiento jurdico, derogando expresa o implcitamente
aquellas normas jurdicas infraconstitucionales que resulten incompatibles
con ella (en las que precisamente se produce un supuesto de
inconstitucionalidad sobrevenida); y ii) una fuerza pasiva, entendida como
aquella capacidad de resistencia frente a normas infraconstitucionales que
pretendan contravenir sus contenidos [Exp. 00047-2004-AI/TC FJ 56].
8. Asimismo, conviene precisar que si bien todo el conjunto de normas que
componen la Constitucin es vinculante y poseen la misma jerarqua
normativa, es el Estado el que debe privilegiar la plena vigencia de los
derechos fundamentales (artculo 44, Const.), as como los bienes y
principios constitucionales que se desprenden de estas disposiciones. En
efecto, si se tiene en consideracin que los dos principales bloques normativos
de la Constitucinestn compuestos por un catlogo de derechos
fundamentales (artculoS 2, 4, 5, 6, 7, 10, 11, 13, 14, 15, 17, 18, 22,
23, 24, 25, 26, 27, 28, 29 , 31, 35, 139, entre otros), y por la
estructuracin del Estado (Poder Legislativo, arts. 90 y ss.; Poder Ejecutivo,
arts. 110 y ss.; Poder Judicial, arts. 138 y ss.; Ministerio Pblico, arts. 158 y
ss.; Sistema electoral, arts. 176 y ss.; Gobiernos Locales y Regionales, arts.
188 y ss; y Tribunal Constitucional, arts.201 y ss.; entre otros), es Este
ltimo, el Estado, el que en toda actuacin debe preferir y privilegiar los
derechos fundamentales, tal como lo exige la propia naturaleza de tales
derechos, basados en la dignidad del ser humano, y adems por disposicin de
la propia Norma Fundamental, que en su artculo 44 establece como un deber
primordial del Estado: garantizar la plena vigencia de los derechos
humanos, y en su artculo 45 seala que El poder del Estado emana del
pueblo ().
La existencia de los diferentes poderes y rganos del Estado se justifica solo
en la medida en que estos acten en defensa de los derechos fundamentales y
con preferencia de tales derechos no solo respecto de aquellos otros de
naturaleza infraconstitucional sino respecto de aquellas competencias del
Estado que pretendan restringirlos de modo irrazonable o desproporcionado.
9. Precisamente, teniendo en cuenta la importancia de los derechos
fundamentales en el sistema constitucional peruano, es pertinente hacer
referencia al rol que tienen hoy los tratados de derechos humanos y la
jurisprudencia de organismos jurisdiccionales internacionales de proteccin
de los derechos humanos, pues los mismos no solo persiguen la
materializacin de derechos humanos tales como la vida, la integridad
personal, la libertad personal, la libertad de conciencia y de religin, la
libertad de pensamiento y de expresin, sino tambin la materializacin de un
conjunto de garantas judiciales mnimas, entre otros.
10. En cuanto al rango constitucional de los tratados internacionales sobre
derechos humanos, el Tribunal Constitucional ha sostenido que los tratados
internacionales sobre derechos humanos de los que el Estado peruano es parte
integran el ordenamiento jurdico. En efecto, conforme al artculo 55 de la
Constitucin, los tratados celebrados por el Estado y en vigor forman parte
del derecho nacional. En tal sentido, el derecho internacional de los derechos
humanos forma parte de nuestro ordenamiento jurdico y, por tal razn, este
Tribunal ha afirmado que los tratados que lo conforman y a los que pertenece
el
Estado
peruano,
son
Derecho
vlido,
eficaz
y,
en
consecuencia,inmediatamente aplicable al interior del Estado [05854-2005PA/TC FJ 22]. Esto significa en un plano ms concreto que los derechos
humanos enunciados en los tratados que conforman nuestro ordenamiento
vinculan a los poderes pblicos y, dentro de ellos, ciertamente, al legislador.
11. Los tratados internacionales sobre derechos humanos no solo conforman
nuestro ordenamiento sino que, adems, detentan rango constitucional. El
Tribunal Constitucional ya ha afirmado al respecto que dentro de las normas
con rango constitucional se encuentran los Tratados de derechos humanos.
[00047-2004-AI/TC FJ 61 y 00025-2005-AI/TC FFJJ 25 y ss.]
12. Asimismo, cabe mencionar que este Colegiado ha sostenido en anteriores
oportunidades que los derechos fundamentales reconocidos por nuestra
Constitucin deben ser obligatoriamente interpretados de conformidad con los
tratados y los convenios internacionales sobre derechos humanos ratificados
por el Per y en concordancia con las decisiones adoptadas por los tribunales
internacionales sobre derechos humanos constituidos segn tratados de los
que el Per es parte (Cuarta Disposicin Final y Transitoria de la
Constitucin y artculo V del Ttulo Preliminar del Cdigo Procesal
Constitucional). [Exp. N. 05854-2005-AA/TC FJ 23]
13. De este modo, tanto los derechos fundamentales establecidos en la
Constitucin como aquellos derechos bsicos reconocidos en tratados de
derechos humanos ratificados por el Per resultan vinculantes principalmente
para los poderes del Estado y rganos constitucionales. Dentro de tal conjunto
de derechos destaca la vinculatoriedad de las garantas judiciales (derecho a
un juez independiente e imparcial, al libre acceso a la jurisdiccin, de defensa,
a la prueba, motivacin, a la obtencin de una resolucin fundada en Derecho,
la pluralidad de instancias, al plazo razonable del proceso, a la cosa juzgada,
entre otros derechos fundamentales) pues solo mediante ellas se garantizan
procesos conformes con la Constitucin y los aludidos tratados de derechos
humanos.
Teniendo en cuenta que en la materializacin de los derechos fundamentales el
Legislador desempea un rol de la mayor relevancia, es importante precisar los
alcances del principio democrtico en el marco de la Constitucin.
2.2. El principio democrtico en el Estado Constitucional
14. En reiteradas ocasiones, este Tribunal ha destacado que, tal como se
desprende del artculo 43 de la Constitucin, el Estado peruano es un Estado
social y democrtico de derecho. El principio democrtico, inherente al
Estado Constitucional, alude no solo al reconocimiento de que toda
competencia, atribucin o facultad de los poderes constituidos emana del
pueblo (principio poltico de soberana popular) y de su voluntad plasmada
en la Norma Fundamental del Estado (principio jurdico de supremaca
constitucional), sino tambin a la necesidad de que dicho reconocimiento
originario se proyecte como una realidad constante en la vida social del
Estado, de manera tal que, a partir de la institucionalizacin de los cauces
respectivos, cada persona, individual o colectivamente considerada, goce
plenamente de la capacidad de participar de manera activa en la vida poltica,
econmica, social y cultural dela Nacin, segn reconoce y exige el artculo
2 17 de la Constitucin.
La democracia se fundamenta pues en la aceptacin de que la persona humana y su dignidad
son el inicio y el fin del Estado (artculo 1 de la Constitucin), por lo que su participacin
en la formacin de la voluntad poltico-estatal, es presupuesto indispensable para garantizar
el mximo respeto a la totalidad de sus derechos constitucionales.
Desde luego, consustancial a tal cometido es el reconocimiento de un gobierno
representativo y del principio de separacin de poderes (artculo 43 de la Constitucin), de
mecanismos de democracia directa (artculo 31 de la Constitucin), de instituciones
polticas (artculo 35 de la Constitucin), del principio de alternancia en el poder y de
tolerancia; as como de una serie de derechos fundamentales cuya vinculacin directa con la
consolidacin y estabilidad de una sociedad democrtica, hace de ellos, a su vez, garantas
institucionales de sta. [Exp. 04677-2004-PA/TC FJ 12]
15. De las mencionadas disposiciones de la Norma Fundamental se desprende un
modelo de democracia que en el Estado Constitucional viene a distinguirse de
modelos anteriores. En efecto, en el Estado Constitucional la soberana del
pueblo y por tanto de su principal representante, el Parlamento no es
absoluta sino relativa pues se encuentra limitada por la Constitucin en tanto
norma jurdica suprema, de modo que las mayoras parlamentarias no pueden
desconocer las competencias y los lmites formales y materiales establecidos
en dicha norma.
Asimismo, es importante distinguir entre el principio de la mayora, que
postula que en ausencia de unanimidad el criterio que debe guiar la adopcin
de las polticas y las decisiones es el de la mayora de los participantes, y
laregla de la mayora, que exige el reconocimiento de la necesidad y
legitimidad de la existencia de minoras, as como de sus correspondientes
derechos, lo que implica ciertamente la participacin de las minoras en la
elaboracin, aprobacin y aplicacin de las respectivas polticas.
En el Estado Constitucional, si bien se exige el respeto al principio
democrtico tambin se exige el control y balance entre los poderes del
Estado, si bien se exige el respeto a las decisiones de las mayoras tambin se
exige que tales decisiones no desconozcan los derechos de las minoras, pues
el poder de la mayora solo adquirir legitimidad democrtica cuando permita
la participacin de las minoras y reconozca los derechos de estas; y
finalmente, si bien se exige mayor participacin de los ciudadanos en el
Estado, tambin se exige mayor libertad frente al Estado. La participacin del
pueblo y del Parlamento en el gobierno en un Estado Constitucional exige
que tal participacin sea realizada respetando fundamentalmente los derechos
constitucionales y el control y el balance entre los poderes del Estado.
Al respecto, se ha sostenido con acierto que en todo Estado en el que de
hecho no se observe la distincin entre Constitucin y gobierno no existe
verdadera Constitucin, ya que la voluntad de gobierno carece de control, de
modo que en realidad estamos ante un Estado desptico [3].
2.3. El principio de separacin de poderes y el control y balance entre estos
16. Sobre el particular, el Tribunal Constitucional ha sostenido en la sentencia
recada en el Expediente N. 0023-2003-AA/TC que la doctrina de la
separacin de poderes tiene por esencia evitar, entre otros aspectos, que quien
ejerza funciones administrativas o legislativas realice la funcin
jurisdiccional, y con ello se desconozcan los derechos y las libertades
fundamentales.
17. Asimismo, este Colegiado estableci que Este principio no debe ser
entendido en su concepcin clsica, esto es, en el sentido que establece una
separacin tajante y sin relaciones entre los distintos poderes del Estado; por
el contrario, exige que se le conciba, por un lado, como control y balance
entre los poderes del Estado checks and balances of powers y, por otro,
como coordinacin y cooperacin entre ellos [4], y adems que Dentro del
marco del principio de divisin de poderes se garantiza la independencia y
autonoma de los rganos del Estado, lo que sin embargo, no significa en
modo alguno que dichos rganos actan de manera aislada y como
compartimentos estancos; sino que exige tambin el control y balance (check
and balance) entre los rganos del Estado[5].
18. La existencia de este sistema de equilibrio y de distribucin de poderes, con
todos los matices y correcciones que impone la sociedad actual, sigue
constituyendo, en su idea central, una exigencia ineludible en todo Estado
Democrtico y Social de Derecho. La separacin de estas tres funciones
bsicas del Estado, limitndose de modo recproco, sin entorpecerse
innecesariamente,
constituye
una garanta
para los derechos
constitucionalmente reconocidos e, idnticamente, para limitar el poder frente
al absolutismo y la dictadura.
19. Como tal, la Constitucin de 1993 lo ha acogido como principio fundamental,
consignndolo expresamente en el artculo 43 del Ttulo II: Del Estado y la
Nacin, al establecer que el gobierno de la Repblica del Per (...) se
organiza segn el principio de separacin de poderes (...).
Dentro de esta forma de concebir la organizacin del Estado, la funcin jurisdiccional
merece una especial atencin, toda vez que constituye la garanta ltima para la proteccin
de la libertad de las personas frente a una actuacin arbitraria del Poder Ejecutivo o el Poder
Legislativo.
Al respecto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha sostenido que: (...) uno de
los objetivos principales que tiene la separacin de los poderes pblicos, es la garanta de la
independencia de los jueces (...). Caso del Tribunal Constitucional, Pargrafo 73.
20. Es importante precisar adems que si bien nuestra Constitucin reconoce las
aludidas funciones bsicas del Estado (legislativa, ejecutiva y jurisdiccional),
no puede asumirse: i) que estas sean las nicas funciones; ii) que existan
distinciones ntidas y rgidas entre tales funciones bsicas del Estado; y iii)
que se encuentren en un rango superior a las funciones de los rganos
constitucionales.
21. En cuanto a lo primero, cabe mencionar que el principio de separacin de
poderes reconocido en el artculo 43 de la Constitucin posee un contenido
ms amplio que aquel que asuma la separacin del poder del Estado
nicamente en poderes como el legislativo, ejecutivo y judicial. En efecto, la
propia Norma Fundamental ha establecido rganos constitucionales tales
como el Tribunal Constitucional (artculo 201 y ss.), Jurado Nacional de
Elecciones (176 y ss.), Ministerio Pblico (artculo 158 y ss.), Consejo
Nacional de la Magistratura (artculo 150 y ss.), Defensora del Pueblo
(artculo 161 y ss.), Gobiernos locales y Gobiernos regionales (artculo 190
y ss.), entre otros.
Como se aprecia, el Poder Constituyente ha divido el poder no solo entre el
Poder Legislativo, Poder Ejecutivo y Poder Judicial, sino tambin entre
rganos constitucionales, sin desconocer, inclusive, que tambin es posible
explicar la moderna materializacin del principio de separacin de poderes
con la divisin entre rganos de decisin poltica (parlamento y gobierno) y
los rganos de decisin jurisdiccional (judicatura ordinaria y constitucional,
entre otros). Pese a la extensin del nmero de instituciones que administran
el poder, se mantiene el ncleo esencial del principio, el mismo que consiste
en evitar la concentracin del poder en un solo ente. Como sostuvo
Montesquieu: Todo estara perdido si un mismo hombre, o un mismo cuerpo
de personas principales, o de nobles o de pueblo, ejerciera los tres poderes: el
de hacer las leyes, el de ejecutar las resoluciones pblicas, y el de juzgar los
delitos o las diferentas entre particulares [6].
22. En cuanto a lo segundo, tal divisin no implica una rgida separacin entre
poderes, sino que se limita a excluir que un solo rgano acumulase en s ms
poderes, no rechazndose a priori la posibilidad de que en funcin de
moderacin y freno un rgano compartiese el ejercicio de ms poderes [7]. El
principio de separacin de poderes funciona tambin como regla de
organizacin constitucional, la misma que se manifiesta, en una primera
aproximacin, en la necesidad que exista una ponderacin entre una
pluralidad de centros de poder, puestos en posicin de independencia, pero
tambin de recproco control entre ellos, para as impedir los abusos [8].
Asimismo, exige que, pese a compartir determinadas funciones, los poderes
del Estado u rganos estatales se encuentren prohibidos de desnaturalizar las
competencias de otros poderes u rganos. As por ejemplo, si bien el Poder
Ejecutivo puede expedir decretos legislativos, tal facultad de legislar se
encuentra enmarcada en determinados lmites (legislar sobre la materia
especfica y por el plazo determinado establecidos en la ley autoritativa, entre
otros), encontrndose vetado a tal poder invadir las competencias asignadas al
Poder Legislativo y as legislar sobre otras materias que no fueron materia de
la delegacin o hacerlo fuera del respectivo plazo.
23. En cuanto a lo tercero, si se tiene en cuenta que el principio de
supremaca normativa de la Constitucin exige que la Norma Fundamental,
en su conjunto, sea considerada como la norma que se ubica en la cspide del
ordenamiento jurdico, no puede estimarse que existe una jerarqua con
relacin a las competencias que desempean los poderes del Estado u rganos
constitucionales. Ambos se encuentran en un mismo nivel jerrquico.
3. Interpretacin constitucional, sociedad de intrpretes e intrpretes
especializados de la Constitucin
24. Si bien la aludida vinculatoriedad de la Norma Fundamental exige que los
sujetos obligados (ciudadanos, poderes pblicos, etc.), a fin de efectivizar el
respectivo contenido constitucional deban realizar ejercicios interpretativos,
tal interpretacin siempre debe tomar en consideracin aquella realizada por
los intrpretes especializados y autorizados en definitiva para interpretar y
controlar la Constitucin.
25. Ciertamente, todos interpretamos la Constitucin (los ciudadanos cuando
ejercitan sus derechos, el Poder Legislativo cuando legisla, la
Administracin y el Poder Jurisdiccional en los diferentes casos concretos que
deben resolver, etc.). Sin embargo, tal norma suprema ha establecido que los
intrpretes especializados de esta sean los jueces ordinarios (artculo 138: en
todo proceso, de existir incompatibilidad entre una norma constitucional y una
norma legal, los jueces prefieren la primera), y que en definitiva, como
Supremo Intrprete de la Constitucin se encuentre el Tribunal Constitucional
(artculo 201: el Tribunal Constitucional es el rgano de control de la
Constitucin, artculo 204: la sentencia del Tribunal que declara la
inconstitucionalidad de una norma se publica en el diario oficial y al da
siguiente de la publicacin, dicha norma queda sin efecto, entre otros).
26. Al respecto, el Tribunal Constitucional ha sostenido que: la interpretacin
que realiza el Tribunal Constitucional prevalece sobre cualquier otra; es decir,
se impone a la interpretacin que puedan realizar otros poderes del Estado,
rganos constitucionales e incluso los particulares, si se parte de la premisa
jurdica de la pluralidad de intrpretes de la Constitucin [9].
27. Entre la pluralidad de intrpretes de la Constitucin, destaca el Poder
Legislativo, pues al realizar el principio democrtico y desarrollar los
derechos
fundamentales,
entre
otras
competencias,
interpreta
permanentemente la Norma Fundamental. As por ejemplo, cuando el
Legislador penal regula en el Cdigo Penal las conductas punibles as como
sus correspondientes penas, debe interpretar el respectivo contenido
constitucional de la libertad personal, pues es precisamente el derecho
fundamental el que ser restringido por una pena privativa de libertad, adems
que debe observar el principio de proporcionalidad pues no pueden
penalizarse aquellas conductas que podran ser prevenidas por el derecho
administrativo sancionador o no pueden establecer penas que no resulten
proporcionales con el grado de afectacin de determinados bienes jurdicos.
28. Ciertamente, la interpretacin realizada por el Legislador y materializada en
una ley es obligatoria. Sin embargo, teniendo en consideracin que conforme
a los aludidos artculos 201 y 204, el Tribunal Constitucional expulsa las
leyes que resulten incompatibles con esta, entonces la constitucionalidad de
tales normas recin se ver confirmada o rechazada cuando el Tribunal
Constitucional las examine mediante el proceso de inconstitucionalidad. Si
bien en la cotidiana actividad del Parlamento se interpreta la Constitucin, tal
interpretacin no puede estar desvinculada de aquella interpretacin de los
intrpretes especializados de la Norma Fundamental y especficamente de la
interpretacin realizada por el Tribunal Constitucional, pues es este el rgano
al que en definitiva se le ha encargado el control de la Constitucin (artculo
201).
Esta relacin entre Tribunal Constitucional y Legislador en la interpretacin
de la Constitucin, entre otros temas, no ha sido ni es pacfica en el derecho
comparado. Precisamente, en el siguiente apartado se examinar esta relacin
as como los mecanismos institucionales existentes sobre el particular.
4. La relacin entre Tribunal Constitucional y Poder Legislativo
4.1.
La compatibilidad entre la justicia constitucional y el principio
democrtico. La relacin entre Tribunal Constitucional y Poder Legislativo.
29. El desarrollo de la justicia constitucional en los ordenamientos que as lo han
previsto ha generado mayores niveles de efectividad en la proteccin de los
derechos fundamentales y el respeto de las competencias o atribuciones de los
Poderes del Estado u rganos constitucionales. No obstante, tal desarrollo ha
trado consigo tensiones con tales poderes y rganos, tensiones que no solo se
han presentado en nuestro ordenamiento sino tambin en ordenamientos
jurdicos tales como el italiano, alemn, espaol o colombiano, entre otros.
30. Entre tales tensiones destacan de modo especial las tensiones entre el
Tribunal Constitucional y el Legislador. El aspecto medular de tales tensiones
se encuentra constituido por la existencia de determinadas sentencias de
inconstitucionalidad que han supuesto la creacin de normas, y la exhortacin
o recomendacin al legislador para que expida otras leyes que s resulten
compatibles con la Constitucin.
31. En el ordenamiento jurdico peruano, pese al escaso nmero de sentencias
interpretativas expedidas por el Tribunal Constitucional, este ha establecido
expresamente sus lmites en la expedicin de tales sentencias. As, en la
sentencia del caso barrera electoral (Exp. 00030-2005-AI/TC), sostuvo lo
siguiente:
Aunque la labor interpretativa e integrativa de este Tribunal se encuentra al servicio de la
optimizacin de los principios y valores de la Constitucin, tiene tambin en las disposiciones de
sta a sus lmites. Y es que, como resulta evidente, que este Tribunal Constitucional sea el supremo
intrprete de la Constitucin (artculo 201 y 202 de la Constitucin y 1 de la Ley N. 28301
Ley Orgnica del Tribunal Constitucional), en nada relativiza su condicin de poder constituido,
sometido, como todos, a los lmites establecidos en la Constitucin.
As como la fuerza normativa de la Constitucin (artculo 51) y las responsabilidades
constitucionales con las que deben actuar los poderes pblicos (artculo 45 de la Constitucin) son
las que, en ltima instancia, otorgan fundamento constitucional al dictado de las sentencias
interpretativas e integrativas del Tribunal Constitucional, son, a su vez, las que limitan los alcances
y oportunidad de su emisin. De esta manera, y sin nimo exhaustivo, los lmites al dictado de las
sentencias interpretativas o integrativas denominadas manipulativas (reductoras, aditivas,
sustitutivas, y exhortativas) son, cuando menos, los siguientes:
a)
En ningn caso vulnerar el principio de separacin de poderes, previsto en el artculo 43 de la
Constitucin. Esto significa que, a diferencia de la competencia del Congreso de la
Repblica de crear derecho ex novo dentro del marco constitucional (artculos 90 y 102,
inciso a, de la Constitucin), las sentencias interpretativas e integrativas solo pueden
concretizar una regla de derecho a partir de una derivacin directa de las disposiciones de la
Constitucin e incluso de las leyes dictadas por el Parlamento conforme a ellas. En suma,
deben tratarse de sentencias cuya concretizacin de normas surja de una interpretacin o
analoga secundum constitutionem.
b)
No cabe dictarlas cuando, advertida la inconstitucionalidad en la que incurra la ley
impugnada, y a partir de una adecuada interpretacin del texto constitucional y del anlisis de
la unidad del ordenamiento jurdico, exista ms de una manera de cubrir el vaco normativo
que la declaracin de inconstitucionalidad pueda generar. En dichos casos, corresponde al
Congreso de la Repblica y no a este Tribunal optar por alguna de las distintas frmulas
constitucionales que permitan reparar la inconstitucionalidad, en la que la ley cuestionada
incurre, por lo que slo compete a este Tribunal apreciar si ella es declarada de inmediato o se
le concede al Parlamento un plazo prudencial para actuar conforme a sus competencias y
atribuciones.
c)
Slo cabe dictarlas con las responsabilidades exigidas por la Carta Fundamental (artculo 45
de la Constitucin). Es decir, slo pueden emitirse cuando sean imprescindibles a efectos de
evitar que la simple declaracin de inconstitucionalidad residente en la ley impugnada, genere
una inconstitucionalidad de mayores alcances y perversas consecuencias para el Estado social
y democrtico de derecho.
d)
Slo resultan legtimas en la medida de que este Colegiado argumente debidamente las
razones y los fundamentos normativos constitucionales que, a luz de lo expuesto, justifiquen su
dictado; tal como, por lo dems, ha ocurrido en las contadas ocasiones en las que este Tribunal
ha debido acudir a su emisin (STC 0010-2002-AI, 0006-2003-AI, 0023-2003-AI, entre otras).
De este modo, su utilizacin es excepcional, pues, como se dijo, slo tendr lugar en aquellas
ocasiones en las que resulten imprescindibles para evitar que se desencadenen
inconstitucionales de singular magnitud.
e)
La emisin de estas sentencias requiere de la mayora calificada de votos de los miembros de
este Colegiado.
32. De otro lado, cabe precisar que las tensiones existentes entre Tribunal
Constitucional y Parlamento no pueden circunscribirse a un falso dilema entre
supremaca de la Constitucin o supremaca de la ley en un determinado
ordenamiento jurdico, o entre superioridad del Tribunal Constitucional o del
Parlamento. En el Estado Constitucional, es precisamente la Constitucin la
principal fuente de derecho, y es la ley, aquella otra fuente que siendo
compatible con la Norma Fundamental busca desarrollarla efectivamente. La
Constitucin es vinculante tanto para el Parlamento como para el Tribunal
Constitucional. En un ordenamiento jurdico fundado sobre la articulacin y
el desarrollo equilibrado del poder, no resulta legtimo sostener una
jerarquizacin orgnica entre instituciones pares, sino ms bien la
ponderacin entre los intereses constitucionales que ambas instituciones
persiguen, intereses que deben expresar la integracin de la ley dentro del
marco constitucional.
33. Precisamente, el proceso de constitucionalizacin del ordenamiento
jurdico exige la participacin, en diferentes roles, de los poderes del Estado u
rganos constitucionales, en particular, del legislador y los jueces. En el caso
del legislador, este se encuentra llamado no slo a expedir leyes que no sean
incompatibles con los principios y reglas constitucionales, sino tambin a
expedir leyes que desarrollen el contenido dentico de la Constitucin.
Eldesarrollo legislativo tiene determinados lmites en la Norma
Fundamental y en los tratados celebrados por el Estado que forman parte del
derecho nacional, es decir, legisla con amplia discrecionalidad hasta donde
existan tales lmites. En el caso de los jueces incluidos los constitucionales,
estos tienen la tarea de utilizar el material normativo estructurado a partir
de la Constitucin para as individualizar reglas conformes con los principios
constitucionales y de adecuar la interpretacin de las leyes en la direccin en
la cual tales principios puedan realizarse en la mayor medida posible.
34. En el derecho comparado se ha insistido en que avanzar en la configuracin
de una superior colaboracin entre el Tribunal Constitucional y el legislador
aconseja abandonar viejos tabes por ambas partes, como la crtica per se a
las sentencias que contienen orientaciones para el legislador o la creencia de
los Tribunales Constitucionales de que la inercia (pereza) del legislador es
algo consustancial a las Cmaras. La creacin de instrumentos que
introduzcan flexibilidad en las relaciones entre ambas instituciones, como la
Memoria anual del Tribunal Constitucional recordando las normas pendientes
de reforma, o la creacin de gabinetes en el Gobierno y en el Parlamento para
facilitar el cumplimiento de las sentencias constitucionales, o incluso la
previsin de reuniones peridicas u otro tipo de relaciones institucionalizadas,
no resolvern por s mismas el problema principal pero pueden ayudar a
encauzarlo[10].
4.2. Autonoma del Tribunal Constitucional en la administracin de la justicia
constitucional
35. Conforme lo establece el artculo 201 de la Constitucin, el Tribunal
Constitucional es el rgano de control de la Constitucin y adems es
autnomo. En cuanto a la garanta institucional de la autonoma del
Tribunal Constitucional cabe precisar, en primer trmino, que conforme lo ha
sostenido este Colegiado, el concepto garanta institucional se alude a la
constitucionalizacin de ciertas instituciones que se consideran componentes
esenciales del ordenamiento jurdico, de modo tal que se otorga proteccin a
su esfera propia de actuacin respecto de la actuacin de otros rganos del
Estado y adems se persigue mantener tal esfera en trminos reconocibles
para la imagen que de la misma tiene la conciencia social de cada tiempo y
lugar, imagen que se identifica con el ncleo esencial de la institucin
protegida por la Constitucin, y que debe respetar los principios de
proporcionalidad y razonabilidad, entre otros [11].
En cuanto a la garanta institucional, Klaus Stern sostiene que la recepcin
de esta categora jurdica garantiza a la institucin jurdica asegurada
constitucionalmente a travs de ella una proteccin contra su supresin y
vaciamiento de sustancia. Ciertamente el legislador debe dar forma jurdica a
la institucin garantizada, pero slo dentro de lmites. Si el contenido de la
garanta respecto de la prohibicin de supresin es claro, delimitar las
intervenciones legislativas que simplemente dan forma, acuan, concretan,
estructuran, modifican y son, por lo tanto, admisibles, de aquellas que vacan
de sustancia, presenta dificultades[12].
36. En cuanto a la autonoma, en abstracto, esta puede entenderse como (...) la
libertad de determinacin consentida a un sujeto, la que se manifiesta en el
poder de darse normas reguladoras de su propia accin, o, ms
comprensivamente, como la potestad de proveer a la proteccin de intereses
propios y, por tanto, de gozar y disponer de los medios necesarios para
obtener una armoniosa y coordinada satisfaccin de los propios intereses [13].
37. De este modo, prima facie, puede entenderse la autonoma del Tribunal
Constitucional como aquella garanta institucional mediante la cual se protege
el funcionamiento del Tribunal Constitucional con plena libertad en los
mbitos jurisdiccionales y administrativos, entre otros, de modo que en los
asuntos que le asigna la Constitucin pueda ejercer libremente las potestades
necesarias para garantizar su autogobierno, as como el cumplimiento de sus
competencias. Ello implica adems que los poderes del Estado u rganos
constitucionales no pueden desnaturalizar las funciones asignadas al Tribunal
Constitucional en tanto rgano de control de la Constitucin.
38. Asimismo, debe destacarse que tal autonoma del Tribunal Constitucional si
bien es atribuida por la Constitucin tambin es limitada por sta, de modo
que el ejercicio de sus respectivas competencias no puede desvincularse
parcial o totalmente del ordenamiento jurdico.
5. La autoridad de cosa juzgada constitucional de las sentencias del
Tribunal Constitucional
39. El artculo 139, inciso 2) de la Constitucin reconoce el derecho de toda
persona sometida a un proceso judicial a que no se deje sin efecto
resoluciones que han adquirido la autoridad de cosa juzgada. En los trminos
de dicho precepto constitucional, "Son principios y derechos de la funcin
jurisdiccional: 2) La independencia en el ejercicio de la funcin
jurisdiccional. Ninguna autoridad puede avocarse a causas pendientes ante el
rgano jurisdiccional ni interferir en el ejercicio de sus funciones. Tampoco
puede dejar sin efecto resoluciones que han pasado en autoridad de cosa
juzgada, ni cortar procedimientos en trmite, ni modificar sentencias ni
retardar su ejecucin (...)" [cursivas aadidas].
40. Dicha disposicin constitucional debe interpretarse en virtud del principio de
unidad de la Constitucin, conforme con el inciso 13) del mismo artculo 139
de la Ley Fundamental, el cual prev que "Son principios y derechos de la
funcin jurisdiccional:(...) 13. La prohibicin de revivir procesos fenecidos
con resolucin ejecutoriada. La amnista, el indulto, el sobreseimiento
definitivo y la prescripcin producen los efectos de cosa juzgada".
41. Asimismo, tales disposiciones deben interpretarse en conjunto con el artculo
103 de la Constitucin que establece que () La ley se deroga slo por otra
ley. Tambin queda sin efecto por sentencia que declara su
inconstitucionalidad, as como con el artculo 204, que establece que La
sentencia del Tribunal que declara la inconstitucionalidad de una norma se
publica en el diario oficial. Al da siguiente de la publicacin, dicha norma
queda sin efecto ().
42. Sobre el particular, el Tribunal Constitucional ha sostenido que las sentencias
de inconstitucionalidad de una norma legal emitidas por el Tribunal
Constitucional tienen una triple identidad: fuerza de ley, cosa
juzgada y vinculan a todos los poderes pblicos. La afirmacin de que la
sentencia de inconstitucionalidad de una ley, por su carcter de cosa juzgada,
tiene efectos vinculantes u obligatorios para los poderes pblicos, se deriva
del carcter general que produce los efectos derogatorios de su sentencia. Ello
se refrenda con la Constitucin (artculo 204), y con el artculo 82 del
Cdigo Procesal Constitucional, que dispone que Las sentencias del Tribunal
Constitucional en los procesos de inconstitucionalidad (...) vinculan a todos
los poderes pblicos[14].
43. Especficamente, sobre la cosa juzgada, este Colegiado ha sostenido en
anterior oportunidad que mediante el derecho a que se respete una resolucin
que ha adquirido la autoridad de cosa juzgada se garantiza el derecho de todo
justiciable, en primer lugar, a que las resoluciones que hayan puesto fin al
proceso judicial no puedan ser recurridas mediante medios impugnatorios, ya
sea porque estos han sido agotados o porque ha transcurrido el plazo para
impugnarla; y, en segundo lugar, a que el contenido de las resoluciones que
hayan adquirido tal condicin, no pueda ser dejado sin efecto ni modificado,
sea por actos de otros poderes pblicos, de terceros o, incluso, de los mismos
rganos jurisdiccionales que resolvieron el caso en el que se dict. (Exp. N.
04587-2004-AA/TC, FJ 38)
44. Asimismo, es importante precisar los alcances de la calidad de cosa juzgada
no solo en cuanto al fallo, como tradicionalmente se ha estimado, sino
considerando tambin los fundamentos jurdicos en virtud de los cuales se
determina la inconstitucionalidad. Al respecto, este Colegiado ha sostenido
que las sentencias dictadas por el Tribunal Constitucional vinculan, en el
marco
de
un
proceso
de
inconstitucionalidad,
no
solo
respecto al decisum o fallo de la sentencia sino tambin respecto a los
argumentos ratio decidendi que constituyen su fundamentacin. Y es que, a
diferencia de los obiter dicta que pueden ser considerados como criterios
auxiliares o complementarios, la ratio decidendi constituye, finalmente, la
plasmacin o concrecin de la actividad interpretativa del Tribunal
Constitucional y, dada su estrecha vinculacin con el decisum, adquiere
tambin, al igual que ste, fuerza vinculante para los tribunales y jueces
ordinarios, tanto si se declara la inconstitucionalidad de la norma como si, por
el fondo, se la desestima (Expediente N. 0006-2006-PC/TC FJ 41). Sobre el
particular, Bocanegra Sierra identifica como norma concreta de la sentencia
a aquella consideracin o afirmacin jurdica que fundamenta el fallo, y que
est formulada exactamente de tal modo general que fuera de la decisin
adoptada en el caso concreto, resultara de ella una decisin igual en casos
iguales[15].
45. La necesidad de que el legislador repare la situacin producida por una norma
discordante con la Constitucin, resulta de la inconstitucionalidad declarada
por el Tribunal Constitucional, que siendo el rgano jurisdiccional
especializado que en definitiva interpreta la Constitucin ha identificado tal
inconstitucionalidad, por lo que su fallo y los fundamentos jurdicos que
conducen al mismo, sin pretender afectar la discrecionalidad del legislador, le
proporcionan al Legislador los parmetros para expedir una ley compatible
con la Norma Fundamental.
46. La vinculacin de los poderes pblicos a las sentencias del Tribunal
Constitucional tiene como finalidad no solo la eliminacin de concretos
conflictos jurdicos que tambin es funcin del valor de la cosa juzgada, sino
ante todo tiene una funcin interpretativa en cuanto instrumento para asegurar
la conformidad de los poderes pblicos a los dictados constitucionales a
travs de su vinculacin a la interpretacin que realiza el Tribunal
Constitucional.
6. La vacatio sententiae y la importancia de diferir los efectos de las
sentencias en determinados casos
47. En cuanto a los efectos de una sentencia que declara la inconstitucionalidad
de la ley, cabe mencionar que el artculo 204 de la Constitucin establece
que: La sentencia del Tribunal que declara la inconstitucionalidad de una
norma se publica en el diario oficial. Al da siguiente de la publicacin, dicha
norma queda sin efecto. No tiene efecto retroactivo la sentencia del Tribunal
que declara inconstitucional, en todo o en parte, una norma legal.
48. Como lo ha sostenido este Colegiado en el Expediente N. 00004-2006PI/TC, FJ 174, ms all de su distinta valoracin, la potestad de los Tribunales
o Cortes Constitucionales de diferir los efectos de sus sentencias de acuerdo a
la naturaleza de los casos que son sometidos a su conocimiento, constituye en
la actualidad un elemento de vital importancia en el Estado Constitucional,
pues se difiere con el objeto de evitar los efectos destructivos que podra
generar la eficacia inmediata de una sentencia que declara la
inconstitucionalidad de una ley, tendindose a aplazar o suspender los
efectos de esta.
49. Ello, sin lugar a duda, no implica una total discrecionalidad o arbitrario
accionar por parte del Tribunal Constitucional, sino todo lo contrario. Como
sostiene Zagrebelsky, esta potestad de diferir los efectos de sus decisiones,
empleada con prudencia y, al mismo tiempo, con firmeza por parte de la
Corte Constitucional, sera una demostracin de un poder responsable y
consciente de las consecuencias. [E]l orden y la gradualidad en la
transformacin del derecho son exigencias de relevancia, no simplemente de
hecho, sino constitucional. Es por ello que La Corte no puede desinteresarse
de los efectos de los pronunciamientos de inconstitucionalidad, cuando stos
pueden determinar consecuencias que transtornen aquel orden y aquella
gradualidad. En tales casos ella no puede observar pura y simplemente es
decir, ciegamente la eliminacin de la ley inconstitucional, tanto para el
pasado como para el futuro. La tica de la responsabilidad exige esta
atencin[16].
50. Asimismo, Franco Modugno ha sostenido que circunscribir los efectos
naturales de los pronunciamientos de inconstitucionalidad por parte del
Tribunal Constitucional constituye una necesidad que deriva de su rol
institucional: eliminar las leyes inconstitucionales del ordenamiento, pero
sin producir situaciones de mayor inconstitucionalidad, sin que los resultados
de su juicio sean todava ms perjudiciales para el ordenamiento. Toda la
historia de las sentencias interpretativas, desestimatorias y estimatorias, de las
manipulativas, aditivas o sustitutivas, est all para demostrarlo. El horror
vacui, el temor a la laguna, a menudo es justificado por la advertencia que
elposterius puede resultar ms inconstitucional que el prius. El temor a la
laguna acude, por tanto, a valores constitucionales imprescindibles. No
obstante, sin querer renunciar, por otra parte, a la declaracin de
inconstitucionalidad, un remedio a veces eficaz, en determinadas
circunstancias, puede ser aquel de la limitacin de sus efectos temporales. [17]
51. Pese a lo expuesto, esta potestad de los Tribunales Constitucionales para
diferir en el tiempo los efectos de sus decisiones de inconstitucionalidad no
siempre ha sido bien entendida por algunos sectores de la doctrina, como
tampoco por parte de algunos poderes pblicos, cuando estos ltimos han
propugnado la eliminacin de esta potestad, desconociendo de este modo
el horror vacui que puede generar, en determinados supuestos, el hecho de
que una sentencia de inconstitucionalidad pueda tener efectos inmediatos.
Precisamente, el caso de las disposiciones cuestionadas de la Ley
N. 28665, de organizacin, funciones y competencia de la jurisdiccin
especializada en materia penal militar policial, constituye un claro ejemplo
de los efectos destructivos y las lagunas normativas que se generaran si este
Tribunal, desconociendo su responsabilidad constitucional, decidiera que la
sentencia de inconstitucionalidad surta efectos al da siguiente de su
publicacin en el diario oficial El Peruano.
7. Examen de fondo de la cuestionada Ley N. 28934
52. Expuesto el contenido constitucional de determinados principios y
derechos que resulta indispensable para el examen de constitucionalidad de
fondo de los artculos cuestionados de la Ley N. 28934, que ampla la
vigencia de la Justicia Militar Policial, cabe emitir el respectivo
pronunciamiento.
53. En cuanto a la alegada afectacin de la cosa juzgada, este Colegiado estima
que cuando el cuestionado artculo 1 de la Ley N. 28934 ampla
indefinidamente los periodos de vacatio sententiae establecidos expresamente
por el Tribunal Constitucional en los Expedientes N. os 00006-2006-PI/TC y
00004-2006-PI/TC, vulnera la autoridad de cosa juzgada establecida en el
artculo 139, inciso 2), de la Constitucin, pues mediante tal artculo el Poder
Legislativo ha modificado y dejado sin efecto determinados contenidos
indispensables de las aludidas sentencias de inconstitucionalidad.
54. En efecto, en los fundamentos 177-185 y punto resolutivo 6 de la sentencia
recada en el Expediente N. 00004-2006-PI/TC, el Tribunal Constitucional,
luego de determinar la inconstitucionalidad de ms de 50 disposiciones de la
Ley N. 28665, de organizacin, funciones y competencia de la jurisdiccin
especializada en materia penal militar policial, estableci lo siguiente:
177. () Precisamente, el caso de las disposiciones cuestionadas de la
Ley N. 28665, de organizacin, funciones y competencia de la
jurisdiccin especializada en materia penal militar policial, constituye un
claro de ejemplo de los efectos destructivos y las lagunas normativas que
se generaran si este Tribunal, desconociendo su responsabilidad
constitucional, decidiera que la sentencia de inconstitucionalidad surta
efectos al da siguiente de su publicacin en el diario oficial El Peruano
()
178. No debe dejarse de lado, la consideracin de que la potestad de
diferir los efectos de las decisiones de inconstitucionalidad por parte del
Tribunal Constitucional, no implica en modo alguno suplantar la labor del
Poder Legislativo, sino precisamente el reconocimiento de que es ste el
rgano constitucional competente para establecer la regulacin
respectiva.
179. () la declaracin de inconstitucionalidad de las respectivas
disposiciones, de surtir efectos al da siguiente de su publicacin en el
diario oficial, ocasionara las siguientes consecuencias, entre otras:
Los rganos de la jurisdiccin militar simplemente no podran
funcionar.
-
Las fiscalas penales militares policiales no podran funcionar.
No existiran rganos legtimos que tramiten los respectivos procesos
judiciales de la jurisdiccin militar.
Los procesados que se encontraran sufriendo detencin judicial
preventiva deberan ser puestos inmediatamente en libertad.
-
En suma: paralizacin total del sistema de justicia militar
180. No obstante, atendiendo a la responsabilidad que ha
encomendado la Constitucin a este Supremo Tribunal en los artculos
45, 139 inciso 8, 201 y 202 y a fin de evitar situaciones de mayor
inconstitucionalidad, es necesario diferir los efectos de la presente
sentencia.
()
HA RESUELTO
()
6. Disponer,
respecto
del
resto
de
normas
declaradas
inconstitucionales, una vacatio sententiae por un lapso de 6 meses
contados a partir de la publicacin de la presente sentencia, plazo que
una vez vencido ocasionar que la declaratoria de inconstitucionalidad
surta todos sus efectos, eliminndose del ordenamiento jurdico tales
disposiciones legales. (resaltado agregado)
55. De igual modo, en el fundamento 59 y puntos resolutivos 5 y 6 de la
sentencia recada en el Expediente N. 00006-2006-PI/TC, el Tribunal
Constitucional, luego de determinar la inconstitucionalidad de ms de 20
disposiciones dela Ley N. 28665, de organizacin, funciones y competencia
de la jurisdiccin especializada en materia penal militar policial, estableci lo
siguiente:
Los efectos en el tiempo de la presente sentencia
59. Sobre las disposiciones que resultan inconstitucionales, el Tribunal Constitucional debe
disponer un plazo de vacatio sententiae que, indefectiblemente, vencer el 31 de diciembre
de 2006 y deber ser computado a partir de la publicacin de la presente sentencia en el
Diario Oficial, plazo que, una vez vencido, ocasionar que la declaratoria de
inconstitucionalidad de las mismas surta todos sus efectos, siendo expulsadas del
ordenamiento jurdico. Cabe precisar que el referido plazo no es uno que slo debe servir
para la expedicin de las disposiciones que el Legislador, en uso de sus atribuciones
constitucionales, pudiera establecer, sino para que en el futuro se cuente con una
organizacin jurisdiccional especializada en materia penal militar compatible con la
Constitucin
()
HA RESUELTO
()
5. Disponer, respecto de las disposiciones declaradas inconstitucionales,
una vacatio sententiae que, indefectiblemente, vencer el 31 de
diciembre de 2006 y que ser computada a partir de la publicacin de la
presente sentencia, plazo que, una vez vencido, ocasionar que la
declaratoria de inconstitucionalidad surta todos sus efectos,
eliminndose del ordenamiento jurdico tales disposiciones legales
6. Precisar que el plazo de vacatio sententiae no debe servir solamente
para la expedicin de las disposiciones que el Legislador, en uso de sus
atribuciones constitucionales, pudiera establecer, sino para que en dicho
lapso se cuente con una organizacin jurisdiccional especializada en
materia penal militar compatible con la Constitucin. (resaltado
agregado)
56. Pese a justificar el establecimiento de un periodo de vacatio sententiae y
precisar expresamente los efectos temporales de las aludidas sentencias de
inconstitucionalidad, el 16 de diciembre de 2006, antes de vencerse los
plazos fijados por el Tribunal Constitucional, el Poder Legislativo dict la
cuestionada Ley N. 28934, que estableci los siguiente:
El Consejo Supremo de Justicia Militar y los dems rganos que integran la organizacin
de la Justicia Militar Policial, continan ejerciendo sus funciones, atribuciones y
competencias con la misma estructura organizativa sealada en la Novena
Disposicin Transitoria de la Ley N 28665, hasta la aprobacin de la ley que subsane los
vacos normativos que se generarn al quedar sin efecto los artculos declarados
inconstitucionales de la Ley N 28665 por sentencias del Tribunal Constitucional nms.
0004-2006-PI/TC y 0006-2006-PI/TC, o de la dacin de una nueva ley que regule la justicia
militar. (resaltado agregado)
57. Como se aprecia, mediante el cuestionado artculo 1, el legislador modific,
desnaturaliz y dej sin efecto las reglas jurdicas y parte de los fallos
establecidos por el Tribunal Constitucional en sus sentencias de los
Expedientes N.os 00004-2006-PI/TC y 00006-2006-PI/TC, disponiendo que
el sistema de justicia militar siga funcionando de forma inconstitucional y
prorrogando indefinidamente tales funciones.
58. De otro lado, no resultan vlidos los argumentos expresados por el emplazado
en el sentido de que los periodos de vacatio sententiae dados por el Tribunal
Constitucional en los Expedientes N. os 00004-2006-PI/TC y 00006-2006PI/TC eran cortos, toda vez que, en primer lugar, en materia de adecuacin de
la justicia militar a los parmetros constitucionales no son las
primeras vacatio sententiae que el Tribunal Constitucional establece, sino que
en el ao 2004, ya se dio una primera (Exp. N. 00023-2003-AI/TC) por
un periodo de un ao, que venci el 7 de enero de 2006, periodo dentro del
cual, precisamente el 7 de enero de 2006, se public en el Diario Oficial la
Ley N. 28665, de organizacin, funciones y competencia de la jurisdiccin
especializada en materia penal militar policial, que a su vez, en gran parte fue
declarada inconstitucional por resultar incompatible con la Constitucin (se
reiter en una medida considerable los mismos contenidos declarados
inconstitucionales por este Colegiado en la sentencia del Exp. 00023-2003AI/TC). De este modo, la adecuacin de la organizacin de la justicia militar
a la Constitucin, especficamente la efectividad de las garantas del debido
proceso que debe poseer un rgano jurisdiccional como la justicia militar, y
en la que el Poder Legislativo desempea un rol trascendental, no constituye
un tema que recin haya requerido la participacin de este Poder del Estado a
partir de los meses de abril o julio de 2006, sino, mnimamente, a partir del
mes de octubre del ao 2004.
En segundo lugar, respecto de la afirmacin del emplazado en el sentido que
el plazo efectivo para la actividad legislativa durante la segunda mitad del
ao 2006 se redujo prcticamente a 4 meses, el Tribunal Constitucional debe
precisar, pese a lo sostenido en el pargrafo precedente, que el principio de
colaboracin institucional entre Tribunal Constitucional y Poder Legislativo,
implica, entre otros contenidos, que respetndose la discrecionalidad del
Parlamento en la organizacin del trabajo legislativo se debe dar importante y
urgente atencin a aquellas sentencias del Tribunal Constitucional en las que
para evitar graves situaciones de mayor inconstitucionalidad se establece
una vacatio sententiae y se difieren los efectos de una inconstitucionalidad
declarada, ms an si se trata de temas como el funcionamiento de rganos de
la administracin de justicia.
Finalmente, resulta falsa la afirmacin del emplazado en el sentido que para
evitar la afectacin del principio de seguridad jurdica que generara el vaco
normativo, la Comisin plante la misma solucin que la adoptada por la
norma sub litis, pues si bien es cierto que la Comisin Especial encargada de
evaluar la situacin de la organizacin jurisdiccional especializada en materia
penal militar policial, nombrada por el Poder Ejecutivo mediante Resolucin
Suprema N. 362-2006-DE/SG, publicada el 25 de agosto de 2006, concluy
que el tiempo para instaurar un nuevo modelo organizativo era escaso,
tambin concluy proponiendo un rgimen transitorio para la jurisdiccin
militar (como anteproyecto de ley) que regira desde el 1 de enero de 2007,
propuesta que ciertamente respetaba la vacatio sententiae y en consecuencia la
cosa juzgada de las sentencias de inconstitucionalidad del Tribunal
Constitucional, pero que en ningn extremo propona mantener intacta la
organizacin judicial militar declarada inconstitucional como tampoco que se
extienda indefinidamente la vacatio sententiae as establecida, tal como lo hizo
el cuestionado artculo 1 de la Ley N. 28934.
En el rgimen transitorio para la justicia militar propuesto por la aludida
Comisin Especial, presidida por don Domingo Garca Belaunde, e integrada
por don Francisco Eguiguren Praeli, don Arsenio Or Guardia, don Enrique
Quiroga Carmona y don Luis Garca Corrochano Moyano, se propuso lo
siguiente:
Artculo 1 Vigencia de la presente Ley.La presente Ley establece el rgimen transitorio que rige la actividad
de la Jurisdiccin Militar desde el 01 de enero de 2007 hasta la fecha en
que el Congreso de la Repblica apruebe la nueva Ley Orgnica de
Justicia Militar as como el nuevo Cdigo de Justicia Militar, leyes que a su
vez deberan de expedirse con base a la reforma de la parte pertinente
de la Constitucin.
Artculo 2 Competencia de Jurisdiccin Militar.La
organizacin,
funciones
y
competencias
de la
Jurisdiccin Militar continuar rigindose por las disposiciones contenidas
en la Novena Disposicin Transitoria de la Ley [28665], con las siguientes
precisiones:
a) La jurisdiccin militar es competente para juzgar los delitos de
funcin, tipificados en el Cdigo de Justicia Militar que cometa el
personal militar o policial en situacin de actividad. Su competencia
alcanza al personal en retiro que hubiera cometido el delito en
situacin de actividad.
b) La jurisdiccin militar no es competente para el juzgamiento de
civiles, ni de militares y policas en situacin de retiro.
c) La jurisdiccin militar no es competente para conocer procesos
constitucionales.
d) Debe observar los principios, derechos y garantas establecidos
por la Constitucin y los Tratados Internacionales de Derechos
Humanos en materia de procesos penales.
Artculo 3 Competencia de la Corte Suprema.Sin Perjuicio de lo sealado en los artculos 141 y 173 de la
Constitucin, la Sala Penal de la Corte Suprema de la Repblica ser
competente para conocer:
a) Va recurso de nulidad, las sentencias dictadas en ltima
instancia por la jurisdiccin militar, en las que la sancin impuesta
sea igual o mayor a cuatro (4) aos de pena privativa de libertad.
b) Las
contiendas
de
competencia
Jurisdiccin Militar y la Jurisdiccin Ordinaria.
surgidas
entre la
Artculo 4 Archivamiento de procesos por infraccin de servicio militar.Los procesos por omisin o abandono del Servicio Militar que, a la fecha
de entrada en vigencia de la presente Ley, se encuentren en trmite
en la Jurisdiccin Militar sern archivados de oficio por el Juez Militar
competente.
Artculo 5 Nombramiento de magistrados militares
Las vacantes que se produzcan en la jurisdiccin militar durante la
vigencia
del
presente
rgimen
transitorio,
sern
cubiertas,
preferentemente, mediante la designacin de abogados militares o
policas en situacin de retiro. Cuando ello no sea posible, se designar
abogados del Cuerpo Jurdico Militar quienes pasarn a la situacin de
disponibilidad mientras desempean el cargo.
Como lo sostuvo expresamente este Colegiado en las sentencias de los
Expedientes N.os 00004-2006-PI/TC y 00006-2006-PI/TC, las vacatio
sententiae establecidas no deban servir solamente para la expedicin de las
disposiciones que el Legislador, en uso de sus atribuciones constitucionales,
pudiera establecer, sino para que en dicho lapso se cuente con una
organizacin jurisdiccional especializada en materia penal militar compatible
con la Constitucin (resaltado agregado), lo que albergaba, entre otras, la
posibilidad de que existiese un rgimen transitorio que fue precisamente lo que
plante la mencionada Comisin Especial. Por tanto, es evidente que la
solucin planteada por tal Comisin no fue la misma planteada por el
cuestionado artculo 1 de la Ley N. 28934.
59. Ya sea que el Legislador opte por una organizacin definitiva o transitoria de
la justicia militar, lo relevante es que ambas resulten compatibles con la
Norma Fundamental y que no se afecte la autoridad de cosa juzgada de las
sentencias que el Tribunal Constitucional, en tanto Supremo Intrprete de la
Constitucin, ha expedido sobre la materia. As tambin es importante
destacar que la regulacin de la organizacin de la justicia militar debe
requerir del Parlamento una atencin prioritaria toda vez que en ella se deben
materializar, entre otros, todos aquellos derechos fundamentales judiciales que
les corresponden a los efectivos militares y policiales.
60. De otro lado, cabe mencionar que la vulneracin de la cosa juzgada
establecida en las sentencias de inconstitucionalidad del Tribunal
Constitucional implica a su vez la violacin de la supremaca normativa de la
Constitucin(artculos 51, 45 y 38, entre otros), pues si esta establece en su
artculo 139, inciso 2) que Ninguna autoridad puede avocarse a causas
pendientes ante el rgano jurisdiccional ni interferir en el ejercicio de sus
funciones. Tampoco puede dejar sin efecto resoluciones que han pasado en
autoridad de cosa juzgada, ni cortar procedimientos en trmite, ni modificar
sentencias ni retardar su ejecucin, y el artculo 201 que El Tribunal
Constitucional es el rgano de control de la Constitucin, entonces el
Legislador se encuentra imposibilitado de desconocer tal contenido de la
Norma Fundamental.
61. En el mismo sentido, el cuestionado artculo 1 de la Ley N. 28934 vulnera
el principio de separacin de poderes y el control y balance de poderes, pues
no es competencia del Legislador pronunciarse sobre el mantenimiento de una
organizacin judicial declarada inconstitucional por el Tribunal Constitucional
o pronunciarse sobre la ampliacin de los efectos temporales de tal
inconstitucionalidad, establecidos ambos en un acto jurisdiccional como es
una sentencia del Tribunal Constitucional. Resulta vedado por la Norma
Fundamental que un Poder del Estado como el Poder Legislativo invada las
competencias de un rgano constitucional como el Tribunal Constitucional,
ejerciendo funciones que solo a este le competen.
62. El aludido artculo 1 de la Ley N. 28934 tambin vulnera la garanta
institucional de la autonoma del Tribunal Constitucional, toda vez que al
disponer que siga en funcionamiento una organizacin de la jurisdiccin
militar declarada inconstitucional y prorrogar indefinidamente el periodo
de vacatio sententiae establecido en una sentencia del inconstitucionalidad, ha
desnaturalizado y desconocido las funciones de rgano de control de la
Constitucin(artculo 201) que le ha asignado esta al Tribunal Constitucional.
Si el legislador opera de este modo sobre las sentencias del Tribunal
Constitucional resulta evidente la invasin de tal poder del Estado en un
mbito de competencia propio del rgano de control de la Constitucin.
63. En suma, este Colegiado estima que el artculo 1 de la Ley N. 28934, que
ampla indefinidamente la vigencia temporal de un sistema de justicia militar
declarado incompatible con la Constitucin y extiende tambin
indefinidamente el periodo de vacatio sententiae, es inconstitucional por
vulnerar el principio de separacin de poderes, la fuerza normativa de la
Constitucin, la autoridad de cosa juzgada de las sentencias de
inconstitucionalidad del Tribunal Constitucional, as como la garanta
institucional de la autonoma del Tribunal Constitucional.
64. En consecuencia, teniendo en cuenta que a la fecha el artculo 1 de la Ley
N. 28934 ha sido derogado por la Ley N. 29182, publicada el 11 de enero de
2008, pero, que conforme se sostiene en el Fundamento 6 de la presente, tal
artculo en la actualidad sigue surtiendo efectos, debe declararse la
inconstitucionalidad de tales efectos, quedando eliminada toda la capacidad
reguladora de la mencionada disposicin.
65. Finalmente, en cuanto al cuestionado artculo 2 de la Ley N. 28934, el
Tribunal Constitucional estima que no cabe emitir pronunciamiento por
haberse producido la sustraccin de la materia, toda vez que esta norma fue
derogada por la Ley N. 29182, publicada el 11 de enero de 2008, no
evidencindose que al momento de expedir la presente sentencia se encuentre
surtiendo algn tipo de efecto.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le
confiere la Constitucin Poltica del Per
HA RESUELTO
1. Declarar FUNDADA en parte la demanda de inconstitucionalidad
presentada por el Colegio de Abogados de Lambayeque; en consecuencia,
inconstitucionales los efectos que viene produciendo el derogado artculo 1
de la ley N. 28934.
2. Declarar IMPROCEDENTE la demanda en lo dems que contiene por
haberse producido la sustraccin de la materia.
Publquese y notifquese.
SS.
MESA RAMREZ
VERGARA GOTELLI
LANDA ARROYO
BEAUMONT CALLIRGOS
CALLE HAYEN
ETO CRUZ
LVAREZ MIRANDA
3) PRINCIPIO DE CONCORDANCIA PRCTICA
Tema
Interpretacin constitucional
SubTema
Principio de concordancia prctica
Resolucin
N. 5854-2005-PA/TC
Fecha de publicacin
07/11/2005
Caso
Pedro Lizana Puelles
Sumilla
En virtud del principio de concordancia prctica toda aparente tensin entre las propias disposiciones constitucionales debe ser
resuelta "optimizando"su interpretacin, es decir, sin "sacrificar"ninguno de los valores, derechos o principios concernidos, y
teniendo presente que, en ltima instancia, todo precepto constitucional, se encuentra reconducido a la proteccin de los derechos
fundamentales, como manifestaciones del principio-derecho de dignidad humana (FJ. 12. b)
EXP. N. 5854-2005-PA/TC
PIURA
PEDRO ANDRS LIZANA PUELLES
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Lima, a los 8 das del mes de noviembre de 2005, el Tribunal Constitucional en
sesin de Pleno Jurisdiccional, con la asistencia de los magistrados Alva Orlandini,
Presidente; Bardelli Lartirigoyen, Vicepresidente; Gonzales Ojeda, Garca Toma, Vergara
Gotelli y Landa Arroyo, pronuncia la siguiente sentencia
ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Pedro Andrs
Lizana Puelles contra la sentencia de la Segunda Sala Especializada en lo Civil
de la Corte Superior de Justicia de Piura, de fojas 182, su fecha 28 de junio de
2005, que declar infundada la demanda de amparo de autos.
ANTECEDENTES
Con fecha 27 de diciembre de 2004, el recurrente interpone demanda de
amparo contra el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), con el objeto de que se
declare la nulidad de la Resolucin N. 315-2004-JNE, de fecha 17 de noviembre
de 2004, por considerar que vulnera el derecho fundamental al debido proceso.
Manifiesta que mediante acuerdo adoptado el 20 de julio de 2004, el
Concejo Municipal de la Municipalidad Distrital de Canchaque-Piura, declar
improcedente la solicitud de vacancia en el cargo de Alcalde municipal, por
causal de nepotismo, formulada en su contra por un ciudadano. Refiere que en
aplicacin del artculo 51 de la Ley N. 27972 Ley Orgnica de
Municipalidades (LOM), el 20% de los miembros hbiles del Concejo
solicitaron la reconsideracin del acuerdo, la cual -aduce- fue declarada
improcedente mediante una Resolucin de Alcalda (sic), con lo que qued
agotada la va administrativa. Sostiene que, en consecuencia, esta ltima
resolucin slo poda ser impugnada en un proceso contencioso administrativo, a
pesar de lo cual el JNE ha declarado fundado un recurso de apelacin interpuesto
contra ella, ordenando su inmediata vacancia en el cargo de Alcalde de la
Municipalidad Distrital de Canchaque.
El Procurador adjunto a cargo de los asuntos judiciales del JNE contesta la
demanda manifestando que el literal u) del artculo 5 de la Ley N. 26486 Ley
Orgnica del JNE, en desarrollo del inciso 6) del artculo 178 de la
Constitucin, dispone que es competencia del JNE declarar la vacancia de los
cargos elegidos mediante sufragio directo; que, conforme al artculo 23 de la
LOM, el JNE debe resolver el recurso de apelacin interpuesto contra el acuerdo
del Concejo Municipal que declara o rechaza la vacancia solicitada; y que los
actos de nepotismo que determinaron declarar vacante el cargo de Alcalde que
ejerca el recurrente quedaron plenamente acreditados en sede del JNE, motivo
por el cual se resolvi declarar fundado el recurso de apelacin interpuesto. En
suma agrega-, la resolucin del JNE ha sido expedida con plena observancia del
derecho fundamental al debido proceso. Finalmente, sostiene que, sin perjuicio
de lo expuesto, al pretenderse va amparo dejar sin efecto una resolucin emitida
por el JNE, se afectan los artculos 142 y 181 de la Constitucin que establecen
que contra las resoluciones dictadas por el JNE, no procede recurso alguno.
El Quinto Juzgado Civil de Piura, con fecha 14 de marzo de 2005, declar
infundada la demanda, por considerar que el JNE ha actuado de conformidad con
el artculo 23 de la LOM y sin afectar el derecho al debido proceso. Aade que
la decisin jurisdiccional del JNE ha respetado la tutela procesal efectiva a la que
hace referencia el inciso 8) del artculo 5 del Cdigo Procesal Constitucional.
La recurrida confirm la apelada por sus mismos fundamentos.
FUNDAMENTOS
1. Delimitacin del petitorio
1.
La demanda tiene por objeto que se declare la nulidad de la Resolucin N.
315-2004-JNE, expedida por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), que, tras
declarar fundada la apelacin presentada contra el acuerdo formalizado
mediante Resolucin de Concejo N. 039-2004-CDC/A, orden la vacancia
del recurrente en el cargo de Alcalde de la Municipalidad Distrital de
Canchaque-Piura, por la causal de nepotismo, prevista en el inciso 8) del
artculo 22 de la Ley N. 27972 -Ley Orgnica de Municipalidades (LOM)-. A
criterio del demandante, la referida resolucin contraviene el derecho
fundamental al debido proceso, previsto en el inciso 3) del artculo 139 de
la Constitucin.
2.
El asunto controvertido, exige, ante todo, que el Tribunal Constitucional
determine (no por primera vez -Cfr., por todas, la STC 2366-2003-AA/TC-), si
los artculos 142 y 181 de la Constitucin, instituyen a una resolucin del
JNE como una zona exenta de control constitucional y, consecuentemente,
exceptuada de ser sometida a una evaluacin de validez constitucional
mediante el proceso de amparo previsto en el inciso 2) del artculo 200 de
la Constitucin.
El precitado artculo 142, dispone:
No son revisables en sede judicial las resoluciones del Jurado
Nacional de Elecciones en materia electoral, ni las del Consejo
Nacional de la Magistratura en materia de evaluacin y ratificacin
de jueces.
Por su parte, el artculo 181, establece que:
El Pleno del Jurado Nacional de Elecciones aprecia los hechos con
criterio de conciencia. Resuelve con arreglo a ley y a los principios
generales de derecho. En materias electorales, de referndum o de
otro tipo de consultas populares, sus resoluciones son dictadas en
instancia final, definitiva, y no son revisables. Contra ellas no
procede recurso alguno.
2. La Constitucin como norma jurdica
3.
El trnsito del Estado Legal de Derecho al Estado Constitucional de
Derecho supuso, entre otras cosas, abandonar la tesis segn la cual la
Constitucin no era ms que una mera norma poltica, esto es, una norma
carente de contenido jurdico vinculante y compuesta nicamente por una
serie de disposiciones orientadoras de la labor de los poderes pblicos, para
consolidar la doctrina conforme a la cual la Constitucin es tambin una
Norma Jurdica, es decir, una norma con contenido dispositivo capaz de
vincular a todo poder (pblico o privado) y a la sociedad en su conjunto.
Es decir, signific superar la concepcin de una pretendida soberana
parlamentaria, que consideraba a la ley como la mxima norma jurdica del
ordenamiento, para dar paso -de la mano del principio poltico de soberana
popular- al principio jurdico de supremaca constitucional, conforme al cual,
una vez expresada la voluntad del Poder Constituyente con la creacin de la
Constitucin del Estado, en el orden formal y sustantivo presidido por ella no
existen soberanos, poderes absolutos o autarquas. Todo poder devino
entonces en un poder constituido por la Constitucin y, por consiguiente,
limitado e informado, siempre y en todos los casos, por su contenido jurdiconormativo.
4. A partir de entonces, el asunto se hizo bastante elemental y se tiene expuesto
as desde hace ms de 200 aos:
Qu sentido tiene que los poderes estn limitados y que los lmites
estn escritos, si aquellos a los que se pretende limitar pudiesen
saltarse tales lmites? La distincin entre un Gobierno con poderes
limitados y otro con poderes ilimitados queda anulada si los lmites
no constriesen a las personas a las que se dirigen, y si no existe
diferencia entre los actos prohibidos y los actos permitidos. (...). Est
claro que todos aquellos que han dado vida a la Constitucin escrita
la han concebido como el Derecho fundamental y supremo de la
nacin. (...). Quienes niegan el principio de que los Tribunales deben
considerar la Constitucin como derecho superior, deben entonces
admitir que los jueces deben cerrar sus ojos a la Constitucin y
regirse slo por las leyes.[1]
5. La Constitucin es, pues, norma jurdica y, como tal, vincula. De ah que, con
acierto, pueda hacerse referencia a ella aludiendo al Derecho de la
Constitucin[2], esto es, al conjunto de valores, derechos y principios que, por
pertenecer a ella, limitan y delimitan jurdicamente los actos de los poderes
pblicos.
6. Bajo tal perspectiva, la supremaca normativa de la Constitucin de 1993 se
encuentra recogida en sus dos vertientes: tanto aquella objetiva, conforme a la
cual la Constitucin preside el ordenamiento jurdico (artculo 51 [3]), como
aquella subjetiva, en cuyo mrito ningn acto de los poderes pblicos
(artculo 45[4]) o de la colectividad en general (artculo 38 [5]) puede
vulnerarla vlidamente.
3. El Tribunal Constitucional y la garanta jurisdiccional de la Constitucin
7. Pero, tiene algn sentido reconocer que la Constitucin tiene carcter
jurdico, para luego afirmar que existen actos de los poderes pblicos que
escapan al control constitucional ejercido por la jurisdiccin constitucional?,
es posible afirmar que todo poder est sometido a la Constitucin y a los
derechos fundamentales que ella reconoce, y a la par sostener que los actos de
estos poderes estn relevados de control constitucional, pese a que
contravienen la Constitucin y los derechos fundamentales?
Es inherente a la condicin jurdica de una norma la capacidad de exigir su
cumplimiento jurisdiccionalmente. La ausencia de ste determina la negacin
de aquella. Es por ello que Werner Kaegi sostena:
dime lo que piensas de la justicia constitucional y te dir qu
concepto de Constitucin tienes.[6]
En efecto, afirmar que existen actos de alguna entidad estatal cuya validez
constitucional no puede ser objeto de control constitucional, supone sostener,
con el mismo nfasis, que en tales mbitos la Constitucin ha perdido su
condicin de norma jurdica, para volver a ser una mera carta poltica
referencial, incapaz de vincular al poder.
Pretender que el Tribunal Constitucional se adhiera a esta tesis, equivale a
pretender que abdique del rol de guardin de la Constitucin que el Poder
Constituyente le ha confiado (artculo 201 de la Constitucin). Tentativa
que, como ser sencillo de entender, jams ser de recibo en sede de este
Colegiado.
8. A todo derecho, valor o principio constitucional, corresponde un proceso
constitucional que le protege (artculo 200 de la Constitucin). La
judicializacin de la Constitucin o, para ser ms exactos, la de todo acto que
a ella contravenga, es la mxima garanta de que su exigibilidad y la de los
derechos fundamentales reconocidos, no est sujeta a los pareceres de
intereses particulares; por el contrario, todo inters individual o colectivo,
para ser constitucionalmente vlido, debe manifestarse de conformidad con
cada una de las reglas y principios, formales y sustantivos, previstos en la
Carta Fundamental.
9. Es este marco, corresponde al Tribunal Constitucional dirimir en ltima o
nica instancia los procesos constitucionales (artculo 202 de la
Constitucin). A travs de sus sentencias, en su condicin de supremo
intrprete de la Constitucin (artculo 201 de la Constitucin y 1 de la Ley
N. 28301 Ley Orgnica del Tribunal Constitucional (LOTC)), no slo
cumple una funcin de valoracin, sino tambin pacificacin y ordenacin.
10. Como se ha tenido oportunidad de referir:
El Tribunal Constitucional con frecuencia debe hacer frente a
conflictos de la ms alta trascendencia social y poltica. Esto
supone, muchas veces, que las decisiones jurisdiccionales que
adopte, tengan un impacto en los medios acadmicos y de
comunicacin social.
No obstante, el reconocimiento del Estado Social y Democrtico de
Derecho como un espacio plural para la convivencia, hace posible
que la labor del mximo intrprete de la Constitucin sea la de un
autntico componedor de conflictos sociales, funcin que se canaliza,
en forma institucional, a travs de los procesos constitucionales.
La argumentacin constitucional, es en este contexto, el mejor
recurso de legitimacin y persuasin con que cuenta este Tribunal
para la bsqueda del consenso social y el retorno de la armona. De
este modo logra adhesiones, persuade y construye un espacio para
su propia presencia en el Estado Social y Democrtico de Derecho,
erigindose como una institucin de dilogo social y de
construccin pacfica de la sociedad plural. [7]
11. El Tribunal Constitucional aprecia que los problemas suscitados con relacin
a los artculos 142 y 181 de la Constitucin, se encuentran en estrecha
vinculacin con su interpretacin. Por ello, considera pertinente abordar
algunos puntos relacionados con los mtodos de interpretacin constitucional
y su objeto.
4. Principios de interpretacin constitucional
12. Reconocida la naturaleza jurdica de la Constitucin del Estado, debe
reconocerse tambin la posibilidad de que sea objeto de interpretacin. No
obstante, la particular estructura normativa de sus disposiciones que, a
diferencia de la gran mayora de las leyes, no responden en su aplicacin a la
lgica subsuntiva (supuesto normativo subsuncin del hecho
consecuencia), exige que los mtodos de interpretacin constitucional no se
agoten en aquellos criterios clsicos de interpretacin normativa (literal,
teleolgico, sistemtico e histrico), sino que abarquen, entre otros elementos,
una serie de principios que informan la labor hermenutica del juez
constitucional. Tales principios son[8]:
a) El principio de unidad de la Constitucin [9]: Conforme al cual la
interpretacin de la Constitucin debe estar orientada a considerarla como
un todo armnico y sistemtico, a partir del cual se organiza el sistema
jurdico en su conjunto.
b) El principio de concordancia prctica [10]: En virtud del cual toda aparente
tensin entre las propias disposiciones constitucionales debe ser resuelta
optimizando su interpretacin, es decir, sin sacrificar ninguno de los
valores, derechos o principios concernidos, y teniendo presente que, en
ltima instancia, todo precepto constitucional, incluso aquellos
pertenecientes a la denominada Constitucin orgnica se encuentran
reconducidos a la proteccin de los derechos fundamentales, como
manifestaciones del principio-derecho de dignidad humana, cuya defensa
y respeto es el fin supremo de la sociedad y el Estado (artculo 1 de la
Constitucin).
c) El principio de correccin funcional[11]: Este principio exige al juez
constitucional que, al realizar su labor de interpretacin, no desvirte las
funciones y competencias que el Constituyente ha asignado a cada uno de
los rganos constitucionales, de modo tal que el equilibrio inherente al
Estado Constitucional, como presupuesto del respeto de los derechos
fundamentales, se encuentre plenamente garantizado.
d) El principio de funcin integradora[12]: El producto de la interpretacin
slo podr ser considerado como vlido en la medida que contribuya a
integrar, pacificar y ordenar las relaciones de los poderes pblicos entre s
y las de stos con la sociedad.
e) El principio de fuerza normativa de la Constitucin [13]: La interpretacin
constitucional debe encontrarse orientada a relevar y respetar la naturaleza
de la Constitucin como norma jurdica, vinculante in toto y no slo
parcialmente. Esta vinculacin alcanza a todo poder pblico (incluyendo,
desde luego, a este Tribunal) y a la sociedad en su conjunto.
Es en base a estos criterios que debe llevarse a cabo la interpretacin de los
referidos artculos 142 y 181 de la Constitucin.
5. La inconstitucionalidad de la interpretacin aislada de los artculos 142
y 181 de la Constitucin
13. Llegados a este punto, alguno puede haberse preguntado: cmo puede el
Tribunal Constitucional sostener que la Constitucin es norma jurdica
vinculante, y, no obstante, haber expedido la STC 2366-2003-AA,
contraviniendo (sic) el claro mandato de los artculos 142 y 181 de la
Constitucin que establecen, respectivamente, que las resoluciones del JNE
en materia electoral no son revisables en sede judicial y que son dictadas
en instancia final, definitiva, y (...) contra ellas no procede recurso alguno?
14. Las sentencias 0010-2002-AI expedida en el caso sobre la legislacin
antiterrorista; 0023-2003-AI, expedida en el caso sobre la Ley Orgnica
de la Justicia Militar y el Cdigo de Justicia Militar; 0004-2004-CC
sobre el conflicto de competencias surgido entre el Poder Judicial y el
Congreso de la Repblica; 0019-2005-HC sobre la ley de arresto
domiciliario; 0020-2005-AI / 0021-2005-AI sobre el conflicto de
competencias suscitado entre el Poder Ejecutivo y los Gobiernos Regionales
de Cusco y Hunuco, son slo algunas muestras, entre las muchas
existentes, con las que este Colegiado ha demostrado que a los mtodos
jurdicos y de argumentacin constitucional (funcin de valoracin),
acompaa una cabal conciencia de la realidad social, buscando aliviar los
conflictos intersubjetivos e interinstitucionales (funciones de ordenacin y
pacificacin).
Por ello no puede escapar a la consideracin de este Tribunal que la pregunta
planteada es el resumen fiel de la preocupacin expuesta por algn sector. Y
por ello, es consciente de que, si pretende desvirtuarla, debe hacerlo en
trminos que no slo pueda comprender el tcnico en Derecho, sino el propio
ciudadano.
15. La Constitucin del Estado est plagada de disposiciones entre las que existe
una aparente contradiccin. As, por ejemplo, mientras en el inciso 1) del
artculo 2 se reconoce que toda persona tiene derecho a la vida, en el artculo
140 se regula la pena de muerte; mientras en el inciso 2) del artculo 2 se
reconoce el principio-derecho a la igualdad ante la ley, el artculo 103
establece que pueden expedirse leyes especiales cuando as lo exija la
naturaleza de las cosas; mientras el inciso 24) del artculo 2 reconoce el
derecho a la libertad personal, el literal f) del mismo inciso justifica que la
autoridad policial prive a la persona de sta en caso de flagrante delito;
mientras el inciso 2) del artculo 139, refiere que ninguna autoridad puede
dejar sin efecto resoluciones judiciales que han pasado en autoridad de cosa
juzgada, empero, el inciso 2) del artculo 200 de la Constitucin establece
que el amparo contra esta resolucin procede si emana de un proceso
irregular, es decir, de un proceso en el que no se hayan respetado los derechos
fundamentales de la persona.
16. Pues bien, resulta evidente que luego de la lectura aislada de alguna de estas
disposiciones, se llegar a resultados inconsecuentes con el postulado unitario
o sistemtico de la Constitucin. De ah que nunca ha sido ni ser vlido
interpretar las disposiciones constitucionales de manera aislada. Es
indiscutible que esta es una lectura ms sencilla; s, tan sencilla como
ilegtima.
17. Qu duda cabe de que una interpretacin literal y aislada de los artculos 142
y 181 de la Constitucin, concluir en que, sin ingresar en consideracin
adicional alguna, una resolucin en materia electoral expedida por el JNE, es
inatacable jurisdiccionalmente; es decir, incluso en aquellos supuestos en los
que afecten los derechos fundamentales de la persona. Empero, el resultado de
esta interpretacin es sustentable constitucionalmente?
18. Son distintas las razones que permiten al Tribunal Constitucional sostener que
tal interpretacin resulta manifiestamente inconstitucional. En primer lugar
porque, lejos de optimizar el contenido constitucionalmente protegido de los
derechos fundamentales, desconoce la limitacin que dicho contenido
representa para los actos llevados a cabo por todo poder pblico, incluyendo,
desde luego, los que efecte el JNE.
Si bien es cierto que esta entidad es el mximo rgano de administracin de
justicia electoral del pas, no lo es menos que, como cualquier otro poder
pblico, se encuentra obligado a respetar los derechos fundamentales, en el
marco del respeto al derecho al debido proceso y a la tutela jurisdiccional
efectiva (artculo 139 de la Constitucin); por cuanto, si as no ocurriese,
ser nulo y punible todo acto que prohba o limite al ciudadano el ejercicio de
sus derechos, de conformidad con el artculo 31, in fine, de la Carta
Fundamental.
En otras palabras, el producto resultante de realizar una interpretacin
aislada de los artculos 142 y 181 de la Constitucin, viola los ms
elementales principios de interpretacin constitucional (unidad de la
Constitucin y concordancia prctica), pues pretendiendo auspiciar la
seguridad jurdica que debe informar a todo proceso electoral, sacrifica los
derechos fundamentales, ya que los despoja de toda garanta jurisdiccional de
proteccin.
19. La interpretacin aislada de los artculos constitucionales bajo anlisis resulta
manifiestamente contraria al principio de fuerza normativa de la Constitucin
y al de correccin funcional, ya que desconoce, por un lado, el carcter
jurdico-vinculante de la Constitucin y, por otro, la funcin de contralor de la
constitucionalidad conferida al Tribunal Constitucional (artculo 201 de la
Constitucin). En efecto, dicha interpretacin confunde la autonoma que ha
sido reconocida constitucionalmente al JNE (artculo 177 de la Constitucin)
con autarqua, pues pretende que sus resoluciones no sean objeto de control
constitucional en aquellos casos en los que resulten contrarias a los principios
y derechos fundamentales reconocidos en la Carta Fundamental. Lo que
equivaldra a sostener que para el JNE, tales principios y derechos no resultan
vinculantes.
Es preciso tener presente que, de conformidad con el principio de correccin
funcional, el JNE, bajo las responsabilidades de ley, se encuentra impedido
constitucionalmente de desconocer las decisiones vinculantes que los otros
rganos constitucionales expiden en el ejercicio de sus funciones
constitucionalmente previstas. As, por ejemplo, el JNE se encuentra
impedido de desconocer una resolucin adoptada por el Congreso de la
Repblica que inhabilita a una persona para el ejercicio de la funcin pblica,
de conformidad con el artculo 100 de la Constitucin; mxime si la validez
constitucional de dicha resolucin ha sido plenamente confirmada a travs de
una sentencia del Tribunal Constitucin, supremo intrprete de la
Constitucin (artculo 201 de la Constitucin y artculo 1 de la LOTC) [14].
20. Al referir que las resoluciones del JNE en materia electoral se dictan en
ltima instancia y no pueden ser objeto de control constitucional en sede
jurisdiccional, los artculos 142 y 181 de la Constitucin, tienen por
propsito garantizar que ningn otro rgano del Estado se arrogue la
administracin de justicia sobre los asuntos electorales, pues en esta materia
tcnico-jurdica, el JNE es, en efecto, instancia definitiva. As lo ordena la
Constitucin y bajo el principio de correccin funcional ese fuero debe ser
plenamente respetado por todo poder constituido, incluyendo, desde luego, a
este Tribunal.
Asunto distinto se presenta cuando el JNE ejerce funciones excediendo el
marco normativo que la Constitucin le impone. Ello tendra lugar, claro est,
si se expide una resolucin contraria a los derechos fundamentales. En tales
supuestos, el criterio del JNE escapa a los asuntos tcnico-jurdicos de
carcter estrictamente electoral, siendo de inmediata aplicacin el inciso 2)
del artculo 200 de la Constitucin que dispone que el proceso de amparo
procede contra el hecho u omisin, por parte de cualquier autoridad,
funcionario o persona, que vulnera o amenaza los (...) derechos reconocidos
por la Constitucin. En otras palabras, en tales casos, la jurisdiccin
constitucional se torna inmediatamente en el fuero competente para dirimir la
litis circunscrita a si existi o no violacin de la Carta Fundamental. Sin que
pueda caber aqu, desde luego, una subrogacin en las funciones reservadas
constitucionalmente al JNE.
Sera, por ejemplo, absurdo sostener que porque el Tribunal Constitucional
tiene competencia para declarar la nulidad de una sentencia expedida por un
juez penal o civil que contravenga los derechos fundamentales, tiene
capacidad de administrar justicia penal o civil. Es evidente que en tales
supuestos el Tribunal Constitucional se limita a administrar justicia
constitucional, reponiendo las cosas al estado anterior al momento en que
tuvo lugar la afectacin del derecho fundamental (primer prrafo del artculo
1 del Cdigo Procesal Constitucional), para que luego el proceso contine
siendo resuelto por su respectivo juez competente. La secuencia es idntica
en los supuestos de resoluciones expedidas por jueces que administran
justicia electoral.
As pues, no se trata de una superposicin de funciones, sino de delimitar
clara y correctamente las competencias que la Constitucin ha conferido a
cada uno de los rganos constitucionales (principio de correccin funcional).
21. De conformidad con el artculo 93 de la Constitucin, los Congresistas de la
Repblica no estn sujetos a mandato imperativo. No obstante, las leyes
expedidas por el Congreso, rgano independiente y autnomo, son
susceptibles de control constitucional, mediante el proceso de
inconstitucionalidad (artculo 200 4).
De conformidad con el artculo 139 2 de la Constitucin, el Poder Judicial
tambin goza de independencia y autonoma; sin embargo, como no podra
ser de otro modo en un Estado que se precie de ser Constitucional, sus
resoluciones (incluso las de la Corte Suprema de la Repblica) son
susceptibles de control constitucional mediante los procesos constitucionales
de amparo y hbeas corpus.
Incluso, existe tambin una disposicin constitucional que expresamente
establece que ninguna autoridad (...) puede dejar sin efecto resoluciones que
han pasado en autoridad de cosa juzgada (artculo 139 2) y, sin embargo,
hoy en da a nadie se le ocurre sostener que las resoluciones firmes emanadas
de un proceso en el que han existido violaciones a los derechos
fundamentales, estn exceptuadas de control constitucional mediante los
procesos de amparo o hbeas corpus. Son los principios de unidad de la
Constitucin, de concordancia prctica y de fuerza normativa de la
Constitucin, los que han permitido que esta ltima tesis se consolide sin
reparo (artculo 4 del Cdigo Procesal Constitucional).
Lo propio se podra sealar en torno a la justicia militar, cuya
excepcionalidad y autonoma del Poder Judicial est reconocida en los
artculos 139 1 y 173; sin embargo, no se encuentra exceptuada del control
constitucional, a travs de los procesos de amparo o hbeas corpus.
No existe, pues, justificacin constitucional alguna para que el JNE se
encuentre relevado de dicho control; es decir, cuando no respete los derechos
fundamentales en el marco del debido proceso y la tutela jurisdiccional
efectiva.
6. Los tratados sobre derechos humanos y las decisiones de los tribunales
internacionales de derechos humanos como Derecho Interno
22. Tal como lo dispone el artculo 55 de la Constitucin, los tratados celebrados
por el Estado y en vigor forman parte del derecho nacional. De esta manera,
los tratados sobre derechos humanos ratificados por el Estado peruano, por
pertenecer al ordenamiento jurdico interno, son Derecho vlido, eficaz y, en
consecuencia, inmediatamente aplicable al interior del Estado.
23. Los derechos fundamentales reconocidos por nuestra Constitucin, deben ser
obligatoriamente interpretados de conformidad con los tratados y los
convenios internacionales sobre derechos humanos ratificados por el Per y
en concordancia con las decisiones adoptadas por los tribunales
internacionales sobre derechos humanos constituidos segn tratados de los
que el Per es parte (Cuarta Disposicin Final y Transitoria de la Constitucin
y artculo V del Ttulo Preliminar del Cdigo Procesal Constitucional).
En tal sentido, el ejercicio interpretativo que realice todo rgano
jurisdiccional del Estado (o que desempee funciones materialmente
jurisdiccionales), para determinar el contenido constitucionalmente protegido
de los derechos fundamentales, debe estar obligatoriamente informado por las
disposiciones de los tratados internacionales de derechos humanos y por la
interpretacin de las mismas realizada por los tribunales internacionales
sobre derechos humanos a travs de sus decisiones.
24. De ah que el derecho fundamental de acceso a la justicia frente a toda
vulneracin de los derechos humanos, como manifestacin del derecho al
debido proceso reconocido en el inciso 3) del artculo 139 de la Constitucin,
no slo se reduce al acceso a los tribunales internos, sino tambin a los
internacionales, tal como se tiene previsto en el artculo 205 de la
Constitucin:
Agotada la jurisdiccin interna, quien se considere lesionado en los
derechos que la Constitucin reconoce puede recurrir a los tribunales
u organismos internacionales constituidos segn tratados o convenios
de los que el Per es parte.
Es tambin en base a estas consideraciones que debe ser analizada la
aplicacin aislada de los artculos 142 y 181 de la Constitucin, segn la
cual las resoluciones del JNE en materia electoral no pueden ser objeto de
control constitucional, incluso en los supuestos en los que resulten contrarias
a los derechos fundamentales.
25. En criterio de este Tribunal, resulta manifiesto que dicha aplicacin se opone
a una interpretacin de los derechos y libertades reconocidos por la
Constitucin de conformidad con la Declaracin Universal de los Derechos
Humanos, los tratados sobre derechos humanos ratificados por el Estado
peruano y las decisiones adoptadas por los tribunales internacionales sobre
derechos humanos, constituidos segn tratados de los que el Per es parte, tal
como lo exigen la Cuarta Disposicin Final y Transitoria de la Constitucin y
el Artculo V del Ttulo Preliminar del Cdigo Procesal Constitucional
(CPConst.).
En efecto, el artculo 8 1 de la Convencin Americana de Derechos
Humanos, dispone:
Toda persona tiene derecho a ser oda, con las debidas garantas y
dentro de un plazo razonable, por un juez o tribunal competente,
independiente e imparcial, establecido con anterioridad por la ley, en
la sustanciacin de cualquier acusacin penal formulada contra ella, o
para la determinacin de sus derechos y obligaciones de orden civil,
laboral, fiscal o de cualquier otra ndole.
Mientras que los incisos 1) y 2) de su artculo 25, refieren:
1. Toda persona tiene derecho a un recurso sencillo y rpido o a
cualquier otro recurso efectivo ante los jueces o tribunales
competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos
fundamentales reconocidos por la Constitucin, la ley o la presente
Convencin, aun cuando tal violacin sea cometida por personas que
acten en ejercicio de sus funciones oficiales.
2. Los Estados partes se comprometen:
a) a garantizar que la autoridad competente prevista por el sistema
legal del Estado decidir sobre los derechos de toda persona que
interponga el recurso;
b) a desarrollar las posibilidades de recurso judicial; y
c) a garantizar el cumplimiento, por las autoridades competentes, de
toda decisin en que haya estimado procedente el recurso.
26. Sobre el particular, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ha
sostenido:
"(...) el artculo 25.1 de la Convencin es una disposicin de carcter
general que recoge la institucin procesal del amparo, como
procedimiento sencillo y breve que tiene por objeto la tutela de los
derechos fundamentales. Establece este artculo, igualmente, en
trminos amplios, la obligacin a cargo de los Estados de ofrecer, a
todas las personas sometidas a su jurisdiccin, un recurso judicial
efectivo contra actos violatorios de sus derechos fundamentales.
Dispone, adems, que la garanta all consagrada se aplica no slo
respecto de los derechos contenidos en la Convencin, sino tambin
de aqullos que estn reconocidos por la Constitucin o por la ley. [15]
Para posteriormente afirmar que:
"los Estados Partes se obligan a suministrar recursos judiciales
efectivos a las vctimas de violacin de los derechos humanos (Art.
25), recursos que deben ser sustanciados de conformidad con las
reglas del debido proceso legal (Art. 8.1), todo ello dentro de la
obligacin general a cargo de los mismos Estados, de garantizar el
libre y pleno ejercicio de los derechos reconocidos por la Convencin
a toda persona que se encuentre bajo su jurisdiccin. [16]
27. Asimismo, en el Caso del Tribunal Constitucional vs. Per, la Corte ha
referido:
El respeto a los derechos humanos constituye un lmite a la
actividad estatal, lo cual vale para todo rgano o funcionario que se
encuentre en una situacin de poder, en razn de su carcter oficial,
respecto de las dems personas. Es as, ilcita, toda forma de ejercicio
del poder pblico que viole los derechos reconocidos por la
Convencin. (...).
De conformidad con la separacin de los poderes pblicos que existe
en el Estado de derecho, si bien la funcin jurisdiccional compete
eminentemente al Poder Judicial, otros rganos o autoridades
pblicas pueden ejercer fucniones del mismo tipo. Es decir que
cuando la Convencin se refiere al derecho de toda persona a ser oda
por un `juez o tribunal competente para la `determinacin de sus
derechos, esta expresin se refiere a cualquier autoridad pblica, sea
administrativa, legislativa o judicial, que a travs de sus resoluciones
determine derechos y obligaciones de las personas. Por la razn
mencionada, esta Corte considera que cualquier rgano del Estado
que ejerza funciones de carcter materialmente jurisdiccional, tiene la
obligacin de adoptar resoluciones apegadas las garantas del debido
proceso legal en los trminos del artculo 8 de la Convencin
Americana.[17]
28. Es en base a tales premisas que el Tribunal Constitucional ha tenido
oportunidad de referir (entre otras, en la STC 2409-2002-AA) que detrs del
establecimiento de los procesos constitucionales de la libertad, se encuentra
implcito el derecho a la proteccin jurisdiccional de los derechos o, lo que es
lo mismo, el derecho a recurrir ante un tribunal competente frente a todo acto
u omisin que lesione una facultad reconocida en la Constitucin o en los
instrumentos internacionales en materia de derechos humanos. De
conformidad con la jurisprudencia vinculante de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos, dicho derecho constituye parte del ncleo duro de la
Convencin Americana de Derechos Humanos y, en ese sentido, no puede
obstaculizarse irrazonablemente su acceso o simplemente impedirse su cabal
goce y ejercicio.
29. Debe recordarse, asimismo, que la Corte Interamericana de Derechos
Humanos ha tenido oportunidad de condenar y sancionar a Estados que han
ratificado la Convencin Americana de Derechos Humanos, justamente, por
permitir que sus mximos rganos jurisdiccionales electorales se encuentren
exentos de un control jurisdiccional frente a aquellas decisiones que
contravengan los derechos fundamentales de las personas.
En efecto, en el Caso Yatama vs. Nicaragua (sentencia del 23 de junio de
2005) la Corte Interamericana expuso:
Si bien la Constitucin de Nicaragua ha establecido que las
resoluciones del Consejo Supremo Electoral en materia electoral no
son susceptibles de recursos ordinarios o extraordinarios, esto no
significa que dicho Consejo no deba estar sometido a controles
judiciales, como lo estn los otros poderes del Estado. Las exigencias
derivadas del principio de independencia de los poderes del Estado
no son incompatibles con la necesidad de consagrar recursos o
mecanismos para proteger los derechos humanos.
Independientemente de la regulacin que cada Estado haga respecto
del rgano supremo electoral, ste debe estar sujeto a algn control
jurisdiccional que permita determinar si sus actos han sido adoptados
al amparo de los derechos y garantas mnimas previstos en la
Convencin Americana, as como los establecidos en su propia
legislacin, lo cual no es incompatible con el respeto a las funciones
que son propias de dicho rgano en materia electoral. Este control es
indispensable cuando los rganos supremos electorales, como el
Consejo Supremo Electoral en Nicaragua, tienen amplias
atribuciones, que exceden las facultades administrativas, y que
podran ser utilizados, sin un adecuado control, para favorecer
determinados fines partidistas. En este mbito, dicho recurso debe ser
sencillo y rpido, tomando en cuenta las particularidades del
procedimiento electoral.
Por todo lo expuesto, la Corte concluye que el Estado viol el
derecho a la proteccin judicial consagrado en el artculo 25.1 de la
Convencin Americana (...).[18]
30. Las similitudes con el caso peruano son manifiestas. El artculo 173 de la
Constitucin nicaragense es sustancialmente anlogo a los artculos 142 y
181 de la Constitucin peruana. Y el Consejo Supremo Electoral de
Nicaragua tiene en el JNE peruano a su homlogo.
Insistir en una interpretacin aislada de los artculos 142 y 181 de la
Constitucin, pretendiendo que las resoluciones del JNE en materia electoral
estn exceptuadas de control constitucional a travs del proceso
constitucional de amparo, supondra incurrir en una manifiesta
irresponsabilidad, ya que situara al Estado peruano ante la cierta e inminente
condena por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos al violar
el artculo 25.1 de la Convencin. No slo es facultad, sino deber de este
Tribunal y del Poder Judicial impedir ello, mediante una adecuada
interpretacin de los referidos preceptos, de conformidad con la Constitucin
y los tratados y las decisiones de los tribunales internacionales sobre
derechos humanos constituidos segn tratados de los que el Per es parte.
31. As las cosas, una interpretacin aislada de los artculos constitucionales sub
exmine, resulta incompatible con el artculo 8 de la Declaracin Universal
de los Derechos Humanos; el artculo 2 del Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Polticos; el artculo XVIII de la Declaracin Americana de los
Derechos y Deberes del Hombre; y los artculo 8 1 y 25 de la Convencin
Americana sobre Derechos Humanos.
32. Son, justamente, aplicaciones literales de los artculos 142 y 181 de la
Constitucin, las que han ocasionado que la Comisin Interamericana de
Derechos Humanos sostenga lo siguiente:
En el presente caso, las disposiciones del ordenamiento jurdico
peruano (artculos 181 constitucional y 13 de la Ley Orgnica
Electoral) tal y como han sido interpretadas por el JNE en su decisin
del 18 de enero de 1995 (Oficio N. 188-95-SG/JNE), implican que
cualquier decisin adoptada por el JNE y que pueda afectar los
derechos polticos consagrados en la Convencin, no son revisables y
por tanto, no protegibles en el Derecho Interno. [19]
Sobre tal premisa, recomend al Estado peruano:
Adoptar las medidas tendientes a modificar las disposiciones de los
artculos 181 de la Constitucin de 1993, y 13 de la Ley Orgnica
Electoral, posibilitando un recurso efectivo y sencillo, en los trminos
del artculo 25 (1) de la Convencin, contra las decisiones del JNE
que vulneren la garanta a la participacin poltica por parte de los
ciudadanos.[20]
Cabe sealar que en este Informe la Comisin Interamericana de Derechos
Humanos expresa que en reiteradas comunicaciones el Estado peruano puso
en su conocimiento la existencia de diversas iniciativas de modificacin de la
legislacin electoral, allanndose a la denuncia planteada en su contra, a
pesar de lo cual, hasta la fecha de la publicacin del Informe, ninguna haba
sido adoptada.[21]
33. El Tribunal Constitucional considera, sin embargo, que, tal como ocurriera
en su oportunidad con el artculo 173 de la Constitucin (relacionado a las
competencias de la jurisdiccin militar [22]), la reforma de los artculos 142 y
181 resulta innecesaria, pues por va de una interpretacin constitucional
adecuada, su contenido normativo es susceptible de compatibilizarse con
los tratados sobre derechos humanos ratificados por el Estado peruano y las
decisiones y recomendaciones de los organismos internacionales
relacionados con la materia.
34. Por lo dems, debe enfatizarse que la imposibilidad de optar por una
lectura aislada del artculo 142 del la Constitucin no slo ha sido
establecida por este Tribunal en lo que al control de constitucionalidad de
las resoluciones del JNE en materia electoral se refiere (STC 2366-2003-AA),
sino tambin en lo que respecta a las resoluciones del Consejo Nacional de
la Magistratura en materia de evaluacin y ratificacin de jueces, las cuales,
al amparo de dicha aislada interpretacin, tampoco seran susceptibles de
ser objeto de control constitucional en sede jurisdiccional.
En efecto, desde la expedicin de la STC 2409-2002-AA, en
criterio que este Colegiado tiene reiterado en ms de 200
sentencias, qued establecido que:
(...) cuando el artculo 142. de la Constitucin establece que no
son revisables en sede judicial las resoluciones del Consejo Nacional
de la Magistratura en materia de evaluacin y ratificacin de
Jueces, (...) el presupuesto de validez de dicha afirmacin se
sustenta en que las consabidas funciones que le han sido
conferidas a dicho organismo sean ejercidas dentro de los lmites y
alcances que la Constitucin le otorga, y no a otros distintos, que
puedan convertirlo en un ente que opera fuera o al margen de la
misma norma que le sirve de sustento. En el fondo, no se trata de
otra cosa sino de la misma teora de los llamados poderes
constituidos, que son aquellos que operan con plena autonoma
dentro de sus funciones, pero sin que tal caracterstica los convierta
en entes autrquicos que desconocen o hasta contravienen lo que
la misma Carta les impone. El Consejo Nacional de la Magistratura,
como cualquier rgano del Estado, tiene lmites en sus funciones,
pues resulta indiscutible que estas no dejan en ningn momento de
sujetarse a los lineamientos establecidos en la norma fundamental.
Por consiguiente, sus resoluciones tienen validez constitucional en
tanto las mismas no contravengan el conjunto de valores, principios
y derechos fundamentales de la persona contenidos en la
Constitucin, lo que supone, a contrario sensu, que si ellas son
ejercidas de una forma tal que desvirtan el cuadro de principios
y valores materiales o los derechos fundamentales que aquella
reconoce, no existe ni puede existir ninguna razn que invalide o
deslegitime el control constitucional sealado a favor de este
Tribunal en los artculos 201. y 202. de nuestro texto
fundamental.
35. En tal sentido, sin perjuicio de lo que luego se sostendr, llegado a este
punto, el Tribunal Constitucional se encuentra en condiciones de afirmar
que toda interpretacin de los artculos 142 y 181 de la Constitucin que
realice un poder pblico, en el sentido de considerar que una resolucin del
JNE que afecta derechos fundamentales, se encuentra exenta de control
constitucional a travs del proceso constitucional de amparo, es una
interpretacin inconstitucional. Consecuentemente, toda vez que el JNE
emita una resolucin que vulnere los derechos fundamentales, la demanda
de amparo planteada en su contra resultar plenamente procedente.
En aplicacin del artculo VII del Ttulo Preliminar del CPConst., este criterio
normativo constituye precedente vinculante para todos los poderes
pblicos.
Todo juez y tribunal de la Repblica -sea que realice funciones
estrictamente jurisdiccionales o materialmente jurisdiccionales-, se
encuentra vinculado por este criterio, bajo responsabilidad (artculo VI del
Ttulo Preliminar del CPConst. y Primera Disposicin Final de la LOTC).
7. Criterios para un oportuno control constitucional de las resoluciones
jurisdiccionales del JNE
36. Como qued dicho en el Fundamento 33, supra, en criterio del Tribunal
Constitucional, el conflicto, strictu sensu, no reside en las disposiciones
142 y 181 de la Constitucin, sino en la inconstitucional interpretacin y
consecuente aplicacin literal y aislada que de ellas pretenda hacerse. Por
ello, no corresponde concentrar el anlisis en si pueden o no ser objeto de
control constitucional las resoluciones del JNE en materia electoral que
violen derechos fundamentales, pues no cabe duda de que lo son, sino en
determinar cmo debe operar dicho control constitucional.
37. De conformidad con los tratados y la jurisprudencia internacional sobre
derechos humanos, y con el criterio sostenido en la STC 2366-2003-AA, en
el que este Colegiado se reafirma, el inciso 8) del artculo 5 del CPConst.,
establece que son objeto de control constitucional las resoluciones del JNE
que violen la tutela procesal efectiva. El artculo 4 de la misma norma,
refiere que:
Se entiende por tutela procesal efectiva aquella situacin jurdica
de una persona en la que se respetan, de modo enunciativo, sus
derechos de libre acceso al rgano jurisdiccional, a probar, de
defensa, al contradictorio e igualdad sustancial en el proceso, a no
ser desviado de la jurisdiccin predeterminada ni sometido a
procedimientos distintos de los previstos por la ley, a la obtencin
de una resolucin fundada en derecho, a acceder a los medios
impugnatorios regulados, a la imposibilidad de revivir procesos
fenecidos, a la actuacin adecuada y temporalmente oportuna de
las resoluciones judiciales y a la observancia del principio de
legalidad procesal penal.
Consecuentemente, la posibilidad de ejercer control constitucional a las
resoluciones del JNE que resulten contrarias a los derechos fundamentales no
slo emerge de una adecuada interpretacin de la Carta Fundamental, sino
que se encuentra expresamente concretizada en una disposicin del CPConst.
38. Sin embargo, no es menos cierto que la seguridad jurdica que ha sido
reconocida por este Tribunal como un principio implcitamente contenido en
la Constitucin[23], es pilar fundamental de todo proceso electoral. En
efecto, siendo que los procesos electorales ostentan plazos perentorios y
preclusivos, y que una de las garantas para la estabilidad democrtica es el
conocimiento exacto y oportuno del resultado de la voluntad popular
manifestada en las urnas (artculo 176 de la Constitucin), no es factible
que, so pretexto del establecimiento de garantas jurisdiccionales de los
derechos fundamentales, se culmine por negar la seguridad jurdica del
proceso electoral, y con ella, la estabilidad y el equilibrio del sistema
constitucional en su conjunto (principio de interpretacin constitucional de
concordancia prctica).
39. En tal virtud, este Colegiado considera necesario precisar los siguientes
aspectos:
a)
El Tribunal Constitucional es un rgano constituido sometido a la
Constitucin y a su ley orgnica. En su funcin de mximo intrprete
constitucional (artculo 201 de la Constitucin y artculo 1 de la LOTC),
tiene el deber de integrar todas las normas constitucionales, y otorgar
as seguridad jurdica y unidad normativa al Derecho Electoral
Constitucional, garantizando el respeto a los derechos fundamentales y
la primaca normativa de la Constitucin (artculo II del Ttulo Preliminar
del CPConst.).
b)
En atencin a la seguridad jurdica que debe rodear todo proceso
electoral y a las especiales funciones conferidas a los rganos del
sistema electoral en su conjunto (JNE, ONPE, RENIEC artculos 178,
182 y 183 de la Constitucin), en ningn caso la interposicin de una
demanda de amparo contra el JNE suspende el calendario electoral, el
cual sigue su curso inexorable. Toda afectacin de los derechos
fundamentales en la que incurra el JNE, devendr en irreparable cada
vez que precluya cada una de las etapas del proceso electoral o que la
voluntad popular, a la que hace alusin el artculo 176 de la
Constitucin, haya sido manifestada en las urnas. En dichos supuestos el
proceso de amparo slo tendr por objeto determinar las
responsabilidades a que hubiera lugar, de conformidad con el artculo 1
del CPConst.[24].
c)
Este Colegiado considera, sin embargo, que es preciso incrementar las
garantas que aseguren la celeridad y seguridad jurdica que deben
caracterizar a todo proceso electoral, sin que con ello se afecte el
plausible control constitucional de una resolucin del JNE en materia
electoral que contravenga derechos fundamentales. Debe recordarse
que con el mismo nfasis con el que la Corte Interamericana ha sealado
que todo rgano supremo electoral,
debe estar sujeto a algn control jurisdiccional que permita
determinar si sus actos han sido adoptados al amparo de los
derechos y garantas mnimas previstos en la Convencin
Americana, as como los establecidos en su propia legislacin [25],
ha establecido que
dicho recurso debe ser sencillo y rpido, tomando en cuenta las
particularidades del procedimiento electoral[26].
Resulta evidente que esta previsin de la Corte Interamericana, no slo
apunta a que no corra riesgo el cronograma electoral, sino tambin a
evitar en lo posible que las eventuales afectaciones a los derechos
fundamentales en las que incurran los rganos encargados de
administrar justicia electoral no se tornen irreparables.
En tal sentido, de conformidad con lo establecido en el artculo 107 de
la Constitucin, este Tribunal propone al Congreso de Repblica
introducir en el CPConst, en el ms breve plazo posible, las
modificaciones conducentes a:
Reducir sustancialmente el plazo de prescripcin para interponer
una demanda de amparo contra una resolucin del JNE en materia
electoral.
Que las demandas de amparo contra una decisin del JNE en
materia electoral sean presentadas ante la Sala Constitucional y
Social de la Corte Suprema; y cuyas resoluciones denegatorias,
emitidas en un plazo sumarsimo, puedan ser conocidas por el
Tribunal Constitucional, mediante la interposicin de un recurso de
agravio constitucional a ser resuelto tambin en tiempo
perentorio.
Sancionar a aquellos jueces constitucionales que, contraviniendo
el artculo 13 del CPConst., no concedan trmite preferente a las
demandas de amparo interpuestas contra las resoluciones del JNE
en materia electoral.
Los plazos deben ser perentorios a efectos de no crear
incertidumbre en las decisiones electorales y asegurar la
confianza en el sistema de control jurisdiccional constitucional.
Estas medidas no slo garantizarn la seguridad jurdica del proceso
electoral, sino que tambin permitirn la oportuna proteccin de los
derechos fundamentales. Debe recordarse cmo, por ejemplo, a pesar
de haberse acreditado la manifiesta afectacin por parte del JNE del
derecho a la presuncin de inocencia (artculo 2 24 e. de la
Constitucin) de un ciudadano y, como consecuencia de ello, la
afectacin de su derecho poltico a ser candidato a un cargo pblico
(artculos 2 17, 31 y 35 de la Constitucin), la ausencia de plazos
perentorios en los procesos de amparo orientados a la proteccin de
derechos fundamentales polticos, el debido proceso y la tutela
jurisdiccional efectiva, determin la imposibilidad de reponer las cosas al
estado anterior, al haber devenido dichas afectaciones en
irreparables[27].
8. Anlisis de constitucionalidad del caso planteado
40. El argumento del recurrente para solicitar la nulidad de la Resolucin N.
315-2004-JNE, que resolvi vacarlo en el cargo de Alcalde de la
Municipalidad Distrital de Canchaque-Piura, por causal de nepotismo, es que
la apelacin interpuesta contra la Resolucin de Concejo N. 039-2004CDC/A, mediante la cual se declar improcedente la solicitud de
reconsideracin del Acuerdo de Concejo que rechaz la solicitud de vacancia
planteada en su contra por un ciudadano, debi ser dirimida en un proceso
contencioso administrativo, y no por el JNE.
En otras palabras, acusa una supuesta afectacin de su derecho fundamental
al debido proceso, pues considera que el JNE era incompetente para
pronunciarse sobre el asunto.
41. La pretensin del recurrente carece de todo sustento constitucional. En efecto,
sucede que en desarrollo del inciso 6) del artculo 178 de la Constitucin, el
artculo 23 de la LOM, establece que los recursos de apelacin contra los
Acuerdos de Concejo Municipal que resuelven la reconsideracin planteada
contra una decisin del propio Concejo en relacin con una solicitud para
vacar al Alcalde, son resueltos por el JNE.
De este modo, el JNE resultaba plenamente competente para conocer el
asunto, lo que, por lo dems, est reafirmado por el artculo 5 u. de la Ley
N. 26486 Ley Orgnica del Jurado Nacional de Elecciones.
42. Al conocer el caso, el JNE encontr plenamente acreditada la causal de
nepotismo que determinaba la vacancia del demandante en el cargo de
Alcalde, tal como se encuentra previsto en el inciso 8) del artculo 22 de la
LOM.
43. En tal sentido, lejos de acreditar la afectacin de derecho fundamental
alguno, el recurrente pretende que este Colegiado se subrogue en una
interpretacin de la legislacin electoral acorde con la Constitucin, es decir,
en la administracin de justicia electoral que el inciso 4) del artculo 178 de
la Constitucin confa al JNE, lo que, a todas luces, resulta inaceptable. Por
tanto, la demanda debe ser desestimada.
9. El Informe Tcnico de la Secretara Ejecutiva del Consejo Nacional de
Derechos Humanos del Ministerio de Justicia
44. Conforme al artculo 4 de la Ley Orgnica del Sector Justicia, corresponde al
Ministerio de Justicia
velar por la vigencia del imperio de la Ley, el derecho y la justicia.
Asimismo, el artculo 5 de la misma norma, establece que
Corresponde al Ministerio de Justicia, el asesoramiento legal al
Poder Ejecutivo y especialmente al Consejo de Ministros; as como
promover una eficiente y pronta administracin de justicia (...).
45. Mediante Oficio N. 1209-2005-JUS/DM, de fecha 7 de noviembre de 2005,
el seor Ministro de Justicia ha remitido a este Tribunal el Informe N. 1452005-JUS/CNDH-SE/CESAPI, de la Secretara Ejecutiva del Consejo
Nacional de Derechos Humanos.
En dicho Informe, luego de efectuarse un extenso anlisis respecto a los
alcances del artculo 25.1 de la Convencin, que reconoce el derecho de toda
persona a un recurso sencillo y rpido o a cualquier otro recurso efectivo
ante los jueces o tribunales competentes, que la ampare contra actos que
violen sus derechos fundamentales reconocidos por la Constitucin, la ley o
la presente Convencin, aun cuando tal violacin sea cometida por personas
que acten en ejercicio de sus funciones oficiales, y a la interpretacin de
mismo realizada a travs de sus sentencias y opiniones consultivas por la
Corte Interamericana de Derechos Humanos (recogida, en su mayora, en el
punto 6 de esta sentencia), se concluye en que:
a) La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha interpretado el
artculo 25 de la Convencin Americana sobre Derechos Humanos
que instituciones como el hbeas corpus (y el amparo) resultan
mecanismos sencillos y rpidos para proteger derechos humanos. Si
en Estados de Emergencia, cuando se permite que el Estado restrinja
lcitamente la vigencia de ciertos derechos, no se suspenden las
garantas judiciales o procesales indispensables para proteger los
derechos que forman parte del ncleo duro de los derechos humanos,
tampoco se puede permitir su restriccin en perodos ordinarios, en
los que rige en toda su extensin la Convencin Americana y los
derechos fundamentales.
b) La jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos podra estimarse que permitira que las decisiones del
Jurado Nacional de Elecciones, en base a los artculos 142 y 181 de
la Constitucin Poltica del Per, puedan ser examinadas a travs del
proceso de amparo. De momento, no ha habido ningn caso del Per
que haya sido resuelto por la Corte Interamericana en este punto
especfico.
c) Actualmente, el Ministerio de Justicia no ha promovido medida
alguna para posibilitar un recurso efectivo y sencillo en los trminos
del artculo 25 de la Convencin Americana sobre Derechos
Humanos contra las decisiones del Jurado Nacional de Elecciones
que afecten los derechos fundamentales.
46. El Tribunal Constitucional comparte plenamente el criterio del Consejo
Nacional de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia, en el sentido de
que, tal como lo ha establecido la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, no cabe, en ninguna circunstancia (ni aun durante los estados de
excepcin), desconocer el derecho de toda persona a recurrir a los procesos
constitucionales de amparo y hbeas corpus frente a toda vulneracin de los
derechos fundamentales reconocidos en la Constitucin del Estado, como
manifestacin concreta, a nivel interno, del derecho humano de toda persona
a un recurso sencillo y rpido o a cualquier otro recurso efectivo ante los
jueces o tribunales competentes, que la ampare contra actos que violen sus
derechos fundamentales reconocidos por la Constitucin, la ley o la presente
Convencin, aun cuando tal violacin sea cometida por personas que acten
en ejercicio de sus funciones oficiales, en los trminos del artculo 25 de la
Convencin Americana de Derechos Humanos.
47. De otra parte, si bien es cierto que an no existe una sentencia de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos contra el Estado peruano por el
eventual impedimento de la procedencia de una demanda de amparo contra
una resolucin del JNE en materia electoral que afecte derechos
fundamentales, sus sentencias vinculadas con la violacin del artculo 25 de la
Convencin (en particular la expedida en el Caso Yatama vs. Nicaragua) y sus
opiniones consultivas sobre el particular, son muestras evidentes de que
dichas condenas sern inminentes si el Estado peruano obra en dicho sentido.
En consecuencia, es deber del Estado regular un proceso constitucional
sumario de amparo contra las resoluciones del JNE que violen derechos
fundamentales.
Por estas consideraciones, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que
le confiere la Constitucin Poltica del Per,
HA RESUELTO
1. Declarar INFUNDADA la demanda.
2. De acuerdo con los artculos 201 de la Constitucin y 1 de la LOTC, este
Tribunal, en su calidad de supremo intrprete de la Constitucin, segn ha
quedado dicho en el Fundamento 35, supra, establece que toda
interpretacin de los artculos 142 y 181 de la Constitucin que realice un
poder pblico en el sentido de considerar que una resolucin del JNE que
afecta derechos fundamentales, se encuentra exenta de control
constitucional a travs del proceso constitucional de amparo, es una
interpretacin inconstitucional. Consecuentemente, cada vez que el JNE
emita una resolucin que vulnere los derechos fundamentales, la demanda
de amparo planteada en su contra resultar plenamente procedente.
En aplicacin del artculo VII del Ttulo Preliminar del CPConst., este criterio
normativo constituye precedente vinculante para todos los Poderes Pblicos.
Todo juez y tribunal de la Repblica -sea que realice funciones estrictamente
jurisdiccionales o materialmente jurisdiccionales- se encuentra vinculado por
este criterio, bajo responsabilidad (artculo VI del Ttulo Preliminar del
CPConst. y Primera Disposicin Final de la LOTC).
3. De conformidad con el Fundamento 39 b), en ningn caso la interposicin
de una demanda de amparo contra el JNE suspende el calendario electoral,
el cual sigue su curso inexorable. Toda afectacin de los derechos
fundamentales en que incurra el JNE, devendr en irreparable cada vez que
precluya cada una de las etapas del proceso electoral o en que la voluntad
popular, a la que hace alusin el artculo 176 de la Constitucin, haya sido
manifestada en las urnas. En dichos supuestos, el proceso de amparo slo
tendr por objeto determinar las responsabilidades a que hubiera lugar, de
conformidad con el artculo 1 del CPConst.
4. En observancia del artculo
dicho en el Fundamento 39
Repblica introducir en el
modificaciones conducentes
107 de la Constitucin, y tal como ha quedado
c), supra, este Tribunal propone al Congreso de
CPConst, en el ms breve plazo posible, las
a:
Reducir sustancialmente el plazo de prescripcin para interponer una
demanda de amparo contra una resolucin del JNE en materia
electoral.
Que las demandas de amparo contra una resolucin del JNE en
materia electoral se presenten ante la Sala Constitucional y Social de
la Corte Suprema; y cuyas resoluciones denegatorias, emitidas en un
plazo sumarsimo, puedan ser conocidas por el Tribunal Constitucional,
mediante la interposicin de un recurso de agravio constitucional a
ser resuelto tambin en tiempo perentorio.
5. Poner en conocimiento del Congreso de la Repblica y del JNE la presente
sentencia.
Publquese y notifquese.
SS.
ALVA ORLANDINI
BARDELLI LARTIRIGOYEN
GONZALES OJEDA
GARCA TOMA
VERGARA GOTELLI
LANDA ARROYO
CONCLUSIONES
De lo expuesto en el presente artculo se desprende la importancia de la
interpretacin, ya que a travs de dicho proceso se determina el
contenido de los enunciados contenidos en los dispositivos jurdicos,
otorgndole un significado a travs de la norma que no es ms que el
resultado del anlisis realizado en base a la aplicacin de los mtodos de
interpretacin.
Si bien este proceso puede ser realizado por cualquier persona, debe
precisarse que solo poseer relevancia jurdica la interpretacin
realizada por los magistrados del Poder Judicial y del Tribunal
Constitucional, en la medida que los primeros resuelven conflictos y, los
segundos, determinan la existencia o no de conductas que vulneran
derechos fundamentales. En tal sentido, el ejercicio de su actividad
jurisdiccional implicar el estudio de los enunciados legales con el objeto
de tornarlos normas y as establecer determinados parmetros sobre el
entendimiento de dichos enunciados que, en muchas oportunidades,
generan confusin debido a su indeterminacin en la redaccin.
No obstante, el intrprete deber de guiar este proceso a travs de los
principios desarrollados en la doctrina y consagrados por el Tribunal
Constitucional, a fin de contar con criterios que orienten su actividad y
maximicen este razonamiento que se dirigir a la resolucin de
conflictos y a la tutela de los derechos fundamentales, como tambin del
establecimiento de parmetros en la comprensin de los dispositivos
legales.
La interpretacin constitucional ha de orientarse a mantener la
seguridad jurdica y la vigencia del Estado de Derecho, pues las normas
constitucionales constituyen la base del resto del ordenamiento jurdico.
De una determinada interpretacin de la Constitucin, pueden ser
expulsadas del sistema jurdico de un pas algunas leyes, debido
precisamente a la imposibilidad de interpretarlas conforme a los
preceptos
constitucionales.
Esto
puede
originar
asimismo
la
inconstitucionalidad de otras normas que encuentren en conexin con
tales leyes.
Consiste
en
la
actividad
intelectual
que
debe
realizar
la autoridad competente, con la finalidad de desentraar el sentido de
las reglas y normas establecidas, procurando siempre llegar hasta el
sentido que da origen a la misma, con esta prctica se busca explicar de
manera exacta el mensaje que contiene la norma, su direccin, y hasta
su razn de ser.
La actividad intelectual de interpretacin se puede lograr con diversas
tcnicas, que sirven de herramientas para la autoridad responsable de
su ejercicio, a los fines de acabar de la manera ms exacta posible la
aplicacin de la norma, pudiendo prever las consecuencias jurdicas y su
repercusin. Estas tcnicas se recopilan en las diversas teoras de la
interpretacin.
Las diversas teoras de la interpretacin, obedecen a diversos factores y
en su generalidad son postuladas por los doctrinarios, en ese sentido
hacemos referencia a las teoras de interpretacin, sealadas por
el profesor Garca Amado, quien hace el sealamiento de que las teoras
de interpretacin obedecen a concepciones lingstica, intencionalista y
axiolgica o material. Ante la dinmica de la interpretacin de la norma,
nos referiremos, y a fin de puntualizar, a las diferentes teoras de
interpretacin del quehacer