Rafael Llanes Tovar
FORMACIN
HUMANA
Los medios tiles para la formacin humana integral
El verdadero amor
La responsabilidad
La formacin humana en la catequesis
Cmo se construye nuestra personalidad
Las facultades superiores
Los componentes de la formacin humana
Los medios tiles para la formacin humana integral
Estoy desesperada, Padre. Hago repetidamente el propsito de ser paciente con
los nios del catecismo, pero no lo consigo. El sacerdote permaneci pensativo, con la
mirada fija y le pregunt: Tiene los mismos problemas de paciencia en la casa con
sus hijos?. No, Padre, respondi la catequista, por eso, me pregunto cmo
lograrlo. Y qu medios ha puesto para no irritarse con sus alumnos?. Pues,
repetirme el propsito siempre que voy a iniciar una clase. El sacerdote sonri:
Es una excelente intencin. Pero no basta tener buenos pro propsitos para superar
las dificultades. Necesitamos medios. Verdad que a usted cuando va a preparar una
comida, no le basta el propsito de prepara la bien, sino que pone los medios, como ir al
mercado, seleccionar los platillos, cocinar...
Los medios tiles para la formacin humana del catequista deben ser prcticos. Algunas
personas intentan superarse slo con buenos deseos. Y hay formadores que slo dan
principios generales a quienes orientan. La variedad de circunstancias y personalidad de la
gente crea dificultades reales para precisar los medios prcticos ms convenientes. Es
comprensible. Pero es muy necesario ofrecer medios prcticos para que cada persona
seleccione el ms til para ella. Nosotros hemos publicado un libro de consejos para el
matrimonio con 2480 medios prcticos, precisamente porque las parejas se casan sin que
nadie les diga cmo tratar a la familia poltica, cmo lograr una buena comunicacin en la
pareja o cmo manejar los celos Consejero matrimonial, Mxico 19941.
Todo formador debe dar los principios de formacin a quien orienta. Y debe aadir
algunas sugerencias prcticas, como medios necesarios para aplicar los principios. As
procederemos nosotros en este captulo: daremos los principios que guan el trabajo prctico
en la formacin humana y daremos algunas sugerencias aplicables.
1) Conocerse bien es la base de toda la formacin.
El prroco y el joven catequista caminaban por el atrio frente a la Iglesia. El
joven estaba preocupado por dar mejor testimonio. Se lamentaba de sus
cadas. Era entusiasta y deseaba superarse. Pero no saba cmo. El prroco le
comentaba: Debes saber cules son tus puntos dbiles, en los que fallas ms
frecuentemente. Debes conocer los ambientes que te arrastran ms fcilmente.
Necesitas descubrir lo que te da fuerzas. Si, Padre, pero me parece un poco
terico. Cmo puedo lograrlo en la prctica ?. Sencillo, hijo mo, respondi
el sacerdote, con un balance espiritual cada noche en donde descubras lo
positivo y lo negativo de cada da. Y adems aceptes y reconozcas lo que
debes cambiar en la jornada siguiente.
No basta conocerse. Algunas personas conocen bien sus defectos, sus cualidades, sus
posibilidades.., y no mejoran. Les falta reconocer sus puntos dbiles para cambiar un poco
cada da. El primer escaln para subir en la propia formacin y para no elegir senderos
peligrosos es siempre el autoconocimiento.
Qu debemos conocer de nosotros mismos? No slo los puntos negativos, como suele
preocupar excesivamente a algn catequista. Tambin debemos descubrir nuestras fuerzas y
cualidades, pues son el apoyo para lograr nuestras metas.
Evidentemente, necesitamos conocer nuestros puntos dbiles, pues son donde fallamos
ms fcilmente. Es la tcnica del mdico: descubrir el virus para poder elegir la vacuna o dar
las vitaminas ms adecuadas y curar al enfermo.
Tambin debemos conocer los ambientes que nos arrastran ms fcilmente a descuidar
nuestra coherencia personal. Los seres humanos somos influenciables. No somos islas. Y las
amistades o ambientes nos impulsan a xitos o a fracasos en nuestra vocacin. El catequista
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debe descubrir los ambientes nocivos para vigilar y cuidar su integridad. Lo hacemos en la vida
fsica, evitando calles oscuras donde asaltan ladrones o puentes frgiles con peligro de
quebrarse. Del mismo modo, debemos cuidar la vida espiritual y humana ante atmsferas
viciadas y peligrosas.
Vamos a precisar los medios tiles para conocernos mejor. Pero insistamos: estos medios
exigen el esfuerzo personal para aprovecharlos. No son recetas mdicas para tomar en una
pildorita. Son ejercicios para descubrir con ms seguridad cmo somos y cmo nos
desenvolvemos.
a) La reflexin nos garantiza aprovechar todas las energas.
Don Antonio, por qu algunos catequistas tienen problemas con las mams de
los nios de la catequesis y otros no?. El anciano catequista sonri. Y dijo pasndose
la mano sobre su cabello blanco: Hay dos tipos de catequistas: quienes piensan antes
de actuar y quienes piensan cuando ya han dado el primer paso. No es malo ni lo uno ni
lo otro. A veces, conviene decidir rpido, como cuando debe salvarse a un nio en
medio de las llamas. Pero, obviamente, conviene detenerse a reflexionar unos
momentos las ms de las ocasiones. Contar diez antes....
Un catequista puede educar la reflexin con estos recursos prcticos:
Preparar sus clases por escrito, aunque escriba slo los puntos principales.
Recordar el objetivo existencial y el doctrinal de cada clase antes de iniciar.
Valorar mentalmente el resultado de cada clase de catequesis en cuanto termina,
repasando qu funcion y qu falt.
Callar en los momentos de conflicto o de roce, para buscar la mejor solucin.
Hacer una visita al Santsimo o un rato de meditacin en la casa, para recogernos en
dilogo espontneo con Dios.
No discutir para no herir a nadie, aunque sintamos intensos deseos de defender una
posicin. As nos enseamos a enfriar nuestro nimo.
Tomar notas en los cursos y plticas que recibe o al estudiar.
Preguntarnos repetidamente qu nos pide Dios ante cada situacin.
Responder por escrito los cuestionarios de cursos o libros.
Cuando nos pregunten algo que desconocemos, reconocerlo y estudiar la respuesta
correcta.
b) La direccin espiritual asegura resultados slidos.
Un seminarista cercano a su ordenacin sacerdotal reconoca no haber dado
importancia a la direccin espiritual en sus primeros aos de seminario. Sinceramente,
no le vea utilidad. Asista por obligacin, porque me lo exigan. Pero, con las tensiones
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propias de la cercana al sacerdocio, comenz a descubrirla necesidad de confiar sus
dudas, sus ilusiones ysus angustias a alguien. Experimentaba la falta de un apoyo,
comentaba. Y de un apoyo neutro que buscara mi bien segn los caminos de Dios.
La direccin espiritual es la ayuda de un gua para caminar segn los deseos de Dios. Es,
pues, una bsqueda. Pero no es una bsqueda slo humana. Es humana y religiosa. Porque
es el descubrimiento de las llamadas internas de Dios para distinguirlas de las sugerencias del
mal espritu, de nuestras pasiones o de las inclinaciones acentuadas por nuestros estados de
nimo. Observemos, por lo tanto, cmo la direccin espiritual atiende a puntos de la vida
espiritual y a puntos de la formacin humana. Ms an, la formacin humana influye mucho en
la formacin espiritual. Por ejemplo, muchos catlicos descuidan la asistencia a la Misa
dominical por pereza, no por rechazo de Dios o de la ceremonia religiosa. Y la pereza es, a fin
de cuentas, un factor de formacin humana.
Hay tres personas influyendo en cada direccin espiritual: el gua espiritual, el cristiano
dirigido y el Espritu Santo. Porque la funcin del gua es ayudar al dirigido a descubrir los
caminos de Dios para su vida. Y el papel del dirigido es descubrir las autnticas llamadas de
Dios con la ayuda de su gua espiritual. Pero cmo pueden descubrir ambos los verdaderos
deseos de Dios para la vida del dirigido? Muy sencillo: escuchando al Espritu Santo. Los tres,
pues, participan en una buena direccin espiritual.
Consejos para aprovechar mejor una direccin espiritual en el propio conocimiento y
formacin:
Prepararla bien: fijar cules puntos son ms importantes a tratar cada vez y preparar
preguntas tiles y de peso para el gua espiritual.
Exponer con sinceridad los avances y retrocesos en la vida personal, superando el
temor de comentar los propios errores, debilidades o peligros.
Practicar los consejos recibidos del director espiritual con esfuerzo y dedicacin.
Muchas veces, la prctica nos ayuda a descubrir ms que las solas palabras.
Descubrir los puntos de formacin humana que son causa de avances o retrocesos
en la vida espiritual.
Preguntar al director espiritual si su presentacin o modos exteriores son los
correctos, para poder corregir los defectos de su manera de hablar, de vestirse, etc.
c) El autoexamen diario es imprescindible.
Me cuesta mucho. Llego cansado a la cama cada noche. Trato de hacer mi
examen de conciencia del da. Pero me gana el sueo. No ser un pecado, Padre?.
Evidentemente que no, respondi el sacerdote. No es un pecado descuidar una
ayuda para tu vida espiritual. Pero t mismo sientes que la necesitas. No es as?.
El autoexamen es descubrir nuestros avances y nuestros retrocesos en la vida espiritual y
humana. Pero no es un simple recuento de xitos y de fallas. Lo ms importante de un balance
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espiritual es descubrir las causas de nuestro progreso o de nuestro retroceso. Y tratar de
impulsar lo positivo y remediar lo negativo. Y es por eso un excelente medio para conocernos.
Porque nos permite vernos cmo actuamos y las races de nuestro comportamiento.
Los medios tiles para sacar el mayor provecho al balance espiritual son los siguientes:
Hacerlo todos los das, con perseverancia. No sirve de mucho analizarnos slo un
da muy tormentoso o una jornada de gran triunfo. Lo til es mirarnos todas las
noches al espejo de Dios y descubrir el brillo o las arrugas de nuestro rostro interior.
Examinar tanto los avances como los retrocesos. Ver slo los xitos nos oculta la
verdad de nuestra limitacin; ver slo los fallos nos crear un sentir pesimista.
Necesitamos vernos equilibradamente.
Fijarnos mucho en las causas de los fallos y de los xitos para poder corregirlas y
darnos un conocimiento ms profundo de nuestro interior.
Pedir ayuda a Dios para vernos como somos, para aceptarnos en nuestros puntos
dbiles y en nuestras fortalezas.
d) La sinceridad es el cimiento de la integridad.
Un sabio obispo visit una parroquia. La diriga un sencillo sacerdote, de unos
cuarenta aos. Qued feliz al ver la buena organizacin de la parroquia, la cantidad de
catequistas, la calidad de los programas. Cuando regres a la sede episcopal, le
pregunt el encargado diocesano de la catequesis qu le haba gustado ms de la visita.
Y el obispo respondi: La sinceridad del prroco. Porque, cuando le pregunt si todo
estaba bien en la catequesis, me respondi: Todo menos el prroco. He estudiado muy
poco este ao. Y usted sabe, mi querido vicario, que es el sacerdote ms estudioso de
la dicesis
Un catequista sincero es quien reconoce sus cualidades y sus defectos. No debe confundirse la
sinceridad con el descaro. Tampoco con la vulgaridad de arrojar cuanto pensamos a quien se
nos para delante. Porque la sinceridad es, ante todo, una actitud interior para reconocer cmo
somos verdaderamente.
Un catequista encontrar en el orgullo o en el miedo los obstculos principales para la
sinceridad. Los orgullosos y los miedosos no pueden aceptar las cosas como son. Los primeros
porque hiere su autoestima; los segundos porque un filtro de temor ennegrece cuanto aparece
en su vida. Y cul es el resultado? La hipocresa. Es decir, vivir con una careta ante Dios o
ante los dems y vivir una vida diferente de tejas para abajo. La insinceridad es, pues, tan
peligrosa que puede desembocar en el cinismo.
Por ello, el catequista debe esforzarse por reconocer sus defectos y no quitarle valor a
sus cualidades. As tendr la suficiente sinceridad para enriquecer su personalidad.
Los recursos ms tiles para lograr la sinceridad son:
Examen de conciencia diario para vernos desde la mirada de Dios y no slo segn
nuestro clculo humano.
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No justificarnos cuando nos corrijan.
Callar cuando nuestros sentimientos nos mueven a revelar secretos o comentar
puntos negativos. As nos fortalecemos para decir la verdad cuando conviene.
Reconocer nuestras cualidades sin quitarles mrito.
Exponer claramente nuestras faltas al confesor o al director espiritual, sin ocultar
cuanto nos hiere.
El verdadero amor
Es buscar el bien del otro, a pesar de los intereses personales.
Es una actitud que se caracteriza por la entrega que busca la felicidad de los dems
sin condiciones de recibir
A. Frutos:
a. Servicio autntico a los dems, tambin a los que no saben agradecer.
b. Control del egosmo, que todo lo corrompe porque instrumentaliza a los dems.
c.
Generosidad. Causa ms felicidad poder dar... que recibir. No se trata de hipotecar la
gratitud de los dems.
d. Perdn. A todos, tambin a quien no lo merece. Sobre todo cuando nos hacemos los
ofendidos.
e.
Comprensin. No herir los sentimientos ajenos. El amor sabe disculpar sin medida.
f. Paciencia, cuando la gente no lleva tu paso. Tambin cuando invade tu carril, cuando te
saca de quicio porque no entiende.
g. Sacrificio callado. No se las cantes a todos. Cristo sufri ms y sin abrir la boca.
B. Evitar estos extremos:
Por exceso:
a.
Servicio interesado, pasando la factura por anticipado. El mezquino
ayuda slo al que le puede recompensar. No da, presta.
b.
Colaboracin sin motivacin interior; es la otra cara del servilismo.
Por defecto:
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a.
Apoyo del mal por compasin. Cristo fue compasivo con el pecador pero no
con el pecado.
b.
Renuncia a un principio de la propia conciencia por conmiseracin. Es la raz
de muchos malos consejos dados con buenas y no tan buenas, intenciones.
C. Medios para educar esta virtud:
a. Servicio constante. El amor no tiene lmites ni en personas ni en situaciones.
b. Sacrificio de los propios gustos cuando los dems prefieran otro inters. No supone
renunciar a los propios principios.
c. Motivacin sobrenatural. La razn del amor es la imitacin de Cristo.
d. Trato igual para todos. En el evangelio la preferencia va con los pobres y necesitados, no
con las caras bonitas.
e. Servicio detallado. La caridad ostentosa no deja de causar sospechas.
f. Servicio oculto. Escribe tus caridades en el libro del Reino de los cielos, no en la gaceta de
la localidad y Dios que ve en lo oculto te recompensar.
g. Hablar bien de todos y callar sus defectos. Los chismes son hermanos de la
murmuracin y primos de la gente viscosa que se divierte amarrando navajas a los
dems.
La responsabilidad
Es la respuesta eficaz de alguien ante algo. La respuesta eficaz da buenos resultados.
No basta la buena voluntad, ni la intencin ni el deseo sino la aplicacin de todo esto para
conseguir el objetivo propuesto. Se trata de resultados.
A la base de esta virtud est la capacidad de asumir las consecuencias de los propios
actos, de las propias decisiones. Supone tener la capacidad de tomar decisiones personales,
dentro de la zona de autonoma propia para mejorarse a uno mismo y ayudar a los dems a
superarse tambin.
A. Frutos:
a.
b.
c.
d.
e.
Avance en los propios deberes. La dedicacin da buenos frutos.
Cumplir los compromisos adquiridos.
Resultados mejores y ms seguros.
Seguridad ante las dificultades.
Confianza en quienes dependen de la persona responsable.
B. Evitar estos extremos:
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Por exceso:
a. No dejar trabajo a otros y querer hacer todo uno mismo. El hombre se multiplica
en la medida que es capaz de delegar y confiar en los dems.
b. Asumir ms tareas de las que pueden hacerse. Demasiada iniciativa genera
dispersin. El que abarca mucho, aprieta poco.
c. Exigir demasiado o los mismos resultados a todos. Dios reparti los
talentos, dando a unos ms y a otros menos y exige a cada quien segn
su capacidad.
d. Descuidar una tarea importante por un trabajo secundario. Hay que jerarquizar
tiempo y energas
e. Perfeccionismo excesivo fruto del orgullo y la complacencia personal.
Por defecto:
a. Dejar las cosas para el final, a la ltima campanada: de prisa y mal hechas.
b. Trabajar sin programacin. La improvisacin genera enredos y chapuzas.
c. Conformarse con pocos resultados; cumplir lo mnimo para salvar las apariencias.
d. No poner los medios necesarios para llegar a la meta; como si las cosas se
hicieran solas. No se puede llegara donde ni siquiera hemos planeado ir.
e. Miedo a enfrentar metas y tareas exigentes. No es ms que comodidad
y pereza vestidas de falsas modestias.
f. Confiar en la propia memoria y no anotar las cosas.
g. Admitir trabajos a medias o chapuzas. El eterno hay se va del mediocre
que nunca sale del montn.
C. Medios para educar esta virtud:
a. Fijarse metas y fechas para conseguirlas, evaluando los resultados.
b. Avisar cuando una dificultad frena un trabajo. No para disculparse, sino para encontrar
la solucin.
c. Puntualidad. Tambin cuando el clima es adverso.
d. Prever dificultades o necesidades. El que va al volante, lleva la vista adelante para
prever y tener suficiente espacio de maniobra.
e. Analizar el propio programa de trabajo y acomodarlo segn las nuevas
necesidades
f. Tener orden en las propias cosas.
g. Entregar todos los trabajos a tiempo y bien realizados.
h. Distinguir lo bueno de lo mejor, para superarse y no frenarse en excesivos detalles.
i. Comprometerse a lo que se puede, no a los milagros.
La formacin humana en la catequesis
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Todas las mams gritaban. El prroco haba salido a una emergencia. Pedan el
cambio de la catequista de perseverancia. Haba enseado a las nias que el sexto
mandamiento era No cometer actos sexuales deshonestos. Como el prroco no
llegaba, decidieron dejar la protesta para otro da. Y, al quedarse solas, la catequista
de primera comunin, gruesa y con unos bigotes que no poda disimular, le dijo a su
afligida compaera:
Yo no tengo nunca estos problemas. Cuando explico el sexto mandamiento, digo
que es No fornicar.
Pero la joven catequista le respondi: Comprendo que no hayas tenido problemas,
porque ni las nias ni sus mams entienden esas palabras. Pero yo no quiero que
mis pequeas alumnas terminen la catequesis sin formar su castidad cristiana. Sera
exponerlas por ignorancia al engao de algn jovencito abusivo. Y el Espritu Santo
no va a venir a darles explicaciones de formacin sexual. Esa tarea difcil nos
corresponde a nosotras, cuando no la dan las mams.
Hay una ley fundamental en la doctrina catlica: la gracia no cambia la vida natural,
sino que la mejora. Es decir, la gracia acta en la medida que los seres humanos le
permitimos su accin. Por eso, el catequista no da la fe a los alumnos que educa.
Ms an, no puede hacer actos de fe en lugar del alumno. Qu hace, pues, un
catequista? Un catequista es un canal por el que Dios da las gracias de fe y de
crecimiento espiritual a sus alumnos. Dios podra dar esos dones sobrenaturales de
otro modo. Pero ha querido transmitirlos ordinariamente por medios humanos. La
salvacin que viene de Dios, llega al hombre por medio del hombre.
Conclusin simple: el catequista es un intermediario entre Dios y sus alumnos. El
Espritu Santo transmite sus riquezas sobrenaturales por medio de l. El catequista
no puede dar la gracia. Qu puede hacer, pues? Puede poner todas sus cualidades
y sus recursos humanos para colaborar con el Espritu. Por eso, el catequista ser
mejor o peor canal de los dones de Dios segn sea mejor o peor su formacin
humana.
La formacin humana es el resultado del cultivo de todos los talentos del ser
humano. Abarca muchos aspectos: desde el cuidado de la salud hasta la
honestidad. Ms adelante, analizaremos todas sus facetas.
1. La frontera entre lo humano y lo cristiano.
Me sent desconcertado ayer por la tarde. Dos familiares discutan. Uno trataba de
demostrar que el hombre es el ser supremo del universo y que Dios es un invento.
Su atesmo inculto le llevaba a concluir que la fe empobrece y limita la felicidad del
ser humano. El otro era un cristiano convencido, lleno de fe. Trat de mostrar que
ser cristiano es lo ms hermoso del mundo... Pero no pudo explicar por qu.
Todos sus razonamientos terminaban en la vida eterna o en la grandeza de Dios. Y
el familiar ateo responda abriendo las manos: De acuerdo. Pero qu hacemos
mientras llegue la vida eterna y podamos admirar la grandeza de Dios?~ Tengo el
convencimiento de que Dios nos enriquece. Pero tampoco yo me pude explicar
cmo.
Si pensamos cmo es el horizonte de la vida de un Cristiano y el de un no cristiano,
observaremos que no es muy diferente. Ambos deben recorrer los senderos de la
salud y de la enfermedad, la vida familiar y el pago de la quincena, las jornadas de
fiesta o los accidentes trgicos. Y tantas otras cosas iguales.
Pero lo que cambia en ellos es el norte que les gua. La brjula de un cristiano se
orienta por Jesucristo. La del no cristiano por otra estrella, elegida entre tantas como
puede inventar la mente humana. Pero el verdadero problema de fondo entre la
diferencia de un cristiano y las dems personas es ste: Es ms rico el modelo de
vida que ofrece Cristo que los otros? Dicho de otro modo: seguir a Jesucristo nos
hace evidentemente ms religiosos. Pero nos hace tambin ms humanos o no?
Nos hace ms exitosos?
Para responder a estas preguntas debemos dar dos pasos:
Explicar cules son las caractersticas de un ser humano completo.
Ver si Jesucristo cumpli con todas estas caractersticas.
Iniciaremos por el segundo punto: nuestra fe nos ensea que Jesucristo es el
primognito de todas las creaturas, el primero en todo (Col.1,1 5.18). Jesucristo,
pues, tiene todas las riquezas y talentos del ser humano. Por eso, creemos que ser
cristiano, ser seguidor de Jesucristo, nos lleva a ser completamente humanos. Y,
quizs, ms completamente humanos. Por qu? Porque un cristiano debe probar
todo y quedarse con lo bueno <1 Ts.5,2 1). Y sabemos que un ateo carece de las
cosas sobrenaturales. Tambin las otras religiones presentan un modelo para vivir.
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Podramos estudiarlas todas y ver sus valores y riquezas para compararlas con el
cristianismo. No lo vamos a hacer aqu.
El otro punto es estudiar el conjunto de las caractersticas de un ser humano
completo. Pero, antes de recorrer los diversos sectores que tiene la formacin de un
ser humano completo, vamos a fijar una difcil frontera: los lmites que separan el
mundo humano del mundo de Dios, el-mundo natural del mundo sobrenatural. Pero
para qu? Para distinguir lo que corresponde a nuestro trabajo humano y Lo que
corresponde a la accin de Dios.
Hay una ley bsica: A problemas humanos, soluciones humanas; y a problemas
religiosos, soluciones religiosas. Necesitamos fijar los lmites de lo humano para
lograr una buena formacin humana. As daremos soluciones verdaderamente
humanas. Y no caeremos en el error comn de quienes dan soluciones religiosas
para resolver problemas humanos. Es decir, si un catequista tiene problemas de
cultura, no podemos aconsejarle que lo resuelva frecuentando los sacramentos.
La frontera entre lo natural y lo sobrenatural podemos fijarla aclarando estos puntos:
Hay acciones en las que Dios acta directamente. Por ejemplo, en los sacramentos, en la santificacin del alma, en un milagro.
Hay acciones en las que Dios acta indirectamente: en un terremoto, en el
crecimiento de las plantas, en la llegada del invierno, en el movimiento de la sangre
por nuestras venas... Estas acciones se rigen por las leyes que Dios puso en la
naturaleza desde el inicio de la Creacin. Y la mayora de los seres de este mundo
actan segn estas leyes, sin que Dios tenga que intervenir en cada momento y
directamente para que sucedan los hechos.
Las leyes que Dios ha puesto en la creacin no excluyen su intervencin
extraordinaria. Una accin excepcional de Dios sobre las leyes de la naturaleza es
un milagro.
Dios ha puesto en funcionamiento esta gran mquina que es el universo. Y no
interviene ordinariamente para cambiar su marcha. Pero atiende constantemente las
necesidades del alma humana. Por eso, aunque el mundo siga una cadena de
sucesos fsicos y naturales, Dios llama constante a la puerta del corazn de los
hombres para pedirles santidad y darles su gracia.
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La frontera, pues, entre lo natural y lo sobrenatural est en la gracia divina. El
hombre puede manejar a los seres de la creacin segn las leyes puestas por Dios,
y que la ciencia humana descubre. Pero no puede manejar los dones sobrenaturales
de Dios. Esta diferencia es muy importante para cuanto digamos sobre la formacin
humana. Porque, si la gracia slo podemos obtenerla de Dios, la formacin humana
del catequista es un trabajo que depende de su esfuerzo.
Dios nova a hacer ms puntual a un catequista, no le va a hacer conocer mejor la
geografa de Israel, no le va a resolver los problemas de programacin en la
catequesis de su parroquia o le va a conceder especiales cualidades de trato amable
con los dems. Dios le dar fuerzas y motivos para resolver estas tareas. Pero, a fin
de cuentas, las soluciones dependen de su esfuerzo y del cultivo de sus cualidades
humanas. No as en la vida del alma: el catequista necesita de la accin directa de
Dios para crecer sobrenaturalmente en la caridad, en la santidad o en la humildad.
La formacin humana, pues, es una labor prioritariamente natural.
2. Un catequista ms humano.
Estaba irritada. Era una catequista muy serena. Ese da levant la voz ms de lo
normal. Con voz firme, aunque sin perder el control, le dijo: T quieres convertirla
catequesis en poltica!. Su esposo bambole la cabeza. No es poltica, Celia. T
siempre has dado la catequesis buscando la salvacin del alma, la santidad de los
nios, el crecimiento espiritual de su fe... No es as? Pues bien, todo eso es muy
vlido. Pero no basta. Jess cuid tanto la salvacin del alma como la del cuerpo.
Va Iglesia siempre ha buscado el bien del hombre en esta vida yen la otra. No es
as?.
Celia, como mujer inteligente, fij su mirada en la ventana de la calle. Y, tras un
silencio, dijo a su esposo: Ahora no hablas como o tras veces, cuando parecas
defender el programa de un partido poltico. Quieres hacerme ver que la catequesis
no forma buenos cristianos si no construye tambin buenos seres humanos. Nunca
lo haba pensado. Y creo que tienes razn.
La evangelizacin se acta en tres reas: la proftica que transmite el mensaje del
Evangelio; la litrgica que celebra los misterios de la fe; y la promocin humana que
compromete la accin del cristiano segn el Evangelio. El catequista es un ministro
privilegiado del rea proftica, pues su misin es educar la fe. Pero lograr una
buena educacin de la fe formando la vivencia de las celebraciones litrgicas y
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cultivando el esfuerzo por la promocin humana de sus catecmenos. Y,
obviamente, su labor educativa no puede reducirse a la palabra: debe dar testimonio
de la vivencia de su fe, de su participacin en la liturgia y de su esfuerzo en
promover los valores humanos.
Pero hay un detalle importante: el catequista debe vivir y educar la promocin
humana integral. Puede caer en el fcil error de reducir la promocin humana a una
sola de sus facetas: la limosna caritativa, la alfabetizacin, el cuidado de la salud, la
participacin poltica, la mejora de las condiciones sociales en su comunidad, la
defensa de los derechos humanos, etc. El catequista debe educar todos los valores
humanos. Y equilibradamente. Porque es una tentacin cercana resolver las
necesidades ms inmediatas de la comunidad... y desatender otras necesidades
ms valiosas, aunque menos llamativas. Por ejemplo, hay catequistas sabios que
buscan soluciones de cooperativas agropecuarias para mejorar la comunidad, en
vez de emplear ese tiempo en denunciar los abusos de quienes tienen poder sobre
la tierra o los planes incumplidos de mejora en el campo. Este punto lo profundizaremos en el captulo III de este libro.
El catequista lograr ms promocin humana si l es ms humano. Y ser ms
humano no slo de labios para fuera o de buenas intenciones. Debe conseguir
valores, motivaciones, actitudes, principios, hbitos, conocimientos, habilidades,
trato social... Porque, cmo va impartir bien sus clases o a resolver los roces que
tenga con otros catequistas de su grupo, si tiene valores ridculos, actitudes de
amargura, principios equivocados o hbitos de debilidad? Por eso, el buen
catequista no debe conformarse con los talentos que tiene en estado primitivo y con
el grado en que los ha desarrollado. El catequista necesita crecer en su formacin
humana para ser mejor educador en la fe. l catequista debe ser ms humano.
Un catequista ms humano no es menos religioso. Ms an, un ser humano
bien formado necesita ser religioso. Porque desarrollar slo las cualidades humanas
y olvidarse de Dios sera tanto como comprar una inmensa biblioteca.., para alguien
que no supiera leer. El catequista educa al ser humano fijndose en Dios. El mejor
hombre que ha caminado por nuestro planeta ha sido Jesucristo. Y l una en s
mismo todas las cualidades humanas y todas las divinas. Porque la encarnacin del
Hijo de Dios enriqueci la naturaleza humana en un grado infinito, fusionando lo
humano con lo divino.
Cuestionario para reflexin personal:
3.
Formacin humana del catequista.
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[Link] son los problemas principales de un catequista y en qu forma puede
ayudar este libro a superarlos?
[Link] papel desempea el catequista frente a sus alumnos y qu formacin
necesita para ser un buen canal de los dones de Dios?
[Link] alguna diferencia entre el horizonte de vida de un cristiano y el de un no
cristiano?
[Link] podemos determinar los lmites que separan el mundo humano del
mundo de Dios, el mundo natural del sobrenatural?
[Link] es la ley bsica qu debemos aplicar? Cmo podemos fijar la frontera
entre lo natural y lo sobrenatural?
[Link] qu es necesario que el catequista sea cada vez ms humano y tambin
ms religioso? Podra descuidar lo uno por lo otro?
Cmo se construye nuestra personalidad:
Me toc por casualidad presenciar una de esas peleas entre marido y mujer, que
result ser un intil intercambio de reproches o, lo que es lo mismo, una intil
investigacin de responsabilidades... A nio ahogado...
Qu pas? La hija jovencita regresaba a la hora que le daba la gana, y manejaba
dinero sin ningn control. Total, que un da desaparece de la casa y... un embarazo
no deseado. Reaccin de los padres, primero sorpresa, luego a discutir y discutir...
Pero, no hablemos de sorpresa. Si se siembra una planta, no se puede cosechar un
automvil; si se siembra un maicito. no se puede cosechar una tonelada de
naranjas. Lgico. Siembre usted vientos.., puede esperar sentado: las tempestades
llegan sin falta.
Est de moda la educacin preventiva: manejo preventivo de automviles para
reducir ndices de accidentes; medicina preventiva; polica preventiva... La mejor
educacin para los hijos tambin es la preventiva... Edquelos bien en su momento.
En vez de discutir con el cnyuge, busquen acuerdos y normas que los dos exijan
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por igual a los hijos desde pequeos. Ver que no tendr que lamentar ningn nio
ahogado.
Un buen campesino conoce la tierra ms favorable para sembrar, conoce los
momentos oportunos para fumigar. Las fechas ms convenientes para la cosecha...
conocer lo elementos quedan el crecimiento de la planta ayuda a obtener mejores
frutos. Un buen catequista debe conocer cmo crece la persona humana por dentro
para lograr una buena formacin. Esta afirmacin sirve para su propio cultivo
personal y para la educacin de sus catecmenos. Cules son, pues, los factores
que determinan la personalidad de un ser humano?:
a.
Factores heredados.
Hay unos elementos que recibimos de nuestros padres: el temperamento, las
pasiones, los defectos o cualidades fsicos y las limitaciones o las capacidades
psquicas. Estos elementos son los ms personales y profundos. Definen mucho
nuestra forma de ser. Podemos mejorarlos o limarlos con la formacin personal.
Pero dan un color especial a nuestra personalidad por toda la vida.
Por ejemplo, una joven chaparrita, un joven con siete hermanos o un beb muy
enfermizo tendrn obviamente una personalidad muy diferente a la de una joven
alta, un hijo nico o un beb sin problemas de-salud. Cul es mejor? Ninguna.
Todas las personas tenemos defectos y cualidades, ventajas y obstculos. Pero es
bueno conocer cules puntos positivos y cules negativos hemos heredado o tienen
nuestros alumnos. As podemos programar mejor nuestro trabajo educativo.
b.
Factores adquiridos del ambiente.
Otros elementos los recibimos a lo largo de la vida, sobretodo durante los cuatro
primeros aos. Adquirimos costumbres, cultura, una forma de ver la vida (que
llamamos cosmovisin), los modales de trato o la formacin de comunicacin con los
dems. Recibimos estos elementos de la familia durante la infancia en un 70%; en
un 20% de la escuela; y en un 10% de las amistades o la sociedad. Hoy, est
aumentando el influjo de la televisin por la cantidad de horas gastadas por los nios
ante el televisor.
Con el paso del tiempo, el influjo de la familia y de la escuela disminuyen. y crece el
de las amistades y del ambiente. Pero la familia es el elemento clave. No se extrae,
pues, un catequista de encontrar ms problemas en nios con ambiente familiar
conflictivo que en nios de familias estables.
15
c.
Experiencias personales.
Hay situaciones muy particulares que forjan el perfil de cada persona. No se
heredan, ni vienen del ambiente: se viven en primera persona. Y son de dos tipos:
las decisiones y los accidentes.
Las decisiones personales dejan una profunda huella: dejar el estudio por iniciar un
trabajo: casarse; elegir un grupo de amistades... Son decisiones que marcan un
rumbo para todo el futuro.
A veces, las situaciones que dejan huella vienen de fuera. Son los accidentes.
Pueden ser totalmente imprevistos: un choque de carros, un asalto: o podemos tener
cada uno parte en la decisin que ocasion la situacin imprevista: un embarazo no
deseado la eleccin del trabajo...Estas experiencias marcan a persona para toda la
vida. No tienen siempre resultados negativos. An las situaciones molestas y
conflictivas, pueden aprovecharse para madurar, para aprender o para rectificar
Los factores heredados, los factores adquiridos del ambiente, y las experiencias
personales se combinan dibujando los rasgos personalsimos de cada una. Por eso,
no hay dos personas iguales. Y esta combinacin de factores nos descubre estas
pistas interesantes para la formacin humana:
El ser humano es complejo. No nos educamos con la sola buena voluntad.
El ser humano depende de sus fuerzas y de sus limitaciones naturales. No
podemos, pues, dejar de lado nuestra forma de ser y aspirara subir.., hasta sueos
irrealizables, porque nuestras fuerzas y limitaciones nos marcan una frontera.
Al mismo tiempo, tenemos la libertad. No somos unos robots programados.
Tenemos lmites, pero nuestras decisiones libres nos permiten salir de esquemas
encerrados y fijos.
Debemos aceptarnos como somos. As podemos mejorarnos. Conviene reconocer
nuestras cualidades sin vanidad y aceptar los defectos ante los dems, aunque nos
duela
Debemos cuidarnos de los influjos nocivos del ambiente. Si vigilamos, evitaremos
muchas dificultades innecesarias. Es muy importante seleccionar las lecturas, os
videos, Las revistas.
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Necesitamos ser coherentes: reconocer las dificultades y los compromisos nacidos
de nuestras decisiones pasadas. Aunque nos duela. debemos pagar la moneda que
nos corresponde.
Cuestionario para reflexin personal:
III. Componentes de la formacin humana.
1.- Hay un patrn general para determinar cmo ese! ser humano? Qu diferencia hay entre la concepcin marxista yla cristiana?
2.- Cmo puede un catequista determinar la imagen correcta del ser humano?
3-- Cules son las facultades esenciales o superiores? Cules las subordinadas?
4.- Qu es la voluntad y cmo se fortalece?
5.- CuleS son los ocho pasos para formar la voluntad? A qu nos ayuda la
formacin de la voluntad? Cul es el problema para lograr una voluntad firme?
6.- Cules son las funciones de la inteligencia? Cul de las tres funciones es
ms til al catequista? Por qu?
7.- Por qu el catequista necesita cuidar su inteligencia? De qu medios hay que
valerse?
8.- Qu es la conciencia y qu papel desempea en la formacin humana?
Cmo se forma una conciencia recta?
Qu son los sentimientos? Debemos guiamos por ellos? Cmo se educan los
sentimientos?
9.- Debemos controlar la imaginacin? Con qu medios?
10.- Qu es el temperamento? Cules son los principales elementos que lo
condicionan? Se puede cambiar el temperamento?
11.- Cmo ayuda la sensibilidad al catequista? Qu son las pasiones y cmo
podemos dividirlas?Cmo se construye la personalidad? Qu pistas interesantes
podemos considerar para la formacin humana?
17
Las facultades superiores.
Segn algunos antroplogos el tamao de la cabeza va en proporcin directa con
el grado de inteligencia de cada persona. Podemos, si fuera verdadera esta curiosa
hiptesis, imaginarnos los problemas que tuvieron las mayores luminarias deja
historia como San Agustn, Leonardo da Vinci, Newton o Einstein para comprar un
sombrero de la justa medida.
Gracias al progreso de la psicologa moderna, sabemos que la inteligencia
constituye la suma de varios factores y que, en rigor, todo mundo es inteligente en
su propio campo aunque no todo mundo explote la capacidad compleja de la propia
inteligencia... Por qu? Frecuentemente por indolencia y pereza.
Convnzase usted firmemente de que tiene dentro de s un gran genio en potencia.
Piense seriamente que hay en usted pasta de grandeza. No es halago sin
fundamento. Su inteligencia es como una planta que, bien regada, puede crecer
todo lo alto que usted quiera. No hace falta que tome la cinta mtrica para medirla
circunferencia de su cerebro y calcular su peso. Hgase mejor amigo dejos buenos
libros. Y, sobretodo, siga la mxima china:El hombre se mide por la grandeza de su
mente y de su corazn, no de su bolsa.
No es igual de importante el motor que la carrocera o la radio de un carro. Todo
tiene su valor. En medio de la tormenta o al sufrir un choque, la carrocera puede
resultar vital. Pero de nada nos sirve una carrocera sin motora sin ruedas. Decimos,
entonces, que el motor es esencial o prioritario. Y que la carrocera es accidental o
secundaria. Lo mismo sucede en la formacin del ser humano. Tenemos muchas
facultades: memoria, voluntad, imaginacin, sentimiento, etc. Pero no todas son
esenciales. Hay facultades humarlas Secundarias. Tiene importancia esta
diferencia? Mucha. Lo veremos en el captulo IV de este libro. Por ahora,
subrayemos la importancia de educar todas las facultades, tanto Las esenciales
como las secundarias. Pero debemos cuidar especialmente las primeras. De hacer
lo contrario, sera como gastar nuestro dinero para cuidar la carrocera de un carro...
que tiene descompuesto el motor.
.
Hay tres facultades esenciales o superiores:
La voluntad.
La inteligencia.
La conciencia.
18
Hay varias facultades subordinadas:
Sentimientos.
Memoria.
Temperamento.
Apertura de atencin.
Sensibilidad.
Pasiones.
Imaginacin.
Puede parecer un poco terico, pero es una bomba de tiempo no resolverlo:
necesitamos definir lo que es una facultad. Por qu? Porque muchas personas
confunden las facultades humanas con las actitudes, os principios, las virtudes. las
habilidades... Qu sucede entonces? Se dedican a formar las actitudes, los
principios.., y avanzan con muy pocos resultados. Porque el alma humana se
compone de facultades, como un motor se compone de piezas. Si las piezas estn
mal fabricadas ose deterioran, no funciona el motor. Y si las piezas sonde alta
calidad, tendremos motor para mucho tiempo y con buen funcionamiento.
Analizaremos inmediatamente las tres facultades esenciales del ser humano
Explicaremos una por una. Y por qu son las ms importantes.
a) La voluntad o el centro de mando.
"No crea que un jovencito de apenas catorce aos diera un concierto de violn en la
opera de la Scala de Miln. Y, adems, que lo hiciera dejando boquiabiertos a los
exigentes crticos de la prensa artstica italiana. Luego pens que el jovencito era sin
duda un bicho medio raro, que estaba todo el da moviendo su instrumento en un
Angulo del saln y que. claro est, as cualquiera. Adems, seguro que era un
adolescente que, cuando le sacasen del tema de la msica, seria descubrir su
pobreza mental y de personalidad
Todo lo contrario. Fui saludarle despus del concierto y me impresion su franca
sonrisa, su apretn de manos y su felicidad porque habla superado los exmenes de
fin decurso... El boquiabierto fui yo, cuando me invit al partido de bsquet balI que
deba jugar el sbado y a contemplar su coleccin de aviones para aeromodelismo
que habla guardado de sus competiciones internacionales...
Ante tan raro ejemplar de la hermosa etapa juvenil de nuestra vida humana, me hice
un propsito: visitar a sus paps y escribir la frmula que produca estos
maravillosos resultados. Cuando su padre paseaba junto a m por el jardn de la
19
casa, la respuesta fue muy simple: "La disciplinan me dijo el buen hombre de pelo
grisceo "La disciplina a la horade levantarse; la disciplina a la hora de hacerlas
tareas; la disciplina para hacer los ensayos; la disciplina para acabar un modelo
nuevo de avin. aunque ya se acabaron las ganas determinarlo. La educacin de
nuestro hijo ha sido la disciplina llena de amor y de paciencia".
La voluntad es la capacidad para tomar decisiones. La voluntad es el centro de
mando de la persona. Es donde se determinan los planes a realizar; donde se
rechaza lo desagradable: y donde se admiten sufrimientos o esperas pacientes. No
decidimos con La inteligencia ni con los sentimientos. La inteligencia da ideas y
aclara las ventajas o inconvenientes de tomar una decisin. Los sentimientos nos
inclinan hacia un lado u otro. Pero, al final, es la voluntad quien decide en base a
todas estas sugerencias que ha recibido, porque es la pieza clave del edificio de la
personalidad. Se podra decir que se es mas hombre o se es hombre de verdad, por
el dominio de la facultad superior de la voluntad, sobre los instintos.
Hay catequistas que hoy deciden una cosa y maana otra. Su voluntad es una
veleta que cambia segn el viento. Hay catequistas indecisos que no tienen fuerza
para dar el paso... aunque vean claramente el camino ante su mirada. Hay
catequistas muy animosos y entregados. pero que no resisten el desgaste del tiempo
y tiran la toalla pasados unos meses. La voluntad es, pues, importante porque de
ella depende el trabajo y la entrega prctica del catequista. Un catequista con
voluntad fuerte es el brazo firme que mantiene el timn en medio de la tormenta.
La voluntad se fortalece con el tiempo. No se educa con grandes actos heroicos. Se
cultiva con el esfuerzo de cada da, de cada hora. Es la gota de agua que taladra la
roca ms dura con Su golpeteo constante. Por eso, el primer medio para formar La
voluntad es el trabajo constante. Cules aplicaciones puede sacar el catequista
para formar su voluntad o la de sus catecmenos? Sugerimos las siguientes:
Realizar todos los deberes diarios: preparar bien la clase, llegar puntualmente,
revisar todas las tareas en su momento, dedicar el tiempo necesario a la oracin,
etc. Este trabajo diario logra mantener firme la voluntad ante los imprevistos de a
vida.
Sabor sacrificarse: saber calar ante las molestias que da el demasiado calor o el
demasiado fro; sonrer cuando alguien nos altera el trabajo ocupando nuestro saln
de clases o tomando nuestros materiales didcticos; responder con buenas palabras
cuando se nos critica; aguantar una silla incmoda,.. Estos sacrificios permiten
avanzar al ser humano ante cualquier barrera.
20
Dominar los impulsos y callar una crtica que se nos escapa de la boca; evitar la
mirada que puede herir a alguien; silenciar las propias hazaas; guardarnos los
propios problemas para no mendigar compasin y apapacho de los dems: cuidarse
de las preferencias por algunos alumnos... EL autodominio permite al catequista
evitar resbalones quiz fatales.
Obedecer con serenidad: contener los arrebatos de rebelin cuando cambian el
programa, cuando nos proponen algo difcil cuando nos ordenan con aspereza... La
obediencia ayuda a superar los momentos difciles y resolver los problemas cuando
pasa la tormenta.
Decir siempre la verdad: y, si la situacin es conflictiva callar al menos. Porque la
mentira aumenta los miedos y la inseguridad. Porque la mentira se descubre tarde o
temprano. Quien habla siempre con la verdad tiene ms aplomo y fuerza.
Cumplir la palabra dada: Si dudarnos de cumplirla, es mejor advertir que vamos
a pensarlo. Porque cumplir ensea a superar todas las, pruebas.
Trabajar: Ofrecerse a ayudar, a pesar de la dificultad; medir el tiempo y
programarse, para cumplir todos los compromisos; colaborar en tareas molestas,
para superar los bloqueos de nuestra sensibilidad... El trabajo hace slidas y
luchadoras a las personas.
Aprovechar el tiempo: Abandonar conversaciones inacabables; moderar el
tiempo que dedicamos a ver televisin; superar la curiosidad de mirar todo o que nos
atrae o de meter la nariz en todos los accidentes... Porque el aprovechamiento del
tiempo hace al catequista capaz de llevar cualquier carga o responsabilidad,
Pero hay ms. La voluntad tiene mucho influjo en a vida moral del cristiano. Por
qu pecamos o por qu hacemos buenas obras? Porque nuestra voluntad rechaza o
se une a la gracia de Dios. Es decir, nuestras obras morales dependen
principalmente de la voluntad para ser malas o buenas. No dependen
prioritariamente de nuestra inteligencia, de la memoria, de un sentimiento o de a
imaginacin. Es la voluntad fuerte la que nos facilita ser fieles a la gracia de Dios. Y
es la voluntad dbil la que rechaza a ayuda de Dios. Formar la voluntad, pues, es
ayudarnos a ser mejores cristianos,
El gran problema para tener una voluntad firme son las circunstancias contrarias a
nuestro deber. Es decir, hay presiones del ambiente. de otras personas. de nuestras
pasiones, de los sentimiento, que nos inclinan a seguir estos estmulos en contra de
nuestro deber. La voluntad debera seguir siempre su debo,. Pero, a veces, la
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tentacin vence. Y la voluntad cede ante lo que es menos importante. Por eso.
Necesitamos fortalecer la voluntad para que supere cualquier estado de nimo o
cualquier situacin contraria a nuestra vocacin de evangelizadores. Necesitamos
una voluntad firme.
b)
La inteligencia a las informaciones necesarias
El cincuenta por ciento de los jovencitos que inician la secundaria en nuestro pas, la
abandona antes de terminarla. EI cuarenta por ciento de los jvenes que inician la
carrera universitaria, tampoco la concluye. Y no faltan quienes dejan sus estudios,
no slo por necesidades econmicas o familiares. sino porque creen que lo suyo es
trabajar.
Es muy normal que el trabajo aporte algunos atractivos aparentes: proporciona unos
centavos inmediatos, quita la responsabilidad de presentar unos exmenes que
arriesgan una repeticin de ao muy desagradable... Pero, y despus? La
diferencia entre quien estudia y quien trabaja es a diferencia que hay entre un albail
y un arquitecto. Los dos pueden construir bien una casa. Pero el arquitecto conoce
las leyes que regulan La construccin y puede crear nuevos modelos y superar
inesperados imprevistos en la construccin. Mientras, el albail slo puede repetir la
casa que ha aprendido a levantar con sus manos. Dicho de otro modo, el albail es
slo un ejecutor y el arquitecto es un sabio y un creador.
Es por esto que las personas que estudian tienen la posibilidad de mejorar. tanto en
lo econmico, en la posicin social y en la propia autosatisfaccin de realizar una
personalidad ms de acuerdo con sus talentos y sus aspiraciones. El estudio es una
clave que hace al hombre ms hombre.
Solemos dividir a las personas en muy inteligentes y poco inteligentes. Es vlido.
Pero conviene observar cmo la inteligencia tiene varias funciones tiles para el ser
humano. Las necesitamos todas. Pero cada uno tiene normalmente ms facilidad
para algunas funciones que para otras. Por eso, hay personas con buena
inteligencia que pueden darla impresin contraria. Por qu? Por no aprovechar su
buenas capacidades y estancarse por la limitacin de aIguna funcin. Vemoslo en
concreto.
Las funciones de la inteligencia son:
Analizar: Es la capacidad de descomponer o de ver un todo por partes. Por el
anlisis, la inteligencia observa, por ejemplo, un rbol y lo Subdivide en races,
tronco, ramas, hojas, etc.
22
Relacionar: Es la accin mental para ver cul parecido, cul diferencia cul lazo
o cul dependencia tiene una cosa respecto a otra. La inteligencia relaciona un rbol
con el alimento, recordando sus frutos; o relaciona el rbol con la lluvia, teniendo en
cuenta cmo necesita agua para vivir...
Sintetizar: Es la capacidad de resumir varios elementos en otro ms simple. Por
la sntesis, la inteligencia puede ver el fondo de los problemas, concentrar su
atencin en el punto principal, etc. Por ejemplo, la mente necesita buscar una
medicina para calmar el dolor y, fijndose en todos los sntomas de la enfermedad,
descubre cul es el mal que debe atacar.
Las personas, pues, ejercitamos todas estas funciones. Pero algunos tenemos mas
facilidad para analizar, otros para relacionar y otros para sintetizar. Cul es la ms
til para un catequista? Todas. Porque el anlisis le ayuda a explicar mejor los
misterios de la fe; la relacin le permite mostrar las consecuencias del mensaje
evanglico; y la sntesis le facilita resumir en frmulas claras la fe catlica o
responder con precisin a las preguntas de sus alumnos.
La inteligencia funciona con datos, con informaciones. No podemos analizar las
partes del Credo si lo desconocemos. No podemos relacionar la parbola del tesoro
escondido con nuestra vida si no hemos ledo el Evangelio. Y no podemos buscar la
solucin a un problema de justicia si ignorarnos cul es la definicin de esta virtud.
Por eso, la inteligencia se cultiva con el estudio, con la lectura, con la claridad de
ideas. Porque las ideas son como el material utilizado por la inteligencia para
construir todo su pensamiento. Ms ideas y ms claras permiten una catequesis ms
interesante y eficaz.
Ms an. La inteligencia debe funcionar bien. Es necesario analizar, relacionar y
sintetizar bien. De lo contrario, llegaremos a soluciones equivocadas, como un
protestante que negaba la virginidad de Mara recordando a frase de "los hermanos
de Jess", sin aceptar la relacin que haba en aquella poca entre la palabra
hermano y los dems parientes. O no seremos capaces de sacar las conclusiones
necesarias, como quien no poda hacer una frase con las palabras nio-bautizoagua o no era capaz de contestar, cuando le pregunt un alumno si estaba permitido
comer carne de pollo un Viernes Santo, aunque conoca la norma de no comer carne
en ese da tan especial. Una inteligencia bien ordenada ayuda a una catequesis ms
clara y ms fcil de asimilar para los alumnos.
El catequista necesita cuidar su inteligencia para cumplir su misin ms que Otros
evangelizadores. Su labores transmitir el mensaje catlico. Y puede transmi tirio bien
23
o con errores. Slo con una buena comprensin de la doctrina catlica, con la ayuda
de una mente clara y precisa podr presentar la enseanza de la Iglesia con
garantas de seguridad y fidelidad. Recordemos: la catequesis es educar la fe. Y la
fe tiene dos componentes: entender el mensaje evanglico y aceptarlo con la
voluntad. El primer paso, pues, en el trabajo catequstico, es explicar bien y
claramente la doctrina de la fe. Y el catequista lo conseguir si forma bien su
inteligencia.
Los medios para tener una inteligencia mejor son:
Recibir cursos:.Todo catequista debe recibir un curso bsico. El contenido de este
curso debe comprender los temas fundamentales de la doctrina cristiana y de la
metodologa en la catequesis:
- Los puntos bsicos del Credo.
- Las bases de la moral.
- El ncleo de los sacramentos.
- La oracin cristiana.
- Los principios bsicos de catequesis.
Los consejos prcticos para la catequesis.
- Conocimiento de la edad de los alumnos a quienes educa.
Estudio personal: Todo catequista debe estudiar una o dos horas semanales al
menos. Sobre todo, el Catecismo de la Iglesia Catlica, que le ofrece un resumen
completo y firme de la doctrina evanglica.
Lectura: Un buen catequista debe leer alguna publicacin sobre la vida cristiana. Lo
ms conveniente es una buena revista de catequesis, de misiones, etc. Tambin
debe leer algn libro sobre las materias bsicas enumeradas antes o sobre otros
temas como Jesucristo, la Iglesia y su historia, Mara, etc.
Autoexigirse la bsqueda constante de la verdad. Pedir ayuda a Dios, incluso, para
no cerrarse en el propio modo de ver las cosas, sino aceptar la verdad de Dios
[Link] de las dudas o dificultades personales.
e)
La conciencia o una buena alarma
Mi ahijado me pregunt si haba algn impedimento para que se fumara un cigarro
cuando terminamos de comer. Con paternal acogida, le di una palmada en el
hombro y acept de buen grado su confianza y sinceridad. Con gil bocanada de
humo azul lo encendi y yo no le puse ms atencin. Slo cuando se despidi, con
24
su amplia sonrisa de trece aos, me qued pensando si haba hecho bien en
aceptar su cigarrito.
Me llam la atencin que una situacin tan sencilla me creara una cruda moral tan
intensa. Trat de olvidarlo. Pero mis preocupaciones aumentaron cuando mi
compadre me pregunt si yo haba dicho a su hijo que fumar no tena ninguna mala
consecuencia para un jovencito. Habra sido fcil escudarme en que yo no haba
dicho cosa semejante. Pero mi reflexin vol ms all de la autodefensa y me qued
pensativo.
Mi compadre qued algo desconcertado al no recibir ninguna respuesta. Me mir,
entre preocupado e intrigado, y volvi a repetirme la cuestin. Sacud la cabeza, al
mismo tiempo que le sonrei y le dije: Si No con esas mismas palabras, pero
favorec abiertamente que tu hijo se echara el cigarro a la boca. Pero, antes que me
digas nada, quiero interpretar tu pensamiento: No deb hacerlo. La educacin de tu
hijo es cosa tuya y se debe respetar. Ya me lo haba dicho mi buena alarma. Y,
como la cara de mi compadre adquira gestos cada vez ms desconcertados,
conclu amistosamente: No te preocupes. Este error me ha despertado la
conciencia.
Cuando un virus entra en la sangre, el cuerpo humano reacciona produciendo
sustancias para defenderse. Qu pasa con los enfermos de SIDA? Se mueren
porque su cuerpo no produce defensas contra los virus. Del mismo modo, si nuestro
espritu no reaccionara contra sus enemigos, nos llegara la enfermedad o la muerte
espiritual, sea en el plano psquico en forma de algn desequilibrio o de locura total,
o sea en la forma espiritual por la prdida de Dios durante un tiempo o por la
eternidad. La conciencia es la guardiana de nuestra integridad, de nuestro equilibrio
interior y de nuestra salvacin espiritual.
La conciencia es una facultad humana. No es una actitud religiosa. La tenemos
todos los seres humanos. Algunos la descuidan y se les atrofia. Otros la mal forman
y tienen conciencias enfermas, muy exageradas o muy estrechas. Otros la cultivan
bien y les ayuda a ser personas humanas maduras e ntegras. Todos la tenemos.
Pero sola no mejora. Necesitamos educarla.
No vamos a explicar aqu todo lo referente a la formacin de la conciencia, pues se
ampla en el curso de tica (tica Catlica, Escuela de la Fe, 1995). Pero conviene,
ahora, ir ms all del plano moral y percibir su papel en la formacin humana. El
paso del tiempo muestra que el xito o el fracaso de cada historia tiene su raz en la
rectitud o doblez de la conciencia. Porque la vida de un ser humano se mide, a fin de
cuentas, por su integridad o por su hipocresa.
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La conciencia distingue el bien que debemos hacer del mal que debemos evitar.
Tiene esa doble funcin: nos avisa si algo es bueno o malo. Pero, al mismo tiempo,
nos exige hacer lo correcto y dejar de lado lo incorrecto. Como buena alarma nos
avisa qu es perjudicial y qu es beneficioso para nuestra vida. Hay personas con
dificultad para comprender porqu la conciencia nos presenta como negativo
emborracharnos o decir una mentira para librarnos de un problema. No entienden
cmo la conciencia puede calificar de malo algo intensamente atractivo. Estas
personas tienen SIDA espiritual: su conciencia ya no detecta el mal. Es posible
curar a estos enfermos?
Es posible, pero con mucha dificultad. Porque necesitan valorar que una diversin
malsana o un egosmo pasional aportan una satisfaccin... parcial. Es decir, un mal
provocado por un capricho produce un gusto a una parte de la persona (el paladar,
olvidarse de un problema, librarse de un mal momento). Pero perjudica al ser
humano en su conjunto. Porque todo mal moral rebaja al ser humano al nivel del
animal o del vegetal. Qu diramos al ver a una persona en un templo, caminando
a cuatro patas, con un hueso en la boca y diciendo Guau, guau? Diramos que
est loca. Por qu? Porque una persona debe comportarse como persona, no
como perro. Aceptar el mal en la propia vida por darse un gusto indebido o por evitar
un mal rato rebaja a la persona al nivel del estmulo, del instinto. La lleva a un
mundo inferior, infrahumano. La conciencia, pues, cuando nos pide ser coherentes
con nuestra condicin de personas humanas, nos ayuda a ser ms humanos, a no
bajar al escaln inferior de la vida animal o vegetal.
Hay quienes justifican estas escapadas al mundo inferior como desahogos, como
debilidades inevitables. Aceptemos que los humanos caemos en desahogos y
debilidades. Pero no aceptemos el mal como un bien. Cada cosa merece su nombre
correcto. Y la conciencia est para avisarnos de cuanto nos rebaja o de cuanto
deteriora nuestra madurez humana. Conviene tener una conciencia recta y clara.
Que nos diga siempre lo correcto y lo incorrecto. Porque, si la alarma no acta, los
virus nos invadirn. Y moriremos rpida y dolorosamente.
Medios para formar la recta conciencia:
Tener claros los principios y las normas que debemos cumplir. Se logra con cursos y
con estudio.
Fortalecer la voluntad para poder cumplir nuestro deber.
Cumplir nuestras responsabilidades al detalle, no slo por encima.
Tener y buscar un ideal valioso. El ideal ms valioso y grande es Jesucristo, tanto
en lo espiritual como en lo humano.
Amar el bien por encima del mal. Es decir, no envidiar a quienes se rebajan a un
nivel inferior. Aunque nos atraiga.
26
Tener un confesor o director espiritual prudente y derecho.
Los componentes de la formacin humana
Julio, uno de sus amigos coment que no entenda. Y dijo a Carlos que tena una
visin anticuada de la vida. Pero una compaera insista en darle a Carlos la razn.
La novia de Julio escuchaba. Porque, por un lado, no quera quedar mal ante su
novio; y, por otro, no tena ideas muy claras sobre el tema. Luisa la novia de Carlos
se expres con claridad: "Yo estoy de acuerdo en que es atroz una violacin. Pero
hablamos de un caso diferente. Si dos jvenes se quieren qu tiene de malo
expresar su cario con una relacin sexual? No es acaso el sexo algo natural y
hermoso?".
Carlos tena la mirada perdida sobre el piso y la cara entre las manos. Levant el
rostro y les dijo: "Okey. Pero si la sexualidad es natural, debemos preguntar a la
naturaleza cmo usarla correctamente. No es as?".
La discusin sigui. Unos se inclinaban a aceptar los impulsos sexuales fsicos y
psquicos como naturales. Y, por lo tanto, los impulsos deben seguirse sin
detenerlos. Otros defendan que esos impulsos son como las corrientes de agua: si
las dejas correr a su antojo, te destruyen; y, si las controlas, te enriquecen. Pero no
haba acuerdo. Finalmente, Carlos sentenci: "ustedes vanlo corno quieran. Pero
yo les aseguro que es una cuestin de control Yo prefiero controlar la sexualidad y
no que la sexualidad me controle a m".
Visin anticuada de la vida, ideas muy claras sobre el tema, impulsos sexuales
fsicos y psquicos naturales, cuestin de control... Cada uno de estos elementos
condicionan la formacin del ser humano en modos diferentes. Por qu? Porque
quien considere el control sobre la sexualidad como natural y correcto luchar por
una vida contraria al libertinaje sexual. Y quienes consideren este autocontrol como
artificial y negativo sern ms fciles a una relacin sexual despreocupada.
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No estamos planteando el ngulo moral de La vida, sino el ngulo de la formacin
humana. Cada uno afronta la vida humana segn la importancia que da a unos y
otros elementos. Por ejemplo, una familia muy interesada en a disciplina educe a sus
hijos con exigencia y esfuerzo. Otra que da prioridad a las inclinaciones personales
sobre la disciplina, no exigir lo mismo. La pregunta fundamental podemos
formularla as: Por qu unas personas consideran unas cosas como buenas y otras
no? Es decir, porqu algunas personas consideran bueno el control sobre los
propios estmulos sexuales, la disciplina, el esfuerzo.., y otras no? La respuesta es
simple: por la diferente visin que tienen del ser humano.
Hay diferentes formas de considerar cmo es el ser humano. Y, de esos enfoques
diferentes, surgen formas muy diversas de cmo cultivar la formacin humana. El
marxismo consideraba al individuo inferior a la sociedad y, desde ese ngulo,
conclua que deba eliminarse un ser humano si as lo requeran los planes de la
sociedad. Por el contrario, el Evangelio considera la vida humana superior a los
planes que tenga un grupo de personas. Nunca, por lo tanto, se le puede suprimir
tambin, por eso, la formacin marxista impeda elegir libremente a cada artista su
estilo artstico. La Iglesia, ms abierta, nunca ha impedido ningn estilo de arte.
O por ejemplo, algunas personas buscan recibir energa de a tierra o de los astros.
Como los primitivos, esperan resolver sus problemas y angustias recibiendo baos
de luna, ponindose un cristal en la cabeza o caminando sobre hojas de castao.
Por qu lo hacen? Porque tienen una visin de la vida fundamentada sobre las
fuerzas naturales del cosmos. El cristiano, por eL contrario, ve los fundamentos de la
vida en el esfuerzo personal y en la ayuda de Dios.
Es posible que muchos catequistas no se den cuenta de que tienen una forma
particular de ver al ser humano. Piensan que todos tenemos ideas semejantes. Pero
no es as. Hay diversas formas de verlo. Y, segn la idea de cada hombre, resultan
determinados medios y mtodos para la formacin de los catecmenos. Por eso,
aunque no sed cuenta, cada catequista ve la imagen del ser humano desde un
ngulo personal. Y atencin!. Hay visiones equivocadas, as como hay visiones
vlidas sobre la imagen correcta del ser humano. Pero cul es la imagen correcta?
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1) Visin humana, visin cristiana y visin anticristiana del ser humano.
Antes de la visita de Juan Pablo II a Mxico, los encargados de su seguridad
personal le recomendaron que no se acercara mucho a la gente. "Los mexicanos, le
dijeron, son muy vivos y cariosos. Pero las masas se pueden abalanzar sobre
usted y podran asfixiado". El Papa, con su caracterstica serenidad, respondi: "No
puedo defraudar a la gente Si muero de amor, ser una buena muerte".
Muchos defienden la importancia de la necesidad de amarse a uno mismo. Se ha
discutido la prioridad de la autoestima sobre el amor a los dems. Algunos han
asegurado que debemos amarnos primero a nosotros mismos. Despus, estaremos
en condiciones de amar a os otros. Fue una tendencia de la psicologa experimental
de los aos 80. Pero surgieron los cuestionamientos. Porque las personas que
seguan esta teora encontraron al cnyuge incmodo ya los hijos molestos. Y surgi
la duda: Haba que dar prioridad al amor a uno mismo o a ellos? Haba que
abrirse el alma para amar o cerrarla para defender la autoestima de uno mismo?
Dos aos despus de la primera visita de Juan Pablo a Mxico, tres balas heran su
cuerpo. Haban salido de la gente que le rodeaba en la Plaza de San Pedro. En su
mente, sonaban las voces de los nios mexicanos: "Tu eres mi amigo del alma....".
Despus le recomendaron que se protegiera con un chaleco antibalas. Pero el se
neg a usarlo. Porque recordaba el canto de /os nios mexicanos: "Tu eres una casa
de puertas abiertas....
Hay tres formas de ver al ser humano: una visin humana constructiva, una visin
humana destructiva y una visin cristiana. Es decir, podemos ver al ser humano con
ojos simplemente humanos y con ojos cristianos. Creemos que la visin cristiana del
hombres es buena, pues nos la ha revelado Dios. Pero hay visiones humanas que
despojan al ser humano de muchos valores y lo destruyen. Y hay tambin visiones
humanas que la enriquecen y mejoran. Y, como cristianos, consideramos buenos los
ejemplos y consejos que nos da Jesucristo sobre el hombre. Por eso, los cristianos
aceptamos como bueno el sacrificio fsico. Tambin Consideramos negativos los
consejos de quienes rechazan el valor de la disciplina. Y consideramos valiosos los
consejos de quienes valoran la libertad.
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Vamos a presentar una visin del ser humano cristiana y tambin humana. No
podemos mirar esta vida solo desde un ngulo sobrenatural. Queremos tomar, pues,
todo lo bueno que las ciencias humanas y la experiencia de los siglos han aportado
para la correcta visin del ser humano. Es lo que se llama el humanismo cristiano.
Este estudio utilizar, pues, principios humanos y principios cristianos para La
formacin humana del catequista.
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