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Operación Shields

Fanfiction Sailor moon No es de mi autoría.

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Operacin shields

Era una de las calles ms peligrosas del condado. La zona era denominada como
Ganstang Zero, es decir, el epicentro de las pandillas guerrilleras. Pero a ella no le
import. Todo lo que deseaba cuando se mud de Arizona, era encontrar un sitio
donde fuese una forastera. Y lo encontr, aunque ms rpido de lo que crea.
Todava lo recordaba a la perfeccin. Un hombre de traje y sombrero de copa,
dej caer una tarjeta de visita con el nmero de un tal Bill, mientras ella tomaba un
caf en un restaurante de la zona. El hombre ofreca un tico amueblado para
alquilar, por un mdico precio.
En cuanto Serena visit la zona, comprendi los motivos de aquel misterioso
hombre para alquilar ese piso tan grande, a un precio tan asequible. Ella deba ser
la nica blanca de ese barrio. Las pandillas de negros agolpados en sus coches
tuneados, la miraban con recelo el da que ella lleg con el camin de la mudanza.
Bueno, ms bien, con el coche de alquiler. Fue todo lo que necesit para
trasladarse. No tena muchos recuerdos de Arizona, porque se dijo as misma que
construira los nuevos, en aquella solitaria zona.
Cuando el casero la vio, lo primero que le pregunto era que como una chica con
ese aspecto tan delicado, haba decidido mudarse a una zona tan conflictiva, a lo
que Serena haba contestado con un escueto: "Nunca juzgues un libro por su
portada".
En realidad, Serena era una amante del peligro. Es por eso que se haba desviado
del camino usual que podra llevar cualquier Ingeniero Informtico. Porque Serena
era ingeniera, y de las mejores. La mayora de sus compaeros de clase, haban
encontrado trabajos basura en Burger King y derivados, pero solo unos pocos, los
mejores, haban llegado incluso a tcnicos en Apple y Windows. El da que se
licenci, su profesor de Programacin II, le explic que haba una beca disponible
para ella, en IBM, cmo tcnica de montaje de Placa Base. Pero ella no estaba
interesada en nada que requiriese pasarse 14 horas al da sentada frente al
escritorio, sin nada ms emocionante que hacer, que decidir qu tipo de material
utilizar para soldar los chips electrnicos.
Ella quera riesgo. Es por ello que comenz a hacer pequeos trabajos como
freelance. Empez con lo tpico: limpieza de disco duro, instalacin de
antivirusPero pronto descubri que poda ganar mucho dinero de manera rpida
y fcil si consegua ser una hacker lo suficientemente buena, como para hacerse
un nombre en la red y a la vez, no despertar las sospechas del FBI.
Y ah estaba el riesgo. Meterse en el ordenador de otra persona, mejor dicho, en el
sistema de otro sin su consentimiento, atenta gravemente contra la intimidad y
constituye un delito federal. Es por eso que ltimamente el FBI se haba
concentrado de manera masiva en seguir sus pasos.

En definitiva, Serena era la clara expresin de una persona anrquica, a la que no


le gustaba ni un pelo las normas o los convencionalismos sociales.
Shields, te llaman grit Andrew sealando el telfono desde la mesa de su
minsculo cubculo.
Recibido respondi el joven moreno, levantando el telfono. Shields.
Darien, soy yo. Estamos en problemas. Ms vale que muevas el culo hasta aqu
mascull el Teniente Kou al otro lado de la lnea.
Darien Shields. As es como se llamaba el oficial especializado en delitos
informticos, de la oficina de Ciberdelitos de Seattle. Darien Shields era un tipo
grande. Era mucho ms alto que cualquiera de sus compaeros de trabajo, con un
cabello oscuro y lacio que caa de manera rebelde bajo sus ojos, que por cierto,
llamaban la atencin por la particularidad del color. Todo el mundo en el trabajo,
saba que Shields era un tipo duro y peligroso. Haba trabajado hace tiempo en
operaciones especiales, pero haba decidido retirarse a algo mucho ms tranquilo
y seguro, como era ese departamento. Darien haba acabado aborreciendo el
peligro y la adrenalina. Solo deseaba tranquilidad y calma.
Shields se levant de su mesa de trabajo y se coloc el cinturn de la pistola sobre
su espalda. Los dems compaeros le siguieron la mirada durante un rato, y
despus lo vieron perderse entre los enormes pasillos del edificio.
Qu sucede? pregunt Darien asomado en la puerta del Comisario Kou.
Oh, Darien. Pasa, por favor. Estamos en serios problemas responda Taiki,
sealndole una silla. Toma asiento.
Taiki Kou era esa clase de polica que todo el mundo querra ser. Algo as como el
ejemplo perfecto de la legalidad. Era muy joven, quizs demasiado, pero aun as
llevaba a cabo su trabajo de manera ejemplar.
Ha vuelto a actuar. Esta vez se ha cado el servidor durante una hora. No
podemos seguir as-mascull Kou palpndose la sien. En Washington estn
furiosos. Si no nos lo cargamos antes de que regrese, van a colgarme de un rbol,
como si fuese un jodido adorno de Navidad.
Una hora? Vaya, es bueno-hizo una pausa y se acomod en la silla
realmente bueno.
Lo s. Tenemos que detenerle. Quien sabe que atrocidad est preparando en esta
ocasin-Taiki se gir sobre si mismo, y busc unos expedientes en un armario

adjunto que tena en su escritorio.


Qu quieres que haga? pregunt Darien sin andarse por las ramas.
Bscala Taiki le tir un dossier sobre la mesa y lo seal. Darien no dudo, se
acerc a l y abri la solapa de cartn amarillo.
Serena Tsukino? hizo una mueca y pas las hojas del expediente de la joven
en cuestin.
Es la mejor de su promocin. Por no decir que tambin se dedica al mundo del
Pirateo. Le ofreceremos un trato comento Taiki en un susurro, como si no
quisiese que nadie se enterase de ese pequeo detalle.
Qu clase de trato? Darien mir de nuevo la foto de la joven me cuesta creer
que esta muequita sea una delincuente.
La obligaremos a trabajar para nosotros, a cambio de borrar sus antecedentes
penales, que por cierto, son mltiples y variados. No se negar coment el
Comisario muy seguro.
Y si lo hace? Taiki hizo una mueca y Darien carraspeo - Y si se niega?
No lo har. No, por la cuenta que le trae. Ve a buscarla y trela aqu, aunque sea
esposada.
Taiki era un hombre joven y cordial, pero saba poner en su sitio a su hombre
cuando as era preciso. Darien volvi a mirar y leer por encima el expediente de la
joven Serena Tsukino. En verdad, pareca linda e inteligente. Por su aspecto dulce
y aniado, pareca ese tipo de mujer que espera a su marido en casa, con un
delantal y un asado recin hecho. Taiki pocas veces se equivocaba en sus
investigaciones, pero a Darien le pareca que esta vez, se haba obcecado con la
joven. Aun as, hara la tarea que le haban encomendado y despus se
desentendera.
Darien no era conocido por su capacidad para mediar o negociar. A Darien le
gustaban las cosas rpidas y sencillas, sin complicaciones. Es por eso, que a sus
29 aos, haba decidido casarse con Michiru, una amiga de la infancia. Por
supuesto que no estaba enamorado de ella, si acaso, tan solo senta cario y
respeto. Pero al menos tena a alguien esperndole al llegar a casa, y un cuerpo
que responda a sus demandas sexuales cuando el necesitaba descargarse.
Cuando Darien lleg al Gangstang Zero, se estremeci pensando como esa linda
muchacha poda vivir en un sitio como ese. De seguro, vivira atemorizada por no
tener un sitio mejor donde caerse muerta. El oficial Shields, aparc al lado del

portal de la joven. Tres hombres negros lo miraron con cara de desprecio y


avanzaron hacia l. Darien, sin ganas de meterse en los innecesarios, les mostr
delicadamente la pistola que llevaba enfundada en su cinturn, retirando parte de
su cazadora. Los hombres desistieron.
Serena estaba demasiado concentrada en descubrir como se haca unos fideos
chinos al microondas, cuando son el timbre de su casa. En cuanto escuch el
ligero Ding dong, supo que algo no iba bien. Serena nunca reciba visitas. De
hecho, no poda ni recordar cuando haba sido la ltima vez que alguien haba
timbrado en su apartamento.
En silencio, se acerc a la mirilla, y comprob que haba un hombre alto, muy alto,
frente a la puerta con gesto de impaciencia, cruzado de brazos, y mirando hacia el
techo. Serena se mordi el labio. El hombre volvi a timbrar y ella se rasc la nuca
pensando que hacer.
Serena Tsukino Darien afirm. Se haba dado cuenta que estaba detrs de la
puerta.
La joven maldijo, pero al final decidi abrir la puerta. El joven clav su mirada en
ella, con una expresin que denotaba bastante hostilidad. Despus relaj sus
facciones, y se auto invit a entrar en su departamento, mostrndole la placa a dos
centmetros de sus ojos.
Teniente Shields el joven guardo la placa y Serena se qued boquiabierta. Lo
que menos necesitaba en este momento, era un jodido polica en su apartamento.
Quin le ha dado permiso para entrar? Esto es allanamiento de morada, es ilegal
se quej Serena, sosteniendo la puerta abierta todava de la calle.
Usted me ha dejado pasar hizo una pausa, mascando su chicle de menta, y con
una macabra sonrisa se dirigi hacia ella y no me hable de ilegalidades, porque
es la menos indicada.
Serena cerr la boca de pronto. Bien, su vida se acababa de ir a la absoluta
mierda en este preciso instante. Tanto tiempo haba invertido en que nadie la
descubriese. Tanto tiempo creando troyanos y malware que no dejaran apenas
pistas, para que ahora el FBI, se presentara en su casa. Pero aun as, Serena
neg con todas sus fuerzas.
A qu se refiere? Nono se d que habla intent frenar ese tartamudeo que le
entraba en las ocasiones menos oportunas.
El teniente Shields no dijo nada a su rplica. Se paseo por su apartamento y
observ cuidadosamente el lugar, hasta que encontr algo que le llam la

atencin. Un sistema de seguridad altamente deficiente. Con una mueca levant la


tapa y comprob que se trataba de un sistema bastante anticuado, que no ofreca
ningn tipo de seguridad extra.
No lo toque dijo Serena alzando la voz al otro lado de la sala.
Este sistema es una basura emiti una carcajada y la mir - Y dice usted que
es ingeniera informtica?
La verdad es que no he dicho nada
Darien frunci el ceo, pero trato de disimularlo con todas sus fuerzas. Cometi el
primer error. Acababa de darle pistas a esa joven, de que el FBI tena un amplio
dossier sobre su mesa con toda la informacin sobre ella. Ya no haba factor
sorpresa. Serena lo mir con expresin incrdula. Quien era ese patn que se
haba presentado en su casa sin permiso, y adems, estaba criticando el sistema
de seguridad que ella misma haba instalado. Ok, est bien. No es que fuera el
mejor del mercado, pero qu demonios, cumpla su trabajo, y para lo que ella
quera, era ms que suficiente.
Me gusta ese sistema. Yo misma lo eleg se acerc desafiante hacia l, pero
Darien no retrocedi.
Este sistema est anticuado. Cualquier chiquillo de este barrio podra desmontarlo
en menos de 15 segundos Darien se apoy sobre la pared blanquecina de la
sala. Yo mismo puedo reventarlo en menos de un minuto asegur clavando sus
ojos azules sobre ella.
No podra ni en sueos mascull tranquila, observando al oficial.
Darien no dijo nada. Simplemente sonro como si no se creyese lo que Serena
acababa de decir. Sac una navaja de su pantaln y guindole un ojo, declar
solemne.
Mantn los ojos bien abiertos Darien le ense la navaja mariposa que acababa
de sacar de su trasero, y con una sonrisa espectacular, levant la tapa de la
alarma remota.
La cuenta atrs comenz para insertar la clave. Darien rebusc entre los cables, y
despus clav su navaja en uno de los chips. La cuenta atrs se detuvo y mir a
Serena triunfante.
Ni 15 segundos-contest el arrancando la navaja del panel de cables, mientras
Serena se mantena esttica.

[Link] destrozado mi alarma grit apartndole de un manotazo. Joder, voy a


tardar muchsimo en solucionar este desastre.
Serena estaba a punto de estallar. Ese engredo. Ese gran necio, no saba con
que se haba topado. En cuanto ese hombre abandonara su apartamento, se
encargara de averiguar todo sobre l, y despus utilizara toda esa informacin
para joder su asquerosa vida de polica persigue-delincuentes. Es ms,
averiguara el MAC de su ordenador, y literalmente se lo destrozara. Y sin dejar la
ms mnima prueba. El ignorante de Shields pensar que algn video porno que
se baj, deba estar infectado por un malware. Pero ella se reira y mucho, sobre
todo a costa de l.
Trabajas con estos ordenadores? pregunt Darien golpeando una CPU con la
palma de su mano - Pirateas con este cacharro?
Serena estaba convirtindose en una neurtica. La sola presencia de ese hombre,
la estaba perturbando hasta lmites insospechados. Tena que echar a ese tipo a
patadas.
En primer lugar, no llames cacharros a mis ordenadores. Son lo mejor del mercado
intent alejarlo de los ordenadores, pero no lo consigui En segundo lugar, me
gustara que si no tiene una orden de registro, abandonara mi departamento.
Ahora mismo.
Recalc el "ahora mismo", intentndole dar un tono de agresividad, que solo
consigui que Darien riera a carcajada limpia.
Mira bonita, voy a ser muy claro. No me gusta perder el tiempo. Nunca me ha
gustado. De hecho, mi tiempo vale mucho dinero, ms de lo que puedas nunca
llegar a pagar Darien se dirigi a la mesa de la cocina y arrastr una silla
Sintate.
Mrchese mascull Serena furiosa.
Te vas a sentar y vas a escuchar lo que tengo que ofrecerte Darien desenfund
la pistola y la dej sobre la mesa y vas a hacerlo ahora mismo.
No saba a qu vena el numerito de vaquero del Oeste, pero lo cierto era que no
tena ni idea de cmo era. De hecho, podra ser un psicpata con una placa falsa,
dispuesto a violarla y ultrajarla, y despus dejarla tirada en un andn a kilmetros
de su casa. Serena clav sus ojos en la pistola. Ya haba visto otras como esas,
incluso haba aprendido a montarlas y desmontarlas en menos de un minuto.
Podra dejarlo realmente sorprendido si haca eso, pero algo le deca que l se
enfadara mucho. Darien carraspeo de impaciencia.

Tu tiempo se agota- Serena entorn los ojos y decidi sentarse, pero no dijo
nada. Bien. Esto es lo que tengo.
Darien sac una fotocopia del expediente de Serena del bolsillo interior de su
cazadora de cuero. Serena lo mir inexpresiva. A simple vista, pareca que el FBI
no haba perdido el tiempo en cuanto a investigarla.
Eres toda una caja de sorpresas. Expulsada del centro de menores de Arizona,
colaboracin en robos de varios coches, allanamientos de morada, intrusin en
sistemas de seguridad de la Interpol la mir sin pestaear y un largo etctera.
Darien volvi a recoger la hoja y la guard elegante en el bolsillo interior.
Qu demonios quieres? pregunt Serena algo asustada. Las cosas se estaban
yendo de las manos.
Este es el trato. El FBI hace desaparecer tu historial delictivo a cambio de que t
hagas desaparecer a Diamante Black.
Silencio. Serena sonro, llena de incredulidad. Pero a Darien no le estaba haciendo
ninguna gracia el asunto. La cosa se estaba poniendo muy dura. Haba cosas que
era probable conseguir y cosas realmente imposibles. Conseguir entrar en el
sistema del FBI, puede ser probable de conseguir para un aficionado con unos
buenos conocimientos de base. Descubrir la morada del Hacker ms famoso del
mundo, era misin imposible.
No me interesa farfull Serena negando con la cabeza y encogindose de
hombros.
No se trata de si te interesa o no. Vas a hacerlo, quieras o no Darien se apoy
en la mesa y arrug su rostro en una expresin autoritaria.
Vas a obligarme? pregunt ella de manera arrogante.
Desde luego que s
Entonces tendrs que llevarme esposada, porque no pienso colaborar con nadie
del FBI.
A Serena le falt escupir, para dejar patente el desprecio que senta por el
organismo que se encargaba de velar por la seguridad del pas. Darien no pas
por alto este detalle, y bastante contrariado se levant de la mesa haciendo un
estruendo. Serena dio un respingo, y antes de que pudiese darse cuenta, Darien
estaba sujetndola del brazo para ponerla en pie.
Abre las piernas y pon las manos donde pueda verlas mascull Darien dndole

un ligero empujn a Serena, para colocarla en posicin de registro.


Qu coo ests haciendo? grito Serena asustada.
Voy a detenerte.
Serena sinti que el mundo se desmoronaba justo debajo de sus pies. Pero era
demasiado tarde para echarse atrs. Se haba marcado un farol, bastante poco
inteligente, teniendo en cuenta al individuo que estaba enfrente a ella. Darien
comenz a palpar sus piernas, empezando por los finos tobillos, y ella no poda
hacer otra cosa que fijarse en la recortada de encima de la mesa. Calibre 28 con
silenciador. Podra meterle dos balazos en la cabeza en menos de dos segundos.
Claro que hacer desaparecer el cadver de un federal, iba a ser de todo menos
fcil.
Darien comenz a registrarla. Lo que al principio pareci un control rutinario,
comenz a convertirse en un juego bastante ertico para l. Las piernas de la
joven, eran mucho ms esbeltas y bien formadas que lo que ese pantaln de
chndal dejaba ver. Sigui su camino por sus caderas y cintura, detenindose
especialmente en este punto. Despus acarici sus brazos en busca de algn
arma arrojadiza, y sinti una poderosa ereccin al llegar a sus senos. Se
sorprendi que Serena no se amedrentara, pero menuda sorpresa, seguro que
estaba acostumbrada a este tipo de cosas.
Date la vuelta habl en tono duro, intentando disimular su ereccin. Las
muecas.
Serena lo mir contrariada. Clavo sus ojos azul celeste en l, para despus
hacerlos rodar y extender sus manos en seal de rendicin.
Tienes derecho a guardar silencio y a contratar un abogado de oficio, si as lo
quisieses. Cualquier cosa que digas a partir de este instante podr
Ser utilizado en mi contra y bla bla bla suspir gravemente ya es como sigue.
Podr ser utilizado en tu contra, en un juicio. Queda usted detenida en nombre de
la ley Darien cerr las esposas sobre las delicadas muecas de Serena No
vuelvas a interrumpirme, jams.
Darien estaba tan cerca de ella, que hasta poda percatarse de las pequeas
pecas que surcaban sus pmulos, ahora sonrosados de ira y rabia. La pequea
rubia estaba ms que molesta con su actitud. Simplemente le mir y torn su boca
en una amarga sonrisa, como si nada de lo que pudiese hacer o decir l,
consiguiera trastocarla.

Serena record amargamente la sensacin de los grilletes metlicos sobre su piel


y sinti un escalofro. Darien no haba sido para nada considerado, y se las hara
pagar tarde o temprano. El simplemente la estaba tratando como una maldita
asesina. Ok, est bien. Era una asesina a sueldo, pero de ordenadores y sistemas
informticos. Nadie sufre cuando se cae el servidor de Facebook. Pero si atacas al
FBI, las cosas se ponen difciles. Ese maldito Diamante no paraba de darle
quebraderos de cabeza. Le gustara hacer entenderle a ese polica sin cerebro,
que atrapar al mejor Hacker de la historia, no iba a ser viable. Es simplemente
imposible.
Tienes fro? coment el, encendiendo el motor de su coche. Han bajado las
temperaturas esta semana.
Para el carro. No me vengas de colega ahora se quej ella mirando hacia la
ventanilla.
Cuida tu lenguaje, jovencita. Quizs tengas que pasar ms noches en el calabozo
de las que crees-Darien se incorpor a la circulacin lentamente y Serena
suspir.
Serena ya no poda contar con los dedos de las manos, de tantas veces que haba
estado en el calabozo. Ese estilo de vida fuera de la legalidad, no paraba de
traerle problemas. Problemas de todo tipo. Y el ms grande en este momento,
estaba sentado a su lado, conduciendo de manera distrada. Serena repar en sus
manos. Un anillo de casado eh?, tengo por donde joderlo, pens ella.
Ests casado? el la mir confundido y despus mir su mano derecha. La
alianza segua ah como un burdo recuerdo de una unin que se basaba ms en el
negocio que en el romanticismo.
Si
Serena se mostr turbada y complacida a partes iguales. Era la confirmacin que
necesitaba. Cuando la dejaran libre y preparara su ofensiva militar para daar su
vida, no solo atacara a su PC cargado de porno y pelis de accin de Darien,
tambin se encargara de su mujercita. Serena se pregunt cmo sera la esposa
de un tipo como Darien Chiba. De seguro sera la tpica ama de casa, amorosa y
sumisa, que lo esperara todas las noches en su casa de campo, con un buen
asado encima de la mesa. Los tipos como Chiba se casaban con mujeres as, de
esas que se ocupan de la casa y los nios, sin olvidar complacer a sus maridos.
A Darien el trayecto se le estaba haciendo ms largo de lo normal. El embriagador
aroma de Serena a melocotn, estaba quemndole las entraas. Esa pequea
mujercita, agazapada en su asiento, pareca una persona vulnerable y frgil, digna
de su proteccin, pero no poda dejarse engaar. Puede que fuese menuda y

enclenque, pero estaba seguro que era mucho ms inteligente que l, y


sumamente atractiva, por lo que se converta en terreno peligroso y prohibido.
Te lo avis mascull Darien tomando una taza de caf americano. Taiki
observaba a la muchacha a travs del espejo tintado de la sala de interrogatorios.
Joder, Shields. Cuando te dije que la trajeses esposada, no era literal Taiki se
rasc la cabeza y sigui mirando el espejo. Es guapa.
Es terca como una mula, no va a colaborar Darien obvio la parte de "es guapa"
porque no le apeteca confirmar lo evidente.
Tendremos que buscar la manera de convencerla-Taiki lo mir divertido. Darien
hizo una mueca y desvi la mirada.
Conmigo no cuentes. No se me dan bien las negociaciones.
Taiki se pas un rato meditando sobre cmo proceder. Serena estaba sentada con
la pierna cruzada y las manos esposadas, posadas sobre la rodilla superior. Tena
un aire distrado y miraba a las esquinas, donde se hallaban escondidas las
cmaras de seguridad.
Serena pens que el FBI era muy ingenuo si crea que podra mal ocultar las
cmaras de grabacin de esa manera. Durante su poca adolescente, haba
pisado tantas salas de interrogatorios, que sera capaz de hacer un plano de
cualquiera de ellas. De pronto se levant y comenz a caminar por la sala.
Parecan pasos errticos hasta que avist su objetivo. El cristal negro de una
pared lateral. Ah deban estar agazapados su captor y sus compaeros. Se
acerc al cristal y mir fijamente hacia la oscuridad del cristal tintado. Ella estaba
segura que l estara detrs, observndola, y quizs mofndose de ella, en su
posicin de poder frente a ella. Sin embargo, Darien trag saliva. Se sinti
amedrentado, al ver el rostro de la rubia, clavando sus ojos en el cristal. Era como
si lo estuviera mirando a l directamente.
Qu vas hacer? pregunt Darien alejndose unos pasos del espejo.
Primero necesito saber que tan buena es Taiki frunci el ceo. Estaba
pensando.
La prueba era sencilla. Si Serena era capaz de igualar a Diamante, es decir, ser
capaz de meterse en el servidor del FBI en una hora, los problemas de la joven
estaran solucionados. Incluso puede que comenzara a formar parte del cuerpo
policial.
Es una oportunidad de oro. No hay tanto que pensar declar Taiki ante una

Serena aburrida de llevar tres horas escuchando el mismo cantar.


Ya te lo he dicho. Es imposible. No hay manera recit de manera tediosa.
Claro que la hay. l la encontr Taiki se refera a Diamante como l, jams por
su nombre. Como si fuera un Dios.
Diamante es otra historia. Por eso es el mejor Hacker del mundo y ni la CIA es
capaz de seguirle la pista.
Pero t estuviste muy cerca de igualarle.
Muy cerca, t lo has dicho. Muy cerca es distinto a estar a su nivel, y
sinceramente, si pudiese lograr algo parecido a lo que l hizo, tampoco lo hara.
Diamante es un tipo peligroso, con muchas influencias. Olvdate del tema.
Si me olvido del tema, el prximo trabajo que tenga ser en un Auto lavado de
coches gru Taiki perdiendo la paciencia. Darien observaba a travs del cristal,
con el micrfono activado.
Pues que as sea. No voy a mojar mi culo por un polica Taiki golpeo la mesa
con tanta fuerza que hizo temblar los cimientos de la sala, pero Serena ni
pestaeo.
Mira niita, no tienes ni puta idea a que ests jugando. Esta no es una pelcula en
la que un caballero viene a rescatarte. Si no colaboras, me encargar de
devolverte a la cloaca de donde jams debiste salir me entendiste? Taiki se
retir el pelo e intent serenarse. Te lo estoy poniendo fcil, preciosa. Libre y sin
cargos, con la vida solucionada. Solo quiero a Diamante en bandeja de plata y con
un lacito.
Te repito que no voy arriesgar mi vida. Diamante es un tipo con mal carcter. No le
va a gustar que se metan en sus cosas.
As que ahora ya es posible meterse en algo relacionado con l. Veo que
comenzamos a entendernos.
Serena mordi su labio. LA propuesta de Taiki abra muchas puertas para ella,
pero la que mas ansiaba era la libertad de cargos. Esos errores del pasado que
llevaba arrastrando desde tiempos inmemorables y que no hacan ms que
atormentarla.
Es posible meterse en sus cosas, pero no encontrarle. Es todo lo que puedo
ofrecerte Serena dej su propuesta sobre la mesa y Taiki la mir desdeoso.
Estaba claro que no era lo que esperaba.

De momento, servir. Quiero que le frenes los pies, de todas las maneras que
sean posibles mascull el comisario, tamborileando sus dedos sobre la mesa de
cristal.
Y yo necesitar proteccin. Diamante no tardar en averiguar quin ha metido las
narices y cuando lo haga, no habr piso franco que pueda protegerme. Eso tiene
un precio.
Demustrame de lo que eres capaz primero y hablaremos de las condiciones.
Serena frunci el ceo, pero saba que no haba alternativa. Sera capaz de huir de
los tpicos oficiales de la polica local, durante toda la vida si fuese necesario, pero
no de los federales. Acabaran encontrndola.
Necesito un ordenador porttil de doble ncleo, un router con una conexin de 12
megas y un HOST sin cortafuegos.
Taiki la mir como si estuviera hablando en chino y despus reaccion. Las cosas
pintaban mejor que bien. Al fin y al cabo, no haba sido tan difcil convencerla.
Darien tom la iniciativa y telefoneo al informtico del servicio. En menos de una
hora, Serena tena sobre la mesa lo que haba pedido.
Todo listo declar Taiki sentndose en un lateral.
Falta una cosa Darien la mir y ella levant las muecas. No pretender que
trabaje en estas condiciones.
Darien mir a Taiki, esperando su autorizacin, y despus la libero de sus grilletes.
Ella palpo las marcas de sus muecas y respir profundamente. Aquello le traa
muy malos recuerdos de tiempos pasados.
Tienes una hora. A partir de ya.
Bien. Manos a la obra. Lo cierto es que piratear el Sistema de Seguridad del FBI
no era cosa sencilla, y menos para hacer en una hora. Adems estaba el hndicap
del pblico improvisado, pues notaba las miradas de Darien y Taiki sobre ella,
como buscando una respuesta a sus problemas. Tena que concentrarse y eso
hara a partir de ese momento.
Darien se mantena de pie, de brazos cruzados, apoyado en la esquina de la sala.
Mir la destreza de los dedos de Serena sobre el teclado y la agilidad con la que
pasaba de un comando a otro, y se pregunt si esa habilidad sera innata o
aprendida. La verdad es que era una mujer sumamente sexy. La mezcla perfecta
entre aspecto virginal y un carcter de mil demonios. Era el prototipo de mujer

ideal. Tena el cabello lacio y rubio. Muy rubio. Un flequillo d aspecto descuidado
que destacaba sus brillantes ojos azules. Era delgada y no muy alta, pero a pesar
de ello, los pechos de la joven estaban muy bien desarrollados. Y despus estaba
ese aroma a melocotn. Su perdicin. En un signo de fidelidad, agarr su alianza y
comenz a girarla sobre el dedo, mientras Taiki vigilaba los movimientos de
Serena.
Estoy dentro contest Serena dndole al intro de su ordenador porttil.
Taiky y Darien se aceraron a la pantalla y pudieron comprobarlo con sus propios
ojos. Esa pequea intrusa acababa de piratear en sus narices uno de los sistemas
ms sofisticados y avanzados de la historia de la nacin. Y en tan solo 43 minutos.
Dijiste que no podas igualarle- coment Taiki todava sorprendido.
Dije que no poda igualarle, no que no pudiese superarle Serena intent parecer
seria y altamente profesional, pero no pudo evitar que se le escapara una sonrisa
de orgullo.
Eso ha sidobrillante coment Darien elogiando el trabajo de Serena.
Si, pero ahora Diamante ya sabe que alguien est metiendo las narices en sus
cosas. Debemos darnos prisa.
Taiki se levant de la silla y comenz a girar sobre si mismo en busca de una
solucin. Las cosas se estaban poniendo complicadas. Si quera a Diamante en
bandeja, no poda arriesgar la vida de la nica persona que estaba en condiciones
de ayudarles. Debera ponerla en vigilancia hasta que el FBI lograra su objetivo.
Darien ser tu escolta. Estar contigo las 24 horas del da hasta que consigamos a
esa sabandija.
Serena se neg en rotundo. No iba a consentir pasar todo el da con una persona
que la repugnaba y desconcertaba a partes iguales. Ese hombre era el paradigma
de la legalidad y ambos, conviviendo en un mismo espacio, podran hacer
explosionar hasta una bomba atmica. Era una mala idea.
Pero era una orden, no una peticin. Taiki haba elegido a Darien como su hombre
de confianza, y aunque lo que menos le apeteca era ejercer de niera de una cra
anarquista, la realidad se impona ante l. Taiki era su jefe y le deba lealtad y
obediencia.
Darien es el mejor polica de este Departamento. Antes de estar con nosotros,
trabaj para el gobierno en Operaciones Especiales. Es un experto en el arte de
desaparecer. Ni siquiera te dars cuenta de su presencia.

Qu era lo peor que poda pasarle? Ok, con un poco de suerte, incluso en menos
de un mes podra ofrecer al FBI algo lo suficientemente bueno, como para
plantearse dejar en paz a Serena, y con un poco ms de suerte incluso, Diamante
jams sospechara de ella. Pero esa era una probabilidad entre un milln. La
estadstica le deca que se convertira en cazador, cazado.
Taiki le dio instrucciones precisas a Serena. A partir de ahora se haba convertido
en personal del FBI, y le gustara o no, haba unas normas que deba acatar. Una
larga y tediosa lista que ni se molest en escuchar, salvo el ltimo punto. Desde
ese preciso instante, Darien se converta en su superior, y lo que l dijese o
hiciese, iba a misa.
Deberas leer esto Darien arroj una gua sobre la mesa de la sala de Serena,
mientras se acomod en el sof. Ahora.
Podras bajar tus sucias botas de mi sof, al menos?
Darien la mir con complacencia. Nunca se imagin que esa pequea rubia fuera
a convertirse en una neurtica del orden y la limpieza. De acuerdo, sus botas
estaban llenas de restos de barro y hierba, pero tampoco era para ponerse de esa
forma. Darien se reincorpor gilmente y se desabroch las botas con sutileza,
para volver a tirarse sobre el sof.
Mantente en silencio gruo Serena colocndose las gafas de lectura y abriendo
la gua de 300 hojas que Darien le acababa de entregar.
Darien sonro y se qued a la expectativa observndola. Con ese delicado perfil,
podra convertirse en modelo o actriz famosa. Por qu haba decidido consagrar
su vida a una profesin desvirtuada e ilegal como la de pirata informtico? Acaso
hua de algo? Le pareci que Serena no prestaba mucha atencin, como si tan
siquiera echara un vistazo a las hojas.
Captulo 2 darien shields
Darien Shields. Darien era ese tipo peligroso al que nadie querra tener como
enemigo. Un lobo disfrazado con piel de cordero en su nuevo puesto de trabajo,
de la brigada de Ciberdelitos. Pero antes de convertirse en una persona tranquila y
familiar, tuvo un pasado oscuro, que ha tratado de ocultar con todas sus fuerzas.
Tena 19 aos cuando decidi que la Carrera de Medicina no le llenaba lo
suficiente. l necesitaba sentir la adrenalina de vivir todos los das, y no tardo
mucho en decidir que su futuro se encontraba en la Brigada de Operaciones
Especiales. Se preparo duro para entrar, y como siempre que se propona un
objetivo en su vida, lo consigui siendo el primero de su promocin. En seguida se
gan el respeto de sus compaeros por su habilidad para desaparecer y
mantenerse en la sombra, siempre que era necesario. Sus compaeros, lo

llamaban cariosamente el hombre enmascarado, porque tena una capacidad


sobrehumana para adaptarse a cualquier entorno, y entremezclarse para no pasar
desapercibido.
Pero los aos haban pasado y cada da que reciba un aviso de la Central con
una nueva Operacin, se le comprima el estomago. Ya no era tan divertido tener
que desaparecer de casa, sin previo aviso, durante meses, y no poder dar ningn
tipo de explicacin. Ese tipo de vida, no le ofreca ninguna estabilidad, y ya estaba
cansado de todo ello.
Por eso no lo dudo. El da que muri su compaero Nicols en un Operativo
dirigido por l, supo que su tiempo en esa brigada habra terminado. Nunca podra
llegar a acostumbrarse al dolor de la prdida y a la incertidumbre del maana.
Todava lo recordaba a la perfeccin. Mando un Burofax a Washington pidiendo el
cese inmediato de su cargo en el Operativo "Ojo de guila". En menos de 24
horas, Darien reciba la llamada de Taiki Kou, el sargento al mando de la brigada
criminal de ciberdelitos.
Darien-una mujer de voz melodiosa le llamo y el recupero la consciencia del
mundo real.
Michiru, su amada esposa, lo miraba con el ceo fruncido mientras le serva una
copa de vino tras la cena. Darien sonro levemente y sigui los movimientos de su
mujer con mucha cautela.
Te deca que como es esa tal Serena-repiti ella con voz tediosa. Era la tercera
vez que le preguntaba sobre ella.
Qu como era Serena? Darien no encontraba una palabra que fuera capaz de
definirla. Serena era esa clase de persona que no se puede ubicar en ningn
estereotipo. Era como si hubiera miles de esencias de distintas personalidades de
mujer, metidas en un cuerpo minsculo y bien proporcionado.
Es-aun as, Darien hizo un esfuerzo por describrsela Es lista.
No me digas? contest Michiru irnica. Vamos hombre, dime algo que no
sepa
Es lista, muy lista. Tambin irnica, mal encarada, algo loca y muy anarquista
explic Darien con una estpida sonrisa en los labios, que no pas desapercibida
para Michiru.
Es guapa? pregunto ella apoyando su rostro en las suaves palmas de sus
manos.

Guapa? No, Serena no era guapa. Era hermosa, perfecta, increble, imposible de
imaginar a una mujer ms bella que ella. Era sexy, con un buen cuerpo, toque de
niez, y altas dosis de sensualidad. Pero eso no era lo que deba decirle a su
mujer.
Es normal contest escueto. Odiaba tener que mentirle a nadie, mucho menos a
Michiru.
Normal? contesto ella de nuevo haciendo uso de su sarcasmo habitual. Vas a
presentrmela algn da?
Algn da
Presentar a Serena y Michiru poda ser una bomba de relojera. Si algo haba
aprendido de Serena en esta ltima semana, es que la pequea rubia sola
tomarse la justicia por su mano. Era lo menos apropiado y no iba a caer en el
error. Serena no deba conocer nada de su vida, por muy inocente y dulce que
pareciese en ocasiones. Debajo de ese aspecto se esconda una criminal, que
haba escogido la piratera como modo de vida. Era algo que no poda olvidar.
No volver hasta maana por la maana. Estars bien? pregunt Darien
mientras se pona la ropa interior.
Todo estar bien. Intenta descansar contest algo picara Michiru despus de
haber tenido una placentera sesin de sexo con su marido.
Darien sonro y se termin de vestir. Esto era una de las cosas que ms odiaba de
la misin como niera de Serena. Todas las noches, hasta que no hubiese nuevas
rdenes, tendra que pasarlas en la casa de la rubia, vigilando que nadie intentara
asesinarla. Y mientras, tena que verla pasearse por la casa con esos pantalones
ajustados y tan cortos, que no dejaban lugar a la imaginacin. Se pregunt cmo
reaccionaran Andrew o Haruka, si fueran ellos los que se encargaran de patrullar
el domicilio de la chica.
Para evitar sospechas y molestias, Serena haba entregado una copia de la llave
del domicilio al FBI, y esta la haba puesto a disposicin de Darien. Cuando lleg
al barrio de Gangstang Zero, deban ser alrededor de las 11 de la noche. Al salir
de su auto, comenz la rutina de todos los das. Vigilo los alrededores, y las luces
encendidas de todos los edificios de alrededor. Una vez comprobado todo ello, se
adentraba sigilosamente en el departamento de la joven, donde a menudo, ella ya
se encontraba profundamente dormida.
Pero esa noche, al entrar en el apartamento, hubo algo que le llam la atencin.
La televisin del saln, no estaba encendida. Eso era lo que pasaba
habitualmente. Serena se quedaba dormida en el sof, con el canal de

documentales encendido, y Darien tena que remolcarla en sus brazos a la cama


ms cercana. Pero esta vez, no haba ni rastro del documental, ni rastro de la
pequea rubia alocada.
Ponindose en lo peor, y siguiendo su instinto policial, desenfundo su pistola y
comenz a inspeccionar la casa con una linterna laser que llevaba siempre
encima, por si era necesaria. Al no encontrarla, comenz a asustarse. Es posible
que la hubieran secuestrado?
Se encontraba inspeccionando la cocina, cuando escuch un ruido en la puerta de
la entrada. Agazapado en la sombra, sinti de nuevo la adrenalina de tener que
ocultarse. Pudo percibir como se abra una puerta sin demasiado sigilo y despus
unas risitas infantiles. Darien, se mantuvo expectante pegado al frigorfico de la
joven, cuando la vio.
T has sido el que me has emborrachado-contestaba una Serena algo
perjudicada por los cuatro Gin Tonics que acaba de tomarse.
Tendr que aprovecharme.-una voz varonil hizo saltar las alarmas de Darien,
que activo el cargador de la pistola. Ven aqu, preciosa
Djame-rea una Serena muy desinhibida.
Darien no aguantaba ms. Se asom por el umbral de la puerta y vio a Serena con
un joven moreno, de cabello largo y aspecto roquero, abrazndola y
manosendola. La rubia no pareca para nada disgustada, es ms, pareca estar
disfrutndolo demasiado. Eso era algo que Darien no poda consentir. Si iban a
tener sexo, no lo haran delante de su cara, ni en el mismo espacio.
Qu sucede aqu? Darien encendi la luz y se cruz de brazos esperando una
respuesta.
Joder! grit el moreno llevndose una mano al pecho - Quin coo es este
tipo?
Mierda-fue lo nico que advirti a decir Serena, mientras se tapaba la mano con
la cara. Es
Su hermano contest Darien. Soy su hermano.
Bombn, no me dijiste que tuvieses un hermano-el joven le mir suspicaz no
os parecis demasiado.
Somos hermanos de padre. Nuestras madres son distintas contest de manera
resolutiva Darien.

Ah el moreno mir a Serena, esperando instrucciones, pero ella no era capaz de


reaccionar.
Creo que ser mejor que te vayas. Es algo tarde, y Serena y yo tenemos que
descansar-coment el hacindose el despreocupado, ante la atenta mirada de
Serena, que no sala de su asombro.
El joven moreno se fue sin pedir ms explicaciones, ante la incredulidad de
Serena. En cuanto el chico abandon el departamento, Serena dirigi la peor de
sus miradas al hombre frio que tena enfrente. No era fcil soportarlo, menos aun
cuando se crea con el derecho de decidir por ella. Esa noche se haba puesto sus
mejores galas. Haba desempolvado de su armario un vestido negro de su poca
gtica, e incluso se haba dignado a maquillarse levemente. Solo buscaba un poco
de diversin, y aunque saba que era algo peligroso salir sin escolta, no le importo.
Acaba de conocer a ese tipo que pareca inteligente e interesante. Tena
expectativas de pasar una noche divertida, pero ahora por culpa de su niera con
mana persecutoria, lo ms divertido que hara, sera visitar el lavabo a las cinco
de la maana.
Serena lo mir fijamente, pero no advirti ningn tipo de expresin en el rostro
imperturbable del polica, que se haba mantenido en la misma postura desde que
los habra descubierto con las manos en la masa.
Es que solo tienes esa cara? pregunt Serena muy enfadada.
Ests borracha? pregunt el todava ms enfadado.
Acaso importa? No soy una menor de edad contest de manera elocuente.
Creo que importa cuando tu vida est en serio peligro contraatac el con una
sonrisa.
Que sepas que me has jodido la noche.
As se zanjaba el asunto. Como no tena manera de rebatirle, y aunque encontrara
la manera, se pasaran horas y horas discutiendo sin llegar a un acuerdo, opt por
vapulearlo con esa frase tan recurrente. Ahora l, si era un poco persona, acabara
sintindose culpable de haberla puesto en vergenza delante de ese tipo.
Siempre te juntas con tipos como ese? pregunt Darien apoyndose en el
marco de la puerta del bao, mientras Serena se desmaquillaba los ojos.
Qu le pasa? pregunt ella tediosa, pero sin ganas de escuchar la respuesta.

De seguro que ibas tan perjudicada para no fijarte. No tena ms piercings en la


cara, porque no le caban.
Pues a m me gustaba. Tena sex-appeal contest ella indiferente.
Creo que no tienes ni idea de lo que es eso.
Y me imagino, que tu si- respondi ella de manera irnica. Aun as, te recuerdo
que no es tu problema con quien salga o deje de salir.
Lo es si lo metes en esta casa, con toda la informacin secreta que ests
manejando.
La estocada definitiva. Darien tena razn. De ahora en adelante si quera tener
relaciones con algn joven, debera de irse al departamento del hombre, aunque a
ella eso no le agradase.
Voy a trabajar un poco. Intenta no molestarme, aunque creo que pido un
imposible.
Darien la mir y frunci el ceo. A qu diablos se refera con pedir un imposible. El
no poda ser ms sigiloso. De hecho, la mayora de las veces que se encontraba
en su casa, ni siquiera encenda la televisin o la radio. Se limitaba a coger un
libro o echar cabezadas para no perder el estado de alerta.
Serena se coloc sus gafas de lectura, y con una taza de leche caliente, se sent
de malas maneras en la silla de su despacho. As es como ella le llamaba, al
angosto espacio que haba dedicado a su profesin, en la sala de estar. Tampoco
le haca falta mucho ms. Con tres ordenadores tena ms que suficiente. Pero
eso no es lo que crea el FBI. No paraban de darle rdenes e instrucciones sobre
cmo proceder, y eso la aburra. Mir a Darien y lo vio tirado en el sof,
cambiando los canales de manera autmata. Se fij en el resplandor de su alianza
de casado. Qu clase de mujer podra estar casada con un tipo as?
Cmo es tu esposa? pregunt Serena sin mirarle, mientras tecleaba en su
ordenador.
Sigue trabajando respondi el mascullando entre dientes, sin prestarle atencin.
Vamos, dime algo sobre ella - volvi a insistir la joven con una enorme sonrisa.
Es preciosa contest el mirndola fijamente. Serena hizo una mueca y despus
volvi a insistir.

Qu ms?
No tientes mi paciencia-amenaz el, sin poder evitar sonrerse.
Sabes? En realidad creo que no ests casado y que esa alianza es una farsa
coment ella mordaz dndose la vuelta de nuevo, para volverse a centrar en su
ordenador.
Cree el ladrn que todos son de su misma condicin
Serena lo escuch pero no dijo nada. Sin poder evitarlo, sus labios comenzaban a
curvarse en una amplia sonrisa de idiota. Como se odiaba cuando se pona as de
tonta. Darien poda ser muy irnico cuando quera, y eso le gustaba. Las personas
sarcsticas son muy inteligentes. Pero no poda seguir pensando en lo irnico que
poda llegar a ser su querida niera, porque Diamante haba vuelto a atacar el
servidor central del FBI y lo haba dejado inutilizado durante dos horas. Ella solo
pudo evitar que se llevase los documentos, pero no pudo hacer nada para
restablecer la conexin. Taiki se haba enfadado mucho. Para qu diablos la
tenan contratada, si no era capaz de evitar que Diamante se paseara a sus
anchas por la Red? Serena frunci el ceo.
Darien se pregunt si en verdad su matrimonio sera una verdadera farsa. Michiru
y el compartan confidencias, y de vez en cuando el lecho marital. Acaso no era
eso lo que se espera en un matrimonio? El haba acabado rindindose. Busco
durante muchsimo tiempo a la mujer de sus sueos, pero no la encontr. Y
entonces Michiru, su mejor amiga de la infancia, regres de su viaje a Japn y
retomaron el contacto. Darien termin por auto convencerse de que el amor no era
para l, y quizs sera ms importante encontrar a alguien que lo comprendiese y
le diese confianza. Haba basado toda su vida en eso, cuando conoci a Serena.
La primera vez que la vio, solo Dios sabe lo que hubiese hecho al tocarla si no
fuera un respetable polica. Cada vez que recordaba sus ojos llenos de odio y
rencor, clavndose en l se estremeca.
Era hermosa, inteligente, mordaz, carismtica, dulce y aniada, pero picante y
sexy. Era la mujer ideal y una proscrita. Alguien que amaba su libertad por encima
de todo y odiaba las normas por igual.
Darien la vio escribir compulsivamente en su viejo ordenador. Era verdad que
ese cacharro era lo mejor del mercado? Se pregunt cmo podra ser capaz de
abstraerse con suma facilidad de su alrededor. Era como si tuviera la capacidad
de desconectar del ambiente, al contrario que l. Darien siempre estaba alerta,
siempre preparado para que el peligro tocara en su puerta y responderle con un
golpe certero. Y precisamente por este estado de alerta, se percat del insistente
ruido metlico que provena de la ventana del dormitorio de Serena.

Silencio habl Darien con voz de ultratumba reincorporndose gilmente del


sof.
Qu pasa? pregunt Serena parando de teclear y siguiendo sus movimientos.
Cllate Darien desenfund su pistola y se acerc a una ventana desde un lateral.
Darien era una persona con el sentido del odo muy agudizado. Era un don que le
haba servido de mucho en Operaciones Especiales, y que por lo visto, segua
conservando. El caso es que estaba prestndole atencin a un programa de
bricolaje, cuando escuch un ruido metlico en el exterior. Al principio no le dio
importancia, pero ese ruido ha venido repitindose durante dos minutos de reloj.
Eso puede significar muchas cosas, el viento golpeando contra la escalera de
emergencia, un animal merodeando por la zona, pero tambin un asesino a
sueldo.
Apaga las luces y el ordenador habl despacio mirndola fijamente con la pistola
en la mano.
Serena obedeci temiendo lo peor. Solo llevaba una semana trabajando para el
FBI y ya iban a intentar matarla. Como un acto reflejo, se coloc detrs de Darien
y lo abraz con todas sus fuerzas. Si algo tena que pasarle, al menos el cuerpo
grande y duro del polica la protegera durante unos minutos. Era un buen lugar
para refugiarse antes de morir, aunque ese cuerpo ya perteneca a otra mujer.
La mente de Serena iba a toda velocidad. Record la salida de emergencia de la
escalera C de su edificio. Quizs era el momento de dejarse de jugar a los
policas, y marcharse tan misteriosamente como haba llegado. Pero eso no
solucionara su problema con los federales. No iban a parar hasta encontrarla.
Serena not que el cuerpo de Darien se tensaba al apuntar con la pistola a la
ventana, y ella respondi apretndose ms contra l y cerrando los ojos lo ms
fuerte que saba y poda.
Tranquila susurr agarrando una de sus manos, que se apretaban en el
estomago del joven. Yo te proteger.
Un minuto de larga espera dio lugar al desenlace. Un hermoso gato negro con ojos
azules como el cielo, se subi al alfeizar de la ventana y los mir divertido. De
seguro merodeaba por el balcn de Serena en busca de algo que llevarse a la
boca.
Mierda-susurr Darien algo avergonzado por su reaccin.
Que! Que pasa! grit Serena todava agarrada al cuerpo de su niera.

Es un gato, tranquila suspir Darien destensndose.


Serena asom su cabeza por un lateral, y vio al gato lamindose una patita de
manera elegante. Sinti como si se hubiese quitado un gran peso de encima, y
suspiro largamente. Solo era un gato. Darien segua sujetando sus manos de
espaldas a ella, y Serena pudo notar el contacto del fro metal de su alianza en sus
dedos. En un impulso, retir las manos y se alej del. Todava sentir el calor del
contacto y se estremeci.
Ests un poco histrico no? habl ella despus de producirse un silencio en la
sala.
Si no vivieras en un barrio como este, ni siquiera tendra que estar durmiendo en
casa de una desconocida mascull el furioso y avergonzado a partes iguales.
Era verdad. Darien estaba histrico. La presencia de Serena lo alteraba en todo
los sentidos. Qu esperaba esa nia? Era una mujer con un cuerpo esplndido y
un encanto sin igual, y el tan solo era un hombre. Un hombre dbil que se excitaba
como un adolescente con su presencia. Darien se enfadaba consigo mismo y se
intentaba recordar todos los das, que su esposa era Michiru y que no iba a serle
infiel, aunque su matrimonio fuera una farsa en el fondo. No la traicionara. Y
Serena, segua vistiendo con esos pijamas tan sexy, alegre y despreocupada, y
sobretodo tranquila y segura. Como si tener a un respetable polica a su lado fuera
motivo ms que suficiente para pasearse tranquila.
Si quieres volver a casa con tu mujer, puedes hacerlo. Por mi mucho mejor le
contest ella mordaz.
No duraras ni dos das en un barrio como este. Por eso me tienen de tu niera,
porque eres demasiado valiosa para el FBI
Y supongo que tu solo ests siguiendo rdenes verdad? pregunt ella con
burla.
Supones bien.
Serena ro. Su risa conquist todo el apartamento. Una risa irnica. Pero no dijo
nada ms. Simplemente se fue a su habitacin, y como buenas noches, le propin
un portazo. La noche haba acabado para ellos dos. Resignado, Darien se tumb
en el sof e intento conciliar el sueo en la medida que fue posible.
Al da siguiente, Serena le despert con un peridico cayendo en su rostro de
manera violenta. Confuso y todava algo cansado de la noche anterior, se
reincorpor apartando el peridico de su rostro.

Qu diablos haces? Ests loca? Darien frot sus ojos con fuerza ante la
atenta mirada de la joven.
Mira la pgina central.
Darien obedeci. Haba una noticia a doble pgina en la que se daba la noticia que
Esmeralda estaba en la ciudad. Por lo visto, haba alquilado los locales de una
discoteca para dar una fiesta en la que haran las personalidades ms celebres del
pas. Esmeralda era una modelo, conocida por los escarceos amorosos con Zafiro,
el hermano consabido de Diamante Black. Darien ley sin mucha atencin, sin
comprender lo que Serena quera que viese.
Quiero que me lleves a esa fiesta acab por contestar ella.
A una fiesta? Sabes que no puede ser Darien se neg en rotundo.
En esa fiesta va a estar Diamante Black. Estoy segura.
Y qu vas hacer? Presentarte all y decirle que? Hola Diamante, soy Serena y
estoy trabajando para el FBI hizo una pausa y neg con la cabeza ni hablar.
Voy a ir de todas maneras coment ella indiferente, como si no le importase que
Darien fuese su superior.
No vas a seguir haciendo lo que te d la gana. Tienes una responsabilidad con
este pas se levant enrgico mirndola a los ojos.
Voy a ir te guste o no. No voy a perder la oportunidad de tener acceso a su
ordenador. Cuntas ocasiones como esta tendremos?
Darien call. Serena tena razn, aunque l lo lamentase. Las probabilidades de
que Diamante Black estuviese en la ciudad eran muy grandes. Si Serena pudiese
acceder a su ordenador, tendran mucho camino adelantado. Pero deba
consultarlo. Estaba seguro de que Taiki se negara en rotundo. A Taiki no le
gustaban para nada las sorpresas, y mucho menos salirse del plan tramado.
Odiaba la improvisacin.
Y bien? contest ella exasperada, a la espera de una respuesta.
Est bien. Iremos a esa fiesta. Pero en cuanto las cosas se pongas feas, nos
vamos sin rechistar. Entendiste? la seal enrgica y ella clav sus ojos en el
dedo que la sealaba tratando de intimidarla.
Si, papa.

Y hars todo lo que te diga. No quiero que te separes de mi ni un segundo


Entendiste? la amenaz con su dedo.
Serena era muy exasperante a veces. Darien se preguntaba cmo alguien tan
inteligente poda utilizar ese potencial para sacar de quicio a las personas en
general, y a l en particular. Todava quedan muchas semanas que tendran que
pasar en compaa de la pequea rubia, as que lo mejor sera mantener las
distancias y no propiciar situaciones en las que hubiera un mnimo de posibilidad
de ponerse a discutir.
Darien lleg a casa agotada y con la nica perspectiva de tirarse en cama y dormir
como Dios manda. Las noches en el sof de Serena podan ser inacabables y ya
notaba los indicios de lumbago incipiente que se instauraba en su columna.
Amor, recuerda que tenemos entradas para el Teatro esta noche-Michiru se
asom por la puerta de la habitacin principal.
Santa mierda. Darien ya no recordaba esas entradas que haban comprado hace
un par de meses. A Michiru le encantaba el arte en general, mucho mejor si era de
pequeos artistas independientes que buscaban abrirse un hueco en el mundo del
teatro. Y ahora estaba metido en un buen lo, porque le haba prometido que esta
vez s que la acompaara. Darien era un tipo listo, y saba que de momento, no
tena el don de la omnipresencia, lo que significaba que no podra estar en el
teatro con su mujer y en la fiesta con Serena al mismo tiempo.
A qu hora es? Tengo que avisar a la patrulla para que me sustituya esta
noche-coment el intentando parecer despreocupado.
A las 11. Llegars a tiempo verdad? pregunt su mujer con preocupacin en su
tono de voz.
Estaba claro que para Michiru, ir esa noche al teatro era importante. Darien frunci
el ceo de espaldas a ella, y jur para s mismo. Si la noche en el teatro empezaba
a las 11, a penas tendran tiempo de investigar en la fiesta de Esmeralda.
Quizs me retrase un poco. Nos vemos all? Darien pregunt sin esperar una
respuesta.
Serena se mir al espejo. Tena que hacer algo con ese pelo tarde o temprano.
Sus ltimos meses encerrada en su apartamento haban propiciado toda clase de
nudos inimaginables. Se sonro recordando aquella absurda poca en la que viva
por y para su imagen. Cuando todava tena una familia, sueos y expectativas.
La rubia conoca perfectamente el tipo de fiestas que organizaba Esmeralda.
Todas eran conocidas por ser frecuentadas por hombres de alta alcurnia y chicas

ligeras de ropa. Si quera adentrarse sin preguntas en la discoteca, tendra que


aparecer una de esas chicas de compaa, mal que le pese.
Estaba terminando de arreglarse cuando el timbre son. Por la forma de su
insistencia, supo que su niera personal acababa de llegar.
Llegas pronto gru Serena colocndose un pendiente.
Estuve pensando-coment Darien auto invitndose a pasar en el apartamento.
Esto no es buena idea. A Taiki no le va a gustar, as que estaremos un rato y
despus nos iremos.
En serio? T sueles pensar? Quien lo dira-contest ella risuea,
contonendose ante l.
Darien la mir fijamente y quiso coger su hermoso cuerpo y empujarlo contra la
pared de la entrada. Se vea tan sexy con esa gabardina. Cmo una gabardina
beige poda ser tan ertica y sexy? Se la imagino sin nada por debajo, llegando a
su despacho en la oficina del FBI y teniendo un sexo maravilloso en su escritorio
de azabache.
Darien? Nos vamos? pregunt Serena insistente en el marco de la puerta.
Serena estaba algo incomoda. Pens que nunca tendra que volver a hacer todo
aquello. Ella crea que aquello exhibirse haba acabado hace tiempo. Ahora era
una mujer respetable, con una buena posicin econmica y una posicin laboral
brillante y prometedora. Se mir en el reflejo del ascensor y neg. Ni se haba
convertido en una mujer respetable, ni tena una buena posicin econmica, ni
mucho menos su futuro se auguraba brillante o prometedor.
El camino hacia la discoteca se hizo largo y tedioso. Por alguna razn, Darien
todava no haba abierto la boca. Pareca que estaba preocupado por algo, pues
no paraba de mirar el reloj de manera insistente.
Te pasa algo? pregunt Serena observando la esfera del reloj del Teniente.
Qu? contest recuperando la conciencia de la realidad No.
Seguro? Pareces estar preocupado por algo-insisti la joven.
Este todo bien.
Serena se encogi de hombros y no volvi a abrir la boca. En verdad, ese hombre
poda ser muy enigmtico. Ms an fro como el hielo. Cuando a Darien se le
meta entre ceja y ceja recuperar una actitud profesional con ella, no haba quien

le sacara esa idea de la cabeza. En la ltima semana haba de todo en su relacin.


Incluso haban llegado a discutir un da tan fuerte, que el vecino de debajo de
serena, haba golpeado el techo con el palo de una escoba.
Creo que hemos llegado-contest Darien indiferente, aparcando el todoterreno
en la acera de enfrente de la discoteca.
Eso parece
Serena observo la entrada y la gente que se agolpaba en ella. Como haba
supuesto, las mujeres semi desnudas bajaban de las limusinas, cogidas del brazo
de hombres trajeados. Serena mir a Darien, que mantena sus ojos azules
perdidos en la puerta de entrada de la discoteca. Mir su atuendo, y pens que
podra valer.
Darien llevaba un vaquero oscuro, una camisa azul cielo y una americana azul
marino. Adems vena adecuadamente peinado. Era raro ver al Teniente de
Polica de esa manera, pero estaba igualmente sexy. Serena mordi su labio
inferior. Todava estaba a tiempo de echarse atrs. Seguro que habra otra manera
de entrar en la fiesta, sin levanta sospechas. Pero no habra otra manera de estar
cerca del ordenador de Diamante.
Sin detenerse a pensar en si lo que haca era bueno o malo, o ni siquiera
enorgullecedor, Serena mir por ltima vez a Darien que la miraba fijamente, y se
quit la gabardina en un impulso. En seguida sinti el fro del exterior y su vello se
erizo. Aquello de estar en ropa interior con una temperatura media de 18 grados
no era nada conveniente.
Qu diablos haces? exclam Darien con la boca totalmente desencajada.
Darien no se lo poda creer. Serena acababa de desnudarse delante de l, al
menos de manera metafrica. La joven no llevaba nada debajo de su gabardina,
tan solo la compaa de una lencera exquisita de encaje negro.
Por qu el destino se empeaba en ponerle las cosas tan difciles? Justo ahora,
en este momento, en una fiesta llena de hombres, esa rubia haba decidido jugar a
los detectives prcticamente como Dios la trajo al mundo. Un ngel cado del cielo.
Vstete ahora mismo grit el enfurecido Rpido dijo intentando taparla con la
gabardina de la joven.
No! contest ella tajante.
Qu coo te crees que ests haciendo, Serena? Soy tu superior bram
perdiendo los nervios. Por algn extrao motivo, no quera que nadie ms tuviese

una visin as de la joven.


Voy a utilizar un arma que no me ha dado el FBI
Sin darle tiempo a replica, Serena abri la puerta del coche y comenz andar
hacia la puerta de la discoteca. Darien se qued durante dos segundos sin habla.
Esa pequea estaba totalmente perturbada. Que nia de su edad se le podra
pasar por la cabeza semejante idea. Cuando quiso darse cuenta, Serena se
adentraba entre el tumulto de hombres de negocios, robando las miradas de todos
ellos.
Darien gruo y sac una recortada escondida en el asiento del copiloto. Se
apresur a salir del coche y la agarr del brazo, para evitar que la joven siguiese
adentrndose sola al local.
Cuando lleguemos a casa, yo te ensear lo que es obedecer le dijo en un
susurro amenazante, agarrndola por la cintura de manera posesiva.
Si me agarras de esa manera, ningn hombre va acercarse a mi gru ella por lo
bajo, intentando mostrar su mejor sonrisa al resto de invitados.
Ests loca si piensas que voy a dejar que otro hombre te toque esta noche.
Captulo 3 investigacin
No saba ni como haban llegado hasta ese punto, pero ahora se encontraban de
camino hacia la puerta de la discoteca, donde Esmeralda, la pareja de Zafiro
Black, haba organizado un verdadero despliegue de medios.
Serena intent caminar lo ms segura que pudo, pero el tenso brazo de Darien en
la espalda desnuda de la joven, le despertaba cualquier clase de sentimiento,
menos el de la tranquilidad y aplomo.
Algunas de las jvenes se giraron para admirar a la pareja, pasearse por el pasillo
central, alfombrado con moqueta roja, y que diriga el camino hacia la entrada
principal. Al final de todo, el escudo ms peligroso. Un par de porteros de dos
metros por ancho y alto, con cara de pocos amigos.
La verdad es que ambos destacaban entre la multitud, y no por su complicidad o
buen fsico. En ese tipo de fiestas, todo el mundo llegaba solo, y solo al final
podas tener la fortuna de irte acompaado. Ellos eran extraos y eso llamaba la
atraccin. Qu tipo de pareja se presentaba en una fiesta de este estilo, llena de
drogas y prostitucin de lujo? Era lo que Serena haba intentado explicarle a
Darien antes de que se pusiera hecho un basilisco. Le haba gritado que no ira a
ninguna parte sin l, y que por supuesto, no caba la ms mnima posibilidad de
que se encontrase sola ni cinco minutos. Con Darien de niera, iba a ser imposible

averiguar algo. Tendra que estar demasiado pendiente del comportamiento de


Darien. Un polica tiene una forma de proceder muy tpica, e incluso de incognito,
cualquiera de los criminales de esa fiesta, lo olera a kilmetros.
No hagas nada raro-gruo por lo bajo al notar que Serena intentaba soltarse,
disimuladamente, de su agarre.
Entiende que no vamos a conseguir nada si no te alejas de m contest en el
mismo tono, vigilando al resto de invitados que se encontraban en el pasillo.
Quien sabe qu locura se te puede ocurrir en esa cabeza que tienes. No voy a
correr el riesgo. Sigue andando termin la frase con un suspiro de resignacin,
salido desde lo ms profundo de su cuerpo.
Serena se mordi la lengua. Qu haba hecho ella en su vida, para que ahora el
destino la castigara de manera tan caprichosa? Ella, una mujer independiente, que
odiaba por encima de todo las normas, y ms aun, la gente que trataba de
imponerlas sin criterio. En definitiva, ella odiaba a los policas. Pero ahora no solo
tena que aparentar que eran de su agrado, sino que tena que aguantar de uno
que llevaba la legalidad hasta el extremo.
Cuando se acercaron a la puerta, los dos porteros que mantenan una charla
animada sobre futbol americano, se giraron con gesto pulcro y observaron a
Darien. Lo miraron de arriba abajo con gesto reticente, y despus clavaron sus
ojos en su acompaante.
Serena saba que era su momento. Sin acreditacin, sera imposible acceder al
recinto, y por ende, tener acceso al ordenador de Diamante Black. La rubia, sonro
con todas sus fuerzas, esforzndose por parecer natural, y en un seductor
movimiento de hombros, retir el cabello rubio que tapaba su escote, para mostrar
su escultural cuerpo.
Darien asista a la escena resignado. Serena se estaba exhibiendo como un
pedazo de carne, delante de un par de hombres que no paraban de mirarla y
relamerse. Se imagin que clase de cosas se estaran imaginndola al verla, pero
se obligo a dejar esa actitud. Serena tan solo era una protegida mas, alguien a
quien vigilar durante la misin. No podra exigirle nada, aunque quisiera. Ella se
pondra echa un cisco. Pero si ella, si esa pequea rubia fuese su esposa, jams
volvera a dejar que un hombre que no fuese l, la mirase de esa manera.
Acreditacin? termin por contestar uno de los porteros, recuperando su actitud
profesional.
Se me ha olvidado en casa. Puedo regresar a por ella, pero Diamante me est
esperando dentro

Serena explic dura y clavando sus ojos azules en el portero, que mantena su
ceja levantada. Se haba jugado el todo por el todo. Si por algn motivo, ella se
haba equivocado y Diamante no hacia acto de presencia, no solo no podra
acceder al local, si no que esos porteros no tendran miramientos con ella en la
prxima ocasin.
El portero n 1 la mir con aire de grandeza, como si no alcanzara de todo a creer
lo que esa rubia sexy e inocente le estaba explicando. El portero n 2 segua
mascando su chicle de manera compulsiva, sin retirar la mirada de Darien.
Es mi guardaespaldas-seal Serena con su cabeza. Y tampoco era mentira.
Claro que estaba omitiendo el pequeo detalle de que Darien, a parte de su
cuidador, era un Federal.
Que sea la ltima vez gru el portero n 1 abriendo la puerta de entrada con su
fuerte mano llena de vello.
Darien tom la mano de Serena, y se adelant para adentrarse en el recinto. A dos
pasos de la puerta, comenzaba el espectculo. La msica a todo volumen y el olor
a alcohol, reinaba en el local. Las jvenes modelos semi desnudas, se abrazaban
a hombres trajeados, con copas de Jack Daniels, y puros habanos.
Serena se estremeci. Sabra que sera duro volver a ese tipo de ambiente, algo
que haba dejado atrs haca tiempo, pero nunca pens que volvera a sentirse
vulnerable y frgil. Tanto era el pavor que comenzaba a sentir, que
inconscientemente, apret ligeramente la mano de Darien. El hombre, se gir en el
acto y la mir con gesto interrogante. Ella simplemente sonro. Solo rezaba porque
esa grabadora de gestos y sonidos, no se hubiera percatado de su malestar,
porque sino el interrogatorio al salir de all, no cesara.
Qu hacemos? grit Darien a unos centmetros de distancia del rostro de
Serena.
T nada. Djame a m el trabajo. Sgueme la corriente contest ella, viendo
enseguida la expresin de rechazo en su rostro.
No creo que sea buena idea dejarlo en tus manos.
Serena no contest. Si, Darien era su superior en esos momentos, pero pocas
veces lograba prestar atencin a las normas, mucho menos cumplirlas. Era como
una especie de misin imposible para ella. La rubia se acerc a la barra y le pidi
al camarero dos Gin tonics.
Estamos de servicio gru Darien a su lado, apoyndose de medio lado sobre la

barra y observando a la clientela.


Vamos, hombre. Aqu todo el mundo se est drogando o est bebido. Tenemos
que disimular. Se huele a kilmetros que eres poli.
Federal-gru el ofendido. Federal y Polica eran trminos, susceptiblemente
diferentes.
Serena tom la copa y se la bebi de dos tragos, ante la atenta mirada de
desaprobacin de Darien. Pero ella estaba nerviosa. Y nerviosa no poda trabajar.
Se senta como un nio que ve un caramelo en la puerta del colegio. Las
probabilidades de tener acceso a la sala de Diamante Black, eran prcticamente
nulas. Pero si tan solo lo conseguan. Tener acceso a esa joya, sera suficiente
para recuperar su libertad. Solo necesitara media hora para robarse todo lo
imprescindible.
As trabajaba Serena. Ella solo recoga la informacin sustancial para el caso o el
encargo que le realizaban. Jams se permita el lujo de saciar su afn curioso.
Vulnerar la privacidad de una persona era un delito, ms aun, si lo hacas con
fines de ocio y destruccin. Es por ello, que cuando cualquier cliente contactaba
con ella y le peda intrusiones en los ordenadores de sus parejas o hijos, ella se
negaba en rotundo. Haba una barrera que jams traspasara. Una cosa era robar
las cuentas de una empresa, y otra descubrir la infidelidad de un marido a su fiel
esposa.
Y entonces lo divis. Zafiro Black, estaba en la sala hablando animadamente con
dos jvenes morenas, que vestan una lencera roja de encaje. Las probabilidades
de alcanzar algo de Diamante, estaban subiendo como la espuma. Si su hermano
estaba aqu, lo ms probable es que su presa tambin.
Pero quizs ya se lo hubiera cruzado y ella no lo habra reconocido, aunque
quisiese. Nadie saba el aspecto de Diamante Black, puede que ni siquiera fuera
ese su verdadero nombre. Quizs un apodo o seuelo para la polica.
Necesito otra copa dijo Serena sealando sus dos copas al camarero que serva
a su izquierda.
Darien no paraba de mirar el reloj. Haba pasado una hora, y nada haba cambiado
desde que haban llegado. Serena se haba autoproclamado directora del
operativo, y todo lo que ella esperaba, era seguir bebiendo en la barra a la espera
de algo, que l no alcanzaba a comprender.
Pero si segua haciendo caso de esa rubia anarquista, no llegara al teatro y la
noche con Michiru sera un completo desastre. Su esposa no estaba dispuesta a
pasar otro plantn como la ltima vez. Claro que eran situaciones radicalmente

distintas. La ltima vez que no acudi a la cita prevista, fue para una visita de la
galera de arte de su madrina. En aquel momento haba fingido estar enfermo, solo
para no tener que soportar la charla monologuista, sobre la importancia de
combinar colores fros y clidos. Pero en vez de quedarse en casa, disimulando su
estado febril, se fue de copas con sus amigos. El resultado es que Michiru lleg
antes de lo previsto a su hogar, y Darien, dos horas ms tarde, algo borracho.
Aquella noche durmi en el sof. Y la siguiente, y la siguiente tambin.
Su espalda no iba a soportar otra noche en un sof. Tendra que salir de all en 45
minutos, si no haba novedades. Serena se pondra echa una fiera y lo
amenazara con quedarse, pero no iba a consentir que ese pequeo tormento se
quedase en una fiesta llena de hombres intentando llevrsela a la cama.
Lo saba exclam Serena levantndose del taburete, y dando un pequeo
traspis. Vaya, no deb beber tanto.
No me digas? gru el desaprobando su comentario.
Vamos, rpido Serena agarr la mano del joven y lo llevo al centro de la pista.
A dnde vamos? pregunt el sorprendido.
Serena se par en medio de la pista y le sonro. Una sonrisa hermosa y definitiva
que consigui derretir a aquel hombre corpulento, que la miraba embelesado. Se
la vea como un ngel de la perdicin. Un cuerpo terrenal, creado para ofrecer
placeres celestiales.
Deja de babear mirndome y baila! se quej en su odo, comenzando un
sensual baile.
Vas a ponerte a bailar ahora? Estamos en un-no pudo terminar, porque Serena
poso su mano en su boca.
Ests loco? Deja de gritar. Van a descubrirnos le explic al odo abrazndose a
l y obligndole a seguir sus movimientos.
Qu pretendes? pregunt estupefacto.
Ese hombre de mi derecha ha entrado cuatro veces en aquella sala del fondo. El
acceso est restringido salvo que tengas una clave de acceso le mir a los ojos
y afirm segura Voy a conseguir ese acceso, a como d lugar.
Darien no se consideraba un hombre tonto. Al contrario, haba sido el primero de
la promocin de Medicina. Aun as, no alcanzaba a comprender el sentido de
bailar en medio de la pista, para conseguir un acceso. Y tratar de concentrarse

pensando en ello, tampoco era nada fcil. Esa mujercita se mova demasiado bien.
A pesar de ser mas menuda y bajita que l, consegua llevarlo a la locura con sus
movimientos. Pero l estaba obligado a ser un hombre de principios. Estaba en
una misin, no en una cita. Adems no poda obviar el pequeo detalle de que
estaba casado.
Pero todo sucedi muy deprisa. Serena tropez con su propio pie, y cay encima
del hombre que era objeto de vigilancia en ese momento. El hombre, de unos 35
aos de edad, se qued perplejo al tener en brazos a aquel ngel cado del cielo.
Disclpeme seor. Me he tropezado. Oh, cuanto lo siento. He manchado su
chaqueta, deje que le limpie le dijo en tono dulce sacando el pauelo del bolsillo
de la chaqueta y empapndolo en el Vodka que haba cado sobre su pechera.
No se preocupe, seorita contest el de manera seductora. Quizs podramos ir
a un apartado y tratar de arreglar el asunto-termin de manera seductor
hablando muy cerca del odo de la joven.
Darien reaccion rpido. Para cuando el hombre se haba dado cuenta, se llevaba
a Serena sujeta de un brazo hacia el final de la pista, y los perda entre la gente.
Menudo numerito. Eres muy irresponsable, Serena. Ests tomada y te has cado
encima de un hombre mucho mayor que tu, que Dios sabe que quera de ti
escupi las palabras como una metralleta, sin tomar un segundo de descanso.
Haca mucho tiempo que quera decirle algo as.
Algo ms? pregunt ella indignada, cruzndose de brazos.
Desde luego que s. Pero este no es el momento de hablar de ello. Ahora mismo
nos vamos y-Darien call.
Serena lo miraba con aire profesional. Ahora todo encajaba. Ni siquiera se haba
tropezado en si misma de manera accidental. Todo haba sido una actuacin. La
joven sostena una tarjeta con forma de credencial en su mano. Ella haba urdido
todo ese plan para robarla y utilizarla en beneficio del FBI. Verdaderamente, se
haba arriesgado demasiado. Qu hubiese pasado si ese hombre se hubiese
dado cuenta en ese momento del hurto? No quiso ni pensarlo.
Es ahora o nunca dijo Serena decidida.
Darien mir su reloj. Las once en punto. Si saliera ahora mismo hacia el teatro,
aun podra dejar a Serena en el piso tutelado y acudir con su esposa a ver otra
funcin aburrida y tediosa. Eso era lo que deba hacer, eso era lo que esperaba su
esposa. Pero tener acceso al ordenador de Diamante era lo que necesitaba para
dejar zanjado ese asunto, cuanto antes. Dormir una semana en el sof de casa, no

sera nada comparable a tener que seguir teniendo trato con esa mujer, que cada
vez amenazaba ms los lmites de su cordura.
Est bien. Un vistazo y nos vamos la seal con cara de pocos amigos y ella
asinti compulsivamente.
Vigilando que nadie les observase, Serena y Darien se metieron por el pasillo que
pona "Acceso a Personal Restringido". Por fortuna para ellos, el pasillo terminaba
en una gran puerta sin vigilancia. Eso iba a facilitar mucho la labor de entrada y
salida del edificio. La puerta se abri de manera instantnea, al pasar por el lector
de imagen, el filo de la credencial.
Darien quiso adelantarse para cubrir a Serena en caso de emboscada, por lo que
desenfund su recortada del cinturn de su pantaln y comenz la inspeccin.
Serena entorn los ojos. Ver a Darien con esa mini pistola, de Agente 007, no le
pegaba en absoluto. A ese hombre le pegaba algo como una bazuca. Estruendoso
y grande, sin margen para el error.
Serena analiz con detenimiento todos los detalles del Loft donde se encontraban.
Sin duda, alguien viva all de manera habitual. Haba objetos de valor, libros, ropa,
comida, y lo ms importante: un hermoso ordenador porttil posado encima de un
escritorio.
Serena lo vio a diez metros de distancia, pero no le hizo falta acercarse para
descubrir de qu modelo se trataba. Ella podra distinguir un MAC, aun con los
ojos vendados. La versin que tena delante de sus narices, era la ltima edicin
limitada que Apple haba saco de su versin MAC Pro Air. Algo as como un
caramelito en dulce, un autentico capricho. Ese aparato al menos tena que tener
un procesador de cuatro ncleos, y una conexin WIFI muy superior a la media.
Se acerc lentamente y decidi perder de vista a Darien durante unos segundos.
Con una especie de mezcla de recelo y envidia, palpo la superficie cromada de
esa joya de la informtica. Cuanto dara por poder pasar tan solo unas horas con
ese ordenador a solas.
Y entonces lo record. Acababan de entrar en una zona de acceso restringido, con
la credencial de un hombre que no tardara en percatarse de su ausencia, y
arriesgando su vida en un sitio rodeado de matones de Black. As que Serena
decidi rpido y con cautela el proceso a seguir.
Sea lo que fuese que hiciera en ese momento con el ordenador, no podra dejar
ningn cabo suelto. Diamante no tardara ms de un da en encontrarla y matarla,
de eso estaba segura. Tena demasiado aprecio por su vida como para correr ese
riesgo.
Es su ordenador? pregunt Darien acercndose a la joven, visiblemente ms

relajado, enfundando su pistola.


Eso creo hizo una pausa y abri la tapa Solo hay una manera de averiguarlo.
Serena aprovech el impasse mientras el ordenador cargaba los contenidos de la
BIOS, para sacar de la liga que sujetaba sus medias, una memoria USB de 1
Terabyte.
Y si tiene contrasea? pregunt Darien confundido. Para un mortal como l,
con conocimientos escasos en el campo de las computadoras, era una pregunta
realmente necesaria.
Desde cundo eso es un problema para un hacker? pregunt ella con sorna,
provocando rigidez en el rostro de Darien.
Darien pens que estaba haciendo el imbcil con ese tipo de intervenciones. Tanto
presuma el de su inteligencia y de sus notas acadmicas con sus conocidos, sin
embargo, teniendo a una mujer medio desnuda delante de l, a penas sus
neuronas eran capaces de pensar algo con lgica.
El tiempo pasaba, y Serena no paraba de teclear, pero el propio ordenador no le
daba acceso a lo que buscaban. Pareca como si los planetas se hubieran aliado
para que las cosas salieran mal esa noche. Darien observ el reloj detenidamente.
Las 11:30 y Serena no haban conseguido ni un avance.
Qu es lo que sucede ahora? pregunt Darien desesperado a su lado.
No s qu pasa. No hay manera de entrar en su servidor contest ella
frotndose ambos ojos. Las lentillas comenzaban a molestarle.
Dijiste que eso no sera un problema gru l.
S muy bien lo que dije. Pero no esperaba este sistema de seguridad. Diamante
se cuida muy bien las espaldas
Dime algo que no sepa- suspir el resignado. Tenemos que irnos.
No! No puedo dejar esto as. Tengo que cerrar todos los procesos para no
levantar sospechas.
Pues hazlo ya! No vamos a correr ms riesgos Darien desenfund la pistola y
se dirigi hacia la puerta central. Era bueno tener vigilado el acceso de vez en
cuando, aunque tena serias dudas de cmo proceder si alguien decida entrar all,
justo en ese preciso instante.

Darien volvi a dirigirse a la mesa de escritorio, pero Serena ya estaba lista para
marcharse. Haba recogido la memoria USB y se haba preocupado incluso de
borrar las huellas del ordenador. Era algo atpico en un civil preocuparse por ese
detalle insignificante y a la vez primordial. Estaba claro que Serena haba estado
vinculada antao a la investigacin, pues conoca muy bien todos los
procedimientos judiciales y de investigacin forense.
Ests lista? ella asinti frustrada, pues no haba conseguido lo que esperaba.
Se haba confiado con Diamante, y se haba dado un batacazo contra el suelo.
Estaban preparados para irse, cuando escucharon voces al otro lado de la puerta.
Eran dos hombres hablando en un idioma distinto al suyo, pero por el tono de voz
no parecan demasiado amigables. Serena trag saliva fuerte y sinti como su vida
pasaba por delante de sus ojos. Qu era lo que le esperaba ahora? Quizs una
muerte lenta y dolorosa, o rpida y casi indolora?
Darien sin embargo volvi a sentir la adrenalina de antao. Esos hombres iban a
acceder al recinto en cuestin de segundos. Mir a su alrededor, pero no haba
ningn sitio digno donde esconderse. Y ocultarse cada uno por separado, no era
una opcin viable. Tardaran dos minutos en encontrar a la pequea rubia que se
mantena sollozante tras su espalda.
Sintieron el ruido de la tarjeta meterse en el picaporte y el sonido de las bisagras
abrirse. Todo sucedi muy rpido. Tanto que Serena no tuvo tiempo de reaccionar,
porque para cuando quiso darse cuenta, los labios de Darien aprisionaban los
suyos en un beso pasional y sexual. Intent rechazarlo, pero pronto se rindi al
placer de sus labios y caricias.
Darien tom la decisin en una milsima de segundo. Michiru tendra que
perdonarle. No se puede considerar infidelidad besar a otra mujer, cuando tu vida
corre serio peligro. Pero no poda negarlo, de paso que salvaba su vida, lo estaba
disfrutando.
Al federal le excito el rechazo inicial de la rubia, pero todava ms se excito al
comprobar que ella se renda a su boca, emitiendo gemidos ahogados. Haca
mucho tiempo que no senta una excitacin como esa. Tanto tiempo como aos
tena. Nunca antes haba experimentado algo como eso. Puede que fuese la
situacin, el momento, la infidelidad o la amenaza de muerte. Puede que quizs
fuese solo Serena.
Qu hacen aqu? bram un tipo de acento ruso con gesto de rabia.
Serena apart a Darien de un empujn y se tap como buenamente pudo. El
hombre ruso y su acompaante, un colombiano alto y fuerte, la miraron con
complacencia. A su lado, les acompaaba una joven pelirroja, casi tan desnuda

como ella.
Qu cojones estis haciendo aqu? volvi a repetir el ruso, mostrando una
pistola en su cinturn.
No sabamos a donde ir-contest Serena nerviosa, ante la impasibilidad de
Darien, que se mantena erecto y firme ante esos hombres, dispuestos a matarlos
sin la menor de las contemplaciones.
Esto es un rea restringida, el acceso no est permitido el ruso dirigi una
mirada de fuego a Darien ser mejor que lleves a tu puta a otro lado. Esto ya
est ocupado.
No hizo falta ningn comentario ms. El ruso acababa de perdonarles la vida, a
voz de pronto. Est bien, haba llamado puta a Serena y ya solo por eso, Darien se
habra liado la manta a la cabeza y habra comenzado a tiros con todos los
hombres de la discoteca, pero en ese momento, la situacin requera irse de all
cuanto antes.
Serena agarr la mano de Darien y sin decir nada ms, abandonaron a paso
rpido el Loft y el pasillo de acceso restringido. Cuando salieron de nuevo a la
pista de la discoteca, ante el mundanal ruido y olor a alcohol, se sintieron seguros
y aliviados.
Darien y Serena se miraron durante unos segundos. Una mirada que poda decir
tanto y tan poco a la vez. No volvieron a mediar palabra. Salieron de la discoteca
en silencio y se montaron en el todoterreno. Una vez dentro, y con el seguro
puesto, Darien se incorpor a la circulacin.
Las 12:10 de la noche. Ni en broma conseguira llegar a tiempo a la ltima funcin
de teatro de Michiru. Esta noche, su casa iba a ser un verdadero infierno. Y ni
siquiera haban conseguido algo de provecho. Ni una pista sobre el paradero de
Diamante o informacin de sus servidores. Darien haba puesto la vida en peligro
de esa joven, e incluso la suya, para nada.
Tu mujer te espera, verdad? pregunt Serena abrazando la gabardina contra
su cuerpo, con fuerza.
No lo s Darien son crptico, pero era la verdad. No saba lo que le esperaba a
partir de ahora.
Vas a contarle que me besaste? pregunt ella de manera inocente.
Por supuesto que no. Eso ha sido algo que sucedi en un operativo. Nunca habl
de mi trabajo con ella intent irse por las ramas, pero Serena insisti.

Pero me besaste. No es una infidelidad?


No
Por qu no?
Porque no! Darien fren de golpe y la mir tan fro como el acero. Escchame
bien y no te confundas. Ese beso no ha significado nada de acuerdo? Era la
nica salida para que no nos estallasen a balazos y no va a volverse a repetir. T
eres un testigo protegido del FBI y mi deber es velar por ti, nada ms.
Entendiste?
Serena se mantuvo callada con una sonrisa de medio lado. Estaba segura que
para Darien no haba sido solo un beso, pero no servira de nada ponerse a
discutir sobre ello, ni tampoco servira para sus fines. La rubia no poda olvidar que
su objetivo desde que lo conoci sera joder su vida. En cuanto la misin Diamante
terminara, ella misma pondra la cabeza de Shields en bandeja de plata. No poda
negar que el beso la haba excitado y le hubiera gustado una continuacin ms
exhaustiva, pero la realidad se impona. Un polica y una delincuente era una mala
combinacin.
Entendiste? alz la voz Darien, exasperado, al ver a Serena con la mirada
perdida.
Entendido, jefe.
Darien hizo una mueca y despus reanud la circulacin. Esperaba que se
pusieran a discutir sobre la moralidad de besarse con otra mujer, estando casado.
Pero nada de eso sucedi. Serena pareca indiferente, como si la cosa no fuera
con ella o no estuviese involucrada.
Tardaron quince minutos en llegar al apartamento de Serena. La patrulla del FBI,
liderada por Haruka, haca guardia en la noche fumando una cajetilla de tabaco.
Darien mir y desde el coche les hizo un gesto. Los hombres obedecieron y se
metieron dentro del coche.
Supongo que no te quedas coment ella irnica
Tengo que volver a casa contest fro, desviando su mirada hacia el
aparcamiento.
Claro, tienes que volver con tu esposa. Es tu deber como marido fiel y leal
Serena se sonro y se retir la gabardina.

Qu haces? pregunt Darien nervioso mirando hacia el coche de patrulla. Los


chicos estaban demasiado ocupados atendiendo los resultados de los partidos de
baseball.
Un regalo para tu esposa Serena se quit el sostn ante la atnita mirada de
Darien y lo pos en las piernas de ste. Como hoy no parabas de mirarme
embelesado, supuse que te estaras imaginando a tu esposa con esta lencera.
Darien se qued sin palabras. Serena sali del coche, y l se qued como tonto,
con un sostn en sus piernas. Durante tres segundos tuvo sus ojos fijos en sus
pechos desnudos y bien formados. Tres segundos sirvieron para que el alcanzase
el paraso. Incluso le dio tiempo a percatarse de la arandela en el pezn izquierdo.
Despus la poca dignidad de caballero que le quedaba, hizo acopio de valenta, y
le oblig a subir sus ojos para igualarlos a los de ella. Y eran tan azules como el
cielo. Y lo miraban con una especie de mezcla entre rabia y deseo.
Mal que le pesara, era ms que evidente. Haba tenido pistas sobre ello, pero la
confirmacin haba llegado esa misma noche. Haba mucha qumica sexual entre
l y Serena. Y eso era peligroso, sobre todo para su matrimonio.
Cuando Darien lleg a casa, se encontr a su esposa en el saln leyendo un libro.
Cuando lo escuch llegar, ella tan solo se gir para verle, pero no dijo nada. Sus
labios formaban una delgada lnea.
Lo siento-susurr el quitndose la americana. Se complicaron las cosas.
Lo s-contest ella siguiendo sus movimientos.
Serena tena una pista pero no sirvi de nada-suspir resignado.
Ya veo
Ests enfadada? pregunt el sentndose en la mesita auxiliar, justo enfrente de
ella.
No lo s-suspiro y cerro el libro de golpe.
No s qu decir-Darien se retir el pelo y suspir.
Entonces no digas nada. Llvame a cama contest ella con una dulce sonrisa.
Darien obedeci. La cogi en sus brazos y la llevo a la planta de arriba, donde se
encontraba el dormitorio principal. Saba lo que vendra ahora. Michiru no estaba
enfadada, ni siquiera decepcionada. Ms bien comenzaba a resignarse, y eso no
saba si era bueno o malo. No saba si prefera verla enfadada y perdiendo los

modales, algo raro en ella, o verla en este estado inerte.


Cuando la dej en la cama, intent zafarse de sus brazos, pero no lo consigui.
Michiru lo gui hacia su boca, y por primera vez sinti rechazo al tocarlos. El beso
con Serena estaba demasiado fresco y reciente, y se senta mal. Se haba pasado
la ltima hora auto convencindose de que besarse con ella, tan solo responda a
un acto de supervivencia. Pero una parte de l, no haca ms que preguntarse si,
tal vez, no hubiese otra manera de evitar tocas esos labios, que ahora se le
antojaban una tentadora adiccin.
Estoy muy cansado-respondi el separndose de los labios de su mujer.
Cansado? Desde cuando estar cansado es un impedimento para que hagamos el
amor-dijo Michiru divertida, reincorporndose sobre s misma.
Es que hoy estoy muy cansado...
Entonces yo har el trabajo sucio. Djamelo a m. Anda, no seas malo.
Compnsame por haberme dejado sin planes esta noche.
Michiru hizo pucheros y Darien suspir largamente, dejndose llevar. Era verdad
que estar cansado nunca haba sido una excusa, pero esta vez, haba algo dentro
de l, una voz que no paraba de decirle que no era el momento de acostarse con
su mujer.
Una voz que fue tomando ms fuerza, cuando al penetrarla, crey ver el rostro de
Serena disfrutando de placer. Estuvo a punto de cometer un error, estuvo a punto
de llamar a su mujer por el nombre de su tormento. Pero afortunadamente, se
contuvo en el momento justo. Descontento por no poder alejar la imagen de la
rubia de su cabeza, comenz a envestir con ms fuerza., hasta que al fin llegaron
al clmax, juntos.
Y esa noche, mientras Darien se preguntaba que estaba pasando en su vida
perfectamente ordenada, que es lo que haba obrado el cambio, hasta convertirlo
en un animal capaz de acostarse con su mujer pensando en otra, Serena indag
todo lo necesario sobre Darien. Su plan acababa de ponerse en marcha. No
parara hasta hacerle pagar toda su hipocresa y descaro tratndola como un
objeto sexual y dndole ordenes como si fuese de su propiedad. Ese polica iba a
terminar desendola tanto, que se volvera tan loco, que incluso rogara por el
divorcio a su esposa.
Captulo 4 peligro
Serena se despert desconcertada y adolorida en la parte derecha de su cara.
Cuando abri los ojos se sinti mareada y desubicada. Se incorpor lentamente y
palpo su mejilla, en la que se dibujaban los relieves de las teclas del ordenador.

Era evidente que se haba pasado toda la noche trabajando en sus averiguaciones
y se haba quedado dormida. Miro a la pantalla y frunci el ceo. La foto de
Darien, unos aos ms joven, el da de su boda con su esposa, una famosa
galerista, la dejo desconcertada. No pareca en absoluto feliz, al contrario. Su
mirada estaba perdida entre el gento, mientras que ella sonrea de par en par,
mirndolo embelesada.
Quin podra casarse con una persona sin estar enamorado? Al menos eso
pareca en la foto. Mientras lo pensaba, Serena se estir y bostez sonoramente.
Se le haca raro no verlo danzar por el piso. En lugar de eso, una patrulla del FBI
en un Ford Blanco, vigilaba los alrededores en la acera de enfrente.
Serena sinti curiosidad por la esposa del teniente, y comenz a buscar
informacin sobre ella. En el fondo de su corazn, esperaba encontrar algo que le
mostrase a una esposa dspota y cruel, a una mala persona, pero para su
desdicha, Michiru pareca ser una ciudadana ejemplar.
Algn defecto tendra que tener esa mujer. Pero al menos, la rubia no se los
encontr. Era muy guapa, con aspecto maduro y adulto. Un pelo ondulado,
seguramente obtenido a travs de un moldeado, pero eso no era un delito. Era
inteligente, pues haba sacado la Licenciatura de Historia del Arte en cuatro aos.
Mantena su propia galera en el centro de la ciudad y actuaba como mecenas, en
algunas obras de artistas locales.
Serena sorbi el caf, y recogi sus piernas sobre la silla. Cmo iba a poder
vengarse de Darien con una esposa como esa? Aparentemente, juntos eran la
imagen idlica de cualquier matrimonio de recin casados, pero solo
aparentemente. Porque Serena tena un don, un don que le permita ver ms all.
Y ella poda ver la tristeza y aoranza en los ojos de l, casi como obligado a
casarse con aquella mujer. Y ese beso de la noche anterior, no haca ms que
dejar patente que para l, ese matrimonio no era ms que una farsa.
Haciendo averiguaciones? pregunt el Inspector Haruka retirndose el flequillo
de la frente.
Haruka era muy alto y rubio. Pero al contrario que Darien, su expresin no
denotaba hostilidad. Era algo as como un polica bonachn, dispuesto a dar el
mejor servicio a la ciudadana. Tampoco se poda obviar sus atributos fsicos.
Deba de medir alrededor de 1,80, y su cuerpo estaba lo suficientemente
musculado como para no aborrecer a Serena. Los ojos del joven, de un verde
aguamarina, la miraban divertida.
Entonces Serena call en la cuenta. Tena la pantalla del ordenador encendida, y
la foto de Darien con su esposa, ampliada ocupando todo el espacio. Sinti morir
de vergenza y se mordi el labio inferior, intentando tramar una excusa.

Eres algo as como una psicpata? pregunt curioso.


Por supuesto que no! Serena se ofendi y cerr la ventana de la foto, de golpe.
Entonces debo suponer que estas celosa de Michiru y planeas asesinarlarespondi el con expresin imperturbable.
Creo que eso sera ser una psicpata no crees? pregunt ella irnica.
Est bien. Haruka era muy guapo, sexy, caliente, pero no era inteligente. Y eso
desechaba cualquier posibilidad de tener un encuentro con el joven. A Serena no
le gustaba refregarse con tipos tontos. A Serena le gustaba hacer el amor con el
cuerpo y con la mente.
Guau! Menudo carcter-se quej Haruka, sentndose en el sof, que hasta
entonces, tan solo haba ocupado Darien.
Sin saber porque, lo sinti como un intruso. Ese hombre, sentado en el sitio que le
corresponda a Darien, haba subido los pies con sus sucias botas, de la misma
manera que lo hara el joven moreno. Todos los hombres de esa brigada, parecan
estar cortados por el mismo patrn. Entonces a Serena se le encendi una
bombilla.
[Link] puedo llamarte Haru verdad? pregunt ella agitando las
pestaas de manera intencionada.
Supongo-contest el confundido y removindose en el asiento.
Esa era una de las habilidades de Serena. La gentica haba sido buena con ella y
le haba hecho el favor de darle un cuerpo de infarto, una cara de ensueo y la
suficiente astucia como para indagar sin ser descubierta.
Cmo te llevas con Darien? pregunt ella con una enorme sonrisa.
Es un buen to. Siempre est cuando se le necesita.
Lo conoces desde hace mucho tiempo?
Como unos dos aos. Pero Darien no es una persona fcil de conocer, es difcil
llegar a l. Siempre est encerrado en s mismo y pensando en sus cosas. Vive
por y para el trabajo.
Y su esposa?

Michiru? Es una mujer increble. Es como una caja de sorpresas. Guapa, lista,
alegre, bondadosa, comprometida
Haruka segua dando una lista de los enormes atributos de la esposa perfecta de
Darien Shields, y a Serena se le estaba revolviendo el estomago. Qu tan
perfecta podra ser? Era imposible lo que todos contaban de ella. Sera algo as
como el modelo de mujer perfecta, y eso a Serena no le gustaba en absoluto. Sin
embargo, no pudo dejar escapar el detalle de como Haruka hablaba de ella.
Parece que la tienes en alta estima
Si. La conozco desde hace muchsimos aos. Antes de que llegara Darienparen seco y la mir. Por qu me ests preguntando esto?
Me gustara conocerte-minti Serena.
Seguro que no hay nada detrs de eso? No debera fiarme de ti. Eres una
criminal-se quej el, acomodndose en el sof.
La gente habla demasiado. Crees que tengo pinta de criminal con este aspecto?
Solo porque haga cosas en el margen de la legalidad?
Totalmente ilegales le record Haruka.
Cra fama y chate a dormir- susurr ella contrariada.
Era verdad. No poda venderle la pelcula de su inocencia a nadie, mucho menos a
un federal. Aunque ese federal fuese el tonto de Haruka. Tonto y buena persona.
Se le vea a leguas. Y como Serena tena un don para ver ms all, decidi que
Haru, a partir de ese da, se haba convertido en el primer polica que le caa bien.
A qu te referas con eso de "cuando lleg Darien"? volvi a insistir la joven.
No s. No me acuerdo respondi el rubio indiferente, mirando hacia la televisin.
Estbamos hablando de Michiru y soltaste eso
No s, ya te digo que no me acuerdo-volvi a responder Haruka, ahora
visiblemente nervioso.
Serena frunci el ceo. Haruka pareca nervioso cuando hablaba de la esposa de
Darien. Por qu iba a actuar de esa manera? Pareciera como si tuviera rencor a
Darien por algo relacionado con esa mujer. Serena coloc esa idea en la cola de
cosas que investigar cuando se encontrara sola.

Darien se despert aturdido. El rostro clido de su esposa, descansaba sobre su


pecho desnudo. Intent moverse, para salir de la cama, que ahora se le antojaba
una perversa prisin, pero su esposa gru a modo de queja. Se haba metido en
un buen lo. Pens que si haca el amor con su esposa y despus se dorma
abrazado a su cuerpo, lograra olvidarse d ella. Pero nada ms lejos de la realidad.
Serena segua siendo su nico pensamiento desde anoche. Fue lo ltimo en que
pens al dormir y lo primero que record al ver el cabello azul de su esposa. Cmo
le hubiera gustado que fuese rubio y largo.
Esa pequea intrusa de sistemas, estaba empezando a convertirse en una
obsesin para l. Quizs el beso haba actuado como catalizador de algo
inevitable. Porque desde que la haba visto parada en el umbral de la puerta, con
esa ropa andrajosa, mirndola con gesto interrogante, crey estar en el cielo.
Afortunadamente para el matrimonio de Darien, l era una persona sumamente
metdica y nunca dejaba nada al azar. De hecho, odiaba improvisar o dejarse
llevar. Eso era lo que le salvaba de no cometer una locura y destrozar la poca
unin que quedaba con su esposa.
Buenos das amor-susurr Michiru ronroneando en su pecho.
Buenos das-intent parecer cmplice, pero la preocupacin por su obsesin
con la rubia no pareca desaparecer.
Qu tal has descansado? pregunt ella divertida, mirndolo con expresin
infantil
Bien, estaba muy cansado-la retir con las manos y se incorpor sobre la cama,
para frotarse el rostro.
Pareces preocupado por algo-Michiru era muy intuitiva. Algo no andaba bien con
su esposo.
Darien no contest. Se levant sin decir nada y se meti en la ducha. Michiru se
qued en el lecho conyugal, intentando recomponer la situacin. Segn sus
clculos, tendra que ser ella la ofendida y enfadada. Darien no haba dado
seales de vida y haba llegado 2 horas y media ms tarde de lo previsto. Sin
embargo, haba decidido resignarse y simplemente reclamar un poco de cario de
su esposo.
Darien necesitaba una ducha de agua helada. A su cabeza no paraban de venir
imgenes de esa mujer, quitndose el sostn negro de encaje, y dejando su pecho
al descubierto. Tan solo tres segundos, pero suficientes para sentir una ereccin
sin precedentes al recordar la arandela de su pezn izquierdo.

Serena poda ser una caja de sorpresa. Que ms incgnitas habra por descubrir
en ese cuerpo hecho para el pecado. Quizs tan solo fuera una prueba del
destino, para comprobar la fidelidad para con su esposa. Darien mir la alianza de
oro, que resaltaba en su dedo anular. De repente, deseo quitrsela y arrojarla por
la ventana. Deseo no estar atado a nadie. Deseo estar libre para ir a buscar a esa
rubia y darle su merecido por su desobediencia y desfachatez.
Darien, puedes llevarme al trabajo?- pregunt Michiru abriendo la puerta del
bao.
Qu sucede con tu coche? pregunt el extraado.
A Michiru no le gustaba que su hombre la llevase al trabajo. Deca que daba
imagen de mujer dbil y vulnerable. Por eso se haba comprado un todoterreno
color platinado. Quera aparentar una mujer de negocios ruda y sin compasin,
aunque su fsico demostrara lo contrario.
Lo llev al mecnico ayer. Est en revisin recuerdas? coment ella en tono
aburrido.
Si, recuerdo minti Yo te llevar. Ahora salgo.
Gracias amor.
Gracias amor? Si Michiru supiera de sus planes de arrojar su alianza al vaco,
quizs no estuviera tan feliz ni tan agradecida. Era un mal hombre, un mal marido,
y una mala persona. Se comenz a sentir muy culpable. Nunca pens que el
deseo conseguira nublarle tanto la vista, como para plantearse serle infiel a su
esposa.
Michiru prepar el desayuno favorito de Darien. Huevos revueltos con arroz y una
buena taza de caf recin hecho. Pero ni ese detalle consigui sacar a Darien de
sus cavilaciones. Michiru se percat, pero decidi no volver a preguntar a su
esposo. Cuando Darien se encerraba en s mismo, era muy difcil sacarlo de sus
ideas.
Setsuna me ha dicho que hay una nueva coleccin en venta. Pero vale 400 de los
grandes, no s si debera invertir toda mi liquidez en una obra de dudosa
procedencia Tu qu crees? pregunt Michiru acomodndose en el asiento del
copiloto.
Ya sabes que no entiendo d cosas de arte-contest Darien encendiendo el auto.
No estoy pidindote que evales la autenticidad de la obra, solo te pido tu opinin
como persona que sabe lo que cuesta ganar el dinero-recrimin la peliazul con

gesto de decepcin.
Qu es lo que quieres t? pregunt el
Yo? Comprarla, tengo una intuicin. Pero me da miedo que salga el tiro por la
culata. Si por cualquier casual el asunto no sale como espero, tendra que cerrar la
galera para pagar a mis acreedores
Entonces cmprala. T nunca te equivocas. Eres una persona muy intuitiva y
debes aprovechar esa oportunidad, o puede que te arrepientas Darien la mir y
sonro framente.
Siempre sabes decir lo que quiero escuchar-se quej divertida golpendole el
brazo.
Por eso te casaste conmigo ro el despreocupado por primera vez en el da.
Vuelve a hacerlo
Qu? pregunt el con una sonrisa en el rostro, algo confundido.
Eso. Vuelve a rerte. Como si nada importase pidi ella.
Rerme como si nada importase? pregunt aun ms confundido, pero sin
perderla de vista.
Me gusta cuando res, porque se te ve feliz. Y tu risa me hace sentir segura, que
todo va bien. Por eso me cas contigo.
Te casaste por mi risa? pregunt el con sonrisa irnica.
Por eso. Y otras muchas cosas.
Darien comenz a rer de nuevo y Michiru lo mir como si no existiese otro
hombre. Darien tambin la mir. Estaba siendo un gilipollas. Tena todo lo que un
hombre podra querer. Una mujer buena y comprensiva, sexy y hermosa,
independiente y buena cocinera. Adems tenan una casa de ensueo y buena
posicin econmica. Y todo lo que su esposa le peda, era que l se riera. Le
acarici el rostro con la mano y ella cerr los ojos para sentir la caricia.
Te quiero. Lo sabes verdad? pregunt el al aparcar el coche en la acera de la
galera de su esposa.
Yo tambin te quiero. Nos vemos despus ella le dio un rpido beso en los
labios, y se baj del coche pizpireta, danzando en sus tacones.

Darien la mir unos segundos, y cuando comprob que haba entrado en la


galera, se reincorpor a la circulacin.
Serena y Haruka siguieron hablando de sus gustos, de sus comidas favoritas, de
la carrera de Econmicas que Haruka haba cursado, y de cmo Serena haba
terminado trabajando de algo tan peculiar.
Supongo que llega un momento en el que no puedes evitar no discernir entre lo
que es legal y lo que no se encogi de hombros ante la atenta mirada de su
nuevo mejor amigo.
Es una pena, Serena. Tienes mucho talento.
De verdad lo crees? - pregunt ella divertida.
Puede que seas la primera mujer tan inteligente que conozco-dijo Haruka
sonriendo.
Serena sonro y se acomod en la silla de su ordenador. Haruka, ese polica
ingenuo y bonachn, acababa de decirle que ella era la mujer ms inteligente que
haba conocido. Eso quera decir que al menos, ella era ms inteligente que la
esposa de Darien. Mini punto para la rubia.
Estaba demasiado feliz autoproclamndose ganadora de un torneo que ella haba
impuesto en su cabeza, cuando algo atraves la ventana del saln y call sobre la
alfombra de cachemira. Haruka se puso de pi, y tras dos segundos grit.
Serena, al suelto. Tapate la boca.
Haruka la tir al suelo y se echo encima de ella. El impacto contra el suelo la dejo
aturdida, pero no lo suficiente como para no darse cuenta de lo que tenan en
frente. Una bomba de gas lacrimgeno. Ella las conoca muy bien. Saba lo que
era ese gas desgarrador, penetrando en sus entraas. Mir a Haruka, que sudaba
lleno de pnico y se sinti insegura. Con Darien estara tranquila y a salvo. Pero
Haruka, aun poniendo todo su empeo, era novato.
Seiya Kou. Soy el Inspector Haruka. Estoy en el domicilio de Serena. Nos atacan
con una bomba de gas lacrimgeno. Necesitamos refuerzo.
Vamos par all contest escueto una voz masculina al otro lado del walki.
Haruka comenz a reptar por el saln, mientras la bomba segua soltando ms y
ms gas. A penas se poda ver algo en la casa.

Toma, ponte esto - Haruka le tir un chaleco antibalas


Qu demonios?
No hables. Solo tapate la boca y ponte eso-mascull Haruka tosiendo y
tapndose con su camiseta.
Est bien. Las cosas se haban puesto difciles. Alguien no estaba muy contento
con Serena. Y ese alguien, no deba de tener mucha paciencia, cuando a la
primera de cambio, le haba llenado la casa de gas y planea asesinarla. Por
primera vez, desde que trabajaba en el FBI sinti pnico por su vida.
Pero no haba pasado lo peor. El sonido de una metralleta se col por los
ventanales y las balas penetraron con una rfaga por el saln chocando contra
todo lo que se interpuso a su camino. Serena tembl de miedo. Esta era su fin.
Haruka le pona todo el valor del mundo, pero nada iba a impedir que alguien la
matase.
Mierda, Seiya. Nos atacan por el lado Oeste con dos francotiradores. Tienen
cubierta el ala del edificio. Dnde coo estis?
Estamos de camino, Haruka. Protege a Serena. Con tu vida si es necesario.
Y donde cojones est Shields? Se supone que tendra que estar aqu.
Estamos tratando de localizarlo. Mantn la calma y busca un sitio seguro. Hemos
llegado a Gangstang Zero.
Haruka gru y arroj el walki, desesperado al suelo. La rubia se arrastr por el
suelo e intento agarrar la mano del joven. El la mir, apoyado en la pared, justo
debajo del ventanal que acababa de ser reventado por la rfaga de balas.
Entonces escucharon las sirenas de las patrullas y los francotiradores dejaron de
disparar. El humo del gas comenz a disiparse y entonces, Serena pudo
percatarse del alcance de los daos. Toda su casa estaba destrozada. Los sofs,
la cocina, la televisin, los muebles de la sala. Y como no, sus tres preciados
ordenadores.
Serena. Ven aqu Haruka la estrech contra sus brazos y apoyo su rostro en su
cabello.
Serena no poda parar de tiritar de miedo y rabia. Toda su vida, destrozada en
apenas dos minutos. Alguno de esos ordenadores haba pasado toda la vida con
ella, y ahora estabas destrozados y listos para llevar al desguace.

FBI. No hagan movimientos raros. Pongan las manos en alto grit un polica
cubierto con un buzo azul marino y un casco.
Tranquilos, chicos. Somos nosotros dijo Haruka levantando una mano, sin dejar
de estrechar a Serena contra l.
Gracias a Dios suspir Taiki en el umbral de la puerta, soltando todo el aire
contenido.
Serena estaba en estado de shock, y tan solo era capaz de agarrarse al fuerte
brazo de Haruka y tener sus ojos clavados en los policas que ahora registraban
su casa. Supo que no todo haba terminado, cuando uno de los SWAT recogi la
bomba de gas lacrimgeno y la observ detenidamente.
Jefe. Tenemos algo-su voz spera y sin calidez llen la sala de un silencio
interrogante.
Taiki agarr la pieza en sus manos y desprecint un papel, sujeto con cinta
aislante. Lo abri de par en par, y trag saliva de manera rpida. Las cosas no
estaban marchando bien, algunos polis tambin se acercaron y todos con la
misma expresin.
Joder. Mierda! bram Taiki. Localizar a Shields. Ya!
Estamos trabajando en ello
No quiero que trabajis en ello! Quiero que lo encontris, donde quiera que est.
Llamar a Michiru si es preciso.
Haruka dio un respingo al escuchar el nombre de la esposa de Darien, y Serena
volvi a la realidad poco a poco. Comenz a darse cuenta del alcance de los
hechos. Acababan de intentar asesinarla por husmear demasiado en donde nadie
le llamaba. Y deba ser grave, cuando la haban identificado tan rpido. Ella haba
procurado no dejar ni rastro de sus seuelos, en el ordenador de Diamante, pero
las prisas de Darien, de seguro la haban hecho cometer un error.
Ahora su vida estaba en peligro. Quien quiera que fuera el que haba atacado su
apartamento, saba cmo se llamaba, donde viva, e incluso la marca de papel de
cocina que sola utilizar.
Serena, ests bien? Te duele algo? Ests herida? pregunt realmente
preocupado ponindose a la altura de la joven que se mantena agazapada en los
brazos de Haruka.
Creo que no-contest ella intentando relajar los latidos de su corazn.

Hay algo que quiero que veas-Taiki le extendi la hoja que haban encontrado
en el proyectil y Serena ley con atencin.
"Deja de meter esa preciosa nariz en asuntos que no te conciernen. Puede que la
prxima vez no seamos tan indulgentes"
Serena trag saliva. Habra una prxima vez? Aquello era ms de lo que poda
soportar. Odiaba llorar en pblico. Odiaba mostrarse vulnerable y dbil, como si
fuera una damisela en apuros. Pero toda aquella situacin la estaba superando.
Necesitaba dormir como una eternidad, y despertarse en otro siglo, cuando el
peligro hubiese pasado. Cada uno hace su propio destino, y ella haba cavado su
propia tumba al colaborar con el FBI en un asunto, que claramente, escapaba al
control de todos.
Unas gordas lgrimas corrieron por las mejillas plidas de la joven y el temblor de
sus dientes se hizo ms fuerte. Haruka intent consolarla y la apret mas contra
si, intentando reconfortarla con palabras dulces y amables. l estaba poniendo su
mejor esfuerzo, pero no era suficiente. Hay veces que nada es suficiente. Ella
necesitaba de Darien en ese momento. No importaba cuan cretino y arrogante
pudiese llegar a ser. Si Darien hubiera estado en el apartamento, nada de esto
habra pasado. Porque en lugar de tirarse al suelo y esperar a que todo pasara, se
habra liado a balazos con sus asesinos.
Y odiaba tener que reconocerlo. Pero Darien no estaba, y no daba seales de
aparecer. Obviamente se haba desentendido de Serena, y daba igual el peligro al
que se expusiese. Cuntos mensajes VIP le habran dejado? Dos? Diez?
Cincuenta? Pero Darien no responda. Las probabilidades de que el moreno no
hubiese ledo ninguno, eran mnimas. Era obvio. Darien no tena ningunas ganas
de cargar con su custodia.
Darien estaba de camino a su casa. Todo el plan que tena hoy era afeitarse, salir
a correr, pegarse una buena ducha y hacer la cena para cuando su magnfica
esposa llegase, se sintiera dichosa y querida.
Ya casi ni se acordaba de Serena. Casi. Se pregunt que estara haciendo en ese
momento. Estara tratando de piratear alguna red de Diamante? O simplemente
se estara peleando con el horno, como sola hacer cada da que intentaba
calentar un poco de pan para el desayuno. Darien se sonro, pero esta vez no se
sorprendi. Serena era una persona intrigante. Todo en ella era peculiar y extrao.
Una especie de formula mal calculada que haba dado lugar a una personalidad
arrolladora.
Su mujer no tena nada que ver con Serena. Michiru era comedida, elegante,
educada, amable y risuea. Y ella era todo lo contrario. De comedida, tena ms

bien poco, pues todo lo que la rubia haca, lo llevaba hacia el extremo, sin importar
las consecuencias. Serena elegante? Al menos no con esa ropa tres tallas ms
grande con la que sola vestir. Educada y amable? En absoluto. Serena
desconoca la educacin, o ms bien, no pareca hacer uso de ella. Y amable, solo
cuando ella buscaba algo. Era ms bien una persona turbia e interesada. Pero
solo Dios sabe cmo le alegraba el da, cuando lo miraba con esos ojos
hostigadores.
Sin saber cmo, Darien acab en la calle que viva Serena. Supuso que su instinto
de proteccin lo llevo hacia all, mientras se dedicaba a pensar en ella.
Qu demonios ha pasado aqu-murmur Darien pisando el acelerador.
Cuatro furgones de los SWAT, dos coches de patrulla policial, un coche del FBI y
dos ambulancias con las sirenas todava encendidas, permanecan estacionados
en la carretera. El corazn se le par a Darien. Todo aquel despliegue de medios
solo poda significar una cosa. El joven mir al edificio donde viva Serena, y
comprob con desdicha, que todas las ventanas del apartamento de su rubio
tormento estaban derribadas.
Comenz a jurar a todos los dioses. Que no le haya pasado nada, era la nica
idea que se alojaba en su cabeza mientras se bajaba del coche, y sala corriendo,
hacia el cordn policial.
Darien! Andrew llam su atencin.
Andrew, que diablos ha pasado. Dime que no- Darien se vio incapaz de terminar
la frase.
No s qu ha sucedido. Acabamos de llegar. Taiki est arriba con Haruka y
Serena.
Ella est bien? pregunt ansioso.
Si Andrew torci el gesto. Desde cundo Darien se preocupaba ms por una
criminal que por su compaero de brigada?
Darien se despidi de Andrew y corri hacia las escaleras. Un peldao tras otro. Ni
siquiera fue capaz de esperar al ascensor. Solo quera ver su rostro. Comprobar
que en verdad no le haba pasado nada. Porque si algo le haba sucedido, aunque
fuese un rasguo, Darien se encargara de impartir justicia. Bramo en su interior.
Nadie iba a hacer nada a esa pequea delincuente.
Serena! grit entrando en el piso, ante la sorpresa de todos los policas.

Darien- susurr Taiki furioso.


Darien hizo caso omiso de la llamada de advertencia de su jefe. Dio un paso
vacilante, y vio a Serena, sentada en el silln de piel de leopardo, tapada con una
manta azul y con una taza humeante en sus manos. El la volvi a llamar pero ella
no respondi. Mantena su mirada hacia el suelo, con un gesto difcil de descifrar.
Entonces repar en los daos de la casa. Estaba inservible. Al igual que los
ordenadores, las joyas arcaicas de Serena, a las que tanto cario le tena. Y fue
ah, cuando descubri el detalle. La mano de Haruka se posaba en el hombro de
Serena, a modo de consuelo, y trataba de animarla hablndole al odo.
Un ataque de celos lo posey en ese momento. No le gustaba en absoluto ese
gesto de cercana. A penas se conocan y ya estaba sobndola y ofrecindole un
hombro en el que llorar. Muy tpico de Haruka. Ese tipo si tena el don de la
oportunidad.
Serena, cario-Darien se acerc a ella y se sorprendi de llamarla de esa
manera, pero sigui avanzando.
Ella reaccion. Levant la vista del suelo, y clav sus ojos enrojecidos en l. El
detuvo su camino. Esa mirada era peligrosa. Pareca como si en cualquier
momento fuese a explotar.
T! Esto es culpa tuya! grit levantndose de golpe.
Serena! Darien trat de abrazarla pero ella no le dej.
No me toques. No quiero que vuelvas a tocarme. Todo esto fue un error. Nunca
deb acceder a trabajar con ustedes. Son unos ineptos. Miren como han dejado
mi maldita casa! Saben lo que significaba este sitio para m? Acaso son
capaces de verlo? Solo tenan que hacer una cosa. Una jodida cosa. Solo tenan
que protegerme. Y en menos de un mes, han localizado mi casa y casi me matan
Serena, intenta tranquilizarte-le pidi Haruka.
No quiero tranquilizarme! Cul es la solucin del FBI ahora? testigos
protegidos? No, mejor que tal si mandamos a la tonta de Serena a la cloaca de la
que nunca debi salir. Toda mi vida se ha ido a la mierda. Mi casa, mis cosas, mis
ordenadores!
Darien trat de volver a alcanzarla pero ella no le dej. De un aspavientos se libr
de su mano y le dirigi la peor de las miradas que pudiesen existir. Acababa de
matarlo en vida.
Quiero que se vayan de mi casa, ahora. No voy a volver a colaborar con ustedes.

Vyanse de una maldita vez!


Hubo un silencio en el apartamento. Todos los oficiales esperaban instrucciones
de Taiki. Todos menos Darien. Sea lo que fuera que ordenara Taiki, l no tena
pensado abandonarla de nuevo. Aunque ella se lo rogase, iba a tratar de
protegerla con su vida.
Esperen fuera mascull Taiki. Una sola orden. De una sola vez. Rpida y
concisa.
Todos los oficiales abandonaron el apartamento, a excepcin de Darien y Taiki.
Serena pareca ms tranquila, pero solo en apariencia. Senta que su corazn iba
a salirse de su pecho si no haca algo pronto. Estaba demasiado alterada.
Resignada, se tir sobre el silln y tap su cara con una mano. Intento no llorar,
pero no lo logro. Los sollozos invadieron la habitacin.
A Darien se le rompi el corazn. Verla llorar, as de frgil, temerosa y vulnerable,
le lleno de un sentimiento desconocido. Si l nunca hubiese aceptado la orden de
Taiki, si se hubiera impuesto a lNada ms conocerla, lo supo. Serena no vala
para el trabajo. Ella era un alma libre. Amaba su libertad ms que nadie, y quizs
ahora, tendra que pasar el resto de su vida en una jaula de oro.
Serena. No s cmo explicar lo que ha pasado, pero hay cosas que no se pueden
evitar-comenz a explicar Taiki.
Taiki era bueno dando rdenes, pero no explicaciones. Lo detestaba. Era incapaz
de ponerse del lado de las vctimas, porque siempre estaba demasiado pendiente
de los protocolos y las premisas del FBI. El asalto al apartamento era algo
inevitable, pero eso era algo que Serena no tendra porque saber.
No s qu es lo que ha provocado que te localicen. Tendremos que investigarlo a
fondo-habl Darien tras un largo silencio.
Y mientras qu? Espero a que vengan y rezo porque la prxima vez, no tengan
mejor puntera no? grit Serena de nuevo. Esto es t culpa. Tu maldita culpa.
Mi culpa? pregunt el extraado.
Si! Si no me hubieras metido tanta prisa ayer con el ordenador de Diamante, no
habra dejado ningn rastro. Deb de dejar algn seuelo, y con l, Diamante me
ha localizado. Solo te ped que te mantuvieras al margen, pero no T tenas que
hacerte el protagonista!
De qu hablas? Un minuto ms en esa habitacin y nos hubiesen pillado con las
manos en la masa. Lo sabes!

Hubiera preferido morir ah, que no verme relegada a un programa de testigos


protegidos!
Darien call. Silenci porque supo que Serena tena razn. Era lo que le esperaba.
Quizs la mandaran a un estado como Alabama, o Illinois, all nunca pasaban
cosas raras. Era un Estado pacifico y tranquilo. Darien se ira a vivir all sin
dudarlo. Serena jams. Le iba demasiado la adrenalina.
De que estn hablando-gru Taiki. Qu es lo que hicieron anoche?
Pregntale a tu querido Teniente Shields-solt irnica mirando hacia otro lado.
Estoy esperando-el gesto de Taiki era serio, muy tenso.
Ayer tuvimos acceso al ordenador de Diamante en una fiesta privada. Serena
estuvo cerca de una hora tratando de acceder al servidor, pero no lo logramos.
Taiki se call. No saba si ponerse a gritar o simplemente, rer a carcajada limpia.
No saba que le preocupaba ms. Que su mejor polica se hubiera puesto en
peligro, y con l, a la nica testigo que era capaz de frenar a Diamante, o que
directamente ambos le hubieran ocultado esa informacin.
Les vio alguien? pregunt Taiki esperando escuchar una respuesta negativa.
Un par de seguratas rusos. Afortunadamente pudimos inventar algo e irnos, sin
que la cosa trascendiera.
Darien se negaba a dar detalles de lo que significa "inventarse algo". No quera
entrar en porque haba decidido besar a Serena. El caso es que lo haba hecho.
Saba que haba violado un cdigo moral y tico comportndose as.
Joder, Shields. ests loco? Est bien, ella est chiflada. Pero jams pens que te
contagiara con su locura-Taiki se levant y comenz a pasearse por la
habitacin.
Era una oportunidad nica-se quej Serena valiente.
T aqu no tienes voz ni voto. Eres una mandada del FBI y ms te vale no volver a
revelarte de esa manera. Los dos os habis comportado de una manera muy
irresponsable. Darien, quedas relevado del caso.
Qu? Relevado? No hice nada malo! Darien se encar con su jefe.
Seiya ocupar tu lugar a partir de ahora. Regresa a casa con tu mujer. Necesitas

unos das de vacaciones.


No voy a ir a ninguna parte! No voy a dejarla sola. Si ella se queda, yo tambin.
Serena mir a Darien sorprendida. Pareca realmente molesto con la idea de otro
hombre ocupando el lugar de macho Alfa en su casa, por las noches. Taiki lo mir
sin entender nada. Era la primera vez que vea a Darien luchando con uas y
dientes por un caso.
Aunque te quedes, no podemos obviar que ahora ella corre mucho peligro.
Debemos tratar de protegerla.
Har todo lo necesario.
Taiki se sent en el sof destrozado a balazos y pens. Pens durante, minutos,
aprovechando el silencio y la tranquilidad del apartamento. Necesitaba un plan
bueno, realmente bueno. Algo que alejara a Serena de Gangstang Zero y la
mantuviera a salvo. Necesitara aparentar una vida normal, en un barrio
residencial. Tendra que empezar de cero en otro lado.
Quizs-comento Taiki en un susurro, ante la atenta mirada de Darien. No,
imposible. Demasiado perturbador.
Lo que sea. Har lo que sea-el gesto de Darien era serio y comprometido.
Creo que lo mejor para Serena ser marcharse de este barrio. Quizs a una zona
residencial, de esas con casas llenas de jardines, donde los nios juegan
tranquilamente en las aceras.
No! grit Serena ponindose en pie. No pienso hacerlo.
Cllate de una maldita vez! Darien agarr la mueca de la joven y de un tirn, la
oblig a tomar asiento. Sigue.
Tenemos que construirle una identidad, cambiar algo su aspecto, quizs su
nombre. Y esperaremos a que las cosas se tranquilicen por aqu, mientras
seguimos investigando acerca de lo sucedido.
Est bien-asinti Darien.
No pienso irme sola a ningn sitio. Este es mi hogar. No pienso abandonarlo.
Quin dijo que te iras sola? Taiki sonro. Darien se ir destinado contigo. Como
l ha sido el causante de tu desdicha, ahora ayudara a recomponer el altercado. A
partir de ahora seris un matrimonio de la capital, que viene buscando la paz de la

zona residencial donde viviris.


Qu? Mi esposo? Estis todos locos? Qu ms quieres? Quizs pueda
acostarme en su cama como una prostituta grit alterada.
Preciosa, no ests en posicin de negociar nada. Tu situacin ahora es
complicada. Tu casa est hecha mierda y es lo mejor a lo que puedes agarrarte.
Sern tres meses como mucho, seis a lo sumo. Y tu vida quedar solucionada.
aclar Taiki sin prestarle mucha atencin
Si, como la ltima vez. Salvo por el pequeo detalle que casi me matan! No vas
a decir nada? grit Serena, clavando sus ojos en Darien.
Darien mantena su mirada en el vaco. Su deber como polica era asegurar la
proteccin a Serena necesaria. Saba que ningn otro polica de la brigada sera
capaz de protegerla como l. Pero irse a otra zona residencial, con una farsa como
su matrimonio con Serena, no iba a ser nada agradable para l, aunque mucho
menos para Michiru.
En cuanto se lo explicara a su esposa, pondra el grito el cielo. Y quin no lo
hara? Pero algo dentro de l, algo de su intuicin le deca que deba hacerlo. Mir
los ojos de Serena, abiertos de par en par, esperando por una respuesta, y
despus miro a su jefe. Aparentemente, se mantena tranquilo, aunque Darien
saba que este suceso lo haba dejado alterado. No haba ms remedio.
Est bien. As lo haremos decidi Darien, ignorando los gritos de Serena,
negndose en rotundo.
Captulo 5 nuevo hogar parte I
Darien ya llevaba demasiado tiempo conociendo a la pequea Serena. Podra
saber al dedillo, viendola a penas segundos, su estado de nimo. Y hoy, esa rubia
se encontraba de un estado psimo. No haba porque culparla. A penas le haban
dado tiempo para recomponer los pedazos de su vida, despus de que Diamante
decidiera darle una advertencia.
Darien todava poda recordar como sus vellos se estremecieron al ver las
patrullas policiales cortando la calle, y el sonido estridente de las sirenas. Le bast
un segundo para comprender que Serena podra encontrarse en problemas.
Jur que jams volvera a dejarla sola, jams la dejara sin proteccin. Serena
llevaba una vida al margen de la ley, pero al fin y al cabo segura. Desde que el
haba aparecido en su vida, todo haba sido dificil y peligroso para ella. Y eso era
la gota que colmaba el vaso.

Por ello, cuando Taiki lo eligi como su hombre de confianza para trasladarse
junto con Serena, a las afueras de la ciudad, no se neg. Ni siquiera, cuando por
su cabeza pas la idea de como iba a tomarselo su esposa.
Michiru era buena. A menudo, sola ponerse en el lugar de los dems, pero habas
cosas que, hasta para ella, estaban fuera de su alcance. Lo supo desde el primer
momento. A ninguna mujer le hara gracia que su esposo se trasladara a otra
ciudad, para vivir un falso matrimonio con una joven sexy y libre.
Esa noche, en la que Darien le comunic a Michiru su decisin, tuvieron una
ardiente discusin. l jams penso que ella perdera los papeles de esa forma,
pero sin embargo, lo hizo. Le pidi, le suplic que fuera otra persona.
Darien saba que podra ir otro hombre, y aun as, Serena se encontrara a salvo.
Haruka era nuevo, pero tena confianza con Serena y la haba salvado ya en una
ocasin. Nadie podra haber evitado un tiroteo, ni aun sabindolo con
premeditacion. El nico pecado del rubio fue mostrar su debilidad delante de ella.
Seiya tambin era una buena opcin. El era un joven dominante, energico, pero a
la vez compasivo. Sus decisiones en los operativos nunca eran erroneas, y saba
anteponerse al enemigo. Adems era muy caliente. Sin duda alguna, del tipo de
chico por el que Serena podra sentirse atrada. Su amplio tatuaje de dragn en la
espalda lo demostraba. Podra darle algo ms que seguridad a Serena, en las fras
noches de invierno.
Andrew, su mejor amigo, tambin lo hara bien. Era cuidadoso, metdico, aunque
algo inseguro. Nunca daba un paso, sin haber comprobado todo al milmetro. Pero
algo le haca sospechar, que a su novia, Lita Kino, no le iba a agradar en absoluto
la idea.
Y entonces, Por qu habiendo tantos hombres a su disposicin, haba aceptado
el la misin? Darien no se andaba con tonteras. Cuando un operativo no le
interesaba o le aburra, simplemente lo dejaba, sin esperar la opinin de su
superior. Ese era el trato que haba firmado una vez que sali de Operaciones
Especiales.
El hara lo que se le viniera en gana, cuando quisiera, y nadie podra decirle lo
contrario. Pero sin querelro, aun sabiendo lo altamente incompatibles que eran
Serena y l, haba decido inmiscuirse en esta nueva misin. Desde el primer
momento que la vi en el umbral de la puerta, con gesto amenazante, supo que
haba algo en ella que lo llamaba. Poda sentirse atrado a ella como un autentico
iman.
Baja los pies de ah, Serena gru Darien.

Serena no tena ninguna consideracin cuando se trataba con tipos como Darien.
Ella no le tena porque guardar ningn tipo de respeto. Desde que l haba llegado
a su casa, todo haban sido problemas. Y aunque al mirarlo, senta derretirse,
dispuesta a echarse en sus brazos, no poda mostrarse debil. Tena que manejar
sus sentimientos de alguna forma.
l no le haba dado ninguna opcin. Cuando tan solo quedaban ellos dos en el
apartamento y todo el mobiliario destrozado, todos sus recuerdos aniquilados,
Darien se erigi como su salvador. Haz las maletas y vamonos, mascull el, sin
mostrar a penas un mnimo de sentimiento de culpa en su rostro. Haba sido como
otras tantas veces. Como tantas veces en el reformatorio o en el calabozo. El solo
era su cuidador, jams iba a involucrarse con ella en algo que no fuera eso.
Serena explot su globo de chicle en los labios, y pestaeo, haciendo caso omiso
a la sugerencia del joven. Las botas militares negras, con tachuelas doradas
descansaban sobre el salpicadero del asiento del acompaante. Esa era unas de
las ventajas de ser bajita, poda acomodarse en cualquier parte.
Serena, no me hagas repetirlo-volvi a gruir el moreno.
Serena no tena ganas de discutir con su niera. Estos meses en una casa ajena,
viviendo juntos, poda llevarla de vuelta al camino de la locura. Y ella era muy
peligrosa cuando no pensaba las cosas. Resignada, volvi a explotar otro globo en
un chasqueo, y bajo los pies soltando un bufido. Darien sigui sus movimientos y
ro entre dientes.
Sabes que tienes un humor de perros? Eso no es digno de una seoritacontest el, mofndose.
Quin ha dicho que lo sea? solt ella indiferente.
Veo que sabes hablar-Darien volvi a reirse entre dientes y Serena se lament.
Su plan desde que salieron de Gangstan Zero era castigarle con su silencio. No
volvera a escuchar la voz de la joven, a no ser que fuera estrictamente necesario.
Pero ahora, en a penas 20 minutos de viaje, haba conseguido sacarla de su
estado de desconexin con un burdo sarcasmo.
Lo mir de reojo y obsev un perfil tenso, mirando con el ceo fruncido hacia la
carretera. Era sexy hasta preocupado. Su pelo negro azabache caa sobre sus
ojos de manera rebelde. Una sombra de barba comenzaba a asomarse por su piel
aceituna. Ningn chico que Serena haba concido, tena un perfil tan sumamente
atractivo como el de este policia.
El lugar que ha escogido Taiki es hermoso. Parece tranquilo y con gente confiable.

Justo lo que necesitamos-coment Darien, volvindo su mirada la joven.


Si, justo lo que necesitamos-volvi a responder Serena irnica.
Darien la mir por unos segundos, y despus baj su vista a las piernas de la
rubia. Unas hermosas piernas, contorneadas, y algo bronceadas, que se
prestaban a la desnudez que le ofreca una mini falda vaquera llena de chapas.
Solo alguin con aspecto delicado como Serena, podra llevar esa falda y esas
botas militares, y despertar en el una profunda ereccin.
Rapidamente, un sentimiento de culpa se instal en Darien, obligndose a volver
su mirada a la carretera. Estaba casado maldita sea. La tentacin siempre le haba
acompaado, pero nunca le haba llevado a este extremo. Por qu no poda
contener su ereccin con una nia de apenas 21 aos?
Normalmente el buscaba mujeres maduras y con experiencia. Por eso haba
decidido que su mejor opcin era Michiru. Y aunque no era muy apasionada y
arriesgada, se entegaba sin medida cuando hacan el amor. Ese recuerdo de su
esposa desnuda, disfrutando de una noche de pasin, bast para que Darien
pudiese volver a hacer contacto con la realidad. Acostarse con Serena no entraba
dentro de sus planes.
Hemos llegado respondi Darien estacionando el todoterreno en una acera llena
de arboles.
Serena sinti como si su estmago se retorciera. Este tipo de barrio le recordaba a
su infancia, cuando todava viva tiempos felices, y todo lo que ella quera, era
olvidar. Taiki no poda haber hecho mejor eleccin para destrozar su estabilidad
emocional.
Darien se quit el cinturn y sali del auto de manera enrgica. Serena lo mir
durante unos segundos, pasearse alrededor del auto. Podra jurar que se vea
hasta contento. La casa elegida por Taiki era una vivienda unifamiliar, llena de
jardn, con un porche enorme, lleno de columnas modernistas. El cartel de
"Vendido" llamaba la atencin a dos cuadras de la zona. Una mujer con traje de
chaqueta y falda color rojo vino, los esperaba sonrientes en el jardn de la casa.
Darien abri la puerta del coche de Serena y la mir con expresin sexual. O eso
es lo que crey ver Serena en sus ojos, cuando el le alarg la mano, para ayudarla
a bajar del auto.
Buenos das. Son ustedes el matrimonio Chiba? pregunt la mujer con gesto
amable, enseando una super sonrisa blanca en sus labios bermellones.
Si, somos nosotros contest Darien.

Serena pestaeo varias veces. Matrimonio Chiba? Hasta donde ella conoca,
Darien no se apellidaba as. Se apellidaba Shields, como su esposa Michiru. Por
qu razn el haba escogido un apellido distinto para estacionarse aqu durante
unos meses? Serena frunci el ceo.
Querida, tienes mala cara te encuentras bien? - pregunt la mujer acariciando el
brazo de Serena.
Estoy bien Serena contest seca. Aquel acto de cercana era demasiado.
La mujer se qued mirando para la joven sin saber que decir. Desde luego que el
aspecto que Serena haba escogido, no ayudaba en absoluto a la integracin de la
rubia. Botas militares negras llenas de tachuelas y pinchos, una minifalda, mas
corta de lo habitual, y un top gris con bastante escote era su atuendo. Para
complementar, su tpico flequillo desordenado y una rista de aros y pendientes en
todas sus orejas.
Serena sonro complacida ante el gesto de disgusto de la mujer que portaba una
carpeta con documentos. Ella no tena la ms minima intencin de encajar aqu.
Todo lo que quera hacer era ser un incordio para el FBI, especialmente para
Darien.
Disculpela, Seorita- hizo una pausa esperando para que la mujer le
completase.
Moore, Marcia Moore respondi la mujer, perdendose en los ojos del polica.
Seorita Moore. Serena ha tenido un mal viaje, no le gusta nada viajar en auto.
Est algo mareada y querramos descansar
Por supuesto. Dejenme que les ensee la fabulosa casa que han decidido
comprar.
Marcia Moore era de esas personas encantadas con su trabajo. Haba gente que
trabajaba para vivir, y gente que viva para trabajar. Eran casos raros, y poco
abundantes, pero ahora mismo, tenan a uno de esos raros casos delante.
La mujer se adentr en la casa, sin esperarles. Darien regres su mirada a
Serena, que lo miraba desconcertada.
Qu sucede? pregunt Darien confundido.
Matrimonio Chiba? Qu sucede con tu verdadero apellido?

No pretenders que nos hayamos registrado con el mismo apellido que utilizo con
mi esposa de verdad. Eso sera algo estpido.
A Serena no le gust el comentario de "esposa de verdad" pero que poda hacerle.
Era la verdad. Ella no era su querida mujer, era una farsa que haban urdido desde
el FBI para mantenerla a salvo.
Todo en Marcia Moore era apariencia. El traje de diseo, las joyas cautelosament
elegidas, el peinado, su maquillaje, y hasta sus zapatos. Viva por y para su
imagen. Serena sonro entre dientes y agradeci no haberse convertido en alguin
as.
Bueno, dejenme decirles que esta es una de las mejores casas de la zona. El
saln va a ser la envidia de cualquier familia. Y dejenme que les ensee el
dormitorio principal, es de ensueo Marcia solt un sonoro suspiro, y Serera
rod los ojos. Darien asistia al espectculo con semblante serio.
Cuntas habitaciones tiene la casa? pregunt Darien.
Tiene un dormitorio principal, y una habitacin en el atico. La familia anterior la
utilizaba de despacho, pero supongo que podra adaptarse para el futuro bebe.
Marcia respondi sonriente. E incluso parecio dirigir su mirada al vientre de
Serena.
Cmo dice? pregunt Serena enrgica y altamente indignada.
Creo que podra decorarse para el futuro bebe. Trabajamos con una decoradora
que podra hacer maravillas en esa habitacin y
No hay futuro bebe cort Serena frunciendo el ceo. Marcia cerr la boca de
sopetn.
De momento. Pero lo habr, cario. Ya hemos hablado de esto antes respondi
agil el moreno, estrechando con demasiada fuerza a Serena entre sus brazos.
Marcia consev su gesto de sorpresa durante unos segundos, y despus sigui
recorriendo la casa hablando de las calidades y oportunidades de decoracin.
Serena se solt del agarre de Darien y le dirigi una mirada de desaprobacin. El
moreno se sonro y se encogi de hombros.
No vuelvas a abrazarme le susurr Serena de manera amenazante.
No he podido evitarlo. Si no tuvieras esa bocota- contest irnico l.
Serena solt un bufido y se alej de Darien, hacia la cocina. Pas una mano sobre

la encimera de marmol gris. Era bonita. Si fuera una buena cocinera, disfrutara
mucho haciendo sus platos en esa cocina. Pero no lo era. Tan siquiera era
cocinera. Ella solo se alimentaba a base de comida china y bocadillos. Y el
restaurante chino mas cercano deba estar a 40 kilmetros de distancia de ella.
Eso la preocupo.
Bueno esto es todo. Solo tenemos que firmar el contrato y la casa ser vuestra
Marcia abri su carpeta y desparram con cuidado muchas hojas sobre la mesa
de cristal del saln.
Esto era todo. Estaban a una firma de librarse de la Seorita Moore. A Darien le
haban llegado cinco minutos con ella, para comprender porque Taiki haba
comprado esta casa. Pasarla escuchando ms de dos minutos, debi de darle un
buen dolor de cabeza.
Bueno, a que se dedican? pregunto Marcia con aire indiferente.
Darien tens su cuerpo. Era una pregunta para la que no estaban preparados. Ni
siquiera haban hablado de ello. Pero no podan hacer como si no hubiran
escuchado la pregunta. Marcia pareca la tpica mujer que no se renda en sus
averiguaciones, y eso podra traerles problemas.
Por otro lado, tampoco podan decir la verdad. Solo Dios sabe como reaccionara
esa mujer al contarle la historia. En menos de media hora lo sabran hasta en
Tokio. Darien pens rapido y mir a Serena. Con sus aspecto, era dificil hacerla
encajar en una profesin.
Soy profesora en un Instituto de la zona. Doy clases deinformtica contest
Serena sonriente, disfrutando del momento.
Profesora? pregut extraada Marcia echndo de nuevo una vista a su
vestimenta. Que divertido. Y usted? termin por decir.
Mdico contest seco para no darle pi a la seorita Moore a mas preguntas.
Est noche hay una fiesta que organiza el presidente de la comunidad. Todos los
vecinos acudimos a su jardn y preparamos algo. Sera muy lindo si pudiesen
pasarse y conocer a los dems. Es gente verdaderamente agradable.
No se si vamos a poder. Tenemos mucho lo con la mudanza y aun tenemos que
arreglar algunos papeles.
Oh, vamos. No pueden negarse. Todos estn ansiosos por conocer al nuevo
matrimonio que ha comprado la mejor casa de la zona. Solo lleven algo y pasen a
conocernos.

Est bien. Hablaremos sobre ello. Muchas gracias por todo-Darien le hizo un
gesto y la acompa hacia la puerta.
Y Marcia Moore y su estruendosa voz, desaparecieron por el umbral de la puerta.
Serena se sinti liberada, y volvindo a hacer un globo con su chicle, se tir sobre
el sof de ante beige. Saba que ese hogar era una estancia temporal, as que no
haba motivo para tener cuidado con su calzado sucio y embarrado.
Hablaremos sobre ello? Por favor- Serena escupi las palabras recogindose
de brazos
Lo hiciste aproposito habl Darien acercndose a ella desde el pasillo principal.
A que te refieres? pregunt con voz cansada. Darien la aburra mucho cuando
se pona en plan febril.
A todo. Tu ropa, tu actitud, esa forma de marcar el chicleNo haba mas
pendientes en la tienda? gru algo alterado.
Oye, frena el carro amigo. No voy aparentar algo que no soy. Si piensas que me
voy a vestir como estas amas d casa aburridas, lo llevas claro. Pienso quedarme
como estoy
Crees que esto es una broma? No estamos aqu para jugar a las casitas.
Estamos aqu porque han intentado matarte. Lo que menos necesitamos ahora es
una dosis de dignidad. No puedes andar llamando la atencin de esta maneraDarien se qued frente a ella, obstaculizndole su visin hacia la televisin.
Serena lo mir. Pareca enfadado. Realmente enfadado. Su rostro estaba tan
tenso que daba hasta miedo. Saba que no la matara, pero Darien no tena pinta
de hacer una convivencia muy amigable cuando estaba de mal humor.
Est bien, est bien. Lo intentare. Contento? Serena volvi a mascar el chicle
exageradamente, y dirigi de nuevo su mirada al programa de televisin.
Me sacas de quicio, Serena. No sabes cuanto la mir con furia en sus ojos y
despus relaj su postura Mueve el culo y ayudame a sacar las cajas de la
mudanza.
Serena frunci el ceo. Ella no tena mudanza. A penas una caja con todos los
restos de sus tres ordenadores. No quiso dejarlos all, aunque estaban inutilizados.
En cambio l, no haba parado de montar en el auto cajas y cajas llenas de cosas.
Qu hay de esta noche? - pregunt ella, alcanzando el paso de Darien.

No nos vendra mal integrarnos


Vamos! No me fastidies. Ambos sabemos que no queremos ir a esa estupida
cena familiar. No me gustan las reuniones.
Dejame decirte que esto no va sobre lo que te gusta o no, Serena. No se como
hacertelo entender sigui andando hacia su auto.
Sabes que creo? Creo que esto te encanta. Te encanta esta casa, te encanta
esta nueva vida lejos de tu esposa, y te encanta tenerme aqu encerrada.
Darien la mir y no pudo evitar que una sonrisa sexy, asomase por su rostro.
Puede que Serena tuviera razn. Puede que estuviera encantado con esta nueva
situacin. Pero en lo que ella se equivocaba era que le encantara tenerla
encerrada. Preferira tenerla entre sus sabanas, haciendo delicias con su cuerpo
desnudo.
Est bien. Iremos un rato, para conocerles, y nos iremos. De acuerdo? Serena
entorn los ojos. No era lo que esperaba.
Prefira vomitar toda la noche, pegada a la taza del vater- Darien ro. Serena
poda ser muy ruda cuando quera. Y que se supone que vamos a cocinar para la
dichosa cena?
Cualquier cosa Darien carg con dos cajas y volvi su camino a casa. Serena le
sigui con la caja de sus ordenadores.
Cualquier cosa? Sabes cocinar? Porque yo no. No me llevo bien con los
electrodomsticos. No me gustan. Nos odiamos.
Era verdad. La ultima vez que Serena haba intentado cocinar algo fue en la
Universidad. Quiso hacer unos panqueques para un novio que tena. El resultado
fue una masa calcinada, y un olor a quemado que no se fue de la casa por das.
Todava recordaba las burlas de su compaera de piso, Rei Hino, cada vez que
alguien encenda un fogn.
Pasaron horas en silencio ordenando todo. No es que fueran muchas cosas, pero
Darien y Serena eran contrarios hasta para la decoracin de su fingido hogar. En
verdad, Taiki haba hecho un buen trabajo. La casa era salida de una revista.
Tena un amplio saln con un gran ventanal, que daba vistas a un jardin trasero,
adornado con una hermosa piscina de adoquines.
La cocina tena aire industrial y moderno, pero era muy prctica. Serena volvi a
lamentarse de no saber desenvolverse en ella. Seguro que Michiru era una

maestra en el arte de la cocina.


Serena pens por un momento, como sera su vida si no hubiese tomado
determinadas decisiones. Como sera si hubiese aceptado el puesto de IBM que
su profesor de Programacin II le haba ofecido. Se habra casado con un joven y
habran comprado una casa como esta. Incluso tal vez, habran comprado un
perro. Puede que hasta ella estuviese embarazada en este preciso instante. Todo
podra haber sido tan diferente, si ella hubiese sido una chica normal y corriente.
Qu piensas? pregunt Darien apartando las piernas de Serena del sof y
sentndose junto a ella.
En como hubiera sido mi vida si no hubiese tomado determinadas decisionesrespondi ella melanclica, volviendo a centrarse en la laca de uas color pastel
que adornaban sus uas.
Querrs decir si no te hubieras convertido en delincuente-contest el sarcstico.
Serena volvi a la realidad. Darien era as. Un tipo rudo que no iba con segundas
intenciones. Todo lo que pensaba te lo soltaba as, de pronto, sin importar el resto.
Y eso la oblig a autoconvencerse de que el jams sera su amigo. La vea como
una especie de escoria social, aunque ahora debiera mostrarle pleitesa por sus
servicios al FBI.
Las horas en la casa se pasaron como una letana. Era una situacin incmoda
para ambos. Vivir juntos y parecerse a un matrimonio no era nada divertido.
Entonces Serena call en la cuenta. Como iban a ser capaces de aparentar ser
recien casados, si ni ella llevaba una alianza.
Darien, Qu hay de mi alianza? pregunt ella curiosa, ante la atenta mirada del
policia.
Mierda. Saba que me olvidaba de algo su rostro se volvi fro y tenso. Serena
se dio cuenta de que al joven Darien no le gustaba fallar.
Tranquilo. Encargamos una por Internet y mientras tanto, ponemos una excusa.
No hay de que preocuparse dijo ella divertida. Adoraba comprar baratijas en
Internet y se haba convertido en una especialista buscndolas.
Darien la mir y sonro. Le encantaba lo resolutiva que poda llegar a ser esa
rubia. Su mujer se habra quedado bloqueada, y le habra hechado la culpa de lo
sucedido. Se habra quedado esperando a que l encontrase una solucin al
problema. Pero Serena no era as. Cuando haba un problema se enfrentaba a el.
No le tema a las consecuencias. Eso le gustaba.

Vistete para esta noche. Yo llamar a una pastelera y encargar algo.


Serena asinti disgustada y se levant. Estaba algo sensible y no quera iniciar
una discusin con su ahora marido. Subi las escaleras rapidamente y entr en el
dormitorio principal. Que a partir de ahora, sera el dormitorio de ambos.
Se mir en el espejo y frunci el ceo. Darien tena razn. Con esas pintas no
llegara a encajar jams en ese barrio de estirados. Esos piercings y esas faldas,
no eran su mejor carta de presentacin. Tendra que comprar un nuevo fondo de
armario lleno de colores pasteles, que quemara una vez que estuviese de vuelta.
Darien llam por telfono a su casa, pero nadie contest. Mir el reloj y frunci el
ceo. Michiru debera estar en casa ya. Eran ms de las 8. Ella sola cerrar la
galera a las seis y como muy tarde, a las siete estaba en casa. Volvi a intentarlo,
y de nuevo el contestador. Era evidente. Su mujer estaba enfadada con l. No se
extra. Lo supo en cuanto lo amenazo: "Si te vas con esa chica, no se si voy a
poder soportarlo".
Pero a l le dio igual, y ahora tena que asumir las consecuencias. Pero sin saber
porque, no senta tanta culpa, como si hubiera dejado a Serena venir sola a este
lugar. Se convenci as mismo de que todo esto terminara mucho antes de lo que
crea.
Serena se sent en el tocador, con la ropa interior puesta. Miro su pelo
desconcertada. Estaba daado por los tintes y ese flequillo alborotado, no era su
mejor carta de presentacin. Podra cortarselo, pero solo Dios sabe que desastre
podra hacerse en l. Y Darien se enfadara mucho. Dira que haba sido otra
maniobra de ella para llamar la atencin de todos.
Mir su reflejo y comenz a sacarse todos los pendientes, guardndolos en una
cajita plateada. Pronto los recuperara. Pronto recuperara su verdadera identidad.
Decidi peinarse el cabello. Haca aos que no lo haca, pero haba llegado el
momento de reconciliarse con el secaador. Y no estuvo mal. En menos de una
hora haba conseguido moldearlo decentemente.
Estaba ensimismada eligiendo algo casto y puro en su armario, cuando Darien
entr en la habitacin principal. Supo que haba llegado porque sus pasos se
detuvieron a mitad de camino, y pudo notar la respiracin agitada de l. Se sonro,
sin saber que era lo que le haca gracia. Se gir y lo mir. Y el estaba all,
plantado, con su cabello revuelto, clavando sus ojos azules en ella.
Otra vez quedndote sin aliento? coment ella hacindose la distrada. El
recupero la compostura.
Qu haces todava as? Vistete gru. Pero en su voz haba resquicios de

deseo.
Estoy pensando que ponerme para no avergonzarte.
Darien suspir y se meti en el bao para darse una ducha. Una ducha de agua
congelada. Esa visin de ella haba sido demasiado perturbadora. Casi ms sexy
que el da de la discoteca. Un sujetador y una braguita blanca, de encaje. Sin
medias, sin maquillaje, sin perfume. Descalza. Simplemente en ropa interior. Con
esa postura de meditar profundamente sobre algo. Como quisiera poder llevarsela
a la cama y hacer con ella, cosas oscuras y perversas. Darien neg y se meti en
la ducha.
Tras quince minutos de ducha fra y relajante, l sali convencido que sera capaz
de resistirse a sus encantos. Era un hombre hecho y derecho y aunque existiese
quimica sexual entre ellos, no iba a dejarse llevar como un adolescente. Se visti
en la tranquilidad de la soledad de su habitacin. Serena haba terminado y estara
esperndole abajo, con un vestuario mas aterrador que el de esta maana.
Serena? - pregunt el bajando las escaleras, al no verla en la sala.
Aqu grit ella desde la cocina.
Darien se sinti aliviado. Por unos segundos pens en lo peor. Tendra que
aprender a relajarse. No poda tener a Serena pegada a su culo todo el da.
Aunque ella estaba a su cargo, deba darle su espacio personal o la convivencia
podra convertirse en un infierno. Darien se asom por el umbral de la cocina y la
vi.
Luca hermosa. Hermosa y nada diabolica. Haba hecho muy buen trabajo,
teniendo en cuenta el estilo habitual de su ropa. Llevaba un vestido negro con
escote corazn, ceido en su cintura, que caa gracil por su caderas. Su pelo
rubio, moldeado y bien peinado, ondeaba tras el ventilador enchufado justo al lado
de la cafetera.
Serena se mantena decidida a abrir esa botella de vino. El sacacorchos se
resista, pero ella no iba a ceder en su intento. Se tomara esa copa de vino antes
de llegar a la fiesta de las Amas de Casa. Ir vestida de esta manera era
soportable, aguantar las charlas sobre paales y almuerzos solidarios era
demasiado para su cuerpo.
Qu haces? pregunt divertido acercndose a ella.
Necesito una copa o no voy a soportarlo. Solo que este estupido cacharro no
quieremaldita seano lo recordaba tan dificil-Darien cogi la botella de vino y
el sacacorchos y abri la botella.

Es un sistema demasiado delicado para ti. Hay cosas que no funcionan por la
fuerza
No me digas? Serena se ech una copa y le ofreci a Darien.
No bebo cuando estoy de servicio.
Ni yo. Pero har una excepcin Serena se bebi su copa de golpe y frunci el
ceo. Creo que no voy a poder soportarlo.
Solo estate tranquila y no hables mucho. Deja que esas mujeres te cuenten sobre
su vida. Podra venirnos bien esa clase de informacin Serena volvi a rellenar
su copa y Darien la mir con desaprobacin.
Estars pendiente de mi, verdad? Estoy algoasustada.
Estar todo lo cerca que pueda. No suceder nada. Estamos juntos en esto, no?
Supongo que si-Serena hizo un puchero que a Darien se le antojo divertido.
Me intrigas Serena
El pas su dedo pulgar por la comisura de Serena, para limpiar los restos de la
copa de vino tinto. Pero a Serena ese gesto se le antojo sexual y ertico. La piel
de Darien le quemaba en contacto con la suya. No saba si era la ingesta de vino,
el repentino contacto con l, o su voz ronca, pero algo estaba encendindose en
ella. Algo primitivo y peligroso. Tuvo que contenerse para no besarle. No poda. No
deba. El era un hombre felizmente casado que estaba en medio de un operativo.
A menudo le hablaba con desprecio o sarcasmo, pero despus llegaban los
momentos como estos.
Simplemente el la miraba y el mundo se detena. Sus ojos lanzaban chispas en
contacto con los de Serena. Era como si hubiese una atraccin fatal entre ambos.
Todo ello podra llevarlos a la perdicin.
Por qu? pregunt ella decidida, sin ser duea de sus actos.
Cuando creo que te conozco, aparece una nueva Serena distinta a las otras que
conozco. Es como si fueras un montn de personas en un mismo recipiente
La mir con sus ojos azules y Serena se estremeci. Sinti que se acercaba ms a
el, cuando sus pechos rozaron el estomgo de l. Las manos de Darien se
posaron involuntariamente sobre la cintura de ella. Se miraron y no dijeron nada.

Iban a besarse. Eso era lo que vena despus de ese momento. Estaban a punto
de cerrar sus labios en un beso, cuando el timbre son. Serena pestaeo y agit
su cabeza, como si acabara de salir de un trance. Darien volvi de regreso a la
realidad y se dio cuenta de lo que estaba a punto de hacer. Frunci el ceo y se
apart de ella bruscamente.
Debe ser la Seorita Moore. Vendr a buscarnos para la fiesta dijo el a modo de
disculpa. Ests lista?
Si.
Minti, no lo estaba. No despus de lo que acababa d pasar. A penas llevaban 12
horas juntos y ya estaban a punto de besarse. La convivencia con Darien iba a ser
ms dificil de lo que pensaba.
Capitulo 6 un nuevo hogar parte II
El camino hacia la fiesta del Presidente de la Comunidad se estaba convirtiendo
en un verdadero infierno para Serena. En qu momento se haba dejado
convencer por Darin para acudir a un evento de este tipo? Ella era ms feliz que
nunca, cuando tena una bolsa de patatas grasientas en las manos, y un buen
programa documental sobre animales salvajes. Pero en vez de estar en su casa,
tirada en el sof, tragndose la programacin de Sbado, estaba en otra ciudad,
viviendo en una casa que le era totalmente ajena, con un marido ficticio al que, la
mayora de las veces no soportaba, de camino a una fiesta que le importaba una
mierda.
Serena frunci el ceo. La seora Moore no paraba de hablar sobre los
importantes avances que su marido y ella haban conseguido para la comunidad.
Que si un alcantarillado nuevo, carril para bicicleta, la apertura inminente de un
colegio de Educacin Infantil. Serena contuvo las ganas de resoplar. Esa mujer
poda ser verdaderamente exasperante.
Darien no lo estaba pasando mejor, pero segua manteniendo su habilidad para
desconectarse de las conversaciones cuando no eran trascendentales. De vez en
cuando asenta o sonrea, pero no despegaba la vista de la carretera. Fijarse en
no invadir el carril contrario, en la calle principal del barrio, a las once de la noche y
totalmente vaca, era mucho ms importante.
Darien mir el reloj de su mueca. Las diez de la noche. En ese momento su
esposa estara preparando la cena de la noche, acompaada de una copa de
buen vino y su CD favorito de Vivaldi. Siempre, de la misma manera. Pero cuando
Darien la record, no sinti nostalgia ni ganas de estar con ella. No sinti nada y
eso le preocup, aunque lo ms probable es que no haba pasado el tiempo
suficiente como para considerar echar de menos a su mujer.

Serena se mantena distrada, mirando hacia la ventana. En cuanto llegaran a la


fiesta lo primero que hara sera dirigirse a la mesa donde estuviesen las bebidas
de alta graduacin y emborracharse. Quizs si pona en vergenza a Darien, la
llevara a casa y la encerrara de por vida. Puede que incluso se rindiera en su
intento de reformarla y reinsertarla en la sociedad, y la acabara devolviendo a
Gangstan Zero.
Pensando en ello, mir hacia el retrovisor del auto, y vio los ojos azules de Darien
clavados en la carretera. Su mirada era fra y con destellos de algo que no supo
intuir. Le haca gracia cuando Darien frunca el ceo de esa manera, porque
significaba que algo no le gustaba. Sus cejas negras enmarcaban una mirada
penetrante y tan azul como el ocano que podra desarmar al ms duro corazn,
hasta el de ella misma. Como si se tratase de un reclamo, Darien dirigi su mirada
hacia la parte trasera y se encontr con los ojos de Serena. Solo pasaron unos
segundos, antes de que el volviera a desviar la vista a la carretera.
Fantstico! Hemos llegado exclam Marcia Moore, visiblemente nerviosa.
Darien aparc el coche en un lateral de la calzada y se asegur de apagar el
motor y las luces de cruce. Se estaba quitando el cinturn, cuando comprob que
la seora Moore ya se diriga a paso rpido hacia el jardn principal. Serena solt
todo el aire contenido durante el trayecto. Esa mujer la sacaba de quicio.
Aun estamos a tiempo de dejar esta tontera dijo Serena totalmente convencida.
Es fcil, arrancas y nos vamos. Ya nos inventaremos algo.
De ninguna manera. Vamos a hacerlo y ya. Mejor ahora que no ms tarde.
Vamos Darien! Ambos sabemos que no queremos estar en esta fiesta. Por
favor-suplic la joven con la mejor de sus sonrisas, pero Darien no se abland.
He dicho que no. Bjate del coche de una vez y deja de comportarte como una
cra.
Mierda. Mierda. Santa mierda. El da no estaba pintando nada bien para Serena.
Primero fingir ser un matrimonio sper enamorado con una vida sper normal, en
una sper casa, de un sper barrio lleno de vecinos sper amables. Esa vida era
una farsa. Una farsa que no le gustaba. A ella le gustaba su barrio lleno de
maleantes, con su casa medio derruida, e incluso esos ordenadores de la edad
cuaternaria. Pero se lo haban arrebatado. Alguien se haba encargado de quitarle
todo lo que haba conseguido en su vida.
Est bien, pero no te garantizo comportarme como un ser civilizado gru ella
bajndose del auto y alisando los pliegues de su vestido negro.

Claro que lo hars, porque te aseguro que no querras verme enfadado dijo
Darien clavando sus ojos en ella.
Serena dio un paso hacia atrs. En la fra noche, en la oscuridad de la calle
principal, la figura de Darien se vea mucho ms grande y majestuosa que de
costumbre. No era nada recomendable enfrentarse a un hombre as, y menos
ridiculizarlo en pblico.
Bien. Leste lo que te dej esta tarde en la mesa? pregunt Darien cruzndose
de brazos.
La propaganda del Supermercado? Ironiz Serena, con una falsa sonrisa en
los labios.
Ambos saban a qu se referan. Mientras ella se dedicaba a colocar sus cosas en
el cuarto de bao, Darien entr como una apisonadora y sin dejarla reaccionar, la
cogi del brazo y la sac hacia la habitacin principal. Despus la sent en el
escritorio y le dio unas diez hojas llenas de cronologa. Le haba dicho que no
levantara el culo de la silla hasta que se supiese hasta los puntos y las comas.
Despus se haba marchado sin decir nada.
Obviamente a Serena no le gustaba las rdenes, por no decir que la contrariaban
demasiado. Basta que alguien le dijese A para que ella repitiese B. As que abri
el panfleto y lo ojeo por encima. Darien se haba molestado en crear tres aos de
vida ficticia. Se pregunt si muchas de las cosas importantes que les haban
sucedido seran un reflejo de su matrimonio con Michiru.
Estamos casados. Desde hace cuanto? pregunt el, examinando su rostro en
busca de posibles dudas.
Dos aos? contest ella dubitativa. Esa parte la haba omitido porque le pareci
aburrida.
Tres contest seco. Dnde nos conocimos?
Oh, esa me la s. T allanaste mi casa con tu placa de poli para amenazarme
contest ella sonriente. Darien enfro su rostro.
Serena, no tientes a la suerte. Esto no es un juego. Dnde nos conocimos?
volvi a preguntar en un tono fro como el hielo.
Est bien, est bien. En una fiesta de nuestra amiga Set...Setsa?
Setsuna. Nuestra amiga Setsuna Darien rod los ojos. Era imposible que Serena
olvidase detalles de ese estilo.

Setsuna, tienes razn Serena chasqueo los dedos, como si de verdad hubiese
olvidado ese pequeo detalle.
Queremos tener hijos? pregunt l de nuevo.
Desde luego que no contest ella muy segura.
Darien la mir de arriba abajo. Esa pequea rubia endemoniada poda echarlo
todo a perder. Qu pasara si alguna ama de casa comenzara a meter las
narices donde no la llamaban y descubra el pastel? Eso no podra permitirlo.
Serena tena que dar la misma versin de los hechos que l, o todo se echara a
perder.
Chicos. Estamos esperando! grit Marcia Moore desde la entrada del jardn
principal, agitando sus pequeos brazos.
Serena rod los ojos. No haba conocido mujer ms enrgica y petulante que ella.
Darien volvi a mirarla, buscando algo que le dijese que no estaban cometiendo
un error viniendo a esta fiesta improvisada. Quizs Serena tena razn. Quizs era
demasiado temprano para plantearse una entrada en sociedad despus de todo lo
sucedido.
Tranquilo. Nos casamos hace tres aos, te conoc en una fiesta de nuestra amiga
Setsuna y me enamor nada ms verte. Y no queremos tener hijos hasta que
nuestra vida est un poco estabilizada. Ves? No tienes de que preocuparte
Serena sonro esperando una respuesta en Darien, pero no logr nada ms que
un ceo fruncido.
Vamos.
Darien la tom de la mano y la apret contra l. Comenzaron a andar rpidamente
por el jardn floreado de la Seora Moore. Sin duda, esa mujer dedicaba muchas
horas al da al cuidado del csped, pues se vea limpio y brillante. Era una pena
que ahora los tacones de Serena estuvieran dejando unas espantosas marcas,
como si de un sendero se tratase.
Conforme se acercaban a Marcia, comenzaron a escuchar la msica y el gritero
de los vecinos. Con razn no se haban encontrado ningn coche por la carretera.
Todo el maldito barrio estaba metido en el jardn de su agente inmobiliario.
Nada ms llegar, todas las miradas se depositaron en la nueva pareja recin
llegada. Darien sinti las miradas depositndose sobre ellos y el gritero se silenci
bajo la msica del jardn, para dar paso a ligeros murmullos. Pasaros unos
minutos hasta que la gente volvi a la tarea que les ocupaba, y ellos pudieron

sentirse ms tranquilos.
Hola! Me llamo Melisa. Sois nuevos por aqu, verdad? Melisa, una mujer
morena de piel plida, estamp dos besos en la cara de Darien, ante la incrdula
mirada de Serena. Si ella fuera su esposa de verdad, estara a punto de tener un
altercado con esa gata en celo.
Si. Hemos llegado esta misma tarde contest amable Darien.
Ya vern que bien se lo van a pasar aqu. La gente es muy dulce y amable.
Serena intent soltarse del agarre de Darien, pero est le dio un ligero apretn,
como dando a entender que ni se le ocurriera. Pero Serena no estaba preparada
para aguantar tan temprano a una vecina molesta y resbalosa. Solo le haba
faltado echarse a los brazos de su marido ficticio como una damisela en apuros.
Como no tena nada mejor que hacer, empez a dar un vistazo a la gente de su
alrededor. Puede que encontrase algo gracioso de lo que acordarse a la maana
siguiente a carcajada limpia: un hombre quemando su delantal mientras asaba una
hamburguesa a la parrilla, alguien vomitando, una mujer lindose con el marido de
otra en el cuarto de herramientas del jardn
Serena prosigui su bsqueda de ancdotas cuando sus ojos se posaron en un
hombre de melena clara y despeinada. Intent desviar la mirada de l, pero no
pudo. Ese hombre tena una mirada muy penetrante. El joven que la observaba
desde la distancia, alz su copa en seal de brindis y le sonro. Serena sonro y
retiro la vista de l. Por qu en este momento su vida dependa de Darien? Si
pudiera se librara de l, e ira directa a ese hombre para conocerle.
Yo en realidad trabajo en el banco de la Zona Central. As que supongo que
podramos ir juntos al trabajo en la maana. Eso sera maravilloso habl Melisa
pegndose ms de la cuenta a Darien, que comenzaba a encontrarse algo
incmodo.
Bueno, en realidad me gusta llevar a Serena a su trabajo. As que no va a ser
posible se disculp el educadamente.
Serena volvi a desviar la atencin de Darien y su nueva amiguita. Estaba
resultndole muy pesada. Intent buscar al hombre atractivo, pero no lo encontr.
Frustrada, decidi ir a por una copa.
Chicos, veo que estn haciendo muy buenas migas. Voy a dar una vuelta
Serena se solt del agarre de Darien y camin hacia la mesa donde se
encontraban las bebidas.

No te alejes demasiado- alz la voz Darien antes de perderla entre la gente.


Si pudiera saldra corriendo. Cuando llegaron a esa casa, ella pens que no sera
tan terrible. Haba pasado cosas peores en su vida, pero al parecer estaba muy
equivocada. Ese tipo de reuniones donde la gente se comportaba como si todo
fuese perfecto y maravilloso, la turbaban demasiado. Las personas eran
conflictivas por naturaleza, y las cosas dejaban de ser divertidas si parecan
sacadas de la Casa de la Pradera.
Despus de evitar a un par de cuarentones, ya perjudicados por el consumo
excesivo de cerveza alemana, encontr la mesa de las bebidas alcohlicas. Se
sinti decepcionada al ver que todo eran copas de champagne y cocteles. Ella
quera una bebida dura. Una bebida de hombres. Entonces lo vio. Como cado del
cielo, un hombre haba dejado su copa de Whisky on the rocks sobre la mesa para
ponerse a hablar con otra persona.
Robar una copa podra ser un acto repulsivo y muy castigado en esta comunidad,
pero qu diablos, ella necesitaba el alcohol ms que ese hombre. Sin pensrselo
dos veces, cogi a la copa y se alej de la mesa.
As que robando alcohol una voz sensual, susurr tras ella. Serena se dio la
vuelta rpido y comprob que era aquel hombre atractivo con sonrisa envidiable.
La noche comenzaba a ser divertida.
Me asustaste-sonro ella coqueta. El tambin sonro.
T eres Serena, no? Nuestra nueva vecina el chico misterioso estrech la
mano de ella con confianza y ella sinti derretirse. De cerca era mucho ms guapo
que de lejos. Me llamo Alan.
Encantada, Alan sonro ella, dndole un trago a su copa robada.
Has venido con alguien? pregunt el seductor.
Serena maldijo. Aunque Darien era mucho ms atractivo que Alan, estaba casado
y pillado. Adems era polica. Tener una relacin sexual con el complicara las
cosas. Pero Alan estaba ah, disponible para ella, como un taxi con luz verde, y
todo lo que ella tendra que responder para que la llevara a su casa, era que
estaba libre y sin compromiso. Lo vea en sus ojos. Ese hombre la deseaba y
mucho. Pero tena que guardar la compostura y morderse la lengua. Tena que
decir lo planeado con Darien.
En realidad he venido con mi marido. Est por ah, hablando con una tal Melisa
contest ella esperando no ver decepcin en el rostro de Alan. Pero nada de eso
sucedi. Alan mantuvo su sonrisa imperturbable.

Con Melisa? Es mi mujer tambin. Que casualidad! el ro juvenil y Serena


frunci el ceo.
Sique casualidad esa gata estaba echndole la red a su marido ficticio. Se
pregunt si Alan sera consciente de eso.
Y a que te dedicas, Serena?
Soy profesora en el Instituto de las afueras. Doy clases de Informtica explic
ella de manera simple. El la mir complacido.
Que bien! Das clases particulares? Me vendra bien un poco de apoyo logstico
algn jueves por la tarde. Mi banco ha instalado un nuevo programa para realizar
transacciones y no lo entiendo muy bien.
Y una mierda. Que hombre de la edad de Alan no podra entender el
funcionamiento de un programa bancario? A penas si tenan cuatro comandos.
Eran software simples y sin trabas. El segua tratando de ligar con ella, aun
sabiendo que estaba casada.
Supongo que podra echarte una mano, aunque no tengo por costumbre dar
clases particulares dijo ambigua con una gran sonrisa, pero sin ninguna
interpretacin.
Est bien Alan hizo una pausa y se retiro el pelo de la sien. Oye, estaba
pensando Te gustara tomar esa copa en un lugar ms tranquilo?
Serena abri los ojos rpidamente. Que descarado. Su mujer estaba a menos de
diez metros del teniendo una charla con Darien, y solo pensaba en llevarla en un
lugar ms apartado. Eso la excit. Le gustaban los hombres decididos y sin pelos
en la lengua, en todos los aspectos de su vida. Y el chico no estaba nada mal.
Podra darse una alegra rpida y volver a la fiesta como si nada ocurriese. Estaba
a punto de dar una respuesta, cuando el cuerpo de Darien apareci en escena.
No creo que sea buena idea-gru mirando a Serena. Soy Darien Chiba.
Supongo que ya conoces a mi esposa.
Oh! Que sorpresa. Soy Alan el joven extendi su mano a modo de saludo pero
Darien no reaccion. Sigui clavando sus ojos azules sobre l.
Creo que tu esposa te est buscando.
Melisa siempre se pierde en estas reuniones! Un placer Serena. Hablaremos de
mis clases particulares.

Alan se march y dirigi una ltima mirada a Serena antes de irse. Su olor era
embriagador. Definitivamente si no tuviera que guardar las apariencias, se liara
con el sin importar las consecuencias. Pero la realidad se impona, y tuvo que
regresar su mirada a un Darien muy enfadado. Su rostro estaba tenso, y su boca
se haba convertido en una fina lnea.
Sus clases particulares? pregunt el serio.
Una tontera. Me dijo que necesitaba ayuda con un programa de su bancointent disculparse Serena, bebiendo de su copa, y quitndole importancia al
asunto.
Si claro. Y yo soy el Papa. Mira Serena, ten mucho cuidado con lo que haces,
entendiste? gru Darien agarrndola del brazo ms de lo necesario.
Sultame! Estas hacindome dao mascull Serena quejndose.
Y t no paras de levantas sospechas. Nos acaban de conocer y ya estas
coqueteando con el primero que se te pone delante.
Y que te importa? No estoy casada contigo, as que soy libre de hacer lo que
quiera grit ella un poco ms alto de la cuenta.
Baja la voz. Ests dando un espectculo gru Darien fijndose en las personas
de su alrededor.
Serena resopl. Saba que llevaba las de perder con Darien. Si l se cabreaba
ms de la cuenta, simplemente adoptara esa sonrisa falsa y fra y la arrastrara
hacia el todoterreno para encerrarla all. Despus le dara una reprimenda por su
comportamiento y le dejara de hablar un par de das a modo de castigo.
Ella lo mir. Estaba visiblemente nervioso. Su ceo estaba tenso y sus labios
comenzaban a cambiar de color por la presin a la que les estaba sometiendo.
Darien se retir el pelo y se rasc la nuca.
Qu tal si seguimos conociendo otras parejas y nos hacemos un hueco en esta
comunidad? pregunt Darien intentando parecer conciliador
Qu tal si nos vamos a casa y nos olvidamos de esta jodida reunin? contest
Serena algo alterada.
Sabes que dices muchas palabrotas? Podras avergonzar a un marinero
Serena no pudo evitar sonrer ante ese comentario.

Era verdad. Sus padres solan decirle que tena que ser ms fina y delicada, y
durante un tiempo lo consigui. Pero despus, cuando tuvo que sacarse las
castaas del fuego, aprendi que una chica con un aspecto delicado como el de
ella, no tendra muchas oportunidades en un barrio como Gangstang Zero.
Necesito otra copa-buf Serena. Y t tambin. Y no me vengas con esas
chorradas de que estas de servicio vale?
Serena se encamin decidida hacia la mesa de los cocteles. Ella trabajaba as sus
problemas. Cuando algo sala mal, lo enfrentaba, con la ayuda inseparable de su
amigo el alcohol. No es que fuera una alcohlica, claro que no. Solo actuaba de
esa manera cuando se encontraba con cosas que no saba gestionar.
Maana lamentar esto gru Darien dndole un trago a su Whisky. Al menos,
es de los buenos.
Alguien ha invertido mucho dinero en esta barra libre. Y no vamos a ser nosotros
quien la desperdiciemos. Por nuestro matrimonio ficticio sonri Serena alzando
la copa, y chocndola con la del polica.
Por nosotros.
Serena comenz a pasrselo bien cuando ya llevaban cuatro copas y la fiesta
estaba terminndose. Conocieron a muchos matrimonios jvenes, pero uno les
llamo especialmente la atencin. Mina Aino, la esposa de un conocido cantante,
pareca haber sido sacada de una revista de moda. Era rubia, alta, esbelta y con
unos preciosos ojos azules. Su ropa de diseo era claro sntoma de su buena
posicin econmica. Aunque eso no era nada comparado con la sortija de
compromiso que luca, y el rolex de su esposo, Yaten. Yaten era el representante
de un famoso cantante que ahora empezaba a despuntar en el mundo del Pop.
A Serena le agrad Mina. Pareca bastante abierta y con unos ideales modernos,
muy parecidos a los de Serena. No pareca ser la esposa abnegada que esperaba
a su marido en casa, cuidando de sus hijos y con el traje recin planchado.
Sabes que le digo a Yaten cuando viene con ganas de discutir? Que me deje en
paz con sus historias del trabajo, y le de la tabarra a su secretaria. Odio cuando se
ponen en plan melodramtico Tu no? dijo Mina exasperada, dando un trago a
su copa de Cava.
Yo no me pongo melodramtico. Solo espero que al llegar a casa, mi me muestre
un poco de apoyo! coment Yaten molesto por la actitud de su esposa.
Lo ves? Oh, Serena. Son como nios grandes Mina ro y su fabulosa sonrisa
ilumin todo el jardn. No lo crees?

Serena sonro. Estaba demasiado ebria como para seguir una conversacin
profunda, as que se limito a asentir. Si de verdad tuviera una vida como la que
estaba viviendo, Mina sera una buena amiga. Es una pena que su relacin de
amistad fuera a tener fecha de caducidad. En cuanto las cosas se arreglaran, ella
tendra que volver a Gangstang Zero y nadie se acordara de Serena.
El matrimonio Aino se despidi cariosamente de Serena y Darien, y se
marcharon a su casa. Y con ello, la fiesta tocaba a su fin. Muchos matrimonios se
haban ido a su casa, ya casi no quedaba alcohol y la msica se haba apagado.
Serena mir su copa y frunci el ceo. Por una vez que tena oportunidad de
acceder a una buena botella de Whisky, la gente se pona esplndida y la fiesta
acababa mucho antes de lo esperado.
Es hora de volver a casa dijo Darien, quitndole la copa de las manos a Serena.
A que casa? A la ficticia o a la de verdad pregunt ella inocentemente.
Vamos Cario! Hay una cama vaca esperndonos ro entre dientes Darien,
agarrndola del hombro y llevndola hacia el coche.
Haca mucho tiempo que Darien no beba alcohol. Tanto, que ni lo recordaba.
Nunca le haba agrado demasiado el acto de emborracharse, pero en su
adolescencia haba consumido lo suficiente, como para hacer temer a su hgado
por su salud. Ni siquiera recordaba haber tomado una copa el da de su boda.
Acabaron resignndose y abandonando el jardn, disimulando los traspis y las
prdidas de equilibrio. Su auto segua aparcado en el mismo punto donde lo
haban dejado, y quizs lo ms responsable hubiera sido dejarlo donde estaba.
Pero esa noche, ni Darien ni Serena tenan intencin de ser ciudadanos
ejemplares.
Nunca he conducido en este estado protest Darien, como si la culpa fuera de
Serena.
Siempre hay una primera vez no? contest enigmtica Serena, encendiendo la
radio.
Darien la mir antes de incorporarse a la calzada. Esa noche estaba
especialmente guapa. Todo pareca muy normal. Ellos, un matrimonio feliz y
recin casado, a la espera de un futuro prometedor, aunque la realidad fuese bien
distinta. Las ganas de Darien de besar a Serena crecan en aumento. Con cada
copa que tomaba, mas sinti que tena que auto controlarse para no echarse
encima de ella como una bestia. La imagen de Michiru, cada vez era ms borrosa,
al igual que los momentos de lucidez.

Los dos se la pasaron cantando a gritos de camino a su casa. Iban tan alterados,
que al bajarse del coche, el perro de los vecinos comenz a aullar a coro con las
voces de los jvenes.
No te da vergenza? Vas a despertar a los vecinos le dijo ella en un susurro,
conteniendo la risa.
Ven aqu susurr Darien, tomndola de las piernas y cargndola en su espalda a
modo de venganza.
Darien! Bjame grit ella pataleando, y conteniendo la risa.
Las manos de Darien se reusaban a abandonar los muslos de Serena. Tenerla
encima, sintiendo su respiracin agitada, y esa risita que apenas poda contener,
lo estaba llevando de camino al infierno. Lo que estaba haciendo no era de una
buena persona, ni siquiera de un buen marido. Qu pasara si Michiru lo viera
agarrando as a otra mujer que no era ella? Pero por algn motivo, no poda
mantener sus manos alejadas de la joven.
Ya estamos en casa, bjame Darien o me pondr a gritar contest Serena,
rindose a carcajada limpia.
Est bien, monstruito Darien la pos sobre el suelo y la mir.
Oye, no me llames as. Me llamo Serena recuerdas? dijo ella sonriendo e
inclinando la cabeza.
Lo recuerdo.
Darien la mir. Esos ojos pedan un beso. Esos labios entreabiertos estaban
esperando por los suyos. Quiso contenerse y marcharse de la habitacin, y por un
segundo, hasta le pareci ver el rostro de su mujer enfrente de l. Pero nada hizo
que se echara atrs. Cuando quiso darse cuenta, Serena haba tomado la
iniciativa y le bes.
Por qu has hecho eso? pregunt el confundido
No lo s Serena se encogi de hombros y volvi a besarlo.
Ella volvi a besarle con tanto frenes que podra dejarle sin respiracin. Pidi
acceso a su interior, y ella accedi gustosa. En poco tiempo, sus lenguas se
entrelazaban en una guerra en la que no habra ganador. Las manos de l viajaron
en torno al cuerpo de la joven, y ella enred sus dedos en la nuca del joven.

No deberamos hacer esto-dijo Darien emitiendo un gemido ahogado al sentir la


boca de Serena en su cuello.
Lo s.
Esto est mal. Estoy casado y tu eres una fugitiva susurr el perdiendo la poca
cordura que le quedaba.
Llvame a la cama dijo ella sensual.
Serena
No pienses. Solo hazlo de una vez.
Darien maldijo. Era demasiado tarde para echarse atrs. Lo que iba a hacer
cambiara su pacifica vida para siempre. Estaba a punto de probar la manzana
prohibida y traicionar la confianza de su amada esposa, pero no poda evitarlo. Era
como si Serena tuviera una esencia adictiva que le impidiera apartarse de ella. Sin
pensrselo dos veces, la recogi en sus brazos y la llev hacia la habitacin
principal. Una puerta se acababa de cerrar en su corazn, para abrir otra de par en
par.
A la maana siguiente Darien se despert sobresaltado. Abri los ojos y se
reincorpor rpidamente al no reconocer su habitacin. Se gir y observo que el
lado derecho de su cama estaba vaci. Entonces comprendi que no estaba en
casa, con Michiru. Haba tenido un sueo muy extrao. Haba soado tener
relaciones con Serena durante horas en la noche. Despus ella se haba dormido
sobre su pecho y l se haba sentido por primera vez feliz, como haca aos que
no se senta.
Darien se levant y se dirigi a un espejo. Entonces supo la verdad. No se trataba
de un sueo. Lo que l crea que era una creacin de su mente, era realidad.
Serena y l se haban acostado anoche, y eso era tan real como la marca que
luca en su cuello, debido a la pasin del momento.
Darien se retir el pelo, clavando sus ojos en su cuello. Cmo haba permitido
que eso sucediese? El nunca se dejaba llevar. Nunca se atreva a saltarse las
normas marcadas por un superior. No llevaba ni dos minutos de pie y ya se estaba
arrepintiendo de lo que haba sucedido anoche.
Entonces se acord de Serena. Dnde estaba esa rubia causante de todos sus
males? Eran a penas las diez, y no haba ni rastro de ella. Rpidamente, la mente
de Darien comenz a trabajar. Puede que ella se hubiese fugado con todo el
dinero que el FBI haba depositado en su cuenta. Darien se encamin hacia la
ventana rpidamente, dando unos traspis, y chocando contra el cristal. Retir la

cortina y comprob la calle. Su todoterreno segua all aparcado, en el mismo sitio


donde lo haban dejado, a duras penas, la noche anterior.
Sin saber por qu sinti un alivio instantneo. Serena no se haba ido, aun con
todo lo que haba sucedido la noche anterior. Pero eso no explicaba que no se
encontrara en la habitacin, as que poco le dur la tranquilidad al joven. Sali de
la habitacin sin preocuparse de cmo iba vestido y baj las escaleras gritando su
nombre. Si Serena estaba en casa tendra que haberle escuchado. Se diriga
desesperado al saln, cuando la vio.
Serena observaba una placa metlica llena de balazos a contraluz. Sostena un
destornillador en su boca y se rascaba la nuca. Pareca murmurar algo, como si se
encontrara en su mundo.
Bienvenido al infierno dijo Serena sacndose el destornillador de la boca, y
recogiendo algunas piezas de la caja. Hay zumo y analgsicos al lado de la
cafetera.
Qu te hace pensar que lo necesito? pregunt el parndose a pensar como se
encontraba el mismo. Hecho mierda. Dato comprobado.
Ayer tomaste ms de la cuenta. Los dos ella se gir y clavo sus ojos azules en
l.
Eso creo-contest el cohibido por la seguridad y el aplomo de la rubia.
Serena lo mir y sonro. Ese hombre poda ser ledo como un libro abierto. La
expresin llena de angustia y el constante tambaleo de su pierna izquierda
denotaba intranquilidad. Serena nunca pens que vera a Darien tan poco seguro
de s mismo.
Captulo 7 crimen y castigo
Darien caminaba de un lado a otro de la habitacin, como un animal enjaulado.
Sus manos, cerradas en puos de hierros, permanecan apretadas y
blanquecinas, sin rastro de sangre. Su rostro denostaba una clara muestra de
insatisfaccin: no estaban avanzando en el caso de Diamante.
Tan solo llevaba dos das viviendo con Serena en aquel barrio, y ya se haba
acostado con ella en la segunda noche. Se haba comportando como un ser
despreciable, y ni siquiera podra tener la dignidad de culpar al alcohol por lo
sucedido. Aunque claro est, que este haba allanado el camino de la vergenza y
haba ahogado las voces de su conciencia, lo que haba sucedido, haba sido en
pleno uso de sus facultades. Su alma estaba negra y haba traicionado a la nica
persona que le haba brindado, hasta ahora, un poco de paz y sosiego. Darien

frunci el ceo. Las cosas no estaban yendo nada bien.


Por su parte, Serena segua entretenida en la placa base central de uno de sus
ordenadores. Las balas se haban encargado de destrozar los circuitos y buena
parte de los chips. Lo ms probable era que hubiera perdido mucha informacin,
pero eso no lo sabra, hasta que lo llevara al taller clandestino de Setsuna, en
Gangstang Zero.
Por suerte, haba tomado la determinacin de guardar cierto tipo de informacin,
clasificada como confidencial por el FBI, en una memoria USB de gran capacidad,
aunque eso, evidentemente, era algo que desconoca Darien.
Vas a pasarte toda la maana mirando ese trozo de hojalata? bram Darien
inquieto.
No tengo nada mejor que hacer respondi ella indiferente, ignorando el
comentario despectivo.
No estamos avanzando nada en el caso, y todo, porque te apetece jugar a los
mecnicos en vez de ponerte a investigar Darien se comenz alterar, y a
recortar la distancia entre ellos, pero Serena no se amedrent.
Serena estaba harta de sus impertinencias. Ella tena una forma muy clara de
trabajar, y le gustaba que la respetasen. Que fuese una proscrita o una persona
que muchas veces se mova al margen de la ley, no la converta en un despojo
humano. Serena apret los labios, pensando muy bien en las palabras que deba
decir. Cualquier acto impulsivo podra terminar en una discusin demasiado
acalorada.
No puedo avanzar, porque el FBI no pudo ocuparse de proteger mi casa y evitar
que los cosieran a balazos grit ella finalmente. El propsito de guardar la
compostura haba llegado a su fin.
Pues cmprate otro jodido ordenador y ponte a trabajar grit el clavando sus
ojos en ella. Ella hizo una mueca de dolor y carraspeo.
No voy hacer eso. Quiero mis ordenadores susurr intentando justificarse.
Darien abri la boca, y despus la cerr para convertirla en una delgada lnea.
Bien, Serena. Djame decirte que esto no va de lo que quieres o no. Se trata de un
trabajo por el que el FBI te est pagando mucho dinero. Demasiado.
No voy a comprarme otro ordenador. La mayora de la informacin de estas
ltimas semanas est aqu. Puedo arreglarlo - declar ella segura. Quera zanjar la
discusin a como diera lugar.

Darien frunci el ceo. Esa rubia poda ser demasiado obstinada cuando quera, y
el no era precisamente una persona muy paciente. Lo habitual en l, es que a
menudo, perdiera la paciencia demasiado rpido. Darien cont mentalmente y
cerr los ojos, intentando respirar de esa tibia tranquilidad que rodeaba a la rubia.
Serena, esto no es un juego. Cada da que pasas aqu, ms probabilidades hay de
que Diamante y sus secuaces te encuentres. No lo entiendes?
Serena sonro. Por supuesto que saba que no era un juego. Era la vida de ella la
que estaba en juego y no la de los agentes del FBI. El comentario de Darien le
pareci tan fuera de lugar que no pudo evitar soltar un comentario mordaz.
No es un juego? No es lo que pareca anoche, cuando gemas mi nombre en la
cama clav su mirada en l, el tiempo suficiente para comprender que acababa
de cometer una imprudencia.
Lo que sucedi anoche fue un error Darien se mantuvo fro, erecto y con gesto
serio.
As. Sin anestesia. Darien la mir como nunca antes lo haba hecho, ni siquiera el
da que la conoca. Estiro su cuello y con una suave voz segura y firme se lo solt
a la cara. Lo que haba sucedido entre ellos, era un error. No cabra lugar para la
duda o la esperanza. Entre sus planes no se encontraban cargar con el muerto de
proteger a Serena para siempre.
Lo s contest ella retirando su mirada de l, y volvindose a centrar en la placa
del ordenador. Al menos de esa forma conservara algo de dignidad.
Darien sigui los movimientos de la muchacha desde la distancia. Quizs, tan solo
por unos segundos, le pareci percibir un atisbo de dolor en el gesto de ella, pero
puede que solo fueran suposiciones. Aun as, sinti asco de l mismo. Cmo
poda mirarla a la cara y decirle que haba sido un error? Puede que ella no fuera
la mujer que se ajustaba a su prototipo, y puede tambin que estuviera muy lejos
del estereotipo de esposa y ama de casa que l quera en su futuro, pero la verdad
es que anoche, por primera vez en mucho tiempo, se haba sentido vivo.
Serena, no deb decir eso. Yo- ella ro irnicamente y el cerr la boca.
Tranquilo. S muy bien que jams estaras con alguien como yo. Al fin y al cabo
soy una de esas personas que el FBI persigue constantemente, porque las
considera lacras de esta sociedad. Hizo una pausa, tratando de serenarse Ahora
si no te importa, necesito trabajar en esto.
Quiero que sepas que nunca he credo que fueras una lacra, ni mucho menos una

delincuente dijo Darien alejndose de ella, buscando un poco de espacio.


Serena se gir y sigui sus pasos, hasta perderlo de vista. Qu nunca la haba
credo un despojo de la sociedad? Ni siquiera una delincuente? Hay cosas, que a
veces, no es necesario decirlas para saberlas con rotundidad. Ahora mismo, el si
la haba tratado como tal.
Darien se encerr en el dormitorio y se dirigi al lavabo. Al mirarse en el espejo,
pudo ver los ojos de un hombre lleno de culpabilidad. Esa nia estaba poniendo su
mejor esfuerzo en darle algo en claro al FBI, y el tan solo se dedicaba a perder la
cabeza en una guerra por determinar quien llevaba la razn.
Se palpo la barbilla. La barba comenzaba a sentirse spera y a dibujar una fina
sombra oscura por su rostro. Quizs debera afeitrsela, aunque la noche pasada
Serena haba alabado el tacto de su rostro, en contacto con su cuello. Le haba
dicho que le gustaba que su barba le diera pequeas caricias en su piel. El sonro.
Michiru odiaba la barba. A decir verdad, odiaba cualquier clase de vello en el
cuerpo de Darien, y as se lo haca saber, cada vez que el descuidaba su afeitado.
Serena era una nia muy especial. No cavia duda que haba crecido en un entorno
acomodado y culto, pues las pocas conversaciones que tenan en paz y armona,
versaban sobre aspectos culturales muy diversos. Pero algo se haba roto en su
adolescencia. Ingreso en un centro de menores? Varias veces expulsada?
Aquello no pareca encajar con la dulce Serena que habra crecido en una
mansin llena de verdes prados y criados. Tuvo que haber un punto de inflexin
en ella, que la hizo cambiar su forma de ver la vida.
Ella no era materialista. Su apartamento, en Ganstang Paradise, era demasiado
humilde. Su ropa no era nada del otro mundo. Incluso su perfume era modesto.
Era como si quisiera pasar totalmente desapercibida. Y despus estaba el tema de
los ordenadores. Por qu empearse en conservar esas maquinas de la edad
cuaternaria? Cualquier informtico que se precie, con la liquidez actual de Serena
en cuenta, se dirigira a cualquier almacn informtico en busca de la caza y
captura de la mejor computadora que pudiese existir. Pero ella no. Eso le turbo. Le
turbo demasiado.
Decidi que lo mejor era dejar de pensar en porque Serena actuaba de esa
manera, porque sencillamente, puede que simplemente, no hubiese una
explicacin. Se meti en la ducha, con la esperanza de que el agua caliente
borrase las dudas y preguntas que haban surgido en su cabeza.
Serena segua sentada en una silla, observando con unos anteojos de varas
ampliaciones, uno de los procesadores de su computadora. Haba que ser
realistas. Darien tena razn. Era una prdida de tiempo tratar de arreglar a sus
pequeos amigos, mucho menos sin tener el instrumental necesario para hacerlo.

Podra ir a Gangstang Zero y arreglarlo en el taller de Setsuna, pero Darien


pondra el grito en el cielo en cuanto se enterase. Le empezara a gritar y a decirle
que estaba loca si crea que ira sola, sin proteccin, de vuelta a ese barrio lleno
de maleantes.
Serena sonro con malicia. Podra ser una buena venganza. Simplemente ella
viajara all, y no le dira nada a Darien. Podra salir a escondidas de casa, y
estara de vuelta antes del anochecer. Quizs el no se diera ni cuenta. Estaba
sumida en sus cavilaciones, cuando escucho el sonido de unos pasos
acercndose. Ella se gir indiferente, y lo vio apoyado en el marco de la puerta del
saln. Estaba muy sexy.
Voy a salir. Llegar tarde, as que no me esperes levantada pareca dubitativo,
pero su apariencia era fra y llena de arrogancia.
Vas a ver a tu mujercita? Serena se sorprendi as misma diciendo ese
comentario, pero era demasiado tarde para rectificar.
Si dijo el ms seguro y firme. Pero algo haba en su mirada que no cuadraba con
su actitud.
Ella no dijo nada. No pudo contener una mueca de desagrado por la idea de
imaginar a Darien con su esposa, en la perfecta galera de esta, con un gran ramo
de flores, suplicndole por su amor y comprensin. El tampoco dijo nada, si
percibi o no el desagrado qued en el aire. Simplemente carraspeo, y
colocndose el cuello de la chaqueta de cuerpo, se march dando un portazo.
Gilipollas. Serena pensaba que Darien era un tremendo gilipollas. Un tremendo
gilipollas con unos ojos impresionantes y una sonrisa que produca desmayos.
Una sonrisa que solo utilizaba para su amante esposa. A ella solo le dedicaba
palabras llenas de vaco y rencor y una actitud arrogante. Pero el destino no lo
haba podido disponer mejor. Darien se iba y la dejaba todo el da solo.
Tras una larga hora conduciendo, Darien lleg a su antiguo lugar de trabajo. Todo
segua tal cual lo recordaba, nada haba cambiado, al menos en apariencia. La
gente segua corriendo de un lado a otro, y el sonido incesante de los telfonos
indicaba que el pas segua funcionando. Andrew, su compaero de mesas,
morda un lpiz mientras se mantena pegado a la pantalla del porttil. Daran
sonro. l tambin poda ser muy obtuso en cuanto a informtica se refera.
Vas a quedarte sin ojos como sigas pegndote de esa manera a la pantallasolt Darien, provocando la sorpresa de Andrew, que no dudo ni dos segundos en
dejar todo lo que estaba haciendo.
Amigo! Ya extraaba tus comentarios sarcsticos en esta oficina lo abraz

dndole dos palmadas en la espalda - Dnde te habas metido?


Ya sabes, estoy viviendo en las afueras con la informtica-Darien se sorprendi
as mismo. Desde cundo la llamaba as? Andrew frunci el ceo y asinti en
seal de aprobacin.
Joder, to. El tiroteo fue la noticia de la semana aqu. Por supuesto que a Tenou le
falt tiempo para colgarse la medalla. Ella est bien?
Todo lo bien que se puede estar despus de algo as. Extraa mucho ese barrio
de maleantes-Darien se llev su mano a la nuca y la apret. Estaba
encontrndose incmodo ante la mirada inquisitiva de Andrew. Pareca como si
buscara algo.
Ya veo-hizo una pausa y sonro abiertamente - Te la has follado, verdad?
Qu cojones dices? pregunt Darien con los ojos a punto de salirse de sus
orbitas.
Te la has follado. Lo saba. Saba que no tardaras ni dos das en hacerlo. Vi su
foto y est
Cllate de una vez Darien le agarr por la chaqueta de su amigo y lo apret
contra l, con gesto amenazante. No vuelvas a hablar as de ella.
Darien le solt y se pas una mano por el pelo, estaba exasperado. Andrew solo
haba tardado 30 segundos en darse cuenta de la incmoda verdad. Cunto
tardara su mujer en hacerlo? Con una ltima mirada amenazante, ante el gesto de
sorpresa de Andrew, se fue hacia el despacho de Taiki.
Buenos das dijo Darien cruzando el umbral, sin esperar a que su jefe le invitara
a sentarse.
Veo que hay costumbres que siguen mantenindose-Taiki sonro y se retir las
gafas de lectura, palpndose el puente de la nariz. Ha pasado algo?
Taiki pareca haber envejecido diez aos desde la ltima vez que lo haba visto.
Tena aspecto cansado, y ojeras muy pronunciadas. Su voz, algo ronca,
denostaba la clara evidencia de horas sin dormir. Darien sinti un poco de congoja
por ese joven que soportaba, como buenamente poda, la presin y la
responsabilidad de una brigada del FBI.
No ha pasado nada. Todo sigue bien coment Darien seco, clavando sus ojos en
los papeles esparcidos de la mesa de Taiki.

Cmo esta ella? Sigue igual de rebelde verdad? pregunt Taiki, dejndose
caer en la silla.
Exactamente igual que siempre. Quizs de peor humor todava, si cabe Taiki
asinti y se rasco la nariz.
Cmo va la investigacin? Ha descubierto algo nuevo? Darien hizo una
mueca, no estaba seguro de que deba responder.
De eso mismo quera hablarte. La investigacin est en estos momentos algo
paralizada.
Qu? Taiki llev todo su cuerpo hacia su escritorio y lo mir acusatoriamente.
A qu te refieres con algo paralizada?
En el tiroteo sus ordenadores sufrieron la peor parte. Desde entonces ella no ha
podido trabajar en nada nuevo - Taiki lo miraba como si fuera un extraterrestre.
Y? Tiene una cuenta con ms de medio milln de dlares. Que se compre otro
puto ordenador!
De eso quera hablarte. No quiere comprarse otra computadora. Quiere recuperar
sus ordenadores antiguos.
Esa nia no est bien de la cabeza! Quiere recuperar esos ordenadores que no
sirven ni para darles una patada, en vez de comprarse uno de ltima generacin?
Taiki volvi a palparse el puente de la nariz y comenz a susurrar. Van a
colgarme por las pelotas, eso es lo que van hacer.
Darien asisti al espectculo dantesco, algo incmodo y seguro de que lo
siguiente que le dira a Taiki, iba a gustarle todava menos. Darien tena una
teora. Serena no era la nica inteligente en este equipo. l crea que todo este
empeo de ella por conservar sus ordenadores, algo materialmente imposible,
responda a un deseo de ella por vengarse del. Serena le consideraba culpable del
tiroteo y de todo lo que haba sucedido despus. Sencillamente si Darien no
hubiese desaparecido esa tarde, ella aun seguira viviendo en Gangstang Zero.
Por eso Darien tena que hacer algo para recompensarla. Para volver a tenerla
contenta y que colaborar otra vez. El mismo le comprara la computadora, y as
de paso, acallara su conciencia, por sus ltimos malos actos.
Yo le comprar el ordenador. Ser con mi sueldo y sin prejuicio de reembolso.
Pero necesito un adelanto Ya est. Ya lo haba dicho. Solo quedaba ver la
reaccin de Taiki.
cmo dices? pregunt Taiki en un susurro calmado y fro.

Yo le comprar el ordenador. Pero necesito un adelanto de mi sueldo.


Taiki lo mir con expresin fnebre. Abri la boca y volvi a cerrarla. Se reclin
sobre el asiento de su silla de despacho tapizada en cuero negro y lo mir,
framente. Despus se levant y le dio la espalda, clavando su mirada en la
ventana. La espera estaba siendo de todo, menos cmoda.
No te habrs perdido entre todo esto Verdad? pregunt Taiki enmascarando
preocupacin en su tono de voz.
A qu te refieres?
Taiki endureci la expresin y despus palp su mentn. Darien lo conoca muy
bien, Taiki estaba pensando. Darien se sinti de repente incmodo, y comenz a
revolverse en la silla. Sin saber porque, algo dentro de su interior deca que las
cosas no marchaban bien.
Michiru estuvo ayer aqu declar solemne dirigiendo su mirada a l.
Aqu? Por qu?
Michiru nunca se acercaba a la oficina, ni siquiera para dejar un recado. Diablos, ni
siquiera llamaba por telfono para preguntar que quera de cenar. Odiaba todo lo
relacionado con el FBI, as que las cosas se haban puesto muy duras si ella haba
llevado su trasero hasta el despacho de su jefe.
Michiru es una mujer buena. Est muy enamorada de ti y tiene un gran porvenir
por delante. Abrir una galera con su edad, y disfrutar de un beneficio, no es algo
fcil, Darien.
Darien frunci el ceo. Por supuesto que saba que lo que haca Michiru tena
mucho merito, pero ese no era el motivo de la conversacin que estaba surgiendo
en estos precisos instantes.
Ya lo s, Kou. Qu diablos haca Michiru aqu? Darien comenzaba a perder la
paciencia. Taiki era su superior, pero si tena que ponerse rudo, no le costara en
absoluto.
Me pidi el expediente de Serena. Queraconocerla Taiki sonro ante la
estupefaccin de Darien.
Se lo enseaste? Darien pronunci la temida pregunta. Porque esperaba con
todas sus fuerzas que Taiki no fuera tan estpido como para hacer eso.

Si
Darien se levant de la silla exclamando y poniendo el grito del cielo. Su
exasperacin no conoca lmites en ese momento. Qu sucede con la privacidad
y el derecho a la intimidad? Michiru peda el expediente de una joven que
trabajaba para el FBI y Taiki se lo daba como si nada. Aunque lo que realmente le
preocupaba, era que ella hubiera visto su foto. Sabiendo lo poco confiada que era
ella misma, no tardara en hacer suposiciones sobre algn tipo de relacin furtiva
con su marido. Y razn no le faltaba. Darien se lament por dentro.
Cmo pudiste? Es una persona protegida por el FBI. Podra denunciarnos
amenaz Darien incrdulo
Es Michiru, Darien. Reljate. No va a decrselo a una organizacin de asesinos
contest Taiki.
Me importa una mierda si se lo dice o no. Joder, Kou. Casi se la cargan la semana
pasada. Tenamos que protegerla-Darien estaba perdiendo completamente los
papeles.
Taiki lo mir confuso. El dedo acusatorio de Darien a menos de dos metros de su
rostro, lo intimidaba y cabreaba a partes iguales.
Aparta ese dedo de mi cara. Soy tu superior, que no se te olvide Darien cerr los
ojos y cuadr los hombros, llevndose la mano del dedo acusador a su pelo.
Tienes razn
Qu te sucede con esa muchacha? Es una puta delincuente. No hay ms que
una bonita cara y un cerebro privilegiado. Pero despus de eso, est vaca. No
tiene valores ni ningn sentido del deber. En cuanto este caso acabe, volver a su
vida de proscrita.
Darien silenci. Hay veces que es mejor no decir nada. Las palabras podran ser
un arma de doble filo en estos momentos. Taiki comenz a relajarse, al ver el
gigante cuerpo de Darien encogerse para volver a sentarse en la silla. Soltando el
aire se sent y sac una carpetilla del cajn con llave de su escritorio, para dejarla
abierta de par en par ante los ojos expectantes de Darien.
Mrala. Mira todo lo que ha hecho en su corta existencia. Crees que hay
esperanza para una reinsercin? Crees que ella querr llevar una vida normal?
Joder Darien, sus expectativas de vida se reducen a comer fideos chinos de una
lata para microondas.
Darien cerr los ojos. El saba que no era verdad. Saba que Serena tena ms

expectativas de vida que pasarse en su agujero de apartamento, hasta envejecer.


l lo haba comprobado cuando la vio recoger sus cosas en el apartamento, y
guardar con cario algunos objetos personales. Tambin conoca su afn de
superacin. Solo alguien con las ideas muy claras podra mantener una farsa en
un barrio con gente completamente contraria a sus ideales. Porque Serena tena
unos ideales, el problema es que no eran los esperables en una mujer de su edad.
Voy a ser claro, Shields. Michiru me ha pedido que te retire del caso.
Te ha pedido que me saques? Taiki asinti serio - Qu le dijiste?
Que tena que pensrmelo
No voy a dejarla en la estacada declar seguro. No volvera a dejarla tirada.
Ya veremos.
Serena sala de su casa, cargada con una gran caja de cartn marrn a cuestas.
Esos ordenadores del infierno pesaban demasiado. En la acera, la esperaba un
taxista hind fumando un puro habano y con la msica de la radio a tope. Serena
entorn los ojos. Es que ese hombre no iba a ayudarla ni a meter la caja en el
auto cochambroso que la esperaba?
Buenos das, seorita. A dnde quiere que la lleve? pregunt el hombre hind,
sosteniendo su puro en los labios mientras la miraba por el retrovisor.
A la 53 con 40 de Park Avenue, por favor explic ella acomodando sus
pertenencias.
Pero seorita, eso est a ms de cien kilmetros-replic el hombre, algo
desconfiado de que esa muchacha con chaqueta y pantalones de cuero pudiese
pagarle el trayecto.
Tengo dinero. Mueva el culo. Tengo una cita y llego tarde.
El taxista se encogi de hombres y arranc pensando en los modales de la rubia.
Serena mir el mvil y respir tranquila. Ninguna llamada de Darien a la vista. Por
el momento, las cosas marchaban bien. Aunque no tanto como esperaba. Llegar a
Park Avenue le llevara cerca de hora y media, y a Setsuna Meiou no le gustaba la
espera.
Setsuna era la mejor tcnica en relacin de ordenadores. Estaba especializada en
los primeros procesadores Intel Core, por lo que su taller contena todas las
herramientas necesarias para su reparacin. Serena la conoci en un foro, y
ambas hicieron buenas migas desde entonces. Setsuna era bastante reservada y

algo aptica. La mayora de su vida social giraba en torno a quedarse encerrada


en casa, con las persianas bajadas y con conexin a la tele por cable. Sola decir
que el gobierno la espiaba, en una de sus muchas ideas delirantes sobre la mana
persecutoria que sufra de manera constante.
El taxista hind no volvi a dirigirse a Serena para nada. Ni siquiera, cuando ella le
dej una propina de ms de 20 dlares. A ella tampoco lo import. Haba llegado a
tiempo a su destino, y jarretando de nuevo su caja llena de piezas, sali como
pudo del auto, de muy mal humor.
Cuando lleg al apartamento, Setsuna la esperaba rodeada de comida China y de
una oscuridad muy siniestra. Serena dej la caja sobre una mesa y carraspeo a
modo de saludo. La morena se retir las gafas y sonro desconcertada.
Tsukino, hasta que llegaste. Lo has trado? pregunt divertida.
Si, al menos lo que queda de l.
No ser tan grave dijo la joven levantndose para mirar el contenido de la caja.
Vaya, balas de calibre 23. La cosa est bien jodida justo lo que Serena no quera
or.
Lo s.
Me llevar un tiempo adecentar esto. Puede que ni siquiera haya manera de
arreglarlo.
Tambin lo s. Podrs recuperar la informacin, al menos?
Depende de que tan importante es esa informacin. Podra conllevar un gasto
extra.
No me importa el dinero. Tengo suficiente, pero necesito esa informacin.
Setsuna la mir. La ltima vez que estuvo con Serena para cambiar unos chips de
una tarjeta grfica, mantuvieron una discusin que rond la hora, regateando el
precio de la reparacin.
Ests trabajando en algo importante por lo que veo. Ya s que no debo preguntar,
pero
Digamos que mi vida depende de esa informacin. Setsuna alz la vista y la mir
fijamente. Not preocupacin en los ojos de la joven.
Serena, no te metas en los, por favor.

T solo trata de arreglarlo, cuanto antes. Ahora tengo que irme, pero antes
necesito un favor.
T dirs.
Necesito que me prestes tu moto por unas semanas. Te lo recompensar.
Serena abandon la casa de Setsuna con un sentimiento de tristeza y alivio al
mismo tiempo. Sus ordenadores estaban en las mejores manos. Si Setsuna no
poda arreglarlos, nadie lo hara. Serena se mont en la moto de gran cilindrada de
su amiga, y agradeci llevar ropa para la ocasin. Sus pantalones de cuero le
ofrecan la flexibilidad necesaria para conducirla con gracia y elegancia. Los
tacones de su bota, ponan el broche de oro.
Pero antes de volver a casa, Serena tena otros planes. Pasara por Gangstang
Zero. Necesitaba respirar de su barrio durante unos minutos, pues su nuevo hogar
la asfixiaba sobremanera. Y aunque no le quedaba a mano, pens que valdra la
pena.
Cuando aparc la moto y se baj enfrente a su edificio, un par de chicos que
permanecan en sus coches le silbaron y le gritaron piropos, pero ella ni se inmuto.
Tena un objetivo muy claro. Visitar su casa. Aunque de pronto, algo dejo de ir
bien. El da haba oscurecido por motivo de la tormenta y esto provoc que Serena
agudizara bien sus sentidos. Algo llam poderosamente la atencin. Por la
ventana de su dormitorio, que daba hacia la calle centrar del barrio, se reflejaba la
luz de su lmpara de noche. Ella jurara que haba dejado todo apagado cuando
se fueron. Adems, las ventanas haban sido cambiadas, as que aunque ella se
hubiese despistado, los tcnicos del FBI se habran encargado de dejar todo
desconectado.
Un sentimiento de malestar la invadi, como una especie de intuicin. Aun as
decidi que ira a comprobarlo. Cuando alcanzo a llegar a su piso, se dio cuenta
que algo no estaba del todo bien. La puerta estaba abierta, y visiblemente forzada.
Se oan ruidos en el interior, como si alguien estuviese buscando algo de manera
desesperada.
Serena dud. Alguien estaba allanando su casa y era extrao. Llevaba viviendo
mucho tiempo all y jams le haba sucedido algo parecido. Ningn joven de la
zona se atrevera entrar a su casa, a no ser que ese alguien, precisamente no
fuese de la zona.
No lo dudo por un segundo. Serena se quit las botas y la chaqueta de cuero,
dejndolas en la entrada. En silenci, entro en el apartamento. El ladrn estaba en
su dormitorio, as que todava tendra un par de minutos para dirigirse a la caja

secreta que guardaba detrs de un ficticio contador de luz.


Se alegr al saber que el allanador no haba dedicado mucho tiempo a los
entresijos de su casa. Con mucho cuidado, y con la adrenalina de su cuerpo, retir
la caja de seguridad y recogi una pequea pistola cargada con dos balas, y un
cuchillo de punta afilada, como los que utilizaban los cazadores para desgarrar a
sus piezas.
Asomndose al umbral, vio la figura de un hombre menudo, maldiciendo y
buscando algo bajo su cama. Serena no se lo pens dos veces, sera ahora o
nunca. En tres zancadas, se acerc a l y cogindolo de la sudadera lo empuj
contra la pared y le clav el cuchillo en el doblez de la capucha con el hombro.
El hombre aturdido se quej y trato de llevar sus manos para soltarse del
improvisado agarre, pero Serena no le dio tiempo a reaccionar. Sin previo aviso
sac su arma y la puso entre sus ojos.
No te muevas, hijo de puta bram ella agradeciendo que el hombre fuese
menudo y ms bajito que ella.
Tranquila, no dispares, por favor.
Serena hizo una mueca. Esa voz no era la de un hombre. Era la de un
adolescente. Aguantando el arma con una mano, le arranc el pasamontaas y
comprob lo evidente. Un jovencito, de unos 17 aos, la miraba temeroso y
cagado de miedo.
Quin eres? pregunt ella, procurando sonar segura de s misma.
Solo me han enviado a buscar algo, por favor. No me mates.
Contesta, nio. Quin eres y quien te enva? Serena baj un poco la pistola,
pero la dej cerca del rostro del adolescente, para afianzarse ante l.
Yoyo no s. Me llamo Paul. Un hombre se acerc a m y me dijo si quera ganar
dinero rpido y fcil. Mi hermana est enferma, y no tenemos padres. Necesita
medicinas, as que yoyo- el chaval trataba de ofrecer un discurso con sentido,
pero era incapaz de hilar ideas con el can de la pistola de Serena apuntndole.
Joder, solo eres un cro.
Serena guard su pistola en la parte trasera y arranc el cuchillo de la sudadera
del joven, guardndolo tambin entre su cadera y el pantaln. El joven suspir
aliviado, llevndose una mano al corazn.

Cmo se llamaba el hombre que te pag para hacer esto? pregunt ella ms
tranquila.
No lo s. Me dijo su nombre pero no lo recuerdo.
Trata de recordarlo. Pinsalo un momento. Cualquier cosa que te recuerde a l.
El nio respir agitadamente y cerr los ojos buscando en su recuerdo. Serena lo
miraba estupefacta. Quin podra acercase a un nio y ofrecerle dinero a cambio
de cometer un delito? Sinti asco de que todava existiese gente as.
Aprovechando un momento de descuido, el joven sala disparado hacia la puerta
de entrada de su apartamento y perdindose en la oscuridad del pasillo, Serena
perdi su rastro.
Santa mierda. Acababa de perder una pista muy importante. Alguien haba
allanado su casa y ni siquiera tena la ms ligera sospecha de que pretenda o
quera buscar. Ni siquiera saba quin le enviaba. Estaba comenzando a hacerse
todas esas preguntas cuando un ruido ensordecedor la sac de sus cavilaciones.
En seguida vino el dolor y una especie de quemazn en su hombro derecho.
Confusa se palp el hombro mirndose. Su mano cubierta de sangre y el agujero
en su ventana del dormitorio, se convertan en la confirmacin de lo evidente.
Acababan de dispararla. Con un dolor cegador, Serena cay al suelo, perdiendo el
conocimiento.
Captulo 8 en prstamo
Darien condujo hasta el Almacn de Computadoras ms grande que exista en
todo el Estado. Se llamaba Fresh and Ware, y su nombre haca consonancia con
un viejo proverbio que Darien ya haba escuchado en alguna que otra oficina.
Fresh and Ware, era algo as como el Sephora de los ordenadores. Si buscabas
algo en especial, debas dirigirte a Fresh and Ware. Si buscabas la ltima
computadora del mercado, incluso antes de que esta saliera a la venta, olvdate,
debas ir a Fresh and Ware. Darien pens que el viaje merecera la pena, aunque
para ello tuviera que dejar su cuenta de crdito temblando. Despus de la negativa
de un adelanto por parte de Taiki, las cosas no se pusieron nada fciles. Taiki le
pidi que mostrara algo de cordura con el caso de Serena, o se vera obligado a
relegarlo y ceder su puesto a otro hombre con la sangre ms fra y un poco mas
de cordura. Y Darien no quera eso.
Su cabeza estaba hecha un lo. Si miraba hacia atrs, senta pena y compasin
por la pobre de Michiru, sola en casa, a la espera de que su marido regresara de
otra misin. Pero no poda evitar enfurecerse al conocer que su propia esposa,
aquella mujer que odiaba todo lo relacionado con el FBI, haba acudido al

despacho de su jefe, para pedir ver el expediente confidencial de Serena. Algo que
por lo visto, Taiki no tena en cuenta.
Al tomar el desvo hacia el Almacn Fresh and Ware, Darien comenz a
lamentarse de su decisin. Una cola de unos veinte coches, le precedan para
encontrar un sitio decente donde aparcar. Despus de media hora, consigui
aparcar entre un todoterreno y un pequeo convertible, a 100 metros de distancia
de la puerta principal.
Cuando entr en la tienda departamental, sinti como una especie de
sobreexposicin a la informtica. El nunca se haba llevado bien con esos
cacharros y para lo mximo que los utilizaba era para hacer informes. Muy pocas
veces, los utilizaba como medio de ocio personal. Su mujer, se haba empeado
en traer a caso uno, porque deca que solo los trogloditas vivan sin Internet, as
que tuvo que soportar su presencia. Pero ahora, estaba delante de la mayor
exposicin de artculos infernales que nunca haba visto.
Puedo ayudarle en algo? le pregunt una joven rubia de ojos azules, que le
record a Serena.
Si, ver quiero comprar un ordenador contest Darien, no muy seguro de cmo
deba proceder.
Enhorabuena. Esta tienda es la mejor tienda de computadoras del Estado Darien
sonro y asinti. Eso ya lo saba. Haba hecho una investigacin minuciosa. Qu
tipo de computadora busca?
La joven le sonro y Darien maldijo. El no saba qu clase de computadora poda
necesitar una persona como Serena. Qu poda decirle? Hola nena, soy un
polica que viene en busca del ordenador perfecto para que una hacker me haga
un par de trabajitos. Definitivamente, no. Eso no poda decrselo.
La rubia segua mirndolo, con una sonrisa congelada en el rostro, esperando por
una respuesta, ante un incmodo Darien que miraba hacia todos los lados.
Busco lo mejor del mercado termin por decir Darien, convencido de que haba
dado con la respuesta acertada.
Intentmoslo de otra forma. Para qu necesita el ordenador?
La rubia volvi a sonrerle y Darien frunci el ceo. Qu no entenda esa
jovencita? El ordenador no era para l, as que no tena ni idea de para que lo
poda utilizar en concreto Serena. Darien comenz a rascarse la nuca. La joven
segua esperando, pacientemente, y el no encontraba una respuesta adecuada a
su pregunta.

El computador no es para m. No tengo ni idea de las necesidades de


esapersona. Solo enseme lo mejor del mercado, y yo decidir.
La rubia volvi a sonrer otra vez y se encogi de hombros. Hacindole un ligero
movimiento de cabeza, lo llevo hacia el pasillo nmero 26. La jovencita, muy
amable vendedora, hizo lo posible por explicarle a Darien las ventajas e
inconvenientes de cada ordenador, pero l no haca ms que asentir sin tener ni
idea de lo que le estaban explicando.
Mire. Quizs sea mejor que vuelva con esa persona, y sea ella quien decida. La
compra de un ordenador es una decisin muy importante.
Una decisin muy importante? Por Dios. Decidir entre pegarle un tiro a tu
enemigo o intentar huir es una decisin importante. Desactivar el cable correcto de
una bomba retroalimentada, es una decisin importante. Diablos, incluso
emborracharte una noche en la que todo te va mal es una decisin importante.
Pero comprar un ordenador
Seorita-dijo Darien buscando la placa de informacin al usuario en la camiseta
de la joven. Seorita Wallet, Puedo confiar en usted?
Por supuesto, seor. Es mi deber como empleada ofrecerle el mejor servicio de
atencin al cliente, en cuanto a computadoras se refiere.
Ver. Soy polica. Concretamente teniente de la brigada de ciberdelitos del FBI.
La joven congel su sonrisa perfecta en el rostro y empalideci en cuestin de
segundos. Darien sonro internamente. Segua provocando el mismo efecto en
todas las mujeres. Algo que le haba servido de mucho cuando era un joven
soltero y prometedor. Todas las chicas reaccionaban de la misma manera. Todas,
menos esa Serena que se haba dedicado a mirarle con desfachatez, como si ser
Teniente del FBI fuese lo mismo que ser panadero.
Seor, no he cometido ningn delito. Se lo aseguro neg ella rpido, con las
manos. Muy nerviosa.
Tranquila. No estoy de servicio. Pero necesito un ordenador para una persona que
est trabajando con nosotros en una misin de mucha importancia.
Necesita un ordenador para hackear?
Darien se sorprendi de la agudeza de esa pequea rubia con ojos inquisidores.
Sin duda alguna, su empleo de atencin al cliente en Fresh and Ware estaba
subestimado. Esa muchacha era lista, muy lista. Darien asinti sin decir palabra.

La joven puso un gesto de preocupacin en su rostro y se mordi el labio.


Cunto est dispuesto a pagar? Darien sonro. Ya estaban comenzando a
entenderse.
Lo necesario.
Hay una computadora. Buena. Muy buena. Todava no sali al mercado. Tardar
un par de semanas en hacerlo.
No tengo un par de semanas. Necesito llevarme la computadora ahora.
Espere aqu.
La joven se march por el pasillo y se meti en una puerta que pareca dar acceso
a un pequeo almacn. Darien mir su reloj. Las 16:30. La hora perfecta para
regresar a casa con el mejor ordenador de la historia y hacer que Serena besara
sus pies, y quizs algo ms.
Rpidamente neg con la cabeza, porque lo que haba sucedido no volvera a
ocurrir. No al menos mientras el fuese plenamente consciente de ello. Estaba
casado y deba seguir mantenindose fiel, pese a las tentaciones de su pequeo
tormento.
La dependienta volvi del almacn con una caja y la deposit en una mesa con
ordenador. Darien se dirigi a ella. La rubia le mir como evalundole y despus le
dijo en un susurro.
Mi jefe est dispuesto a hacer una excepcin. Pero deber pagar un suplemento
del 20% para llevrselo a casa. Son normas de la empresa.
Es bueno? pregunt Darien acariciando el cartn de la caja.
Si tuviera que evaluarlo en una escala del 1 al 10, yo le dara un 20. Es lo mejor
que existe actualmente, y puede que en mucho tiempo. Estoy segura que tardara
en quedarse anticuado.
Es lo que quera escuchar. Cunto es? dijo Darien retirando su billetera del
trasero de su pantaln.
Son 9.345 dlares, por favor.
Mierda.-susurr Darien entregando con dolor su Visa.
En el departamento de Gangstang Zero, Serena despert de su inconsciencia,

algo aturdida y con un fuerte dolor en el hombro. El olor a xido y sangre, se le


col por las fosas nasales y le provoc una especie de catarsis, recordando lo
ocurrido. Agitada, intent moverse en la moqueta encharcada de sangra, pero era
demasiado el dolor.
Llevndose una mano hacia la herida, comprob que segua teniendo hemorragia.
Ese era el motivo, por el que se senta tan mareada y dbil. Lamentndose, trato
de arrancar su mvil del bolsillo del pantaln. Tras una dura lucha, llena de
quejidos y fuertes dolores, Serena consigui marcar el nmero de Darien.
No poda llamar al 112, ni siquiera a la polica. Si lo haca, la pondran bajo
custodia, y Darien no podra volver a acercarse a menos de 30 metros de ella. Lo
haba ledo en las normas. Darien era el encargado de velar por su bienestar.
Deba vigilarla constantemente, y marcharse dejndola sola, haba sido una gran
irresponsabilidad. Aunque mirndolo por el otro lado, ms irresponsable haba sido
ella marchndose a su antigua casa, sin permiso.
Serena se mordi el labio y unas lgrimas se derramaron por su rostro. Darien no
daba seales de querer coger el telfono. Estara enfadado? Estara con su
mujer teniendo un sexo apasionado, mientras ella se retorca de dolor en la
hmeda moqueta? Ella se lament, pensando que los ltimos momentos de su
vida, los vivira sola y asustada.
Darien lleg a casa antes de lo previsto. Estaba demasiado contento para poder
ocltalo. Una gran sonrisa iluminaba su rostro y ya no recordaba cuando era la
ltima vez que lo haba hecho de esa manera. Cogiendo la pesada caja con el
porttil de los sueos de Serena, se adentr en casa, llamndola a gritos.
Serena! Serena, ya llegue! grit Darien mirando hacia la sala y dejando el
paquete en la mesa del saln. Serena?
Darien subi a la planta del dormitorio principal, pero tampoco la encontr all.
Darien intent calmarse, lo ms seguro es que la rubia hubiese salido para
comprar alguna golosina, o algn recambio para sus ordenadores. Pero si era as
Por qu tena tan mal presentimiento? Baj los escalones y se dirigi a la sala.
Enseguida hubo algo que echo en falta. Dnde estaban los trozos de hojalata
que ella llamaba computadoras? No haba ni rastro de ellos, ni tampoco de las
cajas de cartn donde los haba trasportado.
Hija de bram Darien, recogiendo su mvil de la cazadora.
Darien vio impasible las cuatro llamadas perdidas desde el mvil de su rubio
tormento. Algo le haba pasado. Algo malo, y el mismo la estrangulara con sus
propias manos si se haba atrevido a volver a su barriada, sin proteccin y sin
avisar a nadie.

Como un torbellino, Darien regres a su auto furioso, dispuesto a aparecerse en


Gangstang Zero para llevarse a Serena a rastras, si fuera preciso. Volvi a
llamarla, pero la rubia ya no contestaba. Joder. Si algo le pasaba a esa nia, el iba
a ser el culpable. Culpable de haber confiado en ella y creerla ms lista. A quin
se le ocurre volver a Gangstang Zero despus de lo que haba sucedido? Esa
muchacha estaba loca de atar.
Cuando Darien lleg al antiguo departamento de Serena, ya eran cerca de las 8 de
la tarde. Haba oscurecido considerablemente, sobretodo en aquella zona.
Algunas farolas estaban apedreadas y rotas, as que la iluminacin, no era del
todo buena.
Darien corri hacia el apartamento de Serena, y volvi a encontrarse pidiendo a
quien fuese que estaba all arriba, que a Serena no le hubiera pasado nada grave.
Era la segunda vez que se encontraba en esa misma situacin, y comenzaba a
pensar que no iba a poder resistir mucho tiempo con la presin de no saber que
podra sucederle a ella.
Al llegar a su departamento, vio la puerta entre abierta y la alarma desconectada.
Darien frunci el ceo y desenfund su pistola. Se adentr en el piso, con lentitud
y seguridad, y comprob que en la cocina y en el saln no haba nadie. Solo
quedaba el dormitorio. Al llegar all, la imagen de Serena tendida en el suelo,
inconsciente y llena de sangre le rompi el corazn. Abalanzndose sobre ella,
intent despertarla.
Serena. Serena, por Dios! Despierta. Serena!
Darien-susurr la joven, todava con los ojos cerrados.
S, soy yo. Soy Darien. Serena, abre los ojos, por favor. Serena!
Darien, has venido-volvi a susurrar la joven delirante, entre los brazos del
moreno.
Joder, Serena! Qu ha pasado? Estas cubierta de sangre
Alguienalguien estaba en mi apartamento. Buscaba algo. Intent retenerle,
perome dispararon.- ella hizo una mueca del dolor al intentar incorporarse.
Has perdido mucha sangre, Serena. La herida no tiene orificio de salida. Voy a
llevarte a un hospital.
No!

La mano de Serena se abalanz sobre el brazo de Darien. Los ojos de Serena


suplicaban clemencia, aunque Darien segua sin entender por qu. La mir con
expresin franca, muy dubitativo. Qu pretenda la muchacha? Serena se pas la
lengua por sus labios secos, y carraspeo, haciendo otra mueca de dolor. Estaba
muy plida.
No me lleves al hospital. No lo hagas
Por qu? pregunt el realmente asustado. Cul era el plan de Serena? Morir
desangrada, no era una opcin para l.
No quiero que me alejen de ti. Si me llevas al hospital, te relevarn del caso. No
me lleves, por favor.
Darien la mir. Era verdad. Dejarla sola haba sido un acto de irresponsabilidad y
lo pagara muy caro. Despus de las amenazas de Michiru, y la ltima
conversacin entre l y Taiki, lo tena muy difcil. Pero no poda ser tan egosta.
Serena necesitaba de un mdico con instrumental adecuado para limpiar la herida
y suturarla de manera eficaz.
No me lleves. Ni se te ocurra.
Pero Serena, necesitas un mdico. Hay que retirar la bala, y coserte la herida.
Hazlo t. S que eres mdico. No eres el nico que ha estado investigando
Darien trag saliva. La herida de Serena no tena buena pinta, y no estaba seguro
de ser capaz de limpiarla en condiciones y suturarla sin dejar cicatriz. Serena
pareci percibir su inseguridad, y le mostr su sonrisa ms franca.
En el bao tengo un botiqun de primeros auxilios, detrs de la puerta. Hizo una
pausa para recuperar aire e intentar cuadrar su hombro. En la cocina, hay una
botella de Absenta 90. Tramela.
Serena
Darien. Solo hazlo. Lo aguantar. No voy a ir a un hospital.
Ni en la peor de sus pesadillas, Darien pens que tendra que hacer esta
operacin en el apartamento poco asptico de su protegida. El era mdico, de
acuerdo, pero haca mucho que no ejerca. Aunque en misiones especiales haba
hecho torniquetes e incluso alguna incisin, esto se alejaba mucho del
procedimiento habitual.
El botiqun del bao no tena lo necesaria para realizar la incisin. Era necesario

un bistur para abrir la herida, unas pinzas para retirar la bala. Tambin necesitaba
suero y desinfectante. Serena solo tena alcohol y un par de vendas. Ni siquiera
tena hilo de sutura o guantes. Darien se retir el pelo, asustado.
Por primera vez en mucho tiempo, tena que pensar rpido o la iba a perder. Morir
desangrado deba ser una de las peores formas de dejar este mundo, y el no iba a
permitirlo. Corri hacia el saln y tom su telfono mvil. Si dios exista, Amy
Mizuno estara disponible para l.
Mizuno contest la mujer rpidamente.
Amy, soy Darien. Dime que no ests de guardia.
Acabo de salir del turno de tarde. Qu sucede?
Tengo una emergencia. Una compaera de trabajo est herida. Le han disparado
en el hombro derecho, pero no puedo llevarla al hospital. No hagas preguntas, por
favor.
Darien esper a que Amy se pronunciara. Solo tard cinco segundos en contestar,
pero a Darien se le antoj eterno.
Voy para all. Dame la direccin.
Darien volvi a la habitacin de Serena. Amy tardara un rato en llegar con todo el
instrumental. Intent reincorporar a Serena sobre la cama, pero la muchacha
estaba completamente desvanecida. Temindose lo peor, intent taponarle la
herida con una toalla humedecida en alcohol. Serena torci el gesto y mordi sus
labios con saa. Estaba empezando a encontrarse mal.
Serena, no te duermas. Es muy importante que te mantengas despierta hasta que
venga Amy.
Quin es Amy? pregunt la joven confusa, intentando distraer a Darien de sus
oscuros pensamientos.
Es una antigua compaera de la carrera. Es la mejor mdica que conozco. Es muy
dulce y tranquila, ya vers como con ella todo ir bien. Entendido?
Darien estaba conteniendo las ganas de gritar y liarse a puetazos contra la pared.
Quin podra hacerle dao a esa criatura tan frgil? Solo podra ser alguien con
el corazn muy oscuro, a quien no le importara sacrificar personas para lograr sus
fines. Afortunadamente, el disparo haba sido en su hombro derecho. Qu
hubiera pasado si el francotirador hubiese apuntado hacia la cabeza? Ahora
mismo, Darien estara enterrando el cuerpo de Serena. El joven no entenda cmo

podan haber llegado a esta situacin. Si Serena no estaba avanzando en el caso,


ni estaban obteniendo nuevas pistas, alguien estaba poniendo demasiada
insistencia en mantenerla alejada de esa barriada. Pero, Por qu?
Darien, si algo me pasa-dijo Serena agonizante, temblando de dolor.
No va a pasarte nada. Saldremos de esta. Vivirs, ya lo vers-lament Darien,
ocultando su desesperacin.
Quiero que me prometas que luchars por este caso. Si algo me pasa, no dejes
que Diamante se salga con la suya hizo una pausa y le mir a los ojos
Promtemelo.
No va a pasarte nada, t y yo iremos con esto hasta el final.
Promtemelo, Darien insisti ella con mirada inquisidora.
Te lo prometo.
Serena sonro dbilmente y entrecerr los ojos. Darien hecho un vistazo a su
herida, la sangre no paraba de brotar. No haca falta ser muy listo. Si Amy no
llegaba pronto al apartamento, Serena morira desangrada, y eso no era algo con
lo que Darien pudiese cargar en su conciencia el resto de su vida.
Ya se estaba comenzando a plantear llevrsela a un hospital, cuando la doctora
Amy Mizuno se adentr en el departamento preguntando por Darien. Amy Mizuno
era una joven cercana a la treintena, de aspecto grcil y educado. Su corte de pelo
a lo garon, dejaba entrever unas delicadas facciones aniadas. Unas facciones
ahora arrugadas por la preocupacin del estado de Serena.
Joder, Darien. Qu ha sucedido? dijo Amy acercndose a la muchacha y
arrojando el maletn al suelo.
Le han disparado desde otro edificio. Seguramente el proyectil est limpio, pero no
hay orificio de salida y hay que retirar la bala explic Darien sosteniendo el
cuerpo de Serena.
Ha perdido mucha sangre. Deberamos llevarla a un hospital, Darien. Estas no son
las mejores condiciones para realizar una intervencin como esta dijo Amy
preocupada por la inestabilidad de Serena.
No ir a ningn hospital. Solo quteme la bala. Soportar el dolor que haga falta.
Amy la mir y frunci el ceo. Quin poda estar tan loca como para dejarse
intervenir en un apartamento tan poco asptico como ese? Pero no haba tiempo

para realizarse determinadas preguntas. Su deber como mdico era salvar vidas, y
aunque ahora no tuviera el instrumental adecuado, conseguira sacarle el proyectil
a esa jovencita.
Serena, sin anestesia esto podra ser muy doloroso. ests segura? decidi
preguntar Amy por ltima vez.
Estoy segura.
Muy bien. Darien, qudate a su lado e intenta distraerla.
Amy se puso sus guantes de ltex, y tras inspeccionar la herida con una pequea
linterna y unas pinzas, derramo gran parte de desinfectante en la herida para
comenzar la intervencin. Serena grit de dolor y unas pesadas lgrimas rodaron
por sus mejillas. Si eso le produca una quemazn insoportable, como sera el
resto de la intervencin. Darien la miraba con gesto preocupado, e incluso pudo
advertir sus ojos cristalinos en determinados segundos. Pero siempre que ella lo
miraba, el retiraba la vista hacia otro lado. Lo que s hizo Darien, fue sujetar su
mano en todo momento, y no separarse de ella.
Aunque Amy era muy delicada, lleg un momento en que el umbral del dolor se
rompi, y ste ya era insostenible, por lo que Serena termin por quedarse
inconsciente. Algo, que por un lado, alivi tanto a Amy como a Darien. Ahora la
operacin podra ser mucho ms rpida.
Ha tenido suerte. La bala no se haba incrustado en ningn hueso. Esta limpiadijo Amy limpiando el proyectil con agua destilada.
Gracias a Dios-Darien se pas la mano por la cara y frot sus ojos. Demasiada
tensin en las ltimas dos largas horas.
Ahora voy a suturarle la herida y darte unas recetas de medicamentos. Cuando se
despierte, va a tener muchsimo dolor.
Darien asinti y la mir. Serena estaba completamente dormida, aunque su gesto
no era tranquilo. Tena las cejas ligeramente encorvadas, y segua plida y
sudando. Estara sintiendo dolor en el sitio donde su mente se encontrara ahora
mismo? Darien no quiso ni pensarlo. El mismo saba lo que era retirar una bala y
coser la herida estando plenamente consciente, y era algo que muy pocos podan
soportar. Aun as, Serena haba sido muy valiente. Y l un completo egosta por
dejar que ella pusiera en riesgo su vida, para que nada ni nadie los separase.
Ya est. Creo que no le quedara cicatriz-dijo Amy tranquila, vendndole la
herida.

Gracias por salvarle la vida, Amy. Yo-Simplemente Darien no saba ni que decir.
Vigila sus constantes. Ha perdido mucha sangre y estas primeras horas pueden
ser cruciales.
Amy recogi su maletn de manera silenciosa, y sin hacer preguntas. No le juzgo
aunque sospech que algo no andaba bien. Una ltima mirada interrogante sirvi
para que Darien se diera cuenta de que haba trascendido los lmites de lo legal
esa misma noche. Estar con Serena, estaba afectndole ms de lo previsto. El
jams habra puesto la vida de alguien en peligro, y esa noche, haba estado a
punto de perderla.
Serena quera despertarse. Saba que lo peor haba pasado pero algo en su
cuerpo le impeda tomar conciencia de sus movimientos. Oa ruidos lejanos, como
el sonido de una radio o una televisin, pero no sabra identificar de donde
provenan. Seguira Darien con ella? Todava estaran en Gangstang Zero?
Habra sucedido algo en su ausencia? Cunto haba durado esa inconsciencia
en la que permaneca?
Poco a poco, la Serena consciente fue tomando el control de su cuerpo, y
entreabri los ojos con gran dificultad. Una luz cegadora, provoc que volviera a
cerrarlos de inmediato. A penas dos segundos, volva a abrirlos de par en par. La
luz cegadora no era otra cosa que una lamparita de mesa situada a su derecha.
No tardo mucho tiempo en descubrir que todava segua en su apartamento de
soltera, y eso la confundi.
Mantener los ojos abiertos estaba siendo un trabajo muy costoso. Senta como si
algo le estuviera aporreando la cabeza y se encontraba dbil y exhausta. Gir la
cabeza hacia su izquierda, y se encontr con un Darien profundamente dormido
sobre una silla. La imagen era entraable. Ese hombre de metro noventa, con la
cazadora de cuero todava puesta, apoyando su rostro en una mano, con la boca
ligeramente entreabierta y el pelo revuelto. Respiraba pausadamente, y para
Serena era como una tierna meloda.
Ella intent incorporarse, pero una punzada de dolor la atraves en dos.
Rpidamente comprendi que el motivo de su sufrimiento segua siendo la herida
que la bala le haba producido. A penas poda recordar nada ms despus del
disparo. El ltimo recuerdo consciente que tena era el de un Darien con
semblante serio y preocupado, y una joven hermosa, que se colocaba unos
guantes de ltex. Despus de eso, una luz blanca cegadora y fin. Lo siguiente que
recordaba era abrir los ojos. Algo dentro de ella agradeci esa amnesia, pues
recordar el dolor de una extraccin de bala y sutura, no debera ser muy
agradable.
Serena volvi a mirar a Darien. El moreno comenzaba a despertarse, algo

sobresaltado, tras lo que pareca una pesadilla.


Hola-susurr Serena tmida.
Gracias a Dios. Como ests dijo Darien acercndose a Serena y comprobando
el vendaje.
Me duele, pero soy dura de roer coment ella siguiendo los movimientos del
polica.
Darien sonro y se sent en un lateral de la cama. Su gesto amable rpidamente
se torn en una expresin fra y muy calculada. Darien estaba preparndose para
comenzar un interrogatorio, con un nico objetivo: averiguar qu diablos haba
llevado a Serena volver de nuevo a su casa.
Serena, Por qu regresaste? pregunt el disfrazando su mal humor en un tono
fro y asptico.
Es una larga historia-intent evadir ella el tema.
Tengo todo el tiempo del mundo para escucharla-gru Darien.
Llev mis ordenadores al taller de Setsuna.
Darien frunci el ceo y abri la boca dispuesto a disparar un discurso sobre el
sentido de la irresponsabilidad y el deber, pero Serena lo fren en seco.
Antes de que digas nada, esos ordenadores contienen informacin importante que
hay que recuperar. De lo contrario, todo mi trabajo hasta ahora no habra valido de
nada Darien escondi sus gruesos labios en una fina lnea, y asinti. Serena
tom aire. Cuando volva del taller, vi que la luz de mi casa estaba encendida. Al
principio pens que alguien se habra olvidado de apagarla, pero aun as sub a
comprobar.
Ninguna luz qued encendida. Mi equipo se encarg de desconectar el cuadro de
electricidad, por si acaso
Exacto. Cuando llegu a mi departamento supe que algo no iba bien. La puerta
estaba abierta y se escuchaba ruido dentro, as que entr a comprobar. El
ladronzuelo era un nio que buscaba una memoria USB Serena clav sus ojos
en un Darien estupefacto.
Una memoria USB? Qu clase de memoria USB. Y que haca un nio
buscndola

No lo s. No pude sacarle nada de informacin. En un momento haba


desaparecido. El nio me dijo que alguien lo haba enviado.
Diamante-dedujo Darien furioso.
O algn ayudante. El caso es que acto seguido alguien me disparo desde otro
edificio y es lo ltimo que recuerdo.
Darien se levant y comprob la ventana. El ataque provena del mismo edificio
que la anterior ver, e incluso se apostara su jaguar a que el francotirador se haba
colocado en el mismo departamento. Lo que a Darien no le cuadraba era que el
pistolero hubiese fallado un tiro relativamente fcil. Un disparo en el hombro podra
ser otro toque de advertencia. Si Taiki se enteraba de lo sucedido, le cortara las
pelotas y despus lo relevara del caso.
En cuanto me recupere del disparo voy a ponerme a trabajar muy en serio. Esos
cabrones hijos de la gran puta me han tocado los ovarios demasiado. Voy a
encontrar a esa rata de diamante y la voy a joder viva- se quej Serena
palpndose el hombro.
Esa boca-gru Darien manteniendo la vista en el edificio de enfrente.
Espero que no me quede una buena cicatriz coment Serena distrada.
Darien frunci el ceo. Aunque Amy haba asegurado que lo ms probable es que
la herida suturara con normalidad, las probabilidades de no dejar marca en la
inmaculada piel de Serena eran mnimas. Darien se volvi hacia ella y se sent a
su lado.
Siento haberme ido sin avisar-susurr Serena realmente arrepentida.
Y yo siento lo que te dije. Mucho en la mir a los ojos y pudo advertir la
expresin de hostilidad en los ojos de ella.
No hace falta que te disculpes ella retir la vista de l y busc incorporarse.
Es la verdad. Serena, esta situacin es muy complicada para m. Estoy casado y
no estoy orgulloso de lo que hice, pues Michiru siempre ha estado ah cuando la
necesit lo entiendes verdad?
La amas? pregunt ella temerosa de la respuesta.
Darien no dijo nada. Retir la mirada de la rubia y se apoy sobre sus antebrazos
para admirar la moqueta color verde del suelo del departamento. Pero Serena aun
as, comprendi. Hay veces que no hace falta decir nada para que el mensaje

llegue alto y claro. Existen silencios que lo dicen todo. Aun as, ella saba que lo
suyo con Darien era imposible, pues Michiru seguira estando casada con l, y eso
nada poda cambiarlo.
Un sentimiento de amargura comenz a depositarse en Serena. Un sentimiento
algo desconocido y que no le gustaba en absoluto. Nunca se haba pillado de un
hombre, y no iba a comenzar a hacerlo ahora. Y mucho menos de un federal.
Volvamos a casa, anda pidi la rubia incorporndose con dificultad.
El camino de vuelta a la zona residencia fue en completo silencio y tan solo el
sonido de la emisora de radio ameniz el trayecto. Al sentir la hierba bajo sus pies,
Serena sinti una especie de escalofro. Un sentimiento de paz y seguridad la
invadi de repente. No saba si era el sol radiante, el sonido de la cortadora de
csped del vecino, los nios pasando con las bicicletas, o la sonrisa de Darien
mientras la agarraba de la cintura, pero se senta feliz. Feliz con todas las letras.
Al entrar en casa, el aroma de lavanda del saln invadi sus sentidos. Esa no era
su casa, pero ya la consideraba un hogar. Contenta de que el dolor de su hombro
hubiese disminuido, se sent en el sof y apoyo sus piernas en la mesa, que
chocaron con una caja. Una caja grande envuelta en papel de regalo. Serena
frunci el ceo. De quin era ese paquete?
Es para ti dijo Darien tras de ella, consiguiendo que se sobresaltara.
Para m? pregunt ella divertida - Qu es?
No lo s. brelo y dmelo contest l sonriente.
Serena se incorpor y rompi el papel. Darien la miraba embelesado. Se haba
gastado todos sus ahorros en ese ordenador, pero qu demonios, ver a Serena
como una nia en Navidad, no tena precio.
Vamos, no me jodas grit ella levantndose en un aspaviento.
Qu? Que pasa? pregunt Darien asustado, acercndose a ella. Esperaba
que la dependienta no se hubiera equivocado de caja.
Es un MAC Air. Un jodido MAC! Todava no sali a la venta. Dnde lo has
encontrado? grit ella hiperexaltada.
Darien ro. Un sonido jovial y alegre que inund toda la casa y que consigui que
Serena se distrajese por unos segundos de su nuevo juguete.
Digamos que tengo algunos contactos-susurr sugerente.

Algunos contactos? Ests de coa! Es para m?


Claro dijo el rindose.
Pero no puedo aceptarlo. Esto te ha debido costar una pasta. Andar cerca de los
10.000$...
Tmatelo como un prstamo que vas a utilizar para trabajar en las mejores
condiciones. Cuando acabes el trabajo, si has amortizado su precio, podrs
quedrtelo-sonro el ante la estupefaccin de Serena.
Oh, Dios! Te amo, Darien grit ella colgndose del cuello del moreno.
Nota de Usagich: Subo otro captulo que si no me matan! Ando muy ocupada con
la Universidad pero no se preocupen, que hay operacin Shields para rato. Les
est gustando cmo evoluciona la historia? Alguna sugerencia, comentario, crtica,
todo ser bienvenido. Espero les guste. Les quiero! Un beso desde Espaa!
Captulo 9 preguntas sin respuesta
Un sonido la trajo de vuelta a la realidad. Serena permaneca tendida sobre el
escritorio, con su rostro posado en el teclado de su nuevo porttil, una joya de la
mecnica informtica. Las marcas de las teclas en su mejilla, formaban un
divertido relieve.
Serena abri los ojos, confundida. No tena ni idea ni de qu hora era ni de donde
se encontraba. El sonido volvi a repetirse. Serena levant su rostro y mir a
travs de la ventana del saln. Un enorme jardn lleno de flores, estaba adornado
por un gran almendro. Detrs de l, una carretera y otras casas con jardn.
Entonces se dio cuenta. Se haba quedado dormida mientras intentaba entrar en
los servidores de Diamante.
Aquello se haba convertido en una misin personal. Desde que en aquel
momento en la discoteca, no pudo acceder a su servidor, Serena se dijo a si
misma que terminara consiguindolo. Aun ms, cuando Diamante destroz su
apartamento, y ms tarde, destroz su hombro izquierdo.
La venda comprensor debajo de su camiseta, tapaba su cicatriz de guerra. Tan
solo haba pasado una semana desde el tiroteo, pero la sorprendente
recuperacin de Serena, haba dejado pasmado incluso, al impenetrable Darien.
El pobre diablo, todava considerndose culpable de lo ocurrido con Serena, se
haba deshecho en atenderla como un verdadero marido fiel y enamorado de su
esposa. Con la pequea diferencia, que Darien ni era su marido de verdad ni

estaba realmente enamorado de ella. Tan solo Serena pudo dudarlo cuando le
pregunt si amaba a Michiru. El sonido del silencio invadi la sala y consigui
volverse totalmente reveledador. Pues, Quin que est enamorado no querra
gritarlo a los cuatro vientos?
El sonido volvi a repetirse por tercera vez consecutiva y Serena call en la
cuenta. El sonido era el timbre de su casa. Alguien se encontraba dispuesto a
localizarla. Por un momento, un escalofro recorri su cuerpo. Siempre que
trataban de dar con ella, algo malo haba sucedido. Primero Darien, despus
Diamante y ms tarde, Diamante de nuevo.
Serena se levant de la silla y comprob con ira que su pierna izquierda estaba
completamente dormida. La postura poco anatmica que la rubia tomaba para
hacer los encargos, iba en contra de su salud por completo. Con un par de
comandos, cerr todos los procesos y se dirigi vacilante a la puerta. Quien quiera
que estuviese esperando para verla, no se ira sin hacerlo.
Al abrir la puerta una especie de mal augurio se cerni sobre ella. Alan, aquel
joven que haba conocido en la fiesta del presidente de la comunidad, la miraba
sonriente, con una botella de vino tinto en la mano.
Vino? Tan solo eran las 16:30. Quin podra tomarse vino a esta hora? Serena
frunci el ceo mientras lo miraba. Alan, con el pelo recin lavado y todava algo
hmedo, mostraba la mejor de sus sonrisas en su habitual rostro plido. Luca un
aspecto muy pulcro con esa camisa planchada hasta la ms mnima arruga. Alan
era sexy, pero pareca un manaco del control
Alan-coment Serena intentando no mostrar su sorpresa por su repentina
aparicin. Puedo ayudarte?
Oh, s. Es jueves, recuerdas? no, Serena no recordaba en absoluto Mi da de
las clases particulares
Clases particulares? algo empezaba a sonarle, pero aquella noche haba
bebido demasiado alcohol como para recordar detalles insignificantes.
Si. Te ped que me ayudases porque tena dificultades con un programa del banco
en el que trabajo-continu el mirndola a los ojos, esperando alguna reaccin.
Serena cerr los ojos durante un segundo. Ahora lo recordaba. En un afn por
ligrsela, el le haba pedido que fuese su profesora particular, pero ella enseguida
haba desechado la idea por dos motivos: estaba casado y Darien le atravesara
con una daga si se acercaba a ella.
Alan agit el pie nerviosamente en la madera del porche de Serena. Pareca

inquieto y ligeramente nervioso. Serena se mantuvo en el umbral con gesto


expectante. Ese hombre no pareca dispuesto a irse de ninguna de las maneras.
Alan, yo no ofrezco clases particulares. Siento que no pueda ayudarte-contest
ella cortsmente ante la mueca del hombre.
Solo hoy? De verdad que necesito ayuda, estoy en serios problemas con mi
empresa pidi el agitando la botella de vino.
Serena frunci el ceo. Su instinto le deca que las posibilidades de que ese
problema existiera eran nfimas. Aun as se apart del umbral y le dej pasar. Con
suerte, la clase terminara tan sbitamente como se propuso, y Serena tendra a
cambio una botella de buen vino con la que pasar la tarde.
Darien se haba marchado, y tampoco haba dado muchas explicaciones de
cundo volvera. Con un escueto "me voy" haba danzado hasta la entrada y se
haba ido rpidamente. Serena no quiso ni levantarse a despedirlo, pues
seguramente Darien habra ido junto a su querida esposa, para suplicarle que no
lo dejase abandonado.
Este porttil es tuyo? Parece de los buenos-coment Alan pasando su mano
por el acero inoxidable de la tapa superior. Cunto te ha costado?
No lo s. Me lo regal Darien Serena observ como Alan retiraba la mano
rpidamente, en un gesto totalmente involuntario.
Te has debido de portar muy bien para que tu esposo te haga un regalo ascontest divertido Alan.
Serena sonro pero no contest. Portarse bien? Si portarse bien significaba
desobedecer constantemente las rdenes de su superior, quizs s que se
mereciese con creces ese regalito. Pero sin duda, Darien se lo haba comprado
porque se senta culpable. Y la culpabilidad en la integridad de un polica, poda
ser un arma de doble filo.
Empezamos? pregunt Alan acomodndose en una silla, posando
delicadamente el vino en la mesa. Tienes un abridor?
No bebo alcohol- al menos, no contigo, pens ella.
Ni una copa de vino? contest Alan visiblemente decepcionado. En la fiesta de
bienvenida
Serena carraspeo. Era verdad. En la fiesta de bienvenida se haba pillado una
buena cogorza. Prueba de ello, se haba acostado con Darien esa misma noche.

Pero ahora no poda utilizar la excusa de que no beba sin una buena
fundamentacin, porque no sera creble. Echando un vistazo a su alrededor, vio
un panfleto de color rosa plido y una bombilla se le encendi. Una mentira mas
tampoco hara dao.
Estoy embarazada. Me enter hace un par de das-contest ella ante la
incredulidad de Alan.
Oh. Felicidades, supongo susurr Alan De todas maneras, me gustara tomar
una copa de este reserva, aunque t no me acompaes.
No creo que sea buena idea-contest Serena cruzada de brazos.
Oh, vamos, Serena. He tenido un da muy duro en el trabajo.
Serena lo mir y se dirigi a la cocina. No quera ser grosera con un invitado,
porque el rumor de que era una mala anfitriona correra como la espuma en cuanto
Melisa se enterase, pero aun as, si Darien pona un pie en esa casa, y vea a Alan
acomodado en su sitio, se pondra hecho una fiera.
El principal problema que tengo en el Banco, es que las transferencias me dan
muchos problemas para pasarlas al inventario de la sucursal. Siempre me sale un
mensaje de error
Podra entrar desde aqu? Si no veo el programa, no puedo saber que sucedecontest ella acomodndose en la silla.
Supongo que s. Dnde est Internet? pregunt Alan clavando sus ojos en la
pantalla del porttil de Serena.
Abajo a la derecha contest ella de manera soez.
Todava existan personas en el siglo XXI que no tenan ni idea de utilizar una
computadora. Serena silb internamente. Ese tal Alan iba a durar dos telediarios
en el banco si no comenzaba a ponerse al da.
Ves? Ah est el mensaje de error. Ese maldito error, que no me deja entrar con
mi clave gru Alan bebiendo de su copa.
Serena se sent a su lado y se puso sus gafas de lectura. Incrdula asisti al
momento del mensaje del error. Simplemente el mensaje rezaba desactivar
maysculas para insertar la contrasea de acceso.
Ya est contest ella pulsando una tecla. Continua.

Vaya, si que eres buena-coment Alan dando otro sorbo a su copa.


Serena entorn los ojos. Si desactivar las maysculas la converta en una buena
informtica, cmo reaccionara si se enterase que su oficio en la vida real no era
dar clases en el instituto, si no piratear sistemas.
Desde cundo ests casada? pregunt Alan, trayndola de vuelta a la realidad.
Tres aos - contest ella pensativa. a qu vena esa pregunta?
Me llama la atencin que no lleves la alianza puesta contest Alan suspicaz.
Est en el joyero. Tenan que repararla. La recoger maana contest ella
nerviosa.
Y qu me dices de tu bebe? Ests contenta?
Contenta? pregunt Serena confundida.
Feliz. Tener un hijo es un paso importante. Pareces muy joven para buscar un hijo,
al contrario que Darien
A qu te refieres? Serena estaba totalmente perdida
Bueno, Darien es mayor que tu. Supongo que ya busca una familia y una
estabilidad. Pero t, digamos, todava eres una pequea flor, demasiado joven
para comprometerte de esa manera-la fra mano de Alan descendi por el brazo
desnudo de Serena, en una caricia insinuante.
Sigamos con lo que nos ocupa pidi Serena, dirigiendo su incrdula mirada a la
pantalla.
Sabes que creo? Creo que eres como un pajarillo que quiere ser libre, pero est
encerrado en una jaula de oro. Estoy seguro que si pudieses desaparecer, lo
haras tarde o temprano. Eres un alma libre-susurr Alan acercndose
peligrosamente al rostro de la rubia.
Serena comenz a asustarse. Alan haba dejado de resultarle atractivo y todas
esas palabras no haban hecho otra cosa que dejarle en claro que cuanto ms
lejos se mantuviera de ese hombre, mejor. De hecho, la peligrosidad que se cerna
sobre ella al comprobar que Alan se encontraba dispuesto a besarla, comenz a
ponerla nerviosa.
Estoy deseando probar esos labios-susurr Alan a dos centmetros de su boca.

Oh, Dios mo. Alan iba a besarla sin mayor dilacin. Poda ver el rostro de ese
hombre acercndose a pasos agigantados. Serena se encontraba totalmente
abatida. No quera sonar desagradable ni mucho menos ser una mala anfitriona,
pero si Alan segua acercndose peligrosamente a ella, le acabara dando un buen
derechazo en la cara.
Creo que te has hecho una idea equivocada, Alan. Es mejor que te vayas pidi
Serena retirando su cara de la trayectoria de los labios de la joven, y ordenando
una serie de papeles del escritorio que ahora mismo a Serena se le antojaban
desordenados.
Vamos, djate llevar ronroneo Alan susurrndole al odo.
Serena no poda nada. Qu clase de matrimonio haban formado Melisa y Alan?
Les daba igual con quien acostarse mientras saciaran su apetito sexual y eso la
repugnaba. Hasta para ella, que se consideraba una persona libre sexualmente le
pareca ese tipo de cosas mezquinas y crueles. Ya estaba cansada de ser amable
y corts. De hecho, la Serena amable y corts no consegua nada de lo que
pretenda. Por eso, la vida la haba enseado a convertirse en alguien dura y
visceral.
Mrchate ahora mismo. Y no vuelvas por aqu a no ser que sea estrictamente
necesario pidi Serena levantndose de la silla para dirigirse a la puerta de la
entrada.
Vamos, nena. No te enfades, por favor dijo Alan hacindose el simptico ante la
incredulidad de Serena.
Nena? Yo no soy tu nena. Solo soy tu maldita vecina. Mrchate de mi casa ya,
porque si Darien llega y te encuentra aqu, va a patear tu precioso culo gru
Serena dejando salir su vena marginal.
Alan abri la boca sorprendido y comenz su paso hacia la calle sin decir nada.
No poda creerse que esa pequea rubia angelical pudiese tener tanto carcter.
De acuerdo, estaba rodeada de piercing y ropa a menudo oscura y siniestra pero,
ese rostro poda llegar a ser tan angelical, como para engaar al mismsimo
diablo.
Serena suspiro de alivio al ver que Alan de marchaba por la acera. Con un grcil
movimiento de mano, cerr la puerta y se despidi con malas pulgas. La gente
poda llegar a parecer sacada de una pelcula de terror. Ensimismada con lo que
acababa de suceder, Serena volvi a dirigirse a su ordenador, pues todava
quedaba mucho trabajo por hacer.
Sorpresivamente, Alan haba sido muy descuidado. Se haba marchado tan

deprisa tras la amenaza de Serena, que se haba dejado su cuenta como


administrador bancario en manos de una pirata informtica. Serena se mordi el
labio. Tener acceso a ese tipo de datos algo demasiado suculento como para
dejarlo pasar. No se vea con fuerzas de cerrar sesin como administrador. En esa
cuenta, de seguro, habra muchos nombres interesantes. Incluso puede que
hubiese personas famosas.
Decidi pensrselo mientras se echaba una copa de vino por cortesa del joven.
Ahora que no lo tena delante no tena porque seguir fingiendo que estaba
embarazada. Serena ro y neg con la cabeza. Embarazada? De verdad que a
su pequea cabeza rubia no se le haba podido ocurrir nada mejor que eso.
Bueno, Alan. Vamos a ver que tienes por aqu habl para s misma colocndose
de nuevo las gafas de lectura.
Alan trabajaba para el banco American Bank. En una palabra: poder. El American
Bank controlaba ms del 80% de las finanzas del pas, y era por todos bien
sabido, que ningn crdito o prstamo hipotecario se mova en las cajas, sin que
pasara por las manos de American Bank. Por lo visto, Alan deba de ser un tipo
ms inteligente de lo que Serena haba credo hasta ese momento, pues nadie
entraba as porque si en esa tremenda empresa, y menos como administrador
bancario.
Serena observ la interfaz del programa. Demasiado sencilla para su gusto. Ella
misma tardara menos de un minuto en vaciar las cuentas de los diez clientes ms
ricos de Alan. Un banco como ese no poda permitirse esa clase de errores. Una
vez revisada toda la interfaz, abri una pestaa con la palabra "clientes".
Ante ella, se despleg una lista de ms de 200 nombres de personas que tenan
como agente contable a su querido vecino. Hasta ahora ningn nombre conocido,
cuando algo le llam la atencin. Zafiro Black. Zafiro Black era cliente de Alan en
American Bank. Serena sonro incrdula. Demasiada buena suerte para ser
verdad.
Al pinchar en el nombre de Zafiro Black, se abri otra ventana desplegable con los
ingresos y fondos monetarios del hermano de Diamante. Quizs este fuese el
hallazgo ms importante desde que haban comenzado la investigacin.
Serena fue revisando uno por uno todos los tems de la cuenta de Zafiro, hasta
llegar al apartado empresas. Entre las empresas del magnate, hubo uno que le
llam especialmente la atencin: Luna Negra. Una pequea empresa que figuraba
en el registro mercantil como exportadora de material informtico. Podra tener
algn tipo de relacin con Diamante?
Estaba a punto de hacer una captura de pantalla para imprimirla y guardarla en un

fichero, cuando una ventana de comandos se abri ante ella.


"Te dije que dejases de meter las narices en mis asuntos"
Serena asisti sorprendida al evento. Alguien se estaba comunicando con ella a
travs de la pgina de American Bank. Alguien que no pareca ser un amigo.
Podra ser el francotirador que haba intentando asesinarlo, o incluso, el propio
Diamante. Serena se mordi el labio y pens: Qu hara Darien en este
momento?
Si fuese una buena chica, y no le gustasen tanto los problemas, levantara el
telfono y avisara a Taiki que estaba estableciendo comunicacin con alguien
cercano a Diamante. En media hora, se montara un despliegue de medios en su
casa que levantara la sospecha de todos los vecinos. Y si Darien se enteraba,
pondra el grito en el cielo.
Quin eres? escribi Serena en la ventana, esperando una contestacin.
Pasaron los segundos y Serena no obtena respuesta. Nerviosa, se estallaron las
articulaciones de las manos y mordi un lpiz agresivamente
Quin crees que soy? pregunt el desconocido. Serena estaba desconcertada.
Alguien que evade mis preguntas escribi Serena sin pensrselo mucho.
Quizs hay preguntas que no tienen respuesta.
Suspicaz. La persona al otro lado de la pantalla estaba siendo suspicaz con ella.
Slo de pensar que fuera posible establecer conversacin directa con el
mismsimo Diamante se le ponan los vellos de punta. Tena que hacerle la
pregunta. Ella misma saba que no deba seguir con esta comunicacin, pues tan
solo con estos mensajes, Diamante volvera a localizarla, pero tena que hacerlo.
Tena que preguntrselo.
Eres Diamante? Serena mir la pantalla esperando una respuesta.
Deja de meterte en asuntos que no te conciernen. Es peligroso. Adis.
No, no poda permitirlo. Quien quiera que fuese esa persona, estaba
despidindose de ella. Ya la haba localizado, seguramente, y ahora volvera a
estar en peligro, como la primera vez. Tendra que sacar algo a cambio.
Espera. Quiero verte.
Trabajas con la polica. No confi en ti.

Ir sola.
Serena mordi su labio, nerviosa. Los minutos pasaban y no obtena respuesta.
Estaba empezando a pensar que la persona se haba desconectado de la red,
cuando recibi un ltimo mensaje.
"Local Cristal. Vstete de rojo. Yo me acercar a ti. No intentes buscarme ni
jugrmela con los policas. Maana a las 22:30".
Serena corri a por un papel para apuntar la direccin y cuando iba a contestarle,
la persona annima desapareci, y con l, el programa informtico de American
Bank. Serena se reclin sobre la silla y mordi nerviosamente su lpiz. Sera
capaz de ocultrselo a Darien?
Serena, ya estoy en casa alz la voz Darien cerrando la puerta de la calle.
Hablando del rey de Roma-murmur escondiendo el papel con la direccin en el
sujetador.
Estabas trabajando? Increble coment el distrado con su habitual sarcasmo.
Serena estaba preparada para el ataque cuando al girarse lo vio. Espera un
momento. Darien llevaba en una mano un ramo de rosas. Un ramo de doce
preciosas rosas rojas que deposit en la mesita de caf, como si nada. Serena lo
mir desconcertada. Seran un regalo para su esposa?
Averiguaste algo nuevo? Darien se alej de ella para colgar la chaqueta de piel
en una silla.
No minti. Dnde has estado?
Por ah coment indiferente Te compre unas flores, aunque no estaba seguro
de si te gustaran
A m? pregunt ella evitando mostrar su sorpresa.
Voy hacerme un caf Darien encogi los hombros como si nada sucediese y
desapareci de la sala.
Serena se mantena esttica, en la silla, como un palo, tan tiesa y estirada, como
si acabaran de ponerle delante de las narices un plato de huevos podridos.
Flores? FLORES? En serio, eso solo suceda en las pelculas romnticas. Ella
ODIABA las flores. Las flores le recordaban a los cementerios. Solo de pensar que
alguien las haba cortado y arrancado de sus races para entregrselas a alguien

con la suficiente vanidad como para aceptarlas, le revolva el estmago.


Est bien. Eran rosas. Y rojas. Las rosas rojas evocan pensamientos romnticos,
una excitacin, pasin. Tambin eran bonitas. Muy bonitas. Pero eso no quitaba
que Serena sintiese una especie d repulsin hacia ellas.
Se acerc a ella, sigilosa, y sinti el picor de la nota de papel en la cara interna de
su pecho. La mentira trataba de aflorar. Maldito Darien. l no acostumbraba a
preguntarle si haba averiguado algo. Y justo hoy, justo en ese momento en el cual
no necesitaba que nadie le formulase la pregunta, el haba sido incisivo y
demoledor. Serena suspir.
Pobres flores. Renegadas a una muerte segura. Acarici uno de sus ptalos. Tan
suaves y estimulantes como los labios de Darien. Qu? Vamos Serena, un
hombre te regala flores y ya estas derritindote. Que simple eres. Pero aun as,
aun a su animadversin a las flores, no pudo evitar que una sonrisa de tonta se le
asomara por su rostro.
Agua Serena levant la cabeza sorprendida para las flores.
Ah asinti ella nerviosa.
Qu sucede? No te gustan contest Darien frunciendo el ceo.
No, buenoes que-Serena no saba cmo proceder. Estaba segura que lo que
dijera, dolera a Darien de igual manera.
Sabes? Es la primera vez que te veo quedarte sin palabras Darien sonro
ampliamente, mostrando sus perfectos dientes blancos.
Es que nunca me haban regalado flores contest ella avergonzada y algo a la
defensiva.
Me alegro de ser el primero Serena abri los ojos y lo mir interrogante, pero
Darien no dijo nada ms.
Se sent en el sof y sorbi de su caf humeante mientras Serena permaneca
esttica al lado del ramo de rosas. Darien pens. Fue una decisin muy impulsiva,
pero al pasar por delante de la tienda de flores, no pudo evitar en cmo
reaccionara Serena al ver esas flores. Y haca tiempo que no compraba flores.
Aos. Michiru las adoraba. Siempre se lo recriminaba, pero Darien siempre
encontraba una excusa por la que no comprrsela. Eso lo hizo sentirse extrao.
Tengo hambre. Y no tenemos nada de comer-protest Serena sentndose en la
silla del escritorio, para guardar las distancias.

Quizs si no comieras tanto-contest Darien con una sonrisa de medio lado.


No como tanto. Es solo que estoy aqu, encerrada todo el santo da, y me aburro.
Y cmo te aburres te pones a comer como una posesa? Me gustara saber
donde metes todas esas caloras.
Darien lo saba. En sus pechos. Serena era delgada grcil, pero su pecho pareca
corresponder a otro cuerpo. No es que fuera algo desproporcionado, pero
simplemente la rubia haba sido bien dotada.
Vstete. Iremos a cenar fuera coment Darien de repente, ante la sorpresa de
Serena.
No te creo respondi ella levantndose de golpe.
No hagas que me lo piense.
Serena sonro e ilumin todo el saln. Desde el balazo que haba recibido, Darien
haba extremado al mximo la seguridad en torno a su rubio tormento. Ya ni la
dejaba sacar la basura a la calle, por lo que Serena no poda creerse este cambio
de planes. Corri escaleras arriba, ms feliz que una perdiz. Se meti en la ducha
y se frot el pelo enrgicamente. Despus de terminar su habitual ritual de belleza,
se visti con sus mejores galas. Una camiseta sin mangas, del grupo ACDC,
pantalones negros entallados y como no, sus botas moteras de tachuela y su rista
de piercing.
Mmmm, me falta algo-examin Serena su reflejo en el espejo. Quizs algo de
negro
Darien esperaba abajo, relativamente tranquilo. Cenar fuera no le hara dao a
nadie. Tomaran algo rpido y volveran a casa antes de que Serena pudiese
protestar.
Estoy lista contest Serena impregnando la sala de ese infernal aroma a
albaricoque.
Darien ni se sorprendi al verla. Su habitual aspecto motero. Y basto. Y masculino.
Le encantaba demasiado. Algn da tendra que descubrir que haba obrado el
cambio en la dulce Serena para convertirse en lo que era ahora.
A dnde quieres ir? pregunt Darien. Quizs podamos ir a Manhattan, o a Kills.
Manhattan? Kills? Quiero comer comida de verdad, Darien hizo un puchero en

seal de desacuerdo.
Est bien, vamos.
Darien saba perfectamente donde llevar a cenar a Serena. Haca aos que no
pisaba un restaurante de comida rpida. Michiru odiaba la comida industrializada,
y aunque a l lleg a apasionarle, acab apartando su aficin a un lado para
comer alcaparras y huevos pasados por agua.
Este es el sitio de mi infancia. Mis padres y yo solamos venir a comer
habitualmente a este sitio coment Darien cerrando el auto. Le pareci que
Serena susurraba algo, pero no pudo adivinar qu.
Al entrar en el sitio, Serena pareci sentirse en casa. Estaba lleno de hombres y
mujeres fortachonas, con camisa de cuadros. El sonido de las rancheras adornaba
el lugar, mezclado con el tumulto de gente hablando sin parar.
Darien y Serena se acomodaron en una mesa para dos y esperaron a la mesera.
Darien pareca encontrarse muy a gusto en el lugar. Y esa noche, estaba
especialmente afeitado. Puede que fuera ese pelo despeinado, esa camisa, esa
barba recortada o esas rosas. Malditas flores. Otra vez estaban haciendo estragos
en su autoestima.
Serena recogi el mantelillo del men, y lo doblo en ocho trozos, formando una
hermosa mariposa con alas desplegadas. Darien asista perplejo al espectculo.
Estuviste aqu dijo Darien saliendo de su asombro. Serena lo miraba sin
comprender, por lo que l agit la cabeza. El mantel, lo has doblado en ocho
trozos. Solo alguien que ha venido habitualmente a este lugar sabe el secreto de
la mariposa.
En Arizona sola cenar con mis padres. Cuando era pequea.
As que Serena fue pequea, alguna vez. Darien palp su barbilla. En un mes que
llevaba viviendo con la pequea delincuente apenas poda decir algo de ella
nuevo. Era bastante reservada e introspectiva, como l. Pero no pareca ser su
carcter propio, pareca ms bien, consecuencia de algo. Darien activo la alarma
de su sensor de mentiras, cuando vio a Serena retirarse el flequillo con la palma
de la mano. Ese signo era caracterstico. Estaba tratando de ocultar algo.
Te gustaba mucho este lugar? Serena lo mir y frunci el ceo.
Est tardando demasiado la mesera, no crees? Serena torci su rostro a la
barra buscando contacto con alguna mesera. Estaba muy nerviosa.

Por qu no quieres hablar nada de tu pasado? pregunt Darien, intentndolo


de nuevo.
Qu quieres saber? Todo lo importante est en ese expediente-gru Serena
como si no pareciera advertir la insistencia de Darien.
Darien buf. Quera conocerla. Cuanto ms se cerraba en banda, ms necesitaba
saber de ella. Tena hermanos? Haba tenido alguna vez novio? Y coche
propio? Siempre quiso ser informtica? Le gustan los perros? La nica cosa
clara que pareca tener Darien respecto a Serena, era que amaba la cerveza, los
ordenadores y los piercings.
La hamburguesa de buey es mi perdicin. Esta deliciosa, espero que no
cambiaran la receta-coment divertida tapando su rostro con la carta. Darien
rea como bobo. La hamburguesa de buey tambin era su plato favorito. Otra
estpida coincidencia.
Quiero conocerte. Saber cosas de ti. Pero necesito que me des la oportunidad.
Demasiado profundo para ella. Demasiado compromiso en esta primera cena
fuera. Serena agarr la cerveza y dio un buen sorbo, tamborileando sus pies,
frenticamente en el suelo. Darien segua sus movimientos con suspicacia,
esperando una respuesta.
Sabes? Me recuerdas a mi padre. Un poco.
Darien trag duro. Eso no era lo que esperaba escuchar. Serena pos la cerveza y
lo mir fijamente. Los destellos de las luces rojas impactaron en su rostro, algo
demacrado.
Mi padre fue un militar de poca. Cuando yo nac, el estaba dando balazos en el
Vietnam. Cuando el regres de la guerra, para m era un desconocido. Por eso
intent estar a la altura de todo lo que me peda, pero nuncanunca era
suficiente. Siempre haba un motivo por el que reir a la tonta Serena. Si no
sacaba todo matriculas en el Instituto, el nunca quedaba contento. Era muy
exigente, demasiado. Su autocontrol no tena lmites, y eso me haca infeliz.
Sabes? Creo que hubiese preferido tener otra hija, en vez de a m.
Serena-Darien no poda decir una sola palabra.
Todava recuerdo el da que me matricul en Ingeniera Informtica. Esa noche
nadie cen en mi casa. Mis padres queran que me casara con un hijo de un
veterano que posea unas tierras en Texas. Puedes creerlo? A penas puedo
cocer un huevo y queran que fuera una buena esposa y madre de muchos nios.
Mi padre me grit y me dijo cosas horribles. Me dijo que lo avergonzaba. Creo que

ese fue mi punto de inflexin.


Punto de inflexin?
A partir de ese momento me desvincul de mi madre y de mi padre. Me fui a
estudiar fuera y descubr muchas cosas nuevas. Me di cuenta que no quera
seguir anclada a las normas y los estereotipos. Quera vivir mi vida, ser libre, no
tener barreras para practicar lo que me apasionaba. Y as me convert en lo que
soy.
Tus padres?
No. Murieron. Mi padre de cncer. Nunca me desped de l. Mi madre, supongo
que muri de pena semanas ms tarde. Tampoco me import.
Darien se rasc la nuca. Cmo no poda importarle a alguien la muerte de sus
padres? Serena era todo un armazn de acero, pero bajo esa superficie, llaca un
corazn dolorido por no haber cumplido las expectativas de un padre muy egosta.
Quin no querra una hija como Serena? Est bien, se haba ido por el mal
camino, pero era la mujer ms inteligente e intrigante que haba conocido.
Cualquier hombre querra estar toda su vida con ella. Incluso l. Si no estuviera
casado. Incluso.
No tienes ms familia? ella volvi a levantar la vista como no comprendiendo la
palabra. Ya sabes, algn pariente.
No me interesa. Tengo mi vida y soy libre. Bueno, ahora no. Pero en cuanto todo
esto acabe, desaparecer de nuevo.
Desaparecer? pregunt nervioso Darien. Serena asinti.
No dijo nada ms. Serena planeaba desaparecer? Bueno, era lgico. Desde el
principio supo que ella era alma libre. No se quedara mucho ms tiempo, viendo
la vida parar. Y el FBI no podra ofrecerle nada que mereciera la pena. Nada que
al menos ella quisiera.
Has hablado con tu mujer? pregunt Serena distrada.
Habladocon? No neg el dndole un mordisco a su hamburguesa.
Cundo?
No es asunto tuyo en la fulmin con la mirada, y volvi a dirigir de nuevo su vista
al plato. Serena se qued petrificada.

Perdona-susurr como si no quisiese decirlo en verdad.


Serena pidiendo perdn? El frunci el ceo. Esa respuesta por parte de l haba
sido de un impresentable. El tema de Michiru simplemente le alteraba. No
entenda porque de un tiempo a esta parte no deseaba verla, ni llamarla, ni saber
de ella. Ms bien deseaba que desapareciera del mapa. Quizs para ser libre de
hacer algo que de otra manera no podra. Y esos labios, esos labios hmedos de
Serena brillando en las luces del local, le estaban llamando a ser besados. Y de
nuevo se encontraba en la misma situacin. Simplemente no poda traicionar ms
su matrimonio. Al menos, de momento.
Me gusta que hayamos venido a cenar-coment Serena sonriente, mordiendo
de su hamburguesa. l le respondi sonriendo tambin.
A m tambin.
Despus de un par de horas de intensa comida, con postre de chocolate incluido,
Serena y Darien pasearon hasta la Avenida Principal, donde haban aparcado su
coche. Darien iba demasiado abstrado pensando en sus cosas, en todo, en nada.
En Serena.
Cuantas estrellas. Nunca me haba dado cuenta-coment ella soadora e infantil
Darien alz la vista y vio las estrellas. Pero no le llam la atencin. Las luces de la
ciudad opacaban bastante la belleza de la luna y sus compaeras. En la Colina sin
embargo, alejados de la marabunta de la ciudad, podran verse de maravilla. Fue
un instante de locura. Nadie en su sano juicio lo habra hecho, pero Darien actu
sin pensar. Agarr la mano de Serena y la guio hacia el coche.
Condujo rpido hacia una salida en las afueras de la ciudad. Serena incurri en
que ese no era el camino de regreso a casa pero Darien no respondi. Serena
tena que ver las estrellas en su estado ms puro y sensacional. Solo as, podra
dormir tranquilo esta noche.
Cmo conociste este sitio? pregunt ella, agarrndose los brazos.
Haca demasiado frio. Quizs no. Solo que ella era tan descuidada que haba
olvidado de nuevo una chaqueta con la que abrigarse. Darien, percatndose de
ello, se sac su chaqueta de piel y la pos sobre sus hombros.
Mejor? pregunt l. Ella asinti tmida y algo sonrojada.
Son hermosas. Las estrellas. Cuantas hay-mir ensimismada el cielo, sonriente.
Muy feliz.

Me gusta esa constelacin. Tiene forma de oso coment el distrado, con las
manos en los bolsillos.
Cul? No la veo.
Darien la mir y ella le miraba interrogante. Deseaba ver esa constelacin. Y l
deseaba tocar su piel. Se situ detrs de ella, y agarrndole la mueca, llevo su
brazo en la direccin correcta para sealar a lo que se haba referido hace unos
minutos.
Vaya- dijo ella sorprendida Quiero ver ms. Ensamelas
Darien volvi a guiarla por el firmamento ante la atenta mirada de Serena, que
segua ensimismada todos sus movimientos. Darien la estaba tocando, inocente,
pero ella se senta en llamas. No deba de hacerlo, pero estaba excitada. El aliento
de Darien en su odo estaba despertando su instinto ms primario.
La que ms me gusta es aquella Darien midi sus palabras, hablando de manera
sensual. Sabes por qu?
Por qu? pregunt ella conteniendo la respiracin y girando el rostro para verle
frente a frente.
Por qu habla de amores imposibles, ahogados por la pasin de tener que
ocultarse.
Ocultarse? pregunt ella hipnotizada por sus ojos.
Ocultarse.
Darien no lo poda resistir ms. Los labios de Serena estaban demasiado cerca.
Se acerc a ella y la bes, sin esperar una indirecta o el permiso de la rubia. En
seguida supo de su beneplcito, cuando ella rodeo la nuca de l, con su brazo,
mientras se giraba lentamente. El separ su rostro del de ella, mientras la sostena
con sus manos y sonro. Ella clav su mirada en l y le bes.
Los dos comenzaron a besarse frenticamente. Como si no hubiera tiempo
suficiente. Como si solo existiesen l y ella en el mundo. Serena se separ de
Darien, y l le acarici el rostro.
Darien, tengo que decirte algo.
El la mir, pero no vio nada en los ojos de ella. Sin embargo, ella acababa de
tomar una decisin. Tena que confiar en Darien. Le contara su cita con la
persona misteriosa de Internet y el decidira sobre su destino. Se lo deba.

Captulo 10 todo estar bien


De vuelta a casa. Serena acababa de soltarle la bomba informativa a Darien y ste
la haba escuchado pacientemente, aunque con un gesto entre enfado e
incomprensin. Una vez ella haba terminado su relato, Darien la haba agarrado,
ligeramente, por el antebrazo y la haba montado en el auto. Hasta ese momento,
Serena pensaba que Darien no estaba ofuscado. Hasta que el cerr la puerta del
copiloto y ahogo un grito con el puo, mientras daba una patada a una piedra.
Darien estaba muy enfadado. Tendra que haberlo supuesto por esa forma de
mantener una sonrisa de medio lado mientras se mantena de brazos cruzados.
Darien se haba montado en el auto, y le haba dirigido su fra mirada durante un
par de segundos antes de arrancar el motor. Una mirada tan mortfera, que ella se
senta a dos metros bajo tierra.
Serena estaba contrariada. Est bien. Alan haba entrado en su casa, haba
intentado besarla y se haba propasado. Pero gracias a l, Diamante o algn
secuaz, se haba puesto en contacto con ella para verla, y eso poda ser una
buena oportunidad para atraparle. Ella pondra su vida en riesgo, pero necesitaba
ver frente a frente a quien la haba intentado asesinar dos veces.
Sabes? Darien por fin habl y Serena lo mir fijamente. Haba cambiado su
expresin hostil por una de sincera preocupacin. Cuando te vi por primera vez,
supe que estabas completamente loca. Eras una jovencita viviendo en un barrio de
mierda, como si tu vida hubiese dejado de importarte.
Serena lo mir. Le hubiera gustado gritarle que no tena ni idea de cmo era ella.
Con que derecho se crea para hablar? Ella solo le haba contado determinadas
cosas de su vida, pero no tena ni idea lo duro que haba sido marcharse de
Arizona, sin nada.
No vas a ir a ese sitio. Te lo prohbo terminantemente gru Darien finalmente,
haciendo un esfuerzo copioso por no abandonar el control del volante para
zarandearla por su osada.
Me lo prohbes? Quien te crees que eres- protest Serena, vindose
interrumpida por la furia de Darien.
Soy tu superior! No vuelvas a cuestionar mi autoridad Entendiste? l le dirigi
una mirada cargada de ira y Serena se mantuvo esttica, petrificada ante l.
Entendiste s o no? volvi a preguntar Darien.
Serena asinti levemente y redirigi sus ojos azules a la carretera. Las lgrimas
comenzaban a amontonarse en sus ojos, y ella por nada del mundo iba a mostrar

su debilidad. Procur pensar en cosas felices, en quitarle importancia a ese grito


de poder, pero lo cierto es que la haba desgarrado por dentro.
La tristeza fue dando lugar a rabia contenida. Serena apenas poda contenerse.
En cuanto Darien estacion su auto en el aparcamiento del hogar unifamiliar,
Serena se baj como alma que lleva el diablo, y comenz su paso furioso hasta la
puerta.
Darien la sigui a una distancia prudencial. Verla entrar en casa dando un portazo
le hizo ver que la discusin no haba quedado, ni mucho menos, zanjada de
camino a casa. Serena iba a sacar toda la artillera pesada y solo Dios sabe como
terminaran.
Darien admir las llaves de su auto. Se habra equivocado? Tal vez hubiese
traspaso los lmites, una vez ms con Serena. Si fuera Seiya o Haruka los que
pidieran reunirse con Diamante, l ya estara preparando un buen operativo. Pero
sin embargo, la sola idea de sentir que Serena pudiese acercarse a esa sabandija,
lo estaba poniendo furioso.
Al entrar en casa, la vio de espaldas encendindose un cigarro. Mova un pie
aceleradamente, como si estuviese preparando su discurso sobre chorradas
anarquistas que Darien aborreca.
Mira, Darien-Serena dio una calada a su cigarraro, saboreando el humo, y
dejndolo salir dos segundos despus. Te guste o no, voy a citarme con esa
persona. Quiero mirar a la cara a la persona que lleva atormentndome todo este
mes.
Ests loca? Qu tal si te mete una bala entre ceja y ceja y acabamos con esto.
No voy a permitirlo.
Qu te pasa? Es necesario para avanzar en el caso. Si no voy, las
consecuencias podran ser peores. Podra encontrarme aqu.
No te har dao si te mantienes conmigo, Serena.
Y voy a estar contigo toda la vida para protegerme, Darien? Qu pasar con
Michiru?
Darien silenci. Michiru de nuevo. Todava no saba nada de ella y tampoco le
importaba mucho. Las pocas veces que se acordaba de ella, se senta
tremendamente culpable por hacer que Serena fuera el centro de su universo.
Pero cada da que pasaba, y la conoca ms, ms deseaba cuidarla y mantenerla
a salvo. Todava poda recordarla plida y fra, en el suelo de su apartamento.

Serena, entiende que es peligroso y no puedo autorizar algo as.


Entonces lo har Taiki. Maana mismo se lo voy a comunicar dijo ella apagando
su cigarrillo, mientras Darien la sujetaba del antebrazo.
Ni se te ocurra hacerlo-un susurr acompaado de la mirada ms mortfera, que
no amedrent a Serena.
Prubame.
Serena se solt de su brazo acusador y comenz su sendero hacia la cocina.
Estaba completamente decidida. Si maana Darien no haba tomado una decisin,
sera ella misma la que levantara el telfono para comunicarle a Taiki lo que haba
sucedido.
Si lo haces, maana mismo abandono el operativo. Coger mis cosas y me ir
escuch como la amenazaba Darien desde la distancia.
La respuesta de Serena fue clara y convincente. Un portazo en la puerta del jardn
como resultado de su salida repentina a la parte trasera de la casa. Darien se
qued all plantado, sin obtener respuesta y muy ofuscado. Quizs sera lo mejor.
Quizs lo mejor sera abandonar el operativo y tomarse unas vacaciones con su
esposa. Su esposa Michiru, claro est. Pero ni siquiera podra disfrutarlas, porque
solo en pensar en no volver a ver a Serena se le revolva el estmago. Resignado
decidi irse a tomar una ducha relajante.
Mientras, Serena daba vueltas alrededor del jardn. Pareca un len enjaulado.
Inconscientemente, ya estaba fumando su segundo cigarro en una franja horaria
de 3 minutos. Maldito Darien, maldita inconsciencia de ella por haber confesado la
verdad y maldita mana autoritaria del moreno. Serena aspir el humo y se sent
en el csped del jardn. La noche haba refrescado, pero aun as, una suave brisa
estival meca las hojas de los arboles de alrededor.
Resignada a su destino, se tumb en el suelo a admirar las estrellas. Las luces de
la urbanizacin apenas podan ocultad el brillo majestuoso de las constelaciones.
Las estrellas eran muy bonitas, y ms aun la Luna. En su cuarto creciente, brillaba
como nada en el firmamento. Serena sonro levemente. Le hubiera gustado ser
Astronauta.
Tambin le hubiera gustado encontrarse en los brazos de Darien en aquel parador
donde haban admirado las estrellas. Si ella no hubiese abierto la boca, puede que
la noche hubiera acabado mucho mejor que ahora. Aunque un sentimiento de
culpabilidad la reconcoma al saber que haba vuelto a besar a un hombre casado,
no poda evitar sentir que lo necesitaba. Jams lo reconocera en pblico, pero
Darien le gustaba. Le gustaba como ningn otro hombre hasta ahora, y eso era un

problema.
Serena dio otra calada a su cigarro y aspir tranquilamente. La luz del dormitorio
estaba encendida. Darien estara all, preparndose para dormir despus de su
discusin. Qu estara pensado l? Y pensando en lo que l pensara, Serena se
fue quedando dormida, en la suave cama de csped.
Darien llevaba varias horas despierto, esperando que Serena hiciera acto de
presencia para aclarar las cosas, pero la rubia no haba aparecido. Resignado,
Darien sali en su bsqueda. Al no encontrarla en la casa se asust. Esa pequea
demonaca no se habra atrevido a irse sin permiso. No, de nuevo. Cuando Darien
ya estaba a punto de tomar su ropa para vestirse e ir en su bsqueda, cuando
repar en la puerta del jardn trasero entre abierta.
Y all la descubri, acurrucada en el csped, con el cabello rubio alborotado y una
expresin infantil. Darien sonro y se acerc a ella.
Serena-acarici su brazo suavemente intentando despertarla.
No te vayas-susurr ella, completamente dormida.
Serena, despierta volvi a acariciarla.
No te vayas, Darien. No me dejes.
Darien la mir. Serena tena una expresin infantil, ligeramente turbada por el
ceo fruncido que ella mantena. Estaba preocupada, seguramente por la
amenaza que Darien haba dicho sin pensar, de volver con su mujer y abandonar
el operativo. Darien neg con la cabeza. A veces poda ser un inconsciente. As
que la cogi en brazos, y la llev al dormitorio, para tumbarla en cama.
A la maana siguiente, Serena se despert en su cama, aturdida, y con su ropa
todava puesta. Lo ltimo que recordaba era estar tirada en el csped admirando
las estrellas y fumando como una posesa. El motivo? Darien. Frunci el ceo y
mir hacia el lado derecho de la cama. El no estaba. Volvi a refruncir el ceo y
sinti el tirn de la piel sobre las sienes.
Palpndose un poco la cabeza, descubri nuevos nudos de pelo que podran
convertirse en un nido de pjaros envidiable.
Al pasar por el espejo se quej sonoramente. Despertarse de esa manera, poda
ser muy perturbador. La sombra negra y el eyerline, permanecan inalterables en
sus parpados, ahora convertidos en ojos pandas. Y ese pelo. Haba que hacer
algo con ese pelo. As que entr en el bao, y tras frotarse 6 veces el rostro con
jabn, consigui parecer de nuevo la antigua Serena anarquista, algo con lo que

se conform.
Al bajar las escaleras, un olor a bacon frito la llam irremediablemente. Lo supo,
cuando su estomago rugi sonoramente en respuesta al reclamo. Corri hacia la
cocina y se sorprendi al ver a un Darien con su equitacin de polica puesta.
Luca unos vaqueros, una camiseta blanca, y el cinturn con dos pistolas
agarradas en su alta espalda. Serena sinti retroceder unos meses a cuando lo
conoci.
T cocinando? la voz de Serena sobresalt a un Darien plenamente
concentrado en que el bacon no saltase y manchase su camiseta impoluta.
Entrecerr los ojos maldiciendo y contest.
Tena hambre escueto, pens Serena. Sonriendo levemente se sent sobre la
barra americana.
Sucede algo en especial? coment Serena mientras morda un pancake de un
plato solitario.
A qu te refieres? pregunt Darien volvindose hacia ella. Ella sonro y le
seal el cinturn. Ah, esto.
S, eso contest ella mordiendo de nuevo el pancake.
Voy a ir a Central.
Serena frunci el ceo.
Si quieres ir a ver a esa rata de Diamante, al menos, necesitars un buen equipo
detrs coment l como si no pasase nada.
Serena se qued ligeramente sorprendida, y despus conmocionada. Darien haba
decidido no entrometerse ms en la vida de Serena y tratarla como un igual. Y eso
no saba si le gustaba o no. Sin ms que decir, Darien se puso a comer, pero
obvio la presencia de Serena.
De acuerdo. Ests enfadado porque-se burlo Serena buscando la sonrisa
cmplice del moreno, pero tan solo encontr una ligera mueca de burla y un
silencio sepulcral.
Serena entorn los ojos. A veces Darien poda resultar muy muy perturbador. Se
sirvi un caf y en el tiempo que tardo en prepararse dos tostadas, Darien haba
desaparecido de casa, para variar.
Al final va a ser verdad eso de que se le da bien desaparecer y hacerse invisible

susurr ella, encendindose otro cigarrillo.


Tan solo trascurrieron un par de horas hasta que Darien apareci por la puerta,
con un autntico despliegue de medios. Afortunadamente, todos fueron
suficientemente inteligentes para no venir trajeados con sus uniformes de FBI.
Unos diez hombres se adentraron en la casa, vestidos con ropa casual, y llevando
maletines plateados cargados de equipos de escucha.
Serena dijo un Taiki solemne, apareciendo por detrs del Inspector Haruka. Mi
enhorabuena por conseguir que Diamante quiera verte. Estoy orgulloso de tu
labor.
Taiki agarr la mano de Serena, todava desconcertada, y la agit alegremente
mientras le sonrea de manera cnica. Si, el sexto sentido de Serena le deca que
Taiki no haba cambiado en absoluto su opinin sobre ella. Segua siendo una
sabandija a los ojos de cualquier federal.
Bien dijo Taiki dando una palmada. Manos a la obra. Chicos, coloquen eso por
aquella esquina-orden Taiki alejndose hacia una esquina de la sala d estar.
Serena vio a Taiki danzar por la sala, sealando muchos sitios, mientras su equipo
colocaba todo tipo de cables y sistemas de escucha. Estaba claro lo que
pretendan. Iban a monitorizar todos sus movimientos durante su peculiar cita.
No s si ser buena idea, Darien-susurr ella agarrndole de un brazo,
discretamente.
Tranquilzate. Es el protocolo fue la respuesta fra del moreno, mientras se
alejaba de ella, en busca de Taiki.
Serena se mordi el labio. Los federales se lo tomaban todo muy en serio. Ya no
estaba tan segura de que citarse con un desconocido fuese estimulante y
divertido. Estaba comenzando a asustarse mucho, y ni siquiera Darien estaba a su
lado para confortarla.
Serena, sintate. Debemos explicarte cmo funciona todo esto le pidi
amablemente Haruka, mientras la llevaba al sof principal.
Haruka si que era un buen chico. Al fin y al cabo, le haba salvado una vez la vida.
En aquel momento, ella estaba demasiado ciega de rencor e ira para pensar en lo
bien que se haba comportado el Inspector, pero ahora visto desde la distancia,
hasta le pareca ver un par de ojos verdes esmeralda muy amables.
Bien, sabes qu es esto? Haruka le ense un micrfono inalmbrico, con
tecnologa DUAL. El instrumental a lo James Bond no era su especialidad, pero

saba manejarse. Esto ir rodeando tu cintura, abrochado con cinta aislante. El


micrfono ir colocado de esta manera.
Serena asinti viendo como Haruka le explicaba cmo colocarse el enganche del
micro. Aparentemente, pareca un broche de brillantes, solo aparentemente.
Serena frunci el ceo. No levantara las sospechas de Diamante al verla con un
broche totalmente innecesario en su escote?
Despus te pondremos un GPS inalmbrico. Por lo que pueda pasar. Es este
Haruka le pos un diminuto botn en la mano y Serena lo mir ceuda.
Por lo que pueda pasar? pregunt Serena sonriente. Haruka le sonro tambin.
Podran complicarse las cosas. A veces
Haruka! la voz de Darien sobresali entre el murmullo del resto del equipo.
Haruka le mir y durante unos segundos, se mantuvieron frente a frente sin decir
nada.
Al final Haruka se levant del sof, ofrecindole una ltima mirada comprensiva, y
se march al exterior de la casa. En su lugar, se sent un Darien visiblemente
nervioso, que se frotaba las manos sin parar.
Qu ha sido eso? pregunt ella disconforme.
El qu? pregunt el de nuevo, hacindose el indiferente.
Oh, vamos Darien. Parecais dos leones luchando por el liderazgo- dijo Serena,
con un deje de incredulidad en su voz.
No me gusta verte cerca de l.
Una mirada abrasadora la recorri de arriba abajo. Solo Darien poda hacer un
comentario tan devastador sin apenas despeinarse. Sac una pistola pequea,
negra, y la pos sobre la mesa cuidadosamente.
Esto es una Glock. Es importante que aprendas a montarla y desmontarla con
precisin en apenas segundos. Te ser til si surgen problemas. Es bastante
sencilla, ni siquiera tiene retraccin. Atiende.
Darien mont la pistola y espero unos segundos, intentando ver la reaccin de
Serena. Despus la desmont y puso el cargador en la mesa.
Otra vez? pregunt l. Ella asinti. El volvi a repetir el mismo procedimiento.
Ahora prueba t.

Serena cogi la pistola en sus manos. No era la primera vez que tena una de ese
aspecto en sus manos, ni tampoco la primera vez que las haba visto montarse y
desmontarse. Serena la mir ceuda. Era elegante y compacta. Perfecta para una
mujer.
Vamos, prueba dijo Darien
Serena mont la pistola y volvi a desmontarla en tan solo 20 segundos. Al
terminar, imit a Darien posando el cargador sobre la mesa y lo mir. Estaba
petrificado. Ni siquiera poda pestaear. Lentamente, una sonrisa de satisfaccin
fue asomando por su rostro.
Demasiado bien para ser la primera vez susurr l, mirndola a los ojos.
Supongo que aprendo deprisa coment ella pizpireta, sonriendo dulcemente.
Darien neg con la cabeza. Ambos saban que Serena no acababa de aprender en
ese momento a montar y desmontar Glocks, pero no era el momento de preguntas
sin respuesta. Tan solo faltaban unas horas para la cita en el Pub Cristal, y todo
deba estar minuciosamente preparado.
Unas agentes colocaron todo el equipo de audio y micrfono en el cuerpo de
Serena. Ella se sinti violenta, pues a penas las conoca, y esas mujeres se
movan por su cuerpo, descubriendo rincones que ni ella misma saba que tena.
Diablos, si que era incmodo llevar la tripa envuelta en una capa de cinco
centmetros de cinta adhesiva.
Afortunadamente, la persona que le pidi que fuese vestida de rojo, dio en el
clavo. Serena haba trado entre su escaso equipaje, su vestido de gala. Al menos,
ella lo denomina as. Se lo haba puesto en el concierto de rock metal de un
antiguo novio, haca ya bastantes aos, pero todava segua sentndole como un
guante.
El vestido, llevaba un escote en forma de corazn, y caa acampanado hasta la
rodilla. El vuelo estaba hecho de seda y tul, y la espalda, se abrochaba con una
elegante cremallera dorada. Al verse con el vestido puesto, sinti retroceder 10
aos. Aquella juventud sin preocupaciones. Ahora estaba disfrazada de Matahari,
con un Glock en su liga izquierda, preparada para la accin.
Serena se mir al espejo. Pareca una chica sexy. Su cabello rubio, haba sido
moldeado con tenacillas, y las agentes, mucho ms amables con el paso de las
horas, se haban ofrecido para maquillarla a conciencia. Deba aparentar ms
edad de la que realmente tena. Era necesario, quien fuera a la cita, que la viera
como una mujer y no como una nia.

Mientras Darien paseaba como un len enjaulado por el saln. A poco iba a
empezar a dar gritos como Serena no apareciera por las escaleras. Cunto
podan tardar en colocar un equipo de sonido? Andrew, all presente, leyendo un
libro sobre como piratear cuentas bancarias, dej su concentracin para reparar
en el sendero de inquietud que Darien estaba rociando por la sala. Algo no andaba
bien con su amigo e iba a averiguarlo.
Shields, ven conmigo gru Taiki saliendo al exterior de la casa.
Darien sali tras su jefe, y guard una distancia prudencial. Taiki estaba turbado.
Lo saba por esa forma de encender el cigarro, de manera ansiosa, para despus
dar un par de caladas y tirarlo. Y as, vuelta a empezar. Con toda la cajetilla si era
preciso.
No me equivoqu al elegir esta casa. En cuanto la vi, supe que este sera un buen
lugar para esa chica-coment Taiki mirando el cielo despejado.
Qu sucede, jefe?
Taiki se gir y clav sus ojos en Darien, encogido por el fro en su chaqueta de
piel.
No irs con ella
Cmo?
No irs con ella al operativo. La acompaarn Kou y Furuhata.
Tengo que ir con ella! Solo confa en m alz la voz Darien.
Vamos, no se lo poda creer. Toda esta operacin haba sido coordinada desde la
Central, y Taiki nunca haba puesto problemas. Ahora, cuando realmente Serena
le necesitaba, Taiki le prohiba terminantemente, acompaarla. No poda ser
posible.
Me he dado cuenta de lo que pasa. Michiru tena razn. Lo ms sensato sera
mandarte de vuelta a tu casa con tu esposa. Ella te est-hizo una pausa y dio
una calada honda a su cigarro te est trastocando demasiado.
No pienso apartarme. Me necesita ahora Darien se dej llevar y levant su dedo
acusador ante el rostro impasible de Taiki.
Te necesita ella o la necesitas t, Darien?

Darien silenci y baj su dedo. Mierda. Santa mierda. Conoca esa expresin.
Taiki no cambiara de opinin. Le importaba una mierda si Serena sala mal
parada en esta operacin. Siempre haba sido de esa manera. Serena le
importaba una mierda. Para l, ella siempre sera esa nia de barrio que jugaba a
la mafia, pero no tena donde caerse muerta.
No irs. Si vuelves a hacer cualquier comentario, date por retirado de este caso
Taiki le dirigi una ltima mirada mortfera, y apagando el cigarro en el csped del
jardn se dirigi de nuevo al interior de la casa.
Darien resopl y se llev una mano al cabello. Seiya llegaba de una furgoneta
negra, con las gafas de sol y en direccin a Darien. El intil de Haruka y Seiya,
iban a acompaarla en un operativo que se llevaba a cabo en una discoteca llena
de prostitutas. El tonto de Haruka aun podra dar un pase, pero Seiya, y su nulo
autocontrolEn cuestin de diez minutos se estara follando a alguien en el bao.
Jefe, tiene mala cara coment Seiya mordaz, mientras se retiraba las lentes.
Escchame bien, Kou. No quiero que te separes de ella ni un minuto. Est claro?
Me importa una mierda si hay una prostituta que est dispuesta a chuprtela
gratis. Si algo sucede. Si le ocurre algo, aunque sea un rasguo, no volvers a
necesitar de una puta. Entendiste? sin quererlo, Darien haba agarrado las
solapas de un Seiya sorprendido.
Wow, tranquilo, Darien. Todo va a estar bien dijo el joven, separndose de su
jefe.
Ms te vale, Kou. Mas te vale
Kou entr en la casa, con su paso desganado habitual y Darien le sigui. Taiki
comenzaba a darles instrucciones, cuando Serena baj las escaleras,
acompaadas de las dos agentes.
Guau, Serena.-dijo un Haruka, ligeramente sonrosado.
Pareces una autntica mueca coment Seiya con un deje seductor en su voz,
que no pas desapercibido para Darien.
Pero era verdad. Estaba imponente. Ese vestido, que enmarcaba sus pechos a la
perfeccin, y esas largas piernas adornadas con unos finos zapatos de tacn. El
cabello rubio, ondeaba desparramado por su pecho, y unos labios rojos, pedan
ser besados. Serena estaba, definitivamente, irresistible.
Vamos chicos, recogemos dijo un enrgico Taiki, despus de haber mirado
embobado ms de lo necesario a la rubia.

Ests preciosa-coment Darien agarrando la mano de Serena. Ests fra.


Estoy nerviosa. Empiezo a pensar que no fue buena idea-dijo ella intentando
esbozar una sonrisa.
Todo estar bien, no te preocupes-Darien estaba hipnotizado por la presencia
de Serena. Le retir un mechn de cabello, para posarlo por detrs de la oreja.
Estars conmigo, verdad? pregunt ella.
Darien la mir. Despus mir a su alrededor. Todos sus compaeros haban salido
de casa, para recoger el material. Volvi a mirarla, y ella se mantena expectante.
Serena, no podr ir contigo. Te acompaaran los Inspectores Seiya y Haruka.
Qu? pregunt ella alterada. No, no pienso ir sin ti. No puedo!
Shhh la abraz contra su pecho Todo ir bien. Estar ms cerca de lo que
crees. Y si las cosas se ponen difciles, nada va a impedir que entre a rescate.
Siempre ha sido as.
Quiero que seas t, Darien. No quiero ir con ellos. Por favor. Har todo lo que me
pidan. Por favor Serena se tambaleaba nerviosa en sus brazos y el la apret
ms contra l.
Tranquila, princesa. Tranquila-Darien acarici el cabello de Serena impotente
por la situacin.
Si su presencia en este Operativo no estuviera pendiendo de un hilo, el mismo
agarrara del cuello a Taiki para exigirle que lo dejase trabajar a gusto con Serena.
Pero si quera seguir mantenindose a su lado, deba tragar y aguantar las
rdenes.
Quiero darte algo-dijo Darien separndola y sacando una cajita de un bolsillo de
su cazadora. Es para ti.
Qu es? pregunt ella confusa, mirndole.
No lo s sonro l, encogindose de hombros.
Serena abri la cajita de terciopelo. Dentro, se encontraban dos alianzas de oro,
en un terciopelo de color blanco. Eran hermosas. Finas y elegantes. Nada
llamativas.

Son unas alianzas-coment ella, conteniendo la risa, incrdula.


Se lo mucho que te preocupaba no tener una, as que hoy mismo fui a recogerlas.
No me preocupaba tanto. Eres tu el que ests al pendiente de hasta el ms
mnimo detalle-coment ella divertida.
Ven aqu-dijo agarrndole su mano. Quiero ser yo mismo el que te la ponga.
Mgicamente, al sentir la alianza rozar su dedo, sinti una especie de descarga
emocional. Realmente si era muy simblico el tema de las alianzas. Se haba
sentido como si en ese momento, hubiese sido atada a Darien para siempre.
Yo tambin quiero ponrtela a ti. Bueno, es decir, si t quieres, claro Serena
estaba muy nerviosa. Darien asinti y le entreg su mano.
Serena le puso la alianza, mirndole a los ojos y el la bes. No pudo contenerse.
Era absolutamente necesario. Necesario para l y arriesgado para su integridad.
Si cualquier compaero vea lo sucedido, Taiki lo pondra fuera del caso y le
comunicara todo lo sucedido a Michiru.
Gracias por todo-susurr Serena palpndole el rostro.
Serena sali primero del domicilio. El cielo la ceg momentneamente.
Sorprendentemente, el mal tiempo anunciado esta semana en la televisin no se
haba llevado a cabo. Los chicos la montaron en un todoterreno negro de serie,
con Seiya y Haruka. Y Darien asisti a como se la llevaban primero, mientras l se
montaba en otra furgoneta, con Taiki y Andrew.
El momento haba llegado. Un largo viaje les esperaba. En unas horas, Serena se
encontrara con la persona misteriosa que la haba citado en Pub Cristal. Solo
esperaba que los Dios, por una vez en su vida, se apiadaran de l, y nada malo le
sucediera a Serena, porque si no, el mismo se encargara de encontrar a
Diamante, y lo matara con sus propias manos.
Nota de Usagich: Ha llegado el momento de pasar al siguiente nivel. Desde el
principio quera que esta historia fuese diferente a todo lo que andaba circulando
por FF, y una vez ms, quiero pecar de original. Quiero que ustedes me ayuden a
desarrollar determinados puntos de la historia. Para ello, dejo este enlace al final
de esta nota. Hay una pregunta, con cuatro opciones de respuesta, y solo se
acepta una como vlida. Los resultados son secretos, solo yo puedo verlos, por
eso ser todava ms sorpresa vuestra decisin. Os animo a responderla, y
haceros participe del prximo captulo.
Vale, acabo de comprobar que FF, no me deja subir el enlace en la historia. As

que dejar el enlace a la pregunta en mi perfil. Espero sus opiniones.


Captulo 11 red de mentiras
Ests lista? pregunt Haruka, volvindose hacia Serena.
Y ella despert, volviendo a la realidad. Hasta ese momento, haba estado sumida
en un pozo lleno de dudas e incgnitas. Por primera vez, estaba arrepentida.
Nunca debera haber contestado ese mensaje. Ahora se encontraba vulnerable
ante el peligro. Aunque Seiya y Haruka dieran lo mejor de s mismos, saber que
Darien no estara cerca de ella, le atormentaba. La rubia asinti ante la atenta
mirada de los dos Inspectores.
Todo va a salir bien. Tranquila dijo Haruka volviendo de nuevo su vista hacia la
carretera.
Era mentira. Serena no lo conoca, pero no haca falta tener un Mster para darse
cuenta que cuando el Inspector Tenou no estaba convencido de algo, desviaba su
mirada hacia otro lugar. Haba hecho exactamente lo mismo el da del tiroteo en su
apartamento. La misma desviacin de mirada, la misma expresin, el mismo
resultado. Un autentico altercado para la seguridad de Serena.
Tienes claro el plan? pregunt Seiya, algo impaciente. Serena lo observ por
unos segundos. El joven se palpaba la nuca esperando una respuesta.
Si.
Bien.
Sin mediar palabra, los tres se bajaron del auto y caminaron hacia el Pub Cristal.
Serena, busc con la mirada el todoterreno de Darien, pero no lo encontr. Quizs
estuvieran situados en un sitio, alejado del radio de influencia de Diamante.
Disimuladamente, comenz a apretar la nueva alianza que luca en su mano
izquierda.
Darien fumaba compulsivamente de una cajetilla recin comprada en un bar que
haca esquina. Haba insistido en bajarse, pues necesitaba respirar. Su amigo
Andrew lo haba acompaado en silencio, y ahora asista a un espectculo
dantesco y poco habitual en Darien. Encogido y con el gesto lleno de
preocupacin, daba vueltas en crculo mientras aspiraba fuerte del humo, calada
tras calada.
Quieres hablar? pregunt Andrew, paciente.
Darien contest con un gruido, y sigui movindose sin parar. Esta vez, mirando

el reloj de manera compulsiva. La hora se acercaba y todava no tenan noticias de


Seiya o Haruka. Estara Serena bien? La habran dejado sola o por el contrario
se estaran ocupando de ella?
Sabes? No entiendo que le pasa a Taiki. Esta misin no est hecha para Seiya y
Haruka. No tienen la experiencia necesaria-gru Darien para s mismo.
Y que tiene esta misin que la hace distinta a las dems? pregunt Andrew con
un deje de irona.
Darien le mir. Era verdad. Esta misin no tena nada de especial. l volvi a
aspirar del cigarrillo, y tamborile su pie derecho en el hmedo asfalto.
No crees que deberas tomarte unas vacaciones? pregunt Andrew
acercndose hacia l.
No.
Cundo fue la ltima vez que hablaste con Michiru? pregunt su amigo de
nuevo.
Darien silenci. Como decir que desde que se haba traslado con Serena, lejos de
Gangstang Zero, no haba vuelto a establecer contacto con su esposa. Haba
pasado alguna vez, de camino a la Central, por delante de su galera, y la haba
visto como siempre. Enfundada en sus trajes de empresaria agresiva, con sus
gafas de lectura, examinando el material de sus clientes. Pero algo dentro de l no
le impulsaba a entrar para abrazarla y besarla. Algo haba cambiado en su interior,
y no poda decir el que, ni cmo, ni cundo.
Creo que me estoy volviendo loco-susurr Darien ante la atenta mirada de
Andrew.
Como amigo te aconsejo que te alejes de ella. Estar ms tiempo a su lado no te va
a traer nada bueno.
Es que no puedo.
Pues tendrs que obligarte, Darien. Vas a echar a perder tu matrimonio por ella?
Darien tir el cigarrillo al asfalto y no dijo nada. Andrew estaba sorprendido. Su
amigo Darien era un tipo reflexivo y nada impulsivo. Desde que lo conoca, jams
le haba visto tomar una decisin equivocada, pero Andrew sospechaba que en
este momento, estaba a punto de tomar una mala decisin.
Mira, Darien. Te entiendo vale? No te juzgo. Quien no ha pensado alguna vez en

acostarse con una jovencita y liberarse del yugo de la monotona


Por qu hablas como si ella fuese un pasatiempo para m? pregunt Darien
furioso.
Porque lo es, Darien. Crees que no, pero lo es. Mira, ella es guapa, muy atractiva,
seguramente es buena en la cama, y tu solo ests confundido.
Quizs nunca deb casarme con Michiru. No estaba enamorado de ella, pero
necesitaba estabilidad
Una estabilidad que no encontrars con Serena. Lo sabes. Esa chica es carne de
can y en cuanto todo esto termine, volver a hacer de las suyas. Serena est
destinada a volver a ese agujero. Vas a colgar tu placa y dejarlo todo por ella?
Darien silenci. Estaba claro que era una incongruencia. Un federal no podra
mantener una relacin con una delincuente, que adems, no prevea dejar esa
vida una vez terminado el caso. Quizs un hombre de a pie, pero un federal,
jams.
Supona que no. Si quieres acostarte una vez ms con ella a modo de despedida,
hazlo, y despus abandona el caso. Que te cubra Haruka o Seiya, ellos estn
solteros, y no tienen que rendir cuentas a nadie.
Andrew golpeo el hombro de su amigo en seal de apoyo y volvi a la furgoneta.
Darien buf mirando al cielo. Odiaba que Andrew hablara de Serena como si fuera
un objeto, como si l mismo la estuviese utilizando, cuando la realidad, es que no
saba porque, pero cada vez que estaba con esa rubia maliciosa, estaba completo
y feliz.
Serena estaba dentro del Pub Cristal. El propio emplazamiento era inmenso y
pareca no tener final. Multitud de pistas de baile a distintos niveles, configuraban
un lugar estrambtico y lleno de strippers sin glamour que bailaban en jaulas
metlicas colgadas a varios metros del suelo. La msica, altsima, resonaba en su
cabeza a medida que se adentraba dentro del local. Cmo iba a encontrarla
Diamante, entre tanta gente? Adems Seiya y Haruka, no se despegaban de ella.
As sera imposible reunirse con l.
Oigan, no creen que deberan mantener un poco la distancia dijo Serena,
mientras Seiya la miraba con cara de no entender.
Qu dices? pregunt Haruka pegndose a su rostro.
Creo que deberan dejarme un poco de espacio. Si Diamante me ve con ustedes,
no se acercar.

Tan solo seguimos rdenes se quej Seiya, algo malhumorado.


De quin?
De Shields.
Por supuesto. Darien jams la habra dejado sola en ese local. Pero era su
oportunidad. Ya estaba aqu, arreglada, armada y preparada para tener una charla
con su mayor enemigo. No iba a permitir que los miedos de Darien impidieran un
reencuentro con esa alimaa.
Pero Darien no se tiene porqu enterar. Al menos, de momento.
Preciosa, no insistas. No vamos a separarnos de tu lado. Sigue andando.
Seiya golpe el trasero de Serena ante la incredulidad de esta. Le acababa de dar
una palmada en el trasero como si fuera una posesin de l. Si no fuese porque
llamara mucho la atencin, se girara para encajar un puetazo en su preciosa
cara de modelo.
Llegaron a una barra, donde una morena y una rubia hablaban animadamente.
Esta poda ser la oportunidad de Serena. Si las chicas se fijaban en ellos, estaran
lo suficientemente distrados, como para que Diamante se acercara a ella. Los
hombres se posaron en la barra, y ella se sent a la espera de novedades.
La discoteca no estaba demasiado llena. Era imposible que alguien se acercara a
ella sin levantar las sospechas de sus dos perros guardianes. Frustrada, decidi
tomarse una copa. No pasaron ni cinco minutos, cuando descubri que los
hombres podan ser muy dbiles, en especial, Seiya.
Ya estaba demasiado ocupado hablando con las dos muchachas, que le sonrean
y se mordan los labios de forma compulsiva. Sin embargo, Haruka se mantena
esttico en la barra, vigilando el horizonte.
Tranquilzate, Haruka. Todo va a salir bien, no? le dijo ella irnica al odo.
Haruka le envo una mirada cargada de rencor y volvi a recuperar su pose
habitual. As, apoyado en la barra, con el traje grisceo, pareca mucho ms
atractivo y varonil que la primera vez que lo haba visto. Sin embargo, le
sorprendi su falta de ganas de filtrar con las jvenes, que lo miraban
descaradamente.
Si quieres hablar con alguien, por mi no hay problema. Estar bien dijo Serena,
sorbiendo de su copa, y mirndolo de reojo.

No me apetece, pero gracias por la consideracin.


Serena lo mir. Tena un perfil casi aristocrtico. El pelo rebelde se le
arremolinaba en la frente, y sus ojos verdes, brillaban todava ms con el impacto
de las luces.
Qu raro eres
Por qu?- pregunt el joven rubio con gesto serio
No s. Cualquier chico de tu edad estara conociendo a alguna jovencita. Hay
muchas mujeres mirndote, pero t pareces obviarlas.
Quizs sea exactamente lo que hago.
A qu te refieres? Ests ignorndolas a propsito? volvi a atacar la rubia.
Eso creo
Por qu?
Demasiadas preguntas para responder, pequea dijo acariciando su cabeza de
manera amigable.
Serena se sinti extraa. Haruka pareca esconder algo. Mir a sus manos, pero
no observ alianza de casado. Quizs tuviera una novia, pero mientras haban
hablado en su apartamento, Haruka no haba hecho mencin de ninguna relacin.
De quien si haba hablado, y mucho era de Michiru, la esposa de Darien. Serena
record que haba dispuesto dejar ese tema en la cola de cosas que investigar,
hasta que se desencadenaron el resto de sucesos. Quizs fuera el momento d
retomar esa investigacin.
Vengo ahora. No te muevas de aqu, o Shields nos cortar las pelotas Haruka
dirigi su mirada hacia Seiya y despus se march.
Serena observ a Seiya. Pareca estar pasndosela muy bien, as que si ella iba a
dar un vistazo por la discoteca, no pasara nada. Estara de vuelta antes de que
Haruka llegara y as Darien no podra amputar ningn miembro a sus compaeros.
Discretamente, consigui bajarse del taburete, y comenz a caminar por las
estancias, poniendo mucha atencin en las personas del lugar.
En cada hombre alto y de aspecto agresivo, le pareca ver una amenaza. Qu
aspecto tendra Diamante? Ella se lo imaginaba alto, corpulento, con gesto duro,
seguramente tatuado y con aspecto peligroso. Sin embargo, era una persona muy

inteligente. Tanto, que el FBI no haba podido localizarlo desde que empezara a
hacer de las suyas.
Darien miraba el reloj impaciente en su furgoneta. Haba pasado cerca de media
hora, y no tena noticias de ninguno de sus compaeros. La incertidumbre de lo
que estara pasando fuera, lo estaba consumiendo por dentro. A Taiki pareca
importarle ms bien poco lo que sucediera. Mientras los Red Bulls fueran
ganando, todo andara bien.
Lita quiere hacer una cena por mi cumpleaos en un par de semanas. Espero que
asistis con un buen regalo-coment Andrew, mordiendo un bocadillo.
Qu? pregunt Darien, distrado.
Joder, Shields. Lita, cumpleaos y cena. La semana que viene.
Ah. S, claro.
Vendrs con Michiru, no?
Darien no dijo nada. Pero mir su mano izquierda. Haba pasado desapercibido
para todos sus compaeros, pero haca das que ya no portaba la alianza de su
matrimonio con ella. Ese anillo de platino, haba sido sustituido por otra de oro
puro, que ahora corresponda a una especie de contrato con Serena.
Estos cabrones de Red Bulls. Van hacerme perder mi preciado dinero gru
Taiki por detrs de ellos.
Cunto apostaste esta vez, jefe? pregunt Andrew, observando el marcador en
la pantalla.
200 dlares. Estaba seguro de que ganaran. Deb hacerle caso a Amy.
Serena caminaba por una de las pistas, cuando not una mano fra rodeando su
brazo. Asustada, se dio la vuelta rpidamente. Descubri a un tipo muy alto, que la
miraba con cara de pocos amigos.
Serena Tsukino? ella asinti, temblorosa Sgueme, y no hagas nada raro.
Ella obedeci. Ahora lo recordaba. Diamante le haba dicho que se pondra en
contacto con ella, y que no intentar buscarlo. El joven la guo hacia una salida de
emergencia, y entonces record al pobre de Haruka y al inconsciente de Seiya:
Darien iba a matarlos.
El hombre alto y corpulento, que llevaba sujeto su cabello en una coleta e iba

vestido con un traje de Armani, la guo hacia una puerta que daba salida al recinto
a travs de un pasillo, por uno de los laterales de la discoteca.
Al fondo de ese pasillo. Te estn esperando.
El hombre corpulento no dijo nada ms. Se dio la vuelta y comenz a caminar.
Pero mientras lo haca, trato de memorizar cada rasgo del joven que la haba
interceptado. Si tuviera que ofrecer una descripcin pormenorizada de todos los
detalles del hombre, no se le escapara ni uno. Moreno con el cabello recogido en
una coleta tirante, piel plida, una cicatriz en su mejilla derecha, nariz aguilea,
dientes superiores ligeramente separados. Si, podra volver a reconocerlo entre un
milln de personas.
El pequeo pasillo que llevaba a una habitacin custodiada por dos hombres de
traje negro, confunda el sonido de sus pasos con la respiracin agitada. Ni en la
mejor pelcula de James Bond pens que le sucedera algo as. Intentando
tranquilizarse, palp su pecho. El corazn le iba a mil por hora. Haba llegado el
momento de enfrentarse a la verdad.
Los hombres de traje negro la miraron por encima de sus gafas tornasoladas.
Despus de mirarse un par de veces, uno de ellos palp su odo derecho y
confirm la llegada de la joven. Pasaron unos segundos, hasta que Serena fue
invitada a adentrarse en la habitacin.
Oscura y fra. Esa fue la primera reaccin de Serena. A penas estaba iluminada,
aunque en el centro de ella, poda distinguirse una mesa acristalada que
terminaba por oscurecer su transparencia, conforme avanzaba a lo largo.
La sala estaba totalmente desocupada. El sonido de sus zapatos de tacn
teclearon sobre los azulejos de mrmol gris del suelo. Haca tiempo que no
recordaba una estancia tan silenciosa. Casi tanto, que tan solo poda escuchar el
sonido de su corazn desbocado.
Ponte cmoda.
Una voz. Una voz rasgada, masculina y agresiva. Una voz enmascarada en un
fino acento irlands. De una delicadeza extrema, pero a la vez, capaz de hacer
temblar al ms raso de los soldados de cualquier ejercito. Serena pestae y
obedeci. Se dirigi a una silla tapizada en rojo burdeos, y esper paciente.
Poco a poco, sus ojos fueron habitundose a la nueva oscuridad que se cerna
sobre ella, y pudo distinguir una sombra al final de la mesa, apoyado sobre un
codo, en la silla de terciopelo.
Supongo que estars asustada el sonido de la respiracin del hombre, tens a

Serena, que cada vez se senta ms pequea en aquella enorme estancia. Y


haces bien en estarlo.
Como un acto reflejo, Serena acerc su mano a la petaca donde llevaba activado
su micrfono. Si pulsaba dos veces, los chicos iran a buscarla. Su localizador,
implantado en uno de los zapatos, dara su posicin en menos de dos segundos.
Ni lo intentes, preciosa. Desde que has entrado aqu, los inhibidores han dejado
bloqueada tu seal.
Una risa cansada acompa las ltimas palabras del desconocido. Como no.
Diamante era un tipo inteligente y se haba cubierto muy bien las espaldas. Estaba
claro que una persona que colaboraba con el FBI jams acudira sola a un sitio
como aquel. Al menos si estuviera en su sano juicio.
Eso es. Quieta y tranquilita. Se te ve muy hermosa de rojo.
Quiero verte.
Serena sac las palabras de donde pudo. Quera verlo? Seguramente no.
Quera estar all ahora mismo? Tampoco. Pero su falta de mesura y paciencia la
haba llevado justo a ese punto, ya no poda echarse atrs, aunque quisiese.
Est bien.
De un golpe se encendieron todas las luces de la habitacin. La lgubre estancia
pas a convertirse en un lugar ms iluminado, aunque no lo suficiente como para
denominarlo brillante. Aun as, Serena cerr momentneamente los ojos para
acostumbrar sus pupilas a la nueva fuente de luz que se cerna sobre ella.
En cuanto los abri, observ la figura elegante de un hombre muy varonil. Su traje
color gris perla, resaltaba la palidez de su piel. Sus ojos eran de un color jams
visto, peculiar y trascendentes, profundos y casi matadores. Su cabello platinado,
caa con gracia por sus hombros. Sus dedos eran largos y delgados, propios de
alguien de alta cuna, de un pianista o quizs, pintor.
Diamante era guapo. Muy guapo. Y no solo eso. Era elegante, muy inteligente y
hasta casi arrebatador. En ese instante Serena tuvo miedo. Esperaba encontrarse
un tipo rudo y sin escrpulos, carente de educacin. Pero la vida le haba dado un
revs, y le haba hecho encontrarse frente a frente con la orna de su zapato.
No te esperabas alguien como yo?
Serena maldijo. Adems de todas sus cualidades, Diamante pareca leer el
pensamiento de sus adversarios. Aun as, mantuvo una expresin fra y carente de

emociones, a la espera de que el hombre que tena en frente reanudara la


conversacin.
Supongo que no. Nadie espera que Diamante sea alguien como yo. Supongo que
esos descerebrados del FBI piensan que todo en la vida es msculo y poco
intelecto. Les conozco bien. Y t tambin, verdad Serena?
Serena le mir a los ojos. El fuego en la mirada de Diamante la dej confundida.
No me mires as. Se todo sobre ti. Nadie mete las narices en mis asuntos sin que
yo lo haya investigado a fondo. Vamos a ver que tenemos por aqu.
Diamante sac un papel de su bolsillo interior. Estaba doblado y Diamante se
ocup su tiempo estirndolo sobre la mesa.
La pequea Serena Tsukino, en realidad se llama Usagi Tsukino. Naci un buen
30 de junio de 1988, en Tokio, Japn. Su padre, el gran General Kenji Tsukino fue
un buen combatiente para Estados Unidos, y su madre, Ikuko Tsukino, viva en pro
de las rdenes de su marido. Con el tiempo, Kenji Tsukino tuvo que abandonar el
ejrcito y volver a la vida hogarea con su familia. Pero eso no le agradaba
Verdad, Serena?
Cllate-gru Serena.
Kenji comenz a exigirle demasiado a su hijita. La instruy en el arte de la guerra.
Es por eso que ese tal Darien Shields no ha tenido que invertir mucho de su
tiempo ensendote como montar y desmontar la Glock que llevas ahora mismo
escondida en tu cadera.
Serena apret la mandbula. Ese hombre saba demasiado. Ahora mismo podra
sacar su pistola y asestarle el tiro definitivo. Adis a Diamante. Pero haba algo en
su interior que la tena conectada de un modo extrao a l.
As que cuando la pequea hija prdiga se aburri de que sus papas le dijeran lo
que tena que hacer, comenz con sus fechoras. Robar coches y algunas tiendas
del barrio no eran nada para ella, era la perfecta llamada de atencin para que
Kenji hiciera caso a la hija desvalida que reclamaba atencin. Qu pena que
falleci sin que le pudieras decir adis.
Cllate. No tienes derecho
T eres la que no tienes derecho a decir una sola palabra. Ests en mi casa. Mi
casa, mis normas. Mantn tu boca cerrada mientras yo hable.
Serena respir y cerr los ojos. Sus secretos familiares haban permanecido sobre

llave mucho tiempo, y as haba querido mantenerlos. Solo haba abierto un poco
de su vida a Darien, y quera que se siguiera siendo as.
El da que tu padre muri, la pobre Ikuko llam desesperadamente a su hija Usagi.
Pero jams la localiz. Su hija estaba demasiado ocupada emborrachndose en
sus fiestas de hermandad, y estudiando una carrera que nadie de su familia
aprobaba. El entierro de Kenji fue fro y lluvioso. La pobre Ikuko termin
quitndose la vida en la cama donde aos atrs haba dormido su querida hija.
Pero, ni por aquel entonces, la hija prdiga volvi a su hogar. Qu pas, Serena?
Qu te atormentaba?
Como sabes-susurr ella sollozando.
Shhh, no llores, querida. Sabes una cosa? Diamante guard la hoja en uno de
sus bolsillos y se levant de la silla para acercarse a la joven. T, pequea Usagi,
eres como yo. Nos parecemos ms de lo que crees.
Yo no he matado a nadie gru la rubia sin retirar la mirada de su captor.
Ests segura de eso? Pues creo que tu madre se quit la vida por que su hija era
una inconsciente.
Serena no poda ms. Se levant de la silla como un resorte y le propin un golpe
a Diamante en su mejilla. El hombre se dej golpear, despus se palp la
calentura, y lentamente volvi su rostro a la joven que la miraba con ojos vidriosos.
Esto es lo que me tiene loco de ti. Tu personalidad. Y supongo que eso es lo que
hace que ese federal duerma todas las noches en tu alcoba. Darien Shields,
casado, mgicamente contigo, hace un mes. No hubo testigos, ni celebracin, ni
noticia en las pginas de sociedad. Lo que si hubo fueron fotos de su enlace con
Michiru. Su verdadera esposa.
Sabes perfectamente porque tengo que vivir con otra persona. T fuiste a por m
aquel da en mi apartamento.
Un aviso para las entrometidas. Por muy bellas que sean no puedo dejar que se
inmiscuyan en mis cosas. Entiendes? Aunque no puedo evitar sentir placer al ver
la hermosa cicatriz que he dejado en tu hombro.
Qu? Diamante le haba disparado aquella noche en su dormitorio? Las ganas
de Serena de golpearlo retornaron a ella con ms fuerza y preparada para
propinarle un derechazo, fue frenada con todas las fuerzas del hombre que tena
enfrente.
Ni lo intentes. Te dir lo que vamos a hacer. Yo estar vigilando tus pasos. Y t

hars lo que yo diga.


Por qu crees que voy a obedecerte, bastardo?
Diamante la mir lleno de furia. Fuera de control, la agarr del mentn y la oblig a
mirarle a los ojos. Serena senta hundirse en las profundidades de la ms absoluta
maldad.
Porque si no lo haces, Michiru Kaioh, la esposa embarazada de ese federal, ser
torturada y asesinada de la forma ms cruel que puedas imaginarte.
Embarazada? repiti Serena oyendo su voz como un eco.
Michiru, la esposa de Darien estaba embarazada. De Darien. Un hijo, fruto del
amor de Darien y su esposa. Eran una familia. En esa ecuacin haba un elemento
que sobraba, y esa era Serena.
Si, querida. Est embarazada y feliz. Ilusionada con su nuevo retoo. Sera una
lstima que algo le pasara.
Djala, ella no tiene nada que ver con todo esto.
Entonces quiero pensar que vas acabar por hacer lo que yo diga No es as?
Serena trag saliva, y asinti, aun siendo sujetada por Diamante, que poco a poco,
fue relajando la tensin de su mano, para llevarla hacia el cuello de Serena. El
platinado, pareca estar perdido en las venas del cuello de Serena, que palpitaban
con frenes.
Esto es lo que vamos hacer. Volvers a casa con ese federal y le dirs que lo
quieres fuera del caso. Y procura que l te obedezca si no quieres que haya
consecuencias. Te pondrn otro perro vigilante, pero eso no me impedir contactar
contigo cada vez que se me antoje. Siempre en secreto. Porque si no
Diamante no termin la frase y tampoco haca falta. l era una de esas personas
que no necesitaba terminar la oracin para hacer sentir la amenaza en el cuerpo.
Si ella no obedeca, Michiru sufrira las consecuencias. Y Darien jams le
perdonara. Tendra que librarse de l fuese como fuese.
As me gusta-Diamante acarici el cuello de la joven y dej caer su mano hacia
su pecho izquierdo, antes de retirarla. Ahora vete con esos jodidos federales y
mantn la boca cerrada.
Diamante la solt y Serena sinti recorrer de nuevo la sangre por sus venas.
Aturdidas, dio dos pasos hacia atrs antes de darse la vuelta y salir corriendo.

Para cuando quiso darse cuenta, estaba en mitad de la pista de baile, con un
ataque de ansiedad. El aire de la discoteca no le llegaba a los pulmones. Corri
tanto, sin mirar atrs, que no saba en qu momento se haba olvidado de respirar.
Poco a poco, la tensin acumulada se liber en un torrente de emociones, y
comenz a llorar de manera desconsolada.
Hundida y avergonzada, tapndose el rostro con una mano, se dirigi al bao de
mujeres, donde se mantuvo cerca de media hora, encerrada en uno de los
cubiletes. Una larga media hora en la que no par de pensar en el dao que no
paraba de afligir a las personas que realmente se haban preocupado por ella. A
su padre, a su madre, y ahora, si no obedeca, a Darien.
Cuando sali del bao, su aspecto era digno de espectculo. El rmel caa a
chorretones por sus mejillas y el pintalabios, borroso, dejaba una extraa silueta
en su cara. Se mir al espejo, y no reconoci a la joven que la miraba frente a
frente. Quin era esa chica dbil en la que se haba convertido? Como pudo, se
arregl el maquillaje y el cabello, ante la atenta mirada de un par de jvenes que
se atusaban el cabello de manera caprichosa frente a los espejos. Una vez
consider que su aspecto era algo ms digno, sali en busca de sus compaeros.
No les cost encontrarlos. Se mantenan en el mismo siti donde ella los haba
abandonado horas antes. Al verla, Haruka suspir aliviado y se acerc a ella con
los ojos de un padre que pretende proteger a su hija de un mal mayor.
Dnde diablos te metiste, Serena? Por poco nos volvemos locos. Qu sucedi?
pregunt Haruka cruzado de brazos.
Eso. Eres como una pequea culebra. En cuanto te despistas, desapareces entre
la gente.
Vmonos, chicos. Diamante no va a venir.
Cmo lo sabes?
Creo que nos ha tendido una trampa. Ahora mismo estar buscando la manera de
acceder al servidor del FBI, de nuevo- minti Serena.
Haruka y Seiya se miraron buscando una explicacin a la actitud de Serena. Pero
a Haruka haba algo que no le encajaba. Serena haba desaparecido cerca de una
hora, y su rastreador y micrfono haba estado inutilizado durante ese tiempo.
Adems sus ojos enrojecidos denostaban que algo no andaba bien.
Has estado llorando? pregunt Haruka de improviso.
Serena le mir sorprendida. El inspector Haruka era mucho ms listo de lo que ella

haba credo nunca. Intentando no mostrar nada en su rostro, tens su ceo y


neg con la cabeza, indiferente.
Genial!. Acabo de perder una noche estupenda de sbado que podra haber
invertido en conocer a alguien realmente interesante, en vez de hacer de hacer de
niera. Es hora de irse gru Seiya.
Est bien. Es tarde. Diamante no ha dado seales de aparecer. Lo mejor ser irse.
Serena asinti y emprendi el camino hacia la salida de la discoteca. Ahora
mismo, todo se le antojaba molesto. No paraba de pensar en que su cuento de
hadas iba a acabar mucho antes de que empezara. Alguna noche, mientras Darien
dorma profundamente, haba imaginado la posibilidad remota en la que l lo
dejara todo por ella. Por fin tendra alguien a quien cuidar y alguien que la cuidara.
Estaba cansada de hacerse la difcil y dura. Conocer al federal haba descuadrado
todos sus esquemas, y ya se vea incapaz de vivir sin l a su lado.
Jefe, vamos para all. Diamante no ha dado seales de vida-trasmiti Seiya por
su walki mientras caminaban en direccin a la furgoneta policial aparcada en la
anterior manzana.
Recibido.
Taiki dej el walki sobre la mesa y mir a Darien y Andrew. Haba veces que las
palabras no eran necesarias. No haban obtenido lo que esperaban esa noche.
Taiki frunci el ceo, y Darien suspir aliviado.
Esa rata Cunto vamos a esperar para aplastarla y acabar con ella? gru
Taiki dando un puetazo sobre la mesa, donde haca un minuto haba posado el
Walki.
Sin duda descubri que Serena estaba acompaada inquiri Andrew, tratando
de tranquilizarle.
Esa Serena. La culpa es de ella. Seguro que tiene que ver algo en esto. Diamante
la cita, hoy, a esta hora, y no aparece? Hay algo que no encaja.
Darien se mantuvo en silencio. Saba que Serena jams los traicionara. Podra
ser muchas cosas, pero no el chivo expiatorio de alguien que era un peligro para
toda la sociedad. Si Serena y Diamante no se haban visto las caras, ella no tena
la culpa.
Cuando Serena lleg al lugar, Darien baj impaciente de la furgoneta, no sin antes
ser advertido por Andrew.

Darien. El sbado te espero en mi casa. Con Michiru.


Darien no respondi, pero se qued impasible ante el gesto imperturbable de su
amigo, que lo vio abandonar la furgoneta por la puerta trasera como alma que
lleva el diablo. Seiya y Haruka se mantenan distantes, con gesto serio, mientras
observaban a una Serena ms callada de lo habitual, con gran gesto de
preocupacin.
Serena. Ests bien? pregunt Darien, intentando hacer un esfuerzo por no
parecer demasiado efusivo.
Las cosas no han salido como esperbamos contest Seiya, indiferente,
dirigindose a la furgoneta.
Haruka mir a Darien, y despus a Serena. Algo no andaba bien. Pero no sera l
quien abriera la caja de pandora. Ahora mismo tena cosas ms importantes de las
que preocuparse, por lo que sigui el camino de su compaero.
Darien mir a Serena, y frunci el ceo. Se vea hermosa, pero a la vez derrotada.
Sus ojos estaban clavados en el asfalto, y apenas mediaba palabra.
Oye Qu sucede? pregunt Darien confundido, alcanzando a rozar su brazo
con la mano. La joven le respondi retirndose hacia atrs un par de pasos.
Quiero irme a casa.
Darien asinti confundido. Serena acababa de rechazarle de una manera clara y
contundente. El camino de vuelta a casa fue un suplicio para ambos. Darien
condujo sin decir nada, pero dirigiendo su mirada de vez en cuando a la rubia, que
se mantena callada, con los pies sobre el asiento, y totalmente encogida. Darien
odiaba que Serena hiciera eso, pero ahora mismo, no estaban las cosas como
para discutir acerca de la tapicera del auto.
Al llegar a casa, Serena se descalz sin cuidado y comenz a caminar arrastrando
sus pequeos pies hasta la sala. Darien la observaba confundido. No saba muy
bien que estaba sucediendo. Y ver el sufrimiento de una persona, como mero
observador, era algo para lo que no estaba preparado. Frustrado, decidi que se
pondra una copa para acompaar este trance, hasta que Serena se sintiera
preparada para hablar. Ya se estaba dirigiendo al mueble bar, cuando escuch un
sollozo. Un sollozo lo suficientemente bajito, pero claro. Serena estaba
comenzando a llorar.
Serena, Qu sucede? pregunt Darien acercndose a ella, pero no obtuvo
respuesta de la rubia. Serena! Qu ha pasado? dijo agarrndola de los brazos.

No obtuvo respuesta. La rubia se lanz a sus brazos y lo apret con fuerza


mientras llor amargamente. Aunque Darien todava no lo saba, esa sera su
ltima noche juntos.
Captulo 12 esclava de mis palabras pov serena
Los rayos de sol impactando sobre mi rostro me despertaron a las 8 de la maana.
La cabeza pareca darme vueltas como si anoche hubiese combinado una
explosin definitiva de alcohol. Nada ms lejos de la realidad. La nica
combinacin explosiva que haba era mi ltima noche con Darien. No pude
evitarlo. Al llegar a casa, un torrente de emociones me invadi. No quera
separarme de l, pero tendra que hacerlo.
Poco a poco decido incorporarme, y observo la cara relajada de Darien, durmiendo
profundamente. Su brazo rodea mi cintura, y al intentar deshacerme de su abrazo,
grue y se mueve. Por un momento pienso que se va a despertar. Y no quiero que
eso suceda, pues si lo mirara a los ojos, no podra abandonarle.
Despacito, agarro su brazo y lo alejo de mi cuerpo, para levantarme de la cama,
por fin. Camino despacio por la habitacin y al pasar por delante del espejo de la
cmoda me observa. Qu estoy a punto de hacer? Siempre me cre una persona
valiente, pero estoy a punto de asestar la pualada definitiva a la nica persona
que desde hace tiempo, se ha preocupado algo por m.
Despus de asearme, y vestirme de manera pertinente, bajo a la cocina a tomar
algo para asentar el estmago. A penas puedo tomar una cucharada de mi
desayuno favorito. Las ideas no paran de sucederme por la cabeza. Maldito da en
el que Darien apareci por mi puerta. Maldito el da en que entr a formar parte del
FBI. Maldito da en que conoc a Diamante.
Pero de nada vale lamentarme. Tengo dos cosas que hacer antes de que Darien
se despierte. Y no tendr mucho tiempo.
Pido un taxi y me dirijo hacia Seattle. Tengo que enfrentar mi destino. Llevo toda
mi vida huyendo de mi pasado, buscando la manera de pasar desapercibida, pero
ahora es demasiado tarde.
Hace un buen da, seorita. Desea que la lleve por alguna ruta en especial?
pregunt un hombre afroamericano, mostrndome sus dientes sonrientes.
No. La ruta ms rpida contest seca, observando mi alianza.
A las 9 y 32 minutos haba llegado a mi destino. Me qued esttica dentro del auto
observando desde la distancia. No me poda creer que estuviera a punto de hacer
esto. Pero tendra que hacerlo. Necesitaba comprobar que era cierto lo que

Diamante me haba dicho.


Sern 300 $, seorita inquiri el taxista, algo impaciente.
Aqu tiene. Qudese con el cambio.
Sin escuchar las palabras de agradecimiento del hombre, me baj del auto, y
rpido comprob que haba venido demasiado desabrigada para un clima como la
ciudad de Seattle. El suelo todava estaba algo mojado, seguramente de algn
chaparrn de la noche anterior. Camin intentando evitar los charcos ms
grandes, y a la vez, procurando no chocarme con los ejecutivos que caminaban
deprisa con sus gabardinas y maletines.
Y entonces la vi. All estaba. Todava poda reconocerla. Segua casi tan joven
como en las fotos que haba encontrado al principio de mi investigacin. Ella
estaba distrada, sentada sobre un taburete, detrs de un mostrador, observando
su porttil. Seguramente el correo electrnico. Pero verla de lejos no era suficiente.
Tendra que enfrentarla cara a cara. As que entr.
Al escuchar el sonido de las campanillas tintineando, Michiru se gir con gesto
extrao. Quizs no esperara a nadie a estas horas. Ella dio un rpido vistazo a mi
aspecto, e hizo una mueca. Una mueca que dur un par de milisegundos, pero
suficientes, para que yo me diera cuenta de que estaba sorprendida. Despus
adorn su rostro con la sonrisa ms definitiva que haba visto nunca.
Puedo ayudarla? pregunt amable incorporndose del taburete, pero todava
mantenindose tras el mostrador. Pareca algo fra y distante
Quera un cuadro.
Ella me mir, haciendo otra mueca. Enhorabuena Serena, no podras haber dicho
algo ms inteligente que eso. Evidente que quieres un cuadro. Ests en una
galera. Enseguida me lamente, y mord mi labio en busca de su respuesta.
Claro. Qu clase de arte est buscando? volvi a preguntar, mostrndose
expectante y a la defensiva. Qu le sucede?
No s. Algo sincero. Amor a primera vista supongo.
Michiru volvi a sonrer y asinti. Poco a poco se alej del mostrador y camin
hacia m. Y entonces lo supe. No era algo tan llamativo, pero ah estaba. Una
pequea barriguita redondeada, que se insinuaba tras un vestido color turquesa.
No pude evitar quedarme un rato hipnotizada en su vientre, mientras maldeca a
todos los dioses que aquella informacin fuese cierta.

Tenemos una excelente coleccin. Si me acompaa-coment ella intentando


parecer amable e indicndome el camino hacia una de las salas de exposicin.
Quizs esto se ajuste a lo que busca.
Observ el primer cuadro. Era una pintura con una expresin de color atrevida.
Algo realmente escandaloso. Si de verdad quisiera comprar un cuadro, este sera
el elegido. Pero yo necesitaba alargar la conversacin. Necesitaba informacin.
Como fuese.
Me gusta, pero no estoy convencida de si a mi esposo le gustara. El es
algorgido.
Rgido? pregunt extraada Michiru.
Cuadriculado. De mente. Es muy difcil hacerle cambiar de opinin coment
intentando parecer agradable.
Entiendo Michiru asinti, llevndose una mano al vientre. A qu se dedica su
marido?
Es agente del FBI.
Michiru abri mucho los ojos, pero no dijo nada. Estaba sorprendida. Realmente
estara pensando que era una coincidencia. Pero sus ojos me parecan fros y
llenos de algo parecido a resentimiento. No entenda esa actitud. Pero ella se
mostraba como gata en celo, afilando sus uas, lista para el ataque.
Si, se lo que quiere decir. Mi esposo tambin va por ese estilo.
Est casada? pregunt hacindome la inocente.
Si, as es.
Serena asinti y sonro. Sigui observando los cuadros. Se le acababa el tiempo y
no saba que ms hacer para que Michiru le confirmara su embarazo. Quizs esa
tripita fuese asunto de haber cogido unos kilos por el disgusto de ver marchar a su
marido de casa.
Disculpe. Puedo hacerle una pregunta personal? pregunt, girndome hacia
Michiru. Ella me mir sorprendida.
Supongo que s.
Est embarazada? Ver, no he podido evitar ver como se ha llevado la mano al
vientre al hablar de su esposo.

Ah respondi ella, recuperando el semblante. Si. Estamos esperando un hijo.


Bueno, todava no se lo he comunicado, estoy esperando.
Esperando? pregunt, de nuevo.
Bueno, el ahora mismo no est en casa por asuntos de trabajo y no quiero
distraerle.
Asent. La confirmacin que esperaba. Y encima no se lo haba dicho a Darien
para no perjudicarle. Por qu Michiru tena que ser un ngel cado del cielo y yo
Satans? Mirando mi reloj de pulsera, decid que ya era hora de ponerme en
marcha.
Bueno, me ha gustado mucho estos cuadros. Lo consultare con mi esposo.
Muchas gracias por su tiempo.
Muy bien. Ha sido un placer.
Michiru me acompa hacia la puerta y cerr tras de m. Y yo solt todo el aire
contenido en mis pulmones. Esa mujer era un autntico ngel. Hermosa,
inteligente, comprensiva, humanitaria y encima buena esposa. Mierda. Santa
mierda. Darien haba tenido mucha suerte en encontrarla como esposa. Estaba
hecho. Tendra que expulsar a Darien fuera del caso y solo haba una manera de
hacerlo. Tendra que comunicarle mi decisin a Taiki.
Buenos das. Busco al capitn Taiki Kou pregunt a una joven pelirroja que me
miraba con cara de pocos amigos.
Su nombre? recit, algo cansada.
Serena Tsukino.
Ella hizo una mueca, y abandon la parsimonia habitual, para descolgar el telfono
rpidamente. Todo el mundo me conoca en el FBI?
Jefe. Si, lo s. Pero est aqu Serena la joven hizo una pausa. Serena Tsukino
seor.
La pelirroja me mir durante unos segundos y despus colg el telfono.
ltima puerta del pasillo. Te est esperando.
Gracias contest irnicamente.

Camin hacia el despacho de Taiki. Ese hombre no me cae en absoluto, pero


tengo que aguantarle, pues ahora mismo estoy en sus manos. Reconozco el
camino. Ya he estado otra vez aqu. El da en que Darien me detuvo y me llev a
una sala de interrogatorio.
Al observar a la gente que me mira, murmurando, encuentro a Seiya distrado con
un informe, y a lo lejos Haruka al lado de la fotocopiadora, que me sigue con la
mirada. Yo le sonro, pero no obtengo respuesta de l. Qu le pasa?
Hola digo nada ms entrar en el despacho de Taiki.
Cierra la puerta y sintate contest el sin levantar la vista de su mesa.
Yo obedezco y me siento en una de las incmodas sillas de su despacho. Taiki se
toma su tiempo ordenando sus papeles y despus me mira, quitndose
cuidadosamente sus gafas de lectura.
Y a que debo el honor de tu visita? pregunt sarcstico.
Tengo que pedirte algo.
Taiki me mir alzando una ceja. Yo me senta algo incmoda. Notaba que las
manos me sudaban como nunca antes, y no poda detener el tembleque de mi
pierna derecha.
Qu es lo que quieres ahora, pequea sabandija? Un coche? Una moto? El
ordenador del pentgono? recit Taiki, rozando la desidia.
Quiero que saques a Darien del caso.
Taiki, que haba retirado su mirada de m, para centrarse en su ordenador, dej lo
que estaba haciendo en ese preciso instante y me mir. Me mir como si yo fuera
la primera mujer que haba visto nunca. Como si fuera una especie ya extinta en la
tierra.
Cmo dices?
No quiero seguir trabajando con l murmur yo, menos valiente.
Por qu? pregunt Taiki, reclinndose en su asiento.
Bien, Serena. Ahora es cuando deberas contar la verdad. Diamante me est
amenazando, y si no lo alejamos de mi, matar a su esposa recin embarazada.
La familia de Darien habr sido destruida antes de que comenzara. Pero no puedo
decirle eso. No puedo confiar en Taiki. Ambos no nos caemos bien y lo sabemos.

Las cosas se han ido de las manos. Me distrae y no me deja concentrarme en mi


trabajo contest indiferente.
A qu clase de distraccin te refieres? pregunt el, intentando enmascarar la
furia que mostraban sus ojos amatista.
A esa clase de distraccin que te mantiene toda la noche despierta.
Taiki abri la boca y despus la cerr. Despus hizo lo mismo con sus ojos y
frunci el ceo. Su puetazo en la mesa me sobresalt.
Desde cundo? pregunt el, rechinando sus perfectos dientes.
Desde que nos trasladamos a esa horrenda casa que tu nos buscaste.
Joder-susurr Taiki. Serena, Ests segura de que?
Si.
Taiki buf y sigui bramando, ponindose en pie. Yo cerr los ojos evitando dejar
caer unas lgrimas que amenazaban con abandonar mis parpados. Volv a
abrirlos para ver a Taiki totalmente desesperado. Tena ambas manos tapando su
rostro, mientras bramaba toda serie de improperios.
Saba que esto pasara. Siempre sucede. Joder Taiki se llev una mano a su
cabello y se gir hacia el gran ventanal de su espalda.
Aun estamos a tiempo de rectificar. No todo est perdido contest yo, intentando
tranquilizarlo.
Sabe l que ests aqu?
No.
Bien.
Taiki se gir y cogi su telfono. Marc una extensin y espero que le contestaran
mirndome a los ojos, con total repugnancia. Sin duda, me consideraba la causa
del problema. Y puede que de verdad lo fuera.
Localiza a Shields. Lo quiero en mi despacho antes de las 2. Me importa una
mierda. Trelo, aunque sea arrastras.
Taiki colg furioso y me volvi a mirar. Agach la cabeza avergonzada, y dej que

l recuperara la compostura poco a poco.


Esto no puede trascender. Si mis superiores se enteran, nos despedirn a los dos.
Lo entiendes?
Si.
Bien. Eso est bien dijo intentando tranquilizarse.
Taiki volvi a someterme a su silencio dspota, mientras me observa fijamente.
Notaba como si estuviera penetrando hasta el fondo de mi alma. Y eso no me
gustaba. Su mirada no era lasciva, tampoco estaba cargada de deseo, pero si de
un profundo sentimiento de odio.
Qu es lo que va a pasar a partir de ahora? pregunt algo intranquila Ahora es
cuando comienzo a darme cuenta de las consecuencias que podran acarrearle a
Darien.
No lo s. Sinceramente, no esperaba tener que tomar este tipo de decisin. Pens
que todo haba sido aclarado aquel da.
Cundo? pregunt yo confuso.
Antes que tu, hubo alguien que me aviso que esto podra ocurrir. La esposa de
Darien estuvo en mi despacho y ley tu expediente. Despus de verte, solo tardo
cinco minutos en suplicarme que lo sacara del caso.
No poda ser. Michiru me haba visto. Conoca mi rostro. Haba ledo sobre m. Y
yo me haba presentando en su galera como una autentica desconocida. Ahora
entenda sus expresiones y sus muecas de desagrado. Me haba reconocido.
Como pude ser tan imbcil.
Esto me costar mi carrera. T o Diamante vais acabar conmigo gru Taiki.
Durante la siguiente media hora, yo no dije absolutamente nada. Taiki tampoco.
Sigui con su rutina: levantarse del asiento, gruir, mirar la ventana, sentarse. Y
vuelta a empezar. Ambos estbamos esperando la llegada de una persona, y esta
no tardara en hacer el honor con su presencia.
De repente, los pasos frenticos de unas botas comenzaron a resonar por el
pasillo y supe que Darien acababa de llegar. El sonido de la puerta abrindose
como un vendaval, reson en toda la planta. Un Darien sin aliento, cruzaba el
umbral sin esperar la contestacin de Taiki
Jefe, he venido en cuanto-hizo una pausa y me mir con expresin encriptada.

En cuanto recib el aviso.- termin la frase carraspeando y yo desvi la mirada


hacia el hermoso ficus que me miraba con pena.
Toma asiento le pidi Taiki, acomodndose en su silla.
Darien obedeci y se sent a mi izquierda. Me mir con esos ojos que demandan
una explicacin, pero yo decid que lo mejor sera no volver a verme reflejada en
esos preciosos ojos azules. El camino al infierno acababa de comenzar para
ambos.
Sucede algo? pregunt Darien, tomando su habitual tono de autosuficiencia.
Taiki carraspeo, y recoloc unos papeles, tratando de recobrar la compostura.
Aunque no lo conozco lo suficiente, se lo que est pasando por su mente. Est
tratando de escoger las palabras adecuadas para evitar un escndalo.
Vers, Darien. Ha habido un cambio de planes. Taiki y yo tragamos saliva,
expectantes.
Qu clase de cambio? volvi a preguntar Darien, ms autosuficiente.
El tipo de cambio en el que t sales de esta ecuacin. Ests relevado del caso con
efecto inmediato.
Taiki lo mir con una expresin fra y angosta. Sus labios, dibujaban una fina lnea,
y su ceo, estaba tan arrugado como los papeles que ahora apretaba en sus
manos.
Qu? Por qu? pregunt el, perdiendo la compostura.
Serena no volver a trabajar contigo. Volvers a casa, con tu esposa. A partir de
ahora otro agente te cubrir hasta que demos por finalizado el caso.
Darien neg con la cabeza y sonro. Despus una leve carcajada, acompa el
tintineo de su cabeza mientras me miraba con expresin interrogante.
Ya s lo que sucede. Esto es una broma para uno de esos programas de la
televisin. Hizo una pausa y me mir solo podra ser eso.
No es una broma, Shields contest Taiki calmado.
Dime que no es verdad, Serena. Dime que esto es una broma Darien no paraba
de mirarme, ignorando la presencia de Taiki.
Lo siento fue lo nico que me atrev a decir.

Darien se pas una mano por su cabello, recin lavado, y mir a Taiki furioso.
Despus se levant y dio un par de pasos, antes de volverse hacia nosotros.
De que se supone que va todo esto. Todo estaba bien. Estamos avanzando en el
caso. Cul es el problema? bram Darien, furioso, mientras yo trataba de
parecer indiferente al dolor de sus palabras.
El problema es que has perdido el norte. Y la cordura. Ya es hora de que
recuperes ambas cosas. Serena ha confesado toda la verdad. Y djame decirte lo
mucho que me has decepcionado con tu falta de profesionalidad. Podra haberme
esperado eso de cualquiera, incluso de Seiya, pero no de ti, Shields.
Qu le has contado? me pregunt Darien, por primera vez, inquieto.
Me ha contado todo. Estaba incmoda y quera estar concentrada en su trabajo
contest Taiki, haciendo que Darien le dirigiera una mirada cargada de desprecio.
Te has aburrido de mi, Verdad? Por eso quieres sacarme del medio grit
Darien agarrndome del brazo y obligndome a ponerme en pie.
Djame-susurr yo, intentando zafarme de su agarre.
Todo el mundo me lo avis. Me dijeron que no confiara en ti. Diablos. Y yo como
un imbcil creyendo que-silenci al ver mis ojos, inundados de lgrimas.
Olvdalo.
Darien me solt, provocando que me desequilibrara y callera de nuevo en mi silla.
Taiki se levant para impedir que Darien siguiera cavando la tumba profesional
que acababa de comenzar.
Has llevado esto demasiado lejos. Lo mejor ser que te tomes unas vacaciones.
Sabes qu? Quizs tengas razn. Renuncio. Es hora de que vuelva a mi
verdadero hogar. Aqu tienes, seorita Tsukino dijo irnico mientras me
entregaba la alianza de nuestro matrimonio ficticio. Que tengan un buen da.
El portazo de su marcha dio por finalizada la reunin. Taiki suspir y se sent
sobre la silla de piel, agarrando su mentn, mientras miraba a un punto al vacio. Y
yo ya estaba cansada de aguantar el sufrimiento. Mis lgrimas comenzaron a
derramarse por mi rostro, y me dej llevar por el dolor.
Por favor, no llores pidi Taiki, ofrecindome un pauelo de tela con sus iniciales
bordadas. No soporto ver a una mujer llorar.

Lo siento susurr yo, tratando de contenerme.


Has tomado la mejor decisin. Darien tiene su vida y estaba echndola a perder.
T eres muy joven y conocers a alguien que de verdad te haga feliz.
Ojala pudiera borrar todo lo sucedido susurr mas para mi, que para Taiki.
Ojala todos pudiramos hacerlo. Desgraciadamente somos dueos de nuestros
actos y esclavos de nuestras palabras.
Taiki se qued otro rato conmigo, tratando de tranquilizarme. Y por primera vez
sent que me trataba como a una ciudadana normal y no como una delincuente.
Intent consolarme y tranquilizarme, explicndome las ventajas de mi nueva
decisin. Ventajas que yo no consegua ver por ningn lado. No volvera a dormir
con Darien. Ni volvera a verlo con sus pies sobre la mesa, viendo la tele.
Tampoco volvera a oler el aroma de su champ, ni sus sarcasmos al probar la
comida que habamos cocinado.
Ests ms tranquila? me pregunt de nuevo. Y yo asent, sorbiendo los mocos.
Vuelve a casa. Te enviare a una patrulla mientras no haya decidido quien sustituir
a Shields.
Y as lo hice. Volv a tomar un taxi en direccin a mi nuevo domicilio. Este nuevo
taxista, muy generoso, me llev por la ruta ms larga que podra existir, as que la
carrera aumento considerablemente. Estaba tan destrozada, que no me hubiera
importado llegar a pagar 1000 $ con tal de meterme en cama y no salir de all
nunca ms.
Cuando llegu a casa, tras una hora y media de interminable viaje, mi corazn se
paraliz al comprobar que el todoterreno de Darien segua all. Quizs no hubiera
terminado de recoger sus cosas o quizs estuviera esperndome para tener una
ltima conversacin. Por un momento pens en huir. Decirle al taxista que me
trajese por donde habamos venido, pero eso no me ayudara. Si tena que
olvidarme de Darien, habra de enfrentarlo cara a cara.
Al entrar en casa, no lo vi. Lo que si vi fueron todas las maletas hechas esperando
para ser cargadas en el maletero. Avanc lentamente, y entonces nos
encontramos la mirada. El permaneca derrotado, apoyado sobre la mesa con un
brazo mientras balanceaba un vaso de whisky en las rocas. Solo al verme llegar,
sonro levemente, una sonrisa cargada de interrogantesBienvenida a casa mascull clavndome su mirada.
Qu haces aqu? pregunt yo, dndome la vuelta para regresar al saln. La
imagen de Darien derrotado era demasiado para m.

Tranquila. Ya me iba. Tan solo quera verte por ltima vez.


Not que estaba algo ebrio. Tambin que se levantaba y segua mis pasos, por el
ruido inconfundible de sus botas sobre el suelo de madera, que cruja ante su
inmensidad.
Pues ya puedes irte. No hagas esto ms difcil, Darien ped indiferente. En
realidad, supliqu.
Dime porque lo has hecho, Serena. Porque he estado pensando todo la maana
que ha sucedido y no logro encontrar la respuesta. Qu ha sucedido? me
pregunt el, tomando mi brazo para girarme frente a l.
No ha sucedido nada.
No me mientas. Te conozco. Lo veo en tus ojos. Es por Michiru? Por qu sigo
casado? Darien estaba muy nervioso, apretaba mi brazo con tanta fuerza, que
podra haberlo roto en dos.
Sultame. Me haces dao ped yo, intentando zafarme de l y su mirada
abrasadora.
No pienso hacerlo hasta obtener una respuesta. Todo el mundo me aviso. Me dijo
que no confiara en ti, qu haras precisamente esto. Me utilizaras y despus me
dejaras tirado. Me he acostado contigo, joder. Yo tena una vida, y ahora no
puedo sacarte de mi cabeza
Tu mujer est embarazada! grit, cansada de escucharle. El me mir como si
estuviese viendo un fantasma.
Cmo dices? el bronceado de Darien desapareci para dar paso a una palidez
inusual en su piel.
Tu esposa est esperando un bebe. Y tu ni siquiera lo sabes grit yo,
empujndolo para separarlo de mi.
Mientes. Es otra estratagema para quitarme de en medio.
Si no me crees, ve y comprubalo t mismo. Hace cuanto que no la ves, Darien?
Ests a punto de llevarte una buena sorpresa.
Darien se alej de m y se llev una mano a su cabello. Neg con la cabeza y
retrocedi dos pasos, como si no entendiera que lo que yo le estaba gritando
segundos atrs era cierto. Como si su mundo acabara de derrumbarse poco a

poco. Por su reaccin, se que un hijo con Michiru


Cmo lo sabes?
Fui a verla. A la galera.
Qu t hiciste qu? grit acercndose a m. Ests loca? Qu pretendas?
Me debat entre contarle la verdad o mentirle. La mentira puede llegar a ser
dolorosa, y abrir una brecha entre Darien y yo que jams podr cerrarse, pero al
menos, lo alejar de m para siempre.
Iba a contarle lo nuestro. Quera precipitar las cosas. No quera seguir siendo la
tercera en discordia.
Y lo hiciste?
No. En cuanto la vi, no pude. Me fui por donde haba venido.
El silenci. Sus labios que la noche anterior me haban regalado los besos ms
maravillosos del mundo, se escondieron tras una delgada lnea. Su gesto me
indicaba que Darien no estaba en absoluto contento, pero tampoco enfadado.
Quizs decepcin. Carraspeo y entrecerr los ojos. Despus me dirigi una ltima
mirada, y volvi sobre sus pasos hasta la entrada principal.
Yo lo segu, dubitativa. Lo vi coger sus maletas y salir de casa dando un portazo.
Se haba ido para siempre. Lo saba. Darien era de aquel tipo de persona que no
podra perdonar una traicin. Y yo tampoco podra perdonarme por haberme
traicionado a m misma.
Lo vi marcharse en su todoterreno, como alma que llevaba al diablo, mientras los
vecinos de enfrente, miraban confundidos la estela de humo negro y aceite
quemado que haba dejado sobre el asfalto.
Estaba sumida en mi mundo, mirando por la ventana, cuando son el telfono de
casa. Como volviendo en mi misma, me dirig al aparador principal para recoger el
inalmbrico. Seguramente sera Taiki con nuevas noticias.
Diga contest tirndome sobre el sof.
Has sido ms rpida de lo que pensaba dijo una voz ronca tras la lnea.
Me incorpor rpidamente. Esa voz no poda ser de otra persona.
Cmo has conseguido este nmero? pregunt escandalizada.

Por favor-contest el sarcstico. Menuda pregunta.


Suspir y cont hasta diez mentalmente.
Qu quieres? pregunt, intentando reconducir la conversacin.
Te ha costado librarte de l. Ese tipo no se rinde fcilmente.
No tengo ganas de jugar. Qu demonios quieres ahora?
Tranquila, Serena. Tenemos todo el tiempo del mundo. Antes quiero verte.
Asmate por la ventana.
Mi respiracin se par por unos segundos. Hasta donde yo saba, este residencial
era un sitio seguro para m. Ms aun protegida por Darien. Ahora que l ya no
estaba, comenc a sentir el miedo en el cuerpo.
Vamos. No tengo todo el da.
Obedec y regres a la ventana. Observ toda la calle en busca de algo que
llamara mi atencin. Y entonces vi aquel auto negro aparcado a unos metros de mi
casa. Dentro haba una persona, pero no poda distinguirla desde esa distancia.
Ests vigilndome?
Nada me gustara ms. Pero tena que asegurarme de que ese federal se alejara
de ti.
Ya lo hice. No volver a verme. Qu es lo que quieres ahora?
El FBI tiene un disco duro con informacin sobre m. Quiero que lo robes y me lo
traigas. Yo te dar la direccin.
No puedo hacer eso! La informacin del FBI est custodiada por agentes. Y yo ya
tengo antecedentes. No pienso ir a la crcel por ti.
Hubo unos segundos de completo silencio, pero eso no impidi que Diamante
pudiese escuchar mi respiracin agitada. En qu momento me haba metido en
este embrollo? En qu momento pens que sera una buena opcin el trato que
me ofreca el FBI?
La memoria USB est custodiada por el agente Seiya Kou, que hasta donde tengo
entendido, es un mujeriego empedernido. No te ser difcil conseguirlo.

Qu tratas de decirme? pregunt cansada de tanto juego de palabras.


Quiero que pidas que Seiya Kou sea tu nuevo guardaespaldas. Despus quiero
que lo seduzcas y te hagas con todo el material.
No pienso acostarme con alguien para que t te salgas con la tuya. Qu gano yo
con todo esto? volv a inquirir, realmente angustiada de la maldad de Diamante.
Si consigues la memoria USB, desaparecer y no volveris a saber de m. Al
menos t, querida Serena.
Valor la situacin. Seguir viviendo a cambio de cometer la ms alta traicin
conocida hasta ahora, podra causarme la ruina. Puede que me librara de
Diamante para siempre, pero no del FBI. Mi plan de libertad estaba en peligro.
No es suficiente. Necesito librarme del FBI. Quiero borrar mi historial delictivo y
ambos sabemos quin puede hacerlo escuch a Diamante sonrer tras la lnea.
Buena eleccin, cario. Encrgate del USB y yo te dar tu libertad.
No has entendido? No es tan fcil. No puedo decirle a Taiki que me ponga a
Seiya de perro guardin. No es tan fcil.
Entonces encrgate de que sea Seiya quien se ofrezca voluntario. Tienes dos
horas. Te llamar entonces.
Y colg. No me dej responder. Apret el mvil contra mis manos, y observ como
el coche negro que se haba mantenido estacionado a una distancia prudencial, se
incorporaba a la circulacin y se marchaba rpidamente.
Tena dos horas para conseguir que Seiya Kou se ofreciera voluntario para
protegerme. Pero no tena idea de cmo hacerlo. Respir profundamente y acud a
la caja de emergencias. Entre las vendas y las tiritas, encontr un paquete de
cigarrillos a medio empezar. Ese paquete solo lo guardaba para situaciones de
alta urgencia, y esta era una de ellas. Encend el cigarro y not como temblaban
mis manos, mientras trataba de relajarme.
Me sent delante del ordenador y busqu Seiya Kou, en google. Aparecieron
algunas fotos suyas, pero nada a nivel personal que me ayudara a contactarle.
Llamar a Taiki y pedir a Seiya, sera un error, y se negara en rotundo. Estoy casi
segura que planea meter a Haruka en esta casa, y eso no me gusta. El inspector
Haruka tiene un sexto sentido, justo lo que necesito en este preciso instante.
No quera hacerlo, lo juro. No quera tener que utilizarlo, pero con las contraseas
facilitadas por el FBI, acced al expediente de Seiya Kou. Si tardo menos de

quince minutos, puedo saltarme el firewall y evitar levantar sospechas en el control


central. Imprim los datos ms importantes, y volv a cerrar todos los procesos, de
la misma manera que los haba comenzado.
Como haba supuesto, Seiya Kou era un hombre de mediana edad y soltero. Solo
alguien as podra llevar el tipo de vida que llevaba. No sera difcil seducirle,
aunque no estoy segura de cuanto tardara en poder descubrir donde alojaba la
memoria USB.
Junto con toda la informacin, haba un telfono de contacto y una direccin. Mir
por la ventana. El da haba empeorado y no solo metafricamente. Un aguacero
caa de forma amenazante sobre la carretera. Pero Seiya viva relativamente cerca
del complejo residencial. As que podra acercarme a su casa y tratar de
convencerle, si no poda ser por las buenas, tendra que ser por las malas.
Me cambi de ropa, y me maquill ligeramente, solt mi cabello e intent hacer
algo con l, aunque haba cosas que sencillamente eran imposibles. Cog el primer
abrigo que encontr y me dirig hacia la parada de bus ms cercana. Ya haba
gastado demasiado dinero en mis viajes en taxi. Quizs fuese el momento de
comprarme un coche. O una moto.
Tarde media hora en llegar al bloque de apartamentos de Seiya Kou. Dudosa,
pens por ltima vez en si estaba haciendo lo correcto. Podra contarle la verdad a
Darien y el podra protegerme, pero si lo haca, descuidara a su esposa,
embarazada y vulnerable. Me lament de que la situacin se hubiese dado de esa
manera, y me adentr al edificio. Me mir con horror al espejo. El fuerte chubasco
haba hecho estragos en mi pelo, y en mi ropa. Los tres minutos que haba tardado
en desplazarme desde la parada de autobs hasta el portal de Seiya, me haban
servido para coger una buena empapadura.
Puls el botn del ascensor, y observ el pequeo papel con tinta algo
emborronada por la lluvia. Seiya Kou viva en el departamento 28. Volv a mirarme
en el espejo, y negu con la cabeza. Me senta una persona repugnante.
No me cost encontrar su departamento, pero todava me mantuve unos segundos
dudosa antes de timbrar en el apartamento. Una vez que lo hiciese, no habra
vuelta atrs.
Ya voy grit la voz de Seiya tras la puerta y yo respir profundamente. Abri de
un aspavientos y se qued sorprendido al verme all Serena?
Puedo pasar? pregunt inocentemente. El pestaeo un par de veces y baj
durante unos segundos su mirada a mi camiseta, empapada y ahora semi
transparente.

Claro. Pasa.
Se apart del umbral de la puerta y yo me adentre en su departamento. A simple
vista, saltaba a la vista que necesitaba una buena limpieza. Multitud de cajas de
pizza y algunas cervezas se amontonaban por las estancias de un departamento
de corte moderno. Me record a m.
Disculpa el desorden. No esperaba visitas dijo l tras de m, con la voz ronca.
No te preocupes contest distrada, sacndome el abrigo.
Quieres tomar algo? pregunt Seiya agarrando mi abrigo, sin perder la vista de
mi escote.
Tienes cerveza? pregunt clavando mis ojos en l. Seiya asinti. Y yo sonre.
Cuando desapareci por la cocina, borr mi sonrisa del rostro y escurr mi pelo
sobre la moqueta. Estaba realmente empapada, y necesariamente sexy. Eso me
ayudara a conquistar a un inspector ms que reticente a mediar palabra conmigo.
A qu se debe esta visita? Dnde est Shields? pregunt Seiya confundido,
ofrecindome una botelln abierto.
Shields abandon el caso. Seiya se atragant al beber cerveza, y me mir
confuso.
Abandon el caso? volvi a preguntar con una media sonrisa.
El caso es que andan buscndome una nueva niera. Pero yo no quiero que sea
cualquiera, no s si me explico dije mirndole a los ojos, y mordiendo mi labio
inferior.
Ese gesto siempre haba apasionado a los hombres que se topaban por mi
camino. Era tan sencillo como seducir a un nio con un caramelo. Seiya era
bastante primitivo en ese sentido, y supe que no tendra problema en conseguir lo
que quera, en cuanto vi el bulto que asomaba por sus pantalones.
El caso es que necesito ayuda. Estoy convencida de que Taiki quiere cargarme a
Haruka, pero no quiero tenerlo tras de m como un perro guardin todo el da. No
me lo pasara tan bien Sabes?
Y qu puedo hacer yo? Las rdenes del jefe, son rdenes para todos.
Te gustara ser mi niera particular? pregunt maliciosamente, mientras me
apartaba el cabello tras el hombro. Seiya mir hipnotizado el gesto y despus dio

un trago a su cerveza.
No tengo nada mejor que hacer-contest con voz ronca, a la vez que daba un
paso hacia m.
Entonces te ser fcil hacer que Taiki te elija a ti verdad? pregunt yo inocente,
acercndome hacia l.
No es tan sencillo. Eso se decide en una junta de toda la brigada. Pero intentar
mostrarme como la opcin ms acertada.
Es exactamente lo que quera escuchar.
Seiya me mir un momento y despus me quit delicadamente la botella de
cerveza de la mano. Las coloc en una estantera y me mir. De cerca, era mucho
ms atractivo de lo que recordaba, aunque no tanto como Darien. Quizs pudiera
ser una buena opcin para desquitarme y tratar de olvidarle.
Y Darien? pregunt l, muy cerca de mis labios.
Qu sucede con l?
En toda la oficina se rumorea que habis tenido algo. Es un secreto a voces.
Se acab. Fue una noche y no volver a repetirse dije yo, intentando
enmascarar el dolor de mi voz.
Es exactamente lo que quera escuchar y acto seguido me bes.
Captulo 13 una propuesta incmoda
Darien aparc frente a la galera. La noche estaba a punto de caer y el mir el reloj
de pulsera. Las 18:01. Su mujer no tardara en echar el cierre. Era un da fro, que
tras la gran borrasca, haba dejado algo de helada en los coches. Darien se frot
las manos y las peg al calefactor del auto. Aun dentro del todoterreno poda
observar salir su aliento, empaando los cristales.
Tuvo una sensacin rara. Como si todo lo que acababa de suceder hubiese sido
producto de su imaginacin. Al verse de nuevo con su alianza, como si nada
hubiese sucedido, se senta extrao. Vivir con Serena y el caso de Diamante
pareca algo lejano e irreal. Pero la posibilidad de perder de vista a Serena no era
en absoluto irreal, sino que se cerna sobre su vida como una losa pesada. Aun
as, hizo acopio de valenta y sali del auto.
Camino despacio hasta la puerta y entonces la vio. Llevaba el pelo recogido en un

sencillo moo, que sujetaba con un lpiz color marfil. Estaba de espaldas a l,
pendiente de un gran lbum que pareca contener algunas lminas de pintura.
Haca meses que no la vea, y ni tan siquiera saber que ella estaba esperando un
hijo suyo, pudo lograr que su estomago brincara de alegra. Algo haba muerto en
su matrimonio y Darien sospechaba que no sera algo temporal.
Toc el cristal con el puo, dando tres golpes suaves, y Michiru se gir
desconcertada. Al verlo, su expresin se torn amarga. Durante unos segundos,
se qued mirando a la calle, como si hubiese visto un fantasma, pero despus
haba conseguido colocar una hermosa sonrisa, a medida que se acercaba a la
puerta. Darien la conoca. Michiru estaba desconcertada.
Qu haces aqu? pregunt ella, visiblemente contrariada.
Puedo pasar? cuestion el, frotndose las manos. Ella asinti.
Perdona por la brusquedad. No esperaba a nadie a estas horas. Mucho menos a
ti.
Esas ltimas palabras iban cargadas de resentimiento pero ella jams lo
reconocera. Al contrario que Serena, Michiru era incapaz de dar rienda suelta a
sus pensamientos. Su esposa no pareca compartir la incontinente verborrea de su
antigua protegida.
Sucedi algo? pregunt ella extraada, al ver como Darien se quitaba el abrigo
y acomodaba su camiseta.
Es que no puedo venir a verte? Michiru lo mir fijamente, y despus sonro
levemente.
Si. Es solo que hoy ha sido un da raro. Cmo ests?
Bien. Y t?
Por primera vez Darien repar en los gestos de su esposa. Mantena sus manos
entrelazadas alrededor de una pequea protuberancia en su vientre. La prueba
fehaciente de que estaban esperando un hijo.
Veo que las noticias vuelan coment ella, sarcstica, al ver la expresin de l.
Por qu no me lo dijiste? Michiru se encogi de hombros. Pareca distante.
Sabes que hubiese dejado todo en cuanto lo supiera.
No mientas, Darien. Nunca se te ha dado bien. Ests aqu porque ella te lo ha

contado.
Darien trag saliva. No estaba preparado para confrontar una discusin con su
esposa nada ms verla, y mucho menos si esa discusin tena que ver con la
endiablada de Serena Tsukino.
Taiki ha decidido relevarme del caso. Vuelvo a casa.
Por fin alguien ha puesto un poco d cordura a toda esta historia.
Darien respir y cont hasta tres mentalmente.
De cunto ests? pregunt el, volviendo a llevar su vista a la tripa de su
esposa.
Casi 4 meses. No te lo cont porque me enter hace poco. Estaba esperando a
que las cosas se tranquilizasen entre nosotros. Michiru lo mir y por primera vez le
pareci ver algo parecido a una sonrisa en el rostro de Darien. Es una nia.
Una nia? pregunt el, visiblemente entusiasmado.
Si. Est sana y todo va segn lo previsto.
Darien sonro. Siempre haba querido tener hijos cuando su vida fuese ms
estable. En sus noches en misiones especiales, daba vueltas en torno a la idea de
cmo sera su futura esposa y sus hijos. Y cuando se cas con Michiru abandon
ese sueo, momentneamente, para centrarse en su carrera profesional. Pero
ahora, de nuevo, el instinto paternal pareca aflorar al descubrir que pronto tendra
a una pequea hija en sus brazos.
Me alegro. Me alegro mucho contest el saliendo de su trance. Ella asinti y baj
la mirada. Pareca estar pensando algo.
Volvers a verla?
Darien sali de su ensoacin repentina. Esa pregunta haba tardado demasiado
en aparecer, pero era claro sntoma de tormento para su esposa. Darien se senta
contrariado. Estaba triste y feliz. Triste por saber que jams volvera a ver a
Serena. Su mujer esperaba una respuesta, y con cada segundo que pasaba, ms
frunca el ceo, formando multitud de arrugas en su frente.
No lo creo.
No es suficiente contest ella implacable. El abri los ojos y esper. No quiero
que vuelvas acercarte a ella. Jams. Y ahora, llvame a casa.

Michiru se dio la vuelta y coloc los lbumes en su siti. Despus apag el


ordenador y se coloc su abrigo, ante la atenta mirada de su esposo, que la
esperaba en el umbral de la puerta. El camino de vuelta a casa, trajo a Darien de
vuelta al pasado. Michiru no par de hablar en todo el trayecto. Contndole las
novedades y los futuros compradores de nuevas obras de arte. Nada haba
cambiado. l haba esperando encontrarse con una esposa resentida, pero ni
siquiera pareca ser consciente del tiempo que haban pasado sin saber nada el
uno del otro. Y por primera vez, entre las palabras melosas de Michiru, Darien
olvid a Serena.
Al llegar a casa, el calor del hogar le reconfort. Tambin el olor a almendras
dulces de su esposa. Ya casi haba olvidado lo que era llegar a su casa. A su
verdadero hogar. Durante unas semanas haba vivido una fantasa, incluso la
haba llegado a poner al lmite, acostndose con Serena, pero eso tena que
acabar.
Durante esa noche, en la que Michiru durmi tranquila, el no pudo parar de clavar
sus ojos en el techo, pensando. En qu haba convertido su vida? Podran
considerarle un miserable. Si su esposa se llegase a enterar de lo que haba
estado haciendo a escondidas. Su pequea hija estaba en camino, y el tendra
que poner su mejor esfuerzo en que su matrimonio fuese el que un da haba sido,
aunque para ello tuviese que sacrificarse.
Seiya acababa de levantarse. Mir su rostro en el espejo y observ la sombra de
su barba. Si hoy no se afeitaba le dara una apariencia ms ruda. Y cualquier cosa
sera de ayuda para conseguir que el tonto de Taiki lo colocase a l de niera.
Serena era una mujer demasiado visceral. Tena un magnetismo sin igual. Al ver
sus ojos azules tan de cerca, haba reparado por primera vez en lo hermosa que
era. Y ella sera otro trofeo ms en su coleccin de conquistas.
Al llegar a la oficina, todo el mundo pareca alterado. Haba un sonido incesante de
telfonos y gritos de un lado a otro. Un par de muchachas becarias le sonrieron al
pasar, y l las hizo derretir con una sonrisa de autosuficiencia. Como les gustaba a
las mujeres esa sonrisa.
Qu ocurre, Seiya, te ha tocado la lotera y abandonas el barco? pregunt con
humor rooso, Andrew.
No, querido amigo. Pero mi suerte est a punto de cambiar.
Andrew ro y dio otro mordisco a su bollo. Seiya era un tipo muy extrao. En la
brigada era la envidia de muchos, pues se saba que su cama jams amaneca
vaca. Pero Andrew no lo envidiaba, una vida as, podra estar llena de altibajos, y
l no estaba por la labor. Era demasiado feliz con su esposa.

Las cosas estn calentitas, chicos. Se rumorea que han retirado a Shields del
caso. Taiki est insoportable.
Seiya sonro. Enfrentar a Taiki iba a ser difcil, pero nada comparado con
conseguir el corazn de la hermosa e inteligente Serena. Tendra que hacerlo de
manera cuidadosa y sutil, pues ella jams se atrevera a repetir los mismos errores
que con Darien. El haba visto su reaccin al besarla. Ella se haba apartado
ofreciendo una mala excusa y se haba marchado. Y eso no haba hecho otra cosa
que alimentar el hambre de Seiya. Tena sed de venganza.
Ustedes saban algo? pregunt Andrew por encima de sus gafas de lectura.
Quien iba a suponer algo as coment Haruka, entre dientes, que no pareca
muy feliz.
Los murmullos se acrecentaron conforme Darien hizo aparicin en la planta. Todo
el mundo dej lo que tena que hacer para mirar al hombre que haba sido retirado
de un caso. Era un secreto a voces que Taiki lo haba sustituido porque l no
haba sido capaz de mantener la mente fra frente a una jovencita bella y con
cuerpo hecho para el pecado.
Shields salud Haruka, clavando sus ojos en l.
Buenos das. Qu le pasa a la gente? pregunt extraado, al ver que la gente
lo miraba demasiado.
No lo sabes? Eres la comidilla del servicio. Tus secretos de alcoba con esa
Tsukino han trascendido demasiado.
Darien fulmin con la mirada a Haruka, pero este no pareci amedrentarse.
Andrew contemplaba en silencio la situacin. Estaba a punto de darse una pelea
de gallos entre los dos machos del corral, y el no iba a consentir que su amigo,
siguiese cavando su tumba personal y profesional.
Vamos, chicos. Taiki quiere vernos hoy. Ser mejor que acabemos con esto
cuanto antes.
Los nimos se disolvieron, y todos los Inspectores de la brigada se reunieron en la
sala de juntas. A Taiki no le gustaban las reuniones, pues hablar en pblico no se
encontraba entre sus virtudes, pero esa maana, la reunin era imprescindible.
Haba agotado el plazo marcado para asignar un nuevo guardaespaldas a Serena
y l lo tena claro. Haruka ocupara el puesto de Darien, si nada lo impeda.
Buenos das dijo Taiki entrando, y cerrando la puerta tras su secretaria. Supongo

que todos sabemos porque nos hemos reunido tan temprano.


Si. Necesitas ponerle una correa ms fuerte a la perra de Tsukino grit un
compaero, haciendo que varios rieran la gracia del inepto.
El pico cerrado, Suarez
Las risas fueron ahogndose para dar espacio a un tenebroso silencio. Darien
estaba tenso. Las risas de los compaeros en el fondo de la sala ante el
comentario del Subinspector Suarez le haban hervido la sangre. El mismo le
metera la correa por la polla si no cuidaba su lenguaje.
Veamos, por todos es conocido que el Teniente Shields, tuvo que abandonar el
caso por motivos personales.
Y tanto que personales coment otro compaero, algo que le vali la furia de
Darien, al girarse para mirarle.
Tienes algo que decir? pregunt cansado de insinuaciones. El compaero,
todava inexperto neg con la cabeza y silencio. Lo supona.
Seiya observaba el espectculo. Haba contado con que convencer a Taiki sera
difcil, pero con Darien all, la cosa se iba a complicar ms de lo esperado.
Aqu la tienen. Para quienes no la conozcan. Serena Tsukino. Ingeniera
informtica de 23 aos. Primera de su promocin, y muy inteligente. Demasiado.
Tambin es conflictiva. Tiene un carcter temperamental y todos los que hemos
trabajado con ella lo sabemos.
Una foto de Serena adornaba la pared blanca. Darien se recoloc en la silla. Verla
ah, en tamao sper ampliado, con esos ojos azules observndole, como si
mirara a travs de su alma, estaba siendo demasiado para l.
Me ofrezco voluntario dijo Seiya levantndose, provocando que todos a su
alrededor se giraran.
Taiki lo mir, pero no tan efusivamente como Andrew y Darien. Eran claros los
motivos de Seiya para tener vigilada a Serena y ninguno entraba dentro de la
legalidad y la profesionalidad. Andrew saba que Darien saltara de un momento a
otro pues no iba a permitir que l se saliera con la suya.
Kou, sintese. Es demasiado temprano para un Show con usted. Como deca
Lo digo completamente en serio. Me presento voluntario para la misin.

Taiki, que ya tena su mirada en los papeles del atril, volvi a levantar la vista y se
qued mirndole. Qu mosca le haba picado con Serena? Los murmullos
empezaron a llenar la sala y Taiki no pudo evitar fijarse en Darien. Se mantena
serio, con la mano apoyada en el mentn y la mirada perdida. Pareca estar
pensando algo, pero Quin sabe qu?
Sabe lo que implica una misin as? Serena es una mujer demasiado visceral.
Necesitamos a alguien que la mire con cuatro ojos.
Soy el indicado. Nadie ms est dispuesto a hacerlo, salvo yo.
Darien buf. El estara ms que dispuesto a hacerlo, y de hecho, seguira siendo
su guardaespaldas si no fuera porque a la rubia insolente se le haba cruzado el
cable de un da para otro. Andrew pos una mano en su compaero y lo mir
paciente. Darien alz una ceja, y neg con la cabeza.
Desde luego, Kou, usted no es mi primera opcin. Tampoco la segunda.
No me importa. Llevo dos aos en esta brigada y he demostrado con creces mi
profesionalidad.
Qu sucede, Kou? No tienes quien te acompae esta noche en tu alcoba?
coment jocoso el Subinspector Suarez.
Seiya no contest pero se mantuvo erguido y orgulloso de s mismo, con el pecho
abierto, esperando la respuesta de Taiki que se palpaba la nuca, algo nervioso.
Haruka se mantuvo en silencio todo el rato. El mismo se habra postulado como
voluntario y entre l y Seiya, Taiki tendra clara su eleccin, pero por otro lado,
tener cerca a Serena no le apeteca en absoluto. Ella era demasiado avispada, y
no tena ganas de complicarse la vida.
Entonces, si nadie tiene ningn inconveniente- comenz a hablar Taiki.
Vas a mandar a Seiya de perro guardin? Debe de ser una broma termin por
decir Darien, que senta que estaba a punto de explotar.
Todos se giraron y observaron a Taiki, que se mantena tieso, con el ceo
fruncido.
Vamos, Shields, dale un respiro al pobre muchacho. Creo que podra ser una
buena opcin
Una buena opcin? Te dir lo que es una buena opcin. La nica por otro lado.
No deberas haber permitido que ella me apartara del caso bram Darien,
levantndose como un resorte de su asiento...

Shields, modera tu lenguaje y como te diriges a m. Taiki enfureci su mirada y


carraspeo, dando una siniestra pausa. Te aprecio, pero ahora mismo no habla tu
amigo, si no tu superior.
Est bien Darien silenci. Ahora mismo tambin habla tu subordinado. Espero
que no te arrepientas de la decisin que acabas de tomar. Me voy. Tengo cosas
que hacer dijo Darien recogiendo un dossier y marchndose por la puerta.
Pasaron unos minutos hasta que todos se repusieron de lo que acababa de
suceder. A Darien no pareca importarle mostrar lo que senta en cuanto a Serena
se refera.
Bueno, una vez zanjado el tema de Serena Tsukino, prosigamos con el orden del
da. Furuhata, por favor dijo Taiki aflojndose la corbata y sentndose en la silla
de su mesa principal.
Darien estaba que no caba en s. No saba si ponerse a pegar puetazos a la
chimenea de hormign que ahora mismo observaba, o tirarse desde el bordillo de
la azotea. Diablos. Una orden era una orden. Jams le haba perdido el respeto a
un superior de esa manera, y mucho menos a Taiki. Bien es cierto que l haca lo
que se le vena en gana, y Taiki haca un poco la vista gorda, pero con respecto a
Serena, Darien no quera dar puntada sin hilo.
Resignado, sac una cajetilla del bolsillo de su pantaln, y encendi un cigarro. El
cielo estaba nublado y apenas poda verse la luz del sol. Pareca que en cualquier
momento fuese a caer la noche. Darien aspir del humo de su cigarro, y lament
para s.
Qu sucedi, Serena? susurr apoyndose en la barandilla para observar las
avenidas repletas de autos.
Volvi a aspirar. Algo se le estaba escapando. Serena estaba feliz con l hasta la
fatdica noche en la que supuestamente tena que haberse reunido con Diamante.
Pero Diamante ni siquiera haba aparecido. Quin podra querer citar a alguien,
rodeada de federales, y ni siquiera hacer acto de presencia? En los aos que
Darien llevaba trabajando en la brigada de delitos cibernticos nunca haba
presenciado nada as. Pero todo lo que suceda alrededor de Serena era extrao,
como ella.
Es un bonito lugar para expiar pecados coment Andrew a unos pocos pasos de
Darien, que se volvi sorprendido.
Tan solo estaba fumando un cigarro coment despreciativo.

Y supongo que tan solo estabas aconsejando a Taiki en la sala de reuniones hace
unos minutos coment suspicaz Andrew apoyndose de espaldas a la
barandilla.
No empieces a sacar de tus conclusiones precipitadas, porque no tengo ganas de
juegos de palabras gru Darien, dando una ltima calada a su nuevo mejor
amigo: el tabaco.
Mmmm asinti Andrew, intentando esconder una sonrisa.
Qu? pregunt Darien.
Nada
Oh, vamos. Qu demonios pasa?
Nada! volvi a contestar Andrew.
Un da de estos vas a volverme loco de atar. Tiempo al tiempo.
Ni tan poco. Quizs el que te est volviendo de manicomio sea Seiya, el nuevo
protector de nuestra querida informtica.
Darien hizo una mueca cargada de desprecio. Ese fantoche de Seiya. Est bien.
Era un buen polica. Un poco precipitado y demasiado impulsivo, pero al fin y al
cabo, un buen inspector. Pero desgraciadamente, esas cualidades en combinacin
con Serena, podan dan lugar a una mezcla explosiva. Sobre todo si exista la
posibilidad de que esa mezcla se produjese en una cama.
Darien, te conozco lo suficiente para saber que lo que pas en la sala de
reuniones es algo que sale fuera de lo normal. Tu jams has perdido tanto el
talante con Taiki, como con este caso.
Es posible. Pero me molesta que Seiya sea quien vaya a ocupar mi lugar a partir
de ahora. No est suficientemente preparado coment Darien, intentando
parecer eficaz y profesional.
Es increble cmo cambian las cosas verdad? Todava recuerdo tu cara cuando
Seiya te grit: "trela aqu, aun si tienes que hacerlo esposada". Y as apareciste
con esa pequea. Todava recuerdo el brillo divertido de tus ojos al verla
totalmente sometida a ti.
Confieso que disfrut mucho de ese momento coment ms relajado Darien.
Andrew sonro.

Darien se coloc su chaqueta y abroch la cremallera hasta arriba, despus perdi


la mirada en el reflejo de las cristaleras de los rascacielos y sonro, algo
nostlgico.
Michiru est embarazada solt de improviso. Andrew tena una expresin
indescifrable.
Vaya
Exacto.
Acaso no es un bebe deseado?
Hombre, desde luego este no es el mejor momento. Pero no puedo evitar
alegrarme de que por fin vaya a tener una preciosa nia.
Nia? Es una nia? Darien asinti complacido. Mi querida sobrina. Ser la
mujer ms protegida del Estado Darien asinti volviendo su espalda a la puerta
de salida.
Tengo cosas que hacer.
Serena se mantena inquieta en casa. Cundo recibira noticias de Taiki? Esa
patrulla de polica segua aparcada en la puerta, pero apenas poda relacionarse
con nadie. Los vecinos estaban empezando a sospechar que el maravilloso
matrimonio Chiba, no era tan feliz como crean. Ni tampoco usual.
Las horas se hacan interminables. Serena no poda concentrarse en nada ms
que enviar todas sus energas a algn Dios que permitiese que Seiya fuese su
protector. De esa manera, Diamante tendra su disco duro y ella por fin podra
empezar de nuevo. Quizs en otro estado.
Estaba inquieta. Demasiado. Caminando de un lado al otro, cuando el telfono
son. Serena se lanz hacia l, casi dando una doble voltereta y lo cogi ansiosa.
Si. Habla Serena. Hubo silencio. Hola? Taiki?
No
Serena trag duro. Un monoslabo era suficiente para conocer esa voz al otro lado
de la lnea. Esa voz ronca y dura, pero a la vez agradable. No poda estar
pasndole eso.
Qu quieres? gru ella, intentando hacerse la ofendida. Darien no dijo nada.
Voy a colgar.

Espera. Escuch su respiracin agitada. Cmo ests?


Bien Serena se plante si responder con otra pregunta. Y t?
Bien.
Serena rodo los ojos. La estaba llamando para tener esta conversacin? Estaba
sucediendo en serio?
Estoy esperando una llamada importante, as que-Serena vacil, no saba cmo
poner fin a la conversacin telefnica.
Lo s. Ests esperando a que Taiki te de un nuevo juguetito. Yo ya tengo la
respuesta.
El corazn de Serena estaba desbocado. Iba a recibir la noticia ms importante de
su vida en el ltimo ao, de la persona que menos deseaba en ese momento
escuchar. Escuch a Darien sonrerse, y se lo imagino torciendo su boca y
levantando una ceja a modo de arrogancia.
Seiya estaba hoy, como decirlo, especialmente triunfador. Esa es la palabra. Muy
seguro de s mismo. Algo fuera de lo normal. Nadie entendi que el mismo se
ofreciera voluntario para ocupar un puesto que todava me corresponde
Darien, a donde quieres llegar a parar, no tengo todo el da.
Me gustara saber que ha obrado el cambio en l. Has sido indiferente para l,
hasta justo esta maana. Hay algo que no me cuadra Serena, y no tengo ninguna
intencin de dejarlo pasar.
Serena se mordi el labio. Saba que Darien era inteligente, mucho ms que
cualquier polica, y un sexto sentido para la investigacin lo hacan el tipo perfecto
para descifrar enigmas, algo que ella lament.
No vas a decir nada? pregunt el, con un tono de voz glido.
Ya no soy asunto tuyo, Darien. No tengo que contestar a todo lo que me pidas
reacciono ella a tiempo.
Hubo otra pausa, y finalmente escuch a Darien carraspear. Supuso que estara
nervioso y furioso, y agradeci no encontrarse con l frente a frente.
Tienes razn. Ya no eres asunto mo. Suena extrao-Darien sonro y se mordi
la lengua. Si dejara escapar todo lo que en ese momento estaba pensando.

Voy a colgar Darien avis Serena.


Adis.
El no le dio el placer ni la oportunidad de dejarle con la palabra en la boca. Sera la
estocada definitiva a su orgullo de macho herido. Colg el telfono
cuidadosamente y se qued un rato observndolo. El trato frio con Serena le haba
recordado al inicio de su relacin, cuando apenas podan mediar palabra sin tener
un encontronazo.
Shields. Me gustara hablar contigo dijo Seiya, acercndose a la mesa de su
compaero.
Toma asiento respondi Darien, sin muchas ganas, hacindose el ocupado.
Vers, es rpido, pues tengo que partir de inmediato. Taiki me ha dicho que lo ms
recomendable es instalar a Serena en un piso franco, cerca de las oficinas, para
no levantar ms sospechas coment Seiya, analizando la actitud de su superior,
que lo miraba de manera inquisidora.
Supongo-respondi Darien, de nuevo sin ganas.
El caso es que, vers. T has compartido mucho tiempo con Serena y yo, bueno,
no s cmo explicar esto. Es realmente difcil cuando me ests mirando de esta
manera
Al grano, Kou. No tengo todo el maldito da para escuchar tu discurso narcisista.
Seiya congel su rostro en una expresin de sorpresa. Nunca haba tenido una
relacin amistosa con su superior, pero se trataban con cordialidad y respeto.
Darien jams le haba reprendido por ninguna actuacin en las misiones, aunque
ambos supieran de sobra que Seiya se haba pasado de la raya. Pero en este
momento, Darien se mantena en una actitud pasivo-agresiva, que incomodaba
demasiado al Inspector.
Cmo es ella? Quiero conocerla mejor para ganarme su confianza. Quiero que
seamos un buen equipo aclar Seiya al ver la mirada amenazante de Darien.
Por qu no le preguntas a tu hermano? Seguramente pueda ofrecerte un perfil
psicolgico ms acertado contest Darien, sin poder evitar algo de desidia en su
voz.
Bueno, t has trabajado mucho con ella. Incluso se rumorea que habis tenido
algo.

Compaeros de trabajo. Nada ms aclar Darien tajante. Dentro de poco se


sabra en la oficina la noticia del embarazo de Michiru y no le interesaba que ese
tipo de rumores fueran circulando de nuevo por la oficina.
El caso es que, de hombre a hombre, est rebuena. No me haba fijado en ella
hasta que se present en mi propia casa ayer.
Cmo? tartamudeo Darien.
Si, si. Lo que oyes. Se present en mi casa, completamente mojada, y me insisti
en que hiciese lo posible por ser su nuevo cuidador.
Ella te pidi eso? volvi a preguntar Darien, todava ms confundido.
Si. Incluso me insinu cosas. Ya sabes. Es por eso que he cambiado de opinin.
Darien silenci. Si se dejara llevar sera tan sencillo como desenfundar su pistola
del cinturn de seguridad y meterle dos balas a Seiya en su cerebro de mosquito.
Pero eso supondra claras desventajas en su futuro: entrar en la crcel, con
cadena perpeta, no estaba en sus planes.
Serena se haba presentado en casa de Seiya, suplicndole que la acogiera como
protegida. Darien no entenda nada. Siempre crey que llegado el momento,
Haruka sera el elegido.
Te importara si ella y yo?
Si dijo Darien ms rpido de lo que pens. Quiero decir. No deberas. Podras
meterte en un buen lo.
Supongo, pero creo que esa nia me va a volver loco de atar.
Como tu superior directo, debo pedirte que ahora ms que nunca intentes
demostrar la profesionalidad de la que yo carec. Serena es una persona especial.
Le encanta llevarte al lmite, que pierdas el control. Si te lleva a su terreno, estars
perdido.
Seiya lo mir y sonro. Ambos saban que era una recomendacin enmascarando
una orden directa. Si Seiya se acercaba a Serena, las posibilidades de seguir en el
caso, incluso de seguir en la brigada seran mnimas. Porque aunque Seiya era el
hermano predilecto de Taiki, Darien Shields tena demasiado poder en el FBI
como para que su hermano fuera a tomar una decisin equivocada.
Aun as, correra con el riesgo. Si esa Serena era una persona que adoraba llevar

a los hombres a la locura, el mismo ira camino del infierno si poda gozar unas
horas al lado de la pequea rubia.
Serena supo que Taiki no se dignara a llamarla, cuando el coche de polica
encendi las luces en la carretera al ver llegar el todoterreno del Inspector Kou.
Tras unos segundos hablando con ellos, los policas se metieron en su auto y se
marcharon. Serena repar en que Seiya traa una bolsa de deporte negra, algo
holgada, y se diriga con paso enrgico a la puerta. Ella se adelant.
Hola contest ella rpidamente.
Vaya. Estabas esperndome? pregunt el curioso.
No, no. Es solo que estaba algo intranquila termin por resolver.
Ya veo. Tengo una buena y una mala noticia. Cul quieres saber primero?
Las malas. Siempre.
Bueno, voy a ser breve. Nos marchamos de vuelta a Seattle. Tienes una hora para
recoger tus cosas.
Qu? chill ella alterada.
Shields abandon el caso y tus vecinos empiezan a sospechar demasiado. Esto
ya no es seguro para ti. Te llevaremos a un piso franco, cerca de la sucursales,
para tenerte vigilada.
Serena no saba si rer o llorar. Cuando haban llegado obligados a este barrio
residencial sus nicos planes era estar encerrada en casa, en la oscuridad, con lo
poco que quedaba de sus ordenadores. Pero por otro lado, se haba
acostumbrado rpidamente al ambiente vecinal de la zona, y ya se senta como en
casa. Menos aun le gustaba la idea de estar encerrada en una jaula de oro hasta
que el asunto con Diamante se esclareciera.
Tengo la sensacin de que no paris de controlar mi vida-suspir resignada
Serena, al darse cuenta que nada podra impedir su traslado.
Vaya. No vas a negarte? Ni a gritar o encaonarme con tu Glock? contest
sorprendido Seiya.
No soy una asesina a sueldo, Inspector Serena frunci el ceo pensando.
Quizs debera
En cualquier caso, el traslado ha de ser inmediato Serena. Yo mismo te ayudar a

empacar lo necesario.
Serena asinti y se encamin hacia la ventana. Vio a sus vecinos, el matrimonio
Aino, salir de su casa, discutiendo como siempre. Ella iba delante, estupenda con
su melena al viento. Llevaba un vestido color burdeos que destacaba su piel
porcelana. El pobre de Yaten, representante de un grupo de rock muy conocido,
iba por detrs de ella, resignado y cabizbajo. El pobre de Yaten tuvo que hacer
algo que enfadara a la bella Mina, aunque por otra parte, el carcter de la rubia era
muy irascible. Serena sonro. Le hubiera gustado tener una vida as.
Estaba observando detenidamente a su vecina, cuando comprob que ella se
diriga muy decidida hacia su casa. Serena lament a los dioses. Este no era el
mejor momento para una visita.
Mierda. Viene hacia aqu grit Serena saliendo de la ventana.
Quin? contest Seiya acercando su mano a la pistola de su cinturn.
Guarda tus armas, vaquero. Mi vecina Serena rod los ojos y Seiya solt todo el
aire.
Serena se mir al espejo y se coloc un poco el cabello. Tena una pinta
horrorosa, pero su cerebro ya estaba empezando a maquinar una excusa
convincente del porque un nuevo hombre estaba en su casa.
Serena. Cmo ests? pregunt Mina, echando un vistazo al interior de la casa.
Eh, bien. Y t? contest Serena, intentando sonrer, pero manteniendo su
mano cerca del umbral para impedir la entrada de Mina.
Tambin. Bueno, un poco acalorada. Acabo de discutir con el imbcil de mi
marido. Ya sabes, hombres contest Mina, retirndose su cabello. Me gustara
hablar con Darien y contigo, un momento.
Mierda, pens Serena. Piensa algo. Piensa algo.
No va a poder ser en este momento. Est-hizo una pausa y pens rpidamente
en una convencin de medicina. Tardar un par de das en volver.
Oh, vaya.
Serena-alz una voz de hombre desde el interior. Mina abri mucho los ojos y
despus la mir.
Seiya si que saba tener el don de la oportunidad. Serena entrecerr los ojos y

neg con la cabeza. Mina la mir con gesto divertido. Estaba segura de que le
estaba siendo infiel a su marido. Bueno, ni siquiera tena un marido pero en cierta
manera si le estaba siendo poco fiel a Darien, sobretodo, profesionalmente.
Es un amigo de mi marido. Estaba por aqu de paso, y ha parado a tomar un caf
respondi segura Serena.
Serena qu diablos ests-Seiya sali por detrs de la rubia y se qued
petrificado. Mina!
Seiya? Qu demonios haces aqu? respondi alegre Mina, apartando a
Serena de un manotazo del umbral.
Ambos se fundieron en un abrazo. Serena estaba alucinando. Seiya le agarr la
cara y la hizo dar una vuelta completa. Le deca que estaba maravillosa y ella rea
como loca.
Serena, es mi cuada, Mina Aino coment el alegre, agarrndola por el hombro.
Oh.
Qu casualidad, por Dios. As que eres amigo del perfecto matrimonio Chiba eh?
coment Mina, dando un codazo a Seiya.
Eh, si. Si, si. Por supuesto afirm contundente para alivio de Serena.
Entonces mucho mejor. Vena a proponer un plan al matrimonio, pero t tambin
puedes acompaarnos. Tu hermano est insoportable ltimamente.
Qu plan? contest rpidamente Serena, tragando saliva.
Vers, querramos celebrar una cena con la gente ms allegada del barrio. Y
sinceramente, querida, a ti es a la nica que consigo soportar. Y tu marido tiene
ese porte. Quedaras genial en mi lbum de fotos de visitas reseables dijo
divertida Mina, ante la estupefaccin de Serena.
Oh, Mina. Es un honor, pero no va a ser posible intent cortar de raz la loca idea
que su vecina tena en la cabeza.
Por qu? pregunt extraada Mina.
Serena y Darien tienen que marcharse de la zona. Tendrn que volver a Seattle,
por motivos de trabajo respondi Seiya.
Mina la mir y por un momento Serena pareci percibir en los ojos de su vecina

algo de tristeza. Tard en recomponerse, pero cuando lo hizo, mostr su sonrisa


ms definitiva.
Razn de ms para celebrar una cena. Vamos, Serena. No puedes negarte.
Bueno, quizs yo sola. Darien estar ocupado en su convencin contest
Serena algo molesta.
No. Pdele que regrese. Estoy segura que si se lo pides, acceder encantado. Y
Seiya tu tambin estas invitado. Faltara ms. Ahora tengo que irme. Pinsatelo y
ya me dirs algo dijo Mina volvindose hacia su casa. Por cierto.
Si? respondi nerviosa Serena.
Ayer vi una patrulla de polica en tu casa, vigilando la zona. Algn problema?
Vienen conmigo. Ya sabes que soy un Inspector de corte internacional coment
Seiya indiferente.
Oh, si. Una estrella. Como tu querido hermano. En fin. Me tengo que ir. Hablamos
Serena.
Mina se march sobre sus tacones rpidamente, y Serena cerr la puerta
malhumorada. Qu ms poda pasarle ese da?
Y bien? pregunt Seiya detrs de ella, demasiado cerca.
Qu?
Cmo vas a lograr que el Teniente Shields se desplace hasta aqu para su ltimo
cometido? coment divertido Seiya.
No voy a decirle nada. Iremos t y yo y nos sacaremos esa estpida cena de en
medio.
Serena, djame decirte que eso no es nada responsable. Cualquiera va a saber
que algo raro pasa. Habis llegado hace menos de un mes y ya os vais. Y ni
siquiera el galn de Darien va aparecer en una cena hecha expresamente para l?
Serena buf. Saba que Seiya tena razn. Pero que poda hacer ella. Darien haba
regresado a su vida, con su esposa recin embarazada, y ella no iba a levantar el
telfono para comunicarle ese pequeo imprevisto con el que nadie haba
contado. Serena se palp el cuello por la parte de la nuca e hizo un par de
movimientos.

Al menos dame la buena noticia pidi ella deseosa de escuchar lo que quera
escuchar.
Taiki me ha elegido. Ser tu guardaespaldas hasta que termine el caso.
La voz de Seiya se volvi por primera vez ronca y hasta sensual. Serena repar en
su rostro. Se mantena con una mirada muy perturbadora y los labios ligeramente
entreabiertos. Pero por fin algo haba salido bien. Si consegua manejar sus
cartas, recuperara el disco duro de Diamante y ella por fin podra desaparecer.
Captulo 14 cambio de planes
Serena observ ceuda el telfono. Pens que nunca tendra que volver a ver a
Darien, a no ser que fuera estrictamente necesario. Pero de nuevo el destino
haba jugado sus cartas, y por ese motivo, ella se encontraba paralizada, con una
gua telefnica al lado.
Vamos, Serena. chale valor hablaba para si misma, auto convencindose que
sera algo rpido e indoloro.
Serena marc el telfono de Darien, y se acomod en el silln. De repente senta
un fro repentino en sus extremidades. Sonaron unos cuatro tonos y finalmente
contestaron.
Si? una voz de mujer al otro lado de la lnea contest a Serena.
Serena cerr los ojos. Mierda. No haba contado con la posibilidad de que la
esposa de Darien agarrase el telfono. Serena se plante colgar o asumir con la
valenta lo que acababa de suceder.
Serena colg.
Necesitaba un trago para pasar ese trance, pues haba descubierto demasiado
pronto, que no era tan valiente como crea. Se dirigi hacia la alacena y se subi
hacia un taburete. Era tan bajita que los muebles superiores de la cocina se lo
recordaban constantemente. Palpando con la mano encontr la respuesta a sus
problemas. Una botella de Whisky de importacin, robada de aquella fiesta a la
que Darien y ella haban ido, el mismo da que se trasladaron a su nueva casa.
Serena sonro al verla y la observ durante unos segundos. Era bonita. Sin duda,
la guardara en su caja de recuerdos, en cuanto se la hubiese terminado. Hoy
mismo.
Cogi un vaso y lo relleno, tomndoselo de golpe. Saba a rayos, pero se senta
como si tomara una pcima poderosa. Volvi a rellenarse el vaso, y se dirigi de

nuevo al silln de piel.


Volvi a sentarse. Volvi a abrir la gua telefnica. Volvi a marcar. Y espero
mientras repeta su nuevo mantra: tranquilzate.
Si? la misma voz de mujer volvi a contestar. Serena cerr los ojos y trago
duro.
Est Darien?
De parte de quien? volvi a preguntar la mujer.
Serena silabeo un joder silencioso, y cerr los ojos fuertes. Qu poda
contestarle? Hola, soy Serena la zorra que se ha estado acostando con tu marido
hasta ahora. No, de ninguna manera.
Soy una compaera de trabajo termin por resolver ella, orgullosa de su rapidez
mental.
Ya contest ella. Serena hizo una mueca. Ya?
Me pasas con Darien?
El sonido de la comunicacin cortada, sorprendi a Serena. Michiru ya no estaba
al otro lado de la lnea. El sonido del comunicando taladraba su cabeza. Sera
posible que ella le hubiese colgado con tal descaro? No, seguramente se habra
cortado por algn error con la compaa. Volvi a intentarlo.
Si?
Perdona, se ha debido de cortar la llamada y
No se ha cortado contest Michiru con voz grave. No quiero que vuelvas a llamar
aqu. Nunca ms.
Perdn? respondi Serena sorprendida.
S quin eres. Todava recuerdo el tono de tu voz en la galera.
Seora, yo solo quiero hablar con Darien. Es urgente, por favor.
Mira, seorita Tsukino dijo Michiru con rin tintn. Darien no se encuentra en casa
ahora mismo, porque ha salido a comprar una cuna para el bebe que estamos
esperando. Pero aunque estuviera en casa, aun as, jams permitira que volvieras
a hablar con l. Te qued claro?

Serena silenci. Jams pens que Michiru pudiese sacar las garras de esa
manera por su marido, aunque mejor pensado, ahora recordaba el gesto fro y
siniestro de ella, al verla entrar en la galera.
Lo supona. No vuelvas a llamar, por favor. Que tengas un buen da.
Michiru volvi a colgar y Serena se qued estupefacta. Quizs no fuera tan mala
idea acabarse la botella de Whisky, en ese preciso instante.
Michiru colg malhumorada el telfono, y palp su vientre, mientras pensaba en lo
que acababa de hacer. Darien apareci tras el umbral de la puerta.
Quin era?
Eh? se volvi ella sorprendida.
Que quien era quien llam repiti Darien.
Nadie. Se haban equivocado.
Darien se encogi de hombros y volvi al saln. Y ella por fin respiro. No estaba
orgullosa de lo que acababa de hacer, pero claramente, no poda permitir la
presencia de Serena, de nuevo cerca de su marido. Haba cosas que no haca
falta decir con palabras. Y que Serena y Darien haba tenido algo era un hecho
confirmado. Las habladuras llegaban demasiado rpido, y aunque Michiru no
quera tener nada que ver con el FBI, lo cierto es que se enteraba de todas las
noticias, lo quisiese o no.
Darien observaba el partido de baseball, con los pies estirados sobre la mesa.
Pareca estar pensativo, incluso perdido en los detalles de las imgenes.
Est interesante? pregunt ella, tomando asiento a su lado.
Los Starlight pierden, como siempre. Ninguna novedad.
Eso es bueno o malo?
Qu mosca te ha picado con el baseball? A ti no te gusta contest Darien
extraado. Su mujer apoy su cabeza en su pecho.
Tan solo quera saber.
Darien pas un brazo alrededor de ella. Estaba muy irascible con ella. Y lo cierto
es que no poda evitarlo, aunque se sintiera fatal por tratar as a su pobre esposa

embarazada.
Es malo. Sobre todo para Taiki, que habr apostado otra cantidad ingente de
dinero Darien ro socarrn y Michiru suspir.
Ahora mismo Serena estaba furiosa. Cuatro copas de Whisky haban sido ms
que suficientes para mostrarle el camino. La perfecta esposa de Darien era una
resentida. Qu culpa tena ella de que su marido se hubiera fijado en ella?
Serena no encontraba la explicacin al comportamiento de Michiru.
Lo ideal hubiese sido presentarse en su casa y armar un espectculo. Pero tena
demasiada pereza y pocas ganas de gastar dinero en un taxi de vuelta a Seattle,
as que se conform con lo que mejor saba hacer. Hackear el ordenador de
Darien.
Tan solo tena que esperar a que l se conectara a la red y entonces le mandara
un mensaje. El se enfadara y mucho. Pero tendra que aguantarse. Su mujer
haba provocado que Serena se tomara las cosas tan en serio.
Y as espero, medio adormilada, hasta que a las 00:35 su ordenador abri un
nuevo proceso. Darien se acababa de conectar a su correo del FBI, y de paso,
haba abierto un par de pginas sobre noticias deportivas. Serena rod los ojos.
Hombres.
Estoy en problemas escribi ella en una ventana.
Darien navegaba por su web favorita de deportes. Haba comprobado el correo del
FBI y no tena ninguna novedad. Ni siquiera de Taiki, arrepintindose de su
decisin. Estaba concentrado en leer la crnica del da, cuando una ventana con
un mensaje apareci en la pantalla de su ordenador.
Qu demonios- l se acerc a la pantalla y frunci el ceo. Quin eres?
Ya sabes quin soy. No puedo escribrtelo por aqu.
Darien se acomod en la silla y observ la pantalla. No poda ser cierto. No poda
creer que Serena estuviese infiltrndose en su ordenador, sin su permiso. Al
menos tena todo el porno encriptado. No tena de que avergonzarse.
Qu sucede? escribi el, esperando la respuesta de ella.
Necesito hablar contigo. Por telfono. Llmame.
No tengo tu telfono.

Busca la manera de conseguirlo. Sabes cmo.


Serena cerr el proceso y la ventana desapareci de su ordenador. Darien se
pas la lengua por el labio inferior. Lo que acaba de pasar era algo inaudito y
sobrecogedor. Nunca haba hackeado en directo. Rpidamente se levant en
busca de un dossier. Todava guardaba los papeles de alquiler de la casa. Y con
ellos, el nmero de telfono.
Serena cerr el proceso con Darien, pero decidi no salir de su ordenador todava.
Si se lo propusiera podra ejecutar aquel plan alocado que se haba depositado en
un rinconcito de su cabeza. Aquel que versaba sobre reventarle el ordenador.
Literalmente.
Serena sonro. Hara tiempo metiendo las narices donde no la llamaban. Pens en
donde podra alojar Darien algo realmente escabroso y avergonzante. Serena
abri un proceso, y ejecut varios comandos. Pero no encontr nada, al margen
de algunos Gifs sobre animales, bastante graciosos.
Serena ya iba a cerrar la conexin, cuando repar que Michiru tena su cuenta d
correo tambin adscrita al ordenador de Darien. Sera tan sencillo entrar como
dar doble clic en el icono?
Estaba evaluando las posibilidades, cuando el telfono son. Ella se dio la vuelta y
comenz a sentir los latidos de su corazn desbocarse. Haba dos posibilidades.
Darien o Diamante. Y ninguna de ellas era agradable en este momento.
Diga?
Soy yo Serena respir tranquila. Dentro de lo malo, haba tocado lo menos malo.
Qu sucede?
Estoy en grandes problemas Darien. Y tu tambin.
Qu ha pasado? pregunt Darien con un tono de voz que a Serena se le antojo
irnico.
Es Mina. Se ha empeado en hacer una cena despedida. No ha parado de
preguntar por ti y no saba que contestarle. Se ha puesto muy pesada.
Y por qu me cuentas esto? volvi a preguntar retricamente Darien.
Joder, Darien. No s. Ser porque ella cree que estamos casados? Le he dicho
que estabas de viaje, pero no saba cuando volveras. Pero ha insistido en vernos
antes de irnos.

Pues dile a Mina que no puedo ir. Es sencillo. Dile que el viaje se complic. Eres
muy buena inventando excusas, piensa una.
Ese era mi plan. Pero Seiya ha dicho que es demasiado sospechoso que me vaya
sin ms, y t no vuelvas a aparecer por aqu. Adems hay demasiadas patrullas
de polica cerca de casa. La gente est empezando a sospechar.
Darien silenci. Le gustara reconfortarla y decirle que no pasara nada, que ira a
esa cena y se comportara como un buen marido abnegado. Pero estaba
resentido. Serena haba decidido dejar de contar con l, y ahora tena su orgullo
herido.
Darien ests ah? insisti Serena.
Que quieres que te diga. Tu misma lo dijiste no? Ya no eres asunto mo. Tengo
que colgar.
Espera!
Adis, Serena.
Lo siento! grit ella con todas sus fuerzas. Siento haber actuado as.
Serena esper alguna reaccin por parte de Darien, sin embargo, tan solo poda
escuchar su respiracin a travs de la lnea de telfono.
Mira, no te pido que lo entiendas, tan solo creme cuando te digo que lo siento.
Darien esper unos segundos. Escuchar a Serena pedir perdn era algo inusual, y
quera disfrutar del momento. Pero por otra parte se lamentaba de que ella
siguiera teniendo esa influencia en l.
Cundo es la cena?
No lo s. Mina dijo que me avisara, pero no tardar en hacerlo.
Mndame un correo cuando lo sepas. Bajo ningn concepto me llames a casa.
Demasiado tarde-susurr ella.
Qu has dicho? Has llamado aqu? Darien respir profundamente e intento
calmarse. Cmo se te ocurre llamar, sabiendo que puede coger el telfono mi
esposa?
No lo s! Me puse nerviosa y no saba qu hacer.

Joder. Hablaste con ella? pregunt Darien, pasndose una mano por el cabello.
Si.
Entonces eras t. No se haba equivocado nadie concluyo Darien en alto.
A qu te refieres? pregunt ella sorprendida.
A nada. Tengo que dejarte. Mndame un correo cuando sepas el da y la hora.
Eh, vale.
Serena dijo l en un susurro.
Si? pregunt ella ms esperanzada de lo normal.
No vuelvas a molestar a mi esposa.
Y Darien colg furioso. Tan fuerte, que dej aplastado el auricular contra el
soporte. Estaba realmente enfadado. La sper inteligente Serena pareca tonta. Ni
al ms lerdo de sus compaeros de equipo se le ocurra cometer una atrocidad
as. Michiru era una persona vulnerable ahora mismo. Su embarazo estaba siendo
agotador, y lo que menos necesitaba era un disgusto.
Serena miraba incrdula el telfono. No vuelvas a molestar a mi esposa. Pero que
ese haba credo ese presuntuoso. El mismo haba decidido meterla en este lo
cuando haba guardado su anillo de casado para acostarse con ella.
Serena mir el ordenador. El emoticn del correo electrnico de Michiru, la estaba
llamando. A Serena no le gustaba meterse en la vida intima de las personas que
conoca, pero la esposa de Darien estaba empezando a tocarle las narices, y un
presentimiento le deca a Serena que ella no era un ngel como pareca.
A la mierda con los principios. Si alguien tena que juzgarla, sera un ser superior a
ella. Pinch y abri la larga lista de correos enviados. Generalmente, ah sola
encontrarse la informacin jugosa. La mayora de los correos de Michiru se
dirigan a proveedores de arte, pero haba un nombre que se repeta en multitud
de ocasiones. Artie85. Pinch en uno.
"Todo est correcto, pero l no lo sabe todava. Estoy esperando a que llegue el
momento adecuado. Por favor, ten paciencia. Todo se arreglar. Con cario.
Michiru".
Serena frunci el ceo. A que se podra referir? Decidi que abrira otro para

esclarecer los hechos.


"Esta maana me acord de ti. Todava no se me nota demasiado, pero creo que
pronto me dejar agotada. Estoy deseando verte. Y t? Besos. Michiru"
A Serena le ola a chamusquina. Intent buscar las respuestas de ese tal Artie85,
pero Michiru haba borrado todo el correo entrante. Podra recuperarlo, pero no
con ese ordenador. Necesitaba su antiguo equipo. Entonces lo record. Se haba
olvidado de sus viejas glorias con todo lo que haba pasado. Y Setsuna estara
furiosa. Pero serena no tena manera de contactar con ella, exceptuando visitarla
en su propia casa.
Con Diamante de su lado en estos momentos, no correra peligro, pero tener que
pagar otro taxi para llegar a Gangstang Zero la dejara sin blanca. Entonces pens
a quin podra utilizar para su propsito. Por otro lado, necesitaba pasar tiempo
con su nuevo guardin para ganarse su confianza. No lo dudo. Seiya Kou la
llevara de vuelta, esa misma tarde.
Qu quieres hacer qu? grit el alterado. Oh, no. Claro que no. No voy a
estrellarme antes de despegar, preciosa.
Oh, vamos Seiya. Necesito mi equipo para acabar con el trabajo sucio. Este
porttil es bueno, pero hay cosas que solo puedo hacer con ellos.
Pues que te lo enve por una empresa de mensajera urgente. Lo que menos me
apetece es conducir hasta Ganstang Zero. No.
Pues no conduzcas, tan solo prstame tu coche. Prometo no destrozarlo.
Seiya la mir y se ro a carcajada limpia. Ella frunci el ceo, cuando vio que el
recuperaba la compostura y encerraba sus labios en una delgada lnea.
Qu me vas a dar a cambio? claro y sin pelos en la lengua.
Ests tratando de chantajearme? pregunt ella sin crerselo.
Tan solo quiero ver que abanico de posibilidades tengo!
Es increble. Eres despreciable!
Bueno, no te pongas santurrona. Eres joven y atractiva. No hay nada de malo!
No soy una prostituta. Si te quieres acostar conmigo, tendrs que ganrtelo.
Seiya rod los ojos y se tir sobre el sof.

Eres insoportable. Te lo haban dicho?


Continuamente. Aunque prefiero el trmino persuasiva, convincente, estratega
Est bien. Est bien. Te llevar.
Seiya estaba sobrecogido. Cuando serena le haba contado algo de Setsuna,
haba pensado que exageraba, pero ahora que estaba viendo el domicilio con sus
propios ojos, no sala de su asombro. Serena le haba pedido que se mantuviera
callado y quieto, sin hacer cosas extraas, y Seiya le haba dicho que si, que vale,
para tenerla contenta, pero ahora se daba cuenta que quizs debera hacerle
caso.
Has trado a un perro federal contigo? gru Setsuna, por debajo de sus gafas
de lectura. Serena ro.
Necesitaba que alguien me trajera. Cmo ha ido? pregunt esperanzada
Serena, observando la sala con sutileza. Estaba buscando a sus viejas glorias.
Ni tan mal. He conseguido recuperar los datos que tenas guardados, pero los
ordenadores no han corrido la misma suerte.
A qu te refieres? dijo alarmada Serena.
Trajiste tres bichos prehistricos. Ni siquiera yo puedo conseguir esas piezas. No
obstante, he conseguido montarte un ordenador con las piezas sobrantes.
Estticamente, no es lo mejor del mercado, pero te aseguro que va como un tiro.
Al menos algo es algo-buf Serena, algo disgustada. Todava tena la esperanza
de que Setsuna pudiese traer de vuelta a sus ordenadores.
Oye, t. No toques mis cosas chill Setsuna levantndose de su silla. Odio que
toquen mis cosas. Serena, dile algo.
Serena se gir sobre sus pasos, y vio a un Seiya muy sorprendido manipulando
unos chips electrnicos. Ahora l miraba con gesto ceudo, como si no entendiera
cual era el drama. Serena rod los ojos.
Lleva el equipo a mi coche. Tengo que hablar unas cosas personales con ella
susurr la rubia, acercndose a l y quitndole los chips de las manos.
Espero abajo?
Si. No tardar.

Seiya carg el ordenador, y se march ms rpido que un vendaval de la casa de


Setsuna. Serena se ro entre dientes.
Te encanta asustar a los nuevos.
Sobre todo si son federales. Sucede algo?
Estoy en un buen lo Setsuna. Me he metido hasta el cuello.
Es sobre el tema de la ltima vez?
Si. Serena se rasc la nuca y carraspeo. Necesito que disees un programa de
desencriptado de direcciones IP.
Qu? Esas cosas son tu especialidad. Ya sabes que no me dedico a ese tipo de
piratera se quej Setsuna.
Yo no puedo disearlo sin levantar sospechas. Estoy totalmente vigilada. Por
todos lados.
Creo que ests empezando a resultarme algo paranoica.
Y me lo dice la que vive recluida en casa? ironiz Serena. Setsuna ro.
Est bien. Te llamar cuando lo tenga.
No. No te pongas en contacto conmigo. Yo lo har. Serena mir el reloj, ya era
algo tarde. Tengo que irme.
Ten cuidado, Serena.
Serena sonro y le dio un pequeo abrazo a su amiga.
Cuando llegaron a casa, haban transcurrido algo ms de dos horas. Ambos
estaban derrotados, pero Serena tena algo en mente. En cuanto Seiya cayera
dormido, se pondra manos a la obra. Tena la urgente necesidad de averiguar
algo sobre la identidad de ese misterioso Artie85.
Esa mujer est loca de atar. Cuando la vi mirarme con esos ojos de endemoniada,
casi vaci el cargador en ella gru Seiya, depositando el ordenador en una
mesa sin mucha delicadeza.
A Setsuna no le gustan los federales. No es nada personal.

Vaya! Me recuerda a alguien contest jocoso.


Serena no dijo nada. Tan solo le dedic una mirada y una leve sonrisa. La verdad,
no se estaba esforzando demasiado en mantener ocupada la mente de Seiya para
ocupar el disco duro, pero Diamante tendra que esperar. Ahora mismo su cabeza
estaba ocupada en cosas ms importantes.
Darien dedic parte de su da a pensar en la posibilidad de encontrarse con
Serena se nuevo. Volvera a reaccionar su cuerpo de la misma manera? Entre
ellos haba una poderosa atraccin sexual, pero la sola idea de volver a ver sus
ojos brillantes, estaba hacindole pedazos. Ella haba marcado un antes y un
despus, traicionndolo de aquella manera tan vil.
Cielo, Qu haces? pregunt Michiru, adentrndose en la habituacin del
matrimonio.
Eh?
Tierra llamando al Teniente Shields sonro ella, sentndose en el borde de la
cama.
Estoy algo distrado. Creo que necesito una ducha.
Yo tambin. Lo mejor ser que lo hagamos juntos ella se acerc a l y le agarr
el brazo derecho.
He dicho una ducha. No necesito ms distraccin sonro l, apartndola
sutilmente.
Oh, vamos Darien. Desde que llegaste de-Michiru hizo una pausa y eligi las
palabras cuidadosamente de esa misin, no hemos intimado. Tengo ganas. Tu
no?
Es que estoy cansado. De verdad. En otro momento
Y cundo ser? Pens que estaras deseoso de verme le grit ella enfurecida.
Michiru, no te alteres que no le vas a hacer ningn bien al bebe.
Es por ella verdad? No puedes sacrtela de la cabeza!
Darien la fulmin con la mirada, pero Michiru se mantuvo rgida, a la expectativa
de la respuesta de su marido.
No s de qu me hablas-neg el, evitando los ojos de su mujer.

Qu crees? En todo este tiempo he tenido muchas noticias sobre ti. Y creme
que no es agradable comprobar cmo tu marido se est olvidando de ti.
Yo no me olvid de ti!
Ah no? Y entonces porque no me llamaste, porque no me viniste a ver. Estabas
demasiado ocupado con ella? Te absorbi el cerebro, verdad? S muy bien
como son esa clase de mujeres. La clase de mujer que utiliza su cuerpo e ingenio
para conseguir lo que quiere.
Ests desvariando. No s qu te habrn contado pero te aseguro que no es cierto
volvi a negar l, ms nervioso.
Si? Entonces mrame a los ojos y dime que no te has acostado con ella. Jrame
por nuestro hijo que no la has tocado.
Darien apret la mandbula y tens todos los msculos de su cuerpo. No iba a
cometer injuria y menos, jurando por su futura hija.
Ni siquiera puedes mirarme a los ojos.
Michiru-dijo Darien, agarrando el brazo de su esposa, que ya se marchaba de la
habitacinDjame!
Un portazo dio por finalizada la conversacin. Darien ahogo un grito con su puo.
Estaba furioso. No tardara en averiguar quin se haba ido de la lengua, y cuando
lo supiera, ni el mismsimo diablo podra impedir que l mismo le arrancara la
lengua a trozos.
Serena esperaba a que Seiya se quedara dormido con el documental sobre
componentes electrnicos que ella misma le haba obligado a ver, pero pareca
que el Inspector estaba muy interesado en ese tema, cosa que estaba
desesperando a la rubia.
As que con esos chismes, vosotros hacis. cmo se llama? pregunt el
interesado.
Memoria RAM repiti ella aburrida, con la mano apoyando su cabeza, sobre el
respaldo del sof.
Ya veo.

No tienes sueo? pregunt ella disimuladamente.


No. Me tom tres cafs. Por qu? contest el con ojos brillosos.
No te hagas ilusiones, Kou. Todava tienes mucho camino que andar.
Seiya ro. Y Serena no pudo evitar acompaarle. Era una situacin muy
surrealista.
Creo que deberamos acostarnos. En cuanto lo hagamos, se me pasar esta
pequea obsesin que estoy empezando a generar alrededor de ti habl franco,
pero sin despegar la vista de la televisin.
Nunca me haban dicho algo tan directo contest ella, fijndose en su perfil
aristocrtico. La verdad es que Seiya era un tipo bastante atractivo.
Ni flores ni corazones. Tan solo sexo. Un intercambio de placeres. Es una oferta
ms que tentadora. Y lo sabes.
No lo suficiente resolvi ella.
Sabes? dijo el agarrando el mando y apagando la televisin. Ya me canse de
los juegos de palabras. Tu viniste a mi casa, empapada e insinuante,
suplicndome que fuera tu guardaespaldas. Y ahora ni siquiera me miras? A qu
demonios juegas- susurr el acercndose a ella, ms de lo necesario.
Qu? Serena tena la mente bloqueada. El cuerpo de Seiya cada vez estaba
ms cerca del de ella, y estaba comenzando a acalorarse.
Preciosa. Deja de pensar Seiya le retir las gafas de lectura a Serena y la mir.
Djate llevar y no pienses en las consecuencias.
Pero-las palabras de Seiya eran hipnotizantes. Y Serena no saba a qu
achacrselo. Si a la falta de sexo o al poder de conviccin del joven, el caso es
que estaba empezando a convencerla.
Vamos a pasar una noche inolvidable. No te vas arrepentir-susurr l en su
oreja, depositando unos pequeos besos en el cuello de Serena.
Esto no est bien dijo ella sin ninguna conviccin. Estaba empezando a disfrutar
del momento.
Shhhh.
Serena cerr los ojos y se abandon al momento. Y cuando volvi a recuperar la

conciencia, ya era demasiado tarde para arrepentirse. Seiya se mantena sobre


ella, intentando recuperar la respiracin, con su rostro escondido en el cuello de
ella.
Ha sido increble, preciosa susurr l, todava encima de ella.
Scate de encima Serena le dio un empujn y el rod sobre el suelo, mostrando
su desnudez.
Qu carcter. Me gusta! ro sonoramente.
Serena estaba cavilando sobre las consecuencias futuras que podra conllevar
haber tenido una buena racin de sexo con el Inspector Seiya, cuando el telfono
son. Se gir rpidamente, y cubrindose con una manta, contest.
Si?
Serena! Soy Mina. He estado hablando con Yaten y creemos que lo mejor es que
la cena sea este sbado por la noche Serena escuch barullo por detrs de la
voz de Mina.
Este sbado? Es un poco precipitado Serena se lament. Era jueves. Iba a ser
prcticamente imposible conseguir que Darien preparara todo con tan poca
antelacin.
No, mujer. Ya vers como todo va a salir genial. Cllate de una vez, Yaten! grit
Mina, dejando momentneamente a Serena con el tmpano destrozado. Perdona.
Era mi marido.
No pasa nada.
Entonces nos vemos sbado. A eso de las nueve?
Eh
Genial. Sbado a las nueve. Trae un buen vino. Bye!
Serena mir el auricular de su telfono. Solo Mina poda llamar a alguien para
acordar una cita, y acabar decidiendo ella todos los detalles. Pero al menos ya
tena una fecha. Solo tena que hacrsela saber a Darien y rezar para que Seiya
no se fuera de la lengua sobre lo que acababan de hacer.
Captulo 15 volverte a ver
El da de la verdad haba llegado. Por si se olvidaba, Mina se haba asegurado de

llamar cada diez minutos a casa de Serena, utilizando cualquier tipo de


estratagema, para asegurarse de que tanto ella como Darien y Seiya no se
echaran atrs.
Mina. Si sigues llamando, quemars mi lnea telefnica. Te he dicho que ir Est
bien? acab por decir Serena, perdiendo la compostura que haba guardado
durante las 20 primeras llamadas.
Ay Serena! Es que quiero estar a la altura se haba quejado la rubia, utilizando
un tono de voz meloso. Serena sonrea.
Voy a colgar Mina advirti Serena.
No, espera!
Adis Mina
Serena colg sin darle opcin a replica. Esa vecina suya estaba tan o ms loca
que ella. Y eso le gustaba. Era una pena tener que abandonar ese barrio que al
principio le haba aborrecido, y que ahora empezaba a sentir como suyo propio.
Mina de nuevo? pregunt Seiya mientras se pona una camiseta.
Quien si no
Estars bien? pregunt Seiya, tocndole el hombro.
Serena se apart ligeramente. Despus de lo que haba pasado entre ellos, lo que
menos le apeteca era establecer una extraa complicidad. Se haba dejado llevar
por el momento, y aunque no estaba arrepentida de lo sucedido, saba que eso no
podra volver a suceder.
Si
Seguro? insisti Seiya
Te he dicho que si.
Serena se gir y lo vio colocndose la ropa rpidamente. A Seiya lo haban
llamado directamente desde la central y tena que trasladarse a Seattle cuanto
antes. Todo haba sido dispuesto para que la casa de Serena fuese vigilada
mientras por una patrulla de polica.
Puede que llegue algo tarde coment el, ponindose el cinturn con la pistola y
la municin.

Mmmm
Serena? Seiya la observ. Estaba ensimismada en sus pensamientos - Ests
escuchndome?
Qu? Serena agit la cabeza y frot su flequillo. Haba estado divagando.
He dicho que llegar tarde. Podrs hacerlo? ironiz Seiya.
Si he podido sobrevivir hasta ahora sin ti-contest con suspicacia Serena,
provocndole una carcajada al joven Inspector.
Yo tambin te quiero.
Seiya se acerc peligrosamente a la boca de la rubia, pero esta la gir hbilmente,
provocando que los labios de Seiya se estamparan en uno de sus mofletes, ahora
ruborizados por la tensin del momento.
Seiya se apart y sonro ligeramente, casi por caridad. La situacin era incmoda,
y ambos lo saban. Sin ms prembulos, se march como una exhalacin de su
casa, y Serena por fin se sinti libre. Libre para pensar por primera vez en el da.
Mierda.
La situacin con Darien estaba mucho peor que tensa. Cualquier persona con dos
dedos de frente se dara cuenta que ese matrimonio ficticio no era tan bien
avenido como debera. Mina, con su suspicacia, empezara a hacer preguntas
comprometidas y en ese momento saltara la liebre. Solo esperaba que Yaten
volviera a meter la pata, para que Mina y l se enfrascaran en una discusin que
dejara a Darien y Serena fuera de escena.
Darien se mir al espejo. Tendra que salir en menos de media hora para llegar
puntual. Su corbata luca un nudo perfecto, fruto de su constante esfuerzo por
agradar a su padre, cuando ste todava esperaba algo de l. Escogi unos
gemelos sencillos y los coloc distradamente. Poca gente sola verle tan elegante,
cuando su vestuario habitual solan ser vaqueros y chaquetas de piel.
Pareces un tipo importante coment Michiru divertida, colocndole las arrugas
de la parte de atrs de la chaqueta. Aunque no te vendra mal una talla ms.
Darien refunfu. Era cierto. Aquel traje era su favorito. Pero tena ms de seis
aos, y en ese tiempo, el cuerpo del teniente Shields se haba formado como el de
un verdadero guerrero.

Da lo mismo. Me quitar la chaquete en cuanto llegue all coment el, sin darle
demasiada importancia.
Qu le sucede a Taiki contigo? No hay ms hombres en la unidad? coment
ella observando a su marido en el reflejo del espejo.
Darien pestaeo y la mir. La barriga comenzaba a hacerse ms prominente,
sobre todo con ese vestido flojo que insinuaba la curva que albergaba a su futura
hija. Estaba siendo un verdadero hijo de puta. Haba sido capaz de mentir en la
cara de su mujer, como si de un profesional se tratase.
Supongo que soy la persona ms indicada Darien sonro. Era irnico. Desde
luego que l era la persona ms importante.
Te espero para cenar? pregunt ella, dando media vuelta en direccin a la
cmoda.
No.
Ah.
Darien se gir y la mir. Su mujer se mantena de espaldas a l. En silencio. Saba
muy bien que significaba eso. Ella estaba llorando. Las hormonas haban
destrozado la estabilidad emocional de Michiru, y cualquier cosa, aunque fuera
una nimiedad, amenazaba con resquebrajar los cimientos de su personalidad.
Nena dijo Darien acercndose a ella. Ya sabes que no me gusta verte as.
Lo siento. Es el maldito embarazo. No te preocupes se excus ella, limpindose
las lgrimas.
Darien la abraz. Qu situacin. Ojala pudiera decirle la verdad para sentirse
liberado. Ojala pudiera decirle que desde que haba vuelto con ella, se senta en
un jaula de oro. Le gustara decirle que aunque su hijo estuviera en camino, el ya
no senta que esa relacin tuviese un futuro juntos. Le hubiera gustado confesarle
que todas las noches antes de dormir, repasaba en su cabeza los momentos
vividos con Serena en la intimidad de aquel dormitorio. Y por eso se senta tan mal
al mismo tiempo. Podra un hombre querer a dos mujeres a la vez?
Bien, Serena. Eres fuerte. No necesitas la ayuda de alcohol ni tabaco para superar
este trance. Eres inteligente y fuerte. Vas a salir de esta Serena dirigi su
discurso de motivacin al reflejo de su espejo.
Frunci el ceo. Era poco convincente. Y eso es lo que haca encontrarse tan
perdida.

Haba elegido el peor vestuario posible. Algo que, a ojos de Darien, la hiciese
verse como una especie de aberracin infernal. Haba desempolvado su esencia
olvidada en el armario del dormitorio, y se haba vuelto a vestir con sus vaqueros
rotos, y sus camisetas oscuras y diablicas.
De nuevo haba recuperado la pasin por el lpiz de ojos negros y el perro
revuelto. La rista de pendientes adornaba su oreja de nuevo, y hasta se atrevi a
ponerse un piercing de nuevo. Estaba odiosa. Eso mantendra las miradas de
Darien a raya.
Estaba comenzando a ponerse los zapatos, cuando escuch el timbre de la
puerta. Enseguida levant la cabeza. No esperaba a nadie a esas horas y Seiya
todava no ha dado seales de vida. Confundida baj hacia la puerta y abri con
cautela. Un agente, ataviado con un chubasquero y una bufanda negra se
mantena en la puerta.
Puedo utilizar el servicio? pregunt el agente. Serena sinti una mala energa,
pero aun as le abri paso.
Si, est al fondo, a mano derecha dijo ella, cerrando la puerta tras el agente.
S muy bien donde est el bao. Pero eso no es lo que quiero.
El agente se retir la gorra y la bufanda y Serena mir horrorizada a la persona
que tena en frente. Diamante Black estaba en su propia casa.
Qu haces aqu? dijo ella, visiblemente alterada.
Cario, tranquilzate. Veo que has vuelto a recuperar tu esencia dijo l,
dirigindole una mirada de satisfaccin.
Qu es lo que quieres? pregunt ella, dando un paso atrs.
No me gusta que cambies. Nadie debera hacerte cambiar. Eres una persona
brillante, y lo que deberas hacer es destacar, no esconderte gru l, con voz
ronca. Lo has conseguido ya? pregunt el, acercndose a ella
No.
Diamante se lami el labio inferior y sonro. Un gesto vaco y fro que acongojo a
Serena. Ahora mismo, si Diamante quisiese, podra ponerle fin a su vida con dos
tiros en su cabeza. Pero por alguna razn, en vez de salir corriendo en busca de
auxilio, se mantena esttica frente a l.

No lo ests haciendo bien


Qu quieres que haga? No puedo conseguir algo as por las buenas. Necesito
tiempo.
Que es justo lo que no tienes amenaz l. No quiero que te acuestes con l. Eso
no servir. Necesito que l se enamore de ti. Que deposite toda su confianza en ti
y te confi sus secretos ms oscuros.
Cmo sabes que? Diamante la silenci con un gesto
Yo lo s todo. Absolutamente. No hay nada que se escape a mi control. Ahora,
deja de jugar a las mamas y los papas, y ocpate de nuestro asunto. Entendiste?
Serena le mir. Diamante era una de esas personas que no necesitaba amenazar
con gritos para que las personas cumplieran sus rdenes. l era de aquellos tipos
que amedrentaban con la mirada y hacan que tu corazn se estrujara como un
trapo.
Si.
Bien, preciosa, bien. Ahora ocpate de tus asuntos, pero no te distraigas del
objetivo Diamante le toc un mechn de pelo, y lo enrosc en sus finos dedos.
Despus lo solt, y rozando su brazo, sali de la casa en direccin al auto.
Serena lo mir a travs de la ventana. El coche de patrulla encendi las luces y se
march. Entonces lo vio claro. Todo haba sido una trampa. Diamante lo haba
arreglado todo para que Seiya desapareciera del domicilio el tiempo suficiente
para que l mismo pudiera ejecutar sus planes a su antojo. Maldito bastardo.
Decidi que su hogar empezaba a ser inseguro, y que no mereca la pena esperar
ms tiempo all. Ahora mismo, se diriga hacia Mina, sin ningn tipo de
contemplacin.
Serena! Ests-Mina se pauso y le dirigi una mirada de arriba abajo, mientras
reprima un ataque de risa. Diferente. Si.
Pero me veo bien? pregunt ella, adentrndose en la casa del matrimonio Aino.
Querida, con cualquier cosa que te pongas, luces estupenda. Pasa y ponte
cmoda.
Serena admir la acogedora casa de los Aino. Las paredes beige estaban
adornadas con multitud de fotos de viaje del matrimonio. Tambin haba algn
premio y reconocimiento internacional colocado en estanteras de cristal. Adems

la casa tena un olor muy hogareo. El aroma del pavo trufado se extenda por
todas las instalaciones.
Quieres tomar algo? Agua, jugo? Mina la mir - Whisky?
Doble y con hielo. Por favor.
Mina ro y exclam algo. Pero Serena no pudo comprender. La sigui hacia el
mueble bar de la sala, y esper pacientemente a que su vecina le sirviera en su
vaso.
Tu casa es preciosa coment Serena.
Muchas gracias. Me ha llevado mucho tiempo encontrar un estilo que se adapte a
Yaten y a m, pero creo que finalmente, lo logr.
Se os ve muy bien juntos dijo sinceramente Serena, mientras daba un sorbo a su
copa.
Somos tan parecidos que no paramos de discutir todo el da! A veces el da se
hace un verdadero infierno, pero no puedo vivir sin l suspir soadora,
sirvindose un jugo.
No tomas? pregunt Serena extraada.
Vers Mina comenz a utilizar su tono de confidencias Es un secreto, y Yaten
todava no sabe nada. Pero estoy embarazada.
Qu? Serena se atragant y la mir. No esperaba ese tipo de respuesta.
Lo s. Es una locura. Ahora mismo, ambos estamos en el punto ms alto de
nuestras carreras. Pero estoy tan feliz!
Por qu no se lo dices, Mina? exclam Serena sorprendida.
Estoy esperando a que termine la firma de un contrato. Conocindole, se olvidara
del da en el que vive y abandonara sus obligaciones.
Mina ro con su ltimo comentario y contagi a Serena con su entusiasmo. Pero
realmente, estaba turbada. Qu estaba pasando a su alrededor? A todo el
mundo le estaba entrando el instinto paternal y ella odiaba a los nios, ms que
nunca.
Y t? pregunt la rubia.

Qu?
Para cundo Darien y t os animis? Serena dej caer su mandbula al piso.
Darien y yo? No, no. De ninguna manera. Ahora mismo, es imposible.
Al menos. Serena estaba encauzando de manera adecuada esa estratagema de
mentir a todo bicho viviente. Ahora, tcnicamente hablando, no haba mentido.
Estaba contando una verdad a medias. Estaba dejando plena libertad para que
Mina lo escuchara como ms le gustase.
Pues si yo tuviera ese marido, guapa, hace tiempo que lo habra atado en corto.
Pinsalo.
Mina se dirigi hacia la cocina, y Serena la sigui. Y Mina no se equivocaba con
ese comentario. Darien estaba ms que atado, estaba bien amarrado por la perra
de Michiru Kaioh.
Ya estoy en casa! grit Yaten desde la puerta de la entrada.
En la cocina respondi su mujer.
Mina estaba preparada para sacar el pavo trufado del horno. A Serena le daba la
impresin, que desde que se haba enterado del reciente embarazo, su vecina se
haba convertido en una mueca fina de porcelana, a la que tena que proteger a
toda costa.
Qu bien huele! susurr Yaten, acercndose a la bandeja de pavo.
Ni se te ocurra o te corto la mano gru Mina, algo disgustada. Se ha
chamuscado un poco la zanahoria. No crees Serena?
Mina la mir con ojos soadores. Serena frunci el ceo. Lo cierto es que las
zanahorias estaban carbonizadas, pero sospechaba que confirmarle esa
apreciacin iba a costarle un disgusto posterior en la cena.
Estn en su punto como si estuvieran incineradas, pens Serena.
Mina sonro satisfecha y Yaten suspir aliviado, dndole las gracias en silencio.
Nadie saba la cobertura que podra tener el rebote de su vecina si alguno se
atreva a despreciar un plato que haba tardado toda la tarde en prepararlo.
Yaten, acompaa a Serena a la sala, mientras yo coloc algunas cosas.
Yaten hizo un gesto a Serena con la cabeza y sta lo sigui hasta el saln.

Darien aparc enfrente de la casa de Serena, y mir por la ventanilla. Todas las
luces estaban apagadas, por lo que ms seguro es que ella ya estara en casa de
los Aino. Se baj del auto, y coloc las arrugas de su abrigo. La noche haba
enfriado desde que saliera de Seattle. Recogi un maletn de piel y lo deposit en
su mano izquierda. Despus se mir en el reflejo del cristal y decidi que su pelo
se vea demasiado bien peinado para venir de un viaje de siete horas en avin. Se
meti la mano por la sien y lo despein un poco. Ahora ya luca un look ms
informal.
Camin rpido hacia la puerta. Cuanto antes la viera y antes pasara la cena, antes
estara de vuelta a Seattle, con Michiru y su verdadero hogar.
Estaba a punto de timbrar, cuando repar en una Mina que agitaba sus brazos por
la ventana de la cocina, y le peda que entrase por detrs. Darien sonro. Ya
apenas la recordaba, pero lo cierto es que los Aino, un matrimonio de su edad, le
haban causado una grata impresin.
Oh, Darien! Djame verte dijo Mina girndolo con sus manos Ests
imponente. Tu trabajo de mdico te sienta muy bien.
Igualmente, Mina sonro Darien, entregndole una botella de vino reserva.
Cmo lo supiste? Es nuestro favorito Darien se encogi de hombros. Estn en
la sala. Ve a rescatar a tu esposa, de seguro Yaten est contndole alguna de sus
aburridas ancdotas.
Darien asinti. No saba dnde estaba el saln, pero por el sonido de la voz de
Yaten supo que tena que seguir andando al fondo a la derecha. Cuando lleg,
Yaten estaba ofrecindole una explicacin pormenorizada a Serena de como los
estudios de grabacin se las arreglaban para lidiar con los caprichos de los
cantantes ms exigentes. Sin embargo, Serena pareca prestar ms atencin a
unas fotos en una pared, que la mantenan de espaldas a Darien.
Darien la mir durante unos segundos. No lo dudo ni un segundo. Ella no tena
ganas de un encuentro. Sus pantalones rotos y su camiseta negra, denotaban que
la pequea Serena haba vuelto a su esencia original. Sospech que ella lo haca
para mantenerlo alejado, pero lo que ella no saba, es que esa provocacin no era
ms que un reclamo para el Teniente Shields.
Interrumpo?
Serena alz la cabeza y se qued paralizada, mirando a las fotos. Estaba
demasiado distrada observando los paisajes del viaje de novios de Mina y Yaten,
que ni siquiera escuch a Darien llegar.

Darien Cmo ests? se acerc amigable Yaten, con la mano extendida.


Cansado?
Un poco. Ha sido un viaje largo se disculp Darien, sin quitar la vista de Serena.
Ella se gir y sus miradas se clavaron en ellos, durante unos segundos. l estaba
ms impresionante que de costumbre, con ese abrigo, y el traje con corbata, que
le daba un aire de tipo sofisticado.
Darien-susurr ella.
l lo tomo como ofrenda de paz. Se alej de Yaten, para encontrarse con ella.
Serena tambin dio un par de pasos y quedaron frente a frente. Estaba
ensimismada recorriendo su cara, cuando los labios de Darien se depositaron
rpidamente en los suyos, en un beso carioso de saludo.
Te ech de menos susurr l, mirndola fijamente. Pero ella no supo advertir si
sus palabras eran sinceras o se correspondan con el engao del joven
matrimonio bien avenido.
Darien, dame tu abrigo y tu maletn. Ponte cmodo. Os servir algo coment
Yaten, ejerciendo de anfitrin.
Darien obedeci y le dio sus pertenencias a un Yaten distrado, que se fue
susurrando algo acerca del buen tejido del abrigo de su vecino. Serena lo mir, y
clav sus ojos en el nudo de la corbata. Era un nudo perfecto. Se lo habra hecho
Michiru? Sabra ella que l estaba, esta noche, cenando con ella?
Qu tal el viaje? pregunt ella, amedrentada por lo violento de la situacin.
Todo lo bien que puede resultar, teniendo en cuenta la noche que hace y la
distancia con Seattle coment el, algo resentido. Serena sonro. La noche iba a
ser difcil.
Hay de cenar pavo trufado
Ya
Serena apret sus labios. Darien permaneca mirndola fijamente, y senta como
sus ojos la abrasaban, tanto por fuera como por dentro.
Oye. Es mejor que nos mantengamos en un ambiente distendido. Quiero que esta
cena acabe cuanto antes. Slo quiero zanjar el asunto dijo Serena, dirigindose
de nuevo a las fotografas.

Por mi no hay problema. Hay novedades?


Serena se tens. Novedades las haba. Y desde muchas perspectivas. Diamante
se haba comunicado de nuevo con ella y la haba amenazado desde su propia
casa. Por otro lado, se haba acostado con Seiya como primer paso para
conseguir el disco duro que la hara desaparecer del mapa.
No minti. T?
Igual. Tengo menos trabajo coment el encogindose de hombros y apoyando
su hombro en la pared, en una pose seductora.
Eso es bueno intent parecer amable.
No lo creas. Como tengo tanto tiempo libre, no hago ms que pensar y dar vueltas
alrededor de una cosa en concreto susurr l, acercndose a ella.
Qu? pregunt nerviosa, dando un paso hacia atrs.
No he podido parar de pensar, desde el ltimo da que te vi, que sucedi para que
cambiaras tu actitud. Cada minuto, hora y da que ha pasado, lo he dedicado a
intentar esclarecer el asunto.
Creo que ests
Obsesionado? Es probable. Porque no dejo de pensar que hice o dije para que
decidieras abandonarme como un perro. O es que esa es tu verdadera
naturaleza, Serena? Eres tan mala como dicen los informes psicolgicos?
Los labios de Darien rozaron los de Serena, que contena la respiracin. Tenerlo
tan cerca de nuevo, con su olor, y ese par de ojos azules que la analizaban y la
atravesaban, estaba dejndola fuera de control.
La cena est lista, tortolitos! grit Mina, acercndole un par de copas del vino
con el que Darien los haba obsequiado.
Genial! contest Darien, recuperando su habitual cara amable hacia el pblico.
Darien se alej de ella, y comenz a andar hacia el comedor. Se acababa de
comportar como si nada hubiese ocurrido! Y sin embargo, ah se encontraba ella,
luchando por respirar.
La cena transcurri sin contratiempos. Pero Serena cada vez se notaba ms
embriagada, quizs fruto de la continua preocupacin de Darien porque ella

permaneciese con su copa llena. Ella solita se haba bebido ms de la mitad de la


botella, pero no era su culpa. El pavo de Mina era intragable, y el nerviosismo de
sentir la mano de Darien en su pierna, acariciando su muslo, de vez en cuando, la
pona mucho peor.
Qu pretenda? Era una caricia de "reljate, no estn sospechando" o una del
tipo "cuando estemos a solas, te voy a arrinconar contra la pared". Serena no
saba que pensar. Pero si saba lo que quera y deseara, aunque eso fuera en
contra de su propia estabilidad emocional.
Y en esta foto, Yaten se cay al lado de un lago lleno de caimanes. El gua y yo
nos remos por horas. dijo Mina alegre, sealando una foto de su lbum, en la
que se poda observar a un Yaten empapado y con cara de pocos amigos.
Ya basta de mofarse de m. Quizs deba ensear yo tus fotos en las Vegas, doa
Marilin dijo el con rintitin.
Ni se te ocurra, Yaten! amenaz Mina, conteniendo la sonrisa.
Mirar, por favor. Mirar que sexy estaba mi esposa con ese vestido seal Yaten
efusivamente a una Mina un par de aos ms joven, que posaba frente a un
letrero luminoso.
Me ests avergonzando!
Ahora ya sabes lo que se siente dijo vengativo, alzando su copa.
Hablando de fotos! Tengo una polaroid con un poco de carrete para un par de
fotos. Qu tal si sacamos una de recuerdo?
Me parece una buena idea coment Yaten.
Y a mi dijo Darien, sorprendiendo a Serena.
Serena le mir. Darien se haba pasado todo el rato, recostado en el sof, con su
brazo izquierdo abrazando los hombros de Serena, y con el otro sujetando una
copa de Whisky.
Voy a por ella! grit Mina, divertida, provocando las carcajadas de Yaten y
Darien, al verla dar un traspi en la alfombra.
En cuestin de diez minutos, Yaten y Mina discutan acerca del funcionamiento de
la Polaroid, que haban desempolvado, y que no haban utilizado desde hace
aos. Cuando por fin se pusieron de acuerdo, comenzaron una nueva encrucijada
decidiendo el escenario de fondo para el posado de la foto.

Chicos, djenme sacarle una a vosotros. Cuando estuve en vuestra casa observ
que no tenan fotos juntas. Mina coloc la cmara en su rostro. Sonran.
Darien se incorpor y estrech a Serena contra l, y despus puso su sonrisa ms
definitiva. Serena se qued ensimismada en su perfil. Ni de lejos estaba a su
altura Seiya, pero desgraciadamente, Darien era una persona fuera de su alcance.
Ella tambin se dej llevar y apoy una mano en su pecho, para despus sonrer
abiertamente. El flash los ilumin y el objetivo capt la estampa.
Estis guapsimos dijo Mina entregndoles la foto a Darien y Serena.
Serena mir la foto. Era verdad. Ambos parecan una verdadera pareja. Ya no
recordaba la ltima vez que haba sonredo de esa manera. Y Darien pareca tan
feliz.
Bueno. Es tarde y necesito descansar coment Darien guardado la fotografa en
la solapa de su chaqueta.
Claro. Si que se ha hecho tarde coment Yaten, observando el reloj de pulsera.
Esperen! Falta la foto de grupo. Voy a colocar la polaroid.
Yaten se sent al lado de Serena y Mina al lado de Darien, y todos sonrieron de
nuevo. El flash los dej cegados momentneamente, y para cuando Serena haba
recuperado la vista, Darien ya estaba en pie, dndole la mano a Yaten a modo de
despedida.
Serena, voy a echarte mucho de menos Serena la mir y la abraz fuerte. Ella
tambin la echara mucho de menos.
Nos veremos pronto prometi Yaten, despidindose de ella tambin.
Darien se despidi del matrimonio y ambos salieron de la casa, en direccin a la
suya. Estaba a unos pasos, pero la noche haba enfriado tanto que Serena se
senta congelarse. Darien se percat y le ofreci su abrigo, por encima de los
hombros.
Cuando llegaron a la puerta de su casa, Serena no saba muy bien cmo
reaccionar. Esperara Darien un tiempo prudencial para irse de vuelta a Seattle?
Tendra pensado quedarse a dormir en el sof? Ella le mir, y l tena una mirada
llena de nostalgia, que provoc que a Serena se le oprimiera el pecho.
Quieres pasar? l esper unos segundos y despus asinti.

Ambos entraron en silencio. Serena colg el abrigo delicadamente en el colgador


de la entrada, y encendi la luz de la entrada. Estaba muy nerviosa. Como haca
aos que no se senta as. Se volvi hacia l y lo vio parado, frente a ella,
admirando la foto.
Puedo quedrmela? pregunt l, sin retirar su mirada del papel.
Si quieres
Ests tan felizLos dos. El sonro amargamente - He pasado tanto tiempo
buscando esa felicidad que ni siquiera pude reconocerla cuando la toqu con los
dedos.
l le toc el pelo y ella dej que lo hiciese.
Por qu has hecho esto? Toda esta pintura y tu antigua tu? Tanto rechazo me
tienes? pregunt dolido, pasando su mano por el rostro de ella.
Darien-susurr ella, cerrando los ojos.
T no eres esta persona. Pude verlo un da. Una noche que me mostraste una
pequea parte de ti.
Si que soy as
No. La Serena que est escondida bajo toda esta pintura, no es as. Y esa Serena
es la que me tiene tan loco y obsesionado, que no puedo conseguir olvidarla.
Los labios de l, atraparon a los de Serena, en un ardiente beso pasional. Al
principio, ella trat de rechazarlo, pero apenas pasaron dos segundos, supo que
sera una prdida de tiempo. Ahora mismo ella se encontraba donde quera estar.
En sus brazos, disfrutando de esos labios que haba echado tanto de menos y que
haba tratado de buscar en los de Seiya.
El la empuj contra la pared y se desanud la corbata, mientras senta los labios
de Serena succionar los suyos. Las manos de la rubia, pasaron por las solapas de
su traje para atraerlo contra ella misma, y despus le oblig a despojarse de ella.
El baj sus manos hacia la cintura de Serena y la acarici bajo la camiseta. Los
labios de Darien en el cuello de ella, estaban volvindola loca. Y solo cuando el
palp el borde de su sostn, Serena regres de vuelta a la realidad.
No! Para grit ella, alejndole.
Qu pasa?

No podemos hacer esto. Este mal susurr ella.


Serena
No! Est mal. Todo. Tu y yo dijo ella sealndolos tu y yo no podemos estar
juntos.
Darien se apart de ella, pero tan solo por unos segundos. Volvi acercarse a ella,
y empujndola de nuevo contra la pared, dirigi un puetazo a una pared, a
escasos centmetros de la cara de Serena.
Qu demonios te pasa, Serena? grit enfurecido. Qu es lo que ha sucedido?
Cllate-pidi ella, cerrando los ojos.
Cuntalo de una vez! Te conozco demasiado bien. Desde cundo te importa lo
que piensen o sientan los dems? sigui gritando l, cerca de su rostro.
Djame en paz!
No voy hacerlo hasta que me cuentes qu diablos pasa. No puedo volver a Seattle
sin saber que hice o dije para que comenzaras a odiarme. Dmelo de una puta
vez porque te juro que me ests volviendo loco de atar!
Ella lo mir asustada y l lo percibi. Estaba tan fuera de s, que la haba
amenazado, dejndose llevar por la frustracin. Ahora ella, permaneca ah,
pegada a la pared, con los ojos llenos de lgrimas. Darin apret sus labios, y se
pas una mano por el pelo. Inspir profundamente, y despus dejo escapar todo el
aire sus pulmones.
Serena, sea lo que sea, necesito saberlo. Necesito avanzar. Si tu no me cuentas
que demonios pasa, no voy a poder dejar de pensar en que ha sucedido pidi el,
obligndola a mirarle.
Serena le mir. Quizs era el momento de confesar toda la verdad y acabar con
esta absurda manera de enfrentar a Diamante. Darien podra ayudarla y poner a
salvo a Michiru si estaba amenazada. Pero hasta qu punto podra garantizarle a
ella la libertad sin cargos, que su nuevo jefe le haba prometido?
Captulo 16 en ruinas
Darien la mir con ojos inquisidores. Estaba a punto de soltarlo todo. Lo saba por
la forma tan peculiar que tena Serena de arrugar su pequea nariz. La pobre
mujer no paraba de mirar a todas partes, sin centrar su vista en un punto fijo.

Darien tena experiencia en los interrogatorios. Solo tena que forzarla un poco y
acabara soltndolo todo. Y l por fin, podra dormir una noche tranquilo.
Vamos, nena susurr l, acaricindole el rostro. Confa en m. Puedo ayudarte.
Escuch el ruido de un coche por la carretera, y Darien desvo por primera vez su
mirada a la ventana. Las luces de un auto, comenzaban a inundar de claridad la
carretera de entrada a la casa. DArien jur en silencio. El oportuno de Seiya haca
acto de presencia y tena que apurarse.
Serena, si no me dices que pasa no voy a poder ayudarte. Tienes que confiar en
m dijo intentando controlarse. Su tono de voz comenzaba a alterarse por s solo.
No puedo-susurr Serena.
Claro que puedes. Vamos. Te estn amenazando? Es eso?
Serena le mir y el entrecerr los ojos. Serena estaba amenazada?
Es eso? Te est amenazando Diamante?
El inconfundible sonido de la puerta abrindose, provoc en Darien un
estremecimiento. Estaba a punto de sacarle toda la informacin. Serena se separ
de l, dndole un empujn, e inspir profundamente, apoyndose en la pared.
Que mierda de da. Tener que ir a la Central para nada-Seiya levant la vista de
su telfono mvil y se par en la entrada. Shields.
Kou.
Serena asisti al espectculo dantesco que tena delante de sus narices. Dos
machos, en celo, mirndose en duelo a los ojos. La masculinidad se respiraba en
el ambiente, y el miedo comenz a apoderarse de ella. Frente a frente, estaban
sus dos amantes, mirndose en silencio.
Darien ya se iba susurr Serena, provocando que l se volviera a ella.
Es cierto-mascull, mostrando una leve sonrisa. Ya es tarde.
Te acompao gru Seiya. Darien volvi a sonrer.
Darien se coloc el abrigo y abroch los botones lentamente, mientras observaba
a Serena agazapada en la pared. Si se apretaba ms contra ella, acabara
derribndola. Se acerc a ella lentamente, y tras depositar un beso en su frente,
descendi hasta su odo derecho.

Ni creas que esto va a quedar as, pequea mentirosa el susurro convertido en


promesa, le eriz el vello de la piel.
El se apart rpidamente de ella, y le dirigi una ltima mirada que la dej
trastocada. Despus abandon la casa, acompaado de un Seiya que pareca
enfadado. Serena esper, en la misma posicin, y cuando escuch el motor del
todoterreno de Darien, recuper la respiracin. Seiya entr cinco minutos ms
tarde.
Qu ha sido eso? pregunt cerrando la puerta de la entrada.
A qu te refieres?
Ya sabes. T y Shields. Estaba interrumpiendo algo-gru.
No! El solo se iba se disculp Serena, sonriendo levemente.
Mmmm
Seiya la mir y se encendi un cigarro. Algo no le convenca. Serena pestaeo un
par de veces, y retiro sus ojos de l. Ahora mismo se senta tan vulnerable, que
hasta el ms tonto del pueblo podra darse cuenta de lo que acababa de pasar
entre ellos.
Menudo da de mierda llevo. Bien es cierto que hay das que es mejor no
levantarse de la cama
Qu sucedi?
No lo s. Recib un aviso de la central, pero cuando llegu, mi hermano me mir
como si estuviera loco. No esperaba mi visita. Su estpida secretara volvera a liar
los contactos telefnicos-gru Seiya, quitndose las botas de piel de mala
gana.
Serena se sent a su lado, y se recost contra el sof. Aquello no poda ser una
casualidad. Seiya abandonaba la casa y diez minutos despus Diamante se
presentaba all, vestido de polica. Estaba casi segura que todo lo haba
organizado para tener un encuentro a solas con ella.
Tena que darse prisa. Diamante iba cuesta abajo sin frenos, y cada vez se estaba
cortando menos para establecer contacto con ella. Cundo traspasara la lnea?
Llegara a matar a una persona, si con ello consiguiera lo que pretende?
Cundo volver a mi casa? pregunt ella.

A tu casa? Cario, ests loca de atar. No vas a volver a ese barrio lleno de
delincuentes. No es seguro dijo Seiya aspirando de su cigarro.
Peroes mi casa
De momento te llevaremos a un piso franco. All estars 24 horas vigilada.
Serena abri mucho los ojos. Estaba comenzando a asfixiarse. Comenzaba a
notar como el aire del saln se agotaba poco a poco.
No hay otra posibilidad?
Cmo cual?
No se! T eres el poli. Piensa algo.
Cuando a mi hermano se le mete algo entre ceja y ceja, es imposible hacerle
cambiar de opinin.
Joder-susurr ella. Pero de pronto- Quizs
Era una idea loca. Nadie en su sano juicio la aceptara. Pero Seiya era de todo,
menos alguien cabal. Adems esa idea le dara la puerta de entrada a recuperar el
disco duro con la informacin.
Por qu no me llevas a tu casa? As podremos estar todo el tiempo juntos-dijo
Serena, poniendo un mohn. Seiya la mir y frunci el ceo, sonriendo.
Y qu te hace pensar que quiero estar contigo a todas horas? pregunt
divertido.
Vamos, s que no puedes resistirse a m. Di que s. Di que si susurr ella,
abrazndose a su cuello.
Ya veremos.
Seiya se gir y la agarr de los hombros. Despus se dirigi veloz a su boca y la
devor sin piedad. Serena intent pensar que todo estaba bajo su control. Que en
ninguno momento se le haban ido las cosas de las manos.
Hoy estoy cansada-susurr ella, mirndolo fijamente. Seiya tena una mirada
cargada de deseo.
Est bien.

Darien conduca de camino a casa, pero no poda parar de pensar en todo lo que
acababa de acontecer. Puso el intermitente derecho, y se apart de la va en un
arcn. Apag el motor y pos las manos en los volantes, apretndolo con todas
sus fuerzas.
Estaba a punto de averiguar qu demonios le pasaba a Serena. A punto de
conocer el secreto que llevaba atormentndolo desde haca das. Pero justo en
ese momento, el gilipollas de Kou haba aparecido sin previo aviso.
Y despus estaba esa mirada que Seiya y Serena se haban dirigido. Una mirada
cmplice. La clase de mirada que ella sola dedicarle a l. Darien resopl y sac
de su bolsillo, la foto que acababan de hacerse tras la cena de los Aino.
Estaban tan felices. Parecan un matrimonio de verdad. Ella tan guapa, aun con
todos sus esfuerzos por volver a esos orgenes oscuros que la tenan atrapada en
el pasado. l tan sonriente, tan sumamente feliz.
Joder Darien. La ests cagando pero bien dijo golpendose la cabeza contra el
volante.
Michiru esperaba en casa, leyendo un libro histrico sobre la reconquista
espaola, con el sonido de Bach de fondo, cuando el telfono son. Mir el reloj.
Ya era tarde. Seguramente sera Darien llamando, diciendo que se retrasara.
Si?
Hola la voz de un hombre que no era Darien, la confundi.
Quin eres? pregunt ella, algo inquieta.
Ya sabes quin soy- Michiru cerr los ojos.
Qu demonios haces llamando aqu? Ests loco?
Necesitaba hablar contigo.
Podra estar Darien. Te das cuenta de lo peligroso que es?
Estoy harto de Darien. Cundo vas a decirle la verdad? grit la otra persona
por la lnea telefnica.
Pronto-Michiru cerr los ojos y se toc la sien. Solo estoy buscando el momento.
Sabes? No te creo. Llevas mucho tiempo alargando esto. Quizs yo

No! Ni se te ocurra. Lo har yo. Pero debes tener paciencia.


Ms paciencia? Creo que no puedes pedirme nada ms. Estoy comenzando a
cansarme de esta situacin. Ya no lo soporto.
Cielo, creme, todo acabar en un abrir y cerrar los ojos.
Michiru agudiz el odo. El auto de Darien acababa de estacionar en el garaje. El
sonido del motor era inconfundible.
Tengo que dejarte. Darien ha llegado.
Est bien-susurr el hombre.
No vuelvas a llamar aqu, por favor rog ella.
Est bien. Adis.
Adis.
Michiru colg y recogi su libro. Darien entr por la puerta y dej su abrigo.
Pareca algo perdido y absorto en sus pensamientos.
Llegaste pronto dijo Michiru. Darien levant la vista del suelo, sorprendido.
Todava despierta?
Esperndote sonro ella. El tambin.
Te dije que no me esperases.
No. Tcnicamente no deba esperarte para cenar. Y eso hice sonri ella,
levantndose y dirigindose a la cocina.
A dnde vas?
Pese a que no te lo mereces, he cocinado tu plato favorito. Vamos a calentarlo
para que comas de una vez.
Darien la mir hipnotizado. Ah estaba su mujer, tranquilamente en la sala, leyendo
un libro. Esperando a que llegara para irse tranquila a dormir. Con ella todo era
sencillo. No haba complicaciones. La vio pasearse por la cocina, mientras se
acariciaba la barriguita. Darien se sinti bien, por primera vez en el da. Tena un
motivo para sonrer.

Cmo est mi pequea? pregunt tras ella, abrazando su tripa.


Algo revoltosa.
Te quiero-susurr l, acaricindole la tripa.
Darien, es demasiado pequea. Todava no puede escucharte.
No. Te lo deca a ti. Te quiero. Mucho el cerr los ojos, y aspir del perfume del
cabello de su esposa.
Estas enfermando por no cenar ro ella, negando con la cabeza.
Olvida la comida. Ven la gir, y la mir profundamente a sus ojos azules.
Aunque lo intent, no vio rastro alguno de los destellos alegres de Serena. Pero
deba hacer borrn y cuenta nueva. Se lo deba a su familia y a si mismo.
Guardara la foto bajo llave, y se olvidara de Serena, aunque antes terminara su
ltimo cartucho. Entonces se acerc y la bes. Ella le correspondi y sintindose
invitado, Darien la cogi en brazos y la llev al dormitorio. Ya cenara en otro
momento.
Serena se despert con el ruido del cortacsped de los vecinos. Tena la cabeza a
punto de explotar, as que se levant rpidamente y tom una aspirina. Las ojeras
le llegaban a los pies, y quien la viera, lo primero que pensara es en que se haba
corrido una buena juerga.
Vamos, guapa- grit Seiya, entrando en la habitacin. Mueve el culo que vamos
retrasados.
Serena rod los ojos. Seiya a veces poda comportarse como un autntico patn.
Ya voy
Vstete le dijo Seiya, tirndole un vestido a la cabeza.
Su vida se haba convertido en una porquera. Ahora, hasta los hombres decidan
lo que tena que ponerse o no. Senta su vida como si ya no fuera suya, pero no le
importaba. Estaba en un estado de catarsis, en el que su nico objetivo, era
recuperar el maldito disco duro de Diamante.
Tras una dura mudanza, Serena sonro al comprobar que todo pareca indicar que
se dirigan al apartamento de Seiya. Haba estado una sola vez, pero la memoria
de elefante de Serena, le permita recordar detalles que otras personas obviaran.

Seiya se meti un garaje, y estaciono su auto en una plaza, cerca del ascensor.
Despus apag el motor, y la mir.
Como puedes comprobar te has salido con la tuya. Pero ni creas que voy a
permitir que hagas lo que te viene en gana, entendido? intent ponerse rudo,
pero ms bien sonaba excitado por las nuevas perspectivas.
Entendido, jefe.
Una vez instalados, Serena estableci un plan de ataque. Tena que ordenar
prioridades. Su primer objetivo era, sin duda, recuperar la informacin de
Diamante, pero tendra que ganarse la confianza de Seiya. Tendra que conocerle,
buscar la manera de que l le abriese su vida, y despus actuara. Mientras tanto,
podra entretenerse averiguando cosas de ese tal Artie85.
Voy a trabajar en el caso coment Serena, dirigindose a una habitacin, donde
haban instalado el equipo informtico.
Bien.
Serena se encerr en la habitacin. Prendi el equipo, y mientras esperaba a que
todo quedara listo, se qued mirando al vacio. Cada vez quedaba menos para
librarse de los estpidos federales. Entonces comenz a pensar en que estara
haciendo Darien en ese mismo instante. Estara durmiendo? Con su esposa?
Y que ms te da murmur Serena para si misma. Deja de pensar en l.
Volviendo a acceder al correo de Michiru, comprob con cierta satisfaccin como
la joven se haba encargado de borrar las pruebas del delito, al menos a los ojos
de un mortal. Pero no a los ojos de una ingeniera informtica. Lo que la mayora
de la gente desconoca es que mandar todos tus correos a las papelera de
reciclaje no es sinnimo de hacer que desaparezcan.
Tras tres horas leyendo correos, que se remontaban a hace dos aos, Serena
tena claro tres cosas. La primera es que ese Artie85 era un hombre. La segunda
que era alguien cercano a la familia Shields, por como hablaba de Darien. Y lo
tercero, y no menos importante, es que Artie85 era amante de Michiru, y
conservaba muchas papeletas para ser el verdadero padre del hijo que ella
esperaba.
Que hija de puta-murmur observando la pantalla.
Serena sinti pena de Darien. l estaba muy ilusionado y convencido de la
fidelidad de su esposa. Y ella, no solo haba sido infiel durante dos aos, si no que

estaba embarazada de su amante y su plan de vida, era hacerle creer a Darien


que el bebe era suyo. Eso la alejaba bastante del cielo de los ngeles, y
empezaba a verle un lado oscuro y siniestro a la siempre perfecta esposa Shields.
Darien se encontraba en la zona de grabaciones, comprobando por ensima vez,
el da que Serena pidi un cambio de compaero. Escuch la grabacin cientos de
veces. Le sorprendi la Serena del video. Una persona poco segura, apocada y
bastante inestable. Revis una y otra vez los gestos de ella al verlo aparecer,
como le retir la mirada, su manera de agarrarse las manos y mover las piernas.
Serena ocultaba algo. Pero el que?
Ocupado? habl Andrew, desde el umbral de la puerta.
Si
Qu haces? coment su compaero, acercndose a la pantalla. Mierda,
Darien. Qu cojones haces?
Andrew se agarr la nuca ante el silencio de Darien. Pedir las cintas de grabacin
de la Central, sin permiso directo del jefe, era motivo de sancin y apertura d
expediente. El FBI era muy estricto en cuanto al contrabando de informacin.
Cmo has conseguido esto? Como se entere Taiki
Hay algo que no encaja Andrew rod los ojos tras el comentario de su amigo.
No quiero saber nada de esto. Cierra esas cintas y devulvelas de una puta vez,
joder.
Tengo que averiguar que sucedi. Que hizo que Serena pidiera un cambio.
Andrew puls el stop sin permiso de Darien y despus le miro duramente. Su
amigo tena ojeras y pinta de no haber pasado una buena noche.
Olvdate de ella de una santa vez. Ahora est con Kou. Y t ests con Michiru.
Joder, Darien, Vas a estrellar tu carrera por esta ta?
Darien apret la mandbula. Solo quera respuestas, pero saba que se haba
equivocado. Si sus superiores se enteraban del desacato que acababa de
cometer, lo inhabilitaran por tiempo indefinido.
Est bien. Tienes razn gru, no muy convencido.
Vamos a comer, amigo

No. Ir vosotros. Yo tengo que terminar unos informes.


Andrew palme el hombro de su amigo y sali de la zona de grabaciones. Darien
se qued mirando la pantalla congelada. La escena era digna de mencin. Darien,
en toda su inmensidad, agarrando del brazo a la pequea Serena, antes de
empujarla contra el asiento. Mientras tanto, Taiki lo miraba con ojos incendiarios.
Estaba a punto de rendirse, cuando entonces record. El da que Serena fue
disparada desde otro edificio, no estaba all de casualidad. Haba ido en busca de
su amiga. Otra tcnica de ordenadores. Quizs esa mujer supiera algo, pero como
podra averiguar donde viva.
Tres horas despus de haberse formulado esa pregunta, Darien revisaba el piso
de Serena en Gangstang Zero. Tena que haber algo sobre esa mujer. Algo que le
dir una pista. Rebusc entre las cajas precintadas, con su linterna en la boca,
mientras cada minuto que pasaba, ms se desesperada. Entonces record la caja
de emergencias de Serena en el bao.
La abri, y tras sorprenderse de alguno de los objetos, vio una foto. Serena,
visiblemente ms joven, abrazaba por el cuello, a una morena algo ms mayor. El
sitio era oscuro, y haba cientos de ordenadores.
Entonces repar en la esquina superior de la foto. Una ventana con el cartel de
una empresa farmacutica. A Darien le sonaba mucho esa imagen, y se asom a
la ventana del saln con la foto. Busc el cartel con la foto en paralelo a la
ventana. Dnde diablos estaba ese cartel?
Por fin lo vio. A un par de manzanas de la casa de Serena, haba encontrado el
edificio de la amiga de Serena.
Tu. Conoces a esta persona? pregunt Darien a un adolescente que botaba un
baln de baloncesto, frente a l.
Puede contest indiferente.
En qu departamento vive?
A Setsuna no le gustan las visitas. Todos la conocemos aqu por su humor de
perros.
No tientes mi paciencia, chaval. Dime donde vive, o te empapelo por trfico de
drogas, entendido? dijo Darien, mostrndole la placa, anudada a su cinturn.
Portal 3. Piso 21-A.

Darien se dirigi hacia el departamento de Setsuna. El pasillo estaba lleno de


humedades y se escuchaban los gritos de los vecinos por cualquier parte. Timbr
en la puerta. Se escuchaba el sonido de una radio muy bajito, y pasos, pero nadie
abra la maldita puerta.
Abra la puerta dijo Darien con la voz suficientemente alta, cuando escuch que
una persona le miraba tras la mirilla.
Quin es? pregunt una mujer. Esa deba ser Setsuna.
Si no abre la puerta, voy a echarla abajo.
Tras unos segundos, Darien escuch como la mujer habra alrededor de cinco
pestillos. Despus abri una rendija y lo mir confundida.
Qu demonios quieres? pregunt irascible.
Polica federal. Quiero hablar con usted.
Setsuna reaccion al ver la placa, e intent cerrar la puerta, pero ya era
demasiado tarde. Darien haba depositado su pie en la apertura de la casa, y tras
un empujn consigui meterse dentro.
Socorro grit Setsuna, corriendo al saln.
Darien desenfund su pistola y le quit el seguro. Despus camino tranquilo hasta
la sala, y se encontr con Setsuna, escondida tras cuatro equipos de ordenador.
Sal de ah. Solo quiero hacerle unas preguntas
Y si solo quieres hacerme unas preguntas, porque me encaonas con la pistola?
Est bien Darien guard la pistola. Va libre.
Seguro?
Darien sonro y se pas la lengua por los labios. Tener brotes esquizoparanoides
iba incluido con el ttulo de informtica.
Seguro.
Setsuna asom la cabeza por los ordenadores y despus se incorpor lentamente.
Lo mir de arriba abajo y le hizo un gesto con la cabeza para que lo siguiera.
No me gustan los federales.

Ni a m los delincuentes. El sentimiento es mutuo Setsuna sonro.


Qu quieres?
Conoces a Serena, verdad? le dijo mostrando la foto de las dos.
Setsuna se qued paralizada mirando la foto. Despus sonro y le mir framente.
Puede.
Vers, esto puede ser fcil y rpido, o puede convertirse en una tortura para ti. As
que espero que colabores un poco. Darien hizo una pausa y mir la fotografa Te ha visitado Serena en los ltimos das?
Por qu quieres saberlo? gru ella molesta.
Aqu el que hace las preguntas soy yo. Responde.
No lo recuerdo sonro ella framente.
No lo recuerdas? Voy a ver si puedo refrescarte la memoria.
Darien desenfund la pistola y apunt a uno de sus ordenadores.
No lo hagas! grit ella.
Habla de una puta vez.
Si. Si la vi. No dispares por favor rog ella, sin apartar la vista de sus
ordenadores.
Por qu vino a verte?
Vino a recoger su ordenador. Lleg con otro federal, dijo que era su niera. Cogi
el ordenador y se march. Lo juro.
Que ms.
No hay nada ms. Por favor, lo juro.
Darien la mir. Se notaba a leguas que estaba ocultando algo. Dispar al lado de
una CPU y Setsuna grit.
La prxima vez no fallar. Que ms mascull l.

Joder. Me hizo prometer que no contara nada. Va a matarme dijo ella nerviosa.
Habla de una jodida vez. Ests agotando mi paciencia.
Joder. Joder. Me pidi un programa informtico. Me dijo que no intentara
localizarla, que ella lo hara. Que estaba vigilada o algo as. Tambin me dijo que
se haba metido en un lo, pero lo iba a solucionar. Es todo lo que se. De verdad.
Darien baj la pistola y la guard en el cinturn. Setsuna corri a una de las CPU y
la acarici, hablndole. Esa mujer estaba chiflada.
Volvers a verla? pregunt el.
Con Serena nunca se sabe.
No le digas que he estado aqu o volver para terminar el trabajo, entendido?
Setsuna asinti sin mirarle y se march dando un portazo. Haba sacado muy poca
informacin de Setsuna, pero al menos haba confirmado que Serena estaba
vigilada, y posiblemente amenazada.
Estara siendo amenazada por Diamante? Quizs ese fuera el motivo por el cual
Serena haba cambiado de actitud de un da para otro.
Tras varias horas recluida averiguando informacin sobre Artie85, descubri una
direccin. El tipo, al parecer viva cerca de los Shields. Serena pens que esto se
pona cada vez ms interesante.
La cena est lista, guapa dijo Seiya, asomndose por la puerta.
Serena apag los ordenadores y se quit las gafas d lectura. Le dola la cabeza.
Tienes aspirina?
Si. En la cocina.
Me duele la cabeza coment ella, pasando por delante de l.
Ambos cenaron en silencio. La cena estaba rica, y Serena alab las dotes
culinarias de Seiya, que vio aumentado su ego tras una buena dosis de halagos,
sonro abiertamente. Despus pusieron una pelcula, y Seiya la tom por el
hombro, para acercarla a l. Rod los ojos y pens que cada vez quedaba menos
para irse de ese lugar.

El sbado hay una fiesta. Un cumpleaos coment el, como si nada.


Y?
Y me gustara que me acompaaras. Me gustara presentarte a mis amigos.
Tus amigos son los federales? pregunt, aun conociendo la respuesta.
Si.
Ni hablar.
Si es por Darien, no tienes de que preocuparte. Ni siquiera vendr.
No voy a ir.
Serena, no puedo dejarte aqu sola. Y quiero ir al cumpleaos de Andrew.
No me meter en problemas. Puedes ir tranquilo.
Sabes? No es una peticin. Vendrs a la fiesta, te guste o no. Maana le
confirmar la asistencia a Andrew.
Pero
Pero nada. Fin del asunto.
Serena se mordi la lengua. Si no fuera porque su vida dependa de l, hace
mucho tiempo que lo haba mandado al cuerno. Pero por otro lado, la posibilidad
de ver a Darien le gustaba. Conseguira quedarse a solas con l y le explicara que
tuviera cuidado con Michiru. Tendra que creerla.
A la maana siguiente, todos esperaban en la Central para tener la reunin
semanal con Taiki. Andrew ya comentaba los preparativos que su esposa, Lita
Kino, estaba haciendo para esa noche.
To, estoy deseando volver a probar esos canaps. Que delicia! grit un
compaero, provocando la risa de Andrew.
Por cierto, Andrew. Quera preguntarte algo habl Seiya, distrado, revisando un
expediente.
Dispara, colega.
Podra llevar una acompaante?

Andrew le mir y despus mir a Andrew, que se mantena con la mandbula


tensa, observando la situacin.
Serena?
Si
No creo que sea buena idea-coment Andrew sin querer ofender.
No puedo dejarla sola en casa. Esa chica no hace ms que meterse en problemas
coment el, hacindose el indiferente.
Pues manda una patrulla. O mejor todava, no aparezcas por all gru Darien.
Ir donde me plazca, Shields. Igual que ella vendr de acompaante o
directamente me quedare en casa toda la noche, con ella.
La insinuacin de su voz le puso nervioso.
Pues que te diviertas mascull Darien, levantndose del asiento en direccin a la
mquina de caf.
Chicos
Por supuesto que voy a divertirme. Como lo hice la noche pasada. Que cuerpo
tiene, amigos.
Darien se gir lentamente y le mir. Estaba a punto de explotar. Andrew se levant
para impedir el altercado, e intent calmarlos.
Qu pasa, Darien? No creeras que ibas a ser el nico que se la iba a follar,
verdad?
Todo sucedi muy deprisa, y aunque Andrew intent impedirlo, Darien avanz
rpidamente hacia Seiya y le propin un puetazo que lo tumb en el suelo.
Despus lo agarr de la camiseta y ambos comenzaron a pegarse, mientras los
compaeros los abucheaban.
Que mierda est pasando aqu! grit Taiki al umbral de la puerta.
Los compaeros, rpidamente se abalanzaron sobre ellos para separarlos,
mientras Darien y Seiya intentaban zafarse del agarre para conseguir terminar el
trabajo.

Tenas que haberla escuchado, Shields! Como chillaba mi nombre! grit l,


agitndose de manera compulsiva.
Voy a matarte, hijo de puta! Juro que lo har! grit Darien, que apenas poda
ser sostenido por Andrew y otro compaero.
Llevaos a Kou. Dejen aqu a Shields orden Taiki.
Seiya pas al lado de Darien con una sonrisa de autocomplacencia, y la calma
volvi poco a poco a la sala, cuando todos soltaron a un Darien nervioso, que se
palpaba el labio de donde manaba un poco de sangre.
Qu demonios ha pasado ahora? grit Taiki, furioso.
Darien no dijo nada. Se limpi la sangre y sali fuera de la sala, en direccin a la
azotea. Si no se contena en este preciso momento, matara a Seiya Kou. Y lo
peor de todo es que disfrutara hacindolo.
Al llegar a la azotea, por primera vez fue consciente de lo que acababa de
suceder. Con furia golpeo un cubo de basura y lo pateo soltando toda su energa.
Joder. Joder. Joder grit con todas sus fuerzas.
Darien! grit Andrew. Ests loco?
Voy a matarlo, Andrew! Juro que lo har!
Esa muchacha te est volviendo loco, to. No lo ves?
Darien respir fuerte y se retir el pelo con fuerza. Estaba desesperado. Saba que
Seiya no menta. Y eso era lo que mas le joda. Serena se haba acostado con l,
sabe Dios cuantas veces, y l como un ignorante, buscando la manera de
encontrar una explicacin a lo sucedido.
Olvdala ya! Esa ta solo busca lo que mas le conviene, y ahora mismo es Kou.
Por qu no eres capaz de verlo? grit Andrew, intentando que su amigo
razonara.
No! Esto tiene que tener una explicacin. Ella no hace nada porque si. Tiene que
haberla.
Andrew asisti al espectculo de su compaero en silencio. Ya no saba que hacer
o decir para conseguir que su mejor amigo entrara en razn.
Creo que es mejor que te tomes unas vacaciones. Taiki no est contento con lo

que acaba de suceder.


No pienso apartarme como un perro! Que eche a su hermano de aqu. Eso es lo
que tiene que hacer.
Por qu? Por acostarse con ella? Igual que t? Qu diferencia hay?
Darien le mir. Era una buena pregunta. Qu diferencia haba? Los dos se
haban acostado con ella, y Serena era una mujer atractiva, inteligente y libre. l
no poda exigirle nada, mucho menos durmiendo cada noche en la cama con su
esposa, pero senta una especie de quemazn en su interior. No tard en
descubrir de qu se trataba esa sensacin. Darien estaba muerto de celos.
Djame solo, por favor.
Como quieras
El da pas como una letana. Cuando Darien lleg a casa, su mujer se sobresalt
al ver las heridas en su cara, pero sonro al recordar que Kou haba llegado la peor
parte. Todava segua siendo el tipo ms fuerte y alto de todo el FBI. Michiru
atendi las heridas, mientras Darien pens que si vea a Serena con Seiya en el
cumpleaos de Andrew, el mismo se encargara de darle matarile al gilipollas de
su compaero.
Serena estaba cocinando algo para cenar, cuando Seiya lleg al piso, dolorido y
de mal humor.
Qu te ha pasado? dijo ella, al verle herido. Pero no se acerc a l.
Tu amigo Darien me ha pegado. Claro que yo no me he quedado quieto.
Darien te ha hecho eso? Por qu? pregunt ella extraada.
Por decirle la verdad a la cara. Se cree que es el nico con derecho sobre ti. Que
equivocado est ese gilipollas-gru Seiya cogiendo una cerveza de la nevera.
Serena silenci. No haca falta seguir preguntando lo que haba sucedido. A estas
alturas Darien ya sabra que se haban acostado, as que sus ltimas posibilidades
de confesar la verdad de lo sucedido, haban sido aniquiladas. Tendra que seguir
adelante con el plan previsto, e intentar terminar el trabajo cuanto antes. Aunque
para ello tuviera que ver el Sbado a Darien con su esposa, en el cumpleaos de
Andrew.
NOTA DE USAGICH: Hola amigas!

Antes de nada, quera felicitaros las Navidades a todos los que leen esta historia.
Espero que estas fiestas estn cargadas de buena energa y buenas noticias. Es
tiempo de estar en familia y recordar a los que ya no estn.
Por otro lado, agradecer el tiempo que invierten en leer esta locura de mi cabeza y
como no, agradecer a aquellos que me dejan sus opiniones en cada captulo.
Pude comprobar el enfado generalizado cuando Serena y Seiya se acostaron,
pero de verdad que este hecho es necesario para desarrollar una parte de la
historia importante: las dudas de Darien.
Hasta ahora, se senta atrado por Serena, pero no tena pensado abandonar su
vida. Ahora que se ha enterado que otro hombre amenaza con quedarse con la
mujer que le gusta, empezar a recapacitar si seguir con Michiru no es un error en
toda regla.
Capitulo 17 deseos de cosas imposibles
Solo un poco ms. Un poco ms. Serena buf frente al espejo. Quedaba una hora
y 35 minutos para que diera comienzo su propia pesadilla. Sonre un poco ms. En
absoluto pareca tranquila y confiada. Una hora y 34 minutos. Mir el reloj
impaciente. Se vea ridcula con este nuevo look de profesional de xito pero a la
vez ciudadana de a pie. Seiya haba sido muy claro.
Nena, no me compliques la vida. Ponte algo normalito y no llames la atencin.
Si Serena pudiera le habra atizado con la bota de piel de tacn de aguja en un
ojo. Pero Seiya era su seguro de vida. Por eso Serena se limit a sonrer, y se dio
media vuelta refunfuando por lo bajo.
Ahora se miraba al espejo y senta como una autntica gilipollas integral. Camiseta
marinera ajustada, una americana azul marino y unos vaqueros. El pelo recogido
con un pasador y sus gafas de lectura le daba el toque de chica seria y
profesional.
A quin demonios quieres engaar? Sigues siendo la misma sabandija que viva
en un suburbio dijo Serena mirndose al espejo. Se retir las gafas y decidi que
llevara lentillas.
Seiya estaba colocndose su americana, hipnotizado ante el reflejo de su espejo.
Despus, con sus manos llenas de algo parecido a espuma, comenz a peinar su
cabello con delicadeza. Seiya es ese tipo de personas que podran pararse horas
y horas mirndose al espejo sin aburrirse.
Ests lista? pregunt sin mirarla.
Necesito una copa.

No, no. Nada de copas. No quiero que armes un espectculo gru Seiya,
colocndose un mechn.
Bueno, no he sido yo la que me he pegado con un compaero se mof Serena.
Seiya se gir y contuvo la expresin durante unos segundos. Despus se encogi
de hombros y le espet algo, pero ella ya estaba demasiado concentrada
disfrutando de un Gran Reserva. Es triste que con 23 aos tus estrategias de
afrontamiento en los conflictos sean ms bien nulas, pero si tienes una ayudita del
exterior.
Hblame de nuevo sobre ese tal Andrew y su esposa-hizo una pausa - Lita?
Qu quieres saber? contest Seiya anudndose la corbata.
Bueno, ya sabes. Cosas que me interesen de cara a la cena respondi ella como
si fuera obvio.
Bueno, es compaero de brigada. Su esposa tiene un restaurante en-hizo una
pausa y apret la corbata bueno, en cualquier parte. Hace algo as como comida
de diseo.
Es agradable? pregunt ella.
La comida? Yo que s.
Ella. Lita.
Ah. Bueno, depende de lo que entiendas por agradable. Me parece ms
encantadora Michiru.
Serena se atragant con la bebida. Lita deba ser una autntica bruja, si Seiya
consideraba encantadora a Michiru. Aunque claro, todos desconocan la verdadera
cara de la esposa de Shields. Todos menos ella. Dio otro sorbo pensativa.
Tranquila. Michiru es esa clase de mujer con la que cualquier hombre suea. No
va a montar un espectculo. Incluso puede que te hable. Aunque para todos sea
un secreto a voces que tu y Darien- se par y sonro framente al espejo
hayis tenido algo. Ese Shields tiene demasiada suerte.
No s porque tengo que ir yo tambin. Ni siquiera conozco a ese poli.
Serena no obtuvo respuesta. Le encantara decirle: "Oye, guapo. No voy a hacer lo
que t me digas. Ni mi padre me daba rdenes". Pero tena que encandilar a Seiya

como fuera necesario. Adems ir a la cena no estara tan mal. Comera todo tipo
de delicatesen, se emborrachara con alcohol del bueno y podra volver a ver a
Darien.
Solo una hora susurr Serena, antes de que Seiya abandonara la sala.
Darien golpeaba una pluma en su escritorio. Estaba distrado. Tena que terminar
unos informes de la brigada y una evaluacin de equipo. Ya se haba encargado
de puntuar a Andrew y a Haruka. Solo quedaba Seiya Kou. Que irona de la vida!
Tena que evaluar de manera neutral, al tipo al que le haba roto la cara horas
antes.
Sabe trabajar en equipo Darien pens y marc un nmero ya lo creo que sabe.
Demasiado.
Cansado de haber ledo el mismo tem cientos de veces, tir la pluma sobre el
escritorio y se recost sobre la silla de piel. Menuda mierda todo. No le apeteca
en absoluto acudir al cumpleaos de su mejor amigo, y mucho menos ver al
gilipollas de Seiya con Serena. Lo que tena que aguantar. Podra fingir estar
enfermo y ausentarse, pero entonces tendra que escuchar a Andrew todo un ao,
echndole en cara su falta.
Cielo. He comprado esto para Andrew y Lita. Te gusta? Michiru mostr una
lmina pintada al oleo de un paisaje.
Es bonito.
T crees? Quera que fuera algo realmente-hizo una pausa buscando la
palabra Si, llamativo. Eso es lo que pretenda. Te lo parece?
Seiya Kou. De que manera podra deshacerse de ese gusano. Desde siempre le
haba dado mala espina, pero haba hecho la vista gorda porque era un buen
miembro de equipo. Algo impulsivo y loco, pero desde luego una pieza
indispensable. Aunque ahora, puede que ya no lo considera de esa manera.
Darien! Te estoy hablando.
Qu?
Oh, Dios. Olvdalo. Ests es las nubes se quej ella, guardando la lmina en un
portarretratos. Qu demonios te pasa?
Estaba pensando respondi el indiferente. Prefieres quedarte en casa?
Por qu? pregunt ella, algo a la defensiva.

No quiero que te des un disgusto en tu estado. Eso es todo Darien se encogi de


hombros, y Michiru lo examin.
Si lo dices por ella, estate tranquilo. Se bien cmo comportarme. - Darien la mir
sorprendido Me lo dijo Lita. Me llam ayer y me lo cont.
Oh.
Si. Oh. Todava no puedo creer que el imbcil de Seiya sea su novio. Es increble!
Ahora tendremos que aguantarnos porque Andrew no es capaz de decirle que no
a alguien.
Darien frunci el ceo. Novio? Quien dijo que Serena y Seiya fueran novios. Pero
Michiru pareca realmente convencida. No poda ser. Serena jams se emparejara
con alguien como Seiya. Adems, haba sentido la pasin de sus labios en el
ltimo beso furtivo en la oscuridad de su casa. De ninguna manera. Pero no poda
preguntarle directamente a su esposa. Sera algo raro.
Andrew y Lita preparaban las ltimas bandejas de canaps. El mantena un aire
preocupado, algo que no pas por alto su querida esposa.
Amor, Qu sucede? el la mir sorprendido. Has colocado los canaps de atn
con los de cerdo.
Lo dijo como si fuera algo obvio. Andrew sonro.
Tienes razn. Estoy en otra parte.
Trae. Deja que lo haga yo su mujer recogi la bandeja cariosamente.
Entonces que sucede?
Estoy preocupado. Todo esto de Darien y Seiya. Va a terminar muy mal.
Crees que van a tener otra discusin el da de tu cumpleaos?
No s. No entiendo porque Seiya se ha empeado en traer a esa Serena. Esta
noche va a ser una pesadilla.
Cario. Estoy segura que todo va a salir bien. Y si no tendremos algo que
contar a nuestros hijos!
Me llena de consuelo! ironiz Andrew, tomndose una copa.
Seiya y Serena llegaron al edificio donde vivan Andrew y Lita. Subieron en un

espacioso y lujoso ascensor, con hilo musical incluido. Desde luego que ser un
federal daba ms que suficiente para una buena vida. Seiya la mir con pasin y
se acerc a ella lentamente.
Me encanta como hueles le susurr al odo. Ella entorn los ojos.
Gracias.
Tras salir del ascensor con Seiya, Serena apret la botella de licor de cereza que
haba comprado. Haba buscado en Internet que es una delicia en la repostera y
quizs a Lita y Andrew podra servirles de algo.
Seiya timbro y abri la puerta un hombre alto, rubio y con una bonita sonrisa. Ese
deba ser Andrew Furuhata, sin duda.
Hola Seiya! Llegis temprano. Todava no vino nadie. Pasad Andrew se hizo a
un lado, y mir a Serena con expresin indescifrable. Serena, verdad?
Si susurr ella tmida.
Lita! Poneros cmodos, por favor.
Oh to, menuda pantalla de plasma dijo Seiya, colgndose del hombro de
Andrew.
Serena se qued en la entrada de la casa. Con la botella de licor de cereza, que
ahora le pareca un detalle estpido, teniendo en cuenta los lujos de la casa.
Entonces vio a una mujer muy alta y castaa, que la miraba con dulzura.
Eres Serena, verdad? pregunt la mujer con una sonrisa. Pasa, por favor. Soy
Lita, la esposa de Andrew.
Encantada susurr Serena estrechando la mano de la mujer. Yo les he
comprado esto. Es una tontera, pero
Oh, cielo! No haca falta. Que detalle parece sincera. Andrew! Mira lo que nos
ha trado Serena.
Lita cogi a Serena del hombro y la llev hasta el saln. Donde Andrew y Seiya
conversaban sobre el tamao de la televisin de plasma.
Cario! Serena nos ha comprado un detalle. Que encanto! Verdad?
Andrew la mir y pareca sorprendido. Quizs no esperaba que trajese nada,
pens Serena. Rpidamente coloc una sonrisa, y se acerc a su esposa, que ya

haba empezando a desenvolver el paquete.


Oh! Serena. Dnde lo conseguiste? Llevo meses buscndolo grit Lita, muy
contenta.
Bueno, lo compr por Internet. Yo no saba que traer.
Serena, acabas de hacer feliz a mi esposa por un ao entero. Ese licor est
agotado en todas partes.
Bueno, puedo darte la direccin de donde lo compr! Lleg enseguida y estaba
muy bien de precio.
Lita sonro y le dio dos besos a Serena. Despus Andrew sonro y la agarr del
hombro, algo ms distante. Se le notaba tenso. Ese deba de ser el mejor amigo
de Darien.
Vaya! Ha llegado ms gente. Poneros cmodos.
Andrew y Lita desaparecieron de la sala y Serena observ por primera vez la
inmensidad de la casa. Los techos parecan no tener fin, y un delicioso olor a
almendras y naranja inundaba la casa.
Ves? No ha sido tan duro sonro Seiya, alcanzndole una copa de vino blanco.
Sigue as.
Todava no ha llegado lo peor susurr ella.
La velada estaba transcurriendo segn lo previsto. Incluso Taiki, que haba llegado
con su esposa Amy, se deshaca en elogios sobre el excelente trabajo que estaba
realizando Serena, mientras su esposa y Lita, escuchaban asombradas.
De veras, Serena? Eres capaz de hacer eso? pregunt Amy ajustndose la
montura de sus gafas. Es muy interesante.
Bueno, es algo sencillo. Si se sabe dar con las teclas adecuadas se quej
Serena, algo incmoda.
Ni en broma! Tendrais que haberla visto el primer da que lleg al FBI. Que
destreza para meterse en la base de datos grit Taiki, realmente motivado por el
transcurso de la historia.
Serena sonro afable y pens que aquella vida de persona normal, no estaba nada
mal. Amy y Lita parecan chicas muy agradables, Seiya se mantuvo a su lado todo
el rato, presumiendo de vez en cuando de ella, y Haruka. Bueno Haruka

simplemente estaba all. De vez en cuando poda verlo sonrer, incluso. Pero
pareca realmente tenso.
Todo estaba yendo sobre ruedas, cuando son el timbre. Instintivamente, todos
levantaron la cabeza y se miraron de reojo. Tan solo Lita, pareca no enterarse de
nada.
Esos deben ser Darien y Michiru. Siempre llegando tarde se quej graciosa,
mientras se levantaba para abrir la puerta.
La tensin comenz a notarse en la sala. Las risas se apagaron y los comentarios
ingeniosos desaparecieron como por arte de magia. Serena comenz a golpear su
pierna contra el sof. Necesitaba una copa. Una copa y un cigarrillo.
Escuch una voz femenina y unas risas. Despus los pasos y la voz masculina de
Darien. Sin ninguna duda, haba llegado el momento de la verdad.
Oh, Lita! Estaba horrible para aparcar. Dnde est el cumpleaero? pregunt
Michiru, sonriente, al llegar al saln.
Darien lleg tras ella, y se quitaba distradamente el abrigo sin reparar en la
presencia de Serena en la sala. Pero Michiru ya haba advertido su cabello rubio
entre todos. Sin ningn tipo de duda, era ella.
Vaya! Somos los ltimos sonro apenada.
Ven Michiru! Quiero presentarte a Serena, la novia de Seiya.
Serena trag dur y dirigi una mirada ptrea a un Seiya, que pareca muy
distrado viendo la televisin. Al ver que Michiru avanzaba hacia ella, decidi
levantarse para no parecer una maleducada.
Hola. Soy la esposa de Darien. Encantada ella le extendi la mano y Serena
dud.
Serena. Igual le agarr la mano rpidamente y despus la retir, para volver a
sentarse.
Michiru sonro con frialdad y despus volvi a recuperar la compostura de mujer
modlica. Colgndose del brazo de su marido, le dio a Andrew el regalo.
Espero que te guste. Queramos algo sensacional y creo que lo hemos logrado!
coment Michiru, sin aparente tensin.
Serena pas del regalo. Busc con la mirada a Darien, pero el permaneca

ausente, como indiferente a ella. Estaba demasiado centrado en como Andrew


abra el portarretratos.
Vaya! Eses.- Andrew frunci el ceo, y mir a Andrew. Digamos
Bonito! Es bonito sali al rescate Lita, tomando la lmina.
Lo mismo dije yo coment Darien.
Si no os gusta, puedo cambiarla-susurr Michiru.
Por Dios! Claro que no. Me encanta.
Andrew abraz a Michiru cariosamente y se dio cuenta de la diferencia con ella.
Para Andrew, Michiru sera la esposa de Darien, pasara lo que pasara. Volvi a
mirar a Darien, pero pareca empeado en no querer saber nada de ella. Ni
siquiera iba a saludarla con la cabeza? Serena se mordi el labio y se sinti fuera
de lugar. Mir a su alrededor, y repar en que no era la nica. Haruka, estaba
fumando compulsivamente un cigarro, mientras tamborileaba su pie en la madera.
Bueno, ahora que ya estamos todos! Qu os parece si cenamos de una buena
vez?
Todos corearon la iniciativa y se dirigieron a una mesa, decorada con mantelera
blanca y platos azul cielo. En el centro, haba un un jarrn con unas hermosas
begonias a juego con los platos. Cunto detalle! Y cuantos cubiertos!
Se sentaron en silencio y como era de esperar, Seiya tom asiento al lado de
Serena. La sonro y despus le sirvi vino con cara de deseo. Serena carraspeo.
Que actitud ms poco adecuada! En frente, pudo darse el lujo de ver a Michiru,
que mantena su expresin risuea, mientras escuchaba las historias de Taiki y su
poco sentido de la orientacin. Darien, sentado al lado de su esposa, estaba justo
en frente de Serena y la miraba fijamente, mientras permaneca con las manos
enlazadas, cubriendo sus labios.
Bueno, bueno! No se pasen con el alcohol que la parada de taxis ms cercana
est a dos kilmetros eh? coment Andrew divertido, sentndose en la cabecera
de la mesa.
Serena sonro y tom un sorbo de su copa de vino. En cuanto Darien empezara a
comer y dejase de mirarla de esa manera, todo ira sobre ruedas.
Serena, cuntanos una vez ms como fuiste capaz de entrar en los archivos del
FBI pidi Amy, ajustndose sus lentes de nuevo. Serena sonro.

No fue nada, en serio. Simple rutina.


Bromeas? Aun recuerdo tu cara de escptica y aquello que pediste. Pens que
hablabas chino. Cmo se llamaba, Darien? pregunt Taiki, alzando el cuello.
Serena estaba a punto de responder lo que haba pedido, cuando Darien sali de
su trance, y retirando las manos de su boca, habl por primera vez.
Ordenador porttil de doble ncleo, un router con una conexin de 12 megas y un
HOST sin cortafuegos respondi el, fro
Joder! Eso. Cmo puedes recordarlo? Fue increble. Cuando termin,
simplemente dijo "est hecho" como si fuese algo normal. Hasta Darien qued sin
palabras.
Vaya! respondi Amy, realmente interesada. Qu estudiaste, Serena?
Ingeniera Informtica.
Se escuch el silbido generalizado en la mesa. Todos aprobaban de buenas
maneras la titulacin de Serena. Se sinti rara. No estaban tratndola como un
bicho raro o una delincuente.
Eres buena? pregunt Lita, sirviendo la carne.
Bueno
La mejor! Es la mejor. Verdad, Darien? pregunt Taiki, visiblemente
emocionado.
Si respondi el, de nuevo, fro como el hielo. La mejor.
Serena le mir y este le dirigi una mirada cargada de desprecio. Estaba a punto
de decir algo, cuando Andrew, interrumpi el momento.
Bueno, sin duda este caso ser recordado para siempre. Qu os parece si
cambiamos de tema? No vayamos a incomodar a Serena con nuestras preguntas.
Tienes razn coment Amy Lita, cuntanos que tal en el restaurante.
Pues vers
Lita comenz a hablar y todos centraron su atencin en las historias de su
restaurante. Todos, menos Darien y Serena. Se miraron frente a frente y las
miradas parecan estar cargadas de todo tipo de mensajes. No haca falta decir

palabras, tan solo con verle a los ojos, ella saba que no estaba muy contento.
Serena, Cmo os conocisteis Seiya y t? pregunt Lita, inocentemente.
Seiya y yo? tartamudeo y mir al joven en busca de ayuda. Vers
Serena necesitaba un nuevo guardaespaldas mientras la operacin no finalizase y
me lo ofreci respondi el, orgulloso.
Por algo en particular? Ya te habas fijado en l? pregunt Lita.
Serena enmudeci. En realidad no poda contarle la verdad. Aunque eso
significase mentir como una bellaca.
Por supuesto. En cuanto vi esos ojos supe que tena que ser l.
El estruendo de un puo en la mesa, silenci los "oooh" de romanticismo que se
escuchaban. Darien acababa de tener un arrebato y ahora mismo luchaba por
mantener la compostura.
Que bonito! Entonces la relacin va en serio? pregunt de nuevo Lita.
Cario dijo Andrew en tono de represalia.
Si. Va completamente en serio respondi Seiya, todava ms orgulloso.
Una risa escptica se escuch de la boca de Darien. Todos, incluida Michiru, se
giraron para observarle. Darien mir a Serena con fuego en los ojos y ella intent
trasmitirle telepticamente que no hiciese nada, que no dijera nada.
Todo lo en serio que puede ir teniendo en cuenta que Seiya est con una distinta
cada semana coment Darien, sin poder callarse.
Darien! grit Michiru horrorizada.
No pasa nada-intervine yo, ante la sorpresa de su esposa.
Claro que no pasa nada. Porque tu eres igual que l. Es verdad que Dios los cra y
ellos se juntan gru mordiendo un trozo de carne.
Bueno- coment Andrew para dar por finalizada la conversacin.
Qu pasa, Shields? No estars celoso de mi relacin con Serena, verdad?
Todo el mundo mir a Darien. Se escuch el chillido de Michiru ahogado, mientras

se tapaba una mano con la boca. Estaba disgustada. Serena no pudo reprimir una
sonrisa de satisfaccin interna. Jdete, zorra, pens ella.
No digas tonteras. Ni estando soltero me fijara en alguien como ella.
Serena le mir sorprendida. Qu acababa de decir?
Es una puta delincuente. Una persona sin escrpulos que no es capaz de decir la
verdad ni a su mismsima madre. Tan solo se mueve por inters, aunque para ello
tenga que acostarse con el primer gilipollas con el que se cruce
Ya basta! grit Serena, dando un manotazo en la mesa.
Darien la mir y por primera vez se dio cuenta del error que acababa de cometer.
Los ojos azules de Serena, ahora enrojecidos de rabia, amenazaban con
comenzar a llorar de rabia de un momento a otro.
Todos miraban a Serena y Darien en busca de explicacin y los murmullos
comenzaron a llenar la sala. Andrew se tap el rostro con una mano, y Michiru
mantena su mirada clavada en su vestido, mientras Darien pinchaba con furia en
su plato.
El otro da, vino al Hospital el mismsimo George Clooney afirm Amy, que
rpidamente recuper la atencin de la mesa.
En el postre, Serena no pudo ms y se levant de la mesa. Jur que no iba a
fumar. Que iba a dejar ese extrao vicio de apoyarse en el humo para salir de los
estados traumticos, pero los ojos de Darien cada vez le parecan ms
abrasadores, y ya no saba distinguir entre la furia de su mirada y la provocacin al
deseo.
Oh, Dios. Ven a m, pequeo susurr ella, metindose un cigarro en la boca y
encendindolo.
Inquieta? Serena se gir, y vio a Haruka en el umbral de la puerta de la terraza.
Tu que crees? respondi ella, con una sonrisa.
Tienes otro?
S, pero t fumas? pregunt ella, ofrecindole la cajetilla.
Solo si es estrictamente necesario Haruka encendi el cigarro con elegancia y le
devolvi el paquete.

Sin duda es una situacin de emergencia eh? coment ella.


Qu ha sucedido ah dentro? Jams he visto a Darien tan fuera de s.
No tengo ni idea mentirosa, se reprendi ella.
Haruka sonro y aspir de su cigarro mirando las estrellas.
Ah, las estrellas s que tienen una buena vida. Siempre libres, sin preocupaciones.
Una vida maravillosa coment Haruka, sonriendo como bobo.
Pareces melanclico, Haruka. Qu ha sido de ese tipo rudo y con malas pulgas
que conoc en mi piso aquel da?
Sigue aqu. Tal vez escondido. ltimamente me siento extrao.
Te entiendo
Se produjo otro silencio, y tan solo se escuchaba el ruido de la circulacin en la
carretera y la respiracin agitada.
Qu hacer cuando quieres algo pero no puedes tenerlo? susurr Haruka.
Cmo dices? pregunt ella sorprendida.
Nada. Estaba divagando.
Divagando acerca de deseos de cosas imposibles.
Algo as.
Bueno, soy de la opinin de que cuando quieres algo tienes que ir a por ello. Con
todas las consecuencias.
Haruka la mir y sonro.
Sabes? Tu y yo tenemos muchas cosas en comn, ms de las que crees. Pero
desde luego la perseverancia no es una de mis habilidades.
La perseverancia hay que entrenarla. Te lo digo yo Serena se sonro. Si fuera
tan perseverante como todos creen, ahora mismo estara en su casa viendo una
peli y comiendo fideos chinos.
Me recuerda a una cancin que se titula "Try again". La canta un famoso
percusionista llamado Montgomery. Aparece en su lbum Artie85. Una

recopilacin excepcional.
Serena sinti que su corazn dejaba de latir. Era imposible. Acababa de decir
Artie85. Serena se estremeci. No poda ser verdad. Deba asegurarse.
Me suena mucho ese tal Montgomery. Es conocido? pregunt Serena. Por
favor, que sea una coincidencia, pens ella.
Que va. Para nada. Lo conoc en una noche de jazz cuando fui con-hizo una
pausa y silenci. Con una persona. No es nada conocido pero si quieres, puedo
dejarte el CD algn da.
Serena trag y aspir fuertemente el humo de su cigarro. Necesitaba llenar su
cerebro de nicotina, o de otra manera, se desvanecera por completo.
No estara mal balbuceo ella, con la vista clavada en l.
Bien. Lo hablaremos. Ahora te dejo. Voy dentro.
Haruka desapareci de la terraza y ella sinti sus piernas desfallecer. Asustada
pos sus propios descubrimientos, se sent en una silla y estir sus piernas,
mientras miraba las estrellas, que la observaban caprichosamente.
Michiru tena un idilio con Haruka. Haruka Tenou. El tonto de Haruka, joder. El hijo
que Darien crea suyo, era de su compaero y amigo. Serena se gir y vio tras los
cristales, a Darien sonrer, con su esposa subida en su regazo, mientras todos
charlaban en unos sofs muy cmodos.
De repente tuvo ganas de marcharse corriendo. No sin antes mandarle la peor
mirada reprobatoria que poda existir a esa zorra sin escrpulos. Pobre Darien.
Cario, Te encuentras bien? pregunt Lita, sentndose a su lado.
Si. Estaba fumando un rato. Ha sido una noche
Intensa. Muy intensa sonro Lita. Si me permites, voy a quitarme estos zapatos
que me estn destrozando los pies.
Ests en tu casa.
Pareces estar abatida. Sucede algo que te preocupe?
Serena la mir. Lita tena la tpica mirada agradable y de persona de confianza.
Podra contarle todos sus secretos, si la conociese de otra manera. Pero todo era
demasiado complicado. Andrew, su esposo, el mejor amigo de Darien e idlatra de

Santa Michiru.
No. Solo cansada.
Ya veo Lita hizo una pausa y se estir como un gato. Te gustara venir algn
da a probar unas pastas hechas con tu licor?
Me encantara.
Serena sonro. Seiya asom la cabeza por la puerta y reclam la presencia de
Serena en la sala. Durante la hora y media siguiente, Serena no levant la mirada
de sus manos y apenas hizo comentarios. Aun as, not la presencia y la mirada
de Darien cavilando alrededor de ella.
Quiero irme susurr Serena en el odo de Seiya.
Est bien, nena. Y yo.
Rpidamente, Serena se dio cuenta de que Seiya haba interpretado algo distinto a
la realidad, pero aun as no dijo nada. Ya se ocupara de eso mas tarde. Todos se
levantaron para despedirles, a excepcin de Darien y Michiru.
Serena, ha sido un placer. Nos veremos? Quiero seguir preguntndote cosas de
tu trabajo dijo Amy, agarrndola de las manos.
S, claro. No hay problema.
Bueno, chicos. Nos vemos. Ha sido un placer.
Serena comenz a caminar y sali primera del piso. Seiya se qued cuchicheando
algo con Andrew y tras una sonrisa, sigui el camino de Serena. El viaje de vuelta
fue una tortura. El deseo estaba demasiado patente en el ambiente, sobre todo
cuando Seiya palpaba disimuladamente el muslo de Serena al cambiar las
marchas.
Cuando llegaron a casa, Serena se quit la americana y not las manos de Seiya
rodeando su cintura.
Estaba deseando llegar a casa. Me estabas volviendo loco susurr en su odo.
Seiya- protest Serena, intentndose apartar de l.
Vamos, Serena. Llevo das pensando en esto. No me digas que no pidi el,
besando su cuello.

Hoy no. De verdad. No estoy de humor. Solo quiero descansar mentirosa, se


reprendi a s misma.
Joder, que pesadilla. Tenemos sexo increble y ahora no quieres repetir? gru
l, sacndose la camiseta. Pues t te lo pierdes.
Seiya se dirigi a la habitacin y Serena entorn los ojos. En mal momento se
acost con ese energmeno. Lo escuch ducharse rpidamente y meterse en
cama, refunfuando. Ella se tir en el sof, y encendi la televisin. No echaban
nada interesante.
Comenz a pensar en Darien y Michiru. Y Haruka. Que locura todo. Tendra que
encontrar la manera de decrselo, aunque l no la quisiera escuchar. Se lo deba.
Deba saber con qu clase de persona estaba dispuesto a compartir su vida. De
repente escuch su telfono mvil vibrar. Un mensaje.
Hola. Necesito verte
Quin eres?
Serena esper mordindose una ua. Quin podra ser?
Ve al aparcamiento del fondo. Coche azul marino. No hables con nadie. No le
digas nada a Seiya.
Serena frunci el ceo. Alguien la estaba citando y no tena ni la ms remota idea
de quin era. Ni en broma bajara.
No voy a ir con un desconocido. Lo siento. No s quin eres.
Baja al puto coche o te traer de los pelos.
Serena gru. Esa manera de expresarse, podra serNo. Imposible. Pero aun
as bajara para comprobarlo. Se asom a la habitacin y vio a Seiya
completamente dormido. Era una locura lo que estaba a punto de hacer pero aun
as, deba de comprobarlo.
Bajo corriendo hacia el aparcamiento. La noche era cerrada y apenas haba gente
paseando. Enseguida vio el auto azul marino aparcado, y al verla acercarse,
encendi el motor. Los cristales cromados le impedan ver a la persona de su
interior.
Cuando al fin lleg a la puerta, agarr el pomo y abri con energa. Ah dentro
estaba l, con las manos en el volante y mirando al frente. Con su rostro ms
imperturbable que nunca.

Sube gru l y ella obedeci.


El arranco con furia y comenz a conducir a toda velocidad. Serena se pudo el
cinturn de seguridad como buenamente pudo.
A dnde vamos? pregunt sin obtener respuesta. Darien?
Darien estaba demasiado centrado en conducir, y conducir y conducir. Tras media
hora, y un montn de curvas, llegaron a una cabaa en un bosque. La tpica
prefabricada de madera que pareca abandonada.
Bjate mascull, mientras daba un portazo.
Serena se estremeci y se quit el cinturn lentamente. Ya est. Fin de la historia.
Darien estaba fuera de s. La matara y la enterrara bajo el suelo de esa chabola
putrefacta.
Darien abri la puerta de la chabola y esper a que ella entrara. Despus cerr
con llave y la mir.
Por qu hemos venido aqu? pregunt ella, temblorosa agarrando sus brazos.
Todo estaba muy oscuro.
Por esto.
Darien se abalanz sobre ella y la bes con pasin. Ella no tard en reaccionar y
sigui con frenes las caricias de Darien. l le arranco la camiseta, hacindola
pedazos y la cogi en brazos, para llevarla a una mesita de madera.
Toda la maldita noche viendo como l te tocaba le susurr mientras le
desabrochaba el pantaln y se lo quitaba con maestra. Toda la noche viendo su
estpida sonrisa en el rostro.
Darien bes el cuello de Serena y acarici los muslos de ella. Segua teniendo la
piel tan suave como recordaba. Al sentir las manos de l, sobre sus pechos,
Serena suspir y se inclin hacia atrs.
No quiero que l te toque. Ni que te bese. No quiero que lo quieras a l. Ni que te
enamores de l.
Ella abri los ojos al comprobar que Darien le arrancaba la ropa interior y se
quitaba la camiseta con urgencia. Intent ayudarlo, pero cuando se estaba dando
cuenta, en la penetr de una tacada. Ella grit y clav sus uas en su espalda.

Esto es lo que quiero exactamente. Todas las noches. A todas horas. Contigo
susurr el besndole el cuello, mientras embesta una y otra vez.
Y yo-susurr ella, dejndose llevar.
Darien gimi. Estaba tan condenadamente apretada que se senta en el cielo. Por
mucho que lo intentara, las veces que fuese, Michiru jams le hara sentir las
cosas que le provocaba Serena.
Estoy loco por ti. Creo que voy a matar a Seiya si sigues con l susurr
agresivamente agarrndola por la cadera para seguir penetrndola.
Ahh-gimi Serena.
Serena sinti que el mundo la abandonaba y cuando por fin Darien mordi su
pezn, se dej llevar, haciendo que sus gemidos cubrieran toda la habitacin. El la
sigui poco despus, y por fin se desplom sobre ella.
Serena se toc la cabeza y sinti un sentimiento de tristeza. Ahora Darien la
abandonara y volvera con su esposa. Y ella como tonta, se haba vuelto a
acostar con l. Aun as, mereci la pena.
Te quiero- susurr el dndole un beso en el hombro.
Qu? pregunt alarmada.
Nada.
Darien, pero que
Calla. No digas nada. Solo quera que lo supieras.
El sali de ella y la abraz. Despus la llev en brazos a una cama y la pos
delicadamente. Se tumb a su lado y la acarici mientras todo estaba en silencio.
Por qu? Todo esto-susurr ella, confundida.
No pude soportar verte con l. Me he dado cuenta. Solo quera sacarlo a patadas
de la casa de Andrew y pegarle una paliza.
Ah.
Tranquila. Descansa.
No quiero.

Shhh. Duerme.
Pero- y su mujer?
Maana.
Serena no recordaba nada ms. Cuando se despert al da siguiente, Darien la
abrazaba y la miraba sonriente.
Cunto tiempo llevas despierto? susurr ella, frotndose los ojos.
El tiempo suficiente para ver que eres preciosa.
Adulador-sonro ella. El tambin.
Serena le mir. Que guapo, que sonrisa. Que ganas de decirle sus sentimientos:
"Te amo, Darien. Llvame contigo lejos". Pero no poda. Antes tena que contarle
algo importante. Todo lo que haba descubierto de Michiru.
Captulo 18 al descubierto
Darien acarici el brazo de Serena y la estruj contra l. Al pegar su nariz al
cabello de Serena, aspir y despus emiti un leve gemido. Esto era el paraso. l
lo tena claro. Lo primero que hara sera hablar con su esposa y explicarle con el
mayor tacto lo sucedido. Despus pedira el divorcio y se ira de casa. Y por
ltimo, pedira el cambio guardaespaldas de Serena y presionara al mximo a
Taiki para que l fuese su primera opcin. Eso hara.
Mientras Serena se mantena en silencio, pensado en todo lo ocurrido. Era una
locura lo que acababa de pasar, y aun as estaba feliz. Posiblemente Seiya ya se
habra levantado y estara buscndola por todas partes.
En que piensas? le pregunt Darien, agitndola un poco sobre l.
En todo lo sucedido reflexiono Serena. Darien sonro abiertamente.
Creo que encontrarte ha sido el destino. Ya me haba rendido, sabes? Y
entonces apareciste t con todas tus excentricidades. Lo supe desde el primer da
que te vi.
Quieres decir que aquel da que destrozaste mi sistema de seguridad y me
llevaste esposada a la Central estabas loco por m? ro ella como una nia.
Creo que s. Jams me haba comportado de esa manera.

Serena sonro y se peg ms contra su pecho. Escuch el corazn de Darien latir


fuerte. Un sonido acompasado y relajante, pero a la vez imponente y seguro de s
mismo. Como l. Entonces sinti una punzada de culpabilidad. Toda esa
informacin que haba descubierto sobre su esposa. Era justo que l la supiera.
Pero como plantearlo?
Darien hizo una pausa y se incorpor para mirarle Tengo que contarte algo.
El la mir de manera comprensiva y le sonro. Haba llegado el momento. Por fin
Serena iba a contarle el motivo por el que haba decidido pedir el relevo con Seiya
en la Operacin.
Te escucho.
Vers, estoesto no es fcil de decir. Jams me he visto en una situacin
parecida y no s por dnde empezar-balbuceo ella muy insegura.
Qu tal si empiezas por el principio?
Ella asinti. El principio. El principio de todo. Bueno, all va.
Estaba enfadada. Muy enfadada. Acababa de hablar contigo para vernos y t
habas sido muy cruel conmigo. Y entonces, no s cmo, estaba metida dentro de
tu ordenador, con la intencin de llenarlo de virus cuando
Cmo? Te metiste en mi ordenador? pregunt escandalizado.
De verdad que no quera. Pero era superior a m! Perdname susurr ella,
realmente arrepentida. Si no hubiera hecho lo que hizo, ahora todo sera ms fcil.
Contina
Estaba en tu ordenador. Buscaba algo con lo que hacerte dao. Pero tan solo
encontraba Gif de gatitos haciendo tonteras-Darien la mir duramente, y
ligeramente sonrojado. El caso es que, sin querer, y no s cmo, entre en el
correo de tu esposa.
Qu hiciste que? Darien se reincorpor violentamente y la mir duramente.
Entraste en el correo de Michiru?
Serena, que ahora estaba expuesta en todos los sentidos, recogi un trozo de
sbana y se tap rpidamente. Comenzaba a sentirse mal. Muy mal. No tena que
haber empezado a hablar.

Escucha, es importante que me prestes toda tu atencin. Es importante.


Sorprndeme! dijo el sarcstico, negando con la cabeza. Pens que habas
cambiado, que no te metas en ese tipo de investigaciones. No era eso lo que
pregonabas?
Y no lo hago! Maldita sea. Solo quera encontrar algo para que te sintieras como
me sent yo. Dios! Serena se levant y comenz a vestirse. Esto ha sido una
mala idea.
Oh, vamos! No seas hipcrita. Suelta lo que sea que sabes grit l,
levantndose y mostrando toda su desnudez.
Serena le mir. Sus ojos permanecan inalterables. Ese azul como el mar, estaba
esperando una respuesta.
No es el momento. Quizs-dudo ella, ponindose la ropa interior.
Y cundo ser el momento, Serena? Siempre tomas t esas decisiones. Quiero
saber lo que sea que sepas sobre mi mujer. Ahora l la agarr del brazo y la hizo
girarse hacia l.
Descubr unos correos solt ella sin pensar. El la mir como si hubiera dicho
"quiero de comer unos macarrones".
Y? su ceja derecha se alz amenazante.
Eran correos con otra persona. Hablaban de contarte algo, de darse prisa en
descubrir la verdad. Pareca un secreto y de los gordos.
Contarme la verdad? Eso no tiene sentido neg el, soltndola de su agarre.
Pasaron los das y me despreocup del tema. Pero el otro da, con el nuevo
ordenador, volv a acceder al correo de tu esposa. Y lo ms sorprendente, es que
ella haba borrado todos los correos.
Volviste a meterte ah? Ests loca? Eso es un delito! el suspir y se tir del
pelo. Maldita sea, Serena. En que mierda estabas pensando?
Solo quera saber que demonios pasaba con ella! As que recuper los correos y
le todo. Y Darin, no s como decrtelo, de verdad
Dilo de una puta vez!
Ellaella te estaba siendo infiel. Con ese hombre. Durante dos aos.

Darien la mir y neg con la cabeza. Despus sonro, y comenz a andar sobre
sus pasos, mientras la madera del suelo cruja una y otra vez.
Esto es una broma verdad? Estabas aburrida y no sabas que inventar para
ponerme en tensin sonro l y la mir. Pero ella mantena el rictus igual de
serio.
No, Darien. No es una broma.
Pero que mierda me estas contando, Serena? Conozco a Michiru como la palma
de mi mano. Desde que ramos adolescentes. Ella, ella jams hara algo as. Hizo
una pausa y se palp la nuca. Ella no es como tu o como yo.
A que mierda te refieres, Darien? Despierta de tu sueo de una santa vez. Ella
no es tan sincera como crees. Yo lo vi con mis propios ojos.
No! Esto lo has inventado porque ya no sabes que hacer para librarte de ella. Vi
como la miraste ayer en la fiesta de Andrew.
Qu? La miraba as porque es una zorra sin escrpulos que no ha sabido valorar
lo que tiene a su lado. No te merece!
Ella grit tan alto que los pjaros cantarines que se escuchaban de fondo, callaron
de repente.
Ella no ha podido serme infiel. Est enamorada. Me ama. Fue ella la que quiso
casarse conmigo! Es imposible neg el, sentndose en la cama.
Ests diciendo que miento? Es eso, verdad? Sigo siendo esa persona. Como
dijiste en la cena, mentira a mi madre con tal de salirme con la ma. Olvdalo.
Ella comenz a vestirse echa una furia, mientras el permaneca en un estado de
catarsis. No poda ser cierto. l era el infiel, la rata callejera, y su mujer era la
pobre embarazada que esperaba en su casa a que llegara el desastre de su
marido.
Espera! dijo el alzando la voz, y provocando que ella se girara.
Qu quieres?
Tienes los correos electrnicos? pregunt el.
No

Entonces que pruebas tienes?


La prueba soy yo! Pero t no me crees.
Serena, tu historial es
Sabes, Darien? All tu. Pero yo no voy a estar esperando a que te decidas.
Quiero irme.
Est bien.
Los dos se vistieron y se montaron en el coche en silencio. Volvieron a la ciudad
sin hacer un comentario. Ella aguant las ganas de llorar y el clav sus ojos en la
carretera sin hacer comentarios. Cuando llegaron a unas calles del apartamento
de Seiya, ella le pidi que parase.
Me quedo aqu dijo quitndose el cinturn.
Serena
Olvdalo!
Escucha. Siento haber reaccionado as. Pero si lo que quieres es que deje a
Michiru, solo tenas que decirlo. Voy hacerlo! Te lo juro. Solo necesito un poco de
tiempo.
Es que no me has escuchado? Ella te es infiel, y encima pretende cargarte con
un hijo que no es tuyo!
Qu? Qu has dicho? dijo agarrndola del brazo de manera agresiva.
Lo que oyes, Darien. El hijo que espera es de su amante! Cuando ests
preparado para escuchar la verdad, llmame.
Ella se baj del auto dando un portazo.
Serena! Serena! grit l, pero ella comenz a caminar. Mierda murmur.
Darien golpe el volante. Los coches empezaron a quejarse del estacionamiento
indebido y l emprendi la marcha furiosa. Cmo poda Serena tener tan pocos
escrpulos? Contarle toda esa historia de los correos. Todo eso era pura mierda.
Su esposa poda ser muchas cosas pero no una mentirosa. Y aquello de que su
hija era de otro hombre? Eso no poda ser cierto.
Cuando lleg a casa, ella lo estaba esperando echa una furia. Ahora recordaba.

Poco despus de que Serena y Seiya se fueran de casa, Darien haba agarrado a
Michiru y prcticamente la haba trado a rastras a casa. Despus la haba dejado
all y se haba marchado de nuevo. Sin dar explicaciones, sin un "ahora vuelvo".
Simplemente se haba marchado.
Dnde estabas? Me he pasado toda la noche en vela le grit ella, acercndose
a l. Has estado con ella?
Darien no contest. Subi las escaleras y se encerr en la habitacin. Escuch los
gritos de Michiru tras l, pero los ignor. Se quit la ropa lentamente, y como en
una ceremonia, la pos sobre la silla. Despus se meti en la ducha y pas all
encerrado cerca de una hora.
Cuando sali, el agua haba ayudado a limpiar sus ideas. Se encontraba mucho
ms fuerte y positivo. Todo lo que le haba contado Serena era una estratagema
para que dejara a su esposa. Y no poda culparla. Es difcil querer estar con un
hombre que ya est casado. Pero aun as, algo en su interior le peda que hiciera
una comprobacin antes de tomar una decisin.
Una vez cambiado, y que comprob que su esposa estaba ms tranquila, se
dirigi al despacho de ambos, y abri el ordenador. Buscara los correos de los
que Serena haba hablado. Si era verdad, tendran que estar all. O habra algn
borrador. Una msera prueba.
Qu haces? grit Michiru alterada, cerrando la tapa de su porttil.
Necesito utilizar el ordenador contest el confundido.
Lo sientopero no puedes, ahora no. Deberas avisarme.
Michiru pareca nerviosa, pero segua manteniendo esa postura tan agresiva, con
sus manos encima de la pantalla.
Necesito enviar unos correos pidi el, levantndose de la silla.
Hazlo desde el mvil. Ahora tengo asuntos importantes y no puedes utilizarlo.
Darien la mir y frunci el ceo. Algo raro pasaba. Y de repente las palabras de
Serena comenzaban a tornarse realistas. Estara su esposa acostndose con
otro? Sin saber porque, no pareca importarle demasiado. No tena ese tpico
sentimiento de celos o locura transitoria por querer golpear al amante. Le era
indiferente. Tan solo le dola la poca confianza de ella continuando un matrimonio
que evidentemente, a ninguno le haca feliz.
Tienes algo que contarme? pregunt el. Ella abri los ojos y pestaeo.

Yo? No-pareca dudosa, pero despus recobr la postura pasivo agresiva.


Eres tu el que tienes que decirme donde estuviste anoche.
Solucionando un problema.
Michiru le mir, pero tampoco dio muchos detalles. Simplemente entrecerr los
ojos y dej que Darien se fuera. Despus solt el aire y golpeo la mesa. Haba
estado a punto, a punto de descubrirlo todo. Y eso no poda permitirlo. No ahora. Y
quizs nunca. Su amante era una persona inestable emocionalmente, y ella no
poda embaucarse en una aventura as.
Serena lleg a casa de Seiya, y este todava segua durmiendo. Silenciosamente,
se quit la ropa y se puso el pijama. Despus se meti en cama, y cerr los ojos.
Las lgrimas comenzaron a rodar por sus mejillas. La impotencia de nuevo. En su
vida siempre pasaba todo de la misma manera. Cuando todo estaba a punto de
salir bien, algo la joda. Normalmente era ella. Pero esta vez crea haber hecho lo
correcto.
Cuando lleg el domingo por la noche, y no haba recibido noticias de Darien,
pens que quizs haba sido demasiado brusca contndole lo sucedido, pero que
demonios! l mereca saber lo que ocurra sin contemplaciones. Se durmi con la
idea que si no reciba noticias de l, ella misma le pondra las cosas claras.
Y por eso se encontraba yendo en direccin al FBI, a las 9 de la maana, cargada
con su porttil. Era una maana helada, y afortunadamente la casa de Seiya
estaba muy cerca, pero eso no impeda que las manos de Serena se fueran
convirtiendo poco a poco en cubitos de hielo.
Cuando lleg, no esper a que la recibiera nadie. Directamente se dirigi al
despacho del Teniente Shields y entr sin llamar. Lo vio all, con la mano apoyada
en la cabeza, leyendo unos dosieres. El no levant la vista, y ella esper en el
umbral de la puerta.
Deja los informes ah pidi el, un poco hosco. Estaba claro que la haba
confundido con una secretaria del FBI.
Hola.
El levant rpidamente la cara de los papeles y ella comprob con tristeza, sus
ojeras pronunciadas y los signos de cansancio y fatiga ms que evidentes. Los
ojos de Darien brillaron y abri la boca para hablar, pero ella no le dio tiempo.
Sabes? Estaba aburrida en casa, esperando a que dejaras tu orgullo de lado y
me llamaras. Pero como no lo has hecho, supongo que he tenido que tomar la

iniciativa dej el porttil que l le haba regalado sobre su mesa, y lo mir.


Qu es esto?
Un ordenador. A ti que te parece? dijo ella irnica.
Se lo que es. Pero qu haces aqu? pregunt el confundido.
Ella sonro cnicamente. Pobre Darien. Tan listo y hbil para investigar y que poco
saba leer entre lneas. Ella se dio la vuelta y muy despacio, cerr las persianas
del despacho para permanecer en la ms absoluta privacidad. l la sigui con la
mirada, y no dijo nada.
Cmo tienes una falta total de confianza en m, he decidido demostrarte de una
vez por todas que cuando digo algo, no tengo por costumbre mentir.
Ella le apart ligeramente del escritorio, y se sent sobre sus piernas. Despus
abri la pantalla de su ordenador, y comenz a teclear a toda velocidad. Darien se
estaba poniendo malo. Tenerla as, sentada e inclinada sobre la mesa, con las
persianas bajadas y ese perfume que le embriagaba, le estaba excitando
demasiado. Pens en acariciar su espalda, pero cuando estaba a punto de
hacerlo, retir sus manos y las clav en los reposabrazos.
Aqu lo tienes.
Ella se apart y clav la vista en la pantalla. La pestaa de bienvenida al correo
corporativo de Michiru lo dej sorprendido, y por ello le lanz una mirada de
desaprobacin a Serena, que no logr otra cosa que hacer que ella se encogiera
de hombros.
Puedo recuperar los correos si lo deseas dijo ella indiferente.
Veo que vas en serio.
Totalmente dijo ella framente.
Hazlo.
Serena volvi a inclinarse y Darien estudi la destreza con la que se manejaba.
Empezaba a dudar seriamente que Diamante fuera el mejor Hacker. Nunca haba
visto esa rapidez para desencriptar archivos y recuperar informacin perdida.
Ah lo tienes.
Darien se acerc a la pantalla y vio una multitud de correos con un tal Artie85, que

databan desde hace dos aos. Frunci el ceo, y abri uno al azar. Lo que ley no
le gust nada. Abri otro. Ms de lo mismo. Segn pasaba el tiempo, la certeza de
que Michiru era una desconocida para Darien se afianz sobre l.
Ya he visto suficiente dijo Darien cerrando el porttil de un manotazo.
Y bien? dijo ella, girndose para observarlo.
Tenas razn dijo el levantndose bruscamente de la silla, y retirando a Serena
de su lado.
Serena le observ. La inmensidad de Darien se ergua tras el gran ventanal, ahora
cerrado por las persianas. Darien se senta indiferente. Lo que ms le dola era la
falta de sinceridad que Michiru haba demostrado. Se haba mostrado como una
persona sin escrpulos, capaz de endosarle un hijo que no era suyo.
Sabes quin es? pregunt el, girndose hacia ella.
No minti. Haruka le caa bien, y lo consideraba otra vctima de Michiru, as que
no iba a ponerlo a los pies del caballo.
Podras averiguarlo? pidi el.
Podra. Pero no lo voy hacer. Ese hombre es otra vctima ms.
Otra vctima que se estaba acostando con mi mujer-gru l.
Aunque Michiru en verdad hubiese dejado de importarle hace tiempo, aun senta
las ganas de imponer la superioridad en su territorio, y cruzar un par de palabras
con ese tipo.
Qu vas hacer? pregunt Serena.
Me voy a separar.
Serena sinti su corazn bailar de alegra. Joder, no debera alegrarse de las
desgracias ajenas, pero qu diablos. Ahora Darien era una persona libre y ya no
haba impedimentos para estar juntos. A excepcin del gusano de Diamante. La
sonrisa de Serena desapareci poco a poco de su rostro, y Darien se percat de
ello.
Creo que t y yo todava tenemos una conversacin pendiente dijo l, tomndola
por los brazos y sentndola sobre el de nuevo.
Una conversacin?

Si. Estabas a punto de contarme que sucedi para que pidieras mi relevo. Sigo
esperando dijo l, retirndole el cabello de la frente a una Serena que titubeaba.
Oh, Darien. De verdad, djalo pasar. Es lo mejor para los dos.
Lo mejor para los dos? O lo mejor para ti? atac l.
Para ti. Para m. Es demasiado complicado.
No pienso apartarme de esto. Estoy metido hasta el cuello, como t.
Darien, eres un federal. Cuanto menos sepas y menos te involucres en esto,
creme que ser mejor para ti y tu carrera profesional.
El la mir con ojos ardientes. Sus labios estaban llamndole, pero antes de
abalanzarse sobre ellos, se dijo que pasara lo que pasara, averiguara lo que
estaba sucediendo.
Y qu importa que sea polica? Quiero ayudarte. Necesito ayudarte.
Darien
Ella le mir y acarici su rostro. Al pasarla por su mandbula, el rastro de una
barba de dos das, le acarici la mano hacindole cosquillas. Ella sonro. Ojala las
cosas fueran distintas entre ellos. Pero la realidad era que aunque Serena
consiguiera solucionar el embrollo con Diamante, el seguira siendo un honorable
polica, y ella una delincuente sin pasado ni futuro.
Sabes? Cuando te vi la primera vez, juro que casi me abalanz sobre ti. Estabas
all, agazapada en la puerta, con una pinta terrible y esa voz desgarrada. Parecas
valiente y decidida.
Yo dira que estuviste a punto de amordazarme. O no recuerdas el numerito de
poli malo, pistola en mano? ro ella.
Bueno, esa era parte de la interpretacin de chico duro. Pero la realidad, es que ya
no pude olvidarte. Y cmo me excitaste cuando te pusiste chula! ro l a
carcajada limpia. Ella escondi el rostro en su cuello, avergonzada por su actitud.
A veces poda ser muy hosca.
Qu horror...
Y creo que todo eso es lo que nos ha llevado hasta aqu. El motivo por el cual te
quiero y quiero pasar el resto de mi vida contigo. Pero tienes que abrirte y

contarme lo que me pasa. No puedo mantenerme al margen de tu vida. No puedes


obviar lo que hay entre nosotros, Serena.
Serena le mir y se mordi el labio inferior. Tena razn. Si no poda confiar en
Darien, no podra confiar en nadie. Tom air y dio un sonoro suspiro. l le
acarici el brazo, reconfortndola.
Est bien. Te contar. Pero nada de gritos, reclamaciones o histerismos pidi
ella.
Vale.
Jralo dijo ella con ojos brillantes.
Lo jur.
Bien suspir de nuevo No cont toda la verdad el da del operativo en Pub
Cristal. En realidad, desaparec buena parte de la noche, y fue debido a que si me
encontr con Diamante.
Darien abri los ojos y abri la boca, listo para comenzar un enfrentamiento, pero
ella le tap la boca. Tena que continuar.
Lo vi y el encuentro fue de todo menos agradable. Result ser un hombre distinto
a como lo imaginaba. Inteligente y mezquino, sin ningn tipo de escrpulo. Tras
una larga conversacin en la que descubr que l saba muchas cosas de mi vida,
me dijo que tena que librarme de ti.
Librarte de m? Por qu?
No me lo aclar. Lo nico que me dijo es que si no lo haca, tu esposa pagara las
consecuencias. Y tu perderas a tu bebe. Ah fue cuando me enter de su
embarazo. Al principio no lo cre, pero el pareca tan seguro. As que a la maana
siguiente fui a verla.
Cundo la viste en la galera?
Si. No iba a entrar. Solo quera verla desde fuera. Pero algo me impuls a entrar, y
nada ms ver su cintura me di cuenta. Lo que Diamante me haba dicho era
verdad. Estaba asustada, tena miedo de como reaccionaras y tom la decisin
ms difcil de mi vida. Fui al despacho de Taiki y le ped que te buscara sustituto.
Si, esa parte creo que la conozco.
Despus el comenz a llamarme y atosigarme. Empez a deambular por nuestra

casa y yo ya no saba qu hacer. El da que t te fuiste, me llam por telfono. Me


pidi algo importante, y ese es el motivo de mi insistencia a que Seiya fuera mi
nuevo guardaespaldas.
Darien la mir. Demasiada informacin en tan poco tiempo. Cmo no haba
sospechado de la actitud de Serena? Ahora que conoca todos los detalles, era de
manual. Ese llanto repentino nada ms salir del Pub Cristal, su actitud fra y
titubeante en el despacho de Taiki
Cundo tenas pensado contarme todo esto? dijo l, aguantndose el tono
incriminatorio.
Nunca se sincer ella. El asinti impasible.
El caso es que ahora estoy metida en un buen lo. Diamante quiere un Disco Duro
con toda la informacin del caso, que Seiya alberga en su apartamento. Si lo
consigo, el borrar mi historial del FBI y por fin podr empezar una nueva vida.
Serena respir por fin. Se haba liberado de una gran carga. Ahora solo tena que
esperar las consecuencias. Conoca a Darien y no tardara en echarse las manos
a la cabeza. Darien tena un gran sentido de la honorabilidad, y no iba a permitir
que Serena cometiera un delito como ese.
Joder-susurr l. Joder!
Sin histerismos. Lo juraste.
Est bien. Est bien-hizo una pausa y trat de serenarse Dios!.
Tu solo olvida lo que te he contado. Yo me las arreglar. En cuanto consiga el
Disco Duro, desaparece de escena. Todo quedar en una ancdota.
Piensas que voy a arriesgarme a perderte de nuevo? Ests muy equivocada. Si
es preciso, te atar con esposas a la pata de mi cama, pero t no vuelves a irte de
mi lado.
Darien la abraz y a Serena le sorprendi esta nueva reaccin de Darien. Ella le
correspondi y bes su cabeza.
Tiene que haber otra opcin. Otra posibilidad. No puedo permitir que le des toda la
informacin del caso a Diamante, Serena. He trabajado mucho para coger a ese
hijo de puta.
Y qu otra opcin tengo? Si no hago lo que me pide, matar a Michiru.

Darien buf. Otra complicacin que entraba en escena. Tendra que enviar a
Michiru fuera del Estado, pero necesitaba va libre por lo que pudiera pasar.
De eso me encargo yo. Por lo pronto, sigue comportndote como hasta ahora. No
levantes sospechas, ni siquiera en Diamante.
Pero
Tranquila. Voy a pensar en ello. Vamos a encontrar la manera de joder a ese
gusano. Porque en cuanto lo tenga delante juro que lo matar con mis propias
manos, si se atreve a tocarte un solo pelo.
Estoy asustada-reconoci ella.
El la beso. Despacio y lento. Y ella se olvid de sus preocupaciones. Estar en su
regazo, abrazada a su cuello, recibiendo sus besos, era una cura ante cualquier
espanto.
Te quiero-susurr l en sus labios. Ella se estremeci. No quiero que sigas
viviendo con Seiya.
Pero tengo que hacerlo. Diamante sospechar si me voy de repente.
Est bien dijo el poco convencido.
Darien regres a su casa, tras finalizar la jornada. Tena las ideas muy claras.
Hasta ahora haba ignorado la presencia de Michiru, y no tena la intencin de
provocarle un disgusto, pero ya era hora de que su esposa supiera que l saba
toda la verdad. Entr en casa, y el sonido de Vivaldi le irrit. Ola a comida, as que
supuso que ella se encontrara cocinando.
Se qued apoyado en el umbral de la puerta y la mir revolver con una cuchara,
algo en la cachuela. Pareca plenamente concentrada.
Oh, cielo. Que susto me has dado! dijo ella, llevndose una mano al pecho.
El no dijo nada y la observ. Vio a Michiru fruncir el ceo, y despus apagar el
fuego.
Sucede algo? pregunt acercndose a l.
Lo es todo ella le mir y sonro.
Qu sabes qu?

Todo. Tu amante. Que esa nia no es ma. Todo.


Cario, pero que dices-dijo ella, intentando agarrarle de la chaqueta, pero l la
apart bruscamente.
Cmo puedes mentirme a la cara despus de todo? grit l, alterado.
Ella inspir y los ojos comenzaron a enrojecerse.
Cmo te has enterado?
Esa es tu mxima preocupacin. Que cmo me enter. Vamos, Michiruesperaba
ms de ti dijo el sarcstico.
Darien. No s qu decir dijo ella empezando a sollozar. Yo no quera que esto
sucediera, pero fue inevitable.
Inevitable? Podas haberme dicho la verdad. Era tan sencilloMichiru. Confiaba
en ti!
T tambin me fuiste infiel! O crees que no s lo que se comenta de ti y de la
zorra de Serena Tsukino.
No hables as de ella! Es ms sincera que t y yo juntos.
Ella lo mir enfurecida, despus se gir para marcharse, pero cambi de opinin y
volvi tras sus pasos.
Fue ella verdad? Fue esa zorra la que te lo dijo. Cmo se enter? Quin se lo
dijo?
La nica pena es que en el fondo crea que podramos ser una familia.
Afortunadamente, me he dado cuenta a tiempo de tus juegos.
Cmo bamos a ser una familia si te enamoraste de ella nada ms verla? grit
ella fuera de s.
Quiero que recojas tus cosas y te marches de aqu.
El se dio media vuelta y se dirigi al saln. Ella lo sigui y lo agarr de un brazo.
Se quedaron mirando frente a frente.
Y a donde voy a ir? No tengo ningn lugar donde quedarme.
Francamente, cario. Me importa un bledo.

Subi las escaleras tan rpido como pudo y dando un portazo se encerr en su
habitacin. Se tir en cama. La parte ms difcil estaba hecha. No era plato de
buen gusto terminar con una relacin de tantos aos, mucho menos un
matrimonio. Maana mismo llamara contratara una abogada y firmara los
papeles de divorcio.
Entonces pens en Serena, y en la posibilidad de casarse con ella. Rpidamente
la desecho, porque Serena jams se comprometera a algo de por vida. Y para
Darien, un matrimonio era para toda la vida.
Pens en ella. Su rubor al contarle lo sucedido, la manera de entrelazar sus dedos
cuando hilaba la historia, e incluso ese gesto tan infantil de encoger la nariz
cuando algo no le gustaba. Estaba loco por ella. Haba cerrado dando un
carpetazo cinco aos de su vida, pero no le importaba.
Serena lleg a casa ms contenta que unas castauelas. Nadie poda arrebatarle
la sonrisa de oreja a oreja. La vida le sonrea. Darien iba a terminar con su esposa,
juntos enfrentaran a Diamante y quizs se iran juntos a un lugar paradisiacos,
lejos de todo, cuando toda esta locura terminara.
Seiya todava no haba llegado y se alegr. Pronto tendra que deshacerse de l,
as que comenz a rebuscar entre sus cosas en busca del Disco Duro perdido.
Tras una hora de ardua bsqueda Serena descubri que Seiya ni era tan pulcro
como el pregonaba, ni tena falta de preservativos en cualquier parte de su casa.
Estaba rendida. Entonces escuch el telfono de la casa, y se apresur a cogerlo.
Seguramente sera Darien. Suspir y contest.
Si?
Hola guapa. Cmo va esa bsqueda?
Serena se qued paralizada. Diamante haba vuelto a localizarla.
Es que nunca te rindes? grit ella enfurecida. Deja de presionarme.
Cario. Ests muy alterada. As que vamos a relajarnos si no quieres tener
problemas.
Est bien. Pero no vuelvas a llamar aqu.
Lo has encontrado? si o no?
No! No he tenido tiempo.

Pues no se a que ests esperando porque tu tiempo se est agotando. Te doy 48


horas para encontrarlo.
Qu? 48 horas es muy poco. Yo..
S que puedes hacerlo, nena. Volver a llamarte.
Serena colg echa un basilisco y justo en ese momento lleg el oportuno de Seiya
Kou. El la mir divertido, como si le sorprendiera ver a Serena furiosa, pero ella
directamente recogi su cajetilla y sali al balcn. Se encendi un cigarro y fum
compulsivamente. Darien y ella estaban en serios problemas.
Captulo 19 y 20 ir
"No hay nada que temer ms que al miedo en s"
Tic, tac. Tic, tac. Tic. Tac.
Aun puedo escucharlo. La voz de Diamante, sibilina, presionando para haga mi
maldito trabajo de una santa vez. Que ms quisiera yo que poder librarme de esa
rata inmunda y comenzar una nueva vida. Pero Seiya cada vez est ms ofuscado
y contrariado conmigo. Sus pretensiones de llevarme a la cama se estn viendo
frustradas, con cada intento, y no me quedan muchas ms excusas que darle. Sin
duda, acostarme con l fue un error. Esto cada vez se pone ms difcil.
El tiempo se me escapa entre los dedos. 48 horas que pueden marcar la
diferencia. 48 horas que pueden diferenciar el bien del mal. 48 horas para ser libre
de esta pesadilla.
Si hecho la vista atrs, no puedo evitar acongojarme al pensar por todo lo que he
tenido que pasar. Por todo a lo que hemos tenido que enfrentar Darien y yo. Si un
da me hubieran dicho que acabara metida hasta el cuello en un asunto de estado
internacional con el Hacker ms famoso de la historia, me habra redo.
Pero ahora, estoy aqu. Fumando y pensando la manera de conseguir el maldito
disco duro y entregrselo a Diamante. Aunque Darien jams aprobar algo as.
Darien no tiene la ms mnima intencin de darle alas al villano que le ha marcado
en su carrera profesional. Pero Darien no tiene idea de con quien trata. Todos en
el FBI se hacen una idea del tipo de persona que es Diamante, pero muy pocos
han tenido la desgracia de mirarle a los ojos como yo. El miedo ms atroz y un
sentimiento de angustia me recorren el cuerpo cada vez que recuerdo sus manos
en torno a mi cuello.
Vamos, Serena. Piensa. Eres una ta inteligente. Dnde podra esconder alguien

como Seiya algo de vital importancia? Sigo pensando como Taiki le ha confiado
ese Disco Duro a l y no a Darien. Me parece increble.
En qu piensas, nena?
Eh?
Joder. Necesito que Seiya se vaya de casa para investigar de una maldita vez
donde se encuentra el disco duro. Quizs podra ayudarme Darien, pero para ello
tendra que contactarme con l.
Ests en las nubes o qu? Llevas todo el da sin mediar palabra se quej
Seiya.
Lo siento. Estaba pensando en mis cosas.
Y tanto que pensando en mis cosas. Como no cumpla mi cometido antes de 48
horas, fin del juego. Game Over. A tres metros bajo tierra. Como quieran llamarlo,
pero ni el FBI podr protegerme.
No trabajas hoy? pregunto inocentemente.
Libro contesta escueto, cambiando el canal de televisin.
Santa mierda. No podra tener peor suerte.
Tengo que buscar la manera de contactar con Darien sin que haya sospechas. No
puedo volver a presentarme en la oficina del FBI como si no pasara nada. La
ltima vez, toda la brigada se qued sin palabras al verme all. Incluso Andrew me
dirigi la peor de las miradas. Es una pena que su mujer me caiga tan bien, porque
si no estara dispuesta a preguntarle que mierda le pasa conmigo. La esposa de
Darien le es infiel con su compaero de trabajo y yo soy la mala? Es absurdo.
Podramos salir a cenar.
No me apetece gruo para mostrarle mi disconformidad.
Salir a cenar? Ni que furamos pareja. Tengo cosas ms importantes en las que
pensar. Como por ejemplo, la manera de contactar con Darien. Podra mandarle
un correo electrnico pero eso sera muy arriesgado. Podra llamarle por telfono,
pero con toda seguridad Diamante tiene pinchada su lnea. Una de sus
condiciones era alejarme de l, no puedo pasrmela a la torera sin que l no
sospeche.
Un fax. Recuerdo que Darien me dijo una vez que tena un fax en casa para los

negocios de su esposa, y yo me qued riendo una semana entera. El fax es un


mtodo rudimentario hoy en da y Diamante no ocupara su tiempo en pincharlo.
Es rpido y efectivo. Orden clara y concisa.
Dnde puedo enviar un fax? pregunto levantndome como un resorte
Un fax? Seiya me mira aguantando la risa. T, la superinformtica vas a enviar
un fax. Ests bromeando?
No!
Y a quien vas a envirselo? pregunta el extraado.
Y a ti que te importa!
A un familiar. Hoy es su cumpleaos y quiero felicitarle acabo mintiendo, para no
tener un enfrentamiento.
Y porque no le llamas? insiste l.
Y por qu no te metes en tus asuntos?
No quiero que Diamante me localice. Aqu estoy segura. Prefiero el fax.
Visto de esa manera-Seiya pareca reflexionar. A la vuelta de la esquina hay una
copistera. Creo que tienen fax.
Gracias.
Una vez enviado el fax, solo me queda esperar. El mensaje era claro.
"Saca a Seiya de casa. Despus ven. S."
Y la reaccin no se hizo esperar. Nada ms volver a casa, Seiya gritaba por
telfono, como un energmeno, toda clase de improperios. Despus de colgar
agresivamente, se palp el entrecejo, y cerr fuerte los ojos.
Qu sucede? pregunt tranquilamente.
Ese hijo de la gran puta. No encuentra otra manera de joderme-gru Seiya
lanzndome una mirada mortfera. Como si tuviera la culpa de todos sus males.
Quin? De qu hablas?
De quin voy a estar hablando? Maldito Shields y su arrogancia. Me quiere toda

la noche haciendo una jodida vigilancia en un almacn. Cmo si no hubiera ms


personal en el FBI! bram furioso.
Darien ha sido muy rpido. Ms de lo que pensaba. Haba conseguido sacarse de
encima a Seiya con mucha facilidad.
Estars bien sola? ltimamente todo ha estado muy tranquilo me dijo,
recapacitando para s mismo.
Si, no te preocupes.
Nena, siento que las cosas no estn saliendo como esperabas el rostro de Seiya
se ha tornado amable, y me acaricia un mechn del cabello.
Da igual- no s qu decirle. Qu se cree que esperaba de esta convivencia?
Hijo de perra! Juro que me voy a vengar de l. No va a durar mucho en el puesto
de Teniente. No si puedo impedirlo.
Tranquilzate
Me tranquilizar cuando ese cabrn deje de joderme. Voy a prepararme.
Y con un portazo dio por finalizada la conversacin. Media hora despus, Seiya
abandonaba el domicilio cabizbajo y furibundo. La tempestad antes de la calma.
Pasar toda la noche en un almacn no es algo agradable, pero no puedo evitar
alegrarme. Ahora solo tengo que esperar a que llegue Darien.
Sin saber porque, me encontraba arreglndome en el espejo, cuando el timbre
son y mi corazn dio un vuelco. Me siento como una adolescente haciendo algo
que le prohben sus padres. Solo que esto va ms all de una ligera prohibicin.
Al abrir la puerta, lo observo apoyado en el marco, con gesto vacilante. Tiene el
gesto cansado, y unas ojeras pronunciadas. Tambin tiene una ligera sombra en
la mandbula. No se ha afeitado. Pero aun as, lo encuentro tremendamente
irresistible. Me mira fijamente y yo me siento morir.
Hola-susurr apartndome de la puerta.
El recupera la compostura y con una sonrisa, se adentra en el piso. Lleva un
dossier con muchos papeles. Cuando cierro la puerta, me vuelvo para mirarle. Y
tan solo pasan dos segundos. Dos segundos que son una eternidad antes de que
el se abalance sobre m.
En la pasin del momento, la carpeta con todos los papeles caen al suelo, pero a

l parece no importarte. Me agarra fuerte del pelo y me devora. Y yo por supuesto


que me dejo. Tras unos minutos, se separa y me mira fijamente. Parece querer
decir algo.
No sabes la noche que he pasado-susurra, algo compungido.
Ests bien? pregunto.
Ahora s.
El intenta el acercamiento de nuevo, pero un ataque de responsabilidad se aduea
de m y lo separo cariosamente.
Ahora no. Tenemos que encontrar el maldito Disco Duro.
Tienes razn.
En un movimiento gil, Darien se agacha y recoge los papeles de mala manera.
Despus los mete en una carpeta y la posa sobre la mesa. Se queda en silencio
mirndola y yo no s qu decir tampoco.
Es informacin confidencial. He tenido que hacer malabares para sacarla de la
oficina me confiesa el.
Ahora lo entiendo. Darien jams comete una ilegalidad. Parece enfadado. Est
claro que su carrera podra peligrar con esto. Que a m me metan en la crcel un
par de meses por contrabando de informacin es soportable. Pero no puedo
consentir que Darien vea comprometida su carrera profesional por m. Ni por
Diamante.
Llvatelo de vuelta. Ha sido un error pedirte que me ayudaras. Mantente al
margen, por favor pido acercndome a l.
Ya estoy metido hasta el cuello, Serena. No hay vuelta atrs.
Darien intenta transmitirme una tranquilidad inexistente. Su rostro denota mucha
preocupacin. La arruga de su entrecejo y sus labios que dibujan una lnea recta
son claro ejemplo de su tensin. Est a punto de explotar y yo no puedo hacer
nada para remediarlo.
Qu es?
Informacin clasificada. Todo lo que tenemos sobre Diamante hasta ahora.
Djame ver.

Justo cuando me dispongo a abrir el dossier, Darien pone su mano sobre l y me


mira fijamente. Creo que est tratando de adivinar si estoy de parte del FBI o no.
Intento sonrerle, pero l no cambia de parecer.
Dime que estoy haciendo lo correcto, Serena. Mrame a los ojos y dime que esto
no es una estratagema, porque no voy a poder soportarlo.
No! Cmo se te ocurre? Fuiste t el que dijiste que me ayudaras!
Darien cierra los ojos y retira su mano, para alejarse de m. Se sienta sobre el
sof, y apoyo su rostro en su mano izquierda. No quiere saber nada del asunto. Lo
entiendo, no es algo fcil. Haciendo de tripas corazn me siento en la silla, y abro
el dossier. Hay un montn de archivos clasificados. Mis ojos no paran de leer y
releer pistas sobre el caso de Diamante. Entre los documentos del dossier, mi
expediente.
Ah estoy yo. Con una foto de la adolescencia en un altercado en el que me vi
envuelta. Un sinfn de delitos se me atribuyen, pero lo que la mayora de la gente
no sabe es que es un cmulo de desafortunadas coincidencias. Est bien, puede
que estuviera presente en todos y cada uno de esos robos, pero como mero apoyo
logstico y en la peor poca de mi vida.
Continuo leyendo los papeles, y encuentro el documento que describe el disco
duro con toda la informacin clasificada de Diamante. Ahora que se que aspecto
tiene, solo tengo que poner patas arriba esta casa y esperar a encontrarlo. Y no
me importa si tengo que desmontarlo piedra a piedra, pero pienso dar con l.
Me giro y observo a Darien. Tiene la mirada perdida en la ventana del piso. Me
acerco a l y por primera vez recupera la conciencia, para volver a mirarme. Sus
ojos observan duramente.
Has terminado? pregunta impaciente.
Creo que s. Hago una pausa y pienso cuidadosamente las palabras. Vas a
ayudarme?
El asiente y se levanta. Ninguno dice nada ms. Cada uno se encarga de una
parte de la casa. Tras horas buscando en cada rincn de la casa, encuentro detrs
de una fotografa de la muralla China, una caja fuere con una combinacin de 6
dgitos. Sin duda alguna, el disco duro se encuentro ah dentro.
Pruebo con varias combinaciones que se me vienen a la cabeza, pero ninguna
funciona. Ni su fecha de nacimiento, ni su nmero de casa. Ni siquiera su nmero
de placa. Ya estoy desesperada. Entonces se me ocurre que los nmeros de

expediente de los casos tienen seis dgitos. Pero Seiya no sera tan estpido como
para poner la contrasea del nmero de expediente del caso Diamante Black.
Inserto los nmeros, y la puerta se abre. Contengo la respiracin. No me puedo
creer que Seiya sea tan poco cuidadoso.
Darien! oigo unos pasos acercarse a la habitacin, mientras yo abro la puerta
despacio.
Ambos nos miramos. Lo hemos encontrado. Estoy a punto de sacarlo, cuando
Darien se adelanta y lo retira con sumo cuidado. Sin duda es el Disco Duro. Tiene
las mismas caractersticas, el mismo color y el mismo tamao.
Si le damos esto a Diamante, lo perderemos todo. Todo por lo que he trabajado
murmura Darien.
Lo s.
Que mierda. Darien ha trabajado por y para este caso, y est a punto de volver al
principio. Taiki se le echar encima y seguramente le abra un expediente
regulador, porque aunque Seiya sea el responsable del Disco Duro, Darien es su
jefe. El ser la cabeza de turco que pague los errores de sus subordinados.
Darien est muy tenso, intento reconfortarlo frotndole un brazo pero est
ensimismado con sus pensamientos. Podramos copiar los datos en otro Disco y
drselo a Diamante como el original, pero me llevara das restaurar las
propiedades de todos los documentos para que l no sospechara de que todava
existe el original.
Hay una posibilidad. Le daremos un seuelo acabo por decir. El me mira con
cara interrogante. Meteremos todos estos datos en otro Disco y se lo entregar
como el original.
Pero se dar cuenta. Tu vida podra correr peligro. No, de ninguna manera.
Me llevar unos das prepararlo todo para que no sospeche. Le pedir que me d
ms tiempo.
Y si no est por la labor de esperar, Serena?
Inspiro profundamente. Setsuna podra ayudarme, pero eso significa meterla en
este tremendo lo y compartir con ella archivos clasificados para los que yo ni
siquiera tengo autorizacin.
Podra ayudarme Setsuna.

Esa loca? Darien re amargamente. Ni de broma. Est perturbada.


No hables as de ella!
Lo siento, Serena. Pero este plan ya es demasiado alocado. No van a entrar
terceras personas.
Entonces qu alternativa hay? Ilumname, por favor contesto irnicamente.
Estoy comenzando a perder la paciencia.
Darien me mira furibundo y chasquea la lengua. Est pensando. El silencio reina
en el apartamento. Y yo sigo esperando una respuesta.
Est bien.
Ok.
Darien se frota la cara unos segundos y yo me acerco para abrazarle. El responde
a mi abrazo y besa mi nuca. Esta nervioso y tenso. Tiene miedo de que las cosas
salgan mal y yo tambin, pero no puedo mostrarme dbil o insegura.
Tengo ganas de que todo esto acabe-susurra, todava apoyando su rostro en mi
pelo.
Y yo. Tengo ganas de desaparecer.
Darien se retira de m, y me agarra por los brazos y me examina con la mirada.
Parece confundido.
Es lo que tienes pensado? pregunta con aparente indiferencia.
No puedo quedarme aqu. Crees que el FBI va a dejarme en libertad? En algn
momento pensaste que Taiki iba a cumplir su promesa? contesto amargamente.
Y porque accediste a colaborar?
Por que no tena opcin! Era eso o la crcel. Lo sabes muy bien
Encontraremos la alternativa. Presionar a Taiki. Har lo que yo le diga.
T lo crees? Taiki no tiene ninguna intencin en dejarme marchar. Me atar al
FBI para siempre.
Y qu? Te formars para ser un agente. Trabajars para nosotros. Regularizars

tu situacin de una vez y por fin podrs llevar una vida normal.
Una vida normal? Yo llevaba una vida normal hasta que ellos aparecieron en mi
casa amenazndome e instruyndome en la necesidad de reformar mi conducta.
Yo era feliz hasta que ellos llegaron y me empec a meter en problemas. Si Darien
nunca hubiera aparecido, yo seguira en mi casa, viendo a Diamante desde la
distancia. Como un cono o incluso un dolo y mi vida no estara en peligro.
Ofendida, me aparto y comienzo a andar hacia la cocina. Dnde diablos met esa
botella de Ginebra?
Qu te pasa? pregunta Darien, siguiendo mis pasos.
Nada! hago una pausa para tranquilizarme pero no lo logro. Me giro y lo miro
frente a frente. T eres igual que los dems! Una vida normal? Por fin? Yo era
feliz hasta que aparecisteis en mi vida! Mi vida era completamente normal.
Pero ilegal.
Y qu? Cuanta gente hay que roba. Gente que mata sin escrpulos. Y siguen en
la calle. Yo solo haca piratera. Eso es un crimen? Eres un hipcrita como los
dems!
Aunque quieras hacer ver que tu vida estaba bien como estaba, lo cierto es que
vivas reclua en un barrio de mala muerte, escondida de todo y todos!
Y qu? Es mi vida, no la tuya. Maldita sea, Darien. Nunca he tenido tantos
problemas como en estos ltimos meses, o es que no recuerdas el ltimo
altercado.
Enfadada, me bajo la chaqueta para mostrarle el hombro con la rugosa cicatriz
que me dej la operacin improvisada despus de mi disparo. Darien empalidece
y arruga su rostro.
Serena-parece triste y a la vez enfadado consigo mismo.
T crees lo mismo que todos. Eres igual que Taiki o Andrew. Pobre Serena! La
nia desvalida que vive al margen de la ley. En cuanto este caso, Qu me
espera? No pienso trabajar para el FBI ni relegarme a estar protegida de por vida.
Crees que Diamante es el problema? En cuanto Diamante desaparezca, llegar
otro para sustituirle. As es la vida.
Y mi trabajo es que prevalezca la Ley! Eso es la vida. Justicia para quien la desee
y castigo para el que lo merezca.

Darien respira agitadamente y yo ya no se que responder. Tiene razn, pero yo no


puedo compartir ese punto de vista. Qu justicia puede haber en Gangstang
Zero? Los fuertes sigues aprovechndose de los dbiles y nadie hace nadie. La
guerra de mi pas contra Vietnam destruy la vida de mi familia. Destruy a mi
padre. Y mi madre fue tras l, al borde del precipicio. Eso es justicia? No lo creo.
Y yo qu? pregunta el, agarrndome del brazo para volverle a mirar frente a
frente. Qu pasar conmigo? Estoy arriesgando mi carrera y mi vida por ti!
Maldita sea He dejado a mi mujer para estar contigo!
No! La has dejado porque te ha sido infiel! Solo cuando has visto la evidencia
has tomado la decisin.
Crees que es fcil deshacer un matrimonio de cinco aos por una persona que
acabas de conocer?
Un matrimonio que no te haca feliz le echo en cara.
Serena. T y yo pertenecemos a mundos distintos. Mi vida hasta que llegaste
puede que no fuese plena, pero era ordenada y sencilla. No haba ms
complicaciones que la propia de cualquier pareja. Y en cuanto te conoc, supe que
haba estado equivocado. Tienes que entenderlo. Esto no es fcil para ninguno de
los dos.
Es tan fcil como quieras hacerlo, Darien. Qu importa lo que te digan los
dems? Tienes que preocuparte por tu propia felicidad.
Y mi felicidad es que t ests conmigo, Serena. Por eso estoy aqu. Ahora.
Contigo.
Suspiro y frunzo el ceo. Darien me mira esperando una respuesta. Pero qu voy
a prometerle? No puedo mantenerme ms tiempo aqu. No puedo permitir que el
FBI siga doblegando mi vida.
Cuando mis padres murieron, aunque yo ya era mayor de edad, ellos vinieron a
buscarme. Saban que mi padre haba sido Capitn de un escuadrn muy
importante, y que Kenji Tsukino no dejaba nada al azar. Me ofrecieron trabajar con
ellos. Un adiestramiento integral y un puesto fijo. En donde yo quisiera. Me dijeron
que una persona con mi cerebro no poda perder ese privilegio. Yo me negu en
rotundo. Quera ser libre, y vivir mi propia vida. Cmo podra apoyar a las
personas que haban destruido a mi padre al mandarlo a casa? Mi padre fue feliz
en la guerra, ayudando a su pas. Y al relevarlo no solo hundieron su vida, sino
tambin la de mi madre y la ma.
Nunca dejar de buscarte. Puede que el FBI se olvide de ti. En unos meses,

puede que pases a ser un archivo extraviado. Pero yo jams me rendir. Cada da,
cada hora de mi vida, la voy a emplear en encontrarte.
Por qu, Darien? Por qu?
Porque te quiero y no pienso perderte. Estoy dentro del pack. Quieres tu libertad?
Muy bien se encoje de hombros diferente. Pero vas a tener que luchar para
librarte de m.
Me vuelve a abrazar y yo me dejo llevar. No es el momento para tener un
enfrentamiento por este tema.
Duerme conmigo esta noche me dice, agachndose para estar a mi altura.
Qu? pregunto divertida.
Te aseguro que Seiya va a estar ocupado en la vigilancia de ese almacn. Ven a
mi casa.
Pero tu mujer
Se ha ido. Esta maana ha abandonado el domicilio. Supongo que se habr ido
con l. La verdad es que no me importa.
Pero en tu casa
Qu sucede? Quiero que la veas. Es muy parecida a la del Complejo Residencia.
Incluso tengo barbacoa y un perro re alegremente.
Darien, no te ofendas. No quiero ir a la casa que has compartido con tu mujer
cinco aos. Estar llena de cosas de ella y yo no me sentira cmoda.
Darien pone gesto de disgusto pero parece comprenderlo.
Prefiero que vayamos a la cabaa del bosque.
A esa cabaa vieja y destartalada? pregunta el sorprendido.
Si. Me gusta. Es nuestro lugar.
Est bien asiente sonriendo.
Y me ensears mas estrellas? pregunt infantil
Si quieres, si.

Y vamos a comer comida basura?


Por supuesto!
Y vamos a hacer el amor toda la noche? pregunto cmplice.
Darien sonre y me besa. Creo que le ha gustado mi proposicin. Y la noche la
pasamos como habamos prometido. Aunque haca un poco de fro y bastante
humedad, ha sido una de las mejores noches que recuerdo. De camino al bosque,
paramos en un restaurante de comida rpida y encargamos todo tipo de comida
basura. Darien se quej diciendo que lo estaba llevando por el mal camino a lo
que yo le respond que clase de polica era si no se coma una buena racin de
patatas con un perrito caliente. Y el ya suponen que me contesto, verdad? "No
soy polica, soy federal".
Despus nos pasamos toda la noche mirando el cielo despejado, mientras
cenbamos. Darien me ofreci una clase magistral de constelaciones, que me
sorprendi gratamente.
Y por ltimo, y no menos importante, nos pasamos toda la noche haciendo el
amor. Una y otra vez, sin descansar. Y cuando por fin, entro la luz del sol por la
ventana de la pequea cabaa hmeda, y vi a Darien adormilado, con un rostro
imperturbable e incluso una pequea sonrisa, comprend que esa era la felicidad.
Y que Darien no iba tan desencaminado en todo lo que me haba echado en cara
en casa de Seiya. Crea llevar una vida feliz, pero al igual que l, estaba viviendo
una farsa. Cre que si hua de mi pasado, y me converta en una persona distinta,
ya no podra decepcionar a nadie, y nadie podra hacerme dao.
Y entonces descubr que me cans de huir de mi pasado y que de una vez por
todas, cuando todo esto termine, enfrentar las consecuencias de mis actos.
Ya despierta? pregunt bostezando y frotndose el rostro.
Mmmmmm me quejo, encogindome en su brazo.
Me encantara quedarme aqu otro da ms. Pero Seiya estar a punto de terminar
el operativo.
Vale.
En el camino de vuelta me fije en la cantidad de vegetacin verde y frondosa a
ambos lado de la carretera. Y de camino tambin advert las urbanizaciones
lejanas y seguras, con los nios jugando en los jardines, y los hombres y mujeres

haciendo deporte sin preocupaciones. Me hubiera gustado vivir en un sitio as.


Como una persona normal. No en medio de una misin.
Al llegar al apartamento de Seiya, Darien me despidi con un beso y quedamos en
que nos veramos en mi apartamento de Gangstang Zero al da siguiente. Al subir,
me encontr con que Seiya ya haba llegado.
Dnde mierda estabas? Casi me vuelvo loco buscndote Seiya estaba ojeroso
y me miraba como si acabara de ver un fantasma.
Baj a desayunar invent rpidamente.
Con la misma ropa de ayer? Y esa cara? No has dormido en toda la noche o
qu? inquiri.
Gracias por el piropo contest irnica.
Ah! Lo siento. Estoy cansado. Menuda mierda de vigilancia. Me voy a dormir,
Serena.
Vale.
Rpidamente una tranquilidad se instal en mi cuerpo, pero no me poda relajar,
aprovechara el momento de Seiya durmiendo para copiar los datos del Disco Duro
en otro, y comenzar la falsificacin.
Cuando ya hube terminado, llame a Setsuna y le explique el asunto de manera
muy general. Ella se quej al principio, me habl del atormentado polica que
haba aparecido en su casa, amenazando con liquidar sus ordenadores y yo trate
de tranquilizarla. Despus, le pareci divertido volver a trabajar juntas, y accedi
encantada. Ahora necesitaba una excusa para desaparecer en todo el da sin que
Seiya pusiera el grito en el cielo.
As que le expliqu la situacin omitiendo la verdad. Le expliqu que necesitaba la
ayuda de una amiga informtica para desarrollar un programa informtico de
proteccin para la red del FBI y que tendra que ausentarme todo el da. Seiya me
mir disconforme pero termin por acceder, aun a regaadientes.
Me siento como una espa compartiendo esta informacin clasificada dijo
Setsuna mordiendo de su hamburguesa, mientras observaba el contenido del
Disco. Qu se supone que tenemos que hacer?
Falsear las fechas de acceso. Quiero que Diamante piense que este es el disco
original y no hay otro.

Tendremos que meternos en los permisos de acceso. Nos llevar horas descubrir
las contraseas se quej, mirndome a travs de sus gafas.
Lo s. Tiene que estar terminado para maana a primera hora.
Maana? A primera hora?! grit Setsuna.
Vamos, Setsuna. Si trabajamos a destajo, antes de la noche estar terminado.
Ms te vale. Me debes un da de mi vida ocupada.
Y as hicimos el trabajo sucio. Terminamos antes de lo esperado, incluso
revisamos todo el contenido tres veces para asegurarnos que esta vez no haba
ningn seuelo.
l te debe de importar mucho coment Setsuna, mientras cenbamos.
Quin? pregunt confundida.
Ese Teniente. No haras algo as por nadie.
No digas tonteras. Es solo por seguridad ment yo, mirando a mi plato.
Serena, si no quieres contarme que est pasando, mejor. As no tendr que mentir
a la polica cuando vengan a preguntarme. Pero no me trates como si fuera
estpida.
Escomplicado.
Y l? Hara lo mismo por ti?
Claro! respondo yo ofendida.
Ests segura?
La miro dubitativa mientras ella se mete un bocado de carne en la boca conforme
con su insinuacin. Hara Darien algo as? Bueno, l est arriesgando su carrera
profesional para ayudarme con esto, as que supongo que s.
No quiero que vuelvas a pasarlo ms. Con lo de tus padres fue ms que suficiente
responde ella.
Lo s. Estar bien.
Serena, te conozco de muchos aos. Es mayor tu ira que tu culpabilidad. Sigues

buscando a los responsables de aquello, y nadie tuvo la culpa.


Si que la tuvieron. Ellos destrozaron la vida de mi familia.
No. Tu padre destroz su vida con su actitud y cuando se arrepinti, ya era
demasiado tarde para su enfermedad.
Yo les odio. Odio todo lo relacionado con ellos. Somos iguales no? T opinas
como yo.
Est bien, Sere. No estoy de acuerdo con su manera de proceder. Se van
paseando como si fueran los reyes del mundo. Diablos, incluso cuando ese
Teniente vino aqu pens que me iba a meter una bala en la cabeza. Setsuna hace
una pausa. Qu hars cuando termine todo esto?
No lo s respondo sinceramente. No lo s.
Si me necesitas, ya sabes dnde encontrarme.
La noche pas deprisa. Al menos para Setsuna que roncaba en su cama como
una posesa. Yo me mantuve en vela, la mayor parte del tiempo, pensando en las
pocas horas que faltaban para que Diamante se pusiera en contacto conmigo.
A la maana siguiente, me fui del piso antes de que Setsuna despertara y me dirig
a mi antigua casa. Hasta en cierto modo, sent nostalgia con el sonido de las
sirenas. Aquella era mi casa. Mi verdadero hogar.
Al entrar, un sentimiento de nostalgia me invadi. Todo pareca tal cual estaba la
ltima vez que estuve all. Algunas cosas destrozadas, incluso el sof cosido a
balazos, y la mancha de sangre de mi disparo meses atrs, pero al fin y al cabo
era mi casa.
Estaba fumando un cigarrillo, mirando la ventana, esperando a Darien cuando
escuch el ruido de la puerta. Ah estaba. Tan puntual como siempre.
Darien estoy en la sala-alc la voz sin perder la vista de los nios que jugaban
en la cancha de baloncesto. Darien?
Al girarme, mi corazn dej de latir.
Haruka? Queque haces aqu- pregunt confundida.
El me miraba impasible, pero tenso. Su mirada pareca estar perdida. Del fondo de
la puerta entr otra persona, pero no tarde en reconocer su silueta. Diamante.

Diamante? Qu est pasando, Haruka?


Lo siento, Serena-respondi Haruka con gesto de dolor.
Todo sucedi muy deprisa. Lo vi desenfundar una pistola y antes de que quisiera
darme cuenta, me haba disparado con un dardo sedante. Ca al suelo en cuestin
de segundos, y mientras senta que se nublaba la visin, Diamante se acerc a m
y se agach frente a frente.
Nunca confes en los que te rodean, pequea Serena.
Esa sonrisa fra como el hielo es lo ltimo que vi antes de perder la conciencia
pensando en Darien.
Captulo 21 la voluntad de actuar
Cuando Darien lleg al apartamento de Serena, no la encontr all. Le pareci
extrao pero tampoco prest mucha atencin al hecho, pues Serena era de esas
personas tpicamente impuntuales. Rodando los ojos, esper a que llegara
observando el apartamento.
El tiroteo lo haba dejado desbastado, sin duda alguna, a Serena le llevara mucho
tiempo reconstruir aquel lugar de nuevo. Darien se fijo en la humedad del techo,
seguramente se estara filtrando agua del tejado. El mismo se ocupara de darle
un repaso a ese apartamento en cuanto todo esto terminara.
Estaba pasendose por el saln cuando vio una hoja blanca encima de una mesa.
La hoja pareca estar escrita. Darien pens que quizs Serena haba salido a
comprar sus queridos fideos chinos, como ltimo festn antes de su encuentro con
Diamante, pero aun as, un mal presagio comenzaba a hacerse patente en el.
Acercndose lentamente, agarr la nota y ley su contenido con atencin.
"Darien, me he marchado. Cuando leas esto, yo ya estar en un vuelo en direccin
quien sabe dnde. No trates de buscarme. Todo ha terminado. Diamante ha
ganado y todo por lo que hemos luchado se ha desvanecido. Lo he pensado mejor
y creo que lo mejor era ponerme de su parte. Nunca ms tendr que volver a
esconderme. Lo siento. Espero que seas feliz. Serena"
Darien se qued unos segundos con la nota en la mano y los ojos a punto de salir
de sus rbitas. No se lo poda creer. De nuevo, Serena le haba engaado de la
manera ms atroz. Pensaba que todo haba quedado claro entre ellos. Pensaba
que cuando esto terminara encontraran una solucin con la que ambos pudieran
ser felices. Y ella, aun sabiendo lo importante que era ese Disco Duro para la
carrera profesional de Darien se lo haba entregado al mayor enemigo de la

historia informtica, pensando en su propio beneficio.


Hija de puta-susurr Darien.
Darien arrug la hoja con el puo apretado y se trago sus palabras. Si por el
mismo fuera, comenzara a gritar y no parara. Maldita Serena Tsukino.
Pero esto no quedara as, claro que no. Iba a encontrarla pasara lo que pasara, y
el mismo la arrestara y se encargara que pasara el resto de su vida a la sombra.
Si no poda amenazarla con su relacin, al menos jugara con lo que ella ms
amaba: su libertad.
Enfurecido, sali del apartamento hacia una direccin. Necesitaba respuestas y
saba dnde encontrarlas.
Serena senta la cabeza dar vueltas. Pareca como si alguien le hubiera dado un
gran golpe de la cabeza. Trataba de abrir los ojos, pero no lo lograba. Tan solo
poda escuchar un murmullo constante, como los retales de una conversacin
entre dos personas. Su cabeza se balanceaba, y algo tena claro. Estaba sentada
y todo giraba a su alrededor. Tambin estaba amarrada, y por el tacto en su piel,
sospechaba que con unas bridas.
Esto se nos ha ido de las manos. Este no era el trato!
Puede que haya un cambio de planes, pero nada de lo que no nos podamos librar.
Serena intentaba abrir los ojos, pero senta su propio ser al borde de la
inconsciencia. Un hombre y una mujer discutan acerca de un plan preestablecido.
Cunto tiempo habra pasado? Horas, das, semanas. Serena haba perdido la
conciencia del tiempo y del espacio. Saba que la haban drogado, y lo ltimo que
recordaba era el rostro de Diamante sonriendo con satisfaccin.
Despierta! un cubo de agua fra fue arrojado en el rostro de Serena. Ella abri
los ojos de golpe y respir alterada, hasta recuperar el ritmo.
Ya era hora.
Esa voz. Serena entrecerr los ojos para adaptar su vista a la iluminacin de la
sala. Haca fro. Y mucha humedad. Si agudizaba el odo, incluso poda escuchar
el ruido del agua correr. Puede que estuviesen cerca de una depuradora, o quizs
del sistema de alcantarillado. Dirigi su mirada al fondo de la sala. Unos zapatos
de tacn rojo brillaban bajo los fluorescentes.
16 horas durmiendo. Todo un record, incluso para alguien como t.

La voz de la mujer le era familiar a Serena, pero no saba identificar de donde


provena. Todava estaba algo atontada, aunque hmeda y tiritando. No saba si
de fro de miedo, pero el caso es que sus dientes castaeaban sin parar.
Espabila gru un hombre a su lado, golpendole el rostro tres veces.
Dnde estoy? pregunt confusa.
Y qu importa? Estamos en mitad de la nada. Para cuando l te encuentre, ya
habrs pasado a mejor vida-susurr la voz femenina.
Serena abri los ojos ms y agudiz la visin. La voz cada vez era ms familiar. Y
poco a poco fue descubriendo su rostro entre las penumbras de la sala. Michiru
Kaioh estaba sentada frente a frente.
Enseguida, Serena tuvo la necesidad de liberarse de sus ataduras, pero en
seguida record que las bridas la mantenan con los brazos tras su espalda,
agarrada al respaldo de su silla.
Ni lo intentes. Nos hemos asegurado bien de que no vas a ir a ninguna parte
susurro Michiru.
Cmo has podido? grito enfurecida.
De la misma manera que t buscas huir de tu pasado, yo tengo que asegurar mi
supervivencia. Hace unos aos comet unos cuantos errores que ahora estoy
pagando. Pero t eres el precio de mi libertad, querida.
Qu vais hacer conmigo? pregunt Serena contenindose.
Todava no lo sabes? Michiru sonro framente.
Serena trag saliva. Todo esto estaba escapando de su control. Intento forcejear
de nuevo, pero una mano se pos en su hombro. Serena levant la cabeza y
comprob con horror, a un Haruka demacrado y muy serio. Poco quedaba de esos
ojos brillantes y vespertinos que haba conocido.
No, no, no-gimoteo Serena.
Si te ests tranquila todo ser ms fcil pidi Haruka. Su voz tambin estaba
rota.
Yo confiaba en ti. Por favor, Haruka. Piensa bien que ests haciendo
Cllate ya! Michiru se levant y se acerc a Serena arrastrando su silla. Largo.

Yo me ocupare de ella.
Pero
Mrchate!
Haruka apret los labios y Serena lo escuch irse tras de s. La puerta no deba
estar muy lejos, pues a penas Haruka haba dado ocho pasos. Cualquier tipo de
informacin le sera til cuando la sacaran de all. Si es que lo hacan, claro.
Sabes? Conozco a las personas que son como tu Michiru chasqueo la lengua y
sonro framente. Crees que eres joven y que tienes todo a tu alcance. Que tu
cerebro privilegiado te hace fuerte ante los dems. Pero t tambin tienes
debilidades. Y puedo oler tu temor. Se huele a quilmetros de distancia, Serena.
Todos tenemos miedo a algo, a que le temes tu seorita Tsukino?
Yo no tengo miedo susurr ella.
Por qu crees que no tienes nada que perder. Pero djame que te diga que no lo
has pensado bien. No has pensado en esa amiguita tuya, Setsuna. O en Darien.
Las personas como tu tenis mucho que perder.
Michiru se levant enrgicamente y se paseo sobre la sala. Pareca estar
meditando sus palabras y eligindolas cuidadosamente. Al fin sonro y la mir
frente a frente.
T crees, que porque tu papa y tu mama estn muertos conoces el lado amargo
de la vida, pero te equivocas. No sabes lo que es la desesperacin.
Y tu si?
Escchame bien! T no tienes ni idea de este mundo. No tienes idea de lo que
puede llegar a hacer Diamante si se lo propone.
Me das asco.
Y t a m. T me arrebataste a Darien. Creste que alguna vez lo dejara por
Haruka? Por favor, Serena. Mralos. T los conoces bien. Habra sido una
estupidez.
Y cul era tu plan? Djame que lo adivine. Endosarle un hijo que no era suyo
verdad? grit Serena, agitndose sobre la silla.
Qu hay de distinto entre t y yo? No tena pensado tener ese bebe. Iba a
abortarlo. No quera joder mi futuro, pero entonces apareciste t. La primera noche

que me hablo de ti, me di cuenta. Algo haba cambiado. Su mirada, su actitud.


Todo
Michiru, por favor. Todava puedes acabar con esta locura. No cometas un error.
No, no, no. Mira Michiru sonro y acaricio el revlver con su mano. Aqu quien da
las rdenes soy yo. Tu hars lo que yo te diga porque si nobam!
Cuando Darien te encuentre no vas a tener donde esconderte gru ella.
No seas ingenua Serena. No me busca a m. Te busca a ti Serena apret los
labios y empalideci repentinamente.
Darien se encontraba de nuevo frente a la misma puerta. La misma situacin le
haba llevado de nuevo a ese apartamento. Necesitaba respuestas. Llam a la
puerta. Nadie contest. Supuso que su inquilina estara ocupada, as que lo intent
de nuevo. Ninguna seal de movimiento en la casa.
Puede que su duea hubiera aprendido la leccin de ser mas sigilosa, pero
llegados a este punto, a Darien le importaba una mierda las buenas maneras.
Dando una patada en la puerta, la abri de golpe y entro desenfundando su
pistola.
Qu mierda ests haciendo? grit Setsuna, sacndose unos cascos y
mirndolo aterrada.
Dnde est? grit l.
Dnde est quien?
No me jodas, lo has entendido? Darien se acerc y encaon a una
sorprendida Setsuna Donde esta Serena silabeo agresivo.
Serena? grit ella. Pero no estaba contigo? Se fue antes de que yo me
despertara!
Estas mintiendo! Mientes! grit agonizante encaonndole ms cerca.
No! Te lo juro. Serena lo es todo para m. Jams jugara con algo as respir
agitadamente Setsuna.
Darien la mir y baj el arma, conteniendo las ganas de gritar. Su nica pista
sobre el paradero de esa pequea zorra acababa de desvanecerse.
Qu ha pasado? Dnde est? grit Setsuna levantndose hacia l.

No lo s susurr l.
No lo sabes? Qu no lo sabes?! Setsuna golpeo a Darien y lo empuj. Todo
esto es culpa del puto FBI. Ella estaba a salvo hasta que llegasteis.
Cllate-susurr el framente.
Qu me calle? Era tu puta responsabilidad! Joder, ella se estaba jugando el
cuello por ti! grit Setsuna.
Y yo por ella! Y no solo eso. Todo por lo que he trabajado. As que no vengas a
darme lecciones de moral sobre tu amiguita. Darien sac la nota del bolsillo, y se
la dio a Setsuna. Se ha marchado. Para siempre.
Setsuna frunci el ceo y despleg la nota. Ley atentamente y despus la cerr y
lo mir.
Esta no es ella
Cmo dices? pregunt el con una sonrisa irnica.
Que esta no es su letra. Esta nota no la escribi ella.
Pero si estaba en su casa, utiliz su firma
Te estoy diciendo que esta no es su letra. Estudiamos juntas y nos hemos pasado
miles de exmenes en la carrera. Esta no es su letra. Estoy 100% segura.
Entonces
Entonces alguien se est encargando de borrar las huellas.
Darien mir a Setsuna. La evidencia era cada vez ms grande y la ansiedad
comenz a apoderarse del polica. Le habra pasado algo a Serena? Si eso era
verdad, significara que el Disco Duro original segua en Gangstang Zero.
Vstete. Nos vamos gruo Darien guardando la pistola
Oh, no! Yo no salgo de casa. Nunca se neg ella.
He dicho que te vistas. Necesito tu ayuda.
Pero yo

Quieres a Serena? Setsuna asinti. Entonces mueve el maldito culo.


Darien y Setsuna se encaminaron hacia el apartamento de Serena de nuevo.
Darien iba ensimismado en sus pensamientos, cuando Setsuna comenz a hablar.
Ella te quiere dijo indiferente. Darien la mir de reojo, pero no dijo nada. Tan solo
apret el volante. La conozco. Jams hizo nada as por otra persona. Ni siquiera
por sus padres. Anoche hablamos sobre ti.
Sobre mi? pregunt mirndola.
Si. Le dije que no me dabas buena espina, que no se fiara de ti respondi ella,
con una sonrisa que desapareci en cuanto vio la mirada furibunda de Darien.
Pero entonces ella me sonro y me dijo que era feliz. Qu puedo decir? No me
caes bien pero tendr que aguantarme.
Ya somos dos sonrieron Darien y Setsuna.
Serena tena fro. Comenzaba a sentir como se entumecan sus extremidades.
Entonces escuch el ruido de una puerta oxidada. La puerta que estaba tras de s.
Volvi a contar los pasos. Diez de nuevo. Lo memoriz y esper.
Vaya, vaya, vaya. La pequea princesita ya ha despertado ro con sorna
Diamante.
Eres despreciable-susurr Serena, ante la atenta mirada de Michiru.
Veo que ya os habis conocido. Aunque las presentaciones ya venan de antes,
verdad?
Qu demonios quieres? grit Serena mirndole a los ojos.
Oh, cario. No te alteres. No hay motivo. Diamante sonro y se sent a su lado.
Vers, no tiene por qu haber complicaciones si haces lo que te decimos. Esto
durar menos de lo esperado. Es sencillo.
No pienso colaborar ms contigo! Yo no te tengo miedo.
Diamante la mir y enfro su sonrisa. Despus gilmente se levant y le retir el
pelo de una de sus orejas.
Cmo moverte ms rpido de lo que es posible?. Cmo trabajar ms all del
lmite de la comprensin humana?. El miedo es un arma poderosa. Es el motor
que te ha impulsado a llegar hasta aqu.

Por favor-gimi Serena, derramando unas lagrimas.


Djanos solos pidi Diamante, todava mirando los ojos llenos de lgrimas de
Serena.
Pero-se quej Michiru contrariada.
De-ja-nos! gru Diamante.
Michiru se levanto y desapareci de la sala. Serena mir a Diamante frente a
frente. Las palpitaciones comenzaban a desbocarse.
No llores. Yo soy como t.
No-neg ella.
Si. Ambos hemos nacido para ser lderes, pero t te empeas en esconderte.
nete a m. nete y juntos gobernaremos el mundo.
Ests loco. Loco!
Me encanta cuando me miras con esos ojos llenos de rencor. Me crees
despreciable. Qu diferencia hay entonces entre t y esos federales que te miran
como una delincuente? No ests haciendo tu lo mismo ahora?
Yo no he matado a nadie.
El fin justifica los medios Diamante se encogi de hombros. Porque te crees que
el tiroteo de tu casa se produjo el mismo da que Haruka te protega. Tena que ser
as. Yo saba de tu existencia antes de que t supieras de la ma. Incluso cuando
ya te haban elegido para trabajar en este caso. Es la ventaja de contar con un
federal entre tus filas Diamante se acerc a Serena y se qued a unos
centmetros de su boca.
No te acerques-gru ella.
Quieres que la sociedad te acepte, pero ni siquiera puedes aceptarte a ti misma.
No deberas ocultarte. Alguna vez has visto que un tigre de bengala deba ser
ocultado? Diamante hizo una pausa y se acerc unos milmetros. Durante toda
tu vida han intentado domarte. Es hora de que seas libre.
Yo ya soy libre. O al menos lo era antes de que t aparecieras en mi vida.
Antes de que yo apareciera? O antes de que Shields te conquistara con su
sonrisa de seductor? Vamos a hablar claro, nena. T me vas a ayudar a que

Shields desaparezca de escena.


Qu pretendes?
Te dir lo que vamos a hacer. Vas a coger este telfono y vas a corroborar que
efectivamente, lo has dejado tirado. Ya hemos dejado una pista en tu casa, pero
ahora necesitamos que se lo confirmes t.
Qu clase de pista?
Una nota de despedida. Querido Darien, me marcho para no volvery bla, bla,
bla. As que voy a soltarte una mano para que puedas llamar, pero no intentes
nada raro, porque no vacilara en rebanarte la tapa de los sesos. Entendiste?
No pienso hacerlo gru Serena ante la impasibilidad de Diamante.
Oh, s nena. S que lo hars. Porque no es tu vida la que est en juego si no la de
l. Cuanto ms alejado permanezca de aqu, mejor para todos. Y lo quieres tanto
como para salvarle la vida, no?
Setsuna y Darien revisaron el apartamento de Serena hasta encontrar el Disco
Duro Original. Entonces Darien sinti un sentimiento de alivio mezclado con
inquietud. Si Serena no se haba fugado traicionndole, Quin se haba
encargado de dejar todas las pistas para que pareciera que eso era precisamente
lo que planeaba ella?
Setsuna se morda las uas de manera compulsiva, y entones son el telfono. El
mvil de Darien comenz a vibrar en sus pantalones y ambos se miraron
asustados. Darien lo sac rpido, y vio en la pantalla un nmero desconocido.
Responde! grito Setsuna nerviosa.
Shields.
DaDarien-dijo Serena intentando evitar el castaeo de sus dientes por la
humedad y el fro.
Darien le hizo una sea a Setsuna de que era Serena y conect el manos libres.
Setsuna agarr un bloc de notas y un lpiz y se prepar para apuntar algn dato
importante.
Serena! Dnde coo te has metido! grit Darien enfurecido. Setsuna le
observaba.
Me he marchado, Darien. No voy a volver Serena trataba de contener las ganas

de llorar, pero senta como el asunto se le estaba yendo fuera de las manos.
Qu te has marchado? Por qu?
He decidido que es mejor enfrentar mis problemas. Le he dado todo a Diamante y
me ha ofrecido inmunidad, me voy con el Diamante asinti conforme, al
escuchar a Serena con su discurso.
Setsuna escribi en el bloc de notas: "Pregntale si est amenazada"
Serena, ests bien? ests siendo amenazada? pregunt Darien con la voz
dbil.
Unos segundos de silencio. Serena contuvo las lgrimas y termin por decir un
"no" bajito. Serena esperaba que Darien utilizara esos segundos de silencio para
darse cuenta del ruido de agua corriendo a su alrededor. Esa era la nica manera
que la encontraba.
Serena, si ests amenazada y no puedes hablar porque Diamante est contigo,
dime que ya no me quieres- pidi el.
Serena mir a Diamante y l le hizo un gesto interrogante. Suerte que al ingenuo
de su captor no se le haba ocurrido conectar el manos libres del telfono que le
haban entregado.
Es que ya no te quiero-termin diciendo Serena.
Darien y Setsuna se miraron alertados. Todas sus sospechas se tornaban ahora
ciertas.
Si hay ms gente contigo, dime que no quieres volverme a ver pidi de nuevo.
No quiero volverte a ver-susurr Serena. Diamante sonro.
Cario, no te preocupes. Yo, yo voy a sacarte de ah. Voy a encontrarte. No te
preocupes.
Tengo que colgar dijo Serena, tras observar a Diamante acercndose al telfono
de Serena.
No, no, Serena escucha-grit Darien.
Y Game Over, Shields la voz de Diamante reson en el manos libres y acto
seguido colg.

Darien y Setsuna soltaron la respiracin y se miraron. Serena estaba en peligro. Y


la cosa se deba haber puesto muy dura porque Serena pareca realmente
asustada con todo este asunto.
Santo Dios, mi pobre nia susurr Setsuna, tapndose el rostro.
Tenemos que encontrarla reflexion Darien. A como d lugar.
Y cmo piensas hacerlo? Ni siquiera sabemos dnde puede estar.
No, te equivocas. Su voz resonaba mucho, como si no hubiera nada a su
alrededor. Algo sin mobiliario como..
Un hangar! dijo Setsuna alterada.
Si. O un stano. Me pareci escuchar el ruido de un torrente de agua.
Eso descarta algunas posibilidades, pero sigue sin ser suficiente medit
Setsuna.
Pedir una orden de bsqueda y captura al FBI para que la busquen. Daremos
con ella.
Para ese entonces, Setsuna ya se haba levantado e inspeccionaba la entrada
cuidadosamente. Darien la mir y sigui sus pasos. La joven pareca buscar algo.
Aqu hay algo que no encaja susurr Setsuna abriendo la puerta de la entrada y
observando la cerradura.
A qu te refieres? pregunt Darien levantndose para ir en su encuentro.
La cerradura no est forzada. Tampoco hay signos de violencia. Si la raptaron
para llevrsela, Cmo es que est todo en perfecto estado de revista?
Puede que lo hayan colocado para no levantar sospechas medit Darien.
Tan rpido? Y corriendo el riesgo de que aparecieras en cualquier momento?
Setsuna mir la cerradura Aun as la cerradura est intacta.
Qu quieres decir? pregunt confuso.
Creo que la persona que vino a buscar a Serena era alguien de su confianza y que
adems tena la llave de este apartamento.
Cunta gente habr por ah con la llave de Serena? Es muy descuidada.

Descuidada, pero no confiada. Jams le ha dado un par de llaves a su casa a


nadie. Ni siquiera a m.
El FBI-susurr Darien de repente.
Cmo dices?
El FBI. Nosotros tenamos una copia de esta casa. Nos la dio cuando
comenzamos el caso! grit Darien alarmado.
Joder, joder. Tenis al enemigo en casa y ni siquiera os habais dado cuenta.
Ahora todo encaja. Serena debi de pensar que era alguien de la brigada que
vena a buscarla por orden tuya.
Ahora lo entiendo todo. Eran demasiadas casualidades. Tanto tiempo siguiendo
e investigando a Diamante y jams una sola pista sobre l? Joder! Tengo que
comunicrselo a Taiki de inmediato! grit Darien dirigindose al telfono.
No! Y si es l quien est metido en toda esta mierda. No podemos arriesgarnos!
grit Setsuna.
Darien la mir. Saba que tena razn. Aunque dudaba de que Taiki estuviese
metido en algo as. Disimulaba muy bien su odio a Serena como para ser el villano
de esta historia. Andrew, su gran amigo y confesor tampoco podan ser. Lo que
solo le dejaba dos opciones de sospechosos que tuvieran acceso a esa llave:
Haruka Tenou o Seiya Kou.
Espero que Serena est bien-susurr Setsuna, asustada y encogindose de
brazos.
Est bien! grit Darien nervioso. Tiene que estarlo.
Qu vas hacer ahora? pregunt ella.
Querrs decir que vamos a hacer. Vas a ayudarme.
Qu? Qu yo voy a ayudarte? Pues como no quieras que me ponga a disparar
como una posesa-dijo ella irnica.
Eso es precisamente lo que quiero que hagas. Sabes disparar? pregunt
Darien muy serio.
No! Estaba de broma vale? Ni siquiera he tenido una de esas en mis manosdijo despreciativa Setsuna, mirando al cinturn de Darien.

Vamos! No hay tiempo que perder. Necesito alguien que me cubra, no un blanco
fcil.
Darien agarr del brazo a Setsuna y la sac corriendo del apartamento de Serena.
Tenan mucho trabajo por delante.
Diamante miraba a Serena sonriente, mientras ella mantena la cabeza agachada
conteniendo su odio. l le haba vuelto a amarrar con las bridas y la libertad de
movimiento era cero.
No ests triste, guapa. Te espera un futuro lleno de cosas buenas-Diamante
palme el hombro de Serena y sali de la sala.
En otra sala, se encontr a Haruka y a Michiru esperando instrucciones. Ambos se
sacaron los cascos al verle entrar por la puerta.
Y bien? pregunt Diamante sacndose la chaqueta con elegancia.
Ha cado, como yo predije susurr Michiru sonriente.
Entonces vendr a buscarla? insisti Diamante.
De cabeza. No va a tardar en encontrarla. Darien es bueno rastreando con un
poco de intuicin caer en la cuenta.
Creo que deberamos dejar al FBI fuera de esto-susurr Haruka por primera vez.
Dejar fuera al FBI? Creo que est demasiado dentro de toda esta mierda
contest irnico Diamante.
Darien es un buen to. Dejmosle tranquilo. Si viene aqu, nuestro plan va irse a la
mierda.
Y qu hacemos, Haruka? El no se va a rendir jams. Hasta que la encuentre no
va a parar. Lo sabes dijo Michiru.
No tenamos que habernos metido en esta mierda, joder dio un golpe en la
mesa. No haba necesidad de meterlos a ellos. Y qu va a suceder con Serena?
pregunt Haruka.
Pasar a mejor vida respondi Michiru con sorna.
No. Tengo otros planes para ella.

Diamante son crptico, y Michiru y Haruka lo miraron confundidos. Haruka se


sinti aliviado. Serena le caa bien y no quera que le pasara nada. Era demasiado
tarde para echarse atrs. Cuando se vio envuelto en todo esto era demasiado
tarde para rectificar. Michiru era inteligente y lo haba atrapado con la historia de la
esposa triste y abandonada por su marido. Y como l estaba enamorado en
secreto de ella, empez a dejarse llevar. Cuando quiso darse cuenta, ya se haban
convertido en amantes y Diamante lo haba organizado todo para que Haruka no
tuviera otra opcin.
Darien se golpeo la frente y se acerc a Setsuna. Ensear a los novatos siempre
era difcil, pero aquella mujer era demasiado torpe. Mir los muecos con gesto de
desconsolacin y comprob que solo haba acertado en el hombro de uno.
No ha estado mal! contest ella sonriente bajando el arma.
No si hablamos de un mono con Parkinson y ciego. Joder, solo le has dado a un
mueco. En un hombro! se quej el.
Oye! Qu te pasa? Un hombro puede causar la muerte de alguien. Sobre todo si
es el izquierdo.
Setsuna, esto no es un campamento de verano. Es un entrenamiento as que
tmatelo en serio.
Me lo tomo en serio. Da gracias a que no haya desaparecido.
Quizs sepas desaparecer, pero yo te enseara a ser invisible. Has de observa
siempre a tu alrededor.
Pero esto es un adiestramiento! grit Setsuna.
El adiestramiento no es nada. La voluntad lo es todo. La voluntad de actuar.
Pero ni siquiera estoy lista. Ni siquiera-intent completar Setsuna desesperada.
La muerte no espera a que ests lista! La muerte no es ni siquiera justa. Ahora
apunta, tensa el brazo y dispara.
Setsuna frunci el ceo y volvi a disparar. El resultado no fue mucho mejor, pero
Darien no se iba a dar por rendido. Setsuna aprendera a disparar, aunque se le
fuese la vida en ello.
Y cmo tienes pensado descubrir quien ha sido el traidor? pregunt Setsuna,
sentndose sobre el tronco de un rbol.

Tengo dos principales sospechosos. Pero me inclino sobre uno.


Djalo! Prefiero no saber nada de esto.
Darien se pas la lengua por los labios y neg con la cabeza. Entre Haruka y
Seiya, la opcin era clara. Ese repentino inters de Seiya por sustituirle en la
misin, cuando ni siquiera haba reparado en la presencia de Serena le haca
sospechar. Pero por otro lado, Haruka no result herido en un tiroteo de
pretensiones brutales como el que hubo en casa de Serena. Ni siquiera intent
cubrir las ventanas. Era como si esperara que sucediera algo as.
Haruka encendi un cigarro alterado y mir hacia la sala donde Serena segua
amarrada. Frunci el ceo. Cmo se le haban podido ir las cosas de las manos
de esa manera?
Vamos a pagar con creces todo esto-murmur Haruka, volvindose hacia
Michiru.
Pero qu os pasa a todos con esa chica? Os ha lavado la cabeza? coment
Michiru distrada.
Es una buena chica. No se merece esto.
Tonteras-contest Michiru distrada en su revista.
Darien y Setsuna descansaban en el descampado donde hasta ese momento,
haban practicado de manera incansable la puntera de la informtica. Setsuna
acariciaba una flor, sentada en el campo verde. Le pareca increble estar ah. En
el exterior. Ella tena pnico a los espacios abiertos y por eso nunca sala de casa.
Pero salvar a su amiga, le haba motivado a dar el paso.
Darien permaneca pensativo. Si las cosas no salan bien. Si no consegua salvar
a Serena. Qu es lo que sucedera?
Deja de pensar en ella. Me aburr ver ese rostro lleno de arrugas murmur
Setsuna arrancando una margarita del suelo.
Pues no mires gru Darien ofendido. Esa mujer era tan exasperante como su
pequea Serena.
Una Serena llena de misterios para Darien. Pero lo nico que tena claro por el
momento, era que necesitaba desentraar el misterio que la rodeaba.
Desde cundo conoces a Serena? pregunt Darien logrando que Setsuna
distrajera su atencin de los ptalos de la flor.

Desde siempre.
Siempre eres as de crptica? pregunt Darien.
Cuando debo.
Ves? Ests volviendo a hacerlo. Porque evades mis preguntas? discuti
Darien.
Por que se a donde se est dirigiendo esta conversacin. Y no me gusta
murmur ella.
Tan solo quiero saber.
Sea lo que sea que quieres saber de Serena, pregntaselo a ella concluy
Setsuna muy tajante.
Darien se qued pensativo. Ojala fuera tan fcil acceder a ella. Quizs no lo haba
intentado con el mpetu que mereca. Serena era una persona introvertida como l,
pero todava no haba encontrado la manera de tocarle el corazn. Haba palpado
tan solo la superficie la noche que haban salido a cenar fuera. Sin saber cmo,
Serena haba comenzado a hablar de su pasado sin l pedrselo. Quizs la clave
fuera esa. Darle tiempo y confianza para que ella liberase sus miedos.
Me casar con ella dijo Darien reflexionando para s mismo.
Sabes si quiera si ella te corresponde? pregunt Setsuna, algo alterada.
Qu?
Qu si sabes si ella quiere casarse contigo? repiti ella.
No, pero querr. Yo la amo y ella me ama a m. Es lo natural.
Lo natural-susurr Setsuna. Sabes? Esto es lo que me cabrea de los hombres
y del FBI en particular. Llevis queriendo organizarle la vida a Serena desde
siempre. Y t dices amarla? Por favor-escupi con desprecio.
Por supuesto que la amo! alz la voz Darien.
No la amas. Quieres hacerla tuya. Quieres poseerla porque crees que si no la atas
a ti, huira tarde o temprano. Y lo que no entendis, ni t, ni el FBI ni siquiera su
padre 1o hizo en su momento. No podis organizarle la vida de esa manera!

Querer casarme con ella es organizarle la vida? pregunt Darien irnico.


Casarte con ella, hacerla parte del FBI, querer que lleve una vida normal. Serena
no es normal, Darien Setsuna hizo una pausa y le mir ofuscada. Puede que
fuese eso precisamente lo que buscabas. Algo fuera de lo normal, y por eso te
fijaste en ella.
Darien la mir con el ceo fruncido. Setsuna sonro framente y volvi a arrancar
otra margarita mientras la deshojaba lentamente.
Estoy dispuesta a ayudarte con todo esto. Quiero a Serena tanto como t, pero no
intentes frenar su libertad te arrollar como un tren de alta velocidad. Si la quieres,
dejars que ella sea libre.
Captulo 22 la otra cara de la verdad.
"A veces podemos pasarnos aos sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra
vida se concentra en un solo instante" O. Wilde
Darien permaneca paralizado en el sof de su nueva amiga y compaera de
guerra Setsuna. No se poda creer que todo hubiera llegado a ese punto. Si
alguien le hubiera dicho hace unos meses, que se encontrara intentando
descansar, en el piso de otra afamada delincuente para rescatar de las manos del
mayor hacker de la historia, al amor de su vida, que era otra proscrita, se hubiera
redo en la cara de esa persona.
As era Darien. Durante toda su vida, sus padres se haban molestado en
explicarle el valor de ser un hombre de bien, de seguir las reglas y asegurarse de
que la gente con la que se rodeaba las respetase tambin. Por eso, cuando
decidi formar parte del batalln de guerra del ejrcito de Estados Unidos su padre
le tendi una copa de Coac y brind con l. Su madre, mantuvo una expresin
ptrea, casi indescifrable, pero llena de orgullo. Su nico hijo se iba a luchar por su
pas.
Ni siquiera Darien estaba seguro de que esa fuera la decisin correcta, mucho
menos, cuando tuvo que matar al primer hombre. Todava recordaba la expresin
de temor en los ojos de su enemigo, antes de asestarle el disparo definitivo. Sus
compaeros de batalln le dijeron que se acabara acostumbrando a ello, que l
era un tipo duro, que no se viniera abajo, pero lo cierto, es que nunca termin de
acostumbrarse.
Sus intendentes no tardaron en darse cuenta de lo buen director de campaas que
poda llegar a ser ese joven hombre, y rpidamente lo ascendieron. Sin darse
cuenta, acababa de ser el Capitn de un escuadrn, y sus amigos hasta ese
momento, se convertan en sus subordinados.

Por eso, aquella noche, oscura con su mejor amigo, en el Operativo Ojo de guila,
lo cambi todo. Sucedi de la manera ms insospechada. De repente, el sonido de
un disparo reson en el campo de concentracin, y su mejor amigo, cay al suelo
inerte. Darien tard unos segundos en reaccionar hasta que consigui poner su
vida y el cuerpo de su amigo a salvo.
Y entonces se dio cuenta, de que aquello era ms de lo que poda soportar. Tanta
muerte y tanta desgracia a su alrededor, para que unos pocos ricos y con poder
disfrutaran de ello. Al da siguiente mand un buro fax urgente y se dio de baja al
servicio. Jur que no volvera. Y no se haba arrepentido desde ese da.
Llevaba ya tres meses trabajando en el FBI cuando se reencontr con Michiru. Al
principio no la reconoci pues la joven haba cambiado mucho. Ella le miraba
sonriente, como esperando una disculpa por el caf que l acababa de derramar
en el peridico de la joven. Michiru, al ver que Darien la miraba sin reaccionar, se
limit a preguntarle cmo haba estado.
As comenzaron a hablar, los mejores amigos de nuevo reunidos, hablando sobre
la incertidumbre de su futuro. Y poco a poco, vindose da tras da, empezaron
una relacin. Una relacin que pronto prospero en boda. Cuando Darien quiso
darse cuenta, estaba vestido y esperando a la novia en el altar, delante de cientos
de invitados. Pens que esa sensacin de incomodidad que senta, estaba
relacionada con sus nervios, pero quizs estaba equivocado. Quizs nunca estuvo
enamorado y no tendra que haber aceptado a continuar una farsa.
Pensaba que su vida era plena. Al fin y al cabo tena un puesto fijo en el FBI,
subordinados a su cargo, poder y cierto prestigio, una esposa y una buena casa.
Pero algo le faltaba. Darien no haba encontrado aquella ilusin de la que hablaba
Andrew cuando le contaba cosas de Lita. Y l se preguntaba por qu razn.
Se rasc la nuca y se gir para acomodarse en el viejo sof de tres plazas. La vida
era caprichosa. Una sonrisa asom en su rostro al recordar el da en que conoci
a Serena. Esos enormes ojos azules mirndole con desprecio e inquietud al
mismo tiempo. Incluso el mismo se sorprendi al perder la compostura y entrar en
el juego de la astuta rubia cuando le haba retado con su comportamiento. El
jams perda los estribos, pero con ella, cada da poda ser una sorpresa.
Setsuna le observ desde la puerta de su dormitorio antes de encender la luz. No
pareca dormido, pues no paraba de moverse todo el rato. Mientras ella
descansaba, se haba dado cuenta que el Disco Duro que Diamante se haba
llevado con Serena tena una pequea sorpresita.
Darien susurr Setsuna. l no respondi. Shields, despierta Setsuna encendi
la luz, y Darien gru.

Qu demonios quieres?
Ni siquiera estabas dormido, deja de quejarte. Pareces una nena respondi ella
socarrona, mientras se acercaba al sof.
Darien permaneca con su brazo, tapando su rostro, mientras respiraba agitado,
tratando de contener sus impulsos. Setsuna sonro.
Creo que ya se cmo podemos encontrar a Serena.
Cmo? dijo Darien, mientras se incorporaba rpidamente.
No s cmo pude olvidarlo. Serena y yo instalamos un micro GPS cuando
traspasamos los datos del Disco Duro original. Se le ocurri a ella, por si haba
que localizar a Diamante en algn momento.
Y no crees que el ya se halla dado cuenta? pregunt confuso.
Solo hay una manera de saberlo. Vamos a comprobarlo.
Puedes acceder a esos datos? pregunt extasiado Darien.
Y qu crees que hago todo el da aqu encerrada en casa? Jugar a videojuegos
de dragones y mazmorras?
Darien agit la cabeza y se alborot el pelo. Setsuna poda ser muy insolente
cuando quera. Pero tena que aguantarla si quera encontrar a Serena. Setsuna
encendi una de las pantallas de su ordenador y comenz a teclear rpidamente.
La pantalla negra con letras verde, se iban llenando de comandos, mientras el
permaneca sentado y todava algo confuso.
La localizacin del GPS muestra un polgono industrial abandonado. Puede que
Diamante si se haya dado cuenta-susurr Setsuna.
No, te equivocas reflexion Darien. Cuando llam Serena, recuerdas que se
escuchaba el sonido del agua, verdad?
S, yo misma lo advert.
Hay una depuradora de agua justo en ese polgono dijo Darien, levantndose
para ponerse la camiseta.
Eso quiere decir que

Que si Diamante todava no ha movido el culo, la hemos encontrado. Rpido,


preprate urgi Darien colocndose las botas.
Ya? dudo Setsuna. Solos?
Y a que quieres esperar? pregunt Darien, amenazndola con la mirada.
Est bien. Est bien.
Setsuna desapareci del saln y se encerr en la habitacin. Darien mir la
localizacin y coordenadas del GPS y despus observ el telfono fijo. Quizs
debera de hacer una llamada.
Michiru segua observando a Serena, amarrada a una silla y con gesto
imperturbable. Se preguntaba qu diablos haba visto Darien en esa pequea rata
delincuente. De acuerdo, era bastante guapa. Lo admita. Del tipo inocente. Rubia,
ojos azules, labios carnosos, e incluso pareca advertir pecas en su rostro. Pero
ella no perteneca a la misma escala social que ellos.
Su matrimonio haba sido feliz hasta ese momento. Puede que l no estuviera
enamorado y ella lo saba desde el primer momento que lo haba visto en la
Iglesia, con esa expresin de estar a punto de huir. Pero a ella le pareci
suficiente.
Tambin record a Haruka. Ya se conocan de antes e incluso haban tenido una
relacin pero las cosas no haban funcionado. Michiru quera y aspiraba a mucho
ms en la vida, de lo que Haruka pretenda. l solo se conformaba con ser un
polica. Y aun querindolo, supo que no tendran futuro.
Pero cuando las cosas con Darien se complicaban, Haruka estaba ah. Y ella no
se complicaba. Amaba a Darien en cuerpo y alma, pero Haruka la haca sentir
especial y nica, y eso es lo que importaba. Por supuesto, quedarse embarazada
de l no entraba en sus planes, y mucho menos dejarlo por Darien. Por qu
volvera a cometer el mismo error?
Su vida era normal, pero tuvo que aparecer Serena. Y algo tena esa muchacha
que haca que todos los hombres de su alrededor se volvieran locos por ella.
Incluso Diamante estaba haciendo un cambio de planes que en principio no estaba
contemplado.
Deja de mirarme-gru Serena, levantando su rostro sucio y polvoriento.
Estaba preguntndome que hace que todos los hombres que conozco quieran
ponerse de rodillas a tus pies-Michiru sonro y se palp la tripa. Un gesto que no
pas desapercibido para Serena.

No te da vergenza lo que ests haciendo? pregunt Serena, valiente.


Michiru la mir y endureci el gesto. Como se atreva esa rata a hablar de
vergenza. Ni siquiera saba por lo que haba tenido que pasar. Cuando Diamante
apareci un da por su galera, le pareci un cliente muy rico y con posibilidades
de hacer crecer su galera. El fue claro y conciso. Saba de su situacin con
Haruka y Darien, saba que l era del FBI. Si ella acceda a ayudarle en
determinados momentos, el se encargara de que jams tuviera problemas
econmicos.
Te preguntars como conoc a Diamante-susurr Michiru distrada. Serena no
dijo nada. Mi galera iba mal. No haba hecho buenos negocios, pero por supuesto
no poda decirle nada a Darien. Sabes cmo es cuando algo se sale del plan
establecido. Entonces un da Diamante lleg a m, y me ofreci dinero para poder
pagar a mis acreedores. Me pareci un trato estupendo y acept.
Increble
S, me vend por dinero. De hecho puede que fuera un buen trato, teniendo en
cuenta que Diamante conoca todo sobre mi pasado. Saba que Haruka y yo nos
acostbamos, y yo no quera que Darien lo supiera. As que el trato fue justo. Mi
ayuda, a cambio de dinero y su silencio.
Eres despreciable. Como l. No vales nada.
El pobre de Haruka no se lo tom tan bien prosigui Michiru. Es un tipo
demasiado honorable. Cuando le cont la situacin me dijo que no iba a permitir
que eso sucediera. Que estaba poniendo en peligro su carrera en el FBI con esa
historia. Deberamos de contarle todo a Darien, me dijo el pobre ingenuo. Como si
yo tuviese planeado escaparme con l. Michiru sonri y se inclin hacia adelante.
No pienso dejar a Darien, Serena. Jams podrs librarte de m.
En cuanto el se entere de esto
No se enterar. T morirs antes de que l pueda saberlo. Y arrepentido por su
infidelidad, volver conmigo porque sabe que yo puedo darle la estabilidad que
necesita.
Y Haruka? Y el bebe? pregunt Serena alterada. Crees que va a querer a un
hijo que no es suyo?
Michiru volvi a sonrer y no dijo nada ms. Pero Serena comprendi. Haruka no
entraba tampoco entre los planes de Diamante y Michiru. Se libraran de ambos y
no dejaran ni rastro de sus cuerpos. A ojos de los dems parecera que se haban

fugado juntos y que jams los encontraran. Serena sinti su corazn palpitar y
trat de tranquilizarse.
Darien y Setsuna aparcaron a unos metros de un hangar abandonado. Un par de
coches, relucientes, aparcados, y la depuradora a la izquierda. Tena que estar
ah. Darien carg la pistola en silencio y mir a Setsuna, que se mantena
paralizada por completo.
Puedes hacerlo.
Puedo hacerlo repiti ella. Puedo hacerlo Repiti de nuevo como si se tratara
de su nuevo mantra.
Tan solo cbreme. Yo me encargar del resto. Todo terminar muy rpido.
Est bien. Puedo hacerlo. No hay problema dijo ella, hablando para s misma.
Recuerdas las reglas? pregunt el desabrochndose el cinturn.
Si. No separarme de ti. No intentar hacerme la herona. Vigilar a m alrededor
ymierda, me falta una.
No confes en nadie, salvo en mi. Veas lo que veas.
Est bien. Est bien.
Entraremos por la puerta trasera. Lo primero es eliminar las cmaras de seguridad
del Hangar, porque creo que nos estn esperando. Ponte un chaleco antibalas, y
sigue mis pasos.
Para desactivar las cmaras necesito acercarme al cuadro de controladores de la
luz. Normalmente estn fuera del edificio.
Est bien. Inspeccionemos la zona dijo Darien saliendo del auto.
Se acercaron al lugar, y comprobaron que, efectivamente, haba un cuadro de
luces, justo a la izquierda de la puerta trasera del hangar, que permaneca
cerrado. Tras romper el candado, Setsuna observ los cables con una linterna y
tir de un par con unos alicates.
Creo que ya est dijo Setsuna.
Ok, entonces entremos.
Diamante y Haruka miraron las cmaras de seguridad de los diferentes pasillos del

almacn, y vieron apagarse una tras otra. Michiru entr en ese momento. Ambos
se miraron.
Parece que ya nos han encontrado reflexion Haruka.
Id a por ellos.
Yo me encargo de Darien susurr Michiru. Haruka clav su mirada en ella y
despus sonro resignado.
Setsuna y Darien se adentraron en el hangar, provistos con su arma y una linterna.
El sitio pareca estar lleno de pasillos, pero ni rastro del sonido del agua. Fuera
donde fuera que se encontrara Serena, estara cerca de la presa.
Setsuna, no te-Darien se gir hacia atrs y alumbr el pasillo oscuro. Setsuna
haba desaparecido. Joder-susurr Darien dando una patada a la pared.
Setsuna caminaba por uno de los pasillos. Tan solo la luz que provena de su
linterna, mostraba los detalles de aquel viejo almacn oxidado y mugriento.
Setsuna se acongoj pensando en Serena. Estara muerta de miedo. O quizs no,
pues Serena era una superviviente.
De repente vislumbr una sombra al final del pasillo, y mir hacia atrs. Darien no
estaba con ella, as que sin duda, l se habra adelantado por otro camino y se
encontrara con ella all. Setsuna comenz a acelerar el paso, y se fren en seco
al ver la silueta de un hombre que no era Darien. Apunt mejor con la linterna, y
vio a un hombre alto, ms delgado que Darien y rubio de ojos verdes.
Quin eres? grit Setsuna, quitando el seguro de su pistola.
Tranquila. Soy Haruka Tenou. Darien me ha llamado como refuerzo dijo el
tirando su pistola al suelo. Ves?
Darien te ha llamado? dud ella, mientras l se acercaba a ella lentamente.
Si, tranquila. Soy Inspector del FBI l le mostr su placa.
Por un momento Setusna sinti alivio, pero entonces record las palabras de
Darien: "no te fes de nada de lo que vas, excepto de mi". Tambin record que el
topo del FBI trabajaba codo con codo con Diamante, pero para cuando quiso
reaccionar, Haruka le haba quitado el arma y le apuntaba al entrecejo con ella.
Ahora, vas a portarte bien y no vas a gritar. Entendiste?
Si-susurr ella.

Camina.
Darien caminaba por uno de los pasillos y lleg a una sala enorme, llena de
aparatos oxidados. Haba perdido el sentido de la orientacin y no saba dnde se
encontraba. Estaba mirando los aparatos con la linterna, cuando escuch unos
pasos tras de s. Con reflejos felinos, se gir sobre sus pasos y encaon a la
persona que tena enfrente.
Darien! grit alarmada Michiru. El bajo rpidamente el arma.
Michiru? Qu mierda haces aqu? pregunt el alterado.
Diamante me secuestro, Darien. Menos mal que has llegado gimoteo ella, con
lgrima en los ojos.
Diamante? pregunt el de nuevo.
Oh, Dios! Darien, no sabes que infierno he pasado. Menos mal que ests aqu,
conmigo dijo abrazndole.
Y Serena? Dnde est? la apart unos centmetros y la mir.
Est muerta, Darien. La ha matado delante de mis ojos-susurr ella fingiendo
dolor.
No. Es mentira. Ests mintiendo la apart de golpe y se gir para apoyarse
delante de un tanque.
Te lo juro, Darien. Yo he podido escapar, pero Serena no ha tenido esa suerte.
Michiru sonro al verlo derrumbado. El respiraba agitadamente, y trataba de
serenarse. Si ella haba muerto, su vida ya no tendra sentido. Si en verdad
Diamante la haba matado, el mismo se encargara de hacerle sufrir lentamente
hasta que no existiese una opcin mejor que dejar de vivir.
Dnde est ella? pregunt Darien.
Te llevar all. Diamante se ha marchado. Estamos solos-susurr Michiru
palpndole un hombro. Darien se gir y observ su barriga de embarazada y
endureci el rostro.
He venido con otra persona, est perdida. Necesito encontrarla antes.
Tranquilo, seguro que est con Haruka susurr Michiru tocndole el rostro.

Haruka? Qu hace aqu Haruka? pregunt confundido Darien.


Oh, bueno Michiru dud por unos segundos. l tambin saba de todo esto, as
que vino por su cuenta.
Darien observ a Michiru. Haruka venir por su cuenta? Y un cuerno. Entonces
record las deducciones de Setsuna como si de un flashback se tratasen. Setsuna
aseguraba que alguien haba entrado en casa de Serena con la llave de ella, y
solo el FBI poda tener una copia. Adems tena que ser alguien de su propia
brigada el que estuviera filtrando la informacin. Entonces se dio cuenta. De lo
raro que Haruka estaba, de las miradas de odio que le lanzaba, y de la antigua
relacin que Michiru haba tenido con l.
Ella segua mirndole, esperando una respuesta. Pero no pareca atemorizada o
nerviosa. Ms bien pareca tranquila. El instinto de Darien le deca que algo
pasaba con Michiru y acababa de darse cuenta. Haruka y Michiru estaban
involucrados en el caso de Diamante. Darien desenfund su pistola y quitndole el
seguro, apunt en el rostro de Michiru.
Dnde est Serena? gru l. Solo te voy a dar una oportunidad.
Darien, aparta esa arma de m. Puedes hacer dao al bebe! grit ella,
hacindose la ofendida.
Ests metida en esta mierda, verdad? grit l. Por eso no queras que viera tu
porttil. Por eso, esa reticencia a que te hablara de Diamante. Cunto tiempo has
estado engandome? grit l, perdiendo el control
Darien, Qu ests diciendo? susurr ella, con dolor fingido.
No me jodas, Michiru. S que Haruka es la persona que ha estado filtrando la
informacin al FBI. Y t aseguras que est aqu porque ha venido a salvarte. Algo
no cuadra. Es l, verdad? l te ha dejado embarazada?
Michiru cambi su expresin dolida, por una ms risuea, ante la incredulidad de
Darien que segua apuntndola con el arma. Despus comenz a rerse bajito,
hasta que volvi a mirarle.
Si. l me dej embarazada. Y qu? Eso no cambia nada entre nosotros. Sabes
que lo tenemos es especial.
Dnde est Serena, Michiru? amenaz Darien no me hagas repetirlo ms
veces.

Serena, Serena, Serena. Estoy harta de escucharte hablar de ella. Olvdala, es


una delincuente y jams podrs estar con ella, porque est muerta. Y no sabes
cmo he disfrutado vindola sufrir y suplicando que vinieras.
Cllate! grit l, apoyando el can de su pistola en la frente de ella.
Vas a matarme, Darien? A tu pobre esposa embarazada? ella sonro
framente. Ambos sabemos que no.
Serena segua tratando de soltarse de las bridas, pero estaban demasiado duras,
y las marcas en sus muecas comenzaban a hacer herida. Si segua
restregndose contra ellas le haran herida, y lo peor de todo, es que ni siquiera de
esa manera conseguira librarse de las ataduras.
Agudiz el odo a escuchar unos pasos tras ella y el sonido de la puerta oxidada
abrindose. Intento girarse, pero decidi no hacerlo cuando escuch los pasos
acelerados de otra persona. Su ejecutor? Puede que Diamante se hubiera
aburrida de ella y quisiera matarla? Dej de pensar cuando vio las zapatillas de
deporte de multitud de colores que solo podan corresponder a una persona. Alz
la cabeza y al ver all a Setsuna, maniatada, comenz a negar.
No, no, no. Esto no puede estar pasando. Socorro! grit como si alguien pudiera
escucharla. Setsuna pareca calmada pero no la miraba. Setsuna!
Cllate! Deja de gritar! pidi Haruka, sentando a Setsuna frente a ella. Si os
comportis os dejar hablar.
Haruka observ la actitud desafiante de Serena antes de proceder a abandonar la
sala. Cuando sala por la puerta, Serena grit.
Aun ests a tiempo de ponerle solucin a esto. Michiru no te quiere y va a intentar
librarse de ti, igual que Diamante.
La contestacin de Haruka fue un portazo. Se apoy contra el fro metal y se tap
el rostro. En que se haba metido. El era un buen poli, un buen compaero. En
cuestin de dos aos su vida se haba ido a la absoluta mierda con todo esto de
Diamante y Michiru. En el fondo l saba la verdad, porque en cuanto Diamante
obtuviera lo que quera, no dudara en acabar con su vida. Desesperado, se
march en busca de Michiru.
Serena cerr los ojos y aspiro, para despus abrirlos y mirar a Setsuna con
reproche.
Qu demonios ests haciendo aqu. Te has vuelto loca? grit Serena
agitndose sobre la silla.

Shhhh pidi Setsuna en un susurro. El poli est aqu.


Qu? Serena respir. Darien?
l me ha trado con l. Estaba desesperado dijo Setsuna inclinndose sobre la
silla.
Y dnde? Dnde est? Est bien? pregunt Serena desesperada.
No lo s. Nos separamos al entrar y no he vuelto a verle. Serena puso expresin
de disgusto. Tranquila, sabes como es. No va a rendirse.
Eso es lo que me preocupa-susurr Serena impotente de no poder ayudar.
Darien segua con Michiru en su duelo particular. Darien estaba realmente
sorprendido con que su esposa, a la que crea inocente y bondadosa, estuviese
metida con alguien de la calaa de Diamante.
Qu demonios hiciste, Michiru? Cmo te metiste en esta mierda? pidi Darien
desesperado.
Las cosas no iban bien. Mi galera estaba perdiendo prestigio y dinero. Era esto o
cerrar explic ella framente.
Hubiera sido mejor! Con mi sueldo era ms que suficiente gru el sin poder
comprender.
Con tu sueldo? No me hubiera podido permitir la vida que siempre he querido. T
queras una vida sencilla pero yo no estaba dispuesta a tener que vestirme de
saldo y no poder darme mis caprichos. Sabes lo mucho que me gusta el arte y
hacer de mecenas con los nuevos creadores. Si no aceptaba, perdera todo eso
se justific ella.
Y preferas colaboras con un delincuente y traicionarme a mi respondi el.
l no me dej opcin. Me dijo que te enteraras de lo de Haruka si yo no acceda.
Me lo ofreci en bandeja de plata. Solo tena que implicar a Haruka, conseguir que
fuera el topo en tu brigada y yo obtendra el dinero.
Y Haruka accedi
Porque est enamorado de mi y hara cualquier cosa por hacerme feliz. A
diferencia de ti. Pero-Michiru hizo una pausa y clav sus ojos en l. Aun
haciendo todo por m, aun querindome como lo hace, yo sigo estando enamorada

de ti.
Ests enferma
Darien sinti el can de otra pistola en su nuca. Abri los ojos y retir la pistola de
la cara complaciente de Michiru. Intent girarse, pero no hizo falta. La voz que le
amenazaba solo confirmaba sus sospechas.
No te muevas, Darien. No quiero hacerte dao pidi Haruka firme.
Traidor-gru Darien, esperando una respuesta de Haruka. Pero l no dijo nada.
Qu hacemos con l? pregunt a Michiru, algo enfurecido por la conversacin
que acababa de escuchar.
Desrmale. Quiere ver a la puta de Serena. Que la vea sufrir de dolor.
Serena escuch atentamente como Darien haba entrenado a Setsuna en el arte
de la guerra. Sonro al imaginar a la pobre de Setsuna con un arma entre sus
manos, y la desesperacin de Darien por no hacerle comprender la importancia de
ser responsable con un arma. Sinti nostalgia. No haca tanto que lo vea, pero las
horas pasadas, parecan aos.
Tranquila. Es como un Action Man. Nos salvar de esta mierda y despus me
echar una bronca sobre lo irresponsable que he sido al separarme de l. Y t
reirs. El tambin. Todos lo haremos.
Eso espero, Setsuna. Tengo miedo. Miedo de morir aqu susurr Serena.
No lo hars. Vivirs. Sers feliz de nuevo. Ya lo vers.
Setsuna la mir y la vio derrotada. Solo la haba visto as una vez en la vida. El da
del funeral de su padre, Serena lleg llorando a su casa, y se pas horas tendida
en el suelo. Y Setsuna la acompa en el duelo. Haba sido demasiado orgullosa
para despedirse de su padre cuando estuvo enferma, y tuvo que afrontar el dolor
de su prdida durante semanas. Setsuna no quera volverla a ver as. Serena no
era as. Ella era fuerte.
No debera decirte esto, pero-Setsuna dud el quiere casarse contigo,
sabes? Esta enamorado de ti.
Qu? pregunt Serena incrdula.
Lo que oste. Claro que le tuve que soltar mi tpico discurso de: "vosotros los
federales, dejar de organizarle la vida a mi nia".

Setsuna! ri con una sonrisa Serena.


Creo que seras feliz con l, Serena.
No. No puedo casarme con l. Yo soy una delincuente, Setsuna. Ni siquiera sus
amigos me quieren cerca de l.
No eres una delincuente. Todava puedes volver a empezar.
Sabes lo que significa quedarme a su lado. Estar atada al FBI para siempre.
Crees que van a dejarme irme con l sin ms? No van a dejar cabos sueltos.
Encontraris la forma.
Fueron interrumpidas por la llegada de Diamante, con Michiru y Haruka que
llegaba con Darien esposado y amordazado. Serena lo mir incrdula. Si haban
capturado a Darien, que esperanza quedaba. Setsuna pareca igual de
sorprendida.
Por fin los amantes reunidos. Esto va a ser ms divertido de lo que esperaba ro
Diamante y mir a Michiru. Preprala para m. Quiero que vea lo bien que voy a
pasrmelo con ella dijo Diamante acariciando el rostro de Serena.
No! No voy a ir a ninguna parte! grit ella.
Hars lo que yo te diga. Porque si no-la duda qued en el ambiente. Serena se
mordi el labio y mir para Darien que no paraba de agitarse en la silla a la que
acababa de ser amarrado.
No-susurr al notar como Michiru la soltaba de la silla y la amarraba de nuevo
para inmovilizarla.
Y despus que hago con ella?
Trela aqu. Quiero que l vea que lo que cree que es suyo, no lo va a ser nunca
ms.
Pero-dud Michiru. Ese no era plan que haban establecido.
Pero nada. Cambio de planes. Preprala y trela aqu.
No! No, por favor! Me ir contigo lo juro, por favor grit Serena agitndose.
Haruka esperaba apoyado al lado de la puerta con la mirada perdida. Aquello iba

ms all de lo que poda soportar. Vio que Michiru se llevaba a una Serena
agitada, y las sigui para asegurarse de que Serena no cometa una locura, como
daar a su futuro hijo.
Darien se agitaba en la silla y trataba de hablar, pero la cinta aislante de su rostro
le impeda mediar palabra. Diamante le dirigi una mirada a Setsuna y se agach
para ponerse frente a ella.
T tambin me has estado jodiendo. Ms tarde acabar contigo susurr en su
odo.
Diamante se pase por la sala y se quit los gemelos elegantemente. Despus se
sac la chaqueta y la apoy en una silla con pausa y tranquilidad.
Es hermosa, verdad? pregunt retricamente Diamante Y lista. El perfecto
fichaje de mi equipo, Darien. No sabes cunto tiempo llevo esperando este
momento. De tenerte frente a frente. T dijo sealndose y ponindose cerca de
l has estado tocndome los huevos como solo saben hacerlo los federales,
pero que fracaso que no hayis sido capaces de dar conmigo.
Darien se agit y Diamante sonro, prosiguiendo con su discurso.
Tengo que confesarlo, la primera que la vi Que ojos! Preciosa. Y entonces
llegaste t y lo liaste todo. Quin lo iba a pensar? Pero si crees que vas a ser el
nico que disfrute de ella, es que no me conoces. Aunque se resista y no quiera,
creo que en el fondo va a gustarle tanto o ms que cuando lo haca contigo.
Michiru vesta a una Serena inmvil, por primera vez, atemorizada de miedo. Qu
iba hacer? Podra darle una patada a Michiru y salir corriendo. Pero su bebe no
tena la culpa de la maldad de su madre. Suspir cuando not el vestido blanco de
raso corto que Michiru le pona.
Podra lavarte, pero eso sera caer muy bajo. Adems te veras ms hermosa que
yo. Y no vas a tardar de ensuciarte ro ella colocndole el vestido mientras la
miraba al espejo.
Si pudiera, te matara.
Y qu te lo impide? - pregunt Michiru retndola.
Tu embarazo. El bebe no tiene la culpa de tener una madre como t.
Michiru le sonro, pero no dijo nada. La vio salir de la sala y tras cinco minutos,
entr Haruka. Se acerc a ella y le acarici los brazos, mientras la miraba
hipnotizado.

Haruka, por favor. Yo te conozco. Eres un buen polica. No hagas esto. No


arruines tu carrera por ella pidi Serena, sollozando.
Date la vuelta pidi Haruka. Serena le mir y obedeci resignada.
Haruka solt sus bridas y Serena acarici sus muecas con los dedos. No tena
ninguna atadura. Lo mir a travs del espejo como esperando una respuesta.
Me caes bien. Eres una buena chica. Esto ha llegado demasiado lejos- susurr
Haruka. Pero tengo que atarte de nuevo. Estas bridas son ms ligeras, las podrs
romper con la fuerza de tus brazos. Haruka pareca absorto. Huye Serena, huye.
El no va a tener piedad.
Y t que hars? pregunt Serena mirndole.
Toma. No dudes en utilizarlo si tienes la oportunidad.
Haruka le entreg una pequea cuchilla, parecida a un bistur que ella escondi en
el interior de su mueca, junto a la atadura de las bridas.
Vmonos urgi Michiru, agarrando a Serena del brazo. Te estn esperando.
La puerta oxidada se abri y Darien temi ante el espectculo dantesco al que
estaba a punto de asistir. Serena, vestida con una especie de camisn blanco y
corto caminaba agarrada del brazo de Michiru, mientras Diamante la miraba
embelesado.
Qu te parece, Darien? Parece una virgen a punto de entregarse a su hombre,
eh? Diamante ro y mir a Serena. No te preocupes, preciosa. Vas a pasarlo
muy bien.
Serena no dijo nada, tan solo mir a Darien y a Setsuna, mientras Haruka se
llevaba de la sala a Michiru.
-COMIENZA EL DESENLACE Captulo 23 para siempre
El adiestramiento no es nada. La voluntad lo es todo. La voluntad de actuar.
Cmo moverse ms rpido de lo que es normal?
Cmo golpear ms fuerte de lo que es posible?

Sin el impulso ms poderoso del espritu: el miedo a la muerte.


Lucha y el miedo te encontrar de nuevo. Renace.
Serena inspir profundamente. Diamante se paseaba alrededor de ella,
observndola expectante. Sus largos dedos, esos que alguna vez le haban
parecido atractivos, se posaban en sus labios vacilantes, como si estuviesen
buscando algo. Una fra sonrisa cruzaba su cara. Diamante estaba disfrutando del
momento.
Serena se pregunt cuanto tiempo habra estado esperando este instante. Cuanto
tiempo desde que l la vio por primera vez. Ella lo vea desde la distancia, como
un dolo, un icono a seguir. Durante sus primeros aos como hacker, haba
seguido en los foros las fechoras de un joven Diamante, que haba dado ms que
un quebradero de cabeza a compaas de seguridad de todo el mundo.
De hecho, jams imagin que lo conocera en persona. Que lo tendra a unos
pocos metros de distancia. Jams pens en que Diamante estuviera interesado en
ella, ni siquiera, que la hubiera seguido por tanto tiempo, o estuviese informado de
toda su vida pasada.
Serena le observ. Sera capaz de matarlo? Una imagen pas por su mente
como un escalofro. La sola idea de recordar el tiroteo en su apartamento, o la bala
que atraves su hombro izquierdo y la dej en un charco de sangre durante horas,
la enfureci. Si, sera capaz de matarlo con sus propias manos.
El movimiento de un agitado Darien en su silla, la despist de sus ideas homicidas.
Lo vio sudoroso, sucio, y con el gesto fruncido. Estaba tratando de soltarse. Sera
mejor que no malgastase sus energas de momento. Ella ahora mismo estara en
peligro si no fuera por la ayuda del pobre de Haruka.
Ests preciosa, nena dijo Diamante, parndose a su lado. Date la vuelta. Quiero
que ellos te vean.
Serena le dirigi una mirada de odio, y apret la cuchilla contra su mano derecha.
Despus se dio la vuelta lentamente, sin ninguna gracia, para volver al punto de
origen. El gemido de Setsuna la tens. Puede que Darien fuese capaz de manejar
esta situacin llena de tensin, pero para Setsuna, estar amarrada a una silla en
una habitacin oscura y hmeda, era ms de lo que poda soportar.
Tranquila-susurr Serena, mirndola con una sonrisa.
Cllate pidi Diamante.
l se acerc lentamente y examin su rostro, tomndola del mentn. Serena

estaba a la expectativa, esperando el prximo movimiento de Diamante para


soltarse y defenderse. Pero l no la atac, tan solo le acarici suavemente un
brazo.
Espero que no se te est ocurriendo ninguna barbaridad-Diamante hizo una
pausa, y apret un poco el antebrazo de ella. Qu me dices?
No-susurr ella con la boca pequea.
Cmo has dicho? repiti Diamante con sorna.
Que no.
Qu no qu? inquiri de nuevo.
Que novoy hacer nada. Tan solo djalos marchar pidi Serena en un ltimo
intento.
Antes de eso, tienen que asistir al espectculo personal. Tienen entradas de
primera y no podemos permitir que se lo pierdan.
Michiru y Haruka se encontraban en una sala contigua. Michiru pareca inquieta, y
observaba el cristal opaco de la sala contigua. Estaba tensa y Haruka lo saba.
Solo Michiru sera capaz de apretar de esa manera la mandbula. Haruka la mir
desde la distancia. Quizs todo lo que haba visto de ella haba sido un espejismo
hasta ahora. Porque esa manera de hablar con Serena sobre Darien, no le haba
gustado en absoluto.
Creo que deberamos irnos-termin por decir Haruka, encendiendo un cigarrillo.
Ella se gir y lo mir con gesto indescifrable.
Cmo dices?
Que nos vayamos. Todava estamos a tiempo. Diamante ni se dar cuenta, y para
cuando lo haga, ya no nos podrn encontrar.
No pienso abandonar esto. Estamos a punto de lograr nuestro objetivo grit
Michiru.
Nuestro objetivo o el suyo? No te das cuenta de que nos est utilizando? Desde
el principioesto hizo una pausa y trat de serenarse esto es un juego
psicolgico para l.
Haruka, sabas muy bien que esto podra pasar. Las cosas podran complicarse y
nos comprometimos a acabar con el trabajo.

No! T te comprometiste y me metiste en esta basura. Mierda! Haruka se


levant y se agarr la cabeza con fuerza Yo tena una vida normal, hasta que tu
apareciste.
No me hagas la culpable de esta situacin. Diamante me haba amenazado y yo
no quera- Michiru no termin la frase y silenci de repente.
Qu Darien se enterar, verdad? Siempre ha sido tu prioridad. Tan solo me
utilizabas cuando tu querido esposo no te prestaba atencin, pero en ningn
momento pensaste en abandonarle no es as? grit Haruka.
Clmate.
Responde de una vez! dijo Haruka acercndose a ella, agresivo. Te escuch
hablar con Serena. Crees que soy estpido?
Tan solo quera provocarla. Sabes bien que no es verdad- ronroneo Michiru,
acaricindole el rostro.
Entonces vmonos - dijo Haruka. Si l no te importa, largumonos.
No. Debemos esperar las instrucciones de Diamante.
Haruka sonro framente y se dio la vuelta, comenzando a recoger su arma y
algunos enseres de encima de la mesa. Dando una calada, a su cigarrillo, termin
por decir.
Haz lo que quieras. No voy a quedarme aqu esperando a ver cmo nos mata
Diamante. Crees que tendremos oportunidad? En cuanto consiga lo que sea Dios
que quiera, no va a dejar ningn cabo suelto dijo Haruka, recogiendo su telfono
mvil.
No vas a ir a ninguna parte.
Haruka escuch a su espalda el sonido lento y mortfero de una pistola
cargndose, y esperando a ser disparada. Se qued quieto, incrdulo, esperando
que todo fuera una imaginacin de l.
Vas a dispararme? pregunt l.
El silencio se apoder de la sala. La respiracin a mil por hora y la adrenalina se
estaba apoderando de la habitacin poco a poco.
No me obligues a hacerlo. No tengo opcin. No te irs a ninguna parte, Haruka.

Ests metido hasta el cuello como yo-dijo Michiru sin un pice de nerviosismo.
Entonces tendrs que dispararme a la espalda. No pienso quedarme esperando
para ver cmo nos mata esa rata callejera.
Haruka comenz a andar en direccin a la puerta, seguro de que Michiru no se
atrevera a hacer semejante atrocidad. Ella acabara sollozando que no la dejara
all y que se la llevara con l. Ya vea e imaginaba su libertad cada vez ms cerca.
Su libertad moral, pues lo primero que hara al salir de aquel hangar sera informar
al FBI de la localizacin de Darien y Serena y entregarse. Despus cumplira su
inhabilitacin y una pena de unos 30 aos de prisin, pero eso no sera nada
comparado con cargar con la culpa de haber sido cmplice de dos asesinatos.
Quizs con el tiempo Darien y Serena podran perdonarlo. Su celda en la crcel
sera su propio purgatorio.
Ya estaba alcanzando la puerta y entonces lo escuch. Pas un segundo antes de
que pudiera reaccionar. Cay al suelo como un peso muerto y sinti el inmenso
dolor de una bala en su pecho. Incrdulo, y muerto de dolor, se llev su mano al
orificio de la herida y trat de comprimirla, aunque saba por la sangre que
emanaba de la que aquello era el principio del fin. Michiru se acerc a l y lo mir,
con el arma en su mano.
Te dije que no me obligaras a hacerlo. No vas a joderlo todo ahora.
Un segundo disparo se escuch en la sala donde Serena se encontraba con
Diamante. El primero no haba ni siquiera distrado la atencin de Diamante en su
presa, que haba agarrado a Serena a pesar de su negativa a obedecerle, y la
haba inclinado sobre una mesa. Diamante estaba acariciando los muslos
desnudos de Serena, preparado para el ataque sexual al que la iba a someter ante
los ojos incrdulos de Setsuna y un agitado Darien, que no paraba de hacer ruidos
y zarandearse sobre su silla. Pero entonces ese segundo sonido de disparo lo hizo
mirar de nuevo a la puerta. En ese momento, Serena solt sus bridas y trat de
abalanzarse contra el cuello de Diamante. Lo inmovilizara y le seccionara la
yugular sin contemplaciones. Pero Serena no haba contado con un Diamante
mucho ms grande y pesado que ella.
Diamante que haba perdido la concentracin durante unos segundos, agarr a
Serena por las manos y la dobleg ante la incrdula mirada de Setsuna que vea
como sus probabilidades de salir con vida de aquello se agotaban poco a poco.
La fuerza de Diamante en las muecas de Serena, provoc que las abriera de par
en par, dejando caer la cuchilla que Haruka le haba proporcionado, tras ella.
Setsuna abri los ojos al ver la afilada hoja metlica al lado de su propio pie, y la
ocult baj su planta. Diamante estaba tan fuera de s por la traicin de Serena,
que ni siquiera se haba percatado en el arma arrojadiza que acababa de facilitarle

la rubia.
Qu creas que ibas hacer? Ni se te ocurra volver a intentarlo, porque no dudar
en enterrarte viva a dos metros bajo tierra rezong Diamante, con una mirada de
fuego.
Eres asqueroso-susurr Serena. Me das asco! grit.
Diamante sonri complacido. Serena lo mir a los ojos por primera vez y descubri
a su pesar, que Diamante jams la dejara irse con vida. Lo nico que le esperaba
era una vida encerrada con l para siempre, o la muerte.
Michiru entr en la sala con gesto indescifrable y mantuvo la mirada con Diamante
durante unos segundos. Serena aprovech para mirar a Darien, que se mantena
inmvil en su silla, observndola fijamente. Por primera vez vio el terror en sus
ojos y entonces comprendi que ya no haba otra salida. Setsuna y Darien sera
asesinados y ella sobrevivira con ese dolor toda su vida. Quizs si ella se ofreca
como intercambio, Diamante los dejara marchar.
Y Haruka? pregunt Diamante.
Quera irse y descubrirlo todo. No poda permitirlo-susurr Michiru, apretando su
arma con la mano derecha.
Bien hecho. Desde el principio supe que solo nos traera problemas.
Serena mir a Michiru. No era posible que acabara de escuchar lo que crea. Era
imposible. Esos dos disparos significaban que Michiru haba asesinado a Haruka
sin ningn tipo de contemplacin. Las lgrimas de Serena comenzaron a rodar por
sus mejillas. El pobre de Haruka. Todava lo recordaba la primera vez que lo haba
visto. Aquel Inspector bonachn con mirada perspicaz y algo atolondrado. Incluso
pareca bastante atractivo. La haba acompaado en el tiroteo y le haba apretado
contra el cundo temblaba de miedo, tras ver los catastrficos resultados del
combate en su apartamento. Haruka era un buen tipo. Y ahora Serena se
encontraba furiosa.
Eres una zorra! grit Serena, soltndose repentinamente del agarre de
Diamante. Le has matado. El te quera! Te quera! grit Serena fuera de s, que
volvi a ser recogida en los brazos de Diamante alejndola de ella.
Qu vamos a hacer? pregunt Michiru, obviando a una Serena alterada.
Diamante se ro.
Qu vamos a hacer? Oh, no querida. Querrs decir que vamos a hacer
contigo-Michiru mir a Diamante y torci su sonrisa.

Aa que te refieres? pregunt ella.


Demasiadas complicaciones. Debiste hacerle caso a Haruka cuando os dijo que
os fuerais. Hubiera sido ms fcil morir juntos y no haberle traicionado. Ahora
arders en el infierno.
Diamante desenfund su pistola y dispar a Michiru dos tiros certeros en la
cabeza, que la mataron en el acto. Se escuch el grito ahogado de Serena y el
llanto de Setsuna, que comenzaba a perder los papeles y el poco juicio que
quedaba.
Qu has hecho? grit Serena, zafndose de Diamante. Estaba embarazada!
chill Serena, acercndose al cuerpo inerte de Michiru que yaca en el suelo.
Embarazada? se carcajeo Diamante. Perdi al beb hace unas semanas,
llevaba una barriga postiza para continuar con la farsa. Comprubalo por ti misma.
Serena se dirigi rpidamente al cuerpo de Michiru y levant su vestido para
comprobarlo. Sabra Haruka que Michiru ya no estaba embarazada? Lo habra
perdido o se habra deshecho de el cmo era su plan inicial? Aquellas dudas
jams seran resueltas. Los dientes de Serena comenzaron a castaear. Dos
muertos en menos de diez minutos, era demasiado para ella. Demasiado para
Setsuna, e incluso demasiado para Darien, que se mantena con los ojos abiertos
de par en par, mirando el cuerpo inerte de la que haba sido su esposa.
Bueno y ahora supongo que todos os estaris haciendo la gran pregunta dijo
Diamante con efusiva teatralidad, girando su pistola con maestra. Y qu voy
hacer con vosotros ahora?
Serena se levant rpidamente y vio a Diamante cargar su pistola de nuevo, para
apuntar hacia la frente de Setsuna, que lloraba desconsolada.
No! Por favor, no lo hagas! dijo Serena tirndose sobre l.
No voy a dejar ningn cabo suelto.
Me cambio por ellos!
El eco del grito de Serena cubri toda la sala de un sonoro eco. Diamante se gir
sobre sus pasos y se dirigi hacia ella. Pareca no comprender muy bien el trato
que Serena le estaba ofreciendo.
Me ir contigo. Ser tuya para siempre y no intentar huir. Har lo que quieras, lo
juro. Pero djalos que se vayan.

Diamante la mir y sonro. No pareca muy convencido, pero ella se mantena


agarrando el brazo que sostena su arma, rezando para que Diamante no apretara
el gatillo.
Djalos que se vayan, por favor. Yo me ir contigo. Lo juro. No intentar nada a
partir de ahora si dejas que vivan. Por favor-susurr Serena, controlando las
ganas de llorar.
Est bien dijo Diamante guardando su pistola Es demasiado tentador como
para no aceptarlo. Para siempre?
Serena le mir y trag saliva, mientras contena la respiracin. Para siempre. Dos
palabras cargadas de significado. Para siempre significaba que aquello no tendra
fin. Solo se terminara el da que Diamante dejase este mundo. Y quizs ella
podra armarse de valor y matarle una noche, sin que l no lo esperase. Aunque
eso no solucionara su principal problema, pues seguira siendo una fugitiva que
se fue con el mayor delincuente informtico de la historia.
Para siempre? insisti Diamante.
Para siempre.
El sonido ahogado de Darien en la sala, agitndose contra su silla, negndose a la
sola idea de perder a Serena, distrajo a Diamante por unos segundos. Sera una
buena idea dejar a un polica del FBI suelto, y que de seguro se pasara toda la
vida persiguiendo a Serena, hasta encontrarla? Quizs lo ms sensato sera
atender a las peticiones de la rubia solo a medias. No los dejara libres, pero
tampoco iba a matarles. Seguramente en 24 horas moriran deshidratados y
Serena nunca lo sabra. Adems, podra disfrutar de la pequea rubia para l solo,
sin intromisiones. Y eso era algo que deseaba desde el primer da que la vio.
Est bien. Vmonos dijo agarrndola del brazo y sacndola arrastras de la sala.
Serena dirigi una ltima mirada a Darien y Setsuna, mientras Diamante sin
ninguna compasin, la empuj hasta la salida. A pocos metros, Serena vio el
cuerpo de Haruka, ensangrentado con dos tiros a bocajarro en la sien y en el
estmago. Se lament de como Haruka poda haber llegado a esta situacin con
todo el futuro por delante y una carrera prometedora. Sera ese el futuro de ella
tambin?
Diamante camin con ella hasta la salida del hangar, donde la luz del sol la ceg
por completo. Demasiadas horas en completa oscuridad, y ahora, ni siquiera poda
mirar al horizonte sin que la luz del sol la cegara por completo.

Diamante la mont en un todoterreno y la espos a la guantera, por si se le ocurra


hacer una locura. Despus se mont en el asiento del piloto, y respir tranquilo,
mientras se miraba al retrovisor y se retiraba el cabello sudado de la frente.
Buenojams pens que esto podra acabar as dijo Diamante quitndose el
sudor de su barbilla y mirndola. Pero ser mejor que nos vayamos.
Ni siquiera has dejado que me despidiera-dijo Serena furiosa, sin mirarle.
Y para que quieres despedirte? Vas a comenzar una vida mucho mejor de la que
has tenido hasta ahora.
Mi vida era buena hasta que t llegaste con toda esta mierda gru Serena,
escuchando la sonrisa fra de Diamante, que encendi el auto y se incorpor a la
circulacin.
Darien se agitaba contra la silla, pero las bridas eran demasiado fuertes, y
comenzaban a hacerle heridas en la mueca. Con su boca intent deshacerse de
la cinta americana puesta en su boca, pero tampoco lo consigui. Frustrado
observ a Setsuna, que trataba de balancearse contra el suelo. Diablos! Esa
mujer estaba mucho ms perturbada de lo que crea. Si segua as, se abrira la
crisma contra el suelo.
Setsuna segua pelendose contra la silla de madera y sus balanceos continuos.
Si consegua caerse al suelo en una posicin ms o menos ergonmica, podra
alcanzar la cuchilla y cortar las bridas, como hacan los agentes de operaciones
secretas en las series de televisin que tena siempre de fondo en su casa en la
sobremesa.
Cuando por fin lo consigui, descubri que la cada no era tan indolora como ella
crea. Su brazo permaneca aprisionado, junto a un montn de astillas de madera,
y aunque no se haba liberado del todo de su prisin, al menos, tena ms libertad
en sus movimientos. Tras 20 minutos de agona, ante la mirada incrdula de
Darien, consigui agarrar la cuchilla con su mano derecha. Y tras unos cuantos
cortes en la mueca poco profundos, consigui romper las bridas de su mueca.
Acto seguido se quit la cinta americana de su boca y respir aliviada. Se solt los
pies y despus se sinti paralizada. Como si todo lo que acabara de pasar no
estuviera sucediendo en realidad y su cerebro acabara de procesarlo en ese
mismo instante. El grito mudo de Darien para atraer su atencin, la devolvi a la
fra, hmeda y oscura realidad.
Setsuna se agarr a las muecas de Darien y con cuidado rompi las bridas.
Despus lo liber de pies, mientras l se retiraba la cinta que lo haba tenido
enmudecido hasta ahora.

Oh, Dios. Darien. Pens que no bamos a salir de esta-susurr Setsuna,


palpndose las muecas una vez liberada de su secuestro.
El no respondi. Se acerc lentamente al cuerpo de su esposa Michiru, que yaca
plida y fra en el suelo bajo un charco de sangre. Cerr los ojos y respir. Ahora
ya no se trataba de la mujer que lo haba engaado y haba colaborado como un
criminal. Se trataba de la mujer que haba sido su mejor amiga y con la que haba
compartido muy buenos momentos. Intent contenerse, pero las lgrimas al
agacharse y tocar el rostro de ella, inundaron su cara. Lentamente, toc los
parpados de Michiru y los cerr para siempre, a modo de despedida. Despus se
levant y se dirigi a la habitacin de al lado.
Ver a Haruka todava le afect ms. Haruka era un buen compaero. Algo
excntrico y demasiado bueno para un mundo como el de la polica, pero le tena
aprecio. Desde siempre, Darien haba sospechado que Haruka segua enamorado
de Michiru, pero su parte ms racional le haba obligado a deshacerse de la idea.
Ahora su compaero yaca en el suelo, lleno de sangre, asesinado a manos de su
ex esposa, habiendo sido vctima de los engaos de esta. Darien agarr su cuello
y mir al techo. Ahora ya no haba opciones. Diamante se haba marchado con
Serena y para cuando volvieran a encontrarlos, ellos volveran a desaparecer de la
faz de la tierra.
El plan que haba sido minuciosamente ejecutado, se haba venido abajo por
cuestiones del destino. Lo cierto es que Darien tan solo poda echarse la culpa as
mismo de toda esa situacin. Si tan solo hubiera estado la noche anterior al
secuestro de Serena con ella. Todo habra transcurrido de manera distinta. Ahora
Michiru estara viva, y Haruka tambin. Diamante estara siendo procesado por
sus delitos y no se habra vuelto a salir con la suya, una vez ms.
Darien- dijo Setsuna desde el umbral. Ests bien?
El no respondi. Ella se acerc y palp su hombro. Y entonces sinti la respiracin
agitada de l, a punto de derrumbarse. Setsuna le abraz, tanto como su altura le
permiti y Darien, se hundi por completo.
Tendremos que llamar al FBI y
Y Serena? pregunt Setsuna incrdula. Vas a dejar que se marche con l?
No hay manera de encontrarla. Necesitamos la ayuda del FBI. Nunca debimos
venir por nuestra cuenta.
Pero que ests diciendo, Darien repiti Setsuna incrdula, alejndose de l.
Qu hay de todo ese rollo que me endosaste sobre la voluntad de actuar?

Esto no tena que haber terminado as. No tena que morir gente inocente! grit
l, fuera de s.
Setsuna se qued en silencio. No le convena alterar a Darien en estos momentos.
Suspir y trat de calmarse. El FBI no podra ayudar a su amiga. Haba visto la
frialdad en la mirada de Diamante cuando la haba encaonado con su pistola. No
dudara en matar a quien hiciera falta con tal de salirse con la suya. Y para cuando
todos los protocolos estuvieran activados, Diamante ya habra salido del pas con
Serena.
Darien, tenemos que encontrarla. Ella sigue estando en peligro con ese hombre a
su lado. T me dijiste que la queras! Reacciona de una vez pidi ella ofuscada.
Se ha ido con l. Con su captor.
Con un asesino que estaba dispuesto a matarnos! grit Setsuna pegndole en
el pecho Tu dijiste que la cuidaras. Me prometiste que la ibas a proteger.
Estabas mintindome?
No! Claro que no!
Entonces vamos a buscarla y vamos a protegerla. Ese era el trato, no?
No s cmo vamos a encontrarla-respondi Darien.
Aun llevan con ellos el Disco Duro. Sigue teniendo localizacin. Solo consigamos
un maldito coche y vayamos tras ellos.
Diamante condujo en silencio en su auto, mientras Serena se palpaba la mueca
esposada. Las heridas de las bridas comenzaban a cicatrizar y ahora, de nuevo,
tena una nueva marca en seal de su esclavitud en la mueca.
Cuando lleguemos, curaremos esa herida -coment Diamante indiferente. Por
nada del mundo quiero que pierdas tus preciosas manos.
Antes prefiero morirme-susurr ella, enloquecida.
Y lo hars si no comienzas a mostrar un poco de mesura en tus contestaciones,
Usagi.
No me llames as-amenaz ella con su mirada.
Y porque no debera hacerlo? Al fin y al cabo, as es como te llamaban tus
padres. Ese es tu verdadero nombre. O me equivoco? susurr Diamante, con

una sonrisa en los labios, sin perder la atencin en la carretera.


Serena le mir. Y sinti miedo de su reaccin. Podra matarle con sus propias
manos en ese momento, sin importarle nada ms. Se mir las palmas y las vio
empalidecidas, con restos de sangre y sudadas. Estaba impaciente, nerviosa,
deprimida, histrica No sabra definir muy bien su estado. Por un lado estaba
feliz de haberles salvado la vida a las dos personas ms importantes de su vida en
estos momentos, pero por otra, saba que su cautiverio no tendra fin hasta que
ella misma se lo pusiera, y eso implicara matar a una persona. Serena tena la
cabeza hecha un lo y ya no saba qu hacer o pensar.
Setsuna sinti el calor del sol en su piel y quiso llorar de la alegra. Jams pens
que un espacio tan abierto le proporcionara esa clase de satisfaccin. Respiro
fuertemente y abri los brazos para recoger toda la energa posible. Darien se
dirigi hacia el coche rpidamente, y prendi el ordenador porttil a la espera de la
localizacin del Disco Duro. Transcurridos unos diez minutos, consiguieron dar con
el paradero de Diamante y Serena. Se dirigan por la Estatal 345, haca la frontera
con Mxico. Ya solo quedaba ponerse en marcha.
Serena se baj del todoterreno en cuanto Diamante la liber de las esposas. El
calor que haba soportado la tena abochornada, e incluso mareada.
Tambalendose, se apoy contra una farola y no mir nada ms a su alrededor.
Baj la cabeza y respir fuerte. Odiaba esas situaciones. Odiaba la sensacin de
vomitar. Diamante no la dej descansar. La agarr con fuerza de su brazo, y
zarandendola un poco la llev al interior de una casa algo destartalada y
abandonada.
Cuando Serena escuch la puerta cerrarse tras ella, sus dientes empezaron a
castaear. Por fin a solas con su captor. Qu pretendera l? Acaso intentara
besarla, tocarla o abusara de ella como haba pretendido en el Hangar? Antes lo
matara con sus propias manos, aunque tuviera que ir a la crcel. Con los
antecedentes de Serena y su historial delictivo, el homicidio por defensa propia
jams sera contemplado por el fiscal.
Se llev la mano a la mueca por dcima vez en el da y le irrit la marca
nuevamente. Se mordi el labio y por primera vez ech un vistazo a la casa. Ola a
cerrado, y la estancia estaba realmente sucia y llena de polvo. Diamante haba
desaparecido momentneamente, y Serena mir a travs de la ventana. Podra
marcharse en este mismo momento con el auto de Diamante, pero no solucionara
nada. Antes de que llegara a su destino, algn secuaz de Diamante habra matado
a Darien y Setsuna. Rechaz la idea en el acto. Tendra que sacrificarse, al menos
de momento. Entonces Diamante apareci con un ordenador porttil y se lo puso
en las narices.
A trabajar le dijo sealando el ordenador.

Qu?
Mueve ese precioso culo, y ensame que tan famoso soy para el FBI.
Serena tard en reaccionar pero rpidamente se dio cuenta. Diamante se refera al
Disco Duro. Y si se daba cuenta que era una copia y no el original? Su mente iba
a mil por hora pero no poda dejar de pensar en las consecuencias catastrficas
que tendra para sus seres queridos si no obedeca. Michiru y Haruka, ya haban
probado de la medicina de Diamante.
Adems, creo que ests preciosa cuando frunces el ceo y trabajas a mil por
hora-le susurr seductor, retirndole un mechn de pelo del rostro.
Cmo sabes? pregunt ella, agarrando el porttil.
Has estado vigilada 24 horas al da. Me interesabas demasiado. Haba noches
que no poda dormir pensando en el momento en que nos veramos por primera
vez. Estabas tan hermosa con aquel vestido rojo. Lo recuerdas? sonro l,
acortando la distancia entre ellos.
Lo que recuerdo es la bala que me atraves el hombro y casi me mata gru
ella, sin retirarse de la cercana tan amenazante de Diamante.
Un regalo de bienvenida. La sola idea de pensar que estars marcada para
siempre, de que llevas mi firma personal, me excita demasiado
Eres un bastardo.
Y sin embargo ese federal disfrutndote por las noches. La vida a veces es injusta
y caprichosa. Afortunadamentejams Diamante se acerc a los labios de
Serena jams volvers a verlo.
Y jams podrs hacerme sentir lo que me hizo sentir Darien. Jams.
Con el tiempo lo hars. Por las buenas o por las malas, pero lo hars. A partir de
ahora eres solo ma. Se termin el compartir y entonces, Diamante la bes.
Captulo 24 y fin
Cuando el aire est en calma y la noche ha cado,
Solo debes responder a una pregunta.
De qu lado ests?

Serena se mantena esttica sobre la silla de metal que Diamante la haba


facilitado. Se negaba a seguir participando de su juego psicolgico. Ya haba sido
arrastrada y prcticamente ultrajada, y empezaba a cansarse de la
condescendencia de su captor. Pero Diamante tampoco pareca tener prisa en
cmo se desarrollaran los hechos. Impasible ante la tensa situacin, l golpeaba
sus dedos sobre la mesa de cristal, como si estuviera esperando algo.
Serena se palp su mueca. El escozor del roce con su piel la hizo morderse el
labio de manera instintiva. En apenas tres meses, su vida ya haba corrido peligro
muchas veces. Demasiadas. Cuando acabara todo esto, si es que algn da lo
haca, tendra que acudir a un psiclogo.
La habitacin estaba comenzando a llenarse de una tensin que se palpaba. El
silencio era tal, que el sonido del ventilador del nuevsimo porttil de Diamante
inundaba la sala. Ella no iba a decir nada. Lo saba bien. Y Diamante tambin. Por
eso l se levant con toda la calma del mundo y se sirvi una copa con cautela.
Ella sigui sus movimientos. En el fondo esperaba que simplemente la dejara
marcharse. Que dijera las palabras mgicas que tanto ansiaba escuchar: eres
libre. Era tan fcil imaginarlo, pero tan difcil de conseguir. Ella misma haba
vendido su alma al diablo. Su libertad y parte de su cordura a cambio de que
Darien y Setsuna vivieran.
Puede que ella llevara un infierno de vida a partir de ese momento, pero al menos
podra conciliar el sueo por la noche, cuando se acordara de sus seres queridos.
Sus padres haban muerto en soledad por su terquedad y orgullo. Por no saber
manejar mejor la situacin con su padre, Serena le haba dado un disgusto a su
madre que la haba llevado a la tumba, y toda la vida haba cargado con el peso
de los sucesos acontecidos. Pero esta vez, al menos sera diferente.
Vio a Diamante regresar con la copa, y sentarse de nuevo a su lado. La mir
pausadamente y agit la copa. Un ligero aroma a alcohol llego a su nariz.
Aquedada, mir hacia otro lado.
Vamos a estar as todo el da o vas a empezar a colaborar? pregunt sibilino
Diamante.
Ella no contest, lo que ocasion la furia de Diamante. Qu narices le pasaba?
Ella misma se haba ofrecido a cambio de esas dos sabandijas. Fue ella la que
propuso el trato y ahora ni siquiera quera dirigirle la palabra. Pos el vaso en la
mesa, y decidi que volvera a intentarlo.
Me has odo? pregunt contenindose.

Si.
Y bien?
No pienso colaborar ms con alguien como tu dijo Serena mordindose la
lengua.
Con alguien como yo? Diamante bebi y la mir intensamente. A que te
refieres.
Eres una persona despreciable. Y aunque mi vida dependiera de ti, antes preferira
morir que ayudarte con tus planes.
Escchame bien guapa, porque estoy harto de tus impertinencias. Y no sabes
cunto.
Serena sinti el tirn del pelo en su nuca, y el roce de los nudillos de Diamante en
su piel. Con el impulso, Diamante consigui que Serena se estirase por completo
en el respaldo de la silla, sin posibilidad de movimiento. El se mordi el labio
disfrutando del momento. Serena estaba completamente sometida a sus
peticiones.
Vas a poner tus bonitas manos en ese teclado y vas a ensearme lo que quiero
ver. Y sabes porque lo vas hacer?
Serena le mir y no respondi.
Responde!
No
Ms fuerte! grit Diamante, tirando todava ms de su pelo.
No!
Vas a hacerlo porque t eres ma. Y ese fue el trato. Tu libertad a cambio de la
vida de tus amigos. As que ponte a trabajar de una puta vez inquiri Diamante
soltndole la cabellera y empujndola contra la mesa.
Serena gimi de dolor y pos sus manos en el teclado. Diamante enchuf el Disco
duro al porttil y esper a que se cargaran los contenidos, mientras beba de su
copa. Serena solo esperaba que l nunca se diese cuenta de que ese Disco Duro
en realidad, no era ms que una falsificacin del autntico y original.
Darien conduca totalmente abstrado de la realidad. La carretera comenzaba a

aparecerle infinita, y Setsuna tampoco es que ayudara mucho. Echa un ovillo, se


mantena con su rostro pegado al cristal. Los zapatos llenos de barro, encima de
la tapicera del asiento parecan no importarle a Darien. Ya nada importaba. De
qu serva enfadarse por aquello si todo comenzaba a perder el sentido? Su
compaero de brigada y ex esposa asesinados, y Serena secuestrada por
Diamante. Ni en todo lo que vivi en las operaciones de guerra haba algo que se
le pudiera igualar a aquello.
Suspir y se retir el pelo de la frente. Si salan de aquella tendra que cortrselo.
Setsuna bostez y se acomod en el asiento.
Cunto he dormido? pregunt la morena, todava con la voz pastosa.
Un rato.
Deberas descansar. Puedo conducir respondi Setsuna.
No hace falta Darien apret el volante. Con la tensin a la que estaba sometido
sera incapaz de pegar ojo.
Cunto falta? pregunt Setsuna mirando el GPS.
Todava un par de kilmetros. Sigue durmiendo.
Setsuna mir su perfil. Le haban nacido nuevas arrugas desde la ltima vez que
lo haba visto conduciendo. La anterior ver que haba visto su perfil le haba
parecido el de un sexy treintaero. Ahora pareciera como si le hubieran cado 20
aos encima. Suspir y mir a la ventana. La arena del desierto era del color del
cabello de Serena. La record y sonro sin saber por qu.
Cuando Serena y yo estudibamos juntas, solamos hacer algunas travesuras.
Una vez, tenamos un examen de la asignatura ms difcil de la carrera. Calculo II.
Todava recuerdo al Seor Holden. Sus exmenes eran conocidos por ser los ms
complicados. Un mes antes de la prueba, todo el mundo se la pasaba estudiando
da y noche. Menos Sere y yo. Ya tenamos un propsito muy bien planificado,
solo faltaba llevarlo a cabo-Setsuna sonro abiertamente ante aquel recuerdo.
Quizs algo al margen de la legalidad? pregunt Darien suspicaz.
Serena se pas toda la noche intentando averiguar la contrasea del profesor de
su carpeta de documentos, para robarse el examen. La recuerdo totalmente
concentrada, apenas si poda prestarme atencin si me diriga a ella. Amaba esa
forma de vida.
Y conseguisteis el examen finalmente? pregunt Darien lleno de curiosidad.

No. Pero fue divertido. Ese fue el verdadero inicio de la Serena que hoy en da
conoces. Es una espina que siempre ha llevado clavada.
Interesante forma de introducirte en el mundo laboral-suspir Darien resignado.
Oh, vamos Darien. Ya sabes como es. Sus padres queran que se casara con el
chico guapo y rico del barrio. Ni siquiera albergaban ms esperanzas para su
inteligente hija. Y ella solita supo sacarse las castaas del fuego muy bien. No
puedes culparla. se quej Setsuna, incorporndose en el asiento.
Cuando una persona emprende un camino siempre tiene dos alternativas. La
correcta y la no correcta. Serena era mayor de edad para saber que se estaba
metiendo en los.
Quizs fuera precisamente eso lo que buscaba.
Ella esextraa expir Darien, resignado.
Pero la amas susurr Setsuna sin mirarle.
Si, es una paradoja. Pero as es.
Sabes? Creo que si podra soportar una boda de esas empalagosas llenas de
flores y regalos empalagosos. Sera divertido.
Darien sonro. Una boda. Otra boda. Estara preparado? Por ms que trataba de
imaginrselo, no poda concebir la idea de Serena vestida de blanco, caminando
hacia al altar, como si de un ngel se tratara. Pero sin saber porque, la idea le
gustaba. Se senta ilusionado e incluso algo nervioso. Si algo tena claro Darien
despus de todo este tiempo, es que Serena saldra con vida de todo aquello y
que despus, le pedira matrimonio. Viviran felices en una casita alejada de la
ciudad, con su perro y su barbacoa los domingos. Serena buscara un trabajo
honrado y formaran una gran familia. Ms adelante, sus amigos comenzaran a
aceptarla y todo estara dentro de la normalidad. A Darien se le ilumin el rostro.
Era una idea fantstica.
Diamante ley atentamente toda la documentacin aportada en el Disco Duro y
disfrut de lo lindo con los informes policiales que lo describan como un tipo frio y
sin escrpulos, narcisista, eglatra, y psicpata social.
Bonitos piropos-susurr Diamante, cerca del odo de Serena. Qu opinas t?
Crees que tienen razn en eso de que soy un narcisista y eglatra? Diamante
ro exageradamente.

Sabes de sobra lo que pienso sentenci Serena sin mirarle.


Dime, Serena. Porque esa mana hacia m. El primer da que nos vimos, pude
percatarme de un poco de adoracin en tus hermosos ojos. Dime que ha
cambiado pregunto Diamante impaciente.
Intentaste matarme.
El intento no est en mi vocabulario. Si hubiera querido matarte, no habra
esperado tanto tiempo. Tan solo era un toque de atencin. No me gustan las
entrometidas-susurr Diamante cerca de sus labios.
Por qu no me dejas en paz? Ya tienes lo que queras-susurr Serena
desesperada.
No te equivoques dijo Diamante chasqueando la lengua Eres t lo que quiero.
Y de ninguna manera dejar que vuelvas a escaparte. As que ya puedes hacerte
la idea de que este es tu sitio porque nadie va a venir a buscarte.
Serena desvi la mirada a la ventana y unas lgrimas rodaron por sus ojos. La
vida era injusta. Ella no haca dao a nadie y sin embargo ahora estaba pagando
un alto precio por su libertad.
Maana por la maana partiremos a Brasil, as que ms vale que descanses.
Diamante se levant y toc el hombro de la rubia, antes de desaparecer por la
puerta. Serena contuvo un grito de furia y se tap el rostro. Cmo haba logrado
meterse en semejante lo?
Darien y Setsuna llegaron al lugar que les indicaba el GPS. Una vieja casa
destartalada con la verja abierta, y un todoterreno negro aparcado en una de las
parcelas. Se miraron y no hicieron falta palabras. Ambos saban que haban
llegado a su destino. Darien dio un puetazo a la guantera y sac su revlver de
emergencia.
La cosa va a ponerse dura, no? pregunt Setsuna, siguiendo los movimientos
de Darien.
Ponte esto dijo Darien alcanzndole un chaleco antibalas. Y pase lo que pase,
no te separes de m.
Est bien-susurr Setsuna algo nerviosa.
No importa como sea, pero te aseguro que Diamante va a lamentar todo el dao
causado.

Darien y Setsuna se bajaron del coche y corrieron hacia la casa. Tras comprobar
la puerta principal, Darien le hizo un gesto a Setsuna para que la siguiera y se
adentraron por la puerta de atrs. Otro gesto silencio a Setsuna cuando estaba a
punto de gritar el nombre de Serena. Diamante estaba agarrndola de los
hombros.
Vamos mueca, no te enfades conmigo. Con el tiempo lo vers de manera
diferente.
No me toques gru Serena, intentando zafarse del agarre de Diamante.
No te pongas exquisita. En el fondo es que te gusta. Esto es lo que os pone a
todas. Djate llevar-susurr Diamante en la oreja de Serena, al tiempo que le
daba un lametn. Un escalofro recorri la espalda de la rubia.
No me toques, cerdo-grit Serena.
Darien ya no poda contenerse ms. El solo hecho de ver como Diamante posaba
sus sucias manos sobre los hombros de ella lo estaban haciendo carcomerse de
celos. No poda soportar que nada de Diamante estuviese cerca de ella.
Ha dicho que la dejes en paz-grit Darien, desenfundando el arma.
Diamante se qued paralizado y maldijo para sus adentros. Tena que haber
acabado con l cuando tuvo ocasin, pero la peticin de Serena le nubl la vista.
Serena respir agitadamente, pues era imposible. No poda ser que la voz que
acababa de escuchar fuera de Darien.
Date la vuelta poco a poco-gru Darien apuntando a la cabeza de Diamante.
Vaya, el pasado siempre vuelve-contest Diamante algo agitado.
Vamos animal. No me hagas repetirlo.
Est bien. Est bien.
Antes de que Darien pudiera reaccionar, Diamante haba agarrado a Serena y la
tena enfrente de l, como si de un escudo humano se tratara.
T vers lo que haces, Shields. Pero si quieres matarme, tendrs que jugrtela
con ella ro con maldad, ante incredulidad de Darien que se debata sobre qu
hacer.
Su puntera siempre haba sido excelente. En las prcticas de tiro siempre haba

sido el mejor de su promocin y un par de aos trabajando como francotirador lo


demostraban. Pero y si fallaba? No poda arriesgarse. No era un civil normal y
corriente quien estaba protegiendo con su cuerpo a Diamante. Era ella. El amor de
su vida. La mujer que haba puesto su mundo patas arriba. Darien estaba esttico.
Tira el arma Shields. No me obligues a hacer algo que no quiero dijo Diamante
apretando con su brazo el cuello de Serena.
No lo hagas, Darien. Dispara! suplic ella.
Est bien. No le hagas dao.
Darien se arrodillo lentamente y pos la pistola en el suelo. Despus se incorpor
lentamente. Diamante le mir y sonro mientras Serena maldeca para s misma.
Diamante estaba a punto de arrastrar a Serena hacia la salida de la casa de
nuevo, cuando Setsuna apareci tras l con una sartn en la mano y le dio un
fuerte golpe en la cabeza que consigui desastibilizarlo y soltar a Serena.
Darien aprovech el momento y una vez con Serena fuera de peligro se abalanz
sobre l para golpearlo. Ambos comenzaron una lucha de puetazos y patadas en
la que nadie sala como vencedor.
Serena totalmente paralizada not que algo la abrazaba. Recuper la cordura para
darse cuenta de que era Setsuna quien se aferraba a ella.
Serena! Gracias a Dios. Ests bien, verdad? Dime que si, por favor. Dime que si
suplic Setsuna a punto de echarse a llorar.
Darien fue arrinconado por Diamante en una pared, mientras este le apuntaba con
su arma con una sonrisa de felicidad.
Djame recordar este momento antes de acabar con tu pattica vida. El federal
por fin cazado y a la espera de su sentencia de muerte.
Eres un miserable-susurr Darien, limpindose un hilo de sangre que emanaba
de sus labios.
Oh, vamos Shields. Tambin lo es todo sobre ti. Quin es ms miserable de los
dos? T dejaste morir a tu compaero en aquel operativo tan desastroso. Es por
eso que te viniste a la brigada ms tranquila del FBI verdad?
Cllate!
O qu? Vas a matarme? No podras aunque quisieras- susurr Diamante,
cargando su revlver. Di adis a tu vida de infeliz.

Quizs el no podr matarte. Pero yo si dijo Serena apuntando al crneo de


Diamante.
Se escucharon tres disparos. Despus el cuerpo de Diamante cay como un peso
muerto al suelo y se golpeo contra la moqueta. Un reguero de sangre comenz a
baar la alfombra. Serena respir por primera vez mientras se mantena inmvil
con la pistola mirando el cuerpo de su captor. Darien se reincorpor rpidamente y
se acerc a ella. Puso su mano sobre las suyas, y la oblig a bajar la pistola.
Fue entonces cuando Serena se dio cuenta de lo que acababa de hacer. Acababa
de matar a una persona. Solt la pistola y se tap la cara para dejar de ver la
imagen de un Diamante ensangrentando. Darien la abraz contra su pecho e
intent consolarla.
Tranquila-susurr contra su rostro. Estate tranquila, por favor.
Lo he matado- solloz Serena. Lo he matado.
Tranquila. Todo va a estar bien a partir de ahora.
Darien, lo he matado. Qu va a decir el FBI? Soy una fugitiva! llor
desconsoladamente. No quiero perder mi libertad. Oh, Dios!
Serena-susurr Setsuna. Estate tranquila.
No puedo! Qu va a ser de m? Me mandarn a la crcel, y con suerte saldr en
cinco aos.
Pero l es un delincuente. Ha matado a dos personas. La investigacin
esclarecer los hechos y se demostrar que fue para protegernos-dijo Setsuna
agarrndola del brazo.
Dios. Qu he hecho? Qu he hecho?
Darien la observ con el ceo fruncido. Lo que deca Serena era verdad. Si para
cuando el FBI Serena se encontraba all, la polica cientfica analizara las huellas
de la pistola y descubrira que Serena lo haba atacado por detrs, con lo cual, la
hiptesis de defensa propia se desmontara por s sola. Como tena antecedentes
penales, Serena sera condenada y como mnimo ingresara en una prisin federal
un par de aos. Darien se lament. No poda permitir que Serena perdiera su
libertad. Aunque eso significara perderla para siempre y alejarse de ella. La amaba
demasiado como para permitir que ella perdiese su libertad.
Darien, no vas a decir nada? pregunt Setsuna, nerviosa.

Mrchate. El FBI viene de camino.


2 MESES DESPUS
La prensa se agolpaba a la puerta del juzgado de instruccin nmero 3.
Esperaban con efusividad la llegada de Serena Tsukino. La prensa ya la
denominaba con cario "la ltima superviviente". Era considerada una herona y
un hito contemporneo. La persona que haba conseguido atrapar a Diamante y
salir viva para contarlo.
El coche que el FBI le haba proporcionado, estacion en una de las aceras
contiguas a la puerta del juzgado, y Serena mir asustada a travs de los cristales
tintados. Los flashes de los fotgrafos traspasaban con suma facilidad el ahumado
de las ventanas y la cegaban. Su abogada palmeo su mano con maestra y le
dirigi una ltima sonrisa. Saba lo que le esperaba. El primer enfrentamiento cara
a cara con la justicia.
Serena abri la puerta y los flashes aumentaron en intensidad. La gente se agolp
a su alrededor y comenz a atosigarla a preguntas. Apenas su cerebro poda
procesar el significado de cualquiera de las frases chillonas que los periodistas se
preocupaban por disparar sin esperar una respuesta de ella.
Estaba demasiado aturdida. Su abogada lleg justo a tiempo, justo cuando Serena
se senta desfallecer. La agarr del brazo cariosamente, y subi con ella las
escaleras, protegindola del tumulto de periodistas.
Al entrar en el juzgado, Serena respir aliviada. Pero solo momentneamente.
Mientras esperaban para entrar en la sala, Serena titubeo. Necesitaba un cigarrillo.
Su abogada. Una mujer de unos 40 aos la mir comprensiva y le sonro mientras
le colocaba las solapas de su americana.
Esta hermosa. Tienes que tranquilizarte. Todo va a salir bien pidi la mujer,
alisando la pechera de Serena.
Lo s. Es solo que necesito terminar con todo esto ya.
La mujer sonro y se sent a repasar unos papeles. Serena se mir en el reflejo.
No se reconoca. Luca una melena lisa sujeta en una coleta alta y bien peinada.
Un traje de chaqueta y pantaln acompaaban el look de persona inocente.
Aunque en el fondo de su corazn saba que era tan culpable como la que ms.
Suspir y esper el momento.
Tras unos minutos, un alguacil la reclam en una de las puertas de madera del
pasillo. La abogada se levant con gracia y se alis la falda. La mir y volvi a

mostrarle sus perfectos dientes.


Lista? pregunt.
Lista o eso creo, pens Serena.
Al entrar en la sala, Serena contuvo la respiracin. Estaba llena de caras
conocidas. Entre el pblico y la prensa pudo distinguir a Seiya, a Taiki e incluso a
Andrew. Los pasos de Serena al estrado, retumbaron en toda la sala. Serena
continuo el paso junto a su abogada, y se dirigi al estrado.
Entonces le vio. Su mirada se clav en la suya y durante unos segundos, el tiempo
se par entre ellos. No exista nada ms que l y ella. Serena sinti que el corazn
le daba un vuelco. Estaba igual de guapo que siempre. Con su traje azul marino
de raya diplomtica, el pelo recin cortado, y esos ojos azules como el mar.
Seorita Tsukino. Hemos reclamado su presencia para esclarecer los hechos
sobre el procedimiento e instruccin del caso "Operacin Shields" en relacin a la
muerte del agente Haruka, la seorita Michiru Shields, y el seor Diamante Black.
Jura decir toda la verdad, y nada ms que la verdad?
Serena mir a Darien, que se mantena inmvil con su mirada fija en ella. Dola
verlo en el banquillo de acusados.
*FLASHBACK*
Darien, no vas a decir nada? pregunt Setsuna, nerviosa.
Mrchate. El FBI viene de camino.
Cmo dices? No puedes estar hablando en serio grit Setsuna nerviosa.
Setsuna, puedes esperar fuera, por favor? pidi Darien.
Pero-dudo ella.
Por favor-dijo el ocultando su dolor.
Setsuna asinti y se march fuera de la casa. Dentro se quedaron Serena y
Darien. Serena estaba confundida. Mir a Darien con los ojos llenos de lgrimas.
El se resignaba a mirarla, hasta que por fin lo hizo. Entonces le sonro mientras le
coga la mano y acariciaba las heridas de las bridas de la mueca de ella.
Debes irte ahora. Yo me ocupar de todo.

No puedo hacer eso. No pienso dejarte aqu protest Serena.


Lo hars porque no hay otra alternativa. Sabes muy bien qu es lo que te espera
si te quedas. Tu misma lo has dicho antes.
Pero yo no puedo dejarte, Darien. No me ir sin ti grit ella nerviosa.
Serena, has disparado a un civil por detrs. No habr abogado en todo el pas que
pueda defender que ese disparo ha sido una defensa personal. Se trata de una
venganza y est penada por el cdigo civil. Si te quedas, perders tu libertad
explic el paciente.
Pero si me voy, te perder a ti. No puedo vivir con ello.
Eres joven todava. Encontrars otro chico que te quiera y se preocupe por ti. Te
enamorars de l y formaris otra familia dijo l con una sonrisa resignada.
Pero yo no quiero a otro chico. Yo te quiero a ti, Darien.
Darien sonro y la acerc lentamente a sus labios para besarla. Disfruto del sabor
de sus labios por ltima vez. El saba que se acercaba el fin.
Serena, vete. El FBI est a punto de llegar y no quiero que te encuentren aqu.
Y qu pasar contigo, Darien? Qu te harn a ti? pregunt ella nerviosa.
Habr un juicio. Te llamarn a declarar y t negars cualquier implicacin con el
caso. Me echars la culpa a m.
No, no lo har! Te has vuelto loco? contest ella alterada.
No! Lo hars porque es lo que debes hacer. Soy federal. Tan solo me
suspendern o inhabilitarn para la profesin.
Tan solo? Pero el FBI es tu vida. Yo no puedo ser tan egosta de permitir que
pierdas tu carrera por m-suplic Serena. Tiene que haber una solucin.
El que no puede ser egosta soy yo. No puedo pretender atarme a m y que no
haya consecuencias. Es hora de que seas libre, Serena.
*FIN FLASHBACK*
Serena mir a Darien de nuevo. Sus ojos penetrantes se estaban clavando en su
corazn. El murmullo de la sala comenz a hacerse cada vez ms audible, y
Serena volvi a la realidad.

Seorita Tsukino. Jura decir la verdad? repiti la juez, ajustndose sus gafas y
mirndola fijamente.
Si. Lo juro respondi insegura.
El primer abogado de parte del FBI se acerc al estrado y mir a Serena de arriba
abajo. Despus abri un dossier y comenz a recitar.
Seorita Tsukino. Cmo debo referirme a usted? Usagi o Serena? pregunt
sarcstico.
Serena contest escueta.
Muy bien, Serena. Reconoce esta foto? pregunt el abogado, mostrndole la
foto de su ficha policial.
Si, la reconozco.
Podra decirnos a todos los que estamos aqu de quien se trata? volvi a
inquirir el abogado.
Es mi foto de la ficha policial del FBI.
El murmullo de la sala fue en aumento. Serena mir a Darien, que lo vio cerrar los
ojos y apretarse el entrecejo con sus dedos.
Serena Tsukino. 23 aos. Detenida en tres ocasiones. Robo de coches. Robo y
atraco a mano armada. Delitos contra la seguridad estatal. Ataque a la red de
sistemas del CNI, el Pentgono y el FBI. Prosigo? el abogado hizo una pausa y
aclar su garganta. Cmo conoci al Teniente Shields?
Se present en mi casa requiriendo mi colaboracin para un caso.
El caso de Diamante Black? El mismo que ha resultado muerto en misteriosas
condiciones? pregunt el abogado.
Protesto, seora! Esa insinuacin afecta al testimonio de mi defendida alz la
voz la abogada de Serena.
Se admite.
Cul era exactamente su labor en el caso Diamante Black? pregunt el
abogado hojeando el dossier.

Intentar que la red de seguridad no fuera atacada de nuevo. Y en la medida de lo


posible, seguir las pistas de Diamante.
Lo consigui? pregunt el abogado posando el dossier sobre la mesa donde se
sentaba Darien.
No respondi escueta Serena.
Por qu?
La informtica no es una ciencia exacta. l tena muchos protocolos de seguridad
para protegerse y en muchas ocasiones me fue imposible proteger la red
informtica del FBI.
Sin embargo, este informe declara que usted es la mejor hacker de red de
seguridad del pas. Cmo es posible que no fuera capaz de frenarle los pies a
Diamante ni en una sola ocasin? pregunt el abogado, ironizando la situacin.
Yo
Protesto seora!
Solo pretendo indagar en el vnculo que exista entre la seorita Tsukino y
Diamante Black, seora!
Denegada! Conteste, por favor.
Lo intent con todas mis fuerzas. Cualquiera que haya trabajado conmigo puede
demostrarlo.
El abogado se palp los labios y tamborileo contra ellos, como pensando su
siguiente pregunta. Serena apret las mangas de su blusa con fuerza y volvi a
mirar a Darien. Las cosas no estaban yendo bien.
Usted conoci personalmente a la seorita Michiru Shields? pregunt para
sorpresa de todos los presentes de la sala.
Si.
Usted la estimaba? pregunt de nuevo.
No la conoca lo suficiente.
Michiru Shields le era infiel al Teniente Shields con el Inspector Haruka Tenou?

Si.
Cmo lo supo?
Acced al computador de Michiru y descubr sus correos electrnicos.
Usted se lo cont al Teniente Shields?
Si.
Por qu?
Porque considero que estaba siendo engaado contest ella ofendida por las
continuas insinuaciones del abogado.
Quizs haba un motivo emocional? Una aventura con el Teniente Shields
frustrada por el matrimonio de ste con Michiru?
Protesto seora! Ese tipo de pregunta no aporta nada al caso que nos concierne
grit la abogada de Serena.
Denegada. Conteste por favor.
Serena mir a Darien. Este se mantena serio con la mandbula tensa, esperando
la respuesta de ella.
No. No haba otro motivo que el de ser sincera con una persona que aprecio.
Seorita Tsukino. Esta usted enamorada del Teniente Shields? Lo ama?
Recuerde que ha jurado decir la verdad.
Serena mir a Darien. Por supuesto que estaba enamorada de l. Estos dos
meses sin verle ni saber de l haban sido una agona. El la mir y neg con la
cabeza. No digas la verdad, Serena. Solo te meters en problemas, pens ella.
No. No estoy enamorada de l respondi conteniendo un sollozo.
Sin embargo, ustedes dos mantuvieron relaciones sexuales durante el caso
Diamante Black.
Si.
Entonces quiere decirme que usted y el Teniente Shields se acostaban sin sentir
nada el uno por el otro? pregunt el abogado para asegurarse.

Si. As es.
Mantuvo relaciones sexuales con Diamante Black, seorita Tsukino?
Protesto seora! Mi cliente viene en calidad de testigo no de acusada. Esa
pregunta es irrelevante.
Se acepta. Abogado, cuide sus insinuaciones.
Est bien, seora. Serena, Qu clase de relacin le una a Diamante Black?
Ninguna. l me secuestro con la ayuda del Inspector Haruka.
Usted opuso resistencia? En el informe forense se detalla que en su apartamento
no se apreciaron signos de lucha ni violencia.
Me dispararon un dardo sedante. Cuando me despert, estaba en un Hangar. Una
especie de subterrneo.
Mantiene que Diamante Black la maniat y la tortur en repetidas ocasiones
hasta la llegada del Teniente Shields al lugar del crimen?
Si. Lo mantengo.
Seorita Tsukino. Se sinti ultrajada por Diamante Black?
Si.
Llego a odiarlo?
Si.
Seorita Serena Tsukino. Mat usted a Diamante Black?
Protesto! grit la abogada de Serena.
Denegada. Conteste seorita.
Serena mir a Darien y record sus ltimas palabras. Pero no poda. No poda
mirarle a la cara y decir que ella no lo haba matado sino Darien. Se mordi el
labio. Su respiracin estaba desbocada. Mir a su abogada que alzaba las cejas
esperando una respuesta. Despus dirigi una rpida mirada a Taiki, Seiya y
Andrew.
Seorita Tsukino. Mat usted a Diamante Black?

No termin por responder Serena.


Quin lo hizo entonces?
Su tiempo se ha agotado, magistrado. Tengo que darle el turno a la otra parte.
El abogado del FBI se sent en su mesa y la abogada de Serena se levant
alisando su falda.
Seorita Tsukino. Cmo se encuentra usted despus de todo lo vivido?
Mal Estoy mal.
Ha tenido que ir a un psiquiatra?
Si.
Cmo conoci a Diamante Black por primera vez?
En la Discoteca Cristal. Me cit con l para que el FBI pudiera tenerlo localizado.
Cmo describira a Diamante Black?
Una persona fra. Muy inteligente. Narcisista.
Exactamente como lo describe el informe pericial elaborado por el psiquiatra
forense del FBI.
Si.
Cmo consigui Diamante Black trasladarla desde el Hangar hasta la casa junto
a la Estatal 345?
Hicimos un trato.
Qu clase de trato?
Me ofrec yo a cambio de que el Teniente Shields y Setsuna Meioh no muriesen.
Entonces usted se fue con Diamante para salvar al Teniente Shields y a su
amiga?
Si.

Intent Diamante Black asesinarla en algn momento?


Si, en dos ocasiones.
Una de esas ocasiones fue en la casa junto a la Estatal 345?
Si.
Dnde se encontraba usted?
Arrinconada contra una pared.
Y entonces que sucedi?
Mi amiga Setsuna le golpeo con una sartn.
Y despus?
Setsuna me sac de la casa y esperamos fuera en busca de ayuda.
Escuch los disparos que mataron a Diamante Black?
Si.
Cuntos?
Tres.
Quin se encontraba dentro de la casa en el momento de los disparos?
Serena mir a Darien y este asinti. Sus ojos brillaban. Darien estaba esperando
ese momento.
Quin se encontraba dentro de la casa, seorita Tsukino? repiti el juez.
El Teniente Shields.
El silencio inund la sala. Todos los presentes enmudecieron y empalidecieron a
partes iguales. Todos salvo Darien, que pareca respirar aliviado.
No tengo ms preguntas, seora.
Est bien. Vamos a reunirnos para intentar esclarecer los hechos. Habr un
receso de media hora, tras el cual dictaremos una sentencia.

La sala comenz a vaciarse y Serena se levant del estrado. Las piernas le


temblaban. Mir a Darien que ya se estaba colocando la chaqueta del traje para
abandonar la sala. Le hubiera gustado acercarse a l y tocarle. Darle un abrazo.
Pero no poda. No deba. La abogada de Serena la tom del brazo y la llev al
fondo de la sala.
Lo has hecho muy bien, Serena. Ahora tranquilzate. Podemos irnos. Aqu ya
hemos acabado.
No. Quiero quedarme.
Quieres quedarte? pregunt confundida la abogada que jugueteaba con su
blackberry.
Si.
Est bien.
La media hora pas ms rpido de lo que espera Serena. Haba ocupado su
mente en la cantidad de imgenes de Darien que su memoria haba almacenado.
Haba cumplido su parte del trato. Y aunque no estaba orgullosa de lo que estaba
haciendo, tena la intuicin de que Darien saldra absuelto.
El juicio se haba alargado tres das, y Serena haba sido la ltima en declarar. Era
prcticamente imposible que por sus palabras, todo el FBI fuera a cambiar su
dictamen sobre el caso Diamante Black. Los informes de balstica estaban a favor
de Darien, al menos en cuanto a Haruka y Michiru. Y Diamante, Diamante era un
delincuente con orden de bsqueda y captura. No poda pasarle nada malo a
Darien.
Cuando el receso termin, Serena ocup un sitio al final de la fila, casualmente al
lado de Andrew. Ambos se miraron y no hicieron falta palabras, Andrew
cariosamente agarro la mano de la rubia y la estrech fuerte. Y Serena derram
un par de lgrimas discretas que ablandaron todava ms a Andrew.
Durante aquellos dos meses del proceso de instruccin, Darien le haba confesado
toda la verdad a Andrew. Como se haba desarrollado los hechos, como Michiru le
haba traicionado con Haruka, y como Serena haba encaonado a Diamante con
certera habilidad.
Andrew comprendi el porqu su amigo no poda permitir que Serena confesara la
verdad. A un federal jams le pasara nada. Como mucho unos meses de
inhabilitacin profesional. Pero a una proscrita, lo mnimo podran ser cinco aos
de prisin. As que ninguno hizo preguntas y escucharon atentamente el dictamen
del juez.

Tras el proceso de instruccin del caso "Operacin Shields" por las muertes de los
civiles Haruka Tenou, Michiru Shields y Diamante Black, hemos tenido en cuenta
todas las declaraciones y las pruebas aportadas por el laboratorio forense y de
balsticas. As pues asuntos internos del FBI ha determinado absolver a Darien
Shields de todos los cargos y lo declara a partir de este mismo instante capacitado
y con potestad para volver a ejercitar sus funciones en el Departamento de Delitos
Cibernticos como Teniente en el FBI.
Andrew apret con fuerza la mano de Serena y alz el brazo en seal de victoria.
Serena estaba en estado de shock. Todo haba salido bien. Darien haba salido
absuelto y ni siquiera habra una mancha en su expediente despus de lo
sucedido. Serena sinti que toda la tensin acumulada iba a hacerla estallar de un
momento a otro, por lo que comenz a llorar. Andrew, al verla tan vulnerable, la
abraz contra ella, y ella se sinti feliz. Pero diablos, haba llorado ms en todos
estos meses que en toda su vida.
Se quiso levantar y felicitar a Darien, pero l ya haba desaparecido entre el
tumulto de gente. Ni siquiera haba intentado buscarla? Sac su mvil del bolso
esperando un mensaje de l, pero no encontr nada. Ella pens que la llamara
ms tarde, cuando las cosas se hubieran relajado, pero esa llamada tampoco
lleg.
Y pas el da. Y otra noche. Y el siguiente da. Y Serena no volvi a saber nada de
Darien. Lo llam por telfono, le mando correos, lo fue a buscar a casa. Pero
Darien estaba desaparecido. Ni Taiki, Seiya o Andrew supieron contestarle donde
estaban. Conforme los meses fueron pasando, Serena se enter que Darien haba
pedido una excedencia y se haba marchado unos meses fuera del pas. Y ella
comenz a resignarse. Comenz a entender que Darien quizs no volvera y no
poda seguir anclada en el pasado. Tendra que comenzar a vivir, aunque por
dentro muriera de pena.
Captulo 25
EPLOGO
Haban pasado seis meses desde la ltima vez que Serena haba visto a Darin.
Al principio haba sido duro. Los das eran una completa agona y se la pasaba en
casa encerrada. Tan solo haba salido en una ocasin y solo porque Andrew y
Setsuna haban insistido hasta la extenuacin.
El FBI organizaba una fiesta en conmemoracin por el servicio de Serena a las
fuerzas del Estado, y le haban otorgado la medalla de honor por los servicios
prestados a las fuerzas del estado. Esa noche haba sido maravillosa, pero haba
faltado alguien muy especial para ella. Por eso, cuando vio que Darin no apareca

Serena entendi que ya no vala la pena encerrarse en casa esperando su


llegada. Deba comenzar a vivir, le gustase o no.
As que con una nueva vida, busc una confortable casita alejada de aquel barrio
que tanto le haba dado. Cuando Setsuna se enter, puso el grito en el cielo, pero
lo cierto es que su mejor amiga la visitaba constantemente. Tambin segua
estableciendo contacto con Mina a travs del mail.
Le hubiera gustado comprarse la casa en la que Darin y ella haban vivido, pero
alguien se le haba adelantado y tuvo que conformarse con otra, que por otro lado,
tambin tena su encanto.
Consigui un buen empleo en una escuela de la zona, dando clases a personas
adultas para iniciarse en la Informtica avanzada. Nunca pens que el formar a
otras personas en algo que ella consideraba un arte, iba a resultarle tan fructfero.
Tampoco se alej del todo de la piratera, pues eso significara abandonar su
esencia, pero ahora solo se dedicaba a trabajos mucho menos laboriosos y que no
implicaran de ninguna manera relacin directa con el FBI.
Su vida se haba convertido en una vida normal. Le haba costado tanto e incluso
el caso Diamante Black haba sido una terapia para sus demonios personales,
pues por primera vez, haba visitado la tumba de sus padres. Despus de haber
llorado durante horas a los pies de sus lpidas, haba entendido que su vida tena
que tener un nuevo sentido.
Tras un largo da de trabajo, Serena haba parado en el supermercado de la zona
a hacer la compra. Se haba llevado una lista, pues siempre se le olvidaba algo
importante. Lentamente fue recorriendo los pasillos uno a uno, y cuando termin,
se dirigi a casa en su nuevo y destartalado coche, pues hay cosas que nunca
cambiaran.
Al llegar a casa, Serena observ la pizarra de la pared de la cocina. Haca tiempo
que haba tomado la decisin de comprarse algn tipo de utensilio que le
recordara las cosas que tena que comprar. La pizarra estaba decorosamente
adornada con una frase en letras enormes que deca "Necesito"
Repas la lista de nuevo, y las bolsas de la compra cayeron al suelo.
No. No se le haba olvidado nada en absoluto. Naranjas. Arroz. Pan. Cereales.
Pero haba un nuevo elemento de la lista que ella no haba tomado en cuenta. Con
una caligrafa envidiable, el ltimo elemento de la lista rezaba: "Un marido"
Te dije que ese sistema de seguridad era basura.
Serena abri los ojos y se gir sobre s misma en direccin a la profunda voz que

le hablaba desde la esquina de la cocina. Ah estaba Darien. Tan guapo como


siempre. Tan grande e inmenso como lo haba visto la ltima vez, hace seis
meses, en la vista para la sentencia de Darin.
Una sonrisa cruzo los labios de Darien y ella not su corazn desbocado. Pero
algo tena que decir. No poda quedarse quieta, mirndolo como si fuera un
fantasma.
Cmo has? no poda continuar. Senta el aire en sus pulmones, oprimindole
el pecho.
Seis largos meses. 184 das. 4416 horas esperando este momento.
Darien se acerc en grandes zancadas a Serena y la abraz contra su pecho. Y
ella, rompi a llorar.
Pens que no te volvera a ver-susurr, apretando los ojos. Esto tena que ser
un sueo.
Pretendas librarte de m? contest el riendo a carcajada limpia.
Donde demonios has estado! Sabes lo mal que lo he pasado? Sabes todas las
noches que he pasado llorando por ti? grit furiosa, golpeando los puos contra
su pecho.
Tena que marcharme. Quera solucionar muchas cosas en mi cabeza antes de
tomar una decisin.
Qu decisin? pregunt Serena confusa.
Sabes? Cuando estuve fuera de Estados Unidos pens mucho en ti. En tu pelo
rubio mecido por el viento. En esos ojos brillantes y llenos de vida. En tu sonrisa
de ensueo. Y te imaginaba en nuestra casa, con nuestro perro, nuestra barbacoa
de domingo. Con nuestros vecinos locos, como esa tal Mina?
No puede ser-Serena se tap la boca llena de sorpresa.
Si. Me he gastado todo en esa maldita casa. Hiciste una oferta demasiado buena y
tuve que superarla.
Has comprado la casa del complejo residencial? Ests loco?
Y no solo, con lo que me sobr de todos mis ahorros, he comprado esto.
Darin sac una cajita de terciopelo y la abri lentamente. Dentro de ella haba un

anillo de oro blanco. Serena ro. Una calavera pequea adornaba la joya. Darin
ro con ella.
Tienes algo que hacer en los prximos cincuenta aos? Porque voy a llenarte la
agenda.
Insinas algo?
Quiero que te cases conmigo, Serena. Prometo amarte y estar a tu lado para
siempre. Soportar tu mal humor cuando tus ordenadores no funcionen,
esconderme de ti cuando quemes la cocina con tu horrible forma de cocinar, y
malcriar a nuestros hijos para que se parezcan a la endiablada de su mama. Qu
dices?
Digo que.-Serena hizo una pausa para hacerse la interesante. Darin la mir
intrigado. Necesitaba una respuesta. Digo que s. Si! Me casar contigo!
Ella ro y el la mir embelesado. Por fin su sueo se haba cumplido. Sonro y la
bes.
Te amo susurr l, a pocos centmetros de los labios de Serena
Y yo.
Aunque sea un asqueroso federal? ella ro.
Aunque seas un maldito federal.
Y aprend que los amores, pueden llegar por sorpresa o terminar en una noche.
Que los grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos y que por el
contrario, un desconocido puede volverse alguien inseparable. Que el "nunca
ms", nunca se cumple, y que el "para siempre" siempre termina. Que el que
quiere, lo puede, lo sigue, lo logra y lo consigue. Que el que arriesga no pierde
nada, y el que no arriesga, no gana. Que si quieres ver a una persona, bscala,
maana ser tarde. Que el sentir dolor es inevitable, pero sufrir es opcional. Y
sobre todo, he aprendido que no sirve de nada, seguir negando lo evidente. Y lo
evidente es que amo a Serena. La ame desde el mismo instante en que abri la
puerta de su casa, vestida con su camiseta rockera y su flequillo alborotado.
Darin Shields.
Nota de Usagich: Y llegamos al final de esta historia. Una parte de mi se va con
ella, y espero que se quede con vosotros en vuestra memoria. Al final pas de
hacer el final alternativo, y el motivo es simple. Hasta que le vuestros comentarios
el pensamiento que tena para el final de esta historia era que Darien y Serena no
terminaran juntos. De ah mi idea de hacer el final alternativo. As podra satisfacer

a todas las mentes inquietas seguidoras de esta historia.


Pero despus pens: menuda tontera. Todos queremos que Darien y Serena
terminen juntos y sean felices o no? Pues eso. Llegamos a su fin.
Espero que les gustase el final, a mi me ha gustado escribirlo y creo que ha sido
bastante realista para como se haba desarrollado esta historia en los ltimos
captulos.
Muchsimas gracias a todos los follows, favorites y reviews. Tambin a los lectores
que no firman. A todos los que con esta historia lo han pasado bien, mal, han
tenido ganas de llorar, rer o matar a Diamante o a Darien. Muchsimas gracias a
todos. Pronto habr nueva historia. Vuelvo a mis orgenes.
Gracias por todo lo que me dais. Hasta pronto!

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