Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
SENTENCIA No. 1
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, siete de Enero
del ao dos mil ocho. Las nueve de la maana.
VISTOS,
RESULTA:
Mediante escrito de acusacin presentado el cuatro de diciembre del ao dos mil
cuatro, en el Juzgado Sexto de Distrito Penal de Audiencia de Managua, la Fiscal
Auxiliar Lic. Suhey Funez Narvez, solicit apertura de juicio contra las imputadas
Erica del Carmen Sequeira Calero, de veinte aos de edad, Socorro Arica Calero
y/o Yadira del Socorro Rodrguez Calero de treinta aos de edad, ambas con
domicilio del Centro de Salud dos cuadras arriba, Barrio El Riguero, Managua, por
ser coautoras del delito de Trfico Interno de Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras
Sustancias Controladas en perjuicio de la Salud Pblica en Nicaragua. Habiendo
resultado culpable slo la acusada Erica del Carmen Sequeira, por el delito de
Trfico de 3.4 gramos de cocana base crack, se le impuso la pena de cinco aos de
presidio, ms una multa de un milln de crdobas, mediante sentencia del Juzgado
Sexto de Distrito Penal de Juicio de Managua, dictada a las ocho de la maana del
veintinueve de Marzo del ao dos mil cinco. Contra dicha resolucin apel el Lic.
Ramn Amadeo Flores Lpez, defensor de Erica del Carmen Sequeira Calero, y por
admitido el recurso se mando a or al Ministerio Pblico como parte recurrida y los
autos fueron remitidos a la Sala Penal Dos del Tribunal de Apelaciones
Circunscripcin Managua, donde se dict la sentencia de las once y cinco minutos
de la maana del veintisiete de febrero del ao dos mil seis, confirmando la de
primera instancia. Contra la anterior resolucin el defensor, Lic. Ramn Amadeo
Flores Lpez, interpuso recurso de casacin en la forma y en el fondo contra la
referida sentencia, fundado en los Artos. 387 y 388 CPP, y una vez recibidos los
autos en la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, se tuvieron por radicados
con la intervencin del Lic. Ramn Amadeo Flores como defensor de la acusada, y
del Lic. Lenn Rafael Castelln Silva en su calidad de representante del Ministerio
Pblico, y cumplidos los trmites de ley, se est en el caso de resolver; y,
CONSIDERANDO:
Se invoca por el defensor Lic. Ramn Amadeo Flores Lpez, como motivo del
recurso interpuesto, el sealado en la causal 1 del Arto. 387 CPP., ("Motivos de
forma. El recurso de casacin podr interponerse con fundamento en los siguientes
motivos por quebrantamiento de las formas esenciales: 1. Inobservancia de las
normas procesales establecidas bajo pena de invalidez, inadmisibilidad o caducidad,
si el interesado ha reclamado oportunamente su saneamiento. No es necesario el
reclamo previo de saneamiento cuando se trate de defectos absolutos o de los
producidos despus de clausurado el Juicio"), por cuanto con el fallo se vulnera el
principio de inocencia, garantizado constitucionalmente y recogido en el Arto. 2 del
CPP., que en su parte pertinente dice: "Cuando exista duda razonable sobre la
culpabilidad del acusado, al dictarse sentencia o veredicto, proceder su
absolucin". En tal sentido, el Juez para no vulnerar el principio de inocencia debe
slo valorar prueba de cargo indubitada para condenar; en cambio, el in dubio pro
reo, o sea, en caso de duda a favor del reo se aplica nicamente en la sentencia
cuando existan dudas acerca del hecho mismo. El fallo estima que se decret
judicialmente orden de allanamiento en el domicilio de la procesada Socorro Arica
Calero, que la Polica ingres a la morada a las siete y cuarenta minutos de la
noche, procedindose al registro en busca de pruebas para demostrar el delito
Trfico Interno de Estupefacientes por parte de la acusada Socorro Arica Calero;
como resultado del registro se encontr cocana en el domicilio allanado en posesin
de Socorro, manifestando la misma Socorro en presencia de los Policas que eso
que andaba era de un hijo, a quien tambin se captur; sobre este sujeto, de nombre
Julio Arica Calero, la Direccin de Investigaciones de Drogas tena conocimiento de
su actividad ilcita de expendio de drogas por parte de la ciudadana, razn por la
que se orient a los policas ngel Alfonso Ruiz Prez y Luisa Emilia Obregn, un
trabajo de allanamiento para verificar la denuncia; sin embargo, el hecho de la
comercializacin de la droga por parte de Julio Arica no fue acusado ni fue objeto
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
de prueba en el juicio; seguidamente, el fallo estim que la posesin de la droga
encontrada, por cuanto las pruebas vertidas en el juicio oral y pblico fueron
contradictorias entre s, no se poda acreditar a la acusada Socorro Arica Calero,
concluyendo el Juez que deba absolverla en virtud del principio in dubio pro reo.
Para el juez no se pudo acreditar la posesin de la cocana; pero, de este mismo
hecho de poseer cocana para su comercializacin es del que se acus tambin a
Erica de ser coautora del mismo hecho; de lo que resulta, si el hecho de la posesin
de la droga no qued probada, no puede Erica ser coautora de un hecho no
probado; pues, se les acus a las dos del mismo hecho y por eso mismo de
coautoras. Sin embargo, la tambin acusada Erica del Carmen Sequeira Calero,
supuesta hija de la antes mencionada y absuelta, fue encontrada culpable, como s
de otro hecho independiente se tratara, por virtud de acreditarle la posesin de 3.4
gramos de cocana, pero que tampoco tena en su poder; pues, los 3.4 gramos de
cocana fueron encontrados en la mano empuada de una nia que sala de la casa,
y que al abrirle la mano llevaba una bolsita plstica conteniendo dicha sustancia,
manifestando la nia que otro nio se la haba dado, y al preguntarle al nio de
quien era la sustancia, ste dijo era de Erica. Ahora bien, el acto de investigacin o
sea el allanamiento fue realizado despus de las 07:40 p.m., en una hora no
permitida o ilegal, Arto. 217 CPP., "la diligencia de allanamiento deber practicarse
entre las seis de la maana y las seis de la tarde"; en consecuencia el allanamiento
y los hallazgos en el registro no pueden estimarse como legalmente vlidos; por otra
parte, no se levant acta con los detalles del registro como lo ordena el Arto. 220
CPP., que dice: Formalidades para el allanamiento. Una copia de la resolucin
judicial que autoriza el allanamiento y el secuestro ser entregada a quien habite o
posea el lugar donde se efecte o, cuando est ausente, a su encargado, y, a falta
de ste, a cualquier persona mayor de edad que se halle en el lugar. Se preferir a
los familiares del morador. La diligencia se practicar procurando afectar lo menos
posible la intimidad de las personas. De la diligencia de allanamiento se levantar un
acta, para hacer constar la observancia de las regulaciones legales. Cuando no se
encuentre a nadie, ello se har constar en el acta. Practicado el registro, en el acta
se consignar el resultado. El acta ser firmada por los concurrentes; no obstante,
si alguien no la firma, as se har constar. En cambio, lo que aparece en el proceso
(folio 42) es lo que se titula como denuncia de las 7 p. m., ante la Polica Nacional,
de ngel Alfonso Ruiz, polica que denuncia relatando hechos sucedidos
posteriormente a la misma hora de la denuncia, como son los acaecidos despus de
las 7: 40 p.m., respecto al allanamiento, registro, incautacin; y separadamente
corren recibos de ocupacin independientes de las circunstancias del registro; es
decir, primero allanaron y despus vino la denuncia; en este caso la legalidad de la
investigacin no fue garantizada por el Ministerio Pblico; tambin consta en el
proceso que la orden de allanamiento en vez de entregarla al morador de la
vivienda, contra quien iba dirigido el allanamiento, un miembro de la Polica se limit
a leerlo, vulnerando con lo antes dicho, es decir fuera de la hora y sin entregar la
copia, el derecho a la inviolabilidad del domicilio, que slo puede allanarse de
acuerdo a la ley, Arto. 26 Cn. Esencialmente se observa en el fallo, que la
construccin de la culpabilidad de la acusada Erica del Carmen Sequeira se
fundament en la expresin de un nio como de siete aos en el momento del
allanamiento, que no puede ser objeto ni sujeto de proceso, ni sometido a
procedimiento judicial alguno, Arto. 35 Cn., no obstante, interrogado por uno de los
miembros de la Polica, respondi perjudicando a su supuesta madre procesada;
habiendo el Juez estimado que la prueba era contradictoria en cuanto a la posesin
de la droga y sin atribuir el fallo a la procesada evidencia o actividad encaminada a
la comercializacin de la droga; en consecuencia, falta la estimacin de pruebas de
cargo en el anterior sentido, y ello constituye la violacin del principio de inocencia, y
por otro lado, la duda sobre el hecho de la posesin de la cocana por parte de las
acusadas constituye el in dubio pro reo, principio del que hizo el Juez practica
aplicacin en el fallo, donde qued sentada la duda de la pertenencia de la droga y
de la falta de comercializacin por parte de las acusadas; tanto as, que absolvi a la
acusada Socorro Arica Calero; sin embargo a pesar de la duda no superada por el
Juez se conden a Erica del Carmen Arica Romero, vulnerando el principio de
inocencia, garantizado constitucionalmente y recogido en el Arto. 2 del CPP., y como
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consecuencia de su vulneracin y de la inobservancia de norma sustancial se debe
declarar la absolucin de la acusada y ordenar su libertad inmediata.
POR TANTO:
De conformidad con lo expuesto, disposiciones legales citadas y Artos. 386, 387,
388, 390, 397 y 398 CPP, los suscritos Magistrados de la Sala de lo Penal de la
Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la Repblica de
Nicaragua, resuelven: I) Ha lugar al recurso de casacin interpuesto por el Lic.
Ramn Amadeo Flores Lpez, se casa la sentencia de la Sala Penal Nmero Dos
del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin Managua, dictada a las once y
cinco minutos de la maana del veintisiete de febrero del ao dos mil seis; En
consecuencia, se absuelve a la acusada Erica del Carmen Sequeira Calero del delito
de Trfico Interno de Estupefacientes, Psicotrpicos y Sustancias controladas y se
ordena su libertad inmediata por este Supremo Tribunal. II) Cpiese, notifquese,
publquese y con testimonio concertado vuelvan los autos al lugar de su origen. Esta
sentencia esta escrita en dos hojas de papel bond con membrete de la Corte
Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo Penal de este
Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) R.
CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.____________
SENTENCIA No. 2
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL.- Managua, siete de Enero
del ao dos mil ocho.- Las diez de la maana.VISTOS,
RESULTA:
I
La Secretara Penal de este Tribunal de Casacin radic expediente judicial nmero
0189-0525-06 procedente del Tribunal de Apelaciones, Circunscripcin Norte, Sala
Penal de Matagalpa, en va de Recurso de Casacin interpuesto por el Licenciado
Ronald Emilio Torrez Flores, Fiscal Auxiliar del Ministerio Pblico de Matagalpa, en
contra de la sentencia dictada por la Sala Penal del referido Tribunal de Apelaciones
el veintiuno de junio del ao dos mil siete a las diez de la maana, sentencia que en
su parte resolutiva revoca la sentencia, dictada por el Juez Primero de Distrito de lo
Penal de Juicios de Matagalpa, a las siete de la noche del da veinticinco de Octubre
del ao dos mil seis, en la cual se declar culpable al acusado Tomy Oconor Morales
por ser el autor del delito de Trfico Interno de Estupefacientes, Psicotrpicos y
Otras Sustancias Controladas en perjuicio de La Salud Pblica de Nicaragua. Por
providencia dictada el nueve de noviembre del ao dos mil siete a las nueve y
cuarenta minutos de la maana se orden la radicacin del expediente en la Sala
Penal de este Tribunal de Casacin; se tuvo como recurrente al Licenciado Ronald
Emilio Torrez Flores Fiscal Auxiliar del Ministerio Pblico de Matagalpa y se le brinda
intervencin de ley y como abogado defensor del procesado se tiene al Licenciado
Erick Francisco Ruiz Tllez a quien tambin se le brinda intervencin de ley. Siendo
que el recurrente expres sus agravios y que fueron contestados por el recurrido
defensor, cumplindose as con el principio contradictorio y aun as solicitaron la
celebracin de audiencia oral y pblica, pero la Sala resolvi: que pasaran los autos
a la oficina para su estudio y resolucin dado que la competencia para el
conocimiento del presente recurso esta limitada a los puntos a que se refieren los
agravios conforme a las voces del arto. 369 del Cdigo Procesal Penal en
consecuencia se pasa a considerar lo siguiente:
CONSIDERANDO
I
Ante este Tribunal de Casacin el casacionista Licenciado Ronald Emilio Torrez
Flores, Fiscal Auxiliar del Ministerio Pblico de Matagalpa, fundamenta su recurso
de casacin en motivos de forma y fondo convirtindolo en un recurso nico y
argumenta que los Honorables Magistrados del Tribunal de Apelaciones de la Sala
Penal Circunscripcin Norte manifiestan en su sentencia que es evidente la falta de
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
presencia de testigos particulares para presenciar el allanamiento y que en los
artculos 217, 218 y 219 del Cdigo Procesal Penal por ningn lado se hace alusin
a que deben estar presentes testigos civiles, ya que en estos casos por lo general
las personas civiles no desean servir de testigos y tener problemas, y al no tener
testigos civiles esto llevara a la impunidad, mas sin embargo lo que la ley exige es la
formalidad del allanamiento y que no se violenten derechos constitucionales. Segn
lo planteado por el recurrente, los Magistrados hacen un razonamiento de los
hechos y entran a valorar la prueba y a la vez establecen una interpretacin de los
elementos objetivos y subjetivos, como elementos de voluntad y valoran
errneamente la prueba producida en juicio de primera instancia, violentando los
Magistrados el principio de inmediacin establecido en el artculo 282 del Cdigo
Procesal Penal, al decir que ningn particular estuvo en el allanamiento y vio que fue
lo que estuvo haciendo la Polica, acto que no le corresponde hacer y valorar a los
Honorables Magistrados. El recurrente afirma que los testigos de cargo fueron dando
elementos de conviccin para llegar a configurar el camino de la culpabilidad,
dejndose probado con elementos de prueba tanto periciales como testificales, que
el acusado y hoy condenado se ha venido dedicando a la venta de estupefacientes
en la modalidad de expendio en base al artculo 51 de la ley 285, quedando la
participacin del acusado demostrada con la diferente prueba producida en juicio a
como es la deposicin de la perito Irazema Ruiz Medrano, de igual manera para el
recurrente queda demostrada la participacin del acusado Tomy Oconor Morales
con la deposicin del testigo Eliel Josu Martnez Alvarado quien declar ante el juez
y asegur que le compr droga al acusado y lo reconoci en juicio; esta Sala es del
criterio luego de haber estudiado la sentencia emitida por el Tribunal de Apelaciones,
que el Tribunal en ningn momento afirma en su sentencia que fue evidente la falta
de presencia de los testigos particulares para presenciar el allanamiento, lo que dijo
el Tribunal en su sentencia fue: Si bien es cierto que bajo el principio de libertad
probatoria, no es requisito fundamental para que el acto del allanamiento obtenga
validez jurdica, la presencia de personas civiles en la ejecucin del mismo; sino que
la presencia de personas particulares; indica una mayor transparencia de la actividad
que realizan los agentes de la Polica Nacional; debindose de valorar las
testimoniales de los agentes de la Polica Nacional bajo los criterios de la Lgica y la
Sana Crtica, y bajo el Principio de Inmediacin, en consecuencia este Tribunal de
Casacin no encuentra asidero legal al argumento del recurrente. Y en cuanto al
alegato del recurrente de que los Magistrados manifiestan que la evidencia se
encontr en una letrina a 10 varas de la casa del acusado y que existen tres llaves
de las letrinas y que son utilizadas por tres familias, el recurrente alega que esta
circunstancia no qued acreditada en el Juicio Oral y Pblico, circunstancia que para
el recurrente fue invento de los Honorables Magistrados del Tribunal de Apelaciones,
ya que esta informacin no fue evacuada en Juicio, lo nico evacuado en Juicio fue
la testimonial del investigador Rodolfo Flores el cual declar que la llave de la letrina
la encontr en una mesa de la casa del acusado y fue a probar la llave en el
candado que tena la letrina y que este fue el lugar donde encontraron la droga. Este
Tribunal es del criterio que la evidencia fue encontrada en un lugar frecuentado por
varias personas, en consecuencia sera una prueba indiciaria al igual que la
testimonial del testigo Eliel Josu Martnez Alvarado, ya que es necesario que la
evidencia que origine su resultado lo sea tanto con respecto a la existencia del
hecho punible, como en lo atinente a la participacin del acusado. Los criterios para
distinguir entre pruebas indiciarias capaces de desvirtuar la presuncin de inocencia
y las simples sospechas se apoyan en que: a) la prueba indiciaria ha de partir de
hechos plenamente probados, en el presente caso la droga no se le encontr en su
poder, se encontr en la letrina la cual es frecuentada por varias personas y con
respecto a la testimonial de Eliel Josu Martnez Alvarado lo que l refiri fue haberle
comprado droga a una persona apodada el chino, no siendo esta a como lo dijo el
Tribunal de Apelaciones una prueba fundamental para desvirtuar la presuncin de
inocencia que cobija al procesado, ya que no estableci circunstancias de tiempo,
modo y lugar al relatar la actividad delictiva, siendo incongruente lo aseverado en el
sentido que la testimonial al ser valorada debe ser concatenada con la relacin
fctica descrita en la pieza acusatoria. Como segundo criterio tenemos que b) Los
hechos constitutivos de delito deben deducirse de esos indicios (hechos
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completamente probados), a travs de un proceso mental razonado y acorde con las
reglas del criterio humano. Y en el caso en estudio, segn lo antes dicho, no cabe
entender que de las pruebas apreciadas por este Tribunal y especialmente de los
nicos indicios antes sealados pueda deducirse la participacin en los hechos del
acusado Tommy Oconor Morales. Este es un indicio que no lleva el caso al
esclarecimiento de los hechos.
POR TANTO:
De conformidad con los Considerndos que anteceden, disposiciones legales
citadas y Artos. 34 Inc. 1 Cn; Arto.13 Pn; y Artos. 1, 2, 5, 7, 17, 282, 386, 387, 388,
389 y 390 del Cdigo Procesal Penal, en nombre de la Repblica de Nicaragua, los
infrascritos Magistrados de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia,
resuelven: I.- No ha lugar al Recurso de Casacin promovido por el Licenciado
Ronald Emilio Torrez Flores, Fiscal Auxiliar del Ministerio Pblico de Matagalpa en
contra de la Sentencia dictada por el Tribunal de Apelaciones Sala Penal de
Matagalpa, Circunscripcin Norte, de las diez de la maana del veintiuno de junio del
ao dos mil siete, de que se ha hecho mrito, la cual queda firme.- II.- Cpiese,
notifquese, en su oportunidad publquese y con testimonio concertado de lo resuelto
vuelvan los autos a la oficina de origen. Esta sentencia est escrita en dos hojas de
papel bond con membrete de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia y
rubricadas por el Secretario de esta misma Sala. (F) A. CUADRA L. (F) R.
CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) S.
CUAREZMA T. (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
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SENTENCIA No. 3
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, ocho de Enero
del ao dos mil ocho. Las nueve de la maana.
VISTOS,
RESULTA:
Por escrito de acusacin presentado el catorce de mayo del dos mil cuatro, ante el
Juzgado Segundo de Distrito de lo Penal de Audiencias de Managua, la Fiscal
Auxiliar de Managua, Silvia Snchez Barahona, solicit remisin a juicio del
imputado: Augusto Ramn Romero Muoz, de treinta y cuatro aos de edad,
casado, Administrador de Empresas, con domicilio en Managua, cdula No. 001140569-0061W, como presunto autor del delito de Transporte Ilegal de
Estupefacientes, Sicotrpicos y otras Sustancias Controladas en perjuicio de La
Salud Pblica. Posteriormente, el Fiscal Auxiliar, Luden Alberto Montenegro,
mediante escrito de modificacin de la acusacin y ampliacin del intercambio de
informacin y prueba, acus por el delito de trfico internacional de estupefacientes,
adems del anterior imputado Augusto Ramn, a los siguientes: Amrica Isabel Luna
Herrera, cdula 001-220568-0000D, Victoria de los ngeles Luna Herrera, cdula
001-250576-0006K, Edison Alexander Luna Herrera, cdula 001-301072-0067K y
Edgar Zeledn (alias El Gato), todos mayores de edad y del domicilio de la ciudad de
Managua. El Juzgado Segundo de Distrito de lo Penal de Managua, mediante
sentencia dictada a las doce del da del dos de diciembre del dos mil cuatro,
conden a los acusados, con excepcin de Edgar Zeledn quien no fue sometido a
juicio, imponiendo: a Augusto Ramn Romero Muoz la pena de veinticinco aos de
presidio y multa de cuatro millones de crdobas, a Amrica Isabel Luna Herrera,
Victoria de los ngeles Luna Herrera y Edison Alexander Luna Herrera, las penas de
veintids aos de presidio y multa de cuatro millones de crdobas, por ser coautores
del delito de trfico internacional de estupefacientes, sicotrpicos y otras sustancias
controladas. Dicha resolucin fue impugnada; tramitado el recurso de apelacin por
la Sala Penal de Nmero Dos del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin
Managua, se dict la sentencia de las nueve y cinco minutos de la maana del
treinta y uno de octubre del ao dos mil seis, declarando sin lugar la apelacin
interpuesta por los defensores Licenciados, Francisco Fletes, Denis Antonio Prez y
Harold Rafael Contreras, mediante la cual se confirm la condenatoria de primera
instancia y las dems resoluciones apeladas y acumuladas en el recurso de
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
apelacin. Contra el anterior pronunciamiento, el Lic. Pablo Antonio Morales Sols,
defensor de Amrica Isabel, Victoria de los ngeles y Edison Alexander, interpuso
recurso de casacin. As mismo, el Dr. Jos Ramn Rojas Mndez, defensor de
Augusto Ramn, tambin interpuso recurso de casacin contra la referida resolucin.
Ambos defensores alegaron principalmente errnea aplicacin e inobservancia de la
ley, ya que se debi condenar a los imputados por el delito de trfico interno de
estupefacientes. Por su parte el Fiscal Auxiliar de Managua, Julio Ariel Montenegro,
rechaz los agravios y se reserv el derecho de contestar en audiencia oral y
pblica. Cumplidos los trmites de ley, se est en el caso de resolver; y,
CONSIDERANDO:
I
El defensor, Jos Ramn Rojas, recurri con fundamento en el Arto. 388 Inco. 2
CPP, indicando como normas infringidas los Artos. 51 y 52 de la Ley No. 285,
alegando errnea aplicacin e inobservancia de la ley penal sustantiva. Expuso, que
existe un dao para los intereses jurdicos de su defendido Augusto Ramn Romero,
cuando los Magistrados del Tribunal de Apelaciones, de plano deciden no dar cabida
a los argumentos de agravios (en apelacin), de que el producto narctico no fue
ocupado durante un acto de trfico internacional de estupefacientes, y que por ello,
en strictu iuris no pueden subsumirse los hechos imputados a Romero Muoz dentro
de la hiptesis tpica contenida en el Arto. 52 de la Ley No. 285. Que era necesario
saber en el caso sub-examine, saber con absolutez, si la droga tena destinacin
para cualquier sitio geogrfico nacional, o bien para otro pas, para as estimarse en
que modalidad tpica debe subsumirse el hecho: dentro de una conducta de trfico
interno o de trfico internacional de estupefacientes, que constituyen tipos penales
diferentes al tenor de lo estatuido en los Artos. 51 y 52 de la Ley 285. Que de
manera lapidaria el A-quo resolvi que su defendido es coautor del ilcito de trfico
internacional de estupefacientes, pero no especifican, o no dan a conocer, en base a
que elementos probatorios recabados en juicio, se apoyan para enjuiciar de tal
manera, ya que esto es obligacin de ellos en su labor fundamentadora de la
sentencia. La prueba deshogada en juicio, lo que llev a demostrar es que el doce
de mayo del dos mil cuatro fue detenido Augusto Ramn Romero Muoz, en los
alrededores de la Subasta, Managua, a quien se le ocup una valija conteniendo en
su interior una cantidad de droga. Pero nunca se estableci fehacientemente que tal
producto narctico tena destinacin ms all de nuestra frontera, para as fallar que
estamos frente a una conducta de exportacin de estupefacientes. No debe hacer
abstraccin cualquier agencia penal sentenciadora, que el hecho especfico a juzgar
en el presente caso, es una conducta actual referida a la ocupacin de producto
narctico al seor Augusto Ramn Romero Muoz; por tanto, a esta situacin
concreta debe referirse cualquier enjuiciamiento dentro de cualquier categora
jerrquica judicial, y no en base a historiales pasados, que no son causas para
dilucidar en el presente momento. Que en esta situacin a juzgar, jams se
demostr que su defendido tuviera voluntada dolosa de querer expatriar el producto
narctico. Que no existe informacin en el juicio en relacin a ciertas situaciones que
permitieran tener conocimiento de que la intencin pico de Romero Muoz era
exportar la sustancia alcaloide. Que durante el desarrollo del juicio fue incorporado
documento en relacin a objetos ocupados al hoy condenado, ninguno de ellos
consiste en boleto de viaje al exterior o su pasaporte, que no hay nada para
presumir que su finalidad era llevar personalmente la sustancia hacia el exterior. Que
tampoco se puede hablar de que la intencin era remitir el producto al extranjero, a
travs de interpsita persona, atendiendo que esta circunstancia no est
comprobada en autos. Que al no haber hechos sustentados en la prueba material
desahogada en juicio sobre la destinacin nacional o internacional del producto
narctico, debi el A-quo proceder conforme la regla jurdica que establece el
principio in dubio pro reo, y fallar en base a los dictados del tipo penal contenido en
el Arto. 51 de la Ley 285.II
El Arto. 77 Inco. 5 CPP, establece como requisitos de la acusacin, la relacin
clara, precisa, especfica y circunstanciada del hecho punible, la participacin del
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Ao 2008
acusado en l, su posible calificacin legal, y los elementos de conviccin que la
sustentan disponibles en el momento. Pero, en sentido general, la acusacin (f. 59)
dice: La Polica Nacional desde el ao de mil novecientos noventa y seis inici
investigaciones a un grupo de personas: Edison Alexander, Victoria de los ngeles,
Amrica Isabel Luna Herrera, Edgard Zeledn y Augusto Ramn Romero Muoz,
como principales dirigentes en las operaciones de trasiego de drogas por nuestro
pas, hacia los Estados Unidos y parte de Europa. La droga proviene de Colombia,
Ecuador y Venezuela, usando como medios de transporte, para trasladarla a
Nicaragua, terrestres y areos, pasando la droga de Colombia a Panam-Costa Rica
hasta llegar a Nicaragua, cuando es de Venezuela llega por va area directa a
Nicaragua, y luego, estando la droga utilizan las rutas destino, Estados Unidos y
Europa, ocultndola en maletas e impregnndole sustancias con olores para evitar
ser detectada con la tcnica canina, adems que contratan personas (mulas) para
que stas lleven la droga a los pases antes indicados como ruta de destino, les
ofrecen dinero en dlares, viticos, adems que les compran los boletos de viajes
con veinticuatro horas de anticipacin en las agencias de preferencia Munditour y
Amrica.III
Esta Sala Penal, en el caso de autos, estima que de todo lo dicho en la acusacin y
su ampliacin que detallan los hechos a probar, se desprende que Nicaragua ha
sido usado como pas de trnsito; efectivamente, no existen hechos relacionados ni
tenidos por probados en el fallo impugnado, donde se reproduzcan los elementos de
importacin y exportacin que prev el tipo penal descrito en el Arto. 52 de la Ley
No. 285.- La droga incautada era movilizada en una maleta de viaje, llena de ropa,
en la que iba la droga; la persona responsable de movilizar la droga, que la llevaba
para otro lugar, de un punto a otro dentro de la ciudad de Managua, es el hecho
probado; pero, no se puede decir que sea la misma persona que pas por la lnea
fronteriza e introdujo la droga a Nicaragua, tampoco se conoce si estaba destinada
para el trfico interno o su exportacin.- Sin embargo, es importante entender, que la
importacin y la exportacin, as como el trnsito, se valen del transporte de la droga
para ir de un punto a otro, es decir, la importacin, la exportacin y el trnsito
constituyen actos de transporte. Por transporte debemos entender el trasladar los
estupefacientes de un lugar a otro. Entonces, si alguien transporta droga pasando la
frontera de entrada o de salida, cometer el delito, en su caso, de trfico
internacional o de trnsito internacional de estupefacientes. Por tanto, cuando el pas
o Estado de Nicaragua es utilizado como ruta de paso con destino a otro Estado,
estaremos frente al delito contemplado en el Arto. 54 de la Ley No. 285, es decir, de
transporte ilegal de estupefacientes o de trnsito internacional; tambin, en su caso,
puede darse el transporte slo en el territorio nacional y estaremos igualmente frente
al delito de transporte ilegal de estupefacientes. El trnsito consiste en el transporte
de las drogas a travs de un pas determinado que no es ni el lugar de su origen ni
el de su destino, sino que nicamente sirve de paso. Por consiguiente, el delito
cometido por el acusado es el de transporte ilegal de estupefacientes en el territorio
nacional, contemplado en el Arto. 54 de la Ley 285, que establece una pena de diez
a quince aos de presidio, y siendo que el acusado es parte de una red
internacional, su mayor ilustracin y educacin por su calidad de Licenciado en
Administracin de Empresas que hace mayores sus obligaciones para con la
sociedad, el hecho de ejecutar el delito por precio, son circunstancias que hacen que
no sea atendible la peticin del recurrente de considerar la pena mnima, para el
caso es razonable y proporcional la pena de trece aos de presidio, pues en el caso
de no tener agravantes merecera la pena intermedia entre diez y quince aos de
presidio, pero su actividad como grupo organizado para delinquir y las agravantes
enunciadas, son la base para imponer al imputado Augusto Ramn Romero Muoz,
la pena de trece aos de presidio.IV
Por lo que hace a la acusacin de los restantes imputados, el escrito de acusacin
refiere, que el ciudadano nicaragense Marcos Jos Rodrguez Gmez, fue detenido
el da 26 de Octubre del ao 2003, en Cuba, con la cantidad de 3.04 kilogramos de
7
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
cocana en la maleta que portaba, teniendo vnculos directos con Victoria Luna
Herrera y Edison Alexander Luna Herrera.- Marcos Jos Rodrguez Gmez recibi
de manos de Edison Alexander Luna Herrera una maleta con droga el da veintisis
de Octubre del ao dos mil tres para que la trasladara hacia Espaa y recibi
ochocientos dlares para gastos de viticos ms el boleto que fue comprado en la
agencia de viajes Munditour. Por otra parte, la relacin marital de Amrica Luna
Herrera con el acusado Augusto Ramn y los vnculos delictivos acaecidos con
anterioridad al hecho investigado la incriminan con una actividad delictiva
internacional generalizada, dedicada al trnsito internacional de estupefacientes; as,
en el hecho concreto investigado, aparece como parte de una asociacin o banda
organizada que obedece a un plan concreto donde cada uno de los asociados
participa y tiene un papel que desempear en el plan, y ello les hace coautores, y es
la misma situacin en que se encuentran los imputados Victoria de los ngeles y
Edison Alexander Luna Herrera. Pero, ante tal realidad su defensor, Lic. Pablo
Antonio Morales Sols, alega que los mencionados imputados deben ser absueltos
porque el hecho investigado en Nicaragua es distinto e independiente de los
ocurridos en otras circunstancia de tiempo y lugar; no obstante, todo obedece a un
mismo plan, de modo que el hecho investigado en Nicaragua los hace igualmente a
toda la banda responsable al haber jugado cada quien su papel, y que en el caso
concreto deben responder por el delito de transporte ilegal de estupefacientes. Y en
cuanto a la pena a imponer debe considerarse la mnima, por haber jugado un papel
menor al de Augusto Ramn Romero, tales como compra de boletos areos,
contratacin de porteadores, entrega de maletas; por consiguiente deber de
condenarse a Amrica Isabel Luna Herrera, Victoria de los ngeles Luna Herrera y
Edison Alexander Luna Herrera a la pena de diez aos de presidio respectivamente.
POR TANTO:
De conformidad con lo expuesto disposiciones legales citadas y Artos. 387 y 388
CPP., y Arto. 54 de la Ley 285 del 6 de Abril de 1999, los suscritos Magistrados de la
Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre
de la Repblica de Nicaragua, resuelven: I.- Se casa la sentencia recurrida. II.- Se
condena a Augusto Ramn Romero Muoz, a la pena de trece aos de presidio por
ser autor del delito de transporte ilegal de estupefacientes, sicotrpicos y otras
sustancias controladas, en perjuicio de la Salud Pblica. Se exime de la multa. III.Se condena a Amrica Isabel Luna Herrera, Victoria de los ngeles Luna Herrera y
Edison Alexander Luna Herrera a la pena de diez aos de presidio respectivamente.
Se les exime de la multa. IV.- Cpiese, notifquese, publquese y con testimonio
concertado de lo aqu resuelto vuelvan los autos al lugar de origen.- Esta sentencia
est escrita en tres hojas tiles de papel bond con membrete de la Sala de lo Penal
de la Corte Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de este
Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) R.
CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 4
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL.- Managua, ocho de Enero
del ao dos mil ocho.- Las diez de la maana.VISTOS,
RESULTA:
I
La Secretara Penal de este Tribunal de Casacin radic expediente judicial nmero
0040-0516-06 procedente del Tribunal de Apelaciones, Circunscripcin Atlntico
Norte, Puerto Cabezas, en va de Recurso de Casacin interpuesto por el Licenciado
Boanerge Benigno Fornos Escoto, Fiscal Auxiliar de la Regin Autnoma del
Atlntico Norte, en contra de la sentencia dictada por la Sala Penal del referido
Tribunal de Apelaciones el veintids de marzo del ao dos mil siete a las nueve y
quince minutos de la maana, sentencia que en su parte resolutiva revoca la
sentencia dictada por el Juez de Distrito de lo Penal de Juicio de Puerto Cabezas,
Regin Autnoma del Atlntico Norte, a las seis de la maana del da treinta de
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
Mayo del ao dos mil seis, en la cual se declar culpable a la acusada Esperanza
Alvarado Jarry por ser la autora del delito de Trfico Interno de Estupefacientes,
Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas en la modalidad de Expendio en
perjuicio de La Salud Pblica de Nicaragua. Por providencia dictada el veinticinco de
Julio del ao dos mil siete a las nueve y cuarenta minutos de la maana se orden la
radicacin del expediente en la Sala Penal de este Tribunal de Casacin; se tiene
como recurrente al Licenciado Boanerge Benigno Fornos Escoto, Fiscal Auxiliar del
Ministerio Publico de la Regin Autnoma del Atlntico Norte y se le brinda
intervencin de ley. Siendo que el recurrido no contest los agravios y no se
person, en consecuencia esta Sala Considera que es competente para el
conocimiento del recurso solo en cuanto a los puntos de la resolucin a que se
refieren los agravios en base al artculo 369 del Cdigo Procesal Penal, por tanto
pasen los autos a estudios para su resolucin, en consecuencia se pasa a
considerar lo siguiente;
CONSIDERANDO
I
Ante este Tribunal de Casacin el casacionista Licenciado Boanerge Benigno
Fornos Escoto, Fiscal Auxiliar de la Regin Autnoma del Atlntico Norte,
fundamenta su recurso de casacin en el numeral 4 del artculo 387 el cual
establece lo siguiente: Motivos de Forma. El Recurso de Casacin podr
interponerse con fundamento en los siguientes motivos: Por quebrantamiento de las
formas esenciales; numeral 4. Si se trata de sentencia en juicio sin jurado, ausencia
de la motivacin o quebrantamiento en ella del criterio racional; y argumenta que los
Honorables Magistrados del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Atlntico Norte
de Puerto Cabezas manifiestan en su sentencia que declaran el defecto absoluto de
todo lo actuado a partir de la celebracin del Juicio Oral y Pblico, celebrado a las
ocho de la maana del da veintisis de mayo del ao dos mil seis, mediante el cual
se acusaba a la ciudadana Esperanza Alvarado Jarry por el Delito de Trfico Interno
de Estupefacientes, Psicotrpicos y otras Sustancias Controladas en la modalidad
de Expendio en perjuicio del Estado de Nicaragua, consecuentemente se declar no
culpabilidad de la acusada quedando todo lo actuado en el estado en que estaba
antes de dictarse la sentencia definitiva y se le mand a restituir los bienes
incautados a su legitima duea, en consecuencia el recurrente alega que le causa
agravio la sentencia del Tribunal, en vista que en su considerando tercero establece
los hechos relacionados en la acusacin y llevados a Juicio Oral y Pblico,
concatenados con la sentencia dictada por el Tribunal de Primera Instancia y objeto
de este Recurso, vinculada con la enunciacin de los hechos, testigos de cargo y las
circunstancias relacionadas al tipo penal y sus elementos constitutivos del ilcito, no
han quedado plenamente demostrada en juicio, ya que para el recurrente lo que
qued plenamente demostrado en Juicio Oral y Pblico es con las declaraciones de
los testigos de cargo, que la acusada Esperanza Alvarado Jarry se le encontr
Marihuana en su casa de habitacin y que dicha droga la utiliza para venderla en su
vivienda, y que la acusada es responsable en concepto de autor, por haber
materializado directa y voluntariamente los hechos que la integran; la Juez A-quo de
esa forma fundamenta y determina la responsabilidad penal de Esperanza Alvarado
Jarry, llegando a esa conclusin a valorar conjuntamente la prueba evacuada en
juicio, realizando una operacin racional y analtica, en apego a la lgica jurdica,
anlisis jurdico que la Sala Penal no realiza en el presente caso, careciendo de
fundamento su sentencia. Es criterio de esta Sala que la Sala Penal del Tribunal de
Apelaciones si realiza la operacin racional y analtica, en apego a la lgica jurdica,
ya que a criterio del Tribunal luego de escuchar las grabaciones del Juicio Oral y
Pblico se evidenci que los testigos propuestos por el Ministerio Pblico, se
contradijeron entre si, y ello conlleva a desvirtuar la duda razonable, ya que de los
hechos llevados a Juicio mediante las testificales, dejan en evidencia, fallas tcnicas
por parte del rgano acusador, debiendo de esta manera a como lo hizo el Tribunal
subsanar de oficio, la decisin del Juez A-Quo. El recurrente en su escrito casacional
menciona dos agravios, pero para esta autoridad son los mismos, ya que lo que l
considera como agravio II es el mismo argumento que utiliza en el primer agravio. Y
dice como agravio II: Causa agravios al Ministerio Pblico la sentencia recurrida, ya
9
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
que el Tribunal de Apelaciones no fundamenta la sentencia, y no establece cual es
la base fctica y jurdica que motiva su decisin, violentando as el deber jurdico de
motivar su sentencia, obligacin legal que le seala de forma expresa el artculo 153
del Cdigo Procesal Penal; tal motivacin debe hacerse en todas las instancias con
mencin expresa de la ley aplicable y de los fundamentos en que se sustenta,
operacin racional, lgica, analtica y motivada que lamentablemente la Sala Penal
del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Atlntico Norte no realiza en este caso.
En consecuencia esta Sala es del criterio que la sentencia del Tribunal de
Apelaciones posee los razonamientos de hechos y de derecho en los cuales apoy
su decisin, ya que expuso los argumentos fcticos y jurdicos que justificaron su
resolucin. El Tribunal fue claro cuando se pronunci que fundamentaba la
sentencia, de conformidad al artculo 163 numeral 1 del Cdigo Procesal Penal ya
que constataron la existencia de defectos absolutos concernientes a: A la
inobservancia de derechos y garantas que causen indefensin previstos por la
Constitucin Poltica, los tratados y Convenios Internacionales ratificados por la
Repblica y establecidos por el presente Cdigo. Esta inobservancia se dio a como
se estableci anteriormente, ya que los testigos se contradijeron entre si, lo que dej
en evidencia las fallas tcnicas por parte del rgano acusador. Por consiguiente esta
Sala es del criterio de que el Tribunal ha cumplido con lo estatuido en el artculo 153
del Cdigo Procesal Penal.
POR TANTO:
De conformidad con los Considerndos que anteceden, disposiciones legales
citadas y Artos. 34 Inc. 1 Cn; Arto.13 Pn; y Artos. 1, 2, 5, 7, 17, 380, 386, 387
numeral 4 y 390 del Cdigo Procesal Penal, en nombre de la Repblica de
Nicaragua, los infrascritos Magistrados de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema
de Justicia, resuelven: I.- No ha lugar al Recurso de Casacin promovido por el
Licenciado Boanerge Benigno Fornos Escoto, Fiscal Auxiliar de la Regin Autnoma
del Atlntico Norte, en contra de la Sentencia dictada por el Tribunal de Apelaciones
el veintids de marzo del ao dos mil siete a las nueve y quince minutos de la
maana de que se ha hecho mrito, la cual queda firme.- II.- Cpiese, notifquese,
en su oportunidad publquese y con testimonio concertado de lo resuelto vuelvan los
autos a la oficina de origen. Esta sentencia est copiada en dos hojas de papel bond
membretado de la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal y rubricadas por el
Secretario de Sala de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) R.
CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) S.
CUAREZMA T. (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 5
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, nueve de
Enero del ao dos mil ocho. Las nueve de la maana.
VISTOS,
RESULTA:
Visto el escrito presentado por el Licenciado Diego Manuel Arana, a las once y
cuarenta y cinco minutos de la maana del once de Septiembre del ao dos mil
siete, en el que el condenado Jos Romn Lpez Gmez, interpone a su favor
accin de revisin en contra de la sentencia dictada por el Juzgado de Distrito Penal
de Juicio de Rivas, a las dos de la tarde del veinte de octubre del ao dos mil cinco,
que le encontr culpable del delito de Trfico Interno de Estupefacientes,
Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas en perjuicio del Estado de Nicaragua,
condenndole a la pena de cinco aos de prisin, misma que se encuentra
cumpliendo en el Sistema Penitenciario de la ciudad de Granada. Comienza
exponiendo que el procedimiento de registro, prueba de campo, ocupacin y
extraccin de muestras para ser enviadas al laboratorio de criminalstica, se llev a
cabo en abierta violacin de lo establecido en la Ley 285 y su reglamento, ya que no
se llam a dos testigos de entre los concurrentes, no estuvo presente el fiscal, ni
consta el debido embalaje de las muestras, ni recibo firmado de ocupacin. A ello le
suma, que fue golpeado por las autoridades policiales en el momento de su captura,
10
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
posteriormente aislado, que no se le puso en conocimiento de las causas de su
detencin y que fue de este modo que se obtuvieron las pruebas, adquiriendo a su
juicio la ilicitud requerida para declarar la nulidad de las mismas. Seala que el
Judicial emiti opinin anticipada acerca de su culpabilidad y que existen
contradicciones entre unas y otras pruebas y concluye que debido a las presiones y
coaccin policial de las que fue vctima, la falta de una adecuada defensa y la
renuencia de los judiciales de atender con objetividad e imparcialidad los reclamos
de nulidad, opt por declararse culpable para obtener mediante arreglo con la
fiscala, la pena mnima de entre los parmetros establecidos para el delito por el
que se le estaba acusando. Como fundamento de todo lo planteado, cita las
causales dos y cuatro de las contenidas en el Arto. 337 de nuestro Cdigo Procesal
Penal, "Cuando la sentencia condenatoria se haya fundado en prueba falsa o en
veredicto ostensiblemente injusto a la vista de las pruebas practicadas"; "Cuando se
demuestre que la sentencia es consecuencia directa de una grave infraccin a sus
deberes cometida por un juez o jurado, aunque sea imposible proceder por una
circunstancia sobreviniente", respectivamente. De previo a todo trmite se procede a
revisar el cumplimiento de los requisitos para la admisibilidad de la presente revisin.
CONSIDERANDO:
El texto legal que contiene la accin de revisin, como posibilidad permanente de
atacar las sentencias pasadas en autoridad de cosa juzgada y que de suyo exige
que cualquier afirmacin que se haga al respecto de la sentencia pronunciada por
los Tribunales de Instancia, se encuentre enmarcada en uno o varios de los acpites
contenidos en el Arto. 337 de nuestro Cdigo Procesal Penal, deja muy claro la
imperiosa necesidad de que bajo pena de inadmisibilidad, todo lo referido en el
escrito que da inicio a este procedimiento debe ir claramente explicado y
diferenciado. En otro orden de ideas, adems de cumplir con todos y cada uno de
los presupuestos procesales establecidos en los artculos en los que descansa la
accin referida, las argumentaciones hechas por el solicitante deben mostrar
perfecta armona con lo estatuido en la norma y encontrarse claramente separadas
conforme el inciso al que se est haciendo referencia, lo que no ocurre en el caso
examinado en el que el petente cuenta de forma lacnica y desorganizada las
quejas que tiene al respecto del proceso seguido en su contra, olvidando que las
causales esbozadas requieren en primer lugar, comenzar sealando exactamente
de qu pruebas est hablando y en donde radica la falsedad de la misma, as como
descartando la parte infine que se refiere al veredicto ostensiblemente injusto, en
virtud de que nos encontramos frente a uno de los delitos contenidos en la ley 285,
que posee una clara prohibicin al Honorable Tribunal de Jurados de conocer de los
casos llevados por los delitos ah comprendidos. De igual modo el revisionario debi
comprobar de forma contundente a este Supremo Tribunal las infracciones en las
que a su entender ha incurrido el judicial, las que deben contener la caracterstica
principal de la "Gravedad" y no relatando cuestiones cuyo adecuado tratamiento no
es mediante esta accin extraordinaria conocida por la Honorable Corte Suprema de
Justicia en virtud de la competencia sealada por nuestro ordenamiento procesal
penal. De modo que al estar frente a la notoria carencia de los requisitos de ley, de
vagas apreciaciones y queriendo atribuir a esta Corte las displicencias de la defensa
anterior, no queda ms que declarar la inadmisibilidad de la presente revisin,
previnindole al patente que de intentar una nueva accin en el mismo sentido, ser
declarado inadmisible ad- portas de conformidad a lo preceptuado en el Arto. 340
CPP.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas y
artculos 34 inciso 9 de la Constitucin Poltica y Artos. 337, 339 y 340 del Cdigo
Procesal Penal, en nombre de la Repblica de Nicaragua, los suscritos Magistrados
de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia, dijeron: I.- Se declara
inadmisible la accin de revisin intentada por el condenado Jos Romn Lpez
Gmez, en contra de la sentencia dictada por el Juzgado de Distrito Penal de Juicio
de Rivas, a las dos de la tarde del veinte de Octubre del ao dos mil cinco.- II.Cpiese, notifquese, publquese y archvense las presentes diligencias. Esta
11
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
sentencia est copiada en dos hojas de papel bond membretado de la Corte
Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo Penal de este
Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F) R. CHAVARRIA D.
(F) S. CUAREZMA T. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE MI:
J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 6
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, diez de Enero
del ao dos mil ocho. Las nueve de la maana.
VISTOS
RESULTA:
Visto el escrito presentado por el Licenciado Juan Antonio Miranda Tercero, a las
nueve y cuarenta minutos de la maana del doce de julio del ao dos mil siete, en el
que el condenado Marvin de Jess Loisiga Prez interpone accin de revisin en
contra de la sentencia dictada por el Juzgado Cuarto de Distrito Penal de Juicio de
Managua, a las ocho y cinco minutos de la maana del tres de abril del ao dos mil
seis, en el que se le encontr culpable del delito de Almacenamiento de
Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas en perjuicio de la
Salud Pblica y la Sociedad Nicaragense, condenndole a una pena de seis aos
de presidio, misma que desde entonces se encuentra cumpliendo en el Sistema
Penitenciario de Managua La Modelo. Interpuso Recurso de Apelacin de
sentencia ante la Sala Penal No. Dos del Tribunal de Apelaciones de Managua,
rgano que confirm la sentencia y declar sin lugar las pretensiones de la defensa,
mediante sentencia de las once y veinte minutos de la maana del quince de
Diciembre del ao dos mil seis y en virtud de que no fue recurrida de casacin,
adquiriendo la sentencia referida la firmeza necesaria para abrir esta va de revisin,
es que el accionante con asidero en las causales 2 y 4 de las contenidas en el Arto.
337 de nuestro Cdigo Procesal Penal, aduce que el allanamiento de morada no se
hizo dentro de las horas establecidas en la ley y que el carcter de urgencia que
opera como excepcin no estaba bien fundamentado, por lo que la prueba se
convierte en ilcita y por tanto cualquier veredicto de culpabilidad sin prueba, resulta
injusto. La causal 4 aparentemente tambin est apoyada en las mismas
circunstancias, esgrimiendo que la grave infraccin del juez radica en la
permisibilidad de que se siguiera un proceso contrario a lo establecido por la ley en
relacin a la prueba, lo que el denomina como infraccin por omisin. De previo a
todo trmite se procede a revisar el cumplimiento de los requisitos para la
admisibilidad de la presente revisin.
CONSIDERANDO:
Las leyes penales fueron creadas en profunda concatenacin con todo lo estatuido
en nuestra Carta Magna en lo relativo al profundo respeto de los derechos y
garantas que revisten a todo aquel ciudadano que en determinado momento, se
enfrenta con el ius puniendi, por haber realizado una conducta que encaja
perfectamente en lo descrito en alguno de los tipos penales contenidos en la ley
sustantiva Nicaragense. Es de este modo, que el Cdigo Procesal Penal no solo
seala la imperante necesidad de un proceso conforme a lo establecido en las
precitadas leyes, una sentencia con base en las pruebas ofrecidas por las partes y
con una estricta correlacin con la acusacin presentada por el rgano facultado
para ejercer la accin penal, sino que va ms all, al sealar independiente de los
Recursos establecidos en la ley, la Accin de Revisin como un cauce apropiado
para intentar una reparacin de la sentencia firme que a juicio del condenado se
encuentra errada en algunas de sus partes y que le resulta total y absolutamente
gravosa. La accin referida tiene por fuerza un gran alcance, porque si uno de los
fines del proceso penal es hallar la verdad material, no puede admitirse que la
firmeza de la sentencia impida definitivamente su bsqueda; Por ello no hay sujecin
a plazo alguno, pudiendo intentarse incluso despus de fallecida la persona
legitimada. De lo anterior se colige, que si por esta va se abre la posibilidad de
irrumpir en la majestuosidad del principio de la cosa juzgada y entrar conocer
12
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
cuestiones que ya haban adquirido firmeza, es preciso que al menos se cumplan los
requisitos mnimos establecidos oportunamente en los Artos. 339 y 337 de nuestro
Cdigo Patrio, que contienen las tcnicas formales de interposicin, as como los
motivos en los que se debe encasillar la pretensin, arguyendo la imperiosa
necesidad no solo de mencionar la causal sobre la que descansarn los
fundamentos planteados, sino tambin la argumentacin clara, precisa y sustentada
que respalde las alegaciones hechas y las pruebas que se ofrezcan para dar certeza
de su dicho-. Conforme a lo manifestado en prrafos anteriores, el petente esgrime
las causales 2 y 4 de las contenidas en el artculo 337 CPP, Cuando la sentencia
condenatoria se haya fundado en prueba falsa o en veredicto ostensiblemente
injusto a la vista de las pruebas practicadas; Cuando se demuestre que la
sentencia es consecuencia directa de una grave infraccin a sus deberes cometida
por un juez o jurado aunque sea imposible proceder por una circunstancia
sobreviniente, respectivamente, las que de suyo exigen que lo planteado manifieste
de forma aplastante en que radica la injusticia del veredicto, as como la grave
infraccin del judicial, ms luego de haber estudiado lo planteado en escrito
revisorio, se pone de manifiesto que estamos ante la carencia de una y otra
condicin de procedibilidad, en virtud de que lo anteriormente expuesto por el seor
Loaisiga Prez, constituyen reclamos procesales propios de la instancia y de este
modo a juicio de este Supremo Tribunal, el solicitante est confundiendo la
extraordinariedad de la accin a la que hace referencia, al ver la accin de revisin
como una segunda oportunidad para corregir las actitudes displicentes de la
defensa. Es de gran vala para este Colegio de alzada dejar claro que al sealar la
parte infine del motivo segundo veredicto ostensiblemente injusto implcitamente
requiere que quien haya conocido el proceso y decidido al respecto de la
culpabilidad o no culpabilidad del imputado, haya sido un Tribunal de Jurado, que es
la figura que por imperio de ley est facultada para emitir un veredicto, que
posteriormente en apoyo de la segunda causal pueda ser declarado injusto; ms en
el sub- lites por tratarse de uno de los delitos contenidos en la Ley 285, fue llevado
con la figura del Juez tcnico, destruyndose con ello el deseo manifiesto del seor
Loisiga Prez de adquirir una sentencia a su favor dictada por la Corte Suprema de
Justicia con base en el precepto legal estudiado. Finalmente sus consideraciones no
sealan ni de forma somera el actuar delictivo que requiere la causal cuarta, por lo
que tampoco tendra cabida tales alegaciones. Planteada as la Revisin debe
declararse inadmisible de forma irremediable, previnindole al petente que de
intentarse una nueva accin en el mismo sentido, ser rechazada ad-portas acorde
a lo preceptuado en el Arto. 340 del Cdigo Procesal Penal.
POR TANTO:
En nombre de la Repblica de Nicaragua, y de conformidad con las consideraciones
hechas, las disposiciones legales citadas y con los Artos. 337, 339 y 340 CPP, los
suscritos Magistrados de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia,
dijeron: I.- Se declara inadmisible la accin de revisin intentada por el condenado
Marvin de Jess Loisiga Prez, en contra de la sentencia dictada por el Juzgado
Cuarto de Distrito Penal de Juicio de Managua, a las ocho y cinco minutos de la
maana del tres de abril del ao dos mil seis.- II.- Cpiese, notifquese y
Publquese.- Esta sentencia est escrita en dos hojas de papel bond con membrete
de la Corte Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo Penal
de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F) R.
CHAVARRIA D. (F) S. CUAREZMA T. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) J. MENDEZ
P. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
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SENTENCIA No. 7
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO PENAL.- Managua, once de
Enero del ao dos mil ocho.- Las nueve de la maana.
VISTOS
RESULTAS:
13
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
Ante el Juzgado de Distrito Penal de Audiencias de Bluefields, compareci el
Licenciado Francisco Mairena Larios, en su calidad de Fiscal Auxiliar de aquella
ciudad, acusando a la seora Coralie Gamboa Lacayo, como autora del delito de
transporte de estupefacientes, psicotrpicos y otras sustancias controladas en
perjuicio de la Salud Pblica. La causa fue sometida a juicio oral y pblico, el que
culmin en un fallo de culpabilidad y mediante sentencia de las nueve y treinta
minutos de la maana del treinta de Abril del ao dos mil siete, el Juzgado de Distrito
Penal de Juicios de Bluefields dict sentencia en la que se condena a Coralie
Gamboa Lacayo a la pena principal de diez aos de presidio y multa del doble del
valor de los estupefacientes por ser la autora del delito acusado. Inconforme con la
anterior sentencia, la seora Coralie Gamboa Lacayo interpuso Recurso de
Apelacin, nombrando a su vez al Licenciado Silvio Lacayo Ortiz como su nuevo
abogado defensor y tramitado el recurso se mand a or del mismo a la parte
contraria, quien se reserv el derecho de contestar agravios ante el superior
jerrquico. Ante la Sala Penal del Honorable Tribunal de Apelaciones de la
Circunscripcin Atlntico Sur RAAS, se tramit el recurso y concluidos los trmites
mediante sentencia de las nueve de la maana del veintinueve de Junio del ao dos
mil siete, el Tribunal declar sin lugar la apelacin confirmando en todas y cada una
de sus partes la sentencia de primera instancia. Contra esta sentencia el defensor
promovi recurso de casacin amparado en el quinto motivo de forma del arto. 387
CPP. Del Recurso interpuesto se mand a or a la parte contraria quien se reserv
el derecho de contestar agravios ante el superior, y concluidos los trmites se
remitieron las diligencias ante este Supremo Tribunal, y siendo el caso de resolver
sobre la admisibilidad del mismo;
SE CONSIDERA:
El Artculo 390 CPP establece que: El recurso de casacin ser interpuesto por
escrito ante la Sala Penal del Tribunal de Apelacin que conoci y resolvi el recurso
de apelacin, en el plazo de diez das, a contar desde su notificacin. El escrito
deber citar concretamente las disposiciones legales que se consideren violadas o
errneamente aplicadas y expresar con claridad la pretensin. Deber indicarse por
separado cada motivo con sus fundamentos. Fuera de esta oportunidad no podr
aducirse otro motivo. Se deber acompaar copia para cada una de las otras partes.
El recurso ser tramitado en un expediente y resuelto en una sola sentencia. En el
caso sublite el recurrente invoca como nico motivo de casacin el quinto del arto.
387 CPP que establece la procedencia del recurso cuando la sentencia sea ilegitima
por fundarse en prueba inexistente o por existir suplantacin del contenido de la
prueba oral, pero el recurrente desarrolla su agravio en torno a la falta de
fundamentacin del fallo por no estimar el recurrente suficientes elementos
probatorios que justifiquen la sentencia en contra de su defendida; sin embargo el
motivo citado requiere que se indique cual es la prueba inexistente, ilcita, no
incorporada legalmente al juicio o suplantada, es decir debe existir una relacin de
causalidad entre una prueba determinada y debidamente individualizada que posea
una de las caractersticas contenidas en la norma y la sentencia misma, concurridas
estas circunstancias es que puede proceder la censura de la sentencia. El caso
expuesto por el recurrente difiere diametralmente de la hiptesis planteada en el
motivo invocado. El prrafo segundo del arto. 390 CPP, establece que: El escrito
deber citar concretamente las disposiciones legales que se consideren violadas o
errneamente aplicadas y expresar con claridad la pretensin. Deber indicarse por
separado cada motivo con sus fundamentos. Fuera de esta oportunidad no podr
aducirse otro motivo. En el caso que nos ocupa el recurrente no menciona
disposicin alguna de las que considera violadas o errneamente aplicadas, y si bien
es cierto el antepenltimo prrafo del arto. 392 CPP establece que: (...) La omisin
o el error en las citas de artculos de la Ley no ser motivo de inadmisibilidad del
recurso, si de la argumentacin del recurrente se entiende con claridad a qu
disposiciones legales se refiere. Tambin es cierto que del escrito de interposicin
del recurso encontramos nicamente galimatas, no deducindose del mismo a que
disposiciones se refiere, motivo por el cual debe ser declarado inadmisible.
14
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
POR TANTO:
De conformidad a lo antes expuesto, a las disposiciones citadas y al arto. 386 y
siguientes del Cdigo Procesal Penal, los infrascritos Magistrados de la Sala de lo
Penal de la Corte Suprema de Justicia en nombre de la Repblica de Nicaragua,
dijeron: I.- Declrese inadmisible el recurso de casacin promovida por el Licenciado
Silvio Lacayo Ortiz en su calidad de defensor de la seora Coralie Gamboa Lacayo,
en contra de la sentencia dictada a las nueve de la maana del veintinueve de Junio
del ao dos mil siete, por la Sala Penal del Honorable Tribunal de Apelaciones de la
Circunscripcin Atlntico Sur. II.- Cpiese, notifquese, publquese y con testimonio
concertado de lo aqu resuelto remtanse las presentes diligencias a su lugar de
origen.- Esta sentencia est escrita en una hoja til de papel bond con membrete de
la Corte Suprema de Justicia y rubricada por el Secretario de la Sala de lo Penal de
este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F) R. CHAVARRIA
D. (F) S. CUAREZMA T. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE
MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 8
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO PENAL.- Managua, catorce de
Enero del ao dos mil ocho.- Las nueve de la maana.
VISTOS,
RESULTAS:
El Licenciado Marcial Genaro Cerda Meja, quien en acta en calidad de defensor de
Pedro Catalino Prez Lpez y Jos Luis Espinoza Martnez, a las tres y cuarenta y
cinco minutos de la tarde del veintisiete de Abril del ao dos mil siete, interpuso
Recurso de Casacin en contra de la sentencia de las diez y veinte minutos de la
maana del veintisis de Marzo del ao dos mil siete, dictada por la Sala Penal
Nmero Dos del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Managua, quien declar
sin lugar el recurso de apelacin y en consecuencia confirm la condena de diez
aos de presidio impuesta por el A-quo, por la comisin del delito de Transporte
Ilegal de Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas en perjuicio
de la Salud Pblica de la Sociedad de Nicaragua. Siendo el caso de resolver como
en derecho corresponde y en cumplimiento de auto dictado por esta Sala a las
nueve y treinta minutos de la maana del veinticinco de Octubre del ao dos mil
siete, pasaron las referidas diligencias a la Sala, para el estudio de los requisitos de
admisibilidad.
CONSIDERANDO
De la lectura del escrito interpuesto ante la Sala Penal No. Dos del Tribunal de
Apelaciones de Managua, correspondiente a Recurso de Casacin, nicamente se
desprende un relato lacnico y desorganizado de los hechos por los que fueron
acusados en su momento por el Ministerio Pblico y posteriormente condenados a la
pena anteriormente referida, por el Juzgado Sexto de Distrito Penal de Juicio de
Managua, sentencia que fue confirmada en va recursiva; as como una aparente
enumeracin de los preceptos legales que contienen las disposiciones relativas al
recurso esgrimido. Al respecto, es importante realzar, que las causales contenidas
en los Artos. 387 y 388 de nuestro Cdigo Procesal Penal, son verdaderos requisitos
de admisibilidad, en virtud de la extraordinariedad que reviste al recurso estudiado,
el que nicamente procede en los supuestos expresamente considerados en la
norma en comento; de ah, la importancia de hacer una concreta referencia del o los
motivos que sustentarn las alegaciones hechas, con el fin de construir en este
Mximo Tribunal la certeza al respecto de su dicho y devengar una sentencia
conforme a su reclamo. Ms nuestro ordenamiento procesal va an ms all, al
estatuir el Arto. 390 del mismo cuerpo de ley, en el que ofrece al recurrente la pauta
a seguir para poder impugnar la sentencia por esta va, de manera que las
alegaciones que se hagan con apoyo a esos motivos, deben encasillarse
debidamente, expresando con claridad y precisin los conceptos de la infraccin y
que tal invocacin encuentre asidero en los hechos narrados como fundamento de la
queja. Lo que evidentemente no ocurre en el presente caso, en el que el solicitante
15
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
pareci desatender abiertamente lo relativo al recurso de Casacin, contenido en los
Artos. muy bien copiados en su escrito. Ante tal situacin, este Tribunal de Alzada se
ve en la obligacin de declarar la Inadmisibilidad del sub-lites por las razones
manifestadas y aprovecha la oportunidad para solicitar al Honorable Tribunal de
Apelaciones, rgano que por imperio de ley tiene la competencia para recepcionar
los recursos y pronunciarse sobre la admisibilidad o Inadmisibilidad del mismo, un
estudio cuidadoso de los Recursos sometidos a su conocimiento, en relacin a la
carencia o cumplimiento de los requisitos discutidos.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas,
Artos 387, 388, 391 y 392 del Cdigo Procesal Penal, los suscritos Magistrados de
esta Sala de lo Penal, en nombre de la Repblica de Nicaragua, resuelven: I.- Se
declara inadmisible el recurso de casacin de que se ha hecho mrito, interpuesto
por el Licenciado Marcial Genaro Cerda Meja, en calidad de defensor de Pedro
Catalino Prez Lpez y Jos Luis Espinoza Martnez, en contra de la sentencia
dictada a las diez y veinte minutos de la maana del veintisis de Marzo del ao dos
mil siete, por la Sala Penal Nmero Dos del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin
Managua, la cual queda firme en todas sus partes. II.- Cpiese, notifquese y
publquese y con testimonio concertado regresen los presentes autos a su lugar de
origen. Esta sentencia est escrita en una hoja til de papel bond con membrete de
la Corte Suprema de Justicia y rubricada por el Secretario de la Sala de lo Penal de
este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F) S. CUAREZMA
T. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) R. CHAVARRIA D. (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE
MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 9
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL.- Managua, quince de
Enero del ao dos mil ocho.- Las nueve de la maana.
VISTOS,
RESULTA:
El Licenciado Marcos Lorenzo Cortes Reyes, quien acta en calidad de defensor
pblico de Gertrudis Mairena Ruiz, a las cuatro y cinco minutos de la tarde del cuatro
de Abril del ao dos mil cinco, interpuso Recurso de Casacin en contra de la
sentencia de las dos y cuarenta y cinco minutos de la tarde del veinticuatro de
Noviembre del ao dos mil cuatro, dictada por el Juez de Distrito Penal de Ejecucin
de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria del Departamento de Len, en virtud de la
denegatoria de la Solicitud de aplicacin del beneficio de Libertad Condicional a
favor del seor Mairena Ruiz, sentencia que fue oportunamente apelada y
confirmada por el Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin Occidental, Sala de
lo Penal Len, por estimar ajustada a derecho la resolucin discutida. Como
agravios expresados y fundamento legal de su Recurso, seala la causal segunda
de las contenidas en el Arto. 388 del Cdigo Procesal Penal, que literalmente seala
inobservancia o errnea aplicacin de la ley penal sustantiva o de otra norma
jurdica que deba ser observada en aplicacin de la ley penal en la sentencia y
manifiesta las razones por las que a su juicio el Juez de Ejecucin de Sentencia e
incluso el Tribunal de Apelaciones, debieron haber adoptado la precitada figura.
CONSIDERANDO
El Recurso de Casacin, conocido por imperio de Ley por la Sala de lo Penal de este
Supremo Tribunal, en su carcter de extraordinario, esgrime claramente las
circunstancias en las que deben enmarcarse los reclamos de las partes, por
considerar lesivas para sus intereses, las sentencias dictadas por los Tribunales;
invitando a todos aquellos que deseen hacer uso de la va Recursiva, que respeten y
cumplan los motivos establecidos en los Artos. 387 y 388 de nuestro Cdigo de rito,
as como, que sus argumentos estn apegados a la esencia de la causal sealada.
En el caso que nos ocupa, el recurrente refiere como sustento de su Recurso, lo
establecido en el punto 2 del Arto. 388 del mismo cuerpo de ley, que de suyo
16
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
requiere la presencia de circunstancias, tales como, la falta de aplicacin de la
norma jurdica que corresponde al caso, aplicacin de una norma a una hiptesis no
contemplada en ella, la abierta desobediencia o trasgresin de la norma y en
general, todos los errores de derecho que constituyan el desconocimiento de una
norma jurdica en su alcance general o abstracto, sea que el error verse sobre su
existencia, sobre su validez o sobre su significado, tal y como es criterio del maestro
Fernando de la Ra, en su obra la Casacin Penal. Al respecto, es importante
sealar, que pese a la gama de posibilidades contenidas en el numeral referido,
existe un abierto impedimento para conocer a fondo lo estatuido por el Lic. Marcos
Lorenzo Corts Reyes, as como el hecho de si cumple o no con los requisitos
constitutivos de esta causal, e incluso si tiene o no razn, en virtud de que el
Recurso estudiado ataca una sentencia dictada por el Juez de Distrito Penal de
Ejecucin de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria de Len, para lo cual este
Supremo Tribunal no tiene competencia para conocer; afirmacin que tiene asidero
legal en el Arto. 404 CPP ... El juez de ejecucin decidir por auto fundado. Contra
lo resuelto, procede recurso de apelacin ante la Sala Penal del Tribunal de
Apelacin en cuya competencia territorial ejerza sus funciones el juez de ejecucin
correspondiente... adems de la abundante jurisprudencia emitida por esta Sala
dentro de las cuales podemos citar, la No. 4: de las 9:30 a.m. del 23 de febrero del
2005, Cons. nico; de las 8:00 a.m. del 29 de Marzo del 2005 y de las 9:00 a.m. del
29 de Marzo del 2005. De lo anterior se colige, que los mecanismos para destacar la
inconformidad de la resolucin, finalizan en apelacin, impidiendo a este Tribunal de
Alzada, conocer y resolver cuestiones como el sub-judice, caso contrario, se estaran
violentando los artculos que regulan la competencia de cada rgano que conforma
el Poder Judicial y violentando las leyes que se pretenden proteger y respetar. As
las cosas, es menester declarar la improcedencia del recurso del que se ha hecho
referencia.
POR TANTO:
En nombre de la Repblica de Nicaragua, y de conformidad con las consideraciones
hechas, disposiciones legales citadas y Artos. 386 y siguientes, todos del CPP, los
suscritos Magistrados de esta Sala de lo Penal dijeron: I.- Se declara improcedente
el Recurso de Casacin presentado por el Licenciado Marcos Lorenzo Cortes Reyes,
a favor del condenado Gertrudis Mairena Ruiz.- II.- Cpiese, notifquese, publquese
y con testimonio concertado de lo resuelto, regresen los autos a su lugar de origen.Esta sentencia est escrita en una hoja de papel bond con membrete de la Corte
Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo Penal de este
Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F) R. CHAVARRIA D.
(F) S. CUAREZMA T. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE MI:
J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 10
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, quince de
Enero del dos mil ocho. Las diez de la maana.
VISTOS RESULTA:
-IMediante sentencia dictada por el Juzgado nico de Distrito de Jinotepe, a las diez
de la maana del once de Junio del ao dos mil dos, se encontr culpable a Santos
Alberto Tapia Mojca, por la autora del delito de Asesinato cometido en perjuicio de
Roberto Francisco Avendao Arvalo, imponindole la pena de veinte aos de
Presidio. La defensa del procesado, interpuso Recurso de Apelacin en contra de la
referida sentencia, remitindose las diligencias a la Sala Penal de Masaya, Tribunal
de Apelaciones Circunscripcin Oriental para lo de su conocimiento, resolviendo el
mismo, mediante sentencia de las tres y treinta minutos de la tarde del quince de
Abril del ao dos mil cuatro, que reforma la sentencia dictada por el A-quo en cuanto
al Quantum de la pena y le establece quince aos de presidio. Disconforme con la
resolucin, la defensa recurri de Casacin, recurso que fue oportunamente elevado
al conocimiento de esta Suprema Corte y recepcionado el da treinta y uno de Mayo
17
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
del ao dos mil cuatro, siendo radicadas las diligencias mediante auto de las ocho y
treinta minutos de la maana, del cuatro de Octubre del mismo ao, procediendo a la
tramitacin correspondiente. No obstante, por escrito fechado veintisiete de
Noviembre del ao dos mil siete, presentado antes esta Sala de lo Penal, el
Licenciado Carlos Adrin Barralaga Padilla, en calidad de abogado defensor del
sindicado, extern la voluntad de este ltimo, de desistir del Recurso del que se ha
hecho mrito.
SE CONSIDERA
UNICO:
La Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia, es competente por mandato de
ley para conocer de los Recursos de Casacin interpuestos ante el Tribunal de
Apelaciones y en contra de la sentencia dictada por este rgano, por considerarla
perjudicial para sus intereses, siguiendo el trmite expresamente contenido en
nuestro Cdigo Procesal Penal, hasta culminar en sentencia que contenga el justo
criterio de los Honorables Miembros de esta Sala, sobre los tpicos acotados en el
mismo. No obstante, en el sub-lites, el recurrente mediante escrito fechado
veintisiete de Noviembre del ao dos mil siete, extern la voluntad del seor Santos
Aberto Tapia Mojca, de desistir de la causa, con fines de solicitar beneficios ante el
Juez de Ejecucin correspondiente, por lo que esta Sala con base en el principio a
favor del reo, atiende su solicitud y tiene por desistida el Recurso de Casacin del
que se ha hecho mrito.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, los infrascritos Magistrados en
nombre de la Repblica de Nicaragua dijeron: Ha lugar al desistimiento del recurso
de Casacin interpuesto por el Licenciado Carlos Adrin Barralaga Padilla, en
calidad de defensor de Santos Alberto Tapia Mojica y en contra de la sentencia
dictada por la Sala Penal Masaya, Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Oriental,
a las tres y treinta minutos de la tarde del quince de Abril del ao dos mil cuatro.
Cpiese, Notifquese y Publquese y con testimonio concertado de lo aqu resuelto
regresen las diligencias al lugar de origen. (F) A. CUADRA L. (F) R. CHAVARRIA D.
(F) RAFAEL SOL C. (F) S. CUAREZMA T. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) J.
MENDEZ P. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 11
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, diecisis de
Enero del dos mil ocho. Las diez de la maana.
VISTOS RESULTA:
Mediante sentencia dictada por el Juzgado de Distrito de lo Penal de Juicio de
Granada, a las diez y treinta minutos de la maana del once de Octubre del ao dos
mil cinco, se encontr culpable a Manuel Lenin Fong Jorge por la autora del delito
de Trfico Interno de Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas
en perjuicio de la Salud Pblica de la Sociedad Nicaragense y se le impuso la pena
de cinco aos de prisin y multa de un milln de crdobas. La defensa del
procesado, Licenciado Gerardo Miranda, interpuso recurso de apelacin contra
dicha sentencia mediante escrito de las tres y cuarenta minutos de la tarde del
veinticinco de Octubre del ao dos mil cinco. Del recurso referido se mand a or al
Ministerio Pblico, posteriormente las diligencias fueron remitidas a la Sala Penal de
Granada, Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Sur, quien resolvi mediante
sentencia de las nueve y treinta minutos de la maana del seis de Julio del ao dos
mil seis, dando lugar a la apelacin en lo relativo a la multa impuesta, la que qued
sin efecto, confirmando el resto de la sentencia recurrida. Por considerar gravosa tal
confirmacin el Licenciado Alvaro Jos Ramrez Barrios, en calidad de abogado
defensor, recurre de Casacin mediante escrito presentado ante el Ad-quem a las
tres y ocho minutos de la tarde del da veinticuatro de Julio del ao dos mil seis.
Previo pronunciamiento del Ministerio Pblico, fueron remitidas las diligencias a este
Supremo Tribunal para que expresase en sentencia lo que estimara a bien.
18
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
Llegadas las citadas diligencias, el procesado en pleno uso de las facultades que la
ley le confiere, desisti del presente recurso de casacin, por lo que, esta Sala de
previo se pronuncia sobre el mencionado desistimiento en los siguientes trminos;
SE CONSIDERA:
En relacin al tratamiento procesal del desistimiento nuestro Cdigo Procesal Penal
en el Libro Tercero referido a los recursos, en su Titulo I Capitulo I regla las
disposiciones generales para todos los recursos y dentro de esta normativa los
Artos. 362 y 368 establecen el desistimiento de los recursos, el cual segn la
doctrina no es ms que la mera manifestacin de voluntad expresa y sin mayor
formalidad por quien lo solicita, siendo sujetos legitimados para desistir de sus
recursos, tanto el Ministerio Pblico y el defensor previa autorizacin expresa del
acusado, manifestada por escrito o de viva voz en audiencia. En el caso subexamine se cumple con la normativa, en atencin al espritu de los Artos. 382 y 368
CPP dado que el desistimiento lo interpone el acusado Manuel Lenin Fong Jorge en
cuyo favor es el recurso y est avalado por su defensor, la Lic. Karolina Vsquez
Meja, por lo que la peticin de desistimiento del presente recurso se adecua a lo
planteado en las normas citadas y as debe declararse,
POR TANTO:
De conformidad con lo antes expuesto, disposiciones legales citadas y el Arto. 368
CPP., los infrascritos Magistrados, en nombre de la Repblica de Nicaragua, dijeron:
I) Ha lugar al desistimiento del recurso de Casacin interpuesto a favor del
procesado, Seor Manuel Lenin Fong Jorge y en contra de la sentencia dictada por
la Sala Penal de Granada, Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Sur, a las nueve
y treinta minutos de la maana del seis de Julio del ao dos mil seis. Cpiese,
Notifquese y Publquese y con testimonio concertado de lo aqu resuelto regresen
las diligencias al lugar de origen. Esta sentencia se encuentra escrita en una sola
hoja til de papel bond, con membrete de la Sala Penal de la Corte Suprema de
Justicia y rubricada por el Secretario de la misma. (F) A. CUADRA L. (F) R.
CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) S. CUAREZMA T. (F) NUBIA O. DE
ROBLETO (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 12
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, diecisiete de
Enero del dos mil ocho. Las diez de la maana.
VISTOS RESULTA:
Mediante sentencia dictada por el Juzgado Distrito Penal de Jinotega, a las diez y
diez minutos de la maana del nueve de Junio del ao dos mil tres, se encontr
culpable a Freddy Siles Dvila por la autora del delito de Robo con Intimidacin,
cometido en perjuicio de Fernando Antonio Rivera Gonzlez. La referida sentencia
fue sometida al escrutinio de este Supremo Tribunal, en virtud de que el Licenciado
Luis Manuel Galeano Martnez, en calidad de defensa del sindicado, present ante
la Sala Penal de esta Suprema Corte, escrito fechado catorce de Diciembre del ao
dos mil seis, en el que interpona formal accin de revisin a favor del seor Siles
Dvila, en apego a las causales 2 y 4 del Arto. 337 de nuestro Cdigo Procesal
Penal Veredicto Injusto y Grave Infraccin, sustentndolo con una serie de
alegaciones que demostraban a juicio del manifestante, la necesariedad de revocar
la sentencia a favor de sus intereses. Esta Sala, mediante auto de las ocho y treinta
minutos de la maana del veintiocho de Marzo del ao dos mil siete, gir atenta
comunicacin al Juzgado de Distrito de lo Penal de Ejecucin de Sentencia y
Vigilancia Penitenciaria de Managua, con fines de que remitiera las diligencias arriba
indicadas. Recibidas las citadas diligencias, se procedi a revisar la accin en
comento, estudio que se vio interrumpido por la voluntad expresa del seor Freddy
Siles Dvila, de desistir de la misma, la que estaba contenida en escrito presentado
en la Secretara de la Sala Penal, a las cuatro y diez minutos de la tarde del quince
de Enero del ao dos mil ocho, en el que igualmente, nombra como nuevo abogado
defensor al Licenciado William Augusto Castelln Castro, quien firma a su lado,
19
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
dando constancia con ello, de la previa consulta con la defensa exigida por nuestro
ordenamiento procesal.
SE CONSIDERA:
Antes de entrar al anlisis del desistimiento de la presente accin, esta Sala
considera oportuno aclarar, que si bien es cierto, nuestro nuevo ordenamiento
procesal vigente, ha reconocido una naturaleza diferente a la revisin, pasando de
ser un recurso a una accin, siguiendo con las tendencias doctrinales modernas
que consideran que, siendo que va encaminada a afectar la vigencia de un fallo
provisto de eficacia de la cosa juzgada, y no existe plazo alguno de caducidad para
su interposicin, la revisin queda fuera del mbito de los recursos y puede
caracterizarse como una pretensin invalidatoria autnoma, que puede
eventualmente conducir al pronunciamiento de una sentencia absolutoria o general
la sustanciacin de un nuevo juicio. Por ello resulta ms adecuado a la ndole del
remedio el nombre de accin de revisin (Palacio, Lino Enrique: Los Recursos en
el Proceso Penal, Editorial Abeledo Perrot, Buenos Aires 1998, Pg. 200). Empero,
pese a gozar de una naturaleza distinta y sui generis, esta Sala es del criterio que
como derivacin de la vigencia del principio dispositivo en el mbito de las
impugnaciones penales, las leyes facultan a las partes para desistir de los recursos
interpuestos, de tal suerte que estimamos que el arto. 362 y 367 CPP es aplicable al
caso sublite, por lo que siendo expresa la voluntad de las partes de desistir de la
presente accin, no queda a esta Sala que ms que admitir dicho desistimiento.
POR TANTO:
De conformidad con lo antes expuesto y disposiciones legales citadas, los
infrascritos Magistrados dijeron: Ha lugar al desistimiento de la Accin de Revisin
interpuesta por el condenado Freddy Siles Dvila y en contra de la sentencia dictada
por el Juzgado de Distrito Penal de Jinotega, a las diez y diez minutos de la maana
del nueve de Junio del ao dos mil tres. Cpiese, Notifquese y Publquese y con
testimonio concertado de lo aqu resuelto regresen las diligencias al lugar de origen.
Esta sentencia se encuentra escrita en una sola hoja til de papel bond, con
membrete de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia y rubricada por el
Secretario de la misma. (F) A. CUADRA L. (F) R. CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL
C. (F) S. CUAREZMA T. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE
MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 13
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, dieciocho de
Enero del ao dos mil ocho. Las ocho de la maana.VISTOS,
RESULTAS:
-ILa Licenciada Martha Gisela Ocn Prado, quien acta en calidad de defensora de
Ulises Martn Gutirrez Moreno, a las ocho y treinta minutos de la tarde del da
veintisis de Mayo del ao dos mil seis interpuso Recurso de Casacin en contra de
la sentencia de las tres y treinta minutos de la tarde del da veintisis de Abril del ao
dos mil seis, dictada por la Honorable Sala de lo Penal del Tribunal de Apelaciones
Circunscripcin Las Segovias, en la cual falla: I.-) Ha lugar al recurso de apelacin.
Se reforma la sentencia de las ocho de la maana del uno de Diciembre del ao dos
mil cinco, en lo que hace al delito de Desacato a la Autoridad; en consecuencia se
condena a Ulises Martn Gutirrez Moreno, de generales en autos, a la pena de dos
aos y tres meses de prisin por el delito de Desacato a la Autoridad cometido en
perjuicio de la Juez Local nico de La Trinidad, Licenciada Liliana de la Concepcin
Rodrguez e Iris Patricia Rodrguez, Secretaria de dicha judicatura, mantenindose
firme los dems puntos contenidos en la resolucin recurrida. Cpiese, notifquese y
con testimonio inserto de lo resuelto, regresen las diligencias al lugar de origen.- (f)
Maribel Mena M. L. Cceres. Blanca F. Espinoza. Ilegible. Sria.- Como
agravios expresados y razn de su recurso el recurrente invoca la causal: Motivo de
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
Forma: 1 del Arto. 387 CPP. Inobservancia de las normas procesales establecidas
bajo pena de invalidez, inadmisibilidad o caducidad, si el interesado ha reclamado
oportunamente su saneamiento. No es necesario su saneamiento cuando se trate de
defectos absolutos o de los producidos despus de clausurado el juicio.- Motivo de
Fondo: 2 del Arto. 388 CPP. Inobservancia o errnea aplicacin de la ley penal
sustantiva o de otra norma jurdica que deba ser observada en la aplicacin de la ley
penal en la sentencia.-IIQue venidas y radicadas en esta Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal, las
diligencias relativas al recurso de Casacin interpuesto por la Licenciada Martha
Gisela Ocn Prado, por auto de las nueve y cuarenta minutos de la maana del da
quince de Enero del ao dos mil siete, por cumplidos los requisitos se ordena dar
trmite al Recurso de Casacin promovido, sealando para tal efecto, con
conocimiento de la fiscal Yaoska Xiomara Valladares Paguaga, la celebracin de
Audiencia Oral y Pblica. A las diez de la maana del veintids de Enero del ao dos
mil siete, presentes ante los Magistrados que conforman la Sala Penal de este
Supremo Tribunal, comparecieron la Lic. Martha Gisela Ocn Prado, y el Lic. Julio
Ariel Montenegro, la primera como abogado defensor recurrente y el segundo como
Fiscal acreditado en el presente caso, por expuestos los argumentos de ambas
partes, se cerr la audiencia. Y siendo el caso de resolver como en derecho
corresponde, ordenndose remitir los autos a estudio para su resolucin.CONSIDERANDO
-ILa recurrente, en razn de su recurso invoca la Causal 1 del Arto. 387 CPP.
Inobservancia de las normas procesales establecidas bajo pena de invalidez,
inadmisibilidad o caducidad, si el interesado ha reclamado oportunamente su
saneamiento. No es necesario su saneamiento cuando se trate de defectos
absolutos o de los producidos despus de clausurado el juicio. Refiere que en este
caso se inobserv el Arto. 153 CPP, pues considera que la sentencia condenatoria
dictada a su representado, carece de fundamentacin en lo que respecta a la pena,
esto debido a la imposibilidad de conocer el por que la impone, que la juez no
expres los razonamientos de hecho y de derecho en que se bas su decisin, ni el
valor otorgado a los medios de pruebas. Que la simple relacin de las pruebas o la
mencin de los requerimientos de las partes no reemplazar en ningn supuesto la
fundamentacin. Que no existe, fundamentacin con respecto a la calificacin
jurdica de los hechos y la pena o medida de seguridad impuesta (Arto. 153 CPP).
Que la judicial utiliz, afirmaciones dogmticas, frases rutinarias, e hizo una simple
descripcin de los hechos y ninguna mencin de los elementos de prueba. Que
compete al juez subsumir los hechos en determinado tipo penal e imponer la pena
que corresponda, pero dando razn del por que la impone, refiere que la sentencia
condenatoria carece de fundamento. Que segn Fernando de la Ra, seala que: La
fundamentacin es la exposicin del conjunto de razonamientos que llevaron al juez
a tener acreditados determinados hechos y aplicar una norma jurdica. Que la
sentencia carece de los cuatro momentos de la actividad calificadora, los cuales son:
1- Aquel en el que se expresan resumidamente los elementos de juicio con que se
cuenta: fundamentacin descriptiva. 2- Aquel en que se procede a determinar la
plataforma fctica (hechos probados), fundamentacin fctica. 3- Aquel en que se
analizan los elementos de juicio con que se cuenta: Fundamentacin analtica o
intelectiva. 4- Aquel en que se realiza la tarea de adecuar o no el presupuesto de
hecho al presupuesto normativo: Fundamentacin jurdica. Por tanto debe
declararse la nulidad de la sentencia condenatoria..- Partiendo del alegato del
recurrente, es importante valorar cada aspecto del mismo, tomndose como premisa
la falta de fundamentacin de la sentencia, por las situaciones sealadas; el Arto.
192 CPP establece: Slo sern objeto de prueba los hechos que consten en la
causa.- Arto. 193 CPP. En los juicios sin jurados, los jueces asignarn el valor
correspondiente a cada uno de los elementos de prueba, con aplicacin estricta del
criterio racional, observando las reglas de la lgica. Debern justificar y fundamentar
adecuadamente las razones por las cuales otorgan determinado valor, con base en
21
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
la apreciacin conjunta y armnica de toda la prueba esencial.- Arto. 194 CPP. El
Tribunal de jurado oir las instrucciones generales del juez sobre las reglas de
apreciacin de la prueba, segn el criterio racional, observando las reglas de la
lgica, pero no est obligado a expresar las razones de su veredicto. Arto. 153 CPP.
p. 3. Cuando haya intervencin de jurado, la fundamentacin de la sentencia ser
acorde con el veredicto.- Con estos artculos citados, podemos inferir que del
estudio realizado a la sentencia condenatoria, la misma tiene una fundamentacin
acorde con el veredicto, el condenado fue encontrado culpable por un Tribunal de
Jurados, quien determin su responsabilidad y participacin en los hechos
acusados, y lo consider causante de los delitos de Homicidio Frustrado y Desacato
contra la Autoridad; en tal sentido, es imposible para un judicial, penetrar en la
psiquis del jurado para conocer su estado de nimo al emitir su veredicto, porque
dicho tribunal no est obligado a expresar razones de su decisin, slo le compete al
juez impartir al jurado previo a la deliberacin las instrucciones conforme el arto. 316
CPP., y posteriormente al veredicto calificar los hechos e imponer las medidas y la
pena que corresponda, no tomando parte en la deliberacin. En la sentencia
condenatoria, la judicial seal los hechos acusados, las pretensiones de las partes,
descripcin de la prueba sin valoracin del judicial por el veredicto mismo, hechos
probados, fundamentacin jurdica (calificacin legal y sancin a imponer) y la
decisin. Por lo que esta Sala no encuentra asidero en lo afirmado.- Sobre el recurso
de apelacin debemos referir que constituye un recurso ordinario, cuyo objeto
consiste en lograr que un tribunal superior en grado al que dict la resolucin
impugnada, tras un nuevo examen, tanto de las cuestiones de derecho en cuanto de
las de hecho, y en la medida de los agravios articulados, disponga la revocacin o la
nulidad de aquella, as como en su caso la de los actos que la precedieron. Del
anlisis realizado a la sentencia del Tribunal A-quo de las tres y treinta minutos de la
tarde del da veintisis de Abril del ao dos mil seis, el Tribunal de Alzada atendi y
respondi los agravios expresados por la recurrente, en la medida de cada punto
alegado; se pronunci sealando las razones por las que no les daba cabida a los
agravios y al final reform la pena en lo que hace al delito de Desacato contra la
Autoridad. Esta Sala considera que la sentencia de segunda instancia est bien
fundada contiene su asidero legal, y no marca ninguna pauta para determinar que la
misma esta bien motivada y la de primera instancia no. Fernando de la Ra, en su
obra La Casacin Penal. Edit. De Palma, Buenos Aires. Pg. 114, refiere que: a la
motivacin no la afecta el hecho de que sea breve y aun brevsima o escueta
siempre que sea eficaz. De tal manera que la pretensin de la recurrente de que se
declare la nulidad de la sentencia condenatoria, no cabe para este caso en
particular.-IIComo Motivo de Fondo, la recurrente invoca la Causal 1 del Arto. 388 CPP. Por
inobservancia o errnea aplicacin de la ley penal sustantiva o de otra norma
jurdica que deba ser observada en la aplicacin de la ley penal en la sentencia.
Considera que se ha inobservado y errneamente aplicado la ley penal sustantiva en
la sentencia condenatoria, porque la autoridad judicial al momento de imponer la
pena, la agrav al sealar que existi alevosa en los eventos, porque el condenado
desarm al Polica (Rosalo Mendoza Rayo), le puso el arma (AKA) en la cabeza y
martill el gatillo, estando la vctima en indefensin, herido y golpeado, siendo un
factor que determina la alevosa. Refiere la recurrente que no puede considerarse la
existencia de alevosa, porque esta tiende al aseguramiento de la ejecucin del
hecho con ausencia de riesgo frente a la defensa que pueda hacer el ofendido;
expresa que al inicio quien estaba armado era el oficial de Polica, no as su
representado, por lo que no puede alegarse que existi aseguramiento en la
ejecucin del hecho, ni la ausencia de riesgo por parte del agente ejecutor. Dice que
no puede aplicarse la alevosa como una circunstancia agravante en el delito de
homicidio, porque en este caso de la concurrencia de ella debe considerarse como
una circunstancia modificadora del tipo penal de homicidio en asesinato. Considera
que se ha inobservado la regla de la aplicacin de la norma penal en primera y
segunda instancia, ya que han aplicado errneamente la ley penal sustantiva en el
Arto. 30 inc. 2 Pn, dndole un carcter de general lo que no cabe en este caso en
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
particular.- Partiendo de lo sealado por la defensa, tenemos que expresar que la
culpabilidad no se agota en esta relacin de disconformidad sustancial entre accin
y ordenamiento jurdico, sino que adems fundamenta el reproche personal contra el
autor. Esta Sala habiendo escuchado la grabacin del juicio oral y pblico, hace las
siguientes consideraciones: Para que la circunstancia de alevosa pueda ser
apreciada es preciso que el modus operandi del sujeto se caracterice por el empleo
en la ejecucin de medios, modos o formas que tiendan directa y especialmente a
asegurarla sin el riesgo de defensa que pudiera proceder del ofendido. La alevosa,
es tambin conocida como arbitro de maldad, se integra siempre por un elemento
subjetivo, toda vez que para su apreciacin es precisa la simultnea coincidencia de
la finalidad de asegurar la ejecucin (Intencin homicida) y la finalidad de evitar los
riesgos (elemento objetivo) que para la persona del agresor pudieran proceder de
una eventual defensa del ofendido que potencialmente al menos debe admitirse
como posible, no obstante esto, Cerezo Mir, J.: Curso de Derecho Penal Espaol, II,
p. 372. Para la apreciacin de la alevosa no es necesario que el agente haya
buscado y elegido de propsito ex ante los medios, modos o formas de ejecucin
tendentes a asegurarla con eliminacin del riesgo de reaccin de la vctima, sino que
basta con que el sujeto meramente aproveche tales medios, modos o formas de
ejecucin, que sin haberlos buscado, se le presentan, y los emplee o utilice
encaminados para el aseguramiento del hecho sin peligro para su persona. Vid. STS
de 2 de enero de 1931. Sin embargo, para Antn Oneca, J.: Derecho Penal, 2 ed.,
p. 387 es discutible que pueda apreciarse tal circunstancia cuando la situacin no
ha sido ni procurada ni esperada de propsito, sino aprovechada de improviso por el
delincuente. Sigue refiriendo, Antn Oneca que: "Hay alevosa cuando el culpable
comete cualquiera de los delitos contra las personas empleando medios, modos o
formas en la ejecucin que tiendan directa y especialmente a asegurarla, sin riesgo
para su persona que proceda de la defensa que pudiera hacer el ofendido" (Derecho
Penal, Madrid, Ediciones Akal S.A., 1986, pg. 385). Nez indica que: "El autor mata
con alevosa si preordena su conducta para matar sin peligro para su persona,
proveniente de la reaccin de la vctima o de un tercero" (Manual de Derecho Penal,
Parte Especial, Ediciones Lerner, 1978, pg. 50). De esta manera los suscritos
Magistrados consideramos que la calificacin de alevosa es de naturaleza objetiva, en
tanto es un elemento gramatical que seala el modo o manera especfica en que se
debe realizar la accin (tipo bsico) y consiste en el empleo conciente y voluntario,
procurado o aprovechado, de circunstancias de modo, tiempo y lugar para la ejecucin
de la accin tpica tales que permitan lograr el doble propsito de asegurar la
realizacin de los elementos del tipo objetivo bsico (aseguramiento del hecho) y de
eludir o minimizar a un grado inocuo todo riesgo para s que pudiera derivarse de la
reaccin defensiva del ofendido o de terceros que puedan o deban oponerse a su
accin (y no que simplemente puedan reaccionar posteriormente, esto es, despus de
su ocurrencia). De esta manera, cuando la admite la ley, la concurrencia de la alevosa
da lugar a un tipo colateral, en relacin con el tipo bsico. La distincin entre homicidio
y asesinato es clsica, nuestro cdigo penal las distingue en sus artculos 128 y 134
Pn. Esta distincin en la manera de matar se da en las circunstancias agravadas o
constitutivas del delito de asesinato que establece el arto. 134 Pn, cuando se matare
a una persona ya sea que concurran cualquiera de las siguientes circunstancias: a)
con alevosa, esto es propiamente asesinato. Estas circunstancias agravadas hacen
del homicidio un asesinato y constituyen un elemento subjetivo del tipo penal, es
decir, debe de haber en el sujeto activo un objetivo o fin a lograr por lo que basta la
concurrencia de una ellas para elevar la muerte de una persona a la categora de
asesinato.- Del estudio realizado por esta Sala se concluye que no puede
considerarse la existencia de alevosa en los hechos acusados por cuanto no existi
caracterizacin de esta condicin, s se produjeron hechos graves indudablemente
pero con alevosa no, porque partiendo de los mismos, el condenado no estaba
armado, el polica si, reglamentariamente por supuesto, existi defensa de la vctima,
no debe tomarse como verdad absoluta y constitutiva de alevosa solo el hecho de
haber martillado el gatillo del fusil, sino que previo existi un forcejeo entre ambos;
por ltimo, siendo el elemento mas importante, debemos de tomar en cuenta la
intencionalidad preconcebida del agresor de querer matar, lo que no sucede en este
caso, tambin la alevosa debe estar plenamente demostrada. Bien, la alevosa es
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
un elemento indispensable e indivisible de la especie asesinato, no puede estimarse
dentro del gnero homicidio porque modifica la calificacin legal, y en este caso en
particular no puede tomarse como agravante de manera general.- El judicial de
primera instancia, valor y calific los hechos como Homicidio Frustrado, e impuso
una pena de siete aos por este delito; el arto. 128 Pn. dice: Comete delito de
Homicidio el que priva de la vida a otro y tendr como pena de 6 a 14 aos de
presidio. Arto. 79 Pn. dice: al autor del delito frustrado y al cmplice del consumado,
se le impondr una pena equivalente a la mitad que mereciere el delito consumado,
pudiendo ser elevada hasta los dos tercios al arbitrio del juez, teniendo en cuenta la
gravedad del hecho y la peligrosidad del agente.- En este sentido y en aplicacin
estricta de los artculos supra citados, estima esta Sala modificar la pena impuesta
para este delito, considerndose proporcionada a imponer la pena de cinco aos de
presidio por la comisin del delito de Homicidio Frustrado. Tomando en cuenta la
pena a imponer por este delito consumado en su pena mnima (6 aos) por no existir
agravantes, y siendo delito frustrado imponerle la mitad del delito consumado (arto.
79 Pn.), pero atendiendo la peligrosidad del agente y gravedad del hecho porque
pudo haber privado de la vida a una persona, siendo la vida el bien jurdico mas
importante a proteger, y aun mas grave a un agente de la Polica Nacional, que solo
haca su trabajo de custodio, por lo que se eleva a dos tercios la pena a criterio de
esta Sala por lo antes sealado, y la pena a cumplir por este delito, son cinco aos,
sin menoscabo de otras penas impuestas.POR TANTO:
De conformidad con lo expuesto, consideraciones hechas, y artos. 13, 18, 22, 23 y
143 numeral 2, Ley Orgnica del Poder Judicial; artos. 154, 387, 388, 389, 390, 393,
395, 396 y 397, del Cdigo Procesal Penal, en nombre de la Repblica de Nicaragua
los suscritos Magistrados, resuelven: I.- No ha lugar al Recurso de Casacin Penal
en la Forma interpuesto por la Licenciada Martha Gisela Ocn Prado, defensora de
Ulises Martn Gutirrez Moreno.- II.- Ha lugar al recurso de Casacin por Motivos de
Fondo, interpuesto por la defensora Martha Gisela Ocn Prado, se reforma la
sentencia que la Honorable Sala Penal del Tribunal de Apelaciones, Circunscripcin
Las Segovias dict a las tres y treinta minutos de la tarde del da veintisis de Abril
del ao dos mil seis, en consecuencia se condena a Ulises Martn Gutirrez Moreno,
de generales en autos, a la pena de cinco aos de presidio, por ser el autor del delito
de Homicidio Frustrado, mantenindose firme los dems puntos de la sentencia
recurrida.- III.- Cpiese, notifquese, publquese y en su oportunidad regresen los
autos a la Sala Penal de su Tribunal de origen con testimonio concertado de lo aqu
resuelto. Esta sentencia se encuentra escrita en tres hojas tiles de papel bond
membretado de la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal y rubricadas por el
Secretario de la misma. (F) A. CUADRA L. (F) R. CHAVARRIA D. (F) NUBIA O. DE
ROBLETO (F) RAFAEL SOL C. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 14
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL.- Managua, dieciocho de
Enero del ao dos mil ocho.- Las nueve y treinta minutos de la maana.VISTOS,
RESULTA:
La Secretara de la Sala Penal radic expediente Judicial N 0099-0503-05,
procedente del tribunal de Apelaciones Sala Penal Nmero Uno de la
Circunscripcin Managua en va de recurso de casacin, interpuesto por el
Licenciado Rger Salvador Crdenas Serrano, en calidad de defensor del procesado
Guillermo Urbina Mayorga y/o Armando Jos Garay Urbina, en contra de la
sentencia dictada por la referida Sala Penal del Tribunal de Apelaciones de
Managua, a las ocho y veinticinco minutos de la maana del da veinte y tres de
Junio del ao dos mil seis, en la que fall: I.- No ha lugar a la Apelacin. II.- Se
confirma la pena impuesta de siete aos de prisin a los procesados Guillermo
Urbina Mayorga y/o Armando Jos Garay Urbina y Jos Alfredo Narvez Prez por
el delito de Robo con Violencia o Intimidacin en las Personas, con secuela de una
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
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lesin comprendida en el Inciso 3 del Arto. 267 Pn., III.- Se REVOCA la Sentencia
Condenatoria dictada en contra de Guillermo Urbina Mayorga y/o Armando Jos
Garay Urbina, por el delito de Lesiones, por considerar que estas van inmersas en el
concurso que nuestra ley penal contempla en el Arto. 267 inciso 3. Se celebr la
Audiencia Oral y Pblica en donde el Ministerio Pblico contest los agravios
correspondientes, una vez concluida la misma se procedi a remitir los autos a
estudio y posterior resolucin.
CONSIDERANDO
I
El recurrente fundamenta su recurso de casacin en motivo de forma y de fondo;
como motivo de forma invoca el inciso 1 del Arto. 387 CPP, manifestando que, tanto
en la sentencia de primera instancia como en la de segunda instancia se
inobservaron normas procesales que dan lugar a la nulidad absoluta del veredicto
del jurado y por ende, a la nulidad de la sentencia, por haberse violado el derecho de
defensa, a travs de la inaplicacin del principio de correlacin entre acusacin y la
resolucin dictada por el juez de Primera Instancia, en el sentido de no acceder a la
peticin que hizo el recurrente el da de la celebracin del juicio oral y pblico, de
decretar la clausura anticipada del juicio de conformidad al Arto. 305 numeral 3 CPP,
aduciendo que la fiscala no prob los hechos que se le imputaban a su defendido.
Al respecto esta sala procede a aclarar en primer lugar el alcance y finalidad del
Arto. 305 CPP en mencin: La Clausura anticipada procede en la etapa del juicio,
sea ste con jurado o con juez tcnico, por lo que la misma slo puede ser
declarada hasta que se haya iniciado el debate oral y pblico (Arto. 303 CPP) y
cuando se den los presupuesto sealados por la ley; los presupuestos que establece
la ley para que proceda la clausura anticipada, deben de ser objeto de valoracin del
Juez, quien a partir de su anlisis tiene la potestad o facultad de declararla, o de
denegarla, sin que esto ltimo constituya una violacin al Derecho de Defensa. En el
supuesto del numeral 3 invocado por el recurrente, para que el Juez pueda dictar
una sentencia absolutoria debe de fundamentarse en la certeza de que las pruebas
de cargo de manera evidente no demuestran los hechos acusados, esta certeza o
conviccin del juez, sea positiva o negativa, no puede ser atacada por el defensor,
por que eso sera pretender transferir al juez, su propia valoracin subjetiva respecto
de las pruebas practicadas en el juicio oral y pblico. En este orden de cosa, esta
Sala quiere recordarle al recurrente que la actividad procesal defectuosa se rige por
el Principio de Especificidad-Taxatividad (Arto. 160 CPP), segn el cual no es
factible declarar la invalidez o nulidad de un acto sin que expresamente exista un
texto legal que as lo ordene, es decir, nicamente se permite declarar la nulidad en
los casos previstos de modo expreso por la ley para dicho acto defectuoso. En el
caso de auto, la ley no prev declarar nulidad cuando el Juez no accede a declarar
la clausura anticipada del juicio a peticin de parte; por tanto debe rechazarse los
argumentos esgrimidos por el recurrente en relacin a este motivo de forma.
II
El recurrente invoca, como segundo motivo de forma, el numeral 6 del Arto. 387 CPP
que establece: El haber dictado sentencia un juez, o concurrido a emitir el veredicto
un miembro del jurado en su caso, cuya recusacin, hecha en tiempo y forma y
fundada en causa legal, haya sido injustificadamente rechazada. Para que esta sala
declare con lugar el recurso de casacin fundamentado en este motivo, es condicin
esencial que los defensores hayan recusado en tiempo y forma y fundada en causa
legal a todos o algunos de los miembros del Tribunal de Jurado y quedar sta
recusacin consignada en el acta de la audiencia con los motivos expuesto por el
recusante; sin embargo no consta en el expediente que se haya planteado ante el
juez el incidente de recusacin respectivo, lo que esta acreditado en autos es la
promocin de un incidente de nulidad para que se declarase nulo el juicio oral y
pblico ante el hecho de que un miembro del jurado dijo sentirse amenazado por
uno de los acusados, y en consecuencia, argumenta que el resto de miembros del
Jurado se contamin y prejuici. Debemos de rechazar este motivo por carecer de
fundamentacin legal, ya que la argumentacin no se corresponde a lo que refleja el
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
acta del juicio oral y pblico, y por tanto, no cabe la invocacin de ste segundo
motivo de forma.
III
El recurrente invoca como motivo de fondo el numeral uno del Arto. 388 CPP,
expresando que los hechos sucedieron aproximadamente a las ocho de la noche, en
la Colonia Salvadorita, de donde fue el Cine Rex, media cuadra al sur, 75 vrs. al
este; que su defendido fue capturado a las once de la noche en el Barrio Camilo
Ortega, existiendo una distancia dems de diez kilmetros en relacin al lugar donde
sucedieron los hechos; por tanto la captura de su defendido no fue producto de una
persecucin actual; as mismo expresa que se violent el derecho a la inviolabilidad
del domicilio de la seora Verania de la ngeles Padilla, por cuanto la Polica allan
su casa de habitacin sin mandato judicial y sin estar amparada en el supuesto de
persecucin actual del delincuente, adems sigue agregando el recurrente que el
allanamiento no fue convalidado de conformidad al Arto. 246 CPP.- Al respecto esta
Sala considera de importancia establecer el concepto de flagrancia, por considerarlo
como presupuesto necesario para efectuar la entrada y registro al domicilio de una
persona y la detencin del mismo sin autorizacin judicial previa. De acuerdo al
Cdigo Procesal Penal, Arto. 231 CPP, flagrancia debe entenderse: cuando el autor
del hecho punible sea sorprendido en el momento de cometerlo, sea perseguido
huyendo del sitio del hecho o se le sorprenda en el mismo lugar o cerca de el con
armas, instrumentos u objetos que de alguna manera hagan presumir su
participacin inmediata en el hecho. Partiendo de esta definicin abordaremos las
distintas circunstancias que rodearon el hecho para determinar si el concepto de
flagrancia se dio en el presente caso.
IV
En relacin a la detencin de los acusados la Sala estima que la misma se realiz en
situacin de flagrancia; est acreditado en autos que los acusados fueron
sorprendido en el momento de cometer el hecho delictivo, ya que la agresin sufrida
por la vctima fue percibida directamente por los testigos Yader Jos Arana Herrera y
Jos de la Cruz Arana Molina, quienes fueron las personas a quienes la vctima les
fue a entregar la orden de pollo solicitado; los acusados fueron inmediatamente
perseguidos en el vehculo de uno de los testigos cuando huyeron del lugar de los
hechos, dndose una inmediatez temporal entre el tiempo transcurrido desde la
comisin del delito y la persecucin de los acusados, realizndose sta de forma
continua, ininterrumpida y sin suspenderse. En esta persecucin se uni la Polica
Nacional, una vez que fue informada de los hechos por la vctima a travs de una
llamada telefnica al 118 (emergencia de la Polica Nacional), habiendo sta descrito
las caractersticas de la motocicleta y el nmero de placa. Como resultado de esta
persecucin la Polica dio con la vivienda de la seora Verania de los ngeles
Padilla Lpez, quien es la compaera de vida de Guillermo Urbina Mayorga y/o
Armando Jos Garay Urbina, lugar donde los acusados llegaron a esconder la moto
y se marcharon inmediatamente. Estando la Polica en la casa de la Seora Padilla,
los acusados regresaron a dicha vivienda creyendo que ya no los andaban
buscando, pero al percatarse que la polica se encontraba en la casa salieron
huyendo, siendo capturados por la Polica con la ayuda de los testigos que
acompaaron a la vctima y los vecinos del barrio. El recurrente alega que su
defendido fue capturado a las once de la noche en el barrio Camilo Ortega que
queda a ms de diez kilmetros del lugar donde sucedieron los hechos y por eso
niega que la captura se haya realizado en situacin de flagrancia; la sala estima que
si bien es cierto, de conformidad al arto. 231 CPP se exige que para detener a una
persona en flagrancia se le sorprenda en el mismo lugar o cerca de el y en una
relacin con el objeto e instrumentos utilizados que presuman su participacin
inmediata en el hecho (requisito de inmediatez personal o espacial), el hecho de que
la detencin de los acusados se haya producido estando ya lejos del lugar de los
hechos y transcurrido el tiempo alegado desde la comisin del delito, no es
incompatible con la exigencia del requisito de inmediatez personal o espacial, pues
la persecucin se inici inmediatamente de cometido el hecho, no se suspendi en
ningn momento y los acusados nunca se pusieron fuera del alcance de sus
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
perseguidores. Por tales razones debe rechazarse los alegatos del recurrente en
relacin a la invocacin de este motivo de fondo.
V
Resta por examinar el alegato del recurrente sobre la violacin al derecho de la
inviolabilidad del domicilio de la Seora Verania de los ngeles Padilla Lpez. La
Constitucin Poltica de Nicaragua consagra en su artculo 26 la inviolabilidad del
domicilio estableciendo en cuales casos no se requiere orden escrita de juez
competente para practicar un allanamiento; el Cdigo Procesal Penal en su Arto.
241 transcribe el texto constitucional con cambios de modos verbales. Los supuestos
descriptos por las normas jurdicas antes referidas se pueden clasificar en las
siguientes tres situaciones: 1) en persecucin actual e inmediata de un delincuente,
2) para prevenir la comisin de un delito flagrante y 3) en caso de urgencia y grave
riesgo para la vida o la propiedad; fuera de esas situaciones no es admisible por
ninguna razn el allanamiento sin orden judicial, pues no se puede invocar razones
de urgencia distintas de las sealadas anteriormente y previstas en la Constitucin
Poltica ya que se estara creando una excepcin a la excepcin de la regla. En el
presente caso, esta Sala Penal considera que el allanamiento realizado en la
vivienda de la seora Padilla Lpez, no se encuentra bajo ninguna de estas
situaciones. Segn consta en autos, qued demostrado que el allanamiento se
realiz para la bsqueda del elemento de prueba que era la motocicleta que le
haban quitado a la vctima, no constituyendo esta circunstancia persecucin actual
e inmediata de los acusados, por lo tanto el ingreso de la Polica a la vivienda de la
Seora Padilla requera de autorizacin judicial. En razn de lo anterior y en relacin
a este medio de prueba, la Sala procede a excluirlo del proceso por ser ilcito y a
negarle todo valor probatorio por que en su obtencin se ha violado el principio de la
legalidad de la prueba. No obstante esta Sala no puede declarar nulo todo el
proceso, por que no estamos en presencia de la teora de los frutos del rbol
envenenado, que supone que cada vez que un medio probatorio originado en una
violacin constitucional aporte elementos de culpabilidad, es nulo el acto productor
de la prueba y todo medio probatorio que de l se derive; en el presente caso
existen otras pruebas de cargo vlidas e independientes, que por si sola son
suficientes para sostener la culpabilidad de los acusados y que no son originadas o
derivadas de la prueba espuria o ilegtima. Por tanto declaramos sin lugar el alegato
del recurrente por carecer de sustento legal.
VI
En el segundo motivo de fondo invocado por el recurrente, alega que existe una
mala interpretacin y aplicacin del Arto. 267 numeral 3 del Cdigo Penal, por
cuanto los Magistrados del Tribunal de Apelaciones citan los Artos. 139, 140, 143
Pn., como supuestos contemplados en el referido artculo y que ste se refiere a los
Artos. 143, 144 y 145 Pn., lo que no le permiti a los Honorables Magistrados
reducirle la pena a tres aos de prisin por esta mala interpretacin. Al respecto
procedemos analizar el argumento planteado por el recurrente. El artculo 267 y sus
incisos 1, 2, 3, 4 del Cdigo Penal vigente regula tipos penales que la doctrina
denomina Delitos Complejos en la que se lesiona bienes jurdicos diferentes (la Vida
y la Propiedad) no obstante su estructura compleja constituyen una figura de delito
indivisible. En este sentido el fundamento de la aplicacin de la pena en estos
preceptos estn basados en el resultado que producen, sea la muerte o en la
gravedad de las lesiones con motivo u ocasin del robo, no influyendo la cuanta del
robo a efectos de la penalidad. En el presente caso el tribunal subsume la conducta
de los condenados en el numeral 3 del Arto. 267 Pn., sin embargo las lesiones
descritas en el referido artculo no corresponden a las lesiones infringidas a la
vctima, pues de conformidad al dictamen forense las mismas corresponden a las
descritas en el artculo 138 del Pn. Ha sido criterio constante de esta sala que en el
artculo 267 y sus incisos 2, 3 y 4 Pn., existe un error de cita numrica en cuanto a la
pena a imponer por los comportamientos contemplados en los referidos artculos, lo
que no pocas veces ha inducido a pensar que ese error conduce a la impunidad
delictiva. Al respecto se ha dicho que la intencin legislativa no fue precisamente el
dejar sin sancin este tipo de acciones y que nicamente existe un error material,
27
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
corregible al aplicar la pena correspondiente al tipo penal realizado. Por lo que esta
sala procede a reformar la pena de siete aos de prisin impuesta a los acusados
por el juez A-quo y en su lugar dictar la pena de dos aos de prisin que es la
asignada en el artculo 138 Pn., para este tipo de lesiones. La sala observa que el
acusado fue capturado el veintisis de Junio del ao dos mil cinco que a la fecha
lleva efectiva prisin dos aos tres meses y veinticuatro das, de acuerdo a la pena
impuesta por esta sala, la misma ya ha sido cumplida, en consecuencia, de
conformidad al Arto. 114 del Pn., se declara extinguida la responsabilidad penal y se
ordena la inmediata libertad del acusado Guillermo Urbina Mayorga y/o Armando
Jos Garay Urbina. La sala considera de conformidad al Arto. 366 CPP, que los
efectos favorables de esta sentencia deben de hacerse extensivos al condenado
Jos Alfredo Narvez Prez aunque no haya recurrido, a pesar de estar facultado
para hacerlo, por lo que se procede a declarar extinguida su responsabilidad penal y
a ordenar de inmediato su libertad. En ambos casos esta libertad se har efectiva
siempre que no estn sometidos a una medida cautelar (prisin preventiva) por otro
proceso o condenados por otro delito.
POR TANTO:
De conformidad con los Considerndos que anteceden, disposiciones legales
citadas y Artos. 34 Inc. 1 Cn., y Artos. 1, 2, 7, 17, 380, 387 inciso 2, 367 y 390 del
Cdigo Procesal Penal y Artos. 138 y 114 del Cdigo Penal, en nombre de la
Repblica de Nicaragua, los infrascritos Magistrados de la Sala de lo Penal de la
Corte Suprema de Justicia, resuelven: I. Ha lugar al Recurso de Casacin Penal
interpuesto por el Licenciado Rger Salvador Crdenas Serrano, en su carcter de
defensor del acusado Guillermo Urbina Mayorga y/o Armando Jos Garay Urbina, en
relacin a la pena impuesta reformndose la pena de siete aos de prisin dictada
en contra de los acusados Guillermo Urbina Mayorga y/o Armando Jos Garay
Urbina y Jos Alfredo Narvez Prez y en su lugar se dicta la pena de dos aos de
prisin. II. Por cumplida la pena impuesta ordnese la libertad inmediata de los
acusados Guillermo Urbina Mayorga y/o Armando Jos Garay Urbina y Jos Alfredo
Narvez Prez, previa revisin de la autoridad penitenciaria que sobre ambos no
haya recado otra condena. DISENTIMIENTO: De la posicin adoptada por la
mayora de los Honorables Magistrados integrantes de sta Sala de lo Penal de la
Corte Suprema de Justicia, la Honorable Magistrada Doctora JUANA MNDEZ
PREZ, disiente en las razones y consideraciones que le sirvieron de sustento por
los siguientes motivos, a saber: Dentro del alegato del recurrente, referido a la
inviolabilidad del domicilio de la seora VERANIA DE LOS NGELES PADILLA
LPEZ, se aduce que la polica debi solicitar la convalidacin del acto de
investigacin ante el juez competente como lo establece el artculo 246 CPP. Es
preciso sealar que si bien a nivel del marco constitucional se garantiza que toda
persona tiene derecho a la inviolabilidad de su domicilio, su correspondencia y
sus comunicaciones de todo tipo, no es menos cierto que esa garanta a la
inviolabilidad del domicilio puede ser quebrantada mediante orden escrita del Juez
competente as como por el resto de excepciones dispuestas en el Arto. 26 Cn., y
que se encuentran debidamente reglamentadas en la ley procesal penal. As, a
como en los casos de la detencin, tambin cabe la posibilidad de que se suscite el
allanamiento de morada sin previa autorizacin judicial, para lo cual por tratarse de
un caso de urgencia para su validez es requisito sine qua non que dentro de las 24
horas subsiguientes al allanamiento las autoridades policiales soliciten la
convalidacin judicial. En caso contrario, esto es, que se est desarrollando una
investigacin -que descarta la situacin de urgencia- resulta procedente solicitar de
previo la autorizacin escrita de Juez competente para el ingreso a la morada. Para
el caso que nos ocupa, el criterio planteado por el recurrente se contradice con el
considerando III de esta sentencia por cuanto, trata de desestimar o deslegitimar la
eficacia de la incorporacin de las pruebas en el juicio oral y pblico, queriendo
ignorar los elementos de conviccin que rolan en autos, y el significado de la captura
en infraganti delito, con su inmediata persecucin de los objetos robados. En este
sentido, no faltan las referencias que destacan a la flagrancia como uno de los
supuestos entre otros- que justifican la adopcin de medidas de persecucin e
investigacin inmediata, por las cuales no se precisa que para perseguir, aprehender
28
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
o investigar se requiera de previa autorizacin. A la luz de estos criterios la flagrancia
se concibe como aquella situacin jurdica en la que una persona se ha colocado al
ser sorprendida en el momento de cometer un ilcito, o posteriormente cuando hua
del sitio, o bien cuando se le sorprende en el mismo lugar o cerca de el portando
instrumentos, objetos o armas que se hagan presumir su participacin inmediata al
hecho (v. Arto. 231 CPP). De ah, que estas circunstancias de proximidad o
inmediatez del sospechoso con las armas, instrumentos u objetos del delito, o su
presencia en el sitio de los hechos, o su reaccin de fuga, son las que en definitiva
permiten razonar y justificar que el sujeto pueda ser aprehendido con la rapidez que
el caso lo amerita y as evitar que por el slo hecho de haber sido sorprendido, ste
decida huir o alterar los resultados de la investigacin. Imaginmonos por un
momento que bajo cualquiera de los eventos antes referenciados se requiera de
manera obligatoria la autorizacin judicial para proceder a la inmediata detencin,
ciertamente que ello imposibilitara no slo la detencin inmediata del malhechor,
sino tambin que cesen los efectos del delito que se est cometiendo. En relacin
con lo anterior, para el jurisconsulto MANZINI, la flagrancia ocurre cuando el autor
del delito es sorprendido en el acto de cometerlo. No es una condicin intrnseca del
delito, sino una caracterstica externa resultante de una relacin circunstancial del
delincuente con el hecho, y en el instante de su comisin es lo que hace la
flagrancia. No puede haber flagrancia con slo el elemento objetivo, sino que es
necesaria la presencia del delincuente. Por otra parte el jurista ESCRICHE, define la
flagrancia como el delito que se ha consumado pblicamente y cuyo perpetuador ha
sido visto por muchos testigos al tiempo que lo comete. Dicho esto, se entiende que
existe flagrancia cuando: a). El inculpado es detenido al momento de cometer el
delito. b). Inmediatamente despus de ejecutado el delito, el inculpado es
perseguido materialmente. c). El inculpado es sealado como responsable por la
vctima, por algn testigo presencial de los hechos, o por quien hubiere participado
con l en el delito, o se encuentre en su poder el objeto, instrumento o producto del
delito o aparezcan huellas o indicios que hayan presumido fundadamente su
participacin en el delito. Para el caso que nos ocupa es un hecho inconcuso, que la
detencin del acusado se realiz en la va pblica y el acto de investigacin se
efectu en persecucin inmediata a la comisin del delito, por tal razn se concluye
que estamos en presencia de un delito en flagrancia tal y como lo establece el Arto.
231 CPP, ya que el autor del delito fue capturado tres horas y media posteriores a
los hechos, disposicin legal que a su tenor literal refiere: Proceder la detencin de
la Polica Nacional sin necesidad de mandamiento judicial, cuando sea perseguido
huyendo del sitio del hecho o se le sorprenda en el mismo lugar o cerca de l con
armas, instrumentos u otros objetos que de alguna manera hagan presumir su
participacin inmediata en el hecho.. En el considerando IV de esta sentencia,
objeto de disentimiento, se refiere que el acusado fue detenido en situacin de
flagrancia por la polica, ya que uno de los testigos sigui en su vehculo al acusado
cuando hua del lugar de los hechos, dndose una inmediatez temporal entre el
tiempo transcurrido desde la comisin del delito y la persecucin del acusado, a esta
persecucin se uni la Polica Nacional que tuvo como resultado dar con la vivienda
de la seora VERANIA DE LOS NGELES PADILLA LPEZ, en donde se encontr
la motocicleta que le haba sido arrebatada a la vctima, por lo que resultaba
procedente actuar en correspondencia a lo dispuesto en el Arto. 241 CPP que
permite el Allanamiento sin orden Judicial. En aplicacin a lo anterior se corresponde
lo establecido en los Artos. 217, 230 inciso 10, 231 primer prrafo, Arto. 1, prrafo
2, Arto. 3, inciso 4, Arto. 7, inciso 2.5., Arto. 47 inciso 2 de la Ley 228, Arto. 56 del
Decreto 26-96 RPN, y el Arto. 97 Cn., ya que est dentro de las funciones de la
Polica Nacional actuar con beligerancia y de manera inmediata cuando las
circunstancias de los hechos as lo requiera. El arto. 217 CPP, en el mismo sentido
que el Arto. 241 seala los casos especficos en que la Polica Nacional puede
actuar sin orden judicial, mientras que el Arto. 217 establece las circunstancias por
las cuales se procede con orden judicial. Por otra parte, el Arto. 230 inciso 10
especficamente faculta a las autoridades de la Polica Nacional proceder al
allanamiento bajo las formalidades que ah se prescriben. Como vemos el Arto. 241,
seala los casos concretos en que procede el allanamiento. El Arto. 231 primer
prrafo CPP, dice que detencin policial proceder sin autorizacin judicial cuando el
29
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
autor del hecho punible sea sorprendido en el momento de cometerlo, huyendo del
lugar del hecho, en el mismo lugar cerca de l con armas, instrumentos y objetos
que hagan presumir su participacin en el hecho (241 CPP.). El Arto. 1 prrafo 2
Ley 228, seala como misin de la Polica Nacional proteger la vida, la integridad, la
seguridad de las personas de delitos, prevencin del delito, preservacin de la
propiedad del Estado y particulares. Por su parte el Arto. 3 inciso 4 Ley N 228 entre
otras funciones la Polica Nacional tiene las siguientes: Auxiliar o proteger de manera
inmediata a toda persona que as lo requiera y asegurar la conservacin y custodia
de los bienes que encuentren en situacin de peligro por cualquier causa, norma que
resulta precisa para adecuarse a la circunstancia del objeto robado, una motocicleta
en este caso, con el artculo en estudio. Por otra parte en el considerando V de esta
sentencia, se invoca el artculo 26 Constitucional que trata sobre la inviolabilidad del
domicilio, pero ignorando la disposicin del prrafo 2 inciso d) que dispone El
domicilio slo puede ser allanado por orden escrita del Juez competente, excepto en
caso de persecucin actual e inmediata de un delincuente. As mismo el artculo 97
Cn., que faculta entre otras, la prevencin y persecucin del delito. Finalmente en
atencin a todo lo antes dicho, hay que tener presente aquellas situaciones por las
que el Jefe Policial puede emitir dentro de las 12 horas siguientes en que tuvo
conocimiento de la comisin de un delito puede ordenar la detencin del hecho. Y es
que para ello, de conformidad a lo dispuesto en el Arto. 231 prrafo 3 CPP, el Jefe
de la Delegacin Policial, bajo su responsabilidad personal, puede emitir la
correspondiente orden de detencin dentro de las 12 horas de tener conocimiento de
ocurrido el hecho delictuoso y ejecutarse dentro de esas 12 horas o despus. Ello en
el entendido de que en la mayora de los casos los imputados difcilmente deciden
someterse a la investigacin, y por ende tratan en los primeros momentos de la
ejecucin del delito evadir la accin de la ley, ocultndose. Por tal razn, no tendra
sentido limitar, a como desatinadamente se ha querido admitir de que las
autoridades de Polica nicamente tienen posibilidad de detener dentro de las 12
horas, y no despus. En el caso que nos ocupa, podemos apreciar que estamos en
presencia de un delito de Robo con Violencia que contenido en el Arto. 267 Pn.,
establece: El que robare con violencia o intimidacin en las personas ser penado:
3- Con prisin de seis a doce aos cuando con motivo u ocasin del robo, se
causaren lesiones de las comprendidas en los artculos 143, 144 y 145 Pn.. Por el
incumplimiento del rito que alega el recurrente, dicha posicin corresponde al criterio
de la prueba tazada regulada en el anterior In. No obstante, con el novsimo CPP en
donde se fijan los Principios de Libertad Probatoria (Arto. 15) y de Licitud de la
Prueba (Arto. 16), es una realidad que todo hecho objeto del debate puede ser
probado por cualquier medio, siempre y cuando los elementos de conviccin se
incorporen al juicio Oral y Pblico en forma legal (Arto. 192 CPP), mediante la
aplicacin de la valoracin de la prueba con CRITERIO RACIONAL (Arto. 193 CPP).
De ah, que por ningn motivo debe rechazarse que existi Robo con Violencia, por
el contrario, rola en autos que ninguna prueba fue excluida, o que la defensa haya
protestado oportunamente en el juicio oral y pblico por la nulidad del supuesto acto
de no convalidar la orden de allanamiento. Reitero que las lesiones fueron
originadas precisamente por los condenados como resultado del robo que
cometieron en perjuicio de la vctima y no se puede excluir en estas circunstancias
como si no existi nunca el Robo, o que slo por las lesiones se pretenda condenar,
entendiendo que las lesiones se originaron o provocaron como un hecho aislado de
agresin de una persona a otra. De conformidad al Artculo 267, numeral 3 Pn., la
pena mnima de este tipo de delito de Robo con Violencia, es de seis aos de
prisin, que incluye las lesiones que duraron menos de doce das en sanar, lo nico
posible en que podra ser favorable para el condenado, es REFORMAR la Sentencia
Condenatoria a la pena mnima de hasta seis aos de prisin. No debiendo
ignorarse que la propia defensa en su momento consider justo se le impusiera
cuatro aos de prisin y no dos, como oficiosamente se ha propuesto. El pretendido
defecto anotado por el recurrente no tiene trascendencia alguna, no se le vulneren
los Derechos Constitucionales, pues tambin la vctima tiene el derecho que la
justicia sea pronta y efectiva, en consecuencia, se colige con claridad los
fundamentos que dieron lugar a la sentencia del Tribunal A quo. Fluye de lo antes
expuesto que la sentencia a que se hace mrito slo debe reformarse disminuyendo
30
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
la pena de siete a seis aos, pero no puede sentarse un precedente sobre este tipo
de delito reduciendo la pena hasta dos aos, omitiendo aplicar la pena que se
dispone en el Cdigo Penal; criterio que violentara el artculo 183 de la Constitucin
Poltica, que consiste en que ningn poder del Estado, ni funcionario Pblico tiene
otras facultades que las que le concede la Constitucin y dems leyes de la
Repblica, y as debe declararse. Advirtase que en el caso ahora examinado los
acusados despus de haber dejado el objeto del delito en la vivienda, deciden
regresar a dicho lugar, sin embargo ah ya se encontraban los Oficiales de Polica
quienes de inmediato procedieron a su detencin. De ello, resulta tan claro el
designio delictuoso de los acusados que para garantizarse la disposicin de la
motocicleta sustrada deciden regresar a la vivienda en donde la haban dejado,
instante en el que son detenidos por los Oficiales de Polica que se daban a la tarea
de su bsqueda y captura. Ahora bien, conviene destacar que con lo aqu planteado
se pretenda estimar que las autoridades de Polica en sus actuaciones pueden
actuar al margen de la ley, sino que por el contrario, de lo que se trata es de hacer
valer los criterios legales por los cuales en casos anlogos de flagrancia cuando el
acusado es sorprendido cometiendo el delito, o sorprendido mientras portaba armas,
instrumentos o herramientas que guardan relacin con el delito cometido, o
sorprendido mientras huye, se entienda que no es necesario esperar la demora que
supondra obtener la autorizacin judicial y con ello evadir la accin de las
autoridades, sino que por el contrario se exige de la autoridades Policiales una
rpida, efectiva y legtima actuacin. III. Cpiese, notifquese y publquese. En su
oportunidad regresen los autos al Tribunal de origen con testimonio concertado de lo
aqu resuelto. Esta sentencia se encuentra copiada en cinco hojas tiles de papel
bond con membrete de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia y
rubricadas por el Secretario de esta misma Sala. (F) S. CUAREZMA T. (F) R.
CHAVARRIA D. (F) A. CUADRA L. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) J. MENDEZ P.
(F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 15
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL.- Managua, veintiuno de
Enero del dos mil ocho.- Las ocho y cuarenta y cinco minutos de la maana.VISTOS,
RESULTA:
Identificacin de los Recurrentes: (1) Juan Manuel Dvila Smarth, sin Cdula de
identidad, mayor de edad, casado, transportista con domicilio en Puerto Cabezas. (2)
Harrinton Zelaya Rodrguez, sin Cdula de identidad, mayor de edad, soltero,
pescador y del domicilio de Puerto Cabezas. (3) Licenciado Boanerge Benigno
Fornos Escoto, en su calidad de fiscal y en representacin del Ministerio Pblico.Identificacin de las Vctimas: (1) Laura Dixon. (occisa). (2) Laura Leandra Leman
Dixon (Lesionada).- Delitos: Homicidio y Lesiones.- Antecedentes: La presente
causa se inici por acusacin que present a las once y treinta minutos de la
maana del da treinta y uno de diciembre del ao dos mil cuatro, la fiscal auxiliar de
la RAAN.- El mismo da de la presentacin de la acusacin se celebr la audiencia
preliminar, cumplindose con las finalidades que establece el arto. 255 CPP.- El seis
de enero del ao dos mil cinco se celebr la Audiencia Inicial, oportunidad en donde
la fiscal auxiliar, de conformidad con el arto. 269 CPP, present escrito de
Intercambio de Informacin y Pruebas.- En esa Audiencia el Juez de la causa
consider de conformidad con el arto. 268 CPP, que la acusacin presentada por la
fiscala prestaba mritos para ir a Juicio Oral y Pblico por lo que dict el
correspondiente auto de remisin a Juicio Oral y Pblico, el cual se realiz los das 7
y 14 de marzo del ao dos mil cinco.- A las seis de la tarde del da diecisiete de
marzo del ao dos mil cinco, la Juez de Juicio dict sentencia de culpabilidad,
condenando a los acusados a la pena de quince aos de presidio por los delitos de
asesinato y lesiones.- Por no estar de acuerdo, los acusados, interpusieron Recurso
de Apelacin contra esta sentencia.- Tramitado que fue el recurso, la Sala de lo
Penal del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Atlntico Norte, dict sentencia a
las ocho de la maana del da veinte de diciembre del ao dos mil cinco reformando
31
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
la resolucin dictada por la Juez A quo, tipificando el delito como homicidio por lo
que les impuso a los acusados la pena de diez aos de presidio.- Por no estar de
acuerdo los defensores de los condenados y el Ministerio Pblico interpusieron sus
respectivos Recursos de Casacin Penal contra dicha sentencia.- La Sala A quo por
auto de las once y cincuenta minutos de la maana del da quince de mayo del ao
dos mil seis que admiti el Recurso de Casacin mand or por el trmino de diez
das a cada una de las partes recurridas.- Los autos subieron a esta Sala de lo Penal
y por resolucin de las ocho y treinta minutos de la maana del da dieciocho de
septiembre del ao dos mil seis, ordenamos radicarlos. El da veinticinco de
septiembre del ao dos mil seis se celebr la Audiencia Oral y Pblica, por lo que de
conformidad con el arto. 396 in fine CPP, estando conclusos los trmites procesales
del presente Recurso de Casacin Penal es el caso de dictar la sentencia que en
derecho corresponde.- En la presente causa se dijo que dos defensores y el fiscal
interpusieron en forma independiente sus respectivos recursos de casacin, por tal
motivo proceder esta Sala de lo Penal a contestar tambin de forma independiente
cada uno de los recursos interpuestos.SE CONSIDERA:
I
En relacin a los agravios alegados por el defensor Jos Isabel Salgado Zelaya
quien acta en representacin de Juan Manuel Dvila Smarth, este incurre en un
yerro formal esencial que torna, inadmisible su pretensin, ya que no fundamento
expresamente con claridad cuales son las disposiciones legales que considera
fueron violadas o errneamente aplicadas. El prrafo segundo del arto. 390 CPP,
obliga al recurrente a consignar en su escrito de interposicin del recurso cules son
concretamente las disposiciones legales que considera fueron violadas o
errneamente aplicadas y expresar con claridad su pretensin y al respecto deber
tambin indicarse por separado cada motivo con sus fundamentos; fuera de esa
oportunidad no podr aducirse otro motivo.- Fernando de la Ra en su obra La
Casacin Penal nos dice que este requisito es fundamental ya que se debe
individualizar el agravio, de manera que por medio de los motivos se pueda
individualizar tambin la violacin de ley que constituye dicho motivo.- Para esto la
primera exigencia es citar concretamente los preceptos legales que se estimen
violados o errneamente aplicados, lo que significa indicar el artculo de la ley que
ha sido mal aplicado en el caso concreto. Es tambin necesario que se indique cul
es la aplicacin concreta de ley que se pretende, con lo cul quedar sealado el
error atribuido a la sentencia. En el presente caso el recurrente no mencion cuales
fueron las normas o disposiciones legales violadas o errneamente aplicadas en la
sentencia de mrito, por lo que esta Sala de lo Penal de la Corte Suprema de
Justicia no puede entrar a conocer los agravios alegados en el recurso de casacin
interpuesto por el recurrente defensor Jos Isabel Salgado Zelaya en representacin
de Juan Manuel Dvila Smarth.II
En el presente considerando iniciaremos el estudio de los agravios alegados por el
segundo de los recurrentes Msc. Jos Dolores Talavera Siles quien acta en
representacin de Harrinton Zelaya Rodrguez. Al respecto el recurrente invoc
motivos de forma como de fondo. Para los motivos de forma se ampar en las
causales 1, 2, 3, 4 y 5 y para los motivos de fondo se ampar en la causales 1 y
2. A continuacin procederemos al anlisis de cada uno de los motivos de forma
alegados. En relacin a la primera causal esta se refiere a la inobservancia de las
normas procsales establecidas bajo pena de invalidez, inadmisibilidad, o
caducidad, si el interesado no ha reclamado oportunamente su saneamiento. No es
necesario el reclamo previo de saneamiento cuando se trate de defectos absolutos o
de los producidos despus de clausurado el juicio. Al respecto dice que se violaron
principios como el de legalidad, presuncin de inocencia y el derecho a la defensa
por lo que se considera se violaron los Artos. 1, 2, 3, 4, 88 y 95 CPP y Arto. 34
numerales 1, 4, 5, 11 Cn. Sin embargo no expresa con claridad su pretensin por lo
que no logra desarrollar en su totalidad de que manera se dieron las violaciones de
los artculos mencionados y nicamente hace alusin a una supuesta violacin al
32
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
derecho de defensa en perjuicio de su representado por cuanto en la Audiencia
Preliminar este no cont con la asistencia de un Abogado defensor.- Esta Sala de lo
Penal considera que en el sistema acusatorio el juez tiene como obligacin velar por
que se cumplan los respectivos requisitos en cada uno de los momentos procesales,
es por eso que para dar respuesta a la supuesta violacin al derecho de defensa es
necesario sealar que la finalidad de la Audiencia Preliminar, es hacer del
conocimiento del detenido los trminos de la acusacin, resolver sobre la aplicacin
de las medidas cautelares y garantizar al acusado su derecho a la defensa (Arto.
255 CPP.). El Arto. 260 CPP, se refiere a los derechos del acusado en la Audiencia
Preliminar y este nos dice que una vez admitida la acusacin, el juez proceder a
informarle al acusado en forma comprensible sobre los hechos y su calificacin
jurdica. As mismo nos indica que el juez debe de preguntar al acusado si tiene
defensor privado y en el caso que no lo haya designado tiene la opcin de
nombrarlo, de lo contrario se le asignar un defensor pblico o de oficio. Pero la
parte ms importante del presente artculo, para el caso que nos ocupa la
encontramos muy claramente en el prrafo tercero el cual nos dice: Que la
inasistencia del defensor a esta audiencia no la invalida. En consecuencia, la
designacin del defensor no ser motivo para suspenderla. De lo anterior se
deduce que en la Audiencia Preliminar pueden comparecer: el juez, quien la
preside, el fiscal en representacin del Ministerio Pblico, el acusado, quien puede o
no estar acompaado de su abogado defensor, pues uno de los objetivos de la
Audiencia Preliminar es garantizar el derecho a la defensa, por lo que en los casos
en donde no comparece la defensa tcnica no se considera como violacin al
derecho de defensa ya que esta audiencia no tiene como finalidad alguna debatir o
entrar en un contradictorio en donde la ausencia del defensor si causara tal
violacin.- As mismo de la extensa exposicin que hace el recurrente para la causal
1 del Arto. 387, el cual se aparta de los hechos juzgados y se enfoca en matices
doctrinarios del nuevo proceso oral, esta Sala observa que el recurrente invoca mal
la presente causal cuando dice que la sentencia de primera instancia y la del
Tribunal de Apelaciones viola el principio de oralidad y el sistema acusatorio al no
haberse fundamentado la sentencia, pero al respecto no indica en donde esta la
carencia de fundamentacin. Sin embargo es necesario aclararle al recurrente que la
ausencia de fundamentacin de una sentencia se alega en la causal 4 del Arto. 387
CPP y no en la causal 1 del mencionado artculo.III
Para la causal segunda la cual se refiere a la falta de valoracin de una prueba
decisiva, oportunamente ofrecida por una de las partes, el recurrente dice que la
juez por desconocimiento o negligencia no solicit el auxilio de medicina legal para
practicar una autopsia y determinar cual fue el arma que realmente dispar y de esa
forma poder determinar responsabilidad en su representado.- El Arto. 10 CPP, se
refiere al principio acusatorio y nos indica que la accin penal es distinta al de la
funcin jurisdiccional. En consecuencia, los jueces no podrn proceder a la
investigacin, persecucin ni acusacin de ilcitos penales. De la lectura del presente
artculo se analiza claramente que el desconocimiento que alega el recurrente no es
por parte de la juez sino ms bien del recurrente al alegar que era obligacin del juez
solicitar la prctica de una autopsia o medio de prueba.- As mismo el Arto. 10 CPP,
garantiza el principio acusatorio el cual se hace efectivo no slo con el enunciado de
este artculo sino que se concretiza en el procedimiento que el mismo Cdigo
establece en las distintas etapas y actos procesales, y es por eso que el juez tiene
nicamente la funcin jurisdiccional para juzgar y no para investigar, lo cual le
corresponde a la Polica Nacional en conjunto con el Ministerio pblico quien ejerce
la accin penal correspondindole a la vez sostenerla. Con lo anterior se rompe con
la doble funcin que ejerca el juez en el sistema inquisitivo, en donde vala el
pensamiento de Carnelutti cuando dijo: quien tiene al juez como fiscal, precisa a
Dios como defensor. Es por eso que con el sistema oral y acusatorio implantado en
nuestro pas no se le permite al juez diligenciar para que practique un medio de
prueba y ms bien en el presente caso le corresponda al defensor, de conformidad
con el Arto. 274 CPP, establecer su teora del caso o estrategia de defensa. Por lo
que no es posible dar lugar al presente agravio.33
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
IV
En relacin a la causal tercera esta se refiere a la ausencia de la motivacin y
quebrantamiento en ella del criterio racional. Al respecto el recurrente dice que se
omiti una prueba decisiva y no se valor una prueba nuclear como era la pericial
del dictamen mdico legal y enumera los Artos. 153, 163. 1, 191 y 193, por no existir
fundamentacin en la sentencia. En cuanto a la falta de valoracin de una prueba
pericial del dictamen mdico legal no identifica cual, y a que se refiere ese dictamen,
siendo notorio que en el expediente existen un dictamen mdico legal de
reconocimiento de cadver, un dictamen mdico legal por lesiones en contra de la
nia Laura Leman Dixon, dos informes periciales de balstica, un informe pericial
relacionado con la investigacin qumica de residuos de productos nitratos en armas
de fuego (positivo), todos estas periciales fueron incorporadas debidamente al
proceso. Sin embargo la falta de omisin de la supuesta prueba nuclear debi
alegarla dentro de la causal segunda que se refiere a la falta de valoracin de una
prueba decisiva, oportunamente ofrecida por alguna de las partes.- As mismo en el
presente agravio nuevamente el recurrente no dice de que manera se violaron los
artculos por l indicados y no expresa claramente en que consiste la falta de
motivacin. Fernando de la Ra en su obra La casacin en Materia Penal, pgina
112 nos dice que hay falta de motivacin cuando hay ausencia de una exposicin
de los motivos que justifiquen la conviccin del juez en cuanto al hecho y las razones
jurdicas que determinan la aplicacin de una norma a ese hecho, comprendiendo
todas las cuestiones sometidas a decisin.- En el presente caso de la lectura de la
sentencia se observa claramente la motivacin fctica y jurdica que realiz la juez al
detallar claramente los diferentes medios de pruebas presentados al proceso, entre
ellos 33 testificales que de una u otra manera ubican e identifican a los acusados en
el lugar de los hechos y como autores de los mismos, los cuales encuadran en el
tipo penal por el cual fueron condenados los acusados. En vista de lo antes
expuesto el argumento de falta de motivacin debe de considerarse infundado y as
debe declararse.V
Para el ultimo motivo de forma alegado el cual se refiere a la causal quinta, este trata
sobre la ilegitimidad de la decisin por fundarse en prueba inexistente, ilcita o no
incorporada legalmente al juicio o por haber sido suplantada en su contenido. Al
respecto el recurrente en una forma no muy clara dice, que el testigo de cargo Junior
Budier Chow, no compareci en juicio y alega que la juez sustent la motivacin de
su decisin en una prueba que nunca lleg a juicio. Se encuentra confundido el
recurrente cuando dice que el testigo Junior Budier Chow, no compareci al Juicio
Oral y Pblico y que la juez lo incluy en su fundamentacin como parte de los
testimonios aportados en el juicio, por lo que consideraba el supuesto testimonio
como ilcitamente incorporado al proceso. Al respecto es cierto que Junior Budier
Chow no se present al Juicio Oral y Pblico y si bien la juez lo menciona lo hace en
la parte descriptiva de los medios de prueba que el Ministerio Pblico en su escrito
de intercambio de informacin y pruebas dijo que iba a presentar al proceso. Sin
embargo, en la sentencia en la parte de los hechos probados se evidencia la no
comparecencia del testigo Junior Budier Chow, por que como se dijo no se present
al juicio a brindar su testimonio, pero si depusieron su dicho 33 personas u rganos
de prueba, entre testigos de vistas, peritos y policas que fueron la base de la
fundamentacin de la sentencia condenatoria, por lo que se declara sin lugar el
agravio aqu relacionado.VI
Motivos de Fondo: El recurrente se ampara en los dos motivos contenidos en el Arto.
388 CPP. La primera causal se refiere a violacin en la sentencia de garantas
Constitucionales o de tratados y convenios internacionales. Al respecto dice que se
violent el derecho a la defensa y en su corto agravio no especifica en lo absoluto de
que manera se dio tal violacin. La causal segunda se refiere a Inobservancia o
errnea aplicacin de la ley penal sustantiva o de otra norma jurdica que deba ser
observada en la aplicacin de la ley penal en la sentencia. En su agravio el
recurrente no menciona cual es la norma penal sustantiva inobservada
o
34
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
errneamente aplicada. De lo expuesto en el presente considerando no es posible
entrar al estudio de los dos agravios alegados por el recurrente.VII
En relacin al recurso de casacin presentado por el representante del Ministerio
pblico, el fiscal Licenciado Boanerge Fornos Escoto. Es importante destacar que en
primera instancia la fiscala acus primeramente a Juan Manuel Dvila Smarth y
Harrinton Zelaya Rodrguez y posteriormente por medio de una ampliacin de la
acusacin acus a Elda Bleer Gamboa. De la acusacin presentada y ampliada se
conden a los tres acusados, pero el Tribunal de Apelaciones declar con lugar el
recurso de apelacin interpuesto por la acusada Elda Bleer Gamboa y orden su
libertad por considerar que exista duda sobre su participacin en el hecho delictivo.
Dicha resolucin motiv el presente recurso de casacin por parte del Ministerio
Pblico. Referente a los agravios, el fiscal recurrente en su escrito de interposicin
expresa que le causa agravio la revocacin de culpabilidad de la acusada Elda Bleer
Gamboa, por no haber el Tribunal de Apelaciones motivado su decisin, en vista de
que solo manifiesta que se crea una duda razonable en relacin a la participacin de
la acusada y no especifica en que consiste esa duda razonable, por lo que considera
se violent lo preceptuado en el Arto. 387 causal 4, la cual se refiere a la ausencia
de motivacin o quebrantamiento del criterio racional en los juicios sin jurado. Al
respecto en su agravio el fiscal hace una reproduccin de las declaraciones
testifcales de Donald Bendles Gamboa y Ted Amadeo Sanders Waters las cuales
segn l determinaban la participacin de la acusada, pero no indica cual es la
norma que considera fue violada o errneamente aplicada, no pudindose
determinar su pretensin y concluye diciendo que el Tribunal A quo violent lo
establecido en el Arto. 387 causal 5 CPP.- Sobre lo que dice el recurrente, de que el
Tribunal de Apelaciones viol el motivo 5 del Arto. 387, es importante hacerle notar
al fiscal recurrente que los motivos son causales, agravios o vicios que pueden
invocar los titulares del derecho al recurrir una resolucin por la va de casacin, los
cuales estn contenidos en los Artos 387 (motivos de forma) y 388 (motivos de
fondo) del Cdigo Procesal Penal. Estos motivos no son susceptibles de violacin ya
que son el medio a travs del cual el recurrente fundamenta su recurso, debindose
cumplir con lo establecido en el Arto. 390 CPP., indicndose separadamente cada
motivo con sus fundamentos, lo que significa que el sealamiento del vicio del cual
se nutre los agravios deber ser concreto e individualizado expresamente. Se deben
de citar, cada uno de los motivos de forma o de fondo en los cuales se fundan los
agravios, indicando los preceptos legales que se consideren violados o
errneamente aplicados, hacindose separadamente para cada motivo. Por lo que
comete un grave error el recurrente al sealar como violado el motivo en el cual
funda su recurso. Los motivos son los que dan vida al recurso de casacin, de esta
manera es evidente que no puede haber violacin de los motivos o causales, como
lo dice el recurrente. Como se dijo el Arto. 390 CPP, nos indica que los motivos en
los que el recurrente ampara su recurso debe de indicarlos por separado con sus
respectivos fundamentos, lo anterior permite a esta Sala casacional hacer un estudio
detallado de las posibles violaciones en el caso concreto. Tal exigencia corresponde
a que el Recurso de Casacin es de carcter extraordinario y se concede cuando la
ley expresamente lo establece (Arto. 386 CPP.), por lo que a diferencia de los
recursos ordinarios los cuales no precisan tener una motivacin de las que
legalmente estn preestablecidas, en el recurso Extraordinario de Casacin, si se
precisa especificar motivacin, debindose encasillar en las causales establecidas
en los Artos. 387 (motivos de forma) y 388 (motivos de fondo) CPP., sin obviar el
procedimiento contenido en el Arto. 390 CPP., el cual es de estricto cumplimiento
para la admisibilidad y examen de un recurso de casacin.- El recurrente en su
escrito de interposicin yerra al considerar como violados los motivos 4 y 5 del Arto.
387 (Motivos de Forma), y tambin comete error que hace inatendible su agravio
cunado mezcla mezcla ambos motivos en un solo agravio, razn por lo cual no
puede esta Sala de lo Penal entrar al examen de la pretensin alegada.-
35
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
POR TANTO:
De conformidad con lo expuesto, consideraciones hechas y artculos: 386, 387 y
390 del Cdigo de Procedimiento Penal, en nombre de la Repblica de Nicaragua
los suscritos Magistrados, resuelven: I.- No ha lugar al Recurso de Casacin Penal
en la forma y en el fondo interpuesto por el Licenciado Jos Isabel Salgado Zelaya,
en su carcter de defensor del condenado Juan Manuel Dvila Smarth.- II.- No ha
lugar al Recurso de Casacin Penal en la forma y en el fondo interpuesto por el Msc.
Jos Dolores Talavera Siles, en su carcter de defensor del condenado Harrinton
Zelaya Rodrguez.- III.- No ha lugar al Recurso de Casacin Penal en la forma y en
el fondo interpuesto por el Licenciado Boanerges Benigno Fornos Escoto, en su
carcter de Fiscal Auxiliar de Puerto Cabezas.- IV.- En consecuencia se confirma la
sentencia que la Sala de lo Penal del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin
Atlntico Norte, dict a las ocho de la maana del da veinte de diciembre del ao
dos mil cinco.- V.- No hay costas.- VI.- Cpiese, notifquese y publquese.- En su
oportunidad regresen los autos a la Sala Penal de su Tribunal de origen con
testimonio concertado de lo aqu resuelto.- Esta sentencia est copiada en cuatro
hojas tiles de papel bond con membrete de la Corte Suprema de Justicia, Sala de
lo Penal y rubricadas por el Secretario de Sala de este Supremo Tribunal. (F) A.
CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) R. CHAVARRIA
D. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 16
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA PENAL. Managua, veintiuno de Enero del
ao dos mil ocho. Las nueve de la maana.
VISTOS,
RESULTA:
Mediante escrito de acusacin presentado el ocho de junio del ao dos mil cinco, en
el Juzgado de Distrito Penal de Audiencia de Estel, el Fiscal Auxiliar, Lic. Arsenio
Pedro Medina Lau, solicit apertura de juicio contra el imputado Holman Arsenio
Jarqun Oporta mayor de edad, con domicilio en la comunidad Los Araditos,
municipio de Estel, por ser autor del delito de Trfico Interno de Estupefacientes,
Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas en perjuicio de la salud pblica en
Nicaragua. Habiendo resultado culpable el acusado por el delito de transporte de
715.6 gramos de marihuana, que llevaba en una mochila, incautada al propio
imputado en una calle del Barrio Panam Soberana de la ciudad de Estel, se le
impuso la pena de diez aos de presidio, ms una multa de cuatro mil crdobas,
mediante sentencia del Juzgado de Distrito Penal de Juicio de Estel, dictada a las
tres de la tarde del doce de Agosto del ao dos mil cinco. Contra dicha resolucin
apel el Lic. Kenex Orlando Guardado Savilln, defensor de Holman Arsenio Oporta
Jarqun, y por admitido el recurso se mando a or al Ministerio Pblico como parte
recurrida y los autos fueron remitidos a la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones
Circunscripcin Las Segovias, donde se dict la sentencia de las diez y cuarenta
minutos de la maana del veintids de noviembre del ao dos mil cinco, confirmando
la de primera instancia. Contra la anterior resolucin el defensor, Lic. Kenex Orlando
Guardado Savilln, interpuso recurso de casacin en la forma y en el fondo contra la
referida sentencia, fundado en los Artos. 387 y 388 CPP, y una vez recibidos los
autos en la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, se tuvieron por radicados
con la intervencin del Lic. Kenex Orlando Guardado Savilln como defensor del
imputado, y de la Lic. Yahosca Balladares Paguaga en calidad de representante del
Ministerio Pblico, y cumplidos los trmites de ley, se est en el caso de resolver; y,
CONSIDERANDO:
I
Se invoca por el defensor, Lic. Kenex Orlando Guardado Savilln, como primer
motivo del recurso interpuesto, el sealado en la causal 1 del Arto. 387 CPP.,
(Motivos de forma; El recurso de casacin podr interponerse con fundamento en
los siguientes motivos por quebrantamiento de las formas esenciales: 1.
Inobservancia de las normas procesales establecidas bajo pena de invalidez,
36
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
inadmisibilidad o caducidad, si el interesado ha reclamado oportunamente su
saneamiento. No es necesario el reclamo previo de saneamiento cuando se trate de
defectos absolutos o de los producidos despus de clausurado el Juicio), por cuanto
habindose acusado por hechos calificados como delito de Trfico Interno de
Estupefacientes, delito del que se hizo referencia en la Audiencia Preliminar e Inicial,
en el intercambio de pruebas y en el auto de remisin a juicio, al recurrente le causa
extraeza que sin haberse modificado la acusacin conforme el 259 CPP., el Juez
de Juicio en su fallo haya variado la tipificacin a Transporte de Estupefacientes, y
que por ello el fallo vulner las garantas y principios establecidos en el Cdigo
Procesal Penal dejando al procesado en indefensin. Ahora bien, siendo que en el
proceso no se introdujo un nuevo hecho que modificara la calificacin jurdica y que
el proceso se realiz sobre la base de la acusacin, es facultad del Juez o del
Tribunal calificar finalmente el hecho acusado; es entendido, que no est permitido
y no es posible condenar por hechos distintos a los que constan en la acusacin; se
observa, que en el caso de autos no se argumenta que se haya condenado por
hechos distintos a los de la acusacin; sino, que se argumenta que el Fiscal debi
pedir ampliacin de la acusacin, pero al no hacerlo, el fallo debi calificar siempre el
hecho como Trfico de Estupefacientes tal como se peda en la acusacin. Tampoco
se constata que en el fallo converjan hechos distintos de los que el imputado no
haya podido defenderse, y por eso estimamos que no se ha vulnerado el principio
acusatorio, y por lo mismo la queja no puede prosperar.
II
Como motivo de fondo el recurrente seala el contemplado en la causal 2 del Arto.
388 CPP., errnea aplicacin de la ley sustantiva, consistente en haberse calificado
el hecho como Transporte de Estupefacientes, aplicndose errneamente el Arto. 54
de la Ley 285, cuando en realidad su defendido cometi el delito de Trfico de
Estupefacientes descrito en el Arto. 51 de la Ley 285; el recurrente para argumentar,
parte de la evidencia de que a su defendido se le ocup una mochila que portaba al
momento de su captura, que en ningn momento se relaciona la existencia de algn
medio de transporte que involucre al acusado, quien al ser detenido estaba parado
en una esquina cuando al ser requerido por la patrulla de la polica nacional y al ser
requisado por aptitud sospechosa, al mismo se le encontr en la mochila la supuesta
marihuana que posteriormente se determin que era droga.- Ahora bien, el
argumento que presenta el recurrente esencialmente consiste en alegar que su
defendido no se movilizaba en ningn medio de transporte; pero, en todo caso se
trasladaba, y caminar por la calle es una manera de hacerlo, y ello consiste en
transportar; por otra parte, los argumentos del recurrente ni siquiera intentan
describir la conducta del imputado en el Trafico de Estupefacientes, donde la
posesin de la droga implique mediante evidencias haberla adquirido para su
distribucin, venta, permuta, expendio o de cualquier otra manera su
comercializacin.
POR TANTO:
De conformidad con lo expuesto, disposiciones legales citadas y Artos. 386, 387,
388, 390, 397 y 398 CPP, los suscritos Magistrados, administrando justicia en
nombre de la Repblica de Nicaragua, resuelven: 1) No ha lugar al recurso de
casacin interpuesto por el Lic. Kenex Guardado Savilln, contra la sentencia de la
Sala Penal del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin Las Segovias, dictada
a las diez y cuarenta minutos de la maana del veintids de noviembre del ao dos
mil cinco, en la que se conden al acusado HOLMAN ARSENIO JARQUIN
OPORTA, a quien se exime de la multa por tenerlo as dispuesto la jurisprudencia de
este Supremo Tribunal. 2) Cpiese, notifquese, publquese y con testimonio
concertado vuelvan los autos al lugar de su origen. Esta sentencia esta escrita en
dos hojas tiles de papel bond con membrete de la Corte Suprema de Justicia, Sala
de lo Penal y rubricadas por el Secretario de Sala este Supremo Tribunal. (F) A.
CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F) R. CHAVARRIA D. (F) ANTE MI: J. FLETES.
L. Srio.____________
37
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
SENTENCIA No. 17
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, veintiuno de
Enero del ao dos mil ocho. Las diez de la maana.
VISTOS,
RESULTA:
Mediante escrito presentado por el Licenciado Flix Urroz Mass, el condenado
CLIFTON ALEXTER THOMAS WEST, interpuso a su favor accin de revisin en
contra de la sentencia dictada por el Juzgado Sptimo de Distrito de lo Penal, a las
dos y diez minutos de la tarde del veintisiete de septiembre del ao dos mil cinco,
que le conden a la pena de ocho aos de presidio por la comisin del delito de
Homicidio en perjuicio de Leonardo Flores. Con base en las causales dos y cinco del
Arto. 337 de nuestro Cdigo Procesal Penal, aparentemente en lo relativo a la
Prueba falsa y al surgimiento de hechos nuevos, o nuevos elementos de prueba que
solos o unidos a los ya examinados en el proceso, evidencien su no culpabilidad en
el ilcito que se le imputa. De la lectura del libelo se desprende que el seor Thomas
West alega como fundamento a los motivos invocados, declaraciones de testigos a
su parecer contradictorias, ilegal allanamiento de morada y su posterior
convalidacin tarda, incorporacin ilcita de pruebas y violaciones al debido proceso.
A su vez apoya la causal quinta en la figura de la legtima defensa, misma que
pretende probar mediante las testificales de los seores Cristian Rolando Gadea
Sevilla y Lesbia Azucena Sevilla Benavides. De previo se procede a revisar la
admisibilidad de la presente revisin.
CONSIDERANDO:
La accin de revisin, tal y como lo han sostenido grandes doctrinarios y cuyo
criterio ha sido compartido en reiteradas sentencias por este Supremo Tribunal, tiene
una funcin curativa de los casos ms graves de error judicial, en los que se procede
a estudiar los escritos revisorios que se encuentren debidamente enmarcados en los
supuestos establecidos de manera taxativa en nuestro Cdigo Procesal Penal y de
cuyo cumplimiento y adecuada fundamentacin depende su admisibilidad y posterior
reforma favorable de la sentencia que le conden y que se encuentra firme,
rompiendo de este modo con el imperio de la cosa juzgada, para hacer prevalecer
por encima de la seguridad jurdica, la justicia. En el caso que nos ocupa, el petente
tal y como fue mencionado anteriormente, invoca la causal segunda, exponiendo
quejas que son propias de instancia y que debieron haber sido resueltas
oportunamente en ella o mediante los Recursos establecidos por la Ley para
supuestos como los expresados por el seor Thomas West, por lo que la causal
referida resulta inoportuna si se compara la finalidad de la misma, con los reclamos
de errores in-procedendo establecidos en el escrito que dio inicio a este
procedimiento, as como la competencia limitada que el Cdigo procesal Penal le
otorga a esta Sala de conocer y valorar solo los argumentos que se encuentren
debidamente encasillados en los preceptos de ley bajo pena de declararlas
inadmisibles por ser manifiestamente infundadas. Por ltimo el accionante invoca
como nuevos hechos o nuevos elementos de prueba la figura de la legitima
defensa, ofreciendo dos testificales con las que pretende demostrar la existencia de
la causa eximente de responsabilidad penal, situacin que a criterio de este Tribunal
no resulta ni novedosa ni sobreviniente, lo que no corresponde, si se toma en cuenta
que el requisito indispensable de la causal sealada es que los nuevos hechos o los
nuevos elementos de prueba que surgieron luego de la condenatoria, demuestren en
grado de evidencia el error cometido, entendindose evidencia como la cualidad
inherente a una prueba, de procurar al Tribunal competente para conocer de la
revisin, un estado de certeza, de que el hecho no existi, que el condenado no lo
cometi o que el hecho cometido no es punible o encuadra en una norma penal ms
favorable, tornndose notorio que la pretensin del seor Clifton West no encaja en
la hiptesis que la autoriza y en nada evidenciara la no culpabilidad ya declarada en
juicio. De lo anterior se colige la irreversible declaratoria de Inadmisibilidad de la
presente accin de revisin, por considerarla de conformidad con el Art. 340 CPP
manifiestamente infundada.
38
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas y los Artos 337, 339 y 340 CPP los
suscritos Magistrados, en nombre de la Repblica de Nicaragua, dijeron: I.- Se
declara inadmisible la accin de revisin intentada por el condenado Clifton Alexter
Thomas West, en contra de la sentencia dictada por el Juzgado Sptimo de Distrito
de lo Penal, a las dos y diez minutos de la tarde del veintisiete de septiembre del ao
dos mil cinco y de que se ha hecho mrito. II.- Cpiese, notifquese y publquese.
Esta sentencia est escrita en una hoja til de papel bond con membrete de la Corte
Suprema de Justicia, Sala de lo Penal y rubricadas por el Secretario de Sala de este
Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) R.
CHAVARRIA D. (F) S. CUAREZMA T. (F) RAFAEL SOL C. (F) J. MENDEZ P. (F)
ANTE MI: J. FLETES L. Srio.____________
SENTENCIA No. 18
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, veintids de
Enero del ao dos mil ocho. Las ocho de la maana.VISTOS, RESULTAS:
-IEl Licenciado FRANK AUGUSTO FLORES LOPEZ, quien acta en calidad de Fiscal
Auxiliar de Granada, a las doce y dos minutos de la tarde del diecisis de enero del
ao dos mil seis, interpuso Recurso de Casacin en contra de la sentencia de las
nueve y quince minutos de la maana del veintiuno de Diciembre del ao dos mil
cinco, dictada por la Sala de lo Penal de Granada, Tribunal de Apelaciones
Circunscripcin Sur, en la cual falla: I.-) Ha lugar al Recurso de Apelacin
interpuesto por el defensor, Lic. Jos Tijerino, en contra de la sentencia dictada a las
2:00 p.m. del veintiuno de febrero de dos mil cinco por el entonces juzgado de
Distrito Penal de Rivas, en la que se conden a cinco aos de prisin a DARWIN
FABRIXCI GUIDO LARA, de generales dichas, por el delito de trfico interno de
estupefacientes, psicotrpicos y otras sustancias controladas, en perjuicio de la
salud pblica de la sociedad nicaragense.- II.- En consecuencia se revoca dicha
sentencia y, en base a todo lo considerado, se sobresee al procesado Guido Lara
fundamentndose en los mismos argumentos dados por la juez a-quo para
sobreseer a Erick Jos Guido Fuentes ms por las dudas razonables surgidas, como
se dijo.- III.- Se ordena al juez a-quo pertinente que gire la correspondiente orden de
libertad.- IV.- Mndese copia de esta resolucin al Sistema Penitenciario para lo de
su cargo.- V.- Contra la presente resolucin cabe recurso de casacin.- VI.- Cpiese,
notifquese y publquese y con testimonio concertado de esta resolucin, vuelvan los
autos al juzgado que por ley corresponda..- (f) J. RODOLFO RODRIGUEZ.- (f)
Ilegible.- (f) Ilegible.- (f) Ilegible. Como agravios expresados y razn de su recurso el
recurrente invoca las causales, 2, 3 y 4 del Arto. 387 CPP y 2 del Arto. 388 del
mismo cuerpo de ley.
-IIQue venidas y radicadas en esta Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal, las
diligencias relativas al recurso de Casacin interpuesto por el Licenciado Frank
Augusto Flores Prez, por auto de las nueve y quince minutos de la maana del
veintids de Enero del ao dos mil siete, por cumplidos los requisitos se ordena dar
trmite al Recurso de Casacin promovido, sealando para tal efecto, con
conocimiento del fiscal Julio Ariel Montenegro, la celebracin de Audiencia Oral y
Pblica. A las nueve y treinta minutos de la maana del veintinueve de Enero del
ao dos mil siete, presentes ante los Magistrados que conforman la Sala Penal de
este Supremo Tribunal, compareci el Licenciado Julio Ariel Montenegro en calidad
de Fiscal que sustituye al anterior representante, por expuestos los argumentos de la
parte recurrente y ante la ausencia de la defensa, se cerr la audiencia. Y siendo el
caso de resolver como en derecho corresponde, ordenndose remitir los autos a
estudio para su resolucin.
39
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
CONSIDERANDO
I
Como Motivos de forma que apoyan la pretensin del recurrente, se mencionan las
causales 2, 3 y 4 de las contenidas en el Arto. 387 CPP, ms de sus alegaciones no
se desprende fundamento alguno que sustente la primera de las referidas falta de
produccin de una prueba decisiva, oportunamente ofrecida por alguna de las
partes y en virtud de que este Supremo Tribunal no est facultado para pretender
que conoce las razones que llevaron al solicitante a esbozar el precitado motivo, es
que en ausencia de sus argumentos, se obviar el mismo, pasando al estudio de los
incisos restantes. Acto seguido, en el escrito que da inicio a este procedimiento
extraordinario, se enlazan las siguientes disposiciones; Cuando se trate de
sentencia en juicio sin jurado, falta de valoracin de una prueba decisiva,
oportunamente ofrecida por las partes ... ausencia de la motivacin o
quebrantamiento de ella del criterio racional, respectivamente, aduciendo que la
sentencia que le causa agravios tiene su sustento en circunstancias que a su juicio
rayan en lo absurdo, misma que cuestiona severamente la actuacin del Ministerio
Pblico al haber acusado a dos personas y solicitado posteriormente el
sobreseimiento de Erick Jos Guido Lara por falta de pruebas que le imputen la
comisin del hecho investigado. Continua refiriendo, que el Ad-quem no valor en
sentencia pruebas decisivas, haciendo alusin a las testificales oportunamente
ofrecidas e intercambiadas durante el proceso, poniendo en duda la idoneidad de los
mismos por ser efectivos de la Polica Nacional, sumado a que en sus testimonios no
existe ninguna contradiccin en la demostracin del fondo de los hechos,
violentando al restarles credibilidad, el principio de inmediacin que obedece a la
valoracin racional de las pruebas hecha por el Juez con base en la psicologa, la
experiencia, el sentido comn y la lgica, lo que legal y doctrinalmente es conocido
como criterio racional. Al Respecto este Tribunal de Alzada considera de gran vala
sealar, que efectivamente el Arto. 5 de la Ley que rige la Institucin del Ministerio
Pblico, seala la obligacin de dirigir sus actos con base en el Principio de
Objetividad, de modo que si en la causa sometida a su criterio, no existen los
elementos suficientes que demuestren el grado de participacin del investigado en la
comisin del injusto que se le reprocha, est facultado para pedir el sobreseimiento,
el que es declarado en sentencia dictada por juez competente, tal y como sucedi
en el caso estudiado en relacin a Erick Guido Lara. En cuanto a las afirmaciones
hechas por el recurrente al respecto de que el Tribunal considera inidoneas las
testificales argidas por ser todas de oficiales de polica, es preciso esbozar, que
efectivamente, el nuevo andamiaje jurdico que surgi con la entrada en vigencia del
Cdigo Procesal Penal, se pronuncia significativamente en cuanto a la prueba,
poniendo de manifiesto que toda prueba es vlida para demostrar lo pretendido,
siempre y cuando sea adquirida en apego a lo establecido por ley, revistindose con
ello del carcter de lcitud requerido, todo de conformidad a los Artos. 15 y 16 del
mismo cuerpo legal; en el caso que nos ocupa, lo trascendente de las testimoniales,
no es su calidad de oficiales de la polica, sino el conocimiento que sobre los hechos
puedan tener, de modo que no caben las diferenciaciones por razn de su oficio.
Entrando a analizar los argumentos del Tribunal al referir contradicciones entre los
dichos de, Berman Morales Castillo, Carlos Jos Aguirre, Mario Jos Gazo y
Francisco Jacamo, es preciso manifestar que las observaciones hechas en
sentencia dictada por el Ad- quem, recaen sobre cuestiones accesorias y no sobre
elementos esenciales, como es, que todos los declarantes sealan a Darwin Fabrixci
Guido Lara como la persona que en el momento de la detencin cargaba sobre su
hombro la mochila, que son uniformes en decir que el Inspector Francisco Jacamo al
observar que dentro de la misma haba algo sospechoso, orden el traslado
inmediato de Erick y Darwin, ambos Guido Lara, a la estacin de polica y que fue
l, quien custodi en todo momento la mochila. Todos afirman que una vez llegados
a la estacin, se present el perito, quien hizo la correspondiente prueba de campo a
las hierbas incautadas, las que se encontraban contenidas en cinco bolsas plsticas
y finalmente que el dictamen seal que la hierba en comento, corresponda a
Marihuana. El delito de Trfico en el que se subsumieron en Primera Instancia los
hechos, requiere para poder ser aplicado, que se est en presencia de una
sustancia contemplada en la Ley 285 Ley de Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras
40
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
Sustancias Controladas, que la cantidad encontrada supere el consumo particular
permitido, que la forma en la que estaba dispuesta la droga arroje indicios de la
finalidad que conlleva y la probanza necesaria para atribuir las precitadas acciones a
alguien en particular. De lo anterior se colige que de las discutidas declaraciones, se
logra sustraer los referidos elementos, de modo que este Supremo Tribunal estima
que el acervo probatorio es univoco en ese sentido, por lo que el criterio del Tribunal
resulta alejado de las pruebas desahogadas en juicio.
CONSIDERANDO
II
Inobservancia o errnea aplicacin de la ley penal sustantiva o de otra norma
jurdica que deba ser observada en la aplicacin de la ley penal en la sentencia, nos
dice el motivo segundo de fondo estatuido en el Recurso de Casacin analizado,
sustentado en el hecho de que el delito de trfico contiene sus propias
particularidades y no debe ser comparado con los delitos contenidos en la
legislacin comn. Igualmente manifiesta que el Tribunal de Apelaciones se
pronunci de forma somera en sentencia, acerca de que ambos acusados se
encontraban en igualdad de circunstancias, por lo que la resolucin debi seguir el
mismo sentido para ambos y en virtud de la prohibicin de reforma en perjuicio que
reviste a Erick Guido Lara, no queda ms opcin que sobreseer a Darwin Fabrixci.
Al respecto, este Colegio Supremo, le da razn al recurrente, en relacin a que el
delito esgrimido contiene elementos constitutivos propios, tal y como fueron
sealados en el Considerando que antecede, de modo que jurdicamente resulta
inoportuno en la resolucin de un caso, las comparaciones con otros tipos penales
contenidos en norma distinta, si por exigencia de ley deben ser analizadas las
particularidades de cada hecho, el bien jurdico transgredido, el sujeto pasivo, el
sujeto activo y el objeto de la accin, para poder enmarcarlo correctamente y dar el
adecuado tratamiento. Finalmente, el solicitante seala como gravoso, el hecho de
que el Tribunal de Apelaciones, en sentencia sometida a casacin, refiere que
ambos acusados se encontraban en igualdad de circunstancias. La igualdad a la que
hace referencia el Ad-quem en sentencia, va dirigida a los derechos y garantas que
revisten al proceso y a los acusados y efectivamente trasciende cuando durante el
juicio, se demuestra contundentemente que s se encontraban ambos encartados en
las mismas circunstancias, mediante las pruebas ofrecidas, intercambiadas y
rebatidas en los momentos procesales correspondientes. De ser as, es claro que el
fallo debe ir en el mismo sentido para todos; lo que no ocurre en el caso estudiado,
en el que el Ministerio Pblico, al encontrarse sin pruebas que sealaran la
participacin de Erick y justificaran un reproche penal, solicitaron el sobreseimiento
del mismo; no as, en relacin al acusado Darwin Fabrixci a quien, tal y como se dijo
anteriormente, las pruebas testificales, documentales y periciales le sealan como
comisor del delito de Trfico; Todo ello, con base en la Teora del Dominio del
hecho, que el Tribunal de Apelaciones de Granada parece haber obviado en
sentencia, al sealar de forma somera que se encontraba en idnticas posturas, sin
valorar la participacin y el conocimiento que sobre la accin ilcita tena cada uno.
Lo anteriormente referido demuestra el absurdo de afirmar que correspondera
dictar el mismo fallo para ambos y en virtud de la prohibicin de reforma en perjuicio
en relacin al sobreseimiento de Erick Guido Lara, nicamente quedaba la opcin de
sobreseer tambin al acusado remanente, tal y como lo hizo en sentencia sometida
al escrutinio de este Mximo Colegio de Justicia. De modo, que aplaudir tal
actuacin, sera violatorio del principio de justicia y objetividad que nos reviste.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas,
Artos 15, 16, 387 y siguientes de nuestro Cdigo Procesal Penal, los suscritos
Magistrados de esta Sala Penal, en nombre de la Repblica de Nicaragua,
resuelven: I.- Se declara con lugar el recurso de casacin de que se ha hecho
mrito, interpuesto por el Licenciado Frank Augusto Flores Prez en su calidad de
Fiscal Auxiliar del Ministerio Pblico, en contra de la sentencia dictada a las nueve y
quince minutos de la maana del veintiuno de Diciembre del ao dos mil cinco, por la
Sala Penal de Granada, Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Sur, en donde se
41
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
revoca la sentencia dictada por el A-quo y se sobresee al procesado Darwin Fabrixci
Guido Lara. En consecuencia; II.- Revquese la sentencia a la que se ha hecho
referencia y confrmese la Sentencia dictada por el Juzgado de Distrito de lo Penal
de Rivas, a las dos de la tarde del veintiuno de Febrero del ao dos mil cinco. III.Grese oficio a la Direccin de Auxilio Judicial para que proceda a la captura de
Darwin Fabrixci Guido Lara y lo ponga a la orden de la Juez de Distrito Penal de
Rivas para lo de su cargo. IV.- Cpiese, notifquese y publquese y con testimonio
concertado regresen los presentes autos a su lugar de origen. Esta sentencia est
copiada en tres hojas tiles de papel bond con membrete de la Sala de lo Penal de
la Corte Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de Sala de este Supremo
Tribunal.- (F) A. CUADRA L. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) R. CHAVARRIA D.
(F) RAFAEL SOL C. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.____________
SENTENCIA No. 19
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA PENAL. Managua, veintids de Enero del
ao dos mil ocho. Las nueve de la maana.
VISTOS,
RESULTA:
Mediante escrito de acusacin presentado el diez de enero del ao dos mil cuatro,
en el Juzgado Segundo de Distrito Penal de Audiencia de Managua, la Fiscal
Auxiliar Lic. Kenia Mara Jirn Cruz, solicit apertura de juicio contra los imputados
Carlos Alberto Salazar Vallecillo, de dieciocho aos de edad, con domicilio en la
Zona Seis, de la Pulpera Romero dos cuadras abajo y media al norte, casa Q-30,
Ciudad Sandino, y Guillermo Antonio Prez Avilez, de dieciocho aos de edad, con
domicilio frente al costado del parque de la Zona Seis de Ciudad Sandino, por ser
autores del delito de Robo con Violencia seguido de Lesiones en perjuicio de Miguel
ngel Betancourt. Habiendo el Tribunal de Jurado emitido veredicto de culpabilidad
para el acusado Carlos Alberto Salazar Vallecillo por el delito de Robo con Violencia,
se le impuso la pena de seis aos de prisin, mediante sentencia del Juzgado
Segundo de Distrito Penal de Juicio de Managua, dictada a las cinco de la tarde del
veintids de Febrero del ao dos mil cinco. Contra dicha resolucin apel la
Defensora Pblica Lic. Ana Xochilt Fonseca Laguna, defensora de Salazar Vallecillo,
y por admitido el recurso se mando a or al Ministerio Pblico como parte recurrida y
los autos fueron remitidos a la Sala Penal Dos del Tribunal de Apelaciones
Circunscripcin Managua, donde se dict la sentencia de las once y cinco minutos
de la maana del veintisiete de Febrero del ao dos mil seis, confirmando la de
primera instancia. Contra la anterior resolucin la defensora, Lic. Fonseca Laguna,
interpuso recurso de casacin en el fondo contra la referida sentencia, fundado en el
Arto. 388 CPP, y una vez recibidos los autos en esta Sala Penal de la Corte
Suprema de Justicia se tuvieron por radicados con la intervencin del Lic. Ervin
Danilo Dvila Jos como defensor del imputado, y del Lic. Julio Ariel Montenegro en
calidad de representante del Ministerio Pblico, y cumplidos los trmites de ley, se
est en el caso de resolver; y,
CONSIDERANDO:
Se invoca por la defensora Lic. Ana Xochilt Fonseca Laguna, como nico motivo del
recurso interpuesto, el sealado en la causal 2 del Arto. 388 CPP., (Motivos de
fondo. El recurso de casacin podr interponerse con fundamento en los siguientes
motivos por infraccin de ley: 1. Violacin en la sentencia de las garantas
establecidas en la Constitucin Poltica o en tratados y convenios internacionales
suscritos y ratificados por la Repblica, y, 2. Inobservancia o errnea aplicacin de la
ley penal sustantiva o de otra norma jurdica que deba ser observada en la
aplicacin de la ley penal en la sentencia.), por cuanto habindose acusado por el
hecho constitutivo de robo con violencia no encajaba en ste la aplicacin de la
agravante de alevosa contemplada en el inciso 2 del Arto. 30 Pn. Ahora bien,
siendo que el fallo contempla como nica agravante la alevosa para imponer una
pena de seis aos de prisin, la exclusin de la alevosa, por virtud de no ser
aplicable al delito de robo, implicara la reforma de la sentencia recurrida, para tal
42
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
efecto debe estimarse en principio que la inexistencia de agravantes y atenuantes
permiten al juez establecer racionalmente la pena media; lo que estara entre el
mximum y el mnimum que la ley seala; en el caso de autos, segn el Inco. 3 del
Arto. 269 Pn., sera con prisin de tres a ocho aos, si excede de quinientos
crdobas y no pasa de cinco mil; de donde resulta una pena media de cinco aos y
seis meses; por otra parte, debe tomarse en cuenta el hecho de ser el acusado
menor de veintin aos de edad, circunstancia que al estimarla junto a la
culpabilidad y peligrosidad del acusado permiten adoptar una pena proporcional al
hecho y a la responsabilidad del acusado de cinco aos de prisin.
POR TANTO:
De conformidad con lo expuesto, disposiciones legales citadas y Artos. 386, 387,
388, 390, 397 y 398 CPP, los suscritos Magistrados, administrando justicia en
nombre de la Repblica de Nicaragua, Resuelven: 1.- Ha lugar al recurso de
casacin interpuesto contra la sentencia de la Sala Penal Nmero Dos del Tribunal
de Apelaciones de la Circunscripcin Managua, dictada a las once y cinco minutos
de la maana del veintisiete de Febrero del ao dos mil seis, slo en cuanto a la
modificacin de la pena; en consecuencia: a) Se condena a Carlos Alberto Salazar
Vallecillo a la pena de cinco aos de prisin y se exime de la multa por tenerlo as
dispuesto la jurisprudencia de este Supremo Tribunal, se confirma en todo lo dems.
2.- Cpiese, notifquese, publquese y con testimonio concertado vuelvan los autos
al lugar de su origen. Esta sentencia esta escrita en una hoja til de papel bond con
membrete de la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal y rubricada por el
Secretario de esta Sala de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) NUBIA O.
DE ROBLETO (F) R. CHAVARRIA D. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 20
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA PENAL. Managua, veintids de Enero del
ao dos mil ocho. Las diez de la maana.
VISTOS, RESULTA:
Mediante escrito presentado por el Licenciado William Alfonso Ruiz Velsquez, el
condenado JOS ANTONIO CUELLAR GUEVARA, quien es mayor de edad,
soltero, conductor y de este domicilio, interpuso a su favor accin de revisin, en
contra de la sentencia dictada por el Juzgado de Distrito Penal de Juicio de Rivas, a
las diez y cuarenta minutos de la maana del dieciocho de abril del ao dos mil
cinco, que le conden a la pena de diez aos de presidio y que posteriormente fue
reformada por sentencia de las cuatro de la tarde del diecinueve de abril del dos mil
cinco, sustituyendo la figura del presidio por la de prisin, ambas por la autora del
delito de Transporte Ilegal de Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras Sustancias
Controladas en perjuicio de la Salud Pblica de la Sociedad Nicaragense,
sealando de manera confusa la causal primera como apoyo de sus argumentos, en
los que comienza expresando que realiz acuerdo conforme a los artculos 14 y 61
del CPP, en donde admiti los hechos y se declar culpable, por lo que se celebr
audiencia especial ante el Juez que estaba conociendo de la causa y fue producto
de ella que se le impuso la pena anteriormente sealada. Continua expresando, que
no reuna el requisito necesario de conocimiento de causa para que le condenasen
por el delito de Transporte y adems que durante todo el proceso el se mostr
anuente a colaborar con el esclarecimiento del caso y ms an brind informacin
que a su juicio result de gran vala para las investigaciones, por lo que la pena y la
tipificacin que se le impuso no fue la adecuada, considerndose engaado por la
polica y reconociendo que su defensa no supo negociar a su favor. Por todo lo
antes relacionado, el seor Cuellar Guevara considera que los hechos tenidos como
fundamento de la condena resultan inconciliables con la pena impuesta y por esta
razn seala el motivo 1 de los contenidos en el Arto. 337 de nuestro Cdigo
Procesal Penal. De previo se procede a revisar la admisibilidad de la presente
accin.
43
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
CONSIDERANDO:
Es bien sabido que por tratarse la accin de revisin de un procedimiento especial e
independiente, previsto para casos en los que se discute un grave error judicial y
que aparece como excepcin de la cosa juzgada, nuestro ordenamiento jurdico no
pudo ms que establecer un mnimo de presupuestos procesales, entendindose los
mismos como los requisitos indispensables en la interposicin de la accin en
referencia, para declarar de suyo su admisibilidad. Entre ellos, encontramos que
debe sealarse las disposiciones legales aplicables, fundamentndola a su vez de
manera clara y ordenada, lo mismo que ofreciendo las pruebas que se invoquen,
bajo pena de ser declarada inadmisible de conformidad a lo preceptuado en el Arto.
340 CPP por encontrarse fuera de la hiptesis que la autoriza. En el subjudice, de la
lectura del libelo se desprende que el accionante realiza una exposicin
indiferenciada de los pretendidos vicios y expone situaciones que no tienen ninguna
vinculacin con la causal esbozada, pretendiendo que se revise de inicio a fin su
participacin en el ilcito que se le imputa, las pruebas que se presentaron, el acta de
acuerdo, la colaboracin prestada, en fin todo lo que en el momento oportuno fue
revisado por el rgano que tena competencia, de manera que no es labor de este
Supremo Tribunal venir a conocer sin fundamentos de peso lo sucedido en etapas
ya precludas, ni corregir displicencias de la defensa, mucho menos bajo la sombra
de el motivo uno. Concluy el demandante, que por las razones expuestas, los
hechos tenidos como fundamento de la condena resultan inconciliables con la pena
impuesta, lo que a su juicio encaja perfectamente con la causal primera, que
literalmente seala Cuando los hechos tenidos como fundamento de la condena
resulten inconciliables o excluyentes con los establecidos por otra sentencia penal
firme. La sola comparacin entre lo expresado por el seor Cuellar Guevara, lo
establecido en nuestro cuerpo de ley y el concepto puro y llano de Inconciliabilidad
absoluta imposibilidad de coexistencia de las dos reconstrucciones de hecho: una
no puede ser en presencia de la otra , hace evidente que la pretensin del
solicitante resulta manifiestamente infundada, debido a que sus argumentos, de
manera alguna se relacionan con la esencia de la causal invocada. Por lo antes
relacionado este Supremo Tribunal debe declarar la Inadmisibilidad de la presente
accin por considerar que adolece de los requisitos sealados por nuestra
legislacin penal para la interposicin de la misma.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas y los Artos 337, 339 y 340 CPP, los
suscritos Magistrados, en nombre de la Repblica de Nicaragua, dijeron: I.- Se
declara inadmisible la accin de revisin intentada por el condenado Jos Antonio
Cuellar Guevara, en contra de la sentencia dictada por el Juzgado de Distrito Penal
de Juicio de Rivas, a las diez y cuarenta minutos de la maana del dieciocho de abril
del ao dos mil cinco y de que se ha hecho mrito. II.- Cpiese, notifquese y
publquese. Esta sentencia est copiada en una hoja til de papel bond con
membrete de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia y rubricada por el
Secretario de Sala de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) R.
CHAVARRIA D. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) S. CUAREZMA T. (F) RAFAEL
SOL C. (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 21
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL.- Managua, veintitrs de
Enero del dos mil ocho.- Las ocho y cuarenta y cinco minutos de la maana.VISTOS, RESULTA:
Identificacin del Recurrente: Roberto Isaas Matute Tijerino, menor de edad de
diecisiete aos, soltero, panificador, con domicilio en el barrio Camilo Ortega en la
ciudad de Masaya, sin Cedula de identidad.- Identificacin de la Vctima: Nevis
Arnoldo Rojas Lpez (menor de diecisiete aos).- Delito: Homicidio.- Antecedentes:
El da veinte de marzo del ao dos mil cinco el segundo jefe de auxilio judicial de la
Polica Nacional de Masaya envi informe policial No. 1468-05 al Juzgado de Distrito
Penal de Adolescente, en donde remita a los adolescentes Roberto Isaas Matute
44
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
Tijerino y Wilber Jos Prez para que se les procese por el delito de Homicidio. El
da veintitrs de marzo del ao dos mil cinco el fiscal auxiliar de Adolescente del
departamento de Masaya, Licenciado Jos Domingo Rojas Taleno present
acusacin en contra de los acusados.- A las nueve y cinco minutos de la maana del
da veintiocho de marzo del ao dos mil cinco el Juzgado de Adolescente de Masaya
dict auto admitiendo la acusacin.- A las cuatro y ocho minutos de la tarde del da
catorce de junio del ao dos mil cinco la juez a cargo dict sentencia declarando con
Responsabilidad Penal a los acusados, imponindoles la medida de cuatro aos de
privacin de libertad .- Por no estar de acuerdo, el acusado Roberto Isaas Matute
Tijerino, por medio de su defensor interpuso Recurso de Apelacin contra aquella
sentencia.- Tramitado que fue el Recurso, la Sala de lo Penal del Tribunal de
Apelaciones Circunscripcin Oriental, dict sentencia a las cuatro y treinta minutos
de la tarde del da diez de octubre del ao dos mil cinco confirmando la resolucin
dictada por la Juez A quo.- Por no estar de acuerdo el defensor interpuso Recurso
de Casacin Penal en la forma contra dicha sentencia amparndose en la causales
1, 2 y 3 del Arto. 387 del Cdigo Procesal Penal de la Repblica de Nicaragua
(CPP).- La Sala A quo por auto de las nueve y cuarenta y cinco minutos de la
maana del da dos de febrero del ao dos mil cinco admiti el Recurso de Casacin
y mand or a la parte recurrida.- Los autos subieron a esta Sala de lo Penal y por
resolucin de las diez y treinta minutos de la maana del da dieciocho de julio del
ao dos mil seis, ordenamos radicarlos y se cit para sentencia por lo que siendo el
caso se dicta la resolucin que en derecho corresponde.SE CONSIDERA:
I
Motivos de forma: Aqu el recurrente aleg tres causales y en relacin a la primera
se ampar en la causal 1 del Arto. 387 CPP, y al respecto dice que la Juez de
Distrito de Adolescente viol las disposiciones emanadas por la Corte Suprema de
Justicia y cita circular del siete de julio de mil novecientos noventa y tres la que se
refiere a que solo los abogados con titulo extendido por la Corte Suprema de Justicia
podrn comparecer en juicio en forma escrita o verbal en representacin de otro
siendo obligacin del respectivo secretario el exigir la presentacin del carnet
extendido por la misma Corte Suprema de Justicia. Lo anterior por cuanto se le dio
intervencin de ley al supuesto abogado Oswaldo Castillo Meja, sin exigirle el
requisito de presentacin del carnet que lo acreditara como profesional del derecho.
Esa situacin segn el recurrente hace que se incurra en una actividad procesal
defectuosa contenida en el Arto. 163. 1 CPP que indica que la inobservancia de
derechos y garantas previstos por la Constitucin Poltica, los Tratados y Convenios
Internacionales causan indefensin. Al respecto cita el Arto. 100 prrafo 1 y 2 del
CPP y concluye que el Municipio de Masaya es cabecera departamental, razn por
la cual caba nombrarle un defensor pblico y en su defecto a un abogado de oficio y
no a una persona que no era abogado, por lo que se caus indefensin en la
persona de su representado. Esta Sala de lo Penal no encuentra ninguna actividad
procesal defectuosa basada en la indefensin, por cuanto del alegato del recurrente,
de que el segundo abogado defensor que actu en primera instancia en
representacin de su representado no estaba incorporado como abogado, no lo
demostr ante esta instancia casacional, por lo que no es vlido tal argumento
considerndose que para ello debi el recurrente demostrarlo con una simple
constancia de secretara de esta Corte Suprema de Justicia y no pedirle a este
mximo tribunal que la tramite de manera oficiosa tal y como si estuviramos ante el
procedimiento inquisitivo ya derogado en donde el juez investigaba y juzgaba. La
parte final del artculo 391 CPP nos indica que en el escrito de interposicin del
recurso se ofrecer la prueba destinada a demostrar el vicio, por lo que no le
corresponde a esta Sala de lo Penal dicha tramitacin por ser contrario al principio
acusatorio contenido en el Arto. 10 CPP el cual se encarga de garantizar el ejercicio
de la accin penal distinto al de la funcin jurisdiccional, por lo que el presente
agravio no puede prosperar y as debe declararse.-
45
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
II
Referente al segundo agravio de forma el recurrente se ampar en la causal 2 del
Arto. 387 CPP, la cual se refiere a la falta de produccin de una prueba decisiva,
oportunamente ofrecida por alguna de las partes. Alega el recurrente que se viol el
Arto. 245 CPP debido a que se rompi la cadena de custodia, cuando una oficial de
Polica, en el momento en que se realiz el reconocimiento de personas, segn lo
dicho por el acusado, le puso en la cabeza a su representado una paoleta que
haba sido encontrada en la casa de este y que por lo tanto, sta haba sido
embalada y no se poda manipular en el reconocimiento que se hizo.- Esta Sala de
lo Penal observa que de la lectura de las dos actas de reconocimientos que rolan en
el expediente de primera instancia en ningn momento las dos personas que lo
identificaron no lo hicieron como el que tena puesta dicha paoleta y ms bien lo
sealan como el de pelo largo y cara delgada, por lo que no es veraz lo declarado
por el acusado cuando dijo en su declaracin indagatoria, que en el reconocimiento
una polica le puso la paoleta, por lo tanto dicha versin no puede servir de base
para determinar que no se valor alguna prueba decisiva que en este caso habra
sido lo dicho por el acusado. As mismo rola en el expediente acta de entrega a la
Juez de Adolescente de una camisa y una paoleta indicndose que se entregaban
en una bolsa sellada, por lo que no se encuentra violacin a la cadena de custodia
en relacin a las piezas de conviccin incautadas, sobre todo por que no se
comprob manipulacin alguna sobre estas, adems que no cabra en la presente
causal alegar violacin a la cadena de custodia.
III
En relacin al tercer motivo, el recurrente invoc la causal tercera del Arto. 387 CPP
la cual se refiere a la sentencia en juicio sin jurado, a la falta de valoracin de una
prueba decisiva, oportunamente ofrecida por alguna de las partes.- Al respecto, el
recurrente dice que no se valor la declaracin de Santos Roberto Matute Orozco,
padre del acusado Roberto Isaas Matute Tiberino, quien declar que su hijo lleg
como a las once y treinta de la noche, cen y se fue a acostar y que no lo vio llegar
nervioso. En el presente agravio el recurrente no seala cual es la disposicin legal
que considera violada o errneamente aplicada, tal y como lo seala el Arto. 390
CPP. Esta Sala de lo penal en reiteradas sentencias ha expresado que el recurrente
de casacin debe de atender lo indicado en el arto. 390 CPP en cuanto a la
obligacin que tiene el recurrente de casacin de indicar y consignar en su escrito de
interposicin cuales son concretamente las disposiciones legales que considera
fueron violadas o errneamente aplicadas.- (Sentencia nmero 50 de las 8:45 a.m.
del 27 de octubre de 2004).- Por lo que esta Sala de lo Penal no puede entrar a
conocer el fondo del presente agravio.POR TANTO:
De conformidad con lo expuesto, consideraciones hechas y artculos 169 del Cdigo
de la Niez y de la Adolescencia y 10, 387 y 390 del Cdigo de Procedimiento
Penal, en nombre de la Repblica de Nicaragua los suscritos Magistrados,
resuelven: I.- No ha lugar al Recurso de Casacin Penal en la forma interpuesto por
el defensor Licenciado Edgar Ivn Escobar Mayorga en representacin del
Adolescente Roberto Isaas Matute Tijerino, en consecuencia se confirma la
sentencia que la Sala de lo Penal del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin
Oriental dict a las cuatro y treinta minutos de la tarde del da diez de octubre del
ao dos mil cinco. II.- No hay costas.- III.- Cpiese, notifquese y publquese.- En su
oportunidad regresen los autos a la Sala Penal de su Tribunal de origen con
testimonio concertado de lo aqu resuelto.- Esta sentencia est copiada en dos hojas
tiles de papel bond con membrete de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de
Justicia y rubricadas por el Secretario de Sala de este Supremo Tribunal.- (F) A.
CUADRA L. (F) J. MENDEZ P. (F) R. CHAVARRIA D. (F) NUBIA O. DE ROBLETO
(F) RAFAEL SOL C. (F) S. CUAREZMA T. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
46
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
SENTENCIA No. 22
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA PENAL. Managua, veintitrs de Enero del
ao dos mil ocho. Las nueve de la maana.
VISTOS,
RESULTA:
Mediante escrito de acusacin presentado el nueve de abril del ao dos mil cinco, en
el Juzgado Primero de Distrito de lo Penal de Audiencias de Len, la Fiscal Auxiliar,
Lic. Luisa A. Treminio Silva, solicit apertura de juicio contra los imputados Elmer
Nicols Oconor Sobalvarro, de cuarenta y dos aos de edad, comerciante y Miguel
ngel Chvez Villareal, de treinta y dos aos de edad, pintor, ambos del domicilio de
la ciudad de Len, por ser autores del delito de Trfico Interno de Estupefacientes,
Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas en perjuicio de la Salud Pblica de la
Sociedad Nicaragense. La causa fue archivada a favor de Miguel ngel Chvez.
Habiendo resultado culpable el acusado Elmer Nicols Oconor Sobalvarro, por el
delito acusado, se le impuso la pena de seis aos de presidio y al pago de una multa
de un milln de crdobas, mediante sentencia del Juzgado Primero de Distrito Penal
de Juicio de Len, dictada a las diez y treinta minutos de la maana del cuatro de
julio del ao dos mil cinco. Contra dicha resolucin apel el defensor, Lic. Vicente
Mendiola Betanco, y por admitido el recurso se mando a or al Ministerio Pblico
como parte recurrida y los autos fueron remitidos a la Sala Penal del Tribunal de
Apelaciones de Len, donde se dict la sentencia de las diez y cincuenta minutos de
la maana del dieciocho octubre del ao dos mil cinco confirmando la de primera
instancia. El defensor, Lic. Vicente Mendiola Betanco, interpuso recurso de casacin
en la forma y en el fondo contra la anterior sentencia, fundado en los Artos. 387 y
388 CPP, y una vez recibidos los autos en esta Sala Penal de la Corte Suprema de
Justicia, se tuvieron por radicados con la intervencin del Lic. Jos Joaqun Morales
Prez como nuevo defensor, y cumplidos los trmites de ley, se est en el caso de
resolver; y,
CONSIDERANDO:
I
Se invoca por el defensor, Lic. Vicente Mendiola Betanco, como primer motivo del
recurso interpuesto, el sealado en la causal 1 del Arto. 387 CPP., (Motivos de
forma. El recurso de casacin podr interponerse con fundamento en los siguientes
motivos por quebrantamiento de las formas esenciales: 1. Inobservancia de las
normas procesales establecidas bajo pena de invalidez, inadmisibilidad o caducidad,
si el interesado ha reclamado oportunamente su saneamiento. No es necesario el
reclamo previo de saneamiento cuando se trate de defectos absolutos o de los
producidos despus de clausurado el Juicio) por cuanto se viol el Arto. 10 del
CPP., por estimarse que el Juez de primera instancia en todo el juicio oral interrog
a los testigos, lo que fue alegado en la expresin de agravios en el Tribunal de
Apelaciones, quien adujo en sus considerandos que el Juez no estaba investigando
sino recabando alguna aclaracin. A juicio del recurrente el Arto. 10 CPP., es bien
claro y seala que el ejercicio de la accin penal es distinto a la funcin
jurisdiccional. En sntesis lo anterior constituye el primer agravio; pero, siendo que el
recurrente no plantea puntualmente cmo le perjudica el fallo, segn el sentido literal
del Arto. 363 CPP., (Interposicin. Para ser admisibles, los recursos se interpondrn
en las condiciones de tiempo y forma que se determinan en este Cdigo, con
indicacin especfica de los puntos impugnados de la decisin. Si se desea solicitar
vista oral se deber manifestar en esta oportunidad.); es decir, no parte de la
actividad defectuosa o sea del punto que ataca, describindolo, determinndolo,
haciendo visible para el Tribunal Superior la forma y esencia del interrogatorio
atribuido al Juez, en contraste con las normas procesales establecidas bajo pena de
invalidez, inadmisibilidad o caducidad; y slo decir por parte del recurrente que tal
interrogatorio se encuentra en la grabacin es generalizar de un modo que no se
puede determinar que parte del contenido del principio acusatorio se dej de aplicar;
pues dentro de este principio genrico se encuentra la exigencia de imparcialidad del
Juez, lo que presupone la separacin entre las funciones de instruir, acusar y juzgar;
en el caso de haberse quebrantado este principio le corresponda al recurrente
47
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
argumentar y demostrar concluyendo que el Juez comprometi su imparcialidad, lo
que no hizo el recurrente; pues, por otra parte, en el proceso de autos, se
encuentran bien definidas las facultades distintas de acusar y de juzgar, la condena
recay por los mismos hechos de la acusacin y sobre la misma persona acusada;
en consecuencia, el principio acusatorio recogido en el Arto. 10 CPP., no puede
estimarse como vulnerado.II
Como segundo motivo se invoca la causal 4 del Arto. 387 CPP., (Si se trata de
sentencia en juicio sin jurado, ausencia de la motivacin o quebrantamiento en ella
del criterio racional) por estimar el recurrente que existieron suficientes elementos
de prueba, sobretodo testificales aportadas por la fiscala, que demostraron la
detencin ilegal y allanamiento al margen de lo que establecen los Artos. 217, 218 y
219 CPP. Concluy diciendo el recurrente que las pruebas testificales no fueron
incorporadas como manda la ley y que por ello no tenan ningn asidero legal.- Ante
la falta de un argumento en torno a la ausencia de la motivacin o quebrantamiento
del criterio racional en la motivacin, es oportuno sealar que dicha causal se
compone de dos submotivos que no deben alegarse a la vez, o sea, son
excluyentes; y en virtud del principio de libre valoracin de la prueba, por el cual la
prueba se valorar conforme el criterio racional observando las reglas de la lgica,
(Arto. 15 CPP) el Juez est obligado a motivar la sentencia aplicando las reglas de la
sana critica, y precisamente se quebranta el criterio racional cuando en la
construccin de la sentencia se mal aplican las reglas de la lgica concluyendo
equivocadamente; el argumento que debe presentar el recurrente debe contener la
demostracin del error o sea de la falta de racionalidad en la construccin de la
sentencia; pero cuando no se hace ningn esfuerzo para demostrar el
quebrantamiento racional en la motivacin de la sentencia, la queja no puede ser
analizada.III
Finalmente, invocando la causal 1 del Arto. 388 CPP., (Motivos de fondo. El recurso
de casacin podr interponerse con fundamento en los siguientes motivos por
infraccin de ley: 1. Violacin en la sentencia de las garantas establecidas en la
Constitucin Poltica o en tratados y convenios internacionales suscritos y ratificados
por la Repblica, y, 2. Inobservancia o errnea aplicacin de la ley penal sustantiva
o de otra norma jurdica que deba ser observada en la aplicacin de la ley penal en
la sentencia.) dijo que el allanamiento y detencin de su defendido no se realiz
conforme el Arto. 33 numeral 1 Cn., donde se establece que el allanamiento y
detencin se debe realizar con orden judicial. Que dicha detencin al ser ilegal
tambin violentaba el Arto. 160 Cn., referente al principio de legalidad que
concuerda con el Arto. 1 del CPP.- En realidad, el recurrente hace distintos cargos
o quejas invocando la anterior causal. Dice que la orden judicial de allanamiento no
fue presentada debidamente en el domicilio y que no fue incorporada al juicio
mediante lectura; sobre este aspecto, no se debe confundir la decisin motivada del
Juez, que constituye la orden de allanamiento, con el registro mismo; la primera
sirve a la Polica para entrar por la fuerza al domicilio del acusado, a quien se le
debe entregar una copia de la orden; el segundo o sea el registro, es la actividad de
investigacin que se debe documentar en acta con los detalles del resultado del
registro; los resultados de inters son los que se deben incorporar debidamente al
juicio para la resolucin de la causa, mediante la declaracin testimonial de quienes
directamente obtuvieron la informacin; por consiguiente, la orden de allanamiento
no se incorpora por declaracin testimonial, ni por lectura, pues no es una prueba,
sino un acto judicial que precede al proceso para procurar pruebas; es decir, una
autorizacin judicial para que la Polica practique un allanamiento es un acto
procesal previo al proceso (Arto. 217 CPP.), porque de l depende la legalidad del
acto de investigacin y la licitud de la eventual prueba que pueda encontrarse en el
sitio a allanar, la que tiene por destino final el proceso (Manual de Derecho Procesal
Nicaragense, Pg. 248) . Por otra lado, el recurrente se queja de la falta de la
orden de allanamiento; pero, admite que la Polica realiz el registro con una orden
judicial que fue presentada despus de la llegada de un primer grupo de policas y
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
que fue otro grupo de policas que llev la orden; de esta evidencia no se puede
argumentar la inexistencia de la orden judicial de allanamiento, y de cuya existencia
se hace mencin en el escrito de acusacin. Finalmente, siendo que la Polica esta
facultada para detener, con la correspondiente orden de Juez competente, una vez
hecha la captura debe cumplirse con el trmino establecido por la Constitucin para
que el detenido no caiga en detencin ilegal; es decir, poniendo al detenido a la
orden de la autoridad competente; pero si aconteciere que el detenido fue puesto a
la orden del juez fuera del trmino; pasara que en el mismo momento que el Juez
decrete una medida preventiva de privacin de libertad, cesara la detencin ilegal
del imputado achacada a la Polica, y siendo que la sentencia por si misma no viola
las garantas establecidas en la Constitucin referentes a la inviolabilidad del
domicilio y a la detencin, (tampoco se ha vulnerado el principio de legalidad
procesal recogido en el Arto. 1 del CPP.) la queja no puede prosperar, y la sentencia
de la Sala a quo no debe ser casada, pero con la salvedad de la multa, la cual se
debe declarar inaplicable por tenerlo as establecido en sentencias anteriores esta
Corte Suprema de Justicia.
POR TANTO:
De conformidad con lo expuesto, disposiciones legales citadas y Artos. 386, 387,
388, 390, 397 y 398 CPP, los suscritos Magistrados, administrando justicia en
nombre de la Repblica de Nicaragua, resuelven: 1) No ha lugar al recurso de
casacin interpuesto por el Lic. Vicente Mendiola Betanco contra la sentencia de la
Sala Penal del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin Occidental, dictada a
las diez y cincuenta minutos de la maana del dieciocho de octubre de dos mil cinco,
en la que se conden al acusado Elmer Nicols Oconor Sobalvarro, a quien se
exime de la multa por tenerlo as establecido este Supremo Tribunal. 2) Cpiese,
notifquese, publquese y con testimonio concertado vuelvan los autos al lugar de su
origen. Esta sentencia esta escrita en dos hojas tiles de papel bond con membrete
de la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal y rubricadas por el Secretario de
Sala de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA
O. DE ROBLETO (F) R. CHAVARRIA D. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.____________
SENTENCIA No. 23
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO PENAL.- Managua, veintitrs de
Enero del ao dos mil siete. Las diez de la maana.
VISTOS, RESULTAS:
Ante la Sala Penal de este Supremo Tribunal, compareci el Licenciado Manuel
Ernesto Mayorga Gonzlez, mayor de edad, casado, Abogado y Notario Pblico, en
su calidad de Defensor Pblico, promovi accin de revisin en contra de la
sentencia dictada a las dos de la tarde del veintisiete de Mayo del ao dos mil
cuatro, por el Juzgado Primero de Distrito Penal de Juicios de Chinandega, en la que
se conden al seor Csar Augusto Hernndez Ramrez, por ser el autor del delito
de Transporte Ilegal de Estupefacientes, Psicotrpicos y otras sustancias
controladas, en donde se impuso la pena principal de diez aos de presidio. Con
tales antecedentes y amparado en el numeral 4 del arto. 337 CPP, seala que la
sentencia es consecuencia directa de una grave infraccin a sus deberes por parte
del juzgador que valor las pruebas y fall, y quien no respet el Principio del Debido
Proceso en sus siguientes manifestaciones: de Legalidad, Principio de Inocencia y
del In dubio pro reo todos los cuales, a partir de la exposicin realizada, fueron
evidentemente violentados en perjuicio de su patrocinado Csar Augusto Hernndez
Ramrez. Vista la accin promovida y siendo el caso de analizar el cumplimiento de
los requisitos de admisibilidad establecidos en la norma adjetiva, por lo que;
SE CONSIDERA:
Como nico motivo de revisin invoca el petente el cuarto del arto. 337 CPP, que
establece la procedencia de la misma cuando la sentencia sea consecuencia
directa de una grave infraccin a sus deberes cometida por un Juez o Jurado,
aunque sea imposible proceder por una circunstancia sobreviniente. Esta norma no
49
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
es propia de reclamos procesales o de inobservancias de normas procesales que
respondan a yerros en la aplicacin de la ley como errneamente han planteado
muchos defensores, pues sta disposicin debe ser analizada en conjunto con el
tercer motivo del arto. 337 antes citado que establece: "Si la sentencia condenatoria
ha sido pronunciada a consecuencia de prevaricato, cohecho, violencia,
maquinacin fraudulenta o cualquier otro delito cuya existencia se haya declarado en
fallo posterior firme, salvo que se trate de uno de los casos previstos en el inciso
siguiente". Como puede observarse en la parte infine del numeral transcrito, ya nos
deja establecido para el numeral cuarto que debe de tratarse de actos delictivos
cometidos por el Juez o Jurado, sin embargo a diferencia del tercer motivo, stos no
pueden demostrarse mediante sentencia firme, por alguna causa sobreviniente, as
lo ha sealado esta sala en dilatada Jurisprudencia, tal como la sentencia dictada a
las nueve de la maana del dos de Octubre del ao dos mil seis, en la que se dijo:
En el caso de autos el recurrente o demandante hace consistir la grave infraccin a
sus deberes del Juez en la violacin del debido proceso. Mientras, lo que hace el
inciso 4 es cubrir todos aquellos casos excepcionales donde una sentencia
condenatoria contra el juez o jurado no pueda ser obtenida por circunstancias
sobrevinientes, a pesar de la existencia de un hecho delictuoso atribuido al Juez o
Jurado. Partiendo de lo antes expresado, es evidente que la queja planteada por el
petente en cuanto a vicios in procedendo, no corresponden a la hiptesis contenida
en el motivo invocado, lo cual la torna manifiestamente infundada, y al amparo del
arto. 340 CPP, esta Sala debe de oficio declarar su inadmisibilidad.
POR TANTO:
Conforme los antes expuestos, las disposiciones legales citadas y el arto. 337 CPP y
siguientes, los infrascritos Magistrados, en nombre de la Repblica de Nicaragua,
dijeron: I) Declrese inadmisible la accin de revisin promovida por el Licenciado
Manuel Ernesto Mayorga Gonzlez, en su calidad de defensor pblico del seor
Csar Augusto Hernndez Ramrez, en contra de la sentencia dictada por el
Juzgado Primero de Distrito Penal de Juicios del departamento de Chinandega a las
dos de la tarde del veintisiete de Mayo del ao dos mil cuatro; en consecuencia
archvense las presentes diligencias.- II) Cpiese, notifquese y publquese.- Esta
sentencia est escrita en una hoja de papel bond con membrete de la Corte
Suprema de Justicia, Sala de lo Penal y rubricada por el Secretario de la Sala Penal
de este Supremo Tribunal. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) J.
MENDEZ P. (F) A. CUADRA L. (F) S. CUAREZMA T. (F) R. CHAVARRIA D. (F)
ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 24
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, veinticuatro de
Enero del ao dos mil ocho. Las ocho de la maana.VISTOS, RESULAS:
-IEl Licenciado Vicente Mendiola Betanco, quien acta en calidad de abogado
defensor de Leslie Antonio Granado Vega y Miguel Josiel Vega Jirn, a las tres y
treinta y cinco minutos de la tarde del doce de Julio del ao dos mil siete, interpuso
Recurso de Casacin en contra de la sentencia de las de las diez y cinco minutos de
la maana del diecinueve de Junio del ao dos mil siete, dictada por la Sala Penal
Len, Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Occidental, en la cual falla: I.-) No ha
lugar al Recurso de Apelacin promovido por el Licenciado Vicente Mendiola
Betanco en su calidad de abogado defensor de Everth Vlchez Dinarte, Leslie
Antonio Granados Vega, o Leslie Antonio Dinarte Vega y de Miguel Josiel Vega
Jirn, y en contra de la sentencia condenatoria nmero 59-07 dictada por el Juez
Segundo de Distrito Penal de Juicio de Len a las nueve de la maana del catorce
de abril del ao dos mil siete, que les condena como coautores del delito de
Transporte de Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas en
perjuicio de la Salud Pblica de Nicaragua y les impone multa pecuniaria. Tal
sentencia incide en expediente nmero 0045-0512-07. II.- Se confirma la sentencia
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
condenatoria recurrida, la que queda firme con todos sus efectos legales. III.Cpiese, notifquese y publquese y con testimonio concertado de lo resuelto
vuelvan los autos al Tribunal de origen.- (f) Ilegible.- (f) Ilegible.- (f) Ilegible.- (f)
Ilegible .-Sria.. Como agravios expresados y razn de su recurso el recurrente
invoca las causales 1 y 2 del Arto. 387 y la causal 1 del Arto. 388, ambas del CPP,
respectivamente.
-IIQue venidas y radicadas en esta Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal las
diligencias relativas al recurso de Casacin interpuesto por el Licenciado Vicente
Mendiola Betanco, por auto de las diez minutos de la maana del veintids de
Octubre del ao dos mil siete, por cumplidos los requisitos ordena dar trmite al
Recurso de Casacin promovido, sealando para tal efecto, con conocimiento del
Licenciado Gerardo Medina Sandino, en calidad de Fiscal auxiliar y Representante
del Ministerio Pblico, la celebracin de Audiencia Oral y Pblica, a las nueve de la
maana del da veintinueve de Octubre del ao dos mil siete, presentes ante los
Magistrados que conforman la Sala Penal de este Supremo Tribunal, comparecieron
los Licenciados Vicente Mendiola Betanco y Julio Ariel Montenegro, en calidad de
Fiscal auxiliar del Ministerio Pblico en sustitucin del anterior Fiscal y defensa del
acusado, respectivamente, por expuestos los argumentos de las partes, se cerr la
audiencia. Y siendo el caso de resolver como en derecho corresponde, ordenndose
remitir los autos a estudio para su resolucin.
CONSIDERANDO
I
Entre la competencia otorgada por Ley a la Corte Suprema de Justicia, est el de
conocer y resolver los Recursos de Casacin interpuestos ante el rgano que dict
la resolucin que le resulta perjudicial y contra la cual recurren, con fines de que este
Supremo Tribunal, se pronuncie en trminos beneficiosos para el demandante. Est
revestido del carcter de extraordinariedad, que radica en el sealamiento expreso
de una serie de causales de forma y de fondo en las que deben, bajo pena de ser
declarado improcedente, estar enmarcadas las pretensiones, sosteniendo un
esquema lgico, exponiendo con claridad las ideas y fundamentando
adecuadamente los argumentos; lo que obliga, tambin por imperio de ley, a que
esta Corte revise lo expuesto por el solicitante y proceda a dar respuesta a cada uno
de los agravios, a fin de concluir acerca de la certeza o incongruencia de cada uno.
Con el propsito de sostener un orden, es preciso iniciar con el estudio de la causal
1 del Arto. 387 CPP, en el que aduce el recurrente, se violent el Arto. 47 y 48 de la
Ley 285 Ley de Reformas y Adiciones a la Ley 177- Ley de Estupefacientes,
Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas, en virtud de que el acta de
incautacin no fue firmada por todos los participantes, se violent la cadena de
custodia al no estar a disposicin de las partes en juicio oral y pblico los tubos de
ensayo que contenan las muestras de la sustancia incautada y sobre la que se
realiz la respectiva prueba, de la que devino la certeza de que se estaba frente a
cocana y, finalmente, que con todo ello, tambin se pas por alto el Arto. 81 de
mismo cuerpo de ley, en lo referente a la comprobacin del cuerpo del delito. En
atencin a las aseveraciones acotadas, esta Sala estima valioso referir, que el
espritu de la Ley 285 se sustentaba en el modelo inquisitivo anterior, por lo que, con
la entrada en vigencia del cdigo procesal penal, que recoge un procedimiento a
aplicar en la investigacin y enjuiciamiento de causas penales, que se confrontaba
abiertamente con lo estatuido en la ley en estudio, result urgente una directriz
aclarativa, en procura del correcto desempeo del aparato judicial. La Corte
Suprema de Justicia el trece de Marzo del ao dos mil tres, manifest en circular
emitida por esta Sala, que los artos. 48 y 49 de la ley 285 resultaban incompatibles
con el CPP y deban considerarse tcitamente derogados; de igual forma el Arto. 81
pierde su efecto, sealando el criterio racional como mtodo para valorar la
importancia de cada prueba. Paralelo a ello, el Ministerio Pblico como parte de la
poltica criminal adoptada en los casos relacionados con droga, decidi emitir
dictamen nmero DATJ-003-2003, donde expone de forma detallada los mismos
sealamientos de esta Sala; razones por las que no resulta atendible alegar
51
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
inobservancia de normas procesales, basndose en artculos cuya aplicabilidad
prctica actual es nula, ms an, s la causa que se sigui en contra de los
sindicados, fue hecho en apego a la normativa procesal vigente. En cuanto al
argumento de que las actas deban estar firmadas por todos los intervinientes, la
Comisin Nacional Tcnica de Coordinacin Interinstitucional del Sistema de Justicia
Penal, se pronunci en este tpico, aporte que consista en que la ausencia de
alguna firma, no causa ningn vicio de nulidad, tal y como pretende hacerlo ver el
Licenciado Mendiola Betanco, pues basta con hacer referencia de tal circunstancia.
Ahora bien, el recurrente manifiesta como grave, el que no se hayan presentado en
juicio los tubos que contenan muestras de lo incautado, ms los artos. 247 y 308
CPP responden al dilema, sealando que tales actos de investigacin se incorporan
al juicio a travs de la declaracin testimonial de quienes directamente la obtuvieron
mediante percepcin personal, sometindose a los interrogatorios que las partes
estimen a bien., al respecto del dictamen pericial, en este caso, la perito fue Reyna
Isabel Reyes Cruz, perito del Laboratorio de Criminalstica, quien inform en juicio
haber realizado el anlisis qumico de la droga, dando un resultado positivo para
clorhidrato de Cocana, que es el nombre qumico de la sustancia. De lo anterior se
colige, que no es obligatoria, bajo pena de nulidad, la presencia de los tubos en la
Sala de Juicios, pues el mismo CPP establece que tal sustancia permanecer
custodiada, en espera de que alguna de las partes la requiera; lo que no sucedi en
el sub-lites, de modo que no solo no le asiste la razn al recurrente, sino que esta
Sala no logr advertir el por qu de la afirmacin hecha por el Licenciado Mendiola,
en relacin a la desaparicin de los tubos de ensayo a los que se ha hecho
referencia; concluyendo que los elementos que sustentaban la causal primera,
resultan a juicio de esta Sala, poco atinados y as deben tenerse.
CONSIDERANDO
II
Falta de produccin de una prueba decisiva, oportunamente ofrecida por las
partes, es el texto de la causal segunda, que el manifestante apoya con
circunstancias que tienen que ver con la prueba, inicia haciendo nfasis en las
testificales de Anbal Jos Rivera Lpez, Iris de los ngeles Mendoza y Juan Jos
Nez Sirias, todos ofrecidos por la defensa, quienes declararon que fue el seor
Everth Vlchez Dinarte el que contrat a sus defendidos, a fin de que lo
acompaaran a un paseo con unos turistas, as como la circunstancia de que la
lancha era propiedad del Vlchez Dinarte, coincidente con el recibo de ocupacin de
la misma; unindolo con la declaracin de Csar Martn Sandoval, quien dijo en
juicio que al nico que conoca y le haba dado seguimiento era a Everth. En el
acpite relativo a los motivos de forma, nos encontramos con dos causales que
tienen que ver directamente con la prueba, aduciendo falta de produccin, tal y como
es el caso, o reclamando falta de valoracin. En el caso examinado el recurrente
invoca una causal, que de suyo exige que la prueba ofrecida por las partes, no solo
contenga en s mismo el carcter decisivo, sino que no haya sido presentada en el
proceso, de modo que su ausencia, desencaden a juicio de quien recurra de
Casacin, un fallo perjudicial para sus inters. Ms tales circunstancias, resultan
ajenas a lo expuesto por el solicitante, ya que de los mismos alegatos queda claro y
fue fcil confirmar con acta de juicio oral y pblico, que todas las pruebas que
seala, fueron evacuadas en juicio y tenidas en cuenta por el Juez sentenciador en
el momento de proferir su fallo. No obstante, nuestro cdigo procesal penal, en aras
de evitar cercenar derechos, incluy en sus lneas disposicin que exhorta a este
Supremo Tribunal, que cuando los argumentos casacionales no tengan congruencia
con la causal invocada, ms lo dicho evidencia, la causal correcta, esta debe tenerla
como cierta y proceder a dar respuesta a sus inquietudes. Con base en lo anterior,
se realiz estudio de las pruebas evacuadas en juicio, as como de los criterios
sostenidos por el Juez de Instancia y confirmados por el Ad-quem, teniendo esta
Sala como evidente que las testificales adujeron la presencia de los seores Leslie
Antonio Granado Vega y Miguel Josiel Vega Jirn en las cercanas del sitio donde
fue encontrada la droga, que iban huyendo de unos supuestos disparos que guardan
relacin con los producidos en el lugar del hecho, que sus ropas estaban hmedas y
sus pies mostraban rastros de arena, el reconocimiento por parte de ellos mismos de
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
haber estado en la lancha propiedad del seor Vlchez durante todo el recorrido, as
como el parentesco que tenan ambos con este ltimo. Aunado a las periciales que
demuestran la presencia de cocana en cantidades cuyos parmetros sobrepasan lo
permitido por la ley y la accin de transportar por medios acuticos la droga.
Quedando indefectiblemente probado el conocimiento y la voluntad que sobre el
hecho tenan, as como su participacin en la comisin del delito por el que fueron
encontrados culpables. Ms an, si el turista al que hacen referencia en sus
declaraciones, jams fue del conocimiento de las autoridades, as como algn
elemento que comprobara tal hiptesis. Finalmente, expuso el motivo primero de
fondo, con sustento de los mismos argumentos arguidos en la causal primera de
forma, sealando una violacin al principio de legalidad, en la medida en la que se
desatendi el procedimiento recogido en la ley 285, por lo que esta Sala estima
innecesario repetir lo que ya ha sido explicado en considerando I.
CONSIDERANDO
III
Sin perjuicio de lo antes mencionado, esta Sala en copiosa Jurisprudencia se ha
pronunciado ex oficio ante situaciones que rien ostensiblemente contra los
derechos constitucionales de los ciudadanos nicaragenses, y ms an contra los
derechos humanos reconocidos en nuestra carta magna, motivo por el cual esta
Sala no puede pasar por alto que en la sentencia dictada por el A-quo y confirmada
por la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones de Len, establece la pena pecuniaria
de la multa de treinta y dos millones seiscientos sesenta y siete mil quinientos
crdobas, pena que por ser excesiva, ha merecido de especial pronunciamiento de
esta Sala en reiterados casos, en donde se ha sostenido que el Arto. 8 de la
Declaracin de los Derechos del Hombre y del ciudadano que prohbe las penas en
exceso, siendo adems que dichas penas causan una clara discriminacin en virtud
de la situacin econmica de los procesados, violando arbitrariamente el derecho de
igualdad cristalizado en el Arto. 27 Cn. Por tales motivos es criterio de esta Sala que
la pena pecuniaria debe ser revocada por ser inconstitucional, dejndola sin valor
alguno.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas,
Artos 387 y siguientes de nuestro Cdigo Procesal Penal, los suscritos Magistrados
de esta Sala Penal, en nombre de la Repblica de Nicaragua, resuelven: I.- Se
declara sin lugar el recurso de casacin de que se ha hecho mrito, interpuesto por
el Licenciado Vicente Mendiola Betanco, en su calidad de abogado defensor de
Leslie Antonio Granado Vega y Miguel Josiel Vega Jirn, en contra de la sentencia
de las diez y cinco minutos de la maana del diecinueve de Junio del ao dos mil
siete, dictada por la Sala Penal de Len, Tribunal de Apelaciones Circunscripcin
Occidental, en consecuencia se confirma la sentencia de que se ha hecho mrito. II.De oficio djese sin efecto la aplicacin de la multa impuesta en la sentencia antes
referida por ser inconstitucional.- III.- Cpiese, notifquese y publquese y con
testimonio concertado regresen los presentes autos a su lugar de origen. Esta
sentencia est copiada en tres hojas de papel bond con membrete de la Corte
Suprema de Justicia, Sala de lo Penal y rubricadas por el Secretario de la Sala Penal
de este Supremo Tribunal. (F) RAFAEL SOL C. (F) J. MENDEZ P. (F) A. CUADRA
L. (F) R. CHAVARRIA D. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
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SENTENCIA No. 25
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO PENAL. Managua, veinticuatro de
Enero del ao dos mil ocho. Las nueve de la maana.
VISTOS,
RESULTA:
En el Juzgado de Distrito Penal de Matagalpa se inici proceso en contra de Leonel
Armando Siles Obregn, como supuesto autor del delito de Transporte de
Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas, consistente dos
53
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
bolsas de marihuana, siendo el total de la droga treinta y cuatro punto noventa y
nueve onzas, equivalentes a tres libras y dos onzas, en perjuicio de la Salud
Pblica, por acusacin que presentara en su contra el Ministerio Pblico, a las cinco
de la tarde del treinta y uno de enero del ao dos mil tres. Se celebr Audiencia
Preparatoria de Juicio el da doce de marzo del mismo ao dos mil tres, se seal
para la Audiencia Oral y Pblica el da trece del mismo mes y ao, culminando con
resolucin de culpabilidad en contra del acusado Siles Obregn, por el delito de
Trfico Interno de Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas,
citando para la Audiencia de Debate de Pena para el catorce del mismo mes y ao,
la que efectivamente tuvo lugar a las doce meridianas, pidiendo la fiscala que el
Juez decidiera cual era la pena a imponer y la defensa aleg nulidad del fallo por
cambiarse la tipificacin del delito, lo que fue declarado sin lugar. El judicial seal el
cuatro de abril del dos mil tres, para dar lectura a la sentencia del da quince de
marzo de ese mismo ao, por medio de la cual se condena al ciudadano Leonel
Armando Siles Obregn, a la pena principal de cinco aos de presidio y multa de un
milln de crdobas ms las accesorias de ley, como autor del delito de Trfico
Interno de Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas, en
perjuicio del Estado de Nicaragua y de la Salud Pblica.
II
Apelada que fue la referida sentencia por parte del defensor Jess beda Gonzlez,
los autos subieron a la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin
Norte, donde mediante Sentencia de las once y cuarenta minutos de la maana del
dos de septiembre del ao dos mil tres, se anula la sentencia dictada por el Juez Aquo y se ordena al Judicial que renueve el acto procesal consistente en dictar de
nuevo sentencia conforme a derecho corresponda, dictndose la nueva Sentencia a
las seis de la tarde del seis de octubre del dos mil tres, mantenindose la pena
impuesta. Contra esta sentencia interpuso Recurso de Apelacin el nuevo defensor
Licenciado Cesar Jernimo Vargas Mendiola, remitindose los autos al Tribunal de
Apelaciones Circunscripcin Norte el da cinco de diciembre del mismo ao,
dictndose Sentencia a las diez y veinte minutos de la maana del cuatro de febrero
del dos mil cuatro, en la que se resolvi con lugar la Apelacin interpuesta por el
defensor, declarando extinguida la accin penal anteriormente relacionada, se
decret el sobreseimiento de la presente causa y se orden cerrar irrevocablemente
el proceso en relacin con el acusado, lo que impedira nueva persecucin por este
mismo hecho una vez que quedara firme la Sentencia. En contra de esta Sentencia
la Licenciada Martha Idalia Meja Benitez, en su calidad de Fiscal Auxiliar del
Departamento de Matagalpa, interpuso Recurso de Casacin por motivos de Fondo,
de conformidad con los artos. 386 y 388 inc.1CPP., por considerar que se han
violentado los artos. 72 inc. 8 y 134 CPP, y se ha inobservado el contenido de los
artos. 8, 320, y 321del CPP en cuanto al vencimiento del plazo, referente a la
duracin del proceso. Una vez admitido el Recurso, se orden por auto de las tres y
treinta minutos de la tarde, del veintitrs de febrero del dos mil cuatro, se girase la
orden de libertad a favor del acusado, con fundamento en la peticin del defensor y
lo resuelto en el numeral II, inciso d) de la parte resolutiva donde se ordena la
inmediata cesacin de toda medida cautelar a favor del acusado, en vista que se
deben garantizar los Principios y Derechos Constitucionales del acusado, en estricta
aplicacin del Principio de Legalidad (artos. 1 CPP y 46 y 160 Cn, que adems debe
evitarse que la aplicacin de una medida cautelar (prisin preventiva) pueda
constituirse en la aplicacin de una pena anticipada, ya que dichas medidas se
dictan en base a la funcin de aseguramiento procesal, circunstancia que dej de
existir en el presente caso; que por lo tanto conforme la aplicacin del Principio de
Proporcionalidad, se declara procedente la peticin de la defensa. El acusado
nombr como su nuevo defensor al Licenciado lvaro Jos Ruiz Cerros, a quien se
le dio la intervencin de ley. Subieron los autos ante la Sala de lo Penal de esta
Corte Suprema de Justicia, el siete de mayo del dos mil cuatro, donde se radicaron
por auto de las once y treinta minutos de la maana del dieciocho de mayo del
mismo ao y habindose solicitado celebracin de Audiencia Oral, se seal para la
misma el veintiuno de mayo del dos mil cuatro, a las diez y treinta minutos de la
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
maana, y una vez celebrada la misma, pasaron los autos a estudio, llegando el
momento de resolver,
SE CONSIDERA:
En el escrito de interposicin del Recurso de Casacin, se apoya en los artos. 386 y
388 inc. 1 CPP, que prescribe: 1.Violacin en la Sentencia de las garantas
establecidas en la Constitucin Poltica o en tratados y convenios internacionales
suscritos y ratificados por la Repblica, por considerar que se han violentado los
artos. 72 inc. 8 y 134 CPP, y se han inobservado los artos. 8, 320 y 321 CPP, en
cuanto al vencimiento del plazo, referente a la duracin del juicio. La recurrente fue
sustituida en el la Audiencia Oral por el Licenciado Javier Antonio Morazn
Chavarra, en su calidad de Fiscal acreditado en este Recurso, y manifiesta que el
juez dict su sentencia un mes y quince das despus de celebrada la Audiencia
Inicial, al apelar la defensa el Tribunal la declar nula por falta de motivacin, y
cuando este Juez dicta la nueva Sentencia lgicamente han transcurrido los tres
meses que ordena la ley, y al llegar nuevamente al Tribunal va Apelacin, ste
considera que se ha violentado el arto. 134 CPP; pero el Ministerio Pblico considera
que el Juez cumpli con su cometido al dictar la primera Sentencia el quince de
marzo del ao dos mil tres, a las dos de la tarde, en un plazo de un mes y quince
das de iniciada la causa. Considera esta Sala, que al recurrente le asiste la razn,
pues efectivamente se haba cumplido con lo que ordena la ley de dictar Sentencia
en un trmino de tres meses con reo detenido, si el Tribunal mand subsanar un
error, eso no implica que no se haya cumplido con lo que manda el arto. 134 CPP, y
los seores Magistrados del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Norte, erraron
al interpretar el artculo sealado, pues el plazo de los tres meses, como bien seala
el Fiscal, no incluye el trmino para resolver los recursos, nicamente es para el
proceso de primera instancia. Adems, solamente se estaba subsanando un error,
que no es lo mismo que no haber dictado Sentencia, pero an as, si no se hubiese
dictado en ese plazo, lo nico que poda hacer el Juez era poner en libertad al reo y
continuar con el proceso, que no es el caso; en ningn momento se extingua la
accin penal, esta figura tiene lugar cuando el proceso se da sin acusado detenido y
transcurren seis meses sin que se haya dictado la sentencia, entonces si prescribe la
accin penal y debe dictarse Sentencia de Sobreseimiento, pero en el caso de
autos, el acusado siempre estuvo detenido, la Sentencia de primera instancia se
dict en tiempo, se mand a corregir tardamente, cinco meses despus, y es con
posterioridad cuando vuelve la nueva Sentencia al Tribunal Ad-quem, que
errneamente los seores Magistrados consideran que se ha extinguido la accin
penal y decretan sobreseimiento de la presente causa, ordenando cerrar
irrevocablemente el proceso en relacin con el acusado, una vez que quedara firme
dicha Sentencia, lo que no ha sucedido por recurrir de Casacin la Fiscal, adems
que la Sentencia de Primera Instancia no fue anulada totalmente, pues la Apelacin
se declar con lugar parcialmente en la primera Sentencia del Tribunal Ad-quem,
cuando mand a realizar las correcciones, manteniendo al acusado en prisin
preventiva, es decir, siempre se tuvo como culpable al acusado, como bien seala la
recurrente, pues nunca revocaron la decisin del judicial de primera instancia, por el
contrario se mantuvo su fallo.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones anteriores y los artos. 72 inc. 8, 134, 320
prrafo segundo, 321 prrafo tercero, 386, y 388 CPP., los suscritos Magistrados de
la Sala de lo Penal, en nombre de la Repblica de Nicaragua, resuelven: I. Ha lugar
al Recurso de Casacin interpuesto por la Licenciada Martha Idalia Meja Bentez, en
el carcter con que comparece, en contra de la Sentencia dictada por la Sala Penal
del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Norte, a las diez y veinte minutos de la
maana del cuatro de febrero del ao dos mil cuatro, a favor de Leonel Siles
Obregn, de generales en autos, quedando en consecuencia firme la Sentencia
Condenatoria dictada por el Juez Segundo de Distrito de lo Penal de Matagalpa, a la
seis de la tarde del seis de octubre del dos mil tres, en la que se le impuso pena de
cinco aos de presidio y multa de un milln de Crdobas, ms las accesorias de ley,
por ser autor del delito de Trfico Interno de Estupefacientes, Psicotrpicos y otras
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
Sustancias Controladas, en perjuicio del Estado de Nicaragua, excepto lo relativo a
la multa impuesta. II. Cpiese, notifquese, publquese y con testimonio concertado
vuelvan los autos al lugar de su origen.- Esta sentencia est escrita en dos hojas
tiles de papel bond con membrete de la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo
Penal y rubricadas por el Secretario de Sala de este Supremo Tribunal. (F) NUBIA
O. DE ROBLETO (F) R. CHAVARRIA D. (F) A. CUADRA L. (F) ANTE MI: J.
FLETES L. Srio.
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SENTENCIA No. 26
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, veinticuatro de
Enero del ao dos mil ocho. Las diez de la maana.
VISTOS, RESULTAS:
Mediante escrito, presentado por el Licenciado Genaro Jess Torres Gonzlez, el
condenado Manuel de Jess Baca Sequeira, quien es mayor de edad, soltero,
comerciante, con domicilio en el departamento de Len, interpuso a su favor accin
de revisin contra la sentencia dictada a las seis de la tarde del veinte de Diciembre
del ao dos mil cuatro, que le conden a la pena de diecisiete aos de prisin por la
autora del delito de Violacin en perjuicio de Oswald Jos Gmez Garca, omitiendo
sealar el nmero de la sentencia condenatoria y la autoridad que la dict e
invocando las causales 2 y 5 de las contenidas en el Art. 337 de nuestro Cdigo
Procesal Penal, cuando la sentencia condenatoria se haya fundado en prueba falsa
o en veredicto ostensiblemente injusto a la vista de las pruebas practicas y cuando
despus de la condena, sobrevengan o se descubran nuevos hechos que solos o
unidos a los ya examinados en el proceso, evidencien que el hecho o una
circunstancia que agrav la pena no existi, que el condenado no la cometi o que el
hecho cometido no es punible o encuadra en una norma penal ms favorable,
respectivamente, aduciendo en su escrito como fundamento de su pretensin que en
todo el proceso se violent su inocencia, mediante la manipulacin del Tribunal de
Jurados y el reconocimiento de hechos que no pudieron haber sido tenidos como
ciertos, pues no haban pruebas suficientes para demostrar su verosimilitud,
atacando en su escrito revisorio gran cantidad de las pruebas rendidas en primera
instancia y ofreciendo para demostrar lo anterior, valoracin realizada en su persona
por el Urlogo Dr. Jos Rodolfo Vivas Ocaa, con el que pretende demostrar que es
una persona impotente sexualmente y que por consiguiente no habra forma de
perpetrar el hecho en el que lo implican. Considerando el dictamen referido como
prueba nueva, que de haber sido recibida en el proceso en el que se le conden,
hubiese desencadenado una sentencia de no culpabilidad. De previo se procede a
revisar la admisibilidad de la presente revisin.
CONSIDERANDO:
Nuestro Cdigo Procesal Penal no solo es claro en sealar un mnimo de
formalidades para interponer accin de revisin ante este Supremo Tribunal, tales
como identificar plenamente la sentencia de la cual se pide en revisin, sealar las
disposiciones violadas y de que manera se viola, mencionar las disposiciones
legales aplicables, acompaar la prueba documental que se invoca y demostrar si
sobre esa resolucin pende recurso alguno o si por el contrario se encuentra firme,
sino que adems el Art. 340 del mismo cuerpo de ley, deja clara la imperante
necesidad de que la solicitud de revisin debe ir enmarcada en la hiptesis que la
autoriza, bajo pena de ser declarada inadmisible por resultar manifiestamente
infundada. En el caso que nos ocupa, no es posible que la Sala cumpla la funcin de
suplir las omisiones en las que ha cado el solicitante, quien no solo olvid sealar la
autoridad que conoci su causa y dict sentencia condenatoria ahora sometida a
revisin, lo que pudo haber sido subsanado con base en la parte infine del artculo
precitado; no obstante, aunque hubiese sido subsanado este defecto, es notorio que
el petente invoc dos causales cuyas hiptesis son demasiado extensas y que de
suyo requieren que se especifique a que parte de ella se estn refiriendo para luego
demostrar en grado de evidencia los alegatos que fundamenten su dicho, lo que no
sucede en el presente caso en el que con criterios subjetivos propios y ofreciendo
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
una prueba que bien pudo ser recibida en juicio, pretende el petente una nueva
valoracin de todo el acervo probatorio ya rendido y valorado oportunamente por el
Honorable Tribunal de Jurados, previa instruccin del Juez de Instancia, sin siquiera
presentar los elementos suficientes que le den a este Supremo Tribunal un estado
de certeza del error cometido en su contra, por lo que debe declararse de forma
irremediable la Inadmisibilidad de la presente revisin, previnindole al solicitante
que de intentar una nueva accin en el mismo sentido, pretendiendo un nuevo
juzgamiento de los hechos y una nueva valoracin de las pruebas que llevaron a
demostrar la culpabilidad, ser rechazada ad-portas acorde a lo preceptuado en la
segunda parte del Arto. 340 y 343 segunda parte de nuestro cdigo de rito.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas y los Artos. 337, 339 y 340 CPP, los
suscritos Magistrados, en nombre de la Repblica de Nicaragua, dijeron: I.- Se
declara inadmisible la accin de revisin intentada por el condenado Manuel de
Jess Baca Sequeira, en contra de la sentencia de las seis de la tarde del veinte de
Diciembre del ao dos mil cuatro y de que se ha hecho mrito. II.- Cpiese,
notifquese y publquese. Esta sentencia est copiada en una hoja de papel bond
con membrete de la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal y rubricada por el
Secretario de la Sala Penal de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) J.
MENDEZ P. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) RAFAEL SOL C. (F) R. CHAVARRIA
D. (F) S. CUAREZMA T. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 27
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO PENAL. Managua, veinticinco de
Enero del ao dos mil ocho. Las ocho de la maana.VISTOS RESULTAS
-IEl Licenciado DANILO MAURICIO URRUTIA MAIRENA, quien acta en calidad de
Abogado Defensor de Luis Miguel Ordoez, a las dos y veinte minutos de la tarde
del diecisis de febrero del ao dos mil siete, interpuso Recurso de Casacin en
contra de la sentencia de las ocho y cincuenta minutos de la maana del cinco de
Febrero del mismo ao, dictada por el Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Las
Segovias, Sala Penal Estel, en la cual falla: I.-) No ha lugar al Recurso de
Apelacin intentado por el Licenciado Kenex Orlando Guardado Sabilln, abogado
defensor de Luis Miguel Ordoez Castro, en contra de la sentencia del da veintitrs
de Noviembre del dos mil seis, a las ocho y treinta minutos de la maana, dictada
por el Juzgado de Distrito Penal de Juicio de Estel.- II.- Se confirma el fallo
apelado.- III.- Cpiese, notifquese y con testimonio inserto de lo resuelto vuelvan los
autos a su lugar de origen..- (f) Ilegible.- (f) Ilegible.- (f) Ilegible.- (f) Ilegible.- (f)
Ilegible.-Sria.. Como agravios expresados y razn de su recurso el recurrente
invoca la causal 5 del Arto. 387 CPP.
-IIQue venidas y radicadas en esta Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal, las
diligencias relativas al recurso de Casacin interpuesto por el Licenciado Danilo
Mauricio Urrutia Mairena, por auto de las ocho y cincuenta minutos de la maana del
treinta de Julio del ao dos mil siete, por cumplidos los requisitos se ordena dar
trmite al Recurso de Casacin promovido, sealando para tal efecto, con
conocimiento del fiscal Julio Ariel Montenegro, la celebracin de Audiencia Oral y
Pblica. Previa reprogramacin, a las nueve de la maana del trece de Agosto del
ao dos mil siete, presentes ante los Magistrados que conforman la Sala Penal de
este Supremo Tribunal, comparecieron los Licenciados Danilo Mauricio Urrutia
Mairena y Julio Ariel Montenegro, en calidad de Abogado Defensor y Fiscal que
sustituye al anterior representante, respectivamente, por expuestos los argumentos
de las partes, se cerr la audiencia. Y siendo el caso de resolver como en derecho
corresponde, ordenndose remitir los autos a estudio para su resolucin.
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
CONSIDERANDO
I
La Casacin en la materia que nos ocupa, es una especifica funcin jurisdiccional
que el Cdigo Procesal Penal y la Ley Orgnica del Poder Judicial, confan con
exclusividad a la Sala Penal de este Supremo Tribunal y que consiste en la potestad
de examinar, en virtud de recurso, las sentencias dictadas por las Salas de lo Penal
de los Tribunales de Apelaciones en las causas por delitos graves, excepto las que
confirman sentencias absolutorias de primera instancia, a fin de verificar si se ha
incurrido en errores in procedendo o errores in iudicando, establecidos taxativamente
en los Artos. 387 y 388 CPP, conocidos como motivos de forma y de fondo, cuya
invocacin da inicio al procedimiento extraordinario en comento y que de suyo
exigen algunos requisitos de admisibilidad y procedibilidad. En el presente recurso el
Licenciado Urrutia Mairena, de calidades sealadas, refiere la causal quinta de las
contenidas en el Arto. 387 del mismo cuerpo legal Ilegitimidad de la decisin por
fundarse en prueba inexistente, ilcita o no incorporada legalmente al juicio o por
haber habido suplantacin del contenido de la prueba oral, comprobable con su
grabacin; sealando como fundamento de la precitada normativa, que el Ad-Quem
en sentencia, sienta argumentos que carecen de concordancia con los agravios
expuestos en recurso de apelacin y que existe una inadecuada valoracin de la
prueba testimonial de la principal testigo de cargo, en este caso la vctima del ilcito
perseguido, quien dijo que no haba sido violada por el acusado, sumado a que esta
ltima es coincidente con el testimonio de Gustavo Josu Montoya y Noel Olivas
Zeledn, ambos testigos presenciales del hecho. Al respecto, esta Sala observa, que
la Sentencia sometida al escrutinio de este Tribunal de alzada, en apego de las
disposiciones penales pertinentes, que sealan la obligacin de dictar sentencia que
responda apropiadamente los agravios del solicitante y motive sus dichos, de modo
que la resolucin sea justa y comprensible, contest cada una de las inquietudes del
recurrente y finalmente declar sin lugar su pretensin, de modo que no comprende
esta Sala, en que radica la lejana aducida por el Licenciado Mairena en relacin a
los argumentos contenidos en sentencia recurrida. En cuanto a la testimonial de la
vctima, es menester sealar que el sistema judicial no desmerece la importancia de
la prueba testimonial, la que es vlida en virtud del principio de libertad probatoria
contenido en el Arto. 15 de nuestro Cdigo Patrio y que adquiere mayor relevancia al
tratarse de delitos contra la libertad sexual, generalmente conocidos como delitos de
puerta cerrada, por la intimidad en la que en la mayora de los casos suceden los
hechos, es decir, la ausencia de testigos presenciales ajenos al sujeto activo y
pasivo, e incluso la ausencia de pruebas directas, teniendo que acudir en algunas
ocasiones a la conocida prueba indiciaria, ms lo dicho anteriormente, no significa
que la testimonial de la persona cuyo bien jurdico protegido fue lesionado, en este
caso, la menor Aura Esther Andino Canales, se convierta en la prueba de mayor
vala, tal y como seal el Ad-quem en la misma sentencia, gracias a que en el
nuevo sistema procesal penal, dicha prueba debe ser enfrentada al acervo
probatorio remanente, con el fin de distinguir la verosimilitud de sus argumentos y la
concordancia con las dems pruebas producidas en juicio, todo ello, en virtud de que
la declaracin de la vctima es recepcionada en igualdad de circunstancias que el
resto de la probanza y es hasta que ya ha sido presentada, que se valora su
trascendencia. En el caso que nos ocupa, estamos en presencia de un
conglomerado de pruebas desahogadas en juicio, cuyo valor fue atribuido por los
Honorables Miembros del Jurado con base en el criterio racional, que les faculta a
omitir las razones que devengaron tal pronunciamiento, as como tal y cual prueba
construy la certeza al respecto de la declaratoria de culpabilidad del seor Luis
Miguel Ordoez. Todo lo anterior, con el fin de esclarecer lo relativo al valor de las
testificales de las vctimas, as como las dems circunstancias esbozadas, ms lo
alegado por el recurrente no encuentra asidero en la causal quinta del Arto. 387
CPP, de la lectura literal de la misma, se desprende que su naturaleza no va
encaminada a la errnea valoracin de una prueba, tal y como manifiesta el
Licenciado Mairena, sino ms bien, a vicios que conllevan nulidad e incluso que de
probarse podran incurrir en delito judicial. Por lo que resulta inatendible lo
expresado por el recurrente, en relacin a la declaracin de Aura Esther Andino
Canales, asunto que ya se haba sealado en escrito de apelacin y recibido
58
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
adecuado tratamiento en sentencia dictada por el Tribunal de Apelaciones
Circunscripcin Las Segovias.
CONSIDERANDO
II
Cita el solicitante que las testimoniales de las Doctoras Ninoska Ramrez y Emma
Huete, ambas hechoras de las valoraciones realizadas a la menor Aura Esther
Andino Canales, fueron ilegalmente incorporadas al proceso, debido a que en el
intercambio de informacin y prueba presentado por el representante del Ministerio
Pblico, nicamente las seala como documentales, no obstante, en juicio oral y
pblico, se llam a los peritos mencionados, para que manifestaran lo de su
conocimiento, violentando con ello las disposiciones procesales pertinentes a la
prueba y el modo de incorporarlas. Esta Sala considera de relevancia denotar que el
articulado establecido en el escrito estudiado, es correcto para reafirmar la
proteccin constitucional y procesal que reviste al encartado, al garantizarle que las
pruebas que se ofrezcan en su contra, hayan sido adquiridas e incorporadas de
conformidad a los procedimientos previamente establecidos para cada uno, en este
caso la distincin entre la prueba documental y pericial. Efectivamente los artos. 203,
210 y 116 CPP, nominan el concepto de cada una de ellas y la distincin entre la
presentacin de la prueba documental y pericial. La primera es mediante la lectura
pblica en juicio del documento ofertado y la segunda a travs de la declaracin del
profesional que directamente haya realizado la evaluacin. De igual modo, se allana
esta Sala a lo relatado por el Licenciado Mairena en cuanto a la ausencia de las
periciales en escrito de intercambio de informacin y pruebas, pese a ello y
utilizando su misma invocacin, deben sentarse dos circunstancias; lo relativo a la
oralidad, como pilar esencial del nuevo sistema procesal penal, establecido como
principio en el Arto. 13 CPP, cuya contravencin se pena con nulidad y que el
maestro Binder en su obra Introduccin al Derecho Procesal Penal, lo apunta como
un mecanismo previsto para garantizar ciertos principios bsicos del juicio penal, en
especial el principio de inmediacin, la publicidad del juicio y la personificacin de la
funcin judicial. Aduciendo que la utilizacin de la palabra hablada representa un
vehculo de comunicacin entre las partes y el juez, como medio de expresin de los
diferentes rganos de prueba. Y una segunda circunstancia, contenida en el Arto.
265 CPP, que relaciona las finalidades de la Audiencia Inicial ...Determinar si existe
causa para proceder a juicio, iniciar el procedimiento para el intercambio de
informacin sobre pruebas, revisar el cumplimiento de medidas cautelares.... De lo
anterior se colige, que siendo la oralidad una de las mximas sobre las que gira el
ordenamiento vigente y el intercambio de informacin y prueba una de las
finalidades de la audiencia inicial, el hecho de que el representante del Ministerio
Pblico, no haya estipulado en escrito de intercambio las periciales aducidas, pero lo
haya comunicado en audiencia inicial en el momento de exponer las pruebas de
cargo y lo que pretende demostrar con ellas, es oportuno para que las pruebas se
consideren legalmente incorporadas, contrario al criterio que menciona el recurrente
en su escrito. Por lo que este Supremo Colegio de Justicia considera que en el sublites no se est frente a una ilegalidad probatoria desencadenada por una falta de
concurrencia de requisitos en su incorporacin, devengando ello, que el ltimo
agravio del recurso analizado no resulte atendible.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas,
Artos. 13, 15, 116, 203, 210, 387 y siguientes de nuestro Cdigo Procesal Penal, los
suscritos Magistrados de esta Sala Penal, en nombre de la Repblica de Nicaragua,
resuelven: I.- Se declara sin lugar el recurso de casacin de que se ha hecho mrito,
interpuesto por el Licenciado Danilo Mauricio Urrutia Mairena en su calidad de
abogado defensor de Luis Miguel Ordoez, en contra de la sentencia dictada a las
ocho y cincuenta minutos de la maana del cinco de Febrero del ao dos mil siete,
por la Sala Penal de Estel, Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Las Segovias,
que confirma la sentencia dictada por el a-quo. II.- Cpiese, notifquese y publquese
y con testimonio concertado regresen los presentes autos a su lugar de origen. Esta
sentencia est copiada en dos hojas tiles de papel bond con membrete de la Corte
59
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
Suprema de Justicia, Sala de lo Penal y rubricadas por el Secretario de Sala de este
Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) J. MENDEZ P. (F) RAFAEL SOL C. (F) R.
CHAVARRIA D. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
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SENTENCIA No. 28
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO PENAL. Managua, veinticinco de
Enero del ao dos mil ocho. Las nueve de la maana.
VISTOS,
RESULTA:
En el Juzgado de Distrito Penal de Juicio de Jinotega se juzg a Marvin Jos Reyes
Duarte, como supuesto autor del delito de Transporte de Estupefacientes
Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas en perjuicio de la Salud Pblica,
culminando con Sentencia de las diez de la maana del uno de noviembre del dos
mil cuatro, en la que se le condena a la pena de cinco aos de presidio y multa de
un milln de crdobas ms las accesorias de ley por ser autor del delito de Trafico
de Estupefacientes Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas. Apelada que fue
dicha sentencia por la Fiscal Auxiliar del Ministerio Pblico de Jinotega Licenciada
Francis del Carmen Acosta y por parte del defensor Licenciado Jos Ramn Blandn
Moreno, los autos subieron ante la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones
Circunscripcin Norte, donde se dict Sentencia a las diez y treinta minutos de la
maana del once de agosto del ao dos mil cinco, en la que se declara sin lugar los
Recursos de Apelacin interpuestos por la Fiscala y el defensor del procesado y se
revoca, se anula de forma absoluta insubsanable y se deja sin ningn valor ni efecto
legal, la Sentencia Nmero Setenta y ocho dictada por el Licenciado Rger Javier
Morales Oconnor, en su carcter de Juez Titular Propietario del Juzgado de Distrito
Penal de Juicio de Jinotega, a las diez de la maana del uno de noviembre del dos
mil cuatro, dictando en consecuencia Sobreseimiento por extincin de la Accin
Penal, debiendo ordenarse la libertad del encausado y la devolucin de sus bienes
que fueron objeto de decomiso o que le fueron ocupados, todo hasta que la presente
Sentencia se encuentre firme. Contra esta sentencia interpuso Recurso de Casacin
por la Forma, la Licenciada Ana Isabel Sequeira Arana, en su calidad de Fiscal
Departamental
Interina de Jinotega y en representacin del Ministerio
Pblico de Nicaragua, al amparo del Arto. 387 numeral 1 CCP., por errnea
aplicacin de los artos. 128 y 134 CPP, as como por errnea aplicacin y
observancia de los artos. 72, 163 inc. 1, y 165 CPP, solicitando se revoque lo
actuado por el Tribunal por ser sumamente desacertado y se confirme la Sentencia
Condenatoria Nmero setenta y ocho dictada por el Juzgado de Distrito Penal de
Juicio del Departamento de Jinotega, conforme lo dispuesto por el arto. 398 CPP.
Una vez admitido el Recurso, el defensor Licenciado Moreno Blandn, contest los
agravios expresados por la Fiscala y subieron los autos ante la Sala Penal de esta
Corte Suprema de Justicia, donde se radicaron los autos, se tuvo por personada a la
Fiscal, quien habiendo expresado agravios, no solicit Audiencia Oral y que el
defensor del acusado contest los agravios por lo que se ha producido el
contradictorio procesal, se orden pasaran los autos para su estudio y resolucin,
por lo que siendo el caso resolver,
SE CONSIDERA
I
El escrito de interposicin del Recurso de Casacin, se apoya en el motivo nmero
1 del Arto. 387 CPP, que prescribe: Inobservancia de las normas procesales
establecidas bajo pena de invalidez, inadmisibilidad o caducidad, si el interesado ha
reclamado oportunamente su saneamiento. No es necesario el reclamo previo de
saneamiento cuando se trate de defectos absolutos o de los producidos despus de
clausurado el juicio. La recurrente en su escrito de interposicin y expresin de
agravios, manifiesta que el Tribunal en los razonamientos de hecho ha establecido:
que la Sentencia objeto de impugnacin es Nula con el carcter de defecto Absoluto
Insubsanable, por haberse dictado con fecha posterior a los tres meses, contados a
partir del inicio del proceso que lo fue con la Audiencia Preliminar, efectuada a las
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
nueve de la maana del catorce de junio del ao dos mil cuatro, pero que pese a
toda la exposicin jurdica que realiza el Tribunal, en los razonamientos de Hecho
no establece claramente la aplicacin del derecho y se limita a enunciar que la
Sentencia de culpabilidad dictada por el Juez A-quo es Nula por haberse dictado en
violacin e inobservancia de principios y garantas constitucionales de todo acusado.
Que el Tribunal no realiza un cmputo real de todo el proceso conforme lo dispuesto
en los artos 128 y 134 CPP, incurriendo en errnea aplicacin de los mismos.
Expone la recurrente que el arto. 128 CPP, recoge los principios generales a aplicar
para computar los plazos de los actos procesales. Agrega la recurrente que el arto.
134 CPP establece que en todo juicio por delitos en el cual exista acusado preso por
la presunta comisin de un delito grave se deber pronunciar veredicto o sentencia
en un plazo no mayor de tres meses contados a partir de la primera audiencia; y en
el segundo prrafo indica que en cada caso, el tiempo de demora atribuible a la
defensa, fuera de los plazos legalmente establecidos, interrumpe el cmputo del
plazo; y en el prrafo tercero indica que si transcurridos los plazos sealados para el
proceso penal con acusado detenido, no ha recado veredicto o sentencia, el juez
ordenar la inmediata libertad del acusado y la continuacin del proceso. Alega
asimismo la recurrente, que en el presente caso, el proceso inici tcnicamente
conforme lo dispuesto en el arto. 254 CPP, con la Audiencia Preliminar celebrada el
catorce de junio del ao dos mil cuatro; en la Audiencia Inicial celebrada el da
veinticuatro del mismo mes y ao se fij Audiencia de Juicio Oral y Pblico para el
da once de agosto del mismo ao dos mil cuatro, que no obstante en Acta de
Audiencia Especial, celebra el da tres de agosto del dos mil cuatro a peticin de la
defensa, se decide por el rgano jurisdiccional la celebracin del Juicio Oral y
Pblico para el da treinta de agosto de ese ao; que en la Audiencia Preparatoria
celebrada el da veinticinco de agosto del mismo ao, la defensa solicita al Juez
seale nueva fecha para el Juicio Oral y Pblico debido a que debe participar en un
Seminario impartido a la Defensora Pblica y que se atribuya a la defensa
esta causal atendiendo a lo dispuesto en el prrafo segundo del arto. 134 CPP,
dejando constancia el Juez que el juicio se programara conforme a la agenda del
juzgado, quedando suspendido el cmputo de la duracin del proceso atribuido a la
defensa a partir de ese momento hasta el da veintisiete de septiembre del mismo
ao que es la fecha sealada por el Juez para la Audiencia del Juicio Oral y Pblico,
que existen veintinueve das que no se cuentan conforme a lo dispuesto en el
cuerpo de leyes citado por ser atribuibles a la defensa, computndose a partir de la
Audiencia Preliminar hasta la celebracin de la Audiencia del Juicio Oral y Pblico,
dos meses y once das, de los tres meses que establece la ley cuando exista
persona con medida cautelar de prisin preventiva, as que emiti veredicto el Juez
Tcnico antes que precluyera el plazo de los tres meses. Tambin argumenta la
recurrente que existe en la Sentencia impugnada errnea aplicacin y observancia
de los artos. 72, 163 inc. 1, y 165 CPP porque al asumirse correctamente la
aplicacin de los artos. 128 y 134 CPP, por consecuencia comn es lgico, que la
aplicacin de los artos indicados es errada, ya que en el caso subjudice al no
haberse vencido el plazo mximo de duracin del proceso, desaparece una de las
causales de extincin de la accin penal y por consiguiente de sobreseimiento, y que
por otro lado queda hartamente claro que no se han inobservado los derechos y
garantas que causen indefensin, previstos en la Constitucin Poltica, Tratados y
Convenios Internacionales ratificados por la Repblica. Que tambin el arto. 165
CPP dispone que los defectos an los absolutos debern ser subsanados, siempre
que sea posible, renovando el acto, rectificando su error o cumpliendo el acto
omitido de oficio o a solicitud del interesado. Que si se asume con la literalidad
estricta que ha asumido el Tribunal A-quo las normas procesales invocadas, se
podra sostener igual, que la sentencia dictada por ese honorable tribunal el once de
agosto del dos mil cinco a las diez y treinta minutos de la maana, es Nula por
cuanto no se ha dictado en el plazo de CINCO DIAS (sino nueve meses
despus) sealado por la ley, especficamente en el arto. 385 CPP prrafo primero,
aplicando los mismos derechos y garantas constitucionales en los que fundament
el Tribunal A-quo su resolucin, para declarar la nulidad de la Sentencia
condenatoria dictada por el Juez de Primera Instancia. Como puede verse, a lo largo
de su escrito la recurrente ataca el cmputo del plazo, al amparo del motivo arriba
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
indicado, cabe sealar por la importancia del tema, que en el presente caso el
cmputo realizado por el Tribunal Ad-quem no llena las formalidades de ley, porque
el Arto. 134 CPP, si bien es cierto indica al inicio del primer prrafo que la Sentencia
o veredicto deber dictarse en un plazo no mayor de tres meses, contados a partir
de la primera Audiencia, cuando exista acusado preso; tambin seala en el prrafo
segundo: En cada caso, el tiempo de demora atribuible a la defensa, fuera de los
plazos legalmente establecidos, interrumpe el cmputo del plazo. Y en el tercer
prrafo indica: Si transcurridos los plazos sealados para el proceso penal con
acusado detenido, no ha recado veredicto o sentencia, el juez ordenar la inmediata
libertad del acusado y la continuacin del proceso; no seala en ninguna parte que
deba sobreseerse, esto se aplica en el caso de proceso penal sin acusado detenido,
cuando ha transcurrido el plazo de seis meses sin que se haya dictado veredicto o
sentencia, que se extinguir la accin penal. Considera esta Sala que la recurrente
tiene razn, ya que efectivamente no haba transcurrido el plazo de los tres meses
sealados por la ley, que el Tribunal incurri en error al hacer el computo sin tomar
en consideracin la interrupcin del plazo atribuible a la defensa, en consecuencia
tambin incurri en error al aplicar el arto. 72 inc. 8, pues no hubo tal vencimiento del
plazo mximo de duracin del proceso, y lgicamente como seala la recurrente,
tampoco se incurri en violacin de los derechos y garantas que causan
indefensin, y que constituira de darse el caso, defectos absolutos de conformidad
al inc. 1 del arto. 163 CPP. En resumen la recurrente discute la forma en que fue
llevado a cabo el cmputo, en contraposicin a lo estipulado en la ley misma. En
consecuencia, el fundamento de los agravios lleva razn.
II
Por otro lado debemos sealar que la forma en que se desarroll la Audiencia Oral
ante la Sala de lo Penal del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Norte, invalida
la sentencia recurrida, ya que actuaron como si se tratara de un Tribunal Inquisidor,
interrogando los seores Magistrados a la Fiscal recurrente, violentando
abiertamente el arto. 10 CPP prrafo primero dice: El ejercicio de la accin penal es
distinto del de la funcin jurisdiccional. En consecuencia, los jueces no podrn
proceder a la investigacin, persecucin ni acusacin de ilcitos penales, debiendo
entender en base a este Principio Acusatorio, y al arto. 369 CPP, que el Tribunal
debe limitarse a resolver sobre la queja planteada por las partes, sin tratar de
indagar, investigar, perseguir o acusar, ya que este ltimo artculo indica
taxativamente: Arto. 369 Objeto del Recurso. El recurso atribuir al rgano
competente el conocimiento del proceso solo en cuanto a los puntos de la resolucin
a que se refieren los agravios, sin perjuicio de conocer y resolver sobre aspectos
constitucionales o violacin de los derechos y garantas del procesado, es decir,
que se puede resolver de oficio nicamente en los casos de violacin de los
derechos y garantas del procesado como indica la parte final del artculo transcrito.
Igualmente con fundamento en la causal 6 del arto. 337 CPP que dice: Cuando
deba aplicarse retroactivamente una ley posterior ms favorable, o cuando la ley que
sirvi de base a la condenatoria haya sido declarada inconstitucional, y siendo que
la Sala Constitucional de esta Corte Suprema de Justicia, en Sentencia de las dos y
diez minutos de la tarde del da treinta de julio del ao dos mil cinco, en el
Considerando III y IV manifest: Las Multas que sanciona la Ley 285 es
inconstitucional por cuanto violenta el Principio de Prohibicin de Exceso,
establecido en el arto. 8 de la Declaracin de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano de 1789 que literalmente prescribe: La ley no debe establecer ms
penas que las estrictas y evidentemente necesarias. La otra causal la 7 del arto.
337 CPP que se refiere al cambio de jurisprudencia que favorezca al condenado, en
las resoluciones de la Corte Suprema de Justicia o sus Salas, est ntimamente
vinculada a la anterior, en cuanto a la inaplicabilidad de las Multas contenidas en la
Ley 285, por lo que deber revocarse la multa impuesta por el judicial, por su
inaplicabilidad, por lo que deber reformarse la Sentencia recurrida.
POR TANTO:
De conformidad con lo antes expuesto y los artos. 10, 72, 128, 134, 163, 165, 387 y
369 CPP., y arto. 51 de la Ley 285, los suscritos Magistrados de la Sala de lo Penal
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
de la Corte Suprema de Justicia, en nombre de la Repblica de Nicaragua,
resuelven: I) Ha lugar al Recurso de Casacin interpuesto por la Licenciada Ana
Isabel Sequeira Arana, en su carcter de Fiscal Auxiliar de Jinotega, en contra de la
sentencia dictada por la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin
Norte, a las diez y treinta minutos de la maana del once de agosto del ao dos mil
cinco, por lo que se revoca y se deja sin ningn valor la sentencia recurrida. II) En
consecuencia de lo anterior, se reforma la Sentencia Condenatoria dictada por el
Juez A-quo, a las diez de la maana del uno de noviembre del ao dos mil cuatro,
por lo que se modifica dicha sentencia en cuanto a la pena impuesta al condenado,
quedando establecida como pena principal en cinco aos de presidio por ser autor
del delito de Trfico Interno de Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras Sustancias
Controladas. III) Se revoca y deja sin efecto la pena de multa de un milln de
crdobas impuesta por el Judicial de primera instancia, en contra del condenado
Marvin Jos Reyes Duarte, de generales en autos.- IV) Cpiese, notifquese,
publquese y con testimonio concertado vuelvan los autos al lugar de su origen.Esta sentencia est escrita en tres hojas tiles de papel bond con membrete de la
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal y rubricadas por el Secretario de Sala
de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O.
DE ROBLETO (F) R. CHAVARRIA D. (F) S. CUAREZMA T. (F) J. MENDEZ P. (F)
ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
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SENTENCIA No. 29
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO PENAL. Managua, veinticinco de
Enero del ao dos mil ocho. Las diez de la maana.
VISTOS,
RESULTAS:
Ante la Sala Penal de este Supremo Tribunal, compareci el seor Carlos Manuel
Prez Madriz, quien es mayor de edad, casado, maestro y del domicilio de Tipitapa,
relatando que mediante sentencia de las diez y cuarenta y cinco minutos de la
maana del veintiuno de Diciembre del ao dos mil cinco, el Juzgado de Distrito
Penal de Tipitapa, lo conden como autor del delito de Hurto con Abuso de
Confianza, a dos aos y seis meses de prisin, aduce que la sentencia condenatoria
se bas en prueba falsa o en veredicto ostensiblemente injusto a la vista de las
pruebas practicadas, y que han surgido nuevos hechos o nuevos elementos de
prueba que, solos o unidos a los ya examinados en el proceso evidencien que el
hecho o una circunstancia que agrav la pena no existi o que el condenado no lo
cometi. Relata que para su perjuicio no se desahogaron todas las testifcales que
fueron propuestas por el Ministerio Pblico, algunas de particular importancia pues lo
deslindaran de responsabilidad penal, lo que hace que se torne injusto el veredicto.
Adems seala como elementos nuevos las pruebas de testigos que no pudieron
deponer por no haberse presentado al juicio oral y pblico. Con tales antecedentes
conforme los numerales 2 y 5 del arto. 337 CPP promueve accin de revisin, en
contra de la sentencia antes mencionada. Y siendo el caso de analizar el
cumplimiento de los requisitos de admisibilidad, por lo que;
SE CONSIDERA:
I
En primer orden debe sealarse que segn el Arto. 337 CPP, la accin de revisin
procede contra las sentencias firmes, siendo este el requisito de impugnabilidad
objetiva establecida para la procedencia de la accin, y observndose de las
diligencias presentadas que el petente ha omitido demostrar tal requisito, lo cual
hace que su accin prima facie sea inadmisible. Sin perjuicio de lo antes expuesto,
pues aunque el fallo estuviese pasado en autoridad de cosa juzgada, debe decirse
que en el juicio que result en la condena del petente, como plataforma fctica de la
sentencia se consider demostrado que el veintiocho de Abril del ao dos mil cinco
el seor Nelson Jess Silva Solano, lleg al Centro Escolar Andrs Castro, del cual
era Subdirector, quien haba recibido orientaciones del Director del Centro Carlos
Manuel Prez Madriz, para que le buscara venta a unos alimentos que estaban en la
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
Bodega, los cuales fueron donados por el Programa Mundial de Alimentos (PMA),
con el objetivo de que estas donaciones fueran para alimentar a los Nios de dicho
Centro Escolar, y lo cual consistan en frijoles, cereal, aceite, maz, etc. Siguiendo
las indicaciones del Director Prez Madriz, orientando adems a Silva Solano, que
de esa transaccin no se deba dar cuenta la Subdirectora Administrativa de nombre
Mara Auxiliadora, quien era la que tena la otra llave de la bodega. Silva Solano
negoci la venta con el Seor Pedro Jos Palacios consistente en cinco quintales de
maz, cinco quintales de Cereal y tres cajas de aceite de seis unidades cada una, por
la suma de dos mil crdobas (C$ 2000.00).
II
El ahora accionante pretende demostrar lo que ya se discuti en el juicio oral y
pblico, puesto que intenta llevar a este Tribunal revisor a la conclusin de que el
hecho por el que fue condenado slo es responsable el seor Silva Solano,
presentando un relato que a todas luces es parcial y que deliberadamente se
observa omite su participacin en el mismo, circunstancia que fue demostrada en el
contradictorio, de manera que no encuentra esta Sala la ostensible injusticia en el
veredicto de que se queja el petente, encontrando por el contrario que el argumento
argido al amparo del numeral 2 del arto. 337 CPP es manifiestamente infundado, y
as debe declararse.
III
Finalmente bajo el numeral 5 del arto. 337 CPP alega que existen elementos
nuevos o sobrevinientes que conlleven a considerar su falta de participacin en el
ilcito en cuestin. No obstante pese a no solicitarlo con la formalidad debida, los
elementos que intenta el petente traer a nuestro estudio, no aportan ningn
elemento nuevo o sobreviniente, para ubicarse dentro de la hiptesis legal que
establece la norma citada, pues son hechos que fueron conocidos antes y durante el
proceso que debieron ser parte de la estrategia de la defensa, an cuando los
testigos no comparecieron pese a ser citados, debi su defensa haber solicitado que
fueran trados haciendo uso de la fuerza pblica, pues no es la accin de revisin, la
oportunidad para subsanar aquellas actitudes displicentes de la defensa, pues la
desnaturalizaramos e iramos en claro detrimento de la seguridad jurdica
cristalizada en la cosa juzgada de una manera muy superflua y fuera de las hiptesis
que de forma rigurosa ha establecido el legislador bajo la gida de la accin
revisora. Se colige como lgico corolario, que la presente accin es manifiestamente
infundada, siendo deber de este Supremo Tribunal al tenor del arto. 340 CPP
declarar de oficio su inadmisibilidad, y as debe declararse.
POR TANTO:
Conforme lo antes expuesto, las disposiciones legales citadas y el arto. 337 CPP y
siguientes, los infrascritos Magistrados, en nombre de la Repblica de Nicaragua,
dijeron: I) Declrese inadmisible la accin de revisin promovida por el seor Carlos
Manuel Prez Madriz, en contra de la sentencia dictada por el Juez de Distrito Penal
de Juicio de Tipitapa, a las diez y cuarenta y cinco minutos de la maana del
veintiuno de Diciembre del ao dos mil cinco. En consecuencia archvense las
presentes diligencias.- II) Cpiese, notifquese y publquese.- Esta sentencia est
escrita en dos hojas de papel bond con membrete de la Corte Suprema de Justicia,
Sala de lo Penal y rubricadas por el Secretario de Sala de este Supremo Tribunal.
(F) RAFAEL SOL C. (F) J. MENDEZ P. (F) A. CUADRA L. (F) NUBIA O. DE
ROBLETO (F) S. CUAREZMA T. (F) R. CHAVARRIA D. (F) ANTE MI: J. FLETES
L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 30
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, veintiocho de
Enero del ao dos mil ocho. Las ocho de la maana.VISTOS RESULTAS
-I
64
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
El Licenciado RAMON AMADEO FLORES LOPEZ, quien acta en calidad de
defensor del seor GEOVANY RAFAEL ALTAMIRANO SOBALVARRO, a las once y
diez minutos de la maana del da diecisiete de Febrero del ao dos mil cinco,
interpuso Recurso de Casacin en contra de la sentencia de las nueve y cinco
minutos de la maana del veintids de Diciembre del ao dos mil cuatro, dictada por
la Honorable Sala de lo Penal Nmero Dos
del Tribunal de Apelaciones
Circunscripcin Managua, en la cual falla: I.-) No ha lugar a los recurso de
apelaciones interpuestos por el Licenciado Nicols Snchez Prez, defensor tcnico
del acusado Juan Daniel lvarez Acevedo, de veintin aos de edad, quien reside
en Managua, de donde fue el cine Daro, dos cuadras al norte y el Licenciado
Ramn Amadeo Flores Lpez, defensor tcnico del acusado Geovany Rafael
Altamirano Sobalvarro, de veinticinco aos de edad, con domicilio en Managua de
donde fue el cine Daro, una cuadra al norte, media cuadra arriba, C.I. No. 001100779-0006M, contra la sentencia dictada por la Juez de Distrito Penal de Juicio de
Managua, a las ocho de la maana del da veintinueve de Julio del ao dos mil
cuatro que condena a Geovany Rafael Altamirano por los siguientes delitos: 1) Por
ASESINATO en perjuicio de JOAQUIN BALTASAR TERCERO FONSECA (q.e.p.d.)
y le impone una pena de veinte aos de presidio; 2) Por LESIONES DOLOSAS en
perjuicio de GABRIEL VICENTE MARTINEZ CASTILLO y le impone una pena de
cinco aos de prisin; 3) Por el delito de EXPOSICIN DE PERSONAS AL
PELIGRO, en perjuicio de los habitantes que residen donde fue el cine Daro dos
cuadras al norte, y que tambin condena a JUAN DANIEL ALVAREZ ACEVEDO por
los siguientes delitos: 1) Por LESIONES DOLOSAS en perjuicio de Gabriel Vicente
Martines Castillo y le impone una pena de cinco aos de prisin; 2) Por exposicin
de personas al peligro y le impone una pena de seis meses de prisin.- II.-) Se
confirma la sentencia recurrida. III.-) DISENTIMIENTO DEL MAGISTRADO DR.
INDALECIO BERRIOS BATRES. PENALIDAD: Disiento en cuanto a la duracin de
la pena por el Asesinato... IV.-) Cpiese, notifquese y con testimonio concertado de
lo resuelto, vuelvan las diligencias al juzgado de su procedencia.- (f) M. QUEZADA.I. BERRIOS.- FANOR TELLEZ.- M.R. DE SOLIS. SRIA.- Como agravios expresados
y razn de su recurso el recurrente invoca la causal: Motivo de Fondo 2 del Arto.
388 CPP. Inobservancia o errnea aplicacin de la ley penal sustantiva o de otra
norma jurdica que deba ser observada en la aplicacin de la ley penal en la
sentencia.-IIQue venidas y radicadas en esta Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal, las
diligencias relativas al recurso de Casacin interpuesto por el Licenciado Ramn
Amadeo Flores Lpez, por auto de las diez y diez minutos de la maana del da
catorce de Junio del ao dos mil cinco, por cumplidos los requisitos se ordena dar
trmite al Recurso de Casacin promovido, sealando para tal efecto, con
conocimiento del fiscal Julio Ariel Montenegro, la celebracin de Audiencia Oral y
Pblica. A las nueve y treinta minutos de la maana del da veinte de Junio del ao
dos mil cinco, presentes ante los Magistrados que conforman la Sala Penal de este
Supremo Tribunal, comparecieron el Lic. Ramn Amadeo Flores Lpez, y el Lic.
Julio Ariel Montenegro, el primero como abogado defensor recurrente y el segundo
como Fiscal acreditado en el presente caso, por expuestos los argumentos de
ambas partes, se cerr la audiencia. Y siendo el caso de resolver como en derecho
corresponde, ordenndose remitir los autos a estudio para su resolucin.CONSIDERANDO
-IEl recurrente plantea como Motivo de Casacin la Causal 2 del Arto. 388 CPP. Por
inobservancia o errnea aplicacin de la ley penal sustantiva o de otra norma
jurdica que debe ser observada en la aplicacin de la ley penal sustantiva en la
sentencia. Manifiesta que la juez a-quo a la hora de imponer la pena por el delito de
Asesinato, incluy como agravantes dos elementos que son constituyentes del tipo
penal acusado, por ello se le debi imponer a su defendido la pena mnima. El delito
de Asesinato, es un delito al cual la legislacin penal castiga severamente, porque
aparte de ser la vida humana el bien jurdico protegido, conlleva una serie de
65
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
elementos que por si causan un trauma social por la perversidad y la violencia con
que es ejecutado y por esta razn es que la imposicin de la pena en este delito es
la mayor; la juez A-quo, expres en su sentencia las razones que la motivaban a
imponer veinte aos de presidio al condenado; y el Tribunal Ad-quem, invalid dos
agravantes por ser elementos constitutivos del delito de asesinato, lo cual es
correcto, y mantuvo su posicin en cuanto a los veinte aos impuesto, haciendo sus
valoraciones y atendiendo lo dicho en los artos. 77 y 78 Pn. ambos refieren que el
juez determinara la pena adoptando el mnimun y mximun que la ley seale al
delito, apreciando la culpabilidad y la peligrosidad del agente teniendo en cuenta las
circunstancias del hecho; el arto. 92 Pn. establece que las circunstancias agravantes
le permiten al juez llegar al mximo y las atenuantes al mnimo de la pena
establecida para cada delito. Para elevar o rebajar la pena, el Juez atender
preferentemente la calidad de las circunstancias concurrentes y a las conclusiones
que ellas permitan derivar acerca de la mayor peligrosidad del agente. Ahora bien,
la pena impuesta al condenado, se considera proporcional al hecho ejecutado, no es
excesiva, la atenuante 7 del arto. 29 Pn. fue estimada oportunamente, no as las
dems porque no tienen cabida, la atenuante 9 sealada en el Arto. 29 Pn. se refiere
a la denunciarse y confesar su delito, en este caso el hoy condenado no cumpli con
esta condicin, y la atenuante 16, se refiere a cualquier otra circunstancia que no se
encuentra reflejada o probada, lo referido por el Tribunal de Apelaciones, es
consistente en su apreciacin, la pena impuesta por este delito se deber mantener
tal como se seal anteriormente.-IISobre la misma causal refiere que el cumplimiento de las pena impuesta de cinco
aos de prisin por ser autor del delito de Lesiones Dolosas en perjuicio de Gabriel
Martnez Castillo, es excesiva, y el Ministerio Pblico, no prob las agravantes
concurrentes en este delito, por lo que se debera imponer la pena mnima a su
defendido que para este delito es de tres aos, adems pide que el cumplimiento de
las penas deber ser de manera simultnea. En la sentencia de primera instancia la
judicial dej establecida las razones que la motivaron a imponer la pena de cinco
aos de prisin por este delito, detallando las agravantes que concurrieron en los
hechos, considerando esta Sala que lo resuelto, por la juez A-quo, como la Sala de
Apelaciones recurrida, sus apreciaciones son correctas y acertadas, la pena de cinco
aos que se le impuso al condenado no es excesiva, est en el limite permitido por
la ley; tomando en cuenta el modo en que se produjeron los hechos delictivos, el tipo
de dao causado a la vctima, y las agravantes del caso, permiten establecer el
monto de la pena a cumplir en este delito, por lo que se deber ratificar la pena
impuesta al acusado. Por otro lado el cumplimiento de las condenas de prisin por
Asesinato, Lesiones Dolosas y Exposicin de Personas al Peligro, deber ser de
forma sucesiva y no simultnea como lo plantea el recurrente, por el hecho de que
es imposible cumplir al mismo tiempo dos sentencias de prisin. Sobre este aspecto
este Supremo Tribunal, Sala para lo Penal, en Sentencia de las 8:00 a.m. del 9 de
Julio del 2004, Cons. VII. Dej claro este punto y dijo: Por otra parte estima esta
Sala, que no es posible darle la razn al impugnante en cuanto a la forma pretendida
de que su defendido cumpla simultneamente la pena impuesta, haciendo creer que
las penas para los delitos cometidos de robo y lesiones son compatibles; esto es
porque, en la pluralidad de hechos y de delitos (el llamado concurso real de
delitos),la aplicacin de las penas se resuelve con la tcnica de la acumulacin
aplicable: la acumulacin material y la acumulacin jurdica. La acumulacin material
supone el cumplimiento simultneo o sucesivo de todas las penas resultantes, pero
se encuentra limitado por la acumulacin jurdica establecida en el mismo articulo 89
y 37 de la constitucin poltica, que suponen el establecimiento de un lmite de
gravedad a la acumulacin material, no pudiendo superar los treinta aos en funcin
de los delitos que se hayan acumulado. Seala el cdigo penal en el art. 89 Al
culpable de dos o mas delitos se impondrn todas las penas correspondientes a las
diversas infracciones. El sentenciado cumplir todas sus condenas
simultneamente, siendo posible; cuando no lo fuere, las sufrirn en orden sucesivo
principiando por la mas grave, excepto la de confinamiento....El mximo de duracin
de la condena nunca podr exceder de los treinta aos, aunque ese tiempo exceda
66
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
la suma de las penas impuestas por varios delitos. Por otro lado son los artculos 53
y 55 del cdigo penal que establecen la categora de penas a aplicar como
principales y como accesorias y por su parte es el art. 56 del mismo cuerpo legal que
regla sobre la duracin de las penas, sealando La pena de presidio durar de 3 a
30 aos. La pena de prisin durar de 1 a 12 aos. La pena de inhabilitacin
absoluta y de inhabilitacin especial, cuando se impongan como accesoria durarn
el mismo tiempo que la pena principal y cuando se impongan como principales
durarn de sesenta das a cinco aos. La pena de confinamiento durar de treinta a
cinco aos. La pena de arresto durar de diez das a dos aos. La pena de multa
ser de cincuenta a setenta y cinco mil crdobas. La pena de suspensin de los
derechos del ciudadano durar el mismo tiempo que la pena principal. Volviendo a
la acumulacin material, las penas deben cumplirse simultneamente si es posible y,
en caso contrario, de manera sucesiva (89 Pn). El cumplimiento simultneo es
posible cuando las penas no se vacan de contenido al cumplirse al mismo tiempo,
por ejemplo, una pena de prisin y una de multa, una de prisin y una de
inhabilitacin, una de prisin y a su vez una de suspensin de derechos, en cambio
no pueden cumplirse al mismo tiempo dos penas de prisin. El art. 56 Pn. ya visto,
apunta a la naturaleza y efectos de las penas para decidir la posibilidad del
cumplimiento simultneo; en principio pueden cumplirse simultneamente una pena
de prisin y una privativa de derechos, una de prisin y una de multa, una de prisin
y una de inhabilitacin, puesto que el propio cdigo penal, asigna a alguna de estas
carcter accesorio de la pena de prisin en determinados casos. Cuando el
cumplimiento simultneo no sea posible, debern cumplirse una detrs de otra
(sucesivamente), siguiendo el orden de su respectiva gravedad (Vase, Francisco
Muoz Conde, Mercedes Garca Aran, Derecho Penal, Parte General, 2 Edicin,
Tirant Lo Blanch, Valencia 1996, Pag. 569 a 570). De admitirse en el presente caso
la tesis del defensor, no tendra razn el legislador de haber establecido las reglas
para cada uno de los concursos de delitos que sealan los art. 89 y 90 Pn., ni haber
establecido un tope de treinta aos como limite de privacin de libertad para los
casos de mltiples delitos cometidos materialmente, ya que bastara realizar un solo
delito sancionado con pena grave para dejar impune las otras intenciones delictivas
con fines propios en su comisin. (Fin de la cita). Sobre la intencin fijada por el
recurrente, esta sentencia es clara y no deja duda al respecto, por lo que el
condenado Altamirano Sobalvarro deber cumplir sus penas sucesivamente y en el
orden que marca la ley. Con estas razones expuestas se declara sin lugar este
reclamo.-IIIEl alegato del recurrente, al amparo de la causal 1 del Arto. 388 CPP. Aduce que a
su defendido se le han violentado sus derechos y garantas establecidas en la
constitucin poltica y en tratados y convenios internacionales suscritos y ratificados
por la republica; en virtud que su representado fue condenado por el delito de
Exposicin de Personas al Peligro, violentndose segn l el principio de legalidad,
porque no existi proceso por este delito y prueba de ello es la acusacin del
Ministerio Pblico, a su defendido solo lo acusan de Asesinato y Homicidio
Frustrado. Partiendo de lo alegado, debemos de sealar lo siguiente, que habiendo
revisado las diligencias, encontramos inconsistencia en el alegato del recurrente,
porque en el escrito acusatorio (folio 2 al 6) aparece el nombre de los imputados
(entre ellos Geovany Rafael Altamirano Sobalvarro) y la calificacin provisional de
los delitos cometidos (Asesinato, Exposicin de Personas al Peligro y Asesinato
Frustrado), el Tribunal de Jurados que presenci la audiencia del debate oral y
pblico en fecha veintisis de Julio del ao dos mil cuatro, a las once y treinta y
cinco minutos de la noche, emiti su veredicto declarando culpable al acusado
Altamirano Sobalvarro como autor de los delitos imputados por el Ministerio Pblico,
y la juez de primera instancia lo que hizo en base al veredicto fue imponer la pena
correspondiente por cada uno de los delitos, por lo que no se observa ninguna
violacin a los derechos y garantas del condenado.- Se desestima este punto.-
67
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
-IVEl inciso sealado como punto IV en el escrito de expresin de agravios del
recurrente, parece ser una continuacin del agravio anterior pero no contiene
ningn elemento jurdico para ser atendible, porque el defensor seala que la
sentencia del Tribunal de Apelaciones recurrido le fue desfavorable absolutamente a
su defendido, y representa una repeticin de lo dicho por la juez de primera
instancia, por esta razn la sentencia carece de motivacin. Sobre este argumento
omite el defensor profundizar y sealar en que consiste el error, la violacin o
inobservancia que pueda provenir de dicho fallo, no puede pretender hacer
afirmaciones sin fundamentacin jurdica porque no es atendible el recurso;
debemos de sealar que la sentencia de segunda instancia se encuentra motivada
correctamente y cumple con lo exigido por el Arto. 153 CPP., a excepcin de lo dicho
por el Magistrado Indalecio Berros, que no cabe y esta fuera de contexto jurdico,
pero la sentencia en s es legitima, es clara, es precisa y esta plenamente motivada
en sus argumentos de hecho y de derecho, y ajustada a las normas penales.POR TANTO:
De conformidad con lo expuesto, consideraciones hechas, y artos. 13, 18, 22, 23 y
143 numeral 2, Ley Orgnica del Poder Judicial; artos. 154, 387, 388, 389, 390, 393,
395, 396 y 397, del Cdigo Procesal Penal, en nombre de la Repblica de
Nicaragua los suscritos Magistrados, resuelven: I.- No ha lugar al Recurso de
Casacin Penal en el Fondo interpuesto por el Licenciado RAMON AMADEO
FLORES LOPEZ, quien acta en calidad de defensor del seor GEOVANY RAFAEL
ALTAMIRANO SOBALVARRO, en consecuencia no se casa la sentencia que la
Honorable Sala Penal Nmero Dos del Tribunal de Apelaciones, Circunscripcin
Managua dict a las nueve y cinco minutos de la maana del veintids de
Diciembre del ao dos mil cuatro, por lo que dicha sentencia queda firme.- II.Cpiese, notifquese, publquese y en su oportunidad regresen los autos a la Sala
Penal de su Tribunal de origen con testimonio concertado de lo aqu resuelto.- Esta
sentencia est escrita en tres hojas de papel bond membretado de la Corte Suprema
de Justicia, Sala de lo Penal y rubricadas por el Secretario de Sala de este Supremo
Tribunal. . (F) A. CUADRA L. (F) R. CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F)
NUBIA O. DE ROBLETO (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 31
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO PENAL.- Managua, veintiocho de
Enero del ao dos mil ocho. Las diez de la maana.
VISTOS,
RESULTAS:
Ante la Sala Penal de este Supremo Tribunal comparecieron, mediante escrito
presentado por el Licenciado Marvin William Lpez Gutirrez, los seores Manuel de
Jess Baltodano Romero y Johnny Antonio Torres Robles, ambos mayores de edad,
solteros, obreros, con domicilio y residencia en esta ciudad, relatando que mediante
sentencia de las dos de la tarde del diecisiete de Julio del ao dos mil seis, dictada
por el Juez Cuarto de Distrito de lo Penal de Juicio de Managua, fueron condenados
por el delito de Robo con Intimidacin en perjuicio de Karen Luca Rocha Hurtado a
la pena principal de siete aos de prisin, y por estimar que el veredicto que sirvi de
base a la sentencia condenatoria es ostensiblemente injusto, presentan accin de
revisin en contra de la sentencia antes dicha, en base al segundo motivo del arto.
337 numeral 2 del Cdigo Procesal Penal. Y siendo el caso de analizar la
admisibilidad de la presente accin, por lo que;
SE CONSIDERA:
La accin extraordinaria de revisin, es la accin establecida por el legislador para
reivindicar la justicia, pese a la firmeza de los fallos, pues es del inters de la
sociedad evitar que bajo la gida de la cosa juzgada se inmole a un inocente.
Partiendo de lo anterior el legislador estableci motivos taxativos, bajo los cuales
dicha accin procediera a revertir lo juzgado, stos motivos contienen hiptesis cuya
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
aplicacin es restrictiva dado el instituto jurdico que modifica. En el caso de autos,
los solicitantes como nico motivo invocan el numeral 2 del arto. 337 CPP, el cual
establece la procedencia de la accin de revisin cuando la sentencia condenatoria
se haya fundado en una prueba falsa o en un veredicto ostensiblemente injusto. Tal
sealamiento lo fundamenta en que los elementos de prueba presentados fueron
insuficientes para demostrar la supuesta culpabilidad de ambos. Al analizar lo
argumentado por los petentes esta Sala observa que su argumentacin nos invita a
levantar suspicacias en torno a ciertos detalles, que fuera de contexto puedan
generar dudas o distintas interpretaciones, sin embargo la injusticia que requiere el
veredicto segn la norma autorizante, debe ser tan evidente que no quede duda
alguna de lo absurdo del resultado, y no como en el caso que nos ocupa en donde
todos los elementos de prueba en su conjunto crearon un criterio en el Jurado que
slo mediante la inmediacin puede conocerse el porque se inclinaron a favor de la
prueba de cargo es decir las razones por las que les parecieron ms veraces una u
otra prueba. En el acta del juicio oral y pblico existen a juicio de esta Sala
suficientes pruebas para que resulten coherentes con el veredicto emitido por el
tribunal de jurado, de manera que en contraste con la pretensin de los solicitantes,
la norma requiere que la injusticia sea ostensible, lo que no ocurre en el caso de
autos, por lo que la presente accin se torna manifiestamente infundada y esta Sala
debe, conforme lo establecido en el arto. 340 CPP, de oficio declarar la
inadmisibilidad de la misma, y as debe declararse.
POR TANTO:
Conforme lo antes expuesto, las disposiciones legales citadas y el arto. 337 CPP y
siguientes, los infrascritos Magistrados, en nombre de la Repblica de Nicaragua,
dijeron: I) Declrese inadmisible la accin de revisin promovida por los seores
Manuel de Jess Baltodano Romero y Johnny Antonio Trres Robles, en contra de
la sentencia de las dos de la tarde del diecisiete de Julio del ao dos mil seis,
dictada por el Juez Cuarto de Distrito de lo Penal de Juicio de Managua. En
consecuencia archvense las presentes diligencias.- II) Cpiese, notifquese y
publquese.- Esta sentencia est copiada en una hoja de papel bond con membrete
de la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal y rubricada por el Secretario de
Sala de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F) J.
MENDEZ P. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) S. CUAREZMA T. (F) R. CHAVARRIA
D. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 32
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua veintinueve de
Enero del ao dos mil ocho. Las ocho de la maana.VISTOS, RESULTAS:
-IEl Licenciado RUDY REYNALDO ALONZO, quien acta en calidad de defensor de
ENRIQUE JOSE GONZALEZ FLORES, a las once y veinticinco minutos de la
maana del da veintisiete de Octubre de ao dos mil seis, interpuso Recurso de
Casacin en contra de la sentencia de las de las diez y cuarenta minutos de la
maana del da veintisiete de Septiembre del ao dos mil seis, dictada por la
Honorable Sala de lo Penal
Nmero Dos del Tribunal de Apelaciones
Circunscripcin Managua, en la cual falla: I.-) No ha lugar a la apelacin,
interpuesta por el Abogado Defensor Pedro Alonso Snchez. II.-) Se confirma la
sentencia condenatoria, dictada por el Juzgado Cuarto Penal de Juicio de Distrito de
Managua, el da catorce de Marzo del ao dos mil cinco, a las tres y cinco minutos
de la tarde, en la cual se condena a ENRIQUE JOSE GONZALEZ FLORES, por el
delito de VIOLACIN en perjuicio de EPIFANIA LOPEZ RAMREZ, y se le impone
una pena principal de diecisis aos de prisin. III.-) Cpiese, Notifquese y con
testimonio concertado de lo resuelto devulvanse las presentes diligencias a su
lugar de origen.- M. QUEZADA.- B. BRICEO.- O. LUQUEZ G.- M.R. DE SOLIS.SRIA.- Como agravios expresados y razn de su recurso el recurrente invoca la
causal: Motivo de Forma: 1 del Arto. 387 CPP. Inobservancia de las normas
69
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
procesales establecidas bajo pena de invalidez, inadmisibilidad.- 2 del Arto. 387
CPP. Falta de produccin de una prueba decisiva oportunamente ofrecida por
alguna de las partes.- Motivo de Fondo: 1 del Arto. 388 CPP. Violacin en la
sentencia de las garantas establecidas en la Constitucin Poltica o en Tratados y
Convenios Internacionales suscritos y ratificados por la Repblica.-IIQue venidas y radicadas en esta Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal, las
diligencias relativas al recurso de Casacin interpuesto por el Licenciado Rudy
Reynaldo Alonso, por auto de las nueve y treinta minutos de la maana del da trece
de Agosto del ao dos mil siete, por cumplidos los requisitos se ordena dar trmite
al Recurso de Casacin promovido, sealando para tal efecto, con conocimiento del
fiscal Lenin Rafael Castelln Silva, la celebracin de Audiencia Oral y Pblica. A las
nueve y treinta minutos de la maana del tres de Septiembre del ao dos mil siete,
presentes ante los Magistrados que conforman la Sala Penal de este Supremo
Tribunal, comparecieron el Lic. Rudy Reynaldo Alonso y el Lic. Julio Ariel
Montenegro, el primero como abogado defensor recurrente y el segundo como Fiscal
acreditado en el presente caso, por expuestos los argumentos de ambas partes, se
cerr la audiencia. Y siendo el caso de resolver como en derecho corresponde,
ordenndose remitir los autos a estudio para su resolucin.CONSIDERANDO
-IComo motivo de forma, el recurrente invoca la causal 1 del Arto. 387 CPP.
Inobservancia de las normas procesales establecidas bajo pena de invalidez,
inadmisibilidad. Expresando que su defendido fue capturado por la Polica, y se
form una constelacin de defectos procesales absolutos en la practica forense
enfocndose en los Actos de Investigacin, recoleccin de evidencias, ilegalidad de
la obtencin de los medios de pruebas, previos a la formulacin de la acusacin por
parte del ministerio pblico, dicho de otra forma, cuando se decide formular e
interponer una acusacin en contra de una persona detenida ante autoridad
jurisdiccional surge el imperativo constitucional de la audiencia preliminar que es la
puerta de entrada al proceso. Por otra parte seala que a su defendido no se le
practic los exmenes mdicos requeridos entre ellos el de ADN.- En este sentido
debemos referir lo siguiente, el recurso de casacin, previsto en los arts. 386 al 401
CPP es una institucin establecida con el fin de garantizar la correccin sustancial y
la legalidad formal del juicio previo exigido por la Constitucin, para asegurar el
respeto a los derechos individuales y a las garantas de igualdad ante la ley e
inviolabilidad de la defensa en juicio, as como tambin el mantenimiento del orden
jurdico penal por una ms uniforme aplicacin de la ley sustantiva. Ahora bien,
contiene motivos especficos, y siendo condicionante de ellos que el recurrente
deber expresar con claridad su pretensin y las disposiciones que se consideren
violadas (Arto. 390 CPP). Lo expresado por el recurrente en la primera parte del
alegato, no es atendible por la informalidad al exponer su agravio, ya que hace
afirmaciones subjetivas, sin sealar en que consiste la inobservancia al
procedimiento, por lo que no se puede manifestar nada al respecto. Cuando refiere
que a su defendido no se le realiz audiencia preliminar, podemos decir que de la
revisin que se hizo de este alegato, se concluy que al ser detenido el ciudadano
Enrique Jos Gonzlez Flores, este fue puesto a la orden de juez competente
dentro del trmino legal, realizndose directamente la Audiencia Inicial, la cual no
queda invalidada por no haberse efectuado la Audiencia Preliminar; desde el punto
de vista tcnico, no es lo correcto pero no crea nulidad, si se subsana, y se respetan
los derechos constitucionales del detenido; el fin de la Audiencia Preliminar (Arto.
257 CPP), es poner en conocimiento la acusacin al detenido, garantizar el derecho
a la defensa e imponer la medida cautelar que corresponda, en este sentido el juez
de audiencia tom la previsin de respetar los derechos de este ciudadano,
principiando por ponerle en conocimiento la acusacin, garantizar el derecho a la
defensa, e impuso la medida correspondiente, que para el caso fue la de prisin
preventiva, fundando su decisin que estaba frente a un hecho grave, tambin se
inici el proceso de intercambio de informacin y se remiti a juicio, por lo que se
70
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
considera que no ha existido la vulneracin de los derechos del acusado, quien
cont en todo momento con su defensa tcnica, no expresando el defensor
inconformidad con lo actuado, por lo que este defecto que pudo haber trascendido
en una inobservancia a las normas procesales se subsan oportunamente; la
omisin de esta etapa no constituye un defecto absoluto, siendo posible la
subsanacin del acto omitido.- De los exmenes que no se le practicaron a su
defendido, no se entiende a cuales se refiere, ya que no lo menciona, excepto el de
ADN, el cual no representa ningn punto de agravio para ser atendible, porque no
existe coherencia con la causal invocada y el punto en mencin, debido que el
examen de ADN, no es un examen obligatorio para este tipo de delito, si es
importante para confirmar un hecho, y siendo el caso, atendiendo al principio de
libertad probatoria (arto. 15 CPP), cualquier hecho de inters para el objeto del
proceso puede ser probado por cualquier medio de prueba lcito; el ciudadano
condenado, fue encontrado culpable con los elementos de pruebas presentados en
juicio, los que fueron valorados por un tribunal de jurados. Las pruebas que le fueron
presentadas al jurado, produjeron el convencimiento en ellos de que el seor
Enrique Jos Gonzlez Flores, fue el autor responsable del delito de Violacin en
perjuicio de Epifania Lpez Ramrez, por lo que la mayor o menor injusticia, no es
motivo de casacin. El Arto. 194 CPP es claro y dice: Valoracin de la Prueba por el
Jurado: El Tribunal de Jurados oir las instrucciones generales del juez sobre las
reglas de apreciacin de la prueba, segn el criterio racional, observando las reglas
de la lgica, pero no est obligado a expresar las razones de su veredicto. Por lo
que la validez de lo resuelto permanece inclume en este sentido conforme lo
alegado.-IIEl recurrente como segundo agravio de forma invoca la Causal 2 del Arto. 387 CPP.
Por falta de produccin de una prueba decisiva oportunamente ofrecida por alguna
de las partes. Refiere que le causa perjuicio a su defendido el hecho que la Fiscala
ofreci evacuar pruebas testificales de dos testigos claves como eran las dos
muchachas que estaban supuestamente en el momento del acaecimiento de los
hechos, as como la declaracin de la sub oficial Ana Garca, y por esta razn el
juez debi decretar la clausura anticipada del juicio, porque constituan elementos
decisivos y relevantes para las resultas del juicio.- De lo sealado por el recurrente,
debemos inferir que el Ministerio Pblico, en su escrito de intercambio de
informacin propuso como elementos de pruebas las testimoniales de Josefa
Rodrguez Meja y Mara Nela Sles Alarcn, ambas testigos trabajadoras del
Hospedaje Leo, lugar al que fue llevada la vctima y donde se consum el hecho;
sobre este aspecto hubiere sido interesante sus comparecencias en juicio; el
Ministerio Pblico, brind explicaciones en las que sealaba el porque no haban
comparecido estas dos personas manifestando que no haban sido localizadas,
argumento que se considera vlido, debido que escapan del dominio judicial, pero el
defensor interesado en esta prueba, pudo pedir la suspensin del juicio (arto. 288
CPP) y exigir que estas personas fueran buscadas y llevadas a juicio por la fuerza
pblica en el caso de ser localizadas, y no lo hizo, sin embargo omite el defensor
sealar que l ofreci unas pruebas testimoniales de personas (ver folios 30, 31, 45)
con cierto conocimiento de alguna circunstancias relacionadas al hecho y que al final
no comparecieron por lo que el judicial no puede suplir tales circunstancias; no
podemos apartarnos de los hechos, la vctima Epifania Lpez Ramrez, expres de
viva voz, que la persona que la haba violado fue el acusado, hoy condenado,
haciendo un sealamiento directo, adems se presentaron como peritos el Doctor
Patricio Sols Paniagua, Mdico Forense, quien examin a la vctima y seal cuales
fueron los hallazgos, y determin que la vctima tena signos de violencia fsica en
todo el cuerpo, hematomas en la cara y las mamas (senos), y acceso carnal reciente
por va anal con desgarro lineales de los pliegues anales a las 6 y 7 del reloj, y dijo
que la vctima haba sido agredida sexualmente; la Doctora Mara Elena Espinoza,
Mdico Forense que realiz la valoracin Psicolgica Forense a la vctima,
manifest: que la vctima refiere una agresin sexual y muchos padecimientos, en
su estado emocional presenta stress aguda, haban muchos sntomas que
obedecan a una situacin vivencial muy estresante, por las caractersticas del
71
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
estado psicolgico estresor del tipo amenazante directo, obviamente si encuentro
una compatibilidad entre lo que describe que vivi con el dato psicolgico con lo que
yo estoy encontrando, a parte de eso encontr una sintomatologa depresiva, haba
al momento propiamente del examen mental y al momento de reconocimiento un
descenso o una baja en su sensibilidad por toda esa variedad de sntomas,
determin que si se produjo y se origin un estado emocional en ella que si era
compatible con una agresin sexual. Sobre la no comparecencia de la Sub oficial
Ana Garca, dicho testimonio no reviste de significativa relevancia, porque lo que se
pretenda probar con ella era que haba recepcionado la denuncia de Epifania
Lpez Ramrez y que hizo un recibo de ocupacin por un par de calcetines color
negro, con lo que no se podra probar nada relevante, ms que existi denuncia por
lo sucedido de la vctima, lo que activa a las instituciones encargadas la persecucin
del delito cometido. En cuanto a la decisin del judicial de no declarar la clausura
anticipada del juicio, basta sealar que en su argumento el judicial expuso: que
existan indicios racionales de que el acusado es el autor del hecho delictivo y
hemos llegado a este punto de juicio, creo que es lo mas sano que los miembros del
jurado sean los que resuelvan esta controversia, aun as se le ha informado la no
comparecencia de los otros testigos. Ahora bien, debemos de recordar que estamos
en presencia de un veredicto de tribunal de jurados, el cual es inimpugnable de
conformidad al arto. 321 CPP. Si el jurado determin la responsabilidad del acusado,
es porque consider suficiente las pruebas que le fueron presentadas para emitir un
veredicto de culpabilidad, y no estn obligados a expresar las razones que lo
llevaron a esta conclusin.- Por lo que en esta instancia es irrelevante el hecho que
el juez, decidiera continuar con el juicio hasta concluir con un veredicto.- Se
considera que a pesar de no haber comparecido las testigos propuestas por el
Ministerio Pblico, el proceso fue legal, no se estima por esta Sala que haya existido
falta de produccin de pruebas decisivas de las propuestas por las partes.-IIIInvoca la defensa, la Causal 1 del Arto. 388 CPP. Por violacin en la sentencia de
las garantas establecidas en la Constitucin Poltica o en los tratados o convenios
internacionales suscritos o ratificados por la Repblica. Refiere que existi violacin
al arto. 1 y 305 CPP, 34.1 Cn., porque no se le dio lugar a la declaracin de clausura
anticipada del juicio de conformidad al arto. 305 CPP inco. 3, que fue solicitada por
l. Seala a su vez que existe falta de fundamentacin porque el Tribunal de Alzada,
no sustent su fallo en una prueba especfica, y que la sentencia debe ser expresa,
debe consistir en la enunciacin de razones y no presunciones. Tenemos a bien
expresar que las normas de derecho procesal instituyen reglas a las cuales las
partes y el juez deben subordinar su actividad; la norma sustancial establece el
derecho que al trmino de esa actividad ha de aplicar el juez con relacin a las
pretensiones de las partes. La violacin del derecho procesal se traduce en una
contravencin al comportamiento exterior que el juez o las partes deban observar al
cumplir su actividad, y es lo que le corresponde analizar a esta Sala. En este caso, el
tribunal de casacin cumple un verdadero examen fctico en tanto debe examinar la
conducta concretamente observada en el proceso por los sujetos procesales a fin de
decidir su conformidad o no con las normas de derecho procesal. Acta en esto
como juez del hecho para comprobar la materialidad de las circunstancias relativas a
los actos de procedimiento. El Tribunal de Apelaciones, Sala Penal Nmero Dos,
Circunscripcin Managua, atendi oportunamente el reclamo hecho por el apelante
en su momento, y resolvi en base a ello, segn el recurrente el Tribunal Ad-quen
debi hacer una nueva valoracin de la prueba y decir porque confirmaba la
sentencia de primera instancia, que si las pruebas de cargo eran suficiente o no para
condenar al acusado, a lo cual dicha autoridad est imposibilitada de hacer esta
valoracin por razn de un veredicto proveniente de un Tribunal de Jurados, el cual
es inimpugnable y del que el jurado no tiene la obligacin de expresar las razones
que los motivaron para emitir su veredicto de culpabilidad, por lo que no se puede
inferir en el pensamiento de estas personas sobre el convencimiento que tuvieron al
momento de emitir su voto. Sobre el punto alegado por la defensa que se viol el
principio de legalidad, el Arto.1 CPP dice: Nadie podr ser condenado a una pena o
sometido a una medida de seguridad sino mediante sentencia firme, dictada por un
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
tribunal competente en un proceso conforme los derechos y garantas consagrados
en la Constitucin Poltica, a las disposiciones de este cdigo y a los tratados
convenios y acuerdos internacionales suscritos o ratificados por la Repblica. A
criterio de esta Sala no existe violacin a este principio, porque en definitiva a lo
largo de este proceso se cumpli con todos los presupuestos que establece, se
respetaron los derechos y garantas constitucionales del condenado, esta Sala
atendi el alegato del recurrente y revis minuciosamente todo lo actuado; el
principio de legalidad conlleva la exigencia de respetar las formas procedimentales
previas y escritas que rigen el proceso como un todo, no se debe obviar que el
principio de legalidad es el Principium principorum (Principio de los Principios), el
cual se ha cumplido y respetado, de lo contrario, este Supremo Tribunal, podra
declarar inclusive de oficio la nulidad de todo el proceso. El Arto. 298 CPP dice:
Funcin del juez en el juicio con jurado. El Juez presidir el Juicio y resolver todas
las cuestiones legales que se susciten e instruir al jurado, al momento de su
finalizacin, acerca de las normas por tener presente en sus deliberaciones. El Juez
de la causa, al considerar no dar lugar a la peticin de la defensa no puede
estimarse esta actuacin como una violacin a los derechos del encartado, lo que
hizo fue continuar con el juicio, y, si en realidad se cumpliera con el Arto. 305 CPP
inco. 4, el juez estaba en la obligacin de darle lugar a la peticin planteada, sin
embargo, de lo analizado, lo resuelto por el juez A-quo es vlido, porque resolvi de
conformidad a la lgica y a su criterio racional, considerando que el acusado
presumiblemente era responsable. La garanta constitucional del juicio previo, en su
verdadera y completa formulacin, debe expresarse, como hemos visto, de esta
manera: juicio previo y legal. Esto supone el respeto a las formalidades establecidas
por la ley, para que el proceso pueda desembocar en una sentencia vlida y a las
propias de la sentencia misma, consideradas imprescindibles para que sea legtima.
Es mediante las formas establecidas por la ley procesal como se aseguran los
derechos de las partes y la rectitud del juicio. Cumplindose con todas las
formalidades, desestimamos este agravio.POR TANTO:
De conformidad con lo expuesto, consideraciones hechas, y artos. 13, 18, 21, 22,
23 y 143 numeral 2, Ley Orgnica del Poder Judicial; artos. 154, 387, 388, 389, 390,
391, 392, 393, 395, y 396, del Cdigo de Procedimiento Penal, en nombre de la
Repblica de Nicaragua los suscritos Magistrados, resuelven: I.- No ha lugar al
Recurso de Casacin Penal en la Forma y en el Fondo interpuesto por el Licenciado
Rudy Reynaldo Alonso en su carcter de defensor del seor ENRIQUE JOSE
GONZALEZ FLORES, en consecuencia no se casa la sentencia de las diez y
cuarenta minutos de la maana del da veintisiete de Septiembre del ao dos mil
seis, dictada por la Honorable Sala de lo Penal Nmero Dos del Tribunal de
Apelaciones Circunscripcin Managua, por lo que dicha Sentencia queda firme.- II.No hay costas. DESISTIMIENTO: El Honorable Magistrado Doctor SERGIO
CUAREZMA TERN, disiente de la mayora de sus colegas Magistrados y razona
su desistimiento en base a las siguientes consideraciones: El proyecto de sentencia
declara no ha lugar el recurso de Casacin en la forma y en el fondo interpuesto por
el recurrente, en consecuencia no se casa la sentencia. Al respecto en lo general
estoy de acuerdo con el proyecto, no obstante no comparto algunos aspectos que se
afirman en el considerando uno del proyecto, por las siguientes razones jurdicas; El
recurrente afirma que cuando se decide formular e interponer una acusacin en
contra de una persona detenida ante Autoridad Jurisdiccional surge el imperativo
constitucional, la realizacin de la Audiencia preliminar que es la puerta de entrada
al procedimiento. El proyectista en el considerando manifiesta que el acusado fue
puesto a la orden del juez competente dentro del trmino legal, realizndose
directamente la Audiencia Inicial, la cual no queda invalidada por no haberse
efectuado la Audiencia Preliminar. El proyectista contina expresando que desde el
punto de vista tcnico no es lo correcto, pero no crea nulidad, si se subsana, y se
respetan los derechos constitucionales del detenido. En este orden de ideas el
proyectista acepta que hubo una actividad procesal defectuosa, al no realizarse la
Audiencia Preliminar, pero que el vicio procesal fue subsanado al respetrsele los
derechos constitucionales en el desarrollo de la Audiencia Inicial. Considero que lo
73
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
afirmado por el proyectista no tiene fundamentos jurdicos, pues no ha existido
ninguna actividad procesal defectuosa y por tanto no hay nada que subsanar. Mi
desistimiento lo razono en base a las siguientes argumentaciones jurdicas: La
Audiencia Preliminar es la puerta de entrada del Procedimiento Penal, cuando se
decide formular e interponer acusacin en contra de la persona detenida, pero esta
detencin es previa a la realizacin de la Audiencia Preliminar y es realizada por la
polica con o sin orden judicial a fin de poner a una persona detenida dentro del
plazo constitucional de cuarenta y ocho horas a la orden de Autoridad Judicial
competente a fin que se pueda realizar la referida Audiencia.- 1) La Audiencia Inicial
est regulada en los artos. 265 al 272. CPP y la misma tiene un doble carcter: a.Es la puerta de entrada al proceso penal donde se formula y presenta acusacin en
contra de una persona que se encuentra en libertad, y se solicita que sea
debidamente citada o la detencin del mismo para que se pueda realizar la
Audiencia Inicial. b.-Constituye el segundo paso del proceso penal cuando se ha
realizado la Audiencia Preliminar con persona previamente detenida, con o sin orden
judicial. En el presente caso no era condicin indispensable que se realizara de
manera previa la Audiencia Preliminar, pues consta en Autos que el Ministerio
Pblico cuando formul la acusacin el acusado no se encontraba detenido y
amparado en arto. 266 CPP solicit la detencin a fin de que pudiera realizarse la
Audiencia Inicial, pues es condicin de validez de la Audiencia la presencia del
acusado para que esta se pueda realizar, en caso de ausencia impedira la
realizacin de la misma. Podemos observar que no ha habido violacin alguna a las
formas procesales, pues el Ministerio Pblico al momento de interponer acusacin
en contra del acusado este no se encontraba detenido, por lo que una vez capturada
la persona contra quien se dirige la acusacin y de conformidad al artculo 266 CPP,
la Audiencia a efectuar es la Inicial. III.- Cpiese, notifquese, publquese y en su
oportunidad regresen los autos a la Sala Penal Nmero Dos de su Tribunal de origen
con testimonio concertado de lo aqu resuelto.- Esta sentencia est escrita en cuatro
hojas de papel bond con membrete de la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo
Penal y rubricadas por el Secretario de Sala de este Supremo Tribunal. (F) A.
CUADRA L. (F) R. CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) S. CUAREZMA T. (F)
ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 33
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, veintinueve de
Enero del dos mil ocho. Las diez de la maana.
VISTOS, RESULTA:
Mediante escrito presentado por el Licenciado Aaron Sandoval Fonseca, el
condenado Orlando Fletes Laguna, quien es mayor de edad, casado, comerciante y
con domicilio en la ciudad de Managua, interpone a su favor accin de revisin, en
contra de la sentencia dictada por el Juzgado Cuarto de Distrito Penal de Juicio de
Managua, a las ocho y veinte minutos de la maana del diez de febrero del ao dos
mil cuatro, que le impuso la pena de siete aos de presidio y multa de un milln de
crdobas por ser autor del delito de Trfico Interno de Estupefacientes, Psicotrpicos
y Otras Sustancias Controladas en perjuicio de la Sociedad Nicaragense. De previo
se procede a revisar la admisibilidad de la presente revisin.
CONSIDERANDO:
Examinando esta peticin de revisin la Sala considera que debe declararse
inadmisible porque se han inobservado en su interposicin ciertas formalidades
establecidas de manera taxativa en nuestro Cdigo de rito, en donde se hace
evidente la imperante necesidad de sealar la causal con la que pretende romper
con el imperio de la cosa juzgada, as como el detallar exactamente la hiptesis en la
que enmarca su peticin, fundamentarla debidamente y ofrecer las pruebas que
demuestren tal invocacin. De la lectura del escrito se desprende que el motivo que
seala el accionante es el quinto de los establecidos en el Arto. 337 del mismo
cuerpo de ley, Cuando despus de la condena sobrevengan o se descubran nuevos
hechos o nuevos elementos de prueba que solos o unidos a los ya examinados en el
74
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
proceso, evidencien que el hecho o una circunstancia que agrav la pena no existi,
que el condenado no lo cometi o que el hecho cometido no es punible o encuadra
en una norma penal ms favorable, sin establecer claramente a cual de las
hiptesis que enmarca el precitado artculo es a la que se est refiriendo y ms an,
que sus alegatos, a duras penas llegan a sealar lo que a su juicio son una serie de
inconsistencias y contradicciones en las testificales que sirvieron de base para la
condenatoria, que segn, contina expresando el petente, se fund en un hecho que
nunca cometi y que por falta de prueba a su favor no pudo demostrar su no
culpabilidad, desencadenando una sentencia cuyo elemento principal fueron sus
antecedentes penales en delitos de esta naturaleza, sin tener en cuenta que en los
mismos l demostr su inocencia y sealando como prueba dos testificales para ser
presentadas ante este Supremo Tribunal en Audiencia Oral y Pblica, sin permitirse
el expresar en el escrito que es lo que pretende demostrar con su dicho y obligando
a esta instancia a la luz del motivo quinto, que realice un nuevo juicio valorativo de
todas las pruebas oportunamente ofrecidas y valoradas durante el proceso; en otro
orden de ideas, es bien sabido que la Revisin de Sentencias no tiene por finalidad
la revaloracin de la prueba previamente analizada en juicio, sino solamente en
tanto sea replicada por los nuevos elementos de prueba, en funcin o en beneficio
de la seguridad Jurdica; elementos de prueba que el accionante no invoca de
manera acertada en su escrito de Revisin. El Artculo 343 prrafo 2 es claro al
decir que en la Revisin, independientemente de las razones que la hicieron
admisible, no se absolver, ni cambiar la calificacin jurdica, ni la pena, como
consecuencia exclusiva de una nueva apreciacin de los mismos hechos conocidos
en el proceso anterior o de una nueva valoracin de la prueba existente en el primer
juicio.
POR TANTO:
En nombre de la Repblica de Nicaragua, y de conformidad con las consideraciones
hechas, las disposiciones legales citadas y con los Artos. 337, 339 y 340 CPP, los
suscritos Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal, dijeron: I.Se declara inadmisible la accin de revisin intentada por el condenado Orlando
Fletes Laguna, de generales antes mencionadas, en contra de la sentencia dictada
por el Juzgado Cuarto de Distrito Penal de Juicio de Managua, a las ocho y veinte
minutos de la maana del diez de febrero del ao dos mil cuatro.- II.- Cpiese,
notifquese y publquese.- Esta sentencia est escrita en una hoja de papel bond con
membrete de la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal y rubricada por el
Secretario de Sala de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) J. MENDEZ P.
(F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) RAFAEL SOL C. (F) R. CHAVARRIA D. (F) S.
CUAREZMA T. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 34
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, cuatro de
Febrero del ao dos mil ocho. Las ocho de la maana.VISTOS, RESULTAS
-IEl Licenciado Juan Ramn Pasos, quien acta en calidad de abogado defensor de
Ral Alberto Betancur Builes, a las once y cinco minutos de la maana del veintiocho
de Marzo del ao dos mil siete, interpuso Recurso de Casacin en contra de la
sentencia de las nueve y veinticinco minutos de la maana del veintiocho de Febrero
del ao dos mil siete, dictada por la Sala Penal Nmero Dos del Tribunal de
Apelaciones Circunscripcin Managua, en la cual falla: I.-) No ha lugar a la
apelacin interpuesta por el Licenciado Ronald Alberto Urbina Morales, en
representacin del acusado Ral Alberto Betancourt Builes. II.-) Se confirma la
sentencia dictada por el Juez Octavo de Distrito Penal de Juicio de Managua en la
causa No. 87-0508-06, a las nueve de la maana del veintids de Mayo del ao dos
mil seis, en la que se condena al acusado Ral Alberto Betancourt Builes, a una
pena de diez aos de presidio por el delito de Transporte Ilegal de Estupefacientes,
Psicotrpicos Y Otras Sustancias Controladas, en perjuicio de la Salud Pblica. III.-)
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
Cpiese, notifquese y publquese y con testimonio concertado de lo aqu resuelto,
devulvase el expediente al Juzgado de donde procede.- (f) Ilegible.- (f) Ilegible.- (f)
Ilegible.- (f) M. R. Sols.- Sria.. Como agravios expresados y razn de su recurso el
recurrente invoca aparentemente las causales 2 y 3 del Arto. 387 y la causal 1 del
Arto. 388, ambas del CPP, respectivamente.
-IIQue venidas y radicadas en esta Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal, las
diligencias relativas al recurso de Casacin interpuesto por el Licenciado Juan
Ramn Pasos, en auto de las nueve y cuarenta minutos de la maana del cuatro de
Septiembre del ao dos mil siete, por cumplidos los requisitos se ordena dar trmite
al Recurso de Casacin promovido, sealando para tal efecto, con conocimiento del
Licenciado Alejandro Antonio Lpez Dvila, en calidad de fiscal auxiliar del Ministerio
Pblico, la celebracin de Audiencia Oral y Pblica, a las nueve y treinta minutos de
la maana del da diecisiete de Septiembre del ao dos mil siete, presentes ante los
Magistrados que conforman la Sala Penal de este Supremo Tribunal, comparecieron
los Licenciados Alejandro Lpez Dvila y Juan Ramn Pasos, de calidades
sealadas; por expuestos los argumentos de las partes, se cerr la audiencia. Y
siendo el caso de resolver como en derecho corresponde, ordenndose remitir los
autos a estudio para su resolucin.
CONSIDERANDO
I
Segn afirma Fernando de la Ra, El recurso de Casacin inicia con la presentacin
del mismo, el que aterrizado a la realidad Nicaragense debe hacerse por escrito
ante la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones que conoci y resolvi el recurso de
apelacin, para luego elevarse hasta el Tribunal de Alzada, con objeto, retomando a
de la Ra, de la discusin y decisin de este, el que se hace mediante sentencia,
contra la que no existe Recurso alguno. Se encuentra revestido del carcter de
extraordinariedad, que radica en el sealamiento expreso de motivos en los que se
pueden enmarcar las pretensiones del solicitante, exigindole a este que cumpla
con un mnimo de presupuestos establecidos claramente en la ley, entre ellos, el de
citar concretamente las disposiciones legales que se estimen violadas
errneamente aplicadas y expresar con claridad aquello que se pretende, indicando
por separado cada motivo con sus fundamentos; tales afirmaciones encuentran
sustento en el Arto. 390 de nuestro Cdigo Procesal Penal, como garanta de la
correcta utilizacin de la figura comentada. La presente explicacin adquiere razn
en la desatencin del mandato legal por parte del Licenciado Juan Ramn Pasos, al
presentar, tal y como se refiri con anterioridad, ante la Sala Penal Nmero Dos del
Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Managua, un escrito casacional que de
forma confusa y desorganizada, seala una serie de circunstancias que este
Supremo Tribunal, sin estar en la obligacin de llevar a cabo esta labor, pretendi
ubicar dentro de los motivos manifestados en la parte final del establecido
documento, con el fin de que un error de este tipo no cercenara el acceso a la
justicia del seor Bentacour Builes y con base en este mismo fin, es que esta Sala
de lo Penal, proceder en la medida de lo posible, a dar respuesta a los agravios
expresados, con el propsito de analizar cual de ellos resulta atendible y ver si tiene
el peso para revertir total o parcialmente la decisin del A-quo, ratificada en su
oportunidad por el Tribunal de Apelaciones. Aduce el recurrente que la acusacin no
cumple con los requisitos establecidos para ella en el Arto. 77 del mismo cuerpo
legal, no solo porque no determina especficamente la participacin de su
representado, sino tambin porque los elementos que la sustentan, resultan
insuficientes, confusos y contradictorios. Al respecto, no le asiste la razn al
manifestante, en virtud de que la acusacin presentada por el Ministerio Pblico,
contiene los elementos esenciales, como son; la accin ilcita, el objeto sobre el que
recae, las circunstancias de tiempo y lugar, la calificacin jurdica provisional, los
elementos de conviccin y lo ms importante de todo, las personas sealadas como
responsables. De forma aclaratoria es preciso referir que si bien es cierto, la
acusacin debe de imputar la accin a alguien en particular, no est obligada en ese
momento a detallar exactamente el dominio que tena cada uno sobre el hecho o el
76
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
grado de participacin especfico de los sindicados, porque tales circunstancias
pueden resultar desconocidas en ese momento y requieren una ulterior probanza.
En relacin al segundo tpico acotado, no encuentra esta Sala razn para afirmar
que los elementos de conviccin son insuficientes, pues de la simple lectura de la
misma, se desprenden al menos seis
testificales, actas de incautacin e
identificacin tcnica de la droga, recibos de ocupacin, actas de detencin,
periciales y actas de reconocimiento; acervo que resulta numeroso y adecuado de
conformidad a los requisitos establecidos en el artculo que muy bien seala el
recurrente, relativo a lo que debe contener una acusacin. Es sabido por este
Tribunal, que la parte infine del inciso 5 del mismo arto. Expresa: Los elementos de
conviccin que la sustentan, disponibles en el momento, por lo que no se puede
exigir que se especifique lo que se pretende probar con cada uno, cual si se tratase
de un intercambio de informacin y prueba, o que se reproduzca y valore la
importancia de ellos, adelantando el momento procesal hasta el juicio oral y pblico
en virtud de la finalidad de este ltimo.
CONSIDERANDO
II
Otros de los argumentos utilizados por el recurrente en su escrito, arremeten en
contra de las testificales y periciales que descansan en el acta de juicio oral y
pblico, en las que pretende destacar diversas contradicciones, tales como, que la
persona que firm el contrato de arriendo con Alexandra Pereira fue Jhon Jairo y no
su representado, que primero se seala que se encontr en el vehculo un arma de
fuego y luego se habla de droga, que se dice que es marihuana y en otros puntos se
menciona cocana, as como que existen diferencias en la hora de la captura.
Tratando de seguir un orden lgico, de conformidad a la declaracin de la seora
Alexandra Pereira, efectivamente suscribi contrato con Jhon Jairo, ms segn la
declarante, el citado ciudadano le comunic que el seor Builes vivira con l,
sealando al acusado en juicio de forma ilustrativa para el Juez y en respuesta al
interrogatorio del representante del Ministerio Pblico. En atencin al segundo punto,
la acusacin reporta que se encontr en el vehculo un arma de fuego, que el
recurrente pone de manifiesto al traer a colacin el testimonio de Alexandra Pereira
Martn, en idnticos trminos que lo sealado por la testigo, es decir, debajo del
asiento del conductor Ral Alberto Betancourt, al igual que el hallazgo de la droga
debajo del asiento trasero derecho del vehculo, por lo que no se pone de manifiesto
incongruencia alguna al respecto. Lo anterior es con miras a destacar, que el arma y
la droga no son excluyentes, pues ambos fueron encontrados en el vehculo y tanto
la acusacin como las testificales son conformes con ello. Ahora bien, la
discrepancia que apunta el expresante en relacin a que en un momento se habla
de marihuana y en otro de cocana, encuentra sustento en el hecho de que lo
incautado en el vehculo Mazda, color rojo, segn prueba de campo realizada por
Yader Al Crdenas, dio resultado positivo para cocana; no as, lo incautado en el
closeth del departamento propiedad de Alexandra Pereira, que basado en la pericial
de Jos Arcenio Lpez Delgado, efectivo encargado de revisar el cuestionado
apartamento y realizar prueba de campo sobre la hierba encontrada, revelando la
presencia de marihuana. Lo anterior demuestra que obviamente se hace mencin de
ambas sustancias atribuibles a los encartados, pero con circunstancias de tiempo,
modo y lugar distintos. Por lo que no resultara acreditables las contradicciones que
se estn analizando, ms s se hace evidente, la pretensin de basar el recurso de
casacin en detalles intrascendentes, producidos de algn modo por la incapacidad
de retencin exacta de los datos, por parte de los profesionales que fungen como
testigos o peritos, circunstancias comprensibles en cualquier hombre medio, cuando
luego de un detallado anlisis esta Suprema Corte encuentra una logicidad y
concatenacin apropiada en la probanza que fue reproducida ante el Juez Octavo de
Distrito Penal de Managua y que como era de esperarse, construy en l, como lo
ha hecho en los Honorables Miembros de esta Sala, la certeza al respecto de la
culpabilidad del seor Betancourt Brilles; pruebas que fueron ofrecidas y
presentadas en apego a lo establecido por la ley y no como pretende hacerlo ver el
solicitante, olvidndose que algunos imperativos de la Ley 285 fueron tcitamente
sustituidos por lo dispuesto en el CPP, por resultar excluyentes.
77
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
CONSIDERANDO
III
Critica el recurrente el actuar del judicial por haber declarado no culpable a Wilmar
Zuleta Arboleda y Norlan Altamirano, dictando al mismo tiempo la culpabilidad de su
representado, sorprendido de que tal actuacin sea posible y tachndola de
irregular. Pese a que esta Sala, an con la lectura de la sentencia, no pueda conocer
directamente el proceso intelectivo-jurdico que llev al Juez a desembocar en tal
decisin, si somos del conocimiento de la teora del dominio del hecho, as como de
la posibilidad de que las mismas pruebas demuestren la responsabilidad de uno y la
no culpabilidad del otro e incluso de que se genere la tan conocida duda razonable.
Continu explicando el Licenciado Pasos, que no se le dio importancia a la
declaracin del seor Betancourt en su calidad de procesado, an cuando el
ordenamiento procesal coloca la declaracin de este en el mismo status que el resto
de las pruebas. Se estima que tiene crdito lo afirmado y fue as como se recepcion
su dicho, ms en el momento en que fueron enfrentadas las pruebas, llevaban
indiscutiblemente hacia lo expresado en el fallo. Como ltimo apartado, tal y como se
dijo con antelacin, el reclamante seala la falta de valoracin de las pruebas
oportunamente ofrecidas, criterio que con las consideraciones realizadas resulta
desmerecedor. En lo relativo a la falta de produccin de una prueba decisiva, no
logr identificar esta Sala el sustento de esta causal y tratndose del motivo de
fondo; fue expuesto de forma somera, sin verdadero sustento legal y explicativo,
refiriendo violaciones constitucionales que deben ser oportunamente demostradas
para efectos de que esta Sala pueda reconocerlas. De todo lo anterior se colige que
a juicio de este Colegio Supremo, no le asiste la razn al recurrente y as debe
declararse.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas,
Artos. 387 y siguientes de nuestro Cdigo Procesal Penal, los suscritos Magistrados
de esta Sala Penal, en nombre de la Repblica de Nicaragua, resuelven: I.- Se
declara sin lugar el recurso de casacin de que se ha hecho mrito, interpuesto por
el Licenciado Juan Ramn Pasos, en su calidad de abogado defensor de Ral
Alberto Betancourt Builes, en contra de la sentencia de las nueve y veinticinco
minutos de la maana del veintiocho de Febrero del ao dos mil siete, dictada por la
Sala Penal Nmero Dos del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Managua, en
consecuencia se confirma la sentencia de que se ha hecho mrito. II.- Cpiese,
notifquese y publquese y con testimonio concertado regresen los presentes autos
a su lugar de origen. Esta sentencia est escrita en tres hojas de papel bond con
membrete de la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal y rubricadas por el
Secretario de Sala de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) R.
CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) S. CUAREZMA T. (F) J. MENDEZ P. (F)
ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 35
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, cuatro de
Febrero del ao dos mil ocho. Las ocho y cuarenta y cinco minutos de la maana.VISTOS,
RESULTA:
Ante la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia, el Licenciado Fredy Arana
Rivera, mayor de edad, abogado, Fiscal Departamental de Len en representacin
del Ministerio pblico con credencial nmero: 00063; present formal recurso de
casacin por el de hecho contra el auto denegatorio de su recurso de casacin de
derecho, dictado por el Honorable Tribunal de Apelaciones Sala de lo Penal,
Circunscripcin Occidental, el da dos de marzo del ao dos mil siete, mediante el
cual se le deniega recurso de casacin de derecho que promovi contra sentencia
dictada por aquella sala a las diez de la maana del da ocho de enero del ao dos
mil siete, la cual resolvi una Apelacin en contra de la decisin dictada en Auto
Fundado por el Juez de Ejecucin de Sentencia y de Vigilancia Penitenciaria de
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
Len, quien concedi a favor del condenado Reyes Santiago Gonzlez, el beneficio
de Condena Condicional establecido en el Arto. 103 Pn.- El auto denegatorio dictado
por el Tribunal de Apelaciones en su parte medular dice: Se declara inadmisible
el recurso extraordinario de casacin interpuesto, ya que lo recurrido es resolucin
que confirma un beneficio que incide en sentencia condenatoria firme la que no fue
recurrida; el beneficio confirmado est dentro de la facultad judicial otorgada al Juez
de Ejecucin conforme lo estatuyen los 403 inciso 2, 407 numeral 2 del Cdigo
Procesal Penal y Artos. 27 y 48 Cn., sobre sentido humanista y de re socializacin
existiendo para el beneficio y restricciones hasta el cumplimiento de la pena
impuesta. Notifquese.- La Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia
mediante auto de las once y diez minutos de la maana del da diecisis de marzo
del ao dos mil siete, radic los autos y se pasaron a estudio para su resolucin.- As
las cosas se procede a dictar la correspondiente sentencia.CONSIDERANDO:
-IEn el presente caso el recurrente interpuso recurso de Casacin en contra de una
resolucin dictada por el Tribunal de Apelaciones en la que se confirm la resolucin
que dict el juez de Ejecucin de Sentencia y de Vigilancia Penitenciaria, la cual
otorg un beneficio de condena condicional a Reyes Santiago Gonzlez Zamora
quien fue condenado a la pena de cuatro aos de prisin por el delito de lesiones.
Ante la negativa del Tribunal de Apelaciones en admitir el Recurso de Casacin, el
recurrente interpuso ante la Sala de lo Penal de esta Corte Suprema de Justicia,
recurso de Casacin por el de hecho. En su escrito de interposicin el recurrente
dice que le causa agravio el auto de inadmisibilidad cuando dice que lo recurrido es
una resolucin que confirma un beneficio que incide en sentencia condenatoria
firme, la que no fue recurrida. Contina el recurrente y dice que la resolucin dictada
carece de fundamentacin de hecho y de derecho al citar el Tribunal los artculos
403 inciso 2 y 407 numeral 2 de la Constitucin Poltica, los cuales no existen ya que
sta solo tiene 202 artculos. Al respecto esta Sala de lo Penal observa que lo
anterior es un error material que el mismo recurrente dice es subsanable, por lo que
de conformidad a lo establecido en el Arto. 165 CPP, procede este mximo Tribunal
a enmendar la omisin del Tribunal al no sealar que los artculos 403 inciso 2 y 407
numeral 2 correspondan al Cdigo Procesal Penal los cuales se refieren a la
competencia y atribuciones de los Jueces de Ejecucin y Vigilancia Penitenciaria.-IIEl recurso por la va de hecho es un medio subsidiario de impugnacin de
resoluciones judiciales que la ley ofrece al perdidoso para que lo ejercite en el solo
caso de que le haya sido denegado o rechazado el recurso de derecho. Este
Recurso de hecho es de carcter extraordinario por que tiene como finalidad suplir la
declaracin de inadmisibilidad de un Recurso de Apelacin o de Casacin.- En
nuestro medio es facultad de los Tribunales de Apelaciones realizar una primera
revisin del Recurso de Casacin con el fin de examinar si en su interposicin se
han observado las condiciones formales que la ley exige (impugnabilidad objetiva,
subjetiva y concurrencia de requisitos formales de modo tiempo y lugar). La decisin
de admisibilidad o inadmisiblidad se pronuncia a travs de Auto fundado (Artos. 364
y 392 CPP).-IIIEl Recurso de Casacin, es un recurso Extraordinario y restrictivo en relacin a las
condiciones formales que la ley exige, debindose considerar que no todas las
resoluciones son atacables, al respecto, el Arto. 361 CPP, nos indica que las
decisiones judiciales sern recurribles slo por los medios y en los casos
expresamente establecidos. Con lo antes dicho se consagra el principio de
taxatividad para este tipo de recurso, es por eso que en el estudio de admisibilidad
en los casos de casacin el Tribunal de Apelaciones correspondiente debe de
considerar el tipo de resolucin que se impugna. El Arto. 151 CPP, nos indica que
los Tribunales dictaran sus resoluciones en forma de providencias, autos y
sentencias; debern sealar el lugar, la fecha y la hora en que se dictan. Dictaran
79
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
sentencia para poner trmino al proceso; providencias, cuando ordenen actos de
mero trmite, y autos, para las resoluciones interlocutorias y dems casos. Las
sentencias que ponen trmino al proceso son las sentencias definitivas que se
pronuncian sobre la culpabilidad o no culpabilidad del imputado, pero no debe de
entenderse por sentencia definitiva una sentencia firme. La firmeza de la sentencia
condenatoria es requisito sine quanom en los incidentes relativos a la ejecucin,
sustitucin, modificacin o extincin de la pena o de medidas de seguridad que se
planteen ante un juez de ejecucin de sentencia y vigilancia penitenciaria. Por lo que
esta Sala considera acertado el criterio del Tribunal de Apelacin al decir que al no
recurrir el Ministerio Pblico de la sentencia condenatoria esta adquiri firmeza de
cosa juzgada y por lo tanto no poda recurrir de casacin.
-IVEn el presente caso se dijo que se recurri en contra de un auto dictado por el
Tribunal de Apelaciones en el cual no se admiti un recurso de casacin en contra
de la resolucin confirmatoria de la decisin del juez de Ejecucin de Sentencia en
donde se otorg un beneficio de suspensin de condena. Las resoluciones dictadas
por un Juez de Vigilancia Penitenciaria son, por su propia naturaleza, modificables
por una resolucin judicial posterior incluso del mismo juez que la dict, pues el
hecho base que es causa de los mismos est sujeto a las medidas de seguridad y
restricciones que este impone en su sentencia la cual muchas veces queda
supeditada al cumplimiento que hace el beneficiado y ante su incumplimiento
procede la revocacin.- Precisamente por esa condicionalidad en la que queda
supeditada una resolucin de un juez de ejecucin es que no se puede otorgar el
recurso de casacin y nuestro cdigo procesal penal en el Arto. 404, IV nicamente
concede la Apelacin para las resoluciones de los jueces de ejecucin, ante la Sala
de lo Penal del Tribunal de Apelaciones correspondiente, garantizndose as el
derecho a la doble instancia en donde se podr revisar violaciones a derechos
fundamentales del condenado que ha incidentado ante el Juez de Ejecucin de
Sentencia y Vigilancia Penitenciaria, por lo que en conclusin la casacin no se
encuentra concedida en nuestra ley procesal Penal vigente en contra de las
decisiones dictadas por los Jueces de Ejecucin y Vigilancia Penitenciaria, por lo
que al no estar previsto expresamente la posibilidad de recurrir de casacin debe
declararse improcedente el presente recurso de hecho.POR TANTO:
De conformidad a lo antes considerado, disposiciones legales citadas, los suscritos
Magistrados de la Sala de lo Penal en nombre de la Repblica de Nicaragua, dijeron:
I) No ha lugar al Recurso de Casacin de hecho interpuesto por el Licenciado Fredy
Arana Rivera, quien acta en representacin del Ministerio Pblico, en consecuencia
queda firma la resolucin dictada por el Tribunal de Apelaciones Sala de lo Penal,
Circunscripcin Occidental a las diez de la maana del da ocho de enero del ao
dos mil siete. II) Cpiese, notifquese y publquese. Esta sentencia est escrita en
dos hojas de papel bond con membrete de la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo
Penal y rubricadas por el Secretario de Sala de este Supremo Tribunal. (F) A.
CUADRA L. (F) J. MENDEZ P. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) RAFAEL SOL C.
(F) R. CHAVARRIA D. (F) S. CUAREZMA T. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 36
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE LO PENAL. Managua, cuatro de
Febrero del ao dos mil ocho. Las nueve de la maana.
VISTOS,
RESULTA:
Por escrito de acusacin presentado el siete de enero de dos mil seis, asignado al
Juzgado Tercero de Distrito de lo Penal de Audiencia de Managua, la Fiscal Auxiliar,
Martha Snchez Pineda, solicit remisin a juicio de los imputados SERGIO
ANTONIO MANZANARES TORRES, de cuarenta y tres aos de edad, casado,
comerciante, con domicilio en Notre Dame, Managua, cdula No. 450-130462
80
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
0000T, MARLON JOSE MANZANARES MANZANARES, de treinta y tres aos de
edad, soltero, comerciante con domicilio en Notre Dame, Managua, cdula No. 450191172-0001Y, LUIS CARLOS GUTIERREZ RIVAS, de diecinueve aos, casado,
estudiante, con domicilio en Bello Horizonte, Managua, y PEDRO ALBERTO
BAUTISTA CUELLAR, de cuarenta y dos aos, soltero, agricultor, Salvadoreo con
Cdula No. 02324353-8, como autores del delito de ALMACENAMIENTO DE
ESTUPEFACIENTES, PSICOTROPICOS Y OTRAS SUSTANCIAS CONTROLADAS
en perjuicio de la Salud Pblica. El Juzgado Tercero de Distrito de lo Penal de Juicio
de Managua, mediante sentencia, dictada a las diez y treinta minutos de la maana
del diecinueve de mayo de dos mil seis, conden a los acusados a las penas de seis
aos de prisin respectivamente, por el delito de almacenamiento de
estupefacientes, sicotrpicos y otras sustancias controladas. Dicha resolucin fue
impugnada, y tramitado el recurso de apelacin por la Sala Penal Nmero Dos del
Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin Managua, se dict la sentencia de la
nueve y diez minutos de la maana del veintisis de febrero del ao dos mil siete,
declarando sin lugar la apelacin interpuesta por la defensa de Marlon Jos
Manzanares, Licda. Ada Francis Pineda, en representacin de Pedro Alberto
Bautista Cuellar y el Lic. Arbel Medina, en representacin de Luis Carlos Gutirrez
Rivas y Sergio Antonio Manzanares Trres, mediante la cual se confirm la
condenatoria de primera instancia. Contra el anterior pronunciamiento, el Lic. Arbel
Medina Zamora en representacin de Luis Carlos Gutirrez Rivas, la Licda. Adda
Francis Pineda Herrera, en representacin de Marlon Jos Manzanares Manzanares
y Pedro Alberto Bautista Cuellar, y el Lic. Jos Abraham Pramo en representacin
de Sergio Antonio Manzanares, interpusieron recursos de casacin. Por su parte el
Fiscal Auxiliar de Managua, Lenn Rafael Castelln Silva, rechaz los agravios y se
reserv el derecho de contestar en audiencia oral y pblica. Cumplidos los trmites
de ley, se est en el caso de resolver; y,
CONSIDERANDO:
I
El defensor, Arbel Antonio Medina Zamora, en representacin de los acusados Luis
Carlos Gutirrez Rivas y Sergio Antonio Manzanares Trres, invoca como nico
motivo del recurso el sealado en la causal 3 del Arto. 387 del CPP, (Cuando se
trate de sentencia en juicio sin jurado, falta de valoracin de una prueba decisiva,
oportunamente ofrecida por alguna de las partes) pues, para el recurrente se produjo
el quebrantamiento de las formas esenciales, debido a que no fueron valoradas en
su conjunto las testificales ofrecidas por la defensa, por la judicial sentenciadora,
error que prevaleci en la segunda instancia. En lo antes dicho consiste en toda su
extensin los agravios del recurrente; posteriormente seala como violado el Arto. 34
Cn., relacionndolo con una situacin de indefensin por no habrsele permitido
presentar prueba en segunda instancia y por no garantizarse la presencia de los
acusados en la audiencia oral en la segunda instancia; bajo el mismo motivo, atac
la audiencia preliminar, diciendo que se violent el derecho constitucional a la
libertad individual al no ponerse a la orden de autoridad judicial en el trmino de las
cuarenta y ocho horas despus de su detencin a los acusados; finalmente, seal
la evacuacin de una prueba que no est en idioma espaol, sin la traduccin de ley,
y termin pidiendo; la nulidad del juicio desde el acta de la audiencia preliminar, y la
sustanciacin de un nuevo proceso.- Este Supremo Tribunal, observa que el
recurrente no hace identificacin o descripcin de la prueba decisiva, ofrecida e
incorporada en juicio; tampoco seala el agravio, es decir, el perjuicio real que se
produjo al no ser valorada en la sentencia, con los debidos argumentos,
encaminados a demostrar la fuerza decisiva de la prueba dejada de valorar. Se dice
que es decisiva la prueba cuando tiene peso suficiente para modificar el resultado
global de los elementos probatorios. Para determinar si una prueba tiene tal carcter,
hay que hacer un ejercicio mental de adicin hipottica de la prueba en cuestin al
cuadro probatorio. Si el resultado es una modificacin sustancial de ste, la prueba
es decisiva, Manual de Derecho Procesal Penal Nicaragense, Pg. 564.- Del
anlisis se deduce que al juzgador no se le ha demostrado el incumplimiento de su
obligacin de valorar las pruebas, que puedan hacer variar el resultado a que se
arrib. Aqu, cabe observar que una cosa es la valoracin que el recurrente quiere
81
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
de la prueba y otra cosa es la valoracin del juez o tribunal; pues, hay que distinguir
la potestad soberana del tribunal para asignar a cada prueba el valor de conviccin
que su prudencia le sugiera, del inexcusable deber de considerar y someter a
valoracin a todas las pruebas fundamentales legalmente introducidas al debate. Y
siendo que el reclamo adolece de una fundamentacin vlida, se debe declarar sin
lugar el recurso planteado.
II
La defensora, Adda Francis Pineda, en representacin de los acusados Marlon Jos
Manzanares Manzanares y Pedro Alberto Bautista Cuellar, recurri con fundamento
en los motivos 1 (sin sealar para esta causal ninguna norma procesal violada) y 4
del Arto. 387 del CPP., indicando como normas infringidas los Artos. 2, 153, 154,
160 del CPP; como primer agravio, manifest que el proceso vena arrastrando
nulidades desde la primera instancia y que el Tribunal de Apelaciones no hizo nada
para censurar el proceso viciado; en el segundo agravio hizo una disertacin terica
para terminar diciendo que el proceso estaba viciado con nulidad absoluta sin indicar
en que consista el vicio; el tercer agravio, consiste en un bolsn de todas las
nulidades a juicio de la recurrente, sin observar la parte formal de la casacin o sea
demostrar el agravio o perjuicio como base o fundamento de la sentencia recurrida;
este reclamo lo circunscribe a la ilegalidad del allanamiento, indicando que por tal
ilegalidad el proceso era nulo e ilegal con nulidad absoluta; paralelamente, reclama
haber sido los acusados remitidos al Juzgado fuera del termino legal; tambin,
reclama que la Juez no hizo la observacin de que en la acusacin se contempl el
hecho como Trfico Interno de Estupefacientes y que la judicial omitiendo el criterio
de la acusacin calific jurdicamente el hecho como Almacenamiento de
Estupefacientes, lo cual era un error insubsanable; en el mismo orden, reclama que
la audiencia preparatoria del juicio se evacu hasta iniciado el juicio, lo que produjo
un vicio total y absoluto del juicio. Bajo el cuarto agravio se sigue hablando de
nulidades, la recurrente hace una descripcin de las distintas nulidades que contiene
el proceso pero sin vincularlas a un motivo particular de la casacin; asimismo habla
de la prueba ilcita sin vincularla a causal alguna de la casacin, dndole un enfoque
de actividad defectuosa del proceso, como una nulidad absoluta; en otras palabras,
la recurrente hace una crtica al proceso como una actividad defectuosa desplegada
por la Juez y el Tribunal, pero no realiza lo esencial en la casacin, la actividad
mental de impugnar una decisin judicial, atacando la sentencia, por inobservancia
de las normas procesales establecidas bajo pena de invalidez, inadmisibilidad o
caducidad, al amparo de la invocada causal 1 del Arto. 387 del CPP., o sea, normas
procesales tan esenciales que su quebrantamiento es causa de sancin procesal,
como cuando el Arto. 13 del CPP., indica que las distintas comparecencias,
audiencias y juicios sern orales y pblicos bajo sancin de nulidad; un argumento
en tal sentido, permite a esta Sala Penal examinar las sentencias dictadas por el A
quo, a fin de verificar si en ellas se ha incurrido en grave error en el procedimiento o
en la aplicacin del derecho sustantivo; en cambio, la recurrente menciona una
multiplicidad de errores de forma, pero al margen de los motivos taxativamente
dispuestos por la ley, como si de un recurso de apelacin se tratara. Por otro lado,
invoc la causal 4 del 387 del CPP, (si se trata de sentencia en juicio sin jurado,
ausencia de la motivacin o quebrantamiento en ella del criterio racional) pero, en
ninguna parte del cuerpo de su expresin de agravios hace relacin a la ausencia de
la motivacin o quebrantamiento en ella del criterio racional; bajo esta causal, la
recurrente seala como violado el Arto. 2 parte in fine del CPP, (cuando exista duda
razonable sobre la culpabilidad del acusado, al dictarse sentencia o veredicto,
proceder su absolucin) limitndose a su transcripcin, pero no reflexiona por qu
en la sentencia cabe el principio in dubio pro reo, pues, no propone que existan
dudas acerca del hecho mismo, o de la comisin por sus defendidos, o no haya
quedado suficientemente probada su criminalidad o su autora; los Artos. 153, 154,
160 del CPP, y Arto. 13 de la Ley 260, se limita a transcribirlos. Tampoco, le es
posible a esta Sala Penal, una vez hecha la valoracin de la prueba por el Juez A
quo, volver a valorarla; tampoco puede hacer una nueva valoracin el recurrente
para que el Tribunal Ad quem la sustituya por la propia valoracin que hace el
recurrente; pero, la prueba producida en juicio puede ser examinada, para
82
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
comprobar si la valoracin de la prueba es acorde con el criterio racional. Manual de
Derecho Procesal Nicaragense, Pg. 562; siendo que no se present ningn
argumento al respecto la queja no puede prosperar.
III
El defensor, Jos Abraham Pramo, en representacin del acusado Sergio Antonio
Manzanares Trres, en su expresin de agravios, expuso: Que en el procedimiento
de la primera instancia se incurri en un acto que trastoc las normas procesales y
cre una enorme lesin al proceso, vicindolo en su totalidad; defecto procesal que
la defensa del ciudadano, Sergio Antonio Manzanares Torres, incident en el mismo
momento, y que la Juez de instancia sin la sustanciacin de ley resolvi sin lugar el
mismo; y que concretamente el defecto consisti en cuanto a que los actos de
investigacin de la Polica se ejecutaron en base a una supuesta denuncia sobre
unos hechos que segn la Polica se consideran ilcitos y procedieron a realizar
allanamiento, captura y secuestro de bienes para posteriormente proceder como la
Ley lo establece a la convalidacin de estos actos; el recurrente sigui exponiendo:
efectivamente, la convalidacin se le otorg y el Ministerio Pblico en cumplimiento
de lo que establece el Arto. 268 del CPP., sustent la acusacin. En resumen,
esencialmente se queja el recurrente de que el Ministerio Pblico no present,
conforme el Arto. 210 CPP., la prueba de la convalidacin, como prueba documental,
consistente en el auto de convalidacin de los actos de investigacin efectuados por
la Polica Nacional, especficamente por la Unidad Anti-Drogas. Ahora bien, en un
proceso penal lo que se pretende probar es el objeto del proceso, es el hecho
supuestamente delictivo que es sometido al conocimiento y decisin del juzgador por
medio de la acusacin. Los actos procesales como la audiencia preliminar o la
inicial, lo mismo que los actos previos al proceso tales los actos de investigacin,
como el allanamiento, no necesitan probarse en el juicio, deben conformar el
proceso, es decir, deben haberse realizado para que existan; por ejemplo, el
allanamiento de morada es un acto encaminado a la obtencin de prueba, para su
realizacin se requiere orden judicial, en verdad el allanamiento no es un medio de
prueba, sino sencillamente la manera de franquear el acceso a los lugares cerrados
para diversos actos, como la bsqueda de elementos de prueba, la captura de un
imputado, la liberacin de una persona secuestrada o la prctica de cualquier acto
procesal que deba cumplirse en el interior de un inmueble de acceso vedado, como
podra ser una reconstruccin de hechos o una inspeccin ocular; el allanamiento en
s mismo nada puede probar, la prueba ser el testimonio de quien ingres al
inmueble o el objeto encontrado en l. El punto que importa, entonces, no es la
alegada prueba de la convalidacin del acto en los casos sealados en la parte 2
del Arto. 246 del CPP., (Autorizacin judicial. Para efectuar actos de investigacin
que puedan afectar derechos consagrados en la Constitucin Poltica cuya limitacin
sea permitida por ella misma, se requerir autorizacin judicial debidamente
motivada por cualquier Juez de Distrito de lo Penal con competencia por razn del
territorio. Una vez iniciado el proceso, es competente para otorgar la autorizacin, el
juez de la causa. En caso de urgencia se practicar el acto sin previa autorizacin,
pero su validez quedar supeditada a la convalidacin del juez, la que ser solicitada
dentro de un plazo de veinticuatro horas. Si el juez apreciara adems que en la
prctica del acto se ha incurrido en delito, pondr el hecho en conocimiento del
Ministerio Pblico. Si esta autorizacin es decretada luego de celebrada la Audiencia
Preliminar o la Inicial, segn se trate, el defensor deber ser notificado y tendr
derecho a estar presente en la prctica del acto) sino, la legalidad del allanamiento,
y cundo ese requisito de la autorizacin u orden judicial para llevar a cabo un
allanamiento puede ser obviado, tales casos expresamente previstos en la
Constitucin Poltica (Arto. 26). Ahora, si en el caso de autos, hay conformidad de
que la Polica Nacional recibi denuncia de que en una casa de habitacin se estaba
guardando droga o almacenndola y de que la Polica procedi de inmediato a
allanar el lugar, obteniendo los resultados objeto de este juicio, se est en el caso de
excepcin contemplado en el acpite c) del Arto. 26 Cn., que literalmente dice:
cuando se denunciare que personas extraas han sido vistas en una morada, con
indicios manifiestos de ir a cometer un delito; en tal caso no es necesaria por
mandato constitucional la orden judicial, ni mucho menos la convalidacin de la que
83
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
se queja el recurrente, de que no qued demostrado mediante el sistema de prueba
documental; por consiguiente debe quedar bien claro, que el requisito de la
autorizacin u orden judicial para llevar a cabo un allanamiento slo puede ser
obviado en los casos expresamente previstos en la Constitucin Poltica; tambin es
importante dejar bien claro, que no es permitido ampliar esos casos de excepcin,
aplicando el Arto. 246 del CPP., porque ello implicara admitir que una ley puede
modificar la Constitucin, la convalidacin por el Juez de un allanamiento realizado
sin su autorizacin y fuera de los casos de excepcin sealados en la norma
constitucional sera completamente nulo, y no est de ms decir que el caso de
autos es un caso de excepcin, por consiguiente no puede estar viciado con nulidad
absoluta.
IV
Como punto comn; se argumenta, error en la tipificacin del hecho; por cuanto, se
debi calificar como trfico interno de estupefacientes, al tenor de lo dispuesto en el
Arto. 51 de la Ley 285. Siendo, que se tuvo como hechos probados, que en el
momento de la captura, los acusados estaban realizando transacciones de drogas;
cabe la aplicacin del Arto. 51 antes sealado, y los que incurran en este delito
sern sancionados con presidio de cinco a veinte aos. El fallo recurrido,
fundamenta la idea, apoyado en la falta de circunstancias agravantes y de
antecedentes, de ser merecedores, los acusados, de la pena mnima; y que en el
caso del Arto. 51, es decir, por el delito de trfico interno de estupefacientes, es de
cinco aos de presidio; por consiguiente la sentencia debe reformarse en tal sentido.
POR TANTO:
De conformidad con lo expuesto, disposiciones legales citadas y Artos. 386, 387,
388, 390, 397 y 398 CPP, los suscritos Magistrados de la Sala de lo Penal,
administrando justicia en nombre de la Repblica de Nicaragua, resuelven: 1) Ha
lugar, a reformar la calificacin del hecho y la pena impuesta, en cuanto al recurso
de casacin interpuesto por los Licenciados, Arbel Antonio Medina Zamora, Adda
Francis Pineda Herrera y Jos Abraham Pramo, contra la sentencia de la Sala
Penal Nmero Uno del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin Managua,
dictada a las nueve y diez minutos de la maana del veintisis de febrero del ao
dos mil siete. 2) Se reforma la sentencia recurrida, y se condena a los acusados
LUIS CARLOS GUTIERREZ RIVAS, MARLON JOSE MANZANARES
MANZANARES, PEDRO ALBERTO BAUTISTA CUELLAR y SERGIO ANTONIO
MANZANARES TORRES, por el delito de Trfico Interno de Estupefacientes,
Psicotrpicos y otras Sustancias Controladas, a la pena de cinco aos de presidio y
se confirma en sus dems partes. 3) Cpiese, notifquese, publquese y con
testimonio concertado vuelvan los autos al lugar de su origen. Esta sentencia esta
escrita en tres hojas de papel bond con membrete de la Corte Suprema de Justicia,
Sala de lo Penal y rubricadas por el Secretario de Sala de este Supremo Tribunal.
(F) A. CUADRA L. (F) S. CUAREZMA T. (F) RAFAEL SOL C. (F) R. CHAVARRIA
D. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 37
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO PENAL.- Managua, cuatro de
Febrero del ao dos mil ocho. Las diez de la maana.VISTOS, RESULTAS:
Ante la Sala Penal de este Supremo Tribunal compareci, mediante escrito
presentado por el Licenciado Ramiro Ruiz Lpez, el seor Bernardo Leiva Urbina,
mayor de edad, agricultor, del domicilio de la comunidad de San Antonio, Sunsun,
del municipio de Siuna, relatando que mediante sentencia de las diez de la maana
del dieciocho de Septiembre del ao dos mil seis, dictada por el Juzgado de Distrito
Penal de Juicios de Siuna, fue condenado por el delito de Violacin en perjuicio de
Paula Amador Martnez y Evangelina Jirn Urbina. Con tales antecedentes expresa
en su escrito que el arto. 337 de nuestro Cdigo de Procedimiento Penal, numeral
5, seala como causal para interponer la accin de revisin en materia penal, por
84
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
medio de la cual un reo condenado por sentencia firme que no admite recurso
alguno conforme al arto. 419 CPP, podr en cualquier momento, personalmente o
por medio de su pariente, Ministerio Pblico o defensora, pedir, la revisin de su
causa ante la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia, todo con el fin de
que se revise y pueda reparar el error judicial por lo que pide se anule la sentencia
condenatoria firme por una sentencia acorde y de menor pena sin agravantes y
menor de diez aos de prisin. Y siendo el caso de analizar la admisibilidad de la
presente accin, por lo que;
SE CONSIDERA:
La accin de revisin, es una accin extraordinaria cuya finalidad es evitar que bajo
la gida de la cosa juzgada se inmole a un inocente. Esta accin propia de la
materia penal, por as consagrarlo nuestra Constitucin Poltica, requiere para su
procedencia del cumplimiento de condiciones de admisibilidad como de fundabilidad,
respondiendo los primeros a las formalidades establecidas en la ley para su
procedencia, y los segundos, al acierto de los argumentos argidos por el petente. El
arto. 339 CPP establece claramente que el que promueva esta accin tiene que
motivar de forma individual y clara cada uno de los motivos en los que ampara su
accin, so pena de declararla inadmisible, adems el arto. 340 CPP establece que
cuando la accin resulte manifiestamente infundada, es deber del Tribunal de
revisin, declarar de oficio la inadmisibilidad de la accin. En el caso sublite, el
petente presentando una extensa, ambigua y difusa argumentacin, se queja de la
aplicacin del derecho sustantivo, particularmente de la graduacin de la pena
ejercida por el Juez de Juicio al tomar en cuenta algunas circunstancias agravantes,
adems refiere varias situaciones de ndole procesal, que sin lugar a dudas
responden a quejas propias de la va recursiva y no a la presente accin, cuyos
motivos son taxativos y de aplicacin restringida, pues no se debe de manera
complaciente acoger quejas inoportunas y tardas que vayan en detrimento de la
cosa juzgada, fuera de las hiptesis definidas en la ley. Como puede verse en la
accin a que hacemos mrito, si bien es cierto el petente cita el numeral 5 del arto.
337 CPP sin embargo no presenta prueba nueva para encasillar su pretensin en
alguna de las hiptesis contempladas en la norma, adems toda la fundamentacin
resulta manifiestamente infundada, de manera que no queda ms a esta Sala que
declarar la inadmisibilidad de la presente accin ex officio, y as debe declararse.
POR TANTO:
Conforme lo antes expuesto, las disposiciones legales citadas y el arto. 337 CPP y
siguientes, los infrascritos Magistrados, en nombre de la Repblica de Nicaragua,
dijeron: I) Declrese inadmisible la accin de revisin promovida por el seor
Bernardo Leiva Urbina, en contra de la sentencia dictada por el Juzgado de Distrito
Penal de Juicios de Siuna, a las diez de la maana del dieciocho de Septiembre del
ao dos mil seis. En consecuencia archvense las presentes diligencias.- II) Cpiese,
notifquese y publquese.- Esta sentencia esta copiada en una hoja de papel bond
con membrete de la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal y rubricada por el
Secretario de Sala de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) J. MENDEZ P.
(F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) RAFAEL SOL C. (F) R. CHAVARRIA D. (F) S.
CUAREZMA T. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 38
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO PENAL.- Managua, cuatro de
Febrero del ao dos mil ocho. Las diez y cuarenta y cinco minutos de la maana.
VISTOS, RESULTAS:
Mediante escrito presentado a las tres y treinta y cinco minutos de la tarde del
diecinueve de Marzo del dos mil siete, por el Licenciado Secundino Cuadra Ros,
compareci el seor Mario Aguirre Reyes, quien es mayor de edad, casado de
Nacionalidad Hondurea, actualmente guardando prisin en el Sistema Penitenciario
Nacional de Tipitapa, quien relata que por sentencia de las ocho de la maana del
veinticuatro de Mayo del ao dos mil tres dictada por el Juzgado nico Local de San
85
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
Carlos Ro San Juan y de Distrito Penal del IN, en donde se le condena a la pena
de doce aos y seis meses de presidio y multa por seis millones de crdobas, por
ser el autor del delito de transporte ilegal de estupefacientes sicotrpicos y otras
sustancias controladas en perjuicio del Estado de Nicaragua, agrega que dicho fallo
se encuentra firme por cuanto no interpuso Recurso de Apelacin en su contra y que
de conformidad con los numerales 2, 6 y 7 del arto. 337 CPP promueve accin de
revisin en su contra aduciendo que el fallo se ha amparado en prueba falsa, en
cuanto a la causal 2, alega que habiendo sido declarada inconstitucional en
reiteradas sentencias de la Sala Penal, las multas establecidas en la Ley 285,
solicita se declare inaplicable la pena pecuniaria impuesta. Mediante providencia de
las ocho y diez minutos de la maana del diecisis de Mayo del ao dos mil siete, se
orden a Secretara que informase si exista casacin relacionada con la causa en
donde se procesaba al seor Mario Aguirre Reyes y otras personas. El diecisis de
Mayo del ao dos mil siete, Secretara emiti informe en donde hace constar que
bajo el nmero 4423-02 se tramit Recurso de Casacin IN interpuesto por el
Licenciado Fidelmo Ricardo Gutirrez Rodrguez, en su calidad de defensor del
procesado Alejandro Jos Guevara Rodrguez, en contra de la sentencia dictada por
la Sala Penal del Honorable Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin Central,
Juigalpa a las ocho de la maana del cuatro de Agosto del ao dos mil cinco, dentro
de la causa seguida en contra de Alejandro Jos Guevara Rodrguez, Mario Aguirre
Reyes, Jairo Antonio Castro Velsquez y Adin Imer Meja Garca, por el delito de
Transporte Ilegal de Estupefacientes, Sicotrpicos y otras sustancias controladas en
perjuicio del Estado de Nicaragua, iniciada ante el Juzgado nico de Distrito Ramo
Penal de San Carlos, proceso que culmin en sentencia de las nueve de la maana
del siete de Marzo del ao dos mil siete, en la que se declara sin lugar la casacin
antes referida. Y siendo el caso de analizar la observancia de las condiciones de
admisibilidad de la presente accin, por lo que;
SE CONSIDERA:
La accin de revisin, es la accin de carcter singular dirigida contra los fallos
firmes, cuyo propsito es enmendar aquellos yerros que desembocaron en una
sentencia absolutamente injusta, finalidad que nicamente puede ser alcanzada
mediante la concurrencia de las hiptesis autorizantes contenidas en el arto. 337
CPP. En el caso que nos ocupa el petente bajo la gida del segundo motivo de
revisin del arto. 337 CPP expone una serie de incongruencias y desatinos que -a su
juicio- no debieron de modo alguno desembocar en su condena, sin embargo esta
Sala cindose a la norma citada encuentra que dicho submotivo nicamente es
procedente cuando el fallo se haya basado en prueba falsa, pero esa falsedad debe
derivarse ya sea de una sentencia que seale que esa prueba, que adems debi
haber sido determinante en el juicio, es falsa, o aportar nuevos elementos de prueba
que pretendan demostrar la falsedad de dicha prueba y no responder dicha
calificacin a apreciaciones meramente subjetivas, circunstancia que hace que la
presente accin sea manifiestamente infundada, debindose declarar su
inadmisibilidad ex officio conforme el arto. 340 CPP. Sin perjuicio de lo antes
expuesto y en aras de la celeridad procesal estatuida en nuestro Sistema Procesal
Penal, esta Sala coincide con el peticionario en cuanto a que las penas pecuniarias
establecidas en la Ley 285, son penas excesivas que van en clara contravencin con
la prohibicin en exceso contenida en el arto. 8 de la Declaracin de los Derechos
del Hombre y del Ciudadano, y que sin lugar a dudas crean adems una clara
discriminacin, lo que atenta con el principio de igualdad contemplado en el arto. 27
de nuestra Carta Magna, motivo por el que debe accederse a declarar inaplicable la
multa en referencia. (Vase Sentencias de la Sala Penal No. 32 de las 9:30 a.m. del
11 de Octubre del ao 2004; Sentencia No. 43 de las 8:00 a.m. del 26 de Octubre
del 2004, Cons. III, Sentencia No. 56 de las 8:00 a.m. del 15 de Noviembre del ao
2004, entre otras).
POR TANTO:
De conformidad a lo antes expuesto, a las disposiciones citadas y al arto. 337 y
siguientes del Cdigo Procesal Penal, los infrascritos Magistrados en nombre de la
Repblica de Nicaragua, dijeron: I.- Declrese inadmisible la accin de revisin
86
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
promovida por el seor Mario Aguirre Reyes, en contra de la sentencia dictada por el
Juzgado nico Local de San Carlos Ro San Juan y de Distrito Penal del IN, de las
ocho de la maana del veinticuatro de Mayo del ao dos mil tres. II.- Declrese la
inaplicabilidad en el caso concreto la pena pecuniaria impuesta como multa de seis
millones de crdobas impuesta al seor Mario Aguirre Reyes, por considerarse
excesiva y contraria al principio de proporcionalidad. III.- Envese comunicacin al
Juzgado de Distrito Penal de Ejecucin de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria de
San Carlos, Ro San Juan con certificacin de lo aqu resuelto.- IV.- Cpiese,
Notifquese y Publquese. Esta sentencia est copiada en dos hojas de papel bond
con membrete de la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal y rubricadas por el
Secretario de Sala de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) R.
CHAVARRIA D. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) RAFAEL SOL C. (F) S.
CUAREZMA T. (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 39
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, cinco de
Febrero del ao dos mil ocho. Las diez y cuarenta y cinco minutos de la maana.
VISTOS, RESULTA:
Mediante escrito presentado por la Licenciada Gabriella Svetlana McCoy Fletes, a
las tres y cuarenta minutos de la tarde del uno de marzo del ao dos mil siete, el
condenado Jimmy Ren Marenco Fernndez, quien es mayor de edad , casado,
comerciante, con domicilio en la ciudad de Managua y actualmente recluido en el
Sistema Penitenciario Nacional La Modelo de Tipitapa, en virtud de sentencia
condenatoria dictada por el Juzgado Sptimo de Distrito de lo Penal de Juicio de
Managua, a las diez de la maana del once de julio del ao dos mil seis, que le
encontr culpable previo veredicto de jurado, del delito de violacin y corrupcin de
menores cometido en perjuicio de Eva Lisseth Gonzlez Marenco y Mara
Auxiliadora Gonzlez Marenco, sin mencionar en el escrito referido la condena
impuesta. Seala las causales 2, 3 4 y 5 de las contenidas en el Arto. 337 CPP
Cuando la sentencia se haya fundado en prueba falsa o en veredicto
ostensiblemente injusto a la vista de las pruebas practicadas Si la sentencia
condenatoria ha sido pronunciada a consecuencia de prevaricato, cohecho,
violencia, maquinacin fraudulenta o cualquier otro delito.... Cuando demuestre que
la sentencia es consecuencia directa de una grave infraccin a sus deberes
cometida por un juez o jurado... y finalmente, Cuando despus de la condena
sobrevengan o se descubran nuevos hechos o nuevos elementos de prueba, que
solos o unidos a los ya examinados en el proceso, evidencien que el hecho o una
circunstancia que agrav la pena no existi, que el condenado no lo cometi o que el
hecho cometido no es punible o encuadra en una norma penal ms favorable,
respectivamente y seala en el escrito que da inicio a este procedimiento, como
aparente fundamento de las causales antes mencionadas, que las supuestas
vctimas comparecieron con argucias y mentiras, logrando convencer e incidir en la
conciencia del jurado, motivando un proceso judicial viciado, contradictorio e
inhumano, todo por que la verdadera razn por la que declararon falsamente durante
el proceso, era una deuda existente entre la mam de las menores y el acusado,
hecho que presenta como nuevo elemento de prueba y que segn lo expresa en el
mismo escrito no fue tomado en cuenta por el judicial por considerarlo excluyente de
lo que se estaba discutiendo. Continua expresando el solicitante que la sentencia se
bas en hechos desarrollados a travs del tiempo sin precisar con exactitud fechas
especificas, al igual que en contradicciones entre los testigos, los peritajes realizados
y el dictamen mdico forense que fue de gran vala por tratarse de delitos contra la
integridad sexual y finalmente seala que se le violent el derecho de aportar los
medios de prueba a su favor. De previo se procede a revisar la admisibilidad de la
presente revisin.
87
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
CONSIDERANDO
UNICO:
El seor Marenco Fernndez expone de forma desorganizada y falto de sentido,
cuestiones que carecen de relevancia y seala como prueba nueva un pagar del
que ya se haba hecho mrito en juicio y cuyos alegatos en su oportunidad fueron
desestimados por el judicial por considerarlos impertinentes, de conformidad a la
facultad que le otorga al respecto, nuestro Cdigo Procesal Penal, por lo que el
elemento de prueba sealado por el accionante, de manera alguna llega a constituir
la Novedad referida en la causal expresada y mucho menos evidenciara de
forma contundente y sin dejar algn resquicio de duda, la injusticia cometida en su
caso y que desencaden una sentencia que a su juicio resulta injusta. Este Supremo
Tribunal estima conveniente hacerle ver al seor Marenco Fernndez, que para la
procedencia de la accin de revisin, es preciso el cumplimiento de todos los
requisitos claramente sealados en mismo cuerpo de ley, entre ellos el de enmarcar
la pretensin en una o varias de las causales sealadas en el Arto. 337 CPP,
fundamentar el por qu de la misma y ofrecer los elementos de prueba que soporten
sus consideraciones; a su vez debe aclararse que cada una de ellas contiene
hiptesis distintas y al sealar, como lo hizo el petente, la 2, 3, 4 y 5, requera
que ahondara en cada una de ellas de forma completa y separada, lo que no sucede
en el sub-lites, en donde solo hace referencia a las mismas y mezcla todos los
argumentos, esperando que esta Sala suponga lo que pretenda decir, lo cual bajo
ningn punto de vista est dentro de las facultades de este rgano hacer. Por todo
lo expresado no queda mas que decretar la irreversible declaratoria de
Inadmisibilidad de la presente revisin por considerar, no solo que existi una
carencia por parte del revisionario en cuanto al cumplimiento de los requisitos
esenciales, sino tambin de conformidad a la impertinencia del mismo, en tanto
pretende que este Supremo Tribunal realice sin causa justa un nuevo anlisis de
todo el acervo probatorio rendido y valorado oportunamente durante el proceso y
que de manera conjunta construyeron en el Honorable Jurado la certeza respecto de
su culpabilidad;
POR TANTO:
En nombre de la Repblica de Nicaragua, y de conformidad con las consideraciones
hechas, las disposiciones legales citadas y con los Artos. 337, 339 y 340 CPP, los
suscritos Magistrados dijeron: I.- Se declara inadmisible la accin de revisin
intentada por el condenado Jimmy Ren Marenco Fernndez, en contra de la
sentencia dictada por el Juzgado Sptimo de Distrito de lo Penal de Juicio de
Managua, a las diez de la maana del once de julio del ao dos mil seis.- II.Cpiese, notifquese y publquese.- Esta sentencia esta copiada en dos hojas de
papel bond con membrete de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia y
rubricadas por el Secretario de Sala de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L.
(F) RAFAEL SOL C. (F) R. CHAVARRIA D. (F) S. CUAREZMA T. (F) NUBIA O. DE
ROBLETO (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 40
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, seis de
Febrero del ao dos mil ocho. Las diez y cuarenta y cinco minutos de la maana.
VISTOS RESULTA:
Mediante escrito presentado por la Licenciada Meyling Martnez Martnez, a las
nueve y cincuenta y un minutos de la maana del veintisiete de julio del ao dos mil
seis, el condenado Derling Jos Torres Lpez, quien es mayor de edad, soltero,
obrero y con domicilio en la ciudad de Estel, interpone a su favor accin de revisin
en contra de la sentencia dictada por el Juzgado de Distrito Penal de Juicio de la
ciudad de Estel, a las nueve de la maana del diez de marzo del ao dos mil cinco,
que le conden por el delito de Trfico Interno de Estupefacientes, Psicotrpicos y
Otras Sustancias Controladas, sin sealar claramente la pena impuesta. Seala las
causales 3 y 5 de las contenidas en el Arto. 337 CPP y vagamente refiere la parte
88
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
infine de la causal segunda en relacin al veredicto ostensiblemente injusto,
argumentando que fue engaado por su defensa quien como perjuicio final le hizo
suscribir un acuerdo con el representante del Ministerio Pblico donde aceptaba ser
el responsable del ilcito por el que se le acusaba. De previo se procede a revisar la
admisibilidad de la presente revisin.
CONSIDERANDO,
UNICO:
El solicitante comienza sealando las causales 3 y 5 de las establecidas en el Arto.
337 CPP y ms adelante aparentemente ovasiona la causal 2 en lo relativo al
veredicto ostensiblemente injusto, figura que no tiene la ms mnima concordancia
con su causa, en la que por tratarse de delitos contenidos en la ley 285, no tiene
cabida la intervencin del Jurados, siendo nicamente ellos los que resuelven por
veredicto. En cuanto a las causales restantes, es importante mencionar que cada
una de ellas contiene situaciones distintas y por tanto, los argumentos que las
soporten, as como las pruebas que se ofrezcan para demostrar el por qu de su
dicho, varan de igual modo, exigindole al revisionario que en el momento de
exponer sus pretensiones, las encasille de forma correcta en la hiptesis que la
autoriza, contrario sensu, la solicitud debe ser declarada inadmisible, como sucede
en el presente caso, en el que el seor Torres Lpez, expone vagamente motivos
que no desarrolla de forma adecuada y nicamente hace referencia a cuestiones
propias de su defensa, as como del acuerdo que se suscribi, en donde admiti el
delito que se le imputaba y provoc la clausura anticipada del proceso; por lo que su
queja, adems de no llenar los requisitos de forma claramente establecidos en
nuestro ordenamiento jurdico, resulta impertinente en relacin a la figura del
acuerdo, en el que de haber existido algn vicio o reclamo al respecto, se trataba de
un error subsanable en su momento y no mediante esta va de revisin. De todo lo
anterior se colige la irreversible declaratoria de inadmisibilidad de la presente
revisin.
POR TANTO:
En nombre de la Repblica de Nicaragua, y de conformidad con las consideraciones
hechas, las disposiciones legales citadas y con los Artos. 337, 339 y 340 CPP los
suscritos Magistrados dijeron: I.- Se declara inadmisible la accin de revisin
intentada por la condenada Derling Jos Trres Lpez, en contra de la sentencia
dictada por el Juzgado de Distrito de lo Penal de Juicio de la Ciudad de Estel, a las
nueve de la maana del diez de marzo del ao dos mil cinco.- II.- Cpiese,
notifquese y publquese.- Esta sentencia esta copiada en una hoja de papel bond
con membrete de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia y rubricada
por el Secretario de Sala de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) J.
MENDEZ P. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) RAFAEL SOL C. (F) R. CHAVARRIA
D. (F) S. CUAREZMA T. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 41
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, siete de
Febrero del ao dos mil ocho. Las diez y cuarenta y cinco minutos de la maana.
VISTOS, RESULTA:
Mediante escrito presentado por el Licenciado Cristbal Abelardo Espinoza Prez, a
las diez y treinta y cinco minutos de la maana del tres de mayo del ao dos mil
siete, defensor del procesado Rger Blandn Martnez, quien es mayor de edad,
casado, soldador y con domicilio en la ciudad de Managua, interpone a su favor
accin de revisin en contra de la sentencia dictada por el Juzgado Segundo de
Distrito de lo Penal de Juicio de Managua, que le conden a la pena de seis aos de
prisin por la autora del delito de Robo con Intimidacin, invocando la causal
segunda de las establecidas en el Arto. 337 CPP, expresando como fundamento del
precepto legal sealado, que se violent el procedimiento de reconocimiento de
personas, la ilegalidad de la participacin de testigos oficiales de polica, el que el
Ministerio Pblico jams present las supuestas evidencias que ese encontraban en
89
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
su respectiva bolsa de embalaje y finalmente que en la resolucin se manifiesta que
la comisin del delito se hizo efectivo mtodos hipnticos o de narcticos, lo que a
su juicio atenta contra sus derechos constitucionales, en vista de que en ningn
momento los oficiales manifestaron que estuviera bajo los efectos del alcohol, o
cualquier sustancia alucingena, por lo que a todas luces incurri en el grave error
de hacer una interpretacin extensiva de la norma penal. Con base en todo lo
anterior es que el solicitante considera que la sentencia condenatoria se bas en
prueba falsa y que existe un veredicto injusto a la vista de las pruebas practicadas.
CONSIDERANDO
UNICO:
A juicio de este Supremo Tribunal, el solicitante ha desatendido las disposiciones
atingentes a la accin de la que hace uso, contenidas en nuestro cdigo procesal
penal, presentando un escrito en donde comienza por omitir los datos de la
sentencia que le conden, sin demostrar el grado de firmeza de la misma, requisito
exigido de forma clara por el Cdigo Procesal Penal. A su vez establece la causal
segunda sin hacer una marcada diferenciacin acerca de a que parte de esta causal
pretenda respaldar su peticin, si a la prueba falsa o al veredicto injusto, pues esta
ltima de suyo requiere que el proceso en su contra haya sido conocido por el
Honorable Jurados, que es a quien le corresponde emitir un veredicto con base en la
sana critica racional y sin tener que dar razn de su dicho; sin embargo, en el sublites, existe una omisin al respecto, haciendo an ms vaga su pretensin.
Finalmente nuestro cdigo exige a los que opten por la va de la accin de revisin
para modificar una sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, que enmarquen
su queja en la hiptesis que la autoriza, lo que no sucede en el caso que nos ocupa,
en donde el seor Blandn Martnez menciona de forma ambigua y desorganizada
cuestiones subjetivas y que no demuestran de forma alguna la falsedad ni la
injusticia que pretende hacer valer, obviando de este modo que las pruebas fueron
valoradas, detallada y responsablemente como un solo conglomerado que los llev a
la declaratoria de culpabilidad y que ahora el accionante por esta va pretende
revertir, pues de ser as, existi un momento procesal oportuno para tal reclamo, no
quedando otro camino que declarar la inadmisibilidad de la presente accin de
revisin por considerar que no cumple con los presupuestos procesales exigibles y
adems resulta manifiestamente infundada. De previo se procede a declarar la
inadmisibilidad de la presente revisin.
POR TANTO:
En nombre de la Repblica de Nicaragua, y de conformidad con las consideraciones
hechas, las disposiciones legales citadas y con los Artos. 337, 339 y 340 CPP los
suscritos Magistrados dijeron: I.- Se declara inadmisible la accin de revisin
intentada por el condenado Rger Blandn Martnez, en contra de la Sentencia
dictada por el Juzgado Segundo de Distrito Penal de Juicio de Managua.- II.Cpiese, notifquese y publquese.- Esta sentencia esta copiada en una hoja de
papel bond con membrete de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia y
rubricada por el Secretario de Sala de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F)
RAFAEL SOL C. (F) R. CHAVARRIA D. (F) S. CUAREZMA T. (F) NUBIA O. DE
ROBLETO (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
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SENTENCIA No. 42
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO PENAL.- Managua, ocho de
Febrero del ao dos mil ocho.- Las diez y cuarenta y cinco minutos de la maana.
VISTOS, RESULTAS:
Ante la Sala Penal de este Supremo Tribunal, mediante escrito presentado por el
Licenciado Marco Antonio Santeliz Mendiola, a las nueve y cincuenta y siete minutos
de la maana del veintitrs de Octubre del dos mil seis, compareci la seora Alicia
Mara Prez Flores, quien es mayor de edad, soltera, comerciante e interna del
Sistema Penitenciario de Chinandega, expresando que mediante sentencia de las
tres de la tarde del Jueves treinta de Marzo del ao dos mil seis, dictada por el
90
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
Juzgado Primero de Distrito de lo Penal de Juicio de Chinandega, fue condenada a
la pena de cuatro aos de prisin y multa de ocho mil trescientos treinta y tres
crdobas con treinta y tres centavos de crdobas, por el delito de trata de persona
en perjuicio de Jenny Margarita Hunter y otras personas, sentencia que se bas, a
juicio de la compareciente, en un veredicto ostensiblemente injusto a la luz de las
pruebas aportadas, motivo por el cual amparada en el segundo motivo del arto. 337
CPP promueve accin de revisin en contra de la sentencia referida, nombrando
como su abogado defensor al Licenciado Marco Antonio Santeliz Mendiola. A las
diez y cinco minutos de la maana del veintitrs de Octubre del ao dos mil seis, el
Licenciado Marco Antonio Santeliz Mendiola, present escrito en donde comparece
la seora Jackelyn Lissethe Velsquez Prez, mayor de edad, soltera, comerciante e
interna del Sistema Penitenciario de Chinandega, relatando que mediante sentencia
las tres de la tarde del Jueves treinta de Marzo del ao dos mil seis, dictada por el
Juzgado Primero de Distrito de lo Penal de Juicio de Chinandega, fue condenada a
la pena de cuatro aos de prisin y multa de ocho mil trescientos treinta y tres
crdobas con treinta y tres centavos de crdobas, por el delito de trata de persona
en perjuicio de Jenny Margarita Hunter y otras personas, por considerar que la
sentencia se fundament en un veredicto ostensiblemente injusto, promueve accin
de revisin en contra de la sentencia referida, nombrando al Licenciado Marco
Antonio Santeliz Mendiola, como su abogado defensor. Mediante providencia de las
ocho y treinta minutos de la maana del veintisiete de Marzo del ao dos mil siete
esta Sala le brind intervencin de ley que en derecho corresponde, al Licenciado
Marco Antonio Santeliz Mendiola, como defensor de las seoras Alicia Mara Prez
Flores y Jackelyn Lissethe Velsquez Prez y se orden acumular las acciones de
revisin promovida por ambas condenadas. A las ocho de la maana del cuatro de
Junio del ao dos mil siete, se dict providencia en la que se remite a estudio la
presente accin para analizar su admisibilidad, y siendo el caso de dictar la
sentencia que en derecho corresponde, por lo que;
SE CONSIDERA:
La accin de revisin es una accin de carcter extraordinario mediante la cual el
legislador ha pretendido restringir un poco la firmeza de los fallos judiciales en
materia penal, atendiendo las injusticias cometidas por el juzgador al momento de
fallar, acto que vulnera los derechos humaos como es el derecho a la libertad, entre
otros. En ese magnnimo inters encuentra su justificacin sociolgica esta singular
accin, empero no es bajo la gida de la misma que se puede revertir de manera
cmoda los efectos de las sentencias firmes, pues el legislador ha sido cuidadoso en
establecer de forma taxativa los motivos bajo los cuales puede proceder, cuidando
de dotarlos de la trascendencia necesaria para ubicar al fallo impugnado en una
notoria manifestacin de lo injusto y por ende susceptible de ser revocado a fin de
reivindicar la justicia en sus ms importantes manifestaciones.
II
Como nico motivo de revisin las peticionarias, invocan el inciso segundo del arto.
337 CPP que seala la procedencia de la accin de revisin en contra de las
sentencias firmes cuando stas se han fundado en prueba falsa o en veredicto
ostensiblemente injusto a la vista de las pruebas practicadas, sin embargo contrario
a lo que afirman las condenadas, en el desarrollo de los elementos de conviccin
que sirvieron de plataforma para el veredicto objeto de nuestro anlisis se puede
observar la existencia de pruebas directas e indirectas, pues claramente la
declaracin de la menor Jenny Margarita Hunter incrimina una planificacin en el
accionar de todos los acusados y condenados en aquel proceso para concertar la
comisin del delito, pues se demostr con la declaracin de la oficial Carmen
Mercedes Montes que efectivamente las condenadas son propietarias de centros en
la Repblica de el Salvador dedicados a la prostitucin llamados el Dos de Oro y
La Gota Fra, adems con la declaracin de Jenny Margarita Hunter qued claro
que Lus era el enlace en Nicaragua para reclutar a las jvenes y adems
informarles el tipo de trabajo que prestaran en el extranjero pues dej claramente
establecido que podran prostituirse en el negocio de las condenadas. El cmulo de
pruebas que fueron presentadas en el juicio que sirvi de base para la condena, son
91
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
en su mayora pruebas indiciarias, que en su conjunto inclinaron el criterio del jurado
hacia la culpabilidad de las acusadas. El presente motivo lejos de lo que pretenden
las peticionarias, requiere que la injusticia sea tan ostensible que el yerro salte a la
vista inevitablemente y no como resultado de la duda o suspicacia que pueda
generar las apreciaciones subjetivas del acervo probatorio, pues no es posible que
se censure o cuestione el veredicto del jurado, por meras especulaciones cuando en
su conjunto las pruebas concertadas de una forma lgica conllevan a la conclusin
como la alcanzada, por tal razn resulta manifiestamente infundada la presente
accin, no quedando ms a esta Sala que en estricta aplicacin del arto. 340 CPP.
declarar ex officio la inadmisibilidad de la misma.
POR TANTO:
En base a lo antes expuesto y a los Artos. 337, 339 y 340 CPP del Cdigo Procesal
Penal, los infrascritos Magistrados en nombre de la Repblica de Nicaragua, dijeron:
I) Declrese inadmisible la accin de revisin interpuesta por las seoras Alicia
Mara Prez Flores y Jackelyn Lissethe Velsquez, representadas por su defensor el
Licenciado Marco Antonio Santeliz Mendiola, en contra de la sentencia de las dos y
cincuenta y cinco minutos de la tarde del Jueves treinta de Marzo del ao dos mil
seis, dictada por el Juzgado Primero de Distrito de lo Penal de Juicio de Chinandega,
en consecuencia archvense las presentes diligencias.- II) Cpiese, notifquese y
publquese. Esta sentencia est copiada en dos hojas de papel bond con membrete
de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario
de Sala de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F) R.
CHAVARRIA D. (F) S. CUAREZMA T. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) J. MENDEZ
P. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 43
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, catorce de
Febrero del ao dos mil ocho. Las diez y cuarenta y cinco minutos de la maana.
VISTOS, RESULTA:
Mediante escrito presentado por el Licenciado Leonardo Sebastin Glvez Mendoza,
a las nueve y diecisis minutos de la maana del veintisiete de marzo del ao dos
mil siete, en su calidad de defensor pblico del condenado Herlan Jos Jurez
Mayorga, interpone accin de revisin en contra de la sentencia dictada por el
Juzgado Segundo de Distrito Penal de Juicio de Managua el veintids de diciembre
del ao dos mil seis, que conden al seor Jurez Mayorga a la pena de siete aos
de prisin por encontrarlo previo veredicto del Honorable Tribunal de Jurados,
culpable del delito de Abusos Deshonestos cometido en perjuicio de la menor
Katerine de los ngeles Morraz Garca. Fundamenta su exposicin el accionante, en
las causales 2 y 5 de las contenidas en el Arto. 337 CPP y seala como supuesto
fundamento de sus alegaciones los siguientes argumentos: el hecho de que en el
juicio no se present ningn testigo presencial, que las diligencias policiales no
deben ser consideradas pruebas, que el dictamen forense no establece ninguna
lesin y la valoracin psicolgica pese a que seala un trauma en la menor no
demuestra que la procedencia del mismo haya sido el hecho por el que se le acusa y
ms an cometido por su persona; por lo que a su juicio el veredicto de culpabilidad,
no se acoge a la realidad de la prueba y de los hechos demostrados en juicio, es
decir, que la prueba practicada en juicio no demuestra su responsabilidad en el ilcito
que se le atribuye, sometindolo de este modo a una marcada injusticia que lo obliga
a utilizar la va de la revisin. De previo se procede a revisar la admisibilidad de la
misma.
CONSIDERANDO
UNICO:
Luego de sealar el solicitante las supuestas irregularidades que a su criterio se
suscitaron durante el proceso, de establecer sus quejas y enumerar las causales
antes referidas como sustento legal de sus pretensiones, solicit a esta Sala se
analizaran sus argumentos y se anulase la sentencia condenatoria. Para ello, es
92
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
importante comenzar estableciendo que la causal segunda del mismo cuerpo de ley
cuando dice de forma taxativa veredicto injusto a la vista de las pruebas practicadas,
obliga al petente a edificar con base en slidos argumentos el convencimiento
necesario en este Supremo Tribunal de que realmente se est frente a una situacin
en la que se violentaron los principios constitucionales que se deben proteger por
imperio de ley, para que de este modo se revise minuciosamente todo lo acaecido
en primera instancia y poder concluir en una sentencia que seale la injusticia
alegada y la orden de libertad que pretende el accionante. En tal sentido, dista el
accionante de la naturaleza del motivo que antecede, en virtud que de manera
alguna no logra edificar el estado de certeza requerido dado que ha expuesto una
critica subjetiva y dispersa sobre cuestiones que no consiguen una variacin de lo ya
declarado. En cuanto a la causal relativa a los nuevos hechos y nuevos elementos
de prueba, es preciso dejar claro que las pruebas rendidas en juicio que se sigui en
su contra, fueron de personas que tuvieron conocimiento inmediato de los hechos,
por lo que ofreciendo la testifical de la menor no desvirtuaran las anteriores
probanzas, ms an si la misma refiri a otras personas que el delito cometido en su
contra haba sido perpetrado por el acusado. A ello se le suma que la nueva postura
de la vctima, atendiendo a su edad y madurez est sujeta a ser influenciable, por lo
que todo lo referido no provoca el convencimiento de esta Sala de la injusticia del
veredicto; Por todo lo anterior se desprende la irreversible declaratoria de
Inadmisibilidad de la presente revisin por considerar sus argumentos
manifiestamente infundados y que de ser sometida al rigor de la revisin en nada
variara la culpabilidad ya declarada en juicio;
POR TANTO:
En nombre de la Repblica de Nicaragua, y de conformidad con las consideraciones
hechas, las disposiciones legales citadas y los Artos. 337, 339 y 340 CPP., los
suscritos Magistrados dijeron: I) Se declara inadmisible la accin de revisin
intentada por el condenado Herlan Jos Jurez Mayorga, en contra de la sentencia
dictada por el Juzgado Segundo de Distrito Penal de Juicio de Managua, el veintids
de diciembre del ao dos mil seis.- II) Cpiese, notifquese y publquese.- Esta
sentencia est escrita en una hoja de papel bond con membrete de la Sala de lo
Penal de la Corte Suprema de Justicia y rubricada por el Secretario de Sala de este
Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F) R. CHAVARRIA D.
(F) S. CUAREZMA T. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE MI:
J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 44
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO PENAL.- Managua, veintids de
Febrero del ao dos mil ocho. Las diez de la maana.
VISTOS,
RESULTAS:
Mediante escrito presentado por el Licenciado Wilmer Alfredo Muoz Gaitn, el
condenado Carlos Enrique Bravo Lpez, promueve a su favor accin de revisin
contra sentencia dictada en su contra por el Juzgado Distrito de lo Civil y Penal del In
de Masaya por Ministerio de Ley, pronunciada a las tres y treinta minutos de la tarde
del da diecinueve de Diciembre del dos mil tres, mediante la cual se le conden a la
pena de diez aos de prisin por la autora del delito de Robo con Intimidacin, en
perjuicio de Edwin Enrique Collado Gonzlez. Ampara la revisin en el inciso 2 del
Arto. 337 CPP y expresa en forma resumida que las normas procesales del
derogado Cdigo de Instruccin Criminal vinculadas con la comprobacin del cuerpo
del delito y de la delincuencia, fueron inobservadas en el proceso que se le instruy,
por ello considera que el veredicto en su contra es ostensiblemente injusto a la vista
de las pruebas practicadas.
93
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
CONSIDERANDO
-IEn el caso de examen, el actor promueve la accin de revisin al amparo del Arto.
337 CPP inciso 2 y del contenido del escrito de interposicin de la revisin, se
colige que la cuestin central a dilucidar, es la inobservancia de las normas
procesales del Cdigo del Instruccin Criminal derogado mediante las cuales se
demostraba el cuerpo del delito y la delincuencia del procesado. Conviene destacar
ad-portas que en la esfera del derecho de revisin en principio debemos entender
que sta es un procedimiento de excepcin que procura desvirtuar la institucin de
la cosa juzgada, no poda por menos nuestro sistema procesal penal ataviar este
procedimiento de formalidades cuya inobservancia nos conduce a la declaratoria de
inadmisiblidad de la revisin en pos de la seguridad jurdica punitiva. En ese sentido
el motivo de revisin vinculado con el veredicto injusto a la vista de las pruebas
practicadas exige de suyo un examen de todo el material probatorio llevado al
proceso para determinar si efectivamente las pruebas en su conjunto son injustas e
insuficientes para producir en el jurado de conciencia la conviccin de culpabilidad
en el accionante; pero l, en forma contraria propone su revisin bajo la ptica del
anlisis slo de determinadas pruebas llevadas al proceso, obviando que del estudio
del expediente en su totalidad se encuentran una gama de pruebas que tambin
fueron practicadas en el juicio y apreciadas por el jurado de conciencia y desde
luego que ellas ejercen influencia en la conviccin de culpabilidad en el jurado que
las analizaron bajo las reglas del principio de unidad de la prueba.
CONSIDERANDO
-IIA lo anterior debemos agregar que con el derogado Cdigo de rito no exista la
causal de revisin mediante la cual se pretenda cuestionar la labor conviccional del
jurado de conciencia ya que el veredicto de culpabilidad en dicho sistema obedeca
a la ntima conviccin de la conciencia de sus miembros, cuya decisin era
omnmoda y no poda ser atacada por la revisin. Actualmente la moderna accin de
revisin prevista en el Cdigo Procesal s contempla la revisin del anlisis de las
pruebas llevadas al proceso y valoradas por los miembros del jurado de conciencia
de conformidad con el Arto. 337. 2 CPP, pues los miembros del jurado deben de
conformidad con el Arto. 194 CPP valorar las pruebas segn el criterio racional,
observando las reglas de la lgica. Planteada as la revisin debe rechazarse de
forma irremediable, previnindole al petente que de intentarse una nueve accin en
el mismo sentido pretendiendo un nuevo juzgamiento de los hechos y una nueva
valoracin de las pruebas que llevaron a demostrar la culpabilidad, ser rechazada
ad portas acorde a lo preceptuado en la segunda parte del Arto. 340 y 343 segunda
parte del Cdigo Procesal Penal.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas y
artculos 34 inciso 9, 158, 159, 160, 165 y 167 de la Constitucin Poltica y 340 del
Cdigo Procesal Penal, en nombre de la Repblica de Nicaragua, los suscritos
Magistrados dijeron: I.- Se declara inadmisible la accin de revisin intentada a favor
del condenado Carlos Enrique Bravo Lpez, en contra de la sentencia condenatoria
dictada y pronunciada por el Juzgado Distrito de lo Civil y Penal del In de Masaya
por Ministerio de Ley, a las tres y treinta minutos de la tarde del da diecinueve de
Diciembre del dos mil tres y de que se ha hecho mrito. II.- Cpiese, notifquese y
publquese y con testimonio concertado de lo resuelto, vuelvan los autos a su lugar
de origen. Esta sentencia est escrita en una hoja de papel bond membretado de la
Corte Suprema de Justicia y rubricada por el Secretario de la Sala de lo Penal de
este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) R. CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL
C. (F) S. CUAREZMA T. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE
MI: J. FLETES L. Srio.
____________
94
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
SENTENCIA No. 45
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. TRIBUNAL DE
CASACION. Managua, veintids de Febrero del dos mil ocho. Las diez y cuarenta y
cinco minutos de la maana.
VISTOS RESULTA:
La Secretara de la Sala Penal de esta Suprema Corte de Justicia, por auto dictado
el diecisiete de Abril del ao dos mil siete, a las diez y veinte minutos de la maana,
ordena la radicacin de este expediente en Sede Casacional, brindndole
intervencin de Ley a la Licenciada Maria Eugenia Gonzlez Arauz, en su calidad de
Representante del Ministerio Pblico, quien solicit la celebracin de Audiencia Oral
y Pblica para contestar los motivos del Recurso de Casacin que el Licenciado
Biviano de Jess Cruz Tinoco, ejerciendo la defensa tcnica del Condenado Carlos
Alberto Maradiaga Andino, interpuso en contra de la Sentencia dictada en fecha tres
de octubre del dos mil siete, a las dos y cincuenta minutos de la tarde, por el
Honorable Tribunal de Apelaciones, Circunscripcin la Segovia, Sala Penal.- Para
ello, se fijo como fecha de celebracin de la Audiencia Oral y Pblica las nueve y
treinta minutos de la maana del veintitrs de Abril del dos mil siete, mismas de la
cual se puso en conocimiento a todas las partes procesales.- Se gir Oficio al
Director General del Sistema Penitenciario Nacional, Prefecto Carlos Sobalvarro
Ruiz, a fin de que debidamente custodiado fuese remitido el acusado Maradiaga
Andino en la hora y fecha programada para la celebracin de la Audiencia Oral antes
referida.- Llegado el da y la hora de la vista publica se constat la presencia de las
partes procesales, dando inicio a la misma con la intervencin al representante del
Ministerio Pblico, Licenciado Julio Ariel Montenegro, quien a viva voz sucintamente
expuso lo siguiente: Que el reclamo del recurrente es uno solo en virtud de que la
pena acordada era de prisin, pero el juez aplic la pena de presidio.- Refiere que
en el acuerdo se convena que el acusado aceptaba la pena propuesta por el Fiscal
de trece ao de prisin, pero por un lapsu tanto del fiscal como del defensor, en vista
de que el Cdigo Penal Vigente seala la sancin privativa de presidio y no prisin
para el tipo penal de parricidio (Arto. 126 Pn).- En conclusin, pide que no se de
lugar a lo reclamado a la defensa en vista que el Juez de primera instancia poda
corregir esta situacin que era de aplicar presidio y dejar la prisin, tal y como el
Tribunal de Apelaciones, Circunscripcin la Segovia, estableci en su sentencia de
conformidad al Arto. 120 CPP.- De seguido se otorgo la palabra, al Licenciado
Biviano de Jess Cruz Tinoco, en su calidad de Abogado Defensor del condenado
Maradiaga Andino, y dijo: Que por autorizacin expresa de su representado realiz
un acuerdo con el Ministerio Pblico, mismo que posteriormente fue aprobado por el
Juez de Distrito de Estel, en los trminos que la pena por imponer sera de trece
aos de prisin por el delito de parricidio, por lo que exige que se cumplan con los
acuerdos llegado en ese momento.- Por su parte el fiscal refiri que la pena aplicable
es la agravante de presidio y no prisin.- Concluida la Audiencia Oral se procedi a
firmar el acta por todos los intervinente y de conformidad con lo dispuesto en el Arto.
396 del Cdigo de Procedimiento Penal, la Sala entra a conocer del Recurso para
emitir su resolucin.CONSIDERANDO, I
En el primer motivo del Recurso planteado por el Licenciado Biviano de Jess Cruz
Tinoco, defensa tcnica del acusado alega violacin al Arto. 61 del Cdigo de
Procedimiento Penal, en cuanto, la sancin penal convenida en el Acuerdo suscrito
con el Representante del Ministerio Pblico fue de trece aos de prisin, y no de
presidio, circunstancias que a su criterio viola el Principio de Legalidad al no
cumplirse con lo previamente pactado y consentido.- Como segundo motivo, refiere
que la imposicin de trece aos de prisin no puede ser visto como un simple error
del Ministerio Pblico, de la Defensa y del Juez A-quo, en la aprobacin del Acuerdo,
por lo que al subsanarlo se violenta no solo el Acuerdo mismo sino tambin lo
dispuesto en el Arto. 61 CPP.- As planteada la temtica de los motivos del Recurso
de Casacin, el problema se hace residir en lo que las partes haban convenido en el
Acuerdo que para tal efecto suscribieron, y luego con lo que el Juez A_quo dispuso
cambiar en la parte resolutiva de su Sentencia; as como los elementos sobre los
95
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
cuales el Tribunal de Apelaciones considero meritorio para acreditar como un error
de derecho las actuaciones en que las partes procesales, e incluso del Juez A-quo,
incurrieron al no percatarse en la Audiencia para el control de legalidad, del error en
la imposicin de el tipo, la naturaleza de la pena propuesta y contenida en el
acuerdo de mrito.- Por los motivos antes sealados de previo se hace necesario
tener presente la garanta del Arto. 34.7 de la Constitucin Poltica, que protege el
derecho de abstencin que le asiste al acusado de no declarar contra si mismo, ni
contra su cnyuge o compaero en unin de hecho estable, o sus parientes en
cuarto grado de consaguinidad y segundo de afinidad.- Igual garanta se encuentra
consagrada en la Convencin Americana de Derecho del Hombre (articulo XXIV), y
en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polticos (articulo 14).- No obstante
lo anterior, en los casos en que el acusado decida motu-propio admitir su
responsabilidad en los hechos imputados mediante la aplicacin del Acuerdo, como
una manifestacin del Principio de Oportunidad reglamentado en el novsimo
procedimiento penal de corte acusatorio deber procederse conforme lo dispuesto
en los Arto. 61 y 62 CPP.- Obsrvese que en este caso en primera instancia se
evacuo el control jurisdiccional de legalidad del Acuerdo pactado con la celebracin
de Audiencia Oral en donde las partes (Ministerio Pblico, Victima, Acusado y
Abogado Defensor) expusieron sus argumentos para hacer valer el acuerdo suscrito
en acta de fecha veinte de Julio del dos mil seis, mismo por el cual el acusado
Carlos Alberto Maradiaga Andino, admiti y acept del hecho acusado por el
Ministerio Pblico tipificado como Parricidio, consensuando la pena de trece aos de
prisin.
CONSIDERANDO II.
De estos trminos resulta evidente que la pena consensuada de trece ao el Juez
de Primera instancia la mantuvo, corrigiendo el equivocado ofrecimiento de la pena
de prisin en tanto y en cuanto, el hecho por el cual el acusado admiti su
responsabilidad penal, en este caso el delito de Parricidio, de conformidad al Arto.
126 Pn, lleva como pena el presidio, y no la prisin a como en el caso concreto se
consigno en el acta de Acuerdo.- Tal error de Derecho que no fue advertido para su
subsanacin en la primera instancia, pero si es permisible subsanar y corregir al
tenor del Arto. 372 CPP. habida cuenta que el computo de la pena no lo invalidan,
en el caso subexamine resulta ms que evidente que lo que hay es una
incompatilibidad de lo consignado en el Acta de Acuerdo con lo sealado en el
cdigo penal circunstancias que por las razones antes referidas puede corregirse sin
que ello implique afectacin a los intereses de la defensa, no existe, entonces,
infraccin al derecho de defensa o al debido proceso a realizarse la correccin
reprochada, no solo porque el contenido del Arto. 126 Pn., sobre el cual las partes
consensuaron la calificacin legal imputable al hecho admitido, es claro en fijar que
el tipo de sancin a fijar es presidio, sino porque tambin la defensa tcnica del
acusado nunca protesto, ni reclamo en la instancia adecuada que esa circunstancia
le deparaba perjuicios a su representada. Es por ello que la defensa no puede
alegar de que fue tomada por sorpresa y, que se le caus algn perjuicio con tal
criterio judicial. Por lo expuesto se declara sin lugar los motivos del recurso de
casacin, formulado por el licenciado Biviano de Jess Cruz Tinoco.- Huelga decir
que sobre las peticiones de las partes, el Judicial no esta obligado en lo que atae a
la aplicacin estricta del derecho, seguir a los litigantes en sus planteamientos
jurdicos cuando estos por ignorancia, error u omisin, sino por el contrario deber
de apartarse de ello cuando los consider errneo, para subsanarlos aplicando la
norma jurdica en todo su contenido, como sucede en el presente caso.- En
consecuencia no se excede, ni el tribunal Ad-quem, ni el Juez de Primera Instancia
cuando aplican la sancin penal de presidio prevista para el delito de Parricidio.
POR TANTO:
De conformidad a los Artos. 1, 3, 7, 10, 14, 395, 398, C.P.P., los Suscritos
Magistrados de la Corte Suprema de Nicaragua, en nombre de la Repblica de
Nicaragua RESUELVEN: I) Se declara sin lugar el Recurso de Casacin interpuesto
por el Licenciado Biviano de Jess Cruz Tinoco, defensa tcnica del Acusado Carlos
Alberto Maradiaga Andino, en contra de la Sentencia dictada por la Sala Penal del
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
Tribunal de Apelaciones, Circunscripcin la Segovia a las dos y cincuenta minutos
de la tarde del tres de octubre del ao dos mil seis.- II) Confrmese la Sentencia
dictada por la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones, Circunscripcin la Segovia, a
las dos y cincuenta minutos de la tarde del tres de octubre del ao dos mil seis.- III).
Copiese, Notifquese, Publquese y con testimonio de lo concertado de lo resuelto,
regresen los autos a su lugar de origen. Esta sentencia esta copiada en dos hojas
tiles de papel bond membretado de la Corte Suprema de Justicia y rubricadas por
el Secretario de la Sala Penal de este Supremo Tribunal. (F) J. MENDEZ P. (F) A.
CUADRA L. (F) R. CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) S. CUAREZMA T. (F)
NUBIA O. DE ROBLETO (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.____________
SENTENCIA No. 46
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. TRIBUNAL DE
CASACION. Managua, veinticinco de Febrero del dos mil ocho. Las diez y cuarenta
y cinco minutos de la maana.
VISTOS, RESULTAS:
Habiendo sido remitidas y radicadas en esta Sala de lo Penal de este Supremo
Tribunal las diligencias relativas al recurso de casacin interpuesto por el licenciado
Mauricio Peralta Espinoza, en su carcter de abogado defensor de Lus ngel
Martnez Gmez, en juicio que se le sigue por el delito de Trfico Interno de
Estupefacientes Psicotrpicos y otras sustancias controladas en perjuicio de la
Sociedad del Estado de Nicaragua, en contra de la sentencia dictada a las ocho y
veinte minutos de la maana del da catorce de noviembre del ao dos mil seis, por
la Sala de lo Penal del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin de las
Segovias, ubicada en Estel, la que fall: I.- Ha lugar al recurso de Apelacin de que
se ha hecho mrito. II.- Se reforma la sentencia de las ocho y cinco minutos de la
maana del siete de agosto del dos mil seis, del Juzgado de Distrito Penal de Juicios
de Estel. III.- Se condena a Lus ngel Martnez Gmez como autor responsable
del delito de Trfico Interno de Estupefacientes Psicotrpicos y otras sustancias
controladas en perjuicio de la Salud Pblica y se le impone la pena de cinco aos de
presidio y una multa de un milln de crdobas. Hgase saber y con testimonio
ntegro de lo resuelto regresen las diligencias al lugar de origen. Se notific a las
partes procesales de esta sentencia, de la cual recurri de casacin el Licenciado
Mauricio Peralta Espinoza, en su calidad de Abogado Defensor, presentando escrito
ante la Sala de lo Penal del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin de las
Segovias a la una y treinta minutos de la tarde del da veintiocho de noviembre del
ao dos mil seis, fundamentando su solicitud en los Artos 387, 388 y 390 del CPP,
expresando que compareca a interponer recurso de casacin en la forma y en el
fondo. El motivo de forma de su solicitud lo bas en la causal primera del artculo
387 del mismo cuerpo de ley, Inobservancia
en las Normas Procesales
establecidas bajo pena de invalidez, inadmisibilidad o caducidad. Expresando que
en el escrito de apelacin, la defensa aleg como motivos de forma. La
inobservancia de los requisitos procesales contemplados en el artculo 204 CPP. El
motivo de fondo de su solicitud lo bas en la causal segunda del artculo 388 CPP.
Inobservancia o errnea aplicacin de la Ley Penal Sustantiva, expresando que su
defendido debi drsele el tratamiento como drogadicto y no como traficante en
base al artculo 67, inciso C, segundo prrafo de la ley 285, Ley de Estupefacientes
Psicotrpicos y otras Sustancias Controladas.- El recurrente solicita en base a los
artos. 393 y 395 del CPP se le admita el recurso de casacin y que esta sala declare
nulas las sentencias de primera y segunda instancia. Se mand or a la licenciada
Mara Eugenia Gonzlez Arauz, Fiscal Auxiliar del Departamento de Estel, quien
present escrito a las once y treinta y dos minutos de la maana del da doce de
Diciembre del ao dos mil seis, en el que solicita se realice audiencia pblica para
contestar sus agravios en ella, en base al artculo 393 CPP. Se realiz audiencia oral
y pblica el da once de junio del corriente ao a las diez de la maana, donde las
partes alegaron lo que tenan a bien y no quedando ms que resolver;
97
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
SE CONSIDERA,
I
Dos motivos (por la forma y por el fondo) sustentan el Recurso de Casacin que el
Lic. Mauricio Peralta Espinosa, defensa tcnica del acusado Luis ngel Martnez
Gmez, formulara contra la Sentencia dictada por el Tribunal de Apelaciones,
Circunscripcin Las Segovias, Sala Penal, a las ocho y veinte minutos de la maana
del catorce de Noviembre del dos mil seis. En ellos, reprocha como nico motivo del
recurso por vicios in procedendo la inobservancia de los requisitos procesales
contemplados en el Arto. 204 CPP, sobre la idoneidad del perito David Blandn
Moreno, por cuanto al comparecer como tal en el Juicio no fue debidamente
acreditado, lo que le resta valor a dicha prueba y no se debi tomar en cuenta como
fundamento de la Sentencia Condenatoria en contra de su representado. Por otro
lado, como motivo de fondo amparado en el Arto. 388.2 CPP, reprocha que la
actividad de su defendido nunca estuvo dirigida a la realizacin del Trfico Interno de
Estupefacientes, por el cual fue condenado, sealando que al contrario debi
drsele el tratamiento dispuesto en el Arto. 67 literal c) segundo prrafo de la Ley N
285, referido a los adictos que son sorprendidos en posesin de estupefacientes en
cantidad no mayor de 5 gramos (si se trata de marihuana), o de 1 gramo (si se trata
de cocana). Con carcter previo al anlisis de los motivos de casacin en que el
recurrente finca sus agravios, resulta forzoso subrayar lo que en reiteradas
sentencias de la Sala Penal con carcter unificador ha venido considerando en
cuanto al examen de de admisibilidad del Recurso Extraordinario de Casacin.
Huelga reiterar que sta Sala de lo Penal est impedida de corregir ex oficio las
deficiencias en que el recurrente pudiera incurrir al momento de formular su
pretensin casacional, precisamente por la limitacin de su propia competencia
excepcional. En este mismo sentido se ha indicado que las deficiencias del
casacionista tampoco pueden suplirse de oficio por sta Sala, porque el Arto. 363
CPP en correspondencia con el Arto. 390 CPP, excluye cualquier interpretacin que
haga plausible la aplicabilidad del iura novit curia (el derecho lo sabe el juez) como
remedio a la falta procesal en que incurri el recurrente. As, si el escrito por defecto
de alguna de esas especificaciones sealadas en la ley procesal penal, no se basta
a s mismo, es inadmisible, es decir, formalmente improcedente (Nez, Ricardo:
Cdigo Procesal Penal, Argentina, Editora Crdoba, 1986, p. 476). No obstante,
conviene esclarecer que el referido principio s es aplicable en sta sede, cuando, se
trata, por ejemplo de corregir errores de derecho en la fundamentacin de la
sentencia o resolucin impugnada, que no haya influido en la parte resolutiva, as
como los errores materiales en la designacin y computo de las penas, pues as lo
faculta explcitamente el Arto. 399 CPP del Cdigo Procesal Penal. Dicho en otras
palabras, la mxima en comento significa que sta Sala de lo Penal, al fundamentar
su fallo sobre las pretensiones de las partes, no est obligada a seguir a los
recurrentes en sus planteamientos jurdicos, al error o a la omisin de las partes en
lo que respecta a la aplicacin del derecho, sino que puede apartarse de ellos
cuando los considere errneos, y as elegir la norma jurdica aplicable (v. Vlez
Mariconde, Alfredo: Derecho Procesal Penal, Argentina, Editora Crdoba, T. II, 1982,
pgs. 318 a 319 y 332; Coture, Eduardo: Fundamentos del Derecho Procesal Civil,
Buenos Aires, Ediciones Desalma, 1978, pgs. 109, 188 y 286). Finalmente, y muy a
juzgar de que con nuestro novsimo sistema procesal penal el aspecto formalista del
recurso de casacin debe ceder frente a derechos fundamentales como el acceso a
la justicia (derecho a la tutela judicial efectiva), ello no quiere decir que debe
excluirse totalmente de todas las formalidades que caracterizan la naturaleza del
recurso de casacin, que se define como una instancia excepcional que debe reunir
ciertos requisitos necesarias e indispensables en razn del orden en que sern
resueltas las alegaciones que forjen los recurrentes (v. S 9:30 a.m. del 19 de Enero
2006, y S 9:30 a.m. del 17 de Enero 2006).
II
Trasladado lo anterior al sub-judice, notamos que los dos motivos (de forma y de
fondo) invocados por el recurrente en el presente Recurso de Casacin se
desconocen concretamente las disposiciones legales que considera violadas o
errneamente aplicadas. No se cumple pues con la obligacin ineludible de
98
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
individualizar el agravio, sino que a contrario sensu, el casacionista como si se
tratara de un Recurso Ordinario no prev mayores formalidades, y presenta sus
reclamos sin precisar las infracciones a la ley sustantiva o adjetiva. Sin perjuicio de
ello, sobre los reclamos planteados agotaremos los siguientes aspectos necesarios
de evacuar. A como se dej expresado en lneas anteriores, como motivo de forma
pretende llevar el casacionista la falta de idoneidad del perito David Blandn
Moreno, en el tanto que no fue debidamente acreditado en la vista del Juicio Oral y
Pblico. Al respecto seala el Arto. 203 CPP que cuando sea necesario o
conveniente poseer conocimientos especiales en alguna ciencia, arte, tcnica o
materia para conocer o para apreciar un elemento de prueba, el juez podr admitir la
intervencin de un perito en el Juicio, para que exprese su opinin sobre el punto en
cuestin. (el subrayado no es del texto original). Por su parte el Arto. 204 CPP
refiere: Siempre que exista reglamentacin de la ciencia, arte, tcnica o materia
relativa al punto por dictaminar, quienes sean propuestos como peritos debern
poseer ttulo que certifique sus conocimientos. Si no existe tal reglamentacin o por
obstculo insuperable no se puede contar con persona titulada, las partes
propondrn a una persona que ellos consideren posee conocimientos sobre los
elementos de prueba por apreciar. A peticin de parte, toda persona propuesta como
perito deber demostrar su idoneidad, Para tal efecto la parte que lo propone la
interrogar ante el Juez; la contraparte tambin podr interrogarla. Con base en el
desarrollo del interrogatorio el juez la admitir o no como perito; lo anterior no limita
el derecho de las partes de cuestionar durante el juicio la idoneidad del perito
admitido con base en informacin adquirida con posterioridad a este trmite. De
la lectura de los artculos anteriores se desprende el origen y la necesidad de la
prueba pericial dentro del debate del juicio oral y pblico, como un mecanismo
probatorio a travs del cual el Juez o Tribunal de Jurados (en su caso) adquieren
una serie de conocimientos sobre los hechos objeto de debate que permiten,
correctamente interpretados y valorados, llegar a una conclusin acerca de la
existencia de los hechos alegados por las partes. Por ello, a diferencia de la
declaracin de testigos, o la propia admisin de hechos que por su propia voluntad
realice el acusado en Juicio, el perito no es parte, ni realiza una declaracin
insustituible y personalsima. Se trata sencillamente de una persona con especial
formacin y conocimientos en un campo determinado del saber, tanto en su aspecto
terico como prctico, que emite su opinin sustituible y susceptible de posterior
cambio o correccin y de crtica, sobre un hecho de influencia en el Juicio. Para el
caso en examen, se advierte que la contraparte (defensa tcnica del acusado) ni en
audiencias anteriores al Juicio (audiencia preparatoria del juicio), ni en el debate del
Juicio Oral, cuestion mediante el interrogatorio esa idoneidad que hoy reclama
como motivo de su queja por la forma. La defensa tcnica del acusado dispuso
libremente en los dos momentos que la ley procesal instituye para acreditar la
idoneidad del perito, de su derecho a confrontar y hacer valer su falta de
conformidad sobre la idoneidad del perito, sin embargo no lo hizo, ni inst en su
momento procesal oportuno, protesta u objecin al respecto. Finalmente en cuanto
a las alegaciones que por motivos de fondo, el recurrente encausa para hacerse or
a favor de su defendido la aplicabilidad del tratamiento que habla el precitado Arto.
67 literal c). Al respecto, adems de las razones expuestas en el considerando
anterior, que fijan la falta de cumplimiento por parte del recurrente de las mnimas
exigencias para que este tipo de recursos extraordinarios puede prosperar en su
admisibilidad, sobre sealar que las circunstancias fijadas por las cuales procede la
aplicacin de las sanciones en el precitado artculo no se corresponde cuantitativa ni
cualitativamente en la persona del acusado Luis ngel Martnez Gmez. No obra, la
existencia de un dictamen mdico legal previo que califique el impulso irreprimible
del acusado a consumir el tipo de sustancias (marihuana) que en cantidades
superior a los 5 gramos le fue encontrada en su poder.
III
Con relacin a la multa de un milln de crdobas, fijada en la sentencia recurrida de
casacin, y muy a pesar de que este punto no fue un aspecto que al recurrente le
interesara hacer valer en esta sede, al amparo del Arto. 369 CPP la Sala de lo Penal
dispone a como lo ha reiterado en mltiples pronunciamientos sentnciales anuales
99
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
(B.J.), hacer valer como propios los conceptos que con buen tino ha vertido la
Honorable Sala de lo Constitucional de este Supremo Tribunal, en Sentencia de las
2:10 p.m. del 31 de Junio del 2005, en el tanto, que las multas consignadas en la
Ley N 285, adems de violentar el Principio de Prohibicin en Exceso consignado
en el Arto. 8 de la Declaracin de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, en un
Estado Social de Derecho, la norma debe interpretarse de la manera que ms
favorezca al ser humano, estimamos meritorio declarar nuevamente que las
referidas multas a la luz de la lgica, la razn y el sentido comn, resulta inexigibles,
desproporcionadas y enteramente excesivas, contrarias a las garantas recogidas en
el Texto Constitucional Patrio que nos ampara contra cualquier exceso de la accin
coercitiva del Estado. En consecuencia, para el caso concreto declaramos
inaplicable la multa de un milln de crdoba, impuesta al acusado Lus ngel
Martnez Gmez, por ser autor del delito de Trfico Interno de Estupefacientes,
Sicotrpicos y Otras Sustancias Controladas, en perjuicio de la Salud Pblica.
POR TANTO:
De conformidad a lo antes considerado, a las disposiciones legales citadas y a los
Artos. 386 y siguientes CPP, los suscritos Magistrados en nombre de la Repblica
de Nicaragua, DIJERON: I.- No se casa la sentencia de las ocho y veinte minutos de
la maana del catorce de Noviembre del dos mil seis, dictada por el Tribunal de
Apelaciones, Circunscripcin Las Segovias.- II.- Se reforma parcialmente la pena
impuesta, concretamente en lo que hace a la imposicin del pago de la multa de UN
MILLN DE CRDOBAS, que por la autora del delito Trafico Interno de
Estupefacientes, Sicotrpicos y Otras Sustancias Controladas, se Impuso al acusado
Lus ngel Martnez Gmez, misma que las razones fijadas en el considerando
declaramos inaplicable al caso concreto, quedando inclume la pena privativa de
libertad de 5 aos de presidio impuesta al nominado acusado. III.- Cpiese,
Notifquese, Publquese y con testimonio concertado regresen las presentes
diligencias al lugar de origen para lo de su cargo. Esta sentencia est escrita en tres
hojas de papel membretado de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia y
rubricadas por el Secretario de esta misma Sala. (F) A. CUADRA L. (F) J. MENDEZ
P. (F) R. CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) S. CUAREZMA T. (F) ANTE MI:
J. FLETES L. Srio.____________
SENTENCIA No. 47
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. TRIBUNAL DE
CASACIN.- Managua, veintisis de Febrero del ao dos mil ocho.- Las diez de la
maana.
VISTOS RESULTA:
La Secretara de la Sala de lo Penal, de esta Corte Suprema de Justicia, recepcion
el expediente judicial nmero 0117-0531-05 PN, en donde se interpuso, recurso de
casacin, por parte del Lic. Noel Napolen Moreira Pereira, quien acta como
defensor particular del acusado, Santos Laguna Laguna o Laguna Reyes, por ser
este el autor directo del delito de lesiones, en perjuicio de Ismael Zelaya Martnez,
por providencia dictada por esta Sala de lo Penal, el veintiuno de Junio del dos mil
seis, a las dos y veinte minutos de la tarde, se procedi a darle intervencin de ley, a
la Licenciada Reyna Mara Burgaling Rodrguez, a quien se tiene como nueva
defensora particular del acusado, siendo que el casacionista al momento de
expresar los agravios de su recurso, no solicit audiencia oral y pblica, as mismo al
notificar sobre dicho recurso al representante del Ministerio Pblico, Licenciada
Yaoska Valladares Paguagua contest los agravios por escrito, y no solicit la
celebracin de audiencia oral y pblica, esta secretara, considera que se ha
concluido con los trmites de ley, del presente recurso de casacin, se procede a
pasar los autos a estudio y posterior resolucin, por lo que se considera.
100
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
CONSIDERANDO
NICO
Segn refleja, en el escrito del recurso de casacin, promovido por el casacionista
(ver folios 7 y 8 de las diligencias de segunda instancia), este expone, un nico
motivo de fondo, por aplicacin errnea de la ley penal sustantiva, sobre la base del
artculo 388 inciso 2 del Cdigo Procesal Penal, en adelante CPP, estableciendo tres
fundamentos, primeramente la probable aplicacin errnea del inciso 13 del artculo
30 del Cdigo Penal, en adelante Pn, que se refiere a la circunstancia agravante
genrica de ejecutar el hecho de noche, ya que segn el casacionista, "por las
circunstancias propias del delito, no era aplicable esta circunstancia como agravante,
y deba el tribunal considerar que por la naturaleza del mismo hecho investigado, no
tena importancia ni incidencia en el hecho de que se cometiera de da o de noche el
delito de lesiones, el Ministerio Pblico, en sentido contrario, establece que esta
agravante est probada, ya que el hecho se ejecut de noche, al respecto esta Sala
de lo Penal sobre esta circunstancia a que se refiere el inciso 13 arto. 30 Pn,
ejecutar el hecho de noche, expresa que se trata de una circunstancia que el sujeto
activo del delito, debe de buscarse de propsito o prevalerse de ella, para poder as
garantizar la consumacin del hecho, no se trata simplemente del mero hecho de
que el hecho se ejecut durante la noche, se debe de apreciar aqul elemento para
que se configure esta agravante, en autos consta que efectivamente los hechos por
los cuales se acus, y posteriormente se conden al acusado, se realiz durante la
noche, ms no se logr demostrar que el acusado haya esperado la noche o se
haya aprovechado de ella para poder cometer el hecho, en el presente caso, no es
ms que una casualidad que no tiene por que tomarse como circunstancia
agravante, por lo que se considera que se debe de admitir este agravio, en cuanto a
este fundamento; el segundo fundamento que presenta el casacionista, se refiere a
la aplicacin errnea del arto. 78 Pn que a la letra expresa: "Para la aplicacin de la
pena los jueces apreciarn la culpabilidad y la peligrosidad del agente teniendo en
cuenta las circunstancias del hecho, pero nunca la pena podr ser mayor del
mximo ni menor del mnimo sealado por la ley". Tratndose de delitos
sancionados con pena de arresto, cundo concurran varias circunstancias
atenuantes, el juez tendr la potestad de bajar la pena a multa, segn el
casacionista "el tribunal a pesar de expresar en la sentencia de que mi representado
no posee antecedentes penales, muestra de su buena conducta anterior, no
consider este hecho al momento de hacer uso del arto. 78 Pn, ya que al aplicarle
una pena casi del mximo contemplado en la norma penal del arto. 139 Pn ha
desconocido la poca peligrosidad del agente, aplicando errneamente una pena
excesiva en referencia a las circunstancias del agente", al respecto de esto esta Sala
de lo Penal considera que el casacionista no lleva la razn, y por tanto no debe de
admitirse este fundamento, ya que no hay que confundir, la atenuante de buena
conducta, regulada en el artculo 29 inciso 7 Pn y dos elementos que seala el
artculo 78 Pn que los jueces deben de tomar en cuenta para aplicar la pena, como
es la culpabilidad y la peligrosidad del agente teniendo en cuenta las circunstancias
del hecho, por lo que no se comprende dnde est el agravio, que en el presente
caso el juez decidi no valorar; el ltimo fundamento de este agravio esgrimido por el
casacionista, que se refiere a la errnea aplicacin del arto. 139 Pn, sin duda alguna
el juez a quo, y el tribunal ad quem aplicaron la pena entre el mnimo, y el mximo
que establece el artculo 139 Pn; en conclusin en vista de que existe una atenuante
conducta anterior constantemente buena del acusado y una agravante la
alevosa, que no fue objeto de impugnacin por el casacionista, es que con
fundamento en el artculo 139 Pn, se individualiza la pena al acusado a tres aos de
prisin y multa de ciento cincuenta crdobas por lo que se debe de invalidar
parcialmente, la sentencia impugnada exclusivamente, en cuanto a este punto
concreto.
POR TANTO:
De conformidad a lo antes expuesto, y con fundamento en los artculos 34 Cn; 30,
77, 78, 139 Pn; 395, 397 y 398 CPP, los suscritos Magistrados y Magistradas de la
Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia, en nombre de la Repblica de
Nicaragua, resolvemos: I. Se declara con lugar parcialmente, el recurso de casacin,
101
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
interpuesto por el Dr. Noel Napolen Pereira Morice, quien acta como defensor
particular del acusado Santos Laguna Laguna o Laguna Reyes. II. Se modifica
parcialmente, la sentencia dictada por la Sala de lo Penal del Tribunal de
Apelaciones Circunscripcin Judicial, las Segovias con sede en Estel, dictada el
veintitrs de Febrero del dos mil seis, a las diez y cincuenta minutos de la maana,
en lo que se refiere a la pena impuesta de cuatro aos de prisin, y la multa de
doscientos crdobas, se le individualiza la pena al acusado Santos Laguna Laguna o
Laguna Reyes a tres aos de prisin y multa de ciento cincuenta crdobas. III.
Cpiese, notifquese, publquese y con testimonio concertado de lo aqu resuelto,
regresen las diligencias a su lugar de origen. Esta sentencia est copiada en dos
hojas de papel bond con membrete de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de
Justicia y rubricadas por el Secretario de Sala de este Supremo Tribunal. (F) A.
CUADRA L. (F) R. CHAVARRIA D. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) RAFAEL SOL
C. (F) S. CUAREZMA T. (F) J. MENDEZ P. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 48
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, veintisis de
Febrero del dos mil ocho. Las diez y cuarenta y cinco minutos de la maana.
VISTOS, RESULTAS:
Por escrito presentado por la seora Liz Johanna Vsquez Cuadra, en la sala penal
nmero dos del tribunal de apelaciones circunscripcin Managua, a las tres y treinta
minutos de la tarde del da veintids de noviembre del ao dos mil seis; compareci
el licenciado Aarn Sandoval Fonseca, en su calidad de abogado defensor de la
seora Mlida del Carmen Cuadra, la que fue condenada por el delito de Trfico
Interno de Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras sustancias controladas, en
perjuicio del Estado de Nicaragua. En este escrito, el licenciado Sandoval Fonseca,
compareca a recurrir de casacin en la forma, contra de la sentencia de las nueve y
cuarenta minutos de la maana del da veintisis de octubre del ao dos mil seis,
dictada por la sala penal nmero dos del tribunal de apelaciones circunscripcin
Managua, la que en sus partes conducentes dice: I.- Ha lugar a la apelacin
interpuesta por el abogado defensor Bismark Quezada Jarqun. II.- Se reforma la
Sentencia en cuanto al monto de la pena, el resto de la sentencia queda igual en
toda y cada una de sus partes, la sentencia dictada a las cinco de la tarde del doce
de julio del ao dos mil cinco, donde se proces a la acusada Ftima del Carmen
Cuadra y/o Mlida del Carmen Cuadra por el delito de Trfico Interno de
Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras sustancias controladas en perjuicio del
Estado de Nicaragua, donde se le impuso la pena de ocho aos de presidio ms las
accesorias de ley. III:- En su lugar se le impone a la misma procesada la pena de
cinco aos de presidio y se omite la multa de conformidad al arto 5 de la ley 260, Ley
Orgnica del Poder Judicial. El resto de la sentencia se confirma. IV:- Cpiese,
notifquese y con testimonio concertado de lo resuelto, devulvanse las presentes
diligencias al juzgado de su origen. Se notific a las partes procesales de esta
sentencia, en su escrito el licenciado Aarn Sandoval Fonseca, expresa que recurre
de casacin en la forma en base a los motivos contenidos en el Artculo 387 Incisos
1 y 5 CPP, ya que segn l fueron violadas las normas jurdicas y adjetivas por la
inobservancia de las autoridades, tanto de primera y segunda instancia, tales como
los Artculos 1, 5, 10, 15, 16, 160, 153, 204 CPP, as como la ley 152 en sus
Artculos 4 y 5. Expresa que el tribunal de segunda instancia en su sentencia
rechaza los puntos uno y tres de los agravios expresados en el recurso de
apelacin. Afirma que la sentencia de segunda instancia es gravosa puesto que se
deriva de un proceso que viene arrastrndose desde la primera instancia, el cual
presenta errores de hecho y de derecho. Invoca como violado el artculo 387 Inciso 1
del CPP, expresa que existe inobservancia de las normas procesales establecidas,
bajo pena de invalidez e inadmisibilidad y la violacin de los principios y garantas
procesales por parte del Ministerio Pblico y el Juez A-Quo, que segn el recurrente
violentaron el debido proceso. Solicit se realizara audiencia oral y pblica ante esta
sala en base al artculo 396 del CPP, Solicita adems se case en la forma la
sentencia impugnada y que se declare la nulidad absoluta de todo lo actuado por la
102
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
primera y segunda instancia en base al artculo 401 CPP. Se mand a or a la
Fiscala, el Licenciado Julio Ariel Montenegro, en su carcter de Fiscal Auxiliar del
Departamento de Managua, present escrito a las dos y treinta y cinco minutos de la
tarde del da nueve de diciembre del ao dos mil seis, en el que expresa que
rechaza los alegatos hechos por el recurrente y que se reserva el derecho de
contestar agravios directamente en la audiencia oral y pblica, en base al artculo
393 CPP, primer prrafo parte infine. Se realiz audiencia oral y pblica el da
dieciocho de junio del corriente ao a las diez de la maana, donde las partes
alegaron lo que tenan a bien y no quedando ms que resolver;
SE CONSIDERA,
I
Con base en los Artos. 387 numerales 1 y 5 del Cdigo de Procedimientos Penales,
el Lic. Aaron Sandoval Fonseca, ejerciendo la defensa tcnica de la acusada Mlida
Cuadra, se alegan vicios in procedendo al estimar que los Artos. 1, 5, 10, 15, 16,
160, 153, 204 CPP, y los Artos 4 y 5 de la Ley N 252 han sido inobservados por el
Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Managua, Sala Penal Nmero Dos, en la
Sentencia que dict a las nueve y cuarenta minutos de la maana del veintisis de
Octubre del dos mil seis, por la cual se reforma parcialmente -en cuanto al monto de
la pena- la Sentencia Condenatoria impuesta por el Juzgado Segundo Distrito Penal
de Juicio, imponindole la sancin de 5 aos de presidio por lo que hace al delito de
Trfico Interno de Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas, en
perjuicio de la Salud Pblica. Como fundamento del primer agravio razona el
casacionista que a lo largo de todo el proceso no se respetaron las imperativas
formas esenciales establecidas en la Ley para la perfeccin del proceso penal.
Acusa violaciones al Debido Proceso en virtud que el Juez A-Quo repuso el escrito
de informacin y prueba del Fiscal de Juicio un folio que contiene las pruebas
documentales y los elementos de conviccin ofrecidos, subsan dicho acto por la
omisin y negligencia del Ministerio Pblico al presentar de manera incompleta en la
audiencia inicial su intercambio de pruebas. Por otro lado, la defensa particular
considera que se inobservaron las normas procesales previstas en el Cdigo en
cuanto a la incorporacin de la prueba pericial de los seores Sorayda Lissette
Rodrguez en su calidad de perito qumico, y la pericial del seor Francisco Narvez
Martnez, especialista en inspecciones oculares. En apoyo a dicho reclamo, el
recurrente aduce que se violento en ambos casos el Arto. 204 CPP, pues la Fiscala
no acredit el certificado o ttulo que demuestre que son peritos. En este sentido,
cuestiona que ninguno de los dos peritos presentaron su cedula de identidad
ciudadana que acreditase que legalmente son las personas que dicen que son, por
lo que se violent una Ley Sustantiva como es la Ley de Identidad Ciudadana, Ley
N 152, en su Arto. Que establece que la presentacin de la cedula de identidad
ciudadana es indispensable, inciso k), iniciar accin judicial y realizar cualquier otra
gestin ante los Tribunales de Justicia y dems organismos Estatales, Regionales y
Municipales, de igual forma el Arto. 5 de la misma Ley que establece que deber
consignarse el nmero de cedula de identidad de las partes en las escrituras
pblicas y contratos privados, ttulos valores y expedientes administrativos, judiciales
o de cualquier otra ndole. En el caso de estos dos ciudadanos, no se identificaron
con cedula de identidad, sino que con su nmero de chip policial, lo que convierte la
incorporacin pericial al proceso en ilegal.
II
Para decidir el presente asunto la Sala de lo Penal, por las razones que de seguido
se dirn estima meritorio determinar la procedencia o no del recurso de casacin a la
luz del conjunto de requisitos necesarios que habilitan su admisibilidad. Con la
entrada en vigencia del novsimo Cdigo de Procedimiento Penal, el examen
preliminar que ha de ser efectuado para cada caso concreto est estructurado de los
siguientes presupuestos, a saber: 1) que la resolucin sea recurrible de casacin
(impugnabilidad objetiva), 2) que el sujeto procesal est legitimado para recurrir de
casacin (impugnabilidad subjetiva), y 3) que el recurso sea interpuesto en las
condiciones de tiempo y forma que establece la ley procesal penal (v. Arto. 362, 386
y 390 CPP). Por cumplirse las dos primeras condiciones, nos referiremos al tercer
103
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
presupuesto, esto es, a la manifestacin y fundamentacin del recurso de casacin
que conforme a las exigencias de Ley se exigen como presupuestos de
admisibilidad. En el caso sub-judice el recurrente carente de toda tcnica casacional
funde el agravio y el vicio que denuncia infringido, as como al derecho que lo
sustenta de manera sui generis. Bajo stos parmetros, en donde se lee como
primer y universal gran agravio, el casacionista se limita a discursear sobre las
consecuencias que conllevan las inobservancia de las formas esenciales
establecidas en la Ley Procesal Penal, sin embargo ste fue totalmente ayuno en
exponer concretamente cules fueron los errores de procedimiento que atribuye al
fallo impugnado. Para que el motivo sea correctamente invocado es necesario que
se indique la interpretacin que se pretende. Al respecto, el Jurisconsulto Lino
Enrique Palacio, a tenor literal refiere: configura carga del recurrente, en primer
lugar, la prolija enunciacin de los motivos en que basa la impugnacin, es decir, el
sealamiento de los concretos y especficos vicios de juicio o de actividad- que a su
criterio afectan a la sentencia, siendo por lo tanto insuficiente el recurso que se
refiere a tales motivos en forma genrica. En este sentido el recurso de casacin
por su naturaleza excepcional debe bastarse a s mismo, en el tanto y en el cunto,
sta Sala de lo Penal de Casacin no puede corregir de oficio las deficiencias que
plantea el recurrente. Ahora bien, siempre dentro de lo que el recurrente ha intitulado
como primer y universal gran agravio, se advierte que ah no existe ni la ms
mnima descripcin de lo que considera el recurrido le resulta gravoso a los intereses
de su representado del fallo impugnado, todo con miras a la habilitacin de la va
recursiva intentada. Advirtase que el agravio consiste en la infraccin jurdica sobre
la aplicacin de la norma procesal, y cuando esa infraccin no ha sido concreta y
especficamente enunciada, el Tribunal de Casacin esta imposibilitado de descifrar
a que hechos o actos jurdicos en concreto se refiere el recurrente. No encuentra
pues, sta sala de lo Penal que donde se describe como un primer agravio el mismo
se encuentre sustancialmente expuesto conforme las prescripciones que habilitan su
estudio y posterior resolucin. Es por ello que la enunciacin del motivo en virtud de
los requisitos expuestos, debe ser clara y expresa, de modo que permita
individualizar concretamente el vicio que justifica la impugnacin, circunstancia que a
como se dej expuesto el casacionista en su primer agravio no cumpli. Por lo que
hace al segundo motivo de forma que el recurrente finca en el numeral 1 del Arto.
387 CPP, se destacan las siguientes imprecisiones. De un lado alega que la
subsanacin que hizo el Juez de Juicio de reponer y entregar a la anterior defensa
tcnica de su representada una hoja del intercambio de prueba y que omisivamente
el Fiscal de Juicio no incluy, result ser un hecho irregular. No obstante lo anterior,
dicha incidencia fue oportunamente dilucidada en audiencia del 29 de Junio del dos
mil cinco, en donde la defensa claramente expuso que ese hecho sucedi en el
Juzgado de Audiencia, y que el intercambio de pruebas que tiene en su poder
presenta un foliaje normal (reza literalmente en el folio 111 del Acta de Juicio
Oral y Pblico). Sin perjuicio de ello, y muy a pesar de haberse enderezado la
incidencia planteada con la conformidad de todas las partes intervinientes, sta Sala
de lo Penal es del criterio que la nulidad por la nulidad misma con el nuevo sistema
procesal acusatorio no es de aceptacin actual, pues inclusive -admite la doctrina
dominante- que una nulidad aunque absoluta, si su declaratoria no envuelve ningn
inters procesal, no debe efectuarse (v. Arto. 165 CPP). Al margen de los
cuestionamientos que etreamente diserta el casacionista, consideramos meritorio
subrayar que las normas procesales deben ser interpretadas extensivamente, con el
menor formalismo posible, a efecto de favorecer la Administracin de Justicia en una
forma gil y expedita, despojndola de todos los obstculos que impidan la
consecucin de sus fines inmediatos y primordiales, de tal manera que las
violaciones al proceso, siempre y cuando no lesionen el derecho de defensa, deben
ser subsanadas en lo posible, siendo obligacin del Juzgador enmendar los yerros
surgidos dentro del trmite del procedimiento. As, trigase a consideracin el Arto.
120 CPP que faculta al Judicial, Tribunal, o Fiscal que constate un defecto saneable
en cualquier gestin, recurso o instancia de constitucin de los sujetos del proceso,
podr comunicar al interesado, otorgando un plazo no mayor de 5 das para
corregirlo, de lo contrario resolver lo pertinente. En el caso examinado, obra que en
audiencia oral y pblica la incidencia de mrito fue subsanada sin que ello originara
104
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
indefensin alguna a la defensa tcnica de la acusada. Asimismo, siempre dentro de
lo que el recurrente ha identificado como segundo agravio, al fundamentarlos
indebidamente entremezcla motivos de fondo con el de forma, cuestionando la
violacin a Ley N 152 Ley de Identidad Ciudadana. As las cosas, es claro que el
casacionista nuevamente incumple con los requisitos prescritos por la ley procesal
penal para la admisibilidad del recurso que prev la presentacin de los reclamos de
manera separada (v. Arto. 390 CPP). Finalmente, y centrados en el Arto. 387.1 CPP,
norma sobre la cual el recurrente finca su motivo del agravio, es necesario destacar
que bajo esta premisa debe citarse como inobservado un precepto sancionado con
nulidad, inadmisibilidad o caducidad y se invoque como fundamento un hecho
congruente con l. De no indicarse la forma procesal prescrita en las tres hiptesis
sealadas, el recurso no ser procedente.
III
Con tales antecedentes, sta Sala de lo Penal de sobre manera ha expuesto las
razones legales valederas por las cuales el presente recurso de casacin debe ser
desestimado por no llenar los requisitos de forma de que habla el Arto. 390 CPP,
presupuestos que este Tribunal de Casacin no puede corregir. No obstante, por el
carcter unificador en la hermenutica moderna con que son acogidas las
publicaciones sentnciales que sta Sala de lo Penal vierte, consideramos meritorio
aclarar las inquietudes que el recurrente en los mismos trminos expresados en su
recurso de casacin ha referido sobre la prueba pericial y la forma de identificar a los
testigos. En cuanto al primer punto, que tiene que ver con la forma de acreditar la
idoneidad de los peritos en el proceso penal, segn se desprende del Arto. 204 CPP,
existen dos momentos procesales oportunos para ello: uno antes de la celebracin
del juicio oral y pblico, y el otro al inicio del mismo. En uno y otro caso, la parte que
lo propone lo interrogar en presencia del Juez, circunstancia que tambin puede
hacer la contraparte, y con ello el Judicial decidir si admite o no al perito. En el caso
sub-judice la defensa tcnica de la acusada no hizo uso de ese derecho,
circunstancia que no puede atribursele a los rganos Jurisdiccionales, sino a la
propia falta de diligencia del Abogado Defensor de abordar en esa sede la falta de
idoneidad de los peritos propuestos por el Fiscal de Juicio. Con relacin a la falta de
identificacin y/o de la cdula de identidad de los peritos al momento de prestar su
declaracin en la vista del Juicio Oral y Pblico, ha de tener presente lo siguiente. Es
un hecho inconcuso que la Ley N 152 Ley de Identidad Ciudadana, es de carcter
electoral y civil, cuya exigibilidad resulta necesaria para la realizacin de actos que
conllevan la obligacin de la identificacin, sea para contraer obligaciones, y ejercer
deberes electorales. Dicha identificacin debe presentarse cuando se realizan
gestiones y trmites en los Tribunales de Justicia, pero cuando los testigos o peritos
son ofrecidos y llamados a un proceso penal no van a realizar gestiones o trmites
en los Juzgados, sino que van a cumplir con la obligacin que manda la Ley (v. Arto.
196 CPP). De lo contrario, es decir, que fuese obligatorio para rendir testimonio la
presentacin e la cedula de identidad, nunca podran llegar a declarar en juicio los
menores de edad, ni aquellas personas que por cualquier otra razn carecen de
dicho documento, contraviniendo as lo dispuesto en el Arto. 196 CPP.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas,
jurisprudencia acotada y Artos. 386, 387.1, 390 CPP los suscritos Magistrados, en
nombre de la Repblica de Nicaragua dijeron: I. No se casa la sentencia dictada por
el Honorable Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Managua, Sala Penal Nmero
Dos, a las nueve y cuarenta minutos de la maana del veintisis de Octubre del dos
mil seis, quedando firme en todas y cada una de sus partes. II. Cpiese, notifquese,
publquese y con testimonio concertado de lo aqu resuelto, regresen las diligencias
al lugar de origen. (F) A. CUADRA L. (F) J. MENDEZ P. (F) R. CHAVARRIA D. (F)
S. CUAREZMA T. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
105
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
SENTENCIA No. 49
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. TRIBUNAL DE
CASACION. Managua, veintisiete de febrero del ao dos mil ocho. Las diez y
cuarenta y cinco minutos de la maana.
VISTOS RESULTAS:
Remitidas y radicadas en esta Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal las
diligencias relativas al recurso de casacin interpuesto por los Licenciados: William
Ruiz Velsquez, en su calidad de Abogado defensor del procesado Ricardo Hunter
Durn y/o Ricardo Hunter Mendza, Lic. Donald Soza Salgado en su calidad de
Defensor Pblico del procesado Jos del Carmen Martnez Navarrete y la Licenciada
Cristhian Margarita Ugarte Daz, en su calidad de Defensora Pblica del procesado
Douglas Alberto Snchez Bustos, quienes estn siendo procesados por el delito de
Robo con intimidacin con resultas Muerte, en perjuicio de Virginia Avils Rodrguez
y Juan ngel Urbina Conde (Q.E.P.D), en contra de la sentencia dictada a las once y
cuarenta minutos de la maana del da veintids de septiembre del ao dos mil seis,
por la Sala de lo Penal nmero Dos del Tribunal de Apelaciones de la
Circunscripcin Managua que fall: I) No Ha lugar a los recursos de Apelacin
interpuesto por el Licenciado William Alfonso Ruiz Velsquez, defensor tcnico del
procesado Ricardo Hunter Durn y/o Ricardo Hunter Mendza; el licenciado Donald
Soza Salgado Defensor Tcnico del acusado Jos del Carmen Martnez Navarrete y
la Licenciada Cristhian Margarita Ugarte Daz, defensora del acusado Douglas
Alberto Snchez Bustos, en contra de la sentencia dictada por la Juez Sexto de
Distrito Penal de Juicio de Managua, a las cinco de la tarde del da seis de octubre
del ao dos mil cinco, en cuanto a la pena impuesta en la que condena a los
acusados Jos del Carmen Martnez a la pena de veintiocho aos de prisin y a
cada uno de los otros dos a la pena de veinticinco aos de prisin a cada uno, por
ser autores del delito de robo seguido de homicidio, en perjuicio de Virginia Avils
Rodrguez y Juan ngel Urbina Conde (Q.E.P.D). II.- Se reforma dicha sentencia en
lo que corresponde a la Tipificacin del Delito de Robo con Intimidacin Seguido de
Homicidio, en su lugar los hechos se tipificarn como robo con intimidacin con
resultas de muerte. En consecuencia los acusados Jos del Carmen Martnez
Navarrete, Douglas Alberto Snchez Bustos y Ricardo Hunter Durn y/o Ricardo
Hunter Mendoza son autores del delito de robo con violencia con resultas de muerte
en perjuicio de Virginia Avils Rodrguez y Juan ngel Urbina Conde (Q.E.P.D). III.-)
Se confirma la sentencia en cuanto a la pena impuesta dictada el da seis de octubre
del ao dos mil cinco, a las cinco de la tarde en la que la juez A-quo condena a Jos
del Carmen Martnez Navarrete, Douglas Alberto Snchez Bustos y Ricardo Hunter
Durn y/o Ricardo Hunter Mendoza a la pena de veintiocho aos de presidio para el
primer acusado Jos del Carmen Martnez Navarrete y para los dos ltimos Douglas
Snchez Bustos Y Ricardo Hunter Durn y/o Ricardo Hunter Mendza, la pena de
veinticinco aos de presidio para cada uno por el delito de Robo con Violencia con
resultas de Muerte en perjuicio de Virginia Avils Rodrguez y Juan ngel Urbina
Conde (occiso), IV. Cpiese, notifquese y con testimonio concertado de lo resuelto
devulvanse las diligencias al juzgado de su procedencia. De esta sentencia.
Inconforme con esta resolucin recurrieron de casacin el licenciado William Ruiz
Velsquez en su calidad de Abogado Defensor de Ricardo Hunter Durn y/o Ricardo
Hunter Mendza, presentando escrito ante la Sala de lo Penal nmero Dos del
Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin Managua, a las dos y cinco minutos
de la tarde del da diez de octubre del ao dos mil seis, el licenciado Donald Soza
Salgado, Abogado Defensor de Jos del Carmen Martnez, presentando escrito
ante la Sala de lo Penal nmero Dos del Tribunal de Apelaciones de la
Circunscripcin Managua, a las diez y treinta y dos minutos de la maana del da
uno de noviembre del ao dos mil seis; la licenciada Cristhian Ugarte Daz, en su
calidad de defensora pblica de Douglas Snchez Bustos, presentando escrito ante
la Sala de lo Penal nmero Dos del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin
Managua, a las dos y veinte minutos de la tarde del da uno de noviembre del ao
dos mil seis, fundamentando sus solicitudes en los Artos 1, 17, 21, 160, 163, 275,
361, 386, 387, 388, 390, 396 Y 401 CPP. Los recursos fueron oportunamente
admitidos y por emplazadas las partes fue evacuada la contestacin por el licenciado
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Ao 2008
Julio Ariel Montenegro, en su calidad de Fiscal Auxiliar del Ministerio Pblico como
parte recurrida, reservndose el derecho de contestar los agravios directamente en
audiencia oral y pblica ante este tribunal en base al artculo 393 del CPP, audiencia
oral que se realiz el da lunes cuatro de junio del ao dos mil siete a las nueve y
treinta minutos de la maana, donde todas las partes procesales expresaron lo que
tenan a bien, por vencido el trmino y siendo el caso de resolver;
SE CONSIDERA:
I
Contra el fallo que aqu se impugna, formularon Recurso de Casacin el Lic. William
Ruz Velsquez, defensor particular del acusado Ricardo Hunter Duran, el Lic.
Donald Soza Salgado, defensor pblico del acusado Jos del Carmen Martnez
Navarrete, y la Lic. Cristhian Margarita Ugarte Daz, como defensora pblica de
Douglas Alberto Snchez Bustos. Luego del estudio pormenorizado de los autos as
como de los libelos de impugnacin, por su incidencia en la resolucin del presente
asunto, con carcter previo esta Sala considera forzoso aclarar los requisitos por los
cuales se encuentra supeditada la admisibilidad del Recurso de Casacin. En lnea
de principio, conviene destacar que el Recurso de Casacin -como un acto procesalse encuentra integrado por dos elementos esenciales: 1) la expresin de la voluntad
de impugnar, y 2) fundamentacin de la impugnacin. Uno y otro, deben confluir en
el mismo acto y en el mismo momento, esto es, de un lado la expresin de esa
voluntad en el tiempo, modo y lugar sealados, y de otro, la fundamentacin
conforme a las exigencias de la ley (v. Arto. 17, 363 y 390 CPP). Para el caso que
nos ocupa y por las razones que de seguido se dirn, nos referiremos al segundo de
los requisitos de admisibilidad circunscrito al contenido del Recurso de Casacin.
Es un hecho inconcuso que la voluntad de recurrir adems de estar especficamente
vinculada al acto que se impugna, debe individualizar de manera suficiente el
motivo, y esa motivacin debe contener el agravio, tanto en lo referente al vicio que
denuncia como al derecho que lo sustenta. No basta pues, con invocar la existencia
de un agravio, sino que es preciso la demostracin del agravio que sirve de
fundamento en el caso concreto. De ah, que resulta imprescindible que el
casacionista seale especficamente su queja, citando concretamente las
disposiciones legales que considere violadas o errneamente aplicadas, expresando
conjuntamente cul es la aplicacin que se pretende. En palabras del Jurisconsulto
Clari Olmedo, Jorge, en su obra de Derecho Procesal Penal, el acto debe ser
claro, preciso, tcnico y especfico, ordenadamente elaborado y suficientemente
razonado para que no est viciado de su estructura. Establecida as la exigencia,
fluye en puridad de trminos que la mencin especifica del artculo de ley respecto
del cual se sostiene que se ha cometido un error de derecho, constituye un
ineludible requisito para la admisibilidad de la casacin, incluso cuando el recurso
versa por la inobservancia de formas procesales (V. Arto. 387 CPP).
II
Expuestas las condiciones por las cuales prospera la admisibilidad del recurso de
casacin, nos referiremos a cada uno de los recursos planteados por las defensas
tcnicas de los acusados, sin embargo siendo que del estudio de los libelos de
impugnacin se advierte la reproduccin de motivos en uno y otro recurso, resuelto
ese punto de agravio en comn por economa procesal se entender resuelto para el
resto de partes que en idntico animo se hayan motivado. Recurso de Casacin
planteado por el Lic. William Ruz Velsquez. En su impugnacin, el abogado Ruz
Velsquez, aludiendo la pretericin de normas procesales, pero carente de toda
tcnica casacional finca su recurso en los numerales 5 y 6 del Arto. 387 CPP.
Advierte la Sala como el recurrente presenta sus quejas como si se tratara de un
Recurso Ordinario que no prev mayores formalidades, mezclndolas y
generalizndolas unas entre otras. En este contexto, el casacionista es ayuno en
determinar con claridad y precisin los preceptos legales que considera se han
quebrantados o mal aplicados al caso concreto, pues a como se dej dicho en
lneas anteriores, no basta para fundar el recurso la vaga, general e imprecisa
afirmacin de que se han violados las reglas al valorar la prueba en un Juicio por
Jurado, que de entrada y por disposicin de la ley no est obligado a expresar las
107
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
razones de su veredicto (V. Arto. 194 y 316 CPP). En estas circunstancias, a
todas luces resulta improcedente el recurso de casacin de mrito, habida cuenta
que -repetimos- la legitima motivacin del recurso exige al casacionista citar las
disposiciones legales que estima violadas, sin embargo, en el caso, el recurrente
nicamente discursea con argumentos subjetivos la decisin de culpabilidad emitida
por el Tribunal de Jurados. A este respecto, y a mayor abundamiento no puede
perderse de vista que al Tribunal de Casacin de sta Sala de lo Penal, le est
vedado descender a los hechos, y ello porque la valoracin de las pruebas y la
determinacin de las conclusiones inferidas de ellas, es potestad soberana del
Tribunal de Jurados de mrito. As, todo lo que atae a la comprobacin material y
valoracin del hecho, o sea la libre conviccin del Juez, en este caso, del Tribunal de
Jurados, se sustrae de la competencia de sta Sala de lo Penal, resultando
inadmisible censurar en casacin la discrecionalidad con la cual el Tribunal de
Jurados seleccionaron la prueba para formar su conviccin. Pretender la tesis del
recurrente, de que sta Sala de lo Penal, haga un nuevo anlisis de los hechos,
sera atemperar la intangibilidad que de esos hechos garantiza el Principio de
Inmediacin Procesal (v. Arto. 282 CPP), debiendo estarse pues a los hechos fijados
y acreditados en la Sentencia, de lo contrario, esto es, negarlos, discutirlos o
modificarlos es causa de inadmisbilidad (Fernando de la Ra, La Casacin Penal,
Ediciones de Palma, Buenos Aires, 1994, p. 224), salvo excepciones que
evidentemente no se corresponde al caso en estudio. Sin perjuicio de lo anterior,
precisando el reclamo del recurrente sobre el hecho de haber concurrido a emitir el
veredicto un miembro del jurado, cuya recusacin fue hecha en tiempo, forma y
fundada en causa legal, bastara con indicar, que tal y como lo seala el propio
recurrente esa circunstancia (recusacin del jurado) fue ejercida una vez conocido el
veredicto del Tribunal de Jurado, justamente cuando en audiencia oral se debata la
pena por imponer, es decir, fuera de las previsiones que fija el Arto. 296 CPP para
las recusaciones que podrn hacer las partes intervinentes a los miembros del
jurado. Por todo lo antes expuesto, para sta Sala de lo Penal, el recurso que en
este considerando se ha abordado carece del ms mnimo requisito que derive
indefectiblemente su naturaleza extraordinaria que lo hace distinguir del resto de
recurso, en donde se reduce la vigencia del Principio iura curia novit, en tanto y en
cuanto, este Supremo Tribunal no puede corregir ex officio los yerros y omisiones
aludidos en la casacin del recurrente. En suma, recurdese que el recurso debe
bastarse a s mismo.
III
Recursos de los Defensores Pblicos, Lic. Donald Soza Salgado, y Lic. Cristhian
Margarita Ugarte Daz. De manera separada, pero en idntico contenido, las
defensas de los acusados Jos del Carmen Martnez Navarrete y Douglas Alberto
Snchez Bustos, formulan sus recursos de casacin en tres motivos de fondo y uno
de forma. As, siguiendo el orden en que han sido planteados por la conexidad entre
ambos recursos se entra a resolver indistintamente los motivos del recurso por el
fondo y la forma. Como primer motivo de fondo, el defensor pblico aduce quebranto
del Debido Proceso en cuanto a lo referente a la ampliacin de la informacin de
prueba realizada por el representante del Ministerio Pblico. Al respecto plantea el
recurrente que posterior a la celebracin de la Audiencia Inicial, el Fiscal de Juicio
amplia la informacin probatoria intercambiada con el objeto de que le sean
admitidas las pruebas periciales de Yadira Vega Lanuza, Francisco Prez Garca,
Alberto Urroz Salgado, Noel Chavarra Lezama y Blas Gonzlez Palacios. El
argumento que expone el impugnante no puede prosperar, pues contrario a sus
pretensiones al citar como fundamento la nulidad que por defecto absoluto prev el
Arto. 163.1 CPP., no encuentra esta Sala que con esa ampliacin de la informacin
probatoria el representante del Ministerio Pblico, haya agenciado una transgresin
a los derechos y garantas que seala el Texto Constitucional Patrio y los Convenios
Internacionales ratificados por nuestro pas. A contrario sensu, se destaca que al
haberse cumplido el procedimiento que para estos casos fija los Artos. 269, 274 y
275 CPP., las defensas tuvieron garantizado su derecho de audiencia,
particularmente el de hacerse or por el Juez todas las argumentaciones que
consideraron oportunas para respaldar su defensa tcnica. El derecho de oposicin
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Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
a la admisin de la prueba de cargo en la ampliacin de informacin, implica la
concesin que sobre la base del contradictorio a cada una de las partes debe
concedrsele una cantidad y calidad de oportunidades y chances, para intervenir,
defender, argumentar, y probar, a como sucedi efectivamente en el presente caso.
Por otro lado, destquese que en lneas del precitado Arto. 275 CPP., las premisas
para la incorporacin de un elemento de prueba despus de intercambiada la
prueba, lleva consigo dos circunstancias, a saber: 1) si sobreviene, o 2) si se
descubre un nuevo elemento probatorio. As, dentro de las circunstancias que
plantea el recurrente, ciertamente que en el presente asunto ese hecho probatorio
que no fue intercambiado primitivamente en la Audiencia Inicial, sobrevino a dicha
audiencia, en el tanto, que adems de lo ya intercambiado ocurri una prueba ms
(periciales) que el representante del Ministerio Pblico, efectivamente intercambio
conforme el procedimiento que la ley establece para estos casos, sin que ello
hubiere conculcado o generado una transgresin al derecho de audiencia y
contradictorio ya sealados. No se trata pues, de la incorporacin de una prueba que
de manera sorpresiva haya conculcado el derecho de defensa, pues a como deja
dicho el recurrente contra ese acto se ejercieron todos los actos formales y
materiales tendentes a rechazar la accin del representante del Ministerio Pblico.
No es pues la simple alegacin de la nulidad por la nulidad misma. Aunado a lo
anterior, atenindonos a la interpretacin literal de la palabra, segn el Diccionario
Esencial de la Lengua Espaola, sobrevenir significa Ocurrir una cosa adems
de otra. Como segundo reclamo de fondo, en el mismo contexto de la violacin de
las reglas del Debido Proceso, se denuncia en el presente asunto la trasgresin a la
duracin del proceso que seala el Arto. 134 CPP. En idntica circunstancia
argumentativa la recurrente, Lic. Ugarte Daz, arguye la violacin del Juez de Juicio
en cuanto a la duracin del proceso que para reo detenido prev la ley procesal
penal. Este motivo debe rechazarse, pues a como confiesan los propios recurrentes
en su libelo impugnaticio, la duracin en el tiempo del proceso en cada momento de
demora se imput a cada una de las defensas que as lo consintieron, y en un caso
excepcional por motivos de fuerza mayor, como lo sucedido el 9 de Septiembre del
2005, fecha en que el servidor del computador con el cual se realiza la seleccin
aleatoria de los miembros que conformaran el Tribunal de Jurados se encontraba en
mal estado. Basta con sealar que al tenor literal del Arto. 134 prrafo segundo la
duracin del proceso Igualmente lo interrumpir el caso fortuito o la fuerza
mayor. Siguiendo con el planteamiento casacional del Defensor Pblico, Lic. Soza
Salgado, se arguye como tercer motivo de fondo la inobservancia a la Ley Penal
Sustantiva, con infraccin del Arto. 29.7 del Cdigo Penal vigente, referido a la
inobservancia de la atenuante que sobre su defendido alega concurre: la conducta
anterior constantemente buena. Sobre ello, ya el Tribunal de Apelaciones
Circunscripcin Managua, Sala de lo Penal Nmero Dos, con buen tino resolvi que
el Juez de Juicio valorando las circunstancias propias que rodearon la ejecucin del
hecho, as como las personales de cada uno de los acusados, sobre la base del
marco punitivo que para este tipo de ilcitos fija el Arto. 267.1 Pn., decidi imponer la
pena media en su grado inferior. Por tales razones, el reclamo tambin debe ser
desestimado, por considerar que el quantum de la pena se encuentra
oportunamente acreditado. Finalmente como nico motivo de forma, igualitariamente
ambos defensores pblicos denuncian inobservancia de las normas procesales bajo
pena de invalidez la falta de fundamentacin de la sentencia que como motivo del
recurso de casacin lo fija el Arto. 387.1 CPP. Bajo este marco censuran la falta de
fundamentacin jurdica de la sentencia, pues aducen que el Juez de Juicio no
realiz un anlisis acerca de las razones por las cuales aplic la figura delictiva de
Robo con Intimidacin con resultas de muerte. Carece de razn el reclamo.
Incorrectamente, los impugnantes en este motivo reprochan falta de
fundamentacin, el hecho de no referir el Juez de Juicio los elementos objetivos y
subjetivos del tipo penal y las razones por las cules encuadra la conducta en el tipo
penal se coment, confundiendo ms bien su reproche por la forma, con un reclamo
por inobservancia de la norma sustantiva, al estimar que no se explicaron los
elementos configurativos del ilcito, circunstancias por la cual se rechaza. Huelga
destacar que la falta de motivacin no puede consistir, a como reputan los
recurrentes, simplemente, en el hecho de que el Juzgador no consigne por escrito
109
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
las razones que lo determinaron declarar una concreta voluntad de la ley material,
pues para ello sera suficiente que el juez mencione concretamente los artculos de
la ley que aplica a los hechos comprobados. Esto resultara suficiente para posibilitar
el control jurdico de la casacin y cumplir con las dems finalidades a que la
motivacin responde. No es necesario pues, que se formulen argumentaciones
jurdicas especiales para explicar porqu se encuadra el hecho en una figura penal
en lugar de otra, o para justificar el alcance o interpretacin de un precepto
determinado. Basta, a como se indica en el presente caso, que el Judicial revele cul
es el encuadramiento o la interpretacin a que l llega, porque con ello cumple con
el deber de motivar sealando claramente su conclusin sobre la valoracin jurdica
del caso (Fernando de la Ra, La Casacin Penal, Ediciones de Palma, Buenos
Aires, 1994, p. 127,128 y sgts.). De igual forma, consideramos oportuno sealar la
distincin sustancial entre el agravio de falta de fundamentacin, con la simple
insuficiencia de motivacin, que en todo caso no dejara a la resolucin privada de
fundamentos eficaces. A este respecto, lo que la ley procesal mandata es que la
sentencia sea motivada, pero el pronunciamiento es nulo, nicamanente cuando
falta esa motivacin, no cuando ella es slo imperfecta o defectuosa. Tampoco la
anula un error no esencial que influya en la parte dispositiva, como es el hecho de
que el Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Managua, Sala de lo Penal Nmero
Dos, cuando en el subtitulo Tipificacin del Delito hacen referencia en cuanto a la
designacin de un delito de narcoactividad, error material de trascripcin que al tenor
del Arto. 399 CPP, es corregido no slo porque a como sealamos no influyo en la
parte resolutiva del fallo en donde se tipifico el delito como ROBO CON
INTIMIDACION CON RESULTAS DE MUERTE, sino tambin porque a todas luces
resulta un error material al momento de la transcripcin de la sentencia. Tampoco
afecta el hecho de que la motivacin sea breve y an brevsima o escueta, siempre y
cuando sea eficaz, a como reconoce sta Sala de lo Penal, lo ha sido en el presente
asunto.
POR TANTO:
De conformidad a lo antes considerado y fundamentado, disposiciones legales
citadas, Artos., 386 y sgts. Del Cdigo de Procedimiento Penal, los suscritos
Magistrados en nombre de la Repblica de Nicaragua, dijeron: I. No se casa la
Sentencia dictada a las once y cuarenta minutos de la maana del veintids de
Septiembre del dos mil seis, por el Tribunal de Apelaciones Circunscripcin
Managua, Sala de lo Penal Nmero Dos, impugnada por el Lic. William Ruz
Velsquez, y los defensores pblicos, Lic. Donald Soza Salgado, y la Lic., Cristhian
Margarita Ugarte Daz II. De conformidad al Arto. 399 CPP., se corrige el error
material de trascripcin contenido en la Sentencia impugnada, en la parte donde se
hace referencia al delito de Trfico Interno de Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras
Sustancias Controladas. No obstante se hace un llamado de atencin para que
situaciones innecesarias como las aqu suscitadas y que previamente pudieron ser
advertidas no se tornen en un comn actuar. III. En consecuencia se confirma en
todas y cada una de sus partes la Sentencia Condenatoria dictada a las cinco de la
tarde del seis de Octubre del dos mil cinco, por el Juez Sexto Distrito de lo Penal de
Juicio de Managua. IV.- Copiese, Notifquese, Publquese y con testimonio
concertado regresen las presentes diligencias al lugar de origen para lo de su cargo.
Esta sentencia se encuentra redactada en cuatro hojas de papel membretado de la
Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de
esta misma Sala. (F) A. CUADRA L. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) RAFAEL SOL
J. MENDEZ P. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 50
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, veintiocho de
Febrero del dos mil ocho. Las diez y cuarenta y cinco minutos de la maana.
VISTOS RESULTAS:
Remitidas y radicadas en esta Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal las
diligencias relativas al recurso de casacin interpuesto por la Licenciada Mara
110
Libro Copiador de Sentencias conforme al Cdigo Procesal Penal
Ao 2008
Francis Sevilla Snchez, en su calidad de Fiscal Auxiliar del Ministerio Pblico, en
juicio seguido en contra del Melvin Humberto Obregn Olivas, por el delito de Robo
con Intimidacin seguido de lesiones en perjuicio de Jorge Osejo Barahona y Daniel
Osejo Barahona, en contra de la sentencia dictada a las ocho y treinta y dos minutos
de la maana del da veinte de diciembre del ao dos mil seis, por la Sala de lo
Penal nmero Uno del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin Managua que
fall: I) Ha lugar al recurso de Apelacin interpuesto por el Lic. Juan Antonio Urbina
Jarqun, en contra de la sentencia nmero 93 de las tres de la tarde del da tres de
julio de este ao, dictada en el Juzgado Tercero de Distrito Penal de Juicio de
Managua, en consecuencia, 2. Se declara la extincin de la accin penal por
vencimiento de plazo mximo de duracin del proceso. 3 Se sobresee en la causa a
Melvin Humberto Obregn Olivas del hecho investigado. 4. Ordnese la libertad
inmediata del acusado Melvin Humberto Obregn Olivas, debiendo girarse la
correspondiente orden a quien corresponda. Cpiese, notifquese y con testimonio
concertado de lo aqu resuelto remtanse las diligencias al juez Subrogado para lo
de su cargo. De esta sentencia, inconforme con esta ltima resolucin recurri de
casacin la Licenciada Mara Francis Sevilla Snchez, en su calidad de Fiscal
Auxiliar del Ministerio Pblico, presentando escrito ante la Sala de lo Penal nmero
Uno del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin Managua, a las tres y cinco
minutos de la tarde del da ocho de febrero del ao dos mil siete, fundamentando su
solicitud en los Artos 27, 34 de la Constitucin Poltica de Nicaragua, artculo 25 de
la Convencin Americana sobre Derechos Humanos, Artculo 20 de la ley 260 (Ley
Orgnica del Poder Judicial) Arto 17, 361, 362, 363, 386, 387 y 390, todos del CPP.
El recurso le fue oportunamente admitido y por emplazadas las partes stas se
personaron ante este Supremo Tribunal, dndosele intervencin de ley y sus
respectivos traslados en su debida oportunidad, evacuados que fueron por la
recurrente la Licenciada Mara Francis Sevilla Snchez, en su calidad de Fiscal
Auxiliar del Ministerio Pblico y recurrida la licenciada Kenia Ondina Levy Martnez,
por vencido el trmino se cit para sentencia y siendo el caso de resolver
CONSIDERANDO:
I
La Lic. Mara Francis Sevilla Snchez, en su calidad de Fiscal Auxiliar de Managua,
interpone Recurso de Casacin contra la Sentencia dictada por el Tribunal de
Apelaciones Circunscripcin Managua, Sala Penal Nmero Uno, a las ocho y treinta
y dos minutos de la maana del veinte de Diciembre del dos mil seis, mediante la
cual se declar la extincin de la accin penal por vencimiento del plazo mximo de
duracin del proceso, consecuentemente se Sobresee al acusado Melvin Humberto
Obregn Olivas, quien haba sido condenado a la pena principal de 4 aos de prisin
por el delito de robo con intimidacin, en perjuicio de Jorge Luis Osejo Barahona y
Daniel Antonio Osejo Barahona, y 2 aos de prisin por el delito de Lesiones, para
cada uno de los perjudicados Jorge Luis Osejo Barahona y Daniel Antonio Osejo
Barahona. Como motivo del recurso de casacin el recurrente invoca la contenida en
el numeral 1 del Arto. 387 CPP, referida al quebrantamiento e inobservancia de las
normas procesales establecidas bajo pena invalidez, inadmisiblidad o caducidad.
Reclama que el Tribunal A-Quo se equivoca al considerar que nos encontramos ante
un proceso con acusado detenido, cuyo plazo de duracin sera de 3 meses mximo
para que se emita el correspondiente veredicto o sentencia. Frente a ello, seala la
recurrente que el acusado dur detenido hasta su audiencia inicial, donde le fue
sustituida la medida de prisin preventiva por otras medidas cautelares lo que
automticamente convierte el proceso con acusado no detenido, o lo que es lo
mismo en libertad. De igual forma, alega que le causa agravios el hecho de que el
Tribunal de Apelaciones haya interpretado que por haber renunciado el acusado al
juicio con jurado, se tenga que contabilizar el plazo de 3 meses. Al contrario, -refiere
el recurrente- la norma es clara y estatuye que en todo juicio por delitos en el cual
exista acusado preso por la presunta comisin de un delito grave se deber
pronunciar veredicto o sentencia en un plazo no mayor de 3 meses, contados a partir
de la primera audiencia; lo que es totalmente distinto a lo que el Tribunal est
considerando, recayendo evidentemente en un error de derecho, al estar torciendo
el contenido de la norma invocada, hasta el punto de manifestar que eso es causa
111
Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal.
de inobservancia de derechos y garantas que vulneran el derecho de defensa,
llevndolos a cometer un grave error al declarar la extincin de la accin penal.
II
Con carcter previo, preciso ser referirnos al examen de procedencia o
admisibilidad del presente recurso, comprendido al cumplimiento de parte del
casasionista de una serie de requisitos intuidos en los Artos. 361, 363, 386, y 390
CPP. Lo anterior, a efecto de despejar cualquier duda sobre la invocacin de la falta
de cumplimiento de dichos requisitos, que en el presente asunto la defensa tcnica
del acusado en su contestacin al recurso de casacin ha sealado, particularmente
en lo que tiene que ver sobre las exigencias formales de tiempo a que debe
ajustarse el acto impugnativo. A este respecto, el Recurso de Casacin debe ser
interpuesto por escrito ante la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones que conoci y
resolvi el recurso de apelacin, en el plazo de diez das, a contar desde su
notificacin (v. Arto. 390 CPP). No se tienen en cuenta los das sbados y domingos,
ni los das feriados o de asueto, tampoco los comprendidos en el perodo de
vacaciones judiciales, reza la norma genrica imperante establecida en el Arto.
128.2 CPP. Para el caso que nos ocupa, la propia defensa tcnica del acusado, Lic.
Kenia Ondina Levy Martnez, es conteste en sealar que al representante del
Ministerio Pblico, le notificaron la resolucin de apelacin el 26 de Enero del ao en
curso, presentando su recurso de casacin a las tres y cinco minutos de la tarde del
8 de Febrero del corriente ao (reza literalmente la razn de recibido de la secretara
del Tribunal de Apelaciones, Sala de lo Penal Nmero Uno). De manera que al
contabilizar desde la fecha que le notificaron la Sentencia de Apelacin al
representante del Ministerio Pblico, sin incluir a como deja dicho la norma de
mrito, los das sbados y domingos, concluimos que el Recurso de Casacin fue
propuesto no slo dentro del tiempo que establece la Ley, sino tambin que en lo
que hace a su contenido, advierte esta Sala de lo Penal que claramente se
establece la expresin de la voluntad de impugnar del recurrente, individualizando
de manera suficiente el agravio, y determinando concretamente los preceptos que se
estiman errneamente aplicados al caso concreto, marcando a la vez cul es la
aplicacin que pretende. Por tal razn, considera esta Sala de lo Penal, que el
procedimiento de admisin del presente recurso verifica la existencia de los
requisitos extrnsecos y de contenido que autorizan su admisibilidad, estudio y
resolucin.
III
Entrando al objeto del presente recurso, y para resolver el reclamo planteado por el
representante del Ministerio Pblico, deben hacerse algunas consideraciones y debe
adems, valorarse lo ocurrido en todo el iter del Juicio Oral y Pblico, el que
primitivamente dio inicio el 24 de Marzo del 2006, pero luego se declar interrumpido
para comenzarlo nuevamente el 19 de Junio del 2006. En lnea de principio, como
es sabido el tex