LA GRAN FALSIFICACIN EN LA CECA DE POTOSI
Aunque la primera casa de moneda de Sudamrica se estableci en
Lima en 1568, al poco tiempo de su fundacin esta debi ser cambiada
primero a la ceca efmera que se estableci en La Plata y luego a su local
definitivo en Potos. La Ceca potosina tena la ventaja de estar al lado de la
produccin del mineral. La plata amonedada o en barras era transportada a
lomo de llamas hasta el puerto de Arica desde donde pasaba a Lima y de
all a Portobelo en Panam para seguir hasta la metrpoli.
La ceca altoperuana qued como nica del virreinato desde 1592
hasta 1684 ao en que se volvi a abrir la casa de moneda de Lima y desde
entonces continu produciendo ininterrumpidamente aunque con algunos
sobresaltos hasta la actualidad. Debe anotarse tambin que entre 1659 y
1660 hubo una acuacin en Lima que fue considerada ilegal, y que
obedeci de alguna manera a las consecuencias de los sucesos de la fbrica
potosina que aqu se pretende historiar.
A mediados del siglo XVII el virreinato se vio remecido por un
escndalo de proporciones nunca antes vistas en una ceca americana, y a
causa de ello se estuvo a punto de trasladas la ceca potosina a otro lugar
donde pudiese haber un control ms efectivo de la acuacin.
Los antecedentes de esta falsificacin realizada dentro de la ceca y
que, como se ver, se conoci recin en 1648 tras la visita de Francisco
Nestares Marn, los podemos encontrar en las primeras dcadas del siglo
XVII.
Ya en el mes de marzo de 1616 el virrey Francisco de Borja y
Aragn, Prncipe de Esquilache, al haberse enterado de algunas
irregularidades que se estaban cometiendo en la casa de moneda de Potos,
nombr al oidor de Lima, doctor Francisco Alfaro, para que en compaa
de otro funcionario efectuase las averiguaciones correspondientes.
Comprobada la veracidad de las acusaciones, el virrey orden al presidente
de la Audiencia de La Plata que se trasladase a la Villa Imperial y efectuase
una Visita a la ceca. En el nterin se produjo un expediente que incluy
unas mil papeletas de los ensayes y reensayes efectuados en ms de mil
muestras, y que dejaban en claro y sin lugar a dudas, que haba habido un
notable fraude.1
Ante sta situacin, con fecha 6 de abril de 1617, el virrey inform a
las autoridades peninsulares sobre lo que estaba sucediendo en Potos.
Sorprende notar que aunque Esquilache insisti ante la Corona en 1618 y
1619 dando detalles sobre las irregularidades, en ninguna de las tres
oportunidades recibi respuesta alguna sobre la actitud que deba tomarse
ante la gravedad del caso.
Cuando, al final de su mandato, el virrey
prepar la Relacin de Gobierno para su sucesor el marqus de
Guadalcazar, le explicaba en ella que:
1.-
Medina, Jos Toribio. Las monedas Hispano-Americanas. Santiago de Chile 1919. p.212.
"La visita de esta casa de moneda y oficiales de ella para saber
si la que se labra es de ley y se guardan los preceptos dados para
ello, como Vuestra Excelencia sabe, y en mi tiempo comet la
vista de los ensayes y encerramientos al presidente de la
Audiencia de La Plata por noticias que tuve de que faltaba peso
y ley en la moneda, y a don Juan de Loaiza Caldern, oidor de
aquella Audiencia, la visita de la casa y oficiales de ella cuya
resulta va por apelacin a la Real Audiencia de la Plata, y ser
bien que V.E. pida razn del estado en que esto estuviese para
proveer a lo que hubiere resultado del uno y del otro."2
Las preocupaciones del Prncipe de Esquilache y de su sucesor el
marques de Guadalcazar fueron finalmente probadas ciertas cuando en el
ao 1623 un ensaye realizado en la Casa de Contratacin de Sevilla en unas
monedas potosinas dieron como resultado una falta de ley que preocup a
las autoridades, pero que sin embargo no fueron suficiente para que se
decidiese tomar una actitud fuerte sobre un asunto tan delicado.
Las cosas continuaron sin variacin en el virreinato hasta que aos
ms tarde, durante el gobierno del virrey conde de Chinchn, en el curso de
una visita efectuada por Juan de Carvajal y Sande y por el oidor Martn de
Arriola, se pudo comprobar:
"La falta de exactitud en los pesos y dinerales de la Casa de
Moneda, as como la consecuente falencia en las barras y piezas
que se fabricaban en tal situacin."3
2.-Fuentes,
Manuel A. (editor) Memoria de virreyes. Lima, 1859. Virrey Francisco de Borja a su
Sucesor. Tomo I. p.136. A nivel administrativo es interesante recoger la explicacin que da el virrey
sobre la forma de efectuar el cobro del Real de Seoraje. "De los tres reales que se sacan de los
derechos de monedaje de 67 que se hacen de cada marco de plata que se labra en la casa de moneda
de Potos, el un real se aplica, por las ordenanzas de ella a S.M. por el derecho de seoraje, y este le
cobra el tesorero de los mercaderes descontndosele de las partidas por labrar y lo debe llevar a la
Caja Real."
3.-Lohmann
Villena, Guillermo. La memorable crisis monetaria de mediados del siglo XVII y sus
repercuciones en el virreinato del Per. Sevilla 1976. p.585.
La situacin, en efecto, sigui deteriorndose sin que se tomase
ninguna accin definitiva. En el mandato del marqus de Mancera, que
gobern el virreinato peruano entre 1639 y 1648, el oidor Robles de
Salcedo realiz una inspeccin a la ceca durante la cual encontr serias
irregularidades que comunic al virrey en carta del 20 de abril de 1644.
Como resultado se efectu una investigacin muy superficial y pronto fue
olvidado el incidente.
La inaccin oficial ante un asunto tan grave trajo como consecuencia
la maledicencia general de los peruanos, quienes, con slidas
justificaciones, implicaron al virrey en el engao, llegando incluso a
precisarse que el fraude le habia dejado una utilidad de 300,000 pesos a
Mancera. Incluso, un tal Juan de Medina Avila lleg a preparar en 1646 un
documento de treinta y cinco captulos en el que daba los pormenores de la
participacin del virrey. 4
Finalmente, el 15 de marzo de 1648, por especial encargo de Su
Majestad, se envi al presidente de la Audiencia de Charcas, Francisco
Nestares Marn, a efectuar una visita a la casa de moneda.
Tras una
minuciosa investigacin se lleg a descubrir que el monto total del fraude
perpetrado en la ceca alcanzaba la suma de 472,000 pesos, y que este haba
sido posible gracias a los arreglos que haban existido desde cierto tiempo
atrs entre el ensayador de la ceca Felipe Ramrez de Arellano y un
destacado industrial de Potos, adems ex alcalde de la Villa, llamado
Francisco Gmez de la Rocha, quien, entre otras cosas, era proveedor de
las pastas de plata a la ceca, lo cual facilitaba sus componendas delictuosas.
4.- Archivo
General de Indias. Lima 52. ver tambin Lohmann Villena. op. cit.
Virrey Marqus de Mancera
No escap a la investigacin la serie de documentos que incriminaban al
virrey en el delito.
Efectivamente, se detect que el contacto entre
Mancera y Gmez de la Rocha era una criada del primero que era, a su vez,
pariente del industrial.
Ya antes haba llamado la atencin de todos, y
recordaron entonces, las veces en las cuales el virrey haba destacado los
mritos de Gmez de la Rocha pblicamente an cuando existan sobradas
razones para dudar de su honestidad. En efecto, Mancera recomend en
reiteradas oportunidades al potosino ante Su Majestad para que se le
premiase por los prstamos que haca a la Real Hacienda. Algo ms en
contra del virrey en este delicado asunto fue el hecho de que cuando en
1647 Mancera deport a dos ensayadores de la ceca por haber cometido
fraudes aprovechndose de su oficio, ni siquiera hizo mencin a Gmez de
la Rocha, quien, segn todo parece indicar, era el cabecilla de la operacin.5
El pueblo, siempre presto a poner nombres, llam a las monedas de
baja ley producidas en Potos, "Rochunas" en referencia al apellido del
5.-
Medina, J.T. 1919. op cit. Medina indica que tambin Andres Cintero tuvo participacin en el
fraude y fue encontrado culpable, pero que al tiempo de las investigaciones ya haba fallecido.
mercader inescrupuloso, y as, por el ingenio popular, el nombre del
criminal se perpetu en su obra.6
Nestares Marn conden a muerte tanto a Gmez de la Rocha como
al ensayador Ramrez de Arellano. 7 La sentencia fue aprobada por Felipe
IV el 17 de abril de 1651. 8 La pena dictada contra Gmez de la Rocha fue
la infamante de Garrote tras confiscacin de todos sus bienes, que sumaron
solamente 365,000 pesos, lo cual signific que la Real Hacienda perdi
107,000 pesos que era la diferencia entre lo confiscado y el monto del
fraude detectado. Gmez de la Rocha intent cambiar la pena contra un
pago de cuatrocientos mil pesos, pero su oferta no fue aceptada, y luego de
un tiempo de permanecer libre, fue llevado al cadalso en 1654. Ramrez de
Arellano tambin sufri pena infamante por su crimen, pero en lugar del
garrote fue ahorcado. Hubo adems penas diversas para quienes haban
participado de alguna manera en el fraude o que, por negligencia, haban
permitido que ocurriese.9 En el "Resumen de los once cuadernos de los
autos de la visita del seor Pedro de Tagle" aunque fueron escritos un siglo
despus, ha quedado anotada una detallada descripcin de la pena sufrida
por Ramrez de Arellano:
" A esto sigue la sentencia pronunciada sin que conste de la
fecha a condenar a que dicho Phelipe Ramres fuese sacado de
la prisin en que se hallaba y que por las calles acostumbradas
fuese manifestado su delito (el qual ezpressa en la cavesa del
processo fue por el mal uso de su oficio de ensaidor y la falsa
moneda que labr) y despus llebado a la horca de tres palos de
6.-
Burzio, Humberto F. Diccionario de la moneda hispanoamericana. Fondo Histrico y Bibliogrfico
Jos Toribio Medina. Santiago de Chile, 1958. Tomo II, p.307.
7.-
Medina, J.T. 1919. Op. cit. p.213.
8.-
Burzio, Humberto. La ceca de la villa Imperial de Potos. Buenos Aires: Peuser, S.A. 1945. p.7.
9.-
Moreyra Paz Soldn, Manuel. La moneda colonial en el Per. Lima, 1980. p.213.
la plaza pblica de Potos, y que fuese ahorcado, y que cortada
despus su cabeza se pusiese en un Escarpio sobre las puertas
de la Casa de la Moneda de donde no fuese quitada vajo de
varias penas que expresa: y assi mismo le condena en
perdimiento y confiscazin de sus bienes para el fisco."10
Tan pronto como se descubri la falsificacin, Nestares Marn encar
el asunto tomando las medidas que juzg necesarias. En primer lugar opt
por detener temporalmente las operaciones de la casa de moneda. Orden
que durante cuatro meses la ceca no deba funcionar para dar tiempo a que
se efectuasen los ensayes en las monedas que se haban acuado durante
los aos anteriores. De esta investigacin se dedujo que haba diferencia
con las monedas ensayadas por los ltimos tres ensayadores de la ceca que
haban sido: Ovando, Antonio Ergueta y Ramrez de Arellano. Se detect
que mientras que los pesos ensayados por Ovando tenan un feble de 6.25
por ciento por lo que fueron reducidos en medio real, los de Ergueta
mostraban veinticinco por ciento de feble y fueron reducidos
proporcionalmente en dos reales, en las piezas de Ramrez de Arellano el
fraude haba alcanzado el sesentidos y medio por ciento y tuvieron que ser
reducidos a cuatro reales. En los tostones, es decir en las piezas de cuatro
reales, se encontraron las mismas diferencias y se redujeron en la misma
proporcin.11
Los pesos de Ovando y Ergueta quedaron autorizados para seguir
circulando luego de recibir un resello que garantizaba sus nuevos valores.
Los pesos y tostones de Ramrez de Arellano debieron ser retirados de
inmediato para ser fundidos pero, en la prctica, siguieron circulando por
10.-"Ressumen
de los Onze Quadernos de Autos de la Vissita hecha por el Seor Doctor don Pedro
Tagle de los oficios de Fundidor y Ensaiador Mayor de la Cassa de Moneda de Potos pertenecientes
al Marquez de Escalona. Quaderno Doze (Borrador). Fotocopia en el Archivo de la Real Fbrica de
Moneda y Timbre de Madrid.
11.-Lohmann,
Guillermo. Ob. cit. p.13.
un tiempo. Fue durante este perodo cuando el pueblo les dio el apelativo
de "Rochunas".12
8Reales del ensayador Ergueta E con resello
Consciente de la urgencia con que haba que reiniciar las operaciones
de la ceca para poder atender a las urgentes necesidades del reino, el cual
requera de esa moneda para el normal desenvolvimiento del comercio
interno y externo as como para pagar los impuestos a la Real Hacienda,
encarg Nestares Marn la oficina de ensayes a Juan Rodrguez de Rodas,
quien haba sido trado especialmente desde Espaa para que ayudase en la
visita a la ceca.
Los ensayes de Rodrguez de Rodas, tal vez por un imprevisto en la
labor o por un error de clculo, quedaron febles. El virrey Salvatierra, en
opinin que no se puede descartar del todo, indica en el prrafo 46 de su
Relacin de Gobierno que por expresa voluntad de Nestares Marn, se
haba permitido la acuacin con plata falta de seis granos en el ensaye. Lo
cierto es que las monedas salieron febles en cinco o seis granos por debajo
12.-
Segn Cunietti-Ferrando el ensayador Ovando nunca ocup ese cargo en la ceca, por lo que la
"O" con un punto al centro corresponde a la marca parlante del ensayador Rodas (ruedas). Ramirez
de Arellano nunca dej su marca en las monedas porque trabaj con tenientes, los cuales fueron:
Tapia, Trevio, Zambrano y Velazquez. Ergueta entr como ensayador a la ceca en 1651. A las
"Rochunas" tambin las llamaron "Modeses" y "Moclonas".
de la ley autorizada, segn pudo comprobar el ensayador mayor de Lima
Miguel de Rojas en una serie de anlisis que practic. Los nuevos pesos
quedaron, luego de la comprobacin, valiendo siete reales y medio y para
diferenciarlos de los "Rochunos" fueron apodados "Rodases". Es oportuno
anotar aqu que en Bolivia hasta tiempos recientes se conoca como
"Rodases" a las malas monedas.
8 Reales del Ensayador Rodas con resello. Rodas marcaba sus monedas con una rueda.
Propuso el presidente Nestares Marn que las monedas "Rodases", en
lugar de ser refundidas, se dejasen circulando a razn de siete y medio
reales el peso, pero el virrey Salvatierra se opuso rotundamente. Fue
necesario que Nestares Marn explicase al virrey que para efectuar la
refundicin de las "Rodases" sera necesario disponer de dinero tomado de
la Real Hacienda, por no haber ninguna otra alternativa para proveerse de
fondos. Ante el slido argumento, que adems le tocaba la caja, no le
qued al virrey otro camino que el de aceptar la propuesta del presidente y
dejar sin efecto la fundicin, pero aprovech Salvatierra para insistir que en
adelante se deba llevar un control muy estricto en los ensayes.13
13.-
Moreyra Paz -Soldan, Manuel. Op cit. p.121; Guillermo Lohmann. Op. cit. p.14.
Sobre el control de los ensayes, una carta del primero de febrero de
1650 al virrey, hace saber que las "instrucciones, ordenanzas reales y
provisin" del 15 de noviembre de 1649 sobre la forma que se ha de
guardar a partir de 1650 para colocar en las barras la ley, el ao y la marca
del ensayador y del asiento, no se est cumpliendo como se debe. El
ensayador mayor pide que se notifique a todas las callanas del reino que se
cian a las instrucciones, y tambin:
"... pide y suplica mande se ponga el mesmo cuidado en la
moneda que viene tan chasada del golpe del cuo que no se
seala el ao ni el nombre del ensaiador, siendo tan necesario
que por la dicha letra se conozca: y este deslucido ha de
mandar vuestra exelencia que no lo aia, i que al talla de los
troqueles se le notifique los abra con todo cuidado, de suerte
que con claridad se vea la letra del nombre del ensayador y el
ao en que se labra."14
Nestares Marn inform al Consejo de Indias, el 28 de febrero de
1650 sobre las irregularidades encontradas en la ceca, y enterado el rey
pidi opinin a la Junta Especial formada por consejeros de Castilla y de la
Hacienda Real, la cual le inform su parecer con fecha 25 de agosto de
1950. La recomendacin consista en que de inmediato se procediese a
recoger y fundir toda la moneda de baja ley procedente del Per.
El
Soberano estuvo de acuerdo con la Junta Especial y el primer da de
octubre de 1650 emiti una Real Cdula ordenando la afinacin y
fundicin de la mala moneda.
Una Real Cdula posterior, del 17 de febrero de 1651, dispuso que las
improntas de las monedas de Escudo Coronado de Dominios, que haban
14.-
Biblioteca Nacional del Per. B593. 1650. Joseph de Cseres Ulloa al virrey. 1, febrero 1650
circulado hasta ese momento, se cambiasen por otras para evitar en el
futuro cualquier confusin entre las de baja ley y las buenas por acuarse. 15
Los nuevos cuos fueron llamados "de columnas" o "columnarios",
llevaban de un lado, acuarteladas, las armas de Len y Castilla, y del otro
la antigua divisa del Emperador Carlos V consistente en dos columnas
coronadas sobre ondas de mar y cruzadas por la inscripcin "Plus Ultra",
como haban llevado las primeras monedas acuadas en Lima. Tambin
deba indicarse en estas nuevas monedas el ao de acuacin, la marca de
la ceca y la inicial del ensayador responsable, y entre los capiteles de las
columnas la cifra del valor en reales de la pieza. Es interesante anotar que
los datos mencionados, fecha, ensayador y ceca, estn colocados, cada uno,
en tres lugares diferentes, lo cual, dada la irregularidad de la forma de estas
monedas, era de gran ayuda para lograr una atribucin correcta en el
deslinde de responsabilidades.
El 6 de mayo de 1651, a fin de terminar con las irregularidades se
haban dictado las "Ordenanzas que han de Guardar los Ensayadores en el
Per", en cuyo dcimo captulo se indica la forma precisa que se debe
observar para efectuar los ensayes de plata a la ley corriente.
En ese
documento se indica:
"Para ensayar la plata de once dineros y quatro granos, que es la
ley de que se labran los reales, conforme a las leyes de estos
nuestros reynos de Castilla y de las Indias, se le han de echar
cinco tomines de plomo, y de ai abaxo al respecto, que es a cada
grano de plata, que baxa de ley, tres granos de plomo, que tantos
le caben, segn la particin que usan los Ensayadores en la plata
de sesenta y cinco reales de ley: Mandamos que assi se guarde
por los ensayadores en la plata, y que a este respecto hagan la
15.-Burzio,
Humberto. 1958. Op. cit. Tomo I. p.79.
cuenta de la plata que subiere de sesenta y cinco reales de ley.
para baxarselos del plomo, como en la que baxare de los dichos
sesenta y cinco reales, para aumentrselos del plomo , y assi lo
advertirn los ensayadores mayores a los que examinares, para
que de todo tengan la inteligencia necesaria." 16
En la pragmtica se contemplaba tambin la forma como se deba
actuar y cuales eran las penas que se deban imponer en el caso de que la
autoridad encontrase monedas que fuesen bajas de ley al efectuarse los
ensayes de las muestras remitidas a Lima, y consideraba que la decisin
sobre el castigo a imponerse dependera, si era menos de dos o tres granos,
a la discrecin de los jueces, pero en caso de ser mayor, la situacin era
otra, y decan las ordenanzas:
"... y excediendo el yerro, o variacin de dos o tres granos, por
la primera vez tenga de pena el doble de las barras o piezas de
plata que ensayare con falta de ley, y por la segunda pierda la
mitad de sus bienes, y por la tercera pierda todos sus bienes, y
el oficio de ensayador, aplicado todo para nuestra cmara y
fisco."17
El Captulo doce de las ordenanzas mandaba que los ensayadores
mayores deban visitar las casas de moneda cuando al virrey le pareciere
conveniente y que en la visita "reconozca los encerramientos que
estuvieren hechos de la (moneda) que se hubiese labrado, y los ensayara, y
que de las que se estuviesen acuando en ese momento sacara de cada
hornaza cuantas monedas juzgase conveniente, "ponindolas en un papel
con la razn de cada hornaza..."18
16.-
Recopilacin de Leyes de Indias. Madrid 1756 (segunda edicin). Tomo II. Captulo 10. p.127.
17.-Ibid.
captulo 14. p. 127v.
18.-Ibid.
p.129.
Una vez que el virrey recibi en Lima las rdenes sobre la nueva
moneda, reuni ste a la Audiencia de la ciudad, al arzobispo, al ensayador
mayor Miguel de Rojas, al Cabildo y al Tribunal del Consulado, para
informarles y pedir opinin. Tratado ampliamente el asunto se resolvi el
29 de enero de 1652 que deban acuarse en adelante las monedas de
acuerdo al nuevo tipo, cindose la ceca al peso, ley y estampa indicados
por el Soberano.
Guamn Poma de Ayala. Corregidos y Encomendero
con monedas de inicios del siglo XVII
Quedaba a las autoridades decidir como se deba actuar con respecto
al retiro de las malas monedas que estaban en manos de gran nmero de
personas que no tenan ninguna responsabilidad en los malos manejos de la
ceca potosina y que, sin embargo, seran afectados en una proporcin
importante de sus caudales, ahorros o jornales.
Preocupaba tambin la velocidad en que se pudiese efectuar el
cambio porque si en Espaa se contaba con seis cecas para fabricar la
moneda necesaria para el canje, en el Per la de Potos deba suplir ella sola
el numerario para el extenso territorio donde segn los clculos haba en
ese momento una circulacin de alrededor de diez millones de pesos.
El Cabildo de Lima a mediados de enero de 1652 deliber durante
varios das y luego pidi al virrey que no pusiera en practica la pragmtica
de 1650 hasta transcurridos un par de aos por lo menos, pero Salvatierra
no escuch a los cabildantes y el 31 de enero, con gran solemnidad
proclam pblicamente la pragmtica indicando que las monedas de
antiguo cuo circularan de all en adelante por un plazo de ocho meses
ms, ajustando sus valores al contenido metlico de ellas.
As, las
"Rochunas", acuadas hasta 1648, correran a seis reales el peso y a tres
reales el tostn, y las "Rodases" a siete y medio reales el peso y a tres
reales y tres cuartillos el tostn respectivamente.19
Tan pronto como se conoci el alcance de la Pragmtica los precios
se elevaron en forma descontrolada. El Cabildo se vio forzado a aprobar
una tasa de abastos el 14 de febrero de 1652. En las discusiones sobre la
conveniencia de aplicar este control de precios uno de los cabildantes,
Alonso de Bustamante, se opuso a ella indicando, con una claridad
meridiana pero tantas veces olvidada por los polticos, que:
"La experiencia demostraba que en cuanto se impona valor
oficial a un determinado producto, desapareca como por
ensalmo y pasaba a negociarse a hurtadillas y desde luego por
encima del precio asignado."20
19.-Burzio,
20.-
Humberto. Santiago de Chile, 1958. Op. cit. Tomo II. p.225.
Lohmann, Guillermo. Op. cit. p.36.
Las noticias no solo llegaron al Per.
De Espaa se remitieron
Reales Cdulas a todos los gobernadores del reino informndoles sobre la
mala moneda perulera y de las disposiciones que se haban tomado al
respecto. En el segundo prrafo el rey comenta que ha llegado "al ltimo
descrdito la moneda de plata... fabricada en el Per" y para evitar mayores
daos a los sbditos as como a la Real Hacienda, ha ordenado que la mala
moneda desaparezca y ha cambiado los cuos. 21
La reaccin del reino fue violenta. De todas partes llegaron quejas.
En Potos se convoc a Cabildo Abierto; en el Cusco se lamentaba la
medida que los afectaba justamente cuando estaban tratando de recuperarse
del terremoto de marzo de 1650; Arica, el puerto por donde se exportaba la
plata potosina sufri directamente la medida, mientras que en Quito, Santa
Fe de Bogot, Santiago de Chile y Caracas, la medida despert recelos y
temores.22
Vencido en setiembre el plazo de ocho meses para el retiro de las
malas monedas, los ms afectados eran los que vivan en zonas alejadas a
las ciudades importantes, especialmente los indios quienes por no estar
enterados de la medida se llevaron una desagradable sorpresa al momento
de pagar los tributos. El 13 de setiembre el virrey dispuso que a partir de
esa fecha dejaban de tener valor las monedas "Rochunas", pero que las
"Rodases" podan seguir circulando con un valor reducido por ocho meses
ms, es decir hasta fines de mayo de 1653. El 30 de noviembre el virrey
tuvo que contemplar la solicitud de algunos curacas y cobradores de
tributo, quienes le informaron que todo lo que reciban eran monedas
21.-Barriga Villalba, A.M.
22.-Ibid.
Historia de la Casa de Moneda. Bogot, 1969. Tomo I. p.251ss.
anteriores a 1648, por lo que dispuso que se aceptasen los tributos de ese
ao en dicha moneda valorizndola a seis reales el peso.
Segn un informe de Francisco Lambertn, escribano de la ceca,
fechado el ocho de abril de 1653, desde que se haba iniciado la fabricacin
de la nueva moneda el 11 de marzo de 1652 hasta el fin de diciembre del
mismo ao, se haba logrado producir, a razn de sesentisiete reales el
marco, un total de un milln seiscientos cinco mil ciento veinticinco pesos:
"de once de marzo de este presente ao (1652) que fue la
primera partida que se labr en la dicha cassa de la nueva
estampa de colunas, hasta dicho da once de julio exclusive se
labraron sesentaycinco mil setecientos quinse marcos de plata...
y ... desde onze de julio pasado de mil i seiscientos y cincuenta
y dos hasta 20 y uno de diziembre del dicho ao se labraron por
el thesorero y dems oficiales de la dicha cassa de la moneda
ciento y setenta y un mil ochocientos y quarenta y nuevbe
marcos cinco onzas y media de plata de todas las monedas
acuadas con la nueba estampa de las dos colunas."23
En los primeros meses de 1653 la produccin de moneda se hizo ms
fluida, sin duda por la experiencia adquirida, pero cumplido el segundo
plazo para el retiro de la mala moneda en mayo, se hizo patente que los tres
millones de pesos acuados hasta all con la nueva estampa no eran
suficientes para satisfacer las necesidades del virreinato.
Por ello se
dispuso que quedaba autorizada la circulacin de las "Rodases" por un
plazo de ocho meses ms.
Aunque en el Per parecan pocos los tres
millones de pesos, en Espaa se consider que la cantidad de
"columnarias" era ya un monto importante y en setiembre del mismo ao
23 .-Dym,
Kurt. Potos 1652" Munismtica N 38. Lima, setiembre de 1989. Presenta el
"Certificado de Francisco Lambertn, Escribano del rey y de la Casa de Moneda, fechado en Potos el
once de julio de 1652."
1653 Felipe IV mand que se recibiesen en la pennsula
las monedas
potosinas de nuevo cuo sin ninguna restriccin. 24
Como los gastos del virreinato igualaban los tres millones de pesos
que lograba con esfuerzo acuar la ceca de Potos en moneda columnaria,
no era esta suficiente para cubrir tanto los gastos como las necesidades del
comercio. Esto hizo que muy pronto se comenzara a pagar un sobreprecio
por las columnarias, el cual lleg a ser de cinco porciento en el Per,
alcanzando el ocho porciento en Panam.
Un nuevo problema se hizo notorio en la circulacin cuando
aparecieron algunas "Rochunas" con el resello que se haba ordenado
estampar en las "Rodases". Esto cre una tremenda confusin y desat la
desconfianza en el pblico por cuanto era necesario realizar una detallada
revisin a cada moneda antes de efectuar una transaccin, resultando el
trmite demorado y engorroso.
8 Reales de Potos 1652. Tipo de transicin con la granada sobre la cruz
Considerando que las necesidades de circulante en el virreinato era
de dieciocho millones de pesos y que las acuaciones de Potos, que hasta
24.-Ibid.
p.50.
1654 haba producido un total de 8'782,671 pesos en columnarias, no era
suficiente, una vez ms fue necesario extender el plazo de validez de las
"Rodases". Al final del ao siguiente, sin embargo, el virrey Alva de Liste
dispuso que el 31 de agosto de 1656 vencera indefectiblemente el plazo
para el recojo de la mala moneda, con lo cual su valor cay de inmediato.
Joseph de Mugaburu en su "Diario de Lima" nos ha dejado la siguiente
anotacin:
"Pregn de la Armada que se public jueves treinta de
diciembre de 1655 para fin de enero de 1656. Este mesmo da
se ech pregn y bando a la tarde, que los patacones de a siete
reales y medio y el tostn de tres y tres cuartillos corriesen a
ocho meses desde el primero de enero de 1656 hasta fin de
agosto de dicho ao; y para esto estuvieran de acuerdo el Sr.
Virrey Conde Alva de Aliste y los seores oidores tres veces.No se hallaba con que trocar un peso resellado."25
Nuevas deficiencias en la circulacin, lenta produccin en Potos y
reiteracin de los argumentos antes esgrimidos, hicieron necesaria una
postergacin adicional hasta el ltimo da de abril, pero esta sera la ltima.
El virrey, deseoso de conocer el real estado de la situacin, procedi a
efectuar una detallada encuesta para saber la cantidad de columnarias que
haba en circulacin. Se pudo as detectar que la cantidades de "Rodaces"
an en el mercado no era muy crecida, por lo que Alva de Liste decidi de
una vez por todas poner fin al problema monetario que vena aquejando al
virreinato por tanto tiempo. Para evitar maniobras disuasivas y cortar de
un solo tajo el asunto de las "Rodases", el virrey anunci sorpresivamente
el 30 de abril de 1657 que a partir del da siguiente solo tendra curso legal
la moneda de columnas, Aclar en el mismo anuncio que en relacin a las
viejas monedas de dos reales y menores, estas seguiran circulando por un
25.-
Mugaburu, Joseph. Diario de Lima. 1640-1694. Lima, 1935. p.22..
tiempo a determinarse, debindose recibir en Lima por su valor completo y
en provincias por la mitad.
Lo que motiv al virrey a poner fin a la circulacin de "Rodases" sin
previo aviso fue el deseo de forzar a los tenedores de estas monedas a
fundirlas y remitirlas a Espaa en la armada que se estaba preparando para
partir a Panam, conservndose as en el pas las columnarias y saliendo de
las antiguas que ya no tenan valor monetario. El virrey saba bien que de
no haber tomado esta medida, habra salido la armada cargada de
columnarias dejando las "Rodases" para la circulacin interna.
La estrategia del virrey dio resultado y la armada sali cargada de
barras de plata hechas de las malas monedas una vez fundidas y afinadas.
Quedaron para entonces en circulacin slo las piezas fraccionarias de baja
ley en valores de dos reales y menores. Un semestre ms tarde, el 6 de
octubre de 1657 un decreto del virrey finalmente puso fin al problema de la
mala moneda potosina eliminando tambin la moneda fraccionaria de viejo
cuo.26
8 Reales Potos 1657. Tipo nuevo que sustituy a las monedas de Escudo Coronado
26.-
Lohmann, Guillermo. Ob. cit. p.60.
De all en adelante y por espacio de ms de un siglo no hubo ms
sobresaltos entre las autoridades ni los mercaderes por la calidad de las
monedas peruleras.
Fue recin en tiempos de Carlos III cuando al
descubrirse los efectos de la Pragmticas Secretas sobre la baja de la ley
dictada por el soberano nuevamente se desprestigi la moneda espaola.
Para entonces sin embargo la plata americana no tena ya la misma
importancia en el mercado mundial y l impacto causado en el siglo XVII
hasta en los mercados de la China no se repiti con igual intensidad y tanto
las circunstancias como los resultados fueron diferentes.
PARA PONER EN RECUADRO
Uno de los temas interesantes relacionados a esta poca y de
atencin especial para los numismticos es la cantidad de
variantes de cuos que se produjeron en el cambio de las
monedas de Escudo Coronado de Dominios a las Columnarias
con lo que se cort toda relacin entre las viejas y nuevas
monedas. Los nuevos cuos, como se ha visto, deban ceirse
a ciertas caractersticas especificadas en la Real Cdula del 17
de febrero de 1651 entre las que estaban las de indicar "el ao,
la casa, y el nombre del ensayador con gran distincin y
claridad."27 Esto, que a primera vista parece no presentar
problemas de interpretacin, en realidad si lo fue, y por ello se
han clasificado hasta cuatro series de piezas llamadas de
transicin, todas acuadas durante el ao 1652. Estas piezas
llevan, a diferencia de las que vendran ms tarde, el escudo
cuarteado, tal como se indica en la Cdula Real, pero
incluyendo la granada en la punta, y la corona en la parte
superior. Slo con el cuo definitivo se adopta la Cruz de
Jerusaln con leones y castillos en los cuarteles y se deja tanto
la granada como la corona. Ms adelante se producirn
cambios menores en los cuos del reverso. As el 1653 se
eliminaron las dos primeras cifras de la fecha dejando solo las
dos ltimas, y durante 1656 empezaron a eliminarse de la
27.-
Medina, J.T. 1919. Ob cit. p.216.
parte superior, sobre las columnas, las letras "P.H." que eran el
monograma de Felipe IV. 28
28.-Dym,
Kurt. setiembre 1989. ob. cit. p.14.