Ginecol Obstet Mex 2010;78(2):121-127
Hace 55 aos
Conducta del Cuello Uterino Durante el Embarazo,
Parto y Puerperio*
Csar A. Gonzlez, Abelardo Salas Guerra y Rodolfo Arroyo Llano
Monterrey, NL.
CONDUCTA DEL CUELLO UTERINO DURANTE
EL EMBARAZO
Consideraciones generales. Brevemente podemos decir
que el cuello uterino formado por la parte ms inferior
del tejido muscular y glandular del tero, limitado hacia
arriba por el istmo y el orificio interno, hacia abajo se
introduce en la vagina y forma la porcin intravaginal u
hocico de tenca, que es la ms accesible a la exploracin;
su irrigacin e inervacin son conocidas, habiendo quien
site adems estructuras nerviosas autnomas en su parte
ms interior y superior (Frankenhauser).
Estructura. Est formado por fibras musculares anulares y longitudinales entrelazadas con las provenientes del
cuerpo o insertndose en ellas, su mucosa de revestimiento
externo es semejante a la vaginal, mientras que la del canal
cervical es de epitelio cilndrico y productora de moco, encontrndose ambos epitelios a nivel de su orificio externo;
en cuanto a sus dems caracteres anatmicos, son de sobra
conocidos por lo cual no los vamos a describir.
Modificaciones del Cuello durante el Embarazo
El embarazo imprime algunas modificaciones al cuello
uterino, preparndolo por as decirlo para el papel que
desempea durante el parto. Estas modificaciones se
refieren principalmente a su forma, volumen, posicin,
consistencia, canal cervical y estado de sus orificios.
Tema oficial. Ledo en la V Reunin Nacional de Ginecologa
y Obstetricia, representando a la Sociedad de Ginecologa y
Obstetricia de Monterrey.
La versin completa de este artculo tambin est disponible en:
www.nietoeditores.com.mx
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En los primeros meses del embarazo, el cuello aumenta
ligeramente de volumen, al comps del crecimiento del
cuerpo, sufriendo asimismo un proceso de reblandecimiento que empieza cerca de su orificio externo y que
camina hacia el istmo, debido en parte a la accin hormal
mal conocida y, en parte, a la gran congestin que existe
en los rganos genitales, ya para entonces la irrigacin se
efecta no slo por vasos sanguneos sino que tambin
existen verdaderos espacios lacunales, los cuales le dan
ese aspecto suculento y aterciopelado que se va acentuando
a medida que transcurre el embarazo.
Posicin. El cuello normalmente est situado ms cerca
del fondo de saco posterior, orientado de arriba a abajo y
de delante a atrs; esta posicin se exagera un poco cuando
el cuerpo se dirige hacia adelante en los primeros meses
del embarazo, volviendo a la normalidad hacia el tercero
o cuarto mes cuando la matriz se hace abdominal.
Estado de los orificios y canal cervical. Sus orificios
(externo e interno) se encuentran cerrados en la primigesta, ligeramente entreabiertos en las multparas, sobre
todo en aquellos que sufrieron laceraciones anteriores; el
canal cervical aumenta de calibre, hacindose fusiforme
y llenndose de una secrecin espesa, que es el tapn
mucoso, proveniente de las glndulas de la mucosa endocervical hipertrofiadas y que constituye un verdadero sello
hermtico de la cavidad uterina.
Estas modificaciones se van acentuando a medida que
transcurre el embarazo; en el ltimo trimestre, sobre todo
ya cerca del trmino, el canal cervical se acorta, debido
en gran parte a la formacin del segmento inferior y a la
incorporacin a este ltimo de la parte superior del cuello,
y tambin al hecho de que la presentacin, al insinuarse o
encajarse, arrastra consigo el cuello y, por as decirlo, lo
aplasta, llevndolo con frecuencia hacia la concavidad del
Ginecologa y Obstetricia de Mxico
CUELLO UTERINO EN EMBARAZO Y PARTO
sacro en el fondo de saco posterior y entre-abriendo sus
orificios ayudado por la contraccin de las fibras longitudinales que se insertan en el cuello; su consistencia es tan
blanduzca, que da al tacto la sensacin de algo gelatinoso y
alguna mano inexperta podra no localizarlo o confundirlo
con el segmento uterino inferior. As, en estas condiciones, encontramos frecuentemente al final del embarazo,
y sobre todo ya cerca de su trmino, lo que se llama un
cuello maduro. Con longitud que a veces no excede los
tres centmetros, tan blando que es difcil distinguirlo del
segmento, con sus orificios interno y externo entreabiertos,
sobre todo en las multparas, en las cuales se puede con
frecuencia introducir uno a dos dedos a travs del orificio
externo y tocar cerca del interno o un poco ms arriba la
presentacin a travs de las membranas fetales.
Patologa. Conocidas son las dificultades que existen
para explorar rutinariamente los rganos genitales de las
mujeres embarazadas, las que, al revs de las ginecolgicas, no acceden fcilmente a dejarse examinar; sin
embargo, la variada patologa que se puede encontrar en
el cuello de cualquier mujer adquiere mayor significado
durante el embarazo, puesto que puede afectar tanto a la
futura madre, como directa o indirectamente al producto
de la concepcin; por tanto, aconsejamos y practicamos
la palpacin e inspeccin del cuello durante el embarazo
a todas las pacientes, tengan o no tengan sntomas que
la justifiquen, y cada vez que encontramos algn detalle
patolgico ponemos en juego todos los recursos auxiliares
de la clnica que nos permiten hacer el diagnstico, desde
el examen microscpico del exudado crvico-vaginal, las
pruebas de Schiller y Papanicolau, hasta la biopsia.
Tratamiento. No es el objeto de este trabajo describir
en detalle todos y cada uno de los procedimientos teraputicos que se ponen en juego para combatir los procesos
patolgicos del cuello; sin embargo, podemos decir, que
en trminos generales stos se tratan igual que cuando
no hay embarazo, con algunas excepciones; por ejemplo:
las afecciones agudas, son tributarias principalmente
del tratamiento general con antibiticos, las micosis y
parasitosis, de los tpicos locales, las infecciones crnicas o sus secuelas, ulceracin simple, huevos de haboth,
ectropin, etc., etc., de la electro-coagulacin, o en mi
manera personal de pensar, de la cauterizacin qumica
con queratolticos tipo nitrato de plata. El problema de
los tumores benignos y sobre todo el del cncer y embarazo, ha sido tratado con suficiente amplitud en otras
ISSN-0300-9041 Volumen 78, nm. 2, febrero 2010
Gonzlez, Salas y Arroyo LL.
reuniones nacionales de ginecologa y obstetricia, por lo
cual, consideramos que la conducta a seguir ha quedado
ya perfectamente establecida.
CONDUCTA DEL CUELLO UTERINO DURANTE
EL PARTO
De acuerdo con las tres partes de este trabajo, hablar de
la conducta del cuello uterino durante el parto, es hablar
de fenmenos que se suceden coordinadamente en unas
cuantas horas, a veces en minutos, y de acuerdo con la
fisiologa integral del tero de que forma parte, es decir,
la conducta del cuello ser determinada por el conjunto
de todo el rgano en funcin.
Tenemos pues, en vsperas del parto, un cuello formado por los tejidos sealados, principiando la actividad
muscular que traer las modificaciones propias del primer
perodo del parto.
Las fuerzas que obran sobre el cuello son: A) por
una parte, el impacto de la presentacin, sea cual fuere,
impulsada por la contraccin uterina. B) La contraccin
de las fibras longitudinales terminadas en el cuello, tendiendo a tirar hacia arriba la circunferencia del espesor
del mismo. C) La resistencia de los ligamentos del tero,
aunque en menor escala; pero actuando como sostn del
segmento uterino impidiendo su descenso. D) En perodo
ms adelantado, encontraremos tambin la estructura de la
vagina, y la pelvis misma, y ms tarde el perin sirviendo
de contra-fuerza, de resistencia, cindose al contorno
exterior del cuello, haciendo desaparecer los fondos de
saco, impidiendo parcialmente el descenso del cuello para
lograr su fijeza y hacerlo ms fcil blanco del empuje de
la presentacin ya sea directamente o a travs de las aguas
anteriores y membranas.
Debemos tener en cuenta la sinergia funcional entre la
contraccin del cuerpo, la distensibilidad del segmento
y la actitud del cuello de dejarse distender un tanto pasivamente.
Hay varias teoras sobre el mecanismo de la dilatacin
del cuello; pero deseosos de la aplicacin clnica de este
trabajo, sealaremos solamente hechos observados en la
prctica diaria para manejar los cuellos de diversos comportamientos; haciendo especial mencin de aquellos casos
considerados como causantes de distocia.
As, al tacto vaginal encontramos que las ms frecuentes
son las siguientes eventualidades:
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Vol. X
Ginecologa y Obstetricia de mxico
I. Formado, borrado, dilatado.
II. Altura del cuello en el canal plvico: generalmente
de acuerdo con la altura de la presentacin. Susceptible de descender o no al hacer presin en el
fondo (Hillis).
III. Consistencia: Duro, Blando, Grueso, distensible
con los dedos aglutinando.
IV. Posicin u Orientacin: Su orificio externo mira:
hacia atrs, hacia adelante, o a los lados. Coincide
o no con el eje del tero.
V. Reaccin a la Contraccin: Se distiende, no se
aprecia, Parpadea, desciende y retrocede.
VI. Patologa:
I. Estado del cuello en cuanto a dilatacin: Aparte de
los estudios muy conocidos y sealados, nos permitimos
hacer mencin de esos cuellos a quienes solamente las
contracciones muy frecuentes, largas e intensas son capaces de dilatar por completo, y en cuanto falla la fuerza,
se muestran estacionarios o aun disminuyen su dilatacin,
como en el caso de teros distnicos.
Por lo dems, apuntemos tambin que en nuestra
ctedra consideramos dilatacin completa de 10 a 12
centmetros cuando an se toca algo de reborde en torno
a la presentacin y llamamos cuello retrado, al que ya
no se aprecia a la palpacin por lo menos en los 4/5 de
su contorno.
II. Altura del cuello en el canal plvico: Depender indudablemente de la altura de la presentacin que lo empuja
hacia abajo y depender tambin de su longitud; hemos
visto cuellos en que los dos orificios interno y externo son
perceptibles estando casi en el perin; siendo su dilatacin
muy laboriosa por falta de sostn en los fondos de saco;
verdaderos prolapsos en pleno parto contra los cuales en
ocasiones slo la dilatacin manual a la vista nos ha
servido para escaparnos de hacer incisiones; otras veces,
un taponamiento no muy voluminoso que llene los fondos
de saco en todo el contorno del cuello ha sido suficiente,
aunque con lentitud, para resolver el problema. Estos casos suelen presentarse en multparas obesas, desgarradas
anteriormente y con mayor o menor grado de prolapso
genital antes del parto.
III. Consistencia: Sera muy difcil encontrar un patrn
para medir la consistencia cervical; sin embargo, la prctica es el nico recurso con que cuenta el partero para el
pronstico de la dilatabilidad del cuello; sealemos pues
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que hay que saber distinguir entre dureza o rigidez y espasmo en donde con gran frecuencia influye el psiquismo de
la paciente (especialmente primigesta o multpara aosa);
brevemente sealaremos como tratamiento de estos casos
lo que algunos colegas llaman el milagro del Demerol y
con ello queda dicho que son tributarios del uso juicioso
de los sedantes y analgsicos, desde los barbitricos, hasta
el bloqueo pudendo y la silla de montar caudal, etc.,
etc.... Personalmente, e inspirado por Ribemont-Lepage
Dessaignes que ensea el uso del tapn con cocana,
he hecho repetidas veces la infiltracin de Metycana al
1% en el espesor de cuellos semi-rgidos y obteniendo
resultados sorprendentes. La poca del abuso del cauterio
como conizacin nos ha mostrado no pocos casos de cuello aglutinado; en algunos, hemos practicado incisiones
radiadas; en uno o dos, se ha desprendido una rodaja, del
cuello espontneamente; tal vez eran casos abandonados
a su suerte. Casos francos de estenosis cervical pura, no
son frecuentes.
IV. Posicin u orientacin: Ordinariamente el cuello
presenta la posicin correspondiente al eje longitudinal del
tero y es, pues, susceptible de corregirse enderezndolo,
ya sea con diversas posiciones de la paciente o con fajas
o soportes usados durante el parto; de no ser esto posible
habra que esperar a cierto grado (5 a 7 centmetros) de dilatacin para que, con la paciente en la mesa obsttrica, una
mano en la vagina y otra en el vientre, hacer la correccin
necesaria aprovechando el impulso de la contraccin con
algo de analgesia (oxgeno-xido nitroso) usado durante
la misma y si se requiere puede usarse previamente algn
oxitcico. La no correccin de estos defectos entorpece
grandemente la marcha del parto, y cabe aqu anotar un
hecho de observacin frecuentsima: cuello mordido
contra snfisis o sacro, no se dilata solo por completo.
En tales casos, con anestesia o analgesia, completar la
dilatacin con la mano procurando que la parte mordida
se desincruste hacia arriba. No hay otra solucin posible;
investigar, por supuesto, si no se trata de desproporcin o
de transversa impactada.
V. Reaccin a la contraccin: Si al poner los dedos
en el cuello (5 a 7 centmetros) y aparecer la contraccin
notamos que se distiende, pensamos que es fcil. Si ni
siquiera percibimos la contraccin en forma de distensin
o tensin del cuello, buscaremos cuidadosamente si hay
algn obstculo para ello ( membranas?) o si la intensidad
de la contraccin no es suficiente; en tal caso, tonificarla.
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CUELLO UTERINO EN EMBARAZO Y PARTO
Si encontramos que el cuello se pone tenso y distiende,
pero se contrae o retrocede en dilatacin (parpadea), supondremos que le falta fuerza a la contraccin o que la
frecuencia est retrasada o que el cuello no tiene soporte y
se regresa; en no pocos casos como ste hemos confirmado
posteriormente, la sospecha de cordn corto o acortado;
atenindonos tambin a la auscultacin fetal que recomendamos sea frecuente y hecha por persona experta.
VI. Patologa: Solamente enunciaremos los casos ms
frecuentes y cada quien discurrir la manera de sortearlos
basndose tal vez en el viejo aforismo que alguna vez
omos al maestro GARZA Ros: lo que por abajo no
puede ser, por arriba, oportunamente, se ha de resolver.
Carcinoma, esclerosis cicatricial, bridas que unen cuello
con vagina u obstruyen el orificio externo, plipos grandes,
miomas del cuello, tero doble, etc., etc.
Terminada la expulsin del feto, el cuello se retrae
hasta casi un poco menos de la tercera parte del tamao
que tena en dilatacin completa y en cuanto la placenta
es expulsada, principia su involucin, siendo de momento
ms pequeo el orificio interno que el externo y posteriormente se van aproximando uno a otro sufriendo diversos
cambios hasta quedar como antes del embarazo.
CONDUCTA DEL CUELLO UTERINO DURANTE
EL PUERPERIO
Importancia del examen del cuello en el post-partum.
Es costumbre que la mayora de los parteros nos abstengamos de examinar de rutina el cuello inmediatamente
despus del parto, excepto en aquellos casos que a nuestro juicio lo ameriten, v.g. persistencia de hemorragia,
sospecha de grandes desgarros por frceps o versiones,
extracciones, etc. y en tales circunstancias examinamos a
la vez cavidad uterina y vagina. Tampoco es frecuente el
examen sistemtico del cuello al dar de alta a la paciente
4 5 das despus como lo es, digamos, la episiotoma
y el estado de los pezones. En cuanto a los das que
siguen hasta finalizar el puerperio, o sea dentro de los
clsicos 40 das, nos atrevemos tambin a decir que no
son muchos los que tienen costumbre de citar a sus pacientes para exmenes al espejo, dentro de este perodo,
pues lo comn es que la paciente vuelva al mdico por
molestias de un nuevo embarazo de dos o tres meses, o
antes, porque sospecha que est grvida, y ella no quiere
estar tan pronto.
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Gonzlez, Salas y Arroyo LL.
Y es indudable, que si se practicara de rutina la revisin
del cuello despus del tercer perodo del parto, habran de
encontrarse muchas sorpresas, como grandes laceraciones,
desprendimientos, plipos, neoplasias, restos placentarios,
gasas y compresas (que se introducen para que la sangre no
estorbe la reparacin perineal), etc. Precisamente la falta
de examen sistemtico del cuello en el tiempo mencionado, motiva complicaciones algunas veces serias y fatales
para la paciente, amn de contrariedades y responsabilidades para el partero. Cuntas veces el mdico regresa
precipitadamente a la maternidad por aviso angustioso
de la enfermera que la paciente sigue sangrando, o
est chocada. O bien, al pasar visita al da siguiente, la
propia enfermera llama aparte al mdico para mostrarle
algo que arroj la enferma, y ese algo suele ser desde
un cogulo hasta una porcin de cuello, plipo, cotiledn
o parte fetal, y a veces el feto... entero.
Estos hechos vienen a justificar la conducta de algunas clnicas donde es materia de rutina inspeccionar el
cuello al terminar el parto, aunque hay quienes piensen
que tal procedimiento entraa la posibilidad de infeccin
puerperal por las manipulaciones vaginales. Quizs en
otras pocas era riesgoso, o cuando el parto se atiende a
domicilio o en el medio rural, y por eso el ilustre maestro
ESPINOSA y DE LOS REYES tena razn al decir: si se
mete la mano, se mete la pata; pero hoy, era antibitica, si
se mete un espejo o valvas esterilizados con las precauciones debidas, pensamos que los temores de contaminacin
carecen de fundamento (medio hospitalario), y en cambio
resulta en beneficio para las purperas y tranquilidad para
el mdico.
Consideraciones fisiolgicas del cuello puerperal. Al
inicio del puerperio (4o.), perodo del parto (segn algunos), el cuello se retrae con relativa rapidez, y as cambia
de su distensin mxima de 10 a 12 centmetros, cuando
los bordes de su orificio uterino se ponen en contacto con
las paredes de la excavacin, como lo enseara el maestro
D. Efrn D. MARN; hasta reducirse a 2 3 centmetros
en unos cuantos segundos. Al operarse el cambio, el cuello
toma una forma cilindroidea, como cuello de botelln,
tamao variable, color rojo vinoso con tintes azulados,
bordes blandos, flcidos, con orificio dilatable hasta seis
o ms centmetros. Paulatinamente se va estrechando su
orificio en sentido concntrico de embudo, de arriba
a abajo y de fuera a adentro, se limita su dilatabilidad,
los bordes se van redondeando, aumenta la consistencia,
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Ginecologa y Obstetricia de mxico
crece su altura a expensas de la parte baja del segmento
inferior, hasta quedar formado el conducto con sus dos
orificios externo e interno, el orificio queda entre abierto
2 a 3 centmetros a los 5 das, 1 centmetro a los 10 das,
y a las 6 semanas vuelve a su estado anterior, segn el
Prof. RBAGO.
Consideraciones antomo-clnicas y patolgicas. Debido a la dilatacin y las diversas fuerzas que actan sobre
el cuello durante el parto, resultan de ordinario lesiones
de varios grados en forma de erosiones y laceraciones,
agrandndose y complicndose las ya existentes, lo que
predispone a la hemorragia y abre las puertas a las infecciones; de ah que algunos cuellos tardan en recobrarse,
guardan los grmenes en sus glndulas recemosas y se
debilita el estmulo de la involucin uterina. Muestra el
cuello como un escaparate, los fenmenos inflamatorios
de la cavidad uterina, es decir, refleja la metritis post-parto
o post-aborto; la mucosa se halla edematosa, engrosada,
enrojecida y ectropionada, dando paso a loquios ftidos,
viscosos, purulentos. Las bocas de las erosiones del
cuello puerperal, son ms voraces que las bocas de la
herida placentaria. Ya desde 1888 EMMET y BOULLY
atribuan papel importante a las desgarraduras del cuello
en la evolucin de las metritis puerperales que guardan
la infeccin en sus glndulas y producen la hipertrofia
esclerosa, segn decan y RICHELOT, agregaba: La
metritis crnica es una metritis cervical. El cuidado del
cuello en el puerperio depende el pronstico del tero,
porque en el crvix se encuentra el centro desde donde
parten estmulos para la contraccin durante el parto,
por qu no tambin durante el puerperio?; por algo se le
llam a su interior rbol de la vida; ejemplos mltiples
demuestran que una buena curacin del cuello, una buena
desinfeccin, una cauterizacin adecuada, aceleran la
involucin del cuerpo.
Grado y naturaleza de las lesiones cervicales. Consideramos de primer grado las lesiones pequeas, sean
fisuras, erosiones, laceraciones o versiones; de segundo
y tercer grado, las lesiones mayores, como las que resulten de los partos rpidos, de las dilataciones manuales o
instrumentales, de los cuellos rgidos, de las primigestas
aosas, o cuando existen procesos infecciosos crnicos;
en los hipoplsicos; o por excesiva distensin al pasar una
cabeza grande. Tambin se producen lesiones medianas
y grandes, como consecuencia de cicatrices defectuosas
por desgarros anteriores y cicatrices post-conizacin o
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cauterizacin. De iguales grados suelen ser las lesiones
por compresin de la cabeza fetal sobre uno de los lados
(frecuentemente el izquierdo); por incorrecta aplicacin
de frceps; o bien por una arista de hueso fetal al efectuar
su extraccin.
Sintomatologa. La hemorragia es el sntoma principal
inmediato de las lesiones cervicales post-partum. Las
pequeas lesiones pueden pasar desapercibidas y curar
espontneamente, aunque otras se manifiestan das despus
por dolor y fiebre. Hay que tener presente que las grandes
hemorragias no siempre corresponden a grandes desgarros.
Hemorragia con tero firme y duro, nos hace inclinar hacia
el origen cervical. Dolor continuo en el bajo vientre (regin
supra-pbica) acompaado de fiebre, cefalea, malestar
general o insomnio, no hace pensar en cervicitis puerperal,
y algo inflamatorio que comienza ms arriba.
Tratamiento. Antes, o en el momento de visualizar
el cuello, es conveniente aplicar por va intramuscular
o intravenosa, uno o ms ocitcicos (pituitrina, pitocn,
ergothrate, erionovina, methergin, etc.) que refuerzan la
contractilidad natural de la fibra muscular y ayudan bastante para controlar el escurrimiento sanguneo.
Aprovechando los efectos de la analgesia o anestesia
del parto prolongndola si se estima necesario, se procede
al examen y reparacin del cuello, mediante el espejo,
valvas, o rectractores especiales como el de Gelpi-Bubis,
o el de Guttmann. Hemos de encontrar tres clases de lesiones: nuevas, viejas o ambas. Ninguna laceracin, por
pequea que sea debe dejar de ser reparada, segn criterio
de BUBIS, quien abri desde 1932 un captulo nuevo a la
obstetricia moderna, el de la Ginecologa puerperal. Una
buena iluminacin es indispensable, as como suficiente
cantidad de compresas y gasas para despejar de sangre el
campo. Mientras un ayudante presiona sobre el fondo, se
jala cuidadosamente con pinzas de anillo el cuello hacia
el introitus, aproximando los colgajos con el mismo tipo
de pinzas para ser suturados. Antes de esta operacin, si
se tiene duda que se han quedado restos de placenta en
la cavidad uterina, es oportuno explorarla con suavidad
utilizando la pinza de placenta o la misma de anillo. Esta
maniobra puede hacerse en cualquier perodo del puerperio. Para las suturas del cuello se utiliza crmico 00, de
20, o de 40 das. BUBIS ha diseado una aguja especial
redonda en la punta, triangular en la parte media y cuadrada
en la posterior. Reparar el crvix equivale a profilaxia de
cncer. En cualquier perodo del puerperio las lesiones
Ginecologa y Obstetricia de Mxico
CUELLO UTERINO EN EMBARAZO Y PARTO
sospechosas de malignidad sern objeto de biopsis y PAPANICOLAOU, por lo menos prueba de SCHILLER.
Por eso importa mantener el control de las pacientes y
citarlas no despus de los 40 das, sino antes, para evitar
la doble tragedia de cncer y embarazo. El doctor Abelardo SALAS GUERRA, acostumbra enviar a sus pacientes
purperas una misiva que comienza en los siguientes
trminos: Toda mujer tiene un cncer mientras no se
demuestre lo contrario... La paciente acude al llamado
y es revisada sin costo alguno. Consideramos tambin
tiempo oportuno, entre la 4a. y la 6a. semana del puerperio para tratar las infecciones crnicas del tipo endo y
exo-cervicitis. Antes, como el cuello no ha terminado de
involucionar, ms la presencia de loquios, enmascaran su
verdadero estado infeccioso, observndose aumentadas
las lesiones; despus, si bien la involucin es completa,
queda la posibilidad de un principio de gestacin que
hara posponer el tratamiento radical, como la conizacin
o la cauterizacin.
Gonzlez, Salas y Arroyo LL.
Uno de nosotros acostumbra el tratamiento con el
segundo de los procedimientos, es decir, la cauterizacin
elctrica, utilizando varios electrodos segn cada caso.
Recurre a la anestesia local del cuello, infiltrando solucin
Cook de Winthrop, valindose de jeringa dental. En una
serie de 345 casos, 70 fueron cuellos puerperales (20%).
El uso de antibiticos y vacunas post-cauterizacin constituy prctica de rutina.
CONCLUSIONES
la. Se recomienda examinar sistemticamente el cuello
uterino de toda mujer embarazada y dar tratamiento a los
procesos patolgicos que se encuentren.
2a. Establecer como prctica de rutina la inspeccin del
cuello inmediatamente despus del parto antes de dar de
alta a la paciente y al finalizar el puerperio.
3a. Instituir tratamiento local y general a toda lesin cervical que se descubra durante el puerperio por leve que sea.
La mejor revista mdica no es la que los lectores buscan por la complejidad y refinamiento de su metodologa de investigacin, sino la que aporta elementos para mejorar
la prctica clnica, publicados luego del filtro de revisores exigentes y conocedores del
tema en cuestin.
Reproducido de: Arnuelle G. Utilidad de la indexacin de las revistas mdicas. En:
Memorias del coloquio de editores. Barcelona: Almdena, 2009;p:106.
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