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Orovilca

Este documento analiza el cuento "Orovilca" de José María Arguedas desde una perspectiva simbólica y mítica. Argumenta que los personajes de Salcedo y Wilster representan la dualidad andina del ave y la serpiente, y que la trama gira en torno a esta tensión narrativa. También sugiere que la estructura del cuento sigue la forma oral de la narración andina, mientras que los elementos del mundo representado se basan en la cosmovisión andina de la dualidad, la tripartición y la cuadripartición. Final
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Orovilca

Este documento analiza el cuento "Orovilca" de José María Arguedas desde una perspectiva simbólica y mítica. Argumenta que los personajes de Salcedo y Wilster representan la dualidad andina del ave y la serpiente, y que la trama gira en torno a esta tensión narrativa. También sugiere que la estructura del cuento sigue la forma oral de la narración andina, mientras que los elementos del mundo representado se basan en la cosmovisión andina de la dualidad, la tripartición y la cuadripartición. Final
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ORALIDAD, SIMBOLISMO Y MUNDO MTICO ANDINO EN

OROVILCA1

Sara Viera Mendoza


Universidad Nacional Mayor de San Marcos

En este artculo examinaremos el funcionamiento discursivo del cuento Orovilca. Nuestra


hiptesis plantea que el elemento mtico y simblico de la cosmovisin andina es la base
sobre la cual se asienta el sustrato narrativo del relato y, adems, es el mecanismo sobre el
cual se construyen sus dos personajes principales: Salcedo y Wilster.

Desde nuestra

perspectiva ambos personajes poseen caractersticas que los vinculan con el ave y la
serpiente, aspecto que si bien ya fue sealado por Alejandro Ortiz Rescaniere y Gladys
Marn no logran probarlo acertadamente. Lo que nosotros nos proponemos es analizar la
significacin de ambos ya que sobre ellos reposa y se articula la tensin narrativa y los
espacios del cuento.
Palabras clave
Jos Mara Arguedas Orovilca Oralidad Cosmovisin andina

Orovilca es acaso uno de los textos ms hermticos, pero, a su vez, ms atractivos


y complejos que haya escrito Arguedas. Fue publicado en 1954 el mismo ao que su novela
corta Diamantes y pedernales. No es casual que a escasos cuatro aos de que saliera a la luz
Los ros profundos se publiquen dos textos cuya predicacin mtica anuncia lo que ms
adelante JMA emplear en su obra posterior: la insercin de elementos de la cosmovisin
andina funcionando dentro de la estructura narrativa. Este aspecto ya fue mencionado por
Toms Escajadillo quien subraya que las obras de 1954 son antecedentes que anuncian la
aparicin de la novela poemtica Los ros profundos (Escajadillo 1997: 163).
1

Este relato de aparente simpleza y linealidad esconde un texto que posee una serie de
configuraciones que nos remontan al universo mtico del mundo andino. En el plano de la
expresin, a nivel del discurso, es posible afirmar que la construccin del relato obedece a
la estructura de la narracin oral andina. Mientras que en el plano del contenido la densidad
de la trama argumental se debe a que el mundo representado y los personajes protagnicos
del relato se organizan en base a la lgica cultural de la cosmovisin andina: la dualidad, la
triparticin y la cuadriparticin.
Cuando Antonio Cornejo Polar public su libro Los universos narrativos de JMA
dej de lado Diamantes y pedernales porque lo consideraba un texto menor y por ello
prescindible. Posteriormente, en la segunda edicin de este mismo libro, rectific su
posicin anterior diciendo [] pens entonces que dentro del conjunto global de la obra
de Arguedas Diamantes y pedernales era un texto menor, de importancia discutible.
Aunque sin duda alguna la comparacin con otras novelas no le es favorable, pienso ahora
que Diamantes y pedernales tiene mucha mayor significacin de la que originalmente pude
captar (Cornejo Polar 1997: 138. nfasis nuestro).
As como su novela corta Diamantes y pedernales devela un universo narrativo
abiertamente simblico, lo mismo sucede con Orovilca. Coincidimos con Antonio
Cornejo Polar al afirmar que Diamantes y pedernales es una obra germinal, pero tambin
hago extensiva esta afirmacin a Orovilca donde tambin es posible evidenciar esa
densidad semntica que lo convierte en un texto completamente hermtico.
En cuanto al funcionamiento discursivo, Orovilca, est configurado segn la
estructura del relato oral andino. Una caracterstica de la narrativa indgena y que, en el
caso de Arguedas, es posible rastrear desde el inicio de la narracin es un microrrelato o
fermento narrativo que el autor inserta al inicio de sus narraciones y que condensan,
metafricamente, todo lo que luego se desarrollar en la trama central. Por ejemplo en
Agua la narracin inicia: cuando yo y Pantaleoncha llegamos a la plaza (Arguedas 1983,
tomo I: 57. nfasis nuestro).
Por qu este yo est presidiendo sorpresivamente el texto cuando en trminos
sintcticos tendra que ser al revs? En primer lugar, porque est evidenciando el carcter

testimonial de ese sujeto que no es igual que Pantaleoncha, por lo tanto, est estableciendo
tambin la distincin entre un sujeto externo y un otro, que para el caso es Pantacha.
Ahora bien, el sufijo cha lo identifica como un sujeto andino, por lo tanto este yo
testimonial y el Pantacha indgena revelan, por un lado, una unidad y, por el otro, una
distincin entre ambos y tambin al lugar adonde llegan, es decir a un espacio pblico
donde se desarrollan los conflictos. No espacios internos interiores, sino los espacios
pblicos, como la plaza, que se asocian con el modo de vivir la realidad del hombre andino.
De ah que la dimensin colectiva y el otro como dador de identidad, tengan un peso muy
fuerte dentro del relato. Este fermento narrativo tambin est presente en Orovilca.
El chaucato ve a la vbora y la denuncia; su lrica voz se descompone. Cuando
descubre a la serpiente venenosa lanza un silbido, ms de alarma que de espanto, y
otros chaucatos vuelan agitadamente hacia el sitio del descubrimiento; se posan cerca
miran al suelo con simulado espanto y llaman, saltando, alborotando. Los campesinos
acuden con urgencia, buscan el reptil y lo parten a machetazos. Los chaucatos
contemplan la degollacin de la vbora y se dispersan luego hacia sus querencias, a
sus rboles y campos favoritos (Arguedas 1983, tomo I: 173).

Desde las primeras lneas encontramos la dualidad andina. De hecho, el mismo


ttulo posee una carga mtica simblica muy fuerte. Uru en quecha significa gusano, wilka
es antiguo, aunque tambin se puede traducir como ttem, es decir como entidad creadora
de algo. Entonces el trmino estara conectado con algo antiguo y precisamente es de este
elemento antiguo y sagrado de lo que se hablar dentro del relato: la laguna de Orovilca. Y
donde, adems, habita la corvina de oro que se constituye como un enigma dentro del
ncleo narrativo.
Este uru, gusano sagrado, asociado con el uku pacha (mundo de abajo), se encuentra
en una marcada oposicin con el chaucato, que representa al hanan pacha (mundo de
arriba). A esta dualidad inicial habra que agregar el elemento mediador que actuar como
un chawpi: el hombre (kay pacha), constituyndose as el sistema tripartito de la
cosmovisin andina.
Posteriormente, veremos como todos estos elementos sern trasladados hacia el
interior de la trama, en el conflicto que aparece en el internado. As la oposicin del ave con
la serpiente ser derivada hacia dos sujetos completamente opuestos: Salcedo y Wilster,

cuya intermediacin ser proporcionado por un chawpi que no ser el hombre, ms bien es
un centro extrao: la corvina de oro.
Esta extrapolacin de componentes, que anuncia el narrador en trminos de la
naturaleza, insertando animales, hacia un funcionamiento en trminos de espacios sociales
y conflictos hanan / urin o uku (arriba / abajo) que corresponden a los alumnos del colegio
con un tercer elemento que hace de testimoniador (kay pacha), da cuenta no solo de los
enfrentamientos que se producirn dentro del relato, sino de la posterior bsqueda hacia el
lugar de origen, la vuelta a una pacarina, es decir a la laguna Orovilca.
1. Una organizacin espacio-simblica
Del abundante material crtico que hay sobre la obra de Arguedas son pocas las
interpretaciones que ha merecido este cuento. Virginia Vigo2, haciendo un balance acerca de
los estudios sobre Orovilca, encuentra, principalmente, tres vertientes:
a) Los que enfatizan los rasgos etnogrficos que se encuentran en el texto,
asocindolos con los elementos autobiogrficos que se ubican la obra arguediana.
b) Los que remarcan el desplazamiento de un personaje serrano hacia la costa y a
consecuencia de ello se produce un cambio de tcnica en el relato.
c) Los que relacionan el cuento con otras obras, especialmente con la novela Los ros
profundos. Adems, se menciona que el narrador del cuento es el mismo que existe
en otros textos de Arguedas (Vigo 2008: 17).

William Rowe3 considera que Orovilca es una nueva etapa en la escritura de


Arguedas, sin embargo, seala que el autor an no centra su discurso en el enfrentamiento
de las dos culturas, ya que la historia se desarrolla en una escuela de la costa. Las otras dos
aproximaciones al texto que difieren de las tres posturas crticas antes mencionadas son las
de Gladys Marn y la de Alejandro Ortiz Rescaniere.

2 Al respecto puede revisarse la tesis de Virginia Vigo El sujeto migrante en algunos cuentos de Jos Mara
Arguedas.
3 Ver Rowe 1979.

Gladys Marn4 postula que Orovilca se desarrolla entre dos mundos distintos. Uno
es el de los acontecimientos (la disputa y posterior pelea de Salcedo y Wilster) y los
espacios del relato (el colegio de Ica). El segundo estara dado por el mundo mgico de los
chaucatos, las serpientes, las lagunas encantadas, el desierto, la corvina de oro y la doncella
que viaja en su lomo. Para sustentar sus afirmaciones, la autora, resalta la dimensin
mgica del cuento aludiendo a la oposicin ave / serpiente vinculndola con Ouroboros y
Quetzalcatl. As mismo, enfatiza la victoria del chaucato sobre la serpiente y contrapone
ese triunfo a la derrota de Salcedo frente a Wilster. Desde la perspectiva de Marn, Salcedo
no logra vencer a su rival debido a que no fue fiel a su mundo como s lo es el chaucato.
Lo mgico, segn su postura, estara dado por la integracin del mundo de la costa a
cierta concepcin griega del universo, a la belleza que se habla por boca de Salcedo y por el
nio serrano que aparece como el testimoniador de todos los acontecimientos. En nuestra
lectura el mundo mgico, para decirlo en trminos de Marn, no es griego ni obedece a
una mitologa universal, ms bien, nos revela la cosmovisin andina, cuyos principios,
ordenan el comportamiento de la naturaleza, los animales y el hombre. Incluso los choques
que se producen dentro del relato no son culturales, sino simblicos.
Otro autor que tambin nota la presencia de elementos simblicos dentro del relato
es Toms Escajadillo, aunque l los atribuye a un realismo mgico (1994: 166), sin
embargo, Manuel Larr5 ya ha precisado que este trmino propuesto por Escajadillo, no es
aplicable a la obra de Arguedas: [] ya que no se trata de un realismo mgico,
precisamente, o de lo real maravilloso que son categoras externas a la cosmovisin andina,
ms bien se trata de un modo de ver, sentir y vivir en un mundo que no es el
occidental (Larr 2010: 21).
Los principios duales y complementarios de la cosmovisin andina, expresados
inicialmente en la triada hanan pacha / kay pacha / uku pacha (ave / hombre / serpiente),
ser el principio organizador de los espacios y los personajes dentro de Orovilca. Esta
organizacin vertical o de correspondencia dual, equilibrada por el kay pacha (mundo de
4 Cf. Gladys Marn 1973.
5 Cf. Larr 2010.

ac), se ve afianzada con el orden horizontal de complementariedad. Este trmino mediador


ambivalente se desdobla en dos elementos ambiguos generando una divisin cuatripartita
(yanantin) que consta de dos mitades, una masculina y otra femenina a la cual se suma el
chawpi (centro) como elemento ordenador.
Dentro del relato encontramos que tanto la triada, como la cuadriparticin,
organizacin espacial del mundo andino, son las estructuras sobre la que se sostiene
Orovilca. As tenemos que son cinco los espacios del relato: la ciudad de Ica (con sus
frondosos ficus), el internado, la comarca que la rodea, las dunas y el oasis donde est la
laguna de Orovilca; cinco las lagunas de Ica: Huacachina, Saraja, La Huega, La Victoria y
Orovilca; y cinco los personajes sobre los que se sostiene la trama: Salcedo, el nio
testimoniador que presencia los hechos, Wilster, Muante y Gmez.
En primer lugar, cabe sealar la disposicin en dos pares duales con un centro que
acta como chawpi. Se trata, entonces, de una quinqueparticin. El nmero cinco es un
nmero constante en el Manuscrito de Huarochir. Son cinco las hermanas de
Chaupiamca, cinco los dioses dominantes de la regin y cinco los das que marcan un
periodo de tiempo. Guamn Poma de Ayala en su Nueua cornica y buen gobierno tambin
divide el mundo en cinco edades. As, la construccin de un sistema dividido en cinco
partes evoca simblicamente la apropiacin de una totalidad. Pero, los cuatro elementos no
tienen la misma relevancia con relacin al centro, ni cumplen la misma funcin.
Agrupndolos de dos en dos, se descubre un tipo de jerarqua, entre ellos. As
tenemos que Salcedo y el nio narrador, que siempre aparece junto a l, estn
simblicamente asociados con el chaucato y el zorzal (hanan pacha). Mientras que Wilster
y Muante, su acompaante, estn asociados al sapo y la serpiente

(uku pacha).

Finalmente, tenemos un centro o chawpi representado por Gmez, quien acta como
mediador durante la contienda. Cabe resaltar que este personaje, al igual que los dems,
tambin aparece asociado con un animal: Su nariz rara, con un caballete increble, que
pareca tener filo; sus ojos hundidos, sus pmulos huesudos y los carrillos descarnados,
daban a su rostro un aire de ave de rapia (Arguedas 1983, tomo I: 175).

Entre las dos dualidades o cuatro componentes surgen, por una parte, relaciones de
subordinacin y, por otra, de complementariedad. As Salcedo y el nio narrador ejercen
jerarqua sobre los otros dos nios (Wilster y Muante), y entre los cuatro se establecen
relaciones de complementariedad.
Por otro lado, tenemos que Ortz Rescaniere menciona que el trmino uru evoca al
huevo (ruru), al continente o envoltorio del hombre (ru-na) y vilca (wilka), al nieto y al
ancestro. El trmino ruru (huevo) tambin nos remite al mtico Pariacaca quien nace de
cinco huevos. Sobre Salcedo recae cierto aire de sacralidad que se refleja en la sed que no
le proviene nicamente de sus entraas, sino de alguna necesidad antigua (Arguedas
1983, tomo I: 178). Esta necesidad antigua aludida por Salcedo, lo conecta con el ancestral
Wiraqocha: el dios con barbas como todos los dioses acuticos el supremo dios de los
andinos el abismo de las aguas que visitaba a la gente [bajo la] figura de [un] pobre
ermitao [que] peda por dios de vestir, de comer y de beber (Morote Best 1988: 267-268).
Este aspecto remarcado por el personaje permite vincularlo con un ser fundante
poseedor de un poder (kamaq) especial, que se expresa en su capacidad de transformacin
(en cualquier especie u objeto) y en su capacidad de atemporalidad como si existiese antes
de nacer y puede seguir existiendo adquiriendo otras formas como el can mtico que
habita dentro de l.
2. Dos personajes mticos
Ortiz Rescaniere6 postula que Orovilca es la expresin de una contienda csmica
y social reflejada en sus dos protagonistas principales. De esa contienda es que provendra
la estrecha relacin de Salcedo con el ave y de Wilster con la serpiente:
[] ambos animales adquieren una dimensin csmica y un valor humano. El uno es
genio del mundo de abajo y el otro, de arriba; uno es bueno y el otro es malo para los
hombres. El contraste mismo entraa humanidad (es un tema reiterado, en especial en
sus primeras obras, el describir la sociedad humana vista en un villorrio a la manera
de dos grandes bandos sociales opuestos e irreconciliables). Luego, el narrador sugiere
otras identificaciones complementarias. Salcedo es como el chaucato y su amigo es
serrano como el zorzal (primo del costeo chaucato). Wilster, el enemigo de Salcedo,
es descrito de tal manera que recuerda a la vbora. As, desde el inicio del cuento, se
establece una relacin entre los personajes y unos animales que, a su vez, encarnan
6 Ver Ortz Rescaniere 2001.

unos aspectos elementales del cosmos y de la humanidad. Los odios y la ternura, la


ria y la magia, los sentimientos y el drama que viven esos tres humildes nios son
tambin los de la humanidad y del mundo (Ortiz Rescaniere 2001: 431).

Si bien esta hiptesis, propuesta por el antroplogo, nos parece muy persuasiva
consideramos que no logra fundamentarla eficazmente. La pugna de los dos personajes
protagnicos no es el reflejo de conflictos sociales como lo ha establecido el autor, antes
bien, es la expresin de la dualidad de la cosmovisin andina. En efecto, estamos de
acuerdo con la relacin que establece Ortiz Rescaniere al vincular a Salcedo con el ave y a
Wilster con la serpiente, pero creemos que no es

suficiente con solo mencionar la

conexin; ms bien habra que preguntarse: cmo se da esa correspondencia? Por qu


Salcedo est vinculado con el chaucato y Wilster con la serpiente? Qu los caracteriza?
Desde nuestro enfoque, ambos personajes poseen claras connotaciones mticas. En
el caso de Salcedo estas son reconocidas por los mismos personajes del relato. Por eso, su
sola presencia causa admiracin: haba logrado interesar a las grandes familias de la
ciudad [] qu frente tan ancha! Esta s es frente de sabio! (Arguedas [Link].: 178),
respeto, incluso, temor: Le tema y me inquietaba; senta por l un respeto en algo
semejante al que inspiraban los brujos de mi aldea (178).
Pero el rasgo ms resaltante y al que alude con insistencia el narrador es su cabeza.
Todo el peso de la identidad de Salcedo recae sobre su cabeza porque: tena expresin []
la llevaba en alto como un smbolo, a la sombra de los claustros o de los grandes ficus, o en
el patio que el sol denso haca resaltar su figura, toda ella pensativa no usaba sombrero;
quiz por eso era observada su brava cabeza (Arguedas 1983, tomo I: 177). Alfredo
Narvez7

seala que tanto la cabeza como la cola son los signos y smbolos ms

importantes de poder en la cosmovisin andina. Ambos trminos tienen mucha referencia


con el mundo animal ya que
la cabeza como tal resume todos los elementos bsicos de los sentidos [] y el poder de
ver, oler y or ms all de lo normal cuando se producen alucinaciones fantsticas. Al
mismo tiempo, de cada uno de los rganos de los sentidos, emanan excreciones que
tienen gran importancia en el mundo mgico y religioso: el aliento, la saliva, el
7 Ver Narvez 2004.

moco y las lgrimas. En la cabeza crece el cabello y en l los piojos, con todos las
implicancias mgicas y religiosas que ambos elementos encierran. La cabeza
finalmente, da identidad personal. La cola, de modo general, [] es el lugar donde se
concentran las funciones sexuales de reproduccin, tanto masculinas como
femeninas y por ello su extraordinaria importancia. Por el concepto cola queremos
indicar as, dos aspectos vitales: a) el digestivo, alrededor del cual se implican
adems todas las excreciones, que a diferencia del mundo occidental, tienen gran
valor en el mundo andino (orina y heces), b) el sexual-reproductor ya que ambos son
polos complementarios e inseparables de una unidad biolgica, que ha sido
valorada de un modo especial por la cultura andina (Narvez 2004: 30).

En la Iconografa andina8 tambin se establece la relacin de cabeza y cola, la cual


se expresa en la existencia de una cabeza ceflica (mundo de arriba) y una cabeza de menor
poder y jerarqua que pertenece al mundo de abajo. Ambas cabezas aparecen fuertemente
relacionadas con el ave, el felino y la serpiente, pero, estas, a su vez, estn conectadas
constituyendo una unidad biolgica porque representan una unidad dual indivisible y
armnica.
A Wilster, personaje antagnico, tambin se le describe resaltando determinados
rasgos fsicos: Marcaba alborozadamente el ritmo de las danzas, y mova a comps las
piernas y la cabeza Basta ya grit Wilster [] y se acerc hasta topar su cabeza con la
de Salcedo [] Wilster tena unos ojos un poco saltados Y lo vimos aparecer despus
arrastrado por Gmez que lo traa del cuello. Sus piernas flojas araban el suelo (Arguedas
1983, tomo I: 180 y ss.). Al igual que Salcedo las descripciones hechas sobre este personaje
tambin hacen particular referencia a la cabeza, el cuello, los ojos y las piernas. Incluso sus
piernas se arrastran por el polvo as como la vbora [que] se arrastra por el suelo
polvoriento del valle (Arguedas 1983, tomo I: 183).
Sin embargo, cabe subrayar que dentro de la narracin tambin se destaca la
magnificencia y el poder de la cabeza ceflica frente a la cola o cabeza del mundo de abajo,
por eso, al resaltarse enfticamente la brava cabeza de Salcedo se le est confiriendo un
mayor poder sobre la de Wilster. Como la cabeza de Wilster no posee la magnificencia ni

8 En el caso del Obelisco Tello encontramos aves, serpientes y felinos. El felino posee cabeza con
proyecciones de serpientes, los ojos y la boca tambin, por el otro, en la cola posee una boca en la
naciente de la cual emergen serpientes.

el poder que s posee la de Salcedo, por lo tanto, la suya no sera una cabeza ceflica del
mundo de arriba, sino su contrario una cabeza del mundo de abajo.
Por estar asociado a la cabeza ceflica Salcedo tiene un poder sobrenatural ms all
de lo normal que le permite ver desde la plaza a Hortensia Mazzoni mientras baila en el
segundo piso de su casa a pesar de que hay ficus que se extienden justo frente a los dos
balcones, y por lo alto (Arguedas 1983, tomo I: 181). Al estar vinculado con el chaucato, y
el cerncalo de fuego, tambin posee un fuerte nexo con los rboles, pues as como el
pjaro es inseparable de la montaa, el rbol lo es del pjaro (Forgues 1989: 345). Por eso
Salcedo le dice a Wilster que es el privilegio de los rboles [ver a Hortensia Mazzoni
cuando baila]. Crezca usted como l Wilster (Arguedas 1983, tomo I: 181).
Otro de los rasgos que caracterizan a Wilster y que lo vinculan con el mundo de
abajo, es el sapo: Wilster era el sapo cada vez ms el sapo (Arguedas 1983, tomo I: 181).
En el manuscrito de Huarochir ambos, el sapo y la serpiente, aparecen relacionados
causando un desorden csmico: la enfermedad de Tamtaamca. Esta se produce cuando la
mujer de Tamtaamca le da de comer a otro hombre un grano de maz tostado que haba
tocado sus partes vergonzosas. Huatyacuri logra curarlo de la enfermedad gracias a que
hace volar a la quebrada de Anchicocha al sapo de dos cabezas que habitaba debajo del
batn y sacar a las dos serpientes que habitaban debajo de su casa.
Parte de las connotaciones de la cola o cabeza del mundo de abajo estn
relacionadas con el sexo, ya sea en su capacidad reproductiva como origen de vida, o
tambin en su capacidad curativa. Queda claro, entonces, la fuerte connotacin sexual de
los dos animales dentro del mito. Carlos Huamn9 seala que ser justamente la serpiente o
amaru, smbolo sexual de lo masculino, y el sapo de dos cabezas, representacin del sexo
femenino, que se come los alimentos, los encargados de debilitar y destruir la unidad
familiar dentro del mito.
Esta unidad armnica, expresada en trminos duales, tambin aparece dentro de
Orovilca, pero en el relato ser precisamente Wilster quien quiebre esta unidad

9 Ver Huamn 2004.

propiciando un tinku entre el mundo de arriba y el mundo abajo causando no solo desorden,
sino tambin un cambio csmico.
3. Alteracin del orden csmico: la vuelta a la pacarina
Las oposiciones binarias de la que nos habla el narrador entre Salcedo (mundo de
arriba, asociado con el da, la luz del sol, el chaucato y lo masculino) y Wilster (mundo
abajo, asociado a la noche, al amaru y a lo femenino) origina un tinku o encuentro
tensional entre estos dos opuestos complementarios. Jurgen Golte10 menciona que el
tinku entre lo femenino y lo masculino, y ms abstractamente entre los contrarios, es el
momento en el cual se producira el ordenamiento futuro (Golte 1996: 522. nfasis
nuestro).
Este trnsito, que aparentemente se inicia con la pelea de ambos nios y termina con
la victoria de Wilster sobre Salcedo, en realidad se produce al trmino de la contienda y no
antes. La desaparicin del protagonista durante la medianoche, tiempo liminal o de
trnsito entre el da y la noche, y la presencia del amaru: detrs de los bosques de
Huarango, entre las malezas que rodean la laguna (Arguedas 1983, tomo I: 186) anuncian
un pachacutiy y posterior retorno de Salcedo hacia una pacarina.
Si bien desde la postura de Alejandro Ortiz y Gladys Marn Salcedo pierde, nosotros
afirmamos todo lo contrario. Para Marn la derrota se produce debido a que el protagonista
est en un mundo ajeno al suyo y, por consiguiente, no le queda ms que desaparecer en la
laguna de Orovilca. Desde nuestra perspectiva Salcedo no muere, sino pasa a otro espacio.
Nosotros consideramos que la inmersin de Salcedo dentro de la laguna de Orovilca,
despus de la contienda, no significa su muerte, antes bien, es su regeneracin. Esta va
seguida por un nuevo nacimiento y retorno como la corvina de oro. No debemos olvidar
que las aguas simbolizan la suma universal de las virtualidades, por lo tanto, implican la
muerte, pero tambin un renacer (Eliade 1993: 76). La nocin de muerte como cancelacin
radical y ontolgica no aparece en el relato:
Pero Salcedo, con el rostro ya revuelto, la piel crujiendo bajo la costra de sangre,
su cabeza cubierta por una larga camisa rasgada, su nariz y los ojos negros no iba
10 Ver Golte 1996.

a volver. Cortara como un diamante el mar de arenas, las dunas, las piedras que
orillan el ocano. El mar, por el lado de Orovilca, es desierto intil; nadie quera
buscar all, donde solo los cndores bajan a buscar piezas grandes (Arguedas 1983,
tomo I: 186. nfasis nuestro).

El triunfo de Salcedo, entonces, no estara dado por la victoria de la pelea ya que,


por la narracin, es ms que evidente que ni Wilster, que fue sacado arrastrado del cuello
por Gmez, ni Salcedo que termina ensangrentado con la cabeza envuelta en un inmenso
trapo maloliente, lograron vencerse el uno al otro. El xito est dado por la posesin de
Hortensia Mazzoni, la joven cuya belleza no es accesible a hombres rgidos, [quienes no
podrn] tocar las mejillas de ninguna mujer muy bella (Arguedas 1983, tomo I: 182).
Pero aqu cabra preguntarse cmo se relaciona Hortensia Mazzoni con el mundo
del agua? En el relato se dice que es la muchacha ms bella de Ica. Siempre est sola y
baila en el saln muy iluminado de su casa. Si bien es un personaje secundario y son pocos
los detalles que el narrador da sobre ella, sin embargo, nos ofrece una serie de simbolismos
que permiten vincularla con el mundo del agua: su extrema belleza, la msica y el canto.
La figura de la mtica sirena, bella mujer que vive en el agua y cuyo cuerpo no tiene
necesariamente la parte inferior pisciforme, aparecen desde las crnicas. Guamn Poma de
Ayala las retrata como dos mujeres cantando dentro del ro Huatanay, con medio cuerpo
fuera del agua, mientras sealan con sus dedos ndices a dos jvenes que estn sentados en
la cima de un cerro tocando un instrumento de viento (Millones y Tomoeda 2004: 22). En la
tradicin oral andina estos seres estn asociados a la msica en general y poseen
connotaciones negativas (Landeo 2010: 205).
Hortensia Mazzoni se relaciona con Wilster y Salcedo no por medio de las palabras
sino a travs de la msica: Solo Hortensia Mazzoni baila Cuando el indio llora como si
fuera una ninfa. Roland Forgues plantea que la comparacin establecida con la ninfa la
transforma en un smbolo vivo de la naturaleza andina, y le confiere un poder de seduccin
y de transformacin (1989: 231). Ella habita en la laguna de Orovilca por eso, al final del
relato ser llevada en el lomo por la corvina de oro, es decir, por

Salcedo, quien

metonmicamente asume la posicin del chaucato y del cerncalo de fuego: Te esperar


junto a Orovilca, esta noche! Me mostrars la corvina de oro! La seguiremos convertidos

en cerncalos de fuego, como los que salen en las cumbres del Salkantay en las noches de
helada. Pondrs tu mejilla sobre esa nia, o la cazars desde lo alto con una honda
sagrada (Arguedas 1983, tomo I: 184. nfasis nuestro).
Cmo se relaciona el chaucato con la corvina de oro que habita en la laguna de
Orovilca? El chaucato, adems de oponerse a la vbora, simboliza la conjuncin de dos
mundos (hanan / urin). Por eso es ave y al mismo tiempo encarna el agua frtil, pura y
fresca del subsuelo. Tambin: adquiere el poder extremo, la belleza extrema. Vernica
Cereceda en Aproximaciones a una esttica andina: de la belleza al tinku explica que la
belleza extrema es percibida como compleja y marginal porque golpea los ojos en una
abierta diferencia, una oposicin entre opaco vs brillante e impuro vs puro (Cereceda
1987: 178-183. nfasis nuestro).
Pero esta conjuncin de contrarios no es exclusiva del chaucato. Las dunas y las
lagunas descritas en el relato se erigen como espacios complejos de extrema belleza
porque se juntan armoniosamente los opuestos sin mezclarlos. As tenemos que las lagunas
del relato estn divididas en dos espacios: uno caracterizado por lo intenso, lo brillante y
lo vivo. El otro caracterizado por lo opaco, lo denso, lo oscuro y lo muerto. La laguna
Victoria posee un agua verde y espesa con natas casi ftidas. La Huacachina est rodeada
de tierra muerta. En sus aguas espesas y de olor penetrante la gente juega y chapotea. Los
enfermos y los tullidos se sienten resucitar al estmulo de tanto fuego.

Orovilca, a

diferencia de las otras dos, posee aguas brillantes y luminosas. La laguna est rodeada de
patos con crestas rojas que nadan en armona, de rboles grises, totorales espesos, de
huarangos cuyos troncos estn rodeados de un mundo seco y brillante. Una arenilla dorada
forma hondas difusas en la playa. Es un oro hmedo y opaco donde hay gusanos con
caparazones azuladas.
En estas degradaciones del color que van de lo intenso y brillante hasta lo denso y
opaco se conjugan elementos equivalentes y complementarios generadores de dualidad.
Tambin nos remiten a esa grata sensualidad seductora del paisaje y de la laguna de
Orovilca que se comporta como un talismn, como un objeto mgico (Cereceda 1987:
146) que atrae a Salcedo y termina por atrapar al nio (narrador-testimoniador) que
siempre lo acompaa.

As como la corvina de oro habita en la laguna de Orovilca, un ambiente


exclusivamente natural situado en la parte ms lejana de la ciudad; [] en el desierto, tras
una barrera de dunas (Arguedas 1983, tomo I: 178), el chaucato tambin pertenece a un
mundo no urbano y extremadamente natural por eso es campesino [y] no va a los rboles
de las ciudades (Arguedas 1983, tomo I: 173). Como est vinculada con el mundo de
abajo no es completamente heliaca como s lo son el cndor y el halcn. Por otro lado, la
corvina, aunque pertenece al mundo de abajo, al ser de oro, es solar o urnico y posee
claras connotaciones positivas, por lo tanto tambin est asociado con el mundo de arriba al
igual que el chaucato. Esta conexin entre el mundo de arriba y el mundo de abajo
condensados en un solo animal nos recuerda a la calandria de fuego o al pez golondrina de
viento de su poemario Katatay.
Este empleo de elementos mticos y simblicos de la cosmovisin andina
organizando los espacios del relato y la trama argumental en Orovilca, revelan que este
cuento no es un texto menor, antes bien, como ya lo ha sealado Martn Lienhard,
prefiguran ese indigenismo al revs de su novela pstuma El zorro de arriba y el zorro
de abajo donde tambin encontramos protagonistas que, como Salcedo, nos enuncian desde
un referente costeo. Con este breve relato JMA nos demuestra que lo indgena puede ser
enunciado desde un referente que no necesariamente tiene que ser andino.
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