Organización de La Pastoral de Juventud Argentina: Aportes para Los Equipos Diocesanos
Organización de La Pastoral de Juventud Argentina: Aportes para Los Equipos Diocesanos
Introduccin
En la Asamblea Nacional de 1995 (29, 30 de Abril y 1 de Mayo, Jos C. Paz, Bs. As) surgi el deseo y la
conveniencia de contar con un subsidio que sirviera de orientacin para la formacin de los Equipos Diocesanos
de Pastoral de Juventud.
Desde aquella oportunidad hasta ahora, la idea fue madurando. Se escribieron y corrigieron numerosos
borradores, los que siempre intentaron plasmar experiencias vividas. Fue difcil realizar una sntesis que recogiera
todo esto. En el camino fueron muchos los que colaboraron con trabajo, tiempo y dedicacin. Especialmente
agradecemos a quienes formaron el primer equipo federal de elaboracin de este subsidio: P. Enrique Lpez (Arq.
de Mendoza), Javier Camellino ( Mov. Puente), Silvia Torrico ( Dioc. de Jujuy), Hernn Escudero ( Dioc. de Lomas
de Zamora), P. Daniel Cavaignac (Dioc. de Gualeguaych) y M. Fernanda R. Games (Comisin Nacional).
Tambin a Mons. Fernando Mara Baragall, obispo de Merlo-Moreno y delegado episcopal para la Pastoral de
Juventud, quien acompa todo este proceso de elaboracin.
Ms que nunca hoy Jess nos llama a ser Constructores de una civilizacin Nueva, basada en el Amor, de Aquel
que dio su Vida para que nosotros la tengamos en Abundancia. Este llamado al que como jvenes queremos
responder es tambin la invitacin a trabajar desde las distintas realidades, opiniones y carismas, desde la
diversidad para buscar unidos la eficacia de la Nueva Evangelizacin( 1).
Ciertamente este trabajo no agota la mucha y rica experiencia ya acumulada en el caminar de la Pastoral de
Juventud respecto a este tema. Tampoco pretende ser una solucin acabada a las dificultades que suelen
presentarse en la tarea cotidiana. Ms bien nos anima a ser creativos buscando las respuestas ms adecuadas a
las propias necesidades y realidades de los diferentes niveles de accin pastoral.
Queda, pues, abierto este subsidio a ulteriores modificaciones y aportes. Creemos, sin embargo, que puede
ayudarnos a seguir creciendo como Iglesia Joven, alentando la inmensa tarea evangelizadora que en favor de los
jvenes viene desarrollndose en la amplia y diversa geografa de nuestro pas. Los invitamos a sumar su
protagonismo para que nuestra Pastoral sea un verdadero espacio de Participacin y Comunin eclesial.
Es una profunda alegra poder entregar el trabajo terminado en manos de quienes son sus principales
destinatarios, mientras se celebra el I Encuentro Nacional de Coordinadores Diocesanos de Pastoral de Juventud.
Que Jesucristo, Seor de la historia, les permita ser instrumentos multiplicadores de este material, pero sobre todo
del profundo compromiso que significa este trabajo compartido.
German Falo
Evangelina Petrelli
Hernan Escudero
1. La Pastoral de Juventud
1.1. Qu es la Pastoral de Juventud?
Con la expresin "Pastoral de Juventud" o "Pastoral Juvenil" se designan frecuentemente realidades y contenidos
distintos. A veces hacen referencia al proceso de educacin en la fe que realiza la Iglesia para la evangelizacin
de los jvenes; otras se aplican al conjunto de jvenes integrados en esos procesos y otras, sealan el conjunto
de estructuras y organismos que, en los diferentes niveles, hacen posible ese proceso pastoral. Estas tres
designaciones son vlidas y complementarias entre s, pero tomadas aisladamente son incompletas.
En el presente aporte, y para evitar confusiones, asumimos que la "Pastoral de Juventud" o "Pastoral Juvenil" es
"la accin organizada de la Iglesia para acompaar a los jvenes a descubrir, seguir y comprometerse con
Jesucristo y su mensaje para que, transformados en hombres nuevos, e integrando su fe y su vida, se conviertan
en protagonistas de la construccin de la Civilizacin del Amor" 2.
En los ltimos aos, esta accin evangelizadora fue configurando, tanto en la Argentina como en Latinoamrica, un
modelo o estilo de Pastoral de Juventud cuyas caractersticas fundamentales trataremos de sintetizar.
Antes de hacerlo recordemos que la evangelizacin de los jvenes no es ni puede considerarse como una "cosa de
los jvenes" sino como un desafo para toda la Iglesia 3. Toda la comunidad eclesial est llamada a comprometerse
para que, con su apoyo y orientacin, los jvenes puedan crecer y desarrollarse como personas, discpulos de
Jesucristo y protagonistas en la construccin de la Civilizacin del Amor. Como lo expresbamos anteriormente, la
Pastoral de Juventud debe posibilitar el encuentro de los jvenes con Jesucristo vivo, y alentar su seguimiento,
asumiendo un compromiso de vida.
1.2. Caractersticas fundamentales
"El punto de partida de la pastoral juvenil es el propio joven, asumido en su realidad personal, cultural y social.
La pastoral juvenil no inventa a los jvenes: en nombre de Jess los encuentra como son y donde estn..." 4 El
fundamento es claro: la evangelizacin, como propuesta e invitacin, no puede estar al margen del momento
histrico y de la situacin real que viven sus destinatarios. 5
La accin evangelizadora no se realiza por medio de acciones aisladas, sino a travs de un proceso que lleva
progresivamente al joven "a abrirse, a buscar respuesta a sus inquietudes, a valorar lo que construye su
persona, a madurar motivaciones personales profundas y a concretar su proyecto de vida y su opcin
personal"6.
Los jvenes son invitados a vivir este proceso evangelizador de forma participativa en pequeos grupos o
comunidades en las que aprenden a compartir "fe y vida, alegras y tristezas, reflexin y accin, ilusiones y
preocupaciones; tambin la oracin, la fiesta, las inquietudes, todo lo que son y quieren ser, lo que viven, lo
que creen, lo que sienten, lo que esperan".
En este proceso, el lugar privilegiado lo tiene "la presentacin atractiva y motivadora de Jesucristo, camino,
verdad y vida (Jn. 14,6), como respuesta a sus ansias de realizacin personal y a sus bsquedas de sentido
de la vida. En el encuentro con Jess vivo, los jvenes se evangelizan, es decir, descubren, viven, testimonian
y anuncian su estilo de vida y aprenden a ver la realidad y los hechos de todos los das como signos de una
historia de amor que relaciona a Dios con los hombres como hijos y a los hombres entre s como hermanos".
2
3
CELAM, Civilizacin del Amor, Tarea y Esperanza (Orientaciones para una pastoral juvenil latinoamericana, SEJ 9)(Bogot 1995) 176.
"Evangelizar no es para nadie un acto individual y aislado, sino un acto profundamente eclesial": PABLO VI, Exhortacin Apostlica
Evangelii Nuntiandi, 60.
Esta experiencia permite reconocer "el llamado a una nueva manera de ser, de pensar, de actuar, de vivir y de
amar; a un orden nuevo, a una renovada comprensin del hombre, del mundo y de la historia".
El logro ms alto y hermoso de este proceso se da cuando "el estilo de vida de Jess se hace estilo de vida de
los jvenes". Seguir a Cristo se convierte as en "un discipulado y en una misin de entrega y servicio para
hacer realidad la Civilizacin del Amor". Los jvenes llaman entonces a otro jvenes, "a travs del anuncio y
del testimonio, para servir a la vida; alentarla, cuidarla y respetarla; defenderla y organizarla en formas de
convivencia que sean praxis de verdad, justicia, paz y amor que hagan presente a Dios como "Padre de
todos". Este estilo significa tambin vivir en comunin y participacin; realizar progresivamente la liberacin
integral del hombre y de la sociedad; vivir el trabajo, el estudio, la profesin, la vida entera con vocacin de
servicio comunitario y solidario.
El modo de realizar este proceso evangelizador es desde los jvenes y con los jvenes. "Ellos son sujetos
activos de sus propios procesos y estn llamados a ser los primeros e inmediatos evangelizadores de los otros
jvenes. Este protagonismo es elemento fundamental de la pedagoga, de la metodologa y de la organizacin
de la Pastoral Juvenil".
En algunos lugares la Pastoral Juvenil ha logrado elaborar propuestas diversificadas para los jvenes
campesinos o rurales, para los estudiantes secundarios, para los jvenes obreros o trabajadores, para los
universitarios, para los jvenes indgenas, para los jvenes en situaciones crticas, etc. 7 Sin embargo queda
todava un largo camino por recorrer para afianzar estas experiencias y para lograr conocer, respetar, defender
y responder evanglicamente a la rica diversidad tnica y cultural que existe en nuestro pas.
La accin evangelizadora ha de estar animada con un espritu y dinamismo misionero, buscando llegar
tambin "a quienes participan ocasional o espordicamente y sobre todo a la gran masa juvenil que no se
acerca a los ambientes eclesiales y que no ha recibido todava el anuncio liberador de Jesucristo".
La pastoral de conjunto, signo y expresin de una Iglesia comunional y misionera, fortalece y anima el caminar
de la Pastoral de Juventud. La comunin orgnica caracterizada por la simultnea presencia de la diversidad
y de la complementariedad de las vocaciones y condiciones de vida, de los ministerios, de los carismas y de
las responsabilidades8, es imagen para todos los hombres del amor del Dios Trinidad que busca que todos
seamos Uno. El desafo de hacer eficaz el anuncio del Evangelio en el mundo juvenil, nos compromete a
comprender la misin de la Pastoral de Juventud integrada a la tarea evangelizadora de toda la Iglesia.
227-246.
Es el nivel al que se dedican la mayor parte de los esfuerzos de la Pastoral de Juventud. En este nivel se
sustentan todos los niveles de participacin. Abarca todo lo que se realiza para impulsar la experiencia de la
comunidad juvenil como el medio mas adecuado para acompaar el proceso de maduracin humana y
cristiana y de crecimiento personal, comunitario y social de los jvenes. La participacin puede darse desde la
pertenencia a un territorio (parroquia / capilla), o a un medio especfico (estudiantes, obreros, campesinos,
universitarios, etc.) o a un movimiento laical.
el nivel de participacin espordica: abarca el acompaamiento de los jvenes que, sin estar integrados en
comunidades juveniles, acuden con frecuencia a la parroquia o a las diversas actividades juveniles que se
programan. Ejemplos: jornadas de formacin, talleres, encuentros y convivencias, retiros, misiones juveniles,
etc.
El nivel masivo: abarca todas las acciones que buscan presentar el Evangelio y sus valores a un gran grupo
de jvenes. Ejemplos: cartas abiertas o mensajes a los jvenes ("pronunciamientos que asuman y denuncien
sus problemas, iluminen con el Evangelio y la enseanza de la Iglesia las diversas situaciones juveniles y den
esperanza, aliento y orientacin en momentos y circunstancias coyunturales" 9); festivales, peregrinaciones,
vigilias, encuentros de oracin, etc. El nivel masivo adquiere una importancia especial si consideramos la
enorme cantidad de jvenes que no participan, y quiz no participarn nunca, en la vida cotidiana de la Iglesia
y a quienes todava no les ha llegado, propuesto adecuadamente, el anuncio liberador de Jesucristo.
Cada uno de estos tres niveles tiene sentido en s mismo, representa un desafo particular y requiere tareas y
capacitacin especfica.
1.4. La organizacin de la Pastoral de Juventud como opcin pedaggica
Para poder llevar adelante su misin, la Pastoral de Juventud esta llamada a organizarse de manera participativa y
en comunin, creando estructuras de coordinacin, animacin y acompaamiento que permitan la reflexin y el
intercambio entre las experiencias que se realizan en los distintos niveles de la Iglesia: grupos o comunidades,
parroquias, zonas, vicaras o decanatos, dicesis, regin, pas y continente.
Esta forma de organizacin es una opcin pedaggica muy importante en la Pastoral de Juventud porque:
favorece la formacin en la accin de los jvenes, generando espacios de dilogo y de decisin para la
conduccin responsable de toda la accin pastoral.
promueve el protagonismo juvenil, abriendo a los jvenes a nuevas dimensiones y sectores de la vida de la
Iglesia, educndolos para el dilogo con otras experiencias del mundo juvenil y de la sociedad, posibilitndoles
su incorporacin a la tarea concreta de transformacin de la realidad, desde su participacin consciente,
dialogante y protagnica en las estructuras de la sociedad;
impide que los grupos o comunidades juveniles se cierren en una visin parcial y limitada perdiendo la
memoria histrica, la fidelidad a la accin evangelizadora o el sentido de Iglesia.
11
Una buena organizacin parroquial debera generar el espacio para la participacin de todos los jvenes y los
grupos, adems de favorecer una coordinacin estable y dinmica que se expresen en los espacios de decisin
propios (equipo parroquial de pastoral de juventud, asamblea parroquial juvenil, etc)
2.2. Algunas orientaciones para la organizacin de un equipo parroquial de Pastoral de Juventud
Es muy frecuente que en las parroquias haya jvenes que comiencen a reunirse luego de alguna celebracin
masiva, retiro espiritual, campamentos, catequesis de confirmacin, etc, y formen grupos juveniles con diferentes
objetivos. Algunos se renen a hacer oracin, otros estn mas atrados por el conocimiento de la Biblia y las
verdades reveladas, muchos se sienten comprometidos en algn proyecto solidario, o simplemente necesitan
encontrar un mbito para socializar. Sin embargo, en no pocos casos, los grupos juveniles son una mezcla de todo
lo anterior. Muchas veces estos grupos son coordinados naturalmente por algn joven o adolescente mayor que
el resto o con un poco mas de experiencia en el tema. Otras, por seminaristas o religiosas delegados por los
prrocos, y las menos de las veces por laicos adultos. La frecuencia de reuniones de estos grupos es variada:
desde una vez por mes hasta diariamente.
En todos los casos, ya sea que hablemos de un grupo estable o espordico, de adolescentes o jvenes, o de uno
o varios grupos juveniles, generalmente estn muy lejos de tener una estructura organizada de Pastoral de
juventud. Para llegar a concretar este objetivo puede ser muy til un Equipo Parroquial de Pastoral de Juventud
que se encargue de animar, articular, y acompaar los procesos de cada grupo de jvenes, ser portavoz de las
inquietudes propias de la comunidad juvenil toda.
Llegar a consolidar este equipo no es tarea sencilla, y la experiencia nos dice que suele ser muy til que en un
primer momento el prroco o responsable de la parroquia forme un grupo promotor encargado de la convocatoria y
organizacin de este equipo.
En esta primera etapa, el prroco puede integrarlo con uno o dos jvenes de su confianza, que no necesariamente
este capacitado o formado profundamente. Bastara con que tenga una base acerca de las verdades de la Fe,
espritu de participacin y compromiso, llegada a los jvenes y capacidad de trabajo en equipo.
Si ya existen grupos o comunidades juveniles, aunque no estn consolidados y sean espordicos, ser clave
integrar al equipo a algn representante (en lo posible animador natural del grupo) de cada uno de ellos. Es
importante que si bien en un principio pueden no sumarse, se tenga en cuenta a los grupos que no estn
integrados en las sedes parroquiales: capillas, parajes, colegios parroquiales, etc., dependiendo, por supuesto, de
la realidad propia de cada parroquia.
Hasta aqu no podemos decir que ya este armado y terminado el equipo parroquial de pastoral de juventud. Sin
embargo, el grupo ya puede definir algunos criterios de trabajo y organizacin.
La segunda etapa ser la de consolidacin: ya los grupos estn mas organizados, han definido su identidad y
pertenencia y participacin en la vida parroquial. Puede ser este el momento de pensar en armar equipos de
trabajo que apoyen la vida de la comunidad juvenil. Algunos ejemplos pueden ser:
10 Sto Domingo 58
1111 DP 644
5
Equipo de apoyo: encargado de la formacin integral de asesores, animadores y otros roles particulares de
cada grupo.
Equipo de apostolado comunitario: destinado especialmente a presentar a Jesucristo a los jvenes que no
participan de forma estable.
Equipo de espiritualidad juvenil: encargado de promover actividades espirituales, retiros, horas santas
juveniles, participacin en la liturgia, etc, respetando los diferentes carismas.
La creatividad juvenil es inmensa, por lo que presentamos estos equipos solo como propuestas.
Una vez que todo lo anterior se vaya asumiendo, y la comunidad juvenil haya madurado en compromiso y
participacin, los responsables parroquiales podrn dar el paso siguiente, que es el de formalizar un equipo
parroquial de pastoral de juventud. De este modo se inicia una tercera etapa, caracterizada por decisiones mas
participadas y consensuadas por todos los jvenes de la comunidad parroquial, opciones de trabajo mas definidas
y comprometidas con la realidad social que vive la parroquia, espritu de comunin que ayude a una presencia
efectiva en las decisiones pastorales de la misma parroquia.
Es importante definir en esta etapa quienes acompaaran al Equipo Parroquial de Pastoral de Juventud en los
roles de coordinador/es y asesor/es.
Un signo de madurez en este proceso es la realizacin de asambleas juveniles parroquiales, que sirven para
planificar, decidir y evaluar las lneas y acciones comunes que guiaran la accin pastoral a nivel parroquial.
El segundo aspecto fundamental es el espritu que ha de animar a los miembros del E.D.P.J.. y ciertas cualidades
que han de ir adquiriendo:
las personas convocadas deben estar entusiasmadas con la propuesta de animar la pastoral de juventud,
brindando con alegra este servicio y convencidos que el esfuerzo evangelizador en favor de los jvenes
de la Dicesis vale la pena.
es conveniente que cuenten con alguna experiencia pastoral, mucho espritu de servicio y un fuerte nimo
misionero que los lleve a preocuparse y ocuparse no slo de los jvenes que ya estn en los grupos o
comunidades juveniles, sino tambin de la inmensa multitud que an no conoce o no ha recibido
adecuadamente el anuncio del Evangelio de Jesucristo.
es importante que vayan adquiriendo una visin cada vez ms completa y global acerca de la amplia y variada
realidad diocesana y de los problemas que ataen a la vida de los jvenes.
para que su tarea de animacin alcance una verdadera pastoral de proceso, es necesaria su estabilidad y
continuidad en el Equipo. Establecer un perodo adecuado y explcito de compromiso, ayudar para esto.
Por ej. 2 o 3 aos, pudiendo renovarse conforme al discernimiento personal y comunitario y a las
necesidades de la Dicesis.
la formacin personal y comunitaria, ser base fundamental para que los integrantes del E.D.P.J. sean
generadores de un estilo pastoral inculturado, atento a lo que viven los jvenes del propio lugar de vida y
de este tiempo, que lleve a la comunin y al compromiso evangelizador.
la espiritualidad que debe animarlos estar centrada en Jesucristo, en su persona y en su Palabra, y se
alimentar a travs de una vida sacramental frecuente que les permita crecer en la intimidad con el Seor
y renovar el sentido de la misin que El amorosamente les encomienda y que ellos generosamente han
aceptado.
4.2.4. Roles especficos en el E.D.P.J.
Para el buen funcionamiento del mismo, es necesario diferenciar con claridad roles y funciones que favorezcan el
dinamismo: asesora, coordinacin y participacin como miembros. Esta distincin ayuda enormemente a evitar
superposiciones y conflictos innecesarios.
Los Asesores Diocesanos de Pastoral de Juventud:
El servicio de la Asesora Diocesana, comnmente desempeado por sacerdotes, no debera excluir la posibilidad
de religiosos/as o laicos/as adultos. Puede estar a cargo de una o ms personas.
Las experiencias recogidas nos dicen que es recomendable que los asesores tengan una estabilidad, por un
perodo de tiempo no menor a 3 aos. Lo que ahora diremos en singular vale para todos los asesores (cuando
este servicio es brindado por ms de uno).
El Asesor diocesano es el delegado pastoral del Obispo para el servicio evangelizador de la Iglesia local a los
jvenes. Como tal, (junto al E.D.P.J.) representa la Pastoral de Juventud Diocesana ante los sacerdotes y dems
agentes pastorales de la Dicesis, tanto en lo que se refiere a la preocupacin pastoral del Obispo, como en lo que
se refiere a la participacin y crecimiento de los jvenes en la vida de la Iglesia. Con su presencia y experiencia
acompaa, orienta, aclara, apoya, el caminar del E.D.P.J. y a cada uno de sus miembros, siempre con actitud de
dilogo, favoreciendo el encuentro personal con Jesucristo, promoviendo la participacin y protagonismo de los
jvenes, siempre de acuerdo a la Pedagoga de Jess.
Entre otros aspectos, y teniendo en cuenta las caractersticas propias de cada lugar, el asesor diocesano debera:
Mantener, junto con los coordinadores diocesanos, un dilogo frecuente y cercano con el Obispo.
Velar constantemente para que todas las realidades juveniles (parroquiales, movimientos, instituciones,
8
mantener un dilogo frecuente y cercano con el Obispo, presentndole peridicamente los progresos,
proyectos, dificultades, etc. de la accin pastoral;
preparar las reuniones del E.D.P.J.: orden del da, delegar en quien corresponda el tratamiento de los
distintos temas, etc.,
animar constantemente el discernimiento del E.D.P.J. respecto a los servicios pastorales que este debera
brindar para responder con realismo, audacia y sentido evanglico a las necesidades y situaciones de los
jvenes de la dicesis.
Tener una mirada global del proceso diocesano de Pastoral de Juventud.
Conocer las diversas realidades juveniles de la Dicesis, estar atento a las nuevas formas, lenguajes, mtodos
y necesidades que manifiesta la cultura juvenil.
Promover y acompaar el desarrollo de la Pastoral de Juventud en los diferentes niveles de vida eclesial: en lo
diocesano, en lo zonal/decanal, en todas las parroquias, colegios, instituciones y movimientos juveniles. Para
esto es conveniente visitar las zonas/decanatos, las parroquias, mantener una comunicacin fluida con
prrocos y asesores; orientar y animar a los jvenes en la organizacin de sus estructuras de coordinacin.
Aunar esfuerzos con otras organizaciones en el trabajo especfico con jvenes.
Planificar las actividades con objetivos claros, siendo respetuosos de las lneas pastorales de la dicesis y
teniendo en cuenta las orientaciones de la Pastoral de Juventud regional y nacional.
Estar abiertos a la comunin eclesial, a la planificacin de la misin y al trabajo en conjunto con otras reas
pastorales.
Participar en la vida de la Pastoral de Juventud de la regin y a nivel nacional, favoreciendo las experiencias
de intercambio entre los Equipos Diocesanos y el enriquecimiento mutuo.
9
Realizar una evaluacin peridica de las actividades, para promover la renovacin permanente.
Llevar el archivo y memoria del caminar de la Pastoral de Juventud en la dicesis.
Un boletn o publicacin similar que difunda la actividad de la Pastoral de Juventud en la Dicesis, siendo a la
vez un nexo de comunicacin entre las diversas comunidades juveniles.
Capacitacin de los agentes pastorales promoviendo cursos, material de estudio, etc.
Momentos de espiritualidad que posibiliten el encuentro profundo con Jess a travs de retiros, jornadas,
encuentros.
Una Secretara permanente a disposicin de los jvenes, que sea referencia para todos los que necesiten
comunicarse con el E.D.P.J.
permanecer formado para seguir al servicio del futuro E.D.P.J. o desaparecer cuando este afirme su tarea.
Estamos convencidos de que un buen inicio del E.D.P.J. ayudar enormemente a su futuro trabajo.
Nos parece que los siguientes pasos a dar por este primer equipo provisorio podran ser los siguientes:
1. Fijar con bastante tiempo de anticipacin (ej. 2 meses) el da y el horario (comienzo y trmino) de la primera
reunin del E.D.P.J. que se pretende constituir. En dicesis con gran superficie y distancias, hay que tener en
cuenta el tiempo de viaje que necesitarn quienes se trasladen desde lejos, el costo de los pasajes, etc.
2. Elaborar una carta, que ser enviada a los responsables pastorales de los diferentes decanatos o vicaras
zonales (depende mucho de la organizacin territorial y pastoral de la dicesis). Tambin a los responsables de
pastorales juveniles sectoriales donde las hubiere (secundarios, obreros, universitarios, etc.); y a los dirigentes de
los movimientos apostlicos juveniles presentes en la dicesis. En el contenido de dicha carta se debera incluir:
-
la decisin del Obispo de crear en su Dicesis el E.D.P.J. que animar y acompaar la Pastoral de Juventud
diocesana. (Se puede mencionar el aval del Obispo o, mejor todava, se le puede pedir que sea l quien firme
la carta)
la importancia fundamental de que todas las realidades juveniles estn representadas, desde el comienzo, en
dicho Equipo para que pueda llevar dignamente el nombre de "diocesano".
el pedido de designar y enviar 2 jvenes y un asesor (sacerdote, religioso/a o laico) para que participen en
esta primera reunin representando las respectivas zonas/decanatos, pastorales sectoriales y movimientos.
En el caso de las zonas o decanatos pastorales, sera conveniente aclarar que la representatividad de esos
jvenes se ir consolidando con el tiempo, sea porque el equipo zonal - que progresivamente se organizar los confirma como sus representantes, sea porque dicho equipo elige otros 2 que considera ms
representativos. Una aclaracin anloga puede hacerse para el caso de las pastorales sectoriales y para los
movimientos.
3. Preparar meticulosamente la primer reunin para que no queden aspectos librados al azar o a la improvisacin.
Para ello sugerimos:
-
fijar claramente el objetivo: exponer a los participantes la necesidad de constituir el E.D.P.J. que asumir la
animacin de la Pastoral de Juventud diocesana e invitarlos a ser los iniciadores del mismo.
fijar claramente los tiempos, contenido y metodologa de la reunin. Proponemos un modelo de reunin
posible:
oracin inicial bien preparada (20 minutos) con algn texto de la Sagrada Escritura, silencio, algn
gesto significativo, etc.
designacin de un secretario/a que vaya tomando nota de lo tratado
exposicin clara del motivo de la reunin y presentacin de lo que es y realiza un E.D.P.J.
tiempo para preguntas o inquietudes
propuesta concreta a los participantes de ser los iniciadores del E.D.P.J.
tiempo para reflexin en grupos acerca de la propuesta.
presentacin por grupos de la respuesta elaborada
fijar el calendario de las prximas 7 u 8 reuniones (1 por mes es una buena frecuencia)
oracin final celebrando el gozo de este primer paso y de la certeza de contar con el auxilio de
Dios.
integracin de los miembros del E.D.P.J y consolidacin de la mstica que ha de animar siempre sus
tareas y actitudes
conocimiento de la realidad de los jvenes de la dicesis
relevamiento de las experiencias o acciones pastorales ya en curso en la dicesis
adquirir conocimientos acerca de planificacin pastoral (marco de la realidad, marco doctrinal,
objetivos, metas, responsables, fechas, etc.)
11
Metodologa a emplear
-
Tener presente en cada reunin la pedagoga que Jess sigui en cada uno de los encuentros que
tuvo con sus hermanos.
preparacin muy cuidadosa de cada una de las reuniones (al estilo de la primera). Es aconsejable que
el "equipo o consejo coordinador", encargado de prepararlas, invite rotativamente a los delegados de
las zonas / sectores / movimientos a ayudarle en esta tarea.
comenzar siempre cada reunin con un momento intenso de oracin.
designar alguien para la secretara: escribir las actas - memoria de las reuniones, recordar las fechas,
enviar sntesis de cada reunin a los ausentes, etc.
realizar algn curso de planificacin con alguien capacitado para brindarlo.
realizar alguna convivencia para profundizar la integracin y conocimiento de los miembros del Equipo.
realizar encuestas en las diversas zonas que permitan conocer y escuchar la voz de los jvenes.
presentar la situacin de la Pastoral de Juventud en cada zona / sector / movimiento.
espiritualidad intensa
presencia y acompaamiento del asesor
seriedad y coherencia en la propuesta
apertura de corazn, respeto por todos, actitud de dilogo
comunicacin fluida
Obstaculizan:
-activismo
-impaciencia
-desnimo
-ausencias
-falta de acompaamiento del asesor diocesano
b) Segunda etapa: ORGANIZACIN
Una vez conformado el E.D.P.J. y fortalecida su pertenencia a la pastoral de la dicesis y su compromiso con el
mundo juvenil de la misma, deber ir respondiendo a diversos desafos. En la variedad de los carismas y dones
con los que se cuenta a travs de los representantes de los movimientos, instituciones y medios juveniles
especficos, el E.D.P.J. tendr su fuerza para abordar la realidad de los jvenes de esa dicesis.
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Encuesta cualitativa: entrevista personal en la que el entrevistador trata de conocer la vida y realidad del
entrevistado en un clima de confianza y compromiso mutuo. No importa tanto la cantidad de datos que se
obtengan sino la profundidad en las respuestas, no al azar, sino pensadas. No se necesitan muchas
muestras. Basta con que las que se obtengan representen a distintos sectores juveniles presentes en la
dicesis.
Encuesta estadstica: se presenta como un cuestionario con preguntas precisas. Puede ser annimo. Lo
que importa es descubrir cules son los aspectos comunes en un mismo sector de la poblacin. No es
importante el rol del entrevistador. Hay que realizar una muestra importante en cuanto al nmero de
encuestas para determinar si los datos que se reiteran son representativos. Es conveniente tomar las
muestras en edades, sexos y condiciones de vida, previamente establecidos Ej.: 50 varones y 50 mujeres
entre 16 y 25 aos, clase media.
Puede ayudar utilizar papelgrafos y establecer ciertas categoras para ordenar los datos Ej.: familia, trabajo,
expectativas de futuro, experiencia de fe, pertenencia eclesial, etc.
Se tratar de descubrir que datos tienen una mayor relacin con la futura tarea del equipo diocesano.
2- Segundo momento: Qu le propone Jess a los jvenes?
Para responder a esta realidad presentada es necesario mirar cmo actuaba Jess. Desde su pedagoga surgirn
las opciones pastorales del equipo. Un texto que puede ayudarnos es el del Evangelio de Marcos 10, 46-52.
Para trabajar con el texto:
actitudes de Jess
encuentro con Jess que nos pide ponernos de pie, seguirlo, etc.
Un pequeo momento de silencio ayudara para enriquecer la meditacin personal del texto trabajado por medio
del cual estamos iluminando el camino a seguir por el E.D.P.J.. Este tiempo ser de mayor o menor duracin de
acuerdo al criterio de quien o quienes estn coordinando la reunin.
3- Tercer momento: Qu misin tenemos como equipo diocesano?
El proceso debera continuar con un trabajo por grupos y puesta en comn (segn el nmero de delegados que
estn participando) de la sntesis entre la realidad percibida y la propuesta de Jess. Este es el momento para
hacer explcitas las prioridades pastorales que se descubren. Pueden ayudar algunas preguntas motivadoras que
posibiliten expresar mejor lo que pretendemos:
-
Tambin en este momento puede salir algn lema, logo, iluminacin del futuro trabajo pastoral de ese E.D.P.J., lo
cual podr ser presentado como ofrenda en la celebracin eucarstica con la que se cerrar la jornada.
Todo este trabajo realizado tendr que ser ordenado y reflexionado, ya que servir para poder dar el prximo paso,
que ser la formulacin de objetivos del E.D.P.J. (no de la Pastoral de Juventud de la dicesis, ya que esto estara
dentro de lo propio de la Asamblea Diocesana de Pastoral de Juventud).
Objetivos, metodologa de trabajo y organizacin
De las respuestas recogidas en trabajos como el anterior, que representan una gran riqueza de la experiencia
juvenil en los diferentes mbitos de una dicesis, y con el aporte de las orientaciones del Obispo del lugar y de la
Pastoral de Juventud regional y nacional, irn surgiendo las metas u objetivos a alcanzar por el E.D.P.J.
Esta formulacin de objetivos requiere tambin que se les de un cierto orden de prioridades, de acuerdo a las
necesidades. Todo esto nos ir marcando una planificacin en la tarea pastoral. Estos objetivos podrn ser
elaborados en una reunin en la que estn presentes todos los miembros del equipo E.D.P.J. o en espacios mas
amplios como asambleas, encuentros, etc.
Despus de este tiempo de discernimiento y planificacin, el equipo est preparado para comenzar a organizarse.
En otras palabras, ya se descubri el QU, el PORQU y el PARA QU. Tenemos que organizarnos para
responder al COMO LO HACEMOS. En esto hay que tener en cuenta los objetivos formulados y las prioridades
pastorales. Respondiendo a *estas se irn buscando estrategias y acciones concretas, que irn marcando las
reas de trabajo o servicios del E.D.P.J. Por ejemplo: si ha surgido como prioridad la formacin, se ir pensando
quienes pueden llevarla a cabo formando un equipo en la dicesis, y cmo este equipo podr llegar a todos los
que estn requiriendo esta formacin; lo mismo para el caso de lo econmico, etc. Siempre se tendr en cuenta la
capacidad y carisma propio de las personas del E.D.P.J. que puedan asumir los trabajos y de quienes puedan ser
convocados para ayudar en ellos.
14
Es un tiempo adecuado para aplicar la metodologa de ver, juzgar, actuar, revisar y celebrar 13.
En la tarea de planificar la accin pastoral, es necesario abrirnos al trabajo en equipo con gente especializada y
con ms experiencia. Esto depende mucho del tipo de tarea a emprender; por ejemplo, abordar la problemtica de
la drogadiccin necesita de gente que sepa del tema.
Para poder alcanzar los objetivos propuestos, habr que tenerlos muy claros y siempre presentes. Y a la vez, no
olvidar que las acciones y estrategias que hayamos trazado en nuestra organizacin para alcanzar los objetivos,
son simples medios para lograr un fin, y por lo tanto pueden modificarse o anularse si es necesario. No se deben
institucionalizar ni darles una estructura tan grande y compleja que luego no se pueda sostener por falta de
fuerzas, recursos humanos, econmicos, etc.
A la hora de pensar las acciones, no hay que olvidar los datos de la realidad, las necesidades de la poblacin
joven, y estar atentos especialmente a las nuevas formas, lenguajes, mtodos y prioridades que manifiesta la
cultura juvenil actual. Estas acciones que se aborden deben ser realizables y evaluables.
Habiendo superado la etapa inicial, el E.D.P.J. podr ir proponiendo un itinerario de reuniones, no solamente para
el mismo equipo, sino otras a nivel diocesano y (segn los casos y necesidades), sugerir encuentros en las
diferentes zonas / decanatos. Tambin ser conveniente promover un mbito de encuentro entre los movimientos
e instituciones juveniles. Estas reuniones ayudarn a evaluar las acciones realizadas, corregir errores, alentar el
trabajo, compartir informacin. De acuerdo a las condiciones propias de la dicesis (extensin, distancias, vas de
comunicacin) se ver la frecuencia de reuniones. Tambin, de acuerdo a las necesidades, se ver el tipo de
reunin: encuentro, asamblea, taller, etc.
Factores a tener en cuenta:
Favorecen
El dilogo, la apertura y la escucha
Tomar el error como una oportunidad de aprendizaje
Incluir el riesgo como parte de la accin.
El discernimiento comunitario
Decisiones compartidas y consensuadas
Los espacios de encuentro y participacin, en donde se d oportunidad de expresin de ideas y
proyectos.
Los espacios de oracin comunitaria.
Un serio anlisis de las posibilidades reales que el E.D.P.J. tiene para asumir los compromisos.
Obstaculizan
No estar interiorizado de la realidad de los jvenes del lugar.
Intentar institucionalizar la vida o solucionar todo desde la estructura pastoral (asambleas,
consejos, documentos, etc.)
La ansiedad por tener todo claro y proyectado.
Inestabilidad en la pertenencia de los miembros del equipo.
Resistencia a la pastoral de conjunto por temor a perder la propia identidad.
Sugerencia para la reflexin en esta etapa
JESUS MULTIPLICA EL PAN
Lc. 9, 10-17
Claves: mirar a la multitud y comprenderla como lo hace Jess.
Anuncio del evangelio.
Experiencia comunitaria.
Propuesta de los apstoles.
Poner en comn los dones.
Organizacin en grupos para hacer efectiva la accin.
Seguir alentando la participacin de los jvenes y asesores en los distintos espacios de la pastoral de
juventud diocesana ( equipo parroquial, decanal, etc.)
Profundizar en la formacin de los asesores y miembros del E.D.P.J. en cuestiones especficas que se
hayan descubierto a lo largo del camino recorrido. Por ejemplo: en una dicesis se inici una misin en
medios rurales. En el desarrollo de la misma se descubre la necesidad de una capacitacin sobre
educacin popular, etc.
Acompaar las experiencias existentes en la dicesis, reforzando aquellas que se muestren ms dbiles o
que tengan un carcter incipiente.
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Para que esta herramienta metodolgica sea ms comprensible, vayamos a un ejemplo prctico. En este caso una
jornada solidaria ser preparada por una cartilla o cuadernillo al modo de subsidio para comunidades juveniles de
la dicesis.
Un subsidio es un material auxiliar, de apoyo, que da elementos a los destinatarios para realizar una actividad
especfica. Para elaborarlo hay que tener en cuenta:
1. Objetivos: deben ser expresados de manera clara y comprensible.
2. Definir el destinatario del material.
3. Elegir un formato para lo que se vaya a elaborar.
Ej.: Un cuadernillo, con 6 encuentros programados para comunidades de jvenes entre 17 y 20 aos.
4. Seleccionar los temas del subsidio de acuerdo a los puntos anteriores.
Ej.: Si el objetivo que buscamos con este material es el de Incentivar en los jvenes el compromiso
evanglico con la realidad , los temas podran ser: El Evangelio encarnado en la realidad, Los
jvenes y el compromiso, etc.
5. Incorporar un marco terico, que iluminar la accin, como as tambin bibliografa que pueda
consultarse. Ej. : Guas de lectura sobre documentos de la Iglesia, artculos de reflexin, conclusiones
de encuentros nacionales, latinoamericanos de pastoral de juventud, etc.
6. Reflexin sobre textos Bblicos que iluminen la tarea.
7. Hacer memoria e integrar las experiencias vividas en eventos similares realizados anteriormente,
como posibles dinmicas para la reunin comunitaria.
8. Darle al material el dinamismo de proceso a travs de una secuencia progresiva.
9. Incluir un modo de celebrar y evaluar lo compartido.
Factores a tener en cuenta:
Favorecen:
La revisin y valoracin del camino recorrido.
La utilizacin de itinerarios en la planificacin, que permitan mantener una visin orgnica del proceso pastoral.
La presencia efectiva y constante en los distintos niveles de participacin (regional, nacional), lo que favorecer
una visin eclesial ms amplia.
Estrechar los lazos de comunin con otras reas pastorales.
Obstaculizan:
-
Estancamiento.
Atarse rgidamente a una estructura organizativa.
Desconocer la historia del proceso.
Temor a los cambios.
Tener una mirada pesimista frente a los errores.
Caer en un activismo irreflexivo.
Tener una mirada demasiado centrada en el equipo, lo que generar una falta de apertura a otras reas
pastorales y la desconexin en la pastoral de conjunto en la dicesis.
Claves:
Estabilidad de la comunidad.
Comunin de los miembros.
Espritu de oracin.
Madurez y generosidad en el compartir
Testimonio
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Desaprender
(todas aquellas prcticas o vicios que no ayudaron
a alcanzar los objetivos propuestos)
Transformar
(todas aquellas prcticas o vicios que no ayudaron
a alcanzar los objetivos propuestos)
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Obstaculizan:
-
CENTRO
CUYO
LITORAL
NEA
NOA
PAMPEANA
PATAGONIA
NORTE
PATAGONIA
SUR
SANTA FE
Dicesis
Avellaneda Lans - Buenos Aires Lomas de Zamora Merlo-Moreno - Morn
Quilmes San Isidro Gregorio de Laferrere
San Justo - San Martn - San Miguel
Crdoba - Cruz del Eje Prelatura de Den Funes - Ro Cuarto - San Francisco Villa
Mara
La Rioja - Mendoza San Juan San Luis - San Rafael
Paran Concordia Gualeguaych
Corrientes - Formosa Goya - Iguaz Posadas Reconquista Resistencia - San Roque
- Santo Tom
Aatuya - Prelatura de Cafayate Catamarca Concepcin Prelatura de Humahuaca
Jujuy Orn - Santiago del Estero Salta Tucumn
Azul Baha Blanca Chascoms La Plata Mar del Plata Mercedes - Nueve de Julio
San Nicols - Santa Rosa Zrate-Campana
Alto Valle de Ro Negro Neuqun
San Carlos de Bariloche Viedma
Comodoro Rivadavia Ro Gallegos
Rafaela Rosario Santa Fe Venado Tuerto
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Reconocemos que el trabajo en un nivel regional facilita la comunin, hace ms efectivo el intercambio de
experiencias pastorales, ayuda a quienes comparten caractersticas culturales y geogrficas similares a buscar
caminos comunes de evangelizacin.
La Pastoral de Juventud Argentina hizo una fuerte apuesta a la federalizacin, lo que implica un compromiso de
trabajo en estructuras regionales, garantizando as la representatividad en las decisiones.
Estas diez regiones pastorales no constituyen un esquema definitivo. De ninguna manera pretenden limitar
proyectos conjuntos entre dicesis que no pertenecen a la misma regin, pero que tienen afinidad pastoral.
Adems, no todas las pastorales nacionales presentan el mismo mapa regional.
Consideramos que este nivel de trabajo regional permite a las dicesis que las componen poder trabajar en
comunin, haciendo que la participacin sea mucho ms efectiva. Este nivel regional ha venido funcionando en
algunas regiones gracias a la animacin de Comisiones Regionales de Pastoral de Juventud. Entre las tareas que
realizan se encuentran:
Conocer y reflexionar sobre la realidad de los jvenes de la regin.
Animar y evaluar la Pastoral de Conjunto dentro de la regin, en estrecha comunin con el proceso
nacional.
Proponer lneas de trabajo en el mbito regional, en sintona con los objetivos nacionales.
Promover la organizacin de Equipos Diocesanos donde no los haya.
Promover el crecimiento espiritual y celebrativo de los jvenes de la regin
Generar espacios de Formacin dentro de la regin.
Acompaar y promover los procesos de formulacin de los objetivos de la Pastoral de Juventud
Argentina.
Nombrar un Equipo Regional conformado por dos jvenes coordinadores, elegidos por esta Comisin
Regional y un Asesor de este equipo, nombrado por los Obispos de la Regin, que sern miembros de la
Comisin Nacional.
Participan de estas Comisiones los jvenes y asesores (laicos, sacerdotes, religiosos y religiosas) delegados de
los Equipos Diocesanos. La experiencia de algunas regiones nos dice que es muy importante que el trabajo
regional est acompaado por un Obispo, que cuente con la delegacin de los Obispos de la regin.
La frecuencia de reuniones de la Comisin Regional depende de cada regin. Sabemos que algunas son
demasiado extensas en distancias; otras son tan cercanas que podran encontrarse ms seguido. Tambin
depende del momento en el que se encuentre el trabajo regional, o si hay acontecimientos que asumir en comn.
5.2.6. Asamblea Nacional
Esta Asamblea es la mxima instancia de decisin a nivel Nacional. Se rige por su propio reglamento y esta
conformada por:
Los Delegados Diocesanos.
Los Coordinadores Nacionales.
El Equipo de Asesores Nacionales.
Los Representantes de Movimientos e Instituciones Nacionales.
El Presidente de la Comisin Episcopal para el Apostolado de los Laicos.
El Obispo responsable de la Pastoral de Juventud.
La Secretara Permanente de Pastoral de Juventud.
El Director del Instituto de Formacin Cardenal Pironio.
Pueden participar tambin de la misma, sin posibilidad de voto:
Los equipos regionales de Pastoral de Juventud (o sea, los dos delegados y un asesor de cada
comisin regional)
Secretara Permanente.
Coordinadores Nacionales.
Anexo
Misin y objetivos de la Pastoral de Juventud
En Abril de 1997, en la Asamblea Plenaria Nacional, definimos cual es el marco desde el cual entendemos
la Misin de la Pastoral de Juventud:
Hoy en la Argentina la misin de la Pastoral de Juventud, en Comunin eclesial hacia el Tercer
Milenio, es evangelizar a todos los jvenes con la pedagoga de Jess ( ensear, escuchar,
aprender, respetar, hacer crecer, acompaar, corregir, denunciar ) que permita una formacin
integral ( crecimiento en lo personal, en lo comunitario, en lo social y poltico, en la fe ) optando por
los pobres, dbiles, sufrientes, excluidos y marginados( desde su realidad, compartiendo su lucha
por la dignidad )
A la luz de este marco, en nuestra reunin de la Comisin Federal, en julio de 1997, pusimos en comn el
trabajo sobre los objetivos que cada regin del pas estuvo trabajando desde la Asamblea Plenaria. Descubrimos
cuatro ejes y para cada uno de ellos elaboramos objetivos. Los mismos fueron evaluados y reafirmados en la
Asamblea Nacional de mayo de 2001 en Puerto Iguaz.
EJE DE COMUNIN ECLESIAL
Generar espacios permanentes de dilogo, reflexin y oracin, donde todas las realidades estn
representadas, fortaleciendo la comunin en la pastoral orgnica y de conjunto.
EJE DE EVANGELIZACION
Salir con entusiasmo al encuentro de los jvenes en sus ambientes para anunciar a Jesucristo,
construyendo desde ellos y con ellos el Reino.
EJE DE FORMACION
Elaborar y acompaar itinerarios de formacin integral y permanente, partiendo de las realidades locales.
Despertar en la conciencia de los jvenes la necesidad de la formacin socio - poltica, para asumir el
compromiso en la transformacin de la realidad.
EJE DE OPCION PREFERENCIAL:
Alentar y acompaar procesos de insercin juvenil para sensibilizarnos y asumir un compromiso social
concreto.
23
ndice
Pag.
Organizacin de la Pastoral de Juventud en Argentina
Introduccin
1. La Pastoral de Juventud
Qu es la Pastoral de Juventud?
Caractersticas fundamentales
Niveles de accin pastoral
La organizacin de la Pastoral de Juventud como opcin pedaggica
2. Organizacin de la Pastoral de Juventud en la Parroquia
Elementos fundamentales de organizacin
Algunas orientaciones para la organizacin de un equipo parroquial
de Pastoral de Juventud
3. Organizacin de la Pastoral de Juventud en los Decanatos,
Zonas o Vicaras de una dicesis
[Link] de la Pastoral de Juventud en la Dicesis
Introduccin: Aspectos fundamentales de la organizacin
Asamblea Diocesana de la Pastoral de Juventud
Movimientos e Instituciones Juveniles
El Equipo Diocesano de Pastoral de Juventud ( E.D.P.J )
Naturaleza del E.D.P.J.
Convocatoria y creacin del equipo: responsabilidad del Obispo
Miembros del equipo: representatividad y perfil
Roles especficos del E.D.P.J.
Funciones y servicios del E.D.P.J.
Economa del E.D.P.J.
Etapas en la vida de los Equipos Diocesanos
[Link] de la Pastoral de Juventud en las
Regiones Pastorales y en el Pas
Quines conforman la Pastoral de Juventud Argentina?
Cmo nos organizamos?
Equipos Diocesanos
Movimientos e Instituciones
Medios Especficos
Instituto de Formacin Cardenal Eduardo Pironio
Comisiones Regionales de Pastoral de Juventud
Asamblea Nacional
Comisin Nacional de la Pastoral de Juventud
Secretara Permanente
Equipos de trabajo
Anexo
Misin y objetivos de la Pastoral de Juventud
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5
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