FRAY JOAQUN MILLN RUBIO
MERCEDARIO
SAN PEDRO NOLASCO
Instituto Histrico Padre Faustino Gazulla, 9
LRIDA, 2012
Presentacin
Hola!
ste es un libro peculiar. Poco tcnico. Muy del corazn.
Me ha costado aos. Me ha ocupado muchsimas horas de reflexin.
Pero quiz no te agrade.
Creo que he clarificado algunos puntos de la vida de Pedro Nolasco,
pero sobre todo he ahondado en su carisma. Y ello me ha llevado a enamorarme an ms. Realmente es un personaje pasmoso.
Yo adoro a mi Patriarca, mis reflexiones creo que lo evidencian. Y esos
ochocientos aos de su Obra Cunto amor derramado, cunto sacrificio asumido, cuntos caudales invertidos
He aducido un gran nmero de escritores propios y extraos, hasta hacerme pesado, pero porque son libros que van quedando en el olvido. Hasta
he utilizado mentirosos apcrifos, pero situndolos en el momento que se
perpetraron; as tambin dicen mucho.
Como es mi estilo personal, traigo todos los documentos de su tiempo,
completos y traducidos, porque el latn se nos escapa. Pero van en letra menuda y en sangrado, as que es fcil saltrselos.
Es lamentable que haya tan poqusima documentacin sobre este egregio
Fundador. Sin duda ha habido una mano negra, de sicario, que ha querido silenciarlo. Cmo no se ha conservado el acta de la fundacin de la Orden? Cmo los
documentos de donacin del escudo y de los privilegios reales, que conocemos,
comienzan con fray Guilln de Bas? Cmo es que la historia parece que nace
despus de l? Sobre todo cmo nos hemos dejado embaucar por patraeros?
S faltan documentos, sobre muchas cosas que nos gustara saber. Pero
la verdad es que tenemos lo suficiente. Aunque se le haya querido ignorar,
San Pedro Nolasco
con lo que sabemos nos basta para aseverar que Pedro Nolasco es uno de los
mayores favorecedores de la humanidad y de los mayores promotores de los
derechos humanos.
Su amor enamor al cielo, tanto que la santa Trinidad lleg a encomendarle, por medio de la Madre de la Merced, la institucin de la Orden ms generosa
que haya existido. Su heroicidad pasm a su sociedad, seduciendo a rey don Jaime
y al obispo Berenguer de Palou, para enrolarlos como patrocinadores.
Cmo se les llenaba la boca a los reyes, encomiando su Institucin.
Cmo multiplicaban los papas los elogios a la Orden ms perfecta porque
profesaba y cumpla la caridad ms estricta
Que me pas? Ah est ese prlogo de las Constituciones de 1272. Con
lo que nos dice fray Pedro de Amer, su alumno y colaborador, basta; con lo
que l programa, sobra.
Restos del Convento de Ramn de Plegamans 1232
6
Bautismo de SPN.psd
Nacimiento de San Pedro Nolasco.psd
1
Hubo un hombre enviado por Dios
para ensear a amar
Pedro Nolasco fue un hombre singular.
Lo concepto como una de las personalidades ms sublimes de la historia. Rompedor. Providencial pionero de derroteros para la humanidad.
El padre Nadal Gaver en 1442 presenta el advenimiento de Pedro Nolasco al mundo como acontecimiento ultra histrico. En prolijo discurso sita
al Patriarca de la Merced en un momento especialsimo de la intervencin
divina, constituyndolo en la cspide del plan de Dios, que va concibiendo
el Historiador- de la nada todo lo fund y fabric y cre y con su disposicin
gobierna y administra; todo lo dispuso y embelleci, pobl los cielos, estableci los astros, organiz el da y la noche; engalan la tierra con rboles, plantas, animales, mares; constituy al hombre como seor; en cuanto principio
operante otorg a la naturaleza humana el modo de actuar...; pues no opera
sino por medio del Espritu santo, ya que toda obra buena y toda realizacin
propicia y perfecta procede de Dios, mediante la operacin y gua del Espritu santo. Y en momento especialsimo de la historia, por obra de ese divino
Espritu, llega al mundo Pedro Nolasco1.
Gaver, fray Nadal, Speculum fratrum ordinis beatissimae virginis Marae redemptionis captivorum.
El original est en ACA, cdice Varia II. Yo cito a Gaver segn el texto publicado por fray Guillermo
Vzquez Nez, Toledo 1928, p 1-3. El padre Gaver valor tanto su obra que en su minucioso testamento
holgrafo de diecisis folios, suscrito el 19 de septiembre de 1473, dispuso: Dejo a la dicha librera (la
del convento de Barcelona), que sea puesto con cadena el libro intitulado de la fundacin de la Orden,
y desde aqu no pueda ser sacado por nadie, donde estn las constituciones nuevas, y las viejas, y todos
los actos pertinentes a nuestro estado, y las cosas que ocurrieron en tiempo de los Antiguos, y Pasados.
- tem quiero que de dicho Libro se haga otro Libro igual, que lo paguen mis Albaceas, y hagan escribir
de buena letra, y acabado en la manera que dicho libro est, si yo no lo he hecho antes de que muera, y
que el libro que copiarn del primer Libro mo de los actos de la orden sea del Maestro de la Orden que
despus de m ser, y de los que sucedern en el Maestrazgo General de la orden, como el Maestro Ge1
San Pedro Nolasco
Profeta especialmente enviado por Dios para hacer frente a la ms grave
injusticia social, la cautividad, la esclavitud de los cristianos bajo los musulmanes, lo suyo fue amar. Amar sin medida, amar sin clculos, amar a cuantos
Dios le puso delante. Amar como Cristo am.
Maravilloso es que en Pedro Nolasco no se da una conversin. La suya
es una llamada desde el seno de su madre, que se manifiesta progresivamente
en una respuesta no interrumpida, no rehusada.
Sus hijos lo vern segundo redentor, imagen cabal del Redentor, equilibrador del desgarro que la esclavitud haba trado al mundo, semejante a la
turbacin ocasionada por el pecado original. La vocacin de Pedro Nolasco es
de servidor, mensajero, fundador y adelantador de la caridad, como lo proclaman las Constituciones de fray Pedro de Amer:
As como Dios, padre de misericordia y Dios de toda consolacin y dador
de alientos en toda tribulacin, por su gran misericordia envi a Jesucristo, su Hijo,
a este mundo para visitar a todo linaje humano, que estaba esclavo del pecado en
poder del diablo... as tambin Padre, Hijo y Espritu Santo dispusieron por su misericordia y por su gran piedad fundar y establecer esta orden llamada de la Virgen
Mara de la Merced de la redencin de los cautivos de santa Eulalia de Barcelona,
del cual mandato dispusieron servidor, mensajero, fundador y adelantador fray Pedro
Nolasch2.
neral lo necesite mucho tener a mano, por eso no quiero que pueda servirse de este primero que yo quiero
est en la librera = ya est comenzado, y hecho ms de la mitad. Est escrito por mano alquilada, sus
hojas son todas de vitela. El libro original escrito de propia mano no existe, ni se sabe de l (Informe del
padre Francisco Arc y Senrom al padre Joseph Nicols Cavero, Varia I, tomito en octava manuscrito
en el monasterio de El Puig, h 63v-64r.) Al principio de esta obra se lee: En el Mes de Mayo de 1752. el
Reverendo Padre Maestro fray Jos Nicolas Cavero Cronista General de la Religin dio este Tomo junto
con algunos otros al Reverendo Padre Maestro fray Ramn Soler Arcivero del presente Convento de la
Merced de la Ciudad de Barcelona para que los pusiese en dicho Archivo. As es. Fray Ramon Soler (rbrica) Arcivero. El padre Ramn Serratosa Queralt, manuscritos del monasterio de Poio, Pontevedra,
hace notar cmo el exordio del padre Nadal Gaver tiene dos partes evidentemente distintas: La primera
es una disertacin filosfica y teolgica, aparentemente injustificada, acerca de la creacin del mundo y
la finalidad de la Iglesia; la segunda introduce en el tema medular, los orgenes de la Merced, mediante la
copia del prlogo de las Constitucions de 1272.
2
Archivo de la Corona de Aragn (ACA), cdice Varia II, Constituciones dels pares antichs,
prlogo.
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1 Hubo un hombre enviado por dios para ensear a amar
Audaz es el aserto de los Mercedarios de 1272. Pero tal apreciaban a
su Maestro, y as conceptuaban la empresa por l iniciada, un compromiso
definitivo y absoluto con el hombre.
Y es que no le import dar a los cautivos, de golpe, todo cuanto tena,
dinero, y casa, y negocio, y familia; para luego ir gastando en ellos y para ellos
su vida, su talento, su tiempo, su amor, su cada da.
Y eso lo han hecho pocos.
Cmo creci con l la compasin y trajo la clemencia desde el vientre
de su madre3, lo ha expresado el mito del panal que un enjambre de abejas
elabor en su diestra cuando balbuca en la cuna, siendo motivo de admiracin
para toda la vecindad y anuncio proftico, magno, admirable, eximio, gran
misterio, signo admirable. Pues Nolasco, cual Moiss, arranc a los cautivos
de sus opresores para conducirlos a la libertad, la buena tierra que mana leche
y miel. En sus manos la riqueza se convierte en miel derramada para los pobres. As lo recoge el mito de las abejas preanunciadoras4.
Era un tibio medioda de primavera. El nio Pedro, ni an de un aito,
gorjeaba feliz en su cuna, mientras que la nodriza, ganada por el sopor, cabeceaba en un escao. Y, de pronto, se col en la habitacin un enjambre de abejas, que, guiadas por su reina, comenzaron a libar miel en la manita del nio
circulando desde el vecino jardn, pululante de hermosas flores. El susurro
hacendoso del abejar espabil a la domstica, quedando espantada al comprobar cmo el infante era el centro del aleteo de los himenpteros. Alz la voz y,
viniendo los padres, comprobaron cmo los insectos seguan en su aficin de
amelar un panal en la mano derecha del nio. Llegaron domsticos y vecinos.
Disparataron en comentarios y razonamientos, pero todos convinieron en que
el fenmeno era barrunto de lo que hara en aquel pequeo la gracia de Dios,
que lo enviaba para alguna obra grande.
Antfona del oficio divino antiguo.
ACA, Monacales, Hacienda, v 2680, f 1r y v. Antilln Perdiguera, fray Juan, Chronologicon
Generalicio o Memorias Chronolgicas. Contienen las Vidas de Nuestro Padre y Patriarca San
Pedro Nolasco, y de San Ramon Nonat, manuscrito en biblioteca Universitaria de Valencia, f 8.
El apcrifo Documento de los sellos, que presenta al infante gimiendo y llorando en la cuna, y
Memorias de fray Pedro Amerio.
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San Pedro Nolasco
No tardaron muchos meses en comprobar cmo Pedro era ternura, compasin; que aquellas manos estaban sealadas para derramar dulzor.
Veneran las abejas a Pedro en su cunita,
y dan inefable parabin al nio que gorjea.
Vuela el enjambre a su palma para asentar colmena,
y amelar en ella ternuras de suavidad divinas,
confeccionando en su mano panal proftico.
Y as rebosa celeste dulzor de su manita
prenunciando que llevar delicias a los paladares msticos
embelesados por el amor eximio derramado en los cautivos.
Revoloteando las abejas celestiales,
enriquecen y engalanan las suaves maas con ese deleite
que slo entienden los que la Caridad se ha prohijado.
Y de los dedos as cedidos, como de inexhausta fuente,
fluyen arroyos generosos,
que sacian de libertad a los cautivos, agotados y resecos,
que iluminan con su doctrina de amor y prdiga nobleza,
que colman de caridad a los ms desfavorecidos.
Ms que el potico y sugerente mito de las abejas, me gusta la fantasa del
padre Anselmo Dempere convocando a todos los mendigos de la contornada
en el patio de la morada de los Nolasco al punto de su alumbramiento.5
A nuestros autores, el mito les ha dado ocasin de hacer hermosas reflexiones, como sta del padre Bernardo de Vargas partiendo de la complementariedad que el padre Francisco Zumel estable entre las tres rdenes coetneas, dominicana, franciscana y mercedaria: Las abejas proclaman el carisma
bienhechor y la laboriosidad de Pedro Nolasco:
Si el afn asumido por el santo Fundador para realizar en su vida ser la
redencin y liberacin de cautivos, no le ser posible encerrarse entre paredes recoletas
como Bruno. Ni que en la soledad, segregado del trato de los hombres, como Romualdo,
dedique la existencia a s mismo. Ni que, como el ladrador Domingo, ponga a los infieArchivo del monasterio de El Puig (AMP), Dempere, fray Anselmo, Necrologio
Mercedario. Infolio manuscrito de seis volmenes, muy mutilado, que recoge por orden
alfabtico de apellidos un sinnmero de biografas de religiosos mercedarios.
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1 Hubo un hombre enviado por dios para ensear a amar
les en fuga, el que debe tratar de negociar y pactar pacficamente con ellos en el ejercicio
de la redencin. Ni sea transfijo de manos y pies y crucificado, como el pobre Francisco,
sino que se halle perpetuamente desembarazado de manos y pies, liberado, expedito. No
pobre, sino rico, para que pueda porfiar con los mercaderes; y posea muchas riquezas,
con las que tender su mano al pobre.
Puesto que nuestro Nolasco ha de ayudar al pueblo cristiano ms de obra, que
de boca; y ms haciendo, que hablando; y ms fuera de casa, que encerrado y confinado,
es congruente que muestre milagrosamente el presunto de su obrar en la cuna. Que no
se aloje el enjambre de abejas en la boca del infante, como se lee del divino Ambrosio,
eximio doctor de la iglesia; sino que vengan oleadas de abejas por los aires, que habiendo
abandonado los lugares campestres y desrticos y entrndose a la ciudad, confeccionen un
panal de miel en la mano extendida de este nio.
Un gran misterio en efecto apareci en la tierra. Se percibi un signo verdaderamente admirable. Qu es esto? Con la misma leche de la nodriza, le es dada la dulzura
de la miel en la mano. Por lo cual se da a entender que el futuro Redentor haba de tener
leche en la boca y miel en la mano. Por la leche en la boca se significa la locucin blanda,
clara y suave; por la miel en las manos el obrar dulce y placentero.
No por casualidad, sino por determinacin divina se cree haberse realizado que
en la cuna la abeja, animal laborioso, fabricara un panal en su mano derecha; para que
nuestro Seor con su miel saciara a sus hijos de la Piedra de este Pedro. Este animal es
muy productivo y afanoso, aguanta los trabajos, huye el ocio, odia la indolencia, siempre
est entregada a la faena y a la tarea. Si sale, y deja la casa por breve espacio, no es
para holgarse, sino para trabajar, y allegar flores. Con las que cargada radiante emite su
perfume por do pasa. Regresada a casa, adereza con providencia sobre modo admirable,
y habilidosa un alimento suavsimo para el hombre6.
Seguramente que al nacimiento de Pedro Nolasco no se citaron abejas
hacendosas ni lo pregonaron signos insinuadores, pero s descendi una gracia
especial de Dios, como muy pronto se apreci en el talante peculiar de aquel
Vargas, fray Bernardo de, De vita, et gestis sancti Petri Nolaschi, sacri, et militaris ordinis
Beatae Marae de Mercede Redemptionis captivorum Fundatoris, et PatriArcae. Auctore
fratre Bernardo de Vargas in Artibus, et Philosophia, et in sacra Theologa Magistro, eiusdem
Ordinis Alumno. Panormi 1629, p 7, 8, 11, 106 y 107. La traduccin siempre es ma. Cavero
Prez, fray Jos Nicols, Comentariorum de magistris Ordinis liber primus. Sanctus Petrus
Nolascus, h f 7. ste es un escrito que se conserva, mecanografiado en 89 cuartillas, faltando de
la 38 a las 48, en el Archivo de El Puig. En este pasaje comenta cmo a Pndaro, Platn y san
Ambrosio las abejas formaron panal en la boca, prenuncio de su elocuencia; a Nolasco, en la
mano, profetizando su misericordia y piedad.
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San Pedro Nolasco
nio. Los inventores del mito no quisieron trasmitirnos un suceso histrico,
sino expresar simblicamente su propio sobrecogimiento ante el hecho, nico,
de la caridad de Pedro Nolasco.
Me parece muy objetiva la apreciacin del padre Faustino Gazulla:
La grande caridad que manifest Nolasco para con los pobres desde su ms
tierna infancia y cuando apenas tena uso de razn, la consignan todos los historiadores
que de l tratan. Con la leyenda de haber fabricado las abejas un panal de miel en su
mano, aun cuando no fuera un hecho real, el pueblo que en todos los tiempos manifest
la tendencia de dar a los acontecimientos notables un carcter maravilloso, trat de
ponderar en grado sumo la dulzura con que Nolasco acogi siempre a los pobres. El
padre Antilln no conoci el acta de 1260, y consigna esta leyenda en sus manuscritos,
lo cual demuestra que no fue una invencin del siglo XVII, sino que es ms antigua7.
Nacimiento de San
Pedro Nolasco
Grabado del Puig de
Santa Mara
Gazulla, fray Faustino D. Refutacin de un libro titulado San Raimundo de Peafort
fundador de la Orden de la Merced, Barcelona 1920, p 149 y 149.
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1 Hubo un hombre enviado por dios para ensear a amar
Pedro Nolasco Capitulo 1.psd
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PN Millan C2.psd
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Un hombre de nuestra tierra
Pedro Nolasco fue de la masa de las Santas Puellas, de la dicesis de
san Pablo, muncipe de Barcelona (a donde haba trasladado su domicilio),
dice el padre Nadal Gaver8. Y lo corrobora el padre Pedro Cijar: En aquella
ciudad de Barcelona gobernando en aquel tiempo el rey Jaime de santa memoria, haba un tal varn de Dios de nombre Pedro de Nolasco. ste tuvo su
origen en el Mas de las Santas Puellas, de la dicesis de San Pablo9. Nuestros
dos primeros historiadores no especifican ms, porque para sus lectores aquellos eran lugares familiares; hacindolo de la Masa de las Santas Puellas, los
dos historiadores nos ubican a Nolasco en Barcelona.
Y es que el sitio estaba ah, a las puertas de Barcelona. No hay que buscarle a Pedro Nolasco cuna allende los Pirineos, por el antojo de pensar que lo
bueno siempre viene de lejos. Trajo origen de la provincia de Galia, pero no
lejanos de la ciudad de Barcelona, donde vivi casi desde la infancia. Y por
eso la ciudad de Barcelona, lugar de su habitacin y de su formacin mejor lo
acogi... No mucho antes de que fuesen gestadas y hechas estas cosas (las manifestaciones de la santsima Virgen), se haba trasladado D. Pedro Nolasco
desde la aldehuela domicilio de su habitacin a la ciudad de Barcelona, de la
que se hizo muncipe, para ms libremente vacar a las obras de misericordia
y a la redencin de cautivos, a la que peculiarmente era adicto y dedicado
ardorosamente, dice el padre Francisco Zumel10. Hay que ponderar el inciso
Gaver, Speculum fratrum, p 3.
Cijar, fray Pedro, Opusculum tantum quinque editum per fratrum Petrum ciiarii super
commutatione votorum in redemptionem captivorum, Barcelona 1491, f 31. El padre Flix Tobar
Dez mand al monasterio de El Puig fotocopia de este incunable que hall en la biblioteca
pblica de Palma de Mallorca. Esta obra tan singular la concluy su autor el 1 de mayo de 1446
en Zaragoza, por mandato del vicario general fray Juan de Urgel, que pag la impresin.
10
Zumel, fray Francisco, De vitis Patrum et Magistrorum Generalium Ordinis Redemptorum
Beatae Marae de Mercede Brevis Historia; De initio ac fundatione sacri Ordinis B. Marae
de Mercede, dos obritas que puso, como apndice y como introduccin, en la Regula et
Constituciones fratrum sacri Ordinis Beatae Marae de Mercede, Salamanca 1588. Utilizo la
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San Pedro Nolasco
zumeliano no mucho antes, porque es indudable que Pedro Nolasco andaba
en estas cosas antes de 1203, cuando ya es el procurador de la limosna de los
cautivos en Barcelona.
El primer historiador domstico que indag sobre la cuna de Nolasco
fue el padre Marano Ribera, que nos cuenta: habiendo deseado saber alguna
cosa del linaje de nuestro Santo Padre, cuyo apellido en cataln es Nolasch,
he mirado en los libros antiguos de los seores Condes de Barcelona en el
Real Archivo, ya tambin los apellidos de aquellos seores y caballeros de
Montpellier que prestaron homenaje al Rey de Aragn Don Pedro, padre de
nuestro fundador Don Jaime, cuando la seora Doa Mara, Princesa y Seora de Montpellier, cas con dicho seor Don Pedro; y nunca he podido encontrar con este apellido de Nolasco o Nolasch, ni con otro que se le asemeje,
sino una donacin que, el ao 1155, hicieron a la cofrada de San Silvestre,
en la Seo de Barcelona Oberto Onolasch y Guilia Torta, su mujer. Ribera,
pues, acept el documento nmero 893 del Liber Antiquitatum Ecclesiae BArcinonensis, que ostenta la venta hecha por Oberto Onolasch y Guilia Torta a
la cofrada de San Silvestre de una via en Bederrida, territorio de Barcelona;
afirmando que Oberto y Guilia eran antecesores de Pedro Nolasco11. El padre
Faustino Gazulla dio por buena esta informacin, sin profundizar ms en el
tema12.
El padre Guillermo Vzquez Nez en 1932 public Fue espaol
san Pedro Nolasco?, aseverando que Mas-Saintes-Puelles perteneca al condado de Tolosa, condado que nunca fue vasallo de Aragn, sino su pertinaz
publicacin ofrecida por el Boletn de la Orden de la Merced, Roma 1932, que pone De initio
ac fundatione entre las p 7-25 y De vitis Patrum, entre las p 28-88. Antilln, Vidas de Nuestro
Padre y Patriarca San Pedro Nolasco, y de San Ramon Nonat, f 17, en esto copia a Zumel y a
Melchor Rodrguez de Torres, rebatiendo a fray Bernab Montalvo, cronista de la orden de
San Bernardo, por que en su Historia, part 1, lib 2, cap 24, hace a san Pedro Nolasco, natural de
Barcelona y lo llama primer novicio, cuando debera llamarlo primer fraile y patriarca.
11 ACA, Monacales, Hacienda, Actual 98, f 352-381. Ribera se refiere al documento 893 del
Liber Antiquitatum Ecclesiae BArcinonensis, del Archivo Capitular de la catedral de Barcelona,
que puntualiza cmo la tal via Oberto la posea en Bederrida, trmino de Barcelona, que le
vena de parte de su mujer y a sta de sus ascendientes; as mismo que tenan un hijo llamado
Bernardo.
12
Gazulla Galve, fray Faustino Delicado, La Orden de nuestra Seora de la Merced. Estudios
historicocrticos (1218-1317), Valencia 1985, p 47.
18
2 Un hombre de nuestra tierra
opugnador. En 1936 sac a luz otro artculo, El apellido Nolasco, expresando cmo el padre Amerio Sancho Blanco le haba comunicado que el
apellido Nolasco lo haba encontrado en las regiones italianas lindantes con
la Provenza, en Finale y Savona. As en 1188 Gisulfo de Amico de Nolasco
figur entre los ciudadanos de Savona que juraron la convencin entre el
Comune y el marqus Guillermo di Ceva; en 1295 Telma Nolasco se cas
con Finerino Accame; en 1325 Jos Nolasco figura de testigo en Borgo di
Finale; en 1334 Giacomo Nolasco di Montesordo vende una casa a Augerio
de Saliceto por sesenta libras13.
Fue el padre Ramn Serratosa el primero que hinc el diente al tema
de la cuna de Pedro Nolasco. Dej notas manuscritas, y dio a luz un artculo
Dnde naci san Pedro Nolasco?14. Escrutando los textos zumelianos, concluye, que Zumel saba que Pedro Nolasco era cataln:
Se evidencia que los cdices que sigue (Zumel) le suponan haber nacido (Pedro Nolasco) en Barcelona; pero l, por no hacer frente a la creencia entonces corriente
de que haba nacido en un lugarejo (villula) llamado Mas de las Santas Vrgenes
(Santes-Puelles), se arregla de esta forma: que el Santo haba nacido en un pequeo
lugar cerca de Barcelona, y que desde la infancia (fere) haba sido criado en esta ciudad.
Con esto no se opone al dicho de los modernos -Gaver y Cijar- y se atiene a los Cdices
que sigue. Pero la intencin de Zumel es bien manifiesta, por cuanto est convencido de
que el Santo haba nacido y se le haba criado en la Ciudad Condal. Su debilidad de no
asegurar rotundamente lo que los Cdices afirmaban le hizo claudicar por recelo de que
se le tuviese por novador. Pero con todo, su idea aparece bien clara, tanto ms que Gaver
hace al Santo ciudadano de Barcelona (municeps). Esta afirmacin de los Cdices es
otra garanta de su gran antigedad. Y siendo el nico lugar en que figuraba ese apelativo y deducindose de los dichos manuscritos que haba nacido en Barcelona, sta debe
tenerse por el lugar de su feliz nacimiento. La tradicin de nuestros cdices refleja esta
verdad. La absoluta ignorancia de las primitivas tradiciones de la Orden, desaparecidas
de Aragn con los antiguos cdices pudo dar vulgarizacin a la nueva idea. De dnde
estos autores sacaron esta novedad, no es fcil de adivinar, si ya no fue que el general
Vzquez Nez, Mercedarios ilustres, Madrid 1966, p 18-20, 24 y 25.
Serratosa Queralt, fray Ramn Dnde naci san Pedro Nolasco?, Estudios, 1950, n 18,
p 513-522. Notas manuscritas en el monasterio de Poyo.
13
14
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San Pedro Nolasco
francs fray Pons de Barelles, que quiso abolir del habito el escudo de Aragn, divulg
esa leyenda, cosa fcil entonces cuando tantas fbulas se inventaban.
Serratosa hace notar cmo:
1. En Pars el ao 1737 los benedictinos de San Mauro, Devic y Vaissette, publicaron el tercer volumen de la Histoire General de Languedoc, plasmando
en la pgina 569: Suponiendo con los autores de su vida, que fuera de las ms
ilustres casas de Languedoc, nosotros habramos de haber encontrado sin
duda el nombre de la casa de Nolasque, entre el gran nmero de monumentos
antiguos que hemos visto: pero no hemos apercibido ningn indicio de la casa
de Nolasque en la Provenza.
2. Hay contradicciones entre los autores acerca del lugar natalicio: Mas-SaintesPuelles, Recaudo, Saint Popoul.
3. En 1203 ya redima cautivos desde Barcelona, y ciertamente de venir de Languedoc, no hubiera podido administrar y luego vender y traer el dinero a
Espaa, porque las guerras de los Albigenses tenan ocupado todo el sur de
Francia. Ni menos era factible tener su patrimonio allende los Pirineos y traer
peridicamente sus beneficios a Espaa.
4. El padre Marano Ribera registr todos los Archivos pblicos y particulares y
en ninguna parte descubri el apellido sino en Barcelona, bajo la forma notarial de Onolasco, de cuya equivalencia con Nolasco no se puede dudar, pues
tambin popularmente se dice Nofre por Onofre, Norat por Honorat, Polonia
por Apolonia, Duardo por Eduardo. Y yo hasta sospecho sea apellido irlands, por el O que precede los de aquella tierra, pues tal apellido en latn o
lenguas romances no tiene significado. Sus antecedentes pudieron venir con
Carlomagno u otras migraciones que atraa la prosperidad de Barcelona. Y
ciertamente antes de 1110 cuando su abuelo debi casarse ya en Barcelona.
5. Oberto y Guilia vendan su via de Bederrida el 14 de octubre 1155, firmando
con ellos su hijo Bernardo, luego era mayor de edad y bien podemos pensar
que los padres andaran por los cincuenta aos. Si Oberto no era barcelons
debi llegar a la ciudad a fines de siglos XI o principios de XII, para poder
casarse hacia 1125 y tener un hijo mayor en 1155. La tradicin dice que no
tuvieron sucesin en los principios, por lo cual acudieron a la intercesin
del Prncipe de los Apstoles, que se la alcanz, viniendo a luz su nico hijo
el da de San Pedro Ad Vincula de 1180. Oberto sera el abuelo, Bernardo el
padre. La desaparicin del apellido con el Santo manifiesta que fue hijo nico
de Bernardo Nolasco.
6. Las cartas reales lo hacen cataln. Jaime II el 4 de enero 1301 deca a Bonifacio VIII que los fundadores de la Merced eran unos laicos de nuestra tierra.
Pedro IV el 11 de enero de 1358 expresaba al papa cmo los generales mer20
2 Un hombre de nuestra tierra
cedarios haban sido siempre de nuestros naturales, en tanto que ahora vena
a cambiar las instituciones uno, fray Pons de Barelles, tolosano, que no es
de nuestra nacin sino de una extraa. Por lo dems los Reyes aragoneses
nunca haban sido seores del condado de Tolosa, al cual estaba unido el de
Carcasona, en cuya jurisdiccin estaba enclavado el supuesto pueblo natal de
san Pedro Nolasco.
7. Los Mercedarios franceses no tenan al Santo por compatriota, pues cuando en
1496 el trinitario Roberto Gaguin les echaba en cara que eran de un instituto
extranjero y que ostentaban las armas de Aragn, no supieron alegar que el
Fundador fuese francs, a pesar de andar en manos de todos las historias de
Gaver y de Cijar que as lo decan, sino que se defendieron alegando que los
Trinitarios eran franceses, pero en Espaa eran muy apreciados.
8. La leyenda francesa del Santo, introducida por Gaver y seguida por su colaborador Cijar, se nos ofrece como un cuento cuatrocentista.
En 1963 nos sorprendi el capuchino fray Andrs de Palma de Mallorca
con su trabajo La verdadera patria de san Pedro Nolasco15, con las tesis de
Serratosa de fondo; siguiendo o divergiendo, establece:
1. Se ha de dar otra lectura al texto del padre Zumel: Pedro Nolasch trajo origen
provenzal y naci no muy lejos de Barcelona, donde vivi (en este lugar no
lejano de la ciudad) desde su infancia. El Capuchino incide en el valor prioritario de la palabra no muy lejos. La Provenza no estaba cerca de Barcelona.
2. La Provenza en cuestin no es la francesa, sino la Provenana de Barcelona,
las tierras bajas del ro Bess, repletas de Camps Provenals.
3. Desde 1049 se conoce el Clot de la Mel, nombre primitivo de San Martn de
Provenals, lugar profuso en colmenas. All se erigi una capilla dedicada a
san Martn de Tours, devocin introducida por los francos venidos a la reconquista catalana y aqu asentados, entre los aos 1113 y 1125. Nobles provenzales acompaaron a doa Dulce para su casamiento con el conde Ramn
Berenguer III, radicndose junto a la capilla de san Martn.
4. Importa en gran manera Guilia Torta, la esposa de Oberto Onolasco. Porque anteriormente a 1134 Pedro Garau Tort tena unas parelladas en los trminos de Provenals. Su hijo Pedro el 17 de septiembre de 1160 trataba dichas parelladas con
el obispo de Barcelona. El 22 de julio de 1161 otro hijo suyo Ramn Garau con
sus hijos definan al obispo la mitad de la Parellada del Bisbe, que recibiera de
su hermano Ramn Garau, tocantes al monasterio de Santa Eulalia del Campo
y prximas al Clot de la mel. El dicho Pedro Garau Tort tuvo una hija, Guila o
15
Analecta sacra Tarraconensia, vol XXXI, Barcelona 1959, p 65-79. Yo poseo la separata.
21
San Pedro Nolasco
Guilia, Torta o Tort. Con su esposo Oberto Onolasco y su hijo Pedro Bernardo
Onolasco Garau en 1155 ceda la via de Bederrida a la cofrada de San Silvestre.
5. Segn los documentos registrados, hace poco, copiados del Liber Antiquitatum, Pedro Bernardo Onolasco y Garau, difunto en 1161, estuvo casado con
Beatriz y tuvieron un solo hijo llamado Pedro. El da 3 de mayo de 1161 Beatriz con su hijo Pedro Onolasco definan, a favor de la Canonja de Barcelona,
todos sus derechos sobre los bienes que les haba legado Pedro Bernardo, esposo y padre respectivamente16.
6. Segn esto Pedro Bernardo era hijo de Oberto y de Guilia, y de su casamiento
con Beatriz naci un hijo, llamado Pedro Onolasco II, nieto de Oberto Onolasco y padre de san Pedro Nolasco. Segn el padre Serratosa la cronologa de
los Onolasco acababa con Pedro (san Pedro Nolasco), hijo de Pedro Bernardo
y de Beatriz. Lo cual no puede admitirse porque Pedro Onolasco II viva en
1161 y Pedro Nolasco III, el santo, no naci hasta el ao 1180, o ms tarde.
Mientras no aparezca otro documento justificativo se da por terminada la genealoga de los Nolasco en la persona del varn preclaro y egregio santo.
7. El lugarejo, desde donde (san Pedro Nolasco) se traslad a Barcelona y donde
vivieron sus tatarabuelos Oberto y Guilia, conforme las confrontaciones de
los alodios y las parelladas de Pedro Garau Tort padre de Guilia, vena localizada entre la iglesia de San Martn de Provenals y el monasterio de Santa
Eulalia del Campo, en la antigua partida del Clot de la mel. Esta circunstancia
topogrfica podra venir en apoyo del hecho milagroso, con sabor de florecilla,
que, al nacer, un enjambre de abejas rodeaba la cuna del recin nacido.
El padre Juan Devesa Blanco public Fray Pedro Nolasco en los documentos notariales de su tiempo17, dedicando el captulo X a Dnde naci
san Pedro Nolasco? haciendo crtica de los autores que trataron del tema y
presentando sus propias conclusiones.
1. Toma por texto bsico al padre Nadal Gaver, pero traducindolo muy perso-
nalmente: Pedro Nolasco fue de un mas de las santas Puellas, del distrito de
San Pablo, vecino de la ciudad de Barcelona, a donde haba trasladado su
domicilio. Para Devesa el error fundamental est en traducir la palabra civil
dicesis por la eclesistica obispado.
2. Barcelona tena fuera de la muralla dos monasterios: san Pedro de las Puellas,
al nordeste, y san Pablo del Campo, al suroeste. Ambos daban nombre a su
Liber Antiquitatum, doc 1833; Mas, vol XI, p 210, segn la cita de fray Andrs.
Devesa Blanco, fray Juan, Fray Pedro Nolasco en los documentos notariales de su tiempo,
serie de artculos publicados por la revista Obra Mercedaria, de los aos 1979-1983, y recogido
en una publicacin de 134 pginas.
16
17
22
2 Un hombre de nuestra tierra
3.
4.
5.
6.
zona territorial, que en la Barcelona de hoy podramos sectorizar a la derecha
y a la izquierda de una lnea imaginaria por plaza Catalunya-catedral-plaza san
Jaime; San Pedro de las Pueblas al nordeste y san Pablo del Campo al suroeste.
La masa Nolasco, lo expresa Gaver, radicaba en la zona de San Pablo, pero
perteneca a san Pedro, en la Bederrida. Esto era Barcelona, por tanto san Pedro Nolasco desde el nacimiento fue muncipe de Barcelona, el padre Zumel
trascribe psimamente su fuente de informacin. El Patriarca, desde siempre
barcelons, pas de la masa a la ciudad
Santas Puellas designa a las monjas de san Benito del monasterio de san Pedro
de las Puellas, fundado el 16 de junio 945 por los condes Suniario y Riquilda.
Suniario donara a la dedicacin del altar algo de mi pertinencia y cuanto
tengo en Bederrida, que fue de Olibn o de mi mujer.
El padre Francisco Zumel disparata segn Devesa. Sus cdices antiqusimos
no son sino la obra de Gaver, que interpreta mal. Zumel nos da el dato precioso de que Nolasco ya en 1203 andaba en la redencin, as que se contradice
afirmando que llegara a Barcelona no mucho tiempo antes de la fundacin, en
tanto que Gaver menciona de mucho antes el traslado de su domicilio.
Zumel, segn el padre Devesa, atribuy de intento a san Pedro la nacionalidad francesa a fin de socavar la hegemona de la provincia de AragnCatalunya que, por razn de ser cuna del Fundador, tena en exclusiva el
generalato de la Orden. Al poner Zumel sus textos en las Constituciones
de la Orden sus asertos quedaron canonizados y aceptados. Por qu Zumel clama el padre Juan Devesa- call a sabiendas el nombre de Mas de
les Saintes Puelles, si lo ley en Gaver, ya que conoci y traste el cdice
gaveriano y saba que cerca de nuestro convento de Carcasona haba un
pueblo llamado as? Por qu Zumel no traslad el detalle de que la tal
masa o masada perteneca al distrito de San Pablo, si estaba tan claro en
Gaver? Por qu Zumel no copi que san Pedro Nolasco era vecino de
Barcelona y en cambio escribi se hizo vecino de Barcelona?
No acepta Devesa de Serratosa que traduzca villula por lugarejo, debiendo
decir masa; ni que impute a Gaver la versin de la cuna francesa. Rechaza
las opiniones de fray Andrs de Palma de Mallorca sobre su traduccin del
texto y la intencin de Zumel, quien quera al Patriarca francs; no ve claro
el rbol genealgico que traza desde el Liber Antiquitatum; lo corrige en la
ubicacin de la masa, que se hallaba en el distrito de san Pablo del Campo.
Es encomiable el trabajo de mi maestro padre Juan Devesa, pero ser
villula equivalente a la Masa Nolasco, traducir dicesis por distrito
Con qu nos quedamos? Estoy convencido de que Pedro Nolasco es
barcelons, de un lugarcito extramuros, descendiente de inmigrantes. Se haba
23
San Pedro Nolasco
criado en los aledaos de la Ciudad condal, en el predio familiar. Luego se
estableci en la Urbe18. Absolutamente inaceptables las teoras de autores,
como el padre Melchor Rodrguez de Torres, que ponen a Nolasco vinindose
de allende el Pirineo, hurfano, a los veintids o veintitrs aos, huyendo de
la hereja albigense19. Los padres Antilln y Dempere domicilian al Patriarca
junto a la iglesia de san Pablo20.
Acerca del ao del nacimiento de Pedro normalmente se conviene en el
ao en 1180, tal vez un par de aos arriba o abajo; de todo imposible que fuera
entre 1193 y 1194, como asegura el padre Alonso Remn,21 pues en 1203 ya
est en plena actividad22. Pura entelequia es fijar fecha natalicia, el 1 de agosto
de 1182, como inventa el padre Anselmo Dempere, que hace intervenir en la
concepcin la intercesin de Santiago sobre unos padres yermos y que trae
los msicos de la corte celestial al momento del alumbramiento. Ya el padre
Bernardo de Vargas lo haba hecho nacer milagrosamente, de padres estriles,
en San Pol, entre Carcasona y Tolosa, y recibir el nombre del Prncipe de los
apstoles por inspiracin superior; y lo muestra bueno desde siempre; muy
pronto hurfano de padre y luego de madre, la que lo pusiera a estudiar, aventajadsimo, con un buen pedagogo23. Sin ningn fundamento, se han atribuido
a su padre el nombre de Guillermo y a su madre el de Teodora, pero de ello no
hablan ninguno de los historiadores antiguos. Ya Zumel adverta que de sus
progenitores no haban hecho mencin nuestros escritores24.
Pastor Ario, fray Juan Pablo, San Pablo Nolasco en Montserrat, revista Proyecto
Libertad, ao VI, n 27, septiembre 2007, p 6 y 7.
19
Rodrguez de Torres, fray Melchor, Agricultura del Alma y Exercicios de la Vida Religiosa,
con varias cosas para pulpito y espiritu, Burgos 1603, trat 1, cap 4, p 6.
20
Antilln, Vidas de Nuestro Padre y Patriarca San Pedro Nolasco, y de San Ramon Nonat, p
17. Dempere, Necrologio.
21
Remn, fray Alonso, Historia General de la Orden de Nuestra Seora de la Merced
Redempcin de cautivos, tomo I, Madrid 1618, f 40 v
22
Zumel, De vitis Patrum, p 33. Dempere, Necrologio, en su letra.
23
Vargas, De vita, et gestis, p 3, tambin en la Chronica Sacri et Militaris Ordinis B. Marae
de Mercede Redemptionis Captivorum. Ex qua non solum Historiographi, et aliorum Ordinum
Scriptores, sed etiam verbi divini Acclamatores multa pro concionibus suis colligere, et
excerpere passim poterumt, Panormi 1619.
24
Zumel, De vitis Patrum, p 28 y 29. Cavero, Comentariorum, h 2-7, expresa cmo se ignoran
los nombres de los padres de Nolasco; as mismo su ao natalicio, careciendo de fundamento
lo que sobre este particular se atribuye a un escrito falsamente adjudicado a fray Raimundo
de Rupe (prior de Barcelona, desde 1414 a 1429); tambin es errneo lo que deduce el padre
18
24
2 Un hombre de nuestra tierra
Las noticias del nacimiento y de la infancia son as de parcas, ni hacen
falta ms. Pero nuestros historiadores, cada cual segn su poca, dedujeron,
imaginaron e inventaron para satisfacer la curiosidad de los devotos y rellenar
el proceso de canonizacin. Por ejemplo, el padre Zumel, aquilatado telogo
tomista, con la figura de Pedro Nolasco es ponderadsimo, por aquello de que
su padre Fundador deba ser el mximo. Y, si primero dijera de sus padres
que eran unos desconocidos, seguidamente se envalentona: los padres fueron
excelentsimos en riqueza, en lauros militares, en virtudes:
Naci de padres dignos de su patria, que rebosaban de abundantes riquezas y
de gloria militar y todas las virtudes. De ellos, de su riqusima herencia, naci el digno
heredero, el varn egregio y preclaro. Nio prodigioso, reparta con maa a los pobres
cuanto obtena. Sumamente hermoso, rebosaba candor espiritual y prestancia. Desde el
nacimiento a la muerte en todas las virtudes fue ilustre y excelente, pues consta que desde
nio, ya antes de vestir el hbito religioso, llev una vida humilde, santsima y justsima;
se emple en las disciplinas liberales; desde la infancia adquiri la costumbre de ayudar
generossimamente al primer pobre que se le presentaba, aunque no le pidiera limosna.
Habituaba as mismo acudir a la iglesia en el silencio de la noche, y all or la palabra
de Dios y los maitines25.
Otros autores an cargan ms los colores de la leyenda: Que lloraba
amargamente slo con ver a un pobre mientras no lo socorriesen, empendose en dar l personalmente las limosnas26. Que, lactante, ya lo daba todo, y
se le vea llorar sin razn aparente, porque la gracia de Dios lo haca particularmente sensible a las miserias de los pobres27. Que cuando iba a la escuela
se traa a cuantos pobres encontraba en el camino, los llevaba ante sus padres
y los introduca en casa28. Que se cri en un monasterio; fue a Pars para estudiar, desistiendo por la muerte de su madre. Que entr en una congregacin
fundada en 1190 por Alfonso II; hallndola muy decada, la vigoriz y se la
entreg al Rey rejuvenecida con el nombre de Congregacin de nuestra SeoRemn leyendo a Gaver, sobre que san Pedro Nolasco haba muerto de sesenta y ocho aos en
1249; asevera la nobleza del Patriarca y de sus colaboradores; no tolera que los escritores de
la Orden trinitaria corrompieran el apellido Nolasco, dicindole Nolarco, Nonasco, Nonasto.
25
Zumel, De vitis Patrum, p 28 y 29
26
ACA, Monacales, Hacienda, vol 2680, f 1v, Documento de los sellos.
27
ACA, Monacales, Hacienda, vol 2680, p 1v, Memorias de fray Pedro Amerio.
28
Vargas, De vita, et gestis, p 12.
25
San Pedro Nolasco
ra de la Misericordia. Que cuando, en 1216, Barcelona sufri una hambruna
espantosa, el Santo gast en los menesterosos lo que an le quedaba de su
fortuna, siendo tan notable su caridad, que la noticia lleg hasta los odos del
santo Padre, que le premi con generosas indulgencias para l y su Congregacin.29 El padre Bernardo de Vargas lo hace predicador callejero, bien impuesto en la Escritura, persuasivo, inductor a la conversin, estimulador de la vida
de perfeccin para los plebeyos y los nobles, visitador asiduo de hospitales,
prdigo repartidor de limosnas, milagrosamente protegido de salteadores y de
infamantes envidiosos, amigo de don Jaime30. El Soberano, agiganta el padre
Remn, se pasaba con Pedro Nolasco todo el tiempo libre, por su entraable
amistad nacida cuando el Rey era preso de Simn de Monfort, siendo como
dos hermanos espirituales; lo que tambin le malquistaba con los envidiosos;
y su versin del pequeo Nolasco es la estereotipada que se estilaba: pequen que lloraba para que le diesen con qu acudir a los pobres, desde tierna
edad dej los juegos infantiles, ayudaba a misa, era perpetuamente oyente de
sermones; acuda al rezo de maitines, estudi gramtica y latinidad31. Los cronistas aseveran cmo sin haber estudiado ms que rudimentos de gramtica,
todos le pedan consejo.
Dempere, Necrologio, en la palabra Nolasco. Cavero, Comentariorum, h 13-18, ratifica que
Nolasco se asoci jvenes nobles y ricos; estando bien equivocados Antonio Lucin de Zapata
y otros cuando ponen como origen nuestro la asociacin instituida por el rey Alfonso, la orden
del Santsimo Redentor o cualquier otro instituto.
30
Vargas, De vita, et gestis, p 2630. Cavero, padre Joseph Nicols, Informe de la Verdad,
Por el Real, y Militar Orden de Nuestra Seora de la Merced, Redencin de Cautivos. Sobre
que Su Majestad se digne declarar, que el conocimiento de la Causa sobre el Derecho Privativo
de Redencin en los Reynos de la Corona de Aragon, toca a su Real Cmara de Castilla, y no
al Consejo, por ser el Orden de la Merced, de su Real Patronato, Madrid 1731, f 36-37 Cuenta
cmo los Trinitarios han inventado que esta institucin de Alfonso II era de Caballeros de
Trinidad, y que san Pedro Nolasco fue caballero trinitario.
31
Remn, Historia General, f 39v40v, 43r, 45v, 87v. Nuestro imaginativo cronista nos
informa de que san Pedro Nolasco y santo Domingo de Guzmn trataron de convencer al conde
Simn de Montfort de que entregara al nio Jaime, f 8; as mismo nos cuenta que historiadores
como Pedro Antonio Beuter, Esteban de Garibay Zamalloa, el arcediano Miedes, Gonzalo de
Yllescas aseveran que, estando retenido el nio, hizo voto de fundar nuestra orden, pero no fue
as, sino que entre las muchas promesas que hizo a Virgen una fue la de que trabajara por dar
libertad a los cautivos cristianos de los infieles, as como echar a stos de Espaa. El padre
Felipe Guimern tambin rechaza la idea de un voto.
29
26
2 Un hombre de nuestra tierra
As pues, nuestros cronistas gastan mucha imaginacin en presentarnos
a Pedro Nolasco como nio, adolescente, joven excepcional, que lo fue; mas
lo quieren expresar con extremos hipotticos, que no aaden a la sobriedad
de los hechos histricos. Lo que se percibe es que los padres de Pedro Nolasco, muy humanos, le educaron en la solidaridad. Fue mercader, de su padre
alcanz el arrojo y la audacia para la mercadura; la madre le inocul la fe y
la caridad, esa nota peculiarsima, carismtica, de ver a Cristo en los pobres.
Mam la caridad con los pobres, y la secund con el amor ms delicado hacia
toda persona dolorida.
Y es que las grandes opciones se incuban en la niez.
San Pedro Nolas
en la Infancia en
Barcelona.
C2 Grabado de
la Biblioteca de
El Puig
27
C3 San pedro Nolasco.psd
3
Pedro Nolasco, sorprendido por Dios,
obedece como Abrahn
Concibo que, como tantos otros inmigrantes, los Nolasco habran acudido al reclamo de las ofertas brindadas por el conde don Ramn Berenguer
IV, que, conquistador de vastsimos territorios a los musulmanes, precisaba
repobladores con que avivar las tierras baldas. Proviniendo de la Provenza,
habran llegado a Catalunya haca tres generaciones. Hacendosos, lucraron
buenos beneficios en la agricultura, y luego, emprendedores y arriesgados, se
aventuraron en lo que mejor ofreca Barcelona, el mar, la mercadura. Y tal era
su profesin, que mercader fue toda su vida Pedro Nolasco.
Desde que se establece en Barcelona, muy joven, Pedro Nolasco segn
el padre Gaver:
Por mucho tiempo se dio al servicio divino ejercitndose en obras de misericordia,
principalmente en lo tocante a la redencin de cautivos. Estaba rogando devotsimamente a Dios que, por su misericordia, se dignara revelarle si su obra era grata y aceptable
a Dios; mediante la cual mereciera adquirir y felizmente llegar al reino de los cielos. Se
haba ofrecido a Dios desde ya haca mucho tiempo, y vena ejercitndose en obras de
misericordia, sobre todo en la redencin de cautivos.32
Luego est a la escucha, dispuesto a que Dios le marque el camino. Y
Dios lo va a sorprender. Como a Abrahn, el Seor lo desprende, lo saca de
su tierra, de sus clculos, de la casa paterna. Lo llevar por una trocha nueva,
insospechada. Bien es significado por el padre Francisco Zumel arrancndolo
de su villula y llevndolo a la ciudad. En su proyecto de cristiano, sin duda
contaba trabajar con honestidad, ayudar a la Iglesia, hacer caridad. Pero el
Gaver, Speculum fratrum, p 3
32
San Pedro Nolasco
Seor no quiere eso de l. Lo sacude, desestabiliza; dejndolo sin races, sin
hogar. Lo vaca.
Pedro Nolasco se rinde a la voluntad de Dios, y su obediencia crea un
estilo propio en su Familia religiosa. Y es porque en la Merced todo est dirigido al mismo objetivo, liberar al hombre, soltarlo de las cadenas, posibilitarle
ser libre y creyente.
Y en ese contexto se entiende la obediencia mercedaria, pues ofrece
peculiaridades. No es arrobamiento, ni alienacin; que el liberador no puede
estar sometido. La obediencia mercedaria es salirse de s mismo para ir al otro,
utilizar libremente su libertad para regalar libertad a los hermanos. Es la conspiracin de toda la Orden para, desde la obediencia coordinadora, alcanzar
con mayor eficacia la liberacin de los cautivos.
Todo lo programa el captulo general, anual, plebiscito universal, como
enuncian las Constituciones de 1272: cada ao en la fiesta de santa cruz de
comienzos del mes de Mayo hgase captulo general en el lugar que designar el maestro que sea ajuntado y al cual acudan todos los comendadores con
un fraile de aquel lugar donde el comendador est dispuesto a hacer y seguir
el ordenamiento de la orden. El que no pueda venir enve justificante al Captulo exponiendo las excusas ciertas y verdaderas por qu no puede venir33.
La asamblea reciba a los novicios, revisaba las conductas, castigaba
los desvos, planeaba las actividades; culminando todo con el objetivo primordial, la redencin: se analizaba exhaustivamente la ltima expedicin, se
recogan las colectas, se sealaban las cuotas, se nominaba a redentores. No
s de ningn religioso que se negara, no obstante que se designaba a los ms
conspicuos. Haban jurado solemnemente en su profesin cumplir las determinaciones del captulo general34.
Nos ha quedado constancia de haberse tenido captulo general en 124335.
El padre Bernardo de Vargas, sin justificar su informacin, trae que el captulo
ACA, cdice Varia II, c 2 f 45r.
ACA, cdice Varia II, c 5 f 46v.
35
AMP, nota manuscrita del padre Faustino Gazulla tomada del padre Mateo Contini.
33
34
30
3 Pedro nolasco, sorprendido por dios,obedece como abrahn
de 1244, habido en Barcelona, determin que en adelante slo se personaran
el superior de cada casa y un socio, y ofrece lista de capitulares: maestro general y su socio, vicario del convento del palacio real, comendador de El Puig
con su socio, vicario de El Puig, comendadores de Valencia, Mallorca, Gerona, Perpin, Narbona, Tarragona, Tortosa, Lrida, Zaragoza, Sarrin, Denia;
cada uno con su socio36. Pero no, los captulos fueron abiertos y democrticos
durante el primer siglo, hasta la reforma del padre Raimundo Albert.
Antes de que esas especificidades se conviertan en norma, ha tenido que
preceder una experiencia, y tal la vivi Pedro Nolasco constreido a salir de su
casa, de su entorno, de sus proyectos, de s mismo. A ponerse en mArca. A l
se le exige ms, crear el camino. Porque el camino no exista. Su andadura s
que servir a otros, pero a l, Dios lo manda a lo desconocido.
Pedro Nolasco es un caso singular de santidad. Es un obediente. Abrahn? Moiss? Isaas?... Pedro Nolasco.
No hay que ajustarle los modelos estereotipados y empalagosos de que
tanto gustan sus bigrafos: De ayunador, disciplinante, contemplativo. El
mismo padre Gaver no supo decir de l sino que era un varn devotsimo37.
El padre Remn, superlativo como siempre, cree saber que Pedro Nolasco
oraba dos veces al da, dedicaba espacio a la meditacin, se disciplinaba continuamente, llevaba cilicios speros, se pasaba muchas noches en vigilia38. La
misma ponderacin en el padre Vargas, que hace a Nolasco comer y beber
frugalsimamente; dormir con una sola manta y sobre tabla; ayunar frecuentemente; llevar cilicio permanente; ir descalzo; mostrarse ante la gente con los
ojos humillados y la faz plida, por su mucha austeridad; combatir los asomos
de soberbia, por su popularidad, con horripilantes flagelaciones, hasta quedar medio muerto; reputarse abyecto; vestir andrajos; orar horas y ms horas,
siempre recluido en la iglesia39.
Vargas, Chronica, f 76.
Gaver, Speculum fratrum, p 3. Gaver escribe el 7 de abril de 1445.
38
Remn, Historia General, f 40v y 41r.
39
Vargas, Chronica, f 82-83, De vita, et gestis, p 104-109, 113 y 114. Con slo la contemplacin
de la bofetada que recibi Cristo, quedaba profundamente afectado
36
37
31
San Pedro Nolasco
No es tal el talante del Patriarca, s que tuviera gran paciencia con los
insultos de los moros, que amara a los enfermos; que se diligenciara para acudir a los reyes, servir a los cautivos, extender su Orden; que su fama fuera universal; que tuviera exquisita sensibilidad ante la contemplacin de la pasin
de Cristo; mas eso de que se pasara las noches insomne Era el cobijo de
Barcelona; todos lo veneraban por santo; sera largo de contar sus maravillas, la prediccin del futuro, las heridas que sufri siendo prenda de libertad;
anunci la fecha de su muerte40.
Claro que era devotsimo, pero la originalidad de su devocin es que
ador a Cristo en el cautivo cristiano. La obediencia de Pedro Nolasco en nada
se parece a la de Samuel, no es una intimacin desde el templo. Cual Isaas o
Jeremas, fue ya designado en el seno materno, pero a Pedro Nolasco lo reclam el grito de Cristo desde la miseria de los cautivos. En eso se asemeja a Job,
pero trascendiendo los lmites de la justicia para desembocar en el delirio del
amor misericordioso.
Es que otros santos honraron a Cristo desde la pobreza, en la sublimidad de la contemplacin, con la austeridad penitente. Cuando Pedro Nolasco
se top con los desgraciados cautivos, crey realmente que eran ellos el Cristo
que amaba, percibi en ellos el reclamo del Cristo doliente, pobre, pisoteado.
Y se sinti feliz por el modo concreto y prctico de poder amarlo, agasajarlo,
liberarlo; ah su obediencia a la voluntad de Dios con su pobreza absoluta,
desde la contemplacin ms encarnada, mediante la mortificacin total de no
disponer de s mismo.
A los cristianos de a pie, mediocres, esa seguridad nos desconcierta.
Cmo es posible, que Pedro lo perciba tan evidente, que se decida con tal facilidad, que obedezca sin titubeo? Es la correspondencia a la gracia, que lo va
haciendo crecer, porque nunca se resisti, cada vez ms enriquecedora. Es la
obediencia del que ha tomado una opcin, la obediencia ciega, incondicional.
Pedro Nolasco fue obediente tambin a la autoridad humana. Al principio, al obispo y al cabildo catedral de Barcelona, que eran sus superiores.
Annimo de Gerona, que leo en Cavero, Varia II, tomito en octava manuscrito en el
monasterio de El Puig, h 47v.
40
32
3 Pedro nolasco, sorprendido por dios,obedece como abrahn
Luego a la propia institucin, por l creada. Se mantuvo siempre superior
mayor, general, con distintos nombres, que cuajara en el ttulo de maestro que
le dan sus frailes ante la aprobacin pontificia. Pero muy pronto cre un prior
general de la Orden, que incumba en los asuntos espirituales, con el que deba
confesarse y al que deba supeditarse en el rgimen de la conciencia. Despus
constituy el consejo general, de cuatro definidores, dos clrigos y dos laicos,
con el que deba regir el Instituto segn los dictados del captulo anual.
Obedecer es siempre signo de autenticidad. Y as lo entendi Nolasco.
San Pedro Nolas
en la Infancia en
Barcelona.
C2 Grabado de
la Biblioteca de
El Puig
33
C4 Virgen Merced Miralles.psd Caracas
4
La primera llamada, al celibato
Ha llegado Pedro Nolasco a los quince aos, dice el padre Francisco
Zumel, cuando muere su padre. Rico, atractivo, instruido en las disciplinas liberales, es solicitado de muchas familias para ventajosas nupcias, pero
quiere seguir su vida anterior, sometido y obediente a su madre, llevando
una vida clibe, puestas sus miras en la vacacin a las cosas espirituales y
en la dedicacin a un estado superior. Una noche, insomne y orante, se dio
a pensar en su futuro, ponderando las insinuaciones de su madre para tomar
estado, la brevedad y vacuidad de la vida, la razn que habra de dar a Dios
de su existencia, el riesgo de perderse eternamente... y tom la decisin:
renunci a las leyes de la carne y de la naturaleza; quiero esperar las cosas
celestiales, permanecer solo como los ngeles de Dios, rechazar y despreciar decididamente los bienes que no son permanentes. Joven de cuerpo,
pero maduro en prudencia, prometi llevar vida clibe para siempre. Y su
aposento se llen con la fragancia de suaves perfumes, signo de la presencia divina41.
Para hacer morbo, las fabulistas, lo muestran como el mejor de los
hijos; hacen morir al padre; lo llevan a Carcasona para que sea educado convenientemente, no obstante que a la madre la separacin le parte el corazn;
lo emplazan en ganas de ir a la universidad de Pars para estudiar derecho
pontificio; pero falleciendo la madre, lo devuelven a la casa paterna con slo
los estudios de gramtica; presentndolo abatido por la orfandad, se acoge
a Cristo, como a padre, y a Mara, como a madre; lo enferman, y gravemente aquejado, lo ponen a dictar testamento en favor de los pobres, pues sus
parientes no tienen necesidad. Pero una la noche se le aparece la Virgen,
significndole que no morir, ya que cuenta con l para muchas cosas. Superada la dolencia, sus parientes insisten en quererlo desposar, mas en agradecimiento a la Virgen le ofrece su virginidad emitiendo voto de integridad
y le ofrenda peregrinar a Montserrat, advertido del peligro de la hereja y
41
Zumel, De vitis Patrum, p 29 y 30.
San Pedro Nolasco
desprendido de todos sus haberes. Se establece en la Ciudad condal, en la
parroquia de San Pablo42.
El padre Melchor Rodrguez de Torres da mucha relevancia a esto
momento en la vida de Pedro Nolasco, que hace voto de castidad, cuando,
por noble, rico y poderoso, y de extremada gracia, en edad para casarse
muchos le ofreciesen mujer. Yo no se cmo olor tan suave y penetrante (el
voto de castidad de Nolasco) que ha quasi 400 aos que se siente en nuestra
Historia, no lleg a las narices de ciertos Escritores modernos, que con ser
perros ventores de artas menudencias, perdieron el ayre este divino Ambar
escribiendo haver sido nuestro Padre y Patriarca viudo43.
El padre Alonso Remn pone imaginacin y poesa a este lance de
la vida de Pedro Nolasco. Cuando le hablaban de matrimonio, dice, el Santo se sonrea. Abomina el cronista de la idea de que el Santo hubiera sido
viudo, cercenando: lexos estuvo no solo de tener estado de viudo, pero ni
an de consentir en el pensamiento de ser casado44. El aciago apcrifo Documento de los sellos concibe a Nolasco emitiendo voto de virginidad en la
niez, conservndolo perpetuamente y ratificndolo cuando en la juventud
muchos nobles le ofrecan los mejores partidos; las Memorias de fray Pedro
de Amer presentan a nuestro hroe declinando el matrimonio por desprecio
del mundo y emitiendo voto para firmemente guardar la castidad, anhelando
la pulcritud evanglica45.
Todo eso, y mucho ms. Este voto tambin es peculiar para Pedro Nolasco y sus seguidores. Qu es lo que ms ama el hombre, qu le estimula,
qu le embaraza? La familia, la esposa, los hijos. Un hombre, una mujer responsables se deben al hogar que han creado. Es la primera renuncia de Pedro
Nolasco. No tendr otra familia que los pobres. Por eso vive en el hospital de
Santa Eulalia, permanece entre los cautivos, no despide a los liberados hasta
Vargas, De vita, et gestis, p 15-19.
Rodrguez de Torres, Agricultura del Alma, trat 3, cap 12, p 282.
44
Remn, Historia General, f 39v, 42. Cavero, Comentariorum, h 8, tambin pone la
defuncin de la madre a sus quince aos y la emisin del voto de castidad, aprobando el Seor
su hercia decisin llenando de perfume suavsimno su cubculo. Abomina de la opinin de
autores (como Beuter) que lo hicieron casado.
45
ACA, Monacales, Hacienda, vol 2680, f 3r.
42
43
36
4 La primera llamada, al celibato
haberlos reciclado. Y lo mismo ofertar a los que quieran seguir su camino.
Cmo si no estarn dispuestos a ir, a exponerse?
Porque la castidad no slo es renuncia. Potencia para amar, con mayor
profundidad y con ms amplitud. Ana amores para amar con universalidad,
y desbordar el afecto a los que nadie ama, a los relegados de la fiesta de la
vida. Y, es ms, el celibato lleva el amor hasta los que no son amables.
Lo propio del Mercedario es ofrecer su intimidad, dejar que el pobre
entre en su vida y en su convento, constituir familia con el marginado. Nada
tan impropio de la conviccin de Pedro Nolasco como trabajar de horario
con el marginado, atender en tiempo de despacho. No se trata de dar, sino de
darse. Y todo desde una caridad inconmensurable cmo si no?
Las Constituciones de 1272 fijan medios para propiciar la castidad.
Uno de ellos es la moderacin en beber: Fuera de las casas de albergues de
la Orden ningn fraile coma, a no ser que le conviden personas religiosas
u honestas y no vayan sin licencia de su superior. Gurdense aquellos que
sern convidados de vino fuerte y de beber demasiado y de parlar mucho,
mayormente con mujeres. Esta misma legislacin precepta que ningn fraile beba despus de completas, y si lo hace, repita el rezo, excepto en caso de
enfermedad u otra gran necesidad; y en otro lugar conmina que el fraile que
se embriague o por beber excesivamente profiera palabras sucias o desordenadas contra la Orden o contra fraile, cumpla penitencia ocho das en tierra a
pan y agua46. Se entiende que comer sentado en el suelo del comedor, como
se estilaba hasta no hace muchos aos.
El padre Bernardo de Vargas, buscando originalidades con que llenar
pginas, dice que el captulo de 1243, tenido en Barcelona, determin que
los frailes deban ser moderados en el comer y beber, tomando slo vino
bien rebajado, como medida que favorece la castidad47.
ACA, Codice Varia II, c 8, f 47r; c 18, f 48v y 49r; c 27, f 40.
Vargas, Chronica, f 76.
46
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37
5
1203, el ao de gracia para Pedro Nolasco
El 1203 es el ao de Pedro Nolasco. De su llamada definitiva, de su
respuesta incondicional, de la puesta en mArca de su obra.
Seducido por Dios desde la cuna, ahora descubre su camino particular,
carismtico. Sabe ya cmo ha de responder a la llamada. Y desde esa vocacin,
Pedro se organiza y organiza su vida. Est en los veintitantos aos. Hijo de
comerciantes, de adolescente su padre lo ha ido asociando a la profesin
familiar. Ha participado en singladuras para llevar y traer lo que ofreca o
demandaba su clientela barcelonesa.
Y ahora el Seor, desde ese quehacer, le presenta el problema, grave,
angustioso. Ve cmo miles de cautivos cristianos se pudren humanamente,
degeneran moralmente, apostatan de sus creencias en tierra de moros.
Muchos conocan el drama, pero a pocos les inquietaba. Cada
da llegaban y partan naves en busca de la riqueza fcil, sin que algunos
cristiansimos y honorabilsimos comerciantes tuvieran escrpulos con la trata
de esclavos.
Pero Pedro Nolasco queda estupefacto. Y reacciona desde su experiencia
de fe, de cristiano brioso e inconformista, persuadido de que el humanismo es
inseparable de la fe. Su gran pasin es el hombre libre y creyente.
Estamos en 1203. Fijmonos en el entorno poltico y eclesial. La
sociedad est en ebullicin.
En 1203 en Catalunya y Aragn gobierna Pedro II de Aragn 11961215 el Catlico. Grande como guerrero, tan valiente, que Europa lo reput
idneo para rey de Jerusaln, proponindole un matrimonio mediante el cual
San Pedro Nolasco
se estableciera en Jerusaln como seor y preservara los santos Lugares;
grande como soberano, pues impuls excepcionalmente la Corona de Aragn
y Condado de Barcelona. Aunque todo qued frustrado por su final trgico,
cayendo en Muret el 12 de septiembre de 1213 y dejando estas tierras
desamparadas, porque ceda por heredero un nio de diez aos. La derrota
implic el abandono del Medioda francs, que tuvo como contrapartida el
viraje barcelons hacia el Mediterrneo.
En Castilla est gobernando Alfonso VIII, nombre que nos sugiere la
gesta de las Navas de Tolosa, donde el ao 1212 se concitan los reyes cristianos Pedro II el Catlico de Aragn, Alfonso VIII de Castilla y Sancho VII el
Fuerte de Navarra, para dar un golpe definitivo al Islam.
La Iglesia vive tiempos de euforia, bajo el pastoreo de Inocencio III,
el Augusto del Pontificado, seguramente el Papa ms relevante del medioevo,
con el que la Iglesia alcanza la cumbre ms alta y luminosa de toda la edad
Media, aglutinando una Europa unida, como familia de pueblos, bajo la gua
espiritual del Pontfice, al que el momento fausto no le impide mirar con inquietud el futuro, que encara con el gran concilio de Letrn, donde Inocencio
se encuentra con cuatrocientos siete obispos y ms de ochocientos abades o
priores para elaborar el proyecto eclesial que perdurar por siglos.
En 1203, por fuera de la Iglesia oficial, inspiracin del Espritu para
renovar la vida cristiana desde las races, irrumpen las rdenes religiosas que
van a ser el fermento del nuevo pueblo de creyentes.
Este ao 1203 ya san Juan de Mata (1150-1213) est ensayando su orden
redentora de la Santsima Trinidad. Desde 1198 contaba con el reconocimiento de
la Iglesia, pues Inocencio III le aprob la regla, que estableca cmo una tercera
parte de todo lo que entrare en casa fuera separada para la redencin de cautivos.
Santo Domingo de Guzmn (1170-1221) este ao de 1203 descubre
en Tolosa su vocacin misionera, al comprobar cmo se ha extendido la hereja albigense. Se le asociarn clrigos celosos, y nacer un gran colectivo de
catequizadores. Inocencio III lo la fundacin, encargando a Domingo que
eligiera una de las reglas monsticas existentes; siendo Honorio III el que
confirm la orden de Predicadores el 22 de diciembre de 1216.
40
5 1203, El ao de gracia para pedro nolasco
San Francisco de Ass (1181-1226) en 1203 est en la crcel, vctima
de su idealismo y de la guerra entre Ass y Perusa. Aquel muchacho, utpico
y elegante, en su ao de prisin pens y madur, saliendo transformado. Muy
luego, en 1207, romper con su padre y el sistema opulento que ste personifica, e iniciar la fundacin de los hermanos Menores, cuya norma de vida
present a Inocencio III en 1210.
Pedro Nolasco, Juan de Mata, Domingo de Guzmn, Francisco de Ass
son profetas, que Dios est lanzando a renovar la humanidad, sanando las
heridas de la sociedad y de la Iglesia de su tiempo, la superficialidad de su
formacin, la seduccin de la riqueza y la carencia de libertad.
Cuatro hombres de fe, cristianos convencidos. Cuatro hombres distintos, de vocaciones similares, con el nico propsito de anunciar a Cristo en
una sociedad que est cambiando. Ellos, y otros muchos, son los denunciantes
de los peligros que la Iglesia debe atajar, como tan sugestivamente enunci
fray Francisco Zumel:
Las tres heridas, los tres mdicos divinos.
Creemos que fue designio divino el nacimiento simultneo de las tres religiones.
Como Espaa estuviese ultrajada por tantas desgracias y cruelmente oprimida
por los moros y los turcos, y all la ensea de la cruz fuera vilipendiada como ignominia
por los enemigos de la fe, surgi la orden de Predicadores para que se acrecentara la
fe cristiana y se ostentara como el verdadero camino de salvacin, previniendo que los
hombres se hundieran miserablemente por la ignorancia.
Adems porque la sociedad se abocaba excesivamente a las riquezas y abrasaba moralmente como corrompida por el furor de la soberbia, naci el humildsimo
orden del serfico Francisco, para que menguara la soberbia y atemperara la ansiedad
por la riqueza, transformada en ejemplo de humildad y de paciencia. Y porque los
enemigos de Cristo se envalentonaban y en Espaa arda la saa de los moros y de
los turcos, irrumpi la orden de los Redentores de la Bienaventurada Mara de la
Merced, bajo el nclito Patrono e invictsimo Rey de Aragn nico debelador de los
Moros y Turcos48.
Zumel, De initio ac fundatione, p 16 y 17. Tambin Vargas utiliza la idea zumeliana de los
tres fundadores.
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San Pedro Nolasco
Zumel expresa cmo la orden de Predicadores abraz la contemplacin, los Menores asumieron la humildad y la pobreza; mas los Mercedarios la contemplacin y la accin a la par, asemejndose a los Predicadores
en ser Mara y a los Franciscanos en ser Marta, a una y a otra semejantemente; pues quin no ve en qu peligros de la fe se estremecen los cristianos cautivos? Por eso deben aguijonearse, vigilar, amonestar con santas
palabras y verdaderos argumentos acerca de los errores de los sarracenos
y las tenebrosidades de los hebreos, para que no peligre la fe en los fieles
cautivos. As que los frailes redentores de este santo instituto deben estar
impuestos e imbuidos en las divinas letras, armados de santidad, misericordia y paciencia, a fin de que se compadezcan de los cautivos. Por eso
se dice la Orden semejantsima a Marta y a Mara, abrazando uno y otro
gnero de vida.
C5 San Pedro Nolasco.
Documentos
de El Puig
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5 1203, El ao de gracia para pedro nolasco
C5 Fotos Documentos Puig Gris 072.psd
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C6 mercede2 C. 6.psd
6
La segunda llamada de Mara,
a la pobreza
Lo que golpe a Pedro Nolasco fue la palabra de Dios. Sabemos que
toda su vida la vio desde la perspectiva del texto de Mateo 25. Y, lo he dicho,
esa llamada no tiene fecha, ni lugar; es la llamada desde el seno materno, que
luego se va manifestado, se explicita ante la miseria de los cautivos: l lo tiene
todo: talento, bienes, aptitudes; y ante s se le ofrece un colectivo que carece
de todo.
La educacin, la sensibilidad, la fe, la apertura a la Palabra, ciertamente son don. Pero hay que acoger, aceptar tales dones, interiorizarlos. Y desde
ah, del interior de un corazn rico, preparado, vino la respuesta. Fue el laico
que sin predicar, sin palabras, anunci y denunci. Porque lo que l hizo no
gust a todos, pues el comercio de esclavos era negocio muy lucrativo para
buenos cristianos. Cuando la Iglesia no prohiba la trata, sino la trata de esclavos cristianos; y monasterios y catedrales haba que tenan mano de obra
barata en personas compradas a tratantes esclavistas, tal vez con persuasin
de humanidad.
Esta segunda llamada le vino por medio de la Virgen. Lo dice el padre
Nadal Gaver; Dios, padre de las misericordias y Dios de toda consolacin a
Pedro Nolasco, constante en devota oracin, por medio de la Madre de nuestro Seor Jesucristo quiso consolar e informar; que se empease en entregar
todo el patrimonio que posea a la redencin de cautivos cristianos sin desgana y sin tacaera, y que no difiriese lo ms mnimo dedicarse por completo
a dicha misin.49
Gaver, Speculum fratrum, p 3.
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San Pedro Nolasco
Las Constituciones de fray Pedro de Amer encargan que a los postulantes se les expongan claramente las austeridades de la Orden50. Tan crudamente
como al Patriarca se las planteara Mara.
Nolasco, dice el padre Vargas, quera conocer el nimo e intencin de
los aspirantes; mas una vez admitidos, les invitaba al gozo y la exultacin en
el Seor, por haber sido escogidos para la Orden instituida por mi Seora y
reina de los ngeles, con lo que consegua un instituto en el que todos eran
como el Maestro: pobres en espritu, amaban la pobreza admirablemente;
pobres para s y para los indigentes sumamente liberales51.
El padre Francisco Zumel tambin distingue esta llamada, a la pobreza, de la segunda, la llamada para la fundacin: A Nolasco se le apareci
la santsima Virgen Madre de Dios, y le amonest que erogase todos sus
bienes absolutamente en la liberacin de los cristianos cautivos, a fin de
que fuesen arrancados de la inhumanidad de los brbaros y de los moros,
obra queridsima y gratsima para su Hijo nuestro Salvador... As pues, el
santsimo varn Pedro Nolasco, de vida preclara e insigne, como juzgase
cunto ms excelentemente se conservaran las riquezas dedicndolas a los
pobres que guardndolas entre las paredes de la casa, las conceptuaba tesoros de los pobres cautivos, nada ms haca que emplearse en la libertad
de los cautivos52.
El padre Remn explica cmo nada ms verse dueo de su hacienda,
a la muerte de sus progenitores, comenz a mostrarse liberal y magnfico en
repartir limosnas. Le aplica el dictado de san Agustn de que la limosna es
un campo fecundo y abundante, donde se coge con brevedad el fruto de las
buenas obras; fantasea con que a veces volva a casa medio desnudo o dando
su propia comida; lo exhibe besando ms de una vez los pies de ulcerosos; recurre al tpico que usan todos los hagigrafos de que la llamada para dar todo
a los pobres le vino de or un sermn; lo hace prdigo destinando sus bienes a
comprar cautivos en Granada, Murcia, Valencia y Mallorca53.
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Constituciones dels pares antichs,cap V
Vargas, De vita, et gestis, p 102-104
Zumel, De initio ac fundatione, p 9 y 10
Remon, Historia General, f 40v, 88
6 La segunda llamada de mara, a la pobreza
Lo bien cierto es que, habiendo devenido el patrimonio familiar a
Pedro, muerto su padre, deba asumir el protagonismo del apellido y la iniciativa de la empresa familiar. En este momento era, segn el padre Pedro
Cijar, el varn de Dios, mercader ptimo, justo y piadoso y muy compasivo
y misericordioso, a Dios y su Madre muy devoto. La primera impresin,
pondera el mismo autor, le vino de ver cmo frecuentemente las riberas del
mar de los cristianos se plagaban de sarracenos enemigos de la fe que apresaban, secuestraban, cautivaban y trasportaban a las ciudades de la daada secta bafumtica a muchos fieles cristianos de ambos sexos. No poco
triste de su infortunio no se olvid de recurrir a la Virgen Madre de Dios, y
orando humildemente de rodillas con redoblados gemidos y suspiros peda
que pusiese remedio, si placa a su santidad, juntamente con su dulcsimo
Unignito, a aquellos miserables cautivos cristianos, aherrojados bajo el
yugo de los infieles sarracenos54.
Y la respuesta no se hizo esperar, en el mismo tajo del trabajo. Habiendo viajado a Valencia de negocios, el Seor le puso delante a los cautivos. Es
la segunda llamada, se la hace la Virgen. En vez de mercancas, adquiere cautivos de los moros. Muchos, muchsimos, ms de trescientos55, mientras tiene
algo; porque se gasta lo que lleva, pero adems empea su patrimonio. Mas
no para traficar con ellos, como hacan otros, no. Por pura caridad, desinteresadamente, para dejarlos ir.
Nolasco queda pobre, pobrsimo. Sin nada, ni patrimonio, ni casa. Viniendo a la indigencia por propia voluntad, por vocacin, por respuesta, por
solidaridad.
Tuvo que costarle, no idealicemos. Dar es siempre arduo, y heroico
cuando te rae la cartera y quita el propio bocado. Mas Pedro no se qued
en limosnero; la prodigalidad le aboc a la pobreza absoluta, lo convirti en
menesteroso. Aunque manejara buenos caudales como procurador de la Limosna de los cautivos
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Cijar, Opusculum tantum quinque, f 31. Vargas, Chronica, f 58, copi el mercator ptimus,
Zumel, De vitis Patrum, p 31
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San Pedro Nolasco
Pero si no se da este primer paso; ni se hace nada por el prjimo,
ni se camina de verdad en pos de Cristo. Pedro ya ha renunciado a formar
familia, qu viene despus? Qu otra cosa nos ata a todos? La seguridad
econmica.
Tener garantizados techo, alimentacin, futuro... Ah arranc el proceso
de la libertad de Pedro Nolasco. Dando el segundo paso, se hizo pobre, total
y absolutamente pobre, de fortuna, de vivienda, de negocio. Ya no le embarazar nada. Y porque la pobreza mercedaria es austeridad, pero sobre todo
es solidaridad, invierte todo su patrimonio en redimir cautivos, como hemos
visto, ms de trescientos en la compra histrica que realiz en Valencia el ao
1203. Lo que significa que era rico, muy rico.
Es que, mirndolo bien, entenda cmo no se puede trabajar con los
pobres desde la riqueza, desde arriba. Ni tampoco se puede pedir a los dems,
conservndose lo suyo, reservndose algo. Pedro Nolasco se hace un pobre
ms y, cuando ya no tiene nada, hasta se pierde la vergenza de mendigar. Que
la mendicidad es humillante, aunque sea para otros; supone haber entregado
absolutamente la dignidad.
Ni an se qued ah, en el desprendimiento de todo. Mucho ms, se dio
a s mismo. Su pobreza es ponerse al servicio de los cautivos, invirtiendo en
ellos talento, capacidad creativa, perspectiva. En eso consiste la pobreza del
mercedario, en comprometerse con el pobre hasta el punto de hacerlo dueo
de las cosas y de las personas, viviendo con l y para l. Porque el amor a
Cristo, la fe en l, lleva al descubrimiento de que Dios es la gran riqueza del
hombre, y que l llena tanto cuando el hombre es capaz de vaciarse de lo dems. Esa conviccin hace que el comportamiento de Pedro Nolasco no sea un
gesto, sino la opcin de su vida.
La santsima Virgen, en la revelacin que hemos odo al padre Nadal
Gaver, exigi a Nolasco que entregase todo; se empease en regalar vida y
bienes; dedicase absolutamente todo su patrimonio, sin restricciones y prdigamente, a la redencin de cautivos; as como que no difiriera entregarse l
personalmente y sin limitaciones a esa actividad56. Y pas toda su vida con los
Gaver, Speculum fratrum, p 3.
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6 La segunda llamada de mara, a la pobreza
pobres, en los hospitales de Santa Eulalia; el recibido del Cabildo, primeramente; el edificado por Ramn de Plegamans, despus.
Pero adems, a los que cada ao redima no los dejaba ir sin ms y a su
suerte. Los atenda desde la comida y el vitico, hasta el vestuario y el corte
de cabello. Se les darn ropas nuevas, segn la estacin, y dinero para llegar
a su casa con gozo y alegra, preceptan las Constituciones de 1272; enfatizando que los rescatados sean atendidos sin murmuraciones ni tacaeras por
los religiosos57.
La pobreza mercedaria tiene su peculiaridad, lo hemos dicho: es austeridad, para la solidaridad. Mas los frailes que crea Nolasco no son astrosos.
Llevan hbito blanco, el color de la gente llana en una sociedad muy estratificada, de lana cruda sin aprestos. Visten y calzan con dignidad: capa, tnica,
calzas, bragas de lino; no andan descalzos, usan sandalias. No usan paos
lujosos, como los de Narbona, pero tampoco nfimos. Duermen en cama individual. Utilizan cabalgaduras. No se les prohbe beber y comer; les est permitida la carne tres das por semana, cuando, por ejemplo, los Dominicos la
tenan absolutamente restringida. Es que han de relacionarse en sus correras,
llevar un modo de vida muy normal cuando andan en redenciones o en busca
de limosnas. Lo definitivo no era su rgimen de vida, sino su capacidad de
subvenir a los cautivos. El padre Bernardo de Vargas define que el hbito era
de cordellate y el calzado, como el de los templarios, slo cubra las plantas
de los pies58.
Pero eso s, ellos y todo lo suyo se deben a los cautivos. Todos los
frailes han de trabajar para la redencin, los que salgan a pedir, los que se
cuiden del culto, los que cultivan las fincas. El cautivo es el nico empeo,
ministerio y sacramento del Mercedario. La Merced no fue mendicante hasta
muy tardamente, tan pobre que ni ese ttulo se le reconoca, siendo el papa
Benedicto XIII el que, el 8 de julio de 1725, mediante la bula Aeternus aeterni
Patris, nos instituy tales; as que nuestros frailes no salan a pedir de puerta
en puerta, sistema bien lucrativo para otros institutos; las colectas se hacan en
ACA, Codice Varia II, c 21, f 49r.
Vargas, Chronica, f 77. Puesto a impresionar, define que el hbito era muy pobre y ajustado,
corto hasta las rodillas. Desde luego que no era tal.
57
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49
San Pedro Nolasco
las iglesias, con la potestad regia y apostlica de poder abrir todos los templos
a su llegada, aunque hubiera entredichados. De lo que sala de esas campaas,
compartindolo, coman y rediman. Se dio el caso en 1310 de estar todos
los templos de Barcelona clausurados, con lo que los Mercedarios ni podan
comer ni redimir, por lo que Jaime II, el 4 de mayo de 1310, suplic a los concelleres que, mientras durara aquella irregularidad, los Mercedarios pudieran
hacer lo mismo que los Dominicos y los Franciscanos59.
Los frailes trabajarn, se afanarn y, luego de comer y mantenerse con
parquedad, lo dems se debe a los cautivos y se emplea en la redencin. Todo
es Limosna de los cautivos que, como sagrada, nadie poda dar, ni vender, ni
cambiar, ni enajenar; slo lo poda realizar el maestro general con el consejo
del prior y de los cuatro definidores del captulo, reunidos, al menos tres. Pero
es que adems el propio maestro rendir cuenta al captulo de lo que habr
recibido de los comendadores, o sea de las cantidades entregadas por cada
comunidad para redimir60. Tan supeditada estaba la economa a la caridad.
Mas pronto la Orden puso en prctica la reserva total para la redencin
de todas limosnas entradas para tal finalidad, viviendo los frailes de su trabajo.
El padre Nadal Gaver escriba en 1445:
Quien sirve al altar, del altar debe vivir Aun cuando nos es lcito vivir de las
limosnas, sin embargo no vivimos Es necesario hacer conventos y muy justa y santamente
pueden levantarse con las dichas limosnas y, sin embargo no se hace as, ni los frailes pueden
alimentarse con ellas, ni reparar las casas, por el contrario es imposible. Fjate si no cmo
nuestras casas y nuestras iglesias son humildes Y cul es la causa? La causa es porque
habiendo necesidad de hacer redenciones, las limosnas no son suficientes para los cautivos; de
ah que nuestras casas e iglesias no pueden hacerse suntuosas61.
Se tena clarsimo que los ingresos eran para los cautivos. Hasta el punto de que se producirn ocasiones que habr que vender los paos, despus
de estar comprados para vestir a los frailes, porque los redentores haban de
acudir urgentemente a cautivos en riesgo. Por lo mismo se llegar a enajenar
ACA, Cancillera real, reg 144, f 234r y v.
ACA, Codice Varia II, c 45, f 42v.
61
ACA, Codice Varia II, traduccin del padre Gazulla, Refutacin, p 43 y 44
59
60
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6 La segunda llamada de mara, a la pobreza
clices, copones y alhajas de los templos. El Annimo de Gerona expresa
cmo la pobreza de Nolasco era muy extrema, mendigaba para los pobres, a
sus frailes les tomaba su comida para drsela a otros62. En fin, exageraciones,
que sera el Santo muy austero para s, ms no tanto para sus hermanos.
La comunidad de Barcelona fue siempre pionera en el compromiso con
los cautivos, quedando empeada en mltiples ocasiones por echar adelante
las redenciones. As hallamos que el 17 de octubre de 1424 el prior fray Antonio Dulln con fray Juan Oliver, fray Pedro Cijar y otros veinte conventuales,
reunidos en captulo, consideraron: cmo fray Domingo Navarro, comendador
de Gerona, y fray Domingo Munbrega, comendador de Calatayud, nombrados redentores en el captulo general de Zaragoza de junio de 1422, recibieron
de personas particulares 66 libras para redimir a Juan Domnech, cautivo en
Bona, 80 libras para redimir a Francisco Robert, cautivo en Buga, 40 libras
para redimir a Pedro Romeu, cautivo en Bona, comprometindose los religiosos con solemne juramento a restituir esas cantidades si por cualquier motivo
no se poda efectuar la redencin y obligando todo el patrimonio de la Orden;
como estos redentores, navegando a tierras sarracenas, fueron robados por
piratas, no pudiendo redimir a los tres ni a otros cautivos, ni devolver el dinero; como la Orden fue requerida por los deponentes de muchas maneras, de
palabra y por escritos, para devolvrseles las 186 libras :
Atendiendo que no es lcito ni honesto contravenir el solemne juramento, sin
prdida de la vida eterna y la total destruccin de nuestra Religin y su orden, la que fue
especialmente fundada para que redimamos a los cautivos cristianos y los liberemos de
las atroces manos de los enemigos de la fe ortodoxa y por lo tanto nos expongamos las
personas y los bienes de la orden a los peligros fortuitos; considerando adems que segn
la palabra del Seor nos es mejor conservar los vasos vivientes que los de metal y que la
redencin de cautivos debe ser para nosotros el mejor ornato de nuestras iglesias no sea
de que los cautivos, por no ser redimidos, sean aniquilados en la cautividad. Pues que es
preferible mirar por la liberacin de esas personas con el dinero que gastarlo en sufragios
por los difuntos; y pues la Orden o nosotros al presente no tenemos ningn dinero con
que podamos satisfacer a dichas personas... vendemos un censal de 190 libras, que rinde
anualmente 12 libras con 13 sueldos y 4 dineros, para cubrir el empeo del adyutorio63.
62
63
Cavero, Varia II, f 147-150.
ACA, Monacales, Hacienda, vol 2704, Redemptiones II,6, f 28-50
51
San Pedro Nolasco
Cuando cay en cautividad el padre Lorenzo Company, la casa Madre
puso doscientas setenta libras, y luego entreg tres mil florines de oro, hipotecando todos sus bienes, siendo suma tal voluminosa que la comunidad obtuvo una bula del concilio de Basilea, en 1439, para que todos los conventos
mercedarios compartieran la carga64. Por cierto que lleg a tal la penuria del
padre Lorenzo que tuvo que empear su breviario, que recobr cuando la Orden le envi ciento diez sueldos por conducto de la nave de Arnau Vilabella65.
Pues bien, el 9 de enero de 1440 otra vez la comunidad barcelonesa hipotecaba el patrimonio por tres mil florines de oro a fin de que no se retardase la
redencin, lo mismo que en 1437, 1448, 1448. As se cumpla lo que dijera
Alejandro IV el 9 de abril de 1255: Como estn tan exhaustos de sus bienes
por la redencin de cautivos, no pueden proveer a los pobres sin gran apoyo
de los fieles66.
Cuando los redentores partan a su misin llevaban poderes para empear todos los bienes de la Orden, si lo vean preciso. Y las Constituciones
de 1272, que prohiban desprenderse del patrimonio de la Religin, prevean
que el general, con sus consejeros, diera, vendiera, cambiara o enajenara sus
posesiones para la redencin de cautivos67.
El 28 de julio de 1516 el papa Len X, queriendo premiar el buen hacer
de los Mercedarios, cometi el desacierto de otorgar por la bula Dum grata
Deo 68 que el padre general pudiese tomar un tercio de los bienes de la redencin para remedio de las casas pobres; y se levant tal clamor en la Orden que
el captulo general de 1520 y captulos sucesivos hicieron explcitas renuncias
a ese favor otorgado tan absurdamente por el Pontfice:
Sea permitido al Maestro General -expresaba el Pontfice- que fuere en
cada momento, disponer de la tercera parte de los dineros, y de las cosas allegadas
genricamente a beneficio de la redencin para remedio de las necesidades de la
AMP, Negotiorum, 1419-1441.
ACA, Monacales Hacienda, vol 1703, Redenciones I., f 53v.
66
Ribera, Real Patronato, f 601 y 602.
67
ACA, Codice Varia II, c 45, f 42v.
68
Lins, fray Jos, Bullarium caelestis, ac regalis Ordinis Beatae Marae Virginis de Mercede
Redemptionis captivotum, Barcelona 1696, f 120-124. Ribera, Real Patronato, f 71 y 72.
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52
6 La segunda llamada de mara, a la pobreza
misma Orden de la Bienaventurada Mara, de las Casas pobres y de los que en
esta tan santa obra tratarn y se ejercitarn.
Al lado del texto de la bula anota el padre Lins: Este indulto nunca lo utiliz
nuestra Religin, antes por lo contrario, inmediatamente, de primeras, renunci a l en
los captulos generales, como en el tenido en Barcelona el ao 1520, en el captulo all
mismo celebrado en 1632, en el de Murcia de 1636, y en el de El Olivar de 1603
Y el padre Ribera aporta el texto de recusacin del captulo de Barcelona de
1520: declaramos ahora nuevamente segn ella, y como tal, que cualquier facultad
otorgada por los papas acerca de esto, al Maestro, o a orden, acerca de la desviacin
de alguna parte de aquellos bienes, nunca se conciba aceptada, sino todo lo contrario
renunciada de inmediato y muchas veces, por el mismo Maestro, y la Orden, ni recibida
entonces en su presentacin, o en algn momento.
Pobre fue, es y debe ser la Orden de Pedro Nolasco. La Merced ha claudicado siempre que, emulando a rdenes prestigiadas, ha levantado soberbios
conventos, ha construido innecesarios templos. Porque los monumentos que
la Orden ha de erigir, los templos que a la Merced le toca alzar, son los marginados que debe ennoblecer.
En ese contexto se me ofrece la figura del reverendsimo Juan Cebrin.
Me gusta su figura de constructor de un monasterio monumental en su convento de El Olivar; pero ms, infinitamente ms, me place el padre Cebrin
que ha estado ahorrando aos para edificar un colegio universitario en Zaragoza, pero se gasta todo el dineral, cien mil reales, en una semana, porque un
desbordamiento del Ebro ha dejado a muchos pobres en Zaragoza69. El padre
Miguel Garisoan, dos veces redentor, expresaba cmo la Orden venda sus
propios para redimir, lo que era constatable en muchas ciudades y por los
papeles de los Archivos70.
Ms de una vez nos han preguntado porqu los Mercedarios nunca hemos sido muchos. Las razones son varias, pero la ms obvia es que no haba
rentas para mantener a ms frailes; un convento no poda admitir ms que los
Milln Rubio, fray Joaqun, Santa Mara de El Olivar, Elche 1997, p 401.
Garisoan, fray Miguel, Segundo Memorial de la Real, y Militar Orden de Nuestra Seora
de la Merced Redencin de Cautivos de la Provincia de Aragn, y de los Reynos de su Corona.
Contra la pretensin de los Padres Trinitarios. Zaragoza 1658.
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San Pedro Nolasco
frailes que pudiera mantener con sus rentas, pero los haberes de los Mercedarios iban para los cautivos. El padre Ribera afirma que la Merced no slo no
fue creciendo en patrimonio, sino empobrecindose. El padre Gazulla asevera
que la Merced en bienes materiales figur siempre despus de casi todas las
rdenes religiosas71.
Desde 1218 a 1327 cada mes de mayo se vaciaban las arcas para entregarlas a la redencin, slo descontadas las necesidades ms indispensables.
Desde 1327 los captulos imponan a cada casa una cuota, responsin, que
dejaba poco margen a las economas comunitarias.
Por lo mismo, como lo expresa el padre Gaspar de Torres72, es ajeno a
nuestro espritu llevar hbitos de paos ricos, debiendo ser de mediano pao
todos blancos; tener conventos y templos monumentales o exhibir escudos
preciosos en la capa o el escapulario:
Pues nos prohbe nuestra regla, no se labren los monesterios con curiosidad
ninguna, ni en cosa se muestre si pobrea no, porque todo se emplee en libertar nuestros
hermanos de poder de infieles, parecer bien un escudo de oro en los pechos a quien ha
de pedir por Dios? Como el pobre que procurasse traer una rica sortija pretendiendo
comover a misericordia.
Quiero concluir este apartado copiando el texto glorioso del padre Ignacio Vidondo:
Desde que yo tom este Santo Habito, que fu ao 1618, esta parte, por tres
vezes he visto en esta Provincia de Aragn las Cruces, Vasos Sagrados, y joyas de plata
y oro de nuestras Sacristas empeadas en casas de Mercaderes, comprados y los vestuarios de los Religiosos, bolverlos vender por menos dinero, para suplir la falta de los
dineros, y limosnas de la Redempcion, y por Orden de los Superiores haverse alentado
las Comunidades a tomr dinero censo, por crecer la suma para redemir, que oy es
da, que se estn pagando sus obligaciones73.
Gazulla, Refutacin, p 17.
Torres, padre Gaspar de, Regula et Constitutiones sacri ordinis beatae Marae de mercede
redemptionis captivorum, Salmanticae 1565, libro I, captulo X, h 27v y 28r.
73
Vidondo, fray Ignacio, Espejo Catlico de la Caridad Divina, y Cristiana con los Cautivos
de su Pueblo, Pamplona 1658, p 303.
71
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6 La segunda llamada de mara, a la pobreza
Pero los mayores encomios acerca de la pobreza mercedaria los ofrecen
los papas Inocencio IV en la bula Si juxta sapientis, firmada el 13 de enero de
1246, y Alejandro IV en la bula Sane dilecti filii, expedida el 9 de abril de 1255.
Como sean pobres de espritu, espontneamente asumen las cargas de la
pobreza, a fin de que ms abundantemente puedan socorrer a los pobres, mientras
que sin tener nada y poseyndolo todo, como aprendieran a sufrir penuria y a
abundar, rebosan para los pobres, carecen para s, y asumen en s la pobreza de
los dems, y desde la indigencia liberal, mejor sirven a los errabundos y pobres.
Como por la multitud de los gastos, que han de hacer en la alimentacin
de los pobres errabundos y en las necesidades de los enfermos, singularmente en
la liberacin de los cautivos del poder de los paganos, propiamente nos les basten
sus posibilidades74.
Captulo de Guadalajara de 1574 se expresaba:
Por quanto el principal fin de esta Religin, y para lo que ella se orden es
la redencin de Cautivos... se ordena y manda en virtud de Santa Obediencia, y so
pena de Excomunin, y de privacin de voz activa, y pasiva que ningn fraile reciba
dineros ni otra limosna para redencin de Cautivos, sin manifestarla, y darla dentro de
veinticuatro horas; que la dicha limosna se ponga parte en una arca con tres llaves y
no se saque de alli aunque sea para haverla de bolver dentro de media hora sino para
llevarla al Captulo Provincial al tiempo de la redencin; y no se d frayle sin tomar
recaudos bastantes, de como, y quien la lleva; que ninguna persona de los religiosos aora,
ni en ningun tiempo, tome, ni consienta tomar para si, ni para otro por va de gastos, o
recompensas, ni por otro titulo real, ni verdadero, ni fingido, por justificado, ni honesto
que sea, cossa alguna de lo que ass se diere en limosna para Cautivo. Los redentores
sean obligados dar cuenta de todas las costas que huvieren hecho en la ida, y estada,
y vuelta. Y encargasse la conciencia al General, y al Provincial y Diffinidores de los
Capitulos, General, y Provincial que han tomado las dichas cuentas; que no tomen en
cuenta sino las cossas precisas, necesarias, y forzosas, ni consientan passar partidas que
no sean tal75.
Viene al caso una frase retrica, de sermn barroco, que pronunci el
padre jesuita Antonio de Vieyra, y leemos en el padre Marano Ribera:
74
75
Lins, Bullarium, f 5 y 7.
Cavero, Varia I, h 180r-181v.
55
San Pedro Nolasco
Quien d lo que tiene, d su hazienda, quien pide para dr, d su sangre, y no
la sangre, que est en las venas, sino la sangre, que est en el rostro, que es la mas pura,
y mas sensitiva, quien d lo que tiene, puede dr lo que vale poco, mas quien d lo que
pide, no puede dr, sino lo que cuesta mucho; porque ninguna cosa cuesta tanto, como
pedir, los Religiosos de la Redempcion de Cautivos, les cuestan mas los rescates, que
los rescatados; porque los rescatados les compran dando, y los rescates les compran
pidiendo; para comprr los rescatados dn una vez, para comprr los rescates piden muchas vezes, los Turcos pudieron costr mucho los Cautivos, mas San Pedro Nolasco,
aun le cuestan mas caros, los Turcos nos cuestan los rescates dados, mas San Pedro
Nolasco, aun le cuestan mas caros, los Turcos nos cuestan los rescates dados, mas San
Pedro Nolasco le cuestan los rescates pedidos76.
Tal vez el mayor elogio que se puede tributar a la Merced es la frase
que pona en sus Constituciones, 1588, el padre Francisco Zumel: Las rentas,
y posesiones de nuestra Orden son tan exiguas, que casi sea la ms pobre de
todas las dems rdenes77.
Conviene recordar que a Pedro Nolasco le rode una sociedad masivamente doliente y resignada, en la que haba muchas personas caritativas, pero
pocas creativas. Las madres estaban hechas a ver morrseles los hijos, pues
haba una procreacin numerossima, pero el primer ao feneca una tercera
parte de los nios; con lo que la esperanza de vida frisaba los treinta y cinco
aos. En una sociedad patriarcal, un 20% de las mujeres eran viudas vueltas a
casarse; habiendo contrado el primer matrimonio entre los doce y dieciocho
aos.
Europa sumaba unos sesenta y cinco millones de habitantes.
Regularmente las ciudades tenan veinte o treinta mil habitantes, cincuenta mil
raramente; Barcelona no llegaba a los cuarenta mil. No obstante que durante
una gran parte del siglo XII, todo el siglo XIII y la primera mitad del siglo
XIV hubo una notable expansin demogrfica en la Pennsula, hasta el punto
de que en dos centurias se duplic la poblacin, por la llegada de un cierto
desarrollo econmico, ligado a la expansin del comercio y el alargamiento
de la vida humana, constatndose que los sexagenarios, antes rarsimos,
Ribera, Real Patronato, f 112.
Zumel, Regula et Constitutiones, p 120 nota.
76
77
56
6 La segunda llamada de mara, a la pobreza
llegan a ser una cuarta parte de la poblacin. A mitad del siglo XIII Catalunya
alcanza los 450.000 habitantes, los mismos que Aragn y Valencia juntos,
mientras que Mallorca slo tiene unos 30.000. El crecimiento le vino por
la inmigracin desde Aragn, Castilla, Languedoc e Italia; por el desarrollo
de las industrias de cuchillera, armas, peletera; por el pujante comercio
martimo. A mediados del siglo XIV cambiar el signo, llegando la recesin
por las emigraciones hacia las nuevas tierras de Mallorca, Valencia, Murcia,
las islas mediterrneas y el norte de frica; a las muertes en los innumerables
combates; a las pestes
El crecimiento iba ligado a la suficiencia o insuficiencia de los
alimentos, pues si la poblacin estaba bien alimentada poda resistir las
gripes, los contagios y las pestes. Eran frecuentes los aos de malas cosechas.
Se coma, normalmente, cereal, mezclndose avena-centeno-mijo-escanda,
legumbres, verduras, arengues, queso, frutos secos, miel. Los campesinos
coman hervidos de carne, pescado, verduras, legumbres, huevos, queso.
Haba de ciento veinte a ciento treinta das de abstinencia. El costo diario de
la comida eran 7 8 dineros; que para un caballero, un mercader o un burgus
ascenda a 2 3 sueldos. Barcelona era cara78.
Imagenes Mercedarias Puig 41 - Version 2.psd
78
Riu Riu, Manuel, Historia Universal Gallach, t 7, p 1302 s.
57
C07 San Pedro Nolasco.psd
7
Pedro Nolasco, el laico
La ha armado, y slo es un laico.
Laico lo proclaman los documentos reales; laico lo confiesan nuestros
historiadores, muy a pesar suyo, pues, a veces, lo tienen a menos por eso79.
Y de ah que bigrafos imaginativos lo trazaran clrigo y sacerdote.
Otros, por el mismo complejo, lo armaron de nobleza, espada, caballo.
Craso error. Imperdonable despropsito. Es inconcebible la imagen de Pedro
Nolasco guerrero; por ms que santos obispos y clrigos pos empuaron las
armas en las guerras de reconquista y cortaran cabezas de moros. Particip
en la reconquista de Mallorca y de Valencia, mas no por militar, sino por
agregado a la familia real y redentor, que se mova entre moros y cristianos
para bien de los capturados.
Las Constituciones de 1272, que recogern su espritu, son pacifistas,
prohibiendo hasta usar guantes de cuero, imprescindibles para manejar armas, y
llevar cuchillos, reglamentando la utilizacin de cabalgaduras no beligerantes.
Es imaginable que un mercedario entre en batalla con los hbitos que definen
esas Constituciones?
Nolasco es el laico, que hered el genio familiar de la mercadura,
y, tocado por Dios, invirti su talento y su arrojo en la gran empresa de la
libertad. Su personalidad es fresca, espontnea, libre, rompedora. Fue creativo
porque era libre.
Guimern, fray Felipe de, Breve Historia de la Orden de Nuestra Seora de la Merced de
Redempcion de cautivos Christianos, y de algunos santos, y personas illustres della. Valencia
1591, p 49: Nuestro padre fr. Pedro Nolasco primer Maestro desta orden fue layco, y tras el
cinco que le siguieron, asta el sptimo, que fue el primer sacerdote.
79
San Pedro Nolasco
Lo que imagin, lo que cre, lo que llev a cabo hubiera sido difcil,
quiz imposible, de pertenecer a cualquier estamento, de estar vinculado
a un grupo social. En Aragn era sumamente restrictivo el uso del caballo
con los derechos y prerrogativas inherentes. Constituan los caballeros una
casta cerrada. Con Nolasco fundaron la Merced una docena de ciudadanos.
Posiblemente en el grupo habra algn clrigo y, tal vez, se adhirieran
caballeros o infanzones. Pero el talante es laico, plebeyo, abierto, innovador,
mercantilista.
Hoy nos parece normal, y honroso, que nos fundara un laico, un mercader,
pero en el pasado cost a muchos mercedarios aceptar tal condicin. Hubo
historiadores que lo ocultaron, porque se avergonzaban, prefiriendo inventarle
cuna encumbrada, blasones, alcurnias y codeos con la realeza. Segn el
padre Francisco Zumel tuvo padres ricos e ilustres por la gloria militar y las
virtudes; aportando como prueba de gran nobleza y principalidad el compartir
confesor con el Rey80. El padre Alonso Remn, inventor si los hay, lo quiere
no solamente noble, sino nobilsimo y prximo a las casas reales de Francia
y Florencia, amigusimo de Jaime I, y su compaero de juegos infantiles, que
le dara ms tarde casa en la parroquia barcelonesa de San Pablo y le honrara
con todos los privilegios nobiliarios de Aragn81. Vargas lo prefiere de familia
preclara por las glorias militares, la riqueza y la caridad82. Las Memorias de
fray Pedro Amer lo inmiscuyen en los proyectos de boda de don Jaime con la
hija del rey de Hungra83.
Esteban de Corbera encumbra a Nolasco como insigne de familia, pero
ms insigne por su santidad... varn por mil respetos venerable, insigne en
virtud i nobleza, Caballero nobilsimo, i aventajado en virtudes... la presencia
amable, la hazienda poderosa, el entendimiento superior, el trato i la condicion
apazibles, tan grave i prudente, tan dulce i gracioso, tan reportado i modesto,
que a todos aficionava, i todos le respetavan. En la tierna edad, ya parecia
viejo. Tuvo desde nio, particular inclinacin a socorrer los pobres. Am
Zumel, De vitis Patrum, p 29.
Remn, Historia General, f 37r -39 v.
82
Vargas, De vita, et gestis, p 3.
83
ACA, Monacales, Hacienda, vol 2680, f 6v-7r. Se inventa incluso una correspondencia con
el soberano hngaro y su hija.
80
81
60
7 Pedro nolasco, el laico
siempre entraablemente la limosna84. El Documento de los sellos, nos lo trae
de padres nobilsimos85. El padre Melchor Rodrguez de Torres lo emparienta
con los reyes de Aragn y Catalunya, descendiente de los condes de Bles,
entroncado con las familias reales de Francia y de Tolosa86. El padre Antilln
lo imagina nobilsimo y principal de los linajes Nolasco y Tolosa, unido a los
reyes de Aragn y Catalunya, descendiente de los condes de Bles, entroncado
con las familias reales de Francia y de Tolosa87. El padre Nicols Cavero nos
ha guardado una carta, respuesta a sus indagaciones acerca de la patria de san
Pedro Nolasco, donde se le dice que en Mas de las Santas Puellas, por los
aos 1720, se tena la tradicin de que el padre del Santo era un caballero con
castillos y dominio sobre aquella poblacin, Recaudo, y otros muchos lugares;
motivando que se le reputara de Carcasona el que, siendo un pariente suyo
gobernador de esta ciudad, aqu estuviera con frecuencia88. El padre Ramn
Serratosa repite que sus padres fueron ilustres por la gloria militar89. Todo
patraas. Lo importante era l.
En 1726 el padre Manuel Marano Ribera sac a la luz una de sus
obras magnas Primitivo militar laical govierno del real, y militar orden de
nuestra Seora de la Merced, redempcion de cautivos christianos. El acervo
documental que aporta es impresionante a lo largo de 636 folios. Pero le
ciega el prejuicio de querer hacer militar a nuestro Instituto; analizando sus
propuestas, encuentro que:
1. Son apcrifas las dos cartas, que nombra Ribera, de Jaime I a los papas Honorio
III, 13 de agosto de 1218, y a Gregorio IX, sin fecha, para recabar la confirmacin de la Orden.
Corbera, Esteban de, Vida i Echos Maravillosos de doa Mara de Cervelln, Barcelona
1629, f 19 y 61r-63r. No es de fiar este varn piadoso, pues invent documentos cuando le plugo;
aduca haberlos copiado en el Archivo de la Merced, pero cuando alguien quiso compulsarlos
no se encontraron.
85
ACA, Monacales, Hacienda, vol 2680, f 1
86
Rodrguez de Torres, Agricultura del Alma, trat I, cap 4, ss 6
87
Antilln, Vidas de Nuestro Padre y Patriarca San Pedro Nolasco, y de San Ramon Nonat,
f6y7
88
Cavero, Varia I, h 4r y v, explica que este tomito contiene diferentes cartas relativas a
diferentes Instrumentos; en fecto ha encuadernado cartas de respuestas a sus preguntas dirigidas
a distintos individuos. Cavero, Comentariorum, h 1, expresa que Recaudo y Santas Puellas es
el mismo lugar, primeramente se llam Racaudo y despus Santas Puellas.
89
Serratosa, manuscritos, Dnde naci san Pedro Nolasco?
84
61
San Pedro Nolasco
2. Ante la documentacin autntica, no se puede afirmar que Jaime I armara
caballero a Pedro Nolasco en la fundacin; solamente le entreg sus armas, las
cuatro barras, que con la cruz blanca de la catedral de Barcelona, formaron el
escudo de la Merced, como est bien explicitado en numerosos diplomas de los
soberanos aragoneses. Nada prueba que Jaime I o Juan II llamen hbito al escudo. Y es pura erudicin todo lo que aade acerca de caballeros, investiduras,
donceles, hbitos de Montesa, Calatrava o Santiago.
3. De Jaime II tengo reunidos y publicados noventa y nueve documentos, contrastados con su original de la Cancillera real; en ninguno hay asomos caballerescos, por eso no puedo aceptar, como Ribera, uno que dice haber visto Esteban
de Corbera en la casa prioral de Barcelona, suscrito el 26 de noviembre de
1292, donde se dice: El fervor de la gran devocin que confesamos profesar al
Monasterio de Militum de Santa Mara de la Merced. Tal diploma no est
en la Cancillera, y el piadoso laico Esteban, lo tengo comprobado, no tiene
escrpulos de inventarse lo que le place, como cuando alega tener una escritura
en que se dice que fray Guillermo de Bas, miles de santa Mara de la Merced,
lugarteniente en Mallorca de Fray Pedro Nolasco
4. Ribera se equivoca rotundamente al afirmar que son sinnimos caballero y
laico, que al darles el nombre de laicos a los Mercedarios los estaban tomando
por militares. Laicos los nombran innumerables diplomas reales, tengo ms de
seiscientos, pero ni una sola vez militares.
5. Jaime I no instituy maestro a Pedro Nolasco en la fundacin. Como veremos
ms adelante, este ttulo slo lo usar aos despus. Cuando Jaime II, el 20
de agosto de 1306, hablando de los orgenes de la Merced dice que Jaime
I erigi maestro a uno de los frailes, est dando al general de la Orden el
ttulo que al presente utilizaba. Pero adems, que los Mercedarios llamaran
maestro a su fundador en modo alguno precisa que fuera militar. Lo mismo
que haya un prior, ttulo que tambin usaban los Dominicos; que gobiernen
las comunidades los comendadores; que las casas se llamen encomiendas;
que los distritos para cuestar se nombren baylas. Las responsiones, si es
que son argot militar, no se nombran en la Constituciones amerianas, se
impusieron despus. A la hora de organizarse la Merced va asumiendo
trminos de otras rdenes, y, siendo laicos, se prestaban ms los vocablos
de los militares.
6. No prueba en absoluto que los Mercedarios fueran caballeros el tratamiento de
frailes, que se les da infinitas veces. Los Franciscanos eran los frailes menores;
los dominicos, los frailes predicadores
62
7 Pedro nolasco, el laico
7. S fund Jaime I la Orden, mas ello no expresa su caballera.
8. Es mucho rebuscar indicios militares en el vestuario de la Orden, tal como lo
preceptan las Constituciones de fray Pedro de Amer. Si lo comparamos con
el de los Dominicos, salvo el color, son casi iguales.
9. Claro que los laicos obtuvieron en la Orden los oficios honorficos y prelacas;
cmo si no, pues eran todos, o casi todos, laicos en los orgenes. Laical fue
nuestro Instituto hasta 1317, laico era el superior general y laicos dos de los
cuatro definidores.
10. Qu prueba que fueran llamados venerables y el maestro fuera tratado de
seor?
11. Desde luego los Mercedarios tenan cabalgaduras y acmilas. Cmo iban a
ir de una parte a otra para cuestar? Las Constituciones de 1272, captulo 33,
preceptan que los comendadores no tengan dos cabalgaduras. Observamos
cmo en ningn momento se habla de caballos.
12. Evidente que en varios documentos se llama a la manutencin pan y el agua,
pero no es expresin tpica de las rdenes militares.
13. Qu habr de militar en el calificativo que el papa Alejandro IV, el 9 de abril
de 1255, tributa a los Mercedarios de nuevos Macabeos en el tiempo de gracia? Lo que el Papa pondera no son sus gestas blicas, sino su capacidad de
asumir la cruz de Cristo y de amar a sus prjimos como a s mismos, sin retraerse de exponer su vida por los cautivos.
14. No me ofrece muchas garantas la informacin que toma Ribera del padre
Marcos Salmern90, nada crtico, acerca de una lpida encontrada en el sevillano
Corral de los Naranjos: Aqu yace don Frey Rodrigo de la Caballera de la
Merced, que en el conquerimiento de Sevilla sufri grandes cuitas, y laceras.
Aya Dios su nima. Amen. Me hacen dudar de un texto as, las maraas por que
90 Salmern, fray Marcos, Recuerdos Histricos y Polticos de los servicios que los Generales, y Varones Ilustres de la Religin de Nuestra Seora de la Merced, Redencin de Cautivos
han hecho a los Reyes de Espaa en los dos Mundos, desde su gloriosa fundacin, que fue el
ao mil y doscientos y diez y ocho, hasta el ao de mil y seiscientos y quarenta; y desde el Rey
Don Jayme: el Primero de Aragn hasta Filipo Quarto Rey de las Espaas, y el Maestro Fray
Marcos Salmeron Predicador de su Magestad, General de la dicha Orden, Valencia 1646, f 20
y 21. Salmern llega a presentar a san Pedro Nolasco como sacerdote.
63
San Pedro Nolasco
nos lleg: Ribera copi de Salmern, quien remite al racionero Sanlorente y a
un manuscrito guardado por su albacea Manuel Sarmiento; luego habra que
precisar la propiedad de la terminologa. Mas supuesto que la informacin sea
correcta, en nada prueba que la Orden fuera militar. Igualmente la constancia
de que fray Bernardo de Figueroles de la Orden de los frailes de la Merced
de los Cautivos fue indemnizado por la prdida de un caballo en el bloqueo de
Almera. Los Mercedarios participaban inexorablemente en las expediciones
de la reconquista, por domsticos de la casa real aragonesa y como redentores,
normalmente sin utilizar las armas, aunque los religiosos laicos podan usarlas
circunstancialmente. Y a esto incide la carta que el 11 de mayo de 1303 diriga
la ciudad de Segorbe al papa Bonifacio pidindole que el general de la Merced
fuera un laico, por cuanto la redencin de cautivos no puede realizarse tan
cmodamente por los frailes clrigos como por los laicos, porque al redimir
los cautivos cristianos del poder de los paganos y al llevarlos a tierra de
cristianos, tienen que usar las armas y a las veces en acciones enormes, que
no pertenecen al oficio de los clrigos. En las caravanas de redimidos siempre
iban hombres de armas.
15. Ribera hace a la Merced posesionada de innumerables castillos:
15.1. El Puig de Santa Mara. Cmo cae Ribera en el engao de que la
Merced recibi el castillo de El Puig? Buen resbaln, pues bien saba
l que no se nos dio sino el montecillo donde se encontr la imagen de
la Virgen, ya que el castillo perteneca a los Entenza y por ellos lleg
a los Lauria.
15.2. Puig de Onda. Donacin de don Eximn Prez de Arens el 2 de abril de
1255 al maestro fray Guillermo de Bas con la precisin de que se haga
una bastida. Para m que esta especie de torre de defensa no inclua
servicio militar, sino que era un reducto comunal, al que se acogan los
vecinos en caso de peligro.
15.3. Arguines y Algar, donacin de Raimundo de Morell, que Ribera llama
castillos, evidentemente falseando el documento que dice todo aquel
lugar con su alquera que se llama Arguines.
15.4. Denia. Ribera aduce como prueba de militancia esta donacin que hizo
don Jaime el l de agosto de 1244 a san Pedro Nolasco, casas en Denia
y seis yugadas de tierra en Ondara, el huerto, seis fanegas de tierra en
Revallo con la Torre cuadrada computada en dichas yugadas; evidentemente esa torre no era un fuerte con servicio militar.
64
7 Pedro nolasco, el laico
15.5. Rebollet. Tampoco era una fortaleza con servicio de armas. Carroz, con
su esposa y su hijo, donaron a fray Pedro de Amer y a la Orden una heredad y el molino, absolviendo a la Orden de la obligacin que cargaba esa
propiedad del esttico, o estancia permanente, en el castillo de Rebollet.
15.6. San Vicente de Valencia. Lo don don Jaime a fray Guillermo de Bas
el 30 de septiembre de 1255, cuyo monasterio o casa conllevaba los
diezmos de la Albufera de Valencia y los castillos de Burriana y de
Cuart con sus villas y alqueras. Tener derecho a los diezmos no implica propiedad, adems de que Burriana y Cuart quedaban muy lejos de
fronteras con los muslimes.
16. Ribera se explaya luego buscando ascendientes gloriosos y gestas militares a
los apellidos de los que supone fueron los catorce caballeros fundadores de la
Orden, todos de militar estirpe: Pedro Nolasco, Guillermo de Bas, Bernardo de
Corbera, Arnaldo de Carcasona, Raimundo de Montolu, Ramn de Moncada,
Pedro Guillem de Cervell, Domingo Doso, Ramn de Ullestret, Guillermo de
San Julin, Ugo de Mataplana, Bernardo de Scorna, Ponce de Solans, Ramn de
Blanes. Luego indaga la calidad militar de los religiosos que fueron ingresando:
Pedro Pascual, Juan de Laes, Bernardo de Caldes, Pedro de Caldes, Bernardo de
Casolis, Raimundo de Casano, Arnaldo de Prats, Bernardo de Tona, Pedro de
Castiliolo, Ferrer de Gerona, Pedro de Osca. Punto seguido se engancha con la
nobleza de los maestros generales: Bernardo de Sentrom, Pedro de Amer, Arnaldo de Amer, Pedro Formica, Raimundo Albert, Arnaldo Rossinyol. Nuestro
padre Marano Ribera aporta docenas, cientos de documentos de ascendientes
de cada apellido, pero eso nada confirma de la militancia de la Merced. Que
los postulantes fuesen, que no lo eran tanto, insignes militares no prueba que la
Religin fuese militar. Los apellidos son, casi todos, de lo ms vulgar.
17. Nos aduce luego Ribera figuras de santos y generales mercedarios en atuendos
que le parecen militares. Tal la figura yaciente de fray Pedro de Amer en su
sepulcro de El Puig, con atuendo algo distinto del que viste fray Raimundo
Albert en su urna suspendida a escasa distancia del anterior, tambin en El
Puig; aquel lleva el escapulario hasta las rodillas, ste hasta los pies. Tales las
representaciones de san Serapio atestiguadas para el proceso de declaracin
del culto inmemorial del santo Mrtir en 1717: una pintura del retablo del convento de Gerona, a la que los peritos le atribuyeron ms de trescientos aos,
presentndose el Santo predicando a los cautivos, llevando el escapulario extendido hasta las rodillas y en la cintura una espada, como lo solan llevar los
Mercedarios antiguos militares; una estatua del mismo Mrtir con parecida
indumentaria, estimada de ciento cincuenta aos, venerada en el retablo de san
65
San Pedro Nolasco
Pedro Armengol del convento de Barcelona, tambin las vestiduras del Santo
llegaban solamente a las rodillas y le penda del cinto una espada. Tal la efigie
de san Pedro Nolasco en el relieve de la portada de la Merced de Barcelona de
la calle Ancha, hecha por los aos 1343, donde Ribera cree ver al Patriarca vestido a lo militar, pero en la fotografa que nos ofrece Gazulla, en sus Estudios
historicocrticos no hay indicio alguno de armaduras.
18. Se inventa tambin Ribera que algunos de nuestros religiosos se fueron a rdenes militares, a Montesa principalmente, cuando en la nuestra tomaron el
generalato los clrigos en 1317. Yo he seguido la pista a los laicos ms recalcitrantes, y los hallo tranquilamente en sus comunidades, como se puede ver en
mi La Orden de nuestra Seora de la Merced.1300-1401.
19. S es interesante que Ribera nos da el elenco de nuestros escritores que lanzaron la idea de haber sido militar el Instituto. La encabeza fray Gaspar de
Torres, siguindolo fray Francisco Zumel, fray Felipe Guimern91.
Efectivamente el padre Gaspar de Torres92, absolutamente equivocado,
enuncia cmo:
Ribera, padre Marano, Primitivo militar laical govierno del real, y militar orden de
nuestra Seora de la Merced redempcin de cautivos cristianos. Centuria primera del real, y
militar instituto de la inclita religin de nuestra Seora de la Merced redempcin de cautivos
christianos, Barcelona 1726. Ribera tambin toca la militancia de la Orden en su Real Patronato,
f 18 y 19, introduciendo las referencias al Annimo de Gerona, la vida de santa Mara de Socors
escrita por fray Juan de Laes que habla de la toga militar vestida a los primeros Mercedarios, de
la Orden de los Militares de Santa Mara de la Merced, del paso de fray Bernardo de Corbera
del regular estado, al Sacerdotal. Cavero, Informe de la Verdad, f 51-54, cree a pies juntillas
todo lo que dice Ribera; remarcando la autoridad de Esteban de Corbera, la falsa carta de Jaime
II al papa el 26 de octubre de 1292, el Annimo de 1323, la Vida de Santa Mara de Cervell
de fray Guillermo Vives,Gazulla, Refutacin, p 128, pone la secuencia de los que dijeron
ser caballeros los religiosos de la Merced: Casaneo (edic. de 1529), Voloterrano (edicin de
1549), Fr. Jernimo Prez (1548), Fr. Gaspar de Torres (1565), Fr. Francisco Zumel (1588), Fr.
Alonso Remn (1618), Fr. Bernardo de Vargas (1619). Cavero, Comentariorum, h 67-69, 71
y 72 nota que era frecuente que las rdenes militares asumiesen el cuidado de hospitales para
enfermos y peregrinos, y cuando los Mercedarios se fueron a orillas del mar, el convento de
Plegamans se llam de Santa Eulalia y fue tambin hospital, y la Orden tuvo otras muchas casas
con hospital; que se llame de Santa Eulalia no se debe a que le pusiera ese nombre el Obispo,
sino del Hospital que tenan; era usual de las rdenes militares que tomaran el nombre de su
primera casa; no obstante los nombres de Santa Eulalia y de Mara de la Merced se simultanean.
92
Rodrguez, padre Gaspar, l I, c V, h 10r y v. Varias veces emplea el trmino caballeros
laicos y caballeros seglares.
91
66
7 Pedro nolasco, el laico
Porque el distrahimiento de pedir y cobrar las limosnas para la redempcion no
impidiesse el culto divino, y recogimiento de los religiosos, ni menos el estar occupados
siempre en el coro fuesse estorvo para no cobrar las limosnas, sino que Marta y Mara, acion y contemplacion fuessen hermanas, que oviesse dos generos de personas, unos
fuessen frayles clerigos dedicados solamente para el coro y el altar, y culto divino, y otros
cavalleros seglares para tratar y cobrar las limosnas y redempcion de captivos, como
oy dia ay en las ordenes de sant Joan y Sanctiago freyles y comendadores. A lo que se
puede colegir de nuestras primeras constituciones que se hizieron al principio en lengua
Catalana, todos bivian juntos en un monesterio, y andavan vestidos de una manera,
porque en el capitulo de la rasura y otros muchos, dezia de la misma manera se afeiten
las coronas los clerigos y los seglares.
Se ve claro que el embrollo vino de confundir laicos con caballeros; de
la pretensin de fortalecer la relacin de la Orden con los reyes, y por ende
reafirmar la privativa de colectar limosnas para la redencin. Que en algunas
figuraciones se muestren diferencias en el hbito no es relevante, porque todas se ajustan a lo preceptuado por las Constituciones primitivas; as como
tambin es normal que a san Serapio se le represente con espada y coraza,
pues vino a la Merced siendo caballero cruzado. Que los postulantes fuesen
insignes militares no prueba que la Religin fuese militar. Adems de que hay
otra confusin en cuanto a los caballeros: no eran profesionales de las armas,
sino una clase social.
En su proemio del Speculum fratrum el padre Nadal Gaver quiere liberar a sus frailes del complejo de inferioridad respeto de otras ordenes, y
explica: como en la orden sagrada de los menores siempre hubo clrigos, y
laicos, as tambin en nuestra orden, y en esto somos de alabar, porque por
Dios son realizadas todas las cosas que se realizan en nuestro estado. Laicos,
dice Gaver, no caballeros.
tata:
Me interesa sobre todo la opinin del padre Faustino Gazulla, que consLos fundadores de la Merced la instituyeron dndole el ser de Orden militar?
Unos lo niegan, y no ha faltado quien haya tomado a mofa la milicia de los primeros
mercedarios; otros, por el contrario, lo afirman. Examinada la cuestin imparcialmente
y sin prejuicios, creo que desde luego se puede decir con todo fundamento que no naci
mendicante ni Orden propiamente clerical, aun cuando uno de sus fines principales fuera
67
San Pedro Nolasco
trabajar en la colecta de limosnas para la redencin de cautivos, y hubiera tambin en
ella religiosos sacerdotes La manera como se fund la Merced, la condicin de la
mayor parte si no de todos los que entonces ingresaron en ella, y la forma de gobierno y
norma de vida que abrazaron, son hechos demasiado elocuentes para dejar de incluirla
entre las rdenes militares93.
No deslinda este gran historiador caballero y laico. Se reafirma con los
varios citados documentos de Jaime II y Pedro IV; la preeminencia de Jaime I en
la Orden; las nomenclaturas de maestro, prior, comendador; la presencia de fray
Bernardo de Figerolis en la expedicin de Jaime II sobre Almera en 1309; la posesin del castillo de Rebollet; la carta de los jurados de Segorbe al papa en 1301.
Con ser para m tan terminantes las opiniones del padre Gazulla, en
este punto no puedo seguirle. La Merced no tiene asomos de militar. Laico fue
Pedro Nolasco, laicos la mayora de su grupo fundador, laicos buena parte de
los Mercedarios en el primer siglo, yendo disminuyendo su nmero con los
aos; en 1317, cuando el captulo del cambio, eran la mitad que los clrigos.
Mas hay un documento de Jaime II con el que Gazulla da por concluida la
cuestin, la carta que diriga a Bonifacio VIII el 4 de enero de 130294. Sin
embargo el uso de las armas no significa que fueran caballeros, sino laicos,
y la homologacin con las rdenes militares, pienso, no significa sino que la
nuestra era una orden distinta a las instituciones mendicantes, tan clericales y
tan arrolladoras, o sea laica:
Con el mayor afecto y atencin que podemos rogamos a Vuestra Beatitud
que, siendo el oficio de dicho Maestro destruir con las armas a las naciones
brbaras y administrar las limosnas destinadas a la redencin de cautivos, y
atendido que por el Papa Clemente fue confirmado un fraile lego en Maestro de la
dicha Orden, y as se observ hasta ahora, quiera Vuestra Santidad confirmar en
Maestro de la expresada Orden al dicho fray Arnaldo de Amer, ya que es probo
e ilustre, pues hasta hoy no se ha dado el caso de que un fraile clrigo haya sido
elegido para Maestro de los hospitalarios, templarios, calatravos y de Ucls, los
cuales tienen una regla semejante; de lo que tambin se seguira menoscabo a
nuestra dignidad real, alterndose en nuestro tiempo lo que fue establecido por
nuestros predecesores.
Gazulla, La orden de nuestra seora de la Merced, I p 68-74
ACA, Cartas reales, n 1335, en mi coleccin n 18.
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7 Pedro nolasco, el laico
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San pedro Nolasco redimiendo.psd
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Pedro Nolasco, el mercader
Mercader. Y mercader de Barcelona.
Para la realizacin de su empresa fue definitiva su condicin de mercader
y barcelons. Son premisas que explican su vocacin. Pedro Nolasco tiene la
llamada desde su profesin de mercader. Es un hombre de mar, de la Barcelona
mediterrnea, abierta al mar y a las iniciativas. Ha mamado el empeo. Le va
el riesgo. Est por lo difcil. Y nunca dejar de ser todo eso, libre, ambicioso,
ardoroso; y tales condiciones, cuando Dios lo toque, las pondr al servicio del
hombre. Slo por mercader vino a conocer el grave problema de la cautividad,
nicamente desde ese empleo pudo aplicarse en su remedio.
As es cmo, ya religioso y fundador, sigui de mercader y laico, la
patente de mercader le posibilitaba continuar traficando. Lo peculiar es que
lo hizo desde el desprendimiento, en la pobreza. La nica plataforma que
proporciona libertad al hombre y da oportunidad a la intervencin de Dios.
El momento, el lugar le favoreca. Barcelona funga como principalsimo
puerto del Mediterrneo, desde el que los ambiciosos podan lanzarse a
empresas arriesgadas. El trfico martimo se convierte en determinante en su
desarrollo, sobre todo durante el reinado de Jaime I, propiciador del viraje
hacia el Mediterrneo y secundador, en consecuencia, de las conquistas de
Mallorca y de Valencia.
El puerto de Barcelona, ya desde el siglo IX, se desempeaba como
puente entre Europa y frica. Hasta Marsella, Palestina, Alejandra, Grecia,
Pisa, Gnova, Marsella, Sicilia, Norte de frica, Siria y Asia Menor. Los
mercaderes catalanes llevaran pieles de oveja, artculos de cuero, sebo,
alquitrn, madera, vidrio, jarcias, aceite de oliva, tejidos de algodn y seda,
estao, cordelera de camo y esparto, muelas de molino, hierro, acero;
San Pedro Nolasco
trayndose metales preciosos, telas exticas, jengibre, mirra, incienso,
pimienta, canela, nuez moscada.
Nolasco se benefici de que a estas alturas la organizacin mercantil
catalana estaba perfectamente tramada, contando con establecimientos fijos
en los principales puertos mediterrneos, dotados de viviendas, almacenes,
tiendas. Eran los Consulats del mar; particularmente importante era el de
Egipto, de donde venan jengibre, mirra, incienso, pimienta, canela, nuez
moscada. Las transacciones se realizaban en la Llotja. Las atarazanas surtan
de ptimas embarcaciones; Barcelona poda competir con Pisa, Venecia,
Gnova y Marsella.
Los mercaderes estaban muy acreditados, al nivel de profesiones
liberales, cual mdicos, cirujanos y notarios. Lo suyo era el comercio al por
mayor y la banca. Contaban con buenas viviendas de dos o tres plantas y
patio interior. Normalmente la profesin se heredaba, comenzando los hijos a
trabajar con sus padres, se independizaban sobre los veinticinco aos.
Tal es el marco social y econmico en que se mueve Pedro Nolasco.
Segn la tradicin hijo nico, trabaja con su padre, llevando y trayendo
los productos ms ventajosos, satisfaciendo la demanda de un estamento social
cada da ms exigente por refinado. Hasta que muere su progenitor, siendo an
Pedro un muchacho. Ahora tiene que tomar la iniciativa del negocio, ha de
comenzar a obrar por cuenta propia. Y prosigue el negocio de su mercadura,
slo que con criterios muy personales. En su ir y venir, en los mercados de
la Espaa musulmana y de allende el Mediterrneo, haba visto demasiada
miseria, comprobado descomunal envilecimiento. Estaba tocado.
Pedro Nolasco organiza su Instituto desde su experiencia de mercader,
y tal lo manifiestan las normas y la consueta, que se han plasmado en las
Constitucions del pares antichs del orde de la Verge mara de la merc,
concretando las normas con que han de comportarse los redentores.
Ningn fraile nuestro se atreva a entrar en tierra de sarracenos para redimir
cautivos cristianos sin especial mandamiento del Maestro o el captulo general. Y los
que fueren elegidos y enviados all por el Maestro o por el captulo general para redimir
72
8 Pedro nolasco, el mercader
cautivos cristianos sean templados en comer y beber sabios y prudentes en la compra de
cautivos95.
Todas las precauciones eran pocas, bien lo saba Nolasco. Claro que
haban ser los redentores muy parcos, castos, diligentes, cautos ante la astucia
y perfidia de los sarracenos, tenaces. Qu no hubieran dado los sarracenos por
hacer caer a un fraile en fornicacin, en apostasa, en desmanes! Qu escuela
fueron adquiriendo desde el Maestro para saber regatear, disimular cul era
el cautivo que interesaba, no entrar en debates religiosos, capear la codicia!
Los captulos nombraban a los redentores y luego eran seversimos
examinadores de su gestin; escudriando con lupa sus cuentas, que no siempre
merecieron el laudo, porque se dejaron engaar, porque se les fug un liberado
o porque no aprovecharon ms sagazmente los caudales. Pues as como puedo
decir que jams ningn religioso se neg a cumplir su envo, igualmente no
encuentro un correctivo al comportamiento moral de los redentores, mientras
que s hay penalizaciones severas para religiosos que en sus comunidades
tenan deslices morales, eran rebeldes, utilizaban falsas bulas
No haba un manual escrito, pero s un modo de obrar aprendido del
Patriarca. Comenzando por estudiar detenidamente el lugar del destino. Luego
se proclamaba la redencin y se anunciaba con pasquines; se haca la solemne
ceremonia del envo desde el convento ms indicado, culminando con el
acompaamiento de los redentores hasta las carrozas o las naves.
Los dos, tres o cuatro redentores iban amparados por un documento del
Rey, con el que el maestro general haba deliberado el proyecto. En Aragn
resultaba muy sencillo, por algo era nuestra Orden de la casa real y la nica
institucin redentora de la Corona. El Soberano expeda las licencias, los
oportunos pasaportes y salvoconductos, lo que conllevaba licencia para sacar
moneda, que era regala de la Corona; elementos muy valiosos cuando las
relaciones entre los soberanos cristiano y musulmn eran cordiales; mientras
que en situaciones de beligerancia ir a redimir implicaba meterse en la boca
del lobo.
95
ACA, cdice Varia II, cap XX.
73
San Pedro Nolasco
Entre los cientos de documentos reales que manejamos, son frecuentes
las cartas de los reyes cristianos a los soberanos musulmanes presentando y
recomendando a los redentores. Algunos:
Jaime el Justo el 15 de mayo de 1300 escriba al rey de Granada y a los
gobernadores de Almera y Mlaga: Rey, como los freyres de la orden de santa Eulalia
de Barcelona entiendan entrar en la vuestra tierra por rehemir los cativos christianos que y son.
Rogamos vos que, quando los dictos freyres entraran por la dita redempcion, que no los mandedes
embargar en vuestra tierra ni en los vuestros lugares ni a lures cosas, et que en yr et en tornar,
vayan salvos et seguros. Et gradecer vos lo hemos muyto.96
Pedro el Ceremonioso el 18 de mayo de 1342 presentaba a fray Berenguer
Despl y fray Domingo Cubells: por ordinacion et mandamiento del capirol de la dicta
orden, van de present en los regnos et terras vuestras por redimir et sacar cativos de aquellas,
segunt los freyres de la dita orden han acostumpnado facer en los tiempos passados. Por esto,
rey, vos rogamos, que por hondra nuestra querades guiar et segurar con carta vuestra en entrar,
estar et exir por todas vuestras tierras los freyres sobreditos, como en semblantes casos aquesto
havedes costumpnado fazer con sus siervos, companyas, bestias, bienes et robas quales quiere con
si levaran. Encara vos rogamos, rey, que los ditos ffreyres, pagando el diezmo, o aquello que es
acostumpnado pagar en los tiempos passados, por la moneda que con si levaran, otro rediezmo
por vuestros subditos no les sea demandado, ni les sea fecha otra emprenna o greuge. Et aquesto
vos gradeceremos mucho, que nos parallado somos fazer por vos aquello que cumpla a vuestra
hondra et provecho.
El 11 de mayo de 1345 recomendaba: los ffrares de la orde de sancta Mara de
la Merce trameten en Granada dos frares del dit orde mostradors de la present per redempbre
alguns catius cristians. Per que pregam affectuosament la vostra real excellencia, que los dits dos
ffrayres sien assegurats per tot lo dit vostre regne de Granada sobre la vostra espasa, et que no
sian constrenyts ni forats de comprar catius per vos ni per hom vostre, mas que puixan comprar
franchament alla on se volran, ni encara sian tenguts de pagar, sino un dret o deume en tot lo dit
vostre regne de Granada, assi com los moros catius qui ixen de la nostra senyoria qui no pagan
deume ni algun dret, sino en un loch.
El 26 de noviembre de 1378 encargaba al rey de Granada: Rey amigo, como
los religiosos et amados nuestros fray Ffrancesch Serra, comendador del orde de la merce de la
ciudat de Mallorques, e fray Guillem Xifre, comendador de la ciudat de Valencia, vayan enta vos
por redimir algunos xristianos que son en vuestro poder. E sobre las ditas redempciones hayan
en diversas maneras a contrattar com vos e vuestros subditos, muy affectuossament vos rogamos,
que por honra nuestra querades haver los dictos comendatores e cada uno dellos recomendados en
todas aquellas cosas que hauran menester, e que querades mandar a vuestros officiales, e subditos
que les den todo consello, favor et aiuda de guisa que puedan esser e estar en vuestra tierra e
ACA, Cancillera real, reg 117, f 87 r. y v.
96
74
8 Pedro nolasco, el mercader
tornar con los Xristianos, que redemiran en vuestra tierra, solvamente e segura, sabiendo, rey
amigo, que desto nos faredes grant plazer e vos lo gradezemos muyto, offerendo nos apparellados
de fazer por vos semblants cosas e mayores97.
Los reyes aragoneses, observamos, trataban de asegurar la libertad de
movimiento de los redentores; de evitar los secuestros de personas; de sortear
los embargos de caudales e impedimenta; de evadir impuestos abusivos,
pagando slo el diezmo y una sola vez; de tener absoluta opcin de comprar
los cautivos que prefirieran los Mercedarios.
En la Corona de Aragn, por los privilegios con que contaba, la Orden
enviaba y, terminada la expedicin, era el Instituto el que pasaba cuentas, todo
se quedaba en casa. Mas en Castilla resultaba muy distinto: Era designado un
escribano, que empezaba por asentar los caudales y luego acompaaba toda la
expedicin; pagado en manutencin y sueldo, resultaba una carga sustanciosa,
pues luego cobraban los contadores reales por comprobar todas las partidas.
El ao 1717 el general Pantalen Garca Troncn pidi la aplicacin de las
exenciones, haciendo ver a Felipe V cmo era un privilegio de Aragn y cmo
ello comportaba un gran ahorro, pues el escribano costaba como tres o cuatro
cautivos; y el Soberano hizo aplicar tal privilegio el 15 de marzo de 1717,
comunicndolo a los redentores padres Francisco Garca Troncn, Marciano
Font y Bernardo Armengol que iban a salir de Barcelona con setenta mil
pesos escudos de plata y oro, ms una sortija de oro o una bandeja de plata
para obsequiar al gobernador de Argel; adems el Monarca alertaba a todos
funcionarios y autoridades que cuidasen de los redentores y sus haberes. En la
presente expedicin todo sali a pedir de boca, pues los redentores partieron
de Barcelona el 12 de abril, llegaron el 21 a Argel, redimieron doscientos
treinta y cuatro cautivos, estaban de vuelta en la Ciudad condal el 25 de mayo,
donde el 10 de junio realizaron la entrada solemne.
Mas no era frecuente esta alacridad. Cada redencin era una odisea,
que empezaba encarando el viaje por tierra, a veces muy largo. Luego vena
la navegacin, incierta; sorteando los peligros de bandoleros y piratas; fiando
slo en la proteccin de Cristo y Mara, cuyo pendn ondeaba en la proa de
la nave.
97
ACA, Cancillera real, reg 1058, f 122v. Reg 632, f 81v. y 82r. Reg 1263, f 53r.
75
San Pedro Nolasco
Veamos qu peripecias sufrieron los redentores del ao 1725, padres
Melchor Garca Navarro y Manuel Prieto, de Castilla; Pedro Ortega y Pedro
Ros Valle, de Andaluca; Marcos de San Antonio y Francisco del Espritu
Santo, descalzos. Aunque valieron la pena pues al costo de ciento trece mil
novecientos tres pesos rompieron las cadenas de trescientos setenta esclavos
cristianos, genoveses, napolitanos, sicilianos, venecianos, malteses, milaneses,
liorneses, franceses, castellanos, aragoneses, de los estados pontificios; un
presbtero, dieciocho mujeres, treinta y ocho nios:
Salieron de Madrid el 11 de febrero de 1725, llegaron a Murcia el 25,
partieron de aqu el 27 para Cartagena, donde se embarcaron el 2 de marzo, pero,
por viento contrario, no zarparon hasta el da siguiente, mas hubieron de volverse
a puerto. El 9 se embarcaron nuevamente, pero tuvieron que guarecerse, a slo
una legua, en la ensenada de la Escombrera; dormidos a bordo, salieron a tierra
el 10, regresando a Cartagena en barcas. El 18 lo intentaron nuevamente, pero se
vieron precisados a tornar a la Escombrera; el 20 soltaron anclas, anochecieron
frente a Alicante, el 22 amanecieron frente al cabo San Antonio. El 28 avistaron
Cerdea, el 29 vislumbraron Tnez frente a Bizerta; pero, sobreviniendo un
furioso levante, resolvieron encaminarse a Cerdea, no pudiendo tomar puerto, la
gran tempestad los arrastr hasta las costas de Berbera. Se puso tan bravo el mar
que el 1 de abril optaron por dejar correr el navo; result tan terrible la noche, que
fue imperioso echar una gmena muy larga para detener el barco, que iba y vena,
llenndose de agua. El 2 de abril descubrieron Sicilia y el Monteperegrino de Santa
Rosala, a cuya proteccin se acogieron con plegarias y votos. El 3 desembarcaron
en Palermo, siendo asistidos por los Mercedarios calzados, los Conventuales
descalzos, el virrey Marqus de Almenara y el juez Jos Rifs Cataln. Cumplidas
las promesas a santa Rosala, de peregrinar a pie y cantar misa en su santuario,
embarcaron el 6 de abril, llegando el 13 al puerto de Farias.
Mostrados los pasaportes al capitn del puerto, dispusieron viajar a Tnez
por tierra en unos caballejos sin frenos ni estribos; mArcaron treinta millas bajo
fortsimo chaparrn, entre molestias y tropezones, a consecuencia de los cuales
uno de los redentores se lastim un hombro. Llegaron a Tnez, pero tan caladas
estaban sus ropas que no pudieron ir al Bardo hasta el da 15; solicitando la
entrevista con el Bey, los recibi con mucha ostentacin el da siguiente. El 17
accedieron al Daulete, o rey, y a la Casa grande de la ciudad; puestos a trazar la
ejecucin de la redencin, hallaron tales dificultades, que tuvieron que dar muestras
de volverse a Espaa sin comprar: Solicitada licencia para partirse, viendo que se
le escapaba el negocio, el rey ser abland, cediendo entre tiras y aflojas, repetidas
conferencias e insultos que se oyeron los redentores; se concluy en el precio de
trescientos veinticinco pesos por cautivo, unos con otros y puestos a bordo.
76
8 Pedro nolasco, el mercader
El 30 de abril comenz la redencin; mas agotados los caudales, se hall
la necesidad de redimir a unos nios y mujeres en peligro, por un importe de diez
y seis mil pesos. Resolvieron los Mercedarios que uno de ellos se quedara fiador
de la deuda; mas los vendedores, personas particulares, confiaron en la palabra
de los redentores. El 13 de mayo empez el regreso. Porque el barco francs,
que traan, se quedara pequeo, hubo que contratar otro, de bandera inglesa. Se
dirigieron hacia Civitavecchia, ocasionando la mar embravecida un descomunal
mareo general. En el barco ingls se produjo un incendio en la plvora, junto a
la santa brbara, cuando los cautivos estaban rezando el rosario; el espanto fue
terrible y los cautivos estaban a punto de echarse al mar, pero fueron detenidos
con la esperanza de la ayuda del Seor y la Madre de la Merced, como as fue,
pues maravillosamente se apag el fuego y no qued ningn dao. Llegados
a Civitavecchia, tocaba hacer la cuarentena, que, por diligencia del cardenal
Ottoboni, protector de la Orden, slo dur hasta el da 30, siendo muy bien
tratados redentores y redimidos. Ese da parti la comitiva para Roma, cuarenta
millas de camino; uno de los redentores iba el ltimo con las mujeres y los nios
en unos carros.
El 1 de junio la comitiva lleg a Roma, aposentndose en el convento
mercedario de San Adrin, y los redentores cumplimentaron al cardenal
Ottoboni. El 3, domingo, la redencin efectu entrada solemne desde la iglesia
de los santos Celso y Juliano a San Adrin; abriendo el cortejo la Arcicofrada
de la Merced con los estandartes de nuestra Madre y de santa Mara de Cervell;
acompaando varios instrumentos musicales; desfilando los cautivos en dos alas
interpolados con los Mercedarios calzados y descalzos, de los que dos llevaban
en brazos a sendos infantes; concluyendo con el canto del tedeum. Luego los
redentores y todos los redimidos fueron recibidos en el palacio apostlico por
el papa Benedicto XIII, que prodig fervorosa pltica, indulgencias, medallas
y una substanciosa ayuda para el mantenimiento de los cautivos. El 9 ofici
pontifical en San Adrin el cardenal Ottoboni, acompaado de dieciocho
prelados y de gran concurso de la nobleza romana. Por la tarde predic el padre
Gaspar Oliven, teatino. El 10 el cardenal Alvaroni hizo misa de comunin para
los cautivos, previamente exhortados a la confesin. Se hizo gran y solemne
procesin desde San Adrin a San Pedro del Vaticano, primando el santo Padre
con la indulgencia del jubileo a los redimidos y a los cofrades de la Merced que
asistiesen con el escapulario. Sali la comitiva desde San Adrin; mArcaban la
Arcicofrada de la Merced, los cautivos con velas en las manos interpolados con
los Mercedarios calzados y descalzos, otras comunidades religiosas, preste y
asistentes, una imagen de nuestra Madre sedente; se incorporaron los cardenales
Ottoboni, Zondodari, Espnola, Belluga y Cienfuegos; habiendo comenzado
el desfile a las cuatro de la tarde, terminaba a las nueve, ante una enorme
concurrencia de personas gozosas y admiradas.
77
San Pedro Nolasco
El 15 de junio salieron de Roma para Civitavecchia los redentores con los
cautivos que venan a Espaa, pues los restantes ya haban sido despedidos. El 17
embarcaron para Barcelona, soportando malsima travesa. Anduvieron perdidos,
adelantando y retrocediendo, cuando el 22 descubrieron la costa francesa; ya cerca
de Antibo, el temporal les oblig a volver atrs, quedando el da 23 fondeados
en el pequeo puerto de Santa Margarita. Se pudo celebrar misa y se dieron los
sacramentos a un cautivo que muri en breve. Navegando a vista de la costa,
llegaron el 27 al cabo de Tera. Los avist el Correo de Barcelona a Gnova, y el
capitn se les acerc en lancha para advertirles que a treinta millas de Barcelona
estaban apostados dos navos grandes de Argel. Los redentores, considerando
el peligro de ser cautivados y las estrecheces de su barco, recelando de que se
enfermasen los cautivos por el calor, determinaron desembarcar en Marsella
y seguir por tierra, librndose de una gran tempestad, que luego azot el mar.
Partieron de Marsella el 1 de julio y llegaron a Barcelona el 11. La empresa haba
durado cinco meses, pero an quedaba para muchos irse a Madrid y a Granada.
Restaba pagar los diez y seis mil pesos del empeo, que el general fray
Gabriel Barbastro asumi con entusiasmo, dispuesto a hipotecar y vender lo que
hiciera falta de nuestro patrimonio; mas no fue preciso, que se recogi esa suma
y ms, con la que el 4 de marzo de 1726 mArcaron a Tnez los padres Miguel
Pareja, de Castilla, y Antonio Carrasco, de Andaluca. Tambin tuvieron un viaje
bien azaroso pues embarcando en Alicante, la mar los fue llevando a Mallorca,
Tortosa, Barcelona, Bonaria, la Goleta, Cller, Tnez. Para que nada faltara, se
convirti un moro, tuvieron amenaza de piratas y el padre Pareja recibi una
pedrada que le lisi las costillas. Pagaron la deuda, compraron diecinueve cautivos,
entre ellos a dos franciscanos y a un mercedario italiano. Se regresaron por Cller,
con gran celebracin en Bonaria, a Valencia el 25 de julio de 172698.
Hemos visto qu importante era la exhibicin de los cautivos, que se
realizaba con entrada solemne desde el puerto de arribo hasta la catedral
con el acompaamiento de todos los estamentos ciudadanos, as como las
jornadas subsiguientes. En cada lugar los excautivos quedaban hospedados en
el convento de la Merced, e iba discurriendo la caravana de ir mostrando a los
excautivos de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, para exponer a las gentes
el fruto de su caridad. Esta ostentacin era muy eficaz, dando como fruto hasta
la mitad del precio de la redencin. Los liberados tenan obligacin, firmada
ante escribano, de ayudar a la Orden durante seis meses. Algunos liberados lo
llevaban muy a mal, y haba de ellos que, lejos de mostrarse agradecidos, eran
muy groseros y sumamente exigentes desde el primer momento.
Ribera, Real Patronato, f 610-618; Primitivo militar laical gobierno, f 633-635
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8 Pedro nolasco, el mercader
En 1753 fray Bruno Solans tuvo la ocurrencia de poner por escrito
sus experiencias de la redencin obrada el ao anterior con fray Jos Vila
en Argel, porque la alteza del empleo de redimir a los afligidos cautivos
y la dificultad de cumplirle perfectamente, por la multitud de engaos
que la desordenada codicia de los moros maquina obligan buscar
alguna instruccin y reglas para allanar el camino... As comienzan sus
deliciossimos Instrucciones y avisos a los Redentores que pasan a Africa
a la Redencin, en siete captulos.99 Observamos cmo en este momento no
importa a los musulmanes el motivo religioso, tan significativo en siglos
anteriores; para ellos interesa el lucro; aunque para los Mercedarios segua
siendo absolutamente determinante la salvaguarda de la fe. Pues bien el
padre Bruno amonesta de:
Se solicita el navo proporcionado; mejor uno grande que dos pequeos,
por ahorro y para comodidad; de bandera francesa, por su mayor representacin
consular y por pas catlico; se contrata el barco por meses, con la cmara para
habitacin de los redentores, el personal de asistencia, agua, sal, lea, carbn,
fogn, bandera, pago de amarrajes, despensa cerrada para vveres, bizcocho y
vino; se concreta con el capitn que no podr llevar mercancas; los redentores
obligan los caudales y el capitn su barco; se procura evitar el pago de la capa
(el 5% del contrato para el capitn) invocndose ser causa pa. Deber llevarse
bizcocho (mejor galleta, por conservarse mejor) para unos veinte das; vino
para dar algo a los cautivos (que suelen ser muy bebedores, siendo preferible
darles algo para tenerlos contentos, pero cuidando bien el modo de repartirlo),
abadejo, arroz (ste se puede comprar en Argel), dos arrobas de chocolate (ms el
necesario para regalos), camas, vajilla, la bandera de la redencin (con el crucifijo
por un lado y la imagen de nuestra Madre por otro que ir en el rbol y al final se
regalar al capitn).
Se previenen los regalos: una caja de plata sobredorada y un anillo con
esmeralda (de unos 25 pesos), 45 varas de pao fino color perla, 3 varas de grana
para un vestido para el rey, 4 arrobas de dulces secos, 2 arrobas de chocolate, 3
arrobas de turrn de Alicante en cajas de a libra, 32 libras de tabaco en 11 botes,
4 docenas de pauelos de seda de onza y media y de dos onzas, 2 3 arrobas
de frutas para adornar las canastillas de los regalos. No deben llevarse criados,
porque no ayudan nada, hacen contrabando y embrollan comprando cautivos
por comisin de las familias. Los redentores de ningn modo harn comercio de
compra o venta por complacer a un amigo.
99
AMP, copia sacada por el padre Faustino Gazulla.
79
San Pedro Nolasco
La moneda de plata ha de ir en pesos mejicanos o peruleros, pues los
redondos y de cordoncillo no los quieren los moros; la moneda sea corta de
peso, pues no la pesan los moros, y si es excesiva propalan los judos que es
falsa; las compras se han de hacer por duros de 20 reales, para que las cuentas
salgan redondas; en oro suele ir una cuarta parte del caudal; hay que tener en
cuenta dnde se embarca el dinero, pues siendo el dobln ms caro en Aragn
que en Catalunya aqu da ms beneficio; los tres redentores (de Catalunya, Aragn
y Valencia) declaran su caudal por separado (en cajas de 2.000 pesos, para que no
pesen demasiado a los cautivos) llevando la cuenta el redentor que mejor escriba,
que tambin deber ir anotando los sucesos diarios, las cuentas y la ficha de cada
cautivo.
En la manifestacin del caudal en Espaa deben ser verdicos, pero no en
Argel: hay que ocultar la cantidad a los moros para ahorrarse el 3% de impuesto
y para tener dinero con que rescatar a particulares (si calculan los moros que
se acaba el dinero, bajan los precios), para ello cada fraile llevar dos taleguillos
ocultos y se darn tambin a los padres del Hospital y al capitn para que los pasen;
asimismo se entregar un cajn con 2.000 pesos al padre trinitario administrador
del Hospital para que los pase sin impuesto del 3%; conviene pasar antes el oro
que la plata. Cuando el barco est a un tiro de can, sube el guardin del puerto,
saluda a los padres, pregunta qu cantidad llevan y se dice 1.000 doblones de oro
y tantas cajas de 2.000 pesos, procurando no turbarse para no dar a sospechar
que llevan cada uno dos talegos ocultos, luego se indica que hay un cajn para
el Hospital, sin especificar ms; habla slo un redentor con aplomo, luego los
otros cuentan de su pas, invitan a una copa, y el guardin se va para traer el
permiso; vendrn al barco los padres del Hospital (se les dan los talegos ocultos
y el cajn), el vicario apostlico, algn truchimn (al que no se le dir nada acerca
de la redencin). Recibida la licencia desembarcan los redentores y luego los
caudales, ropas y bales para ir en caravana ante el rey, al que besan la mano; el
primer ministro dice qu cajas se quedan y cules se llevan a la casa de la Limosna
que el rey da para hospedaje; el caudal se cierra bajo llave, que se lleva el chauz; la
primera comida o cena se hace en el Hospital, cuyo administrador se encarga de
preparar la casa asignada a los redentores, con altar para decir misa todos los das
al amanecer; se devuelven las visitas con cortesa y empieza el grande trabajo y
faenas: or las penas de los cautivos, los gritos de los infieles armndoles trampas,
los empeos de los cnsules... (Tengan paciencia y silencio, declararse por partes
y con cautela para no hallarse sorprendidos).
En la casa de la Limosna estn el chauz y los guardianes que abren y cierran,
y por las noches dejan encerrados a redentores y cautivos; se les da un cuarto de
carne y una azumbre de vino diarios, sin ceder en nada ms. El truchimn o
intrprete est presente en todos los tratos y asienta las cuentas, ha de ser escogido
por los padres que rechazarn a todos los dems y no hablarn delante de ellos
80
8 Pedro nolasco, el mercader
(porque van con todos los chismes al rey, para congraciarse). Los redentores en su
primera visita al rey le dirn que estn cansados del viaje y se tomarn unos das
para descansar antes de tratar de redenciones, as tienen tiempo para enterarse de
qu cautivos son ms merecedores, quines son presidiarios escapados de Espaa;
visitarn los baos, pero no prometern nada.
Pedirn en el Hospital el pico para medir el pao y buscarn unas bandejas
para servir los regalos. Una vez solos la prima noche, hacen los lotes, que no deber
ver a la maana siguiente el truchimn; al segundo o tercer da los sacerdotes,
solos, llevan los regalos, sin bullicio que no gusta a los turcos. No debern salirse
en nada de la usanza ni an con cosas de ms valor. Al rey se le llevan una bandeja
con un pauelo, 2 caftanes y otro pauelo cubriendo otras bandejas con 15 libras
de chocolate, 15 cajas de turrn, media arroba de dulces y frutas, la caja de plata
con el anillo envuelta en un pauelo; todo lo llevan cinco cautivos, los padres y
el truchimn. Los regalos se envan con los cautivos y el truchimn, evitando que
haya confusiones o trampas. Al tesorero se le mandan un caftn con un pauelo,
una fuente de dulces, unas cajas de turrn; al cocinero grande, al intendente, al
batimel, al capitn de la guardia, al ag, a los cuatro secretarios, lo mismo; se dan
obsequios a los otros personajes de palacio.
Ajustada la compra con el rey, los cautivos eran conducidos ante l, los
vilipendiaba como a brutos animales; pasaban al barco y, slo entonces pagaban
los redentores, que luego entraban en tratos con los particulares que tenan. El
regateo era espectacular, segn las reglas de la oferta y la demanda.
El padre Manuel Rodrguez Carrajo presentando las experiencias de
fray Melchor Garca Navarro, redentor en 1723 y 1724, anota cmo Felipe
II implant en Castilla la total fiscalizacin de las redenciones, hasta tanto
que los Mercedarios casi se convirtieron en funcionarios. Cmo en Tnez
encontraban los nuestros mayores facilidades que en Argel; no habiendo
impuestos sobre los caudales (hemos visto que en Argel se pagaba un 3%) ni
sobre las vituallas adquiridas para el retorno; no se declaraba ni fiscalizaba
el dinero; los redentores podan moverse con entera libertad noche y da,
comprar los que quisiesen, alojarse en el hospital de los Trinitarios o donde
les conviniese; no haban de pagar las deudas de los liberados; no tenan que
soportar guardianes, que en Argel eran costossimos; eran leves los impuestos
y los escribanos100.
Rodrguez Carrazo, fray Manuel, Modo prctico de llevar a cabo una redencin de
cautivos durante los siglos XVII y XVIII, en Analecta Mercedaria, 1999, n XVIII, p 455-521.
100
81
San Pedro Nolasco
Los primeros en ser redimidos eran los cautivos cuyo pago alguien
haba efectuado, luego las mujeres y los nios, los ms tentados de renegar, los
oriundos de lugares que ms haban aportado, los de nacionalidad espaola.
Que no haba prejuicios nacionalistas ni otras preferencias que las urgencias
de la caridad se patentizan en la mentada redencin de 1725. Los datos de
cada liberado eran asentados escrupulosamente por el escribano, en Castilla,
por los propios redentores, en Aragn.
El compromiso carismtico comportaba comprar los cautivos por
los mismos mercedarios y no por intermediarios, honrada y legtimamente,
misericordiosamente, sin dolo ni fraude. A fin de que los mismos esclavistas
quedaran edificados, conmovidos por el piadoso ejemplo de Jesucristo redentor
del gnero humano, que se dio a s mismo por nosotros para redimirnos de la
potestad del diablo. Cuando no fueran suficientes los caudales para redimir,
uno de los redentores, el que acordaren entre s, se quedaba retenido en rehn
para liberacin de los cautivos, en poder de los sarracenos por periodo y dinero
concertados.
Slo para evitar peligros evidentes y daos seguros, de los frailes, de
sus ayudantes y de los bienes de la Orden, por razn de las guerras y los
enfrentamientos que se daban frecuentemente entre los cristianos y sarracenos,
por imperiosa necesidad, les era lcito a los frailes desarrollar la redencin de
los cautivos por personas intermediarias o sea por alfaqueques.
La Merced huy en su labor redentora de toda especie de trfico.
Rehus en tiempos normales llevar cautivos musulmanes para canjearlos y,
desde luego, hacer cualquier gnero de venta o compra de mercancas para
comprar cautivos; pues era muy tentador practicar contrabando. La Orden
dispuso ordenanzas taxativas, prohibindolo rigurossimamente. Al respecto
tenemos el testimonio del padre Bernardo de Vargas informando de cmo el
captulo de Barcelona del ao 1242 prohibi a los redentores llevar efectos
para vender, por ser la mercadura contraria al espritu religioso; precisndose
que slo rara vez se tomasen cautivos infieles para canjearlos101. El precepto
es autntico, pero dudo que Vargas nos pudiera garantizar que se concertase
en este momento.
Vargas, Chronica, f 74.
101
82
8 Pedro nolasco, el mercader
Era todo un sabio modo de hacer, la pericia de mercadura puesta al
servicio de lo caridad ms abnegada. As lo ense el Patriarca, que imagina
el padre Bernardo de Vargas, antes de recibir el dictado divino, siendo un
mercader muy afable con los colegas, ms interesado en la caridad que en las
transacciones, ms asiduo a la oracin y a la penitencia que al lucro. Adems
de mostrarse singular amparador de los perseguidos por la fe, los peregrinos
y los itinerantes a Santiago; pasndose el da en las iglesias, oyendo misas y
frecuentando los sacramentos; haciendo apostolado persuasivo en la calle e
interesando a la gente en la caridad. As viva en Barcelona, domiciliado en la
parroquia de San Pablo102.
C8 Fotos Documentos Puig Gris 059.psd
102
Vargas, De vita, et gestis, p 3 y 15. Tambin en la Crnica.
83
C9 Virgen de la Merced.psd
9
Los cautivos
La vocacin de Nolasco son los cautivos.
Cautivo era el esclavo en poder de hombres de otra creencia, defini
Alfonso el Sabio. El cautivo era el hombre ms desafortunado pues careca
de todo, pasaba hambre, iba desnudo, arrastraba enfermedades, y, sobre tantas
calamidades, acumulaba la privacin del mayor atributo del hombre, su libertad. Siempre perversa por s misma la esclavitud, ahora, adems, abocaba a la
degeneracin, a prdida de la cultura y de su fe.
El cautiverio constituye en estos momentos una verdadera lacra social,
la iniquidad ms clamorosa. El mercado de esclavos, la trata, estn generalizados. Cualquiera puede hacer esclavos o ser esclavizado, imperando la ley
del ms fuerte. El moro dotado, se apodera del cristiano desapercibo, constituyndose en su dueo absoluto, y lo mismo hace el cristiano. Comercian
con carne humana los moros y los cristianos. El mismsimo Jaime I tena bien
organizado el lucrativo negocio de traslado, venta y redencin de los cautivos
sarracenos; un monopolio de la Corona, que explotaba la propia hacienda real
y conceda en exclusivas bien pagadas. Tambin tenan esclavos las instituciones eclesisticas; aunque la Jerarqua propiciaba la redencin, prohiba los
cautivos cristianos y obligaba a liberar a los que se convertan. Sabemos que
en 1431 la Generalitat de Barcelona exigi, para instruir un seguro de esclavos, la declaracin de quienes los tenan, siendo asegurados mil setecientos
cuarenta y ocho esclavos, pertenecientes al rey; a los monasterios de Santas
Creus, Montealegre, Ripoll, Vallbona, Banyoles; al gran prior de los Hospitalarios; a los frailes Dominicos. Barcelona, de mediados del siglo XIV, con
menos de cuarenta mil habitantes, tena censados doscientos setenta y ocho
esclavos: eran trtaros, musulmanes, blgaros, que se apreciaban entre treinta
y cuarenta libras.
La desgracia del cautiverio poda provenir de diversas calamidades.
San Pedro Nolasco
La primordial fuente de cautividad eran las guerras. Se cuenta de Muza
que al regresar al Oriente en 713 se llev treinta mil cautivos a Damasco, despus de su rpida campaa por la Pennsula. Cuando Almazor tom Barcelona
en 985 pas a cuchillo algunos de sus defensores, y arrastr cautiva al resto
de la poblacin. Ahora Catalunya y toda Espaa soportaban ya, en tiempos de
Nolasco, seis siglos de guerra con los musulmanes.
Tambin las razzias y algaras, que todo hombre poderoso sola hacer,
hasta anualmente, para saquear, robar y cautivar. La frontera con el muslime
se haba estancado en el Ebro desde 1153, as que el pillaje era frecuente de
una y otra bandera.
No menos el corso y la piratera que agredan a barcos menos poderosos o caan por sorpresa sobre poblaciones costeras, apropindose de bienes y
personas, incendiando lo no transportable. El extenso litoral cataln constitua
un flanco harto dbil, insuficientemente protegido en todo tiempo.
La redencin de los cautivos nunca fue fcil, y hasta el siglo XIII casi
imposible. Slo tena posibilidades una persona muy notable o acaudalada. En
tales casos el soberano, la Iglesia, la propia familia hacan llegar las fuertes
sumas exigidas por medio de mercaderes, normalmente judos. En el siglo
XII empiezan a nacer cofradas o hermandades, y a formarse institutos de
redencin; ahora tambin se van produciendo legados para esta obra de misericordia. Una figura antiqusima es la del canjeo; en muchos fueros estaba
prevista la expropiacin forzosa de un cautivo musulmn si interesaba para
liberar a un cristiano. Siempre se dieron manumisiones, pues haba patronos
que, por piedad, por motivacin religiosa, por disposicin judicial otorgaban
la libertad a algunos cautivos. Se institucionalizan los exeas y los alfaqueques;
los primeros eran jefes de expediciones comerciales a pases musulmanes, que
asuman el encargo de ajustar los rescates; los nombraba el rey, si bien algunos
concejos gozaban tambin de esa facultad. De los alfaqueques se habla por
primera vez en Las Partidas del Alfonso X; esencialmente iguales a los exeas,
tenan una organizacin ms estricta, exigindose de las personas una especial
honorabilidad y teniendo prohibido todo trfico mercantil. En 1175 naci la
orden de Santiago, el primer instituto que se dio a la redencin de cautivos con
dedicacin de bienes y personas. Desde 1188 fue asimismo liberadora la orden
del Santsimo Redentor. En 1198 surgi la orden de la Santsima Trinidad, que
lleg a la Corona de Aragn en 1201. Pero todo era poco frente a la abruma86
9 Los cautivos
dora, sangrante, degradante, cruel plaga social de la cautividad, que envileca
los cuerpos y ahogaba los espritus.
Eran caros los cautivos. En el decurso de los siglos vari muchsimo
su precio. Desde luego tanto ms se pagaban los cautivos cuanto mayor se
apreciaba el inters por liberar a una determinada persona. Los Mercedarios
tenan en esto mucha escuela: Disimulaban qu cautivos les interesaban, daban muchas vueltas antes de ponerse a comprar, tenan sus informadores. En
el siglo XIII se pagaban 120, 200, 230, 300 sueldos; un anciano quiz lo daban
por 100 sueldos, pero por una persona dotada exigan hasta 1.000 2.000. La
redencin de 1387 compr treinta y cuatro personas por 4.000 doblas de oro;
la de 1388 signific treinta y ocho liberados por 3.840 libras de oro; el ao
1390 el valenciano Francisco Climent se apreciaba en 100 doblas; en 1424 se
pagaban 70, 100, 110, libras por cautivo. Los cautivos poda autocomprarse,
pero su monto se duplicaba y an triplicaba sobre su costo al caer en esclavitud; al animoso se les iban unos siete aos en conseguir su valor.
Por hacer alguna comparacin ilustrativa vemos que por esos tiempos
muchos salarios no llegaban a 200 sueldos anuales. Un artesano cobraba 1
sueldo diario, y algo menos un marino. Un ciudadano rico perciba 25 sueldos
diarios. Un conceller o un rector de iglesia vivan cmodamente con 300 sueldos al ao. Los caballeros por lo regular perciban 370 sueldos, los castellanos
entre 1.000 y 1.500, los grandes seores entre 20.000 y 40.000 sueldos. Un
caballo vala sobre 500 sueldos, una mula 100, un burro 40, una oveja 7. El
alquiler de una casa se pagaba en 33 sueldos. La compra de una casa pequea
importaba 150 sueldos, una tnica 8 sueldos. En 1304 la dote de una princesa
estaba entre 20.000 y 25.000 libras (400.000 y 500.000 sueldos), la dote de la
hija de un burgus era de 4.000 sueldos, de una monja 500, de una pobre casadera 150103. No corra el dinero, y el pueblo se las arreglaba con la permuta
de productos caseros.
Los Mercedarios tuvieron siempre problemas econmicos, pues los medios no bastaban para tamaos expendios que se encontraban a diario, por eso
Riu Riu, Historia Universal, t 7, p 1302 s. Wiliam Brodman, James, lOrde de la
Merc, 1990, p 171. Maraved equivala a media libra, la dobla de oro vala por tres
maraveds. La mazmudina vala 3 sueldos. El dirham vala 4 sueldos
103
87
San Pedro Nolasco
la legislacin haca intocable el patrimonio, como reserva para la redencin.
Ningn fraile venda, enajene o pignore ninguna posesin de la Orden, disponan ya las Constituciones de 1272. Continuamente los redentores tenan que
recurrir a los limitados haberes del Instituto para llevar adelante su propuesta
redentora.
El 26 de septiembre de 1409 el general Antonio Caxal permiti a los
redentores padres Jaime Aymerich y Bernardo de Pla cargarse un censo de
600 florines de oro. En 1424 iban a redimir los padres Domingo Navarro y
Domingo Munbrega; asaltados por piratas, fueron cautivados los frailes y
robados los caudales; a todo tuvo que hacer frente la Orden mediante un prstamo censual, porque adems iban dineros para redimir de encargo. El captulo provincial de Teruel el 8 de junio de 1432 autoriz a los padres Nadal
Gaver y Bartolom Dalmau a asumir un censal de 2.000 florines de oro. El
captulo provincial de Agramunt el 3 de mayo de 1437 facult a los padres
Bartolom Dalmau y Lorenzo Company para endeudarse en 1.000 florines de
oro, porque sin esa cantidad no podemos pasar a las tierras ultramarinas de
los sarracenos, y menos realizar el negocio de la Redencin, pues la Orden
se cre para que redimamos los cautivos y los liberemos de las manos atroces
de los enemigos de la fe ortodoxa, y fue fundada para exponer las personas y
los bienes de la Orden104.
Porque haba que arrimar el hombro y jugarse el tipo, el captulo general
de Huesca de 1443, presidido por el padre Nadal Gaver, dispuso unnimemente que ningn superior se presentase en la asamblea sin la cuota obligatoria o
responsin para la santa redencin. Y el captulo provincial de Gerona el 5 de
junio de 1444 autoriz a los padres Juan Segalars y Bernardo Grallera poder
cargarse 1.000 florines de oro105.
Por los padres mercedarios Lorenzo Company y Pedro Baudet, que,
regresando de redimir de Tnez en 1446 fueron devueltos por una tempestad y apresados, los moros pidieron de primeras 1.200 doblas, pero cuando
comprobaron las influencias que tena el padre Company, subieron el precio a
5.000 doblas, cantidad que con todos sus bienes la Merced no poda pagar, as
Ribera, Real Patronato, f 73.
Ribera, Real Patronato, f 75
104
105
88
9 Los cautivos
que ambos frailes tuvieron que quedarse en cautividad, donde morira el padre
Baudet y donde permanecera el padre Company quince aos, hasta que fue
regalado por el rey tunecino al soberano aragons.
El captulo provincial de Santa Coloma de Queralt el 16 de mayo de
1448 permiti a los padres Juan Segalars, Andrs Pellicer y Jaime Prunera
asumir la carga de 1.000 florines de oro sobre todos y cada uno de los bienes
de la Orden106.
El 13 de octubre de 1449 el padre Nadal Gaver hipotec los bienes de
las casas de Orihuela y Elche para que en Granada los padres Valentn Rovira
y Gonzalvo Flores, que haban hecho corto con los caudales de la redencin
y vean obligado liberar a una familia de cinco miembros, pudiesen obtener
doscientos doblones107.
Caso de redencin en que intervinieron Mercedarios y Trinitarios fue el
de los hermanos Cervantes, Rodrigo y Miguel: Los Mercedarios compraron
en agosto de 1577 a Rodrigo por 300 ducados; pero no a Miguel, que resultaba demasiado oneroso, aunque s le asistieron en los baos, lo alimentaron
cuando se fugaba, jugndose la vida por l ms de una vez fray Jorge del Olivar; finalmente entre la propia familia, Felipe II y el caudal de la redencin lo
adquirieron los Trinitarios por 500 escudos de oro. El 21 de octubre de 1668
qued en Argel, prenda de siete esclavos, por ms de 20.000 reales de a ocho,
el padre maestro Francisco Peradaltas; durante ms de quince meses padeci
mucho, estuvo tiempo preso en una mazmorra, y con cadena, le pusieron al
lado de una bestia a tirar un carro, y estuvo en riesgo de quitarle la vida por
un testimonio que le levantaron, que hava dado aviso a Espaa de la salida
de unos Corsarios de Argel108. En 1723 se qued en rehenes el padre Antonio
Vigo, por no llegar el dinero para los que haba que redimir, cuatrocientos
veinticinco cautivos; su fianza fueron 12.000 reales, que no se pudieron reunir
a pesar de todos los esfuerzos, y la Orden recurri a empear sus dos conventos de Madrid y el de Sevilla con todo su patrimonio; lo que tuvo que sufrir el
mercedario es indecible, hambre, cama dura, injurias, maltratos; por una sola
Ribera, Real Patronato, f 74
Ribera, Real Patronato, f 73 y 74.
108
Cavero, Varia I, h 36r y v.
106
107
89
San Pedro Nolasco
palabra del Padre le asest dos pualadas un turco. Tambin en Argel, en lugar
de unos nios, se esclaviz el padre Jaime Castellar, dos veces vicario general
de la Orden, padeciendo atrocidades ms de un ao109.
Frente a esa realidad tan miserable, apenas quedaba otra salida que la
apostasa, y buen nmero de cautivos renegaba de Cristo. Por despecho a la
sociedad de que procedan y no se cuidaba de ellos, por huir de la justicia, por
amistad con algn musulmn, por no fenecer, por proselitismo de los imanes.
Y conste que a los patronos no les interesaba que sus cautivos apostatasen,
pues el lucro se aminoraba enormemente.
Ningn documento he hallado tan sobrecogedor como la carta que Jaime II, el Justo de Aragn, diriga el primero de diciembre de 1311 al papa:
Se sabe por personas fidedignas que en la ciudad de Granada, donde
moran casi doscientas mil personas, que no se encontraran quinientas que
no sean sarracenos de nacimiento, sino que o ellos mismos fueron cristianos o
tuvieron el padre, la madre, el abuelo o la abuela, el bisabuelo o la bisabuela,
cristiano o cristiana; y hay en el reino de Granada bien quinientos mil que
renegaron de la fe cristiana y asumieron locamente la secta mahometana. Y
se cree con seguridad que en este Reino estn miserablemente cautivos ms de
treinta mil cristianos110.
Pedro Nolasco ha llegado a conocer ese infierno, desde su condicin de
mercader. Como muchsimos comerciantes. stos quiz ni se percataron del
drama; desde luego se encogieron de hombros. As es la mayora. Pero, no es
fcil de entenderlo, surgen personas que son especiales, de otra mentalidad, de
otros valores. Pedro Nolasco lo era.
Es un cristiano. Ama a Cristo, y desde ese amor se compromete con el
hombre. Lo hace en el problema ms hondo, el ms aciago de su tiempo, que
Dios le emplaza delante. Y lleg hasta el fondo, poniendo la vida al servicio
de la causa, ayudar a los cautivos, que para l se convierte en su razn de
ser, no importndole que a tal dedicacin, exhaustiva y peligrosa, tuviese que
109
Rodrguez Carrazo, Modo prctico de llevar a cabo una redencin, p 458 y 505. Cavero,
Varia I, h 152r-153v.
110
Ribera, Real Patronato, f 75 y 76.
90
9 Los cautivos
sacrificar patrimonio, profesin, vida. Pues que tales empeos no se pueden
realizar sino desde la libertad, la temeridad y la utopa.
Siempre nos hemos preguntado cuntas redenciones realizara personalmente Pedro Nolasco, y no tenemos respuesta documentada. Pienso que
despus de la histrica redencin del ao 1203, ira cada ao a tierra de moros;
pero cuando en 1218 se encontr responsable de un instituto ms bien habitualmente enviara a otros religiosos. El padre Anselmo Dempere, sin citar su
fuente de informacin, le atribuye cuatro redenciones: la de 1203, una segunda sufragada por su patrimonio, la tercera costeada con limosnas allegadas en
su viaje a Castilla, una cuarta realizada en Valencia donde qued en rehenes111.
El Documento de los sellos inventa que, atormentndose ansiosamente por la
suerte de los cautivos, personalmente cinco veces fue para redimir a Valencia
y una a Mallorca; en cuatro ocasiones, utilizando bienes propios, liber a casi
trescientos, y en las otras utiliz caudales, cuya cuanta ignoramos, recibidos de los fieles; son alucinaciones de quien pensaba engrandecer al Patriarca
inventando imposibles112. Que, como dice el padre Vargas113, en su tiempo
se redimieran tres mil setecientos setenta y tres cautivos, es de todo punto
imposible.
La miseria que palpaban y compartan los Mercedarios era espantosa,
como bien lo expresa fray Melchor Rodrguez de Torres:
Nunca gnero de pobreza lleg a estado que pudiese competir con el cautiverio.
Porque si es pobreza padecer necesidad y tener poco, y gran pobreza no tener cosa alguna, suma pobreza ser no tenerse ni aun a s mismo. Y a este punto slo el cautivo llega,
pues hasta su persona y libertad goza otro dueo.
Como necesitado, padece hambre, sed y fro; como peregrino, anda fuera de su
patria; como esclavo, vive maltratado; y como muerto, en nada tiene dominio, ni para
nada vale.
Por eso, redimir cautivos es el compendio de la misericordia; pues es indudable
que, quien sta ejercita, ejercita todas sus obras. El que rescata al prjimo, le ensea,
corrige, viste, da de comer, y hace cuanto en lo corporal y espiritual abarca la misericor-
Dempere, Necrologio.
ACA, Monacales Hacienda, vol 2680, f 2r.
113
Vargas, De Vita, et gestis, p 67.
111
112
91
San Pedro Nolasco
dia. Y consiguientemente puede esperar en su favor la definitiva sentencia de: Venid,
benditos de mi Padre. Qu le falta, deseo yo saber, al que, vendiendo lo que posee, emplea su caudal en la mercanca que cost sangre de Cristo, para pedir por suyo el tesoro
que nunca desfallece en el cielo?
Mas la grandeza de esta obra se acrecienta por el amor con que se hace. Slo el
amor de Cristo aligera esta carga. No interviene inters, ni anda de por medio sangre ni
parentesco, que mueva a padecer y aun a dar la vida por el cautivo; verdaderamente se
descubre que anda Dios aqu, pues cosa tan suya no pudiera hacerse sin l.
Una ltima razn encarece totalmente el hecho, y es el gran parecido que esta
obra tiene con la que Cristo vino a realizar en el mundo, pues no se halla cosa que as
sea copia de aquel habernos Dios librado del demonio, como la libertad que se da a los
tiranizados en poder de enemigos. Y si comparsemos el modo de obrarse la una y otra,
an lucira ms: No se content Cristo con rescatar el mundo as como quiera, sino que
para ello hipotec su sangre y su vida, rendido a la obediencia de su Padre; y nuestro
Patriarca, tras la hacienda que en los cautivos gast, ofreci su persona y vida para su
libertad, obligndose con particular voto a la redencin: herencia que dej en testamento
a sus hijos, y piedra sobre la labr los cimientos de su Orden.
Tan mellizos son estos dos actos, que slo de una madre pudieran nacer: rescatar el mundo a cuenta de sangre de Dios, nadie lo puede hacer sino el cielo, ni realizarlo
sino Cristo nuestro Dios verdadero Hijo de Dios y de la Virgen; y ensear a libertar
los prjimos a cuenta de sangre y vida de hombres, nadie sino ese mismo cielo lo pudiera
hacer: hijo de Mara haba de ser quien llevara a trmino esta empresa. y as esta Orden
tuvo por sobrestante a la Virgen, para inspirar y hacer comprender el designio que en
obra de tal primor haba Dios pensado. Y aun provey de oficiales la comenzasen con
diligencia, y la continuasen hasta dejarla hecha114.
El musulmn pretenda la apostasa del cristiano. Esteban de Corbera:
El trato de los barbaros, tiene tanto de inumanidad i fiereza, que mas parecen
tigres, que onbres. Persiguen nuestra religin, en los cristianos sus esclavos, para que
oprimidos con tantas miserias, la renieguen. maltratan i castigan, no por culpa, sino por
el aborrecimiento que les tienen. padecen los miserables, una vida penosa, un martirio
cruel, una muerte continua, sin libertad, sin sustento, sin consuelo: muchos por su pobreza, sin esperanza de mejorar su fortuna115.
Rodrguez de Torres, fray Melchor, Ejercicios de Vida Espiritual, Burgos 1603, c 14.
Corbera, Vida i Echos Maravillosos, f 62v-63r.
114
115
92
9 Los cautivos
C9 Gris mercede3.psd
93
C10 Catedral.psd
10
La Iglesia de Barcelona
que alumbr y lact a La Merced
desde el hospital de Santa Eulalia
Pedro Nolasco se desarrolla como creyente en una comunidad
eclesial significadamente caritativa. La Iglesia barcelonesa tuvo siempre una
inclinacin, diramos connatural, a la beneficencia, a la solidaridad, a la
caridad que se concreta en creacin y generoso funcionamiento de hospitales,
Pa Almoina, fundaciones, iniciativas de sutil y eficaz caridad, as como
de personajes pioneros, que pregonan hasta qu punto se puede ejercer la
caridad, como es el mismo san Pedro Nolasco, omos decir al historiador Jos
Mara Mart Bonet116.
Ya del siglo IX se constatan testimonios del inters de esta Iglesia
particular en ayudar y redimir, sobre todo por medio de la Cannica y del
Hospital. La Cannica, ubicada en el actual Museo diocesano, naci a
finales del siglo X, para una comunidad regida por las normas carolingias de
Aquisgrn, que imponan la dedicacin al culto, la acogida de los transentes,
la manutencin de los peregrinos y la procura de la redencin de cautivos. En
ella podan vivir los cannigos y otros clrigos, hasta cuarenta, con servidores
y pobres. Tena claustro, comedor, sala de reuniones, pequeas clases, lugar
para acoger al menos a cien pobres. Se daban trescientas comidas.
Desde la Canonja se pasaba al Hospital. El hospital de santa Eulalia
estaba en el espacio del actual museo Mars. Fundado por Guitart en el
pontificado de Aecio (995-1010) y restaurado en 1046, era el establecimiento
benfico oficial de la catedral. Tendra cien camas, con la peculiaridad,
Mart Bonet, Josep Mara, conferencia del 11 de febrero de 2003 en la Pa Almoina
116
San Pedro Nolasco
impuesta por san Oleguer, de que iba recibiendo las camas con su ropa de los
clrigos que moran. Diriga el Hospital un cannigo, que primeramente se
llamaba baile, luego custodio o procurador.
Los cannigos, los clrigos, los servidores de la catedral y los pobres
constituan la gran familia canonical; una comunidad, a la que se unir Pedro
Nolasco con sus compaeros, que pronto sern administradores del Hospital,
porque lo recibirn como lote fundacional del Cabildo117.
Nolasco va a tener aqu su escuela, su noviciado, su ministerio, su
hogar, su comunidad. Fuera su palestra de accin caritativa desde joven,
antes de haber percibido la llamada especfica y carismtica, cuando era un
mercader dedicado a su empresa familiar; iba al Hospital para ayudar, personal
y crematsticamente. Mas luego, desde 1203, este Hospital es su hospital,
cuando, con veintids o veintitrs aos, Pedro ha quedado absolutamente
pobre. Su prdiga caridad le ha llevado a la miseria, carente an de techo que
le cobije. La penuria lo aboca a este lugar de los indigentes de Barcelona, que
no era un centro sanitario, de blancas sbanas, enfermeras y galenos, sino lo
que diramos hoy un albergue, una casa de acogida. El lugar para los mendigos,
los vagabundos, los sin techo, los desprotegidos, los muertos de hambre.
Santa Eulalia se convierte en la casa de Pedro Nolasco. Teniendo ese
cobijo, seguir aportando un apoyo valiossimo al centro, pero adems, desde
aqu realizar sus campaas petitorias para la redencin, pues cada ao har
una expedicin redentora. El padre Faustino Gazulla afirma: siempre ser
para m un hecho ms que probable su residencia (la de Pedro Nolasco)
en esta casa de beneficencia con anterioridad a la fundacin de la Orden.
Habiendo tanto l como otros compaeros suyos vendido los bienes para
emplearlos en la redencin de cautivos, comenzando despus la colecta de
limosnas con el mismo fin, una vez desprendidos de todo, nada extrao fuera
que vivieran en este hospital como verdaderos pobres, dedicados al servicio
de los necesitados. Adems, este albergue bien podemos decir que era
entonces el nico, donde podan acomodar los cautivos redimidos, cuando
llegaban a Barcelona118.
Mart Bonet, conferencia en la Pa Almoina.
Gazulla, La orden de nuestra seora de la Merced, I p 101.
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118
96
10 La Iglesia de Barcelona que alumbr y lact a La Merced
A travs de Santa Eulalia Pedro Nolasco se inmerge en la Iglesia
barcelonesa, se engancha con su historia milenaria jalonada de pioneros
generosos, cuales los santos obispos Paci, el clamor de los pobres, u Oleguer,
el pastor justo y caritativo. Ese contexto, estos ejemplos inciden notablemente
en Pedro Nolasco; esta vinculacin con el Hospital explica que se lo dieran en
dote y como patrimonio el da de la fundacin de la Merced. Los cannigos
tenan a Nolasco como de la casa, estrechamente relacionado con el albergue
y asociado a ellos en la plegaria de la catedral. De no ser tal, en absoluto se lo
hubieran entregado.
As es cmo el hospital de Santa Eulalia fue cuna de la Merced, y
hasta dio secularmente nombre al Instituto, simultaneando ste con los
ttulos de Orden de la Merced de los cautivos, que empieza a utilizarse en
1238, y de Orden de Santa Mara de la Merced de los cautivos, preferido
desde 1278.
Para nuestra honra, como manifestacin de tutela y cual signo de
pertenencia, el da de la fundacin la Orden recibe la cruz blanca de la catedral
de la Santa Cruz, de color blanco en fondo rojo, evocacin de la nia mrtir
Eulalia, ostia pura, virginal, blanca, inmolada, afrentada en la cruz aspada,
y cuya sangre inocente derramada es grito y proclama contra la barbarie y a
favor de la libertad.
La forma, los colores de esta Cruz catedralicia son incuestionables y
plenamente comprobables, por la abundantsima iconografa que ostenta la
catedral. Pero es curioso que, como tantos puntos de nuestra historia, tambin
el de la cruz mercedaria haya ido discutido y cuestionado por puro gusto de
disentir. Esteban de Corbera, el padre Felipe Guimern y el padre Gaspar
de Torres delataron que Polidoro Virgilio, Rafael Voloterrano, Bartolom
Cassaneo y Lelio Zecchio devaneaban con que nuestra cruz fuera negra al
principio, por demostracin de luto y tristeza, que avemos de sentir por los
christianos captivos, as como que otros nos la referenciaban a la cruz de
Jerusaln o de San Juan119. Pero, no, la cruz mercedaria es la catedralicia de
Barcelona, que siempre ha tenido por titular a la santa Cruz.
Corbera, Vida i Echos Maravillosos. Torres, Regula et Constitutiones,l I, c IIII, h 8r.
Guimern, Breve Historia, p 39.
119
97
San Pedro Nolasco
El padre Pedro Cijar tiene una hermosa reflexin acerca de la cruz del
escudo de la Merced, a la que encuentra tres significados:
Primeramente porque como Cristo nos redimi por la cruz, as tambin estos
religiosos haban de redimir a los cristianos cautivos; segundo por el lugar o sea la sede
catedral de la ciudad de Barcelona que se intitula la santa cruz; tercero a honor de la virgen
Eulalia patrona de la ciudad que fue en la cruz o potro martirizada, en cuya capilla dicho
Pedro de Nolasco recibi el hbito con el signo de la cruz; y desde la recepcin del hbito en
dicha capilla al principio de la religin por muchos stos fueron llamados varones religiosos
de santa Eulalia
Pero en el mismo signo bajo la cruz se colocan las insignias del rey de Aragn, las
barras amarillas y rojas para significar que el rey de Aragn fund esta santa religin120.
Por mucho que los digan nuestros historiadores y panegiristas, no pudo
dar la cruz el Rey, que no era suya, sino el Obispo.
Refirindose a perodo, enmarcado entre los aos 1203 y 1218, como ya
hemos citado, el padre Nadal Gaver precisa que el devotsimo varn Pedro de
Nolasco, domiciliado en la ciudad de Barcelona, estuvo largo tiempo dedicado
a Dios, entregado a obras de misericordia, especialmente a la redencin de
cautivos, y suplicando al Seor que le manifestase lo que a l le fuese grato
y aceptable para ganar el reino de los cielos121. Y ah est Nolasco, entregado
al prjimo, rendido a Dios, mas an no sabe cul sea su futuro, percibe que
aquello no es definitivo. Y sigue a la escucha, entre los pobres. Es desde ah
donde Dios habla ms fuerte.
Cijar, Opusculum tantum quinque, p 1 y 31. La tesis de Cijar es que la Merced por su fin
mximo redentor, tiene el grado mximo. Explica al comienzo de su obra la razn de escribirla:
Yo el mnimo de todos los frailes de la orden de la beatsima Virgen Mara de la Merced de
la redencin de los cautivos el intil Fray Pedro Cijar, me propuse con estilo rudo declarar
insuficientemente sobre los votos algunas cosas que son concedidas por el sumo Pontfice a los
varones religiosos de la mencionada orden en su aludido privilegio a favor de la piadossima
obra de la redencin de los cautivos encadenados bajo la tirnica potestad de los enemigos de
la fe (...) Y con razn esto ha sido concedido a ellos singularmente por el fin a que esta orden
ha sido fundada, porque cualesquiera cosas que se hacen es forzoso que alcancen su fin ... y el
fin de esta religin, es decir su fundamento, sea el mximo por la obra de la redencin, as pues
con razn para este fin fue concedida a estos religiosos esta autoridad de conmutar los votos
porque el fin pone autoridad en aquellas cosas que conducen al fin.
121
Gaver, Speculum fratrum, p 3.
120
98
10 La Iglesia de Barcelona que alumbr y lact a La Merced
Y porque su ejemplo es clamoroso y su hacer convincente, Pedro
Nolasco empieza a tener colaboradores; se le ofrecen personas que quieren
compartir su suerte, su experiencia, consagrarse a los marginados. Con ellos
pronto forma comunidad, dentro del Hospital. Sabe ilusionar. Contagia a los
que se le acercan, acierta a saber dar un lugar a cada uno.
No todos comprendan ni menos secundaban a Nolasco. Es lo de
siempre. El padre Remn imagina que le vino la reconvencin de parte
de los padres de algunos jvenes que se adheran al Redentor de cautivos,
zahirindolo porque inquietava sus hijos, los traia desassossegados, los
enseava a prodigos, gastadores, amigos de las haziendas agenas; tambin
se le querellaban las asociaciones caritativas, que se vean perjudicadas en
sus ingresos por la competencia de nuestro Santo; y no menos lo criticaban
los que vean su obra con miras humanas. Su respuesta eran el silencio, las
sonrisas, la reduplicacin de la oracin, los ayunos y las disciplinas. Y los
enemigos se trocaban en admiradores y colaboradores122. Ahora bien, aunque
nuestros cronistas lo aseveren, no fueron tantos los que se le adhirieron; se
echa de ver en el reducido grupo de los cofundadores. No tena el arrastre de
san Francisco, pues lo que ofreca Pedro Nolasco era para pocos.
Catedral de Barcelona.
C10 ClaveCatredral Gris.psd
Remn, Historia General, 42v-44r. ACA, Monacales Hacienda, vol 2680, f 2v, Documento
de los sellos, Memorias de fray Pedro de Amer. Cavero, Comentariorum, h 12.
122
99
C11 San Pedro Nolasco.psd
11
Procurador de la limosna
de los cautivos
Tras de su encuentro con los cautivos, Pedro Nolasco se convierte en el
Procurador de la limosna de los cautivos. Sigue mercader, pero ha hecho una
opcin de vida.
Es segundo Moiss, que Dios ha emplazado desde las pavesas de los
cautivos envilecidos, envindolo a sacar a su pueblo de la esclavitud. Pero a
su vez, como el primer Moiss, es un salvado, del Nilo, del dejarse llevar por
la corriente, por el hacer como todos. Significado por una eleccin, por un don
gratificante que a veces se tornar pesado. Para una misin, una tarea. Porque
se ha dejado enganchar, fascinado por la zarza llameante. Se ha descalzado y
ha entrado en dilogo.
Es nuevo Jeremas, que Dios tena consagrado desde el vientre materno,
y ahora le dirige a romper los yugos tirnicos y arrancar las coyundas opresoras. A secundar los proyectos de Dios, a reforzar la alianza.
Es otro Isaas, que Dios toma de la mano, rendido a su designio sin restricciones, para quebrantar cadenas y grillos. El Espritu del Seor est sobre
m, me ha enviado a proclamar la liberacin a los cautivos.
Es novsimo Tobas, que, al decir del padre Gaspar de Torres, varn
pisimo, por todo el tiempo de su vida se dedicar a Dios l mismo y sus
bienes en obras de misericordia especialsimamente para la Redencin de
los Cautivos123. Semejantemente lo expresa el padre Francisco Zumel, varn
Torres, padre Gaspar, Regula et Constitutiones, De initio ac fundatione sacri ordinis
beatae Marae de Mercede Redemptionis Captivorum, h 1r.
123
San Pedro Nolasco
excelentsimo y piadossimo de da y de noche se afanaba continuamente en
la redencin y liberacin de los cautivos, realizndose en la ms eximia obra
de caridad124. El que, en opinin del padre Bernardo de Vargas, recibe de Dios
el encargo acudir a los cautivos proscritos, hambrientos y desnudos, oyendo
de los labios de la Virgen: Te manifiesto, hijo mo, esta verdad: que cuando
orabas con lgrimas, efectuabas limosnas, y redimas cautivos, yo ofreca tu
oracin, y tus obras a mi hijo, que se ha dignado elegirte Pastor, y primer
fraile para instituir esta mi Religin125.
Es nuevo Cristo, que el Espritu ha ungido para anunciar la buena noticia a los ms infortunados. El Annimo de Gerona, aunque apcrifo, tiene una
frase acertadsima: San Pedro Nolasch Fundador de nuestra Orden mandado
de la gran Reina, fue espejo de las mejores obras de Caridad, nuestra Seora lo encontr dispuesto para el cuidado de los desgraciados cautivos que
geman entre Sarracenos, porque el bienaventurado su servidor deseaba la
Redencin de los que peligraban apostatar de la Santa Iglesia126.
La tradicin mercedaria nos ha conservado la Palabra que hiri a Pedro,
la recogen las Constituciones de 1272:
Que el da del juicio, por su misericordia sentados a su derecha, seamos dignos de
or aquella dulce palabra de la boca de Jess: Venid, benditos de mi Padre, a recibir el
reino que os estaba preparado desde el comienzo del mundo. Porque estaba en la crcel,
y me asististeis. Me hallaba enfermo, y me visitasteis. Tena hambre, y me disteis de
comer. Estaba sediento, y me disteis de beber. Estaba desnudo, y me vestisteis. No tena
hogar, y me acogisteis. Todas las cuales cosas ha encomendado Jesucristo que se cumplan
en esta Orden a fin de realizar e incrementar obra de tan gran misericordia como es la
de visitar y redimir cristianos cautivos del poder de sarracenos y de otros contrarios a
nuestra fe127.
Dotado de una fe profunda, asume que, llamado por el Dueo de la
via, su vida es una tarea que ha de realizar. Al final de la jornada, habr de
dar razn de sus empeos al Cristo.
126
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125
102
Zumel, De initio ac fundatione p 11.
Vargas, De vita, et gestis, p 41-42.
Cavero, Varia I, h 147
Constitucions dels pares antics, proemio
11 Procurador de la limosna de los cautivos
Dnde bebi Pedro su exquisita espiritualidad?. Quines fueron los
forjadores de su carisma personal? Se evidencian en l la probidad familiar y
una sensibilidad social heredada. Todos los hagigrafos aseveran que mam la
caridad; por ello, valorando a Dios como razn suprema de su vida, descubre
a todos los hombres como hermanos y personaliza una apasionada debilidad
por los ms pobres y desgraciados.
Y sobre esa base humana incide la espiritualidad del Cister. Su sobriedad
mstica, la centralidad de la humanidad de Cristo, el Maranismo acendrado,
Pedro los ha recibido del Cister. Es un deslumbrado por la fuerza renovadora
de Bernardo de Claraval, que en la Pennsula ha desplegado ya ms de setenta
monasterios y que en Catalunya irradia desde los veneros de Poblet y Santas
Creus. No nos extraa que le fascinara la vida monacal, y que tuviera sus
titubeos antes de la llamada definitiva.
Pero se apercibir de que para l la respuesta al Seor pasa por los
pobres, concretamente por cautivos, los esclavos en poder de enemigos de la
fe, que ahora se les llama sarracenos. Precisamente porque no hay colectivo
ms msero, ms desesperado, ms hundido, ms degradado, ms olvidado,
ms indefenso, ms vulnerable. Ellos son su vocacin. Al esclavo haba que
comprarlo, romperle las cadenas, alimentarlo, sanarlo, vestirlo, conducirlo,
reciclarlo, mantenerlo hasta que se valiera, como el ser ms desventurado.
Tanta desdicha, comprobada en sus viajes de mercader, sublev a Pedro. Pero
adems, como cristiano medieval, le horrorizaba que el cristiano pueda perder
su fe. Le amedrent que hubiera personas a las que el desaliento abocara a la
apostasa como nica salida.
En 1203 Pedro Nolasco tiene organizada la obra redentora, como lo
supo fray Francisco Zumel:
Por este tiempo ya el insigne varn Pedro Nolasco asoci consigo a ciertos adeptos
fidelsimos, para que fuesen partcipes de este ministerio: aquellos que con el santsimo
Pedro Nolasco, apasionadamente se dedicaban cada da primeramente perseverando
en la oracin de Dios, pero luego en recoger limosnas de los fieles compasivos en la
provincia de Catalunya y en el reino de Aragn para efectuar la obra santsima de
la redencin. Hasta tal punto se realiz esto que cada ao se efectuaban despus no
pequeas liberaciones y redenciones de fieles cristianos por el santsimo varn y sus
colaboradores.
103
San Pedro Nolasco
As pues con sus amadsimos socios, se ejercitaba preferentemente en el ejercicio
de la santa Redencin, y muy asiduamente, en el ministerio de tan trascendentalsima
gestin, progresaba mucho a favor de la fe, para que no fuera que de entre los
cautivos cristianos alguno de ellos sucumbiese y fuera vilipendiada nuevamente la
religin Cristiana ante los Brbaros Sarracenos: para todos ciertamente fue motivo
de admiracin. Confortaba vigorosamente a los fieles cautivos, y los exhortaba a la
confesin y firme perseverancia de la fe: porque encontraba peligroso el trato con los
Paganos. Estas cosas as acontecieron en el ao tercero despus del mil doscientos. Por
lo que la Orden de la Bienaventurada Mara de la Merced de la Redencin de los
Cautivos en cuanto a su nacimiento comenz desde aquel tiempo en que el santsimo
varn Pedro Nolasco realizaba ardorosamente la redencin de los fieles de Cristo con
sus copartcipes128.
En la documentacin que se nos ha conservado de sus primeros aos,
Pedro no se da otros ttulos que los de procurador de la Limosna de los
cautivos (1219 y 1232), rector de los pobres de la Misericordia (1227),
cuestor y custodio de la Limosna de los cautivos (1231), rector de la Limosna
(1234). Se nombrar luego comendador del Hospital de los cautivos (1235),
mayoral de las casas de la Limosna (1237), ministro de la casa de Santa
Eulalia (1238), ministro de la orden de San Agustn (1241)... Gaver ya
signific cmo Pedro Nolasco, el primer fraile, era laico, cuando asent
su casa en el Arenal se llamaba procurador y despus maestro. Y algunas
lneas despus Gaver insiste: se ha de saber que el primer maestro general
fue laico129. Nolasco estrena ttulo de maestro en la bula de confirmacin
pontificia (1235).
Pero lo admirable es que nos conste cmo ya el ao 1203 se llamaba
procurador de la Limosna de los cautivos. Lo sabemos porque hubo un roce
entre el Hebdomadario menor de la catedral de Barcelona y el Procurador de
la Limosna de los Cautivos que resolvi, el 10 de marzo de 1203, la sentencia
arbitral del cannigo Pedro Oller. Bien es verdad que no se da el nombre de
Pedro Nolasco, pero podemos afirmar que se refiere a l, porque se es el ttulo
que usar despus de fundar la Orden el 28 de marzo de 1219, Procurador de
la Limosna de los cautivos; y porque el documento de la sentencia de Pedro
Zumel, De vitis Patrum, p 33
Gaver, Speculum fratrum, p 11.
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11 Procurador de la limosna de los cautivos
Oller en 1203 qued en el Archivo del convento de la Merced de Barcelona,
y sus frailes se la facilitaron al Arcivero de la Catedral de Barcelona, Jaime
Caresmar.
El padre Francisco Zumel afirma que Pedro Nolasco era muy importante y de gran autoridad en la ciudad de Barcelona130. Es que ha entrado en una
dinmica asombrosa, que bien nos presentan los apcrifos, mostrando a Pedro
Nolasco feliz de darse a s mismo, de entregar todos sus bienes, de mendigar
para remediar las necesidades de los cautivos en comida y vestido. El que
para los dems fue tan rico, para s mismo fue absolutamente pobre, hasta el
punto de no tener ni lecho propio, dorma en el suelo para mejor vacar a la
oracin131.
La Pia Almoina
C11 Barcelona
Zumel, De initio ac fundatione, p 11
ACA, Moncales, Hacienda, vol 2680, f 2r. Memorias de fray Pedro de Amer y Documento
de los sellos.
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C12 Montserrat.psd
C12 Entrega de Habito.psd
12
La noche de Pedro Nolasco:
Peregrinacin a Montserrat
Nadie se libra de la noche obscura, de hacer el camino de la fe, a veces
a pleno da, en luminosidad, con gozo; pero harto frecuentemente, de noche,
a tientas. Esa crisis se da en todas las vidas, en todas las vocaciones. Llega el
momento en que la persona se autocritica, se evala.
Pedro Nolasco tampoco se libr. Crisis de crecimiento la suya, que no
de merma o retroceso; tampoco crisis de fe, de arrepentimiento, de evadirse,
de mirar atrs despus de haber puesto la mano en el arado. La crisis prenunciadora de intervencin divina.
No tiene miedo, ni est acobardado; sabe de quin se ha fiado y en l
sigue confiando. Duda de s mismo, de si est dando la respuesta adecuada. Ha
sido generoso, transparente, humilde. Pero... ha de pasar el trance, la catarsis
clarificadora.
Pienso que la de Pedro Nolasco es una crisis por la confrontacin con su
sociedad. Nos pareciera lgico que la obra de Pedro Nolasco hubiera recibido el
refrendo universal y el apoyo de todos los sectores sociales. Acaso l habra soado
con una acogida tal a su programa, que hubiera acabado con la cautividad; pero no,
no result as. Gozaba del amparo del Rey, del auxilio del Obispo con el Cabildo, del
apoyo del pueblo. Pero los acaudalados le dieron la espalda; pues la accin de Pedro
Nolasco iba contra sus intereses y pona al descubierto negocios inicuos; preferan
construir templos donde descargar sus conciencias. Inicuamente el comercio de esclavos sigui siendo pinge negocio, del que se beneficiaban por igual los cristianos
y los moros. El rey mismo se aprovechaba del trfico, con la ventajosa mostalafia132.
132
Cavero, Comentariorum, h 60 y 61, dice de Jaime I: Como que el principal estatuto de
la Orden por s fundada sea la redencin de cautivos orden que su tesoro quedara libre del
gravmen que llama Mostalafia. Cavero no sabe qu sea la mostalafia. Consiste en el impuesto
real sobre los esclavos comprados.
San Pedro Nolasco
Tal vez la crisis le vino a Pedro del amedrentamiento ante el
desmesurado drama del cautiverio? Lo crea un problema social superable,
pero se hall solo. Algo intuy el padre Francisco Zumel:
Y como advirtiese la suprema calamidad de los cautivos: el trabajo incansable,
los enormes peligros, las gravsimas incomodidades de los fieles, llevando su vida entre
los Moros, frecuentemente derramaba lgrimas y suplicaba solcitamente con ruegos a
Dios que fuera confirmado en el reino de Aragn y en todo el orbe el ejercicio de la Santa
Redencin: y que adems hubiera para siempre varones consagrados a ese ministerio133.
Pero el sentir de nuestros historiadores pone el acento de la crisis en la
propia identidad del Patriarca. El agobio ms profundo le viene de dentro, le
carcome en su almario. En todos los hombres de fe hay hambre de soledad. Pedro
Nolasco es hombre de accin, pero lleva tambin dentro un mstico, ya lo hemos
dicho. Apetece la vida solitaria. Le seduce vacar a la contemplacin. Le sugestiona
la idea de retirarse a un monasterio. Ha de seguir o ha de tirar por ah?
El padre Remn dramatiza la seduccin del demonio tentndolo con la
diversidad de caminos a que poda optar, y lo pone en trance de dejar todas
sus actividades para hacerse eremita, retirndose a la soledad en un paraje
de Montserrat por donde mirar al mar Mediterrneo; pero le disuade su
confesor134. El padre Vargas disea igual tensin y semejantes seducciones
del maligno, tratando de deslumbrarlo con los clarores de otros derroteros y
derivndolo a la vida eremita; pero es el Seor mismo quien le disuade135. El
padre Cavero sita el desasosiego de Nolasco entre su vehemente pasin por
la causa de los cautivos y el insondable delirio por la contemplacin136.
La crisis se agudiza a comienzos de ao 1218. Ha rebasado los treinta y
cinco aos. Y en Pedro Nolasco se intensifica el interrogante y el drama interior.
Zumel, De vitis Patrum, p 33
Remn, Historia General, f 44r. Por aportar imaginacin, el apcrifo Memorias de fray
Pedro de Amer, enuncia que las tentaciones del diablo incidan en sacarle de su retiro, pero
Nolasco lo rebati con tal contundecia que hizo caer al maligno con gran estrpito a los
infiernos para que pagara sus penas. Y as saliendo vencedor Pedro Nolasco, se hizo terrible
para Satans, y temido en todo el infierno. ACA, Monacales, Hacienda, vol 2680, f 3r.
135
Vargas, De vita, et gestis, p 25, 26, 116-125, dedica todo un captulo el XI a inventar
tentaciones e insidias del diablo contra Pedro Nolasco.
136
Cavero, Comentariorum, h 22 y 23.
133
134
108
12 La noche de pedro nolasco: peregrinacin a montserrat
Verdaderamente est en su camino? Est acertando en el cumplimiento de la
voluntad de Dios? El padre Bernardo de Vargas pone este grito en los labios de
Pedro Nolasco, pidiendo un rayo de luz:
A ti vengo, o Reina de los ngeles,
que eres mi seora, mi madre, mi salud.
Seora, digo, de un siervo intil,
madre de un hijo indigno
y salud de un enfermo concebido en enfermedad.
Mas, t, Reina del cielo,
que todo lo provees, todo lo colmas, todo lo curas,
logrars sin duda de este siervo intil,
que de todo corazn sirva y hbilmente te secunde.
Socorre al hijo indigno,
para que dignamente te venere;
extiende tu mano de misericordia;
y concede desde lo alto la gracia al enfermo, para que sea sanado.
Rompe los cepos a los cautivos,
ayuda a los pusilnimes
presta auxilio al pueblo cristiano en sus angustias y afanes.
Y sobre todo, t, que eres maestra de costumbres,
casa de la sabidura, en que la habita el saber del Padre,
luz esplendidsima,
pavor de los impos,
restauradora de la fe para las gentes,
autntica madre de la verdad,
guiadora y recto camino de los desviados,
enemiga del padre embustero,
maza de los herejes,
t que, por ti sola, exterminaste todas las herejas por el todo el universo
aniquila, saca o convierte
con tu enseanza, tu sabidura, tu luz esplendidsima, tu verdad
a los impos herejes.
Corrige a los equivocados,
gua a los desviados, devuelve la fe,
y haz llegar a los ignorantes
al conocimiento de la verdad a fin de que todo el orbe te ensalce137.
137
Vargas, De vita, et gestis, p 23 y 24, texto que he traducido con mucha libertad.
109
San Pedro Nolasco
Nuestros cronistas le dan un respiro. Recibe una respuesta, que no es
an clara. No se le define distintamente el camino. Una noche otra vez el
mito- Dios le regala con la alegora de la Jerusaln celestial y el orculo:
Pedro, en la casa de mi Padre hay muchas mansiones. El Seor -lo entendi
claramente- lo estaba guiando, tena para l un cometido particular, la vocacin
peculiarsima. Lo quera entre la tormenta de las cosas humanas, pudiendo en
esta vocacin no slo salvar su alma, sino mucho ms lograr una cima ms
sublime138. Pero haba que esperar ms indicadores. Slo la manifestacin de
la santsima Virgen vendra a disipar todas dudas, todos los temores
Pero el Seor nunca tiene prisas ni es espectacular; interviene, pero
despacio. La respuesta llegar paulatina, graduadamente, como un arranque
del sol maanero, que va creciendo en luz, en calor, en vida. Pedro necesita
pensar, meditar, orar, espabilar los odos. Y se toma un respiro, peregrinando
a Montserrat. En el retiro se encontrar consigo mismo y desde la oracin
sosegada inquirir la voluntad de Dios.
La peregrinacin a Montserrat pertenece al mito de Pedro Nolasco139.
Casi todos los autores la refieren, dndole un valor definitivo, de maduracin
en su proceso de fe, de bsqueda de la voluntad de Dios, de prenuncio de
la llamada definitiva. El Documento de los sellos significa esta gradacin:
orfandad, huida de la hereja albigense, venta del patrimonio, llegada a
Barcelona riqusimo, aparicin del demonio tentador, visita a Montserrat en
cumplimiento de un voto140. As poetiza este pasaje el padre Manuel Sancho
en su leyenda Peregrino de Montserrat:
Dempere, Necrologio.
Cavero, Varia I, h 91r, quiso adquirir alguna constancia de la peregrinacin en los Archivos
del monasterio de Montserrat. Pero aporta muy poco, por incompleto, el certificado que el
16 de julio de 1729 extendi el Arcivero de Montserrat, pues slo trascribe el comienzo y
la conclusin: Este es trasunto verdadera, y fielmente tomado de un instrumento en este real
Monasterio de la Bienaventurada Mara de Montserrat, y en su Archivo custodiado, escrito
en pergamino, no raspado, no viciado, ni habiente alguna sospecha, del que a la letra el tenor
es el siguiente. En fe de lo cual Yo fray Manuel Noviala Arcivero de dicho Monasterio este
presente traslado suscrib de mano propia, y con su original fielmente concordado cerr
en dicho monasterio de Montserrat el da dcimo sexto del Mes de Julio, del ao del Seor
Milsimo septingentsimo vigsimo noveno, y apongo mi Sig+no.
140
ACA, Monacales, Hacienda, v 2680, f 1v y 2r. Cavero, Comentariorum, h 10, pone la
presin diablica en Montserrat.
138
139
110
12 La noche de pedro nolasco: peregrinacin a montserrat
All en los comienzos del siglo XIII, un joven de buen parecer, tostado el rostro
del sol, polvoriento y sudoroso, suba las agrias pendientes del Montserrat. Algn grave
pensamiento le ocupaba, pues, ensimismado, no paraba mientes en las asperezas del camino.
Poco rato haca que haba empezado a subir cuando, mirando hacia arriba,
distingui el monasterio, sito en un amoroso vallecico, que entre los ms ingentes peones
se formaba, y, al verlo, suspir exclamando:
-Salve, Madre ma- y una sonrisa ilumin su semblante.
Entonces admir por vez primera las magnificencias de la sin par montaa,
tanto ms hermosa cuanto ms de cerca se la contempla.
Tras de los esfuerzos de la ascensin peligrosa, que era difcil salvar sin bordn
o cosa parecida y sin agarrarse a las matas, despus de un recodo, desemboc el peregrino
en la senda que de la cueva de la Virgen suba hasta el monasterio; ofrecise ste de
repente a su vista, encima de l y bien cerquita, y llense de alegra su corazn.
Tocaban las campanas a la Salve. El joven se dio prisa, y, a poco, entraba en la
iglesia, cuando la comunidad de monjes benitos y los nios del coro empezaban a cantar
la salve a la Reina de la Montaa.
Cay de hinojos, y su voz se uni a la de los monjes. Luego qued sumido en
honda meditacin...
El joven era Pedro Nolasco, vena agitado de un gran pensamiento, el de la
redencin de los cautivos cristianos que geman en las mazmorras mahometanas. As
acuda al remedio de la gran necesidad de la poca. Muchsimas familias lloraban la
ausencia de algn ser querido que gema esclavo de los moros. Los padecimientos de
aquellos mseros eran tan crueles que muchos habran preferido la muerte. Algunos ms
dbiles apostataban, por no poder sufrir tanto martirio.
Nolasco, desde que tuvo uso de razn, siempre pens en remediar tamao mal,
mas antes quera visitar a Virgen de Montserrat, demandndole auxilio y acierto en la
gran obra de caridad que ansiaba empezar.
Considerando estas cosas haba quedado solo en un rincn de la iglesia. Los
monjes se haban retirado, habanse apagado las luces; slo titilaba la del Santsimo y
alguna lmpara ante la imagen de la Morenita de la Montaa. Nolasco, todo ojos para
la imagen de su amorosa Madre, crea escuchar de su boca estas palabras:
-No temas, hijo mo; tu empresa es mi empresa. Ve a redimir a tus hermanos
los cautivos, gasta tu oro, allega limosnas, y, cuando no puedas ms, cuando te falten
los recursos, an te queda empezar mi obra, mi grande obra, para la cual te he elegido
y que sabrs ms tarde.
Decale tales razones la Virgen? Eran ms bien los hervores del deseo que en
su corazn arda? Cualquiera de las dos cosas que fuera, Nolasco no dudaba que aquel
pensamiento le vena de lo alto.
111
San Pedro Nolasco
Un monje se le acerc dicindole:
-Hermano, se va a cerrar la iglesia.
-Perdonad- contest Nolasco disponindose a salir del templo.
El monje le ofreci hospitalidad, y acept de buen grado el peregrino.
Algunos das disfrut el buen caballero de la graciosa hospitalidad benedictina,
y los emple en la meditacin y contemplacin. Muy a su gusto se le deslizaban las horas,
lejos del humano trfago; pero la voz interior que en su corazn senta inclinbale a
empezar cuanto antes la empresa ms grande de caridad que han visto los siglos.
Despidise Nolasco de sus buenos amigos los monjes y baj de la montaa, lleno
su corazn de encendida caridad, y ansiando entregarse a la redencin de los cautivos.
Antes de acabar el descenso y llegando al camino que conduca a Barcelona, ech
una ojeada sobre la montaa. Parecale entonces agrupacin de gigantes de piedra de verde
cabellera, pelendose los unos con los otros para escalar la cima. En la brega, habales
sorprendido la quietud de los tiempos eternos y haban quedado as agrupados, enlazados
y confundidos los miembros en la lucha, crecindoles la vegetacin en las hendiduras.
-Hermoso templo natural has elegido, Madre ma- exclam Nolasco
contemplando aquellas breas. Luego, en el ltimo recodo del camino llano, ech la
ltima ojeada sobre el monasterio que all arriba se distingua y dijo despidindose:
-Adis, Madre ma- y se dirigi a Barcelona, a donde la gracia divina le
impulsaba, y donde la Madre de Dios le haba de conceder el ms sealado favor,
eligindole para fundador de su Orden predilecta141.
Es lstima que la memoria de san Pedro Nolasco no tenga una presencia
ms viva en Montserrat, con ser un personaje de casa y de tal categora humana
y social. Claro que la culpa es nuestra, por haber querido traerlo de allende
los Pirineos. Aunque s hemos realizado presencias puntuales de la Familia
mercedaria en la santa Montaa para revivir los vnculos de la Moreneta con
nuestra Orden.
Celebrbamos el octavo centenario de la primera redencin de san Pedro
Nolasco cuando, en la tarde del 2 de mayo de 2003, doscientos noventa y seis
laicos, religiosas y religiosos de la Familia mercedaria compartimos el rezo de
vsperas con la comunidad benedictina, saboreamos un pequeo concierto de
la Escolana y gozamos de la palabra que el padre abad, Jos Mara Soler, nos
dedic con la sencillez de viejos amigos, expresando:
Sancho Aguilar, fray Manuel, Flores Mercedarias. Narraciones, Barcelona 1918, p 6-11
141
112
12 La noche de pedro nolasco: peregrinacin a montserrat
La felicitacin por los ochocientos aos de la Merced, cuando Montserrat
se est avecinando a su milenio.
La Merced y Montserrat se unen en el amor de la Virgen, que es la razn
de la Orden y del Monasterio.
La admiracin de los Benedictinos por la labor de los Mercedarios y Mercedarias
en sus ochocientos aos y por su capacidad para adaptarla a nuevas situaciones
El Monasterio y la Orden son expresin patente de lo que es la
complementariedad de carismas dentro la Iglesia. Actividades las de unos y otros
aparentemente diversas, pero que tienen el mismo objetivo de santificar a los
miembros y de hacer presente el reino de Dios.
La sugerencia de que los Mercedarios les tengamos presentes en nuestra
oracin, al igual que nos recordarn los Benedictinos ante el Seor y santa Mara142.
La parroquia de San Pedro Nolasco de Barcelona, presidida por el padre
Juan Pablo Pastor Ario, con ocasin del ao jubilar montserratino de 2007,
peregrin al Santuario el 14 de abril. En la recepcin el padre abad Joseph
Mara Soler proclam:
Hace ocho siglos, un santo barcelons, Pedro Nolasch, subi a esta
montaa Vena a pedir la luz, la fortaleza y la decisin para llevar a cabo la tarea
que se haba propuesto de liberar a los cautivos cristianos. l saba que donde
est el Espritu del Seor all hay libertadReafirmemos nuestra voluntad de
mantenernos fieles a los ideales de nuestro santo Patrn, expresados en el servicio
a los privados de libertad y tambin a los ms necesitados.
El padre Juan Pablo constat la memoria de nuestro Patriarca en una
vidriera de la baslica montserratina y copi la lpida, colocada en el nrtex,
en su ala de delante de la facha del santuario, cuyo texto es latino, pero que
nos vierte al castellano:
Aqu San Pedro Nolasco cumpli el voto de visitar a la Beatsima Virgen, en
donde, orando frecuente y largamente, recibi las primeras luces para fundar la religin,
a quien aparecindosele despus la Santsima Virgen en Barcelona, fund la Orden,
el ao 1218143.
142
Milln Rubio, fray Joaqun, Ochocientos aos haciendo merced. Encuentro
intermercedario. Barcelona 1,2,3 y 4 de mayo de 2003, Elche 2003, p 105-107.
143
Pastor Ario, fray Juan Pablo, Proyecto Libertad, n 27, septiembre 2007, San Pablo
Nolasco en Montserrat, p 6 y 7.
113
C17Arbol Pedro Nolasco.psd
C13 Martires.psd
13
La visin del Olivo, respuesta divina
a la crisis de Pedro Nolasco
Est a punto de serle revelado a Pedro el designio de Dios. Pero antes
del orculo definitivo, el Seor le da otra seal orientativa. Un hito ms en la
catequesis divina.
Es el padre Francisco Zumel144, el que nos ha relatado la hermosa visin
que tuvo Pedro Nolasco meses antes de la revelacin de Mara. Si de propia
cosecha, si recibida de la tradicin, lo ignoramos. Ms es bella y sugerente la
alegora. El Buscador empieza a vislumbrar.
Cierta noche, como tena por costumbre, despus de un rato de descanso, se lleg al templo, para orar en el sosiego de la noche. Zumel no lo dice,
pero entiendo que Pedro Nolasco, pasando desde el hospital de Santa Eulalia
se uni, como sola, al rezo canonical en el coro de la catedral. Terminados
los maitines, sigui como otras veces orando en cualquier rincn del templo.
Aquella fue una vigilia singularmente fervorosa y prologada; de modo que ya
estaba amaneciendo, cuando se retir a su aposento en el Hospital. Y el Seor
le habl, mostrndole que contaba con l para defender su Iglesia:
Zumel, De vitis Patrum, p 32, 33 y 15. Singularizan nuestros autores el estado de vigilia o
sueo de Pedro Nolasco, Remn significa que estaba el Santo en cama, semidormido, y que el
olivo era figura de la Iglesia, cuya custodia se confiaba al Fundador. Cavero, Comentariorum,
h 19 y 20, toma la noticia del Documento de los sellos y menosprecia a Zumel: Las memoradas
Actas exponen solamente esas cosas: En el da de Parasceve meditando la Pasin del Seor
ocurri, que vio un olivo lleno de frutos, y a muchos hombres, que se esforzaban por cercenarlo
al que celestialmente se le orden, que lo sirviese. Pero Francisco Zumel, instruido por un
monumento ms amplio, porque nuestras Actas no las vio, mas con sincero y simple clamo
describe la visin. Cavero no saba que Zumel era muy anterior al engendro espurio de las
Actas, o sea Documento de los sellos. Interpreta la visin como premonicin de la revelacin de
Mara para la fundacin de su Orden, cuando fue cerciorado por el cielo acerca de la institucin
de un Instituto opugnado por causa de la redencin de cautivos.
144
San Pedro Nolasco
Una madrugada, retirndose tras prolongada vigilia en el templo, adormecido
en un escao, Pedro contempl en sueos un frondoso olivo plantado en espacioso prtico. Se sinti cobijado bajo su protector ramaje; mas, cuando gozaba de tan placentera
sensacin, se le presentaron varones honorables dicindole venir de parte de un gran
rey para ayudarle a defender el Olivo. Advirti luego cmo accedan otros individuos,
que con hachas e instrumentos de destruccin se dieron a herir y cercenar fieramente el
olivo, decididos a exterminarlo. Sin embargo Pedro repar estupefacto que cuanto ms
saudos eran los golpes y los desgarros, tantos ms eran los pimpollos y las ramas que
al Olivo le pululaban, hasta que su ramaje llen por entero el atrio.
Entendi Pedro que el enigmtico Olivo era la Iglesia de Cristo, frontalmente
atacada por los musulmanes. l la debera defender con el apoyo del nclito rey don
Jaime, campen en las guerras contra los moros. Asmismo adivin que a l le incumba
la defensa de la fe mediante la fundacin de una Orden que se empeara en la redencin
de los cautivos.
El padre Francisco Zumel ofrece la parbola y aade la interpretacin
de ser los cristianos, preciosos por bautismo y esplendorosos por la caridad,
el hermoso Olivo; Pedro Nolasco, su defensor a una con sus religiosos, mediante la redencin de los cautivos; el rey don Jaime, el gran seor, que, gran
debelador de los moros, ayuda a Pedro Nolasco en la defensa de la Iglesia.
Y as es cmo, a pesar de la fobia de los mahometanos contra la Iglesia, sta
estaba cada da ms pujante por las conquistas del triunfador, vencedor y
potentsimo campen don Jaime, y por la obra redentora de Pedro Nolasco y
sus religiosos. Desde esa parbola, nos hace reparar en cmo la Orden naci
para:
1. Desde luego, en primer lugar, para instruir y fortalecer en la fe a los cristianos
cautivos, a fin de que no apostaten.
2. Tambin para que los libere, incluso con peligro de muerte, de los turcos y los
moros, dados la vida y los caudales.
3. Pues esta santsima Orden de Redentores no slo est dedicada y consagrada
a la enseanza, a la oracin y a la contemplacin, sino a la obra eximia y excelentsima de la redencin de los cautivos.
4. En lo que se asemeja a nuestro gua y Salvador Jesucristo, que con la doctrina, la
accin y la predicacin, redimi a los hombres miserablemente cautivos, hasta
la entrega de la vida y de la sangre.
5. Y en esta cosa la Orden abraz ambas vidas, es decir la contemplativa y la
activa. Pues para que se dedique constantemente a la obra de la redencin, en
116
13 La visin del olivo, respuesta divina a la crisis de pedro nolasco
la que debe moverse entre prfidos paganos e infieles, incluso los Hebreos, es
imprescindible que est instruida en las letras sagradas y sobre la celestial doctrina, para que est preparada a dar razn de las cosas que son en ellos de fe,
a los prfidos Sarracenos y Hebreos vehemente y porfiadamente polemistas.
6. Y tambin anime valerosamente a los Cristianos cautivos por ellos luctuosamente afligidos a causa de la fe de Cristo que profesan.
7. Mas para que reciba a la par el brazo de la vida activa, se consagra igualmente
a la redencin de los cautivos y a la eximia y excelentsima obra de caridad y la
misericordia, para as asimilarse a Marta y a Mara, cultivando la vida activa y
la contemplativa.
Esta parbola ha gustado a todos los hagigrafos de Pedro Nolasco, que
el Documento de los sellos sita en la noche del Vienes santo y como anticipo
de la manifestacin de la Virgen para fundar la Orden que redimiera cautivos145, Pero le han cambiado el punto de mira, pues en la visin zumeliana el
Olivo es la Iglesia, mientras que los autores posteriores empobreciendo la alegora, personalizan en el Olivo a la Merced. Segn algunos, enigmticamente,
se revelan a Pedro Nolasco los avatares de la Orden.
El padre Remn sigue al padre Zumel, pero pone de su cosecha, que a
Nolasco sin saber si dorma, o no, le pareci que le llevavan a una sala, o antecmara, o lonja de una casa Real; que ve un Olivo cargado de flor y fruto, se
le manda sentarse a su pie para cuidarlo, varones graves y ancianos le encargan de parte de su Rey que no deje a nadie tocar el rbol; desaparecidos stos,
otros, de aspecto feroz, empiezan a cortar el rbol sin que el Santo lo pueda
impedir, mas el rbol a cuantas ms ramas se le cortaban, ms le nacan; idos
los atacantes, en el centro del rbol crece un pimpollo que cubre todo el espacio con sus ramos, pareciendo llegar con lo alto dellos a las nubes del cielo. El
Olivo aquel era la visin de la Iglesia; el Rey, el mismo Dios; los defensores,
don Jaime y los santos; los enemigos, los herejes, infieles y enemigos de la
Iglesia; los nuevos pimpollos, fundadores de institutos, sobre todo san Pedro
Nolasco y los Mercedarios, tan distinguidos por el cuarto voto, el ejercicio
de la caridad y los mrtires. Remn consigna que Pedro Nolasco entendi la
visin cuando se fund la Orden y que el Seor le favoreca a menudo con
semejantes consuelos146.
145
146
ACA, Monacales, Hacienda, v 2680, f 3v
Remn, Historia General, f 41r 42r.
117
San Pedro Nolasco
El padre Bernardo de Vargas ofrece una interpretacin ms clsica,
desde la lectura de Zumel y del Documento de los sellos147: Llega la visin
cuando Pedro Nolasco se pone a rezar ante un crucifijo en su domicilio, en
la parasceve del ao 1217, despus de haber dedicado el da a estar en las
iglesias, visitar presos y menesterosos. El Patriarca supo explicarse la visin
cuando fund la Orden al ao siguiente. El atrio es la iglesia, donde hay muchas ordenes plantadas; el Olivo es la Merced, siempre verde, floreciente, fecunda y fructfera, de la que fluye el aceite de la caridad; es la lmpara siempre
ardiente por la caridad. Defensores, Nolasco, Jaime I, los reyes de Aragn y
de Espaa; perseguidores, los demonios. Es simblico que ocurriera en Parasceve: el apstol Pedro agredi con la espada a los enemigos del Maestro, y
Nolasco defiende al Seor predicando con la espada de doble filo de su lengua
atacando pblicamente a los pecadores148.
Fray Pedro de San Cecilio, con la acidez de los reformadores, halla
en el Olivo a la orden de la Merced pero ms a la Descalcez. Entre los intrpretes del enigma, ninguno tan sugerente y subjetivo, pues, terico de la
Descalcez mercedaria, piensa que es l el nico que ha interpretado correctamente la visin, porque slo se puede entender desde su Reforma que el
Olivo era anuncio proftico; la revelacin enigmtica era la historia de la
Merced con sus persecuciones, trabajos, aumentos y plenitud, que slo alcanza con la Descalcez, pues es el pimpollo que sali en lo alto de la Oliva,
que pareci hencha todo el atrio con sus ramos, y que lo alto dellos llegava
a las nubes del cielo. Sita la visin de Nolasco en el viernes santo de 1218,
13 de abril. El Olivo, expresin de la misericordia, es la Merced redentora,
enriquecida con el fruto de santidad de sus hijos, plantada en el atrio espacioso de la Iglesia militante, introito de la Iglesia celestial. Pedro Nolasco
est al pie del Olivo, porque el cielo le confa su guarda; camina unas veces,
otras reposa, significando que su cometido lo realizara mediante la accin
y la contemplacin, con religiosos de vida activa y de vida contemplativa
unos, Marta, desde la accin; otros, Mara, redentores desde la contemplacin-, con frailes laicos, ms dedicados a pedir y redimir, y clrigos, ms
especializados en el coro y el culto. Defensores con el Patriarca son los
religiosos honestos, graves y santos; detractores, los turcos, los moros, los
Este apcrifo expresa que mediante esta visin Dios quera disuadirlo de retirarse al desierto.
Vargas, De vita, et gestis, p 33 - 37
147
148
118
13 La visin del olivo, respuesta divina a la crisis de pedro nolasco
gentiles, los herejes, los malos religiosos; todos ellos contra su propsito
no slo no desmejoraron y destruyeron la Orden, antes la ilustraron con la
sangre de sus mrtires y el testimonio de sus confesores149.
El padre Ramn Serratosa encuentra en este pasaje la primera de las
dos visiones de Pedro Nolasco, siendo la segunda la de la Virgen. Pontifica que cuanto ms se estudian los cdices primitivos, mayores indicios
encuentra de su antigedad. Las dos visiones que precedieron a la fundacin resultan un reflejo de la historia consignada en el prlogo histrico de
las Constituciones de 1272: Dios, Padre, Hijo y Espritu Santo, ordenaron
fundar y establecer esta Orden de la Virgen Mara de la Merced; de cuyo
mandado eligieron su fervoroso Mensajero, Fundador y Ejecutor a Fray
Pedro Nolasco. Acerca del Olivo puntualiza cmo los venerables personajes
que se aparecieron a Nolasco, ordenndole defenderlo, semejan a los tres
ngeles que se mostraron a Abraham debajo del sauce de Mambr, smbolo
ellos de la Santsima Trinidad. El Olivo simbolizaba a la Iglesia, cuyos hijos
eran brbaramente tratados por los moros. Nolasco los libra de su ferocidad,
haciendo que el Olivo (Iglesia) recobre lo perdido llenndola de gozo, pues
recibe a sus miembros (renuevos, novelle olivarum) perdidos, cometido y
finalidad de la Orden. Pensar que el Olivo representase la Orden, es soar,
porque en la visin se denotaba el instituto y fin, no la corporacin150.
Pedro Nolasco entendi por este sueo o visin sobrenatural que Dios
tena un designo para l. Esta experiencia mstica le previno de lo que Dios
le tena reservado. Pero no entendi cabalmente el encargo hasta que la Madre de Dios le intim el divino designio de la institucin de la Merced. Desde entonces, disipadas ya todas las dudas y pospuestos todos los titubeos, se
dio Pedro a la misin para la que la Trinidad le comisionara:
Desde 1203 le venan llegando colaboradores, que devinieron en el ncleo fundador de la Orden; mas en 1218, instituido fundador, es cuando se da
149
San Cecilio, Pedro, Annales del Orden de Descalzos de Nuestra Seora de la Merced
Redempcion de Cautivos Cristianos. Barcelona 1669, f 3-39. Copia el Documento de los sellos,
a Zumel, a Vargas, a fray Pedro Merino, varias bulas; llevando todos estos autores y desechando
otros a la tesis de que esta visin es la historia de los cismas, males y reformas que sufri la
orden de la Merced, hasta que vino la solucin con la reforma de la Descalcez.
150
Serratosa, manuscritos, Las constituciones de 1272 y los Cdices de Zumel.
119
San Pedro Nolasco
a ganar adeptos y asociarse partcipes. Y es admirable cmo Pedro Nolasco
acert a captar y a organizar su Olivo.
Dio entrada en la Merced a laicos, clrigos y a mujeres151. Acept a
hombres que queran pertenecer desde la sencillez del trabajo en el convento,
su hospital o su agro, siendo los hermanos conversos. Hall su sitio para quienes buscaban hacer algo, sin demasiados compromisos, llamndolos donados.
Muy pronto hubo mujeres que se sintieron captadas por el espritu mercedario,
y las reuni en casas de sorores o beatas, que, radicadas cerca del convento,
ayudaban en la asistencia a los excautivos. Importaba llegar lejos, anunciar
la misericordia liberadora de Dios y recoger limosnas, y fue instituyendo por
doquier cofrades, hombres y mujeres vinculados a la Orden, o simples cuestores, que por pueblos e iglesias mantenan alcancas y capazos para recibir
donaciones en dinero o en especie.
Cada comunidad tena un distrito; cada fraile una baila, con veredas
que anualmente recorra animando a cofrades y cuestores, predicando en las
iglesias, promulgando indulgencias, acopiando limosnas. Para que la palabra
fuera ms impactante, Nolasco invent que los redimidos, excautivos, dedicaran un tiempo a la Orden, acompaando a los frailes y conmoviendo con su
testimonio.
Nolasco enseguida comenz a establecer nuevas comunidades. Seguramente la primera en Zaragoza, que hasta puede que la fundara antes
de 1218. Estableci diecinueve conventos. Al frente de cada uno pona un
comendador, porque a l se le encomendaban los religiosos y la Limosna
de los cautivos. Sobre conjuntos de casas situ comendadores mayores. Al
frente de la Orden se dispondra una junta de cuatro consejeros, definidores,
dos legos y dos clrigos; al lado del general se asentara un prior, para regir
los asuntos espirituales. La Constituciones de 1272 decretaran que el maestro de la Orden nunca fuera solo, sino acompaado de un fraile y si fuera
posible presbtero, que pudiera or las confesiones de los frailes cuando los
viniera a visitar152.
151
Remn, Historia General, f 49v constata cmo a san Pedro Nolasco le preocup desde el
principio la conformidad entre los religiosos clrigos y los legos, pidiendo a Dios continuamente
el discernimiento de cmo organizar su instituto, y cmo balancear los ministerios redentores
y las prcticas de la oracin
152
ACA, cdice Varia II, c 10, f 47v. Vargas, Chronica, f 78., dice que este precepto fue un
acuerdo del captulo habido en Tarragona el ao 1247.
120
13 La visin del olivo, respuesta divina a la crisis de pedro nolasco
C13 Fotos Documentos Puig Gris 077.psd
121
C14 Virgen de la ;erced.psd
14
La tercera llamada,
revelacin para fundar la Merced
Mara pertenece a la esencialidad de la Merced. Es su razn, el quicio
de su historia. La Orden no se entiende sin Ella. Porque, cuando, segn las
Constituciones de 1272, el Padre, el Hijo y el Espritu Santo ordenaron por
su misericordia y por su gran piedad fundar y establecer esta orden llamada
orden de la Virgen Mara de la Merced, del cual ordenamiento ordenaron su
servicial mensajero y fundador y adelantador a fray Pedro Nolasch, la comisionaron a Ella para presentar su proyecto a Pedro Nolasco.
Nos hubiera gustado que el legislador de esas nuestras primeras Constituciones, fray Pedro de Amer, hubiera explicitado que la disposicin trinitaria
de fundar la Orden intimada a fray Pedro Nolasco se realiz por medio de la
santsima Virgen. No le pareci adecuado expresarlo, pero s sugiri la especial intervencin de santa Mara, consignando que: La Orden se llama de la
Virgen Mara de la Merced; las Constituciones que ofrece estn destinadas a
la honra de Dios y de la Virgen su Madre; la profesin de los novicios afirma la fe en Jesucristo, en esperanza de salvacin y en verdadera caridad de
aquel que en este mundo tomando carne de la gloriosa santa Mara Virgen,
verdadero Dios y hombre verdadero estando en una sola persona, asumiendo
por nosotros muerte y pasin nos visit... ; ordena que el primer da de los
captulos generales se cante misa de Santa Mara solemnemente; precisa que
las vestiduras de los frailes sean de lana y blancas; precepta la abstinencia
sabatina de carnes; impone a los religiosos clrigos la obligacin de rezar cada
da, adems del oficio ordinario, el oficio de santa Mara, y a los frailes laicos
que reciten un determinado nmero de padrenuestros por ese oficio y, por tanto, en honor de Santa Mara153.
153
ACA, cdice Varia II,
San Pedro Nolasco
Fray Nadal Gaver recogiendo la ms pura tradicin mercedaria y aportando el trabajo de su investigacin sobre las fuentes ms genuinas, es rotundo. Mara se aparece a Pedro Nolasco:
La santsima y cristiansima orden de la Bienaventurada Madre de Dios Mara de la Merced de la redencin de los cautivos tuvo su origen de una revelacin divina
realizada por la santsima Virgen Mara, como sigue: en el ao del Seor 1218, en las
calendas de agosto, o sea en el primer da del mes.
La Madre de Cristo se apareci al santo Varn en el silencio de la media noche
el primero de agosto de 1218154.
El padre Gaver celebr, lo hemos visto, la arribada de Pedro Nolasco al
mundo con un sugestivo discurso que iniciaba con la creacin del mundo. Y
cuando llega a la revelacin para la fundacin de la Orden acude al proemio
de las Constituciones de fray Pedro de Amer para presentar a la Trinidad disponiendo la institucin de la Merced:
Dios, padre de las misericordias y Dios de toda consolacin que nos consuela
en toda nuestra tribulacin, que, cuando lleg la plenitud del tiempo, envi a su Hijo
nuestro Seor Jesucristo, hecho de mujer, como dice el Apstol, hecho bajo la ley, para
que redimiese de la potestad del diablo a los que estaban bajo la ley, los que estaban
retenidos cautivos en la crcel del infierno, para que los volviese a llamar por su propia
sangre a los reinos celestiales y fuesen reparados los lugares de aquellos ngeles que por
ruina se haban hecho diablos155.
154
Gaver, Speculum fratrum, p 1, 3 y 4. Serratosa, manuscritos, La tradicin acerca del
Hbito de la Santsima Virgen, pondera mucho la bsqueda del padre Gaver: El ao 1218 de
nuestra fundacin, fu hallado en escritos contemporneos, despus de largas investigaciones
paleogrficas, por el padre Nadal Gaver, quien lo consign en el Speculum Fratrum... De Gaver
lo copi el padre Pedro Cijar... Gaver, en uno de sus innumerables manuscritos, copiado por
el padre Cavero, asegura que el ao de la fundacin 1218 le haba costado largas y laboriosas
investigaciones, a causa de los pocos escritos que subsistan de aquel tiempo, pero que al fin
lo haba descubierto, y as lo consignaba para su conservacin. Por eso en la narracin de la
revelacin de la Orden lo repite hasta cuatro o cinco veces y por fin, lo hizo grabar en una
lpida que es la tan conocida que estava en uno de los arcos sobre la calle de la Merced que
unan al convento con la iglesia.
155
Gaver, Speculum fratrum, p 3. Torres, fray Gaspar de, Regula et Constitutiones sacri
ordinis beatae Marae de Mercede redemptionis captivorum, p 1, abre su Initium ordinis beatae
Marae de Mercede con el mismo texto de II Corintios y asumiendo la fecha de1 1 de agosto.
124
14 La tercera llamada, revelacin para fundar la merced
Nadal Gaver da el dato esencial de la fundacin, y luego se entrega a
recrear a su gusto el acontecimiento y a florearlo con amor, poesa e imaginacin: Pone un delicioso dilogo entre la Madre de Dios, que se le aparece a
media noche, y el santo varn Pedro Nolasco. Mara expone al vocacionado el
plan de Dios acerca de la fundacin de la Merced:
-Dios -dice la Virgen santa-, Padre, Hijo y Espritu Santo, por su gran misericordia y por la gran caridad con que amaron el gnero humano, quisieron que se
fundara y estableciera una orden, que se intitulara orden de la bienaventurada Mara
de la Merced de la redencin de cautivos cristianos, para que los frailes profesos en ella,
en la fe de Jesucristo y en la esperanza de la salvacin y en el ejemplo de la verdadera caridad, el que verdadero Dios asumi la carne y hecho verdadero hombre visit y redimi
a los santos padres que estaban detenidos en poder del diablo en los limbos, imitando
sus huellas por medio de las obras de misericordia visiten a los fieles cristianos que estn
y estarn cautivos en poder de los enemigos de la fe, y libren de su poder, dndose a s
mismos en precio de la redencin de los fieles cristianos, a fin de que en el da del juicio
final merezcan or aquella palabra del Hijo del Padre Eterno: Venid benditos de mi
Padre, recibid el reino para vosotros preparado desde el origen del mundo.
-l como prudente varn dice: Quin eres t que me encargas a m siervo
indigno de mritos obra tan ardua de suprema caridad agradable a Dios?
-Y la virgen Madre de Dios: Yo soy Mara en cuyo tero el Hijo de Dios tom
carne de mis pursimas sangres para la reconciliacin del gnero humano, a la que
Simen dijo cuando present mi hijo en el templo: He aqu que ste est puesto para
perdicin y resurreccin de muchos en Israel, y para signo al que se contradir, y la
espada traspasar tu alma
-Y el dicho santo varn: O virgen Mara Madre de gracia, Madre de misericordia, quin, digo, me va a creer?
-Y dijo la virgen Madre de Dios: No dudes en absoluto, ya que es voluntad
de Dios que se funde en mi honor esa Orden, cuyos frailes y profesos a ejemplo de mi
hijo Jesucristo se expongan para ruina y redencin de muchos en Israel (o sea entre los
cristianos), y en signo al que se contradir.
Y dichas estas cosas la Virgen Madre de Dios desapareci156.
La santsima Virgen, al decir de Gaver, se aparece y se revela; realiza
una anunciacin para:
Gaver, Speculum fratrum, p 4 y 5.
156
125
San Pedro Nolasco
1. comunicar una voluntad del Padre, del Hijo y del Espritu,
2. cuyo designio es similar al propsito de gran misericordia y caridad con
que decretaron la primera redencin,
3. el objetivo es encargar una institucin,
4. cuyos miembros se muevan por la fe en Jesucristo, la esperanza de la
salvacin y la caridad semejante a la de Cristo que se encarn para visitar y redimir a los sometidos por el diablo,
5. para ello han de practicar las obras de misericordia en favor de los cautivos,
6. a los que visiten,
7. y rediman de los enemigos de la fe,
8. dndose a s mismos; Nolasco ha de dar todo a la redencin y ha de
darse a s mismo,
9. a fin de que en el da del juicio reciban el reino.
10. Mara memora la presentacin que hizo de Cristo en el tempo y la profeca martirial de Simen, porque esta Obra tambin ser contradicha,
expuesta para ruina y redencin como Cristo, incluso por los cristianos.
Escenificado, imaginativo, el mensaje no es otro que el originario que
se nos han conservado las Constituciones amerianas: Dios oye las splicas de
Nolasco; Mara es portadora de la disposicin de la santa Trinidad de fundar
una orden, que realice la segunda redencin semejante a la de Cristo, siendo
Nolasco su fervoroso mensajero, fundador y ejecutor; estando los nuevos religiosos dispuestos a dar la vida en su misin de visitar y rescatar.
La divina revelacin y la visin de Pedro Nolasco son compartidas,
simultneamente, por el rey Jaime. El Soberano de inmediato ha de instituir
una nueva orden destinada especialmente a la obra de visitar y redimir y al
oficio divino. El Soberano es fundador, institutor, protector; y lo sern todos
sus sucesores; mientras que Nolasco queda en primer fraile y maestro. Don
Jaime toma la iniciativa convocando al obispo, a las autoridades municipales
y al pueblo157.
Gaver, Speculum fratrum, p 6. Serratosa, manuscritos, Los cdices de Zumel, observa
cmo Gaver de la Aparicin de la Santsima Virgen no hace ninguna descripcin, pues
solamente dice: Apparuit Beata Virgo..., y lo que aade de suyo, es poner en dilogo con san
Pedro Nolasco las palabras que le dirigi la Santsima Virgen, pues los conceptos estaban muy
ordenados para ponerlos en forma dialogada, y era natural que as fuera.
157
126
14 La tercera llamada, revelacin para fundar la merced
El padre Gazulla asevera que esta narracin Gaver no hizo sino consignarla tal como la encontr, pues segn el ilustrsimo fray Diego de Muros,
Obispo de Tuy y de Ciudad Rodrigo, la escribi fray Juan de Granada que
muri mrtir en Granada, segn todas las probabilidades, en 1423 y no ms
tarde de 1428, habindose de notar la circunstancia que fray Juan perteneci
a la Provincia de Castilla, lo cual demuestra que esa tradicin era conocida
en la Orden fuera de Barcelona158.
El padre Cijar presenta a san Pedro Nolasco, muy devoto de Dios y de su
Madre, afligidsimo por la causa de los cautivos, y teniendo, como respuesta,
el da 1 de agosto de 1218, la manifestacin de la Virgen, aparicin; con la
peculiaridad de venir Ella de blanco, la incoherencia de llevar en brazos al
nio Jess, la impropiedad de hacer a Nolasco mero mensajero ante el Rey, el
elegido para ser fundador la Orden:
Mas en cierta ocasin como as insistiera perseverantemente en las oraciones se le
apareci aquella propicia abogada de los pecadores, ataviada maravillosamente de vestiduras blanqusimas, llevando en sus brazos su preciossimo bendito hijo Jess, Redentor
del gnero humano, la que le habl as: Carsimo devoto mo, mi nimo est conmovido
por tus llantos y tu persistente oracin para compadecerse de los cautivos Cristianos, de
cuya cautividad tu espritu se halla afligido y atribulado, por lo que algrate mucho y
deja de llorar, por cuanto obtuve de mi amadsimo hijo que se cree una nueva religin en
esta ciudad, cuyo fundador ser nuestro amado Rey de Aragn. El ttulo de esta religin
ser de santa Mara de la Merced, cuyos frailes redimirn y liberarn a los cristianos
cautivos del poder tirnico de los enemigos de la fe ortodoxa, por lo que se obtendr una
gran merced mediante esta obra ante mi hijo. Anuncia las cosas que viste y oste a tu
rey Jaime, devoto nuestro159.
El padre Gaspar de Torres presenta a Nolasco, natural del Mas de las
Santas Puellas entre Carcasona y Tolosa, viviendo en Barcelona, ciudadano
rico parrochiano de sant Pablo, de gran vida y recogimiento, absolutamente
entregado a la redencin de cautivos, por cuanto estaba convencido de quanto
Gazulla, Refutacin, p 228
Cijar, Opusculum tantum quinque, f 31. Serratosa, manuscritos, Los Cdices de Zumel,
dice que Cijar no describe la aparicin, slo dice apparit, que pone a la Virgen de blanco,
porque era cosa muy creida de antiguo; y con Nio, porque sa era la iconografa de su tiempo,
pues Ella no pudiera decir lo que dijo si l estuviera presente.
158
159
127
San Pedro Nolasco
mejor se assegura la hazienda repartida entre los pobres, que atesorada do
ladrones la hurten o ella se consuma. Y sigue a Gaver: Como Pedro Nolasco
orase devotsima y atentsimamente a media noche, plugo a la divina misericordia, que se le pareciese la sacratsima Virgen y le amonestase que erogase
todos sus bienes y los que pusiese haber para la liberacin de los Cristianos;
trae el dilogo de Nolasco con la Seora. Pone la triple aparicin; a los tres
receptores suspirantes y llorosos; al Rey convocando al obispo Berenguer de
Palou, a consejeros, regidores y nobles, para informarles de la voluntad de
Dios y de la Virgen; decidiendo ponerla en prctica el da de san Lorenzo160.
El padre Francisco Zumel asigna la divina revelacin y consejo al rey don
Jaime y a Pedro Nolasco. Llama repetidas veces fundador al santsimo y serensimo Rey, haciendo la salvedad de que no fund la Orden por haber emitido un
voto estando preso, sino que obr por disposicin del cielo el 1 de agosto 1218:
1. El Soberano
1.1. estaba pidiendo fervorosamente la libertad de los cristianos y la
expulsin de los moros de los confines de Espaa,
1.2. lo rode una luz como del sol de medioda, y en aquel repentino
esplendor vio a la sacratsima Madre de Dios, de la que mereci
escuchar cunto estimaba Dios su celo por la religin, no slo
batallando a los sarracenos e infieles, sino tambin liberando a
los cautivos,
1.3. que haba de ser instituida la Orden que siempre se haba de aplicar a la redencin de los cautivos,
1.4. de la cual Religin y Orden no slo l sino tambin sus sucesores
haban de ser patronos y protectores,
1.5. la Religin se llamara Orden de Santa Mara de la Merced de la
redencin de cautivos,
1.6. alegre, emocionado, lloroso, humilde, el Rey asinti y acept que
sera fundador de la Religin redentora,
160 Torres, padre Gaspar de, Regula et Constitutiones, De initio ac fundatione, h 1r-3v; l I,
c II, h 6v-7r.
128
14 La tercera llamada, revelacin para fundar la merced
1.7.
se gozaba y alegraba del hombre justo, Pedro Nolasco, que
se le haba dado divinamente, que fue idneo para edificar
en su reino la orden de la redencin, a fin de que perdurase
perpetuamente el santsimo instituto para redimir los cautivos
cristianos.
2. Pedro Nolasco, el primer maestro, estando dedicado a la caridad, sobre
todo a la redencin,
2.1. recibe idntica visin y revelacin divina la misma noche que el
Monarca,
2.2. fue odo cuando oraba ardentsimamente,
2.3 rodeado sbitamente de resplandor celestial se le apareci la sacratsima Madre de Dios,
2.4. para indicarle que gastase todos sus bienes en la redencin de
cautivos, lo que sera gratsimo a su Hijo,
2.5.
despus recibi y oy de nuevo un divino orculo de la Virgen
Madre:
2.6. que se haba de fundar una nueva Orden,
2.7. cuyos profesos en la fe de Cristo, en la caridad y el amor de Dios
y en esperanza de la vida eterna,
2.8. siguiendo las huellas de su Hijo el que redimi y liber al gnero
humano del poder del diablo con su sacratsima sangre,
2.9. redimiesen y liberasen a los fieles de Cristo cautivos en poder de
los moros y los turcos,
2.10. hasta el punto de darse a s mismos en prenda por la libertad de
los cautivos.
2.11. Nolasco cay en tierra, admirado de la nueva y admirable visin,
2.12. recobrndose pregunt, quin me exhorta a obra tan divina y
gratsima a Dios?,
2.13. pues ardiendo en el celo por la religin y el deseo de honor divino, le pareca increble lo que oa. Era tan fogoso en el amor de
129
San Pedro Nolasco
la caridad, que por la magnitud de su amor anhelaba ver realizada
ya la cosa y la institucin de la nueva Orden,
2.14. la santsima Virgen le respondi: soy la Virgen Madre de Dios y
madre de Redentor Jesucristo, s robusto y fuerte, no dudes por
ninguna razn de que sta es revelacin divina, hecha por la providencia y voluntad de Dios,
2.15. para que a mi nombre se instituya una Orden tal, que arranque y
libre a los fieles cristianos del poder de los sarracenos e infieles.
Una verdadera Orden a honor y gloria de la beatsima Virgen161.
El padre Felipe Guimern pone la fundacin de la Orden como respuesta a las congojas de don Jaime, por estremo piadoso y compasivo, por
hallar Espaa postrada por los moros y los inmensos trabajos de los miserables cautivos. Estando l orando es visitado por la Virgen Mara que le dijo
ser voluntad de su Hijo que fundes una religion, cuyo instituto y exercicio
sea esse... debaxo de mi glorioso amparo y titulo... redimirlos de la barbara
servidumbre de los Moros..., con tu proteccin y amparo, y de los Reyes tus
descendientes162.
El padre Bernardo de Vargas hace notar cmo bastantes rdenes y
congregaciones tomaron a Mara por su patrona, pero no as nuestra Orden. Porque la Madre de Dios no fue elegida por nosotros a nuestra mocin
y voluntad, sino que Ella desde el comienzo y fundacin de nuestra Orden
nos escogi a nosotros por sus hijos, inmediatamente y activamente nos
nombr; hasta el punto de que en verdad ella pueda decirnos lo de Juan
15: No me elegisteis vosotros a m, sino que yo os eleg a vosotros. Y esa
eleccin es para que demos frutos de redencin, a imitacin de Cristo, en
Zumel, De initio ac fundatione p 9-11. En apreciacin de Serratosa, la versin de
la aparicin del padre Zumel es ms autntica que las de Gaver y Cijar, porque utiliz los
cdices antiqusimos; aqu la aparicin es nicamente a Nolasco, pues la triple aparicin a
Nolasco, el Rey, san Raimundo- se introdujo a finales del siglo XIV o comienzos del XV por
las patraas del dominico fray Nicols Aymerich, que los Mercedarios incomprensiblemente
aceptaron, sintindose honrados por la relevancia de san Raimundo de Peafort. Aado a eso
que es absolutamente cierto que este Santo ni estaba en Barcelona, ni jams fue cannigo sino
un maestreescuela contratado por el Cabildo para ensear a los nios, ni ahora era dominico
pues ingres despus de 1222.
162
Guimern, parte I, c 7.
161
130
14 La tercera llamada, revelacin para fundar la merced
la conversin de los infieles por la predicacin, el ejemplo y la efusin de
la sangre. Es fundadora, patrona y madre; se constituy en peculiar e inmediata fundadora. Madre del Redentor, que dio la vida, quiere fundar una
orden que redima y visite a los cautivos, hasta dar la vida si fuere preciso;
Nolasco el mercader deber ser pastor y rector de muchos hijos163. Por eso
llevamos su nombre, no llevamos el nombre del lugar de la fundacin o
del fundador humano.
El padre Vargas tiene un ingenio personal para presentar la revelacin
de la Virgen. Ofrece la perspectiva del pueblo cristiano clamando por la liberacin de los cautivos, en oracin encendida por el fuego del Espritu santo
subiendo al cielo, como incienso propiciatorio, unindose Mara que interpela
a su Hijo:
Te ruego por los pechos que mamaste y por tu preciosa sangre, que
copiosamente derramaste por la redencin del mundo, que eximas al humilde pueblo de Espaa, sometido a la impa servidumbre de los paganos.
El Hijo inquiere de su Madre qu es lo que desea, pues lo tiene otorgado.
Entonces la santsima Trinidad en su divino consistorio, declar aquel
admirable decreto de fundar nuestra Religin, que antes de los tiempos,
y desde la eternidad haba dispuesto, y firmado, y mand que se diera a
ejecucin por la hija del Padre eterno, y madre del Verbo divino, y esposa
del Espritu santo, que descendi del cielo a la tierra, y vino a la ciudad
de Barcelona. En su descenso, que tuvo lugar el 1 de agosto por significar
la fiesta de san Pedro ad Vincula, la Virgen viene a media noche para manifestar un gran secreto y un misterio divino. Se acompaa de san Pedro,
Santiago, san Cucufate, san Severo, san Paciano, santa Eulalia, e innumerable ngeles. La Virgen le manifiesta a Nolasco cmo ha intervenido ya
dos veces en su vida, cuando lo cur de mortal enfermedad y cuando le
insinu asentarse en Barcelona. En esta tercera ocasin, vengo mandada
por mi hijo que quiere establecer aqu una orden, en mi honor. Cuyos frailes con viva fe, esperanza de salvacin, y verdadera caridad, visiten los
Cautivos, y les hagan las obras de caridad, y misericordia, y presentndose la ocasin, si fuere necesario, a ejemplo de mi hijo, pongan sus vidas
por ellos, para que en el ltimo da, y del juicio universal mi hijo se digne
colocarlos a su derecha... Dios se ha fijado en Nolasco porque cuenta con
los humildes.
Vargas, De vita, et gestis, p 53; Crnica, f 23 y 24 E, 38.
163
131
San Pedro Nolasco
Vargas acepta la triple aparicin y visin, que halla plena de simbolismo, como que cada uno de los videntes representa a una Persona de la
Trinidad: El Padre, Rey poderossimo refulga en el rey Jaime I, valentsimo; el Hijo, sabidura del Padre, refulga en el eclesistico, sapientsimo; el Espritu santo, el amor, en Nolasco. Vargas tambin ve en los tres
escogidos a los tres predilectos de la vivencia del Tabor. No valora ms
la aparicin a Nolasco que la manifestacin a don Jaime; a ste tambin
accede la Virgen rodeada de santos para constituirlo fundador, patrono y
protector, y le detalla que los nuevos frailes han de llevar hbito blanco
y la cruz en el pecho; en tanto que a san Raimundo slo le encarga velar
por la fundacin. Es sugestiva la oracin con que presenta el clamor de los
cautivos:
O abogada de los fieles,
auxilio de los cristianos,
consoladora de los afligidos,
fanal de los encerrados en la crcel tenebrosa,
luz vistossima,
luna jubilosa en la lobreguez de la noche,
margarita preciosa vivificante de los dbiles,
patrona del gnero humano,
reparacin del orbe extraviado,
esperanza nuestra,
estrella del mar,
senda oriental, ruta de nuestra salud.
Si Cristo tu hijo, nuestro redentor, haba de redimir al mundo
desde ti inici su misin, para que la salvacin se planeara para todos por ti.
Implora a ese Hijo, que enve la redencin a su pueblo, gimiente en la afliccin.
Si recuperasteis la gloria para los cielos
a Dios para la tierra
la fe para las gentes,
el fin para los vicios el orden a la vida
y la disciplina a las costumbres,
a nosotros otrganos la libertad.
Llenas el cielo,
vacas el infierno,
restauras las ruinas de la Jerusaln celestial,
das la vida perdida a los mseros anhelantes.
132
14 La tercera llamada, revelacin para fundar la merced
Y el que te ruega, no se defrauda,
el que te piensa, no desespera,
quien te sigue, no se desva,
al que tienes, no fracasa,
al que proteges, no teme,
al que guas no se cansa.
Llvanos al puerto de la salvacin y a nuestra patria arduamente anhelada.
Para que liberados sin temor de las manos de nuestros enemigos te sirvamos
y te alabemos con tu hijo todos nuestros das164.
El padre Remn gusta de presentar el protagonismo del Rey, fundador
de la orden militar, poniendo primero su visin de la Virgen: siendo el punto
de la media noche, estando el Rey durmiendo, le despert una admirable
visin: vio todo el aposento lleno de luz resplandeciente, y una Seora de
hermosssimo aspecto, y grave presencia, que acompaada de muchas doncellas hermossimas con palmas en las manos, llegndose cerca de la cama
le despert... le hace saber que es voluntad de su Hijo que se funde una
Religion, teniendo por vocacin mi nombre, con ttulo de la nueva Merced
que mi Hijo haze a los que han de merecer llamarse hijos y frayles mos,
debiendo comunicarse al da siguiente con Pedro Nolasco que ha de ser mi
primero frayle y religioso. Pedro Nolasco, segn Remn, tuvo la aparicin
gemela, de personas venerables y hermossimas vrgenes, llevando oracin
prolongada desde la primera hora de la noche hasta maitines, porque quera
honrar a su especial protector san Pedro en su festividad de Ad vncula;
despus se qued ni bien dormido ni bien absorto. Luego Pedro Nolasco se
queda dubitativo de si lo percibido haba sido con los ojos intelectuales o
corporales, hasta que en la madrugada se fue a ver al Rey, que le habl de
la revelacin que a su vez haba tenido. La Virgen dijo a Nolasco que los
frailes de la nueva religin, de los que Ella quera ser madre, se obligassen
y restringiessen con especial voto; en ese Instituto, Pedro Nolasco sera el
primero que vistiesse su habito165.
Vargas, De vita, et gestis, p 3946; Crnica, f 37; tiene en cuenta a Moiss, Tobas, a fray
Pedro de Amer y a fray Nadal Gaver. Crnica. La oracin es traduccin libre ma.
165
Remn, Historia General, f 16v y 17r, 45v46v. Cita en deferencia del Rey al historiador
dominico fray Francisco Diago. Copia al padre Gaver para presentar el mensaje de la Virgen.
Se inspira en Guimern y Gaspar de Torres.
164
133
San Pedro Nolasco
Esteban de Corbera profundiza en la esencia Marana de la Merced.
Ella es madre, seora, fundadora, patrona, abogada, defensora y, a Ella, caso
nico en las religiones, los Mercedarios dirigan su profesin:
Segn dize umel, solo en esta religion, la profession que en ella se aze, se dirige
i ofrece a Dios, i a la bendita Virgen Mara, con que la reconocen i confiessan, por su
Madre i Seora, i por su fundadora i patrona. Onranse con esta prerrogativa especial,
de tenerla por avogada i defensora; porque ella propia se ofrecio a serlo, les dio ser i
principio, i les seal como echura de sus manos. Toda la Orden se deve a la santissima
Virgen, pues ella por consejo i providencia del cielo, encomend su fundacion al Rey don
Jayme, quiso que tuviesse su nombre, i al anparo de su proteccion se ha conservado i
crecido con felicissimos aumentos166.
El padre Antilln habla de la triple aparicin, y de cmo los beneficiados dieron parte al obispo de la Barcelona, que aquella ciudad es la que fue
mereedora de tanta dicha y merced, como baxar del ielo al suelo della la
Reyna de los Angeles. En lo que es la revelacin de la Virgen aerca de la
fundacin, todos la dan y poco importa que algunos no la reconozcan, una vez
que han hablado los papas Clemente VIII en 1601, Paulo V en 1606 y 1616,
Urbano VIII167.
El padre Cavero habla de aparicin, apoyndose en los apcrifos: Documento de los sellos, carta de san Raimundo a san Pedro Nolasco, Annimo
de 1323; y en los autnticos, dos cartas del rey Martn el Humano de 1399 que
dicen de haber sido la Merced divinamente instituida, Nadal Gaver, la bula de
Clemente VIII de 1601; en el martirologio y el breviario romanos168.
El padre Marano Ribera pondera cmo Dios no envi a un ngel sino
a la santsima Virgen, emperatriz suprema. Descendi gloriosa ella misma
corporalmente: Era de tanta conveniencia la Corporal descension de Mara,
para el Mercedario Redemptorio instituto, quanto lo explica el efecto de semejantes Corporales apariciones. Luego importando la redempcion de Cautivos, connexa con el cuarto voto de quedarse en rehenes, era bien que por
Corbera , Vida i Echos Maravillosos, f 70v.
Antilln, Chronologicon generalicio, manuscrito del propio autor en ACA, Manuscritos
Miscelnea v 39, p 7.
168
Cavero, Comentariorum, h 24-28.
166
167
134
14 La tercera llamada, revelacin para fundar la merced
medio de la personal gloriosa aparicion de su Fundadora se profundizasse
con tenacidad el zelo, y exercicio de la Redempcion169.
El padre Jos Nicols Cavero habla de aparicin y de revelacin, que no
significa aparicin personal, aunque la liturgia mercedaria da pie a pensar que
lo fue. La recibi san Pedro Nolasco, insomne, despierto, estando en oracin:
A esta aparicin llamamos tambien, siguiendo la Gramatica, de que usaron
nuestros Mayores desde los principios de la Orden El uso de la palabra, Descenssion, para significar la dicha aparicion de la Beatissima Virgen, nos lo manda, y ordena
la Santa Sede, pues suyas son nuestras leyes assi como llamamos Aparicion, no luego
ofrece la idea, de que sea personal; tampoco la ofrece el llamarla Descenssion. Todo
justifica abundantemente el uso de la Merced en llamar Descenssion la aparicion de la
Madre de Dios, para que se fundasse: y muestra, que puede llamarse assi, aunque no
fuesse personal El concepto de aparicion personal, la tenemos en la quarta leccion del
Oficio universal en la festividad de Nuestra Santssima Madre Sin embrago de esto,
la Merced no hace suya una, ni otra opinion, y dexa sus Religiosos la libertad de escribir por la personalidad, impersonalidad en la aparicion, segn parecer cada uno170.
El padre Faustino Gazulla responde a nuestro interrogante de porqu
no qued un monumento solemne, escrito o iconogrfico, de la Aparicin o
Descenso de la Madre de Dios. Porque fue una revelacin privada:
El hecho de la revelacin de la santsima Virgen, fue un hecho de
carcter privado y particularsimo que, por su misma ndole, al principio debi ser
comunicado a muy pocas personas, sin que trascendiera gran cosa al pblico. Luego
los contemporneos no pudieron fcilmente tener noticia de l, y muchsimo menos
todava estaban obligados a saberlo, y menos an tuvieron obligacin de escribirlo. El
silencio, por consiguiente, sobre este punto es perfectamente explicable en los cronistas
contemporneos, y se explica tambin que entonces al hecho no se le diera toda su
importancia, y que no se ocuparan de l las gentes como se ocuparon despus. Y para
Ribera, Real Patronato, f 95-97.
Cavero, Informe de la Verdad, f 1-12, se apoya en la liturgia, en las bulas, en las
Constituciones de la Orden, en Esteban de Corbera, en Ribera y en apcrifos, en la similitud
con la entrega de una casulla por la Virgen a san Ildefonso; se extiende largamente explicando
el trmino descensin y recordando las muchas veces que la Virgen ha descendido. Habla de
la triple aparicin.
169
170
135
San Pedro Nolasco
que se vea ms palpablemente el peligro de equivocarse defendiendo opiniones sin
ms razones que el argumento negativo, advirtase que existen muchos documentos
reales, alguno dado por el mismo don Jaime, en los que se dice que l fund la Orden
de la Merced. En el registro original del reparto de Valencia hay por lo menos
cuatro partidas, dando a los Mercedarios parte de lo conquistado. Les dio tambin la
posicin del Puig y otras heredades y, sin embargo, ni la Crnica que se dice del Rey,
ni la de Marsilio, ni las de Muntaner ni Desclot, que son casi contemporneas, dicen
una palabra de tales acontecimientos, no obstante ser todos del dominio pblico y bien
sabidos y conocidos. Esto supuesto, qu extrao es no mencionen la revelacin, cosa
completamente privada y muchsimo ms difcil de saber?171.
El padre Ramn Serratosa, del que ya vimos qu particularmente trata
la percepcin del Olivo, como la primera visin de Pedro Nolasco, prembulo
de la segunda percepcin, la visin de la Virgen, halla que se han empleado los
trminos descensin y aparicin para expresar la manifestacin de la Virgen,
y opina:
La primera visin
Sobre esto no puede afirmarse nada seguro, porque, aunque no repugnara
una descension real, como la de San Ildefonso, los cdices de Zumel no permiten
aceptarla, porque hablan de una aparicin verificada dentro de un xtasis y con
suspensin de los sentidos, siendo as que las apariciones corporales suponen en el
que las recibe fuera de xtasis y hallndose despierto un determinado lugar geogrfico
en donde se verifica la aparicin. Siendo la aparicin de nuestra historia subjetiva
y bajo especies corporales, debe admitirse tambin que las locuciones fueran de la
misma naturaleza con discurso infundido bajo sonidos que impresionaban la mente
del Santo con especies intelectuales. La locucin pudo ser con sonidos sensibles o
con especies verbales intelectuales; esto parece lo ms verosmil, porque la visin fue
exttica y no corporal como la de Lourdes.
La segunda visin:
Jesucristo comunica, por medio de su santsima Madre, a Nolasco la disposicin
divina, de fundar la Orden, cuyos religiosos den la vida por los cautivos a semejanza de
l: Las cuales cosas ha ordenado Jesucristo que se cumplan en esta Orden.
La Santsima Virgen dice a Nolasco, que Jesucristo le enva para comunicarle
su voluntad de que se funde esta Orden de su nombre con obligacin de entregarse sus
Gazulla, Refutacin, p 243, 214 y 215.
171
136
14 La tercera llamada, revelacin para fundar la merced
religiosos por la libertad de los cautivos. Lo de hablar con el Rey no parece cosa de la
Santsima Virgen. Habl Nolasco al Obispo y ste al Rey.
Para lo cual Dios ha establecido expresamente esta Orden. De manera, que
no se trata de una mera inspiracin interior, como en la mayora de las fundaciones de
rdenes religiosas, sino de una orden y mandamiento de Dios, por medio de Jesucristo,
que enva en su nombre a su Santsima Madre, la cual se aparece visiblemente a
Nolasco en visin corporal y sensible o en visin espiritual bajo formas sensibles.
La santsima Virgen apareci a nuestro santo Padre, vestida de blanco, y le
dijo, que sus lgrimas y oraciones en favor de los cautivos haban llegado hasta el divino
acatamiento, y que su Divino Hijo le enviaba para manifestarle su voluntad de que
fundase una Orden bajo su nombre, cuyos religiosos, a imitacin de su Divino Hijo,
se consagrasen a rescatar los cautivos, dando por ellos la vida si fuere necesario. Estas
palabras el padre Gaver las puso en forma de dialogo, y era cosa muy natural que as
fuese, porque el Santo necesariamente tena que sentirse humillado ante una visin y
un coloquio tan sublimes, porque, segn los autores msticos, la primera seal de ser
una visin verdadera, es infundir en el favorecido sentimientos de profunda humildad.
Nolasco se estremece y certificado de la verdad, pregunta cmo podr llevar a cabo una
obra tan inaudita de obligar a sus seguidores a ofrecerse con voto de entregar su vida.
El hbito blanco de la Santsima Virgen era la forma ms comn en las apariciones.
Es el color de los vestidos de gloria: la Transfiguracin del Seor, los ngeles en su
Resurreccin. El hecho de vestir de blanco todos los miembros de la Orden, frailes y
seglares, cosa excepcional, porque la generalidad de las rdenes daban color obscuro
a los que no eran clrigos o caballeros, y a pesar de haber tomado Nolasco muchas
observancias de stas, slo en esto del color del hbito se apart de ellas, por el motivo de
ser el hbito de la Santsima Virgen.
La forma de representar la aparicin en la gloria, es cosa que se hizo por ser
la forma acostumbrada en semejantes manifestaciones, y por haber desconocido los que
las mandaron pintar los cdices mencionados. Los detalles de stos eran desconocidos
en tiempos de Gaver y Cijar, lo que manifiesta su largusima antigedad, que no dej
rastros en la memoria de los que vivieron bastante tiempo antes de dichos Gaver y Cijar.
Rastros y huellas de la descripcin de los dichos cdices se vislumbran en el prlogo de
las Constituciones de 1272, en donde fray Pedro de Amer describe la revelacin y hace
intervenir en ella a la Santsima Trinidad y, aparte, al Hijo; lo que se advierte en los
dichos cdices en las dos visiones172.
Serratosa, manuscritos, La Descensin. Las Constituciones de 1272 y los Cdices de
Zumel. El hbito y la aparicin.
172
137
San Pedro Nolasco
La blancura del hbito es connotacin esencial de la Merced. Las Constituciones de fray Pedro de Amer establecen ese color para los religiosos y los colaboradores, cosa excepcional porque normalmente en otros institutos establecan colores distintos para los monjes o frailes y para los hermanos o conversos.
Y as, desde esa intimidad de Madre e Hijo, Pedro Nolasco ha propiciado
para la Iglesia una advocacin Marana de hondura teolgica, raigambre bblica,
atractivo hechicero. Ha presentado un rostro nuevo de Mara, la ternura divina
para los pobres, los marginados y los cautivos; la mujer comprometida en la lucha
por la libertad; la madre corredentora, puente entre el Hijo rico y los hijos pobres;
la Virgen blanca, incontaminada, inmaculada,
la creyente urgidora del valor supremo de la fe, por encima de la vida
misma, hasta el martirio,
la evangelizadora de los nuevos horizontes y las culturas recin estrenadas,
la garante de la victoria definitiva sobre el mal, la opresin, la desigualdad.
Para Nolasco, Mara es la madre, el embeleso. Y as nos la ha trasmitido.
Pedro Nolasco ha dado Madre a los Mercedarios. Nos ha legado una devocin
inusual a Mara, de conviccin filial y modelo que imitar, rayana en chaladura.
Cuando la nombramos, Madre, la boca se nos hace miel.
Ella es el don de Dios, manifestacin de su ternura desde la condicin de
padre-madre. Slo desde la empata con Mara se entiende la obra de Nolasco. La
convierte en su modelo, se le muestra dcil, se entusiasma, se implica en el proyecto,
se deja ganar el corazn y la vida para una entelequia de amor inconmensurable.
Y nuestro embeleso se significa,
en el nombre mismo del Instituto, orden de Santa Mara de la Merced,
en la proclama de las primeras Constituciones, luego secularmente
reiterada, de estar destinadas a honrar a Dios y a la Virgen su madre,
en la denominacin y color, albo, del atuendo regular, el hbito de santa
Mara,
en la prctica ancestral de rezar diariamente el oficio Marano,
en las celebraciones de misa y salve sabatinas. Si bien el primer testimonio
histrico es de 1307, cuando Galcern de Miralles legaba a la encomienda de
Nuestra Seora de Bell Lloch la cantidad de tres libras de cera para que tuvieran un
cirio encendido todos los sbados durante la celebracin de la misa de la Virgen,
creemos que tan hermosa costumbre fue introducida por el santo Fundador.
en el abrirse los captulos el sbado con misa solemne de la Virgen,
en la dedicacin a Ella del primer templo en la casa madre de Barcelona,
luego de obtenida licencia del obispo de Barcelona el 29 de abril de 1249
en la preferencia de destinarle las iglesias y los altares que la Orden ha ido
erigiendo en sus casi ochocientos aos
138
14 La tercera llamada, revelacin para fundar la merced
en ponerla al frente de todas las expediciones liberadoras, enviando a los
redentores en su nombre, enarbolando su pendn en la proa del barco libertador,
recibiendo como exvotos los grillos y cadenas de los salvados
en aceptar la regencia, culto y pastoral de santuarios Maranos
en llevar su advocacin allende los mares y prodigar su imagen por todos
los continentes
en el olfato mercedario por los privilegios Maranos, singularmente de la
Concepcin inmaculada
en la explicitacin del nombre de la Virgen santa Mara en la recepcin de
donaciones, ofrendas y fundaciones.
El icono mercedario de Mara es Ella al pie de la cruz. Expresa la accin
corredentora de Mara, que se contina en su orden de la Merced; por medio
de su Orden, Ella sigue en pie, de servicio, junto a la cruz de tantos pobres que
sufren, y gritan, y se desesperan. Pero, adems, declara la relacin materno-filial
del Mercedario, que se siente personificado en el discpulo Juan, por cuanto Mara
es su fundadora, y consiguientemente su madre.
La representacin genuina es la de Madre cobijando bajo el manto a sus
hijos y a los afiliados a la Orden. As el grupo escultrico de la portada lateral de
la baslica de la Merced de Barcelona, de 1343; la clave de la tercera bveda de la
catedral de Barcelona, de 1381; la que haba en la parte superior del altar de san
Serapio de Gerona, de mediados del siglo XIV; el grupo en piedra del claustro de
Burgos, de 1520; la que se vea en san Pedro de los Griegos, de 1538; los grabados
de fray Alonso de Zorita en el Speculum fratrum, de 1533; el breviario de 1540. El
padre Melchor Rodrguez de Torres, en su Agricultura del Alma, 1601, dice que la
santsima Virgen se apareci a san Pedro Nolasco en esa forma, con los religiosos
bajo su manto.
A veces las leyendas, lo que llamamos florecillas en las vidas de los
santos, expresan ms que los documentos, tal es la tradicin de que la Virgen
baj a Barcelona para cantar el oficio divino en el coro del convento de la
Merced. As lo relata, salerosamente, el padre Manuel Sancho Aguilar, bajo el
ttulo de Maitines anglicos:
Intil era que los religiosos, en vista de los achaques de su Santo Fundador, le
aconsejaran que se eximiera del coro: l, superior al cabo, haca en esto su voluntad, y
su voluntad era estar ante el Santsimo orando y amando. Quin puede con el amor?
Haba el santo redimido muchos cautivos; haba allegado numerosas limosnas
por su propia mano; haba recorrido Espaa en alas de su caridad; haba padecido en
tierra de moros, practicando el cuarto voto de nuestra religin; amn de esto, cea con
139
San Pedro Nolasco
cilicios de hierro su cuerpo, sujetbase a crueles penitencias... Cualquiera naturaleza
robusta habra sucumbido; no es extrao que la salud de Nolasco se resintiera en sus
ltimos aos, y que sus hijos, ganosos de conservarle, le aconsejaran el descanso de su
celda. l, sin embargo, acuda al coro siempre que se lo permitan sus ocupaciones, y
algn tiempo ms que el corazn le peda.
Una noche, entre otras, estaba en el en coro en oracin profunda. Son la
hora de maitines: los religiosos se haban dormido. Cosa rara y desacostumbrada en
aquellos santos varones. El cielo, sin duda, habalo as permitido. Si dormidos estaban
los cuerpos de sus religiosos, ms dormida tena Nolasco el alma en brazos de la
contemplacin. Pero poda permitir Jesucristo que, en el coro de la Merced, no se le
cantaran a su Madre las acostumbradas alabanzas? No, no poda permitirlo. Mientras
los religiosos dorman, Nolasco vio entrar en el coro, a la hora de maitines, lucida
comunidad de ngeles vestidos de mercedarios. De dos en dos iban entrando, hacan su
genuflexin ante el Santsimo y se dirigan a su silln en el coro. Al fin entr el superior
y el superior era la misma Reina del cielo, tambin con sus hbitos blancos.
Ocup Ella la silla del medio como presidente; cant con dulcsima voz Domine
labia mea aperies. Seor, abrid mis labios; contestndole el coro anglico: Et os meum
annuntiabit laudem tuam. Y cantar mi boca tus alabanzas.
Siguieron la divina salmodia, y Nolasco, reclinado en el regazo de su Madre,
salmodiaba tambin extasiado.
Acabronse los maitines, fuse la comunidad anglica como haba venido, y
qued Nolasco sumido en las ms celestiales alegras... Desde entonces, en todas las
casas de la Merced, hay en medio una silla vaca y, encima de ella, una imagen de
nuestra Madre presidiendo...173.
Qu haya de cierto bajo esta hermosa alegora?
Desde tiempos inmemoriales hubo un cuadro de la Virgen en el respaldo
de la silla principal del coro de Barcelona. El padre Marano Ribera, siendo
prior, hizo sustituir el lienzo por una imagen de talla e instituy la fiesta de
esta manifestacin de la Virgen en el 2 de febrero174.
La tradicin la puso por escrito el padre Melchor Rodrguez de Torres.
La peripecia es que se durmi el fraile avisador, as que no hubo frailes para el
Sancho Aguilar, Flores Mercedarias, p 13-16
Gazulla, padre Faustino D., La Patrona de Barcelona y su santuario, Barcelona 1918, p
54 y 55.
173
174
140
14 La tercera llamada, revelacin para fundar la merced
oficio de media noche. El padre Remn pone de su parte que este suceso fue
en los primeros aos de la fundacin, que el descuido fue de un religioso lego,
que el hecho se enmarca dentro de la preocupacin de Pedro Nolasco porque
nunca se dejase el oficio divino, que los ngeles con hbito mercedario cantaron
primero el oficio parvo de la Virgen y luego el del tiempo, proviniendo de ah
la norma de recitar cada da el oficio Marano; adems nuestro imaginativo
Historiador enfatiza que estas visitas anglicas al coro ocurrieron muchas
veces175. Esteban de Corbera cronometr la duracin de rezo, asegurando que
dur tres horas esta milagrosa armona176.
Nuestros cronistas no dudan en introducir manifestaciones de la Virgen,
que pueden ser fantasas, pero simbolizan maravillosamente la especial
dependencia materno-filial de los Mercedarios hacia la Virgen. El padre
Remn dice de san Pedro Nolasco que un da se senta triste por el reducido
nmero de religiosos, pero oy una voz que le deca: No temis, pequeo
rebao. Tambin atribuye al Patriarca la institucin de la bendicin de las
celdas antes de darse los religiosos al descanso, siendo rito tan agradable a la
Virgen que muchas veces algunos religiosos de la casa de Barcelona vieron
a la Seora por los dormitorios, digamos que guardando el sueo a los que
avia admitido por sus hijos, y ahuyentando quanto podia inquietarlos177. As
recrea esa estupenda leyenda fray Manuel Sancho Aguilar, en Guardando el
sueo de sus hijos:
Mucho nos ha querido nuestra Madre, mucho nos quiere a los que vestimos su
santo hbito. Pruebas? Leed las crnicas de la Orden y os convenceris.
Ya desde el principio, Ella baj del cielo a fundarnos; Ella nos guarda y a su
sombra hemos vivido siempre.
Quiero recordar unas pginas hermosas de esta su ternura maternal.
A la noche, despus del recreo, cada religioso se recoge a su celda, prepara la
oracin del da siguiente y se duerme tranquilo. As lo prescriben nuestras Constituciones,
as lo practicaban los compaeros de nuestro Fundador.
Mas ya entregados al sueo, no por eso se olvidaba de ellos nuestra Madre.
Algunos religiosos santos vironla en distintas ocasiones por la noche acompaada de
Remn, Historia General, f 51r y v..
Corbera, Vida i Echos Maravillosos, f 64v.
177
Remn, Historia General, f 67r y v. Tambin en el Documento de los sellos: Muchos frailes
vieron frecuentemente a la Virgen bendiciendo el dormitorio.
175
176
141
San Pedro Nolasco
dos religiosos resplandecientes, dos ngeles sin duda, yendo de celda en celda, parndose
delante de cada una y extendiendo hacia ellas sus virginales manos.... La Madre iba
bendiciendo a sus hijos mientras dorman!
En conmemoracin de este hecho, cuando todos los frailes estn recogidos en sus
habitaciones por la noche, van dos religiosos rociando con agua bendita las celdas de sus
hermanos, una a una...178
Para los Mercedarios que nos haya fundado la santsima Virgen
es trascendental. Nos sentimos obra de Mara, sus hijos. De ah que los
historiadores, todos, hayan querido fundamentar el acontecimiento con rigor
crtico. Tal hizo el padre Faustino Gazulla, trabajador generoso y enamorado
rendido de la Merced:
Aduce que en 1318 el papa Juan XXII, dirigindose al maestro y los
frailes de la Merced, les expresaba: Movido por el celo de un amor ferviente
hacia vuestra Orden, fundada con gloria en otro tiempo por inspiracin
divina, para redimir y sacar a los cautivos de las manos de los sarracenos,
es nuestro deseo que se preserve del mal. Nuestro historiador subraya que el
inciso por inspiracin divina, no es una frase tpica de la curia romana, pues
no la hall en ninguna otra bula referida al nacimiento de alguna otra orden
religiosa179.
Recuerda cmo en 1414 el general fray Antonio Caxal escriba a la
santa Sede: para alabanza y gloria singular de Dios y de su Madre Virgen
gloriosa Mara, que es el fundamento y cabeza de nuestra Orden180.
Memora con qu entusiasmo los soberanos aragoneses equiparaban el
amor a la Orden con la devocin a la Virgen. Testimonio, el talante con que el
25 de septiembre de 1399 el rey don Martn el Humano deca a las autoridades
de Roselln: Por todo el orbe de las tierras, que habitan los fieles atletas
de Cristo, es sabido, cmo en tiempos pasados los ilustres reyes de Aragn
nuestros antecesores de egregia memoria, continuando su afecto profundo a la
orden de Santa Mara de la Merced divinamente instituida para la redencin
de los fieles cristianos cautivos existentes en poder de los prfidos agarenos
y radiante por su sobresaliente devocin entre las dems sagradas religiones
dedicadas a Dios, fomentaron, protegieron y propiciaron la prosperidad de
esa Orden y los mismos frailes181.
180
181
178
179
142
Sancho Aguilar, Flores Mercedarias, p 21-22.
Gazulla, Refutacin, p 233.
Gazulla, Refutacin, p 230.
ACA, Cancillera real, reg 2122, f 85r-86r.
14 La tercera llamada, revelacin para fundar la merced
Halla que el 18 de diciembre de 1400 en carta de don Martn al papa
proclama: Teniendo en cuenta que nuestros ilustres predecesores los Reyes de
Aragn por la ntima devocin que profesaron a la Beatsima e Inmaculada
Virgen Mara Madre de Dios fundaran en nuestros reinos y tierras muchas casas
y diversos monasterios, los cuales vulgarmente son llamados monasterios y
casas de la Beata Mara de la Merced de los cautivos. Y manifestando su amor
y devocin eriga en capillas reales las iglesias mercedarias de Barcelona y
Vic, y a sus conventuales en capellanes propios182.
Encuentra mayor entusiasmo an en la misiva del mismo Soberano de
27 de enero de 1401: Teniendo en cuenta que nuestros Ilustres Predecesores
los Reyes de Aragn, por el afecto de la ntima devocin, que tuvieron a la
Bienaventurada, e intacta Mara Virgen Madre de Dios, haban fundado
multiplicadamente muchas Casas, y diversos Monasterios en nuestros Reinos,
y tierras, los cuales Monasterios, y casas se llaman comnmente de la Beata
Mara de la Merced de los cautivos, y a ellas, como tambin a los Priores, y
Comendadores, Frailes, y las cosas de ellos, ellas y ellos, retenindolas bajo
especial Comanda, proteccin, guidatico y custodia
Y no menos se convence el padre Gazulla con el nuevo pliego del rey
Humano a 16 de diciembre de 1402 al papa: Muy Santo Padre. Nos tanto por la
soberana y muy ferviente devocin que profesamos a la Orden de la gloriosa
Virgen nuestra Seora Santa Mara de la Merced por nuestros antecesores
Reyes de Aragn muy clebres e Ilustres santamente y encomiable instituida
y fundada, de la que Nos somos Patrn de donde como Nos cultivemos
inextinguibles devocin y afecto y no sin razn a la gloriosa Madre de Dios
nuestra Seora Santa Mara y a sus venerables, sagradas y piadosas iglesias,
capillas y oratorios183.
Especifica tambin nuestro genial historiador la devocin de todos los
reyes aragoneses por la iglesia de Santa Mara de la Merced de Barcelona,
secundada por el pueblo cataln. La designacin de nuestros templos, pues de
las cuatro iglesias que enumera la bula Religiosam vitam de 1245, tres llevaban
ttulo Marano, Santa Mara dels Prats (Tarragona), Santa Mara de El Puig
(Valencia), Santa Mara de Sarrin (Teruel). Las costumbres antiqusimas de
cantar los sbados la misa de la Virgen y la salve, a la que muy tempranamente
de uni el canto de Tota pulcra es, Mara184.
Aduce Gazulla el nombre de las cofradas, de Santa Mara de la
Merced, marcando el hito la existente en Daroca en 1399, cuando: Por parte del
Prepsito y del Convento de la Cofrada de Santa Mara de la Merced de dicha
ACA, Cancillera real, reg 2195, f 139v-140r.
ACA, Cancillera real, reg 2291, f 157.
184
Gazulla, Refutacin, p 230-233.
182
183
143
San Pedro Nolasco
ciudad de Daroca hemos sabido que ellos por el vigor de los Privilegios por los
predecesores del Reverendo Arzobispo cesaraugustano a ellos otorgados en
los que a los Cofrades se les conceden ciertas indulgencias...185. Trascienden
esa noticia la seguridad de que las cofradas de la Merced son primigenias,
nacidas en los mismos orgenes de la Orden, como lo iremos viendo a lo largo
de esta obra. La bula Religiosam vitam de 1245 concedi gracias especiales
a los cofrades; dos cofrades, Ferrer y Escalona, constituyeron la primera
comunidad de Gerona; Bonifacio fue un cofrade que acab vistiendo el hbito
de santa Mara.
La Merced fue una de las primeras rdenes religiosas que ms se
distinguieron desde sus principios en defender las gracias y prerrogativas de la
santsima Virgen, especialmente su inmaculada concepcin, pormenorizando
Gazulla:
La blancura del hbito que siempre vistieron sus religiosos se tom
como smbolo de su pureza original, estando en esto acordes cuantos han escrito
sobre este punto. Cundo los Mercedarios comenzaron a rezar el Oficio de la
Inmaculada, no es posible saberlo documentalmente. La tradicin, recogida por
autores del siglo XVI, afirma que esto se remonta a los primeros tiempos de la
Orden, y parece confirmarlo tanto el antiqusimo oficio de este misterio propio
de la Merced, como el culto que los nuestros le daban ya a mediados del siglo
XIV. Dicho oficio no cabe duda que es anterior al que se compuso a fines del
siglo XV por encargo de Sixto IV, y del texto de sus lecciones se desprende
que fue escrito, si no reformado, cuando ms encendida andaba la disputa
sobre la Inmaculada. De otra parte consta que nuestra iglesia de Barcelona,
comenzada en 1249, no tena en 1335 ms que dos capillas, y durante el
priorato de fray Bonanato de Prexana (1336-1376) se construy, entre otras,
una dedicada a la Concepcin, donde fue enterrado dicho Prior Prexana. Por
este tiempo acaeci en nuestro convento de Barcelona el famoso milagro de haberse
convertido la masa del pan en sangre coagulada el da de la Concepcin, y
este extraordinario suceso, con otros que se alegaron en el Concilio de Basilea
(1439), contribuy al decreto que all se dio sobre la Inmaculada. Los telogos
mercedarios, en las disputas que tanto intranquilizaron las conciencias durante
los siglos XIV y XV, defendieron unnimemente la pa creencia, de suerte que
el padre Vincenzo Bandello (1435 - 1506), Maestro General de la Orden de
ACA, Cancillera real, reg 2124, f 14.
185
144
14 La tercera llamada, revelacin para fundar la merced
santo Domingo, cuando, en tiempo de Sixto IV, con un celo digno de mejor
causa la impugn con extremada tenacidad, al intentar hacer un catlogo de
los telogos que hasta entonces haban defendido la opinin contraria, no pudo
citar ni siquiera uno de la Merced, segn afirma el padre Rodrigo Arriaga
Mendo (1592 - 1662), religioso de la Compaa de Jess, y otros autores. Los
graves sucesos que tuvieron lugar en el reino de Murcia a fines del siglo XV y
principios del XVI, de gran resonancia en Espaa y en el extranjero, motivaron
un proceso que se instruy contra varios Padres Dominicos, por haberse stos
excedido en los pulpitos manteniendo su opinin, llamando herejes y tratando
como a tales a todos cuantos defendan y seguan la pa creencia, del cual proceso
fue Juez delegado por Julio II el mercedario Fray Francisco Hevan, Comendador
de Toledo y Vicario Provincial de Castilla, quien, hacindose intrprete del
sentir de toda su Orden sobre este punto, fundndose en las decisiones emanadas
de la Santa Sede, el 27 de marzo de 1508 pronunci sentencia contra dichos
Padres, que se declararon rebeldes y contumaces, lanzando contra ellos la pena de
excomunin. Habiendo procurado los delincuentes evadirse, en junio del mismo
ao, el mismo Papa dispuso que otro mercedario, el Padre Fray Pedro Becerril,
Comendador de Huete, fuera el Juez que mandara ejecutar la sentencia, como
as lo efectu con decreto dado en dicha ciudad el 16 de noviembre de 1508.
La delegacin hecha por el Pontfice precisamente a dos religiosos mercedarios
para fallar en esta causa, una de las pocas y tal vez la nica que se instruy
en Espaa por tal motivo, dan a entender bien la confianza absoluta que la
Santa Sede tena en la Merced como defensora de la Inmaculada Concepcin,
cuyo espritu se revela admirablemente en los textos de ambas sentencias. Contra
el mal efecto que produca entre los fieles la predicacin de algunos, afirmando
que los defensores de la pa creencia debieran ser llevados a la hoguera por
herejes, se alz el mercedario Fray Pedro de la Serna (1580-1643), escribiendo y
enseando que sera mrtir quienquiera que muriese por defender la Concepcin
Inmaculada de la Virgen, habiendo sido l el primero que defendi tal doctrina,
abrazada desde luego por otros telogos. Habra de escribirse un extenso tratado
para dar a conocer el entusiasmo y valenta con que todos, absolutamente todos
los telogos mercedarios sin excepcin, defendieron siempre esa prerrogativa de la
santsima Virgen. Baste decir, que aunque por mandato de sus Constituciones
deban seguir con todo rigor la doctrina de santo Toms, respecto a este punto se
dispona en las mismas que mantuvieran y defendieran sin restriccin alguna la
creencia de haber sido siempre la santsima Virgen libre de toda mancha, y sin
previo juramento de cumplir esto, nadie poda recibir los grados acadmicos que
se daban dentro de la Orden. Tanto y tan sealadamente se distingui en esto,
145
San Pedro Nolasco
que el Padre Urrutigoyti, franciscano, entusiasmado por ello llam a la Merced
Aquiles de este misterio. Para terminar spase que el pensamiento Marano
de la Merced se halla magistralmente expuesto en la obra Sacra Depara, de
nuestro gran Maestro Fray Silvestre Saavedra, la ms monumental que se ha
escrito sobre Mariologa (1655), quien, adelantndose a la corriente Marana de
nuestros tiempos, presenta ya en ella a la santsima Virgen como Corredentora
y Medianera Universal del Linaje humano, despus de combatir con slidos
argumentos no slo los dbitos prximos, sino aun los remotos, defendidos por
la mayora de los telogos; porque realmente, slo bajo este supuesto podr tal
verdad ser elevada a la categora de dogma, satisfaciendo as las aspiraciones
que hoy estn manifestando millares y millares de catlicos. Todos estos hechos
ntimamente relacionados forman una urea cadena que eslabn tras eslabn nos
llevan hasta el origen mismo de la Orden, donde encontramos su verdadera causa,
la cual no fue otra sino la intervencin de la santsima Virgen en su fundacin.
De all nacen los raudales de devocin Marana que la inundan y vivifican,
convirtindola desde sus principios en plantel fecundo de mrtires, santos, hroes,
y sabios. Todo esto por Mara y para Mara, porque Ella y solamente Ella es el
verdadero fundament y cabeza principal de nuestro instituto 186.
A esto viene bien la puntualizacin del padre Cavero de que el color del
hbito, blanco, fue dado por Mara, aunque su forma dependi del Fundador.
Es evidente que lo que nos diferencia es la blancura, pues la hechura es comn
con otras instituciones coetneas. El padre Cavero, por cierto, sobre esto
incide en el prejuicio de que la Orden se constitua de clrigos y caballeros,
recurriendo a las diferencias entre sus vestes que cree ver en las estatuas
sepulcrales de los generales Pedro de Amer y Raimundo Albert que estn en
El Puig187.
Gazulla, Refutacin, p 240-243
Cavero, Comentariorum, h 50. Mas, ya lo he dicho, la forma del hbito es la misma que
llevaban otros frailes de aquellos tiempos, forma que tuvo trasformaciones, y desde luego la
definicin del hbito que dan las Constituciones de fray Pedro de Amer no establecen dualidad
de hbitos, de clrigos y laicos. Cavero habla de que los frailes legos utilizaban varios hbitos
diversos, y traduce gonela o gonella como brial, la prenda de la que los frailes caballeros
suspendan la espada. Nolasco recibi un hbito laical, diverso al nuestro de hoy, que es el
que dio el Patriarca a los religiosos clrigos. Se equivocan refuta Cavero- Jernimo Zurita y
Jernimo Rom, que ignoraron la diferencia; Alonso Remn, que quit a los laicos la tnica,
dejndolos desnudos desde el muslo a los pies; Manuel Marano Ribera, que, extrasimamente,
hizo ms cortas las tnicas de los laicos y no talares.
186
187
146
14 La tercera llamada, revelacin para fundar la merced
C14 Entrega de Habito Gris.psd Biblioteca El Puig
147
C15 Fundacion 2.jpg
15
La fundacin de la Merced
Result sumamente fcil dar el paso. Se esperaba. El Rey, el Obispo, la
nobleza, el clero, el pueblo, todos queran que Pedro Nolasco institucionalizara
lo que tan prodigiosamente vena realizando quince aos ya.
As que cuando la Virgen lo quiso disponer, le bast a Pedro comunicarse
con el obispo Berenguer de Palou y con el rey Jaime I el Conquistador, para
que, en pocos das, estuviera todo ultimado. Los primeros confidentes de la
revelacin de la santsima Virgen, indudablemente, seran sus compaeros
de caridad. Luego pasara a ver al Obispo. Y ambos se llegaran al Rey.
Porque la institucin de la Merced, a parte la intervencin celestial, tuvo tres
gestores. Nolasco, el primero. El rey don Jaime, que en la documentacin real
y en muchos de nuestros historiadores aparece como el fundador, y lo fue
jurdicamente. Pero el apoyo definitivo le vino a Nolasco del obispo Berenguer
de Palou, porque, a parte de ser el canciller del Reino, era el gran mentor de
un rey que no contaba sino diez aos, aunque comprobamos que gobernaba.
Los tres fijaran la fecha para la fundacin, y luego se daran a deliberar cmo
haba de ser el Instituto. Pedro IV el Ceremonioso, hablando de la fundacin,
especifica que se realiz post tractatus aliquos, conversaciones, en que se
tratara, creo, de los primeros postulantes, el patrimonio, la ceremonia, el
hbito, los patronatos real y episcopal, el escudo de barras y cruz, las normas
de vida.188
Conocemos por documentacin fidedigna lo ms esencial de la
ceremonia, realizada en la catedral de la santa Cruz, el 10 de agosto de 1218,
fecha que dej fijada el padre Nadal Gaver189, corroborada por su coetneo
ACA, Cancillera real, reg 557, f 248r. y v. No haca falta nadie ms para hilvanar la
fundacin, y no hay que meter a otros gestores. El padre Zumel sutiliza sobre el valor de lo
trinitario, Nolasco-Corona-Iglesia, pues tres testigos corroboran la verdad.
189
Gaver, Speculum fratrum, p 10: As son hoy, que es el 7 de abril del ao del Seor 1445,
doscientos veintisis aos, ocho meses y veintiocho das que empez.
188
San Pedro Nolasco
el padre Pedro Cijar y aceptada por todos los historiadores; incluso por los
escritores dominicos -escribe el padre Faustino Gazulla190- secularmente
empeados en retrasar nuestra institucin para dar cabida a san Raimundo
de Peafort, que hasta aos despus no vino a Barcelona. Efectivamente el
ao de la fundacin nadie lo cuestion hasta que el dominico padre Francisco
Diago quiso ajustarlo a sus mezquinos conatos de hacer a los Mercedarios
dependientes de los Dominicos; tena que mentir sobre este dato para ver de
componer su quimrica teora acerca de san Raimundo en nuestra fundacin,
y le falt tica.
Nuestros historiadores corroboran la fecha de la fundacin con el texto
de la lpida existente en uno de los arcos que se tendieron en el convento de
Barcelona sobre la calle a fin de ampliar su habitabilidad, que ostentaba el
escudo mercedario, sin corona, y esta inscripcin: Este es el primer Monasterio
de la Orden de la Virgen Mara de la Merced, fundada el X de Agosto en el
ao MCCXVIII. Este monumento ptreo fue estudiado en 1766 por el padre
Raimundo Jos Rebollida, que, despus de asesorarse de peritos, lo dat de
finales del siglo XIII191.
El padre Nicols Cavero hizo el seguimiento de don Jaime en el ao
1218, constatando por documentos que aduce, cmo el 24 de junio celebraba
cortes en Villafranca del Peneds; el 1 de julio en Tarragona expresaba gratitud
al arzobispo y al cabildo; el 20 de julio en Barcelona extenda proteccin
y salvaguarda al monasterio de Montserrat; el 10 de septiembre firmaba un
privilegio a los caballeros de Barcelona; el 22 de diciembre rubricaba una
sentencia en Barcelona; as pues, se mantuvo en Barcelona desde la venida
de Tarragona, por lo menos todo el resto del ao 1218192. El padre Faustino
Gazulla observ cmo ninguno de los aos 1219-1234 estuvo por el mes de
agosto ni siquiera ocho das seguidos con sosiego en Barcelona; pero no
Gazulla, Refutacin, p 9.
Gazulla, La Orden de nuestra Seora de la Merced, I p 62 y 63, reproduce la lpida y el
peritaje.
192
Cavero, Varia I, h 4r, 38r-39v; Informe de la Verdad, f 44 y 45: Por este instrumento se
convence el engao de algunos, que pensaron (apoyandose para ello en un texto de Zurita mal
entendido) que el Rey Don Jaime, dicho ao 1218. desde el Mes de Junio en el qual celebraba
Cortes en Tarragona, hasta el mes de Setiembre, en que se cree las volvi celebrar en Lerida;
no avia estado en Barcelona. Y con este discurso han querido algunos impugnar la fundacion
de la Orden en el ao 1218.
190
191
150
15 La fundacin de la merced
sucede lo mismo el ao 1218. El 25 firm con el obispo Berenguer de Palou
una escritura otorgada, segn todos los indicios, en la misma ciudad, y ningn
documento conocido hasta hoy nos lo pone fuera de Barcelona hasta el 3 de
septiembre que aparece celebrando Cortes en Lrida193.
La fundacin se consum con el lustre de los grandes acontecimientos,
participando gran afluencia del pueblo, la nobleza, el Cabildo catedral, el
gobierno de la Ciudad y de todos los estamentos; el Obispo celebr pontifical
en el altar de santa Eulalia e impuso el hbito y la cruz de su escudo a Nolasco,
que luego visti a los dems, Guillermo de Luso, Bernardo de Corbera, Pedro
Pascual y otros. Jaime I nos dio su escudo194.
Estas informaciones, incuestionables, el padre Nadal Gaver las exorna
agregando que el acto institucional de la Merced se tuvo con el mximo
concurso de consejeros reales, nobles, caballeros y ciudadanos, en el marco de
un pontifical, precedido de magna procesin, luego del sermn, en el ofertorio.
El Soberano, liberador de Baleares y Valencia, de memorable recordacin,
receptor paralelo de la aparicin de la Virgen, fue encargado de ser fundador,
institutor y protector, e igualmente los reyes de Aragn que sucediesen al
mismo santo rey se llamaran y fueran protectores de la orden, de la que el
primer fraile y maestro fuera Pedro de Nolasco, que, despus de ser ataviado
con el hbito de la gloriossima virgen Mara, hizo progresar mucho a su
Orden, juntamente con sus compaeros, que fueron fray Guillermo de Luso, al
que l mismo impuso el hbito inmediatamente despus de s, fray Bernardo
de Corbera, fray Pedro Pascual y otros muchos cuyos nombres se darn en su
lugar. Pedro Nolasco -prosigue- ampli muchsimo la Orden y la acrecent con
numerosos privilegios, gracias, rentas, favores temporales; afanndose por
la redencin de cautivos mediante las cuales adquiri los reinos celestiales.
Fund el monasterio de Barcelona, le fue dada la casa de Valencia con sus
pertenencias, fue dada antes de que fuera cogida Valencia, donde estaba una
mezquita. Tambin la de El Puig con sus pertenencias y la casa de Arguines,
como es de ver en los instrumentos195. En ningn momento consign Gaver
Gazulla, Refutacin, p 195 y 196.
Gaver, Speculum fratrum, p 5, 7 y 8. Cijar, Opusculum tantum quinque, p 31.
195
Gaver, Speculum fratrum, p 5, 7, 8 y 14. Qu infantil fue Gaver inmiscuyendo a san
Raimundo en todo, incluso en ayudar al Obispo a vestir el hbito a Nolasco. Recordemos cmo
Gaver nos hace saber que san Pedro Nolasco fue lego, que primeramente se llam procurador
193
194
151
San Pedro Nolasco
los nombres prometidos de los cofundadores, e incluso nos deja la duda de
si fray Pedro de Corbera y fray Pedro Pascual recibieron la librea en el acto
fundacional, pues explcitamente slo lo dice de fray Guillermo de Luso.
Gaver, arrastrando nuestro secular complejo de inferioridad, quera
enfatizar las grandezas mundanales de su Orden, que no fueron ni son tantas.
Aunque, eso s, la Iglesia no hubiera sido la misma sin la Merced. Porque
desde nuestra pequeez, los Mercedarios, inventados por la mismsima
augusta Trinidad, iniciados por la propia Madre de Dios, guiados por Pedro
Nolasco, hemos marcado el cenit en el mandamiento divino del amor y hemos
enseado el modo filial de gozar de Mara.
El padre Francisco Zumel inventa que el Rey convoc asesores,
consejeros, notables y, habido consejo, expidi un decreto para que el 10
de agosto, fiesta de san Lorenzo, pblicamente se fundara la Orden de la
redencin de santa Mara de la Merced. Aade un sermn explicativo con
grandes manifestaciones del pueblo al or el relato; dice que el Rey nos confiri
las barras rojas con la cruz blanca, las insignias de las armas, las propias
que l llevaba, como consta por el real privilegio guardado en los Archivos
barceloneses, y ms tarde nos otorgara infinidad de privilegios en Zaragoza el
ao 1251, muchas e insignes rentas en Barcelona, Valencia y Aragn. Zumel
en tono solemne declara: Encontr en ciertos cdices antiguos que:
1. el serensimo rey Jaime dio el primer hbito de nuestra Orden a
fray Pedro Nolasco,
2. el Rey se hall presente como especial Patrono en la entrega
del primer hbito. Con su propia mano ofreci al obispo el hbito, o sea
tnica, escapulario con capa y capucho, para que con l fuera vestido fray
Pedro Nolasco,
3. ante todo el pueblo.
4. Fray Pedro Nolasco habit muchos aos en el palacio real con el
mismo rey Jaime,
5. fue el primer fraile y primer maestro general,
6. fue maestro general laico caballero.
y luego maestro, que tena asociado al goberno un religioso sacerdote con el ttulo de prior.
Guimern, Breve Historia, p 40, dice que recibieron el hbito los devotos varones que venan
siendo sus colaboradores, de que habla el padre Zumel
152
15 La fundacin de la merced
7. Dios rebel a Pedro Nolasco que fuese el primer fraile, el primero
que recibiera el hbito, como de hecho recibi,
8. firmemente ratifico que l impuso el hbito de la religin a varios
varones probados e ntegros, entre ellos llam a los principales socios
suyos fray Guillermo de Bas y fray Bernardo de Corbera, a los que haba
conocido piadosos amantes de la redencin y ejecutores solcitos del
santsimo instituto. No expresa si stos vistieron el primer da, aunque
parece entenderse,
9. ellos no slo estaban aplicados a la oracin y la contemplacin,
sino que se dedicaban frvidamente a la redencin de los cautivos196.
El padre Felipe Guimern carga su relato de sentimiento, adicionando
a las manifestaciones populares la procession de gracias testificadas, y
demostradas mas con lagrimas que con musicas y cantos; y quedndose
la gente tan embelesada con el sermn que ya no avia quien no desseasse
emplearse en ella con hazienda, y con la vida, y sangre, puesta a cualquiera
trance por los captivos197.
El padre Gaspar de Torres imagina a don Jaime con sus consejeros,
nobles, casi todo el pueblo; dando las barras que son sus armas, en cuanto
fundador y patrn. Al Obispo con todo el clero en la catedral, celebrando de
pontifical tras de solemnsima procesin, otorgando la insignia de su yglesia
que es la cruz, y fue blanca conforme al habito, y vistiendo a Pedro Nolasco
despus del ofertorio, luego que ste pidio que l queria ser el primer fraile;
ya vestido dara el hbito a fray Guillermo de Bas, fray Bernardo de Corbera,
y a otros muchos religiosos; a san Raimundo predicando sobre la divina
Zumel, De initio ac fundatione p 12-14, no se da cuenta del doble significado
de hbito, ignorando que hbito en la cancillera real significa el escudo de armas;
confunde caballeros con laicos, que jams hubo mercedarios caballeros; no deja
claro si el Rey visti a Nolasco o si entreg el hbito para que lo vistiera el Obispo,
pues ambas cosas dice. Fray Guilln de Bas es el mismo que fray Guillermo de Bas;
tambin se latiniza su apellido en Baso; yo unifico el nombre en Guillermo.
196
Guimern, Breve Historia, p 37 y 38, hace que el Rey d el hbito a san Pedro Nolasco
segn expresa el Gaver -dice-, del que no queda ocasion a ninguno de dudar de la verdad de
quanto escribi; y halla propio que vistiera don Jaime porque darle el hbito era como armarle
caballero pues fundaba una orden militar; el Obispo s bendijo el hbito: Si gloria alguna es, y
honra, como lo es grande, ser alguna religion militar, por quanto suele sobre todo espiritual, y
ordinario aadirsele algun corporal, y exterior exercicio santo, y nacido de la caridad.
197
153
San Pedro Nolasco
revelacin. Participaron numerosas gentes de Barcelona y de toda Catalunya,
conmovidas y gozosas. Desde la iglesia mayor fue fray Pedro Nolasco a la
casa real con el rey con su habito, para tratar las cosas tocantes al asiento
de la religin198.
El padre Alonso Remn inspir su relato en Gaver; pero, ponindole
ms flecos. Prefiere a Pedro Nolasco pasando estos nueve das en oracin,
ejercicios espirituales, disciplinas y abstinencia; repartiendo ms limosnas,
confesndose. Hace venir personas clebres desde lejos, a don Sancho to del
Rey, a Guilln de Moncada lugarteniente del maestre del Temple. Engalana la
ciudad. Pone al clero catedral recibiendo a la entrada de la Seo al esplndido
cortejo real de don Jaime con Nolasco a su lado. Se celebra pontifical y se
canta el tedeum. En el sermn un cannigo explica todos los sucesos y anuncia
la fundacin de la nueva Orden, que se realiza inmediatamente despus del
ofertorio. El Rey, como padrino y fundador, presenta ante el Obispo a Pedro
Nolasco, y personalmente le da las barras aragonesas a Nolasco, que es el
primer fraile; mientras que el Obispo le viste el hbito y le entrega la cruz
blanca. Visten el hbito algunos de sus colaboradores, pues ya haban acudido
a l muchos jvenes de la nobleza. Terminada la ceremonia fundacional, toda
la gran comitiva llevan a los nuevos religiosos a un cuarto a espaldas del
palacio real; mas luego la comunidad pasara a una casa que antiguamente
se llam la hospedera de Santa Eulalia, la cual casa con otros acessorios
que se tomaron fue el primer convento. Fue tal el acontecimiento -es osado
Remn-, que no solo en Barcelona, pero en los Reynos de Francia, Navarra,
y Castilla, no se hablava de otra cosa, sino de la nueva Religion del santo
estatuto y vocacin della: y ass acudian de todas partes limosnas, y personas
calificadas y virtuosas a pedir el santo y nuevo habito. El Rey quera estar
Torres, Gaspar de, Regula et Constitutiones, h 2v y 3r. 1 I, c III, h 7r-9v. En la redaccin
latina pone a san Raimundo dando el hbito; as mismo inventa que Nolasco tom de la religin
de santo Domingo las constituciones, ceremonias y canto, aadiendo: Y de esto nos hemos
siempre de preciar y en lo que fuere possible no mudar ni differenciarnos de religion tan
concertada y aprobada, sino imitarla como nos lo manda nuestra constitucin. En la redaccin
latina expresa que el Rey dio el escudo de barras y cruz, pero en la versin castellana especifica
que don Jaime otorg las barras y el prelado la cruz, ratificando: y esta es la verdad. No se ha
de creer que la cruz se nos dio como armas de Aragon, y las barras como de Catalunya porque
la cruz que es insignia de Aragon no es como la nuestra. Nota en la h 27v que los Mercedarios
no llevaban el escudo de metal, sino bordado en el hbito: all puesto un escudo de la orden, no
de oro ni plata, sino llano y honesto de pao o seda.
198
154
15 La fundacin de la merced
tan cerca de Nolasco que se hizo un cuarto junto al convento, y vena a visitar
mucho a los frailes. Los primeros frailes fueron fray Guillermo de Luso,
fray Bernardo de Corbera, fray Guillermo Bas, fray Leonardo, fray Ramn
Nonat, fray Guillermo de san Julin, fray Domingo Doso, fray Berenguer
Casano, fray Sancho de Aragn, fray Raimundo Casano, fray Pedro Solans,
fray Juan de Hierro, fray Arnaldo de Prats, fray Bernardo Casolis, fray Pedro
Amerio, fray Bernardo, fray Pedro Pascasio, fray Ildefonso y otros. Remn
quiere asentar la fecha de la fundacin, el 10 de agosto, alegando: 1. Las
Constituciones antiguas; 2. el Speculum fratrum; 3. las lecturas del breviario;
4. los testimonios encontrados en nuestros Archivos de Barcelona; 5. la
informacin de Jernimo Zurita en sus Anales, libro II, 71; 6. el aserto de
Bernardino Gmez Miedes en su Historia del Rey don Jaime, captulo 8; 7. la
asercin de Gonzalo de Illescas; 8. la manifestacin de Pedro Antonio Beuter
en su Crnica de Espaa parte 2, captulo 4; 9. el aseveracin de fray Juan
de Pineda en su Monarqua, parte 2, libro 22, captulo 23, prrafo 4; 10. las
lecturas de Zumel, Juan de Marana, Guimern, Cijar199.
El padre Bernardo de Vargas se deleita haciendo un reportaje como
si presente se hallara. Pedro Nolasco encuentra a Raimundo en la catedral
orando, le cuenta su visin; Raimundo le confiesa haberla tenido idntica;
el Rey haba enviado un criado a cada uno para que vinieran a su presencia,
mas no hallndolos baja a la catedral y all los avista; les cuenta su relato y
constatan que los tres lo han tenido idntico. Determinan hacer la fundacin
el da de san Lorenzo con gran pompa. Ahora entendi Nolasco la visin del
olivo. Vargas se supera a s mismo, reflexionando cmo la visin de los tres
tena semejanza a la manifestacin de Cristo en el Tabor: san Pedro Nolasco,
Remn, Historia General, f 8, 16r, 19v, 20r, 47v. Rompe lanzas a favor de que el escudo
real fue dado en la fundacin y no en 1251. Dedica todo el c IX, f 28r-31r, a dilucidar quin
dio el hbito a Nolasco, citando a Gaspar de Torres, Felipe Guimern, Jernimo Zurita, Pedro
Antonio Beuter, etc, sin resolverse a nada. Mas cuando el padre Remn escribi su segundo
volumen, haba llegado a sus manos la carta de don Pedro el Ceremonioso al papa Inocencio
VI, del 11 de enero de 1358; por lo que en el l 5, co 6, f 6066, se lamenta de no haber tenido el
documento cuando escribi el primer volumen, dejando en dudoso y en opinin quin vistiera
el hbito a Nolasco, pues ahora se aseguraba en que don Jaime di con sus propias manos
el hbito e instituy cavalleros meramente legos. Mas ya sabemos cmo se equivoca Remn
ahora, que don Pedro habla del hbito significando el escudo real, no el vestido. Nota que los
Mercedarios no llevaban el escudo de metal, sino bordado en el hbito: all puesto un escudo de
la orden, no de oro ni plata, sino llano y honesto de pao o seda, h 27v.
199
155
San Pedro Nolasco
es Pedro, el fundamento de la iglesia; don Jaime, es Santiago, defensor de
la fe; san Raimundo, es san Juan, sabio y caritativo. Nuestro historiador
pone a don Jaime a trabajar desde el 2 de agosto. Convoca a los prelados,
a los concelleres, a la nobleza, a los militares, invitndolos a la fundacin,
cosa inaudita. En consecuencia el da 10 la Ciudad condal de abarrot de
personajes, hasta venidos de fuera. Para la ceremonia compareci el Soberano
en vistosa indumentaria, con Nolasco a su lado, rodeados por la nobleza.
A las puertas los recibi el Obispo, de pontifical, con el clero y el cabildo.
Se cant el tedeum. Se hizo procesin. Predic un cannico sobre la divina
revelacin y admirable aparicin. Al ofertorio el Magnate pidi al Obispo
que procediera a la fundacin. Dio el hbito el Prelado, mientras que el Rey
confiri el escudo entero, barras y cruz. Se levant acta de la institucin de
la Orden, militar y ecuestre, con don Jaime como fundador y Nolasco primer
fraile; siendo conducido por el Soberano con sus compaeros al palacio real,
que les dio para siempre, asumindolos por hijos y familiares, cual cabeza l
del cuerpo constituido por los religiosos, erigidos vicarios del aula regia. Para
que don Jaime figurara como protagonista, el padre Vargas lo pone a designar
los cargos, reglamentar los rezos, organizar las redenciones y sus colectas200.
Acerca del nmero de religiosos de la comunidad fundadora, Esteban
de Corbera seala como primeros compaeros elegidos por san Pedro Nolasco
a Bernardo de Corbera, Guillermo de Bas, Berenguer Casano, Domingo Doso,
Ramn Ullestret, Guillermo de San Julin, Hugo de Mataplana, Bernardo
Scorna, Pons Solans y Raimundo de Montolu, unos sacerdotes y otros laicos201.
No coincide el padre Marano Ribera, que dice taxativamente: Supongo que
en el solemne acto de la ereccin de este Militar Orden Mercenario, segun
dizen nuestros Historiadores antiquissimos, y modernos, y consta de varias
veteranas escrituras, y pinturas, fueron catorze los Cavalleros que vistieron
nuestro Santo Habito Militar, y de cada uno destos se dir ahora su Militar
ascendencia. Nombra a Pedro Nolasco, Guillermo de Bas, Bernardo de
Corbera, Arnaldo de Carcasona, Raimundo de Montolu, Ramn de Moncada,
Pedro Guillem de Cervell, Domingo Doso, Ramn de Ullestret, Guillermo
Vargas, De vita, et gestis, p 4357, Crnica, f 41-43.
Corbera, Vida i Echos maravillosos, f 86r, como buen ciudadano de Barcelona, tiene
inters en hacer presentes en el acto de la fundacin a los concellers y magistrados de aquella
repblica. Asevera que visti a san Pedro Nolasco san Raimundo, y que ya en ese momento el
Instituto se llam de La Merced.
200
201
156
15 La fundacin de la merced
de San Julin, Ugo de Mataplana, Bernardo de Scorna, Ponce de Solans,
Ramn de Blanes202.
Aun despojando el suceso de todos los postizos de los cronistas
imaginativos, queda relevantsimo el acto fundacional de la Merced.
Se escogi una fecha prxima a la manifestacin de la Virgen, el da
festivo ms inmediato, la solemnidad de san Lorenzo, un buen marco por
lo jubiloso de la jornada, y porque el signo martirial del Santo defina a la
Religin redentora que naca. Se ofici en la barcelonesa catedral de la santa
Cruz, significndose que mova a los fundadores un gran amor a Cristo que
con su preciosa sangre nos rescat, como memorar el rey don Jaime II el
Justo en 1302. La ceremonia se realiz en el altar mayor, ante el emblemtico
sepulcro de santa Eulalia, la virgencita barcelonesa inmolada en aras de la fe.
A lado de Nolasco se hall el rey don Jaime, que otorg a la Orden el
propio escudo real, constituyendo a Pedro Nolasco y a sus frailes en familiares
del monarca y protegidos de la corona. Fue tan protagonista que la cancillera
real y nuestros historiadores antiguos lo llamaron el fundador. Pedro IV
el Ceremonioso llegara a decir que la Orden tuvo en el rey don Jaime el
principal fundamento despus de Dios, pues que realiz dos cosas importantes
al servicio de la fe, conquistar a los moros grandes territorios y fundar la
Merced203. El escudo es el testimonio ms fehaciente de nuestro origen, como
lo expresaron tantas veces los reyes. As el 1 de marzo de 1400 el rey Martn
el Humano, que no se harta de llamarse Patrono y Protector de la Orden:
entre otros privilegios que dieron a los Mercedarios nuestros antepasados est
el de que dichos frailes para mayor lustre de su Religin llevaran fijo ante la
faz del corazn figurado o pintado en el vestido superior, o hbito el escudo
representado con el victoriossimo real signo de nuestros predecesores204. Y
el 23 de julio de 1400: es gran honor para nuestra real Majestad en todas las
partes cristianas e infieles cmo lleven nuestra victoriosa Seal en lo cual se
demuestra la fundacin Real de dicha Orden205.
204
205
202
203
Ribera, Primitivo militar laical gobierno, f 187, n 2.
ACA, Cancillera real, reg 557, f 248r y v.
ACA, Cancillera real, reg 2210, f 142v y 143r.
ACA, Cancillera real, reg 2211, f 19r y v.
157
San Pedro Nolasco
Pero ms definitiva result la presencia del obispo Berenguer de
Palou, promotor cannico, cabeza de la Iglesia barcelonesa y de su Cabildo
catedral y, por canciller del Reino, mentor del Prncipe que no contaba
sino diez aos. El Prelado con los cannigos visti a los nuevos frailes el
hbito enteramente blanco, consistente en tnica, escapulario, capucha,
capa de color blanco; recibi su profesin de los tres votos cannicos con
el compromiso en la redencin; les asign la regla de San Agustn como
norma de vida; les impuso, sobre la insignia regia, la cruz blanca en campo
rojo agregndolos al Cabildo catedral. Aquel acto era la autntica y cannica
fundacin de una orden religiosa, que congregacin ya lo eran antes Nolasco
y sus colaboradores. Emitieron el cuarto voto?, pienso que en el contexto
de las Constituciones de fray Pedro de Amer, de obedecer las Constituciones
propias206.
El Captulo catedralicio de Barcelona siempre nos mir, y nos
sigue mirando como cosa propia; cuando hay celebraciones mercedarias
en la catedral compartimos con los cannigos el coro, y lo tradicional
era alternarse ellos y nosotros en los sitiales; el padre Vargas quiso dar
explicacin a esta prctica, inventando que cuando los Mercedarios
dejaron el hospital de Santa Eulalia y el palacio real, mientras se edificaba
el convento de Plegamans, los cannigos aceptaron a los Mercedarios en
el coro, intermedios con ellos; lo propio es pensar que, mientras estuvieron
en el Hospital, los nuestros iban al coro catedralicio. Tambin atribuye
Antilln, Chronologicon, p 4, atribuye al Rey la vesticin del hbito a san Pedro Nolasco,
como que era el fundador pues la Religion que fundava era militar y de Cavallera, y por entones
meramente secular, aunque luego consto y fue compuesta de militar y observante. y secular la
governaron en lo temporal y espiritual asta el ao de 1308... y mas siendo habito secular que
aunque todo blanco era corto hasta la rodilla con su escapulario, que as lo llevavan al principio
los Religiosos seculares y un manto con sus cordones como el que llevan ahora a comulgar los
Comendadores de Santiago. Cavero, Comentariorum, h 74-79, es muy de san Raimundo, pero
hablando de la Regla da la iniciativa al Obispo, pues ste no el otro era la autoridad; igualmente
halla errneo que este buen Santo nos diera breviario y constituciones dominicos, pues estos
religiosos an no estaban ni en Catalunya ni en Aragn. Que despus, ya en el siglo XIV, se
diga que nuestros breviario y misal fueran como los de los Dominicos significa que los nuestros
recibiesen el breviario comn a los Predicadores y a otros, y as no se ha decir que recibieran el
breviario de los Predicadores antes que el de otra orden o colectivo. Las mismas Constituciones
albertinas, fueron organizadas por fray Raimundo Albert, doctor en decretos, y aprobadas por el
captulo general de Agramunt. Concede que san Raimundo pudo aportar algunas leyes al nacer la
Orden, mas no darle el nombre de Orden de la Misericordia.
206
158
15 La fundacin de la merced
Vargas a concesin de la Seo barcelonesa el uso de bonete negro entre los
nuestros207.
Obispo y Rey, en cuanto patronos y fundadores, dotaron a la Orden
con una parte del palacio real y su escudo, don Jaime; con el hospital de
Santa Eulalia, sus rentas y la cruz blanca, don Berenguer. Cancillera real
y nuestros historiadores tienen claro que la Orden recibi el escudo en el
momento de la fundacin, aunque los documentos escritos que conocemos
son posteriores, de 13 de junio de 1251 y 16 de octubre de 1256. Los trminos
utilizados concedemos, loamos, y perpetuamente confirmamos son frmulas
diplomticas, que se emplean incluso en confirmaciones; como se denota en
el diploma segundo, que evidentemente es ratificacin. El privilegio de 1251
lo reiterar Juan I el 11 de enero de 1388 y el 10 de febrero de 1394; el de
1256 lo ratificar Pedro IV el 27 de abril de 1354, Juan I el 11 de marzo de
1389, Martn I el 14 de febrero de 1396. Es de notar que en esos documentos
don Jaime habla de aquel escudo, no de este escudo o hbito; como tambin
que cuando el 20 de agosto de 1306 Jaime II expone al papa los orgenes de
la Merced presenta como simultneas las adopciones de Regla, hbito blanco,
escudo de barras y cruz208.
No me importa repetir que don Jaime no pudo dar el hospital, pues no
era suyo, sino del cabildo catedral; en esto nos desorienta el documento de
Jaime II, del 20 de agosto de 1306, cuando dice que su Abuelo a los laicos que
fundaran la Orden, vindolos entregados a la dicha obra pa dio y confiri el
Hospital de Santa Eulalia, a fin de que prosiguiesen lo que tan devotamente
haban comenzado209. Observo que el padre Cavero hierra pensando que el
Hospital era parte del palacio real210. En qu trminos se nos concedi el
Vargas, Chronica, f 7. Los extremos de Vargas son harto imaginarios.
Guimern, Breve Historia, p 39: Pusole luego el Rey por insignia en los pechos sus armas
reales, como fundador y patron de la orden, que son las que llamamos barras de Aragon, rojas
en campo de oro. Ribera, Real Patronato, dice y repite que Jaime I dot munficamente a la
Orden, mas al hablar del primer hospedaje, f 27, explicita: Dile su Magestad en un quarto de
su Real Palacio, que antes avia sido Regio Hospital, sito las espaldas del mismo Real Palacio,
en que oy reside el Santo Tribunal de la Catholica F, que comunicandose con puerta interior,
con la misma Real Casa, tenia la foranea ante la Canonical, mediando entre esta, y el dicho
Hospital, la baxaja, que oy llaman de la Canonja. Cavero, Informe de la Verdad, f 21-25
209
ACA, Cancillera real, reg 335, f 321r.
210
Cavero, Informe de la Verdad, f 58
207
208
159
San Pedro Nolasco
Hospital, no est claro, pues sigui teniendo un administrador del Cabildo.
Fuimos los mercedarios slo usufructuarios? Es lo que opina el padre
Gazulla211.
As recrea el acto Tirso de Molina, fray Gabriel Tllez. Es un texto
que no tiene valor histrico, pero s literario, pues por algo escribe uno de los
genios de la literatura universal:
Dia, pues, del glorioso Sant Laurencio, salieron desde el real palacio el Rey,
los Grandes, Ttulos y Magistrados, con aparato tan sumptuoso, que ni s si le llame
exrcito pacfico, segn la diversidad de galas, de estados y de gente, o, conforme el
asumpto que los conduca, la piedad, la debocin, insignias y religiones, procesin festiva.
Pero digamos que lo fue uno y otro. Ivan los seglares generosos entreverados en
dos coros con las dignidades eclesisticas, y en quanto a esto y al fin que pretendan que
era instituir una Orden regia- no desdice el nombre que le dimos de campo armado, si
le aplicamos el que el espritu divino atribuye a la Iglesia espossa suya, quando la pinta
terrible como los esquadrones bien ordenados de un exrcito.
Los varones, los estandartes, las cruces de los templos y el ferbor de unos y
otros, alentados con las esperanzas en la Orden que establecan; las msicas regocijadas
al passo que devotas, las lgrimas, que el goo derramaba, los adornos de las calles y
valcones, ya exalando fragancias en humos deleitables, ya cubiertas de flores apacibles, se
blasonaba processin de religiosos, y, sindolo tambin de caballeros, pareca juntamente
exrcito de santos.
Rematbasse con la asistencia magestosa de nuestro liberal, gallardo y deboto
Prncipe, pues en ninguna de estas tres perfecciones, se le igual algn otro de aquel siglo.
A su lado, su apadrinado.
Con esta orden y infinitas bendiciones populares, llegaron a las puertas de la Seu,
donde los esperaba su Pontfice, asistido de su cavildo y clero. Dironles la bienvenida
con el Te Deum laudamus. Entraron en la yglessia. Subieron el Rey, nuestro Patriarca
y Sant Raimundo, asta el altar supremo y hecha la oracin devida, dio principio el coro
al sacrosanto sacrifficio, oyndole a la mano diestra, devajo de su solio, el ynclito don
Jaime y nuestro Nolasco, al lado suyo. Cantse el evangelio, y despus de l, subindose
en el plpito, hizo el eloquentssimo Raymundo un sermn todo apostlico, refiriendo
la merced misericordiossa, que Dios y su virginea Madre se dignaban hacer al mundo
Gazulla, La Orden de nuestra Seora de la Merced, I, p 106.
211
160
15 La fundacin de la merced
todo, y en particular a nuestra Espaa, fundndoles una Orden, que se intitulasse con
entrambos apellidos de Merced y de Misericordia.
Refiriles el aparecimiento milagrosso; lo que en l se les mandaba a los tres
faborecidos; la resignacin de su voluntad, aciones y la mesma vida en manos de la
eterna y de el Obispo su ministro, el generosssimo Nolasco; lo inusitado y superior a
todo voto, de el que haca entre los acostumbrados, por la libertad de los cuerpos y, en su
consequencia, de las almas de los fieles oprimidos en la tirana servidumbre.
Prosiguise la missa, y celebrbala el obispo, asta que llegando el offertorio, don
Berenguel asentado en medio de la messa de el altar, como subdelegado de aquel solemne
ministerio por el Papa, a su lado, en otro sitial, el cataln monarca, y al otro nuestro
Pedro gozoso, precedi una docta y breve pltica, ms copiossa de lgrimas que de
razones; hzola el obispo, no tanto para exagerarle los travajos a que se expona, quanto
para darle gracias y encarecer el nimo y valor, con que se desposehia de si mismo, por
su Dios, por su Madre y por sus prximos.
Preguntle si estaba firme en sus propsitos. Respondi nuestro sancto, entre
suspiros amorosos y humildes reconocimientos, con un s en la lengua y en los affectos
infinitos, votando desde entonces lo que ninguno antes que l ava merecido, esto es, el
quarto vnculo de quedar cautivo por sus fieles, cada y siempre que en ellos peligrasse la
entereza de nuestra fe catlica, aunque l y los de su instituto perdiesen lo ms precioso,
que es la vida, y ratificado por tres veces en estas quatro perfectssimas promessas, le
traslad el Obispo desde la secular milicia a la divina, desde el golfo al puerto, desde la
libertad a la obediencia, y desde los profanos blasones y armas a los perdurables.
Qued nuestro Nolasco vestido el cuerpo de la cndida limpieza, que siempre
le comunic el alma. Qued adornado exteriormente de la librea religiossa de Mara,
como transformado en ella, dentro de sus entraas, por lo virgen, por lo puro, lo piadoso
y lo celeste, que si las propriedades de el amor fino son unir y reciprocar al que ama y al
amado, pudieran dudar las atenciones de el espritu, en esta unin amante, qul fuese
Mara y qul Nolasco.
Hizieron la costa al regocijo bendiciones tiernas en Pedro, como el ms
interessado; en el Rey, como el ms propinquo agente; en Sant Raimundo, como el que
afianz las seguridades de esta dicha; en el obispo, como quien mereci ser ministro de
estos virgineos desposorios, y en los circunstantes, que mezclaban embidias santas entre
affectos amorosos, si bien, todos hijos de un gozo celestial que los vaaba de alegra.
Vistile el escapulario el santo obispo. Tubo la una parte de l nuestro don
Jaime, su padrino. La otra Sant Raymundo, como tercero. Aadi el Rey magnfico
las barras de sus armas a los pechos de la sagrada toga y andubo tan liberal la santa
yglessia que aadi sobre ellas la blanca cruz, inmemorial insignia suya y adbocacin
antigua de aquel templo, resultando de las unas y otras, el escudo regio de las nuestras,
161
San Pedro Nolasco
que, por donacin y privilegio de ambas partes, gozamos por juro de derecho, como consta
de el que despus de algunos aos -para desvanecer dudas a la embidia- nos despach
nuestro Rey en aragoza, en el de 1251, treinta y tres passados de nuestra fundacin
felice212.
El padre Cavero trae a Barcelona, por la novedad y grandeza de la
cosa, a la flor y nata de la sociedad y aduce a Pedro Antonio Beuter: el Rey
llamando a Cortes en Barcelona, instituy el Orden de Nuestra Seora de
la Redempcin de Cautivos. Fue muy solemne fiesta, donde intervinieron
muchos Grandes, y Perlados de Aragn y Catalunya. Tras de solemne
invocacin, -dice Cavero- el obispo subi al altar mayor para oficiar con
fausto pontifical y rito sagrado, vino el sermn y, como que l haba de
presidir a los otros religiosos, Pedro Nolasco fue vestido con el hbito,
que le impusieron Obispo y Rey, siendo el principal autor el Prelado, que
el Soberano slo actu como ayudante. Insiste mucho Cavero en que este
da recibimos ya el escudo real, viendo con esa perspectiva los numerosos
documentos reales de su donacin y confirmacin. Sobre todo valora los
diplomas del rey don Martn en 1400 en los que el Soberano encomia el valor
del escudo que los religiosos portan ante la faz del corazn, fehaciente de la
fundacin, honor de la casa real, monumento obvio y perenne para los reyes
aragoneses, coronado con la cruz, memorial de la sagrada pasin del Seor.
Lo mismo la carta de Jaime II de 30 de agosto de 1306 al papa Clemente
V, en la que memora cmo su Abuelo haba dado a los frailes el hbito
blanco en el que llevaran ante el pecho la insignia de nuestra regia dignidad
bajo la cruz del Seor; infiriendo del texto que la donacin del hbito y
del escudo fue simultnea. Puntualiza que cuando Jaime I en 1251 expresa
concedemos, loamos y perpetuamente confirmamos, est confirmando, pues
filosficamente la conservacin es reiterada o produccin continuada;
tambin puede entenderse que est dando por escrito lo que ya haba otorgado
oralmente; adems en la nueva confirmacin de 1256, tambin utiliza el
trmino concedemos, y en este momento s es claro que estaba confirmando
y no concediendo; otro detalle es que el Rey habla de signum illud, aquel
escudo glosa Cavero- que os concediramos con orculo de viva voz desde
la fundacin de la Orden, y que es de vuestro uso, de nuevo por diploma
Tllez, fray Gabriel (Tirso de Molina), Historia general de la orden de nuestra seora de
las Mercedes, vol I, Madrid 1973, f 35-37
212
162
15 La fundacin de la merced
escrito y perpetuo concedemos, loamos y confirmamos, para en adelante
es a saber el escudo de nuestro signo real y la Cruz blanca superpuesta. Y
an quiere dejar bien claro, acudiendo a Pedro IV el Ceremonioso, que la
institucin y la entrega del escudo y del hbito de la Orden fue una, indivisa
y simultnea213.
Del evento se levant acta, que incomprensiblemente se ha perdido.
Que existi se deduce de ser ste un acontecimiento relevante y presidido
por el Rey. Pero es que de ella habla Jaime II el 22 de julio de 1313,
cuando, queriendo hallar solucin a la divisin que se daba en la Orden
entre los religiosos conservadores y los reformitas, llama a su presencia
a los lderes de los dos bandos, el maestro, fray Arnaldo Rosinyol, y el
prior, fray Raimundo Albert, encargndoles que traigis o aportis con
vosotros el instrumento de fundacin y de dotacin de la Orden214. Se
suele decir que esta acta se perdera por la incuria de los tiempos y los
expolios de las guerras, mas yo pienso que se la hizo desaparecer cuando
la crisis del cambio de la Orden de laical en clerical; era muy contraria a
las tesis de general Raimundo Albert. De ninguna manera se puede pensar
que an exista el acta el 11 de enero de 1358, cuando Pedro IV relataba
al papa Inocencio VI los orgenes de la Merced segn las gestas y otros
documentos legtimos y sumamente fiables, estas fuentes no eran otras que
los documentos de la real Cancillera.
No s de dnde haya sacado el padre Ramn Serratosa la noticia de que
copia de esta acta fuera remita entre las cartas credenciales del municipio
de Barcelona para su Embajador al rey Felipe II en 1574. El Senado de
la Ciudad condal -segn Serratosa- hace recurso al monarca durante los
disturbios de la visita apostlica de la Merced, solicitando el amparo real a
213
Cavero, Comentariorum, h 32-58. Se apoya en Francisco Pea y arremete contra la fbula
de Lupin de Zapata, que pone la fundacin el 9 de agosto de 1218. Sobre quien visti el hbito
a Nolasco, sigue a Gaver, el Rey con el Obispo, informacin -dice- que el padre Gaver no sac
de su cerebro, sino de la tradicin de la Orden, de su juicio y de los documentos, como es de
creer, varn docto, cuidadoso, y de fe incorrupta, no encontrars ninguno anterior o coetneo
que escribiese en contra. La vesticin realizada a una por el Rey y Obispo la pone tambin, dice
el padre Cavero, el Annimo. Nuestro escritor arremete contra Zurita, que se dej decir cmo
la donacin de Jaime I a fray Guillermo de Bas fue personal, no para siempre y para todo el
Instituto.
214
ACA, Cancillera real, reg 241, f 4 v.
163
San Pedro Nolasco
favor del primer convento de la Orden, la proteccin de cuyo patronato real
haban recibido, segn ellos, los Concelleres por orden del rey fundador don
Jaime I. Del texto de la misiva suplicativa y de las credenciales que llevaba
el embajador para Felipe II, se deduce: que el dicho Convento estaba bajo
el patronato del Rey, el cual se comprometi desde el principio a ampararlo;
en l deba residir el maestro general, y, al faltar ste, all deba celebrarse
el captulo electivo de sus sucesores, que habran de ser naturales de aquella
tierra; la casa real se obligaba a costear los gastos de su conservacin y
reparacin, por lo cual la fachada del templo ostentaba las armas reales; y as
mismo se comprometa don Jaime a costear la alimentacin y vestuario de
sus religiosos. Esto es lo que se contiene en dichos documentos, dejndonos
a obscuras acerca del tiempo de la fundacin, que es de esperar se descubra
algn da con el traslado oficial de la clebre acta. Ni es extrao que Gaver
no la conociera, porque estaba fuera del Convento. El padre Serratosa recoge
del padre Marano Ribera que fueron doce los que vistieron el primer da,
toma los tres nombres que da el padre Nadal Gaver y opina de su cuenta
que no puede dudarse de que seran tal vez unos doce; para la fundacin
de un monasterio eran ya necesarios por el derecho cannico antiguo doce
individuos, y es de pensar que el Obispo as lo exigira, por cuanto los
ejercicios de la vida religiosa y el de recoger limosnas as lo reclamaba.
Los nombres de los que figuran en la documentacin de aquellos primeros
aos manifiestan que eran ya bastantes, y los cargos de comendadores
demuestran que eran ya antiguos en la hermandad anterior a la fundacin
cannica de 1218215.
Serratosa, Notas manuscritas. No me resisto a copiar la descripcin colorista que el padre
Serratosa pone al acto de la fundacin: abran la comitiva regia (segn costumbre en esa clase
de solemnidades) los reyes heraldos o reyes de armas con el real estandarte, la bandera bicolor,
herencia de los Condes de Barcelona; segua la corporacin municipal con sus concelleres con
sus maceros y timbales, de amplias gramallas coloradas forradas de blanco armio; vena el
arte de nobles y caballeros, el clero, obispos y abades, y la cerraba el Rey de hermosa estatura,
de rubia cabellera hasta los hombros ceida con la real diadema, llevando a su derecha al
Infante Soberano y al otro lado al Real Canciller el obispo, y cerraban montados los nobles
y caballeros de la camara real... y sigue con una descripcin minuciosa, cual de reportero
presente. Corbera tambin persona a los concellers y magistrados de aquella repblica, pero es
data anacrnica, que los concellers an no existan.
215
164
15 La fundacin de la merced
C15 Catedral 05Gris.psd
165
C16 Rey Jaime.psd
16
Orden real, Jaime I el Conquistador
Naci Jaime I el 2 de febrero de 1208; muri el 27 de julio 1276. De
arrogante figura, hombre ms bello del mundo, al decir de Bernat Desclot;
tuvo una infancia dura, como hurfano desde los cinco aos. Comenz a
reinar de once aos, en 1218; se cas a los trece; sobrevivi entre la maraa
de las luchas nobiliarias y las embrid.
Posiblemente haya influido en su adiccin a la obra de Pedro Nolasco la
experiencia de su niez cautiva y desgraciada. Al morir trgicamente su padre
Pedro II en Muret el 13 de septiembre de 1213 qued de cinco aos, hurfano
tambin de madre, en poder de Simn de Monfort; y cuando el papa Inocencio
III logr en 1214 que fuera enviado a su reino de Aragn, estuvo bajo la tutela
de los Templarios en Monzn hasta que, en 1218, inici su reinado personal,
pero rodeado de ricos-hombres ambiciosos, que promovan toda suerte de
turbulencias. Las conquistas de Baleares y Valencia son consecuencia de la
voluntad de los poderosos de mantener y aumentar el comercio.
Tom Mallorca el 31 de diciembre de 1229, luego Menorca (1231) e
Ibiza (1235). Entr en Valencia el 9 octubre 1238, llegando despus hasta
Jtiva. Reconquist Murcia en 1266, para Castilla, segn se haba convenido
por el tratado de Almizra (1244). Inici la expansin hacia Italia, casando a su
hijo Pedro con la princesa Constanza de Sicilia. Hizo una expedicin a Tierra
santa en 1269 partiendo desde Barcelona; aunque parcialmente malograda por
furioso temporal, la expedicin obtuvo la conquista de San Juan de Acre.
Este hombre singular, de slo diez aos intervino en la ereccin de la
Merced, con tal ingerencia que fundador lo llaman centenares de veces sus
sucesores en la Corona aragonesa y tal lo testimonian nuestros historiadores,
que pecan de idealistas acerca de la figura de nuestro Fundador legal, que
califican de santo y egregio, sumamente preocupado por los cautivos.
El padre Nadal Gaver es bien explcito:
San Pedro Nolasco
Ha de saberse que el primer fundador e institutor de la sagrada orden de
santa Mara de la Merced de los cautivos fue el serensimo y santsimo rey Jaime I de
encomiable memoria;l haba de ser fundador, institutor y protector, al igual que los
reyes de Aragn que sucederan al santo Rey, haban de llamarse y ser protectores. Pedro
Nolasco, luego de la revelacin de la Virgen, acude a l suplicando que tan excelente
obra revelada divinamente en su reino fuera llevada a plena perfeccin, instituyendo la
nueva orden para su fin especfico y destinada especialmente al servicio divino, por el
que los cristianos detenidos en poder de los agarenos fueran arrancados de sus manos y
redimidos.
Gaver asevera, otorgndole la iniciativa, que el Rey tan pronto como
conoci el proyecto del cielo, alegre sobremanera, puso en ejecucin lo que
divinamente haba sido revelado y propuesto para gloria de Dios y utilidad de
la fe ortodoxa, para gloria y honor de su Madre. Llam al obispo Berenguer
de Palou, a los representantes de la ciudad y del Cabildo catedral, as como a
Pedro de Nolasco y, entre todos, determinaron llevar a la prctica la voluntad
del cielo el inmediato 10 de agosto de 1218, festividad san Lorenzo. Y no
se limit su patrocinio a los tiempos de san Pedro Nolasco, prosigue Gaver,
sino que gobernando fray Guillermo de Bas fue dilatada mucho la Orden por
el ilustrsimo rey Jaime, que la haba fundado, pues fue dado el signo que
llevamos ante el pecho y fueron confirmadas por dicho Rey todas las cosas
dadas a Pedro Nolasc, primer maestro, y muchas otras hechas para aumento
de la Orden, que sera largo de enumerar216.
El padre Pedro Cijar explica que llevamos los Mercedarios en el escudo
las barras de Aragn para patentizar que el rey de Aragn fund esta santa
Religin. Porque Nolasco recibe la revelacin de la Virgen con el encargo de
ir al Rey y contarle la visin, a fin de que l sea el fundador, mientras que
Nolasco queda en el primer fraile de la religin217.
El padre Gaspar de Torres constituye al Rey fundador, dador de las
barras de su escudo, de muchos privilegios y rentas en Barcelona y Valencia,
procurador de la aprobacin papal; mientras que a Pedro Nolasco lo conforma
primer fraile, ejecutor serensimo de muchsimas redenciones con el apoyo de
Gaver, Speculum fratrum, p 57. p 15.
Cijar, Opusculum tantum quinque, f 31.
216
217
168
16 Orden real, jaime i el conquistador
todo el pueblo, institutor de muchos frailes, fundador de diversos conventos
en el Reino. Gaspar de Torres proclama a don Jaime hombre providencial:
Siendo nuestra Espaa quasi toda posseida de infieles, y siendo de tantas
partes los Christianos afligidos y presos, embio Dios de su mano al mundo para
remedio y libertad de los Christianos, al invictissimo Rey don Jaime. Aunque
este catolico rey don Jaime en su vida oviesse hecho algunos peccados, no por
esto hemos de pensar no aver sido escogido por Dios y gozar de Dios para
siempre... Naci milagrosamente, porque su padre slo por engao cohabit con
su madre, Mara de Montpellier, que aborreca. Se dieron signos portentosos en
su alumbramiento; la eleccin de su nombre fue designio celestial, por cuanto al
igual que Santiago, patrono de Espaa, avia de ser protector y defensor contra
los Moros. Siendo nio varias veces se libr de intentos de asesinato perpetrados
por vidos de su trono. Animoso y liberal, zelosissimo del aumento de nuesta
sancta fe, en los reynos que gano por su devocin y mandato se edificaron dos
mil iglesias. Muy hermoso, de buena disposicin, entre todos por grandes que
fuessen siempre sobrepujava gran parte de la cabea. Venci en treinta batallas
campales contra los moros, ganndoles Mallorca, Menorca, Murcia y Valencia,
adems de Almera para Castilla. Se le manifest la santsima Virgen para curarlo
de una enfermedad, as como san Jorge en varias batallas. Sometido en su niez,
aprendi a valorar la libertad, que procur para los cautivos cristianos. Tenia el
dia para las guerras y governacin de su reyno, la mayor parte de la noche era
rezar y negociar con Dios. El 1 de agosto de 1218 se le aparecio la madre de
Dios, y le declaro quanto servia a Dios en el zelo que mostrava en pelear contra
los infieles y liberar a los Chistianos cautivos, le expres cmo sera gratsimo
al Seor que instituyese a su nombre la congregacin que se intitul orden de
nuestra Seora de la merced, por la vision de nuestra seora, y la merced que el
rey recibio de Dios en la libertad que alcano quando pequeo, y por la merced
que se haze a los Christianos quando son rescatados del poder de infieles. El
padre Gaspar valoraba mucho el escudo mercedario, llegando a decir:
Como ay tantos religiosos vestidos de blanco han acaescido en muchas partes
defectos de algunos de do ha resultado grande infamia a otros, hemos de procurar toda
honestidad en todo lugar y holgarnos de llevar nuestra particular insignia que no puede
llevar mayor honrra el que bien vive218.
218
Torres, fray Gaspar, Regula et Constitutiones, h 3r. Libro I, c I-III, h 1v-6v; c X, h 28r.
169
San Pedro Nolasco
El padre Francisco Zumel (1588) traza de Jaime I la semblanza ms
aduladora e irreal: nacido maravillosamente, llamado Jaime por divina
providencia para ser como el Apstol batallador, el ms guapo, el ms alto, el
ms poderoso, el ms cristiano, el protector de la fe, el constructor de dos mil
iglesias. Lo alinea entre los enviados por Dios, Cristo, Isaas, Jeremas; lo ve
otro Judas Macabeo que llevaba en una mano la espada y edificada con la otra.
Sufri prisin del conde de Monfort para que aprendiera a valorar la libertad.
Actu como dispensador de la divina misericordia, cuando ms recios eran
los peligros para los cuerpos y las almas; como excepcional derrocador de
los brbaros y aprehensor de sus esclavos. Cumpli la disposicin divina de
fundar la orden 1. para alabanza de Dios, 2. honor de la santsima Virgen,
3. utilidad de la fe cristiana, 4. liberacin a los pobres cautivos del poder de
los Agarenos, 5. dedicacin especial al verdadero oficio divino, consagrada a
la par a la alabanza divina, la oracin y la contemplacin. Lo asevera as de
solemnemente:
Encontr en unos viejos cdices, que el serensimo rey Jaime dio a fray Pedro
Nolasco el primer hbito de nuestra Orden en presencia de todo el pueblo, y que,
por esto, fray Pedro Nolasco habit muchos aos en el palacio real juntamente con
el mismo rey Jaime.... El catlico rey Jaime, desde el mismo primer momento de la
fundacin, se llev consigo a fray Pedro Nolasco, para que habitase el palacio real y
el domicilio real Se dice que el rey Jaime diese el primer hbito de nuestra religin,
porque como patrono especial estuvo presente en la entrega del hbito, y con su propia
mano el hbito de la Orden, o sea la tnica, el escapulario con la capa y la capucha,
lo present al obispo de Barcelona para que por l fuera vestido el dicho fray Pedro
Nolasco
Como sea que el amor divino y su imponderable caridad hacia el hombre siempre
haya impulsado al Seor a escuchar prvidamente el clamor de los justos y los lamentos de
los santos, perennemente reacio a castigar los delitos y crmenes de los humanos, movido
de compasin, envi a los profetas Jeremas e Isaas, para que, valerosos denunciantes,
apartasen a las personas del camino de la perdicin y evidenciasen sus vicios...
Como quiera que se acrecentaran por doquier los peligros para los cuerpos
y para las almas, Dios, movido del sagrado ardor de su amor, para que librase al
pueblo fiel de la esclavitud de los infieles, envi al poderossimo y cristiansimo Jaime
rey de Aragn, nacido milagrosamente, que quiso fuera eminentemente el debelador de
los brbaros. El que, no solamente impugnara la perfidia de los sarracenos, sino que
tambin liberara de sus manos a los mseros cristianos cautivos esclavizados por ellos.
Por lo que es llamado el Conquistador en los anales histricos.
170
16 Orden real, jaime i el conquistador
Pues al igual que el santsimo Santiago apstol de Cristo fue singular patrono
de Espaa, as este nclito rey Jaime fue protector de la fe y propugnador de la religin
cristiana contra los impos sarracenos.
Mientras oraba pidiendo a Dios la libertad de los cristianos y la expulsin de
los moros de los confines de Espaa vio a la santsima Madre de Dios, de la que oy que
se haba de instituir una orden que estuviese perpetuamente dedicada a la redencin de
cautivos, de la que deban ser l y sus nclitos sucesores patronos y protectores. Consinti,
accedi magnnimamente y con humildsimos modales prometi que sera fundador de la
Religin dedicada a redimir y liberar a los desgraciados cautivos219.
El padre Felipe Guimern hace protagonista a don Jaime, que figura
fundador, hasta incluso atribuirle que personalmente vistiera el hbito a san
Pedro Nolasco. Pero arremete contra Beuter, Alonso de Villegas y los autores
que dan la iniciativa fundacional al Soberano, como que estando cautivo
de nio en poder del conde Monfort habra hecho voto de fundar una orden
redentora. La iniciativa, remacha Guimern, vino del cielo, de la expressa
voluntad de Dios, con particular revelacin de su madre testificada220.
El padre Juan Antilln explicita que san Pedro Nolasco fue el primer
religioso y don Jaime el verdadero y absoluto fundador de esta Religin, y
el que a boca llena se al con el nombre de fundador Patron y Protector
della, pues la fund, erigi, instituy, cre; y por tal lo tuvieron siempre los
dems reyes sus sucesores, como se aprecia en multitud de diplomas suyos
sintindose patronos y protectores de la Orden. l visti el hbito a san
Pedro Nolasco, pues fundaba una orden militar. Pero Antilln halla reparo
en poner al Patriarca en condicin inferior al Rey, as que llama fundadores a
los tres gestores. stos se dieron a deliberar, acordando ceder la primaca al
Soberano: a Nolasco, como primer fraile, le tocaba el nombre de institutor y
fundador; don Jaime haba de servir de patrono y ayudante, por lo que tambin
tena una parte en el nombre de fundador; su majestad poda quedarse con el
219
Zumel, De initio ac fundatione p 14, 17, 7, 9, 12; De vitis Patrum, p 37 El padre Serratosa
opina que los vetustos cdices de Zumel duermen todava en algn fondo desconocido de
Salamanca, donde los dej Zumel, y sealan la primitiva versin de los orgenes de la Orden
en su forma original, anterior en cosa de dos siglos a la tradicin de Gaver y de Cijar. Zumel
distingue muy bien los Cdices primitivos de los posteriores de Gaver y Cijar, citando a los
primeros como cdices vetustos y a stos como autores.
220
Guimern, Breve Historia, p 41.
171
San Pedro Nolasco
nombre principal de fundador, como el ms importante. Los tres gestores de
la fundacin:
dieron la mano al Rey en todo para que dispusiesse y ordenasse del modo que
se avia de hacer, y se alasse con el nombre de fundador de la dicha orden y Religion; a
lo menos era punto de urbanidad y criana dexarsele en sus manos; y que se la dieran
en esso pues como persona de tanta magestad y como Rey cuidaria mucho mas de la
Religin nueva que cualquier otro, quedando para siempre su magestad y sus sucessores
por Patrones y Protectores de Religion que por manos de un Rey se avia creado y
fundado.....
Al Rey don Jayme le llaman fundador en muchos privilegios de infinitos que nos
an concedido desde que se fundo la Religion hasta oy dia, y lo que es mas es el deirlo el
mismo Rey don Jayme, y todos los demas Reyes sus sucesores....
El primero que engrandei y ennobleci y condecor la Religin de nuestra
seora de la merced con sus mercedes y Privilegios Reales, fue el inclito Rey don Jayme I
de Aragon como Patrono, y fundador que fue della; y aunque es verdad que no se halla
merced ni Privilegio por escrito y en forma asta el ao 1248; cierto es que no hay duda
de que las avia dado antes y conedido muy grandes y copiosas como se vio en algunas
de que no hay Privilegio en forma y sea la primera la que nos concedi de la Iglesia de
nuestra seora del Puche....
El da de la fundacin el Rey a Nolasco le recibio debaxo de su tutela y amparo
llevandosele desde alli con gran acompaamiento a su Palaio real a donde le tuvo
algunos dias aunque pocos, porque luego le dio vivienda a parte arto erca del Palacio....
221
.
El padre Remn da el protagonismo a don Jaime. A l, despertndolo,
se le aparece la Virgen cortejada por doce hermossimas doncellas, para
encargarle la fundacin de la Merced. En tanto que Nolasco es el primer
fraile. Para Remn, el Monarca fue un ser privilegiado, por el modo de su
concepcin, por su nacimiento en la madrugada de la fiesta de la Purificacin
e inmediato ofrecimiento a Dios en todas las iglesias de Montpellier, por su
bautismo en la iglesia de Santa Mara222.
ACA, Manuscritos miscelnea, vol 39, Antilln, Chronologicon, p 9, 10, 11, 16 y 23. En la
p 6 seala: Antilln que hasta el padre Diago en sus Anales de Valencia, libro 7 cap 50, llama
nuestro patrn y fundador a Jaime I, pero en la p 11 echa en cara a ste y otros historiadores el
desconocimiento de la innumerable documentacin real sobre la Merced.
222
Remn, Historia General, f 1r y v, 8v.
221
172
16 Orden real, jaime i el conquistador
El padre Vargas inventa, cmo recordando su propia cautividad y
miseria, tena la preocupacin de reprimir a los sarracenos y arrancarles
sus cautivos; cuando andaba en esos proyectos, supo de un grupo de laicos
que desde haca algunos aos haban formado una sociedad redentora, cuyo
superior era el noble Pedro Nolasco, francs de origen, pero ya muncipe de
Barcelona; lo llam y le ofreci todo su apoyo223.
Esteban de Corbera no se queda atrs en ponderaciones hacia el Rey
pues ocuparon sus virtudes i azaas todas las lenguas de la Fama... Respeten
todos su nombre, veneren su valor, reconozcan las ventajas que se le deven,
i crean de su grandeza, que todas las alabanas que pueden salir del mayor
encarecimiento, vienen a quedar cortas, si se miden con la verdadera
estimacin de sus mritos. Para Esteban de Corbera, Jaime I es el primer
fundador, siendo Nolasco otro fundador, como basa desta coluna, i primera
piedra deste edificio. Instituy el Rey la Merced por mandato de Dios y
revelacin de la Virgen como dicen los papas; la protegi l y sus sucesores lo
mismo. Fue uno de los reyes ms valerosos, conquistando Mallorca, Valencia
y Murcia, donde fund dos mil iglesias, todas bajo advocacin Marana;
particip personalmente en treinta batallas campales, venciendo siempre;
nada intent que no lo lograra; ningn prncipe se le opuso; enfren a los
vasallos mayores; ampar a los buenos; castig a los malos; las potencias del
mundo le respetaban, admiraban y buscaban su amistad. Esteban de Corbera
concede, s, que el Rey cont con el Obispo224.
El padre Manuel Marano Ribera asevera que fue primer Fundador,
pues di, y comunic el ser tanta Religin, engendrandola mysticamente
como verdadero padre y patrn. Y se apoya en testimonios de los reyes de
Aragn:
Jaime I se llama fundador el 30 de septiembre de 1255 y el 27 de marzo de
1256 en la donacin de San Vicente de Valencia. Otorg la regala de la redencin
de cautivos, como que sola y exclusivamente los Mercedarios garantizaban las
condiciones de quienes practicaban la redencin, garantes de 1. proveerse de
salvo conducto real para su seguridad entre los brbaros, 2. no manifestar los
Vargas, Chronica, f 33.
Corbera, Vida i Echos Maravillosos, f 60r-61r.
223
224
173
San Pedro Nolasco
secretos y arcanos del reino cristiano, 3. no trasportar moneda sin autorizacin
real, 4. no correr peligro de daarse espiritualmente en el trato con los infieles, 5.
estar dotados de cristiandad, bondad y pericia.
Jaime II el 24 de enero de 1303 escriba que la Orden fuera por nuestros
predecesores dotada, y decorada con muchsimas munificencias. El 20 agosto de
1306 giraba al papa el tantas veces repetido diploma referente de nuestros orgenes.
El 20 de abril de 1309 intervena en el cisma de la Orden advirtiendo a prior y
maestre cmo es sabido que vuestra Orden tuvo origen de nuestros predecesores.
El 4 de mayo de 1319 deca a concelleres y prohombres de Barcelona: No creemos
que ignoris cmo el Ilustrsimo Seor Jaime, nuestro abuelo, constituy la Orden de la Merced
de los Cautivos.
Pedro IV el 20 de febrero de 1356 patentizaba: Porque esta Orden fue
erigida y fundada por nuestros predecesores para tan piadosa obra de la redencin
de cautivos, por eso esa Orden la debemos favorecer. El 11 de febrero de 1358
expresaba al Papa, al cardenal Nicols y al General mercedario: por las gestas, y
otros documentos legtimos, y altamente fiables, nos consta que el Serensimo
Prncipe Don Jaime Rey de Aragn nuestro Bisabuelo, constituy la Orden de
Santa Mara de la Merced de los Cautivos. El 21 de marzo de 1368 determinaba
que sus predecesores instituyeron la Orden, a la que aportaron muchas rentas.
Y el 3 de julio de 1383 asentaba cmo la Orden fue fundada, y dotada por nuestros
predecesores.
Juan I el 15 de marzo de 1382, an infante, expresaba a su padre: sois
patrn, cabeza, dotador de la Orden. El 10 de abril 1388 y el 3 de mayo de 1391
pregonaba cunto deseamos afectuosamente, como principal protector, y Padre de la expresada
Orden, mantener, y conservar a ella, y a sus frailes cual nuestros hijos adoptivos, as que
sancionaba la privativa de redimir. El 16 de diciembre de 1390 informaba a sus
oficiales de que el Seor Jaime nuestro Bisabuelo instituy esta Religin, a loor del
Seor, y honor de nuestra Casa Real.
Martn I el 4 de agosto de 1397 revelaba: pregonamos incesantemente el
ardoroso amor hacia vuestra Orden y Religin, nos acucia el mismo ardor a procurar que
nuestra real soberana discurra solcitamente cmo reciba incremento esa Orden de la que somos
principal defensor y protector. El 1 de marzo de 1400 deca al obispo de Elna: Nos,
que somos Protector, y Patrono de la sagrada Religin de la Orden, y de los Frailes predichos.
El 29 de enero de 1402 proclamaba: Los frailes de la Orden de Santa Mara de la
Merced de los Cautivos, que por nuestros sucesores fue fundada y dotaday formulaba
una declaracin de principios: Queremos que todas estas cosas se realicen por
reverencia de nuestro Altsimo Creador, y para que los Cautivos sean redimidos
ms rpidamente del poder de los infieles. E innumerables veces hizo saber de
su amor a los frailes, su pasin por la Orden, sus lauros de patrono, protector y
conservador, pues, como explicaba al papa el 1 de diciembre de 1405: ansiosamente
procuramos que la cndida Orden de la buenaventura Mara de la Merced, dedicada por los
174
16 Orden real, jaime i el conquistador
serensimos seores reyes de Aragn nuestros predecesores, significada por la Cruz salvadora y
nuestras reales armas y con no pocas libertades y privilegios realice su misin redentora a fin de
que los retenidos bajo la dura crcel de Mahoma sean arrebatados de las manos de los infieles
Alfonso V el 16 de octubre de 1417, el 2 de septiembre de 1441, el 6 de
febrero de 1442 y otras muchas veces alardeaba de ser l y sus predecesores los
principales celadores de la propia Orden protectores y directores. El 22 de
mayo de 1430, buscando la composicin entre el general Nadal Gaver y el padre
Antonio Dulln, esgrima: como que estn unidas por derecho de Patronato y por las dems
prerrogativas expresamente reservadas es a saber a nos y a nuestra excelsitud real, aquellas
cosas que se nos deben a nos y a nuestros Predecesores, como a fundadores de la mencionada
Orden nos pertenezca no sin razn entender acerca de lo cmodo y de lo incmodo El 23
de noviembre de 1439 expona al concilio de Basilea: Creemos que sabis, cmo aquel
Rey Jaime, antiguo de clebre memoria, con la autoridad de la Sede Apostlica instituy, y fund
la Orden de Santa Mara de la Merced, para pedir, y recibir Limosnas de los piadosos fieles
de Cristo, a fin de erogarlas despus en la redencin de los siervos Cristianos aherrojados por
los Brbaros, y los Sarracenos. El 21 de mayo de 1448 comunicaba al sumo Pontfice:
Dicha Orden fue fundada y dotada por los ilustrsimos Reyes de Aragn nuestros
predecesores de buena memoria. Y el 18 de abril de 1457 explicaba a todas las
primersimas autoridades: Os quiero asegurar, de qu manera la Religin, u Orden de
la Bienaventurada Mara de la Merced fue fundada, e instituida por el Seor de memoria
encomiable Jaime I, Rey de Aragn.
La reina doa Mara muchas veces manifest su amor a la Merced, por
razn de sus orgenes. As el 6 de diciembre de 1396 les caa al obispo de Urgel
y al clero de Berga, que estaban insultando y perjudicando a nuestros religiosos:
deseamos preservar las casas de la orden de Santa Mara de la Merced, la que
fundaron con piadosa devocin los ilustres predecesores del seor rey y que es
su patrono y defensor; ni el rey ni yo podremos tolerar ecunimemente esas
conculcaciones. El 16 de julio de 1446: no slo ese monasterio, sino toda la Orden de
dicha Religin de la Bienaventurada Mara de la Merced estn bajo la especial Proteccin regia
y nuestra, esa Orden fue fundada por los gloriossimos antecesores prncipes reyes de Aragn, y
son capellanes y de la capilla real portantes en su hbito las insignias y armas regias. Intervino
en muchos asuntos internos, sobre todo con el intrigante padre Antonio Dulln.
Juan II el 10 de enero de 1459 y el 9 de enero de 1467 exteriorizaba su
obligacin de conservar en todos los aspectos a la Orden como padre piadoso
como fundadores, institutores, conservadores, reformadores. El 1 de febrero de
1460 se constitua en conservador, director, defensor y protector de la Orden y
de la Redencin queriendo seguir los pasos de los ilustrsimos seores Reyes de
Aragn nuestros predecesores, que dicha sagrada Orden loablemente fundaron,
e instituyeron y puntualmente defendieron y mantuvieron. El 20 de enero de
1469 memoraba a los colectores de los subsidios eclesisticos cmo la Merced:
fue fundada, creada, y erigida por el Serensimo Don Rey Jaime I. El 27 de
175
San Pedro Nolasco
abril de 1474 esgrima ante la curia romana: la cual Religin fue fundada por nuestros
Predecesores a causa de la cual fundacin todos los Religiosos de la Orden, en cualesquiera
reinos y partes que estn, llevan las armas de Aragn en los pechos. El 5 de septiembre de
1477 explicitaba que esta Orden recibi la fundacin y la dotacin de nuestros
predecesoresy l quera apoyar las Redenciones de los Cristianos, de modo que
se hagan ms frecuentemente.
Fernando II el 5 de enero de 1493 favoreca la Orden porque el Rey
Jaime de recuerdo divino, nuestro predecesor en los Reinos de Aragn, fund,
con autoridad, y consentimiento de Romano Pontfice, dicha Religin de la
Bienaventurada Mara de la Merced, para redimir los Cautivos Cristianos, de las
manos de los infieles.
Felipe II el 10 de junio de 1577 endilgaba al Papa: considerando, que la dicha
Orden, y Religin, fu fundada por el Serensimo Seor Rey Don Jayme, y que somos Patrones
de ella, y est baxo de nuestra proteccin; en consecuencia deba amparar y preservar
todas sus prerrogativas a favor de su obra redentora. Y el 28 de agosto de 1595
proclamaba al Consejo de Aragn: como deveys tener entendido, la Orden de Nuestra
Seora de la Merced, la instituy el Sr. Rey Don Jayme, mi predecesor de felice recordacin.
Felipe III el 7 de marzo de 1604 instaba al papa Clemente VIII la
ratificacin de todos los privilegios e indulgencias, por estar la dicha Orden, que
fund el Serenissimo Seor Rey Don Jayme de Aragon, debaxo de mi Real proteccion, y amparo.
Por su mediacin el 23 de agosto de 1606 el papa Paulo V ratific los indultos,
privilegios, constituciones, reformas de la Merced, alegando ser inducido por su
peculiar devocin hacia la Virgen Depara, primera y verdadera Fundadora de
esta Orden. El 23 de noviembre de 1613 otorgaba la edificacin del convento de
Barcelona en atencin al Serensimo Rey Jaime nuestro predecesor, fundador de
la misma Orden, y del Monasterio. Y repetidas veces aleg que sus predecesores
haban fundado el Instituto.
Felipe IV el 20 de agosto de 1622 privilegiaba al convento barcelons,
pues nos hemos asegurado por legtimos Privilegios, e instrumentos, exhibidos en nuestro
Sagrado Supremo Concilio de Aragn de que dicha Orden, y Convento por el Serensimo,
e Invictsimo Rey Jaime, haban sido instituidos, y erigidos, y por los sumos Pontfices, bajo el
nombre, y el ttulo particular de la Redencin de Cautivos fue aprobado, y confirmado, y que
todos los Religiosos de la Orden, al tiempo de su profesin, la carta este compromiso juraban
y prometan solemnemente, y que slo a ellos, y no a otros, les era lcito y les estaba permitido,
en los Reinos de la Corona de Aragn, llamarse, intitularse, y nombrarse Redentores de
Cautivos. El 12 de junio de 1660 confirmaba una concordia entre Mercedarios y
Trinitarios atendiendo a que dicha Orden existiese bajo nuestro Real Patronato,
desde el nclito, y clebre conquistador, el ilustrsimo Rey Jaime, y sancionaba
que nicamente redimieran los Mercedarios porque la multitud de redentores
pudiera crear confusin, altercados, peleas acerca de los legados, retrasndose as
las redenciones y ocasionando ms costas en viajes y medios.
176
16 Orden real, jaime i el conquistador
Felipe V el 4 de abril de 1704 invocaba su real patronato para otorgar
la fundacin en Alicante de un hospicio que facilitase las gestiones de
redentores y redimidos. En su tiempo qued ratificado por el Batlle general
de Catalunya, a exigencia del fiscal patrimonial de su Majestad, el 6 y el 27 de
octubre de 1702, que don Jaime I fue fundador de la Merced. Se cerraba as
otro rifirrafe entre las dos rdenes redentoras; pues los Trinitarios buscaban
todos los subterfugios verbales y mentales posibles para no confesar que el
Conquistador fuera fundador del Instituto, pero se les oblig a reconocerlo el
4 de abril de 1704225.
El padre Jos Nicols Cavero da a don Jaime un carisma providencial:
Nacio este gran Rey al mundo por una muy particular providencia de Dios, que
lo escogi para abatir el orgullo de los Mahometanos, y propagar la Religin Christiana,
educandolo antes en trabajos, y dandole gustar desde su niez, si no el cautiverio, por
lo menos hartas semejanzas de l: y en la custodia agena, aunque muy Catholica mano,
del Conde Simon de Monforte en Francia: y despues en su Reyno, con el retiro de dos
aos y algunos meses en el Castillo de Monzon Parece que el Seor le depar estas
experiencias, fin de hacerlo tierna y vivamente sensible, las que acompaan en el
cautiverio a los Cristianos, debaxo la tyrania de los Infieles.
Ser fundador, dice Cavero, es verdad tan firme, sentada, y universalmente
recibida, que hazerle contradiccion, sembrar dudas contra ella, no debe
estimarse por razon, sino como ultimo esfuerzo de la porfia. Lo corrobora con
las decisiones judiciales contra los Trinitarios, las constituciones pontificias,
la liturgia, los apcrifos; los documentos de donacin de San Vicente de la
Roqueta de 30 de septiembre de 1255 y 27 de marzo de 1256; la carta de Jaime
II a las autoridades de Barcelona el 4 de mayo de 1310; la misiva de Pedro IV
al papa el 11 de enero de 1358; la disposicin de Juan I a sus ministros el 16
de diciembre de 1390; el mensaje de don Martn I al magistrado de Perpin
el 1 de marzo de 1400; el informe de Alfonso V al concilio de Basilea el 23
de noviembre de 1439; las ratificaciones de Felipe IV al supremo Consejo
de Aragn el 20 de agosto de 1622 y el 12 de junio de 1660. Cavero incluso
atribuye al Soberano: que determinase la forma de nuestro hbito, con el
consentimiento de san Pedro Nolasco, pues la Virgen -precisa- slo design
el color, blanco; que dispusiese que en el escapulario mercedario estuviese
225
Ribera, Real Patronato, f 5-18, 100-108, en todo el extenso e intenso volumen.
177
San Pedro Nolasco
prendido el escudo; que ayudase al obispo a vestir a Nolasco, imponiendo
personalmente el escapulario226.
La tradicin hace muy cercanos a Pedro Nolasco y a Jaime; hasta
imaginar al Patriarca ayo del Nio soberano. Dudo que tal fuera, pero el
prestigio de Pedro desde 1203 hace absolutamente probable su influencia
en Barcelona, tanto en la Iglesia como en Corte; de otro modo no se
comprendera que ambas instituciones se convirtieran en patrocinadoras de
la Orden.
El favor del Rey fundador se manifest as mismo en la institucin de
diecisiete conventos para sus frailes y la aprobacin de otras fundaciones:
1. El primero fue el de Barcelona, radicado en el mismo palacio real. La
posterior fundacin junto al mar fue obra de Ramn de Plegamans,
pero Jaime I siempre la tutel; as el 28 de agosto de 1250 confirm
las propiedades de la Orden en este segundo convento barcelons; el 1
de agosto de 1252 autoriz, que los frailes construyeran los puentes y
arcos necesarios para ampliar la capacidad de su casa.
2. Probablemente en 1219 instituy el de Zaragoza; Jaime I lo dot y le
adjudic la iglesia de San Miguel del Monte con su hospital y todo el
patrimonio, que administraba la cofrada de san Pedro y san Miguel.
3. A Lrida llev frailes redentores en torno a 1225, estableciendo
convento que se llam de Santa Eulalia.
4. En Huesca depar solar y agua de riego.
5. Realiz la fundacin del convento mercedario de Trrega.
6. Cuando en 1229 el Rey conquist Mallorca, all estuvo Pedro Nolasco,
y fruto de su colaboracin fue la fundacin de un convento.
Cavero, Informe de la Verdad, f 12-15, 48, acepta todos los apcrifos Annimo de Gerona,
Documento de los sellos.
226
178
16 Orden real, jaime i el conquistador
7. El 8 de octubre de 1235 el Rey patrono instalaba a los Mercedarios en
Vic.
8. Ignoramos la fecha de la ereccin del cenobio de Sarrin, Teruel, pero
es de los tiempos en que, desde Aragn, Jaime I preparaba la conquista
de las tierras valencianas.
9. El 14 de julio de 1238, antes de la capitulacin de Valencia, el Soberano
don a fray Pedro Nolasco casas cerca de la puerta de Boatella con una
mezquita.
10. Los reyes de Aragn tenan prometido el lugar de El Puig al monasterio
de Poblet, pero los Mercedarios estaban con las mesnadas que
asediaban a Valencia desde El Puig, y san Pedro Nolasco, en 1237,
hall la imagen de santa Mara, a la que don Jaime erigi de inmediato
un santuario que entreg a los Mercedarios el 26 de julio de 1240 por
medio de fray Arnaldo de Carcasona, superior de Valencia.
11. En Denia el 1 de agosto de 1244 el rey Conquistador depar a fray
Pedro Nolasco, ministro de la Orden de los Cautivos y a la misma
Orden, unas casas, ocho jugadas de tierra en Ondara con una torre
cuadrada y un huerto de seis fanegas; agregando el 29 de julio de 1245
la alhndiga de los cristianos con un huerto de cuatro fanegas, que
daba al nuevo general fray Guillermo de Bas. 227
12. El Soberano el 3 de mayo de 1248 entreg a los Mercedarios un reallo
en Jtiva.
13. El 1 de septiembre de 1248 en Segorbe don unas casas y un huerto
cercado de dos fanegas de tierra.
14. Aprob que el 2 de noviembre de 1251 Ramn de Morell dispusiera
su testamento legando a la Merced la alquera de Algar con el hospital
de Arguines, cuya iglesia constituira en real.
Cavero, Varia II, h 13r y v, que lo copi del original del Archivo de los Generales de
Valencia y vio otro el Archivo de El Puig.
227
179
San Pedro Nolasco
15. El 30 de septiembre de 1255 don a la Merced el hospital de San
Vicente de la Roqueta de Valencia, la donacin ms esplndida que
hizo don Jaime en favor de la Merced.
16. Del mismo Soberano vinieron a la Merced las alqueras de Rahalaceit
y del Seg, en trminos de Sagunto.
17. En 1265, al hacer el reparto de la ciudad de Elche por l conquistada,
aunque a encargo de Castilla, otorg a los Mercedarios los Baos
rabes y el fosar cristiano. El autntico dueo de Elche era el infante
don Manuel, hijo de Fernando III el Santo, que en 1270 ratific y
promulg.
Sepan quantos aquesta Carta vieren, como Yo el Infante don Manuel
fijo del Rey Don Fernando, por faceros bien, y merced los Frayles de Santa
Olalla de Barcelona en remision de mis pecados, e por el Alma de la Infanta Doa
Gostanza mi Muger, Doles y otorgoles los Baos viejos, que son la Puerta de la
Qualaorla, con el Fosario de los Moros, ques de suso dichos Baos asta el camino
de la Puerta de Alicante, con tal modo, que fagan de los Baos una Capilla, en
que digan Missa cada dia, y Yglesia, y asistan ellos y fagan su Oficio. Y quiero
aquel sufragio sea de los christianos questan ay en aquel Lugar. E porque esto sea
firme, y non venga en dubda doles esta Carta sillada con mi Sillo. Dada en Elicho
Viernes por 22. dias de Junio. Era de M. CCC. VIII. y de la Natividad del Seor
1270. Yo Pedro Ivaez la escrivi, y yo Joan Perez la fice escrivir228.
Jaime I expidi varios e importantsimos diplomas a favor de la Orden,
que vamos viendo a lo largo de esta obra. El primero es de 11 de enero de
1249, va dirigido a fray Guillermo de Bas. Toma bajo su proteccin al maestro
y a los dems frailes de la Orden, presentes y futuros, y a su convento, que es
el de Barcelona:
Recipimus et constituimus vos fratrem Guillelmum de Basso predictum...
fratres vestri ordinis presentes et futuros et vestrum habitaculum sive
conventiculum sub nostra firma proteccione comanda atque guidatico229.
228
Milln Rubio, fray Joaqun, El convento de la Merced de Elche. 730 aos de comunin,
Elche 2000.
229
AHN, Merced, Baleares, sala 2, cajn 22, reales 1; citado por Gazulla, La Patrona de
Barcelona, p 32.
180
16 Orden real, jaime i el conquistador
Es histricamente seguro que Jaime I dot a los Mercedarios con su
escudo, las barras aragonesas, en el acto de la fundacin. Pero se ha perdido el
acta, que s existi, de la accin institucional, y el primer documento escrito de
la concesin del escudo de sus armas reales y la cruz blanca encima, con todos
los privilegios y exenciones inherentes, que constituan a los religiosos de la
Merced en allegados y protegidos del Soberano. En cancillera suele utilizarse
el trmino de hbito para llamar el escudo, pero no hay duda de referirse al
escudo pues se describe. El primer documento escrito que conocemos de la
concesin del escudo es del 13 de junio de 1251, va dirigido el importantsimo
diploma a fray Guillermo de Bas:
Sepan todos. Cmo nos Jaime por la gracia de dios Rey de Aragn de
Mallorca y de valencia. Conde de Barcelona y de urgel y seor de Montpellier.
Teniendo en cuenta que la redencin de cautivos ocupa el principado entre las
dems virtudes y nos debamos y estemos obligados a prestarle consejo y ayuda
eficaz. con la presente Carta concedemos loamos y perpetuamente confirmamos a
ti nuestro fiel fray Guillermo de Bas mayor de la orden de los cautivos por redimir
y a todos los frailes de la misma orden presentes y futuros el hbito o signo aquel
que en adelante llevaris, el escudo es a saber real de nuestro signo. y la cruz blanca
puesta encima. y este signo o hbito. os sea permitido a ti y a todos y cada uno de
los frailes de la orden tener y llevar perpetuamente en decoro de tu orden. para
honra del seor y de nuestra real majestad. dndoos y concedindoos a ti y a todos
los frailes de la orden portadores del hbito o signo. que no paguis mostalafia en
ningn lugar de los reinos tierras y de dominio nuestro. en tierra o en mar o en
cualquiera agua dulce yendo estando. o regresando por algn cautivo que traigis,
ni por su redencin, ni alguna persona se atreva a reclamaros esto si confa en
nuestra gracia o amor. Recibindoos por consiguiente a vos y a las casas y a los
frailes y a los nuncios y a todas vuestras cosas en ir estar y regresar en nuestra
proteccin custodia y comanda y en nuestro guidatico especial. y que nadie se
atreva a ocupar tomar retener impedir gravar mercar o empear a vosotros o a
los nuncios o a vuestras pertenencias por ninguna causa o razn. Si no fuere por
vuestra propia culpa. y que en vosotros encontraren primero fatiga bajo vuestro
juez eclesistico de directo. Ordenando a los Ancianos cabezas de familia vicarios
bailes Zalmedinas justicias jurados curias paciarios jueces alcaldes y a nuestros
dems oficiales y a todos nuestros sbditos presentes y futuros. que tengan en
firme y observen y hagan que sean observados por todos inviolablemente esta
concesin y guidatico nuestro. y que mantengan custodien y defiendan a vos y
a todos vuestros bienes contra todos los hombres como cosas nuestras. Pero
cualquiera que contra esta nuestra concesin y guidatico atentare obrar en algo
contra vos y vuestras cosas, sepa que sin ningn remedio incurrir en nuestra ira
y en la pena de mil maraveds. Dado en Zaragoza. en los Idus de Junio. en el Ao
181
San Pedro Nolasco
del Seor. M. CC. L uno. Sig+no de Jaime por la gracia de dios Rey de Aragn
de Mallorca y de valencia Conde de Barcelona y urgel y seor de Montpellier.
Son testigos. G. Romei. A. de Luna. Gil de Rada. Gil Garcs. Sancho de Antilln.
Sig+no de Pedro Andrs que por mandato del seor Rey estas cosas hizo escribir
por Gonzalvo perez su notario. en el lugar da y ao dichos230.
Ante el texto de este diploma el padre Manuel Marano Ribera dice: a la
advertencia que sobre este Privilegio hize de que no era primordial concessivo
del Real Escudo, sino confirmativo del que, en el acto de la fundacin, di su
Magestad la Religin, aado ahora esta reflexin, esto es, que las Regias
Barras del Real Escudo de la Merced, fueron simultaneas con la Cruz de
la Cathedral de Barcelona, sin que se aya visto Escudo de la Merced sin el
consorcio de ambos cosas231.
El 12 de marzo de 1254 promulg otro documento, a favor de la Merced,
cuya existencia anterior tambin se puede aseverar. Concede importantes
ventajas econmicas y fiscales:
Sepan Todos, cmo Nos Jaime por la gracia de Dios, Rey de Aragn, de
Mallorca, y de Valencia; Conde de Barcelona, y de Urgel; y Seor de Montpellier;
Por Nos, y todos Nuestros Sucesores para remedio de Nuestra Alma, Damos, y
concedemos, e incluso prestamos consentimiento a Vos Fray Guillermo de Bas,
Maestro de la orden de la Merced de los Cautivos, y a Todos los Frailes de la
Orden, y a toda la misma Orden para siempre, que todos los hombres y mujeres,
tanto Nobles, como Innobles de toda Nuestra tierra, o Reino, tanto Militares, y
como Ciudadanos, o tambin todos cualesquiera de cualquier condicin que sean,
o modo puedan a Vos, y a los dems Frailes de la Orden, y a la misma Orden,
permutar, dar adems, y legar tanto con Donaciones entre vivos, como tambin
por causa de muerte en testamentos, o cualesquiera otras sus ltimas voluntades,
todo tipo de heredades, y posesiones, y Casas, vias, y Huertos, y todas las cosas
inmuebles reales, o no reales, dondequiera que estn constituidas, o situadas,
no obstante las condiciones impuestas en los instrumentos de esas donaciones,
por Nos hechas, es a saber, que no puedan venderlas, ni darlas a Militares, o a
Santos; sin embargo de tal manera y condicin, que Vos, y vuestros sucesores deis,
y hagis a Nos, y a los Nuestros perpetuamente el mismo Censo, y Servicio por
tales heredades, posesiones, y todas las dems cosas, que ellos estaban obligados a
ACA, pergaminos de la Merced. Ribera, Real Patronato, f 20. Antilln, Chronologicon, p
25 y 26. Traduccin ma literal.
231
Ribera, Real Patronato, f 50 y 51.
230
182
16 Orden real, jaime i el conquistador
dar, y a hacer a Nos cuando las dieran, permutaran, o legaran a Vos, y as todas
las cosas dichas que os sean dadas, y legadas, o tambin permutadas, de cualquier
tipo, y dondequiera que estn, las tengis Vos, y Vuestros Frailes, y Toda la Orden
despus perpetuamente, hayis, y poseis, y desarrollis pacfica, y quietamente, y
sin haberse puesto ni haberse de poner en el futuro obstculo alguno hacia vosotros
de parte de Nos, de Nuestros Sucesores o de otro para realizar perpetuamente todas
vuestras voluntades y las de vuestros sucesores; confirmamos adems y loamos
para vosotros y, para vuestros sucesores, y perpetuamente aprobamos todas las
donaciones, igualmente, y los legados, hechos a vosotros, en tiempos pasados hasta
el presente por quienes sea en cualquier lugar, de cualesquiera cosas inmuebles,
o bienes, salvo el expresado derecho nuestro en todas, y por todas las cosas sobre
ellas perpetuamente para Nos y los Nuestros. Dadas en Valencia el cuatro de los
Idus de Marzo en el ao el Seor, mil doscientos, cincuenta y cuatro = Signo +
de Jaime por la Gracia de Dios Rey de Aragn Mallorca, y Valencia; Conde de
Barcelona, y de Urgel, y Seor de Pontpellier = Son testigos Bernardo Guilln de
Entenza, Pedro de Queralt, Sancho de Foces, Eximn Pedro de Arenoso, Carroz
Seor de Rebollet = Sig+no de Jaime de Monte Judo, que por Mandato del Seor
Rey por el Seor Fray Andrs obispo de Valencia su Canciller estas cosas escribi
en el lugar, da, y ao prefijados 232.
Archivo de la Real de Palma de Mallorca, copia del 9 de febrero de 1363, perteneciente
a la coleccin de documentos del padre Flix Tobar, que traduzco yo del latn al pie de la letra.
= Sig+no de Guillermo Escribano de Justicia de Valencia, que prest su Autoridad, y Decreto
a este traslado = Signo + de Juan de Miralles Notario Pblico de Valencia, y de su Curia por
Guillermo el dicho Escribano de Justicia, que por su mandato aport su Autoridad en este
instrumento, y escribi = Sig+no de Salvador de Minorisa Notario Publico de Valencia, que
realiz este traslado, y lo compuls con su original, cerr, el da, y el ao contenidos en la
primera lnea = Sig+no de Andrs Figuera Notario Pblico de Barcelona testigo. Sig+no de
Francisco Julin de Colell, por Autoridad Real Notario Pblico de Barcelona testigo = Signo
de Arnaldo Roura Baile de Barcelona, que damos Autoridad, y Decreto a este traslado escrito
fielmente desde su original, y con l legtimamente comprobado, no viciado, ni sospechoso en
alguna parte de l, por parte del Seor Rey, y con autoridad del Oficio, de que gozamos, para
que a este traslado como a su original en juicio, y fuera de juicio, por nadie sea impedida la
plena fidelidad al apuesto por mano de m Pedro de la Sala, Notario Pblico de Barcelona, y
Escribano de Curia el expresado Venerable Bayle, en cuyo poder dicho Bayle la hizo firme el
9 de Febrero del ao de la Natividad del Seor mil, trescientos, sesenta y tres. Presentes los
testigos Mateo de Piraria, y Nicols de Villa, Escribanos. Y as Yo Pedro de Sala el predicho
Notario, y Escribano escrib estas cosas, y agregu este mi Sig+no = Sig+no de Pedro Borell
por Autoridad Real Notario Pblico de Barcelona, que hizo escribir este traslado tomado
fielmente de su original y comprobado legtimamente con l Palabra por palabra, y lo cerr el
9 de Febrero en el ao de la Natividad del Seor mil, trescientos, sesenta y tres con las palabras
arriba puestas en la segunda lnea donde se dice Cuyo. El 4 de mayo de 1275 reiter don Jaime
esos privilegios, que luego ratificaron sus sucesores.
232
183
San Pedro Nolasco
El 16 de septiembre de 1256, en Zaragoza, don Jaime reiter la
donacin del escudo, que hiciera el 13 de junio de 1251, prodigando una vez
ms todo tipo de exenciones y encargando a sus oficiales cuidar de las cosas
de la Orden como si fueran del propio Rey233. El padre Antilln hace notar
que no es ste el mismo documento de 1251, pues los signos y testigos son
diferentes:
Sepan todos cmo nos Jaime por la gracia de dios Rey de Aragn, de
Mallorca y de valencia, conde de Barcelona y de urgel y seor de montpellier.
Teniendo en cuenta que la Redencin de Cautivos ocupa el principado entre las
dems virtudes y nos debamos y estemos obligados a prestarle consejo y ayuda
eficaz con la presente carta concedemos loamos y perpetuamente confirmamos
a ti nuestro fiel fray Guillermo de Bas mayor de la orden de los cautivos por
redimir y a todos los frailes de la misma orden presentes y futuros el hbito o
signo que en adelante llevis el escudo es a saber real de nuestro signo y la cruz
blanca puesta encima; y este signo o hbito os sea permitido a ti y a todos y cada
uno de los frailes de la orden tener y llevar perpetuamente en decoro de tu orden
para honra del seor y de nuestra real majestad. dndoos y concedindoos a ti y
a los frailes de la orden portadores del hbito o signo que no paguis mostalafia
en ningn lugar de los reinos y de dominio nuestro en tierra o en mar, o en
cualquiera agua dulce yendo, estando, o regresando por algn cautivo que
traigis ni por su redencin ni alguna persona se atreva a reclamaros esto si
confa en nuestra gracia o amor. Recibindoos por consiguiente a vos y a las
casas y a los frailes y a los nuncios y a todas vuestras cosas en ir, estar y regresar
en nuestra proteccin, custodia, y comanda, y en nuestro guidatico especial,
y que nadie se atreva a ocupar, tomar, retener, impedir, gravar, mercar, o
empear a vosotros o a los nuncios o a vuestras pertenencias por ninguna causa,
o razn, si no fuere por vuestra propia culpa, y que en vosotros encontraren
primeramente fatiga bajo vuestro juez eclesistico de directo. Ordenando a los
ancianos, cabezas de familia, vicarios, Bailes, zalmedinas, justicias, jurados,
curias, Paciarios, jueces, Alcaldes y a nuestros dems oficiales y a todos nuestros
sbditos presentes y futuros que tengan en firme y observen y hagan que sea
observados por todos inviolablemente esta concesin y guidatico nuestro y
que mantengan custodien y defiendan a vos y a todos vuestros bienes contra
todos los hombres como cosas nuestras, pero cualquiera que contra esta nuestra
concesin y guidatico atentare agravar en algo a vos y vuestras cosas, sepa que
sin ningn remedio incurrir en nuestra ira y en la pena de mil maraveds.
Dado en Zaragoza el 16 de las calendas de octubre en el Ao del Seor. M. CC.
ACA, Monacales, Hacienda, v 2676, f 344 r, n 3. Antilln, Chronologicon, p 31 y 32.
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16 Orden real, jaime i el conquistador
L. Sexto. Sig+no de Jaime por la gracia de dios Rey de Aragn de Mallorca y de
valencia. Conde de Barcelona y urgel y seor de montpellier. Testigos. Bernardo
Guilln dentenza. Gil de Rada. Gilaberto de cruilles. Jordn de Peralta. Martn
Prez. Justicia de Aragn. Sig+no de Miguel de alcoar que por mandato del
seor Rey por el seor fray Andrs obispo de valencia Canciller suyo estas cosas
hizo escribir en el lugar, da y ao prefijados.
El padre Ribera quiere cerciorarnos de que el escudo no se nos concede
ahora, sino que se tena desde los orgenes: Advertencia especial que hago
sobre estas palabras, para desvanecer el nublado, de quien, no imbuido
en antiguos estilos, viendo en el Privilegio, del ao 1251. la palabra:
Concedimos, y no queriendo profundizar en su compaera: Confirmamos, se
atrevi decir; que en dicho ao 1251. avia el Real Escudo tenido su primer
origen en el Mercedario pecho, desengaamosle pues con el parangon
de ambos Privilegios, porque si el segundo del ao 1256. evidentemente
confirmativo, como supositivo y de la gracia concedida ao 1251. no
usa de otras palabras, que de las: Concedemos, loamos, y perpetuamente
confirmamos: y por otra parte, el de 1251. contiene la misma identificativa
locucin, se sigue legtimamente, que ambos son confirmativos, y no
originari concessivos. Tambin advierte Ribera, no quiero defraudar mi
Religin de la noticia, que, por haber padecido grande quiebra los registros
de Jaime I que se hallan en el Archivo de la Corona de Aragn, los dos de
la concesin del escudo no se hallan originales, sino de confirmaciones de
soberanos posteriores, as que el de 1251 se halla en el diploma de Juan I
otorgado en Villafranca de Peneds el 11 de enero de 1388, y el de 1256 en
el diploma de Pedro IV expedido en Barcelona el 27 de abril de 1354234.
Notable privilegio de Jaime I el 4 de mayo de 1275, ntese que no hay
las restricciones de 1254:
Sepan todos, cmo Nos Jaime, por la gracia de Dios rey de Aragn,
Mallorca y Valencia, conde de Barcelona y de Urgel y seor de Montpellier, por
Nos y los nuestros alabamos, concedemos y afirmamos a vosotros, fray Pedro
de Amer, maestro de la orden de la Merced de los cautivos, y a todos los frailes
de la Orden, y a la Orden misma para siempre el privilegio por Nos otorgado
a la Orden y hecho sobre esto, es a saber, que todos los hombres y mujeres de
Ribera, Real Patronato, f 20 y 21.
234
185
San Pedro Nolasco
nuestra tierra, militares, civiles y los dems, puedan permutar, dar y legar
a la Orden heredades y posesiones y otras cosas suyas, reales y no reales, no
obstando las condiciones puestas en los documentos de donacin ya realizados,
as como tambin todo lo contenido en aquel documento, segn mejor y ms
ampliamente se comprenden. De tal manera que Vos y vuestros sucesores y la
Orden tengis para siempre a vuestra voluntad y a la de la Orden todas las
heredades y posesiones y otras cosas reales o no reales, que a Vos y la Orden
se os darn, se os permutarn e incluso se os legarn, y que todas las cosas
contenidas en dicho documento se mantengan y se guarden siempre firmes,
como ms ampliamente se contienen en el documento, no obstando algn otro
privilegio general o especial hecho y concedido en contra por Nos. Mandando
firmemente a los Bailes, vicarios, justicias, alcaides y a todos nuestros oficiales
y sbditos presentes y futuros, que todo lo expresado lo mantengan firmemente
y observen y lo hagan cumplir por todos inviolablemente, y no lo contraren ni
permitan que sea contrariado por alguien o algunos por cualquier razn. Dado
en Lrida el 4 de las nonas de mayo en el ao del Seor M. CC. LXX. V.
Signo + de Jaime por la gracia de Dios rey de Aragn, Mallorca y Valencia, y
conde de Barcelona y Urgel y seor de Montpellier. Son testigos Jaime obispo de
Huesca, Ramn de Montcada, G. R. de Montcada, Pedro de Berga, Pedro de
Queralt. Signo de Simn de San Flix, que por mandato del dicho seor rey hice
escribir estas cosas y cerr en el lugar, da y ao dichos235.
A su vez san Pedro Nolasco, y luego sus sucesores, fueron perpetuos
colaboradores de la Corona. Los relatos de los primeros tiempos tienen
escaso fundamento, pero desde el siglo XV los testimonios son irrefutables,
pues se apoyan en la propia cancillera real.
Nuestros historiadores se regodean en ponderar la perpetua amistad
de san Pedro Nolasco con su Rey, al que aconseja y corrige cuando hace
falta, pero adems el padre Remn, sin apuntar de dnde lo saca, encomia
la relacin de Pedro Nolasco con la reina doa Leonor, hija de Alfonso
IX de Castilla y primera esposa de don Jaime, pues dice que el Santo se
hall, en 1220, a la embajada de su peticin de mano, a sus desposorios
en greda el 6 de febrero de 1221 y a la entrega de su dote. Dice que
ella se fue contagiando cada da ms del afecto de su esposo a la Orden;
ACA, Cancillera real, reg 896, f 167r. APM, perg 106. AHN, Clero, carpeta 3196, perg
9. Los documentos de Jaime I del 4 de los idus de marzo de 1254 y del 4 de las nonas de mayo
1275 fueron confirmamos por Alfonso II en 1286 y Pedro III en 1346 y 1354.
235
186
16 Orden real, jaime i el conquistador
Grabado Virgen y
Jaime I.
Biblioteca de El
Puig
que prodig grandes favores y limosnas; que ayud a edificaciones de
conventos y a la redencin de cautivos; que era portadora del escapulario
de la Merced, grande y en el pecho; que pretendi fundar conventos para
religiosas Mercedarias, singularmente en Basbastro; que recomend a su
hijo don Alfonso la proteccin de la Merced. El padre Remn as mismo
crea una carta de san Pedro Nolasco a san Lus de Francia cuando la cruzada
a Tierra santa; lo relaciona con san Fernando para fundar casa en las tierras
andaluzas conquistadas; lo hace mediador pacfico entre las coronas de
Castilla y Aragn, por sus intereses en las conquistas de Valencia y Murcia.
Hace ingresar en la Merced, convertido, a Muley Abdal, pariente del rey de
Niebla que, mdico y astrlogo, qued pasmado al comprobar la caridad de
los Mercedarios y tom el nombre de fray Pablo236.
El agradecimiento de la Merced a su Cofundador lo manifest en lo
que en aquellos tiempos de fe ms se valoraba, los sufragios: Cada ao, el
23 de julio, se le celebraba misa funeral, como a patrono y pisimo fundador.
A la defuncin de los monarcas se oficiaban exequias con misa y oficio de
difuntos.
236
Remn, Historia General, f 34v-36v, 74, 77.
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C17 San Serapio Calgliari.psd
C17 El voto de Sangre (1).jpg
17
El voto de sangre
Suena fuerte, bronco, pero lo es. Un voto autnticamente martirial.
Es la rendicin total a Dios y al prjimo. Pues qu es lo que ms estimamos?, qu es lo ms ntimo y definitivo? La vida, sin duda. Por salvar la
vida somos capaces de morir. La vida es nuestro tesoro ms valioso, el que
ms cuidamos.
Desde las primeras Constituciones de 1272, toda la legislacin posterior ha dispuesto que en su profesin, ante el altar de santa Mara, los Mercedarios juremos estar dispuestos a morir por los cautivos:
Constituciones de 1272, de fray Pedro de Amer:
Hagan voto solemne en las manos de