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Los economistas españoles más destacables que leyeron o citaron la Riqueza de las Naciones de Adam Smith fueron el Rvdo. Padre Juan Geddes, Agustín de la Rúa y Manuel Sixto Espinosa, Carlos Martínez de Irujo, José Alonso de Ortiz, Ramón de Luzaro de Dou, Gaspar Melchor de Jovellanos, Valentín de Foronda, Ramón de Salas y Vicente Alcalá Galiano. Sin embargo, la influencia de Smith en España no fue tan importante como se cree, debido a que hubo pocas traducciones de su
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Los economistas españoles más destacables que leyeron o citaron la Riqueza de las Naciones de Adam Smith fueron el Rvdo. Padre Juan Geddes, Agustín de la Rúa y Manuel Sixto Espinosa, Carlos Martínez de Irujo, José Alonso de Ortiz, Ramón de Luzaro de Dou, Gaspar Melchor de Jovellanos, Valentín de Foronda, Ramón de Salas y Vicente Alcalá Galiano. Sin embargo, la influencia de Smith en España no fue tan importante como se cree, debido a que hubo pocas traducciones de su
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/;1.

v u

Documento de Trabajo
9 1 O1

LA "RIQUEZA DE LAS NACIONES Y


.J.OS ECONOMISTAS ESPAOLES
r,;,-,:,:,I:,; ,

Luis Perdices Blas

FACULTAD DE CIENCIAS ECONOMICAS y EMPRESARIALES.- UNIVERSIDAD COMPLUTENSE


Campus de Somosaguas. 2B023 - MADRID

Esta publicacin de Documentos de Trabajo pretende ser cauce


de expresin y comunicacin de los resultados de los proyectos de
investigacin que se llevan a cabo en la Facultad de Ciencias Econmicas
y Empresariales de la Universidad Complutense de Madrid. No obstante, la
publicacin est abierta a investigadores de otras instituciones que deseen difundir sus trabajos en ella.
Los Documentos de Trabajo se distribuyen gratuitamente a las
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Facultad de Ciencias Econmicas y Empresariales
Universidad Complutense de Madrid
Vicedecano
Campus de Somosaguas. 28023 MADRID. ESPAA.

La

"Riq ueza de ~as


eoonoDlistas

~os

Naoiones"
espafto~es'

Luis Perdices B1as


Universidad Complutense

L. Riqueza de In Naciones es un, obfi que uno con/e.pl, con IS/I/{Jor. En l. 'gudeza de sus
,n/lisi, y ,n su ringo sobr,pm , CUilquier olro libro sobre "ono.f" su pre"inenci, IS
,in "bugo inquietanle qul hIlos esl.do hiriendo ,n los ~/Ii.os 200 ,lfos ! Nueslro
InJlisis h. /legado I su ,i,rlllent, lis sofisliCldo, p,ro no loslrllos unl penelmi6n
"yor In l. interpre/lCi6n del sisle" ICond.ico y , In Ilgunos aspeclos, nuestr,
IproximUn IS infllior I JI de Ad'. $.m. Y, (u.ndo J1egms I JI v/si6n de JI pO/{/iCl
pObIiCl, Inconlr,.os proposiciones ignor,diS que Adl. $,ilh de.ueslrl con tll fuerzl que
mi lIS hICe evidentes por sf '/111'. Yo no SI mlllnle por qul Islo IS Uf, pero tll Vil
p.rt, de 1I respuesll ,stJ In que no I".os 1, Riqueza de las Naciones
R.S. Coase

La opinin de R.S. Coase sobre la famosa obra de Adam Smith sintetiza la


de numerosos economistas del pasado y del presente. Huchos son los
iniciaron los estudios de economa

leyendo la RiquezIJ de llJs NIJciones y los

que quedaron fascinados por su lectura ,desde


B. Say hasta A. Karshall, pasando por
economistas

espaftoles

en

los

que

D. Ricardo, T.R. K/J1thus y

J.

J .S. Hill y K. Harx entre otros . Los

ltimos

importancia de A. Smith y algunos leyeron

doscientos

aftos

han

apreciado

la Riqueza de llJs NIJciones,

la

pero la

pregunta que me planteo en este trabajo es si los espaftoles aprendieron


economa leyendo dicha obra, y en tal caso si siguieron y profundizaron en el
pensamiento smithiano, bien para perfeccionarlo o bien para criticarlo,
lo hicieron sus contemporneos extranjeros.

Pgina

como

'.

R.S. Smith en su cl6.sico articulo de 1957 y en otro de 1968 fue el primero


en

dar

una

amplia

relacin

de

los

posibles

autores

influidos

por

el

pensamiento smithiano en Espafia e Hispanoamrica, aunque no profundiz6 lo


suficiente en el tema. En los ltimos treinta y tres aflos han aparecido
numerosos estudios sobre las corrientes de pensamiento econmico en Espafia y
monografas sobre los economistas m6.s destables, junto a las ediciones de las
principales obras de stos, lo que ha permitido ir limitando la influencia de
Smith

en

nuestro

pais.

En

este sentido

y como veremos

m6.s

adelante,

Barrenechea mantiene que es una idea equivocada el considerar a Foronda un


seguidor de Smith. Dos recientes trabajos, todavia no publiCAdos, de Juan
HernAndez Andreu y Pedro Schwartz concluyen que los economistas m6.s influidos
por Smi th son Gaspar Melchor de Jovellanos, Vicente AlcalA Galiana y Luis
Alonso de CrUz. Iro obstante, como se dice en estos dos trabajos y en el
presente los tres economistas citados muestran influencia de otros autores e
incluso en algunas ocasiones contradicen la conclusiones del escocs. La tesis
que defiendo mantiene que los economistas espafloles no

profundizaron en el

estudio de la obra smithiana y por ello el objeto de este trabajo

es mostrar

como el escocs no ha sido el economista m6.s leido, ni traducido en Espafla. Es


m6.s, todo el pensamiento econ6mico favorable a la libertad no lo aprendieron
de Smith. Prefirieron recoger el pensamiento del escocs

a travs de la

lectura de otros autores como &y o Bastiat. luchas leyeron a diferentes


autores entre ellos a Smith y realizaron una sntesis y modificaron los
principios generales cuando los aplicaban a Espafia. Por lo que se puede
observar el ecleticismo es una de las caracteristicas
muchos de nuestros economistas.

PAgina 2

de

los escritos de

En primer lugar, voy a enumerar los autores que sabemos que leyeron o
citaron la Riqueza de las Naciones en sus obras. En los siguientes cuatro
epgrafes intento exponer la cuatro razones en que me baso para mantener

que

la influencia de Smith en EspaftA no fue importante : en el epgrafe segundo lo


dedico a las traducciones espaflolas de la Riqueza, el tercero a mostrar o6mo
los espafloles y en particular los ilustrados no aprendieron todas las ideas
favorables a la libertad y otras de Smith, el cuarto a analizar el eclecticismo
de los economistas espafloles , y el quinto a seflalar

la preferencia de los

polticos liberales decimonnicos por la obra de Bastiat.

~.-

Sm1th y

~os

eoonom1stas

espafio~es

.'

Los espafloles ms destacables que leyeron o' citaron en sus obras la


Riqueza de las Naoiones, segn los estudios que tratan del tema, son los

siguientes" :
Rvdo. Padre Juan Geddes que traduce algunos captulos de la Riqueza hacia

1777 y propone a Campomanes traducir dicha obra en su totalidad.


Agustfn de la ~na y Kanuel Sixto Espinosa en un informe presentado a la
Sociedad Matritense ,el 13 de diciembre de 1793, citan en tres ocasiones
prrafos de la Riqueza traducidos directamente del ingls3
Carlos Kart/nez de rujo (1763-1824), oficial de la primera Secretara de

Estado y posteriormente Ministro Plenipotenciario ante los Estados


Unidos, traduce la sntesis de la Riqueza de las Naciones realizada por
Condorcet porque dicho economista francs
ha eliminado aquellas
"implicaciones impropias", pero recoge los principios bsicos del escocs
en materia de crecimiento econ6mico. La traduoci6n tiene un estudio
preliminar donde se realiza una breve sntesis del pensamiento de Smitb
que junto a algunas traduociones inoorporadas directamente del ingls ,
hace pensar en el buen conocimiento que Martnez de lrujo tena de dicha
obra".
Jos Alonso de Ortiz (1755-1815) public6 en Valladolid (1794) la primera
traducci6n de la Riqueza Seflala en el pr6logo que los espafloles a
diferencia de Smith "no trataron de reducir la materia a un mtodo
cientfico, a un sistema general". Una obra propia de Crtiz es el Ensayo
econmico sobre el sistema de la lIoneda-papel y sobre el crdito pblioo
(Madrid, 1796) donde aplic6 la teora monetaria smithiana a la defensa del

Pgina

sistema de Vales Reales y de endeudamiento del Bstado llevado a cabo bajo


el reinado de Carlos III y Carlos IV A la vista del articulo de Schwartz
y Fern.ndez Xarug6.n&. considero que ste es el libro de un economista
espa~ol donde m6.s se aprecia la influencia smithiana.
R4JJD Uzaro de Dou (1742-1632) public
DueVllmeDte ezpliClldll (Cenens. 1617).

La riquezll de ll1s DIICioDes

Xelebor Gupar de Jovellllnos (1744-1611) ley al menos tres veces la


RiquezlI segn sabemos por sus diaric '. y realiz un "B:rtrato de la obra
de Xr. Smith" de trece p6gilll1s y una tnsd,ccin de diversas partes de

dicha obra".
YlIlent/n de Forcndll
<1751-1621> es uno de los economista que
tradicionalmente se ha mantenido que estaba influido por A. Smith
aunque veremos mAs adelante como Barrenechell difiere de esta
interpretacin.

Rllmn ~pos (=1760-=1609). un profesor de Flsica.


considera a Smith
como el Iiewton de la economla y sigue el esquema de la Riquezll en
algunas de sus obras. Entre ellas hay que destAcu. La economll reducidll
11 priDcipios
enctos, cll1ros y senc1l1os (Xadrid. 1797) y De III
disigullldlld persODlIl en 111 sociedlld civil <Bucelona. 1799. 1636)7.
YiceDte Alclll~ GIII1IIDO <1756-1610)
en el cuarto tomo de las actas y
memorias de la Real Sociedad Bcon6mica de los Amigos del Pals de la
Provincia de Segovia publica un trabajo titulado "Sobre la necesidad y
Justicia de los tributos. fondos de donde deben sacuse y mediaS de
recaudulos (escrito en 1766 y publicado cinco a~os despus). en el que
repetidll..mente se muestra deudor de A. Smith.
Particularmente en la
cuestin de los tributos se muestra muy smithiano cuando dice : "En una
palabra. la simplicidad de los tributos. la uniformidad en su cuota y
exaccin. la claridad y publicidad de las leyes que los establecen. la
libertad del comercio interior y lo que es consiguiente a esto. el menor
n(Jllero de dependientes. son los verdaderos medios de que aqullos sean
equitativos .... de que no sean odiosos y de que el Gobiel'1lo sea obedecido
con gusto de los sbditos. Lo que lleva 11 concluir 11 Blorza que este
escrito "constituye el mejor resumen. tanto del pensamiento financiero de
AlcalA Galiana COJllO de la presencia de Adam Smith en nuestro medio
intelectual de finales del setecientos.
Xllrtin Fe1'1l4Ddez de 'IIvarrete (1765-1844) es otro autor que 1ey6 a SII1th
como se puede apreciar s1 se acude a su obra titulada Discurso sobre los
PI 051 esos que puede IIdquirir 111 ecotJO/lfll polftiCII COD 111 IIpl1C11ciD de ll1s
ciencills ezllCtllS y nllturales, y ccm llls observllciones de 1115 Sociedlldes
PlltritiCIIs, prrmuncilldo en 111 Real Sociedlld Xlltrttense en JUDtII
particular de 29 de eDeTO de este 1160 ()(adrid. 1791).
Alvaro Flrez de Estradll <1766-1853)

en su Curso de ECODOJIIill pollticlI


(Londres. 1828) recoge las ideas de Smlth. Ricardo y SIIy aunque la
organizacin del libro estA inspirada en James Xil1 y en SIIy.

P6.gina 4

ClAnga Argelles <1770-1843) es otro economista


diversas ocasiones a Smith en su obra'o.
Jos

que cita en

Fray Eudaldo Jaumeandreu (1774-1840), catedrtico de Economa en


Barcelona al principio del siglo pasado, en sus Rudimientos de Economa
polftica (1816) expone las doctrinas de Smith y Say, e intentaba adaptar
el pensamiento smithiano a Espafta al igual que lo haba hecho Bay para
Francia. En otra obra, Curso element/ll de EconomI/I poltica con aplic/lcin
a la legislacin econmic/l de ESpllffa (1836), se muestra liberal excepto
en el comercio exterior de la misma forma que List.
El Xarqus de Valle S/lntaro (1 - 1840), tambin, intent sintetizar la
obra de Smith y Say en sus Elementos de Econom/l PalItica. En este manual
llega a decir que a Smith "nadie podr quitarle la gloria de haber sido el
fundador de la Economa Poltica".
Calmeiro (1818-1894) en sus
Principios de Econom/l polItic/l
(Madrid, 1870) resume las doctrinas de Smith y la de otros autores de la
escuela clsica entre los que destaca Ricardo".
X/lnuel

R.S.

Smith

cita
otros posibles /lutares influidas par Sm1th en
aunque relllmente la influencia es ms bien ligera y
superficial' 2. Estos autores son : en Argentina, Juan Hiplito Vieytes y
Manuel Belgrano (conoca la obra de Smith aunque est influido por otros
autores); en Chile, Manuel de Salas, Juan Egafla y Camilo Henriquez
recomiendan la lectura de Smith, pero sus escritos no muestran la huella
del escocs; tambin en Chile , Jas Joaqun Mora public el Xercurio
Chileno en el que se cita a Smith, pero ms a Say en Xxico, Manuel Ortiz
de la Torre en Guatemala, Jos Cecilio del Valle y Francisco Garca
Pelez en Cuba, Francisco de Arango y Parreflo , y Justo Vlez.
iberD/I11lrica,

Si stos son los autores que se consideran que han recibido una mayor
influencia de Smith, tambin se ha destacado que otros autores importantes no
muestran

ninguna

Villarrasa y

influencia

smithiana

como

Bernardo

Joaqun

Danvlla

Lorenzo Ilormante y Carcavilla. La importancia de los dos

economistas, como veremos ms adelante, radica en que fueron los primeros en


impartir clases de economa en Espafla, el primero en Xadrid y el segundo en
Zaragoza. Los dos estn influidos por el Ens/lyo sobre la n/lturaleza del
comercio en general de Cantillon.
A continuacin paso a exponer los cuatro argumentos en los que me baso
para mostrar que la influencia de A. Smith en Espafla fue dbil.

Pgina

Las

2.-

R~queza

traduoo1.ones
de

1ae

espaffo~as

de

Nao~onee.

Bn el siglo XVIII se traducen obras que tratan sobre la agricultura y


muy particularmente sobre la libertad de comercio de groUlos en los allos
anteriores

posteriores

a la real pragmbtica de 1765

Bntre otros

economistas se traduce a Herben <1755,1765 y 1795), Jickolls (1755 Y 1771),


Xirabeau (1764),
siglo XIX,
1830

Galiani (1775),

Jecker

(1783) y Genovesi (1785)"". Bn el

las obras mbs traducidas son las de Say entre principio de siglo y

(el Tratlldo de ecoDomia polftica de

1803, tiene ocho ediciones entre

1804 y 1838; el Catecismo de ecODomia polftica, seis ediciones entre 1816 y

,.

1833; tubin se traducen otras obras

del francs ) y

las de Bastiat entre

1840-1860 ( entre 1846 y 1859 se publicaron seis ediciones espallolas de los


Sofismas

ecoD6micos;

entre 1858 .y 1670 tres ediciones de

las

AT1Ii01JIJS

ecoDmiclJs, en 1860 se publican otras dos ediciones; tubin se publican otras


obras de este autor)' 4. Como veremos a continuaci6n Say se tradujO porque fue
uno de los libros claves para impartir las ensellanzas de economla polltica en
Espalla y Bastiat porque fue un autor que exponla de fOT1lia clara, aunque
superficialmente,

los argumentos favorables a la libertad de comercio.

Desde el siglo IVIII hasta la actualidad se han realizado pOCAS


traducciones de la Riquezll de llJs XIJCiODes y s610 dos ediciones

de la Tecrill

de los seDtillieDtos lIorales'. A la vista de las fechas de publicacin de la

traducciones de la Riqueza , podemos mantener que

dicha obra

fue mlle leida

en Bspalla antes de la publicacin del Tratlldo

de Say. Bs decir, fueron

principalmente la ltima generacin de ilustrados quien ley a Smith, ms que

Pbgina 6

los liberales del siglo XIX. Las ediciones

de la Riquez4 en Espalla son las

siguientes :
1792. Carlos Fernando Xartlnez de lrujo realiz una traduccin parcial del
resumen que haba hecho Condorcet (Pars, 1790-1792)
bajo el ttulo
Compendio de 111 obrll inglSS/l intitullldll Riquezll de ll1s Nllciones. Hay dos
ediciones mAs, una publicada en Xadrid <l803) y otra en Palma (1814)''''.
Se realiza esta traduccin a pesar de la condena de la edicin francesa
de la Riquez4 de 1788 por la Inquisicin en 1791. El mismo afio de su
publicacin, la Gllcetll de Xlldrid de 4 de septiembre de 1792 public una
resella muy elogiosa que dice : "Es utilsima (dicha obra] para todo hombre
pblico, y particularmente para propagar en la Sociedades Econmicas
principios verdaderos que deben dirigir sus operaciones hacia el bien
general de la Monarqua"'?
1794. La Oficina de la Viuda e Hijos de Santander publica en este afio y
en Valladolid la primera traduccin del original ingls (de la octava
edicin)
a cargo de Luis Alonso Ortiz,e. Se realizaron algunas
modificaciones de la obra, para que pasara tanto la censura eclesiAstica
como la civil, en temas relativos a la educacin, los diezmos, la usura,
las referencias desfavorables a Bspalla y a la religin catlica Bsta
,1 traduccin , tambin,' fue resellada y elogiosamente por la Gllceta de
Kadrid de 12 de septiembre de 1794. Se destaca en dicha resella, al igual
, que en el prlogo de la traduccin, que la obra traducida trata los
asuntos de Bconoma Poltica como si fuesen una "ciencia eXActa, en que se
'. establecen los principios y reglas generales que deben regular los
esfuerzos de la industria y del comercio, de suerte que los intereses
particulares conspiren por su tendencia misma a los adelantamientos
pblicos de la SOCiedad; aspecto a que no se ha mirado comnmente por
nuestros escritores econmicos, pues aunque. varios de ellos se han
esmerado en escribir con acierto y con utilidad sobre algunas de sus
materias, lo han hecho en discursos desmembrados y en puntos puramente
prActicos y limitados a ciertas circunstancias, tiempos y lugares, segVn
la ocasin que tuvieron para escribir, pero sin formar un sistema
cientfico de esta vulgarizada idea de la Bconoma Poltica ..."'''. La
segunda edicin de esta traduccin "muy corregida y mejorada" parece que,
tambin, fue realizada por Ortiz y se public en 1805-1806 (Valladolid,
Oficina de la Viuda e Hijos de Santander, 4 vols).
1933-1934. Durante la II Repblica se
public en
Barcelona los dos
primeros tomos de la edicin de Jos M. Tallada. Bs decir, aparecen
cuatro de los cinco libros de los que consta la Riquezll. Bl editor
calific su trabajo como una "reproduccin" de la traduccin de Ortiz,
pero revisada y adaptada al castellano moderno. Terminada la Guerra Civil
la editorial Bosch realiza tres MUrajes" de esta edicin en tres tomos
(el ltimo reproduce el libro V de la Riqueza): el primer en 1947-49, el
segundo en 1954 y el tercero en 1955-56. Bn 1983 , ediciones Orbis S.A.
(Barcelona), realiza una nueva reedici6n de esta versin. Tallada en el
prlogo deja claro la vala terica de Smith, pero hace un especial
hincapi en mostrar como a pesar de la crisis de los allos treinta y
los aires intervencionistas "es an alrededor de las ideas esenciales de

PAgina

Adu Smith donde se libran las lIs enconadas batallas de nuestros


tiempos". El prologuista , aun admitiendo CIIJlIbios en el enunciado de la
propuesta liberal, se~ala que dicha doctrina no ba fracasado y que no bay
que arrinconarla en "los museos". Critica a los que sostienen que ha
fracasado el liberalismo, a aquellos que quieren mayores intervenciones y
sobre todo a aquellos que defiende la experiencia sovitica: "Y ante tal
fracaso Idel liberalismol, queriendo dar un salto brusco en la lenta
evolucin de las sociedades humanas , se quiere convertir al mundo en
conejillo de lIldias para experimentar en l instituciones imperfectamente
concebidas y para las que ~j est preparada la psicologa humana"20.
1956. Amando Lzaro Ros realiza la primera traduccin fiel y completa

(Xadrid, Aguilar). Traduce de la ediccin de cannan, pero quita las notas


de ste. En 1961 se realiza una reimpresin. La revisin de la traduccin
y el prlogo es de Germn Bernacer Torno. Este economista destaca la
vala de SlIith, pero , a diferencia de Tallada, no 8e lIuestra favorable
al liberalismo econllico. Comenta que no se instaur ni en Gran Betafla ,
y menos en el Europa continental ,por qu "la gente encontr que l1a
doctrina smi tbianal era un bello pensuiento, pero no una idea
realista""" .
1958. El Fondo de Cultura Econmica public en Xxico la versin
de
Gabriel Franco acompa~ada de un estudio preliminar del mismo autor. Bn
esta ocasin , tambin, 6l! traduce la edicin de cannan, pero con las
notas de ste. Se han realizado reimpresiones de esta edicin en 1979,
1981,1982,1984 Y 1987.

1988. 01ltos-Taus publica en Barcelona y en dos volumenes la traduccin de


J.C. Collado Curiel y A. Xira-Perceval Pastor. Bsta ltima edicin de la
obra de Smith en Espalla, se basa en la de R.B. campbell y A. S. Sltinner
que apareci en Glasgow con motivo del bicentenario de la publicacin de
la Riquez1i'2.

En suma, si contamos la traduccin de Kartlnez de Irujo y las diferentes


reimpresiones de una misma edicin, entre 1792 y 1988 se publica diecinueve
veces la obra de Smith. Pero, hasta 1956 no hay una traduccin cOllpleta y fiel
de la Riqueza de las D/lciolJes en Bspafla. Hasta 1806 slo hay d06 ediciones de
la Riqueza en castellano y la slntesis publicada en 1792. De 1806 a 1933 no 8e
realiza ninguna edicin de la obra maestra de Smith. Esto es debido a que 54y
y Bastiat fueron 106 autores lilAs traducidoS y leidos por los espafloles del
s1g10 XIX. Parece que

Sm1th fue lIIs leido por los ilustrados que por los

liberales del XIX.

Pgina 8

4.-

No

todas

~1bertad

nuevas

s e aprend1eron

1deas

de

de S=1th.

Aproximadamente podemos fechar el nacimiento de la Economa Poltica


entre el allo de la publicacin de los Ensayos de Hume (1752) y el de la
publicacin de la Riqueza de las Naciones de Smith (1776).

Son los allos en

los que se descubre que en el mundo econmico existe una regularidad y en los
que se publican las obras de Galiani, Steuart, Cantillon, Quesnay, Kirabeau y
Turgot, entre otros. En Espalla, por este perodo, no tuvimos economistas de la
talla de los enumerados , pero s se fomentaron los estudios de la nueva
ciencia. Incluso se pusieron de moda entre la minora ilustrada.

Jovellanos,

en el Elogio de C4rlos III (1788), que m6s bien parece un elogio a la Economa
Poltica, mantiene que Espalla debe al reinado de dicho monarca la introduccin
del. "espritu

de

ilustracin"

sobre

todo,

"la

gloria de

convertir

enteramente sus vasallos al estudio de la economa", la ciencia m6s importante


entre las "tiles". AlIade que "Es palla lee sus m6s clebres escritores, examina
sus principios, analiza sus obras; se habla, se disputa, se escribe, y la nacin
empieza a tener economistas"23. Fruto de esta propaganda es el establecimiento
de

diversas

c6tedras

de

Economa

Polltica

en

algunas

instituciones

no

universitarias como la de Hormante en Zaragoza.


Esta moda por la Economa Poltica tuvo como efecto que libros de
ecoDoma terica de autores europeos y libros de economa aplicada de autores
espalloles fueran leidos en Espalla antes de la publicacin de la obra de Smith.
Fijmonos en los economistas

del siglo XVIII que son los que m6s leyeron a

Smith directamente . Antes de leer el libro del escocs, ya se haba avanzado

Pgina

en muchos temas como la libertad de comercio interior, libertad de comercio


con las colonias, la lIIportancia del marco institucional para el crecimiento
ecODmico y el debate sobre la reforllla de la hacienda Bstas ideas las
cogieron de otros economietas eepa!!oles
Child,

y de econolllistas europeos como

Dll'1enant, !!1rabeau y Herbert entre otros,

la

IIIllyorla de ellt:'S

traducidos como helllos vieto m's arribll.

La 11ber'-tlJd de ca.ercio 1D terl.ar

En otro trabajo

eobre los argumentos expuesto a favor de la libertlld de

comercio interior en el reinado de CIlr10s 111, he mostrlldo COIIIO el debllte sobre


dicho tema en Espda es autnomo y paralelo al que ee estaba celebrando en
otros paees

europeos~".

Esta polmica que interesllbll no solo a economistas ,

sino tambin al pueblo y al gobierno, fue protagonizada entre otros en Europa


por Quesnay, Turgot, Smith, Galiani y Herbert. El debate en Espal!a no se inicia
en el setecientos. En los siglos XVI y IVII al igual que en el XVIII se puede
distinguir en Espa!!a, como E.P. Tholllpson hace para Inglaterra del siglo XVIII,
,entre los defensores de una "econolllla moral de los pobres" y un "modelo de
laissez-!aire""". Teniendo en cuenta diversos lIIatices, estas dos corrientes se
podran sintetizar con las siguientes palabras. La primera tiene puestas sus
miras en el consumidor y la segunda en el productor. La segunda corriente
considera que si no se pone trablls al productor (una de ellas era la tasa), se
fOlllentar'

la produccin y dar, lugar a una abundancia de productos en

beneficio del consumidor.


Defensores de lo primero SOD Pedro de Valencia , o Gregorio Xaybs i
Siscar en el setecientoS y defensores de lo segundo son Luis de Molina, o

PAgina 10

Campomanes, Olavide, Jovellanos, Cobams y Poronda en el setecientos. En


Bspafia segn va avanzando el XVIII numerosos autores piden mayor libertad.
Antes de 1765, hay que destacar a Uztriz, Zabala y Aullan, \'ard

<

Olavide y

sobre todo Campomanes con su famosa Respuesta fiscal sobre abolir la tlIsa y
estllblecer el CC1lllercio de gnuas (1764) y Cray \'inlte1. \'ard dice que "la

libertad

es

el alma

del

comercio y

todo gnero de estanco su

mayor

contrario"'.. Campomanes se plantea las siguientes cuestiones:


1.- Si la tasa de granos es un medio "seguro de tener abundancia del
mismo en tiempo de caresta" y a precio "cmodo"; y si sto es compatible
con la subsistencia del labrador y fomento de la agricultura.
2.- Si el comercio de granos era el mejor sistema para contener los
precios en tiempo de caresta, "y si hay inconvenientes invencibles a esta
providencia: o si los que hasta aqu se han considerado como tales
dimanan de la imposicin de la tasa, o son secuelas de ella".
S.- Si convena promover la exportacin en tiempo de abundancia para
evitar la ruina del labrador, que no podra de otro modo dar salida a sus
excedentes, y que en tiempo de caresta se permitiesen las importaciones.
Las repuestas de Campomanes a estas cuestiones fueron que la tasa es
"insuficiente" para el fin que se estableci6, que la nica manera de promover
la abundancia del reino es a travs del libre comercio de granos ( y de todos
los productos en general>, y que se permitiese a los comerciantes en alias
abundantes guardarlos" o "extraer del reino los sobrantes y en los allos de
caresta "revenderlos" e "introducir" de fuera los que fsicamente" faltasen.
Ola vide mantiene que la ilustraci6n moderna esta a favor de la libertad,
y se reafirma en los argumentos de Campomanes :
- La libertad de comercio es la mejor poltica de abastos :. qu
legislaci6n puede pretender que est barato ningn fruto el afio que se
cogio poco 1. La Ley que quiere con violencia bajar el precio de un fruto
por la momentnea baratez de un da, hace carestia de un siglo". Tambin,
dice que
.... el inters , nico movll de las operaciones humanas, harA
que todos continen y muchos se apliquen a tener surtidas sus tiendas de
las cosas necesarias al pblico siempre que hallen ganancia en su trabajo
y que la libertad de que todas vendan barA que nunca sea excesiva esta

PAgina

11

ganancia, equilibrhdose la libertad de vender como quieren con la copia


de vendedores 27
- La libertad de comercio fomenta la agricultura. Si la libertad de
comercio beneficia al consumidor que consigue abundancia y baratez,
tambin beneficia al productor que obtiene un buen precio para su
producto, lo que incentiva al labrador y fomenta la agricu1tura2e
- Olavide propone libertad de comercio interior para importar granos en
allos de esCAsez y exportar en aIIos de abundancia por particulares. l!n
este sentido tanto 01avide como Gampomane5 son ms radicales que
Jovellanos como veremos en el epgrafe cuarto.
Olavide, al igual que otros ilustrados como Gampomanes,
elaborar sus argumentos

para formular y

tom sus ideas de los economistas espalloles citados

ms arriba y ley a economistas extranjeros, principdmente a los agraristas


franceses como el Kirabeau de L' AJli des bOlllles o el del la Disertacin sobre

el cultivo de triSa. l!n este libro Xirabeau concluye

"la facilidad, y la

libertad de la salida (de granol procura el alto precio; ste anima la labor, y
trae la abundancia , favorece la poblacin, y procura el bienestar de los
habitantes"2. lo tom los argumentos de los fisicratas, pues no aparecen en
sus escritos ninguna de las herrlllllientas analtiCAS de los mismos. Podemos
mantener sin exagerar que Kirabeau fue el autor que ms influy en los
eConomistas del siglo XVIII en l!spalla,L 'AlIi des bOIlIDes es su

libro de

cabecera. Otro autor que leyeron Olavide y Campomanes es Herbert y su EnSllyo


sobre la pallUca seneral del STano, al igual que el libro de Kirabeau L' Ami.

figuraba en la biblioteca de ambos. Olavide al igual que Herbert, y por tanto


que ClIlIIpomanes, era partidario del libre comercio de granos porque anima la
agricultura manteniendo buenos precios y consigue la abundancia de granos, as
como permitir la exportacin cuando existiera abundancia en el pas y las
importaciones cuando hubiese caresta. Por lo tanto, el planteamiento de los
agraristas espalloles como Gampomanes y Olavide era semejante al de los
franceses como Harbert.

Pgina 12

La libertad de COlIercl0 con lIls colonls

Uztb.riz en su
libertad de

Tbeorica propone medidas

que tienden a establecer la

comercio con las colonias. As, se opone al comercio estancado en

compafHas o muestra las ventajas de la libertad cuando analiza el comercio


holands'"o. Campomanes en las Reflexiones sobre el comercio espaIJol

/2

Indil1s

(escritas en 1762 e indita hasta 1988) profundiza en esta lnea, y para ello
emplea la obra de los mercantilistas ingleses, en particular la de aquellos que
se han venido a llamar "mercantilistas liberales". Bl objeto de las Reflexiones,
basAndose en diversos autores que van desde Chlld, Davenant hasta Lall,
Xirabeau y Herbert pasando por UztAriz y Ullca,

es difundir noticias sobre las

colonias y el comercio de los europeos y exponer un nuevo ordenamiento de las


relaciones entre Bspaf!a y sus colonias. Se propone volver a la libertad de
. comercio que exista antes de 1543 que hizo crecer tan "notablemente" al mismo.
Del; monopolio primero en Sevilla y luego en C6.diz, as como de "los gruesos
dez;echos impuestos', deriv la decadencia en las relaciones econ6micas entre
Espaf!a

sus

colonias.

Del

captulo

quince

al

diecisiete

trata

de

la

'prosperidad de las colonias inglesas (para ello se bI1sa en la obra de Chlld) y


del comercio de otros pases europeos. Los ingleses

h~n

sacado partido de sus

colonias debido al asentamiento de poblacin en las mismas y por "franquear la


navegacin de las Colonias a toda la Ilacin". Critica el monopolio y las
restricciones del comercio , pero nunca habla de la independencia de las
colonias'"'
Otros autores que no haban leido a Smith estAn da acuerdo con esta
defensa de la libertad de comercio con las colonias. Bste es el caso de
Arriqubar o GAndara. Bste ltimo en sus Apuntes sobre el bien y el ml11 de

PAgina

13

'.

EspalJa intenta mostrar minuciosamente las dos princip41es causas del atraso

econmico espatiol que l denomina puertas abiertlAs, puertlAs cerT1Jdas. Es decir,


puertas abiertas a la exportacin de materias prillas y a

la illportacin de

lIercancas, y puertas cerradas al cOllercio con las colonias. La rlquQUl de las


naciones , seg<rn Campomanes, Arriqulbar y Gndara, se basa en no enajenar la
industria a los extranjeros. !ln otras p41abras , el estado deba procurar
obtener una balanza comercial favorable y para ello se debla promocionar la
industria nacional y el comercio dirigido por espalloles. Jo obstante, sin leer
a Smith, defienden la libertad de comercio interior, para el comercio entre
!lspalla y sus colonias y para la exportacin de mercancas bajo algunas
condiciones. A todo ello hay que atiadir sus criticas a los monopolios, el
abandono de la idea de la importancia de acumular oro y plata para una nacin.
<que ya estaba presente en Duchos arbitristas espalloles) o el destacar los
inconvenientes de algunas intervenciones.

La importancia del marco institucional para el crecimiento econmico no

lo recogieron los economistas espatioles necesariamente de Smith como ha


lIostrado Barrenechea p4ra el caso de roronda.
roronda analiza la vida social a p4rtir de los presupuestos filosficos
de orden natural que proceden de la fisiocracia. La segunda carta de sus C.!IrtlAs
sobre los asuntos 1I6s ezquisitos de la Econc:mfa-Polftica, y sobre las leyes
Crillinales

<1769-94)

Duestra que los derechos de propiedad, libertad y

seguridad son los tres pilares en los que debe reposar la vida econmica y
politica de toda sociedad civilizada y son las condiciones

Pgina 14

necesarias del

crecimiento econmico.
fisicrata

Con toda seguridad

Hercier de la Ri vire que en

Foronda toma estas

ideas del

su L 'ordre nllturel et essentiel des

socites poHtiques Dantiene que "Propiedad, Seguridad , Libertad: he ahi el


orden social todo entero". Apunta

Barrenechea que dicho influjo fisiocrAtico

"ayuda a comprender la unin existente en Poronda entre la moral y la economia,


la necesidad de un sistema de valores que cohesione el mundo social, la
importancia de la educaci6n, la idea de que la libre competencia es una
instituci6n natural, su optimismo ilustrado respecto al progreso, asi como sus
criticas a las instituciones y pensamiento econmico del Antiguo Rgimen"32.
Aunque Foronda declara estar

interesado en los aspectos filos6ficos de la

fisiocracia, no recoge el marco analtico y buena parte de sus

propuestas de

poltica econmica. Concluye Barrenechea que "El transfondo fisiocrAtico de la


obra de Foronda determina tambin a grandes rasgos el abanico de influencias a
que

se

hacia

permeable.

Pero

es

una

gama

amplia

que

abarca

ideas

antiaristotlicas procedentes de Descartes, el movimiento poltico liberal que,


contra sus propias intenciones, nace con Hobbes y es desarrollado por Locke, la
filosofa de Condillac, el utilitarismo de Helvecio, etc. Todo esto resta, a
veces, coherencia a sus escritos. Ahora bien, a nuestro parecer, ni Rousseau, ni
Adam Smith , ni el espiritu revolucionario de las ex-colonias britAnicas en
1!orteamerica explican , como algunos autores han sefialado, el pensamiento
econmico de Foronda"33.
En otro trabajo monogrAfico sobre Foronda, Barrenechea profundiza en este
tema y concluye lo siguiente :
Los escritos econ6micos de Forcndll son un IItllque 11 todlls llls
instituciones y pr6.ctiClls socillles que imposibiHtlln 111 utilizllci6n
adecuadll de los recursos [ ... 1 Dado este punto de partida, no es pues,
extraIJo que Forcndll se sienta m6.s atnfdo bacia un grupo de escritores
como el fisi6crata, que bacll especilll hincapi en unll utiHzaci6n 6pti1la
de los recursos y en reformar las estructuras institucionales que frenlJn

PAgina

15

el des4rrollo , que b4Cf4 el padre de la ecrmoai4 cl~siC/J brit411iC/J y el


'iu1th of lations. A pesar de que se ba visto en Forcmd4 un seguidor de
SlIitb, llOS parece un4 ide.!! equivocada. Slo le Cit4 dos veces a lo largo
de las dos priaeras ediciones de Bconom14 poltica y se puede decir que
lo bace con aativos b1Jst4ntes illtrascelldelltes y, en cu4nto a la edicin
de 1821, aunque le 1IellCiOn4 COll un4 1Iayor frecuellcia, llunca es coao
fuente de lluevas ide/Js , silla para apoyar sus razollllJllielltos pri1litivas
respeto a los gruias, adu4Das, inters individu41, libertlJd de
cOlltr4t4ci611 , etc. Aunque Forond4 aastl' un grall respeto por A. SJllitb, 110
se debe olvidar su duro Juicio sobre el escoch "A.

Efectivuente, Foronda expresa un


este

duro juicio a la obra de Smith cuando

defiende las leyes de IUIvegaci6n : "este mismo or'cu10 de la economa

poltica [Smithl es panegrista del atentado mayor que se ha hecho a la libertad


mercantil del globo en el acta de navegaci6n del pas""-.

El debate sobre la reforu de la bacill1lda

, En temas relativos a hacienda pblica se haba avanzado en Espal!a antes


de recibir la influencia de los economistas cUsicos ingleses. Juan Hernndez
Andreu mantiene que durante el siglo XVIII surge una doctrina financiera y
hacendstica

que

funduentalmente provena de "la experiencia tributaria

original y moderna de la Vnica Contribuci6n del Xarqus de la Ensel!ada" .


"Allade que el pensllllliento econ6mico aut6etono en estas materias se earacteriza
por poner atencin "al conocimiento emprico, a la experiencia fiscal; y por una
visin pr'ctica y realista en el tratallliento de las cuestiones financieras""-.
Los

primeros que propusieron UIUI contribuci6n nica eon Zaba1a, el

larqus de S4nta Cruz y el Xarqus de la Ensenada. El proyecto de este ltimo


era implantar un illpuesto directo que intentaba la unidad impositiva, no
responda a concepciones tericas , sino que se haba inspirado en el catastro
de CataluUa Campomanes y F10ridablanca criticaron este proyecto, y sus
seguidores

entendieron el concepto de contribuci6n nica en el sentido de

P'gina 16

unicidad y simplicidad administrativa. As , cuando Vicente AlcalA Galiano


crtica la Unica Contribuci6n recoge las criticas de Floridablanca. Partiendo de
las conclusiones de este debate que tiene lugar durante el setecientos en
Espaffa, razona su crtica

apoyAndose en las mAximas tributarias de la Riqueza

de las NdoionelifS7. Es decir, antes de que AlcalA Galiano leyese a Smith el

terreno ya estdba abonado. Por lo que concluye HernAndez Andreu que "el
pensamiento fiUdnciero que manejan los hacendistas espaffoles de la poca tiene
un tdlante innovador y moderno, respondiendo a las mAximas tributdrias e
institucionales propias de la economa liberal, as como tambin a la genuina
insti tuci6n

espaflola

de

la

Unica

Contribuci6n,

para

cuya

influencia

institucional prActica, de alcance estdble, habra que esperar a la reforma


definitiva de 1I0n-Santillan en 1845, habiendo transcurrido un siglo entre que
la, Unica Contribuci6n

fue

concebida y que

los

impuestos

directos

se

consoliden en Espafla"3e.
"

La conclusi6n que podemos sacar de este epgrafe es que los economistds

espaffoles haban avanzado en sus conocimientos de economa antes de que


leyesen la Riqueza de las Naoiones. La ideas de libertad de comercio interior y
con las colonias, la importdncia del marco institucional y la reforma de la
hacienda, eran anteriores a Smith.

Jovellanos, por citar a uno de los

economistas espaffoles mAs destacables, aprendi6 las ideas sobre libertad de


comercio en la tertulia sevillana de su querido y admirado maestro Pablo de
Olavide entre 1767 y 1776.

Tambin, haba aprendido de Campomanes y

de

algunos arbitristas del pasado los argumentos favorables a la libertad de


comercio

con las colonias, y las crticas

a la identificaci6n entre metales

precioso y riqueza. En la tertulia de Olavide y en otras , as como en


numerosas obras espaffolas y extranjeras, el asturiano aprendi6

PgiUd

17

cuales eran los

estorbos al crecimiento econ6mico en la agricultura . Los espalioles ya haban


destacados los estorbos derivados de la legislaci6n <Ilarco legal, tasa y
estructura de la propiedad entre otros), los derivados de la opinin (tipo y
sistema de cultivo entre otros) y los derivados de la naturaleza"'.
economistas

espalioles y extranjeros haban leido la

En

importancia de la

instituciones econ6mlcas para el crecimiento econ6mico, la eliminaci6n de los


obstaculos al inters propio. Luego, las lecturas inglesas de Jovellanos a la
que se refiere PoltAO no siempre le descubrieron nuevas teoras y doctrinas al
asturiano.

4.-

E~

ec~ect.1.c.1.smo

de

~os

econom.1.stas

espafto~es

Como fruto de la propaganda de los ilustrados a favor de la Economa


Poltica se comienza a impartir enselianzas de dicha disciplina en Espalla hacia
finales del setecientos . Desde 1779

B. J. Danvlla imparte cursos de economa

poltica en el Seminario de !lobles de Xadrid.

Este profesor no ley6 a Smith y

si a Cantillon como muestra sus Lecciones de 5conolll/l Clvll o de el Collerel0


que

son un plagio del famoso EnSllyo sobre 1/1 Il/lturaleza del C01IereJo ell

general de CAntillon A ' . El 24 de octubre de 1784 es la fecha de apertura de

la

catedra de Economa Civil y Comercio promocionada por la Sociedad Bcon6mica de


Zaragoza. Se encarg6 de la misma el abogado de loe reales consejos y doctor en
jurisprudencia por la Universidad de Zaragoza, Lorenzo !lormante y Carcavilla.
Sus

enselianzas

se

impartieron

mediante

Pagina

18

la

selecci6n

de

las

obras

de

economistas espafloles, italianos, franceses e ingleses. lo obstante, la real


orden de creaci6n de la ctedra aconsejaba el empleo de las Lecciones de
ECODOlJia Civil o de el Comercio de Bernardo .Danvila y Villarrasa. El propio

lormante que era un divulgador ms que un te6rico de la economa public6 tres


libros entre los que destaca el Espiritu del Seffor Xelon en su enstJyo poltico
sobre el Comercio <Zaragoza, 1796). Como el propio ttulo indica el catedrtico
estaba influido por la obra del economista francs Jean

Fran~ois

Helon que era

otro economista que plagi6 el Ensayo de Cantillon. En sus Proposiciones de


EconomltJCivil y Comercio (Zaragoza, 1785), Ii'ormante, basllndose en los autores

citados y en Uztriz, Ulloa, Zabala, Ward, Campomanes y Genovesi entre otros,


sigue el esquema de cualquier escrito mercantilistas que desconfa de la
libertad

de comercio exterior

: poblaci6n-agricultura-manufactura-comercio-

"

moneda-hacienda.
En la clltedra de Zaragoza

entre 1790 y 1800 los libros utilizados eran

los de Genovesi y Danvila, y los que se regalaban a los alumnos eran el de


Uztriz , Jovellanos, Arrquivar y Argumosa entre otros. En 1804 uno de los
textos utilizados era el extracto de Condorcet de la Riquez, pero concluye
Fornies que "La ciencia econmica se estudiaba sin una tendencia definida, mlls
bien se exponan los aximomas de las escuelas mercantilistas, fisi6crata y
librecambista, a travs de obras espaflolas o traducciones, manteniendo en vigor
los pensamientos tiles de Bernardo Yard, o li'icols de Arriquivar, pongamos
como ejemplo, a la vez que se ponderaban las excelencias de A. Smith"42.Por
ltimo, sabemos que en 1807 el texto utilizado fue el Tl'llttJdo de Say.

De estas primeras enseflanzas de economa se pueden sacar conclusiones que


luego son validas para las que se van a desarrollar durante el siglo XIX : 12)
la economa que se ensefla es una economa eclctica

Pgina

19

que

en muchas ocasiones

..

no ee

desprende

del

viejo esquema mercantilista; 22)


cuando ee aplican a

I!5pafla,

Se

modifican

lo que hace

los

principios

generales

que sus

propuestas

no ee alejen de las de los mercantilistas liberales espa!!oles ; 32)

la lectura de Smith se realiza a travs de la obra de Say.

La segunda conclusi6n es muy importante, pues los ilustrados que son los
que mas leyeron la obra de Smith, tambin, son los primeros que van a
modificar los principios generales cuando los aplican a Bspa!!a. Este fue el
caso de los siguientes economistas:
XlIrtinez de 1ruJo en la nica nota de su pluma que introduce en la
traducci6n del Collpendio de 111 obl"/l tntitul/ldll LlI RiquflZll de l/ls r/lciones
es para modificar uno de los punto basicos del sistema smithiano. Smith
en su famoso p6.rrafo donde trata de la mano invisible dice que cada
individuo "s610 busca su propia ganancia, y en este como en otros caso
esta conducido por una mano invisible que promueve un objetivo que no
entraba en sus prop6si tos". Dicen acertaduente Lluch y Argeml'" que el
traductor transforma la IIl1no invisible en III1DO del gobie17lo, Refirindose
al parrdo de Smith, lIartnez de Irujo comenta: Esta reflexi6n puede
ser exacta en un pas ilustrado en que los particulares por lo general
conozcan el uso mas ventajoso que pueden hacer de su dinero ; pero hay
otros en que los capitalistas necesitan que el Gobierno los lleve, por
decirlo as, de la mano para que den movimiento a sus fondos, y los
empleen con utilidad. El deseo de ganar es un aliciente poderoso, pero
requiere ciertos conocimientos que le dirijan. Bste es a mi parecer el
objeto de las gratificaciones temporales con que la Inglaterra favorece
ciertos ruos, los cuales cesan cuando el Gobierno ve que los particulares
han de hacer ya por su propio inters lo que emprendieron por el estimulo
del premio".

Ortf.z es otro smithillno que no acepta el librecambismo de Smith para los


pases atrasados y que incluso presenta de forma rudimentaria el
argumento de industrias nacientes". Bn el libro IV de la Riquezll, en la
segunda parte, cuando Smith critica las restricciones extraordinarias a la
introducci6n de gneros extranjero, aparece una nota de Ortiz que
dice:"Debe tenerse presente que toda esta libertad de comercio es
ventajosa cuando no sirve de obsUculo positivo a los progresos de la
industria propia en una naci6n atrasada, porque en este caso serin
indispensables las restricciones en el comercio de las manufacturas
extranjeras hasta cierto trminos y plazos, y porque la industria
manufacturada es un ramo a que se debe atender primero que a la
mercantil, que 5610 tiene con respecto a aqulla un influjo secundario en
la riqueza de una naci6n. Unas paginas mas adelante , dice que es
necesario tener cuidado con la importaci6n de productos manufacturados
pues nuestras fabricas todava no estan en estado de competencia con las
extra!!as.

Pagina

20

Jovellanos, tambin, rompe en varias ocasiones con los principios


generales. Bn uno de sus escritos postula subvenciones para favorecer
mAs particularmente la exportacin del carbn de Asturias por medio de
premios y franquicias u ". Bn el Informe sobre la ley agraria se muestra
restrictivo en materia de comercio exterior de granos porque Bspafta no
contaba con excedentes en los aftos corrientes. Propona que s6lo se
permitiese la importacin de granos en circunstancias muy especiales y
siempre bajo control gubernamental. Bn cuanto a las exportaciones
mantiene que pudieran levantar los precios comunes de los granos, y en
este sentido ser favorables a la agricultura, tambin lo es qu evacuando
una parte de los granos necesarios para el consumo nacional, pudieran ser
ocasin de grandes carestas, que desde luego son muy daftosas a la
industria y a las artes, y por su reacci6n no pueden dejar de serlo a la
agricultura..... Bsta ltima postura, como mantiene Polt" 7 , la rectifica
Jovellanos en sus Apuntes para una 11IeJ11oria econlDicll"s, donde mantiene
que las exportaciones no pueden ser reguladas con tino y por lo tanto no
deberan ser reguladas en absoluto.
Vicente

Alcal~

Galiana en Sobre econolDia politica del afta 1783 apunta que

las aduanas adems de un procedimiento para incrementar los ingresos del


Estado, sirven como medio para fomentar indirectamente la industria
" nacional. Como dice Herr, AlcalA Galiana al acercarse a la realidad
. continua siendo mercantilista.....
.

~-

JauIDeandreu y Dou han sido lo suficientemente estudiados por Lluch soy


nos ha mostrado que en materia de comercio exterior no eran liberales y
proponen medidas de proctecci6n de la industria nacional. Dou llega a
decir que cuanto mAs lejos est una naci6n de igualar o superar a las
otras en industria tanto mAs lejos debe estar de adoptar el sistema de
/_ Smith"51. En La riqueza de las Ilaciones. I1UeVaIDente explicada 0011 la
doctrina de su mismo investigador insiste en las excepciones al
librecambismo. Jaumeandreu fue un defensor de las intervenciones en
cuestiones arancelarias y comerciales, proteccionista de la industria
nacional y defensor del desarrollo industrial y agrcola basado en la
constitucin del mercado interno. Bn definitiva, expone la ideologa de
los industriales catalanes.

Podemos observar que el sistema smithiano no haba calado tanto entre los
espafioles. Aquellos que sabemos que haban leido la Riqueza, son tambin los
primeros en poner restricciones a su doctrina cuando de Espalla se trata. Por
lo tanto, parece que slo influy en Ortiz cuando

trata de asuntos de moneda y

en algn hacendista como Vicente AlcalA Galiana.


La Real Cdula de 12 de julio de 1807 incorpor6 la Economa Poltica como

tal disciplina en los Planes de Estudios de la Universidad Espaftola, aunque en

PAgina

21

..

el decenio absolutista se elimin6 por considerar dicha disciplina peligrosa. El


problema que surge es el de encontrar los manuales adecuados. En priller lugar,
se utilizaron textos

extranjeros. Entre 177& y 160& se recomienda a Smith y a

Genovesi. Pero inllediatamente SlIith ser6 sustituido por Bay que se tradujo
lIuy te.. puno como hemos visto m6.5 arriba. Como han concluido cabrillo y
....

Xartin Rodriguez

&2

en la primera mitad del siglo XII SIly fue el economista

lIAs leido.
La causa del bito de los libros de SIly radica en que son m6.5 adecuados

que la RiqueZll para la docencia (tampoco hay que olvidar que los espalloles
traducan con mAs facilidad francs que ingls). El economista francs supera
al inglS en claridad, ordenaci6n y ligereza del texto. Dou admiti6 que tuvo que
leer varias veces la Riqueza para enterarse y comprender
sus teoras. Florez de Estrada consideraba a Smith
disciplina

pero

le

faltaba

claridad,

COIIO

la "sublimidad" de

el fundador de nuestra

organizaci6n

tena

numerosas

digl.'esiones intiles"". Valle Santoro, te.mbin, consideraba al escocs como


ecomomista m6s importante,

el

pero habra que elillinar de su obra varias

discursiones y digresiones. R.S. Smith se refiere a Jos Cecilio del Valle


.que
.imparti6 cursos de economa en Guatemala y que consideraba que la Riqueza
era dellasiada abstracta pera los principiantes, en cambio Say era "capaz de
mayor perfecci6n en el estilo y loe pensll.llientos" que Smi th... En

SUllll,

como

dice en 1933 el editor espallol de la Riqueu Jos Xara Tallada dice :"Juestro
espiri tu latino, e.migo del orden y del mtodo, se pierde con frecuencia entre
las digresiones y los ejemplos que en el libro abundan. 8610 despus de leda y
lIed itada , se ve el principio general que infonu a la obra y da unidad al
sistema.

PAgina

22

'.

Los primeros manuales espafioles que recomend la Direccin General de


Estudios del Reino

fueron: X. de Valle Santoro, EleJ1Jentos de Economa Poltica

con aplicacin particular a EspafIa, !ladrid, 1829 A. Flrez Estrada, Curso de


Economa Poltica, Londres, 1828 Y X. Torrente, Revista Genertll de la Economa

Poltica, La Habana, 1835. La caracterstica comn de los tres autores es el


conocimiento de los economistas espafioles del pasado y los

de la escuela

clsica inglesa y francesa.


Analicemos el caso del Xarqus de Valle Santoro. Su libro es el primer
manual de Economa Poltica escrit por un espafiol, publicado en nuestro pas
(1829) y estudiado oficialmente en la Universidad espafiola (aunque el Curso de

Economa Poltica de A. Flrez Estrada

se edit

en Londres, en 1828). El autor

en la introduccin declara que su objetivo es sintetizar las teoras de Smith y


Say de forma clara con fines didcticos, pero en realidad se aleja de estos
autores a lo largo del libro. Fijmonos en la organizacin del libro y en la
aplicacin que hace de los principios generales a la economa espaflola. JU
intencin es mostrar que los espafloles aprendieron en este manual una economa
que el mejor calificativo que le cuadra es el de eclctica.
Basndose en el economista alemn K.H. Rau.... Valle Santoro divide sus
lecciones en dos grandes

partes, una terica y otra prctica dedicada a la

aplicacin de los principios tericos a la economa espaflola. Esta distincin


es bsica pues Valle Santoro modifica algunos de sus principios tericos
cuando se trata de su aplicacin a nuestro pas. Cuestionando los principios de
Smith y Say, sus recomendaciones son ms proteccionistas cuando se refieren a
Espafia. Tomase o no esta distincin entre parte terica y parte prctica de
Rau, y sin la necesidad de tener que leer a List, hay que sefialar que esta
modificacin de los principios generales cuando se aplicaban a Espafia haba

Pgina

23

sido normal incluso ,como hemos visto, entre los ilustrados que haban leido la
obra de Smith.
La ordenacin de los ocho tratados que forman la parte terica muestra

diversas influencias.

El tratado primero ( De la produccin de la riqueza),

segundo ( De la distribucin de la riqueza), tercero (Del consumo de la


riqueza ) y quinto ( Del valer de las cosas y de la moneda)
grandes rasgos

siguen a

el Tratado de Economa Poltica de Say (publicado en 1803 y

traducido al castellano en 1804-1807),


realiza con poca fortuna

cuando

Hay que destacar que dicha sntesis se

trata de la distribucin y el consumo de la

riqueza. Esta estructura del Tratado de Say fue cogida per otros autores como
Jaumeandreu en sus Rudimentos de ecan01llia poltica (1816), expuesta en forma
de preguntas y respuestas,

que consta de cinco libros : 12 De la produccin;

22 De la Doneda; 32 Del valor de la cosas; 42 De la renta"; 52 Del


consumo""". En cambio, JaUDeandreu en el Cursa eluenul de economia poltica

con aplicacin a la legislacin ecanmica de Espatia

(1836)

organiza las

materias de forma parecida a la del Cursa de Economa Poltica (1825-1835) de


Alvaro I'lrez de Estrada (ste habia copiado a su vez de Jues lIi11 y de Say
la organizacin de su libro). Los dos libros tienen el siguiente esquema :
produccin, distribucin, valor y consumo" ,
lo obstante, Valle Santoro en los siguientes tratados se aparta de Say. La
estructura del tratado serto (De varias causas que influyen en la riqueza
pblica , entre otros teDAs elfllJlina

la

poblacin, las colon1lls, los gastos

pblicos, 1!1.5 contribuciones, la deuda pblica


influencia de las leyes en la riqueza agraria) y

y el lujo), sptiDO ("De la


octavo (De la influencia de

las leyes en la riqueza comercial e industrial)

recuerdan la tradicional

divisin mercantilista pOblacin-hacienda-agricultura-industria-comercio.

PAgina

24

Entre los tratados que siguen a &y y los de corte mercantilista se


inserta

uno

fundamenta

(el
la

cuarto

titulado

importancia

del

"Del

respeto

derecho de propiedad")
de

la

propiedad

donde

privada

se

para el

desarrollo de una sociedad y , proponiendo la necesidad de indemnizacin, se


limitan los pocos casos en los que se puede violar dicho derecho. Esta idea,
como hemos visto para el caso de Foronda, la haban aprendido los espaftoles de
los fisicratas.
En

los

tratados

de

corte

mercantilista

es

donde

hay

una

mayor

ambigedad y eclecticismo en los temas tratados. En la agricultura , industria


y comercio interior recomienda
favorables a la libertad.

aquellos principios de

Economa Poltica

El gobierno solo tiene que proteger la propiedad,

mantener el orden social, facilitar las comunicaciones, no alterar el valor de


la,. moneda, no conceder privilegios , economizar sus gastos, simplificar la
administracin pblica y poco ms.
En cambio, cuando Valle Santoro se detiene en el estudio del comercio
ex:terior

expone sus dudas en cuanto a los principios recomendados por la

nuevh ciencia. Recalca

que

"La mxima de que nadie gana en el comercio sino

lo que otro pierde, se ha destruido y


mercantilistas

otras crticas a las falacias

pero no se atreve a proponer la libertad de comercio

exterior " pesar de la opinion de los sabios [que no eran otros que Smith y
Sayl

que la han defendido, ya sea porque los intereses relativos de las

diversas naciones se oponen esta ventaja, porque aun no se ha demostrado


de un modo patente y convincente

que el principio general puede aplicarse sin

escepciones todos los pueblos de la tierra. Por lo tanto, "en el dia no


conviene seguir esclusivamente el sistema restrictivo, ni abandonarse en la

Pgina

25

prctica 11 los principios de los estadistas modernos''''. En los dos siguientes


p!rrafos sintetiza su postura:
!'ero llO obstallte, debe observarse que llO es lo 1Iisllo la riqueza absoluta
del globo, que la relativa de cada llacill, y que puede aUlle1ltarse aquella
1Ias aprisa que la particular de Ull pueblo dado, y por co1lsiguie1lte quedar
este relativalle1lte 1.llfer1.or A los otros. Par esta cauSll los pr1.1lcip1.es de
los sabios puedeJJ ser c1.ertes C01l :rvspecto A la r1.queza ge1le1'1l1, y 110
c01lve1l1.r 1.1ld1.fere1lteme1lte A todas las llaciolles el adoptarlos.

Que la lItua lJ.bertad de ccmerc1.o arru1.1larA 1.1lfalibleme1lte la 1.lldustria de


las lIas at1'1lSllda, 1 as1. solo pueden adoptar las lIas adelalltadas, las
que 110 t1.eDell nillguDa, C01l0 las colOIl1.as, y poseeD al 111.5110 tiempo UD
terreDO virgen y ext1'1lord1.Mri.lJJ1leDte feraz ..o
Las misma dudas ezisten cuando se

refiere a las colonias , al comercio

de cabotaje o al fomento de una nueva industria. En suma,


Valle Santoro eD
en

la insistencia de

que "una cosa era la teora y otra la prllctica"

ha derivado

que su libro sea UD manual eclctico.


Alvaro Flrez Estrada publica en Londres y en 1828 la primera edicin de

su Curso de ecoDollia polit1.ca. Como nos dice Almenar en sus primeros libros la
caja

de

herramientas

de

este economista

espa~ol

es

la

reelaboracin

de

dispares intrumentos anteriores: 'unos provienen del mercantilismo agrarista


tard.o e incluso del mercantilismo antibullonista castellano del siglo XVII,
otros son de autores mlls recientes como David Bume, Condillac y Adam Smith"'.
En el Curso, dice Flrez, quiere realizar un manual que divulgue en

Esp4~

y en

Amrica
del Sur "los grandes descubrimientos hechos en esta ciencia durante
,
los ltimos treinta

a~os".

J. la vista de la breve historia de las doctrinas que

realiza en el "Discurso preliminar" se puede concluir, y as lo ha confirmado


Almenar, que para elaborar dicho manual se vali6 de los siguientes autores :
J .R. XcCulloch,

JUe5

Ki11, J .B. Bay, Benry Storch, David Ricardo, J. C. L.

Simonde de Sismond1, Destutt de Tracy, Jovellanos y Jos Canga Argi.ielles.

Pllgina

26

Destaca Almenar que las largas citas que realiza Flrez de la Riqueztl son
prrafos incluidos en los Principios de Ricardo o de XcCullocb62 La influencia
de Smitb es indirecta. La organizacin del libro la toma de James Xill
<produccin, distribucin, cambios y consumo), organizacin a

SU

vez inspirada

en Say. La mayor influencia es de XcCullocb, un autor muy influido por Smitb.


En cuanto a la aplicacin de los principios a Espafia, dedica numerosos
comentarios y algn captulo (a la reforma tributaria y a la reforma agraria) ,
pero nunca divide el libro entre teora y prctica. Se mantiene librecambista
radical aunque a final de su vida modera su radica11sm063
Como conclusin general de este epgrafe se puede decir que la posible
influencia smitbiana en los autores citados en el segundo epgrafe de este
artculo
se rebaja
,.

si

se

analiza

con

mayor

profundidad

sus

obras.

El

eclecticismo de los economistas espafloles se refleja tanto en sus lecturas,


como en la

la organizacin de sus libros y en la costumbre de modificar los

principios generales cuando se aplican a nuestro pas.

6.-

Los

po~t:Loos

~:Lber-a~es

pr-ef:Ler-en

Bast:Lat

Si los docentes preferan a Say por su claridad y sencillez, los politicos


liberales ms radicales preferan los libros de Bastiat, entre los que destaca
los Sofis11Jas econmicos. Una prueba de la importancia de la obra de Bastiat en
Espa!!a

son

las

numerosas

traduciones6

Pgina

27

El

debate

librecambismo-

proteccionismo no siempre corri6 por los cauces acadmicos y la utilizacin


del libro de Bastiat rebaj6 el nivel terico de la discusi6n. Smitb fue
utilizado como un slllbolo , pero el leido fue Bastiat. Incluso en algunas
ocasiones, se va a citar ms el testimonio de Jovellanos que el de Smitb y
Sa)"'. !lo voy a entrar en la discusi6n

librecaJllhismo-proteccionismo durante

el siglo XIX para la que bay una extensa

biblio.~rafla

libro de Pugs basta el reciente libro de

que va

desde el

cl~sico

Velasco--, pero si puedo sella lar la

importancia de BasUat en estos politicos y para ello analizar el pensamiento


del que se considera como uno de los idelogos de la escuela economista
favorable a la tesis limbrecambistas : Luis larla Pastor. Un politico que era
m~s

ret6rico que te6rico.


Pastor <1804-1872) naci6 en Barcelona y desempell6 cargos pblicos muy

importantes: diputado por los moderados y director general de la Deuda pblica


en 1847,
1863

ministro de Hacienda en

1853, senador por los

progresistas en

(se alej6 de los moderados por su discrepancia con su programa econ6mico

que no era todo lo liberal que deseaba), y consejero de

Figuerola entre 1868-

1872 en temas relativos a presupuestos, deuda pblica, reforma del arancel y

..redacci6n

de un nuevo c6digo de comercio .

Confesaba con orgullo que babia

consagrado los mejores allos de su

vida

al estudio de la economla politica y lleg a acullular Un vasto conocimiento en


literatura econ61lica inglesa, francesa, allericana y espallola
A pesar de las ventajas, desarrollo y difusi6n de la Bconomla PollUca en
los paises ms adelantados , Pastor destaca la existencia en

Espalia

de un

atraso e incluso prevenci6n contra tan recomendable disciplina. Bste atraso


le llev6 a dedicar una parte de su vida a la divulgaci6n de la EconOllla
Polltica a travs de las sociedades en las que particip6 y de sus escritos.

P~gina

28

Fue miembro y presidi las sesiones de la Sociedad Libre de Economa


Poltica de Xadrid, fundada en 1857 por Laureano Figuerola y otros economistas.
En 1859 contribuy a crear la Asociacin para la Reforma de los Aranceles de
Aduanas, de la que fue presidente. El celo que puso en la divulgacin de la
economa poltica y los principios liberales en estas instituciones le llev a
ser considerado como el "centro de la escuela economista" que lleg al poder
en 1868. Podemos

decir que Pastor fue el principal divulgador de las ideas

liberales de la escuela y Figuerola el ejecutor Precisamente, Figuerola fue un


autor que en sus lecciones impartidas en Barcelona pas a explicar economa
segn los libros de Bastiat en vez de a travs del libro del proteccionista
Eusebio Hara del Valle, Curso de EconoIDfl1 Polfticl!lf>7
--

Pastor comparte con los miembros de la escuela economista, con los que

tuvo una estrecha amistad en particular con Figuerola, Sanrom y Gabriel


Rodrguez,

la fascinacin por la economa poltica de la que se derivaba su

defensa de la libertad econmica. Sus libros


e incluso alguno de ellos se public en
considerada como

fueron manuales para la escuela ,

la imprenta de la Gl1cetl1 EconoIDistl1,

rgano de expresin de

los autores citados.

Ke estoy

refiriendo a las Lecciones de economa polftica.


Tras un repaso de sus principales libros, el tema que tiene un mayor peso
son los relacionados con el cr(dito, deuda pblica, impuestos y la libertad
econmica.

En ellos se intenta tanto destacar los efectos favorables de la

libertad econmica sobre el crecimiento econmico como poner en evidencia los


efectos desfavorables de las prohibiciones, las restricciones a la libertad de
emprender , los monopolios, los privilegios, las franquicias arancelarias o los
controles sobre la actividad econmica en general. Son muy conocidas las obras
dedicadas a temas relativos a la deuda pblica y al sistema tributario como

Pgina

29

'.

Filosofia del Crdito, deducida de la historia de las Ilaciolles m6s importalltes

de Europa, COIl
EspatIa y al

UIl

apIldice

a~lo

eIl

que se aplica la teoria al estado actual de

de su Deuda <11 edicin 1850, 22 edicin prologada por J.

X. Sanrom6) , Historia de la deuda pblica espatIola y proyecto de arreglo y


uIlificaci61l (1863) y

La hacieIlda espatIola

eIl

1872 (1872). En

Libertad de

bucos y colas del de EspatIa (1865) critica la concesin del monopolio de

emisin de billetes al Banco de Espalla y lIantiene que la teorla y la pr6ctica


han demostrado los beneficios de la saludable doctrina de

la libertad

bancaria. La cieIlcia de la coIltribuci61l (1856) es un libro de teora de la


hacienda en donde intenta formular una teora general de los impuestos basada
en Bastiat.
Otra parte importante de su obra se dedica a la divulgacin propiamente
dicha del principio de la libertad econmica.

Se incluyen en este apartado

todos los artculos que escribi en la prensa y alguno de los

discursos ledos

en las diferentes instituciones a las que perteneci, sirvan de ejemplo Las


coIlferellcias libre-cll.Jlbistas. Discursos pronunciados
Literario

de }(adrid

(1863)

eIl

el AteIleo CielltJfico y

, Y junto a Gell y Ferrer

(lder de los

proteccionistas) Polmica sobre cuestiOlles econ6micias (1869). El libro m6s


sobresaliente es el titulado LecciOlles de ecollOllJa polftica (1868) que se
convirtir6 en un libro de divulgacin de la doctrina librecambista.
En las Lecciolles declara que los economistas que m6s admira son Smith,

Say Y Flores de Estrada , pero sobre todo Bastiat: 'Si SlIith cre la Ciencia,
si Say y Flores Estrada la redujeron 6 formulas concretas, Bastiat la elev
hasta

encontrar

su

relacin

con

la

fllosofla,

generalizacion que ha adquirido l tillllllente...


por

d6ndo1e

el

car6cter

de

Destaca el papel desempeltado

Smi th al asentar los fundamentos de nuestra disciplina y por ello los

P6gina

30

nueve primeros captulos de los dieciseis de los consta las Lecciones sintetiza
el pensamiento smithiano. Pero dicha sntesis la realiza inspirAnd06e en la
obra de Say y F16rez Estrada . !lo es de extrallar porque declara que "Say y
Florez Estrada imprimieron A la doctrina de Smith un caracter mas didActico y
elevado del que le habia dado su
!lo obstante,

fundador"6~.

en las Lecciones la influencia mAs acusada es la de Bastiat.

Hace hincapi en los temas destacados por Bastiat y ademAs desde un punto
filos6fico mAs que desde el estrictamente econmico (no como F16rez Estrada
que cuando defiende, v.gr.,

la libertad en el intercambio recurre a la teora

del comercio internacional de los clAsicos ingleses). !lo puede ser


elogioso a la obra de Bastiat en el siguiente pI1rrafo

mAs

"Bastiat redujo A polvo

los sofismas de Proudhon, y sus obras inmortales pusieron al alcance de la


,-

generalidad las leyes misteriosas que rigen los destinos de la humanidad, y


que slo la' ciencia econ6mica ha acertado A comprender y esplicar"70.
Bastiat es un autor optimista que confiaba en el orden natural ("Las
leyes del mundo social , dice, son arm6nicas, tienden en todos sentidos al
perfeccionamiento de la humanidad") , por lo tanto no estaba de acuerdo con
las predicciones pesimistas de Kalthus y Ricardo, y consideraba la libertad y
la propiedad privada como los dos pilares de la sociedad. Estas ideas bAsicas
de Bastia t y otras estAn en las Lecciones de Pastor. En ellas se expone
insistentemente su optimismo cuando sellala que la verdadera economa "tiende A
seguir los impulsos de la razon humana y A ensachar y estrechar mas cada vez
las relaciones de 106 hombres entre s , porporcionAndoles la mayor suma
posible de

goces

y de

inspirado en Bastiat,

bienestar"7'. Como consecuencia de su optimismo

critica el principio malthusiano de la poblaci6n y la

teora ricardiana, y con ello se distancia del pesimismo de los dos autores. En

PAgina

31

contra de las dos afirmaciones empricas del principio de la poblacin <la


poblacin crece en progresin geomtrica y los lIIedios de subsistencia en
progresin aritmtica)

dice que

"el progreso de la civilizacin anuncia una

progresi6n en sentido inverso en los dos trminos de la cOlllparacin"2. Ello


es debido a la posibilidad de fertilizar la tierra, y la

previsi6n y la 1II0ral

que se van difundiendo por la sociedad. Bn cuanto a la t"torla ricardiana


".

demuestra como "tard poco en suculllbir al resultado del exAmen y estudio de


los hechos'''''.
Tambin, Pastor hace especial hincapi y comienza con la exposici6n

del

"principio fundalllental de la propiedad" y en el largo captulo spt1lll0 estudia


las tres condiciones bAsicas para el crecimiento econ6mico

: libertad,

seguridad y justicia. Apunta que .... es preciso que exista cOlllpleta libertad, y
ninguna especie de lIIonopolio, pues de aquella depende la competencia, y de la
competencia todas las ventajas de la perfeccin y de la baratura"". En otro
lIIomento dice que 'Bs, pues, regla constante que la libertad es la basa
fundamental del trabajo: para que este produzca la lIIayor utilidad posible, es
condici6n indispensable que no encuentre trabas, obstAculos y lilllitaciones que
illlpidan la observancia de la ley de la cOlllpetencia, que es la encargada de
'. regularizar

nivelar

los

todos

proporcionalidad''''. Bn todo lIIolllento

beneficios

insiste en

con

exacta

justa

las ventajas que se derivan

para el consumidor de que el productor trabaje en un lIIarco de cOlllpetencia.


Otro bloque illlportante de las Leccicmes es el que se dedica a criticar
tanto a la escuela socialista (cap. XV)

COIIIO

a la proteccionista (cap, XVI>

siguiendo lIIuy de cerca a Bastiat. Critica el argulllento de la proteccin de las


nuevas industrias

de List :

No es lIlIS enetll 111 atra suposieicm que ecmsiste ell 111 SUpUestll
desvelltllJII de 111 industrill llueva con respecto 4 llls IIlltiguas. Todll

PAg1.nll

32

....

..

industria antigua, por el becho de serlo, adolece de defectos que el


incesante progreso en los elementos de la fabricacin pone de
1Ianifiesto, y la industria nueva tiene siempre .t su fa vor el
escarmiento de las que la ban precedido, el uso de instrumentos mas
perfeccionados, la eleccion de todas las condiciones 1Ias favorables
segun las alte~ciones que el tiempo ba ido pClDiendo de manifiesto ;
por manera que todo industrial que plantea de nuevo un
establecimiento, saca siempre ventaja de los gastos y de los
sacrificios que hizo el que le precedi6. Por otn parte, la
proteccion, lejos de contribuir al fomento de la industria y .t que se
corrijan sus defectos, produce necesariamente el efecto contnrio;
porque mata el esti1lulo de la competencia, que es el que produce las
mejons, como hemos visto que reconece el mismo List.
Insiste en que "nada es tan vago ni tan arbitrario como la entidad nacional",
en que las prohibiciones son el mayor "atentado contra la propiedad particular"
y en que el proteccionismo "es el socialismo aristocrtico, que es el peor de
todos los socialismos y la peor de todas las aristocracias"76.
En suma, podemos concluir que la Lecciones, en donde se intenta divulgar
los ltimas progresos de la economa,
especial hincapi en

u~

en cuanto a su enfoque

que hace

exposicin filosfica ms que econmica, a sus teoras

y a los temas destacados siguen la doctrinas de las A11l!0nfas econmicas, los

Sofisma econmicos y otros ensayos de Bastiat ms que la obra de Say o Smith.


PAstor parte de la sintesis de &y y Florez , para seguir a Bastiat en todo
momento. El idelogo de la escuela librecambista utilizaba el razonamiento de
Bastiat ms que el de Smith.

Pgina

33

Conc~us1ones

6.-

A la vista de lo expuesto en este IIrtlculo '1 las conclusiones de los


estudios monogrficos sobre los economistas espalloles consultados, parece
adecuado mantener que la influencia de la Riqueza de las lacicm8S en Espalla no
fue importante. Smith ser un simbolo para los librecambistas y el padre de la
economa para los docentes, pero realmente la Riqueza no fue tan leda y tuvo
pocas traduooiones si comparllllos oon SIIy y Bastiat. La ltima generaoi6n de
ilustrados, que fueron los que ms leyeron a Smith,
los

no oogieron de este autor

argumentos favorables a la libertad comeroial en el interior y con la

oolonias, ni tampooo la idea de la importancia del establecimiento de U1lllS


buenas

instituciones econ6mioas con el fin de conseguir un lIayor crecimiento

econmico, ni todas las ideas expuestas en el debate sobre la reforma de 111


hacienda. Fueron muohos los ilustrados y economistas del XIX como Valle
Santoro que se apartaron de las proposioiones smithianas ouando llls ap1ioaban
a Espalla. La ideas de Smith en el siglo XIX se oonocieron no a travs de la
lectura directa de la Riqueza, sino de las numerosas obras traducidas de SlIy. A
.' lo que hay que aliad ir que la economa que aprendieron los es palio les en los
manuales escritos
conclusi6n,

es

que

por su compatriotas es U1lll economll eclctica. La ltima


los

polticos

liberales,

ms

ret6ricos

que

terioos,

prefirieron los argumentos de Bastl.!lt a los de Smith para defender polticas


librecllmbistas y ant1interveneionistas. En SUlla, IUrabeau, SIIy y Bastiat tienen
lIs xito que Smith entre los economistas espalloles.

Pgina

34

(l)

Una versin del presente trabajo fue presentada al Congreso sobre Adam 8.mitb :
Doctrina y Eoonoma organizado por el Instituto Universitario de Bconoma de
Xercado y celebrado en la Facultad de Ciencias Bconmicas y Bmpresariales de
la Universidad Complutense, los das 27 y 28 de noviembre de 1990. Agradezco a
Victoriano Martn , Carlos Rodrguez Braun, John Reeder y Pedro Schwartz las
observaciones que han hecho al borrador de este trabajo. Pero la
responsabilidad por errores y omisiones es e610 ma.
(2)

Entre los que destacan Anes Cl988J, BeltrAn [1976J, Blorza [1970J, LLuch y
Argem Cl987J, HernAndez Andreu [1990J, Reeder [1978J, Schwartz y Ferdndez
Xarugan [1978J, Schwartz [1990J, y R.S. Smith [1957J, [19681.
(3)

Sobre estos dos autores y Geddes ver SCHVARTZ [1990J


(4)

Ver LLUCH y ARGEMI, 1987, pp.148-153.


(5)

SCHVARTZ y FERHARDBZ MARUGAi ,1978.


(6)

SKITH, R.S., 1957, pp. 1220-1221.


(7)

Ver BLORZA, 1970, cap. VIII y SCHVARTZ [19903.


(8),

ALCALA GALIARD, 1793, pp. 52-56.


(9)

BLORZA, 1970, pg. 178.


(10)

R.S. SXITH, 1957, pp. 1243-1244.


(11)

BELTRAi, 1976, pg. 106.


(12)

SKITH, R.S., 1957, pp. 1246-1253.

(13)
REEDER, 1973.
(14)
CABRILLO, 1978, pg. 72 Y ss.
(15)

La primera publicada por el Colegio de Mxico en 1941


en Mxico, F.C.B., 1976, primera reimpresi6n de 1979.
(16)
REEDER, 1973, pg. 71.
(17)
LASARTE, 1976, edita esta resella, pg. 120.

Y el

resumen publicado

(18)

REEDER, 1973, pg. 72. Sobre las vicisitudes de esta traducci6n hay que
consultar LASARTE [19763, y sobre la vida y obra de Crtiz , XARUGAR y SCHVARTZ
[19783, SCHWARTZ [19903 y por supuesto el artculo de R,S. SMITH [19573 y el
libro de ELORZA [19701.
Pgina

35

(19)

La resel!.a ha sido editada por USARTB. 1976. pAg. 121.

(20)
S!UTB. 1983. pAg. 29 del prlogo.
(21)
SIIITB. 1961. prefacio. pAg. l.
(22)

TodavA no hay noticia de la esperada edicin de Juan carlos Zapatero. de la


Universidad Autnoma de Xadrid. Bl otro dla me comentaba Carlos Rodriguez
Braun la pOSibilidad de editar una edici6n de bolsillo de la Riqueza en Alianza
Bditorial.

(23)
JOVELLAJOS. 1952-56. t. l. pAg. 511 Y ss .
(24)

PERD ICES. 1988.


(25)

THOIIPSOII. 1979.
(26)
VARO. 1982. pAg. 173.
(27)
Este texto y el anterior de 01avide en PERDICES. 1988. pp. 50- 51.
(28)
PERDICES. 1988. pg. 56 Y ss ..
(29)
JllRABEAU. 1764. pp. LXIII-LXIV.
(30)
UZTARIZ. 1968.
(31)
RODRIOUEZ DE CAXPOXAIES. 1988.
(32)
BARRAIIECHEA. 1985. pg. 182.
(33)
IlJJUiAIIECHEA. 1985. p6.g. 183.
(34)
BARREIIECHEA. 1984. p6.g. 196.
(35)
FOROIIDA. 1821. t. l. pAg. 96. Incluso concluye Barrenechu que el liberalismo
polltico y antidesptico est cogido de los fisi6cratas (Orivel y Holbach)
[BARREIlECBEA. 1984. pAg. 286), Tambin Barrenechea destaca la contradiccin
de Foronda cuando. por una parte. reconoce la existencia de orden antural de
tipo fisiocrtico y. por otra. es un utilitarista "que propone la lIaximizaci6n
del placer como regla de la actuacin humana y. enfrentado al problema de que
el abuso de los derechos perjudique a algunos individuos. olvida estos
elementos negativos y hace del abuso del derecho una prerrogativa concedida
por el orden y justicia naturales" [BARBEIIECHBA. 1984. pp. 196-197),
(36)
HERIIAIIOBZ AJDRBI1. 1990.
(37)
BERIIAIIDBZ AJORBI1. 1978. pp. 160-161. Y BERlAlDEZ AJDBEU 1990.

Pgina 36

(38)
HERIfANDEZ Al!DREU, 1990. En cuanto al liberalismo poltico se produj6 algo
similar al liberalismo econmico : el campo estaba abonado. Estudiemos el caso
de Jovellanos. Aunque el asturiano recogiese muchos planteamientos de autores
ingleses y franceses <Locke y Montesquieu entre otros) y de la constitucin
pol1tica inglesa, intenta fundamentar su pensamiento poltico en la idea de la
renovaci6n de constituci6n hist6rica y en la convincci6n de que la fuente de la
legitimidad poltica reside , en ltimo trmino, en el consentimiento de los
gobernados. Las bases de estas dos ideas, los lmites del poder y la idea de
Constitucin histrica, las podemos encontrar en los escolAsticos espalioles
como Juan de Mariana, Francisco de Vitoria, Martn de Azpilcueta, Domingo de
Soto, Bartolom Medina, Domingo BAliez, Alfonso Castro, Fernando VAzquez de
Menchaca, Luis de Malina, Francico SuArez [NEGRO, 1988 , pAgo 17 Y ss.J. Ideas
que chocaban con las regalistas y que pueden explicar la expulsin de los
jesuitas, y la prohibicin de algunos libros escolAsticos. La primera idea, como
han mostrado entre otros Varela, es algo forzada. Pues Jovellanos parte del
estudio de la antigua contituci6n , pero la interpreta de tal forma que la
desvirtua. Por ejemplo , Jovellanos apreciaba en la antigua constituci6n
espaliola una cierta divisin de poderes, "pero Las Cortes antiguas no
compartan en modo alguno el poder legislativo con el rey, y su consejo no le
vinculaba institucionalmente" [VARELA,1988, pAgo 145). En otras palabras, y
siguiendo otra vez a Vare la , "la tan manoseada constitucin histrica era una
construccin teliida de racionalismo y que, una vez mAs, las fuentes en que se
aP9ya Jovellanos para su elaboraci6n nada tenan de castizas [VARELA, 1988,
pAg. 244). La otra ideas sobre la que se asentaba el pensamiento poltico de
Jovellanos si que tena numerosos precedentes en autores espalioles. Diez del
Corral en su libro el Liberalismo dootrinario (cap. XXI) trata extensamente . de
las races escolAsticas de nuestro liberalismo Expone que en los estudios
un iversi tarios dieciochescos perdura el estudio de la tradicin escolAstica, lo
que di lugar a que "en ningn pas se haba proclamada tanto como en Espalia
la libertad del hombre, la limitacin del poder regio, su origen de la
comunidad en una palabra , las tesis de la moderna concepci6n liberal" [DIEZ
DEL CORRAL, 1973, pp. 468-9) . Jovellanos pretenda seguir la pauta de los
pensadores clAsicos espalioles y hacer resurgir el pasado de nuestras Cortes
.para combatir el absolutismo monArquico. La comunidad, por un pacto tcito o
expreso, ha hecho dejacin de la soberana, pero el ejercicio de la soberana se
basa en una Constitucin establecida por un pacto expreso o aceptado por
reconocimiento libre, del cual se derivan obligaciones y derechos recprocos. Si
el monarca no respeta el pacto , los individuos pueden emplear la fuerza .
(39)
Ver ARGEMt, 1988, que compila los textos de los economistas espalioles que
hacen hincapi en cada uno de los estorbos selialados.
(40)
POLT,1976.

PAgina

37

(41)

ESTAPE, 1971(42)
FORJltES, 1976, pg. 118.
(43)
LLUCH y ARGEllt, 1987, pg. 149.
(44)

SIIITH, 1983. t. lI. pg. 263 Y 280. Ver SCHVARTZ (1990l.


(45)
JOVl!LLAIOS. 1952-1956. t. V. pg. 229.
(46)
JOVl!LLAJlOS. 1979, pg. 266. Ver SCH't'ARTZ (1990l.
(47)
POLT. 1976. pg. 53.
(48)
JOVELLUOS, 1952-6. t. pp. 50-53.
(49)
.
Ver BLORZA. 1970. pg. 177; Y HBRR. 1958. pg. 46.
(50)
LLUCH, 1973, cap. IX, XII Y XIII.
(51)
OOU, 1800-1803, V. pg. 247.
(52)
C!BRILLO ,1978. pg. 72 ; Y IIARTIJ RODRIGUBZ en el estudio preliminar al libro
del XARQUBS DB VALLE SUTORO. 1989.
(53)
FLORBZ BSTRADA, 1980. pg. 48 Y ss.
(54)
Obru de Jos~ Clc1110 del Valle. Guatemala. 1829. II. cita tomada de R.S. SIIITH.
1957. pg. 1251.
(55)
SXITH. 1983, pg. 21 del pr610go.
(56)
Dice Schumpeter. 1971. pg. 564, que los Lebrbucb der pol1tlscben oEonolJle
(1826-1837) de Rau (1792-1870) fue un libro de texto muy ledo que dividia el
estudio de la economa en teora, economa aplicada y hacienda pblica. Por otra
'. parte, hay que se!!a1ar en 1849 se traduce La polltca C01IIerclal 1 el comercl0
lntenaclonal con relac16n a la lndustria 1 a la a81'lcultura (1844) de List
(1789-1846) ver C!BRILLO. 1978. pg. 94.
(57)
Ver LLUCH, 1973. pg. 305 Y ss.
(58)

LLUCH. 1973 pg. 308 Y 85.


(59)
VALLB SAITORO. 1989. pp. 167-175.
(00)
Este prrafo y el anterior en VALLE SAITORO, 1989. pg. 171 Y pg. 174
respectiVAmente.
(01 )
FLOREZ ESTRADA. 1980. ver estudio preliminar pg. XLV.
(62)
FLORBZ ESTRADA, 1980, estudio preliminar, pp. LXIII.
(63) FLOREZ ESTRADA, 1980. estudio preliminar. pp. XCIV.
PAgina

38

.,.

(64)
Ver CABRILLO, 1978.
(65)
VELASCO, 1990, p6.g. 110.
(66)
PUGES, 1931; VELASCO, 1990.
(67)
CABRlLLO, 1981, p6.g. 51.
(68)
PASTOR, 1868, p6.g. 188.
(69)
PASTOR, 1868, p6.g. 184.
(70)
PASTOR, 1868, p6.g. 188.
(71)

PASTOR, 1868, p6.g. 249.


(72)

PASTOR,
(73)
PASTOR,
(74)
PASTOR,
(75)
PASTOR,

1868, pp. 168.


1868, p6.g. 175.
1868, pp. 78-79.
1868, p6.g. 87.

~76)

Las cuatro ltimas citas en


respectivamente.

PASTOR, 1868, pp. 232-233, 244, 235

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