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Fantasias Prohibidas

Este documento narra una fantasía sexual entre una pareja casada, Ana y Javier. En ella, Ana le dice a Javier durante el sexo que le gustaría verlo tener relaciones con otra mujer. Esto excita enormemente a Javier. Más tarde, Javier crea un perfil en Twitter para conectar con otras parejas con fantasías similares y sube fotos explícitas de Ana. Esto lleva a que tengan relaciones sexuales más intensas.

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Fantasias Prohibidas

Este documento narra una fantasía sexual entre una pareja casada, Ana y Javier. En ella, Ana le dice a Javier durante el sexo que le gustaría verlo tener relaciones con otra mujer. Esto excita enormemente a Javier. Más tarde, Javier crea un perfil en Twitter para conectar con otras parejas con fantasías similares y sube fotos explícitas de Ana. Esto lleva a que tengan relaciones sexuales más intensas.

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FANTASIAS PROHIBIDAS.

Tras algunos aos casados, todo cambio una noche, eramos una pareja bastante activa
sexualmente, pero ese dia, dimos una vuelta de tuerca ms, era muy habitual entre nosotros
decirnos comentarios subidos de tono, mientras follabamos, pero aquel comentario de Ana en mi
oido, me excito de manera increible, dijo asi mientras jadeaba.......

A.- Un dia quiero ver como te follas a una tia........

Tras oir aquello, empece a follarmela con mas dureza an, ella gemia y seguia diciendo frases
similares a la anterior.

A.- Que tenga las tetas grandes, y que te chupe bien la polla.

Mi excitacin, era enorme y otro comentario me hizo llegar al orgasmo.

A.- Primero lo haras tu, y otro dia seras tu quien mire, como un tio me folla...........

Al oir aquella frase, lejos de molestarme o sentirme ofencido, logro el efecto contrario y no pude
aguantar ms, corriendome dentro de Ana, mientras ella tambien llegaba al climax.

Tras unos minutos quietos los dos, fui yo quien rompio el silencio.

J.- Te voy a tomar la palabra un da.........

A.- Ojala.......

Mi nombre es Javier tengo 35 aos, soy un hombre normal, rubio, ojos claros, no muy alto 1,70,
y de complexin delgada, Ana es un bombom, tiene mi misma edad, llevamos casi toda la vida
juntos, morena, delgada pero con curvas, buenas tetas, buen culo, y muy fogosa en la cama.

Despues de aquella fantasia, que me habia contado, yo no podia quitarme aquello de la cabeza,
no deje pasar los dias, y justo al dia siguiente en el trabajo, cree un perfil en twitter,
@pareja_del....... donde queria conectar con otras parejas que tuvieran, fantasias similares.

Cuando llegue a casa despues del trabajo, le dije a Ana:

J.- Necesito una foto tuya.

A.- Ahora?

J.- Si.

A.- Mira en ese cajn, hay una carpeta seguro que encuentras alguna.

J.- La quiero desnuda.

A.- jajajajaja, y para que quieres una foto desnuda?

J.- He creado un perfil en twitter, para contactar con parejas, que tengan fantasias similares a
las nuestras, he agregado muchas ya, pero casi todas tienen fotos un poco subidas de tono,
donde no se ve el rostro, para no perder el anonimato, y quiero poner una tuya as.

Ana lejos de decirme que no, puso cara de vicio, y dejo de ver la televisin, diciendo espera
aqui, no tardo.

A los dos minutos Ana entro en el saln, llevaba una mascara veneciana y un body de rejilla, que
le cubria todo el cuerpo y que solo tenia dos agujeros, uno en su vagina y otro en su culo, mi
ereccin no se hizo esperar, cogi mi movil y le hizo unas cuantas fotos, a ella tambien le estaba
excitando todo esto, cada vez ponia poses mas sensuales, hasta que termino a cuatro patas
sobre el suelo abriendo sus dos agujeros, tras hacer esa ultima foto, dije:

J.- No te muevas, quedate asi.

Me arrodille detras de ella, saque mi polla que ya estaba tiesa como un palo, y sin dudar un
instante, se la meti de golpe, ante el gemido de Ana, mientras me la follaba aproveche para
acercarme a su oido y decirle:

J.- Quieres que vea todo el mundo lo puta que eres?. Quieres que te exhiba en twitter?

A.- Siiiiiiii....... quiero que todos sepan que soy tu puta.

A.- Y quiero que me ofrezcas a todos los tios que agregues........

Tras aquella frase, Ana empezo a contraer el coo y a gemir como una loca, indicandome que
habia llegado al orgasmo, yo no queria terminar an, saque mi polla de su vagina y me centre
en penetrar tambien su otro agujero, coloque mi polla en su estrechito culo, y poco a poco se la
fu metiendo, lo habiamos practicado alguna vez, pero no era muy habitual que me dejara entrar
por ahi, la excitacin de ambos hizo que no se negara, una vez que la tenia dentro empece a dar
duras embestidas, ante los gritos de Ana, y tras un corto espacio de tiempo, mi polla descargo
en su culo, una gran cantidad de leche, cog el movil e hice una ultima foto, con sus dos
agujeros dilatados, ya tenia material fotografico de sobra para colgar en el perfil de
twitter..............

CONTINUARA........

Para conocernos un poco ms, podis leer el relato que desencadeno nuestra
relacin, que se titula nuestra primera vez y que est publicado en la categora
de infidelidades.
Somos una pareja de cuarenta y pocos aos, y llevamos juntos desde que ocurri
el relato que comentaba antes. En este tiempo nuestra relacin ha crecido en
todos los sentidos y como no en nuestras relaciones sexuales, las cuales se han
visto reforzadas por la confianza y el conocimiento mutuo.
En alguna ocasin habamos comentado la posibilidad de volver al local liberal que
propicio nuestra relacin y al final nos decidimos a acudir una noche de sbado.

El Sbado en cuestin nos dirigimos a dicho local, era temprano y todava no haba
mucha gente, mostrbamos cierto nerviosismo, pero menos que la vez anterior
que lo habamos visitado. Nos acercamos a la barra y tomamos una consumicin.
Todava expectantes se nos acerc la responsable del local y nos pregunt si era la
primera vez que lo visitbamos y aunque ya habamos estado con anterioridad le
dijimos que era la primera vez, por lo cual se ofreci a ensearnos el local, pista
oscura, reservados, etc.
Concluida la visita al local, decidimos tomar la segunda copa en la zona de los
reservados, para lo cual nos dirigimos a la zona de las taquillas existente en la
zona y nos deshicimos de nuestra ropa, quedndonos solo en ropa interior. Maria
vesta un conjunto de sujetador y tanga de color leopardo con el cual estaba
preciosa.
Nos acomodamos en los sofs existentes en un rincn del local, mientras
charlbamos sobre el local y tombamos nuestra copa, momento en el que entro
en la zona otra pareja, que fue a sentarse en otro sof contiguo al nuestro.
Despus de un buen rato en que nuestras miradas se intercambiaron varias veces,
el chico se acerc a nosotros y nos pregunt si podan sentarse con nosotros, a lo
cual le dijimos que no tenamos inconveniente.
Comenzamos a charlar con ellos sobre el local y si era la primera vez que bamos,
ellos ya haban tenido alguna que otra experiencia en el local, de hecho se les vea
ms relajados que a nosotros. Adems no residan muy lejos, por lo que llegamos
a pensar que eran habituales, se llamaban Carlos y Eva. Los dos tenan un fsico
agradable y eran algo ms jvenes que nosotros, Carlos tena 36 aos y Eva 31.
Carlos era bastante hablador, mientras que Eva era ms calladita y escuchaba
atentamente a su pareja y lo que hablaba con nosotros, la verdad es que
estbamos a gusto hablando un poco de diferentes temas, la charla era amena,
por lo que decidimos tomar otra copa juntos, la charla fue cogiendo temperatura y
en esto, nos dijo Carlos que ellos eran heteros y que la fantasa de su chica era
verle follando con otra mujer, y sin cortarse un pelo nos dijo que Maria le gustaba
mucho y que le gustara follar con ella, pero que Eva no participara de ninguna
forma, solo mirando, por lo cual tenan dudas si Maria y yo mismo estaramos de
acuerdo. Maria y yo nos miramos, y vi en su cara que a ella le gustara tener sexo
con Carlos, adems yo saba que ella siempre haba deseado probar a estar con
dos chicos a la vez, as que le dijimos que estbamos de acuerdo.
Carlos pas a sentarse junto a Maria, y yo estaba al otro lado, mientras que Eva se
qued en el sof que estaba enfrente de nosotros.
Carlos comenz a besar a Maria en su cuello, mientras su mano se deslizaba por
su muslo izquierdo, mientras yo haca lo propio con su pierna izquierda. Maria me

besaba la boca, mientras Carlos desde el otro lado segua besando su cuello y
recorriendo la pierna de Maria de arriba abajo, hasta su coo, el cual comento a
acariciar por encima del tanga, momento en el cual sent el primer gemido de
placer de Maria, yo mientras tanto comenc a acariciar sus tetas, deslizando el
sujetado hacia abajo, sintiendo la dureza de sus pezones.
Maria entonces acerco sus manos a nuestras pollas y empez a acariciarlas por
encima de nuestros gallumbos, ella ya poda sentir la dureza de mi polla y la de
Carlos, que a juzgar por el bulto era ms grande que la ma. Carlos en ese
momento comenz a comerse las tetas de Maria, mordisqueando sus pezones,
algo que a ella le vuelve loca, mientras segua acariciando el coo de Maria por
encima de su tanga. La verdad es que todos estbamos ya muy calientes. Maria
introdujo entonces su mano dentro de los gallumbos de Carlos, para sacar su polla
y en un momento se dispuso a comerle a la polla, yo desde mi lado poda ver
como Maria recorra toda la polla de Carlos de arriba abajo con su lengua, para de
vez en cuando meterse su capullo en la boca, despus de un par de minutos en
esta postura, me coloque de rodillas entre las piernas de Maria, le arranque el
tanga y me dispuse a comerle el coo, el cual estaba realmente hmedo, se
notaba que ella estaba cachonda perdida, porque cada vez estaba mas hmedo.
A continuacin me sent en el sof y Maria dejo de comerse la polla de Carlos,
para ponerse a cuatro patas y comenzar a comerme la polla de arriba abajo,
momento que aprovecho Carlos para meter su polla en el coo de Maria. Cada
envite de su polla, yo lo senta en mi polla, ya que ella se la meta hasta la
garganta, mientras tanto yo poda ver como Eva ya se haba desecho de su ropa
interior y se masturbaba como una loca viendo la escena que le
proporcionbamos.
Tanto Carlos, como Maria y yo estbamos a punto de corrernos, momento en el
Maria se incorpor y se sent encima de m, clavndose la polla en su coo,
girndose a Carlos, le dijo que se la metiera por el culo, que tena ganas de tener
dos polla penetrndola a la vez. En pocos segundos comenz a correrse como una
loca y nosotros ya no pudimos aguantar ms, llenando sus agujeros de leche.
Mientras tanto pude ver como Eva con varios dedos dentro de su coo, tambin se
corra, por la cantidad de flujo que sala de su coo.
Y as es como acabo nuestra primera experiencia en un local liberal y la cual es
muy probable repitamos en breve.
Otro da ms, me encontr rodeada de gente que me deseaba...

Esta es la segunda vez que iba con mi pareja al club liberal, el mismo en el que
experimente el sexo con ms de una persona. Esta vez fuimos mas "relajados" sin
follar con lo primero que se nos cruzar, por as decirlo.
Yo iba aun algo indecisa, la ltima vez me gust, pero me cuesta hacerme el
nimo de que me voy a pasar toda la noche con sexo, con gente desconocida, no
saber quin habr, quien nos gustar, como elegir o invitar a follar, encima cuando
entramos vimos que vena detrs uno de los hombres que la otra vez me foll y
con l que no me importaba repetir jijiji.
Pero como la otra vez, me eligieron y me ahorraron el trago de elegir. Esta vez se
nos sent delante de mi pareja y de mi un chico de unos 30 y algo, extranjero de
buen ver, l con su toallita y completamente desnudo, que vergenza, no poda
girarme a mirar, mi marido que tena de ir al bao y no quiso dejarme sola de lo
nerviosa que estaba, al final el chico se levant (se dara por vencido) y se fue, mi
marido tambin se fue, pero cuando volvi vino acompaado del hombre de la otra
vez, me saludo y por su lado estaba el chico extranjero, nos lo presento, con la
tontera de que si estaba l joven, el mayor no follaba, de echo fue el primero en
caer, hablamos lo justo y nos fuimos en busca de una habitacin, empez la fiesta.
Me desnudaron entre los dos, mi marido y llammosle Moja (de lo mucho que
moja jiji), la verdad fue muy rpido e intenso, Moja no estaba mal dotado,
(aunque Pepe tiene mi medida perfecta jiji XP) como se compenetraban los dos
para turnarse, no me dejaban la boca libre, consiguieron hacerme llegar al
orgasmo enseguida, claro con el meneo que me daban los dos
Empezaba bien la noche, como siempre entre sexo y sexo tocaba la copita en el
sof de relax, hasta encontrar la prxima aventura.
La verdad no sera por pretendientes, tena a los dos solteros venga a hacernos la
visita a ver si les invitbamos, se me sentaban al lado y me manoseaban como si
nada.
Pero decidimos ir en busca de parejas y volvimos al rincn favorito de mi marido,
el tnel oscuro, como siempre aquello se llena y te notas que te tocan por todas
partes, es plena lujuria descontrolada, salimos fuimos a las camas, follamos mi
marido y yo y nos empezamos a arrimar a otras parejas, por un momento cre que
no saldra de all, empec a follar con un chico y mi marido se fue con su pareja,
me vin otro que me puso la polla en la boca, unas de las chicas de alguno
empez a besarme y tocarme y el que me follaba empez a follarse a esta misma
y a la vez alguien ms habra que me dejaron debajo de todos con una polla en la
boca, por suerte mi marido me vio que estaba apurada y me saco de la orga,
porque aquello era de locos, pero eso s, que disfrute.

Y la ltima experiencia de la noche fue con los dos solteritos, como estaba
cansada, le ped a Moja un masaje, menudo masaje, con mi marido, Pepe y Moja
masajeando mientras los otros miraban como poco a poco me haca gemir, como
iba rozando y acaricindome el cltoris, mientras Pepe no pudo contenerse ms y
me meti la polla en la boca y Moja a su vez empez a subirse en la camilla y yo
estando boca abajo me sent como me la meta, lo gracioso es que cada vez que
me embesta, yo chupaba ms fuerte y me oa a Pepe si, dale, dale fuerte que lo
est disfrutando, mientras mi marido estaba viendo toda la escena desde la cama,
esperando a que acabarn para rematar l.
Y por esa noche creo que ya fue suficiente no? Hasta la prxima, porque tengo
claro que habr una prxima y espero que pronto.
Estabamos cenando en la casa de Sebastian.
Estaba Sebastian con su mujer, Lucas con la suya, Julian y yo.
La noche era ideal, por lo que decidimos cenar en el balcn terraza. Era verano
pero no hacia mucho calor. Me haba puesto ropa liviana por el calor. Unas
bermudas blancas, unas sandalias sport, y arriba una musculosa gris media suelta
sin corpio.
El estar en esa mesa, compartindola con los amigos de mi marido con quienes
nos enfiestamos, y que estuviesen sus mujeres ah me causo mucho morbo. Un
morbo que me excitaba.
A medida de que avanzaba la noche, y el alcohol empezaba a hacer efecto, me
sent mucho ms liberada.
Haca pocos meses que me haba operado las tetas, y con los primeros calores me
gustaba mostrarlas. Desde que me haba operado aun no habamos hecho ninguna
fiesta con los amigos de mi marido por lo que an no tenan la suerte de
conocerlas.
Obviamente en medio de la sobremesa sali el tema de mis tetas, y enseguida la
mujer de Sebastian pidi permiso para tocarlas y ver como haban quedado. Me
deje y delante de todos me toco un poco las tetas. Es una mujer bastante
asexuada, en mi opinin, por lo que no me genero nada el hecho de que me
tocara. Es ms, se que lo hizo realmente para sentir como estaban sin ninguna
connotacin sexual. La mujer de Lucas hizo lo mismo y lo tome de la misma
manera. Enseguida vi los ojos de los amigos de mi marido. Los dos queran hacer
lo mismo que sus mujeres pero era evidente de que no podran. Es ms, Lucas
pregunto tmidamente puedo?, a lo que la mujer le respondi, solo si queres
perder la mano. Nos reimos todos y quedo en eso.

En un momento la mujer de Sebastian estaba hablando con Lucas y mi marido, y


la de Lucas se haba ido al bao. Yo estaba apartada mirando mi celular y se me
acerca Sebastian quien me dice disimuladamente que se mora de ganas por
tocarme las tetas. Yo lo mire, me re y le conteste, en un rato me voy para
adentro, vos hacete el boludo y anda atrs mo. Me volv a sentar a lado de mi
marido, y en eso Lucas empieza a preparar unos tragos. La mujer de Sebastian se
levanta de la mesa y ah aprovecho para decirle a mi marido lo que me haba dicho
Sebastian. Mi marido me mira y me dice, me estas pidiendo permiso?. le digo,
yo que se, te digo porque no se que hacer. si gorda, no hay drama, que
aprovechen. Eso si, ojo que estn las chicas dando vueltas. Listo, ya tena el ok de
mi marido. Solo tena que encontrar el momento y tener cuidado. Como
estbamos afuera, el ventanal que daba al interior del departamento estaba
siempre cerrado para que no entraran bichos ni el calor. Por eso cada vez que
alguien entraba o sala tena que abrir o cerrar ese ventanal. Era bastante ruidoso
y llevaba unos segundos, lo que serva como una especie de alarma.
Con la excusa de levantar la mesa empiezo a llevar cosas adentro, el problema fue
que todos quisieron colaborar y entraban y salan conmigo. Poda ver la cara de
Sebastian como frustrado. Entonces tuve una idea, me ofrec a lavar los platos.
Obviamente tuve que insistir porque las otras dos mujeres tambin se ofrecieron.
Como me les adelante y agarre la esponja me quede con el premio de tener que
lavar los platos. La luz de la cocina estaba apagada. Solo iluminaba la del bajo
alacena que era ms tenue. La del living tambin estaba apagada, por lo que la luz
en la cocina era realmente baja. Alcanzaba solamente para lavar los platos. Todos
salieron y se fueron a sentar al balcn nuevamente. En eso siento que se abre el
ventanal y enseguida lo cierran. Dentro mo imagine que sera Sebastian que vena
por su premio. Los pocos metros que hay desde el ventanal a la cocina se recorren
en menos de 5, pero como hay que doblar en un momento, desde el balcn no
se ve el interior de la cocina. Mi sorpresa fue cuando apareci Lucas en lugar de
Sebastian, y tenia la hielera en la mano. Habia entrado a buscar hielo para los
tragos. Falsa alarma.
Se va y yo sigo lavando. Trataba de lavar lo mas lento posible para darle tiempo a
Sebastian viniese. En un momento vuelvo a escuchar el ventanal. Enseguida me
doy vuelta y veo que era Sebastian. Me mira rindose, le devuelvo la sonrisa y me
dice, puedo?. Le agarro la mano y se la pongo sobre mi teta derecha. La agarra
tmidamente y mueve un poco la mano. Le digo que la agarre de verdad, que no
era la primera vez que me tocaba una teta. Era evidente de que el morbo de saber
que estaba todos a pocos metros nos excitaba mucho. En eso siento que mis
pezones se estaban endureciendo y Sebastian tambin, porque con sus dedos
empieza a pellizcrmelo. Habremos estado asi alrededor de 1, pero decidimos
cortar la situacin por las dudas.

Ni bien termina de tocarme entra la mujer de Sebas para decirme que deje de
lavar y que vaya afuera con ellos. Insisto en que me quedaban unas pocas cosas y
de mala manera acepta y se va.
Enseguida escucho que mientras abre el ventanal para salir intercambia unas
palabras con Lucas. Se cierra el ventanal y aparece Lucas nuevamente con la
hielera. Esta vez me dice, no vengo a buscar hielo, yo tambin quiero tocar. Me
causa gracia y mientras me mete una mano en cada teta le pregunto, y como
sabes que Seba me estaba tocando las tetas?., porque me dijo Julian. El hijo de
puta de mi marido me estaba mandando a los amigos para que vinieran a
tocarme. Lucas es un poco ms lanzado que Sebastian. Si bien con Sebastian
tuvimos muchsimos ms encuentros y experiencias, siempre se mostr ms
tmido o respetuoso. Como que no toma la iniciativa sin que Julian o yo le demos
el ok. Lo entiendo, debe ser difcil manosear y mucho ms garcharse a la mujer de
un amigo. En cambio Lucas es ms lanzado. Las pocas veces que estuvimos
siempre fue de tomar la iniciativa.
Al poco tiempo de tocarme las tetas por arriba de la musculosa, baja una mano y
me la mete por debajo de la misma, empezando a tocarme la teta pero
directamente sobre la piel. Yo me estaba calentando y en un momento amague a
tocarle la pija. Pero enseguida me di cuenta que era peligrossimo y desist. Medio
que lo tuve que cortar porque si era por el seguamos un rato ms, pero entendi,
agarro un poco de hielo y se fue. Yo sali detrs de l y me sent al lado de mi
marido. Mi marido me pregunta delante de todos, todo bien Nati?. si, todo
bien gordo. El hdp estaba disfrutando todo.
Lucas empez a sacar tragos y empezamos a tomar bastante. Sumado a las
cervezas ya estaba bastante tomada. Creo que todos estbamos iguales. En un
momento entro de nuevo para ir al bao y veo que Lucas se para agarrando de
nuevo la hielera. Por lo que entramos los dos juntos. El resto se qued afuera
charlando como si nada pasara. Una vez adentro, lejos de donde alguien pudiera
vernos, nos estampamos un beso enorme. Volvi a meterme la mano por debajo
de la musculosa y esta vez levantndomela empez a chuparme las tetas. Yo me
mora por agarrarle la pija, pero saba que era peligroso y volv a desistir. A los 45
lo corto, me voy al bao y lo dejo ah. Cuando salgo del bao ya haba salido y
estaba sentado con el resto afuera. Cuando salgo y me siento al lado de mi
marido, la mujer de Sebastian me dice, nati te mojaste toda. Al principio me
asuste con el comentario, porque tranquilamente poda estar refirindose a mi
vagina que estaba empapada. Pero se refera a mi remera. Tena en la zona de la
teta derecha una mancha de agua, pero lo que en realidad nadie saba es que era
saliva de Lucas. Me sent un poco incomoda, pero me tranquilice cuando note que
nadie se dio cuenta de la verdad.

El que estaba como loco era Sebastian. Quera a toda costa ir adentro y que lo
acompaara. En mas de una oportunidad lo enganche mirndome, y cuando
nuestras miradas se cruzaban me revoleaba los ojos como indicndome ir adentro.
No le preste atencin y me hice la distrada.
Al rato Lucas y su mujer se despiden y se van, ya que al otro da tenan un
compromiso temprano.
La mujer de Sebastian se ofrece a bajar para abrirles la puerta, con la condicin de
que cuando nos fusemos nosotros bajara Sebastian. Trato hecho le dijo Sebastian
y me imagine que algo tramaba.
Ni bien bajo la mujer, le dice a mi marido, Juli, le quedaron divinas. Las quiero
tocar de nuevo. Y acercndose viene a tocarlas pero como siempre tmidamente.
En eso, Julian me levanta la musculosa y deja mis tetas al aire. Me quede un poco
pero enseguida Sebastian empez a tocarlas y me relaje. No habr pasado ni
medio minuto que cortamos la situacin porque sabamos que la mujer estara
subiendo.
Nos habremos quedado una hora ms, hasta que decidimos irnos. Nos despedimos
de la mujer de Seba y ni bien cerro la puerta del ascensor entre el y mi marido
empezaron a tocarme y chuparme las tetas. Aproveche y les toca las pijas por
arriba del pantaln, las cuales estaban muy duras. Los 8 pisos que hay hasta
planta baja pasaron volando, por lo que nos despedimos y nos fuimos.
Esa noche con Juli cogimos como locos. Y quedamos en que pronto bamos a
armar una fiestita.
MI PRIMERA VEZ.
Hace tiempo que intento relatar mi "primera vez". Esa vez que convenc a la que
era mi chica para cruzar esa lnea que la mayora de parejas no cruzan por
diversos motivos, como pudor, vergenza, o conciencia, pero que en nuestro
subconsciente siempre est.
Me llamo Toni, sevillano, 34 aos. Mi pareja era Vero, 5 aos menor que yo, nos
conocimos cuando yo tena 25 y ella solo 20, en la facultad.
Una tarde, al ao de estar juntos, estbamos en su dormitorio, en casa de sus
padres (ellos trabajaban ambos por las tardes), aburridos, y decidimos poner en
prctica esas conversaciones que siempre salan cuando estbamos a punto de
corrernos, eso de: "imagina que te comes otra polla mientras te follo" "me
encantara acariciar a otra mujer", siempre tuvo tendencias lsbicas, bisexuales y
de sexo en grupo, solo que hasta esa tarde... eran solo eso.... fantasas.

Volviendo a esa tarde, decidimos dar ese paso, meternos en un chat,


como parejadsevi, e inmediatamente.... un privado, despus otro, otros dos... y
nos pusimos a charlar con la gente, a tener conversaciones subidas de tono. El
calentn fue maysculo, mientras yo escriba, ella sentada sobre mis rodillas, me
tocaba la polla, y no tardamos ms de 1/2 hora en acabar follando como locos.
A la tarde siguiente, otro pasito, nos creamos esa cuenta de msn, y decidimos
pasar al cibersexo con imgenes. Nos ponamos la cam con otras personas, chicos,
alguna pareja.... y nos tocbamos, nos mostrbamos, solo con la precaucin de no
mostrar los rostros. As estuvimos unas semanas, hasta que intimamos con otra
pareja, de Sevilla Este, encantadores, guapos ambos, simpticos, y... bastante
ms mayores que nosotros. Por aquellos entonces, nosotros tenamos 26 y 21,
ellos a los que llamaremos "Rafa y Lola", tenan 48 y 46 respectivamente. Nos
ponamos la cam todas las tardes, al ppio sin rostro, despus nos mostramos las
caras, y poco despus intercambio... de mviles (de momento).
Ellos, curtidos en mil batallas, con amplia experiencia, nos proponen quedar, tomar
unas cervezas, en su casa. Nosotros, inmaculados, y muy muy verdes, decidimos
quedar en un bar, a tomar esas caas, conocernos en terreno neutral, aunque fura
en su barrio, cerca de su casa (tal vez, intuamos lo que poda suceder).
All estbamos, esa noche, ambos como flanes, sentados, en una mesa en la
terraza de un bar, cuando los vemos venir. Ya nos conocamos fsicamente, pero a
m, particularmente me impresionaron. El, rapado o mejor dicho, afeitado, cuerpo
musculoso, alto, elegante, vamos, un tiarrn que diran en mi pueblo. Despus lo
entend: Bombero. Pero lo ms importante para mi: Lola, morena, no delgada pero
tampoco gordita, la palabra es exuberante (curvas imposibles, cadera ancha,
cintura delgada, pecho impresionante), morena, pelo negro, no mucho ms baja
que l, se notaban las horas de gym y que se cuidaban ambos bastante. Ella
llevaba puesto un top palabra de honor y una mini blanca, que ms bien pareca
un cinturn ancho que una falda, con unos taconazos y el pelazo recogido con una
cola alta. Exuberante!
Por cierto, no nos hemos descrito nosotros. Empezar por lo importante; Vero,
bajita, gordita, pelo largo castaa, cara de nia total, no aparentaba ni los 18 casi,
pero fogosa y ardiente como la que ms. Morbosa y muy femenina. Al estar
rellenita, grandes tetas y un culazo flipante. Y yo, un tio normal, no muy alto, tb
con algun kilito de ms, ni fuerte ni moreno ni nada de eso. Un tio del montn, eso
si: AFORTUNADO, por haber conovido a Vero.
Volviendo a esa noche:
- Hola!

- Hola que tal, somos Toni y Vero,


- Rafa y ella Lola, encantados.
- Bueno, y que tal todo....
- .....
Charlamos, tomamos unas cervezas, los nervios se disiparon, y la verdad,
pasamos una noche genial. Hablamos de nosotros, de ellos, trabajos, estudios,
hasta que el tema, conforme suba la cuenta del bar en cervezas y tapas, tornaba
a lo picante, experiencias, fantasas sexuales, etc etc.
La verdad que ellos eran se mostraban ms que cariosos, al ppio entre ellos
mismos, despus, que si una mano al muslo de Vero, que si un roce, que si una
caricia tonta, hasta que dice Lola:
- Bueno, por que no pagamos y nos tomamos un cubatita ah en frente, que
parece que hay ambiente.
- Claro, apostill Vero, que las 5 o 6 cervezas la tenan mas que contenta.
Invit Rafa, y salimos para all, Vero y Rafa delante, y yo con Lola, que me tenia
caliente como un perro, detrs de ellos. Yo vea como Rafa coga por la cintura a
Vero, bromeaba con ella, y ella se dejaba hacer. Yo, tmido como soy, pues no me
sala nada, al menos de momento.
Llegamos al pub, haba bastante gente. Pedimos unos rons-cola para los 4, cuando
Rafa propone ir a bailar, Lola declina, est agusto en la barra charlando, pero Vero
dice que s, y ambos se pierden entre el gento. Nos quedamos solos Lola y yo, en
un rinconcito de la barra, se acerca a mi odo, pq la msica estaba bastante alta y
me dice: - me encantan los tmidos, y ms si son unos yogurines- y acto seguido,
me pone la mano en el paquete, acerca sus labios carnosos y me planta un beso,
que ms que un beso es un lametazo, que va desde la barbilla a la nariz, eso casi
hace que me corra all mismo! empez a besarme, a comerme la boca, el cuello, a
tocarme, mis manos fueron a su culo, sus tetas, actubamos como si no hubiera
nadie alrededor cuando estbamos rodeados de gente, que no hacan mas que
mirarnos e incluso alguno hizo un comentario que, lejos de ruborizarnos, nos
encendi aun ms. Ella de pronto, me cogi de la mano y nos dirigimos a la pista,
sin decirme nada, dejando con un palmo de narices a los presentes de nuestro
breve pero intenso numerito de la barra.
Y all estaban: Vero, mas agusto que en brazos, con Rafa detrs, refregndole
cebolleta, y otro agregado, tb madurito, bailando e insinundose a Vero por

delante, ella no pareca hacerles ascos a nada ni nadie esa noche. Esa era su
noche. Lola me coge de la mano y me dice -djala que disfrute-. Yo, sinceramente,
en ese momento, no tena nada en mente, ni siquiera a mi novia, solo a Lola, que
no dejaba de magrearla, tocarla y besarla, mientras que de reojo vea a Vero
disfrutando como nunca, cosa que lejos de molestarme, me pona aun mas
cachondo.
Ahi me di cuenta al 100% que acababa de convertirme en swinger, liberal, o como
querais llamarlo.
A los pocos minutos era un espectculo: Vero bailando, casi como una stripper, con
Rafa detrs, con las manos por dentro de la blusa, y 2-3 tos ms, turnndose,
para refregarse y meterle mano, descaradamente, formandose un corrillo que
apenas me dejaba ver. Mientras, yo a lo mo, metindole mano a Lola como poda,
al igual que ella a m. A esas alturas ya la timidez me haba desaparecido por
completo.
Al rato, Rafa y Vero venan de la mano, adonde estbamos nosotros, sudando
ambos y no es para menos, vaya calentn que traan!!!
- Oye, y nuestros cubatas? - dijo Vero.
- Ups! en la barra se quedaron, dijo Lola. -Vamos a por ellos.
Ambas se fueron a por ellos, y claro, a esas alturas, entre nuestro numerito de la
barra y sobre todo el de vero en la pista.... tenan mas admiradores que si
hubieran sido superestrellas del R. Madrid o Barca. Los chicos se arremolinaban,
les hacan comentarios que no alcanzbamos a or, pero que a ellas no pareca
molestarles lo ms mnimo. Al volver, dijeron que los cubatas no estaban y dijo
Lola: - estos taconazos me estn matando!- y Rafa contest: -Bueno, si a nuestros
amigos no les importa, vivimos a 3 manzanas de aqu, podemos ir a ponernos ms
cmodos y tomar la ltima en casa.
Nos miramos Vero y yo, y ambos asentimos, creo que nunca habamos estado tan
calientes como esa noche. Salimos del pub, dejando triste y cachondo a ms de
uno, y caminamos rumbo a su casa, ya nos tocbamos sin pudor, bamos de la
cintura de la mujer del otro respectivamente, o ms bien dicho, del trasero, de
donde no despegaba la mano ni por un segundo.
Al llegar Lola se quit los tacones conforme suba las escaleras, la mini se le iba
subiendo y casi se le vean las nalgas y todo lo dems. Al entrar Rafa no pregunt,
nos ech un cubata que por supuesto pillamos, y Lola empez a besar a Rafa,
sentados en el sof, directamente. Vero y yo, nos sentamos en el otro y no
tardamos en hacer lo mismo, metindonos mano como locos. Aunque tengo que

reconocer que estaba ms atento a Lola, que ya estaba en sujetador, que a mi


propia novia.
Lola, se arrodill, delante de su marido, y poco a poco, lentamente y con mucho
morbo, le quitaba el cinturn primero y despus el pantaln, para luego bajar un
calzoncillo tipo boxer negro, que dejaba al aire, una polla bastante grande y gorda,
completamente depilada, que acto seguido se meti en la boca, la lama y se la
tragaba entera. Lola nos miraba de reojo, y nosotros, casi con cara de tontos,
mirbamos la escena. De pronto, Lola se desliza hacia nosotros dos y dice: -Que
pasa? No queris poneros ms cmodos?? y acto seguido, pone ambas manos en
mi entrepierna, mirando a Vero, como esperando su aprobacin, que no tard en
llegar. Hizo el mismo ritual, despacio, me quit el cinturn, el vaquero y el
calzoncillo. Mi polla sali disparada y Lola la meneaba despacio, con la otra mano,
acarici el rostro de Vero, para despus acercar su cara a mi polla, y esta empez
a chuprmela sin rechistar. A todo esto, Rafa, esta tendido en el otro tresillo,
menendosela.
Lola acerc su cara a mi polla, y Vero muy amablemente, le cedi el sitio. Ahora
era Lola la que me la chupaba como nunca antes me la haban chupado. Ahora se
turnaban, primero una, despus otra, ya no poda ms! solt una corrida
impresionante!. Le cay casi toda a Vero, pero Lola, muy amablemente, con el
dedo, se la quit de la cara para llevrselo a la boca y tragrsela! era algo que
nunca imagin ver en primera persona.
Rafa se levant y dijo: Venga Toni, deja algo para mi, no? poniendo mientras tanto
sus genitales entre las dos hembras que estaban de rodillas y que no tardaron
nada en empezar a comerle la polla al bombero.
Aun habindome corrido como nunca, el hinchazn de la polla no me baj ni un
instante. El espectculo era digno de la mejor peli porno de Cicciolina.
Rafa disfrutaba y gema como un condenado. Vea como las dos hembras le coman
la polla, primero por turnos, y poco despus, las dos al unsono, y de vez en
cuando se rozaban sus lenguas y sus labios. Tengo que puntualizar que mi chica
nunca haba tenido relaciones con otra chica, aunque era algo que me pona a
reventar. Rafa muy hbilmente, cogi ambas chicas por los pelos y les junt las
caras, y estas, empezaron a besarse y lamerse, como dos posesas, y yo, que
estaba a punto de correrme otra vez con semejante espectculo, me masturbaba
con cara de tonto.....
No me resist, me tend en el suelo, buscando el sexo de Lola, serpente hasta
colocar mi cara bajo su coo, y cuando lo consegu, esta me golpeaba arriba y
abajo con su sexo chorreante de flujos, y cuando llevbamos as unos dos o tres
minutos, se gir 180 y se meti mi polla en su boca, con tal maestra que lo

reconozco..... me volv a correr. Ni que decir tiene que se lo trag todo. Al mismo
tiempo que esto suceda, Rafa muy hbilmente se la meti a su mujer por el
chocho, dejando su polla a escasos cms de mi cara y prcticamente sus pelotas me
rozaban el rostro, cosa que ni me import lo ms mnimo, ya que con el
calentn.... podra haber sucedido cualquier cosa.
Me levant del suelo, y vi a Rafa medio en cuclillas follndose a Lola, y detrs de
este, a mi chica, Vero acariciando a Rafa por todo su cuerpo con una mano y
masturbndose con la otra. Cierto que mi pene si estaba un poco ms flcido, por
las dos corridas tan exageradas en poco tiempo, pero al ver tal escena, las caras
de lascivia de los tres, y escuchas los gemidos.... cog a Vero, la puse en paralelo
con Lola, en la misma postura y se la intent meter, sin mucho xito, al igual que
Rafa a su mujer, as que estuve jugueteando con Vero mientras acariciaba el culo
en pompas de Lola, hasta que se me puso dura como el acero otra vez, y ensart a
Vero con muchas ganas. Ayud a mi "recuperacin viril" el ver a Lola y Vero,
besndose como locas.
Rafa de pronto, se levant y se coloc delante de las dos chicas, sabia donde iba
desde que, con prisas cambi de posicin. Tal fue la corrida de Rafa que tuvo para
las dos. Es la corrida ms impresionante que haba visto nunca, y era la primera
vez que vea a Vero tragar semen, con tantas ganas. Ambas tuvieron su racin y
despus ente ellas se encargaron de limpiarse los rostros mutuamente, con sus
lenguas. Yo a lo mo, segua follndome a Vero, pero tena unas ganas tremendas
de follarme a Lola, cosa que aun no haba ocurrido aun. As que muy sutilmente,
cambi de posicin y cuando me dispona a metrsela a Lola, esta me par
dicindome que, por favor, me pusiera un condn (se mezcl mi falta de prctica
en intercambios de pareja con mis ganas de follarme a tal hembra). Rafa me tir
un par de ellos, y con torpeza por las prisas lo saqu del envoltorio, me lo coloqu
y ensart ese coo chorreando como nunca antes yo haba visto nada parecido.
Rafa, maestro en estos lares, cogi a Vero, y la coloc debajo de Lola, con su cara
bajo mis bolas, en postura de 69 con Lola, de tal manera que, yo me follaba a Lola
y tena la cara de Vero chupando, a ratos el coo de Lola y a ratos mis cojones
babeantes. Rafa, se coloc otro condn y se coloc tras Vero, ensartndola, y
follndosela con habilidad, o eso se supona, por los gritos de placer de Vero.
Esta vez tard ms en correrme, imagino que por las descargas anteriores, cuando
vea que ya vena, me quit el condn y me corr sobre el culo y el coo de Lola, y
por consiguiente.... el semen resbalaba hasta caer sobre la cara de Vero, que no
dud en tragrselo todo. Rafa no tard en correrse otra vez, sobre el coo de Vero,
y pude ver como Lola rebaaba cada gota de blanco semen, aunque creo que
pona mas nfasis en dar placer a Vero con su lengua que en recoger tan rico
liquido.

Los cuatro acabamos extenuados, sobre la alfombra del saln de nuestros amigos.
desnudos, sudorientos, agotados y extasiados. Vea a Lola y Vero, acaricindose,
con dulzura, con sus suaves manos, Lola le di un dulce morreo a mi chica, ya no
eran fogosos ni con ansia, sino delicados y tiernos, y me pene empezaba a
reaccionar otra vez.
Rafa fue a la cocina, a traer unas bebidas, yo fui al bao y cuando volv, ah
estaban las dos, una sobre otra, besndose, acaricindose, con lujuria y
majestuosidad, Lola le chupaba los pezones a Vero, despus esta le coma el coo
a Lola... yo no poda dejar de mirar y casi se me caa la baba, se ve que Rafa,
estaba algo ms acostumbrado a tal escena, pero tambin, por su polla morcillona
casi erecta, se notaba que le gustaba.
Me sent en el sof, Rafa junto a m, ambos con un ron-cola en la mano y
tocndonos con la otra mano (cada uno su miembro), viendo semejantes hembras
en accin. Vero, para no haber tenido nunca ninguna experiencia lsbica, se mova
como pez en el agua. Cuando ya se jartaron de mujer, se volvieron para nosotros,
y gateando, se acercaron, y empezaron a chupar nuestras pollas, Lola a m y Vero
a Rafa, de vez en cuando las chicas separaban sus bocas de nuestras pollas para
darse un beso y proseguir con su tarea. Lola se levant, cogi unos condones, le
dio uno a Vero y con buen hacer nos lo colocaron con las manos, la boca y todos
sus medios posibles. Se sent Lola sobre mi polla y Vero sobre la de Rafa. nos
cabalgaban como yeguas desbocadas. El culo de Lola golpeaba sobre mis muslos,
ella, se dio media vuelta y se puso mirando hacia m, lo que dejaba a la altura de
mi boca, dos hermosas tetas, con unos pezones como galletas Mara, que no dud
en lamerlos y morderlos, cosa que le encantaba por sus gestos y sus gritos. Al rato
no poda mas y me volv a correr, tengo que decir, que ya me dolan los huevos de
tanta corrida en tan poco tiempo.
Lola se baj, quit el condn y me la chup de nuevo, dejando mi polla limpia y
reluciente, creo que ese da, con muchsima diferencia, ha sido el da que ms
sexo oral me han practicado. Rafa tambin se corri, y Vero, actuando como
nuestra nueva amiga, hizo lo mismo: bajarse, quitarle el condn y chuprsela con
ganas, hasta que no quedaran restos de ningn tipo en el polln del bombero.
Lola se levant, me bes en la boca y dijo: -voy a darme una ducha, me
acompaas Vero? a lo que esta asinti con la cabeza y ambas, cogidas de la mano,
desaparecieron por el pasillo un buen rato. Rafa y yo nos quedamos en el saln,
tomando la copa, comentando la noche, interesndose de como habamos estado,
ya que saban que ramos novatos en el tema, aunque no lo pareciera.
Cuando las chicas volvieron, nosotros estbamos ya vestidos, ellas venan en
toallas, se las quitaron para vestirse, no sin antes, darse el ultimo refregn, a lo
que mi flcida polla reaccion, pero ya no pas nada ms. Se vistieron, nos

terminamos las copas charlando y al poco nos fuimos, despidindonos de esos


nuevos y grandes amigos, que nos haban abierto las puertas de un mundo
fascinante, asombroso y genial, en el cual empezamos a movernos, y a tener ms
aventuras.... pero esto ya lo ir contando poco a poco.
Lstima que hace un ao, nuestra relacin terminara, pero siempre me quedarn
recuerdos, vivencias y muchas, muchas fantasas cumplidas.
Para cualquier comentario, no dudis en dejarlos en el mail.
parejadsevi@[Link]
La historia que voy a contar pas hace unos pocos aos, y todava hoy perdura en
mi memoria, como un recuerdo diferente pero muy placentero.
Faltaban pocos das para mi 50 aniversario y mi esposa me repeta una y otra vez
que qu quera que me regalase. Por suerte nuestra situacin econmica es
cmoda y cuando necesito algo, sin irme a presupuestos exagerados, siempre me
lo compro. Tengo que decir que en aquella poca estbamos dados de alta en una
pgina de intercambios de parejas e incluso habamos quedado con alguna en un
club liberal, no sin mucho esfuerzo por mi parte, ya que ella era bastante reacia y
procuraba encontrar cualquier excusa que nos alargara un da ms nuestra visita al
club. Los das pasaban y se acercaba la fecha de mi cumpleaos, con lo que la
presin para que dijese si me apeteca algn regalo en especial se iba
incrementando. Despus de mucho pensarlo una noche que estbamos solos en la
cocina le dije.
-

Ya se lo que quiero de regalo.

A lo que ella se alegr.


- Quiero que durante un da seas mi esclava sexual. Sin preguntas. Sin
negativas, pero sobre todo sin objeciones. Solo obediencia. Que sepas que durante
un da dispondr de ti a mi antojo.
Su cara cambi. No saba que decir. Era lo ltimo que se esperaba. Se hizo un
silencio total, seguimos haciendo la cena y pasados unos minutos me dijo que ya
me dira algo.
Durante 3 das el ambiente entre ella y yo, an siendo muy correcto, era muy
tenso, ms por su parte que por la ma. Finalmente un da que estbamos solos en
casa me dijo:
De acuerdo, ser tu esclava sexual por un da, aunque no hace falta que te
diga que no me hace ninguna ilusin. Adems te har un regalo tapadera, ya que

no quiero que los nios puedan llegar a pensar que ya no nos hacemos regalo de
aniversario.
De acuerdo, pero si seguimos, ten en cuenta que ser como dijimos, un da
y sin ningn tipo de queja ni objecin.
-

No habr quejas. Ser tuya para lo que quieras.

He de decir que mi mujer es fsicamente muy normal, se cuida mucho, controla su


peso aunque no lo necesite, siempre le gusta ir bastante arreglada y yo veo
muchas veces que por la calle muchos hombres la miran, lo que por cierto me
excita bastante.
Una vez tuve su visto bueno, empec a pensar que hara. Me puse en la pgina de
intercambios de pareja e intent contactar con alguna de nuestra misma edad y
caractersticas, lo que yo llamara gente normal. Envi algunos mensajes para
quedar el sbado, pero o no podan por alguna razn o simplemente no
contestaron. Excepto una pareja que me dijeron que estaran encantados. Mir
nuevamente su perfil, me gusto otra vez y quedamos para encontrarnos en la
barra de un club el sbado por la noche. Para conocernos, ya que la cara no se nos
vea a nadie en las fotos, decidimos que los hombres llevaramos un pauelo en el
cuello. He de decir que aquella semana no poda ni dormir de lo excitado que
estaba. Mi esposa siguiendo su manera de ser, se fue a arreglar el vello pbico.
Todo iba normal, cuando el jueves me conecto a la pgina de intercambios y me
encuentro un mensaje de nuestros futuros amigos con un nmero de mvil
diciendo que por favor les llame. Por un momento todo pareci hundirse, pero
llam. Era el telfono de l. Me present, le coment que haba recibido el mensaje
y que si haba algn problema.
No, no hay ningn problema. Lo que pasa es que nos han invitado a una
fiesta particular swinger, donde habr muchas parejas de nuestra edad, pero no te
preocupes porqu como habamos quedado con vosotros, lo que comentado y me
han dicho que estarn encantados de acogeros.
Pero algn tipo de fiesta en especial? No habr sado ni cosas raras, verdad?
Coment yo.
No que va, sencillamente es una fiesta de intercambio de parejas en una
casa cerca de la ciudad. Para nosotros no es la primera y siempre han sido
fantsticas.
-

Djamelo pensar y maana te digo algo.

OK. Maana hablamos.

En todo el da no poda pensar en nada ms que en esa fiesta. La verdad es que


segua muy excitado. Le di muchas vueltas, pero al final como tena la total
autorizacin de ella decid que iramos. Al da siguiente habl nuevamente con l y
le dije que iramos, pero que nos conocisemos antes y que fusemos juntos.
El sbado a eso de las 8 de la noche conocimos finalmente a la otra pareja. Estuve
contento, haba tenido buen ojo al escoger, era una pareja absolutamente normal y
ella me pareci muy atractiva. Hemos de tener en cuenta que todos estamos en
torno a los 50 aos. Llegamos a la fiesta, detectaba muchos nervios en la cara de
mi mujer, aunque siempre estuvo a la altura de su promesa, nos fueron
presentando. Pareca que media ciudad estuviese all, por supuesto a los 2 minutos
ya no recordaba ningn nombre, pero no importaba, se respiraba un gran respeto
y amabilidad total en el ambiente. Rpidamente me di cuenta que algunos
hombres miraban muy discretamente a mi esposa, pero con ojos de deseo. Al
llegar nos dieron unos cartones a cada pareja de 1.000 de dinero imaginario,
segn nos dijeron para hacer un juego. El dinero lo gastaban los hombres y lo
ganaban las mujeres. La fiesta iba viento en popa, empezaba a haber roces, besos
apasionados, caricias por debajo de las faldas, etc., cuando sali el dueo de la
casa y empez a explicar el juego. Enseo una sopera donde estaba el nombre en
clave de cada pareja, sacara un papel, la mujer de esa pareja subira a un
taburete de cocina y los hombres de las dems parejas pujaran por llevrsela. El
que ms pujase la tendra para l toda la noche. Una vez hubiese pasado un rato y
con el beneplcito de los 2 se podran intercambiar con cualquier otra pareja de la
fiesta. Empez a decir nombres y empezaron a salir mujeres, era de un morbo
que superaba cualquier cosa que hubiese imaginado. Hasta que le toc el turno a
mi mujer. Se solt de mi mano, subi al taburete y se empezaron a or importes
que iban subiendo rpidamente para tenerla toda una noche. Yo estaba fuera de
m, adems de la excitacin normal de la situacin, mi vanidad estaba por los
aires, era una de las mujeres por la que ms estaban pujando. Ella adems jug
con la situacin, subindose la falda hasta casi ensear sus bragas, pero sin
hacerlo. Finalmente un chico algo ms joven que nosotros compr sus favores
para esa noche. Ella baj, me gui un ojo y se fue directa a l, quin le dio
primero el dinero, luego un beso en los labios y despus de hablar un par de
minutos, le sac las bragas y se las guard en el bolsillo. Yo tena una ereccin
como ya no recordaba y un rato despus puj por una chica muy atractiva con la
que estuvimos muy bien toda la noche. Aquella noche vi a mi esposa un par de
veces, una cuando estando ella de 4 patas la penetraba y otra en la piscina,
totalmente desnuda acaricindose y besndose con su propietario. Yo por mi parte
tampoco qued descontento con mi eleccin, estuve con una fiel esposa que
supongo que como la ma, estaba all por amor hacia su marido, y que fue un
derroche de pasin.
Una vez en casa le coment si quera que hablsemos, a lo que accedi
dicindome que si bien no hubiese ido jams a un sitio as, para ser totalmente

sincera tena que decir que se haba sentido cmoda, haba gozado del sexo y que
quedara en su memoria. Tambin me pregunto por mi experiencia, a lo que
prcticamente respond lo mismo.
Suave959.
Bueno soy nuevo y esto que cuento, sucedi as.... como ms o menos, aos
despus, aun me cuesta centrarla mi ereccin la recordarlo. NO s que habr sido
ahora de los otros protagonistas, pero si lo leen, espero que lo recuerden tan...
agradablemente como yo.

CAPITULO I

Tenamos veintipocos aos y muchas ganas de sexo y pasarlo bien. Jorge y yo


ramos amigos desde haca mucho tiempo y a pesar de los cambios en nuestras
vidas seguamos manteniendo esa amistad. Los dos estbamos saliendo desde
haca poco con unas chicas y ese fin de semana los llevbamos preparando desde
hace tiempo. Ese fin de semana iba a ser GRANDE
Ellas lo saban por supuesto iba a ser un fin de semana en el que el sexo sera
el gran protagonista

Despus de llevarlas a cenar y a tomar unas copas, fuimos los cuatro a mi


apartamento. donde despus de rernos un rato yo pase a mi habitacin con
Julia, mientras ellos se quedaban en el sof de la sala. Jorge y Ana no se
andaban con chiquitas... y antes de darnos cuenta ellos ya estaban enganchados
como perros. Julia y yo nunca nos habamos acostado, haba habido caricias
masturbaciones, pero nunca habamos llegado hasta el final y ese deba ser
nuestro gran da como todos los estrenos, siempre pueden ser mejorables... pero
a pasar de todo. Creo que fue bueno, de hecho seguimos juntos dos aos ms
Nos quedamos dormidos y al levantarnos... todos estbamos un poco
avergonzados de la situacin pero felices... nuestras caras no poda negarlo. Jorge
y yo llevbamos calzoncillos y ellas (muy tpico) unas camisas nuestras encima.
Desayunamos relajados y Jorge (siempre el mas lanzado) dijo:

- Ahora habr que ducharse....no, pero yo necesito que alguien me frote la


espalda

- A ver si te la froto yo - le dije yo riendo.


- Bueno. -dijo el pcaro- pero solo si yo luego te froto a ti.

El y yo nos habamos visto desnudos muchas veces ya que jugbamos en el mismo


equipo de ftbol. Por lo que decid seguirle el juego pensando que se echara a tras
al final. Las chicas nos miraban divertidas y nos animaban, nos decan que s, que
eso tenan que verlo

Ni corto ni perezoso, Jorge se quit le calzoncillo mostrando una polla gorda y de


tamao normal, bastante parecida a la ma, con una ligera curvatura a la derecha,
y se dirigi al bao donde abri el agua. Nosotros lo seguimos y Julia me bajo a m
el mo. que ante la situacin ya mostraba una media ereccin ms que regular.
Ana ser quedo mirando mi polla y Jorge al verla sonri nerviosamente y su polla
comenz a subir, a hincharse, a crecer.

Ellas empezaron a picarnos, a decirnos que si ya no nos atrevamos, si ramos


unos fanfarrones pero luego nada. Jorge entro el primero en la ducha y me
llam. Su polla estaba ya totalmente erecta igual que la ma. Yo no quera
quedarme atrs delante de ellas y entr tambin, al hacerlo roc con mi polla su
pierna y fue como recibir un chispazo Para romper el hielo y seguir la broma cog
el gel y llene la esponja dndosela a Jorge para que empezara el juego. El no se
cort un pelo y empez a enjabonarme por todo el cuerpo el torso, los brazos,
las piernas Al agacharse un poco para enjabonarme las piernas su boca quedo a
la altura de mi polla y mirndome a los ojos me hizo un guio y pas a
enjabonarme la polla y los huevos. Ella desde fuera se rean y le animaban a que
me dejara muy limpito Sus manos suban y bajaban por todo mi sexo y llegaron
al culo, de refiln, como de pasada donde su mano paso, dejando un dedo
distrado yo no hice nada, no quera que nadie se diera cuenta del placer que me
estaba dando. Me dio la vuelta y sigui con mi espalda. Yo deseaba que volviera a
mi culo y l lo sabia su mano paso por toda la espalda lenta mente pero sin
detenerse hasta llegar a mi culo donde se entretuvo jugueteando con mi
agujerito.

Ellas estaban ya como motos, lo notbamos, y lo animaban a seguir con el juego.


La imagen de dos chicas desnudas y calientes viendo como me acariciaba mi mejor

amigo era algo mucho ms morbosos de lo que yo hubiera imaginado nunca


Cortando un poco una situacin que no saba si podra parar, dije que era mi turno
dndome la vuelta y escapndome de ese dedo que taladraba mi culo y que tanto,
tanto placer me estaba dando Jorge tena una mirada que no le haba visto
nunca, y me pidi que si no me importaba limpiarle sin la esponja, ya que segn
dijo era un poco alrgico. Ellas se carcajearon y yo mantenindole la mirada.
Cog el gel y me embadurne la mano. Era ms velludo que yo y quizs un poco
ms grueso, mis manos corrieron por su pecho mientras ms abajo notaba si polla
dura y apuntando al techo. Al bajar a sus piernas; igual que l, le mire y al
moverme su polla rozo mi cara, mis labios, que de forma natural automtica se
entreabrieron rozando su glande el dio un suspiro y yo segu con su piernas, le di
la vuelta y enjabone su espalda, de forma rpida pase por su nalgas sin
entretenerme, diciendo que ya haba acabado Ana y Julia se dieron cuenta, las
muy putas, y dijeron que de eso nada, que tena que dejarle el culo bien limpito.
Y Jorge. En respuesta sus peticiones se agacho un poco mas dejando a la vista
su culo no muy peludo y abiertomuy abierto. Yo, pensando en darle una
leccin me embadurne la mano de jabn y comenc a masajearlo desde su polla
hasta su culo el, casi imperceptiblemente, mova su culo al ritmo de mis caricias
y en una de mis pasadas por su culo zas le met un dedo dentro muy dentro.
Jorge, lejos de retirarse, apret ms mucho ms Esto pas en un segundo y
creo que ellas no se dieron cuenta pero l y yo s.

Mi polla estaba a punto de estallar ante el morbo de la escena vivida, por lo que
pase a decirle al las chicas que ahora le tocaba a ellas. No se lo pensaron, la
verdad estaba esperando y desendolo, por lo que casi in dejarnos salir a nosotros
se metieron en la baera y dndose un mutuo enjabonamiento terminaron por
masturbndose mutuamente hasta el orgasmo delante de nosotros. Eso fue ya la
espoleta que nos faltaba a Jorge y a m que no pudiendo espera ms las pusimos a
las dos en pompa a las dos y hombro con hombro las penetramos hasta corrernos
casi al unsono. Solo al final, y eso puedo jurarlo, nos dimos cuenta (jejeje) de
que los culos estaban cambiados. Ellas fingieron un cabreo del quince y pareca
que la situacin haba superado lo permisible cuando Ana le dijo a Jorge:
-Si tanto te gusta que me folle tu amigo. Prueba tu tambin su leche y lmpiame
el coo me est chorreando de su leche.
Bueno soy nuevo y esto que cuento, sucedi as.... como ms o menos, aos
despus, aun me cuesta centrarla mi ereccin la recordarlo. NO s que habr sido
ahora de los otros protagonistas, pero si lo leen, espero que lo recuerden tan...
agradablemente como yo.

CAPITULO I

Tenamos veintipocos aos y muchas ganas de sexo y pasarlo bien. Jorge y yo


ramos amigos desde haca mucho tiempo y a pesar de los cambios en nuestras
vidas seguamos manteniendo esa amistad. Los dos estbamos saliendo desde
haca poco con unas chicas y ese fin de semana los llevbamos preparando desde
hace tiempo. Ese fin de semana iba a ser GRANDE
Ellas lo saban por supuesto iba a ser un fin de semana en el que el sexo sera
el gran protagonista

Despus de llevarlas a cenar y a tomar unas copas, fuimos los cuatro a mi


apartamento. donde despus de rernos un rato yo pase a mi habitacin con
Julia, mientras ellos se quedaban en el sof de la sala. Jorge y Ana no se
andaban con chiquitas... y antes de darnos cuenta ellos ya estaban enganchados
como perros. Julia y yo nunca nos habamos acostado, haba habido caricias
masturbaciones, pero nunca habamos llegado hasta el final y ese deba ser
nuestro gran da como todos los estrenos, siempre pueden ser mejorables... pero
a pasar de todo. Creo que fue bueno, de hecho seguimos juntos dos aos ms
Nos quedamos dormidos y al levantarnos... todos estbamos un poco
avergonzados de la situacin pero felices... nuestras caras no poda negarlo. Jorge
y yo llevbamos calzoncillos y ellas (muy tpico) unas camisas nuestras encima.
Desayunamos relajados y Jorge (siempre el mas lanzado) dijo:

- Ahora habr que ducharse....no, pero yo necesito que alguien me frote la


espalda
- A ver si te la froto yo - le dije yo riendo.
- Bueno. -dijo el pcaro- pero solo si yo luego te froto a ti.

El y yo nos habamos visto desnudos muchas veces ya que jugbamos en el mismo


equipo de ftbol. Por lo que decid seguirle el juego pensando que se echara a tras
al final. Las chicas nos miraban divertidas y nos animaban, nos decan que s, que
eso tenan que verlo

Ni corto ni perezoso, Jorge se quit le calzoncillo mostrando una polla gorda y de


tamao normal, bastante parecida a la ma, con una ligera curvatura a la derecha,
y se dirigi al bao donde abri el agua. Nosotros lo seguimos y Julia me bajo a m
el mo. que ante la situacin ya mostraba una media ereccin ms que regular.
Ana ser quedo mirando mi polla y Jorge al verla sonri nerviosamente y su polla
comenz a subir, a hincharse, a crecer.

Ellas empezaron a picarnos, a decirnos que si ya no nos atrevamos, si ramos


unos fanfarrones pero luego nada. Jorge entro el primero en la ducha y me
llam. Su polla estaba ya totalmente erecta igual que la ma. Yo no quera
quedarme atrs delante de ellas y entr tambin, al hacerlo roc con mi polla su
pierna y fue como recibir un chispazo Para romper el hielo y seguir la broma cog
el gel y llene la esponja dndosela a Jorge para que empezara el juego. El no se
cort un pelo y empez a enjabonarme por todo el cuerpo el torso, los brazos,
las piernas Al agacharse un poco para enjabonarme las piernas su boca quedo a
la altura de mi polla y mirndome a los ojos me hizo un guio y pas a
enjabonarme la polla y los huevos. Ella desde fuera se rean y le animaban a que
me dejara muy limpito Sus manos suban y bajaban por todo mi sexo y llegaron
al culo, de refiln, como de pasada donde su mano paso, dejando un dedo
distrado yo no hice nada, no quera que nadie se diera cuenta del placer que me
estaba dando. Me dio la vuelta y sigui con mi espalda. Yo deseaba que volviera a
mi culo y l lo sabia su mano paso por toda la espalda lenta mente pero sin
detenerse hasta llegar a mi culo donde se entretuvo jugueteando con mi
agujerito.

Ellas estaban ya como motos, lo notbamos, y lo animaban a seguir con el juego.


La imagen de dos chicas desnudas y calientes viendo como me acariciaba mi mejor
amigo era algo mucho ms morbosos de lo que yo hubiera imaginado nunca
Cortando un poco una situacin que no saba si podra parar, dije que era mi turno
dndome la vuelta y escapndome de ese dedo que taladraba mi culo y que tanto,
tanto placer me estaba dando Jorge tena una mirada que no le haba visto
nunca, y me pidi que si no me importaba limpiarle sin la esponja, ya que segn
dijo era un poco alrgico. Ellas se carcajearon y yo mantenindole la mirada.
Cog el gel y me embadurne la mano. Era ms velludo que yo y quizs un poco
ms grueso, mis manos corrieron por su pecho mientras ms abajo notaba si polla
dura y apuntando al techo. Al bajar a sus piernas; igual que l, le mire y al
moverme su polla rozo mi cara, mis labios, que de forma natural automtica se
entreabrieron rozando su glande el dio un suspiro y yo segu con su piernas, le di

la vuelta y enjabone su espalda, de forma rpida pase por su nalgas sin


entretenerme, diciendo que ya haba acabado Ana y Julia se dieron cuenta, las
muy putas, y dijeron que de eso nada, que tena que dejarle el culo bien limpito.
Y Jorge. En respuesta sus peticiones se agacho un poco mas dejando a la vista
su culo no muy peludo y abiertomuy abierto. Yo, pensando en darle una
leccin me embadurne la mano de jabn y comenc a masajearlo desde su polla
hasta su culo el, casi imperceptiblemente, mova su culo al ritmo de mis caricias
y en una de mis pasadas por su culo zas le met un dedo dentro muy dentro.
Jorge, lejos de retirarse, apret ms mucho ms Esto pas en un segundo y
creo que ellas no se dieron cuenta pero l y yo s.

Mi polla estaba a punto de estallar ante el morbo de la escena vivida, por lo que
pase a decirle al las chicas que ahora le tocaba a ellas. No se lo pensaron, la
verdad estaba esperando y desendolo, por lo que casi in dejarnos salir a nosotros
se metieron en la baera y dndose un mutuo enjabonamiento terminaron por
masturbndose mutuamente hasta el orgasmo delante de nosotros. Eso fue ya la
espoleta que nos faltaba a Jorge y a m que no pudiendo espera ms las pusimos a
las dos en pompa a las dos y hombro con hombro las penetramos hasta corrernos
casi al unsono. Solo al final, y eso puedo jurarlo, nos dimos cuenta (jejeje) de
que los culos estaban cambiados. Ellas fingieron un cabreo del quince y pareca
que la situacin haba superado lo permisible cuando Ana le dijo a Jorge:
-Si tanto te gusta que me folle tu amigo. Prueba tu tambin su leche y lmpiame
el coo me est chorreando de su leche.
Si la orden nos sorprendi a Julia ya mi, Jorge no se lo pens ni un momento y
arrodillado ante ella le comi el coo donde pudo saborear los jugos de su novia
mezclados con mi abundante corrida. Julia estaba cabreada, en un da haba
pasado de hacer el amor con su novio por primera vez a ser follada delante de el
por el amigo de su novio. Eso era mucho hasta para ella. Por lo que dejndonos all
sali del bao, quedndonos los tres. Ana abierta de piernas, Jorge de rodillas
con la boca en su sexo y yo, y no me enorgullezco de ello, con la polla de nuevo
enhiesta menendomela sin poder reaccionar. Ana era la ms joven de los cuatro,
pero por lo que ese fin de semana vimos tambin la que tenia las ideas ms
claras. Mirndome, se movi dejando su culo en pompa para su novio, que sigui
lamiendo su coo, mientras ella agachada me agarro la polla con una mano
acercndola a su boca. La novia de mi amigo me estaba chupando la polla
mientras el le limpiaba el coo de los restos de mi leche. En eso mire a la puerta
donde v a Julia con cara de no creer lo que vea pero sin poder moverse de donde
estaba. Saque mi polla de la boca de Ana y dirigindome a mi chica la abrac, ella
lloraba en silencio y yo intentaba calmarla. La situacin sin quererlo y sin
prepararlo se nos haba ido de las manos. Julia lloraba, hipaba
desconsoladamente, yo la abrazaba con toda la ternura de la que era capaz, pero
mi polla segua dura como un palo se apretaba contra ella que desnuda se

apretaba contra [Link] cabeza apoyada contra mi hombro permita que sus ojos
no perdieran detalle de lo que estaba pasando delante de ella, y su cuerpo
inconscientemente empezaba a reaccionar ante ese estmulo. Su vientre se
apretaba contra mi miembro que la esperaba ansioso hasta que dndose a vuelta
me ofreci su maravilloso culo en pompa ante el que no pude resistirme y me
acerque por detrs Su cara quedo a escasos centmetros de la de su amiga y
Jorge y yo separados escasamente por un metro el segua dedicado la coito de
su chica. En ese momento fue Julia la que tom la iniciativa y empez a besar
suavemente los labios y ojos de Ana, que inmediatamente devolvi sus cuidados.
Yo excitado a l mximo segua bombeando le sexo de mi chica, cuando vi que
Jorge se mova de su puesto de trabajo y acercndose por debajo comenz a
lamerle el cltoris a Julia, esta dio un respingo y sus piernas temblaron levemente.
La escena era mas caliente que ninguna pelcula, Julia besada por su amiga,
nuestro amigo comindole el coo y yo, su novio, metindosela por detrs. Yo
notaba la lengua de Jorge que cada vez rozaba ms mi verga Su lengua
pasaba por el sexo de Julia y por la base de mi polla. En algn momento, como si
querer, me lama parte de mis huevos Julia ya no poda ms y comenz a
correrse despacio, incrementando el ritmo de sus movimientos hasta que comenz
con un orgasmo fuerte y largo que hizo que yo no pudiera aguantar ms y
empezara a llenar su sexo de leche No s cunto tiempo estuvimos as.
CAPITULOIII

Pareca que ya nos habamos cansado estbamos los cuatro tumbados


recuperando el resuello, cuando Julia que miraba como se acariciaba Ana el sexo,
se acerc un poco a su amiga y empezando por su hmeda boca, fue bajando con
paradas en sus pechos hasta su vientre que la recibi . abrindose un poco ms,
mostrando un sexo. joven, hmedo y hambriento.
Ya no se poda parar, se haba abierto la caja de Pandora y ahora tenamos que
dejar que todo saliera. Ver a aquellas dos chicas disfrutando entre ellas mientras
nosotros las veamos no como nuestras novias sino como dos extraas que no
paraban de sorprendernos. Ana boca arriba con las piernas abiertas mientras Julia
la lama y besaba con ansia. Jorge se puso detrs te mi chica que en esa postura
ofreca un culo en pompa que era una invitacin y poniendo su glande en la
entrada de su sexo lo meti despacio, ella lo recibi con un movimiento de
caderas para que entrara mas Yo estaba hipnotizado viendo el sexo de Julia
abierto y lleno con la polla de Jorge. Desde arriba se poda ver su ano.. abierto y
rosado. Era una pena no disfrutar de aquella delicatesen , y no pude evitar hacer
mi lengua a aquel agujerito rosado y apretado que lo recibi con una contraccin
inicial.. y con una relajacin inmediatamente despus. Yo lama , lubricaba y meta
la punta de mi lengua en aquel agujero mientras a tres centmetros escaso la polla
de Jorge entraba y sala de un sexo que lo reciba agradecido. Mi lengua de vez en
cuando resbalaba y llegaba a tocar la polla de mi amigo, que reciba esas visitas
con una sonrisa y muestras de querer mas.. Mi cabeza daba vueltas y ya no
poda aguantar ms. Deseaba volver a sentir una polla en mis labios (como en
una experiencia hace ya muchos aos que tuve en el colegio con un compaero).

Le mire a los ojos y note que mis ansias eran compartidas por el por lo que ,
haciendo alarde de juventud y de algo de contorsionismo, logre sustituir el sexo de
Julia por mis labios, mientras mi polla cubri el hueco que habia dejado Jorge. Mi
chica miro hacia a tras, para ver lo que pasaba, sus ojos sonrean, y volvi a
dedicarse al sexo de Ana que girndose complet un 69 explndido con Julia. La
escena era digna de una pelcula porno. Las dos chicas disfrutaban de sus mutuas
caricias mientras yo penetraba por detrs a mi novia y le mamaba la polla a mi
mejor amigo. Jorge , gema y empujaba su miembro contra mi garganta, pareca
que me quera ahogar y yo lo reciba con ansia , no quera perder ni un cm de esa
polla tan conocida y ahora tan deseada. Los movimientos eran cada vez ms
rpidos en mi boca.. y en el sexo de Julia, estbamos los tres a punto de estallar.
Not como la polla de Jorge se contraa e intente separar mi boca, el no lo
permiti y apretndome contra su pubis notaba sus contracciones previas en mi
boca mientras la totalidad de su polla estaba dentro de mi boca y su vello me daba
en los labios. Su corrida no tardo en llegar recibindola toda en mi boca, un gusto
que no pude disfrutar por que Julia empez a retorcerse y gemir en orgasmo largo
y lento.. Era demasiado para mi , mi novia corrindose debajo de m y mi mejor
amigo corrindose en mi boca. Mi corrida fue salvaje, dolorosa, abr la boca y la
polla de Jorge resbalo hacia fuera, mientras un grito sala de mi boca que
chorreaba leche por todos los lados. Camos los tres desmadejados encima de la
cama, rotos, destrozados, pero nos habamos olvidado de Ana que segua
amorrada al sexo de Julia donde haba engullido hasta las ltimas gotas de semen
que yo haba depositado all mismo. Julia estaba tumbada a mi lado , ca inerte me
acerque a su lado y me beso sus labios saborearon el semen de Jorge que segua
fluyendo de mi boca , ella lo lama con placer mientras su sexo segua siendo
devorado por Ana, que empezaba a moverse nerviosa debajo. Al mira
comprendimos porqu, Jorge le estaba besando el coo, y su lengua, no paraba de
jugar con su cltoris. Su orgasmos lleg rpido, fuerte , como una explosin. Haba
sido la ltima en llegar pero ahora los cuatro yacamos destrozados en la cama.
CAPITULO IV

Nos quedamos dormidos , agotados ante tal cantidad de sexo, y sobre todo ante
las novedades que todos habamos experimentado. Al despertar, estbamos en la
cama solos Jorge y yo, ellas se haban levantado y se haban ido al sof cama de la
sala a descansar. Mi amigo estaba tendido mi lado dormido, su miembro
descansaba hacia la derecha de su vientre, dejando ver las gotas secas en su
glande. Yo vindolo as, no poda creerme que haca un rato esa polla con un
tamao considerable haba estado en mi boca y me haba baado de leche. Como
si hubiera ledo mis pensamientos, la polla de Jorge, empez a alegrase por
momentos. El segua dormido , o por lo menos eso pareca y yo avergonzado por
lo que haba sucedido, me gire buscando descansar un poco y evitar seguir
mirando el crecimiento de esa polla que estaba provocando en mi una desazn,
visible tambin en mi miembro. Pensando en lo que haba pasado, me quede
dormido. No s cuanto tiempo haba pasado cuando empec a notar entre sueos
como una mano acariciaba suavemente mi culo, parndose cada vez ms cerca de
mi agujerito. Saba que era Jorge, naturalmente, pero segu hacindome el

dormido no sin antes moverme un poco para dejar que sus dedos pudieran llegar
mejor a su objetivo.
No se hizo esperar y al momento note como un dedo hmedo y largo jugaba con
mi ano, metiendo y sacando delicadamente su punta de l. Mi culo agradeca ese
masaje y se relajaba ya abra cada vez ms. La mano se retiro un momento para
volver mucho mas lubricada a mi culo, donde un dedo hmedo y largo entro hasta
dentro de mi Mis movimientos de aceptacin eran cada vez ms evidentes y su
mete-saca ms rpido. En uno de sus movimientos note como algo ms gordo
entraba en mi culo, provocndome un pequeo dolor inicial y un placer que nunca
haba imaginado. Pens que eran dos dedos los que utilizaba y apret mi culo
contra sus manos. Hasta notar su mano apretndose contra mi entrada y sus
dedos dentro de hacindome gemir de placer Sus movimientos eran cada vez
ms rpidos, y a pesar de mi miedo, lo que deseaba era sentir su miembro. Me
cost admitirlo pero era algo superior a m que deseaba sentir esa polla dentro
de mi culo. En esa posicin sintiendo el aliento de Jorge en mi cuello, no era raro
que el leyera mis pensamientos. Por lo que sac sus dedos. y al momento note
algo hmedo pero duro y grueso apretndose contra mi entrada era muy grueso
y me haca dao. Cambi de posicin y puse mi culo ms accesible levantando mis
piernas y ofrecindoselo abierto y mojndome la mano de saliva la baje hasta mi
ano, metindome dos dedos y lubricndolo ms y sin poder esperar ms agarrando
la polla de Jorge, la puse en mi agujerito y empuje con mis piernas hacia atrs, el
dolor fue inmediato pero igual que lleg se fue, dejando paso a un placer que
nunca haba sentido. Senta la polla de mi mejor amigo entrando y saliendo de mi
culo, mis ojos que haban permanecido cerrados hasta ese momento se abrieron,
viendo con sorpresa como Julia y Ana eran testigo de mi sodomizacin. Miraban
con sorpresa pero con lujuria acaricindose mutuamente mientras nos miraban.
Eso fue ya la gota que colm le vaso de la excitacin. Jorge aceler sus
movimientos y note como llegaba su explosin , que me empez a llenar el culo de
leche. Mi polla dura como un palo empez tambin a expulsar mas semen del
que hubiera imaginado, mientras Ana y Julia se acercaron y empezaron a besarnos
en los labios y a lamernos enteros. Jorge, sac despacio su ya flcido miembro y
su leche comenz a fluir por mi ano. Yo estaba lleno de leche propia y de mi amigo
y en un momento, mi novia y mis mejores amigos, estaban limpindome con sus
lenguas. Para acabar con un beso caliente y con sabor a leche mezclada con mi
novia
PRIMERA PARTE

Nunca haba sido muy promiscuo pero tampoco mojigato, sin embargo llevaba,
algn tiempo con ganas de probar de nuevo lo que haca muchos aos que
pensaba haba quedado olvidado. Despus de mis devaneos BI durante mi postadolescencia, llevaba muchos aos dentro (y muy a gusto) de mi heterosexualidad
ms absoluta. Haba tenido varias novias y llevaba 10 aos casado y bien casado
con una mujer estupenda con la que disfrutaba de un sexo magnifico. La llegada
de Internet me haba dado pie a investigar annimamente en mis dos pasiones
las de voyeur de mi propia esposa y la de desear y excitarme con la visin de una

buena polla o un buen culo masculino. Entre en un foro de estos tan, habituales, y
poco a poco me fui soltando un poco mas primero con fotos de mi mujer y
luego contestando a los hombres que mandaban comentarios sobre sus fotos.
Siguiendo este hilo de circunstancias conteste algn comentario hasta que llegue a
chatear con algn admirador de mi mujer. Esta situacin me excitaba muchsimo
ya que estaba imaginando lo duras que se pondra las pollas de esos tos con las
fotos que les mostraba. En esta dinmica llego el momento del Chat en el que las
cosas que se decan... me excitaban cada vez ms, llegndome a masturbarme
mientras chateaba. Esto continu hasta que lleg ngel. Era un hombre como yo,
que viendo las fotos de mi mujer... se haba excitado. Su conversacin era
agradable y educada y me haca sentir excitado y bien. En una de nuestras
sesiones de Chat me dijo que estaba excitadsimo viendo las fotos de mi mujer, a
lo que yo le conteste que encantado... ya que a su gusto que se acariciase con
confianza. Me dijo que lo estaba haciendo, que se haba sacado la polla y estaba
masturbndose mientras contemplaba las fotos y charlaba conmigo. Esa imagen se
meti en mi mente y mi ereccin no poda soslayarse. Yo le animaba a seguir
cuando en uno de esos intercambios de comentarios me dijo.

- Parece que te gusta lo que te estoy contando!


- - Si claro conteste- ojal estuviera ah para verte
- S, quiere verme?
- Siii- conteste ruborizado-

Paso un minuto interminable en el que no apareci anda ms en la pantalla, yo


estaba un poco asustado pensando que lo haba espantado, cuando, de pronto,
apareci una invitacin de aceptar imgenes de Web. Los segundos que tard en
hacerse la conexin me parecieron interminables. Luego se abri la ventana y
apareci un torso, desnudo, no muy belludo. La cmara enfocaba slo esa parte de
su cuerpo pero se poda ver como un brazo se perda por debajo de la mesa y se
mova. Mi ereccin era ya casi dolorosa y la saque del pantaln empezando a
acariciarme, lentamente. Ya todo me daba igual.

- QUIERO VER MAS!!!!.

Su mano se movi y enfoc mejor dejndome ver un pubis tambin podo belludo y
una polla, de tamao normal, un poco torcida a la derecha. Pero dura y con un
prepucio rosado y muy, muy apetecible. Umm !! Me gustaba lo que vea, se
estaban masturbando para m y pareca que le gustaba tanto como a m.

ngel, tambin estaba excitado y ya no eran las fotos era que yo lo estaba viendo,
me pidi Cm. Yo en ese momento no poda y le mande fotos, malas fotos de
mvil, pero en las que se poda ver mi excitacin ante su imagen. Al recibirlas su
mano empez a moverse ms rpido hasta que unas gotas previas y unos
pequeos espasmos dejaron ver a las claras que se acercaba la eyaculacin. Se
corri suave pero muy abundantemente. Se sent y quedo ante m, con el
miembro an semi-erecto, su pecho lleno de leche, chorrendole hacia abajo. NO
se si conscientemente o no pero su cara estaba a la vista. Era un hombre normal,
con sus cuarenta y tantos aos cumplidos, sus curvas y no mucho pelo, aunque
una pequea barbita de candado le daba un aspecto un tanto canalla. Le dije que
se le vea la cara e hizo adems de mover la cmara pero me pregunto que si me
importaba y que qu le pareca. Le conteste que bien y me haba encanado lo que
haba visto y que ahora yo iba a correrme vindole a el. Con le telfono grabe mi
acto final y me corr en la mesa con su imagen en la pantalla.

Era la primera vez que lo hacia ante un hombre y que un hombre se corra as,
delante de mi desde hacia 20 aos. Y sinceramente me gust, me gusto mucho.

Esta experiencia la repetimos alguna tarde ms, con alguna variante, hasta que
una tarde me dijo

- Juan, tengo que hacer un viaje y voy a hacer noche cerca de tu ciudad. Quieres
que nos veamos?
2 parte

Mi respuesta, a pesar del miedo y como no poda ser de otra forma, fue SI, si
quiero que nos encontremos. Me dijo que el mircoles pasara la noche en una
ciudad cercana y dispondra de la tarde y una habitacin en un hotel para
nosotros.

El mircoles lleg y una vez buscada la excusa ms aceptable, sal para la ciudad
vecina. Llegue pronto casi como en una nube, al llegar y casi como si lo tuviera
planeado, encontr aparcamiento cerca del hotel y me diriga a la cafetera donde
habamos quedado. Llegue un poco antes que el y estaba nervioso casi
aterrorizado de que podra pasar, de si, incluso, haba sido vctima de una mala
broma. Entonces lo vi, era el ngel, vesta normal, con unos vaqueros y una
camisa azul, me sonri nervioso y dirigindose a m nos saludamos con un fro
pero nervioso apretn de manos. Tomamos una cerveza y despus de un momento
me pregunto que qu me apeteca que hiciramos. A lo que yo, sorprendindome a
mi mismo le respond:

- Subir a tu habitacin.

Me miro sorprendido pero sonriente y levantndose pidi la cuenta y no dirigimos


al ascensor. En le ascensor estbamos los dos asustados, pero excitados, se
notaba en el ambiente. Llegamos a la puerta de su habitacin y despus de entrar
se encar conmigo y me beso en la boca. A pesar de haber tenido alguna
experiencia Homo en mi juventud, nunca me haba besado con un hombre. No es
la cosa que mas pudiera gustar pero no me desagrado y se lo devolv, a partir de
ese momento, estbamos otra vez como en nuestros juegos de cam. Estbamos
nerviosos y se notaba, dos cuarentones actuando como autnticos adolescentes.

- Nos duchamos?- le pregunte, deseando ya, comenzar a jugar.


- SIII, me encantara.

Los dos sin hablar nos dirigimos a las butacas de la habitacin y sin hablar nos
quitamos la ropa dejndola colocada encima. En eso se notaban los aos... No nos
quitbamos ojo mientras nos desnudbamos y ya sin ropa nos acercamos y mis
manos se dirigieron a su espalda dndole una clida caricia. Con mi mano en su
cintura nos dirigimos a la baera donde entramos casi abrazados. Yo estaba
encendido, todo me daba igual y cogiendo el gel me lo eche en las manos y
comenc a enjabonarle por todo el cuerpo. Primero su pecho, sus brazos, sus
nalgas (solo por fuera), hasta que me agache para enjabonarle la piernas

quedando su miembro ya duro a la altura de mi cara. Lo enjabone bien y mis


dedos siguieron por sus testculos, mas gordos de lo que me parecan en la cam,
hasta llegar a su culo, que enjabone con dedicacin y suavidad, dejando que mis
dedos jugaran en su ano. Mi boca se entreabri y si, mis labios sintieron la punta
de su glande contra ellos. El agua caa sobre mi cabeza y por fin, 20 aos despus
volva a tener una polla en mi boca.
Su miembro entr en mi boca, que lo recibi, con ganas, mientras mis dedos
seguan explorando su culo. Uno de ellos entr un poco y esper su reaccin. Se
retir un poco con lo que su polla me entr de golpe en la boca. Aunque al
momento volvi a apretarse contra mi mano con lo que mi dedo entr, entr hasta
lo ms profundo. Empez un lento mete saca de su polla en mi boca y yo lama,
morda incluso con suavidad, tal como haba aprendido de mis parejas femeninas.
ngel, par, me cogi con dulzura a ambos lados de la cara y ayudndome a
incorporarme me volvi a besar en la boca. Esta vez, sus labios me supieron a
gloria. Me sigui besando los labios, los ojos la cara hasta que separndose cogi
el gel y comenz a devolverme los cuidados que yo le haba dedicado previamente.
Sentir sus manos resbalando por mi cuerpo era algo que no esperaba me gustase
tanto. Dedic una momento especial mis pezones y seguidamente se arrodillo ante
mi quedando su cara a la altura de mi ereccin y empezando a enjabonar mis
piernas de los pies a la ingle; al llegar al pubis evit tocar mi polla, dedicndose a
enjabonarme los huevos y el culo: Yo, le ayudaba todo lo que poda abriendo mis
piernas, pero deseando sobre todo que llegara el ansiado momento. Y lleg, sus
manos me abrieron las nalgas llegando a mi culo, que espera asustado pero
ansioso esa llegada Sus movimientos circulares estaban preparando la llegada
inminente y esperada de un dedo que al final lleg y no encontr ninguna
respuesta negativa por mi parte sino, al contrario, apretarme contra su mano. Los
movimientos de sus dedos no impidieron que sus labios comenzaran a lamer mi
glande hasta que yo, con un movimiento de acompaamiento a sus dedos, empuje
un poco entrando casi en su boca. Y digo casi, por que aunque mi tamao es
normal, el grosor de mi pene era claramente mayor que el suyo.
Empez a chuparme, lamerme, morderme el miembro sin sacar sus dedos (ya
eran dos) de mi culo. Yo empezaba a notar la llegada de un orgasmo lento pero
muy, muy profundo y se lo dije. El con mi miembro en su labios me mir a los
ojos y pude notar en los mismos la sonrisa picara de que le daba igual, que quera
que llegara. Mis espasmos no tardaron mucho en llegar y sus dedos apretaron mi
ano hasta llegar a mi punto G anal y mi polla empez a lanzar chorros de semen
a su cara, labios, ojos

Fue bestial haca mucho tiempo que no alcanzaba un clmax tan salvaje y las
piernas me temblaron. ngel se incorpor y con la cara llena de mi placer, me
volvi a besar con dulzura, un beso que recib y que me hizo desear ms
PARTE 4

Nunca pens que alguna vez pudiera actuar de la forma en lo haba hecho. La
presencia del botones me haba hecho ser aun ms atrevido de lo que nunca
hubiera pensado. Exhibirme desnudo, erecto y totalmente lleno de semen de otro
hombre era algo extremo pero muy, muy morboso. Cuando por fin cerr la
puerta, ngel se me qued mirando con cara de sorpresa. Creo que se haba
molestado y se lo pregunt pero no era as era simplemente que sorpresa ante mi
actitud, ante nuestra actitud ms bien. Ambos estbamos en un momento tal de
excitacin que no nos importaba nada ni nadie. Su vientre demostraba la pulcritud
de mi trabajo de rasurado, dejando imaginar como estaba ms abajo.

- Voy a limpiarme-dije- Ahora salgo.

Me met de nuevo en la baera para quitarme los restos de su enorme


eyaculacin, note como entraba conmigo y me quitaba la esponja de la mano
para seguidamente limpiarme l. Fue un gesto dulce, delicado y en ese momento
me hizo sentir mucho ms a gusto despus de lo anterior.

Despus de secarme con la misma dulzura salimos a la habitacin donde nos


esperaba la mesa con los sndwich y la cubitera con el cava. Coga la botella y la
abr llenando ambas copas del fresco espumoso. Brindamos por nosotros, por
nuestra tarde de sexo sin explicaciones y comenzamos a comer tranquilamente,
sin prisas, los dos estbamos desnudos, y aunque nuestros cuerpos eran todo
menos esculturales (ramos dos cuarentones normales, sin mucho cuidado
artificial y sin ocultar el paso de los aos), la situacin era absolutamente ertica y
caliente. Charlbamos de nuestras primeras conversaciones por Chat y luego por
telfono. Mientras hablbamos nuestros sexos (cosa rara despus de haber
eyaculado hacia tan poco) empezaban de nuevo dar seales inequvocas de
excitacin. El pubis de ngel estaba blanco pero mucho ms apetecible ahora,
limpio, suave, sin ninguna marca de vellos desde medio muslo hasta encimad el
ombligo. El se dio cuenta de mi mirada y mirndose se ech a rer diciendo

- A ver como explico esto maana. JAJAJAJ

Los dos nos echamos a rer y dimos un nuevo sorbo al cava. Al notar el cava en mi
boca con sus burbujas y su frescura record una imagen de algo que me haca mi
mujer alguna vez y arrodillndome di un nuevo trago y me introduje su polla en la
boca... Nada ms entrar en contacto con mis labios fros su dureza aument
instantneamente: Su miembro caliente y duro entraba en mi boca fra y fresca y
notaba como el cava caa por las comisuras de mis labios por su tallo hasta sus
testculos. Suspir y me agarro la cabeza. Notando las crepitaciones dentro de mi
boca. Sacndomela me incorpor y le bese suavemente en la boca.

Me levant y me acerqu a la ventana, desnudo y con la copa en la mano, dndole


la espalda. Abr la cortina, dejando ver una terraza de ms de un metro de
anchura que daba una de las calles principales de la ciudad. Era media tarde y era
verano, estbamos en un piso 10 ya la vista deba ser muy [Link] estos
pensamientos note la mano de ngel en mi culo mientras se acercaba a m.

- Te apetece salir- me pregunt como si estuviera dentro de mi cabeza, mientras


abra la corredera-

Sin espera mi respuesta sali a la terraza apoyndose en la barandilla con la copa


en la mano. Su postura dejaba una preciosa vista de su culo redondo y suave ante
mis ojos. El lo saba y lo movi un poco abriendo las piernas dejando ver tambin
sus huevos y parte de su polla. Sala a su lado y me coloque a su vera mientras mi
mano acariciaba su espalda. Las caricias le deban gustar porque sus movimientos
se hicieron un poco ms evidentes. La calle estaba llena de gente y en el edificio
de enfrente no se vea nadie.
Mi mano fue bajando ms hasta llegar a sus agujerito que esperaba ansioso mi
llegada por los movimientos que hizo ante mi saludo. Apret las nalgas contra mi
mano y empujo hacia atras su cuerpo para recibir la totalidad de mi de dedo. Sus
movimientos eran cada vez ms rpidos y me pidi que le metiera otro ms.
Naturalmente le obedec en parte metindole no uno sino dos, con los que mis tres

dedos en su culo eran ms o menos el grosor de una buena verga. El apretaba


ms y se follaba con rapidez su culo...

- Ha llegado el momento- dijo- lo necesito. En el bao encontraras aceite corporal,


trela, te espero.
Ni que decir tiene que no le contest y que fui inmediatamente al bao donde cog
el aceite y me dirig a la ventana donde me esperaba l. Segua de espaldas y su
mano masajeaba su miembro, sus huevos hasta su culo. La vista de ngel desde
dentro de la habitacin era absolutamente trrida. Desnudo con el culo en pompa,
acaricindose y en una terraza donde podan estar vindolo. Me quede un
momento mirndolo con mi polla mirando hacia el techo. Fue solo un segundo,
cuando se el se volvi y con una sonrisa me tendi la mano llamndome.
Alargue mi mano, asiendo la suya y me deje acercar hacia l. Nuestros cuerpos
maduros se rozaron y fue con sentir una pequea corriente continua que nos
recorra a ambos. Nuestros vientres se acercaron dejando nuestros miembros
duros casi entrelazados. El, apoyado en la baranda, levant levemente su pierna
derecha abriendo as el paso a mi miembro que se coloc de forma natural entre
ambas, justo debajo de sus huevos. All, al aire libre, a la vista de quien nos
quisiera ver, estaba yo, abrazado a un hombre y pasando uno de lo momentos mas
trridos de mi ya larga vida. Nos besamos suavemente. l , separndose
brevemente de mi, me cogi la botella de aceite que aun estaba en mi mano y
abrindola pas a extenderla sobre mi vientre, mi polla, mis huevos La sensacin
era muy agradable y l continu extendindosela de la misma forma sobre l,
pero con mayor fruicin sobre todo por sus nalgas y le interior de estas. Dej la
botella en el suelo y se gir de nuevo, volviendo a dejar su espalda inclinada y su
culo ms en pompa. Yo lo miraba acariciando sus glteos, mientras l los mova
con movimientos circulares. Con una de sus manos me acerc hasta situarme
detrs de l. Cuando me tuvo as, se apret contra mi situando su pequea
entrada justo junto a mi glande. Su mano me agarro el pene y lo apunt a su ano,
con un movimiento suave pero continuo empez a apretarse contra mi mientras mi
polla iba entrando en el. El movimiento era lento pero muy placentero. Cuando iba
ms o menos por la mitad le agarre de ambas caderas y di un empujn, seco
pero firme. El dio un pequeo respingo pero apret aun ms, pareca como si
necesitara ms. Mi pubis rasurado estaba rozndose contra sus suaves nalga
mientras nuestros movimientos, ya acompasados, continuaban Mis manos ya no
lo sujetaban y una de ellas haba pasado a acariciar su verga y sus huevos Al
sentir mi manos empez a a acelerar los movimientos con lo que mi polla comenz
un mete saca que presagiaba un final cercano. Al revs de cmo esperaba su

verga empez a dar espasmos , prueba e sus orgasmo mientas empez a gemir ya
apretarse ms contra m. Su eyaculacin no tard en llegar en mis manos, sobre
la barandilla, cayendo incluso fuera a la calle. Segua apretando contra mi, que
ante esa sensacin no aguante mas y gruendo como un animal me derrame en
una corrida larga, lenta y abundante dentro de su culo. Nuestras piernas
temblaban y nos dejamos caer en el suelo Al movernos mi miembro se separ
quedando empapado y dejando que entre las piernas de ngel resbalara los restos
de mi placer. Mi mano estaba empapada de la esencia de mi amigo y enlazada a la
mano de l. Los dos jadebamos despus el momento que habamos vivido y
permanecimos apoyados uno contra el otro y cogidos de la mano.

Pasados uno minutos, ngel se separ y acercando la cubitera llen dos copas con
el resto que quedaba de cava. Las bebimos lentamente mientras nos mirbamos
sonrientes. Lo que haba pasado era mucho ms y sobre todo mucho mejor de lo
que en nuestros mejores momentos habamos esperado.
Me tendi la mano y ayudndome a levantarme quedamos los dos de nuevo
apoyados en la ventana y tomando por primera vez conciencia de lo que habamos
hecho y donde. Estbamos a la vista de cualquiera que nos hubiera querido ver y
sin decirnos anda los comenzamos a escrutar los edificios de enfrente. No viendo
nada especial salvo una mujer, madura en una terraza que antes se nos haba
escapado, leyendo una revista tumbada al sol y luciendo un escueto bikini. Nos
remos y acabamos con nuestras copas.
PARTE 5

Con la sensacin de bienestar y satisfaccin que nos invada a ambos y aun de la


mano entramos en la habitacin tumbndonos en la cama tal como bamos. Los
restos de nuestros jugos empezaban a secarse sobre nuestros cuerpos dejando las
seales de nuestro mutuo placer. Llevbamos ms de dos horas en la habitacin y
a pesar de la frecuencia que haban tenido nuestros mutuos orgasmos, nuestros
miembros no estaban en absolutos flcidos, sino que mostraban un tamao ms
que regular y una excitacin impensable despus de lo que llevbamos hecho.
Nuestras manos acariciaban las partes del cuerpo que tena ms a mano. Mientras
nos mirbamos y comentbamos lo que haba sucedido. Los dos estbamos
satisfechos, pero no ahtos, an quedaba sexo entre nosotros. Su mano comenz a
jugar de nuevo entre mis piernas que yo naturalmente abr para facilitarles el
paso. Yo saba lo que quera y no iba a ponerle ninguna traba, sino al revs
deseaba recibirlo. No saba si podra hacerlo, pero lo deseaba. Sus dedos llegaron
hasta mi culo que se encontraba absolutamente abierto para l, el aceite que me

haba extendido antes an estaba presente y facilitaba la entrada. Mi miembro


demostr alegra antes esas caricias empezando a rebotar contra mi vientre. Su
dedo par brevemente para regresar acompaado de otro, entrando ambos sin
dificultada hasta el fondo de mi. Mis movimientos eran cada vez ms evidentes y
supe lo que tena que hacer. Ponindome a cuatro patas acerqu mi boca a su
miembro comenzando a lamerlo y besarlo mientras sus dedos proseguan
explorando mi retaguardia. Su verga, agradeci de inmediato mis atenciones,
comenzando a crecer y a endurecerse. El tamao era ya el suyo aunque la dureza
no era evidentemente las de las primeras veces. Su miembro era de una longitud
quizs similar al mo pero menos grueso. Mi culo se mova y reciba con gusto los
dedos de ngel. Pero yo deseaba ms, saba que era el final de este encuentro y
no quera irme sin por lo menos probar si poda recibir ese regalo en forma de
carne dura y caliente. Me levante y acercndome de nuevo a la terraza cog la
botella de aceite y abrindola me extend una generosa cantidad por mi trasero.
Tambin puse algo en su miembro y vindolo as, tumbado boca arriba con su
verga hacia arriba, supe como quera que me penetrase aquel miembro. Me puse a
horcajadas sobre l, sentndome sobre su miembro. As, sin ayuda no poda por lo
que con mimo y haciendo lo mismo que haba hecho el antes acerqu su punta e
mi entrada. Comenzando a apretarme contra l. No era fcil su polla resbalaba de
mis manos por el aceite y la falta de algo ms de dureza tampoco ayudaba. Me
puse en cuclillas y agarrndola comenc a introducirme lentamente el principio de
su miembro. Lo deseaba, lo necesitaba, saba que era el colofn de este
encuentro. Su polla entraba despacio, esperaba ms dolor pero , NO : Era un
pequeo dolor que se dilua absolutamente en un placer que me llegaba hasta
dentro, muy dentro. La posicin no era cmoda estaba en cuclillas sobre el
sujetndome sobre mis piernas, por lo que me fui sentando cobre l hasta que su
polla entro hasta el final. La senta en lo ms profundo e mi, pero me gustaba, era
feliz. Comenc un mete saca lento, mirando a ngel a la cara. Mi polla mientras
haba alcanzado su ereccin otra vez y en cada embolada de mi amigo golpeaba
ruidosamente contra su vientre. Sus manos agarraron mis nalgas y comenz a
mandar en el ritmo de la cabalgada, seguimos as varios minutoshasta que de la
forma ms natural fue acelerndose. Yo estaba encendido, sudando, mis ojos
brillaban de puro placer. Notaba que el fin estaba prximo. Sus contracciones eran
la prueba ms evidente. Sin esperar ms explot en mi interior, Notaba como su
inundaba mis entraas en golpes rtmicos. Mi placer comenzaba a manar tambin
de lo ms profundo de mi ser hasta llegar a explotar. Mi polla comenz a expulsar
chorros de semen sobre le pecho de ngel. Llegaban hasta su cara, sus labios, sus
ojos, alguno incluso lleg a su pelo; Nunca y digo nunca haba explotado de esa
forma. Nunca haba sentido tanto placer, un placer que continuaba dndome
estertores. Mis piernas ya no me sujetaban y ca derrumbado a su lado. Qued
tumbado a su lado y sin poder evitarlo casi en un sopor superior a mis fuerzas.
EPILOGO

Ms o menos una hora despus, abr los ojos. Estaba tumbado al lado de ngel
que, con su brazo sobre mi dorma plcidamente. Me levante con cuidado y me
dirig al bao donde mirndome en le espejo no me reconoc. Tena unas ojeras
muy marcadas, sin embargo pareca mucho ms joven. La piel me tiraba y me di
cuenta que eran restos de semen. Mir el reloj, llevbamos mas de 6 horas en
aquella habitacin y yo tena un viaje de ms de 100 km. hasta mi casa. Me met
en la ducha y dej que el agua cayera por mi cabeza y me resbalara por todo el
cuerpo. Me lav con cuidado de no dejar restos de esa tarde y cerr la ducha. No
tarde en secarme y la salir a la habitacin, la tarde comenzaba a caer y la luz era
ya la antesala de la noche. Asomado a la terraza desnudo como estaba, mir
instintivamente hacia la edificio de enfrente donde antes estaba la mujer y all
segua. Mirndome. En ese momento comprend que haba presenciado todo
nuestro encuentro, pero, sin saber porqu, supe que no lo censuraba, es ms lo
entenda y nos daba su aprobacin. La salude con un movimiento de cabeza y vi
como ella haca lo mismo. Entr en la habitacin y comenc a vestirme mientras
miraba a ngel que continuaba dormido. Cuando termin me acerque a la
cabecera y agachndome deposit un suave beso en su frente. El abri los ojos y
me mir. Los dos sabamos que no bamos a decir nada. Los dos por unas horas
fuimos felices y era lo nico que importaba. Me agarro la mano y con un ligero
apretn me dijo:

- Gracias. Ten cuidado.

Le di otro beso, esta vez en los labios, y cogiendo mi chaqueta sal de la habitacin
que mas recordara en mi vida. En el pasillo llam al ascensor y al abrir la puerta,
v dentro a nuestro botones. Este me salud con una sonrisa, pero no burlona, sino
de afinidad y me di cuenta que a aquel joven le hubiera gustado continuar en
nuestra habitacin. Al llegar abajo met la mano en el bolsillo y saque un billete
para agradecerle su atencin, lo rechaz, y acercndose a mi me dio un calido
beso en los labios. Eso si era la primera vez. Nunca nadie haba hecho eso antes
sin conocernos primero. Y me gust, me gust mucho.

Sal del hotel, mir hacia arriba hacia nuestra habitacin y all estaba ngel,
mirndome, le salude con la mano y montndome en el coche comenc el regreso
a mi casa , sabiendo que nunca volvera a vivir lo que haba pasado esa tarde.
Aunque lo buscara haba sido irrepetible.

Ya no me quiere.
El divorcio de Jorge y Natalia nos pill a todos por sorpresa.
-

Que ya no es feliz conmigo vamos.

Aquella tarde, sentado con el en la cocina, hice ingentes esfuerzos por calmarlo.
Sus manos temblaban, su rostro se iba desfigurando, sus pies parecan estar
aterrorizados, como si su cuerpo entero estuviera al borde del abismo.
Enormes lagrimones corran por sus mejillas.
Jorge era un buen hombre, un buen amigo, un buen marido y un extraordinario
vecino.
Recin casados, llegamos al bloque un ao ms tarde que ellos.
Era una urbanizacin de clase media, con una vecindad muy pareja a nuestra edad
y pretensiones.
Ellos llevaban dos aos ms con el anillo al dedo y nos recibieron con los brazos
abiertos.
Al menos el, porque todo el entusiasmo y vitalidad que Jorge derramaba, toda su
capacidad para empatizar, escuchar y caer bien, no la tena su alter ego femenino,
una Natalia hermosa, titnica, cautivadora pero insuperablemente fra.
Una actitud que no se prestaba precisamente al acercamiento.
Simple y llanamente, cuando Jorge y nosotros estbamos juntos, la conversacin
flua y la amistad iba, lentamente, profundizndose.
Pero Natalia hacia acto de presencia, entonces la charla se rencauzaba por pautas
ms convencionales, sin pasar del saludo y preguntas convencionales.
Jorge y Natalia tenan una hija maravillosa de cuatro aos, cuya risa traspasaba
los tabiques con tal facilidad, que tanto yo como mi pareja, sonreamos cuando
podamos escucharla, tan feliz como toda la infancia.
Era una criatura traviesa que enseguida, nos animo a nosotros mismos a tener los
nuestros.
Nuestros hijos no son tema de este relato, pero sin duda, fue la hija de nuestros
vecinos la que ms hizo por animarnos a emprender la titnica.

Pero todo cambi.


Lo hizo el da en que Jorge llam a la puerta de casa y pidi, sin cuello, con los
ojos a punto de lgrima, si le podamos dejar pasar un par de das, hasta que
encontrara otra cosa.
-

No s que he hecho mal.

Dos das que fueron cinco, sin mayor problema que el sentir de madrugada como
era incapaz de pegar ojo y se levantaba para pasarse la noche contemplando
mierdas televisivas.
Tampoco nosotros sabamos donde haba falladosi es que fallaba en algo.
Jorge era un buen hombre, muy buen hombre que se desviva por su familia y al
que Natalia, era fcil verlo, orlo, sentirlo, aplastaba con su actitud dominante, a
poco que en su casa no se hicieran las cosas como ella deseara.
Mi mujer, embarazada de cuatro meses comenz a extraer ese sentido femenino
que nada lo simplifica y por lo general todo lo acierta.
Esta sonre mucho me dijo el mismo da que Jorge sali del bloque solo,
con dos maletas mal hechas y a la hora, ambas se encontraron sacando el coche
del aparcamiento Ms que antes, mas de lo que se supone en una mujer que
esta a punto de divorciarse.
-

Mujer.

El divorcio se firm cinco meses ms tarde y, nuevamente, nos quedamos con la


enorme y aplastante sensacin de que algo profundamente injusto haba
acontecido.
Jorge, que era un padre excepcional, pas a ver a su hija apenas los fines de
semana.
Jorge, que era un hombre muy trabajador pero de sueldo justo, tuvo que pasarle
la mitad del mismo a su mujer y trasladarse a un barrio bastante alejado, en pleno
centro, en un apartamento en el seno de una zona decrpita, pero con alquileres
baratos.
Jorge tuvo que renunciar a sus pocas aficiones, a la vida social e incluso a la
alegra para llevar econmica y anmicamente su nueva vidaen solitario.
Y lo peor era su hija.

Cmo pueden decirme cuando puedo ver a mi pequea? se quejaba


cuando hacamos por coincidir en alguna cafetera donde yo, para su peor
humillacin, siempre pagaba.
Y as era.
La nia dej de rer, atemorizada por el carcter de su progenitora la cual, pareca
rezar para que llegara el viernes, dejrsela a quien se lo haba engendrado y
dedicarse a que su casa no se moviera un milmetro de donde ella consideraba
tolerable.
De lunes a jueves, demasiadas veces, la pequea se quedaba a solas, en
ocasiones tardes enteras en las que escuchbamos salir a su madre tacn en alto y
pedirnos que no rogarnos, que estuviramos atentos a su nia.
Aquello nos enfadaba muchsimo sin poder decir mucho.
Por una parte tenamos un bebe recin nacido y por otra, si le pasaba algo a la
pequea, quedbamos como responsables mientras doa cuello tieso sala a saber
que tonteras.
Por eso, tomamos la costumbre de que la hija de Jorge se pasara a cenar con
nosotros durante esos largos ratos y era entrar en casa, para sorprendernos
viendo como recuperaba una vitalidad que pareca desaparecer ante la espesa
sombra de su madre.
Nunca le coment a Jorge aquella circunstancia, en parte porque nos llevbamos
bien con su hija y nos gustaba tenerla cerca, en parte porque su situacin personal
era tan desastrosa que, era mejor no darle cartas para que imaginara donde iba su
exmujer por las noches.
Un viernes me cruc con Jorge en el rellano.
Estaba muy contento como todos los viernes, con su pequea de la mano, camino
de un fin de semana en casa de sus padres.
Me alegr tanto de verlo.
El sbado mi mujer haba marchado a casa de la suegra, que andaba con ganas de
ensearle un vestidito que le haba cosido a su nieto mientras yo march a hacer
algo de footing.
Tras dos horas (ese da tenia que matar mucho nervio) regres y al abrirse la
puerta del ascensor, escuch perfectamente los inconfundibles gritos del sexo, solo

que en boca de Natalia, a juzgar por el largo y exultante !mete cabrn! que
seguro escuch medio vecindario.
No hice caso.
Antao haba escuchado leves gemidos y rechinar de muelles cuando Jorge y ella
aun andaban casadospero [Link] ola a sudor, msculos, jugos y sexo,
mucho sexo.
Me acerqu a la puerta y met la llave para escapar de aquel ajetreo antes de que
tuviera que encontrarme con otro vecino y sonrojarme.
Pero al girarme vi que la puerta de la divorciada vecinita, tena sus llaves en su
sitio y estaba ligeramente, sutilmente abierta.
Sent un temblor en las piernas y las ganas de meterme en mi casa y olvidar la
tentacin.
Pero no pude.
Tentado y sucumbido, abr ligeramente, descubriendo que el descuido vino de la
pasin.
La casa estaba hecha un desastre, impropio de Natalia, con ropa no quitada sino
arrancada tirada por todas partescamin el espacio justo para colarme sin hacer
ruido y entr pasito a pasito en aquel piso que conoca muy bien y donde todo
estaba inundado por el chocar de la carne, los bufidos de un amante desconocido y
el uffff, aggggg, aaggggg con que Natalia lo inundaba todo.
Al llegar al pasillo donde se distribuan las habitaciones, a la derecha la de nia y a
la izquierda la del matrimonio, asom ligeramente la cabeza, muy levemente y
entonces lo vi y comprend todo.
Natalia tena sus pies sobre los hombros de un negro colosal, muscularmente
televisivo, de piel negra senegalesa, carne vibrante, tensa, sudorosa, en
movimiento firme y rpido, con un trasero de glteos ptreos que en esos
momentos Natalia araaba.
No consegua ver la cara de ella, solo sus piernas y parte de las caderas,
enterradas entre las embestidas de aquel coloso..
Lo ms increble fue el ritmo.
Un ritmo enloquecido que a mi me hubiera durado un minuto pero aquel ttem del
sexo pareca no solo agotar, sino animar.

Con cada embestida, Natalia gritaba los insultos mas soeces cabrn, siiiii, siiii,
dame cabrn.y el negro, cuya cara reflejaba que aquello para l era de lo ms
normal, segua como si estuviera buscando con su polla un secreto oculto en el
coo de Natalia.
Y de repente, en un pis, pas, como si fuera su profesin, se la sac, le dio la
vuelta, la puso a cuatro patas y volvi a metrsela antes de que Natalia diera dos
respiros.
Tuve solo dos segundo para ver aquel miembro, dos veces el propio, ancho,
venoso y con una ereccin a medias, sin duda fruto de aquellos que, con
semejantes tamaos, les resultaba imposible la ereccin completa.
Los golpes de la cadera del titn contra el culo de Natalia (que todo hay que
decirlo, me sorprendi al verlo algo ms grande y flcido de lo que haba
imaginado) hubieran hecho dao a otra mujer pero aquella, suplicaba ms
mientras notaba como sus pies se ponan de punta, prueba de que estaba
corrindose una detrs de otra.
Fue suficiente.
Cuando sal, escuch al negro gritar de manera gutural, animalesca, mientras
Natalia suplicaba porque la inundara de leche !!!sigue, sigue, sigue, sigue!.
Por la noche mont a mi mujer como si no hubiera maana.
Ella, que es lista, tal vez por eso me gusta tanto, not algo diferente en mi manera
de follar.
-

No te ha gustado?.

Si clarobufff..has estado ms..ms salvaje. Qu te ha pasado?. Has


visto porno pillin?.
-

Nada mujer, tu cuerpo que tiene ese poder.

En aquellos meses que siguieron, call aquel secreto y llegu a escuchar tres o
cuatro veces ms aquellas orgias interraciales solo que en todas, la puerta estuvo
debidamente cerrada.
El amante desapareci aproximadamente al ao del perturbador descubrimiento.
No supimos nunca que ocurri.

Durante los siguientes dos aos, la casa de Natalia, donde solo entrbamos para
devolver a su inquieta y observadora hija, comenz a desordenarse, a no estar tan
limpia mientras contemplbamos, cuatro, cinco, seis, diez rostros diferentes de
hombres entrando y [Link] maduros, demasiado maduros, canosos y
con barriga, hombres magrebes flacos de tez aceituna, mocosos apenas salidos
del instituto que no saludaban y ni tan siquiera esperaban a alejarse para llamar a
sus amigos y contarles sin recato lo que les acababan de hacer.
Ninguno duraba mucho.
Ninguno.
Una maana de domingo, mi mujer volva con el peridico en la mano y una
inocultable sonrisa.
-

Qu te habr pasado bribona?.

[Link] le habr pasado a nuestra promiscua vecina?.

A quien se esta tirando ahora?.

A nadie [Link] hemos subido en el ascensor y le pregunt por el


encorbatado que llevbamos dos meses viendopensaba que tenan algo serio,
como le duraba mas de lo habitual.
-

Que cotilla eres.

Curiosidad nada mas sonri.

Y que te ha dicho?.

Que ya no estn juntos.

Y?.

Le he dicho lo siento y sabes que me ha respondido.

Sorprndeme.

Que daba igual porque no todos pueden ser negros.

Me re.
Me re como un nio, como hacia tiempo que no lo haca ante la mirada cmplice
de mi mujer, a la que treinta minutos despus, estaba poseyendo en un polvo

brutal, rpido, de pie contra la pared tabique del saln que nos separaba de la
insoportable Natalia.
Por primera vez escuch como mi seora gritaba como una descosida ante mis
acometidas, al punto que incluso llegue a sentir cierta congoja.
Por qu la sacas? me pregunt con cara de cabreo para transformarla
inmediatamente en otra, de pura salida cuando le di la vuelta con la cara puesta
sobre la pared, de pie, ella de puntillas porque es algo ms bajita y yo haciendo un
requiebro, consiguiendo penetrar su coito hmedo primero lentamente, como
temiendo daarla hasta que, a los veinte segundos
-

Qu te pasa?....no sabes dar caa a una mujer?.

Y le di caa.
Mucha caa.
Mi cadera chocaba brutalmente con sus nalgas que se mecan violentamente hacia
delante y detrs.y yo notando que me vena al tiempo que senta como la
penetraba ms profundamente hasta venirnos los dos en un grito propio de cuando
tenamos veinte aos y no haba tantos remilgos ni hipotecas.
Habr que ir levantado dijo ella tras veinte minutos resoplando, agotados
sobre la tarima del saln tendremos que ir a buscar al nio.
Pas el tiempo.
Un tiempo en que el sexo se revitaliz.
No es que nos faltara pero esto de los aos y la convivencia lo haban encauzado
demasiado dentro de los lmites de lo convencional y rpido.
Le pregunt por qu y ella me confes que la historia del negro la haba excitado
de una manera hasta entonces desconocida.
Un ao ms tarde Jorge quiso, insisti y hasta se puso algo pesado para que
furamos a su apartamento a cenar.
-

Es lo menos con lo bien que os portasteis conmigo y mi hija.

Nosotros sentamos cierto apuro por eso de que siempre iba justo de dinero, pero
cuando afirm que le haban ascendido, que ahora trabajaba doce horas diarias, lo
que le venia bien para no pensar y que ganaba casi quinientos euros ms al mes,
decidimos ir.

Jorge segua tan fenomenal como siempre, solo que para nuestra sorpresa, aquella
cena de tres, termin siendo de cuatro cuando tras la puerta apareci la figura de
Elena.
Nuestro dolido divorciado haba conocido a esta frutera de barrio, cuarentona,
tambin separada y madre de un nio, tres meses antes.
Lo llev discretamente, sin duda porque l tambin haba detectado que Natalia
comenzaba a desviarse sospechosamente por el camino de la locura y tema, con
razn, que terminara pagndolo con la nia.
Elena no tena la figura de su ex.
Era algo bajita, tal vez demasiado, y con un relleno nada tendente a la gordura
sino firme, tenso, propio de personas vitales, activas, [Link] pechos, he
de reconocerlo, llamaron mi atencin por lo bien medidos y proporcionados.
Una virguera desde luego.
Y ms cuando un ahora ms tarde, ya atacando el entrems, nos haba
conquistado con un carcter dulce, atento, firme cuando haba que serlo,
convencido de sus convicciones y sobre todo respetuoso con las de los dems.
No impona su conversacin y aunque no dominara los temas, saba perfectamente
hacerse entender.
Una delicia de criatura sin duda.
-

Vamos que hago el caf.

Me levant educadamente para ayudarla gesto que intento seguir mi mujer siendo
inmediatamente detenida por Jorge.
Djalos cielo, que se entiendan ellosquedndose disfrutando de los
ltimos bocados de una deliciosa tarta de yema.
La cocina era tan pequea que resultaba imposible no tocarse.
El apartamento, tan enjuto, estaba bien aprovechado, pero no se poda evitar el
rozarse de alguna maneraun codo con un brazo, un brazo con un muslo, sus
pechos sobre mi espalda.y la ayuda del vino terminaron por, sencillamente,
provocar media ereccin en mi normal miembro.
Elena se debi de dar cuenta aunque sigui a lo suyo, llenando la cafetera
mientras yo buscaba tazas.

Jorge es un encantosiempre ha sido asi?.

Sipero mal valorado. Sobre todo por su exmujer.

Su exmujer no sabe lo que se ha perdido. Ya disfruto yo exprimiendo todo


lo que tiene rio con una carcajada que contuvo con la mano.
-

Parece otroms feliz, mas liberado.

Si, sobre todo se ha liberado. Y eso sabes en que se nota?.

No.

Dio un paso para besarme, apret sus pechos contra mi, baj la mano y en el
momento en que palpaba una polla, la ma, ya dura como piedra, meti la lengua
en mi boca y jug con otra lengua, tambin ma, que !Dios como la estaba
deseando!!.
Cog su culo lo apret y respir hondo rezando por escuchar las sillas del comedor
si alguien se levantaba y tener as tiempo para recomponernos.
Nos echamos atrs mirndonos con verdadero deseo, aunque yo con cierta
punzada de dolor por mi mujer y por el bueno de Jorge.
Volvimos a la mesa, ella graciosa y en todo como si no pasara nada y yo,
temblando, intentando que no se notara lo que haba pasado.
Mi mujer estaba en otra silla con el rostro algo enrojecido y la media sonrisa que
siempre le otorga el vino.
Una hora ms tarde, nos metimos en el ascensor, arreglado como la vida de Jorge,
tras un ao de averas.
Era un trato viejo, lento y muy ruidoso, al que le llev un mundo salvar los cinco
pisos.
-

Jorge-mi mujer rompi el silencio-ha cambiado.

Si reconoc mucho.

Nocreo que noque no sabes hasta cuanto aadi pasndose la mano


por sus labios.
-

Bufff suspir No se, creo que te apetecera invitarlo a cenar.

Con Elena?.

Si clarote apetece?.

Abrimos la puerta, caminamos por la calle muy estrecha, di a la apertura del coche
desde la distancia y adelant dos pasos para abrirle la puerta
-

El sbado que viene dijo El sbado que viene los invitamos.

Y mandamos a los nios con mis padres.

Por supuesto.

Cualquier comentario, sugerencia,


ahoramerecelapena@[Link]

deseo

amistad,

podis

escribir

Sigues encontrndome atractiva?.


Mi mujer siempre fue un ser sobrecargado de incomprensibles complejos.
No haba sido ni mi primera novia, ni la que me ense que la crueldad consigo
misma, era un defecto generalizado entre las de su gnero.
No haba sido ni su primer novio, ni quien le ense que para nosotros,
calladamente, sufrimos exactamente los mismos complejos.
Pero en ella me incordiaba y mucho aquella lacerante autoestima.
Sobre todo porque tras tantos aos compartiendo vida, cama y problemas, con
embarazo y parto entremezclados, esos sutiles cambios que la edad, las
preocupaciones y los hijos inevitablemente traen consigo, la haban como el vino,
mejorado.
Estaba fantstica.
Mi amor se contemplaba al espejo completamente desnuda, recin salida de una
interminable ducha.
Cuando sus duchas se prolongaban ms all de los veinte minutos, es que algo
inconfesable le carcoma.
Yo no era ningn tonto.

Su educacin, pulcramente restrictiva, me permita saber, mirndola sentado


encima de la cama, en su cabeza libraban un combate fatal el deseo, con todos los
Padres Nuestros.
Ella desnuda, ella con sus pechos crecidos de negras aureolas, ella con el trasero
en esplendor, ni flcido ni marmoleo, ella con la leve tripita y el movimiento
chispeante de sus muslos.
Ella real, incombustible y atractiva..sin Photoshops ni aderezos.
Fantstica.
-

Ven aqu.

Y pasamos un largo rato acaricindonos, recordndonos


excepcionales, cautivadores, imprescindibles el uno para el otro.

que

ramos

Jorge y Elena no tardarn en llegar se zaf sbitamente como aviso de


que comenzaba a apretarnos el horario Y a ti se te quema el plato.
-

Lo se. Te apetece que vengan? .

Amor respondi Se te va a quemar el horno.

Como siempre, yo me haba encargado de la preparar la cena y ella de escoger los


caldos.
Incumpliendo con el estereotipo, el arte culinario corresponda a este humilde de
los fogones mientras que mi esposa, pareca haber nacido para acertar con el vino
que mejor combinaba con aquello que se estofaba.
Prepar una crema de legumbres con langostino crujiente, un crep salado de
virutas de cordero sobre salsa de esprragos verdes y un postre..un postre.
Para digerirlo se dispuso un espumoso blanco para acompasar la crema y para la
carne, un tinto Ribera del Duero, verdadera maravilla cuyo precio, segn su
electoramejor no sepas pero saboralo lentamente, te lo [Link]
un ojo.
Jorge surgi tras la puerta con una sonrisa contagiosa e grandiosa a la que remat
con un abrazo de plantgrado, impropio de alguien que al menos, era veinte
centmetros ms bajo que quien, asfixiado, lo reciba.
-

Amigo! grit.

Hola cielo Elena, todo lo frutera que se quiera pero mucho ms sensata,
me dio el mismo abrazo, solo que con sutilidad femenina- Anda que no sois bestias
los hombres.
Bes mi carrillo tras lo cual, avanz hacia el interior, dejando tras de si un aroma
dulzn y prolongado.
La pituitaria era una de mis ms clamorosas debilidades.
A travs de l, si es cierto, se puede percibir el cach de una hembra.
Mi mujer gozaba de una amplia coleccin de perfumes que yo mismo cebaba en
funcin a mis gustos.
Y Elena, olido lo olido, pareca tener idnticas inclinaciones.
Uno a cero para la seora pens.
Cerr la puerta no sin ante, tener la fuerte intuicin de que al otro lado del pasillo,
justo desde la mirilla vecina, alguien llamado Natalia, nos estaba espiando.
No pude resistir mirar de frente el centmetro escaso de vidrio desde donde era
observado y lanzarle, directamente, una descarada burla.
Lo que no fue intuicin sino seguridad, es que Jorge, ni tan siquiera se haba
girado levemente para contemplar la puerta de aquel piso donde tantas cosas
compartieray sufriera.
Los veinte minutos antes de recibirlos, me haba empecinado en completar el
postre mientras mi mujer se dabaese ltimo toque que ellas siempre dicen
necesitar.
Confieso que andaba algo despistado sobre lo que se trajinaba en el armario.
Por eso cuando apareci en el saln, donde serva los aperitivos, reconozco, que la
mandbula traspas la tarima del suelo.
Maravillosa es lo mnimo para describir lo que haba dejado de ser mi mujer, para
convertirse en una soberana hembra.
El cabello que de normales estaba liso, era ahora un rizo algo alargado, sutilmente
extendido hasta caerle, ligero, sobre un escote leve, intuitivo pero lo
suficientemente claro, para dejar que quien lo deseara, pudiera imaginar lo que
parapetaba.

El traje, violeta oscuro de tela ligera, se cea descaradamente en su parte


superior, mostrando las formas para luego, llegando a la cadera, ganar soltura,
despegarse, difuminando el cuerpo para torturar de mas a quien partiendo de
arriba, pensara que la cosa seguira lgida hasta los tobillos.
Las medias negras muy oscuras y los zapatos de tacn alto, mucho ms de lo
habitual en ella.
Bien porque le molestaban los pies, bien porque no le hacan gracia, su calzado era
de tacn diario era bajo y ese par en concreto, no los haba visto nunca hasta ese
momento.
Sin duda, los haba, expresamente para la ocasin, comprado.
Era curioso, pero aquellos tacones simbolizaran la respuesta que ella no quiso
darme durante nuestro abrazo; que aquella cena, a ella tambin, le apeteca lo
suyo.
El maquillaje, natural, tan etreo que no pas ms all de un pintalabios claro, sin
base facial y un perfil de ojos extremadamente fino, alargado hasta convertir cada
pestaeo, en un bombardeo de seduccin.
Pero que guapa ests! exclamaron ambos mientras estruendosamente
se saludaban.
Si, que guapa ests pens escanendola visualmente para que captara aquel
pensamiento Y cuanto te quiero!.
Disfrutaba tanto con aquella compaa!.
Como nosotros, como todos, Jorge y Elena tenan que pagar alquileres, limpiarle
los mocos a sus hijos, preocuparse de cumplir con sus clientes y horarios,
fregotear la casa, soar con araar horas al sueo, actualizar el software vital,
soportar jefes e ingratos, soportar lo [Link] y Elena padecan migraas,
reumas y algn achuchn de [Link] y Elena soportaban las mismas
incertidumbres y vaivenes que todas las [Link] no lo transmitan.
Desde el momento en que nos abrazamos hasta ese instante en que los cuatro
disfrutbamos de los creps, con una botella de blanco y dos de tinto exprimidas,
sus problemas, los nuestros, se difuminaron.
Solos, nosotros cuatro y nada o nadie ms.
Fuera culpa del alcohol, fuera el sentido del humor o porque estbamos de
antemano predispuestos, dos horas ms tarde habamos destripado la sosera

televisiva, despedazado cruelmente a cada uno de sus presentadores, habamos


echado risas sobre las pintas de nuestra juventud, sobre la histrinica msica,
sobre la produccin de gomina sostenida por el pelo de los futbolistas, sobre la
crueldad de intentar hacer dieta antes crepes como los mos..y me olvid de
todo.
Y entre risas y risas, ya en los ltimos bocados de las virutas de cordero, escuch
un sonido seco y hueco como de algo golpeando la tarima.
No quise averiguar ni pregunt.
Pero sospech que el zapato de mi mujer se haba cado al suelo tal vez porque
sus pies hacan de manos, tal vez porque algo tenan que ver con el leve mordisco
que Jorge daba a su labio inferior o tal vez, sencillamente, porque le hacan algo
de dao.
Ese pelo te queda espectacular reconoci Jorge Pero no me pegues
macho aadi mirndome.
No hombre. Si Elena esta tambin de Matrcula de Honor redonde no
por seguir la coba, sino porque hacer honor a la verdad.
Como si telepticamente se hubieran puesto coordinado, Elena tambin escogi un
vestido violeta, solo que en su caso ms apegado.
El cuerpo de mi mujer era mucho ms esbelto, pero la generosa voluptuosidad de
Elena, lejos de generar rechazo, era una autntica invitacin a explorar ms all.
La tela se adhera de tal forma a sus carnes que incluso no disimulaba la pequea
lorza que paraba entre su ombligo y cintura.
Creen que una lorza es poco sexy?.
Pues estn muy equivocados.
Puede llegar a ser enloquecedora.
Su peinado se haba quedado en una alisado en media melena que aireaba su
cuello, inusualmente altivo, como de cisne, lo cual pareca no casar con el resto del
cuerpo.
Un contraste tolerable.
Lo que no toleraba era el escote, cerrado a cal y canto.

Reconozco que llevaba das imaginando la forma, finura y firmeza de aquellos


pechos, mayores que los que hasta ese momento disfrutaba.
Y ella, mujer y veterano, siempre dos pasos adelantada, sabindolo, me los haba
tapiado tan solo por el placer de torturarme.
-

Bueno sent una palmadita en el hombro El postre que ya tengo ganas.

No fastidies que te has quedado con hambre Jorge.

Estoy que reviento, pero Elena no para de decirnos que no la has dejado
ver que has [Link] pillastre que con lo dulzn que siempre he [Link],
mira, estoy salivando.
-

Por el postre? sonre.

Era inevitable no sentir aprecio por Jorge.


En ese momento le llen la copa e hice lo propio con la ma, agotando en ella las
ltimas gotas.
-

Por nuestra amistad dije.

Apuremos ambas hasta el fondo respondi.

Y nos las bebimos sin darles tiempo a suplicar piedad.


Los cinco minutos que tard en dar el ltimo toque al postre se me hicieron
interminables.
Desde la cocina escuchaba susurros que no conversacin.
El tono adecuado que suele utilizarse para el confesorio.
Unas confesiones que no poda escuchary eso era verdaderamente cruel.
La crema de fresas fue un xito.
La hice ligera, batida rpidamente para crear burbujas de aire que aligeraran la
digestin y aadiendo ocho gotitas de leche condensada, dos por cada uno que,
amen de decorativa, produca una agradable sensacin en el paladar.
Y la acompa con un licor de orujo casero, autntica marca de la casa que
trapicheaba en la bodega.

Cuando aun no me haba terminado la propia, los dems ya estaban dando los
primeros sorbos al vasito.
Me sent satisfecho.
Ehadvirti el amigo- que todava nos has triunfado aadi justo en el
momento en que mi mujer dio un leve respingo en la silla.
-

Te dio hipo cario? le pregunt.

Pero ella solo contest con un enrojecimiento de sus mofletes y el ligero temblor
de los labios.
Tras el orujo vino un whisky con vaso bajo pero de cristal grueso, que conservaba
los efluvios de aquel reserva con 10 aos, de esos que en el bar ms chabacano,
te cascaban diez euros el sorbo.
-

Ya recogeremos maana sentenciamos al olvido los platos.

Y salimos a la terracita, modesta pero cubierta que tenamos en esos momentos


preparada con una mesita y dos sillas.
-

Bueno faltan dos as que nosotros de pie.

Panza llena, gaznate achispado y la conciencia de estar viviendo un momento


excepcional bajo una noche urbana donde las sirenas de alguna ambulancia
decoraban el sonido y el cielo, si tena estrellas, no se vean.
-

Ummm, esta noche conducir haciendo todo el alfabeto.

Todos remos la gracia.


Os podis quedar a dormir sugiri mi mujer Los nios..los nios
repiti como si de repente hubiera encontrado la combinacin de una caja fuerte
suiza - estn fuera.
No era tonto.
Ella llevaba casi una hora sin apenas mirarme, con la vista exclusivamente
focalizada en nuestro invitado mientras yo, he de reconocer lo mal anfitrin que
era, apenas haba dedicado unas furtivas miradas a Elena.
Cuando decid corregir el error, el corazn quiso encontrar una salida fuera del
esternn.

El escote de nuestra invitada apareca, sorprendentemente fresco, descaradamente


ofrecido tras deshacerse un casi invisible hilo que hasta ese momento, lo haba
clausurado.
Elena me devolva el iris destrozando los dos metros que durante casi toda la
velada nos haban separado.
-

A este whisky le faltan hielos.

Es un reserva advert para evitar que lo fastidiara agundolo.

Anda se volvi para reprenderme .que eso ahora da igual.

Al entrar en la cocina di un sorbo largusimo, como tratando de asfixiar en alcohol


los ltimos brotes de miedo.
Ms cuando Elena, desde el centro de la estancia, gir la cabeza sin hacer lo
mismo con el cuerpo y con una habilidad extraordinaria, rpida pero lenta, directa
pero sugerente, todo y nada, se deshizo por los pies del vestido.
-

Uyse me ha cado.

Veinte minutos despus Elena, sentada sobre la mesa y yo, tan desnudo como ella,
reconozco con las manos estremecidas, nos besbamos con todo lo que
desebamos dentro, jugando con nuestras lenguas, rozndonos, palpndonos,
acaricindonos, explorndonos..bajando poco a poco hasta tener sus pies
apoyados en los hombros, yo en cuclillas, extend la lengua ensalivada y di un
largusimo lametn de abajo a arriba.
Uuuuuuuu sent su mano extendida, entremezclando los dedos entre mis
cabellos.
-

Estamos tardando demasiado apunte a decir.

Fue la ltima de todas las imbecilidades que soltara durante aquella velada.
Cielo respondi mientras se incorporaba, lejos de molesta casi rindose
en mi cara - .ven.
Me cogi de la mano y deshicimos el camino hacia la terraza.
No hizo falta interrumpir nada.
La luz del saln apagada y, a travs de las finas cortinas, que ligeramente se
mecan por culpa de la escasa brisa, pude ver dos siluetas negras, chinescas, sin

rostro pero humanas, en un ambiente mgico donde una de ellas, sentada y la


otra a horcajadas sobre la primera, se devoraba con fruicin la boca.
Y la segunda de aquellas sombras, torpemente, baj las manos hacia el pantaln,
dejando escuchar el sonido de una cremallera y la aparicin sbita de un falo
palpitante y erecto, un falo que..
-

Uffff.

No pude ver, escuchar o intuir nada ms.


Aquella visin irreal, cautivadora, desapareci cuando el 100% de mi atencin se
desvi hacia la prodigiosa maniobra que llev a Elena y su boca, a apoderarse de
mi polla.
Elena, dura y frgil, sutil y lasciva, entregada y dominante a mis pies, entre mis
muslos.
Elena, infatigable y jadeante, fresca y sudorosa, claudicante y victoriosa, aferraba
con sus uas mis glteos mientras estos se hincaban entre la inagotable fragancia
de su entrepierna.
Un coito que como ella, se presentaba con poco aderezo, apenas una pequea
depilacin, casi a esa antigua en la que son como son, peludos, pero sin llegar a
setenteros.
Todo me gustaba, todo me entusiasmaba, todo me excitabasu boca, el mecido de
su cuerpo con cada embestida, sus pies juguetones de uas pintadas en cutre
rosa, su manera de montarme, hacindome cosquillas con el pelo en el pecho
mientras apretaba su coito provocando esa mezcla entre risa y placer, ji, ji, uff,
ufff.
Todo en una nebulosa embaucadora, maravillosa que concluy, fue de mis ltimos
y mejores recuerdos, con nuestros gritos desbocados y primitivos..!![Link],
si llname, llname, llenameeeeeeee!!!.
Cuando despert, maldije los perpetuamente chirriantes frenos del urbano
cuarenta y tres y el lacerante latido de mis sesos, estampndose contra el crneo,
como si el corazn se hubiera trasladado a la cabeza y el cerebro se hubiera
ahorcado.
Me dola cada milmetro de cada neurona y hasta pestaear, era un sufriente
esfuerzo.
Pero Elena, dormida frente a mi, pareca no sentir nada ms que tranquilidad.

Cmo lo hars? pens al comprobar que tras sudarnos el uno al otro, con la
estancia, las sbanas y el cortinaje oliendo a sexo, su aroma segua ofrecindose
como si nada hubiera ocurrido.
La contempl desnuda para cerciorarme de que, efectivamente, era una mujer de
formas ms generosas de las que sospechaba.
Un sobrepeso tan ligero y contenido que, sin tan siquiera tocarla, solo oliendo y
contemplando, hizo renacer el deseo, las ganas de [Link] vez?.
Mis yemas lamieron sus caderas y para cuando volv a mirarla, ella ya no dorma,
sino que con los ojos cerrados, sonrea.
-

Ummmm no tuviste suficiente?.

Retomamos los besos, esta vez partiendo desde algo ms paciente y delicado,
marchando lentamente camino de tmidos jugueteos con la lengua.
Elena iba respirando cada vez ms aceleradamente, consintiendo al abrir una de
sus piernas, que me acercara pausadamente hacia su.
-

!Ooooo Jorge, Jorge, Jorgeeeee!!

Aquel grito, proveniente del saln, nos hizo parar en seco, recordando, as como si
no tuviera importancia, que en aquel piso no se estaba solo.
-

!Sigue, sigue por favor sigue!!

Te gusta eh, te gusta mucho?.

El respaldo del sof arreciaba rtmicamente contra la pared que comparta con
nuestra alcoba.
-

Ummmm, veo que te sobresalta

Era cierto.
Nuestro prometedor inicio se haba detenido bruscamente, pero no porque me
perturbara saber que pasaba a ocho metros.
-

Te gusta saber que goza, te gusta saber que te la estn gozando verdad.

Y la muy mala me lo preguntaba asiendo una polla dura como piedra que era la
ma propia.

Tienes curiosidad verdad?. Quieres ver follando a tu mujer verdad?


animaba mientras meca su mano.
-

Uffff, si Elena.

Estate atento cielo advirti Si lo ves, ya no hay marcha atrs.

Qu quieres decir? confieso que me estaba asustando.

Que desde ese momento, viviris vuestro matrimonio congafas nuevas.

Y la respuesta me la dio obligndome a seguirla, caminando descalza como gata,


sin ruidos, abriendo la puerta de la habitacin, dando tres pasos para plantarse
frente a la del saln y lanzando una larga mirada, [Link] un
joder, eso es follar si seor para posar luego sus dedos entre las piernas.
-

!Fllame, fllame, fllame, Jorge, Jorge, Jorge, Jorge siiiiiii!

Y yo de pie y empalmado, escuchando sin ver, mirando a Elena, visiblemente


excitada, extendiendo su mano derecha hacia mi para ayudarme a dar ese ltimo
paso..
-

Todava quieres verlo?.

Cualquier
comentario,
sugerencia,
a ahoramerecelapena@[Link]

deseo

amistad,

podis

escribir

Que cara de difunto que lleva usted!.


Jorge y yo compartamos el placer de sentarnos en el banco ms aislado del jardn
de Devod.
Desde el, tras un platanero mustio pero aun frondoso, se entrevean las milenarias
piedras del templo faranico y el paseo en torno suyo de turistas, novios,
municipales, carteristas y aburridos jubilados.
-

Eso fue lo primero que me dijo al conocerme. Crees que es normal to?.

Normal o no, habamos comprado un par de latas de Mahou y ahora las


disfrutbamos sin prisas, saboreando aquella isla en plena selva urbana, donde el
frescor del verde se vea asediado por el maremgnum de clxones y polucin.
-

Ya sabes que Natalia me las hizo pasar putasmuy putas.

Siempre pude dividir mi atencin en dos direcciones.

Sospechaba que tena sus losya sabes, un capricho en viaje de negocios


o algn compaero de trabajo que cuando llamaba, siempre consegua que ella se
alejara para hablar bajo. Yo no deca nada. Divorciado o no, la nia es lo primero
para mi y estaba dispuesto a soportarlo todo solo para poder verla a diario.
Esa maana, mis atenciones se haban dividido entre la historia del buen amigo y
la visin que tuve, aquella despertada de domingo, cuando acept la mano que
Elena me estaba ofreciendo.
Tras finiquitar lo nuestro, pasaba del trabajo a casa, de casa al trabajo con
solo dos paradas; una para llamar a mi hija y la otra para hacer la compra. Ya ves
que oportunidades tena yo ,con esa amargura, de conocer a una mujer como
Elena!.
Mi esposa se aferraba como poda a la abrazadera del tresillo mientras intentaba,
con poco tino, sofocar sus gritos mordisqueando el cubre-sofs.
Pero la conoc brind con la lata Ese careto te lo quito yo con esto.
Anda que no era directa la muy pcara. Porque me lo dijo inclinndose sobre el
mostrador para regalarme dos tomates rosceos inmensos, colocados justo entre
sus dos tetas.
-

Bufff.

A que te gustaron verdad?- gui un ojo.

Buff porque era verdad; eran unos pechos imposibles de satisfacer.


Y Buff porque record como recorr visualmente la espalda de mi mujer, de cuello a
pies, dispuesta en cuatro, contemplndola lentamente, acompasando sus carnes a
los movimientos del [Link] llegar a las caderas.
Al da siguiente volvi a repetir la gracia. Yo segua igual de serio
compaero, pero cuando me acost por la noche, primero not que haba sufrido
un poco menos y [Link] tena una ereccin de campeonato.
.y al final de las caderas, Jorge empujando como un animal, con un ritmo
desbocado, gimiendo ambos a lo bruto, el con los ojos desbocados, bufando, ella
dejando de morder para gritar, insultar, suplicar, gemir, exhalar
Una semana ms tarde, no se porque, no me preguntes, fui a comprar
justo cinco minutos antes de cerrar su puesto. Me mora de la vergenza la
verdad.

Aggggg, aggggg, ayyyyyy sigue, sigue, sigue no te pares por Diooooooosssss,


aun en la distancia, escuchaba incluso el chapoteo hmedo de su coito, mucho
ms estrecho que el de Elena y que, juzgando la cara desvivida de Jorge, le estaba
deshaciendo de placer.
No saba como pedirle que nos tomramos un caf o algo, que se yo,
llevaba desde la universidad sin rondar a ninguna mujer. Era un torpn, un
quinceaero con barriguilla y canas. Y sabes que me suelta?.
Jorge se incorpor sin sacrsela, aupndose hasta sostenerse en cuclillas, con las
rodillas y los gemelos soportando todo el peso de su corpulencia.
As consigui un nuevo ngulo y sobre todo lo que ms queran.
-

Yo se bien lo que usted necesita.

Impulso.
Un impulso enrgico que oblig a mi mujer a someterse todava ms en aquella
postura en la que ella solo pona el culo mientras alzaba un poquito la cabeza
abriendo los ojos, diciendo con sus retinas. Dios mio hasta all nunca me la
haban clavado.
Y media hora ms tarde, yo con el olor de oficina y ella a puerros,
berenjenas, calabacines y coles de Bruselas, me montaba con unas ganas y una
sonrisa de oreja a oreja.
Como si fuera una autntica pelcula porno, Jorge aceler aun ms, hacindome
sentir de menos porque jams haba conseguido sostener un ritmo tan acelerado
ante ninguna hembra..!!!aaaaaaaaaaasiiiiii, si, si, si, si ohhhh siiiiiiiiii!!!.
Y no te pienses que la ta esper a llegar a casa, que viva a cinco minutos
del mercado. Me exprimi en cinco colosales minutos!dentro del almacn!!. Yo
agarrndome a una caja de naranjas, mordindome la lengua para que no me
escuchara el de la Pollera que es un to santurrn medio del Opus y ella?...
Sin duda Natalia la primera y luego todo el bloque descubran, con el caf
atragantado, que haba un to en mi casa, que se estaba follando a mi mujer y
que no era yo, porque yo, no me llamo Jorge.
gritando como una posesa. Le pone saberse escuchada. Buff me acuerdo
y me entran unas ganas de llamarla ahora [Link] Elena, en cuanto fue a
su casa, se duch y puso algo, y no se como, averigu donde viva a base de
pulsar cada timbre del portillo preguntandoPerdone me acaba usted de echar
un polvo?.

Ella gritaba como si hicieran siglos que no se la hubieran follado, como si aquel
que bombeaba su coito fuera un ttem y no Jorge, tan normalito, alejado del
estereotipo de macho alfa dominante, con su barriguita, su rostro sin historia, sus
inexistentes bceps.
Y yo alucinado, cansado como un maratoniano, con la tortilla de cenar
recin hecha, me encuentro a Elena plantada frente a mi puerta, con cara de
Estas preparado? y con las bragas colgando de un dedo. Y al da siguiente.
Jorge se deshizo, sali de ellaNena, nena, nena aqu viene para ti.y este
humilde sin crerselo pues entonces pude ver que tampoco su miembro tena
mayores diferencias con el mo salvo que esa maana, tal vez toda la noche, se
haba follado a mi mujer carne contra carne, sin proteccin [Link] si dmelo
por favor cielo, [Link].y ambos volviendo a sorprenderme, el uno
derramndose descaradamente, la otra, recogiendo toda su lecha en su boca, algo
que ni a mi ni a los anteriores, haba nunca consentidochupando, lamiendo,
sorbiendo, devorando aquel nctar.
.me encuentro la tortilla ya casi verde y todos los msculos del cuerpo
agarrotados despus de dos soberanos polvos. Insaciable. Tanto que mientras
desayunamos, me preguntaba que habr visto en mi, que soy tan poca cosa y no
poda dar de comer a tanto estmago.
Jorge se estira, abre la boca y termina de correrse con un gracias guapa, me has
dado un goce incomparable.
Mira nene, me dice mientras con el pie acariciaba mi polla y su boca daba
cuenta de una buena porra me gustas pero quiero que sepas que desde que me
divorci y lo hice porque mi ex era tan insoportable como la tuya, los he tenido y
muchos. Y pienso seguir tenindolos. Lo consientas o no.
-

Copn Jorge.y tu.

Vamos que tengo que explicrtelo [Link] que yo quiero es ser tu novio,
eso se lo suplique, divertirme, eso lo soaba, divertirnos, eso por supuesto y que
me pongas unos buenos cuernos, eso ni me lo crea.
-

Eso, esoes increble, es, eso, eso es

Eso es solo el comienzo amigo mo.

Ante erasno se, ms previsible msno digo mejor solo ms.

Elena y yo lo hemos probado todo. Todo es todo- recalc- Hazte una


pregunta, rebusca en tus ms oscura fantasas, esos que no confiesas ni a ti

mismo, esos que no hacen dao a ningn inocente pero que alguien con sotana te
dijo que eran pecado. Pero no lo son. Nosotros ya hemos encontrado respuestas
para muchas de esas preguntas. Quieres encontrarlas tu?.
-

Eeeeee.

Dime una cosadesde el sbado pasado, has visto a tu mujer vestida ms


de veinte minutos seguidos?.
Ni veinte, ni cinco.
Desde el momento en que, terminada aquella faena de dos orejas y rabo se gir
en aquel sof para mirarme con cara cmplice y un hilillo de semen escapando
travieso por la comisura de sus labios, mi mujer, mi gran amor y yo nos
buscbamos como animales en celo, como si volviramos a tener veintids aos y
no hubiera nada ms importante en este mundo que satisfacer las necesidades de
nuestros cuerpos.
Uno rapidito en la ducha matinal, una mamada en el ascensor, un rozamiento en el
aparcamiento, un polvazo bestial sobre el cap con sus piernas apoyadas en mis
hombros, uno de dos minutos mientras el nio nos distrae a la suegra, llamaditas
al trabajo para masturbarnos, una visita a su hasta el mircoles inexplorado culo,
miradas, miradas, muchas [Link], follar, follar, follar, rernos, abrazarnos,
follar, volver a abrazarnos, volver a follar.
Recuperarnos.
Lo saba yo no haba dicho ni si ni no, pero Jorge estaba resultando ms
intuitivo de lo que crea [Link]?

Cualquier
comentario,
sugerencia,
a ahoramerecelapena@[Link]

deseo

amistad,

podis

escribir

Somos un matrimonio de Palma y vamos a la playa siempre que podemos, ya que


nos gusta el mar, la arena, y sobretodo la tranquilidad, y por eso nos vamos a
pequeas calitas que hay repartidas por nuestra costa.
Todo ocurri hace dos semanas cuando empez el buen tiempo. Decidimos
"inagurar" la temporada de bao y a travs de un amigo que nos gui hasta una
pequea calita que se tiene que llegar andando durante 10 minutos, hace que poca
gente vaya, que no vayan nios que siempre molestan, y lejos de los mirones.

Yo tengo 38 aos, no estoy mal, soy del montn, 1'77 y peso 88 kg., con una
barriguita de la buena vida, pelo castao y unos ojos azules que con el verano y el
mar se me vuelven an ms azules. De dotacin normal-pequea unos 15cm. Mi
mujer tiene 45 aos, es ms bajita que yo 1'65, pesa 55kg, tiene unas tetas
pequeas pero bastante firmes para su edad, y pelo rubio y ojos oscuros.
Pues nos decidimos a ir, tenamos los dos libre de nuestro trabajo y lo mejor era
que estabamos a martes, as que o no encontrariamos a nadie o poca gente, ya
que los fines de semana siempre se llena. Eran las 10 de la maana cuando
cogimos el coche y llevabamos nuestra neverita con unos refrescos, un par de
bocadillos, una tortilla de patata y unas aceitunas, ya que pensabamos disfrutar lo
mximo posible del da. Tardamos 50 minutos en llegar, aparcamos el coche bajo
unos arboles que haba y nos pusimos a andar. Cuando llegamos nos quedamos de
piedra. Era increible la cala, o ms bien la calita, porqu no deba medir ms de
100 metros, como mucho 80, y en ese momento no haba nadie. As que llegamos
y nos pusimos a montar todo.
Lo primero que hicimos fue poner la sombrilla, las toallas y la nevera debajo de la
sombrilla. Nos empezamos a desvestir y mi mujer llevaba un conjunto que aunque
no enseaba nada, insinuaba todo. Se le marcaban los pezones y la raja. Y de solo
verlo se me puso morcillona. Yo me desvest tambin y me qued con un baador
de natacin, ajustado y de color blanco. Y ya con los baadores decidimos
meternos en el agua.
Estaba an fra, pero para no entrar poco a poco y hacerlo eterno, nos cogimos de
la mano, contamos hasta 3 y empezamos a correr hacia el agua. Joder que fra
estaba, pareca que le haban hechado unos hielos antes de meternos. Estuvimos
nadando unos minutos y cuando ya tuvimos bastante salimos a secarnos y
estirarnos en la toalla.
Llegamos y nos secamos y nos pusimos crema, yo utilizo una de factor alto ya que
tengo la piel bastante blanca, y antes de ponerme moreno o coger color siempre
me pongo "gamba", en cambio mi mujer tiene la piel ms resistente y usa un
factor ms bajo. Cada uno nos pusimos, pero lleg un momento que haban zonas
que no llegabamos, mi mujer me di a mi primero por la espalda, las piernas, y
cuando lleg a mi culo hizo que el baador se me metiera entre los gluteos y me
di por todas las zonas. Luego le hice estirar a mi mujer, pero cuando llegu a la
zona de arriba se la desabroch y aprovech para sobarla un poquito. Luego las
piernas, y cuando llegu yo a su culo le deshice los lazos que anudaban su parte
de abajo, y ella me dice: -Que haces?, y yo le dije: -Tranquila que no hay nadie, y
as no te manchar nada del baador.
Prosegu masajeando su culo, pero con las manos llenas de crema poco a poco
empec a acariciarle el ano, alrededor, poco a poco, y luego introduje un dedo bien

lubricado, y en ese momento di un pequeo gemido, y me dijo: -Sigue as no


pares. Y yo no par, si no que continu comenzando un mete-saca con un dedo,
para luego meter dos y luego tres. Con la otra mano aprovech para empezar a
tocar toda su vagina, y luego el clitoris, ella poco a poco abra ms las piernas y
empezaba a gemir. Notaba como poco a poco se empezaba a combulsionar y
moverse como cuando va a correrse. Aceler mis movimientos y en menos de un
minuto empez a gritar que se corria: -SIGUE!! NO PARES!! QUE ME
CORROOOOO!!! AAAHHHGGGG!!!
La haba dejado extasiada y ahora le apeteca dormir, pero antes me dijo: -Luego
me tocar a mi, y te voy a hacer lo mismo!! Yo me estir tambin y estuvimos
adormilados un tiempo.
Habra pasado una media hora cuando me despert y v que haba ms gente,
haba a nuestra derecha una pareja de dos chicas de unos 30 aos, un poco ms a
la derecha un grupo de 2 chicos y 2 chicas jovenes que no deban llegar a los 20, y
a nuestra izquierda a unos 10 metros una pareja que por el tono de piel deban ser
del norte, eran totalmente blancos y rondaran los 40. Lo que ms me sorprendi
de todo es que estaban todos desnudos, y comprend que era una zona nudista.
Despert a mi mujer: -Luisa, despierta, creo que nos hemos equivocado. Y ella con
las gafas de sol (deba tener los ojos medio cerrados) me dice: -Que?
- Cario, es una playa nudista, no somos los nicos que estamos aqu y estn
todos desnudos!!
En seguida levant la cabeza y mir a todos nuestros vecinos y efectivamente iban
desnudos, ella entonces me dice:
- Bueno, ya que estamos aqu.....por qu no probamos?
Me result raro porqu jams haba querido venir a una playa nudista, con las
ganas que tena yo de ver a mujeres desnudas. Y le dije que de acuerdo. Y ella sin
mediar palabra, alarg sus brazos y me quit el baador.
- Con razn queras t venir a una playa nudista!! Ests todo empalmado!!!
- Pero si me has dejado a medias!! Estoy con un calentn horrible!! Pero eso lo
soluciono yo ahora mismo, voy a darme otro bao a ver si se me baja "el
hinchazo"!!
Me levant de un salto y corr hasta el agua, hice unas cuantas inmersiones,
pensando en otras cosas que no fueran las tas que haban en la playa, pero no
haba manera.

Desde el agua pude ver como las dos parejas de chicos jovenes recogan sus cosas
y emprendan el viaje de regreso, as que slo quedariamos las dos chicas, la otra
pareja y nosotros. Pude ver como la pareja de chicas se untaban ellas ahora crema
por todo sus cuerpos, y por la forma que lo hacian jurara que eran lesbianas, pero
el espectaculo era increible. La otra pareja estaban tomando el sol y apenas se
vea nada. As que decid nadar un poco ms y luego volver para beber algo que
tena la boca seca.
Cuando empiezo a salir del agua veo que mi mujer est hablando con una de las
chicas y justo cuando llego a su altura la chica se levanta y an llevando gafas de
sol pude notar como me miraba de arriba a abajo, y mostr una pequea sonrisa,
a lo mejor le gust lo que vi, hasta que me d cuenta que iba empalmado, porqu
estaba viendo ese cuerpo desnudo todo depilado. Entonces ella dijo:- Adis.
Me estr en la toalla vindola marchar hacia su pareja y mi mujer me dice:
- Jos tranquilo!! Que no quera nada!! Tan solo saber si tenamos fuego!!
Yo no dejaba de mirarla...que cuerpo, unos pechos pequeos, casi parecan de una
adolescente y toda depilada..y su pareja igual que ella. Como me gustara estar
entre ellas.
Eran cerca de la una del medioda cuando decidimos comer algo, as que sacamos
los bocadillos que traiamos, la bebida y la tortilla de patata. La verdad es que ola
todo muy bien. Mientras comiamos se nos acerc el hombre de nuestra izquierda y
en un castellano perfecto nos pregunt si le podiamos dar un poco de tortilla, que
desde donde estaban ellos llegaba el olor y les apeteca probarla. Mi mujer les dijo
que si, que le dabamos un poco de tortilla, pero que en vez de llevarsela, por qu
no se acercaban a donde estabamos nosotros y comamos todos juntos? Y el dijo
que si. Entonces le pregunt a mi mujer:
- Por qu les has dicho que vengan? Con lo bien que estamos solos...
- Para estar un poco ms acompaados, que no pasa nada, luego ellos se volvern
a donde estaban y listos.
- Nooo, ya se lo que pasa, le has visto el rabo que tiene y has pensando en tener
buena vista!!
- Jajajajaja!! ri ella. -Cmo me conoces!! La verdad es que la debe tener grande,
porqu la tiene normal y mide casi como la tuya!!
- Vale de acuerdo!!

Al cabo de dos minutos ya estaban con nosotros bajo la sombrilla. Nos dijeron que
se llamaban Carl y Catherine, que eran britnicos pero que haca ms de 20 aos
que vivan en Mallorca. La verdad es que tanto Carl como Catherine estaban muy
bien para la edad que tenan, l tena 51 y ella 48, pero parecan ms jovenes. l
tena buen cuerpo, todo depilado y la verdad es que pareca que tena una buena
polla, pero los huevos los tena como pequeos, apenas se le notaban o yo los
tena ms grandes. Ella tambin todo depilado y de un color rosadito oscuro, y
unos pechos grandes, ya empezaban a caer un poco, pero tenan un morbo...
Tanto mi mujer como yo lo tenemos todo natural, no nos depilamos, nunca nos lo
hemos propuesto, a mi me gusta tal y como lo lleva, y a ella como yo lo tengo.
Estuvimos hablando un poco de todo mientras comamos. Trabajaban en una
inmobiliaria y tena una casa cerca de Palma, en una zona alta prxima, en Calvi.
Tenan una hija que hoy no haba venido con ellos, y que seguramente haba
quedado con unos amigos en su casa que tiene piscina.
Cuando acabamos Catherine, que quera que le llamasemos Cat, nos pregunt:
- Quien ha preparado la tortilla?
Y mi mujer le dice:- He sido yo, a Jos apenas se le da bien la cocina, se ocupa
ms de comprar y otras cosas, pero quien cocina soy yo.
- Pues yo he intentado hacer muchas veces tortilla espaola y nunca me salen
bien, y lo he probado todo, hasta me compr una sartn doble para cuando tengo
que dar la vuelta que no se cayera nada, pero ni an as.
Mi mujer en plan broma va y le dice:
- El secreto est en la forma de tratar a los huevos. Hay que tratarlos con suavidad
y trabajarlos bien para que saquen todo el aroma y se vuelvan lo ms lquido que
se pueda!!!
Todos empezamos a reir, ellos tambin haban cogido la indirecta, y le suelta Cat:
- Pues me tendrs que ensear un da, porqu ya te digo que no hay manera!!
Todos reimos, y le dice mi mujer:
- Pues si quieres te lo demuestro ahora mismo.
Tal y como estabamos sentados hombre, mujer, hombre y mujer haciendo un
corrillo, a mi derecha Luisa, a su derecha Carl y a su derecha Cat. O sea, que Cat
estaba a mi izquierda.

Entonces sin ningn tipo de pudo mi mujer se levanta un poco y se coloca ms


pegado a Carl y alarga la mano para tocar sus huevos.
- Fijate Cat, mira como lo hago, suave y dulcemente.
La cara de Carl era un poema, se haba recostado un poco haca atrs dejando va
libre a mi mujer para poderlos tocar bien y a todos para ver lo que haca.
Entonces Cat, mirando a mi mujer buscando un gesto de aprovacin alarga su
mano hacia mis huevos y a partir de ah perd el norte. Buf como lo haca!! saba lo
que haca, y poco a poco mi polla que haba estado acostrumbrado a la desnudez
empezaba a notar como se pona dura y dice Cat:
- Mira lo que estoy logrando!!!
- As se hace!! Ves que es fcil!
- No saba como hacerlo, ahora sabr como.
Yo ya la tena dura, pero Carl solo la tena morcillona. Mi mujer alarg su otra
mano haca la crema que traamos y puso un poco sobre la polla y los huevos de
Carl. A partir de ah mientras con una mano tocaba sus huevos, con la otra
recorra todo su tronco, bajando su piel y dejndo al descubierto su glande. Poco a
poco empezaba a coger dureza. Y mientras pasaba todo esto, Cat ya haba puesto
sus manos por toda mi polla y mis huevos. Poco a poco me masturbaba y producto
de ello empez a salir un poco de lquido.
- Mira!! lo estoy haciendo bien!! Mira que cara tiene tu marido!!
Y la verdad es que lo estaba haciendo de puta madre. Me recost un poco y cerr
los ojos. Al cabo de unos segundos not algo hmedo, y abr los ojos y v que Cat
estaba con la lengua lamiendo mi polla. Buf!! Como lo estaba haciendo, y de
reconocer que lo estaba haciendo mejor que mi mujer. V como mi mujer tampoco
perda el tiempo y haca lo mismo a Carl.
Estuvimos as un rato, intentndo yo aguantar lo mximo posible pero saba que
iba a durar poco, no ms de un minuto, entonces Carl empieza a gemir, y vimos
como empezaba a lanzar chorros de leche. No pensaba que pudiera tener tanta
leche ah guardada. Alcanz a mi mujer por su cara y por sus pechos y no dejaba
de mover esa polla que deba medir unos 22cm. Hasta que no sala ms y dej de
pajearle para pasar a darle un masaje por los huevos. Se acerc a su punta y le
di un beso. Tena toda la cara y el pecho lleno de semen. Eso me puso ms
cachondo y empec a correrme.

Esta vez Cat no dej escapar ni una gota y se la guard toda en la boca. Mientras
iba soltando leche, ella no paraba de subir y bajar con la boca y no dejaba de
tocarme los huevos hasta que vi que no sala ms. Se levant con la boca
cerrada, me mir y abri la boca y poco a poco la leche que tena almacenada
empez a brotar de su boca para ir a parar a su cuerpo, y con las manos se la
extendi por todo el cuerpo.
Acabamos los tios extasiados y con ganas de recuperarnos un poco.
Las chicas fueron a baarse y limpiarse y quedamos los hombres. Carl me dice:
- Que bien lo hace tu mujer, y yo le dije:
- Tu mujer tampoco se queda corta!! Y est muy bien para la edad que tiene.
- S, la verdad es que hemos tenido mucha suerte. Por cierto, porqu no os vens a
nuestra casa a disfrutar de la piscina y os invitamos a cenar!?
- No lo s, todo depender de lo que diga Luisa.
- Pues parece que se lo estn pasando bien ellas dos en el agua.
V que estaban juntas, lavndose la una a la otra, pero las manos no solo iban a
donde estaba el semen, acariciaban sus pechos y alguna que otra mano iba a para
bajo el agua, solo estaban cubiertas de cintura para abajo. Al cabo de un rato
salieron del agua y se acercaron a nosotros. Carl les dijo:
- Luisa, le he dicho a tu marido que os invito a probar nuestra piscina y os
invitamos a cenar, y no acepto un NO por respuesta, as que... qu dices?
- Pues .... QUE SI!!
Se sencaron y se sentaron con nosotros. Yo gir mi cabeza hacia la derecha donde
estaban las dos chicas y v que ellas tampoco haban perdido el tiempo, estaban
las dos extasiadas y pareca por sus caras que se lo haban pasado igual de bien
que nosotros dos.
As que recogimos todo y mientras ibamos hacia los coches Cat nos dijo:
- Ahora faltamos nosotras!!
Continuar...

Voy a continuar con mi relato de la semana pasada, en el que mi mujer Luisa y yo


nos fuimos a una calita en Mallorca, y all conocimos a una pareja de britanicos
que nos invitaron a su casa.
An era pronto, no eran ms de las seis de la tarde cuando llegamos a su casa
cerca de Palma. Era ms que una casa, una masin!! Era impresionante. Estaba
situada en una zona alta residencial, en la que apenas haban coches por la calle.
Estaba rodeada de un muro alto para evitar miradas indiscretas. Cuando pasamos
la puerta para los coches ya nos dimos cuenta de que jams ibamos a conseguir
vivir en un sitio as, pero al menos lo ibamos a disfrutar durante unas horas.
El jardn era impresionante, todo verde, con muchos arboles. Llegamos hasta la
entrada de la casa donde dejamos nuestro coche, ellos fueron a dejar el suyo al
garaje. Nos bajamos del coche y la verdad es que estabamos impresionados y un
poco asustados, pero decididos.
La casa era enorme, con unos ventanales que desde fuera se vea muy bien
decorada. En ese momento llegaron caminando Cat y Carl y nos abrieron la
puerta. En ese momento apareci una chica de servicio, una espaola que no
deba tener ms de 20 aos. No iba con uniforme, iba sencillamente con una
camiseta y unos pantalones cortos, y la verdad es que tena muy buena pinta,
tena unos pechos muy generosos y se la vea muy ingenua...eso pensaba yo.
La chica les pregunt al matrimonio si quera algo, que los haba visto entrar y que
si les preparaba alguna cosa. Carl le dijo que si, que preparase unos sandwiches,
unas cervezas y unos refrescos y que los llevase a la piscina.
Despus de cruzar el vestbulo que era ms grande que nuestro comedor, pasamos
a una sala de estar que meda como tres veces nuestro piso. Unos sofs que
tenan la pinta de cmodos, una televisin enorme,..increible. Cruzamos la sala de
estar, para ver, detrs de unas puertas enormes la piscina. En la piscina estaba su
hija, que estaba con un amigo, ambos desnudos y tomando el sol. Cuando sali
Carl a avisar a su hija, se levantaron, pasaron por delante nuestro y se fueron
hacia otra habitacin. La verdad es que la hija era poco agraciada, normalita, un
cuerpo normal, pero unos pechos pequeos y medio caidos, pero seguro que algo
bueno sala de jugar con ellos. Su amigo era un chico musculoso, pero con la
vergenza de estar nosotros ah, se tap con la toalla, as que no saba mucho de
l.
Llegamos a una piscina enorme, no era olmpica, pero casi. A un lado haban unas
tumbonas, una ducha, y dos mesas con varias sillas a su alrededor. Lo que me
sorprendi ms fueron unos focos que haban a un lado apuntando a la piscina, y
al quedarme parado mirndolos, me dijo Carl:

- Que ests mirando? Los focos? Los utilizamos siempre que queremos utilizar la
piscina de noche, y ms de una vez hemos tenido una "fiesta" y el mejor momento
es cuando apagamos las luces y ...
Me dijo esa frase con una sonrisa picarona, y me imagin que eso se converta en
una bacanal de todos con todos.
Al cabo de cinco minutos apareci la hija con el amigo y les dijo a sus padres que
se iban a dar una vuelta y que ya volvera. Luego vino la otra chica con los
bocadillos y las bebidas y Cat le dijo que si quera se poda ir, que por hoy ya haba
sido suficiente. Ojal se hubiera quedado, pero decidi irse. As que nos quedamos
los cuatro solos.
Ahora nadie quera desnudarse, todos nos fuimos a coger una cerveza bien fra, ya
que aunque el sol haba bajado an haca calor, y eso que no estabamos ni en
verano. Empezamos a hablar un poco de nosotros, nos preguntaban si lo hacamos
a menudo lo del intercambio y le dijimos que no, que era una fantasa pero que no
haba pasado ms all, as que ellos eran los primeros. Tambin nos preguntaron
sobre nuestros trabajos, si tenamos hijos, ... en un momento que estabamos
hablando y viendo que nadie se quitaba nada, me levant y empec a desvestirme
quitndome toda la ropa. En ese momento los tres empezaron a aplaudirme y me
qued de pie esperndolos a ellos. El siguiente fue Carl, que en un abrir y cerrar
de ojos se quit todo. Luego se levant mi mujer para empezar a quitarse la ropa
y tambin se levant Cat. Yo pens que cada una se quitara la ropa, pero fue mi
mujer la que se acerc a Cat para ayudarla. Con sus manos cogi la camiseta y se
la quit poco a poco. Luego le baj la falda que llevaba y pas una de sus manos
por el coito todo depilado. Cat abri un poco las piernas para facilitar el trabajo.
Con la otra mano le tocaba un pecho, y acerc su boca a la otra. Se fundieron en
un beso con lengua.
Tanto Carl como yo estabamos ya empalmados, y la verdad es que tena una
herramienta que a parte de larga era gruesa.
En ese momento Carl tomo la iniciativa y se acerc por detrs a Luisa y le fue
quitando la camiseta, los pantalones y la parte de abajo que le quedaba del bikini.
La verdad es que le cost un poco porqu las dos mujeres estaban enganchadas,
las dos tocndose. Carl no desaprovech ni un momento y le masajeaba la
espalda, el cabello, los brazos, le recorra todo el cuerpo. En ese momento se
separaron y Luisa se gir y se encontr con la cara de Carl a la quetambin bes.
Cat se dirigi haca mi y nos besamos. Tena unos labios carnosos y dulces, no me
extraa que me corriera tan rpido. Con mis manos recorr todo su cuerpo hasta
llegar a su coito todo depilado y blanquito. Me arrodill y empec a lamerlo
entero, pero Cat me cogi de la mano y me dijo: Sigueme. Nos fuimos a una

tumbona y se tir encima abriendo las piernas y dejndome todo para entrar
mejor. No lo dud ni un momento y empec a comermelo. Vaya labios y cltoris
que tena!! De un color rosadito, y un cltoris un poco prominente. Me dediqu a
chuparlo, a lamerlo con la lengua, a sorberlo poco a poco viendo como cada vez
tena unos "espasmos" y saba que estaba muy caliente. Y me dice:
- Quiero que me folles!!
- No, an no te voy a follar, primero te voy a comer entera!!
Y fue as, no dej ni un momento de comrselo entero. Poco a poco vea como se
mova ms, y con una de sus manos me abra ms los labios para que yo metiese
la lengua dentro de ese agujero, y con la otra mano se masajeaba un pecho. Poco
despus empez a gemir y saba que se corra:
- AAAAHHHGGGG!!!! SIGUE!!!! NO PARES!!!!
Y yo no paraba, tuvo dos orgamos casi seguidos, hasta que con la mano me apart
y me acerc a su boca y nos fundimos en un beso.
Levant la vista y v a mi mujer tambin tumbada pero encima de una mesa boca
abajo y Carl le estaba comiendo el culo!! Buf!! Eso le encantaba, siempre me peda
que se lo comiese, deca que tambin se corra por ah, diferente, pero tena unos
orgamos brutales.
Me acerqu a ella y le pregunt como se encontraba y me dijo que bien. Carl se
levant y me dijo:
- Tu mujercita se encuentra a mitad de camino del cielo y del infierno!! Se ha
corrido una vez y ahora la estoy preparando para una nueva experiencia,
despidete de tu mujercita y encontrars a una verdadera mujer.
Yo me qued asustado porqu saba lo que quera decir, se la iba a clavar por el
culo, y creo que le dolera, pero me di cuenta tambin que haba traido un potecito
y me dijo que era popper, que lo utilizaban para relajar el ano y el esfinter, as no
dola tanto.
Yo la miraba y vea en un cara una sonrisa de felicidad y satisfaccin, as que la
dej y me fui con Cat.
Estaba fumando un cigarrillo, pero lo tir cuando me acerqu. Se sent en la
tumbona y acerc su boca a mi polla que estaba dura despus de un rato. Empez
a chupar primero el glande, poco a poco con la lengua, repasndola y luego
bajndo a mis huevos. Con una mano apart mi polla y empez a chuprmelos
primero un y luego el otro. Con una maestra increible.

En ese momento gir mi cabeza y v a Carl embadurnndose la polla con un gel y


saba lo iba a suceder. Mi mujer tena la cabeza girada mirando lo que se iba a
meter por el culo. Carl acerc su polla al culo de mi mujer y me mir como
pidiendo mi aprovaci y yo le dije que si con la cabeza. Empez a meterla
suavemente, centmetro a centmetro, y cuando haba metido el glande y un poco
ms, mi mujer empez a gemir, se vea que le dola un poco pero tena una cara
de satisfaccin, tena los ojos cerrados y relamindose los labios con la lengua, se
lo estaba pasando de miedo.
Gir mi cabeza y me concentr en mi y en Cat. Me continuaba chupando los
huevos y la tena a punto de reventar, as que la levant y la puse a cuatro patas,
apoyndo las manos en la tumbona y v su culo. Para no ser menos, empec a
comrmelo, pero ella me dijo que adelante, que se la metiese que lo estaba
desendo. As que si ms espera, se la clav de un solo golpe. Debido al tamao
de la polla de su marido y de las juergas que se haba metido, tena el ano dilatado
y no le doli nada. Empec un mete saca, se la meta hasta el fondo y luego la
sacaba entera para repetir la misma operacin. Estuve un rato as, hasta que o a
la otra pareja como gema y gritaba ms alto cada vez ms y ms seguido y saba
que estaba a punto de correrse los dos. Y no me equivoqu, en un momento dado,
las envestidas de Carl se pararon, levant la cabeza y se puso tenso, y saba que
se haba corrido. Estuvo unos segundos as y se tuv encima de mi mujer y se
quedaron un momento as.
Yo continuaba con mis penetraciones. Cuando me cans, la cog y me la llev a la
otra mesa que haba, la sent encima y la dej en el borde mismo, acerqu mi
polla a su chochito y se la met. Me la foll lo mejor que supe y se corri una vez
ms. Entonces con su brazos me abraz y me tir hacia ella, inclinndome un
poco. Yo continuaba pero en ese momento siento una mano en mi culo que me
masajeaba. Me gir y v a Carl como arrodillado me sobaba el culo, los gluteos y
con las manos poco a poco me separaba las piernas. No saba lo que quera, as
que las separ y not una de sus manos en mis huevos y la otra buscaba mi ano,
que con un dedo iba poco a poco introducindolo. Buf!! Eso me estaba poniendo
ms a mil, y saba que no iba a tardar en correrme, segu ms rpido y Carl que lo
not empez con otro mete-saca rpido al mismo ritmo, notaba como estaba a
punto de correrme. Saqu mi polla del coo de Cat y empec a masturbarme y con
dos sacudidas ms saqu toda mi leche descargando encima de ella, unos chorros
que haca tiempo que no salan de mi polla. Fueron tres chorros potentes que uno
cay en sus tetas, y las otras dos encima de su monte de venus.
Me qued extasiado y me separ de ella.
Los cuatros nos miramos satisfechos, y nos fuimos a duchar en la ducha que haba
al lado. Con un poco de jabn cada uno ibamos pasando por debajo para quitarnos
el sudos y la leche que haba an.

Cuando me acerqu a mi mujer le pregunt:


- Que quieres hacer, te quieres quedar y continuar o quieres irte?
Ella me dijo, Quiero quedarme.....

Y as continu hasta la madrugada, follando los cuatro.

Espero que os haya gustado,


*************************
Estoy sola, en la cama tras una noche intensa de sexo y pasion. El hombre con el
que he compartido mi cama acaba de partir y me ha dejado sola, pero con la
certeza que esta noche o talvz maana volver a sentirlo nuevamente.
*************************

Jams pens llegar a meditar seriamente sobre si las justificaciones con las que
haca las cosas eran basadas en la razn o realmente provenan de alguna zona
oscura de mi mente o mi corazn. Pero aqu estoy, en un pequeo caf esperando
que llegue mi esposa y me ponga al da de todas las novedades.
Cuando le propuse matrimonio a Carla pude ver como sus ojos se iluminaban y su
sonrisa me provocaba besarla con pasin; no ramos una pareja tan joven, yo en
esa poca con 28 y ella con 24 estbamos bastante seguros de que nos queramos
y que esta nueva etapa de nuestra vida la viviramos juntos. Yo nunca fui el ms
guapo ni el ms fornido de mis alrededores, ya sea en la escuela la universidad o
en mis trabajos, por lo que las chicas nunca me persiguieron, si a veces alguna
quera armar un plan para otra amiga o incluso en plan de amigos, pero tampoco
me la haba pasado mal ya que con tuve algunas novias, ganadas a base de buena
conversacin y espritu jovial, aunque no llegaron a ser nada serio me permitan
mantener una autoestima en lmites normales y seguir buscando al amor de mi
vida.
A Carla la conoc como parte del contacto que mantenamos entre las empresas en
la que trabajbamos, por lo que inicialmente por telfono y despus
personalmente nos fuimos conociendo hasta que armndome de valor la invit a
salir y gracias a mi buena estrella ella acept. Esto lo digo porque ella es a mi

modo de ver una mujer guapa y bastante sensual, claro que sin llegar a lo vulgar
pero tampoco de modelo de tv. Su carcter es abierto, muy alegre y sin
complicaciones, por lo que inicialmente cre que tena un mar de pretendientes que
iban tras sus huesos, as como tambin un alto estndar de los chicos con los que
usualmente sala. Teniendo estos antecedentes me alegr mucho poder conseguir
pasar un rato con ella, aunque no me haca muchas esperanzas, algunas si
lograban llegar a mi mente, tal vez un par de salidas ms y con suerte alguna
caricia impropia por all.
Nuestras salidas fueron un xito y nos conectamos inmediatamente; nos gustaban
cosas similares, asistir a eventos o bailes o simplemente conversar de la vida. No
saba cmo dar el primer paso a fin de confirmar que realmente haba algo ms
que amistad entre nosotros, porque a pesar de que me gustaba tremendamente
no quera perderla como amiga si en caso no se llegaba a dar. Por lo que a ms de
pequeos roces de manos, miradas intensas y llamadas fuera de hora, no vea el
mejor momento para abordarla con el tema. As que haciendo de tripas corazn,
una tarde al salir del cine con toda la premeditacin del caso extend mi mano a la
suya al salir por las gradas y mirndola a los ojos entrecruc mis dedos a los suyos
en la tpica forma en que las parejas caminan por la calle, para mi alegra ella me
sujet y salimos de esa forma caminando juntos. Un par de horas ms tarde nos
dimos nuestro primer beso, que a esas alturas me supo a gloria con sabor a
cereza.
Ya en plan de pareja pude ir conocindola mucho mejor, tanto en el plano
sentimental como en sus relaciones anteriores, Carla haba dedicado sus esfuerzos
a terminar sus estudios y si por all haba algn chico que le agrad solo era para
pasar el rato. En fin, tras un tiempo juntos le propuse casarnos, propuesta que
acept, hacindome el hombre ms contento y afortunado de todos incluso pens
que llegu a tocar la felicidad cuando por fin pude llamarla mi esposa.
Nunca me preocup por el pasado en el que yo nada tena que ver, ms bien
prefera pensar el futuro que en conjunto podamos tener, as que a base de
esfuerzo y trabajo logramos ir consiguiendo mejores trabajos e independencia
econmica. As Clara mont con dos amigas mas un negocio de Asesora Legal y
Financiera, mismo que era bastante rentable y poda dar mucho mas. Yo en
cambio me dedique a trabajar en una compaa constructora que me brindaba
buenos beneficios, por lo que nuestra vida comenz a verse rodeada de ciertos
lujos que antes no habamos podido tener, mejorar el auto, una casa mediana y
algn que otro viaje al exterior, nada ostentoso pero acorde a nuestro
presupuesto.
La vida nos sonrea y nuestro matrimonio andaba muy bien, ya con cerca de 8
aos de casados habamos logrado estabilizarnos econmicamente y
sentimentalmente. En referencia al sexo, habamos iniciado hacindolo diariamente

y poco a poco con los aos, el cansancio y el estrs nos lo haban dejado a una o
dos veces a la semana e incluso un poco ms de tiempo; eso s, cuando nos
calentbamos no haba vez en la que estuviramos menos de 3 horas de sexo
continuo y pasin desenfrenada, intercambiando posturas, lugares e incluso
usando alguna que otra fantasa ligth.
Pero nada en la vida es eterno y nuestra felicidad debera pasar una dura prueba.
En un da cualquiera la oficina montada por mi esposa y sus amigas se vio tentada
a cerrar un excelente negocio con una entidad financiera bien posicionada, lo que a
la postre podra llevar a generar unas increbles ganancias siempre y cuando las
cosas salgan bien. Por supuesto que las tres amigas comenzaron a trabajar muy
duro para conseguirlo y lograr as posicionar finalmente la empresa. Esto nos
dejaba con poco tiempo para disfrutar en pareja, pero realmente no me
importaba, porque saba cul era el objetivo y quera que salga todo bien. Entre
tanto trabajo y ajetreo, nuestra casa se volvi un centro de operaciones en las
madrugadas, ya que brindaba la comodidad para que las chicas puedan trabajar y
descansar unas pocas horas durante la noche, yo de mi parte trataba de ayudarles
con los bocaditos o caf hasta cierta hora, tras lo cual solo me iba a la cama a
descansar.
Una de esas noches siendo casi las 01:30 am despert de mi sueo sin una razn
aparente y pese a dar unas cuantas vueltas en la cama no poda conciliarlo
nuevamente as que decid desist tratar de conciliar el sueo y opte por brindar
algo de nimo a las chicas que se encontraban trabajando abajo, as que me
levant a preparar un poco de caf y galletas, cuando comenc a bajar por las
gradas del segundo piso, me detuve en seco tras escuchar una frase de Lorena,
una de las socias de mi esposa, casada desde hace pocos aos pero sin nios. Otra
de sus socias era Sofa, que an permaneca soltera pero con muchos
pretendientes detrs de ella.
Lorena: ... y ni les cuento que en la cama era increble y aunque realmente no
tenamos futuro como pareja, en la cama me haca olvidar cualquier diferencia.
Sofa: Pues bien que no nos lo habas contado ah!, yo me recuerdo perfectamente
de l, siempre con esa cara inocente y ese cuerpo de culpable.
Carla: A m siempre me pareci que su mirada reflejaba una personalidad
completamente libidinosa, ja ja ja ja
Todos remos con la ocurrencia, incluso yo mismo desde la penumbra, ya que
olvidados mis planes de bajar me haba instalado cmodamente en las gradas
superiores, atento a cuanto en el saln se comentaba entre las chicas.

Sofa: Para m en cambio Esteban ha sido el mejor de mis amantes, aunque no


duramos ms de 3 meses juntos me hizo ver las estrellas y sus constelaciones con
los contundentes orgasmos que me brind. Lo malo fue que era un verdadero
idiota a la hora de hacer otra cosa que no sea follar.
Tras estas confesiones me daba cuenta que ninguno de los mencionados eran los
actuales esposos de las chicas quienes gozaban del ttulo de mejor follador, tal vez
siempre resultaba que lo perdido o lo disfrutado momentneamente dejaba
mejores recuerdos.
Lorena: Y tu Carlita, quien fue el que te hizo saltar chispas cada vez que te follo.
Mi corazn dio un brinco al or la pregunta tan directa e intima que formularon las
chicas a mi esposa, esperaba con ansias y desesperacin la respuesta.
Carla: Pues realmente con quien ms he disfrutado del sexo es con mi esposo
adorado, ja ja ja. , con l he disfrutado plenamente del sexo y tenemos unas
sesiones memorables...
Un aire de paz me llen el espritu, mi ego estaba casi en las nubes y creo que
hasta hubiera gritado de la alegra de no ser que mi calidad de incognito no me lo
permita. Para m, a la vez Carla era con quien mejor haba compaginado en el
tema sexual, era realmente un placer inigualable disfrutar de sus curvas y su
sensualidad.
Carla: ... pero lo que se diga chispas creo que me las sac Santiago, an recuerdo
esos encuentros algo rpidos pero que quemaban la piel de la excitacin que nos
generaba.
Lorena: Entonces tu maridito ya no te saca chispas, eso est muy mal ah!!! Ja ja
ja.
Carla: Yo no he dicho eso, con l el sexo es muy bueno; apasionado, lleno de amor
y lujuria a veces, pero en cambio con Santiago era algo ms primitivo e intenso,
ms salvaje incluso y eso era lo que realmente me sacaba chispas cuando lo
hacamos. Santiago se comportaba como un animal cuando me follaba y eso me
haca volver loca de verdad.
Al menos no haba quedado como un fofo frente a sus amigas. Pero tambin a mis
adentros me dejaba una espinita clavada, ya que a pesar de todo lo bueno que el
sexo poda ser conmigo, no era con el que mi mujer soaba e incluso poda llegar
a anhelar. Nunca creo hemos llegado a trabar esos temas con ella y este
descubrimiento me haba llenado de una inquietud difcil de describir.

Sofa: Tienes razn, ese lado salvaje siempre da un plus adicional el momento de
que te follan, es algo que creo llevamos en la sangre, ustedes me entienden.
Carla: Bueno chicas, basta de caf y charla, vamos a trabajar que an tenemos
mucho pendiente para la reunin de maana.
Olvide mis planes de bajar a preparar algo mientras que las chicas comenzaban a
tocar los temas del proyecto en cuestin. Ya en mi cama las palabras que haba
escuchado me llenaban la cabeza de imaginaciones en las que cada una de las
chicas era pasada por las armas de sus respectivos esposos, ya que no conoca a
sus anteriores novios, mas cuando era el turno de mi mujer no poda imaginar el
rostro del hombre con el cual estaba, pero por supuesto no era el mo.
Pasaron algunas semanas del pequeo incidente y las cosas haban seguido como
siempre, incluso haba llegado a olvidar un poco el tema ya que a ms de un poco
de morbo no me produca mayor inters. Alguna vez haba estado escuchando algo
de las conversaciones que mantenan las chicas en sus reuniones pero realmente
nada que valga la pena mencionar. Por lo que realmente di el tema por olvidado.
Con mi esposa realmente a mi parecer todo marchaba de maravilla, llevbamos
una vida ajetreada por los trabajos pero estable y tranquila, nos cuidbamos el
uno al otro y mantenamos una excelente comunicacin, mas llegado un momento
dado comenc a percatarme de que algo haba cambiado en el comportamiento de
mi esposa, que a pesar de mantener casi todo igual eran pequeos detalles haban
cambiado durante el transcurso de un par de semanas.
Primeramente mi esposa que siempre haba gustado de usar ropa fina con algo de
coquetera de por medio, haba cambiado su forma de usar la misma ropa ya que
ese grado de coquetera e incluso seduccin que siempre llevaba haba sido
reemplazado por algo ms parco y seco; pequeos cambios en su forma de
maquillarse o los accesorios e incluso un botn innecesariamente cerrado o incluso
el recuperar una que otra prenda que no se ajustaba a sus formas como era lo
comn, me daban a denotar que mi esposa ya no quera gustar o ser admirada
como antes cosa que como hombre no me di cuenta inmediatamente. Aduj estos
cambios a algo temporal o incluso a tener menos tiempo para arreglarse debido a
su trabajo, pero vindolo en perspectiva esos cambios resultaban tan o ms
trabajosos que lo anterior.
Otro cambio que se present fue que sus amigas estaban constantemente
comunicndose, llamaban a su celular durante varios minutos y pese a que en
algunas ocasiones las frases de respuesta de mi esposa se denotaban cortantes las
llamadas no terminaban. Este punto si tuvo una pequea pelea entre nosotros
porque no nos dejaba tranquilos incluso llegando a fastidiar alguno que otro plan
que tenamos, como por ejemplo que Carla me dej en la entrada al cine por 20

minutos cuando justamente lleg una de estas llamadas. Mi esposa se justifico en


que su proyecto estaba culminando y estaban con muchsimo trabajo encima.
Junto con este mar de llamadas algo me pareci sumamente extrao ya que el
celular de mi esposa haba desaparecido de mi vista en los ltimos das y las pocas
veces que lo vea era en las manos o en el odo de Carla, pareca imperceptible
pero realmente lo llevaba a su lado a todas horas, incluso lleg a meterlo mientras
se daba una ducha y me percat de esto debido a que justamente en ese
momento entr una llamada que Carla atendi tras cerrar la ducha
inmediatamente y sin salir del bao.
Como ltimo punto y el cambio que aparentemente era mi fuerte se encontraba el
tema del sexo, ya que desde al menos cuatro semanas mi amada esposa no haba
estado de humor para ninguno de mis acercamientos, por lo que quera alagarla
un poco y suponiendo que se deba al estrs por el bendito proyecto, no me
preocupaba mucho. Eran algunos altibajos propios de la relacin crea yo.
Todo esto debi haberme alertado, pero yo amo a mi esposa y confiaba en ella
completamente por lo que en mi se comenz a gestar un estado de nimo en
contra del maldito proyecto que estaba desbaratando Carla. Pero las circunstancias
jugaron no s si a mi favor o en mi contra pero se presentaron para cambiar mi
vida. Carla me haba avisado que para poder preparar todos los trmites de su
presentacin iban a quedar en la casa de Sofa para terminar todo, esto me dio un
tiempo que decid poder usarlo en preparar una sorpresa a Carla comprndole una
pequea joya y preparando un ambiente romntico para el da siguiente, por lo
que esa tarde me escap de mi trabajo antes y regres a casa a cambiarme con
horas antes de mi hora habitual. Al llegar a casa la naturaleza pudo ms y me
oblig a ir a al bao antes de hacer nada, tras uno o dos minutos despus de lavar
mis manos escuche abrirse la puerta nuevamente as que imaginando que mi
esposa tambin haba llegado antes a sacar algo o llevar un poco de ropa me
dispuse a salir pero claro tena que esconder mi regalo por lo que me demor un
poco en abrir la puerta.
Aguzando un poco el odo, entend que al parecer no estaba sola y ciertamente por
el tono de las voces eran dos mujeres que conversaban algo exaltadas siendo una
por supuesto mi esposa y la otra aparentemente Sofa.
Sofa: Eres una tonta, amiga... Ya habamos conversado nuevamente de esto y te
has vuelto a enredar nuevamente, esto no te llevar a nada bueno y francamente
estas arriesgando mucho.
Carla: Ya lo s boba, pero no he podido controlarme, es que ese hombre me ha
vuelto loca.

Al principio crea que se trataba de otro problema del proyecto en el que


trabajaban, pero el escuchar la ltima frase me hel la sangre. Hablaban de un
hombre que no era yo y encima mas era mi esposa la que se notaba mas
ilusionada con esta situacin.
Sofa: Eres una loca, ya te dijimos que tienes que dejar de hacer estupideces y
centrarte en las cosas importantes, no descuides tu trabajo ni a tu marido o sino
todo se desbaratar.
Carla: Te juro que lo intento, con todo mi corazn y mis fuerzas, pero es ms
fuerte que yo y pese a que lucho contra esto no puedo controlarlo, salgo todos los
das pensando que debe terminar pero al final del da ya es demasiado tarde.
Sofa: No puedes seguir as, nosotras estbamos de acuerdo que eches una cana al
aire y que te diviertas un poco, pero ahora estas fuera de control ya no es estas
pensando y te ests arriesgando a que tu esposo se entere. No s cuanto ms
podamos taparte esto pero espero que tengas mucho cuidado amiga, no quiero
que tengas problemas ms graves.
Las cartas estaban jugadas y no haba forma de discutirlo, mi esposa me estaba
engaando. Mi mundo se derrumb en un segundo, mi cabeza comenz a darme
vueltas y ya no pude escucharlas, solo pensaba cual haba sido mi error en mi
relacin con Carla. Todos los psiclogos y charlatanes siempre decan que cuando
un hombre engaaba a su mujer lo haca por cabron y porque los hombres son as,
pero cuando la mujer es la que lo hace es porque no tiene en casa el amor y sexo
suficiente. Por lo que me preguntaba en que haba fallado, tal vez en todo y tal vez
en nada, pero ya nada poda hacerse, todo haba terminado.
Sal de mi casa aprovechando que fueron a la cocina y que comenzaban a preparar
caf. Camin durante unos pocas cuadras, hasta que una llamada telefnica me
despert, era ella, no contest, no quera verla y ni siquiera quera or su voz, me
dej un mensaje de texto en el que me deca que ira donde Sofa y que haba algo
para la cena, la muy malvada me enviaba besos, que como si fuesen dagas se
quedaron clavadas en mi corazn. No s qu extraa locura me hizo regresar en
un taxi y pude seguirlas mientras ellas se dirigan en nuestro auto, tras recorrer el
camino a casa de Sofa, Carla dej a su amiga entre risas y despedidas a la
distancia desendole buena suerte.
Segu a mi esposa durante 10 minutos ms, hasta que llegando al centro de la
ciudad aparc el auto y entr en un caf; ah esperndola se encontraba un
hombre. Mi sangre herva de la ira y el dolor, si hubiese estado armado ese
momento hubiera cometido una locura, pero gracias a Dios no fue as y aunque
dispar lo hice nicamente con la cmara del celular, logrando captar a la pareja
tomados de las manos y dndose besos con lujuria.

Regres a mi casa caminando tras tomar unas cuantas fotos ms en las cuales la
pareja suba a un auto y se diriga a un motel cercano. Baje mis puos, y colgu la
bandera blanca; estaba consiente de que la haba perdido. El amor de mi vida
haba salido de mi vida el momento que haba subido a ese auto y traspasado el
umbral del motel en acompaada de otro hombre. Me dirig a casa con la mirada
perdida y el corazn destrozado; no haba nada que hacer en esa casa que haba
sido hasta hace unas horas mi hogar, tom mis cosas, ropa, libros y discos que
haba adquirido y eran algo que me acompaara, nada del resto me importaba, la
casa, el auto, todo me daba completamente igual.
Las fotos tomadas esa noche las imprim y las dej junto a las llaves de la casa
encima de nuestra cama, intent una nota pero se me llenaron los ojos de
lagrimas y me temblaba el pulso, no pude escribir ms que un "Adis".
Decid darme un tiempo para poder plantearme las cosas que hacer, as que fui a
un hotel de poca monta para desaparecerme al menos unos das, era viernes y no
haba razn para hablar de trabajo hasta el lunes. Compr una botella de licor,
apagu mi celular y me sent a ahogar mis penas en acompaado de la nica
persona que realmente no comprenda como su propia vida termin as.
Despert alrededor de las dos de la tarde del sbado con un dolor en mi cabeza
tan grande como el de mi corazn, llam a mi jefe en el trabajo pidiendo unos das
de esas vacaciones que desde hace dos aos no haba podido tomar. Nunca fui un
buen tomador por lo que el alcohol me caus muchos estragos y fue hasta bien en
la noche cuando realmente me recuper del todo y encend nuevamente el
telfono, no s porque pero al parecer la costumbre pudo ms que mi juicio.
No poda creer que tena 45 mensajes de texto y de voz que, aunque con gran
curiosidad, no le, saba que la nica persona con tal inters en comunicarse
conmigo era Carla, pero no saba realmente para que se empeaba en buscarme,
yo crea que con todo ya descubierto, no deba tardar en llamar a su amiga
abogada para que podamos ejecutar un rpido divorcio. Estaba claro que ella ya
no me amaba, o si al menos tena un cario por m, este se limitaba a las cosas
que tenamos. Pensaba que fcil resultara ya divorciarnos, no quera peleas ni
mezquindades, si quera todas nuestras cosas pues las tiene pero que no haya una
lucha eterna.
La noche del sbado estaba completamente asqueado del licor, por lo que mejor
sal, no llam a nadie por no tener que dar explicaciones de nada, por lo que tras
meditarlo tom un taxi y ped que me lleven a algn prostbulo, pens en sacar
toda esta ira con un buen polvo de pago, apenas llegu tom una cerveza y llam
a una de las chicas para que me haga compaa, no era tan agraciada pero tena
buena figura y mucha gana de agradar. No recuerdo que hablamos, pero
terminamos en una habitacin tras haber acordado los servicios. Como todas las

profesionales, tras los primeros toqueteos y caricias fue directa al grano, no


habamos acordado juegos previos por lo que tampoco eran necesarios.
Acostado de espaldas en la cama pude sentir como la chica se acomodaba a mi
lado y pude sentir que con sus labios me iba colocando un preservativo. La
sensacin era muy agradable y la proximidad de su cuerpo me lograba excitar.
Inmediatamente inici succionando mi verga lentamente, utilizando sus manos
para dar ritmo y consistencia, meneando su trasero muy cerca de mi rostro. La
chica era una experta y me estaba llevando al xtasis, pero de repente al cerrar
mis ojos y concentrarme en lo que estaba haciendo vi el rostro de Carla, su mirada
tierna y su sonrisa tan dulce, inmediatamente mi ereccin perdi fuerza y pese al
gran trabajo que me haba dado la chica, no pude continuar.
La chica con algo de condescendencia o tal vez lstima, pero claro sin importarle
realmente un pepino, me dijo que no me preocupara, que suele suceder y se
march dejndome apenas y colocado el pantaln. Esta experiencia me haba
dejado con un sabor de boca peor que el que haba sentido antes, ahora incluso no
era capaz de pegar un polvo sin que la sombra de mi esposa me encuentre y eche
por mar todos mis planes. Regres algo apaleado al hotel y a base de cansancio
pude dejar de pensar en las cosas vividas y las decisiones que debera tomar,
cayendo dormido en la madrugada. La maana me despert muy temprano, con
una pesadilla en la que la principal protagonista era Carla, que junto a un hombre
de rostro nubloso se burlaban de m frente a toda la gente que conozco.
En la tarde, ya con el cansancio algo superado pero sin hambre pese a los dos das
en los que haba sobrevivido a base de cerveza; Llam a mi nica hermana,
Patricia, ramos bastante unidos y nos queramos mucho, ella era un ao mayor
que yo y siempre haba sido muy madura y centrada. Esperaba no tener que
contarle nada de lo que haba sucedido, solo quera alguien con quien hablar y que
me cuente algo de cualquier cosa.
Yo: Hola, Patito... como has estado.
Patricia: Seguro que mucho mejor que t... me enter lo que pas con Carla.
Me tom por sorpresa, las noticias haban volado tan rpidamente que me haba
quedado atrs, pese a que era el principal perjudicado. No me imaginaba el medio
por el cual mi hermana conoca lo que sucedi, pero supuse inmediatamente que
fue directamente Carla.
Yo: Supongo te lo cont Carla... As que no se qu es lo que te habr dicho pero...
Patricia: Me lo cont todo, y para serte sincera creo que me lo cont hasta con
detalles que no hubiera querido saber.

Yo: Entonces sabrs porque la he dejado...


Patricia: Por supuesto y creo que ha sido lo mejor, no hubiera sido bueno que se
enfrenten las cosas as en caliente, uno puede decir o hacer cosas que despus se
arrepentira para siempre o al menos que costara mucho arreglar.
Yo: Pues no se que pueda daarse, si lo de Carla y Yo ha terminado...
Patricia: No seas bobo, tantos aos juntos y vas a dejar que todo termine as como
as... Ni siquiera la has odo an y das por terminado todo, yo solo digo que fue lo
mejor en ese momento, pero no que dejes todo y no vuelvas a hablar y tratar de
resolver esto.
Yo: Y para que voy a hacer eso, yo no quiero or la historia de la mujer que se
sinti abandonada y fue arrojada a los brazos del primer hombre que vio. Que,
como casi todas las mujeres concordarn, el marido tuvo toda la culpa y que ahora
solo le queda: abandonar a la pobre esposa en brazos de su amante o pedir
perdn por el abandono y suplicar que no se vaya con su flamante amante... Yo no
s qu te habr dicho, pero no quiero saberlo, prefiero la ignorancia a la
confirmacin de lo que supongo sucedi.
Mi hermana me haba puyado mi orgullo y no iba a permitir que en base a su
espritu de cuerpo femenino me salga ahora con que soy el culpable de todo. Pero
me equivocaba, ella velaba por mi felicidad y es algo que hasta ese punto no me
haba dado cuenta.
Patricia: No me vengas con rabietas ni simplicsimos, esto es t vida y si quieres
arruinarla es tu problema, pero si est en mis manos al menos te tengo que dar
los mejores consejos que tenga...
Patricia: Podra contarte todo lo que me dijo, pero s que es mejor que lo oigas de
sus propios labios; as podrs evaluar si en ellos existe o no sinceridad. Lo nico
que si debo decirte es que Carla te ama, que t eres el hombre de su vida y que la
ha pasado muy mal por lo que ha sucedido.
Yo: Pues supongo que no la pas del todo mal, ya que al menos se estaba
divirtiendo con su amiguito... Y si me ama tanto no me quisiera imaginar que me
hara si dejara de hacerlo...
Mi querida hermana no dio respuesta a mi perorata, supongo que saba que en
algo tena la razn y prefiri no pelear ms. Sino que con aire conciliador me dijo:
Patricia: Dale un par de horas, deja que hable y pueda explicarte... Si despus de
eso, no quieres saber ms de ella, no dir una sola palabra y te apoyar en todo lo

que pueda para que puedas separarte. Carla es una excelente mujer y te ama con
locura...
Yo: No quiero molestarte mas... espero que ests muy bien y saluda a tu esposo
por m...
Me desped sin dar mi brazo a torcer, como era posible que el gnero femenino se
cubriera tanto entre ellas, que hasta mi propia hermana se haba dejado engatusar
de Carla. Como iba a poder creer que tan siquiera siente un afecto lejano hacia m,
si mientras ha podido se ha estado revolcando con su amante.
Durante la noche del domingo las imgenes de Carla con el hombre con el que me
engaaba se repetan constantemente en mi cabeza, hasta que a base de pesadez
y cansancio concili nuevamente el sueo. El lunes no tena que trabajar, pero
francamente fue una psima idea quedarme en el hotel, no poda dejar de pensar
en las equivocaciones tenidas y las palabras de mi hermana.
En ese tiempo las llamadas y mensajes de Carla no haban cesado; durante el
domingo y el lunes, incluidas las madrugadas, tena mensajes de texto y voz que
denotaban la obstinacin que Carla tena con relacin a lo nuestro... De repente
todo se calm, a partir de las 2 de la tarde todo fue calma, ya no ms llamadas ni
mensajes...
Cerca de las 7 de la noche una llamada de Patricia me devolvi a la realidad que
no solamente Carla era quien quera hablar conmigo.
Patricia: Hola hermanito, espero que ests bien...
Yo: En la medida de lo posible, creo que s.
Patricia: No vayas a cometer estupideces ahora, ya es suficiente con... las que se
han hecho.
Patricia: Necesito verte hermanito, quiero confirmar que estas bien... Podemos
quedar en un caf?.
Yo no estaba entendiendo algunas cosas, pero de cualquier forma qued con
Patricia en tomar un caf cerca de donde vivo, ya que al no andar en vehculo se
me complicaba mucho movilizarme.
Estaba solo en el caf cuando lleg Patricia y una mujer a su lado, instintivamente
pens que era Carla, pero su figura la delat; era su amiga Lorena. Ambas
mujeres cruzaron la calzada y se sentaron a mi lado; el aire se senta muy
cortante y hasta que Patricia no comenz a hablar no supe cual sera el motivo de
esta reunin.

Patricia: Gracias por venir hermanito... Disculpa que no te dije que vena con
Lorena, pero las cosas se han desbordado un poco y necesitaba que sepas las
cosas de su propia boca.
Yo: No entiendo.... Si han venido a interceder nuevamente por Carla no tiene
sentido, no quiero verla ni saber nada de lo que haga o deje de hacer...
Seguramente ya debe tener a alguien consolndola en este dolor.
Lorena: Pues claro que nos tiene a sus amigas, no te hagas ideas de cosas que no
son...
Su amiga Lorena, siempre haba sido la ms directa y franca, por lo que no
habamos logrado compaginar mucho con su carcter, ya que no suelo generar
enfrentamientos intiles entre las personas. Ellas habrn venido a peticin de
Carla, por lo que no quera ni por otras bocas saber de ella.
Patricia: Carla nos ha pedido ayuda, a todas... Yo no se la he podido negar, pese a
ser tu hermana tambin soy mujer y no abandono a una amiga para que se
pierda, pese a todos los errores que pudo haber cometido. Si te preguntas si ella
nos mand, te dir que te equivocas, pero si le dije que intercedera en ti, ella no
sabe que nos hemos citado pero le hemos pedido que deje de tratar de
comunicarse contigo para poder darte tiempo para pensar.
Lorena: Carla se encuentra muy mal por lo sucedido, est completamente
deshecha y angustiada, no duerme y mucho menos come; nicamente est
pendiente del celular para saber de t. Incluso tuvimos que quedarnos junto a ella
permanentemente para que no haga una locura, ya que la encontramos lista para
embutirse una considerable cantidad de pastillas el da siguiente que la
abandonaste...
Yo: Habr hecho eso para llamar la atencin...
No estaba convencido de mi excusa, ya que Carla siempre fue bastante centrada y
no creo que haya pensado jams en que la muerte fuese el remedio, pero de igual
forma siempre fue decidida y si una idea anidaba en su mente no haba forma de
cambiarla.
Lorena: Sabes que Carla no es as, ella no estara haciendo eso porque no lo pens
y lo decidi... Y tampoco nosotras queremos hacerte la pelcula distinta de lo que
es... Pero bueno, Carla nos cont lo sucedido y estamos creo todos de acuerdo en
que la cag de sobremanera, te engao con todas las de ley y la atrapaste sin
opcin a nada, esto ya no se puede cambiar ni hacer borrn y cuenta nueva, as
que de ahora en adelante hay que pensar en el futuro...

Patricia: De lo que me dijiste y si te he entendido bien, tu estas pensando


abandonar a Carla y pedirle la separacin, verdad?
Yo: Si eso es justamente lo que quiero hacer. Si han venido a pedirme que no la
deje sin nada o cosas as; no se preocupen porque yo no quiero saber nada de
nuestras cosas, solo quiero estar en paz.
Patricia: No hemos venido por eso... Queremos pedirte que le des una oportunidad
de hablar, nada ms. No pedimos que la perdones ni nada por el estilo, solamente
que hablen.
Lorena: Si despus de haber hablado deciden que no va mas, pues nosotras
igualmente los apoyaremos para que todo resulte rpido y lo menos doloroso; pero
por favor dale solamente un par de horas, que la escuches, con respeto y
principalmente con el amor que tu le tienes...
Yo: No me vengan a hablar de amor, que es lo que menos ella a demostrado con
todo lo que ha hecho...
Patricia: De eso tienes que orla para que saques tus propias conclusiones, pero lo
que si creo puedo decirte es que ella te ama.
Yo: Y t de qu lado estas... Deberas estar apoyndome...
Patricia: Pues estoy del lado de los dos como pareja, no s cmo podrn vivir
juntos si se separan. Yo estoy velando por los dos y quiero que sigan juntos...
Yo: Pues ni con Dios ni con el Diablo... Pero bueno, hemos hablado y no creo poder
hacer lo que me piden... No s cmo tomara verla nuevamente, solo de pensarlo
me da por una parte ganas de abofetearla y mandarla al diablo, por otro lado
siento que me descompongo y me mareo... No se si pueda hacerlo.
Lorena: Date un respiro y piensa un poco en todo lo bueno y bonito que han
construido, no dejes que un error pueda llevar todo al olvido. Yo s cuanto la
quieres y todo el apoyo que ella te ha brindado para que puedas salir adelante
principalmente cuando tus padres fallecieron, recuerda todo el apoyo que te brind
en momentos difciles; por todo ese cario dale un par de horas...
Me desped de ellas tras terminar el caf y la pltica; no promet nada, no saba
cmo iba a tomar eso. Por una parte yo le deba a Carla muchas cosas, el apoyo en
das malos y las crisis econmicas que tuvimos, el cario y respeto que siempre
nos guardamos, incluso en las ms complicadas peleas, nunca hubo una palabra o
gesto altisonante que hiciera denotar que la lnea de la consideracin se haba
quebrado. Pero realmente no poda ni pensar en verla, se me haca un nudo en el

corazn. Regres al hotel, el telfono haba dejado de marcar y recibir mensajes,


Carla me haba enviado sus emisarias y hasta que vuelvan supuse que no iba a
tratar de comunicarse nuevamente.
*************************
Pese a que se perfectamente que el hombre que me ha hecho sentir viva
nuevamente, no comparte su lecho nicamente conmigo, realmente no me
importa, se que me da lo que tiene. No hay engaos ni mentiras, mis amigas
saben perfectamente que llevo ya algunos aos acostandome con este hombre y
que no pienso dejar de hacerlo, digan lo que digan. Incluso creo que se sienten
felices por m y de la dicha que siento ahora ...
*************************
Eran las 5 de la maana cuando nuevamente el sueo me abandono, pese a las
malas noches y al cansancio, ya no poda dormir... No iba a sobrevivir as, tena
que dejarla ir... o volver con ella. Tom mi celular y comenc a escribir un mensaje
corto "Tenemos que hablar, sin peleas y siendo completamente sinceros... Ests de
acuerdo?. El solo enviar el mensaje me llen de tranquilidad, ya no iba a dejar
pasar las cosas sin hacer nada, iba a actuar.
Esperaba que me respondiera hasta el siguiente da, lo nico que quera era pasar
ese ltimo momento de la madrugada tranquilo, pero no pasaron ms de 2
minutos cuando una respuesta al mensaje me indic que Carla tampoco estaba
dormida y que compartamos al mismo tiempo el insomnio. "Claro mi amor,
cuando t quieras, solo no te alejes y dame la oportunidad de explicarte todo".
Haba algo que explicar, pues no lo s, los hechos estaban ah y las cosas ya nunca
volveran a ser como antes.
Quedamos en encontrarnos al da siguiente en el mismo caf que la haba visto
con su amante, supongo que debi sentirse incomoda, pero de igual forma me
acept la cita. Yo justamente haba pensado en ese lugar para que sin dejar dudas
de lo que yo s me quiera tratar de inventar cualquier cosa. Llegue algunos
minutos antes, los suficientes para ocupar la misma mesa y la misma silla que su
amante utilizaba el da en que los vi. Esperaba con un caf tinto, sin azcar o
crema, quera sentir el amargo en mi boca, aunque no supuse que otros tragos
seran ms amargos.
Carla lleg con minutos de sobra, pero la vea apurada y ansiosa; al bajar del taxi
pude ver su bonita figura, tan arreglada como siempre, tan bella como nunca...
Vesta un traje de sastre con una cartera pequea y zapatos de tacn medio,
siempre supo vestirse y proyectar su presencia a todos los lugares que iba,
siempre lograba ser el centro de atencin.

Trat de saludarme de beso, pero mi mano extendida la detuvo en seco, senta la


turbacin pero no se renda a la evidencia, se mostraba alegre, aunque ya de cerca
pude notar el exceso de maquillaje en parpados y de igual forma sus uas
pintadas por una mano con cierto apuro o tal vez una mano que temblaba mucho.
Pese al maquillaje y el rmel, en el fondo de sus ojos vi esperanza e
inmediatamente comprend lo que ella vio en los mos... Rabia.
Carla: Hola mi amor... Muchas gracias por dejar que te explique lo sucedido...
Yo: No me agradezcas nada, porque realmente lo que quiero es que me digas un
par de cosas nicamente, de lo pasado pues ya est y no va a cambiar por nada
que digamos aqu... Primeramente quiero pedirte que al menos en este momento
seas lo ms sincera que puedas contigo misma y conmigo, adems deja de
llamarme as, t sabes mi nombre y no me llames de esa forma...
No Quera que piense en que las cosas podan arreglarse porque para mi entender
no haba ya nada que arreglar; quera salir de ah inmediatamente y me alegraba
poder verla nuevamente, era un grupo de sentimientos y sensaciones
contradictorias en ese momento, ni yo mismo entenda que iba a pasar, pero lo
seguro era que no haba arreglo. Carla haba tomado estos dos desaires realizados
en forma estoica, no quera generar chispas que podan encender una hoguera que
no podra apagarse si llegbamos a pelear.
Carla: Lo siento...
nicamente...

No

ha

sido

nada

premeditado

ni

calculado;

ha

sido

Yo: Vamos Carla, no me vengas con que solo fue una vez... o me quieras ver la
cara de que no pas nada y todo fue una confusin; no me quieras insultar de esta
forma. Tampoco me vengas con que el culpable he sido yo y que por poco te he
lanzado a los brazos de otro, porque hasta este da no creo haber tenido quejas
tuyas y menos an te he dejado sentimentalmente abandonada porque al menos
yo crea tras tantos aos habamos llegado a un estado de compenetracin y
comunicacin muy buena como pareja.
Carla: NO, NO... No he venido a dar excusas ni a justificarme... pero bueno esto
ltimo tal vez s, pero no hay mas culpables que yo misma. Pero como tal solo
quiero que me escuches por favor...
Yo: Te escucho...
Carla: ... Haba pensado en estos das que era lo que iba a decirte e incluso como
hacerlo... pero es mucho ms difcil hacerlo que imaginrselo. Se llama Santiago,
l era el antiguo novio con el cual conviv durante 6 meses, mucho antes de

conocerte, no lo haba visto desde cuando nos separamos y cada quien haba
tomado su camino...
No iba a interrumpirla, si solamente quera que la escuche, eso era lo que iba a
hacer. Despus cuando termine le dira que de igual forma nos separaramos y que
mi abogado iba a visitarla... Nada me podra hacer cambiar de opinin... al menos
eso crea yo.
Carla: Nos encontramos nuevamente debido a que es el contralor externo del
proyecto que estamos ejecutando en la empresa... Al principio todo haba
resultado en temas profesionales, pero un da salimos al almuerzo solos debido a
que nos habamos quedado retrasados del grupo, en ese almuerzo conversamos de
lo que habamos vivido juntos y como eran nuestras vidas actualmente...
Carla: ... nunca le ocult que estaba casada y que era feliz con mi matrimonio, l
tambin me indic que estaba casado pero viva fuera del pas, aunque
constantemente regresaba por unos das o pocas semanas... Seguimos
conversando nimiedades, hasta que ya cuando nos levantbamos de la mesa, se
acerc a m y me bes fugazmente en los labios...
Carla: ... yo me qued pasmada, ya que no haba previsto esa maniobra... el se
disculp aduciendo que era un reflejo y me dijo que no volvera a pasar, pero creo
que ni l ni yo lo cremos, ya que desde ah hasta el momento de subirnos en el
coche no dijimos nada, incluso cuando ya estbamos sentados una al lado del otro
nadie dijo nada, pero en ese justo instante nos besamos nuevamente con pasin...
Carla: ... No s que me pas, no pude detenerme cuando empezamos a besarnos,
era ms fuerte que yo... Esa misma tarde ya no volvimos a la oficina...
terminamos en un motel de la zona. El que Santiago me follara, result muchsimo
ms excitante de lo que recordaba y tremendamente ms variado de lo que en
nuestra vida juntos habamos vivido, ambos habamos aprendido mucho y lo
pusimos en prctica esa tarde... Sinceramente nunca antes haba sentido nada as;
tantos orgasmos y tal pasin, inclusive contigo nunca haba sido as... Siento
decirte esto, pero si me pides la verdad es algo que tena que decir, porque es
principalmente debido a esto que no haba podido dejar de verlo...
No poda mirarla a la cara mientras me contaba esto, una mezcla de sorpresa y
pesadez me invadi al escuchar sus palabras. Me estaba contando como en un
momento dado haba cado presa de los recuerdos de una vida que supona
pasada, pero que supongo no haba quedado del todo zanjado su finalizacin.
Estaba claro esa relacin haba vuelto a renacer a pesar de todas las trabas y el
tiempo... Seguramente Carla nunca haba dejado de amar a ese hombre, que
como me contaba haba resultado ser un amante muchsimo ms hbil que yo...

Miraba a Carla por el rabo del ojo, y pude notar que ella no me perda de vista en
ningn momento, estaba abrindose completamente y creo quera mostrar la
seguridad de alguien que no menta... Ella me mir y vio como mi alma se haba
quebrado tras la ltima confesin que me haba realizado, me estaba golpeando
directamente en el orgullo que cualquier hombre tiene, ella lo saba, pero supongo
deba decirme aquello.
Carla: ... No quiero decir que contigo no hemos vivido momentos apasionantes ni
mucho menos; pero esa vez que Santiago me foll, me transport a otro mundo,
uno que no saba que exista... Pero te recalco, cuando me foll, porque a pesar de
eso, no haba amor... no haba ese sentimiento que es el que hace que cuando
nosotros estamos juntos hagamos el amor y no solo follemos...
Carla: ... Cuando salimos del hotel, en el momento que encenda el auto para
volver a casa, se me vino el mundo encima; en ese instante reaccion sobre lo que
haba sucedido, y me di cuenta que te haba engaado... Un enorme miedo me
asalt el momento que revisaba que todo est en su lugar, ya que supona que ni
bien cruzara la puerta de nuestra casa, ibas a notar lo que haba hecho... Apenas y
entr apenas y te salud y me fue a cambiar de ropa, ya que quera deshacerme
de todas las cosas que me hubiesen acompaado esa tarde...
Carla: ... No me dijiste nada, no habas notado nada raro, seguas tan carioso y
amable como siempre, pero eso en lugar de alegrarme me hunda ms en mis
remordimientos y temores... Cada vez que me llamabas por el nombre, senta un
enorme agujero en mi estmago pensando que descubriste algo...
Carla: ... Los das pasaron y me hice la firme promesa de olvidar todo y dejarlo
pasar, me promet firmemente no volver a realizar una locura como aquella y
estaba segura de cumplirla... Pero las cosas no siempre son como uno quisiera y
me volv a enredar...
Que sacaba de todo eso, estaba confundido y perdido en un mar de emociones;
por una parte quera estampar en su rostro una cachetada tan fuerte como
hubiese podido por haberme engaado pero por otro lado no s porque el que me
diga que solo fue sexo. Y peor an, que deba pensar de que encima de que
Santiago fue su primer hombre y vivieron juntos casi un ao, ahora resultaba un
amante formidable e incomparable, quedando a mis adentros como un amante
intil y falto de ese toque que haca que las chicas recuerden sus polvos como algo
sensacional.
Carla: ... Una noche en la que me encontraba en la sala de copiado en horas de
estar ya cerrando la oficina, debido a que precisaba entregar muchas cosas a
Santiago el da siguiente, l me busc en la salita y tras entrar y asegurar la
puerta se abalanz sobre m como una fiera en celo... Confieso que al inicio me

resist, pens en ti y en lo que estaba sucediendo, pero ms pudo el fuerte lazo


sexual que tenemos y me entregu nuevamente. Me tom esta vez sin apenas
quitarnos la ropa, un polvo rpido y lleno de excitacin, que de igual forma me
llev a tener un fuerte orgasmo justo antes de que l terminara...
Carla: ... esta vez no hubo caricias ni palabras amables, follamos como animales y
como tales cuando terminamos nos vestimos y continuamos con lo nuestro... De
igual forma que antes, cuando pude reaccionar, el sentimiento de culpabilidad fue
terrible, incluso no poda ni mirarte a la cara... A partir de ese da trat de no lucir
provocativa ni siquiera trataba de gustar un poco el momento de vestir, pensando
que tal vez as Santiago ya no me vea atractiva y no vuelva a tentarme, pero me
equivoque porque ah comenz mi infierno...
Carla: ... Tras esa segunda vez, Santiago me buscaba mas asiduamente y
frecuentemente, incluso comenz a llamarme al celular a cualquier hora, a lo que
inventaba que eran las chicas quienes llamaban, intentaba centrarme y dejar todo,
pero l segua persiguindome, incitndome y... calentndome...
Carla: ... Durante al menos los 15 ltimos das antes de nos encontraras...
follamos al menos unas seis veces mas... cada vez me senta peor pero al menos
saba que l se ira nuevamente al extranjero y tendra la paz que tanto ansiaba...
Ese da que nos viste fue digamos la despedida, ya que el retornaba con su esposa
y yo contigo... El resto ya t lo sabes...
Y ahora qu? me preguntaba internamente mientras vea como de esa mirada
segura era inundada por lagrimas que apenas queran salir eran atrapadas por un
pauelo que su duea mantena en su mano, un pauelo que seguramente haba
secado muchas ms. Que poda sacar de esto, Carla me fue infiel con su ex,
dicindome que solo fue sexo, pero no creo que sea as, ya que es muy difcil no
sentir algo por alguien de quien estuviste enamorado.
Yo: Y que quieres ahora de mi? Entiendo que como tu amante se march con su
esposa, no quieras quedarte sola, si ya no me amas esto no debera ser as y es
mejor separarnos y cada quien por su lado. No pretendamos pegar dos mundos
con cinta de embalar.
Carla: Yo te amo... nunca he dejado de hacerlo, a pesar de todo lo que sucedi yo
nunca te he dejado de amar...
Yo: Carla, por favor... no me amas, si es que alguna vez lo hiciste, porque
sinceramente creo que nunca dejaste de amar a tu ex; ahora solo estas algo dolida
porque se fue y no quieres quedarte sola... Eso lo comprendo y creo que hasta te
entiendo, pero no es justo para m... ya que a pesar de que te amo con todo mi

corazn no puedo compartir la vida con alguien a quien realmente no le intereso y


que si vuelve a tener la oportunidad se ira con su verdadero amor.
Carla: Noooo!! no es as, yo estoy segura de que te amo... Tan solo djame
probrtelo, dame solo una oportunidad para poder demostrarte cuan enamorada
estoy de ti. Por favor, no me dejes.... har lo que quieras, no tendrs una queja de
m... Si quieres puedes llamarme a cualquier hora y en cualquier lugar, nunca
dejar de contestarte, sabrs de mi cuando t quieras... incluso si gustas utilizar
esos dispositivos de rastreo para que sepas donde estoy en cualquier momento, no
volvers a tener ninguna queja de m, har lo que t me pidas pero no me dejes...
Yo: De verdad crees que te tendra que dar una oportunidad? Crees que te
mereces mi confianza solo porque tenga que controlarte y seguirte ms que tu
sombra? Crees que sea justo tener que soportar la humillacin de ponerme cara a
cara con tus amigas, mi hermana y dems personas que saben de esto y que
seguramente me mirarn y vern nicamente al estpido cornudo que se aguant
que su esposa se acueste con otro hombre y la perdon porque es un tarado y
encima mal follador?
Yo: Debera yo perdonar a la mujer que ms dao me ha causado y que de seguro
no podr soportarlo si lo hace de nuevo? Podra perdonarte si cada vez que te
haga el amor recuerde que tu seguramente temblaste y gemiste mucho mas con
las caricias de otro hombre que con las mas? Perdonaras t a quien consideras
que realmente est enamorada de otro y que lo nico que busca es no perder al
imbcil con el que tuvo que conformarse porque no pudo quedarse con quien
realmente amaba? Dime, tu lo haras si fuese al contrario?
Todo esto lo haca con mis manos en la taza de caf, mi voz estaba en calma y sin
exaltarme, pese a todos los sentimientos encontrados que tena en mi interior.
Haba dado todas mis razones para poder echarla de mi vida, deshacerme de la
mujer que tanto me haba herido y poder seguir adelante. Carla lo vio as, cuando
la mir a los ojos, vi quebrarse su esperanza y vi su dolor, saba cul era realmente
la nica decisin que podra tomar y vi en sus ojos que la aceptaba ya que por sus
propias manos haba echado todo a perder, pero que morira diciendo la verdad...
Y eso era lo que yo esperaba de ella, que se de cuenta de la verdad.
Carla: No, no... no amo a Santiago y no eres mi ltima opcin, eres la nica que
realmente tengo, porque estoy enamorada de t nicamente... Quisiera decir que
s, que confes en m, pero te conozco y se lo celoso que puedes ser, e incluso
cuanto te ha afectado todo esto; por lo que supongo tu respuesta... quieres a
dejarme. Pero no dejar que suceda, ya que s que puedo reconquistarte, solo te
pido una oportunidad y te demostrar que puedes confiar en m nuevamente y que
todo lo que dijiste no es verdad.

Yo: No eres ms que una puta, a quien debera dejar en el olvido de mi memoria y
seguir adelante con mi vida... pero como me conoces tan bien, sabrs que este
estpido que tienes como marido... an te ama, que no concibe la vida sin ti, pero
que este momento ya no sabe vivir contigo...
Mis ojos se llenaron de lagrimas y antes de romperme, tom su mano y mientras
me levantaba la sostuve con fuerza hasta que nuestros dedos fue lo nico que se
tuvo contacto. Quede de espaldas a ella y sin querer mostrarle las lagrimas salan
de mis ojos fui de all sin apenas mirarla.
Me march sin regresar a verla, sin esperar que me alcance, sin dejar de pensar
en todo lo que dejaba atrs, una brisa fra recorra las calles, pero apenas la
notaba por el ensimismamiento que tena. Durante las dos semanas siguientes no
tuve ningn mensaje, ninguna llamada; Carla me haba dado todo el tiempo que
necesitaba para recomponerme, para pensar en lo que nos sucedi y
principalmente para mirar el futuro con ojos distintos.
Nuevamente convers con mi hermana, ella me llam para saber cmo segua y si
ya estaba ms calmado; me dijo que Carla estaba todava hecha polvo y que no
levantaba cabeza, que pasaba los das nicamente trabajando y regresando a la
casa; que siempre que se hablaban preguntaba por m y si saba que estaba
haciendo o si al menos tena alguna noticia nueva.
Yo de mi parte segua trabajando y sobreviviendo en aquel hotel, tratando de
pasar el menor tiempo posible sin nada que hacer, no quera pensar, pero
realmente ya tena que decidir entre las opciones planteadas: Por un lado tena la
opcin de terminar nuestro matrimonio y pedir inmediatamente el divorcio; al no
plantear nada del tema de de dinero, crea poder zafarme de aquello rpidamente.
Por otro lado tena la opcin de volver a intentar estar juntos, olvidar el pasado o
al menos tratar de hacerlo y continuar con mi esposa a quien a pesar de todo
segua amando y ahora tambin extraando.
Noche tras noche, divagaba una y otra vez en la resolucin que deba tomar; para
ese momento el enojo inicial que me haba causado el enterarme del engao de
Carla se iba disipando de a poco, pero por supuesto las heridas seguan vivas. Por
otro lado el extraar a mi esposa y estar a su lado de igual forma contribuy a ir
pensando seriamente el volver con ella. El problema radicaba en saber si
realmente iba a poder verla nuevamente con los mismos ojos que antes, eso me
causaba mucho miedo e incertidumbre.
Trat de salir un poco a distraerme, unas veces solo y otras acompaado de
amigos, pero realmente eso no me causaba ninguna distraccin de mi principal
preocupacin. As hasta cerca de un mes despus, un sbado me despert tras
haber dormido realmente bien, con la cabeza un clara y una decisin tomada,

llam a Carla y quedamos al almuerzo. Nos vimos en terreno neutral, ella se vea
muy bien arreglada, esplendida como siempre, era una mujer que sala a
conseguir el mundo, se la vea caminar con paso firme y decidido, todo hasta que
mir sus ojos sin sus lentes de sol, ah estaba su soledad...
Yo: Hola, Carla como has estado...
Carla: Hola mi... Perdn, como te ha ido...
Yo: Bueno, he tenido mejores das... Pero creo que ya encontrando la luz al final
del tnel... Y a ti como te ha ido.
Carla: Mal, la he pasado bastante mal desde... bueno, lo que pasa es que la casa
sin ti no es habitable, se la siente demasiado grande y me produce demasiado
estrs estar ah, incluso he pensado que debera ir donde alguna amiga o algo,
porque no creo pueda pasar mucho ms tiempo.
Yo: Bueno, tampoco por aqu las cosas son diferentes, pero un poco de espacio era
lo que necesitbamos para aclarar las cosas y tomar las decisiones correctas que
nos permitan salir adelante y dejar todo atrs.
Not como su voz se quebraba, poda sentir su respiracin ms agitada, pese a
que ella se mantena serena y calmada, poda sentir la tensin en su rostro y sus
ojos. Pero se mantena digna, esperaba una resolucin final o al menos algo a qu
atenerse...
Carla: Y... que has decidido?... No, no, espera... espera, antes de que digas
cualquier cosa, quiero decirte que te amo, no me haba dado cuenta realmente
pero ahora si lo s... y hagas lo que hagas no vas a poder cambiarlo; tambin
quiero que sepas que luchar con todas mis fuerzas para que estemos juntos
nuevamente.
No quera aparecer que quera verla sufrir al no responder rpidamente, pero
trataba de ver si realmente lo que iba a decir era lo correcto, hasta el ltimo
momento era importante saber si realmente a ella le importaba en algo nuestro
matrimonio y si realmente me amaba.
Yo: Bueno, creo que es difcil para m tener que decir esto, pero...
Carla me miraba a los ojos, tomaba su vaso con ambas manos pareciendo como si
se sujetase a l para no caer, saba lo que se avecinaba, las siguientes palabras
definiran nuestro futuro, para bien o mal.
Yo: He pensado como decir esto, pero no s cmo hacerlo ya sentada frente a
m... Todo esto ha sido muy duro, complicado e hiriente; volver a vivir contigo tal

vez pueda resultar en el peor de los fracasos y acabemos matndonos uno al otro;
pero vivir sin ti tampoco es una vida que valga la pena vivirla. Y si realmente he de
caer muerto por esto, prefiero hacerlo en tus manos que bajo las mas.
Mir a mi esposa, recuperar el aire, recuperar la vista, me mir nuevamente con
esperanza, con amor. Vi en sus ojos algo que nunca ms quera dejar de ver, me
admiraba... Tal vez fue solo mi idea, pero creo que ella comprendi lo difcil que
resultaba para m afrontar que no poda vivir sin ella y a ms de su amor, ahora
tena su admiracin.
Yo: Pero te aseguro que las cosas no sern igual de aqu en adelante...
Los sbados por la noche mi pap y su novia solan invitar a dos parejas casadas,
muy amigas de ellos, para pasarla en mi casa. Esa noche en particular yo y mi
chico bamos a salir a una discoteca, y cuando baj por las escaleras para
esperarlo en mi sala, vi a mi pap en una ronda de tragos con sus mencionados
amigos. No tardaron en saludarme amistosamente tanto hombres como mujeres.
Hola Roco!
Qu linda hija tienes, Javier!
Vas a salir con tu novio, princesa?
Buenas noches seor y seora Soriano. Seor y seora Snchez. Y s, voy a salir,
me estn esperando afuera.
No salud adrede ni a mi pap ni a su novia, Anglica. Yo estaba enojada con l, y
desde luego estaba demasiado celosa de aquella mujer. Desde que ella ha entrado
en su vida he tenido que suspender las noches de lluvia, es decir, tengo la
costumbre de dormir abrazada a mi pap cuando en la noche hay tormentas,
debido a una tierna costumbre que arrastr desde nena, pero ahora mi lugar en la
cama era ocupado todas las noches por esa mujer.
Anglica siempre ha intentado amistarse conmigo y probablemente en otra
situacin me hubiera cado bien, si fuera mi maestra, una jefa o yo qu s, pero no
como una madrastra porque sinceramente senta que en mi familia estbamos
muy bien apaados y no necesitbamos de nadie.
Anglica y mi padre parecieron decepcionarse nuevamente de mi actitud, pero no
dijeron nada y sinceramente a m no me importaron esos gestos de decepcin. Ella
sacudi ligeramente su larga cabellera azabache y simul una sonrisa para seguir
hablando con mi pap, sirvindose del vino.

Tu novio est afuera, Roco? No va a pasar? pregunt don Snchez con tono
de burla. Parece que alguien tiene vergenza de saludar al suegro!
Yo me re y sal pitando porque si me quedaba un segundo ms se me iba a
desdibujar la sonrisa, en serio no la soportaba.
En el coche salud a mi chico con un largo beso y partimos rumbo a la discoteca,
pero a mitad de camino le dije que me olvid de mi cartera y que all tambin
estaba mi mvil, por lo que tuvo que maniobrar el vehculo para volver,
murmurando algo as como Ahora quieres tu cartera? Como si fueras a pagar
algo, nena. Se cabre un poco, calculando en voz alta cunto dinero ya se haba
gastado por m desde que estuvimos juntos, pero para tranquilizarlo le dije que me
olvid de mi cartera porque las enamoradas no solemos estar muy concentradas.
Cuando entr en mi casa todo estaba muy silencioso, salvo la msica jazz que
sonaba en mi sala. Era raro porque pensaba que los amigos de mi pap iban a
estar hablando alto, carcajendose y dems. Cuando pas por la sala se me cay
el alma al suelo, porque mi pap estaba solo con la seora Snchez, ambos muy
juntitos, con copas de vino en mano y hablando en voz baja, muy coquetos. Luego
not que el seor Soriano estaba morrendose contra la pared con... la novia de
mi pap!
Sal mareada de la casa y volv al coche con mi chico. Le dije simplemente que los
amigos de mi pap estaban borrachos e insoportables, as que nos fuimos al
boliche sin mi cartera. Pero yo estaba hecha un fantasma, totalmente ida. En la
discoteca me era imposible bailar y solo tena la imagen mental de mi pap con la
seora Snchez, y esa puta desgraciada de Anglica besndose con otro seor que
no era mi pap. O sea, que para colmo la chica no le respetaba ni en mi casa! Y
lo ms probable es que mi padre haya cado en una especie de juegos pervertidos
por su culpa!
Toda la semana siguiente fue un autntico martirio. En casa no quera ni sentarme
en esos sofs, a saber qu ms haban hecho all. Si antes mi actitud con mi pap
y su novia era fra, ahora la cosa haba empeorado porque no quera ni mirarlos ni
estar cerca. Y en la facultad no saba a quin recurrir, tena muchsima vergenza
de decirle a alguien que mi pap y su novia hacan guarreras con sus amigos en
mi casa. Mis amigas me notaban como ausente, incapaz de seguir sus
conversaciones o prestar atencin en clase, y mi chico me reclamaba que yo
estaba pero no estaba cuando nos juntbamos en el campus.
En la privacidad de mi habitacin me puse a averiguar en internet, para ver si
podra encontrar algo que me permitiera entender la situacin. Comenc con
palabras como Novia idiota, hasta Padre imbcil, pero luego me puse a la labor
y, poniendo palabras claves como parejas, cambios, sexo, termin

descubriendo un blog de intercambio de parejas que explicaba que a veces las


personas sentan la necesidad de cambiar su rutina sexual, intercambiando
esposas y maridos en una noche de sexo libre y sin consecuencias.
No lo poda creer, Qu necesidad tienen de
Porque a m me desesperaba solo de pensar en
chicas, y por ms que leyera las justificaciones
romper las tradiciones, que experimentar
convenca.

hacer eso?, pens confundida.


compartir a mi novio con otras
que encontraba en internet, que
nuevas sensaciones, nada me

El sbado de noche me encargu de poner una cmara digital tras un florero de la


sala, en modo filmacin, antes de que los invitados llegaran. Luego me fui a
cambiar de ropas para volver a salir con mi chico. Ms tarde pas por la sala, les
salud alegremente a los matrimonios Snchez y Soriano, ignorando vilmente a mi
pap y su novia, esperando que no pillaran la cmara escondida.
En la discoteca me era imposible concentrarme an con mi novio tratando de
sacarme alguna conversacin. Me tomaba de la mano para bailar pero
sinceramente solo tena en mi cabeza a esos cabrones haciendo guarreras en mi
casa, en mi ausencia! Si mi sala pudiera hablar, seguro que hasta llorara
confesndome las depravaciones! Mi chico me llev a una mesa para preguntarme
cul era mi problema, que desde haca rato estaba rara, a lo que le respond que
me perdonara porque crea que estaba en mi periodo, que me estaba durando ms
de lo usual. Eso hizo que l tragara saliva con cara asustada; me empez a tratar
con ms cuidado si cabe, vaya chico ms lelo, sinceramente.
Volv a las tres de la madrugada y desde luego fui directamente a la sala para
buscar mi cmara. Eso s, ante de entrar all ataj la respiracin porque me daba
un asco tremendo respirar en ese lugar infestado de sexo. Ya en mi habitacin,
conect el aparato a mi porttil para ver qu haban hecho esos pervertidos en mi
casa.
El vdeo comenz normal. Es decir, se sentaron, se sirvieron bebidas, hablaban de
ftbol y las seoras hablaban entre ellas. Luego me vi a m misma, pasando por la
sala y saludndoles. Bebieron un rato ms hasta que la novia de mi pap se
levant del sof con unas tiras de papel en mano. Los seores tomaron de su
mano una tira cada uno, y tras ojearlos, se levantaron para tomar de la mano a
seoras que no eran las suyas!
Don Soriano con la novia de mi pap, mi pap con la seora Snchez, el seor
Snchez con la seora Soriano. Estaba ms que confirmado: se haban montado
un pequeo club de intercambio en mi casa, tal como sospechaba desde que lo le
en internet.

Se besaban con fuerza, se tocaban descaradamente, el seor Snchez no tard en


desabotonarse la camisa. Sent rabia, desazn, decepcin, impotencia. Pobre
sof, y pensar las tardes que me acostaba para estudiar all. Dios santo, esos
vasos y copas a partir de ahora comprar vasitos descartables y me las apaar.
No saba si parar el video y ponerme a llorar, o seguir viendo para ver qu otra
parte de mi pobre sala estaba sufriendo (ms que nada para no volver a tocar lo
que ellos tocaban).
Don Snchez ya se haba desabotonado su camisa y la seora lo llenaba de besos
y lamidas. Era un hombre que estaba llegando a los cuarenta pero tena un
cuerpazo para mojar pan, la seora Soriano sonrea pcaramente y lo tumb en el
sof para trepar sobre l. Normal, yo tambin lo hara si tuviera a ese musculitos
a mi merced, pens rindome de m misma. Casi fuera de foco, la novia de mi
pap, digamos la ms agraciada fsicamente de las tres mujeres, se la pasaba de
lujos arrinconando a don Soriano contra la pared, mientras que mi pap y doa
Snchez se acariciaban descaradamente al otro extremo del sof.
Era increble lo que haba filmado, casi hasta poda sentir la atmsfera que
emanaba aquello, por un breve instante me sent como si estuviera tambin en la
sala, besando el pecho de don Snchez o don Soriano, que tambin estaba
guapsimo para su edad, aunque no tan agraciado fsicamente.
Sin darme cuenta me pas toda la madrugada viendo una y otra vez las escenas,
que duraban algo as como cuarenta minutos, hasta que terminaban saliendo de la
sala, a saber dnde continuaran sus . Si bien al principio estaba asqueada y casi
romp en llanto, aquello que film me estaba obsesionando poco a poco porque no
entenda para qu diantres haran algo as.
La siguiente semana me encontraba ms fantasmal si cabe. Solo poda pensar en
la maldita sesin de intercambios que hacan en mi sala. De hecho el martes
convert el vdeo en otro formato para que pudiera verlo en mi mvil las veces que
quisiera, ya sea en clases, sin que nadie me pillara obviamente, con auriculares, o
incluso en la biblioteca, ocultando mi mvil tras mi libro de mrketing.
Para el mircoles ya prcticamente haba memorizado lo que hacan en el video,
hasta incluso cuando estaba con mi chico y acariciaba su pecho, imaginaba que era
el pecho musculoso de don Snchez. Cuando me besaba con l, cerraba mis ojos y
me imaginaba besando a don Soriano, que pese a ser un hombre de mucha edad
se notaba que su pareja de turno gozaba, casi como que se abalanzaban a por l
porque seguramente era el ms experto de todos.
El jueves, en mi bsqueda de entender una razn para que jugaran a compartir,
me pas toda la tarde estudiando sobre el sof donde dos parejas, mi pap
incluido, se haban acariciado y besado a conciencia. No se ola nada raro, salvo un

reconocible perfume Emporio Armani para hombres, pero ms all de eso tampoco
haba pruebas de las fechoras por ms que me fijara en cada recoveco del sof.
Luego me dirig a la cocina para ver y oler las copas y vasos, pero pese a que
realmente no encontraba nada interesante, me senta muy excitada estar en
presencia de todo aquello que haba rodeado su noche de intercambios.
El viernes termin aceptando mi naturaleza de obsesionada y viciosa,
masturbndome en el bao de mi facultad, con mi mvil sobre mi regazo,
reproduciendo por quincuagsima ocasin aquella sesin mientras dos deditos se
hacan lugar en mi encharcado agujerito y otra mano me apretaba mis pezones,
que para los que no lo sepan an, los llevo anillados con piercings de barras. Fue
la estimulacin ms excitante que haba hecho en mi vida, tena unas ganas
tremendas de estar all en la sala y compartir a mi chico con alguna seora mayor,
para que luego l me viera irme a mi habitacin tomada de la mano de un hombre
maduro. Luego, al final de la noche, nos volveramos a encontrar para dormir
juntos y contarnos con lujo de detalles cmo nos fue con nuestras parejas
ocasionales
El sbado, literalmente hablando, estaba hecha un hervidero y solo poda pensar
en algo: Tengo que estar all de alguna manera, por dios, tiene que ser la cosa
ms excitante.
As que me encerr en mi habitacin cuando eran las nueve de la noche, con un
short blanco de algodn y una blusita cmoda. Llam a mi chico y le dije que
estaba sintindome mal, que me disculpara porque no iba a salir. Luego llam a mi
pap y le dije que no estaba en la casa, con mi amiga Andrea, que no me esperara
y que me perdonara por no pedirle permiso a tiempo. En ese momento me puse
sper nerviosa porque tal vez mi pap me dira: Psame con tu amiga, que quiero
hablar con ella, ya que es un hombre muy celoso, pero por suerte parece que
estaba emocionado por comenzar ya su reunin (normal, yo tambin) porque me
crey a las primeras de cambio.
Desde mi habitacin, que est en el segundo piso, no poda escuchar ms que
tmidos sonidos de sus conversaciones. De hecho me puse de cuatro patas y pegu
el odo al suelo con la esperanza de escucharlos mejor, pero no hubo caso porque
haban puesto otra vez la msica jazz.
Pasaron diez minutos hasta me arm de valor y sal de mi habitacin. Baj por las
escaleras, descalza obviamente para no hacer ruido, y me detuve a mitad de
camino porque desde ese ngulo poda ver ms o menos la sala sin temor a ser
pillada. As que me qued all, en cuclillas, escuchndolos hablar de temas
normales, con una curiosidad tremenda.

En el momento que la novia de mi pap pareci carraspear, todos mis sentidos se


pusieron en alerta. Seguro estaba repartiendo las tiras de papel y pronto las
nuevas parejas iban a morrearse y tocarse en mi sala. Y yo por fin me senta parte
de ese ambiente, casi hasta poda respirar el olor sexo que emanaba de all. No
dud en acariciarme tmidamente por sobre mi short, oyndolos jadear y gemir,
lanzando risitas de vez en cuando, seguramente disfrutando a tope del musculitos.
Una pareja sali de la sala y sub velozmente porque me podran pillar. Tom
rumbo a mi habitacin, para esconderme. Pens decepcionada que seguramente
ya iban a irse a otro lado, que era una pena que no pudiese tener mi orgasmo
oyndolos tener sexo, que tal vez debera ir a la sala y masturbarme sobre el sof
para cuando la casa estuviera vaca.
Repentinamente alguien quiso abrir mi puerta, pero estaba asegurada. Me alarm
cuando escuch a un hombre gritar: Oye, Javier, la habitacin de tu hija est
bajo llave!. La novia de mi pap grit luego: !Mi amor!, podemos usar la
habitacin de tu hijo entonces?.
Yo no lo poda creer. Usaban nuestras habitaciones tal moteles! Rabia, desazn,
asco. Mi cama! Mi silln! Dios, a saber qu ms! Ya no poda mirar ni a mi osito
de peluche, Lenny, con los mismos ojos, dios mo! Quera llorar pero a la vez
estaba tan caliente imaginando que el musculitos de don Soriano o que el
apetecible don Snchez estuvieron en mi habitacin, solo con eso por fin tuve mi
ansiado orgasmo y sin siquiera tocarme!
Esperen, tengo una copia de su llave, aqu est!. Dijo mi pap. Vaya cabrn!
Eso s que no lo saba, tena una copia de la llave de mi habitacin, sinceramente
en ese momento no saba si enojarme por aquella lesin grave a mi privacidad o
agradecerle mentalmente por permitir que esos hombres entraran y tuvieran sexo
en mi pieza.
Apagu las luces, me escond en mi ropero y dej ligeramente una apertura para
poder ver mi cama. La habitacin solo estaba iluminada por la tmida luz azulada
de la luna que entraba por la ventana, hacindolo todo tan surrealista, casi como
una pelcula ertica. O la puerta abrirse, y pronto, entre risas y besos audibles, la
cerraron.
La mujer era la novia de mi pap, justo se dirigi hacia mi cama para desnudarse,
sonrindole a su macho de esa noche. Puso una manta sobre mi cama, imagino
para no mancharla. Cuando estuvo en mi campo de visin, not que efectivamente
su pareja de esa noche era don Snchez, el madurito musculoso.

La muy puta se acost sobre mi cama, lanzando a Lenny, mi osito, al suelo. Pero
don Snchez lo recogi y lo puso sobre mi mesita de luz. No trates as a las cosas
de Roco, Anglica, le dijo subindose a mi cama.
Ay, papi, si t supieras cmo me trata la hija de Javier. No me saluda, no se
come lo que cocino, me ignora vilmente Trato de ser amorosa con ella y no me
deja entrar en su vida!
Tienes que comprenderla, desde pequea que est sin madre y seguramente se
siente muy confundida cuando te ve al lado de su pap.
La verdad es que don Snchez se estaba ganando puntazos conmigo. Por respetar
a mi peluche, por su compresin sobre mi situacin y sus msculos, vaya adonis,
madre ma, cmo relucan bajo la luz de la luna, cmo se tensaban sus brazos y
piernas para tomar a su presa. Pero vamos, ya con lo del peluche se gan mi
corazn.
S, yo s que Roco es complicada, yo tambin perd a mi madre cuando era nia
y s cmo es la situacin.
Pues deberas decrselo, Anglica, que ustedes dos hayan pasado por lo mismo
es vital. Es un nexo que te puede unir a Roco.
Eso s que no me lo esperaba. Anglica tambin haba vivido lo que yo. Ni mis
amigas ni mi chico me comprendan cuando me pona melanclica, a veces me
senta sola y me deprimira, haba das que no quera hablar con nadie. Me
encerraba dentro de m misma durante las peores horas, y posiblemente Anglica
habra atravesado lo mismo que yo si lo que haba dicho era verdad. En ese
instante sent pena por ella, me maldije por haber sido tan grosera con esa mujer,
senta que fui una arpa conmigo misma.
Tienes razn, maana mismo se lo dir a Roco, espero en serio que podamos
ser amigas. Desame suerte.
Te lo desear cuando terminemos con lo que quisiste comenzar, picarona.
Los sonidos de jadeos y gemidos ahogados empezaron a llenar mi habitacin. Uf,
fue verlos en accin para que dejara mi sentimiento de culpabilidad a un costado.
No dud en volver a meterme deditos pero ahora por debajo del short,
observndolos con inusitada curiosidad, vindolos revolcarse. Me morda los labios
para no gemir del placer, me sacuda la mano muy fuerte porque estaba a punto
de tener mi segundo orgasmo.

Lamentablemente tuvieron que detenerse porque la novia de mi pap se apart de


don Snchez.
Espera, papi, hoy cuando limpi la habitacin de Roco vi que tiene un traje de
colegiala de cuando estudiaba en su colegio religioso!
Qu bien, Anglica! Ahora sigamos!
No, no! Quieres que me lo ponga para ti?
Mi corazn aceler con fuerza. Si don Snchez acceda, vendran a mi ropero para
abrirlo y buscar mi ropa de colegiala. Dgale que no, seor, dgale que no, rezaba
yo, con mi mano an bajo mi short de algodn, metindome dedos.
No me ponen las colegialas, Anglica! Me pones t!
Qu dulzura eres, cario! Pero a m me excitara un montn vestirme con ese
trajecito!
Dios! Ya da igual, s que no vas a detenerte hasta conseguir lo que quieres,
Anglica. Ve y pntelo.
Cre que me iba a desmayar cuando la vi levantarse y tomar rumbo a mi ropero.
Me temblaba cada articulacin y de hecho empec a lagrimear pensando en la
reprimenda que iba a recibir de parte de toda esa gente. Empec a buscar
excusas, pero era imposible pensar con claridad debido a mi estado nervioso.
Roco, qu haces aqu, por el amor de dios!?
Cuando levant la mirada vi a Anglica tapndose la boca, retrocediendo hasta mi
cama. Don Snchez dio un salto brutal, como si hubiera visto un fantasma, y se
tap sus partes con mi osito Lenny. El incmodo silencio dur varios segundos,
pero el seor fue el primero en hablarme:
Roco, estabas espiando?
Perdn! grit.
Pero inmediatamente Anglica se acerc y me puso su dedo ndice entre mis labios
para decirme que guardara silencio.
Roco, tu pap te va a matar si te descubre.
Lo seee no se lo diga, Anglica.

Oste mi conversacin de recin, no es as?


No le respond. Le mir a los ojos y la abrac, pidindole perdn una y otra vez por
haber sido tan bruja y desgraciada con ella. Le dije que s, que yo extraaba a mi
mam y que por eso a ella la vea como a una usurpadora en la casa, que no
quera que ocupara su lugar. Ella pareci enternecerse de m, pues me acarici la
espalda y el cabello, consolndome, dicindome que me entenda, que no me
preocupara por nada.
Desde cundo sabes este secretito nuestro, preciosa?
Desde hace dos semanas susurr coloradsima.
Bueno, parece que sabes perfectamente lo que estabas haciendo se mof don
Snchez, que an se cubra con Lenny.
Mira, Roco, cuando yo era muy joven tuve muchas experiencias sexuales, en
parte para compensar ese agujerito en el estmago que senta a veces. Pero no
tienes idea de cunto deseaba tener a alguien que me guiara, una amiga que me
comprendiera.
Yo estaba cortada por la situacin, no me salan las palabras ms que las bsicas,
pero debo admitir que lo que ella dijo era algo similar a lo que me haba sucedido
desde que descubr el sexo. Era un mundo nuevo y excitante, s, y a veces
deseaba una especie de mujer adulta para consultar y platicar cosas que no podra
consultarlas ni con mi pap ni con mis amigas.
No voy a reemplazar a tu mam, Roco. Pero s deseo ser, para ti, esa amiga que
yo no tuve, para apoyarte y guiarte en terrenos pecaminosos como el sexo, no sea
que tengas experiencias desagradables como yo las tuve.
Nia dijo don Snchez, entiendo que ests asustada y hasta extraada de
cmo te habla Anglica, la verdad es que somos gente muy liberal, si quieres irte
de aqu te ayudaremos para que tu pap no te pille. Pero algo me dice que estabas
espindonos porque te gusta esto, no es as?
Nuevamente yo solo miraba al suelo mientras me abrazaba a Anglica. Ella me
acariciaba y segua hablndome en tono dulce. S, tenan razn. Estaba all porque
me causaba una curiosidad tremenda y claro, me calentaba sobremanera lo que
hacan, hasta haba fantaseado ser parte de esa actividad.
Roco Quieres que nos vayamos de tu habitacin? Te lo prometo, nadie sabr
de esto, verdad, papi?
Promesa, nia, este secreto lo llevar hasta la tumba.

Tom las manos de Anglica y con mi mirada qued todo dicho. Tena mucha
vergenza de decirlo, pero como ella me comprenda, confe que sabra mi
respuesta. Es decir, era evidente por qu estaba all, si aquello me repugnara
probablemente habra dicho algo para pararlo hace dos semanas.
Papi sonri Anglica, creo que voy a sentarme en el silln para descansar.
Quieres tomar de la mano a Roco y llevarla a su cama?
Ehm Roco dijo don Snchez, con bastante inseguridad, me puedes repetir
cuntos aos tienes?
Tengo ve-veinte, seor Snchez.
Eso es legal, no? Es que con las revisiones de las leyes uno ya no sabe
No le hagas caso, Roco, ser el tonto del barrio pero lo compensa en la cama.
El hombre puso a Lenny sobre mi mesita de luz nuevamente y se acerc a m para
extenderme la mano. Era surrealista todo, el azul de la luna, el estar ante
imponente hombre que haba sido foco de mis fantasas, en compaa adems de
la novia de mi pap, cuya imagen que tena de ella haba cambiado radicalmente.
Me senta en total confianza.
Cuando le tom de la mano, l tir ligeramente para que me pegara a su cuerpo,
pero en un acto reflejo me apart; el hombre era gigantesco, altsimo, todo un
monumento como haba dicho, y en parte me asustaba decepcionarlo ya que ni
soy muy experta en la cama ni tampoco es que sea una modelo precisamente.
Qu te pasa, Roco, ests nerviosa? No tienes por qu, ir despacio para que no
te asustes.
Ay, papi, hasta una jovencita como Roco se queda tontita con tu cuerpo dijo
Anglica.
Es verdad, Roco? Te gusta lo que ves?
Me acarici la cabellera, ese hombre era tonto o se haca, pero no me importaba
porque en serio tena el cuerpo ms cuidado y fibroso que haba tocado en mi vida,
vamos que le podra aplastar a mi novio y a sus amigos con un solo dedo. Le toqu
el pecho firme por fin, me pegu a l, memorizando cada segundo, sintiendo su
polla dursima y palpitante contra mi vientre. Luego de llenar su cuello con mis
besos, le acarici la oreja y le susurr:
Tiene usted un cuerpo precioso, don Snchez.

Gracias, Roco. Y t tambin tienes uno muy apetitoso, de muchas curvas, como
me gustan. Te quitaras tu ropa para que te pueda ver mejor?
Se sent en el borde de mi cama; empez a menearse su enorme polla conforme
yo me quitaba la blusa y luego el short blanco, lentamente y con cierta
inseguridad. Anglica se levant y me ayud al ver que me temblaban las manos
de la excitacin. Me qued en braguitas, completamente embobada por l y su
enorme tranca. Visiblemente sorprendido, me dijo:
Tienes piercings en tus pezones? Eso s que no me lo esperaba. Parece que la
hija de Javier tiene varios secretos.
No me digas! exclam Anglica, abrazndome por detrs. Yo s que Roco
tiene uno en la lengua, lo vi un par de veces, no saba que haba ms.
Es verdad? Djame verte la lengua, preciosa.
Le mostr la puntita, donde reluca la barrita de titanio con dos esferas en sus
extremos. Ahora el embobado era l y no yo, y eso me hizo rer por lo irnico de la
situacin, pues yo era prcticamente una nia, era imposible que yo le pusiera
tonto a un hombre tan mayor y seguro que con mucha experiencia.
Anglica, siempre detrs, me acarici la oreja y me susurr: Arrodllate ante l,
tienes que mostrarle respeto y adoracin. No tengas miedo, yo te acompaar.
Lade mi cara para verle, yo no he tenido experiencias con mujeres, pero en ese
momento senta la imperiosa necesidad de besarla, cosa que para mi felicidad
acept gustosa, solo labios, nada muy guarro, salvo el final, porque me lami mis
labios de abajo para arriba. Vamos, no le hagas esperar a tu hombre.
Nos arrodillamos juntas entre sus piernas, el seor murmuraba algo as como No
me lo creo, no me lo creo, mientras Anglica agarraba su polla. Me la acerc y me
pidi que chupara el glande, que usara mi piercing para hacerlo delirar porque
ninguna de las otras seoras tena algo as.
No dud, estaba sper caliente. Me encargu de humedecerle la cabeza y ella se
encargaba de lamer el tronco. De vez en cuando Anglica me tomaba de la quijada
y me peda que me apartara, porque ella tambin quera chupar la cabecita, pero a
veces le costaba quitarme de en medio porque yo me estaba volviendo toda una
viciosita.
Pero cuando no me quedaba otra que cederle el glande, me encargaba de chuparle
esos enormes huevos, seguro que estaban cargadsimos y que tenan ganas de
vaciarse, y vaya que yo quera hacerlo, siempre lo haba hecho en mis fantasas y
ahora que por fin estaba con ese adonis no iba a tirarme para atrs.

Vamos, ya va siendo hora. Sbete a tu cama, Roco, volvi a susurrarme.


Me puse de cuatro patas sobre la cama, pero Anglica me dijo que esa posicin no
me convena porque la tranca del seor me iba a lastimar, as que me pidi que me
acostara y que dejara que l estuviera encima de m; que de esa manera don
Snchez iba a controlar mejor sus enviones para que yo disfrutara.
Cuando ese adonis estuvo sobre m casi me desmay del gusto, como haba dicho
era un hombre enorme y yo en cambio una pequea, vamos que me poda
lastimar si se resbalaba o algo as. Anglica, desde atrs, acomod su tranca entre
mis carnecitas; le dije al seor que por favor no fuera duro, porque me haba
prometido que iba a hacerlo despacito, cosa que l se encarg de confirmrmelo
mientras su glande se abra paso entre mis labios vaginales.
Ughmm! Despacio, don Snchez, despacio, por favor!
Tranquila, Roco, seguro que Anglica me corta las pelotas si te lastimo.
Tal cual! confirm desde su posicin.
Perdneme, don Snchez, es que tiene usted una verga demasiado grande.
No pidas perdn. Parece que tienes un agujerito muy apretado, pero como te
promet ir despacio.
Don Snchez empujaba, firme pero gentilmente, siempre atento a mi rostro para
ver cmo me lo tomaba. Si mi novio se entera, pensaba yo conforme mis
carnecitas se abran paso inexorablemente. Ya saba por qu las seoras estaban
locas por l, vaya maestro. Decid atenazarlo con mis brazos y piernas, lo atraje
hacia m para que nos besramos, y luego de que su lengua abandonara mi boca,
le susurr que dejara de ser tan corts, que me la metiera duro como a las otras
mujeres, yo no quera ser menos, pero l se ri y me dijo que ni en broma me iba
a hacer eso porque yo le generaba ternura y no quera lastimarme.
Imagino que para que yo no me enojara, me dijo que le gustaba cmo se senta
adentro de m, que era muy estrecho, calentito y placentero. Que era especial para
l porque le haca recordar a cuando le haca el amor a su ahora esposa cuando
eran jvenes, esposa que por cierto estaba con mi pap en la sala. Me dio un beso
en la nariz e hizo que mi frustracin se fuera, pero en serio quera que me follara
duro aunque claro, hoy da lo pienso y seguro que me iba a arrepentir.
Lamentablemente me corr muy fuerte cuando su polla an estaba entrando, ms
de la mitad del camino recorrido. Unos espasmos vaginales terribles y mi carita
arrugada de placer lo anunciaron, cosa que hizo rer tanto al hombre como a

Anglica porque les pareca adorable, pero a m me daba muchsima vergenza, no


dur ni cinco minutos con el seor y ya estaba retorcindome del gusto.
Papi dijo Anglica. Va siendo hora.
Uf, noooo, don Snchez! A dnde va? entonces s que me frustr. Se estaba
saliendo de m. En ese momento pens que era mi culpa por haberme corrido tan
rpido, as que le tome de las mejillas y le rogu que me dejara darle un orgasmo,
era lo mnimo que poda hacer, que si no me lo permita iba a llorar y sobretodo,
acomplejarme un montn.
Pues si me lo pones as, Roco, no te voy a decir que no. Me encantara que me
dieras un orgasmo con ese piercing en tu lengua.
Se acost a mi lado y no dud en besar primero sus labios, luego pasando por el
pecho hasta por fin llegar a su enorme miembro que haba estado dentro de m. Le
pas la lengua, le hice sentir el pedacito de titanio que tengo incrustado all,
succion fuerte para sacar el lquido preseminal de su uretra, esperando que me
derramara pronto su leche.
En tanto, Anglica, que desde haca rato estaba mirndonos desde mi silln, me
habl.
Roco, el prximo sbado nos volveremos a encontrar con el grupo. Pero
planeamos ir a un club especial donde yo antes trabajaba. Quieres ir tambin?
Siii dije para luego seguir mamando la verga del seor. Por la pinta estaba a
punto de llegarse.
Obviamente no te podemos llevar con nosotros porque te va a pillar tu pap,
pero puedo hablar con el patrn del club para que te haga pasar como una de las
camareras especiales y as puedas participar con todo el grupo. El ambiente es
muy oscuro, adems con una peluca y mscara veneciana tu pap no te podr
pillar.
Mbuf, me apunto, Anglica.
Roco, y crees que podremos convencer a tu novio? A m me parece guapito
En ese momento me imagin la situacin, vestida como camarera y siendo tomada
por el brazo de don Snchez, o incluso don Soriano, mientras mi chico iba en
compaa de una seora madura, por qu no, la novia de mi pap incluso, entre el
humo y las luces de nen de un club, cada uno por su lado para pasar una noche
inolvidable.

Estaba tan caliente que mientras el seor se corra en mi boca copiosamente, me


imagin hasta incluso en brazos de mi pap, lo siento si esto es fuerte para
algunos lectores de TodoRelatos, pero cuando una ola de placer me recorre el
cuerpo puedo ser muy guarra.
No me gusta tragar la leche de mi chico, sinceramente creo que es asqueroso,
cada vez que lo hace termin escupindolo y recriminndole, pero una cuando est
tan caliente no se lo piensa mucho; me qued con la lengua y dientes pegajosos
pero me encant haberlo tragado.
Luego de que le limpiara la polla con mi lengua, ambos se hicieron con sus ropas.
Don Snchez me meti lengua por largo rato a modo de despedida, amn de
acariciarme la vagina de manera magistral. Pero Anglica carraspe para que me
soltara. Como no le hizo caso, ella le dio un fuerte zurrn en la cabeza.
Ahora yo y don Snchez nos iremos a su casa para pasar el ratito, Roco. Nos
vemos.
Anglica, quiero irme con ustedes.
Jaja! Roco, tu pap est en la sala haciendo cochinadas con la mujer de don
Soriano, te va a pillar.
Nia interrumpi don Snchez, espero que te haya gustado.
Sii, don Snchez, me encant, ya quiero que llegue el prximo sbado. Ojal me
toque usted de nuevo.
Yo tambin lo espero, linda. Y siento haber usado a tu osito para cubrirme.
Uf Anglica, puedo escapar por la ventana para encontrarnos afuera.
Roco, contrlate! se ri Anglica. Djame un poco a m tambin!
Se fueron de mi habitacin. Cerca de quince minutos despus, los tres coches
estacionados en mi casa, el de mi pap incluido, ya se haban ido, seguramente
para continuar su noche en ese club que me mencion. Estaba sola en mi hogar, y
aunque no lo crea, me senta demasiado excitada an. Tom el osito de peluche
que an ola al sexo de don Snchez y baj rpidamente por las escaleras.
Ellos hacan esos juegos sexuales simplemente para escapar de la rutina, y ya los
entenda perfectamente, porque vaya escape. Creo que tambin me convert esa
noche en una chica liberal, como ellos decan. O al menos comprend mejor esa
psiquis especial que antes me causaba asco. Pens adems que de ahora en

adelante, cada vez que viera a Anglica, vera la consejera y amiga que tanto
haba deseado en mis horas bajas, y no a una usurpadora como antao.
Entr en la sala, encend la radio que pona msica jazz. Me acost en el sof,
completamente sudada y jadeando entrecortadamente. El cuero del asiento ola
fuerte a sexo y a ese perfume Armani. Me dorm abrazada a mi querido Lenny,
metindome dedos en mi enrojecida concha, soando las guarreras que hara en
mi nueva vida.
Gracias a los que llegaron hasta aqu.
Besitos!
Roco.
Llevbamos un par de semanas disfrutando de unas vacaciones familiares en el
sur. El tiempo haba sido espectacular salvo aquel da que amaneci nublado,
aunque sin rastro de lluvia ni de fro. Era la excusa perfecta para ir de tiendas por
la zona, especialmente por aquel centro comercial que nos haban recomendado.
Era un sitio increble, al menos para ser lo que era. De cualquier manera mi marido
y yo tuvimos que ponernos de acuerdo, como solamos acostumbrar para ese fin,
turnndonos al cuidado de los dos peques, de manera que uno se quedaba de
guardia con ellos mientras el otro se dedicaba a comprar lo que necesitaba.
Empez mi marido, buscando unas gafas de sol que necesitaba. Llev a los nios a
una planta superior donde haba una zona infantil. La verdad es que haba muy
poca gente y me col con ellos en una zona destinada a dibujar, con esas mesas y
sillas pequeitas de plstico de colores. Solamente haba all otro cro, y en la
valla, vigilando, pero fuera del recinto, su padre. Me haba fijado en el al llegar. La
verdad es que era un tipo atractivo, quizs un poco jovencito, pero muy
interesante. Yo me afanaba en pintar con mis peques, aunque no estaba del todo
cmoda. Llevaba un vestido sencillo pero efectivo: se trataba de una camisola
vaquera, que me llegaba hasta un palmo por encima de la rodilla y unos zapatos
de medio tacn veraniegos. No necesitaba ms, para sentirme espectacular. El
problema es que ese vestido muy raramente me lo pona sin unas mallas debajo.
Sin embargo aquella maana me haba animado... tenia las piernas tan morenitas
que me pareci buena idea lucirlas. Ahora me estaba pasando factura. Sentada en
aquella silla tan pequea era prcticamente imposible no dar un espectculo... y el
padre de la otra criatura no se lo estaba ahorrando en absoluto. Yo intentaba
cruzar las piernas o juntarlas, pero cualquier mnimo movimiento para coger una
pintura o sentar bien a los cros dejaba mi ropa interior al descubierto. El tipo
adems no disimulaba. No solo no me quitaba ojo, sino que adems por su cara
estaba claro que estaba disfrutando. De repente el otro nio resbal de la silla y se
cay. Yo instintivamente corr a socorrerlo y al hacerlo y agacharme me di cuenta
que de nuevo le brind una vista privilegiada. El nio lloraba desconsoladamente.

No llores mi amor, ahora te llevo con tu Pap - mientras me diriga con la mirada al
padre Voyeur

No, sino es mi hijo - respondi el tipo. Enseguida acudi una chica, su verdadera madre,
alertada por el llanto y se llevo al nio, dndome las gracias por las atenciones.

Me qued de piedra. Entonces que pintaba aquel tipo all? es posible que tan solo
estuviera all mirndome? Cruzamos nuestra mirada.... segua teniendo aquellos
ojos lascivos y cara de estar disfrutando... aquella falta de discrecin me pudra y
algo muy raro en mi, me levant y me acerqu a el y le solt a la cara:

que miras? - le dije de forma infantil, pero casi en su susurro para no alertar a los nios

evidentemente a ti - tenia una sonrisa encantadora, pero no me iba a engaar con sus
trucos

no me parece bien...

a mi si - respondi de manera chula

pues mi marido est a punto de llegar e igual se forma un lo

vamos mujer no te pongas tensa... si tu quisieras te podra dar un poco de esto - y


mientras lo deca se llevo la mano a la entrepierna y se agarr literalmente la polla.... lo
digo as por que se notaba a travs de la tela que estaba erecta y marcando muy
ostensiblemente hacia la derecha.

Yo no poda articular palabra.... por un lado estaba asqueada por la situacin, por
la otra no poda dejar de mirar la mano de aquel tipo sujetando su enorme
aparato.
De repente una voz me sac de mi ensimismamiento. Me gir y era mi marido...

te pasa algo?

no... no... naddddaa - tartamudeaba. Cuando de nuevo me di la vuelta aquel tipo haba
desaparecido, como una pesadilla al despertar.

ya has comprado las gafas? - intentaba mostrarme serena. No quera contar nada a mi
marido para no provocar un problema.

Si, ya las tengo. Marcha si quieres tu que necesitabas comprar?

Un bikini - le dije - estar en la tienda de Lencera una planta ms arriba. No tardar


ms de media hora.

Ok, te esperamos.

March hacia all. La verdad es que estaba confusa por el suceso. Me pareca
inconcebible la desfachatez de aquel hombre. Pensaba en eso mientras miraba sin
mucha concentracin unos bikinis. Cog un par de ellos y me retir a los

vestuarios. La verdad es que tenan razn, aquel centro comercial era una bomba.
Los vestuarios de la tienda de Lencera parecan de una firma de alta costura. Me
quit el vestido por la cabeza y lo colgu para no arrugarlo. Me quit el sujetador y
me prob la parte de arriba del rosa, que era divino. Me fu a probar la parte de
abajo del conjunto. Tir de la mi braguita y entonces me di cuenta... estaba
mojada.... no me haba dado cuenta... quizs por la tensin y el mal genio... pero
mi cuerpo no engaaba.... mi sexo se haba preparado para la batalla. Decid no
pensar ms en ello. Me dej las braguitas puestas y me prob por encima la parte
de abajo del bikini... precioso... estaba claro!.
De repente llamaron a la puerta... me sobresalt un poco. Era la dependienta.

Hola... Su marido me ha pedido que le pase este conjunto para que se lo pruebe

Ah, bueno.... gracias.... - y se lo quit de las manos.

Tambin me ha dicho si le importa que pase

No, dgale que no me importa, pero que prefiero que se quede fuera con los cros, que
no tardo un minuto.

De acuerdo - dilo la dependiente, con cara de no entender.

Era un poco provocador la verdad. Un conjunto de tanga y sujetador, de esos


materiales ultratransparente. No era mi estilo. Pero decid probrmelo. Empec de
nuevo por la parte de arriba... estaba claro, era como no llevar nada. La verdad es
que no me disgustaba, todava tengo las tetas en su sitio. De nuevo son la
puerta... mi marido pens... y abr de forma instintiva, mientras me segua
mirando coqueta al espejo...

que te parece amor le dije? - y al levantar la vista, un grito de horror se ahog en mi


garganta! Era aquel tipo, apoyado sobre la puerta y mirando como siempre.

Me parece que tienes un polvo csmico.....- dijo de forma chula - y eso que no ests
muy bien conjuntada - se refera a que llevaba el sujetador transparente, una parte
inferior rosa del biquini encima de mis braguitas que se vean asomar por determinadas
zonas.

No saba como taparme...no sabia que hacer.... de nuevo estaba embobada... de


nuevo el se tocaba su polla por encima del pantaln....
Tom aire y cobr compostura... tenia que acabar con el....

pero tu que te crees? - dije mirndole con cara de odio - pero cmo se te ocurre? - le
hablaba entre dientes para no generar un escndalo - te das cuento de que si grito
ahora se te echa encima medio centro comercial y sales de aqu esposado? - la cara del
tio iba cambiando - por no apuntar que si voy con el cuento a mi marido te tira
literalmente por el hueco de las escaleras?

pe... pero.... - ahora el que tartamudeaba era el - yo pensaba que habamos conectado?

Pero tu eres gilipollas!... tu y yo no conectaramos ni con loctite

hostia... lo siento tia.... ahora mismo me voy

No.... deja de pensar con esa cabeza de mierda! - tenia las riendas, aquello era
excitante... el tio temblaba de miedo pensando que le iba a denunciar - vamos a salir los
dos de aqu, nos vamos a despedir de la amable dependienta y a partir de la puerta cada
uno por cada lado y como te vuelva a ver llamo a la policia.

Vale... vale... tranquila.

Lo reconozco. Estaba en xtasis. Tener a aquel tio bueno all acojonado, con una
ereccin de caballo me tenia en xtasis.

Bien, qudate hay quietito y obedece o me pongo a berrear.

Entonces mirndole con descaro me quit el sujetador de prueba... lo hice a


conciencia, con lentitud, disfrutando del proceso, gozando de su miedo y su
excitacin palpable.... estaba a menos de 2 metros de l... poda notar su calor a
travs de aire...Mis tetas se liberaron a ese aire y la cara del hombre era un
verdadero poema, totalmente desencajada.... decid seguir con aquello..... empec
a tirar de la braguita del bikini.... lo hice ms rpido... me notaba jadeando.....
notaba los latidos en mis odos.... su mano ya no solo se agarraba la polla, estaba
claro que se estaba masturbando a travs del pantaln.

Chist! - le dije, como se regaa a un nio, pero sealando su polla - el to obedeci al


instante y dej de tocarse, aunque su cara era una splica.

Scate la polla - no puede evitarlo, quera verla, me corroa la curiosidad y el morbo.


tard un segundo en liberar aquella serpiente a travs de la bragueta... era
interminable.....

menatela! - casi grit - el tipo se empez a masturbar con furia y lanz la mano libre a
mi teta desnuda....

Chist! - le dije de nuevo dndole una palmada en la mano hostil. El chico de nuevo se
qued petrificado. - sigue con la polla pero no se te ocurra ponerme una mano encima o
descubres los secretos de la decoracin de una comisaria!.

Estaba disfrutando como una perra. Tenia aquel hombre en mi mano, como una
marioneta... nunca me haba sentido tan sexual... vestida solo con mis bragas a
tan solo 2 metros de una polla que me apuntaba.... pero me perteneca. Entonces
tir de mis bragas... la nica nfima tela que ocultaba mi pudor y me las saqu
lentamente.... el tipo se afanaba en su polla y sinceramente cuando vio mi coo al
aire sent que no iba a durar mucho.... de nuevo intent ponerme una mano
encima y de nuevo lo par en seco y con la mirada le indiqu que siguiera con su
trabajo abajo. Entonces alargu yo la mano, y prcticamente le tir mis bragas a la
cara.. el las cogi acrobticamente con la mano libre y al segundo se las llev a la
cara.... Joder como me pona aquello... vestida solo con mis zapatps de tacn,
delante de un bombn, acojonado y completamente a mis ordenes, abandonado a
mi merced, masturbndose de manera bestial mientras respiraba a travs de la

tela de mis bragas, aquellas que empapaban mis jugos..... nunca haba estado tan
cachonda...
Entonces se me ocurri una maldad--- porque no? recuper del suelo la parte de
arriba del bikini y me acerqu a l nunca habamos estado tan juntos.....
prcticamente a un palmo, notaba sobre mi vientre su polla, dndome golpes al
ritmo de su sacudidas... de nuevo intent tocarme... de nuevo le puse en su sitio.
Entonces agarrndole por los hombros le di la vuelta y le puse de espaldas a la
pared, tir de sus brazos hacia atrs y en segundos at sus manos a la espalda
mediante el sujetador del bikini... era evidente que no eran unas esposas y que si
quera se liberara, pero lo importante es lo que la atadura representaba. Le di de
nuevo la vuelta y pude completar mi obra. El hombre con las manos a al espalda,
la cara con una expresin incrdula, cas ridcula y la polla como nico vestigio y
rastro de su chulera y de su hombra apuntndome amenazante y orgullosa.
Le sent en el taburete del vestidor, aquello no haba quien lo parara y me sent a
su vez a horcajadas sobre el y le mir con cara de pocos amigos, como indicando
aqu mando yo. Agarre su polla, era tremenda... arda en mi mano... palpitaba...
apunto de reventar de tanta sacudida que haba sufrido en los ltimos minutos. La
apoll en mis labios, senta increible el tacto de su enorme glande a la entrada de
mi coo y de repente, casi para asustarle, hacindome incluso un poco de dao me
deje caer sobre ella, empalndome en aquel totem... por poco se me escapa un
grito, mezcla de placer y dolor. Su cara haba cambiado, se le notaba ms relajado,
pero su postura y su atadura le impeda participar, era yo quien marcaba el ritmo y
era bestial, quera romprsela, darle una leccin, matarle de placer. Me
impresionaba el ruido que venia de nuestra entrepierna, casi de mecanizado, de
motor de perforacin, la verdad es que la polla de ese to era un tesoro, cuando al
caer descargaba sobre l el peso de mi cuerpo la senta hincharse y doblarse de
una manera que pona a prueba la capacidad elstica de mi vagina, era tan
placentero... tan morboso... esa sensacin de poder que me daba pensar que tenia
aquel desconocido a mi merced... me iba a correr e iba a ser lo grande... me iba a
licuar sobre ese pene, como una naranja sobre el exprimidor... y absorta en mi
placer no me di cuenta de lo que se avecinaba.... lo sospech al abrir los ojos...
una sonrisa en su cara... la primera desde que entro en el vestidor... y su cuerpo
tenso... y su pollla tambin, vibrando en mi interior.... Joderrrrrrr! se estaba
corriendo dentro de miiiii! aquello no formaba parte de mi plan y salt escapando
de aquella catarata.. aunque lo hice dos segundos tarde! porque al hacerlo note
como una prdida de vaco y al mirar hacia abajo vi su polla salir de mi, junto con
un buen chorro de su semen.... y aun as fuera su polla segua vibrando y
escupiendo semen, con vida propia, como la cola seccionada de una largatija.....
Que hijo de puta!me habian faltado segundos!me haba dejado sin mi premio!la
rabia me roa! y entonces hice algo impensable en mi... le di un sopapo! no fue
fuerte pero si lo suficiente para ponerle de nuevo en modo sumiso y sacarle de su
trance orgsmico; le agarr por los hombros y le puse de rodillas y levantando la
pierna derecha puse mi tacn sobre su hombro.... mi coo estaba a centmetros de
su boca pero el no pareca decidido... me importaban un huevo sus escrpulos...
coj su cabeza y le presion hacia mi.... el contacto son su cara me hizo brincar...
comenc a frotarme contra su cara, su nariz tropezaba con mi clitorix y me estaba
recargando el placer, casi palada a palada con cada contacto y entonces empec a

sentir su lengua sobre mis labios, signo de que empezaba a colaborar... era
curioso, resultaba tierno, un contacto casi amoroso, especialmente si se
comparaba con el taladro de su polla, a la que ya echaba de menos como una
loca ... y estaba tan cachonda.... cuando mir hacia abajo el espectculo me
desarm... mi desnudez completa salvo los zapatos, mi pierna sobre su hombro de
manera acrobtica, su bonita y masculina cara, su postura rendida, con las manos
atadas a la espalda, su pene flcido, manchado y ya medio reseco. Aquel tipo
estaba en mis manos, rendido y vencido, comindome el coo y limpiando lo que
antes como un nio travieso haba ensuciado ....y estos pensamientos eran
demasiado para mi cerebro, absolutamente almibarado con endorfinas del morbo y
no pude mas y me corri.... agarrndome a l y a su cabeza con fuerza, de manera
violenta, como si quisiera su cara, su cabeza dentro de mi, como un parto a la
inversa luchando por no derribarme como un castillo de naipes y entonces mis
piernas perdieron tono y me cai de rodillas, enfrentada a l, como dos devotos en
oracin frente a frente y de repente lo bes! Tampoco estaba en mis planes,pero
nuestras lenguas chocaron y se cruzaron en un baile hermoso, con un sabor tan
intenso, tan indescriptible, esencia del sexo, tan atvico, mezcla de lo suyo y de lo
mo, de su semen, mi saliva, mis flujos, su saliva, era como estar devorndonospor
dentro.
Despus de un minuto bebiendo de esa fuente, me levant, las piernas casi no me
sostenan del esfuerzo realizado que ahora me pasaba factura. Le desanud las
manos y lentamente se puso en pie, pareca que sus pies y brazos tambin
estaban entumecidos por la postura. Saqu unas toallitas desmaquillantes del
bolso (no tena ms) y me limpie como pude y se las lance sin cruzar palabra para
que hiciera lo propio. Nos vestimos rpidamente y tambin en silencio nos
dirigimos a la caja. La dependiente nos miraba con cara de reproche. Estaba claro
que habamos tardado demasiado y seguramente habramos hecho ruido, aunque
supuse que son los inconvenientes con lo que tiene que lidiar ese tipo de trabajo.

le ha gustado entonces lo que se ha probado? - pregunt con un ligero tono de


reproche.

Si, me ha gustado mucho- contest firme y mirando de manera provocativa al hombre,


que estaba bello y sereno, como un mar en calma - me lo llevo todo

De acuerdo - la dependiente pareca estar ms contenta. Lo prepar todo y en seguida


me mostr la factura...

Lo abona mi marido - dije sealando a mi amante sumiso furtivo. - sin rechistar sac
una tarjeta de crdito y lo dej saldado.

Caminamos juntos hasta la puerta. Al cruzarla me volv hacia el le mir a los ojos y
le dije adis.... y nunca un adis de mis labios tuvo tanto significado.
Por fin un nuevo relato, quizs parte de una nueva mini-serie, ya ver. Me ha
costado mucho ponerme a escribir pero finalmente he conseguido terminarlo.
Confi en que os guste y espero vuestras valoraciones y vuestros comentarios para
conocer vuestra opinin sobre, este, mi ltimo trabajo. Disfrutadlo.

-Gracias por todo, Mara.- En la voz de mi marido poda notar cansancio y


verdadera gratitud. -Siento todo lo que tienes que aguantar, pero pronto
terminar, lo prometo.- Se disculp dndome un fino beso en los labios. -Necesito
dormir.- Coment mientras encaraba la habitacin con paso lento, casi arrastrando
los pies.
-Descansa, querido.- Lo desped mientras me levantaba de la silla y comenzaba a
recoger los restos de la cena. Yo tambin estaba cansada, pero era obvio que
Antonio lo estaba ms, y no quera dejar las cosas sobre la mesa.
Hacia un mes y dos semanas que Antonio haba recibido la noticia de que lo
podran ascender en la empresa en la que trabaja. Por ello se haba estado
dedicando en cuerpo y alma a conseguir ese puesto. Por supuesto, yo entenda esa
motivacin y la comparta, ya que un dinero extra, nos vendra bien para poder
vivir ms relajadamente y poder irnos de vacaciones.
El problema, es que me estaba empezando a convertir en una ama de casa, casi
sin vida social, y eso que todava tengo treinta y dos aos, y muy bien llevados
podra decir. Tengo una melena larga, rubia y completamente lisa, unos ojos color
miel y una complexin atltica. Siempre, desde pequea, he hecho deporte.
Aunque para mala suerte, desde que me cas con Antonio harn ya tres aos, no
he tenido tiempo de llevar la vida deportiva de antes.
Aun as, mis esfuerzos anteriores me han permitido mantener una bonita figura,
unos pechos medianos y en su sitio, una piel suave y brillante, un trasero acorde
con mi figura, y unas piernas largas y bonitas. Y todo ello, tambin a que, por
suerte o por desgracia, Antonio y yo, no habamos decidido tener ningn bebe.
Adems, Antonio no se quedaba atrs, l tambin haba sido deportista y aun
lograba mantener, ms a duras penas que yo, una figura atltica, con unos brazos
fornidos y piernas duras.
Lo bueno, es que ya era jueves, y el viernes por la tarde, Antonio y yo, nos
marcharamos de mini-vacaciones a un hotelito apartado, en un pueblo pequeo.
Lejos del ruido, con mucha tranquilidad e intimidad. Algo que ambos necesitamos,
desde la noticia del posible ascenso de Antonio.
Por fin, termin de fregar y sin mucho sueo me dirig al saln para ver un rato la
tele. A decir, verdad aun eran las diez de la noche, pero Antonio se tena que
levantar a las seis de la maana. Aunque al ser viernes, volvera sobre las dos de
la tarde y tras comer, nos marcharamos de viaje.
Antes de darme cuenta, y perdida en mis pensamientos, vi que eran cerca de las
doce de la noche, as que me dirig hacia la habitacin a dormir. Entr en silencio y
pude comprobar como Antonio ya estaba ms que dormido. Me met a su lado en

la cama y cerr los ojos, esperando que fuera viernes por la tarde, ya de
vacaciones.
Bip bip Bip bip
Como si fuera un zombi estire mi mano para apagar la alarma. Haba puesto la
alarma a las diez en punto para poder recoger bien la casa y estar lista para
cuando Antonio volviera de trabajar. Me cost un poco ponerme a ello, pero
finalmente sobre las doce lo tena todo listo. Lo nico que se me ocurri fue ir a
darme una ducha para relajarme y estar, ya si, completamente lista para irme de
vacaciones.
Sal de la ducha y comenc a secarme con una toalla de color rosa cuando de
pronto son el timbre de la puerta. Rpidamente, pensando que podra ser Antonia
al cual le haban dejado salir antes, me coloqu la toalla alrededor de mi cuerpo,
tapando mis pechos y llegando hasta la mitad de mis muslos, y me dirig a la
puerta. Sin pensar, pero de forma normal, la abr. Ante mi apareci Fran, un amigo
de Antonio. Estaba en pasillo esperando. Detrs de l a escasos diez metros, el
ascensor se cerraba y bajaba a algn otro piso. Al doble de distancia, otra puerta
como la ma permaneca cerrada.
Fran era de mi estatura, quizs un poquito ms alto, con unos ojos oscuros y el
pelo negro. A diferencia de Antonio, Fran, nunca haba sido muy deportista aun as
no estaba gordo pero tampoco tena un cuerpo atltico. Vesta una camiseta negra
con un dibujo extrao, unos vaqueros algo desgastados y unas zapatillas cmodas.
l era el ms fiestero de los amigos de Antonio y el ms bromista. Hasta que mi
primer shock de encontrarme a Fran no desapareci, no me di cuenta de cmo
recorra mi cuerpo con su mirada.
-Hola Fran.- Lo salude tratando de aparentar normalidad y obligndolo a mirarme a
los ojos. Tengo que admitir que haca tiempo que no reciba una mirada tan
intensa sobre mi cuerpo, y aunque lo negara, mi calor corporal aumento
ligeramente, sin llegar a notarse.
-Si s que recibes as a todo el mundo tendr que venir ms a veces por [Link] l con su tpica risa, a la que yo le segu la gracia.
-Muy gracioso. Pensaba que serias Antonio.- Trat de justificarme. -Hoy nos vamos
de vacaciones.- Le inform.
-S, ya me cont algo.- Coment como haciendo memoria. -Entonces l no est?Pregunt.

-No. Quieres que le deje algn recado?- Quera terminar ya la conversacin pero
sin parecer maleducada.
-No, no, tranquila.- Contest realizando algn aspaviento como quitndole
importancia. -Por cierto, me cont Antonio que andis un poco justo de dinero,
No?- Quiso saber.
-S, bueno- No quera tampoco contarle detales, adems de que quera volver a
casa.
-Vindote as- Su mirada me recorri de arriba abajo, como escanendome. Mi
cuerpo vibr satisfecho al sentir sus ojos en mi piel, aunque yo me hice la dura y
adopt una pose algo indignada por su comentario. -Si quieres te puedo dar algo
de dinero.- Se ofreci de pronto.
Yo saba que algo no andaba bien. Aquella mirada y una oferta de dinero, algo
traan por detrs. Adems, de que nunca pedira dinero a menos que fuera de vida
o muerte.
-No, gracias. Tranquilo, de verdad.- Quera quitrmelo ya de encima. Su mirada no
haca ms que encenderme.
-Mira, yo te doy cien euros si me haces un pequeo striptease con baile aqu
mismo.- Propuso de golpe, haciendo caso omiso de mis palabras.
Aquello me pillo desprevenida. Durante un segundo la idea me resulto agradable.
El morbo de desnudarme frente a otra persona que no fuera mi pareja y adems
hacindolo por dinero, me tent. Pero rpidamente fui capaz de serenarme y
reaccionar como se debera de hacerlo.
-T ests loco?- Estall. -Vete de aqu ahora mismo y reza porque no piense en
contrselo a Antonio.- Estaba enfada, indignada, saba que con una simple disculpa
podra dejar pasar el tema.
-Est bien. Quizs me he querido pasar un poco.- Acept l como sintindose
culpable. -Y si son doscientos?- Pregunt rpidamente y mirndome a los ojos.
-Estaras dispuesto a pagar eso?- Fue lo primero que sali de mi boca, y una
picara y triunfante sonrisa apareci en la boca de Fran. No tuve ni tiempo de
pensarlo. Doscientos euros por un striptease y un bailecito, me resultaron muy
tentadores, sobre todo en mi estado. Aun as, no pude hacer otra cosa que
sentirme culpable y maldecirme, al haber dado pie a una situacin que no debera
de estar pasando.

-Por supuesto.- Afirm rotundamente mientras sacaba la cartera, y de la misma,


cuatro billetes de cincuenta euros. -Aqu mismo los tienes.- Dijo mientras me los
ofreca. -Eso s, yo quiero mi parte.- Puntualiz.
Debera de haber dado un portazo. Debera de haberle gritado y mandarlo a la
mierda. Debera de haber hecho muchas cosas. Pero, tras unos segundos eternos,
nicamente estir mi mano, agarr los billetes y los dej sobre una mesita que
tenamos al lado de la entrada.
Estaba excitada. Estaba en un estado que haca tiempo que no recordaba. Tanto
tiempo sola en casa, con aquella abstencin sexual, su maldita mirada y aquel
morbo. Cualquiera que me preguntase mi respuesta hubiera sido rotundamente
no. Pero aquel da se juntaron los factores necesarios para que lo aceptara.
Por ello sin decir nada y cerrndolo ojos para no mirarlo, comenc a moverme en
el umbral de mi casa. Al principio lentamente, nicamente moviendo mis caderas.
Pero poco a poco aad mis manos a los movimientos, con las cuales me
acariciaba. Y de pronto, solt ligeramente la toalla y esta cay a mis pies,
dejndome completamente desnuda frente a Fran.
No quise abrir los ojos. Esta roja como un tomate por la vergenza y por la
excitacin. Mi mente no haca ms que pedir que me detuviera, pero mi cuerpo
segua movindose. Poda notar como los ojos de Fran devoraban mi cuerpo,
haciendo que me excitara an ms.
Ahora mis manos acariciaban mi piel desnuda. Apretaba ligeramente mis pechos y
mis pezones, los cuales ya estaban duros. Recorra mi abdomen y baja a mis
piernas, para subir por la parte interna de los muslos y pasar mi hmeda
entrepierna. Me giraba sobre mi misma para darle una visin entera de mi
desnudez.
Aprovech el marco de la puerta, para agarrarme a ella con una de la piernas,
como si lo quisiera rodear y sub y baje como las bailarinas de barra, haciendo que
mi humedad se esparciera por la madera, aumentado mi excitacin. De mi boca
salan pequeos gemidos provocados por el rozamiento y el morbo. Tras un rato,
decid dar por finalizada la sesin y abr los ojos.
Al igual que l vea mi cuerpo desnudo, yo poda ver el suyo de cintura para abajo.
Sus pantalones y bxer descansaban en el suelo, mientras que l no dejaba de
masturbarse lentamente y sin dejar de mirarme. No pude evitar fijarme en su
erecto pene. De tamao medio, quizs algo ms grande, con el capullo sonrosado
por la friccin y hmedo por la excitacin. Me mord los labios sin darme cuenta,
pero para Fran aquel gesto no pas desapercibido.

-Qu te parece si te doy otros trescientos euros y me dejas tocarte y te doy mi


polla para ti solita?- Me propuso sin dejar de moverla con su mano. Realmente se
vea apetecible, y lo peor de todo es que lo quera, pero aquella mezcla de
excitacin y culpa me impidieron moverme. -Para que veas que no te quiero
engaar.- Dijo tratando de hacerme reaccin y se detuvo para agacharse y coger
su cartera.
Aquello me permiti volver un poco en m y darme cuenta de lo que pasaba. Pero
al ver, los seis billetes de cincuenta euros no quise hacer nada ms. Los recog y
los dej junto a los otros doscientos euros.
-Cuantas veces he fantaseado contigo.- Dijo, ms para si mismo que para m,
mientras se acercaba. No s si fue por instinto o qu, pero al ver como acercaba
sus labios a los mos no dude entregarme.
Aquel beso lascivo, lujurioso, ertico y vulgar me gusto ms que cualquier otro que
me hubiesen dado nunca. Note como sus manos agarraban mi trasero y me deje
tocar por el mientras nuestras lenguas se pegaban. Para mal o para bien, no tard
en descender por mi cuello hasta mis pechos. Los chupaba con ansia y frenes,
pero sin hacerme dao. Incluso cuando morda o pellizcaba mis pezones, oleadas
de placer recorran mi cuerpo.
Sigui descendiendo. Saba a donde iba y no lo detuve. Un lament hizo que mis
piernas me temblaran. Ambos sabamos que en aquella postura era difcil su
acceso, pero l saba lo que quera y como lo quera, asique sin darme tiempo a
pensar en algo, me obligo a girarme y a apoyarme contra el marco de la puerta.
Agarr mi trasero y lo empuj hacia arriba, provocando que yo quedara de
puntillas y con el culo en pompa. Separ mis nalgas y un nuevo lametn, este en
el sentido contrario, repiti el mismo efecto en m.
Gir la cabeza para mirarlo y, mientras que con una mano me apoyaba en el
marco, con la otra lo agarr de la cabeza y lo hund en mi trasero. Gem de placer
al sentir su lengua acceder con total facilidad a mi vagina. Mi respiracin haca rato
que estaba entrecortada. Por acto reflejo mir al ascensor y vi como la lucecita
estaba encendida, seal inequvoca de que se estaba utilizando. Por desgracia no
poda saber a qu piso, pero los lengetazos cada vez ms rpidos sobre mi
cltoris, no me permitan pensar.
Solo era capaz de gemir, disfrutar y esperar aterrorizada a que el ascensor se
detuviera. No poda creer que la primera vez que le era infiel a mi pareja fuera a
pillarme de tal manera. Pero la idea de que Antonio saliera del ascensor y viera a
Fran beber de mi me encendi todava ms.

La luz no se apagaba y, ahora, Fran lamia con dulzura mi ano. Antonio nunca se
haba acerca a esa zona, pero Fran se mova como pez en el agua y aquellas
nuevas sensaciones, aquellos rozamientos en zona nueva, me gustaban ms de lo
que podra haber llegado a pensar. Fran volvi a por m vagina y mi cltoris, al
notar que mis gemidos y respiracin eran ms frecuentes, seal evidente de que
estaba a punto de tener un orgasmo, pero para mi sorpresa haba dejado uno de
sus dedos empujando contra mi ano.
No pudo meterlo ms de cinco veces en mi orificio virgen, sin que yo gritar y
temblara por el orgasmo, mirando la luz encendida del ascensor. Acaba de tener,
sino el mejor, de los mejores orgasmos de mi vida y todo por la mezcla de miedo,
morbo, lujuria y vergenza.
Satisfecho con su trabajo, Fran, se levant y me bes mientras apretaba mis
pechos. El sabor de mi entrepierna era algo que siempre me haba gustado, pero
que nunca se lo haba confesado a Antonio. Recuperada del orgasmo tras aquella
sucesin de besos, Fran se separ un paso de m. Yo me gir hacia l. Saba lo que
quera que hiciera. Saba lo que tena que hacer. Y saba que lo quera.
Por lo que sin hacerme de rogar, me arrodille frente a Fran, no sin antes echarle un
vistazo al ascensor cerrado. La luz estaba apagada. Libre de aquello, me volqu en
lo mo. Agarr el pene de Fran con mi mano derecha mientras acariciaba con mi
mano izquierda sus testculos. Tena, quizs para mi gusto, demasiado vello, pero
no me importaba. Estaba excitada, deseando probarlo y por un momento pude
notar como aquella mata de pelo me pareca ms sexy y varonil que el poco pelo
que sola tener Antonio.
Fuera de mi misma, lam el capullo con delicadeza para luego hacer lo mismo con
el tronco. Lleve mi lengua hasta la base y tras darle una especie de beso con
lengua, ascend rpidamente sin despegar mi lengua, y cuando alcanc la punta la
hice desaparecer dentro de mi boca. Fran solt un bufido de satisfaccin y llev
una de sus manos a mi cabeza, con la que me acariciaba y enredaba sus dedos en
mi pelo.
-Saba que eras buena si- Me felicitaba Fran mientras devoraba su pene.
Este desapareca en el interior de mi boca casi en su totalidad sin parar, mientras
acariciaba sus testculos. De vez en cuando, descenda para darles un pequeo
tratamiento con mi lengua y mis labios sin dejar de masturbarlo. La excitacin que
llevaba encima deba de ser muy grande o es que yo era muy buena, pero de
pronto pude notar como su pene se endureca de una forma inverosmil.
-Mara dios me voy a correr me voy a correr- Me avisaba fuera de si.

Yo deba de haber parado. Aunque yo haba tenido un orgasmo no estaba


explcitamente dicho en nuestro trato, pero no poda detener mis movimientos.
Aun as, aquellos pensamientos sobre mi posible parada parecieron llegar hasta su
cerebro y sin decirme nada, agarr mi cabeza y comenz a mover sus caderas
como si estuviese follndome.
Aquello me pillo totalmente desprevenida, pero aquella ferocidad, el sentimiento
de sentirse utilizada por alguien y las ganas de recibir su orgasmo, hicieron que le
permitiera hacerme aquello. Ahora su pene desapareca completamente en mi
boca, alcanzando mi garganta. Una sensacin nueva que hizo que yo tambin
sintiera mi orgasmo cerca. El no dejaba de penetrar mi boca, como cuando Antonio
lo haca con mi vagina.
-Tmalo todo, Mara Ah va- Y con un fuerte empujn, hundi su pene en lo
ms hondo de mi boca, donde su semen comenz a brotar a chorros. Uno, dos,
tres, cuatro As hasta siete, chorros, fueron los que golpearon mi garganta, a la
vez que por mis muslos descendan mis flujos resultado de mi orgasmo.
Cuando Fran se hubo tranquilizado, sac su miembro de mi boca y lo dejo a
escasos centmetros de m. No pude evitar lamerlo y limpiarlo, lo que provoco que
su pene mantuviera su estado inicial. Duro y erecto.
Me levant mareada y sorprendida por lo ocurrido y lo mire a los ojos a la espera
de algo. l poda notarlo en mis ojos y yo saba que l lo notaba, pero se mantuvo
en silencio sosteniendo mi mirada. Aquellos segundos estaban alargndose
demasiado y tema terminar rogndoselo, pero entonces me sorprendi verlo
agacharse coger su cartera y sacar de la misma y tenderme diez billetes de
cincuenta euros.
-Quinientos euros ms y tu cuerpo es mo.- Dijo nicamente.
Yo estire mi brazo, agarr el dinero y sin decir nada, me coloque en la misma
posicin en la que l se haba zampado mi entrepierna. No hizo falta nada ms
para que l se acercara por detrs de m, apuntara a mi vagina y me penetrara
lenta, pero deliciosamente.
Me agarr de las caderas y me obligo a exagerar lo mximo que poda mi posicin,
sacando mi trasero y apoyndome casi nicamente en los dedos de mis pies,
mientras el bombeaba contra m. Con cada internada suya, un gemido sala de mi
boca. En pocos segundos, el pequeo pasillo se llen de mis gemidos y ya no me
importaba si sala nuestro vecino a ver que ocurra o si sala alguien del ascensor.
Estaba disfrutando del sexo como nunca. Fran segua embistindome sin piedad
mientras agarraba mis pechos y tiraba de mis pezones. No me importaba el ligero

dolor que senta cuando apretaba en exceso mis pezones. Ni si quiera cuando sus
manos comenzaron a golpear mi trasero. En solo dos cachetadas, ya tena rojas
mis dos nalgas y aun as no se detuvo al ver que mis gemidos se intensificaban
ante aquel trato.
El ltimo acuerdo haba sido claro: Mi cuerpo era suyo. Yo no poda quejarme, pero
tampoco es que quisiera. Estaba consiguiendo hacerme disfrutar como nadie,
consegua hacerme sentir mujer y no quera que se detuviera. Ni si quiera cuando
volvi a meter uno de sus dedos en mi ano, para penetrarlo con dureza y
velocidad.
Extasiada, gir mi cabeza y lo rodee con uno de mis brazos mientras buscaba sus
labios. El me los dio y lo bes igual que l lo haba hecho conmigo, en nuestro
primer beso. Ambos tenamos los ojos, abiertos mirndonos fijamente.
-Me voy a correr por tercera vez, cabrn- Le dije, sorprendindome a m misma
al haber utilizado ese lenguaje.
-Eres toda una putilla, Mara- Aunque me esperaba ese lenguaje sobre m, no me
molesto, ms bien me gusto. -Ya me pareca a m que vuestras cuentas no eran lo
nico desatendido en esta casa.- Rio con tono burln sin detenerse un solo
instante.
-Cllate y sigue follndome.- Le ped tratando de que pareca ms una orden.
Fran sonri maliciosamente y me volvi a dar una rplica de nuestro primer beso
mientras agarraba con fuerza mis caderas y me empotraba, literalmente, contra el
marco de la puerta. Mis gemidos y gritos se perdan en su boca y me costaba
seguir el ritmo de su lengua.
-Me corro, Fran Me corro- Le grit como pude para morder su labio al sentir mi
cuerpo contraerse por el placer.
-Yo tambin- Me avis sin detenerse. Y justo en el ltimo momento, sac su
miembro de mi interior, y con un ligero empujoncito en mi hombro hacia abajo me
arrodillo sin dificultades, para masturbarse sin descanso hasta que nuevos chorros
de semen salieron de su pene, directos a mi cara y mis pechos. Incluso mi pelo
quedo manchado por la gran cantidad de semen que eyacul.
Fran, agotado se dej caer en el suelo a mi lado, mientras nuestras respiraciones
se ralentizaban poco a poco. Nos llev ms de un minuto recobrar las suficientes
fuerzas para levantarnos y vestirnos. En realidad, fue Fran el nico en vestirse, yo
solo recog la toalla del suelo y me quede desnuda frente a l.

-Un placer hacer negocios contigo, Mara.- Me dijo en un tono joco y satisfactorio.
-De nada.- Consegu responderle mientras lo miraba coger el ascensor y
marcharse.
Cerr la puertas tras de m y mire los billetes que estaban en la mesilla y en mi
mano, los cuales estaban arrugados ya que no los haba soltado mientras Fran
tomaba posesin de mi cuerpo. Desesperada y asustada, empec a darme cuenta
de lo que realmente haba pasado y no el pensamiento ideal que tena en la
cabeza. Antonio pronto llegara y yo le haba sido infiel en la misma puerta de
nuestra casa.
Deje el dinero en la mesa y me fui corriendo de nuevo a la ducha. Deba de
limpiarme para que Antonio no sospechara nada. Y una vez fuera me vest igual de
rpido para tapar mis enrojecidas nalgas y mis doloridos pezones.
Media hora despus, Antonio volvi a casa. Me haba pasado todo aquel rato
discutiendo conmigo misma si deba de contrselo o no. Pero antes si quiera de
tener una respuesta, y ni si quiera antes de poder reaccionar, Antonio apareci en
el saln con los mil euros totales que Fran me haba pagado.
-Qu es esto, Mara?- Pregunto mirndome. Yo permanec en silencio. -Ha
estado Antonio aqu?- Quiso averiguar, sorprendindome de que hubiera acertado
a la primera.
-Si.- Le contest lo ms normal que pude.
-Ah! Entonces son los mil euros que le preste.- Dijo alivindose. Yo por el
contrario me tens. Fran me haba pagado, por mis servicios, con un dinero que
era de Antonio y mo. No poda creerlo. Ese maldito me la haba jugado y yo haba
cado como una tonta. -Espero que no haya intentado nada contigo, al no estar
yo.- Quiso saber mientras se rea y se acercaba a m para darme un beso. -Ese
maldito siempre me dice lo mucho que le pones, jaja
-No, cario.- Le contest conteniendo mi enfado hacia Fran.
-Me cambio y nos vamos.- Me anuncio Antonio que se march al dormitorio,
dejndome sola y no tan dispuesta a irme de vacaciones, como lo haba estado esa
maana al levantarme.

A pesar de los alucinantes episodios sexuales que haba vivido mi chica hasta entonces, se
segua negando a poner en prctica conmigo lo aprendido. Estoy hablando de realizarme
una garganta profunda. Deca que en realidad no le gustaba hacerlo, que le haca dao y que

le daban ganas de vomitar. No recuerdo que protestara cuando se lo hicieron otros hombres,
pero no me quedaba ms remedio que aguantarme.
Tras mucho pensar me di cuenta de que si quera disfrutar de las habilidades de mi novia en
su mximo esplendor, deba preparar otro encuentro sexual con alguien ms aparte de m
para llevarla a ese nivel de excitacin que conmigo a solas nunca alcanza. Tal vez de ese
modo yo tambin recibiera parte. La verdad es que haberla visto en aquel bar chupando con
ansia penes que se hundan por completo en su garganta, siendo rociada y tragando semen
haba sido lo ms excitante que me haba pasado en la vida.
Se aproximaba la semana santa y mi novia y yo podramos volver a vernos durante un
periodo algo ms prolongado de tiempo. Pero, en lugar de pensar simple y llanamente en
disfrutar de su compaa, estuve maquinando un plan para buscar una nueva aventura. Pero
esta vez quera ms, quera presenciar cmo era penetrada por otro. U otros. Y no quera
conformarme con que me lo contaran.
La verdad es que no fue nada fcil idear cmo hacerlo. Pero tras devanarme los sesos al
final se me ilumin la bombilla porque cuando me obsesiono con algo estoy da y noche
dndole vueltas, creo que hasta durmiendo estoy pensando. Se me ocurri ir a un cine X.
Nunca haba estado en ninguno, pero record el mito sobre las orgas que se montaba la
gente en ellos y me apeteca comprobar si eran ciertos. Adems era la opcin perfecta
porque si en algn momento quisiramos parar, nos podramos marchar sin ningn
problema porque no conoceramos a nadie. As que me puse a buscar. En su ciudad no
haba ninguno, pero por fortuna en la ma quedaban un par, as que eleg el que ms cerca
estaba de mi casa. Por supuesto ella no tena ni idea de lo que yo estaba tramando.
Por fin lleg el periodo vacacional y, tal y como habamos planeado, ella se desplaz a mi
ciudad. Le dije que la misma noche de su llegada saldramos de fiesta. Como ya era
primavera y haca buen tiempo se puso una camiseta de tirantes y un pantaln corto
vaquero. Salimos de casa unas tres horas antes de que comenzara una de las sesiones en el
cine que escog. Yo saba que necesitara emborracharla para convencerla, as que esgrim
como motivo de celebracin que haba aprobado todos mis exmenes. Por suerte le pareci
bien y empezamos a consumir cubatas desde el principio. Dado que ella llevaba ya un
tiempo en su condicin de abstemia, el alcohol le hizo efecto mucho antes que a m. Fuimos
de bar en bar y yo procur darle todos los besos con lengua que pude para excitarla.
Aparentemente lo consegu y entonces fue ella la que pas a acosarme a m. No me dejaba
ni respirar entre beso y beso y me empez a acariciar tmidamente la entrepierna.
Cuando se acercaba la hora del inicio de la sesin le pregunt si le apeteca vivir una
aventura. Ella me sugiri encerrarnos en el lavabo y hacer el amor all, pero yo repliqu que
haba mejores sitios pblicos para hacerlo.

Nos podemos meter a un cine porno - propuse.

La idea le son extraa, pero la acept. As que llegamos al callejn en el que est,
entramos, compramos las entradas a un cincuentn con un frondoso cabello blanco que
encontramos en el vestbulo, decorado igual que haca tres dcadas como mnimo; y
pasamos a la nica sala que haba.
Al entrar nos cost unos instantes acostumbrarnos a la oscuridad. La pelcula an no haba
empezado a ser proyectada y unas tenues lmparas estaban encendidas. Tambin ola a
cerrado. Nos quedamos quietos junto a la puerta hasta que empezamos a vislumbrar las
butacas. No haba nadie ms aparte de nosotros. Nos sentamos por la mitad de la sala
porque las entradas no estaban numeradas, y ni falta que haca por lo que vimos.
Casi al instante de sentarnos notamos que se encendi la luz de la cabina de proyeccin y
empez la pelcula. Se trataba de un filme francs. No me sorprend cuando vi bajo el ttulo
el ao de edicin: 1994. Bastante antigua. Tanto, que tanto actores como actrices lucan
abundante vello pbico. Adems no era como las pelculas de ahora, en las que ya no se
molestan en adornar un poco con un argumento. Esta pelcula, por lo que pude escuchar
entre beso y beso con mi novia, trataba de una muchacha que se iba de casa a una gran
ciudad y por distintos avatares del destino terminaba convirtindose en prostituta.
Viendo que seguamos solos, al menos pens que sera morboso tener sexo con mi chica all
mismo, as que empec a meterle mano. Cuando le toquete los pechos me di cuenta de que
no llevaba puesto sujetador. Haba venido sin ropa interior? Imposible. De ser as me
hubiera percatado a lo largo de la tarde. Pero tampoco estaba completamente seguro.
Desabroch el botn de su pantaln, met la mano y alcanc su vello pbico sin toparme
con braguita o similar, as que no pude evitar preguntarle si haba salido de casa sin ropa
interior. Ella contest:
-

No, pero me la he quitado la ltima vez que he ido al bao, en el ltimo bar.

La verdad es que haba acertado de lleno, el detalle me encant. Tras algunos besos en su
cuello y estimulacin manual entre sus piernas, decidi que ya habamos tenido suficientes
preliminares y se apresur a extraer mi pene del pantaln. Una vez fuera comenz a
chuprmelo. Fue una interesante experiencia recibir una felacin al mismo tiempo que
estaba viendo otra en la pantalla, nunca antes lo haba experimentado. Empuj ligeramente
su cabeza intentando que captara la idea de que me apeteca que desplegara todas las
habilidades de su garganta, pero no funcion.
A los pocos instantes o la puerta de la sala abrirse porque coincidi casualmente con un
momento de silencio de la proyeccin. Gir la cabeza y vi que alguien entraba. Mi novia no

se enter porque estaba con la cabeza agachada, ocupada en otros menesteres. Con la
oscuridad slo pude distinguir que se trataba de una sola persona, pero estaba claro que las
posibilidades de llevar a cabo como mnimo un tro acababan de reavivarse. As que le dije
a mi chica que quera que continuara lo que estaba haciendo pero en otra postura. Se apart,
me levant y de un salto me puse de pie en la fila de detrs. Entonces le dije que quera que
se pusiera de rodillas sobre los reposabrazos, de espalda a la pantalla. Afortunadamente no
puso pegas, se coloc como le dije y prosigui con su servil labor. Desde mi posicin logr,
inclinndome, alcanzar su pantaln y bajrselo, dejando su trasero al descubierto. Lo que
yo quera era que su entrepierna quedara totalmente desprotegida para dejar el camino libre
a cualquiera que se atreviera a acercarse.
Con mi novia distrada en sus labores, gir la cabeza para tratar de distinguir quin haba
entrado. Gracias a la iluminacin variable proveniente de la pantalla pude ver que haba una
persona sentada en la ltima fila, y por el pelo corto pareca un hombre. Not como en
lugar de mirar a la pantalla me miraba a m, y no lo dud ni un instante. Le hice una sea
para que se acercara y se levant al instante. Se acerc tranquilamente por el pasillo y al
llegar a nuestra altura observ unos instantes la escena. Entonces sujet la cabeza de mi
chica con una mano para prevenir un posible receso y que descubriera a nuestro
acompaante; y con la otra seal al hombre el trasero de mi novia, indicndole que se era
su sitio. Pareci comprender y se dirigi a su puesto.
Cuando le tuve cerca descubr quin era: el cincuentn al que habamos comprado las
entradas! Por lo que parece saba muy bien a lo que bamos y entr a la sala para ver si le
permitamos participar. Como ya tena mi aprobacin se concentr en su tarea. En primer
lugar contempl unos instantes el culo en pompa de mi chica. Por algn motivo mi novia se
percat de que haba alguien detrs de ella y trat de girarse, pero para evitarlo le sujet la
cabeza con ambas manos. Yo no quera que viera quin tena detrs porque me tema que si
descubra que era el hombre de la entrada se negara a hacer nada y se acabara la diversin.
La verdad es que con eso me jugu el tipo porque si ella no hubiera estado de acuerdo me
habra soltado tal mordisco que seguramente me habra abierto varios orificios nuevos por
los que orinar. Pero parece ser que no le desagrad la idea de tener un tercer componente
completamente desconocido, tanto que ni siquiera saba cmo era. A partir de ese momento
se podra decir que la felacin que me practicaba toc a su fin porque su atencin estaba
centrada en lo que le hara nuestro misterioso compaero en sus desguarnecidas partes
ntimas. Sencillamente acept que mi pene siguiera en su boca, pero mostrndose
completamente pasiva hacia l.
Tuve que hacer una sea a nuestro invitado, que se haba quedado inmvil al darse cuenta
de que algo no iba bien, para que pasara a la accin. Se baj la bragueta y se sac su
todava flccido pene. Empez a masturbarse suavemente con la mano izquierda, se escupi
en los dedos de la mano derecha y procedi a juguetear con la vagina de mi novia. Como

tena unas manos muy grandes, y dedos a juego, pens que mi chica iba a disfrutar bastante,
y as fue. El hombre pareca saber muy bien lo que haca porque mi novia exhal aire en un
suspiro de placer. Y los gemidos no se hicieron esperar. Los resultados denotaron la
maestra de nuestro acompaante.
Al cabo de un par de minutos se detuvo para buscar algo en un bolsillo. No me esperaba el
parn y mi novia volvi a intentar girar la cabeza, pero estuve rpido y logr evitarlo,
aunque seguramente por el rabillo del ojo pudo ver algo. Ella pareci comprender que
formaba parte del juego y acept de nuevo mi censura. Lo que buscaba el cincuentn era un
preservativo. Se coloc de lado para poder abrirlo y colocrselo correctamente
aprovechando la luz de la pantalla, as que pude comprobar que su miembro ya estaba
completamente erecto. Una vez de nuevo en posicin coloc una mano en la cadera de mi
novia y con la otra se agarr el pene para apuntar. Tras palpar un poco encontr el camino y
penetr con delicadeza, ante lo cual mi chica gimi otra vez. Coloc la otra mano tambin
sobre mi novia y empez lentamente el movimiento de insercin-extraccin que fue
acelerando paulatinamente.
La verdad es que el cincuentn termin alcanzando un ritmo admirable, embesta con
velocidad y contundencia. Sigui demostrando que saba muy bien lo que haca. Mi novia
ya no gema, gritaba. En un momento dado consigui librarse de mi pene, pero a pesar de
ello sujet su cabeza para asegurarme de que no se diera la vuelta. De repente porfiri un
alarido mucho ms fuerte que los anteriores y se encogi bajando las rodillas de los
reposabrazos al asiento de manera que tambin se desacopl de nuestro acompaante: haba
alcanzado el orgasmo. Pens que se haba acabado la diversin porque, hasta la fecha,
siempre que tena uno significaba terminar toda actividad sexual. Ella nunca me haba dado
muestras de ser multiorgsmica.
A los pocos segundos recuper la respiracin y empez a jadear. Volvi a poner las rodillas
en la posicin anterior invitando al desconocido a continuar la penetracin. El cincuentn
evidentemente volvi bombear con bro a mi chica, que de momento no pareca reaccionar.
Pero pasado aproximadamente medio minuto los gemidos volvieron. En un principio pens
que lo que estaba haciendo era ofrecer a nuestro invitado la ocasin de buscar su orgasmo,
pero contra todo pronstico estaba empezando a estimularse de nuevo. Intent volver a
penetrar la boca de mi chica, pero no me lo permiti. Con lo cual empec a masturbarme
buscando el clmax por mi cuenta. Pens en rociarle la cara con mi semen. Entonces ocurri
algo inesperado: volvi a alcanzar el xtasis, repitiendo exactamente lo mismo que hizo
antes. El cincuentn haba logrado lo que nadie hasta la fecha haba conseguido, provocarle
dos orgasmos seguidos. Y, tras el breve receso, por tercera vez se pusieron de nuevo a la
faena.

Me empec a cansar de la situacin y decid intentar cambiar los roles porque vea que a
ese paso el fantasma del 'gatillazo' empezara a sobrevolarme. As que le hice una sea al
hombre, que se detuvo inmediatamente. En ese momento mi novia hizo el ademn de
intentar ver qu pasaba, pero de nuevo estuve rpido y le tap los ojos. El cincuentn se
dirigi al pasillo y luego se acerc a m andando por la fila en la que me encontraba. Se
puso a la altura de la cabeza de mi chica, justo a mi lado. Sin hablar supimos perfectamente
qu hacer: apart mis manos de sus ojos y l coloc las suyas al instante. A continuacin
acerc su pene encapuchado con ltex a la boca de mi novia, pero ella interrumpi el plan.
Al sentir el contacto levant las manos y le retir el preservativo. El cincuentn me mir y
se encogi de hombros. Tras esto ella s le admiti y comenz a chupar. Al ver que haba
finalizado la interrupcin, salt a la fila siguiente. La luz de la pantalla me permiti ver con
claridad la tentadora imagen de las piernas abiertas de mi chica y penetr placenteramente
su excepcionalmente lubricada vagina. Tambin pude ver claramente a nuestro temporal
compaero sexual, poniendo muecas de placer. Como esa imagen no me resultaba nada
excitante, mir para otro lado.
Aunque embest con todas mis ganas, no deb quedar en buen lugar porque no logr que mi
chica volviera a disfrutar de otro orgasmo. Al contrario que conmigo instantes antes, ella
pareca esmerarse mucho ms practicando sexo oral al cincuentn. De hecho en un
momento dado le sujet con las manos por las caderas y le indic cmo deseaba que se
moviera para que penetrara con bro su boca. Evidentemente ante semejante despliegue de
sexo oral el maduro hombre alcanz el clmax bastante rpido. Cuando empez a gemir mi
novia no hizo ningn esfuerzo por apartarse para evitar el clido lquido. Esto increment
los gemidos del hombre, que pareci disfrutar an ms. Otra vez se estaba vertiendo semen
en la boca de mi novia y otra vez no era mo.
Una vez estuvo satisfecho extrajo su miembro de la boca de mi chica y volvi a poner las
manos sobre sus ojos puesto que durante su orgasmo no logr mantenerlas en posicin. Me
hizo una sea para reemplazarle, ya que como para l la accin haba terminado deseaba
marcharse, pero sin romper el encanto. Yo haba pausado mis actividades de penetracin
cuando repar en el orgasmo del desconocido, as que simplemente me recost sobre ella y
le tap los ojos sustituyendo a nuestro invitado. ste comprendi que su papel haba
terminado definitivamente y sali de la sala. Cuando se cerr la puerta despej la vista de
mi chica y me apart, permitindole que se incorporara. A la luz de la pantalla pude ver que
tena las mejillas rojas, restos de saliva o tal vez esperma en la barbilla y una enorme
sonrisa dibujada en su rostro. Estaba ms satisfecha que nunca. Y, para qu engaarnos, yo
haba gozado tambin a pesar de no haber podido disfrutar un orgasmo. Aunque a fin de
cuentas fue algo positivo porque no me haba llegado a poner preservativo.
-

Qu tal? - le pregunt.

Joder, he tenido dos orgasmos, nunca me haba pasado.

Confirmado. Y como ya habamos cumplido lo que habamos ido a hacer all, decidimos
irnos. La pelcula no ira ni por la mitad pero evidentemente no nos importaba lo ms
mnimo, aunque antes de marcharnos se me ocurri comprobar algo. Cuando mi chica
comenz a recorrer el pasillo, yo, que iba detrs, me detuve justo en la fila anterior a la
nuestra y, utilizando el mvil a modo de linterna, ilumin el suelo donde haba estado el
cincuentn cuando alcanz el clmax. No haba nada. Ilumin ms arriba, en el respaldo del
asiento, y tampoco hall el ms mnimo rastro de esperma. Me di por vencido y corr hasta
alcanzarla. Por fortuna el ruido de mis pisadas fue amortiguado por los gemidos emitidos
por la pelcula, as que ella no repar en que me haba rezagado. Pero me haba quedado
claro: se lo haba tragado sin la ms mnima oposicin. Y esta vez no haba sido forzada.
Ya en el rellano el cincuentn estaba sentado en el mismo sitio en el que le vimos al entrar,
pero ahora tena una sonrisa de oreja a oreja y se le notaba sudoroso. El muy pcaro nos
despidi con un alegre:
-

Adis pareja!

Puede que tener un cine porno en la era digital ya no sea rentable, pero si le permite vivir
experiencias parecidas a la de esa tarde de vez en cuando, desde luego que merece la pena.
Antes de terminar slo me queda comentar una cosa: ella jams me ha preguntado por el
tercer miembro del tro que montamos. La verdad es que no s si en algn momento pudo
verle porque la nica conversacin que tuvimos al respecto fue para regaarme por ser el
autor intelectual del plan:
- Eres un cerdo, al final siempre haces conmigo lo que quieres. Menos mal que no se ha
enterado nadie...
Pero, en el fondo, creo que le gusta seguir con la incgnita.
Continuar
Cuando llegu arriba Sara ya estaba sobre la cama de su habitacin, se estaba
tocando mientras miraba por la ventana.
- Bien, los mircoles siempre estn ms cortos de tiempo.- La ventana del cuarto
de mis padres estaba abierta de par en par.
- Desde cundo lo sabes?Desde cundo pasa esto?.- Estaba muy serio.
Enfadado.

- Como un mes,- Se volvi, me mir y me pregunt- puedes ayudarme con esto?Se giro mostrndose totalmente desnuda delante de m.
-----------------------------------------------Sara segua a lo suyo, enfrente mi madre y Eddie se desnudaban y comenzaban lo
que ya deba de ser un ritual, yo herva de rabia.
- Joder con la buena de Laurita,- Sara estaba ensimismada con mi madre y su
amante- que semental se gasta. Ven anda hazme un poco de compaa.- Antes de
que terminase de decir eso yo ya me diriga escaleras abajo. Me vest y sal por la
puerta delantera.
Di la vuelta a la manzana. Llevaba los puos apretados, tan apretados que empec
a sentir dolor en las palmas. Necesitaba calmarme, calmarme y pensar que hacer.
Una parte de mi quera entrar a lo bestia, coger a aquel chaval y darle una paliza.
Pero no, mis posibilidades eran pocas con aquel animal de gimnasio, eso solo
redoblara la humillacin. Segu dndole vueltas cuando me di cuenta que ya
estaba frente a la puerta de mi casa. El coche de mi madre estaba aparcado all
mismo. Llev mi mano al bolsillo del pantaln, como eran el que usaba para salir a
correr, encontr mi copia de las llaves. La introduje en la cerradura, gir y abr.
Estaba encendido, pero orden mis ideas y sal con un conato de plan.
- Mam, pap?Hay alguien?- Grit. Me asegur de que cualquiera que hubiese
en casa me oyese.- He vuelto. La alarma esta quitada. Quin est por ah?- Dado
que conoca la respuesta actu de esa forma infantil, si tuviese la ms mnima
duda de que nos estaban robando no me andara anunciando. Pero lo que quera
era cortarles el rollo. Quera ver con que me sala para justificar que estaba en
casa antes de lo habitual y con Eddie.
Sub al segundo piso mientras continuaba llamando, ahora solo llamaba a mi
madre. Llegu a la puerta de su cuarto cerrada, normalmente habra golpeado
antes de entrar pero ahora saba que iba a interrumpir. Abr de golpe. Mi madre
estaba con el pelo suelto y alborotado, terminando de subirse una falda bastante
corta que haba ido a trabajar.
- Hola cario, qu pasa?- El tono contrastaba con la mala leche que haba estado
descargando conmigo los ltimos das, tambin estaba colorada. El otro tena que
estar por all, sent la tentacin de agacharme y mirar debajo de la cama.
- La alarma estaba apagada y pens que pap se haba podido dejar algo.- Estaba
serio, frio, mientras me acercaba haca la cama, que estaba algo revuelta. Ella me
segua con la mirada casi asustada. Eddie tena que estar debajo. Mi madre dio un
par de pasos viniendo hacia m.

- Ya, es que en el patio un chaval me ha manchado con un zumo y he venido a


cambiarme.- Se puso a mi lado, casi temblaba.
- Pero llevas la misma ropa que esta maana?
- Si acabo de llegar, y no me ha dado tiempo de ponerme nada cuando has
entrado. Podas llamar?- Se estaba calmando as que hice otra jugada sobre la
marcha. Me agache como si me atase los cordones. La cama de mis padres es
bastante grande y alta. Mir debajo y no vi nada, pero mientras alzaba la vista me
quede parado en la entrepierna de mi madre. No llevaba bragas. Pude ver en
primer plano lo que Eddie llevaba semanas disfrutando. Lo tena rasurado salvo por
una fina lnea de bello sobre el mismo, casi pareca una E mayscula, adems
estaba visiblemente hmedo. La muy guarra estaba cachonda perdida.
- Me voy a mi cuarto.- Ahora era yo el que estaba como un tomate. Eddie estaba
all, en esa habitacin, pero no poda seguir buscndolo, no cuando mi madre se
haba dado cuenta de que la haba visto todo el conejo.
Cerr la puerta pero no me mov. Me qued plantado con la oreja pegada a la
madera. O movimientos nerviosos, al principio, luego unas puertas abrirse, deba
de haberse metido en el vestidor, y susurros. Fue entonces cuando me met un
susto tremendo al or a mi madre llamarme a gritos. Casi me rompe el tmpano,
porque deba de encontrarse muy cerca de la puerta. Esper un tiempo he intente
entrar pero la manilla no bajaba, alguien la sujetaba al otro lado.
- Qu quieres?- Pregunte desde mi lado.
- Puedes ir a comprarte algo para comer?, es que hoy con lo de venir a
cambiarme tendr que recuperar una hora de terapia con algn chico.- Como
aguantaba la ta, y yo que crea que mi madre no saba mentir, y menos
improvisar.
- Vale, pero creo que hay pan de molde y hasta una pizza congelada con eso me
apao.
- Bueno pero vete a compra pan para cenar.- Sonaba agobiada, quera que me
fuese pero yo no me sacaban de esa casa ni con aceite hirviendo.
- Ya ir luego, o sino cgelo tu que el pan del sper es una mierda. Mejor lo
compras tu cerca del instituto, cuando termines.- La tena arrinconada, era ella la
que siempre deca que el pan de supermercado no la gustaba, que prefera el de
panadera.

- Bien, ya ver...- Estaba derrotada. Fing que me marchaba, como los personajes
cmicos de teatro, exagerando el ruido de mis pasos. Volv a mi punto de
escucha.- Joder con este chaval, no se va.- Esta vez si pude escucharla.
- Mndale a la puta calle,- ese era Eddie- que yo quiero follarte mami.
- Y yo que te crees, pero con el aqu. Adems le he dicho que me tena que volver.
- Pues nos vamos y te lo hago en tu despacho como otras veces.
- No. Que la ltima vez casi nos pillan. Y encima haber como te sac sin que Javi
te vea.- Mi madre son asustada.
- Laura, putita, ya te dije que si no lo hacemos todos los das te mando a la
mierda.- Eddie hablo extremadamente tranquilo, como quien le explica algo a un
nio pequeo.
- No por favor, te necesito. Ya s qudate aqu. Mi marido no est y seguro que de
Javi me libr esta tarde. Y hacemos lo que t quieras, te lo prometo.- Su voz era
lasciva, picara, seductora difcil decirle que no.
- Vale zorrita pero para esta tarde lo hacemos aunque tu hijito este delante.- La
forma en que lo dijo me acojono.
Mi madre volvi a llamarme. Sal hacia mi cuarto procurando no hacer ruido. Me
dijo que se marchaba que intentara venir para comer, para que no estuviese solo.
Para m me dije que ya saba que compaa quera mi madre. Nada ms salir ella
sub a su cuarto. Me pase por all, mirando de reojo al vestidor. En esas me
encontraba cuando tropec con las bragas de mi madre, que no eran bragas, era
un tanga, de hilo, que no poda tapar ni de lejos su culo, que no era muy grande
pero es que ese pedazo de tela era enano. Lo tir sobre la cama y sal. Estaba
confuso, poda haber abierto y comprobado que Eddie estaba all, haberles
descubierto, pero mi mente maquinaba algo ms perverso. Iba a joderles la tarde.
Me met en mi cuarto dejando la puerta abierta as nadie se escapara antes de
tiempo. De hecho o como la puerta del cuarto de mis padres se abra ligeramente.
Puse en marcha mi plan. La primera parte era fcil, mi madre haba querido ver un
pelcula iran desde hace meses, estuvo muy poco en cartelera, era un tostn
subtitulado de tres horas, y mi padre no la acompao. El caso es que me pidi que
se la bajase y eso hice la baje. Iba a obligarla a verla toda la tarde. La segunda
parte era para que la paciencia de Eddie se colmase lo ms rpido posible. Me
puse a buscar porno, lo pas a todo volumen, quera que lo oyese y se fuese
calentando. La tercera era algo ms difcil, requera de cierta ayuda, la ayuda de
Sara, la vecina.

La llam a travs de la valla. Haba cerrado la puerta delantera con llave por si las
moscas. Sara acudi, sencillita como siempre, vesta una minifalda y un bikini, que
apenas le cubra sus globos de goma.
- Qu quieres?, no pienso montrmelo contigo, no despus de cortarles el rollo a
Laura y al cubano.- Puso un tono de indignacin que sonaba cmico.
- No, no es eso y no es cubano es dominicano.
- Peor me lo pones, cuntos aitos tiene?- Se lamia un dedo mientras miraba
hacia la ventana. Yo esperaba que como haba planeado el otro estuviese mirando
para el jardn. Era lo nico que poda hacer a parte de encerrarse en el vestidor.
- 17 o 18 creo, pero centrmonos quiero que me hagas un favor.
- Ya te he dicho que nada de favores, le has visto la polla cmo es?- Yo ya estaba
nervioso as que estalle.
- Como la de un caballo. Y ahora escucha, quieres tirrtelo?.- No haca falta que
contestase los ojos se la pusieron como platos. Sin dejarla que contestase
continu.- Mira t te pones a tomar el sol un rato, que te vea que se ponga a mil, y
despus llamas a la puerta yo te abro dices que necesitas algo del cuarto de mi
madre subes yo me piro y miras en el vestidor o en el bao si acaso.
- Y t me abres para que me lo tir, es que lo de antes no ha sido nada para [Link] era una pregunta se estaba descojonando.
- Lo mismo que para ti. Te has enterado t te le follas en el cuarto cuando
terminis yo aparezco para ver si has encontrado lo que buscabas y te marchas.
- No subas muy pronto, que a este le he visto durar yo horas con tu mami.
- Pues le haces terminar rpido que no creo que te cueste.- Yo ya me daba la
vuelta para volver cuando me solt.
- Vas a estar mirando?Como aquella vez con Laura?- No me moleste en
contestar me met para adentr. Claro que iba a mirar, me tragu como se follaba
a mi madre en plan actriz porno, ahora que le iba a poner delante una actriz porno
al uso no me lo iba a perder.
Sara cumpli con el plan. Algo antes de lo previsto. Llamo al timbre apenas 15
minutos despus de nuestra charla. Vena en plan puta, un vestido apretadsimo y
cortsimo y con un escote que no dejaba nada a la imaginacin. La fulmine con la
mirada por lo pronto que haba aparecido. Pero segu con el plan y hablando alto
representamos la pantomima, yo fing salir y dejarla sola. Cerr la puerta con

cierto estruendo. Al verla por detrs no me pude resistir, la agarre las tetazas y
pegue mi paquete a su culo. Estaba muy cachondo se la estaba regalando al
cabrn de Eddie con la esperanza de que se olvidase de mi madre.
- He cambiado de idea vamos a jugar un poquito tu y yo.- Le dije al odo.
- No. T te haces una paja que yo quiero al semental de arriba.- Se solt de mi
abrazo y subi. Espere hasta que la o.- Que susto, qu haces ah?- Que voz de
puta puso.
- Calla guarra, dnde est el agevao?- Le oa desde la escalera. Me escond un
poco. Vi como se asomaba y desapareca.- T qu haces aqu?
- Vena a buscar...- Se qued en silencio y se me paro el corazn pens que todo
se vena abajo.- Ya no me acuerdo. No importa, me quedar con lo que he
encontrado.- Buen gir y de nuevo esa voz llena de lujuria, me iban a estallar los
pantalones.
- Si claro. No le puedes decir al marica ese que estoy aqu. Por cierto, dnde ha
ido?
- No se pero me ha dicho que tardara en volver.- Las voces se oan ms lejanas
as que fui subiendo con precaucin.- Tenemos tiempo para nosotros.- Estaba al
final de la escalera me asome. Eddie estaba plantado junto a la cama, devoraba a
Sara con la mirada, pero no haca nada.
- Quin ha dicho nada de nosotros?- Me sorprendi cualquiera no habra dudado
en tirarse sobre ella y l mostraba esa indiferencia.
- Vamos te he visto con Laura, y estoy segura de que puedo hacrtelo pasar mejor
que ella.
Eddie se quedo callado mirndola de arriba abajo. Entonces le apareci una sonrisa
siniestra en los labios. Sara lo noto y se asusto ligeramente. De repente Eddie
ech mano al escote del vestido y se lo desgarr. Una de sus enormes teta sali al
aire. El la estruj y pellizc el pezn haciendo gritar a Sara. Su otra mano se
coloc sobre el hombro de ella y la forz a agacharse. De rodillas su cara era un
poema estaba debatindose entre el miedo y el deseo. El debate dur poco, Eddie
se meti la mano en el pantaln del chndal y dejo libre a la bestia. Pareca ms
grande que la otra vez y no estaba dura del todo. Agarr a Sara por el pelo rubio
teido y la dijo:

- Haber si de verdad eres mejor que Laurita, ella se la traga hasta aqu,- coloc su
mano a unos cinco centmetros del final del tronco de carne.- si no llegas ms
legos ya te ests pirando.
Sara estaba aun sorprendida por el tamao de la polla cuando esta ya comenzaba
a entra en su boca. Eddie no forzaba mucho, se rea, los labios de Sara no pasaron
del la mitad en el primer envite. l tiro de ella hacia atrs.
- Que pena cre que hablabas en serio.- Hizo ademan de guardrsela en los
pantalones pero Sara ms rpida se la cogi.
Ahora era ella la que se afanaba en llegar cada vez ms lejos. Tras cada embutida
colocaba la mano alrededor de la verga, que ya estaba dura, gorda y venosa, para
marcar hasta donde llegaba. Poco a poco se acercaba al objetivo marcado por
Eddie dejndole todo el miembro empapado en saliva. En una arremetida llego
hasta ms o menos la marca, miro a Eddie a los ojos triunfante, satisfecha pero el
que no estaba satisfecho era l. Volvi a sonrer malvolamente coloc sus manos
en su nuca y empuj acompaando con un movimiento para delante de la cadera.
Sara se la trag hasta que su nariz choc con el pubis de Eddie. Sara tena sus
manos a ambos lados de las caderas de Eddie intentando liberarse, pataleaba
incluso. l mantuvo la presin bastante tiempo, y cuando la liber Sara solt una
arcada y trato de coger aire. Estaba a cuatro patas, apoyndose en las manos
mientras por de su boca caa saliva mezclada con liquido pre-seminal.
- Ha estado bueno, igual si que me lo paso bien contigo.- Eddie se sent en la
cama, su polla miraba al techo.- Ven aqu, no has terminado.- Le hizo un gesto
para que se acercara. La vi de frente desde mi escondite, tena los ojos llenos de
lagrimas y el otro pecho tambin se le haba salido.
Gate hasta l, al darme la espalda vi que no tena bragas, y que el coo la
chorreaba. Le agarr la polla dispuesta a empezar otra vez.
- No, ahora los huevos.- Eddie llev su mano hasta ellos.
Sara se lanz. Eran grandes, considerablemente grandes. Tenan que estar llenos
de leche, se me vino a la cabeza del coo de mi madre llen de semen y pens
cuantas veces habra explotado sobre ella, dentro de ella y dems. Sara se
afanaba en metrselos en la boca, lamerlos salivarlos mientras le masturbaba. El
haba estirado la mano y le sobaba y pellizcaba las tetas de plstico. Se mantena
calmado, disfrutando de cada segundo, no se aceleraba por la proximidad del
orgasmo, Eddie era un puto semental. Ese control no poda tenerlo de un mes de
polvos con mi madre el cabrn tena que andar repartiendo amor por todas parte.
Que envidia. Sara haba cambiado la postura, ahora le haca una cubana, casi
como la que me haba hecho a m antes, salvo por que en este caso por encima de

sus tetas le asomaba un buen trozo de morcilla que mantena en todo momento en
su boca. Subi el ritmo y Eddie comenz a suspirar y poner alguna cara rara, tena
aguante pero entre una cosa y otra ya llevaban ms de veinte minutos de
mamadas. La par.
- Tmbate, quiero llenarte la concha de leche.
- No. No te corras dentro, que me puedes dejar preada.- Sara se haba puesto
una mano delante de la vagina a modo de barrera.
- Y que. Un buen mulato, ha otras que tienen que adoptar. Venga tmbate.- Ella
dio un paso atrs.- No se qu os pasa a las espaolas que no os gusta que os
llenen de leche o qu.- Eddie empezaba a impacientarse.
- Es que...
- Es que ostias, yo me corro dentro, de tu coo...-Se relami- O de tu culo. Esas
son las opciones las tomas o te largas, que cuando llegue Laura ya la dejar bien
llena.- Me falt poco para saltar, claro que con la ereccin que tenamos los dos
habra parecido aquello una justa medieval.
Eddie volvi a hacer que se vesta. Sara tena los ojos fijos en su polla. Estaba
concentrada, el vestido roto, las tetas fuera y a la mano frente al coo se le haba
unido la otra en la retaguardia.
- Espera, por el culo, pero con cuidado que nunca me he metido nada de ese
tamao.- Le miraba rogando. l feliz, le hizo un gesto con la cabeza y ella se
coloc sobre la cama. A cuatro patas, en perpendicular a mi visin de la
habitacin.
Eddie se puso detrs. La dio un sonoro azote, y despus la acarici abriendo sus
nalgas. Escupi sobre su ano, le pas la mano derecha por sus labios ella le chupo
varios dedos. Introdujo el ndice, sin mucho esfuerzo, Sara tampoco se inmut,
continu con dos dedos, ella tenso la espalda y dejo escapar un gemidito. Cre que
iba a probar con el tercero pero se escupi esta vez en la mano y se froto la
cabeza del pene. La coloc en posicin y dirigindola con una mano la fue
metiendo poco a poco. La cara de Sara denotaba dolor, se morda el labio inferior y
tena los ojos cerrados, estaba muy rgida. Eddie se recost sobre ella hasta
quedar junto a su oreja.
- Ya est dentro, perrita.- La dio un ligero mordisco en el lbulo. Ella abri los ojos
y mir hacia atrs. Eddie la agarraba con fuerza de las caderas y la miraba
lascivo.- Ests lista?

No la dej contestar, empez a bombear, despacio. Apenas la mova unos


centmetros pero le arrancaba gemidos a Sara con cada pequeo movimiento. El
ritmo aument conforme ella se acostumbraba, acompaaba cada movimiento de
Eddie. Pero l quera mandar e hizo un brusco cambio de ritmo. La sac casi
entera y la calvo de golpe. Sara cay de morro sobre la cama gritando y con los
ojos llorosos. Eso le sirvi a Eddie de acicate. Las embestidas eran brutales y ella
pareca que se mora.
- Para, para que me vas partir!- Sara no poda ms. O eso pens. En un momento
se volvi a acomodar y disfruto de cada segundo.- Sigue, sigue,... s...
Todo se volvi frentico ella no paraba de tener orgasmos, uno tras otro y l ya se
preparaba para el gran final. Su respiracin y sus embestidas eran cada vez ms
fuertes, de nuevo Sara tena algn problema para seguirle. La agarr la empez
azotar hasta dejarla los cachetes rojos y paro de golpe. Se qued enganchado
unos segundos, soltndolo todo, cuando se separo el culo de ella chorreaba
semen. Entr en el vestidor y se limpi con una corbata de mi padre.
- Eso ha estado muy bien.- Sara no haba conseguido ponerse de pie, la temblaba
todo el cuerpo.
- Prefiero el coo de Laura. Pirate antes de que el pasmao de su hijo [Link] no se atrevi a discutir el tono y la mirada eran tajantes.
- Me llamo Sara y vivo ah enfrente, si te apetece pasarte otro da.- Se levanto y
fue hacia l.
- Yo soy Eddie y me pasare cuando me salga de los huevos.- Le cogi de nuevo el
vestido y se lo arranc.
- Pero, qu haces!- Ella se quedo atnita mirndole col el girn de tela en las
manos.
- No vives enfrente pues para llegar no te hace falta esto. Vamos la empuj fuera y
cerr la puerta.
La otra no saba muy bien que acababa de pasar. Lleg hasta la escalera. La ducha
del bao de mis padres se encendi, que poco respeto tena el pavo.
- Ests bien? Eso ha sido brutal, iba a pararle pero pareca que te gustaba...- No
le hubiese parado por nada del mundo.
- No ha sido increble, que semental.- Se recorri el cuerpo desnudo con sus
manos.- Tena que haberle dejado follarme el coo.

Yo flipaba, la ereccin no me dejo pensar y solt lo primero que se me pas por la


cabeza:
- Si tantas ganas tienes yo puedo ayudarte.- Me baj los pantalones y los bxer en
un segundo.
- No, ahora que me follases t sera como hacerme un dedo con el [Link] me mat un poco.
- Vamos esta maana te ha gustado.
- Me parece que ya no soy la misma.
Se march escaleras abajo y con ayuda de la tumbona salt la valla entre nuestras
casas. Yo me dediqu a hacer ruido fingiendo que haba vuelto. El plan se haba
desviado un poco pero segua en marcha, o eso me dije a m mismo.
Mi madre lleg pasadas las 2:30 y traa pan. Comimos. Haba recuperado el nimo
del fin de semana. Me reprocho me actitud un buen rato. Yo me contuve, tena
motivos de sobra para tirarle todos sus regainas moralistas a la cara. Pero no lo
hice, aguante estoicamente. Iba a continuar con lo planeado. Su rollo con Eddie
terminaba hoy.
Lo prepar todo mientras ella recoga. La pelcula estaba lista solo deba darle al
play. Mi madre ya haba estado en su habitacin. De hecho fue lo primero que hizo
nada ms llegar. Les espi, Eddie que acababa de tener fiesta estaba de nuevo
ansioso, aun ms ansiosa estaba mi madre que le dijo que llevaba pensando en l,
le dijo que incluso tuvo que dedearse para poder soportarlo. Era increble el vicio
que ambos se tenan. El problema es que todo aquello empezaba a afectarme de
una forma distinta. Ya desde mi encuentro con Lucia, en el que o como mi madre
se masturbaba para satisfacer a su macho, estaba sintiendo una extraa excitacin
cada vez que pensaba en esos encuentros sexuales. Supongo que se despert en
m una personalidad voyeur. Volviendo a lo que nos ocupa. Segua teniendo claro
que lo de mi madre y ese tipo no poda continuar.
- Mam.- La llam. Ella acudi al saln, donde me encontraba.- Te he preparado la
peli esta que queras ver. Por qu no nos sentamos y la vemos, para ir haciendo
las paces.- No era una pregunta, ni una splica, era una mentira. Pero me esforc
porque pareciese ms sincero e inocente que un nio de teta.
- Es que pensaba echarme una siesta, ha sido un da agotador.- Haba urgencia en
su tono.- No vas a salir con tus amigos?

- No, estn todos currando o ocupados. Prefiero quedarme. Vamos sintate y


zanjemos esto de una vez por todas.
- Subo a ponerme algo ms cmodo y la vemos un rato. Pero luego sal un poco, ha
dar una vuelta, ha correr...- Se dirigi a las escaleras.
Esta vez decid no ocupar mi puesto de escucha. Quera comprobar si le quedaba
algo de decencia o si se dejaba llevar por el deseo. O algunos golpes como si
patearan algo. Al poco mi madre apareci, llevaba unos pantalones de chndal, y
una camiseta de tirantes gris. Me fij en que no llevaba sujetador. Mejor, Eddie
tena que ha ver visto las tetazas de mi madre y no le haba podido dar tiempo a
catarlas. Nos pusimos a ver la pelcula, el mayor tostn de mi vida. Al menos saba
que era un medio para conseguir un fin. A la media hora ms o menos me fije en
que mi madre jugueteaba con el mvil.
- Javi, puedes ir a por un vaso de agua a la cocina estoy muerta de sed?
- Claro.- Me levante y me encamine a la cocina. En ese lapso fue cuando pas.
Son un fuerte golpe desde el jardn de atrs. Eddie deba de haber saltado, no era
demasiada la altura, pero no poda haberse ido aun. Sal de la cocina escopetado
pero me encontr a mi madre en el pasillo.- Qu ha sido eso?
- El qu?- Se estaba haciendo la tonta descaradamente.
Cuando se hizo a un lado fui hasta el jardn para encontrarlo vacio. Me la haban
jugado. Llamaron al timbre mi madre abri. La escuche saludar alegremente. Era
Eddie. Fui hacia la puerta.
- Javi, ha venido Eddie, no s si te acuerdas, tenemos que recuperar la hora que
perdimos esta maana.
- S que me acuerdo,- le tend la mano- qu tal?- A poco observador que se fuese
se notaba que yo no me alegraba de verle.
- Que pasa.- Me devolvi el apretn y note algo raro en su mirada. Pareca que me
hubiese pillado.- Seora Laura he llamado a Hctor. Esperaba que nos ayudase con
lo de la pelea.
Hctor. Yo ya le conoca era un ultra de extrema derecha del instituto. Era un
animal de casi dos metros, con la cabeza rapada y que se dedicaba al boxeo. Viva
en nuestro antiguo barrio y como ramos del mismo equipo nunca tuve problemas
con l, pero era uno de los pocos.

- Hctor?- Mi madre se sobresalto bastante.- No se tal vez sera mejor arreglar


eso en el instituto, ese chico es un poco inestable.- Inestable meter a ese colgado
con Eddie en una misma habitacin era una locura.
- Tranquila he conseguido que acepte venir para hablar.- Eddie le gi un ojo a mi
madre con todo el descaro.
- Javi ser mejor que te vayas.- Mi madre se volvi hacia m con una sonrisa de
oreja a oreja. Fui a protestar pero me cort.- Esto tiene que ser privado, no
vuelvas hasta que yo te avise.
Obedec a regaa dientes, sal de casa. Mi plan se haba ido al garete. El cabrn de
Eddie haba sido ms listo. Ya que no iba a poder evitar que se lo montasen decid
de darme el gustazo de verlo. Como he dicho algo nuevo se estaba despertando en
m. Me col de nuevo en casa por el garaje. Me quede acechando, escuchando.
- Menos mal que has saltado,- era mi madre- y lo de Hctor muy bueno para
largar a mi hijo. Dime, qu quieres que hagamos?
- Solucionar mis problemas con Hctor.
- Pero crea que...- Mi madre se interrumpi al or el sonido de la moto. Una moto
de enduro, todos conocamos ese sonido en el barrio era Hctor. Llam a la puerta.
- Ve a abrir, ya sabes que es inestable.- Esto ltimo lo dijo con un rin tintn malo,
malo.
- Buenas.- No caba duda era Hctor.- He venido a lo del capullo este.
- Yo tambin me alegro de que ests aqu, pasa anda.- Le grit Eddie desde el
saln. Mi madre no abri la boca.
- Te crees que te puedes comportar as mono de los cojones en la casa de una
mujer decente.- Eso me levant el nimo, no soy racista, pero una parte de mi se
alegrara si Eddie se llevase una paliza.
- Decente, es que no has visto las fotos que te he mandado, son de la puta de
Laura.
- Qu fotos? Qu ests diciendo?- Mi madre estaba anonadada.
- Y una mierda, te voy a echar de aqu a ostias.

- Espera. Laurita querida ensale las tetitas, que vea que no miento.- Para
entonces yo ya me haba asomado para ver la escena. Vi a mi madre dudar con el
armario blanco al lado.- Si no lo haces se acab, me pir y no me vuelves a ver.
- Sers gilipollas yo te...- Hctor no termino de hablar. Mo madre se haba quitado
la camiseta y se mostraba en toda su exuberancia frente a ellos.- Coo.- Hctor
sac el mvil, en unos segundos de navegacin encontr lo que buscaba.- Es cierto
son las de la foto.
- Ves, es una ofrenda de paz. Aqu Laurita tiene un vicio que no veas y he pensado
que poda portarme y compartirla contigo.- Hctor no quitaba los ojos de encima
de mi madre.
- Va en serio?
- Hacemos esto y tan amigos, adems le haba prometido algo especial a Laurita
esta tarde, verdad?
- S, y se encima ayuda a que no os volvis a pelear para eso est una.- No me lo
crea mi madre se lanz sin ningn reparo.- Vamos mejor a arriba.
Subieron por la escalera. Entraron en la habitacin de mis padres. Volvieron a
dejar la puerta abierta, no tenan ningn tapujo. Yo los segua con cuidado. Una
vez dentro mi madre se arrodillo entre ambos. Eddie le hizo un gesto para que
empezase por Hctor. Laura obedeci y saco la polla de Hctor a escena, no era ni
de lejos como la de Eddie, era de un tamao normal, unos 18 cm, como mucho, y
estaba ya erecta. Mi madre comenz a chuprsela sin previo aviso. Estaba claro
que mi madre tena experiencia con Eddie, manejaba la polla de Hctor como un
chupa-chups, se la calzaba hasta la empuadura, le daba lametones en la cabeza
que le volvan loco. Eddie se fijo en que Hctor estaba a punto y lo cort:
- Qu tal es la polla de mi nuevo amigo?- Le pregunt a mi madre.
- Es la polla blanca ms grande que me tragado.- Ella le sigui el juego y paro para
que el gigante se recuperase un poco. Le mir a los ojos.- Es ms grande que la de
mi marido.
Hctor se ech a rer algo entrecortado. Mi madre se volvi hacia Eddie, pareca
que era su turno pero l le neg con la cabeza.
- Tmbate, que hoy eres un regalo.- Laura pareca contrariada pero obedeci.
Hctor se fuer para all, Eddie le paso un condn, el se lo puso. Pareca que haba
recuperado el aliento. Se coloc entre las piernas de mi madre y la introdujo todo
su miembro. Ella ni se inmuto, pero mir a Eddie que tena el mvil en la mano y

la hizo gestos para que gimiera. As lo hizo. Dej escapar un gemido que a las
claras era falso. Hctor sin embargo pareca complacido. Comenz a bombear y en
menos de minuto y medio ya estaba teniendo espasmos por el orgasmo. Despus
de lo que haba visto hacer a Eddie aquello me pareci pattico, y no fui el nico.
Eddie se descojonaba, con el mvil en la mano. Hctor, y yo, tardamos en darnos
cuenta de lo que pasaba.
- Que puto maricn, un minuto y se corre, el picha corta.- Eddie dijo esto mientras
guardaba el telfono y se bajaba los pantalones mostrando su pene, que aun
flcido era ms grande que el de Hctor.
Hizo a Hctor a un lado y le indic a mi madre que se la chupase. Con toda la
dedicacin posible mi madre consigui izar aquel mstil. Eddie le dijo que se
pusiese a cuatro patas, se la clav, y aquello si fue un gemido.
- Dile anda, dile lo qu se siente al tener una polla de verdad dentro.- Eddie
miraba a Hctor que estaba como si le hubiesen deslumbrado.
- Es.., es increble, es como la de un caballo., y adems sabe aguantar.- Mi madre
se comportaba como una autntica puta.
Hctor pareci volver a ser el de siempre se alz inmenso y amenazante.
- Os voy a matar a los dos, y tu zorra te vas enterrar todo el mundo va a saber
que erres una guarra folla negros, y....
- Mejor te callas, he mandado el video a un colega, si nos pasa algo a m o a Laura
todo el mundo va a saber lo polla floja que eres.- Hctor se qued [Link], que tengo que darle lo suyo a esta mamita.- Hctor obedeci sin rechistar.
Antes de que bajase yo haba cambiado mi escondite. Le vi salir alicado.
Derrotado. Aquel da Eddie haba jugado con los dos, pero ahora tena un aliado
contra Eddie. Arriba se oan risas.
- Gilipollas, su novia me dijo que no aguantaba nada, pero joder es que ha sido
meterla y bang.- Eddie estaba pletrico.
- Oye en ese video no se me vera no?- La voz de mi madre cargaba cierta
preocupacin.
- No, solo tus tetazas.- Volv a subir.- Ahora, lo prometido es deuda Eh?
- Claro papi, hazme lo que quieras.

Eddie se puso a ello. Seguan en la misma postura que antes, ella a cuatro patas.
l comenz sus arremetidas, brutales como de costumbre, le arrancaba el placer a
gritos a mi madre. No tardo mucho en tener su primer orgasmo. Cambiaron de
posiciones ella se tumb boca arriba y el sobre ella se la clav y se dedic a
besarla, chuparla y morderla las tetas. Cuando empez el bamboleo los pechos de
mi madre se movan al ritmo del polvo, Eddie los agarr y los estruj con fuerza.
Despus de ms de media hora y otro orgasmo de mi madre, Eddie comenz a dar
seales de que era su turno.
- Dnde lo quieres mamita?- La pregunt.
- Dentro cario..., llname con tu leche, djame preada.- Eso me cogi
desprevenido, la ltima vez que los pille mi madre se neg a que se le corriera
dentro, y ahora se lo suplicaba.- S, s, que caliente est.
Eddie se la sac, le dio unos golpecitos con la polla en la pared del muslo,
limpiando algunas gotas de denso esperma, y la ayud a levantarse. Se metieron
al bao, ahora si cerraron la puerta. Aun con eso o a mi madre:
- Ohhhhh, s, cmemelo todo, s.
Volv al garaje, me masturbe, por que iba a reventar y sal de casa. Todo haba
fallado, pero al menos me haba regalado la vista con un par de increbles polvos.
Adems ya no tena intencin de separarlos, ahora quera venganza, pura y dura.
Mercedes no estaba husmeando, slo buscaba en los cajones de su marido un
cargador que le viniese bien a su telfono, aprovechando que l estaba en la
oficina haciendo el papeleo del trimestre.
Ya habra tiempo de decirle a Cristbal que haba perdido otro cargador pero, no
le apeteca que se saliera con la suya otra vez y que la llamase despistada desde
ese pedestal en el que se sube cuando llevaba razn.
Debajo de aquella maraa de cables, haba una cajilla celeste, un poco infantil.
A Mercedes le llam la atencin inmediatamente aquella caja, por el sitio donde
estaba y por el estampado de anclas de la misma, se pregunt brevemente <<
Qu coo tiene este aqu guardado?>> y la abri de golpe sin pensarlo
demasiado.
Haba una pulsera de cuero que pareca hecha a mano, marrn, con un adorno en
plata, cosa que le choc, pues, su marido solo haba llevado en la mueca en toda
su vida un reloj el da que se casaron y porque se lo regal su abuelo.

Debajo haba una hojita de papel, que pareca arrancada de una agenda pequea
en la que se lea Gracias por ayudarme otra vez, eres mi ngel de la guarda.
Blanca.
Mercedes, se hundi en un mar de dudas: Blanca? Qu Blanca? La vecina de la
tienda? La peluquera? La de los gemelos? Su ngel de la guarda Cristbal? Por
qu?
Ella saba que su marido era un hombre bondadoso, rpidamente concluy que esa
chica haba pasado algn tipo de necesidad pues, siendo separada, con esos cros
que no deban tener ms de 4 aos, la crisis que azota el pas Seguramente
Cristbal los haba ayudado pero, Por qu no le haba dicho nada? Ellos solan
hablar de esas cosas Por qu haba escondido con tanto ahnco esa pulserita?
Era extrao para ella pues, Cristbal y Mercedes eran de estos matrimonios que
parecen hermanos, cmplices y cariosos a pesar de llevar toda la vida juntos.
Tienen por costumbre compartirlo todo, ya por antonomasia. Por eso a ella le
crisp el tema de la pulserita. Algo ms deba pasar con Blanca, si su marido la
ocultaba y ella quera averiguar qu.
A su mente venan flashes.
Cuando ellos estaban por la oficina se saludaban como vecinos, alguna
conversacin simptica con la agradable chica pero, poco ms. Jams su marido
haba expresado que pudiese conocer ms a Blanca, ni ella tampoco a l. Esas
eran las dudas que la azotaban Por qu ocultaban que se conocan ms? Estaba
cada vez ms claro que si lo ocultaba era porque haba algo ms.
La confianza ciega de Mercedes en Cristbal se iba debilitando: Si Cristbal llegaba
un poco ms tarde o le comentaba que tena que ir a algn sitio, ella sospechaba
en seguida que andaba con la peluquera.
Estaba sintiendo celos por primera vez en su vida, por otro lado, algo en ella le
deca que no tena ningn argumento slido para ir a pedir explicaciones de nada a
su marido.
Fue entonces cuando decidi hacer de espa.
Una de esas tardes en las que Cristbal la llam para decir que se retrasara, las
dudas volvieron a azotarla. Antes no prestaba atencin a esas cosas sin embargo,
desde que encontr la pulsera, empez a deparar en que Cristbal ltimamente
eran ms los das que llegaba tarde que los que volva a la hora normal.

Como en las pelculas, se puso un chaquetn negro, recogi su melena de rizos


bajo un gorro gris, tap su boca con la bufanda y se fue a hacer las labores de
investigadora.
Armada con su indumentaria de detective, Mercedes, se sent en el parque de
enfrente de la oficina a observar la puerta desde el banco ms escondido que
encontr. El escondrijo era perfecto, lo suficientemente cerca para verlo todo y lo
suficientemente lejos para no ser descubierta.
Le sudaban las manos, el papel del peridico que sostena a modo de antifaz se le
pegaba a los dedos. Sus brazos temblaban y le costaba mantener la postura.
Lleg a pensar que no quera saber lo que pasaba, ese estado de nervios la
descompona de tal forma por dentro que casi estaba segura que prefera seguir
sin saber nada, que descubrir algo desagradable y tenerlo que atajar.
La peluquera tena la cancela echada, y en la oficina se vea un hilo de luz a travs
de las persianas. Se senta un poco estpida all, ya llevaba dos horas sentada en
ese banco pasando fro y no ocurra nada, se repeta que todo era producto de su
imaginacin y que estaba magnificndolo todo.
Estaba convencida: No deba desconfiar de su marido a esas alturas. Juntos desde
los 15 aos y ahora con 45 le venan los celos. Se levant para irse a casa
sintindose una idiota << Cmo haba podido dudar de su Cristbal?!>>
Se sent en el asiento del coche, puso la radio, sac su pelo del gorro y decidi
que ya que estaba all iba a llevarle algo de picar a Cristbal A su pobre y
trabajador marido, del que ella haba estado dudando. Se senta miserable por
haber pensado as de l.
De regreso a la tienda, justo al llegar a la esquina para hacer el STOP, la puerta de
la tienda se abri. Desde ah tena una visin perfecta de la tienda, y aunque no
crea lo que estaba viendo, estaba ocurriendo de verdad.
Blanca, sala de la tienda con sus hijos de las manos, se gir, abraz a Cristbal
intensamente y este le respondi agarrando su cara para darle un ligero beso en
los labios. Ambos miraron para los lados cerciorndose que no los viese nadie
pero, sus vistas no alcanzaron a la esquina donde aguardaba Mercedes.
La bocina del coche que vena detrs la despert del shock. No crea a Cristbal
capaz de engaarla pero, era cada vez ms evidente.
Alguna vez haba llegado a pensar que caba la posibilidad de que un da a su
esposo le apeteciese probar otras cosas, entenda que era posible que la dejase de

querer, que se enamorase o encaprichase de otra mujer,Saba de sobra que esas


piedras estn en el camino para todos y que todos somos vulnerables a eso pero,
no lo crea capaz de engaarla. Siempre haba pensado que antes hablara con
ella, la dejara,
Que estuviese con otra y a la vez con ella, que se lo ocultase, que dejase su
sensatez y su integridad a un lado e intentase mantener a una amante y luego ir a
acostarse con ella a casa como si nada, eso no caba en su cabeza. Lo conoca
demasiado, nunca lo crey un traidor y en cambio descubri que se estaba
comportando justo as.
Tuvo la templanza de contar hasta diez, aunque solo le apeteca gritarle. Ella, se
propuso ser mucho ms inteligente, no desbordarse. Traz una estrategia en su
mente y se dispuso a llevarla a cabo.
Al verla entrar en la tienda, Cristbal, se sobresalt un poco pero, en seguida
reaccion normalmente.
Se saludaron con un besito, como siempre, y la conversacin se torn tpica entre
ellos.
-

Cmo es que has venido a verme Guapa?

Me aburra en casa y me acord de cunto te gustan las hamburguesas del


Take Away. Pens en lo cansado que debas estar, y que seguramente tendras
hambre a esta hora. Me dio mucha penita y vine a traerte una.
-

Eres un sol, cario. Solo tenerte aqu ya lo es todo.

Cmete la hamburguesa
hamburguesas de siempre?

Es

qu

han

dejado

de

gustarte

las

Ouch, me encantan pero, la verdad, tengo el estmago hoy revuelto, la


dejar por aqu para despus, lo que importa es que te acuerdes de mi, y que
hayas venido a acompaarme. Gracias, [Link] por dentro pensaba <<Claro, si no hubieses cenado ya con la peluquera
te comeras la hamburguesa>> en cambio callaba y segua con su plan.
Te puedo ayudar con el papeleo, Amorcito? ltimamente te quedas tanto
Llegas tan tarde a casa! Te echo de menos. Ya casi son todas las noches las que
vienes tarde a casa.

No, no hace falta que me ayudes. Yo te echo de menos a ti tambin, guapa,


pero, ya sabes, se acerca el trimestre y si pongo todo esto al da yo mismo nos
ahorramos la gestora. dijo sealando a un montn de papeles.
Reconcelo, no lo haces por ahorrar, lo haces para no perder tus facultades
de Graduado Social que nunca ejerci. Siempre lo has llevado dentro.
-

Ya sabes que s Cmo me conoces!

Como si te hubiese parido, ya lo sabes. Y bueno Qu hacas?

Pues papeleo, ya te he dicho-

Ah Y estabas solo?

Toda la estrategia que Mercedes haba montado se desmoronaba, en su pecho el


corazn le lata fuerte y rpido y no consegua controlarse ante tanta cara dura por
parte de Cristbal.
-

Cmo que si estaba solo? Claro que s! Con quin iba a estar?

S? Solo? Y entonces Qu haca la peluquera saliendo de aqu? Porque el


pelo te lo veo igual que esta maana. Tuvo que soltarlo, ya no aguantaba ms,
era demasiado teatro el que necesitaba para contener todo lo que [Link], que te desbordas! Blanca, ha venido a traerme papeleo, quiere
que le haga la declaracin de la renta Qu ms me da echar un cable a la chica!
-

Cristbal Qu te he visto darle un beso, coo!

Un beso? Habrs visto mal chiquilla, ha sido en la cara- neg nervioso el


marido.
Cristbal, joder, hazlo por nuestro hijo. Dime ya lo que pasa y no me
niegues ms esto en mi cara Qu os he visto, joder!
-

A ver Mercedes, yo nunca te he sido infiel, ni lo ser.

Pero Tendrs geta! Qu te he visto! Es qu eres tonto, sordo o las dos


cosas?
-

Est bien, nos hemos besado alguna que otra vez pero, nada ms.

Nada ms! Sers cabrn - dijo ella con los ojos llenos de lgrimas

No llores, cario, que me partes el corazn Si es que soy un gilipollas!- le


cogi la cara entre sus manos y la forz para que lo mirase- yeme bien, que yo
te quiero a ti ms que a nada en la vida, no te quepa la menor duda.
No te voy a mentir: Alguna de esas noches que he pasado aqu hasta tarde he
coincidido con Blanca, lo est pasando mal y alguna vez se ha quedado a cenar.
Las conversaciones han llegado a ser muy intimas, ella no tiene a mucha gente
con quien desahogarse y buenoHan habido momentos de confesiones, han
surgido abrazos de consuelo, una cosa nos ha llevado a la otra y eso nos ha
llevado, casi sin querer, a algn que otro beso, pero, por favor, no te duelas por
eso. Si supieras! Pobre Blanca.
Con solo 27 aos, este negocio que le va regular, los nios, el padre de sus hijos la
dej tirada,ya sabes, esas historias que pasan en esta vidaYo solo le he echado
un cable alguna vez. Ella,A ella no la juzgues. Pobre. No tiene padres, su familia
ni la mira. Solo busca un poco de calor. No es ninguna fresca. Es una chica
luchadora, currante y buena gente. Tienes que creerme.
T me conoces bien, ya sabes que no hago las cosas por cualquiera, no me dejo
embaucar Merce,Piensa en tu hijo, piensa que l se viera as como Blanca, con lo
buen chico que es No querras que alguien le ayudara?
Qu le ayudasen, no que se besuqueara con nadie! Pero, Por qu
Cristbal? Por qu no me has contado nunca nada?
Por los besos Merce, por los besos. Que a m me han nacido igual que a ella
pero, me han hecho sentir tan culpable, tan traidorNo he tenido cara para ir a
decirte que la pobre vecina ha llegado a comer en un comedor social con dos cros
de tres aos, porque esa chica y yo, nos hemos besado, ese es el motivo.
Y es que cuando nos hemos contado esas cosas tan ntimas, han surgido esos
besos, ya te lo he dicho, pero, no pienses malQue yo te quiero, y si la conocieras
ms a ella, estoy segura que te caera muy bien.
Ay Cristbal! Me vas a matar! Qu te digo ahora? No s si creerme lo que
dicesPor otro lado se que no eres capaz de inventar algo as. La chiquilla, ser
una lstima pero De ah a que me caiga bien! Con lo que me habis hecho!,
habr muchas personas en su situacin No puedes rescatarlos a todos!
Yo no la rescato, ella no me deja, no me acepta un cntimo. Alguna vez le
he comprado algo de comer, en septiembre que le compr a los chicos el material
de la escuela y me ha devuelto cada cntimo. Ella no quiere que le solucionen la
vida.

Est empezando con el negocio, ha gastado todos sus ahorros ah y necesita un


empujn, solo un poco de ayuda, hasta que la peluquera se retroalimente.
No la puedo dejar tiradaY s que tu tampocoLa mir con ojos de cordero degollado, y su mujer lo comprendi, an le
molestaba que hubieran existido esos besos pero, saba dems que su marido era
inteligente y que no se dejaba embaucar por nadie, esa chica tena que ser
realmente as, por eso a l le nacan esas cosas. A ella tambin se le haba
ablandado el corazn, sobre todo por los cros. Aunque eso no quitaba, que
sintiera que esos besos estaban de sobra.
++++++++++++++++++++++++++++++++++
Cristbal pareca haber aprendido la leccin, cada da llegaba a casa a una hora
normal y atenda su matrimonio. As estuvo dos meses ms o menos. Ejerciendo
de marido ejemplar.
Mercedes ms de una vez quiso interesarse por Blanca pero, su orgullo de mujer
no le permita rebajarse a mostrar preocupacin por esa chica que haba besado a
su marido. Aun les guardaba rencor.
Unos besos no iban a acabar con una relacin con fundamento de 30 aos, eso
estaba claro. Eso s, de ah a ser ella quien preguntase, iba un trecho
+++++++++++++++++++++++++++++
Nunca olvidarn esa noche. Era una fra noche de Noviembre, caa un chaparrn
increble en la calle, y precisamente esa noche Cristbal, ya llegaba dos horas
tarde y no responda a las llamadas de su esposa.
Le preocupaba su marido, el tiempo estaba feo para coger por la carretera, y
como no, pensaba en que poda estar con Blanca.
Paseaba de un lado a otro de la casa, con una taza de tila caliente que nunca se
lleg a tomar, solo bebi un sorbo para tragarse un Valium pero, ni la pastilla
consegua calmarla.
Haba hablado con su hijo por telfono despus de cenar y no quiso mostrarle que
estaba preocupada. Al fin y al cabo, lvaro, poco poda hacer desde Londres, y por
supuesto, no poda contarle que su padre andaba por ah besndose con una chica
que solamente tena cinco aos ms que su propio hijo y que no solo no daba
seales de vida, sino que probablemente andara con ella.
As que, solo poda dar vueltas por la casa y mirar el reloj mientras esperaba.

Cuando oy la puerta de la calle abrirse, Mercedes sali nerviosa a esperar a


Cristbal en la escalera, desde arriba vio a su marido que vena con los gemelos de
la mano.
Un escalofro le recorri la espalda y una sensacin de vaco le vino al estmago.
Mir a Cristbal a los ojos y baj la mirada al suelo en seal de decepcin.
Cristbal, pas a la casa y sent a los nios en el sof poniendo dibujos animados
en el televisor, cogi a Mercedes por el brazo y la llev a la cocina.
-

Y ella?

Mercedes, estn en la calle. El padre le ha dicho que ya no les deja ms la


casa, l se fue a vivir con su madre, y ahora dice que ya no quiere vivir ms all
teniendo una casa, es un cabrn. Iban a dormir en la peluquera.
Vi luz al cerrar y me preocup. En todo este tiempo, apenas la he visto creme
pero, me pareci raro ver luz tan tarde y con este mal tiempo.
Blanca no ha consentido venir y se ha quedado en la peluquera a dormir pero, la
he convencido, estos cros no pueden dormir all. Comprndelo. Hace tanto fro
Por lo menos ella parece que muestra un poco de vergenza... Han
cenado? se limitaba a hacer preguntas escuetas y extremadamente necesarias.
Les compr pizza, cenaron con su madre. Pobres, no queran venir pero, les
he dicho que les daramos galletas y se han convencido.
Mercedes, cogi dos vasos de leche y unas galletas de chocolate e invit a los
pequeos. En su mente rondaban miles de preguntas, de reproches,pero, su
boca callaba con resignacin.
Acost a los pequeos en la habitacin de lvaro, incluso les cont un cuento para
dormir.
Al da siguiente Cristbal los llev al colegio y ella march al trabajo como cada
maana pero, todo suceda en silencio, las palabras no se atrevan a salir de su
boca.
Al fin se decidi, a medio da Cristbal vino con los pequeos a la tienda para que
diesen un beso a Mercedes antes de llevarlos con su madre.

Pregunt a su marido que iba a pasar pero, este solo supo encogerse de hombros,
con el semblante ms preocupado que su mujer le haba visto nunca, y march
con los pequeos en brazos.
A ella le apeteca cada vez ms salir corriendo, irse unos das, reflexionar sobre el
asunto. Huir de todo eso que tanto la atormentaba.
Tena sensaciones encontradas, senta lstima de esa familia y por otro lado
senta lstima de la suya que pareca desmoronarse.
Cristbal lo fren antes que saliera por la puerta- Espera un momento. He
decidido que me voy a ir unos das a la casa de la sierra. Todo esto se me viene
grande Sabes? Necesito meditar pues, ya no s ni lo que quiero.
-

No quiero perderte Merce, por Dios. Eres mi vida

Si te digo que pases de esta situacin y lo haces, te voy a ver sufrir an


ms que ahora y no lo soportar, si sigo con esto me voy a volver loca y no lo
soportar. Slo quiero unos das para pensar un como para aclarar de qu modo
vamos a afrontar esto.
Eres una buena mujer, cario. Yo no soportara perderte. S lo mucho que te
debe doler esto. No quiero hacerte sufrir y s que lo estoy haciendopero, asumir
lo que me pidas.
Solo te pido que me hagas caso en lo que te voy a decir y no me preguntes
por qu. Yo tampoco lo s. Creo tener claro que es lo que debemos hacer hasta
que esto se determine: Coge a esos nios y llvalos a casa, convence tambin a la
terca de la madre. Ella debe estar con sus hijos, ninguna madre se debe separar
de sus hijos, pueden usar la casa de abajo.
-

La de t madre?

Para qu queremos esa casa cerrada mientras hay una familia viviendo en
la calle?
Nunca has querido alquilarla, preparamos esa casa para tu madre y la us
tan poco tiempo.
Y no la voy a alquilar. Tampoco voy a permitir que Nico y Pedro vivan en la
calle o lejos de su madre, se los pueden quitar ante una situacin as, y eso no va
pesar en mi consciencia.
Est bien, en cuanto vuelvas se irn, mientras encontrarn alguna solucin
pero, Blanca, es tan cabezotaDeben ir a la asistenta social y all la ayudarn

pero, mientras, no van a tener que pasar la noche en la peluquera. Eres una
mujer increble, Mercedes. Gracias.
-

No s si soy increble y en principio no tiene porqu irse cuando yo vuelva.

Dos semanas enteras estuvo Mercedes en la casa del pueblo mientras Nico, Pedro
y Blanca se alojaron en la casa de la abuela.
Cuando la madre de Mercedes se empez a hacer mayor, ellos habilitaron la parte
de de debajo de su casa con un aseo, una cocina-saln y dos pequeos dormitorios
uno para la abuela y otro para el acompaante. lvaro, Cristbal y Mercedes se
turnaban para no dejar a la abuela sola por las noches pero, ella no quera
meterse en casa de su hija a pesar de ser la nica que tena, as que prepararon
ese apartamento dentro de la misma casa para satisfacer a la abuela. Si ella
levantase la cabeza y viese a esa muchacha viviendo all con sus hijos
Al llegar, tras esas dos semanas, Mercedes encontr las maletas de Blanca en la
puerta, le pareci un equipaje escaso y en seguida pens que debera ocuparse de
proporcionar algo de ropa a esas criaturas.
Con las ideas ms claras consegua pensar con ms lucidez. Ya no iba
reaccionando como poda a lo que le vena, ahora ya saba como quera actuar.
Llam a la puerta sin xito, estaba decidida a hablar con Blanca, pues, alguna
deba dar el primer paso, tambin tena que hablar con Cristbal pero, antes con
Blancaa solas.
Comprendi por la hora que era que estara trabajando y los chicos en el cole, no
iba a dejar nada para luego, as que se fue a la peluquera a hablar con Blanca.
Al verla entrar, la cara de Blanca hizo honor a su nombre, estaba terminando de
arreglar a una seora mientras Mercedes la miraba de arriba abajo.
Estaba claro, que su marido no se haba buscado a una mujer imponente. Blanca
era una chica normal, de pelo corto con corte moderno, ms bien rellenita y no
muy alta, sin mucho culo pero, portaba un buen par de tetas, eso s. Esas cosas
ahora no importaban.
En cuanto se march la clienta, Blanca empez a disculparse nerviosa
-

Yo siento las molestias que le estoy causando seora.

Mercedes, llmame Mercedes.

Mercedes, le debo la vidaNo tengo con que pagarleNo tendra aunque me


sacara la lotera. Mis hijos,si me quitan a mis hijos, si se los llegan a llevarMe
muero. Usted tiene un hijo y sabe de lo que le hablo
Ten presente que estoy consintiendo estas cosas por ellos. He tomado
ciertas decisiones, me imagino que mi marido te habr contado porqu me fui y
dems
Ya hoy nos vamos. Yo no voy a quedarme all, vosotros vivs arriba y s
quebueno, es lgico, lo primero es que no quiero molestar ni ser una carga para
nadie, ya me busco la vida y bueno luego est lo otro
-

Y se puede saber a dnde vais a ir? Te vas a quedar en la peluquera?

Hay un albergue social, la asistenta nos ha conseguido una habitacin.


Vamos a estar ah hasta
Hasta que te quiten a tus hijos- la interrumpi- No te van a permitir que
ests sin un duro con dos cros. Primero te meten ah, te dan facilidades y
confianza para, luego dictaminar que no eres apta para criarlos- A Blanca se le
saltaron las lgrimas ante las duras palabras de aquella mujer.- Deberas dejar de
ser tan orgullosa y aceptar que necesitas un poco de caridad de los dems, te la
estamos brindando y te muestras desagradecida.
No, por favor. No sabe cunto se lo agradezco. No es orgullo. Es que
puedo ser una carga para nadie y menos para vosotros. No sois mi familia, yo
tengo padres sabe?, ellos fallecieron hace diez aos en un accidente, siempre
ido buscndome la vida desde entonces, mis otros familiares nunca se ocuparon
m, solo que ahora no estoy sola, tengo a Nico y Pedro y ellos son mi vida, si
perdiera a mis hijosMe morira.

no
no
he
de
yo

Entonces Por qu no eres un poco inteligente y dejas de ser tan terca? Yo


no te voy a regalar nada, solo te brindo esa casa hasta que puedas permitirte una
t. S que te irn bien las cosas ms adelante, eres trabajadora, solo es cuestin
de tiempo.
Eres una buena mujer Mercedes, t y Cristbal sois maravillosos. No os
merezco- afirm rompiendo en llanto.- Solo hasta que pueda salir de esta y en
cuanto pueda os pagar todo lo que me deis.
-

No todo es dinero en esta vida,

Yo le limpio, hago lo que sea, lo que me digis. Trabajo en la tienda, hago


recados, plancho,todo.

No lo dudo pero, no hace falta, al menos no por ahora.

Mercedes no quiso sacar el tema de los besos a su marido, estaba convencida de


que esa chica era lo suficiente integra para comprender que despus de todo lo
que estaban haciendo por ella, besar a Cristbal no era lo correcto.
Esa es la nica estrategia y plan que haba podido concluir. El nico modo que se le
ocurri de que su marido estuviese tranquilo, esa familia a salvo y Blanca y
Cristbal dejasen de intimar, aunque fuese por remordimiento.
+++++++++++++++++++++++++++
Al cerrar la puerta de casa Mercedes se sinti superada, toda la fortaleza que haba
mostrado ante Blanca se iba destruyendo y resbal con la espalda por la puerta
hasta sentarse en el suelo llorando.
Abajo oa a los nios alegres y a su madre con ellos, sinti a su marido abriendo la
puerta de entrada al rellano y como los pequeos corrieron a saludarlo.
Oa a Cristbal jugar con ellos como en su momento lo haba hecho con lvaro,
contento. Hacerlo feliz le haca sentir bien pero, las consecuencias que poda tener
la asustaban.
Estaba llevando a Cristbal a la boca del lobo? Le estaba sirviendo la tentacin
en bandeja?
Se recompuso corriendo al escuchar que Cristbal suba la escalera, no quera que
la viese as. Despus de no haberlo visto en dos semanas. Se coloc la falda y
estir la camisa. Por unos momentos pens que vesta un poco anticuada, solo
tena 45 aos, an se conservaba delgada, y aunque ya haba cado un poco su
pecho, le celulitis se empezaba a notar en el culo y las piernas y unas patas de
gallo se marcaban en sus ojos, no era motivo para no usar un pantaln vaquero y
ropa algo ms moderna y verse guapa.
Llevaba aos, vistiendo con pantalones de tela y camisas, de vez en cuando una
falda de capa o de tubo por encima de la rodilla y algn traje discreto para las
ocasiones especiales.
Comprendi, que ella misma se haba limitado el vestuario cuando su cuerpo no lo
haca, por comodidad, por confianza,no saba muy bien porqu pero, as haba
sido.
En cambio Cristbal, a pesar de ser dos aos mayor que ella, siempre vesta muy
sport con camisetas, sudaderas y algn vaquero, igual tambin lo haca por

comodidad pero, a l ese vestuario juvenil, que bien poda compartir con su hijo,
pues tambin era delgado y alto, le quitaba aos de encima.
Ella pens que ya nunca iba a la peluquera, usaba el mismo tinte para el pelo
desde haca aos y se lo pona ella misma, incluso, como tena el pelo rizado, se lo
poda cortar sola y quedaba bien, record que siempre compraba la ropa interior
en la mercera del barrio de toda la vida, sin salirse del beis, blanco y negro, y
usaba esas bragotas cmodas y el sujetador de cruzado mgico desde que dej de
dar el pecho a lvaro.
Siempre haba sido sencilla y elegante pero, ahora pensaba que siempre haba sido
demasiado recatada, una mujer correcta y tradicional en exceso.
Casera por antonomasia, nadie la haba obligado, en cambio Cristbal, tena mil
aficiones: Sala con la bici, iba al club de fotografa, haca pdel,l si se haba ido
renovando y ella en cambio se haba conformado con seguir una rutina, pens que
quiz ese era el motivo de que su marido se hubiese sentido atrado por Blanca.
Cristbal lleg a casa despus de trabajar y le dio un beso en los labios y como si
nunca hubiese pasado nada, se fue para la cocina a coger algo de beber. A su
mujer le apeteca que l se fijase algo ms en ella; pensaba que tena una rival y
quera no pasar inadvertida para su esposo, se solt un botn ms de la blusa
simulando que era sin querer, se abri una cerveza y se sent a picar algo con l.
Sabes una cosa? A veces eres tan buena que me pareces increble .Pienso
Qu hubiese hecho yo en tu lugar?y la respuesta que me viene a la mente
nunca es asumir y callar. Igual hubiese cedido a lo de ayudar pero, haba impuesto
mis normas y mis limites.
T me conoces y sabes mis normas y mis lmites, y sabes las consecuencias
que te puede traer sobrepasarlos.
Tienes razn, yo te conozco muy bien pero, nunca me he visto en una
situacin similar contigo, en este aspecto no se cual son esos lmites, tus
reacciones me han sorprendido, he de reconocer que gratamente, al igual que ese
escote que llevas hoy. Ests especialmente sexy Es nueva esa camisa de
leopardo?
-

La he usado poco.

Yo pienso que la deberas usar menos

Cristbal se lanz al cuello de su esposa, desabotonando la blusa, besando su


escote. Mercedes lo agarr por la nuca, sintindose poderosa por tener de nuevo el

inters de su marido. l ya saba cmo desabrochar esos sujetadores con los


enganches anchos y triples, le quit el sujetador, y sus dos tetas cayeron lo justo,
el tiempo no haba pasado en balde por el cuerpo de su esposa pero, aun tena la
piel tersa y los pechos bonitos como cuando era joven, esos pezones prominentes
desde que amamant a lvaro, rosados y jugosos. Los chup con fuerza. Estaba
preciosa con la falda negra estrecha hasta las rodillas y desnuda de cintura para
arriba. Carne trmula que invitaba al pecado, tan prieta, tan maciza
Cristbal gozaba de los gemidos contenidos de su esposa al comerse sus pezones,
apretaba y pellizcaba, esos pezones prominentes y los lama buscando el placer de
su mujer, consiguiendo que ella se mojase al mximo.
l la conoca y saba cmo calentarla, no haba muchas opciones para hacer en la
cama pero, lo permitido ya estaba pactado y ambos gozaban de eso.
La gir, la coloc empujando su espada apoyada en la mesa de la cocina, subi la
falda hasta la cintura y baj las bragas beis de algodn hasta sus rodillas.
Mercedes notaba la frialdad del cristal de la mesa en sus pezones dilatados, y se
excitaba aun ms. Cristbal empuj su polla fuerte por el coo de su esposa,
agarrado a su culo de un buen pellizco.
Ella vio la ventana del ojo patio abierta pero, no iba a detener nada por cerrarla,
solo deba morderse un poco el labio y no gritar demasiado para que no los oyeran
los nuevos vecinos.
l la follaba con fuerza desde esa postura que tanto disfrutaba, la golpeaba con
sus huevos una y otra vez, haciendo que la mesa chocase contra la pared haciendo
un sonido constante, gema acompasando el traqueteo de la mesa, pellizc fuerte
el culo de su mujer, se alz de puntillas y en tres embestidas descarg toda su
leche dentro del coo de Mercedes, soltando un alarido de placer.
Cario que ya no vivimos solos- advirti Mercedes recatada como siempre,
un poco avergonzada.
Ella no se haba corrido pero, despus de tantos altibajos matrimoniales se senta
recompensada con el calor que la leche de Cristbal le proporcionaba dentro.
-

No te preocupes, cari. Blanquita no se va asustar a estas alturas.

Insinas que ya conoce tus gemidos?

Nunca hemos follado, no desconfes ms. Si hubiese queridopero, no. T


no mereces que te sea infiel. Espero que tus dudas queden despejadas.

La conversacin flua en la pareja mientras se recomponan. Ella subi sus bragas


a pesar de llevar el semen de su marido corriendo por los muslos y estar as
parece que favoreca la intimidad de la conversacin.
- Qu quieres decirme? Qu si por ella hubiera sido s que os habrais acostado?
Por Dios! A quin he metido en mi casa?
- Merce, yo te lo expliqu de ante mano. Por un motivo u otro han surgido
acercamientos, ya sabas de ante mano que hay una atraccin. Ese es el problema
de ayudarlos, si no existiera eso no haba habido nada que ocultar, nada que
cuestionar,Desde que nos viste he ido con la verdad por delante.
- Tienes razn, a veces quiero que eso de la atraccin entre vosotros desaparezca
para siempre pero, entiendo que eso no es un interruptor que se enciende y se
apaga cuando yo quiera, lamentablemente
Su marido comi algo y se fue al trabajo, ella se qued lavando la ropa que haba
trado sucia del viaje, y mientras, dndole vuelta al asunto de la atraccin entre su
marido y Blanca.
Si seguan reprimindose, la atraccin ira creciendo y Cunto tiempo iban a
aguantar? Aguantaran para siempre? O Terminaran siendo amantes secretos?
No se puede reprimir la atraccin para siempre, o se corta de raz o el deseo va en
aumento.
Al subir a tender la ropa a la azotea, Mercedes coincidi con Blanca. La
conversacin era tan inevitable como incmoda.
-

Y los cros?

Estn abajo, viendo dibujosHe subido rpido a tender unas cosillas

No trabajas?

No, los lunes no se suelen abrir las peluquerasEsta maana fui porque esa
seora es cliente fija y quera arreglarse para salir de viaje
A ver si me haces algo en el pelo a m un da, llevo 22 aos que tiene mi
hijo echndome el tinte yo y cortndome el pelo sola.
En serio? Pues lo tienes bonito. Tienes un rizo muy natural- dijo tocndole
el pelo a Mercedes- Yo quiz te lo aclarara un poco, en vez de tan negro un
marrn, tus cejas y tus ojos son castaos, y cortara algunas capas para dar vida a
la melena Por qu no bajas esta tarde? Tengo tintes abajo, acabo de recibir un
pedido

No mujer, no te quiero molestar,un da que tienes para estar con los cros
en casa
Estoy acostumbrada, mujer, y ellos tambin. Si cada tarde me los llevo a la
peluqueraPobres ya lo tienen como rutina, se echan su siesta en el sof de la
salita de espera, luego meriendan y colorean hasta que nos venimos a casaAs
llevamos un ao o ms. Menos mal que no cierro tarde,
Puedes dejarlos en mi casa por las tardes. A m no me molestan, al
contrario.
-

No por favor, eso es lo que hara falta

Vuelves a ser cabezota Crees que los nios pueden estar todo el da en la
peluquera? Solo son unas horas por la tarde y yo no hago nada, es ms me viene
bien estar ocupada
-

Bueno pero, solo aceptar si bajas hoy a que te arregle el pelo.

Mercedes se puso en manos de su rival, y el resultado le pareci maravilloso. Ese


color daba luz a su cara, el corte y el alisado le quitaban aos de encima. Incluso
le mand una foto a lvaro para que viese que guapa estaba su madre.
Verse as le dio energa para salir a comprar algo de ropa. Fue al centro comercial,
esta vez descart las tiendas del barrio y fue a las tiendas a las que van las
muchachas.
Se embuti en un vaquero claro, que le sentaba de maravilla. Le recoga la flacidez
y no se le notaba la poca celulitis que tena, la chica de la tienda le sugiri que
para vestir a diario necesitaba camisetas de punto de colores bsicos y unas
americanas de colores llamativos que combinaban con las camisetas. Unos collares
largos para estilizar,Se senta como una especie de Pretty Woman por aquellas
tiendas.
En la zapatera las chicas les vendieron unas botas altas con tacn de aguja negro
Toda mujer debe tener unas le repetan y algn botn corto con tacn tambin
generoso pero ms ancho.
Se estaba haciendo con un fondo de armario juvenil en una sola tarde.
Lo que ms le preocupaba era la ropa interior. Era consciente que su pecho ya no
era el mismo.
La dependienta le sac bastantes conjuntos de lencera de su talla preciosos pero,
ella no se atreva a comprar de esos. Quera lencera que le recogiese bien todo.

Entonces, se meti al probador siguiendo las rdenes de la chica y le mostr lo


que ella sola usar. El desparpajo de la chica era asombroso a la vez que halagador.
Seora, usted tiene el cuerpo bonito y aun es joven. Se puede poner el
conjunto que desee. Tenemos su talla de todos. No es justo que usted use eso Eso
es lo que usa mi abuela!- La chica sin pedir permiso le solt el sujetador y observ
sus tetas- No las tienes tan cadas hay chicas de mi edad que las tienen mucho
ms cadas! Pero, est bien descartemos los dibujitos, vamos a por lencera fina.
Le trajo sujetadores con encaje de todos los colores, morados, azules, verdes,
rojos, negros, blancos,algunos con transparencias, otros de tela de sedaLe hizo
ponerse la ropa nueva que se haba comprado, para que viese como quedaba de
bien con esa lencera debajo.
Mercedes alucinaba, esa ropa interior recoga su pecho pero, no lo dibujaba picudo
ni esconda su tamao, lo haca redondo, elegante y alzado. Todo lo que pona
encima le favoreca mucho ms. Se llev todo lo que le mostr la chica e incluso
un par de camisones bastante sexy.
En serio que no se lleva usted el rosa y negro que tanto le ha gustado? Son
ediciones limitadas del diseador.
Ese me parece demasiado juveniles precioso pero, no me veo con algo
asAunque pensndolo bien, envulvame uno pero, de una talla ms de ese
modelo. He de hacer un regalo.
+++++++++++++++++++++++++++++
Blanca. Subid a cenar- avis mercedes por el ojo patio a su vecina- He
comprado pizza para Pedro y Nico. En seguida se oyeron los cros celebrando su
comida favorita- Y un picoteo con un vinito para nosotros tres.
-

Pero, si estos se duermen enseguida, Mercedes.

Pues los echas en la cama de lvaro. Esto no lo voy a tirar

Mercede se visti para la ocasin, maquill su rostro sutilmente, se puso los


vaqueros con la camiseta blanca y la americana verde, y la ropa interior verde
tambin. Le sentaba genial la nueva ropa, y esos botines marrones le realzaban el
culo.
Los cros subieron con el pijamita, devoraron su pizza y en seguida estaban
durmiendo. Blanca, llevaba una camiseta negra y un vaquero tambin. Iba
maquillada y bien peinada como siempre, su corte de pelo moderno dibujaba su
carita de nia, sus labios eran gorditos y preciosos, tena los ojos grandes y

verdosos, y siempre pareca estar riendo, la sonrisa le haca un hoyuelo en la


mejilla, que aun le haca ms expresin de simptica, se pareca a esa cantante
Chinoa, Chenoa...
Cuando Cristbal lleg a casa, se llev una gran sorpresa al ver sentada a Blanca
en el sof. Para Mercedes Ya era hora de que coincidieran los tres en una misma
habitacin, no iban a poder evitarlo siempre y no quera que el encuentro fuese un
accidente.
Antes que Cristbal pudiera preguntar que haca ah a Blanca, Mercedes sali de la
cocina con una bandeja con el vino y las tapas
-

Quin eres t y que has hecho con mi mujer?

Qu idiota eres!

Idiota? T te has visto? Pareces otra Has visto Blanca?- tartamudeaba


Cristbal asombrado, sin saber muy bien qu hacer.
-

S, esta guapsima. Ya se lo he dicho antes.- Sonri Blanca.

Cristbal se mora de ganas de devorar a sus esposa ah mismo, sin embargo solo
le dio un tmido beso, pensando en su subconsciente que poda molestar a Blanca.
-

Y esta cena? Y los nios?

Estn en el cuarto de tu hijo, groguis ya- aadi la madre.

La cena es cosa ma, hace mucho que no hacemos una cenita y no echamos
un vinito
-

Tienes razn. Voy a darme una ducha y en seguida estoy con vosotras.

Cristbal sali de la ducha con una sonrisa de oreja a oreja al ver a las chicas
conversando y riendo tranquilamente. Ya saba l que podan llevarse muy bien
pero, lo que no crea es que eso iba a ser posible nunca, al menos tan pronto.
Se uni a la charla feliz, por un momento vio que Blanca tena un parntesis de
esos agobios que la atormentaban y le encantaba ver a su mujer riendo contando
ancdotas de cuando eran novios. Tres amigos cenando y nada ms.
Blanca era joven y mereca esos momentos de ocio, se machacaba demasiado se
autodisciplinaba y se castigaba sola. Mercedes, se haba quitado diez aos de
encima, nunca la haba visto tan hermosa y haca mucho que no la vea rer as.

Aunque la cena era amena y divertida, Mercedes haca de observadora, las


miradas cmplices de Blanca e Cristbal no le eran inadvertidas, estaba claro que
entre ellos tambin haba vivencias, que haban compartido momentos buenos y
malos como poda haberlos vivido con ella e incluso salieron ancdotas que tenan
ellos dos en las conversaciones.
Casi tres botellas de vino vacas se iban acumulando encima de la mesa y tambin
tomaron algn gin tonic para concluir la cena.
Los tres estaban embriagados. Cristbal disfrutaba de las chicas, no
desaprovechaba la ocasin de poner la mano sobre el muslo de Blanca, o en la
cintura de su mujer, hubo momentos en que sucedieron ambas cosas a la vez y l
se senta pleno. Las chicas gozaban al verlo feliz y relajado. Las dos lo haban
llegado a ver sufrir mucho por ellas y ahora verlo relajado y ser ellas el motivo, las
satisfaca.
Blanca se despidi y tras la insistencia de Mercedes, acept dejar a los cros dormir
all.
Cuando ella se fue la casa se qued en silencio, Mercedes estaba recogiendo la
mesa y Cristbal volva de despedir a la invitada.
La sorprendi por la cintura desde atrs, y le susurr al odo un Gracias con la
voz ms sincera y profunda que Mercedes le haba odo nunca.
Cristbal empez a sobarla y a alabar lo preciosa que estaba con esa ropa,
Mecedes finga querer zafarse de sus caricias que en el fondo le encantaban y le
hacan sentir triunfadora. Pensaba que a pesar de esa atraccin que su marido y
Blanca compartan era ella la que lo tena en ese momento, babeando por un
polvo.
Se senta poderosa pero, de nuevo esos pensamientos rondaron su cabeza: La
atraccin entre ellos era obvia, y hoy la haba podido observar con sus propios
ojos. Siempre se iban a desear o terminara eso algn da?
Solt de nuevo la bandeja en la mesa, y se gir quedando de frente a su esposo.
l la quiso besar pero, ella apart la cara.
-

He de decirte algo.

Lo que t quieras, morenaza. Vacil el marido tomado por el alcohol.

Quiero que bajes

Qu baje? Dnde? Maana ya tiro la basuraAhora quiero follarte.

A tirar la basura no, idiota. A casa de Blanca.

Debe estar ya dormida, maana la vemos.

No, quiero que bajes ahora y que te acuestes con ella.

Qu ests hablando Mercedes?

EscchameNo lo quiero tener que repetir. Baja y fllatela.

Ests loca, borracha o qu, Merce?

Si tiene que pasar prefiero que pase hoy y saber que estar pasando que
vivir con la incertidumbre de que algn da pasar, o que cuando vengis tarde
piense que est pasando.
No va a pasar, Mercedes. Yo te amo y te respeto y Blanca, tambin te
respeta. Puedes estar tranquila.
Para mi es lo mismo ver en tus ojos ese deseo de acostarte con ella, que el
hecho de que lo hagas. Hazme caso y baja.
-

Nunca te hara algo as,

Hazlo por m. Necesito que me hagas caso. Ya habis hecho mucho tiempo
lo que vosotros habis querido, ahora quiero ser yo quien lleve el timn, hasta
ahora me he ido conformando con todo pero, ya se acab. Los dos me vais a hacer
caso, al fin y al cabo yo soy la ms damnificada en esta historia y yo voy a decidir
cmo llevar mi parte de la historia. Y ahora baja. No te preocupes por m, voy a
estar durmiendo como hace tiempo que no consigo dormir.
-

Ests segura?

Segursima

Yo,sabes que solo he estado contigo en mi vida y no seIgual ella no


quiere.
Amor, ella si quiere, aunque es normal que titubee al principio. Lo desea
igual que t, hazme caso, s de qu hablo.
Cristbal la bes en la puerta y baj la escalera para ir a encontrarse con Blanca,
en el fondo lo deseaba desde haca mucho tiempo, y ahora que tena en
beneplcito de su esposa no iba a desaprovechar la oportunidad.

Mercedes cerr la puerta y se fue a su dormitorio ms tranquila que ninguna noche


desde que salt todo ese tema. Ahora saba dnde estaba su esposo, y la
incertidumbre se esfumada de su cuerpo.
+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++
+++
Baj nervioso la escalera, no le dio tiempo a pensar que iba a decir ni hacer, no
haba tiempo de planificar nada, solo se dejara llevar por todo lo que senta y lo
dems ira surgiendo.
Blanca abri la puerta con los ojos medio cerrados, solo llevaba una camiseta
ancha de propaganda de productos del cabello.
Cristbal henchido de nervios la bes torpemente. La chica estaba extraada y
quiso pararlo pero, l estaba tan nervioso que no lograba articular palabra y
explicarle.
Tena tantas ganas de besarte sin freno. Si que uno de los dos parase por
remordimientos
Y yo a ti pero, no entiendo porqu ahoraEs mejor que paremos, ahora que
conozco a Mercedes s que no le voy a hacer algo asAntes tampoco pero, ahora
menos.
-

Ella me ha mandado aqu- dijo sin dejar de besarla ya dentro de la casa-

Te habr mandado a por algo no creo que a besarte conmigo?-contestaba


Blanca sin dejar de besarlo.
Cristbal fren de golpe, la cogi por las mejillas y se sincer:
Bueno, t decides. Es complicado pero, ella me ha dicho que me quiere
compartir contigo. No que lo acepta porque no tiene ms remedio si no que quiere,
que quiere verme feliz y sabe que as lo soy. Pero, eso solo ser si t quieres. Solo
si t tambin quieres. Yo soy un egosta, un acaparadorllmame como quieras
pero, si estoy loco lo asumo porque no quiero perderos a ninguna de las dos. Es
complicado, t eres muy joven pero, esto no es mi vicio ni mi capricho. Yo no
quiero una amante, no soy un infiel. Yo quiero que me tengis las dos y teneros, a
las dos y a lvaro, a Pablo y a Nicols. S la magnitud de lo que pido pero, te amo
Alguna vez te lo he dicho? Antes me daba miedo pero, ahora ya no.
-

Esto es de locos Cris

T decides, Nena. Yohagas lo que haga siempre voy a estar aqu.

Lo s.

Puedo esperar, yo he bajado porque siempre he sentido que t tambin


sentas cosas,Los besos, yo nunca antesMe lio, no s ni que decir. Lo que sea
por tenerte cerca. Asumo lo que quieras por no verte lejos de m, yo ya no podra
Ni en mis sueos, te imaginaba aqu en casa, ni soando crea que ibas a llegar
este momento, y bueno. Aqu ests. Aqu estamos
-

Bsame

Quiero que t tambin quieras,

Ella lo cogi por la solapa del polo y lo agarr por el cuello besndolo al fin
profundamente, por primera vez sin miedos y sin pausas marcadas.
Lo llev a su cama de la mano como si l no conociera el camino.
Cristbal confes que no haba estado con ms mujer que Mercedes y ella hizo lo
propio confesando que tuvo una poca de excesiva promiscuidad.
A ninguno le importaba nada.
Se besaron durante un largo tiempo y fue Blanca la primera en quitarse la
camiseta, quedando solo con las bragas frente a l. Cogi las manos de Cristbal y
las llev a sus pechos invitndolo a que la explorase, a que la conociera.
Hizo crculos en sus aureolas, hasta llegar a los pezones para tirar de ellos. Blanca
tena las tetas redondas y enormes, las aureolas grandes y rosadas con un
pequeo pezn tmido que haba que pellizcar para que se pusiera erguido.
Cristbal, pasaba la palma de la mano por los pezones de Blanca, y cada uno de
sus dedos mientras miraba la cara de ella, esper a tenerlos bien duros para
chuparlos ansioso.
Su piel saba diferente que la de Mercedes, su tacto era distinto pero, tambin
delicioso. Blanca senta placentero el juego que le brindaba Cristbal en sus
pezones con su lengua. Por primera vez tena a su deseado hombre para ella sola,
disfrutando de su cuerpo, y quera gozarlo sin prisas.
Las manos de Cristbal se perdan por su cuerpo, ella lo acariciaba sentada, con
las piernas entreabiertas, ofrecida a l.
Cristbal meti la mano por las bragas de Blanca, acariciando sus labios, apart
sus escasos vellos y llego a su dulce y empapado cltoris. Tir de l, lo pellizc
suave y poco a poco fue hundiendo sus dedos ndice y corazn dentro del agujero.

Abandon sus pezones para besarla de nuevo, esta vez con sus dedos dentro de
ella, flotando en sus jugos, dibujando crculos en su interior, mientras haca lo
mismo con su lengua en su boca.
El furor se apoderaba de ellos, torpemente y sin despegarse Blanca le arrebat la
ropa a Cristbal, encontrndose con una polla dura, caliente y rosada. Una polla
bonita que le gust admirar, y acariciar. Una polla madura que se ergua por y para
ella.
Ambos se masturbaban el uno al otro sin prisa, mientras se besaban
pausadamente. Los jadeos fueron inminentes, las respiraciones se les agitaban y el
corazn les lata ms deprisa.
Quiero probarte, necesito saber a que sabes- Dijo Cristbal llevando los
dedos que tena dentro de Blanca a su boca.
Ese gesto, la puso an ms caliente, todo era tan distinto a sus otras relaciones;
tan cultivado y a la vez tan primitivo. Su hombre era tan indecente y respetuoso a
la vez, que la cautivaba sin control.
Se agach entre sus piernas, despeg sus labios con su propia lengua y lleg al
cltoris: caliente, jugosoUn buen sabor a coo lleg a sus papilas gustativas, y lo
succion con frenes.
Qu rica ests, Nena.- solo se separ para decir eso y sigui mamando ese
coo que le encantaba, meti su lengua dentro sintiendo el calor, Blanca
instintivamente atrap esa lengua con sus msculos mas internos, no quera que
se fuera nunca de ella.
Abri ms las piernas y frot el pelo de su amante pegndolo lo ms que poda a
ella, llegando a sentir la punta de su nariz en el pbis, notando la respiracin
caliente y dificultada de Cristbal, lo ms cerca que poda. Solo poda gemir y
repetirle que siguiera as. Haca mucho tiempo que su sexo no reciba un placer
parecido. Tena entre sus piernas un gran comedor de coo y de esos no se haba
encontrado muchos en su vida.
Pareca no cansarse nunca de lamerle todos los recovecos, sorba cada gota de
jugo que sala de ella, senta el calor de su saliva por todos los rincones
Cario, yo tambin quiero saber a que sabes t. Como sigas as, no voy a
aguantar mucho ms sin correrme. le suplicaba Blanca.
Cristbal se apart, le m