0% encontró este documento útil (0 votos)
219 vistas7 páginas

Borges: Dios y Literatura

El documento resume la evolución del pensamiento de Jorge Luis Borges sobre Dios a lo largo de su obra. Inicialmente, Borges mostraba una visión pacífica de Dios en sus primeros poemas. Más tarde, adoptó una postura más agnóstica, viendo a Dios como un ser distante e "incontaminado" por el mundo. Finalmente, Borges expresó visiones panteístas donde todo es Dios, o donde Dios está "haciéndose". El poema "El Golem" también sugiere una visión de Dios como creador

Cargado por

gabrielgarcia06
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
219 vistas7 páginas

Borges: Dios y Literatura

El documento resume la evolución del pensamiento de Jorge Luis Borges sobre Dios a lo largo de su obra. Inicialmente, Borges mostraba una visión pacífica de Dios en sus primeros poemas. Más tarde, adoptó una postura más agnóstica, viendo a Dios como un ser distante e "incontaminado" por el mundo. Finalmente, Borges expresó visiones panteístas donde todo es Dios, o donde Dios está "haciéndose". El poema "El Golem" también sugiere una visión de Dios como creador

Cargado por

gabrielgarcia06
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

N 2191 MARZO 1997

El Dios de Borges
por Garca, Jos Juan Comentar
Escribir sobre Jorge Luis Borges es internarse en toda una literatura. Como seala
Stelio Cro, as como en Virgilio est Homero, y en Dante est Virgilio, en Borges est
toda la literatura, de Homero a Joyce. Intentamos este artculo con la intencin de
contribuir modestamente al dilogo fe-cultura. Como es lgico pensar, el tema no
queda aqu exhaustivamente tratado, aunque quiz no falten las lneas principales.
En los primeros poemas la realidad de Dios aparece afirmada pacficamente. En
Amanecer, el poeta recorre las calles del Sur de su ciudad natal. Reflexiona sobre el
mundo como sueo. Ser el amanecer lo que rescata nuevamente el mundo y
suspende el silencio. En el caso de que todo sea un sueo, el alba har que todas las
cosas peligren en su ser, y dir:
Hora en que el sueo pertinaz de la vida
corre el peligro de quebranto,
hora en que le sera fcil a Dios
matar del todo su obra.
Tambin en la poesa Benars, Borges emprende el tema de la persistencia de esa
ciudad en un lugar predestinado del mundo. En ella:
Juntamente amanece
en todas las persianas que miran al oriente
y la voz de un almudano
apesadumbra desde su alta torre
el aire de este da
y anuncia a la ciudad de los muchos dioses
la soledad de Dios.
En Versos de catorce el poeta canta a su ciudad natal. La gratitud de sus rincones y
patios, plazas y calles, son la trama del poema. Sus ltimos versos son de gratitud a
Dios:
As voy devolvindole a Dios unos centavos
del caudal infinito que me pone en las manos.
Tambin otras poesas del primer perodo como Remordimiento por cualquier muerte
de Fervor y El General Quiroga va en coche al muere de Luna de Enfrente (1925),
acusan la presencia del nombre de Dios.
Una vindicacin del falso Baslides

Se nota ya un notable cambio en la consideracin de Dios. En este ensayo de 1932, el


autor explica la doctrina gnstica de Baslides. En un pasaje clave de su reflexin nos
dice:
No nuestro mal, sino nuestra central insignificancia es predicada en ellas. Como en los
caudalosos ponientes de la llanura, el cielo es apasionado y monumental y la tierra es
pobre Admirable idea: el mundo imaginado como un proceso esencialmente ftil,
como un reflejo lateral y perdido de viejos episodios celestes. La creacin como hecho
casual.
Borges contina diciendo que en los primeros siglos del cristianismo, los gnsticos
representaron un fuerte peligro para la reflexin catlica naciente.
De haber triunfado Alejandra y no Roma, las estrambticas y turbias que he resumido
aqu seran coherentes, majestuosas y cotidianas En todo caso, qu mejor don que
ser insignificantes podemos esperar, qu mayor gloria para un Dios que la de ser
absuelto del mundo?
La imagen de un Dios sereno porque absuelto del mundo, manifiesta una conviccin de
Borges: es posible postular un Ser Supremo, a condicin de que permanezca
incontaminado, lejano a la suerte de los hombres.
La poesa La moneda de hierro confirma lo dicho. El poema trata de la pregunta que
se le puede formular a las dos caras de una moneda, y al final expresa:
De hierro las dos caras labran un solo eco.
Tus manos y tu lengua son testigos infieles.
Dios es el inasible centro de la sortija.
No exalta ni condena. Obra mejor: olvida.
En una oportunidad declar: Tengo inters por el problema de Dios, es cierto, a tal
punto que he pensado en un libro sobre Buda Me parece una inmoralidad que haya
gente que piense que Dios est preocupado por sus vidas, porque se pone en evidencia
un concepto pobre de Dios, que no creo que se meta en problemas menores como los
nuestros.
Frmulas pantesticas
En el ensayo El enigma de Edward Fitzgerald se nos presenta el destino de un poeta
persa del siglo XI llamado Umar ben Ibrahim. Junto a tres amigos, se prometen que si
la fortuna le sonre a cualquiera de ellos, no se olvidara de favorecer a los otros. As
fue que uno lleg a ser visir. Favoreci a Umar, quien recibi una buena suma por ao
y se dedic al estudio de las matemticas, astronoma y tambin al arte literaria. Umar
es ateo, pero sabe interpretar de un modo ortodoxo los ms arduos pasajes del

Alcorn, porque todo hombre culto es un telogo, y para serlo no es indispensable la


fe.
Umar muere. Siete siglos ms tarde, en Inglaterra nace Fitzgerald, quien tambin se
dedica a la literatura. Lee composiciones de Umar. Y a partir de ello un milagro
acontece: de la fortuita conjuncin de un astrnomo persa que condescendi a la
poesa, de un ingls excntrico que recorre, tal vez, sin entenderlo todo, libros
orientales e hispnicos, surge un extraordinario poeta, que no se parece a los dos.
Cmo se entiende esto? Borges pone varias soluciones: quiz el alma de Umar se
hosped en la de Fitzgerald, o tal vez, haciendo recurso al pantesmo el ingls pudo
recrear al persa, porque ambos eran, esencialmente, Dios o caras momentneas de
Dios.
En otro escrito De Alguien a Nadie, Borges evidencia una visin pantesta. El escrito
comienza analizando la palabra Elohim y otros trminos con connotaciones
antropomrficas. Afirma que el sujeto de dichas locuciones debe ser innegablemente
Alguien. Pero su naturaleza escapa a la razn humana:
Ningn predicado afirmativo conviene a Dios. Nada se debe afirmar de l. Todo puede
negarse.
Dicha naturaleza divina es inimaginable, al punto que -siguiendo en esto las ideas de
Schopenhauer- la nica teologa verdadera es aquella que de suyo no tiene
contenido. Dado que la realidad de Dios excede todos los atributos que el hombre
pueda pensar, cita el pensamiento de Juan Escoto Ergena:
Juan el Irlands, para definirlo acude a la palabra Nihilum, que es la nada; Dios es la
nada primordial de la creatio ex nihilo, el abismo en el que se engendraron los
arquetipos y luego los seres concretos. Es Nada y Nada; quienes lo concibieron as
obraron con el sentimiento de lo que ello es ms que ser un Quin o un Qu.
Anlogamente, Samkara ensea que los hombres en el sueo profundo, son el
universo, son Dios.
En esta visin pantesta de Borges, Dios no puede, obviamente, ser de modo personal:
Lo que me cuesta a m ms, me ha resultado imposible, hasta ahora, aunque a la
edad de 81 aos puede suceder cualquier cosa, lo que me cuesta creer es en un Dios
personal. Ms coherente me resulta el pantesmo en el que todo es Dios, o como deca
Bernard Shaw: God is in the making, o sea, Dios est hacindose.
Postulando un ser supremo: El Golem
Por su narrativa El Golem se parece a un cuento, pero es un extenso poema. Tratar
de un Dios realmente existente, o una simple metfora? Un Dios distinto del mundo o
no?

Las cuatro primeras estrofas sirven de introduccin, ubicando all mismo un problema:
la existencia y prdida de un Nombre clave, que las estrofas siguientes tratarn de
buscar.
Si (como el griego afirma en el Cratilo)
El nombre es arquetipo de la cosa,
En las letras de rosa est la rosa
y todo el Nilo en la palabra Nilo.
Y, hecho de consonantes y vocales,
Habr un terrible Nombre, que la esencia
Cifre de Dios y que la Omnipotencia
guarde en letras y slabas cabales.
La tercera estrofa contina la temtica de la bsqueda de esa palabra clave:
Adn y las estrellas lo supieron
En el Jardn. La herrumbre del pecado
(Dicen los cabalistas) lo ha borrado
Y las generaciones lo perdieron.
En la quinta estrofa se nos presenta el personaje principal:
No a la manera de otras que una vaga
Sombra insinan en la vaga historia,
An est verde y viva la memoria
De Jud Len, que era rabino en Praga.
La narracin de la leyenda ocupar la mayor parte del poema, extendindose desde las
estrofas sexta a la decimosptima. Queda as justificado el ttulo del poema que trata
de la creacin del Golem.
El primer verso de la siguiente estrofa nos habla del rab como mulo de Dios, porque
procura un conocimiento que es propio de Dios: el del secreto de la creacin.
Sediento de saber lo que Dios sabe,
Jud Len se dio a permutaciones
De letras y a complejas variaciones
y al fin pronunci el Nombre que es la Clave,
La Puerta, el Eco, el Husped y el Palacio,
Sobre un mueco que con torpes manos
Labr, para ensearle los arcanos
De las Letras, del Tiempo y del Espacio.

Jud Len muy probablemente hiciera referencia a Yehuda Ben Betzalel Lowe, rabino
en Praga en el siglo XVII. Una de las ideas fuerzas de la Cbala es la del poder creador
de las letras, que combinadas, pueden dar la palabra clave y milagrosa.
La estrofa siguiente toca el tema de los aos de educacin del Golem, obra de arte del
rabino:
El rab le explicaba el Universo
Esto es mi pie; esto el tuyo; esto la soga
Y logr, al cabo de aos, que el perverso
Barriera bien o mal la sinagoga.
Finalmente, el rab mira al Golem -obra fracasada- con ojos de angustia y realiza una
pregunta:
En la hora de angustia y de voz vaga,
En su Golem los ojos detena.
Quin nos dir las cosas que senta
Dios, al mirar a su rabino en Praga?
As termina la composicin. En una entrevista, el mismo Borges da la interpretacin:
En El Golem el rabino fabrica el Golem y lo ve como muy deficiente y al mismo
tiempo se sugiere que Dios lo ve como deficiente. Es decir, que El Golem es al
Rabino lo que el rabino es a Dios, o si se quiere, ampliando esta metfora, que la obra
de arte es al poeta lo que el poeta es a la divinidad.
Con dejo harto pesimista, el agnstico Borges reconoce un Dios -Ser Superior
existente, distinto de su creacin- como autor de la deficiente creatura humana. El
Golem es un poema significativo, pues expresa a nuestro autor acabadamente.
Poema de los dones
Se enumeran aqu los dones paradojales que, ya casi ciego, Borges ha recibido. Y entre
los dones paradojales, est la biblioteca:
Nadie rebaje a lgrima o reproche
Esta declaracin de la maestra
De Dios, que con magnfica irona
Me dio a la vez los libros y la noche.
La mencin a la irona de Dios nos inducir a pensar en l como el dueo de los dones
que distribuye segn su voluntad. La noche es clara alusin a su ceguera.

En la sptima estrofa, piensa ya en otro director de la Biblioteca Nacional amigo suyo,


Paul Groussac, que padeci tambin de ceguera. Quin rige todo esto? Algo ms que
el puro azar:
Algo, que ciertamente no se nombra
Con la palabra azar, rige estas cosas;
Otro ya recibi en otras borrosas
Tardes los muchos libros y la sombra.
Nuestro autor comenta de este modo su composicin:
Imagin autor del poema a Groussac, porque Groussac fue tambin director de la
Biblioteca y tambin ciego. Groussac fue ms valiente que yo; guard silencio los
dos ramos hombres de letras y recorramos la Biblioteca de libros vedados. Casi
podramos decir, para nuestros ojos oscuros, de libros en blanco, de libros sin letras.
Escrib sobre la irona de Dios y al fin me pregunt cul de los dos haba escrito ese
poema de un yo plural y de una sola sombra.
Hacia 1977 escribir en tono confesional:
Yo temo ahora que el espejo encierre
El verdadero rostro de mi alma,
Lastimada de sombras y de culpas,
El que Dios ve y acaso ven los hombres.
Cabra mencionar tambin el Argumentum Ornithologicum, que es un intento
probatorio de la existencia de Dios, a quien lo indefinido no le sea desconocido, porque
Alguien debe llevar la cuenta del nmero de pjaros que existen:
Cierro los ojos y veo una bandada de pjaros. La visin dura un segundo o acaso
menos; no s cuantos pjaros vi. Era definido o indefinido su nmero? El problema
involucra el de la existencia de Dios. Si Dios existe, el nmero es definido, porque Dios
sabe cuntos pjaros vi. Si Dios no existe, el nmero es indefinido, porque nadie pudo
llevar la cuenta. En tal caso, vi menos de diez pjaros (digamos) y ms de uno, pero
no vi nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres o dos pjaros. Vi un nmero entre
diez y uno, que no es nueve, ocho, siete, seis, cinco, etctera. Ese nmero entero es
inconcebible; ergo, Dios existe.
Se ve aqu un esfuerzo por probar que Dios existe. As lo expresa Pol: El entretejido
de la imaginacin y la razn, conduciendo con lgica a la verificacin que no conmueve
ni compromete. Dios existe.
Conclusin

Borges se ha convertido en cifra de un modo de ser y leer la cultura contempornea.


Es un clsico contemporneo, patrimonio universal de la literatura, y -recurriendo a
una metfora con la que me siento a gusto- es un meticuloso orfebre de la palabra.
El tema de Dios no conoce en su obra una sistematizacin. La pregunta, la duda, la
perplejidad, son como la trama de su tejido intelectual.
Una lectura complexiva, atenta a la globalidad del corpus borgeano, nos permite
afirmar que Borges no es ateo. No est seguro de que Dios no exista. Ms an, vive
preocupado por una Realidad que trascienda al cosmos, a la conciencia humana y al
tiempo.
Borges es a pleno ttulo un agnstico. Limita su inteligencia a la experiencia de los
hechos y es refractario al saber metafsico. Postula la existencia de un ser trascendente
que no puede revelarse y del que muy poco puede predicarse.
Los poemas de juventud no denuncian un cuestionamiento a la realidad de Dios. En
cambio, Una vindicacin del falso Baslides presenta la imagen de un Dios ausente
del mundo, extrao al hombre. Si la creacin es un hecho casual, tambin el hombre lo
es.
El Dios en el que Borges habra credo es como el de Spinoza. Si fuertes matices
pantestas colorean la produccin borgeana, es obvio que la idea de Dios y su relacin
con el hombre conoce una visin fragmentaria y parcial. Descree del Dios cristiano al
carecer de fe sobrenatural.
Borges, buscador incesante, agnstico declarado, no cree en un Dios personal. Quiz
su principal mrito en este tema sea el haber buscado intensamente, repensando a
filsofos y telogos, para encontrar una salida a ese laberinto. Prueba de ello es su
Argumentum Ornithologicum. Borges vislumbra que Dios es realidad misteriosa, pero
no Misterio Santo.

También podría gustarte