UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN
AGUSTIN
FACULTAD DE PSICOLOGIA, CIENCIAS DE
LA COMUNICACIN Y RELACIONES
INDUSTRIALES
ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGIA
SOCIOLOGIA
JOSE CARLOS MARIATEGUI
ALARCON VILLANUEVA, JEFFERSON
BORJA YALTA, MARIA
CHIPANA MAMANI, ANDERSON
ESPINOZA AVENDAO, DENNIS
FLORES VELA, SOL
MEDINA AMES, ANA CECILIA
AREQUIPA- PERU
2014
1) BIOGRAFIA
Ensayista peruano, uno de los pensadores ms influyentes en el mbito de la
reflexin sobre la cultura y sociedad de su pas. Destacado activista poltico, fue
adems el fundador del Partido Socialista Marxista Peruano.
Naci en Moquegua el 14 de junio de 1894. Sus padres fueron Mara Amalia La Chira
Ballejos y el vasco Francisco Javier Maritegui Requejo. Tuvo varios hermanos de los
cuales sobrevivieron slo dos: Guillermina y Julio Csar. Abandonados por el padre
se ven obligados a buscar mejor fortuna en Lima. En 1899, sin embargo, la familia
se traslada a Huacho.
En 1902, tras un accidente en la escuela, es internado en la Maisn de Sant, de la
Capital. Esto marcar el principio de su enfermedad en la pierna izquierda. Apenas
pudo cursar estudios primarios. En 1909, a los 14 aos, ingres a trabajar al
diario La Prensa, primero como alcanzarrejones, y luego como ayudante de
linotipista. A pesar de no haber culminado sus estudios escolares, Maritegui lleg a
formarse en periodismo y a partir de 1914 trabaj como redactor en el peridico La
Prensa y colabor con la revista Mundo Limeo entre otras. Pero es en Colonida y El
Tiempo en 1916 donde afirmara su personalidad en esta primera etapa de su
itinerario vital. Cultiv varios gneros literarios. En 1918 colabora con el
diario Nuestra pocadonde critica la estructura social vigente. En 1919 cre el
diario La Razn desde donde apoy la reforma universitaria y las luchas obreras.
Critica al presidente Augusto B. Legua y se vuelve la voz de los obreros al fundar la
Federacin Obrera Regional Peruana.
Viaj por Europa gracias a una beca que le fue entregada por el gobierno de Legua
como una forma encubierta de deportacin. Viaja por Francia, Alemania, Austria e
Italia. En Italia se casa con Anna Chiappe. Estuvo presente durante la ocupacin de
las fbricas en Turn, as como en el Congresos del Partido Socialista Italiano, en
enero de 1921, donde se produce la escisin histrica y se conforma el Partido
Comunista Italiano. Durante su estada en Italia asume el marxismo como mtodo
de estudio. Cuando sale de Italia, Musolini estaba a punto de tomar el poder. En sus
escritos de este periodo, constata que el fascismo es una respuesta de la burguesa
a una crisis social profunda, que se apela a las masas y se apoya en un culto a la
violencia. Segn su anlisis, la victoria del fascismo es el precio que un pas debe
pagar por las contradicciones de la izquierda.
El 17 de marzo de 1923 regresa a Lima,
comienza a escribir artculos acerca de
la situacin social en Europa y a estudiar
la sociedad peruana desde un enfoque
marxista. Tambin retoma el contacto
con Vctor Ral Haya de la Torre, futuro
lder del APRA. En octubre de 1923 Haya
viaja a Mxico en calidad de exiliado,
dejndole a Maritegui la direccin de la
revista Claridad, cuyo quinto nmero fue
dedicado a Lenin. Durante ese periodo
tambin se convirti en profesor de la
Universidad Popular Gonzlez Prada.
En 1924, debido a una antigua lesin,
debi
amputarse
la
pierna.
En
septiembre de 1926 funda la revista
Amauta (Del quechua hamaut'a, que
significa sabio o maestro), donde public
algunos artculos que pasaran luego a
formar parte de su obra cumbre 7
Ensayos de Interpretacin de la Realidad
Peruana, publicada en 1928. Algunos de
sus artculos seran publicados en el
diario El
Per dirigido
por
el
controvertido intelectual cajamarquino
Nazario Chvez Aliaga con quien comparta muchas de sus ideas. La revista estara
destinada a convertirse en expresin de un socialismo incluyente, de la cultura
peruana y de toda Amrica Latina en general. Pluralista por esencia, esta
publicacin acogi a las voces ms diversas, sin importar credo poltico ni origen
social. Prueba de ello lo dan las distintas contribuciones de pensadores e
intelectuales tan sobresalientes en su tiempo como Jos Mara Eguren, Martn Adn,
Luis Alberto Snchez, entre otros distinguidos escritores.
Fue puesto en prisin en 1927 durante el proceso contra los comunistas, pero luego
le dieron arresto domiciliario.
En 1928 rompe con el APRA del lder Vctor Ral Haya de la Torre y funda el Partido
Socialista Peruano. Este partido se consolid en octubre de ese ao y Maritegui se
convertir en su Secretario General (Luego de su muerte el partido cambiar de
nombre y se llamar Partido Comunista del Per). Durante el mismo periodo, funda
la revista proletaria Labor. Ese ao se publican los 7 ensayos...'. La obra es
considerada como el primer texto dedicado al anlisis de la sociedad
latinoamericana. Al ao siguiente, 1929 funda la Confederacin General de
Trabajadores del Per. Finalmente fallece el 16 de abril de 1930, casi en vsperas de
su esperado viaje para radicar en Buenos Aires, debido a complicaciones ligadas a
la amputacin de su pierna.
Su labor poltica en defensa del sindicalismo y el proletariado es muy importante,
as como su innovador pensamiento poltico para la poca. De hecho el gran
Amauta (como tambin se le conoce) es considerado como uno de los primeros
cientficos sociales del continente americano y uno de los ms importantes del siglo
XX.
Muere en su casa por no poder caminar, ya que perdi la dos piernas. Fue enterrado
en el Cementerio Presbtero Matas Maestro de Lima bajo una gran roca, al igual que
su compaero de polmicas Vctor Ral Haya de la Torre.
Apuntes autobiogrficos
"Aunque soy un escritor muy poco autobiogrfico, le dar yo mismo algunos datos
sumarios. Nac el 95. A los 14 aos entr de alcanza-rejones en peridico. Hasta
1919 trabaj en el diarismo, primero en "La Prensa", luego en "El Tiempo",
finalmente en "La Razn". En este ltimo diario patrocinamos la reforma
universitaria. Desde 1918, nauseado de poltica criolla me orient resueltamente
hacia el socialismo, rompiendo con mis primeros tanteos de literato inficionado de
decadentismo y bizantinismo finiseculares, en pleno apogeo. De fines de 1919 a
mediados de 1923 viaj por Europa. Resid ms de dos aos en Italia, donde
despos una mujer y algunas ideas. Anduve por Francia, Alemania, Austria y otros
pases. Mi mujer y mi hijo me impidieron llegar a Rusia. Desde Europa me concert
con algunos peruanos para la accin socialista. Mis artculos de esa poca sealan
estas estaciones de mi orientacin socialista. A mi vuelta al Per, en 1923, en
reportajes, conferencias en la Federacin de Estudiantes, en la Universidad Popular,
artculos, etc., expliqu la situacin europea e inici mi trabajo de investigacin de
la realidad nacional, conforme al mtodo marxista. En 1924 estuve, como ya lo he
contado, a punto de perder la vida. Perd una pierna y me qued muy delicado.
Habra seguramente ya curado del todo con una existencia reposada. Pero ni mi
pobreza ni mi inquietud espiritual me lo consienten. No he publicado ms libros que
el que Ud. conoce. Tengo listos dos y en proyecto otros dos. He aqu mi vida en
pocas palabras. No creo que valga la pena hacerla notoria; pero no puedo rehusarle
los datos que Ud. me pide. Me olvidaba: soy un autodidacta. Me matricul una vez
en letras en Lima, pero con el solo inters de seguir el curso de latn de un agustino
erudito. Y en Europa frecuent algunos cursos libremente, pero sin decidirme nunca
a perder mi carcter extrauniversitario y tal vez, si hasta anti universitario. En 1925
la Federacin de Estudiantes me propuso a la Universidad como catedrtico en la
materia de mi competencia; pero la mala voluntad del Rector y, seguramente, mi
estado de salud, frustraron esta iniciativa."
2) PENSAMIENTO
Hasta 1919, fecha en que volvi al Per despus de permanecer tres aos en
Europa, dur lo que l llam su "edad de piedra" para referirse a la evolucin de su
pensamiento. De regreso a Lima, inici la ya relatada campaa de proselitismo
ideolgico, hasta declararse "marxista convicto y confeso": en esa poca fundara la
Confederacin General de Trabajadores y el Partido Socialista.
Un hito fundamental de su trayectoria fue la fundacin de la famosa revista Amauta
(1926-1930), que contribuy a difundir no slo el ideario socialista, sino tambin las
principales manifestaciones de la vanguardia, y que propici la discusin de los
problemas ms sensibles del Per de entonces, como la cuestin indigenista, en la
que tom partido concibiendo el indigenismo dentro de un contexto ms amplio,
alejndose de la ortodoxia de considerar a este movimiento la nica va posible de
expresin para el arte y la literatura peruana.
Sus ideas en esta etapa tienen dos claros referentes doctrinarios: el materialismo
histrico y el socialismo marxista; con ellos, articul de manera slida y coherente
una visin del Per que hasta hoy sigue siendo referencia obligada. En ese sentido,
uno de sus libros ms difundidos, Siete ensayos de interpretacin de la realidad
peruana (1928), representa un autntico paradigma de anlisis poltico, social y
cultural, y coloca a Maritegui como iniciador del ensayo como materia y estructura
en la literatura nacional.
En el primer ensayo de los contenidos en dicha obra, se estudia brevemente la
evolucin de la economa peruana, subrayando la influencia negativa que para el
desarrollo de la economa capitalista en el Per ejerce el rgimen feudal imperante.
En el segundo se ocupa del problema del indio y propugna un nuevo planteamiento
que lo vincule al de la propiedad de la tierra. El rgimen de propiedad agraria es el
tema del tercer ensayo. En l se hace un profundo y minucioso examen de la
situacin de la economa agrcola en las diversas regiones del Per y de los
problemas jurdicos y sociales ligados a ella. El cuarto, titulado "El Proceso de la
Instruccin Pblica", constituye una contribucin al anlisis de los problemas que
plantea la educacin peruana, desde la perspectiva del socialismo.
El quinto de los Siete ensayos de interpretacin de la realidad peruana
estudia la funcin que la religin ha tenido en la vida peruana. En el sexto, titulado
"Regionalismo y Centralismo", el autor toma posicin en el debate entre los
defensores de la organizacin central y los federalistas. Frente a ellos, defiende un
nuevo regionalismo, opuesto tanto al centralismo que olvida los intereses de las
provincias, cuanto al regionalismo de cepa feudal. En el sptimo y ltimo ensayo se
hace una revisin del proceso de la literatura peruana. Maritegui seala la
dependencia de sta respecto a la organizacin econmica del Per en sus diversas
etapas histricas y destaca, como rasgos caractersticos de la literatura de la poca,
la liberacin del espritu colonial, la tendencia creciente a aproximarse a la vida
nacional y la influencia del espritu cosmopolita.
Su posicin marxista decidida y apasionada lo llev con frecuencia a la polmica, y
fruto de ella fue su trabajo titulado Defensa del marxismo, frente a la posicin
revisionista del poltico y terico belga Henri de Man. Cabe anotar un rasgo peculiar
de su pensamiento marxista, al que l consideraba no calco ni copia, sino "creacin
heroica": su heterodoxia, especialmente en el terreno del anlisis literario.
En
efecto,
Maritegui
rebas las fronteras del
historicismo positivista y
los lmites que impona el
marxismo al arte, y al
mismo tiempo concibi la
literatura
como
un
fenmeno
esttico,
histrico
y
social.
Asimismo, es valiosa su
periodizacin
de
la
literatura peruana en tres
fases:
colonial,
cosmopolita y nacional.
Fue por tanto un agudo
crtico de la cultura de su
tiempo y mantuvo siempre
una sensibilidad despierta
y entusiasta ante las
nuevas formas artsticas
surgidas entre las dcadas
de 1920 y 1930. Su
prematura muerte trunc
su obra.
El aspecto filosfico del pensamiento de Maritegui es indesligable de su
pensamiento econmico y poltico. Hay que ver por ello que bases filosficas estn
contenidas en su pensamiento. Para los pensadores burgueses es acto intil hablar
de filosofa en el pensamiento de Maritegui, y es que para ellos hacer filosofa es
escribir extensos tratados metafsicos. Hay que entender que la filosofa esta en
todo, desde el modo como analizamos e interpretamos la realidad. Ms que el
contenido, la filosofa es el mtodo. As el mtodo de Maritegui es materialista, es
dialctico, no porque hable de la materia, de la dialctica, sino porque analiza de
manera real y concreta los hechos sociales.
Maritegui nos habla de dos concepciones de la vida, de dos concepciones del
mundo, Qu es una concepcin del mundo? Es la manera como concebimos al
mundo, a la realidad, pero a su vez, es la manera como lo transformamos. Lenin y
Mao postulaban que existen dos concepciones del mundo: la metafsica y la
dialctica. La metafsica postula solo cambios cuantitativos, y la dialctica ve
cambios cuantitativos y cualitativos. Es as que la concepcin metafsica postula
evolucionismo, reformismo, y la dialctica postula revolucin y lucha. Ver as la
posicin de clase de estas concepciones.
Maritegui presenta estas dos concepciones en un momento histrico: posterior a la
1 guerra mundial. Nos dice que las ideas reformistas dentro de las masas estn
siendo dejadas de lado, que la revolucin es la tendencia principal, y ello se ve en la
lucha que se desenvolvi en todo Europa. , especialmente Rusia, Hungra y
Alemania. Esta crisis de la concepcin burguesa es producto as de su quiebra
poltica y econmica.
La guerra mundial no ha modificado ni fracturado nicamente la economa y la
poltica de occidente. Ha modificado o fracturado, tambin, su mentalidad y su
espritu. La quiebra de la estructura deviene as en declive de la superestructura,
pero hay que entender que esto no es algo mecnico, sino que hay una tendencia a
que ocurra ello.
El marxismo:
Maritegui se adscribe, desde su regreso de Europa, al marxismo, en la versin
leninista de la III Internacional, encontrndose notables similitudes con el
pensamiento de Antonio Gramsci, especialmente en lo que atae a la importancia
de la superestructura cultural no como mero "reflejo", sino desde la valoracin de
sus potencialidades revolucionarias para generar contrahegemona. Fruto de dicha
nocin ser su revista terica Amauta y el rgano revolucionario Labor, que ser
clausurado por el rgimen de Legua. Crtico incansable del reformismo de la II
Internacional y de la socialdemocracia, Maritegui es considerado el primer
marxista de Amrica Latina, al enfatizar al papel de las masas indgenas como el
autntico "proletariado" del continente y pregonar la necesidad de una revolucin
socialista, influenciado por el sindicalismo radical de Georges Sorel.
3) INFLUENCIA
La influencia que ha tenido y tiene el pensamiento de Jos Carlos Maritegui se ha
puesto de manifiesto en las ciencias sociales y puede segn el autor David
Sobrevilla, comprobrsela en dos momentos: habiendo por una parte una influencia
inmediata que se apagara muy rpidamente luego de publicarse el libro Siete
ensayos de la Realidad Peruana y de otra parte una influencia muy posterior desde
la dcada del 50 y que dura hasta hoy.
La influencia nace de las reacciones polticas que provoca el mencionado libro,
algunos de los planteamientos ms discutidos sobre esta obra son los siguientes:
Uno de ellos es el de la reflexin sobre la evolucin econmica del Per.
Maritegui pensaba que en el Per de su poca coexistan elementos de tres
economas diferentes: en la sierra residuos vivos de la economa comunista
indgena, en ella y en la costa elementos de la economa feudal nacida de la
conquista, y en esta ltima regin y sobre estos elementos creca una economa
burguesa" que, por lo menos en su desarrollo mental, da la impresin de una
economa retardada".
Maritegui pensaba que aun despus del fin del Virreynato se haba proseguido el
feudalismo en el Per, que la Independencia haba sido decidida "por las
necesidades del desarrollo de la civilizacin occidental o, mejor dicho, capitalista"; y
que en la poca del guano y del salitre habamos pasado de un capitalismo
mercantilista a otro industrial, de la dominacin de Espaa a la de Inglaterra. La
guerra del Pacfico habra sido tan slo una consecuencia de la explotacin del
guano y del salitre, y al perder el Per estos recursos se habra descubierto que la
prosperidad que proporcionaron fue falaz.
Las ideas de Maritegui sobre la evolucin y naturaleza de la economa peruana han
dado lugar a mltiples discusiones recientes en las ciencias sociales en el Per. Por
una parte, se ha discutido su caracterizacin del Imperio Incaico como habiendo
tenido una economa socialista, lo que constituy un debate en el que otros autores
como Carlos Nez Anavitarte consideraban que la existencia del esclavismo en la
poca imperial permite asimilar a la economa incaica ms bien a la fase que Marx
denominaba del "despotismo oriental", por lo que bien podra hablarse en el caso
peruano de un "esclavismo patriarcal".
Otra discusin en cuanto a este tema fue la discusin sobre el carcter de la
economa colonial peruana.
Siendo este planteamiento sobre el carcter semifeudal de J. Carlos Maritegui, el
que ms discusin e influencia ha provocado. Es que segn Virgilio Roel, aunque
hay un pequeo margen de duda, Maritegui tena razn: la economa del Per
republicano ha sido semifeudal, o sea ni completamente feudal ni completamente
capitalista y lo sigue siendo hasta hoy la nocin de feudalidad hay que entenderla
con un criterio seorial.
Es decir que Maritegui habra hablado de la feudalidad del agro peruano slo
considerndolo aisladamente; ubicado dentro del conjunto del movimiento antiimperialista el Per sera una sociedad semi-feudal.
Se atrevi, desde su lgica marxista, a dar una interpretacin sobre lo que l
llamaba el problema del indio, que haca eje en la cuestin econmico-social
en relacin al estudio de la civilizacin incaica, el pueblo habitante del actual
territorio peruano. Su preocupacin nace al proponer una visin para solucionar el
problema del indio y su relacin agraria, que se constitua a la vez, segn el mismo
Maritegui, en el problema nacional.
Gonzlez Prada fue uno de los primeros intelectuales pro-indgenas que marcan la
diferencia. Su visin no era caritativa ni compasiva, y crea que la poblacin
indgena tena un potencial que haba estado en letargo desde el proceso de la
conquista. Consecuentemente, se puede afirmar que Maritegui fue un continuador
de su obra.
Lo ms saliente en esta cuestin fue que Maritegui desminti los absurdos
argumentos de los idelogos de la burguesa que presentaban la conquista de las
civilizaciones indgenas como un problema tnico y lo llev a un plano de anlisis
econmico social con base, fundamentalmente, en el problema de la tierra, de vital
importancia para los pueblos originarios.
El problema indgena en Amrica Latina explica que el problema indgena, en la
mayora de los casos, se identifica con el problema de la tierra. La ignorancia, el
atraso y la miseria de los indgenas, no son sino la consecuencia de su servidumbre.
El latifundio feudal mantiene la explotacin y la dominacin absoluta de las masas
indgenas por la clase propietaria. La lucha de los indios contra los gamonales ha
estribado invariablemente en la defensa de sus tierras contra la absorcin y el
despojo. Existe, por tanto, una instintiva y profunda reivindicacin indgena: la
reivindicacin de la tierra
La reivindicacin del problema de la tierra, nace de la esencia cultural y econmica
del indio, pues las comunidades indgenas reposan sobre la base de la propiedad
comn de sus tierras y en el trabajo cooperativo de las mismas.
Maritegui, consciente de tal condicin, entiende que el Estado Demoburgus es
incapaz de solucionar aquel problema y por ello es que lleva dicha reivindicacin a
un plano de concrecin real La reivindicacin carece de concrecin histrica
mientras se mantiene en un plano filosfico o cultural. Para adquirir realidad,
necesita convertirse en reivindicacin econmica y poltica.
Otra de las influencias de Maritegui sobre las ciencias sociales en el Per es en el
de su planteamiento sobre "Regionalismo y Centralismo" que constituye el
penltimo de los 7 Ensayos.
El federalismo no aparecera en el Per como una reivindicacin popular, sino del
gamonalismo o sea de los grandes terratenientes y de sus clientes. La solucin al
centralismo no residira por lo tanto en un federalismo de inspiracin feudal, sino en
una ntegra revisin poltica y econmica de la realidad del Per. Sus bases deban
ser los "naturales cimientos biolgicos": las regiones. Los "departamentos"
existentes hasta hoy se derivaran de las antiguas intendencias.
En su poca encontraba Maritegui que era
pertinente preguntarse si Lima, la capital de la
Colonia, debera seguir siendo la capital del Per.
Tanto as que en la Constitucin Poltica del Per
de 1979 se estableci la descentralizacin,
gobiernos locales y regionales y que actualmente
se
est
implementando
esta
disposicin
constitucional.
Adems el ex Presidente del Per, Sr. Alan Garca
Prez, sugiri pensar en la posibilidad de cambiar
la ubicacin de la capital del Per. Siendo as que
plantearse la discusin sobre regionalizacin en
los ltimos aos siempre se ha trado a colacin el
nombre y las ideas de Maritegui.
Otra clara influencia en las ciencias sociales
alrededor del pensamiento de Maritegui se ha dado en base a su planteamiento
sobre la literatura peruana.
La literatura indigenista no puede darnos una visin rigurosamente verista del
indio. Tiene que idealizarlo y estilizarlo. Tampoco puede darnos su propia nima. Es
todava una literatura de mestizos. Por eso se llama indigenista y no indgena. Una
literatura indgena, si debe venir, vendr a su tiempo. Cuando los propios indios
estn en grado de producirla
Segn Maritegui "La literatura nacional es en el Per, como la nacionalidad misma,
de irrenunciable filiacin espaola. Es una literatura escrita, pensada y sentida en
espaol, aunque en los temas, y aun en la sintaxis y prosodia del idioma, la
influencia indgena sea en algunos casos ms o menos palmaria e intensa".
La literatura colonial fue, segn Maritegui, urbana, centralista y limea; Mariano
Melgar le parece representar, por el contrario, el primer momento genuinamente
peruano de nuestra literatura por ser su obra ms bien de tendencia andina,
provinciana y popular.
En suma, Maritegui encontraba que en la poesa peruana se poda distinguir -como
en toda literatura-tres perodos: colonial, cosmopolita, perodo en el cual la
literatura peruana todava estara en tiempos de Maritegui, y nacionalista, perodo
del cual ya habran algunos signos como Melgar, Vallejo, el Indigenismo, entre otros.
El problema indgena, tan presente en la poltica, la economa y la sociologa no
puede estar ausente de la literatura y el arte
4) IMPORTANCIA
4.1 IMPORTANCIA DE LA VIDA DE MARIATEGUI
En 1899, se traslad con su madre y sus hermanos a Huacho y en 1902, tras un
accidente en la escuela, fue internado en la clnica Maison de Sant de Lima. Su
convalecencia fue larga y qued con una anquilosis en la pierna izquierda que lo
acompaara el resto de su vida. Por haber quedado inhabilitado para las
recreaciones propias de su edad, frecuent desde entonces la lectura y la reflexin.
Viaj a Europa gracias a una beca que le fue entregada por el gobierno de Legua
como una forma encubierta de deportacin. En Europa, a decir de l mismo, fue
donde hizo su mejor aprendizaje. Se vincul con escritores representativos, estudi
idiomas, inquiri sobre las nuevas inquietudes intelectuales y artsticas y concurri
a conferencias y reuniones internacionales.
Maritegui fund un Partido Comunista (dio el nombre de Partido Socialista
Peruano), organiz sindicatos obreros, se conect al movimiento campesino que
luchaba por la tierra de forma altamente radical y se opuso activamente a la
dictadura de Legua. Todos sus escritos fueron en el sentido de elaborar una teora
revolucionaria.
l quera conocer la realidad peruana, pero el objetivo del conocimiento de la
realidad peruana era el de la transformacin revolucionaria de la sociedad para
organizar una sociedad socialista. Maritegui funda el Partido Socialista Peruano
que despus cambia de nombre para Partido Comunista del Per, pero l funda un
partido que se autodenomina marxista-leninista. Es simplemente ver el programa
del Partido, all est escrito.
4.2 IMPORTANCIA DEL PENSAMIENTO DE MARIATEGUI
Maritegui estudi profundamente el marxismo y busc, inspirado por la Revolucin
Bolchevique de 1917, construir una sociedad socialista en el Per. Al depararse con
el movimiento campesino e indgena, que en 1923 viva una elevacin de su
organizacin, busc comprender la realidad particular del Per, su desarrollo
histrico y poltico para elaborar un programa, una estrategia revolucionaria para el
Per y para Amrica Latina.
Al estudiar sobre la realidad peruana, percibi que en el interior del pas, en la
tradicin comuna lista del Ayllu, el nombre quechua de las comunidades indgenas,
existe el embrin de un tipo de relacin social que podra ser aprovechada en un
futuro Estado Socialista, en cooperativas y soviets. De la misma manera, por ser
tres cuartos de la poblacin peruana, los descendientes indgenas deberan
componer la base cultural de la Nacin.
En el Per, el racismo, sutil o no, es muy fuerte y los gobernantes siempre negaron
la herencia cultural indgena. Maritegui con otros intelectuales y artistas
rescataron elementos de la cultura indgena para una nueva propuesta de identidad
nacional peruana, opuesta al europesmo dominante en la dcada de 1920.
Tambin
existen
mltiples
razones
para
considerar a Jos Carlos Maritegui como uno de
los pensadores emblemticos de la moderna
historiografa nacional, vindose en l, adems
del poltico iniciador del socialismo en el Per, a
uno de los principales gestores intelectuales del
indigenismo peruano, corriente de reivindicacin
tnica y cultural que convulsionara las artes,
letras y vida social y poltica del pas, a lo largo
del siglo XX. Mas, esa filiacin de Maritegui al
indigenismo, quiz pueda ser atribuida, adems
de su estrecha colaboracin con las vanguardias
indigenistas
del
sur
como
el
Grupo
Resurgimiento del Cusco, u Orkopata, de Puno,
editores del Boletn Titicaca, a su enrgica
intervencin en la llamada "Polmica del
indigenismo", realizada durante los primeros
meses de 1927, debate en el que participaron, adems de las figuras centrales de
Jos Carlos Maritegui y Luis Alberto Snchez, autores como Jos ngel Escalante,
Enrique Lpez Albjar, Luis E. Valcrcel, y otros.
4.3 IMPORTANCIA DE SU OBRA PRINCIPAL
La primera cosa que es importante decir sobre Jos Carlos Maritegui es que su
principal obra, los Siete ensayos de la realidad peruana, es el libro ms vendido en
el Per y contina siendo hasta hoy. Es el libro escrito por un peruano que tiene el
mayor nmero de traducciones en un mayor nmero de idiomas.
Entonces en el aspecto acadmico, literario o de divulgacin, l es el autor peruano
con mayor importancia. El segundo aspecto importante es que l era un militante
comunista y tal vez el nico militante comunista latinoamericano que consigui ese
reconocimiento nacional. La historia de su obra es compleja, porque l muere en
1930, pero el reconocimiento como importante terico de la izquierda peruana
slo acontece a partir de la dcada del cincuenta, que es cuando la familia de l
rescata sus libros.
De la dcada de cincuenta en adelante es que comienza a existir un inters mayor
por la obra de Maritegui. Actualmente es lectura obligatoria en las escuelas y
universidades peruanas. Sus libros son vendidos hasta en quioscos de peridicos.
5) VIGENCIA
Extraccin
y
posicin
de
clase.
El primer marxista de Amrica Latina fue hijo de una familia pequeo-burguesa
empobrecida, de ah que Jos Carlos, desde los quince aos tuvo que truncar sus
estudios de primaria para emplearse como obrero alcanza-rejones, oportunidad que
le servir para tomar contacto con la clase trabajadora del pas y lograr informacin
autodidacta. Unos aos despus se le ver dirigiendo revistas, peridicos y una
prensa de prestigio internacional. Desde su adolescencia, confinado por su penuria
Maritegui asumir posiciones proletarias e internacionalistas. En opinin de
Basadre, Jos Carlos fue un genio que no habiendo concluido su educacin escolar
se convirti en uno de los jvenes literatos ms importantes y ms ledos, de ms
calidad y con propios mritos. Es un caso sin precedentes por su autodidactismo y
lo paradjico es que el Per tuvo en l una personalidad que la Universidad no pudo
producir.
Su
pensamiento.
A despecho de Garca Caldern, Belande, Destua y otros idelogos peruanos que
para madurar en su verdadera posicin tuvieron que hacer periplos por distintas
corrientes de la filosofa, en el caso de Jos Carlos Maritegui se produce un acto
peculiar, cual es que por el propio contacto con los operarios y empleados del diario
La Prensa fue asumiendo desde sus aos mozos, una postura difamente
socialista; es verdad que al comienzo su ideologa es espontnea y se dira inclusive
instintiva, pero es encomiable que a los veinticuatro aos ya tuviera definida su
orientacin socialista. Mas meritoria es an el hecho de que desde temprano haya
podido advertir la inutilidad de las doctrinas anarquistas y burguesas que por
entonces estaban fuertemente en boga en el sindicalismo y en los crculos
intelectuales, a tal extremo que eruditos como Prada, Abelardo Gamarra, Lvano,
Fonkn
fueron
convencidos
por
las
hojas
cratas.
El recorrido de Jos Carlos en la evolucin de sus ideas tienen as claramente dos
fases: la primera, que l mismo ha denominado su edad de piedra, el cual se
contrae a los aos que sirviera primero como obrero y despus redactor en diversos
peridicos. Es la poca comprendida entre 1909 - 1919, al trmino del cual viajar a
Europa. La segunda fase corresponde al perodo de 1919 a 1930, donde valindose
de una excelente capacidad interpretativa aplica los principios de la filosofa
marxista
a
la
realidad
peruana.
Como queda dicho, el primer perodo est caracterizado por su labor de redactor,
articulista y cronista parlamentario en los peridicos: La Prensa (1909), El Tiempo
(1916), Nuestra Epoca (1918) y La Razn (1919) a raz de cuyas actividades tendr
enfrentamientos con el gobierno e incluso detenciones por la defensa de una serie
de reivindicaciones sociales, entre las que destacan el movimiento de la Reforma
Universitaria, la huelga por la Jornada de 8 horas, lucha por la rebaja de las
subsistencias, lo que motivar inclusive su extraamiento del pas en el rgimen de
Augusto B. Legua. En est mismo perodo, Maritegui escribe poemas de contenido
social.
El segundo perodo constituye para Jos Carlos un momento valioso en la forma de
su concepcin del mundo, pues toma contacto con lo ms graneado de los
intelectuales de Europa, entre ellos: Barbusse, Rolland, Crose, Papini, Turati, Gobetti,
DAnnunzio, Marinetti, Nitti, Sturzo, Serrato, Gramsci, Gorki, Sorel y otros, entre
1920 a 1923. Visita varios pases del viejo mundo, asiste a Congresos de orientacin
marxista. A su retorno se incorpora inmediatamente como docente en la
Universidad Popular Gonzales Prada para dictar clases sobre la situacin del
proletariado mundial, y asume la direccin de la Revista Claridad (1923), pero
nuevamente es encarcelado y acusado de subversivo; en 1925 funda la Editorial
Minerva y en ese mismo ao, dada su indiscutible calidad es propuesto por los
estudiantes de San Marcos a regentar una ctedra, cuyo ejercicio se lo niegan por
mezquindades; en 1927, polemiza con Luis Alberto Snchez en torno al problema
del indio y el mismo ao es detenido e internado en el hospital San Bartolom
bajo la acusacin de preparar un complot; en 1926, funda la revista Amauta donde
publica entre otras cosas la serie de artculos que luego aparecer en los Siete
Ensayos de Interpretaci n de la Realidad Peruana; contribuyen en la revista
intelectuales europeos, norteamericanos, latinoamericanos y peruanos; en 1928,
interviene en la formacin del Partido Socialista del Per y ese mismo ao funda el
peridico Labor; en 1929, organiza la Confederacin de Trabajadores del Per.
En este mismo trecho puede notarse en el Amauta la vena marxista de sus
artculos. Salen a publicidad dos libros de Maritegui: inicialmente La Escena
Contempornea (1925) y Siete Ensayos de Interpretaci n de la Realidad Peruana
(1928).
Su
Filosofa.
Incuestionablemente la filosofa que profesa Jos Carlos es el materialismo
dialctico, cuya versacin esta trasuntada (copiar un escrito) no slo en su obra
cimera: Los 7 Ensayos, sino en otras como Defensa del Marxismo, que se public
pstumamente en 1934. Con posterioridad a su fallecimiento (1930), sus herederos
publicaron las obras completas del Amauta, reunindolas con diversos nombres,
entre las que estn: El Alma Matinal y Otras Estaciones del Hombre de Hoy (1950);
La Novela y la Vida (1955); El Artista y la Epoca (1959); La Historia de la Crisis
Mundial (1959); Signos y Obras (1959); Temas de Nuestra Amrica (1960); Temas de
Educacin (1970); Ideologa y Poltica (1969), Cartas de Italia (1969); Peruanicemos
el Per (1970), Figuras y Aspectos de la Vida Mundial (3 tomos) (14970).
Del conjunto de estas obras sin contar los 7 ensayos- es en La Escena
Contempornea y en Historia de la Crisis Mundial, donde puede captarse su
destreza en el manejo del Materialismo Histrico y del socialismo cientfico. En
Temas de la Educacin y en Ideloga y Poltica se refleja meridianamente el
excelente manejo de la correlacin de estructura y superestructura.
A la muerte de Maritegui, algunos intelectuales con el propsito de echar sombras
sobre el bien ganado prestigio de nuestro ensayista, surgieron voces aisladas
denominndolo populista, bergsoniano, soreliano, etc. Tal es el caso de
Mirochevski, que al haber ledo en los 7 Ensayos una encendida defensa del
aborigen, apresuradamente califica a Maritegui de populista; a pesar de que Jos
Carlos en ninguna pgina sostiene que el campesinado puede ser la clase social
conductora de la revolucin; de otro lado, Robert Paris quiere ver en Maritegui un
soreliano; Haya de la Torre lo ha motejado de europeizante ; Vctor Andrs
Belande lo tilda de ortodoxo y Juan Jos Vega, magnificando las menciones que
hace el Amauta sobre Sorel, Bergson y Nietzsche, ha querido demostrar que
Maritegui en verdad no es tal marxista, sino una suerte de eclctico o idealista, no
faltan pensadores que quieren despojar a Jos Carlos de su filiacin marxista, para
destacar
en
l
que
era
mtico
y
religioso.
La
Evolucin
de
la
Sociedad
Peruana.
Para Maritegui el incanato fue una sociedad de economa comunista agraria que
tena asegurado el bienestar material de sus habitantes. Al irrumpir la conquista,
sobre esa economa de carcter colectivista, los espaoles implementaron un modo
de produccin distinto: el feudal, incluso mal articulado, porque sus protagonistas
no fueron individuos aptos para hacer brotar una economa progresiva, antes bien lo
conformaron personas entrenadas para actividades militares o religiosas. Espaa
reemplaz as la comunidad con el latifundio de cepa individualista (Finca rstica
de gran extensin), pero an as las comunidades subsistieron al lado del
latifundio y con el correr del tiempo fueron lo nico positivo que qued de la
sociedad colonial, en tanto que el latifundio se desarroll a su lado, prolongndose
nocivamente hasta el perodo republicano, con grave detrimento para nuestro
desarrollo, porque ser un factor retardatario para la inauguracin de un modo de
produccin
burgus
como
hubiera
sido
de
esperar.
Si bien es verdad que algunos rasgos del modo de produccin capitalista se
manifestaron despus de la emancipacin, pero la aparicin de esas seales no fue
fruto del crecimiento de las fuerzas productivas propias de nuestro medio. Obedeci
ms bien a intereses forneos de los britnicos que queran contar a nuestro
territorio como una suerte de mercado y por otro lado, ciertas fracciones de clases
sociales estimaban a la metrpoli colonial como una traba que deba ser
reemplazada. Por ello, en el Per no se asisti a ningn proceso revolucionario
burgus de tipo feudal, pues ningn grupo pudo alzarse como interesado en el
desarrollo capitalista. Es que la clase terrateniente continu influyendo en el manejo
del poder. Por esa razn cuando se inaugura el perodo republicano, los gobernantes
dejan intacto el latifundismo, de manera que no pudo florecer sobre este aparato
ninguna
institucin
de
corte
capitalista.
Como secuela de la organizacin colonial, el Per sigui explotando la tierra y la
mina hasta mediados del siglo XIX, en que se presenta la posibilidad de disfrutar los
recursos guaneros con los que algunas fracciones de clase se enriquecen y logran
organizarse en una burguesa incipiente. Pero la guerra con Chile nuevamente nubl
el porvenir de nuestra nacin al quedar endeudada. Slo al amanecer del siglo XX
empezar a recuperarse, siempre bajo la direccin de una casta terrateniente que
esta vez entr en alianza con el imperialismo para hipotecar nuestros recursos
naturales
y
armas
una
economa
de
exportacin.
Caracterizacin
de
la
Sociedad
Peruana.
Maritegui tipifica la sociedad nuestra como semifeudal fundamentndose en que la
actividad ms importante es la agrcola y en el hecho de que en el campo
predominan las relaciones de servidumbre. Si bien es verdad que nuestras
instituciones se preciaban de ser democrticas, mas esto slo exista en lo formal,
ya que incluso en la franja de la costa donde se afirmaba que empezaba el
capitalismo no ocurra tal cosa, porque supervivan sistemas propios de la
servidumbre. En el feudo continuaba administrando el gamonal. Al margen de las
disposiciones de la metrpoli, al extremo de no permitir siquiera la actividad
comercial dentro de la hacienda. Empero lo paradjico del caso es que en medio de
esta asfixiante feudalidad las comunidades continuaban desenvolvindose y
produciendo
aun
mejor
que
en
las
propias
haciendas.
Pero la sociedad peruana no es slo semifeudal, es tambin semicolonial por que
tanto Inglaterra como Norteamrica redujeron al Per a una condicin tal de
impotencia para el autodesarrollo, que no poda encontrar salida para su
desenvolvimiento autnomo por la va capitalista; muy al contrario, el Per fue
constreido como una especie de depsito de materias primas para el beneficio del
mercado capitalista exterior. Por otro lado, la clase terrateniente, en lugar de optar
por el salto cualitativo a un modo de produccin burgus, se circunscribi a servir
de intermediario a favor de empresas imperialistas o dueas de los enclaves.
Sobre
el
Problema
de
la
Nacin.
La coexistencia en nuestra patria de dos espritus opuestos, no permite galvanizar
el sentimiento nacional; los unos, denominados criollos, siguen sintindose hispanos
como recuerdo del pesado lastre de la dominacin ibrica; los otros, los aborgenes,
mantienen lazos fuertes hacia lo telrico sin poder participar de los adelantos de la
tecnologa, porque se sienten discriminados por quienes en nombre de la cultura los
desprecian, cual si fuesen nuevos conquistadores. Esta sobrevaloraci n de los
criollos dimana tambin del espritu feudal que en el Per est asociado a la
condicin de clase gobernante o poseyente desde la poca de la conquista, con
desmedro
del
indgena
a
quin
se
le
mira
como
un
paria.
La oposicin de esos dos espritus, segn nuestro ensayista ser superada
cabalmente luego de la socializacin de los medios de produccin que colocar a los
peruanos en condiciones realmente democrticas. Pero esto sobrevendr todava
con
el
socialismo.
Sobre
el
Carcter
de
la
Revolucin.
En el Per, a decir de Jos Carlos, ya no es hora de hablar de revoluciones
burguesas, pues la poca propicia para este tipo de acciones ya pas. Ahora lo
nico que queda es transitar del rgimen semifeudal al rgimen socialista; lo que
significa que la revolucin ya no la podrn dirigir los capitalistas sino las clases
marginadas, debidamente organizadas en una alianza obrero campesina bajo una
direccin proletaria. Tampoco es momento de invocar el retorno a la dorada poca
del Tawantinsuyo, porque las nuevas tcnicas creadas por la humanidad no
compatibilizan
con
estadios
econmicos
ya
superados.
El
Papel
de
las
Clases
Sociales.
Maritegui fue claro en desconfiar de la burguesa nacional y la pequea burguesa
tratndose de movimientos revolucionarios, pues ambas miran slo a occidente y
sus proezas; dan las espaldas al Per profundo; de ah que al campesinado que
constituye las cuatro quintas partes del pas no le toca sino realizar la hazaa
heroica de la revolucin, premunido (proveer de algo como prevencin o
cautela para algn fin) de una conciencia de clase proletaria, que deba asimilar
a travs de la prctica poltica y la teora en su propio idioma. As se organizara el
Frente Unico de clases oprimidas, bajo la conduccin de una vanguardia proletaria.
Tales son los temas centrales que Maritegui contribuy en su afn de ver la
construccin de una patria nueva. Para diferenciarse claramente de las tesis
confusionistas del APRA en torno a las clases medias, subrayaba:
Poltica y socialmente, la clase media, la pequea burguesa, han jugado siempre
un
papel
muy
subsidiario
y
desorientado en el Per. El proletario
manual, que, por nuestro escaso
industrialismo, tena que desprenderse
penosa y lentamente de la tradicin
degenerada del artesano, empez a
afirmar su sentimiento y su autonoma
de clase, en una poca en que la
mesocracia careca del menor atisbo
ideolgico
(6).
"PROLETARIOS DEL MUNDO UNIOS"