CAPITULO UNO
La naturaleza del Supremo
Por favor escucha atentamente lo que voy a exponer. En
una forma científica, trataré de explicarte el tópico en un
sentido general, independientemente de todas las
concepciones religiosas.
Primero, debemos entender que existen tres planos de
vida: El del disfrute mundano, el de la renunciación, y el de
la dedicación. El plano de disfrute es donde nos encontramos
actualmente, más o menos. Disfrute mundano significa
explotación, y sin explotación, nadie puede existir en este
plano:
ahastâni sahastânâê, apadâni catuëpadâm
laghuni tatra mahatâê, jîvo jîvasya jîvanam
“Aquéllos que tienen manos viven de los que no tienen
manos. Los animales cuadrúpedos viven de las hierbas,
enredaderas, etc., y el grande vive del pequeño”. Todo está
lleno de vida: Las enredaderas, las hierbas y los árboles
también tienen vida, pero sin explotación nadie puede
mantener su cuerpo aquí.
Éste es el plano de la explotación y, como la tercera ley de
Newton dice: “Para toda acción existe una reacción igual y
opuesta”. Por medio de la explotación uno toma un préstamo
y para arreglar esa deuda tiene que descender. En esta forma,
existen muchísimas jîvas (almas) subiendo y bajando debido
a la acción y a la reacción en el plano de la explotación. La
sociedad está tratando de explotar al máximo; en todas
partes existe el esfuerzo de vivir a costa de otros. Sin esto, la
vida es imposible en esta área a causa que éste es el plano
de la explotación.
Los budistas, jainistas, los seguidores de Äaôkara y
muchos otros están tratando de salirse de este enredo de la
explotación y encontrar una vida donde no exista la
explotación, sin acción ni reacción. Para evitar la acción y la
reacción, ellos tratan de encontrar una posición de
renunciación y así ellos llegan a una concepción semejante a
dormir sin soñar, o sea samâdhi: Retirarse completamente
del mundo objetivo y permanecer en el plano subjetivo. Sin
permitir que sus sentimientos se muevan en el plano inferior,
ellos siempre mantienen una posición subjetiva, y eso es algo
semejante a dormir sin soñar.
La sección vaiëòava, aquellos que sirven a la Suprema
Personalidad de Dios, son de la opinión que existe otro
mundo, el mundo de la dedicación. Esa dedicación es
exactamente lo opuesto a la explotación. En el plano
mundano, cada unidad quiere explotar el medio ambiente,
pero en el plano de la dedicación, toda unidad quiere servir
al medio ambiente; y no sólo al medio ambiente, sino que la
verdadera llave para la vida en ese plano es servir al Centro.
Vivimos en un todo orgánico, así todo punto debe ser en
verdad para el Centro orgánico. La explicación es dada en el
4 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Ärîmad-Bhâgavatam con la analogía de servir la raíz de un
árbol:
yathâ taror mûla-niëecanena, tèpyanti tat-skandha-
bhujopaäâkhâì
prâòopahârâc ca yathendriyâòâs, tathaiva sarvârhaòam
acyutejyâ
Ärîmad-Bhâgavatam 4.31.14
En la literatura védica también encontramos que está
dicho, “trata de encontrar a Ése a quien por conocerlo, todas
las cosas son conocidas”:
yasmina jñâte sarvamidaê, vijñâtaê bhavati
yasmina prâpte sarvamidaê, prâptam bhavati
tad vijijñâsasva tadeva brahma
Existe un punto central que al conocerlo, todo es
conocido, y por obtenerlo, todo es obtenido. La suma y
sustancia de todo el consejo védico es tratar de encontrar ese
Centro. En consecuencia, trata de encontrar ese Centro. En
el comienzo alguien puede pensar que esto es una idea
ridícula: “Por conocerlo, todo es conocido, por obtenerlo,
todo es obtenido, ¿qué es esto? ¡Sólo un loco podría decir tal
cosa!”
Así una analogía ha sido dada en el Ärîmad-Bhâgavatam:
Cuando colocas agua sobre las raíces de un árbol, el árbol
entero es alimentado, y si colocas comida en el estómago, el
cuerpo entero es alimentado; similarmente, si haces servicio
para el Centro todo es servido. Esto es posible y hacer eso
significa entrar al plano de la dedicación. Evitando el plano
de la explotación y también el de la renunciación, trata de
entrar en el plano de la dedicación. Tu âtmâ, tu alma
propiamente dicha, es un miembro de ese plano. Ése es el
mundo real, mientras que éste es el reflejo pervertido.
El mundo real es donde toda unidad está dedicándose
completamente al todo, representado por el Centro, tal como
en un cuerpo saludable cada átomo trabaja para el beneficio
del cuerpo entero. Si un átomo trabaja para sí mismo, éste
explota al extremo, y dicho trabajo local, por un interés local
es realmente dañino. Cada parte del cuerpo y aun cada
átomo, debe trabajar para el beneficio del sistema entero.
Allí está el Centro y por Su guía se debe trabajar.
¿Cuál es la posición del Centro? Ésta es mencionada en el
Bhagavad-gîtâ,
sarva-dharmân parityajya, mâm ekaê äaraòaê vraja
Bhagavad-gîtâ 18.66
Kèëòa explica Su posición: “Abandona todos los dharmas
(deberes) y sólo ríndete a Mí”.
Ahora quiero representar este concepto desde otro punto
de vista. Hegel era un buen filósofo alemán y su filosofía es
conocida como perfeccionismo. Él ha dado una idea: La
Verdad Absoluta, la Causa Primordial de todas las causas,
Cap. 1, Dulce hogar 5
debe tener dos cualidades. ¿Cuáles son? Estas deben ser: Por
sí misma y para sí misma.
Por favor, traten de prestar atención. Por sí mismo
significa que Él es Su propia causa, nada lo ha creado a Él.
Si algo lo hubiese creado a Él, ese creador tendría la
importancia primaria. En consecuencia, para ser el Absoluto,
Él debe ser anâdi, eternamente existente y no creado por
alguna otra cosa. El Absoluto debe tener esta cualidad.
La siguiente cualidad es que la Verdad Absoluta es para sí
misma. Él existe para Su propia satisfacción, no para
satisfacer a nadie más. Si Su existencia es para satisfacer a
otra entidad, entonces Él sería secundario y aquéllos para
cuya satisfacción Él está viviendo, tendrían la posición
primaria.
En consecuencia, el Absoluto debe tener estas dos
calificaciones: Él es Su propia causa y Él existe sólo para
satisfacerse a sí mismo, para satisfacer Su propio propósito.
El Absoluto es por sí mismo y para sí mismo. Si una pajilla
se mueve es para realizar el propósito del Absoluto. Todo,
cualquier incidente y cualquier cosa que suceda, debe ser
para Su satisfacción. Así la verdadera corriente es Su lîlâ,
Sus pasatiempos; pero nosotros estamos guiados por un
interés separado: El interés familiar o el nacional o el social,
el humanitarismo, etc. Pero en la consideración infinita todo
esto es sólo una parte minúscula y todos estamos ocupados
en actuar para dicho interés separado. Existe un choque
entre innumerables intereses separados y por eso existen
dificultades. Pero debemos abandonar nuestros así llamados
intereses especiales, salir del falso concepto y tratar de
obtener la función de una unidad activa para la causa del
Todo.
La conclusión del Bhagavad-gîtâ dada por Kèëòa es sarva-
dharmâm parityajya. “Abandona todos los deberes que
actualmente tú piensas que debes ejecutar” y, mâm ekaê
äaraòaê vraja, “ríndete a Mis pies”. Ahaê tvâê sarva-
pâpebhyo, mokëayiëyâmi mâ äucaì, “Yo te liberaré de todos
los problemas que tú puedas concebir”.
En otras palabras, debes recordar ser leal al Centro.
Actualmente todos tus deberes respectivos son por un interés
local, pero abandona esa identificación local de tu propio
interés y absórbete totalmente en el interés del todo
orgánico.
Vemos que si un oficial de policía toma aunque sea tres
rupias para su propio propósito, es castigado, pero si él mata
a muchos para el interés del país, es recompensado.
Similarmente, cualquier cosa hecha para la satisfacción del
Todo es buena, pero si haces alguna cosa para ti mismo o
para algún amigo local, serás castigado. En una industria, no
tenemos derecho de aceptar soborno para nuestro propósito
personal, al mismo tiempo no tenemos derecho de llamar a
huelga, parar la fuerza laboral, porque entonces la industria
sería destruida.
Ni la explotación ni la renunciación lo harán. La
explotación es realmente dañina y, a razón que no tenemos
derecho de ir a huelga, la renunciación también es mala. En
un todo orgánico el interés común es que cada uno debe
6 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
estar dedicado al Centro, y al Centro significa al Todo.
Cuando colocamos comida dentro del estómago, el estómago
distribuirá ésta apropiadamente a cada rincón acorde a su
necesidad. Esa clase de vida es vaisnavismo. Existe un todo
orgánico y nosotros somos partes de eso. Tenemos nuestros
deberes especiales en conexión con el Todo y esa es una
dedicación apropiada para el Todo. Nosotros no colocamos
la comida dentro del ojo, dentro de la nariz, dentro del oído o
en algún otro lugar excepto el estómago, entonces ésta será
distribuida apropiadamente y el organismo entero será
saludable. Todos nosotros somos partes del universo entero y
nuestro deber es trabajar por el Todo. Eso es devoción,
dedicación, rendición. ¿Y cómo conoceremos acerca de eso?
Recibiremos ayuda de las Escrituras reveladas y de muchos
santos y agentes, los cuales están viniendo también de ese
plano para atraernos a nosotros dentro de la armonía.
La religión de la armonía más elevada ha sido dada por
Mahâprabhu Ärî Caitanyadeva, quien explicó la devoción
sobre las bases del Ärîmad-Bhâgavatam, el libro entendido
como la conclusión real de todas las Escrituras reveladas. De
esta manera, Él explicó que la energía o el poder no son lo
más elevado, sino que el conocimiento está por encima de
esto. El conocimiento puede controlar el poder y otorgar un
resultado beneficioso, pero adicionalmente, el conocimiento
en sí mismo sostiene una posición inferior: Por encima de
éste se encuentra el amor y el afecto y eso es lo más elevado.
Ni el conocimiento ni el poder, sino sólo el afecto puede
darnos la realización de la vida.
La misericordia es superior a la justicia. La justicia sólo
existe donde hay necesidad de leyes, reglas, etc., pero en la
esfera del Autócrata Absoluto, quien es el Bien Absoluto, no
existe ningún recelo de Él. Él es el Bien Absoluto y el Bien
Absoluto es amor y afecto absoluto y ¡ése es el hogar! De
vuelta a Dios, de vuelta a casa. ¿Qué es el hogar? Es donde
nos encontramos en medio de nuestros bienquerientes. Si a
nosotros no nos importa nuestro propio beneficio, entonces
allí habrá muchos que cuidarán de nosotros, de hecho el
medio ambiente nos cuidará y ése será el hogar. Ese es el
dominio del Absoluto y podemos entrar a Su servicio, la
posición más elevada, de tal modo veremos el afecto, el
amor, la armonía y la belleza que allí existe. Todas estas
cualidades son similares y ellas constituyen la naturaleza de
la Causa Primordial y el Bien, y nosotros debemos ir allá.
Abusando de nuestro libre albedrío de alguna manera
hemos estado descarriados, pero ahora estamos siendo
llamados: “Vengan al hogar, regresen a Dios, regresen a casa,
la posición más elevada, la tierra del Amor”. Ésta es, en
forma general y concisa, la suma total, la cual te he
presentado; ésta es la concepción de Kèëòa en el Bhagavad-
gîtâ y en el Ärîmad-Bhâgavatam, y ésta es la concepción que
ha sido dada por Ärî Caitanyadeva. El Ärî Caitanya Sârasvat
Maùh y toda la misión Gauàîya está para predicar sólo eso.
“Ve al Centro usa tu vida para la dedicación total al Centro
pues el Centro está completamente por encima de la justicia.
Éste es todo misericordioso, afectuoso, amoroso y hermoso”.
Cap. 1, Dulce hogar 7
La anterior concepción es el fundamento general de la
religión vaiëòava, del Ärîmad Bhagavad-gîtâ y del Ärîmad-
Bhâgavatam, junto con los conceptos de la religión, esto es,
la explotación, la renunciación y la dedicación que
constituyen los tres planos de la vida y el alma propiamente
dicha es un miembro de la tierra de la dedicación. Todos son
unidades dedicadas, pero de alguna forma u otra, por mal
uso de su parcial libre albedrío, han entrado en el mundo de
la explotación. Buda, Jaina, Pareäanâth y otros han ayudado
a aquéllos que quieren irse de aquí, salirse del enredo de la
explotación, de la acción y la reacción por retirarse
completamente. Ellos han dicho que después de retirarse, el
alma puede vivir felizmente. Aún así, existe la posibilidad de
nuevamente quedar enredado en esta trampa, pero donde las
almas realmente viven libres es donde todas son unidades
dedicadas. Cuando nosotros queramos delinear qué los está
armonizando y manteniendo en ese plano, veremos que todos
ellos están trabajando para el Todo y el Todo está
representado por el Bien Absoluto.
Estamos para mirar todas estas cosas y por esto el
nacimiento humano es muy valioso. En conexión con los
sâdhus, los santos, los agentes, debemos tratar lo mejor que
podamos de salir de este enredo y entrar en la tierra del
amor, de la dedicación y el afecto.
Hemos publicado muchísimos libros y también hay
muchas Escrituras antiguas, las cuales nos ayudan a
entender apropiadamente y en una forma más detallada
acerca de todos los aspectos ontológicos de la religión.
CAPITULO DOS
La necesidad primordial
Nuestro hogar está lleno de libertad, de más comodidad,
de todo. Es un lugar donde existe una transacción natural de
fe, amor, afecto, etc. Es inconcebible. Los Upaniëads dicen:
“No te aventures a probar el plano impensable con tu
razonamiento. Ese plano realmente está más allá de la
capacidad de tu pensamiento. Está bajo un juego diferente de
leyes. Tus cálculos matemáticos y conclusiones en este
mundo están relacionados con puntos, planos y sólidos.
Actualmente eres un hombre en el mundo de los sólidos y
tienes una asociación limitada con planos y puntos en una
forma abstracta, entonces ¿cómo puedes calcular acerca de
cosas más elevadas de las cuales no tienes conocimiento?
Las formas de vida y las leyes de ese país son desconocidas
para ti, así que no trates de debatir acerca de eso. Ese plano
es de una naturaleza completamente diferente”.
Si tu entendimiento está limitado a las leyes del agua,
¿cómo entonces puedes calcular acerca del aire?
Similarmente si tú estás familiarizado solamente con las
leyes del aire, ¿cómo puedes hacer algún cálculo en la esfera
del éter? En consecuencia, no corras tratando de traer dentro
de tu laboratorio experimental aquellos artículos, los cuales
están más allá de la capacidad de tu pensamiento, porque
eso sería una tontería.
Las cosas superiores existen, pero el hombre en general en
este mundo no tiene conocimiento acerca de ellas. Somos
verdaderos empíricos y tenemos algún conocimiento, pero
sólo hasta un grado y nivel particular. No podemos
aventurarnos y calcular lo que está más allá de nuestro
alcance. Pero si aquellos que realmente han experimentado
ese plano vienen a nosotros y nos dan alguna información,
podríamos hacer una comparación: “Este caballero con una
experiencia particular del éter ha escrito de esta forma, otro
caballero quien tiene experiencia y ha experimentado
también el éter ha escrito en otra manera particular”. De esta
forma, ganaremos algún entendimiento de sus
investigaciones y de su conexión real con el tópico que se
trata.
En la sección de aquellos que investigan con telescopios,
podemos hacer una comparación sobre sus hallazgos. Las
experiencias de un investigador con su telescopio son de
cierto género y también podemos aprender de las
experiencias de otros con sus telescopios particulares. Con
la información para nosotros disponible de las relaciones
existentes con sus telescopios y experimentos, seremos
capaces de concluir que un cierto telescopio era más
poderoso en un campo en particular, que otro telescopio lo
era en otro campo, etc. Así, tenemos una capacidad limitada
de comparar lo que ha sido descubierto más allá de nuestros
sentidos por medio del telescopio, aunque nosotros mismos
no poseamos un telescopio.
El tema de las cosas superiores descubiertas por el
“telescopio mental” o el “telescopio del alma” ha sido dado
10 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
en las Escrituras. Tal asunto es conocido por los santos y
debemos tomar su ayuda a fin que podamos tener entrada en
esa tierra. En el presente no estamos en la posición de tener
la experiencia del plano superior, pero luego, con la ayuda de
los santos y de las Escrituras, cuando nosotros mismos
tengamos ese tipo de telescopio seremos capaces de tener tal
experiencia superior, sve svehadhikâre yâ niëùhâ, sâgunâì
parikîrtitâì. “Prestar atención a tu propio plano es
admirable”, acintyaì khalu ye bhâvâ, nastâê tarkeòa yojayet,
“no permitas que el espíritu argumentativo lo ensombrezca
todo”. El argumento no lo es todo: Este no debe ser el
recurso de toda creencia. El reino espiritual es acintya,
inconcebible, pero aun así debemos tratar de entender las
cosas acorde con nuestra capacidad, fe y realización. Por
encima de todo tenemos que ajustar dentro de nuestra mente
que la dulzura es dulce y que la verdad es cierta; por más
fuerte que parezca ser, no deberíamos tomar ningún tipo de
patrón aquí y aplicarlo en ese dominio superior. Si alguien no
tiene ojos, pero otro puede ver, el hombre ciego naturalmente
buscará ayuda de aquél que tiene visión. Estamos también
ciegos para ver lo que está dentro de nosotros mismos, de
otra manera, ¿cuál es la necesidad de consultar a un doctor?
El doctor puede ver lo que nosotros no podemos: Él dará un
diagnóstico y luego nos someteremos a un tratamiento.
Naturalmente le tendremos respeto y le daremos algo por su
asistencia, esto no es irrazonable.
El Guru es el doctor especialista y entenderemos su
capacidad cuando veamos que lo que él dice es real y no
imaginario. Dicha visión dependerá del grado de alerta del
ojo. Si alguien que es ciego es tratado por un doctor
competente él gradualmente percibirá directamente, “sí,
ahora comienzo a ver algo. Ahora tengo alguna experiencia
visual”. Desde ese momento no le importarán las opiniones
especulativas de otras personas ciegas, sino que tendrá su
capacidad directa de ver. Con el advenimiento de la vista él
podrá entender que la aplicación de la medicina tiene un
efecto verdadero.
El entendimiento científico es también similar.
Antiguamente, cuando Faraday descubrió la electricidad,
mucha gente se mofaba, “¿qué es esto? Esto es simple
curiosidad. ¿Qué utilidad obtendremos de esta electricidad?”
Una vez leí un relato de Faraday demostrando en un
experimento el efecto de su descubrimiento. Él generó
electricidad con una máquina y luego mostró cómo pequeños
pedazos de papel eran movidos por esa corriente eléctrica.
Muchos quedaron satisfechos al ver el nuevo descubrimiento,
pero entonces una dama señaló: “Pero después de todo esto,
señor Faraday, ¿qué beneficio práctico derivaremos de este
lujoso juego suyo?” Faraday respondió: “Madame, por favor
podría usted decirme, ¿cuál es la utilidad de un bebé recién
nacido?” Su punto era que cuando un bebé nace, debemos
cuidar de él, después, cuando crezca su energía será puesta a
trabajar útilmente. Similarmente, alguien puede considerar
que la conciencia de Dios es solamente un lujo, una moda, o
semejante a un juego, que eso no tiene una aplicación
práctica o utilidad directa. Pero cuando la conciencia de
Cap. 2, Dulce hogar 11
Dios se vuelva intensa, aquellos que la experimenten,
observarán todas las otras actividades, por muy importantes
que sean, sin valor. ¿Por qué? Porque en esencia queremos
vivir. No queremos morir.
Vivir es la necesidad primordial y la necesidad general de
todos nosotros. Nadie puede negar que quiere vivir, y no sólo
vivir, sino vivir feliz, apropiada y conscientemente. Además,
queremos evitar toda aflicción, miseria, etc.
Cuando la conciencia de Dios surge dentro de alguien, él
puede ver claramente: “¿Por qué todo el mundo está ocupado
en la cacería del ganso salvaje∗ en este mundo material?”
Todos quieren felicidad pero están corriendo tras una
fantasmagoría imaginaria.
La felicidad no puede estar en las cosas mortales. Estamos
haciendo una transacción con el mundo mortal, pero eso no
puede traer satisfacción; esto sólo desperdiciará nuestra
energía. Lo que hemos colectado en un lado, desaparece en
otro. Un hombre sabio no debe aceptar ni tolerar esta clase
de desperdicio de energía como el principio de la vida. Dicha
persona sabia puede ver otro plano de vida. Puede ver que él
no es un sujeto de este mundo mortal, el cual es como un
lugar de juegos. Él sentirá: “Yo soy inmortal. Soy el miembro
del mundo eterno pero de alguna forma he quedado enredado
en este aspecto mortal de existencia.
Así, tan pronto como pueda, me zafaré de esta conexión y
entonces me situaré en una posición normal”. Encontrará
que él mismo, el alma, el que siente, el que piensa, es un
miembro de otro suelo, pero que ha quedado enredado
dentro de este mundo mortal productor de dolor. Éste es un
mundo miserable. Con la fuerza de su realización él puede
hacer adelantos en su progreso hacia el plano inmortal.
Una prueba positiva vendrá ante nosotros cuando
sintamos seguramente: “Ahora miro y escucho estas cosas y
esta experiencia es totalmente más real que el mundo
alrededor mío. El mundo es vago, pero lo que ahora veo y
escucho es más real que eso”.
Una transacción directa es posible con el alma, con Dios y
con la tierra de Dios. Donde hoy en día estamos viviendo, es
el plano de las transacciones indirectas: Primero el ojo, el
oído, etc., recogen la experiencia, luego ésta va a la mente
antes que nosotros tengamos la experiencia de este mundo.
Pero en el caso del alma, podemos sentir todo directamente
nosotros mismos, sin la ayuda de ningún instrumento.
A través de un microscopio podemos ver una cosa y a través
del simple ojo vemos otra cosa. Hay una diferencia. A través
del ojo, del oído, etc., tenemos alguna experiencia de este
mundo, pero en lo concerniente al alma, si podemos
apartarnos del “progreso” en el lado negativo, seremos
capaces de sentir: “¡Oh! Ésta es la naturaleza del alma”.
∗ En India hay una historia de un ganso que al observar los testículos
de un toro en movimiento, pensó que estos eran un pez y que en un
momento determinado el pez se caería, de esta manera caminaba
detrás del toro pensando que algún día obtendría su pescado.
12 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Sentiremos directamente quiénes somos sin la ayuda de
ningún instrumento.
El alma puede mirarse a sí misma, puede enfocarse a sí
misma y a través de la introspección realizará su naturaleza
misma, sin la ayuda de ningún otro instrumento, percibirá
todas las concepciones posibles de sí misma directamente.
Ella entenderá su propia tierra: Ella obtendrá la concepción
de un tipo de suelo más elevado. En ese lado positivo ella
descubrirá: “¡Yo no moriré!”
El plano material es el plano pervertido y del concepto
erróneo, pero en el plano superior no existe la falsedad. Una
vez que seamos admitidos allí, nuestra concepción, aunque
pueda ser parcial, será clara y cierta. Cualquiera que
entienda esta experiencia quedará convencido y determinado
a seguir adelante.
Sócrates pudo sentir que el alma es inmortal. Tan intenso
era su sentimiento que él no le dio ningún valor a su propia
vida en este mundo terrenal. Él desdeñosamente se
desconectó de este mundo debido a que con gran convicción
sabía que el alma era inmortal. Cristo estaba también tan
convencido de su Señor que no le importó la felicidad, y los
placeres de este mundo: Él los despreció totalmente.
Existen muchas cosas invisibles para el ojo físico que son
visibles para el ojo del conocimiento. Debemos admitir que
el ojo del conocimiento puede ver muchas cosas que el ojo
físico no puede ver. Similarmente existe una visión profunda
por medio de la cual podemos ver las cosas de una forma
diferente, más esperanzadora: “¡Ven y mira!” Un ojo no
puede ver cuando está cubierto por una catarata, pero
cuando la catarata es removida, el ojo puede ver. La
ignorancia es como una catarata en nuestros ojos que nos
causa ceguera. Nuestra visión es sólo superficial, pero una
visión más profunda observará muchas cosas. Este ojo,
apoyado por el ojo del conocimiento, puede ver muchísimas
cosas, cada vez más profundas.
Nuestra visión aparente no tiene valor. El valor real está
presente en el vidente que observará con una visión
profunda. Y todos no son iguales: Están el ilustrado, el
erudito, el sabio inmutable... Hay una gradación y acorde a
su capacidad el vidente podrá observar.
Es fácil notar que en el presente, somos miembros de este
mundo mortal, pero, ¿con qué estamos conectados? Con
nuestro cuerpo, ése es el miembro. Si vamos por encima del
cuerpo, podemos ir a la mente, luego a la inteligencia y
después al alma. Encontraremos que el plano donde viven las
almas es eterno y que el alma en sí misma es también eterna.
De allí iremos tras la búsqueda de la Superalma, el origen de
todos nuestros pensamientos. La Superalma está conectada
al sol, el cual es el origen de todos los rayos de luz. Una vez
que encontremos un rayo de luz, podremos aproximarnos al
sol de donde todos los rayos emanan.
Similarmente, desde la concepción de nuestro propio ser
conociendo que nosotros mismos somos partículas de
conciencia, podemos buscar un plano de superconciencia,
superconocimiento y superexistencia. De esta forma,
progresaremos hacia la causa última, la fuente de todo. Pero
Cap. 2, Dulce hogar 13
no podemos ir conforme a nuestro propio capricho y
albedrío, alguna clase de ayuda proveniente de ese plano es
indispensablemente necesaria. Dicha ayuda viene en la forma
del Guru, de los vaiëòavas y otros agentes de esta tierra. Con
su ayuda haremos un progreso sincero hacia la meta.
En el presente estamos como si fuésemos monarcas de
todo lo que conocemos, pero lo que conocemos es
totalmente transitorio, mortal y reaccionario. Si observamos
cuidadosamente, veremos que todo esto es reaccionario. Lo
que nos complace hoy en día, luego se convertirá en dolor, en
consecuencia, debemos buscar una buena posición en algún
otro lado, un lugar bueno para construir nuestro hogar
dondequiera que se halle. En el curso de esa búsqueda
encontraremos que tenemos nuestro propio hogar y que es
completamente perfecto.
“¡Hogar! De vuelta a Dios, de vuelta al hogar, dulce, dulce
hogar”. Esta clase de sentimiento lo encontraremos dentro
de nosotros si somos afortunados que se nos conceda una
pequeña participación por la gracia de los reclutadores de
esa tierra: Los agentes del Señor. Seremos llevados a ese
suelo apropiado y ganaremos un tipo de concepción familiar
sólida de lo que es nuestro verdadero hogar. De esta manera
progresaremos hacia ese lado.
En el comienzo podemos pensar que estamos marchando
hacia una región desconocida: “Innumerables entidades
vivientes están aquí, alrededor mío en mi mundo presente,
pero a donde estoy tratando de ir es incierto, luce imaginario
y abstracto”. No obstante, cuando comencemos nuestro viaje
gradualmente encontraremos que casi toda la existencia está
en ese lado, el lado donde todo es verdadero. Encontraremos
que este lado material es muy escaso y limitado y que aquí
solamente existe una minúscula representación de la verdad.
Desde aquí podemos pensar que la mayor parte de la
existencia esta aquí y que sólo unas muy pocas almas
especiales van de aquí al mundo inmortal, tales como
Sócrates, Mahoma, Buda, etc. Pero gradualmente, llegaremos
al entendimiento que el mundo superior es infinitamente más
grande que la porción terrenal que aquí vemos.
Gradualmente entenderemos que en un país muy poca gente
está confinada en un hospital o en una prisión y están
sufriendo, similarmente sólo pocas personas están aquí en
este plano mundano como castigo. A medida que esto se nos
vaya aclarando, sentiremos más coraje para proceder y con
una velocidad mayor correremos hacia nuestro hogar.
“Vamos a casa y mientras más cercanos nos encontremos del
hogar, nuestra velocidad se incrementará más y más: ¡Oh!
¡Esta es mi tierra natal!”
Actualmente estamos fuera y nuestra mente también está
enfocada hacia lo exterior. Estamos moviéndonos
desesperadamente. Nuestra esperanza descansa solamente
en la gracia de los agentes divinos. Ellos vienen a levantarnos
y a aconsejarnos, “¿qué estás haciendo? No vayas hacia ese
lado. Ésta es la tierra del peligro, la tierra de la muerte. Ven
junto conmigo. Yo te llevaré a la tierra del eterno néctar”.
Esos agentes vienen para despertarnos de nuestro sueño, de
nuestra insana ignorancia. Ellos son los vaiëòavas y ellos nos
14 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
han dado las Escrituras, las cuales proporcionan la historia
de la tierra del otro lado y de los santos que han ido allá. A
través de las Escrituras nuestra fe gradualmente se
desarrollará e incrementaremos la asociación con los sâdhus.
Al hacer esto lograremos un progreso más rápido. El propio
sentimiento de uno es la garantía de si se está haciendo un
progreso real o no. Hèdaye nâbhya nujñâto. Él recibirá
aprobación desde su propio corazón que está haciendo un
progreso real. De otra manera, un hombre puede estar siendo
llevado bajo engaño en una dirección particular sólo para
sentir frustración después de algún tiempo, pero dicha
transacción no es genuina, es falsa, un engaño. En el nombre
de la religión muchas de tales cosas están pasando, como un
comercio, pero esto no significa que la realización verdadera
y la emancipación no existan. Hèdaye nâvhya nujñâto, la
garantía última es la aprobación de tu propio corazón, “sí,
realmente esto es lo que quiero. Desde el fondo más
profundo de mi corazón siento el deseo de danzar para
encontrar que tal progreso es posible”.
CAPITULO TRES
Tus bienquerientes verdaderos
Normalmente en este mundo somos hombres de acción,
hombres que explotan el medio ambiente y la naturaleza con
el objeto de obtener energía. Siempre existe la tentativa de
reunir más y más energía para usarla a nuestra disposición y
reservar algo para que ésta pueda ser utilizada en tiempo de
necesidad. En general esa es la naturaleza de aquéllos que
viven aquí. Y si algún obstáculo surge en esa tentativa,
enseguida se considera que esas circunstancias son muy
malas debido a que ellas se oponen al objetivo de la vida
aquí, el cual es reunir más energía.
No obstante, para recordarnos acerca de la importancia de
la riqueza interna, se nos ha aconsejado que la naturaleza
exterior no puede hacernos tanto daño como lo puede hacer
nuestra naturaleza interna con su apatía para recoger más
riquezas para la existencia interna: El hombre interior.
Debemos ser cuidadosos de este punto: Lo que viene de
afuera no es tan importante, todo esto viene y se va. Aun el
cuerpo, el cual actualmente es el centro de nuestros
pensamientos, se desvanecerá; entonces ¿cuál es la nece-
sidad de reunir tanta energía en conexión con este cuerpo?
Despierten dentro de su alma al hombre propiamente dicho
dentro de ustedes. Traten de encontrarlo y traten de
conseguir ayuda para él. Esta campaña sólo es posible con la
conexión del sâdhu, el santo.
Seremos los perdedores si en cualquier instante no nos
hemos encontrado con un santo y escuchado una exposición
acerca del significado interno y esencia de la vida. Sé
consciente de esto. En todos los aspectos y de cualquier
modo sé cuidadoso de tu propia persona. Mira por tu propio
interés, por encontrar tu propio ser. Despreocúpate del
mundo externo y sus circunstancias y sumérgete
profundamente dentro de la realidad, tu riqueza interna.
Busca tu ser interno y al mundo interno donde tu ser interno
vive. Trata de encontrar ese hogar. De vuelta a Dios, de
vuelta a casa. Utiliza tu energía sólo para ir a tu hogar no
para vagar en la tierra de otros: La tierra de la muerte. Trata
de evitar la tierra de la muerte a cualquier costo y trata
siempre de hallar la región eterna. Trata de descubrir que tú
eres miembro de esa tierra. Trata de entender cuál es tu
hogar y por qué ese es tu hogar. ¿Qué es lo que significa
hogar dulce hogar? Significa el lugar natural al cual tenemos
derecho por nacimiento. Tenemos que encarar el hecho que
no estamos en casa. Pero si existe algún anhelo dentro de
nosotros por buscar esto, somos afortunados.
Nuestra felicidad es encontrar cómo esa sed interna puede
ser saciada. Nuestro sentimiento debe ser: “El mundo está
aquí y yo estoy aquí, pero estoy insatisfecho. ¿Cómo puede
quedar satisfecho mi ser interno?” Nos encontramos
necesitados, entonces, ¿por qué proceso puede ser removida
esta necesidad? Por el momento tenemos este cuerpo físico,
pero conocer todas y cada una de las cosas con respecto al
cuerpo, acerca de los huesos, del sistema nervioso, de la
16 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
sangre, etc., es completamente innecesario. Conocer acerca
de la composición de la sangre, etc., es sólo un detalle
innecesario. Nuestra indagación debería ser regulada de esta
manera: “¿Quién soy yo y por qué estoy en dificultades? No
sé como deshacerme de estos problemas”. Ésta es la
demanda general y debemos estar interesados sólo en eso.
“Athâto brahma-jijñâsâ: ¿De dónde he venido? ¿De qué
forma estoy viviendo y cuál es mi futuro?” Éstas son las
preguntas primordiales que deben interesarnos y en las que
debemos concentrar todas nuestras energías para hallar la
solución. Esto no se aplica solamente a una persona, a mí
mismo, sino que esto le concierne a toda la creación.
Buscar la fuente de todas las cosas es la naturaleza de una
indagación apropiada; pero inquirir por esto y aquello y así
por muchísimos cientos de cosas es simplemente una
pérdida de energía. La indagación äâstrica (en relación con
las sagradas Escrituras) ha sido expresada de esta manera:
“¿De dónde he venido? ¿Qué me sustenta? ¿Cuál es mi
futuro? ¿Por qué estoy perturbado y cómo puedo adquirir mi
satisfacción interna?” Toda indagación debe seguir este
patrón, de otra manera, sería una indagación enfermiza: No
sería una indagación apropiada. Más y más curiosidad podría
surgir sin fin, en consecuencia, debemos aprender cómo
preguntar, cómo inquirir, y de esa forma nuestra energía
tendrá algún valor y no será desperdiciada.
La indagación es fidedigna cuando se dirige hacia cómo
realizar la meta verdadera, en consecuencia, debemos
preservar nuestra energía y regularla por medio del canal
apropiado. Esta es Kali-yuga, la era de riña, y nuestra única,
verdadera y saludable necesidad en la vida es la compañía de
los santos establecidos y del Santo Nombre de Kèëòa, sâdhu-
saôge kèëòa-nâma. De otra forma, desviándonos de eso,
podemos extraviarnos a cada paso.
sâdhu-saôge kèëòa-nâma ei mântra câi
saêsarâ jinite âra kona vasstu nâi
Ärî Caitanya Mahâprabhu nos dio este consejo y no existe
nada más provechoso que esto para ayudarnos a salir de lo
indeseable. Él dice que cantar Kèëòa-nâma sin la asociación
de los sâdhus significa que será muy difícil para nosotros
avanzar. Por lo tanto, en una palabra la solución está en el
sâdhu-saôga. Tenemos que procurar la compañía de un alma
realizada, luego todo estará en su lugar y el rey de los sâdhus
es el Guru. Gurudeva es el rey de los hombres buenos que
pueden darnos la guía acertada. Ser Guru significa que él
puede guiarnos satisfactoriamente, de otra manera ¿en quién
creeremos y confiaremos para nuestro sano entendimiento y
a quién nos rendiremos y someteremos plenamente?
El Guru es donde nuestra indagación será colmada hasta
en su mayor necesidad. De él una dirección superior vendrá
desde arriba, desde una más y más elevada esfera de amor.
Nos conectaremos con esa elevada y sutilísima ola y seremos
beneficiados. Ésta es la idea general.
En general, debemos tratar de estar siempre a la
disposición de una agencia superior, a la disposición de los
Cap. 3, Dulce hogar 17
pensadores superiores de las provincias superiores. De esa
forma entraremos en conexión con el más elevado y más sutil
extracto de la vida. Existen diferentes olas de diferentes tipos
e intereses y con diferentes ganancias y pérdidas, pero
conectarse con lo más elevado debería ser nuestro objetivo.
Tenemos que ver que el encanto de esta vida es
perecedero. Ya hemos tenido una buena experiencia de eso y
todo es completamente efímero. Después de todo donde
quiera estén los cuatro enemigos: janma, mètyu, jarâ, vyâdhi,
nacimiento, enfermedad, vejez y muerte, no puede existir
entonces ninguna felicidad real. Dondequiera que exista la
muerte no puede existir ninguna felicidad. Dicho llanamente,
estamos siempre bajo la amenaza de la muerte, por tanto no
hay encanto: Todo el encanto es completamente perecedero.
Por lo tanto, con vehemencia debemos indagar dónde
podemos vivir. Debemos seleccionar un plano superior donde
podamos vivir realmente.
yad gatvâ na nivartante, tad dhâma paramaê mama
Bhagavad-gîtâ 15.6
En el Ärîmad-Bhagavad-gîtâ, Kèëòa dice: “El lugar desde el
cual no hay retorno a este plano mortal es Mi morada
suprema”:
â-brahma-bhuvanâl lokâì, punar âvartino ‘rjuna
mâm upetya tu kaunteya, punar janma na vidyate
Bhagavad-gîtâ 8.16
Él instruye a Arjuna: “Una posición permanente es sólo
posible en Mi plano. Todas las ocupaciones de este plano,
aun las de un rey, son semejantes a un sueño. Así, si quieres
zafarte de esta vida imaginaria y entrar en la realidad,
entonces elévate al nivel de encontrar el plano de la realidad,
por muy sutil que pueda ser, porque éste no puede ser
devorado por la muerte. Reúne tu energía para edificar algo
permanente. En el presente estás invirtiendo tu energía en
algo que será destruido al momento siguiente, un esfuerzo
tonto”.
uddhared âtmanâtmânaê, nâtmânam avasâdayet
âtmaiva hy âtmano bandhur, âtmaiva ripur âtmanah
Bhagavad-gîtâ 6.5
“Nota que tú eres tu propio amigo. Pero también eres tu
propio enemigo. Tú eres tu propio enemigo si no tomas buen
cuidado de tu propio desarrollo para tu verdadero progreso.
Pero tú puedes ser tu propio amigo y nadie puede darte tanta
ayuda como tú mismo puedes darte”.
bandhur, âtmâtmanas tasya, yenâtmaivâtmanâ jitaì
Bhagavad-gîtâ 6.6
“Si al menos has adquirido algún autocontrol, reúne tu
energía que anda extraviada y dirígela hacia el canal correcto
donde podrás prosperar realmente y donde serás tu verdadero
18 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
amigo. Pero si en cambio te permites a ti mismo ser
conducido por los varios sentidos de la naturaleza inferior,
los cuales están siempre tratando de moverse en la tierra de
la explotación, de la reacción y el sufrimiento, eres tu propio
enemigo. Considera todas estas cosas”.
vimèäyaitad aäeëeòa, yathecchasi tathâ kuru
Bhagavad-gîtâ 18.63
“Considera y considera profundamente, luego da el paso
correcto hacia lo que hay que hacer”. La vida humana es muy
valiosa. Tienes el poder de discriminar, pero éste te será
denegado si, obligado por la ola reaccionaria, tienes que ir al
cuerpo de un árbol, de una bestia o a algún otro lado.
¿Puedes decir con seguridad que en tu próxima vida no serás
degradado a un cuerpo animal? ¿Qué garantía existe que no
lo serás?
No es que toda acción y todo progreso tiene lugar
solamente en la región de la muerte. El progreso no está
limitado solamente a la oscuridad y a la ignorancia, pero si
participas en el progreso positivo, serás capaz de sentir lo
que es el proceso real. Hèdaye nâbhya nujñâto, tú sentirás y
concebirás el progreso con tu aprobación interna, con la
aprobación de tu corazón. No es que haya sido dada una
falsa esperanza y que serás llevado a una tierra foránea para
ser asesinado, torturado, turbado, maltratado, etc. Allí no
hay peligro de eso.
bhidyate hèdaya-granthiä, chidyante sarva-saêäayâh
ksîyante câsya karmâmi, mayi drëùe ‘khilâtani
Ärîmad-Bhâgavatam 11. 20.30
Este famoso äloka del Ärîmad-Bhâgavatam explica que
cuando comes algo, tu estómago será testigo. Éste dirá: “Sí,
estoy comiendo”. El hambre será satisfecha, el cuerpo
alimentado y habrá la satisfacción de haber comido. El
cuerpo será nutrido y obtendrá fuerza, y junto a todo esto,
tendrás tu propia sensación interna de haber comido. Más
aún, ya no permanecerá más la sensación de necesidad de
comer más y más. Similarmente, en la vida espiritual
muchísimos síntomas vendrán a darte prueba de tu progreso.
Ahora tenemos un cuerpo humano y éste es el tiempo más
valioso para nosotros, pero está siendo perdido debido al mal
uso. Nuestra energía más valiosa está siendo perdida a través
de la malversación. Uttiëùhataì jâgrataì prapyovarâò
nivodthataì, así que, despierta, levántate y ocúpate no sólo a
ti mismo sino dirígete a otros para que también se ocupen en
esta campaña, y eso a cambio te dará ayuda adicional de una
forma notable.
El asunto primordial es que bajo la guía de un agente
superior deberíamos ocuparnos en actividades devocionales y
tener un programa activo para que así no podamos dedicar
ningún momento a cualquiera de los frívolos asuntos
mundanos. Dicho programa activo en la asociación de los
devotos será muy saludable para nosotros.
CAPITULO CUATRO
Marchar hacia el Centro
La autosatisfacción interna, haciendo caso omiso del
actual ambiente del problemático mundo, es una posesión
valiosa. Ella está cercana al área del alma. Verdadero bhakti,
devoción, es ahaitukî, sin causa; es su propia causa. Es sin
causa y por sí mismo. Como dijo Hegel, la realidad es por sí
misma. La realidad no es una cosa abstracta, al contrario,
realidad significa un sistema que existe por sí mismo. Es
anâdi y ahaitukî, es eterno y nada puede producirlo. Bhakti es
su propia causa. Estas son las definiciones que han sido
dadas para ayudarnos a entender lo que es bhakti. No es
creado por ninguna otra cosa, está allí eternamente, pero
solamente se encuentra cubierto y debe ser revelado,
descubierto. Se encuentra allí en una forma potencial. Pero
con ayuda externa gradual y progresivamente saldrá: Se
encuentra como si estuviese durmiendo, es necesario
despertarlo. Anyâbhilâsa, karma, jñâna, los deseos efímeros y
los esfuerzos organizados tanto para la explotación como
para el retraimiento o indiferencia, son las cubiertas.
Debemos remover estas cubiertas y entonces el bhakti
emergerá con toda su prístina gloria.
Tener afinidad y atracción hacia la verdad superior es algo
muy raramente encontrado, especialmente en esta era
moderna donde la dirección del pensamiento está
completamente dirigida hacia la explotación, incluso del
conocimiento. El conocimiento también está siendo un
subsirviente para la explotación y esto está creando estragos.
La energía atómica y muchos otros tipos de investigaciones
científicas son la causa de una gran aprehensión: El mundo
está amenazado con la destrucción en cualquier momento.
Este conocimiento científico nos ha traído a tal posición que
en cualquier momento todo puede terminar. Este
conocimiento es suicida. El incremento de dicho
conocimiento en este mundo dará como resultado que
estemos marchando hacia el suicidio. Explotación significa
reacción. Así, si aceptamos en general y a gran escala la
explotación, entonces el resultado será pralaya, mahâ-
pralaya, destrucción a gran escala. De cualquier forma, ya
sea por la bomba atómica o por cualquier otro incidente
natural, el pralaya vendrá y después de eso, de nuevo la
creación: Nacimiento y muerte, nacimiento y muerte. Cada
individuo nacerá y morirá nuevamente y todo el sistema solar
también nacerá y morirá una y otra vez sin final.
Si queremos salir de este enredo debemos abandonar esta
atmósfera experimentada por nuestros sentidos. En el
Bhagavad-gîtâ y en los Upaniëads también esta alternativa es
mencionada, indriyâòi parâòy âhur. Nuestros sentidos tienen
la posición principal debido a que si la vista, el oído, el
olfato, el tacto, etc. Se van, entonces, el mundo entero se va
de nosotros. Porque poseemos sentidos tenemos nuestro
mundo. En el mundo de la experiencia, los sentidos son lo
más importante. Luego, indriyebhyaì paraê manaì, la mente
está adentro. Y ¿qué es la mente? Es la facultad dentro de
20 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
nosotros que selecciona: “Yo quiero esto, no quiero eso”.
Tenemos afición por alguna cosa y desprecio por otra, este es
el principio de la mente dentro de nosotros. Ésta es más
importante que los sentidos porque si soy desatento una
persona puede caminar enfrente de mí, pero es posible que
yo diga: “¡Oh! No lo noté. No lo vi y no pude escucharlo.
Estaba desatento”. Así, la mente está en el centro y es más
importante que nuestros sentidos.
Los sentidos son más importantes que el mundo externo y
la mente es más importante porque si la mente no recibe,
entonces los sentidos, que son semejantes a muchas puertas,
son inútiles. Luego, manasas tu parâ buddhir, existe otro
principio que debe ser delineado dentro de nosotros, una
cosa fina llamada razón, buddhi, y ¿cuál es su característica?
La mente dirá: “¡Oh! Tomaré esto”, pero buddhi dirá: “¡Oh
no! ¡No tomes eso, eso te causará algún daño! Tú en cambio
deberías tomar esto, esto te dará beneficio”. Esa facultad de
selección, la razón, es un principio superior en nosotros.
Luego, buddher yaì paratas tu saì, lo que es superior aun a
la inteligencia es el alma misma.
De esta forma debemos delinear los elementos. Más
importante que el mundo externo son nuestros sentidos; más
importante que nuestros sentidos es nuestra mente; por
encima de la mente está la razón, la cual es aún más
importante, más fina y más confiable; y, buddher yaì paratas
tu saì, hay otra cosa por encima de buddhi, esa es nuestra
alma. Y ¿cuál es su naturaleza, su característica? Es como la
luz.
En las Escrituras se ha dado un ejemplo, en una noche
iluminada por la luna puede haber una nube en el cielo que
ha cubierto a la luna, pero la nube es vista gracias a la luz de
la luna. El compilador de los Vedas, Vyâsadeva, dice que el
âtmâ es como la luna iluminada. O como el sol: Una nube ha
cubierto el sol, pero la nube es vista gracias a la luz del sol.
Similarmente, el âtmâ es un punto de luz dentro de nosotros
y debido a que está en el trasfondo podemos sentir nuestro
sistema mental. Si la luz es retirada, entonces todo queda
muerto. El sistema mental, la inteligencia, la facultad de
elegir y los otros muchos canales a través de los cuales
obtenemos conocimiento del exterior, no tienen valor si esa
luz es retirada. Esa luz es âtmâ, un punto de un rayo de luz, y
ésta es completa y categóricamente diferente a todas las
otras cosas aquí. El alma en una partícula de luz y hay una
tierra de luz hecha de almas, y en esta forma, hay un
desarrollo: De lo subjetivo a lo supersubjetivo, del alma a la
Superalma o del âtmâ a Paramâtmâ. Tal como en este mundo
encontramos el éter, el aire, el calor, el agua, la tierra, luego
la roca, y de esta manera hay un desarrollo en la existencia
material, similarmente en el más hermoso mundo también
hay desarrollo: De la inteligencia al alma, luego a la
Superalma, de ahí a la Super-superalma... De esta forma el
lado subjetivo marcha hacia el infinito. Es supersubjetivo.
Darwin en su teoría de la evolución manifiesta que todas
las cosas provienen de la materia. Él dice que aun dentro del
vientre, primero se encuentra algo material lo cual se
desarrolla y de ese desarrollo de la materia, el conocimiento
Cap. 4, Dulce hogar 21
también se desarrolla gradualmente. En términos generales,
él piensa que la conciencia surge de la materia. Pero los
seguidores de la verdad no creen en eso. Ellos dicen que la
conciencia lo es todo y todas las cosas están flotando en el
océano de la conciencia. Eso es evolución subjetiva. Darwin
habló de la evolución objetiva, pero las Escrituras védicas
dicen que todo viene bajo la categoría de evolución
subjetiva. Como el Obispo Bishop Berkeley, un filósofo
europeo, dijo: “No es que la mente esté en el mundo, sino
que es el mundo el que está en la mente”. Todo está flotando
en el plano de la conciencia. La conciencia lo presupone
todo.
Los partidarios de Darwin dicen que en el comienzo estaba
el fósil. Pero ¿qué es un fósil? Un fósil significa una
concepción particular y eso es una parte de la conciencia. En
consecuencia, sostenemos que la conciencia es el sujeto
original principal. Cualquier cosa que usted pueda decir que
estaba al principio, antes de eso, existía la conciencia, de
otra manera no puede dar ninguna afirmación acerca de
nada. Así, la verdad Védica declara que Brahman, el aspecto
impersonal todo penetrante del Absoluto, es el origen de
todas las almas y por encima del alma, el âtmâ, está la
Superalma o Paramâtmâ. En los mundos terrenales todo
desarrollo está en el lado oscuro, pero también hay un lado
brillante: El mundo eterno, el cual existe con muchísimas
actividades gozosas, muchísimas olas en el océano de la
Suprema Bienaventuranza y júbilo.
De esta forma debemos entender cuál debe ser nuestro
deber en esta vida, cuál es la importancia especial de la vida
humana y cómo debemos utilizarla. Existen muchísimas
opiniones religiosas, pero como buscadores de la verdad
debemos encontrar una solución armonizante entre ellas y
para eso debemos entrar en algún estudio comparativo.
Está mencionado en las Escrituras que no debemos
cambiar nuestra posición muy fácilmente. Por ejemplo, un
comandante podría decirle a su ejército: “No cambien su
posición. Más bien mueran por mantenerla”. Pero cuando la
oportunidad venga, él dirá: “Marchen, adelante”.
Similarmente, los Äâstras, las Escrituras, han dicho:
“Dondequiera que hayas nacido acorde a tu karma previo,
dondequiera que hayas tomado tu posición, no trates de
abandonarla, de otra manera, existe la posibilidad que
desciendas”. Pero al mismo tiempo, cuando una oportunidad
provechosa viene, ellos dicen: “¡Marcha hacia el Absoluto!
Has un progreso adicional”. Así, en el Bhagavad-gîtâ esto ha
sido dado, “no pierdas fácilmente tu posición presente
adquirida por tu acción previa, más bien ¡muere allí!” Pero
luego Kèëòa viene para decir: sarva-dharmân parityajya, mâm
ekaê äaraòaê vraja, “cuando obtengas la oportunidad de
marchar hacia el Centro, debes hacerlo a toda costa”.
Este es el método revolucionario. Hay el método
constitucional y el revolucionario. El método revolucionario
es tomar el riesgo de algo y de todo y marchar hacia
adelante, hacia la verdad, y debido a que esta vida humana
da la mejor oportunidad, debemos hacer lo que sea necesario
por eso.
22 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Solamente en la vida humana tú prácticamente tienes el
uso de tu discriminación y decisión. Si pierdes esta posición
y vas a la vida animal o a la vegetal, nadie sabe cuándo tú
puedas de nuevo regresar y ser capaz de tomar una decisión
voluntaria e independiente. En consecuencia, esta vida
humana es lo más importante y no debes estropearla en las
prácticas de la vida animal: âhâra, nidrâ, bhaya, maithuna,
comer, dormir, estar bajo aprehensión cada minuto y tener
placer sensual, porque esto lo puedes obtener en cualquier
parte. Si te conviertes en un animal o vas a algún otro lado,
convirtiéndote en un pájaro, en un gusano, en insecto, etc.,
tú obtendrás todos estos disfrutes, pero el cultivo de tu alma,
de la religión, de tu correcta función, esa oportunidad no la
obtendrás en ningún otro lugar sino en la forma humana de
vida. En la compañía de los santos la posición total puede
ser discutida, de esta manera podrás progresar en tu vida y
salvarte a ti mismo. Pero si habiendo recibido un nacimiento
humano, pierdes esta oportunidad, estás cometiendo suicidio
o ¡aún más que eso! Comete suicidio quien habiendo
recibido la oportunidad de un nacimiento humano no trata de
ayudarse a sí mismo apropiadamente, tratando de hacer lo
posible por su satisfacción completa.
CAPITULO UNO
Conciencia de Kèëòa: Amor y belleza
A comienzos del siglo veinte, el poeta bengalí Hemacandra
escribió: “Hay tantos países que están destacándose: Este,
aquel... Japón es un país muy pequeño, pero está
despuntando como el sol. Sólo la India está bajo el eterno
sopor”. Cuando mencionó la otra parte del mundo dijo:
“América asciende vigorosamente, como si fuera a tragarse el
mundo; algunas veces grita como en son de guerra y el
mundo entero tiembla. Su entusiasmo es tan grande e
intenso, que le quiere arrebatar el mundo al sistema solar y
darle un nuevo molde, una nueva forma”. Así es como
Hemacandra se refirió a América. De la misma manera,
Bhaktivedanta Svâmî Mahârâja vino a darle al mundo una
nueva forma, a través de la conciencia de Kèëòa. En una
ocasión, él dijo: “Debemos ir allá y construirlo de nuevo, con
conciencia de Kèëòa”.
¿Qué es conciencia de Kèëòa? Conciencia de Kèëòa quiere
decir verdadero amor y belleza. El verdadero amor y la
verdadera belleza deben predominar, no el egoísmo o la
explotación. Por lo general, siempre que vemos belleza
pensamos que debemos explotarla, pero en realidad la
belleza es la explotadora, la belleza es la dueña, la belleza es
la controladora.
¿Qué es amor? Amor significa sacrificarse por otros. No
deberíamos creer que hemos de explotar el sacrificio. ¿Quién
es el destinatario del sacrificio? ¿Somos nosotros? No.
Pertenecemos al grupo de los que se sacrifican, al grupo
negativo predominado, al grupo Mahâbhâva. El sacrificio es
el principio fundamental del amor, pero ¿sacrificio por
quién? ¿Quién es el beneficiario? El amor es el beneficiario.
Todos han de contribuir al Centro, pero nadie debería extraer
energía de Él. “Morir para vivir”; con este espíritu debemos
cooperar y trabajar con el verdadero amor y la verdadera
belleza.
El estandarte del amor
Y la belleza saldrá victoriosa en todo el mundo. El amor
vencerá en todo el mundo. Lo sacrificaremos todo para
asegurarnos que el estandarte del amor divino ondee por
doquier, pues una partícula de ese amor podrá distribuir y
mantener la paz en todas las direcciones. Así como los
combatientes lo dedican todo y ofrecen la vida para que sus
compatriotas se beneficien en el futuro, nosotros deberíamos
sacrificar nuestras vidas y trabajar para darle a todos la paz
verdadera.
En Vèndâvana, la tierra de Kèëòa, el nivel de sacrificio es
ilimitado. Los devotos están dispuestos a arriesgarlo todo por
Kèëòa. Si ese principio de sacrificio es entronizado, la paz
hará su aparición automáticamente.
24 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
La conciencia de Kèëòa debe ser entronizada por encima
de todos los demás conceptos. Todos los demás conceptos
deben estar subordinados a la conciencia de Kèëòa. El ideal
de Vèndâvana, la morada de Kèëòa, está por encima de los
demás ideales. En teísmo comparado, el concepto de los
pasatiempos del Ärî Caitanya Mahâprabhu es superior a
todos los demás. Allí el teísmo alcanza su cenit. Esta es
nuestra meta más elevada y paso a paso esta debe ser
expuesta, meditada, aceptada y predicada.
Falacia científica
Sin esto, ¿qué tipo de beneficio están esperando de sus
actuales ocupaciones? Sólo la muerte les espera. Se
vanaglorian tanto y están tan orgullosos de esta civilización
científica, pero la muerte, ya sea automática o natural, les
está esperando. No podrán vencer a la muerte. Un poeta
inglés escribió:
Los alardes de aristocracia, la pompa del poder y toda la
belleza,
todo lo que la riqueza alguna vez otorgó, esperan por igual la
hora inevitable.
Los senderos de la gloria no conducen sino a la tumba.
Thomas Gray “Elegía en un cementerio rural”.
No se preocupan por resolver el peligro más importante,
dicen que son grandes pensadores, grandes hombres, y que
merecen el respeto de la sociedad, pero aquí el problema
general e inevitable para todos los átomos es la muerte.
¿Cuál es su contribución para resolver el peligro más grave,
que está esperando para devorar a todos, sean científicos,
insectos o virus? ¿Cuál es su solución para la muerte? ¿Han
dado algún paso para solucionar ese peligro universal? Lo
que ahora están haciendo es explotar y como reacción están
alentando una vida inferior. Explotan la naturaleza y todos
aquellos que están disfrutando los beneficios tendrán que
pagar hasta el último céntimo con intereses.
“Toda acción produce una reacción igual y opuesta”. Esto
es lo que dicen, pero, qué han hecho para resolverlo? Están
arriesgando el destino del mundo con sus fascinantes
proposiciones de comodidad aparente. ¿Qué es eso? Están
evadiendo el peligro más grave e inevitable, por lo que su
vida es una labor negativa e inútil. En cierto sentido son
traidores a la sociedad. Vengan con valor para afrontar y
resolver el verdadero problema, el problema más común y
peligroso. De no ser así, abandonen el campo y márchense.
Déjenlo a nosotros y probaremos que el mundo es una
morada de felicidad perfecta: viävam purna sukhâyate
Sumérjanse en la realidad
Pero para comprender esto tienen que sumergirse
profundamente, no en el plano del cuerpo y la mente, sino en
Cap. 1, Búsqueda de Ärî Kèëòa 25
el plano del alma. Tienen que sumergirse de lleno en la
realidad que hay dentro de cada uno de ustedes. No es algo
foráneo que debe adquirirse mediante un préstamo, sino que
el alma está dentro de todos, incluso dentro de los insectos y
árboles. Así pues, tienen que elevarse al nivel del alma.
Desháganse de sus revestimientos físicos y mentales y
encuentren su propio ser. Allí hallarán la clave, la pista para
el mundo verdadero, donde vale la pena vivir la vida.
La solución está allí; hasta cierto punto muchos
Mahâjanas, grandes santos de todas la sectas religiosas, han
dado indicaciones, pero nosotros afirmamos que en el
Bhagavad-gîtâ y en el Ärîmad-Bhâgavatam, la India ha
aportado el concepto más elevado del mundo espiritual. Por
ello los retamos, no somos soñadores, somos pensadores
muy prácticos. No evitamos ningún problema diciendo: “¡Oh!
¡No tiene solución!” No pertenecemos al grupo que quiere
obtener fama y prestigio fáciles. No queremos clasificarnos
con esos engañadores. Vengan y averigüen si pueden hallar el
plano de la realidad. No se les pide que empleen menos
energía en sus quehaceres, sino que acepten nuestro
programa; pruébenlo y verán.
¿Dónde estamos? ¿Quiénes somos? ¿Cuál es la verdadera
naturaleza del mundo? En el Corán, en la Biblia, en los Vedas
y en todas las demás Escrituras se han dado esperanzas e
indicaciones acerca de la vida real. ¿Es todo eso un fraude?
¿Qué aliciente han ofrecido los materialistas? Ese aliciente
es únicamente para aquellos que se autoengañan y los está
arrastrando al país del préstamo y la deuda, al país donde
‘toda acción produce una reacción igual y opuesta’. Debemos
diseñar una civilización divina en este plano, tenemos que
probar el sendero que ha sido sugerido por los grandes
santos y las Escrituras. No es algo irrazonable, no es una
locura. Vengan, aquí también puede aplicarse la razón.
Ärî Caitanya Mahâprabhu, con un ejemplo alegórico,
ofreció una solución para todos nuestros problemas. Él dijo:
“Vemos que eres pobre, pero hay una solución satisfactoria.
Tu riqueza está bajo el suelo de tu propia habitación y todo
lo que tienes que tratar de hacer es desenterrarla. No te
acerques a ella por el lado sur, con el método del karma,
dame y toma, pues entonces todo lo que hagas te causará
alguna reacción que te atrapará y perturbará y no tendrás
tiempo para alcanzar la solución apropiada. Si te acercas a
ese tesoro escondido por el oeste, a través del sistema del
yoga, manipulando las fuerzas sutiles de la naturaleza para
obtener poderes místicos sobrenaturales, ellos te hechizarán
y desviarán tu atención de la meta deseada. Tu propia
actividad en la dirección equivocada obstaculizará tu
realización”.
El fantasma del samâdhi
“Si con la ayuda de lógica Vedânta mal interpretada, te
aproximas al tesoro por el norte, la parte del gran brahmâsmi,
26 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
el concepto impersonal, entonces estarás en samâdhi eterno.
Ese gran fantasma te tragará, tu existencia se desvanecerá y
¿quién llegará a disfrutar la paz que se obtiene al lograr la
riqueza? Sólo si te acercas por el este, con la ayuda de la
devoción, conseguirás alcanzarla fácilmente. Esa es la
dirección de la salida del sol, la dirección de donde procede
la luz. Esa luz no la preparan tus propias manos, esa luz
proviene de la fuente de toda luz, la verdad revelada; es
enviada de un lugar que nos es desconocido. Esa luz es
conocimiento revelado, bhakti, el sendero de la devoción”.
Adopta este sendero en tu búsqueda de la verdadera
riqueza que hay dentro de ti y te será fácil encontrar tu
propio ser, que es muy maravilloso (aäcâryavat paäyati kaäcid
enam). Al descubrir que tu propio yo es tan maravilloso, te
avergonzarás pensando: “¿Cómo pude haber sido arrastrado
por el encanto de este mundo material? Yo soy alma. ¿Cómo
pudo mâyâ ejercer sobre mí un poder tan hechicero, que mi
propio ser, tan valioso y maravilloso, fue atraído por la
ilusión? Los más grandes espiritualistas han admirado mucho
la paz que hay dentro de mí, pero he estado en contacto con
cosas mortales, repugnantes y putrefactas. ¿Cómo? Es muy
asombroso pero fui engañado”.
Así pues, de alma a Superalma, de Vâsudeva a Nârâyaòa y
de Nârâyaòa a Kèëòa, la comprensión progresiva en la
realización de Dios no es poco científica; es realmente
científica; esto es vijñâna, conocimiento científico:
jñânam te’ ham sa-vijñânam, idaê vakëyâmy aéëataì
yaj jñâtvâ neha bhûyo ‘nyaj, jñâtavyam avaäiëyate
En el Bhagavad-gîtâ (7.2) Kèëòa dice: “Arjuna ahora te
explicaré el conocimiento científico, no sólo acerca del alma
sino también de su potencia. La mente, los sentidos y las
modalidades de la naturaleza son no-âtmâ, materiales. Hay
un enfoque directo e indirecto de la realidad, que ahora te
explicaré. Por favor escúchame con atención: jñânam te ‘ham
sa vijñânam, “¿qué es esto? Existo Yo y Mi potencia, y la jîva,
la entidad viviente, es la potencia marginal que llena todos
estos mundos materiales”. Si la jîva-äakti, la potencia
espiritual fuese retirada, todo sería piedra. En ese caso,
¿quién se interesaría por explotar? Si la potencia marginal, la
jîva, fuese separada de la materia, toda esta agresividad, esta
tendencia a la explotación se terminaría, todo quedaría
muerto. El alma ha penetrado esta conciencia material y la
ha convertido en algo móvil. Ustedes deben comprender esto
apropiadamente, de un modo científico. No nos falta
capacidad para ofrecerles una explicación científica.
Del autoengaño a la realidad
Aquí hay un concepto más elevado del mundo superior.
Ese mundo es real y el lugar donde están esforzándose al
máximo para establecerse, el sitio que consideran real, es
irreal.
Cap. 1, Búsqueda de Ärî Kèëòa 27
yâ niäâ sarva-bhûtânâê, tasyâê jâgarti saêyamî
yasyâê jâgrati bhûtâni, sâ niäâ paëyato muneì
Bhagavad-gîtâ 2.69
“Estás dormido en lo concerniente a tu verdadero interés y
a la verdadera realidad, mientras que estás despierto en el
plano del autoengaño”. Tenemos que establecernos en el
plano de la realidad y hacer todo lo posible por
transmitírselo a otros.
Predicar significa lo siguiente: “Yo tengo fe sincera en la
conciencia de Kèëòa y la saboreo al máximo. Veo que aquí
también está mi porvenir debido a que es muy placentera,
útil y saludable; he venido a entregársela a ustedes, amigos
míos. Debemos guiar nuestras vidas de acuerdo con los
principios de la conciencia de Kèëòa, tal y como los enseña
el Maestro Espiritual; acéptenla y tendrán la fortuna de
alcanzar la meta de sus vidas”.
Rasa: Éxtasis y felicidad
Así tenemos que acercarnos a todos con conciencia de
Dios, conciencia de Kèëòa. Debemos mostrar que la
conciencia de Dios en última instancia se funde en la
conciencia de Kèëòa. Tenemos que mostrar con destreza,
paso a paso, que Kèëòa es el depósito de todo placer (akhila
rasâmèta murtiì). ¿Qué es conciencia de Kèëòa? Rûpa
Gosvâmî ha dado una definición científica. No podemos
evitar el rasa, placer. Todos buscamos rasa; todo el mundo,
toda partícula, incluso la más pequeña del universo está
siempre suspirando por rasa, felicidad, éxtasis, y todas las
fases posibles del rasa están personificadas en Kèëòa. Traten
de entender cómo funciona. ¿Qué es rasa? ¿Cuál es su
naturaleza? ¿Cómo puede establecerse una comparación con
ella? De esta manera, paso a paso, tendrán que llegar al
concepto Kèëòa de Dios. No es una fábula de las antiguas
Escrituras de la India. Kèëòa no es un asunto de fábula, sino
un hecho. Tienen que salir a la luz y enfrentarse a ese hecho
viviente, a esa realidad. Haremos todo lo posible por
mostrarles que Él es un hecho. Kèëòa es un hecho, una
realidad, y la realidad existe para sí misma.
Tienen que pagar para llegar a la meta, deben “morir para
vivir” y de esta forma percibirán que no es un engaño. Lo
notarán cuando progresen a lo largo del sendero (bhakti
paraktir anyatra ca). Con cada paso adelante experimentarán
tres cosas: Satisfacción, sustento y erradicación del hambre.
Sus anhelos en general disminuirán. Por lo general
pensamos: “Quiero esto, quiero aquello, lo quiero todo; pero
aun así, no he saciado mi hambre”. “Sentirán que su hambre
se apacigua a medida que progresen en la conciencia de
Kèëòa, y las cosas que consideraban que les aliviaban les
abandonarán automáticamente. Su comercio cesará; todo se
retirará. Su tendencia natural hacia el avance espiritual
aumentará de un modo espontáneo y verán cómo su progreso
se hace más rápido. Podrán experimentar estas tres cosas en
28 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
la práctica. Vengan y acepten lo que decimos”. Así tenemos
que acercarnos a todos, dejándole los resultados al Señor.
El dueño de los frutos
Tan sólo somos agentes y estamos trabajando porque Él
nos lo ha ordenado. Debemos recordar qué es bhakti, qué es
verdadera devoción. El sueldo que yo gane, por cualquier
cosa que haga, no debe venir a mí, pues no soy más que un
agente. El beneficio debe ir al propietario, a mi Amo, Kèëòa.
Hemos de actuar con esta idea y eso será verdadero bhakti.
De no ser así estaremos ocupados en karma-kâòàa: A la caza
del fruto. Quiero disfrutar del beneficio del karma por mi
cuenta, pero ese resultado debe ir a mi Amo. Yo soy Su
sirviente y trabajo siguiendo Sus ordenes. Yo soy Su esclavo,
no el amo. Por ello no soy la persona apropiada para ser el
destinatario de los frutos de la energía. El dueño de la
energía es el Señor Supremo y todos los frutos de la misma
deben ir a Él, sin que por el camino haya interferencia
alguna. Esta debe ser la actitud de todo trabajador y eso será
bhakti auténtico, no somos los destinatarios, Él es el
destinatario. Siempre debemos ser conscientes que Él es el
único beneficiario. Sólo entonces somos devotos; no somos
los beneficiarios, sino trabajadores desinteresados. Se dice
en el Bhagavad-gîtâ (2.47):
karmaòy evâdhikâras te, mâ phaleëu kadâcana
mâ karma-phala-hetur bhûr, mâ te saôgo ‘stv akarmaòi
“Tienes derecho a desempeñar tu deber prescrito, pero no
a disfrutar de los resultados de tu trabajo”. Esta es una gran
advertencia. Kèëòa dice: “No pienses jamás que debido a que
no eres el beneficiario de los frutos de tus actos, no tienes
por qué molestarte trabajando tanto”. Pensar: “No voy a
trabajar porque no soy el beneficiario”, es la maldición más
atroz. Incluso las actividades desinteresadas pertenecen a
una categoría inferior. Más bien, debemos ejecutar
actividades piadosas para la satisfacción del Señor Supremo.
Esto es bhakti o devoción y en el bhakti también hay una
gradación: Hay una gran división entre vidhi-bhakti y râga-
bhakti, devoción calculadora y devoción espontánea.
Autócrata, déspota y mentiroso
Dios no es un rey constitucional, sino un autócrata.
Trabajar para un autócrata es el concepto más elevado del
sacrificio. ¿Qué grado de desinterés y valor se necesita al
trabajar para un autócrata, un déspota, un mentiroso que
trama cualquier cosa? No sólo eso; tal es Su posición
normal. No es un temperamento pasajero, sino Su naturaleza
interior eterna. Kèëòa es un autócrata debido a que la ley
emana de Él. Un autócrata está por encima de la ley. La ley
hace falta cuando son muchos, pero no cuando hay uno solo.
Kèëòa es un déspota, pero al mismo tiempo Él es el Bien
Cap. 1, Búsqueda de Ärî Kèëòa 29
Absoluto. El mundo saldría perdiendo si en algo restringe Su
despotismo. La bondad tiene que fluir plenamente. ¿Eso está
mal? ¿Puede haber alguna objeción? La bondad debe tener la
libertad de fluir por todo lugar. Si decimos que Dios es el
bien absoluto, ¿qué perdemos entonces dándole autocracia?
¿Debe la autocracia estar con los necios e ignorantes? No, el
Bien Absoluto debe poseer autocracia plena; no es que la ley
vaya a atar Sus manos, pues en ese caso saldríamos
perdiendo. Y a fin de atraernos, Kèëòa miente, debido a que
no podemos comprender toda la verdad, Kèëòa se ha
convertido en un mentiroso, para atraernos poco a poco
hacia Él.
Antes que nada debemos comprender que Kèëòa es sólo
bondad y, en consecuencia, todo lo que emana de Él tiene
que ser bueno, si hay algún defecto, está en nosotros, somos
usurpadores; Él no es un usurpador, sino que exhibe eso
como Su lîlâ, Su juego. Todo le pertenece, por eso no hay
falsedad, Él dijo: “Hágase la luz” y hubo luz; “Hágase el
agua” y hubo agua. ¿Cómo puede haber falsedad en Él si
posee semejante potencial?
Tenemos que sacrificarnos por Kèëòa, porque Él es el
amor, la belleza y la bondad absoluta. Se necesita fe y
desinterés a un grado tan alto. Si aceptamos conciencia de
Kèëòa como nuestro ideal más elevado, tendremos que
sacrificarnos mucho; pero sacrificio significa vida: “Morir
para vivir”. No hay pérdida en el sacrificio, entregándonos
sólo podemos ganar.
Así pues, el kîrtana, la prédica, ha sido aceptada como el
medio para llegar al fin. Hay tantos métodos mediante los
cuales podemos acercarnos con kîrtana a las almas de este
mundo: De persona a persona, a través de libros y ejecutando
saôkîrtana, cantando el Santo Nombre en congregación. Ayu-
dando a otros nos ayudamos a nosotros mismos; fomentamos
nuestra fortuna y nuestra fe. Nuestro kîrtana no bendecirá
sólo a los demás, sino que nosotros también nos
beneficiaremos eternamente.
Vacío eterno
Kèëòa dice en el Bhagavad-gîtâ (2.47): “Nunca te apegues
al incumplimiento de tu deber (mâ te sango ‘stv akarmaòi).
¿Vas a dejar de trabajar porque se te pide que lo hagas por
Mí? No te sometas a esa reacción dolorosa, pues entonces
estarás perdido. No te apegues a detener el trabajo e ir a la
huelga. No, eso es un vacío peligroso. No saltes a ese vacío
eterno, trabaja para Mí y prosperarás”. Kèëòa también dice:
“Abandona todo tipo de deber y ríndete a Mí (sarva dharmân-
parityajya mâm ekam äaranam vraja). Esta es Mi posición: Yo
soy todo para ti, tu guardián, tu amigo. En Mí has de
encontrar la meta de tu vida. Créelo Arjuna, al menos no he
de engañarte. Tú eres mi amigo, puedes tenerlo por seguro”.
man manâ bhava mad-bhakto, mad-yâjî mâê namaskuru
mâm-evaiëyasi satyaê te, pratijâne priyo ‘si me
30 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
“Medita siempre en Mí y hazte Mi devoto, adórame e
inclínate ante Mí. De este modo ciertamente vendrás a Mí. Mi
querido amigo, te lo prometo bajo juramento, te estoy
diciendo la verdad, Yo soy todo. Trata de venir a Mí; Yo soy
la meta, la realización de la vida, no sólo para ti sino
también para todos. Esta es Mi posición considerada de un
modo absoluto. Tú por lo menos, eres Mi amigo; no te
engañaré. Puedes creerme. Te prometo que eso es lo que
soy”.
De qué manera tan desvergonzada Kèëòa se está
expresando, para nuestro beneficio, Él ha venido a suplicar
tanto por Sí mismo. Y para nuestra guía un acta ha sido
registrada en el Bhagavad-gîtâ. Para predicar de Sí mismo, el
Señor Kèëòa vino como Ärî Caitanya Mahâprabhu, como Su
propio representante, acompañado por Sus asociados
eternos. Incluso trajo con Él a Ärîmatî Râdhârâòî, la
devoción personificada, diciendo: “Os mostraré cuán
encantadora es vuestra posición en Mi servicio, cuán digna y
hermosa es la devoción de Mi otra mitad. ¡Venid conmigo!” Y
Baladeva ha venido como Nityânanda para predicar y
Vèndâvana ha venido para darse a conocer en Navadvîpa. Por
eso estamos muy endeudados con el predicador,
especialmente cuando Kèëòa mismo ha venido a predicar y a
mostrar cuán sacrificado, hermoso y magnánimo es el amor
Divino.
CAPITULO DOS
Santos, Sagradas Escrituras y Gurus
Los peregrinajes tienen como propósito escuchar a las
personas santas que habitan en los lugares sagrados; la
siguiente es una conversación entre Ärîla Ärîdhara Mahârâja y
tres estudiantes europeos, que viajaban por India en busca de
la verdad.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: ¿Para qué han venido a la India?
Estudiante: Para peregrinar, hemos venido a visitar los
lugares sagrados como Navadvîpa, Vèndâvana y Jagannâtha
Purî. Esa fue la principal razón por la cual vinimos a India.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: ¿Cómo se han enterado de
todas estas cosas? ¿A través de libros?
Estudiante: Sí, a través de los libros de Ärîla Prabhupâda.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: ¿Qué libros?
Estudiante: El Bhagavad-gîtâ.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: ¡Ah! “El Bhagavad-gîtâ tal como
es” por Bhaktivedanta Svâmî Mahârâja.
Estudiante: Sí.
Bhagavad-gîtâ: “Cúrate a ti mismo”
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Hace muchos años un erudito
alemán opinó que el Bhagavad-gîtâ es la literatura espiritual
más elevada. Según su punto de vista, el Bhagavad-gîtâ nos
aconseja de un modo muy diáfano, que no tratemos de
rectificar el medio ambiente, sino que nos corrijamos
nosotros para adaptarnos a él. Esta es la clave del consejo
del Bhagavad-gîtâ: “Cúrate a ti mismo”. No tenemos poder
para efectuar cambios en el medio ambiente, eso está
establecido por la voluntad divina. Nuestro medio ambiente,
la suma total de todas las fuerzas que actúan fuera de
nosotros son inamovibles. No tenemos habilidad para
interferir con él; eso sólo sería una pérdida inútil de energía,
más bien debemos tratar de cambiar nosotros para
adaptarnos a las circunstancias externas: Este es el secreto
de nuestro éxito en la vida (tat te ‘nukampâê
susamîkëamâòo). Tenemos un deber que cumplir, pero no
debemos aspirar a los resultados de nuestras actividades; los
resultados dependen de Kèëòa (karmaòy evâdhikâras te mâ
phaleëu kadâcana). Nosotros contribuimos y al mismo
tiempo, otros miles de millones están contribuyendo,
creando el medio ambiente. Así pues, debemos contribuir
con nuestro deber, pero debido a que el resultado final es lo
dispuesto por el Absoluto, tendremos que aceptarlo como lo
mejor. Nuestras actividades individuales producen muchos
resultados, pero debemos entender el modo en que la
voluntad absoluta lo armoniza todo y adaptarnos en
consecuencia.
32 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Sólo somos responsables de desempeñar nuestro deber.
Nunca debemos aspirar a tener un medio ambiente
determinado; el medio ambiente evolucionará a su manera.
No tenemos poder para modificarlo. Más bien, debemos
hacer todo lo posible por cambiar nosotros, para así poder
entrar en armonía con él.
Jamás nos corresponde disfrutar los resultados de
nuestras acciones. ¿Debemos desanimarnos porque
trabajamos por un resultado determinado y no lo obtenemos?
No, debemos continuar cumpliendo con nuestro deber. Todo
lo que aportemos debe ser ofrecido al Infinito y Él amoldará
los resultados a Su manera. Kèëòa dice: “Nunca aspires a que
tus actos te proporcionen un resultado concreto. Al mismo
tiempo, no permanezcas inactivo, no seas inútil. Continúa
desempeñando tu deber sin depender de ningún resultado
externo”.
Estudiante: ¿Tenemos que recordar a Kèëòa mientras
actuamos de ese modo?
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Sí, entonces podremos entrar en
contacto con Kèëòa y de una manera paulatina nos daremos
cuenta que nuestro medio ambiente nos es amistoso. Cuando
desaparezcan las reacciones de nuestras actividades previas,
encontraremos que toda vibración nos anuncia buenas
nuevas. Cuando nuestra actitud egoísta se esfume, nos
encontraremos envueltos en medio de dulces vibraciones.
Debemos intentar deshacernos de todo lo malo que hayamos
hecho hasta ahora. Debemos cumplir con nuestro deber, sin
esperar jamás un resultado definido, sino proyectando el
fruto hacia el Infinito.
Disolviendo el ego falso
Entonces llegará el día en que nuestro sentimiento egoísta
se desvanecerá y de nuestro interior surgirá, despertándose,
nuestro yo real, un miembro del mundo infinito, y nos
encontraremos en medio de las dulces ondas de ese medio
ambiente. Allí, todo es dulce, la brisa es dulce, el agua es
dulce, los árboles son dulces; todo lo que encontramos es
dulce, dulce, dulce.
El ego interno es nuestro enemigo y para disolverlo hemos
de cumplir con nuestro deber del modo que juzguemos más
conveniente, pero sin esperar jamás una reacción que
corresponda a lo que deseamos. Si adoptamos este karma-
yoga, en muy poco tiempo, nos daremos cuenta que el ego
falso, que siempre esperaba algo torcido para sus propósitos
egoístas, se ha desvanecido; el extenso y amplio ego interior
ha surgido y estamos en armonía con todo el universo. El
mundo armonioso se revelará y la capa de deseos egoístas
desaparecerá.
La causa de nuestro mal no está afuera, sino dentro de
nosotros. Un vaiëòava Paramahaêsa, un santo del más
elevado nivel, considera que todo está bien y no encuentra
nada de qué quejarse. Cuando alguien puede percibir que
todo es extremadamente dulce y placentero, comienza a vivir
en el plano de la Divinidad. Nuestro ego falso produce sólo
Cap. 2, Búsqueda de Ärî Kèëòa 33
disturbios y ha de ser disuelto. No deberíamos pensar que el
medio ambiente es nuestro enemigo, debemos esforzarnos
por detectar la gracia divina en todo lo que viene a nosotros,
incluso si se presenta como un enemigo aparente. Todo es la
misericordia del Señor, pero no podemos verla, más bien
vemos lo opuesto; tenemos tierra en los ojos.
En realidad todo es divino; todo es la gracia del Señor; la
enfermedad está en nuestros ojos. Estamos enfermos y si nos
curamos, nos daremos cuenta que estamos en un mundo
magnánimo. Sólo las capas del deseo nos engañan,
impidiéndonos apreciar la realidad del mundo. Un estudiante
genuino de la escuela devocional adoptará esa actitud hacia
el medio ambiente y hacia el Señor. Debemos tener en
cuenta que la voluntad de Dios está en todas partes, ni
siquiera una brizna de hierba puede moverse sin la sanción
de la Autoridad Suprema. Él percibe y controla todos los
detalles. Tenemos que contemplar el medio ambiente con
optimismo; el pesimismo está dentro de nosotros: Nuestro
ego es responsable de todo tipo de males.
Dicha infinita
Esto es vaiëòavismo. Si podemos actuar así, nuestra
enfermedad se curará en muy poco tiempo y nos
encontraremos sumergidos en la dicha infinita. En la
actualidad tendemos a curar lo que percibimos fuera de
nosotros; pensamos: “Quiero que todo actúe de acuerdo con
mi control, mi dulce voluntad. Cuando todo me obedezca
seré feliz”. Pero tenemos que adoptar la actitud opuesta,
como Mahâprabhu dijo:
tèòâd api sunîcena, taror api sahiëòunâ
amâninâ mânadena, kîrtanîyaì sadâ hariì
Äikëâëùaka 3
No debemos oponer resistencia al medio ambiente; más
aún, si algo indeseable se nos presenta, hemos de tolerarlo
con nuestra máxima paciencia e incluso, si alguien nos
ataca, no nos pondremos violentos; debemos mostrar la más
extrema tolerancia, honraremos a todos pero no buscaremos
honor.
De este modo, en el plazo más corto y con la mínima
energía, podemos alcanzar la meta más elevada: El plano
donde el mismo Kèëòa vive; ése es el plano más esencial de
la existencia. En ese momento todos los revestimientos que
cubren el alma se desvanecerán, dejarán de existir; el ego
verdadero despertará y descubrirá que está jugando en una
dulce onda, danzando y divirtiéndose en Vèndâvana, con
Kèëòa y Sus devotos. Y ¿qué es Vèndâvana? No es una fábula
ni un cuento. El plano más amplio y extenso de todo el
universo está compuesto de belleza, dulzura y
bienaventuranza, y en Vèndâvana se encuentran esas
cualidades en toda su plenitud. Tenemos que sumergirnos
profundamente en ese plano de la realidad.
34 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Nuestro ego nos ha puesto a flote en la superficie de los
problemas, en mâyâ, la ilusión. La especulación y la
búsqueda egoísta de la satisfacción nos ha traído aquí y
deben desintegrarse de una vez por todas. Entonces surgirán
desde adentro nuestros egos dorados y nos daremos cuenta
que estamos en la esfera de la danza feliz, con Kèëòa en
Vèndâvana.
Autodeterminación hegeliana
En el lenguaje de Hegel esto se denomina
“autodeterminación”. Autodeterminación quiere decir que
debemos morir para vivir. Hemos de abandonar nuestra vida
material y todos nuestros hábitos materiales: Si deseamos
vivir en verdad, nuestro modo de ser actual tendrá que morir.
Tendremos que renunciar a nuestro ego falso. En el ego se
acumulan, en formas sutiles, nuestros hábitos materiales
provenientes de diversos nacimientos, no sólo de la
experiencia adquirida en nacimientos humanos, sino incluso
en nacimientos animales, nacimientos como árboles y tantos
otros nacimientos. Conciencia de Kèëòa significa la
disolución total del ego falso. Esa figura egoísta e inventada
que hay dentro de nosotros es nuestra enemiga. El verdadero
yo está enterrado, sin esperanza, bajo el ego falso, tan
profundo es el abismo de nuestro olvido, que ni siquiera
sabemos quiénes somos. Así pues, como dijo el filósofo
alemán Hegel, tenemos que “morir para vivir”.
La realidad existe por sí misma y para sí misma. El mundo
no ha sido creado para nuestros fines egoístas; tiene un
propósito universal del cual somos parte y porción; hemos de
ponernos de acuerdo con el Todo. El Todo Absoluto es Kèëòa
y Él está danzando, retozando y cantando a Su propio modo.
Tenemos que entrar en esa danza armoniosa.
¿Deberíamos pensar, siendo infinitesimales, que hemos de
controlar el Infinito? ¿Que todo se desarrollará según
nuestros caprichos? Esta es la idea más odiosa y malvada
jamás concebida y tal enfermedad nos aqueja. Ese es el
verdadero problema de la sociedad y nuestra búsqueda
debería estar dirigida a resolverlo.
Estudiante: ¿Esto significa que debemos renunciar por
completo a la vida material?
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: No de golpe. Cada uno debe
progresar de una manera gradual, de acuerdo con su caso
individual. Si alguien que tiene mucha afinidad por la vida
mundana, la abandona de repente, puede que no mantenga
sus votos, que caiga de nuevo. Por consiguiente, debemos
progresar poco a poco, de acuerdo con nuestra capacidad
personal. Esto debe tenerse en cuenta. Pero también
debemos estar siempre ansiosos por abandonarlo todo y
dedicarnos, en exclusiva, al más elevado deber. Aquellos que
tienen suficiente valor saltarán a lo desconocido pensando:
“Kèëòa me protegerá, estoy saltando en el nombre de Dios, Él
está en todas partes y me recogerá en Su regazo”. Alguien
que está verdaderamente ansioso de encontrar la verdad,
puede saltar hacia adelante con esta idea.
Cap. 2, Búsqueda de Ärî Kèëòa 35
Estudiante: Yo tengo un problema. Durante diez años he
intentado seguir este proceso. Durante diez años no he
comido carne, huevos ni pescado. Evito las cosas materiales;
no tengo atracción por ellas. He dejado todo eso atrás, pero
hay algo que quiero y no puedo dejar: La marihuana.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Eso es algo minúsculo. Hay tres
verdaderas dificultades: La primera son las mujeres, la
segunda, el dinero, y tercera, la fama y el prestigio. Estas tres
son nuestras enemigas. La intoxicación con marihuana es
algo minúsculo; cualquiera puede dejarla fácilmente. Pero
estas tres cosas son la aspiración de todo animal, árbol,
pájaro, hombre o semidiós. Esas tres están en todas partes,
pero la intoxicación y otros hábitos pasajeros son cosas muy
insignificantes, que pueden vencerse con gran facilidad.
El hábito de intoxicarnos lo adquirimos poco a poco y así
mismo tenemos que dejarlo de un modo gradual, no de
repente. Poco después de la Segunda Guerra Mundial, leímos
en los periódicos que Goering, un general de la aviación
hitleriana, estaba habituado a intoxicarse mucho. Pero
cuando fue encerrado en la cárcel no se le suministraron
intoxicantes. Él se enfermó, pero el tratamiento siguió su
curso y se curó. La medicina curó su enfermedad. También
hemos visto muchos comedores de opio que vinieron al
templo y dejaron sus hábitos poco a poco.
Muchos supuestos “sâdhus” fuman marihuana. Ayuda a la
concentración, pero esto atañe a la mente material, perturba
la fe; es enemiga de la fe. Sólo la fe puede llevarnos a la meta
deseada, no la intoxicación material. Las almas descarriadas
creen que la marihuana, el hachís y tantas otras cosas,
pueden ayudarnos en nuestra meditación. Puede que hagan
algo, pero eso es material y nos frustrará a la hora de la
verdad. Estas cosas no nos pueden ayudar a elevarnos muy
alto.
El Sexo, la intoxicación y el oro
El Ärîmad-Bhâgavatam (1.17.38) nos aconseja rechazar
cinco cosas: dyûtaê, el juego o la diplomacia; pânaê, la
intoxicación, incluyendo el té, el café, el betel y todo lo
demás; striyaì, las relaciones amorosas ilícitas; sûnâ, la
matanza de animales; y las transacciones con oro. Los
negocios con oro lo hacen a uno muy apático para con el
progreso en la línea de la fe. Estas cinco cosas son muy
tentadoras.
Qué decir sobre la manía que la intoxicación nos ayudará
en la meditación sobre lo trascendental. Devarëî Nârada dice:
yamâdibhir yoga-pathaiì kâma-lobha-hato muhuì, “incluso lo
que adquirimos por medio de la meditación es temporal y
carece de efecto permanente. Sólo la verdadera fe en la línea
de la devoción pura puede ayudarnos”.
Santos: Escrituras vivientes
36 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Estudiante: Entonces, ¿de qué manera podemos desarrollar
fe en la conciencia de Kèëòa?
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: ¿Cómo os habéis formado un
concepto de la conciencia de Kèëòa?
Estudiante: Leyendo el Bhagavad-gîtâ.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: El Bhagavad-gîtâ. A partir de las
Sagradas Escrituras. Y, ¿quién escribe las Escrituras? Algún
santo, o sea, tanto la asociación con los santos como los
consejos de las Escrituras son necesarios. El santo es la
Escritura viviente y las Escrituras nos aconsejan de un modo
pasivo. Un santo puede aconsejarnos de una manera activa y
de una forma pasiva podemos recibir el beneficio de las
Escrituras. La asociación de las Sagradas Escrituras y de los
santos, puede ayudarnos a alcanzar la realización más
elevada: sâdhu äâstra kèpaya haya. Los santos son más
poderosos. Aquellos que viven la vida recomendada por las
Escrituras, son la personificación de las mismas. En su
asociación y por su gracia nos podemos empapar de ese
elevado conocimiento sutil y de fe.
En el intento de alcanzar el destino final, todas nuestras
experiencias son inútiles; sólo la fe puede llevarnos allá. El
mundo espiritual está mucho, mucho más allá de la
jurisdicción de nuestra limitada experiencia auditiva, visual y
mental. La experiencia del ojo, el oído y la mente es muy
exigua y limitada, pero la fe puede elevarse, atravesar esta
área y entrar en la esfera trascendental.
La fe debe desarrollarse con la ayuda de las Escrituras y de
los santos, quienes nos ayudarán a comprender que el mundo
espiritual es real y éste, irreal. En ese momento este mundo
material será para nosotros la noche y aquél será el día.
Ahora el mundo eterno es para nosotros oscuridad y estamos
despiertos en este mundo mortal. Lo que es noche para unos
es día para otros. Un santo es consciente de algo y un ladrón
está trabajando en otro nivel. Viven en dos mundos distintos.
Un científico vive en un mundo y un pendenciero en otro. El
día de uno es la noche del otro. Las personas ordinarias no
pueden ver lo que Einstein y Newton han visto y un gran
hombre ignora lo que ve una persona ordinaria. Así, tenemos
que despertar nuestro interés por ese plano e ignorar los
intereses de éste.
La tercera guerra mundial: Déjala que suceda
Estudiante: A mucha gente le preocupa la guerra nuclear,
creen que puede estallar muy pronto.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Eso es un punto en una línea,
una línea que está en un plano, un plano dentro de un sólido.
Tantas veces, las guerras comienzan y terminan; tantas veces
el sol, la Tierra, los sistemas solares desaparecen y vuelven a
surgir. Eternamente estamos enfrascados en tal pensamiento.
Esta guerra nuclear es un punto diminuto; ¿qué importa?
Muchos individuos mueren a cada momento, la tierra morirá,
todo el género humano desaparecerá; déjalo que venga.
Debemos tratar de vivir en la eternidad, no una porción
determinada de tiempo o espacio. Tenemos que prepararnos
Cap. 2, Búsqueda de Ärî Kèëòa 37
para nuestro beneficio eterno, no para algún remedio
temporal. El sol, la luna y todos los planetas, aparecen y se
desvanecen; mueren y son creados de nuevo. Tenemos que
vivir en esa eternidad. La religión cubre este aspecto de
nuestra existencia. Se nos dice que contemplemos las cosas
desde esta perspectiva: No sólo este cuerpo, sino también la
raza humana, los animales, los árboles, toda la Tierra e
incluso el sol, todos se desvanecerán y surgirán de nuevo.
Creación, disolución, creación, disolución..., continuará para
siempre en el dominio de los conceptos erróneos. Al mismo
tiempo, hay otro mundo que es eterno; se nos pide que
entremos allí, que hagamos nuestro hogar en ese plano, el
cual ni entra en las fauces de la muerte, ni experimenta
cambio alguno. En el Bhagavad-gîtâ (8.16) se declara:
âbrahma-bhuvanâl lokâì, punar âvartino ‘rjuna
mâm upetya tu kaunteya, punar janma na vidyate
“Incluso el señor Brahmâ, el mismo creador, tiene que
morir. Hasta en Brahma-loka, el planeta más elevado del
universo, toda la energía material sufre estos cambios”.
Pero si podemos atravesar la región de los conceptos
erróneos y entrar en el área de la comprensión apropiada,
entonces no hay creación ni disolución. Aquello es eterno y
somos hijos de esa tierra. Nuestros cuerpos y mentes son
hijos de esta tierra que va y viene, que es creada y muere.
Tenemos que escapar de este mundo mortal.
Zona de néctar
Estamos en semejante lugar, ¿qué hay que hacer? Trata de
escapar, haz todo lo posible por salir de esta zona de muerte.
Los santos nos dicen: “Vuelve a casa querido amigo,
vayamos a casa. ¿Por qué sufres tanto sin necesidad en una
tierra extranjera? El mundo espiritual es real; este mundo
material es irreal, surgiendo y desvaneciéndose, apareciendo
y desapareciendo. ¡Es una farsa! Desde el mundo de la farsa,
debemos ir al de la realidad”. Aquí, en este mundo material,
no habrá sólo una guerra, sino guerra tras guerra, guerra tras
guerra.
Hay una zona de néctar y en realidad somos hijos de ese
néctar que no muere (äènvantu viäve amètasya putraì). De un
modo u otro, estamos perdidos aquí, pero en realidad somos
hijos de esa tierra eterna, donde no hay nacimiento ni
muerte. Tenemos que acercarnos a ella con un corazón
amplio y abierto. Esto lo declaran Ärî Caitanya Mahâprabhu,
el Bhagavad-gîtâ, los Upaniëads y el Ärîmad-Bhâgavatam:
Todos confirman la misma cosa. Ese es nuestro dulce, dulce
hogar, y debemos hacer todo lo posible por retornar a Dios,
de vuelta a casa, y llevar a otros con nosotros.
CAPITULO TRES
Fosilismo contra evolución subjetiva
El siguiente capítulo es un extracto de una conversación
entre Ärîla Ärîdhara Mahârâja y el neurofisiólogo Dr. Daniel
Murphey, Ph.D.
Darwin nos presenta la teoría de la evolución, el fosilismo.
El Vedânta ha presentado la evolución subjetiva. En la teoría
de Darwin de la evolución objetiva, la materia produce la
conciencia; el objeto existe primero y mediante su desarrollo
aparece la vida, aparece la conciencia, de la piedra. Esa es la
evolución objetiva. Pero un objeto es un término relativo; sin
el sujeto, un objeto no tiene soporte. El sujeto es la sustancia
primaria. Todo lo que es percibido es sólo una idea del
océano subjetivo; por lo tanto el sujeto, la conciencia, es
primero. El objeto, lo burdo, proviene de lo sutil.
Cuando una potencia particular es manejada por Kèëòa, en
Su forma como Mahâviëòu, entonces la energía material
comienza a moverse y a producir algo (mayâdhyakëeòa
prakètiì sûyate sa-carâcaram). El primer producto es un ego
general. Luego, gradualmente muchos egos individuales
emanan del ego general. La experiencia de este mundo se
desarrolla del ego. Cuando el ego se pone en contacto con la
modalidad de la ignorancia, se genera la forma; cuando se
pone en contacto con la modalidad de la bondad, se genera
el sol y la luz. Cuando el ego falso entra en contacto con las
tres modalidades de la naturaleza, tiene lugar una
trifurcación, generando los objetos de los sentidos, los
sentidos materiales, el poder de percepción de los sentidos.
De este modo, de lo sutil se genera lo burdo.
El fantasma de Darwin
Así es la evolución del Vedânta. Pero la teoría de Darwin
dice que de lo burdo se genera lo sutil. En la actualidad, la
gente se ha aficionado a la teoría de Darwin que la piedra
produce la conciencia; la evolución objetiva de Darwin nos
ha devorado. Aunque exteriormente la rechazamos y la
detestamos, aun así, el fantasma de la teoría de Darwin se ha
tragado a todo el mundo. Por eso, es difícil hacerle entender
a la gente que la conciencia es más valiosa que la piedra;
para la piedra es difícil producir la conciencia, la conciencia
es más valiosa; la piedra es menos valiosa. Por lo tanto, una
cosa más valiosa puede producir una cosa menos valiosa,
pero es difícil explicar cómo una cosa menos valiosa puede
producir algo más valioso.
Padres fósiles
40 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Los científicos materialistas piensan que lo sutil surge de
lo burdo. Esto es un disparate, la realidad es precisamente lo
opuesto, no se trata de la “paternidad de los fósiles”, sino de
la “paternidad de Dios”. La teoría de ellos es la “paternidad
de los fósiles”: El fósil es el padre de todos. Los científicos
creen que todo progresa hacia arriba y esto es incorrecto.
Todo está descendiendo, esto se describe en el Bhagavad-gîtâ
(15.1):
urdhva-mûlam adhaì-äâkham, aävatthaê prâhur avyâyam
chamdâêsi yasya paròâni, yas taê veda sa veda-vit
“El árbol de este mundo material tiene sus raíces hacia
arriba, mientras que sus ramas se extienden hacia abajo. Las
hojas de este árbol son los himnos védicos. Aquél que
entiende este árbol y su origen es el verdadero conocedor de
los Vedas”. Por lo tanto, de acuerdo con el conocimiento
védico, todas las cosas se mueven de arriba hacia abajo, no
de abajo hacia arriba.
La materia no produce el alma; antes bien, el alma
contiene en una porción insignificante el concepto de
materia; tal como un eczema es una enfermedad. El mundo
existe como un eczema en el cuerpo sano. Esta es la com-
prensión del Vedânta. Sería sin duda un maravilloso milagro
si la piedra pudiese producir el alma, pero para nosotros es
más fácil y más razonable pensar que el alma ha producido el
concepto piedra. Existen muchos conceptos en el alma y uno
de esos conceptos es el de piedra. Todo está en el plano de la
conciencia. Pero es difícil, ridículo, inconcebible e
irrazonable que la piedra pueda producir el alma. Más bien
es lo opuesto, algo así como la teoría de Berkeley que el
mundo está en la mente y no que la mente está en el mundo.
Es sólo nuestro extravío de la verdad el que nos trae a este
mundo temporal. Deberá dilucidarse cómo y dónde comienza
ese extravío, pero el extravío de la verdad nos ha traído a
esta área falsa.
Por lo tanto, la conciencia lo produce todo, la conciencia
es eterna; este mundo no lo es; es una producción temporal y
la piedra temporal no puede producir la conciencia eterna.
La conciencia pura es un sujeto eterno (nitya sanâtana); no es
un producto, es productiva. El éter puede producir fuego y
tierra, pero la tierra no puede producir éter. Lo sutil es más
eficiente que lo burdo; lo burdo tiene importancia
secundaria. El alma, âtmâ, tiene importancia primordial. El
origen de todas las cosas tiene que ser consciente; el punto
de partida tiene que comenzar en la parte interesada. El alma
está dotada de interés, pero una piedra no tiene intereses,
planes o proyectos, ni nada que se le parezca. Pero hay un
plan y un propósito que penetra todas las cosas y eso es lo
importante. De acuerdo con esta consideración, la
característica del Absoluto, la sustancia original, debe ser
calculada. Un objeto de capacidad y atributos limitados no
puede ser la causa última. Sólo una sustancia de calidad y
capacidad ilimitadas puede ser aceptada como la causa del
todo. Esta es una idea más razonable, la ciencia debería
tomar conciencia de esto. Hay algunos que piensan que
Cap. 3, Búsqueda de Ärî Kèëòa 41
gradualmente la ciencia está tratando de encontrar a la
filosofía.
Bumerang kármico
La ciencia material sólo está agrandando la circunferencia
del mundo material, pero el incremento de la tendencia a la
explotación, no puede ayudarnos. La ciencia sólo está
pidiéndole prestado, arrebatándole poder a la naturaleza. De
acuerdo con Newton: “Para toda acción existe una reacción
opuesta e igual”. Debemos ser conscientes de este hecho,
toda adquisición nuestra aquí es en vano, retornará a cero
otra vez como un bumerang. Por eso el progreso científico no
es progreso, es “progreso” en la dirección equivocada. En
realidad, el primer principio de cualquier cuerpo viviente es
salvarse a sí mismo. Este es el primer principio y éste debería
ser nuestro punto de partida.
En los Upaniëads se dice: asato mâ sad gamayo tâmaso mâ
jyoti gamayo mètyor mâ amèta gamayo, “¡yo soy mortal,
hazme eterno; soy ignorante, estoy lleno de ignorancia,
condúceme a la ciencia, al conocimiento; y estoy amenazado
por la desdicha; guíame hacia la bienaventuranza!” Nosotros
debemos comenzar nuestra tarea de búsqueda en estas tres
fases: Cómo salvarse uno mismo y salvar al mundo, cómo
disipar la oscuridad y obtener la luz, y cómo disipar la
desdicha y saborear el néctar, la hermosa vida de eternidad,
conocimiento y bienaventuranza (sac-cid-ânandam, satyam,
äivam, sundaram).
La ciencia se devora a sí misma
Esta debería ser la dirección de nuestra búsqueda; todas
las demás averiguaciones son falsas. Las así llamadas
investigaciones científicas son una búsqueda inútil. Son un
suicidio; los investigadores del átomo probarán que este tipo
de ciencia se devora a sí misma; se chupa su propia sangre.
Vivirá, alimentándose de su propia carne y la carne de sus
amigos. El conocimiento científico materialista no es
conocimiento. Debemos familiarizarnos con la comprensión
vital de conocimiento puro y verdadero. Debemos
absorbernos y absorber a otros en ese conocimiento, disipar
la oscuridad y producir la luz, alejar la desdicha y establecer
la paz eterna.
Ciencia significa no ampliar la jurisdicción de la
explotación, sabiendo plenamente que habrá una reacción.
Al ampliar el espacio de la explotación, sin duda nosotros
también seremos explotados. Si alguien comete una ofensa
con conocimiento de causa, entonces es condenado con más
castigo. Por tanto, el así llamado avance científico es suicida
y esto se puede probar claramente: En la actualidad los
países líderes del mundo se amenazan unos a otros con
armas atómicas, el producto supremo de los científicos.
La bomba de neutrones: Rayo de la muerte
42 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
¿Cuál es la diferencia entre la bomba atómica y la bomba
de neutrones? La bomba de neutrones es algo así como un
rayo de la muerte que matará a la gente, pero no destruirá los
edificios. Con la bomba de neutrones morirá el hombre, pero
los edificios y todas las otras cosas van a permanecer. La
cama estará allí, los muebles y todas las otras cosas estarán
allí, sólo la vida será exterminada y los cuerpos se pudrirán.
Ese es el efecto de la bomba de neutrones.
Y aquellos que emerjan victoriosos llegarán para disfrutar
de todas estas cosas. Tendrán que remover los cuerpos
muertos y llenar el lugar con sus propios hombres. Esta es la
acción y la reacción en el plano de la explotación.
Por lo tanto, ésta es una civilización suicida. La
civilización entera está podrida hasta el fondo. Se está
explotando la naturaleza aparentemente para el bien de la
sociedad humana, pero contrayendo con la naturaleza una
deuda que debe ser pagada hasta el último centavo y con
intereses. Debido a que la gente no cree esto, no tendrán
remedio, se les forzará a pagar la deuda; la naturaleza no les
perdonará. La naturaleza está allí calculando como un
computador, por lo tanto esta civilización es una
anticivilización. Todas las cosas están podridas, son un
camuflaje y una traición al mundo del alma. Pero nuestra
política es diferente: Vida sencilla y pensamiento elevado.
Nuestra política debe ser darle el mejor uso a una mala
ganga. De una u otra forma, ya estamos aquí, así que
tenemos que utilizar nuestro tiempo y energías de tal manera
que con la mínima explotación podamos salir de este
mundo.∗
∗ Poco tiempo después de este encuentro, el Dr. Murphey se
convirtió en un discípulo iniciado de Ärîla Ärîdhara Mahârâja.
CAPITULO CUATRO
El origen del alma
Desde tiempo inmemorial, el hombre se ha preguntado por
el origen del alma. En este capítulo, Ärîdhara Mahârâja
responde la más vital de todas las preguntas: “¿Quién soy yo?
¿De dónde he venido?”
“¿Cómo aparece el alma por primera vez en este mundo?
¿De qué estado de existencia espiritual cae ella dentro de
este mundo material?” Esta es una extensa pregunta que
requiere alguna información básica.
Hay dos clases de almas, jîvas, que vienen a este mundo.
Una clase viene de los planetas espirituales Vaikuòùha por la
exigencia del nitya-lîlâ, los pasatiempos eternos de Kèëòa.
Otras vienen por necesidad constitucional.
El Brahmajyoti, el plano marginal no diferenciado, es la
fuente de infinitas almas, jîvas, partículas espirituales
atómicas de carácter no diferenciado. A los rayos del cuerpo
trascendental del Señor se les conoce como Brahmajyoti y un
hacecillo luminoso de un rayo del Brahmajyoti es la jîva. El
alma jîva es un átomo de esa refulgencia y el Brahmajyoti es
el producto de un número infinito de átomos jîva.
En general las almas emanan del Brahmajyoti, el cual está
vivo y en crecimiento. Dentro del Brahmajyoti, el equilibrio
de las almas es perturbado de algún modo y comienza el
movimiento. De la no diferenciación, comienza la
diferenciación. Las unidades conscientes individuales crecen
desde un plano puro, sin mezcla. Y debido a que las jîvas son
conscientes, están dotadas de libre albedrío; por lo tanto,
desde la posición marginal ellas escogen el partido de la
explotación o el partido de la dedicación.
Kèëòa bhuli sei jîva anâdi bahirmukha. Anâdi significa
aquél que no tiene comienzo. Cuando entramos en el terreno
de la explotación, nos introducimos en el factor espacio-
tiempo-pensamiento. Y cuando llegamos a explotar,
comienzan la acción y la reacción en el terreno negativo de
los empréstitos. Aunque competimos para volvernos los
amos y señores, en realidad nos convertimos en perdedores.
A los servidores de Goloka y Vaikuòùha se les ve también
en la jurisdicción de Brahmâòàa, el universo material, pero
es sólo un juego, un lîlâ. Ellos llegan desde aquel plano más
elevado tan sólo para tomar parte en los pasatiempos del
Señor y luego retornan. Las almas caídas llegan desde la
posición marginal dentro del Brahmajyoti y no desde
Vaikuòùha.
La primera posición del alma en el mundo material será
como Brahmâ, el creador; luego su karma puede llevarla a
ella al cuerpo de una bestia como un tigre, por ejemplo,
donde se encuentra rodeada por una mentalidad feroz, o al
cuerpo de un árbol o una enredadera, donde pueden rodearla
diferentes impresiones. De este modo, uno es envuelto en la
acción y la reacción. La situación es compleja y analizar los
44 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
detalles de la historia de un átomo particular es innecesario.
Nos interesa el asunto en general: Cómo es que la
transformación del concepto material proviene de la
conciencia pura.
Electrones de conciencia
La materia no es independiente del espíritu. En el
Brahmajyoti estamos equilibrados en la potencia marginal
como un número infinito de puntas de alfiler de rayos
espirituales, electrones de conciencia. Conciencia significa
dotado de libre albedrío, porque sin libre albedrío no puede
concebirse ninguna conciencia. Un punto de alfiler atómico
de conciencia posee un libre albedrío exiguo y por el mal uso
de su libre albedrío algunas jîvas han aceptado su suerte en
el mundo material. Ellas se negaron a someterse a la Auto-
ridad Suprema; quisieron dominar. Por lo tanto, la jîva entra
en este mundo de explotación con esta idea germinal de
dominación. En el Bhagavad-gîtâ (7.27) se afirma:
icchâ-dvesa samutthena, dvandva-mohena bhârata
sarva-bhûtâni saêmohaê, sarge yânti parantapa
“Dos principios se despiertan en la jîva en forma
inacabada: El aborrecimiento y el deseo; luego, poco a poco,
el alma baja a mezclarse con el mundo material”. Al
comienzo, se desarrollan la simpatía y la apatía en forma
inacabada, tal como cuando un retoño brota con dos hojas. Y
poco a poco estas dos cosas nos ayudan a sumergirnos a
profundidad dentro de este mundo material.
Al retirarse del mundo de la explotación, el alma puede
retornar a su posición anterior en el Brahmajyoti como
espíritu. Pero si el alma ha obtenido la tendencia de la
dedicación a través de sus actividades devocionales previas,
ella no se detiene allí, ella se abre paso a través del
Brahmajyoti y se dirige a Vaikuòùha.
¿Por qué tiene que ir el alma al mundo de la explotación y
no al mundo de la dedicación? Esto puede ser atribuido a su
naturaleza innata, la cual está dotada de libre albedrío. Es
una elección libre, esto se confirma en el Bhagavad-gîtâ
(5.14):
na kartèvaê na karmâni, lokasya sèjati prabhuì
na karma-phala-saêyogam, svabhâvas tu pravartate
“El alma es responsable de su ingreso en el terreno de la
explotación”. La responsabilidad es del alma, de otro modo,
el Señor sería responsable de la condición angustiosa del
alma. Pero Kèëòa dice que el libre albedrío innato del alma
es el responsable de este enredo en el mundo material. El
alma es consciente y conciencia significa dotado de libertad,
debido a que el alma es atómica, su libre albedrío es
imperfecto y vulnerable. El resultado de esa libre escogencia
es que algunas vienen a este mundo material y algunas están
Cap. 4, Búsqueda de Ärî Kèëòa 45
yendo al mundo espiritual. Por lo tanto, la responsabilidad es
del alma individual.
El derecho a equivocarse
Una vez, el líder político hindú Äyâmasundara Cakravarti,
le preguntó a nuestro Maestro Espiritual, Prabhupâda:
- ¿Por qué le ha otorgado el Señor tal libertad a la jîva?
- Tú estás luchando por la libertad, ¿no conoces el valor de la
libertad? Sin libertad, el alma es sólo materia -respondió
Prabhupâda.
La libertad nos ofrece la alternativa de actuar correcta o
incorrectamente; una vez, Gandi le dijo a las autoridades
británicas:
- Queremos la libertad.
- Ustedes no están preparados para tener un gobierno propio.
Cuando estén preparados, se lo daremos -respondieron ellos.
- Queremos la libertad de equivocarnos -les dijo él,
finalmente.
Por lo tanto, la libertad no garantiza actuar sólo de la
forma correcta; la libertad posee su valor, independiente de
lo correcto e incorrecto.
El libre albedrío es absoluto sólo en la Verdad Absoluta.
Debido a que somos finitos nuestro libre albedrío es
infinitesimal. Se presenta entonces la posibilidad de cometer
errores. Nuestra primera elección fue dominar y por lo tanto,
poco a poco hemos entrado en el mundo de la dominación.
Como resultado de esta primera acción, se han desarrollado
todas las demás cosas. De este modo, en diferentes grados,
las especies han sido divididas descendiendo desde los
semidioses hasta los árboles y las piedras. Y los cuerpos
acuosos, los cuerpos gaseosos y cualquier cosa que
encontramos aquí, se ha desarrollado de ese modo. El
principio activo, en cualquier forma de desarrollo
embriológico, es el alma y a partir del alma se han
desarrollado todas las cosas.
CAPITULO CINCO
Conocimiento más
allá de la muerte
El conocimiento fuera del alcance de la mortalidad es
conocimiento verdadero. El conocimiento mundano carece
de valor, pues no perdura. Para obtener conocimiento
perdurable tenemos que indagar en otras fuentes. El
conocimiento verdadero es estable, sus cimientos son firmes
y la educación védica versa sobre el modo de adquirirlo. La
palabra veda significa: “Conoce”. No se te da motivo ni razón
por la cual debes conocer, ni tampoco se ofrece explicación
alguna, simplemente “conoce”.
En el plano espiritual, debido a que la duda no existe, no
hay posibilidad de trampa. Es una transacción sencilla y
directa: “Conoce”. En ese plano trascendental, todo el
mundo es amigo íntimo, de conducta intachable. Allí no
puede existir la tendencia al engaño, por lo que tampoco
existe la sospecha. Aquí existe el plano de la desavenencia y
la duda y por ello queremos examinarlo todo. Vivimos en un
plano viciado y vulnerable, donde la gente se engaña
mutuamente. No podemos depender de otros, pues pueden
defraudarnos. Pero donde el fraude es desconocido, las
transacciones son muy sencillas y honradas. En
consecuencia, no se da razón alguna para las sugerencias que
descienden de ese plano. Ahora bien, la cuestión que se
plantea es: ¿Cómo obtener ese tipo de conocimiento
verdadero, global y fidedigno? En el Bhagavad-gîtâ (4.34)
Kèëòa dice:
tad viddhi praòipâtena, paripraänena sevayâ
upadeëyanti te jñânaê, jñâninas tattva daräinaì
“Para aprender el conocimiento fuera del alcance de la
mortalidad, debes acercarte a un devoto puro, aceptarlo
como tu Maestro Espiritual y tomar iniciación de él.
Pregúntale sumisamente y ríndele servicio. Las almas auto-
rrealizadas pueden impartir conocimiento porque han visto la
verdad”.
Conocimiento superior
Tenemos que acercarnos al campo del conocimiento
rindiéndonos, haciendo preguntas sinceras y con una actitud
de servicio. Hemos de acercarnos a ese plano con la
mentalidad del esclavo. El conocimiento superior no se
pondrá al servicio de una persona de estatus inferior. Si es
que de veras deseamos adquirir conocimiento perfecto,
tendremos que servir al Señor Supremo. Él nos usará para
Sus propios propósitos; no es que nosotros lo utilizaremos a
Él. Puede que seamos sujetos en este mundo material, pero
tendremos que convertirnos en objetos, para ser manejados
48 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
por el superconocimiento de ese plano. Si queremos
conectarnos con el conocimiento más elevado, tenemos que
acercarnos con esta actitud.
Praòipâta significa que he terminado mi experiencia aquí;
no deseo cosa alguna ni tengo atracción por nada de este
mundo. Luego viene paripraäna o preguntas honestas,
sumisas y humildes, con interés sincero. Y no con una
actitud desafiante; de lo contrario, el conocimiento perfecto
no se molestará en descender hasta nosotros. Kèëòa es ya
completo en Sí mismo y en consecuencia tendremos que
entrar en Sus dominios con el único fin de satisfacer Sus
intereses. Él no puede estar subordinado a nosotros, pues
somos personas minúsculas, con escasa experiencia y un
concepto mezquino de la satisfacción. No podemos
manipularlo; sólo podemos acercarnos a Él si deseamos que
nos maneje. Así pues, hay que crear ese medio ambiente
favorable, donde ha de cultivarse el conocimiento verdadero.
Ese conocimiento es Supremo y no puede estar subordinado
al concepto mundano, al mundo de la mortalidad. Es sat-cit-
ânanda. Sat significa existencia inexpugnable, cit quiere
decir conciencia y ânanda es belleza y placer.
He de intentar liberarme de mis actuales miserias
materiales y buscar un lugar adecuado donde pueda vivir
felizmente. Habiendo llegado a esta conclusión, tendremos
que buscar una persona que sea un agente fidedigno de
mundo superior y pedirle consejos acerca de cómo podremos
librarnos del indeseable medio ambiente actual. En el
Ärîmad-Bhâgavatam (11.3.21) se dice:
tasmâd guruê prapadyeta, jijñasuì äreyaì uttamam
äabde pare ca niëòâtam, brahmâòy upaäamâärayam
“¿Cuál es el concepto del bien verdadero y quién es
considerado un agente fidedigno de la verdad?” “El
indagador genuino ha de acercarse a alguien que conozca las
Escrituras que han descendido del dominio superior y que
tenga conocimiento, tanto práctico como teórico, de la más
elevada verdad, pues ese Maestro Espiritual calificado puede
impartir conocimiento auténtico al estudiante sincero”. En el
Muòàaka Upaniëad (1.2.12) también se declara:
tad-vijñânârthaê sa gurum evâbhigacchet
samit paniì ärotriyaê brahma niëùham
“Para aprender conocimiento trascendental hay que
acercarse a un Maestro Espiritual genuino, que pertenezca a
la sucesión discipular y esté firmemente establecido en la
Verdad Absoluta”.
En este verso la palabra tata significa “después de esto”.
Cuando terminemos nuestros cálculos pensaremos: “No
merece la pena vivir aquí, en este mundo de nacimiento,
enfermedad, vejez y muerte. Necesito un mundo mejor donde
pueda vivir como un caballero. La muerte lo devora todo a
cada instante. El nacimiento, la enfermedad, la vejez y la
muerte; todos estos problemas me impiden realizar aquí mis
ambiciones. Quiero algo categóricamente diferente”. En ese
Cap. 5, Búsqueda de Ärî Kèëòa 49
momento cargando la responsabilidad sobre sus hombros,
sin causarle problemas al Maestro Espiritual y arriesgándose
a la pobreza, la malnutrición y tantos otros rigores, el
estudiante sincero se acercará al preceptor espiritual. Es una
transacción libre. Él no tendrá que darle nada a Gurudeva,
pero colectará lo que sea necesario para el sacrificio y la
educación, y por su propia cuenta y riesgo se acercará al
Maestro Espiritual.
Conocimiento a través del sonido
¿Cuál será la calificación del Guru? Él estará bien versado
en las Escrituras, las Äruti-äâstras, ese conocimiento que tan
sólo puede adquirirse a través del sonido, escuchando con
atención y con fervor (ärotriyaê brahma nîëùhâm).
Brahma nîëùhâm significa: “Aquél que está establecido en
el brahman, el espíritu, y que conoce la causa original del
universo”. Eso se describe en los Upaniëads: yato vâ imâni
bhûtâni jâyante yena jâtâni jîvanti yat prayanty abhiëamviäanti
tad brahma tad vijijñâsa (Taittiriya Upaniëad 3.1), “el
Brahman Supremo es el origen y el refugio de todas las
entidades vivientes. Cuando una creación acontece, Él las
saca de su estado original, y en el momento de la
aniquilación, Él las devora. Después de la creación todo
descansa en Su omnipotencia y después de la aniquilación
todo vuelve a descansar en Él”. Así se confirma en los
himnos védicos.
yasmin vijñâte sarvam evam vijñâtam bhavati
yasmin prâpte sarvam idam prâptam bhavati
“Conociéndolo a Él lo conocemos todo y obteniéndolo a
Él lo ganamos todo”. Hemos venido a indagar acerca del
Brahman, el principio más importante, que a todos
complace, conociendo el cual podemos conocer todas las
cosas. Es posible; no es imposible. Los Upaniëads dicen: “Si
deseas conocer algo, conoce el todo. ¿Cuál es la naturaleza
del todo? Todo viene de Él, todo está siendo conservado por
Él y todo retornará de nuevo a Él. Eso es Brahman; trata de
conocerlo. Si llegas a conocerlo, lo conocerás todo”.
Esto está explicado en el Ärîmad-Bhâgavatam (4.31.14).
yathâ taror mula niëecanena, tèpyanti tat-skandha
bhujopaäâkhâì
prânopahârâc ca yathendriyânâê, tathaiva sarvârhaòam
acyutejyâ
“Así como al regar la raíz todo el árbol se alimenta y
cuando se le administra alimento al estómago todo el cuerpo
se nutre, si adquieres conocimiento de la causa primordial, el
Brahman, lo conocerás todo”. La fe en esto se denomina
äraddhâ.
El Vedânta-sûtra, la esencia misma de los Vedas, dice:
athâto brahma jijñâsa, “ahora que has terminado con las
actividades fruitivas recomendadas por Jaiminî en la sección
50 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
karma-kâòàa de los Vedas, te pedimos que indagues acerca
del Brahman”. Esto está descrito en el Ärîmad-Bhâgavatam
(1.1.1): janmâdy asya yato ‘nvayad itarathaä cârtheëv abhijñaì
svarât, “amigos indaguemos acerca de la causa primordial,
cuya naturaleza es tal que todo lo que vemos y todo aquello
que podemos concebir, surge de Él, directa e indirectamente.
Él es la causa original de todo”. Tan sólo Él conoce el
propósito por el cual son creadas y mantenidas todas las
cosas. Sólo Él sabe adónde irá a parar todo. Nadie más que
Él es consciente de esa realidad.
Ârtheëv abhijñaì svarâù, quiere decir que Él conoce el
significado de cada incidente y que Él está por encima de
darle explicaciones a los demás. Él no es responsable ante
ninguna ley o ante nadie. Él es absoluto e independiente.
Revelación védica
¿Cómo sabemos eso? A través de los Vedas Él nos ha
revelado el conocimiento de Sí mismo. Brahma significa
Veda. Así pues, a través de la inspiración o revelación, el
conocimiento védico fue transmitido a la primera entidad
viviente, el creador del universo, el señor Brahmâ (tene
brahmâ hèda ya âdi kavaye). Los eruditos mundanos no llegan
a comprender la estrategia y la naturaleza de esa clase de
conocimiento; no pueden entender los puntos básicos y
esenciales del conocimiento védico, tales como la
transformación de un elemento en otro (muhyanti yat
sûrayaì). El agua puede transformarse en gas, el gas en éter,
la tierra en calor. A través de ese proceso podemos llegar a
comprender la existencia de este mundo (tejo vâri mèdâm
yathâ vinimayo yatra tri-sargo mèëâ), pues este mundo llega a
existir mediante la transformación de la energía del Señor.
Esa transformación incluye las tres modalidades de la
naturaleza, tama, raja y sattva. Tama quiere decir materia
sólida y estática. Raja significa energía y sattva es luz,
conocimiento y espíritu. O sea, este mundo ha sido creado
por medio de la transformación.
En Su morada, que está iluminada por el resplandor de Su
propio conocimiento, no hay posibilidad de engaño o
malentendido (dhâmnâ svena sadâ nirasta-kuhakam satyam
param dhîmahi). Aquí estamos siendo defraudados debido a
los malentendidos. Hemos entrado en un plano de existencia
donde todo el mundo está lleno de equivocaciones,
falsedades y desaciertos. Ahora estamos viviendo en el
mundo de mâyâ. Mâyâ significa mâ-yâ: “Aquello que no es;”
estoy viendo algo que en realidad es otra cosa.
La realidad: Por sí misma y para sí misma
Iäâvâsyam, todo debe ser para Dios; esa es la teoría
Hegeliana: “La realidad existe por sí misma y para sí
misma”. Hegel es el fundador del realismo ideal, así él dice:
“La realidad existe por sí misma y para sí misma”. “Por sí
misma” significa que Él es Su propia causa: Nadie lo ha
Cap. 5, Búsqueda de Ärî Kèëòa 51
creado. De otra manera, quienquiera que lo hubiese creado,
tendría una importancia primordial. “Para Sí mismo” quiere
decir que Dios existe para satisfacer tan sólo Sus propios
intereses. Esta es la verdad universal: Todo es para Él y nada
para otros. En consecuencia, cuando pensamos que las cosas
que nos rodean están hechas para nosotros, para nuestra
nación o para los seres humanos, toda nuestra estimación es
falsa y el conocimiento basado en tal desacierto tiene su
reacción.
“Toda acción produce una reacción igual y opuesta”. Me
estoy comiendo algo y eso tiene el derecho de comerme. En
el Manu-saêhitâ se emplea la palabra maêsaì para indicar
carne. Maê quiere decir “a mí” y saì “él”; maêsaì quiere
decir: “A mí, él”. ¿Qué significa esto? Yo me lo estoy
comiendo a él y en el futuro como reacción, él me comerá a
mí. Él tiene derecho a devorarme, de igual manera en que
ahora lo estoy devorando a él. Este es el significado
subyacente: Toda acción, cualquiera que sea, tiene su
reacción. Esto lo confirma el Bhagavad-gîtâ (3.9):
yajñârthât karmaòo ‘nyatra, loko ‘yaê karma-bandhanaì
tad-artham karma kaunteya, mukta-saôgaì samâcara
“A menos que se ejecute como un sacrificio a Viëòu,
nuestro trabajo será causa de cautiverio; por consiguiente,
trabaja para Mí y libérate de la cadena de la acción y
reacción”. El Bhagavad-gîtâ dice que cualquier trabajo, no
importa el que sea, produce una reacción. Por ejemplo
puedes atender a un enfermo, en apariencia esto es algo
bueno, pero sin embargo le estás administrando medicinas
que proceden de la matanza de muchos insectos, árboles,
enredaderas y animales; puedes creer que cuidarlo es un
deber muy puro, pero estás causando un disturbio en el
medio ambiente y tendrás que pagar por ello. Así pues, nada
de lo que hagamos aquí puede ser completamente bueno. El
filósofo alemán Kant dijo: “Sin buena voluntad, ninguna
acción puede ser perfectamente buena”. Pero nosotros
opinamos que aun la buena voluntad es imposible aquí en
este plano material. Según Kant la buena voluntad es algo
puro, mientras que aquí ninguna acción puede ser perfecta.
Pero nosotros afirmamos que dentro de los cálculos relativos
de este mundo, ni siquiera puede existir la buena voluntad,
porque estamos atascados en el lodo de los conceptos
erróneos.
El conocimiento puro viene sólo de arriba y eso es algo
que tenemos que aprender a aceptar. Cuando esta
comprensión llega a nuestro interior, es conocida como
äraddhâ o fe. La fe es también algo importante; debemos
tener fe en que si desempeñamos nuestros deberes para con
el Absoluto, entonces todos los aspectos de nuestros deberes
hacia el medio ambiente serán ejecutados de una manera
automática (kèëòa bhakti kaile sarva karma kèta haya). Por
satisfacer a Kèëòa, el universo entero llega a estar satisfecho,
porque alguien que es querido para Kèëòa es querido para
todo el universo (yasmin tuëùe jagat tuëùam priòite priòito
jagat). Del mismo modo en que al regar la raíz del árbol,
52 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
todas las ramas y hojas se nutren por sí solas, al cumplir
nuestro deber hacia Kèëòa, todos nuestros deberes se
satisfacen automáticamente.
La morada trascendental de Kèëòa
Todo debe ser para Kèëòa, nosotros también somos para Él
(îäâvâsyaê idaê sarvaê). Esto es verdadero conocimiento y
esta es la verdadera situación del mundo. La explotación es
una idea incompleta y reaccionaria, por la que incurrimos en
una deuda que tendremos que pagar en el futuro. Podemos ir
a Satya-loka, el planeta más elevado del universo material,
pero al explotar la naturaleza contraemos una deuda, nuestro
peso aumenta y descendemos. Cuando descendemos otros
vienen a explotarnos y a extorsionarnos, hasta que saldamos
nuestras deudas. Entonces la pesadez desaparece, nos
aligeramos y ascendemos de nuevo a los sistemas planetarios
superiores. Cuando subimos explotamos a los que están en
una posición inferior. De este modo hay una continua
explotación y pago de la deuda; esto se confirma en el
Bhagavad-gîtâ (8.16):
âbrahma-bhuvanâl lokâì, punar âvartino ‘rjuna
mâm upetya tu kaunteya, punaì janma na vidyate
“Todos los sistemas planetarios de este mundo material
son lugares de continuos nacimientos y muertes, pero aquel
que alcanza Mi morada, ¡oh hijo de Kuntî, jamás volverá a
nacer!” Después de ir allá uno nunca retorna a este mundo
material (yad gatvâ na nivartante tad dhâma paramaê mama).
La morada de Kèëòa es nirguòa, es decir, trascendental a las
cualidades materiales.
Debemos establecer sólidamente el concepto de
îäâvâsyam: Todo, incluyéndonos a nosotros, ha de ser para el
Señor Supremo. Todos somos Sus sirvientes y hemos de
emplearlo todo en Su servicio. Cualquier trabajo que
hagamos, nos atará a este medio ambiente material, a menos
que ejecutemos sacrificio (yajñârthât karmaòo ‘nyatra loko
‘yaê karma-bandhanaì). Y los Vedas prescriben: yajño vai
viëòu, “el sacrificio debe ser exclusivamente para Viëòu o
Kèëòa”. Esto es corroborado en el Bhagavad-gîtâ (9.24),
donde Kèëòa dice: “Yo soy el único disfrutador de todos los
sacrificios (ahaê hi sarva-yajñânâê bhoktâ ca prabhur eva
ca)”. El sacrificio no ha de ser para el país, la sociedad o
ninguna otra cosa; el sacrificio tiene que ser sólo para el
Señor Supremo. Nadie más que Él es digno del sacrificio. Así
pues, únicamente enlazando nuestras actividades con el
Infinito, podemos liberarnos de este medio ambiente de
acción y reacción.
Cuando el conocimiento entra en contacto con el
Absoluto, pierde sus características inmundas, entonces
podemos adquirir conocimiento pleno, que nos conducirá al
prema-bhakti, amor por Dios. Todo debe ser para Kèëòa, Él
es el único disfrutador de todo. Él es el autócrata absoluto y
el bien absoluto. Todos nosotros somos Sus sirvientes y todo
Cap. 5, Búsqueda de Ärî Kèëòa 53
debe ser utilizado para Su satisfacción. Tenemos que llegar a
comprender esto. El sistema gurukula de educación védica
debe ser concebido en esta línea.
El Guru: Más pesado que los Himalayas
Guru significa “pesado”. Guru quiere decir: “Aquél que
disipa la oscuridad” y “quien es pesado, quien no puede ser
movido por ninguna proposición”. Él está tan bien
establecido en la verdad, que ninguna oferta de otro tipo de
conocimiento o ninguna otra proposición, pueden moverlo de
su posición. Él está firme allí; él puede ayudar a los laghu, a
la gente que es muy ligera, a aquellos que cualquiera puede
manejar como si fuesen marionetas. Pero el Guru nunca
puede ser movido de su posición. Él se sentará allí,
inamovible, más pesado que los Himalayas, y se enfrentará a
todos los conceptos fugaces del conocimiento,
destrozándolos a derecha e izquierda y estableciendo la
característica universal del conocimiento absoluto. Él
transmitirá el conocimiento de la Verdad Absoluta, Brahman,
el Todo Supremo, disipando todos los conceptos erróneos y
estableciendo el conocimiento del Absoluto en el trono del
corazón. Este es el concepto del gurukula, el sistema
educacional védico de la antigua India.
El sistema educacional védico se ocupa del conocimiento
verdadero; no un conocimiento a medias, sino un
conocimiento del todo, que puede liberarnos de cualquier
problema y llevarnos a la posición más deseable. Hoy en día
podemos vender conocimiento, pero este conocimiento no
puede venderse. El conocimiento intelectual puede ser
puesto a la venta, pero este conocimiento no puede ser
llevado al mercado, debido a que es absoluto. El cono-
cimiento védico nos da la realización de la vida, alcanzado el
cual ya no sentiremos necesidad de correr de acá para allá,
para adquirir un conocimiento superior.
Anteriormente este conocimiento se enseñaba en el
gurukula, la antigua escuela védica. Conocimiento védico
quiere decir: “Conocimiento que procede de afuera de la
zona de la confusión, de los desaciertos y la falsa histo-
riografía”. Los libros escritos aquí, están llenos de verdades
temporales y conceptos erróneos. Tales cosas pueden ser
útiles en este momento, pero después de cierto tiempo ya no
servirán; las leyes mundanas carecerán de importancia y todo
se disolverá. La Tierra se disolverá, la materia se disolverá y
cuando todo sea reducido a éter, no nos será posible
encontrar ninguna clase de materia. No quedará ni el más
mínimo rastro de aire, calor o ninguna otra cosa. Al
disolverse este mundo material nada perdurará, excepto el
conocimiento trascendental.
La tierra de la dedicación
54 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
En el Bhagavad-gîtâ (15.6) Kèëòa dice: “Aquél que alcanza
mi morada jamás retorna a este mundo material (yad gatvâ
na nivartante tad dhâma paramaê mama). La disolución
continuará en el plano del mundo material, pero si puedes
conseguir una visa para esa región, si puedes entrar a esa
tierra, nunca serás maltratado. Cuando el sol, la luna y las
estrellas sean disueltos, tu eterno yo, tu ego devocional,
estará completamente a salvo en mi morada”. El mundo
material es la tierra de la explotación y el mundo espiritual
es lo opuesto: La tierra de la dedicación. En el medio se
encuentra el Brahmajyoti, la línea divisoria entre la
explotación y la dedicación.
Aquí, en este mundo material, todas las unidades son
explotadoras por naturaleza; allí es todo lo contrario. Allí
todo está dedicado plenamente al servicio de Kèëòa y no hay
necesidad de nada, más bien, cualquier cosa que sea
necesaria para poder servirle a Kèëòa viene por sí sola. Aquí
todo está basado en kâma, deseo, y por tanto, en este plano
no puede existir el servicio verdadero.
En la tierra de la dedicación no hay posibilidad de
explotación, pues allí todas las unidades están dedicadas. En
la parte menos elevada de la tierra de la dedicación hay
algún tipo de cálculo; algo de temor y reverencia. Pero en la
esfera más elevada, todo es amor natural y espontáneo: Una
tarea amorosa de intensidad y fervor crecientes. Estamos
atraídos únicamente por la belleza y el amor que se
encuentran en Goloka Vèndâvana, la morada Suprema de
Kèëòa.
En pocas palabras, esto es lo que comprendemos por la
gracia de nuestros Maestros Espirituales. Estamos muy
atraídos por esta concepción que nos ha dado nuestro
Gurudeva, tal y como lo recibió de las Escrituras védicas,
especialmente del Ärîmad-Bhâgavatam. Este concepto ha
sido expuesto por el mismo Ärî Caitanya Mahâprabhu
mediante Sus enseñanzas y prácticas y ha sido explicado por
Sus seguidores, los seis Gosvâmîs de Vèndâvana.
CAPITULO SEIS
Seis filosofías de la India
Existen seis antiguos sistemas filosóficos en India: El
primero es la filosofía Vaiäeëika de Kaòâda Èëi: La teoría
atómica. Según él, todo está hecho de átomos, muchísimos
átomos diferentes se combinan y reproducen este mundo;
Kaòa significa partícula atómica. Muchísimas partículas
atómicas se han combinado y han producido este mundo por
casualidad, sin la necesidad de razón alguna, ritmo,
conciencia, ni nada en especial. Y el resultado de estas
combinaciones ha producido lo que nosotros encontramos
aquí. Esta es la opinión de Kaòâda: Este es un mundo
atómico.
Bhaktivinoda Ùhâkura, el fundador del movimiento para la
conciencia de Kèëòa en el siglo diecinueve, canta en una
canción: keäava tuyâ jagata bicitra, “¡oh mi Señor Kèëòa! Yo
veo que todas las cosas están disponibles en Tu mundo, el
cual posee una naturaleza variada e infinita. Separados de Ti,
sin embargo, nosotros estamos sintiendo los sufrimientos. Un
flujo continuo de sufrimiento nos va engullendo desde el
nacimiento hasta la muerte, y no podemos tolerar el dolor de
tales infelicidades. Y tantos agentes consoladores: Kapila,
Patañjali, Gautama, Kaòâda, Jaiminî, Buda, están corriendo
hacia nosotros, ofreciéndonos sus soluciones”.
Análisis, yoga y lógica
Kapila ha venido con el sistema de análisis filosófico
Sâôkhya, diciendo: “Analiza la materia y te liberarás de todo
este dolor”. Patañjali ha venido con el yoga: “¡Oye, jîvâtmâ
ven a encontrarte con Paramâtmâ! Enseguida los problemas
de este mundo se alejarán de ti, entra en contacto con
Paramâtmâ, la Superalma”. Ésta es su recomendación.
Gautama viene con la lógica, el nyâya-äâstra: “Existe un
hacedor, un creador, pero Él es indiferente. Él ha creado este
mundo, lo ha terminado y lo ha dejado. Y tú debes tratar de
vivir con la ayuda de tu razón; desarrolla tu facultad de
razonamiento y sé siempre razonable, sólo de este modo
puedes tú ayudarte en este mundo. No hay otra solución. Sé
un buen lógico y podrás así controlar el ambiente con el
poder de la razón y serás feliz”.
Y Kaòâda: “Por casualidad los átomos han sido
combinados y con la disolución de los átomos, nada quedará.
¿Por qué te inquietas? No te preocupes, ¿qué es el destino?
Nada. Ignóralo. Cuando el cuerpo se disuelva, nada quedará.
¿Por qué te lamentas?”
La teoría atómica y el karma
Luego, en la filosofía de karma-mimaêsa, Jaiminî dice:
“Es posible que exista uno que nos ha conectado con este
56 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
mundo y nuestro karma, pero el karma es todopoderoso. Él
es un inspector indiferente. Él se ha propuesto no retenernos
más. De acuerdo con nuestro karma, nosotros florecemos o
descendemos. Por lo tanto, estas actividades se te
recomiendan. Si tú sigues adelante con tu karma, serás feliz.
Por supuesto, esto no puede ser negado; karma phala, el
resultado de karma, se disminuye y termina. Pero persevera
en karma, en buen karma; no te dirijas al mal karma. El
resultado del buen karma se terminará, pero eso no importa;
sigue otra vez haciendo buen karma y el buen resultado te
estará aguardando en el cielo y tu vida será feliz. Si algo te es
favorable, es tu karma. Dios existe, pero Él es indiferente. Él
se limita a servirte, ya sea bien o mal, de acuerdo con tu
karma. Él no tiene independencia”.
“Disuelve tu mente”: Buda
Otra filosofía es la de Buda: “Tan sólo la combinación de
diferentes cosas ha creado tu sistema mental. Con la
disolución del sistema mental, nada queda; por lo tanto, de
algún modo, debemos disolver el sistema mental. Practica
ahiêsâ (la no-violencia), satya (la veracidad) y así
sucesivamente”.
Hemos visto que todos estos filósofos están hablando ya
sea de renunciación o de explotación (bhukti, mukti). Y al
colocar diferentes tipos de trampas fascinantes, ellos se
disponen a cautivar al alma jîva.
Bhaktivinoda Ùhâkura dice: “Pero yo he llegado a realizar
que estos hombres son todos engañadores. Y todos ellos
tienen esta posición en común: No están en contacto con Tu
devoción, con Tu servicio. Luego, ellos son uno. Ellos no
pueden entregar ningún bien verdadero; se ponen de acuerdo
para oponerse a Tu supremacía y Tu servicio devocional. Y
por último, nos dejan en un caos completo.
Pero finalmente, yo veo que ellos son enviados por Ti para
separar a las personas realmente enfermas a otra sala, para
bien de los pacientes menos enfermos. Tú has dispuesto
llevar a las personas sin esperanza a otra parte en beneficio
de la parte buena. Ese es Tu designio y ellos están jugando
en Tu mano como infinidad de muñecos. Ellos son Tus
agentes y también están sirviéndote de alguna manera,
porque nada está fuera de Ti”. Bhaktivinoda Ùhâkura
concluye diciendo: “Yo me despido de todos ellos, yo siento
en mi corazón que les mostraré respeto desde lejos a todos
estos así llamados buenos agentes; sin embargo mi único
verdadero capital es el polvo de los pies sagrados de Tus
devotos. Yo confío en ese polvo como en la fuente de todas
mis esperanzas. Yo busco poner todas mis energías en la
aceptación del polvo de sus sagrados pies de loto sobre mi
cabeza. Esto es todo para mí”.
CAPITULO SIETE
Más allá del cristianismo
En la siguiente conversación, Ärîla Ärîdhara Mahârâja
compara las creencias teístas con algunos estudiantes
cristianos de Norteamérica.
Cristiano: ¿Puede usted explicar el punto de vista vaiëòava
acerca del cristianismo?
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: El cristianismo es vaiëòavismo
incompleto; no acabado, pero es la base del teísmo
devocional. Nosotros encontramos allí el principio “Morir
para vivir” en una cierta extensión, al menos físicamente. Los
cristianos dicen que el ideal mostrado por Jesús es el
autosacrificio. En nuestra consideración, sin embargo, ese no
es un teísmo acabado, sino sólo la base. Este es un concepto
impreso y nebuloso acerca de Dios: “Nosotros somos para
Él”. ¿Pero cuánto? ¿Y en qué forma y con qué actitud? Todas
estas cosas no están explicadas y son poco claras en el
cristianismo; todas las cosas son confusas y como vistas
desde lejos. Estas no toman una forma apropiada. El velo no
es removido por completo, para poder así enfrentarnos cara a
cara con el objeto de nuestro servicio. El concepto del
servicio a Dios está allí y también un fuerte ímpetu para
alcanzarlo, así que la base es buena, pero la estructura sobre
la base es poco clara, vaga e imperfecta.
Cristiano: A los cristianos nos gustan las ideas de
rendición, servicio y de dar todo a Dios.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Sí, esto es común. Pero
¿rendirse a quién?
Cristiano: Los cristianos decimos que Jesús es el único
camino.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Sí, y su camino es “morir para
vivir”, ¿pero para qué? ¿Cuál es nuestro verdadero logro?
¿Cuál es nuestra ocupación verdadera en el servicio del
Señor? Nosotros debemos someternos no sólo por
agradecimiento a la autoridad más elevada, sino que
debemos tener una conexión directa con Él y estar ocupados
ciento por ciento en Su servicio. Estar avanzando
simplemente por nuestra propia manera y orando: “¡Oh Dios
danos nuestro pan!” Yendo a la iglesia una vez a la semana,
no es suficiente. La ocupación durante las veinticuatro horas
del día es posible en el teísmo acabado. Dios puede
ocuparnos veinticuatro horas al día y nosotros debemos
lograr esa posición: La ocupación plena con Él. Todas las
demás cosas están subordinadas a esa posición.
Adán y Eva: Forzados a trabajar
58 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Cristiano: Hay algunas tradiciones cristianas que son muy
similares a la conciencia de Kèëòa.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Ellas son muy parecidas en su
base. Nosotros concordamos en que debemos sacrificar todas
las cosas para Dios; pero, ¿quién es Él? ¿Y quién soy yo? ¿Y
cuál es nuestra relación? El cristianismo sólo nos
proporciona una idea vaga.
En la concepción cristiana, cuando Adán y Eva se
rindieron, ellos no tenían ninguna clase de problemas en su
vida. Pero, cuando probaron la fruta del árbol de
conocimiento e hicieron cálculos egoístas, cayeron y fueron
forzados a vivir una vida de trabajo. Sólo una idea general de
nuestra relación con Dios se da aquí, pero cuando tenemos
que definir en detalles las características de Dios y en qué
relación acercarnos a Él, el cristianismo nos da solo una vaga
idea.
Una vez algunos sacerdotes cristianos le dijeron a nuestro
Guru Mahârâja que mâdhurya-rasa (relación conyugal con
Dios) se encuentra también dentro del cristianismo; en la
edad media existía entre los cristianos la costumbre de
considerar a Cristo como a un novio y se da una parábola
donde el señor Jesucristo es considerado como un novio. Por
lo tanto, ellos decían que mâdhurya-rasa (la relación
conyugal) se encuentra también en el cristianismo.
Prabhupâda les dijo: “Eso es con Su hijo, con Su devoto; no
con Dios”. Hijo significa Guru, el salvador.
Padre, hijo y espíritu
Su concepto de Dios es la trinidad: Dios el Padre, Dios el
Hijo y Dios el Espíritu. El Espíritu es considerado quizás
como el de posición más elevada. Si esto es así, entonces el
cristianismo culmina en brahmavâda nirviäeëa. ¿Me entiende?
Cristiano: Sí, pienso que usted explicó antes que Brahman
significa el aspecto impersonal de la existencia de Dios.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Dios el Padre significa Dios el
Creador. Dios el Hijo es el Guru y Dios como Espíritu quizás
mantiene la posición suprema en el cristianismo: Por encima
del concepto Padre y por encima del concepto Hijo. Si ese es
el caso, entonces su comprensión llega hasta el Brahman
impersonal.
Una vez me dijeron que en un drama en Alemania, tenían
que mostrar la figura de Dios, de modo que en una posición
elevada en un balcón, pusieron una figura del tamaño natural
con una barba gris, dominando desde allí; Dios el Padre fue
mostrado así; esa era su idea: La paternidad de Dios, un viejo
de barba gris como Dios. Pero a partir de la consideración de
rasa y ânanda (el éxtasis), Dios debe ser el centro de todas
las diferentes relaciones, incluyendo la del hijo y la de
esposo.
Concebir a Dios como nuestro Padre es una comprensión
incompleta, porque los padres son también servidores. Él
debe estar en el centro; no en algún extremo de la totalidad.
Él no está solamente vigilando la totalidad; el concepto de
Kèëòa es que Dios es el centro. De todas las aproximaciones
Cap. 7, Búsqueda de Ärî Kèëòa 59
a Dios, la aproximación suprema es la relación amorosa. La
intensidad de esa relación debe ser considerada y Dios debe
estar en el centro de todas las relaciones amorosas, ânandan
brahmaòo vidvân. Ânanda es el fundamento más hermoso
jamás descubierto y la representación plena del ânanda más
elevado debería ser considerada como la cima del Absoluto,
la cual puede atraer a todos; no por el poder ni por la fuerza
sino por el encanto. El centro de toda atracción es Kèëòa; Su
atractivo es la belleza, el encanto y el amor, y no la coerción
o la fuerza. Ese es el concepto Kèëòa de Dios.
Cristiano: Los cristianos tememos ir más allá de Jesús
debido a que Jesús nos ha advertido acerca de los
engañadores.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Yo no estoy hablando acerca de
los cristianos, estoy hablando de Jesús, quien ha dado los
ideales del cristianismo. Estoy hablando de los principios de
Jesús. Él ha dado algo de conocimiento, pero no
conocimiento pleno. Estamos de acuerdo acerca de las
fuertes bases del teísmo; Jesús fue crucificado porque dijo:
“Todas las cosas pertenecen a mi Padre, dad al César lo que
es del César y a Dios lo que es de Dios”. Por lo tanto, la base
es muy buena; esto es laudable, pero es sólo la primera
entrega del concepto teísta.
¿Quién es mi Señor? ¿Cuál es su naturaleza? ¿Quién soy
yo? ¿Qué es mi yo interior y cuál es mi conexión con Él?
¿Cómo puedo yo vivir continuamente en Su memoria y en Su
servicio? El concepto que somos hechos para Él, diseñados y
destinados para Él, es laudable, pero debe ser aclarado.
Debemos obtener la posición más elevada. Todas estas cosas
están ausentes en el cristianismo. Sólo es dado el sacrificio
por el Señor y esto es correcto, es la necesidad básica del
alma. Pero después de eso, ¿qué se debe lograr? Los
cristianos se quedan callados.
Más allá de Jesús
Cristiano: Ellos temen ir más allá de Jesús.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Sí, pero hay tanta gracia, tanto
amor en la divinidad en el hecho que Dios pueda sentarse
sobre nuestro regazo y abrazarnos. En el vaiëòavismo la
relación íntima se desenvuelve mucho más. Pero si nosotros
tememos contrariar la advertencia fundamental de Jesús,
entonces nos volvemos sahajiyâs (imitadores). Debemos
arriesgarlo todo por nuestro Señor y afirmar nuestra posición
en Su servicio; debemos morir para vivir. ¿Y qué es vivir?
Tenemos que analizar qué es la vida verdadera. Y si sin morir
queremos arrastrar a Dios hacia nuestro juego carnal,
entonces nos convertimos en sahajiyâs, en imitacionistas.
Debemos traspasar el umbral dado por Jesús. Él ha
declarado: “Morir para vivir”. La compañía del Señor es tan
valiosa para nosotros que debemos arriesgarlo todo por Él.
Este logro material no es nada; todo es veneno; no debemos
estar atraídos hacia eso. Debemos estar dispuestos a dejarlo
todo, todas nuestras expectativas y aspiraciones materiales,
incluyendo nuestro cuerpo, por Él. Dios es grande, pero,
60 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
¿cuál es Su grandeza? ¿Cuál es mi posición? ¿Cómo puedo
ocuparme en Su servicio las veinticuatro horas del día? Aquí,
Jesús permanece callado.
En esta etapa, nosotros no recibimos un programa
específico de los cristianos, así que el vaiëòavismo viene a
aliviar nuestro corazón al satisfacer nuestra necesidad
interior, cualquiera que ella sea. Nuestra sed interior será
apagada allí. Tú puedes estar consciente o inconsciente de
las muchas demandas dentro de ti, pero ellas alcanzarán
plena satisfacción en su forma más hermosa, tan sólo allí. No
se trata tan sólo que de lejos le mostremos a Dios algún
saludo reverencial, sino que podemos tenerle a Él en una
forma íntima; el ideal de una íntima conexión amorosa con
Dios, ha sido dada por el vaiëòavismo, especialmente por Ärî
Caitanya Mahâprabhu, por el Ärîmad-Bhâgavatam y en
Vèndâvana, la tierra de Kèëòa.
El sentimiento de poseer alguna cosa en el mundo
material no puede ser verdadero, es un reflejo pervertido,
pero ese sentimiento debe estar presente en el mundo
original o de otro modo, ¿cuál es su origen? ¿De dónde nos
vienen los diferentes sentimientos de necesidad dentro de
nosotros? Ellos deben estar presentes en el mundo causal,
porque todo emana de Kèëòa. Por lo tanto, el deseo de cada
átomo de nuestro cuerpo, mente y alma recibirá allí su más
grande satisfacción. Esta comprensión es dada por el
vaiëòavismo, por Ärî Caitanya Mahâprabhu, por el Ärîmad-
Bhâgavatam y por Kèëòa en el Bhagavad-gîtâ.
El Bhagavad-gîtâ: Su historia y enseñanzas
Cristiano: Yo he oído hablar del Bhagavad-gîtâ. ¿Cuál es la
historia de su origen?
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: En el Bhagavad-gîtâ (4.1,2)
Kèëòa le dice a Arjuna: “Lo que te estoy diciendo no es
nuevo, Yo ya se lo había contado a Sûrya, el dios del Sol y él
se lo confió a Manu, el padre de la humanidad. De esta
forma, este conocimiento descendió en sucesión discipular y
por la influencia del tiempo se terminó. Otra vez estoy
repitiéndote este conocimiento”.
Este hace referencia a karma-yoga: “No te preocupes por
el resultado bueno o malo, cumple con tu deber. Así puedes
tú obtener la completa paz de la mente”.
Cristiano: ¿Cuál es el mensaje del Bhagavad-gîtâ?
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Existen diferentes etapas de
educación impartidas en el Bhagavad-gîtâ: bhakti-yoga,
karma-yoga, jñâna-yoga, aëùânga-yoga, muchísimos estratos
diferentes del teísmo, pero el teísmo devocional puro
comienza donde Kèëòa dice: sarva dharmân parityajya,
“abandona tu conexión con todas las demás actividades,
sean religiosas o no y ríndete a Mí por completo. No trates de
acosarme con tus súplicas, pero pídeme lo que sea más
beneficioso para ti. ¿Y qué haré en tu favor? Ríndete a Mí por
completo y Yo mismo me entregaré a ti”.
“Todos estos otros métodos y sus perspectivas son más o
menos efectivos y valiosos, pero deséame sólo a Mí. Esa será
Cap. 7, Búsqueda de Ärî Kèëòa 61
tu perspectiva más elevada: Desearme a Mí, tenerme a Mí,
vivir en Mí, hacer lo que Yo digo, entrar en Mi propia familia
personal, en Mi vida privada. Ese será tu logro más elevado.
No desees nada diferente de Mí. El estudio comparativo de
todas las aspiraciones religiosas mostrará que las
necesidades internas más elevadas e íntimas pueden ser
satisfechas al entrar en Mis relaciones privadas y
personales”.
Cristiano: Los cristianos pensamos que si nosotros somos
sinceros, debemos seguir la Biblia. Aceptamos muy
literalmente la palabra de Cristo.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Sí, de acuerdo con la capacidad
de cada quien se puede incluir a una persona en una clase
particular. Algunos irán al cristianismo y después de vivirlo,
si su deseo está aún insatisfecho, ellos buscarán en alguna
otra parte, pensando: “¿Qué es Dios? Yo deseo saberlo
completamente”.
A este respecto yo puedo dar el ejemplo del profesor Nixon
en Inglaterra. Él fue a luchar contra Alemania en la primera
guerra mundial, al lado de los franceses. Cuando volaba
sobre las líneas alemanas, su avión fue alcanzado por un
proyectil y empezó a caer. Él vio que el avión caería sobre las
líneas alemanas. Cuando yo lo conocí aquí en la India, me
dijo: “En ese momento yo oré: ‘Si existe algún Dios, dejaré
que me salve y prometo que si no muero en esta estrellada,
lo buscaré a Él. Dedicaré mi vida entera a su búsqueda’”.
El avión se estrelló y cuando el profesor Nixon recobró el
conocimiento, se encontró con que estaba detrás de las
líneas francesas en un hospital de Francia. En ese momento
él pensó: “Dios existe, Él escuchó mi plegaria”. Cuando
sanaron sus heridas, se dirigió a Inglaterra para ver algunos
sacerdotes. “Deseo buscar a Dios y ocuparme las
veinticuatro horas del día en la causa de Su servicio, deseo
verlo a Él cara a cara”, les dijo.
Los obispos: “Vaya a la India”
Él vio muchos clérigos e incluso a varios obispos y
finalmente ellos le aconsejaron: “Si deseas ver a Dios cara a
cara, entonces ve a la India. Nosotros no podemos
recomendarte un proceso como ese. Pero hemos escuchado
que en la India existen yogîs que se conectan internamente
con el Señor en el corazón. Tú puedes probar suerte allí”. Por
eso, él vino aquí a la India, donde conoció al vicecanciller de
la universidad de Lucknow. Por intermedio de él, el señor
Nixon conoció a la esposa del vicecanciller, que era una
gauàîya-vaiëòava, una devota de Mahâprabhu. Él estaba tan
encantado con sus consejos que la aceptó como Guru.
Finalmente, él tomó sannyâsa (la orden de vida renunciante)
y su nombre se cambió por el de Svâmî Kèëòa Prema; él
estableció un templo aquí en la India y predicó acerca del
Bhâgavata-dharma y Mahâprabhu.
Hizo un estudio comparativo de todas las religiones,
comenzando con el cristianismo y llegó gradualmente al
vaiëòavismo, atraído por el regalo de Mahâprabhu. Un
62 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
erudito alemán dijo también: “En todos los conceptos reli-
giosos del mundo, el concepto de veinticuatro horas de
compromiso con Dios” (aëùakâlîya-lîlâ) nunca ha sido
presentado. Yo he estudiado todas las teologías religiosas,
pero ninguna incluso podría concebir las veinticuatro horas
al servicio del Señor Supremo. Esto es dado tan sólo en el
Ärîmad-Bhâgavatam.
Rûpa Gosvâmî ha dado la representación científica de
Kèëòa: akhila-rasâmèta-murtiì. Él es la fuente de todo placer
posible. Todas las tendencias posibles de la satisfacción que
podemos sentir y aun aquellas que no podemos sentir, están
presentes en Kèëòa y experimentan su ideal y satisfacción
más puros sólo con Él. Él es todo complaciente y
omnicomprensivo. Cualquier satisfacción que nuestro
corazón interno demande, puede ser colmada sólo por Él.
Cristiano: Algunos cristianos temen tanto ir más allá de la
Biblia, que no harán un estudio de otras creencias teístas.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Cada uno adquiere cosas en el
mercado según su capacidad de compra (sve sve ‘dhikare ya
niëùhâ sa gunaì parikirtitaì). En el mercado pueden existir
cosas valiosas, pero el comprador debe poseer alguna
capacidad para comprarlas. Los èëis, los artesanos del
conocimiento han llegado a decir incluso también: “Esto es
lo más elevado, no sigas más allá”. Similarmente, Kèëòa dice
en el Bhagavad-gîtâ (3.35): svadharme nidhanaê äreyaì para-
dharmo bhayâvahaì, “no prosigas, serás condenado a muerte.
Sitúate aquí; no sigas más allá”. ¿Por qué se nos previene de
gran manera? Por lo general, nuestros Maestros nos
aconsejan: “Pon mucha atención. Sólo así tendrás todo por
completo y tu marcha hacia la meta final será sincera y
satisfactoria. De otro modo, el sahajiyismo (el imitacionismo)
entrará en tu corazón. ¿Piensas que puedes llegar a la
cumbre de una colina de un sólo brinco? Imposible. Debes
marchar, pero tu marcha debe ser sincera. Debes hacer un
verdadero progreso, no un progreso imitativo”. Esta adver-
tencia es hecha en todas las etapas de la vida: “Esto es lo
más elevado para ti. Pon toda tu atención en esto. No te
distraigas ni corras riesgos en tu estudio. Ocúpate
plenamente en esta lección y la siguiente etapa más elevada
te llegará automáticamente”.
Por prudencia, se nos dice que nuestra primera etapa
actual de instrucción es la más elevada. Cuando un profesor
llega a enseñarle a un niño, él aceptará la mentalidad del
niño y dirá: “Ve hasta allí tan sólo y no más allá. Esta es la
etapa final; préstale toda tu atención a la comprensión de
este punto y cuando hayas terminado, sigue luego más allá”.
De esta forma, el conocimiento es revelado mediante
entregas graduales.
Cristiano: ¿Existen por lo tanto diferentes etapas para
diferentes personas?
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Bhaktivinoda Ùhâkura ha
juzgado, en su Tattva-sûtra, que aunque el Bhagavad-gîtâ le
fue hablado a Arjuna y él se ocupó en la lucha, si hubiera
sido Uddhava en lugar de Arjuna, después de escuchar la
conclusión del Bhagavad-gîtâ donde Kèëòa dice: “Abandona
todo y ríndete a Mí”, Uddhava habría aceptado esto y se
Cap. 7, Búsqueda de Ärî Kèëòa 63
habría ido del campo de batalla. Al escuchar el mismo
consejo, Arjuna actuó de una forma, pero Uddhava habría
actuado de otra. Después de escuchar la primera parte de las
instrucciones de Kèëòa, Arjuna le dice a Kèëòa en el
Bhagavad-gîtâ (3.1,2):
jyâyasî cet karmaòas te, matâ buddhir janârdana
tat kiê karmaòi ghore mâê, niyojayasi keäava
vyâmiäreòeva vâkyena, buddhiê mohayasîva me
tad ekaê vada niäcitya, yena äreyo ‘ham âpnuyâm
“Tú dices que jñâna, el conocimiento, es mejor que karma,
el trabajo. ¿Por qué entonces quieres ocuparme en este
espantoso karma de luchar?” -le pregunta Arjuna. Luego
Kèëòa le dice: “Tú tienes tu aptitud en karma: Termina tu
carrera y luego puedes aspirar al nivel de jñâna, inquirir el
conocimiento. No es fácil trascender todas las actividades y
alcanzar naiëkarmya, la liberación del karma. Termina
primero el curso de tu karma; luego tú llegarás a liberarte del
karma y gradualmente desarrollarás el conocimiento y la
devoción trascendentales. Por lo tanto te digo: Ocúpate en
esta lucha actual. La lucha no es recomendada a todo el
mundo, sino a ti y a los hombres de tu clase”.
Cristiano: En su opinión, ¿cuál etapa de realización debe
ser recomendada para que la gente la siga?
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: La conciencia de Kèëòa debe ser
predicada de un modo general y la gente llegará de acuerdo
con su respuesta interior. Algunos incluso pueden llegar a
atacarnos. Los comunistas dirán: “Aquí no se permite
ninguna prédica religiosa. Todo esto es teórico; ustedes
menosprecian el mundo concreto y aceptan lo abstracto
como el todo. Al escuchar esto la gente sufrirá, así que
nosotros no lo permitiremos”. Esa es una etapa. De ahí en
adelante hay muchas etapas más. Si predicas a una multitud,
aquellos que encuentran una respuesta dentro de sus
corazones llegarán a estar de acuerdo contigo según el grado
de su realización. Su demanda interna les pondrá en
contacto con un agente de la verdad.
Bhaktivedanta Svâmî Mahârâja fue a Occidente y predicó y
muchísimos se convirtieron a la conciencia de Kèëòa. ¿Cómo
fue ello posible? No eran gauàîya-vaiëòavas, pero sintieron
alguna afinidad interior. Mientras estemos deambulando por
este mundo, todos estaremos acumulando nuevas expe-
riencias, nuevos gustos. De acuerdo con el grado de
conciencia, uno responderá al predicador en su propia
tonada. Esa persona opinará: “¡Oh! Después de tanto tiempo,
veo que existe la posibilidad de una salida para el apremio
que encuentro en mi corazón. Existe un plano que puede
satisfacer esa aspiración mía. Debo conectarme con él e
inquirir acerca de esa tierra de mis sueños”. De esta forma,
ellos llegarán a buscar la asociación de los devotos. “Los
pájaros del mismo plumaje vuelan juntos”.
De acuerdo con su experiencia interior, ellos se reunirán y
seguirán adelante con sus deberes en ese plano, para ese
paso, hasta que de allí puedan ir más allá, hacia una
posición más elevada. Algunas veces en la misma vida uno
64 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
puede cambiar de credo y elevarse y algunas veces uno tiene
que esperar hasta su propio nacimiento.
Cristiano: Si la calidad de la prédica es demasiado alta, la
gente puede desanimarse.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Esta puede ser demasiado alta
para unos y demasiado íntima para otros. Esta no es
demasiado alta para todos, porque si así fuera, entonces,
¿cómo sería posible la conversión? Muchas personas se están
convirtiendo en mahometanos, cristianos e hindúes. Todos
los cristianos no nacieron cristianos. ¿Cómo fue atraída la
gente para convertirse en cristiana? Allí en sus corazones
surgió el deseo por el cristianismo.
Cuando Acyutânanda Svâmî, el primer discípulo de
Bhaktivedanta Svâmî Mahârâja, fue a mi lugar de nacimiento
en Bengala, un director de escuela le preguntó: “Nosotros
estamos tan cerca y no podemos apreciar las enseñanzas de
Ärî Caitanya Mahâprabhu; ¿cómo es que ustedes vienen de
un país tan lejano a sacrificar sus vidas al servicio de Ärî
Caitanyadeva?”
“Brahmâòàa brahmite kona bhâgyavân jîva: Nosotros
hemos adquirido esta capacidad en el transcurso de nuestros
viajes en diferentes posiciones a través de la creación”, le
respondió Acyutânanda Svâmî.
Nosotros estamos viajando desde este territorio a ese
territorio, de estas especies a esas otras, y en el curso de
aquello, acumulamos sukètî, créditos piadosos. Ajñata-sukètî
significa que ignorante e inconscientemente nuestra energía
es empleada en el servicio del Señor y la reacción llega en la
forma de algunos créditos piadosos. Y cuando el sukètî está
más desarrollado, se vuelve jñâta-sukètî o actividades
piadosas ejecutadas conscientemente. Luego, äraddhâ, la fe,
nuestra atracción interna por la verdad universal llega a la
superficie. De esta forma ésta puede desarrollarse desde
cualquier etapa; incluso una bestia puede sentir la tendencia
de servir a Kèëòa. En Vèndâvana muchísimos seres vivientes,
como los árboles, las bestias e incluso el agua, han adquirido
su posición al desearlo conscientemente. Aunque ellos han
aceptado una posición aparentemente material, mantienen
eternamente esa posición en el servicio de Kèëòa.
El camino del peregrino
Cristiano: Existe un libro llamado “El camino del
peregrino”, acerca de un cristiano que canta el nombre de
Jesús en un rosario.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Sí, los católicos utilizan
también el rosario. Algunos cristianos pueden cantar el
nombre de Cristo.
Cristiano: Este hombre estuvo cantando el nombre de
Jesús, su corazón se fue suavizando y sintió éxtasis, gran
amor por Jesús.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Entonces como mucho él puede
alcanzar la posición de Jesús. Puede ser que en su intento de
perfección, su crecimiento termine allí, en los atavíos eternos
Cap. 7, Búsqueda de Ärî Kèëòa 65
de Jesús. Él puede permanecer allí. Sí él ha encontrado su
más plena satisfacción, él es destinado a estar allí.
Por la voluntad de Dios y por la poderosa voluntad de un
devoto exaltado, incluso desde la refulgencia del Brahman
impersonal, una persona puede ser despertada de su sueño e
incitada a la acción en el servicio devocional. Generalmente,
ella pasa muchísimo tiempo allí en el plano no diferenciado,
satisfecha con su logro espiritual; sin embargo, en la
consideración del tiempo infinito, nada es muy grande ni
espacioso. Esa persona puede permanecer manteniendo esa
posición durante un largo período, así que pueden ir y venir
muchas disoluciones y creaciones, pero permanece la
posibilidad que su sueño pueda ser roto en cualquier
momento. Desde tiempo inmemorial, este mundo creado ha
estado existiendo y muchísimas almas están ascendiendo a
la refulgencia del Brahman y de nuevo descendiendo. Así,
incluso en medio de la refulgencia del Brahman infinito,
algunas almas están saliendo. Es una cuestión de infinito, así
que la posición de Jesús puede ser considerada como eterna
y puede llegar el momento en el que Jesús mismo puede ser
convertido al vaiëòavismo. Esto no es imposible.
Jesús: ¿Dinámico o estático?
Cristiano: ¿Cree usted que Jesús tenía conciencia de Kèëòa
como la Personalidad de Dios?
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Si su logro interior es
descubierto más íntimamente, entonces estamos obligados a
decir que en el desarrollo de su vida eterna, existe alguna
posibilidad de su obtención de Kèëòa.
Cristiano: No entiendo.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: ¿Está Jesús estancado o se
desarrolla gradualmente? Donde él ha llegado, ¿está ello
terminado para siempre o es dinámico?
Cristiano: Los cristianos dirán que él tiene conocimiento
pleno.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Por lo tanto ¿está él estancado
allí, fijado finalmente? ¿Es esa la posición de Jesús? ¿Dicen
los obispos que su posición es conclusiva? ¿Posee él una vida
que se desarrolla gradualmente o está Jesús obstruido para
avanzar más? ¿Es él un miembro del mundo dinámico o del
mundo estancado?
Por lo tanto, ésta es la naturaleza del Infinito. Siendo
finitos, ¿vamos nosotros a relacionarnos con el Infinito? Esa
es nuestra ridícula tendencia. Es ridículo para nosotros
relacionarnos con el Infinito.
¿Por qué es considerado Kèëòa como la Verdad Absoluta?
Usted debe inquirir acerca de esto de una manera científica,
paso a paso. Como le he recomendado, usted debe seguir
leyendo acerca de ello en el Ärî Kèëòa-saêhitâ y en el Bèhad-
bhâgavatâmèta. Usted debe tratar de seguir muy
minuciosamente el desarrollo dinámico del teísmo tal como
es presentado allí.
Reencarnación, transmigración
66 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Cristiano: Según entiendo, reencarnación significa que un
alma debe regresar a especies más bajas por llevar a cabo
actos pecaminosos. ¿Cómo beneficia al alma el ser castigada
a nacer en las especies animales si más tarde no tiene
memoria de esto?
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Algunas veces es necesario para
los médicos privar de la conciencia al paciente. Algunas
veces un ladrón es encarcelado y encadenado. Si sus
movimientos van en detrimento de la sociedad, él es
confinado en una celda y encadenado. Por eso, algunas veces
es necesario quitarle la independencia a una persona, su
acción voluntaria. Al sufrir las reacciones de su karma
anterior, uno puede ser exonerado; luego le puede ser
otorgada a uno la acción voluntaria. Cuando por acción
voluntaria un alma ha cometido muchas fechorías y ha
adquirido muchísimas reacciones, es necesario que su libre
voluntad sea detenida temporalmente. A esa alma le será
permitido sufrir las reacciones de sus pecados anteriores y,
luego, le será otorgada otra vez alguna libertad para que así
pueda tomar el curso apropiado que es útil para ella. Si se
quiere evitar que un borracho haga algún daño, debe ser
confinado. Y cuando se hayan ido la locura o la borrachera,
entonces podrá ser liberado y se le permitirá moverse
libremente.
“No hagas a otros” incluye a los animales
Cristiano: Generalmente, nosotros los cristianos no
aceptamos que los animales tengan alma.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Jesús no se preocupó por tratar
de persuadir a sus seguidores para que aceptaran ese
concepto. Él vio que ellos estaban acostumbrados a comer
animales y peces, así que él no quiso confundirlos con todas
estas cuestiones. Él pensó que ellos debían comenzar la vida
teísta y cuando pudieran otra vez considerar estos puntos, en
ese momento les debería ser dada esa parte.
La vida está presente también dentro de las especies no
humanas y éstas no son menos calificadas que la humana,
pero en el curso del movimiento evolutivo, el alma es
arrojada en tal condición como resultado del karma.
Dondequiera que esté presente la vida, el alma está allí
dentro. Es una sustancia común, pero Jesús pensó que sería
imposible para ellos amoldar a tal grado su comprensión del
ambiente. Él pensó dejarlos comenzar con el cultivo del
teísmo y, luego gradualmente, esta instrucción les podría ser
dada.
Él les dijo: “No hagas a otros lo que no quieres que te
hagan a ti”. Esto también es bueno. Pero el alma no sólo está
presente allí; Dios está allí también y en todas partes. Las
especies más bajas están sintiendo dolor y placer. Está
bastante claro que cuando los animales son matados, ellos
sienten dolor. Por lo tanto, existe la vida en ellos. La
vibración de dolor está allí, la conciencia está allí y el alma
es una unidad de conciencia pura. Pero las personas a
Cap. 7, Búsqueda de Ärî Kèëòa 67
quienes Jesús predicó no estaban tan calificadas como para
ampliar más su conocimiento. Ellos no estaban preparados
para un sacrificio tan grande en sus prácticas. Por lo tanto,
para aquellos que no están preparados para sacrificarse de
tal manera, Jesús les ha ofrecido el cristianismo.
Además, todas las cosas han sido ordenadas a partir de un
mismo centro común. El cristianismo tiene sus exigencias, el
islamismo también tiene sus exigencias. Existe espacio para
tales creencias en el universo. Ellas no son innecesarias, pero
poseen una posición relativa.
Entonces, ¿cuál es la posición de la Verdad Absoluta?
Cuando tenemos que inquirir a profundidad acerca de esto,
entonces venimos a India. Aquí esto ha sido tratado muy
extensamente, con todas las posibles concepciones de la
religión. En la India se encuentran muchísimas y variadas
concepciones teológicas, de las cuales una fracción de ellas
no puede ser encontrada en ninguna otra parte del mundo.
Pero, finalmente, el Ärîmad-Bhâgavatam fue dado como la
concepción más elevada. ¿Cómo? Eso tenemos que
entenderlo y seguirlo muy minuciosamente. Usted debe
estudiar el Bèhad-bhâgavatâmèta y su forma más moderna, el
Ärî Kèëòa-saêhitâ de Bhaktivinoda Ùhâkura.
Cristiano: Yo he leído eso.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Pero debe leerlo más
cuidadosamente y más escrutadoramente. Debe leerlo una y
otra vez, hasta que quede satisfecho y encuentre respuestas a
todas sus preguntas. Allí se muestran los grados de nuestra
relación con Dios, se explica cómo uno es forzado a
progresar desde una etapa particular del teísmo, hasta un
nivel más elevado de consecución.
CAPITULO OCHO
Niveles de realización
El grado de la realización trascendental, ha sido explicado
por Ärîla Sanâtana Gosvâmî en su libro Bèhad-
bhâgavatâmèta. Allí encontramos que en el curso de la
realización de äuddha-bhakti (el servicio devocional puro), el
gran sabio Nârada Muni visita diferentes lugares. Primero él
encuentra karma-miärâ-bhakti o servicio devocional
mezclado con actividades fruitivas.
Había una vez un brâhmaòa en Allahabad. Era un hombre
rico y con ocasión del Kumbha-mela, cuando millones de
sabios y devotos se reúnen para el festival religioso, él hizo
los preparativos para los servicios a los diferentes tipos de
personas santas que estaban reunidas allí. Él dirigió un
sacrificio y terminó finalmente la función con el canto del
Santo Nombre del Señor. El brâhmaòa se ocupaba
principalmente en karma-kâòàa o trabajo fruitivo, pero
también rendía servicio a las personas santas. Finalmente, él
concluyó todo con nâma-saôkîrtana, el canto de los Santos
Nombres del Señor.
- Eres muy afortunado por estar haciendo estas cosas. Esta es
la utilización apropiada de tu dinero y de tu rango. Al
ocuparte en tales actividades santas, eres sin duda muy
afortunado -le dijo Nârada Muni.
- ¿Qué estoy haciendo? Esto no es nada. Tú deberías ir a ver
la fortuna del rey Indradyumna. Él está distribuyendo los
remanentes de prasâda del Señor Jagannâtha con gran lujo.
¡Cuán grandiosa es allí la adoración de Nârâyaòa! Ve allí y
apreciarás su servicio devocional -le dijo el brâhmaòa.
Por lo cual, Nârada Muni fue a ver a Indradyumna
Mahârâja y allí encontró al rey ocupando todos sus recursos
en la adoración del Señor Jagannâtha.
- Eres el más afortunado de este mundo -le dijo Nârada.
- ¿Qué puedo hacer yo Nârada? Esto no es nada. Si deseas
ver cómo debe ser practicado el servicio devocional, debes ir
donde el señor Indra, el rey del cielo -le respondió el rey.
Nârada Muni se dirigió donde Indradeva.
- ¡Oh Indra! Eres muy afortunado. Vâmanadeva, la Suprema
Personalidad de Dios, apareció como tu hermano más joven.
Y aquí en Indra-loka, hay siempre festivales religiosos
adorando a Kèëòa -le dijo Nârada, alabándolo.
- ¿Qué dices? ¿Qué amor siento yo por Kèëòa? Todo le
pertenece a Él, pero debido a mi estupidez, traté de impedir
que se llevara el árbol pârijâta del cielo. No sólo eso, sino
que siempre estoy siendo atacado por los demonios y mi
esposa también es perturbada algunas veces. ¿Por qué
entonces, me consideras afortunado? -le respondió
Indradeva.
Después de ver a Indra, Nârada se dirigió donde el señor
Brahmâ, el creador del universo. Allí él encontró a los Vedas
personificados cantando alabanzas al señor Brahmâ. Nârada,
70 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
quien era también su hijo y discípulo, se acercó al señor
Brahmâ diciendo:
- ¡Cuán afortunado eres! Te ha sido confiada por parte del
Señor Nârâyaòa la administración del universo entero y
algunas veces lo visitas a Él en busca de consejo para su
administración. Y nos encontramos también con que algunas
porciones de los Vedas están ocupados cantando tus glorias.
¡Eres muy afortunado!
- ¿Qué estás diciendo Nârada? Me estás alabando e
incrementando mi orgullo falso, pero ¿no te dije que no soy
más que una pequeña criatura en las manos de Nârâyaòa?
Estoy ocupado en la actividad externa. No tengo tiempo para
interesarme en la consagración de mi vida devocional. Mi
Señor más bien me ha engañado al ocuparme en un asunto
que requiere tanta dedicación como es la administración del
universo. Soy el más desafortunado. Más bien, deberías ir
donde Mahâdeva, el señor Äiva. Él no se preocupa por nada
de este mundo, vive alejado e indiferente y su meta es el
Señor Nârâyaòa. Está dedicado al Señor Râmacandra y está
muy encariñado con el Santo Nombre del Señor Râma. Su
esposa, Pârvatîdevî, le ayuda también en su vida devocional y
ella es muy feliz le respondió un poco perturbado el señor
Brahmâ.
Nârada Muni se dirigió entonces a Äiva-loka y empezó a
alabar al señor Äiva:
- Tú eres el amo del universo, los Vedas relatan tus glorias.
Tú mantienes la posición más elevada.
De este modo, Nârada empezó a glorificarle, pero el señor
Äiva se puso muy exaltado y se disgustó un poco por esto.
- ¿Qué estás diciendo Nârada? Yo siento tanta indiferencia
por este mundo que estoy interesado principalmente en el
conocimiento y en hacer penitencia. Esto ocupa la mayor
parte de mi atención. Cualquier pequeña inclinación mía por
el servicio devocional a Nârâyaòa es muy insignificante.
Algunas veces poseo un espíritu tan apático hacia Nârâyaòa
que ¡lucho incluso contra Él, en favor de uno de mis
discípulos! Estoy disgustado con mi posición. Penitencia,
poder, perfección del yoga místico e indiferencia hacia el
mundo; esa es mi ocupación -le dijo.
Esto es jñâna-miärâ-bhakti o servicio devocional mezclado
con conocimiento especulativo empírico. El señor Brahmâ es
el ideal del karma-miärâ-bhakti o servicio devocional
mezclado con la actividad fruitiva y el señor Äiva es el ideal
de jñâna-miärâ-bhakti. Él conserva aún alguna afinidad con
una posición independiente y no acepta en un ciento por
ciento el servicio a Nârâyaòa, el Señor Supremo.
- Si deseas realmente experimentar äuddha-bhakti, ve donde
Prahlâda Mahârâja. Allí encontrarás el servicio devocional
puro, agregó el señor Äiva.
De este modo, hemos sido dirigidos a rastrear el desarrollo
de äuddha-bhakti, el servicio devocional puro, comenzando
con Prahlâda Mahârâja, debido a que Prahlâda no desea nada
a cambio de su servicio devocional.
En el Ärîmad-Bhâgavatam (7.10.4) él dice:
nânyathâ te ‘khila-guro, ghaùeta karuòâtmanaì
Cap. 8, Búsqueda de Ärî Kèëòa 71
yas ta âäiëa âäâste, na sa bhètyaì sa vai vaòik
“Cualquiera que esté haciendo algo para la satisfacción de
Nârâyaòa y desee algo a cambio, no es un sirviente, sino un
comerciante. Él desea dar algo al Señor y luego acepta algún
premio a cambio de ello”. Por lo tanto, Prahlâda Mahârâja es
un devoto puro y sólo por medio de un devoto puro de
Nârâyaòa puede uno alcanzar la devoción pura.
El amor neutral por Dios
Todos estos peculiares logros en el mundo devocional
comienzan con Prahlâda Mahârâja. La naturaleza de su
servicio devocional es äânta-rasa, neutralidad, donde no
existe servicio verdadero, sino tan sólo perfecta adhesión a
Nârâyaòa bajo cualquier circunstancia. Cualquiera que pueda
ser la condición desfavorable del ambiente, él permanece
firme en la convicción que Nârâyaòa es todopoderoso y que
Él es nuestro Amo. Por lo tanto, Prahlâda Mahârâja y los
cuatro Kumâras, los hijos del señor Brahmâ, están en la
posición de äânta-rasa bhakti o amor neutral por Dios.
Prahlâda Mahârâja es discípulo de Nârada Muni. Sin
embargo, para nuestro beneficio, Nârada Muni se acercó a él
para medir el estándar de su devoción, en un estudio
comparativo del mundo devocional.
- He venido a verte Prahlâda, debido a que el señor Äiva
aprecia también tu posición. Tú eres realmente un devoto del
Señor Kèëòa. ¡Eres muy afortunado! He venido a ver cómo
eres -le dijo Nârada.
- Gurudeva, eres todopoderoso. ¿Has venido a probarme?
Cualquier fortuna que pueda yo poseer la he recibido por tu
gracia. Yo nací en una familia de demonios, así que las
cualidades demoniacas no me han abandonado a mí
especialmente. ¿No sabes acaso que en Naimiëâraòya fui a
luchar con el Señor Viëòu? Me arrepiento de ello, pero, ¿qué
puedo hacer? Él me ha colocado en tal posición. Yo no
puedo tener el privilegio del servicio directo a Él, sino que
sólo pienso en Él mentalmente. Yo pienso que Él es todo,
pero no tengo la gran fortuna de rendirle servicio.
Hanumân es realmente un devoto. ¡Cuán afortunado es!
¡Cuánta gracia ha recibido! Él entregó todo al Señor
Râmacandra. Envidio su situación, pero, ¿yo qué puedo
hacer? El designio de Dios es absoluto. Debemos aceptarlo.
La posición de Hanumân es de verdad envidiable. Cuán
atraído está hacia su Señor y qué gran cantidad de servicio
ha hecho por el Señor Râma -le respondió Prahlâda
Mahârâja.
Hanumân, el sirviente de Râma
De allí, Nârada Muni fue a visitar a Hanumân. Él se acercó
a la residencia de Hanumân, tocando en su vînâ el mantra
Râma, Râma, Râma, Râma, Râma. Cuando Hanumân
escuchó de repente el nombre de su Maestro, el Señor Râma,
72 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
él saltó hacia esa dirección y aún en el cielo, abrazó a
Nârada Muni.
- ¡Oh! ¿Quién me está ayudando a escuchar el sonido del
Santo Nombre del Señor Râma? Después de mucho tiempo,
el sonido del Râma-nâmâ me está reanimando. Me estaba
muriendo sin escuchar el nombre de Râma -dijo Hanumân.
Extáticas lágrimas salieron de los ojos de ambos. Luego,
Nârada Muni fue a la morada de Hanumân y comenzó a
alabar su fortuna:
- ¡Cuán afortunado eres! ¡Oh Hanumân! Tú sirves tan
íntimamente al Señor Râmacandra; tú no sabes de nada que
no sea tu Maestro, el Señor Râma. Tú le rendiste un servicio
tan grande, que tu servicio se ha convertido en el ideal de
toda la sociedad humana -le dijo.
- Sí, por Su gracia pude hacer algo, pero es sólo Su gracia; yo
no soy nadie, no valgo nada. Pero he escuchado que el Señor
Râmacandra, ha venido como el Señor Kèëòa. Aunque a mí
no me gusta ninguna encarnación diferente al Señor Râma,
he tenido noticias de lejos de cómo Kèëòa, quien es
Râmacandra mismo, está mostrando Su gracia con los
Pâòàavas. Los Pâòàavas son muy afortunados debido a que
el Señor está relacionándose con ellos como un amigo
íntimo. Por eso, yo siento un gran aprecio por la fortuna de
los Pâòàavas -respondió Hanumân.
De este modo empezó a alabar Hanumân la fortuna de los
Pâòàavas
Los Pâòàavas, amigos de Kèëòa
Después de dejar a Hanumân, Nârada Muni se dirigió
donde los Pâòàavas. Allí encontró a Yudhiëùhîra Mahârâja
sentado en un trono y comenzó a cantar las glorias de los
Pâòàavas.
- ¡Qué amigables son en su relación con Kèëòa! ¡Qué
afortunados son! -dijo Nârada dirigiéndose a Yudhiëùhîra
Mahârâja.
- ¿Qué estás diciendo Devarëî? Por supuesto que Kèëòa nos
favorece, no podemos negarlo, pero, ¿cuál es nuestra
posición? No tenemos ninguna posición. Por otra parte, yo
siento algunas veces que al ver nuestro ejemplo, las personas
no desearán servir a Kèëòa, porque ellos calcularán que
siendo los Pâòàavas amigos tan íntimos del Señor Kèëòa, han
sufrido dificultades y pasado peligros durante toda su vida.
Esas personas pensarán que ser un devoto de Kèëòa significa
que uno debe pasar dificultades durante toda la vida. Por eso
yo temo que al pensar en nosotros, la gente no se atreverá a
acercarse a Kèëòa -le respondió Yudhiëùhîra Mahârâja.
- No, yo no veo esto desde ese punto de vista. ¿Qué es el
peligro o la aflicción para los Pâòàavas? ¿Cuál es el
significado de ello? Ese es el mensaje que Kèëòa está
trayendo. Cuando los Pâòàavas están en peligro, esto no es
más que el mensaje que Kèëòa está llegando para salvarlos.
Por eso tu madre oró también:
vipadaì santu tâì äaävat, tatra tatra jagad-guro
Cap. 8, Búsqueda de Ärî Kèëòa 73
bhavato daräanam yat syâd, apunar bhava-daräanam
“¡Que vengan los peligros: Que puedan ellos visitarnos
siempre! Eso no me preocupa, ello hace que Kèëòa esté más
cerca de nosotros. Más bien nos gustan los peligros pues nos
relacionan íntimamente con Kèëòa”. Esta hermosa afirmación
de tu madre Kuntîdevî se encuentra allí -le respondió Nârada.
Los Pâòàavas, encabezados por Mahârâja Yudhiëùhîra,
dijeron:
“Sí, Kèëòa nos visita de vez en cuando, en el momento de
nuestras necesidades terribles, ¡pero cuán afortunados son
los Yadus! El Señor Kèëòa está siempre con ellos. Se sienten
tan orgullosos de su Maestro, el Señor Kèëòa, que no les
interesa ningún otro poder en el mundo. Son tan afortunados
que Kèëòa está siempre relacionado íntimamente con ellos” -
le dijo Mahârâja Yudhiëùhîra en nombre de los Pâòàavas.
Por eso, Nârada Muni fue donde los Yadus y comenzó a
cantar en honor a ellos.
- ¿Qué dices Devarëî Nârada? Kèëòa está con nosotros, por
supuesto, y en momentos de gran peligro, Él viene a
ayudarnos, ¿pero qué tanto nos interesa Él? Nosotros
llevamos una vida independiente, sin preocuparnos por su
existencia. Pero entre nosotros, Uddhava es en realidad Su
favorito. Cualquier cosa que Kèëòa haga, la consulta siempre
con Uddhava, en todos sus asuntos confidenciales Uddhava
está presente y en cualquier circunstancia, Él es siempre muy
familiar con Uddhava. Nosotros envidiamos la fortuna de
Uddhava -le dijeron ellos.
Uddhava: Más querido que Kèëòa
Nârada se dirigió luego donde Uddhava:
- Uddhava, tú eres el devoto favorito de Kèëòa. Kèëòa dice:
na thatâ me priyatama, âtma-yonir na äaôkaraì
na ca saôkaraëaòo na ärîr, naivâtma ca yathâ bhavân
“¡Oh Uddhava! Para qué hablar de otros devotos como
Brahmâ, Äiva, Äankarëaòa o Lakëmî; Yo te quiero más que a
Mi propia vida”. Tú eres un asociado tan íntimo, que Kèëòa te
valora más que a Su propia vida -le dijo Nârada.
- Sí, debido a Su benevolencia sin causa, Él puede haber
dicho tal cosa, pero pienso que no soy Su verdadero devoto,
especialmente después de visitar Vèndâvana. Todo mi orgullo
se ha disipado al ver aquellos devotos. El espíritu de servicio
y la intensidad del amor hacia Kèëòa que encontré en los
devotos de Vèndâvana, no tiene paralelo. ¡Oh Devarëî no me
hallo! ¿Conoces aquella afirmación mía registrada en el
Ärîmad-Bhâgavatam (10.47.61) que dice:
âsâm aho caraôa-reòu-juëâm ahaê syâê
vèndâvane kim api gulma-latauëadhînâm
yâ dustyajaê svajanam ârya-pathaê ca hitvâ
bhejur mukunda-padavîê ärutibhir vimègyâm
74 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
“Las gopîs de Vèndâvana abandonaron a sus esposos, a
sus hijos y a sus familias, a las cuales era difícil renunciar, y
sacrificaron incluso sus principios religiosos, para aceptar el
refugio de los pies de loto de Kèëòa, los cuales son
solicitados incluso por los Vedas mismos. ¡Oh! Concédeme la
fortuna de nacer como una hoja de hierba de Vèndâvana, para
poder recibir así el polvo de los pies de loto de aquellas
grandes almas sobre mi cabeza”. Allí he revelado por
completo mi corazón. La calidad del amor por Kèëòa que
encontré en las doncellas de Vèndâvana es tan exaltada que
no podría sino aspirar a nacer en Vèndâvana como una hoja
de hierba, para que así el polvo de los pies de aquellas
doncellas divinas pudiera tocar mi cabeza. Por lo tanto, ¿qué
es lo que dices Devarëî? Si quieres ver la devoción verdadera,
el amor divino verdadero, deberías ir a Vèndâvana. No nos
coloques en una situación embarazosa, diciendo que
poseemos devoción por Kèëòa; esto es más bien una burla,
una afirmación sin base alguna. Yo encontré en Vèndâvana
verdaderos devotos del Señor -dijo Uddhava.
De este modo Sanâtana Gosvâmî trata de llevarnos de la
mejor forma a través del sendero, mostrándonos el desarrollo
gradual de la devoción por Kèëòa. Prahlâda Mahârâja ha sido
aceptado como la base de äuddha-bhakti, el comienzo del
servicio devocional puro, porque él está situado en äânta-rasa
o el servicio devocional en neutralidad. Por encima de ello
existe dâsya-rasa, el amor por Dios en servidumbre, como lo
mostró Hanumân, y por encima de ello existe sakhya-rasa o
la disposición de la amistad. Ello es ejemplificado por los
Pâòàavas. Uddhava tiene un poco de sakhya, conectado con
vâtsalya, amor paternal, y mâdhurya, amor conyugal. De este
modo podemos seguirle la pista al progresivo desarrollo de la
devoción.
Nuestra íntima devoción a Kèëòa nos lleva de este modo a
Vèndâvana. Allí se encuentra la cumbre del servicio
devocional. En la conversación entre Râmânanda Râya y Ärî
Caitanya Mahâprabhu encontramos que el servicio
devocional de Râdhârâòî es categóricamente más elevado
que el de las gopîs (tebhyas tâì paäu-pâla-paôkaja-dèäas
tâbhyo ‘pi sâ râdhîkâ). La clase de espíritu de servicio que
encontramos allí es inexplicable e inconcebible.
Ärî Caitanya Mahâprabhu vino con esa calidad de
adhesión a la verdad: Rendición incondicional. Él vino en
busca del tesoro del servicio a la verdad. Si podemos buscar
un tipo de existencia tan elevado, podemos considerarnos
como los más afortunados.
La autorrendición es la base de nuestra fortuna más
elevada. No podemos sino rendirnos a cualquier cosa
hermosa y valiosa que encontremos en nuestro camino.
Nuestro aprecio por algo más elevada se demuestra por el
grado de rendición a eso. Por lo tanto, podemos medir la
calidad de la verdad con la que estamos relacionados sólo
mediante la intensidad de nuestra rendición.
CAPITULO NUEVE
La concepción Kèëòa
Rendirse no es una transacción teórica. Rendirse no quiere
decir tan sólo renunciar a las posesiones, sino además
comprender que son falsas. No soy dueño de nada. Ni
siquiera soy dueño de mí mismo. Rendirse significa entre-
garle todo al Maestro Espiritual y liberarse de la impía
asociación de tantas posesiones, para que no nos puedan
perturbar sugiriendo a cada instante: “Tú eres mi amo”,
engañándonos de ese modo.
Debemos pensar: “Todo pertenece al Señor y a Su
delegado, el Maestro Espiritual. Yo no soy dueño de nada”.
Tenemos que asimilar ese tipo de conocimiento y eso
contribuirá a nuestro verdadero progreso espiritual. Esta es
la realidad y hemos de comprender este hecho. Queremos
alcanzar la verdad y librarnos de los conceptos falsos. La
iniciación espiritual genuina, dikëâ, imparte el conocimiento
divino que nada nos pertenece: No sólo eso, sino también
que todo pertenece a Dios, incluyéndonos a nosotros
mismos. Ese es el concepto de dikëâ: “Yo le pertenezco, todo
le pertenece. Yo soy Su sirviente y estos son los objetos de
Su servicio”.
Paraíso de tontos
Esta es la realidad, y estamos en un mundo imaginario,
sufriendo bajo la ilusión. Vivimos en un paraíso de tontos.
Debemos desembarazarnos de este paraíso de tontos e
intentar entrar en el paraíso real. Cuando hemos echado una
ojeada a las características del medio ambiente absoluto de
la realidad, y tenemos tan siquiera una consideración por la
verdad, no podemos continuar disfrutando los objetos de este
mundo como hacíamos en el pasado. Debido a que hemos
saboreado verdaderamente la verdad más elevada, ya no ten-
dremos atracción por este mundo material. Ya no nos
sentiremos animados a cumplir con los deberes relacionados
con este mundo de disfrute. Seremos indiferentes.
Sabemos que la asociación con la tendencia actual al
disfrute acarrea una reacción dolorosa. Podemos darnos
cuenta de ello, pero no podemos dejarlo atrás. En la etapa de
sâdhana, prácticas espirituales, no podemos cortar esa
conexión por completo. Sin embargo, no tenemos otra
alternativa. Nuestra afinidad por la verdad positiva ha de
aumentar más y más, y de un modo gradual el gusto por
nuestras cosas y obligaciones desaparecerá por completo.
Aunque fracasemos una y otra vez, no podremos abandonar
la idea: Una y otra vez intentaremos avanzar hacia la verdad
y cuando no tengamos éxito, nuestro corazón se sentirá
adolorido al pensar que los enemigos que nos rodean nos
están derrotando repetidamente.
76 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Champiñones mentales
Por allí está el fuego de la conciencia de Kèëòa y ese fuego
no ha de apagarse. Continuará encendido porque es una
chispa de la verdad eterna, y llegará el día en que los
enemigos que nos rodean tendrán que replegarse de una vez
por todas. Un día nos daremos cuenta que Kèëòa, poco a
poco, ha capturado todo nuestro corazón y los otros se han
retirado para siempre: Ya no están presentes para
molestarnos en nuestro círculo mental. Nos daremos cuenta
que esas cosas indeseables eran como champiñones:
Surgieron de nuestro círculo mental y ahora todos han
muerto y desaparecido. Todas se han ido y queda Kèëòa en el
corazón. En ese momento el corazón está lleno únicamente
de Kèëòa, rebosante del concepto de Kèëòa.
En cierta ocasión, Ärîla Bhaktisiddhânta Sarasvatî
Ùhâkura instruyó a un discípulo en el momento de la
iniciación acerca del mantra Hare Kèëòa, diciéndole que
debemos permitirle a Kèëòa desembarcar en nuestros corazo-
nes, del mismo modo que la marina desembarca un ejército.
Un navío transporta el ejército; al desembarcar éste
comienza la lucha y el país es capturado. Como Julio César
dijo: “Veni, vidi, vici; vine, vi y vencí”. O sea, tenemos que
permitirle a Kèëòa desembarcar en nuestros corazones.
Entonces comenzará la lucha.
¿Cuál es la propuesta de la conciencia de Kèëòa y cuál es
la de tantas otras concepciones? Desde tiempo inmemorial,
todas ellas nos ofrecen sus promesas diciendo: “Te daré esto,
te daré aquello”, pero la concepción de Kèëòa entrará y te
dirá: “Esto es lo que Yo reclamo: Todo me pertenece y
vosotros sois unas intrusas”. La lucha comenzará, las cosas
indeseables tendrán que replegarse y la conciencia de Kèëòa
capturará todo el corazón. Este es el proceso. La conciencia
de Kèëòa sólo tiene que desembarcar en nuestros corazones.
De una u otra manera, un poco de conciencia de Kèëòa
auténtica, proveniente de un devoto puro, debe entrar en
nuestros corazones a través del oído y Kèëòa proporcionará
cualquier cosa que haga falta. El éxito en la vida espiritual de
alguien que ha adquirido aunque sea una ligera estima por la
conciencia de Kèëòa está asegurado, hoy y mañana.
Kèëòa es un ladrón
Puede que hayamos levantado altos muros por todos los
lados, para protegernos del tal modo que la conciencia de
Kèëòa no pueda entrar, pero Kèëòa es un ladrón y un ladrón
no necesita invitación; no hacen falta preparativos para darle
la bienvenida. Él entrará para Su propio beneficio y ese es
nuestro consuelo. Nuestro consuelo es que Kèëòa es un
ladrón. Mâyâ ha erigido sus altos muros por todas partes,
pero nada es suficiente para detener la conciencia de Kèëòa.
Kèëòa es un ladrón y un día entrará sigilosamente.
Un devoto puede perder las esperanzas pensando: “El
enemigo está en mi propia casa, mis parientes son mis
Cap. 9, Búsqueda de Ärî Kèëòa 77
adversarios. Estoy desesperado”. Podemos desilusionarnos,
pero la conciencia de Kèëòa no nos abandonará de ningún
modo. Kèëòa perseverará y a su debido tiempo vencerá. Las
otras cosas tendrán que marcharse, sin importar cuán
íntimamente relacionadas puedan estar, en habitaciones
privadas y bien protegidas de nuestros corazones. Tendrán
que despedirse de todos los rincones de nuestros corazones.
Kèëòa vencerá. Kèëòa lo capturará todo. Los indeseables
deseos lujuriosos de nuestros corazones son algo foráneo;
son sólo champiñones. Aparecen como champiñones, pero
carecen de raíz o estabilidad permanente; no están arrai-
gados al suelo. Podremos considerar que lo que hemos
almacenado en nuestros corazones nos es muy cercano y
querido y que se ha fundido con nosotros, como una parte de
nuestra existencia, pero cuando la conciencia de Kèëòa entre,
todo ello flotará, como si fuesen champiñones.
Al fin y al cabo son champiñones: No tienen agarre,
conexión con el suelo. Están sólo flotando. Todos los
intereses materiales están sólo flotando en la superficie. No
están profundamente arraigados dentro y afuera del conjunto
de nuestra existencia. Sólo la conciencia de Kèëòa existe por
doquier, en todas las facetas de nuestra vida. Así pues, los
champiñones tendrán que desaparecer un día. Esto lo
confirma el Ärîmad-Bhâgavatam (2.8.5):
praviëùaì karòa-randhreòa, svânâê bhâva-sarourham
dhunoti äamalaê kèëòaì, salîlâsya yathâ äarat
Cuando Kèëòa entra al corazón a través del oído, captura
el loto del corazón y entonces, poco a poco, hace que
desaparezca toda la suciedad del mismo. Así como al llegar
el otoño el agua se purifica en todas partes, cuando Kèëòa
entre en nuestros corazones, todas las impurezas se
desvanecerán paulatinamente y sólo Él permanecerá para
siempre.
CAPITULO DIEZ
El mantra Hare Kèëòa
Antes de cantar el Santo Nombre de Kèëòa debemos
cantar el Pañca-tattva-mantra:
Ärî Kèëòa-Caitanya, Prabhu Nityânanda,
Ärî Advaita, Gadâdhara, Ärîvâsâdi Gaura-bhakta-vènda.
El Pañca-tattva o las cinco características de la Verdad
Absoluta, vinieron a darles el Hare Kèëòa mahâ-mantra a los
devotos caídos de esta era, por lo que son para nosotros la
representación general del Guru. Ellos nos ayudan a entrar en
el dominio de Kèëòa, así como en el plano de Ärî Caitanya
Mahâprabhu.
Después de recitar el Pañca-tattva-mantra, debemos
contar en las cuentas de la japa-mâlâ, mientras cantamos el
mahâ-mantra:
Hare Kèëòa Hare Kèëòa Kèëòa Kèëòa Hare Hare
Hare Râma Hare Râma Râma Râma Hare Hare
Al cantar el Santo Nombre, las japas deben colocarse
dentro de una bolsa de tela y el dedo índice, que por lo
general es considerado inauspicioso, no debe tocarlas, sino
que ha de permanecer fuera de la bolsa. Para contar usamos
normalmente el dedo pulgar y el dedo del corazón. Uno debe
cantar dieciséis rondas, como recomienda Bhaktivedanta
Svâmî Mahârâja, pero si hay alguna emergencia, ha de cantar
por lo menos cuatro: No debemos dejar la japa-mâlâ
ayunando.
Al contar comenzamos por las cuentas más grandes,
vamos hacia las más pequeñas y retornamos de nuevo por el
mismo camino. La cuenta gigante del centro se llama monte
Sumeru y no debemos pasar por encima de ella.
Este Harinâma mahâ-mantra aparece en los Upaniëads, así
como en el Agni Purâòa y el Brahmâòàa Purâòa. El
Kalisantaraòa Upaniëad, lo recomienda como el mantra más
elevado. Los eruditos han mencionado este mantra como un
medio de invocación: No debe acompañarlo ninguna
petición. Este Hare Kèëòa mahâ-mantra es el yuga-dharma
nâmâ o el proceso para realizar a Dios especialmente
indicado para la era actual: Kali-yuga. En los Purâòas
encontramos citas del mahâ-mantra por todas partes. Este
mantra puede cantarse mentalmente, en voz baja y en voz
alta. Mahâprabhu nos lo ha entregado, recomendándolo para
las almas caídas en general. Él lo ha dado para todos, ya
estén calificados o no. La única condición para recibirlo es
äraddhâ, fe.
Se menciona en el Padma Purâòa que hay diez ofensas que
se debe tratar de evitar al cantar el Hare Kèëòa mahâ-mantra.
También hay cuatro tipos de nâmâbhâsa o canto con apatía,
80 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
que no nos darán entrada al dominio de la misericordia. Esa
clase de invocación sólo puede otorgar la liberación.
Estas dos formas incorrectas de cantar surgen de nuestras
tendencias a la explotación y a la renunciación. Hemos de
cantar el nombre con espíritu de servicio y evitar las diez
ofensas.
Injuriar a los santos
La primera ofensa es injuriar a los devotos que están
ocupados en propagar la nobleza y la grandeza del Señor
Supremo, Kèëòa. El Santo Nombre está descontento si
ofendemos y deshonramos a Sus agentes. Sólo los devotos de
Kèëòa son santos fidedignos, porque buscan la vida eterna.
Aquellos que adoran a los semidioses con el fin de obtener
ganancias temporales no son considerados santos y no es
necesario tenerlos en cuenta, pues no son devotos. Santo
significa vaiëòava o devoto. Todos los demás, tales como los
adoradores a los semidioses, no son considerados santos.
Debemos evitarlos. Un santo es alguien sin ambición alguna
en la vida, excepto la de tener una relación de servicio
amoroso con el Señor Supremo. Sólo aquellos que son
agentes de la Verdad Eterna, el Bien Absoluto, deben ser
considerados santos. No debemos injuriar a esas personas
santas.
Adoración de semidioses
La segunda ofensa se refiere al modo en que debemos
tratar a los semidioses, incluyendo a Äiva, Äakti, el dios del
Sol y otros. Ellos no deben considerarse iguales o superiores
a Viëòu o Kèëòa, pues todos están bajo Su control y son Sus
subordinados. El Señor Supremo, Kèëòa, los ocupa y ellos
tienen que desempeñar sus deberes siguiendo Sus ordenes.
Nunca son iguales o superiores a Kèëòa.
Gurudeva: Manifestación divina
La tercera ofensa es considerar al Maestro Espiritual una
persona ordinaria. A pesar que en él puedan encontrarse
muchos síntomas humanos, aun así, según nuestra sinceridad
para encontrar a Dios, el Señor desciende y se manifiesta en
el Guru, para satisfacer nuestra sed de verdad. Tenemos que
verlo como el agente del Señor. En términos generales, se
nos ha aconsejado que no consideremos a Gurudeva como un
ser mortal, porque si nuestro intento de alcanzar al Absoluto
es sincero, Él vendrá a nosotros para liberarnos. Dios es
omnisciente y por ello, a través de un delegado especial que
actúa como Su representante, viene aquí para darnos acogida
y llevarnos al plano superior. Los mandatos de las Escrituras
nos aconsejan considerar al Guru un representante del
Absoluto, porque nadie puede darnos a Kèëòa sino Él mismo.
Cap. 10, Búsqueda de Ärî Kèëòa 81
Debemos ver la presencia de Kèëòa en nuestro Gurudeva y
percibir que Dios ha venido a entregarse a nosotros. Por lo
general, encontramos signos mortales en el cuerpo del
Maestro Espiritual, pero tenemos que trascender eso. Puede
que en apariencia, el agua del Ganges esté sucia, pero a
pesar de ello, la “sucia” agua del Ganges, nos puede purificar
mediante su contacto. Para nuestros sentidos materiales la
Deidad parece tierra, piedra o madera, pero ésa es nuestra
visión contaminada. Kèëòa está allí y algunas veces se le ve
conversar y caminar con devotos excelsos. No debemos creer
que Él está hecho de algo material. Cuando vamos y
permanecemos ante la Deidad, no es conveniente pensar que
la podemos ver, sino que ella nos está observando: “Ella está
en el plano subjetivo, yo soy Su objeto y por Su misericordia
me está mirando para purificarme”. Así hemos de armonizar
nuestra percepción. A Kèëòa lo mató un cazador; los ateos
interpretarán esto como un incidente ordinario, pero no lo es.
Râvana raptó a Sîtâ. Todo eso es externo, ilusorio. La
verdadera realidad está por encima, en el reino
trascendental. Por ello, los trascendentalistas más expertos y
las Escrituras nos aconsejan considerar que nuestro
Gurudeva está más allá de todos esos signos mortales. Kèëòa
dice:
âcâryaê mâê vijânîyân, nâvamanyeta karhicit
na martya-buddhyâsûyeta, sarva-devamayo guruì
“Yo soy el Âcârya. No creas que el Maestro Espiritual es
un hombre ordinario. Yo, con todas mis partes y porciones,
resido en el corazón de Gurudeva para el beneficio del
discípulo”.
Blasfemar las Escrituras
La cuarta ofensa es äâstra-ninda, blasfemar las Äâstras, las
Escrituras. Esto se refiere, por supuesto, a aquellas
Escrituras que se ocupan de alabar la nobleza y la grandeza
de Kèëòa, no a las otras. No debemos injuriar las Escrituras
que nos instruyen acerca de Dios y Sus devotos y nos
enseñan el bien eterno.
El Santo Nombre: Dios en sonido
La quinta ofensa consiste en interpretar el Santo Nombre
de Kèëòa con la ayuda del diccionario y la gramática, es
decir, encontrar diversos significados en las palabras del
nombre. Ese sonido es trascendental. El diccionario, la
gramática o cualquier otro libro de conocimiento mundano,
no pueden limitar o calificar al Santo Nombre. El sonido
trascendental implícito en el nombre es superior a su sonido
material (äabda-brahma), el nombre mismo de la Suprema
Persona encarna por Su propia voluntad. Él es inseparable de
Su nombre y está plenamente presente en Su forma sonora.
82 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
El vaikuòùha-äabda, el sonido trascendental, es diferente
del sonido mundano que pueden producir la lengua y los
labios. En medicina homeopática, todos los glóbulos pueden
parecer lo mismo, pero la potencia interna es lo que importa.
Es algo así. El sonido ordinario del nombre y el sonido
vibrado por un devoto puro proceden de planos distintos. La
diferencia está en la potencia que contienen. El Santo
Nombre desciende del mundo espiritual y viene a
manifestarse danzando en la lengua. El sonido trascendental
del Santo Nombre está relacionado, de una manera
inseparable, con la persona que representa.
La sexta ofensa es considerar que las glorias del Santo
Nombre de Kèëòa son fruto de una maquinación mental.
Pecar y cantar es suicida
La séptima ofensa es pecar confiando en la potencia del
Santo Nombre. Las Escrituras declaran que un nombre basta
para limpiar todos los pecados que uno pueda cometer, pero
si continuamos complaciéndonos, cometiendo muchos
pecados con la idea que luego cantaremos un nombre para
limpiarnos de ellos, ofenderemos al nombre y no lo
pronunciaremos de verdad. No podemos tratar de utilizarlo
para nuestro servicio. El nombre auténtico está por encima
de toda esta ilusión y no aparecerá allí. No podemos pensar:
“Yo puedo hacer lo que me apetezca y el nombre me
purificará”. Se dice en las Escrituras que es suicida continuar
con ese espíritu.
Hare Kèëòa: La suprema purificación
La octava ofensa es considerar que el canto del Santo
Nombre es otra actividad piadosa como la penitencia, los
peregrinajes, la caridad, el servicio al país, etc. Si de este
modo tomamos el nombre a la ligera, cometeremos una
ofensa debido a que el nombre es absoluto, mientras que
todos esos métodos tienen sólo una posición parcial relativa.
Otros procesos son parciales; otorgan algún éxito en este
mundo material, pero el nombre puede dar al mismo Señor.
Por ello, ningún otro sistema de purificación puede tener la
misma categoría que el canto del Santo Nombre de Kèëòa. Es
supremo y ninguno puede comparársele.
Hay que tener fe
La novena ofensa consiste en darle el nombre a aquellos
que no lo merecen, a los que carecen de fe en su canto. Si tú
los obligas a cantar el Santo Nombre, recibirás una mala
reacción. Tampoco debemos, sin la inspiración debida, hacer
discípulos y darles iniciación Harinâma. Incurriremos en
Cap. 10, Búsqueda de Ärî Kèëòa 83
ofensas en contra del nombre, si hacemos un comercio o
negocio de la entrega del mismo. Si damos el nombre a
cualquiera porque ambicionamos convertirnos en Gurus,
cometeremos una ofensa. Aquél que sin sanción superior se
apresura a convertirse en Guru para obtener fama y prestigio,
con algún motivo mundano, incurre en una gran ofensa.
De vuelta al supremo
La décima ofensa consiste en estar demasiado apegado a
algo en particular o tener demasiada atracción por el cuerpo
y la opulencia material. Cuando un bote está anclado, remar
lo hará tan sólo girar alrededor del ancla. Hay que levar el
ancla y el bote podrá desplazarse hacia adelante. Por ello no
debemos anclarnos con algo en particular. Tenemos que
permanecer receptivos. El nombre creará alguna
transformación en nuestro sistema mental y tenemos que ser
lo bastante abiertos y libres de prejuicios para ir donde él
nos envíe. Si con mucho cuidado tratamos de evitar esa
transformación y persistir con nuestro modo de vida actual,
cometeremos una ofensa en contra del nombre: Invitarlo y
luego ignorarlo.
No debemos aceptar el nombre como algo foráneo, pues él
es nuestro amigo. Con él debemos sentirnos a nuestras
anchas. Vamos a alcanzar una relación muy dulce y amistosa
mediante la realización del Santo Nombre de Kèëòa, el cual
es bondad, encanto y belleza en toda plenitud. Cantando el
Santo Nombre alcanzaremos la meta más deseable de la vida
y retornaremos a Dios, regresaremos a casa, no a tierra
extranjera.
Debemos tomar el nombre de una manera amistosa,
afectuosa. El nombre es el único objeto de nuestro amor. Él
es nuestro amigo. Por lo tanto, el nombre me llevará a casa;
no a ninguna tierra extraña.
Ese es nuestro dulce hogar y él es nuestro dulce guardián.
Con este espíritu continuaremos cantando en el Santo
Nombre de Kèëòa.
Estas son las diez ofensas que deben evitarse al cantar el
Hare Kèëòa mahâ-mantra: Hare Kèëòa Hare Kèëòa Kèëòa
Kèëòa Hare Hare Hare Râma Hare Râma Râma Râma Hare
Hare.
Nâmâbhâsa: La penumbra del nombre
Al cantar el Santo Nombre, también hay cuatro tipos de
nâmâbhâsa. Nâmâbhâsa quiere decir una conexión tenue con
el Santo Nombre: No es ni ofensa ni actitud de servicio, sino
algo entre las dos. Se basa en la renunciación, pero también
debemos deshacernos de esa indiferencia y llegar a estar
deseosos de servir al nombre, que es nuestro amo y amigo.
La nâmâbhâsa puede clasificarse en cuatro categorías, la
primera de las cuales es sânketyaê o cantar de un modo
indirecto para indicar otra cosa, como en el caso de Ajâmila.
84 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Ajâmila era hijo de un brâhmaòa. De una manera u otra se
asoció con una mujer de baja clase y emprendió la vida
degradada de un bandido, bebiendo y ocupándose en otras
muchas actividades perversas. Después de muchos años llegó
la hora de su muerte. De repente, mientras yacía en coma vio
llegar a tres mensajeros de horrible aspecto que colocaron
una cuerda alrededor de su cuello y comenzaron a arrastrarlo
para llevárselo. Ajâmila estaba horrorizado.
Un momento antes había visto a su hijo Nârâyaòa jugando
cerca de allí, por lo que buscó la ayuda del niño gritando:
“Nârâyaòa”, pero mientras lo llamaba Ajâmila pensó para sí:
“¿Qué puede hacer este muchacho Nârâyaòa? ¿Cómo va a
enfrentarse a estos tres furiosos personajes? Él es muy poca
cosa”. De este modo, a través de la asociación con el Santo
Nombre de Nârâyaòa, el Señor Nârâyaòa vino a su mente.
Cuando debido al temor, su invocación a Nârâyaòa fue
sincera, descendieron cuatro agentes de Vaikuòùha. Ellos
eran sobrios y apacibles e interpelaron a los Yamadûtas, los
mensajeros de la muerte, diciendo:
- ¿Quiénes sois? ¿Por qué habéis venido?
- Hemos venido porque hoy es el último día de Ajâmila. Él
fue un gran pecador y nuestro rey Yamarâja, el señor de la
muerte, nos ha enviado para que nos lo llevemos a rastras a
fin que sea castigado.
- ¿No sabéis lo que es dharma, el deber?
- Por supuesto que sí.
- En ese caso, ¿por qué estáis aquí?
- Él cometió innumerables pecados.
- ¿No lo escuchasteis pronunciar el nombre de Nârâyaòa?
- Sí, lo escuchamos, pero eso ¿qué importa? Durante toda su
vida ha cometido tantas actividades pecaminosas y sólo el
nombre de Nârâyaòa, ¿las hará desaparecer? No es posible.
- ¡Oh! ¡Vuestro amo no os ha instruido bien! Ahora que
Ajâmila ha pronunciado el nombre de Nârâyaòa, ha pasado
instantáneamente a otra jurisdicción. Ya no se encuentra
bajo su control. ¿Él no os ha dado esas instrucciones?
- No, no, desconocemos todo eso.
- Entonces, retornad y preguntadle.
Ajâmila fue liberado. Asustado por la posición y grandeza
de los mensajeros de Viëòu, los Yamadûtas huyeron. Ajâmila
pensó: “Cuál es la instrucción aprendida aquí?”
Esto es nâmâbhâsa. Es una conexión superficial con el
Santo Nombre. No fue debido a la fe ni por la orden de su
Guru que Ajâmila cantó el nombre de Nârâyaòa. No fue que a
propósito el fue y tomó el nombre, sino que por accidente
este apareció en su mente. Aun así, como resultado de sus
actividades piadosas previas, el nâmâbhâsa le dio la
salvación.
Ajâmila se despertó de inmediato, recordó todas sus
actividades pecaminosas y comenzó a arrepentirse. Entonces
partió hacia Hardvar sin decirle ni una sola palabra a su
familia o a sus amigos. Allí cantó el nombre de Nârâyaòa
durante mucho tiempo. En su debido momento, esos cuatro
Viëòudûtas descendieron en una cuadriga divina y se lo
llevaron al dominio espiritual consciente de Vaikuòùha.
Cap. 10, Búsqueda de Ärî Kèëòa 85
Bromear y cantar
Parihâsya es otro tipo de nâmâbhâsa. Parihâsya quiere
decir en broma. Algunas veces decimos en plan de burla:
“¡Oh! ¿Estás cantando el nombre de Kèëòa?” Si uno está
bromeando, poniendo en ridículo a los devotos Hare Kèëòa
en la calle, y dice “Hare Kèëòa”, eso puede ser nâmâbhâsa,
siempre y cuando esté relacionado con sus créditos piadosos
previos. Este tipo de canto puede otorgar mukti, liberación,
pero no la oportunidad de ejecutar servicio divino.
Kèëòa como un nombre cifrado
Stobha, usar el Santo Nombre con alguna intención
distinta, es otra clase de nâmâbhâsa. Algunas veces estas
palabras, Nârâyaòa o Kèëòa, pueden usarse con algún
significado técnico o como una palabra en clave. Jîva
Gosvâmî aprovechó esto en su libro de gramática sánscrita
Harinâmâmèta vyâkarana. Cuando alguien está tocando el
tambor mèdanga, usando los nombres de Gaura-Nitâi, Gaura-
Nitâi, para representar los distintos redobles, el sonido
producido puede ser nâmâbhâsa.
Cantar sin atención
Otra clase de nâmâbhâsa es hela: Cantar el Santo Nombre
sin la atención debida. Algunas veces cuando nos levantamos
de la cama por la mañana, decimos con descuido: “Hare
Kèëòa”, y de ese modo nos sacudimos la indolencia. Incluso
ahí puede haber nâmâbhâsa. La nâmâbhâsa puede liberarnos
de nuestra posición actual, pero no nos puede abrir las
puertas de Vaikuòùha. Eso es sólo posible mediante el
servicio devocional.
Un musulmán que moría ensartado en los colmillos de un
jabalí gritó: “Hâ râm”, queriendo decir: “Esto es
abominable”, pero debido a sus créditos piadosos previos,
esa expresión se convirtió en nâmâbhâsa y obtuvo la libe-
ración por cantar el nombre del Señor Râma.
La nâmâbhâsa puede presentarse y otorgar la liberación,
pero no nos puede proveer la oportunidad de servir. Sólo si
nuestra mente está sobrecargada con actitud de servicio, nos
elevará al plano sutil y más excelso, no de otra manera. Si
las tendencias a la explotación y a la renunciación están
mezcladas con nuestro canto, éste no dará el resultado
deseado.
Civilización superior
Debemos cantar con actitud de servicio (sevonmukhe hi
jihvâdau). ¿Cuál es nuestra meta? Queremos el servicio al
Señor: “Morir para vivir”. Queremos una vida de pureza,
llena de autoentrega; queremos una vida generosa. Queremos
86 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
vivir la vida de los que no desean obtener, sino dar.
Queremos una vida civilizada en el dominio de una sociedad
superior, donde todo el mundo es una unidad que da, una
unidad que emana, y no una unidad que absorbe. Allí todo el
mundo es armonioso y está especialmente centrado en Dios.
Todos son de naturaleza divina, y divinidad significa
dedicación al centro de toda la armonía, el Bien Absoluto.
Por ello, hemos de cantar el Santo Nombre con ese espíritu y
ejecutar todos los actos con devoción a Kèëòa. Tenemos que
tratar de seguir el sendero positivo del servicio a Viëòu y a
los vaiëòavas, a Kèëòa y a Sus devotos, y con esa actitud
debemos cantar el Santo Nombre de Kèëòa.
CAPITULO ONCE
El servicio del nombre
Estudiante: Tengo una pregunta acerca del canto del
mantra Hare Kèëòa en el rosario (japa-mâlâ). Mi Maestro
Espiritual me ha confiado muchos deberes de prédica, así
que algunas veces cuando estoy tratando de concentrarme en
mi japa-mâlâ, en vez de escuchar el Santo Nombre, pienso en
todos los diferentes deberes que tengo que llevar a cabo.
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Ärîla Bhaktisiddhânta Sarasvatî
Ùhâkura enfatizaba que kîrtana significa no sólo cantar el
Santo Nombre en voz alta, sino también predicar. Jîva
Gosvâmî ha definido como: saôkîrtana, bahubhir militvâ yat
kîrtanam tad eva saôkîrtanam, “cuando mucha gente se reúne
y glorifica al Señor Supremo, Kèëòa, a esto se le conoce
como saôkîrtana”. Ärî Caitanya Mahâprabhu vino e introdujo
el saôkîrtana. En esta era de Kali, si se canta en
congregación el Santo Nombre, fructificarán los esfuerzos
combinados (sango äakti kalau yuge). Allí se encuentra la
diferencia entre la misión de prédica de Ärîla
Bhaktisiddhânta Sarasvatî Ùhâkura y los así llamados
bhajana de los sahajiyâs o imitadores.
Una vez, uno de nuestros hermanos espirituales fue objeto
de un severo reparo de nuestro Guru Mahârâja. Era un
hombre de buen carácter, pero su tendencia era
generalmente hacia el nâma-bhajana. No le gustaba hacer
otro servicio, pues estaba inclinado a cantar el nombre de
Kèëòa en sus japas. En ese entonces yo tenía a cargo el
templo de Delhi y era amigo íntimo de él, así que yo le
escribí a Prabhupâda: “Si usted me lo permite, me gustaría
ocupar a mi hermano espiritual en algún trabajo de prédica
aquí en el templo de Delhi”. La carta que escribió
Prabhupâda está aún aquí. Él me escribió en su carta: “Si tú
puedes llevarlo allí y hacer que él te ayude en el trabajo de
prédica, entonces estarás haciendo el servicio de un
verdadero amigo suyo. Yo no admito que sentarse en la selva
de Balihati solamente a cantar y a cantar japas sea
kèëòânuäîlanam, el cultivo apropiado de la conciencia de
Kèëòa”.
Prédica significa lucha
Por lo tanto, kîrtana significa prédica, äravaòam, kîrtanam.
Kîrtana no significa simplemente cantar en voz alta, sino
prédica. Y prédica significa que debe existir una lucha con el
partido de la oposición. Kîrtana significa lucha. El kîrtana
crea la vibración divina que luchará contra todas las
vibraciones ordinarias que están flotando en este mundo en
ondas burdas y sutiles. Por lo tanto, Prabhupâda nos dijo que
nuestras japas de tulasî, no debían ayunar. Su consejo
mínimo fue que nosotros debemos hacer algún servicio en la
forma del canto Hare Kèëòa, mientras contamos en las japas,
88 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
por lo menos una vez al día. Sus palabras exactas fueron
mâlikâ upabâsa nâ: “Las japas no deben ayunar”. Y su
instrucción general fue predicar tanto como sea posible.
Una vez tuve una conversación con uno de los grandes
líderes espirituales del templo Udipi en Madras. Él me dijo:
“Algunas veces yo predico acerca de Mâdhvâcârya y el culto
bhakti, pero no tengo tiempo para sâdhana (prácticas
espirituales regulares tales como japa, Gâyatrî-mantra,
estudio de las Escrituras, etc.) Yo lo apoyé. Nuestro Guru
Mahârâja dijo que Hari-kathâ, la prédica acerca de Kèëòa, no
es menos importante que el sâdhana. Más bien, ella es una
cosa más viva. La prédica es más vital. Cuando estamos
predicando, automáticamente debemos tener el máximo de
concentración. Por otra parte, mientras cantamos en nuestras
japas, podemos distraernos. Cuando estamos hablando
acerca de Kèëòa a otra persona debemos estar muy atentos.
De otro modo, no podemos hablar apropiadamente. Toda
nuestra atención se concentrará automáticamente cuando
hablamos de Kèëòa. Y al escribir de Kèëòa es mucho más
necesaria la precisión, que al hablar de Kèëòa. Por lo tanto,
escribir también es kîrtana. El cultivo de la conciencia de
Kèëòa debe incluso ser más intenso cuando estamos
ocupados escribiendo acerca de Kèëòa.
El Gauàîya Maùh: Guerra contra Mâyâ
Por lo tanto, la misión de prédica de Ärîla Bhaktisiddhânta
Sarasvatî Ùhâkura, el Gauàîya Maùh, ha declarado la guerra
total contra mâyâ (la ilusión) e incluso a todos los demás
conceptos religiosos. Y nuestras autoridades son el Ärîmad-
Bhâgavatam y Ärî Caitanya Mahâprabhu. El amor divino es la
meta suprema de toda alma. La belleza y el amor son el
summum bonum, nuestro logro más elevado, ellos son el
principio controlador último y no el poder. Y la belleza y el
poder se encuentran en su posición más elevada con Kèëòa
en Vèndâvana. El concepto último de la Verdad Absoluta es
aquel del carácter de la belleza y el amor divino. Al mismo
tiempo, la diferencia entre lujuria y amor debe ser realizada
con claridad. Esto no debe ser entendido erróneamente. La
cima de la dedicación es mostrada por los habitantes de
Vraja.
Por lo tanto, la prédica (saôkîrtana), y no el canto de japas
es el verdadero servicio a Kèëòa. Pero debido a que hemos
aceptado un voto y éste es ordenado por Mahâprabhu y por
nuestro Gurudeva, debemos cantar el Santo Nombre mientras
pasamos las japas; éste es nuestro deber. Nuestro Guru
Mahârâja nos dijo: “Las japas no deben ayunar”. Por lo tanto,
si nos ocupamos en la labor de la prédica, no debería haber
duda que estamos en verdad obedeciendo la orden de
Mahâprabhu. Aunque Él nos ha aconsejado cantar cien mil
nombres o sesenta y cuatro rondas diariamente, esto es dicho
tentativamente. Lo que es importante de verdad es el espíritu
de servicio. Nosotros no estamos diciendo que las gopîs
cuentan siempre el nombre en las cuentas de tulasî y, sin
Cap. 11, Búsqueda de Ärî Kèëòa 89
embargo, ellas ocupan la posición más elevada en el servicio
de Kèëòa en Vèndâvana.
Tren expreso a Vèndâvana
Por lo tanto, el Kèëòa-nâma nos ayudará muchísimo para ir
hacia Vèndâvana. Allí está su importancia. Como un tren
expreso, el Santo Nombre de Kèëòa nos lleva a nuestro
destino sin parar en ninguna otra estación. Si nosotros
estamos cantando el nombre sin ninguna petición formal, sin
pedir: “Dame esto, dame aquello”, eso actúa como un tren
especial que irá a Vèndâvana sin parar. Allí están ausentes
las impurezas de karma y jñâna. Los devotos de Vèndâvana
piensan tan sólo: “Yo deseo a Kèëòa, no sé qué es bueno o
qué es malo. Simplemente deseo a Kèëòa”.
Estudiante: ¿Cuántas rondas les pidió su Guru Mahârâja a
sus discípulos iniciados que cantaran todos los días?
¿Prescribió él algún número determinado?
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: Su recomendación general fue
cantar veinticinco mil nombres, dieciséis rondas diariamente
o al menos cuatro rondas como mínimo. Si alguien no tenía
trabajo, podía cantar cien mil nombres o sea sesenta y cuatro
rondas.
Estudiante: ¿Daría Bhaktisiddhânta Sarasvatî Ùhâkura
iniciación Harinâma a alguien que pudiera cantar sólo cuatro
rondas diariamente?
Calidad y no cantidad
Ärîla Ärîdhara Mahârâja: No existió tal consideración.
Formalmente, uno tenía que contar algunas, pero no existía
una limitación rígida. Lo que él deseó de nosotros fue la
ocupación intensiva en el servicio del Señor, bajo la guía de
un vaiëòava, porque el punto más importante de todos es el
servicio. La obtención de nuestra meta no está asegurada
simplemente por el incremento de número de veces que
repetimos el nombre: Sólo por el incremento de la calidad se
alcanzará el éxito.
Existen muchas afirmaciones en las Escrituras que nos
estimulan para la realización del Santo Nombre en diferentes
formas, pero Ärîla Rûpa Gosvâmî nos ha entregado la idea
clave. Él cita el Padma Purâòa: ataì ärî kèëòa nâmâdi na
bhaved grâhyam indriyaiì. Nuestros sentidos, físicos o
mentales, no tienen la calificación para entrar en contacto
con lo trascendental. El nombre es inmaterial (aprâkèta), no
tiene limitaciones mundanas (Vaikuòùha), pertenece a otro
plano. Por lo tanto, nada que tenga que ver con Kèëòa, Su
nombre, forma, cualidades o pasatiempos, puede ser tocado
por nuestros sentidos físicos o mentales. Pero si nosotros
tenemos una actitud de servicio, Él baja a nosotros por Su
propia voluntad. Sólo entonces puede nuestra lengua
pronunciar en realidad el nombre de Kèëòa. De otra manera,
sólo puede ser producido el sonido físico de las letras del
nombre. Nuestra lengua, nuestras manos, el sonido físico,
todas estas cosas mundanas no pueden entrar en contacto
90 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
con Kèëòa. Algún medio interpuesto es necesario para
conectar este cuerpo con lo supramundano. Y esa conexión
es nuestro fervoroso deseo de servir a Kèëòa, de satisfacerlo.
Un bombillo no alumbrará si no hay electricidad. Sólo
cuando exista la corriente eléctrica se iluminará el bombillo.
Por lo tanto, el nombre puede aparecer en la lengua y en el
oído, en la mente o en la escritura, pero debemos tener en
cuenta la conexión de Vaikuòùha con este mundo material. Y
esa conexión es el servicio devocional, una actitud de
servicio funcional. Sólo eso puede conectar al reino físico
con Vaikuòùha y Vèndâvana.
Disparando mantras al aire
Kèëòa aparecerá por Su propia voluntad. Descenderá a tu
lengua y luego tu lengua podrá cantar el nombre de Kèëòa.
Un arma de fuego sin balas, que está vacía, puede hacer
algún ruido, pero ninguna bala es disparada en realidad.
Similarmente, el canto del nombre de Kèëòa sin una realidad
de servicio produce sonido, pero es sólo la astuta lengua. Es
como disparar un arma de fuego con balas de salva en vez de
balas auténticas. Nuestro canto del Santo Nombre de Kèëòa
debe ser recargado con un temperamento de servicio, con la
tendencia de satisfacer a Kèëòa.
De otra manera, el sonido que producimos es falso. Es
sólo una imitación, un trueque. El Santo Nombre no puede
ser experimentado mediante nuestros sentidos, es
supramental y trascendental. Un sonido ordinario de este
mundo material no puede ser el nombre de Kèëòa. Nuestro
oído no puede incluso escuchar el nombre, si no se
encuentra allí ese mediador, la actitud de servicio. La
sinceridad para satisfacer la voluntad de Kèëòa debe mediar
entre Kèëòa y el oído a través de la mente. Tan sólo entonces
entrará en nuestro oído el nombre de Kèëòa y nos revelará Su
forma, cualidades y pasatiempos. El Santo Nombre no es
físico, es aprâkèta, es trascendental, supramundano. Sólo a
través de nuestra actitud de servicio bajará a este mundo
material.
Nuestro Guru Mahârâja ponía el mayor énfasis en el
desarrollo de la actitud devocional. De otra manera todo esto
es falso, sólo imitación. Y la gente dirá: “¡Oh! ¡Kèëòa no está
allí! Estos hombres son hipócritas. Ellos están sólo danzando
y haciendo ruido, ellos no están cargados con el espíritu de
servicio”. Sólo a través del servicio podemos entrar en
contacto directo con Kèëòa. El punto central es habituarse a
cómo lograr el espíritu de servicio, vaiëòava-sevâ. El vaiëòava
está haciendo servicio y nosotros debemos asimilar de él los
métodos para la obtención de esta actitud de servicio.
Bajo la orden de un devoto, debemos practicar para
sacrificarnos. La autoabnegación y la dedicación personal
son necesarias y ese hecho positivo lo recibiremos de un
devoto. Si se le da a los niños papel y lápiz desde el
comienzo, no será fructífero, por eso se les da una piedra y
pueden intentar escribir sobre la tierra. De igual modo, al
comienzo debemos tratar de desarrollar una actitud de
Cap. 11, Búsqueda de Ärî Kèëòa 91
servicio, un hábito de dedicación. Esta es nuestra riqueza
innata y ese es nuestro consuelo.
Si tratamos de desarrollar una actitud de servicio, el
devoto puro nos ayudará. Se dice que si alguien es tacaño,
debe por lo menos dar en caridad alguna basura a otro.
Alguien le dice a un avaro: “Regala por lo menos alguna
ceniza a otros y experimenta que tu mano da algo”. De igual
modo, el espíritu de servicio es un asunto elevado. Debemos
practicar para darnos en el servicio a Kèëòa.
No debemos asustarnos por no estar logrando la forma
más elevada del servicio nâma-bhajana, la adoración del
Santo Nombre. No debemos pensar: “¿Por qué se me ha
pedido barrer el templo? Cualquier hombre ordinario puede
hacerlo”. No debemos asustarnos por ello. Es necesario que
adquiramos una actitud de servicio. Se requiere nuestra
abnegación, nuestro desprendimiento, nuestro desinterés. Se
dice que Sócrates es un ejemplo del olvido de sí mismo y
Jesucristo es un ejemplo de abnegación. ¿Y con qué
propósito? Por la causa del Supremo. Y por eso debemos
tener una verdadera relación con un devoto. Bajo su orden
nos conectaremos con el plano de servicio. Nuestra energía
puede ir al plano trascendental sólo mediante su gracia o
mediación. Por eso, nuestro Guru Mahârâja, Ärîla
Bhaktisiddhânta Sarasvatî Ùhâkura, hacía hincapié el
noventa por ciento de las veces en el desarrollo de una
actitud de servicio para la prédica y esa debería ser nuestra
meta, cualquiera que sea la posición en la que nos
encontremos.
CAPITULO DOCE
El néctar del Santo Nombre
No sólo es necesario el sonido del Santo Nombre de
Kèëòa, sino también el verdadero significado, la sustancia, el
espíritu del mismo. En el canto ofensivo no está representado
el Santo Nombre auténtico, sino únicamente su aspecto
físico. El nombre auténtico es plenamente espiritual.
Nâmâkëara bahiraya batu nâma kabu naya: El mero sonido de
las letras del nombre no es nunca el nombre mismo. Esto
está explicado en el Prema-vivarta de Jagadânanda Paòàîta,
un libro repleto de las conclusiones filosóficas de la
conciencia de Kèëòa, que fue editado y publicado por
Bhaktivinoda Ùhâkura. En él encontramos este pasaje:
nâmâkëara bahiraya batu nâma kabu naya, “nunca debemos
considerar que el mero sonido del Santo Nombre de Kèëòa es
el nombre propiamente dicho”.
Incluso en la nâmâbhâsa, la penumbra del Santo Nombre
que se presenta antes del cantar puro y libre de ofensas, se
encuentra el sonido del nombre, pero no su sustancia
interna. La nâmâbhâsa puede darnos mukti o emancipación
del lado negativo, el mundo material, pero no participación
del lado positivo, el mundo espiritual. En ella el nombre está
ausente. El Santo Nombre de Kèëòa es real y si queremos de
verdad una caricia suya, tenemos que lograr ser admitidos en
el mundo positivo. ¿Cómo podemos lograr la asociación del
nombre mientras estemos en el lado negativo? La nâmâbhâsa
puede darnos liberación, pero no participación en la esfera
devocional. Así pues, en la nâmâbhâsa tampoco se puede
encontrar el nombre genuino.
Joyas de los Vedas
No todo el mundo adora el Santo Nombre, sino sólo un
grupo especial de almas liberadas. Ärîla Rûpa Gosvâmî ha
escrito en su Nâmâëùakam (1):
nikhila-äruti-mauli ratna mâlâ, dyuti nîrâjita-pâda-
paôkajânta
ayi mukta-kulair upâsyamânaê, paritas tvâm hari-nâm
saêärayâmi
“¡Oh Santo Nombre! Las puntas de los dedos de tus pies
de loto son eternamente adoradas por la resplandeciente
refulgencia que emana de los enjoyados capítulos de los
Upaniëads, las joyas reales de los Vedas. Grandes almas
liberadas, como Nârada y Äukadeva Gosvâmî, siempre te
adoran y alaban con cánticos. ¡Oh Harinâma! Limpiándome
de todas mis ofensas, me refugio en ti por completo”.
Rûpa Gosvâmî dice que muchas almas liberadas adoran el
Santo Nombre de Kèëòa, ofreciéndole respetos desde todas
las direcciones. Él explica que buscando en las Escrituras
94 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
ordinarias, quizás no descubras la grandeza del Santo
Nombre, pero si las estudias como un conjunto hallarás
precisamente el espíritu del mismo. Puede que la gente
ordinaria no encuentre esto al estudiarlas, pero hay personas
que pueden extraer la verdadera sustancia, el verdadero
propósito, de esos vastos escritos y detectar la grandeza del
Santo Nombre, como el objeto final de las más importantes
Escrituras védicas.
La energía y el energético
Los Vedas, que son los códigos principales de los ärutis,
dan indicaciones acerca del Santo Nombre de Kèëòa. Äruti
quiere decir äabda: Aquello que puede comprenderse a través
del oído, la forma sonora de la verdad revelada que ha
descendido de lo alto. Por supuesto, los Vedas nos dicen que
sólo mediante el sonido podemos acercarnos a la realidad
suprema; de no ser así serían suicidas. Si no dijesen que
únicamente a través del sonido podemos alcanzar la verdad,
¿de qué servirían los Vedas que son sólo sonidos corporifi-
cados? Así pues, si podemos encontrar su característica
genuina, nos daremos cuenta que los Vedas más importantes
afirman que cultivando el sonido podemos alcanzar al Señor.
Es decir, esto lo podemos llegar a comprender únicamente
por el sonido, pues sólo él puede transmitir la realidad. Los
Vedas tienen que decir eso, pues de otro modo no serían más
que una jungla ineficaz de sonidos.
Äruti quiere decir aquello que se puede percibir a través
del oído, y ese sonido es absoluto. Los ärutis han venido a
revelarnos que únicamente a través del sonido podemos
alcanzar la meta más elevada. Los códigos principales de los
ärutis nos informan: nikhila äruti mauli ratna mâlâ. Mauli se
refiere a las Escrituras más importantes, que son como
muchas gemas y joyas formando un collar, cuyo brillo
permite apreciar los pies de loto del Santo Nombre. Así
como al hacer âratî, ofrecemos una lámpara para mostrarle
con más claridad la forma de la Deidad del Señor a la gente
ordinaria, los principales ärutis nos ayudan a comprender que
sólo a través del sonido podemos obtener al Señor Supremo.
Rûpa Gosvâmî dice que si analizamos su significado con
más atención, nos daremos cuenta que los principales ärutis
están sólo tratando de revelarnos los pies de loto del Santo
Nombre, del mismo modo que durante el âratî la lámpara de
ghî nos ayuda a ver la figura del Señor. Puede que tengamos
una visión imprecisa de la Deidad, pero con la ayuda de la
lámpara podemos adquirir una noción concreta de las
distintas partes del cuerpo del Señor. De manera similar,
vemos que los principales ärutis están tratando de
mostrarnos, con su luz, la parte menos elevada del Santo
Nombre de Kèëòa: Nos guían ayudándonos a adquirir un
concepto de la parte más remota del Santo Nombre, un
concepto vago que el nombre lo es todo. Rûpa Gosvâmî dice
que todos aquellos que están realmente liberados, rodean al
Santo Nombre, ofreciéndole alabanzas y adoración. Y él ora:
Cap. 12, Búsqueda de Ärî Kèëòa 95
“Con este espíritu, yo me refugio en el Santo Nombre de
Kèëòa”.
El verdadero significado de los Vedas es difícil de entender.
Algunos dirán: “Los Vedas no recomiendan cantar Hare
Kèëòa. Al contrario algunas veces ‘Kèëòa’ es mencionado
como el nombre de un demonio. ¿Por qué hemos de cantar el
nombre de Kèëòa?” En los Vedas (Chândogya Upaniëad
8.13.1) encontramos este verso: äyâmâc chavalaê prapadye,
äavalâc chyâmaê pradadye, “con la ayuda del negro (äyâma)
seremos introducidos al servicio del blanco (äavalâ). Con la
ayuda del blanco (äavalâ) seremos introducidos al servicio
del negro (äyâma)”. ¿Qué significa este verso? Nuestros
preceptores espirituales han explicado que el Absoluto puede
comprenderse con la ayuda de la energía y el energético.
Äyâma es Kèëòa, quien es negruzco, y äavalâ, blanco, se
refiere a Râdhârâòî. O sea, con la ayuda de Râdhâ podemos
llegar a servir a Kèëòa y con la ayuda de Kèëòa podemos
llegar a servir a Râdhârâòî.
Dios a través del sonido
Así pues, Rûpa Gosvâmî dice que un estudio meramente
superficial de los Vedas nos frustrará, pero que si buscamos
con un espíritu positivo, por la gracia de los sâdhus, los
Âcâryas y los Mahâjanas nos daremos cuenta que los
principales ärutis nos llevan a comprender que el único
objeto de todos los sonidos védicos, es ese sonido central, el
Santo Nombre de Kèëòa. Hay tantas secciones de los Vedas
que han venido a propagar las noticias del reino del
Absoluto, pero tiene que haber un centro. Todos los sonidos
esenciales están emitiendo luz como antorchas para
mostrarnos que tienen un sonido central que representa al
todo supremo, y ese sonido es Kèëòa. Hay tantas almas
liberadas rodeándolo, ofreciéndole respetos al nombre de
Kèëòa, ese sonido central a partir del cual todos los mantras
védicos han venido a darnos una idea del aspecto sonoro del
Centro Absoluto. Esta es la explicación que da Rûpa
Gosvâmî.
Todas las ramas de los Vedas son sonidos y tantos sonidos
tienen que proceder de una posición central. A aquél que
tiene la visión correcta, no pueden sino dirigirlo hacia el
Centro, diciéndole: “¡Ve! ¡Corre en esa dirección! En nuestra
fuente lo hallarás todo. Todos representamos, en parte,
muchas cosas, pero tenemos un centro, tenemos un origen.
Ve en esa dirección y encontrarás el sonido que te puede
satisfacer con holgura y además serás introducido a diversos
aspectos de ese sonido”.
El Santo Nombre de Kèëòa es muy importante, no menos
que el mismo Kèëòa. Representa íntegramente el todo. Rûpa
Gosvâmî dice: “¡Oh Santo Nombre! Yo me refugio bajo tus
pies de loto. Tú eres el gran sonido central que le ha dado
cohesión a todos los sonidos de las Escrituras reveladas”.
Y Sanâtana Gosvâmî, quien es el Maestro Espiritual de
Rûpa Gosvâmî, dice:
96 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
jayati jayati nâmânanda rûpam murârer
viramita nija dharma dhyâna pujyadhi yatna
katham api sakèdâttam muktidaê prâninâê yat
paramâmètam ekaê jîvanaê bhuëanaê me
“Que el éxtasis en el servicio del divino nombre sea
victorioso. Si de algún modo podemos establecer contacto
con ese sonido, nâma rûpaê murâreì, todas nuestras demás
tareas quedarán paralizadas; no tendremos necesidad de
ocuparnos en ninguna otra actividad. Si podemos alcanzar el
servicio del divino nombre de Kèëòa, nuestros muchos y
variados deberes perderán toda su importancia”.
Dharma se refiere a las ocupaciones materiales de los
karmîs, los trabajadores fruitivos. Dhyâna significa retirarse
de este mundo material y meditar dentro de sí, tratando de
explotar el mundo interior. Ambas se interrumpen, quedan
paralizadas debido al éxtasis del servicio del divino nombre.
La secta Râmânuja adora a Lakëmî-Nârâyaòa en la
modalidad de la opulencia y veneración de Vaikuòùha. El
éxtasis del Santo Nombre también interrumpirá eso. Aquél
que obtiene la gracia genuina del Divino Nombre de Kèëòa,
abandonará todas las fases de esos distintos tipos de
adoración, a saber: Varòâärama-dharma o deberes sociales;
dhyâna, la meditación interna de los jñânîs y yogîs; y pûjâ, la
adoración opulenta de Vaikuòùha en pos de la liberación, que
atrae a los seguidores de la Râmânuja-sampradâya. El Santo
Nombre nos llevará a percibir Goloka, la propia morada de
Kèëòa, donde tendremos que retirarnos de todas esas etapas
de nuestra vida divina. Tendremos que dejar cualquier
ocupación, aunque pueda hacerse por Kèëòa. Tendremos que
abandonar la actitud calculadora, la meditación interna e
incluso la pûjâ, la adoración con temor y reverencia. El Santo
Nombre acabará con todas esas tendencias y encontraremos
tanta dulzura en su canto que no podremos prestarle
atención a ninguna otra cosa. Cuando de hecho entremos en
contacto con el aspecto sonoro del Absoluto, se quedarán
paralizadas nuestras funciones y tentativas entusiastas.
Seremos incapaces de esforzarnos por ellas. Nos
dedicaremos exclusivamente al nombre. Luego, cuando el
nombre nos permita de nuevo ejecutar otros servicios,
podremos llevarlos a cabo. El nombre posee tanto poder, una
potencia a un grado tan elevado, que interrumpirá todas las
demás actividades del servicio y nos hechizará.
“¡Quiero millones de oídos!”
En los escritos de Rûpa Gosvâmî encontramos este verso:
tuòàe tâòàavanî ratiê vitunute tuòàâvalî-labdhaye
karòa-kroàa kaàambini ghaùayate karòârbhudebhyaì
spèhâm
cetaì prâògaòa-saôgini vijayate sarvendriyâòâm kètiê
no jâne janitâ kiyabdhir amètaiì kèëòeti varòa-dvayî
Cap. 12, Búsqueda de Ärî Kèëòa 97
Cuando el Santo Nombre de Kèëòa desciende y captura la
lengua y los labios, los controla con tanta intensidad que los
ocupa en cantar el Santo Nombre como si se hubiesen vuelto
locos. De este modo, el poder del nombre desciende a ellos y
uno siente que una lengua y una boca no bastan; hacen falta
miles de bocas para saborear el nombre. Después el Santo
Nombre de Kèëòa entra en los oídos como una corriente, con
una fuerza tan grande que los captura y uno no considera que
sólo dos son suficientes, quiere millones de oídos para
prestar atención a la dulce corriente que está entrando en
ellos. Para él dos no son nada, quiere millones de oídos. El
néctar del Santo Nombre entra por sus oídos, abriéndose
paso hasta el interior del corazón.
Es tan dulce que cuando va a capturar el corazón, el
centro de los sentidos, todo se paraliza. Dondequiera que ese
dulce agresor acaricia, todo es capturado con tal intensidad
que se ignoran las demás cosas. Rûpa Gosvâmî dice: “No sé,
no lo puedo expresar, soy incapaz de descubrir cuánto néctar
hay en el Santo Nombre de Kèëòa. Estas dos sílabas
contienen tanta dulzura, una dulzura de calidad tan elevada,
una dulzura tan agresiva, que lo captura todo”. Este verso se
encuentra en el Vidagdha Mâdhava de Ärîla Rûpa Gosvâmî.
En su libro Äaraòâgati, Ärîla Bhaktivinoda Ùhâkura ha
explicado el Nâmâëùakam, ocho plegarias en glorificación del
Santo Nombre, compuestas por Rûpa Gosvâmî. Allí todo está
descrito de una manera muy hermosa.
Él escribe: “Mi corazón es como un desierto, ardiente a
causa de los rayos del sol. Tal es mi condición mental íntima.
El deseo por cosas mortales no puede satisfacerme debido a
que por naturaleza son causantes de la muerte. Y no uno o
dos, sino miles de tales deseos mortales se han refugiado en
mi mente. Por ello mi subconsciente está siempre ardiendo.
Esta es mi condición.
Pero de algún modo, por la gracia de los santos y el
Maestro Espiritual, el Santo Nombre de Kèëòa, con sus
infinitas perspectivas, ha entrado por los orificios de mis
oídos y ha alcanzado la esfera de mi corazón. Y allí, con
alguna extraña esperanza, con infinitas posibilidades
auspiciosas, tocó mi corazón con un nuevo tipo de néctar”.
Éxtasis del nombre
“Ese sonido despierta una nueva esperanza. Entonces,
abriéndose paso, viene desde el corazón hacia la lengua. No
es que yo esté haciendo esfuerzo alguno para pronunciarlo,
no. Lo que vino del corazón de un santo, entró en el mío a
través de los oídos, apareció a la fuerza sobre mi lengua y
comenzó a danzar. Ese es el Santo Nombre genuino.
Desciende de lo alto. La forma material de la lengua no
puede producirlo. Se origina en lo alto”.
“Y por medio de un representante del Absoluto, el Santo
Nombre de Kèëòa llega al corazón a través del oído. Allí
recoge alguna afinidad, aparece a la fuerza en la boca y
empieza a danzar. Ese dulce sonido llega con gran energía a
la punta de la lengua y emprende su danza”.
98 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
En este libro han sido descritos los verdaderos efectos del
Divino Nombre. Si es un nombre vivo y auténtico, la voz se
ahogará, el cuerpo temblará y las piernas no podrán
mantenerse. Algunas veces las lágrimas se deslizarán sobre
el cuerpo como una corriente de agua y los vellos se erizarán.
En ocasiones, se observarán en el cuerpo cambios de color y
no podremos encontrar rastro alguno de la mente o la
conciencia. Podemos desmayarnos y el cuerpo y la mente
aparecerán como si estuvieran siendo atacados, temblando e
influenciados de diferentes maneras. Pareciera ser que se
están presentando muchos problemas en el cuerpo y la
mente, pero el corazón se está desbordando con una clase
especial de un extraño y dulce néctar.
Océano de néctar
A veces él piensa: “Estoy en un océano de néctar. La
totalidad de mi existencia transcurre dentro de un océano de
líquido nectáreo. Estoy fuera de mí. No puedo comprender
dónde me encuentro. ¿Dónde estoy? ¿Qué es esto? ¿Qué es lo
que me rodea? Casi he enloquecido. ¿Soy un loco? ¿Dónde
están mis experiencias previas, mi seriedad y mi solemnidad?
¿Dónde están? ¿Quién soy yo?”
“He sido totalmente transformado por algo foráneo. Soy
un muñeco en las manos de una gran fuerza que es muy
afectuosa conmigo. No puedo determinar cómo es posible
que a causa de mi fe yo haya entrado en este vasto medio
ambiente desconocido, nunca experimentado de antemano”.
“Y al fin he averiguado que soy un cautivo. Todo mi ser,
por dentro y por fuera, ha sido capturado por cierta dulce
fuerza. No puedo evitar sucumbir a ese poder tan dulce. No
puedo describir esto con precisión. Yo vine a refugiarme en
Él y a aceptarlo como mi Guardián, y ahora en Sus manos se
me trata de una forma tan despótica y despiadada. Aun así,
siento que todo es muy placentero, más allá de mi
experiencia. ¿Qué es esto?”
“Ya no puedo resistir más. Estoy capturado por entero.
Que se cumpla mi destino. No puedo salir. Soy un cautivo en
las manos de un dulce amigo; ya no tengo independencia. Lo
único que puedo hacer es rendirme. Soy incapaz de describir
mi verdadera posición. He descubierto que Él es un autócrata
y hará cualquier cosa que desee. Como no puedo oponer
ninguna resistencia, tengo que rendirme. Además cooperaré
con cualquier cosa que le plazca, ¿qué más puedo hacer?
Estoy desvalido”.
“Algunas veces percibo que la dulzura del nombre está
condensada como un capullo floreciente y arroyos muy
maravillosos de dulce corriente fluyen de Él. El Santo
Nombre contiene dentro de sí muchas clases distintas de
corrientes nectáreas y está expresándose de diversas formas
muy hermosas. Otras veces emana de Él un tipo de color y
figura y luego desaparece”.
“Tantos aspectos atractivos son revelados, como si
estuviesen ante mi visión interna, y Él me arrastra a la fuerza
a los pies de ese altar para que me rinda. Él se muestra en Su
Cap. 12, Búsqueda de Ärî Kèëòa 99
forma más completa, en Vèndâvana, en Su Vraja-lîlâ con
Râdhârâòî, y me transporta allí. Veo que estoy en medio de
Sus peculiares, muy dulces y amorosos atavíos, y me dice:
¡Ves! Yo poseo tantas cosas maravillosas. Este es tu hogar.
Yo no soy pura fantasía, sino realidad, realidad concreta.
Como verás aquí el medio ambiente es muy dulce y
favorable. Vas a vivir en este lugar”.
“Yo observo que Él está relacionándose con Sus asociados
de diversas maneras, en distintas rasas. Además, me he dado
cuenta que tengo otro cuerpo que ha surgido del anterior y
que ese cuerpo tiene aquí un puesto permanente en Su
servicio. En este lugar he hallado esa nueva vida. Por último,
he visto que se han desvanecido todas las consideraciones de
mi vida y experiencias previas. Y es cierto: Aquí está la vida
real. Esto es verdadero y aquello falso. Esa vida se ha
desvanecido”.
“También me he dado cuenta que el cantar del Santo
Nombre me da nuevos ánimos, nuevas perspectivas y nuevas
esperanzas. El nombre provee todo lo que necesitamos,
cualesquiera que sean nuestros requerimientos internos. Si
aceptamos el nombre, todos nuestros anhelos internos se
verán satisfechos, pues es eterno, es lo más puro de todas las
cosas puras y está lleno de éxtasis. Me acabo de dar cuenta
que he sido convertido por completo”.
“Ahora mi más profundo anhelo es que cualquier cosa que
esté en contra de ese dulce nombre, desaparezca del universo
por toda la eternidad. Si algo se opone a esa existencia
melodiosa, que se desvanezca, y si es necesario ofreceré mi
vida a fin de erradicarlo del mundo para siempre. Entonces
los demás podrán disfrutar como mejor gusten. Nada debe
obstaculizar esa realización de la vida. Nada lo supera. O
sea, todo el mundo puede venir y si es necesario me
sacrificaré para destruir cualquier oposición, para que así
todos puedan disfrutar con tranquilidad, en paz y sin peligro
alguno, esta existencia absoluta, dulce y bienaventurada”.
Esto es lo que expone Ärîla Bhaktivinoda Ùhâkura, en la
última canción de su libro Äaraòâgati (Rendición).
CAPITULO TRECE
La más hermosa realidad
Râmânanda Râya era un hombre casado, pero fue
reconocido por Ärî Caitanya Mahâprabhu como un amo de
sus sentidos en sumo grado. Una vez un sacerdote brâhmaòa
llamado Pradyumna Miära se acercó a Mahâprabhu:
- Me gustaría escuchar de Tus labios acerca de Kèëòa, le dijo.
- Yo no sé nada de Kèëòa, pero Râmânanda sí sabe. Ve donde
él y escucha acerca de Kèëòa. Dile que vas de parte Mía y
quizás él converse contigo -le dijo a Pradyumna Miära.
Pradyumna Miära estaba indeciso, pero fue y observó a
Râmânanda durante algún tiempo y retornó luego e informó a
Mahâprabhu.
- ¿Has escuchado a Râmânanda hablar acerca de Kèëòa? le
preguntó Mahâprabhu.
- No. Contestó Pradyumna Miära.
- ¿Por qué? -le preguntó Mahâprabhu.
- Lo vi ocupado en algo censurable. Lo observé durante algún
tiempo y luego retorné aquí -respondió Pradyumna.
- ¿Qué viste? -le preguntó Mahâprabhu.
- ¡Vi a Râmânanda Râya entrenando algunas jóvenes
danzarinas! -contestó.
Las jóvenes que están en general al servicio de la Deidad
Jagannâtha desde una temprana edad son conocidas como
deva-dâsîs. No se casan y algunas veces no tienen buen
carácter. Pradyumna Miära vio a Râmânanda entrenando
deva-dâsîs de un modo censurable. Él les estaba mostrando
cómo acudir delante de la Deidad Jagannâtha y cómo danzar
y cantar. Él les mostró cómo debía ser su postura, cómo
debían gesticular y cuán atractiva debía ser su presentación.
Y para tal entrenamiento él solía tocarles algunas veces
incluso sus partes pudendas.
- Al ver a Râmânanda haciendo todas estas cosas, no sentí
respeto por él, puesto que durante algún tiempo lo vi
ocupadísimo en esas cosas y entonces yo me fui -agregó
Pradyumna.
Amo de los sentidos
No subestimes a Râmânanda. Él es amo de sus sentidos.
No existe en él un sólo rasgo de malicia, incluso Yo siento la
perturbación de los sentidos dentro de Mí, pero Râmânanda
no tiene tales perturbaciones. Nosotros no tenemos la
experiencia directa que pueda ser alcanzado un estado en
donde es posible estar por encima del placer de los sentidos
mundanos, sino que tan sólo hemos escuchado de las
Escrituras que existe un estado en el que el hombre puede
trascender todos esos apegos burdos. Esto es mencionado en
el Ärîmad-Bhâgavatam (10.33.39):
vikrîàitaê vraja-vadhûbhir idaê ca viëòoì
102 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
äraddhânvito ‘nuäèòuyâd atha varòayed yaì
bhaktiê parâm bhagavati pratilabhya kâmaê
hèd-rogam âäv apahinoty acireòa dhîraì
“Aquél que escucha con fe firme los pasatiempos
amorosos supramundanos del Señor Kèëòa y las gopîs,
descritos por un devoto puro del Señor, pronto se ve libre del
placer mundano y alcanza el amor divino de Kèëòa”. Uno
puede estar ocupado externamente en tales actividades,
mientras su corazón está en cualquier otra parte. Y sólo
existe uno que cumple con este requisito: Râmânanda Râya.
No existe un gran número de Râmânandas; hay sólo un
Râmânanda Râya, que ha alcanzado tal estado porque es
muy versado en el tipo de sentimiento y realización
necesarios para el servicio de Kèëòa y las gopîs. Su corazón
está dedicado por completo a la causa de Kèëòa; él no tiene
interés egoísta. Él está siempre en conciencia de Kèëòa y
cualquier cosa que hace es para la satisfacción de Kèëòa, así
que no pienses mal de él. Ve allí otra vez -le respondió
Mahâprabhu.
Loco por Kèëòa
Entonces Pradyumna Miära fue a ver otra vez a
Râmânanda.
- ¡Oh! Ese día no podía obligarte, pero has venido otra vez a
escuchar acerca de Kèëòa. ¡Cuán afortunado soy! -le dijo
Râmânanda.
En la mañana, Râmânanda Râya empezó a hablar y cuando
llegó la tarde él estaba aún conversando locamente acerca de
Kèëòa. Él se olvidó por completo de la comida, el baño y
cualquier otra cosa. Él estaba loco, hablando sin cesar
acerca de Kèëòa. Luego, cuando se hizo tarde, sus sirvientes
vinieron dos y tres veces a pedirle que tomara un baño y
comiera sus alimentos, y finalmente, él había dejado de
hablar y se había ido. Entonces Pradyumna Miära retornó
donde Mahâprabhu.
- Sí, he escuchado a Râmânanda Râya y mi corazón se ha
rebosado de escucharle acerca de Kèëòa -le dijo Pradyumna a
Mahâprabhu.
- Râmânanda Râya sabe quién es Kèëòa. Lo que Yo le enseñé
a Rûpa y a Sanâtana, lo escuché de Râmânanda -comentó
Mahâprabhu.
Se cuenta que Mahâprabhu tomó dikäâ, iniciación de
Îävara Purî; con el propósito de predicar, Él tomó sannyâsa,
la orden renunciante, de Keäava Bhâratî; y para el ingreso en
los pasatiempos trascendentales de Kèëòa en Vèndâvana, Él
tomó iniciación râga-marga de Râmânanda Râya. Por
supuesto, Îävara Purî, Keäava Bhâratî y Râmânanda Râya
nunca pensaron de sí mismos como Gurus de Ärî Caitanya
Mahâprabhu. Pero se vio que Mahâprabhu trató a
Râmânanda con respeto. Se menciona en el Caitanya-
caritâmèta, Madhya (8.204) que si alguien desea entrar en la
devoción espontánea de los pasatiempos de Kèëòa en Vraja,
se requiere que se refugie en un sirviente de la melosidad
Cap. 13, Búsqueda de Ärî Kèëòa 103
conyugal, mâdhurya-rasa (sakhî vinâ ei lîlâya anyera nâhi
gati). Ellos son expertos en esta situación. Todos los detalles
de este mâdhurya-lîlâ están en las manos de aquellos
sirvientes. Sólo ellos pueden entregarlos a los demás. En
mâdhurya-rasa, el Guru es visto en la forma y el espíritu de
una äakhî, una sirviente de Râdhârâòî (guru rûpa äakhî).
Râmânanda Râya era Visâkhâ-äakhî, la asistente personal y
mano derecha de Ärîmatî Râdhârâòî. Ärî Caitanya
Mahâprabhu nos brinda una indicación acerca de la
necesidad de aproximación a un asociado confidencial
cuando Él le dice a Râmânanda Râya: kibâ vipra, kibâ nyâsî
äûdra kene naya, yei kèëòa-tattva vettâ sei guru haya, “¿por
qué evitas instruirme a Mí? Estoy aprendiendo muchísimo de
ti. Tú eres muy versado en los asuntos de Kèëòa, así que tú
eres Guru; por eso Yo te estoy escuchando. Cualquiera que
sea experto en los detalles del Kèëòa-lîlâ y cualesquiera que
pueda difundirlos, es sin duda un Guru”.
Las famosas conversaciones entre Râmânanda Râya y Ärî
Caitanya Mahâprabhu, tuvieron lugar en las riberas del río
Godâvarî. El nombre Godâvarî es significativo, porque indica
ese lugar donde fueron dadas las realizaciones más elevadas
de nuestros sentidos espirituales. La ocupación plena de
todos nuestros sentidos fue anunciada allí en las riberas del
Godâvarî: “Tus sentidos no deben ser rechazados. Si puedes
abandonar el sentido de explotación y adoptar el de
renunciación, entonces tus sentidos tendrán la realización de
Kèëòa. Aquellas tendencias impiden tu acercamiento a
Kèëòa; para aproximarte a Kèëòa de una manera apropiada,
tendrás que utilizar al máximo tus sentidos”. De esto se
habló en las riberas del Godâvarî.
La meta última de la vida
Allí, en Sus famosas conversaciones con Râmânanda
Râya, Ärî Caitanya Mahâprabhu comenzó la aproximación al
servicio devocional puro de una manera general y amplia.
Esto está relatado en el Madhya-lîlâ del Caitanya-caritâmèta
(8.51 313). Él le preguntó a Râmânanda Râya, prabhu kahe,
pada sloka sadhyera nirnaya, “¿cuál es la meta última de la
vida? Yo deseo no sólo escuchar tus declaraciones, sino
también la evidencia de las Escrituras”.
La respuesta de Râmânanda Râya fue, râya kahe, sva-
dharmâcaraòe viëòu-bhakti haya, “ejecuta tu deber, sin
esperar nada a cambio”. Sva dharmâ significa varòâärama-
dharma, la estratificación social védica: “Tú estás situado en
tu posición actual debido a tu karma anterior. De acuerdo
con tu posición presente, tienes que ejecutar tus deberes
bajo una condición: Debes hacerlo sin remuneración. Si
cumples tus deberes en el varòâärama-dharma, sin ningún
propósito mundano, tú puedes alcanzar Viëòu-bhakti, la
devoción por Dios”. Esto se confirma en el Viëòu Purâòa
(3.8.9):
varòâäramâcâravatâ, puruëeòa paraì pumân
viëòur ârâdhyate panthâ, nânyat tat-toëa-kâraòam
104 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
“La única manera de complacer a la Suprema
Personalidad de Dios, el Señor Viëòu, es adorarle mediante
la apropiada ejecución de los deberes prescritos de uno en el
sistema social de varòa y âärama”. Aquí, Râmânanda Râya
dice que el Viëòu-bhakti, la adhesión al Señor que lo penetra
todo, es el objeto y la meta última de nuestra vida. Este es el
concepto de Vâsudeva: Todo está en Él y Él está en todas
partes. Râmânanda Râya explicó que desde nuestros
intereses particulares, debemos llegar a admitir el interés
general y alcanzar así el nivel de la conciencia de Viëòu:
Viëòu-bhakti. Nuestro sometimiento a Viëòu, el espíritu
interno que está en todas partes, es el objeto de la vida.
Debemos conectarnos con Él y vivir en conformidad; no una
vida fenoménica, sino una vida espiritual perteneciente a un
plano más profundo y sutil.
Devoción mezclada con deseos
Eso es superficial, profundiza más. Le dijo Mahâprabhu.
Por supuesto, se debe pensar que la vida teísta real
comienza desde aquí, abandonando los propósitos locales y
especiales y actuando en busca del propósito universal, como
se propagó y ordenó ya en los Vedas y los Upaniëads. Pero
Ärî Caitanya Mahâprabhu dijo: “Eso es superficial, profun-
diza más”.
Entonces Râmânanda Râya dijo: kèëòe karmârpaòa-sarva-
sâdhya-sâra, “ofrecer los resultados de las actividades de uno
a Kèëòa es la esencia de toda perfección”.
En el varòâärama-dharma, existe la costumbre que las
personas ocupadas generalmente en actividades externas, no
se preocupan por abandonar los frutos de sus acciones.
Incluso si llegan a hacerlo, no tienen conciencia directa de
Viëòu o Kèëòa. Ellos adoran a la semidiosa Durgâ, ejecutan
la ceremonia funeral ärâddha y muchísimas otras prácticas
religiosas. Indirectamente, esto está, en última instancia,
conectado con Viëòu. Ellas pueden o no saberlo, pero el
vínculo está allí. Ese es el concepto general de varòâärama,
pero aquí, Râmânanda dice que es mejor tener conciencia
que Kèëòa es la autoridad. Todos los resultados de cualquier
cosa que hagamos dentro del sistema social varòâärama,
deben ser entregados a Kèëòa. Si ejecutamos todas nuestras
actividades físicas, sociales, racionales y espirituales en
conciencia de Kèëòa, entonces podemos acercarnos al logro
de la meta de nuestra vida.
- Eso es superficial, profundiza más -le dijo Mahâprabhu.
Entonces Râmânanda Râya divulgó una nueva luz citando
el Bhagavad-gîtâ (18.66): sarva dharmân parityajya mâm
ekaê äaraòaê vraja, “abandona todos tus deberes y sólo
ríndete a Mí”.
Nosotros debemos identificarnos con el objeto de la vida y
no con las actividades externas del varòâärama. Se le debe
prestar menor importancia a la forma de nuestra actividad:
No importa si yo soy un rey, un brâhmaòa intelectual o un
obrero. Podemos pensar: “Tengo esta clase de deber, tengo
Cap. 13, Búsqueda de Ärî Kèëòa 105
aquella clase de deber”, pero eso no importa mucho. No
debemos apegarnos a ello. El rey puede abandonar su reino y
aceptar la vida brahmínica de renunciación y austeridad. El
äûdra puede dejar su trabajo, volverse un mendigo y cantar el
nombre de Kèëòa. El brâhmaòa puede abandonar su
ejecución del sacrificio y volverse un mendicante. Por lo
tanto, debemos identificarnos con la meta de la vida y no con
la forma de nuestro deber. Debemos dedicarnos con
exclusividad a la causa del Señor, ignorando nuestros atavíos
y deberes actuales.
Conocimiento y devoción
Esto también es superficial; sigue adelante, profundiza
más -le dijo Mahâprabhu.
Entonces, Râmânanda Râya explicó: jñâna-miärâ-bhakti, el
servicio devocional mezclado con el conocimiento, y citó el
Bhagavad-gîtâ (18.54) donde dice Kèëòa:
brahma-bhûtaì prasannâtmâ, na äocati na kaôkëati
samaì sarveëu bhûteëu, mad bhaktiê labhate parâm
Aquél que ha llegado al estado de identificación de sí
mismo con el espíritu por encima de la materia no tiene nada
que hacer en este mundo. Cualquier pérdida o ganancia en
este mundo material no le sirven para nada. Él es espíritu;
sus esperanzas residen en el mundo del alma y no tiene nada
que hacer en este mundo material, ya sea saludable o
censurable. Él está establecido en la conciencia que él es
alma por naturaleza y no tiene nada que ver con la materia,
así que dentro de sí mismo siente satisfacción. Él es
âtmârâma (autosatisfecho); no se lamenta ni aspira a nada. Si
algo se pierde, ¿se lamenta? No. Él piensa: “Esto no es nada,
es sólo materia”. Y cuando obtiene algo, él no se siente muy
alegre, porque eso es sólo materia, es innecesario y carece de
importancia. Ahora puede comenzar el verdadero servicio
devocional; su alma puede empezar a vivir en el plano
espiritual, con una actitud de servicio pura, sin ninguna
mezcla de aspiración mundana. Cuando alguien alcanza la
plataforma espiritual, obtiene la oportunidad de practicar un
tipo de servicio más elevado.
- Esto también es superficial. Tal persona está sólo en el
borde del servicio devocional; no posee el toque esencial de
la devoción. No ha entrado en el dominio del bhakti; está
sólo esperando en la posición marginal, en la puerta. Debe
alcanzar bhakti, pero no lo ha logrado todavía. Sus fuerzas
negativas no han terminado, está sólo en la puerta, no ha
entrado todavía. Debe entrar. Desde allí, si logra algo, será
puro, pero está aún en la puerta -le dijo Mahâprabhu.
Más allá del espíritu: “Profundiza más”
106 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
jñañe prayâsam udapâsya namanta eva: Es muy difícil
cruzar el encanto del conocimiento -dijo entonces
Râmânanda Râya.
Nosotros pensamos: “Deseo comprenderlo todo primero y
luego actuaré”. Ahí hay cálculo y subyace suspicacia. Antes
de actuar, queremos saberlo todo plenamente; sólo entonces
arriesgamos nuestro capital. El ego, el “yo” es muy fuerte y
desea tener una cuenta de sus pérdidas y ganancias. Él
piensa: “Soy el amo. La llave está en mis manos y deseo
probarlo todo, saberlo todo. Yo sé lo que es bueno para mí”.
Por eso nos creemos amos y no sirvientes, y desde esta
posición de amos hacemos nuestra indagación.
Pero esta mentalidad calculadora debe ser abandonada si
queremos entrar en el dominio del Señor, donde todas las
cosas son superiores a nosotros. Nadie allí se preocupará de
venir a nosotros con una explicación, mientras pensemos que
somos sus amos. Nadie nos tranquilizará diciéndonos: “Sí,
no habrá pérdida, tu ganancia será grande”. Nosotros
podemos pensar: “Soy una entidad separada, independiente,
así que en mi cuenta no debe haber pérdidas. Debo
permanecer aquí con mi cabeza erguida”. Pero eso no debe
hacerse. Debemos ir allí como esclavos, no como amos. Esa
clase de mentalidad es necesaria: Debemos doblegar nuestra
cabezas. No marcharemos con nuestras cabezas erguidas
sobre las cosas, puesto que todas las cosas allí son
superiores cualitativamente a nosotros.
Esclavitud divina
Por lo tanto, tenemos que entrar en esa tierra
trascendental, donde incluso la tierra, el agua, el aire y
cualquier cosa que encontremos, está hecha de materiales
más elevados que con los que estamos hechos nosotros.
Todos ellos son Gurus y nosotros somos discípulos. Todos
ellos son amos y nosotros sirvientes; tenemos que entrar en
el territorio donde todas las cosas son nuestros amos.
Tenemos que someternos; esa será nuestra verdadera
calificación. Lo que nos sea ordenado hacer, tendremos que
hacerlo. Allí no tenemos que ejercitar mucho nuestro
cerebro. El cerebro no tiene mucho espacio allí; todos ellos
son más cerebrales que nosotros. Nuestro cerebro es
innecesario allí; sólo son necesarias nuestras manos. Allí son
necesarias las labores domésticas. El cerebro es innecesario.
Entramos en ese territorio si nos gusta. Este es el territorio
de la esclavitud para nosotros. Por lo tanto, debemos
desechar con desdén nuestros cerebros y aceptar sólo
nuestros corazones, debemos acercarnos y entrar en ese
territorio.
Debemos pensar: “Soy tan insignificante como un
mosquito”. Así lo hizo el señor Brahmâ cuando fue a Dvârakâ
a visitar al Señor Kèëòa. Y esto no es sólo
momentáneamente; no se trata que uno acepte una actitud
humilde, termine su trabajo y se devuelva luego. No.
Tenemos que aceptar eternamente tal insignificante posición.
Por supuesto, debemos esperar ser educados acerca de la
Cap. 13, Búsqueda de Ärî Kèëòa 107
conciencia de Kèëòa: Cuán buena es, cuán grande y cómo es
de útil para nosotros. Se nos permitirá paripraäna, inquirir
con honestidad. En el reino trascendental, todo el mundo es
nuestro amigo. Ellos vendrán a ayudarnos, a hacernos
comprender que el servicio devocional es hermoso y que la
conciencia de Kèëòa es la mejor forma de vida. Nuestra
aspiración y la pureza de propósito serán valoradas, no
nuestra posición externa. Los reclutadores allí tendrán en
consideración la pureza de nuestro propósito y no nuestra
actual posición y capacidad.
Y aunque aparentemente parece que nos estamos
convirtiendo en esclavos, el resultado es justamente lo
opuesto. Si puedes aceptar tal actitud de rendición y
esclavitud, entonces Él, que nunca puede ser conquistado,
será conquistado. Los amigos vendrán a ayudarte, los sâdhus
vendrán y te harán entender que debes volverte un esclavo,
que a Kèëòa le gustan mucho los esclavos. Él es el amo de
los esclavos y a veces Él desea convertirse en el esclavo de
Sus esclavos (gopî-bhartuì pada-kamalayor dâsa-
dâsânudâsaì). Esta es la clave para triunfar, y nosotros
podemos lograr la ganancia más elevada por medio de esta
actitud.
- Sí, esto es cierto. El Inconquistable es conquistado
mediante la rendición. Podemos cautivarlo a Él. Yo acepto
esto como el plano inicial del amor divino: Al darlo,
podemos conseguir tanto como arriesgamos. Tanto como
arriesguemos para darnos nosotros mismos, asimismo
podemos exigir de ese infinito Inconquistable. Acepto esto
como el comienzo de äuddha-bhakti, el servicio devocional
puro. Pero sigue adelante -le dijo Mahâprabhu a Râmânanda
Râya.
La ciencia del rasa
Râmânanda Râya explicó que desde allí, el servicio
devocional puro se desarrolla en una forma imperfecta, de un
modo general, y cuando éste está más maduro, debe aceptar
las faces de äânta (neutralidad), dâsya (servidumbre), sakhya
(amistad), vâtsalya (afecto paternal) y mâdhurya-rasa (amor
conyugal). En äânta-rasa hay adhesión, niëùhâ. Uno piensa:
“No puedo separarme de esta conciencia de continuo
sometimiento a la verdad”.
La neutralidad evoluciona a dâsya-rasa, el deseo de hacer
algún servicio. Cuando un devoto no está satisfecho con
estar sólo sentado, mostrando lealtad a la Suprema
Autoridad, desea ser utilizado por Él. Espera la orden del
Señor, orando para que el Señor pueda darle alguna
ocupación. Cuando un devoto posee esta profunda
penetración acerca que desea ser utilizado de algún modo
por el Señor, hablamos de dâsya-rasa o devoción en la
modalidad de servicio. Está luego sakhya-rasa, el servicio
devocional en amistad.
Dios el amigo
108 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Cuando en dâsya-rasa se añade confianza al servicio,
entonces este se vuelve un poco superior. Por lo general, los
sirvientes antiguos que son fieles se convierten en sirvientes
confidenciales, así que cuando el estado confidencial es
añadido al servicio, éste se convierte en sakhya-rasa o
servicio devocional como amigo del Señor. Existe primero
niëùhâ (adhesión, sumisión), luego el devoto desea ser
utilizado para Su satisfacción; luego hay la utilización
confidencial y luego ésta llega al servicio amistoso, sakhya-
rasa. En Vaikuòùha, donde el Señor Nârâyaòa es servido con
devoción calculada, se ven sólo äânta-rasa, dâsya-rasa y la
mitad de sakhya-rasa. La plena confianza no es posible allí.
El temor, la reverencia, el esplendor, la grandeza, la pompa y
la aprehensión desaparecen cuando desarrollamos una
relación más confidencial con el Señor Supremo. En ese
momento, el objeto de nuestra adoración o amor se vuelve de
otra manera. Luego de Vaikuòùha, nosotros sentimos
atracción por Ayodhyâ, la divina morada del Señor
Râmacandra, donde existe la neutralidad, la servidumbre y la
amistad con Vivîëaòa y Sugrîva. Allí, nosotros podemos
también seguir la pista a vâtsalya-rasa, el amor paternal por
Dios.
Dios el hijo
En vâtsalya-rasa, la confianza se ha desarrollado al estado
peculiar en el cual los servidores piensan de sí mismos como
promovidos al cargo de protección del objeto de su
veneración. El afecto filial también es servicio. Aunque
parezca que los padres son los amos de la situación al
controlar al Señor como su hijo, castigándolo y corrigiéndolo
algunas veces, ésta es una visión superficial. Si podemos
ingresar en la profundidad de su servicio, encontraremos un
amor incomparable del tipo más peculiar. Aparentemente,
están ocupados en el castigo y reprensión del Señor; en
realidad, están muy interesados en el bienestar del objeto de
su servicio. Vâtsalya o amor paternal y maternal por Dios es
un tipo peculiar de amor divino. Vemos un tipo muy leve de
vâtsalya en Ayodhyâ, o sea éste es casi ignorado.
Mathurâ: La concepción Kèëòa
Rûpa Gosvâmî pasó de una zancada de Vaikuòùha a
Mathurâ. En su Upadeäamèta (9), él escribe: vaikuòùhaj janito
varâ madhu-purî tatrâpi râsotsavad, “Mathurâ es superior a
Vaikuòùha porque el Señor Ärî Kèëòa apareció allí”. Es allí
donde todas las cosas son mostradas de una manera clara y
sustancial. En Mathurâ encontramos la concepción Kèëòa de
Dios. De una zancada él ha pasado de Vaikuòùha al concepto
Kèëòa, pero Sanâtana Gosvâmî ha llenado el vacío. En su
libro Bèhad-bhâgavatâmèta, él dice que en el camino hacia
Mathurâ se encuentra Ayodhyâ, el reino espiritual del Señor
Râma, y allí encontramos sakhya-rasa y vâtsalya-rasa.
Cap. 13, Búsqueda de Ärî Kèëòa 109
Pero Rûpa Gosvâmî va a Mathurâ de una vez. Él dice:
“Vengan a Mathurâ; aquí encontrarán claramente visibles a
sakhya y vâtsalya-rasa”. Él ha mostrado cómo está presente
allí el servicio sakhya-rasa. Allí los devotos están jugando
con Kèëòa, subiéndose algunas veces sobre Sus hombros y
quizás algunas veces dándole incluso una palmada. Pero,
aunque pueden asociarse con Él de este modo, el corazón de
ellos está lleno de un tipo peculiar de actitud de servicio.
Este es el criterio: Pueden renunciar a sus vidas miles de
veces para sacar una espina de la suela de Su zapato, se
pueden sacrificar miles de veces para la más ligera
satisfacción de su amigo y lo consideran mil veces más
valioso que sus propias vidas. El criterio es similar también
en vâtsalya-rasa: Por el interés más insignificante del objeto
de su veneración, ellos pueden dar sus vidas millones de
veces. Tal afecto encontramos allí.
Y luego, de vâtsalya se progresa al amor conyugal
(mâdhurya-rasa), el rasa omnicomprensivo, el cual incluye
adhesión (äânta-niëùhâ), servicio (dâsya), confianza amistosa
(sakhya) y amor paternal (vâtsalya-rasa). Pero la dedicación
mayor de cada átomo de nuestra existencia para la
satisfacción de Kèëòa, se encuentra en mâdhurya-rasa, el cual
incluye todos los otros rasas.
La melosidad conyugal
Y mâdhurya-rasa es más valiosa cuando se expresa en la
forma de pârakîya o relación de amantes. En pârakîya-rasa,
las gopîs arriesgan todo para servir a Kèëòa. Parakîya-rasa
toma dos formas. En una, no existe obligación de nada; la
unión puede o no suceder; por lo tanto, debido a que sus
encuentros son muy escasos, estos se vuelven incluso más
dulces. Existe otra clase de pârakîya-rasa: Hemos dicho que
Kèëòa no paladea la comida ordinaria, pero cuando Él come
alimentos que ha robado, le parecen más sabrosos. Si
podemos imitar esta habilidad, ella también puede ser
aplicada en el caso de pârakîya-rasa: “Estoy haciendo trampa
y consiguiendo lo que deseo. Estoy robándole a alguien lo
que le pertenece”. Esta clase de situación se hace más
agradable para las personas comprometidas.
Y las personas dedicadas lo arriesgan todo: Su buen
nombre, la sociedad, el futuro e incluso el dictado de las
Escrituras religiosas. Ellas aceptan un riesgo muy grande, tal
como una vez, cuando estábamos en Madras, el rey de Jaipur
dio algún dinero para la construcción de un templo. El dinero
fue enviado a nuestra oficina principal en Calcuta. De 5.000
rupias, la primera entrega fue de mil rupias y el trabajo de
construcción se comenzó con el envío de un obrero de
nuestro centro principal. Luego Mâdhava Mahârâja y yo
fuimos enviados a Madras, donde escuchamos que el rey
vendría pronto. Con el fin de mostrarle que se había hecho
algún trabajo, edificamos la construcción hasta cierto punto,
de tal modo que el rey pudiese decir: “Habéis gastado el
dinero y ahora se hace necesaria la próxima entrega”. Con el
fin de hacerlo, nos endeudamos. Pedimos dinero prestado
110 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
para comprar ladrillos y otras cosas, y edificamos la
construcción hasta un nivel más alto.
Cuando escribimos acerca de esto a nuestro Guru
Mahârâja, teníamos el temor que nos reprendería. Pensamos
que nos diría: “¿Por qué han pedido prestado dinero?” En vez
de ello, nos dio su concepto favorable: “Han arriesgado su
futuro en el servicio de Kèëòa. Han pedido un préstamo y
esto significa que tendrán que pagar este préstamo, así que
han ocupado su futura energía en el servicio de Kèëòa.
Tendrán que recaudar el dinero y pagar el préstamo, así que
éste es un servicio con riesgo para el futuro”.
Las gopîs arriesgaban conscientemente su futuro. Ellas
decían: “Hemos desobedecido a nuestros superiores y las
instrucciones de los Vedas; lo que hacemos no es aprobado
ni por la sociedad ni por los libros religiosos. Nuestro futuro
es oscuro”. Sin embargo, no podían dejar de servir a Kèëòa.
Por tanto, vaikuòùhâj janito varâ madhu-purî tatrâpi
râsotsavâd. Janito significa vâtsalya-rasa y mâdhurya-rasa en
Vèndâvana: râdhâ-kuòàam ihâpi gokula-pateì. En el
mâdhurya-rasa se encuentran también tres grupos: Vèndâvana
en general, grupos selectos en Govardhana y el grupo más
elevado en Râdhâ-kuòàa. Todas estas cosas han sido
mostradas en la conversación entre Râmânanda Râya y Ärî
Caitanya Mahâprabhu.
Râdhâ: La reina de las gopîs
Sigue adelante -dijo después de esto Ärî Caitanya
Mahâprabhu.
Entonces, Râmânanda Râya comenzó a explicar el tipo de
servicio rendido por Râdhârâòî en mâdhurya-rasa. Su servicio
devocional es categóricamente más elevado que el de todas
las otras gopîs. Râdhâm âdhâya hèdaye tatyâja vraja sundariì
(Gîtâ-govinda 3.1, Jayadeva Gosvâmî). Todo el grupo de
gopîs puede ser anulado por sólo una: Ärîmatî Râdhârâòî.
¿Qué tipo peculiar de servicio puede provenir de ella? Kèëòa,
la Personalidad Original de Dios (svayam-rûpa) está sólo al
lado de Râdhârâòî. Al lado de las otras gopîs, está prabhâva-
prakâëa, una expansión plenaria y no svayam-rûpa, la forma
original. Tal es la cualidad de Ärîmatî Râdhârâòî. Debemos
mostrar nuestra reverencia más elevada por el ideal elevado
de servicio devocional.
Râdhâ-Kèëòa: Unión en separación
Luego, Ärî Caitanya Mahâprabhu hizo la última pregunta:
- ¿Puedes pensar en algo además de esto? -dijo.
- Me pides que cite las Escrituras para sustentar cualquier
cosa que diga, pero aquí no podré citar las Escrituras. Sin
embargo, tengo un nuevo sentimiento dentro de mí y si Tú
quisieras conocerlo, puedo explicártelo -respondió
Râmânanda Râya.
De esta forma Râmânanda Râya compuso una canción. Él
presentó esta canción diciendo:
Cap. 13, Búsqueda de Ärî Kèëòa 111
- No sé si te guste o no, pero me parece que existe un estado
que es incluso mejor que la unión de Râdhâ y Govinda.
Existe un estado donde ambos, el positivo y el negativo se
combinan, la conciencia individual no es clara y uno al otro
se buscan en un recíproco olvido de sí mismos. Esta
búsqueda del uno por el otro es muy fuerte e intensa. Este
parece ser un amor mucho más elevado: Unión en
separación. Râdhâ y Govinda son tan intensos en Su
búsqueda del uno por el otro, que Ellos incluso no tienen
conciencia de si se tienen el uno al otro. Râdhârâòî
experimenta algunas veces el temor de perderlo, incluso
mientras Kèëòa está presente ante ella; ese sentimiento se
vuelve tan intenso como si ella lo hubiera perdido a Él. Están
juntos, pero la aprensión que uno pueda perder al otro,
convierte Sus encuentros en algo intolerablemente doloroso,
tal como la madre está siempre alerta cerca de la seguridad
de su hijo (aniëùâ-saôkîni bandhu-hèdayâni bhavanti hi). La
madre piensa: “¡Oh, mi hijo está afuera! ¿Habrá sufrido un
accidente?” Este temor de la separación es el síntoma del
amor profundo.
Ärî Caitanya Avatâra
Las palabras de Râmânanda Râya en su composición
hicieron alusión a la divina aparición de Ärî Caitanya
Mahâprabhu, en la cual están combinados Râdhâ y Govinda y
esto sucede como si Ellos fueran inconscientes de la
existencia separada de los dos. Se buscan el uno al otro,
Kèëòa mismo se desborda con los sentimientos de Râdhârâòî
y están tan profundamente abrazados que se pierden el uno
en el otro.
Ärî Caitanya Mahâprabhu puso entonces la palma de Su
mano derecha sobre la boca de Râmânanda Râya:
- No sigas -le dijo.
Rasa-râja mahâ bhâva-dui eka rûpa. El Señor Ärî Kèëòa es
el origen de todo placer y Ärîmatî Râdhârâòî es la
personificación del amor extático por Dios. Estas dos formas
están unidas como una sola en Ärî Caitanya Mahâprabhu.
Rasarâja: El éxtasis mismo
¡Oh! Debido a que eres devoto en un ciento por ciento,
donde quiera que lanzas tu mirada, vez sólo a Kèëòa y nada
más. El objeto de tu interés está representado en todas
partes -replicó Mahâprabhu.
- Mi Señor, no me engañes de ese modo, Tú has venido aquí
muy bondadosamente para purificar esta persona indigna y si
actúas ahora de una manera diplomática, no se te verá bien.
No escucharé lo que digas; manifiesta Tu verdadera posición.
¿Quién eres? -dijo Râmânanda Râya.
- Debido al poder de tu amorosa devoción, puedes saberlo
todo en este mundo, nada se le puede ocultar a tu ojo
amoroso (premâñjana-cchurita-bhakti-vilocanena) -dijo
Mahâprabhu.
112 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Entonces, Mahâprabhu se reveló.
- Cuando tú me ves externamente como de color dorado, no
es así. Esto es debido al contacto con el color de Râdhârâòî.
¿Y quién puede tocar a Râdhârâòî y abrazarla estrechamente?
Ella nunca tocará a nadie, excepto a Kèëòa. Por lo tanto,
ahora sabes quien soy Yo: Rasarâja (el éxtasis mismo) y
Mahâbhava (Aquél que puede saborear el rasa más elevado).
Mira como se unen ellos -dijo.
Râmânanda Râya perdió el conocimiento y cayó tendido al
piso. Él no pudo permanecer consciente. Luego, mediante el
contacto de Su mano, Ärî Caitanya Mahâprabhu le hizo
volver en sí otra vez. Râmânanda Râya retornó a su estado
previo de conciencia y vio un sannyâsî sentado ante él.
Después de una corta pausa, Mahâprabhu habló:
- Permanece aquí, Yo me voy -dijo.
Después Râmânanda Râya y Ärî Caitanya Mahâprabhu
sostuvieron algunas conversaciones más:
- Râmânanda, mientras viva Yo deseo tu compañía -le dijo
Mahâprabhu.
- Sí, yo debo refugiarme en Tus divinos pies y vivir allí por el
resto de mi vida, replicó Râmânanda.
Más tarde, Râmânanda hizo arreglos con el rey de Orisa
para retirarse de su puesto como gobernador de Madras y se
dirigió a Jagannâtha Purî. Durante casi dos años, Ärî
Caitanya Mahâprabhu recorrió los lugares sagrados del sur y
occidente de la India y retornó finalmente a Purî. Allí se
encontraron ellos otra vez.
Locura trascendental
Después de esto, Mahâprabhu fue a Vèndâvana a través de
Bengala. Pasaron seis años y Advâita Prabhu casi despidió a
Mahâprabhu, diciéndole: “Nuestros pasatiempos de
introducción del canto del Hare Kèëòa han terminado”.
Entonces Mahâprabhu mostró continuamente, durante
doce años, la modalidad de Râdhârâòî de saborear Kèëòa-
prema, amor extático por Kèëòa. Svarûpa Dâmodara y
Râmânanda Râya, que son Lalitâ y Viäâkhâ, las dos
principales gopîs asistentes de Râdhârâòî, fueron la
compañía más importante de Mahâprabhu durante ese
período. Allí han sido mostradas muchísimas cosas acerca de
los profundos sentimientos de amor divino. No se ha encon-
trado nunca en la historia del mundo o incluso expresado en
Escritura alguna, cuán intenso amor pueden producir tales
síntomas correspondientes en la superficie. Eso fue mostrado
por Râdhârâòî y más tarde por Ärî Caitanya Mahâprabhu.
Mahâprabhu mostró también en Sus prácticas, cómo el
Kèëòa-prema, el amor por Kèëòa, puede jugar con un hombre
como con una marioneta. Algunas veces Sus piernas y Sus
manos solían entrar inconcebiblemente en Su cuerpo y
algunas veces Sus articulaciones solían desconectarse y Su
cuerpo trascendental aparecía alargado. Algunas veces todo
Su cuerpo solía volverse blanco y Él yacía inconsciente,
respirando tan lentamente que Su respiración no podía ser
percibida. De este modo, Él exhibió muchos síntomas
sorprendentes de éxtasis.
Cap. 13, Búsqueda de Ärî Kèëòa 113
Svarûpa Dâmodara, el secretario personal de Ärî Caitanya
Mahâprabhu, ha explicado en sus memorias el significado de
Su aparición, lo cual fue relatado en el Caitanya-caritâmèta
de Kavirâja Gosvâmî. Él escribe:
râdhâ kèëòa praòaya vikètir hiâdini äaktir asmâd
ekâtmânâv api bhuvi purâ deha bhedaê gatau tau
caitanyâkhyam prakaùam adhunâ tad dvayaê caikyam
âptam
râdhâ-bhâva dyuti suvalitaê naumi kèëòa-svarûpam
Algunas veces Râdhâ y Kèëòa están combinados: Algunas
veces están separados. Ellos están separados en Dvâpara-
yuga y en Kali-yuga están combinados como Ärî Caitanya
Mahâprabhu. Ambos son expresiones eternas de la misma
Verdad Absoluta. El verano, el otoño, el invierno y la
primavera continúan en un ciclo ordenado; no se puede decir
que el verano es el comienzo y que el invierno llega más
tarde. Así, los pasatiempos de Ärî Râdhâ y Kèëòa se efectúan
eternamente. En tiempos antiguos, algunas veces Râdhâ y
Kèëòa se dividían y mostraban Sus pasatiempos; nuevamente,
ambos, la potencia y el propietario de la potencia, se
combinan y se abrazan estrechamente como Ärî Caitanya
Mahâprabhu. La mitad predominante y la mitad predominada
están unidas y hay allí un extraordinario sentimiento
extático. Kèëòa es subyugado por Su potencia y Él mismo
está buscando Su propio Yo: kèëòasya âtmânusandhana.
Kèëòa mismo está ocupado en la búsqueda de Ärî Kèëòa, la
más hermosa realidad. La influencia de Râdhârâòî sobre
Kèëòa lo ha transformado en un devoto y Él se está buscando
a sí mismo. La Dulzura se está saboreando a Sí misma y
enloqueciéndose. Y ésta es una dulzura viviente; no muerta o
estática, sino éxtasis dinámico: Dulzura dotada de vida. Y Él
se saborea a Sí mismo, la personificación de la felicidad, el
éxtasis y la belleza danzando con locura, y Su ejecución de
kîrtana está destinada a distribuir ese éxtasis a otros. La
dulzura última o ânanda es de tal magnitud, que no existe
otra cosa que pueda saborearse a sí misma y expresar su
propia felicidad con tal intensidad. Yo he descrito a Ärî
Caitanya Mahâprabhu en el Premadhama-deva stotram.
âtma-siddha-sava-lîlâ-pûròa-saukhya-lakëaòam
svânubhâva-matta-nètya-kîrtanâtma-vanùanam
avayaika-lakëya-puròa-tattva-tat-parâtparaê
prema-dhâma-devam-eva naumi gaura-sundara
“La concepción más elevada de la Verdad Absoluta debe
ser también la forma más elevada de ânanda, éxtasis. La
danza de Mahâprabhu indica que Él está pletórico de éxtasis
y Su kîrtana es la distribución de esa rasa. Por lo tanto, si
nosotros investigamos científicamente quién es Mahâprabhu,
no podremos sino descubrir que Él es la realidad última. Él
está loco saboreando Su propio néctar interno y Su danza es
el resultado de Su éxtasis trascendental. Y Él está cantando y
distribuyendo esto a los demás. Por lo tanto, si estudiamos
bien de cerca el carácter de Ärî Caitanya Mahâprabhu, no
114 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
podemos sino pensar que Él es la Verdad Absoluta Suprema,
en Su expresión más plena y dinámica”.
CAPITULO UNO
Los planetas de la fe
La fe es el único medio a través del cual podemos ver, oír
o sentir el mundo superior; de lo contrario, todo nos
parecería sin sentido. Para comprender ese plano se necesita
un despertar interno. Sólo podemos entrar en contacto con el
mundo más excelso a través de una fuente superior. Por
consiguiente, el conocimiento acerca del plano superior,
divyaê jñânaê, no es un conocimiento ordinario; es un
sentimiento y un sentido trascendental, supramental.
Sin embargo, para comprender esto, es indispensable la
rendición. Después, podemos continuar escuchando,
cantando, recordando, adorando y alabando al Señor o
llevando a cabo tantas otras clases de servicio; pero lo
primero, la base de la devoción, tiene que ser la
autorrendición. De lo contrario, nada será realizado. Nuestra
pretendida devoción será una simple imitación.
Nosotros debemos sentir sinceramente: “Yo permaneceré
fiel en mi servicio al Señor Supremo. Yo he nacido para Él.
Estoy dispuesto a morir para vivir. Quiero vivir solamente
para Él y no para satisfacer un interés separado. No quiero
otra cosa que al Absoluto. Deseo ser Suyo por completo”.
Esta clase de intensidad es un requisito imprescindible para
un devoto. El devoto tiene que pensar, tiene que sentir que él
ha nacido para Kèëòa. No es una entidad independiente; él
depende de Kèëòa, el Supremo Centro Absoluto y de nadie
más.
Identificarnos con los intereses de nuestra familia,
sociedad o país, es egoísmo extendido; pero tenemos que
eliminar todas las falsas identificaciones. No debemos ser
egoístas ni enredarnos en el egoísmo extendido, más bien,
debemos eliminar toda clase de contaminación extraña en
nuestra concepción del ser. Todas las demandas externas
deberán suprimirse. Habremos de sentir entonces, en lo más
profundo de nuestro corazón, que estamos vinculados con
todo el Infinito, el Absoluto.
No se necesita de nada externo para nuestro éxito. Lo
único que se requiere de nosotros es que desmantelemos la
cobertura del ego. El ego recoge algunos elementos extraños,
pero esa caja de colecciones extrañas debe ser disuelta,
eliminada. Y entonces, en lo más profundo del corazón,
habremos de encontrar nuestro vínculo con el plano esencial
del servicio amoroso al Todo Orgánico.
Tanto el disfrute como la renunciación son anormales. Son
dos tipos de demonios: Disfrute o explotación y descanso
eterno o renunciación. Estas dos tendencias son nuestras
enemigas. Una vida más elevada y positiva sólo es posible
cuando nos volvemos totalmente independientes de la
explotación y de la renunciación.
Todo nos ayudará, si podemos verlo en relación con el
Centro. Por otra parte, la renunciación exclusiva practicada
por los äaôkaritas y los budistas, no se recomienda en
nuestra línea. Estamos interesados en armonizar las cosas
116 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
para que todo nos recuerde nuestro deber hacia el Absoluto y
nos incentive para dedicarnos a Él.
prâpañcikatayâ buddhyâ, hari-sambandhi-vastunaì
mumukëubhiì parityâgo, vairâgyaê phalgu kathyate
anâsaktasya viëayân, yathârham upayuñjataì
nirbandhaì kèëòa-sambandhe, yuktaê vairâgyam ucyate
Bhakti-rasâmèta-sindhuì
Despreciar el medio ambiente, pensando que está repleto
de cosas materiales indeseables, no nos ayudará. No es lo
correcto. Todo lo que hay en el medio ambiente debe
recordarnos al Absoluto. En ese espíritu debemos movernos,
pensando: “Acéptame y conéctame con el servicio a nuestro
Señor”. Cuando el medio ambiente es percibido con la visión
correcta, todo nos animará y estimulará en nuestro servicio
al Centro. Vivimos en un todo orgánico, en un sistema. Y ese
sistema está compuesto del propietario y la propiedad, el
amo de la potencia y los diferentes tipos de potencias (äakti-
äaktimân).
El emporio del rasa
La potencia del Señor es dinámica y ese dinamismo
constantemente produce rasa o el sabor del éxtasis. Todo el
lîlâ produce éxtasis (ânandam, rasam). Kèëòa mismo es el
emporio del rasa (akhila-rasâmèta-murtiì... ânandamaya-
vilâsa). En Su lîlâ el movimiento dinámico es una necesidad,
no puede eliminarse. Y ese movimiento siempre está
generando un éxtasis nuevo que nutre cada átomo del mundo
espiritual. En esa morada trascendental, Kèëòa es el centro
que todo lo atrae y que entusiasma en todas las cosas al
éxtasis y al goce, rasa y ânandam. Esta es la naturaleza del
movimiento del Absoluto. No es estático, sino dinámico,
lleno de movimiento. Y ese movimiento es prati-padam
pûrnâmètâsvâdanaê: En cada punto, a cada paso, origina un
nuevo tipo de gozo que es infinito. No es el gozo gastado y
estéril que encontramos aquí.
Este es el verdadero concepto acerca del Absoluto. El
Todo Orgánico, que siempre está trabajando y moviéndose,
es pleno y Su plenitud es siempre nueva. Él no está
estancado ni inmóvil. Se mueve de tal forma que a cada
minuto, a cada segundo, produce un gozo siempre nuevo,
desconocido e infinito. Y sólo podemos adquirir ese gozo
pagando el precio más elevado: La abnegación. Ese pase, que
nos permite entrar en el plano del gozo dinámico, automático
y que a cada minuto se renueva, es muy valioso. Y ese pase
es la abnegación absoluta.
Ese sacrificio es gozoso y uno puede saborear ese regocijo
maravilloso incluso aquí en este mundo, donde a cada
segundo que pasa, todo está muriendo. Es un toma y da. Si
queremos obtener algo elevado, también tenemos que dar.
Debemos ser generosos en nuestra dedicación y habremos de
recibir en abundancia de aquel lugar. La dedicación plena es
el precio y a cambio se nos colmará de éxtasis: ânandam
budhi-vardhanaê. Sentiremos que estamos en medio de un
Cap. 1, La amorosa búsqueda del sirviente perdido 117
océano de gozo. En la actualidad, vamos en busca de un
sentimiento gozoso, como alguien que busca un vaso de agua
en medio del desierto. Sin embargo, mediante la dedicación,
descubriremos que estamos en un océano de gozo cuya
reconfortante dulzura se incrementa a cada instante.
La cualidad del gozo es variada y viene a ayudarnos en
nuestra actitud de servicio, para que a cada instante
podamos sentir un nuevo estímulo. Así pues, debemos
inquirir de un agente apropiado, seguir su consejo y tratar de
entender de qué manera podemos mejorar nuestra condición.
Al mismo tiempo, debemos estar conscientes que la
oportunidad de ejecutar servicio devocional se encuentra
muy rara vez. No es algo barato. Por consiguiente, debemos
utilizar cada minuto, cada segundo, cada momento.
Debemos permanecer muy alertas para no perder un instante,
para que nuestro intento de dedicarnos pueda continuar de
manera permanente, sin interrupción. Esa etapa de
dedicación recibe el nombre de niëùhâ y cuando alcanzamos
esa etapa, nuestro gusto se desarrolla más y nos sentimos
cada vez más animados a seguir adelante y progresar hacia
nuestra realización última.
Siete días de vida
Äukadeva Gosvâmî le dijo a Parîkëit Mahârâja que siete
días de vida eran suficientes para lograr la perfección. Él
dijo: “Sólo te quedan siete días de vida, ¿piensas que es muy
poco tiempo? Es tiempo suficiente. Lo más importante es
utilizar apropiadamente cada segundo”. No sabemos con
certeza cuánto tiempo tenemos en nuestras manos, pero
debemos tratar, en lo mejor de nuestra capacidad, de utilizar
cada segundo de manera apropiada. Esto no debe
descuidarse. No debemos pensar: “El futuro está ante mí;
cuando así lo desee, puedo ocuparme en la provechosa
actividad de la vida espiritual”. No debemos perder ni un
segundo. Longfellow escribió:
¡No confíes en el futuro por placentero que sea!
¡Deja que el pasado muerto entierre a sus muertos!
¡Actúa, actúa en el presente vivo!
¡Con el corazón dentro y Dios sobre tu cabeza!
El presente está en nuestras manos. No sabemos del
futuro. Debemos tratar de usar el tiempo disponible de la
manera más provechosa. ¿Y cómo será utilizado nuestro
tiempo de la mejor manera? En la asociación de los santos y
de las Escrituras.
La pureza debe medirse con la medida del sacrificio. Y no
del sacrificio por un interés parcial, sino del sacrificio por el
Todo. Se nos ha mostrado al Todo Absoluto como el emporio
del rasa (ahkila-rasâmèta-murtiì), el Bien Absoluto, el
Autócrata, el diseñador y el destinatario de todo lo que
percibimos. Nuestro ideal de sacrificio debe ser tan elevado
que podamos renunciar incluso a los resultados
correspondientes del sacrificio. La abnegación, la rendición,
se conoce generalmente como âtma-nivedanam, sin embargo,
118 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
âtmanikëepa es una palabra más enérgica para designar a la
rendición. Su significado es: “Lanzarse hacia el Infinito con
desesperación”. Uno debe estar desesperado en el sacrificio
de no ambicionar un tipo de egoísmo más grande o extenso,
sino sólo rendirnos al Centro. El sacrificio está destinado al
centro, Kèëòa, el que todo lo atrae.
Al tratar de comprender esa posición, nos interesan dos
cosas: El conocimiento trascendental (sambandha) y los
medios para alcanzar la meta (abhidheya). Si llegamos a
comprender ambas correctamente, la realización de la meta
última (prâyojana) llegará de manera automática. Debemos
estar muy conscientes del Centro al cual ofrendamos todo. El
objetivo de nuestra realización (sambandha) y nuestra
dedicación o pureza de propósito (abhidheya) son los dos
factores más importantes. Podemos llegar a comprender esto
a través de las Escrituras y de los santos. Y si nos
interesamos en el sacrificio más puro y excelso, el fin llegará
por sí solo. No tenemos que preocuparnos por remuneración
alguna. Sólo tenemos que llevar a cabo nuestro deber y la
remuneración llegará. A quién nos dedicaremos y qué
habremos de recibir, estas son las cosas que debemos tratar,
pensar, meditar y llevar a la práctica. De este modo,
debemos esforzarnos por vivir en el Infinito. Debemos
permanecer constantemente ocupados en el cultivo del amor
y la belleza infinitos como fue recomendado por Ärî Caitanya
Mahâprabhu.
El océano de la fe
Aunque el objetivo de la fe de nuestro corazón es infinito,
algunos hombres de experiencia en el océano de la fe nos
han dado algunas concepciones acerca de Él. Muchos han
tenido singulares experiencias en el océano de la fe y éstas
han sido registradas en las Escrituras. A través de ellas
podemos aproximarnos a los santos, quienes se yerguen
como faros para ayudarnos a cruzar el océano de la
nesciencia. No obstante, eso debe ser genuino y no una
simple especulación o imitación. También es posible imitar
lo auténtico cuando tomamos nuestra experiencia mundana y
la imponemos en el mundo de la fe. Por lo tanto, debemos
aproximarnos a ese plano con sumo cuidado a través de la
línea de los santos fidedignos.
Tenemos que conocer cuidadosamente las cualidades de
un santo verdadero. Sus indicios han sido señalados en las
Escrituras. ¿Quién es un discípulo y cuál debe ser su actitud?
Todas estas cosas aparecen en las Escrituras.
La fe es imprescindible para actuar en ese mundo
sustancial consciente que es subjetivo. Esto es lo más
importante a recordar: El Infinito es subjetivo. Él puede
guiarnos y ser afectuoso con nosotros. Todas estas cosas
deberán tenerse en cuenta. Él puede guiarnos. La verdad
revelada descansa sobre esta base: No podemos
aproximarnos a Kèëòa a través del método ascendente, pero
Él puede descender a nuestro nivel para darse a conocer.
Tenemos que comprender este punto tan fundamental y
Cap. 1, La amorosa búsqueda del sirviente perdido 119
sustancial: Él puede venir a nosotros y nosotros sólo
podremos llegar a Él a través de la fe.
Äraddhâ, la fe, es más importante que la verdad basada en
el cálculo. El ejemplo de las grandes almas es más valioso
para nosotros que nuestro cálculo humano. La verdad
externa, material, física, no tiene mucho valor, más bien es
una actitud falsa de la mente, la cual es muy fuerte. A esa
verdad física no se le debe dispensar mayor respeto que a las
prácticas intuitivas de los devotos puros: Por el contrario, se
le debe dar preferencia a la intuición de un devoto puro y no
a los cálculos de los hombres ordinarios acerca de la verdad.
La fe no guarda relación alguna con la así llamada realidad
de este mundo. Es completamente independiente. Hay un
mundo que sólo es regido por la fe (äraddhâ-mayam-lokâm).
Allí la fe lo es todo. Ese mundo es infinito y plenamente
complaciente. Por la dulce voluntad del Señor todo puede ser
real en el mundo de la fe; pero aquí, en la tierra de la muerte,
el cálculo es inconcluyente y destructivo en su meta final; no
tiene valor esencial. Debe ser rechazado. El conocimiento de
los materialistas, el cálculo falible de las almas explotadoras,
no tiene valor alguno. Sin embargo, en el mundo del Infinito,
la fe es el único patrón por el cual todo se mueve.
svayaê samuttîrya sudustaraê dyuman
bhavâròavaê bhîmam adabhra-sauhèdâì
bhavat padâmbhoruha-nâvam atra te
nidhâya yâtâì sad-anugraho bhavân
Ärîmad-Bhâgavatam 10.2.31
El Ärîmad-Bhâgavatam dice aquí que así como la brújula
es la única guía en medio del vasto océano cuando no
podemos ver ninguna otra cosa, así también, en el mundo del
Infinito, nuestra única guía son las huellas de aquellas
grandes almas que han recorrido el sendero de la fe. Las
sagradas huellas de aquellos que han ido a la región más
excelsa han señalado el camino. Esa es nuestra única
esperanza. Yudhiëùhîra Mahârâja dice también que el verda-
dero secreto está oculto en el corazón de los santos como un
tesoro escondido en una cueva misteriosa (dharmasya
tattvaê nihitaê guhâyâm). La espaciosa línea que conduce a
la verdad es trazada por aquellos que se encaminan hacia el
mundo divino. Y esa es nuestra guía más segura. Todos los
otros métodos de orientación deberán eliminarse porque el
cálculo es falible.
La guía viene del Infinito Absoluto. Y Su guía puede venir
en cualquier forma, en cualquier lugar, en cualquier
momento. Con esta amplia visión debemos entender el
significado de Vaikuòùha. Vaikuòùha quiere decir “sin
límites”. Es como si nos encontráramos en una nave,
flotando en el infinito océano. Muchas cosas pueden venir a
ayudarnos o a obstaculizarnos, pero sólo nuestra optimista
buena fe puede ser nuestra guía, nuestro Gurudeva. Ärî Guru
es el guía.
nè-deham âdyaê sulabhaê sudurlabhaê
plavaê sukalpaê guru-karòadhâram
120 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
mayânukûlena nabhasvateritaê
pumân bhavabdhiê na taret sa âtma hâ
Ärîmad-Bhâgavatam (11.20.17)
En el infinito océano hemos abordado nuestra pequeña
nave, la forma humana de vida, y nuestro destino es incierto
e inconcebible. Sin embargo, es concebible para nuestro
Gurudeva (guru-karòadhâram). Nuestro Guru es nuestro guía,
el capitán de la nave. Y con fe sincera tenemos que
progresar. Estamos intentando cruzar un horrible océano con
enormes olas, peligrosos tiburones y ballenas que comen
ballenas. Está repleto de peligros. La guía de los santos es
nuestra única esperanza. Tenemos que depender de ellos.
Ellos se yerguen en el ilimitado océano como faros para
conducirnos a la tierra de la fe.
Fe quiere decir “esperanza en el Infinito”. Vaikuòùha
quiere decir “Infinito” y äraddhâ significa “buena fe”. Así
como hay un lugar llamado Cabo de la Buena Esperanza,
äraddhâ quiere decir “recargado de buena fe en el Infinito”.
Vaikuòùha quiere decir Infinito, y si deseamos atraer la
atención del Infinito, el único camino que tenemos es
äraddhâ.
Sólo a través de äraddhâ podemos atraer al Infinito. Y
cuando äraddhâ desarrolla una forma definida, después de
pasar por bhâva, emoción extática, äraddhâ se convierte en
prema, amor divino. Colón se hizo a la mar y después de un
largo viaje llegó a América, la tierra de la buena esperanza.
De la misma manera, con esperanza, con äraddhâ, fe,
podremos llegar al plano más excelso del cosmos espiritual
después de atravesar Vaikuòùha. Äraddhâ es nuestra luz en la
oscuridad.
Sólo äraddhâ puede guiarnos cuando somos viajeros en el
Infinito. “He oído decir que éste es el camino que conduce a
ese lugar”, ese espíritu mantendrá nuestros corazones
animados. La definición de äraddhâ aparece en el Caitanya-
caritâmèta: “Fe es la firme convicción que por servir a Kèëòa,
todos los demás propósitos son servidos automáticamente”.
Si no hay riesgo, no hay ganancia. Mientras mayor es el
riesgo, mayor es la ganancia. Kèëòa nos reafirma: “Yo estoy
en todas partes, no hay por qué temer. Date cuenta que Yo
soy tu amigo. Yo soy todo y tú eres Mío. Creer en esto es el
único precio que deberás cubrir para viajar a la tierra de la
fe”.
La Verdad Absoluta, la sustancia trascendental que es el
objetivo de nuestra indagación a través de la fe, está dotada
con poder y conciencia plenos. Él es bondadoso, dulce y
magnánimo. Su poder es infinitamente superior al nuestro y
nosotros somos infinitamente más pequeños que Él. En
comparación con Él, somos insignificantes; esa debe ser
nuestra posición.
¿Cuál será entonces el verdadero síntoma de un discípulo?
¿Quién es un buscador genuino de la verdad? ¿Cuál es la
calificación de aquel que busca la verdad, cuál es su
disposición, su naturaleza? ¿Y cuál será el síntoma del Guru,
la guía?
En el Bhagavad-gîtâ, Ärî Kèëòa dice:
Cap. 1, La amorosa búsqueda del sirviente perdido 121
tad viddhi praòipâtena, paripraänena sevayâ
upadekäyanti te jñânam, jñâninas tattva-daräinaì
“Uno sólo puede conocer la verdad acercándose
sumisamente e inquiriendo de aquellos que han visto y
realizado esa verdad. Y al prestarles servicio, uno se iniciará
en el conocimiento trascendental”.
¿Qué se necesita? Praòipât, rendición y sevâ, servicio.
Entonces la indagación será genuina; de lo contrario, sería
una transacción falsa, sin ningún valor. Todo sería un
despilfarro de energía. La fe verdadera no nos permite
considerarnos libres para hacer cualquier cosa. Si es una
transacción genuina, tiene que haber alguna guía de lo alto.
Así pues, lo más importante para un devoto es äraddhâ, fe.
Cuando desarrolle fe, hará cualquier cosa para
aproximarse al reino superior subjetivo. Aquel que tiene fe
desea relacionarse con esa sustancia superior que se
compone de eternidad, conocimiento y bienaventuranza. La
fe se mueve de conformidad con la existencia, el
conocimiento y el amor. Y cuando estos tres puntos
primordiales son realizados, nuestra existencia se ve
plenamente satisfecha. La fe nos pide aproximarnos al
mundo superior, no al inferior. Y el principio fundamental de
la fe es pensar: “Kèëòa es superior en todos los aspectos. Él
es nuestro guardián y bienqueriente”.
Los racionalistas, con sus cerebros científicos, siempre
andan en busca de diferentes métodos para utilizar y dominar
lo que han descubierto en sus investigaciones. Pero la fe está
interesada en una sustancia infinitamente superior en todos
los aspectos, superior incluso al propio buscador. Aquel que
indaga acerca de una sustancia superior, debe recurrir a lo
que generalmente se conoce como la fe. También en la fe se
necesita de una guía apropiada y esa guía la proporciona el
plano superior. Si queremos tener éxito, esa debe ser la
actitud de nuestra indagación o búsqueda. Por consiguiente,
el Bhagavad-gîtâ aconseja: praòipât, paripraäna y sevayâ,
“rendición, indagación y servicio”. En los Upaniëads se
declara:
tad vijñânârthaê sa gurum evâbhigacchet
samit pâòiì ärotriyaê brahma-niëùhâm
“Para comprender la Verdad Absoluta, uno debe acercarse
a un Guru que esté firmemente situado en el conocimiento
espiritual y que sea bien versado en las Escrituras. Uno debe
aproximarse al Guru preparado para el sacrificio”. Esta es la
instrucción general de los Upaniëads. De manera similar, el
Ärîmad-Bhâgavatam (11.3.21) aconseja:
tasmâd guruê prapadyeta, jijñâsuì äreyaì uttamam
äâbde pare ca niëòâtam, brahmaòy upaäamâärayam
“Aquél que está seriamente interesado en buscar su
perspectiva más elevada, debe refugiarse por completo en un
Guru que posea intensas realizaciones acerca del Señor
122 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Supremo y del significado profundo de las Escrituras. Tales
Maestros Espirituales han dejado a un lado todas las
consideraciones relativas en favor de la consideración
absoluta suprema”.
Debemos estar muy atentos a todas estas cosas. Debemos
tratar de comprender, buscando en nosotros mismos, si
verdaderamente nos estamos aproximando a la divinidad a
través de la fe. Debemos ver también si nuestra fe es genuina.
Fe verdadera y credulidad no son lo mismo. Tenemos que ver
si somos buscadores fidedignos con fe verdadera o si somos
de aquellos de fe adulterada. Y la fe verdadera tiene sus
síntomas. Debemos consultar con las autoridades superiores
para que nos guíen, porque la fe es lo más importante.
Si estamos buscando la verdad, es que nos sentimos
insatisfechos con nuestra presente adquisición. Estamos
asumiendo un riesgo para saltar hacia una perspectiva más
elevada. Por consiguiente, debemos escoger la guía
cuidadosamente. Debemos ser tan cuidadosos como sea
posible. Se nos ha dicho que nuestro razonamiento actual no
es suficiente para ayudarnos; que más que razonamiento se
necesita äraddhâ, y äraddhâ también tiene sus síntomas. No
obstante, hasta donde sea posible, haremos uso de nuestro
razonamiento.
Cuando por primera vez llegué a la misión, pensé: “Las
verdades trascendentales que escucho de estos devotos no
están al alcance de la inteligencia mundana, pero aun así,
cuando yo quiera sumergirme en esa asociación, habré de
utilizar Mi razonamiento e intelecto hasta donde sea posible,
comprendiendo que voy a lanzarme en algo que está más allá
de mi control, más allá de mis cálculos”. De modo que
debemos entender cuidadosamente, bajo la guía de los
santos, de las Escrituras y de los Gurus, qué es äraddhâ.
Por supuesto, aunque vayamos por el sendero correcto,
nunca es seguro que estará libre de impedimentos. Aun
cuando estemos progresando, obstáculos inesperados pueden
perturbarnos y demorar nuestro avance. Aunque veamos que
muchos a nuestro alrededor caen o se retiran, debemos
continuar adelante. Debemos tener convicción para pensar
que aunque muchos emprendieron el sendero con nosotros y
ahora se están devolviendo, nosotros tenemos que continuar.
Tenemos que fortalecer nuestra energía y seguir adelante,
aunque sea solos. Nuestra fe debe ser tan fuerte que estemos
resueltos a seguir adelante solos si es necesario y con la
gracia de nuestro Señor superar cualquier dificultad que
encontremos en nuestro camino. De este modo, tenemos que
prepararnos. Debemos desarrollar devoción exclusiva. Por
supuesto, siempre deberemos tratar de encontrar buena
asociación. Sin embargo, a veces nos parecerá que no hay
asociación, que estamos solos. Aun así debemos continuar y
buscar el faro de la verdad.
Progreso significa eliminar una cosa y aceptar otra. No
obstante, deberíamos ser capaces de ver que hay muchos
otros que pueden ayudarnos en nuestro progreso en el
camino de la dedicación; tenemos que seguir adelante con
nuestros ojos abiertos. Las Escrituras describen muchos
niveles que tendremos que superar en nuestro progreso. Por
Cap. 1, La amorosa búsqueda del sirviente perdido 123
eliminación, el sendero del progreso se delinea desde
Brahmâ a Äiva, y luego Lakëmî. Por último, se muestra a
Uddhava como el superior de todos. Pero en su opinión, las
gopîs son los devotos más excelsos. Esto lo confirma Rûpa
Gosvâmî:
karmibhyaì parito hareì priyatayâ vyaktiê yayur jñâninas
tebhyo jñâna-vimukta-bhakti-paramâì premaika-niëùhâs tataì
tebhyas tâì paäu-pâla-paôkaja-dèäas tâbhyo ‘pi sâ râdhikâ
preëùhâ tadvad iyaê tadîya-sarasî tâê nâärayet kaì kètî
Ärî Upadesâmèta (10)
“En el mundo, algunos regulan su tendencia a la
explotación de acuerdo con las reglas de las Escrituras,
buscando así la elevación progresiva al reino espiritual. No
obstante, superiores a ellos son los sabios que abandonando
la tendencia a enseñorearse sobre los demás, buscan
sumergirse profundamente en la región de la conciencia. Pero
infinitamente superiores son los devotos puros que están
libres de ambiciones mundanas y que se han liberado del
conocimiento, y no es por medio del conocimiento que han
alcanzado el amor divino. Ellos han logrado entrar en la
tierra de la dedicación y allí se ocupan espontáneamente en
el servicio amoroso al Señor. Entre todos los devotos, sin
embargo, las gopîs son las más excelsas porque han
abandonado a todos, incluyendo sus familiares, y a todo,
incluyendo las regulaciones de los Vedas, y se han refugiado
por completo en los pies de loto de Kèëòa, aceptándolo como
su única protección. Sin embargo, entre todas las gopîs,
Ärîmatî Râdhârâòî es la reina suprema, porque Kèëòa
abandonó la compañía de millones de gopîs durante la danza
del râsa para ir exclusivamente en busca de ella. Ella es tan
querida para Kèëòa, que el estanque en el cual ella se baña
es su lugar favorito. ¿Quién, a no ser un demente, no
ambicionaría servir en ese, el más excelso de los lugares
sagrados, bajo el amparo de devotos superiores?”
Profundiza más, asciende más
En sus conversaciones con Râmânânda Râya, Ärî Caitanya
Mahâprabhu dice repetidas veces, eho bâhya, âge kaha âra.
¡Debes ir más allá, profundizar más, avanzar! Hay muchos
que consideran su posición como la más elevada, que
después de alcanzar una etapa determinada, se detienen allí.
Pero en el Bèhad-bagavatâmèta de Sanâtana Gosvâmî,
encontramos que Gopa-kumâra, comenzando desde las
etapas más bajas de la devoción, progresa gradualmente a
través de distintos niveles y al fin llega al concepto Kèëòa en
la modalidad de la amistad, sakhya-rasa. Allí se describe
cómo él, paulatinamente, elimina una etapa y progresa hacia
las etapas más elevadas de la devoción.
A medida que él progresa de etapa en etapa, le parece que
todos son muy serviciales, pero gradualmente su compañía
llega a parecerle rancia. En ese momento, a través de un
agente de la divinidad, se le ofrece una oportunidad más
elevada y, dejando atrás ese plano, se dirige a uno nuevo y
124 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
superior. De esta manera, en el Bèhad-bagavatamèta se
muestra la trayectoria de la dedicación.
Una luz más elevada
Así como en el mundo tangible existen el sol, la luna y
tantos otros planetas, en el mundo de la fe hay una jerarquía
de sistemas planetarios. Tenemos que escudriñar las
Escrituras, aprovechar la guía de los santos y comprender
cómo la fe logra progresar a los niveles más elevados al
eliminar los planos inferiores. Y para progresar debemos
consultar con un agente superior cada vez que haya una
duda.
La realidad espiritual es existencia eterna, conciencia
plena y éxtasis. La simple existencia no puede satisfacernos.
Ni siquiera nuestro anhelo y sentimiento interno, la
conciencia, no es suficiente. Necesitamos rasa y ânanda,
éxtasis, para que nos den satisfacción.
La realización espiritual es también de diversas clases.
Tenemos que diferenciar entre los distintos conceptos
espirituales y nuestra elección mejora a medida que nos
sumergimos más y más profundamente en la realidad.
Tenemos que morir para vivir. Y la consideración acerca de
la muerte es también profunda, muy profunda, profundísima.
La gradación de superior e inferior siempre está allí. Si
hemos de progresar, tiene que haber eliminación y nueva
aceptación. Nuestros deberes actuales pueden ser
abandonados por otros más elevados.
De esta manera debemos progresar, consultando siempre
con los santos y las Escrituras. Ellos nos guiarán en el
océano de la fe. De lo contrario, el mundo espiritual
permanecerá desconocido e incognoscible. La Verdad Abso-
luta es conocida y cognoscible para un sector específico y
ellos nos han dado orientación. Si la aprovechamos, a través
de la guía de los santos y de las Escrituras gradualmente
eliminaremos nuestras faltas.
En primer lugar tenemos que eliminar esta existencia
mortal. Después, debemos satisfacer nuestra razón, nuestra
conciencia. Y finalmente, tenemos que satisfacer nuestro
corazón. Ärî Caitanya Mahâprabhu dice que el corazón es lo
más importante que tenemos dentro de nosotros. Debemos
seguir las indicaciones del corazón. La satisfacción más
elevada es la del corazón y no la satisfacción de la
conciencia ni el logro de la existencia eterna. Si no es
consciente, la existencia eterna no tiene significado alguno, y
la conciencia no tiene sentido si no proporciona alguna
satisfacción. Así pues, sat, existencia eterna; cit, conciencia;
y ânanda, satisfacción, éxtasis, son los tres principios de
nuestro destino final. Considerándolos como nuestra meta,
progresaremos cada vez más en nuestra vida espiritual.
En el Manu-saêhitâ se declara:
vidvadbhiì sevitaì sadbhir, nityam adveëa-râgibhiì
hèdayenâbhyanujñâto, yo dharmas taê nibhodhata
Cap. 1, La amorosa búsqueda del sirviente perdido 125
Nuestro corazón puede sentir si somos ganadores o
perdedores. Esa máquina degustadora está dentro de
nosotros. A medida que progresamos en la conciencia de
Kèëòa, nuestro karma, nuestra conexión con este mundo
material, se evaporará en un instante y el vasto conocimiento
vendrá a satisfacernos. En ese momento, sentiremos que el
objeto de nuestra vida está en todas partes (mayi dèëte
‘khilâtmani). Cuando podamos percibir que la perfección de
la vida nos abraza, veremos que todo el medio ambiente nos
está ayudando, que todo es favorable hacia nosotros desde
todas las direcciones. En ese reino espiritual todos se
interesarán en amarnos. Nosotros podremos descuidar
nuestro propio interés, pero el medio ambiente allí es más
favorable y afectuoso con nosotros de lo que podemos
imaginar, de la misma manera que un niño no puede apreciar
el alcance del afecto de su madre. De este modo, los amigos
y las comodidades hogareñas nos rodearán y con esta
realización habremos de regresar a casa, regresar a Dios.
CAPITULO DOS
El medio ambiente
Devoción por Kèëòa quiere decir sacrificio, “morir para
vivir”. A través de la devoción por Kèëòa, todas nuestra
concepciones de vida mundana, egocéntrica, interesada,
desaparecerán por completo.
sarvopâdhi-vinirmuktaê, tat paratvena nirmalam
hèëîkena hèëîkesa-sevanaê bhaktir ucyate
Nârada Pañcarâtra
“Devoción pura es servicio al Señor Supremo desprovisto
de toda concepción relativa de interés personal”.
En su Bhakti-rasâmèta-sindhuì, Ärîla Rûpa Gosvâmî cita
este verso de los antiguos Purâòas. Upâdhi quiere decir:
“Todos los conceptos limitados de interés personal”.
Debemos estar completamente libres de todos los upâdhis.
Rûpa Gosvâmî también nos da un verso paralelo que
define qué es bhakti:
anyâbhilâëitâ-sûnyaê, jñâna-karmâdy-anâvètam
ânukûlyena-kèëòânu-äîlanaê bhaktir uttamâ
“Servicio devocional puro es el cultivo favorable de la
conciencia de Kèëòa libre de todo vestigio de motivos
ulteriores, tales como karma, actividades con fines de
ganancia personal, jñâna, logros intelectuales, y así
sucesivamente”. Bhakti, la devoción, debe estar libre de todo
deseo pasajero (anyâbhilâëa), tales como karma, el esfuerzo
organizado con fines de elevación personal, y jñâna, el
esfuerzo para depender de nuestra propia habilidad,
conocimiento y conciencia para alcanzar la meta última. El
intento por situarnos como el sujeto, convertirnos en el juez
de nuestro propio destino, es jñâna. Aquí, âdi quiere decir
yoga y otras cosas externas. Todas ellas son coberturas
superficiales (âvètam). Sin embargo, estos elementos no se
encuentran en el alma propiamente dicha. El alma es el
eterno esclavo de Kèëòa (kèëòa-nitya-dâsa).
Mahâprabhu dijo: jîvera ‘svarûpa haya-kèëòera ‘nitya-dâsa,
“la naturaleza innata del alma jîva es ser el esclavo de
Kèëòa”.
Para comprender al Absoluto debemos llegar al criterio de
la esclavitud; no se aceptará menos. Debemos someternos
como esclavos al juego de Su dulce voluntad.
En una oportunidad, el gobierno británico agasajó al shah
persa, el rey de Persia. Lo invitaron a Inglaterra y trataron de
agradarle de diversas maneras para ganar su simpatía y lograr
que no se aliara al zar de Rusia. Le mostraron muchas cosas
y en un momento dado le llevaron al lugar en donde se
decapitaba a los condenados a muerte. Se le mostró al shah
el lugar de ejecución y se le explicó que allí habían sido
decapitados muchos grandes hombres, incluyendo un rey,
Carlos Primero. El rey de Persia exclamó: “¡Oh, traigan a
128 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
alguno y decapítenlo! Quiero divertirme viendo cómo fue
hecho”.
Los británicos quedaron atónitos: “¿Qué está diciendo?
¿Debemos asesinar a un hombre sólo para divertirle? ¡De
ninguna manera!” Dijeron. “No podemos permitirlo. La ley
británica no permite que se decapite a un hombre de este
modo”. El shah dijo: “¡Oh! Ustedes no comprenden cuál es la
posición de un rey. Yo soy un monarca persa, ¿y ustedes no
pueden sacrificar la vida de un hombre para complacerme?
Esta es una afrenta. De todas maneras, si no es posible para
ustedes, yo proporcionaré a uno de mis propios hombres.
Tomen a uno de mis asistentes y enséñenme como se ejecuta
a la gente aquí en su país”.
Con humildad, ellos explicaron: “Su alteza, la ley de
nuestra nación no lo permite. Usted puede hacerlo en su
propio país, pero aquí, sus hombres tampoco pueden ser
asesinados sólo para complacer a un hombre”. El shah
replicó: “Entonces ustedes no saben lo que es un rey”.
El significado de esclavitud es este: Un esclavo no tiene
posición alguna; por el dulce deseo de su amo se le puede
sacrificar. Por supuesto que en el plano material inferior
estas cosas pueden ser muy abominables e inconcebibles,
pero debemos comprender que en principio, en el reino
superior de la Divinidad, los sirvientes del Señor exhiben
semejante grado de sacrificio. Tal es la profundidad de su
amor que están preparados para sacrificarse plenamente, a
morir para vivir, por la más leve satisfacción o capricho de
Kèëòa. Pero debemos recordar que cualquiera que sea Su
deseo, El es el Bien Absoluto. Así que en realidad no
morimos por ese sacrificio, sino que vivimos al permitírsenos
la entrada en un plano más elevado de dedicación.
En el Ärîmad-Bhâgavatam (7.5.23,24), está escrito:
äravaòam kîrtanaê viëòoì, smaraòaê pâda-sevanam
arcanaê vandanaê dâsyaê, sakhyam âtma-nivedanam
iti puêsârpitâ viëòau, bhaktiä cen nava-lakëaòâ
kriyeta bhagavaty addhâ, tan manye ‘dhîtam uttamam
“Escuchar, hablar acerca de Kèëòa, recordarle, servir a Sus
pies de loto, adorarle en la forma de Deidad, orar, convertirse
en Su sirviente, cultivar Su amistad y rendirse a Él
completamente, son los nueve procesos de la devoción.
Aquel que cultiva estos nueve procesos devocionales,
ofrendándose a Kèëòa sin reservas, puede alcanzar fácilmente
la meta suprema de la vida”. ¿Cuales son las diversas clases
de sâdhana? ¿Cuales son los medios para lograr Kèëòa-
bhakti? ¿Cómo podemos revivir nuestro amor innato por
Kèëòa? Se nos dice que escuchemos acerca de Él, que
hablemos acerca de Él, que meditemos en Él, que le
alabemos, y así sucesivamente.
Sin embargo, en su comentario sobre este verso, Ärîdhara
Svâmî explica que no debemos esperar los beneficios que
derivaremos de äravanaê-kîrtanaê, escuchar, hablar o pensar
acerca de Kèëòa. Antes bien, debemos orar: “Que cualquier
servicio que yo ejecute, llegue a mi Señor. Yo no soy el
disfrutador. Él es el único propietario”. Todas estas
Cap. 2, La amorosa búsqueda del sirviente perdido 129
funciones (äravanaê-kîrtanaê, etc.), sólo se considerarán
devoción si se llena un requisito. De lo contrario, podrían ser
karma, jñâna, yoga o cualquier otra cosa. Incluso podrían ser
vikarma, acciones contaminadas. Tiene que haber allí una
condición para garantizar que todas estas formas de
actividad devocional sean realmente bhakti: Somos de Su
propiedad, no somos dueños de riqueza o propiedad alguna.
Debemos pensar: “Mi Señor es el propietario y yo soy Su
posesión. Todo le pertenece”.
Kèëòa dice: ahaê hi sarva-yajñânâm, “yo soy el único
disfrutador de toda acción. Debes estar plenamente
consciente de esta realidad”. Es una verdad irrevocable que
la devoción no es algo barato. El servicio devocional puro,
äuddha-bhakti, es superior a mukti, liberación. Por encima
del plano negativo de la liberación, en el lado positivo, Él es
el único amo, el Señor de todo.
Él es el Señor de la tierra de la dedicación. Debemos
tratar de obtener una visa para entrar allí, en donde Su dulce
voluntad es la única ley. Es muy fácil pronunciar la palabra
“Absoluto”, pero si profundizamos en el significado de la
palabra, tenemos que reconocer que Su dulce voluntad lo es
todo. Para obtener una visa al mundo de la realidad, tenemos
que reconocer esto.
Y este principio es particularmente cierto en Goloka, en
donde se exige completa rendición. En Vaikuòùha hay alguna
consideración de justicia, hay cierta indulgencia para
aquellos que entran allí; pero Goloka es muy estricta. Allí se
demanda completa rendición. Por lo demás, su atmósfera es
muy libre. Después que uno ha sido probado y los superiores
se sienten satisfechos que las almas que han llegado son
totalmente abnegadas, entonces ganamos su confianza. Y
cuando se ve que uno es totalmente rendido, hay allí
completa libertad; uno puede hacer cualquier cosa.
Azotando a Kèëòa
Es tan grande la libertad que hay en ese lugar que Yaäodâ,
la madre de Kèëòa, le azota. Si investigamos a fondo la
posición de Yaäodâ, llegaremos al plano de “morir para
vivir”. Yaäodâ puede abrazar la muerte millones de veces
para secar una gota de sudor en la frente de su hijo. Ella
siente tanto afecto por Kèëòa que está dispuesta a morir un
millón de veces antes que ver el sudor del trabajo en Sus
sienes. Y esa conciencia está detrás de todo lo que hace. Es
por eso que a ella se le concede tanta independencia que
hasta puede azotar a Kèëòa. Así es el juego del Absoluto.
Si tenemos una idea de la amplitud y profundidad
ilimitadas del Absoluto, ¿cómo podemos valorar algo de lo
que hay aquí? Los Himalayas pueden ser muy grandes de
acuerdo con nuestros patrones, pero para el Infinito los
Himalayas son tan pequeños, que ni siquiera pueden verse.
Todo en este mundo es relativo. No debemos permitir que
ningún acontecimiento nos intimide. Debemos seguir
adelante en nuestra marcha hacia la verdad. Podemos fallar
en cualquier momento, en cualquier lugar; pero no importa.
130 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Podría ser la voluntad de nuestro Amo. Aun así, no tenemos
más alternativa que procurar Su misericordia, Su gracia.
Esta es nuestra posición natural. Incluso
constitucionalmente, no tenemos posibilidad de vivir
separados de Él. Si por ignorancia a veces pensamos que es
posible permanecer separados de Él, no es más que
demencia transitoria. Intentarlo sería crear más
perturbaciones, estar cubiertos por la ignorancia.
Mientras somos ignorantes, podemos estar interesados en
muchas cosas que no tienen ningún valor. Pero en realidad es
como en un juego: Hay muchos participantes jugando, unos
tienen que ganar y otros tienen que perder. Sin embargo, se
nos dice que debemos aceptar la victoria o la derrota en la
modalidad de un jugador. Todo es el juego de Kèëòa. Él está
llevando a cabo Su lîlâ. Cuando pensamos que algo
representa una gran pérdida o ganancia, no estamos viendo
el lîlâ del Señor. En tal caso, nos encontramos fuera de la
corriente divina, no estamos en armonía con la corriente del
lîlâ. Parece entonces como si la realidad no fuera Su lîlâ y
encontramos otra razón de ser, percibimos otros objetos,
concebimos intereses relativos y descubrimos la pérdida y la
ganancia, la victoria y la derrota, y tantos otros conceptos
erróneos. No obstante, todo es parte de Su lîlâ, y este es
nirguòa, sin tachas. En ese plano todo es correcto, todo es
perfecto. Cada pequeño movimiento es completamente
perfecto.
Te maldeciré
Una vez, después de la batalla de Kurukëetra, el brâhmaòa
Utaòka se acercó a Kèëòa y dijo: “Kèëòa, yo te maldigo”.
Kèëòa preguntó: “¿Por qué deseas maldecirme, Mi querido
brâhmaòa?” Utanka contestó: “Porque eres la causa de todas
las calamidades de Kurukëetra. Por Tu culpa hay tantas
viudas y niños llorando desconsoladamente. Su aflicción no
tiene fin y Tú eres la causa”.
Kèëòa replicó: “Puede que hayas reunido algún poder a
través de tus penitencias en sattva-guòa, pero todo se
terminará si me maldices. Tu maldición no producirá
resultado alguno en Mí porque Yo estoy situado en el plano
nirguòa”. Esta es la naturaleza del plano nirguòa. Es ahaitukî
apratihatâ: No tiene causa y no puede ser detenido. Es
incontenible. Bhakti, devoción, es la onda del plano más
esencial, donde todo sigue la dulce voluntad del Centro,
nirguòa. Esa corriente divina no tiene causa alguna y no se le
puede hacer oposición. Debemos tratar de ubicarnos en ese
plano. Bhakti es nirguòa, más allá de la influencia de la
naturaleza material, y es ahaitukî, sin causa. Esa corriente
divina fluye perennemente. Y es apratihatâ: Nadie puede
detenerla jamás. Bhakti nunca puede ser detenido por nadie,
es irresistible.
Esta es la naturaleza de la corriente de la devoción.
Cualquiera que asume su posición de conformidad, en
armonía con esa corriente, descubrirá lo mismo: Que jamás
se la puede detener ni se le puede hacer oposición con éxito.
Cap. 2, La amorosa búsqueda del sirviente perdido 131
De acuerdo con el Ärîmad-Bhâgavatam (1.2.6) la naturaleza
del bhakti es esta:
sa vai puêsâm paro dharmo, yato bhaktir adhokëaje
ahaitukî apratihatâ, yayâtma suprasîdati
Bhakti es la función suprema del alma (paro dharmo).
Nuestro deber acá debe tener su origen en el plano del
bhakti. Debemos ser capaces de leer, atrapar y utilizar esa
corriente. Debemos danzar en las olas de esa corriente. El
deber más elevado de cada uno será la completa rendición al
poder causal indetectable e invisible, el cual no tiene causa,
ni rima, ni razón de ser. Es automático, eterno y no hay
fuerza que pueda oponérsele.
Sólo entonces encontraremos la más grande satisfacción
de nuestra alma. Sólo experimentaremos verdadera
satisfacción cuando entremos en contacto con esa onda
completamente esencial y armoniosa. Entonces podremos
experimentar el éxtasis más elevado. Eso es bhakti.
Después de llegar a este gran concepto de la vida, los
obstáculos que tengamos que salvar no serán más que
pequeñas pérdidas y ganancias, victorias y derrotas. No
debemos permitir que ellas interrumpan nuestra marcha
hacia la verdad.
Bhagavad-gîtâ
En el Bhagavad-gîtâ (2.47) Kèëòa le dice a Arjuna:
karmany evadhikâras te, mâ phaleëu kadâcana
mâ karma-phala-hetur bhûr, mâ te saôgo ‘stv akarmaòî
“Concéntrate plenamente en la ejecución de tu deber y no
en el resultado de tu trabajo. El resultado es Mío. Toda la
responsabilidad es Mía”. El cálculo superior es así. Los
generales dicen: “¡Marchen! ¡Al frente! ¡Adelante! Ustedes
tienen que ir. Son mis soldados. Deben hacer cualquier cosa
que yo les pida. Pueden morir y la victoria podría llegar
después. Eso no es asunto suyo. Ustedes son soldados.
Muchos de ustedes pueden desaparecer, pero la nación en
conjunto ganará”. De esta manera, muchas vidas importantes
pueden ser sacrificadas.
Como soldados, no tenemos derecho a calcular si a la
larga ganaremos o perderemos. Debemos ser muy cuidadosos
acerca de dos cosas: No deberíamos pensar que de no poder
gozar de los frutos de nuestra labor, no hay ninguna razón
para trabajar; al mismo tiempo, no debemos pensar que tene-
mos que recibir una parte de los frutos. Teniendo esto
presente, debemos continuar cumpliendo con nuestro deber
hacia Kèëòa. Eso es devoción y ese es el significado del
Bhagavad-gîtâ.
El Bhagavad-gîtâ dice: “Tú no puedes cambiar el medio
ambiente. Si deseas paz, tienes que adaptarte a él”. Aquí se
encuentra la esencia del consejo del Bhagavad-gîtâ: Trata de
adaptarte al medio ambiente, porque tú no eres el
controlador del mismo. Toda tu energía debe ser dirigida a
132 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
regularte a ti mismo y no al mundo exterior. Esta es la llave
del éxito en la vida espiritual.
El bhakti no depende del medio ambiente ni del
comportamiento de los demás. Es ahaitukî apratihatâ. Nada
puede enturbiar esa corriente excepto nuestro ego. Yo soy mi
mayor enemigo.
uddhared âtmanâtmânaê, nâtmânam avasâdayet
âtmaiva hy âtmano bandhur, âtmaiva ripur âtmanaì
“Podemos elevarnos o degradarnos. Somos nuestro mejor
amigo o nuestro peor enemigo”. No hay fuerza externa que
pueda detenernos si somos sinceros. Por supuesto que en el
caso de los principiantes hay cierta necesidad de un medio
ambiente adecuado para el cultivo espiritual, pero hasta eso
depende de la naturaleza de su sinceridad o sukètî: na hi
kalyâòa-kèt kaäcid durgatiê tâta gacchati. Aquí, Kèëòa da la
seguridad. Él dice: “Yo estaré allí para cuidar de ti en
cualquier circunstancia desfavorable. Yo soy omnisciente.
También soy omnipotente. Por lo tanto, si alguien se dirige
hacia Mí, Yo cuidaré de él”. Y esto lo podemos ver en la
historia, en los casos de Dhruva, Prahlâda y tantos otros. La
sinceridad es invencible. Incluso los obstáculos pueden
mejorar nuestra posición si podemos tomarlos en la forma
correcta. Desde un ángulo de visión más elevado, podemos
ver que todo viene a ayudarnos.
tat te ‘nukampâê susamîkëamâòo, bhuñjâna evâtma-kètaê
vipâkam
hèd-vâg-vapurbhir vidhadhan namas te, jiveta yo mukti-pade
sa dâya bhâk
El Ärîmad-Bhâgavatam (10.14.8) nos da una sugerencia
muy esperanzadora para todas las etapas de la vida: Cúlpate
a ti mismo y a nadie más. Preserva tu aprecio por el Señor
viendo todas las cosas como Su gracia. Ahora pensamos que
nuestras circunstancias son indeseables porque no se
adaptan a nuestro gusto actual. Sin embargo, los
medicamentos no siempre son agradables para el gusto del
paciente; pero le conducen a la salud. Este verso nos da la
regla más elevada que se ofrece en las Äâstras. Si tú puedes
observar esta ley, en corto tiempo alcanzarás una posición
muy buena. Debemos cuidarnos de no culpar a las
circunstancias, sino apreciar que Kèëòa está detrás de todo.
Kèëòa es mi mejor amigo. Él está en el trasfondo de todo.
Todo pasa ante Su atenta mirada. Por consiguiente, no puede
haber allí ningún defecto.
Incluso Ärîmatî Râdhârâòî dice: “No se le debe culpar a
Él. Esta larga separación de Kèëòa no es más que el resultado
de mi destino. No se le debe culpar por ello”. Aunque
externamente todos admiten que Él abandonó a las gopîs de
manera cruel, Râdhârâòî no está dispuesta a culpar a Kèëòa.
“No hay mal alguno en Él”, piensa ella. “Tiene que haber
algo malo en mí que ha provocado esta desafortunada
situación”. Râdhârâòî también armoniza de esta forma la
rivalidad entre los grupos de gopîs en el servicio a Kèëòa.
Cap. 2, La amorosa búsqueda del sirviente perdido 133
Kèëòadâsa Kavirâja Gosvâmî ha explicado este punto tan
importante. Según él, no es que a Râdhârâòî le disguste que
otro grupo sirva a Kèëòa en competencia con ella, sino que
siente que no pueden satisfacer a Kèëòa como ella lo hace.
Hay que señalar esto con mucho cuidado. Ella sabe que las
otras no pueden satisfacer a Kèëòa debidamente y por lo
tanto no puede apreciar los esfuerzos que hacen para tomar
su lugar. Ese es su argumento. Ella piensa: “Si ellas pudieran
servir bien a Kèëòa y satisfacerlo plenamente, yo no tendría
queja alguna. Pero no pueden hacerlo. ¿Y no obstante vienen
a servir en una actitud agresiva? ¡No puedo permitirlo!”
El brâhmaòa leproso
Como ejemplo de esta clase de devoción, Kavirâja
Gosvâmî cita una referencia histórica de los Purâòas. Había
una vez una esposa muy casta cuyo esposo brâhmaòa era
leproso. Ella siempre se esmeraba en servirle. Cierto día,
mientras bañaba a su esposo en un río sagrado, él se sintió
cautivado por la exhuberante belleza de una prostituta
llamada Lakëahîrâ. Su nombre indicaba que poseía el brillo y
la belleza de cien mil diamantes. El brâhmaòa leproso se
sintió irresistiblemente fascinado por ella.
Al regresar al hogar, su casta esposa pudo detectar alguna
insatisfacción en su esposo y preguntó:
- ¿Por qué te sientes tan infeliz?
- Sentí atracción por la belleza de esa prostituta. No puedo
apartar mi mente de ella -contestó el esposo.
- ¡Oh! ¿La quieres?
- Sí, la quiero.
- Entonces trataré de hacer los arreglos.
Debido a que era muy pobre, la casta mujer, a pesar de ser
una brâhmaòa calificada, comenzó a ir a la casa de la
prostituta todos los días para trabajar como sirvienta.
Aunque era de linaje aristocrático, aceptó trabajar sin remu-
neración alguna. Ella llevaba a cabo sus deberes con tanta
diligencia que atrajo la atención de la prostituta, la señora de
la casa, quien comenzó a indagar:
- ¿Quién limpia todo de una manera tan pulcra?
Así llegó a saber que la dama brâhmaòa venía cada mañana
y realizaba las tareas domésticas.
- Tratamos de detenerla, pero no hizo caso. Quiere conocerla
a usted -dijeron las otras asistentes.
- Está bien. Mañana pueden traerla ante mí.
A la mañana siguiente, cuando fue llevada ante la
prostituta, la dama brâhmaòa expuso su motivación interna:
- Mi esposo se siente tan atraído por usted que deseo pueda
satisfacerle. Como su devota esposa, quiero que esté
satisfecho y ésta es su aspiración. Quiero verle feliz. La
prostituta comprendió todo y dijo:
- Bien. Tráelo mañana. Los invito a ambos a cenar en mi
casa.
El mensaje le fue transmitido al brâhmaòa y ambos fueron
al día siguiente. Se prepararon muchos platos adecuados
para la ocasión. Fueron servidas dos entradas. Una de ellas
134 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
era prasâda sobre una hoja de plátano acompañado de agua
del Ganges en un recipiente de barro, alimentos puramente
vegetarianos. Al lado, en recipientes de oro y plata, se
sirvieron carnes y otros platillos opulentos, en un exquisito
arreglo de mesa con bellos asientos. De las dos clases de
alimentos, una era sattvika pura y la otra rajasika, llena de
pasión. Con manos juntas, la prostituta invitó al brâhmaòa y
a su esposa, señalando:
- Esto es bhâgavata-prasâda y aquellos son ricos platillos
preparados con carnes. Pueden tomar lo que deseen, de
acuerdo con su dulce voluntad.
De inmediato, el brâhmaòa leproso escogió el prasâda y se
dispuso a comer. Cuando hubo terminado de tomar prasâda,
la prostituta dijo:
- Tu esposa es como este prasâda, sattvika, y todas estas
cosas, rajasikas: Carnes, platillos opulentos, oro y plata, son
como yo. Soy muy baja y tu esposa es lo más puro. Tu
verdadero gusto se siente atraído por este prasâda sattviko.
Externamente la carne es muy vistosa, pero internamente
es muy impura e inmunda. Por eso te repugna. Entonces, ¿a
qué has venido aquí?
- Sí, estaba equivocado. Dios me ha enviado un mensaje a
través de ti. Mi efímero deseo se ha desvanecido y ahora
estoy satisfecho. ¡Tú eres mi Guru! - El brâhmaòa recobró su
sentido común.
Kavirâja Gosvâmî ha citado esta historia en el Caitanya-
caritâmèta. La casta mujer fue a servir a una prostituta. ¿Por
qué? Para satisfacer a su esposo. De la misma manera,
Râdhârâòî dice: “Estoy dispuesta a servir a aquellas que
pertenecen al campo contrario, si ellas realmente pueden
satisfacer a mi Señor. Estoy totalmente dispuesta a servirles,
si ellas verdaderamente pueden satisfacer a Kèëòa. Pero no
pueden. Aun así, tienen algún reclamo. Y yo difiero en este
punto. No es que me inquiete que mi parte se vea
disminuida. Esa no es mi actitud. Cuando se presenta alguna
circunstancia desfavorable, siempre pienso que proviene de
mí (durdaiva vilâsa); no encuentro nada viciado en el
exterior”.
Esa debe ser la actitud de un verdadero devoto de Kèëòa.
Con esta disposición, podremos ver dentro de nosotros
mismos que en última instancia todo es parte del Bien
Absoluto. Aunque no es muy fácil, aun así nuestra energía
debe ser dirigida exclusivamente a recabar la buena voluntad
de las circunstancias externas. Debemos tratar de ver las
cosas de tal manera, que se purifique nuestra posición.
Visión profunda de la realidad
Y así, el Ärîmad-Bhâgavatam nos anima a profundizar.
Debemos tratar de buscar más profundamente y entonces
encontraremos a nuestro amigo; si somos liberales en
nuestra actitud hacia el medio ambiente, no podremos evitar
relacionarnos con el plano que es verdaderamente liberal.
Eso es conciencia de Kèëòa en toda su extensión. Si
buscamos profundamente en la realidad con una visión de
esta naturaleza, encontraremos nuestro verdadero hogar.
Cap. 2, La amorosa búsqueda del sirviente perdido 135
Prahlâda se enfrentó resueltamente a todas las
circunstancias adversas y finalmente resultó victorioso. Los
cálculos del demoniaco padre de Prahlâda acerca del medio
ambiente eran falsos, sin embargo, la visión profunda de
Prahlâda pudo ver la realidad de manera apropiada.
Él vio a Kèëòa en todas partes. Y la conciencia de Kèëòa lo
rige todo. Así pues, no debemos desanimarnos bajo ninguna
circunstancia, no importa cuán grave pueda parecernos.
Kèëòa está allí. Por más que las circunstancias parezcan
antagonizarnos, en realidad no es así. Si tan sólo pudiéramos
desarrollar la visión apropiada, el rostro sonriente del Señor
aparecerá tras la pantalla. Y eso es conciencia de Kèëòa es
hermoso y aguarda anhelante para aceptar nuestros servicios.
Dios y sus hombres
Sólo podremos descubrir nuestra riqueza interior con la
ayuda de los sâdhus, el Guru y las Escrituras. Nuestra visión
debería percibir que todo es néctar, pero que hemos corrido
una pantalla entre nosotros y el néctar y estamos ingiriendo
veneno pensando que es muy provechoso. Por lo general,
debemos pensar que no se debe culpar a los demás, y de
hecho es la verdad. Nosotros somos responsables de nuestra
desgracia, de nuestra caída condición. Y el sendero del
perfeccionamiento del propio ser es similar: Tenemos que
aprender a hacer un juicio crítico de nosotros mismos y
apreciar el medio ambiente. En especial, nuestro aprecio
debe ser para Kèëòa y Sus devotos, y gradualmente para
todos los demás. Él no le ha dado a nadie autoridad para
hacernos daño. Si así lo parece, sólo es superficial y
engañoso. Es falso pensar que alguien puede hacernos mal.
Solamente es cierto en el plano superficial. Por supuesto que
esto no justifica el hacer daño a otros ni ignorar la opresión;
pero desde el punto de vista absoluto, no hay daño alguno.
Cuando alcancemos la etapa más elevada de la devoción,
veremos que todo es amigable y que nuestro recelo era
infundado. Era un concepto erróneo.
El concepto erróneo, mâyâ, significa “aquello que no es”
(mriyate anaya). Cuando todo se mide desde el punto de vista
del egoísmo y no del interés universal, ello es la causa de
todos nuestros problemas. Gradualmente debemos
comprender: “Mi punto de vista era guiado por
consideraciones egoístas, no absolutas. Como resultado de
esto, sufro. Sin embargo, ahora he llegado a comprender que
mi interés está incluido dentro del interés absoluto”.
Parodiando un viejo refrán: “Un mal trabajador pelea con
sus herramientas”. Nosotros generamos el medio ambiente
de acuerdo con nuestro karma. Aquello que yo culpo fue
causado por mi propio karma. Cuando ingiero alimentos, los
excrementos vienen como una reacción natural. Sería
necedad culpar a los excrementos por hacer su aparición. Es
el resultado de haber comido. De forma similar, yo he
actuado de diversas maneras y el resultado kármico es mi
medio ambiente actual. Así pues, reñir con la reacción de
nuestros propios delitos es malgastar inútilmente nuestras
energías.
136 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
El consejo del Ärîmad-Bhâgavatam debe ser nuestra guía
en toda circunstancia. Todo lo que nos acontece cuenta con
su autorización, con su visto bueno; por lo tanto, sólo puede
ser favorable. Todo es perfecto. La única imperfección está
en nosotros y por lo tanto, con todas nuestras fuerzas,
debemos tratar de cumplir con nuestro deber. En un abrir y
cerrar de ojos descubriremos que nos hemos liberado de
todos los problemas. Ese es el consejo fundamental del
Ärîmad-Bhâgavatam.
La mirada de nuestro guardián
El medio ambiente no está muerto, allí hay un supervisor.
Así como el sol se encuentra sobre nuestras cabezas, toda
acción está bajo la mirada de nuestro guardián. Esta
comparación se da en el Èg Veda: oê tad viëòo paramaê
padaê sadâ paäyanti suraya divîva caksur âtatam. Debemos
abordar cualquier deber con este pensamiento: “La mirada
vigilante de mi guardián está siempre sobre mí, viendo todo
lo que hago y todo lo que me acontece. No necesito
preocuparme por el medio ambiente ni por las
circunstancias”.
Así pues, el Bhâgavatam dice: “No te preocupes por el
medio ambiente. Cumple con tu deber. Concéntrate
plenamente en lo que estás haciendo y en un instante se te
librará de la negra caja del ego y te unirás a la corriente
universal del canto y la danza, el canto y el regocijo. Podrás
entrar en el lîlâ o pasatiempos del Señor”.
Todos nosotros sufrimos por causa de los intereses
separados, la acción y la reacción, el bien y el mal, el placer
y el dolor, la felicidad y la desgracia; pero en el reino
espiritual todo es consciente y plenamente feliz. No sólo se
requiere el olvido de sí mismo, sino que se le debe extender
una invitación a la buena voluntad del Señor. Nos fundiremos
en la corriente de la buena voluntad del Señor. Eso es
Vèndâvana.
Nuestros guardianes dicen: “Haga esto”, y de acuerdo con
nuestra capacidad trataremos de cumplir sus órdenes. Y al
aceptar que lo que ellos dicen realmente proviene de Kèëòa,
mientras más seguimos sus instrucciones, más beneficio
derivaremos. El Ärîmad-Bhâgavatam, el Bhagavad-gîtâ, Los
Vedas, Los Upaniëads y tantos otros agentes que representan
a la Divinidad, nos están ayudando a regresar a nuestro
verdadero hogar. En la actualidad, estamos viviendo en
diferentes etapas de conciencia de interés separado; pero
nuestros guardianes tratan de llevarnos a ese plano superior
de movimiento dinámico, lîlâ, para ingresar en los
pasatiempos de Kèëòa.
Ego enemigo, ego verdadero
En este lugar, todas las cosas apenas son un reflejo del
mundo perfecto. Originalmente, todo existe allí, incluyendo
todas las clases de servicio; pero aquí sólo tenemos un
reflejo pervertido. Al dejar atrás este mundo heterogéneo, no
debemos intentar fundirnos en la no conciencia para no
Cap. 2, La amorosa búsqueda del sirviente perdido 137
experimentar placer o dolor. Actualmente nos encontramos
bajo la influencia de nuestro ego enemigo. El ego verdadero
existe en el mundo espiritual. Allí encontramos toda clase de
experiencias, pero llenas de belleza y encanto.
Conciencia de Kèëòa quiere decir teísmo pleno. Esto
significa que podemos tener una relación con el Infinito,
hasta el nivel de la relación conyugal. Todo lo que
necesitamos para ayudarnos y conducirnos en la dirección
correcta en realidad ha de encontrarse en el mundo espiritual
en su posición más pura y deseable. Lo que encontramos
aquí es una sombra, una oscura imitación. Pero ‘realidad’
quiere decir teísmo pleno, conciencia de Kèëòa, en donde el
Infinito abraza al finito. El Infinito desciende para dar la
bienvenida, para abrazar plenamente al finito, eso es
Vèndâvana. Y teísmo pleno es: Que a través de la conciencia
de Kèëòa, una parte despreciable del finito puede
experimentar el bienaventurado abrazo del Infinito. Y en
Vèndâvana, ningún recodo es despreciado. Allí, cada grano
de arena, cada brizna de hierba, está bien representada con
personalidad. Aquí hay tantas cosas que son insignificantes,
qué decir de una partícula de arena. Sin embargo, en
Vèndâvana todo recibe atención. Nada es ignorado. Eso es
teísmo pleno, como se explica en el Ärîmad-Bhâgavatam
(10.21.5):
varhâpîdaê naùa-bara-vapuì, karnayoì karnikâraê
bibrad vâsah kanaka-kapiäam, vaijayantîn ca mâlâm
randhrân venoradhara-sudhayâ, purayan gopavèndair
vèndâranyaê sva-pada-ramanaê, prâviäad gîta-kîrtih
Äukadeva Gosvâmî le revela algo asombroso a Parîkëit
Mahârâja. Cuando Kèëòa entra al bosque en Vèndâvana, por
el contacto de las plantas de Sus pies de loto, la tierra
experimenta el placer de Su abrazo, el abrazo personal de la
Dulzura Absoluta (vèndâranyam sva-pada-ramanaê). ¡Es
inconcebible! ¡Por el contacto de los pies sagrados de Kèëòa,
la arena y la tierra experimentan el placer de la relación
conyugal! Glorificado por Sus amigos los pastorcillos de
vacas, Él entra en el bosque de Vèndâvana y la tierra, el
bosque y todo lo que se pone en contacto con Él,
experimenta un placer superior e íntimo, en el máximo grado
de felicidad.
Relación conyugal
En Vèndâvana, la tierra experimenta el humor conyugal. El
Vèndâvana-lîlâ de Kèëòa es tan maravilloso, que incluso
Brahmâ, el creador del universo, expresó: “¿Cómo podría
comprenderte mi Señor? Conozco algo acerca de mi Señor
Nârâyaòa, quien está cerca de mí. Él y yo tenemos una
relación directa de manera que yo pueda llevar a cabo mis
deberes oficiales. Pero Tú has entrado en mi círculo y no
puedo comprenderte. ¿Qué es esto?” Brahmâ hizo cuanto
pudo para probar a Kèëòa, secuestrando a Sus amigos
pastores de vacas y a los terneros; pero quedó asombrado al
descubrir que: “Aunque los he sustraído, todo permanece
138 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
igual que antes; Kèëòa continúa rodeado de Sus amigos y
terneros, dedicados a Sus placenteros pasatiempos. Él es
Infinito. Incluso en mi calidad de señor del universo, mi
interferencia no ha podido desordenar lo que está bajo Su
control. Por Su dulce voluntad, Él dirige Su juego. Yo traté
de probarlo, pero ahora estoy perplejo debido a Su inconce-
bible potencia. No puedo comprender que aunque aparenta
ser un pastorcillo de vacas humano, Él no es otro que el
Supremo por excelencia, más excelso incluso que el Señor
Nârâyaòa”. Él imploró a Kèëòa: “Ahora he vuelto a mis
cabales; por favor perdóname mi Señor”.
¿De qué nos sirve una partícula de inteligencia? ¿Hasta
dónde podría medir ella al Infinito? Ärî Caitanya Mahâprabhu
dice: “No trates de aplicar tu cerebro al Infinito. El cerebro
no es una unidad de medida en ese plano. Tu intelecto es
anulado por el Infinito. Trata de medirlo únicamente con el
sentimiento, con el gusto, con el corazón; el cerebro será tu
enemigo. Siempre te defraudarán sus cálculos y eso te
perturbará y limitará tu progreso”.
Sólo la fe puede ayudarnos. De otra manera, nada puede
alcanzar ese plano. Sólo podemos llegar al sol o a la luna
con la ayuda de tecnología avanzada. No podemos
alcanzarlos con la mano ni con una larga vara. De la misma
manera, sólo la fe puede ayudar a vincularnos con la
Realidad Suprema. La fe es el medio más amplio. Pero
incluso la fe es insignificante si consideramos cuán elevado
es aquello con lo cual deseamos vincularnos, la suprema
causa de todas las causas.
Somos almas diminutas. ¿Cuánto podríamos acomodar
con nuestra fe? ¿Cuán extensa y abarcante es nuestra fe?
¿Cuánto podemos capturar dentro de nuestra fe? Lo que
estamos buscando es infinito y tenemos tanto miedo: “¡Oh, si
confío en la fe, algo puede salir mal! Puedo resultar
defraudado”. ¿Pero cuánta fe podemos encerrar en nuestros
diminutos corazones? Sólo mediante la analogía con el cielo
o el océano podemos comprender algo acerca del Infinito;
pero ¿qué es eso en comparación? Nada.
Por último, ¿qué es el Infinito? Aquello desde donde todo
emana, que todo lo sostiene y adonde finalmente todo
regresa; el Absoluto que todo lo abarca, que todo lo penetra,
que todo lo controla, que todo lo atrae, que todo lo siente.
Así pues, el Infinito y el medio ambiente están bien.
Somos nosotros los únicos que debemos corregirnos,
adaptarnos. Esta es la conclusión: “Trata de adaptarte. Todo
el medio ambiente está bien. Deja todo al Señor Supremo y
compórtate de conformidad”. Eso nos traerá la paz verdadera
y una progresiva realización en la vida espiritual.
CAPITULO TRES
Bajo la amorosa
mirada de Dios
El Èg Veda mantra dice: oê tad viëòo paramaê padaê
sadâ paäyanti sûraya divîva cakëur âtatam, “los sagrados pies
de nuestro divino Señor son como el sol sobre nuestras
cabezas. Sus santos pies son como el ojo vigilante de un
guardián colosal, suspendido sobre nuestras cabezas como el
sol y vivimos bajo la mirada de ese ojo vigilante”.
No estamos interesados en la realidad objetiva, sino en la
realidad subjetiva. Siempre trataremos de vivir en la
relatividad subjetiva y no en la relatividad objetiva. Jamás
deberíamos pensar: “Bajo mis pies hay tierra firme sobre la
cual puedo apoyarme. Yo soy grande. Permaneceré erguido”.
Antes bien, deberíamos pensar: “Sobre mi conciencia está la
Superconciencia. El ojo vigilante de mi guardián me observa
constantemente. Vivo bajo esa mirada”. Nuestro sostén no
viene de abajo, sino de arriba. Él es nuestro refugio. Estamos
colgando de ese mundo superior sustancial donde Él reside.
Nuestro sostén se encuentra allí. Debemos siempre
permanecer conscientes de ello.
Este es un mantra fundamental del Èg Veda. Antes de
abordar un nuevo deber, uno debe pensar acerca de su
posición. Este verso de los Vedas nos instruye que
deberíamos pensar de la siguiente manera: “Siempre estás
bajo la mirada vigilante de tu guardián y ese ojo colosal es
viviente como el sol; Su mirada semeja la del sol sobre tu
cabeza. Su penetrante mirada está sobre ti como una luz que
te atraviesa para ver todo lo que hay en tu interior”. Con esta
comprensión acerca de nuestra identidad, debemos abordar
nuestro deber. Nunca se nos anima a pensar que estamos
firmemente parados sobre tierra sólida o que podemos
ejecutar nuestro dharma basándonos en una posición fuerte,
independiente de Su gracia.
Ciertamente, en nuestra relación subjetiva con la
Divinidad, somos exactamente como los rayos del sol.
¿Dónde se apoyan los rayos del sol? Se apoyan en el sol. Esa
es su fuente. De manera similar, debemos pensar que nuestro
apoyo es el reino de la Divinidad. Somos incontables
partículas de conciencia y nuestro apoyo, nuestra tierra
patria, es esa región consciente. Conciencia de Dios quiere
decir conciencia de Kèëòa. Nosotros somos conciencia y
estamos destinados a la conciencia de Kèëòa. Esa es nuestra
relación. Debemos permanecer conscientes de esta realidad.
Estamos vinculados a la conciencia de Kèëòa. Somos
miembros del mundo consciente de Kèëòa. Y hemos venido a
deambular por la tierra extraña de la conciencia material,
mâyika, del concepto erróneo, pensando que somos unidades
de este mundo material. Pero no es así.
Somos unidades del mundo consciente, del mundo
consciente de Kèëòa, y de alguna manera hemos caído en
este concepto material de existencia, en el mundo de la
materia. La materia es aquello que podemos explotar, el lado
objetivo de la realidad, y el lado subjetivo es el elemento que
140 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
debemos venerar. Nuestra relación con lo subjetivo es de
reverencia y devoción hacia la entidad superior y no de
explotación o disfrute. El disfrute verdadero, el disfrute
divino, proviene del servicio y no de la explotación.
Tenemos que comprender todos estos principios básicos.
Bhaktivedanta Svâmî Mahârâja me dijo en una oportunidad
que aunque los ingenieros de la ciudad de Nueva York han
edificado tantos rascacielos que permanecerán por siglos, a
ellos nunca les interesó saber cuánto tiempo durarían sus
propios cuerpos. Los edificios permanecerán por largo, largo
tiempo, pero aquellos que viven en esos edificios han
olvidado por cuánto tiempo durarán sus cuerpos. De este
modo, la gente se mantiene muy ocupada en el lado objetivo;
pero descuidan los valores subjetivos. Ellos se interesan por
los objetos, pero no por aquellos que los utilizarán. Ellos
piensan que el usuario del mundo objetivo no necesita del
cultivo subjetivo. Como resultado, le dan completa
importancia al lado objetivo, descuidando totalmente el
subjetivo.
Rayos de conciencia
Nuestra verdadera posición es igual a la de los rayos del
sol. El rayo de sol toca la tierra. ¿Pero dónde está su hogar?
El rayo de sol viene a nuestro plano y roza las montañas y el
agua, pero ¿cuál será considerado su hogar? Necesariamente
el sol y no la tierra que roza. Nuestra posición es similar.
Como rayos de conciencia, no pertenecemos al mundo
material, sino al mundo consciente. Nuestra conexión con el
hogar se encuentra allí, en el sol, en el sol espiritual.
Los Vedas nos aconsejan considerar: “Aunque hayas sido
arrojado en un agujero de esta tierra, tu tierra natal es el Sol
consciente. Tú has salido de allí, eres sustentado desde allí y
tu perspectiva está allí. Tienes que concebir la realidad de
esa manera. Debido a que eres consciente, tu hogar es la
fuente de la conciencia. Ya seas ave o bestia, te encuentres
en la montaña, en la tierra o en el agua, dondequiera que
estés, cualquiera que sea tu posición, tu origen está en la
conciencia, la existencia. Tu origen está en la conciencia de
la misma manera que el rayo de luz tiene su morada en el
sol”.
Los Vedas nos dicen: “Tú no eres hijo de este suelo. Puede
que estés cautivo aquí, pero éste no es tu hogar. Es una tierra
extraña. Todas tus esperanzas y perspectivas pueden ser
suministradas por ese suelo superior, porque tu naturaleza es
de esa índole. Tu alimento, tu sustento, todo lo tuyo, debe
estar hecho de esa sustancia superior. Por el contrario, todo
lo que encuentras en este mundo material es veneno para ti”.
Por otra parte, aunque lo relacionado con la conciencia es
la realización más cercana e inmediata de nuestra
naturaleza, si profundizamos en el mundo consciente,
encontraremos algo más sustancial. Si vamos más allá de la
conciencia de la luz, encontraremos la verdadera necesidad
de nuestra existencia: La felicidad, el éxtasis y el amor
divino.
Cap. 3, La amorosa búsqueda del sirviente perdido 141
Después de situarnos en el reino de la conciencia,
debemos establecernos en el reino del amor divino, del
éxtasis y la belleza. Debemos buscar nuestra fortuna allí,
pero jamás en este mundo material. El éxtasis está por
encima de la luz. La melosidad trascendental está más allá
de la mera conciencia y el entendimiento. El sentimiento no
es completo en sí mismo, debe estar dirigido hacia un
objetivo. Así pues, el concepto más completo de algo
perfecto está lleno de belleza o éxtasis. Por sí solas, la
existencia o la conciencia no pueden ser la perfección más
elevada. El éxtasis es lo más perfecto. El éxtasis, el amor
divino y la belleza implican conciencia y existencia.
La realidad espiritual está compuesta de tres sustancias:
sat, existencia, cit, conciencia, y ânanda, éxtasis. Y de estos
tres, ânanda o éxtasis es el concepto concluyente de la
sustancia espiritual. El éxtasis puede existir por sí solo. Ni la
existencia ni la conciencia son completas en sí mismas. La
existencia sin conciencia es como existir sin un propósito.
Sin embargo, cuando la existencia está dotada de
conciencia, puede ir en busca de su propio bien: El éxtasis.
El éxtasis es una sustancia concreta e independiente. Tanto
la existencia como la conciencia están subordinadas al
éxtasis.
Aquel que alcanza el éxtasis de la conciencia de Kèëòa, se
libera de este mundo mortal. Cuando uno así lo realiza, no
tiene necesidad de sentir temor por nada. No hay que sentir
aprensión por temor alguno que pueda surgir aquí, en este
mundo material, donde nos acecha el peligro constante de la
no existencia. Aquí, en el mundo material no sólo nos vemos
privados de toda satisfacción, sino que nuestra existencia
misma también se encuentra en peligro. En cualquier
momento la no existencia nos puede devorar.
Sumérjanse profundamente en la realidad
Para llegar al plano del éxtasis, tenemos que sumergirnos
profundamente en la realidad. No debemos satisfacernos con
lo formal, con lo superficial. Si concentramos nuestra
atención en la forma externa de una cosa, descuidando su
esencia, descubriremos que estamos buscando en el lugar
equivocado. Cuando Mahâprabhu contemplaba la Deidad de
Jagannâthadeva, aparentemente Su mirada se fijaba en lo
mismo que nosotros percibimos cuando contemplamos la
Deidad. No obstante, ante nuestra visión, la Deidad de
Jagannâtha no es más que un muñeco de madera; pero
cuando Ärî Caitanya Mahâprabhu fijaba Sus ojos allí, solía
derramar lágrimas de gozo. Y esas lágrimas fluían en un
torrente interminable. ¿Dónde reposa Su visión de la
realidad? Lo que nosotros vemos como un muñeco de
madera, Él lo percibe de una manera totalmente diferente. Y
sólo por contemplarlo, un interminable torrente de lágrimas
brota de Sus ojos. ¿Dónde está Su conexión con la realidad?
Él contempla las cosas desde el lado opuesto, desde el
mundo subjetivo.
¿De qué manera debemos aproximarnos a la Deidad?
¿Cuál debe ser nuestra actitud? La forma de la Deidad del
142 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Señor no es una cosa mundana. Por consiguiente, debemos
aprender la manera correcta de verla. Y más aún, debemos
tratar de contemplar esa forma desde otro punto de vista. Así
como nosotros tratamos de ver a la Deidad, ella nos mira a
nosotros. Ella ha descendido para ayudar a las almas caídas
en este mundo material y ha descendido de esa manera para
llevarnos hasta Sus dominios.
Râmânuja ha clasificado la manifestación de la Entidad
Suprema en cinco formas: para, vyûha, vaibhava, antaryâmî, y
arcanâ. Para es el concepto central de la Entidad Suprema;
vyûha, Su expansión para llevar a cabo diferentes funciones
en diferentes figuras; vaibhava, Su aparición en este plano
mundano en la forma de avâtara, como Matsya, Kûrma y
Varâha; antaryâmî, Su presencia en cada corazón, cada alma,
cada unidad consciente; y arcanâ, Su aparición en el plano
de nuestra percepción física en la forma de Deidad. En esa
forma, yo puedo tocarle, verle y servirle. Él ha venido en una
forma concreta para ayudarnos a comprender.
Ärî Caitanya Mahâprabhu miraba la Deidad y Sus ojos se
llenaban de lágrimas. Cuando contemplaba la Deidad del
Señor Jagannâtha, Sus ojos no se posaban en las
características superficiales de la madera. En un nivel infini-
tamente superior, Él estaba conectado con la conciencia de
Kèëòa, Sus pensamientos estaban profundamente absortos en
la conciencia de Kèëòa. Ärî Caitanya Mahâprabhu pensaba:
“El Señor Jagannâtha ha venido aquí y hace los arreglos para
liberar a millones de almas caídas, especialmente por ofrecer
a todos generosamente Su propio prasâda. Su magnánima
presencia se ha manifestado aquí con el propósito de traer
alivio a este mundo”.
La conciencia de Kèëòa es el más elevado de los trabajos
de alivio. Nuestro Guru Mahârâja solía decir que hay una
gran escasez de Kèëòa-kathâ. Hay en la actualidad una gran
carestía, pero ¿acaso sufre el mundo por falta de alimentos?
No. El mundo sufre por escasez de conciencia de Kèëòa, de
conversaciones acerca de Kèëòa, Kèëòa-kîrtana. Por lo tanto,
tenemos que tratar de abrir oficinas para la distribución de
alimentos, de manera que podamos distribuir el alimento de
la conciencia de Kèëòa a todas las almas. Mahâprabhu dijo:
“A quienquiera que encuentres, háblale de Kèëòa (yâre
dekha, târe kaha ‘kèëòa-upadeäa)”. Distribuyan el alimento
de la conciencia de Kèëòa, Kèëòa-kathâ. El mundo está lleno
de personas afectadas por la carestía. Tenemos que distribuir
alimentos, dar la vida y el aliento de la conciencia de Kèëòa a
todo el que encontremos, hablándole acerca de Kèëòa.
Ese era el sentimiento de Ärîla Bhaktisiddhânta Sarasvatî,
y Bhaktivedanta Svâmî Mahârâja lo llevó a la práctica en
occidente. Ärîla Bhaktisiddhânta solía decir: “Yo no admito
otro concepto de carestía. La única carestía que existe es la
de Kèëòa-kathâ, Kèëòa-smèti, conciencia de Kèëòa”. Con esa
seriedad, él visualizaba nuestra necesidad de conciencia de
Kèëòa.
Kèëòa es de vital importancia para nuestra existencia. Sólo
Kèëòa puede darnos vitalidad. Y como Ärî Caitanya
Mahâprabhu, Kèëòa mismo está distribuyendo la conciencia
de Kèëòa. Por consiguiente, Vâsudeva Ghosh dice: “Ärî
Cap. 3, La amorosa búsqueda del sirviente perdido 143
Gaurâôga es mi alma y mi vida, mi única vitalidad. Si
Gaurâôga no hubiese venido, ¿cómo podría vivir? (yadi gaura
na ha ‘ta tabe ki haita kemane dharitâm de). Por Su gracia, yo
he saboreado un alimento tan valioso, que sin Él mi vida
sería completamente imposible”.
La conciencia de Kèëòa es la vitalidad de la vitalidad. Ärîla
Bhaktisiddhânta Sarasvatî Prabhupâda hizo cuanto pudo
para difundir la conciencia de Kèëòa entre la población de
India y Bhaktivedanta Svâmî Mahârâja distribuyó esa
vitalidad por todo el mundo. Es por la gracia de ambos y por
la gracia de Caitanya Mahâprabhu mismo, que tantos han
venido a la conciencia de Kèëòa. En una oportunidad,
Haridâsa Ùhâkura le dijo a Caitanya Mahâprabhu: “Mediante
Tu canto del Santo Nombre de Kèëòa, tanto el mundo ani-
mado como el inanimado han sido abastecidos con el
alimento de la conciencia de Kèëòa. No importa cual sea la
posición que ellos ocupen, sus vidas han sido saciadas. Yo
escuché decir que cuando Tú viajaste a través de la selva
cantando y danzando, los elefantes y los tigres también
danzaron y cantaron el Santo Nombre de Kèëòa. ¿Por qué
habría de ser causa de asombro si digo que las piedras y los
árboles también alcanzan la meta más elevada, la conciencia
de Kèëòa, cuando Tú cantas? ¡Cuán intenso es el grado de
conciencia de Kèëòa que ha producido aquí Tú canto!”
Sin embargo, para cantar el Santo Nombre de Kèëòa,
también se requiere algo de nosotros. Amâninâ mânadena
kîrtanîyaì sadâ hariì. Debemos recurrir al kîrtana en todo
momento, pero nuestra actitud debe ser la que Mahâprabhu
recomienda: tènâd api sunîcena taror api sahiëòunâ amâninâ
mânadena. Nuestra actitud debe ser humilde y aun si
pensamos que se nos está haciendo algún daño, debemos ser
pacientes. Bajo ninguna circunstancia debemos trabajar para
mejorar nuestra propia posición y nuestro prestigio. Esa no
debe ser nuestra meta.
Cuando el inferior se levanta en contra del superior, surge
la ofensa. Esa tendencia debe evitarse. La educación
primaria es también educación, pero no debe competir con la
educación superior. Debemos ser cuidadosos en ese sentido.
Al mismo tiempo, la diferencia entre la educación superior y
la educación inferior debe ser genuina; pero la educación
primaria jamás debe considerarse como la educación más
elevada. Eso es peligroso. Hay un proverbio en bengalí,
alpavidyâ bhayaêkorî: “Un poquito de conocimiento es algo
muy peligroso”. Debemos ser cuidadosos en este sentido, de
lo contrario, nuestra actitud sería suicida. La interrogante
acerca de la ofensa surge cada vez que la educación primaria
se levanta en contra de la educación superior. Ese tipo de
manifestación es ofensiva.
La lentitud aliada a la determinación, gana la carrera.
Nuestra marcha hacia el Infinito es una larga travesía. No es
un recorrido que concluirá en pocas horas, en pocos días, en
pocos años. Tenemos que arreglarlo adecuadamente. No
podemos correr rápidamente para progresar y luego
detenernos y echarnos a dormir. Tenemos que recorrer un
largo camino y sólo tendremos éxito si desarrollamos la
humildad: tènâd api sunîcena. No debemos dar pie a circuns-
144 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
tancias que provoquen oposición. Pero si ésta llega de
manera inesperada, debemos hacer lo posible para ser
tolerantes. Y en todo momento debemos recordar que la
mirada de nuestro guardián se encuentra sobre nosotros
constantemente, deseosa de ayudarnos en nuestra campaña.
No estamos solos. Podemos seguir adelante confiadamente.
Hay una persona por encima de nosotros que ha de resarcir
el mal que podamos ser objetos; pero nosotros no debemos
tomar la iniciativa.
No podemos permitir que los propósitos ulteriores o la
tentación nos induzcan a abandonar nuestra búsqueda de Ärî
Kèëòa. Nuestro único objetivo debe ser la satisfacción del
Guru, de Gaurâôga, Kèëòa y los vaiëòavas. No permitamos
que ningún otro elemento se infiltre en nuestro sendero.
Nuestra pureza de propósito debe ser escrupulosamente
preservada en todo momento. Debemos pensar: “Yo he de
continuar solo con mi deber. No pasaré la vida buscando a
alguien que venga a ayudarme. Que ellos lleven a cabo su
propio deber. Éste es el mío”.
Con esta actitud, debemos continuar. Con este tipo de
ajuste, nuestra concentración se intensificará, nuestra
confianza en Kèëòa se incrementará y nuestro deber será
claro y puro. Es casi seguro que los impedimentos y los
obstáculos vendrán a atacarnos, debemos estar conscientes
de esto; pero debemos enfrentarlos con humildad y
tolerancia. Esta vida no es una vida de comodidad.
Los sagrados pies de Viëòu
Para desarrollar esta clase de humildad y tolerancia,
debemos aprender a ver la mano del Señor en todas las
cosas. Y por eso los Vedas nos piden recordar que la mirada
de Dios está siempre sobre nosotros. Oê tad viëòo paramaê
padaê sadâ paäyanti sûraya: Se nos pide que veamos los pies
de Nârâyaòa tal y como vemos el sol en el cielo. ¿Por qué el
sol? El sol es descrito como pradârëaka: El observador, el
testigo. Aparentemente, nosotros vemos el sol, pero en
realidad es el sol que nos ayuda a ver. Los sagrados pies de
Viëòu son Su parte inferior: yoge vidhâyaê yasya vidyate
kvacit. Su parte inferior es para nosotros el comienzo de la
realización. El comienzo de la realización es pensar que Dios
siempre nos está observando. El sol nos ayuda a ver y los
sagrados pies de Viëòu son como el sol. Siempre debemos
tratar de ver todo a la luz de los rayos de los sagrados pies de
Viëòu.
Desde otro punto de vista, Sus pies sagrados son como un
gran ojo esparcido por todo el cielo. Él lo ve todo. En
cualquier cosa que hagamos, el ojo vigilante de nuestro
guardián está sobre nuestras cabezas igual que el sol. Antes
de iniciar cualquier actividad, debemos recordar éste mantra
védico. El Èg Veda es el primero de los Vedas y este es el
mantra más importante del Èg Veda. A los brâhmaòas de la
escuela védica se les dice que cuando vayan a hacer algún
servicio relacionado con la religión o con el varòâärama,
primero deben recordar el mantra del Èg Veda: “Los pies de
Viëòu están sobre ti y te observan como el ojo vigilante de un
Cap. 3, La amorosa búsqueda del sirviente perdido 145
guardián. Recordándolo constantemente, lleva a cabo tu
deber”.
Si recuerdas siempre que Él ve todo lo que haces, no
podrás hacer nada malo. Mientras recuerdes que el ojo
penetrante y omnisciente del Señor te está mirando
constantemente, no te arriesgarás a hacer algo que resulte
ofensivo al Señor. Este recuerdo no hará otra cosa que
purificar tu corazón, tu comprensión y todo tu sistema
mental, ayudándote a aproximarte a la Divinidad de la
manera apropiada. No puedes hacer nada sin que Él lo sepa,
no eres el que mueve los hilos de tu propia vida ni los del
mundo. No puedes ejercer tu señorío, tu influencia, sobre el
medio ambiente en un intento egoísta. Recuerda siempre que
un gran ojo está sobre tu cabeza y lo ve todo, igual que la luz
escrutadora de un poderoso rayo X. Él conoce incluso
aquello que tú desconoces acerca de ti mismo. Él también
puede ver lo que yace enterrado en la más recóndita región
subconsciente de tu corazón. Si recuerdas esto mientras
vives y te mueves, no harás otra cosa que purificarte.
Así como un rayo láser puede erradicar el cáncer de un
cuerpo, toda la enfermedad de la existencia material se
desvanecerá de nuestros corazones por la purificadora
influencia de los divinos rayos de luz que emanan de los
sagrados pies de Viëòu.
CAPITULO CUATRO
El Señor de las vacas
deve varëati yajña-viplavaruëâ vajrâäma-varëânilaiì
sîdat-pâla-paäu-striyâtma-äaraòaê dèëtvânukampy-utsmayam
utpâtyaika-karena äailamavalo lîlocchlîndhraê yathâ
bibrad goëùhamapân mahendram adabhit prîyân na indro
gavâm
Ärîmad-Bhâgavatam 10.26.25
La esencia misma del Govardhana-lîlâ, la sustancia del
pasatiempo, está representada en este verso. Los vaqueros de
Vèndâvana solían llevar a cabo un sacrificio para satisfacer a
Indra, el rey del cielo, bajo cuyo mando se mueven las
lluvias, las nubes y muchos otros poderes elementales
sutiles. La vaca es la principal riqueza de los pastores de
vacas, el alimento primordial de la vaca es la hierba y sólo
las lluvias pueden producir hierba. Por consiguiente, los
pastores de vacas solían ejecutar un sacrificio para dar
satisfacción al poder sutil que se supone está a cargo de los
elementos naturales como la lluvia.
Al satisfacer a Indra, caerían lluvias favorables y habría
suficiente hierba. Así las vacas podrían pacer tranquilamente
en los pastizales y producirían abundante leche. Los gopas,
pastores de vacas y sus familias, hacían diferentes
preparaciones con esa leche, las vendían en el mercado y de
ese modo se ganaban la vida.
Cuando los pastizales se agotaban en una zona, ellos se
trasladaban de un bosque a otro. Con el único propósito de
encontrar pastos para las vacas, Nanda Mahârâja, el padre de
Kèëòa, y los pastores de vacas, solían ir de un lugar a otro.
De esta manera, a veces ellos residían en Vèndâvana, a veces
en Nandagrâma y otras en Gokula.
En una ocasión Kèëòa quiso imponer Sus derechos y
cambiar la adoración a Indra. Él quería establecer en
Vèndâvana, Su propio reino, en su gloria prístina.
Aunque sólo era un niño, poseía una habilidad
extraordinaria. No tenía más de siete años, pero en el Padma
Purâòa se dice que el desarrollo o crecimiento de las
personalidades extraordinarias es una y media veces mayor
que el de las personas ordinarias. Aunque según los cálculos
ordinarios Kèëòa apenas tenía siete años, de acuerdo con los
cálculos generales, tenía once años.
Kèëòa dijo: “¿Por qué hemos de ofrecer este sacrificio a
Indra? Estamos interesados directamente en la colina de
Govardhana y no en Indra”. Él propuso esta idea a los gopas,
y de alguna manera, de buena o mala gana, los gopas
cedieron al consejo de Kèëòa. Nanda Mahârâja se dejó llevar
del afecto que sentía por su hijo, y en vista que era el rey,
dijo: “En esta oportunidad, adoraremos a la colina de
Govardhana y no a Indra”.
Indra ofendido
148 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
Los gopas o lecheros de Vèndâvana siguieron el consejo de
Kèëòa, algunos de buena gana y otros a regañadientes, e
iniciaron el sacrificio para la colina de Govardhana. Estas
noticias llegaron a oídos de Indra, quien pensó para sí: “En
ese lugar mora un niño de habilidad extraordinaria. Ahora se
ha convertido en el líder de Vèndâvana y ha impedido este
antiguo sacrificio que se me ofrecía. Durante largo tiempo
fue tradición de los gopas ejecutar sacrificios para
complacerme. Ahora un niño es la causa que este sacrificio
se haya visto interrumpido”. Indra, muy enojado, ordenó a
las nubes, al viento y al rayo que atacaran a los habitantes de
Vèndâvana.
Según la comprensión védica, todos los elementos son
personalidades. En épocas remotas, los arios y los râjarëis,
los seres humanos elevados y los grandes sabios, solían ver
todas las cosas como personas. Todo lo veían de una manera
personal. Ellos consideraban a las enredaderas, a los árboles
y todo lo que existe en el medio ambiente, como personas.
Entendían que todos eran personas que vagaban por las
diferentes especies de vida, conforme a su karma.
Cierta vez, un profesor de biología me preguntó acerca de
las alternativas para la teoría evolutiva de Darwin. Yo le dije
que la evolución de la conciencia a la materia puede
comprenderse en base a la teoría de Berkeley. Todo aquello
en lo que nosotros podemos pensar en realidad es parte de
nuestra conciencia. Y conciencia quiere decir persona. Todo
aquello de lo cual nosotros podemos estar conscientes es
una persona. Podemos pensar que el viento es algo
inanimado, pero en la línea védica se le consideraba una
persona. El rayo, el viento, las nubes, son personas. Todo
aquello que nosotros consideramos como materia elemental,
gruesa y sutil, era considerado por los antiguos videntes de la
verdad como personas.
Indra les ordenó al viento, a las nubes y a la lluvia, que
fueran y devastaran toda el área de Gokula Vèndâvana. “Los
residentes de Vèndâvana me han insultado”, dijo. “Me han
rechazado, han dejado de adorarme y en cambio ofrecen su
adoración a esa montaña, la colina de Govardhana. ¡No
puedo tolerar este insulto! Vayan y destrúyanlos”.
Por la orden y la ira de Indra, el amo de todos los
elementos sutiles superiores, comenzaron a caer fuertes
aguaceros. Y así, el trueno, el granizo y la lluvia atacaron
simultáneamente a todo Vraja Maòàala.
Como resultado, todos los habitantes de Vèndâvana fueron
sometidos a una gran desgracia. Miseria, dolor y aflicción
abrumaron a los animales y a sus protectores, los gopâlas.
Los desvalidos: Mujeres, niños y animales, no tuvieron más
alternativa que refugiarse en Kèëòa. Todos ellos se acercaron
a Kèëòa para buscar alivio, clamando: “¡Oh Kèëòa! ¿Qué
haremos ahora? Tú nos persuadiste para detener el sacrificio
a Indra y ahora él, vengativo como es, nos aflige de esta
manera tan opresiva. ¿Cómo podremos sobrevivir? ¡Por favor,
sálvanos!” Todos se acercaron a Kèëòa en busca de
protección. Al verles, Kèëòa sintió mucha piedad por ellos.
Manifestando misericordia, sonrió levemente, pensando:
“Han venido a Mi en busca de alivio”.
Cap. 4, La amorosa búsqueda del sirviente perdido 149
En ese momento, Kèëòa levantó con una sola mano la
colina de Govardhana. Para Él era algo muy fácil. Con una
sola mano arrancó la colina y la levantó como un niño
levanta una pelota.
Sosteniendo en alto la gran montaña, Kèëòa dio protección
a todos los que moraban en Gokula. Los hombres, las
mujeres y los niños de Vèndâvana llevaron sus vacas y todas
sus posesiones materiales y se refugiaron bajo la colina de
Govardhana.
Toda la sociedad de los pastores de vacas recibió refugio
debajo de esa colina. De este modo, por levantar la colina de
Govardhana, Kèëòa protegió a los habitantes de Vèndâvana y
aplastó el orgullo de el rey del cielo.
Por lo tanto, en estos versos, Nanda Mahârâja implora:
“Que pueda el Señor de las vacas sentirse complacido con
nosotros. ¿Quién es Indra cuando se le compara con Kèëòa?
Kèëòa es el Señor de Indra y sin embargo ha hecho Su
aparición como el Señor de las vacas. La Suprema Verdad
Absoluta aceptó la sencilla posición de un cuidador de
vacas. En apariencia, Él es un simple pastorcillo de vacas.
Aun así, que ese pastorcillo, quien tiene el poder de controlar
todo el universo, pueda sentirse complacido con nosotros.
Queremos adorar a ese Señor, quien ha tomado la humilde
posición del rey de las vacas”.
A través de este verso del Ärîmad-Bhâgavatam podemos
comprender la posición del pasatiempo del Señor en
Govardhana. También se describe allí que cuando los
Vrajavâsis la adoraron y llevaron a cabo el sacrificio para
complacerla, ellos vieron a la colina de Govardhana como la
Persona Suprema, extendiendo Sus manos, aceptando las
ofrendas y alimentándose.
En ese momento, Kèëòa señaló: “¿Ven? Ustedes pensaron
que la colina de Govardhana no era más que un montón de
piedras. Pero no es así. Está viva, es la Suprema
Personalidad de Dios”. Al mismo tiempo, Kèëòa se manifestó
como la colina de Govardhana y demostró que también ella
era una expansión de Su ser. Según las autoridades en
nuestra línea, Râdhâ-kuòàa es la expansión de Ärîmatî
Râdhârâòî y Govardhana la expansión de Kèëòa. Por
consiguiente, nosotros adoramos una piedra de la colina de
Govardhana, una parte de Girîdhârî, como a Kèëòa mismo.
De aquí podemos deducir que una parte del Infinito, es
infinita. No obstante, nuestra visión ordinaria es tan endeble,
que aunque Govardhana-sîlâ es parte del Infinito y por
consiguiente infinita, ante nuestra visión material no es más
que un pedazo de piedra.
Este pasatiempo demuestra que una cosa puede parecer
una piedra ordinaria, pero sus posibilidades son infinitas. En
sentido general, la teoría de la relatividad de Einstein
proclama que todo aquello que vemos es eso y algo más.
Desde su propio punto de vista científico, él explica que la
realidad de una cosa incluye sus posibilidades, sus
perspectivas. La realidad no es un punto muerto. La realidad
no está limitada a aquello que nuestros sentidos perciben o
conciben. Nuestra visión o apreciación de una cosa puede ser
limitada, pero sus probabilidades, para nosotros
150 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
desconocidas, pueden ser ilimitadas. Todas las cosas tienen
infinitas posibilidades. Ni siquiera sospechamos las
ilimitadas posibilidades de una partícula de arena. No
sabemos las posibilidades que pueden existir en la hoja de
una planta. Puede verse ordinaria, pero podría contener
inestimables propiedades medicinales.
Dios, la hermosura
Una parte del Infinito es también infinita. El Govardhana-
sîlâ representa a Kèëòa como el Señor y protector de las
vacas. En Govardhana reposa ese apacible y suave concepto
acerca de Dios, la Hermosura. Imploramos Su misericordia,
Su afecto y Su benevolente mirada.
Eso puede salvarnos de la influencia negativa de este
medio ambiente material. Cuando tratamos de detener
nuestra vida material y nos encaminamos hacia Dios, hacia
la conciencia de Kèëòa, descuidando los deberes perentorios
que recaen sobre nosotros, numerosas dificultades pueden
venir a perturbarnos, a detenernos en nuestra travesía hacia
la verdad última. Pero si nos apegamos a la instrucción de
Kèëòa, Él nos protegerá. Kèëòa así lo confirma en el
Bhagavad-gîtâ.
sarva-dharmân parityajya, mâm ekaê äaraòaê vraja
ahaê tvâê sarva-pâpebhyo, mokëayiëyâmi mâ äucaì
Él dice: “Abandona todas las otras concepciones del deber
y simplemente ríndete a Mí. No temas. Yo te protegeré y te
libraré de todas las reacciones pecaminosas que puedan
surgir al descuidar tus deberes ordinarios”.
Diversas propensiones materiales e impulsos mentales
pueden atacarnos, incluso el propio Indra, el rey del cielo y el
controlador de todas las actividades ordinarias, puede
atacarnos; pero si estamos atentos a nuestra meta, si somos
cuidadosos para seguir las disposiciones de Kèëòa, Él nos
protegerá a la sombra de Sus pies de loto. Él nos dará refugio
a la sombra de la colina de Govardhana, donde ningún Indra
podrá tocar nuestras cabezas. Y con plena fe en que Kèëòa
nos dará protección, debemos tratar de refugiarnos bajo la
colina de Govardhana y orar: “¡Oh Kèëòa! Protégeme de
todas las dificultades que puedan venir para atacarme debido
a que he dejado atrás mis obligaciones ordinarias”.
Aunque numerosas anomalías puedan atraparnos, Kèëòa
nos protegerá. Y en Su manifestación como la colina de
Govardhana, ese maravilloso Señor de las vacas nos salvará
de toda clase de dificultades. ¿Cómo es posible? Dios obra
maravillas. Sus caminos son desconocidos e inconcebibles.
CAPITULO CINCO
La ilusión de Brahmâ
Ärî Kèëòa, la Suprema Personalidad de Dios, la causa
primordial de toda armonía, es tan maravilloso que
simplemente por aproximarnos a Él quedaremos cautivados
por Su forma de actuar. A Él se le conoce como Urukrama,
porque Sus pasos son maravillosos, inconcebibles,
desconocidos e incognoscibles. Sus maravillas no tienen fin.
Âäcaryavat paäyati kaäcid enam âäcaryavad vadati tathaiva
cânyaì. A cada paso que damos hacia Él, nos maravillamos.
Ese sentimiento no tiene fin. Kèëòa es infinito. Él es la asom-
brosa maravilla de maravillas. Por más que le busquemos y
descubramos, no encontraremos fin a Sus maravillas.
Incluso el señor Brahmâ, el creador de este universo y el
Guru original de nuestra sampradâya, se sintió perplejo ante
las maravillas de Kèëòa. En una oportunidad, cuando Kèëòa
residía en Dvârakâ, Él escuchó decir que el señor Brahmâ, el
creador del universo, había venido a verle. Kèëòa preguntó a
Su mensajero: “¿Cuál Brahmâ?” Cuando el mensajero le
formuló esta pregunta a Brahmâ, éste pensó: “¿Acaso existen
otros Brahmâs? ¿Cómo es posible?” Entonces le dijo al
mensajero: “Tan solo infórmale a Kèëòa que soy el padre de
los cuatro Kumâras, el Brahmâ de cuatro cabezas”. El
mensajero regresó a Kèëòa con esta información.
“Sí, hazlo pasar”, dijo Kèëòa, conociendo el temperamento
de Brahmâ. Cuando Brahmâ entró, quedó atónito al ver que
había allí reunidos numerosos Brahmâs de todos los
universos de la creación. Había Brahmâs de cien cabezas, de
mil cabezas, de un millón de cabezas; todos estaban allí
presentes. Debido a que toda la creación se basa en el
hipnotismo de Kèëòa, el Brahmâ de cuatro cabezas podía ver
a Kèëòa y a todos los otros Brahmâs, pero ellos no podían
verse unos a otros. Cada uno de ellos sólo veía a Kèëòa y
pensaba: “Kèëòa ha venido a mi universo y me ha llamado
debido a alguna necesidad”. Sin embargo, el Brahmâ de este
universo podía verlos a todos porque se había preguntado:
“¿Cómo que cuál Brahmâ? Extraño”. De esta manera, el
señor Brahmâ, el creador de este universo, se sintió
desconcertado ante las maravillosas actuaciones de Kèëòa.
También anteriormente, en Vèndâvana, Brahmâ había
albergado alguna duda acerca de la posición del Señor. Él
pensó: “¿Quién es este pastorcillo de vacas? Su
comportamiento es muy intrigante. Él se mueve de tal forma,
que parece como si nadie le importara. Él está dentro de mi
Brahmâòàa, mi universo, pero no le interesa conocerme.
¿Qué actitud es esa? ¿Quién es Él? No es Nârâyaòa. Sólo
Nârâyaòa está por encima de mí. Y más o menos estoy
acostumbrado a Su estilo y peculiaridades. Pero este niño no
es Nârâyaòa. Es imposible que algo pueda estar por encima
de Nârâyaòa. ¿Quién es entonces?”
Con el objetivo de probar a Kèëòa, Brahmâ se llevó a los
pastorcillos de vacas y a los terneros que lo acompañaban y
los escondió en una cueva. Un año más tarde, regresó para
ver cómo continuaba la vida en Vèndâvana, cómo se las
152 LA CIENCIA CONFIDENCIAL DEL BHAKTI YOGA
arreglaba Kèëòa sin Sus pastorcillos y terneros. Pronto
descubrió que todo seguía igual que antes. El Señor, rodeado
por Sus amigos pastores, sostenía Su flauta debajo del brazo
y un bocado de comida en Su mano. Encontró que todo
seguía igual.
Brahmâ comenzó a pensar: “¿Qué es esto! Acaso han
regresado los terneros y los pastorcillos de vacas sin que yo
me diera cuenta?” Una vez más inspeccionó la cueva donde
los había escondido y vio que todos continuaban allí.
Entonces pensó: “¿Cómo es posible? Yo robé los terneros y
los pastorcillos de vacas y los escondí aquí. Ahora regreso y
encuentro que continúan aquí como antes”.
Perplejo, finalmente cayó a los pies de loto de Kèëòa,
orando: “Mi Señor, no pude reconocerte. Tú has venido a
desempeñar el sencillo y ordinario papel de un pastorcillo de
vacas. ¿Quién podría pensar que Tú ocupas una posición
incluso más elevada que la de Nârâyaòa? Por favor
perdóname por lo que hice”.
En muchas partes del Ärîmad-Bhâgavatam encontramos
que Kèëòa prueba al señor Brahmâ, el creador del universo. Y
sin embargo, Brahmâ es nuestro Gurudeva. Él es el Guru
original de nuestra línea. El hecho que Brahmâ pudiera
confundirse así es tan asombroso y difícil de entender, que
Mâdhvâcârya eliminó ese segmento del Ärîmad-Bhâgavatam.
Él no pudo aceptar esos dos capítulos del Ärîmad-
Bhâgavatam en los cuales Brahmâ se encontraba bajo la
ilusión, en donde él tuvo algunos malentendidos acerca de
Kèëòa. Pero Ärî Caitanya Mahâprabhu aceptó todo tal cual.
Es algo muy peculiar. ¿Cómo es posible que el Guru
original de nuestra sampradâya se sintiera perplejo acerca de
Kèëòa? Es acintya, inconcebible. No obstante, puede
comprenderse mediante la filosofía del acintya-bhedâbheda-
tattva: “La inconcebible igualdad y diferencia simultáneas”.
¿Cómo podemos acomodar la idea que nuestro Guru original
se sintiera perplejo, no una, sino dos veces? Esto es un lîlâ,
un pasatiempo divino. Podemos encontrar un ejemplo del
acintya-bhedâbheda-tattva en la manera en que Kèëòa se
comporta con Sus devotos. Kèëòa es completamente
independiente. Sin embargo, a veces se muestra totalmente
subordinado a Sus sirvientes y se ve impulsado a hacer todo
lo que ellos desean que haga. Por el contrario, en ocasiones
los ignora por completo. Así son los espontáneos
pasatiempos de la Dulzura Absoluta. A veces Él exhibe
completa sumisión a Ärîmatî Râdhârâòî y otras, la ignora.
Esta es la naturaleza verdadera del lîlâ de Kèëòa.
Pasatiempos sinuosos
Rûpa Gosvâmî nos da un verso de su Ujjvala-nîlamaòi
como la base para una comprensión apropiada del Kèëòa-lîlâ.
Cuando pensamos en los pasatiempos del Absoluto,
nosotros, los finitos, tenemos que usar esta armadura: aher
iva gatiì premòaì svabhâva-kutilâ bhavet. Debemos
comprender que los pasatiempos de Kèëòa son naturalmente
sinuosos como los movimientos de una serpiente. La
serpiente no puede moverse en línea recta, sino en zigzag.
Cap. 5, La amorosa búsqueda del sirviente perdido 153
Las olas que fluyen del Absoluto se mueven de manera
similar. Esa característica del Kèëòa-lîlâ se mantiene siempre
por encima de todo lo demás. Kèëòa jamás está sujeto a
ninguna ley. Con esta consideración preliminar debemos
aproximarnos a cualquier estudio acerca del Absoluto.
Siempre debemos recordar que Él es absoluto y nosotros
infinitesimales. Él es adhokëaja, trascendental, más allá del
mundo de nuestra experiencia.
En una oportunidad le pregunté a nuestro Prabhupâda:
¿Por qué hay una diferencia entre Rûpa y Sanâtana en su
concepción acerca de la parte final del Kèëòa-lîlâ? En su
Kèëòa-lîlâ-stava, Sanâtana concluyó su resumen acer