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Evolución del latín en Hispania hasta el S.V.

Este documento describe la evolución del latín hablado en Hispania hasta el siglo V d.C., incluyendo la palatalización de fonemas como /d/, /t/, /g/ y /k/ seguidos de /i/ o /e/, dando origen a nuevos fonemas palatales, así como la consonantización de las semivocales /i/ y /u/.
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Evolución del latín en Hispania hasta el S.V.

Este documento describe la evolución del latín hablado en Hispania hasta el siglo V d.C., incluyendo la palatalización de fonemas como /d/, /t/, /g/ y /k/ seguidos de /i/ o /e/, dando origen a nuevos fonemas palatales, así como la consonantización de las semivocales /i/ y /u/.
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EL LATN HABLADO EN HISPANIA HASTA EL S.

R. Pineda

El rendimiento funcional de los fonemas voclicos se ve modificado por fenmenos


fonticos de diversa ndole. Cabe destacar la evolucin de las variantes combinatorias
semivoclicas de /i/ ('yod') y /u/ ('wau') del latn literario, que tienden a consonantizar: aulla, como
veremos, provoca la aparicin de un nuevo orden de fonemas palatales; sta se confunde con /b/
desde antiguo a partir

de las posiciones intervoclicas (o entre vocal y lquida) por una

convergencia articulatoria: /b/ es bilabial oclusiva sonora, [w] labiovelar fricativa sonora; ambas
coinciden, pues, en la labialidad y la sonoridad; la pronunciacin dbil de /b/ en las posiciones
indicadas favorece la prdida fontica de la oclusin, lo cual la aproxima a la de [w]: las diferencias
quedan as reducidas, de hecho, a poco ms que el rasgo velar concomitante con el labial de sta, lo
cual no es suficiente para que se mantenga la diferencia. Luego la confusin se extiende a
posiciones donde no se da tal contexto fnico (inicial de palabra o de slaba tras consonante). Tanto
yod como wau experimentan un considerable incremento por la tendencia de las vocales en hiato a
cerrarse, tendencia que afecta a todas menos /a/ y tendr importantes consecuencias: el proceso que
afecta a [j] deba de estar generalizado en la poca que nos ocupa o no mucho despus. En cambio
el que afecta a [w] (originaria o formada por el cierre de /o/) se retrasara varios siglos.
El orden de los fonemas palatales surgi cuando los hablantes tomaron conciencia de que la
articulacin de las secuencias '/d/ + yod + vocal' y '/g/ + yod + vocal' (que se haban incrementado
considerablemente debido sobre todo al aumento de los cierres de /e/ y de /i/ en hiato) coincidan en
una articulacin [dz], que converge con la de las realizaciones consonnticas de /i/ (inicial de slaba,
tanto a principio como en interior de palabra, donde haba reflejos de un proceso similar en poca
preliteraria), probablemente africada desde el s.I d.C. El resultado unitario de esas combinaciones
fonticas provocara el uso indiscriminado de diferentes grafas, como gi, di, i o incluso z (una de
las ms frecuentes es BAPTIDIO, documentada, v. gr. por Egeria 4,5, donde tambin se lee 94,
IESSEN por GESSEN, 18,2 GERAPOLIM por HIERAPOLIM, o 16,1 GETHAE por IEPHTAE).
Lo mismo suceda, paralelamente, con la serie sorda: '/c/ o /t/ + yod + vocal' coincidan en una
articulacin [ts]. El proceso, que est presente en toda la Romania, es, sin embargo, lento y diverso.
Como recuerda Mariner (1976: V/8), la africacin alcanzaba a /d/ y /t/ a fines del siglo II, y
empezaba a afectar a /c/, que tardara, como /g/, dos o tres siglos en llegar a consagrarse. En
Hispania la escasez de testimonios dentro del perodo que nos ocupa induce a pensar en un cierto
retraso con respecto a tal cronologa.
La identificacin de estos fonemas palatales afectara, ms all del lmite cronolgico que
nos hemos impuesto, a /g/, /k/ (Gil 1970: 75); cuando stos iban seguidos de las vocales palatales,
/e/ /i/, su normal coloracin palatal se intensific por un hecho de sistema: los hablantes, en cuyo

cdigo fonolgico los nicos fonemas palatales sonaban africados, terminaron por pronunciarlos
africados, aun cuando no haba razones fonticas para ello.
La palatalizacin africacin afect tambin, a la nasal n y la vibrante l, aunque los
testimonios son escasos o nulos, debido a la dificultad de representar grficamente el resultado.
Cuando la yod iba precedida de consonantes no palatalizables, cerraba la vocal siguiente; as en los
ya vistos PARIETE > PARETE, ABIETE > ABETE o QUIETUS > QUETUS > quedo... (cf.
Rodrguez-Pantoja 1978: 99-111).
Hay una gran dificultad, dada la falta de recursos grficos para representarla, respecto a la
palatalizacin de -/ct/-, comn a toda la Romania occidental, con resultados distintos en portugus
(>[yt] probablemente reflejo de una primera etapa), en cataln y francs (> [st] > [j]) y en espaol y
provenzal (> [ch]).

LATN TARDO Y MEDIEVAL


La palatalizacin, muy comn en todas las lenguas, es el resultado de una larga evolucin en el caso
del latn: gracias a la consonantizacin de la semivocal, que haba triunfado ya en otras lenguas
itlicas como el osco-umbro.
La palatalizacin del grupo -gi- es patente en Leione (Miles 245), Flaine (Piz. 5). Por
ultracorrecin se escribe muy a menudo magestas, magestatis (Pal 240, 32; 249, 32; reconstruccin
etimolgica apoyada por magis), Mag(ias) (Bailn 691: ICERV, 312), transgectae, transgecticia
(Pal 382,5; 389, 4), septuazinta (Montijo, 566: ICERV 52). Se confunden, pues, agebat y aiebat,
exiendum y exigendum.

Palatalizaciones que ocurren en el latn vulgar:


La primera se produjo en TY y afect a todas las lenguas romances. De este modo, el
espaol evolucion hasta el actual fonema //: TITIONE > tityone > tiyone > tizn.
Poco despus, tambin hubo una palatalizacin de los grupos k'y (ericyu > eriksu),
d'y (radya > rayya o radza), g'y (fugio > fuyyo).
TY y KY > // (=).
DY y GY > /i/.
Ejemplo: TITIONE > tityone > tit'yone > tityone > tione
/b/ pudo palatalizarse en contacto con yod, sin embargo, no siempre ocurri.
Se palatalizan tambin /l/ y /n/: LY > Y >; NY> Y > .

Coincidi la palatalizacin con los resultados de KY y GY:


K+ e , i > k' > kena > ena (cena)
G+ e , i > g' > generu > eneru (yerno)

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