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CPP 06

La Corte Suprema de Justicia de Nicaragua revisó dos casos penales. En el primer caso, se declaró improcedente la acción de revisión de una sentencia condenatoria debido a que el defensor del acusado no se presentó a la audiencia. Se le concedió al acusado la oportunidad de intentar nuevamente la acción de revisión. En el segundo caso, la Corte confirmó la sentencia de un tribunal inferior que había declarado culpables a dos hombres de delitos relacionados con drogas tras un juicio oral con testigos y pruebas.

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CPP 06

La Corte Suprema de Justicia de Nicaragua revisó dos casos penales. En el primer caso, se declaró improcedente la acción de revisión de una sentencia condenatoria debido a que el defensor del acusado no se presentó a la audiencia. Se le concedió al acusado la oportunidad de intentar nuevamente la acción de revisión. En el segundo caso, la Corte confirmó la sentencia de un tribunal inferior que había declarado culpables a dos hombres de delitos relacionados con drogas tras un juicio oral con testigos y pruebas.

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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006

SENTENCIA No. 1
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, diecisis de
Enero del ao dos mil seis. Las nueve de la maana.
VISTOS RESULTA:
Mediante escrito presentado por el Licenciado Jos Noel Balmaceda Gmez, el da cuatro
de Agosto del ao dos mil cinco, a la una de la tarde, el condenado Medardo Manuel
Garca Ortiz promovi accin de revisin contra la sentencia condenatoria dictada en su
contra por el Juzgado Primero de Distrito del Crimen, Chinandega, a las tres y cincuenta y
cinco minutos de la tarde del da treinta de Octubre del ao dos mil uno, en la que se le
conden a la pena de quince aos de prisin, por ser autor del delito de violacin en
perjuicio de la menor Jennifer del Carmen Ocampo Ruiz. Sentencia que se encuentra firme
y con autoridad de cosa juzgada. Promueve su revisin al amparo de la causal nmero 2 y
5 del Arto. 337, por lo que por admitido se seal audiencia para debatir sobre la accin
intentada, ponindosele en conocimiento al Ministerio Pblico para que hiciera uso de sus
derechos y llegada la fecha sealada solamente se hizo presente el representante del
Ministerio Pblico, no as el defensor nombrado por el accionante, por lo que se procedi a
la celebracin de la audiencia, por lo que;
CONSIDERANDO UNICO:
Mediante auto del da diecisis de agosto del ao dos mil cinco, a las ocho y cincuenta y
cinco minutos de la maana la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, admite la
revisin interpuesta por el condenado Medardo Manuel Garca Ortiz; se le brinda
intervencin de ley al Licenciado Jos Noel Balmaceda Gmez como defensor del
accionante y se ordena la celebracin de la audiencia oral y pblica para el da Lunes
veintids de agosto del ao dos mil cinco, a las diez de la maana la cual se realiz al
amparo del Art. 342 CPP que establece La diligencia se celebrar con la participacin de
los intervinientes que se presenten, quienes expondrn oralmente sus pretensiones. y con
la presencia del representante del Ministerio Pblico y el accionante Medardo Manuel
Garca Ortiz no as su defensor. El Fiscal Manuel de Jess Reyes Jurez expuso que al no
venir a la audiencia las pruebas torales ofrecidas no se puede tener una visin de la accin
pretendida, por lo cual pide que sea desestimada. Por su parte la Sala Penal estima, como
lo dej sentado en el acta de audiencia, que esta accin puede ser intentada nuevamente
dada la falta de comparecencia de la defensa del condenado y atendiendo las siguientes
consideraciones legales a).- La audiencia de la accin de revisin se realiza bajo los
principios de la audiencia en los juicios por delitos, as se establece en el Arto. 342 CPP,
prrafo infine.- b).- El Arto. 282 CPP, establece "que la audiencia se realizar con la
presencia ininterrumpida del juez, todos los miembros del jurado en su caso, la parte
acusadora, el acusado y su defensor. De lo anterior se colige que es indispensable para la
celebracin de la audiencia la presencia del defensor para consagrarle as al procesado su
derecho insoslayable de la defensa en virtud del cumplimiento normativo de las garantas
de los procesados que acoge nuestro Cdigo Procesal Penal y en cumplimiento del Arto.
34 Cn. inciso 4 y siendo que en el caso de autos la defensa no compareci a la celebracin
de la audiencia, en consecuencia esta Sala le brinda la oportunidad al accionante para
intentarla nuevamente en los trminos que dej expuesto en su escrito inicial.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas y artculos
34 inciso 9 de la Constitucin Poltica, 337 del Cdigo Procesal Penal, en nombre de la
Repblica de Nicaragua, los suscritos Magistrados dijeron: I. Se declara improcedente la
presente accin de revisin intentada por el condenado Medardo Manuel Garca Ortiz. II.
Se le concede nuevamente el derecho al condenado a intentar en los mismos trminos la
presente accin de revisin a fin de proceder a la sustanciacin de la misma. III. Cpiese,
notifquese y publquese. Esta sentencia est escrita en una hoja de papel bond membretado
de la Corte Suprema de Justicia y rubricada por el Secretario de la Sala de lo Penal de este
Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) R. CHAVARRIA D. (F) GUILLERMO
VARGAS S. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) ANTE MI: J.
FLETES L. Srio.
____________

Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


SENTENCIA No. 2
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO PENAL.- Managua, diecisis de
Enero del ao dos mil seis.- Las nueve y treinta minutos de la maana.VISTOS
RESULTAS:
El veintiuno de Mayo del ao dos mil cuatro, la Fiscal Mara Orfa Mena Sols, ante el
Juzgado Segundo de Distrito Penal de Audiencia de Len, expuso que el da Jueves veinte
de Mayo del ao dos mil cuatro, se allan la vivienda del seor Juan Antonio Martnez
Guardado y Emiliano Martnez Reyes, encontrando en el inmueble del primero nueve
matas que al realizarle la prueba de campo resultaron ser marihuana, en donde al momento
de ser descubiertas apareci el seor Martnez Reyes, quien recibi el reproche del seor
Martnez Guardado, al reclamarle que por su culpa tena problemas pues el seor Martnez
Reyes, le haba dado las matas, semillas y abono para sembrarlas, y con tales elementos se
procedi al allanamiento de la morada del seor Emiliano Martnez Reyes, en donde se
encontr cuatro punto cinco gramos de marihuana, con los elementos antes expuestos
comparece a acusar al seor Juan Antonio Martnez Guardado, como autor del delito de
Produccin de estupefacientes, sicotrpicos y otras sustancias controladas y al seor
Emiliano Martnez Reyes, como autor del delito de Promocin y Estmulo al Consumo de
Estupefacientes, Sicotrpicos y Sustancias Controladas, presentando como elementos de
conviccin las testificales de Pedro Martnez Pichardo, Mara Timotea Valverde Centeno,
Francisco Noel Bravo Arostegu, Teofilo Omar Trujillo, William Alberto Santana, adems
de pruebas documentales, as como la Pericial de la seora Reyna Isabel Reyes Cruz. A las
cuatro y cinco minutos de la tarde del veintiuno de Mayo del ao dos mil cuatro, se llev a
cabo la audiencia preliminar en donde comparecieron el Licenciado Mario Mendiola como
defensor del seor Juan Antonio Martnez Guardado y el Licenciado Evelio Jarqun como
defensor del seor Emiliano Martnez Rojas, y la Licenciada Mara Elisa Silva Zapata
como representante del Ministerio Pblico, se puso en conocimiento de los acusados los
hechos imputados, se les impuso como medida cautelar la prisin preventiva y se seal
fecha para la audiencia inicial. Mediante escrito presentado por el Licenciado Evelio
Antonio Jarqun Senz, promovi la excepcin de falta de Jurisdiccin o competencia,
proponiendo testificales para demostrarla, por lo que se seal audiencia especial para
resolver tal excepcin. A las tres de la tarde del veintisis de Mayo del ao dos mil cuatro
con la presencia de las partes se llev a cabo la audiencia especial, en donde ante los
argumentos de las partes el Juez resolvi que en el presente caso el seor Emiliano
Martnez Rojas sera procesado como inductor del delito de Produccin de Estupefacientes,
Sicotrpicos y otras sustancias controladas y no como autor del delito de Promocin o
estmulo para el consumo o expendio de estupefacientes, razn por la cual declar sin lugar
la excepcin promovida por el Licenciado Jarqun. A las diez y diez minutos de la maana
del veintiocho de Mayo del ao dos mil cuatro, se llev a cabo la audiencia inicial en
donde tomando en consideracin los elementos y piezas de conviccin intercambiados por
la fiscala el judicial estim que existan suficientes mritos para remitir a juicio oral y
pblico, manteniendo la prisin preventiva a los acusados, resolucin que fue incorporada
al auto de las once de la maana del veintiocho de Mayo del ao dos mil cuatro, contra el
cual el seor Evelio Antonio Jarqun Senz en el carcter que acta interpuso Recurso de
Apelacin, del cual se mand a or a la fiscala. A solicitud del seor Juan Antonio
Martnez Guardado, se tuvo a la Licenciada Mayra del Rosario Parajn Zapata como su
defensora. A solicitud de la Fiscala se celebr la audiencia preparatoria de Juicio en donde
la judicial ante el debate sobre la procedencia de las pruebas ofrecidas por las partes
resolvi admitir las testificales de Bernardo Martnez Reyes, Cristino Meza Rojas y Julio
Martnez Rodrguez, Juan Antonio Monge Martnez, Francisco Noel Bravo Arostegu,
Teofilo Omar Trujillo, Jos Marti Zeledn, Pedro Martnez Pichardo, Mara Timotea
Valverde Centeno, William Alberto Santana y Jos Antonio Ramrez, rechaz las
testificales de Carlos Manuel Ramrez Reyes y Rodolfo Ruiz Pichardo. Con la presencia
de las partes legitimadas en juicio, a las nueve y cuarenta y cinco minutos de la maana del
veintids de Julio del ao dos mil cuatro, se celebr el juicio oral y pblico, en donde
expuestos los argumentos iniciales de las partes, se recibieron las testificales de Marina
Timotea Valverde, Pedro Martnez Pichardo, Francisco Noel Bravo Arostegu, Teofilo
Omar Trujillo, Jos Antonio Ramrez, Jos Marti Zeledn, de la Perito Reyna Isabel Reyes
Cruz, Juan Antonio Monge Martnez y Bernardo Martnez Reyes, a solicitud de las partes
se suspendi el juicio reanudndose a las nueve y veintids minutos de la maana del
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


veintisiete de Julio del ao dos mil cuatro, recibindose la testifical de William Alberto
Santana, evacuadas las pruebas propuestas por las partes, la judicial brind la palabra a las
partes para que presentaran los alegatos de conclusin, finalizado lo cual procedi a dictar
su fallo declarando culpables a los acusados por los hechos imputados. En virtud de la
anterior resolucin se abri el debate de la pena a las once y cuarenta y cinco minutos de la
maana del veintisiete de Julio del ao dos mil cuatro. A las dos de la tarde del veintisiete
de Julio del ao dos mil cuatro, se dict sentencia condenando al seor Juan Antonio
Martnez Guardado, como autor del delito de Produccin de Estupefacientes, sicotrpicos
y otras sustancias controladas, a la pena de cinco aos de presidio y multa de quinientos
mil crdobas, y al seor Emiliano Martnez Reyes como inductor del delito de Produccin
de Estupefacientes, sicotrpicos y otras sustancias controladas, a la pena de cinco aos de
presidio y multa de quinientos mil crdobas. A solicitud del seor Aurelio Martnez
Rivera, padre del seor Emiliano Martnez Reyes, se tuvo como defensora de ste ltimo a
la Licenciada Martha Madriz, a quien se le brind intervencin de ley y en cuyo carcter
interpuso Recurso de Apelacin en contra de la sentencia dictada. Del Recurso interpuesto
se mand a or a la Fiscala, quien no se pronunci al respecto, remitindose las diligencias
al Superior Jerrquico.
II
En la Honorable Sala Penal del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin Occidental,
se radicaron las diligencias, personndose la Licenciada Martha Madriz. En virtud de que
ninguna de las partes solicit audiencia, se dict sentencia a las once y quince minutos de
la maana del veintids de Septiembre del ao dos mil cuatro, en donde se declar sin
lugar la apelacin y en consecuencia se confirm el fallo impugnado en todas y cada una
de sus partes. Inconforme con el fallo la Licenciada Martha Madriz de Snchez, interpuso
Recurso de Casacin por motivos de fondo en contra de la misma, aduciendo bajo los
auspicios del segundo motivo del arto. 388 CPP. que se viol el arto. 55 de la Ley de
Estupefacientes, Sicotrpicos y otras sustancias controladas, ya que en dicha disposicin
no se establece la figura del inductor. Bajo el primer motivo del arto. 387 CPP seala como
violado el arto. 67 de la Ley 285, ya que a su defendido se le encontr en un bolso 4.5
gramos de marihuana, siendo esto una falta penal, que debi ser juzgado por un juez
competente, lo que no se cumpli. Del Recurso interpuesto se mand a or a la fiscala
quien se reserv el derecho de contestar agravios en la audiencia ante el Superior
Jerrquico. Finalizados los trmites se remitieron las diligencias ante este Supremo
Tribunal, en donde mediante providencia de las ocho y treinta y cinco minutos de la
maana del diecisis de Mayo del ao dos mil cinco, se les brind intervencin de ley a las
partes y se seal audiencia para expresar los argumentos atinentes al Recurso de Casacin
interpuesto. Ante los Magistrados que integran la Sala Penal de este Supremo Tribunal y
Secretario que autoriza, se celebr a las once de la maana del veintitrs de Mayo del ao
dos mil cinco la audiencia oral del presente recurso en donde la parte recurrente solicit
fuera revocada la sentencia por los motivos expuestos en su expresin de agravios, y la
fiscala por su parte solicit fuera confirmada la resolucin por carecer de fundamento los
agravios expuestos por el recurrente, con lo que se cerr la audiencia en referencia,
pasando los presentes autos a estudio para su respectiva resolucin; y siendo el caso de
hacerlo como en derecho corresponde;
SE CONSIDERA:
I
Bajo el primer motivo de casacin en la forma contenido en el arto. 387 CPP establece la
recurrente que se viol por la sentencia de trmino el arto. 67 de la Ley 285, por cuanto a
su defendido slo se le ocup un bolso con 4.5 gramos de marihuana, siendo esta una falta
penal, que debe ser juzgada por juez competente. De lo expuesto por la recurrente, esta
Sala percibe la clara confusin que se deriva de tal planteamiento, por lo que es oportuno
aclarar que si bien es cierto el da de los hechos, a su defendido no se le encontr
materialmente en su poder una cantidad mayor de marihuana, que diera lugar a un juicio
por delito como en el caso que nos ocupa, tambin lo es que en relacin al delito por el que
se procesa a Juan Antonio Martnez, que es la de Produccin de Estupefacientes,
Sicotrpicos y Otras Sustancias Controladas, a su defendido se le ha vinculado no como
autor directo sino como partcipe del ilcito, por lo que la tenencia de 4.5 gramos de
marihuana no es objeto de juicio en el presente caso, sino su comportamiento de
colaboracin para la comisin del delito antes mencionado, razn por la que no es
atendible la queja expuesta por la recurrente, y ms an cuando la norma por ella citada es
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


de naturaleza sustantiva y no adjetiva, cuya discusin no es pertinente dentro del motivo
casacional que ha citado, por lo que se debe rechazar.
II
Al amparo del segundo motivo del arto. 388 CPP. Aduce la recurrente que se viol lo
establecido por el arto. 55 de la Ley 285, ya que esta no establece pena para el inductor.
Antes de entrar al anlisis propuesto, es importante establecer que como lo ha sealado
Fernando de la Rua en su obra La Casacin Penal: No se concibe que el tribunal de
casacin pueda reconocer que la sentencia aplica errneamente la ley respecto al punto
de derecho sealado por el recurrente, y que al mismo tiempo deba abstenerse de
corregirla porque su propia interpretacin de la norma no coincide con la postulada en la
impugnacin: la sentencia incurre en error pero tambin incurre en error el recurrente;
ergo, nos abstenemos de fijar la interpretacin correcta. Si el motivo fue concretamente
sealado, el tribunal de casacin tiene aptitud para fijar los resultados que deriven de
corregir el error... (Pg. 232). Y es que desde un punto de vista poltico seala Lino
Enrique Palacios- la casacin puede concebirse como un remedio encaminado a lograr la
uniformidad en la interpretacin del derecho (Recursos en el Proceso Penal, Editorial
Abeledo Perrot, Buenos Aires 1998, Pg. 76). De modo que trada a este Mximo Tribunal
la discusin en torno a la participacin del encartado en el delito de produccin de
estupefacientes, es oportuno y necesario dejar sentada la posicin de la Sala en tal aspecto.
Por lo que debe traerse a colacin que si bien es cierto lo aseverado por la Fiscala en
cuanto a que aunque la Ley 285 no establezca explcitamente la figura del inductor, sta en
su arto. 97 nos remite a la legislacin comn, la cual la complementa, de tal suerte que la
Ley 419 dictada en Junio del 2002, que reforma el Cdigo Penal en lo atinente a la forma
de participar en los delitos, es plenamente aplicable, ya que el arto. 22 reformado
establece: 1. Son responsables criminalmente de los delitos los autores y los participes. 2.
Los autores pueden ser directos, mediatos o coautores. Son participes los inductores, los
cooperadores necesarios y los cmplices; sin embargo los dos primeros se consideran a
efectos de pena autores. (...) y ms adelante el arto. 24. tambin reformado en dicha ley
aclara: Sern considerados como autores a efectos de pena: 1. Las personas que inducen
dolosa y directamente a otro u otros a ejecutar el hecho. 2. Las personas que cooperan
dolosamente en su ejecucin con un acto sin el cual no se habran efectuado. De manera
que es plenamente aplicable la ley 419 al caso que nos ocupa, siendo desacertada la queja
de la parte recurrente. Empero, dada la funcin unificadora del Recurso de Casacin, al
vislumbrar el claro error mantenido tanto en primera y segunda instancia, es deber de esta
Sala en virtud de la doctrina antes citada, sealar que en el caso que nos ocupa la
participacin del encartado no debe ser considerada como induccin, sino como
cooperador necesario. Esta afirmacin descansa en la determinacin de la plataforma
fctica fundamento del presente juicio, en donde se tuvo por demostrado que el acusado
suministr las semillas al otro acusado para su siembra, por lo que este acto no puede de
modo alguno considerarse como induccin al delito, ya que ste de la misma letra del arto.
24 del Cdigo Penal reformado por la Ley 419, representa una mera instigacin para
cometer un delito. Instigar seala Welzel- es determinar dolosamente a un hecho doloso
(a travs de la influencia espiritual) (...) Por eso, es instigador quien da el precio exigido
al asesino que se ha ofrecido por dinero para cometer el hecho y agrega siempre el
medio obligatorio ha de contener una influencia espiritual (del pensamiento) (Derecho
Penal Alemn, Editorial Jurdica de Chile, Chile 1976, Pg.166). Enrique Bacigalupo,
seala: Los medios por los cuales se crea en otro el dolo del hecho son indiferentes.
Tanto son medios adecuados los beneficios prometidos o acordados al autor como la
coaccin u otra amenaza(...) (Manual de Derecho Penal Parte General, Editorial TemisIlanud, Bogot 1984, Pg. 207). En contraste con esta forma de participacin, tenemos al
cooperador necesario el cual segn la letra del arto. 24 es la persona que coopera
dolosamente en la ejecucin del delito con un acto sin el cual no se habran efectuado. Para
poder llegar a ubicar al encartado en este tipo de participacin, es importante destacar que
los doctrinarios han determinado que la Teora de los bienes escasos, es la que ms
acertadamente auxilia al juzgador al momento de valorar el comportamiento y ubicarlo
dentro de las diferentes formas de participacin en el delito, siendo esta Teora mediante la
cual se establece que: En cuanto al criterio de escasez, es til para auxiliar a decidir si la
aportacin se presentaba (ex ante) ante los ojos del espectador objetivo, atendido el plan
del autor, como condicio sine que non de la realizacin del tipo (Santiago Mir Piug,
Derecho Penal Parte General, Editorial PPU, Barcelona 1985, Pg. 351). En defensa de
esta Teora Enrique Gimbernat Ordeig, explica que el haber entregado una cosa pese a
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


saber de las dificultades que tena el ejecutor para adquirirla perfilan la cooperacin
necesaria (Autor y Cmplice en Derecho Penal, Universidad de Madrid, Barcelona 1966,
Pg. 159). Retomando el caso que nos ocupa observamos que la entrega de las semillas
para la siembra de marihuana son un bien escaso pues su presencia en el comercio est
prohibida, y la entrega de ste bien (las semillas) fue condicin sine qua non, para que el
otro acusado sembrara y cosechara estas plantas, por lo que no puede el comportamiento
del que suministra este bien escaso considerarse como induccin, que ms que una
colaboracin material, responde a una influencia espiritual es decir en el pensamiento de
otro para la comisin del delito, por lo que es pertinente determinar que el comportamiento
examinado corresponde a la cooperacin necesaria, lo cual en el caso sublite no vara la
pena, pues conforme la Ley 419, que reforma el arto. 22 del Cdigo Penal, en donde ste
ltimo en su numeral 2 establece que para efectos de la pena el cooperador necesario es
considerado autor, por lo que en este aspecto la sentencia impugnada no debe ser
modificada.
POR TANTO:
De conformidad a lo antes considerado, a las disposiciones citadas y a los artos. 386 y
siguientes CPP, los suscritos Magistrados en nombre de la Repblica de Nicaragua,
dijeron: I) Se casa la sentencia dictada a las once y quince minutos de la maana del
veintids de Septiembre del ao dos mil cuatro, por el Honorable Tribunal de Apelaciones
de la Circunscripcin Occidental, Sala de lo Penal, reformndose la misma nicamente en
lo que respecta a que el seor Emiliano Martnez Reyes, es responsable del delito de
Produccin de Estupefacientes, Sicotrpicos y Otras Sustancias Controladas en perjuicio
de la Salud Pblica como cooperador necesario, en los dems puntos de la parte resolutiva
de la sentencia citada, se confirma en su totalidad. II) Cpiese, Notifquese, Publquese y
con testimonio concertado regresen las presentes diligencias a su lugar de origen para lo de
su cargo. Esta sentencia est escrita en tres hojas de papel bond con membrete de la Corte
Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo Penal de este Supremo
Tribunal. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F) R. CHAVARRIA D. (F) A. CUADRA L.
(F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) ANTE MI: J. FLETES L.
Srio.
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SENTENCIA No. 3
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, diecisiete de
Enero del ao dos mil seis. Las nueve de la maana.
VISTOS RESULTA:
Mediante escrito presentado por el Licenciado Leonardo Ruiz Martnez, el da doce de
agosto del ao dos mil cinco, a las dos de la tarde, el condenado Javier Salazar Lpez
promovi accin de revisin contra la sentencia condenatoria dictada en su contra por el
Juzgado Sptimo de Distrito de lo Penal de Juicio de Managua, en la que se le conden a la
pena de siete aos de prisin, por ser autor del delito de Robo con Intimidacin; sentencia
que se encuentra firme y con autoridad de cosa juzgada. El accionante argumenta que en
su contra se utilizaron testigos falsos para incriminarlo lo que luego fue base para
fundamentar la sentencia que lo conden. Siendo el caso de resolver se dicta la
correspondiente sentencia.
CONSIDERANDO UNICO:
Carece la presente revisin del insoslayable requisito del sealamiento de la concreta
referencia de los motivos en que se basa, lo cual es motivo suficiente para declarar su
inadmisibilidad por imperio de los Artos. 339 y 340 CPP. En otro orden de ideas aunque
en su escrito el accionante argumente que en su contra se utilizaron testigos falsos para
incriminarlo sosteniendo que esto fue base para fundamentar la sentencia que lo conden,
no seala en que consiste la falsedad a estudiar como causal de revisin y se limita a
argumentar que l no tuvo ninguna participacin en el ilcito. Propone adems el
accionante como nuevos hechos o nuevos elementos de prueba las declaraciones
testificales de Ricardo Antonio Prez Martnez y de Bronny Jos Lpez Nuez; con el
primero de ellos de manera escueta pretende demostrar que no cometi el ilcito pero
incurre en el grave error de no realizar el juicio ponderativo lgico jurdico y valorativo
para hilvanar las circunstancias de que con este hecho nuevo o nuevo elemento de prueba,
al enlazarlo con las dems pruebas rendidas en el proceso evidencien, que el accionante no
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


cometi el delito, y aun cuando no mencione que se refiere al motivo 5 de revisin, del
contenido jurdico del Arto. 337 CPP, se establece que los nuevos hechos o nuevos
elementos de prueba deben ser unidos a los ya examinados en el proceso y deben
evidenciar que el accionante en el caso especfico no cometi el ilcito por el que se le
conden, condicin con la que no cumple el petente. Por otra parte, con el testigo Bronny
Jos Lpez Nuez quien ya declar en el juicio en que se le conden, lo presenta con el
propsito de que este testigo rinda un nuevo testimonio distinto a lo que ya ha declarado
con el fin especfico de aclarar la razn por la que minti en su primer testimonio. Esto en
forma genrica significara la asuncin de la comisin de un ilcito cometido por este
testigo lo cual le violentara su garanta constitucional de no autoincriminarse; este
principio lo recoge nuestro Cdigo Procesal Penal en la parte infine del Arto. 196 CPP, que
dice textualmente; "Ningn testigo estar obligado a declarar sobre hechos que le pueden
deparar responsabilidad penal a s mismo". El Poder Judicial debe garantizarle a los
ciudadanos su seguridad jurdica, para ello se han desarrollado las garantas procesales
como dogmas irrenunciables e indispensables del proceso, derivados del valor de
seguridad jurdica que el estado debe garantizar a favor del procesado, actual o eventual;
en ese sentido el insigne jurista Julio Maier en su obra Derecho Procesal Penal clasifica a
los principios que informan al proceso en dos grupos que son; a).- Principios relativos al
procedimiento b).- Principios relativos a la organizacin de la administracin de justicia;
en el primer grupo se encuentra el principio de que establece lmites referidos a los
mtodos para averiguar la verdad" este principio se desarrolla en el Arto. 16 CPP bajo el
precepto de licitud de la prueba la que se debe obtener por un medio lcito y debe ser
incorporada conforme a las reglas de la legalidad, Arto 196 CPP supracitado y esto nos
conlleva a considerar otra garanta procesal vinculada con la incoercibilidad de que el
procesado declare o se autoincrimine que es lo que se lograra con la declaracin de este
ltimo testigo ofrecido por el accionante, en consecuencia una fundamentacin de la
revisin basado en ello es inaceptable, lo que torna manifiestamente infundada la revisin
solicitada y en consecuencia se debe declarar inadmisible.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas y artculos
34 inciso 9 de la Constitucin Poltica, 339 y 340 del Cdigo Procesal Penal, en nombre de
la Repblica de Nicaragua, los suscritos Magistrados dijeron: I.- Se declara improcedente
la presente accin de revisin intentada por el condenado Javier Salazar Lpez. II.Cpiese, notifquese y publquese. Esta sentencia est escrita en una hoja de papel bond
membretado de la Corte Suprema de Justicia y rubricada por el Secretario de la Sala de lo
Penal de este Supremo Tribunal. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F) A. CUADRA L.
(F) R. CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F)
ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
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SENTENCIA No. 4
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL.- Managua, diecisiete de
Enero del ao dos mil seis.- Las nueve y treinta minutos de la maana.VISTOS
RESULTAS:
Ante el Juzgado Segundo de Distrito Penal de Audiencia de Len, compareci el
Licenciado Freddy Valentn Arana Rivera, mayor de edad, soltero, Abogado, como Fiscal
Departamental, exponiendo que el tres de Junio del ao dos mil cuatro, aproximadamente a
las cuatro de la tarde en el retn de polica ubicado en la entrada de Managua a Len, se
diriga un vehculo negro marca Chevrolet del lado Este de la Carretera con las luces
encendidas, por lo que los policas lo detuvieron y se revis su documentacin,
identificndose el conductor como Jorge Antonio Martnez Benavente, no encontrndose
nada en este primer vehculo, sin embargo detrs de ste vena otro de marca Nissan el
cual encontraron parqueado fuera de la calzada en la entrada principal de la Colonia
Universitaria con la coraza levantada, al ser revisado este segundo vehculo se encontr
una agenda en cuyo contenido estaban escritos algunos nmeros de telfonos celulares,
direcciones y anotaciones, entre las que se encontraba el nombre del conductor del
Chevrolet negro, al seguir revisando el Nissan se encontraron dos maletas cuyo contenido
eran veinte bultos en una y diez bultos en otra, pesando todos ellos 30,052.5 gramos, a la
sustancia contenida en dichos bultos se les realiz la prueba de campo, resultando una
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


coloracin que identifica a dicha sustancia como cocana, por los hechos antes expuestos y
amparado en las testificales de Jos Balbino Huete Gmez, German Antonio Chvez Ortiz,
Omar Trujillo, Marti Zeledn, Sergio Zavala, Maribel Lpez Reyes, Carlos Roberto
Medina Parrales, Mara Esperanza Morales, Julio Armando Lainez Blanco, Silvia Melania
Sandoval Andino, Subcomisionado Domingo Gonzlez, pruebas documentales y la
pericial de Reyna Isabel Reyes Cruz, as como algunas piezas de conviccin, presenta
acusacin en contra del seor Jorge Antonio Martnez Benavente como coautor del delito
de Transporte Ilegal de Estupefacientes Sicotrpicos y Sustancias Controladas en perjuicio
del Estado de Nicaragua, por lo que solicita se tramite la acusacin en cuestin. A las cinco
y cuarenta minutos de la tarde del cinco de Junio del ao dos mil cuatro, se llev a cabo la
audiencia preliminar, en donde se puso en conocimiento del acusado los hechos por los que
se le acusa, se le nombra como abogada defensora a la Doctora Mayra del Rosario Parajn
Zapata, y previo el anlisis de ley, la judicial resuelve darle trmite a la acusacin e
imponer como medida cautelar la prisin preventiva del encartado. A solicitud del seor
Martnez Benavente, se tuvo al Licenciado Aarn Sandoval Fonseca como su
representante. A las diez y treinta minutos de la maana del catorce de Junio del ao dos
mil cuatro, con la presencia de las partes se celebr la audiencia inicial, en donde
expuestos los argumentos de las partes, la fiscala present el Intercambio de informacin
correspondiente, y encontrando mritos suficientes el judicial resolvi remitir a juicio la
presente causa, decisin que fue cristalizada mediante auto de las tres y veinte minutos de
la tarde del catorce de Junio del ao dos mil cuatro, resolucin de la cual apel la defensa,
recurso que se tramit conforme a la ley. El Licenciado Sandoval Fonseca present el
intercambio de informacin y prueba, ofreciendo como tales las testificales de Alejandro
Antonio Mndez Alvarado, Luis Edgardo Torres, y Betania del Carmen Mndez Garca, y
como documental la Certificacin de Licencia de comerciante a nombre del acusado. A
solicitud de la defensa se llev a cabo a las tres y diez minutos de la tarde del diez de
Agosto del ao dos mil cuatro la audiencia preparatoria de juicio, en donde las partes
expusieron sus argumentos en torno a la admisibilidad de los elementos y piezas de
conviccin, resolviendo la judicial excluir la testimonial de Maribel Lpez Reyes y las
documentales siguientes: acta de resultado de allanamiento, recibo de ocupacin, acta de
convalidacin de actos de investigacin. A las diez y treinta minutos de la maana del
diecisiete de Agosto del ao dos mil cuatro, se celebr el Juicio Oral y Pblico, en donde
previo las advertencias de ley, la verificacin de la presencia e identidad de las partes y de
la lectura del libelo acusatorio, se le brind la palabra a las partes legitimadas a fin de que
presentaran los lineamientos de su intervencin en el presente juicio, concluido lo cual, se
recibieron las siguientes pruebas testimoniales de German Antonio Chvez, Jos Balbino
Huete Gmez, Jos Martn Zeledn, Sergio Ral Zavala Lpez, Rodolfo Celestino
Vsquez Romero, Julio Armando Lainez Blanco, Emigdio Tinoco Alvarado, Reyna Isabel
Reyes Cruz, Jos Domingo Gonzlez Valladares, a solicitud de la fiscala se suspendi el
Juicio, reanudndose a las dos y treinta y cuatro minutos de la tarde del diecisiete de
Agosto del ao dos mil cuatro, procedindose a tomar la declaracin testimonial de Carlos
Roberto Medina Parrales, y se procede a incorporar la prueba documental, a solicitud de la
defensa se suspendi el juicio, reanudndose a las cuatro y cinco minutos de la tarde del
veintitrs de Agosto del ao dos mil cuatro, recibindose las declaraciones testimoniales de
Alejandro Antonio Mndez Alvarado, Betania del Carmen Mndez Garca y Luis Edgardo
Torres, a solicitud de la defensa el encartado declar, por recibida toda la prueba ofrecida,
se le brind la palabra a las partes para que expusieran sus alegatos de conclusin,
finalizado lo cual el judicial resolvi declarar culpable al seor Jorge Antonio Martnez
Benavente como autor del delito de Transporte Ilegal de Estupefacientes, Sicotrpicos y
Otras Sustancias Controladas. Por declarada la culpabilidad del justiciable a las seis y
treinta y cinco minutos de la tarde del veintitrs de Agosto del ao dos mil cuatro, se abri
el debate de la pena a imponer, exponiendo las partes sus argumentos en torno al quantum
de la misma. A las ocho de la maana del veinticuatro de Agosto del ao dos mil cuatro, se
dict sentencia en la que se condena al seor Jorge Antonio Martnez Benavente como
autor directo del Transporte Ilegal de Estupefacientes, Sicotrpicos y Sustancias
Controladas en perjuicio de la Salud Pblica de Nicaragua, a la pena de diez aos de
Presidio y multa de cuatro millones ochocientos mil crdobas, ordenndose a su vez el
decomiso de los bienes ocupados al justiciable. Inconforme con el fallo el Lic. Sandoval
Fonseca, interpuso Recurso de Apelacin, del cual se mand a or a la Fiscala y con su
contestacin se remitieron las diligencias al Superior Jerrquico.

Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


II
Ante la Sala Penal del Honorable Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin
Occidental el acusado realiz cambio de defensa, recayendo este nuevo nombramiento en
el Licenciado Carlos Javier Chavarra Rivas, a quien se le brind la intervencin de ley que
en derecho le corresponde. A las nueve de la maana del doce de Noviembre del ao dos
mil cuatro presente ante los Magistrados que integran la Sala Penal del Tribunal referido,
comparecieron las partes y presentaron sus argumentos en torno al recurso interpuesto. A
las diez y diez minutos de la maana del veinticinco de Noviembre del ao dos mil cuatro,
se dict sentencia en la que se declara sin lugar el recurso promovido, confirmando por
ende la sentencia del Juez A quo. Contra esta sentencia el Licenciado Carlos Javier
Chavarra Rivas, interpuso Recurso de Casacin, del que se mand a or a la fiscala quien
aleg tuvo a bien. Por concluidos los trmites a las diez y ocho minutos de la maana del
dieciocho de Febrero del ao dos mil cinco, se remitieron los autos a este Supremo
Tribunal en donde se dict auto a las dos y treinta minutos de la tarde del seis de Mayo del
ao dos mil cinco en donde se radican las diligencias y se pasan a estudio para su
resolucin, y siendo el caso de resolver como en derecho corresponde;
SE CONSIDERA:
I
En el presente Recurso vemos como el recurrente inicia su recurso amparndolo en los
artos. 386, 387 y 388 CPP al desarrollarlo repite los agravios que en su oportunidad
expres el anterior defensor agregndole algunos comentarios expuestos en el fallo del
Tribunal A quo, y carente de toda tcnica casacional agrega al final de algunas de sus
argumentaciones que se han violado las causales 1 y 4 del arto. 387 CPP; o que se ha
violentado el ordenamiento jurdico conforme el arto. 387 CPP incos. 1, 4, 5; o que tal
situacin es la que le causa el ms descomunal de los agravios porque se ha violentado el
arto. 387 CPP inco 1,3,4,5 y arto. 388 CPP inco 1 y 2; o que le causa agravio a l y a su
representado conforme al arto. 387 CPP inco 1, 3, 4 y 5, Arto. 388 inco 1 al violentarse el
arto. 34 CPP inco 1, arto. 2 CPP. De los fragmentos antes transcritos puede observarse la
imprecisin y vaguedad de que esta plagada la interposicin del Recurso Extraordinario de
Casacin a que se hace mrito, recurso de suyo formalista que si bien es cierto la nueva
legislacin ha atemperado el rigorismo de que naturalmente esta investido, eso no significa
que su naturaleza y estructura se haya desnaturalizado, pues para su procedencia se deben
cumplir como mnimo ciertas caractersticas que derivan indefectiblemente de su
naturaleza extraordinaria que lo distingue de los dems recursos, en donde se reduce la
vigencia del principio iura curia novit por cuanto este Supremo Tribunal no puede corregir
ex officio los yerros del recurrente
II
El arto. 390 CPP establece las formas extrnsecas e intrnsecas que debe llenar el Recurso
de Casacin, siendo las primeras el interponerlo por escrito y para las segundas, que en
dicho escrito: a) Se cite concretamente las disposiciones legales que se consideren violadas
o errneamente aplicadas y expresar con claridad la pretensin; b) Se indiquen por
separado cada motivo con sus fundamentos. Notamos entonces como surge la obligacin
insoslayable de individualizar el agravio, respondiendo esta exigencia a la particular
naturaleza del Recurso, cuya esfera est limitada nicamente a las cuestiones de derecho,
y el control que provoca slo puede recaer sobre determinados motivos (Fernando de la
Ra, La Casacin Penal, Ediciones de Palma, Buenos Aires1994, p. 224). Advertimos
como en el presente caso el recurrente tal como si se tratara de un Recurso Ordinario que
no prev mayores formalidades, presenta sus quejas sin separar los motivos casacionales
frente a las quejas expuestas, generalizndolas y mezclndolas lo cual no es adecuado ya
que cada una de ellas sirve de plataforma jurdica para denunciar infracciones a la ley
sustantiva o adjetiva de distinta ndole. El requisito del cual carece el presente recurso, es
sumamente importante pues la Sala nicamente ante un acertado planteamiento puede
pronunciarse en cuanto a la procedencia de tal o cual alegato bajo la causal que hace
probable el recibo de la queja planteada.
III
Sin perjuicio de lo antes expuesto, esta Sala estima oportuno destacar que siendo que el
argumento al cual el recurrente pretende dotar de pertinencia multicausal, estriba en una
nueva valoracin de los hechos a la luz de las pruebas producidas en juicio, ya que
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


considera que tanto el celular como la agenda que involucra a su defendido fueron pruebas
construidas por la polica en perjuicio de su representado, a las que no debieron de darse
valor alguno. Esta Sala observa que la tesis propuesta por el recurrente nos invita a hacer
un nuevo anlisis de los hechos, facultad de la cual est inhibida sta Sala en base al
principio de intangibilidad de los hechos que deviene de la garanta al principio de
inmediacin procesal, por cuanto como seala Fernando de la Ra en la obra antes citada,
que en el Recurso de Casacin, debe atenerse escrupulosamente a los hechos fijados en la
sentencia: negarlos, discutirlos o modificarlos es causa de inadmisibilidad, salvo
excepciones que no corresponden al caso de autos. Por todo lo antes expuesto no queda
ms a esta Sala que desestimar el Recurso a que se ha hecho mrito.
POR TANTO:
De conformidad a lo antes considerado, a las disposiciones citadas y a los artos. 386 y
siguientes CPP, los suscritos Magistrados en nombre de la Repblica de Nicaragua,
dijeron: I) No se casa la sentencia dictara por la Sala Penal del Honorable Tribunal de
Apelaciones Circunscripcin Occidental a las diez y diez minutos de la maana del
veinticinco de Noviembre del ao dos mil cuatro. II) Cpiese, Notifquese, Publquese y
con testimonio concertado regresen las presentes diligencias al lugar de origen.- Esta
sentencia est escrita en tres hojas de papel bond membretado de la Corte Suprema de
Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal. (F)
A. CUADRA L. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F) R. CHAVARRIA D. (F)
RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 5
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, dieciocho de
Enero del ao dos mil seis. Las nueve de la maana.
VISTOS RESULTA:
Mediante escrito presentado por el Licenciado Gorky Galeano Peralta, el da nueve de
Febrero del ao dos mil cinco, a las once y treinta minutos de la maana, los condenados
Edwin Francisco Mosquera Velsquez y Mario de Jess Reynoso Jimnez promovieron
accin de revisin contra la sentencia condenatoria dictada en su contra por el Juzgado de
Distrito del Crimen, Bluefields, a las cuatro de la tarde del da treinta y uno de Mayo del
ao dos mil, en la que se le conden a la pena de veintids aos de presidio, por ser autores
del delito de Trafico Internacional de Estupefacientes en perjuicio del Estado de
Nicaragua. Sentencia que se encuentra firme y con autoridad de cosa juzgada. Promueve su
revisin al amparo de la causal nmero 2 del Arto. 337.
CONSIDERANDO UNICO:
Tal a como consta en los registros de esta Sala Penal, la sentencia condenatoria pedida de
revisin, adems de haber sido impugnada mediante el recurso de apelacin tambin lo fue
mediante el recurso de casacin en donde el Supremo Tribunal pronunci sentencia de las
diez y cuarenta y cinco minutos de la maana del da once de Septiembre del dos mil dos
declarando sin lugar el recurso quedando as confirmada la sentencia condenatoria de
primera instancia, por lo que esta Sala percibe una impropiedad en que ahora, en va de
revisin, que es un proceso independiente pero ntimamente ligado a aqul en que se dict
la sentencia "recurrida", se conozcan y decidan exactamente los mismos aspectos
conocidos y decididos por la jurisdiccin comn, como son las aparentes violaciones al
debido proceso. A pesar de todo, previo a emitir el pronunciamiento sobre la
admisibilidad de esta peticin de revisin, es necesario establecer la diferencia entre la
ilegalidad de la prueba con la ilicitud de la prueba. La primera se refiere a las
circunstancias en que se aportan al proceso, ellas se producen con irrespeto a las
ritualidades y formalidades que se establecen en torno al principio de legalidad de la
prueba en su incorporacin al proceso; la segunda se refiere a la forma de cmo obtener la
prueba, cuya actividad se realiza utilizando conductas ilcitas que son contrarias a los
principios constitucionales; ambas quedan reguladas con la aplicacin del Arto. 16 CPP
bajo el concepto de licitud de la prueba. Por su parte la causal 2 del Arto. 337 CPP se
refiere a la prueba falsa como fundamento de la sentencia condenatoria y al veredicto
injusto a la vista de las pruebas practicadas; esto se refiere en sntesis a que la prueba
practicada en el juicio es falsa y su falsedad se debe demostrar en la audiencia, para ello se
debe sealar en que consiste la falsedad de la prueba y adems ofrecer los medios
9

Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


probatorios de la falsedad requisito del cual carece la presente peticin de revisin, en
cuanto al veredicto injusto a la vista de las pruebas practicadas en esta tesitura la prueba no
es falsa ni ilcita, tampoco es ilegal, simplemente es insuficiente para crear una conviccin
en el jurado para emitir un veredicto de culpabilidad y esto no fue fundamentado en modo
alguno por el accionante. En relacin a la plataforma fctica de la revisin planteada y su
fundamentacin, descansa en afirmar que las pruebas fueron llevadas al proceso con
ilicitud e ilegalidad contraviniendo lo regulado en el Arto. 16 CPP y esto no puede ser
fundamento de la causal invocada que provoca su irremediable inadmisibilidad por ser la
misma manifiestamente infundada al tenor del Art. 340 CPP.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas y artculos
34 inciso 9 de la Constitucin Poltica, 340 del Cdigo Procesal Penal, en nombre de la
Repblica de Nicaragua, los suscritos Magistrados dijeron: I.- Se declara inadmisible la
presente accin de revisin de la sentencia pronunciada por el Juzgado de Distrito del
Crimen, Bluefields, a las cuatro de la tarde del da treinta y uno de Mayo del ao dos mil
intentada por los condenados Edwin Francisco Mosquera Velsquez y Mario de Jess
Reynosa Jimnez. II.- Cpiese, notifquese y publquese. Esta sentencia est escrita en una
hoja de papel bond membretado de la Corte Suprema de Justicia y rubricada por el
Secretario de la Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal. (F) GUILLERMO VARGAS
S. (F) A. CUADRA L. (F) R. CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O.
DE ROBLETO (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 6
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL.- Managua, dieciocho de
Enero del ao dos mil seis.- Las nueve y treinta minutos de la maana.VISTOS
RESULTAS:
Ante la Sala Penal de este Supremo Tribunal, compareci el seor Heberto de Jess
Robleto Duarte, mayor de edad, casado, agricultor, natural de Camoapa del Departamento
de Boaco, quien se encuentra en el Sistema Penitenciario de Cuisal en Juigalpa
cumpliendo condena de Quince Aos de Prisin por el delito de Violacin y Cinco aos de
prisin por el delito de Abusos Deshonestos en perjuicio de sus menores hijos Melisa del
Rosario Robleto Arrliga y Evaristo Roberto Arrliga. Explica que el veintisis de Enero
del ao dos mil se dict sentencia condenatoria en su contra por las penas y delitos antes
mencionados por el Juez de Distrito del Crimen de Boaco, la que se encuentra pasada en
autoridad de cosa juzgada por haberla confirmado el Honorable Tribunal de Apelaciones
de la Circunscripcin Central el dieciocho de Noviembre del ao dos mil dos. Con tales
antecedentes interpone Accin de revisin en contra de la sentencia condenatoria dictada
por el Juez de Distrito del Crimen de Boaco, en base a los numerales 2, 4 y 5 del arto.
337 CPP, solicitando se anule la sentencia condenatoria ordenando su libertad, nombra
adems, como su abogado defensor al Licenciado Francisco Omar Gutirrez. Por auto de
las ocho y diecisiete minutos de la maana del veintids de Diciembre del ao dos mil
cuatro, esta Corte brind intervencin de ley al Licenciado Gutirrez, se gir carta orden al
Juez de Distrito Penal de Ejecucin de Sentencias y Vigilancia Penitenciaria de la
Circunscripcin Central para que informe si el fallo aludido en la accin interpuesta esta
firme y se puso en conocimiento al Ministerio Pblico de la accin referida. A las ocho y
treinta minutos de la maana del veintinueve de Abril del ao dos mil cinco, se seal
fecha y hora para la audiencia oral. A las once de la maana del nueve de Mayo del ao
dos mil cinco, ante los Honorables Magistrados que integran la Sala Penal de este Mximo
Tribunal, comparecieron el Licenciado Francisco Omar Gutirrez como defensor del
condenado y el Licenciado Julio Ariel Montenegro, como Fiscal acreditado a esta accin.
El presidente de la Sala concedi la palabra a las partes para que argumentaran alrededor
del tema, concluida la audiencia se resolvi mantener la prisin del condenado en tanto no
se resuelva la presente accin; y siendo el caso de resolver como en derecho corresponde;
SE CONSIDERA:
I
Bajo el numeral 2 del arto. 337 CPP aduce el petente que el veredicto fue ostensiblemente
injusto porque se dio valor a la declaracin de la polica de la comisara de la mujer y de la
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


trabajadora social que visitaron su hogar y que sealan que la menor en una entrevista
privada le confes a la segunda (a la trabajadora social) el comportamiento inmoral de su
padre en relacin a su hermano mayor y a ella misma, desacreditando con estas
declaraciones a la declaracin de su hija en donde dice que nada de lo anterior es cierto.
Esta Sala a la luz de las pruebas mencionadas no encuentra lo injusto del veredicto, por
cuanto generalmente las personas que han sido objeto de violencia sexual, ms an siendo
menores de edad y siendo descendientes del hechor, presentan generalmente miedo a
denunciar estas circunstancias, por lo que el tomar en consideracin las declaraciones de
terceros no envuelve al veredicto en un contexto de injusticia, tomando en consideracin
que no conocemos especficamente los motivos que condujeron al Jurado a esa decisin
pues la misma se basa en el sistema de la ntima conviccin, ya que el Jurado no tiene por
que razonar la conclusin a la que llegaron, sin embargo para esta Sala resulta lgico que
el Tribunal de Jurado haya en aquella fecha inferido la culpabilidad del hoy condenado por
el conjunto de probanzas existentes en autos, por lo que el motivo planteado no puede
prosperar.
II
A la luz del numeral 4 del arto. 337 CPP, el petente resalta tres situaciones. La primera,
que se tom en consideracin el dictamen mdico legal (relacionado con el menor) fuera
del periodo probatorio y que esto fue fundamental para el resultado del veredicto del
jurado. Esta Sala no coincide con lo planteado por el recurrente ya que no existe uno sino
varios dictmenes mdico-legales que ponen en evidencia el estado fsico del menor, en
donde refieren que existen evidencias de un probable abuso en su contra, por lo que no es
procedente su queja en este aspecto. Como segunda situacin, seala que se viol el deber
del Juez de asegurar su presencia en el Jurado al haberlo celebrado de forma privada. Esta
afirmacin carece de fundamentacin, pues no present prueba alguna de que no hubiera
participado en el Jurado. Ya que el hecho de que el Judicial dictara providencia en tal
sentido obedece a la facultad que le concede el arto. 206 In. y que actualmente bajo el
imperio del nuevo Cdigo Procesal Penal en su arto. 285 prrafo segundo, tambin as lo
recoge, tomando en consideracin razones de moral y orden pblico. De modo que la
circunstancia particular de que el condenado le fue prohibido o no asisti al Jurado de su
causa son una incgnita para esta Sala, pues de autos no se puede determinar con certeza la
validez de su dicho. Como tercer submotivo seala el petente que a su defensor no se le
brind el derecho de la segunda intervencin, esta queja ya fue en su oportunidad
dilucidada ante el Tribunal de Apelaciones ante el cual se tramit el Recurso de Apelacin
en contra de la sentencia condenatoria que se deriv del juicio por jurado de aqul
entonces, por lo que la misma no goza de la eficacia necesaria para atacar la cosa juzgada
del fallo contra el que se endereza la presente accin.
III
Como ltimo fundamento de su accin, el petente al amparo del numeral 5 del arto. 337
CPP., establece que se le debe aplicar una norma ms favorable, lo cual sera el resultado
de aplicar la teora concursal de los delitos, invocando en este caso el concurso ideal. Esta
Sala considera que no es de recibo el motivo, por cuanto es importante aclarar al petente el
yerro dentro de su fundamentacin. En el caso que nos ocupa tomando en consideracin
los hechos cuya autora se imput y por la cual se conden al seor Heberto Robleto
Duarte, no pueden ubicarse dentro del concurso ideal. En el concursus delictorum,
encontramos cuatro hiptesis a saber: a) unidad de accin y unidad de lesin jurdica; b)
unidad de accin y pluralidad de lesin jurdica; c) pluralidad de acciones y unidad de
lesin jurdica; y d) pluralidad de acciones y pluralidad de lesiones jurdicas (Fontecilla
Riquelme, Rafael; Concursos de Delincuentes, de Delitos y de leyes penales y sus
principales problemas jurdicos, Editorial Jurdica de Chile, 1956, pg. 55). En el primer
caso, no existe problema en su comprensin; en la segunda hiptesis estamos ante el
concurso ideal, pero como podemos ver requiere que una misma accin lesione ms de un
bien jurdico protegido, puede ser que de un mismo disparo se cause la muerte a dos
personas, un disparo mantiene la unidad de accin; la tercer hiptesis se refiere al delito
continuado, en donde existe similitud del hecho punible, homogeneidad de la ejecucin,
carcter unitario del bien jurdico lesionado, la conexin de tiempos, entre otros; a la cuarta
hiptesis pertenece a la del concurso material de delitos, en donde hay varias acciones que
lesionan varios bienes jurdicos protegidos. En cuanto al concurso ideal y el material
nuestro derecho positivo establece un rgimen especial para cada uno de estos concursos,
para el primero el establecido en el arto. 90 Pn. en donde perfila el concurso ideal
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


propiamente dicho y el concurso ideal por conexin ideolgica (cuando un delito se
encuentra con otro, en relacin de medio a fin), por otro lado encontramos en el arto. 89
Pn. el rgimen de la pena para el concurso material de los delitos, en donde existe un
cmulo jurdico de las penas o cmulo de reduccin pues no permite que pase de 30 aos
la suma de ellas. En el caso sometido a nuestro estudio, el argumento del petente es
desacertado, ya que en el juicio se juzg por un lado la violacin de que fue objeto la
menor (mujer), de quien fue demostrado el desgarro del himen de vieja data, y por otro
lado se determinaron los abusos deshonestos de que fue objeto el menor (varn),
habindose tambin en este caso demostrado no con uno sino con varios dictmenes
mdicos esta circunstancia fsica. Ambos delitos de forma individual en relacin a cada
vctima fueron delitos continuados, ya que se cometieron en distintos tiempos y de forma
reiterada, pero no a como pretende establecer el petente, no puede subsumirse el abuso
deshonesto a que fue sometido el hijo varn a la violacin a que fue sometida la hija mujer,
son dos delitos independientes que forman parte de un concurso material de delitos, por lo
que las penas aplicadas en oportunidad de la condena aplicando el sistema de cmulo de
reduccin, estn apegadas a derecho.
POR TANTO:
De conformidad a lo antes considerado, a las disposiciones citadas y a los artos. 337 y
siguientes CPP, los suscritos Magistrados en nombre de la Repblica de Nicaragua dijeron:
I.- No ha lugar a la Accin de Revisin, presentada por el seor Heberto de Jess Robleto
Duarte, en contra de la sentencia condenatoria dictada por el Juzgado de Distrito de lo
Penal de Boaco el veintisis de Enero del ao dos mil, a las ocho y treinta minutos de la
maana. II.- Cpiese, notifquese, y publquese. Esta sentencia est escrita en dos hojas de
papel bond membretado de la Corte Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de
la Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) GUILLERMO
VARGAS S. (F) R. CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) ANTE MI: J.
FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 7
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, diecinueve de
Enero del ao dos seis. Las nueve de la maana.
VISTOS RESULTA:
Mediante escrito presentado por el Licenciado Oscar Enrique Ruiz, el da diez de Marzo
del ao dos mil cinco, a las diez y quince minutos de la maana, el condenado Jairo
Armando Sequeira Vado promueve accin de revisin contra la sentencia condenatoria
dictada en su contra por el Juzgado Sptimo de Distrito Penal, Managua, a las dos y diez
minutos de la tarde del da treinta de Abril del ao dos mil cuatro, en la que se le conden a
la pena de cinco aos de presidio, por ser autor del delito de Trfico Interno de
Estupefacientes, Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas en perjuicio del Estado de
Nicaragua. Sentencia que se encuentra firme y con autoridad de cosa juzgada. Promueve su
revisin al amparo de la causal nmero 2 y 4 del Arto. 337.
CONSIDERANDO:
-ICarece la presente revisin del cumplimiento de condiciones mnimas de procedibilidad
por inobservar el accionante el deber de fundamentar los motivos en que se funda su
accin de revisin. Seala como motivos los incisos 2 y 4 del Arto. 337 CPP. Fundamenta
as el inciso 2 del Arto. 337 CPP; "que fue dejado en indefensin ya que se le nombr
como defensor a una persona que no era abogado con lo que se le viol el Arto. 100 CPP."
Este argumento no puede ser considerado en modo alguno fundamentacin de este motivo
ya que el mismo se refiere a la prueba falsa y al veredicto ostensiblemente injusto a la vista
de las pruebas practicadas, lo que nada tiene que ver con supuestos vicios por indefensin,
lo que por si solo demuestra que la accin est manifiestamente infundada en este motivo,
adems debe recordarse que para aplicar el motivo No. 2 pre-citado debe inexorablemente
existir un veredicto emitido por un jurado de conciencia, lo que no ocurre en el caso
concreto por ser un delito regulado por la ley 285 cuyo proceso no se realiza con la
participacin de un jurado de conciencia lo que pone de mayor manifiesto la falta de
fundamentacin de este motivo de revisin.

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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


CONSIDERANDO
-IIEn cuanto al segundo motivo de revisin se refiere el accionante al inciso 4 del Arto 337
CPP, y lo fundamenta as; "que el proceso que se instruy en su contra esta viciado porque
se le violentaron artculos de nuestro Cdigo Procesal Penal ya que el libelo que present
el Ministerio Pblico fue carente de procedibilidad en especial del Arto. 77 CPP inciso 5 y
continua exponiendo el accionante que no fue clara ni precisa las circunstancias del hecho
punible y que por eso es oscuro el libelo acusatorio." De nuevo el accionante incurre en el
vicio de falta de fundamentacin de su motivo de revisin ya que la causal 4 del Arto. 337
CPP, se refiere a demostrar que la sentencia en consecuencia directa de una grave
infraccin a sus deberes cometidas por un juez o jurado y el fundamento esgrimido para
fundamentar este motivo en nada hace relacin a la grave infraccin cometida por el juez y
debe sealar y analizar adems que esa grave infraccin provoc o gener la sentencia en
que se le conden mucho, menos que sea consecuencia directa de esta grave infraccin el
jurado contra el condenado porque antes ya se seal que en el delito por que se le
conden al accionante no se realiza jurado de conciencia.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas y artculos
34 inciso 9 de la Constitucin Poltica, 339 y 340 del Cdigo Procesal Penal, en nombre de
la Repblica de Nicaragua, los suscritos Magistrados dijeron: I. Se declara inadmisible la
presente accin de revisin intentada por el condenado Jairo Armando Sequeira Vado y en
contra de la sentencia de que se ha hecho mrito. II. Cpiese, notifquese y publquese.
Esta sentencia est escrita en una hoja de papel bond membretado de la Corte Suprema de
Justicia y rubricada por el Secretario de la Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal.
Notifquese. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F) R. CHAVARRIA D. (F) A. CUADRA
L. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) ANTE MI: J. FLETES L.
Srio.
____________
SENTENCIA No. 8
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL.- Managua, diecinueve de
Enero del ao dos mil seis. - Las nueve y treinta minutos de la maana.VISTOS RESULTAS:
Ante el Juzgado Primero de Distrito Penal de Chinandega, compareci el Licenciado Luis
Alfonso Conrado Ramrez, quien dijo ser mayor de edad, soltero y de aqul domicilio, en
su carcter de Fiscal Auxiliar del Departamento de Chinandega y con el objeto de presentar
acusacin en contra de la seora Gladis Estela Martnez Soza, mayor de edad, comerciante,
viuda, de este domicilio, sealndola como la autora del delito de Transporte Ilegal de
Estupefacientes, Sicotrpicos y Otras Sustancias Controladas, ofreciendo como elementos
de conviccin las testimoniales de Jos Francisco Gmez Muoz, Jos Gastn Flores,
Gustavo Paterson, Gustavo Snchez, Gustavo Quezada Delgado, Miguel Oviedo, Eduard
Keit Canales, Martn Prez Padilla, Noel Lpez Parada, pruebas documentales y las
periciales del caso, solicitando se le de trmite a la acusacin presentada. A las siete y
cinco minutos de la noche del tres de Abril del ao dos mil tres, se celebr la audiencia
preliminar que tuvo por objeto poner en conocimiento los hechos imputados a la acusada,
el nombramiento de su defensa, cargo que recay en la Doctora Dilena Castillo Guerrero, y
la determinacin de la medida cautelar de prisin preventiva. Siendo la una de la tarde del
catorce de Abril del ao dos mil tres, se llev a cabo la audiencia inicial, que tuvo como
propsito, determinar si el presente caso sera remitido a juicio, por lo cual analizando la
acusacin y con los argumentos argidos por ambas partes, el judicial resolvi remitir a
juicio la presente causa e intercambiar la informacin sobre las pruebas propuestas por la
Fiscala. A las once y dos minutos de la maana del da veintiocho de Mayo del ao dos
mil tres, se realiz el Juicio Oral y Pblico con presencia de las partes, despus de las
exposiciones de apertura, la defensa incident la nulidad de las actas levantadas por la
Polica Nacional, incidente que fue desestimado por la judicial y posterior a ello se
practicaron las siguientes pruebas: la declaracin del perito Humberto Jos Garca Fonseca,
quien expresa haber realizado la prueba de campo en la sustancia ocupada, incorporndose
mediante su testimonio el Acta de Incautacin e Identificacin Tcnica de la droga
ocupada, las declaraciones de Jos Francisco Gmez Muoz, Jos Gastn Flores Caldera,
Noel Alberto Lpez Parada, a solicitud de la Fiscala se suspendi el juicio, el que fue
13

Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


continuado a las dos y treinta minutos de la tarde del da treinta de Mayo del ao dos mil
tres, recibindose la declaracin del perito Modesto Antonio Martnez Zepeda,
incorporando con su testimonio el resultado qumico del Laboratorio de Criminalstica, por
evacuadas las pruebas se concedi la palabra a las partes para que presentaran sus alegatos
finales y una vez presentados la judicial emiti a las tres y cuarenta minutos de la tarde del
treinta de Mayo del ao dos mil tres un fallo de culpabilidad de la acusada por los hechos
investigados, procedindose a las tres y cincuenta minutos de la tarde del mismo da al
debate de la pena. Mediante escrito presentado el dos de Junio del ao dos mil tres, la
defensa interpone Recurso de Apelacin en contra del fallo dictado en contra su
representada. A las cuatro de la tarde del cuatro de Junio del ao dos mil tres se dict
sentencia en la cual se condena a la seora Gladys Estela Martnez Soza, como autora del
delito de Transporte Ilegal de Estupefacientes, Sicotrpicos y Otras Sustancias
Controladas, en perjuicio a la Salud Pblica, a la Pena Principal de Diez Aos de Presidio.
Contra esta resolucin la Licenciada Dilena Castillo Guerrero, interpuso Recurso de
Apelacin. La Licenciada Patricia Rivas, compareci como defensora de la acusada en
sustitucin de la Lic. Castillo, por lo que se le brind le intervencin de ley que en derecho
corresponde. Del anterior recurso se puso en conocimiento a la Fiscala y por finalizados
dichos trmites se remitieron las diligencias al Superior Jerrquico.
II
Ante la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Occidental, comparecieron
a las nueve y treinta minutos de la maana del veintisis de Agosto del ao dos mil tres, el
Licenciado Luis Alfonso Conrado Ramrez, en su carcter de Fiscal y la Licenciada
Patricia del Carmen Rivas Matus, como defensora de la acusada Gladys Estela Martnez
Soza, por expuestos y contestados los agravios, concluy dicha audiencia. A las once de la
maana del veintitrs de Septiembre del ao dos mil tres, se dict sentencia en la que se
desestim el recurso de Apelacin. Inconforme con este fallo la defensa interpuso Recurso
de Casacin sealando que se viol el arto. 118 del Estatuto que garantiza la vigencia de
los Derechos Fundamentales de la persona humana, los incos. 1 y 2 del arto. 2057 Pr., y
bajo el numeral uno, cuarto, y quinto del arto. 387 CPP, y del inciso 1 y 2 del arto. 388
CPP. Por admitido el recurso interpuesto se emplaz a las partes para comparecer ante el
Superior Jerrquico, en donde se regresaron las diligencias al Tribunal A quo a fin de que
mandase a or a la parte recurrida del recurso interpuesto, procediendo dicho Tribunal por
medio del auto de las ocho y trece minutos de la maana del veinticinco de Febrero del ao
dos mil cuatro, a mandar a or a la fiscala por el trmino de ley para que contestase
agravios. Por vencido el trmino para contestar agravios y no haberlo realizado, se
remitieron las diligencias ante la Sala Penal de este Supremo Tribunal, en donde por auto
de las ocho y quince minutos de la maana del dieciocho de Enero del ao dos mil cinco,
tomando en consideracin que la parte recurrente no solicit la celebracin de la audiencia
oral, se pasaron los autos a estudio, y siendo el caso de resolver como en derecho
corresponde por lo que;
SE CONSIDERA:
Antes de entrar al anlisis de los motivos de casacin fundados al amparo del Cdigo
Procesal Penal, resulta forzoso aclarar dos aspectos concurrentes en el recurso presentado.
El primero relacionado con las violaciones a artculos atinentes a la Casacin Civil,
contenidos en el Cdigo de Procedimiento Civil, cuerpo legislativo que desde la entrada
en vigencia de la nueva normativa procesal penal ya no es aplicable, por lo cual carecen de
pertinencia en el caso sublite y por ende no merecen anlisis alguno por parte de esta Sala.
El segundo que corresponde a las violaciones de los motivos de casacin (sic) como lo
expone la recurrente, violacin que no puede acaecer ya que los motivos tambin
denominados medios (Calamandrei en Casacin Civil, citado por Fernando de la Rua en su
obra La Casacin Penal, Pg. 29) casacionales no pueden ser violados ya que son
nicamente vehculos que el legislador ha establecido dentro de los que las partes que se
estimen agraviadas con un fallo judicial expongan sus quejas.
II
Aclarado lo anterior y partiendo del inters particular que reviste el Recurso de Casacin
en lo Penal a diferencia de la Casacin Civil, pese a lo antes anotado y conforme el arto.
392 CPP que brinda una mayor flexibilidad al recurso en lo penal, entraremos al examen
de los fundamentos expuestos por la recurrente. Esta Sala estima necesario aclarar que todo
recurso se encuentra supeditado a dos tipos de requisitos tales como los de admisibilidad y
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


los de fundabilidad, en cuanto a los primeros, debe decirse que el presente recurso, los ha
cumplido a cabalidad, a diferencia de los segundos, ya que un recurso resulta fundado
cuando en virtud de su contenido sustancial, resulta apropiado para la obtencin de una
resolucin que, por va de reforma, modificacin, ampliacin o anulacin sustituya a la
impugnada. ((Lino Enrique Palacio en Los Recursos en el Proceso Penal, Pg. 14). De los
tres motivos de forma y de los dos motivos de fondo, citados en su Recurso de Casacin,
no se expone argumento fctico alguno de parte de la recurrente, pues esta se limita
nicamente a citar textualmente el contenido de las disposiciones invocadas, sin proveer a
travs de ellas el enlace circunstancial y legal con el caso que nos ocupa, razn por la cual
para este Tribunal carece de sentido el Recurso a que se hace mrito, ya que el recurso
debe bastarse a s mismo, porque en el juicio de casacin se reduce la vigencia del
principio iura novit curia que permite suplir de oficio las omisiones del recurrente.
(Fernando de la Rua, Ob. Cit. Pg. 231) De modo que estando circunscrita la competencia
de este Supremo Tribunal a los agravios expuestos por la recurrente y siendo que el
presente Recurso carece de ellos, ya que al citar tan slo los motivos casacionales los deja
hurfanos de vinculacin al caso subjudice, tal circunstancia deviene en un claro bice para
esta Sala por que no le es dable descifrar a que hechos o actos jurdicos se refiere la
recurrente. Por lo antes expuesto, el recurso antes planteado debe ser desestimado.
POR TANTO:
De conformidad a lo antes considerado, a las disposiciones citadas y a los artos. 386 y
siguientes CPP, los suscritos Magistrados en nombre de la Repblica de Nicaragua,
dijeron: I.- No se casa la sentencia de las once de la maana del veintitrs de Septiembre
del ao dos mil tres, dictada por la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin
Occidental, impugnada por la Licenciada Patricia del Carmen Rivas Matus, como
defensora de la seora Gladys Estela Martnez Soza, en consecuencia se confirma en todas
y cada una de sus partes la sentencia en referencia. II.- Cpiese, notifquese, publquese y
con testimonio concertado regresen las presentes diligencias al lugar de origen para lo de
su cargo. Esta sentencia est escrita en dos hojas de papel membretado de la Corte
Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo Penal de este Supremo
Tribunal. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F) A. CUADRA L. (F) R. CHAVARRIA D.
(F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) ANTE MI: J. FLETES L.
Srio.
____________
SENTENCIA No. 9
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, veinte de Enero
del ao dos mil seis. Las nueve de la maana.
VISTOS RESULTA:
Por escrito presentado por la Licenciada ngela Lpez Garca, el da tres de Junio del ao
dos mil cinco, a las diez y treinta minutos de la maana en calidad de defensora pblica
promueve accin de revisin a favor de la condenada Mara Teresa Mendoza Altamirano,
contra la sentencia condenatoria dictada por el Juzgado Segundo de distrito de Juicio de
Len contra de la condenada el da treinta de agosto, a las dos de la tarde, en la que se le
conden a la pena de dos aos y medio de prisin, por ser autora del delito de Promocin o
Estmulo para el Consumo o Expendio de Estupefacientes Sicotrpicos y Otras Sustancias
Controladas en perjuicio del Estado de Nicaragua. Promueve su revisin al amparo de la
causal nmero 4 del Arto. 337 siendo el caso de resolver se dicta la correspondiente
sentencia.
CONSIDERANDO:
La interposicin de la accin de revisin exige sealar la concreta referencia de los
motivos en que se basa, (Arto. 339 CPP) pues de esa misma forma se exige la debida
fundamentacin a esos mismos. La presente revisin carece de estos requisitos por cuanto
la accionante incurre en el error de sealar como motivo de revisin el inciso 4 del Arto.
337 CPP, y esgrime como fundamentacin para este motivo la supuesta existencia de una
sentencia injusta a la vista de las pruebas practicadas en el juicio, lo cual concreta el vicio
de falta de fundamentacin de su causal ya que los argumentos expuestos son propios de la
causal nmero 2 del mismo artculo la que nicamente puede ser aplicable en el caso
exclusivo de que el juicio a revisar se haya realizado con la participacin del jurado de

15

Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


conciencia, y planteada as la revisin provoca su irremediable inadmisibilidad por ser la
misma manifiestamente infundada, al amparo del Art. 340 CPP.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas y artculos
34 inciso 9 de la Constitucin Poltica, 340 del Cdigo Procesal Penal, en nombre de la
Repblica de Nicaragua, los suscritos Magistrados dijeron: I.- Se declara inadmisible la
presente accin de revisin intentada por la condenada Mara Teresa Mendoza Altamirano.
II.- Cpiese, notifquese y publquese. Esta sentencia est escrita en una hoja de papel bond
membretado de la Corte Suprema de Justicia y rubricada por el Secretario de la Sala de lo
Penal de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) GUILLERMO VARGAS S.
(F) R. CHAVARRIA D. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) RAFAEL SOL C. (F)
ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 10
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO PENAL.- Managua, veinte de
Enero del ao dos mil seis. Las nueve y treinta minutos de la maana.VISTOS
RESULTAS:
Ante el Juzgado de Distrito Penal de Audiencia de la ciudad de Estel, compareci la
Licenciada Maria Eugenia Gonzlez Aruz, como Fiscal Auxiliar de aquella ciudad,
explicando que el ocho de Noviembre del ao dos mil cuatro el seor Douglas Alejandro
Lpez Molina, se encontraba cargando una mochila en la va pblica y al ser requisado por
oficiales de polica le encontraron en la bolsa derecha del pantaln que usaba, un paquete
pequeo de hierba de color verde, y dentro de la mochila que portaba, un paquete ms
grande, cuya sustancia al ser sometida a la prueba de campo, result ser marihuana con un
peso total de 836.6 gramos, hechos por los que comparece a acusar al seor Douglas
Alejandro Lpez Molina como autor del delito de Trfico interno de estupefacientes,
sicotrpicos y otras sustancias controladas en perjuicio de la salud pblica, presentando
como elementos de conviccin las testimoniales de Alejandro Morales Esquivel, Francisco
Krikland Moreno, Rafael Lpez Avils, Cristian Ramrez, la pericial de Jos Maria Aruz
Daz, as como pruebas documentales y piezas de conviccin, solicitando se le de trmite a
la acusacin y se establezca como medida cautelar la prisin preventiva. A las nueve y
cuarenta minutos de la maana del diez de Noviembre del ao dos mil cuatro, se llev a
cabo la audiencia preliminar en donde se le puso en conocimiento al encartado de la
denuncia en su contra, se le nombr como abogado defensor al Licenciado Napolen
Pereira Morice, se le dio trmite a la acusacin, y se le impuso como medida cautela la
prisin preventiva. A las once y cuarenta minutos de la maana del da diecisis de
Noviembre del ao dos mil cuatro, se celebr la audiencia inicial, en donde con el
concurso de las partes y ante los elementos y piezas de conviccin ofrecidos por la fiscala,
el judicial resolvi remitir la causa a juicio, lo que as orden mediante providencia de las
doce del medioda del diecisis de Noviembre del ao dos mil cuatro. El Licenciado
Pereira Morice, present escrito en donde seal que su estrategia sera la de refutar los
elementos probatorios ofrecidos por la fiscala. A solicitud del acusado se le nombr
defensor pblico, cargo que recay sobre la Licenciada Martha Gisela Ocn Prado. A las
diez de la maana del dos de Febrero del ao dos mil cinco, con la presencia de la fiscal
auxiliar Lic. Maricela Pichardo Castillo y de la Lic. Martha Gisela Ocn Prado, como
defensora del acusado, ante el Juez de Distrito Penal de la ciudad de Estel, se llev a cabo
el juicio oral y pblico, en donde despus de la exposicin introductoria de las partes, se
recibieron las declaraciones testimoniales de Francisco Kirkland Moreno, Rafael Lpez
Avils, Cristian Acevedo Ramrez, Jos Mara Aruz Daz y Kenneth Hiplito Melndez
Gmez, concluida la recepcin e incorporacin de las pruebas, las partes presentaron sus
alegatos conclusivos y el juez tomando en consideracin los hechos ante l probados,
declar culpable al procesado por el delito imputado, abriendo el debate de la pena a
imponer. A las ocho y treinta minutos de la maana del tres de febrero del ao dos mil
cinco, se dict sentencia en la cual se condena a Douglas Alejandro Lpez Molina por ser
el autor de trfico interno de estupefacientes, sicotrpicos y sustancias controladas, a la
pena de cinco aos de presidio ms una multa de un milln de crdobas. Inconforme con el
anterior fallo la Licenciada Martha Gisela Ocn Prado, interpuso Recurso de Apelacin,
del que se mand a or a la fiscala, quien se reserv el derecho de contestar los agravios
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


ante el superior jerrquico. Concluidos los trmites previos, se remitieron las diligencias al
Tribunal de Apelaciones correspondiente.
II
Ante la Sala Penal del Honorable Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin de las
Segovias, se radicaron las diligencias y a las nueve de la maana del cinco de Abril del ao
dos mil cinco se llev a cabo la audiencia pblica en donde las partes presentaron sus
consideraciones en torno al recurso. A las ocho y treinta minutos de la maana del ocho de
Abril del ao dos mil cinco, se dict sentencia en la que se declara sin lugar el Recurso de
Apelacin y confirmando por ende la sentencia recurrida. Contra esta sentencia, la
Licenciada Martha Gisela Ocn Prado, como defensora pblica del encartado, interpuso
Recurso de Casacin amparado en el quinto motivo del arto. 387 CPP., y en el primer
motivo del arto. 388 CPP. Aduciendo en cuanto el motivo de forma que en el caso sublite
se viol la cadena de custodia de la prueba por lo que la sustancia ocupada a su defendido
no fue embalada como el reglamento de la Ley 285 establece, por lo que la prueba
fundamental en este caso se desvanece y por ende la sentencia debe ser casada. En cuanto
al motivo de fondo, alega que se viol el principio de legalidad penal, ya que su
representado fue encontrado culpable del trfico interno de estupefacientes, sicotrpicos y
otras sustancias controladas, lo cual no concuerda con el cuadro fctico que ha servido de
base para el caso sublite, ya que su defendido fue encontrado en posesin de la droga, no
adquirindola para su distribucin, venta, permuta, expendio o de cualquier otra manera
comercializndola, razn por la que la simple tenencia o posesin de la cantidad
encontrada no esta tipificada como delito. Del recurso interpuesto se mand a or a la parte
contraria, quien se reserv el derecho de contestar agravios en audiencia oral. Por recibidas
las diligencias ante este Supremo Tribunal, se dict providencia a las nueve y diez minutos
de la maana del catorce de Junio del ao dos mil cinco, en donde se les brind la
intervencin de ley que en derecho les corresponde a las partes legitimadas en el presente
juicio y seal fecha y hora para la audiencia oral, la que se celebr a las nueve de la
maana del veinte de Junio del ao dos mil cinco ante los Magistrados de la Sala Penal de
este Mximo Tribunal. Y siendo el caso de resolver el presente recurso como en derecho
corresponde;
SE CONSIDERA:
I
Como motivo de forma, aduce la recurrente que en el caso sublite que la sentencia de
segunda instancia que confirma a su vez la de primera instancia, es una decisin ilegtima
por cuanto, se funda en prueba ilcita, lo cual se deriva de la violacin de la cadena de
custodia de la sustancia ocupada a su defendido, lo cual hace la hace desmerecer y ante
este claro bice se debe declarar la inocencia de su defendido. Esta Sala desestima el
planteamiento expuesto por las siguientes razones, la primera que la protesta en torno a la
ilicitud de la prueba, resulta tarda pues la defensa tena a su disposicin las piezas de
conviccin que se iban a presentar en el juicio, y a fin de discutir en torno a la ilicitud en
este caso del resultado del examen qumico de la sustancia ocupada, por haber sido violada
la cadena de su custodia, hubiera solicitado la audiencia preparatoria, lo que no hizo. Por lo
que no es ante este Mximo Tribunal en donde deben por primera vez provocarse este tipo
de discusiones, ya que en este foro se carece de la amplitud y de los procedimientos
especiales que tratan de dirimir las quejas sobre asuntos singulares de las partes, sobre todo
en temas como el que particularmente alega la recurrente. Sin perjuicio de lo antes dicho,
esta Sala estima conveniente destacar el argumento de la recurrente al sealar que la falta
de constancia en la bolsa para control de la evidencia de quien fue la persona encargada
de su remisin al laboratorio para su respectivo peritaje, ni de la cantidad remitida, no
podra entonces asegurarse que la cadena de custodia de la prueba se haya cumplido
correctamente. De este planteamiento se desprende que ni an ella tiene certeza de que la
cadena de custodia de la prueba se haya violado, es una suposicin que podra derivar en
una discusin y probablemente en la aportacin del rgano auxiliar de otros documentos
que reflejen los controles internos que en sus labores aplican, pero a como se mencion
anteriormente sta discusin debi haber sido propuesta inicialmente ante el Juez de
primera instancia en la audiencia preparatoria conforme lo establece el arto. 277 CPP, y en
caso de admitir esta prueba pese a haberse demostrado en la audiencia preparatoria su
ilicitud, este argumento sera reproducible ante los rganos superiores. En el caso sublite la
defensa, ni siquiera realiz alguna pregunta al perito qumico Lic. Kenneth Hiplito
Melndez Gmez (Vase Folio 44 de Cuaderno de Primera Instancia) en cuanto a la
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


cadena de custodia de la evidencia que llego a sus manos para el anlisis, de lo cual se
pudiera derivar alguna prueba o indicio que coadyuve o fundamente el vicio de ilicitud de
que ahora se queja, por otro lado del dictamen pericial incorporado al juicio vemos como el
perito Melndez describe el material debidamente sellado con cinta de evidencia, firmado
y rotulado, refiriendo haber sido ocupado al hoy acusado (Vase folio 39 del Cuaderno de
Primera Instancia). Como corolario resulta que el argumento ahora expuesto resulta tardo,
inoportuno e infundado, por lo que debe ser desestimada la queja referida.
II
Como motivo de fondo, expresa la recurrente que se ha tipificado indebidamente el cuadro
fctico dentro del delito de trfico interno de estupefacientes, sicotrpicos y otras
sustancias controladas, ya que a su defendido se le encontr en posesin de 836.6 gramos
de marihuana, lo que sobrepasa la dosimetra penal que la ley 285 tipifica como falta, no
obstante la tenencia superior a cinco gramos no esta explcitamente tipificada como delito,
ya que el delito imputado en el presente caso requiere otros comportamientos ajenos al
asumido por su defendido, pues el delito de trfico interno requiere como propsito que
ste sea para distribucin, venta, permuta, expendio, o cualquier otra forma de
comercializacin. El argumento esgrimido revestido de cierta candidez, pretende ubicar la
actitud del acusado como una especie de actitud inerte, tal como si el poseer una cantidad
considerable de marihuana no conllevara a la indefectible conclusin de que los fines de
esa posesin que sobrepasan el consumo personal, tiene una finalidad comercial, siendo
ste el claro corolario que resulta de las mximas de la experiencia y el sentido comn.
Empero es oportuno sealar que la norma citada por la recurrente, es decir el arto. 51 de la
Ley 285, seala: Cometen delito trfico interno de estupefacientes, sicotrpicos y
sustancias controladas o de las semillas o plantas de las cuales se extraen o elaboren
dichas sustancias, los que sin estar autorizados las adquieren para su distribucin, venta
permuta, expendio o de cualquier otra manera la comercialicen; los que incurran en este
delito sern sancionados, con presidio de cinco a veinte aos y multa de un milln a cinco
millones de Crdobas. De la norma transcrita vemos como la conducta principal es la
adquisicin de esa sustancia sin autorizacin. Adquirir, presupone una actividad previa a la
tenencia, la finalidad de esa tenencia va determinada por la cantidad de sustancia ocupada,
esto es evidente. Algunos autores como Diego-Manuel Luzn Pea clasifican a este delito
dentro de los delitos de peligro abstracto, sealando que son delitos de mera conducta,
pero en algn caso pueden ser tipos de resultado (...) por ejemplo en la posesin de drogas
para traficar, que requiere lograr la disponibilidad libre y pacfica de la sustancia al
menos unos momentos; se trata por consiguiente de que el tipo exige un resultado como
consecuencia de la conducta (aqu un determinado grado de avance en el acceso a la
droga), que no supone sin embargo un peligro concreto para el bien jurdico la salud
pblica y la libertad de potenciales adictos-, sino que la accin y su resultado siguen
implicando slo un peligro genrico o abstracto para el bien jurdico. (Curso de Derecho
Penal, Parte General I, Editorial Hispamer). Jorge Moras Mom, seala que estos delitos
gozan del carcter en funcin del resultado, de mero peligro abstracto (Toxicomana y
Delito, Editorial Abeledo Perrot, Buenos Aires 1975, Pg. 95) De la doctrina citada y de la
norma jurdica en cuestin, se desprende con claridad meridiana que no es necesario para
tipificar el comportamiento del imputado que est distribuyendo, vendiendo, permutando o
de cualquier forma comercializando la sustancia prohibida en el preciso momento de ser
aprehendido, de ser as la norma jurdicopenal patria articulara como proposicin
hipottica: el que distribuya, venda, permute o de cualquier forma comercialice
estupefacientes, sicotrpicos y otras sustancias controladas a la cual sera aplicable la
consecuencia jurdicas o penas, y siendo que la norma no responde a esta ltima estructura,
esta Sala estima que en el caso sublite la mxima de derecho penal nullum crimen nullum
poena sine lege, cristalizada en nuestra Carta Magna, no ha sido de manera alguna violada
en el caso sublite, ya que los Magistrados del Tribunal A quo ante la plataforma fctica del
juicio han tipificado con acierto el comportamiento del encartado como Trfico Interno de
Estupefacientes, sicotrpicos y otras sustancias controladas, razn por la que la sentencia
de mrito no merece la censura del Recurso Extraordinario de Casacin, y as debe
declararse.
POR TANTO:
De conformidad a lo antes considerado, a las disposiciones citadas y a los artos. 386 y
siguientes CPP, los suscritos Magistrados en nombre de la Repblica de Nicaragua dijeron:
I.- No se casa la sentencia dictada por la Sala Penal del Honorable Tribunal de Apelaciones
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


de la Circunscripcin las Segovias, a las ocho y treinta minutos de la maana del ocho de
Abril del ao dos mil cinco. II.- Cpiese, notifquese, publquese y con testimonio
concertado regresen las presentes diligencias a su lugar de origen para lo de su cargo. Esta
sentencia est escrita en tres hojas de papel bond membretado de la Corte Suprema de
Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal. (F)
A. CUADRA L. (F) R. CHAVARRIA D. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F)
RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 11
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, veintitrs de
Enero del ao dos mil seis. Las nueve de la maana.
VISTOS RESULTA:
Mediante escrito presentado por el Licenciado Oscar Enrique Ruiz, el da dieciocho de
Marzo del ao dos mil cinco, a las nueve y treinta minutos de la maana, la condenada
Marina Salvadora Picado Corea promovi accin de revisin contra la sentencia
condenatoria dictada en su contra por el Juzgado Octavo de Distrito de lo Penal, Managua,
a las ocho de la maana del da veinticuatro de Noviembre del ao dos mil tres, en la que
se le conden a la pena de diez aos de presidio, por ser autora del delito de Homicidio
Doloso en perjuicio de Jos Winston Bravo y una pena de tres aos de prisin, por ser
autora del delito de Lesiones Dolosas en perjuicio de Jennifer de los ngeles Bravo
Peralta. Sentencia que se encuentra firme y con autoridad de cosa juzgada. Promueve su
revisin al amparo de la causal nmero 1 y 2 del Arto. 337.
CONSIDERANDO:
-ILa causal nmero 1 del Arto. 337 CPP requiere como requisito de admisibilidad la
existencia de dos sentencias penales firmes contradictorias bajo la ptica elemental de que
en ambas sentencias se juzgaron los mismos hechos con resultados contradictorios,
excluyentes o inconciliables entre si, en relacin a los hechos probados lo que genera
alguna bondad procesal o sustantiva a favor del accionante, de este requisito carece la
presente revisin por lo que la misma fue manifiestamente infundada y en consecuencia
resulta ser inadmisible, ya que jams pueden ser consideradas "sentencias contradictorias"
la dictada por el juez de derecho y el veredicto dictado por los miembros del jurado de
conciencia a como pretende el accionante; a este ltimo no le brinda el Cdigo Procesal
Penal la calidad de sentencia segn lo regulado en el Arto. 151, del mismo cuerpo de leyes
pues se les denomina simplemente veredicto y carece de los requisitos y exigencias que la
ley impone a las sentencias. Conclusivamente se debe agregar que las sentencias
nicamente pueden ser dictadas por los tribunales con investida jurisdiccin (Jueces de
derecho), y no acoge la causal en comento la posibilidad de considerar contradictoria la
sentencia dictada por el juez de derecho con el veredicto dictado por los miembros del
jurado.
CONSIDERANDO
-IIPor su parte la causal 2 del Arto. 337 CPP se refiere a la prueba falsa como fundamento de
la sentencia condenatoria y al veredicto injusto a la vista de las pruebas practicadas; esto se
refiere en sntesis a que la prueba practicada en el juicio es falsa y su falsedad se debe
demostrar en la audiencia, para ello se debe sealar en que consiste la falsedad de la prueba
y adems ofrecer los medios probatorios de la falsedad, requisito del cual carece la
presente peticin de revisin. En cuanto se refiere al veredicto injusto a la vista de las
pruebas practicadas, en esta tesitura la prueba no es falsa ni ilcita, tampoco es ilegal,
simplemente resulta ser vaca e insuficiente para haber creado una conviccin en el jurado
que permiti emitir un veredicto de culpabilidad, lo cual no fue fundamentado por el
accionante en modo alguno, pues se limita a esgrimir criticas en torno a la valoracin que
de las pruebas hicieron los miembros del jurado de conciencia. Concluye la petente Marina
Salvadora Picado Corea, afirmando que ella no fue quien cometi el delito, lo que no
puede ser ponderado bajo la causal 2 del Arto 337 CPP, sino que en todo caso bajo la
causal quinta de la misma norma, lo que provoca su irremediable inadmisibilidad por ser la
misma manifiestamente infundada.

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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas y artculos
34 inciso 9 de la Constitucin Poltica, 340 del Cdigo Procesal Penal, en nombre de la
Repblica de Nicaragua, los suscritos Magistrados dijeron: I.- Se declara inadmisible la
presente accin de revisin intentada por la condenada Marina Salvadora Picado Corea.
II.- Cpiese, notifquese y publquese. Esta sentencia est escrita en una hoja de papel
bond membretado de la Corte Suprema de Justicia y rubricada por el Secretario de la Sala
de lo Penal de este Supremo Tribunal. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F) R.
CHAVARRIA D. (F) A. CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE
ROBLETO (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 12
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, veinticuatro de
Enero del ao dos mil seis. Las nueve de la maana.
VISTOS RESULTA:
Por escrito presentado, a las ocho y veinticinco minutos de la maana del da veinte de
Junio del dos mil cinco, compareci el ciudadano Jairo Jos Manzanares, quien es mayor
de edad, soltero, estudiante y de este domicilio, interponiendo accin de revisin al amparo
de la causal segunda y quinta del Art. 337 del Cdigo Procesal Penal y lo hace segn el
exponente en contra de la sentencia dictada a las nueve de la maana del da veinte de
Mayo del dos mil cuatro pronunciada por el Juzgado Sptimo de Distrito de Juicio Penal
de Managua, en la que se le impuso la pena de quince aos de prisin por el delito de
Violacin en perjuicio de Carolainz Ariosky Paz Gmez. Refiere el condenado, que la
sentencia que le conden es injusta pues adems de que no hay fecha exacta en que
ocurrieron los hechos, la prueba del dictamen mdico forense arroj que no haba
desfloracin reciente del himen de la vctima sino que era de vieja data y esto por que la
victima haba tenido relacin sexual fecha atrs de la que se le seala que ocurri el suceso
por el cual se le conden; que adems no se demostr la edad de la victima a pesar de que
el mdico forense habla de que la menor ofendida tiene doce aos de edad y que no
presenta daos corporales por lo que adems no hubo prueba de la incapacidad de la menor
y por lo tanto el delito es inexistente. Que en base a lo anterior y basado en la causal 2. del
Art. 337 CPP reclama especficamente la falta de comprobacin de la edad de la victima, el
estado de indefensin en que se le dej en el juicio y que el peritaje realizado en el cobertor
de la cama que supuestamente presentaba manchas hemticas, nunca fue presentado en el
proceso; en base a la causal 5 CPP, despus de describir la letra de la ley se limita a
sealar las testificales de Juan Bautista Martnez Garca y Rudy Antonio Manzanares,
como pruebas ofrecidas; por lo que debe proceder el estudio de la admisibilidad de la
accin, por lo que;
CONSIDERANDO:
Examinando esta peticin de revisin la Sala considera que debe declararse inadmisible
porque se han inobservado en su interposicin las formalidades que exige el Art. 339 CPP
a pesar de habrsele requerido al petente que hiciera una correcta exposicin en apego a lo
dispuesto en los Artos. 120 y 340 infine CPP., cayendo el peticionario en el mismo error
y que ahora es insubsanable de oficio. Debe hacerse notar que la admisibilidad de la
revisin obedece al cumplimiento de las exigencias que la solicitud debe contener
conforme a la ley y que entre otros puntos consiste, adems de exponer claramente cada
uno de los motivos en los que se sustenta tal peticin indicar a su vez en cada caso, cuales
son los preceptos legales que se estiman como inobservados o errneamente aplicados, es
decir, la norma vulnerada y la que conmina la nulidad de su omisin o de su realizacin
como defectuosa; pero el accionante no cumple con estos requerimiento exigidos, dado que
al interponer la accin la basa primero en la causal segunda del Art. 337 CPP Cuando la
sentencia condenatoria se haya fundado en prueba falsa o en veredicto ostensiblemente
injusto a la vista de las pruebas practicadas y conforme a esta norma encontramos que
son dos situaciones diferentes que se presentan para invocar esta causal, a saber: a) La
primera parte de la norma referida a la prueba falsa que fuera presentada en juicio; pero en
el presente caso no se seala cual es la prueba falsa a atacar y de que prueba se valdr para
demostrar esta falsedad y ms bien se limita a sealar aspectos sobre ausencia de prueba e
indefensin que se discuten bajo el alero de otros motivos, y b) La Segunda parte de la
norma esta diseada para atacar los casos en que el condenado han sido encontrados
20

Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


culpables injustamente por un Tribunal de Jurados, lo cual hace necesario presentar la
prueba debida para demostrar esa injusticia, al tenor del Art. 343 segunda parte del CPP.
En todo caso, el sealamiento de la causal 2 conlleva a su vez dos causales diferentes que
obliga a que el petente deba hacer la separacin debida con su respectiva fundamentacin
para cada una de ellas, lo cual no se cumple en el presente caso. Por otra parte, se nota que
la solicitud del accionante se refiere a la causal 5. del Art. 337 CPP que seala Cuando
despus de la condena sobrevengan o se descubran nuevos hechos o nuevos elementos de
prueba que, solos o unidos a los ya examinados en el proceso, evidencien que el hecho o
una circunstancia que agrav la pena no existi, que el condenado no lo cometi o que el
hecho cometido no es punible o encuadra en una norma ms favorable, pero esta causal
est supeditada al descubrimiento de nuevos hechos o nuevos elementos de prueba que
puedan evidenciar el error cometido y consecuentemente fundamentar una decisin
revocatoria en revisin, pero se desprende del petitorio que no existe esa fundamentacin
precisa en la que se exponga cual es la finalidad de que se persigue, si lo es que el hecho
no existi, si alguna circunstancia modificativa de la responsabilidad penal no existi, si el
condenado no ha cometido el delito, si el hecho acusado y condenado no es punible o que
el hecho por el cual el accionante fue condenado encuadra en una norma ms favorable. No
explica el solicitante a cual de estas situaciones se refiere; amen de que el fundamento de la
presente revisin se desprende que trata de revertir la valoracin de las pruebas ya
valoradas en juicio y cuya falta cometida bien pudo ser objeto de valoracin a travs de los
medios de impugnacin y no por esta va revisora; se olvida que aqu no se est en una
etapa procesal para cuestionar la verosimilitud o no de un medio probatorio en s mismo o con
relacin a otras pruebas evacuadas durante el juicio. Este nuevo anlisis as pretendido en
nada evidenciara lo contrario a la irreversible culpabilidad ya declarada en juicio.
Planteada as la revisin debe rechazarse de forma irremediable, previnindole al petente
que de intentarse una nueva accin en el mismo sentido pretendiendo un nuevo
juzgamiento de los hechos y una nueva valoracin de las pruebas que llevaron a demostrar
la culpabilidad, ser rechazada ad portas acorde a lo preceptuado en la segunda parte del
Art. 340 y 343 segunda parte del Cdigo Procesal Penal.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas y artculos
34 inciso 9, 158, 159, 160, 165 y 167 de la Constitucin Poltica y 340 del Cdigo Procesal
Penal, en nombre de la Repblica de Nicaragua, los suscritos Magistrados dijeron: I.- Se
declara inadmisible la Accin de Revisin intentada a favor del condenado Jairo Jos
Manzanares, de calidades sealadas en esta sentencia y de que se ha hecho mrito. II.Cpiese, notifquese, publquese y con testimonio concertado de lo resuelto vuelvan los
autos a su lugar de origen. Esta sentencia est escrita en dos hojas de papel bond
membretado de la Corte Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo
Penal de este Supremo Tribunal. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F) R. CHAVARRIA
D. (F) A. CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) ANTE
MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 13
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, veinticinco de
Enero del ao dos mil seis. Las nueve de la maana.
VISTOS RESULTA:
Mediante escrito presentado por el Licenciado Norman Abel Blandn, el da veintids de
Julio del ao dos mil cinco, a las tres y siete minutos de la tarde, promueve a favor del
condenado Jos Luis Rivera Martnez accin de revisin contra sentencia dictada por el
Juez de Distrito del Crimen de Ocotal, Nueva Segovia el da veintitrs de septiembre de
mil novecientos noventa y nueve a las cuatro de la tarde, mediante la cual se le condeno a
dicho condenado la pena de diecisiete aos de presidio por la comisin del delito de
Violacin en la menor Flor de Mara Muoz Dvila. En forma resumida se enuncia a
continuacin el argumento toral en que se fundamenta la revisin del caso de autos; a).Que la delincuencia en su contra no fue plenamente demostrada en el proceso y que en
forma contraria las pruebas rendidas demuestran que es inocente.- Promueven su revisin
al amparo de las disposiciones del extinto Cdigo de Instruccin Criminal especficamente
en los Artos. 468, 469 inciso Cn.- Sobre la admisibilidad de la presente revisin esta Sala
Penal dicta la siguiente sentencia.
21

Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


CONSIDERANDO:
Constante Jurisprudencia dictada por esta Sala con base al nuevo Cdigo Procesal Penal,
siendo una de ellas la Sent. 9:30 a.m. del 25 de Mayo del 2004, ha establecido en relacin
a la accin de revisin la exigencia que sea interpuesta por persona legitimada de las que se
establecen en forma taxativa en el Arto. 338. CPP a cuyo alcance normativo escapa como
persona legitimada para interponer la revisin el defensor nombrado en el primitivo juicio
del que se pretende la revisin, lo anterior tiene su asidero legal en la autonoma de la
accin de revisin planteada en la nueva legislacin procesal penal, por ello exige esta
normativa que sea en el escrito de interposicin donde se nombra el correspondiente
defensor con base a lo que dispone la parte final del Arto. 339 CPP. Este elemental
requisito de admisibilidad fue desatendido por el accionante quien comparece en forma
ilegal como defensor del condenado promoviendo, sin tener facultad legal para ello, esto es
suficiente para declarar su inadmisibilidad. De la misma forma otro error consustancial al
cumplimiento de los requisitos de admisibilidad de la revisin lo comete el accionante
cuando omite manifestar las causales en que se basa la revisin lo que es violatorio del
Arto. 337 CPP, peor an el accionante incurre el yerro de basar su revisin en las
disposiciones del derogado Cdigo de Instruccin Criminal, especficamente en los Artos.
468, 469, que regulaban el recurso de revisin, lo que torna inatendible esta accin de
revisin intentada
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas y artculos
34 inciso 9 de la Constitucin Poltica, 337, 339 y 340 del Cdigo Procesal Penal, en
nombre de la Repblica de Nicaragua, los suscritos Magistrados dijeron: I.- Se declara
inadmisible la Accin de Revisin intentada por el defensor privado Licenciado Norman
Abel Blandn en favor del condenado Jos Luis Rivera Martnez en contra de la sentencia
dictada por el Juez de Distrito del Crimen de Ocotal, Nueva Segovia el da veintitrs de
septiembre de mil novecientos noventa y nueve a las cuatro de la tarde. II.- Cpiese,
notifquese, publquese y con testimonio concertado de lo resuelto vuelvan los autos a su
lugar de origen. Esta sentencia est escrita en una hoja de papel bond membretado de la
Corte Suprema de Justicia y rubricada por el Secretario de la Sala de lo Penal de este
Supremo Tribunal. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F) A. CUADRA L. (F) R.
CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) ANTE MI:
J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 14
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, veintisis de
Enero del ao dos mil seis. Las nueve de la maana.
VISTOS RESULTA:
Mediante escrito presentado por el Licenciado Ulises Morazn Palma, a las diez de la
maana del da veintiocho de Julio del ao dos mil cinco los condenados Alexander
Martnez Gutirrez y Jos Lpez Vargas promueven a su favor accin de revisin contra la
sentencia condenatoria dictada por el Juzgado de Distrito Penal de Estel, a las seis y cinco
minutos de la tarde del da veintitrs de Mayo del ao dos mil tres, la que se encuentra
firme y con autoridad de cosa juzgada en la que se le conden a la pena de nueve aos de
prisin por el delito de Trfico Interno de Estupefacientes, Sicotrpicos y otras sustancias
controladas en perjuicio de la Salud Pblica.- La revisin se hace al amparo de la causal
nmero 4 del Arto. 337 CPP exponiendo
CONSIDERANDO
-ISe reclama en esta revisin al amparo de la causal 4 del Art. 337 CPP el hecho de que el
juez cometi una grave infraccin en sus deberes al momento de celebrarse la audiencia
preliminar, al motivar la medida de prisin preventiva en los siguientes trminos (parte
conducente) "... esta autoridad tiene a bien decretar la prisin preventiva para los
acusados ... ya que existen suficientes elementos de conviccin que nos hace sostener que
los imputados cometieron el ilcito" pues consideran los accionante que con esto hubo una
declaracin anticipada de culpabilidad y que por ello el judicial estaba inhibido o recusado
de acuerdo al Art. 32 numeral 4 del CPP. Olvidan los reclamantes que los Artos. 167 y 173
22

Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


CPP, exigen al juez como principio, motivar el auto mediante el cual dispone una medida
precautelar y con la imposicin de la prisin preventiva no se ha juzgado la inocencia o
culpabilidad de los procesados en ese momento, ya que sus fines son otros y se rigen por el
principio de "periculum in mora, es decir por el temor fundado del juez de la posible
evasin u obstculo a la administracin de la justicia. Debemos de agregar que la
culpabilidad de los procesados se construye o se destruye en el juicio, como bien afirman
los accionantes y para ello se produjeron las pruebas de cargo mediante las cuales el
judicial los encontr culpables y por lo cual sus "estados de inocencia" fueron sucumbidos
por el poder incriminatorio de las pruebas en su contra. Lo anterior contradice la
afirmacin sobre la culpabilidad anticipada, dado que su declaratoria fue posterior al juicio
y mediante la correspondiente sentencia en la que se les aplic las correspondientes penas
y no antes con el decreto de la medida cautelar de prisin preventiva. Lo antes planteado
determina sin lugar a dudas que es incorrecta la fundamentacin del motivo 4 Arto. 337
CPP en la presente revisin incurriendo en el vicio de una revisin manifiestamente
infundada lo que se sanciona con la inadmisibilidad de la misma con base al Arto. 340
CPP.
CONSIDERANDO
-IIAcusan adems los accionantes, siempre al amparo del motivo No. 4 del Art. 337 CPP
como una grave infraccin a sus deberes, el hecho de que el juez permitiera que las
defensas de los accionantes en el juicio presentaran sus escritos de intercambio de pruebas
un da despus de concluso el trmino establecido para hacerlo (Art. 274 CPP) y que el
juez no procedi a lo inmediato a declarar el abandono de la defensa y sustituir a los
abogados defensores por otro, a como lo ordena el Arto. 105 CPP. El argumento anterior
sucumbe ante la actitud del juez en relacin a esa permisin, ya que fue motivada por el
fiel cumplimiento del derecho de defensa de los reos, consagrado por la normativa de la
Constitucin Poltica y el Cdigo Procesal Penal, por lo que debe concluirse que el juez no
ha cometido infraccin alguna a sus deberes en el cargo de administrador de justicia y por
lo cual el motivo alegado provoca su irremediable inadmisibilidad;
POR TANTO
En nombre de la Repblica de Nicaragua, y de conformidad con los Artos 339, 340, 342,
CPP los suscritos Magistrados en nombre de la Repblica de Nicaragua dijeron: I.- Se
declara inadmisible la accin de revisin intentada por los condenados Alexander Martnez
Gutirrez y Jos Lpez Vargas, de que se ha hecho mrito. II.- Archvense las presentes
diligencias. III.- Cpiese, notifquese y publquese. Esta sentencia est escrita en una hoja
de papel bond con membrete de la Corte Suprema de Justicia y rubricada por el Secretario
de la Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F) A.
CUADRA L. (F) R. CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE
ROBLETO (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 15
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, veintisiete de
Enero del ao dos mil seis. Las nueve de la maana.
VISTOS RESULTA:
Mediante escrito presentado a las dos y veinte minutos de la tarde da siete de Octubre del
dos mil cuatro, por el Lic. Augusto Cesar Vallecillo Gadea, el condenado Mximo Danilo
Marn Ortiz, solicit accin de revisin en contra de la sentencia condenatoria pronunciada
en su contra por el Juzgado Sptimo de Distrito de lo Penal de Juicio de Managua, a las
cinco de la tarde del da nueve de Junio del dos mil cuatro, mediante la cual se le conden
a la pena de cinco aos de presidio y un milln de crdobas en multa por lo que hace al
delito de Trfico Interno de Estupefacientes, Sicotrpicos y otras sustancias controladas, en
contra del Estado de Nicaragua. Refiere la solicitud del petente que estando detenido en la
estacin de polica nmero cuatro en esta ciudad de Managua, fue amenazado e inducido
por parte de los policas en el sentido de que cuando fuera presentado ante el Seor Juez
tena que renunciar a su derecho al silencio para admitir sobre algo que no haba cometido
y que por esa razn se hizo cargo del delito de trfico de drogas pues si no lo haca iban a
involucrar a sus familiares en ese delito y que por ello se le encontr culpable
imponindosele una pena de cinco aos de presidio y la multa de un milln de crdobas,
23

Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


que por ello basaba su solicitud de revisin en el mismo artculo 337 incisos 2, 5 y 7 del
Cdigo Procesal Penal. El solicitante nombr como su abogado defensor al Lic. Augusto
Cesar Vallecillo Gadea, propuso el solicitante pruebas testificales de los seores Jos
Nicols Garca Lpez, Maribel del Rosario Daz Moreno, Ramn A. Mendoza, Jos Emilio
Manzanares Orozco, Seylla Karina Sandoval Flores y Alberto Medardo Herrera, con
quienes menciona que demostrara las amenazas e intimidaciones de que fue objeto por
parte de los agentes policiales de la estacin cuatro de Managua. Mediante auto dictado por
esta Sala Penal a las tres y cinco minutos de la tarde del da uno de Diciembre del dos mil
cuatro, se le previno al solicitante de revisin que procediera a cumplir con los requisitos
de admisibilidad que ordena el Art. 339 CPP. En cumplimiento a lo ordenado el defensor
Lic. Augusto Cesar Vallecillo Gadea present escrito a las nueve de la maana del da
veintids de diciembre del dos mil cuatro mediante el cual seala como causal del recurso
el numeral cinco del Art. 337 CPP con fundamento en que su defendido no cometi el
delito que admiti ante el juez por haber sido amenazado e inducido por parte de la
autoridad policial para este fin y propuso nuevamente como testigos a declarar Jos
Nicols Garca Lpez, Maribel del Rosario Daz Moreno, Ramn A. Mendoza, Jos Emilio
Manzanares Orozco y Jos Ruiz; Por lo que,
SE CONSIDERA:
Al tenor de lo que dispone el numeral referido que invoca el gestionante (inciso cinco del
Art. 337 CPP) la revisin proceder Cuando despus de la condena sobrevengan o se
descubran nuevos hechos o nuevos elementos de prueba que, solos o unidos a los ya
examinados en el proceso, evidencien que el hecho o una circunstancia que agrav la
pena no existi, que el condenado no lo cometi o que el hecho cometido no es punible o
encuadra en una norma ms favorable. La presente causal est supeditada al
descubrimiento de nuevos hechos o nuevos elementos de prueba que demuestren en grado
de evidencia el error cometido por el juzgador y que consecuentemente puedan servir
para fundamentar una decisin revocatoria en revisin, de modo que la admisibilidad de la
pretensin revisora debe descartarse cuando aparece fundada en elementos de mera
posibilidad o probabilidad acerca de los mencionados extremos. Se desprende del petitorio,
que se proponen las testificales de Jos Nicols Garca Lpez, Maribel del Rosario Daz
Moreno, Ramn A. Mendoza, Jos Emilio Manzanares Orozco y Jos Ruiz, para pretender
demostrar especialmente que en el hecho probado como delito el condenado Mximo
Danilo Marn Ortiz no lo ha cometido, prueba propuesta de ser admisible, no evidenciara
una inculpabilidad y resultara hurfana en su fin pretendido que trata de revertir aquel fallo
de culpabilidad emitido en su contra, amen cuando del escrito petitorio y de los autos
mismos se desprende una confesin de culpabilidad libre y espontnea hecha por el
condenado ante aquella autoridad judicial en un juicio oral y pblico que cumpli con las
reglas del debido proceso y que cont con la asistencia tcnica del defensor. Estima este
Supremo Tribunal oportuno sealar que las disposiciones atingentes a la accin en
referencia, requieren una interpretacin rigurosa en cuanto a las causas que lo
viabilizan, a fin de evitar que se convierta en un nuevo grado jurisdiccional en el que, al
arbitrio de los litigantes y con menoscabo de la cosa juzgada, se intente volver a discutir
casos ya debatidos y definitivamente resueltos. (Sentencia CSJ, de las 9:30 a.m. del 14 de
Agosto del 2003, Cons. IV y V.). Por lo anterior, considerando que la presente accin no
cumple con los requisitos indispensables de fundadibilidad objetiva, pues ni siquiera seala
el petente disposiciones infringidas, ni las disposiciones legales aplicables que obliga hacer
el Art. 339 CPP adems de sealar en que forma se vulneran, resulta ser que la accin debe
declararse inadmisible adems de resultar manifiestamente infundada, al tenor del Art. 340
CPP, por lo que debe prevenirse al petente que de intentarse una nueva accin en el sentido
referido pretendiendo un nuevo juzgamiento de los hechos y una nueva valoracin de las
pruebas que llevaron a demostrar la culpabilidad, del acusado, sin soporte al menos de un
nuevo hecho o elemento de prueba, ser rechazada de plano al tenor del precitado Arto.
340 CPP.
POR TANTO
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas y artculos
34 inciso 9, 158, 159, 160, 165 y 167 de la Constitucin Poltica, 338 y 340 del Cdigo
Procesal Penal y Arto. 98 de la Ley No. 260, en nombre de la Repblica de Nicaragua, los
suscritos Magistrados dijeron: I.- Se declara inadmisible la Accin de Revisin intentada
por el condenado Mximo Danilo Marn Ortiz y de que se ha hecho mrito. II.- Cpiese,
notifquese, publquese y con testimonio concertado de lo resuelto vuelvan los autos a su
24

Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


lugar de origen. Esta sentencia est escrita en dos hojas de papel bond membretado de la
Corte Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo Penal de este
Supremo Tribunal. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F) A. CUADRA L. (F) R.
CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) ANTE MI:
J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 16
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, treinta de Enero
del ao dos mil seis. Las nueve de la maana.
VISTOS
RESULTA:
Mediante escrito presentado por los Licenciados Carlos Jos Olivas Urbina y Karen
Dolores Vallejos Martnez, el da cinco de agosto del ao dos mil cinco, a las nueve y
treinta y cinco minutos de la maana, promueven a su favor accin de revisin contra auto
dictado por el Tribunal de Apelaciones Sala Penal Nmero Dos, Circunscripcin Managua,
a las once y cuarenta minutos de la maana del da doce de marzo del ao dos mil cinco.
Se resume a continuacin el argumento toral en que fundamentan la revisin del caso de
autos; a).- Que mediante el auto sometido a la revisin a que se ha hecho referencia esa
Sala resuelve a priori un conflicto de competencia entre el Juez Suplente de Distrito Penal
de Audiencia de Tipitapa y el Juez Local Penal de Tipitapa, resolviendo que es competente
del juicio en que se les procesa el Juez Suplente de Distrito Penal de Audiencia de
Tipitapa. Promueven su revisin al amparo de la causal nmero 4 del Arto. 337 CPP, por
lo que se pasa al estudio de su admisibilidad;
CONSIDERANDO:
La presente revisin de la forma planteada ad-portas debe ser rechazada ya que es dirigida
contra un auto dictado por el Tribunal de Apelaciones Sala Penal Nmero Dos,
Circunscripcin Managua, dictado a las once y cuarenta minutos de la maana del da doce
de marzo del ao dos mil cinco, lo que incumple con el dogmtico principio que establece
que; "la revisin nicamente es procedente contra las sentencias condenatorias y firmes
que gocen de autoridad de cosa juzgada de manera casustica y taxativamente bajo los
preceptos del Arto. 337 CPP y sus correspondientes causales". Por otra parte, el Art. 340
CPP seala que cuando la accin haya sido presentada fuera de las hiptesis que la
autorizan o resultara manifiestamente infundada, el tribunal de oficio declarar su
inadmisibilidad; as, debe de sealarse que la presente accin no se dirige contra la
categora de resoluciones que la permiten como fundamento del principio de la
impugnabilidad objetiva que exige la accin de revisin, lo que torna irremediablemente
inadmisible la revisin por ser manifiestamente infundada.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas y artculos
34 inciso 9 de la Constitucin Poltica y 337 y 340 del Cdigo Procesal Penal, en nombre
de la Repblica de Nicaragua, los suscritos Magistrados dijeron: I.- Se declara inadmisible
la Accin de Revisin intentada por los Licenciados Carlos Jos Olivas Urbina y Karen
Dolores Vallejos Martnez y de que se ha hecho mrito. II.- Cpiese, notifquese,
publquese. Esta sentencia est escrita en una hoja de papel bond membretado de la Corte
Suprema de Justicia y rubricada por el Secretario de la Sala de lo Penal de este Supremo
Tribunal. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F) A. CUADRA L. (F) R. CHAVARRIA D.
(F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) ANTE MI: J. FLETES L.
Srio.
____________
SENTENCIA No. 17
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, treinta y uno de
Enero del ao dos mil seis. Las nueve de la maana.
VISTOS
RESULTA:
Por escrito presentado por la Lic. Lidia Ferrufino Gmez, a las nueve y cincuenta minutos
de la maana del da veintiuno de Junio del dos mil cinco, compareci el ciudadano
25

Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


Francisco Javier Castillo Flores, quien es mayor de edad, soltero, estudiante y del
domicilio de El Rama, interponiendo accin de revisin al amparo de la causal quinta del
Art. 337 del Cdigo Procesal Penal y lo hace segn el exponente en contra de la sentencia
dictada por el Juzgado de Distrito de lo Penal de El Rama en la que se le declar culpable
despus de haberse emitido un veredicto de Jurados y fue condenado por el juez de la
causa por el delito de Homicidio en perjuicio de Wilder Ivn Siezer a la pena de diez aos
de presidio. Sostiene que la calificacin legal est mal impuesta por que en realidad lo que
existi conforme a los hechos constituye un delito de Homicidio Culposo. Que se siente
inocente del delito de Homicidio simple, pues el veredicto de jurados nunca se pronunci
calificando el delito sin ajustarse a derecho, pues ellos han dicho que es culpable pero la
seora Juez ha hecho una calificacin equivocada del delito diciendo que es un homicidio
cuando en realidad es un homicidio culposo, para ello pide que se tome en cuenta el hecho
de haber estado tomado de licor y las testificales que en su libelo seala. Sigue
manifestando el petente que l acepta la comisin del delito de Homicidio culposo pues el
delito de Homicidio simple nunca existi y esta revisin la solicita de acuerdo al numeral
cinco del Art. 337 CPP pues para ello ofrece como nuevas pruebas las testificales de Nidia
Mayela Reyes Soto, Cheila Yurisam Brenes Vargas y Uberne Francisco Martnez Reyes,
domiciliados en El Rama, quienes darn fe del estado de embriaguez en que andaba en el
momento de los hechos y darn fe de lo que se le ocup y que el occiso era su conocido.
Expone que estando en el proceso pidi ser sometido a un juicio sin jurados, pero su
defensor nunca lo pidi y nicamente se dedic a refutar las pruebas de la fiscala y del
abogado acusador, todo a pesar de que podan demostrar que todo lo sucedido fue un
homicidio culposo. Por lo anterior pide que la sentencia sea revisada; por lo que siendo el
caso de resolver sobre la admisibilidad de esta peticin;
SE CONSIDERA:
Tratndose de una accin que tiene por finalidad dejar sin efecto un fallo firme, es
necesario que al interponerse se cumpla un mnimo de formalidades prescritas por la ley
(Art. 339 CPP), tales como identificar plenamente la sentencia de la cual se pide revisin,
sealar las disposiciones violadas y en que forma se viola, sealar las disposiciones legales
aplicables, acompaar la prueba documental que se invoca, demostrar si sobre esa
resolucin pende recurso alguno o si por el contrario se encuentra firme; en fin, en el caso
como el presente, no es posible que la Sala cumpla la funcin de suplir las omisiones en
que ha cado el solicitante y por ello debe declararse inadmisible (criterio sostenido por
esta Sala en otras ocasiones, tal como Sent. 9:30 a.m. del 8 de Junio del 2004 y 9:30 a.m.
del 11 de Junio del 2004). Adems, por otra parte, en la presente solicitud se nota que el
accionante lo que pretende es lograr la posibilidad de hacer un nuevo examen tanto de los
elementos fcticos como los de derecho y lograr una nueva valoracin de los elementos
probatorios rendidos en juicio, lo cual ya hizo al momento cuando interpuso el recurso de
apelacin que menciona en contra de la sentencia ahora pedida de revisin la cual dice el
petente fue confirmada; lo que viene a demostrar que el veredicto de culpabilidad emitido
por los miembros del jurado fue correcto ya que ellos valoraron la prueba rendida, los
alegatos del fiscal y acusador y adems los del defensor quien sostiene que su defensor se
dedic solamente a refutar las pruebas de cargo; debe tomarse en cuenta que a los jurados
no se les puede exigir que den sus razones del por que llegaron a ese convencimiento de
culpabilidad, ni cual de las pruebas les convenci o le dieron mayor valor que a las dems.
Por otra parte, es al Juez a quien le compete dar la calificacin definitiva del hecho
acusado, hacer el juicio de la tipicidad al amparo del Art. 322 CPP el cual es
correlacionado con el hecho acusado por la fiscala al amparo del Art. 154 CPP y que
result ser de Homicidio Doloso confirmado adems por la Sala Superiora; por ello es
inadmisible ahora tratar de revertir con la proposicin de las tres testificales ofrecidas por
el accionante, que a su juicio estas pruebas demostraran el estado de embriaguez en que
andaba el da del suceso, lo cual no constituye causa de justificacin alguna, ni forma parte
de los elementos constitutivos del delito culposo (Art. 2 Pn.) sino que constituyen
simplemente una circunstancia atenuante, que de ser cierto el juez tuvo que haberla tomado
en consideracin al momento de imponer la sancin. De tal manera que de las pruebas
sealadas en la solicitud de revisin, de proceder a su anlisis as pretendido en nada
evidenciara lo contrario a la irreversible culpabilidad ya declarada en juicio por el delito
calificado legalmente en su oportunidad. Planteada as la revisin debe rechazarse de
forma irremediable, previnindole al petente que de intentarse una nueva accin en el
mismo sentido pretendiendo un nuevo juzgamiento de los hechos y una nueva valoracin
de las pruebas que llevaron a demostrar la culpabilidad, ser rechazada ad portas acorde a
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


lo preceptuado en la segunda parte del Art. 340 y 343 segunda parte del Cdigo Procesal
Penal.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas y artculos
34 inciso 9, 158, 159, 160, 165 y 167 de la Constitucin Poltica y 340 del Cdigo Procesal
Penal, en nombre de la Repblica de Nicaragua, los suscritos Magistrados dijeron: I.- Se
declara inadmisible la Accin de Revisin intentada a favor del condenado Francisco
Javier Castillo Flores, de calidades sealadas en esta sentencia y de que se ha hecho
mrito. II.- Cpiese, notifquese, publquese y con testimonio concertado de lo resuelto
vuelvan los autos a su lugar de origen. Esta sentencia est escrita en dos hojas de papel
bond membretado de la Corte Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala
de lo Penal de este Supremo Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) GUILLERMO VARGAS
S. (F) R. CHAVARRIA D. (F) RAFAEL SOL C. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F)
ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 18
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, uno de Febrero
del ao dos mil seis. Las ocho de la maana.
VISTOS
RESULTA:
Mediante escrito presentado en esta Sala Penal a las tres y cinco minutos de la tarde del da
veintiocho de Junio del dos mil cuatro se ha promovido Accin de Revisin a favor de
Ren Ivn Reyes Velsquez, quien es mayor de edad, casado, del domicilio de Matigus y
actualmente cumpliendo condena por lo que hace a los delitos de Asesinato Atroz, Robo
con Intimidacin, Violacin y Abigeato, en perjuicio de Buenaventura Mairena Ziga,
Anselmo Jimnez Dvila, Santiago Sobalvarro y otros, en contra de la sentencia
condenatoria pronunciada por el Juzgado Primero de Distrito del Crimen de Matagalpa, a
las dos de la tarde del da quince de Marzo de mil novecientos noventa y seis, que resolvi:
POR TANTO: de conformidad a los artculos 24, 79, 89, 123, 195, 267, 271 Pn. y Artos.
321 y sig. In y Ley 164 de reforma procesal penal y Artculos 424, 436, y 444 Pr. la
suscrita Juez Primero del Distrito del Crimen de Matagalpa. FALLA : I. Se condena a los
procesados: Jos Bolvar Chavarra Reyes, Walter Chavarra Reyes, Henry Esa Chavarra
Reyes o Velsquez Chavarra, Bismarck Chavarra Reyes, Rene Ivn Chavarra Reyes o
Reyes Velsquez, Julio Snchez Blandn, Casimiro Snchez Blandn y Manuel Evaristo
Daz Rodrguez, todos de generales ignoradas a excepcin de Henry Esa y Ren Ivn, que
son de generales conocidas, a la pena principal de treinta aos de presidio por ser los
autores de los delitos de: Asesinato Atroz, Robo con Intimidacin, Violacin y Abigeato,
en perjuicio de Buenaventura Mairena Zuniga, Anselmo Jimnez Dvila, Santiago
Sobalvarro y otros. II) Se condena asimismo a todos los procesados ya mencionados a las
penas accesorias de Interdiccin Civil y Suspensin de sus Derechos Civiles y Ciudadanos
mientras dure la pena principal.- Deber nombrrseles a los condenados un guardador para
que administre sus bienes.- III) Se les recuerda a las partes el derecho que les asiste de
apelar la presente resolucin en el trmino de Ley.- IV Cpiese y Notifquese." La Sala
Penal de este Supremo Tribunal mediante auto tuvo por personado a la defensora Julissa
Ruiz y orden al solicitante de revisin que corrigiera defectos formales en la interposicin
de la accin; luego de cumplido este acto, se orden el trmite de realizar la audiencia
pblica que ordena la ley y llegado el momento de realizarse se personaron tanto el
Ministerio Pblico representado por el fiscal Lic. Manuel Jurez y la defensora antes
mencionada, quienes tuvieron su intervencin de ley, expusieron sus alegatos, concluyendo
esta Sala que se dictara sentencia en el trmino legal; por lo que,
SE CONSIDERA:
-IEl primer reclamo lo hace, el accionante, sobre la base del Art. 337 inciso 1. Fundamenta
el motivo en que, la sentencia condenatoria pronunciada a las dos de la tarde del da quince
de Marzo de mil novecientos noventa y seis, resulta contradictoria y excluyente con lo
establecido en otras resoluciones firmes, dictadas en el mismo juicio, haciendo hincapi en
la sentencia interlocutoria de auto de prisin emitida por aquel juzgado a las nueve y
treinta minutos de la maana del da diecisiete de Junio de mil novecientos noventa y tres y
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


la sentencia de las tres y treinta y cinco minutos de la tarde del da veintids de septiembre
de mil novecientos noventa y cinco pronunciada por la Sala de lo Penal del Tribunal de
Apelaciones de la VI Regin; sealando la incongruencia entre estas sentencias por la
inadecuada e ilegitima comprobacin del cuerpo del delito a travs de dictmenes medico
legales emitidos tambin de forma ilegal en contraposicin a los Art. 54 y siguientes del
Cdigo de Instruccin Criminal, adems del vicio contenido en el veredicto del jurado que
luego fue declarado con nulidad parcial y que luego sirvi de base para que el juez lo
condenara en contraposicin al espritu de la propia conviccin del jurado. El segundo
reclamo el promotor de esta accin lo basa en la causal 2 del Art. 337 CPP y lo
fundamenta en que la sentencia condenatoria est fundada en pruebas falsas o nulas, en un
veredicto injusto y no de acuerdo con la realidad de las pruebas practicadas, haciendo
hincapi nuevamente como lo hizo en el anterior reclamo, en la falta de comprobacin del
cuerpo del delito por la ilegitimidad con que se emitieron los dictmenes mdicos legales y
adems en que el veredicto que lo declar culpable por el delito de robo y que antes haba
sido sobresedo el cual ahora sirvi de base a su condena, resulta ser ostensiblemente
injusto. En su tercer reclamo se apoya el reclamante de revisin en la causal 4. del Art.
337 CPP, al sealar la existencia de una grave infraccin del juez y la Sala Penal del
Tribunal de Apelaciones que conoci del recurso de alzada, fundamentando que el primero
no valor que el Mdico Forense haya practicado el dictamen siete das despus de
ocurrida la muerte de los occisos sin que hubiera orden de exhumacin y por su parte que
la Sala haya declarado nulo una parte del veredicto y valida la otra parte, destruyendo as la
unidad indisoluble del acto jurdico que constituye el veredicto del jurado; adems el
recurrente seala como infraccin la forma en que el juez dio por comprobado en
contravencin a la ley el cuerpo del delito de abigeato por el cual result luego condenado.
El cuarto reclamo basado en la causal 5 del Art. 337 CPP, lo refiere el reclamante,
nicamente por lo que hace al delito de violacin en perjuicio de la seora Juana Soza
Cruz, sustentndolo en que no se comprob el cuerpo del delito ni su delincuencia, pues
toda vez que el dictamen mdico legal fue agregado a los autos no se logra demostrar el
delito de violacin, ni siquiera el delito de estupro, pues adems por lo que hace a la
delincuencia del petente en aquel juicio tampoco se demostr pues contrario a derecho el
juez la dio por comprobada con la nica declaracin rendida por la ofendida Juana Soza
Cruz, quien hoy en esta accin de revisin lo est eximiendo o exculpndolo de toda
responsabilidad en el hecho, mediante escrito de declaracin jurada que adjunta a su libelo
de revisin.
-IIComo ya lo ha indicado en reiteradas oportunidades esta Sala, el procedimiento de
revisin, segn lo regula el Cdigo Procesal Penal a partir de su artculo 337, se instaura
como una posibilidad excepcional a favor del sentenciado para que el fallo dictado en su
contra, que ha alcanzado firmeza, pueda ser analizado nuevamente. Este nuevo estudio de
la sentencia tiene el propsito de determinar, de estarse ante una de las causales que
permiten su formulacin, si procede la nulidad de lo resuelto para una nueva sustanciacin,
o bien, si las circunstancias lo hacen posible, aplicar en forma directa lo que en derecho
corresponda en el caso, claro est, siempre que la decisin a tomar realmente beneficie al
sentenciado en cumplimiento del principio de la no reformatio in peius. En el caso
subjudice a pesar de que el petente interpuso revisin invocando cuatro reclamos basados
en las causales 1, 2, 4 y 5 - estas no tienen cabida por las siguientes razones: para la
primera causal claro est que la ley exige la inconciliabilidad en las conclusiones de hecho
establecidas en otra sentencia penal firme y que se contradigan entre s de modo que una
no puede coexistir en presencia de la otra; As vemos que en este procedimiento no consta
la prueba de la existencia de esa sentencia que se diga es inconciliable y por lo tanto se
desecha este reclamo. Para el resto de los planteamientos reclamados, la realidad es que el
reclamante de revisin los fundamenta en las mismas circunstancias procesales en forma
genrica e indiferenciada, mezclando a su vez varios reproches para un solo motivo
volvindose incluso repetitivo en el desarrollo de su exposicin, pues vemos que
fundamenta para todos los motivos el aspecto concerniente a la ausencia, ilegtima o
defectuosa comprobacin del cuerpo del delito y la falta de probanza de la delincuencia
que exige la ley en el acto criminoso. La realidad es que pretende un nuevo anlisis de los
diferentes elementos de juicio que fueron presentados ante el a quo y valorados por ste en
la etapa de la instructiva donde el juez dio por comprobado ambos pilares fundamentales
del proceso, el cuerpo del delito y la delincuencia de los procesados. De aceptarse la
pretensin generara prcticamente la repeticin del sumario, lo cual es inaceptable en esta
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


va ya que adems la sentencia interlocutoria fue revisada por aquella Sala Penal del
Tribunal de Apelaciones de la Sexta Regin a travs de la impugnacin correspondiente
(ver sent. 3:30 p.m. del 6 de Diciembre de 1993, fols. 244 a 248). As las cosas, no
cumplindose con las formalidades y exigencias establecidas en la normativa procesal,
sera suficiente para rechazar la revisin planteada por el sentenciado, lo cual no ocurre as
por las siguientes razones a exponer;
-IIIEl debido proceso, debe en su mismo contenido ser garanta de toda una serie de derechos
y principios tendientes a proteger a la persona humana frente al silencio, al error o a la
arbitrariedad, y no slo de los aplicadores del derecho, sino tambin del propio legislador;
es por ello que ante los reclamos planteados sobre una posible violacin a los derechos del
condenado Ren Ivn Reyes Velsquez, quien ha sealado haber sido favorecido en su
causa por un jurado mediante el dictado de un veredicto absolutorio y que ste fue
declarado nulo parcialmente por la Sala superior, permite a esta Sala Penal entrar al
anlisis de oficio en este reclamo sumamente inspirada por el valor de justicia como
principio que recoge el artculo 5 de nuestra constitucin poltica; actitud que en anlogas
situaciones ha sido motivo de pronunciamiento como lo vemos en sentencia dictada a las
10:45 minutos de la maana del 4 de Junio del 2004 que indica, La Sala no descarta la
posibilidad de que, excepcionalmente, en aquellos casos en que exista un evidente error
judicial o una indiscutible arbitrariedad procesal, se recurra al procedimiento de revisin
penal con el fin de restablecer el sentido de la jurisdiccin: es decir la justicia del caso,
aplicada y reconocida conforme a la Constitucin, los Tratados Internacionales y la ley;
ello puede ser admisible solamente cuando no exista otra posibilidad, ni ninguna otra
alternativa, para que la persona condenada por sentencia firme obtenga la respectiva
reparacin, mxime en el caso sublite en que la va recursiva ya no tiene cabida por
encontrarse firme la sentencia apuntada. Sin entrar a una nueva valoracin de los hechos
y la prueba en los que se fundamenta el fallo, la Sala estima que en el presente caso se
est ante una inobservancia al debido proceso y que deslegitima la resolucin en que
apoya sus conclusiones el juez a-quo y que por ello sin necesidad de protesta de parte merece
un pronunciamiento de oficio al tenor del Art. 163 CPP inciso primero, disposicin que
seala como un defecto absoluto la inobservancia de derechos y garantas que causen
indefensin previstos en la constitucin poltica, los tratados y convenios internacionales...
(Caso: Revisin de Sentencia Petrona del Rosario Chiong Baldizn). As las cosas, a travs de
la lectura de la sentencia pronunciada por la Sala de lo Penal del Tribunal de Apelaciones de
la Sexta Regin, a las 3:35 p.m. del 22 de Septiembre de 1995, se constata la existencia de un
fallo divisible que no es de ley (fols. 273, 274), pues en primer lugar indica la confirmacin
del veredicto dictado por el tribunal de jurados a las 12:30 p.m. del da 31 de enero de 1995
por lo que hace a los delitos de Asesinato Atroz, violacin, robo con intimidacin y abigeato y
luego en un segundo punto resolutivo declara la nulidad del mismo veredicto por lo que hace
al delito de robo con intimidacin recado en contra del mismo procesado quien adems haba
sido sobresedo provisionalmente. Se nota que esta resolucin tuvo como fundamento el
reclamo impugnaticio de nulidad hecho por el defensor del condenado por considerar que el
veredicto constitua un acto procesal defectuoso por la ambigedad en su redaccin y
contenido contradictorio pues en una primera parte del mismo se lee: ... el tribunal de
jurados despus de haber discutido y analizado la presente causa en contra de los seores...y a continuacin incluyen los nombres de todos los encausados para luego agregar ... por los
delitos de...- y describen los diferentes delitos por los que se les ha procesado y los nombres
de las vctimas, concluyen diciendo -... Este tribunal de jurados, los considera culpables, por
los delitos sealados por los cuales el Juez Primero del Distrito del Crimen de esta ciudad
provey auto de segura y formal prisin en su contra. Y concluyen en el mismo veredicto
diciendo: As mismo este tribunal de jurados despus de haber analizado y dialogado todo
el expediente lleg a la siguiente conclusin que: Ren Ivn Chavarra Reyes es culpable
solamente por el delito de robo con intimidacin en perjuicio de... de donde se concluye que
la ntima conviccin del tribunal de jurados, por lo que hace al procesado Ren Ivn
Chavarra Reyes es la de exonerarlo de los otros delitos y declararlo culpable slo por aqul
por el que haba resultado favorecido con un sobreseimiento provisional; no obstante ante este
reclamo mal hizo la Sala en declarar parcialmente la nulidad del acto del veredicto cuando
este constituye incontinente una sola unidad, indivisible e indisoluble y que adems as ha
sido recogido por la jurisprudencia nacional como lo observamos en la sentencia pronunciada
a las 10:00 a.m. de 21 de Agosto de 1915, B. J. Pg. 892, En cuanto a la nulidad del
veredicto del Jurado debe decirse: que si bien la Honorable Sala sentenciadora ha
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


procedido legalmente cuando califica de nulo el veredicto, por no estar escrita el acta de
la indispensable forma que la ley seala, no sucede lo mismo cuando dividindolo, por
creer que lo til no se vicia por lo intil, afirma que es vlido respecto de los reos Julin e
Higinio Membreo y nulo por lo que hace a los dems (...) En efecto, la diligencia en que
se consigna el veredicto del Jurado es un acto jurdico que puede equipararse en cierto
modo al documento o instrumento pblico en cuanto a que ha de llenar ciertos y
determinados requisitos cuya infraccin produce nulidad absoluta, siendo de notarse que
con relacin al veredicto, la ley ha sido an ms estricta al hacer depender de una
frmula establecida la validez del acto, circunstancia que da al veredicto del Jurado el
carcter de unidad e indivisibilidad; y por lo mismo cabe afirmar, que as como el
instrumento pblico debe declararse nulo en todas sus partes cuando falta alguno de los
requisitos que la ley exige para su validez en cuanto stos ataen a la forma del
documento, as tambin la nulidad del veredicto comprende todo el acto, en razn de que
es la forma la que ha sido violada, caso que induce a pensar que el aforismo de que lo til
no se vicia por lo intil no tiene aplicacin en el caso subjudice. Por ello estando ahora
en presencia de ese fallo reclamado de injusto que volvi divisible la ntima conviccin
emitida por el jurado y que en realidad sta ltima contiene el vicio de haber declarado
culpable al procesado que fue favorecido con una sentencia de sobreseimiento provisional,
no queda ms que declarar la nulidad del veredicto de jurado tantas veces referido, todo en
aras de la unidad jurisprudencial, del respeto al principio de in dubio pro reo establecido
en los tratados internacionales y nuestra Ley Procesal Penal (Art. 2 CPP) y adems
inspirados en la doctrina que rige sobre el debido proceso, que implica, que la conviccin
del tribunal respecto de la culpabilidad del imputado debe superar cualquier duda
razonable, de manera que cualquiera que exista obliga a fallar a su favor. El respeto debido
a este principio capital comporta, adems, la obligacin del juez de prepararse, y de todo el
sistema judicial de ayudarlo a prepararse sicolgica, espiritual y socialmente para mirar en
el reo al ser humano en desgracia, merecedor, no slo de justicia, sino tambin de
comprensin y compasin.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas y artculos
34 inciso 9, 158, 159, 160, 165 y 167 de la Constitucin Poltica, 343 del Cdigo Procesal
Penal y Arto. 98 de la Ley No. 260, en nombre de la Repblica de Nicaragua, los suscritos
Magistrados dijeron: I) Se declara la nulidad del veredicto emitido por el Honorable
Tribunal de Jurados en contra del procesado Ren Ivn Chavarra Reyes, y slo por lo que
a ste se refiere, a las doce y treinta minutos de la tarde del da treinta y uno de enero de
mil novecientos noventa y cinco, siendo extensiva esta nulidad para los dems actos
procesales realizados con posterioridad a partir de esa fecha. II) Se ordena de conformidad
con lo preceptuado por el Arto. 345, 1 la libertad del procesado Ren Ivn Chavarra Reyes
de calidades en autos, la que ser efectiva de inmediato. VOTO DISIDENTE: El
Honorable Magistrado Doctor Guillermo Vargas Sandino, disiente del criterio expresado
por los dems colegas Magistrados en la resolucin que antecede por las siguientes
razones: El caso que dio origen a esta accin de revisin contiene el juicio seguido contra
la Banda los Eskimeros por varios delitos perpetrados en el Departamento de Matagalpa,
Banda a la que se le atribuye pertenecer al petente en virtud de haber sido identificado
como hermano de parte de madre de los que integraban la Banda mencionada. Siendo
varios delitos por los cuales fue procesado y siendo que evidentemente de la declaracin
del veredicto no se colige con claridad cual fue el resultado de la deliberacin del jurado,
lo que trajo como resultado declaraciones contradictorias que lo tornan confuso y que
dicha circunstancia indefectiblemente tuvo que haber sido tomada en consideracin por el
Tribunal de Segunda Instancia y sancionada con la nulidad establecida en el arto. 444
numeral 5 del Cdigo de Instruccin Criminal, estimo que es acertado el proyecto al
declarar la nulidad del veredicto emitido por el Honorable Tribunal de Jurados en contra
del procesado Ren Ivn Chavarra Reyes. Empero, siendo que la sentencia de las nueve y
treinta minutos de la maana del diecisiete de Junio de mil novecientos noventa y tres
donde se impone Auto de Segura y Formal prisin al procesado, mantiene todo su vigor, es
menester en consonancia con los fallos de esta Corte Suprema de Justicia contenidos en
B.J. 363, 514, 890, 3643, entre otros, que en la parte resolutiva de este proyecto se ordene
reponer la presente causa desde la desinsaculacin de los jurados inclusive en adelante, a
fin de someter nuevamente el presente juicio a jurado conforme el Cdigo de Instruccin
Criminal. Dicho lo anterior considero que no debe ordenarse la libertad del procesado, en
virtud de que la nulidad del veredicto trae como corolario la firmeza del auto de prisin y
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


la necesidad de someter nuevamente el presente juicio al Tribunal de Jurado. Por otro lado
es oportuno sealar que en la parte resolutiva del proyecto, una vez que acoja la accin de
revisin propuesta debe en virtud del arto. 344 CPP ordenarse el reenvo de la presente
causa, ya que tomando en consideracin que el veredicto es nulo, debe someterse
nuevamente a jurado la causa y bajo el imperio del Cdigo de Instruccin Criminal pues
es en base al cual se tramit todo el proceso. Adems debe tenerse en consideracin que el
fundamento de la presente accin favorece particularmente al procesado por lo que no es
aplicable el efecto extensivo a los dems encartados, tal y como lo seala Francisco
Castillo Gonzlez en su obra el Recurso de Revisin en Materia Penal, al explicar que no
se ve en virtud de que principio un condenado, respecto al cual la sentencia condenatoria
es firme y que no ha planteado recurso de revisin, puede recibir un beneficio, totalmente
relativo, cual es el de ver que el recurso de revisin interpuesto por otro, se extienda a su
favor (Pg. 197). Por tal razn salvo excepciones, no se aplica para estas acciones el
efecto extensivo, lo que debe dejarse en claro en la presente resolucin. Asimismo, al
ordenarse el reenvo deben delimitarse los lmites de la resolucin la cual deber respetar la
prohibicin de la reformatio in peius a favor del condenado. III) Cpiese, notifquese y
publquese. Esta sentencia est escrita en cuatro hojas de papel bond con membrete de la
Corte Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo Penal de este
Supremo Tribunal. (F) R. CHAVARRIA D. (F) A. CUADRA L. (F) NUBIA O. DE
ROBLETO (F) RAFAEL SOL C. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F) ANTE MI: J.
FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 19
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, uno de Febrero
del ao dos mil seis.- Las diez de la maana.VISTOS
RESULTA:
Conoce esta Corte Suprema de Justicia del presente caso, a travs del recurso de casacin
que interpusiese el Licenciado Ricardo Moreno Aruz, en adelante el recurrente, quien
acta como Defensor Pblico de los acusados Randy Hennesey St. Clair y Migette Ana
Watters, en adelante los acusados, en contra de la sentencia dictada por el Tribunal de
Apelaciones Sala Penal nmero Dos a la tres y veinte minutos de la tarde del veinticinco de
febrero del ao dos mil cinco en donde se confirma la sentencia dictada en primera
instancia condenando a los acusados como autores del delito de transporte ilegal de
estupefacientes, psicotrpicos y sustancias controladas a la pena de diez aos de presidio;
por medio de providencia dictada por la Sala Penal de esta Suprema Corte de Justicia se
recibieron las diligencias, radicando las mismas en ste rgano superior y brindndole
intervencin de ley a la parte recurrente as como al fiscal auxiliar Licenciado Manuel de
Jess Reyes Jurez, siendo que el fiscal contest los agravios y la parte recurrente ya haba
expresado agravios y no solicit la realizacin de audiencia oral, producindose de esta
manera el contradictorio procesal, se decidi por esta Sala Penal de la Corte Suprema de
Justicia que los autos pasaran a estudio y resolucin, por lo que la Sala entra a resolver el
recurso como en derecho corresponde, por lo que se considera.
CONSIDERANDO
NICO:
Refiere el recurrente en su escrito de expresin de agravios violacin de garantas
constitucionales al amparo de la causal 1 del artculo 387 del Cdigo Procesal Penal, en
adelante CPP, y errnea aplicacin de otras normas jurdicas al amparo de la causal 2 del
arto. 388 del CPP, que se han violentado los artos. 33 incisos 1 y 2, 34 incisos 4 y 5 y
arto. 36 de la Constitucin Poltica, en adelante Cn, que como resultado de las violaciones
de las garantas constitucionales y de las dems normas jurdicas se obtuvo una prueba
espuria o ilcita, dichos artculos constitucionales dicen lo siguiente: Arto. 33 Cn Nadie
puede ser sometido a detencin o prisin arbitraria ni ser privado de su libertad, salvo por
causas fijadas por la ley con arreglo a un procedimiento legal. En consecuencia: 2) Todo
detenido tiene derecho: 2.1 A ser informado sin demora en idioma o lengua que
comprenda, y en forma detallada, de las causas de su detencin y de la acusacin
formulada en su contra; a que se informe de su detencin por parte de la polica, y l
mismo a informar a su familia o a quien estime conveniente; y tambin a ser tratado con el
respeto debido a la dignidad inherente al ser humano. 2.2 A ser puesto en libertad o a la
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


orden de autoridad competente dentro del plazo de las cuarenta y ocho horas posteriores
a su detencin. Arto. 34 Cn Todo procesado tiene derecho, en igualdad de condiciones, a
las siguientes garantas mnimas: 4) A que se garantice su intervencin y defensa desde el
inicio del proceso y a disponer de tiempo y medios adecuados para su defensa. 5) A que se
le nombre defensor de oficio cuando en la primera intervencin no hubiera designado
defensor; o cuando no fuere habido, previo llamamiento por edicto. El procesado tiene
derecho a comunicarse libre y privadamente con su defensor. El arto. 36 Cn refiere: Toda
persona tiene derecho a que se respete su integridad fsica, psquica y moral. Nadie ser
sometido a torturas, procedimientos, penas ni a tratos crueles, inhumanos o degradantes.
La violacin de este derecho constituye delito y ser penado por la ley.; esta Suprema
Corte considera que los agravios expresados por el recurrente carecen de total fundamento
por lo cual deben de ser rechazados; para esta Corte no existe violacin a las garantas
constitucionales de los acusados, se desprende del proceso que la actuacin de la Polica
fue apegada a la ley, el arto. 236 CPP faculta a la Polica Nacional a practicar la requisa
personal a cualquier persona que establezca motivos suficientes para presumir que alguien
en forma ilegal porta arma u oculta entre sus ropas, pertenencias u objetos relacionados
con el delito o los lleva adheridos a su cuerpo, aprecia esta Suprema Corte que al
momento en que los acusados son abordados por el oficial Danilo Prez Gonzlez no
fueron requisados ni detenidos en el acto sino que el oficial, segn se desprende de la
relacin de hechos de la acusacin de la fiscala (ver folio 2) y de lo declarado por ste en
el juicio oral y pblico (ver folio 64) despus de una breve entrevista y por ciertas actitudes
no normales, que stos mostraron al momento de la entrevista es que se procede a la
requisa, encontrndoseles los vulos de herona y posterior detencin de los acusados, es
decir existieron elementos materiales como son graves indicios de que los acusados
portaban algo ilegal, en este caso droga, y la posible comisin de un delito as tambin
elementos instrumentales como son la posible existencia de peligro de fuga por parte de los
acusados por lo que el acto de requisa es legal, as mismo el arto. 231 CPP faculta a la
Polica, sin necesidad de previa orden judicial, a detener a cualquier ciudadano en los
siguientes casos posibles sorprendido en el momento de cometerlo, perseguido
huyendo del sitio del hecho, se le sorprenda en el mismo lugar o cerca de el con armas,
instrumentos u otros objetos que de alguna manera hagan presumir su participacin
inmediata en el hecho en este caso cabe la figura de la flagrancia en vista que los
acusados fueron detenidos antes de que abordaran el avin y con la droga dentro de su
cuerpo por lo que el acto de detencin y requisa son completamente legales, como
flagrancia debemos entender el instante preciso en que se prepara o comete el delito, pero
tambin cuando se acaba de cometer luego de haber sido sorprendido en su ejecucin o la
persona es sorprendida teniendo en su poder armas, instrumentos u objetos procedentes del
delito o falta (Cesar R. Crisstomo Barrientos P. Manual de Derecho Procesal Penal, Pg.
314), los acusados fueron detenidos portando dentro de su cuerpo la droga, por lo que
perfectamente considera esta Corte que la figura de flagrancia se aplica segn lo
establecido en el CPP, su detencin nunca fue ilegal en vista que el control de legalidad lo
ejerce el judicial en la audiencia y no consta en el expediente argumento alguno de
ilegalidad establecido por el juez de la causa, as tampoco esta Suprema Corte considera
que existieron vicios en cuanto a su detencin por parte de la Polica adems es importante
establecer que los acusados no fueron detenidos al momento de ser requisados sino cuando
se logra detectar la droga dentro de sus cuerpos, no cabe tampoco el argumento del
recurrente de que los elementos de conviccin logrados como consecuencia de los
exmenes practicados a los acusados son prueba ilcita en vista que los acusados no
contaron con un abogado defensor, para esta corte los actos realizados por la Polica
Nacional son actos urgentes, es decir, que no podan esperar, cuya convalidacin la
encontramos en el folio 92 de este expediente, en el arto. 238 CPP se establece la
investigacin corporal artculo que faculta a la Polica a practicar exmenes de fluidos
biolgicos y otras intervenciones corporal sobre el cuerpo de la persona bajo las siguientes
circunstancias: que los hechos delictivos que hayan podido ser causados por el consumo
de alcohol o cualquier otra sustancia que pueda alterar el comportamiento humano y en la
investigacin del delito de violacin de conformidad al principio de proporcionalidad,
importante se hace el mencionar que a juicio de esta Corte se cumpli con el principio de
proporcionalidad, principio regulador para stos casos segn nuestra legislacin procesal,
arto. 5 CPP, dicho principio se subdivide en los subprincipios de necesidad, idoneidad
(establecidos de forma clara en el arto. 5 CPP) y proporcionalidad en sentido estricto, el
subprincipio de necesidad hace referencia que toda medida que represente una injerencia
en un derecho fundamental debe de ser la ltima medida de modo que si el fin se puede
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


lograr a travs de medios que representen una menor intervencin en el derecho
fundamental deben de seguirse otros medios, el subprincipio de idoneidad se refiere a la
injerencia en los derechos fundamentales y el medio sea idneo para contrarrestar
razonablemente el peligro que se trata de evitar, por su parte el subprincipio de
proporcionalidad en sentido estricto llamado tambin principio de prohibicin del exceso
exige que en el caso concreto se lleve a acabo un balance de inters para determinar si el
sacrificio de los intereses individuales que representa la medida guarda relacin
proporcionada con la importancia del inters estatal que se trata de salvaguardar, el delito
que se persigue evitar es un delito de transporte ilegal de droga, transporte es la conducta
tpica de trasladar droga de un lugar a otro, en este caso el medio lo fue el propio cuerpo de
los acusados, el bien jurdico protegido es la salud pblica es decir es un delito grave por lo
que los medios de investigacin realizados por la Polica fueron los mas necesarios,
adecuados para demostrar la existencia de este delito por lo que estn totalmente
justificados tanto por la doctrina como por la Ley Procesal Penal Nicaragense, es decir,
que dichos actos son legales y por consiguiente no son prueba ilegal ya que lo mismo si
bien no fueron realizados por una orden emitida, en lo que se refiere a la investigacin
corporal, esta fue realizada acorde con el CPP por un juez fueron debidamente
convalidados por la autoridad jurisdiccional tal y como se refleja en el folio 92 de este
expediente, cumpliendo con los requisitos que exige el arto. 246 CPP, en consecuencia la
sentencia impugnada y las pruebas de cargo no tiene ningn vicio que la anule por ser
absolutamente lcitas y procede contra ello declarar sin lugar el recurso de casacin.

POR TANTO:
De conformidad a lo antes considerado, disposiciones legales citadas y a los artculos 1, 5,
246 y 395 del Cdigo Procesal Penal, los suscritos Magistrados en nombre de la Repblica
de Nicaragua resuelven: I) No ha lugar al Recurso de Casacin interpuesto por el
recurrente Licenciado Ricardo Moreno Aruz. II) Confrmese la sentencia dictada el
veinticinco de febrero del ao dos mil cinco a las tres y treinta minutos de la tarde por la
Sala Penal nmero Dos del Tribunal de Apelaciones de Managua en todos y cada uno de
sus puntos.- III) Cpiese, notifquese, publquese y con testimonio concertado de lo
resuelto, regresen los autos a su lugar de origen. Esta sentencia esta escrita en dos hojas de
papel bond membretado de la Corte Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de
la Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal. (F) R. CHAVARRIA D. (F) A. CUADRA
L. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) RAFAEL SOL C. (F) GUILLERMO VARGAS
S. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 20
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, dos de Febrero
del ao dos mil seis. Las ocho de la maana.
VISTOS RESULTA
En escrito presentado ante la Secretara de la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones
Circunscripcin Atlntico Norte, por la Sra. Zoila Abigail Segura Martnez, comisionada al
efecto por el Lic. Humberto Amador Hernndez, defensor del condenado Orlando Soza
Barrera, se interpuso Recurso de Casacin en contra de la Resolucin dictada por esa Sala
a las diez y cuarenta minutos de la maana del da veintitrs de Febrero del ao dos mil
cinco en la que recay la resolucin que dice: POR TANTO: Los suscritos Magistrados
de la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones, Circunscripcin Atlntico Norte, en base a
los artos. 21, 375, 380 al 385 CPP, Arto. 41 L.O.P.J., y las dems disposiciones
mencionadas, RESOLVEMOS Y FALLAMOS; I.- Se reforma parcialmente la Sentencia
recurrida, en relacin a la pena impuesta a los acusados Orlando Soza Barrera y Enrique
Ochoa Lpez, condenado a diez aos de prisin por el Delito de Robo con Intimidacin en
perjuicio de Juan Miguel Vargas Lpez, dictada por el Juez de Distrito Penal de Juicios de
Siuna, Licenciado Victorino Estrada Flores, el veinte de Noviembre del ao dos mil cuatro
a las dos de la tarde, Expediente No. 00129-2004, Sentencia No. 34-2004. II.- En
consecuencia se deber leer; Se declara culpable por la autora del Delito de Robo con
Intimidacin a Orlando Soza Barrera y Enrique Ochoa Lpez, en perjuicio de Juan Miguel
Vargas Flores, imponindoseles a cumplir una pena de cinco aos de presidio para cada
uno de los acusados. Djese a salvo el derecho de la vctima el ejercicio de la Accin por
responsabilidad Civil de los acusados. Se le recuerda a las partes el derecho de interponer
33

Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


el Recurso de Casacin ante sta instancia, en el trmino de diez das, contados desde su
notificacin. Archvese en el orden cronolgico establecido por la ley. Notifquese por los
medios legales. Regresen las diligencias a su lugar de origen, que lo es, el Juzgado de
Distrito de Juicios, del Municipio de Siuna. La Sala Aludida por auto de las nueve de la
maana del diecisis de Marzo del mismo ao dos mil cinco admiti el recurso interpuesto
por el Lic. Amador Hernndez y mand or a la parte recurrida por el trmino de diez das
para que presentara su contestacin. Notificadas las partes, sin que el Ministerio Pblico
hiciera uso del trmino que le fue concedido, se orden la remisin de las diligencias a
Este Supremo Tribunal, por auto de las diez y diez minutos de la maana del veinte de
Abril del citado ao dos mil cinco. Recibidas las diligencias se dicto auto de las nueve y
treinta y cinco minutos de la maana del veintiuno de Junio de este ao, radicndose los
autos y de conformidad con lo preceptuado por el Arto. 395 CPP se tuvo por personado al
Lic. Humberto Amador Hernndez como defensor del procesado a quien se brind
intervencin y como el Ministerio Pblico al mandrsele or no expres agravios y como el
recurrente al expresar agravios no solicit la celebracin de Audiencia Oral y Pblica ante
este supremo Tribunal, por haberse producido la ausencia de contradictorio, se orden
pasar los autos a estudio para su resolucin. Por lo que llegado el caso de resolver;
S E C O N S I D E R A:
I
El recurrente, Lic. Humberto Amador Hernndez manifiesta, en su escrito de expresin de
agravios: No estando de acuerdo con la sentencia dictada por la Honorable Sala de lo
Penal, de este Tribunal de Apelaciones de la Regin Autnoma del Atlntico Norte, de
conformidad con el arto. 388 del cdigo de Procedimiento Penal, vengo a recurrir de
casacin en el fondo, por causar grave e irreparable perjuicio a mi defendido, por haberse
cometido infraccin de ley, especialmente se violent la garanta Constitucional contenida
el arto. 34 No. 11, que dice: a) Arto. 34 Cn., todo procesado tiene derecho en igualdad de
condiciones a las siguientes garantas mnimas: 11) a no ser procesado ni condenado por
actos u omisin que al tiempo de cometerse no este previamente calificado por ley de
manera expresa e inequvoca como punible, ni sancionado con pena no prevista en la ley.b) Se violent lo dispuesto en el Arto. 1 Pn. que dice: Toda accin u omisin calificada y
penada por la ley constituye delito o falta, segn su gravedad.- c) Se violent lo dispuesto
en el arto. 2 Pn. que dice: El hecho calificado y penado por la ley es punible si adems de
voluntario y consciente es intencional, preterintencional o culposo, segn los casos que la
misma ley determina. d) Se violent lo dispuesto en el arto. 13 Pn. que dice: Prohbese en
materia penal la interpretacin extensiva. El Juez debe atenerse, estrictamente, a la letra de
la ley. En los casos de duda se interpretar la ley en el sentido ms favorable al reo.
Agregando otros comentarios para afirmar su tesis y concluye diciendo: En este caso,
estamos en presencia de errnea aplicacin de la ley penal sustantiva o de otra norma
jurdica que deba ser observada en la aplicacin de la ley penal en la sentencia. Por todo lo
expuesto, y de conformidad con el arto. 388, en sus numerales 1 y 2 vengo a recurrir de
Casacin en contra de la sentencia de las diez y cuarenta minutos de la maana, del
veintitrs de Febrero del ao dos mil cinco. Todo lo cual ser objeto de anlisis en los
siguientes Considerandos.
II
Como puede verse, en la forma de presentar sus alegatos el recurrente hace referencia a
vicios in procedendo y al mismo tiempo a vicios in iudicando, faltando de esta manera a lo
regulado por la normativa casacional que prevee la presentacin de los reclamos de manera
separada, bajo la pena de inadmisibilidad sancionada por el artculo 390, prrafo segundo
del Cdigo Procesal Penal, ya que en su exposicin el defensor hace los mismos
sealamientos tanto para el numeral 1 como para el numeral 2 del Arto. 388 CPP. La
doctrina, como ya lo hizo ver esta Sala en la sentencia nmero 19 de las 08:00 a. m. del 0806-04, Considerando segundo, nos ensea que: El escrito que contiene el recurso debe
expresar separadamente, en captulos, nmero o prrafos o en otra forma, cada uno de los
motivos por los que se impugna la resolucin... El incumplimiento de esta condicin
respecto de los motivos expuestos, basta para que el recurso sea inadmisible. (Nez
Ricardo, Cdigo Procesal Penal, Crdoba. Marcos Lerner Editora. Segunda Edicin
Actualizada, 1986, pg. 479). Lo cual est en total armona con lo sealado por el citado
prrafo segundo del arto. 390 CPP, que dispone: El escrito deber citar concretamente las
disposiciones legales que se consideren violadas o errneamente aplicadas y expresar con
claridad la pretensin. Deber indicarse por separado cada motivo con sus fundamentos.
34

Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


Fuera de esta oportunidad no podr aducirse otro motivo. Se deber acompaar copia para
cada una de las otras partes. Esto solo bastara para rechazar el recurso as planteado, no
obstante como el recurrente se refiere al motivo de casacin regulado por el numeral 1 del
Arto. 388 que trata de la supuesta violacin en la sentencia impugnada de las garantas
establecidas en la Constitucin, concretamente la que se refiere a la violacin del principio
de legalidad penal contenido en el numeral 11 del Arto. 34 Cn. razn sta, para que esta
Sala, de conformidad con lo preceptuado por el Arto. 163 en concordancia con el 369
ambos del CPP pueda entrar a revisar de oficio el cumplimiento en el proceso de las
normas constitucionales, lo cual se har en el siguiente Considerando.
III
Como lo hicimos ver en los Considerandos anteriores, es notorio que el recurrente, al
plantear sus alegatos hace, inapropiadamente referencia, a disposiciones aplicables para los
vicios in procedendo y al mismo tiempo para los vicios in iudicando, transgrediendo de
esta manera las normativas de casacin que exigen la debida separacin de reclamos, que,
bajo sancin de inadmisibilidad se reglamenta en el prrafo segundo del Arto. 390 del
Cdigo Procesal Penal, ya que el recurrente invoca con los mismos argumentos el numeral
1 y el numeral 2 del Arto 388 CPP, lo cual constituye un irrespeto a las formalidades
prescritas por la ley a fin de que el proceso desemboque en una sentencia vlida a travs
del juicio previo constantemente reiterado por la doctrina. No obstante lo anterior Esta Sala
como ya lo hizo en el considerando tercero de la sentencia No. 32 de las 08 a. m. del 0907-04 procede a resolver las cuestiones planteadas aclarando las inquietudes del recurrente
en los mismos trminos all expresados, esto es: Que es el Tribunal de Casacin el que
debe ocuparse de la inteligencia de la Ley Penal, cuando ante l se trae un caso judicial
bajo pretexto de mala aplicacin de la ley penal sustantiva de parte de un tribunal. En el
caso de autos el acusado Orlando Soza Barrera, ha sido condenado por el Juez de primera
instancia y reformado parcialmente dicho fallo por la instancia superior por el delito de
Robo con Intimidacin en perjuicio de Juan Miguel Vargas Lpez, dado que su actuar
antijurdico se adeca a lo descrito como tipo penal por el Arto. 266 Pn. Situacin en la
que esta Sala no encuentra de que forma se ha transgredido el principio de legalidad
amparado por el inciso 11 del Arto. 34 Cn. y sealado como violado por el recurrente.
Amn de que, como ya se dej dicho, situaciones semejantes han sido objeto de valoracin
y estudio por este Supremo Tribunal en abundante jurisprudencia y consulta sobre el error
de cita numrica del Arto. 267 Pn. entendindose que lo que cabe aplicar son las penas
consignadas en el Arto. 269 Pn. que son las propias para el delito de Robo con Fuerza en
las cosas; as se dej expresado el criterio de Este Supremo Tribunal, en sentencias
anteriores, entre las que se puede ver la de las 09:30 a. m. del 14 de Junio de 1984; la de las
09:30 a. m. del 22 de julio de 1985, Cons. III, visible a la pgina 273 y la de las 09:30 a. m.
del 14 de junio de 1985, Cons. II, pg. 205 y la Consulta Judicial de 19 de Mayo de 1986,
pg. 389 todas del Boletn Judicial. Habindose dicho en sntesis lo siguiente: Est claro
que en el Cdigo Penal vigente existe un error numrico que no fue enmendado al
establecerse en el Arto. 267 Inc. 4 la pena que merece quien comete un robo con violencia
o intimidacin en las personas, se dice que hay un error de cita numrica del artculo 276
Pn. que contempla una situacin que no puede aplicarse jams a un robo con violencia o
intimidacin en las personas, mxime que la aludida disposicin no establece pena alguna,
sino las rebajas que deben hacerse cuando se produzcan las situaciones que ah se plantean;
en consecuencia lo que cabe es aplicar las penas consignadas en el Arto. 269 Pn.
establecidas para los delitos de robo con fuerza en las cosas, porque no parece acertado que
por aplicar literalmente la prohibicin de la interpretacin extensiva establecida en el Arto.
13 Pn. se dejen impunes actos delictivos tan graves como son los robos con violencia en
las personas. En consecuencia este Tribunal entiende que debe aplicarse a los reos la pena
establecida en el inco. 4 del Arto. 269 Pn. porque en realidad no es que el Cdigo no haya
penado el delito de robo con violencia o intimidacin en las personas sino que como se
dijo, al hacer la cita numrica del artculo que contiene la pena a aplicarse segn el monto
de cada caso se cometi un error al citar el nmero del artculo. Por lo que esta Sala Penal
es de la opinin que debe mantenerse y aplicarse ese mismo criterio jurisprudencial para
situaciones anlogas en caso concreto, razones estas por las que se declara sin lugar el
reclamo hecho.
P O R T A N T O:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas,
jurisprudencia acotada y Artos. 34 Cn. 388, 390 y 395 CPP, los suscritos Magistrados en
35

Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


nombre de la Repblica de Nicaragua dijeron: I.- No se casa la sentencia dictada por la
Honorable Sala Penal del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin Atlntico Norte, a
las diez y cuarenta minutos de la maana del veintitrs de Febrero del presente ao. II.Cpiese, notifquese, publquese y con testimonio concertado de lo aqu resuelto, regresen
las diligencias al lugar de origen. Esta sentencia est escrita en dos hojas de papel bond
membretado de la Corte Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo
Penal de este Supremo Tribunal. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) GUILLERMO
VARGAS S. (F) R. CHAVARRIA D. (F) A. CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F)
RGERS C. ARGELLO R. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 21
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL.- Managua, diecisiete de
Febrero del ao dos mil seis. - Las nueve y treinta minutos de la maana.VISTOS RESULTAS:
Ante la Sala Penal de este Supremo Tribunal, compareci el seor Jos ngel Talavera
Zeas, quien es mayor de edad, soltero, agricultor del domicilio de Sbaco, departamento de
Matagalpa, nombrando como abogado defensor al Lic. Silvio Prado Sols, y explicando
que en el ao 1997 ante el Juzgado Primero de Distrito de lo Penal de Matagalpa bajo el
imperio del Cdigo de Instruccin Criminal, fue juzgado en ausencia por el Delito de
Asesinato en perjuicio del seor Pablo Antonio Fajardo Tinoco (q.e.p.d.), proceso que
culmin con el veredicto de jurado que lo encontr culpable del delito imputado, por lo
que el Juez de Derecho procedi a condenarlo a la pena de quince aos de Presidio. Relata
que desconociendo el proceso y la condena, el diecisiete de Mayo del ao dos mil cuatro
fue detenido por oficiales de la Polica Nacional en Estel, enterndose hasta ese entonces
de la condena que fue dictada en su contra. Aduce que en el proceso que se le sigui en
1997, estuvo en indefensin por tres meses, lo cual lesion sus derechos constitucionales
contenidos en el arto. 34 Cn. Por otro lado, manifestando ser inocente del ilcito por el cual
se le conden y amparado en el numeral 2 y 5 del arto. 337 CPP, interpone la accin de
revisin de la causa que ha identificado anteriormente, a fin de que se revoque la sentencia
condenatoria. Bajo el alero del numeral 2 del arto. 337 CPP expresa que la sentencia se
bas en un veredicto ostensiblemente injusto, ya que el jurado declar inocente al reo
presente, quien fue el principal sealado por la cnyuge del ofendido, que a su vez, fue la
nica testigo presencial de los hechos. Por otro lado, en base al numeral 5 del arto. 337
CPP, seala que al momento de su aprehensin la cnyuge del finado, seora Catalina del
Socorro Montenegro Hernndez, lo visit y le manifest su asombro ante su detencin, ya
que ella saba que l era inocente, de modo que este nuevo elemento sirve de argumento
para la accin que esta promoviendo. Ofreci como testigos a los seores Julio Rocha,
Bernabela Aguilar y Julio Castro, quienes seala el seor Talavera- estuvieron con l el
veintisis de Marzo de 1997, en la comunidad Quebrada Honda, del Municipio de
Matagalpa. A las nueve y cinco minutos de la maana del veintiocho de Octubre del ao
dos mil cuatro, se dict providencia mediante la cual se le brinda intervencin de ley al
Licenciado Prado Sols como defensor del seor Talavera Zeas, se seal audiencia oral a
fin de discutir la accin de revisin propuesta por el seor Talavera, haciendo del
conocimiento de la misma al Ministerio Pblico de la accin mencionada y de las pruebas
ofrecidas por el petente. A las diez y treinta minutos de la maana del veintids de
Noviembre del ao dos mil cuatro, presentes ante los Magistrados de la Sala Penal de este
Supremo Tribunal, comparecieron el seor Jos ngel Talavera Zeas y su defensor el
Licenciado Silvio Prado Sols, el Licenciado Manuel Reyes Jurez en su calidad de Fiscal,
y una vez discutido en cuanto a la procedencia de las pruebas ofrecidas por el seor
Talavera Zeas, se admitieron las mismas, procediendo a recibir las declaraciones
testificales de Bernabela Aguilar Alvarado, Julio Cesar Castro Garca y Julio Adn Rocha
Garca, una vez finalizado la recepcin de las declaraciones antes mencionadas, se le
concedi la palabra a la defensa quien argument que las pruebas presentadas comprueban
que su defendido no estaba en la Comarca Mansel cuando se cometi el delito, sino que ya
se encontraba radicado en la Comarca de Quebrada Honda, razn por la que debe proceder
la accin de revisin a que hace mrito. Al momento de su intervencin la Fiscal refuta los
argumentos de la defensa, concluyendo que los elementos presentados no son suficientes
para la procedencia de la accin de revisin que se ha relacionado. Habiendo concluido las
diligencias y siendo el caso de dictar la sentencia que en derecho corresponde;

36

Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


SE CONSIDERA:
La accin de revisin, es un medio de impugnacin extraordinario que afecta a la
Institucin de la Cosa Juzgada y, puede interponerse en cualquier tiempo luego de haberse
ejecutoriado la sentencia; siendo procedente tal accin, cuando se encuentre en alguna de
las causales del arto. 337 CPP. Por ello al inters social de que la cosa juzgada sea
respetada e intangible como presuncin absoluta de verdad, - seala Florian- se
sobrepone el inters, individual y social al mismo tiempo, de que la verdad efectiva triunfe
y que la inocencia no sea inmolada sobre el altar de una justicia simblica y aparente.
Partiendo de dicha finalidad y tomando en cuenta que en dicha accin se ha cumplido con
el criterio objetivo, pues en virtud de las piezas certificadas, ha quedado evidenciado que
se trata de una sentencia pasada en autoridad de Cosa Juzgada, as como en cuanto al
criterio subjetivo, pues el sujeto que ha sido condenado es quien la promueve, es menester
de este Supremo Tribunal examinar el asunto sometido a su conocimiento.
II
La presente accin de revisin fue propuesta en base a dos causales del antes mencionado
arto. 337 CPP; la segunda, que establece su procedencia: Cuando la sentencia
condenatoria se haya fundado en prueba falsa o en veredicto ostensiblemente injusto a la
vista de las pruebas practicadas; y, la quinta: Cuando despus de la condena
sobrevengan o se descubran nuevos hechos o nuevos elementos de prueba que, solos o
unidos a los ya examinados en el proceso, evidencien que el hecho o una circunstancia
que agrav la pena no existi, que el condenado no lo cometi o que el hecho cometido no
es punible o encuadra en una norma ms favorable;. A fin de determinar la procedencia
de las causales autorizantes, es necesario entrar al anlisis de los elementos aportados por
las partes.
III
Dentro del contexto de la causal 2 del arto. 337 CPP. la parte defensora pretendi
demostrar en el presente proceso extraordinario que el veredicto era ostensiblemente
injusto, partiendo de la clara contradiccin en resultado del mismo al encontrar inocente
al seor Pablo Rafael Castillo Vlchez, quien de forma directa fue sealado por la cnyuge
del finado como responsable de su muerte. Ante la tesis construida por el defensor, en
torno a la no participacin de su representado en el delito imputado, estima esta Sala que
no son suficientes para determinar lo injusto del fallo, ya que pese a haber sido absuelto
uno de los procesados, esto no libra de responsabilidad a los dems sealados como
partcipes, cabe hacer nfasis que si bien es cierto en la primera declaracin adinquirendum la cnyuge del occiso, no menciona con claridad el nombre del petente, no
obstante podemos observar que en la declaracin de las diez de la maana del dieciocho de
Septiembre del ao mil novecientos noventa y siete, la seora Catalina del Socorro
Montenegro Hernndez, seal: Jos ngel dispar contra de mi marido y tambin me
iban a matar a m.... el da que lo mataron que fue un mircoles santo a las once y
treinta minutos de la noche, con Pentera y la gente de este y andaban tambin Hctor
Zeledn Castillo, Jos ngel Talavera y Pablo Rafael Castillo, a estos los conoc
perfectamente porque son del mismo lugar. De lo declarado por la seora Montenegro
ante el Juzgado que conoci primigeniamente seala claramente dos tipos de autora, la
intelectual que segn ella recay en el seor Pablo Rafael Castillo Vlchez, y la material,
entre otros, en el seor Talavera Zeas. Puede verse con claridad que el argumento de la
defensa en cuanto a que en las pruebas presentadas no existe vnculo con su defendido,
carece de validez, razn por la cual no puede, a como pretende la defensa, encasillarse con
certeza el veredicto referido como ostensiblemente injusto, motivo por el que la presente
queja no debe prosperar.
IV
En relacin al numeral 5 del arto. 337 CPP debe decirse que la defensa al presentar las
testificales de Bernabela Aguilar Alvarado, Julio Cesar Castro Garca y Julio Adn Rocha
Garca, procuraba destruir la certeza sobre la cual se encontr culpable a su defendido,
haciendo concurrir elementos circunstanciales que resultaran contradictorios con los ya
presentes en el proceso anterior. Empero debe sealarse que las testificales presentadas no
desvirtan de manera contundente la declaracin de la seora Montenegro Hernndez,
quien, como se seal en el considerando que antecede, identific plenamente al seor Jos
ngel Talavera Zeas. Distinto sera que dicha seora hubiera declarado en la presente
causa y que eximiera de responsabilidad al seor Talavera, tal y como fue ofrecido
37

Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


inicialmente por el petente. Fluye de lo antes expuesto que la accin a que se hace mrito
no debe de prosperar. Sin perjuicio de lo antes expuesto debe aclarrsele al petente que en
caso de poder presentar sta u otra prueba que pueda revertir la condena, tiene la facultad
de ejercer nuevamente la presente accin conforme el arto. 347 CPP.
POR TANTO:
De conformidad a lo antes considerado y a los artos. 337, 343 y 345 CPP, los suscritos
Magistrados dijeron: I.- No ha lugar a la accin de revisin interpuesta por el seor Jos
ngel Talavera Zeas en contra de la sentencia condenatoria de las ocho de la maana del
treinta de Diciembre del ao mil novecientos noventa y siete, en donde se le condena a
quince aos de presidio, por ser el autor del delito de Asesinato en perjuicio de quien en
vida fuera Pablo Antonio Fajardo Tinoco. II.- Cpiese, notifquese y Publquese. Esta
sentencia est escrita en dos hojas de papel bond membretado de la Corte Suprema de
Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal. (F)
Y. CENTENO G. (F) A. CUADRA L. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F) R.
CHAVARRIA D. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 22
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, diecisiete de
Febrero del Dos Mil Seis.- Las diez y cuarenta y cinco minutos de la maana.VISTOS
RESULTA:
Por recibido, en la Sala Penal de este Tribunal de Casacin, el expediente judicial nmero
0081/0507/04, procedente de la Sala Penal Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua
en va de recurso de casacin, por sentencia emitida por ste Tribunal el cinco de
noviembre del dos mil cuatro a las ocho de la maana en contra de Felipe Nerys Sevilla
Duarte, en adelante denominaremos el acusado, en la que se confirma la sentencia
condenatoria dictada por el Juez Sptimo de Distrito Penal de Juicio de Managua, donde se
condena al hoy acusado a la pena de seis aos de presidio por el delito de Homicidio en
perjuicio de quien vida fuera Fernando Jos Pastrana Caldern (q.e.p.d); radicadas estas
diligencias por providencia dictada a las ocho y quince minutos de la maana del diecisis
de abril del dos mil cinco, en donde se le da intervencin de ley al Lic. Pedro Pablo
Mendoza, a quien en adelante nos referiremos como el casacionista, y siendo que el
representante del Ministerio Pblico Lic. Julio Ariel Montenegro se reserv el derecho de
contestar los agravios en audiencia oral y pblica se cit a las partes a comparecer a
audiencia; en la celebracin de la audiencia oral y pblica el casacionista manifest que su
recurso estaba sustentado en motivos de forma y fondo, que en el juicio de primera
instancia hubieron pruebas suficientes que indujeron a que el hoy acusado actu en
legtima defensa, que existi falta de valoracin de la prueba que es esencial, que es la
prueba de perito que es trascendental y da probanza de los hechos, no fue tomada en cuenta
esta prueba contundente por eso pido a esta Sala que se revaloren pues determina que el
acusado no ha cometido el delito. El segundo motivo causal 4 art. 387 del Cdigo Procesal
Penal, en adelante CPP, motivar es darle el sustento, razonamiento y siendo que el art. 34
de la Constitucin Poltica, en adelante Cn, establece el principio de presuncin de
inocencia, para que esta presuncin pueda ser quebrantada debe demostrarse una
presuncin firme de culpabilidad, el otro motivo est sustentado en la causal 1 del art. 388
CPP por violaciones constitucionales y de tratados internacionales, aqu la libertad de mi
defendido debe ser protegido a menos que haya causa justificada de que l es el culpable
pero yo he demostrado que mi defendido tenia motivos para preservar su vida, esas
pruebas demuestran que mi defendido actu en legtima defensa que lo establece el art. 28
inciso 4 del Cdigo Penal, en adelante PN, esos tres elementos de legtima defensa yo los
demostr y mis alegatos nunca fueron tomados en cuenta, por lo que pido tomar en
consideracin de que mi defendido actu en legtima defensa y que sea declarado no
culpable. Posteriormente se le concede la palabra al representante del Ministerio Pblico
Lic. Manuel de Jess Reyes Jurez quien manifiesta: el defensor dice que hay falta de
valoracin de la prueba, efectivamente el judicial valor todas las pruebas en su conjunto y
armoniosa y as dio su fallo, no se demostr que el occiso haya andado armado esto no
demuestra la legtima defensa, no se cumplen los requisitos de la legtima defensa, sobre la
falta de motivacin de la sentencia, hay varios autores que refieren que toda sentencia debe
de tener la parte fctica y en la sentencia ah esta la parte fctica, as tambin hubo
38

Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


valoracin de la prueba, ah estn demostrados los elementos de la sentencia y por lo
cual no hay motivo de estos agravios. Como un tercer agravio se refiere al motivo de fondo
sobre la garanta constitucional que dice la sentencia desconoce pero con las pruebas se
demuestra la culpabilidad que encontr el juez con todas las pruebas; nuevamente se le da
la palabra al casacionista quien manifiesta yo sigo sosteniendo que las manos del occiso
estaban empuadas y no es defensa estaba empuando un arma, hay suficientes elementos
para presumir su inocencia y dice el artculo 2 CPP que cuando hay un pequeo indicio de
duda razonable hay que fallar a favor del acusado pido se tomen en consideracin que mi
defendido no es responsable pues el otro no es que se defendi sino que l dispar, en
cuanto al uso racional del medio empleado tambin est demostrado, l tuvo que sacar el
arma para defenderse est demostrada la legtima defensa. Se le concede la palabra
nuevamente al fiscal: todas las personas que llegaron a testificar lo hicieron tratando de
ayudar al acusado en sus declaraciones, la motivacin que hizo el juez fue correcta,
completa dijo el juez que no se demostr presencia de arma o casquillos por parte de la
vctima, hay motivacin, no hay legtima defensa pido sean desestimados los agravios y se
confirme la sentencia, una vez agotados los procedimientos que seala nuestra ley procesal
penal se pasan los autos a resolucin, por lo que se considera.
CONSIDERANDO I
El casacionista presenta en su recurso de casacin tres motivos, dos de forma y uno de
fondo; por lo que iniciaremos resolviendo el motivo de fondo, en virtud de que el artculo
397 CPP ubicado en el captulo III denominado De la decisin coloca por resolver como
primer motivo, un motivo de fondo como lo es la inobservancia o errnea aplicacin de la
ley sustantiva, y en segundo lugar, los motivos distintos de la violacin de la ley adjetiva,
lo cual tiene su fundamentacin en que primero se debe examinar si hubo un delito, es
decir, una accin u omisin tpica, antijurdica y culpable, para luego entrar a analizar el
respeto o no al procedimiento, lo cual tambin es compatible con la garanta mnima de
celeridad procesal establecida en el artculo 34 Cn incisos 2 y 8 y artculo 8 CPP. Segn el
casacionista, la sentencia emitida por la Sala Penal Uno del Tribunal de Apelaciones le
causa agravio por que se desestim lo alegado en cuanto a la valoracin de pruebas
esenciales que concurrirn a probar que el acusado actu en legtima defensa, es decir, una
causa de justificacin, ya que a criterio del casacionista, el acusado realiz una accin
tpica, ms no antijurdica, ya que se cumplieron los tres requisitos de la legtima defensa,
en la audiencia oral el casacionista solicit ante esta Sala Penal y se cita textualmente:
por eso pido a esta Sala que se revaloren las pruebas pues se determina que mi
defendido no ha cometido el delito ya que acto en legtima defensa, es decir el
casacionista solicita a esta Sala que revalore las pruebas aportadas al proceso para as
demostrar que existe la causal de legtima defensa. Esta Corte Suprema de Justicia en
sentencias anteriores ha dicho que no puede entrar a revalorar nuevamente las pruebas
aportadas en el juicio oral y pblico menos cuando lo que se trata de demostrar es la
existencia de una causa de justificacin, esto por que si se revaloraran las pruebas
aportadas al proceso se violentara el principio de inmediacin, ya que el tribunal de
casacin no tuvo contacto directo con la prueba practicada; el principio de intangibilidad
de los hechos establece que en la casacin slo se permite la revisin jurdica del fallo, y
los hechos son intocables y quedan establecidos definitivamente por el juez de juicio y la
Sala Penal del Tribunal de Apelaciones, este criterio adoptado por esta Sala Penal debe de
ser rechazado ya que no encuentra base ni en el CPP ni en la doctrina procesal penal actual
sobre la casacin, ya que era un criterio propio de los casacionistas clsicos y por lo tanto
hoy superada en vista que se ha demostrado por varios procesalitas penales que en casacin
el principio de intangibilidad de los hechos no es una regla absoluta y que la Sala Penal
si puede entrar a revalorar las pruebas y los hechos, esto cuando se trate de un grueso
error evidente y llegue a provocar por ejemplo una sentencia absurda; en el tema de la
intangibilidad de los hechos hay que develar dos incgnita: 1. por que los hechos son
intangibles y 2. en que medida son estos hechos intangibles. Los hechos son intangibles
por que la Corte de Casacin no ha estado presente en la audiencia pues no tiene
circunstancias que le permitan modificar los hechos; no esta en condiciones de decir nada
sobre la injusticia o justicia de los hechos; sobre la segunda pregunta es preciso decir
primero que es intangibles el objeto procesal, el cual es la conducta extraa al propio
tribunal y que comprende de acciones u omisiones; aqu se comprende tambin la relacin
de voluntad y la representacin de los hechos as como los elementos subjetivos del tipo y
los elementos normativos; es decir, que los hechos intangibles son la conducta omisiva o
activa extraa al tribunal; los hechos del Tribunal no slo son reproducibles en casacin
39

Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


sino que puede hacerse prueba sobre ese extremo (Guillermo Sojo Picado, El Recurso de
Casacin Penal por Violacin de la ley Sustantiva, Investigacin Jurdicas, Pgs. 39 y
40); este ltimo criterio actual de que el principio de intangibilidad no es un dogma, tiene
acogida en nuestra legislacin procesal vigente, en el artculo 397 CPP en su parte
pertinente se establece el principio de intangibilidad de los hechos cuando se expresa
...sobre la base de los hechos esencialmente fijados por la sentencia del juez...; Sin
embargo el mismo artculo 397 CPP en su parte pertinente establece la excepcin al
principio de intangibilidad de los hechos cuando se expresa ...No obstante, an
tratndose de una alegacin sustantiva, podr proceder conforme el artculo siguiente,
cuando la sentencia no contenga una adecuada relacin de hechos probados; por lo que
queda demostrado que en nuestra casacin se debe revisar el derecho y en cuanto a los
hechos la regla general es que se debe respetar que stos son intangibles y que por
excepcin se pueden volver a ver los hechos; sobre si se puede o no revalorar la prueba
practicada en juicio y revalorada por el Tribunal de Apelaciones, este Tribunal de casacin
se pronuncia en que en realidad la prueba para llegar a ser prueba pasa por cinco fases que
son: En primer lugar el ofrecimiento o la proposicin, que segn se sabe se realiza en
primera instancia en el escrito de intercambio de informacin, segn las voces de los
artculos 269 y 274 CPP, ya sea el primero para el acusador (ya pblico o particular) o para
la defensa, de igual forma en segunda instancia, es decir, en apelacin en el escrito de
interposicin de la apelacin se pueden ofrecer las pruebas de conformidad a los lmites del
artculo 384 CPP y finalmente tambin en casacin se pueden ofrecer pruebas de
conformidad al artculo 391 CPP que dice a la letra Cuando el recurso se fundamente en
un defecto de procedimiento o se discuta la forma en que fue llevado a cabo un acto, en
contra posicin a lo sealado en las actuaciones, en el acta del juicio o en la sentencia, en
el mismo escrito de interposicin se ofrecer prueba destinada a demostrar el vicio; en
segundo lugar la fase de admisin o rechazo que se realiza en la audiencia inicial o despus
de sta o en los recursos respectivos; en tercer lugar la fase de rechazo que se puede dar en
la audiencia preparatoria o en los recursos respectivos; y finalmente la fase de produccin
que se realiza en el juicio oral y pblico o en los recursos respectivos. En otras
disposiciones del CPP tambin se acoge este criterio de la doctrina de los casacionistas
actuales y la podemos resumir en tres situaciones cuando la Sala Penal de esta Suprema
Corte de Justicia puede entrar a una revaloracin de las pruebas, en el arto. 387 CPP que
establece los motivos de forma se encuentran estas tres situaciones, la primera la
encontramos en el inciso 3 de este artculo que expresa:Cuando se trate de sentencia en
juicio sin jurado, falta de valoracin de una prueba decisiva, oportunamente ofrecida por
alguna de las partes; en este caso la prueba fue producida en juicio pero no fue estimada
o valorada por el juez tcnico o profesional nico a quien se puede atribuir la omisin en
que consiste el motivo pues cuando interviene el jurado no es posible verificar si ha
incurrido en tal vicio. Para que esta causal pueda ser admitida en casacin se deben de
demostrar cuatro circunstancias: la primera es que el juicio se haya realizado sin jurado es
decir bajo la figura de juez tcnico, el CPP seala cuando es que puede haber juez tcnico,
el arto. 293 CPP dice: Todo acusado por la presunta comisin de un delito grave tiene
derecho a ser juzgado por un jurado, excepto en las causas por delitos relacionados con el
consumo o trfico de estupefacientes, sicotrpicos y otras sustancias controladas o con
lavado de dinero y activos provenientes de actividades ilcitas. En todo los casos, los
juicios en las causas por delitos menos graves se realizarn sin jurado. El acusado con
derecho a ser juzgado por un jurado puede renunciar a dicho derecho y ser juzgado por el
juez de la causa. Al efecto deber manifestar expresamente esta renuncia a mas tardar
diez das antes de la fecha de inicio del juicio; es decir, se dan entonces dos situaciones
en donde puede aparecer la figura de juez tcnico cuando la ley de forma clara lo establece
para los delitos vinculados al consumo o Trfico de Estupefacientes Sicotrpicos y otras
sustancias controladas o con lavado de dinero y activos provenientes de actividades ilcitas
y cuando es el propio acusado quien renuncia a este derecho; como segundo requisito
encontramos que la prueba que no fue valorada no puede ser cualquiera tiene que ser
aquella que demuestre de forma fehaciente que el acusado o no ha cometido el delito ya
sea por falta de participacin de este en el acto o por existencia de alguna causal de
atipicidad, justificacin, inculpabilidad, o de no punibilidad, en tercer lugar, que la prueba
sea decisiva, es decir, no es cualquier prueba sino una fundamental, es decisiva segn Jos
Mara Tijerino Pacheco una prueba cuando tiene peso suficiente para modificar el
resultado global de los elementos probatorios, para determinar si una prueba no producida
tiene tal carcter, hay que hacer un ejercicio mental de adicin hipottica de la prueba en
cuestin al cuadro probatorio, si el resultado es una modificacin sustancial de ste, la
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


prueba es decisiva, y por ltimo que dicho medio probatorio haya sido propuesto al
proceso conforme lo establece la legislacin procesal y el juez lo haya admitido. Cuando
concurran estas cuatro circunstancias es que se podr apreciar dicho motivo de forma para
poder entrar a tocar la prueba; la segunda circunstancia la encontramos en el inciso 4 que
dice: Si se trata de sentencia en juicio sin jurado ausencia de la motivacin o
quebrantamiento en ella del criterio racional, igual que el motivo anterior debe de entrar
en juego la figura del juez tcnico, en cuanto a la ausencia de motivacin o
quebrantamiento en ella del criterio racional, debemos de establecer claramente que se
reflejan dos circunstancias la primera hace referencia a la falta de motivacin y la segunda
al quebrantamiento del criterio racional que no son circunstancias iguales por lo que
primeramente nos referiremos a la falta de motivacin, esta Suprema Corte considera que
se puede entrar a valorar los hechos y las pruebas en base a la falta de motivacin cuando
el juez no haya establecido en su sentencia la fundamentacin probatoria que debe de
contener toda sentencia referida a los medios de pruebas incorporados al proceso,
importante resulta entonces referirse primeramente al proceso de motivacin y los cuatro
momentos de la motivacin de la sentencia; en el proceso penal contemporneo la
exigencia de motivacin de las decisiones judiciales en especial la sentencia se establece
como una garanta del acceso de los ciudadanos a un rgimen de administracin de
justicia que provea de manera oportuna y razonable los conflictos sometidos a su
conocimiento, desde esta perspectiva debe de conceptuarse la motivacin del fallo como
un derecho fundamental pues es por su intermedio que puede prevenirse o corregirse la
arbitrariedad en la toma de decisiones sumamente relevantes como lo son aquellas
propias del proceso penal en el que con facilidad se pueden comprometer bienes
esenciales del encausado (libertad, intimidad, propiedad, etc..) o bien desproteger una
tutela oportuna de los intereses del damnificado (Jos Manuel Arroyo Gutirrez,
Alexander Rodrguez Campos, Lgica Jurdica y Motivacin de la sentencia penal,
Editorial Jurdica Continental, Pg. 32); el artculo 153 CPP refiere a la fundamentacin
de las sentencias y dice: Las sentencias y los autos contendrn una fundamentacin clara
y precisa. En ella se expresarn los razonamientos de hecho y de derecho en que se basan
las decisiones as como del valor otorgado a los medios de pruebas. En la sentencia se
deber consignar una breve y sucinta descripcin del contenido de la prueba oral, antes
de proceder a su valoracin. La simple relacin de las pruebas o la mencin de los
requerimientos de las partes no reemplazar en ningn supuesto, la fundamentacin.
Cuando haya intervencin de jurado la fundamentacin de la sentencia ser acorde con el
veredicto. Cuando la sentencia sea condenatoria deber fundamentar la pena o medida de
seguridad impuesta. No existir fundamentacin vlida cuando se haya inobservado las
reglas del criterio racional con respecto a medios o elementos probatorios de valor
decisivo. Ser insuficiente la fundamentacin cuando se utilicen formularios, afirmaciones
dogmticas, frases rutinarias, una simple descripcin de los hechos o la sola mencin de
los elementos de prueba. Los autos y las sentencias sin fundamentacin sern anulables.
La valoracin razonable de la prueba obedece a la necesidad de que la prueba que sirva de
fundamento a un fallo sea valorada atendiendo a las reglas de la lgica, el juez no puede
valorar la prueba en forma antojadiza y arbitraria sino que debe atender a criterios
objetivos que le permitan de una forma ms confiable arribar a un juicio valedero, el que el
arto. 153 CPP establezca las sentencias y los autos contendrn una fundamentacin clara
y precisa mas que una frase debe de constituir un principio la afirmacin que las
sentencias deben de bastarse por si mismas esto debe de significar que el contenido del
fallo debe de ser manifiesto es decir comprensivo de todas las circunstancias que lo
integran formalmente; de conformidad a lo anteriormente dicho y en base a la estructura de
la sentencia segn el arto. 153 CPP debemos establecer cuatro momentos principales de la
actividad fundamentadora de la sentencia, en primer lugar, tenemos la fundamentacin
fctica en la cual se trata de establecer conforme un criterio concluyente del juzgador qu
hechos estima probados o no; en segundo lugar, tenemos la fundamentacin jurdica tiene
como base la descripcin circunstanciada del hecho que el tribunal tuvo por establecido
con el anterior proceso probatorio, se trata de que el juez o tribunal enuncie el ncleo
fctico y despus de analizar las distintas posibilidades argumentativas debatidas por las
partes racionalmente opte por una de ellas diciendo por que considera que los hechos
deben ser subsumidos en tal o cual norma sustantiva, incluyendo la motivacin en el
momento de la individualizacin de la pena que no es ms que las razones que justifican la
individualizacin de la sancin en tal o cual extremo punitivo; en tercer lugar la
fundamentacin probatoria descriptiva en la que se expresa resumidamente los elementos
de juicio con que se cuentan, es indispensable la consignacin de cada elemento probatorio
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


til involucrado mediante una referencia explcita a los aspectos ms sobresalientes de su
contenido se trata de dejar constancia de las ideas principales y pertinentes de lo que dijo el
testigo procurando no hacer una transcripcin literal cargada de lenguaje coloquial o
repetitivo, tambin se trata de dejar constancia de los datos ms relevantes de la prueba
documental y pericial especialmente de las conclusiones atinentes o relevantes al caso de
manera que el lector de la sentencia ajeno al fallo pueda comprender a cabalidad de donde
se extrae la informacin que hace posible determinadas apreciaciones y conclusiones; y
finalmente encontramos la fundamentacin probatoria analtica o intelectiva en donde el
juzgador debe dedicarse a la valoracin propiamente dicha de la prueba, no basta con que
cada elemento de prueba se valore individualmente sino de extrapolar esa apreciacin en el
conjunto de la masa probatoria, sin duda alguna es vlida la tcnica judicial de exponer
genricamente la prueba de que dispuso en plenario y sirvi para fundamentar los hechos
probados, siempre y cundo se exponga su contenido esencial y se analice de forma
individual y conjunta conforme la pautas del criterio racional. Expuestos los cuatro
momentos de la motivacin de la sentencia penal tenemos entonces que a juicio de esta
Suprema Corte la vulneracin de la falta de motivacin probatoria de la sentencia faculta a
este Supremo Tribunal de Casacin a revalorar los medios de prueba para evitar entonces
sentencias injustas o gruesos errores de los jueces y tribunales de apelaciones;
refirindonos ahora al quebrantamiento de las reglas del criterio racional en la sentencia
que tambin constituye falta de fundamentacin probatoria analtica de la sentencia,
debemos de decir lo siguiente, para que el proceso penal sea un instrumento para el
esclarecimiento de los hechos y determinacin de responsabilidades, conforme dispone el
art. 7 CPP debe de contar con un sistema de valoracin de la prueba basado en las reglas de
lgica; entendemos que la prueba se valora a luz de la razn cuando se excluye todo
prejuicio, emotividad y arbitrio y se sigue un criterio acorde con las reglas de la lgica, en
cada eslabn de la cadena de pensamientos que conducen a la decisin del juzgador, a un
sistema de esa naturaleza se refiere el CPP cuando utiliza la expresin criterio racional
en los artculos 15,153, 193,194,331,361.1 y 387.4, CPP entonces se debe de comprender
que cuando la ley procesal penal dice quebrantamiento del criterio racional esta
haciendo referencia a la errada valoracin de los medios de prueba realizada por el juez y
la revaloracin del Tribunal de Apelaciones, a diferencia de la falta de motivacin que es la
omisin de razones que sustentan la decisin jurisdiccional; y finalmente, la ltima
situacin la encontramos en el inciso 5 del arto. 387 CPP que dice: Ilegitimidad de la
decisin por fundarse en prueba inexistente, ilcita o no incorporada legalmente al juicio o
por haber habido suplantacin del contenido de la prueba oral, comprobable con su
grabacin, por prueba inexistente se debe de entender aquella que no fue presentada en el
intercambio de informacin ya sea por parte del Ministerio Pblico o del acusador
particular (arto. 265, 268, 269 CPP) y que el juez la haya usado para fundamentar las
sentencias, la prueba ilcita o no incorporada legalmente al juicio hace referencia a aquel
medio probatorio que no ha cumplido con los requisitos legales para su incorporacin al
juicio debiendo entenderse esta ilicitud por vulneracin a las normas procesales o normas
constitucionales y cuando se refiere a la suplantacin del contenido de la prueba oral se
hace referencia a que dicha prueba ha sido debidamente incorporada y producida en juicio
pero que su contenido ha sido alterado lo cual puede comprobarse con la grabacin del
juicio; muy importante resulta aclarar que no toda prueba que sea inexistente, ilcita que no
haya sido incorporada al proceso conforme lo establecen las normas procesales o su
contenido haya sido suplantado es objeto de este motivo debe de comprobarse que dicho
medio probatorio es la prueba principal de la cual la judicial o el Tribunal de Apelaciones
se basaron para emitir un fallo de culpabilidad o de confirmacin de la sentencia de
culpabilidad respectivamente.
CONSIDERANDO II
Analizados los casos en los cuales puede este Supremo Tribunal de Casacin poder
revalorar los hechos y las pruebas y que el primer motivo del recurrente lo fundamenta en
el arto. 387 inciso 3 CPP siendo este uno los motivos por los cuales este Supremo Tribunal
de Casacin puede entrar a revalorar los hechos y las pruebas este Tribunal valorar los
medios de prueba que se incorporaron y produjeron en el proceso con el objeto de
establecer si existi o no la circunstancia de legtima de defensa; segn el recurrente con
las testificales rendidas por Jazmina del Rosario Obando, Aurora Isabel Corts Toledo y
Vernica de Jess Olivares, as como con el dictamen Mdico Legal de la Doctora Sara
Caridad Mora Grillo y el dictamen pericial del perito Alberto Jos Urroz Salgado se
comprueba la existencia de la legtima defensa. Analizando la declaracin testifical rendida
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


por la seora Jazmina del Rosario Obando, quien resulta ser la esposa de la vctima, a
juicio de esta Suprema Corte su declaracin, individualmente, no es suficiente para
demostrar la existencia de la legtima defensa ya que depone nica y exclusivamente sobre
lo extrao que le pareci que su esposo, la hoy vctima, se haya dirigido hacia la
cooperativa y que segn esta la Polica le haba dicho que se haban producido tres
disparos, pero que luego se dio cuenta que su marido haba recibido dos, lo cual a juicio de
esta Corte dicho testimonio no es relevante para demostrar la existencia de la causal de
justificacin como es la legtima defensa, incluso el alegato de que hubieron tres disparos
es dilucidado tanto por el dictamen mdico forense practicado a la vctima por la doctora
Sara Mora Grillo (ver folios 83, 84, 85, 86 y 87); as como por el Acta de secuestro -recibo
de ocupacin- (ver folio 94) en donde se muestra que en la escena del crimen fueron
encontrados nicamente dos casquillos, dicha acta fue incorporada al proceso por la
declaracin testifical del oficial Mauricio Celestino Vargas Gonzles (ver al reverso del
folio 107) y el dictamen pericial en donde se refleja que con los dos casquillos encontrados
en la escena del crimen fueron disparados con la misma arma con que se ultim a la
vctima (ver folios 97, 98, 99, 100 y 101) dicho dictamen fue incorporado al proceso a
travs de la declaracin del perito Noel Chavarra Lezama (ver folio 108). En cuanto a la
declaracin como testigo de la seorita Aurora Corts Toledo tampoco dicha declaracin
testifical demuestra que el acusado haya obrado en legtima defensa ya que la testigo
nicamente depone sobre la actitud que muestra la hoy vctima al momento de llegar a la
cooperativa, incluso la misma testigo dice a preguntas hechas por la fiscal y se cita
textualmente: desde donde usted estaba haba visibilidad? R. No mucha, slo lograba
ver a uno de ellos de donde usted estaba a donde ellos salieron a conversar se puede ver
a donde fueron ellos? R. Si cundo escucha un disparo que hace? Voltee a ver mir que
don Nerys estaba de frente y donde Fernando no se poda ver por que l estaba al lado
izquierdo de la puerta (ver folio 82) es decir, la testigo no pudo ver si la hoy vctima
realizara algn ataque al acusado por lo que no existe valor probatorio alguno para
demostrar la existencia de la legtima defensa por parte de este testigo. Lo mismo dicho
aqu debe de aplicarse al testimonio rendido en calidad de testigo por la seorita Vernica
de Jess Olivares dado que la misma se encontraba junto a la seorita Aurora Corts
Toledo (ver al reverso del folio 103 y folio 104) incluso esta, seorita Olivares depone
haber visto anteriormente a la vctima con un arma pero el da que se dieron los hechos
dice no haberle visto arma alguna, en lo que se refiere al dictamen de la perito Sara Mora
Grillo no encuentra esta Suprema Corte que dicho dictamen refleje que el hoy acusado
haya actuado en legtima defensa cuando el mismo perito en las conclusiones del dictamen
(ver folio 87) dice: se presume por las caractersticas del orificio de entrada que la
distancia en que se produjeron los disparos es mayor de 50 cm es decir, que el acusado al
momento de realizar los disparos estaba cerca de la vctima pero esto no significa que
exista legtima defensa por cuanto no se demostr que la vctima haya atacado al acusado
ni que, la vctima, portaba el arma, tampoco con la declaracin del perito Alberto Jos
Urroz Salgado se demuestra la existencia de la legtima defensa ya que con el simple hecho
de que se hayan encontrado productos nitrados en las manos del occiso no demuestra que
este haya tenido el arma (ver folio 101) se debe de tomar en cuenta que a la vctima ya la
haban visto con armas por tanto dichos productos nitrados podra provenir de dicha arma,
analizando en forma conjunta estos medios de prueba no se demuestra la existencia de la
causal de justificacin como es la legtima defensa por lo que este motivo debe de ser
rechazado por este Supremo Tribunal de Casacin.
CONSIDERANDO III
El segundo motivo de forma argumentado por el casacionista se enmarca dentro de la
causal 4 del arto. 387 CPP, segn el apelante existe ausencia de motivacin o
quebrantamiento del criterio racional en la sentencia con lo que resulta violentado los artos.
153 prrafo final, 2 CPP, artos. 34 inciso 1 y 25 Cn, al respecto de esto esta Suprema Corte
considera que el casacionista se equivoca al citar que existe quebrantamiento del criterio
racional en la sentencia en cuanto a la valoracin de los medios de prueba dando como
resultado falta de motivacin de la sentencia, esto debido a que como se ha afirmado
anteriormente la valoracin de la prueba es un acto meramente objetivo apegado a las
reglas del criterio racional observando las reglas de la lgica (arto. 15 CPP). El anlisis
sobre la valoracin de los medios de prueba aportados al proceso por el casacionista ya ha
sido realizado por este Supremo Tribunal por lo que dicho motivo tambin debe de ser
rechazado dado que segn lo expresado por el casacionista en su escrito de expresin de
agravios del recurso de casacin tiende a demostrar lo mismo la existencia de la causal de
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


justificacin como la legtima defensa; que es un motivo de fondo y no forma y que ya fue
analizado por este Supremo Tribunal, en cuanto al motivo de fondo fundamentado en la
causal nmero 1 del arto. 388 CPP en donde segn el casacionista se le han violentado al
acusado los principios constitucionales del derecho a la libertad consignado en el arto. 125
Cn y el de presuncin de inocencia establecido en el arto. 34 inciso 1 Cn y arto. 2 CPP,
esta Corte debe de resolver lo siguiente en lo que se refiere al derecho a la libertad, dicho
derecho nunca fue vulnerado al procesado dado que el dictado de la prisin preventiva es
nica y exclusiva decisin del juez de primera instancia y que este Supremo Tribunal de
Casacin no puede establecer por el simple hecho de habrsele dictado como violatoria al
derecho de la libertad dado que son los jueces los que tienen que valorar bajo sus propios
criterios y en base al principio de inocencia y de proporcionalidad el dictado de la prisin
preventiva incluso solo el Tribunal de Apelaciones puede considerar excesivo el dictado de
prisin preventiva como rgano controlador de los actos procesales de los jueces en base al
principio de proporcionalidad segn lo establecido en el arto. 5 prrafo segundo CPP que a
su letra dice: El control de proporcionalidad de los actos de la Polica Nacional y del
Ministerio Pblico ser ejercido por el juez y los de este por el Tribunal de Apelaciones a
travs de los recursos; es por tal razn que en casacin no se puede pronunciar sobre el
control de proporcionalidad del dictado de prisin preventiva. En lo que se refiere al
principio de inocencia el recurrente no tiene razn jurdica, por que se equivoca al
establecer que se demuestra con las pruebas aportadas al proceso la existencia de la causal
de justificacin como es la legtima defensa a lo que remitimos al considerando uno, tiene
razn el recurrente al sealar que no es el acusado quien debe de demostrar su inocencia ya
que este es un derecho fundamental que el Estado le reconoce y que el mismo debe de ser
destruido por los rganos coercitivos con que cuenta el Estado como son el Ministerio
Pblico y la Polica Nacional a travs de sus investigaciones, en el proceso penal
nicaragense existe claramente la carga de la prueba y ella gravita sobre los hombros del
actor penal ya sea este acusador (fiscal o acusador particular) o querellante, el acusado
protegido por la presuncin de inocencia establecida en el art. 34.1 Cn, en el arto. 8.2 de la
Convencin Americana sobre los Derechos Humanos, en el arto. 14.2 del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Polticos (que tiene rango constitucional segn el arto.
45 Cn) y en el arto. 2 del CPP en consecuencia el acusado no tiene que probar su condicin
de inocente ya que la ley suprema y la ley procesal penal as lo presumen. En la misma
lnea de pensamiento se ha dicho que tampoco existe para el acusado una carga de
alegacin de la eximente o atenuante en el sentido de que a aqul corresponda su
alegacin para que el juzgador pueda examinarla ya que admitir la existencia de una carga
de esa naturaleza significara quebrantar el derecho de silencio del imputado del cual no
puede derivarse ninguna consecuencia perjudicial para este, lo anterior no significa exigir
al acusador en cada caso de prueba de la inexistencia de todas las eximentes y atenuantes
posibles sino que la misma demostracin del hecho excluya esas circunstancias y que
tampoco significa que cada vez que el acusado alegue una eximente o una atenuante habr
que tenerla por cierta sin mas, sino que ser suficiente la existencia de la circunstancia para
que se aplique la regla de in dubio pro acusado, lo cierto es que no hay inversin de la
carga probatoria sino a que es contrario al sentido comn valga decir al criterio racional
que el juzgador tenga por cierta la existencia de cualquiera de esas circunstancias pese a no
haber sido alegada y sin ser verosmil, precisamente por que no hay inversin de la carga
de la prueba es que la regla in dubio pro acusado mantiene su vigencia en el sentido ya
apuntado de que la duda razonable basta para impedir la condena. Resueltos todos y cada
uno de los motivos argumentados por el recurrente este Supremo Tribunal de Casacin
pasa a resolver lo siguiente.

POR TANTO:
De conformidad a todo lo antes expuesto y con fundamento en los Artos. 7, 8, 387 incisos
3,4, 5, 388 inciso 1 y 395 CPP los Magistrados de la Sala Penal de la Corte Suprema de
Justicia en nombre de la Repblica de Nicaragua resolvemos lo siguiente: I. No ha lugar al
recurso de casacin interpuesto por el Lic. Pedro Pablo Mendoza Vsquez quien acta
como abogado defensor del acusado Felipe Nerys Sevilla Duarte. II. Confrmese en todo y
cada uno de los puntos la sentencia recurrida dictada por la Sala Penal Uno del Tribunal de
Apelaciones de Managua del cinco de noviembre del dos mil cuatro a las ocho de la
maana. III. Cpiese, notifquese, publquese y con testimonio concertado de lo resuelto
regresen los autos a su lugar de origen. Esta sentencia est escrita en seis hojas de papel
bond membretado de la Corte Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


de lo Penal de este Supremo Tribunal. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) A. CUADRA
L. (F) RAFAEL SOL C. (F) R. CHAVARRIA D. (F) RGERS C. ARGELLO R.
(F) GUILLERMO VARGAS S. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 23
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL. Managua, veinte de
Febrero del ao dos mil seis. Las ocho de la maana.
VISTOS RESULTA:
El Licenciado Jos Domingo Rojas Taleno, present ante la Secretara de la Sala Penal del
Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Oriental, Masaya, Recurso Unico de casacin en
contra de la Resolucin dictada por esa Sala a las dos y treinta minutos de la tarde del da
trece de Abril del ao dos mil cinco en la que recay la resolucin que dice: POR
TANTO: En virtud de las consideraciones de hecho y de derecho que se han dejado
expuestas, de las disposiciones legales citadas, y de los Arts. 13 y 143 LOPJ; 344, 361,
363, 367, 369, 380, 382 y 385 todos del CPP; los suscritos Magistrados de la Sala de lo
Penal del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin Oriental, administrando justicia
en nombre del pueblo nicaragense y de la Repblica de Nicaragua RESUELVEN 1O.- Ha
lugar al recurso de apelacin interpuesto por la Licenciada Thelma Guisel Arvalo
Chamorro, en su carcter de Defensora Pblico, de la seora Sara Isabel Ortiz Martnez, de
calidades expresadas en autos; contra la sentencia dictada por la Juez de Distrito de lo
Penal de Masatepe; a las dos de la tarde del treinta y uno de agosto del ao dos mil cuatro;
20.- En consecuencia se anula todo lo actuado a partir exclusive del acta de audiencia oral
realizada en la presente causa seguida a Sara Isabel Ortiz Martnez por el delito de trfico
de estupefacientes, psicotrpicos y otras sustancias controladas, por que su causa fue
elevada a juicio; debindose remitir la presente causa a nuevo juicio en el que no podrn
intervenir ninguno de los jueces que conocieron del anterior. 30.- Se revoca con efectos
inmediatos la orden de guardar prisin preventiva que fue decretada por la mencionada
judicial; por lo que deber oficiarse al Director y/o alcaide del establecimiento carcelario
del Sistema Penitenciario Nacional en el Departamento de Granada, para que se ordene la
inmediata libertad de Sara Isabel Ortiz Martnez, de calidades expresadas en autos. 40.Notifquese, archvese y copia debidamente certificada envese al Juzgado de Ejecucin de
Sentencia de Masatepe, para lo de su cargo. La Sala Aludida por auto de las diez de la
maana del veinticuatro de Mayo del mismo ao dos mil cinco admiti el recurso
interpuesto por el Lic. Rojas Taleno y mand or a la parte recurrida por el trmino de diez
das para que presentara su contestacin. Notificadas las partes, el Lic. Harold Leal Elas
en su carcter de Defensor de Sara Isabel Ortiz Martnez present escrito de contestacin
de agravios, en los trminos que tuvo a bien expresar. Recibidas las diligencias se dict
auto de las ocho y treinta y cinco minutos de la maana del cuatro de Julio de este ao,
radicndose los autos y de conformidad con lo preceptuado por el Arto. 395 CPP se tuvo
por personado al Lic. Jos Domingo Rojas Taleno, en su carcter de Fiscal Auxiliar de
Masaya y al Lic. Harold Leal Elas como defensor de la procesada a quienes se brind
intervencin y como tanto el recurrente al expresar agravios como el recurrido al
contestarlos no solicitaron la celebracin de Audiencia Oral y Pblica ante este supremo
Tribunal, se orden pasar los autos a estudio para su resolucin. Por lo que llegado el caso
de resolver;
SE CONSIDERA:
I
El recurrente Lic. Rojas Taleno en la interposicin de su recurso ha hecho uso de dos
motivos uno de forma y otro de fondo, el primero esto es el de forma, lo ha sustentado de
conformidad con el numeral 3 del Arto. 387 CPP que dice: Cuando se trate de sentencia
en juicio sin jurado, falta de valoracin de una prueba decisiva, oportunamente ofrecida
por alguna de las partes; en apoyo de su tesis dice que: En el caso que nos ocupa se
considera que la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones de Masaya, con su sentencia
dictada en apelacin declara infundadamente la ilegalidad de la prueba que resulta del
allanamiento, registro de morada y detencin de la ciudadana Sara Isabel Ortiz Martnez, y
con ello se falta a la valoracin que se debi de dar a la misma. Agregando despus una
larga exposicin por la cual considera que la Sentencia recurrida est errada. El segundo
motivo, el de fondo, lo sustenta de conformidad con el numeral 2 del Arto. 388 CPP que
dice: Inobservancia o errnea aplicacin de la ley penal sustantiva o de otra norma
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


jurdica que debe ser observada en la aplicacin de la ley penal en la sentencia. En apoyo
de su pretensin dice: En el caso que nos ocupa se tiene que la Sala Penal del Tribunal de
Apelaciones de Masaya resolvi sin tener la facultad para hacerlo, por cuanto ms bien
debi de rechazar el recurso de la defensa a favor de la acusada por extemporneo, lo que
incluso se debi de haber declarado desde la primera instancia. Hace a continuacin una
exposicin de los motivos por los que considera que su tesis es la correcta. Esta Sala por
razones de orden proceder a analizar en primer lugar lo relacionado con el motivo de
forma y despus si procede lo har en relacin al motivo de fondo, lo cual haremos en el
siguiente considerando.
II
Como se dej expresado ms arriba el nico motivo de forma invocado por el recurrente,
est directamente relacionado con la valoracin de la prueba, por lo que en opinin de esta
Sala es necesario dejar sentado un criterio que sin lugar a dudas deje ver que se entiende
por valoracin o apreciacin de la prueba judicial; desde este punto de vista, entendemos
que lo es, aquella operacin mental que tiene por finalidad conocer cual es el mrito o
valor de conviccin que se puede deducir del contenido de la prueba legalmente practicada.
Se trata, como dice el Profesor Hernando Devis Echanda en su obra Compendio de la
Prueba Judicial, de una actividad exclusiva del juez; es el momento culminante y decisivo
de la actividad probatoria. O dicho en otros trminos, es la oportunidad para determinar si
la prueba, cumple o no el fin procesal a que estaba destinada, cual es el de llevarle la
conviccin al juez (Tomo I pgs. 141). De conformidad con lo prescrito por el Arto. 15
CPP, el sistema escogido por el Legislador para la apreciacin de la prueba es el de la
libertad probatoria o tambin denominado de la libre valoracin; en el siguiente artculo,
esto es, el 16 seal el lmite para la valoracin de la prueba, afirmando que sta solo
tendr valor si es obtenida por un medio lcito e incorporada al proceso conforme las
disposiciones de este Cdigo. Siguiendo al citado Profesor Devis Echanda, descubrimos
que este proceso de valoracin o apreciacin no es simple ni uniforme, sino, por el
contrario, complejo y variable en cada caso. Haciendo una sntesis podemos decir que
entre sus fases y diversas operaciones sensoriales e intelectuales, hay tres aspectos bsicos
de la funcin valoratoria: percepcin, representacin o reconstruccin y razonamiento (ob.
Cit. pgs. 142-143). La primera fase, percepcin, est ntimamente relacionada con el
principio de inmediacin establecido por el Arto. 282 CPP, sobre todo cuando, como en el
caso de autos, el juicio se realiza sin la intervencin de Jurado, en que el juez debe percibir
los hechos a travs de los medios de prueba, para luego proceder a hacerse la
representacin o reconstruccin histrica de los mismos, no en forma separada sino en
conjunto como lo seala el Arto. 193 CPP, poniendo en todo caso el mayor cuidado a fin
de que no queden lagunas u omisiones que trastruequen la realidad o la hagan cambiar de
significado. Esta representacin o reconstruccin puede hacerse respecto de algunos
hechos por la va directa de la percepcin u observacin, pero a otros se llega
indirectamente, por va de induccin o deduccin, es decir infirindolos de otros hechos,
porque solo los segundos y no los primeros hayan sido percibidos por el juez. Ahora bien,
en la observacin directa opera siempre una actividad analtica o razonadora, por muy
elemental y rpida que sea, mediante la cual el juez obtiene las inferencias de los datos
percibidos, es decir, la identificacin de lo que el juez ve, oye, toca o huele. Viene como
consecuencia de lo anterior, y como parte importante del proceso de valoracin de la
prueba, la fase intelectual o de razonamiento en la que la lgica ejerce una funcin
fundamental, puesto que si no hay un proceso lgico, no puede haber tampoco valoracin
de la prueba, ya que de lo que se trata es de razonar sobre la prueba, por lo que la lgica es
indispensable para un correcto razonamiento, dado que esa actividad lgica, tiene la
peculiaridad de basarse en las reglas de la experiencia fsicas, morales, sociales,
sicolgicas, tcnicas, cientficas, y las corrientes que a todos ensea la vida que en
conjunto forman las llamadas reglas de la sana crtica. Por otra parte, es necesario hacer
notar que el Arto. 5 de nuestra Constitucin define el ordenamiento jurdico del Estado
como algo ms que un simple ordenamiento legal, hacindonos ver que nuestro
ordenamiento jurdico, no est compuesto solamente de leyes, sino tambin de Valores
Superiores, como el de la Dignidad Humana, entre otros que all cita, de donde se
desprende con toda claridad que la investigacin de los hechos en todo proceso penal, debe
enmarcarse dentro de los lmites de respeto a ese supremo valor del cual se desprenden en
su totalidad los llamados derechos fundamentales. De tal manera que en materia
probatoria, como en todas aquellas en las que se da un choque de valores, el ordenamiento
jurdico de todo estado de derecho, preserva el de mayor rango, en consecuencia, el Valor
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


de la Dignidad Humana no es sacrificable en aras de la represin del crimen. De lo
expresado se concluye que, Esta Sala, no encuentra una razn lgica para sostener que los
argumentos elaborados por el Tribunal A quo, para declarar la ilicitud de la prueba, estn
reidos con la lgica elemental y en consecuencia que no se haya hecho una valoracin de
la misma para sostener ese criterio como lo pretende el recurrente, pues como lo afirma el
mismo Tribunal en sus apreciaciones: En consecuencia, y teniendo como base todo lo
anteriormente expuesto; el Tribunal estima oportuno declarar que en el caso que nos
ocupa; la Sala ha constatado que entre las diligencias que conforman el cuaderno de
primera instancia, no existe documento alguno que acredite la existencia del decreto de
allanamiento que supuestamente autoriz a la Polica Nacional a penetrar en el domicilio
de la seora Sara Isabel Ortiz Martnez; as como que tampoco consta en autos la
existencia del acta que acredita que dicho allanamiento se ejecut, por mandato de
autoridad competente, en el lugar sealado. Con lo que se viene a demostrar que s se hizo
una valoracin objetiva de la prueba aportada al proceso, razones todas que nos obligan a
desechar la causal invocada.
III
Con relacin al otro motivo, el de fondo, invocado por el recurrente, que lo sustenta
conforme el numeral 2 del Arto. 388 CPP por decir: que hay inobservancia o errnea
aplicacin de la ley penal sustantiva o de otra norma jurdica que debe ser observada en la
aplicacin de la ley penal en la sentencia, aduciendo en apoyo de su pretensin que en el
caso que nos ocupa la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones de Masaya resolvi sin tener
la facultad para hacerlo, por cuanto ms bien debi rechazar el recurso de apelacin
interpuesto por la defensa por extemporneo, que incluso se debi declarar desde la
primera instancia. A este respecto debemos decir que de conformidad con lo dispuesto por
el prrafo tercero del Arto. 142 en concordancia con el 143 ambos del Cdigo Procesal
Penal, los defensores, fiscales y funcionarios pblicos intervinientes en el proceso deben
ser notificados en sus respectivas oficinas, siempre que las mismas se encuentren dentro
del asiento de juzgado o tribunal sin perjuicio de notificar a la parte defendida o
representada cuando la naturaleza del acto o la ley exijan que tambin se notifique a la
parte personalmente, como es el caso de la sentencia, de tal manera que si el defensor no
estuvo presente al momento de la lectura de la sentencia era lgico que se le notificara
posteriormente tal y como lo orden la juez en el acpite V de la misma que dice: V.Quedan notificadas las partes presentes de esta sentencia con su pronunciamiento. (fol.
107) y a continuacin al folio 108 ambos del cuaderno de primera instancia, hay nota
suscrita por la secretaria de actuaciones del Juzgado de Distrito Penal de Masatepe,
haciendo constar que, a la convocatoria que de conformidad con el Arto. 323 CPP se hizo a
las partes para la lectura de la Condenatoria, no se encontraba presente la Lic. Thelma
Arvalo en su calidad de Defensora Pblica, apareciendo al pi del mismo folio 108 citado,
la notificacin que en fecha dos de septiembre y hora once y quince minutos de la maana
se le hizo de la sentencia aludida, de tal manera que no tiene razn el recurrente al decir
que el Tribunal no estaba facultado para conocer de la apelacin, ya que por el hecho
mismo de haberse interpuesto en tiempo y forma el recurso, y luego admitido, el Tribunal
A quo, tena la competencia requerida para conocer del mismo, todo lo cual hace que esta
Sala considere improcedente la queja planteada por el recurrente y as debe declararse.
POR TANTO:
De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas, y Artos. 34
Cn. 387, 388 y siguientes CPP, los suscritos Magistrados en nombre de la Repblica de
Nicaragua dijeron: I.- No se casa la sentencia dictada por la Honorable Sala Penal del
Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin Oriental, a las dos y treinta minutos de la
tarde del trece de Abril del presente ao. II.- Cpiese, notifquese, publquese y con
testimonio concertado de lo aqu resuelto, regresen las diligencias al lugar de origen. Esta
sentencia est escrita en tres hojas de papel bond membretado de la Corte Suprema de
Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo Penal de este Supremo Tribunal. (F)
NUBIA O. DE ROBLETO (F) A. CUADRA L. (F) RAFAEL SOL C. (F) RGERS C.
ARGELLO R. (F) R. CHAVARRIA D. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F) ANTE
MI: J. FLETES L. Srio.
____________

47

Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


SENTENCIA No. 24
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE LO PENAL.- Managua, veinte de
Febrero del ao dos mil seis.- Las ocho y cuarenta y cinco minutos de la maana.VISTOS,
RESULTA:
Identificacin del Recurrente: Jos David Castro Jarqun, con cdula de identidad nmero:
041-310580-0003G.- Identificacin de la Vctima: La Salud Pblica.- Delito: Trfico
Interno de Estupefacientes Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas.- Antecedentes:
La presente causa se inici por acusacin que present la Fiscal Departamental de Carazo
Licenciada Vanesa Cordero Espinoza, a las once de la maana del da veinte de junio del
ao dos mil cuatro, ese mismo da se celebr Audiencia Preliminar cumplindose con las
finalidades que establece el arto. 255 C.P.P. por lo que en dicha Audiencia se seal el da
veinticinco de junio del ao dos mil cuatro para la realizacin de la Audiencia Inicial,
oportunidad en donde la Fiscal Departamental de Carazo, de conformidad con el arto. 269
C.P.P. present escrito de Intercambio de Informacin y Pruebas.- En esta Audiencia
Inicial, el Juez de la causa, consider de conformidad al arto. 268 C.P.P. que la acusacin
presentada por la fiscala prestaba mritos para ir a Juicio Oral y Pblico por lo que dict el
correspondiente auto de remisin a Juicio, el cual se realiz el da veintitrs de julio del
ao dos mil cuatro.- A las cuatro de la tarde del da veintisiete de julio del ao dos mil
cuatro el Juez de derecho dict sentencia condenando al acusado a la pena de cinco aos de
presidio y multa por un milln de Crdobas, por el delito de Trfico Interno de
Estupefacientes Psicotrpicos y Otras Sustancias Controladas.- Por no estar de acuerdo, el
acusado, por medio de su defensor Licenciado Vctor Leonel Obregn Cerda, interpuso
Recurso de Apelacin contra esta sentencia.- Tramitado que fue el Recurso, la Sala de lo
Penal del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Oriental, dict sentencia a las cuatro y
treinta minutos de la tarde del da quince de diciembre del ao dos mil cuatro reformando
parcialmente la resolucin dictada por el Juez A quo, por lo que exoner al acusado de la
multa del milln de Crdobas.- Sin embargo, Por no estar de acuerdo el defensor interpuso
Recurso extraordinario de Casacin Penal contra dicha sentencia.- La Sala A quo por auto
de las nueve y cuarenta minutos de la maana del da seis de septiembre del ao dos mil
cuatro admiti el Recurso de Casacin y mand or por el trmino de diez das a la parte
recurrida.- Los autos subieron a esta Sala de lo Penal y por resolucin de las diez y treinta
minutos de la maana del da uno de marzo del ao dos mil cinco, ordenamos radicarlos y
dado que ninguna de las partes pidi celebracin de Audiencia Oral y Pblica, de
conformidad con el arto. 396 in fine C.P.P. estando conclusos los trmites procesales del
presente Recurso de Casacin Penal es el caso de dictar la sentencia que en derecho
corresponde.SE CONSIDERA:
En su escrito casacional el recurrente se ampara en el 3 motivo del arto. 387 C.P.P., y al
respecto, indic que no se le dio el valor legal como elementos de pruebas a las testifcales
vertidas por dos de los miembros que declararon en el juicio dado que no se valor que
durante el allanamiento este se realiz sin orden de captura, ya que dos personas vestidas
de civil escalaron los muros del patio trasero de la vivienda y de forma violenta sin
identificarse como policas procedieron a la captura del acusado sin mostrarle y sin avisarle
que se iba a realizar un allanamiento y que cuando l estaba esposado en el patio de la
casa, precisamente por donde ellos entraron, debajo de una basura encontraron 25 gramos
de marihuana. Sin embargo alega el recurrente, que en dicha vivienda habitan varias
familias por lo que, aun en la situacin anmala en que se encontr la droga, es decir, sin la
presencia de la persona autorizada ni del fiscal, esta no precisamente le tendra que
pertenecer al acusado, situacin que unida a la forma ilegal y al lugar sospechoso en que se
encontr la supuesta droga le daba una gran duda a favor de su representado ya que en las
declaraciones de los dos policas civiles que escalaron los muros, estos declararon
afirmando que se introdujeron por la tapia y que luego llamaron a la guardia operativa y al
fiscal.- Esta Sala de lo penal considera que el acto del allanamiento de morada tiene su
origen regulatorio en la Constitucin Poltica de Nicaragua, especficamente en el numeral
4 prrafo segundo del artculo 26 Cn., el cual nos indica que el domicilio slo puede ser
allanado por orden escrita de juez competente, excepto: a) si los que habitaren en una casa
manifestaren que all se est cometiendo un delito o de ella se pidiera auxilio; b) si por
incendio, inundacin u otra causa semejante, se hallare amenazada la vida de los habitantes
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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


o de la propiedad; c) cuando se denunciare que personas extraas han sido vistas en una
morada, con indicios manifiestos de ir a cometer un delito; d) en caso de persecucin
actual e inmediata de un delincuente; e) para rescatar a la persona que sufra secuestro. En
todos los casos se proceder de acuerdo a la ley. As mismo, el arto. 241 C.P.P.,
transcribe el artculo constitucional antes mencionado y el arto. 220 C.P.P., es claro en
cuanto a las formalidades que se deben observar en el allanamiento y nos indica que se
debe de entregar una copia de la resolucin judicial que autoriz el allanamiento a quien
habite o posea el lugar donde se efectu. La diligencia se practicar procurando afectar lo
menos posible la intimidad de las personas. De la diligencia de allanamiento se levantar
un acta, para hacer constar la observancia de las regulaciones legales. Cuando no se
encuentre a nadie, ello se har constar en el acta. Practicado el registro, en el acta se
consignara el resultado. El acta ser firmada por los concurrentes; no obstante, si alguien
no la firma, as se har constar.- Al respecto, debe de considerarse que la prctica de un
registro y allanamiento constituye una verdadera injerencia a derechos fundamentales
como la privacidad e intimidad de las personas, es por eso que el arto. 26 Cn. y la
legislacin secundaria en los artculos 217, 220 y 241 C.P.P., sealan de modo excepcional
los casos en que se puede dar la invasin a un domicilio para la realizacin de un registro
as como el procedimiento que se debe de cumplir para que este se torne legtimo, por lo
que la inobservancia de las formas y su contenido constituyen violaciones a derechos y
garantas constitucionales que traen fatales consecuencias procesales, es decir nulidad y
carencia absoluta de valor probatorio por considerarse contaminadas las pruebas obtenidas
de un allanamiento ilegal.- En la presente causa los agentes policiales Pedro Yamil
Alvarado Romero y Denis Javier Carballo Garca a pesar de existir una orden de
allanamiento la cual tenia que ser ejecutada por el oficial Ramn Morales Izaguirre,
ingresaron de manera ilegal a la vivienda por cuanto tal y como lo dicen en sus
declaraciones en el juicio Oral y Pblico, (folio 36), ambos afirman que se cruzaron la
tapia de la vivienda y procedieron primero a la captura del imputado, la que se realiz de
forma agresiva y luego procedieron a la bsqueda de la droga, la cual supuestamente se
encontr en el patio debajo de la basura y precisamente por donde ellos ingresaron de
manera ilegal y posteriormente una vez que el imputado estaba esposado y habindose
encontrado la supuesta droga procedieron a llamar al responsable de ejecutar el
allanamiento, es decir, al oficial Ramn Morales Izaguirre, a la guardia operativa y al
representante del Ministerio Pblico, los cuales no estuvieron presentes en el
allanamiento.- Tal situacin torna totalmente ilegal dicho allanamiento ya que si se tena la
orden judicial se debi proceder a como lo indica el arto. 220 C.P.P. y garantizar de esa
manera la garanta constitucional establecida en el arto. 26, II Cn., por tanto, lo que dice el
recurrente en cuanto a que la supuesta droga fue puesta por los agentes que de manera
ilegal ingresaron a la vivienda crea una duda y desconfianza, ya que precisamente esta se
encontr en el patio por donde ellos ingresaron.II
El artculo 163 de nuestro Cdigo Procesal Penal se refiere a los defectos absolutos los
cuales pueden ser alegados en cualquier estado del proceso de oficio o a peticin de parte
sin que se requiera de previa protesta, debindose decretar la nulidad de los actos
procesales cuando se constate inobservancia de derechos y garantas que causen
indefensin, previstos por la Constitucin Poltica, los tratados y convenios internacionales
ratificados por la Republica.- Esta Sala de lo Penal considera que la actuacin de los
oficiales de polica Pedro Yamil Alvarado Romero y Denis Javier Carballo Garca, al
saltarse la tapia, sin la orden de allanamiento en mano y sin ser ellos los autorizados para
ejecutarlo, fue contrario a lo establecido en el arto. 26, II Cn; 220, 241 y 230 numeral 10
C.P.P. indicando este ltimo que de conformidad a las atribuciones de la Polica Nacional,
sus miembros al realizar los registros, allanamiento, inspecciones y requisas que sean
necesarios para la buena marcha de la investigacin lo harn cumpliendo con las
formalidades que prescribe el Cdigo Procesal Penal. Por lo que ante tal situacin no sera
posible convalidar dicha actuacin aplicando el arto. 246, II del C.P.P., ya que ello
implicara admitir que una ley puede modificar la Constitucin Poltica.- Al respecto, en la
obra Manual de Derecho Procesal Penal coordinada por los doctores Jos Maria Tijerino
Pacheco y Juan Gmez Colomer en la pagina 426 nos dice: sorprende y preocupa
gravemente la malhadada y algo difundida prctica de allanamientos contrarios a la
constitucin, por que se realizan sin autorizacin judicial, que se pretende absurdamente
convalidar con errnea aplicacin del arto. 246, II C.P.P. aduciendo razones de urgencia
distintas de las expresamente previstas en el texto constitucional, y que, aunque la
49

Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


restriccin constitucional no existiera, seran a todas luces dudosas ya que nada impide a la
polica el discreto resguardo exterior de una morada ( puntos fijos en el lenguaje policial)
mientras se obtiene la autorizacin del juez. Es por eso, que en los casos en donde
impliquen garantas constitucionales como en el allanamiento de morada, el cual es un acto
previo al proceso, ya que de l depende la legalidad del mencionado acto de investigacin
y la licitud de la eventual prueba que pueda encontrarse en el sitio por allanar, se debe de
cumplir de manera taxativa con los requisitos establecidos por las leyes, siendo imposible
de conformidad con el arto. 165 C.P.P. subsanar este defecto absoluto, por ser el
allanamiento un acto de investigacin previo al proceso, situacin que hace imposible
retrotraer el proceso a periodos ya concluidos, por lo que de conformidad al arto. 398
C.P.P. esta Sala de casacin proceder a dictar la sentencia que en derecho corresponde.III
En el presente caso, la prueba que se obtuvo como consecuencia de un allanamiento ilegal
no puede tenerse como vlida ya que de conformidad al arto. 16 C.P.P. la prueba solo
tendr valor si ha sido obtenida por un medio lcito, por lo que, como consecuencia, no se
podra incorporar al proceso una prueba mal obtenida (arto. 191 C.P.P.) y dado que en el
caso sublite el principal medio de prueba es el aqu cuestionado, no se podra plantear una
acusacin que rena los suficientes medios de conviccin para sustentar un hecho punible
que se pueda enmarcar en una fundamentacin fctica de conformidad a lo establecido en
el arto. 77 C.P.P., y dado que no es posible la subsanacin del acto de allanamiento, es
meritorio casar el presente recurso interpuesto.POR TANTO:
De conformidad con lo expuesto, consideraciones hechas y artculos: 16, 163, 165, 191,
220, 241, 387, 398 y 401 del Cdigo de Procesal Penal, en nombre de la Repblica de
Nicaragua los suscritos Magistrados, resuelven: I.- Ha lugar al Recurso de Casacin Penal
en la forma interpuesto por el Licenciado Aurelio Jos Miranda Balmaceda en su carcter
de defensor de Jos David Castro Jarqun, en consecuencia se casa la sentencia que la Sala
de lo Penal del Tribunal de Apelaciones Circunscripcin Oriental dict a las cuatro y
treinta minutos de la tarde del da quince de diciembre del ao dos mil cuatro.- II.Ordnese la libertad definitiva de Jos David Castro Jarqun.- III.- No hay costas.- VOTO
DISIDENTE: El Honorable Magistrado Doctor Guillermo Vargas Sandino, disiente del
criterio expresado por los dems colegas Magistrados en la resolucin que antecede,
adhirindose tambin el Honorable Magistrado Doctor Armengol Cuadra Lpez, por las
siguientes razones: En el caso sublite se declara la nulidad del proceso, aduciendo que la
forma en la que se realiz el allanamiento fue ilegal, argumentando que el hecho de haber
dado cumplimiento al allanamiento previamente autorizado por la autoridad competente de
una forma distinta (escalamiento de una tapia posterior a la vivienda que se iba allanar)
incurre en la violacin a la garanta constitucional contenida en el arto. 26 Cn que establece
en su numeral 4 prrafo segundo: el domicilio slo puede ser allanado por orden escrita
de juez competente. Estimo que el sentido de la sentencia en referencia sobredimensiona
el defecto en la forma en que se efectu el allanamiento, pues en la norma constitucional
establece que el domicilio slo puede ser allanado por orden escrita de juez competente,
garanta que en el caso sublite ha sido respetada para el procesado pues consta en el folio 7
del cuaderno de primera instancia la autorizacin judicial para tal acto policial. Ahora, en
caso de que su cumplimiento no fuera el ms apropiado, esto no significa que se haya
violado la garanta constitucional antes referida, pretendiendo obviar que la orden judicial
cumple con la misma. Esta autoridad comparte el criterio de que: cuando se haya dejado
de observar alguna formalidad de las establecidas sobre la entrada y registro,
necesariamente ha de ponderarse la trascendencia de lo omitido o de lo irregularmente
realizado en relacin con el derecho fundamental de que se trate, as como al tambin
constitucionalmente consagrado de erradicacin de la indefensin, a fin de determinar si
los defectos apreciables tienen su encaje en los supuestos previstos en el artculo 238 de la
LOPJ, de modo que, como se afirma en una sentencia de 23 de septiembre de 1989
(Vivas), alguna nimia y trivial informalidad no bastan para enervar lo que se efectu con
exacta observancia, en lo esencial, tanto de los preceptos procesales, como de los
constitucionales (Luzn Cuestas, Jos Mara: Valor de las Pruebas obtenidas en el
proceso penal mediante registros domiciliarios efectuados por la Polica, con especial
referencia a la exigencia de intervencin del Secretario Judicial en los realizados previo
mandamiento judicial (sntesis jurisprudencial), en: Revista del Poder Judicial No. 24,
Diciembre 1991, Consejo General del Poder Judicial, del Reino de Espaa). Considero
50

Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


que el acto cuyo efecto pretendido sea el invalidante debe derivarse de la violacin directa
a la norma constitucional y no a normas de carcter secundario. Adems debo agregar que
en la sentencia relacionada se hace ver que la nica sustancia ocupada fue la encontrada en
la basura localizada en el patio por donde ingresaron los oficiales de Polica, obviando que
tambin fue encontrado en poder del encartado dos bolsas que pretenda engullir para
evitar responder por el delito, siendo el contenido de dichas bolsas, las de cocana a base
crack. Razn por la que estimo que en el caso sublite el defecto que pudiera haber
incurrido la Polica al pretender sorprender al encartado no trasciende a la nulidad
pretendida, y que en el presente caso se ha demostrado con amplitud que el mismo es
responsable del hecho tpico, antijurdico y culpable por el que ha sido procesado, de modo
que disiento de la resolucin antes referida. IV.- Cpiese, notifquese, publquese y en
su oportunidad regresen los autos a la Sala Penal de su Tribunal de origen con testimonio
concertado de lo aqu resuelto.- Esta sentencia est escrita en tres hojas de papel bond
membretado de la Corte Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo
Penal de este Supremo Tribunal. (F) NUBIA O. DE ROBLETO (F) A. CUADRA L. (F)
RAFAEL SOL C. (F) R. CHAVARRIA D. (F) RGERS C. ARGELLO R. (F)
GUILLERMO VARGAS S. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 25
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO PENAL.- Managua, veinte de
Febrero del ao Dos Mil Seis.- Las nueve y treinta minutos de la maana.VISTOS RESULTAS:
Ante el Juzgado de Distrito de lo Penal de Audiencias de Chinandega, compareci Shirley
Mara Mungua, mayor de edad, soltera, abogado y de aquel domicilio, relatando que el
veintids de Febrero del ao dos mil cuatro, siendo aproximadamente las seis de la tarde,
el nio Vctor Alexander Alvarado, de doce aos de edad, se fue a jugar a la casa de Jos
Manuel lvarez Mndez, de dieciocho aos de edad, y el adolescente Darwin lvarez,
stos ltimos procedieron a tomar al menor Vctor Alexander Alvarado por las manos y los
pies y Jos Manuel lo viol, hechos en base a los que acusa a Jos Manuel lvarez
Mndez, como autor del delito de Violacin, ofreciendo los elementos de conviccin del
caso, y solicitando se le de trmite a la presente acusacin. A las cuatro de la tarde del siete
de Enero del ao dos mil cinco, se realiz la audiencia inicial con caractersticas de
preliminar, en donde el acusado nombr como su abogado Leonel Hernndez Barrera, a
quien se le dio la intervencin de ley, se analiz la acusacin y tomando en cuenta los
elementos de conviccin ofrecidos, el judicial resolvi admitir la acusacin y remitir a
juicio la presente causa. Por no haber presentado el escrito de intercambio de informacin
se declar abandonada la defensa ejercida por el Licenciado Leonel Hernndez Barrera en
consecuencia se nombr como abogado defensor de oficio al Doctor Jos Alfonso Calero
Sandino. A las diez de la maana del diez de Mayo del ao dos mil cinco, se llev a cabo
el juicio oral y pblico, en donde se dio lectura a la acusacin se puso en conocimiento del
derecho que le asista al acusado de permanecer en silencio, luego de las exposiciones de
apertura de las partes, se recibieron las declaraciones testimoniales Vctor Alexander
Baldelomar Alvarado, Josefa del Socorro Baldelomar Alemn, Rger Eduardo Pereira
Umaa, Mara Candelaria Estrada Chavarra, Jos Manuel lvarez Mndez, Jean Starling
Baldelomar Alemn, Rger Eduardo Pereira Umaa, por recibidas las pruebas ofrecidas,
las partes presentaron sus alegatos de clausura, posteriormente el portavoz del jurado dio
lectura al veredicto de culpabilidad para el acusado por el delito de violacin. A la una y
treinta y cinco minutos de la tarde del diez de Mayo del ao dos mil cinco, se abri el
debate sobre la pena a imponer, y, a las dos de la tarde del trece de Mayo del ao dos mil
cinco, se dict sentencia en la que se condena al acusado a la pena principal de quince aos
de prisin e indemnizacin de quinientos crdobas. Inconforme con el anterior fallo el
Doctor Calero Sandino interpuso Recurso de Apelacin, del que se mand a or a la
Fiscala, quien se reserv el derecho de contestar agravios ante el Superior Jerrquico.
Finalizados los trmites se remitieron las diligencias ante el Tribunal de Apelaciones
correspondiente.
II
Personadas las partes ante la Sala Civil del Honorable Tribunal de Apelaciones de la
Circunscripcin Occidental, a las nueve y treinta minutos de la maana del siete de Julio
del ao dos mil cinco se celebr la audiencia oral en donde las partes presentaron sus
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


argumentos en torno al Recurso de Apelacin promovido por el defensor. A las nueve y
quince minutos de la maana del veintisis de Julio del ao dos mil cinco, se dict
sentencia en la que se desestima el Recurso de Apelacin y por ende se confirma la
sentencia de primera instancia en todos sus puntos. Contra esta resolucin el Doctor Jos
Alfonso Calero Sandino, interpuso Recurso de Casacin por motivos de fondo, del que se
mand a or a la Fiscala quien a su vez se reserv el derecho de contestar agravios ante el
Superior Jerrquico. Se remitieron las diligencias a este Supremo Tribunal, en donde
mediante providencia de las nueve y treinta minutos de la maana del doce de Octubre del
ao dos mil cinco, se brind intervencin de ley a las partes y se fij audiencia oral para
fundamentar el presente recurso, la que se celebr a las diez de la maana del veinticuatro
de Octubre del ao dos mil cinco. Finalizado los trmites y siendo el caso de dictar la
sentencia que en derecho corresponde;
SE CONSIDERA:
I
Como nico agravio, al amparo del segundo motivo de fondo del arto. 388 CPP. se queja el
recurrente de la errnea aplicacin de la ley penal sustantiva o de otra norma jurdica que
deba ser observada en la aplicacin de la ley Penal en la Sentencia, pues de la prueba
producida en juicio y en especial de la prueba pericial el dictamen del Mdico Forense del
Dr. Rger Pereira Umaa, estableci que la mucosa del esfnter anal esta ntegra, que
nicamente encontr en el ano una laceracin superficial reciente entre sus pliegues y que
en trminos del mdico forense revela que hubo una penetracin incompleta. Por lo que los
hechos probados lejos de apuntar a la calificacin del delito de violacin corresponderan a
Abusos Deshonestos o en su defecto a de Violacin en grado de Frustracin, calificacin
que pretende se aplique al caso sublite.
II
Tomando en consideracin el agravio del recurrente resulta primordial, traer a colacin la
declaracin del mdico forense que ante el interrogatorio de la defensa manifest: En este
caso al no observar yo alteracin en los esfnteres debo suponer que el ano del nio no fue
penetrado completamente en todo su grosor, pero vamos a completar la pregunta suya,
pero que es lo que ocurre cuando yo hablo de penetracin al menos yo me hago mi
hiptesis basado en el examen que hago del ano del nio, entonces despus de examinar el
ano del nio yo tengo que hacerme la hiptesis hubo penetracin o no, esta penetracin
fue completa o no, entonces basado en el hecho de que hay laceracin, que me indica la
laceracin que la piel del ano se rompi, se parti debido a que haba una presin de un
cuerpo extrao duro, presionando tratando de penetrar, para poderse lacerar o
producirse esa herida artificial al menos debi haber penetrado una parte del pene cual es
la parte del pene que pudo haber penetrado, la parte de la punta del pene que es cnica,
es puntuda, o sea, entonces mi conclusin es que hubo penetracin, pero esta penetracin
fue incompleta por todos los hallazgos que encontr. (Lado B del 1er Casete). De esta
declaracin se desprende con claridad meridiana que s hubo penetracin, incompleta pero
hubo, de manera que no es de recibo el planteamiento del recurrente pues l considera que
al no ser completa, dicha actitud deja de configurar el delito de violacin consumado,
pasando a ser abusos deshonestos o en su defecto violacin frustrada. Esta Sala es de tal
criterio, porque la ley no hace diferenciacin alguna en cuanto a que la penetracin debe
ser completa o no, habla simplemente de penetracin y en este caso, aunque incompleta, la
hubo, pues claramente seala el mdico forense que encontr laceraciones en el esfnter
externo del ano del menor, lo que lo llev a concluir que existi la penetracin de un
cuerpo extrao que debi ser la punta del rgano reproductor masculino por ser cnica. En
la Jurisprudencia citada por Alfredo Achval, en su obra Delito de Violacin, seala que
El acceso carnal por va anal, del que result vctima un menor varn, configura el delito
de violacin en concurso ideal con corrupcin; sin que tenga relevancia, con respecto a la
primer figura, que la penetracin no haya sido completa o que la eyaculacin no se
hubiera concretado en el interior de la cavidad rectal. (Editorial Abeledo-Perrot, Tercera
Edicin, Buenos Aires, 1998, Pg. 267), de manera que el haber penetrado va anal al
menor, sobrepasa en demasa el tipo penal de Abusos Deshonestos, pues en este caso los
hechos no revelan simples tocamientos libidinosos sino que concurren en ellos la ejecucin
iniciada del acto sexual contra natura, con lo que evidentemente se vulner el bien jurdico
protegido como lo es la libertad sexual de la vctima.

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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


III
Ante la pretensin del recurrente en establecer que el delito es frustrado por no haber sido
completa la penetracin, es evidente que existe diferencia de edad entre el agresor y la
vctima, lo que lgicamente evidencia una desproporcin en el rgano genital del agresor y
en el orificio anal del ofendido, lo que pudo haber dificultado la penetracin total del
rgano viril, por lo que esa penetracin incompleta no puede considerarse como delito
frustrado pues el arto. 6 Pn establece que hay delito frustrado cuando el culpable a pesar
de haber hecho cuanto estaba de su parte para consumarlo, no logra su propsito por
causas independientes de su voluntad y en el caso sublite el propsito del hechor era
penetrar va anal a la vctima y lo logr parcialmente, pero lo logr, es decir hubo acceso
carnal. Menci citado por Jos O. Mendoza Durn- seala que cuando el sujeto pasivo
sea constreido a ceder por la fuerza fsica y no pueda resistir ms fsicamente, aunque
por cualquier movimiento se impida la penetracin del pene en la vagina, el delito es
frustrado siempre que no haya contacto carnal. (El Delito de Violacin, Coleccin
Nereo, Barcelona, Pg. 54-55) y en el caso subjudice s hubo contacto carnal, por lo que no
es de recibo la queja. Fluye de la anterior exgesis, que la calificacin legal ha sido
acertada, de modo que la sentencia que ha sido impugnada no merece la censura del
presente recurso y as debe declararse.
POR TANTO:
De conformidad a lo antes considerado, a las disposiciones citadas y a los artos. 386 y
siguientes CPP., en nombre de la Repblica de Nicaragua, los suscritos Magistrados
dijeron: I) No se casa la sentencia dictada por la Sala Penal del Honorable Tribunal de
Apelaciones de la Circunscripcin Occidental a las nueve y quince minutos de la maana
del veintisis de Julio del ao dos mil cinco. II) Cpiese, notifquese, publquese y con
testimonio concertado regresen las presentes diligencias a su lugar de origen para lo de su
cargo. Esta sentencia est escrita en dos hojas de papel bond membretado de la Corte
Suprema de Justicia y rubricadas por el Secretario de la Sala de lo Penal de este Supremo
Tribunal. (F) A. CUADRA L. (F) GUILLERMO VARGAS S. (F) R. CHAVARRIA D.
(F) RAFAEL SOL C. (F) ANTE MI: J. FLETES L. Srio.
____________
SENTENCIA No. 26
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA PENAL.- Managua, veintiuno de Febrero
del ao dos mil seis. Las nueve y treinta minutos de la maana.VISTOS RESULTAS:
Ante el Juzgado de Audiencias del Distrito Penal de Puerto Cabezas, compareci el Fiscal
Jos Abraham Pramo, relatando que el martes cinco de Octubre del ao dos mil cuatro a
las doce y cuarenta y cinco minutos del medioda, los miembros de la patrulla de la fuerza
naval de la marina de puerto de esa localidad, visibilizaron que a unas tres millas de sur a
norte se acercaba con direccin a ellos una lancha rpida de color azul con blanco tipo
eduardoo, a quienes se le acercaron y les hicieron varios disparos de prevencin logrando
detenerse, y encontrando que iban a bordo de dicha lancha los seores Luis Fernando Naar
Rivera, Yamil Martnez del Valle, Luis Rivera Daz, Guillermo Angulo Seren y Narciso
Corea Cuadrado todos de nacionalidad colombiana, quienes transportaban mil trescientos
cincuenta y nueve paquetes de cocana, motivos por los que comparece a acusar a Luis
Fernando Naar Rivera, Yamil Martnez del Valle, Luis Rivera Daz, Guillermo Angulo
Seren y Narciso Corea Cuadrado, por ser autores del delito de Trfico Internacional de
Estupefacientes, ofreciendo los elementos y piezas de conviccin del caso. A las diez de la
maana del siete de Octubre del ao dos mil cuatro se realiz la audiencia preliminar en
donde se puso en conocimiento de los encartados la acusacin presentada en su contra, se
les explic el derecho que les asiste de nombrar abogado defensor, se le dio trmite a la
acusacin y se impuso como medida cautelar la prisin preventiva a los acusados. A
solicitud de la fiscala se inciner parte de la droga incautada. El Licenciado Ignacio
Jacobo Lincoln, present escrito asumiendo la defensa de Luis Rivera Daz, y excusndose
de ejercer la defensa de los dems procesados por sealar que se contraponen los intereses
de los mismos. A las nueve de la maana del trece de Octubre del ao dos mil cuatro, se
realiz la audiencia inicial nicamente para el seor Fabin Rivera Daz o Luis Rivera
Daz, asistido por su defensor Lic. Ignacio Jacobo Lincoln, por no haber comparecido
defensor para los dems encartados, al efecto las partes procedieron a debatir en torno a la
admisibilidad de la acusacin y el judicial por encontrar suficientes mritos resolvi remitir
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Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Penal


a juicio la presente causa. Habiendo asumido la defensa de Luis Fernando Naar Rivera,
Yamil Martnez del Valle, Guillermo Angulo Seren y Narciso Correa Cuadrado,
compareci la Licenciada Nubia Auxiliadora Hammer Taylor, y a las ocho de la maana
del diecisis de Octubre del ao dos mil cuatro, se llev a cabo la audiencia inicial, para
ellos, abrindose el debate en torno a la admisibilidad de la acusacin, resolviendo el
judicial que existan suficientes elementos de conviccin para remitir a juicio la presente
causa y manteniendo la medida cautelar. Mediante escrito, compareci el seor Yamil
Martnez del Valle, solicitando el cambio de su defensor y nombrando para tal efecto al
Licenciado Jos Inocencio Jarqun Robleto, a quien se le dio la intervencin de ley. A las
tres y treinta minutos de la tarde del quince de Diciembre del ao dos mil cuatro, se realiz
la audiencia preparatoria del juicio, en donde las partes debatieron en torno a la
admisibilidad de las pruebas y particularmente los defensores Nubia Hammer Taylor e
Ignacio Jacobo Lincoln protestaron ante el judicial por no haber tenido acceso a las piezas
de conviccin en poder de la polica y del ministerio pblico, motivo por el que califican a
las pruebas como ilcitas y piden su exclusin, argumento que fue desestimado por el
judicial. A las ocho de la maana del veinticuatro de Diciembre del ao dos mil cuatro, se
dio inicio al Juicio Oral y Pblico, en donde una vez leda la acusacin a los encartados y
expuestos los alegatos de apertura de las partes, se recibieron las declaraciones de Gonzalo
Garmendia Oviedo, Rafael Arnoldo Gonzlez Rodrguez, Douglas Manuel Losiga
Castelln, Denis Hernndez Chow, habindose suspendido el juicio se reanud a las nueve
de la maana del cuatro de Enero del ao dos mil cinco, recibindose las declaraciones de
Jenny Loandy Yasking, Prospero Acua Snchez, Eddy Fenly Henry, Carlos Ivn Gaitn
Snchez, por recibidas las pruebas propuestas por las partes, los abogados defensores
Ignacio Jacobo Lincoln y Nubia Hammer Taylor, promovieron incidente de ilegalidad de
las pruebas aportadas en juicio por la fiscala, se suspendi el juicio y se reanud a las dos
de la tarde del cinco de Enero del ao dos mil cinco, en donde el judicial desestim los
incidentes promovidos, dando lugar a los alegatos de conclusin de las partes, finalizado
esto, el judicial declar culpables a los procesados por los hechos presentados ante aquel
juzgado y a las seis y treinta y cinco minutos de la tarde del cinco de enero del ao dos mil
cinco, se abri el debate sobre la pena. A las seis de la maana del siete de Enero del ao
dos mil cinco, se dict sentencia en la que se condena a los procesados por ser los autores
de Transporte Ilegal de Estupefacientes, en perjuicio de la Salud del Pueblo Nicaragense,
a la pena de doce aos de prisin y multa de un milln de crdobas netos. Inconforme con
el fallo la Licenciada Nubia Hammer Taylor, el Licenciado Ignacio Jacobo Lincoln, y el
licenciado Jos Inocencio Jarqun Robleto, cada cual en el carcter que acta, interpuso
recurso de apelacin. Mediante providencia se admitieron los recursos promovidos por los
licenciados Hammer Taylor y Lincoln y se desestim el promovido por el Licenciado
Jarqun por ser extemporneo y de los dos primeros se mand a or a la fiscala quien se
reserv el derecho de contestar agravios ante el Superior Jerrquico.
II
Por recibidas las diligencias ante el Honorable Tribunal de Apelaciones de la
Circunscripcin Atlntico Norte, Sala Penal, se dict providencia radicndolas y se declar
sin lugar las pruebas solicitadas por el Licenciado Lincoln, para fundamentar su recurso,
emplazndose a las partes a la audiencia oral correspondiente. A las nueve de la maana
del veintitrs de Mayo del ao dos mil cinco, se celebr la audiencia oral ante los
Magistrados que integran la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripcin
Atlntico Norte, en donde la defensa expuso en torno a los agravios que le causa la
sentencia referida y la fiscala procedi a contestarlos. Concluidos los trmites a las dos y
veinte minutos de la tarde del nueve de Junio del ao dos mil cinco, se procedi a dictar
sentencia en la que se declara sin lugar el Recurso de Apelacin promovido por los
defensores en consecuencia se confirma la sentencia de primera instancia. Contra esta
resolucin el Licenciado Ignacio Jacobo Lincoln, en el carcter que acta interpuso
Recurso de Casacin por los motivos 1, 2 y 5 de forma contemplados en el arto. 387 CPP.
Del Recurso interpuesto se mand a or a la fiscala quien contest los agravios, y adems
solicito que fuera desestimado dicho recurso por no haber cumplido con los requisitos de
procedibilidad contenidos en el arto. 390 CPP. Por contestados los agravios se remitieron
los autos ante este Supremo Tribunal, en donde se dict providencia a las once y cincuenta
y ocho minutos de la maana del dieciocho de Octubre del ao dos mil cinco en donde se
radican las presentes diligencias y pasa a estudios la presente causa, y siendo el caso de
resolver como en derecho corresponde;

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Sentencias Penales Conforme al Cdigo Procesal Penal - Ao 2006


SE CONSIDERA:
I
El Recurrente al interponer su recurso y expresar agravios, manifiesta de conformidad a
los numerales 1, 2 y 5 del 387 CPP se ha vulnerado el derecho fundamental de mi
defendido por cuanto no se observ lo dispuesto en los artculos 245 y 273 CPP y el arto.
34 numeral 4 parte infine de la CN. Al negarle a la defensa el acceso y disposicin para el
examen de todos los medios de prueba ofrecida en el intercambio de informacin y prueba
ofrecido por la parte acusadora De la cita transcrita podemos ver con claridad meridiana
que el recurrente omiti indicar por separado cada causal, inobservando completamente el
arto. 390 CPP que establece en su segundo prrafo El escrito deber citar
concretamente las disposiciones legales que se consideren violadas o errneamente
aplicadas y expresar con claridad la pretensin. Deber indicarse por separado cada motivo
con sus fundamentos. Y es que como seala Lino Enrique Palacio- configura carga del
recurrente, en primer lugar, la prolija enunciacin de los motivos en que basa la
impugnacin, es decir, el sealamiento de los concretos y especficos vicios de juicio o de
actividad- que a su criterio afectan a la sentencia, siendo por lo tanto insuficiente el recurso
que se refiere a tales motivos en forma genrica. Tal es la importancia de la exposicin
clara y definida de los agravios, y su respectiva individualizacin, pues para este Supremo
Tribunal es limitada la competencia nicamente a los motivos del recurso, no siendo
aplicable en todo su alcance el principio de iura novit curia, por estar inhibido a ello. En el
caso sublite el recurrente solo se ocupa de citar los motivos de casacin presentando
indistintamente su agravio de que se viol el derecho a la defensa de su representando,
obviando sealar especficamente para el primer motivo, cul es la norma procesal
especfica que se inobserv, para el segundo, cul es la prueba decisiva que se le impidi
producir, para el quinto motivo, si la prueba fundamento de la sentencia es inexistente,
ilcita o ilegtimamente incorporada y porqu llega a dicha conclusin; estas omisiones se
convierten en interrogantes para este Supremo Tribunal, que no puede suplir los agravios
omitidos por el recurrente pues no puede ser Juez y Parte. De manera que el Recurso de
Casacin debe ser desestimado.
II
Sin perjuicio de lo antes expuesto, y tomando en consideracin que de forma superficial el
principal agravio del recurrente es la violacin al derecho a la defensa, que en todo caso
debi plantear al amparo de los motivos de fondo, esta Sala considera oportuno aclarar que
aunque este hubiera sido presentado en la causal pertinente y con la claridad requerida para
ser considerada, no sera de recibo el reproche, pues el recurrente se queja de que las piezas
de conviccin no fueron facilitadas por las autoridades que la custodiaban antes del juicio
oral y pblico, y que al no tener acceso a ellas su representado qued en indefensin. Para
esta Sala, resulta desafortunado el agravio, ya que consta en el expediente el reclamo del
recurrente para tener acceso a las piezas de conviccin ofrecidas por el Ministerio Pblico,
no obstante este reclamo fue acogido por el Juez de audiencia quien mediante providencia
de la una y quince minutos de la tarde del tres de Noviembre del ao dos mil cuatro,
orden a la Polica Nacional y a la Fuerza Naval del Ejercito de Nicaragua a que pusieran a
d