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Organización de La Pastoral de Juventud Argentina: Aportes para Los Equipos Diocesanos

ORGANIZACIÓN DE LA PASTORAL DE JUVENTUD ARGENTINA En la Asamblea Nacional de 1995 (29, 30 de Abril y 1º de Mayo, José C. Paz, Bs. As) surgió el deseo y la conveniencia de contar con un subsidio que sirviera de orientación para la formación de los Equipos Diocesanos de Pastoral de Juventud

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Organización de La Pastoral de Juventud Argentina: Aportes para Los Equipos Diocesanos

ORGANIZACIÓN DE LA PASTORAL DE JUVENTUD ARGENTINA En la Asamblea Nacional de 1995 (29, 30 de Abril y 1º de Mayo, José C. Paz, Bs. As) surgió el deseo y la conveniencia de contar con un subsidio que sirviera de orientación para la formación de los Equipos Diocesanos de Pastoral de Juventud

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ORGANIZACIN DE LA PASTORAL DE JUVENTUD ARGENTINA

Aportes para los Equipos Diocesanos

Introduccin
En la Asamblea Nacional de 1995 (29, 30 de Abril y 1 de Mayo, Jos C. Paz, Bs. As) surgi el deseo y la
conveniencia de contar con un subsidio que sirviera de orientacin para la formacin de los Equipos Diocesanos
de Pastoral de Juventud.
Desde aquella oportunidad hasta ahora, la idea fue madurando. Se escribieron y corrigieron numerosos
borradores, los que siempre intentaron plasmar experiencias vividas. Fue difcil realizar una sntesis que recogiera
todo esto. En el camino fueron muchos los que colaboraron con trabajo, tiempo y dedicacin. Especialmente
agradecemos a quienes formaron el primer equipo federal de elaboracin de este subsidio: P. Enrique Lpez (Arq.
de Mendoza), Javier Camellino ( Mov. Puente), Silvia Torrico ( Dioc. de Jujuy), Hernn Escudero ( Dioc. de Lomas
de Zamora), P. Daniel Cavaignac (Dioc. de Gualeguaych) y M. Fernanda R. Games (Comisin Nacional).
Tambin a Mons. Fernando Mara Baragall, obispo de Merlo-Moreno y delegado episcopal para la Pastoral de
Juventud, quien acompa todo este proceso de elaboracin.
Ms que nunca hoy Jess nos llama a ser Constructores de una civilizacin Nueva, basada en el Amor, de Aquel
que dio su Vida para que nosotros la tengamos en Abundancia. Este llamado al que como jvenes queremos
responder es tambin la invitacin a trabajar desde las distintas realidades, opiniones y carismas, desde la
diversidad para buscar unidos la eficacia de la Nueva Evangelizacin( 1).
Ciertamente este trabajo no agota la mucha y rica experiencia ya acumulada en el caminar de la Pastoral de
Juventud respecto a este tema. Tampoco pretende ser una solucin acabada a las dificultades que suelen
presentarse en la tarea cotidiana. Ms bien nos anima a ser creativos buscando las respuestas ms adecuadas a
las propias necesidades y realidades de los diferentes niveles de accin pastoral.
Queda, pues, abierto este subsidio a ulteriores modificaciones y aportes. Creemos, sin embargo, que puede
ayudarnos a seguir creciendo como Iglesia Joven, alentando la inmensa tarea evangelizadora que en favor de los
jvenes viene desarrollndose en la amplia y diversa geografa de nuestro pas. Los invitamos a sumar su
protagonismo para que nuestra Pastoral sea un verdadero espacio de Participacin y Comunin eclesial.
Es una profunda alegra poder entregar el trabajo terminado en manos de quienes son sus principales
destinatarios, mientras se celebra el I Encuentro Nacional de Coordinadores Diocesanos de Pastoral de Juventud.
Que Jesucristo, Seor de la historia, les permita ser instrumentos multiplicadores de este material, pero sobre todo
del profundo compromiso que significa este trabajo compartido.

+Fernando Maria Bargall


P. Roberto Di Francesco
P. Jorge F. Ramirez

German Falo
Evangelina Petrelli
Hernan Escudero

1 LINEAS PASTORALES PARA LA NUEVA EVANGELIZACION. CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA, 1990


1

1. La Pastoral de Juventud
1.1. Qu es la Pastoral de Juventud?
Con la expresin "Pastoral de Juventud" o "Pastoral Juvenil" se designan frecuentemente realidades y contenidos
distintos. A veces hacen referencia al proceso de educacin en la fe que realiza la Iglesia para la evangelizacin
de los jvenes; otras se aplican al conjunto de jvenes integrados en esos procesos y otras, sealan el conjunto
de estructuras y organismos que, en los diferentes niveles, hacen posible ese proceso pastoral. Estas tres
designaciones son vlidas y complementarias entre s, pero tomadas aisladamente son incompletas.
En el presente aporte, y para evitar confusiones, asumimos que la "Pastoral de Juventud" o "Pastoral Juvenil" es
"la accin organizada de la Iglesia para acompaar a los jvenes a descubrir, seguir y comprometerse con
Jesucristo y su mensaje para que, transformados en hombres nuevos, e integrando su fe y su vida, se conviertan
en protagonistas de la construccin de la Civilizacin del Amor" 2.
En los ltimos aos, esta accin evangelizadora fue configurando, tanto en la Argentina como en Latinoamrica, un
modelo o estilo de Pastoral de Juventud cuyas caractersticas fundamentales trataremos de sintetizar.
Antes de hacerlo recordemos que la evangelizacin de los jvenes no es ni puede considerarse como una "cosa de
los jvenes" sino como un desafo para toda la Iglesia 3. Toda la comunidad eclesial est llamada a comprometerse
para que, con su apoyo y orientacin, los jvenes puedan crecer y desarrollarse como personas, discpulos de
Jesucristo y protagonistas en la construccin de la Civilizacin del Amor. Como lo expresbamos anteriormente, la
Pastoral de Juventud debe posibilitar el encuentro de los jvenes con Jesucristo vivo, y alentar su seguimiento,
asumiendo un compromiso de vida.
1.2. Caractersticas fundamentales

"El punto de partida de la pastoral juvenil es el propio joven, asumido en su realidad personal, cultural y social.
La pastoral juvenil no inventa a los jvenes: en nombre de Jess los encuentra como son y donde estn..." 4 El
fundamento es claro: la evangelizacin, como propuesta e invitacin, no puede estar al margen del momento
histrico y de la situacin real que viven sus destinatarios. 5

La accin evangelizadora no se realiza por medio de acciones aisladas, sino a travs de un proceso que lleva
progresivamente al joven "a abrirse, a buscar respuesta a sus inquietudes, a valorar lo que construye su
persona, a madurar motivaciones personales profundas y a concretar su proyecto de vida y su opcin
personal"6.

Los jvenes son invitados a vivir este proceso evangelizador de forma participativa en pequeos grupos o
comunidades en las que aprenden a compartir "fe y vida, alegras y tristezas, reflexin y accin, ilusiones y
preocupaciones; tambin la oracin, la fiesta, las inquietudes, todo lo que son y quieren ser, lo que viven, lo
que creen, lo que sienten, lo que esperan".

En este proceso, el lugar privilegiado lo tiene "la presentacin atractiva y motivadora de Jesucristo, camino,
verdad y vida (Jn. 14,6), como respuesta a sus ansias de realizacin personal y a sus bsquedas de sentido
de la vida. En el encuentro con Jess vivo, los jvenes se evangelizan, es decir, descubren, viven, testimonian
y anuncian su estilo de vida y aprenden a ver la realidad y los hechos de todos los das como signos de una
historia de amor que relaciona a Dios con los hombres como hijos y a los hombres entre s como hermanos".

2
3

CELAM, Civilizacin del Amor, Tarea y Esperanza (Orientaciones para una pastoral juvenil latinoamericana, SEJ 9)(Bogot 1995) 176.
"Evangelizar no es para nadie un acto individual y aislado, sino un acto profundamente eclesial": PABLO VI, Exhortacin Apostlica
Evangelii Nuntiandi, 60.

4 CELAM, dem 177.


5 Un buen anlisis y descripcin de este "punto de partida" lo encontramos en la 1a. parte de Civilizacin del Amor, tarea y esperanza, pgs.
13-88, especialmente pgs. 15-64.

6 CELAM, dem 178.


2

Esta experiencia permite reconocer "el llamado a una nueva manera de ser, de pensar, de actuar, de vivir y de
amar; a un orden nuevo, a una renovada comprensin del hombre, del mundo y de la historia".

El logro ms alto y hermoso de este proceso se da cuando "el estilo de vida de Jess se hace estilo de vida de
los jvenes". Seguir a Cristo se convierte as en "un discipulado y en una misin de entrega y servicio para
hacer realidad la Civilizacin del Amor". Los jvenes llaman entonces a otro jvenes, "a travs del anuncio y
del testimonio, para servir a la vida; alentarla, cuidarla y respetarla; defenderla y organizarla en formas de
convivencia que sean praxis de verdad, justicia, paz y amor que hagan presente a Dios como "Padre de
todos". Este estilo significa tambin vivir en comunin y participacin; realizar progresivamente la liberacin
integral del hombre y de la sociedad; vivir el trabajo, el estudio, la profesin, la vida entera con vocacin de
servicio comunitario y solidario.

El modo de realizar este proceso evangelizador es desde los jvenes y con los jvenes. "Ellos son sujetos
activos de sus propios procesos y estn llamados a ser los primeros e inmediatos evangelizadores de los otros
jvenes. Este protagonismo es elemento fundamental de la pedagoga, de la metodologa y de la organizacin
de la Pastoral Juvenil".

La pluralidad de realidades juveniles plantea a la Pastoral de Juventud la necesidad de pastorales


diferenciadas o sectoriales que tengan en cuenta las diversas situaciones y actitudes de los jvenes frente a la
fe y frente a la vida y puedan responder a ellas. Queremos caminar junto a todos los jvenes, en su propia
cultura juvenil, estructuras y ambientes. Es necesario llegar a las races mismas de la realidad juvenil, su
manera fundamental de ser, de relacionarse con Dios, con el prjimo, con la naturaleza; es decir la cultura
juvenil en el sentido ms hondo de la palabra.

En algunos lugares la Pastoral Juvenil ha logrado elaborar propuestas diversificadas para los jvenes
campesinos o rurales, para los estudiantes secundarios, para los jvenes obreros o trabajadores, para los
universitarios, para los jvenes indgenas, para los jvenes en situaciones crticas, etc. 7 Sin embargo queda
todava un largo camino por recorrer para afianzar estas experiencias y para lograr conocer, respetar, defender
y responder evanglicamente a la rica diversidad tnica y cultural que existe en nuestro pas.

La accin evangelizadora ha de estar animada con un espritu y dinamismo misionero, buscando llegar
tambin "a quienes participan ocasional o espordicamente y sobre todo a la gran masa juvenil que no se
acerca a los ambientes eclesiales y que no ha recibido todava el anuncio liberador de Jesucristo".

La pastoral de conjunto, signo y expresin de una Iglesia comunional y misionera, fortalece y anima el caminar
de la Pastoral de Juventud. La comunin orgnica caracterizada por la simultnea presencia de la diversidad
y de la complementariedad de las vocaciones y condiciones de vida, de los ministerios, de los carismas y de
las responsabilidades8, es imagen para todos los hombres del amor del Dios Trinidad que busca que todos
seamos Uno. El desafo de hacer eficaz el anuncio del Evangelio en el mundo juvenil, nos compromete a
comprender la misin de la Pastoral de Juventud integrada a la tarea evangelizadora de toda la Iglesia.

El acompaamiento de la comunidad eclesial a los jvenes se da especialmente a travs de los asesores. Es


necesario, y urgente, que estn adecuadamente formados, que quieran de verdad a los jvenes, que estn en
actitud de escucha, comprensin y cercana y que conozcan suficientemente las caractersticas pedaggicas y
metodolgicas del proceso de Pastoral de Juventud.

1.3. Niveles de accin pastoral


Dada la diversidad del mundo juvenil, toda accin pastoral, para ser eficaz, tiene que tener en cuenta los desafos
propios de los jvenes a los que quiere llegar. Tiene que prever tambin diferentes niveles de accin de acuerdo a
su grado de incorporacin a la Pastoral de Juventud y al medio especifico en que se desarrollan sus vidas.
Podramos distinguir tres niveles de accin pastoral con los jvenes:
El nivel de participacin estable:

7 Cfr. CELAM, idem, pgs. 32-53 y


8

227-246.

Cfr. Christifideles Laici, 20

Es el nivel al que se dedican la mayor parte de los esfuerzos de la Pastoral de Juventud. En este nivel se
sustentan todos los niveles de participacin. Abarca todo lo que se realiza para impulsar la experiencia de la
comunidad juvenil como el medio mas adecuado para acompaar el proceso de maduracin humana y
cristiana y de crecimiento personal, comunitario y social de los jvenes. La participacin puede darse desde la
pertenencia a un territorio (parroquia / capilla), o a un medio especfico (estudiantes, obreros, campesinos,
universitarios, etc.) o a un movimiento laical.

el nivel de participacin espordica: abarca el acompaamiento de los jvenes que, sin estar integrados en
comunidades juveniles, acuden con frecuencia a la parroquia o a las diversas actividades juveniles que se
programan. Ejemplos: jornadas de formacin, talleres, encuentros y convivencias, retiros, misiones juveniles,
etc.

El nivel masivo: abarca todas las acciones que buscan presentar el Evangelio y sus valores a un gran grupo
de jvenes. Ejemplos: cartas abiertas o mensajes a los jvenes ("pronunciamientos que asuman y denuncien
sus problemas, iluminen con el Evangelio y la enseanza de la Iglesia las diversas situaciones juveniles y den
esperanza, aliento y orientacin en momentos y circunstancias coyunturales" 9); festivales, peregrinaciones,
vigilias, encuentros de oracin, etc. El nivel masivo adquiere una importancia especial si consideramos la
enorme cantidad de jvenes que no participan, y quiz no participarn nunca, en la vida cotidiana de la Iglesia
y a quienes todava no les ha llegado, propuesto adecuadamente, el anuncio liberador de Jesucristo.

Cada uno de estos tres niveles tiene sentido en s mismo, representa un desafo particular y requiere tareas y
capacitacin especfica.
1.4. La organizacin de la Pastoral de Juventud como opcin pedaggica
Para poder llevar adelante su misin, la Pastoral de Juventud esta llamada a organizarse de manera participativa y
en comunin, creando estructuras de coordinacin, animacin y acompaamiento que permitan la reflexin y el
intercambio entre las experiencias que se realizan en los distintos niveles de la Iglesia: grupos o comunidades,
parroquias, zonas, vicaras o decanatos, dicesis, regin, pas y continente.
Esta forma de organizacin es una opcin pedaggica muy importante en la Pastoral de Juventud porque:

favorece la formacin en la accin de los jvenes, generando espacios de dilogo y de decisin para la
conduccin responsable de toda la accin pastoral.

promueve el protagonismo juvenil, abriendo a los jvenes a nuevas dimensiones y sectores de la vida de la
Iglesia, educndolos para el dilogo con otras experiencias del mundo juvenil y de la sociedad, posibilitndoles
su incorporacin a la tarea concreta de transformacin de la realidad, desde su participacin consciente,
dialogante y protagnica en las estructuras de la sociedad;

impide que los grupos o comunidades juveniles se cierren en una visin parcial y limitada perdiendo la
memoria histrica, la fidelidad a la accin evangelizadora o el sentido de Iglesia.

La organizacin participativa y de comunin forma parte de la misma misin evangelizadora de la Pastoral de


Juventud. No se trata de algo sin importancia y frente a lo cual se pueda ser indiferente, se pueda participar o no
participar. Si no existe, hay que aportar para crearla. Si es defectuosa, hay que ayudar a mejorarla. Si va ya
caminando, hay que impulsarla y dinamizarla. Lo que no es posible es pretender evangelizar a los jvenes sin la
organizacin bsica de la Pastoral de Juventud en sus diferentes niveles. Tampoco es posible llevar adelante una
Pastoral de Juventud al margen de la pastoral orgnica de la Iglesia diocesana.

9 CELAM, idem, pg. 249.


4

2. Organizacin de la Pastoral de Juventud en la Parroquia


2.1. Elementos fundamentales de organizacin
La parroquia es la comunidad de comunidades , que viven en un determinado territorio. Atenta a las diversas
experiencias de juventud que surgen en su interior, se convierte en centro de coordinacin y de animacin de
comunidades, grupos y movimientos juveniles. Ayuda a integrar la pastoral juvenil en la pastoral de conjunto y
promueve su plena participacin en sus estructuras organizativas a travs de su presencia en el consejo pastoral,
donde los jvenes deberan tener la posibilidad de hacer or su voz y de integrarse a toda la comunidad parroquial
10

11

Una buena organizacin parroquial debera generar el espacio para la participacin de todos los jvenes y los
grupos, adems de favorecer una coordinacin estable y dinmica que se expresen en los espacios de decisin
propios (equipo parroquial de pastoral de juventud, asamblea parroquial juvenil, etc)
2.2. Algunas orientaciones para la organizacin de un equipo parroquial de Pastoral de Juventud
Es muy frecuente que en las parroquias haya jvenes que comiencen a reunirse luego de alguna celebracin
masiva, retiro espiritual, campamentos, catequesis de confirmacin, etc, y formen grupos juveniles con diferentes
objetivos. Algunos se renen a hacer oracin, otros estn mas atrados por el conocimiento de la Biblia y las
verdades reveladas, muchos se sienten comprometidos en algn proyecto solidario, o simplemente necesitan
encontrar un mbito para socializar. Sin embargo, en no pocos casos, los grupos juveniles son una mezcla de todo
lo anterior. Muchas veces estos grupos son coordinados naturalmente por algn joven o adolescente mayor que
el resto o con un poco mas de experiencia en el tema. Otras, por seminaristas o religiosas delegados por los
prrocos, y las menos de las veces por laicos adultos. La frecuencia de reuniones de estos grupos es variada:
desde una vez por mes hasta diariamente.
En todos los casos, ya sea que hablemos de un grupo estable o espordico, de adolescentes o jvenes, o de uno
o varios grupos juveniles, generalmente estn muy lejos de tener una estructura organizada de Pastoral de
juventud. Para llegar a concretar este objetivo puede ser muy til un Equipo Parroquial de Pastoral de Juventud
que se encargue de animar, articular, y acompaar los procesos de cada grupo de jvenes, ser portavoz de las
inquietudes propias de la comunidad juvenil toda.
Llegar a consolidar este equipo no es tarea sencilla, y la experiencia nos dice que suele ser muy til que en un
primer momento el prroco o responsable de la parroquia forme un grupo promotor encargado de la convocatoria y
organizacin de este equipo.
En esta primera etapa, el prroco puede integrarlo con uno o dos jvenes de su confianza, que no necesariamente
este capacitado o formado profundamente. Bastara con que tenga una base acerca de las verdades de la Fe,
espritu de participacin y compromiso, llegada a los jvenes y capacidad de trabajo en equipo.
Si ya existen grupos o comunidades juveniles, aunque no estn consolidados y sean espordicos, ser clave
integrar al equipo a algn representante (en lo posible animador natural del grupo) de cada uno de ellos. Es
importante que si bien en un principio pueden no sumarse, se tenga en cuenta a los grupos que no estn
integrados en las sedes parroquiales: capillas, parajes, colegios parroquiales, etc., dependiendo, por supuesto, de
la realidad propia de cada parroquia.
Hasta aqu no podemos decir que ya este armado y terminado el equipo parroquial de pastoral de juventud. Sin
embargo, el grupo ya puede definir algunos criterios de trabajo y organizacin.
La segunda etapa ser la de consolidacin: ya los grupos estn mas organizados, han definido su identidad y
pertenencia y participacin en la vida parroquial. Puede ser este el momento de pensar en armar equipos de
trabajo que apoyen la vida de la comunidad juvenil. Algunos ejemplos pueden ser:

10 Sto Domingo 58
1111 DP 644
5

Equipo de apoyo: encargado de la formacin integral de asesores, animadores y otros roles particulares de
cada grupo.
Equipo de apostolado comunitario: destinado especialmente a presentar a Jesucristo a los jvenes que no
participan de forma estable.
Equipo de espiritualidad juvenil: encargado de promover actividades espirituales, retiros, horas santas
juveniles, participacin en la liturgia, etc, respetando los diferentes carismas.
La creatividad juvenil es inmensa, por lo que presentamos estos equipos solo como propuestas.
Una vez que todo lo anterior se vaya asumiendo, y la comunidad juvenil haya madurado en compromiso y
participacin, los responsables parroquiales podrn dar el paso siguiente, que es el de formalizar un equipo
parroquial de pastoral de juventud. De este modo se inicia una tercera etapa, caracterizada por decisiones mas
participadas y consensuadas por todos los jvenes de la comunidad parroquial, opciones de trabajo mas definidas
y comprometidas con la realidad social que vive la parroquia, espritu de comunin que ayude a una presencia
efectiva en las decisiones pastorales de la misma parroquia.
Es importante definir en esta etapa quienes acompaaran al Equipo Parroquial de Pastoral de Juventud en los
roles de coordinador/es y asesor/es.
Un signo de madurez en este proceso es la realizacin de asambleas juveniles parroquiales, que sirven para
planificar, decidir y evaluar las lneas y acciones comunes que guiaran la accin pastoral a nivel parroquial.

3. Organizacin de la Pastoral de Juventud en los Decanatos, Zonas o Vicarias de una


dicesis.
En las dicesis que son territorialmente muy extensas, muy pobladas o tienen realidades sociales y pastorales
muy diferentes, las parroquias de agrupan en zonas, vicarias o decanatos, para lograr una mejor animacin y una
mayor eficacia en el trabajo pastoral. En estos mbitos se reproducen (al nivel correspondiente) las orientaciones
bsicas de organizacin que se presentaron a nivel parroquial.

4. Organizacin de la Pastoral de Juventud en la Dicesis


4.1. Introduccin: Aspectos fundamentales de la organizacin
Toda pastoral de juventud debe estar en comunin con la pastoral orgnica diocesana y desarrollar su accin
teniendo en cuenta las orientaciones pastorales de esa Iglesia Particular.
Como en los niveles anteriores, y en continuidad con las caractersticas de organizacin ya sealadas, es
importante reconocer algunas instancias diocesanas:
4.1.1. Asamblea Diocesana de Pastoral de Juventud
Es la instancia ms amplia y representativa de las experiencias de Pastoral de Juventud que existen en las
dicesis: jvenes, animadores, coordinadores y asesores de los equipos parroquiales, decanales, de las
pastorales especificas que puedan existir en la dicesis, de los movimientos e instituciones. Es el espacio donde
se intercambian iniciativas, se detectan las necesidades comunes, se buscan caminos y respuestas, se hacen
opciones, se planifica y evala el caminar de la Pastoral de Juventud diocesana en comunin con la Iglesia local y
la Pastoral de Juventud en los otros niveles. Por convocar a un numero importante de personas, se rene
ordinariamente una vez por ao.
La experiencia nos dice que en algunos lugares esta Asamblea Diocesana de Pastoral de Juventud se presenta
como un encuentro diocesano de jvenes. Si bien es tambin importante realizar encuentros que motiven y
ayuden a la comunin, estos no reemplazan el trabajo y el espritu de una Asamblea Diocesana, ya que sus
objetivos son diferentes.
6

4.1.2. Movimientos e Instituciones Juveniles


Nuestra realidad pastoral presenta la singular caracterstica de contar con una gran cantidad de movimientos e
instituciones trabajando con los jvenes. Todos ellos realizan sus aportes, desde sus carismas particulares y
estructuras que les son propias, enriqueciendo la Pastoral de Juventud. Por eso resultara de mucha importancia
su integracin en las estructuras de organizacin en el nivel diocesano, y especialmente su insercin en el Equipo
Diocesano de Pastoral de Juventud.
4.2. El Equipo Diocesano de Pastoral de Juventud (E.D.P.J)
4.2.1. Naturaleza del E.D.P.J.
Las experiencias recogidas a lo largo del pas y de Latinoamrica nos alientan a presentar como una de las
maneras convenientes de organizacin de la Pastoral de Juventud en el nivel diocesano al EQUIPO DIOCESANO
DE PASTORAL DE JUVENTUD (en adelante: E.D.P.J).
Este equipo no es un grupo juvenil ms, ni una "institucin". El E.D.P.J. es un organismo de servicio y animacin
dentro de la Pastoral Diocesana, que pone su acento en la evangelizacin de los jvenes.
Entendemos al E.D.P.J. como una comunidad representativa de los distintos mbitos y realidades juveniles de la
dicesis, que anima y genera servicios, que ayuda a la promocin del joven procurando su formacin integral, su
crecimiento en la fe, espiritualidad y compromiso social. Comunidad organizada, en comunin con toda la Iglesia y
con el proceso de la Pastoral de Juventud en sus niveles locales y diocesanos, regionales, nacional y
latinoamericano.
4.2.2. Convocatoria y creacin del equipo: responsabilidad del Obispo
Para la conformacin del E.D.P.J. es muy importante la decisin pastoral del Obispo. l es el primer responsable
de la misin evangelizadora de su comunidad diocesana. Como Pastor, su misin es ejercer el servicio de la
unidad y la comunin eclesial; orientar y animar los procesos pastorales en la Dicesis, y en lo que respecta a la
pastoral de juventud, "animar a los prrocos y comunidades a preocuparse por la evangelizacin de los jvenes,
destinar personas y recursos, y con su palabra y su presencia, motivar su accin y su compromiso". 12
Como en los otros mbitos de la pastoral diocesana, el E.D.P.J. no puede autoconvocarse ni autoerigirse. Esta
tarea corresponde al Obispo, quien comnmente delega la responsabilidad de la convocatoria y creacin del
E.D.P.J. a un asesor diocesano por l nombrado.
En las dicesis en donde los E.D.P.J. no existan, o no haya una Pastoral de Juventud organizada, animamos a
que los mismos jvenes tomen la iniciativa de dialogar con sus obispos sobre el tema, y comiencen su propio
camino de organizacin. Los equipos regionales y la Comisin Nacional de Pastoral de Juventud pueden ayudar
en esta etapa aportando la experiencia y el acompaamiento necesarios.
4.2.3. Miembros del equipo: representatividad y perfil
Consideramos muy importante que, en la medida de lo posible, se encuentren representadas en el E.D.P.J. todas
las realidades juveniles presentes en la dicesis.
Por este motivo, un modo de constitucin del [Link] podra ser:
- jvenes delegados de los equipos zonales / decanales (pueden ser 2 por cada zona o decanato)
- jvenes delegados de los equipos de las pastorales especficas de juventud (tambin, 2 por cada
rea/mbito/sector)
- jvenes delegados o representantes de los movimientos juveniles diocesanos (2 por movimiento)
- los asesores zonales / decanales
- el/los asesor(es) diocesano(s)
- representantes de los equipos de apoyo (formacin, comunicacin, etc.)

12 CELAM, idem, pg. 291.


7

El segundo aspecto fundamental es el espritu que ha de animar a los miembros del E.D.P.J.. y ciertas cualidades
que han de ir adquiriendo:
las personas convocadas deben estar entusiasmadas con la propuesta de animar la pastoral de juventud,
brindando con alegra este servicio y convencidos que el esfuerzo evangelizador en favor de los jvenes
de la Dicesis vale la pena.
es conveniente que cuenten con alguna experiencia pastoral, mucho espritu de servicio y un fuerte nimo
misionero que los lleve a preocuparse y ocuparse no slo de los jvenes que ya estn en los grupos o
comunidades juveniles, sino tambin de la inmensa multitud que an no conoce o no ha recibido
adecuadamente el anuncio del Evangelio de Jesucristo.
es importante que vayan adquiriendo una visin cada vez ms completa y global acerca de la amplia y variada
realidad diocesana y de los problemas que ataen a la vida de los jvenes.
para que su tarea de animacin alcance una verdadera pastoral de proceso, es necesaria su estabilidad y
continuidad en el Equipo. Establecer un perodo adecuado y explcito de compromiso, ayudar para esto.
Por ej. 2 o 3 aos, pudiendo renovarse conforme al discernimiento personal y comunitario y a las
necesidades de la Dicesis.
la formacin personal y comunitaria, ser base fundamental para que los integrantes del E.D.P.J. sean
generadores de un estilo pastoral inculturado, atento a lo que viven los jvenes del propio lugar de vida y
de este tiempo, que lleve a la comunin y al compromiso evangelizador.
la espiritualidad que debe animarlos estar centrada en Jesucristo, en su persona y en su Palabra, y se
alimentar a travs de una vida sacramental frecuente que les permita crecer en la intimidad con el Seor
y renovar el sentido de la misin que El amorosamente les encomienda y que ellos generosamente han
aceptado.
4.2.4. Roles especficos en el E.D.P.J.
Para el buen funcionamiento del mismo, es necesario diferenciar con claridad roles y funciones que favorezcan el
dinamismo: asesora, coordinacin y participacin como miembros. Esta distincin ayuda enormemente a evitar
superposiciones y conflictos innecesarios.
Los Asesores Diocesanos de Pastoral de Juventud:
El servicio de la Asesora Diocesana, comnmente desempeado por sacerdotes, no debera excluir la posibilidad
de religiosos/as o laicos/as adultos. Puede estar a cargo de una o ms personas.
Las experiencias recogidas nos dicen que es recomendable que los asesores tengan una estabilidad, por un
perodo de tiempo no menor a 3 aos. Lo que ahora diremos en singular vale para todos los asesores (cuando
este servicio es brindado por ms de uno).
El Asesor diocesano es el delegado pastoral del Obispo para el servicio evangelizador de la Iglesia local a los
jvenes. Como tal, (junto al E.D.P.J.) representa la Pastoral de Juventud Diocesana ante los sacerdotes y dems
agentes pastorales de la Dicesis, tanto en lo que se refiere a la preocupacin pastoral del Obispo, como en lo que
se refiere a la participacin y crecimiento de los jvenes en la vida de la Iglesia. Con su presencia y experiencia
acompaa, orienta, aclara, apoya, el caminar del E.D.P.J. y a cada uno de sus miembros, siempre con actitud de
dilogo, favoreciendo el encuentro personal con Jesucristo, promoviendo la participacin y protagonismo de los
jvenes, siempre de acuerdo a la Pedagoga de Jess.
Entre otros aspectos, y teniendo en cuenta las caractersticas propias de cada lugar, el asesor diocesano debera:

Mantener, junto con los coordinadores diocesanos, un dilogo frecuente y cercano con el Obispo.
Velar constantemente para que todas las realidades juveniles (parroquiales, movimientos, instituciones,
8

sectores o ambientes, etc.) estn representadas de alguna manera en el E.D.P.J..


Animar y colaborar activamente en el trabajo del E.D.P.J.
Favorecer y promover una permanente evaluacin del quehacer pastoral del E.D.P.J..
Promover una fluida relacin con los dems servicios pastorales de la Dicesis.
Mantener, junto con los coordinadores diocesanos, estrecha vinculacin con la Comisin Regional y con la
Comisin Nacional de la Pastoral de Juventud.
Acompaar y resguardar el proyecto de vida de cada uno de los miembros del E.D.P.J., como as tambin
su profundo compromiso y pertenencia a la Iglesia.

Los Coordinadores Diocesanos de Pastoral de Juventud


Son jvenes (preferentemente dos), propuestos por el E.D.P.J. y confirmados por el Obispo o nombrados
directamente por l, segn costumbre en las diversas dicesis. Coordinan las reuniones del E.D.P.J. representan
normalmente al E.D.P.J. ante otras instancias pastorales (como el Consejo Diocesano de Pastoral) y organismos
extraeclesiales, y toman decisiones inmediatas.
Les corresponde tambin:

mantener un dilogo frecuente y cercano con el Obispo, presentndole peridicamente los progresos,
proyectos, dificultades, etc. de la accin pastoral;
preparar las reuniones del E.D.P.J.: orden del da, delegar en quien corresponda el tratamiento de los
distintos temas, etc.,
animar constantemente el discernimiento del E.D.P.J. respecto a los servicios pastorales que este debera
brindar para responder con realismo, audacia y sentido evanglico a las necesidades y situaciones de los
jvenes de la dicesis.
Tener una mirada global del proceso diocesano de Pastoral de Juventud.

Los miembros del E.D.P.J.


Por su condicin de representantes o delegados de las distintas zonas, decanatos o vicaras, de las pastorales
especficas o sectoriales, de los movimientos e instituciones juveniles, de los equipos de apoyo, etc., cumplen una
funcin fundamental como nexo entre el mbito que representan y la Pastoral de Juventud Diocesana. Por ello han
de esforzarse por traer al E.D.P.J. las inquietudes, necesidades, proyectos y experiencias del mbito que
representan y, al mismo tiempo, llevar a l las decisiones, objetivos, propuestas, etc., elaboradas a nivel
diocesano. Este "ida y vuelta" es un aspecto que han de cuidar constantemente.
Por su condicin de miembros del E.D.P.J. han de habituarse a pensar y reflexionar acerca de la vida de los
jvenes no slo desde la realidad que representan sino tambin con una mirada diocesana, que abarque la
situacin y problemtica pastoral de todos los jvenes de la Dicesis.
4.2.5. Funciones y servicios del E.D.P.J.
El Equipo Diocesano de Pastoral de Juventud, debe interesarse por:
-

Conocer las diversas realidades juveniles de la Dicesis, estar atento a las nuevas formas, lenguajes, mtodos
y necesidades que manifiesta la cultura juvenil.
Promover y acompaar el desarrollo de la Pastoral de Juventud en los diferentes niveles de vida eclesial: en lo
diocesano, en lo zonal/decanal, en todas las parroquias, colegios, instituciones y movimientos juveniles. Para
esto es conveniente visitar las zonas/decanatos, las parroquias, mantener una comunicacin fluida con
prrocos y asesores; orientar y animar a los jvenes en la organizacin de sus estructuras de coordinacin.
Aunar esfuerzos con otras organizaciones en el trabajo especfico con jvenes.
Planificar las actividades con objetivos claros, siendo respetuosos de las lneas pastorales de la dicesis y
teniendo en cuenta las orientaciones de la Pastoral de Juventud regional y nacional.
Estar abiertos a la comunin eclesial, a la planificacin de la misin y al trabajo en conjunto con otras reas
pastorales.
Participar en la vida de la Pastoral de Juventud de la regin y a nivel nacional, favoreciendo las experiencias
de intercambio entre los Equipos Diocesanos y el enriquecimiento mutuo.
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Realizar una evaluacin peridica de las actividades, para promover la renovacin permanente.
Llevar el archivo y memoria del caminar de la Pastoral de Juventud en la dicesis.

El E.D.P.J. tambin puede brindar servicios como:


-

Un boletn o publicacin similar que difunda la actividad de la Pastoral de Juventud en la Dicesis, siendo a la
vez un nexo de comunicacin entre las diversas comunidades juveniles.
Capacitacin de los agentes pastorales promoviendo cursos, material de estudio, etc.
Momentos de espiritualidad que posibiliten el encuentro profundo con Jess a travs de retiros, jornadas,
encuentros.
Una Secretara permanente a disposicin de los jvenes, que sea referencia para todos los que necesiten
comunicarse con el E.D.P.J.

4.2.6. Economa del E.D.P.J.


Una cuestin importante a tener en cuenta es incluir en la planificacin el aspecto econmico. Ser conveniente
elaborar un presupuesto anual, donde se prevean los gastos del equipo, y un sistema adecuado de registro de
gastos y de dinero disponible.
La experiencia nos muestra que no todos los E.D.P.J. de nuestro pas tienen las mismas oportunidades e ingresos
econmicos. Cada equipo tendr que evaluar la situacin, pedir asesora a gente especializada en el tema (una
buena oportunidad para tomar contacto con el Consejo Diocesano de Asuntos econmicos o con el ecnomo
diocesano), discernir si es conveniente o no recurrir a sponsors o subvenciones del Gobierno o de particulares,
como as tambin tratar de conseguir recursos propios para la tarea de la Pastoral de Juventud. Este tema no es
secundario y hay que abordarlo. Muchos proyectos quedan a mitad de camino por no contar con los medios
econmicos necesarios.
En la Secretaria Permanente de la Pastoral de Juventud Argentina, como tambin en algunas dicesis y
movimientos, existen equipos que pueden ayudar y asesorar en este tema.
4.2.7. Etapas en la vida de los Equipos Diocesanos
Animar una pastoral de procesos nos lleva a pensar todos sus espacios con la idea de camino o de itinerario. Por
este motivo trataremos de exponer ahora los elementos presentados anteriormente en forma general sobre los
E.D.P.J. desde la dinmica de cuatro etapas por las que normalmente atraviesa todo equipo diocesano de Pastoral
de Juventud: 1) Gestacin y nacimiento, 2) Organizacin, 3) Consolidacin y continuidad, 4) Renovacin y
superacin. Esto no deja de ser una propuesta de trabajo. Podr tener las modificaciones que parezcan oportunas
de acuerdo a la realidad que se est viviendo en cada lugar. Estamos convencidos que en este trabajo de la
Pastoral de Juventud, como en toda pastoral, no existen frmulas mgicas o recetas infalibles. Simplemente
compartimos experiencias que han servido para dinamizar el trabajo evangelizador de esta Pastoral de Juventud.
a) Primera etapa: GESTACIN Y NACIMIENTO
Supongamos el caso en el que una dicesis no tiene nada organizado en relacin a la Pastoral de Juventud, o que
sufri el fracaso de intentos de organizacin anteriores, y desea ahora comenzar o recomenzar con la constitucin
de un E.D.P.J.
Un requisito previo y fundamental es la designacin, por parte del Obispo, de un Asesor/a Diocesano o equipo de
asesores, con el mandato - misin de llevar adelante esta tarea.
Respecto a la primera convocatoria y primera reunin:
El primer paso aconsejable es que el Asesor/a designado/a por el Obispo invite a 3 o 4 jvenes, con un mnimo de
experiencia en Pastoral de Juventud, para formar un "equipo o consejo coordinador provisorio" que comparta con
l la tarea de lograr una convocatoria inicial de quienes deberan constituir el E.D.P.J., y la buena preparacin de
una primera reunin que marque el espritu y el sentido del desafo que se comienza. Este equipo provisorio no
necesariamente ser representativo, ya que solo da el puntapi inicial en el trabajo. Pero s ser necesario que
quienes lo formen conozcan mnimamente la realidad de la dicesis. En algunos casos este equipo puede
10

permanecer formado para seguir al servicio del futuro E.D.P.J. o desaparecer cuando este afirme su tarea.
Estamos convencidos de que un buen inicio del E.D.P.J. ayudar enormemente a su futuro trabajo.
Nos parece que los siguientes pasos a dar por este primer equipo provisorio podran ser los siguientes:
1. Fijar con bastante tiempo de anticipacin (ej. 2 meses) el da y el horario (comienzo y trmino) de la primera
reunin del E.D.P.J. que se pretende constituir. En dicesis con gran superficie y distancias, hay que tener en
cuenta el tiempo de viaje que necesitarn quienes se trasladen desde lejos, el costo de los pasajes, etc.
2. Elaborar una carta, que ser enviada a los responsables pastorales de los diferentes decanatos o vicaras
zonales (depende mucho de la organizacin territorial y pastoral de la dicesis). Tambin a los responsables de
pastorales juveniles sectoriales donde las hubiere (secundarios, obreros, universitarios, etc.); y a los dirigentes de
los movimientos apostlicos juveniles presentes en la dicesis. En el contenido de dicha carta se debera incluir:
-

la decisin del Obispo de crear en su Dicesis el E.D.P.J. que animar y acompaar la Pastoral de Juventud
diocesana. (Se puede mencionar el aval del Obispo o, mejor todava, se le puede pedir que sea l quien firme
la carta)
la importancia fundamental de que todas las realidades juveniles estn representadas, desde el comienzo, en
dicho Equipo para que pueda llevar dignamente el nombre de "diocesano".
el pedido de designar y enviar 2 jvenes y un asesor (sacerdote, religioso/a o laico) para que participen en
esta primera reunin representando las respectivas zonas/decanatos, pastorales sectoriales y movimientos.
En el caso de las zonas o decanatos pastorales, sera conveniente aclarar que la representatividad de esos
jvenes se ir consolidando con el tiempo, sea porque el equipo zonal - que progresivamente se organizar los confirma como sus representantes, sea porque dicho equipo elige otros 2 que considera ms
representativos. Una aclaracin anloga puede hacerse para el caso de las pastorales sectoriales y para los
movimientos.

3. Preparar meticulosamente la primer reunin para que no queden aspectos librados al azar o a la improvisacin.
Para ello sugerimos:
-

fijar claramente el objetivo: exponer a los participantes la necesidad de constituir el E.D.P.J. que asumir la
animacin de la Pastoral de Juventud diocesana e invitarlos a ser los iniciadores del mismo.
fijar claramente los tiempos, contenido y metodologa de la reunin. Proponemos un modelo de reunin
posible:
oracin inicial bien preparada (20 minutos) con algn texto de la Sagrada Escritura, silencio, algn
gesto significativo, etc.
designacin de un secretario/a que vaya tomando nota de lo tratado
exposicin clara del motivo de la reunin y presentacin de lo que es y realiza un E.D.P.J.
tiempo para preguntas o inquietudes
propuesta concreta a los participantes de ser los iniciadores del E.D.P.J.
tiempo para reflexin en grupos acerca de la propuesta.
presentacin por grupos de la respuesta elaborada
fijar el calendario de las prximas 7 u 8 reuniones (1 por mes es una buena frecuencia)
oracin final celebrando el gozo de este primer paso y de la certeza de contar con el auxilio de
Dios.

Objetivos del equipo en esta etapa inicial:


Consideramos que esta etapa inicial ha de durar aproximadamente todo un ao (10 reuniones). A lo largo
de este ao se intentaran alcanzar los siguientes objetivos:
-

integracin de los miembros del E.D.P.J y consolidacin de la mstica que ha de animar siempre sus
tareas y actitudes
conocimiento de la realidad de los jvenes de la dicesis
relevamiento de las experiencias o acciones pastorales ya en curso en la dicesis
adquirir conocimientos acerca de planificacin pastoral (marco de la realidad, marco doctrinal,
objetivos, metas, responsables, fechas, etc.)
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conocimiento de las lneas pastorales diocesanas, de la regin y del pas.

Metodologa a emplear
-

Tener presente en cada reunin la pedagoga que Jess sigui en cada uno de los encuentros que
tuvo con sus hermanos.
preparacin muy cuidadosa de cada una de las reuniones (al estilo de la primera). Es aconsejable que
el "equipo o consejo coordinador", encargado de prepararlas, invite rotativamente a los delegados de
las zonas / sectores / movimientos a ayudarle en esta tarea.
comenzar siempre cada reunin con un momento intenso de oracin.
designar alguien para la secretara: escribir las actas - memoria de las reuniones, recordar las fechas,
enviar sntesis de cada reunin a los ausentes, etc.
realizar algn curso de planificacin con alguien capacitado para brindarlo.
realizar alguna convivencia para profundizar la integracin y conocimiento de los miembros del Equipo.
realizar encuestas en las diversas zonas que permitan conocer y escuchar la voz de los jvenes.
presentar la situacin de la Pastoral de Juventud en cada zona / sector / movimiento.

Caractersticas de esta etapa


Peligro a evitar: es muy frecuente que los organismos o equipos pastorales eclesiales se conviertan rpida y
nicamente en organismos o equipos de trabajo. Es verdad que el sentido ltimo de todos ellos es desarrollar una
accin pastoral concreta. Pero tambin es verdad que si slo "trabajan", y no rezan comunitariamente, ni
reflexionan conjuntamente, ni se integran afectivamente, el "trabajo" pierde su mstica, su gozo, e incluso su
misma finalidad, y fcilmente deriva en una carga rida y pesada.
Por este motivo, en esta etapa no es tan importante lanzarse a organizar o planificar acciones para los jvenes a
nivel diocesano. Se puede, evidentemente, organizar alguna accin que manifieste y d a conocer la existencia del
E.D.P.J. Pero lo ms importante en esta primera etapa es conocer la realidad de los jvenes, aprender a mirarla
con el corazn de Jess, consolidar el sentido y finalidad del equipo, ir logrando una creciente representatividad e
integracin entre los miembros, etc. Todos estos objetivos no se logran inmediatamente ni hay que darlos por
supuestos. Esforzarse en alcanzarlos puede dar, a veces, la sensacin de "prdida de tiempo". Sin embargo son
tan importantes que prescindir de ellos por el afn de hacer algo inmediatamente sera como querer poner el techo
de la casa antes de fundar los cimientos y levantar las paredes.
* Factores que ayudan y que obstaculizan en esta etapa:
Ayudan:
-

espiritualidad intensa
presencia y acompaamiento del asesor
seriedad y coherencia en la propuesta
apertura de corazn, respeto por todos, actitud de dilogo
comunicacin fluida

Obstaculizan:
-activismo
-impaciencia
-desnimo
-ausencias
-falta de acompaamiento del asesor diocesano
b) Segunda etapa: ORGANIZACIN
Una vez conformado el E.D.P.J. y fortalecida su pertenencia a la pastoral de la dicesis y su compromiso con el
mundo juvenil de la misma, deber ir respondiendo a diversos desafos. En la variedad de los carismas y dones
con los que se cuenta a travs de los representantes de los movimientos, instituciones y medios juveniles
especficos, el E.D.P.J. tendr su fuerza para abordar la realidad de los jvenes de esa dicesis.
12

Caractersticas de esta etapa:


Cuando el equipo diocesano comienza a asumir su rol evangelizador en la realidad de los jvenes de la dicesis,
seguramente surgir la necesidad de fortalecer todo aquello que representa un valor en los jvenes, y ayudarlos
en las urgencias y pobrezas que se hayan descubierto. En primera instancia podemos sentir que es demasiado el
trabajo a realizar; ser importante no desanimarnos. Seria muy bueno para esta etapa aprovechar los espacios de
reunin y oracin comunitaria para discernir cual es el camino por donde comenzar nuestro trabajo como equipo
diocesano, tratando de descubrir cual es proyecto de Dios para los jvenes de la dicesis.
Respecto al tiempo de discernimiento es aconsejable hacer una jornada especial de una duracin aproximada de
5 a 6 hs. , que nos permita profundizar acerca de la misin que el equipo tiene por delante.
Puede ayudar a un mejor desarrollo y mayor disposicin para la contemplacin estar en un lugar distinto al comn
de todas las reuniones (casa de retiro, parque, etc. ...)
Los coordinadores junto con el asesor pueden preparar el contenido de esta jornada. Puede ayudar a focalizar el
objetivo de la jornada tener un lema. Este puede ser tomado de la Palabra de Dios, de algn documento de la
Iglesia, u otra fuente que anime una actitud de discernimiento ej.: Estn vigilantes y despiertos, El Espritu les
recordara todas los cosas, u otras.
Para esta jornada sera importante asegurar la participacin de todos los integrantes del E.D.P.J., ya que su
representatividad es presencia y voz de todos los jvenes a los que el equipo est llamado a servir.
Tener en cuenta la presencia de un sacerdote para la celebracin de la Eucarista, centro de nuestra vida. Por la
importancia del momento celebrativo, es conveniente preparar la Santa Misa con esmero: cantos, guin, gesto
juvenil, [Link] de Jornada de discernimiento sobre la misin y objetivos del equipo diocesano de Pastoral de Juventud.
Celebramos la presencia del Espritu Santo que nos da el don del discernimiento. Nos ponemos en manos del
Padre para pedirle que nos regale el Espritu de su Hijo Resucitado.
Trabajo previo a la jornada: la realidad de los jvenes de la dicesis.
Es importante recoger la vida, necesidades, experiencias y expectativas que los jvenes tienen, como punto de
partida para la accin pastoral. En esta escucha del otro es esencial no slo incluir a los jvenes de nuestras
parroquias, movimientos e instituciones o comunidades juveniles. Hace a la fuerza multiplicadora de la
evangelizacin salir al encuentro de aquellos jvenes que no se sienten cercanos a la Iglesia y que comparten con
nosotros el barrio o pueblo, el trabajo, la escuela, la universidad, etc. Ellos tambin son destinatarios de la misin
de la Pastoral de Juventud diocesana.
Instrumentos para percibir datos de la realidad de los jvenes:

Encuesta cualitativa: entrevista personal en la que el entrevistador trata de conocer la vida y realidad del
entrevistado en un clima de confianza y compromiso mutuo. No importa tanto la cantidad de datos que se
obtengan sino la profundidad en las respuestas, no al azar, sino pensadas. No se necesitan muchas
muestras. Basta con que las que se obtengan representen a distintos sectores juveniles presentes en la
dicesis.

Encuesta estadstica: se presenta como un cuestionario con preguntas precisas. Puede ser annimo. Lo
que importa es descubrir cules son los aspectos comunes en un mismo sector de la poblacin. No es
importante el rol del entrevistador. Hay que realizar una muestra importante en cuanto al nmero de
encuestas para determinar si los datos que se reiteran son representativos. Es conveniente tomar las
muestras en edades, sexos y condiciones de vida, previamente establecidos Ej.: 50 varones y 50 mujeres
entre 16 y 25 aos, clase media.

1- Primer momento: Qu nos dice la realidad?


Se deber realizar un ordenamiento y sntesis de los datos que surjan de las encuestas o tcnicas de
conocimiento de la realidad juvenil de la dicesis que se hayan realizado.
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Puede ayudar utilizar papelgrafos y establecer ciertas categoras para ordenar los datos Ej.: familia, trabajo,
expectativas de futuro, experiencia de fe, pertenencia eclesial, etc.
Se tratar de descubrir que datos tienen una mayor relacin con la futura tarea del equipo diocesano.
2- Segundo momento: Qu le propone Jess a los jvenes?
Para responder a esta realidad presentada es necesario mirar cmo actuaba Jess. Desde su pedagoga surgirn
las opciones pastorales del equipo. Un texto que puede ayudarnos es el del Evangelio de Marcos 10, 46-52.
Para trabajar con el texto:

actitudes de Jess

la fe del ciego que tira el manto

encuentro con Jess que nos pide ponernos de pie, seguirlo, etc.
Un pequeo momento de silencio ayudara para enriquecer la meditacin personal del texto trabajado por medio
del cual estamos iluminando el camino a seguir por el E.D.P.J.. Este tiempo ser de mayor o menor duracin de
acuerdo al criterio de quien o quienes estn coordinando la reunin.
3- Tercer momento: Qu misin tenemos como equipo diocesano?
El proceso debera continuar con un trabajo por grupos y puesta en comn (segn el nmero de delegados que
estn participando) de la sntesis entre la realidad percibida y la propuesta de Jess. Este es el momento para
hacer explcitas las prioridades pastorales que se descubren. Pueden ayudar algunas preguntas motivadoras que
posibiliten expresar mejor lo que pretendemos:
-

Qu tendencias expresan los datos de la realidad?


Qu desafos nos plantean?
Qu dones, carismas, recursos, pueden ponerse a disposicin para asumirlos?
Qu acciones de la pastoral de juventud demanda la misin discernida?
Cules de todas las acciones se descubren como prioritarias?

Tambin en este momento puede salir algn lema, logo, iluminacin del futuro trabajo pastoral de ese E.D.P.J., lo
cual podr ser presentado como ofrenda en la celebracin eucarstica con la que se cerrar la jornada.
Todo este trabajo realizado tendr que ser ordenado y reflexionado, ya que servir para poder dar el prximo paso,
que ser la formulacin de objetivos del E.D.P.J. (no de la Pastoral de Juventud de la dicesis, ya que esto estara
dentro de lo propio de la Asamblea Diocesana de Pastoral de Juventud).
Objetivos, metodologa de trabajo y organizacin
De las respuestas recogidas en trabajos como el anterior, que representan una gran riqueza de la experiencia
juvenil en los diferentes mbitos de una dicesis, y con el aporte de las orientaciones del Obispo del lugar y de la
Pastoral de Juventud regional y nacional, irn surgiendo las metas u objetivos a alcanzar por el E.D.P.J.
Esta formulacin de objetivos requiere tambin que se les de un cierto orden de prioridades, de acuerdo a las
necesidades. Todo esto nos ir marcando una planificacin en la tarea pastoral. Estos objetivos podrn ser
elaborados en una reunin en la que estn presentes todos los miembros del equipo E.D.P.J. o en espacios mas
amplios como asambleas, encuentros, etc.
Despus de este tiempo de discernimiento y planificacin, el equipo est preparado para comenzar a organizarse.
En otras palabras, ya se descubri el QU, el PORQU y el PARA QU. Tenemos que organizarnos para
responder al COMO LO HACEMOS. En esto hay que tener en cuenta los objetivos formulados y las prioridades
pastorales. Respondiendo a *estas se irn buscando estrategias y acciones concretas, que irn marcando las
reas de trabajo o servicios del E.D.P.J. Por ejemplo: si ha surgido como prioridad la formacin, se ir pensando
quienes pueden llevarla a cabo formando un equipo en la dicesis, y cmo este equipo podr llegar a todos los
que estn requiriendo esta formacin; lo mismo para el caso de lo econmico, etc. Siempre se tendr en cuenta la
capacidad y carisma propio de las personas del E.D.P.J. que puedan asumir los trabajos y de quienes puedan ser
convocados para ayudar en ellos.
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Es un tiempo adecuado para aplicar la metodologa de ver, juzgar, actuar, revisar y celebrar 13.
En la tarea de planificar la accin pastoral, es necesario abrirnos al trabajo en equipo con gente especializada y
con ms experiencia. Esto depende mucho del tipo de tarea a emprender; por ejemplo, abordar la problemtica de
la drogadiccin necesita de gente que sepa del tema.
Para poder alcanzar los objetivos propuestos, habr que tenerlos muy claros y siempre presentes. Y a la vez, no
olvidar que las acciones y estrategias que hayamos trazado en nuestra organizacin para alcanzar los objetivos,
son simples medios para lograr un fin, y por lo tanto pueden modificarse o anularse si es necesario. No se deben
institucionalizar ni darles una estructura tan grande y compleja que luego no se pueda sostener por falta de
fuerzas, recursos humanos, econmicos, etc.
A la hora de pensar las acciones, no hay que olvidar los datos de la realidad, las necesidades de la poblacin
joven, y estar atentos especialmente a las nuevas formas, lenguajes, mtodos y prioridades que manifiesta la
cultura juvenil actual. Estas acciones que se aborden deben ser realizables y evaluables.
Habiendo superado la etapa inicial, el E.D.P.J. podr ir proponiendo un itinerario de reuniones, no solamente para
el mismo equipo, sino otras a nivel diocesano y (segn los casos y necesidades), sugerir encuentros en las
diferentes zonas / decanatos. Tambin ser conveniente promover un mbito de encuentro entre los movimientos
e instituciones juveniles. Estas reuniones ayudarn a evaluar las acciones realizadas, corregir errores, alentar el
trabajo, compartir informacin. De acuerdo a las condiciones propias de la dicesis (extensin, distancias, vas de
comunicacin) se ver la frecuencia de reuniones. Tambin, de acuerdo a las necesidades, se ver el tipo de
reunin: encuentro, asamblea, taller, etc.
Factores a tener en cuenta:
Favorecen
El dilogo, la apertura y la escucha
Tomar el error como una oportunidad de aprendizaje
Incluir el riesgo como parte de la accin.
El discernimiento comunitario
Decisiones compartidas y consensuadas
Los espacios de encuentro y participacin, en donde se d oportunidad de expresin de ideas y
proyectos.
Los espacios de oracin comunitaria.
Un serio anlisis de las posibilidades reales que el E.D.P.J. tiene para asumir los compromisos.
Obstaculizan
No estar interiorizado de la realidad de los jvenes del lugar.
Intentar institucionalizar la vida o solucionar todo desde la estructura pastoral (asambleas,
consejos, documentos, etc.)
La ansiedad por tener todo claro y proyectado.
Inestabilidad en la pertenencia de los miembros del equipo.
Resistencia a la pastoral de conjunto por temor a perder la propia identidad.
Sugerencia para la reflexin en esta etapa
JESUS MULTIPLICA EL PAN
Lc. 9, 10-17
Claves: mirar a la multitud y comprenderla como lo hace Jess.
Anuncio del evangelio.
Experiencia comunitaria.
Propuesta de los apstoles.
Poner en comn los dones.
Organizacin en grupos para hacer efectiva la accin.

13 CELAM, dem 296.


15

c) Tercera etapa: CONSOLIDACIN Y CONTINUIDAD


Transcurrido cierto tiempo, es posible que el E.D.P.J. adquiera estabilidad en el compromiso y permanencia de
sus miembros y pueda comprobar que algunas metas se han ido logrando.
Caractersticas de la etapa.
Esta etapa exige al equipo diocesano cuidar la continuidad del proyecto pastoral elaborado en las etapas
anteriores . No hay grandes cambios, sino constancia en los objetivos trazados y perseverancia en las acciones
que se comenzaron. Y aunque se renueven algunos integrantes, la estabilidad del proceso puede ayudar a que
estos recambios de personas se vivan de modo natural y con posibilidades de aprendizaje progresivo por parte de
los nuevos miembros. Los mismos pueden ser nueva fuerza, capacidad de crecimiento y creatividad para el
equipo.
Diramos que en esta etapa se cuenta con la suficiente madurez como para ir corrigiendo algunos desaciertos a
travs de momentos dedicados a la reflexin y revisin del camino recorrido.
Las fortalezas y logros, junto con la estabilidad impulsarn al equipo a afrontar los nuevos desafos que presenta
el cambio que va haciendo la realidad misma. Hay cuestiones que se solucionan, necesidades que desaparecen,
pobrezas que se acrecientan. Esto va exigiendo cambios en la marcha de las acciones, reformulacin de objetivos,
y de un modo especial, seguir creciendo en una pastoral orgnica y de comunin, en donde se puedan integrar
tambin otras iglesias u organizaciones juveniles.
Los miembros del E.D.P.J. han ido asumiendo un mayor compromiso y adquiriendo experiencia en los trabajos, lo
que posibilita una mayor participacin y consenso en las decisiones que se toman.
Todo el crecimiento logrado permite que, de acuerdo a las necesidades y en comunin con el propio obispo, el
E.D.P.J. pueda ofrecerse para mayores compromisos regionales y nacionales.
Objetivos
Una vez transcurrida la etapa inicial y la planificacin de la accin pastoral, el equipo procurar:
-

Seguir alentando la participacin de los jvenes y asesores en los distintos espacios de la pastoral de
juventud diocesana ( equipo parroquial, decanal, etc.)
Profundizar en la formacin de los asesores y miembros del E.D.P.J. en cuestiones especficas que se
hayan descubierto a lo largo del camino recorrido. Por ejemplo: en una dicesis se inici una misin en
medios rurales. En el desarrollo de la misma se descubre la necesidad de una capacitacin sobre
educacin popular, etc.
Acompaar las experiencias existentes en la dicesis, reforzando aquellas que se muestren ms dbiles o
que tengan un carcter incipiente.

Metodologa de trabajo y organizacin


El equipo tratar de mantener siempre la escucha atenta de los representantes de las comunidades, lo que
fortalecer el estilo participativo buscado desde las primeras etapas y la actualizacin constante de los datos de la
realidad juvenil.
En los distintos encuentros que se realicen ser bueno profundizar en la reflexin y el discernimiento de la accin
pastoral, para evaluar los logros y los errores con respecto a la misin asumida. Esto ayudar a ir sistematizando
lo hecho, expresndolo en subsidios, documentos, etc. Por ejemplo: puede surgir una propuesta de encuentros o
fichas escritas sobre espiritualidad juvenil para las comunidades de la dicesis.

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Para que esta herramienta metodolgica sea ms comprensible, vayamos a un ejemplo prctico. En este caso una
jornada solidaria ser preparada por una cartilla o cuadernillo al modo de subsidio para comunidades juveniles de
la dicesis.
Un subsidio es un material auxiliar, de apoyo, que da elementos a los destinatarios para realizar una actividad
especfica. Para elaborarlo hay que tener en cuenta:
1. Objetivos: deben ser expresados de manera clara y comprensible.
2. Definir el destinatario del material.
3. Elegir un formato para lo que se vaya a elaborar.
Ej.: Un cuadernillo, con 6 encuentros programados para comunidades de jvenes entre 17 y 20 aos.
4. Seleccionar los temas del subsidio de acuerdo a los puntos anteriores.
Ej.: Si el objetivo que buscamos con este material es el de Incentivar en los jvenes el compromiso
evanglico con la realidad , los temas podran ser: El Evangelio encarnado en la realidad, Los
jvenes y el compromiso, etc.
5. Incorporar un marco terico, que iluminar la accin, como as tambin bibliografa que pueda
consultarse. Ej. : Guas de lectura sobre documentos de la Iglesia, artculos de reflexin, conclusiones
de encuentros nacionales, latinoamericanos de pastoral de juventud, etc.
6. Reflexin sobre textos Bblicos que iluminen la tarea.
7. Hacer memoria e integrar las experiencias vividas en eventos similares realizados anteriormente,
como posibles dinmicas para la reunin comunitaria.
8. Darle al material el dinamismo de proceso a travs de una secuencia progresiva.
9. Incluir un modo de celebrar y evaluar lo compartido.
Factores a tener en cuenta:
Favorecen:
La revisin y valoracin del camino recorrido.
La utilizacin de itinerarios en la planificacin, que permitan mantener una visin orgnica del proceso pastoral.
La presencia efectiva y constante en los distintos niveles de participacin (regional, nacional), lo que favorecer
una visin eclesial ms amplia.
Estrechar los lazos de comunin con otras reas pastorales.
Obstaculizan:
-

Estancamiento.
Atarse rgidamente a una estructura organizativa.
Desconocer la historia del proceso.
Temor a los cambios.
Tener una mirada pesimista frente a los errores.
Caer en un activismo irreflexivo.
Tener una mirada demasiado centrada en el equipo, lo que generar una falta de apertura a otras reas
pastorales y la desconexin en la pastoral de conjunto en la dicesis.

Sugerencia para la reflexin en esta etapa


HACER COMUNIDAD.
Hch. 4, 32-37
-

Claves:
Estabilidad de la comunidad.
Comunin de los miembros.
Espritu de oracin.
Madurez y generosidad en el compartir
Testimonio

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d) Cuarta etapa: RENOVACIN Y SUPERACIN


Es signo de madurez de las personas o de las instituciones humanas, despus de haber recorrido un camino, el
detenerse, el evaluarse, el mirarse hacia adentro, dar gracias a Dios por la generosidad de permitirnos haber
trabajado en la etapa que finaliza, y disponerse a cerrar un ciclo para continuar con otro.
Sabemos que muchas cosas las dejamos o no las pudimos hacer, no por no querer sino muchas veces por
imposibilidades materiales, tiempos, limitaciones humanas, etc. En nuestro caminar contamos con la gracia de
DIOS, por lo tanto no tenemos que desalentarnos a la hora de evaluar.
Caractersticas de la etapa
Es un tiempo de mirar el proceso desarrollado por el equipo desde que inici su funcin, hacer sntesis, descubrir
los logros y fracasos, distinguir etapas, proyectos, y discernir quines sern los que continen el camino como
miembros del equipo. Es tiempo de dejar el lugar para que otros tambin puedan crecer en el servicio y ofrecer
sus carismas y dones propios.
Es una etapa generativa de cambios, tales como la renovacin de los coordinadores y otros miembros del equipo,
la posibilidad de elaborar o reformular objetivos, etc., que generar nuevos procesos.
Objetivos
-

Celebrar como pastoral diocesana el camino recorrido.


Hacer una reelaboracin de objetivos y planes pastorales, a la luz de los nuevos desafos que surgen de la
realidad de ese momento.
Posibilitar el recambio en la conduccin, respetando el proceso natural. En este punto habr que poner
especial inters en que el cambio debe darse sin agresin, respetando a las personas, sin proselitismos,
con mucha caridad y agradecimiento por todo el esfuerzo que significa haber sido parte del E.D.P.J. y el
desafo que es para los que ingresan a l.
Confirmar la validez del equipo diocesano ms all de sus miembros.

Metodologa de trabajo y organizacin


El equipo tratar de mirar con humildad, apertura y honestidad el camino recorrido, asumiendo lo que qued por
hacer y los nuevos desafos.
Habr que pensar medios que faciliten la transicin tales como reuniones de reflexin, documentos que recojan la
historia, etc.
La eleccin de nuevos miembros debe ser preparada en forma participada, con transparencia y representatividad.
En esto cada dicesis deber respetar las normas particulares que puedan existir para esta eleccin. Ser
necesario mantener el entusiasmo por la pertenencia diocesana.
Tcnica al servicio de la evaluacin:
A modo de sugerencia presentamos la tcnica de la ventana de transicin como facilitadora del momento de
revisin. La misma consiste en:
Completar cada espacio segn las consignas que se encuentran en l.
Tomar en cuenta los hechos ms importantes de lo vivido hasta el momento.
Puede ayudar el haber realizado una evaluacin previa ms general.
Reafirmar
(todos aquellos valores, certezas, principios y
acciones que hicieron posible alcanzar los
objetivos)
Reorganizar
(todo aquello que se inici, pero que actualmente
no responde a los objetivos que se quieren
alcanzar)

Desaprender
(todas aquellas prcticas o vicios que no ayudaron
a alcanzar los objetivos propuestos)
Transformar
(todas aquellas prcticas o vicios que no ayudaron
a alcanzar los objetivos propuestos)
18

Factores a tener en cuenta:


Favorecen:
-

Reconocimiento de los logros.


Asumir los riesgos de las decisiones.
Incorporar nuevos miembros y posibilitar el aprendizaje.
Aceptar con madurez la inestabilidad que implica la transicin hacia una nueva gestin.
Autoconciencia de las limitaciones.
Confiar en que la misin supera la accin concreta que se ha llevado adelante.

Obstaculizan:
-

Aferrarse a los servicios asumidos.


Acentuar la mirada sobre las carencias u objetivos no logrados.
Subestimar a los nuevos miembros que pueden dar continuidad al proceso.
Reconocer slo como valioso lo multitudinario, grandioso, etc.
Imponer la propia experiencia como el nico camino vlido.

Sugerencia para la reflexin en esta etapa


EL CANTO DE MARIA
Lc. 1, 46-55
Claves:
Accin de gracias
Contemplar la accin de Dios en la historia.
Reconocernos servidores y pequeos.
Valorar la dimensin proftica propia del cristiano.

5. Organizacin de la Pastoral de Juventud en las Regiones Pastorales y en el Pas


5.1. Quines conforman la Pastoral de Juventud Argentina?
La Pastoral de Juventud Argentina, como pastoral de conjunto, est integrada por los todos los grupos y
comunidades juveniles (de parroquias, colegios y dems realidades diocesanas), Movimientos e Instituciones y
medios especficos vinculados a la realidad juvenil, existentes en nuestro pas. Comprende tanto a los jvenes
destinatarios como a los animadores, asesores (laicos, religiosos/as, sacerdotes) y Obispos.
5.2. Cmo nos organizamos?
5.2.1. Equipos Diocesanos
Nuestro pas est compuesto por 65 Dicesis. Como lo expresamos al tratar el tema, nos parece conveniente que
funcionen equipos que animen la tarea de Pastoral de Juventud en todas las dicesis, y que puedan estar
representados en las instancias regionales y nacionales.
5.2.2. Movimientos e Instituciones
Existen movimientos e instituciones de carcter nacional. Al momento de la elaboracin de este material de
reflexin, son los siguientes: Accin Catlica Argentina, Movimiento Apostlico de Schenstatt, Jornadas de Vida
Cristiana, Comisin Pastoral Catlica Scouts de Argentina, Movimiento Juvenil Salesiano, Legin de Mara,
Movimiento Puente, Movimiento de los Focolares.
Los Movimientos e Instituciones reconocidos como nacionales por la CEPAL ( Comisin Episcopal para el
Apostolado de los laicos) participan a travs de sus delegados en la Asamblea Nacional y en la Comisin Nacional
de Pastoral de Juventud. Aquellos con presencia nacional pero que an no estn reconocidos tienen una
participacin con voz y sin voto en la Asamblea Nacional.
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5.2.3. Medios especficos


En el Encuentro Nacional de Jvenes de 1985, en la ciudad de Crdoba surge la inquietud acerca de la pastoral
sectorial o medios especficos, intentando ser una nueva manera de dar respuesta a la necesidad de insertarnos y
evangelizar desde las propias realidades que vivimos. As se inici un camino, que en algunas dicesis y regiones
fue tomando fuerza de acuerdo a su propia realidad: sector secundarios, universitarios, discapacitados, poltica,
familia joven, medios de comunicacin, profesionales, mundo del trabajo, etc.
Sin embargo, a pesar de los muchos esfuerzos por llevar adelante la pastoral de jvenes en medios especficos,
aun no existen estructuras nacionales organizadas en el mbito de la Pastoral de Juventud. Sigue siendo un
anhelo para quienes reconocemos los gritos y necesidades de los jvenes que aun no estn comprendidos por
nuestras estructuras pastorales.
5.2.4 Instituto de Formacin Cardenal Eduardo Pironio
En el ao 1997, al presentar el informe del proceso pastoral en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal
Argentina, los Obispos animaron a la Pastoral de Juventud a avanzar en la reflexin de un espacio propio de
formacin. Al ao siguiente, y luego de elaborar la propuesta de creacin del Instituto Nacional de Formacin de
Pastoral de Juventud, se aprueba su creacin en la Asamblea Plenaria Nacional de 1998. A partir de entonces, un
equipo de trabajo realiz consultas a telogos, pastoralistas, e institutos nacionales de Chile y Uruguay, que
aportaron su reflexin y experiencia formativa. Entre los meses de marzo y mayo de 2000 se conforma el Consejo
Directivo que elabora el reglamento del Instituto Nacional de Formacin de Pastoral de Juventud, Cardenal
Eduardo Francisco Pironio, organismo de la Pastoral de Juventud nacional. El Instituto, ya en funcionamiento, est
al servicio del estudio, la reflexin, investigacin, produccin de material y oferta de instancias formativas en un
espacio de comunin eclesial. Presente en la vida cotidiana de los jvenes, como lugar donde Dios tambin se
revela y as proponer el seguimiento de Jess como proyecto de vida.

5.2.5. Comisiones Regionales de Pastoral de Juventud


En nuestra pastoral orgnica, las dicesis del pas se agrupan en diez Regiones Pastorales:
Regin
BUENOS AIRES

CENTRO
CUYO
LITORAL
NEA
NOA
PAMPEANA
PATAGONIA
NORTE
PATAGONIA
SUR
SANTA FE

Dicesis
Avellaneda Lans - Buenos Aires Lomas de Zamora Merlo-Moreno - Morn
Quilmes San Isidro Gregorio de Laferrere
San Justo - San Martn - San Miguel
Crdoba - Cruz del Eje Prelatura de Den Funes - Ro Cuarto - San Francisco Villa
Mara
La Rioja - Mendoza San Juan San Luis - San Rafael
Paran Concordia Gualeguaych
Corrientes - Formosa Goya - Iguaz Posadas Reconquista Resistencia - San Roque
- Santo Tom
Aatuya - Prelatura de Cafayate Catamarca Concepcin Prelatura de Humahuaca
Jujuy Orn - Santiago del Estero Salta Tucumn
Azul Baha Blanca Chascoms La Plata Mar del Plata Mercedes - Nueve de Julio
San Nicols - Santa Rosa Zrate-Campana
Alto Valle de Ro Negro Neuqun
San Carlos de Bariloche Viedma
Comodoro Rivadavia Ro Gallegos
Rafaela Rosario Santa Fe Venado Tuerto

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Reconocemos que el trabajo en un nivel regional facilita la comunin, hace ms efectivo el intercambio de
experiencias pastorales, ayuda a quienes comparten caractersticas culturales y geogrficas similares a buscar
caminos comunes de evangelizacin.
La Pastoral de Juventud Argentina hizo una fuerte apuesta a la federalizacin, lo que implica un compromiso de
trabajo en estructuras regionales, garantizando as la representatividad en las decisiones.
Estas diez regiones pastorales no constituyen un esquema definitivo. De ninguna manera pretenden limitar
proyectos conjuntos entre dicesis que no pertenecen a la misma regin, pero que tienen afinidad pastoral.
Adems, no todas las pastorales nacionales presentan el mismo mapa regional.
Consideramos que este nivel de trabajo regional permite a las dicesis que las componen poder trabajar en
comunin, haciendo que la participacin sea mucho ms efectiva. Este nivel regional ha venido funcionando en
algunas regiones gracias a la animacin de Comisiones Regionales de Pastoral de Juventud. Entre las tareas que
realizan se encuentran:
Conocer y reflexionar sobre la realidad de los jvenes de la regin.
Animar y evaluar la Pastoral de Conjunto dentro de la regin, en estrecha comunin con el proceso
nacional.
Proponer lneas de trabajo en el mbito regional, en sintona con los objetivos nacionales.
Promover la organizacin de Equipos Diocesanos donde no los haya.
Promover el crecimiento espiritual y celebrativo de los jvenes de la regin
Generar espacios de Formacin dentro de la regin.
Acompaar y promover los procesos de formulacin de los objetivos de la Pastoral de Juventud
Argentina.
Nombrar un Equipo Regional conformado por dos jvenes coordinadores, elegidos por esta Comisin
Regional y un Asesor de este equipo, nombrado por los Obispos de la Regin, que sern miembros de la
Comisin Nacional.
Participan de estas Comisiones los jvenes y asesores (laicos, sacerdotes, religiosos y religiosas) delegados de
los Equipos Diocesanos. La experiencia de algunas regiones nos dice que es muy importante que el trabajo
regional est acompaado por un Obispo, que cuente con la delegacin de los Obispos de la regin.
La frecuencia de reuniones de la Comisin Regional depende de cada regin. Sabemos que algunas son
demasiado extensas en distancias; otras son tan cercanas que podran encontrarse ms seguido. Tambin
depende del momento en el que se encuentre el trabajo regional, o si hay acontecimientos que asumir en comn.
5.2.6. Asamblea Nacional
Esta Asamblea es la mxima instancia de decisin a nivel Nacional. Se rige por su propio reglamento y esta
conformada por:
Los Delegados Diocesanos.
Los Coordinadores Nacionales.
El Equipo de Asesores Nacionales.
Los Representantes de Movimientos e Instituciones Nacionales.
El Presidente de la Comisin Episcopal para el Apostolado de los Laicos.
El Obispo responsable de la Pastoral de Juventud.
La Secretara Permanente de Pastoral de Juventud.
El Director del Instituto de Formacin Cardenal Pironio.
Pueden participar tambin de la misma, sin posibilidad de voto:

Representantes de movimientos no nacionales

Representantes por pastorales sectoriales no nacionales

Miembros del Departamento de Laicos de la CEA

Invitados especiales de la Comisin Nacional


Sus facultades son:

Elaborar y aprobar los Objetivos Generales de la Pastoral de Juventud.


21

Evaluar el proceso de la Pastoral de Juventud.


Elaborar y acordar lineamientos y orientaciones generales para la tarea pastoral.
Delegar responsabilidades en la Comisin Nacional.
Proponer a la C.E.A. cualquier cambio en la estructura de la Pastoral de Juventud.

La convocatoria a la Asamblea Nacional, ordinariamente es anual.


5.2.7. Comisin Nacional de la Pastoral de Juventud
Est integrada por :

Los equipos regionales de Pastoral de Juventud (o sea, los dos delegados y un asesor de cada
comisin regional)

Representantes de Movimientos e Instituciones Nacionales.

Responsables Nacionales de Medios especficos.

Secretara Permanente.

Coordinadores Nacionales.

Equipo de Asesores Nacionales.

Obispo Responsable de la Pastoral de Juventud.


El Director del Instituto de Formacin Cardenal Pironio.
Esta comisin tiene por funcin:
Acompaar, evaluar, animar los procesos de pastoral de juventud del pas.
Elaborar y aprobar los Objetivos especficos de la Pastoral de Juventud, de acuerdo a la delegacin
recibida de la Asamblea Nacional.
Delegar el cumplimiento de tareas especificas en Equipos de trabajo.
Revisar peridicamente el buen funcionamiento y el desarrollo del trabajo de los mismos.
Proponer a la C.E.A. los jvenes que se nombrarn como Coordinadora y Coordinador Nacionales.
Presentar a la C.E.A. los lineamientos elaborados en la Asamblea Nacional.
Convocar a la Asamblea Nacional en forma ordinaria o en forma extraordinaria de acuerdo a la
necesidad.
Representar institucionalmente a la Pastoral de Juventud de la C.E.A.
La frecuencia sugerida de reuniones de la Comisin Nacional es de 4 veces por ao.
5.2.8. Secretara Permanente
Esta integrada por:
El Obispo Responsable de la Pastoral de Juventud.
1 Joven Secretario elegido por el obispo y los coordinadores nacionales
Equipo de Asesores Nacionales.
Jvenes convocados para diversos servicios
Esta Secretara tiene por facultades:
Estar al servicio de la Comisin Nacional y la Asamblea Nacional.
Contribuir a la mirada global de la realidad nacional.
Operativizar las tareas especficas que le deleguen los Coordinadores Nacionales.
Ser nexo entre los diferentes equipos de trabajo.
5.2.9. Equipos de trabajo
Estn conformados por:

Delegados de la Comisin Nacional.

Personas convocadas a tareas especificas.


Son funciones de estos equipos:
Llevar adelante la tarea delegada por la Comisin Nacional.
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Revisar y evaluar conjuntamente con la Comisin Nacional el desarrollo de la tarea delegada y el


cumplimiento de los objetivos propuestos.

Anexo
Misin y objetivos de la Pastoral de Juventud
En Abril de 1997, en la Asamblea Plenaria Nacional, definimos cual es el marco desde el cual entendemos
la Misin de la Pastoral de Juventud:
Hoy en la Argentina la misin de la Pastoral de Juventud, en Comunin eclesial hacia el Tercer
Milenio, es evangelizar a todos los jvenes con la pedagoga de Jess ( ensear, escuchar,
aprender, respetar, hacer crecer, acompaar, corregir, denunciar ) que permita una formacin
integral ( crecimiento en lo personal, en lo comunitario, en lo social y poltico, en la fe ) optando por
los pobres, dbiles, sufrientes, excluidos y marginados( desde su realidad, compartiendo su lucha
por la dignidad )
A la luz de este marco, en nuestra reunin de la Comisin Federal, en julio de 1997, pusimos en comn el
trabajo sobre los objetivos que cada regin del pas estuvo trabajando desde la Asamblea Plenaria. Descubrimos
cuatro ejes y para cada uno de ellos elaboramos objetivos. Los mismos fueron evaluados y reafirmados en la
Asamblea Nacional de mayo de 2001 en Puerto Iguaz.
EJE DE COMUNIN ECLESIAL
Generar espacios permanentes de dilogo, reflexin y oracin, donde todas las realidades estn
representadas, fortaleciendo la comunin en la pastoral orgnica y de conjunto.
EJE DE EVANGELIZACION
Salir con entusiasmo al encuentro de los jvenes en sus ambientes para anunciar a Jesucristo,
construyendo desde ellos y con ellos el Reino.
EJE DE FORMACION
Elaborar y acompaar itinerarios de formacin integral y permanente, partiendo de las realidades locales.
Despertar en la conciencia de los jvenes la necesidad de la formacin socio - poltica, para asumir el
compromiso en la transformacin de la realidad.
EJE DE OPCION PREFERENCIAL:
Alentar y acompaar procesos de insercin juvenil para sensibilizarnos y asumir un compromiso social
concreto.

23

ndice
Pag.
Organizacin de la Pastoral de Juventud en Argentina
Introduccin
1. La Pastoral de Juventud
Qu es la Pastoral de Juventud?
Caractersticas fundamentales
Niveles de accin pastoral
La organizacin de la Pastoral de Juventud como opcin pedaggica
2. Organizacin de la Pastoral de Juventud en la Parroquia
Elementos fundamentales de organizacin
Algunas orientaciones para la organizacin de un equipo parroquial
de Pastoral de Juventud
3. Organizacin de la Pastoral de Juventud en los Decanatos,
Zonas o Vicaras de una dicesis
[Link] de la Pastoral de Juventud en la Dicesis
Introduccin: Aspectos fundamentales de la organizacin
Asamblea Diocesana de la Pastoral de Juventud
Movimientos e Instituciones Juveniles
El Equipo Diocesano de Pastoral de Juventud ( E.D.P.J )
Naturaleza del E.D.P.J.
Convocatoria y creacin del equipo: responsabilidad del Obispo
Miembros del equipo: representatividad y perfil
Roles especficos del E.D.P.J.
Funciones y servicios del E.D.P.J.
Economa del E.D.P.J.
Etapas en la vida de los Equipos Diocesanos
[Link] de la Pastoral de Juventud en las
Regiones Pastorales y en el Pas
Quines conforman la Pastoral de Juventud Argentina?
Cmo nos organizamos?
Equipos Diocesanos
Movimientos e Instituciones
Medios Especficos
Instituto de Formacin Cardenal Eduardo Pironio
Comisiones Regionales de Pastoral de Juventud
Asamblea Nacional
Comisin Nacional de la Pastoral de Juventud
Secretara Permanente
Equipos de trabajo
Anexo
Misin y objetivos de la Pastoral de Juventud

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