Martes 17 de Julio de 2012.
Creyndole a Dios, creyendo Su Palabra!
Por Riqui Ricn*
As ha dicho Jehov: Por tres pecados de Jud, y por el cuarto, no revocar su castigo;
porque menospreciaron la ley de Jehov, y no guardaron sus ordenanzas, y les hicieron errar
sus mentiras, en pos de las cuales anduvieron sus padres. Prender, por tanto, fuego en
Jud, el cual consumir los palacios de Jerusaln (Am 2.4-5).
Las lecturas del da de hoy te hacen notar como a veces, por estar ms enfocados en los aspectos
materiales de la existencia, los creyentes pasan por alto las verdades ms profundas de la Palabra de
Dios. Esto, inevitablemente, es un impedimento para una buena relacin con Dios, pues pareciera que es
ms importante los suplementos para la buena vida que las razones y fundamentos que nos dan derecho
a ella. Es decir, parece ser ms importante tener que comer y vestir que saber vivir.
Por tanto os digo: No os afanis por vuestra vida, qu habis de comer o qu habis de
beber; ni por vuestro cuerpo, qu habis de vestir. No es la vida ms que el alimento, y el
cuerpo ms que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen
en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. No valis vosotros mucho ms que
ellas? Y quin de vosotros podr, por mucho que se afane, aadir a su estatura un codo? Y
por el vestido, por qu os afanis? Considerad los lirios del campo, cmo crecen: no trabajan
ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomn con toda su gloria se visti as como uno de ellos.
Y si la hierba del campo que hoy es, y maana se echa en el horno, Dios la viste as, no
har mucho ms a vosotros, hombres de poca fe? No os afanis, pues, diciendo: Qu
comeremos, o qu beberemos, o qu vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas
cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenis necesidad de todas estas cosas. Mas
buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os sern aadidas
(Mat 6.25-33).
La enseanza de Jess es clara y radical al respecto: No te preocupes, ni te angusties, por tu vida, que
has de beber, ni por tu cuerpo, qu has de vestir! Tu Padre celestial sabe que tienes necesidad de todas
esas cosas! Deja que l se haga cargo! T slo busca primeramente el Reino de Dios y Su Justicia y
todas estas cosas te sern aadidas.
Que grata simpleza hay en las Palabras de Jess! No es la vida ms que el alimento, y el cuerpo ms
que el vestido? No vales t mucho ms que las aves que Dios alimenta?
Segn la Biblia, que es la Palabra de Dios y no miente, as como los palacios de Jerusaln (los cuales
fueron consumidos por el fuego), todas las cosas, casas, autos, alimentos, vestidos, celulares, etc., slo
son accesorios, aadiduras, y Dios, tu Padre, sabe que tienes necesidad de ellas.
Jehov es mi pastor; nada me faltar (Sal 23.1).
Sin embargo, tu vida, t mismo(a), vales, para Dios, mucho ms que esas cosas.
De acuerdo al libro de Amos, Dios tuvo que consumir esas vidas materiales que son producto de
menospreciar Su Palabra y caer en el error de vivir en base a la mentira. Lo importante a destacar aqu,
lo que tenemos que aprender, no es el haber perdido los palacios de Jerusaln, como usualmente se
podra pensar o sentir, sino el hecho de vivir en el error de la mentira en lugar del acierto de la Verdad.
Pero yo te declarar lo que est escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra
ellos, sino Miguel vuestro prncipe (Dan 10.21).
Tu justicia es justicia eterna, Y tu ley la verdad Cercano ests t, oh Jehov, Y todos tus
mandamientos son verdad La suma de tu palabra es verdad, Y eterno es todo juicio
de tu justicia (Sal 119.142, 151, 160).
La ley de verdad estuvo en su boca, e iniquidad no fue hallada en sus labios; en paz y en
justicia anduvo conmigo, y a muchos hizo apartar de la iniquidad (Mal 2.6).
Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engandoos a vosotros
mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, ste es semejante al
hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque l se considera a s mismo, y se
va, y luego olvida cmo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la
libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, ste ser
bienaventurado en lo que hace (Sgo 1.22-25).
Ahora pues, Jehov Dios, t eres Dios, y tus palabras son verdad, y t has prometido este
bien a tu siervo (2 S 7.28).
Por qu es tan importante esto? Por qu Dios se molesta tanto con las mentiras? Porque todas las
fuerzas del infierno estn obrando en tu contra para que t no te enteres (y mucho menos lo creas), que
la Biblia realmente es la Palabra de Dios y por lo tanto es la Verdad.
La serpiente era el ms astuto de todos los animales salvajes que el SEOR Dios haba
hecho. Cierto da le pregunt a la mujer: De veras Dios les dijo que no deben comer del
fruto de ninguno de los rboles del huerto? Claro que podemos comer del fruto de los
rboles del huerto contest la mujer. Es slo del fruto del rbol que est en medio del
huerto del que no se nos permite comer. Dios dijo: No deben comerlo, ni siquiera tocarlo; si lo
hacen, morirn. No morirn! respondi la serpiente a la mujer. Dios sabe que, en
cuanto coman del fruto, se les abrirn los ojos y sern como Dios, con el conocimiento del
bien y del mal (Gen 3.1-5 NTV).
Nunca olvides que en el Paraso, en el huerto de Edn, Dios le ense a Adn y Eva que no comieran del
fruto del rbol del conocimiento del bien y del mal porque si lo hacan ciertamente moriran (lo cual
result ser la Verdad). Sin embargo, Satans (en forma de serpiente), contradijo la Palabra de Dios con
sus mentiras y plante un dilema para Adn y Eva: Dios mi creador DICE una cosa y este animalito
DICE otra, quin de los dos dir la VERDAD? A cul de los dos le voy a CREER?
Este es el mismo dilema que vivan los israelitas en los das de Amos y en los das de Elas.
Y acercndose Elas a todo el pueblo, dijo: Hasta cundo claudicaris vosotros entre dos
pensamientos? Si Jehov es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de l. Y el pueblo no
respondi palabra (1 R 18.21).
Vemos as, que en los tiempos de Elas el pueblo de Israel viva una vida de constante fracaso y derrota
debido a sus constantes dudas e incredulidad a la Palabra de Dios. A pesar de que Baal y sus sacerdotes
haban fracasado en responder con fuego para el sacrificio, Israel call y no respondi palabra. Como
Toms con Jess resucitado, ellos necesitaban ver para creer.
Cuando lleg la hora de ofrecerse el holocausto, se acerc el profeta Elas y dijo: Jehov Dios
de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que t eres Dios en Israel, y que yo soy
tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. Respndeme, Jehov,
respndeme, para que conozca este pueblo que t, oh Jehov, eres el Dios, y que t vuelves
a ti el corazn de ellos. Entonces cay fuego de Jehov, y consumi el holocausto, la lea, las
piedras y el polvo, y aun lami el agua que estaba en la zanja (1 R 18.36-38).
Dado que fe es creerle a Dios creyendo Su Palabra, el problema aqu es que los milagros no producen fe.
Esto es evidente pues desde que Moiss sac al pueblo de Egipto hasta Elas pasaron ms de 600 aos
llenos de milagros y de la intervencin sobre natural de Dios a favor de Israel, y ellos continuaban sin
creerle a Dios!
De hecho, fuego descendi del cielo y todos clamaron que Jehov era Dios, pero ni el rey Acab, ni el
pueblo de Israel se volvieron hacia Dios de todo corazn. Asombroso! Hoy en da muchos diran que si
vieran caer fuego de Dios como respuesta a sus oraciones, entonces en verdad creeran en Dios. Pero, le
creeran a Dios? Creeran a Su Palabra la Biblia?
Entonces todos los discpulos, dejndole, huyeron. Pero cierto joven le segua, cubierto el
cuerpo con una sbana; y le prendieron; mas l, dejando la sbana, huy desnudo (Mar 14.5052).
Lo mismo sucedi con Jesucristo quien hizo gran cantidad de seales y milagros y aun as hasta sus
discpulos lo abandonaron.
Los milagros no producen fe!
En su sabidura, Dios comprendi que el mundo jams lo encontrara por medio de la
inteligencia humana, y determin salvar precisamente a los que creen de corazn este
mensaje que el mundo tilda de tonto e insensato. Es insensato para los judos porque piden
seales en el cielo que confirmen la veracidad de lo que se les anuncia; y es insensato para
los griegos porque slo confan en lo que concuerda con sus filosofas y en lo que consideran
sabio. Por eso, cuando les predicamos que Cristo que muri puede salvarlos, los judos se
ofuscan y los griegos dicen que es tontera. Mas para los llamados, ya sean judos o griegos,
Cristo es el gran poder de Dios que los salva, el centro mismo del sabio plan de salvacin
divina (1 Co 1.21-24 BAD).
Muy probablemente t necesites un milagro el da de hoy. Es muy probable que este da necesites la
intervencin divina en algn asunto o problema que ests enfrentando. Si este es tu caso, te tengo buenas
noticias, lo nico que necesitas hacer es resolver el dilema de la Vida: Quin dir la Verdad? A quin
le vas a creer?
Vas a creerle al pecado y a la condenacin y a la certeza de la muerte eterna? O vas a creerle a Dios, tu
Padre, que te ama tanto que prefiri entregar a Su propio Hijo antes que perderte a ti y ha decretado en
Su Palabra que, Porque de tal manera am Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unignito,
para que todo aquel que en l cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envi
Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por l (Jn
3.16-17)?
Vas a creer a la tristeza, la depresin, la soledad y la falta de significado de tu existencia? O vas a
creerle a Dios, tu Padre, que te ama tanto que ha hecho de ti Su propio(a) Hijo(a) decretando en Su
Palabra que, MIREN CUNTO NOS ama el Padre celestial que permite que seamos llamados
hijos de Dios. Y lo mas maravilloso es que de veras lo somos! (1 Jn 3.1a BAD)?
Vas a creer en el dolor, los diagnsticos, el malestar y la enfermedad que tienes que sobrellevar con
resignacin por tu suerte? O vas a creerle a Dios, tu Padre, quien te dice en Su Palabra que,
Ciertamente llev l nuestras [tus] enfermedades, y sufri nuestros [tus] dolores; y nosotros le
tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas l herido fue por nuestras [tus]
rebeliones, molido por nuestros [tus] pecados; el castigo de nuestra [tu] paz fue sobre l, y por
su llaga fuimos nosotros [tu] curados (Isa 53.4-5)?
Vas a creer en la pobreza y la escasez de la vida miserable que te toc vivir? O vas a creerle a Dios, tu
Padre, quien te dice en Su Palabra que, Mi Dios [tu Padre], pues, suplir todo lo que os falta
conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jess (Fil 4.19)?
Vas a creer en las circunstancias y lo malo de los tiempos que te han arrebatado el corazn de tus hijos
para llevarlos a la perdicin? O vas a creerle a Dios, tu Padre, quien te jura en Su Palabra que, Y este
ser mi pacto con ellos [contigo], dijo Jehov: El Espritu mo que est sobre ti [el Espritu
Santo], y mis palabras que puse en tu boca [la Biblia], no faltarn de tu boca, ni de la boca
de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehov, desde ahora y para siempre
(Isa 59.21)?
Slo creyndole a Dios, creyendo Su Palabra, dejars de ser derrotado(a) entre dos pensamientos para
vivir la Vida Victoriosa que Cristo Jess compr para ti!
Slo la fe produce los milagros!
Regocijmonos en El, crezcamos en la vida cristiana y dejemos atrs nuestra vieja y
cancerosa vida con sus malicias y perversidades. Celebrmoslo con el pursimo pan del
honor, la sinceridad y la verdad (1 Co 5.8 BAD).
T no eres un(a) viejo(a) pecador(a) salvo(a) por gracia. En honor a la Verdad, que es la Palabra de Dios,
t eres un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo y no de una simiente que se pueda corromper sino de
la incorruptible semilla que es la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre.
T eres el (la) amado(a) de tu Padre!
Oremos en voz audible:
Amado Padre celestial, en esta hora quiero agradecer Tu Gran Amor para conmigo, que estando yo
muerto(a) en delitos y pecados me diste Vida juntamente con Cristo. Seor Jess, gracias por la Vida
Nueva que compraste para m. Gracias porque no es una vida comn y corriente. Por ti, Seor Jess,
ahora puedo gozar la Vida Eterna de un(a) Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo. Tengo Vida de Reino!
Tengo Vida de Poder! Por Ti, mi amado Jess, he Nacido de Nuevo y ahora Dios, el Todopoderoso, es
Abba, Padre, mi Pap. Leer de esto en Tu Palabra, la Biblia, me hace conocer la Verdad y la Verdad me
hace libre. Tengo entendimiento y resplandezco como el resplandor del firmamento! Soy libre para
recibir, por medio de la fe en Ti, Jesucristo, esta Nueva Vida. Soy libre para recibir, por medio de la fe en
Tu Palabra, esta identidad de Hijo(a) de Dios Nacido(a) de Nuevo, siendo renacido(a), no de simiente
corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. Por lo
tanto, amado Padre celestial, todas y cada una de las Promesas que estn en Tu Palabra son mas y para
m. Hoy puedo orar a Ti con la certeza de que me escuchas y me respondes. Tengo gozo y paz en mi
corazn pues puedo pedir y recibir. Por lo tanto, en el nombre poderoso de Cristo Jess, declar que soy
sano(a) y libre de toda enfermedad o dolencia; creo y recibo la voluntad expresa de mi Padre, Dios
Todopoderoso, para ser y vivir prosperado(a) en todas las cosas. Echo fuera de mi vida todo
pensamiento de temor y duda resistiendo todo engao y mentira acerca de m. Yo soy lo que la Biblia
dice que soy. Un(a) Hijo(a) amado(a) de Dios; especial tesoro de mi Padre; todo lo puedo en Cristo que
me fortalece y en todas las cosas, absolutamente todas las cosas, soy ms que vencedor(a) por medio del
Amor de Cristo Jess, mi Rey, Seor y Salvador. Seor Jess, hoy me alegro en el gozo y la paz que
brindan el ser la persona que T dices que soy. Amn.
Nota Importante:
Cmo me hago Hijo de Dios? Cmo establezco una relacin con el Todopoderoso?
Slo haz la siguiente oracin en voz audible poniendo toda tu atencin y corazn a lo que le ests
diciendo a Dios:
Seor Jess, yo creo que eres el Hijo de Dios. Que viniste a este mundo de la virgen Mara para pagar
todos mis pecados, y yo he sido un(a) pecador(a). Por eso, te digo el da de hoy que s acepto. S acepto
tu sacrificio en la cruz! S acepto Tu Sangre preciosa derramada hasta la ltima gota por Amor a m! Te
abro mi corazn y te invito a entrar porque quiero, Seor Jess, que desde hoy y para siempre T seas mi
nico y suficiente Salvador, mi Dios, mi Rey y mi Seor. Gracias, Dios Poderoso, pues con esta simple
oracin y profesin de fe he pasado de muerte a Vida, he sido trasladado(a) de las tinieblas a Tu Luz
admirable. Hoy he Nacido de Nuevo! Dios, ahora yo Soy Tu Hijo(a)! Ahora T eres mi Padre! Nunca
ms estar solo(a)! Nunca ms vivir derrotado(a). En el nombre de Jess. Amn.
*Ricardo C. Peredo Jaime 2011
Lectura y Meditacin de la Palabra de Dios
Haz estas lecturas diarias y al final de un ao habrs ledo toda la Biblia.
Julio 17
1 Co 5 / 1 R 18 / Am 2
1 Corintios 5
Un caso de inmoralidad juzgado
5
1
De cierto se oye que hay entre vosotros fornicacin, y tal fornicacin cual ni aun se nombra entre
los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre.a 2Y vosotros estis envanecidos. No debierais
ms bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometi tal accin?
3
Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espritu, ya como presente he juzgado al
que tal cosa ha hecho. 4En el nombre de nuestro Seor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espritu, con el
poder de nuestro Seor Jesucristo, 5el tal sea entregado a Satans para destruccin de la carne, a fin de
que el espritu sea salvo en el da del Seor Jess.
6
No es buena vuestra jactancia. No sabis que un poco de levadura leuda toda la masa?b 7Limpiaos,
pues, de la vieja levadura, para que seis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua,c
que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. 8As que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni
con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura,d de sinceridad y de verdad.
9
Os he escrito por carta, que no os juntis con los fornicarios; 10no absolutamente con los fornicarios
de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idlatras; pues en tal caso os sera
necesario salir del mundo. 11Ms bien os escrib que no os juntis con ninguno que, llamndose hermano,
fuere fornicario, o avaro, o idlatra, o maldiciente, o borracho, o ladrn; con el tal ni aun comis.
12
Porque qu razn tendra yo para juzgar a los que estn fuera? No juzgis vosotros a los que estn
dentro? 13Porque a los que estn fuera, Dios juzgar. Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros. 1
1 Reyes 18
Elas regresa a ver a Acab
18
aa a 5.1: Dt. 22.30.
bb b 5.6: G. 5.9.
cc c 5.7: Ex. 12.5.
dd d 5.8: Ex. 13.7; Dt. 16.3.
1Reina Valera Revisada (1960). 1998 (1 Co 4.21-5.13). Miami: Sociedades Bblicas Unidas.
Pasados muchos das, vino palabra de Jehov a Elas en el tercer ao, diciendo: Ve, mustrate a
Acab, y yo har llover sobre la faz de la tierra. 2Fue, pues, Elas a mostrarse a Acab. Y el hambre era
grave en Samaria. 3Y Acab llam a Abdas su mayordomo. Abdas era en gran manera temeroso de
Jehov. 4Porque cuando Jezabel destrua a los profetas de Jehov, Abdas tom a cien profetas y los
escondi de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los sustent con pan y agua. 5Dijo, pues, Acab a Abdas:
Ve por el pas a todas las fuentes de aguas, y a todos los arroyos, a ver si acaso hallaremos hierba con
que conservemos la vida a los caballos y a las mulas, para que no nos quedemos sin bestias. 6Y
dividieron entre s el pas para recorrerlo; Acab fue por un camino, y Abdas fue separadamente por otro.
7
Y yendo Abdas por el camino, se encontr con Elas; y cuando lo reconoci, se postr sobre su
rostro y dijo: No eres t mi seor Elas? 8Y l respondi: Yo soy; ve, di a tu amo: Aqu est Elas. 9Pero
l dijo: En qu he pecado, para que entregues a tu siervo en mano de Acab para que me mate? 10Vive
Jehov tu Dios, que no ha habido nacin ni reino adonde mi seor no haya enviado a buscarte, y todos
han respondido: No est aqu; y a reinos y a naciones l ha hecho jurar que no te han hallado. 11Y ahora
t dices: Ve, di a tu amo: Aqu est Elas? 12Acontecer que luego que yo me haya ido, el Espritu de
Jehov te llevar adonde yo no sepa, y al venir yo y dar las nuevas a Acab, al no hallarte l, me matar; y
tu siervo teme a Jehov desde su juventud. 13No ha sido dicho a mi seor lo que hice, cuando Jezabel
mataba a los profetas de Jehov; que escond a cien varones de los profetas de Jehov de cincuenta en
cincuenta en cuevas, y los mantuve con pan y agua? 14Y ahora dices t: Ve, di a tu amo: Aqu est Elas;
para que l me mate? 15Y le dijo Elas: Vive Jehov de los ejrcitos, en cuya presencia estoy, que hoy me
mostrar a l. 16Entonces Abdas fue a encontrarse con Acab, y le dio el aviso; y Acab vino a encontrarse
con Elas.
17
Cuando Acab vio a Elas, le dijo: Eres t el que turbas a Israel? 18Y l respondi: Yo no he turbado
a Israel, sino t y la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehov, y siguiendo a los baales.
19
Enva, pues, ahora y congrgame a todo Israel en el monte Carmelo, y los cuatrocientos cincuenta
profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de Asera, que comen de la mesa de Jezabel.
Elas y los profetas de Baal
20
Entonces Acab convoc a todos los hijos de Israel, y reuni a los profetas en el monte Carmelo. 21Y
acercndose Elas a todo el pueblo, dijo: Hasta cundo claudicaris vosotros entre dos pensamientos? Si
Jehov es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de l. Y el pueblo no respondi palabra. 22Y Elas volvi a
decir al pueblo: Slo yo he quedado profeta de Jehov; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos
cincuenta hombres. 23Dnsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno, y crtenlo en pedazos, y pnganlo
sobre lea, pero no pongan fuego debajo; y yo preparar el otro buey, y lo pondr sobre lea, y ningn
fuego pondr debajo. 24Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses, y yo invocar el nombre de
Jehov; y el Dios que respondiere por medio de fuego, se sea Dios. Y todo el pueblo respondi,
diciendo: Bien dicho. 25Entonces Elas dijo a los profetas de Baal: Escogeos un buey, y preparadlo
vosotros primero, pues que sois los ms; e invocad el nombre de vuestros dioses, mas no pongis fuego
debajo. 26Y ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde
la maana hasta el medioda, diciendo: Baal, respndenos! Pero no haba voz, ni quien respondiese;
entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que haban hecho. 27Y aconteci al medioda, que Elas
se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, porque dios es; quiz est meditando, o tiene algn
trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle. 28Y ellos clamaban a grandes voces, y se
sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos.
29
Pas el medioda, y ellos siguieron gritando frenticamente hasta la hora de ofrecerse el sacrificio, pero
no hubo ninguna voz, ni quien respondiese ni escuchase.
30
Entonces dijo Elas a todo el pueblo: Acercaos a m. Y todo el pueblo se le acerc; y l arregl el
altar de Jehov que estaba arruinado. 31Y tomando Elas doce piedras, conforme al nmero de las tribus
de los hijos de Jacob, al cual haba sido dada palabra de Jehov diciendo, Israel ser tu nombre,a 32edific
con las piedras un altar en el nombre de Jehov; despus hizo una zanja alrededor del altar, en que
cupieran dos medidas de grano. 33Prepar luego la lea, y cort el buey en pedazos, y lo puso sobre la
lea. 34Y dijo: Llenad cuatro cntaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la lea. Y dijo:
Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo an: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez,
35
de manera que el agua corra alrededor del altar, y tambin se haba llenado de agua la zanja.
36
Cuando lleg la hora de ofrecerse el holocausto, se acerc el profeta Elas y dijo: Jehov Dios de
Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que t eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y
que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. 37Respndeme, Jehov, respndeme, para que conozca
este pueblo que t, oh Jehov, eres el Dios, y que t vuelves a ti el corazn de ellos. 38Entonces cay
fuego de Jehov, y consumi el holocausto, la lea, las piedras y el polvo, y aun lami el agua que
estaba en la zanja. 39Vindolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: Jehov es el Dios, Jehov es el
Dios! 40Entonces Elas les dijo: Prended a los profetas de Baal, para que no escape ninguno. Y ellos los
prendieron; y los llev Elas al arroyo de Cisn, y all los degoll.
Elas ora por lluvia
41
Entonces Elas dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque una lluvia grande se oye. 42Acab subi a
comer y a beber. Y Elas subi a la cumbre del Carmelo, y postrndose en tierra, puso su rostro entre las
rodillas. 43Y dijo a su criado: Sube ahora, y mira hacia el mar. Y l subi, y mir, y dijo: No hay nada. Y
l le volvi a decir: Vuelve siete veces. 44A la sptima vez dijo: Yo veo una pequea nube como la palma
de la mano de un hombre, que sube del mar. Y l dijo: Ve, y di a Acab: Unce tu carro y desciende, para
que la lluvia no te ataje. 45Y aconteci, estando en esto, que los cielos se oscurecieron con nubes y
viento, y hubo una gran lluvia.b Y subiendo Acab, vino a Jezreel. 46Y la mano de Jehov estuvo sobre
Elas, el cual ci sus lomos, y corri delante de Acab hasta llegar a Jezreel. 2
Amos 2
2
1
As ha dicho Jehov: Por tres pecados de Moab,a y por el cuarto, no revocar su castigo; porque
quem los huesos del rey de Edom hasta calcinarlos. 2Prender fuego en Moab, y consumir los palacios
aa a 18.31: Gn. 32.28; 35.10.
bb b 18.4245: Stg. 5.18.
2Reina Valera Revisada (1960). 1998 (1 Re 17.24-18.46). Miami: Sociedades Bblicas Unidas.
aa a 2.13: Is. 15.116.14; 25.1012; Jer. 48.147; Ez. 25.811; Sof. 2.811.
de Queriot; y morir Moab con tumulto, con estrpito y sonido de trompeta. 3Y quitar el juez de en
medio de l, y matar con l a todos sus prncipes, dice Jehov.
4
As ha dicho Jehov: Por tres pecados de Jud, y por el cuarto, no revocar su castigo; porque
menospreciaron la ley de Jehov, y no guardaron sus ordenanzas, y les hicieron errar sus mentiras, en
pos de las cuales anduvieron sus padres. 5Prender, por tanto, fuego en Jud, el cual consumir los
palacios de Jerusaln.
Juicio contra Israel
6
As ha dicho Jehov: Por tres pecados de Israel, y por el cuarto, no revocar su castigo; porque
vendieron por dinero al justo, y al pobre por un par de zapatos. 7Pisotean en el polvo de la tierra las
cabezas de los desvalidos, y tuercen el camino de los humildes; y el hijo y su padre se llegan a la misma
joven, profanando mi santo nombre. 8Sobre las ropas empeadas se acuestan junto a cualquier altar; y el
vino de los multados beben en la casa de sus dioses.
9
Yo destru delante de ellos al amorreo,b cuya altura era como la altura de los cedros, y fuerte como
una encina; y destru su fruto arriba y sus races abajo. 10Y a vosotros os hice subir de la tierra de Egipto,
y os conduje por el desierto cuarenta aos, para que entraseis en posesin de la tierra del amorreo. 11Y
levant de vuestros hijos para profetas, y de vuestros jvenes para que fuesen nazareos.c No es esto as,
dice Jehov, hijos de Israel?
12
Mas vosotros disteis de beber vino a los nazareos, y a los profetas mandasteis diciendo: No
profeticis. 13Pues he aqu, yo os apretar en vuestro lugar, como se aprieta el carro lleno de gavillas; 14y
el ligero no podr huir, y al fuerte no le ayudar su fuerza, ni el valiente librar su vida. 15El que maneja
el arco no resistir, ni escapar el ligero de pies, ni el que cabalga en caballo salvar su vida. 16El
esforzado de entre los valientes huir desnudo aquel da, dice Jehov. 3
bb b 2.9: Dt. 3.811.
cc c 2.11: Nm. 6.18.
3Reina Valera Revisada (1960). 1998 (Am 1.15-2.16). Miami: Sociedades Bblicas Unidas.