Revista Uruguaya de Psicoanlisis 2007 ; 104 : 151 - 179
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Algunos elementos
para una clnica psicoanaltica
Enrique Gratadoux
Cuando en 1885 yo resida en Pars como discpulo de Charcot, lo
que ms me atrajo, junto a las lecciones del maestro, fueron las
demostraciones y dichos de Brouardel, quien sola sealarnos en los
cadveres de la morgue cuntas cosas dignas de conocimiento para el
mdico haba, de las cuales la ciencia no se dignaba anoticiarse.
Cierta vez que discurra sobre los signos que permiten discernir el
estamento, carcter y origen de un cadver no identificado, le o decir:
Les genoux sales sont le signe dune fille honnte.[ (Las rodillas
sucias son el signo de una muchacha honesta} ] Utilizaba las rodillas
sucias de una muchacha como testimonio de su virtud!
Freud S. 1913b p. 359
Introduccin
El autor de este breve trabajo tiene actividad docente en temas
psicoanalticos en la Universidad. Al principiante en general le
resulta difcil detectar los numerosos indicios de la influencia de
lo inconsciente en el discurso de los pacientes en entrevistas y
sesiones. Por otro lado en la obra de Freud aparecen diferentes
referencias a dicha influencia que por su dispersin no se prestan
a un estudio sistemtico. Pareci til ordenar algunas de estas
observaciones recurriendo a un modelo lingstico simplificado.
Recurrir a la lingstica para desarrollar temas clnicos en
1. Miembro Titular de APU, Obligado 1169, (11300). E-mail: [email protected]
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Enrique Gratadoux
psicoanlisis tiene un triple fundamento. En primer lugar, el encuentro psicoanaltico es una conversacin. Adems, el encuadre
condiciona el tipo de intercambios que se producen en este dilogo,
el dispositivo atena o elimina todo aquello que en la conversacin
social acompaa o puede acompaar al discurso, mmica, gestualidad, acciones, etc., se promueve as que el intercambio sea
eminentemente discursivo: se puede decir todo, no se puede hacer
nada. En tercer lugar, como veremos ms adelante, un modelo
freudiano del inconsciente, el de la carta 52, el del captulo 7 de la
Interpretacin de los sueos, es un modelo escritural, hecho de
registros, inscripciones, trascripciones, retranscripciones, fallas de
traduccin, etc. 2
Lenguaje y simbolismo
Aristteles afirm: Las palabras son los smbolos de los
estados del alma y las palabras escritas son los smbolos de las
palabras habladas 3 introduciendo as la nocin de smbolo en
las consideraciones sobre el lenguaje. Foucault describe la tcnica
del simbolo en la antigua Grecia por medio de la cual, alguien
puede: romper en dos partes un objeto cualquiera de cermica,
por ejemplo guardar una de ellas y confiar la otra a alguien
que debe llevar el mensaje o dar prueba de su autenticidad. La
coincidencia o ajuste de estas dos mitades permitir reconocer la
autenticidad del mensaje. (Foucault M. p. 46) Heredera de esta
tcnica fue la tessera hospitalis romana, el testigo de
hospitalidad: el anfitrin parta en dos una tablilla de cermica
dndole una al invitado, a partir de entonces, stas dos personas,
sus descendientes o sus enviados podan reconocerse mutuamente
por el encaje perfecto de ambas mitades imposible de falsificar.
El reencuentro de las dos mitades, testimoniado en el encastre de
los trozos correspondientes, alude a un sentido: autenticidad de
2 ver ms adelante el apartado Algunas distorsiones del sentido segn Freud
3 nfasis agregado en todas las citas salvo mencin expresa en contrario
Algunos elementos para una clnica psicoanaltica - 153
un mensaje, alianza, etc. Es la correspondencia entre dos trozos
de un todo anterior lo que justifica la autenticidad del smbolo y
con ello del sentido que ste vehiculiza.
Dado este origen ilustre y milenario, la nocin de smbolo se
prest siempre a ser aplicada a toda situacin de representacin
indirecta, a toda situacin que involucre un soporte material que
evoque un sentido, a toda situacin que implique una forma fsica
(arbitraria) que sugiere, anuncia o denuncia algo que no es ella
misma.
En sus primeras elaboraciones en torno a la nocin de sntoma
Freud se refiri al mismo como smbolo mnmico (Freud S. 1894,
p. 51) 4 Con la idea subyacente de representacin indirecta, lo
defini luego como una formacin sustitutiva: Hoy sabemos
que los sntomas neurticos son formaciones sustitutivas de ciertas
operaciones de represin que hemos consumado en el curso de
nuestro desarrollo desde el nio hasta el hombre de cultura; que
todos producimos esas formaciones sustitutivas, ... (Freud S.
1910b, p. 122)
El discurso como formacin sustitutiva
Las enumeraciones ms o menos al uso de formaciones
sustitutivas incluyen: sntomas, actos fallidos, chistes (Laplanche
J. y Pontalis J. p. 168) o bien: el sueo, el chiste o la agudeza, el
lapsus, el olvido de nombre, el acto fallido, el sntoma...
(Chemama) pudindose agregar el recuerdo encubridor. Pero en
general no se resalta debidamente que hacia 1905 1910 Freud, en
algunos pasajes, incluye a las ocurrencias y aun a porciones
importantes del propio discurso conciente entre las formaciones
sustitutivas. En los enfermos bajo tratamiento ejercan su accin
eficaz dos fuerzas encontradas: por una parte, su afn conciente
de traer a la conciencia lo olvidado presente en su inconsciente,
4 ver nota 13 donde Strachey establece que Esta expresin, [fue] introducida aqu por
primera vez sin embargo aparece en Breuer M. y Freud S. 1892, p. 135,
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y, por la otra, la consabida resistencia que se revolva contra ese
devenir-conciente de lo reprimido o de sus retoos. [...] la
ocurrencia del enfermo, que acuda en vez de lo buscado, haba
nacido ella misma como un sntoma; era una nueva, artificiosa y
efmera formacin sustitutiva de lo reprimido, [...] dada su
naturaleza de sntoma, por fuerza mostrara cierta semejanza con
lo buscado y, si la resistencia no era demasiado intensa, deba
ser posible colegir, desde la ocurrencia, lo buscado escondido.
La ocurrencia tena que comportarse respecto del elemento
reprimido como una alusin, como una figuracin de l en discurso
indirecto. (Freud S. 1910a p. 26)
Tambin expresa: Ahora bien, a qu se debe esta llamativa
predileccin de Gradiva por los dichos de doble sentido? [...] No
es ms que el correspondiente del determinismo doble de los
sntomas, pues los dichos mismos son sntomas y, como estos,
provienen de compromisos entre conciente e inconsciente. (Freud
S. 1906a p. 71)
En resumen, las ocurrencias y aun porciones importantes del
discurso pueden ser concebidos como formaciones sustitutivas,
el psicoanalista entonces tiene que aprender a inferir con gran
certeza, desde las ocurrencias y comunicaciones concientes del
enfermo, lo reprimido en l, colegir lo inconsciente donde se
trasluce tras las exteriorizaciones y acciones concientes del
enfermo. (Freud S. 1906a p.74)
En esta afirmacin interesa destacar varios puntos. Primero
quedan delimitados dos aspectos de la experiencia clnica: las
exteriorizaciones conscientes, ostensibles, registrables,
manifiestas, notorias, pblicas y/o comunicables por un lado y lo
reprimido, supuesto, presunto y obscuro, que debe ser inferido. A
partir de la relacin que sepa encontrar entre ambos planos, el
psicoanalista deber transitar el camino entre uno y otro, esto es:
interpretar. Por ltimo, es una tarea que, al decir de Freud, se
aprende
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Un modelo lingstico simplificado
En su Curso de lingstica general, F. de Saussure describi
dos ejes en el lenguaje. Por un lado: en el discurso, las palabras
contraen entre s, en virtud de su encadenamiento, relaciones
fundadas en el carcter lineal de la lengua, que excluye la
posibilidad de pronunciar dos elementos a la vez. Los elementos
se alinean uno tras otro en la cadena del habla. Estas combinaciones que se apoyan en la extensin se pueden llamar sintagmas
El sintagma se compone siempre, pues, de dos o ms unidades
consecutivas. Por otro lado, fuera del discurso, las palabras
que ofrecen algo de comn se asocian en la memoria, y as se
forman grupos en el seno de los cuales reinan relaciones muy
diversas. [...] por un lado o por otro, todas tienen algo de comn.
Ya se ve que estas coordinaciones son de muy distinta especie que
las primeras. Ya no se basan en la extensin; su sede est en el
cerebro, y forman parte de ese tesoro interior que constituye la
lengua de cada individuo. Las llamaremos relaciones asociativas.
La conexin sintagmtica es in praesentia; se apoya en dos o
ms trminos igualmente presentes en una serie efectiva. Por el
contrario, la conexin asociativa une trminos in absentia en una
serie mnemnica virtual. (de Saussure F. p. 147)
Retomando estas observaciones R. Jakobson escribi:
Hablar implica la seleccin de ciertas entidades lingsticas y
su combinacin en unidades lingsticas ms complejas. [...] el
locutor elige las palabras y las combina en frases de acuerdo al
sistema sintctico de la lengua que utiliza [...] la seleccin debe
hacerse a partir del tesauro lexical que el emisor y el receptor del
mensaje poseen en comn [...] (Jakobson R. p. 45 49)5
Lo antedicho puede ser esquematizado mediante dos ejes
5 traduccin del autor
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Eje asociativo (de Saussure)
de seleccin (Jakobson)
de las sustituciones (Jakobson)
paradigmtico (Hjelmslev)
Eje sintagmtico (de Saussure)
de las combinaciones (Jakobson
Prosigue Jakobson: Puede decirse que la competencia entre
entidades simultneas y la combinacin de entidades sucesivas
son las dos maneras de acuerdo a las cuales nosotros, seres
hablantes combinamos los constituyentes lingsticos. (Jakobson
R. p. 45 49) La combinacin reposa en la contigidad y la
seleccin en la similaridad, que son los fundamentos de las
nociones de metonimia y metfora respectivamente.
Sin hacer consideraciones respecto a los determinantes
inconscientes (en sentido psicoanaltico) del lenguaje, R. Jakobson
describi adems dos tipos de relacin en eje de las combinaciones.
En el captulo Los polos metafrico y metonmico, escribi: El
progreso de un discurso puede hacerse a lo largo de dos lneas
semnticas diferentes: un tema (topic) lleva a otro sea por
similaridad sea por contigidad. Lo mejor sera sin duda de hablar
de proceso metafrico en el primer caso y de proceso metonmico
en el segundo ya que ellos encuentran su expresin ms
condensada, uno en la metfora y el otro en la metonimia.
(Jakobson R. p. 61) Se trata de un eco (involuntario) de la aseveracin de Freud respecto a que: ...similitud y contigidad son los
dos principios esenciales de los procesos asociativos (Freud S.
1912b, p. 86)
El lector tendr en cuenta que las relaciones de similitud y de
contigidad pueden darse para Jakobson tanto en el eje de la
seleccin o paradigmtico como en el eje de la combinacin o
sintagmtico. En el primer caso hablamos de sustitucin por
similitud o metfora y sustitucin por contigidad o metonimia,
en el segundo caso de combinacin metafrica y combinacin
metonmica.
Las consideraciones en cuanto a la contigidad espacial,
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contigidad temporal o simultaneidad y la similitud de los signos
lingsticos tiene resonancias psicoanalticas. Estos aspectos estn
ntimamente ligado a la arquitectura del aparato psquico. Para
Freud las huellas mnmicas se ordenan segn un determinado
orden: Nuestras percepciones se revelan tambin enlazadas entre
s en la memoria, sobre todo de acuerdo con el encuentro en la
simultaneidad que en su momento tuvieron. Llamamos asociacin
a este hecho. [...] El primero de estos sistemas Mn contendr en
todo caso la fijacin de la asociacin por simultaneidad, y en los
que estn ms alejados el mismo material mnmico se ordenar
segn otras clases de encuentro, de tal suerte que estos sistemas
ms lejanos han de figurar, por ejemplo, relaciones de semejanza
u otras. (Freud S. 1900, AE. 5:532)
Algunas distorsiones del sentido segn Freud
Precozmente Freud describi a los registros mnmicos en el
aparato psquico como un tipo de escritura: [ ... ] T sabes que
trabajo con el supuesto de que nuestro mecanismo psquico se ha
generado por estratificacin sucesiva, pues de tiempo en tiempo
el material preexistente de huellas mnmicas experimenta un
reordenamiento segn nuevos nexos, una retranscripcin. Lo
esencialmente nuevo en mi teora es, entonces, la tesis de que la
memoria no preexiste de manera simple, sino mltiple, est
registrada en diversas variedades de signos [...] Quiero destacar
que las trascripciones que se siguen unas a otras constituyen la
operacin psquica de pocas sucesivas de la vida. En la frontera
entre dos de estas pocas tiene que producirse la traduccin del
material psquico. Y me explico las peculiaridades de las
psiconeurosis por el hecho de no producirse la traduccin para
ciertos materiales, lo cual tiene algunas consecuencias. La
denegacin de la traduccin es aquello que clnicamente se llama
represin (Freud S.1892 1899, p. 274)
En un trabajo tardo, Anlisis terminable e interminable,
para ilustrar el funcionamiento de los mecanismos de defensa,
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retom la analoga escritural: [...] Pinsese, pues, en los posibles
destinos de un libro en la poca en que todava no se hacan
ediciones impresas, sino que se los copiaba6 uno por uno y que
uno de estos libros contuviera referencias que en pocas
posteriores se consideraron indeseadas [...] En aquella poca se
utilizaban mtodos diversos para volver inocuo el libro. O bien
los pasajes chocantes se tachaban con un trazo grueso, de suerte
que se volvan ilegibles, y, si despus no se los reescriba7 , el
siguiente copista del libro brindaba un texto irreprochable, pero
lagunoso en algunos pasajes y quizs ininteligible. O bien, no
conformes con ello, queran evitar tambin el indicio de la
mutilacin del texto; procedase entonces a desfigurar el texto.
Se omitan algunas palabras o se las sustitua por otras, se
interpolaban frases nuevas; lo mejor era suprimir todo el pasaje
e insertar en su lugar otro, que quera decir exactamente lo
contrario. El copista siguiente del libro poda producir entonces
un texto insospechable, pero que estaba falsificado; [...] Si no se
establece la comparacin en trminos demasiado estrictos, se
puede decir que la represin es a los otros mtodos de defensa
como la omisin a la desfiguracin del texto, y en las diversas
formas de esta falsificacin puede uno hallar analogas para las
mltiples variedades de la alteracin del yo. ((Freud S. 1937 p
238)
Tenemos as una sntesis postrera de cmo los textos (y por
extensin los discursos) pueden ser distorsionados:
por omisin,
agregado,
sustitucin por lo contrario
pudiendo nosotros agregar
sustituciones por contigidad y
sustituciones por semejanza
Es decir, ampliando el esquema anterior:
6. lase transcriba o retranscriba
7. dem. nota anterior
Sustituciones
por semejanza
Interpolaciones
Sustituciones
por contigidad
Omisiones
Sustitucin
por lo contrario
Eje de las sustituciones
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Eje de las combinaciones
Influencia de lo inconsciente en el eje de las combinaciones
Las citas que siguen no pretenden ser exhaustivas, slo
intentan ejemplificar un modelo bsico para abordar el material
en la sesin o en la entrevista psicoanaltica.
Las omisiones en el discurso en sesin
Vimos que quedan equiparadas analgicamente la represin
a la omisin o eliminacin, la influencia de lo inconsciente remite
en estos casos no tanto a una presencia que concretara una
figuracin indirecta, una alusin, un smbolo en sentido lato,
sino ms bien ausencias, carencias y supresiones, con la
peculiaridad de representar la presencia de algo a lo que no
se tiene acceso, es decir, si se quiere, ausencias que remiten a la
presencia encubierta de la represin.
No se espere que las comunicaciones libres del enfermo, el
material de los estratos que las ms de las veces son los
superficiales, facilite al analista discernir los lugares desde donde
penetrar en lo profundo, los puntos a que se anudan los nexos de
pensamiento buscados [esto es, los reprimidos]8 Al contrario; eso,
justamente, se oculta con todo cuidado, la exposicin del enfermo
8 Comentarios entre corchetes del autor
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suena como completa y en s congruente. Frente a ella se est
primero como frente a una pared que bloquea toda perspectiva y
no deja vislumbrar si detrs se esconde algo, ni qu puede
esconderse (Breuer M. y Freud S. 1892, p. 297)
Dnde encontrar entonces esos lugares desde donde
penetrar en lo profundo? Prosigue Freud: Ahora bien, si se
escruta con ojo crtico la exposicin que se ha recibido del enfermo
sin gran trabajo ni resistencia, se descubrirn en ella,
infaliblemente, lagunas y fallas. Omisiones y eliminaciones que
tambin menciona en otros pasajes. En El mtodo psicoanaltico
de Freud se establece: Ya en el relato del historial clnico salen
a relucir lagunas en el recuerdo del enfermo; se olvidan hechos
reales, se confunden las relaciones de tiempo9 o se desarticulan
los nexos causales de tal modo que resultan efectos incomprensibles. Sin amnesia de alguna clase no existe historial clnico
neurtico. Si se insta al relator a llenar estas lagunas de su
memoria mediante un esforzado trabajo de atencin, se advierte
que las ocurrencias que le vienen sobre este punto son refrenadas
por l con todos los recursos de la crtica, hasta que por fin siente
un franco malestar cuando se le instala realmente el recuerdo.
De esta experiencia, Freud infiri que las amnesias son el resultado
de un proceso que l llama represin y cuyo motivo individualiza
en el sentimiento de displacer. En cuanto a las fuerzas psquicas
que han originado esta represin, cree registrarlas en la resistencia
que se opone a la reproduccin. (Freud S. 1904, p.)
En el caso Dora, Freud seala algunos efectos de la represin
sobre el discurso conciente. Aparte de la ocultacin (insinceridad
conciente) al paciente no le acuden durante el relato ciertos
recuerdos de los que dispone y que no se propone concientemente
ocultar (insinceridad inconsciente) Tambin existen amnesias
9 aspecto que ya haba sido vislumbrado en 1897, en el manuscrito M leemos: La
formacin de fantasas acontece por combinacin y desfiguracin, anlogamente a la
descomposicin de un cuerpo qumico que se combina con otro. Y en efecto, la primera
variedad de la desfiguracin es la falsificacin del recuerdo por fragmentacin, en lo
cual son descuidadas precisamente las relaciones de tiempo. Freud S. 1892 1899, p.
293
Algunos elementos para una clnica psicoanaltica - 161
reales o su correlato, la perdida de la secuencia temporal de los
acontecimientos narrados, siendo el nexo temporal el ms sensible
a la represin. En otros casos, los recuerdos se encuentran en el
primer estadio de la represin se presentan aquejados por la
duda (Freud S. 1905, p. 17). Respecto de la cual en el caso de los
sueos ya haba expresado: este efecto de la duda, perturbador
del anlisis, permite desenmascararla como un retoo y como un
instrumento de la resistencia psquica. El psicoanlisis es
desconfiado, y con razn. Una de sus reglas reza: Todo lo que
perturba la prosecucin del trabajo [analtico] es una resistencia.
(Freud S. 1900 p. 511)
En suma, los olvidos, la prdida de nexos causales o
temporales, la duda, generan un discurso confuso. Por ello,
aquellos tramos del discurso que aparezcan como imprecisos, poco
claros, lagunosos, ininteligibles, desordenados, inconexos,
impregnados de dudas estaran expresando la influencia de lo
inconsciente. La falta de comprensin del analista de partes del
discurso del analizado, debera ser un alerta y servir como indicio
de la proximidad de la influencia de lo inconsciente. Es en stos
pasajes donde ms prximos nos encontramos del material
reprimido. Aparte de registrarlos como indicios de sta influencia,
dada esta proximidad con el material reprimido parecera prudente
intentar profundizarlos.
Las interpolaciones o agregados
Muy tempranamente Freud describi este tipo de fenmenos,
as aparece un breve catlogo de ellos en Estudios sobre la histeria
(Breuer M. y Freud S. 1892 p. 287)
Disgresiones La resistencia se esconde a menudo tras
singulares subterfugios. Hoy estoy disperso, me perturban el reloj
o el piano que tocan en la habitacin vecina
Comentarios Los esclarecimientos ms importantes suelen
venir anunciados como unos superfluos adornos, cual los prncipes
disfrazados de mendigos en la pera: Ahora se me ha ocurrido
algo, pero no vale para nada. Slo se lo digo porque usted pide
saberlo todo. [...] siempre aguzo el odo cuando escucho a los
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enfermos hablar con tanto menosprecio de una ocurrencia. En
efecto, es signo de una defensa lograda que las representaciones
patgenas hayan de aparecer como de tan escasa sustancia en su
reafloramiento; de ah uno puede inferir en qu consisti el
proceso de la defensa: en tornar dbil la representacin fuerte,
arrancarle el afecto. Al recuerdo patgeno se lo discierne, pues,
entre otros rasgos distintivos, por el hecho de que los enfermos lo
tildan de inesencial y lo enuncian slo con resistencia.
Cambios de tema: siguiendo la misma lgica, podramos decir
que en general los cambios de tema son sospechosos de la
influencia de la resistencia.
Silencios. Mientras ms prolongada resulta la pausa entre
la presin de mi mano y la exteriorizacin del enfermo, tanto ms
desconfiado me vuelvo y ms es de temer que el enfermo se aderece
lo que se le ha ocurrido y lo mutile en la reproduccin. Debera
entonces discriminarse, en los silencios posteriores a la
intervencin del analista, aquellos elaborativos y aquellos
resistenciales.
En 1906 Freud anotaba: ... cuando el enfermo ya no se atreve
a infringir la regla que se le ha dado, notamos que de tiempo en
tiempo se atasca, vacila, hace pausas en la reproduccin de las
ocurrencias. Cada vacilacin de esta ndole es para nosotros
exteriorizacin de la resistencia y nos sirve como un signo de
obediencia al complejo. [...] Nos hemos habituado a interpretar
la vacilacin en ese sentido aunque el contenido de la ocurrencia
retenida no parezca ofrecer motivo alguno de escndalo y aunque
el enfermo asegure que no atina a entender por qu deba vacilar
para comunicarla. (Freud S. 1906 AE. p. 92)
Un tipo especial de silencio es descrito por Freud como
denegacin de las asociaciones libres: hay una experiencia
que uno puede corroborar cuantas veces quiera: cuando las
asociaciones libres de un paciente se deniegan 10 , en todos los
10 en nota al pie en el texto se aclara: Me refiero al caso en que realmente faltan, y no,
por ejemplo, cuando son silenciadas por l a consecuencia de un trivial sentimiento
de displacer.
Algunos elementos para una clnica psicoanaltica - 163
casos es posible eliminar esa parlisis aseverndole que ahora
l est bajo el imperio de una ocurrencia relativa a la persona
del mdico o a algo perteneciente a l.( Freud S. 1912a p. 99) El
silencio debido a la ausencia de ocurrencias, seala la proximidad,
la cercana, la contigidad del material transferencial.
En general entonces, los que hemos llamado influencia de
lo inconsciente en el eje de las combinaciones depende de signos
inespecficos que no nos permiten inferir la naturaleza del sentido
inconsciente de lo que encubren y no admiten interpretaciones
ms o menos precisas. Slo sugieren hiptesis generales y vagas
pero tienen la enorme ventaja de sealar los efectos de los
mecanismos de defensa, en particular la represin.
Metonmicamente sealan y denuncian la proximidad de lo
inconsciente en el discurso en sesin. El analista debera considerar
la conveniencia de detenerse en ellos y profundizarlos o
consentirlos sin intervenir.
El polo metonmico en el eje sintagmtico
Se dijo que las relaciones metonmica o de contigidad y
metafrica o de similitud, se hallan presentes en el modelo
freudiano de la arquitectura del aparato psquico. Esta presencia
se reflejar tambin en su funcionamiento. Algunas observaciones
dispersas de Freud apoyan la conveniencia de atender al polo
metonmico, a la contigidad en la sucesin de temas.
En un psicoanlisis se aprende a reinterpretar la proximidad
temporal como una trama objetiva; dos pensamientos en
apariencia inconexos, que se siguen inmediatamente uno al otro,
pertenecen a una unidad que ha de descubrirse, as como una a y
una b que yo escribo una junto a la otra deben pronunciarse
como una slaba, ab (Freud S. 1900 p. 257) El mismo ejemplo
de la slaba ab aludiendo a la contigidad reaparece en Dora:
en la tcnica del psicoanlisis vale como regla que una conexin
interna, pero todava oculta, se da a conocer por la contigidad,
por la vecindad temporal de las ocurrencias, exactamente como
en la escritura una a y una b puestas una al lado de la otra
significan que ha querido formarse con ellas la slaba ab. (Freud
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Enrique Gratadoux
1905a p. 35) Tambin escribe: Cuando en la actitud analtica
dos cosas son presentadas una inmediatamente despus de la otra,
de un solo aliento, debemos reinterpretar esta proximidad como
una concatenacin. ((Freud S. 1917 p. 147)
La sucesin o la proximidad de temas en el discurso debe
entonces hacernos preguntar en cuanto a la existencia de
conexiones ocultas. Las intervenciones basadas en el polo
metonmico tienen la ventaja de referirse a aspectos efectivamente
dichos por el paciente, se apoyan en una asociacin explcita (in
praesentia11 ) pasibles de ser sealada y raramente negada por l.
El paciente probablemente no adhiera a lo que interpretemos de
esa(s) contigidad(es) pero difcilmente recuse el sealamiento
que llame la atencin sobre ellas.
Influencia de lo inconsciente en el eje de las sustituciones
Para que un cierto sentido se conserve luego de una
sustitucin, deben perdurar ciertas relaciones entre lo sustituido y
lo sustituyente, ello es lo que posibilita la interpretacin de uno a
partir del otro. Si la sustitucin fuera al azar, no determinada,
contingente y aleatoria, no podra existir un arte interpretativo12
Se acepta que dicha continuidad entre lo sustituyente y lo sustituido
se da en los casos de similitud, contigidad u oposicin entre
ambos. Laplanche sintetiza las ideas de Jakobson respecto a las
primeras estableciendo que: La metfora (la metonimia) es la
afectacin de un significante a un significado secundario asociado
por similitud (contigidad) al significado primario (Laplanche
J. 1980, p. 212)
En algunos trabajos puede rastrearse los tipos de sustitucin
a los que Freud atenda. As, a propsito del chiste escribi: Si la
11. ver de Saussure mas arriba
12 [...] queremos poner al enfermo en condiciones de asir concientemente sus mociones
inconscientes de deseo. Lo conseguimos en tanto, fundados en las indicaciones que l
nos hace, y por medio de nuestro arte interpretativo, llevamos el complejo inconsciente
ante su conciencia con nuestras palabras. (Freud S. 1909a p. 98)
Algunos elementos para una clnica psicoanaltica - 165
figuracin por lo contrario se cuenta entre los recursos tcnicos
del chiste, nace en nosotros la expectativa de quede pueda utilizar
tambin su opuesto, la figuracin por lo semejante y
emparentado13 (Freud S. 1905c p. 11) es decir las sustituciones
por oposicin, metafricas y metonmicas.
Dado que en toda sustitucin pueden mezclarse los aspectos
metonmicos y metafricos entre lo sustituyente y los sustituido,
probablemente muchos ejemplos que se aportan en cada subttulo
podran enfatizarse en el sentido contrario al que se hace en ste
trabajo. De hecho como se ver en muchos ejemplos resultar
difcil discriminar ambos tipos de sustituciones.
Aspectos metonmicos en las sustituciones
Uno de los primeros modelos de Freud para describir el
sntoma como formacin sustitutiva, como smbolo, reposa
precisamente en la simultaneidad (contigidad en el tiempo). En
el captulo La compulsin histrica del Proyecto, describe la
sustitucin de una representacin reprimida: Antes del anlisis,
A es una representacin hiperintensa que con frecuencia excesiva
se esfuerza dentro de la conciencia y provoca llanto. El individuo
no sabe por qu llora a raz de A, lo encuentra absurdo, pero no
puede impedirlo. Despus del anlisis, se ha hallado que existe
una representacin B que con derecho provoca llanto y con
derecho se repetir una y otra vez mientras el individuo no haya
consumado contra ella cierta complicada operacin psquica. El
efecto de B no es absurdo, es comprensible para el individuo, y
aun puede ser combatido por l. B mantiene con A una relacin
determinada. Es esta: hubo una vivencia que consisti en B + A.
A era una circunstancia colateral, B era apta para operar aquel
efecto permanente. Pero la reproduccin de aquel suceso en el
recuerdo se ha plasmado como si A hubiera reemplazado a B. A
ha devenido el sustituto, el smbolo de B. (Freud S. 1895 p. 396397) En el smbolo + y en la expresin colateral encontramos
13. Lpez Ballesteros traduce aqu: representacin por lo anlogo o prximo
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la contigidad, A slo fue elegida por su proximidad espacial y
cronolgica con B y no sobre la base de una similitud entre A
y B.
El mecanismo del deseo es descrito en trminos de
contigidad: El nio hambriento llorar o patalear inerme. [...]
Slo puede sobrevenir un cambio cuando, por algn camino (en
el caso del nio, por el cuidado ajeno), se hace la experiencia de
la vivencia de satisfaccin que cancela el estmulo interno, Un
componente esencial de esta vivencia es la aparicin de una cierta
percepcin (la nutricin, en nuestro ejemplo) cuya imagen
mnmica queda, de ah en adelante, asociada a la huella que dej
en la memoria la excitacin producida por la necesidad. La
prxima vez que esta ltima sobrevenga, merced al enlace as
establecido se suscitar una mocin psquica que querr investir
de nuevo la imagen mnmica de aquella percepcin y producir
otra vez la percepcin misma, vale decir, en verdad, restablecer
la situacin de la satisfaccin primera. Una mocin de esa ndole
es lo que llamamos deseo... (Freud S. 1900 p. 557) Es la
contigidad cronolgica o simultaneidad la que fundamenta y
posibilita la asociacin o enlace. Vale la pena destacar aqu la
sustitucin metonmica, por contigidad, que lleva del objeto de
la autoconservacin, la leche (la nutricin, en nuestro ejemplo)
al objeto de deseo, el pecho.
La preponderancia de la contigidad tambin se encuentra
en la gnesis de los recuerdos encubridores: Entre los muchos
casos posibles de sustitucin de un contenido psquico por otro,
[...] en que los componentes inesenciales de una vivencia subrogan
en la memoria a los esenciales, es evidentemente uno de los ms
simples. Consiste en un desplazamiento sobre la asociacin por
contigidad o, si se tiene en vista el proceso ntegro, una represin
con sustitucin por algo avecindado (dentro del nexo de lugar y
de tiempo) (Freud S. 1899 p. 301).
Aspectos de la oposicin en las sustituciones
Otra forma en la que el sentido se conserva luego de una
sustitucin es la oposicin. Al respecto Freud expresa: ...puede
Algunos elementos para una clnica psicoanaltica - 167
sostenerse que los opuestos poseen entre s un fuerte parentesco
conceptual y se sitan en una particular proximidad dentro de la
asociacin psicolgica. (Freud S. 1916-17 p. 30) Ya reconocida
como estrategia de desfiguracin onrica, fue recogida en diversos
escritos.
El sueo se toma la libertad de figurar un elemento
cualquiera mediante su opuesto en el orden del deseo, por lo cual
de un elemento que admita contrario no se sabe a primera vista si
en los pensamientos onricos est incluido de manera positiva o
negativa (Freud S. 1900 p. 324).
La nocin de formacin reactiva, presente en Freud desde los
inicios, se acomoda a esta situacin que describimos: existen
dentro de la vida anmica motivos que propenden a la sustitucin
por lo contrario en lo que llamamos formacin reactiva (Freud
1913a p. 314).
En cuanto a otras formaciones sustitutivas, Dora a los catorce
aos fue besada en la boca por el seor K., ante ello sinti asco.
Luego de describir la escena, Freud escribe: Yo llamara
histrica, sin vacilar, a toda persona, sea o no capaz de producir
sntomas somticos, en quien una ocasin de excitacin sexual
[placentera por naturaleza] 14 provoca predominante o
exclusivamente sentimientos de displacer.( Freud s. 1905a p. 26).
En Ratas expresa: De acuerdo con las reglas tcnicas de la
interpretacin de los sueos, el salir-del-intestino puede ser
figurado por su opuesto, un introducirse-en-el-intestino (como en
el castigo de las ratas), y a la inversa. (Freud S. 1909b p. 172)
Respecto a Schreber y sin agotar todas las sustituciones por
lo opuesto que se mencionan en el texto, rescataremos la siguiente:
todas las formas principales, consabidas, de la paranoia pueden
figurarse como unas contradicciones a una frase sola: Yo [un
varn] lo amo [a un varn], y aun agotan todas las formulaciones
posibles de esta contradiccin. A la frase Yo lo amo [al varn]
la contradice.
14. comentarios entre corchetes del autor.
168 -
Enrique Gratadoux
El delirio de persecucin, proclamando en voz alta:
Yo no lo amo -pues yo lo odio.
Yo no lo amo - pues yo lo odio - porque L ME PERSIGUE.
La observacin no deja ninguna duda sobre que el
perseguidor no es otro que el otrora amado. (Freud S. 1911 p.
59).
Respecto al sueo de Lobos: [...] Entonces, en lugar de
inmovilidad (los lobos estaban ah sentados sin moverse, lo
miraban, pero no se meneaban) querra decir: violentsimo
movimiento. El despierta, pues, de repente, y ve ante s una escena
de intensa movilidad, que mira con tensa atencin. (Freud S. 1918
p. 34)
El caso de la negacin, podra haber sido mencionado ms
arriba, en el captulo de los agregados en el eje sintagmtico, pero
tambin puede ser considerado como una sustitucin en el
preconciente de lo opuesto de un material inconsciente: un
contenido de representacin o de pensamiento reprimido puede
irrumpir en la conciencia a condicin de que se deje negar. La
negacin es un modo de tomar noticia de lo reprimido; en verdad,
es ya una cancelacin de la represin, aunque no, claro est, una
aceptacin de lo reprimido [...] Armoniza muy bien con esta
manera de concebir la negacin el hecho de que en el anlisis no
se descubra ningn no que provenga de lo inconsciente, y que
el reconocimiento de lo inconsciente por parte del yo se exprese
en una frmula negativa. No hay mejor prueba de que se ha
logrado descubrir lo inconsciente que esta frase del analizado,
pronunciada como reaccin: No me parece, o No (nunca) se
me ha pasado por la cabeza(Freud S. 1925 p. 253 y 257). La
aparicin en el discurso del no o alguno de sus equivalentes,
ningn, nunca, nadie, nada, etc. puede ser una seal de la
proximidad del material inconsciente y tambin de su contenido
representacional.
Las innumerables citas en importantsimos trabajos clnicos
de Freud: Sueos, Dora, Ratas, Schreber, Lobos, podra explicar
en parte la popularidad o la facilidad con que se recurre a la
sustitucin por lo opuesto para apuntar a contenidos inconscientes.
Algunos elementos para una clnica psicoanaltica - 169
Es probable que el tipo de interpretacin por lo opuesto sea
particularmente frecuente en ciertas escuelas, la kleiniana por
ejemplo. Dado que la sustitucin por lo opuesto no es el nico
mecanismo posible de sustitucin el intrprete debera reflexionar
si est justificado recurrir a l en todos los casos. Debera
preguntarse si es pertinente invertir el sentido de la mayora de las
ocurrencias del paciente, despus de todo no todo rencor conciente
es necesariamente amor disfrazado, ni toda preocupacin por el
otro deseo de dao, etc.
Aspectos metafricos en las sustituciones
La semejanza o similitud puede ser hallada en diferentes
contextos de la obra freudiana, a veces funciona como justificacin
para asimilar dos situaciones separadas en el tiempo: Quien vea
a un nio saciado adormecerse en el pecho materno, con sus
mejillas sonrosadas y una sonrisa beatfica, no podr menos que
decirse que este cuadro sigue siendo decisivo tambin para la
expresin de la satisfaccin sexual en la vida posterior. (Freud
S. 1905b, p. 165) En realidad la comparacin parece funcionar en
sentido inverso al presentado, la semejanza entre las dos
situaciones permite en ltimo trmino justificar la sexualidad
presente en el acto de mamar.
Los posibles ejemplos de Freud respecto a la sustitucin por
similitud seran inacabables, slo haremos mencin a algunos de
ellos que sirvan como prototipos.
Retomamos parcialmente un texto ya citado donde a propsito
de las ocurrencias de los pacientes luego de la presin de la mano
en la frente: Empero, dada su naturaleza de sntoma, por fuerza
mostrara cierta semejanza con lo buscado [...] deba ser posible
colegir, desde la ocurrencia, lo buscado escondido. La ocurrencia
tena que comportarse respecto del elemento reprimido como una
alusin, como una figuracin de l en discurso indirecto. (Freud
S. 1910a p. 26) La ocurrencia estara vinculada en ste caso con
el elemento reprimido por una relacin de semejanza.
Freud describe en su paciente Emma dos escenas Emma est
hoy bajo la compulsin de no poder ir sola a una tienda. Como
170 -
Enrique Gratadoux
fundamento, un recuerdo [ escena 1] de cuando tena doce aos
(poco despus de la pubertad) Fue a una tienda a comprar algo,
vio a los dos empleados (de uno de los cuales guarda memoria)
rerse entre ellos, y sali corriendo presa de algn afecto de terror.
Sobre esto se despiertan unos pensamientos: que esos dos se rean
de su vestido, y que uno le haba gustado sexualmente [...] La
exploracin ulterior descubre un segundo recuerdo que Emma
pone en entredicho haber tenido en el momento de la escena 1.
[...] Siendo una nia de ocho aos, fue por dos veces a la tienda
de un pastelero para comprar golosinas, y este caballero le pellizc
los genitales a travs del vestido. [...] Ahora comprendemos escena
1 (empleados) s recurrimos a escena 2 (pastelero) Slo nos hace
falta una conexin asociativa entre ambas. Ella misma seala
que es proporcionada por la risa. Dice que la risa de los empleados
le haca acordarse de la risotada con que el pastelero haba
acompaado su atentado. La risa elemento inesencial de la
primera escena, adquiere su valor por la contigidad con el
atentado sexual, es un mecanismo similar al descrito ms arriba
en el pasaje referido a la compulsin histrica (la vivencia B + A)
Es tambin el que por similitud permite asociar las dos escenas.
Entonces el proceso se puede reconstruir como sigue: En la tienda
los dos empleados ren, esta risa evoca (inconscientemente) el
recuerdo del pastelero. La situacin presenta otra semejanza: de
nuevo est sola en un negocio. Junto con el pastelero es recordado
el pellizco a travs del vestido, pero ella entretanto se ha vuelto
pber. El recuerdo despierta (cosa que en aquel momento era
incapaz de hacer) un desprendimiento sexual que se traspone en
angustia 15 . Con esta angustia, tiene miedo de que los empleados
pudieran repetir el atentado, y se escapa. (Freud S. 1895, p. 400
y ss.).
Como se ve entre ambas situaciones hay varias similitudes,
el sntoma, ligado a la escena 1, es un derivado de la escena 2,
ambas comparten en buena medida los mismos elementos (tienda,
15. ste pasaje fundamenta una teora freudiana del a posteriori que no es motivo de
ste trabajo
Algunos elementos para una clnica psicoanaltica - 171
estar sola, risa, vestidos, evitacin, etc.) El complejo ntegro est
subrogado [sustituido] en la conciencia por una nica
representacin vestidos Ha sobrevenido aqu una represin con
formacin de smbolo [...] en nuestro ejemplo lo notable es
justamente que no ingrese en la conciencia el eslabn que
despierta inters (atentado), sino otro, como smbolo (vestidos)16
elemento inesencial que adquiere su poder representativo por haber
sido contiguo al elemento esencial, el atentado.
Ciertos detalles del animal fobgeno de Hans expresan la
sustitucin por semejanza.
Yo: Dime, a qu caballos tienes ms miedo?. Hans: A
todos. Yo: No es verdad. Hans: Tengo ms miedo a los caballos
que tienen algo as en la boca. Yo: A qu te refieres? Al hierro
que llevan en la boca? . Hans: No, tienen algo negro en la boca
(se cubre la boca con la mano) Yo: Qu? Acaso un bigote?.
Hans (re): Oh, no!. Yo: Todos lo tienen?. Hans: No, slo
algunos. Yo: Qu es, pues, eso que llevan en la boca?. Hans:
Algo negro as.
Freud resume as esta situacin: el padre deba de ser el
caballo a quien, con buen fundamento interior, le tena miedo.
Ciertos detalles, lo negro en la boca y lo que llevaban ante los
ojos (bigote y gafas como privilegios del varn adulto), por los
cuales Hans exteriorizaba angustia, me parecieron directamente
trasladados del padre al caballo. (Freud, S. 1909a p.100).
La idea de la semejanza entre ciertos sntomas y ciertas escenas
reprimidas perdur en el pensamiento de Freud, todava en 1926
anotaba: Si uno quiere explicar el ataque histrico, no tiene ms
que buscar la situacin en que los movimientos correspondientes
formaron parte de una accin justificada. (Freud, S. 1926 p.127)
Como su etimologa lo indica, a identificacin implica un
juego de semejanzas, algunos sntomas dependen de la identi-
16. Como se ve en todo proceso ms o menos complejo de creacin de formaciones
sustitutivas es difcil deslindar los aspectos metonmicos, dependientes de la
contigidad, de los metafricos dependientes de la similitud, esta situacin merecer
ms adelante una breve consideracin
172 -
Enrique Gratadoux
ficacin. A veces con el rival edpico: Supongamos ahora que
una nia pequea reciba el mismo sntoma de sufrimiento que su
madre; por ejemplo, la misma tos martirizadora. Ello puede
ocurrir por diversas vas. La identificacin puede ser la misma
que la del complejo de Edipo, que implica una voluntad hostil de
sustituir a la madre, y el sntoma expresa el amor de objeto por el
padre; realiza la sustitucin de la madre bajo el influjo de la
conciencia de culpa: Has querido ser tu madre, ahora lo eres al
menos en el sufrimiento. (Freud s. 1921 p.100) Otras veces la
identificacin es con el objeto amado: Dora, por ejemplo, imitaba
la tos de su padre (dem) O, prescindiendo de la relacin de
objeto: Por ejemplo, si una muchacha recibi en el pensionado
una carta de su amado secreto, la carta despert sus celos y ella
reaccion con un ataque histrico, algunas de sus amigas, que
saben del asunto, pescarn este ataque, como suele decirse, por
la va de la infeccin psquica. El mecanismo es el de la
identificacin sobre la base de poder o querer ponerse en la misma
situacin. Las otras querran tener tambin una relacin secreta,
y bajo el influjo del sentimiento de culpa aceptan tambin el
sufrimiento aparejado. [...] Uno de los yo ha percibido en el
otro una importante analoga en un punto (en nuestro caso, el
mismo apronte afectivo); luego crea una identificacin en este
punto, e influida por la situacin patgena esta identificacin se
desplaza al sntoma que el primer yo ha producido. La
identificacin por el sntoma pasa a ser as el indicio de un punto
de coincidencia entre los dos yo, que debe mantenerse
reprimido. dem.)17
La ambigedad
Un tipo especial de formacin sustitutiva que encierra aspectos
de similitud son las expresiones de doble sentido: [el] doble
17. Este ltimo aspecto de la identificacin histrica ya haba sido teorizado en 1900:
la identificacin no es simple imitacin, sino apropiacin sobre la base de la misma
reivindicacin etiolgica; expresa un igual que y se refiere a algo comn que
permanece en lo inconsciente. Freud 1900 p. 168
Algunos elementos para una clnica psicoanaltica - 173
sentido [que] es cosa habitual en los sueos as como en todas
las otras formaciones psicopatolgicas (Freud S. 1900, p. 166).
Fue profusamente descrito en el libro sobre el chiste: Una de las
primeras acciones de gobierno de Napolen III fue, como es
sabido, la expropiacin de los bienes de los Orlans. Corri en
aquel tiempo un notable juego de palabras: Cest le premier vol
de laigle. Vol significa vuelo, pero tambin robo {Es el
primer vuelo = robo del guila}.( Freud S. 1905c p. 37) Ya
hicimos mencin a la opinin que le merecan a Freud ciertos
dichos de Zoe en Gradiva18. Por la misma poca escribe: Aun
desviaciones leves respecto de los giros usuales en nuestros
enfermos suelen ser consideradas por nosotros, en general, como
signos de sentido oculto, y es verdad que con tales interpretaciones
nos atraemos durante un tiempo sus burlas. Estamos al acecho
de dichos matizados de doble sentido y en los que el sentido oculto
se trasluzca a travs de la expresin inocente. [...] Y en definitiva
no es difcil comprender que un secreto celosamente guardado
slo se denuncie por indicios finos, especialmente de doble sentido.
(Freud S. 1906b p.93)
La transferencia: entre la contigidad y la similitud
[...] todo ser humano, por efecto conjugado de sus
disposiciones innatas y de los influjos que recibe en su infancia,
adquiere una especificidad determinada para el ejercicio de su
vida amorosa, o sea, para las condiciones de amor que establecer
y las pulsiones que satisfar, as como para las metas que habr
de fijarse. Esto da por resultado, digamos as, un clis (o tambin
varios) que se repite -es reimpreso- de manera regular en la
trayectoria de la vida, en la medida en que lo consientan las
circunstancias exteriores y la naturaleza de los objetos de amor
asequibles, aunque no se mantiene del todo inmutable frente a
impresiones recientes. Prosigue Freud: Es entonces del todo
18. Los dichos mismos son sntomas y, como estos, provienen de compromisos entre
conciente e inconsciente. (ver ms arriba)
174 -
Enrique Gratadoux
normal e inteligible que la investidura libidinal aprontada en la
expectativa de alguien que est parcialmente insatisfecho se vuelva
hacia el mdico. De acuerdo con nuestra premisa, esa investidura
se atendr a modelos, se anudar a uno de los cliss preexistentes
en la persona en cuestin. [...] ( Freud S. 1912a p.98) La idea de
clis con su posibilidad de reproduccin infinita de lo igual, alude
a que lo nuevo ser forzosamente reiteracin de lo viejo, la idea
de clis excluye toda posibilidad de novedad. Prximo a esta idea
se encierra en el uso de la palabra modelo para describir sta
situacin, aquello que se crea de acuerdo a un modelo, carece por
eso mismo de originalidad, es igual o similar al original.
Pero la nocin de trasferencia encierra aspectos metonmicos.
Como se dijo ms arriba el silencio por denegacin de las
asociaciones seala la proximidad de material transferencial. [...]
si se persigue un complejo patgeno desde su subrogacin en lo
conciente (llamativa como sntoma, o bien totalmente inadvertida)
hasta su raz en lo inconsciente, enseguida se entrar en una
regin donde la resistencia se hace valer con tanta nitidez que la
ocurrencia siguiente no puede menos que dar razn de ella y
aparecer como un compromiso entre sus requerimientos y los del
trabajo de investigacin. En este punto, segn lo atestigua la
experiencia, sobreviene la trasferencia. Si algo del material del
complejo (o sea, de su contenido) es apropiado para ser trasferido
sobre la persona del mdico, esta trasferencia se produce, da por
resultado la ocurrencia inmediata y se anuncia mediante los
indicios de una resistencia -p. ej., mediante una detencin de las
ocurrencias-. De esta experiencia inferimos que la idea trasferencial ha irrumpido hasta la conciencia a expensas de todas las
otras posibilidades de ocurrencia porque presta acatamiento
tambin a la resistencia. Un proceso as se repite innumerables
veces en la trayectoria de un anlisis. Siempre que uno se aproxima
a un complejo patgeno, primero se adelanta hasta la conciencia
la parte del complejo susceptible de ser trasferida, y es defendida
con la mxima tenacidad (Freud S. 1912a p.101) Lo cual justifica
la idea de la trasferencia como resistencia.
Algunos elementos para una clnica psicoanaltica - 175
En resumen digamos que la trasferencia en su aspecto
metafrico se genera apoyada en cliss y modelos expresando la
similitud y a su vez seala metonmicamente la proximidad de
material reprimido. Aparte de hallar las similitudes pertinentes
entre las situacin actual y la pasada, el analista hara bien en
seguir retrospectivamente la cadena asociativa sabiendo que se
halla en las cercanas de material reprimido.
Conclusiones
Luego de fundamentar la idea del las ocurrencias y el discurso
como formaciones sustitutivas, y apoyados en un modelo
lingstico simplificado hemos descrito algunos elementos clnicos
a los que, a nuestro juicio, se debe atender en las entrevistas y las
sesiones.
Se describieron sintticamente los siguientes puntos:
1. Influencia de lo inconsciente en el eje sintagmtico 19
1.1. Las omisiones en el discurso en sesin
1.2. Las interpolaciones o agregados
1.2.1. Disgresiones
1.2.2. Comentarios
1.2.3. Cambios de tema
1.2.4. Silencios.
1.3. El polo metonmico en el eje sintagmtico
2. Influencia de lo inconsciente en el eje paradigmtico 20
2.1. Aspectos metonmicos en las sustituciones
2.2. Aspectos de la oposicin en las sustituciones
2.3. Aspectos metafricos en las sustituciones
3. La transferencia: entre la contigidad y la similitud
19. Como se expres ms arriba ste eje puede ser denominado tambin eje de las
combinaciones
20. Como se expres ms arriba ste eje puede ser denominado tambin: eje
asociativo, eje de seleccin o eje de las sustitucione
Enrique Gratadoux
176 -
Contigidades en el discurso
Metforas
Sustituciones
por similitud
Cambios de tema
Doble sentido
Sustituciones
por contigidad
Identificacin
Transferencia
Metonimias
Interpolaciones:
disgresiones
comentarios
silencios
vacilaciones
Sustitucin
por lo contrario
Omisiones
olvidos
prdida de nexos causales
o temporales
dudas
Oposiciones
Eje de las sustituciones
F. reactivas
Negacin
Esquemticamente:
Eje de las combinaciones
Resumen
Algunos elementos para una clnica psicoanaltica
Enrique Gratadoux
Recurriendo a un modelo lingstico simplificado (de
Saussure, Jakobson) se describen someramente dos ejes del
discurso. En funcin de ellos, se ordenan diversas citas de Freud
que describen la influencia de lo inconsciente en el discurso
conciente segn que se expresen influyendo en el eje sintagmtico
(omisiones, interpolaciones, disgresiones, comentarios, cambios
de tema, silencios) o influyendo en el eje paradigmtico (aspectos
metonmicos, aspectos de la oposicin y aspectos metafricos en
las sustituciones).
Summary
Some elements for a psychoanalytic clinic
Enrique Gratadoux
Algunos elementos para una clnica psicoanaltica - 177
By means of a simplified linguistic model (de Saussure,
Jakobson) two discourse axes are briefly described. Several quotes
of Freud, describing the influence of the unconscious on conscious
discourse, are ordered, accordingly to their influence in the
syntagmatic axe (omissions, interpolations, comments, changes
of topic, silences) or accordingly to their influence in the paradigmatic axe (metonymic aspects, oppositional aspects and metaphoric aspects of substitutions)
Descriptores: LENGUAJE VERBAL / INCONSCIENTE
FORMACIN SUSTITUTIVA /
METONIMIA / METFORA /
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