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Lluvia de Mayo, Sol de Invierno - BreakingBard PDF

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Apuntes del bardo

Bueno, tras muchas promesas de hacerlo, aqu mando por fin la versin revisada
de mi primer ber. Quera dedicarla especialmente a quienes la seguisteis da a
da, por todo el apoyo incondicional que demostrasteis y por implicaros hasta
conocer a unos personajes que slo existan en mi cabeza.
Para quienes os animis a leerla ahora, creo que un buen resumen sera el que
hice cuando la historia termin en el foro: es una historia de amor de amor del
bueno, pero tambin de amor egosta y posesivo, de amistad, y de valores en
los que creo firmemente.
Si queris hacer cualquier comentario sobre ella, por favor escribidme a
[email protected]. Agradecer cualquier crtica buena o mala, sobre todo
referente a lo de la banda sonora, ya que no s si esto os parece que queda chulo
o que es un peazo, y me interesa vuestro feedback para volverlo a utilizar o no.
Una ltima anotacin: el narrador de la historia es segunda persona, algo que
nunca haba utilizado hasta ahora y que espero que no os descoloque. El motivo
de usar continuamente este t que queda un poco raro es que una de las
protagonistas cuenta la historia para la otra, y al final se descubre por qu.
Nota especial sobre la banda sonora: como iris viendo, la historia tiene
banda sonora en cada capitulo. La forma ms rpida y prctica que se me ocurri
de poner en prctica la idea fue buscando los vdeos de las canciones en youtube,
que tenis a pie de pgina, pero estoy abierta a todo tipo de sugerencias. Al final,
tras haberla escrito, hice un CD con todas las canciones del ber y comprob que
as es un mucho ms cmodo. Por ello, por si a alguien le apetece bajrselas, al
final del todo incluyo un ndice de banda sonora por orden de aparicin de las
canciones, ok?
Algunos vdeos son realmente feos, pero eran la nica versin que encontraba de
la cancin en concreto, as que ignoradlos plis. He intentado elegir una lista
variada con mis canciones favoritas de todos los tiempos y de diversos estilos,
pero como se trata de mis gustos, no puedo evitar repetirme con Sarah
McLachlan, Coldplay u Oasis. Por ltimo, decir que los link dejan de ser vlidos a
una velocidad pasmosa As que son correctos y se abren a fecha de 14 de enero
de 2010, pero no puedo responder de que los deshabiliten en un mayor o menor
plazo de tiempo, ok?
Bueno, y sin ms dilacin, mil gracias de antemano por vuestro inters y espero
que os guste!!

Lluvia de mayo, sol de invierno


por Breaking_bard
Prefacio1
Estaba vaca.
Con apenas 25 primaveras senta que el mundo no tena nada que ofrecerme, o tal
vez prefera no esperar nada de l para no tener que afrontar ningn fracaso. En
parte por los golpes de la vida, y supongo que tambin por mi manera de
encajarlos, haba perdido la ilusin por todo, o casi todo...
Todo cambi en el momento ms insospechado: una noche de fiesta en la que no
tena nada nuevo que esperar; la primera noche en que te vi. T no eras ms que
una cra y yo me senta toda una mujer, y aunque eso ahora sea lo de menos, en
ese momento era lo de ms.

1
Msica: Eptesicus. Hans Zimmer. Batman Begins Soundtrack.
http://www.youtube.com/watch?v=gI-d_L8EXYc

Muchas veces haba pensado en escribir la aventura de cmo pudo una chiquilla
cambiar mi vida. Pero nunca haba tenido un motivo realmente de peso, hasta hoy...
sta es la historia de un soplo de vida transmitido, y por eso no se cuenta en
captulos, sino en latidos.

LATIDO UNO. La chica de la mirada de ngel2


Abr los ojos tras exhalar un enorme suspiro que llevaba incubando ocho minutos,
los ocho intensos minutos que llevaba aquella chica entre mis piernas. Al fijar la
vista en la pared volv la cara violentamente, deslumbrada por el letrero de luces de
xenn que haba en la habitacin, en el que se lea Cool. La chica se me abraz
muy sonriente, satisfecha por haber dejado mis piernas temblando. Yo la rode sin
afn alguno, volviendo al mundo real tras aquella sacudida que necesitaba
desesperadamente.
- Qu tal? pregunt en mi odo- Hace falta que conteste? -susurr forzando una sonrisa- Me ha parecido que muy bien dijo sonriendo con falsa modestia, apoyando el
brazo en su codo para alejarse un poco y mirarme-. Slo pregunto por si quieres
ms
- Suficiente repliqu sin corresponder a los besos que depositaba en mi cara,
hastiadaDe pronto aquel cuerpo enredado al mo haba dejado de ser el objeto de deseo que
haba despertado mi libido media hora antes; ahora no era ms que una atadura
que me cortaba la libertad de relacionarme con el resto del mundo. La apart
despacio y me levant del sof. Empec a vestirme en seguida y Fani se incorpor
con cara de indignacin.
- Ey... Por qu tanta prisa?
- Es una fiesta. Tengo ganas de bailar, hablar con la gente, lo que suele hacer en
estos casos... contest cida, mirando el mvil con indiferencia- Anda, tmbate un rato ms me pidi reclinndose en el sof y deslizando las
manos por su propio cuerpo desnudo- Mira, es la fiesta de mi clase, es mi gente. Quiero disfrutarla. Para un da que
puedo estar en el club pasndolo bien, no pinchando...
- Hace un rato me dijiste que slo queras estar conmigo se quej, consiguiendo
sacarme de quicio del todo- Fani, yo voy a salir. Si quieres quedarte descansando, cierra por dentro
Ignor deliberadamente su cara de irritacin y busqu con la mano en el estrecho
bolsillo de mis vaqueros. Saqu unos pases y se los lanc a la cama. Tras hacerlo
me di cuenta que el gesto haba parecido el de quien paga la cuenta de un burdel,
pero mi intencin no era esa.
- Trae a tus amigas a la zona VIP cuando quieras dije tratando de arreglarlo-.
Hasta luego
Sal de all respirando hondo y volv a la sala de abajo, saludando a gente y
sonriendo radiante. Al pasar por la barra gui a una de las camareras. Ella asinti
y en un minuto me trajo un vodka negro con coca-cola, algo suave que beba
siempre que no quera emborracharme.
- Lo de siempre y sonri al pasarme el tubo- Gracias Cris. Y qu, son simpticos mis compaeros o no?
- La verdad es que s. Por lo menos hay algn hetero en la sala... replic
arrancndome una carcajada-. Por cierto, hace un momento he visto a tu amiga
Rebeca en la puerta
- En la puerta? Y qu hace que no entra?
- No poda. No s qu de una prima menor de edad... En la puerta est Ricky, y ya
sabes que no deja pasar a ningn yogurn

Msica: Uninvited. Alanis Morisette. City of Angels Soundtrack, by Gabriel Yared


http://www.youtube.com/watch?v=4YfPYkTG-0A

- Voy a echarles un cable cog la copa y camin hacia la puertaLe puse la mano en el hombro a Ricky y fij mi vista en mi amiga Rebeca, que
estaba apoyada en una de las paredes del club, junto a un cartel en el que se lea
con letras enormes BARRIL: FACULTAD DE MEDICINA
- Qu pasa aqu? Por qu no dejas entrar a mi amiga?
- A ella s, pero su acompaante es demasiado joven
En ese momento saliste de detrs de las espaldas de tu prima y clav mis ojos en
tu rostro. T mirabas hacia el portero con la frente bien alta y no pude evitar fijar
mi vista en aquellos ojos grandes de color miel, que chispeaban con la fuerza de un
centenar de estrellas. Llevabas la cara ms maquillada de la cuenta para que te
dejaran pasar, y un vestido con escote de vrtigo, aunque aquello era casi
contraproducente, porque dibujaba tu escaso pecho y eso no jugaba en tu favor.
Recorr tu cuerpo delgado y pequeo de abajo arriba, hasta detenerme de nuevo en
tu rostro, lo que ms me haba impresionado: aquella carita de mueca baada a
ambos lados por una brillante melena de color castao claro. Entonces me miraste,
y yo desvi la vista hacia Rebeca, que me miraba con expresin suplicante.
- Anda Ric, haz la vista gorda y djala pasar le ped sin quitar la mano de su
hombro- Parra, es una nia. La edad aqu es 21
- Yo respondo por ella me comprometRebeca sonri expectante y t me miraste con intensidad. Esta vez nuestros ojos se
cruzaron fervientemente por un segundo, el que el portero tard en emitir su
veredicto.
- Bah... Que pase. Pero no quiero saber nada...
- No te preocupes lo tranquilic y le hice un gesto tosco con la cara a Rebeca para
que me siguieraisEntramos en la primera sala y le di un par de pases a Rebeca.
- Te los dara a ti tambin, pero la zona VIP es un antro de perversin. Ah s que
no te dejarn entrar... dije mirndote, an sin saber tu nombre- Gracias Parra, ya has hecho bastante me contest Rebeca, rodendote con los
brazos- S, yo tambin quisiera agradecrtelo...
En aquel susurro escuch por primera vez la meloda de tu voz, aquel timbre
sereno y dulce que se grab de inmediato en mis odos. Creo que fue la primera y
la ltima vez que me hablaste con timidez. Ya habas odo mi nombre, pero no te
atrevas a tomarte la licencia de pronunciarlo.
- Parra, llmame Parra susurr tendindote la manoT me la estrechaste dibujando una sonrisa gigante y te acercaste alegremente
para darme dos besos.
- Es mi prima Isabel dijo Rebeca-. De la que tanto te he hablado
- Ah, t eres la que viva en Italia?
- S contestaste afable; parecas con ganas de seguir hablando, pero algo cort
bruscamente nuestra primera conversacinTras cruzar la sala a toda velocidad, Fani se detuvo airada delante de m, me quit
el cubata con brusquedad y me lo arroj a la cara.
- Bscate a otra amiguita para tirrtela en tu estpida zona VIP
Todos a mi alrededor dibujaron caras de asombro mirando cmo me caa el lquido
por la cara, bajando por mi camiseta y mis pantalones y cmo se marchaba Fani
tras despacharse a gusto. T habas abierto la boca, estupefacta, y te sorprendiste
al mirar a Rebeca, que simplemente negaba con desaprobacin, pero sin ninguna
sorpresa.
- Voy a cambiarme dije en voz baja, escondiendo mi rabiaMe dirig deprisa a la zona de Staff Only y saqu de mi taquilla una camiseta limpia
que siempre tena all por si acaso. Volv a la sala con indignacin y fui directa a la
barra. Necesitaba otra copa. Cuando ya regresaba, una compaera de clase me
habl y me gir para seguirle la conversacin.
- Parra, estamos esperando a que te subas a la tarima con nosotras, eh?

- Ahora voy a bailar, en seguida -y segu andando, ms lentamente, de espaldas-.


Lo estis pasando bien?
- Genial
-Ya te dije que no os ibais a aburrir porque fuera un sitio de ambiente, prejuiciosa!
Le sonre a mi compaera y me gir, cambiando un poco de direccin. Entonces vi
un par de vasos a la altura de mi cuello y acto seguido el contenido de uno de ellos
rodaba por mi por camiseta. Mir al frente iracunda y entonces me top con tus
ojos de nuevo.
- Ay! Lo siento, lo siento muchsimo... sacaste un pauelo y trataste de arreglar
aquel pequeo desastre, pero yo estaba tan ofuscada que no o tus disculpas- Mierda...
- Lo siento, de verdad... Espera que pido quita manchas
- No, djalo ladr bruscamente-. La prxima vez mira por dnde vas, niita
Al momento te pusiste a la defensiva, me enseaste por primera vez la adorable
expresin de tu rostro enfadado, que ahora serio me pareci un poco ms adulto.
- Oye perdona, pero has sido t la que iba andando sin mirar
- Yo por mi club ando como quiero, y si no fuera por m t ni si quiera habras
podido entrar. Aparta!
Tus ojos se entrecerraron con furia y levantaste la otra copa con alevosa,
vertindola totalmente sobre mi cabeza. Cerr los ojos mientras otro nuevo bao
de alcohol recorra todo mi rostro y te echaste a un lado gentilmente, ahora
sonriendo. Me limpi el lquido con la mano y pas sin hablar por tu lado. Camin
hacia la salida, exacerbada, y Rebeca me detuvo casi en la puerta.
- Ey, no ibas a limpiarte?
- Lo he hecho protest moviendo mi blusa para que cayera el liquido- Has visto a mi prima? Ha ido a pedir algo, pero ya hace un buen rato...
- Mira, no me hables de tu prima! la cort violentamente-. Yo me piro...
- Pero adnde vas? Que tenemos que recaudar dinero para el viaje!
Desaparec con tanta ligereza que casi no escuch a Rebeca. Me sub en mi Golf,
aparcado a unas callejas ms abajo, fuera del barrio gaditano del Ppulo, y sal
hacia casa.
Entr sin hacer ruido. Me asom al saln y observ que mi padre se haba quedado
dormido en el sof. Pens en despertarlo, pero lo vi descansando tan
apaciblemente que no lo hice. Lo tap con la manta y anduve hasta el pasillo. Me
asom al cuarto de mi hermana y la arrop mejor. Dej un beso en su frente,
contemplando por un segundo su tranquilidad.
Aquella inocencia de su rostro me record a uno igual de tierno que acababa de
conocer minutos antes: el tuyo. Me llev las manos a la cabeza comprendiendo que
haba pagado injustamente mi enfado con alguien que no lo mereca y me fui a mi
cuarto caminando pesadamente. Cuando cerr los ojos aquel viernes, ms
temprano que nunca desde haca aos, no poda quitarme de la cabeza aquellos
ojos decididos, aquella mirada de nia.

LATIDO DOS. Embrujo3


Al da siguiente tenamos otra fiesta universitaria, esta vez no en el club donde yo
trabajaba como disc jokey, sino en un pub del centro. Media hora antes me pas
por el piso de Roco, la chica ms pija y sibarita de mi grupo de amigos, pero
gracias a la cual tenamos el lujazo de tener nuestro piso, un piso que le haban
regalado sus padres y que ella generosamente haba puesto desde el principio a
disposicin de la pandilla. Aunque estaba un poco descuidado y la decoracin
brillaba por su ausencia, desde haca ms de cuatro aos disfrutbamos de un
rincn perfecto en el que podamos evadirnos de todo... salvo de las preguntas de
los amigos.

Msica: Se va, se va, se fue. Jorge Drexler. http://www.youtube.com/watch?v=Jo_LpLuuyUE

Al or el sonido de las llaves y luego el de mi voz, Rebeca se asom al recibidor.


Salud de pasada a Roco, Elena, Paloma y Judith, que estaban en la sala con un
montn de pea ms y un cuenco gigante de palomitas, mirando una peli de miedo,
y me centr en Rebeca, que demandaba mi atencin.
- Parrita, Parrita... qu te pas anoche? Huiste sin dejar rastro...
- De veras? Yo crea que haba ido dejando gotitas de san francisco, mezclado con
vodka y ron contest con sarcasmo, aunque sonriendo, y le pas la mano por el
hombro- Mi prima me cont lo que pas. Estaba muy... apenada
- S, seguro...
- Vale, tena un cabreo de no te menees, pero sinti haberte tirado la copa
- Ya... Yo no tena que haberle contestado mal, pero estaba cabreadsima por lo de
Fani le contest caminando hasta el espejo del vestbulo y sacando un neceser de
maquillaje- Deja que te pinte yo. T eres un desastre farfull Rebeca con una sonrisa, y le
pas la brocha- Y qu tal el barril? Lo pasasteis bien?
- Genial, y recaudamos un montn, gracias a algo que se me ocurri... y que a ti te
habra encantado
- El qu? pregunt con curiosidad- Venta de besos
- Joder, siempre me pierdo lo mejor... me quej entre risas, aunque
verdaderamente fastidiada- Es normal que te fueras. Te tiraron tres cubatas... me disculp contagindome
de sus carcajadas-. No te preocupes, hoy lo organizamos otra vez. Y como estars
t, seguro que sacamos una pasta
- Yo slo beso a chicas eh? le advert mientras empezaba a pintarme la raya del
ojo, hacindome llorar un poco- Venga ta, no jodas. Que hoy no salimos por el ambiente
- No voy a besar a tos, y menos por dinero protest ms enrgicamente- Es por una buena causa. Piensa en Cancn. Visualzate en la tumbona con uno de
esos cocos partidos por la mitad y llenos de ron
Me ech a rer con ganas y al final Rebeca tuvo que empezar de nuevo con los ojos;
al llorar de risa se me haba corrido el lpiz.
- Bueno est bien, vender mis labios, pero slo los de la cara brome con mal
gusto, pero consiguiendo hacer rer a Rebeca de nuevo- Hasta qu hora puedes estar?
- Soy toda vuestra hasta las cinco. Hoy pincho de after
- Ah! Estupendo!
- Las dems no vienen? seal a la sala, donde me haba parecido ver al resto
muy apalancado- S, cuando acabe la peli, se arreglen y eso
- O sea, a las tres o as, no? y alc las cejas con burla- Probablemente. O a lo mejor nos vemos directamente en la Cool. Puedes
colarnos en el horario de after, no?
- Por supuesto, pero hoy no me traigas a ningn pezquen, eh?
- No, tranquila. Ayer llev a mi prima porque prcticamente me lo suplic, pero no
quiero que se acostumbre a salir conmigo, es demasiado cra
- Y por qu quera ir a la Cool? No saba que era de ambiente? O era por ver a
universitarios? pregunt con autntica curiosidad- No, en realidad me lo pidi porque anda un poco confusa
Frunc el ceo, sorprendida, y Rebeca prosigui.
- Cree que es lesbiana, pero como no se ha liado con ninguna chica no est segura
del todo
- Y cul es la tierna edad? Si puede saberse...
- Diecisis aitos
- Cada vez empiezan ms jvenes... murmur tras silbar con asombro-

- Y cada vez somos ms replic haciendo un gesto de victoria con las manos, y
luego esboz un rostro preocupado-. No, pero est un poco liada, la verdad
- Bueno, es normal. Es la edad... la tranquilic, restndole importancia- Quiz t podras hablar con ella sobre eso...
- Yo? pregunt con los ojos casi salidos de mis rbitas- S, hablarle de tu experiencia, darle algn consejo para que se aclare...
- Por qu no le hablas t de la tuya?
- A m no quiere ni escucharme. Ya sabes, somos familia...
- Y por qu me iba a escuchar a m? Y menos despus de lo de anoche
- Tonteras. Yo le he pedido disculpas en tu nombre, y en un rato podrs hacerlo t
- Cmo?
- Antes de ir al barril tengo que pasarme por la discoteca infantiloide en la que est
mi prima. Hoy duerme en mi casa y no tiene llaves, tengo que llevrselas
- Y qu te hace suponer que te voy a acompaar? Yo te espero en el barril
anunci con rotundidad- Ah, muy bonito... Eso es lo que hacen las amigas... me chantaje, para luego
pasar a la splica-. Por favor, no me dejes ir sola a ese chiquipark, me voy a sentir
como una idiota...
Puse los ojos en blanco y asent sonriendo. Rebeca me dio un sonoro beso en la
mejilla y al apartarse limpi la pintura de labios que haba dejado marcada en mi
piel.
Quince minutos despus aparqu en doble fila cerca de la puerta del pub al que nos
dirigamos. Le el nombre en el cartel, Embrujo, y nada ms entrar comprob que
Rebeca haba descrito el sitio bastante bien. Era una especie de disco para alevines,
plagada de chavales que no superaban los 17 aos. Rebeca te busc con la vista
hasta encontrarte con un grupo bastante grande de adolescentes.
- Ah est
Mire hacia el rincn al que sealaba con el dedo y te vi all, bailando con otra chica
en el centro de una especie de corro que el resto de tus compaeros de clase
haban formado. Llevabas una cursi cinta roja con lunares blancos que ataba tu pelo
en una cola de caballo, que ese da lucas rizado, al natural. Conforme nos
acercbamos me di cuenta de que todos los chicos del grupo llevaban la misma
cinta, atada a la mueca, a la ropa o en el pelo, como t. Bobadas de chiquillos,
pens.
Me qued regazada mientras Rebeca se aproximaba a aquel corro y en seguida te
acercaste al verla. Yo te contemplaba desde lejos. Aquel da, con zapatos planos,
vaqueros, el pelo sin planchar y ni una gota de maquillaje en la cara me pareciste
an ms nia que el anterior, pero tambin mucho ms hermosa.
Rebeca te pas las llaves e intercambiasteis una pequea conversacin, sonriendo,
hasta que ella me seal, indicndote que estaba all. Entonces dejaste de sonrer y
Rebeca te dijo algo al odo. Las dos os empezasteis a acercar y yo me aproxim a
daros encuentro. Not extraamente que mis piernas parecan responderme con
ms lentitud que de costumbre, pero no tuve tiempo de pensar mucho en ello.
- Hola dije con prudencia- Vaya, veo que hoy no eres Miss camiseta mojada replicaste, sin ocultar un cierto
resquemor- Y yo veo que no llevas ningn vaso en la mano. Eso me tranquiliza...
- Bueno, para m que vosotras no habis empezado con muy buen pie intervino
Rebeca-, pero ambas en privado me habis dicho que lo sents, as que nada: a
hacer las paces
Rebeca nos cogi las manos y las coloc una sobre la otra, forzando el contacto
entre nosotras. T cediste primero.
- Est bien. Siento haberte tirado la segunda copa. Despus de todo t me dejaste
entrar en tu club
- No es mi club, slo un sitio en el que curro para sacarme unas pelas reconoc
con una pose humildad, y eso pareci gustarte, porque volviste a sonrer,
iluminando aquella sala enorme con aquel simple gesto-

El mvil de Rebeca empez a sonar insistentemente y se disculp mientras sala.


- Te espero en el coche -me dijoApenas hubo unos segundos de silencio entre las dos, que en seguida rompiste.
- Hoy no pinchas?
- S, pero bastante tarde. Primero salgo con mi gente
- Ah...
En ese instante, unos chicos de tu pandilla te llamaron.
- Chabe, vente!
- Chabe, ponte para la foto!
- Ahora, ahora voy! les gritaste y te giraste de nuevo hacia m, no saba si por
verdadero inters en seguir charlando conmigo o por no dejarme con la palabra en
la boca- Ve con ellos, por m no te preocupes
- No pasa nada. Nos hacemos quinientas fotos cada noche. No salir en una de ellas
no es tanta catstrofe
Asent con una medio sonrisa, y al fin me atrev a ofrecerte la disculpa que
merecas.
- Oye, siento haber sido tan grosera ayer... Estaba enfadada por otra cosa, no
deb...
- No pasa nada. Creo que no deb ir a ese club. Quizs ste deba ser mi ambiente
por el momento susurraste mirando a tus compaeros de clase, y sin saber por
qu aquello me puso triste- Anda, no seas tonta. Puedes pasarte por el club cuando quieras
El rostro se te ilumin con mis palabras y tu expresin pareci la de una nia
pequea a la que acababa de dar un caramelo. Sonre conmovida por tu ternura,
por esa facilidad de hacerte feliz apenas sin conocerte.
- De verdad?
- Claro. Cuando quieras ir pregntale a tu prima cundo estoy yo de DJ y te cuelo
- Muchas gracias... Parra?
Afirm de nuevo con la cabeza, pese a que saba que aquel olvido de mi nombre
era fingido, pero no te mostraste nada conforme.
- Por cierto, cual es tu verdadero nombre?
- Parra es un nombre, no muy comn, pero un nombre
- Mi prima me ha dicho que es tu apellido
- Todos me llaman Parra insist, pero aquella noche empec a descubrir que tu
tenacidad no tena lmites- Ya, pero tu nombre cual es?
- Julieta confes al fin a regaadientes, tras resistirme unos segundosTu sonrisa se alz entonces ms poderosa que antes.
- Pero si es precioso... Y romntico... Me niego a llamarte por tu apellido, yo te
llamar Julieta
- Como quieras acced un poco ms borde, en vista de que no pareca importarte
si aquello me molestaba o no-. Entonces yo a ti te llamar Isabel... A pesar de que
creo que todo el mundo te llama de otra manera
- Algunos me dicen Chabe admitiste, sealando levemente a tus amigos-, pero no
me importa cmo me llamen. Lo importante no es el nombre que oigas, sino que la
voz que lo pronuncie sea bonita. Y eso no se puede elegir...
Me qued unos segundos ms embobada mirndote, escuchando el sonido
hipnotizante de tu voz, y cuando me di cuenta de aquello en lo que me estaba
recreando me puse seria, tensa.
- Bueno, tengo que irme. Tu prima me espera en el coche. Llegaremos tarde
- S claro. Ya nos veremos...
- Hasta luego repuse precipitadamente, sin dejar que te acercaras a darme dos
besos de despedida, como claramente pensabas hacerSal de all casi corriendo, acelerada. Rebeca segua hablando por telfono en el
asiento del copiloto. Esa noche no volviste a aparecer en nuestra conversacin,
pero s en mi mente.

LATIDO TRES. 206 minutos contigo4


Tras un aburrido domingo casi agradec que terminara el fin de semana. Volver a
mis tareas diarias significaba desconectar de aquellos tres das tan raros. La rutina
del lunes me haba hecho madrugar para ir a la facultad; no poda perderme ni una
sola clase del que sera mi ltimo semestre. La tarde tena que pasrmela en el
hospital, pero eso me gustaba, aunque por estar en prcticas nos trataran como
amebas unicelulares que no llevaran seis aos estudiando medicina. Tras mirar
cmo pasaba consulta el mdico que me haban asignado ese mes sal al parque de
al lado; quera disfrutar del rato de descanso en un sitio que no fuera la
congestionada cafetera.
Me apeteca respirar aire puro, no pensar en nada durante un rato, y justo cuando
empezaba a conseguirlo o un timbre y una rueda de bicicleta que se paraba muy
cerca de m, rascando el sendero de arena por el que caminaba. Me gir y entonces
te vi, con sudadera y un pantaln de deporte corto que dejaba ver tus diminutas
piernas. Te paraste y pusiste los pies sobre el suelo, a ambos lados de la bici.
- Ey Julieta, dnde vas por ah sin Romeo? bromeasteNo contest, slo sonre al ver que te acercabas a darme dos besos y tuve que
pensar antes de hablar. La sorpresa me haba bloqueado extraamente,
desarmndome de palabras.
- Chabe... Cmo t por aqu? pregunt al fin- Vengo de clases te sealaste la espalda y entonces repar en una enorme funda
de guitarra que llevabas a la espalda, sin entender cmo no la haba visto antes- Ah! Haces guitarra?
Asentiste sonriente, como siempre.
- S. T trabajas ah no? -preguntaste ingenuamente, sealando primero el
hospital, y a continuacin mi bata blanca, pues ni siquiera me haba molestado en
quitrmela-. Como mi prima...
- Bueno, no trabajo... Hago las prcticas del ltimo ao. Pero espero poder hacer el
MIR el ao que viene aqu
- Guay. Oye, nos tomamos algo o tienes mucha prisa?
Mir el reloj, sorprendida por tu propuesta y no pude contener un gesto de
desilusin.
- Va a ser que no. En diez minutos tengo que estar en ginecologa
- As que ginecologa, eh? Interesante...
Me re por tu expresin pcara, pero luego te mostr abiertamente mi desencanto.
- Eso pensaba yo... Pero la mayora de las imgenes que llevo viendo este mes son
bastante grotescas... sonre, hacindote rer a ti tambin- Bueno... has dicho que tienes diez minutos, no? Te acompao?
Asent sin ms, pero cuando intentaste salirte por completo de la bici la parte baja
de la guitarra tropez con el chasis y resbalaste. Te sostuve entre mis brazos, pero
tu pierna se haba escurrido hacia atrs y te habas hecho un buen corte con un filo
punzante cerca de la cadena de la bici.
- Ay!
- Te has hecho dao -afirm y pregunt a la vez, mientras t seguas asida con
fuerza a mis antebrazos, con la mitad del peso de tu cuerpo apoyado en el mo- No es nada
- Ests sangrando. Vamos al hospital te orden, sin dejarte mucha opcin de
protestarEncaden la bici a un banco del parque, siguiendo tus instrucciones, y cruzamos los
metros que nos separaban del hospital. Te habas apoyado en mi cuerpo y
prcticamente ibas a la pata coja. Cuando llegamos al recibidor alcanc una silla de
ruedas; al verla te negaste rotundamente, pero yo casi te obligu a sentarte en ella
4

Msica: Magia. Rosana.


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Todo es un misterio. Francisco Cspedes. http://www.youtube.com/watch?v=nFIrJ4tgSD8

presionando tus muslos. Te llev a una de las salas de curas de planta, que no
estaban plagadas de gente como las de urgencias.
- Tienes que darme puntos? me preguntaste sentada en la camilla, mientras yo
examinaba delicadamente la piel de la zona de la tibia- S, es un corte bastante profundo
Pusiste un puchero que me conmovi y me hizo rer al mismo tiempo. Te cos lo
mejor que pude, con autntico mimo para no hacerte dao. Me sorprend a m
misma por saber hacerlo con tanta precisin, ya que no entraba dentro de las
tareas que solan ponerme en las prcticas.
- Ya est. Te he hecho mucho dao?
- Nada. Ni me he enterado respondiste contenta-.
- Hace cuanto que no te vacunas de ttanos?
- No s...
- Es igual. Te la iba a pinchar de todos modos... Es ms seguro
Cuando busqu la ampolla inyectable en el armario y abr una jeringuilla estril tu
cara se convirti en un poema.
- No me gustan las inyecciones... Me mareo...
- De veras? Es la primera vez que oigo eso... ironic mientras aspiraba con la
aguja el contenido de la vacunaPero al volverme y sonrerte me di cuenta de que estabas realmente asustada,
como un cachorrillo al que separan de pronto de su mam. Frot bien la zona de la
herida con alcohol y te pinch sobre ella en seguida, para que no te sugestionara la
expectacin del pinchazo. Cuando ya casi haba terminado, te giraste y viste la
aguja. Observ cmo tu rostro empezaba a tornarse blanquecino mientras tiraba a
la papelera la jeringuilla.
- Ya te dije que las agujas y yo no congenibamos...
- Tmbate
Empuj suavemente tus brazos hasta recostarte en la camilla. Me sent en un pico
y te contempl, slo unos segundos, pues en cuanto te encontraste mejor quisiste
levantarte de nuevo.
- Adnde crees que vas? pregunt observando tu rostro an muy plido- A casa. No me gustan los hospitales. Y t vas a llegar tarde por mi culpa
- Estoy atendiendo a una paciente, lo entendern... Adems, cmo te vas? La bici
no la puedes coger con esa herida te prohib tajante, con tanta seguridad que
pareca que te conoca de toda la vida- Vale, me ir en bus... accediste con cara de resignacin y pusiste los pies en el
suelo, mirando la silla de ruedas con cara de negativa-.
- Venga, sintate
- No pienso dejar que me lleves ah otra vez. Puedo andar
- Est bien. Dame la mano te la extend y me colgu tu guitarra a la espalda- S, mam
Pusiste los ojos en blanco y me hiciste rer, pero al sentir tu mano con la ma la
sonrisa se me borr y me inquiet, tanto que esquiv tu mirada. Aquella
proximidad... y el hecho de que me agradara tanto tener tu mano tan pequea
dentro de la ma me haca sentir como si estuviera cometiendo un pecado mortal.
Cuando salimos de la habitacin te soltaste de mi mano para apoyarte ligeramente
en mi hombro, atenuando la intensidad de nuestro contacto, y yo dej escapar un
suspiro de liberacin.
Caminamos apenas unos metros, hasta el ascensor, que por suerte o por desgracia
estaba abierto y sin nadie, como si nos esperara a nosotras. Puls el 0 y te mir.
- Las consultas estn en la planta baja as que te acompao y ya me voy
- Vale
- Seguro que no quieres quedarte hasta que termine y te llevo? Slo son tres
horitas...
- Slo? arqueaste una ceja con irona y yo me re, en parte por tu comentario y
en parte por pensar tan estpidamente que querras quedarte a esperarme-

Entonces aquel habitculo cuadrado se tambale ligeramente y sentimos que nos


detenamos. Yo me qued parada en mitad del ascensor como si nada y t te
acercaste con cara de susto y me cogiste del antebrazo.
- Joder... murmur- Qu ha sido eso?
- El ascensor de la derecha. No me acordaba... Ayer mismo se qued parado
- Es broma, no? sonreste a pesar de que yo negu con la cabeza, habas
recuperado la calma- Parece que vas a tener que estar un rato ms en el hospital, despus de todo y
tras decir esto, puls el botn amarillo de alarma durante 30 segundos, como pona
en las instrucciones- Pero nos sacarn en seguida, no? -musitaste cuando ces el estridente sonido- Ayer tardaron ms de una hora y sonre cuando abriste la boca con sorpresa- Una hora? Con todo lo que tengo que estudiar...
- Dmelo a m. El doctor Herrera me estar esperando para una histeroscopia
- Y eso qu es?
- Algo bastante desagradable de lo que por suerte me voy a librar. Ponte cmoda
Me tomaste rpidamente la palabra, y nada ms quitarme tu guitarra de los
hombros, te sentaste y la apoyaste a tus pies.
- Creo que estamos entre la tercera y la segunda planta... susurr casi
inaudiblemente, volviendo a releer las instrucciones para hacer sonar la alarma- Genial! Eso significa que si caemos en picado no nos matamos, no?
Arrugu la frente ante tu sarcasmo y repet la operacin de apretar el agudo timbre
durante 30 segundos. En seguida me sent frente a ti. El ascensor era grande, pero
al estirar las piernas, mis pies llegaban a los tuyos.
- Bueno, al final s tendremos ese rato para charlar dijiste con optimismoYo no poda ser tan positiva cuando no haban pasado ni dos minutos y ya senta
que me asfixiaba de calor. Me despoj la bata blanca y la acreditacin que llevaba
colgada del cuello, t tiraste del cuelgallaves para quitrmela y la leste en voz alta.
- Julieta Parra Alcedo. Estudiante en prcticas de ltimo curso. As que acabis
este ao, no? asent-. Preparada para ser toda una gran mdico?- Bueno, de la universidad nunca se sale preparado... Pero en el MIR me van a
explotar tanto que aprender ms que en todos mis aos de estudio
- Y qu especialidad vas a hacer?
- Si me da la nota, oncologa
- Ufff resoplaste con gesto severo-. Debe ser duro, no?
- Por?
- Porque se te morirn muchos pacientes
- Bueno... Podr diagnosticar a otros y salvarles la vida. S que es un trabajo duro,
pero ser mejor que pinchar msica que detesto en una discoteca que detesto
- La Cool? preguntaste abiertamente sorprendida-. Pero si es genial!, a m me
encant
- Y a m, pero imagnate lo que es pinchar viernes y sbados all hasta las tantas...
No puedo estar ningn fin de semana de tranqui...
- Y echas de menos eso?
- Claro, me encanta ir de bares ms alternativos, al cine, pasear por la playa de
noche... Casi nunca puedo hacer esas cosas
- No te imaginaba de ese estilo...
- Y cmo me imaginabas? alc una ceja, desconcertada- Cmo una ta
superficial cuya mxima aspiracin es pinchar en una disco?
- No, ya saba por mi prima que estudiabas medicina y... otras cosas...
murmuraste escondiendo una sonrisilla-. Pero no s, crea que eras feliz currando
all. Como la Cool es un sitio tan... alegre
- No es que me disguste acept, pensando en todas las ventajas que me
reportaba la Cool, sobre todo en cuanto a ligues-. Pero lo hago exclusivamente
porque necesito el dinero. Tengo ganas de acabar ya y entregarme por completo a
mi carrera

Asentiste con asombro. Hoy s que lo que te sorprendi fue verme como una chica
que tena las cosas claras, al menos en cuanto a su futuro profesional. Aquello no
encajaba nada con la imagen que te habas forjado de m a raz de los comentarios
de tu prima.
- Y... qu otras cosas sabes?
- Bueno, s que tenis un piso de amigas Sois siete, no? asent-. Que todas vais
a la universidad y que algunas sois lesbianas
Sonre por aquel comentario tan particular que me inclua, y de inmediato le
quitaste importancia a la razn por la cual habas aludido a eso.
- Bueno, lo s porque os conoc a varias el otro da en la Cool...
- Y a propsito de la Cool, tu prima me dijo que tenas verdadero empeo por ir all
musit sin saber cmo atreverme a sacar el tema- S. Me coma la curiosidad, nunca haba estado en un sitio de ambiente
confesaste sin tapujos, y eso me hizo quedar embelesada, reflexiva- Ah...
- Lo que me pasa es que estoy llena de dudas
- Ya... Bueno, yo a tu edad estaba igual y hoy en da lo tengo clarsimo. Por si eso
te anima...
- Supongo que esperaba que ir a un sitio gay y ver si me gustaba me las despejara
como por arte de magia, pero no ha sido exactamente as
- Pero te gust?
- S
Suspir aliviada interiormente sin poder evitarlo y me sent mal al darme cuenta
que no era imparcial en aquella lucha interna que librabas con tus propias
tendencias sexuales. Quera deliberadamente que la balanza se inclinara a uno de
los lados. En seguida me enga justificando ese inters como un mero sentimiento
de colectividad homosexual, cuantas ms seamos, mejor, pero de todas formas
decid no aconsejarte sobre el tema.
- Puedo preguntarte algo personal? -disparaste de pronto, cuando ms distrada
andaba en mis cavilaciones, y simplemente asent- Has estado alguna vez con
hombres? Quiero decir, antes de descubrir que te gustaban las chicas
- S. Y no me gusto nada la experiencia. Iban mucho a lo suyo
- Ah s?, cada uno sala por su lado no?
Comprend que no estbamos hablando de la misma cosa. Tu habas querido
preguntarme inocentemente si haba salido con chicos, pero para m estar
significaba lo que significaba. Quise aclarrtelo y slo de pensar en como decrtelo
me sent violenta y me ruboric. Aquella fue la primera vez en que sent que eras
demasiado nia como para hablar contigo de ciertos temas. Aquel sndrome me
dara muchas veces ms hasta llegar a superarlo.
- Eh... bueno... En realidad yo me refiera... al sexo
- Ahh!
- Lo que quiero decir es que a veces... a veces los tos...
- Julieta, que te he entendido me cortaste, enfadada porque te hubiera
subestimado-. Ya s que lo que has querido decir es que los tos van a por su placer
sin importarles el tuyo
- S era... eso admit con rubor-. Con una mujer eso mejora mucho. Somos mucho
ms generosas. De hecho podemos darnos horas y horas y horas de generosidad...
y eso tambin es bastante difcil con un to
- Entonces, es mejor con una ta?
- Bueno... Nadie mejor que una mujer para conocer a otra mujer
Repet aquella ltima frase para mis adentros. Pero qu te estaba diciendo? Aquel
papel de consejera sexual resolviendo todas tus curiosidades empezaba a crispar mi
calma, sobre todo porque intentaba inconscientemente arrastrarte hasta mi terreno,
y cambi el tema bruscamente.
- Bueno, y ya est bien de hablar de m. T ya sabes mucho de mi vida... pero yo
no s nada de la tuya

- No te pierdes nada. Qu puede tener de interesante la vida de una chica que va


al instituto?
Arrugu la frente sin saber qu contestar. No tardara mucho en descubrir que eras
ms que interesante. Tal y como me tema dentro de mi cabecita, resultabas
fascinante.
- Estoy deseando empezar el bachiller y que pasen pronto los dos aos para poder
meterme en la universidad, que es el mundillo que me gusta
- Qu quieres estudiar?
- An no lo s, slo s que quiero hacerlo
- Por si te sirve de orientacin, te dir que no creo que la medicina sea lo tuyo
declar mirando aquella pequea herida de la pierna que te haba hecho marearte,
y consegu hacerte rer a carcajada limpia- No. Estaba pensando en algo totalmente opuesto... Tal vez Psicologa o Filosofa
- Filosofa? pregunt sin salir de mi asombro- Ya te he dicho que soy aburrida... Aburrida y rara
- Pero tendrs aficiones... Adems de la filosofa y tocar la guitarra susurr con
una sonrisa, sealando la funda que tenas apoyada en los pies- Bueno... Cuando me aburro pinto, escribo...
- En serio? Y se puede ver alguna de tus creaciones?
- Estn todas en casa
- Y algn da me conceders el honor de visitar tu pequeo museo Picasso?
De nuevo aquella sonrisa tan dulce bes tus labios y me di cuenta de que podra
pasarme todo el tiempo que nos quedaba de encierro payaseando, sacndole punta
a todos tus comentarios... cualquier cosa por seguir hacindote rer.
- Claro, puedes venir cuando quieras
Entonces me cogiste el mvil, que tena en la mano esperando un milagro que nos
diera algo de cobertura, y me apuntaste tu nmero.
- Un da que no tengas nada que hacer me llamas y te explico cmo se llega
De nuevo me qued sin habla. Ni si quiera iba en serio cuando haba sugerido lo de
ir a tu casa. Apenas te conoca.
- Oye, esto no funciona as... te rega-. Es la anfitriona quien tiene que llamar
para invitar...
- Entonces dame un toque luego, que apunto tu telfono
Nadie nunca me haba pedido el telfono con tanta sutileza, y eso me hizo dibujar
una media sonrisa, que encerraba alegra y preocupacin a la vez. Sin que lo
hubiera notado, tena delante de m a una cazadora nata que incluso se me
adelantaba a mis movimientos.
Entonces omos un ruido por encima de nosotras, como si hubieran abierto la
compuerta del ascensor en el piso superior. Una voz confirm nuestras sospechas.
- Tranquilas! Ya estamos reparndolo. Os sacaremos en seguida! exclam el
operario-. Un poco de paciencia
- Paciencia, eh? pregunt al aire tras abanicarme un poco con mi propia blusaEl calor empezaba a ser insoportable. Mir tu guitarra y te lanc una sugerencia
- Por qu no tocas algo relajante mientras esperamos?
Accediste y quitaste elegantemente la cremallera de la funda, tomando la guitarra
con sumo cuidado, demostrando que realmente amabas aquel trozo de madera que
llevaba aos acompandote.
- Si luego llueve no me eches la culpa eh?
Sonre unos segundos, y dej de hacerlo al escuchar tus primeros acordes. Tocabas
de forma desgarrada, con tanto sentimiento que me hizo estremecer por largos
segundos. Al principio tocaste una pieza instrumental que no reconoc; simplemente
te escuch, con todos mis sentidos.
Sonre levemente, y entonces se oy otro sonido del ascensor, que empez a
moverse muy lentamente, descendiendo hacia la planta baja. Ninguna de las dos se
levant. Incomprensiblemente, me puse triste, casi me dola acabar con aquel
tiempo que haba sido tan entretenido como enriquecedor. Slo quera descubrir
ms, mucho ms de ti. Y estaba claro que t tambin...

- Puedo preguntarte otra cosa personal antes de que nos saquen?


- Tendr que ser una pregunta de s o no... brome, por lo rpido que empezaba a
bajar el ascensor- Te has acostado con mi prima?
Tu pregunta me descoloc tanto que estuve a punto de atragantarme con mi propia
saliva y le di al botn de parada del ascensor para evitar que la puerta se abriese.
Comprendiste que tu curiosidad haba sido excesiva y quisiste rebajarla, aunque ya
te habas puesto colorada.
- Digo... alguna vez
- Mira, s que mi fama no es muy buena... contest tras unos segundos de
silencio en los que sopes si responderte o no-. E ignoro lo que te han contado de
m, pero yo no me acuesto con mis amigas
Asentiste bajando la cabeza, arrepentida por tu atrevimiento.
- Puedo preguntarte yo otra cosa? me miraste a los ojos, bastante sorprendida
de que por fin fuera yo quien quisiera averiguar algo-. Por qu no le has
preguntado esto a tu prima?
- Me daba vergenza confesaste-. No s... a veces nos sentimos ms cmodos
hablando con un extrao que con alguien de confianza...
- Gracias por considerarme una extraa musit frunciendo el ceo- Bueno, ahora te conozco un poco ms, pero tampoco eres mi amiga. Y no s si
quiero que lo seas...
Aquel ltimo comentario me desorden tanto que aprovechaste mi confusin para
despulsar el botn de bloqueo y hacer que se abriera el ascensor. Saliste por tu
propio pie y yo al fin relacion tu frase con la que haba salido de mi boca unos
segundos antes "yo no me acuesto con mis amigas". Aquella fue la primera vez que
te me insinuaste.

LATIDO CUATRO. Celos inexplicables5


- Espera! te grit y sal corriendo para ayudarte a andar- Estoy bien, de verdad. Creo que al final no habr que amputar contestaste
divertidaEntonces nos cruzamos con un compaero mo que se par delante de ambas.
- Parra, eras t la que estaba encerrada?
- S dije resoplando, fingiendo hasti- No veas cmo est Herrera. Dice que lo has dejado tirado con la consulta...
- Est muy cabreado?
- He odo sus gritos desde la consulta de al lado
- Voy a explicarle lo que ha pasado, si me deja... contest con cierta alarma, y mi
amigo se fue tras apretarme la mano- Yo me voy ya, en bastante lo te has metido por mi culpa dijiste resuelta- De eso nada... No te conviene ir en bus con la pierna as repliqu exagerando
bastante-, seguro que te deja lejos de casa. Esprame y te llevo. Si me queda menos de hora y media para salir...
Sopesaste mi propuesta unos segundos y finalmente hiciste una mueca rara con la
boca, tu tpico gesto de cavilacin.
- Bueno, en realidad tengo los apuntes aqu y sealaste la funda de la guitarra, en
la que haba visto varias carpetillas cuando la abriste-. Podra estudiar un rato,
supongo...
- Claro. Vete a la cafetera, a esta hora est bastante silenciosa. En cuanto acabe
voy por ti.
Un cuarto de hora pasaba de las diez cuando llegu a la cafetera del hospital. Me
par en el marco de la puerta y te mir. Estabas prcticamente sola en medio de

Msica: You give love a bad name. Bon Jovi.


http://www.youtube.com/watch?v=ksJHmvtxVKI&feature=related

aquella habitacin y te habas acomodado, colocando los pies en una silla cercana a
la tuya. Frente a ti unos apuntes emborronados que interiorizabas repitindolos en
tu mente una y otra vez, mientras te acariciabas tu propio cuello en actitud de
reflexin. Me fui acercando poco a poco y aunque no dije nada viste mi sombra por
el suelo y te asustaste, emitiendo un leve grito y llevndote la mano al pecho.
- No soy un fantasma, aunque lo parezca por lo tarde que es...
- Es que te has acercado con tanto sigilo... replicaste an sobresaltada- Has podido estudiar?
- S, me he abstrado totalmente
- Tanto que no has visto ni la hora, no?
Miraste el reloj y descubriste que me haba retrasado tres cuartos de hora.
- Ufff, mi madre me va a matar...
- S? Pues vamos, corre dibuj un gesto de preocupacin y te ayud a recoger
tus cosas-. Perdona por el retraso. Me han dejado entrar en quirfano y no poda
decir que no
Mi cara debi transmitirte la ilusin que me haba hecho poder estar en aquella
operacin, porque sacaste el tema de camino al coche y seguimos hablando de ello
durante todo el trayecto.
- Es aqu me dijiste al fin, tras irme indicando todo el ratoAl aparcar frente a tu casa y desconectar el motor me di cuenta del largo rato que
llevaba hablndote de mis cosas, de forma casi vehemente. Normalmente aquello
era algo que me costaba. Mi familia y sobre todo mis amigos se quejaban siempre
de mi parquedad, pero en ese momento me senta bien, y t parecas atenderme
como si te estuviera contando lo ms interesante del mundo.
- Es preciosa dije sealando el chalet de la urbanizacin, que era completamente
distinto a los dems; estaba pintado de blanco y azul de distintas tonalidades, y
tena unos picos en la parte de arriba que lo hacan parecer un castillo- Gracias. La dise mi padre
- Oye, perdname, te debo haber aburrido con mis cosas... susurr mirando a uno
de tus balcones, donde distingu a dos figuras severas de brazos cruzados que
deban de ser tus padres, que habran odo el rugido de mi motor- No, de eso nada, te lo prometo -replicaste con una sonrisa que luego se convirti
en expresin de circunstancia-. Pero s que me voy a tener que ir ya
- Claro...
- Me gustara quedarme a charlar un rato ms, pero...
- No te preocupes la interrump, comprensiva, y algo triste-. Las madres siempre
odian que les dejen la cena en la mesa
- S y con una sonrisa cogiste tus cosas y abriste la puerta del coche-. Gracias por
curarme
- No ha sido nada
Antes de salir me diste un beso en cada mejilla y lo siguiente que escuch fue el
portazo del coche. Me dijiste adis desde el portal y yo levant la mano tambin a
modo de despedida, sin saber que era yo la que deba estar agradecida, que eras t
la que, sin que me percatara, empezabas a curarme.
***
La semana fue perdiendo emocin irremediablemente hasta el jueves, cuando como
de costumbre me anim por la expectativa del fin de semana, especialmente aqul.
Mi familia al completo se marchaba al campo de unos tos mos, y yo me mudara
durante dos das al piso de la pandilla.
El sbado me despert a ms de las 4 de la tarde, nada espectacular considerando
que me haba dormido a las 11 de la maana. Sal de una de las habitaciones del
piso de la mano de una chica y al pasar por delante del saln todas las nias
despegaron la vista de la tele para mirar hacia atrs y vernos a solas en el vestbulo.
La chica que me acompaaba las salud con una expresin tmida, y yo con mi
mejor mirada asesina, que consigui intimidarlas ligeramente para que dejaran de
mirarnos.

- So, this is goodbay? me dijo la muchacha con un suspiro, a modo de despedida,


yo la agarr de la barbilla, no muy dispuesta a dejarla marchar- No, not for long
- How come? Will you call me? me pregunt sorprendida- Count on it susurr, y me perd en su boca por ltima vez, en un beso para el
que ya no tena energasElla abri la puerta con una sonrisa y se fue. Me arrastr hasta el saln y una de las
nias par la pelcula de inmediato. Elena, Paloma, Marinela y Judith estaban
apiadas en el sof esperando la nueva historia, pero yo no tena muchas ganas de
desembuchar.
- Habis dejado algo de comida?
- Ah hay pollo me contest Marinela sealando a la mesa de la otra habitacinMe deslic como una zombie hasta all y escuch la pregunta de Paloma a lo lejos.
- Qu tal con la irlandesa? Es tan fierecilla como parece o hay una estrecha
escondida debajo de esa minifalda-cinturn y ese trapo que le tapaba los pezones?
pregunt, haciendo rer a las otras- De estrecha nada dije al volver, con un plato de pollo y gesto de cansancioTras dejarlas en suspense, me levant el vestido de estar por casa que me haba
puesto y les ense unos mordiscos recientes y algn araazo repartidos por la
parte alta de mis muslos, casi llegando a mi ropa interior. Las otras se echaron
hacia atrs en el sof riendo y tapndose la boca con la mano.
- Uoooo! Qu barbaridad! exclam Elena, una de mis mejores amigas, pero
tambin de las que estaba ms en contra de mi visin de las relaciones amorosas- Y qu envidia... replic Judith, ms abiertamente- La verdad es que dan ganitas, s. Voy a tener que pasarme a los polvos de una
noche contest Elena, aunque nadie crey en su afirmacin- Lo de Sally no es un polvo de una noche, espero que no... declar- La volvers a llamar? pregunt Judith, tan sorprendida como las dems- Por supuesto, si ha estado genial... Adems, est de Erasmus aqu. Podemos
pasarlo muy bien lo que queda de curso
- Mientras no se ilusione... apunt Elena con tono de reproche, el que siempre
sola ponerme cuando desplegaba mis artes amatorias con alguna chica demasiado
inocente para m- Y mientras no te ilusiones t corrigi Paloma- No. Ya sabes cul es el lema dije mirando exclusivamente a Judith y Paloma, que
estaban ms en mi onda, y les gui un ojo-. Mientras tengas la cabeza fra, todo lo
dems lo puedes tener caliente
- Algn da se te acabar ese rollo... esta vez fue Marinela la que me rega- Venga, no os enfadis conmigo. Le he dejado a la guiri muy claro que solo sexo,
sex only, y ella pareca estar muy de acuerdo musit sin poder evitar rerme por
lo bajo, recordando cmo aquella chica ansiosa me deca Yes a todo, y deseando
volver a tropezarme con ella el fin de semana siguiente en la Cool, como habamos
quedadoElena iba a replicar con uno de sus discursos moralistas cuando de pronto entraron
Rebeca y Roco, cargadas de bolsas y riendo alegremente.
- Echadnos una mano! se oy desde el hallDej el pollo y todas fuimos a ayudar.
- Qu es todo esto? pregunt Marinela en nombre de todas cuando vimos
aquellas latas de pintura enormes y unas bolsas con extraos materiales de
papelera- El equipo para nuestra fabulosa decoradora -declar Ro con una sonrisa radiante- Y quin es? indag Judith- Chabe, su prima anunci, sealando a RebecaYo me atragant con un trozo de comida que aun estaba masticando. Una de las
chicas me dio un par de golpes en la espalda y al fin encontr aliento para hablar.
- Chabe?
- S, t ya la conoces, no? pregunt Ro, extraada por mi curiosidad-

- Ro y yo estuvimos comentando ayer que el piso est muy apagado, y no se me


ocurri nadie mejor para decorarlo que mi prima explic Rebeca-. Es toda una
artista, ya veris... Le di el nmero de telfono de Ro y la llam en seguida
- Bueno, es impresionante como pinta esa nia... Bueno pinta, hace escultura,
papiroflexia y de todo... Y adems, es un encanto coment Ro, con una
fascinacin en la cara que me transmiti al instante-.
- Has estado en casa de Chabe? pregunt pisoteando las voces de todas las
dems, con un pellizco en el pecho que me quitaba la respiracin- S. Bueno, me ha llevado Rebeca para que la conociera y viera sus obras y eso.
Despus de ver las pinturas que tiene en su casa le he pedido, bueno no... le he
suplicado que nos decore el piso y me ha dicho que s, que maana mismo se pasa!
- Ah, pues es genial, no? -coment Marinela-. Y qu tipo de pintura hace?
- Bueno, es algo como muy retro... comenz a explicar Rebeca con entusiasmoMir al suelo reflexiva; por ms interesada que estaba en el tema no pude prestar
atencin a las palabras de Rebeca.
Aquella breve conversacin haba trado de nuevo a mi memoria esa tarde de lunes
que mi mente arrastraba pesadamente desde entonces, negndose a lanzarla al
cajn del olvido. Desde ese da me haba sorprendido a m misma recordando una
por una tus palabras, tratando de dibujar mentalmente tu cuerpo, tus gestos,
mirando el mvil a cada segundo para comprobar si te haba dado por mandarme
un mensaje para que fuera a tu casa, como me propusiste en el ascensor.
Por eso haba esperado el fin de semana tan ansiosamente. Tena que desconectar
de aquella locura de imaginarme cerca de ti; despejarme, salir en busca de algo
nuevo que me distrajera y me hiciera olvidar esa ilusin irracional. Y lo haba
conseguido, o eso crea... porque ahora todo pareca intil.
Sal de mi ensimismamiento cuando me di cuenta de que mis amigas me estaban
mirando con extraeza, llamndome para que reaccionara.
- Parra!!
- Qu? dije al fin- Qu te pasa? Estamos todas aqu como locas con lo de la decoracin y a ti
parece que te da lo mismo! exclam Marinela indignada- No, es que an tengo hambre. Ya sabes que yo hasta que no como,
encefalograma plano... me excus con una sonrisa fingida, e indiqu con un gesto
que me iba al saln a seguir comiendoContempl el plato que me haba servido con gesto de total inapetencia. Una
sensacin desagradable me carcoma el estmago y se me haba formado un nudo
en la garganta que me impeda tragar. Cog mi mvil del bolsillo y empec a darle
vueltas con la mano sin saber qu hacer. Por un lado saba que tena que
dominarme y por otro senta que ya no podra reprimir ms las ganas que llevaba
conteniendo desde el martes. En un impulso, empec a teclear en el mvil.
Hola. Qu tal va esa pierna? Espero que hayas pasado buena semana. Que
sepas que estoy enfadada contigo. No solo no me has llamado para que vaya a
tu casa, sino que llamas a otras antes. PARRA
Me qued releyendo lo que haba escrito. Era una locura y una reclamacin fuera de
lugar, pero en ese momento no me importaban las formas, ni la chica con la que
me haba acostado unas horas antes, ni si el mundo dejaba de girar... Slo
necesitaba terriblemente sentirme cerca de ti, aunque fuera envindote aquel
pattico mensaje de reproche enmascarado con un principio cordial, con una
esperanza vana de que me contestaras.
Por fortuna no tuve demasiado tiempo para reprenderme a m misma. Mi mvil
vibro en seguida y me puse tan nerviosa que se me call al suelo.

Ya te dije que me llamaras t, que era una anfitriona psima. Maana voy a
vuestro piso sobre las 5. Me pasas a buscar a las 4 a casa? Un beso grande.
XABE

LATIDO CINCO. La historia de los Bossini6


A las cuatro y diez del da siguiente estaba aparcada frente a la verja de tu casa.
Agach la cabeza hasta apoyarla en el volante, preguntndome en qu momento
me haba parecido buena idea ir all. Me imaginaba tener que llamar al timbre y que
me abrieran tus padres. Ya casi me visualizaba tomando el t en el saln con ellos
con cara de circunstancia y hablando del tiempo; pero eso vendra mucho ms
adelante... Sin embargo, aquella tarde tendra que enfrentarme a otras cosas que
me intimidaran, adems de la intensidad de tu mirada.
An estaba frente al portal, pensando qu contarle a tu familia, cuando la puerta se
abri abruptamente. No pude evitar asustarme, incluso al ver que eras t.
Enseguida cruzaste el jardn para abrirme la cancela.
- Hola! gritaste alegremente y me recibiste con dos besosLa impresin se me pas, pero recib otra igual de impactante al verte llegar con
aquel vestido corto de tirantes, y el pelo suelto y empapado.
- Hola. Estabas detrs de la puerta esperando o algo as?
- Te he visto por la ventana. Mi prima me dijo que eras muy puntual
- Pues ya ves que al final me he retrasado diez minutos
- No, si para m esto es ser puntual...
Sonre, sin imaginar cunto de verdad tenan esas palabras, ni la de veces que
llegara a pasar horas esperndote, y me qued mirando cmo caan las gotas de
tus cabellos mientas seguas hablando.
- Yo an tengo que secarme el pelo. Pero pasa, no te quedes ah -y te echaste a un
lado, dejndome entrarEch un vistazo al jardn y me qued mirando unas esculturas semi humanas y
semi abstractas colocadas estratgicamente. Eran tan colosales y espectaculares
que no podran pasar inadvertidas a nadie.
- No me digas que las has hecho t... musit sobrecogida- S, con papel mach y al ver mi cara de sorpresa sacaste a relucir tu modestia-.
La tcnica es muy sencilla, Si quieres te enseo...
- A m? Yo no valgo ni para hacer un avioncito con una servilleta...
Soltaste una carcajada mientras cruzbamos el csped hacia una puerta que daba
directamente al saln.
- Y lo dices t que vales para abrir un cuerpo en canal y sacarle el hgado? me
defendiste-. Eso s que es digno de admiracin
- Bueno, tiene que haber gente para todo...
Abriste la puerta y de pronto nuestro tono distendido se acab para m. Me puse
rgida como una tabla de planchar cuando vi a tu padre sentado en un silln muy
tpico de padres, con un libro abierto por delante y una pipa en la mano que se
dispona a encender, mientras tu madre regaba con sumo cuidado unas plantas
interiores que haba en la habitacin. Era tremendamente delgada, de pelo castao
y cuando se gir pude ver sus ojos color miel como los tuyos; en seguida descubr
de quin habas heredado tu fisonoma y todo lo dems.
- Isa, hija, ni me haba dado cuenta de que habas salido... susurr la mujer y me
mir sonriente, aunque me radiografi de arriba abajo- He salido por la cocina
- Y no me presentas a tu amiga?
Al or a tu madre, tu padre dej la pipa y tambin me escane, muy serio. Durante
los diez primeros segundos no saba dnde meterme.

Msica: Kaleidoscope in Mathematics. James Horner. A Beautiful Mind Soundtrack.


http://www.youtube.com/watch?v=nWpwZf3jebw

- Ella es Julieta -me sealaste, percatndote en seguida de que estaba como un


flan-. Julieta, ella es mi madre, Mara
- Encantada
- Igualmente musit con gran educacin y me dio dos besos, tu padre en cambio
se mantuvo ms severo, y me dio la mano cuando me lo presentaste- Y mi padre, Danilo
- Es un placer musit con un peculiar acento italiano y, aunque Rebeca me haba
hablado algo de sus tos, en seguida se me despert la curiosidad por averiguar
mucho ms sobre ti- Lo mismo digo logr decir entre dientes, mientras me apretaba la mano tan
fuerte que casi ni poda respirar- Es amiga de prima Rebeca declaraste-; una de las chicas del piso que voy a
decorar...
- Ah! Has venido a ver las obras de arte?
Asent con timidez a la pregunta de tu padre y entonces se le cambi la cara y
empez a sonrer. Me hizo un gesto con la cara para que lo siguiera hasta la otra
punta del saln, donde haba unos pequeos cuadros colgados, todos ellos de
preciosos paisajes con alguna figura paseando pintada de fondo.
- Mira, sta es su primera poca. Cuando an pintaba cosas clsicas... murmur
con nostalgia, y como si hablara del pintor ms grande todos los tiempos- Pap, djalo... susurraste ruborizada- No, si son preciosos dije contemplndolos- Y estos son los premios por los relatos -y me mostr unos diplomas enmarcados
en la pared, de algunos concursos de redaccin en los que habas hecho tus
primeros pinitos- Bueno, nosotras nos vamos a subir, que me voy a terminar de arreglar dijiste
resuelta y me tomaste de la mano- Isa, dale una vuelta al nio a ver si se ha despertado ya... que tiene que
merendar -te pidi tu madre- S, ahora lo veo
- Y ofrcele algo de beber a Julieta dijo sonrindome- S
Tiraste de mi mano con ms decisin ahora, y nos perdimos hacia dentro. Paraste
al pie de la escalera y me soltaste la mano, que pronto se me qued fra sin el
contacto de tus dedos pequeos.
- Quieres tomar algo?
- No, no, gracias
- Por favor casi suplicaste-, que si no mi madre me dice que no trato bien a las
visitas. Qu quieres?
- Lo que me des acept al finMe qued observando el techo abovedado y las paredes laterales de la escalera, a
cuyos lados tambin haba cuadros, aunque mucho ms profesionales. Cuando
volviste y me pasaste un vaso me pillaste inmersa mirndolos.
- Menuda galera. Eres impresionante... susurr verdaderamente deslumbrada y
me devolviste una sonrisa- No son todos mos
Sub detrs de ti, sin poder evitar perderme en el contonear de tus muslos y me
sorprend a m misma mirando los lmites de tu vestido, queriendo entrever por
debajo de ellos. Me reprim con dureza interiormente cuando fui consciente de ello,
y volv a fijar la vista en los cuadros. Cuando llegamos arriba, abriste la puerta de
tu habitacin.
- sta es mi leonera
Tu comentario no iba muy descaminado. Estaba verdaderamente desordenada,
aunque se distingua un gran cuadro en una de las paredes. Me qued
contemplndolo casi absorta. Era una obra de texturas, con arena, conchas,
pequeas piedras y un extrao material de espuma que imitaba las olas de una

playa, y lo ms importante, tu firma en un rincn, slo tu inicial y tu apellido I.


Bossini
- Lo llamo Alegora del mar declaraste sacndome de mi letargo- Es precioso... dije sin encontrar las palabras-. Nunca haba visto nada igual...
- Algn da espero poder vivir en un sitio as, que me transmita lo que sent al crear
ese cuadro.
Nos callamos unos segundos, y de repente me diste un golpecito sbito en el
hombro.
- Voy a secarme el pelo. Mira lo que quieras, o lo que puedas...
Tras decir esto, te perdiste entre risas en una habitacin que sala de la tuya, y en
seguida o el ruido inconfundible del secador. Me qued mirando todo cuanto ofreca
aquel universo en miniatura: apuntes desordenados encima de la mesa, libros
tirados por el suelo, CDs sin cartula esparcidos por la cama... todo ello mezclado
con tu pequeo universo creativo: aparatosos mviles colgantes hechos con
cristales de colores y que sonaban como campanas al moverlos, esculturas
pequeas a medio terminar, mariposas fabricadas con una botella de plstico, telas
de colores y otros materiales que en tus manos dejaban de ser comunes. Todo
pareca ser tan genuinamente tuyo que sonre al verme en aquel pequeo rincn en
el que me senta de pronto tan dentro de tu mundo.
Entonces repar en la nica pared que no haba mirado, de la que colgaba el tpico
corcho con fotos de sus amigos que tiene todo adolescente que se precie. Tenas
alguna foto con tus padres, pero sobre todo salas con chicos y chicas que yo no
conoca. Fui viendo las imgenes ascendentemente, hasta que divis que de la
esquina colgaban aquellas cursis cintas rojas que llevabais t y tus amigos la noche
en que te vi en el pub Embrujo. Tom una de ellas entre mis dedos y le lo que
pona con letras negras Lucha contra la esclerosis cerebral, y debajo varios sitios
web y telfonos. Acarici la cinta con asombro y con una curiosidad atroz.
- Quieres una? me gir al or tu voz y simplemente asent, sintindome
descubierta-. Coge las que quieras. Tengo un montn. Hay que concienciar...
Justo cuando me iba a atrever a preguntar el motivo de tu campaa, t me cortaste
hablando primero.
- Ven, ya es hora de que conozcas al rey de la casa
Te segu hasta la habitacin de al lado, adonde me llevaste de nuevo de la mano, y
al entrar confirm lo que empezaba a temerme: tu hermano no era ningn nio
pequeo, como me haba imaginado por la conversacin de tu madre; de hecho, a
simple vista se notaba que era mayor que t.
- Ay, pero si ests despierto! dijiste cariosamente a aquel chico alto, ms que yo,
que yaca tumbado en la cama de la habitacin, con un libro infantil abierto junto a
las manos- Hola -respondi l, casi cantando, y en seguida repar en m-. Quin es ella?
- Es mi amiga Julieta. Julieta, l es mi hermano Luis
Cuando lo ayudaste a levantarse observ que no controlaba bien el hemisferio
izquierdo de su cuerpo, que tena ligeramente paralizado, y a juzgar por el leve
estrabismo del ojo izquierdo pareca que tampoco poda ver muy bien con l.
- Hola Luis dije en el tono ms afable que encontr, y me acerqu para darle la
mano, tratando de sonrer- Has dormido bien cario?
Luis sonri y asinti ante tu pregunta, apoyando la cabeza tiernamente en tu
hombro. Me qued casi un minuto interiorizando aquella imagen tan inslita. Aquel
chico era francamente guapo, delgado... incluso por su moderna ropa y su corte de
pelo juvenil, tena un cierto aire sofisticado. Cualquiera que lo hubiera visto en otra
situacin lo hubiera imaginado como un nio bien que de seguro estudiaba en una
universidad brillante, y sin embargo la realidad era que tena delante de m a un
joven con un retraso importante, la mitad de su cuerpo levemente paralizado, y
que se refugiaba en los brazos de su hermana pequea.
- S, pero tengo sed
- Qu quieres? Quieres un zumito?

El chico asinti y entonces te levantaste con sumo cuidado, sin soltarle la mano, y
tocaste una especie de timbre que estaba a los pies de la cama.
- Toma. Tmate el mo si quieres dije ante el incmodo silencio que se produjo, y
le pas mi vaso sonriendo a tu hermano- Anda! Julieta tambin te regala cosas, como todo el mundo le animaste
sonriendo, empezando a jugar con una de las manos de tu hermano-. Hoy no has
ejercitado, no?
Luis neg con la cabeza y entonces cogiste de la estantera un juego de madera con
un cilindro por el que haba que pasar una serie de cuentas. Algo sencillo, pero que
le ayudaba a ejercitar las manos y la mente.
- Oye Luis, sabes que yo tengo en mi casa uno como se? le dije, logrando
captar su atencin- De verdad?
- S, de mi hermanita contest con un gesto de cario que te hizo sonrer- Tambin tienes hermanos? preguntaste con inters, girndote hacia m- S, dos
No pude seguir contndote en ese momento, tu madre entr con una bandeja con
fruta y las dos nos levantamos de la cama un tanto precipitadas.
- Hola Luisito. Cmo ests hijo?
- Bien contest- Y t, Julieta? Qu te ha parecido el estercolero de Isa?
Tu madre me sonrea ahora con ms ganas que antes, as que le contest con
sinceridad.
- Desordenado, pero precioso...
- Anda, tira me ordenaste tras ponerte un poco colorada- No te quedas a leer el cuento? -pregunt Luis, desconsolado, al ver que
salamos de la habitacin- Por la noche te leo uno nuevo respondiste dejando un beso en su frente-. Ahora
tengo que ir a pintar su casa y me sealaste a mEl chico pareci conformarse al quedarse con su madre y t aprovechaste para tirar
de m. Pasaste fugazmente por tu habitacin a coger una mochila en la que metiste
algunos materiales de forma catica y en seguida bajamos las escaleras.
- Son las cinco menos diez, vamos yendo no?
-S -te dije y nos despedimos de tu padre saludando con la mano, ya desde el
jardnLa primera parte del camino fue bastante tirante, slo para m, t parecas muy
relajada y hasta tarareabas lo que sonaba en la radio. Finalmente no pude ms que
sacarte el tema para romper la tensin.
- Cuntos aos tiene Luis?
- Tu edad contestaste rpidamente-. 25
- Y t cmo sabes mi edad?
- Por mi prima, es de tu mismo curso
Asent, sintindome premeditadamente estpida. De pronto haba olvidado el nexo
que nos una, como si yo fuera parte de tu vida por m misma, como si nadie nos
hubiera presentado y simplemente nos conocisemos desde el principio de los
tiempos... Contradictorias sensaciones, las que ya entonces me hacas sentir.

LATIDO SEIS. Fragante Venus7


- Y cunto tiempo lleva as?
- Ms de diez aos. Tiene el sndrome de Alper, una variedad de esclerosis cerebral.
Asent de nuevo, conoca esa enfermedad por la carrera, y saba que slo tena un
nico desenlace posible, pero que probablemente todava ira precedido por muchos
aos de sufrimiento. Mis msculos se tensaron an ms, y casi sent rabia.

Msica: No puedo enamorarme de ti. Alba Flores.


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- Rebeca no me haba comentado nada... Ni t tampoco


- No haba salido el tema dijiste como si nada- Ya, pero yo que s... Me sorprende que Rebeca no me haya contando nunca una
cosa as
- As como?
Tu pregunta me hizo sentir mal de pronto, como si estuviera hurgando en heridas
que nadie me haba dado licencia para sanar.
- Bueno, no s... un... drama familiar, supongo
- Drama? negaste con la cabeza con rotundidad-. Drama es perder la ilusin por
la vida. Mi hermano no lo ha hecho. No lo hemos dejado
Me qued sin palabras de nuevo mientras maniobraba para aparcar frente al piso, y
de repente sent unas ganas incontenibles de involucrarme en aquel asunto, de
poder ayudar.
- Quin lo trata?
- Unos mdicos privados, amigos de mi padre
- Podra hablar con el catedrtico de neurologa del hospital para que lo vea. Es
francamente bueno, y estoy segura de que el caso de tu hermano le interesara...
- Para qu? Para hacerle pruebas que no sirven de nada y luego escribir un
artculo o algo as?
Tu tono de enfado me sorprendi. Slo lo haba odo el da que nos conocimos en la
Cool, y no esperaba volver a verlo esa tarde. Ya haba parado el coche, pero no
salimos. Me qued all, sin saber muy bien cmo reparar la confusin que estaba
provocando por meterme donde no me haban llamado.
- Mira, slo quera ayudar. Lo siento...
Clav los ojos en el volante al darme cuenta de que acababa de pedir disculpas
sinceramente por algo, cosa que no haca desde haca meses, tal vez aos. T
suspiraste y me miraste arrepentida, negando con la cabeza.
- Perdona. Es que siempre es la misma historia... Sabemos lo que le pasa a mi
hermano, y... lo que le va a pasar titubeaste-. Y slo queremos disfrutar de l y
hacerlo feliz
Me gir para contemplarte, admirada ante tu madurez y tu abnegacin, y no pude
ms que quedarme hipnotizada con el susurro de tus palabras.
- Ese mdico que dices seguro que es muy bueno, pero dudo que pueda hacer lo
que no han hecho otros... Lo vieron en Houston y luego vivimos seis aos en Italia
mientras lo sometan a un tratamiento muy novedoso que al final no ha servido
para nada... musitaste con impotencia-. Pero gracias, de verdad, se lo comentar
a mis padres por si quieren llevarlo
- Ests bien? pregunt tras unos segundos de silencio, y cuando asentiste
desconect el motor del coche-. Bueno, me quedara aqu toda la tarde contigo...
pero entonces me mataran. stas te esperan con ansia
Sonre, tratando de recuperar la normalidad de la conversacin, y t abriste la
puerta del coche y saliste sonriendo.
La primera media hora que pasaste en el piso transcurri entre presentaciones y
charlas. Yo me perd de inmediato por una de las habitaciones, en la que tena mis
apuntes. No me apeteca quedarme a ver aquella presentacin mltiple en la que
todas te preguntaban y miraban tus cosas con curiosidad, acaparando toda tu
atencin. Adems necesitaba aparatarme un poco. Despus de descubrir tu casa, tu
ambiente, un lado tan fascinante de tu vida... senta que necesitaba un respiro. No
podra mantener el temple si tu fuerte personalidad me segua apabullando de esa
manera. Conocer ms tu mundo slo me haba generado un deseo desesperado por
formar parte de l y no poda flaquear ante aquel anhelo descabellado.
Finalmente logr abstraerme para estudiar, y ya haba pasado casi una hora cuando
entraste en la habitacin.
- Qu haces aqu tan solita?
- Empollar susurr con resignacin, aunque no pude evitar sonrer al ver que te
acercabas-

Entonces repar en que llevabas casi con malabarismos cinco botecitos medianos
de pintura en las manos y me levant para ayudarte.
- Iba a decorar esta habitacin, pero si ests estudiando aqu lo dejo para otro da
- No, no. Si no me molesta...
- Vale. Voy a estar muy callada, lo prometo
- Y qu vas a pintar?
- Algo que os gustar, creo dijiste con un pcaro guioVolv a tumbarme en la cama de la habitacin con los apuntes por delante, pero fue
imposible volver a centrarme contigo cerca. Te observ por encima del libro,
embobada por tus movimientos. Primero te alejaste un poco de la pared para
estudiar las dimensiones durante unos segundos y luego empezaste a mezclar
colores en una paleta. Comenzaste a pintar por la parte superior, un color como de
fondo, pero para alcanzar algunas partes tenas que empinarte. Justo cuando iba a
levantarme para preguntarte si necesitabas ayuda, Paloma entr en la habitacin
con una gran escalera.
- Me preguntaba si la estaras necesitando... musit al entrar- Ah! Pues me has ledo el pensamiento, gracias Paloma!
Un resorte se me activ en el cerebro al ver que exhibas tu preciada sonrisa ahora
para Paloma y me puse de pie.
- Parrita! -me abraz-. Has visto lo que ha hecho nuestra Chabe en el resto de la
casa?
- No, todava no. Estaba ah con el tocho...
- Cmo va la anatoma patolgica?
- Bueno, ah va... Podra llevarla mejor, la verdad me quej, y me fij en que
entonces me miraste-. ltimamente ando muy cansada... Ya sabes, entre la
facultad, el hospital, la Cool y las cosas que tengo que hacer en casa nunca
encuentro tiempo para estudiar
- Deberas dejar la Cool en poca de exmenes... sugiri Paloma- S, para los de junio la dejar anunci- De todas maneras, si quieres aguantar ms, ya sabes que puedo ayudarte...
La cara que pusiste ante aquella dudosa oferta me preocup y repliqu an ms
tajantemente que otras veces.
- No quiero anfetas, Paloma, ya te lo he dicho. Son demasiado adictivas
- Ya, ya s... Yo me he pasado al Red Bull
- Pues no abuses, tiene efectos desconocidos para el corazn
- En serio? preguntaste con curiosidad y asent- Tonteras. De algo hay que morir...
Paloma sac una piedra de chocolate y un mechero del pantaln y se sent en el
suelo, en la esquina opuesta a la que estabas pintando.
- Quieres un porrito, Chabe?
- Pero qu haces? pregunt indignada, y me cruc de brazos delante de Paloma-.
No le ofrezcas eso, es una nia
- No tanto. Adems, todos los artistas de la historia han tomado algn tipo de
estimulante
- T eres tonta voce- Ey! No hace falta que hablis de m, estoy delante... exclamaste queriendo
acabar con la disputa- Ves? La chica tiene boca protest Paloma- De todas formas iba a decir que no
Las dos te miramos, pero yo te contest como si Paloma no estuviera all.
- Perdona, no quera hablar por ti. Es slo que no quera que fumaras
- Por qu? Te preocupas por m? preguntaste atrevida, sin importarte tampoco
que no estuviramos solasPaloma me mir, curiosa por saber lo que se coca entre nosotras y sobre todo por
como saldra yo del paso.
- No, me preocupa que tu prima me mate. Rebeca se ha ido y yo me siento
responsable de ti... ment, pero con tanta naturalidad que result convincente-

- Pues tranquila respondiste con decepcin-. No pensaba aceptarlo. Yo no soy ni


estpida ni cobarde
Arque las cejas.
- Me vas a sorprender de nuevo con tu madurez?
- Esas cosas son para los estpidos que creen que sa es la mejor forma de
rebelarse contra todo lo que est prohibido, como si eso fuese a cambiar en algo el
mundo... como si no tuviesen nada que decir...
- Y t tienes tanto que decir... susurr tan bajito que ni si quiera dejaste de
hablar- O para la gente cobarde que quiere eludir sus responsabilidades. Me parece
insensato huir de los problemas, en vez de afrontarlos
- Probablemente nunca has tenido un problema de los graves, de esos que te
bloquean por completo y destruyen tu vida intercept Paloma, con un tono
peyorativoPens de inmediato en tu hermano y en ese momento me hubiese gustado que una
nave espacial abdujese a Paloma para que se me pasaran las ganas de tirarle de los
pelos.
- Puede ser... respondiste decorosamente, sin querer dar ms explicacin- Paloma, por qu no te das una vuelta y vas a ver qu estn haciendo las nias?
Chabe se ha venido aqu porque necesita silencio para trabajar y yo tambin lo
necesito para estudiar
-Entiendo, entiendo... Estoy de ms aqu declar seria, mirndonos
alternativamenteCuando sali me acerqu ms a ti, clavando los ojos intensamente en los tuyos.
- No debera haberte dicho algo as sin conocerte bien
- Bah. No pasa nada. Como dices, no nos conocemos... Y por cierto, si queras
fumarte un porrito no me vas a pervertir por eso sonreste- No me apeteca. Antes de vez en cuando me fumaba uno, pero ltimamente me
afectan demasiado. Meto la pata cuando me da por fumar. Digo tonteras sin parar
- Lstima entonces. Me hubiese gustado verlo
Baj la cabeza huyendo de tu expresin pcara. Hice un amago de volver a mis
apuntes cuando tomaste la paleta, pero al ver que te subas al ltimo escaln de
aquella inestable escalera me volv de nuevo.
- Tienes que subirte ah? pregunt inquieta- S, voy a empezar por el pelo. En esto de la pintura podemos empezar la casa por
el tejado sin nos da la gana
Me qued sujetando la escalera con ambas manos, evitando que se tambaleara.
- No hace falta que la aguantes
- Me quedo ms tranquila. Esto se mueve mucho...
- Pues te vas a cansar... Es posible que tarde una hora en acabar esta parte. Claro
que si es para asegurarte de que mi prima no te mate... bromeasteNo contest a aqul comentario tuyo, pero s a todos los dems. No me mov de all
hasta que terminaste la parte superior y te bajaste de la escalera. Luego volv a la
cama e incluso abr el libro, pero apenas pude hilar dos consonantes seguidas.
Segua charlando contigo, mirando cmo aquella figura de cabello rubio que
estabas pintando empezaba a delatar su identidad.
- Es una Venus del Nilo? aventur cuando acabaste el primer pecho desnudo- Vaya... Se acab la sorpresa
- Es impresionante
- Si te gusta ahora vers cuando la acabe. Pero ser maana, hoy no me va a dar
tiempo ni de coa...
- Maana? murmur con tristeza-. No podr ver cmo la terminas. Maana ya es
lunes y voy al hospital por la tarde, al prcticum
- Es una pena chasqueaste la lengua y seguiste hablando como si nada, sin dejar
de pintar-. Y por la noche? Haces algo?

LATIDO SIETE. Adicta a tu presencia8


Pas unos segundos sin articular palabra, contrariada y nerviosa por ver que
tocabas un terreno al que no esperaba que llegaras.
- Por... por la noche? Por qu me lo preguntas?
- Maana una de mis tas abre un restaurante. Italiano, cmo no...
Sonre, pues en aquel rato ya me habas contado muchas cosas sobre la infancia de
tu padre en Italia y cmo haba sido volver a tus autnticas races durante los aos
que viviste all.
- Yo he decorado todas las paredes... Quieres venir a verlas? Adems, hay
degustacin de vinos
Pestae un par de veces sopesando tu tentadora oferta, aunque para m la
tentacin no residiera ni en la decoracin ni en el vino. La idea de volver a verte me
acariciaba el pensamiento de una forma ms dulce de lo que habra podido
imaginar... como lo haca el saber que seguira vindote alguna que otra vez por el
piso. Pero aquellas ilusiones no podan llegar ms all, deban terminar.
- Maana? Vers, es que el jueves tengo un parcial de una asignatura hueso...
- Anatoma patolgica -dijiste, recordando que Paloma lo haba mencionado
anteriormente-.
S. Se me resisti el ao pasado y este ao tengo que sacarla como sea. Quiero
acabar la carrera en junio. Estudiar toda la noche
- Ya que hoy no has podido hacerlo por mi culpa... terminaste la frase, levemente
sonrojada- No pasa nada. Ha sido maravilloso verte pintar admit- Me tengo que ir yendo... para cenar en casa anunciaste mirando el reloj- Venga, te llevo. Yo tambin tengo que volver a casa. Mi familia estar a punto de
llegar del campo.
Salimos de la habitacin y Ro, que estaba en el pasillo hablando por telfono, se
disculp con su interlocutor y se dirigi a ti.
- Ya te vas, Chabe?
- S, me esperan en casita
- Muchsimas gracias y te dio dos besos-. Este piso empieza a ser otro gracias a
tus manos
Mir a mi alrededor distinguiendo algunas cosas que no me eran conocidas. Lo que
ms me llam la atencin fue una especie de cortina hecha con piezas brillantes de
colores que ahora serva de puerta a la cocina y unas figuras abstractas chulsimas
hechas con papel y pintadas a mano que colgaban del techo.
- Maana seguir con la habitacin del fondo anunciaste- Parra, has visto el chill-out?
- No y te mir sonriendo- Que te lo ensee, es una maravilla...
Asent mientras Ro continuaba su conversacin telefnica y t me miraste con
gesto de modestia.
- Son slo unos pequeos cambios que he hecho en la salita
Anduve hasta all y me qued en el marco de la puerta, maravillada. Habas
fabricado lmparas de papel para tapar las bombillas, que hasta entonces colgaban
del techo sin ms. Lo habas distribuido todo de forma que cupiera un colchn
tumbado en una esquina, y el edredn que lo cubra estaba pintado con motivos
marinos. Junto a l descansaba Judith con su chica del momento, hablando casi a
oscuras, con una luz muy tenue creada por unas velas de distintos tamaos que
habas dispuesto. El color aburrido de las paredes haba desaparecido por una
mezcla de pinceladas azules y color marfil y, a media altura, una cenefa hecha con
conchas naturales pegadas adornaba la pared principal de la habitacin.
- Impresionante...

Msica: El breve espacio en que no est. Silvio Rodrguez y Pablo Milans.


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- Siempre dices lo mismo comentaste sonriendo y nos alejamos de la estancia


para dejar a la pareja en la intimidad- Porque es la verdad
- Slo es un poco de pintura textil, conchas y pegamento
- No s cmo te las ingenias para lograr que todo te recuerde al mar
- Ni yo tampoco...
Observ tu mirada embelesada, clavada en mis profundos ojos azules. No saba si
era una sensacin de vrtigo o una aproximacin real, pero cada vez te senta ms
cerca de m. Tragu saliva y logr reunir el aplomo para romper la tensin.
- Bueno, creo que ya va siendo hora de que te lleve...
El camino a tu casa en coche fue silencioso esta vez. Nada ms apoyar la cabeza en
el asiento cerraste los ojos y no tardaste ni cinco segundos en quedarte dormida. Al
llegar a tu urbanizacin fui frenando despacio, tanto que ni te inmutaste. Cuando
estuvimos totalmente paradas te contempl durante unos segundos. Tu rostro
pareca an ms dulce con los ojos cerrados y el pelo rizado te caa por la cara con
gracilidad. Deslic mis dedos por tu brazo muy lentamente, como queriendo
eternizar ese roce, pero te despertaste apenas notaste el tacto de mi piel.
- Ya hemos llegado? Ufff... Me he quedado frita
- Es normal. Hoy has trabajado mucho
- Creo que no voy ni a cenar. A la cama directamente
- No, no. Cena te reprend, y dej un toque de mi dedo ndice en tu nariz que te
hizo sonrer a plena mandbula de nuevo- Oye, si al final maana vas bien estudiando y te quieres pasar por lo del
restaurante, es a partir de las 9, aqu en mi barrio, en la calle principal
- No creo que pueda contest algo brusca y luego sonre-, pero gracias
Asentiste medio comprensiva y medio triste, me diste un beso en la cara y bajaste.
Yo me qued esperando a que entraras hasta adentro, mirando tus movimientos y
resistindome a arrancar.
As pas todo el da siguiente, resistindome a ponerme en marcha. Aquel lunes
pareca serlo ms que nunca por lo especial que haba sido el da anterior. En medio
de mi acelerada rutina, primero en las clases, luego en el hospital, y todo el tiempo
que poda entre medias, estudiando, no dejaba de pensar en la llegada de la noche
y la oportunidad que haba rechazado sin saber muy bien por qu. Los motivos de
mi doloroso sacrificio parecan carecer de sentido ahora que me mora por verte de
nuevo.
Pasaban las 9 cuando reflexionaba sobre ello tumbada en la cama con los apuntes
por delante, haciendo como que estudiaba. Al mirar el reloj sal de mi encierro y me
deslic sin ganas hasta el saln de mi casa. Esperaba encontrar el bullicio habitual,
pero slo estaba mi hermano viendo la televisin mientras tambin finga estudiar.
- Y pap, y la nia?
- Se han ido a casa de los vecinos a cenar. Pap dice que te ocupes t de la cena
De repente me sent iluminada como si un hilo de filamento se hubiese encendido
sobre mi cabeza. Buscar excusas desesperadamente para volver a una cra a la que
sacaba casi diez aos sin sentirme culpable era del todo perverso, pero no lo
pareca tanto si llevaba conmigo a una compaa que convertira el encuentro en
algo inofensivo.
***
Unos tres cuartos de hora despus entramos en el restaurante italiano del que me
habas hablado. Estaba hasta la puerta de gente fumando y charlando a todo
volumen y tuve una sensacin inmediata de agobio. Entonces te vi, despus de que
unos camareros se apartaran de una gran mesa. Estabas rodeada de personas,
todas ellas parecan ser amistades o familia. Me sent un poco derrotada al verte
mucho ms ocupada de lo que esperaba y mir a mi hermano con cara de
circunstancia, sin saber si entrar hasta el fondo o salir corriendo, hasta que me
hiciste seas con la mano. Una enorme sonrisa pint tu rostro, y tras disculparte

con el seor mayor con el que hablabas corriste hacia all, con cara de felicidad y
absoluto asombro.
- Has venido!
- Un poco tarde, pero...
- Te has perdido mucho? No te lo expliqu bien el sitio porque pens que no ibas a
venir...
- La verdad es que hemos dado un buen rodeo, pero preguntando se llega a Roma;
nunca mejor dicho...
Miraste a mi alrededor, alertada por aquel hemos y descubriste al chico que se
esconda detrs de m.
- Chabe, l es mi hermano; scar, ella es Chabe
- La chica que pinta... complet scar, por la informacin que me haba sacado de
camino en el coche, y se acerc a darte dos besos, sonriente- Intenta pintar, ms bien... dijiste con tu prudencia habitual, pero yo ya me haba
fijado en las paredes, que representaban en gran tamao pasajes de Fausto- Oye, hemos venido expresamente para verlo, as que no voy a dejar que te
desmerezcas te advert-. Es espectacular
- Gracias. Esto s que me ha llevado tiempo. Quera hacer algo especial para el
restaurante de mi ta
- Pues te ha quedado alucinante
Y al tiempo que comentaba admirada no dejaba de descubrir detalles que tambin
deban deberse a ti. T fijaste la vista en mi hermano, hasta que entrecerraste los
ojos con curiosidad.
- Oye, me suenas mucho.... t vas al instituto Lorca?
- No, pero unos amigos mos van all. Paso a buscarlos a veces
- Ah! Ya deca yo... Y en qu curso ests?
- Tercero
- Yo en cuarto
- Genial mascull entre dientes al comprobar que, como era lgico, tenas ms
puntos en comn con mi hermano que conmigo- Cmo dices?
- Nada, que es genial que os conozcis te contest fingiendo una sonrisaSe hizo un tenso silencio en el que los tres nos miramos sin saber qu decir, hasta
que al fin rompiste el hielo.
- Bueno, pero pasad ms adentro. No hay mesa, pero os apunto para una y pido
que os lleven algo a la barra
- Oye, he visto que ests con la familia. Reljate vale? dije acercndome ms y
presionando ligeramente tu brazo-. Vete con ellos, que nosotros picamos algo
- Vale. Vuelvo seguida
Nos pasamos media hora en la barra cenando mientras t charlabas con los tuyos
entre risotadas. Yo miraba hacia atrs de vez en cuando para contemplar tu sonrisa
y el contoneo de aquel corto vestido rojo. La ltima vez que lo hice me sorprendiste
contemplndote cuando ya venas hacia nosotros.
- Cmo vais por aqu?
- Muy bien. Est todo buensimo
- S? preguntaste complacida-. Pues venga, venid, que ya tenemos mesita libre.
En contra lo que esperaba, te desvinculaste de tu familia un buen rato y te sentaste
con nosotros.
- T no quieres nada?
- No, gracias. Llevo como tres horas comiendo aseguraste riendo, llevndote la
mano a la barriga- Pues scar lleva como media hora hablando maravillas de tu pintura repuse,
logrando sonrojarle un poco-. Cuntale
- Le deca a mi hermana que si yo pintara como t, dejara de estudiar
- T lo que sea con tal de aplicar la ley del mnimo esfuerzo... le rega-. se es
uno de los motivos por los que te he trado, para que aprendas de Chabe. Slo
tiene un ao ms que t y tiene la cabeza muy bien amueblada

Entonces te mir con cara de splica y t empezaste a hablar con mi hermano.


Cuando se fue al servicio, aprovech para mostrarte mi gratitud.
- Gracias por los consejos que le ests dando, de verdad. Es un chico de muy
buenos sentimientos, pero anda perdido en algunas cosas
- Como todos... musitasteSe hizo un silencio entre las dos y mir cmo no parabas de hacer trizas una
servilleta, hasta que te arrancaste a hablar.
- Muchas gracias por haber venido. No me lo esperaba...
- Gracias a ti. Estas paredes son dignas de ver. Estoy deseando que llegue maana
para ver la Venus completa
- Maana irs al piso?
- S, pero tarde -te advert, al ver cmo se haba iluminado tu mirada-. Cuando
salga del hospital y todo eso ir para estudiar por la noche. La verdad es que llevo
el examen fatal... pero no poda decrtelo delante de mi hermano
- Veo que ests muy preocupada por darle ejemplo, no?
- Soy la hermana mayor, es mi deber
Moviste la cabeza de un lado a otro con desaprobacin y hablaste sin mirarme, con
la vista fija en tu servilleta.
- Por qu escondes esas pequeas debilidades que te hacen ms humana? No
tienes que ser una supermujer, Julieta, nadie te lo ha pedido...
Entonces entr en un letargo taciturno y mis ojos tristes buscaron ocultarse en
algn rincn lejos del alcance de tu mirada.
- En realidad s que me lo han pedido...
En ese momento, tu madre entr en el restaurante y se acerc a la mesa. Me
salud con alegra y me dio dos besos, pero en realidad vena a reprenderte.
- Isa, es ms de la una de la madrugada y maana hay clases...
Mir el reloj alarmada; haca rato que me haba olvidado de que el tiempo pasaba.
- He acostado a tu hermano hace ms de dos horas, y t deberas estar en la cama
tambin
- Ya mam, pero la fiesta no ha acabado... replicaste, sin duda intrigada por
nuestra conversacin- Nada de peros, t te vienes conmigo a casa YA
- S, yo tambin me llevo a mi hermano y me levant al ver que scar ya
regresaba del bao-. Menuda bronca me va a caer por hacerlo trasnochar...
- Venga... tu madre te hizo un gesto con la cabeza y se adelant hasta la puerta- Nos vemos maana en el piso
- Es posible que llegue tarde...
- Te esperar

LATIDO OCHO. Agua y fuego9


Al da siguiente cuando sal del hospital ya de noche llevaba ms estrs encima que
en todo el da. Me esperaba una noche estudiando a base a caf, pero antes de eso
tena que ir a casa y ocuparme de mi familia. Entretanto, mi mente divagaba en tu
promesa del da anterior y la daba por perdida. Dijiste que an estaras en el piso
cuando llegara, pero eran casi las doce cuando giraba la llave de la puerta, una
hora a la que una chica de 16 aos ya deba estar en su casa un martes cualquiera
como se.
Encontr el piso muy silencioso al principio, salud en voz alta y me contest la voz
de Roco, procedente de la sala. Me arrastr hasta all y me qued pasmada al verte,
dando unos ltimos retoques a tu Venus pintada en la pared, perfectamente
terminada, mientras Ro y Rebeca estaban tumbadas hablando bajo en el sof.
- Hola! me saludaron las dos a coro, mientras que tu nico saludo fue una
sonrisa- Buenas. Ya habis cenado por lo que veo...
9

Msica: Blue eyes blue. Eric Clapton. http://www.youtube.com/watch?v=ENKRH-tgSnA

Entr de forma natural, escondiendo mi estupefaccin, y me fij en la pizza que


haba en la mesa.
- T tambin duermes aqu? me pregunt Ro- Bueno dormir no, empollar, como Rebeca
Y le gui un ojo a tu prima; el mismo da que yo tena mi parcial ella se
enfrentaba a otro igual de enrevesado, de Farmacologa.
- S, de hecho ya empezamos tarde... y se dirigi a ti con cara de reproche-. Anda
primita, termina de hacer tus ltimos garabatos, que te llevo a casa.
- Pero primero aydame a recoger esto dijo Ro sealando las cajas de las pizzas y
los refrescosRebeca y Ro salieron y nos quedamos a solas. T enjuagaste los pinceles sin
mirarme y te quitaste una camiseta ancha que te habas puesto sobre la ropa
mientras pintabas. Al hacerlo, el jersey se te subi un poco, exhibiendo tu exultante
vientre plano, y en cuestin de un segundo perd toda la cordura que tanto me
haba esforzado en reunir.
- Es fantstica... la Venus, digo... dije embelesada mirando el fresco, y sobre todo
a tu silueta justo delante de lHabas dado tu propia versin muy particular de la Venus. En lugar de situarla
sobre una concha, le habas pintado la parte inferior del cuerpo envuelta en llamas,
y el rostro con una expresin muy sensual.
- Me alegro de que te guste. Ya crea que no venas y me sonreste con aquel tono
cercano al reproche- Y yo estaba convencida de que ya te habras ido...
- Mis padres estn tranquilos porque me lleva mi prima, slo he tenido que
convencerla a ella de que tena que retocar la Venus, pero en realidad llevo dos
horas tonteando con el pincel
No pude reprimir una risotada que fue desapareciendo conforme te acercabas ms.
- Lo malo es que me ir en seguida... Quieres ver lo que he estado haciendo hoy?
Asent con la sonrisa ms sincera que haba esbozado en todo el da. T me
tomaste de la mano, como pareca ser tu costumbre, al menos conmigo, y me
condujiste a la habitacin del fondo del pasillo, la que yo llamaba el rincn de las
conquistas porque era la que tena cama de matrimonio, y por tanto la que
aprovechaba la primera que llegaba con su pareja o su ligue. Lo cierto era que yo
sola sola ser la responsable aproximadamente del 40% de la ocupacin de la
habitacin.
Cuando entr no pude evitar abrir la boca con asombro. No pareca el mismo lugar
montono de siempre. Toda la pared frontal tena pintado un serpenteante brote de
rosas en color azul oscuro, que recorra la habitacin graciosamente, retorcindose
como si fuera un tallo eterno. En el techo habas colocado otra de tus maravillosas
lmparas de papel, y alrededor de ella, un precioso remolino de acuarela tambin
de color azul.
- No dices nada?
- Me quedo sin calificativos cuando veo tus cosas contest mirando al techo- Rosas pintadas de azul... Eso me lo ha inspirado el color de tus ojos siseaste con
un tono cercano al susurro, junto a mi odoNo supe cmo reaccionar. No fui capaz de apartarme al sentir tu aliento en mi
cuello, ni tampoco de darme la vuelta y comprobar qu cara tenas. Un miedo
terrible a abalanzarme sobre ti sin poder contenerme me mantena inmvil, y as
podra haber estado indefinidamente si no hubiera sido porque la voz salvadora de
Rebeca me rescat.
- Isa, bonita, vmonos ya... te dijo con impaciencia- Bueno... mascullaste, y cuando me gir al fin vi que te habas sonrojado-. Mucha
suerte para tu examen.
Te empinaste para darme un sonoro beso en la mejilla y saliste corriendo detrs de
Rebeca.
- Bueno, si me dejis la habitacin... me pidi Ro, que llegaba de la mano de su
novio, que acababa de aparecer por e piso-

Me apart recuperando la fuerza de las piernas y volv a la sala. Di unas cuantas


vueltas y me sent delante de los apuntes, pero no tena cabeza ni para eso ni para
nada, slo para recordar tu respiracin junto a mi oreja, con miedo y excitacin a
partes iguales. Al principio pensaba que toda la pulsin que lata entre las dos era
mera lascivia ma, y me castigaba por considerarla enfermiza, pero tus
insinuaciones cada vez eran ms claras... Aquella qumica o lo que fuera que flotara
entre nosotras nos afectaba a las dos.
O el timbre y me levant corriendo, segura de que Rebeca se habra dejado las
llaves, pero al abrir me top con alguien que no esperaba.
- Fani, qu haces aqu?
Aquella chica era un affair de unas semanas atrs. Apenas nos habamos liado tres
veces, la ltima de ellas el da que te conoc, y francamente no entenda que haca
all. Slo quera sacarla del piso y de mi vida lo ms rpido posible, como me
ocurra con todas. Pero Fani no pareca dispuesta a irse tan deprisa; empuj
fuertemente la puerta abrindose camino para entrar, aunque si se lo hubiese
propuesto habra podido abrirla slo con la intensidad que emita la furia de su
mirada.
- Me he enterado de que ests con una guiri. Es cierto?
- No tengo por qu contestar a eso
- No saba que hubisemos roto anunci con cleraYo alc las cejas y me re sin poder evitarlo, hacindola sentir ridcula.
- No haba nada que romper
- Eso no es lo que me diste a entender...
- Ms bien t has entendido lo que te ha dado la gana
- Eres una cabrona
Mir hacia otro lado encajando su ira, sin darle importancia alguna. Mi propsito
segua siendo que se fuera pronto. Entonces me di cuenta de que Rebeca acababa
de entrar con su llave y estaba parada en el recibidor intentando pasar
desapercibida, sin querer pasar por delante hacia la sala para no interrumpirnos.
- Mira, maana tengo un examen muy importante para mi carrera y lo que menos
me puedo permitir es perder el tiempo estpidamente
- Cmo pudiste decirme tantas cosas y al mismo tiempo salir con otra? protest
indignada, al borde de las lgrimas- Yo no salgo con nadie la cort bruscamente-, y menos contigo.
Una sonora y merecida bofetada me cruz la cara hasta ponrmela del revs. Me
llev la mano al rostro, que me arda.
- Nunca le he deseado mal a nadie, Parra, pero espero que algn da te enamores y
te hagan sufrir tanto como haces t con los dems
Sali del piso dando un portazo, y Rebeca fue acercndose a m con las manos en
la boca, completamente estupefacta.
Las palabras de Fani no resbalaron por mi odo como siempre que alguien me
recriminaba; se quedaron all resonando en mi mente durante un buen rato,
aunque nunca imagin que tuvieran algo de premonitorio.

LATIDO NUEVE. El magnetismo de las chicas malas10


- Dios... Te ha dejado todos los dedos marcados murmur Rebeca con el ceo
fruncidoMe frot el rostro dolorido y negu con la cabeza, asimilando el golpe.
- Genial... Es el preludio perfecto para una interminable noche de estudio
- No, pero esto s
Rebeca sac de una bolsa que traa una botella de jerez y me gui un ojo.
- No ta, no me voy a dejar liar. Tengo que aprobar como sea
- Y aprobars, slo nos tomaremos una copa para entrar en calor

10

Msica: Smooth Operator. Sade. http://www.youtube.com/watch?v=5ESqcg6jPCA

Nos fuimos a la zona que habas acondicionado como chill-out con los apuntes, dos
copas y el vino. Mientras Rebeca me serva me puse los folios por delante y cog
entre mis manos una hojas de marihuana machacada, que de seguro haban dejado
por all Paloma o Marinela, para oler su aromtica esencia.
- Y con Fani? Cul es el problema? me pregunt pasndome mi copa- Qu problema? Yo no tengo ningn problema; el problema lo ha tenido ella. Slo
nos hemos acostado un par de veces y se ha credo que es mi supernovia o algo
as
- Si no tuvieras esa cruel costumbre de decir te quiero a todas las tas cuando te las
tiras...
- En ese momento estoy dndolo todo... Como todo el mundo
- Ya, pero hay que tener mucho cuidado con ilusionar a la gente...
- Hoy es el da de los sermones o qu?
- No, slo digo que me alegro de ser tu amiga y no una de esas pobres chicas que
besan en suelo por donde pisas y sac una caja de cigarrillos-. Quieres?
- Tabaco? Nooo! Y t tampoco me impuse quitndoselo de las manos-. Una
futura mdico no puede fumar despus de haber visto pruebas de lo que esa
porquera hace con los pulmones
- Perdona, chica sin vicios... brome- Oye, qu tiene que ver mi promiscuidad en este asunto? pregunt arrancndole
una carcajada-. En serio, deberas dejar esa mierda. Sabes lo que nos hace falta?
Un porrito. Creo que nos podramos agenciar la mara de esta gente murmur
buscando en mi bolso papel de fumar- Ah claro! La nicotina apesta, pero los porros son inocuos...
- Si son sansimos... protest ante su irona-. Con moderacin, claro
- Pero que no estamos acostumbradas... Y si pillamos un morado demasiado
descomunal? Que maana tenemos examen!
- Reljate, que yo controlo
Rebeca fue en realidad la que ms se control; apenas dio un par de caladas,
probablemente por miedo a flipar ms de la cuenta. En cambio yo absorb en el
pitillo toda la adrenalina que llevaba acumulando durante la semana.
- Ostia... qu bien estamos no? balbuce cuando me tumb tras unas caladas
seguidas- Mejor que Fani seguro. Apuesto a que estar llorando como una magdalena...
- Joder Rebeca, no me cortes el rollo ahora
- Es que si no te reimos nosotras nadie lo hace. No te da pena de esa chica, y de
todas las que lo han pasado mal por ti en estos ltimos aos?
- Por supuesto que me da pena, joder, pero no puedo seguir con ella solo por eso...
contest enfadada-. Ya sabes que no puedo mantener una relacin de ms de tres
semanas
Rebeca resopl, dejndome por imposible, y tras dar una ltima calada se centr
en los apuntes. Pero yo no quera dejar el tema; haba conseguido que me sintiera
mal y aunque mis posibles alegatos fueran patticos necesitaba defenderme.
- Siempre me veis como la mujer de piedra, como si no tuviera sentimientos... Pues
los tengo, joder, aunque no lo parezca.
- Yo no te veo como un monstruo, si es eso lo que insinas, slo creo que no ha
aparecido la chica adecuada
Di una profunda calada pensando en sus palabras. Empezaba a no ser duea de
mis pensamientos, que de nuevo rondaban por aquella imagen prohibida que no se
apartaba de mi mente.
- Sabes en qu chica no dejo de pensar? sabes quin es realmente quien me
quita el sueo?
Neg con la cabeza y se acerc ms a m, claramente expectante.
- Tu prima confes al fin- Chabe? la curiosidad de Rebeca se sustituy por una cara llena de desconcierto,
mezclada con una expresin de miedo, casi terror-. No, no puede ser... Es una nia.
Slo tiene 16 aos

- Bueno, pero algn da cumplir los 18, no? Cundo es su cumpleaos?


- El 27 de febrero
- Piscis -murmur-. Ella es agua y yo soy fuego. Lo saba... Es imposible que nos
entendamos...
Rebeca me mir pensativa. Su mueca de horror no haba desaparecido mientras yo
hilaba ideas sin ningn sentido. Ella estaba ms sobria y era mucho ms consciente
del desvo que acababa de tomar nuestra conversacin que yo, que hablaba sin
pensar, desinhibida por el alcohol y la mara.
- En serio, Parra. Es una cra llena de vida, y no voy a permitir que la pierda por tu
culpa
- Me echas la culpa a m, pero no sabes cmo me trata ella protest- Ella no sabe lo que hace. Est deslumbrada contigo, cayendo sin darse cuenta en
esa red en la que atrapas a todas
- Qu red?! pregunt iracunda empezando a enfadarme ms- Ese magnetismo de chica mala que no puedes evitar desprender. Pero con ella no,
Parra. Ni se te ocurra
Asent sin ms, con ganas de dejar de escucharla. Todo me daba vueltas y casi no
detect el tono severo de su voz. Mir el reloj. Ya no poda ms y slo era la una de
la maana.
- Sabes qu? Necesito dormir un par de horas. Me voy a poner la alarma, pero si a
las cuatro no me he despertado, levntame aunque tengas que tirarme de los pelos
le supliqu y ella accedi, ms que dispuesta a hacerlo en aquel momento tras mi
espontnea confesinCuando son el despertador no me hizo falta el tirn de orejas de Rebeca. Me puse
a estudiar en seguida, agobiada por la presin de que apenas quedaban 3 horas.
Un martilleo doloroso se haba alojado en mi cabeza, pero recordaba perfectamente
todo lo que haba soltado por la boca. Haba abierto mi corazn sobre mi atraccin
por ti, algo que jams haba pensado hacer con nadie, y para colmo haba elegido a
la persona ms inadecuada.
No sal de la habitacin hasta diez minutos antes de marchar, temiendo cruzarme
con Rebeca, y al pasar por el chill-out vi que estaba profundamente dormida; su
examen no era hasta por la tarde. Exhal un suspiro de alivio y me arregl en cinco
minutos.
LATIDO DIEZ. Mundos afines 11
Me tom todo el tiempo que concedan para el examen, desde las 9 hasta las 2, y
llegu a casa exhausta tras cinco fatdicas e interminables horas de escritura
frentica y a mano. Por suerte aquella tarde no tena prcticas en el hospital,
aunque otro regalito me esperaba en casa. Nada ms cruzar la puerta, mi padre
me esperaba ansioso en el recibidor con una caa de pescar en la mano, listo para
salir.
- Al fin llegas... Cmo te ha ido? me pregunt mientras se acercaba a dejar un
beso en mi frente- Bien, creo que bien
- Estupendo
scar sali al recibidor con otra caa y me salud.
- Nosotros nos vamos a ir de pesca anunci mi padre-. El almuerzo est hecho,
slo tienes que ocuparte de tu hermana
- No me habas avisado... repliqu algo indignada; no era que no adorara pasar
tiempo con mi hermana pequea, pero me quemaba la sangre que me organizaran
la vida, especialmente en mi nica tarde libre de la semana-

11

Msica: Puestos a pedir. Diego Martn.


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- Ya has hecho planes? Es que es la nica tarde que podemos ir. Como siempre
ests en el hospital o trabajando... dijo mi hermano, y los dos soltaron las caas
con tristeza, consiguiendo tocarme la fibra sensible- Anda, largaos. Yo me hago cargo de la enana
Los dos sonrieron con agradecimiento y se marcharon deprisa, antes de que
cambiara de idea. Me deslic desganada hacia al saln, donde mi hermana de siete
aos estaba viendo la tele a menos de un metro del aparato.
- Venga Raquelita, vamos a comer.
A media tarde, cuando empezaba a quedarme sin juegos y sin paciencia para
inventarme ms, mi mvil tembl, y todo mi cuerpo vibr al mismo comps al ver
que la remitente del mensaje eras t.
Qu tal tu examen, chica de ojos azules? Espero que dejando bien alto el
pabelln. Yo salgo ahora de clases de guitarra y voy al piso a decorar. Psate.
XABE
Aquella invitacin expuso a mi corazn a bombear por encima de sus posibilidades;
era como si me hubieran inyectado algo que haba activado todos mis sentidos
dormidos. Mir a mi hermana. Haba conseguido por fin que se pusiese con la tarea
bajo la amenaza de que hasta que no la terminara no iramos al parque, pero en
ese momento dej de importarme aquella estpida prohibicin.
- Raquel, qu te parece si te ayudo rpido con las cuentas y te llevo a un sitio?
Quince minutos despus sala de casa con la pequea de la mano y el mvil en la
otra tecleando a toda prisa un mensaje.
Ro, voy a pasarme por el piso, pero voy con mi hermana. Por favor, portaos
bien y no dejis cosas indecentes a la vista. PARRA
***
Entr con mi llave y en seguida escuch un gran jolgorio en el saln principal.
Estaban todas las inquilinas all, salvo Rebeca, con un enorme mural en el suelo y
unos grandes botes de pinturas de colores. Los sofs y todos los muebles estaban
protegidos del peligro, debidamente tapados con sbanas. Cada una pintaba lo que
le pareca en aquella gran tela y todas rean ruidosamente, mientras que t estabas
sentada en un rincn con la guitarra entre las manos.
- Hola! gritaron unas cuantas al unsono y se acercaron con emocin, aunque no
era mi llegada la que causaba el revuelo-.
- Raquelita, cmo ests? pregunt Elena cariosamente, mientras Judith la
levantaba en brazos y las dems le pellizcaban la mejilla y otras carantoas- Ya haca tiempo que no nos la traas, eh Parra? me reprendi MarinelaMe qued mirando al fondo, donde descansabas. Te levantaste sonriendo,
contemplando entusiasmada a Raquel, que se dejaba mimar por todas, y me
miraste risuea con una ternura que no haba visto hasta ahora en tus ojos.
- Es tu hermana? preguntaste al acercarte, yo asent con una gran sonrisa y le
pas la mano por el pelo para llamar su atencin- Mira Raquel, hay alguien que no conoces...
- Yo soy Chabe te presentaste con naturalidad, y dejaste un beso en la mejilla de
la nia, que te salud tmido hola-. Quieres pintar t tambin?
- S! exclam, ahora ms contentaMe pasaste una camiseta que le puse en seguida; le tapaba todo el cuerpo y eso
nos hizo sonrer.
- Toma, este pincel es slo para ti
Raquel te regal una sonrisa infinita y yo me contagi, cautivada por la rapidez con
la que habas conseguido ganrtela.
- Y esta iniciativa? pregunt, mirando cmo todas rean como nias pintando- He pensado que no poda hacerlo todo yo. El piso es vuestro
- Y tuyo tambin, cario susurr Roco afectuosamente desde el suelo- Gracias! -le contestaste sonriendo y volviste la cara de nuevo hacia m-. Y tu
examen?

- Bien. No como para matrcula, pero espero que s para quitarme la mitad de la
asignatura de una vez
- He cruzado los dedos por ti confesaste, y miraste a mi hermana, que rea
pintando-. Es adorable... No imaginaba que tu otro hermano sera tan pequeo
- S, la verdad es que lo prefiero as. Al menos ella llena toda la casa de alegra. Es
gratificante...
- Y t? No vas a pintar?
- Parece divertido, pero os estropeara el mural. Digamos que en lo que a dibujo se
refiere soy un talento incomprendido
- O sea, un desastre con patas, no?
- S admit entre carcajadas- Anoche escrib una cancin nueva. Quieres orla?
Te mir sorprendida arrugando la frente y asent, preguntndome cundo dejara
de descubrir detalles fascinantes sobre ti. Hoy tengo entre mis manos la respuesta...
NUNCA llegar ese da.
Me sent a tu lado un poco ms apartada de los dems. T tomaste la guitarra con
una delicadeza que me sobrecogi, casi como el que acaricia una pieza de museo, y
empezaste a tocar unos acordes suaves y lentos. Cuando ya pensaba que la
meloda sera instrumental, comenzaste a cantar en voz baja, tanto que slo yo
poda orte. Me reclin un poco ms en el sof y no dej de contemplarte ni un
segundo.
Tu canto me llenaba de paz y al mismo tiempo me estaba produciendo un efecto
embriagador, como si tu voz de sirena me hubiera convertido en un Ulises
irremediablemente atrado hacia ti. De repente me qued contemplando slo el
movimiento de tus dedos, preguntndome a m misma con indecencia si todo lo
tocaras igual de bien, y slo de pensarlo me sent culpable y me pas la mano de
arriba abajo por la cara, acalorada.
Escuch atenta la letra, profunda y romntica, aunque sin llegar a ser empalagosa,
y no pude evitar preguntarme quin te inspirara aquellas palabras de amor, de
necesidad... en quin pensaras mientras mirabas las cuerdas de la guitarra al
acariciarlas. Sonre, preguntndome tambin si en alguna vida anterior habras sido
una vieja maestra de la aret griega o un artista del Renacimiento enfrascado en
nuestro tiempo, todo virtud y aptitudes.

LATIDO ONCE. Llamada a captulo12


- Son letras tuyas? pregunt cuando acabaste- S. Ya ves, me gusta perder el tiempo escribiendo tonteras...
- Son muy buenas. Deberas grabar una maqueta
- En mi voz no suenan bien. Canto fatal... Pero podras intentarlo t. Un pajarito me
ha dicho que cantas muy bien.
- Si lo de la medicina me sale mal, lo considerar brome, y te mir fijamente
intentando bajar ms la voz-. As que tambin escribes canciones, eh?
- Bueno, slo por aficin. Lo que en realidad me gusta es escribir relatos, de
aventuras sobre todo
- Algn da dejars de sorprenderme con tus habilidades o guardas muchas ms
en la cartera?
- Exagerada... me reprendiste riendo- No. Es slo que no me lo explico...
- El qu?
- Cmo puede haber tanto dentro de una cabecita de 16 aitos...
Me acerqu ms a ti y di unos golpecitos suaves en tu frente. Dej la mano all, en
aquel contacto que nos haba aproximado, y la baj hasta tu oreja. Nos miramos
con apasionamiento, como si quisiramos leernos. Tuve la extraa sensacin de
12

Msica: Good enough (acoustic version). Sarah McLachlan.


http://www.youtube.com/watch?v=FA98NILc3-w&feature=related

que el suelo daba vueltas, de que una especie de magia envolvente trazaba un
crculo a nuestro alrededor; como si alguna fuerza superior quisiera que se
momento no acabara, pero cuando ms concentrada estaba en ahondar en tu
mirada mi hermana corri hacia m y enred los brazos alrededor de mi cuello.
- Juli, mira lo que he pintado
- A ver...
La sent en mis rodillas con un gesto de dulzura y mir lo que me enseaba, Luego
me gir hacia ti, con la nia totalmente pegada a mi cuerpo y observ cmo me
mirabas derretida mientras la balanceaba de un lado a otro. Parecas maravillada
con aquel lado mo que an te era completamente desconocido.
- Ya no quiero pintar ms. Jugamos a otro juego?
Resopl con cansancio, aunque sonriendo, y t me conquistaste del todo al
ahorrarme el trabajo de sacar algn entretenimiento de la ajada chistera de mi
cabeza.
- Has jugado alguna vez a pintar sal?
Mi hermana neg con la cabeza, intrigada por la sugerencia, tanto como yo. Acto
seguido desapareciste rumbo a la cocina y volviste en seguida con una botella de
plstico vaca y una bolsa de sal. Te arrodillaste en el suelo, tras extender un pao
sobre el que vertiste unos polvos de colores. Raquel se sent junto a ti, excitada
por aquel invento totalmente nuevo, y yo la imit.
- A ver... Vamos a hacer montoncitos de sal y luego la pintaremos de diferentes
colores con esta pintura en polvo. Despus la iremos echando en la botella,
repartiendo los colores, y desde afuera parecer como un dibujo
- Ingenioso... musit- Lo ideal es hacerlo con arena, pero a falta de pan...
Nos pusimos manos a la obra y cuando las dems dejaron de pintar se fueron
uniendo, curiosas ante la nueva actividad que habas puesto en marcha. Cuando
Paloma se acerc me abraz por la cintura, especialmente contenta.
- Parrita! Has pensado algn juego para el domingo? Tenemos que liarla, eh?
- Yo estoy deseando que llegue exclam Elena- Qu pasa el domingo? preguntaste intrigada mirndolas a todas- No le has contado, Parra? Nos abren la Cool exclusivamente para nosotros coment Ro, con la misma ilusin que las dems, y me miraste esperando que
aadiera detalles- S... bueno, me llevo bastante bien con los dueos, por los aos que llevo
pinchando all. Nos conocen a todas. As que a pesar de que el domingo cierran me
han dejado abrirlo slo para nosotras, para celebrar el cumpleaos de Paloma.
- Ah! As que una fiesta privada, eh? preguntaste mirando a las nias con
expresin pcara- Para ti no. T vienes contest Paloma con rotundidad, mirndote de una forma
tan vehemente que logr que un escalofro de celos recorriera mi cuerpo- Claro, vente! propusieron algunas de las dems- No, no. Si es slo para vosotras no quiero molestar
- T eres una de nosotras. Adems, te estoy invitando yo; la fiesta es mi honor
replic Paloma, con su habilidad de persuasin habitual, muy parecida a la ma- Est bien. Si me lo pides as... cediste al fin, visiblemente felizPasamos el resto de la tarde con las manualidades que se te ocurran. Mi padre me
llam para decirme que llegaran tarde, que estaban picando muchos peces, as que
pedimos algo de cenar para todas. Ro busc una pelcula de dibujos animados por
Internet y la pusimos de fondo. Mi hermana empez a verla con inters, pero acab
durmindose en mis brazos.
- Bueno, me voy a tener que ir anunciaste-. Le promet a mi hermano Luis que
vera una pelcula con l
- Vamos, te llevo declar, ponindome de pie con Raquel a cuestas- No, no. Qudate, traigo la bici.
Enarqu las cejas y te contest con tono de obviedad.
- Crees que voy a dejar que te vayas en bici de noche?

- No pasa nada. Lo he hecho mil veces protestaste- Hoy no. Es una tontera. Yo tambin tengo que irme para acostar a Raquel, me
pilla de paso. Maana vienes a por la bici te suger, ms bien con expresin
imperativa- Vale, vale... Ya veo que no voy a lograr que cambies de opinin
- Por fin empiezas a conocerme susurr sonriente, reparando en que algunas
miraban atentamente nuestra conversacin persiguiendo con los ojos nuestros
turnos de habla-. Bueno, nosotras nos piramos anunci para las pocas que no nos
observabanNos despedimos brevemente, camin hasta el vestbulo con mi hermana en brazos
y me apart al llegar junto a la puerta.
- breme porfa
- Claro...
Cuando abriste la puerta Rebeca apareci tras ella, trasteando en su bolso tratando
de encontrar la llave.
- Hola! la saludaste efusivamente con dos besos, ella te correspondi, pero desde
el primer instante clav sus ojos inquisitivos en m-. Qu tal tu examen?
- Bien -te contest parca, sin apartarme la mirada- Estars agotada. El tuyo tambin era de cinco horas, como el de Julieta, no? preguntaste, ponindome la mano en el hombro con total confianza, lo que
endureci ms an el gesto de tu prima- S. Parra, podra hablar un momento contigo? A solas aadi framente- Ahora? Llevo a la nia... me excus en un intento de evadirme, pero t
extendiste los brazos, servicial- Dmela
- No, Chabe, que pesa...
- Crees que no puedo con ella? arqueaste una ceja, molesta- Dmela.
Acced dudosa y la coloqu en tus brazos sin que se despertara. Rebeca me agarr
del brazo y literalmente tir de m hasta el aseo, que era lo que estaba ms cerca.
Al verme encerrada con ella en aquel habitculo tan diminuto me sent como en la
encerrona de un examen, slo que el doble de nerviosa. Rebeca empez a hablar
sin prembulos.
- No voy a andarme con rodeos, Parra... Ya sabrs de qu quiero hablarte
- Me lo figuro susurr, deseando que me tragara la tierra- Qu te traes con mi prima? Te piensas que voy a dejar que la engatuses?
- No me traigo nada, y nunca engatusara a una cra contest airada- Mira Parra, conozco muy bien la mirada que vi en tus ojos anoche. Pero de ah no
vas a pasar, no te lo permitir... Sigue rompiendo corazones por ah si eso es lo
que quieres, pero no te acerques a mi prima me advirti con firmeza, tanta que
me hizo bajar la mirada-. Es ms, yo la llevar a su casa
- No hace falta Rebeca respond a la defensiva-. He captado tu mensaje, pero no
era necesario, no pensaba intentar nada con tu prima
- Anoche mismo admitiste que te gustaba...
- Olvdate de lo que dije. Es una nia, soy consciente de ello... Lo que te cont se
me pasar musit tratando de reunir dureza-. Te prometo que slo voy a dejarla
en casa y me voy. T ve tranquila a descansar y a comer algo
Rebeca asinti levemente, nada convencida y se fue tras clavarme un nuevo
recordatorio de su mirada de advertencia. Sal del bao tras resoplar largamente y
echarme un poco de agua en la cara para aguantar el tirn, pero ya no estabas
junto a la puerta, sino en el pasillo del bloque, esperndome dentro del ascensor.
Camin hacia all y le di al botn de la planta baja.
- Venga, dmela abr los brazos, esperando a que me pasaras a Raquel- No. Adelntate t y ve abriendo el coche
- Chabe, que pesa 25 kilos insist- Que no pesa, que ya le he cogido la postura protestaste, y yo no pude ms que
echarme a rer al contemplar que mi hermana se haba enredado a tu cuerpo como
un mono-

Abr la puerta de mi Golf y t soltaste a la nia cuidadosamente, tumbndola en el


asiento trasero, con tanta ternura que un estremecimiento recorri mi espalda. Me
sent y arranqu mientras t ocupabas el asiento del copiloto.
- Qu es eso tan privado que tenas que hablar con mi prima?
- Como bien dices, es privado contest seca, logrando que miraras a otro lado y
entre las dos se instalara una tirantez que nos mantuvo calladas el resto del
camino-.
Cuando llegamos frente a tu casa ech el freno de mano sin apagar el motor y t
me miraste sonriente como si nada, sin rastro del rencor que esperaba encontrar
en tus facciones.
- Qu tranquila duerme... -musitaste mirando el asiento de atrs-. Ni se ha
inmutado
- S, tiene un sueo muy profundo
- Yo tambin voy a acostarme en seguida. Maana tengo que levantarme an ms
temprano que de costumbre. Hay huelga de autobuses, as que tendr que ir
andando al instituto.
Yo asent sin ms, dispuesta a no darte ms conversacin.
- Bueno, quizs nos veamos maana o pasado por el piso
- Quizs contest parca, y en vista de mis silencios saliste del coche con un
lacnico hasta luego.
Segu tus pasos hasta que te perdiste tras la cancela. Entonces liber un suspiro
amargo y dej caer la cabeza sobre el volante, pero decid no eternizarme en
aquella sensacin de vaco y reemprend el camino inmediatamente, tragndome el
sinsabor de tener que tratarte as... Pero era preciso; slo mantenindome fra
podra cumplir con la promesa que le haba hecho a Rebeca y a m misma.

LATIDO DOCE. En caso de duda13


Al da siguiente apenas pude atender en clase, a pesar de que se trataba de una de
las asignaturas que ms me motivaban y de que habamos tenido el privilegio de
diseccionar un cadver en el laboratorio. La lluvia de abril del exterior se escuchaba
ruidosamente en los techos de la facultad y cuando al fin sal me alegr de haber
encontrado aparcamiento justo al lado. Era un autntico aguacero. Mientras
arrancaba vi a un grupo de alumnos jvenes, de primero o segundo, salir corriendo
de all, empapndose a cada paso. Me dieron ganas de ofrecerme a llevarlos, pese
a que no que no los conoca, pero eran demasiados.
De pronto volviste a mis pensamientos, aunque en realidad llevabas toda la
maana siendo la duea y seora de cada uno de ellos, pero en ese momento
record algo que me habas dicho la noche anterior: que ese da iras andando. Te
visualic a la salida del instituto, ponindote como una sopa hasta tu casa o
resbalndote con cualquier trazo de suelo mojado, y un pellizco se apoder de mi
pecho. Sin pensrmelo dos veces, sal hacia all.
En diez minutos llegu a las inmediaciones del instituto con la esperanza de que no
te hubieras ido. Aparqu delante y me qued mirando a una enorme patulea de
adolescentes que se haban guarecido bajo la marquesina del edificio, pero no te vi.
Comenc a fijarme una por una en las chicas que salan a toda velocidad bajo sus
paraguas y al fin fij la vista en un punto ms lejano. All estabas, en el
aparcamiento de motos, con un chico moreno, bastante atractivo. El muchacho
estaba sentado de lado en el asiento de una moto y sujetaba el paraguas que te
tapaba mientras que deslizaba la otra mano por tu pelo mojado, apartndotelo de
la cara para colocarlo detrs de tu oreja.
Un latigazo de rabia desconocido me recorri el cuerpo y pareca como si mis venas
se hubieran ensanchado de repente para que mi sangre fluyera ms deprisa hasta
mi corazn, que palpitaba ms veloz que de costumbre. Cuando aquel chaval

13

Msica: Through the rain. Mariah Carey. http://www.youtube.com/watch?v=HjDCNzOg_VM

sonriente te pellizc tiernamente la mejilla no pude ms y toqu el claxon


largamente dos veces.
Muchos de los jvenes que se refugiaban bajo el edificio me miraron, t tardaste
unos segundos ms. Una sonrisa de alborozo mezclado con sorpresa se dibuj en tu
rostro al verme levantar la mano para saludar y te excusaste rpidamente con el
muchacho para salir corriendo hacia mi coche. Abr la puerta del lado del copiloto y
t entraste y la cerraste con fuerza.
- Hola! Qu haces aqu? preguntaste con entusiasmo, y me plantaste dos fuertes
besos en los cachetes, pegndome tu cara fra y mojada- Pues nada, que al salir de la facultad he visto la tormenta y me he acordado de
que hoy venas andando
- Al final no. Anoche me llam Tone y se ofreci a llevarme en la moto anunciaste
sealando al chico, que desde lejos no nos quitaba ojoNo pude evitar ponerme seria, pero hice verdaderos esfuerzos por no exteriorizarlo
y mantener mi eterno tono de broma e irona.
- Ah, pues haba pensado llevarte a casa para ahorrarte el chaparrn... Pero bueno,
t dirs... Te acerco o te est esperando tu novio?
Enarcaste una ceja con desconcierto y soltaste una risotada.
- Quin? Tone? Qu va! No es mi novio. Aunque he de reconocer que me tiene
en un dilema aadiste a los pocos segundos, con la vista perdida en las
alfombras de mi coche- Ah s? Y eso? trat de fingir desidia, pero el pecho me bombeaba
arrtmicamente de nuevo- Tienes tiempo para tomar algo y te cuento?
- Bueno... Tengo slo una hora y media para ir a casa y comer, despus tengo que
irme corriendo al hospital.
- Vale, comemos juntas entonces?
Mis labios temblaron ligeramente cuando lograste descolocarme una vez ms. Mi
visita haba sido en son de paz, sin otra intencin que el noble propsito de evitar
que te mojaras y dejarte en la puerta de tu casa, sana, salva y seca, pero t
siempre parecas encontrar una excusa para prolongar nuestros encuentros. Si
acceda, rompera en cuestin de unas horas el acuerdo al que haba llegado con
Rebeca; pero entonces miraste por la ventanilla buscando la mirada de aquel
muchacho y sacando el mvil rpidamente del bolso. Y flaque... No podra tener
paz si no averiguaba lo que significaba aquel sujeto en tu vida.
- No te estar esperando tu madre con el plato en la mesa?
- Le estoy mandando un mensaje para decirle que voy a comer en la cafetera
mientras escampa
- Est bien. Pero nada de comer aqu declar tajante y t asentiste conforme- No, claro. Donde quieras
Arranqu el coche e hiciste un gesto desde lejos para despedirte del chico, que nos
mir un tanto desconcertado. Sal rpidamente y conduje hasta un sitio que me
gustaba; una cafetera tranquila en la que se poda picar algo sin mucho bullicio
alrededor. Empezamos a hablar de cosas triviales, pero cuando nos trajeron la
ensalada no pude resistir ms mis ganas de disparar.
- Bueno... Entonces, qu hay con ese chico? Es tu compaero de clase?
- S, es mi amigo desde hace aos, pero hace tiempo me dijo abiertamente que
senta algo ms por m. Yo no le dije nada definitivo, ni s ni no, y l ha seguido
igual... Me busca, me invita a salir...
- Pero a ti te gusta? pregunt directamente- Gustar, gustar no s... Pero me parece tan mono... No s, me resulta gracioso;
me siento halagada... Pero hay una chica dijiste cambiando de tono radicalmente,
abandonando el de indiferencia por otro de solemnidad y dejaste la frase en
suspense sin ms- Y esa chica... -susurr, instndote a seguir- T no la conoces me cortaste bruscamente-

Me ech hacia atrs en el respaldo del asiento con decepcin, encajando aquella
respuesta que no aguardaba. Una agridulce tristeza me embarg de pronto y yo
misma reprob mi propia disposicin. Despus de todo, qu esperaba? que me
confesaras sin tapujos que esa chica era yo?
- Y ella s que te gusta? insist, con un hilo de voz ms tmido esta vez- S, eso lo tengo muy claro. Pero no s si se trata de un sentimiento platnico. Su
actitud me llena de dudas... Por un lado pienso que le puedo gustar y por otro creo
que me ve como a una cra. Qu haras t?
Sonre por dentro, disimulndolo mal por fuera, sin poder evitar regocijarme al
pensar de nuevo que podas estar hablando de m, aunque intentaras presentarme
el caso como si la chica en cuestin fuera una extraa.
- Yo? Yo en caso de duda siempre voy a lo seguro... Plntale un morreo. Si
responde es que le gustas.
Reste de forma traviesa y me miraste con inters. Mi rostro en cambio se llen de
tensin. No saba cmo se me haba ocurrido darte aquel consejo a pesar de mis
conjeturas, o mejor dicho s que lo saba, pero el motivo era alarmante. Desde que
haba visto a aquel panoli de la moto acaricindote la cara necesitaba
desesperadamente informacin... Un gesto, un indicio que me demostraba que yo
era ms importante para ti que aquel muchacho que se haba ganado mi ira sin
conocerme si quiera.
- Puedo preguntarte una cosa? dije tratando de romper el silencio y sobre todo
de disuadirte de lo que crea que se te estaba pasando por la cabeza-. Qu clase
de nombre es Tone?
- Antonio, pero lo odia
- Ahhh musit arrugando la frente- Parece que toda la gente en la que me fijo tiene un problema con los nombres
Todos los msculos de mi cuerpo se contrajeron de nuevo al escuchar aquello, que
no haca ms que confirmar lo que sospechaba. Te estabas declarando
discretamente, esperando que yo diera el siguiente paso. La tranquilidad me haba
vuelto al cuerpo, pero aquello tena que acabar; no poda permitir que tuvieras
expectativas sobre m que yo no poda cumplir por ms que lo deseara. Cambi de
tema deliberadamente, y en cuanto terminamos de comer me empe en llevarte
deprisa a casa.
Cuando llegamos te quitaste el cinturn y me colocaste la mano intencionadamente
en el hombro, para luego tomar uno de mis mechones y jugar a enredarlo en tu
dedo.
- Quieres entrar un rato a tomar un caf? Vas a llegar muy pronto al hospital...
- No gracias. Lo prefiero as, tengo que ordenar unos papeles
- Est bien. De todas maneras, ya conoces mi rincn. Cundo me ensears el
tuyo?
- Pues... No s, cuando quieras... -titube ante aquella nueva salida tuya y
nuevamente me qued sin tiempo de reaccionar- Quedamos maana?
Una sombra de tristeza pas por mi rostro para instalarse all y clav los ojos en el
volante.
- Maana he pedido llegar ms tarde al hospital, pero no puedo llevarte a mi casa.
Tengo un da... complicado...
- No me importa estudiar contigo, yo tambin tengo exmenes
- No, no es por eso
- Me has dicho cuando quiera me reprochaste suavemente- Es que no estar en casa, tengo que hacer unos recados
- Djame acompaarte insististe, y comprend entonces que no haba forma de
que te dieras por vencida- Est bien. Dame un toque cuando termines de comer. Te pasar a buscar
Me sonreste satisfecha y saliste del coche con un brillo de ilusin en la mirada. Una
vez ms me qued all parada esperando a que entraras. Por un segundo me
pregunt qu estaba haciendo. Luego pens que tal vez sera buena idea volver a

quedar contigo, aunque entraase burlar de nuevo la delgada lnea que separaba el
bien del mal. Con lo que me esperaba al da siguiente tal vez vieras mi lado ms
amargo y decidieras huir de m, aunque segua sin comprender cmo no lo habas
hecho ya.
Ahora s que todo eran excusas. Lo que en realidad me pasaba era que no quera
estar sola el 29 de abril un ao ms.

LATIDO TRECE. Julieta y Julieta14


No haban pasado ni 24 horas cuando aparqu frente a tu puerta de nuevo. Toqu
el claxon brevemente y vi a tu madre asomarse a la ventana y saludarme sonriendo,
aunque con cierta expresin de recelo. La salud con la mejor de mis sonrisas y
entonces fuiste t la que sal al balcn y me hiciste un gesto con la mano para que
te esperara.
- Cinco minutos!
Al final decid apagar el motor, porque tardaste ms de un cuarto de hora en abrir
la cancela y aparecer delante del coche.
- Lo siento. Mi hermano no quiere dormir la siesta si no estoy
- No pasa nada dije arrancando en seguida- Adnde vamos?
- De momento, a la floristera
Aparqu en doble fila frente a la primera que vi y me esperaste dentro del coche.
Sal con un ramo enorme de rosas blancas y t sonreste con expresin de
extraeza.
- Son para mi madre te aclar en seguida-. Hoy es un da especial...
Empec a conducir despacio. T no dejaste de charlarme animadamente, yo en
cambio te contestaba con breves monoslabos y sin poder centrarme del todo en tu
conversacin. De repente dejaste de hablar, al fijarte en la direccin que haba
tomado. Not la tensin en tu silencio. Por aquel entonces todava no sabas dnde
viva yo, pero aquella salida de las afueras slo conduca al cementerio. Sent tu
mirada intensa clavada sobre mi nuca cuando comprendiste mi nostalgia de aquel
da.
Al aparcar junto a la puerta cog el ramo de flores del asiento trasero y no supe qu
decir para que borraras la cara de pena que te haba contagiado.
- Lo siento. S que no es un sitio muy bonito para traerte... pero la visita de hoy es
obligada
Por primera vez desde que nos conocimos te habas quedado sin palabras y
asentiste a la expectativa de mis movimientos. Me seguiste por una de las calles
llenas de lpidas a un lado y a otro, hasta que yo me detuve en seco frente a una
tumba blanca en la que se lean tres inscripciones, todas con algn apellido mo.
Retir los restos de flores secas del jarrn que haba a los pies de la lpida y
coloqu en l el ramo de rosas frescas. Mientras leas para ti la inscripcin "Julieta
Alcedo Sanmartn. 29/04/2004", confirmaste lo que yo no haba tenido el arrojo de
contarte: aquel viernes se cumpla el cuarto aniversario de la muerte de mi madre.
Acarici el glido mrmol con la punta de los dedos y tras un gemido dej salir el
llanto que llevaba conteniendo todo el da, tal vez todo el ao... Yo no estaba lo que
se dice muy a favor de la lgrima como forma de expresin, pero esa tarde al
apoyarme sobre aquella superficie marmrea todos mis argumentos se
derrumbaron. Observ de reojo la sombra de tu brazo que se acercaba a mi cuerpo
a modo de consuelo y baj la cabeza tratando de esconder mi rostro, pero no poda
dejar de llorar. De pronto me senta tan pequea...
14

Msica: Cinema Serenade. Cinema Paradiso Soundtrack, by Ennio Morricone.


http://www.youtube.com/watch?v=PYWFv4dqTU0&feature=related (piano, cuerda y viento)
Paradise of love. Cinema Paradiso Soundtrack, by Ennio Morricone
http://www.youtube.com/watch?v=VTuwIWQ3PaY&feature=PlayList&p=20BF0B071CC3EC85&playnext=
1&playnext_from=PL&index=29 (versin a cuerda)

Entones tus manos se posaron en mis hombros y te abrazaste ligeramente a mi


espalda, mientras la masajeabas con suavidad, tratando de reconfortarme. No te
separaste de m hasta que reun fuerzas para levantarme y enjugarme las lgrimas,
al menos quince minutos despus. Arranqu a andar sin mirar atrs; te colocaste
junto a m y al fin te atreviste a hablar.
-De qu muri?
- De lo que mueren todos... musit-. Cncer
Asentiste y permaneciste unos segundos en silencio, pensativa.
- Por eso no te gusta que te llamen Julieta, verdad?
- El da que llegamos a casa despus de enterrar a mi madre, mi padre me llam
Julieta por primera vez. Antes era simplemente la nia, o la mayor desde que
naci Raquel. Pero al morir mi madre la confusin de los nombres desapareca te
expliqu-. Cuando mi padre me llam por ese nombre sal del shock en el que haba
cado tras su muerte y me di cuenta de que ahora era la nica Julieta en casa, de
que no iba a ver a mi madre nunca ms. Desde aquel da detest ese nombre.
Muchos de mis amigos ya me llamaban Parra y bueno... ped al resto que lo hiciera
tambin
- Perdname por empearme en llamarte as
- No repliqu tajante, provocndote una leve confusin-. Al contrario... T me has
hecho darme cuenta de que ya he superado esa fase, me has enseado que poda
vencer ese miedo, slo tena que afrontarlo.
- Los otros nombres son de tus abuelos?
- S, fue el deseo expreso de mi madre... Estar con ellos, y el da que mi padre falte,
dentro de muchos muchos aos, que la enterremos con l contest, temerosa por
esta ltima idea que me causaba pavorNos detuvimos al llegar junto al coche y suspiraste con pesar.
- Siento haberme puesto tan pesada con lo de quedar hoy
- Deja de disculparte, por favor -te supliqu, an un poco compungida-. Es justo al
revs... Quiero darte las gracias por acompaarme. Suelo pasar este da bastante
sola. En casa cada uno se enfrenta al dolor a su manera... A mi padre le da por
mirar fotos, mi hermano se ha ido a pasar la tarde fuera para no pensar en ello,
Raquel por suerte no se entera de mucho, y yo le traigo sus flores favoritas, creo
que es lo menos que puedo hacer
- Es un gesto precioso
- S que no sirve para nada, pero inexplicablemente me siento mejor si lo hago.
Gracias a ti esta vez no he tenido que hacerlo sola. Te lo agradezco de verdad.
Deslic la mano por tu pelo en una tierna caricia que te hizo recuperar la sonrisa y
en seguida me separ de ti.
- Bueno, ahora tengo que irme al hospital... Te dejar en casa
- Cmo vas a irte a trabajar as?
- Se me pasar, tranquila dije restregndome los ojos, imaginando que tendra un
aspecto horrible- No, ya s lo que podemos hacer... Demos un paseo por el parque que est al lado
del hospital y cuando te encuentres bien, entras
- Est bien acced mecnicamente, sin voluntadAbr la puerta del coche y me apart en un torpe gesto corts. Emprendimos la
marcha en seguida y aparqu lo ms cerca posible del parque.
Te apresuraste a sacar temas para que el mal trago se me pasara un poco,
demostrndome lo divertida que podas llegar a ser si te lo proponas. Pasamos un
buen rato recorriendo el sendero del parque mientras escuchaba con inters tus
ocurrencias. Tras conseguir arrancarme una carcajada contndome ancdotas de la
navidad anterior en tu casa, sacaste un tema que ambas nos preocupaba; el del da
que volveramos a vernos.
- Me han pedido las nias que decore un poco la Cool el domingo
- Para la fiesta de Paloma?
- S
- No hay problema. Quedaremos un rato antes y os abro

- Quedaris para comprarle un regalo?


- Supongo que s
- Me avisas?
- Mejor que te avise tu prima repliqu, tomando una actitud algo ms distante-.
Yo no s si voy a poder ir con las dems
- Vale contestaste un poco entristecida y te callaste unos segundos-. Puedo
preguntarte algo muy ntimo?
Sonre, entre desesperada y divertida, al comprobar que te resistas a mi intento de
mantener el control, de enfriar nuestra conversacin.
- A ver, dispara...
- Qu se supone que debes sentir cuando besas a alguien que te gusta?
Me par en seco y no supe qu contestar o con qu cara mirarte.
- Nunca has besado a nadie?
- S, pero no a alguien que me guste de verdad
- Pues... No s... Es algo complicado de describir... -dije mirndote algo confusa-.
Es mejor que lo descubras por ti misma
- Ya... susurraste casi sin voz y te fuiste acercando cada vez ms a mMe tomaste las manos entre las tuyas y poco a poco fuiste borrando la distancia
que separaba tu cuerpo del mo. Me qued bloqueada, como si mis msculos se
hubieran quedado dormidos de repente y no pudieran responder a la seal de mi
cerebro, que me gritaba que me apartara.
Al principio simplemente me abrazaste. Yo deslic las manos por tu espalda en un
acto reflejo y relaj por un segundo todos mis sentidos, perdindome en aquel
abrazo como si no existiera el tiempo, mientras el resto de la gente segua
paseando y continuaba con su vida sin que yo fuera consciente de ello. Sent cmo
suspiraste en mi odo y luego enterraste la cara en mi cuello, dejando un suave
beso en l y sonriendo contra mi piel. Me estremec por completo, y con el temblor
de mi cuerpo mi mente pareci despertar de su letargo.
Habas empezado un lento ascenso hacia mi boca y tus labios ya casi rozaban los
mos cuando me alej violentamente, rompiendo la conexin de nuestras manos.
T me lanzaste una mirada de frustracin que en seguida se transform en sonrojo,
y bajaste la mirada. Te cog de la barbilla para enfrentar tu rostro y trat de ser lo
ms paciente y delicada posible.
- A ver... a ver... Tenemos que hablar -volv a tomar tu mano inocentemente y
seal al banco que tenamos ms cerca-. Nos sentamos all?
Asentiste resignada, probablemente vaticinando mi discurso, y resoplaste cuando
me sent junto a ti sin saber cmo transmitirte el mensaje que deba hacerte
comprender, an sin quererlo.
- Esto no puede ser
- Por qu? preguntaste indignada, como si acabara de decir una desfachatez- Porque eres una nia. Yo no salgo con nias. De hecho, yo no salgo con nadie...
Eso no me interesa
- Yo no te he pedido salir, slo he intentado darte un beso corregiste molesta- Ya, pero un beso nunca queda en eso... Acaba en sexo o en amor. Lo segundo no
me interesa, y lo primero no lo practico con cras
- Qu confundida ests replicaste con desaprobacin-. Dices que un beso puede
acabar en amor? A veces el amor empieza mucho antes de darse un beso.
Negu con la cabeza perdida en lo profundo de tu mirada, que no se apartaba de la
ma. No saba que me preocupaba ms, si el hecho constatado de que vivas en los
mundos de Yupi o el que parecieras sentir algo verdaderamente fuerte por m.
- Mira, eres una chiquilla adorable... pero no repuse tajanteEntonces reclinaste la espalda en el banco, con expresin de resignacin, y negaste
con la cabeza de un lado a otro, profundamente afectada por mi negativa. Tu
tristeza se me clav como un cuchillo en el pecho, y quise aminorarla expresando
en voz alta el que era mi anhelo ms fuerte en ese momento.
- Ojal te hubiera conocido antes
- Antes de qu?

- Antes de todo... Antes de la amargura, de la soledad... Cuando las dos ramos


autnticas y puras. Cuando yo era como t
- Si tengo que remontarme a cuando t eras pura quizs yo no habra acabado la
primaria
No me refera a ese tipo de pureza, pero el juego de palabras fue gracioso y me
arrancaste una risa sincera, que al fin alivi la tirantez entre las dos.
- No, pero que t siguieras siendo como ahora. Todo sera maravilloso si las dos
furamos dos chiquillas de 16 aos
- Cmo lo sabes? Nos fijamos en las personas por cmo son hoy y ahora. A lo
mejor si fueras una chica de 16 aos como las dems ni si quiera te habra mirado
Aquello me alarm casi ms que tu intento de besarme. Todo lo que te atraa de m
era lo que estaba prohibido en torno a mi persona, mi magnetismo de chica mala,
como lo defina Rebeca; todo aquello contra lo que deseaba protegerte
desesperadamente...
- As que no te habras fijado en m?
- Hombre, hubiese sido difcil no hacerlo... -rectificaste-. Seguiras siendo la chica
de 16 aos con los ojos ms bonitos que he visto en mi vida
Me qued callada una vez ms, flotando en aquel sueo que se haba materializado,
y al que dolorosamente tena que renunciar. Mis labios y el resto de mi cuerpo
parecan negarse a la coaccin que mi razn les impona.
- Mira, yo no puedo darte lo que buscas... me endurec de nuevo-. No creo en esa
forma de amor... Los nicos que creen en el amor son los que no lo han encontrado.
Yo lo conoc, conoc la clase de amor ms puro que existe, y s que siempre tiene
un final
Arrugaste la frente con desacuerdo, pese a que ahora comprendas que me refera
al hecho que haba marcado un antes y un despus en mi vida, a la muerte de mi
madre. Te levantaste del banco muy afligida y empezaste a andar, yo te agarr del
brazo para detenerte.
- Chabe, no te pongas as... Yo no soy lo que crees. Tienes toda la vida para
encontrar a alguien que pueda hacerte feliz, mucho ms que yo sonre, exhibiendo
una gran ternura, conmovida por tu enfado-. Eres tan dulce...
Te pellizqu la barbilla, pero mi condescendencia fue contraproducente, y esta vez
fuiste t la que se alej.
- Mira, t me consideras una cra estpida porque no voy de dura como t... Pues
te dir una cosa: que sea dulce no significa que no pueda portarme como una
cabrona si me lo propongo. Pero yo no soy as... Y no pienso cambiar ni para
gustarte a ti ni a nadie
- Para tu informacin, no te considero estpida. Nada ms lejos correg tu engao,
tan rotundamente como pude-. Me parece estupenda tu forma de ser y espero que
no cambies nunca...
Porque me gustas tal como eres, omit en mi interior.
- Es slo que no puedo permitir que sigas detrs de m prosegu-. Mereces a
alguien mucho mejor
- Sabes lo que creo? Que eso no es ms que una excusa ridcula. Creo que no te
atreves a dejarte llevar por mi ternura, porque tienes miedo, miedo a que te
enganche demasiado... Tienes miedo de dejarme entrar en tu vida porque sabes
que puedo cambiarla
Baj la mirada y me qued en silencio unos segundos, encajando todas tus
verdades y recolocando mi posicin, que se haba derrumbado por completo. Nunca
nadie haba descrito mis propios sentimientos con tanta precisin, ni siquiera yo
misma.
- Mira, slo tienes un ao ms que mi hermano... Y as es como nicamente puedo
llegar a verte, como a una hermana
Entreabriste la boca con sorpresa y reste irnicamente negando con la cabeza. Mi
comparacin era inverosmil no slo porque estuvieras a aos luz de mi hermano en
cuanto a madurez, sino porque la forma en que clavaba mis ojos en los tuyos nunca
podra parecerse ni remotamente a la mirada de una hermana.

- No te creo. Pero no me importa. T me has enseado qu hacer en caso de duda...


sentenciaste-. Nos vemos el domingo
Tragu saliva, asustada ante la posibilidad de que aplicaras mis propios consejos,
pero no tuve oportunidad de decirte nada ms, desapareciste demasiado rpido.
Segu tus pasos decididos, desandando el camino que haca unos segundos
recorras a mi lado, y me sent de nuevo.
Sorprendentemente, los recuerdos que siempre me abatan aquel da de abril, la
proyeccin inevitable del da ms triste de mi vida, haban quedado relegados por la
impulsividad de una nia que se haba metido poderosamente en mi vida en
cuestin de das.
Cerr los ojos y de pronto me di cuenta de que estaba siendo la persona ms
egosta del mundo, para variar. Te estaba haciendo la del perro del hortelano.
Finga indiferencia, pero te buscaba; escuchaba tus razones, pero te rechazaba; te
acariciaba, pero luego me apartaba cobardemente cuando tu reaccin lgica era
intentar besarme...
Haba cometido el peor error de todos. Me haba olvidado de que deba olvidarte.
Pero cmo empezar, si slo el hecho de no verte hasta el domingo ya me produca
un nudo en la garganta... Cmo soportar durante ms de 72 horas aquel
abatimiento que no poda dejar de sentir cuando me faltabas.
Slo se me ocurra una receta para lograrlo sin morir en el intento. Saqu el mvil y
escrib un mensaje de camino al hospital.
Ey Sally, how r u doing? Cundo quedamos? sta es tu ltima semana
aqu y tenemos que despedirnos. Ya sabes lo especial que eres para m... Paso
por ti a las 10? Besos... y lo que quieras. PARRA

LATIDO CATORCE. La necedad de ignorarte15


La respuesta de Sally fue s, el viernes y lo que quedaba del fin de semana.
Con ella todo era sencillo. Era una adulta que buscaba lo mismo que yo, o al menos
eso era lo que yo pensaba...
Pas todas las horas muertas del fin de semana con ella en el piso, renunciando a
cualquier plan que pudiera implicarte, y saciando en sus brazos la enfermedad sin
cura de pensar en ti a cada segundo. La tarde del domingo me fue especialmente
difcil mantener el temple. Saba que te vera; peor an, saba que te hara mucho
dao.
- Ey... En qu piensas? me susurr Sally con su marcado acento, mientras yo
trazaba lneas con un dedo en su vientre desnudoEstbamos en un colchn tirado en el suelo en una habitacin vaca del piso, la
nica que no estaba decorada por ti. Haba sido complejo inventar una excusa
creble para llevar a Sally al rincn ms desaliado, pero al entrar en aquel cuarto
pintado con rosas azul marino en el que haba sentido por primera vez tu aliento en
mi odo supe que no podra volver a estar all con nadie que no fueras t.
- En que me has dejado hambrienta ment subiendo por su cuerpo con expresin
maliciosa y mord uno de sus pechosSally descendi un poco para forzar la lenta escalada de mi boca a la suya y fundi
sus labios con los mos en un intenso beso, que suba de tono cada vez ms
conforme me recostaba sobre su cuerpo y ahondaba mis surcos dentro de su boca.
Cuando empezbamos a lanzarnos otra vez, la puerta de la habitacin se abri
bruscamente, dando paso a Rebeca. Sally se cubri pudorosamente hasta taparse
por entero la cabeza. Yo slo me tap lo preciso y le dirig una mirada fiera a tu
prima, pero la suya era an ms potente.
- No te han enseado a llamar? Sabes que esta habitacin no tiene pestillo...
- Necesito hablar contigo, ahora orden y sali, cerrando la puerta tras de s-

15

Msica: Wonderwall. Oasis. http://www.youtube.com/watch?v=83GWtN8B0jU

Me excus rpidamente con Sally y tras ponerme una camiseta larga que tapaba mi
desnudez sal al pasillo, donde Rebeca me esperaba de brazos cruzados.
- Espero que esto sea una autntica emergencia...
- Vengo de casa de mi prima replic, con una expresin tan severa que consigui
preocuparme-.
- Le ha pasado algo?
- S. Que se ha encoado con la persona equivocada: t. Me ha hablado
abiertamente sobre sus sentimientos hacia ti
Baj la cabeza abrumada, conteniendo las ganas de preguntarle qu era
exactamente lo que le habas dicho, pero tomarme aquella licencia era algo
impensable en vista de la postura que haba tomado.
- Y lo que es ms grave... sobre sus esperanzas, esperanzas que t has alimentado
- Te equivocas. Es cierto que nos hemos visto un par de veces por circunstancias
extraas... me exculp torpemente-. Pero la ltima vez se lo dije muy claro: entre
nosotras no puede haber nada
- Pues ella no pareci captar tu mensaje. Est en su casa de lo ms ilusionada
arreglndose para esta noche. Cuando le he preguntado por qu estaba tan
contenta me ha dicho que esta noche iba a poner en marcha un plan. Sabes de
qu habla?
Clav la vista en el suelo sintiendo mis sienes latir rpida y dolorosamente y negu
con la cabeza en un acto de cobarda. De sobra imaginaba la naturaleza de tus
maquinaciones, pues se trataba de una idea que yo misma te haba metido en la
cabeza guiada por mis deseos ms profundos. Si finalmente llevabas a la prctica la
idea de besarme, toda mi entereza se esfumara como la arena al paso del viento.
Tena que evitarlo a toda costa.
- Bueno, sea lo que sea est claro que est ilusionada contigo y moder un poco
su tono-. Escucha, no quiero echarte la culpa de todo, pero tienes que
desengaarla, como sea
- Tranquila. Ya he pensado un modo ms grfico de hacrselo entender y entonces
adopt una pose casi suplicante-. Slo te pido que... cuando eso pase... ests con
ella
Rebeca frunci un poco el ceo ante mi extraa peticin, en la que sin pretenderlo
le haba dado el primer indicio de que mis sentimientos eran sinceros, pero no pudo
evitar asentir satisfecha de todos modos.
Dos horas ms tarde recorr la calle perpendicular a la Cool. Llegaba veinte minutos
tarde a propsito. Al doblar la esquina pude ver a lo lejos que un grupo de gente
me esperaba y afianc ms la mano de Sally dentro de la ma, caminando con mis
dedos entrelazados con los suyos. Estabas all, alegre entre el tumulto, y segn nos
acercbamos pude ver cmo tu rostro cambiaba de tonalidad.
- Quin es la chica ms joven? pregunt Sally sealndote con disimulo, justo
antes de que te escondieras ms atrs en el grupo, ocultando tu tristezaNo pude contestarle, no poda ni hablar. Aquella misma pregunta te estaras
haciendo t al verme aparecer de la mano de aquella chica que no conocas.
Respir hondo y camin con ms decisin, hasta llegar frente a la puerta de la Cool.
- Hola! Siento el retraso exclam sin mirar a nadie en concreto y fui corriendo a
abrir la puertaTodas empezaron a saludar a Sally y mirando de reojo vi que lleg hasta ti y se
autopresent, dndote dos besos. Entr tan rpido como pude, evitando tu mirada,
y me perd un rato en la zona de Staff Only, con el pretexto de buscar guirnaldas.
Cuando volv al saln principal de la discoteca las nias se haban tomado la
libertad de poner msica y todas haban empezado a decorar un poco el local con
entusiasmo, pero no haba rastro de ti ni de Rebeca. Pas por dentro de la barra
para que nadie me parara y camin hasta el bao de chicas. Abr la puerta principal
sin hacer ruido y en seguida escuch un ahogado llanto procedente de uno de los
servicios. Apret fuerte los puos al distinguir tus gemidos y la voz de Rebeca,
consolndote, o ms bien, lapidndome. No poda entender del todo lo que te deca,

pero o claramente trazos sueltos como "Qu esperabas?" o "ya te haba advertido
cmo era Parra". Sal huyendo de all, incapaz de seguir oyendo tus lloros a
sabiendas de que era la nica culpable, y me puse con las dems a inflar globos.
Media hora despus empezaron a llegar los invitados, y Paloma apareci con un
despampanante vestido azul que haba sido nuestro regalo de cumpleaos, para
que lo luciera en la fiesta. T saliste al fin del bao, sonriente y sin rastro de ojos
rojos. Rebeca tena la mano colocada sobre tu hombro, pero tu expresin estaba
ahora llena de entereza. Te mantuviste lejos de m, serena; yo decid hacer lo
mismo por mucho que me costara, y me qued con Sally en una parte alejada.
Cuando sacaron la tarta, Sally dej de abrazarme y fue a buscar su cmara. Me
qued apartada de todos, dispuesta a evitar por todos los medios una cercana
contigo que de seguro me hara flaquear, especialmente ahora que llevaba un rato
bebiendo sin control. Entonces Judith me mir, extraada por mi ausencia junto al
pastel, y se acerc.
- Qu te pasa? No vas a venir a soplar la vela con todos?
- Estoy un poco pasada de copas
- Ya, ya he visto que no paras... Contrlate mujer
Asent con indiferencia y me qued mirando a dos chicas que estaban en la otra
punta de la barra. Una de ellas era realmente guapa y casi instintivamente le puse
mi mejor cara de seduccin.
- Oye, quines son esas pibas? le pregunt a Judith- No s... Las ha invitado Marinela, creo
- La pelirroja est como un queso
- Pero t no vienes con Sally? -me recrimin dndome un leve manotazo en el
hombro- Slo quedan tres das para que se vuelva a Irlanda. Necesito una Mujer B para
llenar este hueco y me llev la mano al corazn con expresin dramticaAunque hice rer a Judith, esta vez hablaba de un hueco real; no el que me dejara
Sally, sino el inmenso vaco de no poder tenerte.
Volv a mirar a la imponente chica del pelo rojo, primero a travs de mi copa, para
luego clavar mis ojos descaradamente en los suyos. Ella mantuvo la conexin visual
y sonre triunfante.
- Estupendo. Antes de irnos me ayudars a distraer a Sally para pedirle el telfono?
- Ni hablar, Parra. No pienso ser cmplice de un acto tan maquiavlico sentenci
con gesto de broma, aunque en el fondo saba que era cierto, al igual que yo-.
Bueno, voy a por un trozo de tarta...
Cuando Judith se fue Sally lleg corriendo y se me tir a la espalda, literalmente.
Acarre su peso durante unos segundos, pero en seguida me quej y me la quit
de encima.
- Mira qu foto! y con una sonrisa enorme me ense la imagen que acababa de
capturar- Preciosa, pero tienes que armar tanto escndalo para ensermela?
Ella ignor mi reprimenda y se encogi de hombros, para luego plantarme un
sonoro beso en el odo, que me dej un insoportable pitido durante ms de un
minuto.
- Sally, puedo saber por qu ests tan cariosa hoy? pregunt desconcertada- Es que estoy feliz de poder pasar estos das contigo. Para m ha sido especial que
me llames para despedirnos explic lentamente, escogiendo las palabrasAsent estupefacta. Crea que lo mo con Sally era puramente fsico, pero no tuve
tiempo para pensar ms en ello. La muchacha pelirroja se fue acercando a nosotras,
ambas nos quedamos a la expectativa cuando aquella mujer desconocida se acerc
casi hasta vulnerar el permetro de nuestro espacio vital.
- T eres Parra, no? asent, abrumada por la directa actitud de aquella chica, que
ni si quiera haba saludado- He odo hablar mucho de ti...
- Espero que mal brome riendo, intentando relajar la tensin- Oh s, muy mal de hecho... Soy amiga de Fani. Aunque tal vez ni la recuerdes,
no? Con una lista tan larga, perders la cuenta

Me qued en silencio, sin ninguna excusa vlida que presentar, y Sally me mir
confundida.
- De qu habla?
- De la ltima chica a la que enga intercept la pelirroja- Yo no he engaado a nadie protest, an con ms rabia que la que me escupa
esa desconocida- No te molestes en convencerme. He visto los mensajes que le mandabas, que si
eres tan especial, que si no puedo vivir sin ti... Y hace un momento me has mirado
como ella dijo que me miraras
- Oye, yo no tengo culpa de lo que te hayas imaginado, ni de lo que se haya
imaginado Fani. No tengo por qu aguantar acusaciones
- Lo que yo te diga es lo de menos... Lo que de verdad pesa sobre tus hombros es
el dao que le has hecho a Fani. La he visto llorar desconsolada por ti, has logrado
que deje de creer en el amor
- Mira, no tengo por qu escucharte ms
- No, tranquila... No tengo nada ms que decirte replic vehementemente, y luego
se dirigi a Sally-. Pero t, cudate
Cuando la chica al fin se march clav la vista en el suelo, esperando el reproche
de Sally, que no tard en llegar.
- Quin es esa chica de la que habla? Es verdad que le hiciste tanto dao?
- Bah... Slo me fue mal con ella y ahora intenta que me vaya mal con todas...
Sally asinti, irritada por mi comentario desafortunado y se alej ms de m.
- Con todas, eh?
No tuve tiempo ni si quiera de corregir mi propio lenguaje. Sally cruz la sala a
toda velocidad hasta el perchero de la entrada y cogi su bolso. Intent seguirla,
pero al ver cmo sala escopetada del local supe que sera intil. Marinela entonces
me abraz por el hombro y casi me empuj a donde estabais todas.
- Vuelves a estar soltera por lo que veo... Por poco tiempo, sin duda coment, y
alguna de las que no aprobaban mi conducta negaron con la cabeza, aunque riendo
levemente, dndome por imposible- Venga, dejadme en paz -repliqu hastiada, alejndome de ellas de nuevoCamin con desidia hacia una zona ms solitaria del local, pero me di cuenta de
que unos pasos silenciosos seguan a los mos. Me gir y mi cara se desencaj
ligeramente al verte a poco ms de un metro de m.
- Qu pasa? No ests de humor para bromas? me preguntaste cortante, sin
rastro de tu dulzura habitualNegu con la cabeza mecnicamente, sin apartar la vista de tus ojos enfadados. Tu
tono afilado no tena otro fin que herirme.
- No es para menos, te has quedado sin novia...
- Yo no tengo novia coment seria, con un hilo de voz-. Ya te lo dije el otro da
- Ah s, me dijiste muchas cosas tiles el otro da... Sobre todo ese consejo que me
dijiste. Eso de que cuando tuviera dudas de si soy correspondida le plantara un
morreo a quien fuera
La gelidez de tus palabras me hizo recordar mi innegable culpa, y movida por la
clera igual tu tono valentn.
- Ah s? Y lo vas a hacer?
La tensin entre las dos se aguz entonces hasta el extremo. Sent cmo tus ojos
pasaban de mirar fijamente los mos a clavarse en mis labios, taladrndome con
una pasin que me llen de deseo. Te acercaste peligrosamente a m, hacindome
quedar inmvil, y colocaste la boca junto a mi odo, preparando un susurro que me
hara desfallecer a los pocos segundos.
- No. Prefiero conocerla un poco ms antes...
Entonces te apartaste y caminaste con pasos decididos hacia donde estaba Paloma,
guardando la tarta que haba sobrado. Pellizcaste la nata del pastel y le pintaste la
nariz con ella. Mis ojos se desorbitaron al veros riendo tan cerca la una de la otra y
apret los dientes cuando Paloma te cogi de los brazos cariosamente, con

expresin derretida, mientras t parecas estar dicindole la frase ms bonita del


mundo.
Baj la vista notando cmo mis ojos empezaban a humedecerse por dentro y hu lo
ms lejos que pude. Me met en el despacho de direccin de la discoteca y cerr por
dentro, para en seguida dejar resbalar mi cuerpo contra la pared con las manos en
la cara.
Llor durante horas, tanto que ni me di cuenta de cundo dej de hacerlo, ni de
cmo me deslic hasta el divn, pero all fue donde despert al da siguiente.

LATIDO QUINCE. A las claras16


Abr los ojos sin un segundo de paz, recordando de inmediato todo el rencor que
nos habamos escupido la noche anterior, y al salir de la habitacin descubr que el
local estaba desierto y limpio. Me puse una camiseta que encontr en la taquilla y
sal corriendo para no llegar tarde a clase. Dej el coche all, quera vagar por las
calles sin mirar a nadie, slo sintiendo el aire fro del amanecer en la cara.
As pas casi toda la semana, en una actitud solitaria impropia de m. Tuve el mvil
apagado la mayor parte del tiempo. No quera hablar con nadie que me recordara
lo sucedido aquella noche, bastante tena con el trago de asumir los efectos de mi
comportamiento, con el recuerdo imborrable del sonido de tu llanto metido en la
cabeza.
Fue el jueves por la tarde al salir del hospital cuando empec a notar el vaco de
aquel aislamiento social. Por fin encend el telfono y despus de llamar a mi casa
para ver si todo estaba en orden, marqu el nmero de Ro.
- Vaya! Dichosos los odos! exclam nada ms descolgar-. Qu te ha pasado?
No dejbamos de llamarte
- He tenido una semana muy liada
- Ya... murmur incrdula- Oye, estis ah en el piso? Haba pensado en pasarme...
- S, estamos algunas. Psate y cenamos aqu
- Venga, en veinte minutos estoy ah
- Oye, una cosa -musit vacilante-. Que... que Chabe est aqu y...
- Y? indagu, disimulando mal que los nervios me haban asaltado nada ms or
tu nombre- Que lleva toda la tarde tonteando con Paloma. Yo creo que de esta noche no pasa
que se len
Me qued unos segundos en silencio al otro lado del aparato, encajando
dolorosamente aquella informacin e intentando preparar a todos mis sentidos para
lo que se avecinaba.
- Sigues ah?
- S, s titube impactada-. Bueno... ahora nos vemos
Nada ms llegar al piso una msica relajante oriental se introdujo en mis odos.
Todo estaba bastante oscuro, y fue encendiendo cada una de las luces que me iba
encontrando a mi paso, en un torpe intento de aniquilar cualquier atisbo de
intimidad. Cuando llegu al saln vi que solo estaban all Roco, Elena, con un
inmenso tocho de apuntes, y en un rincn, Paloma y t. Salud y me sent con las
chicas frente a la tele, aunque no pude evitar quedarme mirando vuestras risas
privadas, que se oan desde la otra esquina de la habitacin. T ni siquiera me
habas mirado al entrar.
- A ver, confa en m... o que te susurraba Paloma mientras te haca cerrar los
ojos y coga tus manos entre las suyas16

Msica: Paloma. Andrs Calamaro. http://www.youtube.com/watch?v=e-2UG6Cgvck

No tuve tiempo de comprobar en qu consista el juego; al ver mi cara de rabia Ro


se puso de pie y tir de m.
- Parra, me ayudas a preparar algo de cena?
- Claro balbuce, agradeciendo poder salir de allCaminamos hasta la cocina y cuando descubr que lo nico que haba que hacer era
calentar en el microondas en seguida me di cuenta de que haba sido un pretexto
de Ro por si quera hablar, y de hecho necesitaba hacerlo.
- Puedo preguntarte una cosa? le dije, y ella asinti expectante-. Por qu me
has advertido de lo de Chabe y Paloma?
- No soy tonta, Parra. Te conozco... S que te importa esa cra...
Baj la cabeza al descubrir cierta desaprobacin en el tono de Ro y suspir
largamente.
- No te culpo. Es una nia tan especial, tan llena de vida... Pero una nia, al fin y al
cabo. Comprendo que a Rebeca le asuste lo que sientes por ella
- Rebeca no es muy consciente de lo que siento sentenci, sorprendiendo a Ro-,
ella slo quiere que me aparte de Chabe. Sin embargo por lo visto le da igual que
una encantadora de serpientes como Paloma la engatuse
- Rebeca no sabe lo de Paloma
- Vaya... Todo un consuelo saber que no es personal... brome- Lo peor del caso es que las dos estis sufriendo... -declar, e hizo una pausa
mirndome a los ojos-. Vi a Chabe llorar en el bao y a ti dormida en el despacho
de la Cool con los ojos hinchados
- Genial... -resopl- Nunca cre que te vera llorando por ninguna chica coment con una media
sonrisa-. Y es precioso que Chabe haya logrado hacerte sentir algo as. Pero hazme
un favor, no le hagas dao
- Eso intento... Pero creo que no lo estoy consiguiendo repliqu triste, mirando al
sueloRoco se acerc ms y me agarr de la barbilla en un gesto de cario.
- Puede que mejor el camino para protegerla no sea alejndote de ella
Me qued unos segundos de pie cuando Ro se fue, pensando en sus palabras,
intentando desor la pequea revolucin que empezaba a gestarse en mi cabeza, y
volv al saln en seguida con una bandeja de musaka recin salida del microondas.
Paloma y t os acercasteis entonces a cenar. Pas toda la comida con los puos
apretados bajo la mesa, teniendo que aguantar cmo a menos de dos metros de m
Paloma te daba los panchitos en la boca al tiempo que te susurraba secretitos al
odo y se deshaca en otras atenciones contigo, mientras t reas todo el rato. Nada
ms terminamos me ofrec a recogerlo todo, deseosa de apartar mis pupilas de
aquella visin.
Solt todos los platos precipitadamente en el fregadero y me apoy con ambas
manos en la encimera, aspirando aire profundamente e intentando sin xito
mantener la calma. O unos pasos rpidos llegar y me di la vuelta para comprobar
que eras t, que traas unas latas de refresco vacas para tirarlas.
- T... necesitas ayuda? me preguntaste con indiferencia- No, no. No te preocupes
Cuando ya te ibas me pregunt por qu demonios haba dicho que no, y me
apresur a retenerte.
- Espera... Chabe. Yo... quera pedirte perdn por lo de la otra noche. Estuve muy
grosera contigo
- No tiene importancia mentiste, con tanta profesionalidad que tu fingida apata
me hiri- He visto que ests muy a gusto con Paloma...
- S, es muy simptica, muy ocurrente... Y muy guapa
- S contest casi sin voz y me call unos segundos, tratando de ahondar en tu
mirada-. Oye, ten cuidado con ella. Paloma no es quien parece ser... Es muy
cariosa con todo el mundo, pero a la hora de la verdad es muy superficial y ese
sentimiento de novedad se le pasa muy rpido

Tu rostro se torn serio y te cruzaste de brazos, endureciendo la expresin del


entrecejo.
- Tu prevencin sobre Paloma me parece excesiva... Adems, t no tienes mucha
autoridad para hablar mal de ella; eres igual o peor.
Baj la vista, fulminada. Tu reproche me escoci como la sal en una herida abierta,
pero era cierto, muy cierto. Saliste en seguida de la cocina y yo me qued all,
terminando de recoger los platos y los pedazos de mi alma que haban quedado
desparramados por el suelo.

LATIDO DIECISIS. Prohibido romper mi corazn17


Cuando volv al saln no estabais all, slo quedaban Ro, viendo una pelcula, y
Elena, estudiando en un silln.
- Estn en el chill-out anunci RoAsent y me qued unos minutos junto al marco de la puerta, sin saber qu hacer.
Finalmente mi impulso pudo ms que yo y me asom al chill-out. La puerta estaba
entreabierta y me qued oculta tras ella, observando por aquel hueco. Mi
respiracin ces por unos instantes cuando descubr tu boca enredada a la de
Paloma en un beso largo e intenso. Rechin los dientes con furor al ver vuestras
lenguas rozarse y mi cuerpo se tension hasta que el beso termin. Os mirasteis
sonrientes y Paloma no dejaba de acariciar tu barbilla, bajando disimuladamente
cada vez ms.
- Qu miras? preguntaste, abrumada ante el deseo que destilaban con claridad
los ojos de Paloma- Que ests muy poco azul para lo cielo que eres susurr con maestra, logrando
hacerte sonrerTe coloc la mano detrs de la nuca para atraerte de nuevo hasta ella y esta vez
profundiz ms en el beso y empez a tumbarte en el colchn de la diminuta
habitacin. T parecas relajada al principio, pero luego empezaste a revolverte
inquieta, casi tanto como yo, que tras la puerta jadeada a gran velocidad y mova
las manos sin saber qu hacer con ellas.
Paloma desliz la mano por el lateral de tu cuerpo, muy superficialmente pero
recorrindolo casi por entero mientras te besaba con ardor, y luego la dej sobre tu
clavcula, bajndola con rumbo certero hacia tus pechos.
- Espera, espera... te levantaste rgida, y Paloma te acarici los brazos para
calmarte- Ssshh. Tranquila... No muerdo... a menos que me lo pidas
Te bes de nuevo, reclinndote y llevando esta vez la mano a tu muslo. Empez a
subirla levemente y t te apartaste de nuevo.
- Nooo, no quiero susurraste firmemente, aunque con algo de espantoEntonces abr del todo la puerta de la habitacin y me dej ver, con rostro severo.
- Djala, Paloma
- Qu haces aqu, Parra? me increp con una mirada asesina- Pasaba por al lado y o que Chabe te peda que la dejaras
Me miraste con cara de cordero degollado, mientras que los ojos de Paloma
echaban chispas.
- Bueno, pues ya puedes irte. Es un asunto privado, lo resolveremos entre las dos
- Perdona, pero Rebeca me pidi que le echara un ojo a su prima, y no creo que
esto le vaya a gustar ment, haciendo a Paloma resoplar con fastidio- Acaso crees que iba a obligarla a seguir si no quera?
- Estoy segura de que no, pero ella no parece estarlo tanto... coment, mirando tu
expresin de sobresalto-. Ven Chabe, vente conmigo
Te tend la mano y t te levantaste aferrndote a ella con fuerza. Caminamos hasta
el pasillo y all me soltaste los dedos, parndote en seco.

17

Msica: Never Gonna Leave Your Side. Daniel Bedingfield.


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- Ests bien?
- S, s
- Paloma ha ido demasiado rpido contigo? Ya te lo advert... Hablar con ella
farfull, con ms resentimiento que convencimiento- No, no... Si no ha sido por ella, he sido yo...
Arrugu la frente a la expectativa de que fueras ms clara y t me miraste
directamente a los ojos.
- Supongo que si me gustara de verdad eso no me habra supuesto un problema
Me qued unos segundos en silencio y logr tragarme un suspiro y disimular que
me haba vuelto el alma al cuerpo tras aquella confesin.
- Perdname por lo de antes. No quera decir que fueras peor que Paloma...
- No te preocupes
- Es que no pienso eso insististe- Pues deberas pensarlo... Me he portado mal con mucha gente. Incluso contigo
contest con amarguraEsta vez fuiste t la que guard silencio, y tras inspirar aire hondamente me
respondiste con algo que no esperaba.
- Llvame a tomar algo, llvame a cualquier sitio en el que pueda tomarme una
copa
- No creo que deba, Chabe. Cuando llegue tu prima y pregunte por ti...
- Ay! olvdate ya de mi prima, quieres? replicaste con fastidio-. Mira, si no me
acompaas voy a ir sola. Vienes o no?
***
Bajamos a un bar que estaba en la misma manzana del piso. Pediste dos chupitos
de tequila nada ms llegar, y luego dos ms, y otros dos, pero tu aguante con el
alcohol no poda compararse con el mo.
- No deberas beber ms te reprend enfadada cuando pediste la quinta ronda- Ssshh. No he venido contigo para digas lo que puedo hacer o lo que no
- Pero Chabe, maana hay clase dije tratando de aludir a algo que tomabas en
serio- Me da igual, no pensaba ir de todas maneras
- T haciendo novillos? pregunt alzando una ceja con desaprobacin y sorpresa,
y puse la mano en tu espalda cuando estuviste a punto de caerte hacia atrs- Tengo un examen para el que no he podido estudiar, no poda concentrarme.
Estaba... dispersa...
- Ya... Me han dicho que has estado quedando con Paloma toda la semana critiqu
como quien no quera la cosa, esperando tu reaccin- No estoy as por lo de Paloma... Estoy as desde que apareciste con Sally en la
Cool
Mantuve tu mirada, pero el dolor que destellaba directo hacia m me estaba
taladrando el pecho y no pude hablar.
- Sabas que eso me hara dao... Por qu lo hiciste?
- Escucha, s que te hice pasar un mal rato... No volver a ocurrir, slo quiero que
seamos amigas
- Cmo quieres ser mi amiga? Acabo de confesarte que me has roto el corazn
contestaste con acidez y cada vez ms borracha- Las amigas pueden superar esas cosas. De ahora en adelante, prohibido romper
tu corazn
Asentiste sin voluntad ante aquella promesa que dej en el aire y resopl aliviada
tras aquel amago de redencin. Decidir desengaarte de aquella forma tan cruel
haba sido un estpido error que no quera volver a repetir. Y proclamarme como
una simple amiga resultaba doloroso, pero mucho menos que la idea de hacerte
dao de nuevo. Suspir, como si me hubiera liberado de un pesado lastre.
Protegerte era en el fondo protegerme a m misma tambin, porque romper tu
corazn era en realidad romper el mo.
- Me pones dos Absolut? te o de pronto preguntar-

- No, uno nada ms indiqu al camarero antes de que se fuera-. Yo no quiero ms,
y t tampoco deberas...
- Te estoy invitando. Me vas a rechazar el cubalibre? Las amigas no hacen eso...
contestaste, sarcsticaCuando lleg la copa bebiste casi la mitad de un solo sorbo, hasta que la retir de
tu boca tirando del vaso hacia abajo. Fuiste a protestar, pero de pronto tu rostro
tom un color blanquecino, dejaste caer el brazo en la barra del bar y bajaste la
cabeza.
- Qu te pasa?
- Estoy un poco mareada, como sin fuerza...
- Se llama borrachera te recrimin-. Y nos vamos ya, antes de que ests peor
- No, espera... Creo que voy a vomitar
Te segu cuando saliste corriendo hacia el bao y convenc a la larga cola que
aguardaba junto a la puerta para que nos dejaran pasar. Entramos juntas y t te
arrodillaste, con la cara ms plida y las manos temblorosas.
- Quiero pero no puedo gimoteaste- Te meto los dedos?
Me arrodill junto a ti, y por la cara de circunstancia que me pusiste ca en la
cuenta de que la ambigedad de la pregunta no haba sido muy afortunada.
- No pasa nada. Estoy muy acostumbrada a hacerlo dije empeorndolo- No, no, no. Mejor vmonos
Te cog la mano para darte algo de sostn y salimos del bar despacio. Caminamos
hacia el coche, pero al llegar a la primera esquina te detuviste con una mueca de
nusea. Te apart el pelo de la cara augurando lo que se avecinaba y sujet
ligeramente tu cuerpo cuando te agachaste para devolver.
- Tranquila. Ahora vas a estar mejor...
Asentiste y cuando te incorporaste me echaste el brazo por el hombro con una
splica.
- No me lleves a mi casa, no puedo aparecer as...
Mir el reloj. Pasaban de las dos y ciertamente no poda dejarte en casa en ese
estado o tu familia acabara por vetarme del todo. Intent hacerte cruzar la calle y
al ver que las piernas no te respondan bien te cargu, sintiendo cmo tus manos
calientes se enredaban a mi cuello. Cuando mis brazos se llenaron con tu ligero
peso comprend que llevaban toda una vida vacos; tan vacos...
LATIDO DIECISIETE. El manual de lo no-conveniente18
Sub al piso de Ro contigo a cuestas y al llegar junto a la puerta te solt en el suelo,
mantenindote agarrada una mano y dejando que te apoyaras en la pared. Abr la
puerta sin hacer mucho ruido, pero el suficiente para que Elena saliera de la
habitacin en la que estaba estudiando y me viera entrar contigo de nuevo en mis
brazos.
- Qu le pasa?
- 5 tequilas y un vodka, eso es lo que le pasa...
Entr en una de las habitaciones vacas para colocarte en seguida en la cama. Elena
nos sigui con cierta alarma.
- Se te pasa el mareo? susurr masajeando tu abdomen- (negaste con la cabeza) Todo me da vueltas... Slo quiero dormir. Mndale un
mensaje a mi madre, dile que duermo con mi prima -me pediste entre ahogos,
colocndote la mano en la cabeza, ms muerta que viva- Cmo has dejado que beba hasta ese extremo? -me increp Elena- Crees que no he intentado impedrselo?
- Qutamelos... musitaste casi inaudiblemente, desabotonndote los vaqueros-

18

Msica: Deja de volverme loca. Versin acstica. Diana Navarro.


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- Aydame -le ped a Elena, y tras quitarte los zapatos cada una tir de un pernil de
los tejanosMe haba imaginado muchas veces deslizando las manos por tus piernas, como en
ese momento, pero nunca en una situacin as. Parecas tan vulnerable, tan frgil
mientras te ibas quedando dormida cerca de m... que una necesidad inmensa de
cuidarte me inund el pecho para quedarse all por siempre.
Me sent a tu lado, conmovida por la serenidad que haba llenado tu rostro y pas
la mano por tu pelo sin dejar de contemplarte. Te pusimos un pantaln de chndal
viejo que rondaba por all y te quit el collar y los pendientes para que estuvieras
ms cmoda; entonces te pusiste de lado y te aferraste a mi cintura, acurrucndote
rodendola. Levant la vista y me top con la mirada tierna y sorprendida de Elena.
- Qu tal va el Derecho mercantil? le pregunt en un vano intento de desviar su
atencin- Bueno... es una asignatura hueso, pero espero tener suerte coment y sac sin
dilacin el tema que yo quera evitar-. Qu te pasa con Chabe?
Me encog ligeramente de hombros como si no supiera de qu me hablaba, pero no
dej de acariciar tu pelo ni de mirarte.
- Que no quera aparecer as en su casa y la he trado para que duerma la mona
- No. Me refiero a qu ha sido de tu lema. Eso de mientras tengas la cabeza fra,
todo lo dems lo puedes tener caliente
- Qu pasa con eso?
- Pues que tu cabeza ha dejado de estar fra...
- Bueno, hay cosas que no podemos controlar por mucho que queramos admit
entre lneas, mientras enredaba las manos en tu pelo- Por qu fuiste a la fiesta con Sally el domingo? Ella no te importa, y Chabe s
- Tiene que parecer que no me importa protest, dejando de mirarte para al fin
mirar a Elena- Y cul es la verdad? Qu es lo que de verdad sientes por ella?
Negu con la cabeza con una sonrisa amarga, sin encontrar las palabras y slo una
sali de mi boca casi en un suspiro.
- Todo...
- Eso es lo ms bonito que he escuchado en mi vida. Y lo he escuchado de tu boca,
no puedo creerlo... susurr enternecida mirndome y me pellizc una pierna
logrando hacerme rer-. Tienes que luchar por ella, Parra. No puedes dejar que ese
sentimiento tan profundo muera sin ms
- Rebeca cree que lo nuestro no es conveniente y yo... coincido con su opinin
musit dolorosamente, bajando la mirada- Ya... Y crees que ese Manual de lo no-conveniente que te has impuesto te va a
sacar de esta situacin?
Mir a Elena pensativa. Slo Roco y ella parecan querer guiarme en contra de los
consejos de todos los dems.
- Tal vez sea el momento de que lo cierres y busques otra salida
- Gracias susurr apretando su mano y ella se levant- Bueno, yo voy a seguir estudiando. Te dejo con tu bella durmiente y me gui
un ojo-. Oye, y por los servicios prestados como consejera, me podras dejar tu
coche el lunes para ir al aeropuerto a por una amiga? Ya s que eres un poco
fetichista con l, pero...
- Claro que te lo dejo, es una cosa material que me trae sin cuidado dije volviendo
a mirarte y a pensar en mis contradicciones- Pues s que ests cambiada... -coment ya saliendo de la habitacinDeslic una vez ms las manos por tus cabellos y los apart para que no te dieran
calor. Luego abr tu bolso y rebusqu el mvil. Comenc a teclear un mensaje para
tu madre, como me habas pedido, y tras enviarlo no pude resistir ms el deseo
que me recorra el cuerpo como una llama.
Me recost junto a ti y pas la mano por encima de tu barriga, entonces te giraste
dndome la espalda y pegaste todo tu cuerpo a m echndote hacia atrs. Apret
con fuerza mis ojos cerrados al notar el calor de tu cuello junto a mis labios y no

pude resistirme a dejar un beso en tu hombro, justo en el nacimiento de tu espalda.


Estrech mi rostro contra ella recrendome en aquella sensacin tan indescriptible,
la de tu piel junto a la ma.

LATIDO DIECIOCHO. Siempre es el miedo19


A las ocho de la maana aparqu mi coche delante de la puerta de casa de Rebeca.
Mir un segundo hacia el asiento de atrs, donde dormas tumbada y tecle un
mensaje a toda velocidad. Estoy delante de tu casa. breme, traigo a Chabe,
escrib brevemente y Rebeca no tard ni un minuto en abrir la cancela y aparecer
con cara de pocos amigos. Abr la puerta del coche y acarre tu cuerpo, con
cuidado de no despertarte.
- Qu es esto? pregunt con indignacin anticipada- Se emborrach y la llev a dormir al piso, no quera ir a su casa...
Entr a la casa por delante de Rebeca y resopl aliviada al ver que no haba nadie
pululando por all.
- Sbela a mi cuarto me orden-. Por qu no la trajiste aqu directamente?
- El piso era lo que quedaba ms cerca, pero su madre cree que ha pasado la noche
aqu
- Pero cmo pudo llegar a ponerse en ese estado?
Yo no contest, slo te solt cuidadosamente en la cama de Rebeca y te arrop.
Entonces despertaste ligeramente, y te acun un poco rodendote con un brazo,
procurando que te volvieras a dormir. Rebeca me dirigi una mueca congelada
observando mi gesto, similar al de quien mece a un beb, lo que segn las
errneas ideas que ella se haba forjado no coincida con mis verdaderas y
perversas intenciones.
- Parra, por qu estaba contigo? has pasado toda la noche con ella?
- No tengo tiempo de contarte. Tengo que recoger a mi hermana en casa para
llevarla al colegio y voy muy tarde
- Exijo una explicacin insisti, agarrndome violentamente por el brazo- La tendrs. Te buscar despus de clases
- Mira, djate ya de tonteras con Chabe... Te conozco desde hace muchos aos,
pero si haces dao a mi prima no me va a importar nuestra amistad
- Ya... Me quieres mucho como amiga, pero no me quieres cerca de nadie que te
importe musit, con tanta amargura que Rebeca se conmovi y se disculp
parcialmente- No es cuestin de eso. Es porque slo es una nia. Una nia que se cree que
puede hacerte cambiar. Pero eso es mentira y lo sabes. Zanja las cosas de una vez,
no dejes que se ilusione
- Hablar con ella luego, pero lo har a mi manera repliqu tajante y tras mirar a
la cama una ltima vez sal de allMi falta de concentracin en clases fue total. Incluso el profesor de Anestesiologa
me pill en un renuncio cuando me hizo una pregunta y no pude contestar porque
no dejaba de pensar en cmo estaras. Cuando dieron la una decid que la ltima
clase me la poda saltar con prtiga por una vez y conduje sin demora a casa de
Rebeca. Su madre se extra cuando le dije que no me importaba que ella no
estuviera, que vena a verte a ti, pero no puso reparos en dejarme subir.
Abr la puerta con delicadeza y te encontr recostada en la cama, destapada y con
el brazo sobre la cabeza tapndote los ojos. Me acerqu sutilmente y deslic dos
dedos por toda la longitud del otro brazo, el que tenas estirado, esperando
despertarte con una caricia, pero t te quitaste el antebrazo de la cara mostrando
tus ojos abiertos como platos, hacindome sentir algo cohibida.
- Hola. Cmo ests?

19

Msica: Sentir. Luz Casal. http://www.youtube.com/watch?v=b795Use9txw


This is the last time. Keane. http://www.youtube.com/watch?v=O9H82IjYWqM

- Me duele todo... te quejaste, con el mismo tono de susurro que yo- Te he trado esto. Pens que las necesitaras dije pasndote unas pastillas que
siempre me ayudaban con la resaca- Gracias
Guard silencio mientras tragabas el medicamento con la ayuda de un vaso de
agua que haba en la mesa de noche y la quietud continu entre nosotras unos
segundos ms, hasta que al fin me miraste.
- Gracias por lo de anoche. Mis padres me habran matado si me hubieran visto as
- No tiene importancia, pero desde hoy no bebas tanto, vale? te supliqu,
poniendo la mano ligeramente sobre la tuya. T me la apretaste, pero tu mirada
trascendental no me prepar para lo que iba a or- Nunca imagin pasar una noche contigo... as... Pero ha sido bonito que fueras t
la que me cuidara
Mi pecho palpit de nuevo con una fuerza indita. Ese as denotaba que habas
fantaseado con estar en mis brazos en otro contexto, al igual que yo, y eso me hizo
tener que apretar los labios para contenerme.
- Mira, creo que t y yo hemos empezado con mal pie. Y pienso que la razn es que
hemos enfocado nuestra amistad por un camino que no debe ser... Quiero que
seamos amigas
Sacaste la mano de entre las mas y miraste para el lado contrario, negando con la
cabeza con tristeza.
- Me condenas a perderte otra vez. Pero no tengo eleccin, no?
Yo no contest. No pude mantener tu mirada mientras te recalcaba las ideas que te
haba transmitido la noche anterior, en contra de mis propias entraas.
- Es gracioso... y sonreste con sarcasmo-. Anoche prometiste no volver a romper
mi corazn, y acabas de hacerlo
- A ver cmo te explico esto... titube, entristecida por tus palabras heridas, y
consciente de que merecas una justificacin-. No quiero hacerte ms dao. Tu
dolor es como... como un espejo en el que miro y no me reconozco
Visualic en mi mente el llanto que derramabas aquella noche en la Cool y cmo
haba tenido que cerrar los ojos a tus lgrimas para seguir manteniendo una pose
absurda. No quera sentirme tan impotente nunca ms y slo haba un medio para
lograrlo: no volver a ser nunca la responsable de tus penas, slo compartirlas,
como una amiga ms.
- Me da demasiado miedo... confes- Esa es la razn de todo verdad? Siempre es el miedo...
No hizo falta que pronunciara la respuesta en voz alta, slo cruzamos miradas por
un segundo y me levant.
- Bueno, me voy a ir yendo. Te llevo a casa?
- No. Me quedar un rato ms, hasta que parezca que vuelvo de clase
Asent sin ms, notando cmo mi pulso menguaba al or tu frialdad, y egostamente
te ped algo que anhelaba con verdadera ilusin.
- Y ya que vamos a ser amigas, me gustara que vinieras a mi graduacin. Es
dentro de dos semanas
- Bueno, mi prima Rebeca tambin quera que fuera, pero slo dan cuatro entradas
por persona y va a ir su familia
- Toma, a mi me sobra la cuarta y te pas la invitacin que guardaba en el
bolsillo- Pens que se la daras a Roco o a Elena...
- Bueno, son mis mejores amigas aparte de Rebeca, pero slo tengo una invitacin
- Y por eso me la das a m musitaste con decepcin- No, si te la doy a ti es porque quiero que vengas t aclar, tan firmemente como
pude y bajaste la cara algo ms contenta-. Tengo que marcharme ya. Te pondrs
mejor cuando la pastilla te haga efecto
Me levant viendo cmo asentas, mirndome de nuevo sin rencor, y tras susurrar
un sentido cudate sal de la habitacin.

Al montarme en el coche me qued con las manos agarrando el volante, sin


arrancar, atrapada en un momento de vaco en el que no supe quin era, de dnde
vena ni hacia dnde iba mi vida, slo que acababa de renunciar al nico
sentimiento de amor sincero que haba sentido jams.
Pasar a convertirme en tu eterna amiga sera fcil... Apenas sera cuestin de
cambiar mi corazn por uno de papel para no escuchar mis latidos.
***
Las prcticas en el hospital haban mejorado considerablemente desde principios de
mes. Mi destino de abril en ginecologa por fin haba terminado y haba empezado
en oncologa, lo que realmente me apasionaba, tutelada por un mdico joven, el
doctor Ivn Snchez de la Flor, sin imaginar por aquel entonces lo ligado que
llegara a estar a mi vida en los aos venideros.
Salimos los dos de una estancia privada del hospital, tras dar una noticia a unos
familiares, y me mir sorprendido.
- Muy bien, Parra. Has sabido manejar con mucha mano izquierda la conversacin
- S lo que pasa por la cabeza de la familia en estos casos... murmur con
languidezLas palabras que haba tenido que decir me resultaban demasiado cercanas a las
que yo haba odo una vez poco antes de la muerte de mi madre. Ivn pareci
adivinarlo y se mostr comprensivo.
- Por qu no te vas a casa? Descansa, ha sido una tarde dura...
- Queda ms de una hora, no necesita mi ayuda?
- Ya hemos terminado la ronda por hoy. Ahora tengo que dedicarme a la parte que
ms odio de este trabajo: los informes replic sonriendo con desgana- Si quiere que le ayude... susurr temerosaCon el doctor Herrera aquel ofrecimiento haba significado un suicidio para el resto
del mes; siempre me dejaba el trabajo ms tedioso. Sin embargo, de la Flor
entendi que lo deca por cumplir y mantuvo lo de darme el resto de la tarde libre.
- No, no, mrchate. Y hblame de t me pidi afable-, no me gustan las
formalidades entre colegas
Sonre, algo ms animada al comprobar que en el mundo quedaba gente amable e
ilusionada con su profesin y me pas por la cafetera, donde intua que estaran
algunos de mis compaeros de prcticas.
Me sent con unos chicos de mi promocin que tenan una jarra de caf y
empezamos a charlar y a comentar cosas del hospital, hasta que uno de ellos se
fij en lo que daban en la tele y llam nuestra atencin con alarma.
- Mirad, lo del tornado Escuchad! exclam- Qu es eso del tornado? pregunt al mirar el informativo y ver a una reportera
retransmitiendo desde una zona del centro, con un fuerte viento detrs, el mismo
que se escuchaba desde el interior del hospital- Por lo visto este viento es huracanado. Han dicho que pasar un tornado leve, que
la gente no salga de sus casas me contest otro- Total, nosotros tenemos que estar aqu hasta las nueve... se quej el primero, y
entonces yo me levant con cara de preocupacin-. Adnde vas?
- He olvidado algo en la taquilla me excus falsamenteSal corriendo al bao, uno de los sitios que todos utilizbamos para hablar por el
mvil de contrabando. Tras la dura terapia de pasar cuatro das sin buscarte,
llamarte ni preguntar por ti, lo ech todo por la borda y marqu tu nmero con
desesperacin. Primero me colgaste, pero no me conform. Marqu de nuevo y tres
tonos ms tarde o el suave timbre de tu voz.
- Julieta, pasa algo?
- Dnde ests? pregunt sin ocultar mi inquietud- En cinco minutos salgo de clase de guitarra, por eso te he colgado
- Has odo la radio? Va a haber un tornado...
- Cmo que un tornado? Slo es un poco de viento y ya...

- Que no! No te muevas de ah, voy a por ti en... Mierda, mi coche lo tiene Elena...
record-. Bueno, no te muevas, voy a por ti de todas formas...
Ni siquiera esper a escuchar cmo replicabas. Nada ms dejar la bata y coger mis
cosas de la taquilla, sal del hospital y me sub en el primer autobs que pas.

LATIDO DIECINUEVE. Lluvia de mayo20


Efectivamente, los avisos de los medios de comunicacin haban sido algo
desorbitados. Soplaba aire a 80 kilmetros por hora, pero eso en Cdiz y su litoral
no era un motivo de alarma tan fuera de lo comn. Durante el trayecto el ventarrn
ces casi por completo, dando paso a un inacabable aguacero.
El autobs me dej bastante cerca, como a unos 300 metros del conservatorio, y
ech a correr hacia all tapndome como poda con la chaqueta. Te encontr
sentada en los escalones del portal del conservatorio, con cara de aburrimiento, y
al verme te levantaste con cierta expresin de fastidio.
- Por fin...
- Ests bien?
- S, s. T ests empapada... comentaste cuando me quit la chaqueta, y te
acercaste para frotar levemente mis brazos helados-. No haca falta que vinieras,
de hecho he tenido que decirle a unos compaeros que no me iba con ellos en
coche para esperarte
- Ah, perdona... murmur con el nimo desinflado-. No saba que tenas quien te
llevara...
- Mira, parece que escampa... Vamos!
Corrimos juntas hasta la parada del bus, pero cuando ya llegbamos empez de
nuevo el aguacero. No haba cabina, la parada no era ms que un poste con los
horarios, as que seal a la cornisa del edificio que estaba justo en frente y
corriste hacia all seguida por m.
- Al menos aqu abajo podremos cobijarnos hasta que llegue coment con
optimismo- Odio la lluvia... susurraste, mirando cmo el agua te haba empapado las piernas
y los pies; habas elegido el da perfecto para usar falda y sandalias de verano- Pero qu dices? pregunt fingiendo indignacin, tratando de animarte-. La lluvia
puede ser muy romntica a veces
- Ya, claro...
Entonces un fuerte viento racheado azot de nuevo con una fuerza feroz,
hacindonos pegarnos ms a la pared.
- Wow exhal al apartarme y al mirarte vi que tambin te habas asustadoSonre, y la ternura que me embarg al ver tu cara de espanto fue tal que no pude
controlar ni el impulso de pellizcarte el cachete ni mis palabras.
- Por si muero, que sepas que nunca he conocido a nadie tan especial como t
Tu reaccin fue contraria a la que yo esperaba. Bajaste la cabeza, y por un
momento me pareci entrever que llorabas.
- Y de qu me sirve eso? preguntaste retricamente, con cierto rencor-. Yo no
quiero ser especial, ni encantadora, ni un cielo... Eso me dicen todos, sobre todo
t... Pero te quedas ah, nunca me vers como ms que eso
Clav mis ojos en el dolor que irradiaba tu rostro. La lluvia que nos caa de lado, a
pesar de la cornisa, se deslizaba por tus mejillas y no pude distinguir si el lquido
que flua por tu cara era agua o lgrimas.
Una poderosa rebelin de rabia fue germinando en mi interior. No s cuntos
segundos pasaron hasta que lo sent, pero lo cierto es que me invadi una
sensacin de seguridad, la seguridad de que all y entones era el momento, el
momento en el que estaba a un paso de decrtelo todo, de jugarme la vida.

20

Msica: Love Story. Love Story Soundtrack, by Francis Lei.


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- Ests equivocada, muy equivocada. Yo... yo siento cosas muy fuertes por ti. Y si
no te lo demuestro ni te lo digo es porque s que no podra parar... que ya jams
podra separarme de ti, nunca ms
Tu boca entreabierta dibuj tu sorpresa, tus labios temblaban y ahora s estaba
segura de que llorabas.
- Me gustara darte todo lo bueno que hay dentro de mi, pero es demasiado poco...
T deberas estar con alguien que sepa quererte como te mereces, no con alguien
que puede destrozarte la vida
- Cmo ibas a destrozarme la vida si acabas de decir que lo que quieres hacer es
pasarla conmigo? preguntaste conmovida- Porque no s si sabra quererte, no como t mereces. Llevo tanto tiempo con
relaciones superficiales que tengo miedo de haber perdido la capacidad de querer,
de sentir...
Tu sonrisa fue tan grande que me hizo olvidar la incesante lluvia de mayo. Te
acercaste del todo, rompiendo la escasa distancia que nos separaba, me acariciaste
la mejilla y todo mi cuerpo se estremeci.
- No puedes sentir esto?
Asent cerrando los ojos, y al hacerlo tambin derram unas lgrimas que me
secaste con una caricia.
- Si crees que no sabes querer, yo tengo mil maneras de ensearte susurraste
tomando mi rostro ahora con ambas manos-. Y ya me has amado de muchas
formas... hoy cuando has venido a por m, cuando me curaste la pierna el da que
me ca, o ahora que me miras como si te fuera la vida en ello
- Es que es as...
Me acerqu muy lentamente, y mir tus labios sin pudor, marcando en ellos mi
meta ms inmediata. Tu mirada me correspondi con el mismo deseo, tanto que al
mismo tiempo no pudiste ocultar un fuerte temor.
- Julieta... Julieta... No me hagas esto... No me hagas creer que esto va a pasar si
no va a pasar. Si al final te vas apartar prefiero que no te acerques -balbuceaste
entre escalofros- Claro que va a pasar... musit, conmocionada por lo que estaba sucediendo, y
por lo que estaba a punto de suceder-. Yo no me puedo morir sin vivir esto contigo.
Mi boca busc la tuya sin prisa y not tu cuerpo vibrar entre mis brazos cuando mis
labios rozaron los tuyos por vez primera. Me llen de su suavidad unos segundos y
me apart para mirarte. Yo sonrea ms que nunca, tu rostro en cambio no me dio
las respuestas que esperaba con ansia. Tu expresin era de conmocin, hasta que
al fin liberaste un hondo soplido en el que empezaste a sonrer, y te apoyaste en
mis brazos para no perder el equilibrio. Me relaj entonces y pegu mi cara a la
tuya, acaricindote con la nariz.
- Tenas razn... Hay veces que el amor empieza mucho antes de darse un beso...
susurr, arrancndote una risa sonora- T tambin tenas razn. La lluvia a veces puede ser maravillosamente romntica
Fuiste t quien me bes esta vez, con ms avidez. Hundiste la lengua dentro de mi
boca y un latigazo me recorri la espalda. Nunca un beso me haba hecho tiritar as,
ni ninguno haba sido tan esperado como aqul. Me recre descubriendo tu sabor,
llevando a la realidad aquel momento que haba imaginado tantas veces, y el
autobs que esperbamos nos pas de largo sin que nos importara. Al separarte de
m hundiste la cara en mi cuello para besar levemente el lbulo de mi oreja y me
hablaste al odo.
- Y ahora qu hacemos? preguntaste sonriendo-. Esto ya es un sueo para m,
pero... qu significa? qu somos ahora?
- Yo para ti quiero serlo todo susurr sin tapujos y sonreste mordindote el labio-.
Lo que te dije antes iba muy en serio. De hecho, nunca he hablado tan en serio...
Te tiendo mi mano para que no vuelvas a soltarla nunca ms
Extend la palma de mi mano abierta, tan directa como mis ojos sinceros inmersos
en los tuyos, y t la estrechaste sin pestaear. Nos besamos una vez ms, cada vez

llegbamos ms profundo y nos costaba ms separarnos, y cuando al fin lo


logramos me miraste con curiosidad.
- Qu es lo que ha cambiado de ayer a hoy? Ya no tienes miedo?
- Miedo? Miedo de verdad es lo que he sentido al or lo del tornado y no saber
dnde estabas. Lo otro slo son fantasmas... Me he dado cuenta de que por ti
merece la pena luchar un milln de veces contra ellos
Me abrazaste con tanta fuerza que casi me tambale. Rode todo tu cuerpo con mis
brazos, dejando caer la cabeza en tu hombro y bes tu nuca varias veces a mi
antojo, sin poder creer que poda hacerlo. Quera perderme contigo, dar rienda
suelta a aquella libertad que, paradjicamente me haca sentir ms profundamente
ligada a alguien de lo que haba estado nunca. Apret tu mano con ms fuerza y
tir de ti al ver llegar otro autobs.
- Pero Julieta! que se no nos viene bien! exclamaste riendo- No importa. Hoy quiero ir a cualquier lugar, a cualquiera mientras sea contigo
Compr un bono para cada una y nos montamos de un autobs en otro, parando en
cualquier parque, en cualquier plaza, comindonos a besos en cada sitio que
pisbamos, escandalizando a todo el que nos vea. Mientras pudiramos estar
juntas nos daba lo mismo que nos lloviera el diluvio universal, que el mundo
siguiera girando como siempre o que se parara de pronto. Tan egosta como
inconsciente e irracional, pero en eso consista el amor... y por eso algunos lo
llaman locura.

LATIDO VEINTE. Pacto entre damas21


Para cuando nos bajamos del ltimo autobs haba parado de llover y aunque
nuestras ropas seguan empapadas nos traa sin cuidado. La ltima parada la
hicimos cerca del piso de Ro. Elena ya deba de estar a punto de regresar del
aeropuerto y haba quedado all con ella para que me devolviera el coche, pero
quise evitar subir tan pronto. Quera estar a solas contigo un rato ms, que no
acabara nunca la magia que haba empezado aquella tarde.
- Nos tomamos algo calentito en el bar de enfrente? No quiero que te me resfres...
y sonre dando un golpecito en tu nariz con mi dedo ndice- Vale
Cruzamos la calle cogidas de la mano y al ver un charco en mitad del asfalto te
tom ligeramente en mis brazos para que no tuvieras que saltarlo. Cuando te solt
de nuevo me miraste sin salir de tu asombro, aunque visiblemente contenta.
- No imaginaba que pudieras ser as...
- Yo tampoco repliqu riendo, te pas la mano por el hombro para caminar ms
cerca de ti y nos dimos un beso- Bueno, imagino que todo esto significa que ya he definido mi tendencia sexual
bromeaste sacando la lengua- Quien me prueba no vuelve a cambiar de acera, te lo advierto fanfarrone,
hacindote rerNada ms entrar, las dos nos detuvimos con un ataque de perplejidad. Las chicas
del piso estaban all tomando caf, en una mesa del fondo. Te mir y vi tu cara de
circunstancia, pero yo no pensaba esconderme. Lejos de soltar tu mano la aferr
con ms fuerza y cruc contigo todo el saln hasta llegar all. Saludamos
alegremente y todas dejaron de jugar a las cartas para mirarnos, unas sonriendo al
ver nuestras manos unidas, y otras, como Paloma o Rebeca, no tanto.
- Buenas tardes recalqu al ver que nadie nos contestaba- Para unas mejor que para otras... replic Roco sonrindonos con emocin y t
me miraste mordindote el labio- Rebeca, podemos hablar? le pregunt sin paos calientes y cuando asinti su
expresin de enfado pareci neutralizarse-

21

Msica: Hay que ver. lex Ubago. http://www.youtube.com/watch?v=HjdRcY-qkOo

Nos alejamos unos cuantos pasos, mientras t te sentabas con las dems, y afront
la mirada de tu prima sin evasivas.
- Me imagino que lo habrs deducido, pero Chabe y yo hemos decidido empezar a
salir
Ella asinti de nuevo, sacando ligeramente los labios hacia afuera con cierta
indiferencia, y no me mir.
- Bien sabes que he intentado dejar de sentir lo que siento, pero no he podido...
aad emotivamente, en un intento de conmoverlaCuando al fin me mir, me sorprend al ver que suspir con resignacin, casi
sonriendo.
- Saba que esto iba a pasar... por mucho que tratara de impedirlo. Lo saba desde
el principio... Slo te digo lo mismo que siempre: espero no verla llorar por ti
- No puedo prometer que no llorar por m repliqu, dubitativa-. Hoy mismo ha
llorado de alegra... y quizs otro da lo haga de tristeza. La vida da muchas
vueltas... Lo que puedo prometerte que la quiero, que la quiero de verdad. Y que
por primera vez en la vida quiero hacerlo bien, quiero hacerla feliz
- No tendrs que esforzarte mucho. Est loca por ti
- Te lo ha dicho? pregunt cruzndome de brazos, sin poder evitar sonrer- No, no ha hecho falta
Nos callamos un momento y finalmente sonri ms y se acerc a abrazarme. Le
correspond con ganas y nos mecimos un poco en aquel abrazo. Para m era
importante su aprobacin no slo por el hecho de que fuera de tu familia, sino por
el valor que le profesaba a su amistad.
- Espero que os vaya muy bien
- Gracias susurr, sentidaNos giramos de nuevo hacia la mesa, para descubrir que todas nos miraban con
gesto de ternura, incluyndote a ti.
- Ooooh! Qu bonito... exclam Marinela, pellizcando el brazo de Rebeca- Anda, dejaos de mariconadas y a seguir con la partida, que iba ganando yo dijo
quitndole importancia y cogi sus cartas-. Jugis?
- Claro contestaste alegremente y me miraste sonriendo-. Cgete una silla
- No me hace falta repliquTir de tu mano para hacerte levantar y en seguida sentarte de nuevo, sobre mis
rodillas. Algunas de las chicas suspiraron sonoramente y otras se limitaron a
contemplar anonadadas aquella actitud tan desconocida en m.
- Sigues queriendo otra silla? te pregunt bajito- No. sta me gusta bastante me contestaste juguetona- En el fondo lo hago para mirarle las cartas... brome en voz alta mirando a las
chicas y hacindote rer a ti- Ahora no te esfuerces por ir de dura, ya has colgado la coraza antes de entrar
me dijo Judith, obteniendo la aprobacin de todas con su comentarioSonre y te mir solo a ti, contestndote en exclusiva aunque lo oyeran todas.
- S. Y no pienso ponrmela nunca ms
Met los labios hacia adentro conteniendo las ganas de besarte, pero no quera
violentar a Rebeca tan pronto y simplemente te rode con mis brazos.
- Bueno, esto no es manera seria de jugar eh? -protest Ro y nos reparti las
cartas hacindonos salir un poco de nuestra intimidadPasamos casi dos horas all, charlando con todas y disfrutando de nuestra compaa
al mismo tiempo, hasta que por fin Elena volvi con mi Golf, cuando ya haba
oscurecido completamente.
- Tengo tres llamadas perdidas de mi madre anunciaste cuando nos sentamos en
el coche- S? Pues vmonos corriendo
Aquella noche te llev a casa, como tantas otras, pero esa vez el trayecto no estuvo
lleno de tensin y rigidez como de costumbre. Conduje todo el tiempo con tu mano
en mi rodilla y la ma sobre la tuya, quitndola slo para cambiar las marchas, y
cada vez que te miraba te encontraba sonrindome embelesada. Cuando llegamos

frente a tu casa apagu el motor y te acarici la nuca, dejando all la mano, pero
tras un rato charlando nos dimos cuenta de que tu madre nos observaba vigilante
desde el balcn.
- Ser mejor que suba
- Creo que si no lo haces va a bajar a por ti y te va a subir de los pelos brome,
aunque una parte de m lo crea posible- No s qu van a decir mis padres cuando lo sepan...
- Tienes que empezar por el principio? Quiero decir, tienes que habarles de tu
inclinacin?
- Eso ya lo saben. Hablo bastante con ellos... Respecto a nosotras no te preocupes;
tienes que gustarme a m, no a mis padres
- Y ese requisito lo cumplo? pregunt sonriendo, acercndome ms y con la vista
fija en tus labios- Sobradamente... Pero no me beses ahora, no antes de que se lo diga repusiste
con algo de temor- Bueno, hasta maana entonces
Nos dimos dos castos besos en la cara y tras mirarme mordindote el labio inferior
saliste del coche sonriente. Arranqu, pero hasta que no te perdiste tras la cancela
no met la marcha, y antes de hacerlo pude comprobar que tu padre se haba unido
a tu madre en el balcn y ambos me miraban con un innegable recelo.

LATIDO VEINTIUNO. Nunca llueve a gusto de todos22


Los cinco siguientes das fueron los mejores de mi vida, o eso se me antojaba aquel
sbado, cuando, por si nuestra primera semana juntas no hubiese sido ya como
vivir dentro de sueo, una fabulosa noticia aument mi alegra.
Llegu con el coche hasta la puerta de tu casa e hice sonar el claxon dos veces. De
inmediato tu padre abri la puerta interior y lo vi a travs del patio, por las rejas de
la cancela externa. Salud tmidamente con la mano y l hizo lo mismo, serio, para
entrar en seguida a buscarte. De pronto me percat de que hubiese sido mejor idea
quedar contigo en la cafetera del barrio, pero estaba tan eufrica que ni si quiera
pens que pudiera molestar.
Unos segundos despus saliste corriendo con cara de asombro, descalza y con unas
deportivas en la mano.
- Qu haces aqu? No te esperaba hasta por la tarde...
Cuando te acercaste no pudiste reprimir un abrazo y yo te recib apretndote
fuertemente, hasta que te sentaste en el escaln de la entrada a calzarte las
zapatillas.
- Me pillaba de paso. Vengo del hospital
- Qu pasa?
- Nada, que el doctor Snchez de la Flor me llam porque tena una operacin
importante y sabia que yo quera ir. Ha sido alucinante... He venido porque tengo
una noticia importante y no poda esperar para drtela entonces te dejaste el
cordn a medio atar y te concentraste en m-. De la Flor ser mi adjunto el ao que
viene
- Venga ya! comentaste boquiabierta, y mi enorme sonrisa se te contagi- S, me ha dicho que estudie para el examen que me queda y que si mantengo la
nota del expediente aceptaran mi solicitud para el MIR en oncologa. Y que cuando
eso ocurra, quiere ser mi mentor
- Pero eso es estupendo! exclamaste, y te abrazaste a m con ms mpetu que
antes- Figrate es el mejor onclogo del hospital
Escond mi rostro unos segundos en tu cuello, compartiendo todo mi entusiasmo
contigo, pero el estruendo de la voz de tu padre nos sac de nuestro
ensimismamiento y me apart de ti de un sbito brinco.
22

Msica: Linger. The Cranberries. http://www.youtube.com/watch?v=2PhOfJhJKZk

- Isa, por qu os quedis ah con la puerta abierta? Pasad dentro


- Yo en realidad ya me iba, seor Bossini... Slo he pasado para...
- No, Julieta, haz el favor de entrar t tambin me cort con brusquedad-. Nos
gustara hablar contigo...
Te mir llena de pavor y t habas dirigido la vista al suelo con expresin de
circunstancia.
- Hay algo que no me hayas dicho? te pregunt en voz muy baja mientras
seguamos a tu padre- Anoche estuve hablando del tema con ellos
Mi pnico creci tanto que el temblor de todo mi cuerpo no le bastaba para
expresarse y pas hasta dentro, donde procur dedicarle la mejor de mis sonrisas a
tu madre. Me tranquilic bastante cuando me salud con diplomacia y tras darme
dos besos me invit a pasar al saln. Nos sentamos los cuatro all, pero la seora
Mara busc rpidamente una excusa para echarte.
- Isa, tu hermano quera que le llevaras el postre
- Por qu no lo haces t? Est Julieta en casa...
- No pasa nada, ve con tu hermano te dije con naturalidad, aunque adivinando las
intenciones de tus padresMe miraste con inseguridad y tras vacilar unos segundos saliste de la habitacin
para perderte escaleras arriba. En cuanto te marchaste, Danilo se levant y se
acerc hasta el filo de mi asiento. Yo no pude evitar dejarme de caer un poco ms
en el respaldo, ante aquel amago de tercer grado.
- Anoche Isa nos estuvo hablando de ti
- Ah s? y arque una ceja fingiendo ignorarlo- S, de vosotras, de hecho repuso entonces tu madreNo s cuntos segundos pasamos en silencio, slo que cada uno de ellos pareci
una eternidad para m y que aquel mutismo me crispaba los nervios.
- Mara, Danilo... Me imagino que estaris un poco preocupados por vuestra hija,
pero...
- No, no te lo imaginas -me interrumpi tu padre. Mara quiso moderarlo, pero l ni
si quiera se dej tocar por ella y se me aproxim ms an-. Por si fuera poco tener
a mi hijo enfermo ahora tengo que aguantar que mi hija, QUE ES MENOR recalc-,
me diga que est saliendo con una chica diez aos mayor que ella
- Nueve correg casi por instinto, consiguiendo enfadarlo ms- Lo que queremos decir es que vemos demasiados inconvenientes para esta
relacin aadi Mara-. Y que por si fuera poco, a Isa todo esto le pilla en una
situacin de inexperiencia. Es una nia...
- Lo s declar con seriedad-. Y les aseguro que comparto con ustedes esa
preocupacin
Danilo lanz un resoplido y se alej de m dando una palmada al aire, con expresin
de sarcasmo, como si hubiese dicho una gran desfachatez.
- Julieta, estoy segura de que comprenders nuestros reparos, y que no podemos
alegrarnos porque Isa empiece algo que le viene tan grande... Por eso queremos
pedirte que...
- No voy a dejar a Chabe, si es eso... declar rotundamente, sin necesidad de
escuchar todo lo demsCuando tu madre baj la cabeza resignada me di cuenta de que haba adivinado
acertadamente cul sera su peticin.
- S que debe de ser muy difcil para ustedes, pero con el tiempo vern que no es
un capricho. La quiero y ella me quiere a m
- Ella no sabe lo que es eso... susurr tu padre, con tanto desdn que no pude
callarme- Su hija sabe muy bien lo que es querer, al igual que sabe lo que es sufrir. Si
piensa eso ser que no la conoce lo suficiente
- Lo que me faltaba por or! exclam iracundo, con razn, y lament no haberme
contenido-

- A ver... musit tratando de apaciguar el ambiente-. El primer da que vine a esta


casa nos llevamos muy bien, y estoy dispuesta a lo que sea porque siga siendo as...
- El primer da viniste como su amiga, y eso nos pareci estupendo replic Mara-.
Pero anoche cuando nos cont lo que siente por ti la vimos muy ilusionada contigo,
demasiado... Tenemos miedo de que sufra
- Har todo lo que pueda para que ese miedo desaparezca, para que entiendan que
la quiero de verdad. Pero no me impidan verla... rogu ahora con humildad y los
nimos se calmaron un poco, e infundadamente me tranquilic- Por ms que sea menor no podemos impedir a Isabel estar contigo declar
Danilo, pesaroso-. Isa es tan terca que no servira de nada... Pero quiero que seas
muy consciente de que no aprobamos esta relacin, ni que vengas a verla a esta
casa
- Comprendo... susurr derrotada, y una mezcla de abatimiento y orgullo me hizo
levantarme del sof-. Dganle que la espero fuera
Sal de all desanimada sin el beneplcito de tus padres. Eso me llenaba de
interrogantes sobre nuestro futuro y de miedo ante las primeras nubes que se
asomaban creando sombras en nuestro cielo, hasta entonces tan perfecto. Pero mis
niveles de euforia estaban por encima de cualquier obstculo, a sabiendas de que
aquella misma tarde me acompaaras en uno de los momentos ms importantes
de mi vida, de que podra tener tu mano dentro de la ma, mirarte a mi antojo sin
tener que disimular, besar tus labios y sentir el roce de tu piel.
Nunca un balance haba sido tan positivo en mi vida.

LATIDO VEINTIDS. Efecto de halo23


Diez minutos ms tarde saliste y me encontraste apoyada en el coche. Caminaste
directa a mis brazos y te refugiaste en ellos.
- Lo siento, siento el mal rato... Acabo de discutir con mis padres cuando me han
dicho lo que ha pasado y no pienso volver a hablarles en mi vida
- No les culpes... Si yo tuviera una hija como t y se le acercara alguien como yo,
hara exactamente lo mismo dije tomando tu barbilla entre mis dedos y
pellizcndola- Pues menuda tontera... Yo s que t me quieres bien contestaste segura,
agarrndome el cuello de la camisa- Muchsimo corrobor acaricindote el rostro brevemente con mi nariz-. Estos
cuatro das haban sido maravillosos. Anoche no poda dormir pensando en ello...
- No has dormido? Pues era importante que descansaras bien; hoy es un da
especial. Estoy nerviosa... comentaste con una sonrisa inocente que siempre
lograba cautivarme- T ests nerviosa? La que me grado soy yo
- Ya, pero yo voy a conocer a tu familia
- A mis hermanos ya los conoces. Slo te falta mi padre, y te he preparado el
terreno, no te preocupes
- Yo tambin te lo haba preparado en mi casa... Y mira...
- Deja de preocuparte por eso. Cuando llevemos juntas dos o tres aos lo
aceptarn repliqu con seguridad y logr hacerte rer de nuevo-. Promteme que
te reconciliars con ellos
- Est bien. Pero mantendr lo de no hablarles unas cuantas horas...
- Bueno, me voy a ir ya cario anunci tomndote de las manos-. Tengo
peluquera, maquillaje, todo eso...
- Vas a estar guapsima, ms que de costumbre...
- Paso a buscarte a las cinco? Tengo que estar all un rato antes pero me
encantara que t tambin estuvieras
- Vale, as veo a tus compaeros. Tengo curiosidad...

23

Msica: Halo. Beyonce. http://www.youtube.com/watch?v=48WOurBDqB8


True colours. Phil Collins. http://www.youtube.com/watch?v=NbS8JK4TS8Q&feature=related

- Los vers de sobra. No te haba dicho nada porque hasta anoche no supe si se
podan llevar acompaantes, pero me gustara que vinieras conmigo a la cena de
graduacin
Te quedaste estupefacta mirndome, estaba claro que mi peticin era lo ltimo que
esperabas escuchar.
- Que vaya con todos tus compaeros de clase?
- Claro...
- Pero qu hago yo all? Adems, se van a rer cuando vean que sales con una cra
- Puede ser... La risa falsa es uno de los efectos ms comunes de la envidia
Tu rostro dibuj una sonrisa y negaste con la cabeza mordindote el labio.
- Qu me dices?
- No s, me da un poco de vergenza...
- Si te sientes incmoda te traigo a casa, lo prometo. Me hace mucha ilusin que
vengas declar, con tanta fuerza que me apartaste la mirada por un segundo- Est bien. Considralo mi regalo de graduacin
- Bueno, tu presencia es un regalo... Pero espero que me dure mucho ms que esta
noche...
Bajaste la cara, de nuevo derretida y me empujaste hacia el coche.
- Anda, vete ya. Como sigas dicindome esas cosas no te dejar ir y llegars tarde
- Vale dije, dejando claro que no me importaba, pero finalmente te di tres o cuatro
besos en la mejilla y nos dijimos adis-.
Tres horas despus, cuando me mir en el espejo antes de salir de casa casi no me
reconoc. No sola arreglarme tanto en mi vida diaria, especialmente el pelo. Aquella
tarde experiment lo difcil que era conducir con vestido ajustado y tacones de
aguja. Al llegar frente a tu casa te di un toque al mvil, evitando el desacertado
ruido de claxon de esa maana. Saliste cinco minutos despus, y al verme
sonriente en el coche me gritaste desde el porche.
- A ver, sal que te vea
Sonre avergonzada y abr la puerta del coche mirando hacia bajo. Sal y abriste la
boca conmocionada al contemplar el precioso y escotado vestido verde, el recogido
de princesa que me haba hecho el peluquero y el toque sensual del maquillaje,
hasta que soltaste una carcajada al mirar mis pies y verme con mis deportivas ms
viejas.
- Ests preciosa... dijiste sin poder parar de rer-.
- Me las voy a quitar eh? Llevo taconazos, pero es insufrible conducir con esos
malditos instrumentos de tortura...
Llegaste hasta m y me apretaste las manos con verdadera emocin.
- No te beso por el maquillaje...
Asent algo inconforme, pero te abr la puerta del copiloto y en seguida salimos
hacia la facultad de medicina. Cuando aparcamos delante de la puerta, observ a
algunos de mis compaeros entrar andando, todos guapsimos, y al quitar la llave
del contacto te mir echa un manojo de nervios.
- Estoy como un flan
- Tranquila... Saldr perfecto
- Seguro que me caigo con esto... maldije mientras terminaba de ponerme los
zapatos- T respira hondo y mira bien los escalones
Inspir aire y tu mirada serena me hizo sentir mucho ms relajada.
- Gracias mi nia murmur acaricindote, e hice ademn de abrir la puerta para
salir- Espera, quiero darte mi regalo de graduacin dijiste pasndome una bolsa que
habas metido bajo el asiento- Regalo? Pero no haca falta que regalaras nada...
- Quera hacerlo
Abr la bolsa sonriendo y extraje de ella un objeto cilndrico y delgado, pintado a
mano con muchos colores.

- Qu bonito... Y... qu es? pregunt buscando tu rostro, que dibuj una media
sonrisa- No sabes lo que es? Es un palo de lluvia. Lo he hecho yo y lo tomaste entre tus
manos, agitndolo suavemente de arriba a abajo-. Cuando lo mueves suena como
el ruido de la lluvia, oyes?
- S... respond embelesada, acercando mi odo-. Pero cmo se consigue eso?
- Pues con mucho trabajo... Dentro del tubo se clavan alfileres, muchos alfileres a
distintas alturas, luego se mete arroz dentro, y cuando se mueve el arroz baja
chocando con los alfileres. As parece el sonido de la lluvia
- T has hecho todo eso?
- Empec el lunes, cuando empezamos a salir. Para que siempre recuerdes el
sonido del diluvio que caa cuando nos dimos el primer beso
Estaba tan emocionada que no pude ms que negar con la cabeza sin saber qu
decir, y t debiste interpretarlo negativamente.
- Es un regalo muy cutre, lo s...
- Es lo ms bonito que me han regalado nunca sentenci y a duras penas pude
contener las lgrimas-. Bueno, miento... Voy a entrar ah caminando de tu mano, y
eso es insuperable
Salimos del coche sonrientes, radiantes. Te apret la mano con fuerza y caminamos
por el patio de la facultad, convirtindonos de inmediato en carne de carroa.
Despertamos miradas y comentarios a nuestro paso, pero eso lejos de
preocuparme me llenaba de orgullo.
Cuando llegamos a la enorme aula de grados, Rebeca y yo te presentamos
selectivamente a los compaeros que nos caan bien, bastantes de hecho, y tu
prima te acompa al asiento que ocuparas, desde donde nos viste hacer el ensayo
previo a la ceremonia.
Cinco minutos antes de que empezara, cuando todo estaba artificialmente
ensayado, volvimos a salir a los pasillos, donde esperaban todos los familiares.
Observ que temblabas ligeramente mientras yo caminaba entre el bullicio
buscando a mi gente, y te pas la mano por la espalda para transmitirte serenidad.
Al final t los viste antes que yo.
- Ah est tu hermano
- Si quieres puedes sentarte con tus tos, eh? te propuse, al ver tus nervios y
caer de pronto en la cuenta de que los padres de Rebeca deban andar por all- De eso nada. Estoy preocupada por ganarme a tu padre...
- Que eso no te quite el sueo. Lo tendrs en el bote en cuanto te vea
Caminamos hasta all y al llegar mi padre me abraz con emocin, todava
desacostumbrado a verme tan arreglada. Luego me abrac tambin a mi hermano
y cog en brazos a mi hermana pequea. T te quedaste un poco rezagada, sin
querer interrumpir los saludos de todos, hasta que alargu el brazo y te atraje para
llevarte ms cerca de mi padre.
- Pap, es ella dije simplemente y mi padre se aproxim son una sonrisa-.
- As que t eres la famosa Chabe...
- Eh... S musitaste desconcertada, y me miraste interrogante- Chabe, ste es mi padre, Jorge...
- Es un placer dijiste algo retrada- El placer ser mo, en todo caso. Mi hija nunca haba hablado tantas maravillas
juntas de nadie... Bueno, MIS hijos, porque Raquel no deja de hablar de ti
Le pellizcaste la mejilla con cario a mi hermana y cuando mi padre se acerc
campechano a darte dos besos, comenzaste a perder la timidez.
Durante la graduacin mir varias veces hacia donde te habas sentado con mi
familia, y casi siempre te vi hablando con ellos con bastante naturalidad. Escasa o
ninguna importancia sola darle yo a aquellas cuestiones, pero el hecho de que al
menos t s congeniaras con los mos me produjo un revolotear de felicidad en el
estmago.

Despus de la cena vino la chupitera, y despus la discoteca. Cuando nos fuimos la


mayora de mis compaeros se quedaron all, pero yo no quera llevarte a casa tan
tarde. Bastante poca simpata me tenan tus padres ya como para que aparecieras
a horas intempestivas por mi culpa. A las dos y media de la maana aparqu frente
a tu chalet y par el motor.
- Hubiera preferido que me dejaras en la plaza... Aqu no podemos besarnos
- De eso nada, no me voy tranquila si no te dejo en tu puerta
- Qu manitica... replicaste con desaprobacin- Con la gente que me importa, mucho repliqu riendo, acariciando toda la
longitud de tu brazo- Me ha dado pena que te vinieras antes por m... -comentaste algo afligida y yo
acarici tu cara con ambas manos, deseando borrar aquel asomo de tristeza- No te preocupes, si maana quiero levantarme a las 8 para estudiar...
- Vas a dormir cinco horas?
- Qu remedio... Considerando que a partir de las 12 tengo que ocuparme de mi
hermana... Pero bueno, lo que me importa es que te lo hayas pasado bien. Me ha
parecido verte muy a gusto
- Lo estaba afirmaste convencida-. Ha sido intenso... He conocido casi todo tu
mundo en un solo da, pero nunca me haba sentido tan especial
- Por qu?
- Porque a pesar de que era uno de los das ms importantes de tu vida, no has
soltado mi mano ni un segundo
- (sonre) Quera estar pendiente de ti. Tena miedo de que no te sintieras cmoda...
- Yo tambin, pero todo ha sido sencillo, bonito...
- A tu lado nada puede ser de otro modo
Miraste hacia la ventana conmovida por mi respuesta, cerciorndote de que las
persianas estaban bajadas y nadie de tu familia nos vigilaba. An as, yo me mostr
algo reacia cuando te fuiste acercando.
- Uno pequeito... me suplicaste con tus labios ya muy prximos a los mosCerr los ojos y te bes sonriendo. Haba besado a mucha gente en mi vida, pero
nunca envuelta en una sensacin de euforia como aquella que me invada cada vez
que te acercabas. Tus labios creaban una nueva dimensin de satisfaccin muy
diferente a la que hubiera podido experimentar con nadie. Por eso el beso no fue
breve como lo habamos previsto, sino que se alarg peligrosamente y acabaste por
acariciarme la espalda, metiendo las manos por dentro de mi blusa. Me apart
espantada, hasta tal punto que me miraste con desconcierto.
- Qu?
- Que si sale tu padre ahora llamar a la polica y pasar la noche en un calabozo
brome, aunque verdaderamente asustadaTe arranqu una carcajada y al fin consegu que te apartaras un poco de m.
- Qu vamos a hacer maana sbado? Si no vas a estudiar todo el da podemos
vernos en algn momento...
Sonre, encantada de que dieras por supuesto que haramos algo.
- Bueno, ya te he dicho. Maana tengo a la nia...
- Genial, nos la llevamos al zoo?
- Seguro que quieres? Es sbado.... Entender que quieras irte con tus amigos...
- Ya he quedado con ellos el domingo. Y esta vez sers t la que venga conmigo ordenaste, tirando ligeramente de uno de los flecos de mi vestido-. Tengo que
presentarte a todos
- Es justo
- Vale. Entonces pasas a por m para lo del zoo, no? Y por la noche?
- Por la noche tengo que estudiar...
- Bueno, entonces estudiar contigo
Negu con la cabeza sonriendo. No me pareca justo que sacrificaras tu noche de
sbado por m, pero lo habas dicho tan convencida que saba que no poda luchar
contra tu testarudez.
- Menudos planazos, no? brome-

- Por supuesto que es un planazo. Es el primer sbado que voy a pasar contigo
Sonre, enardecida de nuevo con tu mirada, y tras darnos un ltimo beso esper
hasta que entraste para arrancar.
De vuelta a casa un estremecimiento recorri de nuevo mi cuerpo slo con recordar
el suave tacto de tus manos contra mi espalda. La ternura de tus dedos me haba
hecho sentir agitada, excitada... Me preguntaba hasta qu punto t te sentiras as,
pero no te imaginaba incubando un deseo febril como el mo. La ternura del primer
amor normalmente disfrazaba un poco la lujuria, y eso se una a tu juventud.
Para m hasta entonces las relaciones haban sido muy claras. Si a la tercera cita no
haba sexo, la chica en cuestin quedaba descartada. Pero esta vez era todo tan
distinto, tan nuevo... que aquella noche me sorprend de m misma. Acababa de
darme cuenta de que contigo todo tendra que ir despacio, de que deba esperar
sufridamente hasta el momento en que estuvieras preparada sin precipitar nada y,
curiosamente, no preocupaba.

LATIDO VEINTITRS. El amor no guarda cuentas del mar24


Tas pasar el da en el zoo con mi hermana te dej en tu casa para que te ducharas
e hicieras acto de presencia durante un rato al menos, pero a las tres horas te
recog de nuevo.
Aquella noche cenaste en mi casa por primera vez, como una ms, y luego nos
instalamos en mi cuarto. Yo me sent en la silla frente al ordenador mirando
bibliografa para el examen del lunes y contenindome a duras penas mientras te
vea tumbada en mi cama, con los codos apoyados sobre mi almohada y moviendo
los pies arriba y abajo, mientras preparabas un examen de matemticas que no
tenas hasta dos semanas despus.
- An no puedo creer que el lunes tenga el ltimo examen de la carrera...
murmur mientras hojeaba los apuntes- Qu cosas, eh? T acabas la carrera y yo la secundaria. Menuda relacin...
- Bueno, ya hemos acordado asumir ese riesgo, no?
- S, pero me sigue pareciendo increble que quieras estar conmigo...
Dej los papeles en la mesa y me sent en un pico de la cama, acariciando tu brazo
y buscndote con una mirada intensa.
- Lo increble es que T quieras estar conmigo
Te aproximaste sonriendo y nos besamos, al principio ms suavemente, hasta que
fuiste profundizando dentro de mi boca y tiraste de mi camiseta para que me
tumbara a tu lado, pero entonces seal a la puerta, recordndote que estaba
abierta y no podamos recrearnos demasiado.
- Vale, te dejo estudiar. Ya no te desconcentro ms
- No te preocupes, si he empezado yo... cog tu libro y lo cerr, y tom tus manos,
levantndote de la cama con decisin- Te estoy arruinando el sbado con mis
cosas... Quieres ir un ratito a la Cool? Ya estudiar maana
- A la Cool? Para un da que no te toca pinchar...
- Bueno, o adonde quieras. Lo deca porque all las copas nos salen gratis, y porque
an no has visto la zona VIP no?
- No, pero me dejarn entrar?
- Por supuesto afirm segura- El primer da que fui me dijiste que ah no me dejaran pasar ni de coa
- El primer da que fuiste no eras mi chica
Te gui un ojo, t me contestaste con una gran sonrisa y un sonoro beso en la
mejilla que sirvi de afirmacin, y en menos de una hora aparecimos de la mano
por la Cool. Ninguna de las nias de la pandilla andaba por all; era poca de
parciales y viajes de fin de curso. Te ense la zona VIP, excepto la habitacin que
tena cama, que estaba cerrada por dentro. Casi me alegr por ello. Me pregunt si

24

Msica: Waiting for you. Kenny G. http://www.youtube.com/watch?v=rQO7AW4AF-s&feature=related

tu reaccin habra sido querer quedarte all y sobre todo cmo podra yo reunir el
valor para disuadirte.
- Quieres beber algo? te pregunt cuando salimos-. Con poco alcohol eh? que
cuando bebes eres un poco peligrosa
- Nada de alcohol. La prxima vez que duerma contigo quiero recordarlo me
contestaste al odo, con un eco de sensualidad que se me qued rebotando allEntonces tu telfono empez a sonar insistentemente.
- Es mi madre. Espero que no sea para echarme otra bronca...
- Te ha regaado?
- Por llegar tarde anoche, pero hoy solo son las doce y media...
- Contstale, vete a la sala de la zona VIP te pas la llave y me qued junto a la
barra del barPed un licor sin alcohol para ti y algo menos insulso para m y me puse hablar con
Cris, la camarera con la que tena ms confianza.
- Es sa tu chica, Parra? pregunt sealando la puerta por donde habas entrado;
yo asent-. Parece un encanto...
- Lo es
Sonre alegremente al contestar y empez a preguntarme por el viaje fin de carrera
que tena previsto para la semana siguiente. Yo le responda con entusiasmo, hasta
que de pronto vi que mir hacia el otro extremo de la barra y luego fij sus ojos de
nuevo en m, riendo.
- Qu pasa?
- Una de esas guiris, no deja de mirarte replic riendo y se alej unos pasos para
servir unas copasMir a la chica que me haba sealado Cris y sonre casi por costumbre, sin mayor
intencin. Aquella mujer rubia e increblemente alta me devolvi la sonrisa, y
empez a acercarse sin vacilacin.
- Hola!
- Hola la salud yo tambin, con menos efusividad- Me... me puedo... sentar? me pregunt con un marcado acento y simplemente
asentEstuvo hablndome durante cinco minutos. Yo le segu la conversacin y la ayud a
terminar de hablar cuando se atascaba con el espaol, pero ella se mostr mucho
ms cercana y antes de que pudiera darme cuenta se aproxim ms y empez a
hablar con la mano puesta en mi hombro. Cando al fin saliste de la zona VIP con
cara de pocos amigos buscaste mis ojos, que ya te estaban mirando, y tu expresin
se torci an ms al ver a aquella alta mujer flirtear conmigo. Me quit sus manos
de encima con delicadeza y le ped con un amable eufemismo que me dejara en paz.
- Qu quera la seora Mara? pregunt al llegar junto a ti, sonriendo y tratando
de que sonrieras, sin xito- Decirme que me estoy pasando de la raya, que ni se me ocurra llegar a la hora de
ayer, que quin me creo que soy... Etctera, etctera.
- Bueno, entonces en cuanto nos tomemos esto nos vamos
- Y t te irs a casa o volvers a por esa rubia? me dijiste punzaste, con un tono
afilado que me sorprendi, pero en seguida moderaste tu actitud- A qu viene eso? Estoy contigo, y sabes que slo quiero estar contigo
- Perdona... Pero es que estaba coqueteando contigo descaradamente!
exclamaste con impotencia- Apuesto a que estaba ms que dispuesta a meterse
contigo en la cama sa de la zona VIP...
- Bueno, no importa lo que ella quiera, sino lo que quiera yo. Y te quiero a ti
contest tajante, pero tierna, y te acarici el pelo para relajarte- De verdad, qu imn tienes con las extranjeras...
- Por si te quedas ms tranquila, era alemana, y no me ha ido muy bien con ellas
- Con alemanas tambin te has liado?
Baj la cabeza al ver que haba conseguido lo contrario, crisparte y despertar tu
curiosidad sobre mi portfolio sexual, pero volviste a calmarte de nuevo slo con
mirarme.

- A ver, lo nico que me interesa es que te quede claro que slo me gustas t, que
no te de un ataque de pnico cada vez que una chica se me acerque
- S, definitivamente tengo que superar eso porque la semana que viene te vas a
Cancn y no puedo estar todo el da pensando en ello
- No tienes nada que temer, yo estar todo el da pensando en ti te sujet la
barbilla entre las manos y te atraje para darte un breve beso-.
- Siento haberme puesto as... Pero para m si no hay lealtad no hay amor. Y t...
Bueno... Siempre has ido en flor y no has guardado fidelidad a nadie
- Porque no tena a nadie a quien guardrsela repliqu-, nadie que me despertara
algo como esto. Sabes que siempre me he fijado en todas, pero desde que estoy
contigo me pasa algo muy extrao...
- Qu?
- Que ya no miro nadie. Es como si tuviera un muro delante de los ojos y no
pudiera ver a nadie mas
Mi confesin al fin te hizo sonrer y borr la ligera sombra de duda que an rondaba
por tu rostro, al tiempo que el mo se tea de una tenue tristeza.
- Es normal que desconfes... La fama que me respalda no es muy buena
Esta vez fuiste t la que tom mi cara entre tus manos, y me aferraste a ti con
ternura, hasta que nuestras narices se rozaron.
- Todos tenemos un pasado, pero el amor no guarda cuentas del mar... susurraste
con aquella voz potica que poda lograr hacerme perder el equilibrio-.
Nos abrazamos durante largo rato, como quien sella de forma fsica una promesa
que nunca se ha de romper, y se era realmente el lazo que quera estrechar
contigo en aquel abrazo.

5 meses y 23 das despus


Aquel da sal pronto del hospital, y sin embargo la temprana puesta de sol de
noviembre ya empezaba a dejar las calles teidas de un color rosceo. Tena en
mente el mismo destino y la misma ilusin de cada da, pero antes de abrazarme a
ellos tuve que conducir hasta otro sitio.
Aparqu frente a los laboratorios en los que haba entrado a trabajar Rebeca, que el
da anterior me haba llamado para contarme que tena el coche roto, y la esper
casi veinte minutos hasta que sali.
- Hola Parra! exclam cuando lleg al coche, yo estaba tan inmersa en el artculo
que estaba leyendo que ni si quiera me percat de su acercamiento-. Has podido
encontrar esto sin problemas?
- De milagro... Este sitio no puede estar ms escondido? Deberas haber hecho el
MIR en el hospital
- Ya sabes que me interesa ms la investigacin farmacolgica...
- Bueno, adnde quieres que te lleve? Tienes prisa?
- No, slo pensaba pasar por el piso un rato
- Acompame primero a buscar un regalo para tu prima, anda... le rogu con mi
mejor sonrisa- Ah, es verdad! Maana es un da especial, eh? Medio aniversario...
- Seis meses ya... coment complacida, con una gran sonrisa, y golpe
suavemente a Rebeca con la revista que tena en la mano-. Y pensar que t no nos
dabas ni una semana...
- Oye, que eso qued atrs
- No, no... Si lo digo sin acritud... -brome-. Bueno, si se te ocurre un regalo
maravilloso para Chabe te perdono
Le gui un ojo y al fin arranqu, poniendo direccin hacia el centro, inmersa en
busca de una idea lo suficientemente especial para el da siguiente. Quera
encontrar algo fantstico, tan fantstico como aquellos primeros seis meses a tu
lado. Pero qu podra ser?... si nada de naturaleza material podra igualarse a una
sola de tus miradas.

LATIDO VEINTICUATRO. Ausencia de deseo25


Conseguimos aquel regalo especial en una tienda del centro, aunque yo no estaba
totalmente convencida. Todo me pareca poco e insignificante cuando se trataba de
ti. Rebeca se lo llev al piso para esconderlo y yo me dirig por fin a un edificio
antiguo en el que ya me estabas esperando, como todos los jueves.
Te habas apuntado a un taller de escritura que te permita pasar unas horas
haciendo algo que te gustaba, y de paso conocer a gente con las mismas
inquietudes. Llegu hasta all caminando y desde lejos vi que charlabas con alguien
conocido.
Mira quin viene ah... o que dijiste, y Tone se volvi a averiguar a quin
se deba tu entusiasmoNos sonremos y me dedicaste una mirada tierna desde el otro lado de la calle, y en
cuanto dejaron de pasar coches la cruc en una carrera.
- Hola! te abrac durante unos segundos enteros y dej un par de besos sonoros
en tu pelo, para luego tenderle la mano al chico que te acompaaba-. Hombre,
Tone... cmo t por aqu?
- Me he apuntado al taller de escritura anunci- Se ha animado a venir hoy por primera vez, y le ha gustado
- No me cabe la menor duda repliqu guindote un ojoTe abrazaste a m por la espalda y metiste la mano en el bolsillo de atrs de mis
vaqueros, lo que hizo que Tone mirara para otro lado, incmodo.
- Nos vamos?
- Claro te contest, y me dirig al chico -. Quieres que te acerquemos a algn
sitio?
- No, ahora voy a tenis, pero est aqu cerca
- Bueno, entonces te veo maana en el instituto
- Claro replic cruzando miradas contigo y me tendi la mano de nuevo a modo de
despedida-. Bueno, me tengo que ir ya o llegar tarde. Ciao, Isa
Nada ms se fue, not tu mano cerrarse contra mi glteo por encima de mis
tejanos y nos dimos un corto beso en los labios antes de echar a andar.
- Y qu tal se le da a Tone la escritura?
- Bueno, t sabes... acaba de empezar. Aunque yo lo veo un poco negadillo, la
verdad
- se lo que quiere es lo que quiere y me miraste interrogante, como si no
supieras de qu hablaba-. Estar cerca de ti
- T crees?
- No hay ms que ver cmo te mira... Y te llama Isa, como tu familia. Quiere
desmarcarse del resto, ser especial para ti
- Y te molesta eso? esbozaste una sonrisa juguetona- Tengo motivos? repliqu golpeando suavemente tu cadera y me apart de ti
para abrir el coche- Sabes que no
Te sonre mientras me abrochaba el cinturn y nada ms meter la marcha puse la
mano en tu rodilla, como siempre.
- Bueno, recogemos a Raquelita del ballet y luego soy toda tuya. Qu quieres
hacer? dar un paseo? ir al cine? O si quieres quedamos con tus amigos un rato...
- No te aburres de hacer esto todos los das? preguntaste de pronto y desvi por
un segundo la vista de la carretera para mirarte, inquieta- Claro que no. Me encanta estar contigo. S que no es mucho recogerte cuando
salgo del hospital, pero al menos puedo verte todos los das
- Ya, pero no se parece mucho a lo que hacas con tus otras novias...
Yo no he tenido otras novias

25

Msica: Yellow. Coldplay. http://www.youtube.com/watch?v=i-n75KVcGsw

- Bueno, otros ligues...


- Con mis ligues slo haca lo que haca
- Bueno, pues a eso me refiero... No echas de menos... eso?
Me qued parada mirndote, sin importarme que el coche de atrs me pitara
porque el semforo se haba puesto en verde haca siglos.
- Creo que el plan de hoy va a ser dar un paseo tranquilamente. Tenemos que
hablar.
Dejamos a mi hermana en casa y al salir no cog el coche. La naturaleza de la
conversacin que habas sacado invitaba a pasear y charlar largamente. Apenas
habamos llegado al paseo martimo cuando contraatacaste de nuevo.
- Y bien? No me has contestado...
- A qu?
- Al tema de la pulsin sexual, t no la sientes?
Silb ligeramente y conforme bordebamos la playa observ la belleza de la puesta
de sol de La Caleta, buscando evadirme en el horizonte, pero eludir la cuestin no
me iba a servir de escape esta vez.
- Bueno, no s...
- Pues yo s, flotando entre nosotras todo el tiempo replicaste, indignada por que
me hiciera la tonta- Chabe, no tengas prisa. A m me parece que estamos muy bien as te abrac
dejando caer la mano en tu espalda y con la otra masaje tu hombro-. Todo llegar,
tranquila
Detuviste el paso y me estrechaste. Tus ojos se posaron llenos de fulgor en mis
labios. Yo tambin mir los tuyos, y nos quedamos unos segundos as, sin besarnos,
simplemente notando nuestra qumica aflorar sin entregarnos a ella.
- Yo no puedo estar tranquila cuando te tengo tan cerca, t s?
Me qued unos segundos ms con la vista fija en tus labios, sin atreverme a
contestar.
- No lo entiendo... O ests contenindote todo el rato o es que no me deseas
mascullaste, esta vez dejando patente tu irritacin- Me muero de deseo por ti declar al finTe tranquilizaste de inmediato y hasta sonreste levemente, leyendo aquella pasin
que brillaba en mis ojos como en los tuyos, pero en seguida te cruzaste de brazos,
esperando ms informacin.
- Pero me despiertas tantas otras cosas que todos esos sentimientos me ayudan a
controlarme, hasta que ests lista.
- Estoy lista alegaste de inmediato- No, no lo creo...
- Anda, no seas absurda. Llevamos seis meses juntas, qu tiene de malo?
- Nada, pero no tienes por qu tener prisa. Tienes diecisis aos
- Pero t no
- A eso voy... Esto lo haces por m, admtelo
- Qu? Noooo!
- El otro da en el piso te o hablar con Marinela. Le decas que te preocupaba que
yo llevara seis meses a dos velas
Me soltaste la mano y te alejaste un poco de m, mientras la tensin empezaba a
afilarse como un cuchillo entre las dos.
- Ahora me espas?
- Te aseguro que lo o por casualidad, y no puedo creer que estemos discutiendo
por esto...
Caminamos unos pasos alejadas, mirando al suelo, hasta que volviste a hablarme.
- Tienes razn. Se supone que este tema est para disfrutar, no para andar
peleando todo el rato...
Tom tu mano de nuevo y te di un beso de disculpa en el cuello.
- Pero es que no soporto que me sigas tratando como una cra despus de todo
este tiempo. Si te digo que me siento preparada es porque lo estoy...

- Vale y sonre-. Pues ya surgir...


- Ya surgir?
Asent sin darle mucha importancia y te agarraste con ms fuerza a mi mano,
detenindome.
- Maana es un da especial. Por qu no... intentamos estar a solas?
- Chabe, me ests pidiendo que programemos nuestra primera vez?
- No, no digo eso... Te propongo quedar para lo que surja, pero quedar en una
situacin en la que pueda surgir algo
Resopl mirando al ocano de nuevo y acced sin ms. Mientras senta tu mano
dentro de la ma contempl la inquietud de las olas chocando con celeridad en las
rocas, y cmo cada una de ellas llegaba impetuosa a la orilla, sin esperar que se
borrara el rastro de la anterior. Sonre al mirarte, y pens que nunca te habas
parecido tanto al mar como ese da.
Aquella noche al dejarte en casa me qued en el coche, y mientras miraba cmo te
marchabas marqu el nmero del piso de Roco. Sopesaba lo que iba a pedirle, y
esperaba no tener que arrepentirme de ello.
- Hola Ro. Tengo que pedirte un favor muy especial...

LATIDO VEINTICINCO. Motn de la cordura26


Al da siguiente el despertador me son a las siete y cuarto, la hora habitual. Le
contest con maldiciones de todo tipo, hasta que el mvil volvi a vibrar con mi
tono de mensajes.
Feliz medio-aniversario cario! Quera alegrarte el despertar, ya que t has
alegrado cada minuto de mi vida durante estos ltimos seis meses. Espero que
cumplamos muchos ms y que el prximo despertar que celebremos sea uno
que nos encuentre abrazadas. Gracias por formar parte de m, por hacerme
feliz cada da. Gracias por ser mi Julieta. XABE
Sonre embelesada mirando la pantalla y me llev el mvil a la boca, como si as
pudiese estar ms cerca de ti. Me fui a la ducha cantando, pensando en la
respuesta perfecta, y as me pas toda la maana, como si estuviera en las nubes.
El ajetreado da del hospital no me dej ni un segundo, hasta tal punto que tuve
que comer algo en la cafetera en quince minutos, pero a las cinco Ivn insisti en
que me fuera a mi hora, por una vez, y aquel da no le rebat. Me sub al coche
nerviosa y pas a buscarte, esta vez al conservatorio.
Tras un breve beso nos fundimos en un abrazo interminable en mitad de la calle y
caminamos abrazadas hasta la acerca de enfrente, para volver a besarnos junto a
la parada de autobs que haba sido testigo de nuestro primer beso.
- Me hubiera gustado despertar contigo esta maana y no separarme en todo el da
de ti declar apartndome apenas un segundo de tus labios, para volver a besarte
una y otra vez- Menos mal... Porque no te pienso soltar en toda la tarde anunciaste
estrechndome con fuerza, y empezamos a andar-. Adnde vamos?
- He conseguido que Ro nos deje el piso slo para nosotras
Tu mirada se ilumin y aplaudiste levemente con las manos.
- Pero eso no significa que tengamos que precipitar nada...
- Bueno, de momento, me muero por darte el regalo moviste la bolsa que llevabas
en la mano e intent asomarme, pero la apartaste en seguida- Est bien, pero yo te dar el mo primero
Media hora despus gir las llaves del piso. Al entrar nos miramos fijamente, ante
el inusitado silencio que se respiraba, y al cerrar la puerta nos abalanzamos la una

26

Msica: San Pedro. RevlveR. http://www.youtube.com/watch?v=2gqQAG8ersU

sobre la otra. Casi nunca o nunca habamos experimentado aquella sensacin de


soledad total y nuestros cuerpos se expresaron ms libremente que nunca.
Mientras nos besbamos me empujaste hasta chocarnos contra una de las mesas
del recibidor, y yo correspond a tu ansiedad colando la mano por tu jersey y
acariciando tu abdomen, empezando a trazar crculos en torno a tu ombligo. En un
impulso me quitaste la cremallera de la sudadera y me despojaste de ella
rpidamente; yo me alej sonriendo, aportando algo de serenidad.
- Espera, espera... Los regalos primero, vale?
- Buena idea
- Pero tienes que hacerme caso en todo eh?
Saqu una cinta negra guardada estratgicamente en un cajn del mueble del hall
y te la at para taparte los ojos. Entreabriste la boca, cautivada por mis susurros y
por toda aquella sugestin, y te habl al odo.
- Qudate muy quieta. En seguida vuelvo
Me deslic hacia la habitacin pintada de rosas azules, la que sola ser el escenario
de mis fantasas cuando me imaginaba contigo, y prepar entre nervios unos
detalles con el mero propsito de agradarte. Cuando volv al recibidor mi excitacin
alcanz lmites insospechados. Al verte all, parada en mitad del aquel espacio,
totalmente a mi merced, sin poder ver mis movimientos y sin otro afn ms que
esperarme, desearme, tuve que apretar los dientes para no apresarte como una
fiera entre mis garras.
- Julieta, no me gusta estar con los ojos tapados protestaste, aunque sonriendo- Ssshh. T djate llevar
Me coloqu detrs de ti y te empuj suavemente, entrelazando las manos alrededor
de tu cintura y sin dejar de besar tu cuello mientras avanzbamos. En cuanto
llegamos frente a la habitacin te desat la cinta y suspiraste hacia dentro
sobrecogida por aquella visin. El suelo estaba cubierto por un fino camino de rosas
que llevaba hasta la cama, pero los ptalos no eran rojos, habra sido demasiado
convencional para ti. Buscaste mi mirada con ternura, pero no te dej encontrarla.
Escond mi cabeza detrs de la tuya y te habl con los labios apoyados en tu nuca.
- Bienvenida al sueo que tengo todas las noches desde hace ms de seis meses.
Tu cuerpo se estremeci entre mis brazos y not un temblor apoderarse de l
cuando te giraste y me abrazaste por completo.
- Rosas azules, dnde las has encontrado? preguntaste sonriendo en mi cuello- En ninguna parte, he tenido que teirlas
Te mordiste el labio con una gran sonrisa y tom tus manos llevndote hacia dentro.
Cogiste el ramo de rosas azules que reposaba sobre la cama y leste la nota.
Soy yo quien tiene que agradecerte cada uno de estos 181 das. Por ser t y
por ser hoy, te adoro, pero no ms que cualquier otro da de mi vida.
Julieta
P.D: Si lo que hay encima de la cama te gusta, espera a ver lo que hay debajo.
Sonreste con ganas y tras mirarme por un segundo levantaste los flecos del
edredn para sacar un enorme bulto tapado con papeles de peridico. Tiraste de
ellos ansiosamente y en seguida descubriste una funda negra con la indisimulable
forma de una guitarra.
- Pero Julieta... Esto es demasiado...
- brela, no es lo que parece
Al descorrer la cremallera te echaste a rer sonoramente al ver una chupa de cuero
negra, adornada con tachuelas en los puos.
- Qu chulada!
- Como siempre ests diciendo que tienes que ponerte un poco macarrilla para ir
ms acorde conmigo... brome dando golpecitos en tu rodilla-. De verdad que te
gusta?
- Me encanta...

- Es la ms bonita que he encontrado. Y la nica de una talla lo suficientemente


pequea aad entre risas-.
Me diste un suave manotazo y levantaste la chaqueta para verla de cerca. Al
hacerlo dejaste escapar un leve grito y soltaste una carcajada mirndome. Una fina
guitarra elctrica haba quedado al descubierto al quitar la prenda
- Pero qu es esto?! y te tapaste la boca con emocin- Iba a regalarte una espaola, pero como s que la tuya no la cambias por nada...
- Madre ma... susurraste deslizando las manos por las curvas del instrumento,
blanco y negro- S que ya tienes muchos talentos. Pero he pensado que tal vez te apetecera
desarrollar uno ms. Juntas...
- Te apuntars conmigo?
- Claro, para eso la he comprado
Te abrazaste a m con arrebato, logrando tumbarme en el suelo y no pude ms que
rer sin parar cuando empezaste a llenarme la cara de besos.
- Qu chica ms guuuuuapa tengo dijiste con mpetu tras darme el ltimo
beso sonoro en la mejilla- Al final me va a salir rentable esto de regalarte cosas...
- No tanto como a m y te levantaste con una sonrisa enorme-. Ahora vuelvo
Saliste corriendo de la habitacin y yo me qued all, tumbada en el fro suelo y
rindome sola, impaciente por saber lo que maquinabas. Regresaste con una
sonrisa todava mayor de la que te acompaaba cuando saliste, llevando una
pequea bolsa en la mano.
- Lo mo cabe todo aqu y la agitaste en el aire- Dmelo, no?
Sacaste una bolsa an ms pequea que la anterior y me la pasaste, mientras te
guardabas la otra detrs de la espalda.
- Uy... Qu miedo me da este paquetito tan cuco...
- Bueno s, te advierto que es un regalo de las 3 c, como lo ha bautizado
Judith.
- De las 3 c?
- Clsico, cursi y comprometido
Te mir intrigada y tir del papel sin ms, para encontrarme con una caja diminuta.
La destap y guard absoluto silencio al ver un colgante verdaderamente original:
una preciosa J de plata vieja de cuya punta que colgaba una C de titanio y con los
bordes derretidos, como si estuviera difuminada. Met los labios hacia dentro y
busqu tu mirada, seria, demasiado emocionada como para articular palabra.
- No te gusta? preguntaste tristeRomp mi expresin en una sonrisa y al hacerlo dej escapar algunas lgrimas que
salieron de mis ojos con fuerza, casi proyectadas, y simplemente te abrac.
- Cmo no me va a gustar... saqu la cabeza en tu hombro para mirarte a
los ojos-. Nunca me han regalado nada tan especial...
- Seguro que te gusta? He intentado ser original y no comprar un corazn ni
nada de eso. Las nias decan que te encantara, pero yo s que no eres
muy de joyas...
- Pnmelo dije con decisin, acabando con tus dudas al respectoEsbozaste una gran sonrisa y te colocaste detrs de m. Echaste mi pelo a un lado y
me lo abrochaste. Cuando ya estaba en torno a mi cuello lo toqu con cario. Tena
el tamao justo, no demasiado grande, pero visible. Pero, sobre todo, era una
forma de tenerte siempre cerca de m.
- Cmo has podido encontrar algo as?
- Lo he diseado yo. Para que lo hicieran he tenido que mandarlo a Sevilla
Me mord el labio impresionada y busqu tu boca en un beso corto, pero intenso.
- Oye, pero est al revs eh? Soy yo la que cuelgo de ti, y lo sabes
- Pero yo te quiero ms replicaste sin venir a cuento- De eso nada protest, y te bes de nuevo-

Volv a mirar el colgante con embelesamiento y lo apret entre las manos,


sintindolo ya como algo muy nuestro y observ tu expresin de satisfaccin.
- Apuesto a que te moras de ganas por ver mi reaccin
- En realidad tengo ms curiosidad por ver tu cara cuando abras ste
Me pasaste la bolsa que guardabas tras la espalda y tu gesto cambi por completo;
se torn serio y me mirabas con intensidad, con expectativas claramente de otro
tipo. Abr la bolsa, nicamente atada por un lado y no pude evitar entreabrir la boca
al sacar un fino conjunto de ropa interior negro. Tena transparencias y algunos
trazos de encaje y el tanga era nfimo, casi etreo; un picardas en toda regla.
- Chabe... murmur, demasiado enardecida por dentro como para emitir otro
sonidoTu expresin sensual creci, como lo haca el calor en aquella habitacin, y te
acercaste del todo a m, ponindome la boca en el odo.
No puedo esperar a verlo en tu cuerpo
Clav mis pupilas dilatadas en las tuyas, comprobando que me miraban con el
mismo fuego y casi no pude contener las ganas de apartarlo todo de un manotazo y
tumbarte en el suelo para amarte all mismo. Me acerqu a tu boca y t cerraste los
ojos casi tocando el beso que anunciaban mis labios, pero al llegar junto a ellos me
detuve para lanzarte un susurro.
Si lo que queras era excitarme ms an, deberas habrtelo puesto t
Te bes brevemente y me apart al sentir que ahogabas una risa dentro de mi boca.
- Yo ya llevo uno. Pero para verlo, tendrs que quitrmelo todo
Cog aire cuando desabotonaste unos broches que tena tu jersey a la altura del
hombro y lo dej salir todo en un largo suspiro. El rincn ms sensible de mi cuerpo
haba empezado a palpitar escandalosamente a la misma velocidad que mi corazn,
y te bes ardientemente, demostrndote todo lo que me estabas despertando, pero
algo me impeda abandonarme por completo a mis deseos. Aunque estabas ms
que dispuesta a dejarme cruzar ese lmite que nadie ms haba cruzado, me
aterraba la posibilidad de despertar juntas y encontrar en tus ojos una sombra de
arrepentimiento, tal vez de inseguridad.
Cuando me apart con expresin de duda, clavaste en m tus ojos implorando. Esos
ojos que me haban regalado tanto y me haban pedido siempre tan poco a cambio
me lanzaban ahora una splica clamorosa... Y esta vez no pude ignorarla ni un
segundo ms.
LATIDO VEINTISIS. Tropiezo trrido27
Nos fundimos en un nuevo beso en el que dej aflorar toda mi pasin. T me
correspondiste con un sorprendente ardor que no esperaba y me quitaste la
camiseta. Hice lo mismo con la tuya, con manos temblorosas, y las dos nos
quedamos mirndonos mutuamente unos segundos. Al verte con aquel sugerente
sujetador morado sent que empezaba a perder el control a pasos agigantados y me
lanc a tu cuello, empezando a besar y succionar la zona de tu clavcula, y bajando
cada vez ms. Mientras tanto apretaste mis pechos con autntica necesidad, lenta
pero fuertemente, y echaste la cabeza hacia atrs al sentir entre tus manos aquella
redondez sutil en la que mi pezn se ergua desafiante, cada vez ms endurecido.
Dej escapar un gemido, notando cmo la humedad empezaba a hacerse
manifiesta entre mis piernas y reun fuerzas para levantarte tomndote de las
manos.
Recuper un poco la ternura mientras te conduca entre besos suaves hacia la cama
y cuando te desaboton el botn de los vaqueros empezaste a respirar en mi odo,
pasando los labios por mi oreja desordenadamente, sin besarla. Me recre en la
operacin de deslizar los tejanos por tus piernas y cuando los baj del todo dibuj
con mis manos aquel camino de arriba abajo, como si te vistiera de nuevo con mi

27
Msica: The promise. The Piano Soundtrack, by Michael Nyman.
http://www.youtube.com/watch?v=fZeA0PbjcdI&feature=related

caricia. El siguiente movimiento fue ascendente y not los temblores de tu cuerpo


cuando pase mis dedos hacia arriba por tus piernas, detenindome al llegar al filo
del tanga. Lo mir unos segundos y mi pecho pareci detener su galope de pronto
al contemplar las formas que la fina tela dejaba entrever. Te clav una mirada de
puro fervor y me atrajiste hacia ti tirando de mis brazos.
Me quitaste tambin el botn y la cremallera del pantaln a tientas y giraste sobre
m para colocarte encima, pero al final me desabrochaste el sujetador y te
recreaste un poco ms tocando mis pechos.
Tras apretarlos unos segundos colocaste la cabeza sobre ellos y empezaste a dejar
lametones sueltos y a succionar levemente, con la lentitud de quien descubre un
mundo nuevo. Empec a respirar agitadamente al comps de tu lengua, que me
recorra al principio tmida, y luego sin darme tregua. Cuando estiraste mi pezn
suavemente con los dientes cre que algo dentro de m estaba a punto de explotar
antes si quiera de que me quitaras del todo los vaqueros y me revolv nerviosa,
girando para quedar de nuevo encima de ti.
- Antes de que sigas investigando, djame demostrarte todo lo que puedo hacerte
sentir... susurr casi como una plegaria y asentiste tragando salivaTe quit el sujetador y enterr mi boca de lleno en tus pechos. Mi visita fue buen
recibida a juzgar por tus suspiros y me entretuve all hasta la saciedad, al tiempo
que con la mano te acariciaba el abdomen y el costado. En cuanto me incorpor un
poco tu boca demand mi presencia y nos besamos largamente mientras bajaba
una de mis manos hasta colocarla en la parte alta de tu muslo. Cuando me apart
de tu boca tu expresin haba adoptando una expresin algo distinta, dispersa... y
tus labios lanzaron una pregunta inquieta.
- Me quieres?
Me apart un poco ms, dejando una mano en tu nuca, pero alejndome lo
suficiente como para poder ver bien tus ojos.
- No lo sabes ya de sobra?
- S, slo quiero orlo ahora...
Sonre con algo de melancola y pas un dedo por encima de tus labios mientras te
contestaba.
- Te adoro...
Me tumb en la cama a tu lado, apartando las manos de donde las tena y
simplemente abrazndote. T te incorporaste, percibiendo acertadamente que
acababa de abandonar toda pretensin sexual y me miraste interrogante.
- Te adoro y me vuelves loca te aclar-. Y todo a la vez... Eso nunca me haba
pasado. Esto no es slo nuevo para ti, sabes? Por eso creo que por hoy est bien
de descubrir
- Pero Julieta, cmo nos vamos a quedar as?
- As cmo? Hace un segundo lo que me ha parecido ver en tus ojos es que
estabas abrumada, demasiado...
- Pero eso no significa que no quiera llegar hasta el final
- Y lo haremos, ya habr tiempo
- Julieta... replicaste, pero no te dej acabar- Por qu ests tan empeada en correr, mi amor? Hazme caso. Por correr me he
cado muchas veces, y contigo no quiero que me pase eso.
Hiciste una mueca de disconformidad y chasqueaste la lengua dentro de la boca,
algo frustrada, pero te sonre con tanta dulzura que poco a poco tu expresin se fue
borrando.
- Ven, tmbate conmigo
Te acog en mis brazos, con nuestros cuerpos semidesnudos en contacto y el calor
de nuestra piel retroalimentndose la una de la otra. Tu cuerpo se relaj en seguida
mientras que el mo sigui caliente y palpitante un rato ms, y aunque trat de
disimularlo, parte de m se maldeca por aquel afn de ir despacio. Pero por suerte
desde haca seis maravillosos meses el fin ltimo de mis actos no era mi propio
bien, sino el tuyo. Liberaste un suspiro con aire resignado y te acarici el pelo
tratando de reconfortarte.

- Qu te pasa? No eres feliz slo estando as, tan cerca de m?


- S. Es solo que es la primera cosa de nuestra relacin que no ha salido perfecta. El
primer tropiezo...
- Un tropiezo retrasa un poco la meta, pero no impide llegar a ella.
Asentiste, algo ms convencida y recolocaste la cabeza empezando a ponerte
cmoda, hasta que de pronto sent tu risa contra la piel de mi brazo.
- En verdad, creo que si seguamos me iba a dar un ataque... -confesaste- Es porque llevas todo el da nerviosa pensando en esto. Reljate... Ya pasar
cuando tenga que pasar, y cuando eso ocurra quiero que estemos tranquilas y
seguras las dos.
Me miraste sonriendo y tras besarme profundamente durante unos segundos
refugiaste la cara en mi cuello y tu respiracin empez a apaciguarse, hasta que
not en tu estmago el vaivn de tu respirar mientras dormas. Mi cuerpo se
destens y te acun en mis brazos.
Aunque quiz no fue el esperado, tuve mi descubrimiento: el del placer que
entraaba el simple hecho de dormir una tarde a tu lado.
LATIDO VEINTISIETE. Una amiga de las importantes28
A la tarde siguiente llegu al piso en cuanto sal del hospital. Me choc encontrar
all slo a Elena y Roco, pero ellas se sorprendieron ms an al verme aparecer sin
compaa.
- Y Chabe? Cmo es que no viene contigo? pregunt Ro- Qu pasa? Que si no traigo a la nia a m no me hacis ni caso? respond con
una sonrisa que no me permiti hacerme la enfadada- Hombre, es que tu nia, es mucha nia... replic Elena y me dio un beso en la
mejilla cuando me sent entre las dos. Despus de todo, me alegraba que no
hubiera nadie ms all. Ellas eran las que me inspiraban ms confianza para hablar
de ciertos temas-. Dnde la has dejado?
- Est tomando caf con sus amigos
- Ah! Contndoles lo de ayer? cotille Ro, y Elena se sum a su curiosidad- Cuenta, Parra. Cuenta
- Nada, les estar contando que casi nos acostamos
- Casi? preguntaron las dos al unsono- S
- Ay, pero cuenta, por dios! No nos dejes en ascuas me dijo Ro dndome un
manotazo suave- Pues nada, estbamos las dos muy lanzadas. Y ella pareca muy convencida y con
tantas ganas como yo, pero de pronto la not nerviosa...
- Pobre... Es normal, slo tiene diecisis aitos repuso Ro- (asent) Todo haba sido muy preparado y ambas llevbamos todo el da dndole
vueltas. Ella se enfad un poco cuando le par los pies, pero no quise seguir sin
que estuviera totalmente relajada. No quiero que haya ninguna situacin tensa, de
ningn tipo, me entendis?
Las dos asintieron con un leve asombro e intercambiaron sonrisas incrdulas.
- Qu monada... mascull Elena y me pellizc el cachete- Qu?
- Es que no te imaginaba queriendo a alguien tan... a la antigua usanza
- Ah, pero me imaginabas queriendo a alguien?
Ro se ech a rer con una carcajada y Elena sigui hablando mirando al infinito.
- La primera vez... Qu recuerdos. Yo estaba como un flan. Y no me extraa que
ella se pusiera igual. T ya llevas mucho corrido, nunca mejor dicho... apunt con
un toque cmico-, pero ella no es ms que una cra.
Me reclin del todo en el sof asintiendo ligeramente y me qued con aquella frase
en la cabeza: llevas mucho corrido.
28

Msica: Pequeo Vals. Marlango. http://www.youtube.com/watch?v=u6UXsPNs1RQ

A lo largo de la semana siguiente todo se normaliz entre nosotras, y entre


exmenes por tu parte y operaciones y toneladas de trabajo por la ma el ritmo de
nuestra relacin volvi a ser el habitual. Al llegar el jueves, a las ocho de la tarde
todava andaba por el hospital, mirando historiales en el despacho de mi adjunto.
Ivn entr ya sin bata blanca y mir el reloj sorprendido.
- Todava ests aqu, mujer?
- Estoy consultando historiales antiguos, a ver si son de ayuda para el
diagnstico del paciente que hemos tratado hoy
- Te pierde la responsabilidad neg con desaprobacin, aunque sonriendo, y
me pas un sobre-. Me han dado esto para ti de laboratorio. Son los anlisis
que te hiciste, no?
- Debe ser, s los guard en el bolso para mirarlos luego e hice ademn de
seguir buscando en el archivador- Anda, deja eso. Tu chica te estar esperando
- Y t?
- Yo me voy a casa con mi mujer. Maana ser otro da.
Finalmente acced, y cuando Ivn me dio una palmada en el hombro volv a guardar
los expedientes y me colgu el bolso.
- Por cierto, me gustara que vinierais a mi casa a cenar las dos un da de
estos me dijo ya por los pasillos- Ah, vale -acept con entusiasmo; en aquellos meses trabajando con l haba
llegado a profesarle mi amistad, adems de una inmensa admiracin
profesional- Maana por ejemplo?
***
Mientras esperaba en el coche a que salieras del conservatorio abr el sobre de los
anlisis y tras ojearlos sonre y emit un suspiro de alivio. Lo guard en la guantera
y al mirar por la ventanilla vi que ya bajabas los escalones del edificio y me ape,
abriendo de inmediato el paraguas y corriendo hasta ti. Nos dimos un beso en
mitad de la calle y te cubr de la lluvia.
- Hola preciosa -susurr acurrucndote bien, para que cupiramos las dos- Tu ms dijiste dndome otro beso-, pero no haca falta que corrieras al
rescate, no me iba a morir por mojarme mientras cruzaba
- Y que luego te me enfermes? Eso ni pensarlo repuse pellizcndote el
brazo, y te abr la puerta del Golf, aparcado en doble fila- Con lo romntico que es mojarse... -dijiste con aire feliz, aludiendo al da de
nuestro primer beso, y me arrancaste una gran sonrisa- Son casi las nueve... Qu tarde... me lament- Le mandamos un mensaje a stas y tapeamos algo en La favorita?
- Perfecto asent con aprobacin; aquel bar me encantaba y lo sabasLlegamos al barrio del Ppulo antes que las dems y nos sentamos en la mesa ms
grande del bar, al fondo. Enseguida tom tus manos entre las mas y te mir con
cara de novedad.
- A ver. Tengo dos proposiciones que hacerte
- Espero que alguna sea indecente... y sacaste la lengua- Me temo que la primera es muy formalita... Ivn me ha invitado a cenar en su
casa con su mujer, para que la conozca a ella y a sus nios. Ya sabes que nos
llevamos muy bien... Creo que quiere que intimemos ms. Y bueno, de hecho nos
ha invitado a las dos
- Cenar en casa de tu jefe? enarcaste las cejas, algo cohibida- No es mi jefe, es mi adjunto
- Ya, pero si no esta conforme contigo, no te aprueban el MIR no? Te suspender
por asaltacunas cuando vea que sales con una niata de 16 aos bromeaste- Ya lo sabe hace mucho tiempo... Con la confianza que tengo con l, pensabas
que no se lo haba dicho?

- No saba que yo sala a relucir en tus conversaciones de trabajo comentaste con


sorpresa, aunque complacida- Hablo de ti a todas horas, no puedo evitarlo... confes algo ruborizada y te
echaste a rer- Y crees que es adecuado que yo vaya?
- Creo que T eres el motivo de que me haya invitado a su casa en vez de a comer
cerca del hospital como siempre. Tiene curiosidad por ver a la chica de la que no
paro de hablar
- O sea, que me quieres llevar para exhibirme...
- Uno slo exhibe aquello de lo q se siente orgulloso. Y yo me siento muy orgullosa
de que seas mi novia
Intercambiamos miradas felices y apoyamos los codos en la mesa para llegar a
darnos un pico.
- Aunque si prefieres no ir... -susurr al aire en tono de broma, sabiendo cul sera
tu respuesta- No, no. S que quiero. Me hace ilusin que quieras llevarme te encogiste de
hombros graciosamente y yo atrap una de tus manos para besarla- Sabes que quiero llevarte a todas partes. Si pudiera secuestrarte y llevarte a vivir
conmigo lo hara... Y eso me lleva a mi segunda propuesta...
Aquello capt tu inters y te revolviste un poco en la silla, acercndote ms.
- Ro y su novio se van este fin de semana a una casita rural que tiene ella en
Benaocaz. Anoche me invit a que furamos nosotras tambin.
Tu expresin pas de la fascinacin a la tristeza en un segundo, y ya me imaginaba
a que se deba tu abatimiento.
- Ya he pedido permiso en el hospital para salir a medioda el viernes y me han
dicho que s. Qu me dices t?
- Nada me apetecera ms. Pero mi padre no me va a dejar pasar un fin de semana
entero fuera de casa ni de coa...
Puse un pequeo puchero y lade la cabeza deprimida. Aquello me haca autntica
ilusin. Aunque pasbamos juntas todo el tiempo que nuestras obligaciones nos
permitan, la posibilidad de poder dormirme una noche junto a ti con la certeza de
que al da siguiente despertara a tu lado me haba llenado de regocijo desde que
Roco me lo propusiera la noche anterior.
- Pdeselo al menos...
- Claro, pero no te prometo nada
Justo entonces las nias llegaron ruidosamente, se sentaron a nuestro alrededor y
en seguida abandonamos la conversacin para sumarnos a la suya.
Al terminar te dej en casa temprano, como siempre, pero las dems nos fuimos al
piso a tomar unas copas. Judith lo haba dejado con su chica de los ltimos cuatro
meses y aunque se haca la fuerte estaba hecha trizas. Empezamos a jugar a las
pelculas y entre risas conseguimos que se evadiera un poco. Justo cuando me
tocaba escenificar a m el mvil me vibr en el bolsillo.
La respuesta ha sido no me habas escrito, con una cara triste al lado-. Lo
siento mucho. Te quiero. XABE.
Resopl con un enorme fastidio y me dirig a Ro.
- Creo que al final vas a tener toda la intimidad que quieras con Juanjo
Casi daban la una cuando nos echamos el segundo ron. Inesperadamente
escuchamos el sonido de unas llaves y Rebeca apareci de pronto en el saln.
- Vengo muy tarde, lo siento... y le dio unos cuantos besos a Judith para
animarla- No me dirs que te has liado en el trabajo hasta ahora? pregunt Ro asustada
mirando el reloj- No, me he liado en casa de mi prima y me mir exclusivamente a m-. Y te
traigo una primicia sobre lo del fin de semana en la sierra
- Ya s que no, me ha escrito un mensaje

- Si yo no hubiera estado all sera que no corrigi con nfasis, hacindome


albergar un atisbo de esperanza-. Estaba visitando a mi primo cuando ella lleg
dicindoselo a mi to, y es normal que le dijera que no. Se lo pidi a quemarropa,
en plan exigente... Pero yo met la mano dijo satisfecha- Y qu? pregunt alterada- Le he dicho que yo no poda ir porque no me daban vacaciones, pero que ibais
todas. Y he apelado al chantaje de que Chabe es muy responsable y se merece un
voto de confianza, bla, bla, bla... Y al final ha dicho que s
Me levant del sof batiendo palmas deprisa, abrac a Rebeca con mpetu,
mecindola a un lado y a otro, y le di un sonado beso en la mejilla.
- Como se entere de que vais en plan parejas dobles, me mata...
- Gracias Rebeca, de verdad y la estrech de nuevo- Esto hay que celebrarlo dijo Marinela y se abraz por un lado a Judith y por el
otro a Ro-. Bajamos a por ms ron?
- Por favor... suplic JudithUna vez estuvimos a solas, Rebeca se sent a mi lado y me rode por el hombro
con su brazo.
- Me ha parecido ver a mis tos algo ms relajados con vuestra relacin
- Pues sigo sin luz verde para entrar en esa casa declar con aire triste- No s... No hemos comentado mucho, pero me ha dado la impresin de que lo
llevan mejor
- Bueno... Si se puede interpretar como una buena seal el hecho de que en estos
6 meses no hayan intentado denunciarme por abuso de una menor, supongo que
s
Rebeca se ech a rer y me dirigi una mirada de complicidad.
- No s si conseguir algo, pero voy a hablar con ellos...
- Te lo agradecera muchsimo... Pero no s qu puedas decirles que Chabe no les
haya dicho ya
- Yo tengo menor carga afectiva en este asunto. Cuando le diga a mis tos que
quieres a mi prima ms que a tu propia vida y que la cuidas como a una pieza de
museo, sabrn que yo s soy objetiva
Baj la vista ligeramente, pero no pude ocultar mi emocin.
- Es conmovedor que pienses eso...
- Ya te lo he dicho, slo reconozco lo que es cierto
Nos abrazamos de nuevo, esta vez quedndonos unos segundos as, y sent cmo
la euforia me desbordaba como un lquido vertido en desmedida. La perspectiva del
fin de semana se haba vuelto increblemente dulce al saber que podra ser por
unos das la duea de tu tiempo, y t del mo. Sonre, no con los msculos, sino
con una fuerza que vena desde mis mismas entraas. Desde que estaba contigo
todo en la vida me sonrea y los planetas parecan siempre alinearse a mi favor. No
slo estaba en mi mejor momento en cuanto a la relacin con mis amigos y con mi
familia, sino que mi carrera profesional haba tenido un despegue espectacular. Y
por encima de todo eso, de la razn y del bien y el mal... estabas t.
Tembl en medio de mi alborozo. Era cuestin de estadstica... Tanta felicidad
acumulada me haca temer que en cualquier momento ocurriera algo atroz.
LATIDO VEINTIOCHO. El sajorami29
Sin duda alguna lo ms divertido de los viajes en grupo era el coche. El sentido del
humor del novio de Ro nos mantuvo riendo a carcajada limpia todo el camino,
aunque yo iba centrada en la carretera.
Nada ms llegar a la casa, Juanjo se puso a encender la chimenea y hacer sangra y
Ro nos la ense, aunque yo ya la conoca. Era una especie de sajorami, pequeo,
pero con mucho encanto. Cuando llegamos a la habitacin de abajo, con camas
29
Msica: A new day has come. Celine Dion.
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separadas, Ro empez a ensearla sin olvidar ningn detalle, mientras que yo me


puse a acariciar tu pelo.
- Aqu dormiremos nosotras, cario te dije cuando Roco termin de mostrar los
armarios por dentro- No, de eso nada. Vosotras dorms arriba corrigi Ro- No, no, Ro. La de arriba es la ms cmoda. Esa para vosotros
- Precisamente por eso... Sois las invitadas
- Ro protest- No hay ms que hablar. Ensale a Chabe la habitacin te gui un ojo al salir y
t le sonreste para luego mirarme encogindote de hombros.
Te hice un gesto con la cabeza y te agarraste con ambas manos a mis caderas,
caminando detrs de m mientras subamos la escalera de madera. Al abrir la
puerta del cuarto me retir para ver tu reaccin.
- Guau...
Entraste boquiabierta en la enorme estancia, decorada con muebles rsticos, y
sonreste al acercarte a la gigantesca cama de matrimonio. Te lanzaste sobre ella
literalmente y diste unos golpecitos justo al lado mientras me mirabas riendo.
Camin hacia all an ms sonriente que t y me tumb. Nos perdimos en un beso
tierno, necesitado por ambas, y al despegarnos nos abrazamos cruzando nuestros
brazos y piernas, hasta quedar enredadas como las plantas de hiedra que
adornaban el tejado.
- Tenemos que hacer vida social con stos? brome, arrancndote una
carcajada-. No podemos quedarnos as todo el fin de semana?
- As? preguntaste levantndote de pronto con expresin pcara, colocndote
encima de m-. Yo quiero mucho ms...
Me mord el labio cuando tu pelo empez a caerme sobre la cara, cubrindome cada
vez ms conforme ibas bajando hacia mis labios. Entonces nos besamos ms
ardientemente, te apart el pelo y me alc levemente, anhelante por profundizar
ms en tu boca. T me hiciste bajar la cabeza hasta chocar de nuevo con el colchn,
algo dominante, y me diste lo que quera llevando la lengua ms adentro y pegando
tu rostro completamente al mo.
Nos recreamos unos segundos ms en aquel beso cada vez ms candente, hasta
que tuvimos que separarnos para tomar aire. Liberaste un suspiro y me miraste
como nunca antes. Tu cara se haba encendido con un fervor indito y mientras
deslizabas las manos por mi cuello parecas estar inflamada, hirviente. Mi pecho y
otros puntos de mi cuerpo comenzaron a latir como si fueran a ser mis ltimos
segundos de vida y no pude ms que liberar un vido gemido y lanzarme a la
captura de tu boca. En aquel contacto me sent embriagada, como si levitara
contigo entre mis brazos y te abrac tan fuerte que pareca que iba a absorberte,
que en cualquier momento dejaramos de ser una dualidad para convertirnos en un
solo ser, armnico, perfecto.
Cuando nos separamos respirabas agitadamente, con los ojos cerrados, y
acariciabas mi rostro con manos temblorosas, casi dispersas... Pero el motivo de tu
convulsin no era un estado de nervios; lo que tus ojos gritaban era pura ansiedad,
ansiedad por poseerme. Hundiste la cabeza en mi cuello y yo lo ech hacia atrs
con un suspiro, deleitndome en tu succin, hasta que de pronto escuchamos las
risas de Roco y Juanjo y recordamos que aquella soledad tan exquisita que
habamos ideado no era ms que un frvolo producto de nuestra imaginacin. Nos
quedamos calladas mirndonos unos segundos, hasta que anunci lo que no
queras or.
- Vamos a tener que bajar...
- Nooooo protestaste, y te acurrucaste a m como una nia pequea que no se
quiere separar de su mam- Ya tendremos tiempo declar colocndote el pelo detrs de la oreja, tan deseosa
como t de continuar-. Anda, que nos estarn esperando para hacer la cena y
todo eso...

Finalmente asentiste algo quejosa y tras darme un ltimo beso nos levantamos.
Aspir aire vehementemente y golpe uno de tus glteos con suavidad. Sonreste
traviesa al captar mi mirada de cuando te pille... y fueron innecesarias las
palabras.
Cuando bajamos, la lea de la chimenea ya crepitaba y despeda una calidez
sumamente agradable. Masaje tus hombros mientras descendamos la escalera,
pero en cuanto llegamos me excus.
- Voy un momento al coche. He olvidado algo...
Asentiste sonriendo mientras me diriga hacia la puerta y me restregu los brazos al
salir, sintiendo cmo la helada noche de la sierra me calaba los huesos apenas en
los pasos a los que tena aparcado el coche. Met la mano en la guantera y extraje
de ella el sobre que buscaba, y corr de nuevo hacia la casa, huyendo de la gelidez
otoal.
Despus de cenar la noche sigui de lo ms animada. Nos pusimos a los pies de la
chimenea a charlar y a jugar a Party&Co. Tu risa brillaba ms que nunca a la luz del
fuego, adornando aquellos momentos de sencillez, y consiguiendo que a veces me
distrajera por completo del juego o perdiera el hilo de la conversacin. La sangra
que haba preparado Juanjo estaba tan exquisita que bebimos ms de la cuenta, y
casi a las cuatro de la maana empez a hacer estragos, dejndonos a todos un
poco adormecidos.
Cuando Ro y Juanjo anunciaron que se retiraban, tu cara se volvi un poema slo
de pensar en levantarte del sof, donde te habas acomodado plcidamente entre
mis brazos. Empuj tu cuerpo ligeramente para levantarte y gimoteaste al llegar sin
fuerzas a la escalera.
- En este momento me gustara tener la habitacin de abajo...
Sonre pellizcando tu mejilla y sin preguntarte me agach para pasar una mano por
debajo de tus rodillas y con la otra asir tu espalda. Enredaste las manos a mi cuello
dejndote llevar y te alc en mis brazos para subir las escaleras contigo a cuestas.
Dej caer tu pequeo cuerpo en aquella cama en la que se vea diminuto y me
recost a tu lado. Cerramos los ojos enseguida, exhaustas, y tras darnos un tierno
beso de despedida me dorm entrelazada a tu cuerpo, pellizcando el lbulo de tu
oreja muy suave, casi imperceptiblemente.

LATIDO VEINTINUEVE. Tu cuerpo para la paz de mi alma30


Despert con la sensacin de haber dormido profundamente, sa en la que toda la
noche parece haber transcurrido en un solo segundo, y cerr violentamente los ojos
algo molesta por un intenso rayo de sol que deslumbr mi vista. Sonre, an sin
volver a abrir los ojos. El tacto de tu piel tan pegada a la ma fue el primer signo
que me hizo ser consciente de estar despierta, y viva... Ms viva que nunca.
Gir el rostro abriendo los ojos y la visin sobrecogedora que encontr me hizo
apretar los labios hacia adentro. La luz del alba se reflejaba en tu rostro con un
brillo poderoso, casi celestial, y la tranquilidad de tu belleza durmiente pareca
dejarse acariciar por ella como si se tratase de una flor en mitad de un desierto.
Acarici la parte de tu rostro que radiaba iluminada y not una ligera humedad
corriendo aprisa por mi mejilla. Me sequ la lgrima con un dedo y me pegu a tu
frente en un beso largo, al que sucedieron muchos ms, cada vez ms cortos pero
ms intensos. Bes tus prpados cerrados, la agraciada punta de tu nariz y cuando
me dirig a tus labios me correspondiste sorprendentemente rpido. Ninguna de las
dos tena ganas de parar el juego y el beso se prolong inesperadamente hasta que
te apartaste de m, con una sonrisa tan grande que pareca encerrar otro universo
paralelo ms all de tus labios.
- No sabes cuanto he soado con esto... susurraste cargada de emotividad,
deslizando los dedos lentamente por mis labios-. Buenos das
30

Msica: Satisfy My Soul. Paul Carrack. http://www.youtube.com/watch?v=i6-PTMpRkYo


The Scent of Love. The Piano Soundtrack, by Michael Nyman.
http://www.youtube.com/watch?v=mZS9gTQNE1Y

- S que lo s murmur, apresando tu boca unos segundos ms, y alejndome de


ella tan eufrica como t-. Bon giorno principessa
Liberaste una risotada y entonces te incorporaste ms activa, colocndote sobre m.
- Y esos primeros pinitos con el italiano?
- Ya ves... Lo que sea por sorprenderte...
Te mordiste el labio sonriente y empezaste a enredar las manos en mi pelo.
- No recuerdo haberme quedado dormida anoche... Ni si quiera cruzamos palabra
- La sangra de Juanjo fue fulminante y te acarici levemente las sienes-. Ests
resacosa?
- No. Lo que tengo es hambre...
- S? sonre, entre divertida y asustada por aquella expresin exigente que se te
dibujaba cuando te ruga el estmago-. Yo me ocupo de todo; qudate aqu
Tras darte un ltimo beso sal de entre las mantas y me puse una de las batas que
Ro nos haba prestado, pero al llegar abajo me sorprendi el hecho de que no haca
ni el ms leve fro; la lea del hogar arda como si estuviera recin encendida. Vi el
cuarto de Roci abierto y vaco y al entrar en la cocina encontr una nota al lado de
la tostadora.
Hemos ido a pasar el da al pueblo de al lado. Volveremos tarde, muy tarde... y
firmaba Ro, con un garabato sonriente.
Enseguida imagin las razones de su confabulacin y al abrir la nevera y toparme
con una botella de champn las confirm definitivamente. Negu con la cabeza
sonriendo, aunque agradecida.
Diez minutos despus volva a la habitacin, haciendo malabarismos para no tirar la
bandeja y t saliste de entre las mantas abriendo la boca de inmediato con
sorpresa.
- Champn?
- Cortesa de Ro...
- Ya quieren empezar a beber desde por la maana?
- Ellos no, nosotras -y te pas la nota, que te hizo sonrer y alzar las cejas
mirndome en cuanto la leste- Estos dos tienen ms ganas de que nos liemos que nosotras mismas...
- (sonre) Te dara la razn, pero por mi parte eso es imposible reconoc sin
tapujosClavaste tus ojos en los mos, y te acercaste a m con actitud felina, volviendo a
desarmarme de nuevo. Nuestros labios se encontraron en el aire y se enredaron
como atrados por una fuerza electromagntica. La bandeja que nos separaba en la
cama se tambale y me apart un poco para sujetarla y evitar que se cayera,
aportando algo de calma a la situacin.
- A ver prueba esto... -y me miraste con curiosidad al ver la extraa mezcla que
verta en la copa- Champn con zumo de naranja?
- Te va a encantar
Tras beber el primer sorbo me miraste asintiendo, guindome un ojo.
- Est muy rico, s.
- Quieres un pastelito? te pregunt, empezando ya a abrir el envoltorio de la
napolitana, pero t me la quitaste de la mano, y luego retiraste toda la bandeja,
ponindote de pie para dejarla en el suelo-. Qu haces?
- He decidido que no tengo tanta hambre
Apuraste la copa de champn hasta el fondo y con una sonrisa te quitaste la blusa
del pijama. La parte de arriba de tu cuerpo qued completamente al descubierto y
tembl ligeramente. Beb tambin el contenido de mi copa, nerviosa, y observ que
los vellos de tus brazos se erizaban y tus pechos se ponan ms tersos, casi
apelantes. Alargu los brazos, consumida por el calor que empezaba a irradiar mi
cuerpo y te estrech junto a m, frotando concienzudamente tus brazos y tu
espalda para hacerte entrar en calor. Te di la mano para que subieras a la cama y
tir de ti hasta conseguir que te recostaras.

Deslic las yemas de mis dedos por toda la longitud de tu vientre desnudo. No
pareca el mismo que haba estado abrazando toda la noche, pues ahora se ofreca
ante m al descubierto sin ningn pudor. Me perd en los huecos de tus costillas,
que se te marcaban an ms estando tumbada, y hund la cabeza a la altura de tu
ombligo, dejando un largo beso. Empec a ascender, trazando con la lengua todos
los rincones picudos que dibujaban tus huesos, y not los matices de tu respiracin
trepidante, que se agitaba y calmaba intermitentemente, como las notas de un
pentagrama. Acarici tu mejilla, an conmocionada por el simple hecho de que
estuviramos as, t y yo en una disposicin tan ntima que el mundo pareca slo
nuestro, y te detuve cuando te acercaste a m con labios anhelantes.
- Antes de que lleguemos ms all quiero ensearte una cosa
Esbozaste una expresin de extraeza cuando me levant a buscar el bolso. Estaba
tan alterada que no encontr el papel hasta que lo puse del revs haciendo que
todo cayera al suelo. Lo recog y te lo pas, volviendo junto a ti. Lo abriste y tras
echarle un vistazo me miraste, ya consciente de lo que era pero an sin
comprender el por qu.
- Esto qu es?
- Son unos anlisis de enfermedades venreas. Yo... He estado con mucha gente. Y
bueno... slo quera estar segura de que no puedo pegarte nada. No hay nada, ni
VIH, ni papiloma humano, ni candidiasis... Nada
- Julieta, no era necesario
- Para m s. Me quedo ms tranquila
Lanzaste el papel lejos, con indiferencia, y me miraste fijamente, a medio camino
entre la protesta y la fascinacin.
- Ni tan siquiera en una situacin as vas a dejar de cuidarme?
- Ni tan siquiera murmur sonriendo, y me lanc de nuevo hasta tus labiosNos fuimos tumbando de nuevo y rept hacia abajo por tu cuerpo. Te quit el
pantaln y contempl con admiracin tus piernas mientras suba por ellas
acaricindolas. Nos besamos una vez ms y comenzaste a frotar mi espalda, hasta
que tiraste de mi camiseta con manos inquietas. Me incorpor para ayudarte a
deshacerte de ella y te mir, queriendo saber el motivo de tu sonrisa.
- Estoy aqu un poco sin saber qu hacer... Ideas no me faltan, pero me preocupa
un poco tu listn
- Qu listn?
- Bueno t lo has dicho. Has estado con muchas... Tengo miedo de no cumplir tus
expectativas
Baj la vista mordindome el labio y al mirarte puse la mano en tu nuca.
- No lo entiendes... Lo que hay entre t y yo no es objeto de comparacin para m,
porque no puedo medirlo con nada... Antes cada vez que deseaba a una mujer era
por una mera cuestin fsica. Esto es completamente distinto. Al pensar en estar
contigo no pienso en mi satisfaccin, sino en poder expresar plenamente todo lo
que siento por ti. Necesito tu cuerpo para la paz de mi alma... Comprendes?
Aquello te hizo liberar un suspiro cercano a las lgrimas y antes de que stas
siguieran fecundndose en tus ojos me acerqu para cubrirte en un firme abrazo
que las ahuyent.
- Date la vuelta susurr al separarme de tiTe pusiste de espaldas sin objecin alguna, esperando mis caricias en un estado de
suma relajacin. Me fui aproximando y te apart el pelo a un lado, dejando libre de
obstculos la blanca piel de tu nuca. Pas los dedos serpenteantemente a lo largo
de tu columna vertebral y tu cuerpo se convulsion ligeramente cuando repet la
misma operacin, pero hacia arriba y con ambas manos.
- No s qu tienen tus dedos, pero me queman... musitaste contra la almohada,
con voz extasiada- Vale. Sin dedos
Con una sonrisa me reclin sobre ti, justo al final de tu espalda y comenc una
trayectoria ascendente respirando suavemente sobre tu piel, apenas con leves
soplos, y al llegar a tu odo lo atrap en una ansiosa succin. Te quedaste un rato

as, disfrutando entre quejidos del calor que te transmita mi respiracin, hasta que
empezaste a rerte con una mezcla de cosquillas y estremecimientos y decidiste
acabar con aquella pasividad a la que me empeaba en someterte. Estaba tan
centrada en mi inmenso deseo de hacerte feliz que no pensaba en que t tambin
queras tocar, chupar, descubrir...
De un solo movimiento te incorporaste y empujaste mis hombros para hacerme
caer. Me quitaste el sujetador y luego el pantaln del pijama con arrebato y
acariciaste mi muslo de forma casi inapreciable. Me miraste con aquellos ojos
oscurecidos por la pasin y simplemente te tumbaste sobre m, presionando tus
pechos contra los mos. Cerr los ojos y gem sin disimulos cuando la voluptuosidad
de tus senos puls los mos con aquella dulce opresin. O tu respiracin cada vez
ms agitada y tuve que aguantar la ma propia cuando comenzaste a reptar hacia
abajo, despacio, deslizando tus pechos por mi abdomen. Te paraste a la altura de
mi ombligo y tras mirarme con expresin juguetona te desplazaste hacia un lado y
sent la dureza de tu pezn adentrndose en mi ombligo. Tu gesto me hizo sentir
como si mi interior se hubiera vaciado de repente, como si aquel pellizco de placer
hubiera absorbido por entero mis entraas.
Sonre dejndote hacer. Era curioso... Estabas preocupada por todas mis
experiencias anteriores, y precisamente aquel primer atrevimiento era algo
totalmente novedoso para m. Bajaste hasta llevar la boca al contorno de mi ropa
interior, apoyndote completamente sobre m. Atrapaste el filo con los dientes y
tiraste slo un poco, dejando los huesos de las caderas al descubierto. Recorriste
con la lengua el montculo saliente que formaban y tiraste de la nica prenda que
me cubra, ayudndote con la mano para retirarla del todo. Suspir sonoramente y
antes de que se te ocurriera seguir te reclam extendiendo la mano, sin esperar lo
que pasara. Volviste a subir pegada a mi piel, y no s si deliberada o
accidentalmente frotaste tu pezn por la superficie ms externa de mi vulva y
rozaste levemente con l el punto donde todas mis sensaciones confluan. Liber un
gemido inesperado y agudo, cuyo final ahogu caticamente dentro de tu boca, en
el beso que me diste.
Cuando me apart te mir con una mezcla de sonrisa y ardor y negu con la cabeza,
declarando con ello mis intenciones. Di un giro a nuestros cuerpos para quedar en
la posicin dominante y me lanc a tu cuello, chupndolo con avidez y deslizando
mis labios sobre l mientras suba por el contorno de tu cara. Te agachaste para
facilitarme la llegada hasta tu boca y nos besamos descontroladamente, ms bien
mezclando nuestras respiraciones que nuestras lenguas.
Con el mismo frenes baj por tu canalillo repartiendo besos sin discriminar ni un
poro de tu piel y hund la humedad de mi lengua en tus pechos, primero uno y
luego otro, con lametones concntricos que cada vez me acercaban ms a la
aureola. Cuando llegu a ella y estir tu pezn delicadamente con los dientes
liberaste un grito de placer. Me apart sonriendo y pos la cabeza entre tus pechos
para comprobar cmo tu corazn lata a un ritmo de infarto, el mismo al que
galopaban todos tus puntos de placer, reclamando atencin inmediata.
Te mir una vez ms, intentando transmitirte en una fraccin de segundo lo
infinitamente afortunada que todo aquello me haca sentir, y descend hasta
situarme directamente entre tus piernas. Flexion cuidadosamente tus rodillas,
enrosqu los brazos alrededor de tus piernas alzadas y baj la cara por tu muslo,
dejando pequeos besos por toda la cara interna, hasta llegar a estar frente a tu
sexo. Me qued ah parada sin hacer nada, solo acelerndome cada vez ms,
sintiendo como un fuego imparable las ganas de abrirlo capa a capa y saborearlo,
hasta que un leve levantamiento de tus caderas me indic que ese fuego tambin
arda vivamente en tu interior.
Comenc a dejar besos hmedos en la zona, preparndola, y al or tus primeros
jadeos ahond mi lengua ansiosamente dentro de ti, mientras presionaba el resto
de tu centro con la mano. Me abandon plcidamente al concierto de gemidos y
silencios que comenzaste alternar y tu respiracin me marc el comps que deba
seguir para llevarte hasta el final. Cuando emitiste el ltimo grito, que se irgui

como un rayo, poderoso y agudo en tu garganta, me qued mirndote con


fascinacin. Dej mi dedo dentro de ti, sintiendo como tus contracciones lo
apresaban una y otra vez, y apoy la cara sobre uno de tus muslos, mirando desde
all cmo tu agitacin se normalizaba, observando cmo el vibrar de tu cuerpo se
iba deteniendo sin prisa.
Extraje el dedo con cuidado y me qued con la vista clavada en tus ojos an
cerrados, esperando el signo definitivo de aprobacin. Cuando tu cuerpo se calm
por completo me miraste al fin, con una sonrisa que desafiaba los lmites de tu
rostro. Sonre tambin y me deslic hasta arriba para tumbarme junto a ti. Tu
mano me esperaba abierta y la cubr con la ma, cerrndola y entrelazndola con
todos tus dedos. Contempl embelesada tu cuerpo desnudo ya tranquilo, tu pelo
levemente mojado por el sudor y sobre todo aquellas mejillas encendidas de rojo,
que me parecieron ms hermosas que nunca.
- Qu tal?
- Me siento como si flotara... contestaste con naturalidad, en el mismo tono de
susurro que yo- Yo tambin tengo esa extraa sensacin de no estar en la Tierra
- Pero si t an no has sentido nada... -y arrugaste la frente a modo de protesta- Cmo puedes decir eso? Llevo seis meses sin dejar de sentir. Aqu... tom tu
mano y tras besarla la coloqu en el centro de mi pecho-. Y esta maana ms que
nunca. Tenerte as, conseguir hacerte tan feliz... Nunca nada me haba hecho
sentir tan completa
Dejaste tus ojos vidriosos clavados en los mos unos segundos y me besaste con la
suavidad comparable a la de un ptalo al roce con la piel. Al separarte de m tu
mirada era otra, una de conviccin y seguridad, y desplazaste la mano hacia la
izquierda, apretando por completo mi pecho. Cerr los ojos enardecida de nuevo
por un sbito calor y me aferr a tu espalda, enredando las manos a tu alrededor.
Hundiste la cabeza en mi cuello y te entregaste a devorarlo; yo lade la cabeza
enterrndola en tu pelo, embriagndome con su cautivador aroma, y durante una
media hora maravillosa no dejaste de colmarme de atenciones.
Cuando ya crea que mi plenitud no poda ser ms absoluta te encargaste con
creces de demostrarme lo contrario. Tantas noches vividas, tantas camas distintas
y tantos cuerpos de mujer... y cuando estall entre tus brazos y qued totalmente
desarmada y vulnerable ante ti mi sensacin era la de no haber experimentado
nada parecido jams.
Mientras mi cuerpo se calmaba tras aquel denso orgasmo, el primero junto a ti,
sent la sonrisa de tus labios contra mi muslo y unos suaves mordiscos en los que
liberaste un poco la euforia de tu satisfaccin. Subiste acaricindome la piel con las
manos impregnadas de mi propia humedad y llenaste el hueco que haban formado
mis brazos abiertos, a tu espera. Te acun con firmeza y te escuch inspirar aire
sonoramente como preparndote para hablar. Tom tu barbilla con delicadeza y
fund mis labios con los tuyos en un intenso beso, que respondi sin palabras a
todas tus preguntas. Cuando nuestros ojos chispeantes se cruzaron y vi mis pupilas
dentro de las tuyas, brillando con una fuerza titnica, una certeza absoluta acarici
todos mis sentidos, y sencillamente expres en voz alta.
- Nunca podr olvidar este despertar, por muchos otros que viva
Hoy, dos aos despus, mientras escribo sin poder estar ahora a tu lado, y a pesar
de las muchas noches que la vida nos ha regalado, aquel amanecer sigue
imborrable en mi recuerdo.

LATIDO TREINTA. Una mala hora31


La implacable llegada del domingo puso fin a aquel inolvidable fin de semana. Ro
accedi a conducir el coche mientras yo me sentaba totalmente relajada en el silln

31

Chavaliers de Sangreal. The Da Vinci Code Sountrack, by Hans Zimmer.


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de atrs contigo. Me puse el cinturn del asiento del medio y dej caer todo mi
tronco en tus piernas, mientras t me acariciabas el pelo con veneracin,
ayudndome a dormir. Nada ms llegar a casa me esperaba una guardia nocturna
en el hospital.
La noche estuvo ajetreada en urgencias, pero casi lo prefer as, porque en cuanto
tena un segundo de inactividad mi mente se recreaba en los dulces y apasionados
momentos del sbado. Cuando sala con Ivn de una de las habitaciones de planta,
ste mir el reloj y yo encend el mvil con disimulo.
- Las tres de la maana coment con desazn, y yo le palme el hombro con
optimismo- Slo quedan cuatro horitas
- Slo? Es la mitad del turno
- No hay por qu ver el vaso medio vaco, no?
- Creo que alguien lo ha pasado fenomenal este fin de semana dijo mirndome
con una sonrisa, y baj la vista levemente sonrojada-. Por cierto no he tenido
oportunidad de decrtelo, pero Chabe me pareci encantadora
- Tu intuicin no te engaa repuse sonriente y saqu el mvil abiertamente
cuando llegamos al ascensor- Como algn da te pillen llevndolo en horas de trabajo no podr sacar la cara por
ti -me reprendi, pero yo ni siquiera hil las palabras de su frase; mi rostro se
haba teido de preocupacin-. Qu te pasa?
- Tengo cuatro llamadas perdidas de Chabe, una de ellas de hace tres minutos
Me met en la cafetera, pero antes de que pudiera llegar a llamarte fuiste t la que
lo hizo de nuevo, en cuanto te lleg mi mensaje de disponibilidad, y descolgu con
miedo anticipado.
- Al fin... resoplaste- Chabe, qu pasa mi amor?
- Es mi hermano contestaste con voz entrecortada- Qu le pasa?
- Se levant hace ms de una hora con los brazos adormecidos, no puede mover ni
un solo dedo
- Le habis comprobado el pulso?
- Si, est bajito. Siento la hora, pero no te habra llamado si no estuviramos tan
angustiados...
- De eso nada. Has hecho bien en llamar. Ahora necesito que lo traigis al hospital,
YA
- Le dir a mi padre que vaya por el coche
- No, tranquila. Ya os mando yo una ambulancia
Veinte minutos despus llegabais al hospital. Yo hablaba por el mvil y os vi entrar
de lejos, sorprendindome al ver que Rebeca vena tambin; al parecer esa noche
andaba por tu casa o quiz la habras llamado en medio de vuestra alarma.
Sentaron en una silla de ruedas a Luis, que vena visiblemente triste, pero tranquilo.
Ivn se adelant a daros la bienvenida y yo colgu en cuanto pude y tambin corr
hacia all. Tu padre estaba de espaldas a mi trayectoria y cuando ya me
aproximaba le o protestar sin ningn disimulo.
- Dnde est esa novia tuya cuando se la necesita?
Entonces miraste a un lado y a otro y me viste llegando.
- Aqu susurraste contenta y me abrazaste sin pudor cuando lleguTe correspond brevemente, mirndote a los ojos unos segundos y aferrndote bien
entre mis brazos para darte nimo, y en seguida me acerqu a Luis.
- Buenas noches mir tmidamente a tus padres y luego me dirig a mi adjuntoHas pedido test de fuerza y escner?
- S coment mientras lo llevbamos adentro-. Tendra que verlo un neurocirujano
de inmediato, pero es una mala hora...
- Urrieta viene para ac

- Cmo lo has conseguido? me pregunt Ivn con una mezcla de extraeza y


admiracin, pero yo no contest y me limit a hablar del caso mientras todos
pasbamos a una de las salas- Se trata de un sndrome de Alper con grado de afectacin del 40% en el
hemisferio izquierdo. Presenta una crisis de prdida de movilidad en brazos,
parecida a la que sufri en la piernas hace seis aos
Tu padre me tir entonces del brazo con gesto de enfado, y me detuvo.
- Cmo sabes todo eso?
No supe qu contestar ni cmo encarar aquel gesto inmerecida de reproche, pero
t no tardaste ni cinco segundos en dar la cara por m.
- Porque yo le di una copia del historial mdico de Luis hace mucho
- Y con qu permiso has hecho eso? te recrimin, fuera de s- Vale cort Ivn-. Podemos dejar esto para otro momento y centrarnos en el
paciente, por favor?
Rebeca contempl mi expresin de disgusto ante aquella hostilidad, y se colg de
m para acompaarme a todas partes. Una media hora ms tarde volvamos del
laboratorio a la sala en la que haban colocado la cama de Luis.
-Ya he llevado la analtica anunci a Ivn y a todos cuando llegu y te acarici el
hombro brevemente mientras permanecas con gesto inquieto sentada en la cama
de tu hermano, apretando su mano-. He pedido que se den mucha prisa
- Parra, dime qu opinas del escner -me pidi Ivn, que ya lo miraba en el can
de luz-. Yo creo que con la medicacin que le has puesto es suficiente...
- S. Yo no operara -y entonces me volv a tus padres, tratando de ser lo ms
explicativa posible-. La parlisis se debe a un hematoma en esta zona del cerebro y
tiene muchas probabilidades de reabsorberse solo. Pensar en ciruga sera correr un
riesgo por un motivo innecesario
- Me ests diciendo que es innecesario que pueda utilizar las manos? me
confront Danilo abruptamente, mientras tu madre y t tratabais de contenerlo- Lo que le explica la doctora Parra es verdad me defendi Ivn-. No es
aconsejable practicar una operacin cerebral para esto...
- Quiero que lo trate otro mdico exigi, sin darse a razones- Pap, no y te pusiste entre l y yoFue el momento ms violento desde que estaba contigo. Ver que te enfrentabas as
a tu padre me llen de tristeza y de temor, el temor de saberme responsable de tus
desavenencias con tu familia, a la que siempre te haba unido una inmejorable
relacin.
- No se puede solicitar eso? No estoy en mi derecho?
- Por supuesto que s le dije, hacindote un gesto para que te aplacaras,
liberndote de la carga de batallar por mi causa-. No se preocupe, en seguida
derivarn el caso a neurologa. Slo lo hemos atendido el doctor Snchez de la
Flor y yo porque no haba ningn especialista en urgencias
Hice ademn de salir de all, cabizbaja, pero me apretaste del brazo firmemente.
- No te vayas
- Ya lo has odo, estoy fuera del caso... repliqu, intentando intilmente que no
sonara como una recriminacin- No te pido que te quedes como mdico, sino como mi pareja. Te necesito me
suplicaste, frotando mi brazo, y miraste a tu padre, colrica-. Eso no me lo
puedes prohibir
- A ver, aqu nadie va a dejar ningn caso intervino Rebeca esta vez,
sorprendindonos a todos, y se puso delante de tu padre-. To Danilo, Julieta
podr gustarte ms o menos, pero ha despertado al catedrtico de neurologa y al
traumatlogo ms prestigioso del hospital, y ha convencido al jefe de neurociruga
para que se vuelva un da antes de sus vacaciones y que pueda examinar a Luis
maana
Danilo me mir entonces entre sorprendido y avergonzado, pero no me dirigi ni
una palabra de disculpa, simplemente asinti conforme.

Me tendiste la mano y me sent junto a ti. Ivn sigui pasando por las habitaciones
que debamos vigilar durante la guardia, pero me eximi de acompaarle para que
no tuviera que alejarme de ti ni un segundo. Mientras vigilaba las constantes de
Luis y no dejaba de estar pendiente de su evolucin senta la mirada de tus padres
en la nuca, observando cada uno de mis movimientos, y eso me mantena en una
continua tensin, hasta que por fin lleg el neurlogo.
- Son ustedes los familiares de Luis Bossini? pregunt al entrar y estrech la
mano de tus padres-. Soy Germn Urrieta, jefe de neurologa
- Muchas gracias por venir a esta hora
- Es mi trabajo dijo humildemente, y a continuacin se dirigi a m ponindome la
mano sobre el hombro-. Parra, una gran idea lo de faxearme el historial, as he
podido mirarlo de camino en el tren. Y lo de administrarle los anticoagulantes ha
sido la mejor decisin, sin duda. Quiero que lleves conmigo al paciente, t has
estudiado el caso ms que yo
- Vers Germn, no creo que...
- S, que lo lleve ella me cort tu madre con autoridad, y mir a tu padre de reojo,
que simplemente asinti- Bien, si es as me gustara comentarte un par de cosas sobre los resultados, en
privado le dije a mi colega- Vamos a mi despacho me indicMe dispuse a seguirle cuando de pronto tu madre me tom suavemente de la mano;
aquel tacto de sus dedos pequeos y suaves me record tanto al tuyo que al
principio cre que eras t.
- Gracias, gracias por todo lo que ests haciendo musit quedamente- No hay nada que agradecer -respond, educada, pero seria y te sonre casi
imperceptiblemente antes de irmeQuince minutos despus regresbamos a la habitacin, esta vez con todos los
resultados en la mano. Observ que tu hermano se haba quedado adormilado
mientras le acariciabas el pelo y la oreja, como hacas conmigo esa misma tarde y
no sal de mi momento contemplativo hasta que el neurlogo me seal,
dejndome claro que me tocaba hablar a m.
- Bien... A pesar de que el hematoma subdural muestra signos de estarse
reabsorbiendo, es muy probable que vuelvan a aparecer otros... Nuestra
recomendacin es que vuelva a recibir el tratamiento experimental que le dieron en
Italia y que retras durante aos la prdida de movilidad de sus piernas
- Pero eso significara... volver a Italia? pregunt tu madre, sin ocultar algo de
recelo- Desafortunadamente se trata de un tratamiento muy novedoso y ningn hospital
de Espaa dispone de los equipos necesarios para esa clase de rehabilitacin
- Pero en Italia nos dijeron que el tratamiento no hara ningn milagro... Y de todas
formas, se va a quedar sin movilidad expuso Danilo, tan triste como resignado-.
- Es cierto que el tratamiento slo lo retrasa, pero la ventaja que ganaramos es
muy importante me apoy Urrieta-. Hablamos de aos...
- Adems, no me habis dejado terminar... le intercept-. No disponemos de esa
tcnica, pero slo por ahora... En dos meses nuestro hospital recibir los equipos;
ahora mismo haremos el pedido
Todos sonresteis ms animados, y Rebeca me mir sin salir de su asombro.
- Cmo has conseguido eso? El precio de esos equipos debe de ser prohibitivo...
- La doctora Parra ha hablado personalmente con el gerente del hospital. Ha sido
muy convincente dijo Urrieta mirndomeTe abrazaste a m con mpetu, casi al borde de las lgrimas. Tu madre agach la
cabeza conmovida, mientras que tu padre asenta todo el tiempo, pensativo.
- Ha costado... musit, recordando las palabras textuales del director
administrativo Pides demasiado para ser una residente-. Pero le hemos
convencido de que la compra merece la pena continu, algo incmoda al sentir
que todos me miraban colgndome medallas que no crea merecer-.

Para m aquello no era nada fuera de lo corriente. Se trataba de una situacin que
haca sufrir al amor de mi vida, o sea t, y hara lo que fuera para atenuarla.
- De todas formas convendra que empezara cuanto antes con el tratamiento, por lo
que os recomiendo que viajis a Italia cuanto antes y se lo apliquen all continu-.
Hablar con Recursos para que pongan a vuestra disposicin el helicptero del
hospital. Es el medio ms seguro de trasladarlo...
- Si eso es lo mejor, nos iremos en cuanto nos digis contest tu padre,
convencido- Parra, quiero que me acompaes a hacer el pedido del equipo. S que llevas
meses investigando sobre eso me pidi Urrieta, y tras apretarte la mano le seguSlo alcanc a or una frase ms antes de salir de la habitacin, y la pronunci el
sonido inconfundible de tu voz.
- Mam, pap... Necesito hablar con vosotros

LATIDO TREINTA Y UNO. Depsito de confianza32


Transcurrieron varios das y tu hermano iba mejorando. Yo me pasaba el da en el
hospital y cuando terminaba mi turno, durante el que me escapaba todo lo que
poda a ver a Luis, me instalaba oficialmente en la habitacin contigo y tu familia.
Aquella tarde cuando entr en el cuarto descolgndome la acreditacin de mdico
residente no te encontr all, slo estaban tus padres, sentados junto a la cama de
tu hermano, que dorma. Desde haca varios das ya no se les activaba aquel
resorte de rechazo al verme y me sonrean con normalidad.
- Hola. Cmo sigue?
- Muy tranquilo con la medicacin contest tu madre- Y Chabe?
- Est en la cafetera, con Rebeca
- Ah, vale hice amago de salir de all, pero la voz de Danilo me detuvo- Espera, no te vayas. Queramos comentarte una cosa...
Me descoloc escuchar su tono susurrante, amable, parecido al del primer da que
nos vimos en tu casa, cuando yo todava no era una amenaza.
- Como sabes en unos das nos iremos a Italia, e Isabel... Bueno, no s si habrs
hablado con ella de esto... me dijo, llenndome de curiosidad- No. No hemos hablado nada del tema. Cuando estoy con ella intento que piense
en otra cosa
- Claro. Adems, Luis ya est mucho mejor y ella tiene que seguir con su vida
intercedi Mara, mirando a tu padre, que no pareca del todo seguro de lo que
iba a decir, pero finalmente carraspe y prosigui- S, precisamente por eso me ha pedido quedarse aqu estos dos meses.
Esboc una expresin sincera de extraeza y frunc el ceo.
- No va a ir a Italia?
- Dos meses faltando a clase es demasiado tiempo. No quiere perder el curso, ni...
ni separarse de ti complet entre titubeos-. Tenemos familiares aqu y lo ideal
sera que se mudara con algn to, pero ella est empeada en quedarse en casa,
ya que all tiene su espacio...
Asent comprendiendo. Para ti el concepto de espacio personal era an ms
importante que para el comn de los mortales. Sin tu ambiente, sin tu casa te
costaba encontrar tu creatividad habitual. Suspir con cierto alivio; aunque lo que
importaba era la recuperacin de tu hermano, an no saba cmo habramos
planteado aquella separacin, pero ignoraba que t estabas decidida a quedarte, y
el hecho de tu padre pareciera dispuesto a permitrtelo me resultaba
desconcertante.
- Pretende quedarse sola en casa, pero yo no puedo permitir eso, lo comprendes?
me pregunt
- Perfectamente
32

Msica: Little by Little. Oasis. http://www.youtube.com/watch?v=ueCLFolZPBQ

Mara puso la mano en el hombro de su marido y retom ella la conversacin.


- El nico modo de que nos quedemos tranquilos dejndola aqu es... que se quede
contigo
- Cmo dice?
- No me importa si te mudas a casa o vas y vienes, pero no queremos que duerma
sola. Ella quiere que t la acompaes y... a nosotros nos parece bien concluy, no
sin esfuerzo- Sera slo hasta a navidad; entonces volveremos y todo volver a la normalidad
clarific Danilo en seguida-.
Me rasqu la cabeza. Mi asombro apenas dejaba sitio para la alegra que me
produca aquel radical cambio de actitud.
- Yo... Quisiera hablar con Isabel...
- Claro, tomaos vuestro tiempo replic MaraSal de la habitacin presa de una total conmocin y cuando llegu al marco de la
puerta me gir.
- Puedo preguntarles algo? ambos asintieron y no supe cmo formular la
pregunta sin ningn matiz de resentimiento-. Qu ha cambiado en estos das? No
he hecho nada que no hubiese hecho en cualquier otro momento...
- No, slo que esta vez lo hemos visto con nuestros propios ojos dijo Danilo tras
dirigir una leve mirada a tu madre y me mir con emotividad-. Si cuidas as de Luis,
no ponemos en duda que vayas a cuidar de ella
***
Cuando llegu a la cafetera mis latidos arrtmicos an no se haban normalizado y
tras saludar casi en un suspiro me qued de pie junto a la mesa en la que estabas
con Rebeca. Le di dos besos a tu prima, pero mis nervios me impulsaron a hablarte
como si ella no estuviera.
- Pequea, la prxima vez que vaya a tener un ataque cardiaco avsame con
tiempo
- Has hablado con mis padres? adivinaste, y quisiste hurgar en mi expresin
neutral- Bueno, yo me voy anunci Rebeca cogiendo el bolso y levantndose, sin ni si
quiera acabarse el cafNuestra ansiedad por quedarnos a solas era tal que ninguna de las dos rebati su
decisin y ocup su silla mirndote fijamente, tan nerviosa que mi risa se mezclaba
con un completo estado de aturdimiento.
- Cmo no me has contado que habas planeado una cosa as?
- Yo slo dije que quera quedarme y que tena que ser en mi casa. El resto fue idea
de mi padre
Asent con mayor desconcierto an y extend las manos para tocar las tuyas, al otro
lado de la mesa.
- Ests segura de que no quieres ir con tus padres? Tu hermano te echar de
menos...
- Y t tambin si me voy... l tiene a mis padres y hablaremos. Yo tengo mi vida
aqu y no veo por qu interrumpirla; slo vamos a estar separados dos meses
Mir hacia abajo exhalando un suspiro de alivio, pero mi expresin de seriedad te
alarm.
- Por qu te pones as? No quieres hacerlo? No quieres vivir conmigo este
tiempo?
- Nada me gustara ms... Si slo de pensarlo se me ha puesto el corazn a dar
brincos... aclar, arrancndote una risotada-. Aunque he de reconocer que me da
un poco de miedo... Me pone nerviosa ser la persona que va a estar a tu cargo todo
este tiempo
- Eres mi novia, no mi madre corregiste molesta-. No hace falta que me des la
comidita en la boca, slo que seas mi compaa, como siempre... Por qu te
estresa la idea?

- No s... Supongo que me da miedo que algo te pase confes, y clav mis ojos
vidriosos en los tuyos, que brillaron tanto como la sonrisa que ilumin tu rostro- Mi padre te ha echado el discurso de como le pase algo te mato?
- No, no es eso... me acerqu completamente a ti, todo lo que nos permita la
mesa que nos separaba, y deslic la mano por el contorno de tu cara-. Es que te
quiero tanto...
Tu risa volvi a deslumbrarme y te levantaste para dar la vuelta a la mesa y
sentarte sobre mis rodillas.
- Pues no me quieras tanto y quireme mejor protestaste, enredando los brazos a
mi cuello-. Anda, vente a vivir conmigo... S que te hace tanta ilusin como a m
Sonre y me mord el labio mirndote con absoluto ensimismamiento mientras te
apretaba ms entre mis brazos.
- Ya tena la respuesta antes de entrar aqu, slo quera que me suplicaras un
poquito bromeRecib un manotazo, aunque acompaado de una de tus arrolladoras sonrisas y te
mir con solemnidad, con toda la responsabilidad y euforia que destilaba en aquella
respuesta.
- S
Mis labios apenas tuvieron tiempo de esbozar una sonrisa. Tu boca impetuosa se
fundi con la ma en un beso que pareca no tener fin, y poco o nada nos
importaban las miradas que atraamos en la atestada cafetera. Aquel instante era
un momento de superacin de obstculos, de ruptura de barreras y de un gran
paso, un motivo ms aadido al nmero infinito de razones por las que celebrar
cada da lo nuestro.

LATIDO TREINTA Y DOS. Sobrevolando Florencia33


Los siguientes 48 das fueron sin duda los ms felices de mi vida hasta el momento.
Compartir cada segundo contigo era tan maravilloso que las situaciones ms
cotidianas de cada da se volvan mgicas.
Durante casi dos meses me instal en tu casa, en tu rutina y en tu colchn, sin
llevarme ms equipaje que el preciso: una maleta cargada de ilusiones
entremezcladas con cada una de mis cosas. Al salir del hospital pasaba por ti al
instituto y solamos comer en mi casa con mi familia que, aunque se habituaba
poco a poco al cambio, me extraaba y necesitaba. Por la tarde veamos a tu
familia por videoconferencia; por obra y gracia de las nuevas tecnologas podamos
hablar con Luis casi tan bien como si estuviramos en Italia con l. Luego me
acompaabas de vuelta al trabajo paseando, bailando conmigo entre las hojas
cadas del otoo, mirando los primeros escaparates de navidad, besndome bajo
las luces de colores que adornaban las calles.
Y aquellas noches... Cada anochecer se converta en un asalto de ternura sin tregua
y consolidaba nuestra suma compenetracin en todos los mbitos, incluido el ntimo.
Aquella exultante seguridad de verte cada maana nada ms abrir los ojos alegraba
mi despertar y a veces hasta me tena en duermevela, de pura euforia.
La maana del veintitrs de diciembre hicimos las maletas con una mezcla de
tristeza y entusiasmo, la primera por el inminente final de nuestro cuento de hadas
y lo segundo porque nuestra andadura no terminaba, slo cambiaba y exploraba
nuevas experiencias, como la de aquel da, cuando por primera vez nos subiramos
juntas a un avin.
Nada ms abrocharme el cinturn busqu tu mano con la ma y sonre mientras
miraba por la ventana.
- Andiamo a Firenze susurr- (sonreste) Te han servido las lecciones de italiano eh?

33

Bon Giorno Principessa y Abbiamo vinto. La Vita Bella, Nicola Piovani.


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- Claro... Tengo una musa inmejorable para practicarlo y fij mis ojos en ti, sin
que se supiera dnde empezaba mi dulzura y dnde acababa mi deseo- . Cos
ragazza molto bella
- Bellisima me corregiste con un perfecto acento italiano que nada tena que ver
con el mo-. Es ms idiomtico
- Qu sabelotodo te pones... brome negando con la cabeza y me gan el golpe
algo doloroso que me diste en la pierna-. Oye, que eso pica... protest entre
pucheros frotndome el muslo y tu mano se uni a la friccin- Tengo unas ganas de ver a mi nio... musitaste, y reste al or tus propias
palabras-. S que suena raro porque es mi hermano mayor, pero siempre ser mi
nio. Como t...
Me miraste con una enorme sonrisa a la que te correspond y me abrac a tu
cuerpo. Besaste ms de cinco veces mi frente cuando me reclin sobre ti y me
relaj tanto que ni si quiera escuch el discurso de los azafatos. Cuando despert
recib de nuevo tus besos y me asom a la ventana al ver que descendamos.
- Bienvenida a Italia me susurraste, besando mis manos y mir las vistas que
empezaban a distinguirse por la diminuta ventana- Qu bonito es tu pas desde el aire...
- Me resulta extrao eso de mi pas
- Naciste aqu, no? Se puede considerar tu hogar
- Ya no puedo considerar mi hogar un sitio en el que no ests t...
Te lanc una mirada llena de cario y apret tu mano para no soltarla hasta que
bajamos del avin. Nada ms bajarnos cogimos un taxi que nos llev directamente
al hospital. Por el camino no dej de contemplar la belleza del paisaje florentino,
pero lo primero era lo primero. Cuando llegamos al hospital apenas pas hasta
dentro de la habitacin. Luis estaba de pie paseando por all, visiblemente mejorado
de la movilidad de sus extremidades, y tus padres casi se echaron a llorar al verte
entrar. Los cuatro os fundisteis en una especie de amalgama en un eterno abrazo
en el que intercambiasteis risas y llantos. Yo me qued en el marco de la puerta,
dejndoos vuestra intimidad, hasta que Danilo repar en m y me hizo un gesto con
el brazo para que me acercara.
- Julieta, pasa, pasa... me anim MaraMe abrac primero a Luis y luego ms brevemente a tus padres.
- Y ese cambio? Te has cortado el pelo? me pregunt Danilo- Me lo ha cortado tu hija contest riendo, pellizcndote la barbilla- Y t te has fiado?
Los cinco rompemos a rer, aunque t sin ocultar un cierto enfado por el comentario,
y Danilo me pas la mano por encima del hombro, tirando de m para ensearme el
historial completo de Luis desde que estaba ingresado en Florencia. Te vi sonrer
cuando te mir de reojo. Aquel bloque de hielo se haba derretido completamente.
Tras dos meses hablando casi a diario con tu familia por videoconferencia la
relacin se haba suavizado y el usted se haba descolgado del todo de nuestro
registro. Pasamos un buen rato all y a la hora de la sobremesa, cuando Luis se
qued dormido, tu madre mir el reloj y nos sugiri lo que caba esperar a esa hora.
- Oye, tenis que ir a comer eh?
- Bajamos a la cafetera? te pregunt, pasando la mano por tu melena- Por qu no dais un paseo por Florencia antes de ir al piso? Si no, Julieta no ver
nada...
Te mir expectante, pensando que despus de tanto tiempo lejos de tus padres
querras subir en seguida para seguir hablando con ellos, pero mis ojos debieron
transmitirte aquel brillo de ilusin, la que me despertaba descubrir tu ciudad natal a
tu lado, y asentiste mirando a tu madre.
En media hora recorramos el centro de la ciudad, con sus puentes, sus casitas de
colores y su abundancia exuberante de joyas artsticas en cada rincn. Por la noche,
tras picar algo mientras caminbamos, anduvimos en direccin al piso que tus
padres haban alquilado durante su estancia. Aquella sera la noche en que nuestra
privacidad se acabara, al menos de momento, pues al da siguiente todos

regresaramos juntos a Espaa en avin, trayecto durante el cual yo me ocupara


de cuidar de Luis.
Cuando tir la moneda en la Fuente de Neptuno como despedida de nuestra breve
ronda por Florencia cerr los ojos fervientemente mientras pensaba en mi deseo:
ser siempre tan feliz a tu lado como en aquellos dos meses. Al abrirlos te mir
sonriendo y tom tu mano para echar a andar de nuevo.
- Siento que la visita haya sido tan corta... No hay ms remedio; hay que volver a
casa para pasar la nochebuena
- Este verano volveremos dije convencida, sorprendindote-, y t y yo nos vamos
a alquilar un coche para recorrer toda la Toscana
- Te advierto que te enamorars. Es el lugar ms bonito del mundo
- Ya lo s... T estars
Tus ojos parecieron brillar ms con la luz dorada que emitan los edificios de la
Plaza de la Signoria a la cada del crepsculo y sin que me lo esperara alzaste el
brazo para darme una vuelta mientras caminbamos, casi bailando. Era algo que
hacas continuamente cuando pasebamos y a lo que ya me haba acostumbrado,
hasta el punto de que lo repeta multitud de veces sin darme ni cuenta, hacindote
girar a ti.
En ese instante poco poda imaginar que por desaires de la vida nunca haramos
aquel viaje por la Toscana italiana.

LATIDO TREINTA Y TRES. Nuestra primera navidad34


Aquella maana tras aterrizar de nuevo en Espaa cada una se fue a su casa, y no
pude evitar sentir un pellizco en el pecho. Pareca una tontera, pero haca casi dos
meses que no tenamos ningn momento de separacin, no de ese estilo, y
mientras suba las escaleras de mi casa no pude evitar sentirme algo decada, como
de hecho sola pasarme en aquellas fechas en las que me acordaba tanto de mi
madre.
Los abrazos de mis hermanos y el jolgorio que se respiraba en casa con la
preparacin de la nochebuena pronto me sacaron de mi letargo. Pas toda la
maana en la cocina con mi padre, averiguando cmo exactamente rellenar un
pavo sin morir en el intento, hasta que a las dos en punto de la tarde son el
timbre. Mi hermana pequea reaccion con el habitual yo abro, yo abro! y mi
padre y yo nos quedamos all, esperando que seran del supermercado con la
compra que habamos encargado.
Cuando te vi entrar en la cocina con mi hermana en brazos y ataviada con un
jersey de lana de colores que yo misma te haba regalado mi sonrisa fue como la de
un nio que prueba el sabor del azcar por primera vez.
- Qu haces aqu? pregunt mientras me abrazaba a ti como si volvieras de una
guerra- Pues ya ves... Me he pasado por si necesitabais auxilio con ese pavo bromeaste
y te acercaste a besar a mi padre- No nos vendran mal refuerzos replic l, que de pronto repar en una
serpentina que traas en los pies-. Y esto?
- Ah! Es que no sabis cmo est la calle... Todo el mundo tapeando, cantando
villancicos, de compras... Me he encontrado con toda la pandilla anunciaste- Entonces a qu esperis? pregunt retricamente mi padre, mientras me
desanudaba el delantal- No, no Jorge. Nosotras nos quedamos a ayudarte le contestaste convencida- Anda, no te preocupes por eso... No ves que no tengo otra cosa que hacer en
todo el da? Andad vosotras que sois jvenes
Te sonre con ilusin y no me lo pens dos veces. Me lav las manos y me puse
algo de ms abrigo para salir contigo.
34

Msica: River. Sarah MacLahlan.


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- A las ocho estoy en casa, pap promet- No te preocupes por eso y entonces se dirigi a ti-. Con tal de que no me la
devuelvas demasiado borracha...
- No prometo nada contest mientras t te echabas a rerTras despedirnos afectuosamente de todos salimos abrazadas y nada ms cerrar la
puerta me enredaste con tu bufanda, metindome en un lazo del que no pensaba
escaparme, y te bes mientras te meca a un lado y al otro, sosteniendo tu cintura.
- Crea que no te vera hasta por la noche! coment contenta- Quera sorprenderte
- Pues lo has conseguido. Ha sido muy bonito... No pensaba que pudieras escaparte
en un da tan sealado
- Ni yo, pero he hecho malabares para salir... Despus de estos dos meses no
sabes lo que me cuesta pensar en estar un da entero sin ti
Me mord el labio y tir un poco de la bufanda, estrechando an ms la unin que
nos ataba, mientras la gente nos miraba con cara rara por ir de esa guisa por la
calle.
- A m me pasa lo mismo. Pero no quera decrtelo para que no te rieras de m
susurr, arrancndote una carcajada tal y como esperaba-. Sabes en qu
pensaba mientras rellenaba el pavo?
- Pues espero que no fuera en m, porque no s qu tipo de relacin puedo tener
con un pavo respondiste divertida-.
- Pues s, era en ti contest entre risas-. Ms bien en nosotras. Y te aseguro que
cocinar un pavo te da muuuuucho tiempo para pensar
- Y en qu has pensado todo ese tiempo?
- En que despus de haber tenido este caramelo en la boca durante dos meses no
voy a poder conformarme con que me lo quiten
- Te refieres a lo de que se acab el vivir juntas? Ya... Yo estoy igual. Pero qu
remedio, habr que acostumbrarse...
- Pues a eso voy, a que s hay remedio...
Entonces te paraste en seco y me miraste con una expresin a medio camino entre
la expectacin y el temor.
- Tranquila, no voy a sacar un anillo ni nada de eso... dije hacindote rer y
rompiendo un poco la solemnidad que haban creado mis palabras-. Slo me he
planteado la posibilidad de alquilarme un pisito, y que te vengas cuando quieras,
o cuando te dejen...
- En serio? -y empezaste a aplaudir contenta-. Pero podrs permitrtelo?
- Recuerda que tengo un trabajo, aunque por cmo nos tratan a veces parece que
siga en la facultad...
Apenas pude terminar de decir esto ltimo, pues me atrajiste con arrebato para
besarme. Tras dejarme casi sin respiracin te apartaste al fin, con un brillo de
ilusin en la cara.
- No lo puedo creer! Vamos a tener nuestro piso! Bueno, tu piso... rectificaste- No, no... Nuestro. Ser tan tuyo como mo repliqu, dibujndote una sonrisa-. Al
final no te va a ir tan mal esto de salir con una pureta
- No me pudo quejar... comentaste irnica mirando hacia otro lado y te di un
suave tirn de las coletas para regaarte-. Por cierto, tengo que hacerte una
propuesta sobre las fiestas... Mis padres quieren que vengas a cenar en fin de ao
a casa -proseguiste animada por mi expresin interrogante, que en ese instante
se sustituy por otra de asombro-. Es una tradicin. Todos mis tos vienen a
tomar las uvas a casa, y como el seor Danilo sabe que ya ests muy
comprometida con esta familia quiere que ests presente dijiste entre bromas,
mientras yo permaneca seria. Aquello me halagaba, pero a la vez me
atemorizaba- Cenar all con todos tus tos? No conozco casi a ninguno...
- Por eso, ya es hora, no? Adems, es solo hasta las dos o as, luego nos vamos a
la Cool de cotilln, no? asent dudosa y te separaste un poco de m, al notar mi
recelo-. Bueno, slo era una sugerencia. En fin... Entiendo que no te apetezca

despedir el ao rodeada de un montn de carcas de mi familia... musitaste, ya


molestaTe agarr de las caderas evitando que te alejaras y tir de tu barbilla para
enfrentar tus ojos.
- No imagino mejor forma de estrenar el ao nuevo que contigo, ya sea en tu casa,
en un local del inserso o debajo de un puente declar rotunda, arrancndote una
sonrisa y logrando que me abrazaras de nuevo-. Slo le veo un inconveniente:
que nunca he tomado las uvas fuera de casa. S que mi padre pondr cara de
que no le importa, pero me echarn de menos... -coment lnguida-. Pero no te
preocupes, que voy. Ahora que me he ganado a mi suegro no puedo rechazar una
invitacin
Reste cuando te pellizqu la mejilla y en seguida me miraste algo ms seria,
tirando de los cuellos de la camisa.
- Por eso le he puesto una condicin a mi padre. Que cuando volvamos del cotilln
dormir directamente en tu casa para pasar el ao nuevo con tu familia. Si me
invitas, claro...
Clav mis ojos en los tuyos, chispeantes de emocin.
- Me lo voy a tener que pensar... brome-. Mi padre querr que le ayude a hacer
otro pavo para agasajarte
Te abrazaste a m entre risas y extend la mano en el aire entrelazndola con la
tuya. Me abrazaste por detrs y empezamos a bailar unidas por la bufanda.
- Sers la invitada de honor susurr en tu odo, estrechndome ms contra tiDanzamos bajo las luces un rato ms, sin importarnos la gente que nos pasaba por
al lado ni aquel jolgorio de las calles del centro en navidad. Luego nos unimos a las
nias, a las celebraciones de tu casa y la ma y a cualquier acontecimiento que
surgiera, pero juntas. Aquella navidad no pas nada en concreto y sin embargo
toda mi visin del mundo haba cambiado. Desde que mi madre muri, para m mi
familia eran tres personas muy definidas, y acostumbraba a separar en mi mente
esa relacin de todas las dems. Pero durante aquellos das de fro, regalos y
bullicio en los que gracias a ti recuper la ilusin que haba perdido por esas
celebraciones t trascendiste esa barrera. Tal vez no fuera lo ms ortodoxo al no
llevar juntas ni un ao, pero eras absolutamente lo que me ms importaba en el
mundo. Te habas convertido tambin en mi familia.
***
Los meses siguientes pasaron rpido entre el trabajo y la bsqueda del piso de
alquiler perfecto. Encontramos uno un poco alejado de la zona del centro que ms
nos gustaba, pero ms cerca del mar, y desde febrero te afanabas cada tarde al
salir de clase en decorarlo, en hacerlo nuestro. Yo pasaba los das como cualquier
persona feliz, anhelando siempre la hora de salida del trabajo y la llegada de la
prxima fiesta del calendario para poder escaparme contigo.
Aquella relajacin se vio perturbada desde mediados de mes, cuando empec a
vivir en un estado de nervios permanente. Se acercaba tu cumpleaos, el primero
que iba a pasar contigo y no me conformaba con que fuera especial. Ya intentaba
ocuparme de que cada da de tu vida fuera especial; el da de tus 17 tena que ser
sencillamente nico, inolvidable.

LATIDO TREINTA Y CUATRO. Tus 1735


Desde que la fiesta empez te tuve en realidad bastante abandonada. Tu casa
estaba llena de gente reclamando tu atencin y mientras te pusiste a hablar con
todo el mundo sub a atender una peticin de tu padre. Cuando ya deba llevar al
menos tres cuartos de hora en el piso de arriba irrumpiste de pronto en la
habitacin de tu hermano.
35

Msica: Something stupid. Robbie Williams & Nicole Kidmad.


http://www.youtube.com/watch?v=_x128zrYzcE
Just like a pill. Pink. http://www.youtube.com/watch?v=06PbK_bTGqM

- Ah, pero si yo tena una novia... Ya ni me acordaba... susurraste al entrar y me


gir para comprobar que no tenas aspecto de enfadada, sonreasTe mir riendo cuando me abrazaste por detrs y cog tu mano para dejar un beso
en la palma.
- Ha sido culpa ma replic tu padre, que tambin entr en la habitacin-. Le he
pedido que le eche un vistazo a Luis
- S, me ha movido las piernas y no me ha dolido coment tu hermano con cara
de ilusin cuando te sentaste junto a l- Lo encuentro mucho mejor, en todo sentido. Es como si la enfermedad no
estuviera avanzando inform con naturalidad, sin querer darle mucha
importancia delante de Luis- Eso es gracias a los tratamientos que t recomendaste me dijo Danilo, y puso la
mano en mi hombro en seal de agradecimiento- Pap, ahora que ests contento... La semana que viene hay que hacer el primer
pago del viaje de fin de curso susurraste ponindote de pie junto a l, con
expresin cameladora- Qu viaje?
- Pap, el viaje a Francia del que llevo meses hablndote -le recordaste irritada-, el
que se hace en primero de bachillerato, en abril. Todos mis compaeros de clase
van
- Ah, se. A m me da un poco miedo que vayas...
- Pap, pero si ya lo habamos hablado y me dijiste que s!
- Ah, s? cundo?
- Danilo, djala ir... -interced tras mantenerme al margen toda la conversacin-.
Con lo responsable que es, qu crees que le pueda pasar? Adems esos viajes
luego nunca se olvidan...
- Yo me quedara mucho ms tranquilo si t fueras con ella me respondiMe miraste negando con la cabeza y yo te gui un ojo; no poda negar que haber
ganado algo de peso en tu casa me llenaba de satisfaccin.
- Ya me gustara pap, pero no puede ser... comentaste mirndome con algo de
pena-. Ay, pero djame ir! suplicaste-. Sabes que me portar muy bien
Danilo se mantuvo callado unos segundos, mientras ayudaba a Luis a levantarse y
haca amago de salir con l de la habitacin.
- Tienes mi permiso para ir a ese viaje -concedi, y t aplaudiste encantada-. Y
para ir esta noche a casa de Julieta, tambin
- Pero yo no te he pedido eso... dijiste bajito, con miedo de que se arrepintiera,
mirndome a m en vez de a l- Se lo he pedido yo te expliqu y arqueaste las cejas expectante-. Bueno... Son
las 7 de la tarde del da de tu cumpleaos y an no te he dado ninguna sorpresa...
no ests algo extraada?
- No s... Como estar contigo ya es el mejor regalo...
- Para eso te llevo a casa, para estar contigo
- No, seguro que has dejado all mi regaloaventuraste, confiada, con una sonrisa
enorme- No, no. El nico regalo es mi presencia. No decas que eso te bastaba? -brome,
dando unas suaves palmadas en tu abdomen, pero no me creste-.
- Ya... Anda vamos, que nos esperan para cortar la tarta me metiste la mano en
el bolsillo trasero del pantaln y echamos a andar hasta la escalera-. Por cierto,
tienes a mi padre hechizado. Al principio no quera que fuera a ningn sitio en el
que estuvieras t y ahora no me deja ir si no es contigo... En qu momento ha
pasado esto?
- En el momento en que desplegu mis encantos de nuera perfecta dije
hacindote rer, y le hice una sea a tu prima Rebeca cuando llegamos al salnElla a su vez mir a Roco y Elena, que a los pocos segundos se abrieron paso entre
la gente, trayendo el pastel con las 17 velas encendidas y se unieron al resto de tus
amigos para empezar a cantar cumpleaos feliz. Me miraste en aquel momento de
sonrojo y apret tu mano.

- Pide un deseo susurr en tu odo cuando las voces de todos cesaronCerraste los ojos slo un par de segundos, sin pensar demasiado en tu peticin.
- Aydame me imploraste mirando todas las velas y sopl contigo antes de recibir
el aplauso de todos- Chabelita, Chabelita... murmur Elena con voz traviesa, y te abraz por el cuello
apartndome un poco de m-. Los 17, la edad del primer casquete
- Llegas un poco tarde repliqu haciendo rer a las que estaban ms cercaT me contemplaste con un gesto mezclado de rubor y picarda y dejaste caer la
cara en mi cuello, escondindola. Mientras te abrazaba distingu a unos metros la
mirada de Tone clavada en nuestro abrazo, seria, casi de frustracin, y luego
desvi los ojos con expresin triste.
Aquel chico llevaba enamorado de ti desde que erais unos cros y aunque a veces
no poda evitar profesarle cierta inquina a sabiendas de sus sentimientos, en el
fondo me despertaba tambin una fuerte compasin. Deba de ser terriblemente
duro quererte sin ser correspondido, imaginarse en tus brazos cuando en realidad
la nica que experimentaba esa sensacin privilegiada era yo. Bes tu frente antes
de romper un poco nuestro contacto y me qued con tus manos entre las mas.
- Yo me encargo de cortar el pastel y repartirlo. Por qu no vas con tus amigos?
Los tienes un poco abandonados...
- Tienes razn repusiste mirando a Tone y los dems, que te hicieron seas para
que te sentaras con ellos- No comas demasiada tarta, me ha costado mucho reservar en el restaurante al
que iremos luego dije guindote un ojoTorciste el gesto intrigada, yo lade la cabeza dejando claro que no te dira nada, y
me tiraste un beso mientras caminabas hasta la otra punta del saln.
Un poco ms tarde de las nueve, cuando todos se hubieron marchado, conduje
hasta mi piso, donde llevaba todo el mes viviendo de alquiler y que ya contaba con
el magnfico toque personal de tu pintura y tus detalles. Me seguiste hasta adentro,
esperando que entrara para coger alguna cosa y nos iramos a cenar fuera en
seguida, hasta que cuando abr el ventanal de la terraza hacindote seas
comprendiste que nuestra cita transcurrira all. Era un balcn rectangular bastante
grande, y a techo cubierto, lo que resguardaba un poco del fro de las noches de
invierno.
- Bienvenida al mejor restaurante de la ciudad anunci con entusiasmo,
arrancndote una carcajada mientras entrabas-. No tiene cinco tenedores, pero s
un cielo lleno de estrellas
Te abrac por detrs, llenando tu cuello de besos, y abriste la boca con sorpresa al
girar la cabeza y ver una pequea mesa ya dispuesta.
- Qu bonito... musitaste maravillada- T sintate. Slo faltan las velas y la cena
Encend las dos velas de la mesa notando cmo me contemplabas encandilada, y
me lanc hacia tus labios con un apasionado beso al que me entregu sin tregua al
principio, para luego ir apartndome poco a poco, sin saciar tu avidez.
- De momento slo el aperitivo... dije juguetona, y desaparec tras regalarte
un guioUn par de minutos despus llegu con una bandeja que surti en ti el efecto que
esperaba.
- Comida japonesa! exclamaste abrazndote a m-. Y has comprado todo lo que
ms me gusta...
- Por supuesto repuse con una sonrisa y te mordiste el labio. Sabas que el
pescado crudo segua sin llegar a conquistarme, pese a que haca el esfuerzo de
probarlo contigo, porque lo adorabas- Podras haber elegido algo que nos gustara a las dos
- De eso nada. Hoy todo est pensado para ti...
Tras apretarme la mano empezaste a mirar la bandeja con cara de gula, decidiendo
qu bocado sera tu primera eleccin, pero un sonido de quejidos interrumpi tu
pensamiento.

- Qu es eso? Es como un llanto...


- T crees? Yo no oigo nada renegu, intentando no rerme- S, s... Es como un lloriqueo...
- No s. Igual es tu regalo...
- Pero qu dices?
- Mira debajo de la mesa te ped, sonriendo al finLevantaste el mantel que tapaba la mesa hasta abajo y me miraste con asombro
mientras extraas una caja levemente agujereada que tembl en tus manos en
cuanto la alzaste. Al sacar de ella al pequeo cachorro de color canela, que caba en
la longitud de tus dos manos estiradas, inhalaste aire ruidosamente y la sonrisa
pareci querer salirse de los lmites de tu rostro.
- Pero qu es esta cosita?!
- Es un griffon de Bruselas dije acariciando su fino pelaje, mientras an seguas
conmocionada mirndolo-. Y slo tiene dos semanitas
- Para nosotras?
- Es para ti, pero espero que compartamos la custodia
- Julieta... Es adorable... murmuraste complacida, sin dejar de jugar con l- Saba que te encantara
Te levantaste dejando la mesa a un lado y me abrazaste balancendome.
- Pero dnde lo tendremos? Aqu o en mi casa? preguntaste- Donde t prefieras
- Entonces aqu. Mi casa ya tiene mucha vida y aqu podr hacerte compaa
cuando yo no est met los labios hacia adentro cuando me pasaste al cachorro,
que en mi regazo pareca an ms pequeo, tanto que no s cmo reuni fuerzas
para escalar un poco y empezar a lamerme el brazo- A ver qu hago yo con un chucho... me quej falsamente y t arqueaste una
ceja; no te haba pasado inadvertido que casi no poda resistirme al encanto del
animal-. Bueno. Ahora slo falta el nombre... Decdelo t
- Qu tal si le ponemos Parra? bromeaste- A que te quedas sin regalo? fanfarrone y me quitaste al cachorro- Le pondremos Jaguar
- Jaguar? Como Aimee y Jaguar?
- Sabes que adoro esa pelcula
- Lo s. Pero no ser hoy el da en que la veremos por ensima vez te advert al
ver tu cara de splica y sacaste los labios hacia afuera con decepcin- Ahora no podra ver la tele aunque quisiera. Estoy nerviosa -dijiste acariciando el
pelo del cachorrito- Y eso?
- Porque ahora compartimos un ser vivo que es tuyo y mo, no te parece suficiente
motivo?
- Bueno, visto as...
- Lo has hecho por eso, no? adivinaste de pronto-. No slo porque fueras
consciente de que me encantara, sino porque supone un vnculo
- Creo que s confes a los pocos segundos-. Sin darme cuenta me paso la vida
buscando cosas que nos unan
- Pues no tienes que buscar ms -entonces te sentaste encima m, rodendome el
cuello con el brazo-. T y yo estamos por encima de todo eso. Nada podra unirnos
ms de lo que ya lo estamos, porque somos almas gemelas
Sonre sin apartar la vista de tus ojos. En tu voz todo sonaba hipnotizante y
verosmil, incluso las ideas en las que no crea, como aqulla.
- Bsame fue mi nico ruegoTus labios se acercaron con lentitud, la misma con la que tu lengua se desliz
dentro de mi boca jugando a pintar crculos. Te estrech contra mi cuerpo
deslizando las manos con avidez por tus brazos y me miraste con un fuego que
cada vez caldeaba ms el ambiente entre las dos. La cena se qued en la mesa y
Jaguar en una casa-cojn que le haba comprado y nos fuimos hasta la habitacin
entre besos, a tientas por la oscuridad del pasillo, sin encender si quiera una luz.

Nos tiramos en la cama sin dejar de besarnos y te incorporaste levemente para


quitarte la camiseta y el sujetador. Mi garganta se qued seca y los ojos se me
nublaron ligeramente mientras te agazapabas sobre m a pecho destapado. Te
tumbaste deslizndote tus propias manos por el abdomen, indicndome va libre.
Sonre con algo de malicia bienintencionada y tras quitarme la camiseta me tumb
de inmediato sobre ti. El tacto de tu piel junto a la ma fue como la chispa certera
que inicia una gran llamarada, dispar la pasin entre nosotras y sta fue creciendo
hasta convertirse en algo incontenible. Aquella noche dormiste todo el tiempo
tumbada sobre mi espalda; fue simplemente una ms de nuestra gloriosa cuenta
pasional ya perdida.
***
Los siguientes dos meses pasaron en una continua batalla entre la lentitud del final
del invierno, que se resista a dar paso a la primavera, y la rapidez que adquira a
tu lado el discurrir de los das; tu continua actividad, tus derroches de cario a cada
instante daban una sensacin constante de dinamismo, de energa. A lo largo del
mes de abril estuviste especialmente radiante, agitada ante la preparacin del viaje
a Pars que haba programado tu instituto.
Cuando te desped aquella tarde en el aeropuerto poco poda suponer sobre los
cambios que azotaran mi existencia durante los prximos siete das. La leve
tristeza que me invadi al verte saludarme por ltima vez tras haber pasado el
control, justo antes de desviarte a la zona de embarque, no fue nada comparada
con el quebranto con el que tendra que volver a por ti una semana despus.
LATIDO TREINTA Y CINCO. Panic attack36
La melancola se apoder de m ms vigorosamente de lo que esperaba durante tus
primeros das en Pars. Mi nico afn era llamarte a cada momento, saber qu
habras visto, si te divertas, si pensabas en m... Pero lo que me dictaba mi
voluntad no era ni posible ni cabal. Trataba de contenerme porque era injusto
reclamarte tan a menudo, interrumpiendo las emociones que estuvieras viviendo
con tus compaeros, y por eso me apunt a todas las guardias posibles del hospital.
Solicitaba turnos dobles, noches que me dejaran agotada para el da siguiente y me
apuntaba a todos los quirfanos. As consegua el doble efecto de no echarte tan
terriblemente de menos y de hacer mritos para poder pedir ms vacaciones a tu
vuelta.
La noche del ltimo sbado de abril la pas encerrada en el hospital, mientras que
t estaras viviendo la noche parisina en toda su intensidad. Me encontraba en el
despacho de mi adjunto, tan centrada adelantando trabajo de registros e informes
que ni si quiera me di cuenta de que haba entrado un enfermero hasta que habl.
- Doctor de la Flor, la angiografa que haba pedido de urgencia -coment el chico, y
le pas una carpeta a Ivn- Gracias murmur y escondi ligeramente los labios hacia adentro cuando me
mir por unas dcimas de segundo- Una urgencia? Djame ver...
- No... me contradijo, pero ya era demasiado tardeAbr el expediente, extraada de que no figurara el nombre del paciente por ningn
sitio, extraje la lmina que mostraba la imagen y la coloqu en el foco de luz para
examinarla. Me qued mirando una mancha que cubra gran parte de la zona del
hgado y not los pasos vacilantes de mi adjunto, que se coloc a mi lado.
- Quin es el paciente? Tiene un tumor enorme en la regin biliar... coment con
preocupacinIvn pas unos instantes en silencio, observando la fotografa con tanto inters
como yo y finalmente me puso la mano en el hombro, titubeante.
- Parra, tengo que decirte una cosa...
36

Msica: Peter Pan. ECDL. http://www.youtube.com/watch?v=568qF5WhFu4&feature=related

Justo en ese momento mi telfono empez a vibrar en la mesa, deslizndose


peligrosamente hacia el borde, y corr a cogerlo.
- Es Chabe! exclam, tan contenta como sorprendida. Eran las dos de la
madrugada y ya habamos hablado dos veces ese da-. Perdona, ahora vengo... y
sal de la habitacin, caminando disimuladamente por el pasillo cuando descolgu-.
Hola!
Toda la respuesta que obtuve al principio fue un insufrible bullicio que pareci
magnificarse por el altavoz del mvil y unas voces masculinas que cantaban a viva
voz Alcohol, alcohol, hemos venido a emborracharnos....
- Chabe, eres t?
- Holaaaa! S, s mi vida, soy yooo contestaste cuando lograste recuperar el
telfono despus de que tus amigos te lo quitaran entre bromas-. Cmo est lo
ms bonito de toooda Espaa?
Resople y re al mismo tiempo al escucharte; tus gritos y aquella forma desinhibida
de hablar eran indicativos inequvocos de una fuerte embriaguez.
- Chabe, ests borracha?
- No, no, no... Slo un poco, nada ms. Y t?
- Yo no estoy borracha brome-. Estoy en el hospital, de guardia
- En el hospitaaaal? preguntaste con gran asombro al otro lado del aparato- Te lo he dicho esta tarde, no te acuerdas?
- Ah, pero hemos hablado esta tarde?
- A ver cario, qu has tomado? inquir riendo, aunque algo preocupada- No s... No s si era ginebra o ans... Lo ms barato que haba
- Ya... Colonia pura... Anda, contrlate un poco, eh? te rogu-. Que no estoy all
para cuidarte y me da miedo que desfases tanto
- Pero que no estoy desfasando, de verdad protestaste-. S que sueno muy
borracha, pero soy consciente de todo lo que hago... Como por ejemplo de
llamarte para decirte que te quiero
- Ya me lo has dicho hoy contest algo melosa, pegndome ms el telfono a la
cara- Me da igual. Quiero decrtelo otra vez, muchas, muchas veces... replicaste
desordenadamente, hacindome rer-. Te quiero, te quiero muchsimo. Quiero
jurarte que siempre te querr
- Parece un trabalenguas ms que una declaracin de amor me burl y en seguida
volv a mi tono de mimos-. Yo tambin te quiero. No sabes cunto te echo de
menos...
- S que lo s. Yo tampoco dejo de pensar en ti... S que ya has estado en Pars,
pero algn da tenemos que venir las dos juntas me rogaste- Claro que s. Y dnde ests ahora?
- En un jardincito a orillas del Sena. Hemos venido de extranjis a hacer botelln
- Como te pillen acabars en prisin y tendremos que repatriarte... fanfarrone
para asustarte- Que no, que est esta gente vigilando por ah arriba
- Con quin ests?
- Ahora mismo con Tone, estamos dando un paseo a la vera del ro, porque all con
los dems no me enteraba de nada. Adems, le viene bien andar, est un poco
perjudicado...
- Est ms borracho que t?
- Que yo no estoy borracha! insististe- S, ya... Oye, cuidado a ver que hacis, eh? Con unas copas Tone es capaz de
tirrsete al cuello...
- Julieta, acabo de llamarte para jurarte amor eterno... Crees que te hara algo as?
- S que no repuse unos segundos despus, sonriendo-, slo desconfo de los
efectos del alcohol
- Sabes que para m slo existes t, con o sin alcohol

Me qued callada al otro lado del telfono, derretida por tu seguridad, y meditando
sobre qu conclusiones estara hilando Tone con los trazos de conversacin que
estaba escuchando.
- Oye, voy a tener que dejarte. Tone tiene pinta de que va a vomitar de un
momento a otro...
- Le vendr bien... Bueno cario, sigue pasndolo bien
- Lo pasara mejor si estuvieras t.
- Te quiero susurr y te envi un beso a travs del altavoz- Y yo a ti
Cuando me colgaste volv con una sonrisa enorme al despacho, llena de seguridad
y arrojo. Ivn segua donde lo haba dejado; se haba puesto las gafas y examinaba
con ms detalle la angiografa que nos ocupaba haca unos instantes.
- Est bien Chabe? me pregunt, casi retricamente, al verme entrar con una
enorme sonrisa- S, s. Ebria, pero bien -contest entre risas-. Qu tenas que decirme? Algo
sobre el paciente?
- Sintate me pidi, serio. Le obedec de inmediato, creyendo que me pasara ms
pruebas, sin esperar que se sentara enfrente de m y me agarrara la mano- Tu padre vino a verme antesdeayer, cuando me pediste el rato libre para
acompaar a Chabe al aeropuerto...
Su confesin titubeante puso mi pecho a palpitar desorbitadamente y mis ojos
interrogantes se clavaron en los suyos esperando el resto de la explicacin. Me
pas unos anlisis junto con la angiografa y sus labios pronunciaron lo que todos
mis sentidos haban vaticinado ya dolorosamente.
- Son de tu padre
Mir los anlisis buscando directamente la parte de los marcadores tumorales y al
ver junto a ellos las cruces que esperaba encontrar arrugu el papel entre las
manos, consumida por el miedo y la impotencia. Ivn me contempl con
preocupacin, al ver que no lo miraba, ni hablaba y sigui hablando tratando de
sondear mi reaccin.
- Se senta mal desde hace tiempo, t misma me lo dijiste...
- Llevo siglos pidindole que se haga un chequeo contest severa, con un
inusitado rencor, la primera de mis reacciones- No quera preocuparte. Por eso me pidi que se lo hiciera yo. Y... bueno... la
angiografa es muy clara... Ya lo has visto... -repuso con tactoMe puse de pie, empezando a sentir una sensacin de ahogo ms fuerte que yo y
me mov por la habitacin como por inercia, conducida slo por el dictado de mi
ansiedad. Me llev las manos a la cara y mientras me las deslizaba por el pelo emit
un largo suspiro que llen mis ojos de lgrimas.
- Tranquilzate. Es cncer, s, pero hay opciones
- Cncer de rgano vital y nico... S cmo acaba esta historia
Ivn me puso las manos en los hombros tratando de apaciguarme, pero me apart
de l, incapaz de soportar ninguna clase contacto, ni de compasin.
- Y he visto la angiografa... -prosegu, mientras mis ojos seguan escupiendo
lgrimas a mansalva, con la furia con la que una metralleta proyecta sus
disparos-. Es inoperable
- Siempre queda la opcin de un trasplante
- Los rganos tardan demasiado. No hay tanto tiempo coment alarmada,
volviendo a la angiografa y sealando la amplia expansin de la mancha- Tienes que tener fe en la medicina. T eres mdico me pidi apelante- Precisamente por eso...
Lo nico que le ped a Ivn fue irme enseguida. No poda seguir soportando las
paredes blancas del hospital ni sus intentos por animarme, menos an con su
pattico argumento de la confianza en una cura improbable.
Dej el coche en el parking. Slo quera vagar, que el aire me entrara fro en los
pulmones, que de pronto parecan habrseme vaciado. La imagen de aquellas

pruebas no se me iba de la cabeza y cuando pareca haberme sobrepuesto un poco


empec a llorar de nuevo, caminando sin rumbo y huyendo de todas las miradas
que encontraba. No poda comprender el por qu, entre tanta gente gris y
malintencionada por el mundo, la mala suerte tena que cebarse con el hombre ms
apacible del mundo.
Me enjugu las lgrimas cuando ya llegaba a mi casa, y al pararme frente al portal
me di cuenta de que no estaba preparada para subir y encontrar a mi padre an
despierto tal vez, con su insomnio de los ltimos tiempos. Enfrentar sus ojos y
tener que hablarle francamente de lo que pasaba era un trago demasiado amargo.
Tena que pensar en cmo decrselo y en cmo no derrumbarme ante l mientras lo
haca. Y de repente necesit desesperadamente una copa.
La zona por la que me gustaba salir estaba en la otra punta de la ciudad, pero no
import. Caminar no era el problema, sino el hecho de que el camino me llevaba
sin remedio al sufrimiento, se que me era tan desgarradoramente familiar, el de
perder con plena consciencia de ello uno de los pilares de mi vida.

LATIDO TREINTA Y SEIS. El beso de Judas37


Tard una media hora en llegar al Ppulo. Pas por delante del Pay-Pay y me par
al llegar frente a la puerta de El Poniente. Yo nunca sola a entrar a bares de
ambiente que segua considerando de la competencia, pese a que ya no trabajaba
en la Cool desde haca mucho. Pero aquella noche todo era distinto; mi mente
haba dejado de rendir tributo a imposiciones ridculas, a toda obligacin moral. Me
adentr en el pub y camin hasta la barra con decisin, para sentarme en uno de
los bancos altos.
- Hola, qu va a ser? me pregunt tras la barra un chico alto, teido de rubio
platino- Un Jack Daniels. Doble, por favor susurr antes de bajar la cabeza, y mientras
miraba el reflejo de mi cara en el cristal de la barra escuch una voz de mujer- Intensa bebida para una chica triste...
Gir el rostro hacia el lado del que provena la voz y me top con una chica de pelo
corto sentada en la silla del lado, apenas a dos metros, con la cabeza apoyada
sobre su codo flexionado, mirndome fijamente. Sus ojos eran de un negro intenso,
como su pelo, y tena un algo que atraa a primera vista.
- Es intenso tambin lo que trato de olvidar... -susurr, volviendo a mirar al frente- Algn amor ingrato? -me pregunt levantndose, acercndoseEntonces volv a pensar en ti y ca en la cuenta de que por primera vez en casi un
ao habas desaparecido de mi mente durante dos horas enteras. No contest y la
mujer sigui hablando, cada vez ms prxima.
Mira, si quieres un consejo mejor olvdate... me dijo cuando la mir. Debi
leer en m toda la angustia que destilaban mis ojos-. El mar est lleno de peces y
ningn amor merece que sufras as
En ese instante no razon, no interioric sus palabras, slo me qued hipnotizada
con su mirada penetrante proyectada hacia la ma y luego la dirigi a mis labios, y
yo a los suyos. Me acerqu ms y puse la mano en su nuca, acariciando el escaso
pelo que la cubra y lentamente nuestros rostros se aproximaron. Mis labios
acariciaron los suyos suavemente al principio, hasta que la desconocida mujer
coloc sus manos sobre mis piernas y me hizo girar un poco para quedar frente a
frente. Entonces la ce del todo por la espalda y tir de ella hasta que su cuerpo
qued plenamente pegado al mo. Profundic dentro de su boca con
apasionamiento, desprendiendo parte de mi furia, y cuando se separ de m para
recuperar la respiracin me pas la lengua por el labio. Mi cuerpo tembl y me
apart bruscamente; recibir aquel gesto tan tuyo de los labios de otra mujer me
haba hecho despertar, darme cuenta de lo que acababa de hacer.

37

Msica: Querindote a ciegas. Miguel Poveda. Banda Sonora Los abrazos rotos.
http://www.youtube.com/watch?v=Rdd5kYL01_o&feature=related

- No... susurr, mirando a la chica con terror-. No... No puedo


Dej un billete y la copa entera sobre la barra y me levant alejndome
definitivamente de aquella extraa, que me mir con desconcierto.
Sal de all tapndome la boca, estupefacta por mi propio comportamiento,
sintindome como un objeto viejo que merece ser desechado, como un nio que
merece ser castigado en un rincn en la silla de pensar, pero para la eternidad.
Mientras caminaba extraordinariamente deprisa me preguntaba una y otra vez
cmo haba sido capaz de hacerlo, qu clase de inconsciencia haba destruido en un
segundo toda mi lealtad hacia ti. La terrible noticia sobre la salud de mi padre no
poda servirme de excusa, no deba... Si slo un par de horas despus de saberlo
haba sido capaz de algo as, qu conexin de neuronas quedara sana en mi
cabeza cuando todo fuera irremediablemente a peor?
Hoy, con el paso de los aos, no puedo evitar seguir preguntndome si todo habra
sido distinto si aquel da hubieses estado all... Si habra corrido a tus brazos de
inmediato para contrtelo todo y habra encontrado en ellos el refugio que
necesitaba, el adecuado, el nico que deb haber buscado desde el principio. Tal vez
si justo ese da, y no cuatro das ms tarde, hubieses estado cerca de m, el
sufrimiento que nos acompa durante tanto tiempo nunca habra comenzado. Pero
absolutamente nada servir de justificacin para la actitud que tom desde ese
momento.
***
A paso lento lleg el mircoles, y con l se acercaba el momento en el que te
recogera en el aeropuerto. Treinta minutos antes de tu llegada todava estaba en el
hospital, a la espera de una informacin que aguardaba, y cuando Ivn entr en el
despacho con una carpeta me puse en pie, sobresaltada.
- La tienes ya? le pregunt, y el asinti, pasndome los documentos- sta es la lista de espera para trasplantes de hgado
- Demasiada gente no? coment preocupada ojendola-. No es mi especialidad,
no s de cunto tiempo estaramos hablando...
- Lo he consultado con el jefe de trasplantes. Dice que seran al menos cinco
meses de espera
- Cinco meses? le inquir, impotente-. Ivn, sabes que mi padre no tiene cinco
meses
- Resistir. Intentaremos agilizarlo...
- Resistir? repet con sarcasmo- Y si no resiste? Se nota que es mi padre y no
el tuyo...
Mi dureza le hizo bajar la vista y eso me hizo sentir an peor. Era la nica persona
que me estaba ayudando por ahora, y yo le pagaba tratndolo injustamente.
- Perdname. Es que tengo los nervios de punta y llevo cuatro das sin dormir me
disculp, restregndome los ojos- No hay ms que verte... -susurr, y acto seguido me dio un fuerte abrazo al que
correspond durante unos segundos, dejndome mecer por l-. Mira, por qu no te
vas ya? Vas a llegar tarde al aeropuerto y te hace falta salir ya de aqu y
encontrarte con Chabe. Eso te har bien. Ella te har bien corrigi, emotivoTras un trayecto en coche a gran velocidad al final llegu al aeropuerto a la hora,
justo para descubrir que el avin vena casi media hora retrasado, y me dej de
caer abatida en una de las sillas de la sala de espera, frente a aquella pantalla azul
que todo el mundo miraba con impaciencia.
Muchas veces haba pensado que no haba ningn sitio con tan poca personalidad
como un aeropuerto. Era como una pesada rutina, como un lugar de peregrinacin
al que todos bamos alguna vez en nuestra vida, pero siempre de trnsito; como la
vida en s... Un mero instrumento para llegar a otra parte. Y aquella tarde el
aeropuerto me pareci un lugar an ms pattico y triste si caba. Contemplaba a la
gente encontrndose en la zona de salida; parejas que se reencontraban, padres
que volvan a abrazar a sus hijos, amigos que se apretaban la mano

vehementemente... todo con gran entusiasmo. Y me di cuenta de que mi espera


careca de emocin ante el hecho de volver a verte.
Al despedirme de ti la semana anterior soaba con la llegada de aquel momento en
el que imaginaba esperndote con exaltacin. Y en cambio all estaba, casi vaca, si
no hubiera sido por el gran sentimiento de culpa que me ocupaba el pensamiento.
Perdida en mis cavilaciones melanclicas, ni si quiera me di cuenta de que junto al
nmero de tu vuelo figuraba ya la palabra Arrived y tu aparicin me encontr
desprevenida, sentada con desdn en la incmoda silla. Me levant de sbito,
sobrecogida de repente por toda esa agitacin que me faltaba haca un segundo. El
instante en que te vi fue como un blsamo vigorizante, como recuperar aos de
vida de pronto, y tu sonrisa me hizo olvidar por un instante todo lo dems. Al
verme abandonaste el carro de las maletas, dejndolo estorbando en medio del
paso y corriste hacia m. Yo corr tambin a darte el encuentro y nos abrazamos
durante largos segundos en medio de un tumulto de gente que pasaba con carros y
maletas. Buscaste mis labios en seguida y correspond al largo beso con necesidad,
pero cuando al terminar dejaste tus labios all, inmviles, el beso tom un matiz
distinto, un sabor de traicin. Record la noche del sbado en Poniente y a la chica
de pelo corto, y un fuerte latigazo de remordimiento me recorri la espalda. Me
separ abruptamente y seal tu equipaje.
- Con tanta efusividad has dejado eso en todo el paso te rega seca, casi
desagradable, pero tu sonrisa no se borr, y me abrazaste an con ms mpetu
mientras andbamos- Qu ms da! Ests aqu, lo dems no importa. Pero, qu te ha pasado? te mir
torciendo el gesto, sin saber de qu hablabas, y entonces deslizaste los dedos
justo por debajo de mis ojos-. Qu son esas ojeras tan enormes?
Suspir sin saber qu contestar. Estaba claro que Ivn tena sus razones para
mirarme con aquella cara de lstima, al ser el nico que conoca el motivo de mi
aspecto demacrado.
- Tanto me has echado de menos? sugeriste con expresin bobalicona, cansada
de esperar mi respuesta, y entrelazaste mi mano con la tuya- S. Es eso
- Bueno, ya estoy aqu, mi amor. Tendremos tiempo de sobra para recuperar estos
siete das
Justo en ese instante Tone pas por nuestro lado y tras cruzar una mirada tensa
contigo me dirigi un saludo muy breve, claramente incmodo. T te revolviste algo
inquieta cuando se march, pero cambiaste de expresin al momento; sonreste y
me volviste a abrazar.
- Vamos
- Te llevo a tu casa -afirm ms que preguntar, y enseguida encontr tu negativa- No. Vamos al piso. Ya te he dicho que hay que recuperar el tiempo perdido...
susurraste con picarda- Chabe, estoy agotada me quej con gesto de hasto- No, no te preocupes. No es para eso. Es porque tengo que hablar contigo, cuanto
antes

LATIDO TREINTA Y SIETE. Patinaje de neuronas38


Cuando llegamos al piso corriste a abrazar a Jaguar, nuestro perrito, mientras yo te
contemplaba sonriendo, soltando todos tus bultos, hasta que repar en que faltaba
uno.
- Y tu guitarra? Te la han perdido en el aeropuerto? inquir con alarma- No, no ha vuelto conmigo
- Cmo que no ha vuelto?
- Bueno... Vers... La explicacin es complicada. Y para drtela tengo que
adelantarte un regalo del aniversario...
38

Msica: Here with me. Dido. http://www.youtube.com/watch?v=6qCt70ungb4

Tragu saliva, algo abrumada con tus palabras, que me haban servido de
recordatorio. Baj la vista al caer en la cuenta de que haba olvidado por completo
que slo quedaban seis das para nuestro aniversario, el primer cumpleaos de lo
nuestro, y apenas pude volver a mirarte mientras seguas hablando.
- Pero bueno, no me importa. Me muero por drtelo...
Abriste el enorme bolso que llevabas al hombro con una gran sonrisa y tras
rebuscar en su interior me pasaste un pequeo cofre rectangular. Al abrirlo te mir
petrificada, casi violentada, cuando encontr lo que ya sospechaba por el tamao
de la caja: un precioso reloj que siempre me quedaba mirando en una joyera del
centro.
- Chabe... Pero esto es demasiado...
- Nada es demasiado
- Pero cmo has podido comprarlo? Es muy caro
- Bueno, eso me lleva a contestar a tu pregunta de antes... y metiste los labios
hacia adentro, anticipando mi regaina-. Vend mi guitarra
- Qu t qu? Cmo has podido hacer eso?
- Fue la noche en que estaba tan borracha. No me di ni cuenta...
- Pero si adoras ese instrumento
- Profundamente. Pero me faltaban cien euros para el reloj y cuando estbamos de
botelln al lado del Sena justo pas un chico y me dijo Te doy cien euros si me
vendes tu guitarra ahora mismo, y ni siquiera lo pens...
- Ufff. Chabe, por dios... susurr acariciando tu pelo-. Ves por qu no debes
beber? El alcohol te hace perder la cabeza...
En ese momento te apartaste un poco de m, y volvi a tu rostro aquella expresin
de circunstancia del aeropuerto.
- Eso es lo que quera contarte... No es sa la nica locura que he hecho...
De repente todo tu cuerpo temblaba y tu vello se eriz con una sbita sensacin de
fro. Apret los labios con preocupacin y te tom de la mano, tratando de
tranquilizarte.
- Sintate y cuntame
Asentiste y nos acomodamos en el sof, mirndonos, aunque estaba claro que t
hacas un gran esfuerzo por mantener el contacto con mis ojos.
- El sbado despus de llamarte, y despus de lo de la guitarra... Tone se puso
fatal... Casi no se tena en pie y cuando llegamos tuve que acompaarlo a la
habitacin
- Y?
- Y cuando lo ayud a tumbarse... me bes
- l te beso? recalqu con apremio, imaginando mil continuaciones posibles para
aquella historiaAsentiste avergonzada, huyendo de mi mirada de nuevo.
- Y qu ms?
- Nada ms. Me apart en seguida. Le dije que eso no poda ser y me fui corriendo
- Ah... susurr sin ocultar mi sorpresa. Tu solemnidad y tu cara de pavor haban
magnificado las ideas que me haba forjado sobre aquella anunciada confesin-.
Y... ya est?
- S
- Cario, no pasa nada musit acaricindote el brazo, y te abrazaste a m con
ansiedad, apretndome casi hasta dejarme sin aliento-.
- No ests enfadada?
- Claro que no. Fue una situacin que no pudiste controlar, ya est
Tardaste un rato en separarte de m. Me seguiste abrazando con el sosiego que te
haba procurado aquella liberacin y al apartarte resoplaste con alivio.
- Cre que te pondras hecha una fiera... Como tienes a Tone enfilado...
El temblor de tus msculos haba desaparecido, pero tus ojos seguan rezumando
culpabilidad, buscando redencin en los mos, y ese fulgor de tu mirada fue como
un fuste que me golpe llenndome de remordimiento. Aquel hubiera sido el
momento de abrirme con sinceridad, de hablarte de todo lo que haba pasado aquel

fin de semana: de mi padre, de la chica de Poniente y de la galopante apata que


haba empezado a sentir hacia todo y hacia todos, incluyndote a ti. Sin embargo
mi boca opt por enmudecer, por callarlo todo, pensando errneamente que todo lo
que tena que decirte te iba a herir ms que mi silencio.
- Lo siento, cario
Imploraste de nuevo, preocupada ante mi mutismo, y yo me lanc sobre ti,
tumbndote para cubrirte con un beso, incapaz de seguir oyendo un segundo ms
aquellas disculpas que me quemaban.
- Olvdalo susurr junto a tu odo y entonces hundiste la cara en mi cuello,
comenzando a morderme suavemente, pero no tard nada en alejarme-. Chabe,
no... no quisiera acapararte tanto. Hace una semana que tu familia no te ve. Y yo
estoy agotada... De verdad...
- Vamos a mi casa -propusiste con una sonrisa de lo de ms relajadaMe besaste una vez ms y nos levantamos en seguida. Cogiste a Jaguar entre tus
brazos y yo cargu de nuevo con el equipaje, antes de lo esperado.
- Te comprar otra guitarra, te lo prometo sentenci, al extraar de nuevo la
presencia de tu instrumento, y entonces te volviste para coger el reloj que me
habas regalado a cambio de la prdida de tu musa y me lo pusiste- Te queda perfecto
- Sigo pensando que ha sido una locura que gastes tanto
- No seas tonta. T vas a costear todo el viaje a Italia dijiste con una repentina
sonrisa de ilusin-. Ayss, qu ganas tengo... Quince ditas y nos vamos
Caminaste hacia la puerta riendo, entusiasmada, y yo me qued unos segundos
clavada donde estaba. Haba concertado aquel viaje haca tanto tiempo y los
ltimos das haba vivido en medio de tanto descontrol que lo haba olvidado por
completo. Cuando me di cuenta de que me esperabas aguantando con trabajo la
puerta anduve hacia all, de nuevo con desazn. Ignoraba cmo te lo dira,
nicamente saba que no podra ir a ese viaje de ningn modo.
Cenamos con tu familia, que no paraba de preguntarte detalles del viaje mientras
les narrabas la experiencia con deleite, y me mantuve completamente al margen de
la conversacin, abstrada. Despus de los postres, tus padres subieron a la
habitacin de arriba a ver la televisin y nos dejaron a solas en el saln. Desde
haca algn tiempo tenan esos detalles de respeto, de confianza en lo nuestro y en
m, toda la que yo haba perdido.
En cuanto nos sentamos en el sof pusiste los pies encima de m y seguiste
hablando de las cosas que habas visto en el viaje, cada vez de forma ms
intermitente, mientras mirabas la tele de vez en cuando. Tu voz fue decayendo
hasta el susurro y tus ojos cerrndose de a poco. Me qued contemplndote, sin
consciencia de cmo pasaba el tiempo, pensando en todo y en nada en particular,
lucubrando sobre los desafos que tendra que enfrentar nuestra relacin y sin
encontrar una sola pista de cmo hacerlo. Cuando despertaste, mucho despus,
cerr los ojos fingiendo dormir y a los pocos segundos deslizaste las yemas de los
dedos por mi brazo y simul un sooliento despertar.
- Julieta, son las dos y media
- Tan tarde? En serio?
- (asentiste) Te quieres quedar a dormir?
- No, no. Voy a casa de mi padre
- De tu padre? Y eso? Por qu no te vas al piso?
- Le promet a mi hermana que dormira con ella -ment- Pues la vas a encontrar en el sptimo sueo
Sonreste y te echaste sobre m desordenndome el pelo; yo me levant con actitud
arisca.
- Ay, djame Chabe, por favor...
- Vale, vale... Qu despertar ms grun bromeaste y me diste unos golpecitos en
la tripa mientras me dejabas ir-. Qu hacemos maana por la tarde? Te traes a
Raquelita y nos baamos en la piscina?
- No s. Ya veremos... contest, borde-

- Bueno, est bien repusiste al fin, comprendiendo que por aquel da era mejor
dejarme por imposible y caminaste detrs de m-. No me das un beso?
Tu protesta ms que razonable me hizo girarme ya en la puerta de tu casa, y te di
un beso breve, meramente exculpatorio.
- Anda; maana ser otro da... -dijiste ponindome bien los cuellos de la chaqueta,
y me diste otro beso de despedida en la frente-.
Sal de all con pasos pesados, arrastrando la culpabilidad de encontrarme con tu
paciencia infinita como respuesta a mi aspereza. Entr en el coche pero no
arranqu, me qued all contemplando la cancela de tu casa, que haba sido testigo
del primer beso que te haba dado por obligacin, envuelta en una completa desidia.
Una fuerte sensacin de fatiga empezaba a apoderarse cada vez ms de mi cuerpo.
Senta que en mi vida no haba ms que deberes... Con mi padre enfermo, no slo
l sino toda mi familia eran mi responsabilidad, a lo que se unan todos los asuntos
de la casa y el trabajo. Y a tu vuelta me haba asediado un agobio mucho ms
intenso. Durante aquel ao habas sido para m lo primero, el motivo ltimo de
todos mis esfuerzos. Y si eso no poda seguir siendo as... significaba darte menos,
quererte menos.
Apoy la cabeza en el volante con abatimiento, e inexplicablemente, entremezclada
con el cctel de tristeza que me recorra el estmago, una idea brillante me asalt,
y marqu de inmediato el nmero de mi adjunto. Ivn me descolg con voz de
dormido, al menos a los cinco tonos de llamada, y debi de alarmarse al ver mi
nombre reflejado en la pantalla.
- Parra, qu pasa? Es tu padre?
- No. Y s agregu al instante, logrando confundirlo-. Ya s qu podemos hacer
para agilizar el trasplante prosegu, y pude notar su expectacin al otro lado del
telfono antes de continuar-. Haciendo un trasplante parcial, con un hgado de un
ser vivo. Con mi hgado.
- Parra, eso es una soberana locura sentenci, tras pasar unos segundos silente,
en absoluto shock- Sabes que no. He ledo investigaciones en varias revistas mdicas... Asegura la
compatibilidad y da buenos resultados
- En animales puntualiz- Y qu somos los seres humanos sino animales? objet-. Ahora van a probarlo
en Estados Unidos, y se espera que tenga xito
- Tu vida correra peligro y entonces habra que pedir que lo autorizara un juez, y
ningn juez va a autorizar una tcnica que no se ha practicado nunca en humanos
- Nadie tendra por qu enterarse... Podras hacerlo t...
El asombro de Ivn debi alcanzar cotas nunca exploradas por el hombre cuando le
ped que hiciera algo ilcito, ilgico y que pona en riesgo la vida de una amiga, y
simplemente guard silencio durante largos segundos.
- Mira, creo que no es adecuado seguir manteniendo esta conversacin por telfono.
Ests soltando demasiadas gilipolleces contest con brusquedad-. Ven a casa
maana y lo hablamos tranquilamente
- No hasta que me prometas que lo hars
- No pienso prometer tal cosa!
- No correr peligro... Simplemente me extirpas una lasca de hgado, se la
implantamos a mi padre y en 6 meses habr crecido hasta alcanzar el tamao de
un hgado normal
- Eso no est probado...
- La autogeneracin del hgado s lo est
- Parra, calla de una vez! Deja de decir sandeces, coo! me grit, hosco,
probablemente logrando despertar a su mujer de un salto-. Adems, no se te ha
ocurrido pensar que al poner tu vida en peligro no eres la nica que se expone?
Qu dir tu familia si te ocurre algo? Y Chabe? Te has parado a pensar en lo
que sufrir ella con todo esto?
Enmudec al otro lado del telfono y chasque la lengua. En apenas cuatro das
hablar de ti haba adquirido otra dimensin y siempre que entrabas en juego era

para causarte dao, o porque iba hacerlo en el futuro. Tragu saliva y con ella mi
desasosiego; ignor la rebelin que mi cuerpo empezaba a incubar, por pura
defensa, y apremi a mi adjunto con ms asertividad que nunca.
- Ivn, vamos a hacerlo. No me importa lo que pienses
Colgu el mvil y arranqu el coche al fin. La decisin que le haba impuesto a Ivn
era la nica posibilidad, pero abra un sendero de incertidumbre en mi camino. Hoy
en da los donantes vivos son una realidad, pero en ese momento an era un
mundo inexplorado cuyos riesgos no se haban evaluado. La vida de mi padre no
estaba en discusin, cualquiera que fuese el peligro que entraase para m. Pero si
algo sala mal, cmo reaccionaras t al respecto? Cmo podra condenarte a vivir
con algo as?

LATIDO TREINTA Y OCHO. El adis39


Result un alivio llevar a mi hermana conmigo para ir a tu casa al da siguiente. Tus
padres ya haban acondicionado la piscina ante la inminente llegada del verano y te
pasaste la tarde metida en el agua jugando con Raquel, al igual que Rebeca, que
tambin andaba aquel da por all, mientras yo me limitaba a observaros desde una
hamaca la mayor parte del tiempo.
Sin darme cuenta me haba quedado dormida, vencida por el cansancio que
estaban dejando en m las noches de vigilia. Unas gotas me salpicaron la cara de
pronto y despert de un salto, algo desorientada. Mi hermana se me lanz encima
el tiempo de despertarme y volvi a zambullirse en seguida en la piscina,
salpicndome de nuevo. Rebeca y t os sentasteis en la tumbona de al lado, riendo
con ganas mientras yo maldeca por lo bajo.
- S que ests activa hoy, Parra... ironiz Rebeca, y te mir con picarda-. Qu le
haces, chiquilla? Que la tienes agotada...
- Lo que me deja... -dijiste encogindote de hombros y me palmeaste ligeramente
el muslo- Slo quera dormir un poco, pero est visto que no hay forma... me rebel,
intratable- Pero qu gruona ests hecha! exclam Rebeca y se gir de nuevo hacia ti-.
Por cierto, no me has contado si has ligado en Pars... Cuntos franceses te han
tirado la caa?
Me clavaste tu mirada, algo incmoda, aunque ya sin rastro de tensin, y
respondiste con naturalidad.
- Bueno, alguno lo intent, pero no haba nada que pescar... Yo ya tengo quien me
quiera
Volviste a golpearme suavemente la pierna y me dedicaste una sonrisa a la que
solo respond a medias, mientras Rebeca te contestaba por m.
- Y mucho. Ha estado toda la semana triste como una magdalena sin ti...
- De verdad? me miraste buscando mi respuesta y me limit a asentirMe levant con prisas por abandonar la conversacin y cogiendo una toalla me
acerqu al borde de la piscina, reclamando a mi hermana.
- Venga Raquel, que ya es muy tarde y an tienes que secarte
Entre protestas y descontento logr que saliera, mientras escuchaba hablar a
Rebeca, que se puso de pie con apremio nada ms mirar el reloj.
- Las siete y media ya... Tengo que irme corriendo. Llegar tarde a mi cita
anunci con una sonrisa enorme en los labios- Esa chica te gusta de verdad, eh? le preguntaste- Ufff. Me tiene la cabeza perdida... confes-. Por sta me dejo liar, como Parra
contigo
Me mirasteis de refiln mientras yo secaba a Raquel con la toalla con movimientos
enrgicos, la excusa perfecta para no participar en la charla.
39

Msica: With or without you. U2. http://www.youtube.com/watch?v=EzeDqRhM09w

- Nos vamos a ir ya mismo le anunci a mi hermana-. Tienes que estar pronto en


casa, que no has hecho los deberes...
- Ah!, pero puedo llevarla yo, tonta se ofreci Rebeca, acercndose-. La dejo en
tu casa y as t puedes quedarte ms tiempo con Chabe
- En serio puedes? Gracias, prima recibiste con entusiasmo- No es necesario que te molestes...
- No me cuesta nada, voy de paso me rebati, y cogi la ropa de la nia para
acompaarla adentro a cambiarseResopl algo agobiada mirando hacia otra parte, sin percatarme de que te
aproximabas.
- Al fin solas t y yo y te abrazaste a m sonriendo- Tus padres estarn a llegar, no?
- An tardarn un rato... Nos subimos a mi habitacin?
Antes de que pudiera contestar hundiste la boca en mi oreja, repartiendo besos y
succiones por mi lbulo. Me estremec entre tus brazos, pero fui incapaz de
sentirme relajada.
- Chabe, ya te he dicho que estoy exhausta...
- No s qu te pasa, de verdad... comentaste algo preocupada a los pocos
segundos, apartndote de mSi haba algo poco habitual en m era esquivar tus avances, de ah la extraeza de
tu gesto. Pero de pronto sonreste levemente, sin querer darle importancia.
- Sabes lo que necesitas? Hacer ejercicio
- Cmo que ejercicio? Te digo que no puedo con mi cuerpo patale mientras
tirabas de m- Cuando ests as el deporte te reactiva, te despeja la mente... Nos vamos a
correr?
Apenas media hora ms tarde corramos por la zona del paseo martimo, t
controlando la respiracin perfectamente y sin asomo de cansancio, y yo jadeando
y a punto de desplomarme por agotamiento. Lo cierto es que ltimamente estabas
mucho ms en forma que yo. Cada da cumplas a rajatabla un plan de
entrenamiento que te habas propuesto para aumentar tu capacidad pulmonar, con
la idea de empezar a practicar submarinismo, tu aficin frustrada.
- Venga! Si slo llevamos diez minutos! me jaleaste cuando me par-. As slo
perders el ritmo...
Volv a correr a tu lado, en silencio, y justo cuando consegu dejar la mente en
blanco me lanzaste una pregunta.
- Qu tal est tu padre?
- Cmo? te mir, acelerada- S, no me dijiste que ltimamente lo veas algo dbil? Conseguiste que fuera al
hospital?
- Mi padre es un enemigo acrrimo de los hospitales contest a los pocos
segundos, omitiendo todo lo dems, tras sopesar la decisin a la que daba vueltas
haca das y que ahora no admita ms prrrogas- Ya, pero si est enfermo tendr que ir, digo yo...
Me qued callada unos momentos, mirando al mar mientras cubramos unos metros
ms a paso ms lento, y finalmente te lanc la pregunta que me rondaba la cabeza.
- Chabe, si pudieras hacer algo para que tu hermano se curara... Algo como...
como cambiarte por l, lo haras?
Esta vez fuiste t la que se par en seco, para luego empezar a caminar lentamente
en silencio, mirando al suelo, y sin responder hasta un buen rato despus.
- Cambiarme por l? Creo que no... dijiste sorprendindome, tal vez incluso
sorprendindote a m misma-. Lo que voy a decir me parece injusto y muy egosta,
pero es lo que siento... En este momento me gusta demasiado mi vida como para
cambiarla por la de nadie, ni si quiera por la suya, ni si quiera por salvarle...
Renunciar a mi vida significara tambin perderte a ti.

Permaneciste triste un buen rato, mientras no dejaba de mirarte con fascinacin.


Tu respuesta haba sido como or un reflejo de mis propios sentimientos, aquellos
que no me atreva a exteriorizar. Haba algo que ataba mis propias decisiones -las
que ya haba tomado-, que me impeda consagrarme a mis responsabilidades, a lo
que deba hacerse.... Y eso eras t y toda la felicidad que entraaba estar a tu lado,
a la que no deseaba renunciar por nada del mundo, ni siquiera por la vida de mi
padre.
- Crees que soy un monstruo? me sondeaste, malentendiendo mi mirada de
asombro- No, no lo creo. Creo que eres humana, y el ser humano es una continua lucha por
la supervivencia no? Incluso a costa de otros...
Mis palabras nos hicieron sentir culpables a las dos y not tu expresin melanclica
de nuevo. Entonces me detuve y te agarr de la barbilla, pellizcndola.
- No te rayes, vale? Era slo un supuesto estpido... Esas situaciones slo pasan
en las pelculas musit tragando saliva, escondiendo mi amarguraDeslic los dedos por todo el contorno de tu rostro, haciendo flotar entre nosotras
una ternura que no haba dejado liberar desde tu vuelta, y una sonrisa enorme
asom por tu cara.
- Qu alegra que vuelvas a ser la de siempre...
Me fui acercando a tu boca y al rozar tus labios cerr los ojos apretndolos con
fuerza. Alargu el contacto todo lo posible, explorando cada rincn de tu boca, cada
matiz de tu sabor, hasta que la falta de aire relaj el movimiento de nuestras
lenguas, convirtiendo aquel acercamiento en un beso perfecto. Cuando nos
separamos me miraste con los ojos algo vidriosos. Haca muchos das que no nos
besbamos as, concretamente desde antes tu partida, y por eso no te extra
encontrarme al borde de las lgrimas.
- Ha sido el beso musitaste fascinada, y te abrazaste a m contenta para
emprender el camino de vueltaTe abrac tambin y no tuve fuerzas de explicarte an cunta razn llevabas con
tus palabras. Aquel haba sido el beso, el ltimo beso.

LATIDO TREINTA Y NUEVE. Amarte acaba aqu40


Caminamos hasta tu casa cogidas de la mano. Apret tus dedos con ms fuerza
que de costumbre todo el camino y casi no hablamos. T te centraste en mantener
la respiracin a un ritmo constante, descansando del ejercicio, y yo en escoger
palabras, en ensayar un pattico discurso, pero no vali de nada. Cuando
estbamos a menos de cinco metros de tu casa mi mente borr todo lo que haba
planeado decir de pronto, en una prdida de memoria irrecuperable e inoportuna.
Pero no poda dilatarlo ms. Apenas unos segundos nos separaban de tu portal, y
all demandaras mis besos y todo el cario habitual de nuestras despedidas.
Adelant un poco mis pasos y me coloqu delante de ti, soltando tus manos.
- Tengo que decirte una cosa
- Dime, corazn y me sonreste, an sin violentarte ante mi gesto de severidad- Estos das que has estado en Pars... Han pasado muchas cosas... Y bueno, yo...
Tu rostro se torn serio cuando rehu tu vista para clavar los ojos en el suelo y
permanec en silencio unos eternos instantes, sin saber cmo abordar el tema.
- Si no te las he contado antes es porque no quera hacerte dao...
- Adnde quieres llegar? preguntaste, ya con temerosa expectacin- Yo... y me call unos segundos-. Una vez me dijiste que sin lealtad no hay amor,
y... te acuerdas de ese muro figurado del que yo te habl, el que me impeda
fijarme en otras personas?
Asentiste y not cmo tragabas saliva, algo plida, con intuiciones cada vez ms
certeras.
- Ese muro... ya no est. El sbado pasado me enroll con una chica
40

Msica: Te vas y te pierdo. Ella Baila Sola. http://www.youtube.com/watch?v=wZnI8tSvLNg

Bajaste la cara, descompuesta, en medio de una total conmocin que te mantuvo


sin poder articular palabra largos segundos, hasta que por fin me miraste, taciturna,
y mis ojos escaparon como un resorte al contacto de los tuyos.
- Qu sentiste? Qu signific para ti?
Volv a mirarte presa del desconcierto. Esperaba una escena, curiosidad... que
quisieras saber hasta dnde haba llegado, con quin, dnde, cualquier cosa menos
aquella pregunta.
- Eso qu mas da. Te estoy diciendo que te he sido infiel...
- Eso ya lo he odo, lo que quiero or ahora es que fue un simple desliz, que no
signific nada... Yo tambin he cometido errores... Podemos seguir adelante... -y
me acariciaste levemente el brazo, aunque sin mirarme- No Chabe, no podemos -te cort-. Lo cierto es que... que no s dnde pueda
llegar la prxima vez que me vea en una situacin as, porque lo nuestro... ya no
es lo mismo
Negaste con la cabeza, ahora con una sombra fuerte de terror en el rostro, incapaz
de dar crdito a esta parte.
- QU no es lo mismo? el deseo, el amor... QU? -preguntaste con desesperacin,
asimilando mi confesin con rapidez- Nada. Nada es lo mismo desde que te fuiste
- Pero qu ha podido cambiar en una semana? Si es porque te sentas sola, ya
estoy aqu. Podemos superar esto juntas suplicaste, incapaz de creer que
aquello fuera una ruptura, todava tcita, pero rupturaComenzaste a llorar y sent el suelo quebrarse bajo mis pies, como una capa de
hielo tan frgil que se haba hecho aicos al rebotar de una sola de tus lgrimas. La
nica manera de no naufragar en aquel abismo era crear una armadura, una
armadura tan falsa como necesaria.
- Ya no me quieres?
- No es cuestin de eso... y me tap la cara con ambas manos, huyendo de los
interrogantes que me lanzaban tus ojos en continuo llanto-. Creo que lo nuestro no
es real...
- Cmo?
- S... Desde el principio me deslumbraste; todo lo que giraba en torno a tu persona
era nuevo para m. Tu juventud, tu msica, tus cuadros... Todo eso me produjo un
efecto burbuja que la otra noche explot... cuando me di cuenta de que aquella
chica me gustaba
Tu rostro dibuj decenas de matices. No sabra describir la impresin global de
todos ellos, pero el que vi cuando me miraste fijamente fue el de una total
indignacin.
- No te creo. Qu es lo que est pasando? Dime la verdad...
- Ya te la he dicho ment, doblemente- No. Estos seis meses no han sido una burbuja insististe-. Tus miradas, tus
gestos... todo lo que he visto en ti no se puede forzar, y mucho menos fingir
- Chabe, no lo hagas ms difcil...
- Dime que ya no quieres. Dmelo y te dejar en paz
Tuve que mirar a otro lado, abrumada por tu innegable intuicin, por el hecho de
que no salieras corriendo, ni me cruzaras la cara, ni ninguna de las reacciones
previsibles, sino que siguieras all, luchando por m hasta el final, obligndome a
rematarte, a clavarte el espadazo final. Enfrent tus ojos en un esfuerzo
sobrehumano, y las palabras salieron como de una segunda garganta, como si
hubiera otro cuerpo anexo al mo y que no era ni remotamente yo.
- Creo que nunca te he querido
Al or mi sentencia agachaste la cabeza cerrando los ojos con fuerza. No pude ver
su brillo por ltima vez, slo que se inundaron de lgrimas, y sin ms palabras
saliste corriendo hacia tu casa, perdindote con prisa por el jardn, huyendo de m
por primera vez.
- Como hoy... Creo que nunca te he querido como hoy... susurr al viento, casi sin
voz, al tiempo que se oa el portazo de tu cancela-

Mir al cielo para encontrar una noche sin estrellas. La oscuridad pareca haberse
cernido de pronto sobre mi mundo, y mi interior se senta vaci, exento de toda luz.
Todo asomo de claridad haba desaparecido en aquel portazo, el que me cerr a cal
y canto tu corazn.

LATIDO CUARENTA. El espejo de la demencia41


Durante las siguientes semanas me encerr en un aislamiento tal que casi pareca
que viva en el ostracismo. En los pocos ratos en los que encenda el telfono no
encontr ni una sola llamada tuya, como caba esperar. Habas librado tu batalla
hasta desangrarte en nuestra ltima conversacin, pero desde entonces mi
distancia y tu lgico orgullo haban levantado un muro insalvable entre las dos.
Varias veces vinieron Rebeca, Roco y las dems a mi casa, y continuamente reciba
llamadas suyas, pero ni contestaba ni abra. Todo el mundo en casa tena
instrucciones de no hacerlo, y los nimos no andaban como para muchos alegatos.
Mi padre empeoraba a un ritmo mucho ms rpido del que yo esperaba, e
irremediablemente habamos tenido que dar la noticia a mis hermanos; por
supuesto, la versin edulcorada. No obstante, segua sin contarle a mi padre mis
pretensiones de ser su donante. Respecto a ese asunto, mi determinacin segua
intacta e incluso ya me haba practicado las pruebas de compatibilidad, pero Ivn
continuaba negndose terminantemente a hacerlo.
Aquella maana cuando son el despertador lo apagu al instante y me di la vuelta
en la cama con los ojos como platos. Mi ritmo de sueo estaba totalmente
trastocado. La noche anterior haba cado rendida a poco ms de las diez y media,
justo despus de la cena, ante la posibilidad de soportar por ms tiempo el
cansancio de aquel insomnio que arrastraba, pero sin embargo me haba
despertado a las tres de la maana completamente despejada y sin ganas de
dormir ms. Esta vez ni siquiera me molest en leer. La primera noche que pas en
vela tras nuestra ruptura se me hizo eterna, pero un par de semanas despus ya
casi me haba acostumbrado al paso de las horas en vilo, a las palpitaciones
arrtmicas, al dolor permanente de garganta por el llanto que contena, y que
cuando al fin dejaba escapar se intensificaba an ms.
Me puse de pie pesadamente y me arrastr a la habitacin de mi padre, extraada
de no verlo ya levantado antes que nadie preparando el desayuno. Lo encontr con
los ojos cerrados, pero tapado hasta arriba en plena ola de calor de mayo. Me
acerqu y le toqu la frente; estaba ardiendo, pero baada en un sudor fro. Al
sentir mi mano en su piel despert sobresaltado.
- Pap, ests empapado y ardiendo
- No he podido dormir. Tena mucho fro corrobor- Si te sentas mal me tenas que haber llamado murmur, con aquel pellizco que
me encoga el pecho al verlo tan demacrado- No es para tanto...
- Nada de eso. Nos vamos al hospital ya
Dos horas ms tarde examinaba los resultados de una nueva angiografa con Ivn.
Nada ms ver la primera imagen me quit las gafas para restregarme la cara con
las manos, mientras que mi adjunto segua manteniendo el temple con optimismo.
- No desesperes. Podemos darle quimio para reducir el tamao del tumor y para
cuando tengamos un hgado compatible podremos operarlo
- Ya tenemos un hgado compatible
- Uno que no sea el tuyo declar molesto- Ivn... -protest, pero no me dej seguir- No insistas, Parra. Antes de arriesgarnos con esa opcin tengo que investigarla
bien

41

Msica: Fallen. Sarah McLachlan. http://www.youtube.com/watch?v=5xyGOeG8vdo

- Pues hazlo ya. Ivn, no podemos perder ms tiempo -supliqu esta vez-. Tienes
que operarme ya
- Parra, tranquilzate...
- No puedo. Es demasiado tarde para sentarnos a esperar un rgano. Hay que
hacerlo...
- Hablar con un colega de Nueva York que es pionero en este campo. De momento
slo podemos vigilar bien a tu padre... Se va a tener a quedar ingresado
- No querr dije chasqueando la lengua, consciente de la tristeza que eso le
provocara- No te lo puedes llevar a casa en ese estado y lo sabes. Voy a informar de su
agravamiento; probablemente escalar posiciones en la lista de espera de
rganos
Me apret el brazo e hizo ademn de retirarse, pero rectific y me mir.
- S que ests agobiada y no quieres hablar de esto con nadie... Pero creo que ha
llegado el momento de pedir ayuda
- Con que yo est destruida ya es suficiente; no quiero amargar a nadie ms
- En ese caso, sabes que siempre me tendrs a m y dej un beso en mi frente
antes de marcharseEn aquellos momentos Ivn me demostr que una amistad joven, de apenas un
ao como la nuestra, poda ser tremendamente slida. Su mujer se ocup de mi
hermana a la salida del colegio y mi hermano scar se vino directamente al
hospital al salir del instituto. Ambos pasamos la tarde acompaando a mi padre.
Algunos compaeros de promocin que hacan el MIR conmigo se enteraron
inevitablemente del ingreso de mi padre y se pasaron para interesarse. Lo que no
esperaba ni por asomo fue la visita que lleg a ltima hora de la tarde, fuera del
horario de visitas, cuando de pronto escuch unos tacones entrar en la habitacin y
al darme la vuelta mi sorpresa fue evidente al encontrar a Rebeca. Me puse de pie,
saliendo de golpe del adormecimiento en el que estaba cayendo poco a poco, y me
gir para comprobar que mi padre y mi hermano seguan dormidos.
- Deb haber venido aqu desde el principio dijo seria, sin saludar-. Se puede
saber por qu no has cogido el telfono a nadie en ms de tres semanas?
Baj la cabeza, sin dar respuesta alguna; no hizo falta.
- Ya... Por miedo a or todas nuestras preguntas y reproches...
- No quiero hablar de lo de tu prima sentenci-. No me vengas con que tienes
derecho a una explicacin; no pienso drtela
- No he venido a eso... Me he enterado de que tu padre estaba en el hospital, y no
te molestes en mentirme sobre el motivo, porque ya me he informado de lo que
le pasa...
Tragu saliva, sintindome algo invadida en mi intimidad, forzaba a compartir lo
que no quera, y al mismo tiempo liberada por tener alguien con hacerlo sin partir
desde cero... Era un sentimiento complejo de describir.
- Podemos hablar en otra parte? -propuse al borde de la asfixiaYa en la cafetera, Rebeca no apartaba los ojos de m, sin querer instigarme a
hablar, esperando a que lo hiciera yo, pero mi nica ocupacin era remover la tila
que ella misma me haba pedido, pese a que lo que me peda el cuerpo era una
copa bien cargada.
- En serio no pensabas decirnos nada? inquiri al fin, cansada de mi silencio. Lo
sabe Chabe?
- No, y no quiero que se lo digas le prohib-. No quiero que se sienta obligada a
verme ni a mostrarme compasin. No ahora que se habr hecho a la idea de estar
fuera de mi vida, supongo...
En el fondo Rebeca advirti que pretenda sacarle informacin sobre ti, averiguar
cmo estaras, si ya me habras olvidado... Pero no sucumbi a mis trampas, y
respet el silencio que t le habas impuesto tambin.
- Eso fue lo que pas, verdad? Por esto se te cruzaron los cables y te inventaste
esa cadena de mentiras... lucubr-

- No eran mentiras. Slo... no me senta segura... Presenta que le hara mucho


dao, que ya se lo estaba haciendo con mi actitud
- Parra, cmo has podido dejar que esto se desborde hasta tener que dejar a
Chabe para "sentirte segura"? -me increp, ridiculizando mi argumento y
llevndolo al terreno de lo absurdo-. Ests loca o qu?
- Eso debe ser, que me estoy volviendo loca... dije tapndome los ojos con
ambas manos, resoplando de pura impotencia-. Sobre todo desde el maldito da D
en que se me ocurri dejarla...
Rebeca neg con la cabeza y relaj su posicin de crtica al or mis lamentos;
simplemente se acerc ms y me frot la espalda.
- La ausencia de lo que se ama es el espejo de la demencia. Ha resultado ser una
gran verdad...
- (suspir) Mira, puedo ir a mi prima y contarle todo esto que me ests diciendo,
pero no servir de nada si no lo escucha de tu boca
- No, no le digas nada. Promtemelo le exig, tomando sus manos- Est bien y pas unos segundos callada antes de proseguir-. Pens que nadie
podra estar sufriendo ms que mi prima con todo esto, pero est visto que me
equivoqu...
Cerr los ojos con dolor y se me escap una lgrima que me di prisa en secar. La
conversacin sigui durante un rato, pero mi concentracin se haba esfumado.
Aquella nica referencia a tu tormento haba bastado para que todo mi ser se
dejara mecer por un letargo melanclico y culpable, que me impeda atender a
nada ms.
Cuando volv a la habitacin y comprob desde afuera que todo estaba tal y como
lo haba dejado, que scar y mi padre seguan dormidos, fui incapaz de entrar. Me
qued junto a la puerta y una congoja me inund el pecho hacindome llorar
intensamente. Me apoy en la pared del desierto pasillo y permanec as unos
minutos, hasta que Ivn apareci por all, acabando con lo solitario de aquel
corredor. Me limpi el llanto aprisa, y lo abord como si nada hubiera ocurrido, pero
con la voz an temblorosa.
- Qu haces aqu todava? Son las dos de la maana
- Una buena hora para hablar con Estados Unidos explic-. Vena a hablar contigo,
pero creo que es mal momento...
- No, no... Dime solicit mientras me secaba aquella humedad persistente en
torno a mis ojos- Slo quera decirte que voy a hacer esa operacin
- De verdad? esboc un amago de sonrisa y me abrac a l, que asinti- Me ayudar el colega neoyorquino del que te habl
- Cundo?
- Pasado maana
Enarqu un poco las cejas, y sonre sin saber si era lo ms indicado. Si todo iba
bien la recuperacin de mi padre se adelantara, pero apenas tena 48 horas para
hacerme a la idea del rol que me tocaba.
- Eso s, no lo haremos en plan clandestino, ya he pedido la autorizacin al hospital
anunci Ivn- Quiero que todo se mantenga en la ms absoluta discrecin
- Lo he abierto como un caso confidencial, pero ya sabes que cuando se hace por
primera vez una operacin de este calibre siempre se filtra a la prensa
- Pues es justamente lo que no quiero. Mi padre no puede enterarse...
- Y qu hay de Chabe?
- Chabe menos que nadie -prohib tajante-. Escucha, no digas de qu operacin se
trata. Firmar una carta en la que dir que yo te coaccion para que me operaras.
Eso evitar que tu carrera se hunda en caso de que... y dej inacabada la frase- Parra, no te va a pasar nada
- Hablas como si no me fueras a quitar un trozo de rgano... Todo mi cuerpo podra
dejar de funcionar

Ivn neg con la cabeza algo desesperado, aunque sin dejar de sonrer, y suspir,
comprendiendo que no slo le estaba obligando a hacer algo que iba en contra de
sus principios, sino que, por si eso fuera poco, ahora que le haba visto las orejas al
lobo lo pona en la tesitura de aplacar mis miedos.
- Eso no va a pasar declar convencido, apretando mis muecas- (resopl) Gracias...
- No me lo agradezcas. Cuando despiertes de esa operacin y curemos a tu padre,
reglame un buen jamn -dijo logrando hacerme rer, slo por unos segundosEn seguida adopt un tono solemne, al tiempo que sacaba del bolsillo de mi bata un
sobre abierto, totalmente en blanco.
- Si me pasa algo, quiero que le des esto a Chabe
- No ser nec...
- T hazlo lo interrump y suavic mi demanda hasta convertirla en splica-. Por
favor, es lo ltimo que te pido...
Y tras asentir sin ms palabras, se guard la carta en el bolsillo. Logr convencerlo
de que se marchara y volv al encierro de aquellas cuatro paredes blancas de
hospital, pensando que muy pronto sera yo la que estara en una cama, esperando
que me llevaran a un quirfano en el que no saba a ciencia cierta lo que iba a
suceder.

LATIDO CUARENTA Y UNO. Sueo con tus ojos42


A la noche siguiente me estaba quedando adormilada leyendo un libro en la
habitacin de mi padre cuando Ivn entr e intercambi saludos con l. Las voces
de los dos me hicieron despertar sobresaltada y me restregu los ojos con ganas
mientras cruzaban unas palabras. Desde que esa misma tarde le diramos a mi
padre la noticia de que vena de camino un rgano compatible haba recuperado
la esperanza y el optimismo, aunque el miedo de no resistir la operacin no le
abandonaba. Lo que no poda imaginar era que a m me atormentaba un temor
exactamente igual por mi propia vida. La conversacin entre los dos se prolong
hasta que mi adjunto me puso la mano en el hombro para llamar mi atencin.
- Y t? Has cenado?
Negu con la cabeza, al tiempo que mi padre empezaba a despotricar.
- Con tanto cuidar de los dems nos vas a caer enferma cualquier da... me
recrimin- Tiene mucha razn repuso Ivn-. Tomamos un caf?
- Est bien acept enseguida, a sabiendas de que su urgencia por sacarme de all
nada tena que ver con ningn caf- Sabes que deberas estar ingresada, no? me dijo ya fuera de la habitacin- Venga, no seas pesado. Sabes que no har nada que levante sospechas... No te
puedes quejar... Salvo por ese pequeo detalle, estoy siendo una buena paciente.
No como nada desde hace un rato y hasta me he tomado una pastilla para dormir.
- Y cmo exactamente te las piensas ingeniar para que nadie se entere?
- La operacin de pap es a las 10. Mi hermano vendr a las ocho para que yo vaya
a casa a ducharme, y entonces me ir a quirfano contigo. Luego t mandars un
mensaje desde mi mvil diciendo que estoy en un atasco, y le dirs a mi padre
que la operacin tiene que empezar aunque yo no est, que el rgano se estropea.
Para cuando despierte de la anestesia mi padre an estar en quirfano y tendr
un rato para recuperarme. Si todo va bien, claro...
- No puedo creer que haya aceptado formar parte de este disparate...
- Demasiado tarde para arrepentirse brome palmendole la espalda- Bien, en ese caso me voy a hacer lo que ya debera estar haciendo: descansar
para maana
- Vale asent sonriendo y lo agarr por la mano antes de que pudiera irse-.
Gracias, una vez ms
42

Msica: Bed of roses (acoustic version). Bon Jovi. http://www.youtube.com/watch?v=_1AdJo4yGYM

- Slo espero que te portes bien en ese quirfano y me mir con emotividad-.
Quiero que esta amistad dure mucho aos
- Y crees que vas a librarte de m? Hierba mala nunca muere, no? fanfarrone,
sacando fuerzas no saba de dndeAsinti sonriente antes de marcharse, y me qued con la imagen de su risa
rebotando en mi cabeza unos segundos. Lo ltimo que vera al da siguiente antes
de que todo se volviera negro en aquella sala de operaciones sera su rostro sereno,
y antes de eso abrazara a mi padre y besara a mi hermano cuando llegara por la
maana a darme el relevo, pero no podra verte a ti. Trat de apartar de mi mente
aquel pensamiento desolador, pero no poda dejar de pensar que tal vez todo
acabara sin escuchar por ltima vez el sonido de tu voz.
***
A la maana siguiente, cuando dej la habitacin del hospital con el pretexto de un
viaje exprs a casa para refrescarme, los calmantes parecieron dejar de hacer
efecto de repente. En el pasillo me esperaba Ivn con el doctor Stanley, el mdico
americano que dirigira mi operacin, y un celador con una cama preparada.
Apenas tuve unos minutos para quitarme la ropa y enfundarme el finsimo camisn
del hospital, ya en la sala adjunta al quirfano. Cuando entr todo el personal
sanitario preparaba ya los instrumentos y me puse a escoger los bisturs con
Stanley hasta que mi adjunto me rega.
- Venga, tmbate de una vez. Debes de ser la nica paciente de la historia que
ayuda a escoger el instrumental de su operacin
Me recost sin rechistar y cruc unas ltimas palabras con l mientras la enfermera
me pona el gotero.
- Bueno, mejor sin anestesia, no? brome Ivn- Ya me gustara poder estar consciente para ver lo que hacis... No me miris
mucho las cartucheras, eh? Que una tiene sus complejos... repuse sumndome
a su tono humorstico, aunque no pude evitar un ltimo segundo de seriedad-. Si
pasa algo ya sabes qu hacer...
- Tranquila. Va a ir todo bien. T concntrate slo en tener uno de esos sueos
erticos de la anestesia... dijo inyectndomela ya en el gotero-. Ahora cuenta
del diez hacia atrs
- Diez, nueve, ocho, siete...
Cerr los ojos entre aquel murmullo cada vez ms dbil y todo se ti de oscuro en
cuestin de milsimas de segundo.
De pronto paseaba por un pasillo largo, que tard en acabarse pese a que
caminaba a grandes zancadas. No fue hasta llegar al final de aquel enorme corredor,
una gigantesca doble puerta de madera, que descubr que no caminaba sola. Mi
amiga Rebeca me haba acompaado todo el tiempo, y ahora abra la puerta con un
gran esfuerzo y se echaba a un lado cortsmente para dejarme pasar.
Entramos en una sala llena de bancos vacos; de hecho no haba nadie salvo un
hombre con peluca blanca y rizada, sentado en una especie de bnker de madera.
Nos fuimos acercando con pasos dudosos, y la expresin severa de aquel sujeto
permaneca inmutable.
- Sintense imit a Rebeca, que obedeci las rdenes del hombre de pelo blanco-.
Estamos aqu hoy para resolver el caso de la seorita Julieta Parra, acusada de
deslealtad a su propio corazn y de abandono de los propios sueos. Cmo se
declara?
Rebeca se levant apenas un instante, el que tard en pronunciar Inocente y yo
esboc un gesto de confusin, an sin saber de qu trataba todo aquello.
- Pero qu hago aqu? Quin me acusa? pregunt con una voz que son llena de
eco, como si mi esencia fuera an ms pequea en aquella sala colosal- Que entre el abogado acusador! exclam el juezEntonces una puerta al lado del estrado se abri y tras ella apareciste t, como
jams te haba visto; lucas ropa seria, el pelo distinto, y sobre todo unos ojos
fieros y rencorosos que se clavaron con inquina en mis ojos. Tus labios parecieron

fros, casi marmreos, pero no se llenaron de improperios ni insultos hacia mi


persona; simplemente no dejaban de formular la misma pregunta: POR QU?
- Perdname, perdname... fui consciente de estar murmurando de pronto- Clmese... dijo una voz externa al sueo, que me fue haciendo recuperar la
consciencia-. Est usted bien. Podr hablar con esa persona cuando salga de aqu
An desorientada, sin poder todava despegar los ojos, me pregunt a quin
pertenecera aquella preocupada voz mujer que se afanaba en consolarme. Not
una leve tirantez en el vientre, me llev las manos al abdomen y encontr el tacto
suave de una gasa de gran tamao que cubra el lado derecho. Abr los ojos para
comprobar que no haba visto a aquella enfermera por el hospital en mi vida;
probablemente trabajaba slo en la sala del despertar. Aquel espacio era glido, no
tanto por su baja temperatura como por los quejidos de quienes estaban all en
peores condiciones que yo, pero lo que de verdad enfriaba mi alma era el recuerdo
de tus ojos furiosos, de aquel sueo delirante.
- Est tiritando... susurr la mujer, y me ech una manta por encima-. Tranquila.
Quiere que llame a alguien? a su madre, a su pareja?
Negu con la cabeza entre temblores. Con una puntera digna del mejor arquero, la
enfermera haba aludido a las dos nicas personas que ya no podan estar conmigo
y al volver a cerrar los ojos not lgrimas agolpndose en mis ojos.
- Entonces descanse. En un rato la llevar a su habitacin
Apenas media hora ms tarde, cuando mi herida empezaba a escocer y mi cuerpo a
despertar de su adormecimiento me llevaron a una habitacin de hospital en la que
encontr mi ropa ya dispuesta, probablemente por indicacin de Ivn. Nada ms
verla me puse de pie, y la enfermera puso el grito en el cielo.
- Oiga, no puede levantarse!, no podr hacerlo en varios das!
- Tengo la autorizacin del doctor de la Flor
- Como enfermera debo advertirle que esto puede afectar negativamente a su
recuperacin
- En serio? pregunt retricamente, mostrndome desagradable sin necesidad, al
tiempo que la mujer me miraba indignada-. No se preocupe, he firmado el alta
voluntaria.
Me quit el gotero ante sus ojos atnitos y entr al bao apenas el tiempo
suficiente de enfundarme un vestido acallando los quejidos que se acumularon en
mi garganta con el simple, pero doloroso gesto de levantar los brazos. A paso lento,
y teniendo que parar de vez en cuando, camin hacia un quirfano muy cercano a
aqul del que yo acababa de salir unas horas atrs. Encontr a mi hermano sentado
en las sillas de al lado, con los codos clavados en las rodillas y la cara descansando
sobre sus manos abiertas, en actitud de angustiosa espera, de abatimiento.
- Cmo va todo? -pregunt con naturalidad al llegar junto a l, que se levant
sobresaltado- Dnde te habas metido? Te he llamado como diez veces...
- No te lleg mi mensaje? Estaba en un atasco
- Hasta ahora?
- Pues s, hasta ahora. La autopista estaba colapsada. Qu esperabas? que
saliera de all volando?
scar asinti, y de pronto se abraz a m como un nio, estrechndome como si le
fuera en ello vida. De milagro logr reprimir un gemido cuando apret su piel
contra mi herida y me separ con disimulo.
- No sabes lo que ha sido esperar aqu solo, sin tener noticias...
- No se sabe nada?
Neg con la cabeza y baj la vista con preocupacin, pese a ser consciente de que
se trataba de una operacin larga. Me sent muy lentamente en la silla contigua a
la de mi hermano, pero antes de que me diera tiempo a acomodarme, Ivn sali
del quirfano, totalmente cubierto por el uniforme asptico verde, manchado de
sangre en algunos tramos, y me puse en pie precipitadamente, notando cmo

alguna parte de la herida se descosa. Un nudo en la garganta me impidi hablar y


scar pronunci por m la pregunta del milln.
- Cmo est?
- Ha superado la operacin anunci prudentemente, sin sonrer, y prosigui
cuando levant los hombros claramente demandando ms detalle-. No puedo
adelantar nada. Slo se puede esperar apret los brazos de los dos en un gesto
tranquilizador, y enseguida se dirigi ms directamente a m-. T, ven conmigo

LATIDO CUARENTA Y DOS. Fuimos, somos, seremos43


Ivn me condujo a la sala de curas ms cercana y nada ms cerrar la puerta tras s
me mir preocupado.
- Ests muy plida... Es una locura que te hayas levantado tan pronto y me hizo
tumbarme en la camilla para examinar la herida- Has visto que yo tena razn? dije cambiando de tema, sintiendo cmo las
gotas de sudor fro resbalaban por mi frente-. Podemos transplantar con donantes
vivos...
- Se te han abierto los puntos declar concentrado, y busc el instrumental
adecuado para volverlos a cerrar -. Tienes que quedarte el resto de la tarde
tumbada...
- An tienes que contrmelo todo sobre la operacin exig, obviando su mandato,
y en seguida profer un quejido cuando toc la herida -. Ha habido algo que te
haya hecho pensar en un posible rechazo?
- No. Ningn contratiempo salvo una bajada bastante importante de pulsaciones,
como en la tuya. Me diste un susto de muerte... repuso dndome un suave
golpe en el cachete, tras terminar de coserHice ademn de volver a incorporarme, pero Ivn me detuvo poniendo una mano
firme en mi clavcula.
- De aqu no sales a menos que sea tumbada
Un fuerte mareo me acompaaba desde haca unos minutos y no pude sino acatar
su orden. Al verme salir de la habitacin en aquella camilla, scar se alarm.
- Tranquilo. Slo est un poco mareada aclar Ivn por m, y empez a
conducirme pasillo arriba hacia el ascensor, mientras mi hermano nos segua algo
desorientado-. Voy a llevarla a la habitacin de tu padre a descansar y t
deberas hacer lo mismo. Tardar varias horas en despertar de la anestesia
- Quiero estar en la UCI
- No te dejarn entrar hasta que despierte explic-. Yo lo vigilar y si todo va bien
cuando se despierte os avisar y lo traer
Nada ms llegar a la habitacin Ivn me instal all como una paciente ms y me
permiti entonces beber agua, tras el ayuno de ms de 24 horas. Tom el vaso con
tantas ganas que ni si quiera me plante la posibilidad de que mi adjunto me
hubiese hecho lo que claramente habra hecho yo en su lugar: ayudarle a descansar.
Estuve durmiendo apaciblemente largas horas, y cuando fue volviendo al estado de
consciencia no fui capaz de abrir los ojos. Mis prpados se resistan pesadamente a
aquel despertar, a un nuevo y duro contacto con la realidad, y en seguida
identifiqu aquellos claros sntomas: Ivn me haba sedado. Mis nervios internos
contrastaban con la inmovilidad de mis msculos cuando empec a preguntarme
agobiada cunto tiempo llevara as, qu habra pasado, cmo estara mi padre.
Pero aunque mi cerebro funcionaba igual de rpido que siempre mis ojos no podan
abrirse an, y fui levantando el brazo con impotencia hasta cubrirme con l la cara.
se debi de ser el momento en el interpretaste que slo finga dormir.
- Parece que a la que han operado es a ti...
El aire condujo esas palabras con vaivn aterciopelado y seco a la vez, llevndolas
en volandas hasta mis odos. Era el inconfundible sonido de tu voz. Mantuve los

43

Msica: What hurts the most (Yanous Candlelight remix). Cascada.


http://www.youtube.com/watch?v=_1ZFeFrK7Rk

ojos cerrados unos segundos, convencida de que se tratara de otro sueo febril
como el de la anestesia, pero la imagen ante mis ojos permaneca negra, sin
ninguna secuencia de aquella supuesta alucinacin. Al fin los abr poco a poco y mi
pecho lati casi a saltos al ir divisando gradualmente tu silueta, de pie junto a m.
Cerr y abr los ojos violentamente de nuevo, creyendo que aquel sera un sueo
dentro del sueo original, pero tu voz, esta vez ms brusca, me hizo corroborar que
haba estado despierta desde el principio.
- Podras decirme hola al menos
Me incorpor ligeramente, sin importarme la sacudida de mi herida; me di cuenta
entonces de que Rebeca estaba tambin en la habitacin, a unos pasos y me dirig
a ti con un hilo de voz.
- Hola. Qu... qu hacis aqu?
Guardaste silencio y cuando apretaste los labios tu expresin seria me manifest
todo el rencor que tu boca acall.
- Lo siento Parra explic Rebeca, apurada por haber roto su promesa-. Tena
derecho a saberlo por el aprecio que siente por tu padre...
- Cmo est l? me preguntaste entonces, algo ms neutral, aunque an fra- Yo... y me llev la mano a la cabeza, que haba empezado a palpitar
dolorosamente desde que vi- No lo s...
- Que no lo sabes? preguntaste indignada, probablemente incapaz de
comprender que haca en esa cama durmiendo tan tranquilamente-.
Abr la boca en un amago de empezar a explicarte, pero entonces Ivn entr
caminando con mi hermano, los dos bastante contentos, y mi adjunto os salud
brevemente a Rebeca y a ti, tan sorprendido como yo.
- Al fin despiertas me dijo despus, mientras que le tocaba a mi hermano el turno
de saludar- Cmo est?
- La primera impresin de todos los mdicos tras su despertar ha sido buena dijo
mirando alternativamente a todos-. An hay que esperar, pero el rechazo est
prcticamente descartado
Todos suspiramos con alivio y yo me levant con cuidado de la cama, intentando
simular normalidad.
- En un rato lo subiremos a la habitacin concluy, y entonces me mir con
condescendencia-. Y t? cmo ests t?
- Bien, bien...
- Qu le ha pasado? inquiri Rebeca- Un leve desmayo se me adelant IvnEntonces te busqu con la vista y vi que me mirabas con una sombra de
preocupacin, para enseguida retirarme tu conexin visual en cuanto mis ojos te
buscaron.
- Eh... bueno, yo le debo a Ivn un caf dijo entonces mi hermano, percatndose
de lo delicado de la situacin- Me invitas a m tambin? se incluy Rebeca- Claro...
Los tres caminaron hacia la puerta con pasos decididos que t seguiste con la vista,
pero ni si quiera hiciste ademn de unirte a ellos, no pretendas salir corriendo de
aquella encerrona que nos haban hecho, en contra de lo que yo hubiera supuesto.
Me miraste entonces con determinacin, como si no pensases huir de mi mirada
nunca ms.
- Cuando me lo dijo Rebeca no lo poda creer...
Mi mente tard un buen rato en procesar una respuesta aceptable, pero no hall
ninguna.
- Supongo que te estars haciendo muchas preguntas...
- En realidad slo una contestaste seca, con aquellos ojos de fuego clavados en
los mos-. No tienes nada que decirme sobre el treinta de abril?
Enmudec leyendo tus labios, que parecieron llenarse de crudeza al pronunciar el
da de nuestra separacin. Esa actitud tan distante a pesar de tu certera intuicin

sobre el fuerte sufrimiento que me azotaba me haba recorrido la espalda como un


latigazo. Las palabras queran brotar de mi boca, pero se congelaban con la gelidez
de tu pose impasible. Algo se haba roto entre nosotras, y ninguna palabra o
explicacin podra repararlo. No ahora.
Negu una sola vez con la cabeza y baj la vista, notando el ruido de tus pasos al
instante, y para cuando volv a subirla ya te habas perdido tras el marco de la
puerta. Me tap la boca fuertemente con las manos y retorc el cuerpo hacia
delante, sin sentir al hacerlo el dolor de la herida, que haba quedado enmascarado
por aquel otro dolor mayor. Ivn volvi entonces y me incorpor, sentndome
sobre la calma. Al orlo repetir Clmate, clmate me di cuenta de que la ansiedad
se haba apoderado de m por unos segundos, y logr relajarme al fin cuando me
pas un vaso de agua.
- Al ver salir a Chabe supe que algo no iba bien
Slo negu con la cabeza, afectada todava.
- Quiero ver a mi padre susurr al fin- En cuanto te relajes un poco podrs subir
Me recost y resopl largamente tratando de recobrar la serenidad. Ivn se qued
algo ms tranquilo y sac del bolsillo de su bata una carta que reconoc al momento.
- Tal y como te dije no ha pasado nada, as que lo que tengas que decirle a Chabe,
hazlo de palabra
- La has ledo?
- Si te dijera que no te mentira confes mientras me pasaba el sobre, y abr la
boca asombrada-. Lo siento, soy as de cotillo...
Al final slo pude rerme junto con l, pero Ivn se puso serio de pronto y me mir
con aquella expresin suya de consejero tan archiconocida ya para m.
- Hazte un favor. No te condenes tontamente a vivir sin alma
Y sin ms, tras pellizcarme la barbilla, sali. Abr la carta con manos temblorosas,
sin comprender bien por qu... No necesitaba un recordatorio, saba perfectamente
lo que haba escrito. Tal vez en el fondo slo intentaba imaginarme tu reaccin en
caso de que hubieras llegado a leerla, y por eso al final de mi interpretacin acab
echa una bola en la papelera.
Querida Chabe:
Si esta carta ha llegado a tus manos es porque nunca tendr la oportunidad
de decirte todo esto cara a cara.
Te estars preguntando el por qu de todo esto, el por qu de mi acto cobarde
apenas a unos das de nuestro primer aniversario, y el motivo por el que no
te habl de la decisin que finalmente me ha llevado a la muerte. Te
respondera si pudiera, pero lo cierto es que no lo s.
Mi vida durante estas ltimas semanas ha sido un simple acto reflejo; una
parte involuntaria y desconocida de m que se ha limitado a actuar, no a
pensar. Era algo necesario, pero al intentar buscar respuestas no las encuentro
porque he actuado sin hacerme preguntas, sin reflexionar sobre lo que esto
podra llegar a significar, para m y para ti.
Por eso nunca he necesitado tanto el perdn de nadie, porque si es que existe
otra vida no imagino peor tortura que vivirla sabiendo que te he hecho tanto
dao...
Siempre te dije que no crea en historias de almas gemelas, pero era slo
porque me negaba a verte como la mitad de mi alma. No. T ERES mi alma.
Te ruego que algn da me perdones y que recuerdes que siempre te querr...
porque aunque nos separe una eternidad, t y yo fuimos, somos y seremos.

Tu Julieta

LATIDO CUARENTA Y TRES. Otoo pasado44


Los siguientes tres meses fueron una lenta recuperacin para mi padre, en
contraste con una muy rpida para m. Nuestro octavo piso y el ruido de aquella
zona del centro nos llevaron a tomar la determinacin de dejar el bullicio de la
ciudad e instalarnos en el pueblo natal de mi padre, donde an conservaba la casa
de cuando era nio. Pasamos el verano all en actitud bastante ermitaa. El pueblo
estaba a ms de una hora del hospital, as que aprovech todas las vacaciones que
me quedaban para evitarme el trasiego de ir y venir. Cuando tuve que volver, mi
trayecto y mi vida se limitaban exclusivamente a aquel binomio, casa-trabajo-casa.
Estaba tan entregada a mi segundo ao de residencia como al cuidado de mi familia,
y mi nica vida social era algn caf con los compaeros y las llamadas de Rebeca
y las dems.
As, los das pasaban vacos, pero rpidos, o por decirlo de otro modo, sin pena ni
gloria. Aunque haba algo positivo: mi padre se recuperaba con una actitud
fenomenal. En cuanto a mi corazn, baste con decir que en ninguna poca, incluso
antes de conocerte, haba sido tan ignorado, desodo y maniatado como durante
aquellos meses huecos en los que ni si quiera me atreva a preguntarle a Rebeca
por ti.
Con el comienzo del instituto y el colegio de mis hermanos tuve que convertirme
adems en chfer 24 horas, y el ritmo se me hizo insufrible. Mi padre ya estaba
totalmente recuperado, y aunque estaba encantado con su vida campestre, por
motivos prcticos decidimos volver a nuestro piso del centro.
Desde que regresara all mi vida extralaboral no mejor demasiado. Despus de
una larga poca de soltera general, todas mis amigas se haban emparejado en
masa, y no resultaba muy agradable ser la nica que no comparta aquellas
reuniones con nadie. Algunas noches me encontraba sin previo aviso delante del
mvil con tus datos en la pantalla, dudando durante largos ratos si marcar o no,
pero la cobarda venca en todos y cada uno de los casos.
Una buena maana mientras le haca trenzas a mi hermana e intentaba que se
terminara el desayuno o de pasada las noticias de la maana, y me gir hacia la
tele asombrada al escuchar la voz de la periodista diciendo "Hoy empieza el otoo".
Haba pasado ms de un mes desde nuestra vuelta a la ciudad y apenas me haba
percatado de ello.
- Esta semana vamos a ver a Jaguar?
Tragu saliva ante la pregunta de mi hermana. De vez en cuando ella u scar
destrozaban mi estrategia perfecta de no hablar de nada que tuviera relacin
contigo.
- Pues s... Se supone que me lo van a traer este viernes
- Yo a quien quiero ver es a Chabe sugiri scar, y mi hermana se sum a su
entusiasmo- Eso, cundo vamos a ver a Chabe?
Le dediqu una mirada de reproche a mi hermano por haber alimentado los
caprichos de la pequea, y sal del paso como pude, intentando que no se notara el
resquebrajar de mis entraas cada vez que alguien te mencionaba. Aunque la
conversacin tom otro rumbo a los pocos segundos, aquella maana no pude
librarme de salir a la calle pensando obsesivamente en ti, en el tiempo que llevaba
sin verte, sin saber de ti.
Tuve un da de perros en el trabajo, pero el mayor error fue creer que aquello era
el colmo; por mal que estuvieran las cosas, siempre podan ponerse peor. Al salir
de casa haba decidido dejar el coche all y aprovechar los ltimos das de sol de
principios de noviembre, pero a esa altura de la tarde el da se haba puesto
44

Msica: Noviembre. Ondina.


http://www.youtube.com/watch?v=mGzMttVuhUI&feature=related

nublado, desapacible, y no tardara en empezar a caer una tormenta. Cuando


llegu a la altura de la plaza del Mentidero una suave llovizna empez a caer.
Inevitablemente viniste a mi recuerdo, como cada vez que llova, y mir al cielo con
una fuerte desazn. Entonces devolv la vista al frente y me di de bruces con una
imagen aplastante. Estabas all, al lado de la fuente que adornaba el centro de la
plaza, riendo mientras las primeras gotas comenzaban a mojarte. Pronto me qued
claro quin era el responsable de aquel jolgorio. Tone estaba al otro lado de la
fuente, riendo an con ms ganas que t y desde lejos no dejaba de bromear.
Me qued petrificada unos segundos, observando incrdula cmo os salpicabais
agua mutuamente sin parar de rer, y cuando al fin las piernas me respondieron hu
del centro de la plaza y me guarec en uno de los laterales para seguir
contemplndoos desde lejos. Tone empez a perseguirte alrededor de la fuente, t
le huiste corriendo hasta que de pronto l te atrap abrazndote fuertemente por la
cintura. Fue en ese instante cuando te diste la vuelta y le acariciaste la cara
dulcemente con ambas manos; l te mir no solo con esa ternura de siempre, sino
con una indita pasin, la que le permita su nuevo status.
Sin que hubiera tenido tiempo para preparar a mi corazn para lo que vera, te
bes. Fue un beso largo, suave, y lo que era peor, intensamente correspondido por
ti. Sent que mis pies perdan el equilibrio en aquel suelo completamente llano y me
qued momentneamente sin respiracin. Mi pecho pareca haberse comprimido
como si estuviera en medio de dos placas de plomo que se haban juntado de
repente, justo cuando fundisteis vuestros labios.
La tormenta se intensific y en ese momento os disteis la mano y atravesasteis
aprisa la plaza, buscando el refugio de los soportales. Me escabull al ver que os
acercabais, pero no pude evitar volver la vista atrs para comprobar si os besabais
de nuevo y para mi sorpresa te encontr con los ojos fijos en m; me habas visto.
Tu mirada enfrent la ma con mucha seriedad, pero apenas un instante. Apart la
cara, demasiado dolida para mantener el contacto visual y t volviste la vista de
nuevo hacia Tone, correspondiendo a su sonrisa permanente y confiada.
Ech a andar a paso ligero, con la cabeza gacha. Sent las lgrimas resbalar por mis
mejillas y confundirse con la lluvia, al igual que las tuyas en aquella primera lluvia
de mayo, antes de nuestro primer beso. Lo que ms me afect no fue que se
tratara de Tone, ni siquiera la visin devastadora del beso. Lo que de verdad me
destruy fue recordar que el otoo pasado ramos t y yo las que caminbamos
bailando por aquellas calles.
El otoo anterior haba sido probablemente la poca ms feliz de mi vida. La
primera oportunidad de vivir contigo supuso toda una revolucin que me haba
dejado impaciente esperando la prrroga en la que pudiramos compartir nuestro
da a da de nuevo. Apenas un ao atrs haba descubierto lo hermosa que poda
llegar a ser la rutina compartindola con alguien a quien amas, pero todo lo que
haba aprendido no haba evitado la llegada del otoo presente, en el que mi vida
estaba ms asolada que nunca. Segu caminando bajo el aguacero, tragndome el
resto de las lgrimas de aquella nueva sensacin, la de darlo todo por perdido.
Supongo que por muy alejadas que estbamos, en el fondo nunca haba perdido la
esperanza de recuperarte, nunca haba dejado de creer en nuestro seremos.
Probablemente en mi mundo mgico de plastilina esperaba que cuando todo en mi
interior se normalizara lo nuestro volvera a resurgir, que t estaras esperndome
cual doncella custodiada en la ms alta torre. Era obvio que aquella pasiva
personalidad de bella durmiente que te haba atribuido slo exista en mi osada
imaginacin. T jams habas sido as.

LATIDO CUARENTA Y CUATRO. Los defectos de los dems45

45
Msica: Tears and rain. James Blunt. http://www.youtube.com/watch?v=v9svxE49Ngs
Boulevard of broken dreams. Greenday. http://www.youtube.com/watch?v=60x5FHpwY8g

Sin rumbo alguno y tras tomar el camino opuesto a mi casa, mis pasos me
condujeron al que estimaba el mejor sitio posible en el que ahogar una pena
semejante, la Cool; pero nada ms entrar me sorprend al no ver en la entrada a
ninguno de los porteros de siempre ni a ninguna camarera conocida detrs de la
barra. Aquel haba dejado de ser mi sitio, al igual que tu corazn ya no era mi casa,
sino la de otro.
Ped una copa fuerte a una de aquellas camareras que me eran ajenas y cuando
todo y todos parecan haber dejado de sonrerme sent un clido brazo sobre mi
hombro, y al darme la vuelta vi que se trataba de Judith, una amiga de siempre,
justo lo que necesitaba.
- Parra, cmo t por aqu? Te haca en el hospital... declar mientras me daba
dos besos- He salido temprano. Y t? qu haces por aqu?
- He venido con mi chica y sus amigos a tomar algo y me seal a una mesa algo
ms lejos donde su novia, a la que apenas conoca de un par de tardes en el piso,
me sonri alegremente-.
- Sintate con nosotras
- No, Judith. De verdad que no. No creo que hoy sea una buena compaa para
nadie y tras decir esto amargamente apur el vodka casi hasta el final-.
- Entonces me quedo. Me apetece hablar contigo y se sent junto a m en uno de
los bancos altos de la barra-. Adems, tengo que hablarte de una cosa...
- Dime la instigu, intrigada por su evidente expresin de circunstancia-.
- Pdete otra copa, la vas a necesitar me sugiri con tacto-. Es sobre Chabe...
Asent con dolor. Enseguida imagin que como siempre era la ltima en enterarme
de todo.
- Est con un chico, lo s
Judith suspir aliviada por no tener que pronunciar aquello, aunque tambin
pareca algo sorprendida.
- Entonces es seguro? Yo vena a decirte que los he visto un par de veces, pero no
saba si estaban saliendo me consol-. Las cosas sacadas de contexto ya
sabemos como son...
- Engaosas complet-. Pero en este caso no hay trampa ni cartn... Son novios
Mis propias palabras me llenaron la garganta de hiel. Judith me rode con un brazo,
advirtiendo cmo mi rabia inicial se transformaba en una batiente melancola.
- Por qu no intentaste volver con ella cuando lo de tu padre pas?
- Crea que las heridas estaban an muy abiertas, que haca falta tiempo para
sobreponernos. Lo que no imagin es que ella buscara refugio en otros brazos... -y
la mir, esperando su reproche-. Dilo, lo ests deseando... Mi ego es el del tamao
de una catedral
Judith resopl y neg con la cabeza, verdaderamente preocupada.
- Pens que t tambin lo tenas superado. Siento si no he estado todo lo pendiente
de ti que necesitabas...
- No te preocupes. Supongo que es una imagen que yo misma proyecto... Todo el
mundo cree que estoy bien por el simple hecho de que sigo respirando
Judith me abraz con fuerza y reclin la cabeza un rato en su hombro, sin saber si
dejar salir todo mi llanto a borbotones o callarlo. Finalmente opt por lo segundo,
una vez ms. Fue al volver a casa cuando el mundo se me vino abajo. Me tumb en
la cama con dos copas de ms que no haban conseguido mitigar mis desgracias y
todo me dio vueltas, no slo el espacio en sentido figurado, sino mis mismas
entraas, que se revolvan ferozmente desde la visin de aquella tarde. Cerr los
ojos angustiosamente al recordarte en los brazos de Tone. Nunca cre que los celos
pudieran sentirse as, con un dolor tan intenso que pareca que pudiera matarme en
cualquier momento.
Busqu el mvil en el bolso, presa de una sbita e incontrolable impotencia, y
empec a teclear un mensaje kilomtrico. Al terminar, no lo dud ni un segundo y
tras insertar tu nmero le di a la tecla Enviar. El reloj marcaba ms de las cuatro de
la maana, pero no me import; lo nico que me importaba era saber tu respuesta

a mi ruego. Cuando me lleg el aviso de recepcin cundi el pnico en mi interior,


temerosa de lo que haba hecho casi sin pensar, y volv al mensaje para releerlo.
S que me has visto esta tarde... Me gustara decirte que me alegro de verte tan
feliz, pero te mentira. Lo cierto es que no me produce ninguna alegra, y lo
siento... porque no logro entender que tu felicidad, lo que ms deseo, me cause
tanto dolor. S que no puedo pedir nada, que lo ech todo a perder... Slo te
suplico que no me odies y que, si lo consigues, me dejes invitarte a un caf un
da de estos. Besos. Tu Julieta.
Me mord el labio inferior, avergonzada por aquella confesin impulsiva y pattica, y
escond la cabeza en la almohada, como si as la tierra pudiese tragarme. Aquella
madrugada de otoo dormas desde haca horas, pero el impacto de mis
egocntricas palabras fue lo bastante fuerte como para despertarte de golpe y
hacerte contestar con un mensaje tan escueto como punzante.
Pides demasiado para seguir siendo una inmadura egosta que ni si quiera
puede alegrarse por verme bien.
El pecho me dio un vuelco al leer tu respuesta, y lanc el mvil violentamente al
suelo, rompindolo en varios trozos. Ahora estaba parejo con mi alma, que llevaba
meses descompuesta en un anrquico mosaico.
***
Desde aquel da al menos comprend que no era sensato seguir viviendo sola en
medio de aquella tristeza y empec a recuperar la relacin con mis amigas y a
pasarme por el piso casi a diario. Aunque aquello llegaba a veces a ser
contraproducente. Pese a que las nias no eran de esas personas que se vuelven
excluyentes cuando tienen pareja, a menudo era inevitable sentirme an ms vaca
al verlas a ellas tan felices.
Una maana recib una llamada de Rebeca. Enseguida imagin que tendra algo que
ver contigo. Tras finalizar el mes en el que te tocaba ocuparte de Jaguar llegaba la
hora de pasarme el relevo, aunque fuera a travs de tu prima, como siempre. A
pesar de estar en el hospital me excus pobremente y me escap a la habitacin
contigua para descolgar.
- Hola. Abrevia, que estoy pasando consulta la apremi, descorts- Que he hablado con Chabe susurr, logrando mi total atencin-. Le he dicho que
esta tarde bamos a llevar a tu hermana al cine y me ha preguntado si podra
venir. Dice que echa mucho de menos a Raquelita
Algo dentro de m se par de pronto y me sent ascender envuelta en un halo de
ilusin mezclada con nerviosismo. No pude evitar interpretar aquello como una
respuesta a la bandera blanca que te haba asomado la noche anterior con mi
mensaje, aunque produciendo justo el efecto contrario en ti.
- Sigues ah? No poda decirle que s sin preguntarte si te molesta que venga
- Claro que no me molesta -declar tratando de fingir normalidad-. Lo que sigo sin
entender es por qu tenemos que comunicarnos a travs de ti como si tuviramos
quince aos
- Bueno, ella tiene diecisiete... me record, y yo no pude evitar lanzarle mi
reproche como un dardo envenenado, incluso por telfono- Ya... Y t diez ms, pero no se nota...
- Perdona? pregunt indignada al otro lado- Mira, es igual... Hablamos luego
Y le colgu, cautiva en una combinacin de clera y quimeras al vuelo que mi
imaginacin haba ametrallado ante la noticia de aquel momento tan esperado, la
tarde en la que volvera a verte tras cinco meses de ausencia.

Por primera vez en todo aquel tiempo volv a experimentar la sensacin de no


saber qu ponerme, de vestirme nerviosa para ir a algn sitio, y despus de
arreglar tambin a mi hermana con esmero sal sin ms dilacin hacia la plaza del
centro en la que habamos quedado.
Roco y Marinela ya estaban all y me un a ellas con visibles nervios. Cuando al rato
vimos llegar a Rebeca, sola, mis latidos agitados durante la espera decayeron hasta
el mnimo al comprobar que no la acompaabas y anticip los motivos.
Afortunadamente, Ro me ahorr el tener que pronunciar aquella pregunta con la
garganta seca.
- Tu prima no viene?
- No respondi Rebeca y me mir con cara de circunstancia mientras acariciaba a
mi hermana-. Al final como el da estaba tan bueno ha decidido irse a la playa a
bucear con Tone. Ahora les ha dado por ah...
Mir los ojos entristecidos de Raquel sin poder disimular la propia tristeza de los
mos, mientras las dems seguan hablando como si nada.
- Pero a bucear en plan serio? pregunt Marinela-. Con trajes de neopreno,
botellas de oxgeno y todo eso?
- Bueno, oxgeno no. Bucean a pulmn
- Pero eso es peligrossimo... coment preocupada. Siempre estuve en contra de
que lo hiciera, pens-.
Estuve a punto de decir aquello ltimo en voz alta, pero son pretencioso incluso en
mi pensamiento. Haca mucho que yo no era quin para opinar nada sobre ti. Mis
amigas advirtieron mi mirada perdida, y literalmente tiraron de mi hermana para
dejarme a solas con Rebeca.
- Venga, Raquelita, nos vamos a ver esa peli?le dijo Roco, y ella Marinela la
rodearon con sus brazos y se adelantaron en direccin a los cines del Palillero-.
- Mi prima me ha pedido que la disculpara. Tena muchas ganas de ver a Raquelita,
pero no se acordaba de que haba quedado con... y dej la frase inacabada,
evitando aquel hiriente con su novio- Ya... mascull incrdula-. Bueno, dile que cuando quiera ver a la nia no tiene
ms que pedirlo. No hace falta que me vea a m, slo... podemos hacer como con
Jaguar, utilizarte como mensajera
- Pues espero que acabis por entenderos como dos personas adultas, porque este
papel ya me tiene harta...
- En serio? Yo dira que lo desempeas de maravilla... ironic cruzndome de
brazos, y ella imit mi gesto- Te pasa algo conmigo o slo ests ofuscada porque mi prima no ha venido?
- (me encog de hombros) Supongo que en el fondo esperaba ese ataque de
sensatez de ltima hora de Chabe, aunque seguro que t has tenido algo que ver
al respecto...
- Parra, cmo puedes decirme eso? inquiri irritada- Porque es la verdad, Rebeca. Desde que tu prima y yo lo dejamos todo ha estado
turbio entre t y yo. Por ejemplo cuando decidiste ocultarme lo de Tone
- No saba cmo decrtelo -se disculp, bajando la cabeza-, slo que no quera
hacerlo por telfono, y en persona era imposible pillarte. Yo no soy la que ha
estado desaparecida durante meses Te has vuelto una experta en hacerte
invisible cuando te sientes culpable me reproch- Crees que lo merezco, verdad? Crees que merezco sufrir as, cargar con el peso
de mis errores hasta que...
- Ests enferma! me cort a voz en grito-. Slo quiero tu bien, y es una ofensa
que pienses lo contrario...
Su forma de levantar la voz me hizo darme cuenta de mi soberana estupidez, de mi
prepotencia al creerme que poda tratar a todo el mundo con la punta del pie slo
porque mi existencia fuera un infierno.
- Sabes qu? Voy a darte el mejor consejo de tu vida... Vete maana mismo a un
psiclogo, porque esa facilidad tuya para escudarte en los defectos de los dems
para no ver los tuyos no es muy normal

***
Estuve tan dispersa durante la sesin de cine que fui incapaz de hilar el argumento
de la pelcula infantil que vimos. El deseo de volver a verte me haba inundado el
alma de regocijo, pero en unas horas se me haba vaciado de nuevo de un modo
brutal. Pas gran parte de la tarde torturndome por haber herido a Rebeca al no
poder controlar mi ira, pero la verdadera incgnita que me robaba el sosiego era
desconocer los verdaderos motivos que te haban llevado a decidir verme y
posteriormente a rectificar.
Era ms de medianoche cuando marqu el nmero de Rebeca, con la esperanza de
que an anduviera operativa y, lo menos probable, dispuesta a dirigirme la palabra.
Para mi sorpresa descolg en seguida, con un parco hola.
- Hola le contest-. Al final te... te fuiste sin ver la pelcula ni nada...
- Ya... Es que me corta un poco el rollo que me monten numeritos, sabes? me
respondi, cida- Mira, si quieres insultarme hasta hartarte, adelante... Pero te he llamado para
decirte que tienes razn
- En qu exactamente? pregunt, algo ms aplacada- En que el no ver a Chabe all me ofusc. Me haba hecho ilusiones... admit- Lo siento susurr brevemente, al fin con su tono tierno de siempre- Y en todo lo dems... continu-. En que miro los efectos ajenos para no tener
que asumir los mos. Y en lo de que necesito ayuda
- Sabes que aqu estoy para lo que necesites
- Gracias. Pero creo que debera buscar a alguien sin tanta implicacin en esta
historia, alguien que no sea mi mejor amiga y la prima de la chica a la que amo
dije con naturalidad, y claramente se sorprendi por eso ltimo- (suspir) No soy yo quien tiene que or todas esas cosas, y lo sabes
Asent al otro lado del auricular, receptiva de nuevo ante los sabios consejos de
Rebeca, pero el slo pensar en cmo aplicarlos me suma en un mar de preguntas
irresolubles.
- Chabe te habl del mensaje de anoche? interrogu con timidez- S, lo he ledo... Estaba bastante indignada, de hecho, pero la convenc de que
sera buena idea que lo hablarais en persona. No s por qu al final decidi no ir,
si es eso lo que vas a preguntarme... -se adelant al orme coger aliento para
hablar- Yo slo... Lo que quiero saber es cmo le va con Tone... Si es feliz, si l la
quiere...
- La quiere como a nadie declar tajante, y fue algo ms cauta al continuar-. Si es
feliz o no, no estoy dentro de su mente para saberlo... Pero al menos no parece
estar sufriendo
Apret los labios al otro lado del telfono, pero Rebeca no detuvo su discurso por
mi silencio.
- An as, debes decirle todo lo que me has dicho a m. Tiene derecho a saberlo, a
decidir por s misma si lo vuestro ha muerto
Durante el resto de aquella larga conversacin mantuve los dientes apretados
mientras averiguaba todos los detalles que hasta ahora no me haba atrevido a
preguntar: cmo haba empezado lo tuyo con Tone, por qu crculos te movas
ahora, las cosas que hacas, los regalos con los que l te agasajaba y cmo te
cuidaba con absoluta dedicacin. Todo pareca tan idlico que no imaginaba cmo
podra volver acercarme a ti. Cmo hablarte con franqueza, si el alejamiento de
aquellos meses nos haba puesto al borde de dos abismos opuestos. Ni con el ms
valiente de los saltos podra cubrir aquella distancia y llegar hasta ti.

LATIDO CUARENTA Y CINCO. La muerte dormida46


Dos maanas ms tarde, un amanecer de domingo, me encontr sin haberlo
meditado mucho conduciendo hacia tu casa. Al salir del coche y verme junto a tu
cancela mi mente se bloque como si fuera un ordenador y todo el discurso que
haba memorizado se haba borrado sin tiempo de darle a la tecla de guardar.
Contempl tu jardn desde la verja, recordando tantas tardes en aquel porche, y de
repente se me antoj como si nada hubiera ocurrido entre nosotras, como si en
cualquier momento pudiese abrir aquella puerta con mi llave la que haba tenido
que devolverte, y estrecharte entre mis brazos sin ms.
Entonces mir el reloj y volv a la realidad. Qu haca all un domingo a las nueve
de la maana? De veras me atrevera a llamar a la puerta? De pronto tu madre
abri el portn de dentro y sali para poner en marcha los aspersores del jardn. Me
mir fijamente durante unos segundos, sin saber si estaba soando o mi presencia
all era real.
- Julieta? pregunt- Hola Mara. Buenos das repuse con voz temblorosa-. Yo quera... Estaba
buscando a Chabe y me preguntaba si sera posible verla. Comprendo que es muy
temprano... que quiz anoche sali y...
- Est despierta desde hace ms de una hora declar, y yo suspir, algo agobiada
por la forma en que me miraba, como queriendo leer en mis ojos la razn de mi
visita- Puedo pasar?
- Claro me abri, pero me detuve cuando sigui hablando-. Pero Isa no est...
- Ah no? y arque las cejas con asombro- No. Como el cielo estaba tan despejado dijo que haca un da perfecto para
bucear y cogi tempransimo la moto de Tone para irse a la playa- Ah resopl por dentro- Ha ido con Tone entonces?
- Creo que sola. l tena mucho que estudiar... contest, no muy convencida de si
deba darme esa informacin- A qu playa ha ido? pregunt en un impulso, movida por un fuerte apremio que
haba pinzado mi pecho- A Roche
- Gracias susurr casi ineludiblemente, ya con un pie fuera de tu casaRegres al coche de una carrera y arranqu con un giro de llave decidido. Estaba
convencida de que deba hablar contigo como fuera, mxime ahora que tena el
corazn en un puo tras saber que te habas atrevido a ir hasta Conil en moto. En
qu momento se haban vuelto tus padres tan permisivos? Y sobre todo, desde
cundo sabas montar en moto?
El eco de mi mente autorrespondi la pregunta. De seguro Tone te haba enseado
de mil amores mientras t le llenabas la cara de besos, como aquel da junto a la
fuente. Trat de desechar esa visin desagradable que me induca a acumular rabia.
Un excesivo apasionamiento slo me impedira conservar la calma y hablarte con
claridad cuando te encontrara, y estaba resuelta a hacerlo.
Conduje a tanta velocidad que los kilmetros que me separaban de la costa alta
parecieron apenas unas zancadas, y llegu a los dominios de Roche en apenas 45
minutos. Enseguida me asalt la duda de dnde te encontraras exactamente. Se
trataba de una zona inmensa, con una gran playa principal rodeada de calas ms
pequeas. Me mord los labios y segu adelante con el coche, esperando que te
hubieses decidido por la ltima cala, una de difcil acceso, con una sinuosa bajada
llena de rocas, pero que sola estar ms solitaria que las dems. Era la playa a la
que solas ir conmigo.
Aparqu junto al acantilado, justo al lado de la moto de Tone, y al bajar del coche
me asom al borde. A pesar de que el sol luca brillante como en un da de

46

Msica: Summer overture AND Lux Aeterna (remixed). Requiem For a Dream Soundtrack.
http://www.youtube.com/watch?v=zE-rD8vcY4U&feature=related

primavera, no dejaba de ser noviembre, y un aire glido me acarici la cara nada


ms estar frente al mar.
- Qu locura... murmur, pensando en la sola posibilidad de meterme en el agua
con aquel froHice una vista panormica de la playa buscando tus cosas. La zona estaba desierta
y no me cost encontrar una bolsa y una toalla que enseguida identifiqu como
tuyas. Al no verte por ninguna parte supuse que estaras en el mar, buceando.
Comenc a descender la bajada de piedras por la parte menos angosta, y de vez en
cuando no poda evitar fijar la vista en el mar, algo temerosa por cul sera tu
reaccin cuando salieras a la superficie y me vieras all. Pero no saliste.
Aceler el paso cuando alcanc el nivel del suelo, me sent junto a tus cosas y me
quit los zapatos mirando el ocano frente a mis ojos. El agua estaba
especialmente revuelta aquella maana, con altas olas y una resaca que ancl mis
pies firmemente al suelo en cuanto me acerqu a la orilla. De repente tuve la
certeza de que algo no iba bien, no tanto por la evidencia de que los segundos
pasaban en blanco sin que salieras, sino por una horrible inquietud que me morda
el estmago.
No lo dud ni un instante, corr unos metros y me lanc en contra de la
embravecida marea, que me azotaba conforme me adentraba en el azul. Abr los
ojos dentro de aquellas aguas turbulentas, y mir a un lado y a otro sin ver nada,
notando la opresin de la falta de aire al poco tiempo. Sal a la superficie con
grandes bocanadas de aire, y con dosis de desesperacin aumentadas por
momentos. Entonces distingu algo flotando al nivel del mar, unos metros hacia
delante. Avanc hacia all con unas intensas brazadas que me llevaron a mar
abierto y al acercarme descubr que se trataba de un tubo respirador.
Inhal aire profundamente, alentada nicamente por el miedo, y descend a aguas
ms profundas justo bajo donde haba hallado el tubo. Conforme me zambulla la
presin en mis pulmones era tal que pareca que iban a estallar, pero eso no era lo
que me preocupaba... Amar, al fin y al cabo, era un poco como aquel riesgo al que
me aproximaba: un atrevido viaje al vaco en el que nunca sabes lo que vas a
encontrar al final.
En ese instante distingu tu cuerpo, sumergido en el agua a gran profundidad,
alejado del vaivn de las olas, simplemente sumido en un quieto flotar. Abr ms
los ojos y descend como pude con un fuerte aleteo. Todo mi ser se inund de
terror al llegar frente a tu cuerpo. Tus ojos estaban cerrados, tu pelo ondeando al
son del agua y tus msculos relajados, en un gesto de reposo absoluto, como el de
una muerte dormida.
Te agarr por el abdomen y empec a ascender con celeridad, acarreando tu peso,
que dentro del agua pareca casi etreo, sin saber de dnde lograba sacar el aire
para resistir. Para cuando alcanc la superficie haba tragado grandes sorbos de
agua y tos violentamente sin dejar de asirte entre mis brazos.
No pude detenerme a descansar ni un minuto. A la luz del da tu estado an me
despertaba ms pavor. Estabas blanca como la cal y tus labios se haban teido de
un vivo color morado. Te acarre con una mano, intentando que tu cabeza quedara
fuera del agua, y con la otra brace con mayor fuerza de la que haba ejercido
jams. Nada ms hacer pie te cargu en brazos y ech a correr a toda velocidad
hasta la orilla. Te tumb en la arena mojada y me arrodill junto a ti.
- Chabe, Chabe! te di unas palmadas en la cara mientras gritaba tu nombre
atemorizada, pero no reaccionaste-.
Desabroch la cremallera del ceido traje de neopreno y dej tu esqueltico cuerpo
desnudo de cintura para arriba. Apoy la cabeza sobre tu corazn y el mo palpit
casi a brincos cuando fui incapaz de encontrar tu latido. Tras taponarte la nariz me
abalanc sobre tu boca y te pas todo el aire que pude. Luego masaje
directamente tu cavidad torcica con vigor, presionando las palmas contra tu pecho.
Repet la transferencia de aire y un nuevo masaje cardiaco, pero nada pareca surtir
efecto.
- No! No, Chabe!, no! clam, desatando un estruendoso eco-

Mis lgrimas empezaron a mezclarse con la piel an hmeda de mi rostro y cayeron


por el tuyo cuando volv a besarte para darte mi respirar y mi calor, Continu con
una reanimacin ms enrgica que las anteriores, y cuando pareca que nada
mitigara la gelidez de tu cuerpo, que nada podra sacarte de aquel lejano letargo,
tu cabeza se movi levemente y tu boca vibr, preparndose para expulsar todo el
lquido que habas tragado. Inclin ligeramente tu cuerpo y una bocanada de agua
sali de tu boca. Inspiraste aire con necesidad, con la fuerza de la vida de nuevo
latiendo por tus venas, sa que haca unos segundos te haba abandonado.
Me miraste intensamente, llena de desconcierto. Fue el ltimo esfuerzo que pudiste
hacer antes de volver a desplomarte en la arena.

LATIDO CUARENTA Y SEIS. Estado de existir47


Ascender las rocas de aquel acantilado con tu peso sobre mi hombro conllev un
esfuerzo hercleo, pero no era eso lo que haca temblar mis piernas, sino el hecho
de que tu cuerpo tiritara an inconsciente. Cuando al fin llegamos a la cima te dej
caer en el asiento de atrs de mi coche y me reclin ligeramente sobre ti, apenas
un segundo. Toqu tu frente, que una vez seca empezaba a arder en contraste con
el fro extremo del resto de tu cuerpo. Apret los labios, consternada por aquella
descompensacin.
- No te me vayas por favor... te supliqu, pese a que te encontrabas en un estado
en el que no podras orme-.
Me levant de un salto y casi sin acomodarme bien en el asiento del conductor
arranqu raspando la arena rida del suelo. Con los vaqueros empapados y sin mis
zapatos, que haban quedado abandonados en la arena, conduje a toda velocidad
hasta el hospital, no el que estaba ms cerca sino el mo. No soportaba la idea de
dejarte en manos desconocidas, de no poder ocuparme personalmente de tus
cuidados. Sin embargo, me sorprend a m misma cuando fui incapaz de hacerlo.
Nada ms llegar me vi envuelta en una vorgine en la que los compaeros de
neumologa te llevaron para adentro casi sin que me diera cuenta. Ivn apenas
tard un minuto en salir a admisin, el tiempo de que le avisaran de mi llegada. Me
encontr desorientada en el pasillo y me abraz, mientras que yo segua con la
vista fija en las puertas tras las que habas desaparecido en camilla.
- Me lo han dicho. Hay que llamar a su familia
Asent sin voluntad y cog el telfono siguiendo las rdenes de mi adjunto, de nuevo
sin ser consciente de lo que haca. Tras ataviarme con pijama y zuecos de hospital
pas a la sala donde te trataban, pero slo pude quedarme quieta en un rincn y
limitarme a observar cmo te conectaban el oxgeno y te administraban la
medicacin para sacarte de aquella hipotermia.
Veinte minutos ms tarde me encontraba en la habitacin en la que te haban
instalado, sentada en el filo de la cama, acariciando tu cabello. Un ruido de pasos
tras de m me hizo reaccionar. Tus padres se haban quedado sobrecogidos en el
marco de la puerta, mirando la enorme mascarilla de oxgeno que cubra tu rostro
plido, la nica parte de tu cuerpo que no estaba cubierta por gruesas mantas. Me
apart de la cama y tu madre corri hacia all para abrazar entre sollozos tu cuerpo
an inconsciente. Tu padre se qued algo ms rezagado y enfrent mi mirada
huidiza.
- Me han dicho que estuvo a punto de ahogarse dijo simplemente,
interrogndome del modo ms suspicaz posible- (asent) Mientras ascenda para volver a la superficie se qued sin aire. Sufri un
sndrome de apnea del sueo. Quiere decir que los pulmones no encuentran aire
suficiente y te vas quedando dormido aclar mirando a tu madre, que me
miraba sin comprender-

47

Msica: Run. Snow Patrol. http://www.youtube.com/watch?v=M25QGZykK20

- Pero se pondr bien? -me increp Mara, y asent tratando de tranquilizarla-.


Entonces, por qu no despierta?
- Est en un coma inducido por la hipotermia, pero despertar en unas horas
- Pero si se qued dormida en el agua, cmo pudo no ahogarse? insisti Danilo- Cuando yo llegu ya estaba sumergida, pero afortunadamente an estbamos a
tiempo
- Parece que siempre vamos a tener algo que agradecerte... replic a los pocos
segundos, y me tendi la mano, consiguiendo que me sintiera mal porque aquello
hubiera sonado heroico- No me lo agradezcas. Simplemente, si llega a haber pasado algo en esa playa, me
muero declar al borde del llanto, y con pasos confusos sal de la habitacinAfuera me encontr con Rebeca, que esperaba con gesto de preocupacin. Me
abrac a ella y comenc a llorar profusamente en su hombro, liberando toda la
adrenalina acumulada durante aquella maana. Ella me acarici la espalda
consolndome, pero al mismo tiempo me preguntaba insistentemente.
- Est bien? Se pondr bien?
- S susurr-. En cuanto recupere los niveles de oxgeno en sangre se despertar
- No he querido entrar para no agobiar... explic y tras vacilar formul una
pregunta con voz temblorosa-. Ella... intent suicidarse?.
- No lo s... No lo creo balbuce-. Pareca como si estuviera esperndome con un
ltimo aliento, en un simple estado de existir... Si hubiera llegado dos minutos
ms tarde no habra podido sacarla con vida de all. Hubiera bastado con un
semforo en rojo ms -murmur, y todos los vellos se me erizaron-. Ahora no
puedo ni hablar...
- Necesitas descansar
Rebeca apenas imaginaba cun acertado era su comentario. La noche anterior no
haba dormido pensando en cmo hablara contigo al da siguiente, en cmo
abordara lo que al final no haba tenido la oportunidad de decir. Los brazos de mi
amiga me rodearon y con pasos involuntarios camin a la cafetera.
Las horas pasaban lentamente en aquellos momentos en los que no poda
permanecer sin despegarme de tu cama, como habra deseado. Aquel puesto ya no
me corresponda y Tone no tard nada en llegar para ocuparlo, junto a tu familia.
Mientras, yo tena que limitarme a dar paseos por el hospital y asomarme de vez en
cuando para encontrar siempre su mano agarrando la tuya.
A la hora del almuerzo Ivn me oblig a bajar con l a comer algo y cuando volv al
pasillo de tu habitacin mi corazn palpit como si fuese a brincar hasta mi boca al
or el sonido de tu voz. Avanc con pasos vacilantes y me detuve junto a la puerta.
Estabas despierta, semitumbada, y con una expresin tranquila que me hizo
resoplar de alivio. Te haban retirado la mascarilla para sustituirla por un tubo nasal
mucho ms discreto y que te permita hablar. Rebeca fue la primera en verme
parada en el cuarto y al desaparecer su sonrisa todos mirasteis hacia all. Trat de
concentrarme en tu mirada intensa, aunque seria, clavada en la ma y no en los
ojos inquisidores de Tone, que parecan querer traspasarme.
- Creo que voy a bajar a tomar algo anunci Rebeca- S, te acompao se uni tu madreTu padre asinti tambin y tom del brazo a Tone, quien no mostraba ninguna
intencin de moverse. Cuando nos quedamos solas tu mirada no me huy, como
esperaba, y me qued sin saber qu decir.
- Tienes buen aspecto... -musit patticamente, tratando de romper el hielo- para
haber estado a punto de morir hace unas horas
- Al menos iba a tener una muerte dulce
- No bromees con eso... te rogu- T no eres quin para decirme con qu puedo o no puedo bromear
Tragu saliva dolorosamente, encajando tu ira reconcentrada, y no pude acallar por
ms tiempo la duda que me quemaba en el pecho.
- Dime que fue un accidente. Dime que no quisiste hacer una tontera...

Dudaste por unos segundos negando con la cabeza, claramente sin nimo de darme
explicaciones que no tena derecho a exigir.
- No quera suicidarme. Slo quera ver peces me aclaraste tajante-. Haba
arrecifes un poco ms profundo de lo que me dejaba llegar el tubo, pero me
recre demasiado y luego no poda subir, no me quedaban fuerzas. Al principio
luch por nadar hacia arriba. Era una sensacin asfixiante... Pero de pronto me
sent bien; slo quera dormir...
- Por suerte no dormas del todo susurr, y alc un poco la mano, pero finalmente
no me atrev a llevarla hasta tu pielMientras me explicabas aquellas sensaciones me contemplabas con naturalidad,
pero al concluir y verme mirndote embelesada te pusiste rgida, con la actitud fra
de antes.
- As es... Ahora podr hablar de ti como la persona que me salv la vida, y no
como la que ms dao me ha hecho, no? Eso es lo que pretendes, verdad? Que
slo por lo que ha pasado todo quede en el olvido... No es eso lo que me pediste
por un mensaje de mvil? me reprochaste- que perdonara y olvidara?
Baj la cabeza, profundamente herida. Tus palabras haban surtido el efecto del
cido ms fulminante.
- Yo... slo fui a tu casa para decirte una cosa. Todo lo dems vino despus... Y no
s cmo puedes pensar que lo he hecho esperando tu perdn... protest afligida-.
Lo he hecho simplemente porque si te hubieras quedado en el mar, toda mi vida se
habra ahogado contigo... . Me miraste sin siquiera pestaear, con una firmeza
que me hizo muy difcil continuar hablando-. Lo nico que quera decirte es que
tenas razn. T, Rebeca y todos los que supisteis ver antes que yo que necesito
ayuda. Y por eso he decidido buscarla... Maana tengo mi primera consulta con
Juan Pedro, un psiclogo del hospital
Asentiste con indiferencia cuando termin mi declaracin de intenciones, y me
contestaste con insidias.
- Espero que todo esto que me ests diciendo no sea para lavar tu imagen delante
de m... porque no vas a conseguirlo
- No, est claro que t nunca podrs volver a mirarme con los mismos ojos
- Pues no. Nunca voy a olvidar la noche en que habl contigo desde Pars. Fue la
ltima vez que me dijiste que me queras, para seis das despus echarme de tu
vida a patadas. Fue la noche en que vend mi guitarra para compraste ese reloj que
te has quitado de la mano me escupiste arrebatada, mirando mi mueca desnuda
con irritacin- Yo tampoco podr olvidar esa noche. Fue la noche en que cre que tendra que
abrir la tumba de mi madre, para volver a enterrarla, pero junto con mi padre
Te quedaste con los ojos muy fijos en m, y no pude mantenerte la mirada atnita
que me clavaste ante aquella revelacin. Permanecimos unos segundos en un tenso
silencio, hasta que por fin te dirigiste a m en un tono ms suave, pero con una
clara indignacin.
- Y qu puedo hacer si me estoy enterando ahora? Uno no puede subsanar lo que
ignora... protestaste- No te estoy echando la culpa de nada... Toda la culpa ha sido ma, cario
Tu vista volvi a enfrentarse con la ma, esta vez con total asombro.
- Perdona, se me ha escapado me disculp- Mira, todo esto me abruma demasiado... dijiste tocndote el pecho, dolorida, y
cada vez con menos voz-. No s si estoy lista para esta conversacin...
- Claro... susurr-. Perdona, ya te dejo descansar...
- De todas formas, te agradezco lo de hoy
Entonces apretaste mi mano y todo mi cuerpo se estremeci, muy lejos de estar
preparado para aquel contacto.
- Tengo que hacer muchas cosas antes de morir
Sonreste alegremente al decir esto ltimo y no supe cmo reaccionar. Mi espritu
se haba alborozado tanto al verte de nuevo bromeando conmigo, como si nada
entre nosotras se hubiera roto para siempre, que me sent levitar.

- De momento concntrate en respirar te pedTras tomarme la licencia de pellizcarte la mejilla sal de all para no perturbarte ms.
Mis pasos errantes tuvieron que pisar de golpe el suelo tras haber rozado las nubes
al tacto de tu mano, y aquel aterrizaje fue ms angustioso de lo que pude haber
imaginado. Me encontr a Tone recorriendo de un lado a otro el pasillo, montando
guardia y me volv al ascensor antes de que me viera. Era l quien podra quedarse
all toda la noche hacindote compaa, mientras que yo tena que regresar por
donde haba venido.
Me negu a volver a casa con aquella tristeza en la cara y decid que era buena
idea pasarme por el piso, pero nada ms girar la llave lo encontr todo en silencio,
salvo por unos leves gemidos que provenan del saln. Camin hacia all y lo poco
que quedaba en pie de mi mundo se desmoron. Las chicas estaban viendo el final
de Aimee y Jaguar, una pelcula que habamos visto juntas una docena de veces.
Cuando en aquella escena del final la siempre valiente Jaguar era brutalmente
separada de la frgil Aimee todas las nias se acurrucaron a sus respectivas
parejas y algunas sollozaban levemente. Me qued en el marco de la puerta,
abatida, recordando cmo en aquel punto de la pelcula t tambin solas acabar
llorando y cmo yo bromeaba y hasta te ridiculizaba tiernamente por ello, pero en
realidad adoraba ese momento porque era la excusa perfecta para abrazarte con
una fuerza especial, con la que senta que poda protegerte de cualquier cosa.
Aquel amanecer cuando te tom en mis brazos para sacarte de lo profundo de las
aguas haba vuelto a sentir esa emocin, la de ser tu proteccin y tu abrigo, pero
apenas un rato ms tarde todo se haba esfumado. Y mientras apretaba los labios
con rabia no pude evitar recordar tu cara de desconcierto y esa caricia que me
habas regalado al descubrir parte de la historia que ignorabas. Todo por mis
intrigas, por mi falta de franqueza.
Solt aire en una risa desganada, irnica, pensando que el da que me decidiera a
explicarte toda la verdad de una forma clara y unvoca tendra que escribrtela en
una novela. Y se es, en parte, el motivo por el que me encuentro hoy
escribindote, lejos de ti y de todo el mundo que conozco, pero con el constante
pensamiento de tu recuerdo en mi mente.

LATIDO CUARENTA Y SIETE. Promesas olvidadas48


La semana siguiente tuve la sensacin de no estar viviendo mi propia vida. Era
como si todo lo que me suceda fuera parte de un cuadro irreal y yo estuviera a un
lado mirndolo desde una vida paralela, como un Dorian Gray perfecto. Lo ocurrido
en la playa y luego en el hospital haba sacudido mi mundo de nuevo; ahora ya no
estaba vaco, simplemente pareca de mentira.
Empec a tener sesiones con Juan Pedro, un psiclogo asociado al hospital que
poco a poco me haca admitir cosas que en el fondo saba, pero que son ms fciles
de ver si te las dice otra persona. Tras una de esas sesiones sal del hospital
pasadas las ocho de la tarde, agotada despus de un turno de doblete.
Nada ms arrancar comenz a sonar la radio. Sub el volumen enseguida. Era Fix
you, de Coldplay. Escuch las notas suaves de la guitarra en la segunda estrofa y
me estremec. Aquel tocar sereno me record a las notas lnguidas, algo
despuntadas al final, que emita tu vieja guitarra. Sonre al evocar una infinidad de
tardes oyndote, las decenas de veces que te recoga en el conservatorio... Y se me
form un nudo a la garganta al recordar cmo salas corriendo al verme llegar,
siempre con tu inseparable instrumento a la espalda, para abrazarme con fuerza al
otro lado de la calle. Entonces par el coche en seco, y el conductor de atrs toc
largamente el claxon al ver que me detena sin ningn motivo. De repente haba
recordado algo, un juramento importante que haba obviado y me invadi una leve
culpabilidad. Sera demasiado tarde para cumplir una antigua promesa o deba

48
Msica: Fix you. Coldplay. http://www.youtube.com/watch?v=PrrdLO8fie0&feature=related
I cant help falling in love. Elvis Presley. http://www.youtube.com/watch?v=LFSfdL5lPoY

aplicar eso de Ms vale tarde que nunca? Justo cuando ms indecisa estaba son
aquella frase de la cancin, If you never try, you never know, y me dije que
cualquier intento, aunque acabara siendo vano, era al menos un intento. Hice un
cambio de sentido para volver al centro de la ciudad y cruc los dedos, rogando por
que cierta pequea tienda estuviera todava abierta.
Un rato ms tarde llegu a tu casa. Me qued unos instantes junto a la cancela,
dudando si llamar o no, hasta que escuch unos ladridos cada vez ms cerca.
- Jaguar! exclam al ver llegar a nuestro perroMe agach e introduje los brazos a travs de las rejas para acariciarlo y dejar que
empezara a jugar con mis manos, hasta que de pronto o el crujir automtico del
cerrojo al abrirse y mir hacia arriba. Estabas de pie, junto a la puerta, con el dedo
an en el timbre interior, y te acercaste despacio. Me qued unos segundos
bloqueada, simplemente observando el movimiento de tu caminar. Llevabas puesta
una camiseta muy vieja toda llena de pintura y un pauelo anudado en la cabeza, y
algo se me removi por dentro. Estabas pintando, pero yo no estaba all mirndote
experimentar, como tantas veces.
- Julieta, qu haces aqu?
Tu tono haba sido de extraeza, no de brusquedad, pero s que exiga claramente
una excusa razonable para mi presencia all, lo que se vio reforzado cuando
cruzaste los brazos.
- Quera saber si estabas mejor murmur entrando tmidamente- Mucho mejor, s. Gracias contestaste escueta, y te acercaste ms a m, pero sin
burlar ese permetro desolador ltimamente siempre presente entre las dos- Bueno, en realidad... he venido a cumplir una promesa confes, y sal de nuevo
para coger la funda de guitarra que haba dejado apoyada en la pared-. Dije que
algn da te comprara una, por esa que perdiste... Y aqu est...
La tomaste anonadada y tras mirarla unos segundos la apoyaste en el suelo, sin ni
siquiera descorrer la cremallera para verla.
- A qu viene esto, Julieta?
- Me gusta cumplir con lo que prometo y me encog de hombros, hundida por
toparme con aquel muro de frialdad, incluso tras llegar agitando bandera blanca y
con regalo en la manoAsentiste con gesto sarcstico y me miraste fijamente, como si quisieras que tu
respuesta me taladrara de lleno.
- Vaya... Todo un detalle... Aunque olvidaste otras ms importantes, no crees?
Como la de querernos para siempre, por ejemplo...
- No. sa no la he olvidado. Porque nunca podr aprender a dejar de quererte dije
mantenindote la mirada, con una fuerza igual o superior a la de la tuya que te
hizo bajar la cabeza, incmoda- Julieta, por favor...
- Qu?
- Nada... contestase mientras te quitabas el pauelo, alterada, y me qued
mirando tu pelo suelto ondear al resbalar por tu espalda-. Es slo que no entiendo
qu haces aqu...
- Me gustara hablar contigo sobre algo. Puedo robarte dos minutos o tengo que
pedir audiencia por escrito? repliqu tratando de sonar divertida, y consegu que
rieras brevementeCogiste aire para contestar pero no fue tu voz la que son, sino la de Tone mientras
sala.
- Isa, mi amor, seguimos con eso?
Su sonrisa se borr al verme all, y sus msculos se quedaron visiblemente rgidos.
- Ah... Hola Julieta
- Qu hay, Tone? le pregunt educadamente, conteniendo la rabia que me
provoc que te rodeara con el brazo, con una evidente necesidad de marcar su
territorio- Pues bien, aqu... Estamos mirando cosas para irnos a estudiar el ao que viene
al extranjero

La respiracin se me cort por unos segundos y busqu enseguida tus ojos, pero te
habas vuelto a mirar a Tone, descompuesta. Indudablemente no queras que me
enterara an de aquellos planes, o que los descubriera por Tone, tal vez.
- Ah s? inquir con una sonrisa, intentando no sonar afectada- S, en Inglaterra. No le has dicho nada, cario?
Negaste con la cabeza algo cohibida cuando Tone te acarici el cuello y le hablaste
con suavidad, apartando su mano, pero dejando un beso en la palma tras hacerlo.
- Oye, voy a hablar con Julieta un rato. Me esperas dentro y ahora voy yo?
- Claro, como quieras repuso sonriente, y me tendi la mano para que se la
estrechara, con una actitud sin duda sincera. Incluso pareca apenado por
haberme adelantado aquella informacin sin tu beneplcito-. Por cierto Julieta, el
otro da no te dije nada porque estaba bloqueado... Pero gracias por lo que hiciste
en la playa
- No hay nada que agradecer
Sonri mirndome por ltima vez y te apret la mano antes de volver a la casa.
Miraste al suelo hasta que hubo desaparecido del todo y cuando volviste a enfrentar
mis ojos te topaste con mi pregunta.
- As que te vas a Inglaterra?
- Todava no es seguro. Slo estamos mirando becas, carreras y todo eso
- (asent) Bueno, en realidad siempre lo supe...
- El qu?
- Que esto se quedara pequeo para una chica de tu talento
- (bajaste la cabeza, ruborizada) La verdad es que fuera hay ms opciones que me
interesan. Todo depender de si aceptan mi solicitud...
- La aceptarn dije con seguridad, y permanecimos unos segundos en silencio- Bueno, qu queras decirme?
- Ufff y mir ligeramente al cielo-. No s por dnde empezar...
- Nos sentamos all?
Sealaste hacia el sof-balancn del jardn y asent con apremio mientras coga a
Jaguar en brazos y te segu hasta all.
- A ver... empec tras carraspear-. Hace unos meses me preguntaste si tena algo
que decirte sobre el treinta de abril, y yo te dije que no... Pero en realidad hay
mucho que decir...
Me miraste con inters, sin poder creer que estuviera a punto de abrirte mi corazn,
all y entonces. Empec a contarte a grandes rasgos lo que haba sucedido antes y
despus de nuestra ruptura. T me mirabas con expresin neutral, sin sorprenderte
por casi nada. Con aquello me quedaba claro que Rebeca te lo haba adelantado
casi todo, y que lo que esperabas or no era un discurso sobre la forma, sino sobre
el fondo, y cuando llegu a la parte de explicarte el motivo de mis decisiones me
dedicaste toda tu atencin.
- Y si te ests preguntando por qu actu as, yo llevo meses preguntndome lo
mismo... Supongo que el problema me super, que requera una solucin tan
inmediata que senta que tena que centrarme slo eso, y que tena que hacerlo
sola. Juan Pedro dice que todo est asociado a la prdida de mi madre. Creo que
la enfermedad de mi padre reaviv ese miedo, el miedo a perder a la gente a la
que ms amo... Y en medio de aquel agobio reaccion del modo contrario al que
deba, en lugar de aferrarte ms a m, intent...
- Quererme mucho menos para no sufrir? aventuraste, con un tono de enfado
anticipado que me hizo sentir pequea- S, creo que se sera un buen resumen admit con pesar, y me apresur a
clarificar-. Pero no lo consegu...
Guardaste silencio unos segundos y cuando lo rompiste fue con la amargura de
nuevos reproches.
- Sabes? Todo esto que me cuentas me habra servido de ms ayuda hace seis
meses, cuando no dejaba de preguntarme qu haba hecho tan mal para que
quisieras dejarme... fui a excusarme, pero me lo impediste alzando el dedo ndice-.

Y no, no menciones si quiera que Rebeca me lo cont. No me sirvi de nada que mi


prima me viniera con el cuento, porque la que tena que hacerlo eras T
- Eso fue justamente lo que me advirti Rebeca dije casi inaudiblemente- Y yo mereca una explicacin insististe- Por supuesto que s... y de nuevo me llen de impotencia, al presagiar tu perdn
como algo tan inalcanzable- S que es muy tarde, pero te la estoy dando ahora
Negaste con la cabeza, desaprobando todos mis argumentos, y de nuevo nuestro
contacto visual se rompi. Al principio no supe qu hacer, pero finalmente me arm
de valor y te tom la mano. Si haba llegado a dar ese paso que tan difcil se me
antojaba en la cabeza, tena que batallar hasta el final.
- Chabe, si t quisieras... Si me dieras una sola esperanza, luchara con todas mis
fuerzas porque esta vez s saliera bien
Apretaste con fuerza mi mano y not como tragabas violentamente, encajando mi
splica, pero finalmente fuiste deslizando los dedos fuera de aquella caricia.
- Yo... estoy con Tone ahora... Y estamos muy bien...
Asent sin saber dnde esconder mi fracaso, y acarici el pelaje de Jaguar para
recuperarme de aquella decepcin. Lo que por un instante haba credo ver en tus
ojos haba adoptado la expresin opuesta en tus palabras, y eso me llen de
frustracin.
- De todas formas, me alegro mucho de que ahora todo est claro en tu cabeza... Y
creo que eso te ayudar mucho... proseguiste con gesto afable, pero contundente-.
Pero respecto a lo nuestro, sabes que est muerto
- He venido aqu sin esperar nada... repuse unos segundos despus,
resistindome a abandonar-. Slo quera que lo supieras, pero tranquila, no
esperaba que te me colgaras al cuello y me dijeras que todo est olvidado y que
podemos empezar de nuevo... ment; en el fondo s que me lo imaginaba as en
mis mejores sueos-. Ya s que ests con Tone... pero estoy segura de que lo
nuestro no puede estar tan muerto como dices... Creo que slo est dormido. Slo
pido poder estar cerca de ti, y tal vez te sorprendas de cmo puedo llegar a
despertarlo
Pareciste considerar mi ruego mientras te masajeabas la sien, pero al final tu cara
severa me adelant que te mostraras inflexible.
- Dej esa puerta abierta para ti durante mucho tiempo, pero ya sabes que no me
gusta esperar... Olvdalo Julieta. sta ya no es tu guerra susurraste y durante un
efmero momento me hund del todo, pero ni siquiera la ms tajante de tus
negativas me hubiese hecho claudicar- S que lo es, porque... sabes?, el otro da cuando recuperaste el sentido en la
playa y nos miramos supe que deba estar all, que aqul era mi sitio
Negaste con la cabeza dndome por imposible, pero una leve risa me dej entrever
que eso no te molestaba del todo. No obstante, te levantaste y cambiaste de tema,
invitndome abiertamente a que me marchara de una vez.
- Quieres llevarte a Jaguar? Te echa de menos...
- Vale, genial... y te lo pas para que te despidieras de l-. Slo espero que no me
pidas que te lo devuelva con intermediarios...
- Puedes traerlo t concediste sonriendo y le diste un beso en la cabeza antes de
drmelo- Y para m no hay un beso?
Ladeaste la cara, dudosa, pero finalmente te acercaste a mi mejilla. Tuve que
contenerme para no girar mi rostro y buscar tus labios con aquella necesidad que
me herva la sangre, pero antes de que me diera tiempo a sucumbir a la tentacin
me diste un beso en la otra mejilla y te apartaste con gesto de indiferencia.
Dos besos. Haba sido una despedida de amistad en toda regla. Era un comienzo,
pero tan bsico que me provoc un fuerte desencanto. Suspir largamente tras salir
de tu casa, pensando que la reconquista que estaba decidida a emprender iba a ser
un proceso arduo y largo, muy largo.
Por suerte, estaba equivocada.

LATIDO CUARENTA Y OCHO. Leslie49


Durante la semana siguiente opt por empezar una terapia de choque. Tras ver a
Tone tan integrado en tu vida y en tu casa necesitaba la dolorosa confirmacin de
lo que Rebeca ya me haba dicho y me resista a creer, que parecas feliz con l.
Os segu un par de das. Al principio me senta tremendamente culpable por ello,
pero luego no haba sitio ni si quiera para eso; slo para la furia que crispaba la
sangre de mis venas hasta llevarla a su punto de ebullicin.
Una de aquellas tardes esper pacientemente tu hora de salida del conservatorio.
Tone te recogi y os abrazasteis con ternura. All mismo te dio un enorme koala de
peluche envuelto con un cursi lazo en una especie de cesta y el obsequio te arranc
una enorme sonrisa. Luego caminasteis hacia una tienda de partituras que estaba
justo al lado y que te encantaba. Me acerqu un poco mientras estabais dentro y os
mir desde el escaparate, pero me recre ms de lo debido en aquella visin
desgarradora, incapaz de asumirla, y entonces Tone me vio desde el cristal. Rehu
su mirada en seguida y en un acto reflejo escond la cara en el chaquetn y escap
de all.
Corr hasta la calle contigua presa de la impotencia. Verte dichosa en otros brazos
me haba sacudido de una forma tan brutal que por un instante maldije al amor en
general y a todo lo que senta por ti.
Ese sufrimiento era lo que tema antes de enamorarme de ti, lo que al principio me
gritaba que no deba hacerlo. Saba que era un error saltar sin red para abrazarme
a tu amor, abandonarme al sopor de aquella poca romntica en la que todo era
ventura. Despus de haber conocido la verdadera felicidad, ahora era incapaz de
conformarme con aquella eterna sensacin de vaco, interrumpida slo por
momentos de olvido que no eran ms que un amago de resignacin.
Cuando llegu al coche relaj mis nervios, pero no mi rabia, y tras arrancar con un
derrape me alej del centro conduciendo violentamente. Las calles estaban
encharcadas por un intenso chaparrn de esa maana, y desiertas por el fro que
haca, pero en mitad de una de las solitarias avenidas de pronto apareci una chica.
Comenz a cruzar el paso de cebra, pero al verme llegando a toda velocidad
retrocedi. Todo ocurri en una milsima de segundo, y no slo no par para
dejarla pasar, sino que pis con la rueda un enorme charco del asfalto y el agua la
salpic de arriba abajo.
Al darme cuenta de lo que haba hecho me detuve unos metros ms adelante, con
las luces de emergencia, y corr hacia ella. Era una mujer de color, bastante
atractiva y que desprenda un gran aire de sofisticacin, a pesar del deplorable
estado en el que haba quedado por mi culpa.
- Oh, shit! estaba exclamando como llegu- Perdona, perdona, perdona... le rogu, tapndome la cara avergonzada-. No te
he visto, lo siento
- Yeah... But how could you possibly ever see me? me recrimin, refirindose a mi
exceso de velocidad, dejndome claro de paso que no pensaba hablar en mi
idioma, y yo me esforc por hacerlo en el suyo- Im so so sorry... Look, I cant take you to my place. I live over here... and then
you could get changed
- I'm not going anywhere with you. Freak!
Tras rechazar mi ayuda de la forma ms categrica posible se fue encolerizada y yo
volv al coche taciturna, ahora con un motivo ms para sentirme un despojo.
Decid que aquel fin de semana tena que salir a desfogarme como fuera. Ser
espectadora una vez ms de tus tardes de ensueo con Tone me acercaba cada vez

49

Msica: Besos usados. Mnica Molina.


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aynext=1
Animal instinct. The Cranberries. http://www.youtube.com/watch?v=0V8kov4sNew

ms a la decisin de tirar la toalla, y cuando lo hiciera no podra salir de ese pozo si


no intentaba desconectar y pasarlo bien.
***
El sbado invad la Cool con todas mis amigas. Rebeca y Elena haban detectado mi
decaimiento y, en consecuencia, decretado una salida de solteras. El disc-jockey
nuevo de la Cool anunci que yo andaba por all y hasta me dej pinchar una sesin.
En la cabina y con los auriculares puestos me sent como en los viejos tiempos.
Durante un rato me divert tanto y estuve tan integrada que logr olvidarme de lo
que atormentaba, pero cuando me quit los cascos y le pas el revelo al DJ me
asom al balcn del anfiteatro de la Cool, desde donde se vea toda la pista. Mir a
mis amigas bailar y cuando de repente todas se miraron hacia la puerta lo hice yo
tambin, y tuve que agarrarme a la barandilla al verte aparecer en la sala con Tone.
Baj unos minutos despus, cuando me sent con fuerzas para ello, y haciendo de
tripas corazn llegu al crculo en el que todas te envolvan. Las chicas dejaron de
acapararte por el alboroto de verte despus de algn tiempo y al fin nos vimos.
- Chabe... Qu alegra verte totalmente bien...
Cuando me diste aquellos dos besos no supe dnde meterme. El perfume de tu piel
y el olor de tu pelo me invitaban a esconderme en tu cuello para no volver a salir, a
besarlo, a morderlo, a dar rienda suelta a esa pasin que clamaba en mi interior
por desatarse.
- Hola, DJ Parra -bromeaste divertida, hacindome rer-. Qu tal te has sentido al
pinchar otra vez?
- Rara admit-. Y cmo es que te ha dado por venir?
- Ah, pues ha sido idea de Tone replicaste y sealaste hacia la barraVi a Tone a lo lejos, esperando para pedir unas copas, y lo salud con la mano. l
me correspondi con menos efusividad de la que esperbamos ambas casi me
volvi la cara, y esbozaste un gesto de extraeza an mirndolo.
- Perdona, ahora hablamos... te disculpaste-. Voy con l, que est solo y...
- Claro
Despus de dedicarte una sonrisa falsa tragu saliva ruidosamente y di un paso
atrs para reunirme con mis amigas.
- No saba que iban a venir, te lo prometo se anticip Rebeca, creyendo que se lo
reprochara, pero ni para eso tena cuerpo- Hay que tener estmago... declar Judith mirndoos desde all- A qu te refieres? pregunt Marinela- Pues para venir con tu novia ex-lesbiana a un sitio de ambiente en el que seguro
va a estar su ex-chica
- Es obvio que el chico est enamorado dijo Elena, ms condescendiente- Yo he odo que le regala un osito de peluche cada semana. Es cierto? cotille
Judith mirando a Rebeca, pero yo me adelant con expresin de aborrecimiento- S hija, s...
- Qu mono... replicaron varias a la vez, casi babeando- Yo antes no poda explicarme la crisis hetero de Chabe, pero la verdad es que el
chico es un encanto... apunt Marinela- En serio eso os parece romntico? Pero si no hace nada espontneo...
despotriqu-. Siempre parece tener la necesidad de demostrar algo
- Claro. Que la quiere replic Elena-. En eso consiste la pareja, no? En demostrar
a la otra persona cada da que la quieres
- Desde luego... Eso s que es amor... murmur Roci, rompiendo su silencio- Estis insinuando que la quiere ms que yo? -las cort, agraviada- No, no digo eso... contest Elena, comprendiendo que me haba ofendido-. Las
comparaciones son odiosas...
- Pero inevitables complet y me levant airada con mi copa. Anduve en direccin
a la barra que estaba ms lejos y sent la voz de Rebeca tras de m - Parra, no te pongas as...
- No puedo evitarlo. Sobre todo porque empiezo a creer que tenis razn

ocano hasta que la sacaste me record-. Eso es difcil de superar


Sonre desganada. Aquello sonaba pico, pero era inservible a los efectos que yo
deseaba. Para colmo mir a la barra de enfrente, sin poder contener la curiosidad
de saber en qu andaras con Tone, y os encontr besndoos, apartados de todo el
bullicio, en un rincn.
- Necesito estar sola un rato -le supliquRebeca comprendi mi peticin, y aunque no consideraba que fuese lo mejor,
volvi con las dems. Tras apurar el contenido de mi copa la pos de un golpe en la
barra y busqu con un gesto a la camarera.
- Me pones otra? le ped, y al girarme me top con un rostro familiar a tan solo
unos metros. Era la chica a la que haba empapado un par de das antes al pasar
bruscamente con el coche. Charlaba animadamente con un par de mujeres ms,
pero de pronto me vio tambin y me mir fijamente, probablemente tan
asombrada como yo por encontrarnos en un sitio de ambienteVacil unos instantes y finalmente anduve hacia all con timidez. Encontrarla me
haba hecho sentir responsable de nuevo por lo ocurrido y quera ofrecerle una
disculpa, otra. Para mi sorpresa, al verme llegar no intent huir ni se mostr
molesta; todo lo contrario.
- Oh my god... The Fast and Furious girl... murmur divertida cuando llegu a ella
y sonre por lo ocurrente de su broma- You dont have to be afraid. No car, this time la tranquilic alzando las manos, y
ella tambin ri-. So, what's your name?
- En espaol est bien... me pidi con una fluidez mejor de la que esperaba-.
Tengo que practicar
- Est bien, pero todava quiero saber tu nombre
- Leslie
Se acerc amistosa a darme dos besos y nos enredamos en una interesante
conversacin. Leslie se sorprendi gratamente al averiguar que no ya no era DJ,
sino oncloga, y se mostr curiosa ante todo lo que le contaba. Luego me habl de
su vida en Estados Unidos y de los motivos que la haban llevado a cambiar de pas.
Me present a sus amigas, pero pronto se escabulleron y nos dejaron a solas. Fue
entonces cuando me empec a preguntar si desde afuera aquello pareca realmente
una situacin de flirteo. Slo me haba acercado por ser amable, sin ms pretensin
que la de desahogarme por cmo habas pasado de m para irte corriendo a ver qu
mosca le haba picado al perfecto de tu novio. Cuando volviste a mi mente te
busqu con la mirada por encima del hombro de Leslie, y colision con tus ojos,
clavados en los mos con un eco de desconcierto que cruzaba toda la sala. Pestae
nerviosa, preguntndome si aquello sera posible. Desde haca un tiempo viva
sumida en la amargura y en una subjetividad que me impeda juzgar las cosas con
criterio, especialmente lo relacionado contigo. Pero esta vez no me estaba
sugestionado al leer en tus ojos furor y celos. No slo no pudiste apartar la mirada
de nosotras, sino que escaneaste a Leslie de arriba abajo cuando se acerc ms a
m. Era una chica elegante en su modo de vestir y sus ademanes, y que al mismo
tiempo pareca sencilla. Sabas que era mi tipo.
Aquella tesitura me llen de tensin y mi modo de responder ante ella fue el ms
primitivo y humano. Mir a Leslie con deseo y me centr en entretenerla, en
venderme lo suficientemente encantadora como para que quisiera comprarme.
Apenas unos minutos despus, mis esfuerzos fructificaron en una esperada
proposicin indecente.
- Vamos al toilet? me dijo, apretndome la mano- No, no hace falta repliqu, y tras enredar mis dedos en su pelo la tom por la
nuca y la atraje hasta m-.
Nos besamos tmidamente al principio, pero ahond en su boca con ansia,
propiciando el vigor y la pasin que quera reflejar. Leslie se entusiasm con la
fuerza del beso, su piel se haba electrizado contra la ma y su satisfaccin era
patente, pero no era su reaccin la que me interesaba. Te busqu al final de la sala

y entonces ladeaste la cabeza para empezar una precipitada conversacin con tu


prima, pero no tena ninguna duda de que me estabas mirando.
- Hoy no me vas a... invitar a tu casa? me pregunt, acariciando dulcemente con
las uas toda la piel de mi brazo- Te voy a invitar a algo mucho mejor -contest en su odo y all mismo empec a
besarlo y succionarlo, y esta vez s logr encontrar tu mirada enajenada de fondo-.
Sonre complacida contra el cuello de Les, me coloqu detrs de ella y bajo tu
atenta mirada ech a andar con ella hacia la zona VIP.

LATIDO CUARENTA Y NUEVE. Todo amante hace la guerra50


Cuando atravesamos la puerta de la zona exclusiva Leslie segua besndome con
arrebato, mientras que yo rebaj el ritmo. La fui dirigiendo hacia una de las salas
en las que se poda tener algo ms de intimidad, aunque prcticamente era ella la
que tiraba de m sin dejar de besarme, obligndome a caminar casi a tientas.
Entramos en un cuarto de los que estaban destinados a reservados, pero que nunca
se reservaban, y tras cerrar la puerta, Les me despoj del cinturn y del chaleco
que llevaba encima de la camiseta. Yo correspond a su pasin al principio y le quit
la parte de arriba. Al verla en sujetador, exhibiendo sus pechos y con los ojos
hambrientos clavados en m, dej de sentirme culpable por un segundo. Necesitaba
satisfacer todos los anhelos que me habas despertado, aunque fuera en otro
cuerpo tan distinto al tuyo. Coloqu mis manos fuertemente en sus glteos y me
deslic con ella hasta la cama. Empezbamos a mordernos los labios, aadiendo
una nota algo ms salvaje a aquel preludio, pero la imagen de tu mirada confusa
volvi a mi cabeza y fui incapaz de continuar. Sera posible que despus de
haberte amado ya no supiera amar a nadie ms? Me retir de encima del cuerpo de
Leslie, que ya me haba desabrochado el botn de los vaqueros, truncando sus
avances.
- No puedo... -susurr , alejndome de la cama como si hubiera visto un fantasma- Qu?, qu pasa?
- No puedo, no puedo seguir...
- Pero por qu? se acerc a m y empez a besarme el cuello, sin querer
renunciar a aquel calor latente- No, Leslie. Es mejor que paremos. T... t ests estupenda, pero yo slo te estoy
utilizando -se apart de m y me mir sin comprender-. No tena ninguna
intencin de ligar contigo, pero ah afuera est la chica que ms quiero en el
mundo y...
- Queras hacerla celosa dijo confundiendo el verboAsent, sintindome an ms pattica cuando se lo tom sorprendentemente bien.
Mis alcances eran tan lamentables que aquella mujer no pudo sino sonrer, sentir
lstima por m, en lugar de montarme la escena que mereca.
- Is she that special? me pregunt con voz suave, y hasta masaje mi hombro, y
contest sin vacilar- Yes
Leslie se puso de pie y se enfund de nuevo la camiseta, se recoloc el pelo y me
pellizc la mejilla.
- Then dont lose her
Me regal un ltimo beso en los labios adems de aquel consejo de oro, y tras or la
puerta cerrarse me tumb en la cama, abatida como si me hubiera pasado una
apisonadora por encima. Apenas haba tenido un minuto para relajarme cuando la
puerta se volvi a abrir. Me incorpor intimidada, creyendo que sera alguna pareja
en pleno frenes, y me puse de pie con pasmo al ver que se trataba de Tone.

50

Msica: Eye of the tiger. Survivor. Rocky IV Soundtrack, by Bill Conti.


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- Tone, pero... qu haces aqu? me sent desnuda de pronto y me puse el chaleco


y el cinturn, aturdida por su intrusin- Quiero hablar contigo... El otro da te vi siguindonos. por que lo hiciste?
Cuntas veces lo has hecho? inquiri sin prembulosSu interrogatorio fue tan decidido como la mirada mordaz que me dedic, pero se
top con el muro de mi silencio, y cruz los brazos dando muestras de su
impaciencia.
- Mira, te tengo un gran respeto por haber rescatado a Isa en la playa... pero eso
no te da derecho a hacer lo que te d la gana. Quin te crees que eres Julieta?
- No, quien te crees que eres T? y esta vez fui yo la que se cruz de brazos-,
que has entrado aqu pisoteando mi intimidad...
- (resopl) Escucha, s que todava la amas. No soy idiota...
Solt aire en una sonrisa desganada y lo mir con expresin cida.
- Y si lo tienes tan claro por qu la has trado aqu esta noche?
- Para demostrarte en tu cara que ella ya no te ama a ti
Alc una ceja, dndome cuenta de que aqulla sera una guerra entre dos tozudos.
Ni yo pensaba reconocerle mrito de haber sabido quererte cuando ms lo
necesitabas, ni l pensaba admitir que algo s te haba afectado verme en aquella
visita a la Cool.
- Vaya... Parece que el osito de peluche saca sus garras...
- Oh, s... las saco replic molesto y el tono de la conversacin subi ya hasta los
gritos-. Como t. Pero con la diferencia de que es MI novia. Yo no he jugado sucio,
no me he presentado en su casa de noche a comerle la oreja sabiendo que est con
otro
- Ah, claro! T siempre has sabido mantenerte al margen... le reproch-. Como
cuando llamabas a Chabe a todas horas cuando estaba conmigo. O como en Pars,
all todava era MI novia y tuviste que meterte de por medio...
- Te aseguro que en Pars no paso nada
- Porque ella te par los pies
- Eso no es verdad! Slo comet un error y rectifiqu
- Eres un tramposo! lo increp, sin sentirlo- No es cierto! Slo ests escupiendo todas esas mentiras porque me odias!
- No, no te odio! Slo te envidio... confes, y nos callamos de sbito. Tone me
mir fijamente y trag saliva, extraado-. Quisiera respirar el aire que t respiras.
T la tienes, y yo nunca podr volver a tenerla
- Pero ya la tuviste. Y no la perdiste por mi culpa, t sola te encargaste de eso. Yo
me he dedicado a vivir para ella desde que tengo uso de razn. Y t que has
hecho? hacerle dao
- No te permito que digas eso objet exasperada de nuevo- Cuando te liaste con Sally aqu mismo le hiciste dao, cuando decidiste dejarla
fuera de tu vida tambin. Y esta noche has sentido tanta rabia al verla llegar
conmigo que has vuelto a intentar hacerle dao... Para m eso solo tiene un nombre:
egosmo
Tras dejarme con un palmo de narices y sin posible alegato sali de la habitacin.
Me sent en la cama cubrindome el rostro con las manos, hundida por las
amonestaciones de Tone, todas ciertas, pero antes de que me diera mucho tiempo
a lamentarme Rebeca entr, con tanta brusquedad que me asust.
- (aspir aire, llevndome la mano al pecho) Pero bueno, qu pasa? Es la nueva
moda... entrar y salir de esta habitacin?
- Es que he visto salir primero a esa chica y luego a Tone bastante cabreado...
Pero... quin es ella? La conocas?
- Apenas. Tuvimos un encuentro un tanto hmedo el otro da
- Ah! La chica del charco?
- (asent) Me acerqu a ella para volver a pedirle perdn
- Pues fuiste muy convincente...
- Liarme con ella no era plan, slo lo hice porque... y me detuve, al or en mi
mente lo mal que sonaba-, bueno... Chabe nos estaba mirado y...

- Ya, no me cuentes ms contest, seria- Vale. Ya puedes echarme la bronca conced-. No protestar, s que tienes razn.
S, he vuelto a las andadas... He utilizado a esa chica slo para dar celos a Chabe,
pero al menos me he dado cuenta y no ha llegado la sangre al ro
- Parra... Todos, sin excepcin, nos pasamos media vida utilizando a las personas,
pero eso no significa que est bien
Asent cabizbaja, encajando sus siempre sabios consejos, firmes pero nunca
categricos, y cuando ya crea que se marchaba se meti la mano en el bolsillo y
me pas una servilleta hecha trizas.
- Y esto qu es? pregunt tomndola- Es lo que tena Chabe en las manos mientras te miraba con esa chica. Todava te
quiere, de eso puedes estar segura.

LATIDO CINCUENTA. Medicina para evitar errores51


Las dos siguientes semanas transcurrieron sin noticias de ti. La estrategia de darte
celos, por dems de haberme hecho caer muy bajo, pareca haber resultado intil.
Tu furia de aquella noche haba quedado reducida una exhibicin de posibles
rescoldos, pero por ms que yo lo esperaba y deseaba, no te empuj a mandarme
ningn mensaje, ni a tratar de localizarme. Por suerte, o por desgracia en este caso,
t tenas ese punto de mesura que te mantena siempre en tu sitio, en lugar de
perder los estribos continuamente como yo.
Diciembre entr a paso lento, y con la llegaba inminente del puente de la
constitucin recib la propuesta de ir de casa rural con mis amigas, pero todas iran
con sus chicos y chicas y yo me negaba en rotundo a unirme a aquella fiesta y
aguantar velas para todos. En lugar de ello me refugi en el trabajo y me apunt a
todas las guardias posibles en el hospital.
El da en el que empezaba el puente sal de quirfano a las nueve de la noche, tras
la intervencin ms larga de toda mi carrera, adems de la primera importante sin
Ivn, al frente de mi propio equipo. Cuando entr en la habitacin contigua me
quit los guantes aspticos, el gorro y la mascarilla y empec a lavarme las manos
mientras reciba los halagos de todos los que salan.
- Has estado impresionante, Parra me dijo el anestesista antes de abandonar la
habitacin, y cuando abri la puerta Ivn sali de detrs de ella- Enhorabuena -me dijo-. Todo el mundo habla de tu temple
- Gracias sonre con gesto de satisfaccin-. Ha sido increble poder salvar este
caso
- Estars agotada... adivin masajendome los hombros- S. Me voy a casa YA. De aqu a la cama, sin cenar ni nada
- Me temo que eso no va a ser posible mascull-. Tienes que venir conmigo abajo.
Acaba de llegar una paciente...
- Mi turno ha acabado hace dos horas, Ivn me quej- Creme... Estoy seguro de que te interesa ver a esta paciente
- Pues quin es?
***
Cruc los metros que separaban el ascensor de las salas de reconocimiento con
inquietud, a grandes zancadas. Al llegar junto a la puerta vi a Tone, pero estaba de
espaldas hablando por el mvil y aprovech para dar su presencia por inadvertida y
entrar directamente en la habitacin.
- Julieta... murmuraste simplemente, desconcertadaMi nica contestacin al verte all fue un gesto con la barbilla. Me preocupaba la
palidez de tu rostro y la fuerte expresin de dolor que se dibujaba en tus facciones.

51

Msica: Angel. Sarah McLachlan. City of Angels Soundtrack, by Gabriel Yared.


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&playnext_from=PL&index=8

La mdico residente que se haba enfundado los guantes para empezar a tratarte
me gui un ojo y me pas el relevo.
- Te encargas t, Parra?
- Si, s, Sonia, gracias murmur colocndome el fonendo- He... he pedido que no te molestaran. Me dijeron que estabas en quirfano
susurraste- No te preocupes por eso. Estamos esperando la analtica, pero voy a reconocerte
vale? y no me atrev a levantarte el jersey por m misma- Te descubres la
tripa por favor? te ped mientras me pona unos guantes nuevos. Me sent
extraa al hacerlo, como si despus de tocar todas y cada una de las partes de tu
cuerpo necesitara una barrera que separara mis manos de tu piel, como con el
resto de los pacientes. Tambin pareci resultar chocante para ti, a juzgar por tus
cejas alzadas-. Dnde te duele exactamente?
- Aqu susurraste rozndote la parte baja de la tripa, y emitiste un grito cuando
palp la zona- Necesito que me digas todo lo que has comido, si has tomado algn
medicamento...
- Ya se lo he dicho todo a la otra mdico contestaste justo cuando yo llegaba a
leer el final del informe, pero no me aport nada concluyenteJusto entonces Tone entr an con el telfono en la mano y fue a colocarse junto a
ti, pero ni si quiera lo dej saludar.
- Sal de aqu, Tone
- Cmo?
- Largo. No te quiero en este cuarto. Estoy evaluando a la paciente
- (se cruz de brazos, colrico). Tengo derecho a estar aqu
- Lo tienes hasta que no te lo prohba ningn mdico, y acabo de hacerlo correg,
y tras resoplar con sarcasmo y dedicarme una mirada asesina sali de la
habitacinCuando lo ech aprestaste los labios hacia adentro, violentada por mi
comportamiento, pero no articulaste palabra.
- Has avisado a tus padres?
- No! exclamaste ofuscada, y te mir extraada, hasta que matizaste-. No creo
que haga falta... Es un dolor sin importancia
- Eso deja que lo decida yo, um? repliqu y te pellizqu la mejilla, preocupada-.
Cunto hace que te duele?
- Un par de horas respondiste, y empezaste a hacer muecas con la cara, con
intencin de decirme algo, pero sin saber cmo-.
Tu preocupacin estribaba en una confesin que finalmente no hizo falta. Con las
neuronas funcionando a toda pastilla, hil la causa de tu nerviosismo, de la
presencia de Tone en lugar de tu familia, la intensidad del dolor y la zona en la que
te dola y enseguida relacion todos los sntomas. En algunas pacientes las pldoras
producan efectos secundarios as de nefastos. Las palabras tardaron en salir de mi
garganta, que empez a arderme condenadamente.
- Te has tomado una pastilla del da despus? pregunt al fin y bajaste la mirada
al instante- Cmo sabes eso? fue tu nica respuesta- Chabe, cmo se te ha ocurrido callarte una cosa as? Es crucial para el
diagnstico... Es...es... tena miedo de que fuese algo ms grave
- Me daba vergenza decrselo a esa doctora, y... a ti, ms an. Pero iba a hacerlo,
Julieta, te lo juro...
- Aqu no soy Julieta, soy tu mdico te rega en medio de mi ofuscacin-. Y me
parece mentira que alguien como t sea tan idiota como para no tomar otro tipo de
precauciones...
- Para tu informacin s que las tom replicaste ofendida-. Lo hicimos con condn,
pero se rompi. Cuando terminamos estaba roto y vaco; todo estaba dentro de
m...
- Basta!

Cerr los ojos fuertemente, como si as pudiese dejar de visualizar. Aquel exceso de
informacin desat una reaccin explosiva de mi mente y mi cuerpo. Lo primero fue
una terrible repulsin que enseguida se combin con un cctel de celos y envidia.
Fue el nico momento de mi vida en que dese por un instante ser un to. Por
suerte, se me pas rpidamente.
- No hay nada que podamos hacer aqu por ti dije con una posicin de distancia,
simulando anotar en mi rotafolio para no tener que enfrentar tu mirada-. S que
duele mucho, pero todo lo que te demos puede mermar el efecto de la pldora. Y
no queremos eso, o s?
Negaste con la cabeza, entre cohibida por lo embarazoso de la situacin y furiosa
por mi forma de hablarte como si tuvieras diez aos, fruto de mi propia rabia.
- Julieta, yo... arrancaste a decir, pero me escabull rpidamente, incapaz de
seguir hablando del asunto- Voy a agilizar los anlisis... para asegurarnos de que todos los niveles estn bien
y puedas irte cuanto antes
Sal de all respirando hondo, guardando la calma slo unos segundos ms, y al
llegar al ascensor, por suerte vaco, empec a hiperventilar sin control. Dominada
por la furia, di un fuerte carpetazo en la pared que me lastim los nudillos. Resopl
y me llev los dedos a la cara, aguantndome los prpados cerrados. Eso era lo
nico que haba sabido hacer hasta el momento, cerrar los ojos a la realidad e
inventarme una paralela menos desoladora, una en la que Tone y t no pasabais de
los castos besos y alguna que otra caricia inocente. Contuve las ganas de dar otro
carpetazo al imaginarte con l y saqu del bolsillo de la bata una pelota de goma
que Ivn me haba regalado para apretarla en tesituras como aqulla. Tena que
calmarme como fuera; como yo misma haba dicho, ahora era ante todo tu mdico.
Tras mucho inspirar y respirar volv a la habitacin un cuarto de hora despus, con
los resultados de los anlisis. Me sorprend al no ver a Tone por all, pero pens que
habra ido a por un caf o tal vez crea que mi toque de queda continuaba. En
cualquier caso, me tuvo sin cuidado; era contigo con quien quera hablar.
- Hola. Ya tengo las pruebas te anunci al llegar, con un tono mucho ms suave,
que te hizo sentir ms relajada a ti tambin- Y?
- Nada. Est todo bien, eh? Lo nico es que pasars unos das molesta por los
efectos secundarios, pero no tienes de qu preocuparte
- Vale. Me quedo ms tranquila... Es que me dola bastante y no saba si era slo
por la pastilla...
- Has hecho bien en venir y baj la cara antes de proseguir-. Yo... quera pedirte
disculpas por mi actitud de antes. No soy quin para juzgar cmo mantienes o
dejas de mantener relaciones sexuales
- No me ha molestado eso, de verdad. Slo...
- Qu? mascull ante tu inesperado comedimiento, del todo impropio de ti- Slo es que me preocupaba lo que pensaras de m
- No tengo nada que pensar repliqu fingiendo objetividad-. Aunque te faltan unos
meses para ser adulta, oficialmente t ya lo eres... Mucho ms que algunos que
todava seguimos en Nunca Jams. T nunca estuviste all sentenci, con ese
orgullo que me produca hablar de tu madurezAsentiste cabizbaja, sin nimo de profundizar ms en el asunto, y con expresin de
disimulo cambiaste radicalmente de tema.
- Y cmo te va con la americana?
- De qu hablas?
- El sbado volviste a hacer gala de tu xito con las extranjeras... Qu tal con esa
chica?
- No hay nada entre Leslie y yo. Me sorprende que me lo preguntes despus de
todo lo que te dije el otro da... Para m no existe nadie ms que t.
Se hizo el silencio y dejaste los ojos clavados en m, con solemnidad. Justo cuando
ibas a responder, una enfermera entr en la habitacin y me pas un sobre.
- Doctora Parra, sus resultados

Gracias susurr mientras la chica salaSon ms pruebas mas?


No, mas
Qu te pasa? murmuraste inquieta y abr el sobre prcticamente contigo
encima, notando cmo mirabas los papeles por encima de mi brazo-. Ests mal?
- No, slo son unas pruebas rutinarias de lo del hgado. Est todo bien, pero de vez
en cuando tengo que hacerme anlisis
- Algn da le contars a tu padre tu decisin de hija coraje, que la donante fuiste
t?
- Ests loca? Ahora que est fuerte y sano podra matarme dije riendo, logrando
que t tambin lo hicieras- T en tu lnea... replicaste con cario-. Siempre ayudando a los dems sin pedir
agradecimiento...
- Las gracias no se piden. De nada sirven si no se dan de corazn
- Entonces, gracias por lo de hoy, gracias por lo del otro da en la playa, y... por
todo -pusiste tu mano sobre la ma y slo pude callar, concentrarme meramente
en aquel contacto-. Y abusando de ti, quera pedirte que fueras a ver a mi
hermano cuando puedas. ltimamente lo veo peor...
- Sabes que no es mi especialidad apunt- Me quedo ms tranquila si lo ves t
- Est bien. Cuando quieras trelo y lo miro. Por lo dems, t ests bien, te puedes
marchar cuando quieras
- No tienes que... decirme nada mas? Echarme la bronca por tercera vez o algo
as? sugeriste, medio en broma medio en serio- Mira... Ahora que lo dices, debera confesarte una cosa... y antes de seguir
respir hondo, aunque costaba hacerlo con aquella congoja alojada en mi
garganta-. Llevo semanas siguindoos, mejor dicho, siguiendo a Tone, intentando
encontrarle un defecto fatal; pero no he encontrado nada... Te regala cosas, te
atiende todo el rato y se lleva bien con todo tu mundo. Pensaba que nadie poda
cuidarte como te cuidaba yo, que nadie podra quererte tanto... Pero estaba
equivocada. He perdido toda esperanza de que lo dejes y pueda resurgir algo
entre nosotras, porque es el novio perfecto.
- Tienes razn. En todo susurraste tras un largo silencio-. Tone podra hacer feliz a
cualquier chica, incluso a una que no lo quiera...
Aquella confesin tcita me hizo alzar la vista y enfrentarte, buscando
desesperadamente algo ms definitivo, aunque fuera un leve atisbo que inclinara la
balanza a mi favor.
- He intentado quererlo, pero el amor no es un convencionalismo como el dinero o
la poltica... y suspiraste-. Julieta, sabes por qu me he tomado esa pastilla?
Cuando vi el preservativo vaco sent un miedo atroz. Me di cuenta de que no slo
no estaba preparada para ser madre, sino de que si algn da eso me llega a
pasar, slo quiero que sea contigo
Mantuve mi mirada incrdula en la tuya casi por inercia. Los latidos de mi pecho se
haban intensificado tanto que poda orlos en aquel silencio y mi cuerpo pareca
haber perdido la gravedad de repente, como si el suelo se moviera bajo mis piernas
temblorosas.
- Chabe... fue lo nico que acert a articular- Desde que viniste esa noche a mi casa se rompi la nica barrera que me
separaba de ti. Yo nunca haba podido odiarte, pero me obligaba a hacerlo porque
crea que todo lo que haba sufrido no te importaba
- Chabe, cario... tom tus manos, afligida por el hecho de que hubieses llegado a
pensar eso- Pero esa noche cuando hablaste conmigo con todo ese remordimiento, con tanta
pena... Lo que me hiciste sentir fue tan fuerte que supe que lo nuestro no haba
acabado, que nunca podra, porque es eterno. Y cuando te vi el sbado con esa
chica sent que...
- Qu? indagu sin poder evitar una risotada; quera orlo-

- Mira, si no llega a ser porque esa Leslie sali habra entrado a sacarla de los pelos
aseguraste, y las dos rompimos a rer, tocndonos las mejillas-. Y de paso a ti te
habra cogido por el cuello para gritarte que la nica persona a la que quera que
besaras era a m.
Me colocaste la mano en el cuello y la bajaste dulcemente hasta mi estmago. Un
estremecimiento me recorri la piel, a sabiendas de que aquella caricia no era
casual ni amistosa, que encerraba en ti los mismos sentimientos que me tenan all
casi sin poder sostenerme en pie. Negu con la cabeza, incapaz de creer que
aquello estuviera sucediendo.
- Chabe, dime que todo esto que me cuentas es cierto. Dime que no es un sueo
Entonces la distancia entre las dos se fue esfumando, despacio. Besaste la palma
de mis manos en un gesto de devocin, la que antes siempre estaba latente entre
las dos, y te aproximaste con labios temblorosos. Al unirlos con los mos ambas nos
dimos a una tremenda intensidad. Permanecimos varios segundos as,
sencillamente con los labios unidos y los ojos cerrados, con un complejo de reciente
reconciliacin en el que pretendamos alargar nuestro beso hasta el infinito, por
miedo a volvernos a perder la una a la otra. Despus de aquel contacto tan
necesitado, recuperamos la seguridad y el beso perdi su rigidez; abrimos nuestras
bocas y se convirti en un encuentro apasionado en el que explorarnos de nuevo
fue redescubrirnos, reinventarnos como pareja. Cuando nos alejamos para tomar
aire te abrac con ternura, y mantuve tu frente pegada a la ma, negndome a
romper del todo el roce.
- Alguno de tus sueos te ha hecho sentir as? susurraste con tus labios
prcticamente junto a los mos- Slo los que construyo a tu lado
Gan aos de vida al contemplar tu risa nuevamente tan cerca de m, sabiendo que
era yo quien la motivaba, que tras todo el dao infringido conservaba la capacidad
de hacerte feliz. Slo haba una cosa que turbaba esa felicidad.
- Pero qu hay de Tone? qu va a pasar con l?
- Ya ha pasado... confesaste bajando la mirada-. El motivo de que no est en la
habitacin es que ya le he explicado el lugar que le corresponde
- (enarqu las cejas) Y cmo se lo ha tomado?
- Mal. Me tiene preocupada... Le he dicho que subiera a cafetera y me esperara all.
Creo que se merece una buena explicacin, comprendes? He jugado con l... te
recriminaste cabizbaja, mordindote el labioAsent comprendiendo tu culpa, pero al mismo tiempo me aterr que aquello
pudiera destruirte, que no te lo perdonaras.
- Hacemos una cosa? Confas en m? interrogu, y asentiste intrigada-. Deja
que hable yo con l.

LATIDO CINCUENTA Y UNO. Quien ms te quiere52


Cuando baj a la cafetera y encontr a Tone sentado en una de las mesas del
fondo, mirando ausente la taza que tena entre las manos, volv a sentir aquella
compasin que me despertaba al principio. Al final y tras intentarlo con todas sus
fuerzas volvamos a estar frente a frente en las mismas, yo como vencedora y l
vencido. Me mir desalentado; aquello no se trataba de perder un trofeo, sino de
perder una vida entera.
- Tone, yo... empec tmida, tras carraspear- No digas nada. Tu mirada lo dice todo. Ya has hablado con Isa y os habis
reconciliado -vaticin; probablemente porque mis ojos haban vuelto a brillar.
Slo pude asentir, sabindome descubierta-. Desde el principio supe que esto iba
a acabar, que al final iba a perderla. Haba algo contra lo que era imposible
luchar...
- Qu?
52

Msica: Say (all I need). One Republic. http://www.youtube.com/watch?v=BPHSATNeMYE

- Que eres el amor de su vida


- (suspir) Tone, t has estado ah cuando yo no supe estar a la altura de las
circunstancias, y...
- Mira, no intentes explicarme nada me liber-. Estaba claro que la nica salida es
que uno de los dos renunciara a ella. Y los dos sabemos que al final ha
renunciado quien ms la quiere
- No puedo rebatirte eso... dije abriendo las manos-. Con este gesto ests
demostrando que te preocupa ms su felicidad que la tuya propia... Gracias
- No me lo agradezcas. Slo recuerda una cosa: la prxima vez que se presente un
problema, no pienses en solucionarlo sola. No siempre tienes que ser t la que
quiera, la que proteja... A veces hay que dejarse proteger
Le tend la mano y, aunque con poco afn, me la estrech. Sal de all algo ms
destruida de lo que haba entrado. La altura humana de Tone era algo de lo que
aprender y sus consejos sabias pautas a seguir, y me caus algo de tristeza el
pensar en que tal vez sus palabras fueran ciertas. Quizs era l quien ms te quera,
pero desde luego no quien te quera como t necesitabas.
Cualquiera que fuera el caso, aquella tarde sal del hospital de tu mano. Al
entrelazar cada uno de tus dedos con los mos sent que seguan encajando con esa
desafiante perfeccin, esa armona que me garantizaba que nos pertenecamos.
Mientras caminbamos miramos cmo instalaban las primeras luces de navidad por
el centro. La ciudad estrenaba atuendo y nosotras tambin, slo que esta vez tena
la certeza de que costara lo que costara hara lo imposible por no quitarme nunca
aquel vestido de felicidad.
***
Un mes despus
En pleno cinco de enero llegu al hospital a ltima hora de la maana, un par de
horas despus de que el avin nos hubiera dejado en el aeropuerto. Entr en el
despacho de Ivn con disimulo, esperando sorprenderlo, y lo logr.
- Hombreeeee...! exclam. Se levant y entre risas nos dimos un gran abrazo-.
Pero qu haces aqu? Te haca en casa deshaciendo las maletas
- He sobornado a mi hermano para que lo haga por m -declar sonriendo- Y Chabe?
- (sonre) Pues muy bien. La he dejado en casa y despus de comer paso a por ella
- Qu bueno... Y entonces, qu tal el fin de ao londinense?
- Bien, bien. Chabe ha hecho el examen de acceso en Oxford, que era lo
importante... Pero adems nos ha venido bien desconectar, estar solas. No s,
nos hemos reencontrado como relacin relat entusiasmada- Vamos, que os habis pasado todo el da en el hotel... dndoos cario -brome
sutil, y entre risas le di un manotazo-. Pero bueno, por qu has venido? sigues
de vacaciones y dentro de unas horas vienen los reyes magos
- Precisamente, slo puedo estar un rato. He prometido llevar a mi hermana a la
cabalgata, pero tena que verte...
- (asinti) Sintate. Tu e-mail me dej muy intrigado. Por qu queras que te
revisara ese artculo con tanta prisa?
- Ufff buf, sin saber por dnde empezar-. Bueno, la respuesta no te va a gustar...
Vers, Chabe ha hecho una demostracin pictrica brillante en Oxford. Est
esperando contestacin pero yo s que la admitirn. Y bueno...
- Quieres abrirte camino en Inglaterra para irte a vivir con ella adivin- S. Tengo que publicar, ir a congresos, inflar curriculum como sea. Los hospitales
de all son muy exigentes... Me ayudars? le rogu arrugando la cara, temerosa
por su expresin seria- Bueno, tendr que fingir que perder a mi residente y amiga no me afecta dijo a
los pocos segundos-, pero claro que te ayudar
Le tend la mano a lo largo de la mesa y me la estrech con la suya.
- Gracias. Pero a la amiga no la perders aclar-. A m tambin me da tanta pena
dejar esto...

- Se lo has dicho a Chabe?


- No, no quiero que se haga ilusiones. No hasta que consiga trabajo all
- Sabes que tenas muchas oportunidades aqu, no? Mi puesto de coordinador de
oncologa es tuyo en cuanto me saque la ctedra. All tendrs que empezar de cero
- Lo s. Pero ya he perdido a Chabe una vez y no creo que la distancia sea lo ms
adecuado ahora...
- Ests dispuesta a renunciar a todo, verdad?
El eco de aquella pregunta reson en mi mente unos segundos. Profesionalmente,
mis intenciones se traducan en un retraso importante. En ningn otro hospital me
valoraran tanto como residente, en ninguno tendra tantos privilegios, ni por
supuesto un adjunto como Ivn. Tendra que volver a luchar con esa desconfianza
crnica hacia los mdicos jvenes y hacerme un nombre en mi nuevo sitio de
trabajo. Pero era una decisin muy meditada sobre la que empec a reflexionar
desde el mismo momento en que supe que queras estudiar fuera, y an ms tras
nuestra reconciliacin. Despus de todo el esfuerzo que me haba llevado
recomponer cada uno de los trozos de nuestra historia no estaba por la labor de
asumir otro riesgo mortal.
La distancia era ms destructiva que cualquiera de las ofensas, porque careca de
locura, del apasionamiento de una reconciliacin. Sencillamente, mataba la ilusin
tan poco a poco que nunca llegabas a advertirlo. Y por eso mi voz son ms fuerte
y determinada que nunca cuando contest.
- S

LATIDO CINCUENTA Y DOS. Precipitada despedida53


Esa tarde todo era jolgorio en las calles del centro con el paso de la cabalgata.
Cuando vimos las carrozas por tercera vez ya tena medio cuerpo dormido de
cargar a mi hermana sobre los hombros y no poder moverme apenas entre tanta
gente, pero nada de eso me importunaba. Senta tu mano metida en el bolsillo
trasero de mi pantaln mientras que con la otra sostenas a mi hermana por detrs,
y tu cara de fascinacin casi infantil era comparable a la de ella. De pronto nuestros
ojos se cruzaron y te diste cuenta de que te estaba mirando; sonre, pero entonces
te apartaste un poco de m. Cogiste el mvil al notarlo vibrando en el bolso y te
tapaste un odo para contestar. Observ cmo cambi tu semblante cuando oste la
voz al otro lado y advert tu nerviosismo.
- Quin es?
Mi pregunta qued flotando sin respuesta. Ansiosa, te afanaste en abrirte camino
entre la multitud para salir del bullicio.
- Adnde ha ido? me pregunt mi hermana, ante lo cual slo pude encogerme de
hombros y volver la vista atrs sin encontrarteUnos diez minutos despus la cabalgata termin sin que hubieses vuelto. Mi
hermana se encontr con unas amigas del colegio y estuvieron un rato jugando en
la plaza en la que estbamos, mientras que yo no paraba de otear en todas
direcciones esperando encontrarte. Cuando por fin te vi, subiendo una de las calles
que llegaban a la plaza, tu rostro dibujaba mil matices a lo lejos. Felicidad,
inquietud... no sabra precisar cul de tus emociones pesaba ms conforme te
acercabas.
- Ya crea que me habas hecho la de se fue a por tabaco y no volvi -brome- Era de Oxford anunciaste con excitacin y te apremi casi ms nerviosa que t- Y qu?
- Han enviado los cuadros que llev a una comisin y... les han encantado!
- Te han admitido?!
- No slo eso... Me quieren all en una semana dijiste apretndome las manos- Cmo?

53

Msica: Im yours. Jason Mraz. http://www.youtube.com/watch?v=nK74OyjBBbg

- Me han tramitado un instituto all para terminar el bachiller, lo han arreglado todo
porque quieren que empiece la escuela de arte ya. Hasta me han asignado un
tutor personal, un pintor de Londres, te das cuenta?!
- Chabe... Felicidades cario susurr en tu odo mientras te abrazaba y not que
tu sonrisa despareca cuando tus labios se posaron en mi piel-. Qu pasa? pregunt al apartarme y encontrarte apagada, sin ese brillo que refulga en tus
ojos unos segundos antes- No ests contenta? No tienes ganas de gritar?!
- Esa parte ya la he hecho... confesaste-. Es slo que... me haba hecho a la idea
de no tener que separarnos hasta septiembre... Y ahora slo nos quedan siete
das juntas
- Ey, nos veremos cada tres fines de semana, oyes? te anim con mi dedo ndice
alzado, pese a que la noticia me haba cado como un balde de agua fra, igual
que a ti- Seguro? No te pones triste?
- No, ves? y forc mi mejor sonrisa, tratando de pensar slo en cunto me
alegraba por ti-. Estar en Londres tan seguido que ni te dars cuenta, te lo
prometo
Alc la mano con solemnidad, y recuperando la sonrisa entrelazaste los dedos con
los mos y besaste nuestras manos unidas. Cuando nos abrazamos de nuevo entre
aquel ruido de risas de nios y del eco lejano de la cabalgata tu cuerpo me result
ms voltil que de costumbre. El que se cumpliera tu sueo me haba llenado de
alborozo tanto como a ti, pero parte de m no poda evitar un deje de melancola, el
de sentirte un poco menos ma.
***
Durante aquella semana se me antoj como si hubiesen decretado un
racionamiento de aire. Mi respiracin era cada vez ms forzada, y pareca como si
me hubieran puesto sobre el pecho un bloque de plomo cuya presin aumentaba
con cada da de la cuenta atrs de tu partida.
Cada noche intentaba mentalizarme, pero ningn ejercicio mental logr prepararme
para el momento en que te vi desaparecer tras el control areo, a la vez llena de
miedos y de ilusiones. Ese instante fue la liberacin definitiva de aquel peso
aplastante que me hizo sentir un derrumbe total.
Cuando despus de tu marcha volv al piso, uno nuevo que haba alquilado haca
unos das, mi semblante debi evidenciar mi abatimiento, porque incluso el portero
del edificio, un hombre increblemente afable pero que apenas me conoca, se
esforz por consolarme.
- La ayudo con eso seorita Julieta? -me pregunt al verme llegar con tu guitarra
a cuestas. Finalmente no habas podido facturarla porque tus enormes maletas
excedan el peso, pero en tres semanas te la llevara yo- No, no, gracias Jos. Puedo afirm, aunque mi gesto de astenia indicaba lo
contrario- Ya se ha ido Chabe?
Asent por toda respuesta, con una desazn que enmascaraba mis ganas de llorar,
y el hombre pareci querer abrazarme.
- Crea que usted iba con ella...
- Me hubiera encantado, pero esta misma tarde salgo a Madrid a un congreso. Ir a
verla en tres fines de semana respond algo ms reconfortada, especialmente
cuando el portero me acerc una caja de bombones que guardaba en portera
para curar mis males con chocolate- No desespere, tres semanas pasan volando dijo frotndome el hombroA veces la mirada amable de un extrao ayudaba ms que el discurso elaborado de
un amigo. Trat de llenarme de la positividad que me transmiti aquel tipo casi
desconocido, pero en la primera semana sin ti comenc a valorar realmente la
medida en la que me afectara aquella separacin. Supongo que era el sndrome de
abstinencia. Nuestra ruptura haba durado mucho ms de lo deseado, y cuando por
fin haba logrado recuperarte te alejabas abruptamente de m. No haba llamada

telefnica lo suficientemente larga, ni web-cam lo bastante reparadora como para


suplir la ausencia de tus abrazos, de tu beso de despedida cada noche. Por ello
resolv que tena que acabar con aquella distancia costase lo que costase.
Durante las semanas siguientes Ivn me ayud incansablemente a enviar cartas de
presentacin, currculos y publicaciones a mansalva. Imaginaba que todos los
planetas se alinearan en mi contra, que si exista eso de mal karma todo mi mal
hacer del pasado se volviera contra m, pero en contra de lo que caba esperar la
suerte se puso de mi lado asombrosamente pronto.

LATIDO CINCUENTA Y TRES. El final del manuscrito54


El ltimo jueves de enero, un da antes de lo esperado, marqu con nervios tu
nmero de telfono. Tu tardanza en contestar me hizo temer no haber calculado
bien tu hora de descanso, pero cuando al fin me descolgaste me volvi el alma a
cuerpo.
- Julieta? contestaste con sorpresa. Te haba aparecido mi nmero de mvil, pero
sin los prefijos de siempre -. Julieta, eres t?
- Hola cario!
- Hola! Que ests en el hospital?
- No, estoy en un sitio mucho ms bonito... susurr exaltada, contemplando los
jardines verde intenso del campus de Oxford-. Cul era tu facultad? Somerville?
- S, por? preguntaste al otro lado, dejando patente tu excitacin, mientras que
mi risa interna casi no me dejaba hablar- Puedes salir un momento?
Tu voz no emiti contestacin, en lugar de eso un chillido me hizo mirar hacia
arriba. Te habas asomado por uno de los ventanales de la cafetera, y al verme all
habas proferido un agudo grito. Me ech a rer sola a las puertas de aquel edificio
con forma de mansin y apenas unos segundos despus bajaste los escalones de la
entrada a una velocidad frentica. Te lanzaste a mis brazos de un salto, enredando
las piernas a mi cintura, y la fuerza de tu inercia nos tir a las dos al jardn. No
pude ms que rer a carcajadas mientras me llenabas la cara de besos.
- Me han cambiado a mi novia por Dino brome con tu peso sobre m y sintiendo
la humedad de tus labios en mi cuelloAl fin nos pusimos de pie, pero nos quedamos fundidas en un abrazo que condens
toda la ausencia de aquellas tres semanas.
- No lo puedo creer... Me has engaado! Me dijiste que maana!
- Surgi una sorpresa de ltima hora anunci, pero a continuacin te cubr de
besos, acallando tus preguntas-. Una sorpresa que me obliga a secuestrarte... Te
preocupan mucho los novillos?
Te abalanzaste de nuevo sobre m como respuesta.
- Ahora mismo lo nico que me preocupa eres t!
Salimos del campus y tomamos el ltimo tren a Londres casi por los pelos, entre
arranques de besos y abrazos que nos interrumpan el paso constantemente. Al
llegar al hotel comprobaste que aquello tambin era parte del plan. No haba
reservado un hostal modesto como te haba dicho, sino algo mucho ms apropiado
para nuestro reencuentro, pero apenas pudimos recrearnos con las instalaciones
del hotel. A ciegas y sin darte ninguna pista, te conduje mapa en mano hasta el
sitio de la siguiente sorpresa. Cuando llegamos al Royal Albert Hall esperabas algn
concierto, o tal vez algn espectculo de baile, pero nada convencional serva
contigo, por eso haba comprado entradas para La Valkiria, de Wagner.
Motivos ms importantes eran los que me haban avocado a aquel viaje anticipado,
pero al sentir tu mano apretando la ma y ver tu rostro lleno de impresin mirando

54
Msica: Eres ma. Alejandro Sanz. http://www.youtube.com/watch?v=vsULfIirMaA
All love can be. Charlotte Church. A Beatiful Mind Soundtrack, by James Horner.
http://www.youtube.com/watch?v=n2GS_a0GlGg&feature=PlayList&p=CF6A9B985F140EDF&playnext=1
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a las valquirias cabalgando por el escenario del Albert decid esperar para no
bombardearte con la concatenacin de emociones que hervan en mi interior.
Al da siguiente me presentaste a algunos de los compaeros de la escuela de arte
de los que no dejabas de hablar y pasamos el da visitando Londres con ellos. No
fue hasta el sbado, el da antes de mi marcha cuando volvimos a estar
tranquilamente a solas; sin embargo, en medio de aquel ir y venir por las
bulliciosas calles no saba cmo abordar el tema. Cuando vi a lo lejos la noria
gigante que giraba sin parar frente a Westminster, lo que los londinenses conocan
como El ojo de Londres, pens que era el lugar perfecto, aunque empec a dudarlo
ligeramente al darme cuenta de que la cpsula de cristal en la que nos haba tocado
subir estaba repleta de turistas.
- Qu bonito... murmuraste ensimismada cuando llegamos arriba, y tomaste mi
mano mientras girbamos en aquel compartimento para ver la ciudad desde todos
los ngulos- Precioso coincid.
Pasamos unos segundos calladas, los suficientes para llenar de solemnidad el
susurro que sali de mi boca.
- Isabel y Julieta...
- Eh?
- Nada, slo que acabo de descubrir lo bien que suena tu nombre con el mo. Estoy
tan acostumbrada a or Ah vienen Parra y Chabe o Mira! si son Parra y Chabe...
que nunca me haba dado cuenta de lo bonitos que suenan nuestros nombres
completos. No queda mal eso de Isabel, quieres a Julieta por esposa?
Con una lgica reaccin, arqueaste las cejas y te apartaste un poco de m.
- Si eso lo hubiera dicho yo ya me habras tocado la frente a ver si tena fiebre...
farfullaste burlona- (sonre) Qu ha pasado? Te ha dado miedo?
- Un poco... Todava no tengo ni 18 aos...
- Es totalmente comprensible musit alicada, y dejaste de contemplar las vistas
para concentrarte en agarrar mis mejillas- Entonces por qu te has puesto triste?
- Porque hay algo de relacin entre eso y el motivo que me hizo venir un da antes...
- En qu sentido?
- El jueves fui a Londres a una entrevista de trabajo en un hospital de las afueras
Tardaste varios segundos en reaccionar y tu expresin de desconcierto no me
augur nada bueno.
- Qu? Por qu no me lo has dicho antes?
- No saba cmo me iba a ir. Pero creo que sali bien...
- Pero qu hemos dicho de la comunicacin, Julieta? No hemos quedado en
hablarlo todo?
- Quera que fuera una sorpresa, es eso un problema de comunicacin? me
defend, molesta- No me refiero a lo de venir antes, sino a tu decisin de buscar trabajo por aqu.
Lo haces por m, no?
- (asent) No soporto ms estar lejos de ti. S que slo han sido tres semanas, pero
no necesito ms pruebas...
- Julieta, an no s si me planteo hacer toda la carrera aqu. Probablemente sea
slo este ao, o tal vez ste y el que viene...
- Aunque fueran unos meses... me excus-. Chabe, en este momento de nuestra
vida, de nuestra relacin...
- No quiero que organices tu trabajo en torno en m me cortaste-. O es que ya te
han admitido en ese hospital?
- Me lo confirman en unos das. Te das cuenta? Estaramos a una hora y muy poco
de distancia. Podramos vivir en Oxford. Yo pillara todos los das el tren, no me
importa...

- Espera, espera... murmuraste, claramente abrumada-. Pero... si tu hospital te


encanta y tienes ascensos a la vista all, cmo vas a dejarlo todo por vivir aqu
un par de aos? Y cuando volvamos a Espaa, qu?
- Ya me buscar la vida dije convencida, pero t negabas con la cabeza,
rechazando mis argumentos antes de orlos, y te agarr de la barbilla para que
me tomaras en serio-. T eres lo que ms me importa, oyes? No el xito, ni mi
carrera... Sin ti no me vale nada de eso
- Pero por qu sin m? Si podemos tenerlo todo...
- Chabe, hay que ser realista. La distancia es traicionera, y yo no soporto vivir con
el miedo que lo nuestro no resista confes con la cabeza gacha- Por qu tienes tan poca confianza en la solidez de nuestra relacin? replicaste,
con un toque de indignacin- Porque quiero pasar el resto de mi vida contigo, y me mata de miedo cualquier
cosa que pueda impedirlo
- Y eso es lo que impulsa tu decisin no? Decisin que has tomado sin contar
conmigo...
Negu a un lado y otro incapaz de encajar tu reaccin. Habra podido presagiar mil
respuestas posibles, que lo tomaras como una locura, que te me lanzaras al cuello
como el da en que llegu, pero nunca una negativa tan terminante.
- Yo... no esperaba esto, la verdad repuse, abatida- Julieta, tienes que entenderme... Decides que nos vamos a ir a vivir juntas, no
porque lo hayamos meditado con toda la ilusin del mundo, sino por un miedo... No
creo que sea manera de dar un paso tan importante
- Crees que la distancia est precipitando el que te pida vivir conmigo?
- Slo me pregunto que por qu ahora Slo por la distancia o porque de verdad
sientes que es el momento? S sincera, por favor y clavaste los ojos en m en una
bsqueda tan profunda que no supe qu decir- Bueno, supongo que... no s... Tiene algo de malo que quiera pasar todo el
tiempo contigo como siempre? O es que t no me echas de menos?
- No te lo tomes como que no quiero vivir contigo susurraste dulce, percatndote
de cmo me estaba hiriendo tu actitud, pero sin nimo de cambiar tu veredicto, no
hasta que oyeras buenas razones- Aunque as fuera no podra tomrmelo mal. Vas a cumplir 18 aos... Sentar la
cabeza no es lo que yo me planteaba a esa edad
- Julieta... musitaste tras largos segundos de silencio, pero lo que vi en tu mirada
no fue un cambio de opinin, sino simple afn por consolarme, y te libr de aquella
tarea- Mira, no voy a presionarte ms, vale? T pinsalo bien te pellizqu la mejilla
tratando de relajarte, pero al mismo tiempo busqu tus ojos con solemnidad-. Si
algn da decides que me haces un hueco en tu piso britnico, slo di s. Mientras
tanto... a vivir con la distancia aad con resignacin- T sabes que no hay distancia que nos separe
Te estrech con firmeza entre mis brazos. Tu seguridad me conmova, y habra
dado lo que fuera por un poco de ella. Quizs era que an no me acostumbraba a
volver a tenerte sin miedos, que todava me perseguan los fantasmas de la
reciente reconciliacin y los temores de que, en cierto modo, habamos sufrido un
retraso abrupto al pasar de una relacin consolidada a tener que reconstruirla de
nuevo. Bes tus labios con necesidad y cuando nos separamos sonreas; a m an
me costaba hacerlo.
No poda evitar presentir que el crculo bohemio en el que empezabas a moverte, la
influencia del nuevo ambiente que habas descubierto en Europa, con el que
siempre habas soado y en el que te desenvolvas a la perfeccin, te alejaran de
m. De nuevo mi superego entraba en accin y efectivamente haba tomado
decisiones para ti, y no contigo, pero lo haba hecho desde una total conviccin. Por
eso al da siguiente, cuando esperaba que aquella conversacin se hubiese enfriado,
que una vez en calma me dijeras que s, me gritaras que tampoco podas vivir sin

m... cuando esperaba todas esas frases que nunca llegaron, me sent tan hundida
como al principio.
Al subirme al avin tras una lacrimgena despedida que nos separara durante un
mes me llev las manos a la cabeza. Y de repente, apenas en el tiempo que
tardaron los azafatos en empezaran su discurso por todos ignorado de las medidas
de seguridad, los motivos de mi determinacin y los argumentos para formar una
vida contigo me llovan por decenas, de una forma sorprendentemente locuaz y
desbordante, justo cuando ya no poda exponrtelos. Pens en llamarte por
telfono, en soltarte toda aquella tormenta de ideas, pero una de las azafatas me
llam la atencin en cuanto saqu el mvil y tuve que desechar esa posibilidad. Me
sent incomunicada e impotente, sabiendo que an estaras en el aeropuerto, que
era tan corta la distancia que nos separaba y sin embargo no haba forma humana
de expresar todo lo que se me haba mostrado tan claramente, como una
revelacin.
Lo nico que tena por delante era un bloc en blanco destinado a esbozar mi
prximo artculo, y decid que por una vez, en lugar de reflexionar sobre trabajo, no
me vendra mal reflexionar un poco sobre mi vida. Y con trazos desordenados,
vertidos directamente desde mis sensaciones ms profundas, empec esta historia
que ahora tienes entre las manos. Es, quiz, la nica forma de expresar todo lo que
me has inspirado, todo lo que me has enseado... desde aquel primer da en que te
vi hasta esta ltima despedida. Mis razones para dar el giro definitivo, para apostar
plenamente por esta relacin no pueden resumirse en un declogo, sino en todas y
cada una de las palabras que has ledo. As como aquella tarde no supe qu
contestar a tu perseverante POR QU este paso, hoy s que te lo pido por todas
esas emociones, por salvarme de una vida sin ellas.
Tal vez percibas que este relato no es ms que el delirio de muchas noches sin
dormir dando forma a nuestra historia, el fruto de una inmensa soledad y de mi
indomable egosmo, manifiesto en todas estas pginas. Lo cierto es que despus de
escribir hasta aqu, solo llego a una conclusin: todo el mundo suea con vivir un
amor as; de euforia y de tormento, de ternura y deseo, de agua y de fuego...
A veces en la vida no nos va bien cuando rendimos pleitesa a lo polticamente
correcto, a lo adecuado, a lo seguro... A veces son las pasiones egostas, las
decisiones arrebatadas las que nos permiten sobrevivir. Y yo estoy dispuesta a
luchar contra cualquier obstculo para que lo nuestro sobreviva.
Ahora nos hayamos frente una encrucijada que nos divide entre el amor paciente,
se que nos expone a que la distancia nos extene, o el camino de la lnea recta, el
de afrontar nosotras mismas la verdadera prueba de fuego, la de compartir
nuestras vidas plenamente. Ahora hay que elegir...
Slo t decides cmo contina esta historia.
LATIDO CINCUENTA Y CUATRO. Sol de invierno55
Chabe cerr el tercer cuaderno, el que conclua aquel diario testimonial. Lo dej
sobre la mesa y se tap la boca inconscientemente con la mano, presa de un
cmulo de evocaciones que haban puesto su mundo patas arriba. Muchas veces
cuando miraba a Julieta Parra trataba de ver por sus ojos, de experimentar cmo
seran los sentimientos en su pellejo. En miles de ocasiones haba buscado en ellos
una justificacin a toda la tortura y la felicidad que haban vivido a partes iguales.
Diecisiete das despus de la ltima visita de su novia, aquella maana de febrero
en la que recibi el paquete no fue a clase. Desde el momento en que leyera las
primeras lneas a puo y letra de Julieta entr en un estado de conmocin que la
acompa durante ms de cinco horas, las que tard en beberse el manuscrito.
Aquellas pginas eran mucho ms que papel y tinta... Encerraban cartas que nunca
haba ledo, decisiones que nunca haba comprendido. Eran el salvoconducto hacia
lo que siempre haba soado tener, la llave del corazn de la mujer de su vida.

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Msica: Fly Away From Here. Aerosmith. http://www.youtube.com/watch?v=XBVC9oB8azc

El esfuerzo titnico de Julieta se haba materializado en el mejor regalo que le haba


hecho jams; nunca nada le haba ayudado a entender tan bien su mundo, su
forma de amar. Sonri, pensando que aquella historia haba sido todo menos
ordinaria... O tal vez lo era de principio a fin? En cualquier caso, se trataba al fin y
al cabo de su historia, y eso la converta en nica.
Se puso de pie y camin hacia la ventana de la habitacin de la residencia con
pasos casi danzantes, abrazndose a s misma como si as pudiera darle a Julieta
todo el cario que se agolpaba a borbotones con ganas de hacerse fsico. De
repente se sinti estpida. En qu momento haba censurado a Julieta por actuar
desde el impulso y no desde la razn? En qu momento se haba sentido invadida
en su parcela de intimidad? si esa parcela o cualquier tomo imperceptible que
flotara en el aire le estorbaban en cuanto ella se le acercaba... Probablemente se
deba a todo lo que ignoraba antes de leer el manuscrito, a esa visin sesgada que
slo le permita apreciar la historia desde su cristal.
Cmo poda uno definir los lmites entre el amor y la locura? Era como pretender
trazar una lnea divisoria entre el bien y el mal; era confrontar dos realidades que
no podan existir la una sin la otra, y cuyo punto intermedio era tremendamente
difuso. Se mordi el labio al comprender que su repentino afn por tener una
relacin ordenada, lgica, estaba ligado al trauma de la ruptura. Despus de tanto
haberlo criticado, esta vez era ella quien intentaba protegerse para no volver a
sufrir.
Con una sonrisa flamante, mir el reloj y guard todos los prejuicios en el ltimo
cajn de la mesa de noche, donde no pudiera volverlos a encontrar, y sin ms
equipaje que los tres cuadernos y una guitarra sali hacia el aeropuerto.
***
A la maana del da siguiente Julieta Parra sufri un sobresalto mientras
desayunaba. Apag la tele y se puso de pie al or el timbre antes de las siete de la
maana. Camin hacia la puerta contrariada, preguntndose quin la reclamara
tan temprano, aunque al menos era un consuelo saber que no era la nica persona
que madrugaba en el mundo, como a veces le pareca. Tras echar un vistazo por la
mirilla su desconcierto aument y le abri enseguida al portero.
- Buenos das, Jos. Qu pasa?
- Buenos das. Pues un telegrama que le han dejado respondi, pasndomelo sin
ms- Un telegrama? su gesto de extraeza fue doble, primero porque nunca haba
recibido uno en su vida, y segundo por lo inslito de la hora- S. Es urgente, por eso esta hora tan intempestiva
Entonces mir el remitente y el pecho le dio un vuelco. En todo momento haba
dado por hecho que una comunicacin as slo poda venir del hospital, y al ver el
nombre de Chabe en el sobre el curso de su cerebro pareci enajenarse de pronto.
- Tiene que bajar a acusar recibo. El mensajero est abajo declar el portero-. No
se ha atrevido a subir tan temprano...
- Cmo? profiri con algo de ira. Era absolutamente necesario que bajara
cuando lo que realmente quera era que el portero desapareciera de una vez para
abrir la dichosa carta?- S, si no tengo que devolverle el telegrama
- Est bien farfull molesta-. Bajo en un segundo
Camin nerviosa hacia su cuarto, donde se quit las zapatillas de andar por casa
para enfundarse los primeros zapatos no vergonzosos que vio y sali
precipitadamente del apartamento. Nada ms entrar en el ascensor suspir
largamente y tras vacilar rasg el sobre. Con manos temblorosas extrajo una
octavilla diminuta, lo nico que contena. Sus ojos pasaron de largo por los datos
de remitente y destinatario y saltaron hacia una sola palabra, la nica que formaba
el mensaje: S.
Inspir aire angustiosamente, como si todo el de aquel pequeo habitculo no le
bastara para asimilar aquella informacin. Se llev las manos a la cara deslizndose

el glorioso papel por la piel, dominada por aquel impacto. Durante el trayecto del
sexto piso a la planta baja experiment una revolucin de sensaciones que primero
la hicieron llorar, luego rer a carcajadas y todo a la vez.
Era la carta ms corta del mundo, pero ninguna otra palabra podra haber tenido
mayor significado en ese momento, hasta tal punto que pens que lo primero que
iba a hacer al llegar abajo era besar a aquel mensajero. Y lo cumpli. Cuando las
puertas del ascensor se abrieron el panorama no pudo ser ms bello ni cautivador.
Slo Isabel Bossini estaba all, sentada de piernas cruzadas sobre uno de los
asientos de piel, su semblante sereno, sus ojos brillando sobre los de Julieta con
esa fuerza... Se levant apretando los labios hacia adentro, vencida por la emocin.
Parra temblaba tanto que no pudo correr a sus brazos, en lugar de ello camin
lentamente, como si fuese a perder el control con cada paso que la acercaba ms a
Chabe.
- Me debes la firma de recepcin de ese telegrama susurr al ver el papel
arrugado que vibraba entre los dedos de JulietaParra cubri rpidamente el ltimo metro que las separaba y empezando a llorar
uni sus labios con los de Chabe en un contacto vehemente, casi brusco. Sus
lgrimas resbalaban por las mejillas de su chica y el suelo pareca dar vueltas en
crculo bajo sus pies mientras se besaban. Cuando se separaron se fundieron en un
abrazo en el que se estrecharon con necesidad, dejando sus frentes unidas.
- Creo que eso servir... musit Chabe, mucho ms entera que Julieta, que se
ech a llorar en su hombroLa pintora meci suavemente a la mdico y llen su frente de besos, tratando de
apaciguar su llanto.
- Ese s... murmur Parra y sus ojos llorosos se clavaron en los de Chabe
deseosos de una rotunda confirmacin- Ese s significa que si te admiten en esa clnica maana mismo nos vamos juntas
a Oxford
- Ya me han admitido - sonri, derramando a borbotones las pocas lgrimas que le
quedaban-. No te lo haba dicho porque casi haba terminado de escribir, y
prefera esperar a que leyeras... esperar tu reaccin
- Pues ya la ves... musit sin ms, y Parra asinti-. Tus palabras me han trado
hasta aqu
Chabe le dedic una sonrisa amplia y sec sus lgrimas cuidadosamente, con el
gesto de amor ms puro que pudieron expresar sus manos; Julieta atrap una de
ellas y dej un beso en la palma.
- Hice bien en empezar esa historia. Al final has venido a rescatarme...
- Cmo no iba a venir a por el amor de mis sueos? Quin me va a acompaar lo
que me queda de vida entonces?
- El resto de tu vida es mucho... y busc sus ojos con solemnidad-. Ests segura?
- Creo que lo estoy desde antes de aquel da de mayo sonri-. Es curioso... Con lo
que llova ese da todo hubiera hecho temer que esta historia no acabara bien
- Y sin embargo, hoy el sol brilla ms que nunca...
Chabe mir levemente por los ventanales del edificio. El cielo de invierno del
exterior estaba nublado y lgubre; en seguida mir a Julieta comprendiendo a la
clase de luz a la que se refera. Busc en lo profundo de sus ojos, poda ver sus
pupilas reflejadas en las del amor de su vida, y nunca se vio a s misma tan feliz
como en ese espejo.
- Tenas razn. Nunca el sol ha brillado tanto
- Slo falta un beso de los que no se olvidan
Julieta se acerc a Chabe an con aquel susurr en los labios y la boca de su amor
se le adelant. Compartir el mismo aire en aquel espacio que una sus bocas fue de
repente mucho ms grande, como compartir todo un universo, el que estaban por
crear juntas. De pronto, un sonido de lluvia empez a rebotar en el asfalto,
resonando hasta la antesala del edificio. Se giraron levemente y tras ver caer el
agua desde el cristal se miraron con una sonrisa arrolladora que hizo innecesarias
las palabras. Tomadas de la mano, corrieron al exterior y abriendo los brazos

dejaron que aquella lluvia las calara. Se abrazaron empapadas bajo la tormenta, y
aunque pareciera absurdo jams se haban sentido tan arropadas como con el calor
de su amor, de la seguridad de que aqul era su destino. Pero qu era la vida si
no un absurdo?
La existencia en s no es ms que un sinsentido, una broma pesada. Nos
empeamos en creer que somos dueos de nuestro destino, pero lo cierto es que
nunca se sabe lo que nos depara al otro lado de la calle, al cabo de un ao, de diez,
o de un solo segundo. Al final todos, sin excepcin, nos vemos como marionetas
sujetas a infinitas circunstancias que llenan nuestra vida de cosas buenas y no tan
buenas, y el nico hilo conductor que da sentido a todas ellas es tener a la persona
que amas a tu lado.
sta es la historia de cmo dos personas pueden encontrar ese sentido a un mundo
vaco.
FIN

RESUMEN DE BANDA SONORA


Eptesicus. Hans Zimmer. Batman Begins Soundtrack.
Uninvited. Alanis Morisette. City of Angels Soundtrack, by Gabriel Yared.
Se va, se va, se fue. Jorge Drexler.
Magia. Rosana.
Todo es un misterio. Francisco Cspedes
You give love a bad name. Bon Jovi
Kaleidoscope in Mathematics. James Horner. A Beautiful Mind Soundtrack.
No puedo enamorarme de ti. Alba Flores.
El breve espacio en que no est. Silvio Rodrguez y Pablo Milans.
Blue eyes blue. Eric Clapton.
Smooth Operator. Sade.
Puestos a pedir. Diego Martn.
Good enough (acoustic version). Sarah McLachlan.
Through the rain. Mariah Carey.
Cinema Serenade. Cinema Paradiso Soundtrack, by Ennio Morricone.
Paradise of love. Cinema Paradiso Soundtrack, by Ennio Morricone.
Wonderwall. Oasis.
Paloma. Andrs Calamaro.
Never Gonna Leave Your Side. Daniel Bedingfield.
Deja de volverme loca. Versin acstica. Diana Navarro.
Sentir. Luz Casal.
This is the last time. Keane.
Love Story. Love Story Soundtrack, by Francis Lei.
Hay que ver. lex Ubago.
Linger. The Cranberries.
Halo. Beyonce.
True colours. Phil Collins.
Waiting for you. Kenny G.
Yellow. Coldplay.
San Pedro. RevlveR.
The promise. The Piano Soundtrack, by Michael Nyman.
Pequeo Vals. Marlango.
A new day has come. Celine Dion.
Satisfy My Soul. Paul Carrack.
The Scent of Love. The Piano Soundtrack, by Michael Nyman.
Chavaliers de Sangreal. The Da Vinci Code Sountrack, by Hans Zimmer.
Little by little. Oasis.
Bon Giorno Principessa y Abbiamo vinto. La Vita Bella, Nicola Piovani.
River. Sarah MacLahlan.

Something stupid. Robbie Williams & Nicole Kidmad.


Just like a pill. Pink.
Peter Pan. El canto del loco.
Querindote a ciegas. Miguel Poveda. Banda Sonora Los abrazos rotos.
Here with me. Dido.
With or without you. U2.
Te vas y te pierdo. Ella Baila Sola.
Fallen. Sarah McLachlan.
Bed of roses (acoustic version). Bon Jovi.
What hurts the most (Yanous Candlelight remix). Cascada.
Noviembre. Ondina.
Tears and rain. James Blunt.
Boulevard of broken dreams. Greenday.
Summer overture Y Lux Aeterna. Requiem For a Dream Soundtrack.
Run. Snow Patrol.
Fix you. Coldplay.
I cant help falling in love. Elvis Presley.
Besos usados. Mnica Molina.
Animal instinct. The Cranberries.
Eye of the tiger. Survivor. Rocky IV Soundtrack, by Bill Conti.
Angel. Sarah McLachlan. City of Angels Soundtrack, by Gabriel Yared.
Say (all I need). One Republic.
Im yours. Jason Mraz.
Eres ma. Alejandro Sanz.
All love can be. Charlotte Church. A Beautiful Mind Soundtrack, by James Horner.
Fly Away From Here. Aerosmith.

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