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Queda prohibida la distribucin de
esta traduccin sin la aprobacin
expresa de Uguale Amore.
Esta obra es de contenido homoertico,
es decir, tiene escenas sexuales
explcitas hombre/hombre, si te
molesta este tema no lo leas, adems su
contenido no es apto para menores de
edad.
1989|Sam C. Leonhard
"El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan,
demasiado rpido para los que temen, demasiado largo para aquellos que
sufren, demasiado corto para aquellos que se regocijan, pero para
aquellos que aman, el tiempo es la eternidad."
~ Henry Van Dyke
Milenios, siglos, dcadas, aos, meses, das, horas, minutos,
segundos... si es un amor para la historia, entonces el pasado,
presente o futuro no tiene sentido. En estas historias, el tiempo
viaja hacia adelante o hacia atrs, por un instante o para
toda la vida, es la forma de cumplir con el romance. El
Tiempo es Eterno es un paquete que proporciona 30 historias
M/M (adems de un bono corto!), sobre el amor y la
conquista a lo largo de los siglos.
1989|Sam C. Leonhard
1989
3
THEO WELLIS nunca haba besado a un hombre. Una
vez, haba estado cerca, pero haba huido en su lugar. Otra
vez, cuando tena veintids aos, su amigo Luke le haba
sonredo en ese audaz camino y Theo, como el cobarde que
era, dio media vuelta y huy.
Una vez, en 1989, hubo una oportunidad de ser feliz, y
Theo no la haba tomado.
Estoy borracho, pens vagamente, mirando a los dos
vasos delante de l. Tratando de tomar el de la izquierda, se
perdi, dndose cuenta que slo haba un vaso, y que
estaba an ms borracho de lo que haba imaginado.
Era tarde, estaba fro y solitario. Actualmente, estaba del
lado equivocado de los cuarenta aos. l no era feliz, gordo,
viejo y feo, y dbil porque haba dejado de hacer deporte
hace ms de veinte aos.
1989|Sam C. Leonhard
Cunto tiempo haba estado aqu en este pequeo
pub en mal estado? Tres horas? Cinco? Diez? Theo no
saba y no tampoco le importaba. El lugar era clido,
tranquilo, y el barman le haba vendido cada bebida que
haba pedido.
Tal vez, en unas horas, l incluso se olvidara de por qu
estaba tan triste.
Aunque no. Improbable. Haba sido infeliz desde 1989.
Unos tragos de whisky -o unas cuantas botellas- seguramente
no podran cambiar eso.
Suspir. Tal vez era hora de volver a casa. Entonces se
ri con amargura. Casa. Qu broma.
Otro dijo, empujando su vaso vaco a lo largo de la
barra. Casi se desliz fuera de la superficie de madera, y slo
porque el camarero no estaba ocupado esta noche se las
arregl para atraparlo antes de que se estrellara contra el
sucio suelo.
Ests seguro? pregunt el hombre, mirando a Theo
dubitativo. Parece que has tenido suficiente.
S, estoy seguro dijo Theo, tratando de sonrer y
fallando. Lo que logr fue una sonrisa torcida, pero qu
diablos. Una nueva idea despert en su mente, ms luminosa
y brillante que cualquier otra cosa en las ltimas horas. A este
camarero le poda contar su historia! Formaba parte de la
1989|Sam C. Leonhard
descripcin del trabajo de un camarero escuchar a sus
clientes, no?. Totalmente
s-seguro dijo Theo
con
cuidado. Una g-gran dosis.
Una gran dosis de qu? pregunt el barman. Su
pelo corto brillaba por el sudor. Has probado todo lo de la
casa desde que entraste Qu ser esta vez?
Cerveza
Theo respondi con prontitud. No le
gustaba la cerveza, en realidad, no le gustaba el alcohol,
pero eso no lo contuvo de beber demasiado, as que pens
que sera una buena idea tener una. Una cerveza m-muy
fra.
El camarero sacudi la cabeza, pero hizo lo que le
peda. Aqu tienes dijo rotundamente. Y vamos a cerrar
en un cuarto de hora. Medianoche en punto. Simplemente te
estoy avisando.
Medianoche. Theo no pudo evitar una risita. Sali
como un triste graznido. Vas a convertirte en mi hada
madrina a la medianoche?
El alcohol se derram a travs de su cerebro, no era una
buena sensacin. Su cuerpo no se senta bien, ni su alma, ni
su mente, nada. Y s, demonios, no era el problema que
tuviera una esposa en casa. Una mujer que no amaba y que
nunca amara. Una mujer que estaba a punto de dejarlo.
1989|Sam C. Leonhard
Y luego estaba el problema de l siendo gay, la verdad.
Slo que nunca se lo haba dicho a nadie.
Ah, y los problemas que tena con su respiracin
ltimamente. Tal vez debera reducir los cigarrillos un poco.
Cuarenta en lugar de sesenta al da pareca una meta
manejable.
Debera haberlo besado dijo al barman. En
realidad, yo debera tenerlo. Pero en aquel entonces, yo
estaba muy asustado y era demasiado estpido. As que me
escap. Nunca bes a un hombre, ya sabes. Es una mierda a
estas alturas, pero nunca bes a uno.
El camarero slo le lanz una mirada que claramente
deca que no estaba interesado en las historias.
Theo ni siquiera se dio cuenta. Envolviendo sus grandes
manos alrededor del vaso de cerveza frente a l, estaba un
poco sorprendido por su frialdad. Lo que quera era calor. Lo
que realmente quera era volver a aquella noche de 1989, y
arreglar las cosas.
Luke dijo, con los ojos perdiendo el foco. Ese era
su nombre. Luke. Un impacto de pelo negro, rizado y el cielo
de invierno en sus ojos azules. Cuando sonrea, las chicas se
ofrecan a llevar su bolso, cuando coqueteaba con ellas,
caan por l como las abejas a la miel.
1989|Sam C. Leonhard
El barman no dijo nada. Tena un pao en la mano y
pula la barra, haciendo de vista gorda con determinacin.
Theo puso su cabeza a la superficie de madera. Se
senta enfermo, pero entonces, se haba sentido enfermo
durante mucho, mucho tiempo.
Estoy casado murmur. Kelly. Linda. Estpida.
Cruel. Ella me quera por mi dinero. La quera por mi
reputacin. Los dos nos conocemos, y yo nunca he
pretendido amarla. Tampoco ella. Hemos estado casados
por tres aos, y no puedo recordar cuntos amantes ha
tenido desde entonces. No importa. Yo tambin. Tena
amantes. Ella quiere el divorcio. Le pregunt si podamos
tener un hijo, de alguna manera. Me gustan los nios. Quiero
un hijo. Trag saliva cuando las lgrimas comenzaron a
punzar detrs de sus prpados. Kelly. Ella se ech a rer
cuando lo dije, y me dijo que quera el divorcio. Ella me llam
pedazo de mierda gay y me dijo que vivir conmigo y mi triste
estado de nimo no vala la pena el dinero que le pagu.
Luego me arroj una botella. Champagne, creo. Cosas
caras. Soy un corredor de bolsa, sabes? Lo odio, pero
pagan bien.
El mundo se volte cuando Theo levant la cabeza y se
desliz del taburete, chocando con fuerza en el suelo. Lleg
como una sorpresa, sinceramente. Por otro lado, el suelo no
era una mala opcin en comparacin con el taburete.
1989|Sam C. Leonhard
El barman mir por encima de la barra y hacia l. Te
dije que habas tenido suficiente dijo. Y vamos a cerrar en
dos minutos.
Hmmm. Theo se qued mirando el techo. l
pensado en Kelly, y que el apartamento tendra un nuevo
seguro por ahora. Estaba oficialmente sin hogar, sin importar
que fuera l quien pagara el alquiler.
Luke dijo, cruzando los brazos detrs de la cabeza
. Yo lo amaba, sabes? No lo saba en ese momento. ramos
colegas, eso es todo. Y luego hubo ese partido. El big one, un
montn de gente. La casa de un chico, o una mansin, ms
bien. Alguien haba llamado a la polica, ya que habamos
metido
demasiada
bulla.
Luke
yo
estbamos
contemplando como las cosas se calentaban. Los policas
gritaban y los vecinos gritaban, nos miramos y sonremos.
Entramos en la casa, en busca de algo para comer. Debe
haber sido alrededor de la medianoche, supongo. Los dos
estbamos sobrios, porque ambos ramos parte de los
entrenamientos del equipo de natacin de los Juegos
Olmpicos. No alcohol, no fumar. Bien para nosotros.
Es tiempo de que te vayas a casa dijo el barman, sin
dejar de mirarlo. El pub estaba vaco, y el vaso de cerveza se
haba desvanecido, las luces se haban apagado. Incluso el
barman no pareca un camarero ms. Pareca un chico
1989|Sam C. Leonhard
normal con la esperanza de volver a casa y a la cama
pronto.
Extrao.
Luke intent besarme dijo Theo, sacudiendo la
cabeza. A m. Su mano estaba en mi culo, y l se inclin y
me asust y lo empuj. Tropez y cay. Y corr.
Theo se centr en el barman. Tena el pelo rojo. Por
qu no se dio cuenta de que el hombre tena el pelo rojo
antes? Pareca un fantasma en la luz, un fantasma con el
pelo rojo. Tal vez, si se concentraba lo suficiente, podra ver
a travs de l?
Despus, al da siguiente, me enter de que Luke
agarr una botella y se enoj. Y luego se meti en su coche
a la una de la maana y se fue a casa. En la ltima curva,
antes de que hubiera llegado a casa de sus padres, perdi el
control y choc contra un pequeo muro. No mayor que un
pie, pero fue expulsado del auto. l no llevaba puesto el
cinturn de seguridad. Cuando lleg la ambulancia, l
todava estaba vivo, y por lo que escuch sus rganos fueron
considerados para la donacin. Tena una tarjeta de
donante, sabes? Pero sus heridas eran demasiado graves.
Muri en el hospital el 10 de diciembre de 1989. Y aunque
esto sucedi hace jodido mucho tiempo, yo todava le echo
de menos. Y lamento no haberlo besado.
1989|Sam C. Leonhard
Theo cerr los ojos. Le dola el corazn. Su cabeza
tambin.
No era ninguna sorpresa.
Es tiempo de que te vayas dijo una voz sin cuerpo
justo al lado de la oreja. Es ms de medianoche.
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El reloj dio, una y otra vez. Theo intent rer, pero
descubri que no poda. El suelo desapareci de debajo de
l, y cay en un profundo agujero. Al igual que la basura de
Alicia en el jodido Pas de las Maravillas, pens y trat de
luchar, intent detener la cada, trat de gritar, hasta que
perdi el conocimiento.
CUANDO
despert,
su
dolor
de
cabeza
haba
desaparecido. Igual que su billetera, sus llaves, su celular, y su
anillo de bodas.
Su panza de cerveza se haba ido tambin.
Ah.
Vesta pantalones vaqueros y un jersey grueso de lana.
Estaba en el bar, se haba puesto un traje. Un traje con olor a
sudor y alcohol, un traje que no le caba ms porque haba
1989|Sam C. Leonhard
estado comiendo un poco demasiado ltimamente, pero sin
embargo un traje.
l no se haba puesto zapatillas, tampoco. La ltima vez
que se haba puesto zapatillas, haba sido un veinteaero.
Ahora, elega zapatos italianos hechos a mano no slo
porque poda pagarlos, sobre todo porque eso volva loca a
Kelly. En su mundo, los hombres no usaban zapatos hechos a
mano. Pero entonces, en su mundo de marido no debera
sentir lujuria por otros hombres, por lo que su opinin sobre
cualquier tema en realidad no le importaba.
Theo se levant con las piernas temblorosas y se dio
unas palmaditas a s mismo hacia abajo, en busca de sus
cigarrillos, slo para darse cuenta de que su cuerpo se senta
extraamente muscular, extraamente sano, extraamente...
extrao.
Y la idea de fumar era repugnante.
Wow dijo, y se sent con fuerza en el suelo.
Se congel.
De vuelta a donde haba venido, haba sido a finales de
junio.
Wow dijo de nuevo, frotando una mano por la cara.
Su barba haba desaparecido.
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l parpade. Y volvi a parpadear. Y de tripas corazn
se pregunt si l haba tenido un ataque al corazn de nuevo
en el bar. Tal vez l estaba muerto y ste era el ms all?
Dio una mirada cuidadosa alrededor.
Nieve en el suelo, que slo ahora not, sobre todo
porque el fro se colaba en sus huesos y el fango mojaba sus
pantalones vaqueros. Estrellas encima de l -era de noche, lo
que era bueno, pero no estaba en la ciudad, como debera,
lo que era malo.
rboles en la distancia. Y un gran edificio a su derecha.
Estaba seguro de que no haba estado all antes. De alguna
manera -y l era consciente de la locura de esto-, se haban
materializado justo delante de sus ojos y ahora era real, con
la luz y el fondo y las ventanas y la risa flotando fuera de una
puerta abierta. Un coche de polica estacionado delante de
l. Los policas estaban tranquilamente tratando de hablar
con la gente gritando, una chica se ech a rer, y alguien dio
una patada a los neumticos del vehculo.
Alguien se acerc y cogi la luz azul, tratando de
arrancarla, y luego las cosas se salieron de control. Theo
saba qu iba a pasar, porque haba ocurrido antes, en 1989,
y en ese momento una mano se pos en su hombro -grit, al
borde del pnico, cerca de un colapso mental, cerca de
mearse a s mismo de puro miedo.
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Hey dijo Luke, con la mano an en el hombro de
Theo. Te ves como si alguien saliera de su tumba. Ests
bien?
Parpade rpido. Las palabras tratando de salir de su
garganta, slo que su garganta estaba completamente
bloqueada, como si alguien hubiera puesto una soga
alrededor de su cuello y lo estuviera estrangulando, en ese
momento, en ese instante.
Luke.
Y Theo llevaba vaqueros y zapatillas. Y l no tena
barba, aunque haba dejado de afeitarse el da en que
haban enterrado a Luke. Justo cuando haba dejado de
nadar y haba tomado el hbito de fumar en su lugar. La
muerte de Luke lo haba echado en serio fuera de curso.
Luke. El hombre al que nunca haba besado.
Gargh tartamude Theo.
Luke se ri.
puedes aguantar.
No deberas fumar picadillo si no lo
Venga ya, vamos a conseguirle entrar.
Hay un poco de comida dejada, y en este momento, todos
estn fuera, de todos modos. La cocina est agradable y
tranquila, y es caliente tambin. Tus vaqueros estn mojados,
compaero. No puedes coger un resfriado, no con las finales
de natacin estando tan cerca.
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Theo abri su boca -y la cerr otra vez. No haba nada
que pudiera decir, nada que pudiera hacer. Estaba muerto,
y esto era un sueo. Una pesadilla, realmente. Volva a vivir
el 10 de diciembre de 1989, cuando haba tenido veintids
aos y Luke veintitrs. En la cocina, Luke tratara de besarle, y
le apartara. Luke se emborrachara, y estrellara su coche, y
morira. Otra vez.
No!
Era la primera palabra que haba dicho desde que se
haba despertado, y sali mucho menos spero de lo que
haba imaginado. Pero por supuesto, a los veintids no haba
fumado. Haba vivido sanamente, haba comido con
regularidad, y no haba tenido que gritar alguna vez a su
esposa, entonces.
No qu? Luke pregunt, la preocupacin ahora se
revelaba en sus ojos. Theo, deja de asustarme.
No Theo susurr, y esta vez las lgrimas no picaron
slo detrs de sus ojos, comenzaron a deslizarse por sus
mejillas. Sus mejillas lisas. No otra vez. Y agarr el abrigo
de Luke, le acerc y luego le bes, ah mismo en la tierra
congelada con aproximadamente veinte personas que
gritaban detrs de l y dos policas que perdan despacio,
pero decididamente su paciencia.
Clido, Theo pens. Luke. Seguro. Maravilloso.
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Su primer beso. Lstima que no fuera real. Lstima que
realmente estuviera en un suelo sucio en un bar an ms
sucio, muerto como un vejestorio.
Porque tena que estar
muerto, abatido por un ataque cardaco o algo igualmente
repugnante. Slo estar muerto explicara esto.
Entonces besar a Luke no era la gran cosa en absoluto.
Slo que lo era. Slo se sinti mejor que cualquier cosa
que hubiera hecho antes, y cmo de triste era eso en un
hombre de su edad? Su verdadera edad?
Las
manos
de
Luke
estaban
en
su
espalda,
sostenindolo cerca. Ola a nieve y canela, su cuerpo estaba
duro y musculoso debajo de su abrigo y, por alguna razn,
Theo sinti la sonrisa de Luke a travs de su beso. A Luke no le
importaba esto, de ninguna manera.
Por supuesto que no, pens Theo, su corazn casi se
rompe con el conocimiento de que Luke estaba muerto y
enterrado y este beso era tan irreal como sus zapatillas. l me
quera y yo estaba demasiado asustada para decir que s, y
est muerto por mi culpa!
Luke rompi el beso y el momento en que dio un paso
atrs, Theo quera que regresara para que pudiera besarlo
de nuevo, olerlo otra vez, sentirlo de nuevo.
Vamos a un lugar privado dijo Luke, sealando a la
multitud que por ahora, los miraba. Algunos vitorearon, pero
1989|Sam C. Leonhard
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la mayora de las chicas pareca como si un camin acabara
de atropellarlos.
Tomando la mano de Theo, Luke le llev alrededor de la
casa. Tenan que pasar por el bosque para llegar al pequeo
cobertizo de botes cerca del lago, pero se encontraron con
nadie en el camino, y el cobertizo estaba sin llave tambin.
No es real, Theo se dijo, slo para descubrir que no tena
importancia. Y qu si esto no era real? Se senta real. Tena el
cuerpo de un hombre joven, que llevaba ropa de un hombre
joven. l era tan inexperto como una virgen, ya que en 1989
slo se haba acostado con una chica soltera, despus de
que ya haba descubierto que no le gustaban las nias.
Nadie saba que era gay. En aquel entonces, ni siquiera
haba llegado a un acuerdo con el propio hecho. Pero
cuando Luke lo bes otra vez, l le devolvi el beso, y
cuando Luke busc en sus pantalones, le dej, y cuando se
hundieron
en
el
suelo
juntos,
eran
una
maraa
de
extremidades.
Cre que alucinaras Luke murmur a su odo, y
luego Luke lo toc y Theo casi lleg en sus vaqueros, se senta
tan bien.
Lo hice, Theo quizo decir. Corr, y fue una decisin
equivocada. Estoy tan malditamente arrepentido, Luke. Por
todo. Esta noche. Tu muerte. Todo.
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En cambio, se qued tranquilo, Luke le bes de nuevo, y
luego se sac el jersey por la cabeza. Te quiero. Todava
no poda creer lo joven que sonaba su voz. Te he deseado
durante mucho tiempo. Podemos... nosotros podemos...?
Diablos, s dijo Luke. Theo oy la felicidad en su voz estaba demasiado oscuro en el cobertizo como para ver
mucho ms que las siluetas de los botes. S, y s otra vez.
Se quit la chaqueta, la camisa y se sali de sus vaqueros en
cuestin de segundos antes de envolver sus brazos alrededor
de Theo. Ests seguro? pregunt. Ahora? Aqu?
Ahora y aqu respondi Theo. Luke le ayud a
desnudarse, y en poco tiempo, los dos estaban riendo -esto,
aqu, era tan tonto como excitante, juntos en la pequea
habitacin, rodeados de barcos, botes de pintura vacos,
media bicicleta, y algunas redes de pesca. Ola a sal y
aceite, lo que era genial, pero los dos estaban calientes y
duros y no notaron el aliento dejando nubes plidas en la
oscuridad.
Te amo dijo Theo, el sentimiento de que esto fuera
un sueo se hizo ms fuerte por un segundo. Creo que no
debera
decirlo,
pero
hice
tantas
cosas
estpidas
recientemente que realmente no importa ms.
El amor nunca es estpido susurr Luke en su odo.
Su mano todava estaba entre las piernas de Theo -u otra
vez?- y sus dedos eran fuertes y parecan saber exactamente
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qu hacer.
Golpe. Presionar.
Masajear.
Exprimir.
Ms
caricias, y cuando Luke lami sus dedos y los dej deslizarse
ms abajo, entre las nalgas de Theo, Theo dej de pensar y
comenz a disfrutar de esto con cada fibra de su ser.
Tienes un condn?
Theo sacudi su cabeza.
Yo tampoco. Luke bes su cuello. No cre que esto
pasara esta noche. O cualquier otra noche, realmente.
Theo se apoy en sus codos. En su espalda estaba el
abrigo de Luke y un par de vaqueros, y a travs de una de las
pequeas ventanas, la luna brillaba y arrojaba algo de luz en
ellos. Luke de rodillas entre sus piernas, era joven y delgado
de piel plida. Los msculos evidentes en sus brazos; su
vientre era plano, su polla se levantaba grande, pidiendo
atencin.
Creas que yo no hara esto? Theo tuvo que
preguntar.
Luke se encogi de hombros. Estaba bastante seguro
de que queras, pero tambin te conozco, amigo. Eres tmido.
Que te gustara dar el primer paso era algo que no me
hubiera imaginado en la vida. Yo haba apuntado a besarte
finalmente, con la esperanza de que no me estrangularas.
Lo hiciste, pens Theo, hundindose de nuevo en su
ropa. Y yo rechazndolo era el golpe ms duro que jams
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admitira. Alcanzndolo, tir de Luke sobre m. Tener sexo sin
condn no era una opcin, no en 1989, cuando el SIDA era
fresco, nuevo y aterrador y, en general, bastante misterioso.
Pero haba otras opciones. Todo estaba bien, siempre y
cuando se tratara de Luke y ms besos.
Entonces, Theo besaba a Luke y mientras lo haca,
acarici ambas pollas hasta que se corrieron, y luego se
echaron a rer an ms, abrazndose y tocndose uno al
otro como si no hubiera un maana.
No haba, por supuesto. En realidad, esto nunca
sucedi. Luke haba salido de esa casa borracho. Luke haba
muerto, y Theo nunca lo haba besado.
Te amo dijo de nuevo. Esta vez, su voz era ronca,
sonando mucho ms a su actual voz.
Tambin te amo dijo Luke. Las palabras clavaron un
dolor punzante justo a travs del corazn de Theo. Nadie le
haba dicho esas palabras a l, y dola tanto escucharlo
ahora, en este no-mundo y no-tiempo.
Dola tanto que casi lo ahogaba.
Realmente lo ahog. Theo tosi, luego se dio la vuelta
cuando el dolor en su corazn aument, inund su cuerpo y
finalmente su cerebro. Trat de gritar, pero no pudo
encontrar su boca, trat de agarrarse de Luke, pero no poda
mover las manos. La oscuridad se hizo ms oscura. La luna
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creci hasta que hizo un agujero en los ojos de Theo, lo ceg.
No saba ya si estaba acostado o de pie, si estaba vivo o
muerto, cul era su nombre, o su gnero.
Iba a la inconciencia de nuevo.
Mierda.
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ESTA VEZ, el despertar no fue fcil. Esta vez, el despertar
vino con un dolor de cabeza monstruoso y un gusto en la
boca, como si algo hubiera muerto en ella. El suelo debajo
de l era duro, y sus fosas nasales se abrieron a los olores
combinados de humo, alcohol, vmito y sudor.
Haba vomitado? Y si era as, por qu?
Tratando de averiguar dnde tena las manos y la forma
de utilizarlas, Theo casi se golpe la cabeza en el barrote
metlico que corra alrededor de la base de la barra.
Innumerables zapatos haban dejado tierra en la barra, y
cuando l llev una mano a ella, sinti como si nunca lo
fuera a hacer de nuevo. Al menos, la barra le ayud a
ponerse de rodillas.
Cuando su estmago subi y baj, lo dej as.
1989|Sam C. Leonhard
Necesitas un balde? pregunt el barman, molestia
en su voz ms que preocupacin. Te golpeaste la cabeza
muy mal, pero te agradecera si no vomitas en el suelo.
Mientras estabas fuera limpi, ya sabes.
Eh?
Theo entrecerr los ojos contra la luz, aunque apenas
haba ninguna luz de la que hablar. Slo haba unos led que
encendan las botellas que decoraban las estanteras detrs
del barman. Aparte de eso, el lugar estaba a oscuras.
Dnde estoy? Logr decir Theo. Qu hora es?
En realidad, lo que quera saber era en qu ao
estaban, pero lo pens mejor, justo antes de que las palabras
hubieran cado de su estpida boca. Era hoy, por supuesto. l
era un hombre de cuarenta y dos aos de edad, casado y
pronto-a-ser-divorciado, infeliz, y sin ser besado.
Ests en Shenanigans dijo el barman. Es veinte,
pasada la medianoche. Te desmayaste cuando estabas a
punto de salir. Trat de despertarte, y cuando no lo hiciste,
esper.
Theo frunci el ceo. Podra haber tenido un ataque
al corazn seal, an de rodillas. Slo cuando su
estmago se hubo calmado un poco se levant.
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La vista no era mucho mejor desde aqu. El pub segua
siendo feo y sucio, el barman era todava irritante, y Theo
todava poda sentir los labios de Luke en los suyos.
Cerr los ojos. Esto era malo, mucho peor de lo que
nunca haba sido capaz de imaginar. Haba soado con
Luke, la noche que nunca haban compartido, y haba sido
tan real, pareca tan absolutamente y completamente cierto
que era imposible no creer lo que haba sucedido.
Me
dijo
que
me
amaba
murmur,
no
lo
suficientemente alto para que el barman oyera.
Era difcil respirar. Esas tres palabras, compuestas por su
idiota cerebro, significaban ms para l que su trabajo, su
esposa, su vida entera.
T no tuviste un ataque al corazn. Te ves como si
trabajara, y tu corazn lata muy bien dijo el barman,
apoyndose en el mostrador. Lo comprob. As que me
decid a dejar que vuelvas a tu propio ritmo. Sabes que te
desplomaste precisamente a la medianoche? Divertido, eso.
Por un momento pens que haba algn tipo de luz brillante a
tu alrededor, pero era slo un coche que pasaba afuera.
Ahora, podras perderte? Promet a mis chicas llevarlas al
zoolgico maana por la maana. Zoo y cine y las cosas por
completo. Es sbado, sabes?. Yo no trabajo los sbados. Mi
esposa e hija cuentan conmigo, y yo estoy deseando pasar
1989|Sam C. Leonhard
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tiempo con ellas. No quiero quedarme dormido mientras veo
el Gato con Botas o alimentan a una cebra.
Theo tom aire, tratando de ponerse bajo control.
Derecho. Estaba de pie sobre sus propios pies, su pecho
estaba libre de dolor, con el corazn efectivamente latiendo
lenta y regularmente. Ya haba tenido demasiado para
beber y haba sido derribado de sus pies durante unos
momentos. Si bien se haba ido, haba tenido un pequeo
sueo. No fue la gran cosa, en realidad.
S dijo vagamente. Hay un motel en algn lugar
cercano? Apuesto a que no puedo ir a casa de nuevo. La
seora seguramente tiene las cerraduras cambiadas por
ahora. Girando su anillo de bodas en el dedo, se pregunt
por qu no sacarlo de all y tirarlo a la basura. El anillo no era
de oro, slo uno falso porque...
Cul era su nombre?
Acaso no dijiste que habas tenido una pelea con un
chico? pregunt el barman. Las llaves tintineaban en su
mano. Obviamente quera cerrar rpido, lo que era algo
gracioso.
Y Theo se senta divertido, ms o menos. Como si su
cerebro fuera demasiado pequeo para su contenido, como
si no supiera quin era ni donde debera estar.
Cuando debera saberlo.
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El anillo de bodas pareca divertido, tambin. Se lo
haba puesto desde hace aos, despus de todo, l lo haba
comprado. Sin embargo, no se vea como lo recordaba. Este
anillo era una banda de oro liso, no el barato que haba
comprado en una casa de empeos. Este anillo era hermoso,
slo se daba cuenta ahora.
De dnde vena?
Cunto tom esta noche? pregunt Theo, ms
para escuchar su propia voz, que querer realmente una
respuesta. Saba muy bien que haba bebido demasiado,
excesivamente.
El camarero se ri. Llegaste aqu hace una hora, y
tenas una pequea cerveza y una coca-cola. Mira, por qu
no te vas a casa? Debera haber cerrado hace media hora.
Seguramente no querrs meterme en problemas?
Preocupado y ansioso, Theo se pas una mano por su
rostro cansado y an ms cansado.
No tena barba. Barba, s, tena como si no se hubiera
afeitado en un da, pero definitivamente sin barba.
Se haba dejado crecer la barba, bueno, ni siquiera
poda recordar cundo, exactamente. Hace un momento
haba estado seguro de poder decir la fecha exacta, pero ya
no poda. De verdad se haba dejado crecer la barba? Y si
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era as, por qu? A Luke nunca le haban gustado las
barbas. Siempre deca que le picaban durante el beso.
Hey, hombre dijo el barman. Has odo mis
palabras? Tienes que irte a casa. Tengo que cerrar. Pirdete,
de acuerdo?
Hmm. Theo frunci el ceo. Sac el anillo de su
dedo y lo dej caer sobre la barra. La pequea banda gir
sobre su eje varias veces antes de permanecer quieto.
Extrao.
El barman suspir. Cogi una chaqueta, tirando y
empujando las llaves con las que haba estado jugando en
un bolsillo. Tmate tu tiempo, hombre se quej. Tengo
tiempo. Una cantidad infinita de tiempo.
No haba barba. Y sus zapatos, se dio cuenta, estaban
muy bien, pero ni eran a mano ni eran italianos.
Vesta pantalones vaqueros en lugar de un traje. Su
vientre era plano.
No haba estado un poco sobrepeso... ltimamente?
Y el anillo. l estaba encariado con l, todava
debera significar algo para l? No haba pensado hace
slo unos minutos que lo haba comprado en una casa de
empeo?
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Basura. Su voz sonaba extraa en sus odos. No tan
ronca como la recordaba. Suave, clida y amable.
Y el anillo lo haba comprado en una tienda de joyas
caras en High Street.
Confundido, Theo sacudi la cabeza. Es tarde le dijo
a nadie en particular. Estoy cansado. No es de extraar
que no sepa que da es hoy.
Viernes dijo el barman. Una menos cuarto de la
maana. Slo en caso de que quieras saber.
Casa. S, buena idea. El nico problema era que Theo
no poda por su vida recordar su direccin.
Se palme a s mismo hacia abajo, en busca de un
paquete de cigarrillos. Luego se ech a rer. Estpido de m
dijo. Yo no fumo, lo hago? Nunca lo he hecho.
El camarero rod los ojos. Antes de que pudiera
comentar algo, alguien llam a la puerta.
Genial. Otro cliente dijo el barman, pero pareca
haber aceptado su destino y asinti con un Adelante al
recin llegado.
Theo.
Un escalofro recorri la espalda de Theo al escuchar
esa voz. l la conoca mejor que cualquier otra voz, aunque...
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Por qu solo poda pensar en que no la haba
escuchado en las ltimas dcadas?
Luke dijo lentamente al girar, con la garganta
apretada por la emocin y, por extrao que parezca, miedo.
El hombre que se le acercaba era delgado y no alto. Su
cabello negro estaba veteado de gris en algunos lugares,
pero sus ojos eran del mismo azul cielo de invierno, del mismo
que haban sido cuando Luke haba sido un joven de
veintitrs aos. A su lado haba un perro de tamao
mediano, por lo que se vea una mezcla entre Alsatian y
Labrador1. Tena orejas puntiagudas, era principalmente
negro y marrn, y la punta de su cola era blanca. Cuando
vio a Theo, movi la cola y dio un suave ladrido feliz.
Theo le palme la cabeza. Se senta como si lo hubiese
hecho un sinnmero de veces antes.
Compaero dijo el hombre que tena el principal
control del perro. Me tom horas para encontrarte. Si Cara
no hubiera insistido en venir aqu, me habra pasado de largo.
Cariosamente, revolvi el pelo grueso alrededor del cuello
del perro.
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Theo, tratando desesperadamente de encontrar algo,
cualquier cosa sensata que decir, solo pudo mirar entre el
perro y el hombre y preguntarse a s mismo si se haba vuelto
loco.
El reloj marc la una. Un nico, sonido fuerte, profundo y
un poco espeluznante.
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El cerebro de Theo estall en un repentino dolor. Sus
recuerdos, todos ellos, fueron sacudidos, como si dentro de l
un terremoto ocurriera. Algunos recuerdos se rompieron, y
algunos de ellos se desvanecieron como el agua en un cubo
perforado.
Muchos
fueron
cambiados,
reformados,
recreados, revividos. Le dola, y Theo se qued sin aliento,
buscando un apoyo.
l se apoder del hombro de Luke. Su marido lo
estabiliz,
dando
un
paso
hasta
que
estuvo
lo
suficientemente cerca como para envolver un brazo en la
cintura de Theo.
Hey dijo, rozando sus labios en la mejilla de Theo.
Qu pasa?
El dolor desapareci tan rpido como se hubo
desatado. Theo aspir la fragancia tan nica de Luke, una
mezcla de canela, lluvia y naranjas.
Tuve un sueo extrao dijo Theo, tirando de un
taburete cerca y se sentndose. Tropec con mis pies
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cuando estaba a punto de salir. Tuve que haberme daado
la cabeza.
Luke sonri con su especial media sonrisa que siempre
iba directo al corazn de Theo. Qu es lo que soaste?
pregunt. Conmigo?
Incluso la memoria estaba herida. S. Ms o menos. Y
fue una pesadilla. T estabas muerto. Tuve que vivir mi vida
sin ti. Tuve que enterrarte. Nunca te haba besado, y nunca
estuvimos en el cobertizo de botes. Yo era un hombre infeliz,
un sucio rico casado con una mujer que me odiaba. Theo
sacudi la cabeza. Fue tan real. Cuando me despert, no
saba dnde estaba. Por un momento llegu a pensar que
era l, ese otro tipo, que viva en un mundo en el que habas
muerto en 1989.
Es por eso que te quitaste tu anillo de bodas? Luke
cogi el anillo, sostenindolo hacia Theo en su palma.
Theo sacudi la cabeza. Realmente no s por qu me
lo quit dijo dubitativo. En ese momento, me pareci una
buena idea. Tom el anillo y ley lo que estaba escrito en
el interior: tanto sus nombres y la fecha de la boda. Haba
sido un da de tormenta, el 10 de diciembre hace cinco aos,
despus de su primer beso y la noche en el cobertizo de
botes. Los padres de Luke haban estado all, y su hermana, la
madre de Theo, algunos amigos.
Un da perfecto.
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Y, sin embargo, pareca como si estuviera recordndolo
slo ahora, como si hace un instante, no hubiera habido una
boda en absoluto.
No estoy muerto dijo Luke, picoteando un beso en
la mejilla de Theo. Solo estoy diciendo.
Deb de golpearme la cabeza ms duro de lo que
pensaba murmur Theo, frotando su crneo en busca de
un golpe. Ni siquiera puedo recordar por qu tuvimos una
ria. Decididamente, l puso el anillo en su dedo, donde
siempre haba estado, donde perteneca.
Yo no dira que una ria dijo Luke. Una acalorada
discusin, tal vez. Y si eso significa tanto para ti, podemos
tratar de encontrar una madre de alquiler. Tomemos ambos
caminos, de acuerdo? Solicitar para la adopcin y buscar
una mujer adecuada que est dispuesta a llevar a nuestro
beb.
El gran alivio amenaz con cegar a Theo. Ahora
recordaba a Luke y l discutiendo sobre el mismo tema una
vez ms: los dos queran un beb y se mantenan en
desacuerdo sobre la manera de conseguir uno. Ahora poda
recordar su necesidad de aire fresco y un deseo insoportable
de calmarse. Haba salido de su apartamento en la noche,
vag por las calles desiertas hasta que encontr este
pequeo pub. Haba entrado, a pesar de que nunca haba
estado all antes. Se haba quedado, a pesar de que era el
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nico cliente y el barman un tipo extrao, porque no quiso
decir ms que "hola" cuando hubo entrado. Theo record lo
triste que haba estado y cmo se haba sentido de perdido.
No estaba triste ahora, tampoco perdido. Luke estaba
aqu, como siempre haba estado para l. Cuando su padre
haba muerto. Cuando haba decidido estudiar periodismo
en vez de aspirar a una carrera de deportes profesional.
Theo sonri, recordando su primer beso. Haba sido una
cosa impulsiva para hacer, casi como si alguien ms hubiera
posedo su cuerpo durante un breve momento, pero haba
sido correcto, la nica cosa por hacer.
Te amo dijo Theo, tirando de Luke cerca.
Te amo tambin contest Luke, levantando su
ceja. Siempre me tendrs. Siempre estar.
Se besaron como si no se hubieran besado antes; se
besaron como si aos hubieran pasado desde su ltima
reunin, dcadas, incluso. Sus lenguas se tocaron y con ellas,
sus mentes.
Lo que podra haber quedado an del Pasado y que no
caba en el Ahora se hizo gris y plano, tom la calidad de
algo una vez ledo en un libro.
Hey, ustedes dos tortolitos el camarero dijo cuando
el beso se volvi un tanto apasionado. Si no se van
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voluntariamente en este momento, voy a llamar a la polica.
De pie en la puerta, la abri. Fuera. Ahora.
Theo y Lucas se miraron entre s y luego al camarero, y
rieron. Gracias por tu paciencia dijo Theo.
Luke empuj al perro, que se haba quedado dormido a
sus pies. Vamos, chica Cara. Nos vamos a casa.
Salieron del bar de la mano, y el barman los vigil hasta
que haban girado una esquina. Maldita sea dijo,
sacando las llaves y finalmente cerrando. Ese fue un caso
grave de una vida de mierda. l neg con la cabeza.
Hada madrina. En serio! Nadie consigue simplemente servir
alcohol y, a veces, hacer feliz a alguien. Estoy bastante
seguro de que hay trabajos peores que eso.
Sus chicas estaban esperando. Con un suspiro de
satisfaccin, se dirigi a casa de su esposa e hija.
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SAM C. LEONHARD es periodista de profesin, vive en el
sur de Alemania. Escribir ha sido parte de su vida desde los
veinte aos, pero de alguna manera nunca bast con
informar de las ltimas novedades sobre la poltica de
ciudades pequeas. Ella escriba cuentos para amigos y
familia hasta hace unos aos, cuando descubri el mundo
del fandom. The Petulant Poetess es donde se siente como
en casa; el slash se convirti en una adiccin tan pronto
como se tropez con la primera historia.
Si no est escribiendo lo cual no hace tan a menudo
como le gustara Sam se hace cargo de su hijo, su perro,
unos gatos, de la locura en el trabajo y la vida en general. A
ella le gusta creer que tiene algo de humor natural despus
de aos de tratar con personas que por lo general no
entienden de lo que est hablando cuando dice que est
escribiendo fantasa y porno gay en la cima de la misma.
Pueden ponerse en contacto con Sam en:
[email protected]1989|Sam C. Leonhard
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