Fantasias Prohibidas
Fantasias Prohibidas
Tras algunos aos casados, todo cambio una noche, eramos una pareja bastante activa
sexualmente, pero ese dia, dimos una vuelta de tuerca ms, era muy habitual entre nosotros
decirnos comentarios subidos de tono, mientras follabamos, pero aquel comentario de Ana en mi
oido, me excito de manera increible, dijo asi mientras jadeaba.......
Tras oir aquello, empece a follarmela con mas dureza an, ella gemia y seguia diciendo frases
similares a la anterior.
A.- Que tenga las tetas grandes, y que te chupe bien la polla.
A.- Primero lo haras tu, y otro dia seras tu quien mire, como un tio me folla...........
Al oir aquella frase, lejos de molestarme o sentirme ofencido, logro el efecto contrario y no pude
aguantar ms, corriendome dentro de Ana, mientras ella tambien llegaba al climax.
Tras unos minutos quietos los dos, fui yo quien rompio el silencio.
A.- Ojala.......
Mi nombre es Javier tengo 35 aos, soy un hombre normal, rubio, ojos claros, no muy alto 1,70,
y de complexin delgada, Ana es un bombom, tiene mi misma edad, llevamos casi toda la vida
juntos, morena, delgada pero con curvas, buenas tetas, buen culo, y muy fogosa en la cama.
Despues de aquella fantasia, que me habia contado, yo no podia quitarme aquello de la cabeza,
no deje pasar los dias, y justo al dia siguiente en el trabajo, cree un perfil en twitter,
@pareja_del....... donde queria conectar con otras parejas que tuvieran, fantasias similares.
A.- Ahora?
J.- Si.
A.- Mira en ese cajn, hay una carpeta seguro que encuentras alguna.
J.- He creado un perfil en twitter, para contactar con parejas, que tengan fantasias similares a
las nuestras, he agregado muchas ya, pero casi todas tienen fotos un poco subidas de tono,
donde no se ve el rostro, para no perder el anonimato, y quiero poner una tuya as.
Ana lejos de decirme que no, puso cara de vicio, y dejo de ver la televisin, diciendo espera
aqui, no tardo.
A los dos minutos Ana entro en el saln, llevaba una mascara veneciana y un body de rejilla, que
le cubria todo el cuerpo y que solo tenia dos agujeros, uno en su vagina y otro en su culo, mi
ereccin no se hizo esperar, cogi mi movil y le hizo unas cuantas fotos, a ella tambien le estaba
excitando todo esto, cada vez ponia poses mas sensuales, hasta que termino a cuatro patas
sobre el suelo abriendo sus dos agujeros, tras hacer esa ultima foto, dije:
Me arrodille detras de ella, saque mi polla que ya estaba tiesa como un palo, y sin dudar un
instante, se la meti de golpe, ante el gemido de Ana, mientras me la follaba aproveche para
acercarme a su oido y decirle:
J.- Quieres que vea todo el mundo lo puta que eres?. Quieres que te exhiba en twitter?
Tras aquella frase, Ana empezo a contraer el coo y a gemir como una loca, indicandome que
habia llegado al orgasmo, yo no queria terminar an, saque mi polla de su vagina y me centre
en penetrar tambien su otro agujero, coloque mi polla en su estrechito culo, y poco a poco se la
fu metiendo, lo habiamos practicado alguna vez, pero no era muy habitual que me dejara entrar
por ahi, la excitacin de ambos hizo que no se negara, una vez que la tenia dentro empece a dar
duras embestidas, ante los gritos de Ana, y tras un corto espacio de tiempo, mi polla descargo
en su culo, una gran cantidad de leche, cog el movil e hice una ultima foto, con sus dos
agujeros dilatados, ya tenia material fotografico de sobra para colgar en el perfil de
twitter..............
CONTINUARA........
Para conocernos un poco ms, podis leer el relato que desencadeno nuestra
relacin, que se titula nuestra primera vez y que est publicado en la categora
de infidelidades.
Somos una pareja de cuarenta y pocos aos, y llevamos juntos desde que ocurri
el relato que comentaba antes. En este tiempo nuestra relacin ha crecido en
todos los sentidos y como no en nuestras relaciones sexuales, las cuales se han
visto reforzadas por la confianza y el conocimiento mutuo.
En alguna ocasin habamos comentado la posibilidad de volver al local liberal que
propicio nuestra relacin y al final nos decidimos a acudir una noche de sbado.
El Sbado en cuestin nos dirigimos a dicho local, era temprano y todava no haba
mucha gente, mostrbamos cierto nerviosismo, pero menos que la vez anterior
que lo habamos visitado. Nos acercamos a la barra y tomamos una consumicin.
Todava expectantes se nos acerc la responsable del local y nos pregunt si era la
primera vez que lo visitbamos y aunque ya habamos estado con anterioridad le
dijimos que era la primera vez, por lo cual se ofreci a ensearnos el local, pista
oscura, reservados, etc.
Concluida la visita al local, decidimos tomar la segunda copa en la zona de los
reservados, para lo cual nos dirigimos a la zona de las taquillas existente en la
zona y nos deshicimos de nuestra ropa, quedndonos solo en ropa interior. Maria
vesta un conjunto de sujetador y tanga de color leopardo con el cual estaba
preciosa.
Nos acomodamos en los sofs existentes en un rincn del local, mientras
charlbamos sobre el local y tombamos nuestra copa, momento en el que entro
en la zona otra pareja, que fue a sentarse en otro sof contiguo al nuestro.
Despus de un buen rato en que nuestras miradas se intercambiaron varias veces,
el chico se acerc a nosotros y nos pregunt si podan sentarse con nosotros, a lo
cual le dijimos que no tenamos inconveniente.
Comenzamos a charlar con ellos sobre el local y si era la primera vez que bamos,
ellos ya haban tenido alguna que otra experiencia en el local, de hecho se les vea
ms relajados que a nosotros. Adems no residan muy lejos, por lo que llegamos
a pensar que eran habituales, se llamaban Carlos y Eva. Los dos tenan un fsico
agradable y eran algo ms jvenes que nosotros, Carlos tena 36 aos y Eva 31.
Carlos era bastante hablador, mientras que Eva era ms calladita y escuchaba
atentamente a su pareja y lo que hablaba con nosotros, la verdad es que
estbamos a gusto hablando un poco de diferentes temas, la charla era amena,
por lo que decidimos tomar otra copa juntos, la charla fue cogiendo temperatura y
en esto, nos dijo Carlos que ellos eran heteros y que la fantasa de su chica era
verle follando con otra mujer, y sin cortarse un pelo nos dijo que Maria le gustaba
mucho y que le gustara follar con ella, pero que Eva no participara de ninguna
forma, solo mirando, por lo cual tenan dudas si Maria y yo mismo estaramos de
acuerdo. Maria y yo nos miramos, y vi en su cara que a ella le gustara tener sexo
con Carlos, adems yo saba que ella siempre haba deseado probar a estar con
dos chicos a la vez, as que le dijimos que estbamos de acuerdo.
Carlos pas a sentarse junto a Maria, y yo estaba al otro lado, mientras que Eva se
qued en el sof que estaba enfrente de nosotros.
Carlos comenz a besar a Maria en su cuello, mientras su mano se deslizaba por
su muslo izquierdo, mientras yo haca lo propio con su pierna izquierda. Maria me
besaba la boca, mientras Carlos desde el otro lado segua besando su cuello y
recorriendo la pierna de Maria de arriba abajo, hasta su coo, el cual comento a
acariciar por encima del tanga, momento en el cual sent el primer gemido de
placer de Maria, yo mientras tanto comenc a acariciar sus tetas, deslizando el
sujetado hacia abajo, sintiendo la dureza de sus pezones.
Maria entonces acerco sus manos a nuestras pollas y empez a acariciarlas por
encima de nuestros gallumbos, ella ya poda sentir la dureza de mi polla y la de
Carlos, que a juzgar por el bulto era ms grande que la ma. Carlos en ese
momento comenz a comerse las tetas de Maria, mordisqueando sus pezones,
algo que a ella le vuelve loca, mientras segua acariciando el coo de Maria por
encima de su tanga. La verdad es que todos estbamos ya muy calientes. Maria
introdujo entonces su mano dentro de los gallumbos de Carlos, para sacar su polla
y en un momento se dispuso a comerle a la polla, yo desde mi lado poda ver
como Maria recorra toda la polla de Carlos de arriba abajo con su lengua, para de
vez en cuando meterse su capullo en la boca, despus de un par de minutos en
esta postura, me coloque de rodillas entre las piernas de Maria, le arranque el
tanga y me dispuse a comerle el coo, el cual estaba realmente hmedo, se
notaba que ella estaba cachonda perdida, porque cada vez estaba mas hmedo.
A continuacin me sent en el sof y Maria dejo de comerse la polla de Carlos,
para ponerse a cuatro patas y comenzar a comerme la polla de arriba abajo,
momento que aprovecho Carlos para meter su polla en el coo de Maria. Cada
envite de su polla, yo lo senta en mi polla, ya que ella se la meta hasta la
garganta, mientras tanto yo poda ver como Eva ya se haba desecho de su ropa
interior y se masturbaba como una loca viendo la escena que le
proporcionbamos.
Tanto Carlos, como Maria y yo estbamos a punto de corrernos, momento en el
Maria se incorpor y se sent encima de m, clavndose la polla en su coo,
girndose a Carlos, le dijo que se la metiera por el culo, que tena ganas de tener
dos polla penetrndola a la vez. En pocos segundos comenz a correrse como una
loca y nosotros ya no pudimos aguantar ms, llenando sus agujeros de leche.
Mientras tanto pude ver como Eva con varios dedos dentro de su coo, tambin se
corra, por la cantidad de flujo que sala de su coo.
Y as es como acabo nuestra primera experiencia en un local liberal y la cual es
muy probable repitamos en breve.
Otro da ms, me encontr rodeada de gente que me deseaba...
Esta es la segunda vez que iba con mi pareja al club liberal, el mismo en el que
experimente el sexo con ms de una persona. Esta vez fuimos mas "relajados" sin
follar con lo primero que se nos cruzar, por as decirlo.
Yo iba aun algo indecisa, la ltima vez me gust, pero me cuesta hacerme el
nimo de que me voy a pasar toda la noche con sexo, con gente desconocida, no
saber quin habr, quien nos gustar, como elegir o invitar a follar, encima cuando
entramos vimos que vena detrs uno de los hombres que la otra vez me foll y
con l que no me importaba repetir jijiji.
Pero como la otra vez, me eligieron y me ahorraron el trago de elegir. Esta vez se
nos sent delante de mi pareja y de mi un chico de unos 30 y algo, extranjero de
buen ver, l con su toallita y completamente desnudo, que vergenza, no poda
girarme a mirar, mi marido que tena de ir al bao y no quiso dejarme sola de lo
nerviosa que estaba, al final el chico se levant (se dara por vencido) y se fue, mi
marido tambin se fue, pero cuando volvi vino acompaado del hombre de la otra
vez, me saludo y por su lado estaba el chico extranjero, nos lo presento, con la
tontera de que si estaba l joven, el mayor no follaba, de echo fue el primero en
caer, hablamos lo justo y nos fuimos en busca de una habitacin, empez la fiesta.
Me desnudaron entre los dos, mi marido y llammosle Moja (de lo mucho que
moja jiji), la verdad fue muy rpido e intenso, Moja no estaba mal dotado,
(aunque Pepe tiene mi medida perfecta jiji XP) como se compenetraban los dos
para turnarse, no me dejaban la boca libre, consiguieron hacerme llegar al
orgasmo enseguida, claro con el meneo que me daban los dos
Empezaba bien la noche, como siempre entre sexo y sexo tocaba la copita en el
sof de relax, hasta encontrar la prxima aventura.
La verdad no sera por pretendientes, tena a los dos solteros venga a hacernos la
visita a ver si les invitbamos, se me sentaban al lado y me manoseaban como si
nada.
Pero decidimos ir en busca de parejas y volvimos al rincn favorito de mi marido,
el tnel oscuro, como siempre aquello se llena y te notas que te tocan por todas
partes, es plena lujuria descontrolada, salimos fuimos a las camas, follamos mi
marido y yo y nos empezamos a arrimar a otras parejas, por un momento cre que
no saldra de all, empec a follar con un chico y mi marido se fue con su pareja,
me vin otro que me puso la polla en la boca, unas de las chicas de alguno
empez a besarme y tocarme y el que me follaba empez a follarse a esta misma
y a la vez alguien ms habra que me dejaron debajo de todos con una polla en la
boca, por suerte mi marido me vio que estaba apurada y me saco de la orga,
porque aquello era de locos, pero eso s, que disfrute.
Y la ltima experiencia de la noche fue con los dos solteritos, como estaba
cansada, le ped a Moja un masaje, menudo masaje, con mi marido, Pepe y Moja
masajeando mientras los otros miraban como poco a poco me haca gemir, como
iba rozando y acaricindome el cltoris, mientras Pepe no pudo contenerse ms y
me meti la polla en la boca y Moja a su vez empez a subirse en la camilla y yo
estando boca abajo me sent como me la meta, lo gracioso es que cada vez que
me embesta, yo chupaba ms fuerte y me oa a Pepe si, dale, dale fuerte que lo
est disfrutando, mientras mi marido estaba viendo toda la escena desde la cama,
esperando a que acabarn para rematar l.
Y por esa noche creo que ya fue suficiente no? Hasta la prxima, porque tengo
claro que habr una prxima y espero que pronto.
Estabamos cenando en la casa de Sebastian.
Estaba Sebastian con su mujer, Lucas con la suya, Julian y yo.
La noche era ideal, por lo que decidimos cenar en el balcn terraza. Era verano
pero no hacia mucho calor. Me haba puesto ropa liviana por el calor. Unas
bermudas blancas, unas sandalias sport, y arriba una musculosa gris media suelta
sin corpio.
El estar en esa mesa, compartindola con los amigos de mi marido con quienes
nos enfiestamos, y que estuviesen sus mujeres ah me causo mucho morbo. Un
morbo que me excitaba.
A medida de que avanzaba la noche, y el alcohol empezaba a hacer efecto, me
sent mucho ms liberada.
Haca pocos meses que me haba operado las tetas, y con los primeros calores me
gustaba mostrarlas. Desde que me haba operado aun no habamos hecho ninguna
fiesta con los amigos de mi marido por lo que an no tenan la suerte de
conocerlas.
Obviamente en medio de la sobremesa sali el tema de mis tetas, y enseguida la
mujer de Sebastian pidi permiso para tocarlas y ver como haban quedado. Me
deje y delante de todos me toco un poco las tetas. Es una mujer bastante
asexuada, en mi opinin, por lo que no me genero nada el hecho de que me
tocara. Es ms, se que lo hizo realmente para sentir como estaban sin ninguna
connotacin sexual. La mujer de Lucas hizo lo mismo y lo tome de la misma
manera. Enseguida vi los ojos de los amigos de mi marido. Los dos queran hacer
lo mismo que sus mujeres pero era evidente de que no podran. Es ms, Lucas
pregunto tmidamente puedo?, a lo que la mujer le respondi, solo si queres
perder la mano. Nos reimos todos y quedo en eso.
Ni bien termina de tocarme entra la mujer de Sebas para decirme que deje de
lavar y que vaya afuera con ellos. Insisto en que me quedaban unas pocas cosas y
de mala manera acepta y se va.
Enseguida escucho que mientras abre el ventanal para salir intercambia unas
palabras con Lucas. Se cierra el ventanal y aparece Lucas nuevamente con la
hielera. Esta vez me dice, no vengo a buscar hielo, yo tambin quiero tocar. Me
causa gracia y mientras me mete una mano en cada teta le pregunto, y como
sabes que Seba me estaba tocando las tetas?., porque me dijo Julian. El hijo de
puta de mi marido me estaba mandando a los amigos para que vinieran a
tocarme. Lucas es un poco ms lanzado que Sebastian. Si bien con Sebastian
tuvimos muchsimos ms encuentros y experiencias, siempre se mostr ms
tmido o respetuoso. Como que no toma la iniciativa sin que Julian o yo le demos
el ok. Lo entiendo, debe ser difcil manosear y mucho ms garcharse a la mujer de
un amigo. En cambio Lucas es ms lanzado. Las pocas veces que estuvimos
siempre fue de tomar la iniciativa.
Al poco tiempo de tocarme las tetas por arriba de la musculosa, baja una mano y
me la mete por debajo de la misma, empezando a tocarme la teta pero
directamente sobre la piel. Yo me estaba calentando y en un momento amague a
tocarle la pija. Pero enseguida me di cuenta que era peligrossimo y desist. Medio
que lo tuve que cortar porque si era por el seguamos un rato ms, pero entendi,
agarro un poco de hielo y se fue. Yo sali detrs de l y me sent al lado de mi
marido. Mi marido me pregunta delante de todos, todo bien Nati?. si, todo
bien gordo. El hdp estaba disfrutando todo.
Lucas empez a sacar tragos y empezamos a tomar bastante. Sumado a las
cervezas ya estaba bastante tomada. Creo que todos estbamos iguales. En un
momento entro de nuevo para ir al bao y veo que Lucas se para agarrando de
nuevo la hielera. Por lo que entramos los dos juntos. El resto se qued afuera
charlando como si nada pasara. Una vez adentro, lejos de donde alguien pudiera
vernos, nos estampamos un beso enorme. Volvi a meterme la mano por debajo
de la musculosa y esta vez levantndomela empez a chuparme las tetas. Yo me
mora por agarrarle la pija, pero saba que era peligroso y volv a desistir. A los 45
lo corto, me voy al bao y lo dejo ah. Cuando salgo del bao ya haba salido y
estaba sentado con el resto afuera. Cuando salgo y me siento al lado de mi
marido, la mujer de Sebastian me dice, nati te mojaste toda. Al principio me
asuste con el comentario, porque tranquilamente poda estar refirindose a mi
vagina que estaba empapada. Pero se refera a mi remera. Tena en la zona de la
teta derecha una mancha de agua, pero lo que en realidad nadie saba es que era
saliva de Lucas. Me sent un poco incomoda, pero me tranquilice cuando note que
nadie se dio cuenta de la verdad.
El que estaba como loco era Sebastian. Quera a toda costa ir adentro y que lo
acompaara. En mas de una oportunidad lo enganche mirndome, y cuando
nuestras miradas se cruzaban me revoleaba los ojos como indicndome ir adentro.
No le preste atencin y me hice la distrada.
Al rato Lucas y su mujer se despiden y se van, ya que al otro da tenan un
compromiso temprano.
La mujer de Sebastian se ofrece a bajar para abrirles la puerta, con la condicin de
que cuando nos fusemos nosotros bajara Sebastian. Trato hecho le dijo Sebastian
y me imagine que algo tramaba.
Ni bien bajo la mujer, le dice a mi marido, Juli, le quedaron divinas. Las quiero
tocar de nuevo. Y acercndose viene a tocarlas pero como siempre tmidamente.
En eso, Julian me levanta la musculosa y deja mis tetas al aire. Me quede un poco
pero enseguida Sebastian empez a tocarlas y me relaje. No habr pasado ni
medio minuto que cortamos la situacin porque sabamos que la mujer estara
subiendo.
Nos habremos quedado una hora ms, hasta que decidimos irnos. Nos despedimos
de la mujer de Seba y ni bien cerro la puerta del ascensor entre el y mi marido
empezaron a tocarme y chuparme las tetas. Aproveche y les toca las pijas por
arriba del pantaln, las cuales estaban muy duras. Los 8 pisos que hay hasta
planta baja pasaron volando, por lo que nos despedimos y nos fuimos.
Esa noche con Juli cogimos como locos. Y quedamos en que pronto bamos a
armar una fiestita.
MI PRIMERA VEZ.
Hace tiempo que intento relatar mi "primera vez". Esa vez que convenc a la que
era mi chica para cruzar esa lnea que la mayora de parejas no cruzan por
diversos motivos, como pudor, vergenza, o conciencia, pero que en nuestro
subconsciente siempre est.
Me llamo Toni, sevillano, 34 aos. Mi pareja era Vero, 5 aos menor que yo, nos
conocimos cuando yo tena 25 y ella solo 20, en la facultad.
Una tarde, al ao de estar juntos, estbamos en su dormitorio, en casa de sus
padres (ellos trabajaban ambos por las tardes), aburridos, y decidimos poner en
prctica esas conversaciones que siempre salan cuando estbamos a punto de
corrernos, eso de: "imagina que te comes otra polla mientras te follo" "me
encantara acariciar a otra mujer", siempre tuvo tendencias lsbicas, bisexuales y
de sexo en grupo, solo que hasta esa tarde... eran solo eso.... fantasas.
delante, ella no pareca hacerles ascos a nada ni nadie esa noche. Esa era su
noche. Lola me coge de la mano y me dice -djala que disfrute-. Yo, sinceramente,
en ese momento, no tena nada en mente, ni siquiera a mi novia, solo a Lola, que
no dejaba de magrearla, tocarla y besarla, mientras que de reojo vea a Vero
disfrutando como nunca, cosa que lejos de molestarme, me pona aun mas
cachondo.
Ahi me di cuenta al 100% que acababa de convertirme en swinger, liberal, o como
querais llamarlo.
A los pocos minutos era un espectculo: Vero bailando, casi como una stripper, con
Rafa detrs, con las manos por dentro de la blusa, y 2-3 tos ms, turnndose,
para refregarse y meterle mano, descaradamente, formandose un corrillo que
apenas me dejaba ver. Mientras, yo a lo mo, metindole mano a Lola como poda,
al igual que ella a m. A esas alturas ya la timidez me haba desaparecido por
completo.
Al rato, Rafa y Vero venan de la mano, adonde estbamos nosotros, sudando
ambos y no es para menos, vaya calentn que traan!!!
- Oye, y nuestros cubatas? - dijo Vero.
- Ups! en la barra se quedaron, dijo Lola. -Vamos a por ellos.
Ambas se fueron a por ellos, y claro, a esas alturas, entre nuestro numerito de la
barra y sobre todo el de vero en la pista.... tenan mas admiradores que si
hubieran sido superestrellas del R. Madrid o Barca. Los chicos se arremolinaban,
les hacan comentarios que no alcanzbamos a or, pero que a ellas no pareca
molestarles lo ms mnimo. Al volver, dijeron que los cubatas no estaban y dijo
Lola: - estos taconazos me estn matando!- y Rafa contest: -Bueno, si a nuestros
amigos no les importa, vivimos a 3 manzanas de aqu, podemos ir a ponernos ms
cmodos y tomar la ltima en casa.
Nos miramos Vero y yo, y ambos asentimos, creo que nunca habamos estado tan
calientes como esa noche. Salimos del pub, dejando triste y cachondo a ms de
uno, y caminamos rumbo a su casa, ya nos tocbamos sin pudor, bamos de la
cintura de la mujer del otro respectivamente, o ms bien dicho, del trasero, de
donde no despegaba la mano ni por un segundo.
Al llegar Lola se quit los tacones conforme suba las escaleras, la mini se le iba
subiendo y casi se le vean las nalgas y todo lo dems. Al entrar Rafa no pregunt,
nos ech un cubata que por supuesto pillamos, y Lola empez a besar a Rafa,
sentados en el sof, directamente. Vero y yo, nos sentamos en el otro y no
tardamos en hacer lo mismo, metindonos mano como locos. Aunque tengo que
reconozco..... me volv a correr. Ni que decir tiene que se lo trag todo. Al mismo
tiempo que esto suceda, Rafa muy hbilmente se la meti a su mujer por el
chocho, dejando su polla a escasos cms de mi cara y prcticamente sus pelotas me
rozaban el rostro, cosa que ni me import lo ms mnimo, ya que con el
calentn.... podra haber sucedido cualquier cosa.
Me levant del suelo, y vi a Rafa medio en cuclillas follndose a Lola, y detrs de
este, a mi chica, Vero acariciando a Rafa por todo su cuerpo con una mano y
masturbndose con la otra. Cierto que mi pene si estaba un poco ms flcido, por
las dos corridas tan exageradas en poco tiempo, pero al ver tal escena, las caras
de lascivia de los tres, y escuchas los gemidos.... cog a Vero, la puse en paralelo
con Lola, en la misma postura y se la intent meter, sin mucho xito, al igual que
Rafa a su mujer, as que estuve jugueteando con Vero mientras acariciaba el culo
en pompas de Lola, hasta que se me puso dura como el acero otra vez, y ensart a
Vero con muchas ganas. Ayud a mi "recuperacin viril" el ver a Lola y Vero,
besndose como locas.
Rafa de pronto, se levant y se coloc delante de las dos chicas, sabia donde iba
desde que, con prisas cambi de posicin. Tal fue la corrida de Rafa que tuvo para
las dos. Es la corrida ms impresionante que haba visto nunca, y era la primera
vez que vea a Vero tragar semen, con tantas ganas. Ambas tuvieron su racin y
despus ente ellas se encargaron de limpiarse los rostros mutuamente, con sus
lenguas. Yo a lo mo, segua follndome a Vero, pero tena unas ganas tremendas
de follarme a Lola, cosa que aun no haba ocurrido aun. As que muy sutilmente,
cambi de posicin y cuando me dispona a metrsela a Lola, esta me par
dicindome que, por favor, me pusiera un condn (se mezcl mi falta de prctica
en intercambios de pareja con mis ganas de follarme a tal hembra). Rafa me tir
un par de ellos, y con torpeza por las prisas lo saqu del envoltorio, me lo coloqu
y ensart ese coo chorreando como nunca antes yo haba visto nada parecido.
Rafa, maestro en estos lares, cogi a Vero, y la coloc debajo de Lola, con su cara
bajo mis bolas, en postura de 69 con Lola, de tal manera que, yo me follaba a Lola
y tena la cara de Vero chupando, a ratos el coo de Lola y a ratos mis cojones
babeantes. Rafa, se coloc otro condn y se coloc tras Vero, ensartndola, y
follndosela con habilidad, o eso se supona, por los gritos de placer de Vero.
Esta vez tard ms en correrme, imagino que por las descargas anteriores, cuando
vea que ya vena, me quit el condn y me corr sobre el culo y el coo de Lola, y
por consiguiente.... el semen resbalaba hasta caer sobre la cara de Vero, que no
dud en tragrselo todo. Rafa no tard en correrse otra vez, sobre el coo de Vero,
y pude ver como Lola rebaaba cada gota de blanco semen, aunque creo que
pona mas nfasis en dar placer a Vero con su lengua que en recoger tan rico
liquido.
Los cuatro acabamos extenuados, sobre la alfombra del saln de nuestros amigos.
desnudos, sudorientos, agotados y extasiados. Vea a Lola y Vero, acaricindose,
con dulzura, con sus suaves manos, Lola le di un dulce morreo a mi chica, ya no
eran fogosos ni con ansia, sino delicados y tiernos, y me pene empezaba a
reaccionar otra vez.
Rafa fue a la cocina, a traer unas bebidas, yo fui al bao y cuando volv, ah
estaban las dos, una sobre otra, besndose, acaricindose, con lujuria y
majestuosidad, Lola le chupaba los pezones a Vero, despus esta le coma el coo
a Lola... yo no poda dejar de mirar y casi se me caa la baba, se ve que Rafa,
estaba algo ms acostumbrado a tal escena, pero tambin, por su polla morcillona
casi erecta, se notaba que le gustaba.
Me sent en el sof, Rafa junto a m, ambos con un ron-cola en la mano y
tocndonos con la otra mano (cada uno su miembro), viendo semejantes hembras
en accin. Vero, para no haber tenido nunca ninguna experiencia lsbica, se mova
como pez en el agua. Cuando ya se jartaron de mujer, se volvieron para nosotros,
y gateando, se acercaron, y empezaron a chupar nuestras pollas, Lola a m y Vero
a Rafa, de vez en cuando las chicas separaban sus bocas de nuestras pollas para
darse un beso y proseguir con su tarea. Lola se levant, cogi unos condones, le
dio uno a Vero y con buen hacer nos lo colocaron con las manos, la boca y todos
sus medios posibles. Se sent Lola sobre mi polla y Vero sobre la de Rafa. nos
cabalgaban como yeguas desbocadas. El culo de Lola golpeaba sobre mis muslos,
ella, se dio media vuelta y se puso mirando hacia m, lo que dejaba a la altura de
mi boca, dos hermosas tetas, con unos pezones como galletas Mara, que no dud
en lamerlos y morderlos, cosa que le encantaba por sus gestos y sus gritos. Al rato
no poda mas y me volv a correr, tengo que decir, que ya me dolan los huevos de
tanta corrida en tan poco tiempo.
Lola se baj, quit el condn y me la chup de nuevo, dejando mi polla limpia y
reluciente, creo que ese da, con muchsima diferencia, ha sido el da que ms
sexo oral me han practicado. Rafa tambin se corri, y Vero, actuando como
nuestra nueva amiga, hizo lo mismo: bajarse, quitarle el condn y chuprsela con
ganas, hasta que no quedaran restos de ningn tipo en el polln del bombero.
Lola se levant, me bes en la boca y dijo: -voy a darme una ducha, me
acompaas Vero? a lo que esta asinti con la cabeza y ambas, cogidas de la mano,
desaparecieron por el pasillo un buen rato. Rafa y yo nos quedamos en el saln,
tomando la copa, comentando la noche, interesndose de como habamos estado,
ya que saban que ramos novatos en el tema, aunque no lo pareciera.
Cuando las chicas volvieron, nosotros estbamos ya vestidos, ellas venan en
toallas, se las quitaron para vestirse, no sin antes, darse el ultimo refregn, a lo
que mi flcida polla reaccion, pero ya no pas nada ms. Se vistieron, nos
no quiero que los nios puedan llegar a pensar que ya no nos hacemos regalo de
aniversario.
De acuerdo, pero si seguimos, ten en cuenta que ser como dijimos, un da
y sin ningn tipo de queja ni objecin.
-
sincera tena que decir que se haba sentido cmoda, haba gozado del sexo y que
quedara en su memoria. Tambin me pregunto por mi experiencia, a lo que
prcticamente respond lo mismo.
Suave959.
Bueno soy nuevo y esto que cuento, sucedi as.... como ms o menos, aos
despus, aun me cuesta centrarla mi ereccin la recordarlo. NO s que habr sido
ahora de los otros protagonistas, pero si lo leen, espero que lo recuerden tan...
agradablemente como yo.
CAPITULO I
Mi polla estaba a punto de estallar ante el morbo de la escena vivida, por lo que
pase a decirle al las chicas que ahora le tocaba a ellas. No se lo pensaron, la
verdad estaba esperando y desendolo, por lo que casi in dejarnos salir a nosotros
se metieron en la baera y dndose un mutuo enjabonamiento terminaron por
masturbndose mutuamente hasta el orgasmo delante de nosotros. Eso fue ya la
espoleta que nos faltaba a Jorge y a m que no pudiendo espera ms las pusimos a
las dos en pompa a las dos y hombro con hombro las penetramos hasta corrernos
casi al unsono. Solo al final, y eso puedo jurarlo, nos dimos cuenta (jejeje) de
que los culos estaban cambiados. Ellas fingieron un cabreo del quince y pareca
que la situacin haba superado lo permisible cuando Ana le dijo a Jorge:
-Si tanto te gusta que me folle tu amigo. Prueba tu tambin su leche y lmpiame
el coo me est chorreando de su leche.
Bueno soy nuevo y esto que cuento, sucedi as.... como ms o menos, aos
despus, aun me cuesta centrarla mi ereccin la recordarlo. NO s que habr sido
ahora de los otros protagonistas, pero si lo leen, espero que lo recuerden tan...
agradablemente como yo.
CAPITULO I
Mi polla estaba a punto de estallar ante el morbo de la escena vivida, por lo que
pase a decirle al las chicas que ahora le tocaba a ellas. No se lo pensaron, la
verdad estaba esperando y desendolo, por lo que casi in dejarnos salir a nosotros
se metieron en la baera y dndose un mutuo enjabonamiento terminaron por
masturbndose mutuamente hasta el orgasmo delante de nosotros. Eso fue ya la
espoleta que nos faltaba a Jorge y a m que no pudiendo espera ms las pusimos a
las dos en pompa a las dos y hombro con hombro las penetramos hasta corrernos
casi al unsono. Solo al final, y eso puedo jurarlo, nos dimos cuenta (jejeje) de
que los culos estaban cambiados. Ellas fingieron un cabreo del quince y pareca
que la situacin haba superado lo permisible cuando Ana le dijo a Jorge:
-Si tanto te gusta que me folle tu amigo. Prueba tu tambin su leche y lmpiame
el coo me est chorreando de su leche.
Si la orden nos sorprendi a Julia ya mi, Jorge no se lo pens ni un momento y
arrodillado ante ella le comi el coo donde pudo saborear los jugos de su novia
mezclados con mi abundante corrida. Julia estaba cabreada, en un da haba
pasado de hacer el amor con su novio por primera vez a ser follada delante de el
por el amigo de su novio. Eso era mucho hasta para ella. Por lo que dejndonos all
sali del bao, quedndonos los tres. Ana abierta de piernas, Jorge de rodillas
con la boca en su sexo y yo, y no me enorgullezco de ello, con la polla de nuevo
enhiesta menendomela sin poder reaccionar. Ana era la ms joven de los cuatro,
pero por lo que ese fin de semana vimos tambin la que tenia las ideas ms
claras. Mirndome, se movi dejando su culo en pompa para su novio, que sigui
lamiendo su coo, mientras ella agachada me agarro la polla con una mano
acercndola a su boca. La novia de mi amigo me estaba chupando la polla
mientras el le limpiaba el coo de los restos de mi leche. En eso mire a la puerta
donde v a Julia con cara de no creer lo que vea pero sin poder moverse de donde
estaba. Saque mi polla de la boca de Ana y dirigindome a mi chica la abrac, ella
lloraba en silencio y yo intentaba calmarla. La situacin sin quererlo y sin
prepararlo se nos haba ido de las manos. Julia lloraba, hipaba
desconsoladamente, yo la abrazaba con toda la ternura de la que era capaz, pero
mi polla segua dura como un palo se apretaba contra ella que desnuda se
apretaba contra [Link] cabeza apoyada contra mi hombro permita que sus ojos
no perdieran detalle de lo que estaba pasando delante de ella, y su cuerpo
inconscientemente empezaba a reaccionar ante ese estmulo. Su vientre se
apretaba contra mi miembro que la esperaba ansioso hasta que dndose a vuelta
me ofreci su maravilloso culo en pompa ante el que no pude resistirme y me
acerque por detrs Su cara quedo a escasos centmetros de la de su amiga y
Jorge y yo separados escasamente por un metro el segua dedicado la coito de
su chica. En ese momento fue Julia la que tom la iniciativa y empez a besar
suavemente los labios y ojos de Ana, que inmediatamente devolvi sus cuidados.
Yo excitado a l mximo segua bombeando le sexo de mi chica, cuando vi que
Jorge se mova de su puesto de trabajo y acercndose por debajo comenz a
lamerle el cltoris a Julia, esta dio un respingo y sus piernas temblaron levemente.
La escena era mas caliente que ninguna pelcula, Julia besada por su amiga,
nuestro amigo comindole el coo y yo, su novio, metindosela por detrs. Yo
notaba la lengua de Jorge que cada vez rozaba ms mi verga Su lengua
pasaba por el sexo de Julia y por la base de mi polla. En algn momento, como si
querer, me lama parte de mis huevos Julia ya no poda ms y comenz a
correrse despacio, incrementando el ritmo de sus movimientos hasta que comenz
con un orgasmo fuerte y largo que hizo que yo no pudiera aguantar ms y
empezara a llenar su sexo de leche No s cunto tiempo estuvimos as.
CAPITULOIII
Le mire a los ojos y note que mis ansias eran compartidas por el por lo que ,
haciendo alarde de juventud y de algo de contorsionismo, logre sustituir el sexo de
Julia por mis labios, mientras mi polla cubri el hueco que habia dejado Jorge. Mi
chica miro hacia a tras, para ver lo que pasaba, sus ojos sonrean, y volvi a
dedicarse al sexo de Ana que girndose complet un 69 explndido con Julia. La
escena era digna de una pelcula porno. Las dos chicas disfrutaban de sus mutuas
caricias mientras yo penetraba por detrs a mi novia y le mamaba la polla a mi
mejor amigo. Jorge , gema y empujaba su miembro contra mi garganta, pareca
que me quera ahogar y yo lo reciba con ansia , no quera perder ni un cm de esa
polla tan conocida y ahora tan deseada. Los movimientos eran cada vez ms
rpidos en mi boca.. y en el sexo de Julia, estbamos los tres a punto de estallar.
Not como la polla de Jorge se contraa e intente separar mi boca, el no lo
permiti y apretndome contra su pubis notaba sus contracciones previas en mi
boca mientras la totalidad de su polla estaba dentro de mi boca y su vello me daba
en los labios. Su corrida no tardo en llegar recibindola toda en mi boca, un gusto
que no pude disfrutar por que Julia empez a retorcerse y gemir en orgasmo largo
y lento.. Era demasiado para mi , mi novia corrindose debajo de m y mi mejor
amigo corrindose en mi boca. Mi corrida fue salvaje, dolorosa, abr la boca y la
polla de Jorge resbalo hacia fuera, mientras un grito sala de mi boca que
chorreaba leche por todos los lados. Camos los tres desmadejados encima de la
cama, rotos, destrozados, pero nos habamos olvidado de Ana que segua
amorrada al sexo de Julia donde haba engullido hasta las ltimas gotas de semen
que yo haba depositado all mismo. Julia estaba tumbada a mi lado , ca inerte me
acerque a su lado y me beso sus labios saborearon el semen de Jorge que segua
fluyendo de mi boca , ella lo lama con placer mientras su sexo segua siendo
devorado por Ana, que empezaba a moverse nerviosa debajo. Al mira
comprendimos porqu, Jorge le estaba besando el coo, y su lengua, no paraba de
jugar con su cltoris. Su orgasmos lleg rpido, fuerte , como una explosin. Haba
sido la ltima en llegar pero ahora los cuatro yacamos destrozados en la cama.
CAPITULO IV
Nos quedamos dormidos , agotados ante tal cantidad de sexo, y sobre todo ante
las novedades que todos habamos experimentado. Al despertar, estbamos en la
cama solos Jorge y yo, ellas se haban levantado y se haban ido al sof cama de la
sala a descansar. Mi amigo estaba tendido mi lado dormido, su miembro
descansaba hacia la derecha de su vientre, dejando ver las gotas secas en su
glande. Yo vindolo as, no poda creerme que haca un rato esa polla con un
tamao considerable haba estado en mi boca y me haba baado de leche. Como
si hubiera ledo mis pensamientos, la polla de Jorge, empez a alegrase por
momentos. El segua dormido , o por lo menos eso pareca y yo avergonzado por
lo que haba sucedido, me gire buscando descansar un poco y evitar seguir
mirando el crecimiento de esa polla que estaba provocando en mi una desazn,
visible tambin en mi miembro. Pensando en lo que haba pasado, me quede
dormido. No s cuanto tiempo haba pasado cuando empec a notar entre sueos
como una mano acariciaba suavemente mi culo, parndose cada vez ms cerca de
mi agujerito. Saba que era Jorge, naturalmente, pero segu hacindome el
dormido no sin antes moverme un poco para dejar que sus dedos pudieran llegar
mejor a su objetivo.
No se hizo esperar y al momento note como un dedo hmedo y largo jugaba con
mi ano, metiendo y sacando delicadamente su punta de l. Mi culo agradeca ese
masaje y se relajaba ya abra cada vez ms. La mano se retiro un momento para
volver mucho mas lubricada a mi culo, donde un dedo hmedo y largo entro hasta
dentro de mi Mis movimientos de aceptacin eran cada vez ms evidentes y su
mete-saca ms rpido. En uno de sus movimientos note como algo ms gordo
entraba en mi culo, provocndome un pequeo dolor inicial y un placer que nunca
haba imaginado. Pens que eran dos dedos los que utilizaba y apret mi culo
contra sus manos. Hasta notar su mano apretndose contra mi entrada y sus
dedos dentro de hacindome gemir de placer Sus movimientos eran cada vez
ms rpidos, y a pesar de mi miedo, lo que deseaba era sentir su miembro. Me
cost admitirlo pero era algo superior a m que deseaba sentir esa polla dentro
de mi culo. En esa posicin sintiendo el aliento de Jorge en mi cuello, no era raro
que el leyera mis pensamientos. Por lo que sac sus dedos. y al momento note
algo hmedo pero duro y grueso apretndose contra mi entrada era muy grueso
y me haca dao. Cambi de posicin y puse mi culo ms accesible levantando mis
piernas y ofrecindoselo abierto y mojndome la mano de saliva la baje hasta mi
ano, metindome dos dedos y lubricndolo ms y sin poder esperar ms agarrando
la polla de Jorge, la puse en mi agujerito y empuje con mis piernas hacia atrs, el
dolor fue inmediato pero igual que lleg se fue, dejando paso a un placer que
nunca haba sentido. Senta la polla de mi mejor amigo entrando y saliendo de mi
culo, mis ojos que haban permanecido cerrados hasta ese momento se abrieron,
viendo con sorpresa como Julia y Ana eran testigo de mi sodomizacin. Miraban
con sorpresa pero con lujuria acaricindose mutuamente mientras nos miraban.
Eso fue ya la gota que colm le vaso de la excitacin. Jorge aceler sus
movimientos y note como llegaba su explosin , que me empez a llenar el culo de
leche. Mi polla dura como un palo empez tambin a expulsar mas semen del
que hubiera imaginado, mientras Ana y Julia se acercaron y empezaron a besarnos
en los labios y a lamernos enteros. Jorge, sac despacio su ya flcido miembro y
su leche comenz a fluir por mi ano. Yo estaba lleno de leche propia y de mi amigo
y en un momento, mi novia y mis mejores amigos, estaban limpindome con sus
lenguas. Para acabar con un beso caliente y con sabor a leche mezclada con mi
novia
PRIMERA PARTE
Nunca haba sido muy promiscuo pero tampoco mojigato, sin embargo llevaba,
algn tiempo con ganas de probar de nuevo lo que haca muchos aos que
pensaba haba quedado olvidado. Despus de mis devaneos BI durante mi postadolescencia, llevaba muchos aos dentro (y muy a gusto) de mi heterosexualidad
ms absoluta. Haba tenido varias novias y llevaba 10 aos casado y bien casado
con una mujer estupenda con la que disfrutaba de un sexo magnifico. La llegada
de Internet me haba dado pie a investigar annimamente en mis dos pasiones
las de voyeur de mi propia esposa y la de desear y excitarme con la visin de una
buena polla o un buen culo masculino. Entre en un foro de estos tan, habituales, y
poco a poco me fui soltando un poco mas primero con fotos de mi mujer y
luego contestando a los hombres que mandaban comentarios sobre sus fotos.
Siguiendo este hilo de circunstancias conteste algn comentario hasta que llegue a
chatear con algn admirador de mi mujer. Esta situacin me excitaba muchsimo
ya que estaba imaginando lo duras que se pondra las pollas de esos tos con las
fotos que les mostraba. En esta dinmica llego el momento del Chat en el que las
cosas que se decan... me excitaban cada vez ms, llegndome a masturbarme
mientras chateaba. Esto continu hasta que lleg ngel. Era un hombre como yo,
que viendo las fotos de mi mujer... se haba excitado. Su conversacin era
agradable y educada y me haca sentir excitado y bien. En una de nuestras
sesiones de Chat me dijo que estaba excitadsimo viendo las fotos de mi mujer, a
lo que yo le conteste que encantado... ya que a su gusto que se acariciase con
confianza. Me dijo que lo estaba haciendo, que se haba sacado la polla y estaba
masturbndose mientras contemplaba las fotos y charlaba conmigo. Esa imagen se
meti en mi mente y mi ereccin no poda soslayarse. Yo le animaba a seguir
cuando en uno de esos intercambios de comentarios me dijo.
Su mano se movi y enfoc mejor dejndome ver un pubis tambin podo belludo y
una polla, de tamao normal, un poco torcida a la derecha. Pero dura y con un
prepucio rosado y muy, muy apetecible. Umm !! Me gustaba lo que vea, se
estaban masturbando para m y pareca que le gustaba tanto como a m.
ngel, tambin estaba excitado y ya no eran las fotos era que yo lo estaba viendo,
me pidi Cm. Yo en ese momento no poda y le mande fotos, malas fotos de
mvil, pero en las que se poda ver mi excitacin ante su imagen. Al recibirlas su
mano empez a moverse ms rpido hasta que unas gotas previas y unos
pequeos espasmos dejaron ver a las claras que se acercaba la eyaculacin. Se
corri suave pero muy abundantemente. Se sent y quedo ante m, con el
miembro an semi-erecto, su pecho lleno de leche, chorrendole hacia abajo. NO
se si conscientemente o no pero su cara estaba a la vista. Era un hombre normal,
con sus cuarenta y tantos aos cumplidos, sus curvas y no mucho pelo, aunque
una pequea barbita de candado le daba un aspecto un tanto canalla. Le dije que
se le vea la cara e hizo adems de mover la cmara pero me pregunto que si me
importaba y que qu le pareca. Le conteste que bien y me haba encanado lo que
haba visto y que ahora yo iba a correrme vindole a el. Con le telfono grabe mi
acto final y me corr en la mesa con su imagen en la pantalla.
Era la primera vez que lo hacia ante un hombre y que un hombre se corra as,
delante de mi desde hacia 20 aos. Y sinceramente me gust, me gusto mucho.
Esta experiencia la repetimos alguna tarde ms, con alguna variante, hasta que
una tarde me dijo
- Juan, tengo que hacer un viaje y voy a hacer noche cerca de tu ciudad. Quieres
que nos veamos?
2 parte
Mi respuesta, a pesar del miedo y como no poda ser de otra forma, fue SI, si
quiero que nos encontremos. Me dijo que el mircoles pasara la noche en una
ciudad cercana y dispondra de la tarde y una habitacin en un hotel para
nosotros.
El mircoles lleg y una vez buscada la excusa ms aceptable, sal para la ciudad
vecina. Llegue pronto casi como en una nube, al llegar y casi como si lo tuviera
planeado, encontr aparcamiento cerca del hotel y me diriga a la cafetera donde
habamos quedado. Llegue un poco antes que el y estaba nervioso casi
aterrorizado de que podra pasar, de si, incluso, haba sido vctima de una mala
broma. Entonces lo vi, era el ngel, vesta normal, con unos vaqueros y una
camisa azul, me sonri nervioso y dirigindose a m nos saludamos con un fro
pero nervioso apretn de manos. Tomamos una cerveza y despus de un momento
me pregunto que qu me apeteca que hiciramos. A lo que yo, sorprendindome a
mi mismo le respond:
- Subir a tu habitacin.
Los dos sin hablar nos dirigimos a las butacas de la habitacin y sin hablar nos
quitamos la ropa dejndola colocada encima. En eso se notaban los aos... No nos
quitbamos ojo mientras nos desnudbamos y ya sin ropa nos acercamos y mis
manos se dirigieron a su espalda dndole una clida caricia. Con mi mano en su
cintura nos dirigimos a la baera donde entramos casi abrazados. Yo estaba
encendido, todo me daba igual y cogiendo el gel me lo eche en las manos y
comenc a enjabonarle por todo el cuerpo. Primero su pecho, sus brazos, sus
nalgas (solo por fuera), hasta que me agache para enjabonarle la piernas
Fue bestial haca mucho tiempo que no alcanzaba un clmax tan salvaje y las
piernas me temblaron. ngel se incorpor y con la cara llena de mi placer, me
volvi a besar con dulzura, un beso que recib y que me hizo desear ms
PARTE 4
Nunca pens que alguna vez pudiera actuar de la forma en lo haba hecho. La
presencia del botones me haba hecho ser aun ms atrevido de lo que nunca
hubiera pensado. Exhibirme desnudo, erecto y totalmente lleno de semen de otro
hombre era algo extremo pero muy, muy morboso. Cuando por fin cerr la
puerta, ngel se me qued mirando con cara de sorpresa. Creo que se haba
molestado y se lo pregunt pero no era as era simplemente que sorpresa ante mi
actitud, ante nuestra actitud ms bien. Ambos estbamos en un momento tal de
excitacin que no nos importaba nada ni nadie. Su vientre demostraba la pulcritud
de mi trabajo de rasurado, dejando imaginar como estaba ms abajo.
Los dos nos echamos a rer y dimos un nuevo sorbo al cava. Al notar el cava en mi
boca con sus burbujas y su frescura record una imagen de algo que me haca mi
mujer alguna vez y arrodillndome di un nuevo trago y me introduje su polla en la
boca... Nada ms entrar en contacto con mis labios fros su dureza aument
instantneamente: Su miembro caliente y duro entraba en mi boca fra y fresca y
notaba como el cava caa por las comisuras de mis labios por su tallo hasta sus
testculos. Suspir y me agarro la cabeza. Notando las crepitaciones dentro de mi
boca. Sacndomela me incorpor y le bese suavemente en la boca.
verga empez a dar espasmos , prueba e sus orgasmo mientas empez a gemir ya
apretarse ms contra m. Su eyaculacin no tard en llegar en mis manos, sobre
la barandilla, cayendo incluso fuera a la calle. Segua apretando contra mi, que
ante esa sensacin no aguante mas y gruendo como un animal me derrame en
una corrida larga, lenta y abundante dentro de su culo. Nuestras piernas
temblaban y nos dejamos caer en el suelo Al movernos mi miembro se separ
quedando empapado y dejando que entre las piernas de ngel resbalara los restos
de mi placer. Mi mano estaba empapada de la esencia de mi amigo y enlazada a la
mano de l. Los dos jadebamos despus el momento que habamos vivido y
permanecimos apoyados uno contra el otro y cogidos de la mano.
Pasados uno minutos, ngel se separ y acercando la cubitera llen dos copas con
el resto que quedaba de cava. Las bebimos lentamente mientras nos mirbamos
sonrientes. Lo que haba pasado era mucho ms y sobre todo mucho mejor de lo
que en nuestros mejores momentos habamos esperado.
Me tendi la mano y ayudndome a levantarme quedamos los dos de nuevo
apoyados en la ventana y tomando por primera vez conciencia de lo que habamos
hecho y donde. Estbamos a la vista de cualquiera que nos hubiera querido ver y
sin decirnos anda los comenzamos a escrutar los edificios de enfrente. No viendo
nada especial salvo una mujer, madura en una terraza que antes se nos haba
escapado, leyendo una revista tumbada al sol y luciendo un escueto bikini. Nos
remos y acabamos con nuestras copas.
PARTE 5
Ms o menos una hora despus, abr los ojos. Estaba tumbado al lado de ngel
que, con su brazo sobre mi dorma plcidamente. Me levante con cuidado y me
dirig al bao donde mirndome en le espejo no me reconoc. Tena unas ojeras
muy marcadas, sin embargo pareca mucho ms joven. La piel me tiraba y me di
cuenta que eran restos de semen. Mir el reloj, llevbamos mas de 6 horas en
aquella habitacin y yo tena un viaje de ms de 100 km. hasta mi casa. Me met
en la ducha y dej que el agua cayera por mi cabeza y me resbalara por todo el
cuerpo. Me lav con cuidado de no dejar restos de esa tarde y cerr la ducha. No
tarde en secarme y la salir a la habitacin, la tarde comenzaba a caer y la luz era
ya la antesala de la noche. Asomado a la terraza desnudo como estaba, mir
instintivamente hacia la edificio de enfrente donde antes estaba la mujer y all
segua. Mirndome. En ese momento comprend que haba presenciado todo
nuestro encuentro, pero, sin saber porqu, supe que no lo censuraba, es ms lo
entenda y nos daba su aprobacin. La salude con un movimiento de cabeza y vi
como ella haca lo mismo. Entr en la habitacin y comenc a vestirme mientras
miraba a ngel que continuaba dormido. Cuando termin me acerque a la
cabecera y agachndome deposit un suave beso en su frente. El abri los ojos y
me mir. Los dos sabamos que no bamos a decir nada. Los dos por unas horas
fuimos felices y era lo nico que importaba. Me agarro la mano y con un ligero
apretn me dijo:
Le di otro beso, esta vez en los labios, y cogiendo mi chaqueta sal de la habitacin
que mas recordara en mi vida. En el pasillo llam al ascensor y al abrir la puerta,
v dentro a nuestro botones. Este me salud con una sonrisa, pero no burlona, sino
de afinidad y me di cuenta que a aquel joven le hubiera gustado continuar en
nuestra habitacin. Al llegar abajo met la mano en el bolsillo y saque un billete
para agradecerle su atencin, lo rechaz, y acercndose a mi me dio un calido
beso en los labios. Eso si era la primera vez. Nunca nadie haba hecho eso antes
sin conocernos primero. Y me gust, me gust mucho.
Sal del hotel, mir hacia arriba hacia nuestra habitacin y all estaba ngel,
mirndome, le salude con la mano y montndome en el coche comenc el regreso
a mi casa , sabiendo que nunca volvera a vivir lo que haba pasado esa tarde.
Aunque lo buscara haba sido irrepetible.
Ya no me quiere.
El divorcio de Jorge y Natalia nos pill a todos por sorpresa.
-
Aquella tarde, sentado con el en la cocina, hice ingentes esfuerzos por calmarlo.
Sus manos temblaban, su rostro se iba desfigurando, sus pies parecan estar
aterrorizados, como si su cuerpo entero estuviera al borde del abismo.
Enormes lagrimones corran por sus mejillas.
Jorge era un buen hombre, un buen amigo, un buen marido y un extraordinario
vecino.
Recin casados, llegamos al bloque un ao ms tarde que ellos.
Era una urbanizacin de clase media, con una vecindad muy pareja a nuestra edad
y pretensiones.
Ellos llevaban dos aos ms con el anillo al dedo y nos recibieron con los brazos
abiertos.
Al menos el, porque todo el entusiasmo y vitalidad que Jorge derramaba, toda su
capacidad para empatizar, escuchar y caer bien, no la tena su alter ego femenino,
una Natalia hermosa, titnica, cautivadora pero insuperablemente fra.
Una actitud que no se prestaba precisamente al acercamiento.
Simple y llanamente, cuando Jorge y nosotros estbamos juntos, la conversacin
flua y la amistad iba, lentamente, profundizndose.
Pero Natalia hacia acto de presencia, entonces la charla se rencauzaba por pautas
ms convencionales, sin pasar del saludo y preguntas convencionales.
Jorge y Natalia tenan una hija maravillosa de cuatro aos, cuya risa traspasaba
los tabiques con tal facilidad, que tanto yo como mi pareja, sonreamos cuando
podamos escucharla, tan feliz como toda la infancia.
Era una criatura traviesa que enseguida, nos animo a nosotros mismos a tener los
nuestros.
Nuestros hijos no son tema de este relato, pero sin duda, fue la hija de nuestros
vecinos la que ms hizo por animarnos a emprender la titnica.
Dos das que fueron cinco, sin mayor problema que el sentir de madrugada como
era incapaz de pegar ojo y se levantaba para pasarse la noche contemplando
mierdas televisivas.
Tampoco nosotros sabamos donde haba falladosi es que fallaba en algo.
Jorge era un buen hombre, muy buen hombre que se desviva por su familia y al
que Natalia, era fcil verlo, orlo, sentirlo, aplastaba con su actitud dominante, a
poco que en su casa no se hicieran las cosas como ella deseara.
Mi mujer, embarazada de cuatro meses comenz a extraer ese sentido femenino
que nada lo simplifica y por lo general todo lo acierta.
Esta sonre mucho me dijo el mismo da que Jorge sali del bloque solo,
con dos maletas mal hechas y a la hora, ambas se encontraron sacando el coche
del aparcamiento Ms que antes, mas de lo que se supone en una mujer que
esta a punto de divorciarse.
-
Mujer.
que en boca de Natalia, a juzgar por el largo y exultante !mete cabrn! que
seguro escuch medio vecindario.
No hice caso.
Antao haba escuchado leves gemidos y rechinar de muelles cuando Jorge y ella
aun andaban casadospero [Link] ola a sudor, msculos, jugos y sexo,
mucho sexo.
Me acerqu a la puerta y met la llave para escapar de aquel ajetreo antes de que
tuviera que encontrarme con otro vecino y sonrojarme.
Pero al girarme vi que la puerta de la divorciada vecinita, tena sus llaves en su
sitio y estaba ligeramente, sutilmente abierta.
Sent un temblor en las piernas y las ganas de meterme en mi casa y olvidar la
tentacin.
Pero no pude.
Tentado y sucumbido, abr ligeramente, descubriendo que el descuido vino de la
pasin.
La casa estaba hecha un desastre, impropio de Natalia, con ropa no quitada sino
arrancada tirada por todas partescamin el espacio justo para colarme sin hacer
ruido y entr pasito a pasito en aquel piso que conoca muy bien y donde todo
estaba inundado por el chocar de la carne, los bufidos de un amante desconocido y
el uffff, aggggg, aaggggg con que Natalia lo inundaba todo.
Al llegar al pasillo donde se distribuan las habitaciones, a la derecha la de nia y a
la izquierda la del matrimonio, asom ligeramente la cabeza, muy levemente y
entonces lo vi y comprend todo.
Natalia tena sus pies sobre los hombros de un negro colosal, muscularmente
televisivo, de piel negra senegalesa, carne vibrante, tensa, sudorosa, en
movimiento firme y rpido, con un trasero de glteos ptreos que en esos
momentos Natalia araaba.
No consegua ver la cara de ella, solo sus piernas y parte de las caderas,
enterradas entre las embestidas de aquel coloso..
Lo ms increble fue el ritmo.
Un ritmo enloquecido que a mi me hubiera durado un minuto pero aquel ttem del
sexo pareca no solo agotar, sino animar.
Con cada embestida, Natalia gritaba los insultos mas soeces cabrn, siiiii, siiii,
dame cabrn.y el negro, cuya cara reflejaba que aquello para l era de lo ms
normal, segua como si estuviera buscando con su polla un secreto oculto en el
coo de Natalia.
Y de repente, en un pis, pas, como si fuera su profesin, se la sac, le dio la
vuelta, la puso a cuatro patas y volvi a metrsela antes de que Natalia diera dos
respiros.
Tuve solo dos segundo para ver aquel miembro, dos veces el propio, ancho,
venoso y con una ereccin a medias, sin duda fruto de aquellos que, con
semejantes tamaos, les resultaba imposible la ereccin completa.
Los golpes de la cadera del titn contra el culo de Natalia (que todo hay que
decirlo, me sorprendi al verlo algo ms grande y flcido de lo que haba
imaginado) hubieran hecho dao a otra mujer pero aquella, suplicaba ms
mientras notaba como sus pies se ponan de punta, prueba de que estaba
corrindose una detrs de otra.
Fue suficiente.
Cuando sal, escuch al negro gritar de manera gutural, animalesca, mientras
Natalia suplicaba porque la inundara de leche !!!sigue, sigue, sigue, sigue!.
Por la noche mont a mi mujer como si no hubiera maana.
Ella, que es lista, tal vez por eso me gusta tanto, not algo diferente en mi manera
de follar.
-
No te ha gustado?.
En aquellos meses que siguieron, call aquel secreto y llegu a escuchar tres o
cuatro veces ms aquellas orgias interraciales solo que en todas, la puerta estuvo
debidamente cerrada.
El amante desapareci aproximadamente al ao del perturbador descubrimiento.
No supimos nunca que ocurri.
Durante los siguientes dos aos, la casa de Natalia, donde solo entrbamos para
devolver a su inquieta y observadora hija, comenz a desordenarse, a no estar tan
limpia mientras contemplbamos, cuatro, cinco, seis, diez rostros diferentes de
hombres entrando y [Link] maduros, demasiado maduros, canosos y
con barriga, hombres magrebes flacos de tez aceituna, mocosos apenas salidos
del instituto que no saludaban y ni tan siquiera esperaban a alejarse para llamar a
sus amigos y contarles sin recato lo que les acababan de hacer.
Ninguno duraba mucho.
Ninguno.
Una maana de domingo, mi mujer volva con el peridico en la mano y una
inocultable sonrisa.
-
Y que te ha dicho?.
Y?.
Sorprndeme.
Me re.
Me re como un nio, como hacia tiempo que no lo haca ante la mirada cmplice
de mi mujer, a la que treinta minutos despus, estaba poseyendo en un polvo
brutal, rpido, de pie contra la pared tabique del saln que nos separaba de la
insoportable Natalia.
Por primera vez escuch como mi seora gritaba como una descosida ante mis
acometidas, al punto que incluso llegue a sentir cierta congoja.
Por qu la sacas? me pregunt con cara de cabreo para transformarla
inmediatamente en otra, de pura salida cuando le di la vuelta con la cara puesta
sobre la pared, de pie, ella de puntillas porque es algo ms bajita y yo haciendo un
requiebro, consiguiendo penetrar su coito hmedo primero lentamente, como
temiendo daarla hasta que, a los veinte segundos
-
Y le di caa.
Mucha caa.
Mi cadera chocaba brutalmente con sus nalgas que se mecan violentamente hacia
delante y detrs.y yo notando que me vena al tiempo que senta como la
penetraba ms profundamente hasta venirnos los dos en un grito propio de cuando
tenamos veinte aos y no haba tantos remilgos ni hipotecas.
Habr que ir levantado dijo ella tras veinte minutos resoplando, agotados
sobre la tarima del saln tendremos que ir a buscar al nio.
Pas el tiempo.
Un tiempo en que el sexo se revitaliz.
No es que nos faltara pero esto de los aos y la convivencia lo haban encauzado
demasiado dentro de los lmites de lo convencional y rpido.
Le pregunt por qu y ella me confes que la historia del negro la haba excitado
de una manera hasta entonces desconocida.
Un ao ms tarde Jorge quiso, insisti y hasta se puso algo pesado para que
furamos a su apartamento a cenar.
-
Nosotros sentamos cierto apuro por eso de que siempre iba justo de dinero, pero
cuando afirm que le haban ascendido, que ahora trabajaba doce horas diarias, lo
que le venia bien para no pensar y que ganaba casi quinientos euros ms al mes,
decidimos ir.
Jorge segua tan fenomenal como siempre, solo que para nuestra sorpresa, aquella
cena de tres, termin siendo de cuatro cuando tras la puerta apareci la figura de
Elena.
Nuestro dolido divorciado haba conocido a esta frutera de barrio, cuarentona,
tambin separada y madre de un nio, tres meses antes.
Lo llev discretamente, sin duda porque l tambin haba detectado que Natalia
comenzaba a desviarse sospechosamente por el camino de la locura y tema, con
razn, que terminara pagndolo con la nia.
Elena no tena la figura de su ex.
Era algo bajita, tal vez demasiado, y con un relleno nada tendente a la gordura
sino firme, tenso, propio de personas vitales, activas, [Link] pechos, he
de reconocerlo, llamaron mi atencin por lo bien medidos y proporcionados.
Una virguera desde luego.
Y ms cuando un ahora ms tarde, ya atacando el entrems, nos haba
conquistado con un carcter dulce, atento, firme cuando haba que serlo,
convencido de sus convicciones y sobre todo respetuoso con las de los dems.
No impona su conversacin y aunque no dominara los temas, saba perfectamente
hacerse entender.
Una delicia de criatura sin duda.
-
Me levant educadamente para ayudarla gesto que intento seguir mi mujer siendo
inmediatamente detenida por Jorge.
Djalos cielo, que se entiendan ellosquedndose disfrutando de los
ltimos bocados de una deliciosa tarta de yema.
La cocina era tan pequea que resultaba imposible no tocarse.
El apartamento, tan enjuto, estaba bien aprovechado, pero no se poda evitar el
rozarse de alguna maneraun codo con un brazo, un brazo con un muslo, sus
pechos sobre mi espalda.y la ayuda del vino terminaron por, sencillamente,
provocar media ereccin en mi normal miembro.
Elena se debi de dar cuenta aunque sigui a lo suyo, llenando la cafetera
mientras yo buscaba tazas.
No.
Dio un paso para besarme, apret sus pechos contra mi, baj la mano y en el
momento en que palpaba una polla, la ma, ya dura como piedra, meti la lengua
en mi boca y jug con otra lengua, tambin ma, que !Dios como la estaba
deseando!!.
Cog su culo lo apret y respir hondo rezando por escuchar las sillas del comedor
si alguien se levantaba y tener as tiempo para recomponernos.
Nos echamos atrs mirndonos con verdadero deseo, aunque yo con cierta
punzada de dolor por mi mujer y por el bueno de Jorge.
Volvimos a la mesa, ella graciosa y en todo como si no pasara nada y yo,
temblando, intentando que no se notara lo que haba pasado.
Mi mujer estaba en otra silla con el rostro algo enrojecido y la media sonrisa que
siempre le otorga el vino.
Una hora ms tarde, nos metimos en el ascensor, arreglado como la vida de Jorge,
tras un ao de averas.
Era un trato viejo, lento y muy ruidoso, al que le llev un mundo salvar los cinco
pisos.
-
Si reconoc mucho.
Con Elena?.
Si clarote apetece?.
Abrimos la puerta, caminamos por la calle muy estrecha, di a la apertura del coche
desde la distancia y adelant dos pasos para abrirle la puerta
-
Por supuesto.
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Ven aqu.
que
ramos
Amigo! grit.
Hola cielo Elena, todo lo frutera que se quiera pero mucho ms sensata,
me dio el mismo abrazo, solo que con sutilidad femenina- Anda que no sois bestias
los hombres.
Bes mi carrillo tras lo cual, avanz hacia el interior, dejando tras de si un aroma
dulzn y prolongado.
La pituitaria era una de mis ms clamorosas debilidades.
A travs de l, si es cierto, se puede percibir el cach de una hembra.
Mi mujer gozaba de una amplia coleccin de perfumes que yo mismo cebaba en
funcin a mis gustos.
Y Elena, olido lo olido, pareca tener idnticas inclinaciones.
Uno a cero para la seora pens.
Cerr la puerta no sin ante, tener la fuerte intuicin de que al otro lado del pasillo,
justo desde la mirilla vecina, alguien llamado Natalia, nos estaba espiando.
No pude resistir mirar de frente el centmetro escaso de vidrio desde donde era
observado y lanzarle, directamente, una descarada burla.
Lo que no fue intuicin sino seguridad, es que Jorge, ni tan siquiera se haba
girado levemente para contemplar la puerta de aquel piso donde tantas cosas
compartieray sufriera.
Los veinte minutos antes de recibirlos, me haba empecinado en completar el
postre mientras mi mujer se dabaese ltimo toque que ellas siempre dicen
necesitar.
Confieso que andaba algo despistado sobre lo que se trajinaba en el armario.
Por eso cuando apareci en el saln, donde serva los aperitivos, reconozco, que la
mandbula traspas la tarima del suelo.
Maravillosa es lo mnimo para describir lo que haba dejado de ser mi mujer, para
convertirse en una soberana hembra.
El cabello que de normales estaba liso, era ahora un rizo algo alargado, sutilmente
extendido hasta caerle, ligero, sobre un escote leve, intuitivo pero lo
suficientemente claro, para dejar que quien lo deseara, pudiera imaginar lo que
parapetaba.
Estoy que reviento, pero Elena no para de decirnos que no la has dejado
ver que has [Link] pillastre que con lo dulzn que siempre he [Link],
mira, estoy salivando.
-
Cuando aun no me haba terminado la propia, los dems ya estaban dando los
primeros sorbos al vasito.
Me sent satisfecho.
Ehadvirti el amigo- que todava nos has triunfado aadi justo en el
momento en que mi mujer dio un leve respingo en la silla.
-
Pero ella solo contest con un enrojecimiento de sus mofletes y el ligero temblor
de los labios.
Tras el orujo vino un whisky con vaso bajo pero de cristal grueso, que conservaba
los efluvios de aquel reserva con 10 aos, de esos que en el bar ms chabacano,
te cascaban diez euros el sorbo.
-
Uyse me ha cado.
Veinte minutos despus Elena, sentada sobre la mesa y yo, tan desnudo como ella,
reconozco con las manos estremecidas, nos besbamos con todo lo que
desebamos dentro, jugando con nuestras lenguas, rozndonos, palpndonos,
acaricindonos, explorndonos..bajando poco a poco hasta tener sus pies
apoyados en los hombros, yo en cuclillas, extend la lengua ensalivada y di un
largusimo lametn de abajo a arriba.
Uuuuuuuu sent su mano extendida, entremezclando los dedos entre mis
cabellos.
-
Fue la ltima de todas las imbecilidades que soltara durante aquella velada.
Cielo respondi mientras se incorporaba, lejos de molesta casi rindose
en mi cara - .ven.
Me cogi de la mano y deshicimos el camino hacia la terraza.
No hizo falta interrumpir nada.
La luz del saln apagada y, a travs de las finas cortinas, que ligeramente se
mecan por culpa de la escasa brisa, pude ver dos siluetas negras, chinescas, sin
Uffff.
Cmo lo hars? pens al comprobar que tras sudarnos el uno al otro, con la
estancia, las sbanas y el cortinaje oliendo a sexo, su aroma segua ofrecindose
como si nada hubiera ocurrido.
La contempl desnuda para cerciorarme de que, efectivamente, era una mujer de
formas ms generosas de las que sospechaba.
Un sobrepeso tan ligero y contenido que, sin tan siquiera tocarla, solo oliendo y
contemplando, hizo renacer el deseo, las ganas de [Link] vez?.
Mis yemas lamieron sus caderas y para cuando volv a mirarla, ella ya no dorma,
sino que con los ojos cerrados, sonrea.
-
Retomamos los besos, esta vez partiendo desde algo ms paciente y delicado,
marchando lentamente camino de tmidos jugueteos con la lengua.
Elena iba respirando cada vez ms aceleradamente, consintiendo al abrir una de
sus piernas, que me acercara pausadamente hacia su.
-
Aquel grito, proveniente del saln, nos hizo parar en seco, recordando, as como si
no tuviera importancia, que en aquel piso no se estaba solo.
-
El respaldo del sof arreciaba rtmicamente contra la pared que comparta con
nuestra alcoba.
-
Era cierto.
Nuestro prometedor inicio se haba detenido bruscamente, pero no porque me
perturbara saber que pasaba a ocho metros.
-
Te gusta saber que goza, te gusta saber que te la estn gozando verdad.
Y la muy mala me lo preguntaba asiendo una polla dura como piedra que era la
ma propia.
Uffff, si Elena.
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Eso fue lo primero que me dijo al conocerme. Crees que es normal to?.
Bufff.
Impulso.
Un impulso enrgico que oblig a mi mujer a someterse todava ms en aquella
postura en la que ella solo pona el culo mientras alzaba un poquito la cabeza
abriendo los ojos, diciendo con sus retinas. Dios mio hasta all nunca me la
haban clavado.
Y media hora ms tarde, yo con el olor de oficina y ella a puerros,
berenjenas, calabacines y coles de Bruselas, me montaba con unas ganas y una
sonrisa de oreja a oreja.
Como si fuera una autntica pelcula porno, Jorge aceler aun ms, hacindome
sentir de menos porque jams haba conseguido sostener un ritmo tan acelerado
ante ninguna hembra..!!!aaaaaaaaaaasiiiiii, si, si, si, si ohhhh siiiiiiiiii!!!.
Y no te pienses que la ta esper a llegar a casa, que viva a cinco minutos
del mercado. Me exprimi en cinco colosales minutos!dentro del almacn!!. Yo
agarrndome a una caja de naranjas, mordindome la lengua para que no me
escuchara el de la Pollera que es un to santurrn medio del Opus y ella?...
Sin duda Natalia la primera y luego todo el bloque descubran, con el caf
atragantado, que haba un to en mi casa, que se estaba follando a mi mujer y
que no era yo, porque yo, no me llamo Jorge.
gritando como una posesa. Le pone saberse escuchada. Buff me acuerdo
y me entran unas ganas de llamarla ahora [Link] Elena, en cuanto fue a
su casa, se duch y puso algo, y no se como, averigu donde viva a base de
pulsar cada timbre del portillo preguntandoPerdone me acaba usted de echar
un polvo?.
Ella gritaba como si hicieran siglos que no se la hubieran follado, como si aquel
que bombeaba su coito fuera un ttem y no Jorge, tan normalito, alejado del
estereotipo de macho alfa dominante, con su barriguita, su rostro sin historia, sus
inexistentes bceps.
Y yo alucinado, cansado como un maratoniano, con la tortilla de cenar
recin hecha, me encuentro a Elena plantada frente a mi puerta, con cara de
Estas preparado? y con las bragas colgando de un dedo. Y al da siguiente.
Jorge se deshizo, sali de ellaNena, nena, nena aqu viene para ti.y este
humilde sin crerselo pues entonces pude ver que tampoco su miembro tena
mayores diferencias con el mo salvo que esa maana, tal vez toda la noche, se
haba follado a mi mujer carne contra carne, sin proteccin [Link] si dmelo
por favor cielo, [Link].y ambos volviendo a sorprenderme, el uno
derramndose descaradamente, la otra, recogiendo toda su lecha en su boca, algo
que ni a mi ni a los anteriores, haba nunca consentidochupando, lamiendo,
sorbiendo, devorando aquel nctar.
.me encuentro la tortilla ya casi verde y todos los msculos del cuerpo
agarrotados despus de dos soberanos polvos. Insaciable. Tanto que mientras
desayunamos, me preguntaba que habr visto en mi, que soy tan poca cosa y no
poda dar de comer a tanto estmago.
Jorge se estira, abre la boca y termina de correrse con un gracias guapa, me has
dado un goce incomparable.
Mira nene, me dice mientras con el pie acariciaba mi polla y su boca daba
cuenta de una buena porra me gustas pero quiero que sepas que desde que me
divorci y lo hice porque mi ex era tan insoportable como la tuya, los he tenido y
muchos. Y pienso seguir tenindolos. Lo consientas o no.
-
Vamos que tengo que explicrtelo [Link] que yo quiero es ser tu novio,
eso se lo suplique, divertirme, eso lo soaba, divertirnos, eso por supuesto y que
me pongas unos buenos cuernos, eso ni me lo crea.
-
mismo, esos que no hacen dao a ningn inocente pero que alguien con sotana te
dijo que eran pecado. Pero no lo son. Nosotros ya hemos encontrado respuestas
para muchas de esas preguntas. Quieres encontrarlas tu?.
-
Eeeeee.
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Yo tengo 38 aos, no estoy mal, soy del montn, 1'77 y peso 88 kg., con una
barriguita de la buena vida, pelo castao y unos ojos azules que con el verano y el
mar se me vuelven an ms azules. De dotacin normal-pequea unos 15cm. Mi
mujer tiene 45 aos, es ms bajita que yo 1'65, pesa 55kg, tiene unas tetas
pequeas pero bastante firmes para su edad, y pelo rubio y ojos oscuros.
Pues nos decidimos a ir, tenamos los dos libre de nuestro trabajo y lo mejor era
que estabamos a martes, as que o no encontrariamos a nadie o poca gente, ya
que los fines de semana siempre se llena. Eran las 10 de la maana cuando
cogimos el coche y llevabamos nuestra neverita con unos refrescos, un par de
bocadillos, una tortilla de patata y unas aceitunas, ya que pensabamos disfrutar lo
mximo posible del da. Tardamos 50 minutos en llegar, aparcamos el coche bajo
unos arboles que haba y nos pusimos a andar. Cuando llegamos nos quedamos de
piedra. Era increible la cala, o ms bien la calita, porqu no deba medir ms de
100 metros, como mucho 80, y en ese momento no haba nadie. As que llegamos
y nos pusimos a montar todo.
Lo primero que hicimos fue poner la sombrilla, las toallas y la nevera debajo de la
sombrilla. Nos empezamos a desvestir y mi mujer llevaba un conjunto que aunque
no enseaba nada, insinuaba todo. Se le marcaban los pezones y la raja. Y de solo
verlo se me puso morcillona. Yo me desvest tambin y me qued con un baador
de natacin, ajustado y de color blanco. Y ya con los baadores decidimos
meternos en el agua.
Estaba an fra, pero para no entrar poco a poco y hacerlo eterno, nos cogimos de
la mano, contamos hasta 3 y empezamos a correr hacia el agua. Joder que fra
estaba, pareca que le haban hechado unos hielos antes de meternos. Estuvimos
nadando unos minutos y cuando ya tuvimos bastante salimos a secarnos y
estirarnos en la toalla.
Llegamos y nos secamos y nos pusimos crema, yo utilizo una de factor alto ya que
tengo la piel bastante blanca, y antes de ponerme moreno o coger color siempre
me pongo "gamba", en cambio mi mujer tiene la piel ms resistente y usa un
factor ms bajo. Cada uno nos pusimos, pero lleg un momento que haban zonas
que no llegabamos, mi mujer me di a mi primero por la espalda, las piernas, y
cuando lleg a mi culo hizo que el baador se me metiera entre los gluteos y me
di por todas las zonas. Luego le hice estirar a mi mujer, pero cuando llegu a la
zona de arriba se la desabroch y aprovech para sobarla un poquito. Luego las
piernas, y cuando llegu yo a su culo le deshice los lazos que anudaban su parte
de abajo, y ella me dice: -Que haces?, y yo le dije: -Tranquila que no hay nadie, y
as no te manchar nada del baador.
Prosegu masajeando su culo, pero con las manos llenas de crema poco a poco
empec a acariciarle el ano, alrededor, poco a poco, y luego introduje un dedo bien
Desde el agua pude ver como las dos parejas de chicos jovenes recogan sus cosas
y emprendan el viaje de regreso, as que slo quedariamos las dos chicas, la otra
pareja y nosotros. Pude ver como la pareja de chicas se untaban ellas ahora crema
por todo sus cuerpos, y por la forma que lo hacian jurara que eran lesbianas, pero
el espectaculo era increible. La otra pareja estaban tomando el sol y apenas se
vea nada. As que decid nadar un poco ms y luego volver para beber algo que
tena la boca seca.
Cuando empiezo a salir del agua veo que mi mujer est hablando con una de las
chicas y justo cuando llego a su altura la chica se levanta y an llevando gafas de
sol pude notar como me miraba de arriba a abajo, y mostr una pequea sonrisa,
a lo mejor le gust lo que vi, hasta que me d cuenta que iba empalmado, porqu
estaba viendo ese cuerpo desnudo todo depilado. Entonces ella dijo:- Adis.
Me estr en la toalla vindola marchar hacia su pareja y mi mujer me dice:
- Jos tranquilo!! Que no quera nada!! Tan solo saber si tenamos fuego!!
Yo no dejaba de mirarla...que cuerpo, unos pechos pequeos, casi parecan de una
adolescente y toda depilada..y su pareja igual que ella. Como me gustara estar
entre ellas.
Eran cerca de la una del medioda cuando decidimos comer algo, as que sacamos
los bocadillos que traiamos, la bebida y la tortilla de patata. La verdad es que ola
todo muy bien. Mientras comiamos se nos acerc el hombre de nuestra izquierda y
en un castellano perfecto nos pregunt si le podiamos dar un poco de tortilla, que
desde donde estaban ellos llegaba el olor y les apeteca probarla. Mi mujer les dijo
que si, que le dabamos un poco de tortilla, pero que en vez de llevarsela, por qu
no se acercaban a donde estabamos nosotros y comamos todos juntos? Y el dijo
que si. Entonces le pregunt a mi mujer:
- Por qu les has dicho que vengan? Con lo bien que estamos solos...
- Para estar un poco ms acompaados, que no pasa nada, luego ellos se volvern
a donde estaban y listos.
- Nooo, ya se lo que pasa, le has visto el rabo que tiene y has pensando en tener
buena vista!!
- Jajajajaja!! ri ella. -Cmo me conoces!! La verdad es que la debe tener grande,
porqu la tiene normal y mide casi como la tuya!!
- Vale de acuerdo!!
Al cabo de dos minutos ya estaban con nosotros bajo la sombrilla. Nos dijeron que
se llamaban Carl y Catherine, que eran britnicos pero que haca ms de 20 aos
que vivan en Mallorca. La verdad es que tanto Carl como Catherine estaban muy
bien para la edad que tenan, l tena 51 y ella 48, pero parecan ms jovenes. l
tena buen cuerpo, todo depilado y la verdad es que pareca que tena una buena
polla, pero los huevos los tena como pequeos, apenas se le notaban o yo los
tena ms grandes. Ella tambin todo depilado y de un color rosadito oscuro, y
unos pechos grandes, ya empezaban a caer un poco, pero tenan un morbo...
Tanto mi mujer como yo lo tenemos todo natural, no nos depilamos, nunca nos lo
hemos propuesto, a mi me gusta tal y como lo lleva, y a ella como yo lo tengo.
Estuvimos hablando un poco de todo mientras comamos. Trabajaban en una
inmobiliaria y tena una casa cerca de Palma, en una zona alta prxima, en Calvi.
Tenan una hija que hoy no haba venido con ellos, y que seguramente haba
quedado con unos amigos en su casa que tiene piscina.
Cuando acabamos Catherine, que quera que le llamasemos Cat, nos pregunt:
- Quien ha preparado la tortilla?
Y mi mujer le dice:- He sido yo, a Jos apenas se le da bien la cocina, se ocupa
ms de comprar y otras cosas, pero quien cocina soy yo.
- Pues yo he intentado hacer muchas veces tortilla espaola y nunca me salen
bien, y lo he probado todo, hasta me compr una sartn doble para cuando tengo
que dar la vuelta que no se cayera nada, pero ni an as.
Mi mujer en plan broma va y le dice:
- El secreto est en la forma de tratar a los huevos. Hay que tratarlos con suavidad
y trabajarlos bien para que saquen todo el aroma y se vuelvan lo ms lquido que
se pueda!!!
Todos empezamos a reir, ellos tambin haban cogido la indirecta, y le suelta Cat:
- Pues me tendrs que ensear un da, porqu ya te digo que no hay manera!!
Todos reimos, y le dice mi mujer:
- Pues si quieres te lo demuestro ahora mismo.
Tal y como estabamos sentados hombre, mujer, hombre y mujer haciendo un
corrillo, a mi derecha Luisa, a su derecha Carl y a su derecha Cat. O sea, que Cat
estaba a mi izquierda.
Esta vez Cat no dej escapar ni una gota y se la guard toda en la boca. Mientras
iba soltando leche, ella no paraba de subir y bajar con la boca y no dejaba de
tocarme los huevos hasta que vi que no sala ms. Se levant con la boca
cerrada, me mir y abri la boca y poco a poco la leche que tena almacenada
empez a brotar de su boca para ir a parar a su cuerpo, y con las manos se la
extendi por todo el cuerpo.
Acabamos los tios extasiados y con ganas de recuperarnos un poco.
Las chicas fueron a baarse y limpiarse y quedamos los hombres. Carl me dice:
- Que bien lo hace tu mujer, y yo le dije:
- Tu mujer tampoco se queda corta!! Y est muy bien para la edad que tiene.
- S, la verdad es que hemos tenido mucha suerte. Por cierto, porqu no os vens a
nuestra casa a disfrutar de la piscina y os invitamos a cenar!?
- No lo s, todo depender de lo que diga Luisa.
- Pues parece que se lo estn pasando bien ellas dos en el agua.
V que estaban juntas, lavndose la una a la otra, pero las manos no solo iban a
donde estaba el semen, acariciaban sus pechos y alguna que otra mano iba a para
bajo el agua, solo estaban cubiertas de cintura para abajo. Al cabo de un rato
salieron del agua y se acercaron a nosotros. Carl les dijo:
- Luisa, le he dicho a tu marido que os invito a probar nuestra piscina y os
invitamos a cenar, y no acepto un NO por respuesta, as que... qu dices?
- Pues .... QUE SI!!
Se sencaron y se sentaron con nosotros. Yo gir mi cabeza hacia la derecha donde
estaban las dos chicas y v que ellas tampoco haban perdido el tiempo, estaban
las dos extasiadas y pareca por sus caras que se lo haban pasado igual de bien
que nosotros dos.
As que recogimos todo y mientras ibamos hacia los coches Cat nos dijo:
- Ahora faltamos nosotras!!
Continuar...
- Que ests mirando? Los focos? Los utilizamos siempre que queremos utilizar la
piscina de noche, y ms de una vez hemos tenido una "fiesta" y el mejor momento
es cuando apagamos las luces y ...
Me dijo esa frase con una sonrisa picarona, y me imagin que eso se converta en
una bacanal de todos con todos.
Al cabo de cinco minutos apareci la hija con el amigo y les dijo a sus padres que
se iban a dar una vuelta y que ya volvera. Luego vino la otra chica con los
bocadillos y las bebidas y Cat le dijo que si quera se poda ir, que por hoy ya haba
sido suficiente. Ojal se hubiera quedado, pero decidi irse. As que nos quedamos
los cuatro solos.
Ahora nadie quera desnudarse, todos nos fuimos a coger una cerveza bien fra, ya
que aunque el sol haba bajado an haca calor, y eso que no estabamos ni en
verano. Empezamos a hablar un poco de nosotros, nos preguntaban si lo hacamos
a menudo lo del intercambio y le dijimos que no, que era una fantasa pero que no
haba pasado ms all, as que ellos eran los primeros. Tambin nos preguntaron
sobre nuestros trabajos, si tenamos hijos, ... en un momento que estabamos
hablando y viendo que nadie se quitaba nada, me levant y empec a desvestirme
quitndome toda la ropa. En ese momento los tres empezaron a aplaudirme y me
qued de pie esperndolos a ellos. El siguiente fue Carl, que en un abrir y cerrar
de ojos se quit todo. Luego se levant mi mujer para empezar a quitarse la ropa
y tambin se levant Cat. Yo pens que cada una se quitara la ropa, pero fue mi
mujer la que se acerc a Cat para ayudarla. Con sus manos cogi la camiseta y se
la quit poco a poco. Luego le baj la falda que llevaba y pas una de sus manos
por el coito todo depilado. Cat abri un poco las piernas para facilitar el trabajo.
Con la otra mano le tocaba un pecho, y acerc su boca a la otra. Se fundieron en
un beso con lengua.
Tanto Carl como yo estabamos ya empalmados, y la verdad es que tena una
herramienta que a parte de larga era gruesa.
En ese momento Carl tomo la iniciativa y se acerc por detrs a Luisa y le fue
quitando la camiseta, los pantalones y la parte de abajo que le quedaba del bikini.
La verdad es que le cost un poco porqu las dos mujeres estaban enganchadas,
las dos tocndose. Carl no desaprovech ni un momento y le masajeaba la
espalda, el cabello, los brazos, le recorra todo el cuerpo. En ese momento se
separaron y Luisa se gir y se encontr con la cara de Carl a la quetambin bes.
Cat se dirigi haca mi y nos besamos. Tena unos labios carnosos y dulces, no me
extraa que me corriera tan rpido. Con mis manos recorr todo su cuerpo hasta
llegar a su coito todo depilado y blanquito. Me arrodill y empec a lamerlo
entero, pero Cat me cogi de la mano y me dijo: Sigueme. Nos fuimos a una
tumbona y se tir encima abriendo las piernas y dejndome todo para entrar
mejor. No lo dud ni un momento y empec a comermelo. Vaya labios y cltoris
que tena!! De un color rosadito, y un cltoris un poco prominente. Me dediqu a
chuparlo, a lamerlo con la lengua, a sorberlo poco a poco viendo como cada vez
tena unos "espasmos" y saba que estaba muy caliente. Y me dice:
- Quiero que me folles!!
- No, an no te voy a follar, primero te voy a comer entera!!
Y fue as, no dej ni un momento de comrselo entero. Poco a poco vea como se
mova ms, y con una de sus manos me abra ms los labios para que yo metiese
la lengua dentro de ese agujero, y con la otra mano se masajeaba un pecho. Poco
despus empez a gemir y saba que se corra:
- AAAAHHHGGGG!!!! SIGUE!!!! NO PARES!!!!
Y yo no paraba, tuvo dos orgamos casi seguidos, hasta que con la mano me apart
y me acerc a su boca y nos fundimos en un beso.
Levant la vista y v a mi mujer tambin tumbada pero encima de una mesa boca
abajo y Carl le estaba comiendo el culo!! Buf!! Eso le encantaba, siempre me peda
que se lo comiese, deca que tambin se corra por ah, diferente, pero tena unos
orgamos brutales.
Me acerqu a ella y le pregunt como se encontraba y me dijo que bien. Carl se
levant y me dijo:
- Tu mujercita se encuentra a mitad de camino del cielo y del infierno!! Se ha
corrido una vez y ahora la estoy preparando para una nueva experiencia,
despidete de tu mujercita y encontrars a una verdadera mujer.
Yo me qued asustado porqu saba lo que quera decir, se la iba a clavar por el
culo, y creo que le dolera, pero me di cuenta tambin que haba traido un potecito
y me dijo que era popper, que lo utilizaban para relajar el ano y el esfinter, as no
dola tanto.
Yo la miraba y vea en un cara una sonrisa de felicidad y satisfaccin, as que la
dej y me fui con Cat.
Estaba fumando un cigarrillo, pero lo tir cuando me acerqu. Se sent en la
tumbona y acerc su boca a mi polla que estaba dura despus de un rato. Empez
a chupar primero el glande, poco a poco con la lengua, repasndola y luego
bajndo a mis huevos. Con una mano apart mi polla y empez a chuprmelos
primero un y luego el otro. Con una maestra increible.
Jams pens llegar a meditar seriamente sobre si las justificaciones con las que
haca las cosas eran basadas en la razn o realmente provenan de alguna zona
oscura de mi mente o mi corazn. Pero aqu estoy, en un pequeo caf esperando
que llegue mi esposa y me ponga al da de todas las novedades.
Cuando le propuse matrimonio a Carla pude ver como sus ojos se iluminaban y su
sonrisa me provocaba besarla con pasin; no ramos una pareja tan joven, yo en
esa poca con 28 y ella con 24 estbamos bastante seguros de que nos queramos
y que esta nueva etapa de nuestra vida la viviramos juntos. Yo nunca fui el ms
guapo ni el ms fornido de mis alrededores, ya sea en la escuela la universidad o
en mis trabajos, por lo que las chicas nunca me persiguieron, si a veces alguna
quera armar un plan para otra amiga o incluso en plan de amigos, pero tampoco
me la haba pasado mal ya que con tuve algunas novias, ganadas a base de buena
conversacin y espritu jovial, aunque no llegaron a ser nada serio me permitan
mantener una autoestima en lmites normales y seguir buscando al amor de mi
vida.
A Carla la conoc como parte del contacto que mantenamos entre las empresas en
la que trabajbamos, por lo que inicialmente por telfono y despus
personalmente nos fuimos conociendo hasta que armndome de valor la invit a
salir y gracias a mi buena estrella ella acept. Esto lo digo porque ella es a mi
modo de ver una mujer guapa y bastante sensual, claro que sin llegar a lo vulgar
pero tampoco de modelo de tv. Su carcter es abierto, muy alegre y sin
complicaciones, por lo que inicialmente cre que tena un mar de pretendientes que
iban tras sus huesos, as como tambin un alto estndar de los chicos con los que
usualmente sala. Teniendo estos antecedentes me alegr mucho poder conseguir
pasar un rato con ella, aunque no me haca muchas esperanzas, algunas si
lograban llegar a mi mente, tal vez un par de salidas ms y con suerte alguna
caricia impropia por all.
Nuestras salidas fueron un xito y nos conectamos inmediatamente; nos gustaban
cosas similares, asistir a eventos o bailes o simplemente conversar de la vida. No
saba cmo dar el primer paso a fin de confirmar que realmente haba algo ms
que amistad entre nosotros, porque a pesar de que me gustaba tremendamente
no quera perderla como amiga si en caso no se llegaba a dar. Por lo que a ms de
pequeos roces de manos, miradas intensas y llamadas fuera de hora, no vea el
mejor momento para abordarla con el tema. As que haciendo de tripas corazn,
una tarde al salir del cine con toda la premeditacin del caso extend mi mano a la
suya al salir por las gradas y mirndola a los ojos entrecruc mis dedos a los suyos
en la tpica forma en que las parejas caminan por la calle, para mi alegra ella me
sujet y salimos de esa forma caminando juntos. Un par de horas ms tarde nos
dimos nuestro primer beso, que a esas alturas me supo a gloria con sabor a
cereza.
Ya en plan de pareja pude ir conocindola mucho mejor, tanto en el plano
sentimental como en sus relaciones anteriores, Carla haba dedicado sus esfuerzos
a terminar sus estudios y si por all haba algn chico que le agrad solo era para
pasar el rato. En fin, tras un tiempo juntos le propuse casarnos, propuesta que
acept, hacindome el hombre ms contento y afortunado de todos incluso pens
que llegu a tocar la felicidad cuando por fin pude llamarla mi esposa.
Nunca me preocup por el pasado en el que yo nada tena que ver, ms bien
prefera pensar el futuro que en conjunto podamos tener, as que a base de
esfuerzo y trabajo logramos ir consiguiendo mejores trabajos e independencia
econmica. As Clara mont con dos amigas mas un negocio de Asesora Legal y
Financiera, mismo que era bastante rentable y poda dar mucho mas. Yo en
cambio me dedique a trabajar en una compaa constructora que me brindaba
buenos beneficios, por lo que nuestra vida comenz a verse rodeada de ciertos
lujos que antes no habamos podido tener, mejorar el auto, una casa mediana y
algn que otro viaje al exterior, nada ostentoso pero acorde a nuestro
presupuesto.
La vida nos sonrea y nuestro matrimonio andaba muy bien, ya con cerca de 8
aos de casados habamos logrado estabilizarnos econmicamente y
sentimentalmente. En referencia al sexo, habamos iniciado hacindolo diariamente
y poco a poco con los aos, el cansancio y el estrs nos lo haban dejado a una o
dos veces a la semana e incluso un poco ms de tiempo; eso s, cuando nos
calentbamos no haba vez en la que estuviramos menos de 3 horas de sexo
continuo y pasin desenfrenada, intercambiando posturas, lugares e incluso
usando alguna que otra fantasa ligth.
Pero nada en la vida es eterno y nuestra felicidad debera pasar una dura prueba.
En un da cualquiera la oficina montada por mi esposa y sus amigas se vio tentada
a cerrar un excelente negocio con una entidad financiera bien posicionada, lo que a
la postre podra llevar a generar unas increbles ganancias siempre y cuando las
cosas salgan bien. Por supuesto que las tres amigas comenzaron a trabajar muy
duro para conseguirlo y lograr as posicionar finalmente la empresa. Esto nos
dejaba con poco tiempo para disfrutar en pareja, pero realmente no me
importaba, porque saba cul era el objetivo y quera que salga todo bien. Entre
tanto trabajo y ajetreo, nuestra casa se volvi un centro de operaciones en las
madrugadas, ya que brindaba la comodidad para que las chicas puedan trabajar y
descansar unas pocas horas durante la noche, yo de mi parte trataba de ayudarles
con los bocaditos o caf hasta cierta hora, tras lo cual solo me iba a la cama a
descansar.
Una de esas noches siendo casi las 01:30 am despert de mi sueo sin una razn
aparente y pese a dar unas cuantas vueltas en la cama no poda conciliarlo
nuevamente as que decid desist tratar de conciliar el sueo y opte por brindar
algo de nimo a las chicas que se encontraban trabajando abajo, as que me
levant a preparar un poco de caf y galletas, cuando comenc a bajar por las
gradas del segundo piso, me detuve en seco tras escuchar una frase de Lorena,
una de las socias de mi esposa, casada desde hace pocos aos pero sin nios. Otra
de sus socias era Sofa, que an permaneca soltera pero con muchos
pretendientes detrs de ella.
Lorena: ... y ni les cuento que en la cama era increble y aunque realmente no
tenamos futuro como pareja, en la cama me haca olvidar cualquier diferencia.
Sofa: Pues bien que no nos lo habas contado ah!, yo me recuerdo perfectamente
de l, siempre con esa cara inocente y ese cuerpo de culpable.
Carla: A m siempre me pareci que su mirada reflejaba una personalidad
completamente libidinosa, ja ja ja ja
Todos remos con la ocurrencia, incluso yo mismo desde la penumbra, ya que
olvidados mis planes de bajar me haba instalado cmodamente en las gradas
superiores, atento a cuanto en el saln se comentaba entre las chicas.
Sofa: Tienes razn, ese lado salvaje siempre da un plus adicional el momento de
que te follan, es algo que creo llevamos en la sangre, ustedes me entienden.
Carla: Bueno chicas, basta de caf y charla, vamos a trabajar que an tenemos
mucho pendiente para la reunin de maana.
Olvide mis planes de bajar a preparar algo mientras que las chicas comenzaban a
tocar los temas del proyecto en cuestin. Ya en mi cama las palabras que haba
escuchado me llenaban la cabeza de imaginaciones en las que cada una de las
chicas era pasada por las armas de sus respectivos esposos, ya que no conoca a
sus anteriores novios, mas cuando era el turno de mi mujer no poda imaginar el
rostro del hombre con el cual estaba, pero por supuesto no era el mo.
Pasaron algunas semanas del pequeo incidente y las cosas haban seguido como
siempre, incluso haba llegado a olvidar un poco el tema ya que a ms de un poco
de morbo no me produca mayor inters. Alguna vez haba estado escuchando algo
de las conversaciones que mantenan las chicas en sus reuniones pero realmente
nada que valga la pena mencionar. Por lo que realmente di el tema por olvidado.
Con mi esposa realmente a mi parecer todo marchaba de maravilla, llevbamos
una vida ajetreada por los trabajos pero estable y tranquila, nos cuidbamos el
uno al otro y mantenamos una excelente comunicacin, mas llegado un momento
dado comenc a percatarme de que algo haba cambiado en el comportamiento de
mi esposa, que a pesar de mantener casi todo igual eran pequeos detalles haban
cambiado durante el transcurso de un par de semanas.
Primeramente mi esposa que siempre haba gustado de usar ropa fina con algo de
coquetera de por medio, haba cambiado su forma de usar la misma ropa ya que
ese grado de coquetera e incluso seduccin que siempre llevaba haba sido
reemplazado por algo ms parco y seco; pequeos cambios en su forma de
maquillarse o los accesorios e incluso un botn innecesariamente cerrado o incluso
el recuperar una que otra prenda que no se ajustaba a sus formas como era lo
comn, me daban a denotar que mi esposa ya no quera gustar o ser admirada
como antes cosa que como hombre no me di cuenta inmediatamente. Aduj estos
cambios a algo temporal o incluso a tener menos tiempo para arreglarse debido a
su trabajo, pero vindolo en perspectiva esos cambios resultaban tan o ms
trabajosos que lo anterior.
Otro cambio que se present fue que sus amigas estaban constantemente
comunicndose, llamaban a su celular durante varios minutos y pese a que en
algunas ocasiones las frases de respuesta de mi esposa se denotaban cortantes las
llamadas no terminaban. Este punto si tuvo una pequea pelea entre nosotros
porque no nos dejaba tranquilos incluso llegando a fastidiar alguno que otro plan
que tenamos, como por ejemplo que Carla me dej en la entrada al cine por 20
Regres a mi casa caminando tras tomar unas cuantas fotos ms en las cuales la
pareja suba a un auto y se diriga a un motel cercano. Baje mis puos, y colgu la
bandera blanca; estaba consiente de que la haba perdido. El amor de mi vida
haba salido de mi vida el momento que haba subido a ese auto y traspasado el
umbral del motel en acompaada de otro hombre. Me dirig a casa con la mirada
perdida y el corazn destrozado; no haba nada que hacer en esa casa que haba
sido hasta hace unas horas mi hogar, tom mis cosas, ropa, libros y discos que
haba adquirido y eran algo que me acompaara, nada del resto me importaba, la
casa, el auto, todo me daba completamente igual.
Las fotos tomadas esa noche las imprim y las dej junto a las llaves de la casa
encima de nuestra cama, intent una nota pero se me llenaron los ojos de
lagrimas y me temblaba el pulso, no pude escribir ms que un "Adis".
Decid darme un tiempo para poder plantearme las cosas que hacer, as que fui a
un hotel de poca monta para desaparecerme al menos unos das, era viernes y no
haba razn para hablar de trabajo hasta el lunes. Compr una botella de licor,
apagu mi celular y me sent a ahogar mis penas en acompaado de la nica
persona que realmente no comprenda como su propia vida termin as.
Despert alrededor de las dos de la tarde del sbado con un dolor en mi cabeza
tan grande como el de mi corazn, llam a mi jefe en el trabajo pidiendo unos das
de esas vacaciones que desde hace dos aos no haba podido tomar. Nunca fui un
buen tomador por lo que el alcohol me caus muchos estragos y fue hasta bien en
la noche cuando realmente me recuper del todo y encend nuevamente el
telfono, no s porque pero al parecer la costumbre pudo ms que mi juicio.
No poda creer que tena 45 mensajes de texto y de voz que, aunque con gran
curiosidad, no le, saba que la nica persona con tal inters en comunicarse
conmigo era Carla, pero no saba realmente para que se empeaba en buscarme,
yo crea que con todo ya descubierto, no deba tardar en llamar a su amiga
abogada para que podamos ejecutar un rpido divorcio. Estaba claro que ella ya
no me amaba, o si al menos tena un cario por m, este se limitaba a las cosas
que tenamos. Pensaba que fcil resultara ya divorciarnos, no quera peleas ni
mezquindades, si quera todas nuestras cosas pues las tiene pero que no haya una
lucha eterna.
La noche del sbado estaba completamente asqueado del licor, por lo que mejor
sal, no llam a nadie por no tener que dar explicaciones de nada, por lo que tras
meditarlo tom un taxi y ped que me lleven a algn prostbulo, pens en sacar
toda esta ira con un buen polvo de pago, apenas llegu tom una cerveza y llam
a una de las chicas para que me haga compaa, no era tan agraciada pero tena
buena figura y mucha gana de agradar. No recuerdo que hablamos, pero
terminamos en una habitacin tras haber acordado los servicios. Como todas las
que pueda para que puedas separarte. Carla es una excelente mujer y te ama con
locura...
Yo: No quiero molestarte mas... espero que ests muy bien y saluda a tu esposo
por m...
Me desped sin dar mi brazo a torcer, como era posible que el gnero femenino se
cubriera tanto entre ellas, que hasta mi propia hermana se haba dejado engatusar
de Carla. Como iba a poder creer que tan siquiera siente un afecto lejano hacia m,
si mientras ha podido se ha estado revolcando con su amante.
Durante la noche del domingo las imgenes de Carla con el hombre con el que me
engaaba se repetan constantemente en mi cabeza, hasta que a base de pesadez
y cansancio concili nuevamente el sueo. El lunes no tena que trabajar, pero
francamente fue una psima idea quedarme en el hotel, no poda dejar de pensar
en las equivocaciones tenidas y las palabras de mi hermana.
En ese tiempo las llamadas y mensajes de Carla no haban cesado; durante el
domingo y el lunes, incluidas las madrugadas, tena mensajes de texto y voz que
denotaban la obstinacin que Carla tena con relacin a lo nuestro... De repente
todo se calm, a partir de las 2 de la tarde todo fue calma, ya no ms llamadas ni
mensajes...
Cerca de las 7 de la noche una llamada de Patricia me devolvi a la realidad que
no solamente Carla era quien quera hablar conmigo.
Patricia: Hola hermanito, espero que ests bien...
Yo: En la medida de lo posible, creo que s.
Patricia: No vayas a cometer estupideces ahora, ya es suficiente con... las que se
han hecho.
Patricia: Necesito verte hermanito, quiero confirmar que estas bien... Podemos
quedar en un caf?.
Yo no estaba entendiendo algunas cosas, pero de cualquier forma qued con
Patricia en tomar un caf cerca de donde vivo, ya que al no andar en vehculo se
me complicaba mucho movilizarme.
Estaba solo en el caf cuando lleg Patricia y una mujer a su lado, instintivamente
pens que era Carla, pero su figura la delat; era su amiga Lorena. Ambas
mujeres cruzaron la calzada y se sentaron a mi lado; el aire se senta muy
cortante y hasta que Patricia no comenz a hablar no supe cual sera el motivo de
esta reunin.
Patricia: Gracias por venir hermanito... Disculpa que no te dije que vena con
Lorena, pero las cosas se han desbordado un poco y necesitaba que sepas las
cosas de su propia boca.
Yo: No entiendo.... Si han venido a interceder nuevamente por Carla no tiene
sentido, no quiero verla ni saber nada de lo que haga o deje de hacer...
Seguramente ya debe tener a alguien consolndola en este dolor.
Lorena: Pues claro que nos tiene a sus amigas, no te hagas ideas de cosas que no
son...
Su amiga Lorena, siempre haba sido la ms directa y franca, por lo que no
habamos logrado compaginar mucho con su carcter, ya que no suelo generar
enfrentamientos intiles entre las personas. Ellas habrn venido a peticin de
Carla, por lo que no quera ni por otras bocas saber de ella.
Patricia: Carla nos ha pedido ayuda, a todas... Yo no se la he podido negar, pese a
ser tu hermana tambin soy mujer y no abandono a una amiga para que se
pierda, pese a todos los errores que pudo haber cometido. Si te preguntas si ella
nos mand, te dir que te equivocas, pero si le dije que intercedera en ti, ella no
sabe que nos hemos citado pero le hemos pedido que deje de tratar de
comunicarse contigo para poder darte tiempo para pensar.
Lorena: Carla se encuentra muy mal por lo sucedido, est completamente
deshecha y angustiada, no duerme y mucho menos come; nicamente est
pendiente del celular para saber de t. Incluso tuvimos que quedarnos junto a ella
permanentemente para que no haga una locura, ya que la encontramos lista para
embutirse una considerable cantidad de pastillas el da siguiente que la
abandonaste...
Yo: Habr hecho eso para llamar la atencin...
No estaba convencido de mi excusa, ya que Carla siempre fue bastante centrada y
no creo que haya pensado jams en que la muerte fuese el remedio, pero de igual
forma siempre fue decidida y si una idea anidaba en su mente no haba forma de
cambiarla.
Lorena: Sabes que Carla no es as, ella no estara haciendo eso porque no lo pens
y lo decidi... Y tampoco nosotras queremos hacerte la pelcula distinta de lo que
es... Pero bueno, Carla nos cont lo sucedido y estamos creo todos de acuerdo en
que la cag de sobremanera, te engao con todas las de ley y la atrapaste sin
opcin a nada, esto ya no se puede cambiar ni hacer borrn y cuenta nueva, as
que de ahora en adelante hay que pensar en el futuro...
No
ha
sido
nada
premeditado
ni
calculado;
ha
sido
Yo: Vamos Carla, no me vengas con que solo fue una vez... o me quieras ver la
cara de que no pas nada y todo fue una confusin; no me quieras insultar de esta
forma. Tampoco me vengas con que el culpable he sido yo y que por poco te he
lanzado a los brazos de otro, porque hasta este da no creo haber tenido quejas
tuyas y menos an te he dejado sentimentalmente abandonada porque al menos
yo crea tras tantos aos habamos llegado a un estado de compenetracin y
comunicacin muy buena como pareja.
Carla: NO, NO... No he venido a dar excusas ni a justificarme... pero bueno esto
ltimo tal vez s, pero no hay mas culpables que yo misma. Pero como tal solo
quiero que me escuches por favor...
Yo: Te escucho...
Carla: ... Haba pensado en estos das que era lo que iba a decirte e incluso como
hacerlo... pero es mucho ms difcil hacerlo que imaginrselo. Se llama Santiago,
l era el antiguo novio con el cual conviv durante 6 meses, mucho antes de
conocerte, no lo haba visto desde cuando nos separamos y cada quien haba
tomado su camino...
No iba a interrumpirla, si solamente quera que la escuche, eso era lo que iba a
hacer. Despus cuando termine le dira que de igual forma nos separaramos y que
mi abogado iba a visitarla... Nada me podra hacer cambiar de opinin... al menos
eso crea yo.
Carla: Nos encontramos nuevamente debido a que es el contralor externo del
proyecto que estamos ejecutando en la empresa... Al principio todo haba
resultado en temas profesionales, pero un da salimos al almuerzo solos debido a
que nos habamos quedado retrasados del grupo, en ese almuerzo conversamos de
lo que habamos vivido juntos y como eran nuestras vidas actualmente...
Carla: ... nunca le ocult que estaba casada y que era feliz con mi matrimonio, l
tambin me indic que estaba casado pero viva fuera del pas, aunque
constantemente regresaba por unos das o pocas semanas... Seguimos
conversando nimiedades, hasta que ya cuando nos levantbamos de la mesa, se
acerc a m y me bes fugazmente en los labios...
Carla: ... yo me qued pasmada, ya que no haba previsto esa maniobra... el se
disculp aduciendo que era un reflejo y me dijo que no volvera a pasar, pero creo
que ni l ni yo lo cremos, ya que desde ah hasta el momento de subirnos en el
coche no dijimos nada, incluso cuando ya estbamos sentados una al lado del otro
nadie dijo nada, pero en ese justo instante nos besamos nuevamente con pasin...
Carla: ... No s que me pas, no pude detenerme cuando empezamos a besarnos,
era ms fuerte que yo... Esa misma tarde ya no volvimos a la oficina...
terminamos en un motel de la zona. El que Santiago me follara, result muchsimo
ms excitante de lo que recordaba y tremendamente ms variado de lo que en
nuestra vida juntos habamos vivido, ambos habamos aprendido mucho y lo
pusimos en prctica esa tarde... Sinceramente nunca antes haba sentido nada as;
tantos orgasmos y tal pasin, inclusive contigo nunca haba sido as... Siento
decirte esto, pero si me pides la verdad es algo que tena que decir, porque es
principalmente debido a esto que no haba podido dejar de verlo...
No poda mirarla a la cara mientras me contaba esto, una mezcla de sorpresa y
pesadez me invadi al escuchar sus palabras. Me estaba contando como en un
momento dado haba cado presa de los recuerdos de una vida que supona
pasada, pero que supongo no haba quedado del todo zanjado su finalizacin.
Estaba claro esa relacin haba vuelto a renacer a pesar de todas las trabas y el
tiempo... Seguramente Carla nunca haba dejado de amar a ese hombre, que
como me contaba haba resultado ser un amante muchsimo ms hbil que yo...
Miraba a Carla por el rabo del ojo, y pude notar que ella no me perda de vista en
ningn momento, estaba abrindose completamente y creo quera mostrar la
seguridad de alguien que no menta... Ella me mir y vio como mi alma se haba
quebrado tras la ltima confesin que me haba realizado, me estaba golpeando
directamente en el orgullo que cualquier hombre tiene, ella lo saba, pero supongo
deba decirme aquello.
Carla: ... No quiero decir que contigo no hemos vivido momentos apasionantes ni
mucho menos; pero esa vez que Santiago me foll, me transport a otro mundo,
uno que no saba que exista... Pero te recalco, cuando me foll, porque a pesar de
eso, no haba amor... no haba ese sentimiento que es el que hace que cuando
nosotros estamos juntos hagamos el amor y no solo follemos...
Carla: ... Cuando salimos del hotel, en el momento que encenda el auto para
volver a casa, se me vino el mundo encima; en ese instante reaccion sobre lo que
haba sucedido, y me di cuenta que te haba engaado... Un enorme miedo me
asalt el momento que revisaba que todo est en su lugar, ya que supona que ni
bien cruzara la puerta de nuestra casa, ibas a notar lo que haba hecho... Apenas y
entr apenas y te salud y me fue a cambiar de ropa, ya que quera deshacerme
de todas las cosas que me hubiesen acompaado esa tarde...
Carla: ... No me dijiste nada, no habas notado nada raro, seguas tan carioso y
amable como siempre, pero eso en lugar de alegrarme me hunda ms en mis
remordimientos y temores... Cada vez que me llamabas por el nombre, senta un
enorme agujero en mi estmago pensando que descubriste algo...
Carla: ... Los das pasaron y me hice la firme promesa de olvidar todo y dejarlo
pasar, me promet firmemente no volver a realizar una locura como aquella y
estaba segura de cumplirla... Pero las cosas no siempre son como uno quisiera y
me volv a enredar...
Que sacaba de todo eso, estaba confundido y perdido en un mar de emociones;
por una parte quera estampar en su rostro una cachetada tan fuerte como
hubiese podido por haberme engaado pero por otro lado no s porque el que me
diga que solo fue sexo. Y peor an, que deba pensar de que encima de que
Santiago fue su primer hombre y vivieron juntos casi un ao, ahora resultaba un
amante formidable e incomparable, quedando a mis adentros como un amante
intil y falto de ese toque que haca que las chicas recuerden sus polvos como algo
sensacional.
Carla: ... Una noche en la que me encontraba en la sala de copiado en horas de
estar ya cerrando la oficina, debido a que precisaba entregar muchas cosas a
Santiago el da siguiente, l me busc en la salita y tras entrar y asegurar la
puerta se abalanz sobre m como una fiera en celo... Confieso que al inicio me
Yo: No eres ms que una puta, a quien debera dejar en el olvido de mi memoria y
seguir adelante con mi vida... pero como me conoces tan bien, sabrs que este
estpido que tienes como marido... an te ama, que no concibe la vida sin ti, pero
que este momento ya no sabe vivir contigo...
Mis ojos se llenaron de lagrimas y antes de romperme, tom su mano y mientras
me levantaba la sostuve con fuerza hasta que nuestros dedos fue lo nico que se
tuvo contacto. Quede de espaldas a ella y sin querer mostrarle las lagrimas salan
de mis ojos fui de all sin apenas mirarla.
Me march sin regresar a verla, sin esperar que me alcance, sin dejar de pensar
en todo lo que dejaba atrs, una brisa fra recorra las calles, pero apenas la
notaba por el ensimismamiento que tena. Durante las dos semanas siguientes no
tuve ningn mensaje, ninguna llamada; Carla me haba dado todo el tiempo que
necesitaba para recomponerme, para pensar en lo que nos sucedi y
principalmente para mirar el futuro con ojos distintos.
Nuevamente convers con mi hermana, ella me llam para saber cmo segua y si
ya estaba ms calmado; me dijo que Carla estaba todava hecha polvo y que no
levantaba cabeza, que pasaba los das nicamente trabajando y regresando a la
casa; que siempre que se hablaban preguntaba por m y si saba que estaba
haciendo o si al menos tena alguna noticia nueva.
Yo de mi parte segua trabajando y sobreviviendo en aquel hotel, tratando de
pasar el menor tiempo posible sin nada que hacer, no quera pensar, pero
realmente ya tena que decidir entre las opciones planteadas: Por un lado tena la
opcin de terminar nuestro matrimonio y pedir inmediatamente el divorcio; al no
plantear nada del tema de de dinero, crea poder zafarme de aquello rpidamente.
Por otro lado tena la opcin de volver a intentar estar juntos, olvidar el pasado o
al menos tratar de hacerlo y continuar con mi esposa a quien a pesar de todo
segua amando y ahora tambin extraando.
Noche tras noche, divagaba una y otra vez en la resolucin que deba tomar; para
ese momento el enojo inicial que me haba causado el enterarme del engao de
Carla se iba disipando de a poco, pero por supuesto las heridas seguan vivas. Por
otro lado el extraar a mi esposa y estar a su lado de igual forma contribuy a ir
pensando seriamente el volver con ella. El problema radicaba en saber si
realmente iba a poder verla nuevamente con los mismos ojos que antes, eso me
causaba mucho miedo e incertidumbre.
Trat de salir un poco a distraerme, unas veces solo y otras acompaado de
amigos, pero realmente eso no me causaba ninguna distraccin de mi principal
preocupacin. As hasta cerca de un mes despus, un sbado me despert tras
haber dormido realmente bien, con la cabeza un clara y una decisin tomada,
llam a Carla y quedamos al almuerzo. Nos vimos en terreno neutral, ella se vea
muy bien arreglada, esplendida como siempre, era una mujer que sala a
conseguir el mundo, se la vea caminar con paso firme y decidido, todo hasta que
mir sus ojos sin sus lentes de sol, ah estaba su soledad...
Yo: Hola, Carla como has estado...
Carla: Hola mi... Perdn, como te ha ido...
Yo: Bueno, he tenido mejores das... Pero creo que ya encontrando la luz al final
del tnel... Y a ti como te ha ido.
Carla: Mal, la he pasado bastante mal desde... bueno, lo que pasa es que la casa
sin ti no es habitable, se la siente demasiado grande y me produce demasiado
estrs estar ah, incluso he pensado que debera ir donde alguna amiga o algo,
porque no creo pueda pasar mucho ms tiempo.
Yo: Bueno, tampoco por aqu las cosas son diferentes, pero un poco de espacio era
lo que necesitbamos para aclarar las cosas y tomar las decisiones correctas que
nos permitan salir adelante y dejar todo atrs.
Not como su voz se quebraba, poda sentir su respiracin ms agitada, pese a
que ella se mantena serena y calmada, poda sentir la tensin en su rostro y sus
ojos. Pero se mantena digna, esperaba una resolucin final o al menos algo a qu
atenerse...
Carla: Y... que has decidido?... No, no, espera... espera, antes de que digas
cualquier cosa, quiero decirte que te amo, no me haba dado cuenta realmente
pero ahora si lo s... y hagas lo que hagas no vas a poder cambiarlo; tambin
quiero que sepas que luchar con todas mis fuerzas para que estemos juntos
nuevamente.
No quera aparecer que quera verla sufrir al no responder rpidamente, pero
trataba de ver si realmente lo que iba a decir era lo correcto, hasta el ltimo
momento era importante saber si realmente a ella le importaba en algo nuestro
matrimonio y si realmente me amaba.
Yo: Bueno, creo que es difcil para m tener que decir esto, pero...
Carla me miraba a los ojos, tomaba su vaso con ambas manos pareciendo como si
se sujetase a l para no caer, saba lo que se avecinaba, las siguientes palabras
definiran nuestro futuro, para bien o mal.
Yo: He pensado como decir esto, pero no s cmo hacerlo ya sentada frente a
m... Todo esto ha sido muy duro, complicado e hiriente; volver a vivir contigo tal
vez pueda resultar en el peor de los fracasos y acabemos matndonos uno al otro;
pero vivir sin ti tampoco es una vida que valga la pena vivirla. Y si realmente he de
caer muerto por esto, prefiero hacerlo en tus manos que bajo las mas.
Mir a mi esposa, recuperar el aire, recuperar la vista, me mir nuevamente con
esperanza, con amor. Vi en sus ojos algo que nunca ms quera dejar de ver, me
admiraba... Tal vez fue solo mi idea, pero creo que ella comprendi lo difcil que
resultaba para m afrontar que no poda vivir sin ella y a ms de su amor, ahora
tena su admiracin.
Yo: Pero te aseguro que las cosas no sern igual de aqu en adelante...
Los sbados por la noche mi pap y su novia solan invitar a dos parejas casadas,
muy amigas de ellos, para pasarla en mi casa. Esa noche en particular yo y mi
chico bamos a salir a una discoteca, y cuando baj por las escaleras para
esperarlo en mi sala, vi a mi pap en una ronda de tragos con sus mencionados
amigos. No tardaron en saludarme amistosamente tanto hombres como mujeres.
Hola Roco!
Qu linda hija tienes, Javier!
Vas a salir con tu novio, princesa?
Buenas noches seor y seora Soriano. Seor y seora Snchez. Y s, voy a salir,
me estn esperando afuera.
No salud adrede ni a mi pap ni a su novia, Anglica. Yo estaba enojada con l, y
desde luego estaba demasiado celosa de aquella mujer. Desde que ella ha entrado
en su vida he tenido que suspender las noches de lluvia, es decir, tengo la
costumbre de dormir abrazada a mi pap cuando en la noche hay tormentas,
debido a una tierna costumbre que arrastr desde nena, pero ahora mi lugar en la
cama era ocupado todas las noches por esa mujer.
Anglica siempre ha intentado amistarse conmigo y probablemente en otra
situacin me hubiera cado bien, si fuera mi maestra, una jefa o yo qu s, pero no
como una madrastra porque sinceramente senta que en mi familia estbamos
muy bien apaados y no necesitbamos de nadie.
Anglica y mi padre parecieron decepcionarse nuevamente de mi actitud, pero no
dijeron nada y sinceramente a m no me importaron esos gestos de decepcin. Ella
sacudi ligeramente su larga cabellera azabache y simul una sonrisa para seguir
hablando con mi pap, sirvindose del vino.
Tu novio est afuera, Roco? No va a pasar? pregunt don Snchez con tono
de burla. Parece que alguien tiene vergenza de saludar al suegro!
Yo me re y sal pitando porque si me quedaba un segundo ms se me iba a
desdibujar la sonrisa, en serio no la soportaba.
En el coche salud a mi chico con un largo beso y partimos rumbo a la discoteca,
pero a mitad de camino le dije que me olvid de mi cartera y que all tambin
estaba mi mvil, por lo que tuvo que maniobrar el vehculo para volver,
murmurando algo as como Ahora quieres tu cartera? Como si fueras a pagar
algo, nena. Se cabre un poco, calculando en voz alta cunto dinero ya se haba
gastado por m desde que estuvimos juntos, pero para tranquilizarlo le dije que me
olvid de mi cartera porque las enamoradas no solemos estar muy concentradas.
Cuando entr en mi casa todo estaba muy silencioso, salvo la msica jazz que
sonaba en mi sala. Era raro porque pensaba que los amigos de mi pap iban a
estar hablando alto, carcajendose y dems. Cuando pas por la sala se me cay
el alma al suelo, porque mi pap estaba solo con la seora Snchez, ambos muy
juntitos, con copas de vino en mano y hablando en voz baja, muy coquetos. Luego
not que el seor Soriano estaba morrendose contra la pared con... la novia de
mi pap!
Sal mareada de la casa y volv al coche con mi chico. Le dije simplemente que los
amigos de mi pap estaban borrachos e insoportables, as que nos fuimos al
boliche sin mi cartera. Pero yo estaba hecha un fantasma, totalmente ida. En la
discoteca me era imposible bailar y solo tena la imagen mental de mi pap con la
seora Snchez, y esa puta desgraciada de Anglica besndose con otro seor que
no era mi pap. O sea, que para colmo la chica no le respetaba ni en mi casa! Y
lo ms probable es que mi padre haya cado en una especie de juegos pervertidos
por su culpa!
Toda la semana siguiente fue un autntico martirio. En casa no quera ni sentarme
en esos sofs, a saber qu ms haban hecho all. Si antes mi actitud con mi pap
y su novia era fra, ahora la cosa haba empeorado porque no quera ni mirarlos ni
estar cerca. Y en la facultad no saba a quin recurrir, tena muchsima vergenza
de decirle a alguien que mi pap y su novia hacan guarreras con sus amigos en
mi casa. Mis amigas me notaban como ausente, incapaz de seguir sus
conversaciones o prestar atencin en clase, y mi chico me reclamaba que yo
estaba pero no estaba cuando nos juntbamos en el campus.
En la privacidad de mi habitacin me puse a averiguar en internet, para ver si
podra encontrar algo que me permitiera entender la situacin. Comenc con
palabras como Novia idiota, hasta Padre imbcil, pero luego me puse a la labor
y, poniendo palabras claves como parejas, cambios, sexo, termin
reconocible perfume Emporio Armani para hombres, pero ms all de eso tampoco
haba pruebas de las fechoras por ms que me fijara en cada recoveco del sof.
Luego me dirig a la cocina para ver y oler las copas y vasos, pero pese a que
realmente no encontraba nada interesante, me senta muy excitada estar en
presencia de todo aquello que haba rodeado su noche de intercambios.
El viernes termin aceptando mi naturaleza de obsesionada y viciosa,
masturbndome en el bao de mi facultad, con mi mvil sobre mi regazo,
reproduciendo por quincuagsima ocasin aquella sesin mientras dos deditos se
hacan lugar en mi encharcado agujerito y otra mano me apretaba mis pezones,
que para los que no lo sepan an, los llevo anillados con piercings de barras. Fue
la estimulacin ms excitante que haba hecho en mi vida, tena unas ganas
tremendas de estar all en la sala y compartir a mi chico con alguna seora mayor,
para que luego l me viera irme a mi habitacin tomada de la mano de un hombre
maduro. Luego, al final de la noche, nos volveramos a encontrar para dormir
juntos y contarnos con lujo de detalles cmo nos fue con nuestras parejas
ocasionales
El sbado, literalmente hablando, estaba hecha un hervidero y solo poda pensar
en algo: Tengo que estar all de alguna manera, por dios, tiene que ser la cosa
ms excitante.
As que me encerr en mi habitacin cuando eran las nueve de la noche, con un
short blanco de algodn y una blusita cmoda. Llam a mi chico y le dije que
estaba sintindome mal, que me disculpara porque no iba a salir. Luego llam a mi
pap y le dije que no estaba en la casa, con mi amiga Andrea, que no me esperara
y que me perdonara por no pedirle permiso a tiempo. En ese momento me puse
sper nerviosa porque tal vez mi pap me dira: Psame con tu amiga, que quiero
hablar con ella, ya que es un hombre muy celoso, pero por suerte parece que
estaba emocionado por comenzar ya su reunin (normal, yo tambin) porque me
crey a las primeras de cambio.
Desde mi habitacin, que est en el segundo piso, no poda escuchar ms que
tmidos sonidos de sus conversaciones. De hecho me puse de cuatro patas y pegu
el odo al suelo con la esperanza de escucharlos mejor, pero no hubo caso porque
haban puesto otra vez la msica jazz.
Pasaron diez minutos hasta me arm de valor y sal de mi habitacin. Baj por las
escaleras, descalza obviamente para no hacer ruido, y me detuve a mitad de
camino porque desde ese ngulo poda ver ms o menos la sala sin temor a ser
pillada. As que me qued all, en cuclillas, escuchndolos hablar de temas
normales, con una curiosidad tremenda.
La muy puta se acost sobre mi cama, lanzando a Lenny, mi osito, al suelo. Pero
don Snchez lo recogi y lo puso sobre mi mesita de luz. No trates as a las cosas
de Roco, Anglica, le dijo subindose a mi cama.
Ay, papi, si t supieras cmo me trata la hija de Javier. No me saluda, no se
come lo que cocino, me ignora vilmente Trato de ser amorosa con ella y no me
deja entrar en su vida!
Tienes que comprenderla, desde pequea que est sin madre y seguramente se
siente muy confundida cuando te ve al lado de su pap.
La verdad es que don Snchez se estaba ganando puntazos conmigo. Por respetar
a mi peluche, por su compresin sobre mi situacin y sus msculos, vaya adonis,
madre ma, cmo relucan bajo la luz de la luna, cmo se tensaban sus brazos y
piernas para tomar a su presa. Pero vamos, ya con lo del peluche se gan mi
corazn.
S, yo s que Roco es complicada, yo tambin perd a mi madre cuando era nia
y s cmo es la situacin.
Pues deberas decrselo, Anglica, que ustedes dos hayan pasado por lo mismo
es vital. Es un nexo que te puede unir a Roco.
Eso s que no me lo esperaba. Anglica tambin haba vivido lo que yo. Ni mis
amigas ni mi chico me comprendan cuando me pona melanclica, a veces me
senta sola y me deprimira, haba das que no quera hablar con nadie. Me
encerraba dentro de m misma durante las peores horas, y posiblemente Anglica
habra atravesado lo mismo que yo si lo que haba dicho era verdad. En ese
instante sent pena por ella, me maldije por haber sido tan grosera con esa mujer,
senta que fui una arpa conmigo misma.
Tienes razn, maana mismo se lo dir a Roco, espero en serio que podamos
ser amigas. Desame suerte.
Te lo desear cuando terminemos con lo que quisiste comenzar, picarona.
Los sonidos de jadeos y gemidos ahogados empezaron a llenar mi habitacin. Uf,
fue verlos en accin para que dejara mi sentimiento de culpabilidad a un costado.
No dud en volver a meterme deditos pero ahora por debajo del short,
observndolos con inusitada curiosidad, vindolos revolcarse. Me morda los labios
para no gemir del placer, me sacuda la mano muy fuerte porque estaba a punto
de tener mi segundo orgasmo.
Tom las manos de Anglica y con mi mirada qued todo dicho. Tena mucha
vergenza de decirlo, pero como ella me comprenda, confe que sabra mi
respuesta. Es decir, era evidente por qu estaba all, si aquello me repugnara
probablemente habra dicho algo para pararlo hace dos semanas.
Papi sonri Anglica, creo que voy a sentarme en el silln para descansar.
Quieres tomar de la mano a Roco y llevarla a su cama?
Ehm Roco dijo don Snchez, con bastante inseguridad, me puedes repetir
cuntos aos tienes?
Tengo ve-veinte, seor Snchez.
Eso es legal, no? Es que con las revisiones de las leyes uno ya no sabe
No le hagas caso, Roco, ser el tonto del barrio pero lo compensa en la cama.
El hombre puso a Lenny sobre mi mesita de luz nuevamente y se acerc a m para
extenderme la mano. Era surrealista todo, el azul de la luna, el estar ante
imponente hombre que haba sido foco de mis fantasas, en compaa adems de
la novia de mi pap, cuya imagen que tena de ella haba cambiado radicalmente.
Me senta en total confianza.
Cuando le tom de la mano, l tir ligeramente para que me pegara a su cuerpo,
pero en un acto reflejo me apart; el hombre era gigantesco, altsimo, todo un
monumento como haba dicho, y en parte me asustaba decepcionarlo ya que ni
soy muy experta en la cama ni tampoco es que sea una modelo precisamente.
Qu te pasa, Roco, ests nerviosa? No tienes por qu, ir despacio para que no
te asustes.
Ay, papi, hasta una jovencita como Roco se queda tontita con tu cuerpo dijo
Anglica.
Es verdad, Roco? Te gusta lo que ves?
Me acarici la cabellera, ese hombre era tonto o se haca, pero no me importaba
porque en serio tena el cuerpo ms cuidado y fibroso que haba tocado en mi vida,
vamos que le podra aplastar a mi novio y a sus amigos con un solo dedo. Le toqu
el pecho firme por fin, me pegu a l, memorizando cada segundo, sintiendo su
polla dursima y palpitante contra mi vientre. Luego de llenar su cuello con mis
besos, le acarici la oreja y le susurr:
Tiene usted un cuerpo precioso, don Snchez.
Gracias, Roco. Y t tambin tienes uno muy apetitoso, de muchas curvas, como
me gustan. Te quitaras tu ropa para que te pueda ver mejor?
Se sent en el borde de mi cama; empez a menearse su enorme polla conforme
yo me quitaba la blusa y luego el short blanco, lentamente y con cierta
inseguridad. Anglica se levant y me ayud al ver que me temblaban las manos
de la excitacin. Me qued en braguitas, completamente embobada por l y su
enorme tranca. Visiblemente sorprendido, me dijo:
Tienes piercings en tus pezones? Eso s que no me lo esperaba. Parece que la
hija de Javier tiene varios secretos.
No me digas! exclam Anglica, abrazndome por detrs. Yo s que Roco
tiene uno en la lengua, lo vi un par de veces, no saba que haba ms.
Es verdad? Djame verte la lengua, preciosa.
Le mostr la puntita, donde reluca la barrita de titanio con dos esferas en sus
extremos. Ahora el embobado era l y no yo, y eso me hizo rer por lo irnico de la
situacin, pues yo era prcticamente una nia, era imposible que yo le pusiera
tonto a un hombre tan mayor y seguro que con mucha experiencia.
Anglica, siempre detrs, me acarici la oreja y me susurr: Arrodllate ante l,
tienes que mostrarle respeto y adoracin. No tengas miedo, yo te acompaar.
Lade mi cara para verle, yo no he tenido experiencias con mujeres, pero en ese
momento senta la imperiosa necesidad de besarla, cosa que para mi felicidad
acept gustosa, solo labios, nada muy guarro, salvo el final, porque me lami mis
labios de abajo para arriba. Vamos, no le hagas esperar a tu hombre.
Nos arrodillamos juntas entre sus piernas, el seor murmuraba algo as como No
me lo creo, no me lo creo, mientras Anglica agarraba su polla. Me la acerc y me
pidi que chupara el glande, que usara mi piercing para hacerlo delirar porque
ninguna de las otras seoras tena algo as.
No dud, estaba sper caliente. Me encargu de humedecerle la cabeza y ella se
encargaba de lamer el tronco. De vez en cuando Anglica me tomaba de la quijada
y me peda que me apartara, porque ella tambin quera chupar la cabecita, pero a
veces le costaba quitarme de en medio porque yo me estaba volviendo toda una
viciosita.
Pero cuando no me quedaba otra que cederle el glande, me encargaba de chuparle
esos enormes huevos, seguro que estaban cargadsimos y que tenan ganas de
vaciarse, y vaya que yo quera hacerlo, siempre lo haba hecho en mis fantasas y
ahora que por fin estaba con ese adonis no iba a tirarme para atrs.
adelante, cada vez que viera a Anglica, vera la consejera y amiga que tanto
haba deseado en mis horas bajas, y no a una usurpadora como antao.
Entr en la sala, encend la radio que pona msica jazz. Me acost en el sof,
completamente sudada y jadeando entrecortadamente. El cuero del asiento ola
fuerte a sexo y a ese perfume Armani. Me dorm abrazada a mi querido Lenny,
metindome dedos en mi enrojecida concha, soando las guarreras que hara en
mi nueva vida.
Gracias a los que llegaron hasta aqu.
Besitos!
Roco.
Llevbamos un par de semanas disfrutando de unas vacaciones familiares en el
sur. El tiempo haba sido espectacular salvo aquel da que amaneci nublado,
aunque sin rastro de lluvia ni de fro. Era la excusa perfecta para ir de tiendas por
la zona, especialmente por aquel centro comercial que nos haban recomendado.
Era un sitio increble, al menos para ser lo que era. De cualquier manera mi marido
y yo tuvimos que ponernos de acuerdo, como solamos acostumbrar para ese fin,
turnndonos al cuidado de los dos peques, de manera que uno se quedaba de
guardia con ellos mientras el otro se dedicaba a comprar lo que necesitaba.
Empez mi marido, buscando unas gafas de sol que necesitaba. Llev a los nios a
una planta superior donde haba una zona infantil. La verdad es que haba muy
poca gente y me col con ellos en una zona destinada a dibujar, con esas mesas y
sillas pequeitas de plstico de colores. Solamente haba all otro cro, y en la
valla, vigilando, pero fuera del recinto, su padre. Me haba fijado en el al llegar. La
verdad es que era un tipo atractivo, quizs un poco jovencito, pero muy
interesante. Yo me afanaba en pintar con mis peques, aunque no estaba del todo
cmoda. Llevaba un vestido sencillo pero efectivo: se trataba de una camisola
vaquera, que me llegaba hasta un palmo por encima de la rodilla y unos zapatos
de medio tacn veraniegos. No necesitaba ms, para sentirme espectacular. El
problema es que ese vestido muy raramente me lo pona sin unas mallas debajo.
Sin embargo aquella maana me haba animado... tenia las piernas tan morenitas
que me pareci buena idea lucirlas. Ahora me estaba pasando factura. Sentada en
aquella silla tan pequea era prcticamente imposible no dar un espectculo... y el
padre de la otra criatura no se lo estaba ahorrando en absoluto. Yo intentaba
cruzar las piernas o juntarlas, pero cualquier mnimo movimiento para coger una
pintura o sentar bien a los cros dejaba mi ropa interior al descubierto. El tipo
adems no disimulaba. No solo no me quitaba ojo, sino que adems por su cara
estaba claro que estaba disfrutando. De repente el otro nio resbal de la silla y se
cay. Yo instintivamente corr a socorrerlo y al hacerlo y agacharme me di cuenta
que de nuevo le brind una vista privilegiada. El nio lloraba desconsoladamente.
No llores mi amor, ahora te llevo con tu Pap - mientras me diriga con la mirada al
padre Voyeur
No, sino es mi hijo - respondi el tipo. Enseguida acudi una chica, su verdadera madre,
alertada por el llanto y se llevo al nio, dndome las gracias por las atenciones.
Me qued de piedra. Entonces que pintaba aquel tipo all? es posible que tan solo
estuviera all mirndome? Cruzamos nuestra mirada.... segua teniendo aquellos
ojos lascivos y cara de estar disfrutando... aquella falta de discrecin me pudra y
algo muy raro en mi, me levant y me acerqu a el y le solt a la cara:
que miras? - le dije de forma infantil, pero casi en su susurro para no alertar a los nios
evidentemente a ti - tenia una sonrisa encantadora, pero no me iba a engaar con sus
trucos
no me parece bien...
Yo no poda articular palabra.... por un lado estaba asqueada por la situacin, por
la otra no poda dejar de mirar la mano de aquel tipo sujetando su enorme
aparato.
De repente una voz me sac de mi ensimismamiento. Me gir y era mi marido...
te pasa algo?
no... no... naddddaa - tartamudeaba. Cuando de nuevo me di la vuelta aquel tipo haba
desaparecido, como una pesadilla al despertar.
ya has comprado las gafas? - intentaba mostrarme serena. No quera contar nada a mi
marido para no provocar un problema.
Ok, te esperamos.
March hacia all. La verdad es que estaba confusa por el suceso. Me pareca
inconcebible la desfachatez de aquel hombre. Pensaba en eso mientras miraba sin
mucha concentracin unos bikinis. Cog un par de ellos y me retir a los
vestuarios. La verdad es que tenan razn, aquel centro comercial era una bomba.
Los vestuarios de la tienda de Lencera parecan de una firma de alta costura. Me
quit el vestido por la cabeza y lo colgu para no arrugarlo. Me quit el sujetador y
me prob la parte de arriba del rosa, que era divino. Me fu a probar la parte de
abajo del conjunto. Tir de la mi braguita y entonces me di cuenta... estaba
mojada.... no me haba dado cuenta... quizs por la tensin y el mal genio... pero
mi cuerpo no engaaba.... mi sexo se haba preparado para la batalla. Decid no
pensar ms en ello. Me dej las braguitas puestas y me prob por encima la parte
de abajo del bikini... precioso... estaba claro!.
De repente llamaron a la puerta... me sobresalt un poco. Era la dependienta.
Hola... Su marido me ha pedido que le pase este conjunto para que se lo pruebe
No, dgale que no me importa, pero que prefiero que se quede fuera con los cros, que
no tardo un minuto.
Me parece que tienes un polvo csmico.....- dijo de forma chula - y eso que no ests
muy bien conjuntada - se refera a que llevaba el sujetador transparente, una parte
inferior rosa del biquini encima de mis braguitas que se vean asomar por determinadas
zonas.
pero tu que te crees? - dije mirndole con cara de odio - pero cmo se te ocurre? - le
hablaba entre dientes para no generar un escndalo - te das cuento de que si grito
ahora se te echa encima medio centro comercial y sales de aqu esposado? - la cara del
tio iba cambiando - por no apuntar que si voy con el cuento a mi marido te tira
literalmente por el hueco de las escaleras?
pe... pero.... - ahora el que tartamudeaba era el - yo pensaba que habamos conectado?
No.... deja de pensar con esa cabeza de mierda! - tenia las riendas, aquello era
excitante... el tio temblaba de miedo pensando que le iba a denunciar - vamos a salir los
dos de aqu, nos vamos a despedir de la amable dependienta y a partir de la puerta cada
uno por cada lado y como te vuelva a ver llamo a la policia.
Lo reconozco. Estaba en xtasis. Tener a aquel tio bueno all acojonado, con una
ereccin de caballo me tenia en xtasis.
menatela! - casi grit - el tipo se empez a masturbar con furia y lanz la mano libre a
mi teta desnuda....
Chist! - le dije de nuevo dndole una palmada en la mano hostil. El chico de nuevo se
qued petrificado. - sigue con la polla pero no se te ocurra ponerme una mano encima o
descubres los secretos de la decoracin de una comisaria!.
Estaba disfrutando como una perra. Tenia aquel hombre en mi mano, como una
marioneta... nunca me haba sentido tan sexual... vestida solo con mis bragas a
tan solo 2 metros de una polla que me apuntaba.... pero me perteneca. Entonces
tir de mis bragas... la nica nfima tela que ocultaba mi pudor y me las saqu
lentamente.... el tipo se afanaba en su polla y sinceramente cuando vio mi coo al
aire sent que no iba a durar mucho.... de nuevo intent ponerme una mano
encima y de nuevo lo par en seco y con la mirada le indiqu que siguiera con su
trabajo abajo. Entonces alargu yo la mano, y prcticamente le tir mis bragas a la
cara.. el las cogi acrobticamente con la mano libre y al segundo se las llev a la
cara.... Joder como me pona aquello... vestida solo con mis zapatps de tacn,
delante de un bombn, acojonado y completamente a mis ordenes, abandonado a
mi merced, masturbndose de manera bestial mientras respiraba a travs de la
tela de mis bragas, aquellas que empapaban mis jugos..... nunca haba estado tan
cachonda...
Entonces se me ocurri una maldad--- porque no? recuper del suelo la parte de
arriba del bikini y me acerqu a l nunca habamos estado tan juntos.....
prcticamente a un palmo, notaba sobre mi vientre su polla, dndome golpes al
ritmo de su sacudidas... de nuevo intent tocarme... de nuevo le puse en su sitio.
Entonces agarrndole por los hombros le di la vuelta y le puse de espaldas a la
pared, tir de sus brazos hacia atrs y en segundos at sus manos a la espalda
mediante el sujetador del bikini... era evidente que no eran unas esposas y que si
quera se liberara, pero lo importante es lo que la atadura representaba. Le di de
nuevo la vuelta y pude completar mi obra. El hombre con las manos a al espalda,
la cara con una expresin incrdula, cas ridcula y la polla como nico vestigio y
rastro de su chulera y de su hombra apuntndome amenazante y orgullosa.
Le sent en el taburete del vestidor, aquello no haba quien lo parara y me sent a
su vez a horcajadas sobre el y le mir con cara de pocos amigos, como indicando
aqu mando yo. Agarre su polla, era tremenda... arda en mi mano... palpitaba...
apunto de reventar de tanta sacudida que haba sufrido en los ltimos minutos. La
apoll en mis labios, senta increible el tacto de su enorme glande a la entrada de
mi coo y de repente, casi para asustarle, hacindome incluso un poco de dao me
deje caer sobre ella, empalndome en aquel totem... por poco se me escapa un
grito, mezcla de placer y dolor. Su cara haba cambiado, se le notaba ms relajado,
pero su postura y su atadura le impeda participar, era yo quien marcaba el ritmo y
era bestial, quera romprsela, darle una leccin, matarle de placer. Me
impresionaba el ruido que venia de nuestra entrepierna, casi de mecanizado, de
motor de perforacin, la verdad es que la polla de ese to era un tesoro, cuando al
caer descargaba sobre l el peso de mi cuerpo la senta hincharse y doblarse de
una manera que pona a prueba la capacidad elstica de mi vagina, era tan
placentero... tan morboso... esa sensacin de poder que me daba pensar que tenia
aquel desconocido a mi merced... me iba a correr e iba a ser lo grande... me iba a
licuar sobre ese pene, como una naranja sobre el exprimidor... y absorta en mi
placer no me di cuenta de lo que se avecinaba.... lo sospech al abrir los ojos...
una sonrisa en su cara... la primera desde que entro en el vestidor... y su cuerpo
tenso... y su pollla tambin, vibrando en mi interior.... Joderrrrrrr! se estaba
corriendo dentro de miiiii! aquello no formaba parte de mi plan y salt escapando
de aquella catarata.. aunque lo hice dos segundos tarde! porque al hacerlo note
como una prdida de vaco y al mirar hacia abajo vi su polla salir de mi, junto con
un buen chorro de su semen.... y aun as fuera su polla segua vibrando y
escupiendo semen, con vida propia, como la cola seccionada de una largatija.....
Que hijo de puta!me habian faltado segundos!me haba dejado sin mi premio!la
rabia me roa! y entonces hice algo impensable en mi... le di un sopapo! no fue
fuerte pero si lo suficiente para ponerle de nuevo en modo sumiso y sacarle de su
trance orgsmico; le agarr por los hombros y le puse de rodillas y levantando la
pierna derecha puse mi tacn sobre su hombro.... mi coo estaba a centmetros de
su boca pero el no pareca decidido... me importaban un huevo sus escrpulos...
coj su cabeza y le presion hacia mi.... el contacto son su cara me hizo brincar...
comenc a frotarme contra su cara, su nariz tropezaba con mi clitorix y me estaba
recargando el placer, casi palada a palada con cada contacto y entonces empec a
sentir su lengua sobre mis labios, signo de que empezaba a colaborar... era
curioso, resultaba tierno, un contacto casi amoroso, especialmente si se
comparaba con el taladro de su polla, a la que ya echaba de menos como una
loca ... y estaba tan cachonda.... cuando mir hacia abajo el espectculo me
desarm... mi desnudez completa salvo los zapatos, mi pierna sobre su hombro de
manera acrobtica, su bonita y masculina cara, su postura rendida, con las manos
atadas a la espalda, su pene flcido, manchado y ya medio reseco. Aquel tipo
estaba en mis manos, rendido y vencido, comindome el coo y limpiando lo que
antes como un nio travieso haba ensuciado ....y estos pensamientos eran
demasiado para mi cerebro, absolutamente almibarado con endorfinas del morbo y
no pude mas y me corri.... agarrndome a l y a su cabeza con fuerza, de manera
violenta, como si quisiera su cara, su cabeza dentro de mi, como un parto a la
inversa luchando por no derribarme como un castillo de naipes y entonces mis
piernas perdieron tono y me cai de rodillas, enfrentada a l, como dos devotos en
oracin frente a frente y de repente lo bes! Tampoco estaba en mis planes,pero
nuestras lenguas chocaron y se cruzaron en un baile hermoso, con un sabor tan
intenso, tan indescriptible, esencia del sexo, tan atvico, mezcla de lo suyo y de lo
mo, de su semen, mi saliva, mis flujos, su saliva, era como estar devorndonospor
dentro.
Despus de un minuto bebiendo de esa fuente, me levant, las piernas casi no me
sostenan del esfuerzo realizado que ahora me pasaba factura. Le desanud las
manos y lentamente se puso en pie, pareca que sus pies y brazos tambin
estaban entumecidos por la postura. Saqu unas toallitas desmaquillantes del
bolso (no tena ms) y me limpie como pude y se las lance sin cruzar palabra para
que hiciera lo propio. Nos vestimos rpidamente y tambin en silencio nos
dirigimos a la caja. La dependiente nos miraba con cara de reproche. Estaba claro
que habamos tardado demasiado y seguramente habramos hecho ruido, aunque
supuse que son los inconvenientes con lo que tiene que lidiar ese tipo de trabajo.
Lo abona mi marido - dije sealando a mi amante sumiso furtivo. - sin rechistar sac
una tarjeta de crdito y lo dej saldado.
Caminamos juntos hasta la puerta. Al cruzarla me volv hacia el le mir a los ojos y
le dije adis.... y nunca un adis de mis labios tuvo tanto significado.
Por fin un nuevo relato, quizs parte de una nueva mini-serie, ya ver. Me ha
costado mucho ponerme a escribir pero finalmente he conseguido terminarlo.
Confi en que os guste y espero vuestras valoraciones y vuestros comentarios para
conocer vuestra opinin sobre, este, mi ltimo trabajo. Disfrutadlo.
la cama y cerr los ojos, esperando que fuera viernes por la tarde, ya de
vacaciones.
Bip bip Bip bip
Como si fuera un zombi estire mi mano para apagar la alarma. Haba puesto la
alarma a las diez en punto para poder recoger bien la casa y estar lista para
cuando Antonio volviera de trabajar. Me cost un poco ponerme a ello, pero
finalmente sobre las doce lo tena todo listo. Lo nico que se me ocurri fue ir a
darme una ducha para relajarme y estar, ya si, completamente lista para irme de
vacaciones.
Sal de la ducha y comenc a secarme con una toalla de color rosa cuando de
pronto son el timbre de la puerta. Rpidamente, pensando que podra ser Antonia
al cual le haban dejado salir antes, me coloqu la toalla alrededor de mi cuerpo,
tapando mis pechos y llegando hasta la mitad de mis muslos, y me dirig a la
puerta. Sin pensar, pero de forma normal, la abr. Ante mi apareci Fran, un amigo
de Antonio. Estaba en pasillo esperando. Detrs de l a escasos diez metros, el
ascensor se cerraba y bajaba a algn otro piso. Al doble de distancia, otra puerta
como la ma permaneca cerrada.
Fran era de mi estatura, quizs un poquito ms alto, con unos ojos oscuros y el
pelo negro. A diferencia de Antonio, Fran, nunca haba sido muy deportista aun as
no estaba gordo pero tampoco tena un cuerpo atltico. Vesta una camiseta negra
con un dibujo extrao, unos vaqueros algo desgastados y unas zapatillas cmodas.
l era el ms fiestero de los amigos de Antonio y el ms bromista. Hasta que mi
primer shock de encontrarme a Fran no desapareci, no me di cuenta de cmo
recorra mi cuerpo con su mirada.
-Hola Fran.- Lo salude tratando de aparentar normalidad y obligndolo a mirarme a
los ojos. Tengo que admitir que haca tiempo que no reciba una mirada tan
intensa sobre mi cuerpo, y aunque lo negara, mi calor corporal aumento
ligeramente, sin llegar a notarse.
-Si s que recibes as a todo el mundo tendr que venir ms a veces por [Link] l con su tpica risa, a la que yo le segu la gracia.
-Muy gracioso. Pensaba que serias Antonio.- Trat de justificarme. -Hoy nos vamos
de vacaciones.- Le inform.
-S, ya me cont algo.- Coment como haciendo memoria. -Entonces l no est?Pregunt.
-No. Quieres que le deje algn recado?- Quera terminar ya la conversacin pero
sin parecer maleducada.
-No, no, tranquila.- Contest realizando algn aspaviento como quitndole
importancia. -Por cierto, me cont Antonio que andis un poco justo de dinero,
No?- Quiso saber.
-S, bueno- No quera tampoco contarle detales, adems de que quera volver a
casa.
-Vindote as- Su mirada me recorri de arriba abajo, como escanendome. Mi
cuerpo vibr satisfecho al sentir sus ojos en mi piel, aunque yo me hice la dura y
adopt una pose algo indignada por su comentario. -Si quieres te puedo dar algo
de dinero.- Se ofreci de pronto.
Yo saba que algo no andaba bien. Aquella mirada y una oferta de dinero, algo
traan por detrs. Adems, de que nunca pedira dinero a menos que fuera de vida
o muerte.
-No, gracias. Tranquilo, de verdad.- Quera quitrmelo ya de encima. Su mirada no
haca ms que encenderme.
-Mira, yo te doy cien euros si me haces un pequeo striptease con baile aqu
mismo.- Propuso de golpe, haciendo caso omiso de mis palabras.
Aquello me pillo desprevenida. Durante un segundo la idea me resulto agradable.
El morbo de desnudarme frente a otra persona que no fuera mi pareja y adems
hacindolo por dinero, me tent. Pero rpidamente fui capaz de serenarme y
reaccionar como se debera de hacerlo.
-T ests loco?- Estall. -Vete de aqu ahora mismo y reza porque no piense en
contrselo a Antonio.- Estaba enfada, indignada, saba que con una simple disculpa
podra dejar pasar el tema.
-Est bien. Quizs me he querido pasar un poco.- Acept l como sintindose
culpable. -Y si son doscientos?- Pregunt rpidamente y mirndome a los ojos.
-Estaras dispuesto a pagar eso?- Fue lo primero que sali de mi boca, y una
picara y triunfante sonrisa apareci en la boca de Fran. No tuve ni tiempo de
pensarlo. Doscientos euros por un striptease y un bailecito, me resultaron muy
tentadores, sobre todo en mi estado. Aun as, no pude hacer otra cosa que
sentirme culpable y maldecirme, al haber dado pie a una situacin que no debera
de estar pasando.
La luz no se apagaba y, ahora, Fran lamia con dulzura mi ano. Antonio nunca se
haba acerca a esa zona, pero Fran se mova como pez en el agua y aquellas
nuevas sensaciones, aquellos rozamientos en zona nueva, me gustaban ms de lo
que podra haber llegado a pensar. Fran volvi a por m vagina y mi cltoris, al
notar que mis gemidos y respiracin eran ms frecuentes, seal evidente de que
estaba a punto de tener un orgasmo, pero para mi sorpresa haba dejado uno de
sus dedos empujando contra mi ano.
No pudo meterlo ms de cinco veces en mi orificio virgen, sin que yo gritar y
temblara por el orgasmo, mirando la luz encendida del ascensor. Acaba de tener,
sino el mejor, de los mejores orgasmos de mi vida y todo por la mezcla de miedo,
morbo, lujuria y vergenza.
Satisfecho con su trabajo, Fran, se levant y me bes mientras apretaba mis
pechos. El sabor de mi entrepierna era algo que siempre me haba gustado, pero
que nunca se lo haba confesado a Antonio. Recuperada del orgasmo tras aquella
sucesin de besos, Fran se separ un paso de m. Yo me gir hacia l. Saba lo que
quera que hiciera. Saba lo que tena que hacer. Y saba que lo quera.
Por lo que sin hacerme de rogar, me arrodille frente a Fran, no sin antes echarle un
vistazo al ascensor cerrado. La luz estaba apagada. Libre de aquello, me volqu en
lo mo. Agarr el pene de Fran con mi mano derecha mientras acariciaba con mi
mano izquierda sus testculos. Tena, quizs para mi gusto, demasiado vello, pero
no me importaba. Estaba excitada, deseando probarlo y por un momento pude
notar como aquella mata de pelo me pareca ms sexy y varonil que el poco pelo
que sola tener Antonio.
Fuera de mi misma, lam el capullo con delicadeza para luego hacer lo mismo con
el tronco. Lleve mi lengua hasta la base y tras darle una especie de beso con
lengua, ascend rpidamente sin despegar mi lengua, y cuando alcanc la punta la
hice desaparecer dentro de mi boca. Fran solt un bufido de satisfaccin y llev
una de sus manos a mi cabeza, con la que me acariciaba y enredaba sus dedos en
mi pelo.
-Saba que eras buena si- Me felicitaba Fran mientras devoraba su pene.
Este desapareca en el interior de mi boca casi en su totalidad sin parar, mientras
acariciaba sus testculos. De vez en cuando, descenda para darles un pequeo
tratamiento con mi lengua y mis labios sin dejar de masturbarlo. La excitacin que
llevaba encima deba de ser muy grande o es que yo era muy buena, pero de
pronto pude notar como su pene se endureca de una forma inverosmil.
-Mara dios me voy a correr me voy a correr- Me avisaba fuera de si.
dolor que senta cuando apretaba en exceso mis pezones. Ni si quiera cuando sus
manos comenzaron a golpear mi trasero. En solo dos cachetadas, ya tena rojas
mis dos nalgas y aun as no se detuvo al ver que mis gemidos se intensificaban
ante aquel trato.
El ltimo acuerdo haba sido claro: Mi cuerpo era suyo. Yo no poda quejarme, pero
tampoco es que quisiera. Estaba consiguiendo hacerme disfrutar como nadie,
consegua hacerme sentir mujer y no quera que se detuviera. Ni si quiera cuando
volvi a meter uno de sus dedos en mi ano, para penetrarlo con dureza y
velocidad.
Extasiada, gir mi cabeza y lo rodee con uno de mis brazos mientras buscaba sus
labios. El me los dio y lo bes igual que l lo haba hecho conmigo, en nuestro
primer beso. Ambos tenamos los ojos, abiertos mirndonos fijamente.
-Me voy a correr por tercera vez, cabrn- Le dije, sorprendindome a m misma
al haber utilizado ese lenguaje.
-Eres toda una putilla, Mara- Aunque me esperaba ese lenguaje sobre m, no me
molesto, ms bien me gusto. -Ya me pareca a m que vuestras cuentas no eran lo
nico desatendido en esta casa.- Rio con tono burln sin detenerse un solo
instante.
-Cllate y sigue follndome.- Le ped tratando de que pareca ms una orden.
Fran sonri maliciosamente y me volvi a dar una rplica de nuestro primer beso
mientras agarraba con fuerza mis caderas y me empotraba, literalmente, contra el
marco de la puerta. Mis gemidos y gritos se perdan en su boca y me costaba
seguir el ritmo de su lengua.
-Me corro, Fran Me corro- Le grit como pude para morder su labio al sentir mi
cuerpo contraerse por el placer.
-Yo tambin- Me avis sin detenerse. Y justo en el ltimo momento, sac su
miembro de mi interior, y con un ligero empujoncito en mi hombro hacia abajo me
arrodillo sin dificultades, para masturbarse sin descanso hasta que nuevos chorros
de semen salieron de su pene, directos a mi cara y mis pechos. Incluso mi pelo
quedo manchado por la gran cantidad de semen que eyacul.
Fran, agotado se dej caer en el suelo a mi lado, mientras nuestras respiraciones
se ralentizaban poco a poco. Nos llev ms de un minuto recobrar las suficientes
fuerzas para levantarnos y vestirnos. En realidad, fue Fran el nico en vestirse, yo
solo recog la toalla del suelo y me quede desnuda frente a l.
-Un placer hacer negocios contigo, Mara.- Me dijo en un tono joco y satisfactorio.
-De nada.- Consegu responderle mientras lo miraba coger el ascensor y
marcharse.
Cerr la puertas tras de m y mire los billetes que estaban en la mesilla y en mi
mano, los cuales estaban arrugados ya que no los haba soltado mientras Fran
tomaba posesin de mi cuerpo. Desesperada y asustada, empec a darme cuenta
de lo que realmente haba pasado y no el pensamiento ideal que tena en la
cabeza. Antonio pronto llegara y yo le haba sido infiel en la misma puerta de
nuestra casa.
Deje el dinero en la mesa y me fui corriendo de nuevo a la ducha. Deba de
limpiarme para que Antonio no sospechara nada. Y una vez fuera me vest igual de
rpido para tapar mis enrojecidas nalgas y mis doloridos pezones.
Media hora despus, Antonio volvi a casa. Me haba pasado todo aquel rato
discutiendo conmigo misma si deba de contrselo o no. Pero antes si quiera de
tener una respuesta, y ni si quiera antes de poder reaccionar, Antonio apareci en
el saln con los mil euros totales que Fran me haba pagado.
-Qu es esto, Mara?- Pregunto mirndome. Yo permanec en silencio. -Ha
estado Antonio aqu?- Quiso averiguar, sorprendindome de que hubiera acertado
a la primera.
-Si.- Le contest lo ms normal que pude.
-Ah! Entonces son los mil euros que le preste.- Dijo alivindose. Yo por el
contrario me tens. Fran me haba pagado, por mis servicios, con un dinero que
era de Antonio y mo. No poda creerlo. Ese maldito me la haba jugado y yo haba
cado como una tonta. -Espero que no haya intentado nada contigo, al no estar
yo.- Quiso saber mientras se rea y se acercaba a m para darme un beso. -Ese
maldito siempre me dice lo mucho que le pones, jaja
-No, cario.- Le contest conteniendo mi enfado hacia Fran.
-Me cambio y nos vamos.- Me anuncio Antonio que se march al dormitorio,
dejndome sola y no tan dispuesta a irme de vacaciones, como lo haba estado esa
maana al levantarme.
A pesar de los alucinantes episodios sexuales que haba vivido mi chica hasta entonces, se
segua negando a poner en prctica conmigo lo aprendido. Estoy hablando de realizarme
una garganta profunda. Deca que en realidad no le gustaba hacerlo, que le haca dao y que
le daban ganas de vomitar. No recuerdo que protestara cuando se lo hicieron otros hombres,
pero no me quedaba ms remedio que aguantarme.
Tras mucho pensar me di cuenta de que si quera disfrutar de las habilidades de mi novia en
su mximo esplendor, deba preparar otro encuentro sexual con alguien ms aparte de m
para llevarla a ese nivel de excitacin que conmigo a solas nunca alcanza. Tal vez de ese
modo yo tambin recibiera parte. La verdad es que haberla visto en aquel bar chupando con
ansia penes que se hundan por completo en su garganta, siendo rociada y tragando semen
haba sido lo ms excitante que me haba pasado en la vida.
Se aproximaba la semana santa y mi novia y yo podramos volver a vernos durante un
periodo algo ms prolongado de tiempo. Pero, en lugar de pensar simple y llanamente en
disfrutar de su compaa, estuve maquinando un plan para buscar una nueva aventura. Pero
esta vez quera ms, quera presenciar cmo era penetrada por otro. U otros. Y no quera
conformarme con que me lo contaran.
La verdad es que no fue nada fcil idear cmo hacerlo. Pero tras devanarme los sesos al
final se me ilumin la bombilla porque cuando me obsesiono con algo estoy da y noche
dndole vueltas, creo que hasta durmiendo estoy pensando. Se me ocurri ir a un cine X.
Nunca haba estado en ninguno, pero record el mito sobre las orgas que se montaba la
gente en ellos y me apeteca comprobar si eran ciertos. Adems era la opcin perfecta
porque si en algn momento quisiramos parar, nos podramos marchar sin ningn
problema porque no conoceramos a nadie. As que me puse a buscar. En su ciudad no
haba ninguno, pero por fortuna en la ma quedaban un par, as que eleg el que ms cerca
estaba de mi casa. Por supuesto ella no tena ni idea de lo que yo estaba tramando.
Por fin lleg el periodo vacacional y, tal y como habamos planeado, ella se desplaz a mi
ciudad. Le dije que la misma noche de su llegada saldramos de fiesta. Como ya era
primavera y haca buen tiempo se puso una camiseta de tirantes y un pantaln corto
vaquero. Salimos de casa unas tres horas antes de que comenzara una de las sesiones en el
cine que escog. Yo saba que necesitara emborracharla para convencerla, as que esgrim
como motivo de celebracin que haba aprobado todos mis exmenes. Por suerte le pareci
bien y empezamos a consumir cubatas desde el principio. Dado que ella llevaba ya un
tiempo en su condicin de abstemia, el alcohol le hizo efecto mucho antes que a m. Fuimos
de bar en bar y yo procur darle todos los besos con lengua que pude para excitarla.
Aparentemente lo consegu y entonces fue ella la que pas a acosarme a m. No me dejaba
ni respirar entre beso y beso y me empez a acariciar tmidamente la entrepierna.
Cuando se acercaba la hora del inicio de la sesin le pregunt si le apeteca vivir una
aventura. Ella me sugiri encerrarnos en el lavabo y hacer el amor all, pero yo repliqu que
haba mejores sitios pblicos para hacerlo.
La idea le son extraa, pero la acept. As que llegamos al callejn en el que est,
entramos, compramos las entradas a un cincuentn con un frondoso cabello blanco que
encontramos en el vestbulo, decorado igual que haca tres dcadas como mnimo; y
pasamos a la nica sala que haba.
Al entrar nos cost unos instantes acostumbrarnos a la oscuridad. La pelcula an no haba
empezado a ser proyectada y unas tenues lmparas estaban encendidas. Tambin ola a
cerrado. Nos quedamos quietos junto a la puerta hasta que empezamos a vislumbrar las
butacas. No haba nadie ms aparte de nosotros. Nos sentamos por la mitad de la sala
porque las entradas no estaban numeradas, y ni falta que haca por lo que vimos.
Casi al instante de sentarnos notamos que se encendi la luz de la cabina de proyeccin y
empez la pelcula. Se trataba de un filme francs. No me sorprend cuando vi bajo el ttulo
el ao de edicin: 1994. Bastante antigua. Tanto, que tanto actores como actrices lucan
abundante vello pbico. Adems no era como las pelculas de ahora, en las que ya no se
molestan en adornar un poco con un argumento. Esta pelcula, por lo que pude escuchar
entre beso y beso con mi novia, trataba de una muchacha que se iba de casa a una gran
ciudad y por distintos avatares del destino terminaba convirtindose en prostituta.
Viendo que seguamos solos, al menos pens que sera morboso tener sexo con mi chica all
mismo, as que empec a meterle mano. Cuando le toquete los pechos me di cuenta de que
no llevaba puesto sujetador. Haba venido sin ropa interior? Imposible. De ser as me
hubiera percatado a lo largo de la tarde. Pero tampoco estaba completamente seguro.
Desabroch el botn de su pantaln, met la mano y alcanc su vello pbico sin toparme
con braguita o similar, as que no pude evitar preguntarle si haba salido de casa sin ropa
interior. Ella contest:
-
No, pero me la he quitado la ltima vez que he ido al bao, en el ltimo bar.
La verdad es que haba acertado de lleno, el detalle me encant. Tras algunos besos en su
cuello y estimulacin manual entre sus piernas, decidi que ya habamos tenido suficientes
preliminares y se apresur a extraer mi pene del pantaln. Una vez fuera comenz a
chuprmelo. Fue una interesante experiencia recibir una felacin al mismo tiempo que
estaba viendo otra en la pantalla, nunca antes lo haba experimentado. Empuj ligeramente
su cabeza intentando que captara la idea de que me apeteca que desplegara todas las
habilidades de su garganta, pero no funcion.
A los pocos instantes o la puerta de la sala abrirse porque coincidi casualmente con un
momento de silencio de la proyeccin. Gir la cabeza y vi que alguien entraba. Mi novia no
se enter porque estaba con la cabeza agachada, ocupada en otros menesteres. Con la
oscuridad slo pude distinguir que se trataba de una sola persona, pero estaba claro que las
posibilidades de llevar a cabo como mnimo un tro acababan de reavivarse. As que le dije
a mi chica que quera que continuara lo que estaba haciendo pero en otra postura. Se apart,
me levant y de un salto me puse de pie en la fila de detrs. Entonces le dije que quera que
se pusiera de rodillas sobre los reposabrazos, de espalda a la pantalla. Afortunadamente no
puso pegas, se coloc como le dije y prosigui con su servil labor. Desde mi posicin logr,
inclinndome, alcanzar su pantaln y bajrselo, dejando su trasero al descubierto. Lo que
yo quera era que su entrepierna quedara totalmente desprotegida para dejar el camino libre
a cualquiera que se atreviera a acercarse.
Con mi novia distrada en sus labores, gir la cabeza para tratar de distinguir quin haba
entrado. Gracias a la iluminacin variable proveniente de la pantalla pude ver que haba una
persona sentada en la ltima fila, y por el pelo corto pareca un hombre. Not como en
lugar de mirar a la pantalla me miraba a m, y no lo dud ni un instante. Le hice una sea
para que se acercara y se levant al instante. Se acerc tranquilamente por el pasillo y al
llegar a nuestra altura observ unos instantes la escena. Entonces sujet la cabeza de mi
chica con una mano para prevenir un posible receso y que descubriera a nuestro
acompaante; y con la otra seal al hombre el trasero de mi novia, indicndole que se era
su sitio. Pareci comprender y se dirigi a su puesto.
Cuando le tuve cerca descubr quin era: el cincuentn al que habamos comprado las
entradas! Por lo que parece saba muy bien a lo que bamos y entr a la sala para ver si le
permitamos participar. Como ya tena mi aprobacin se concentr en su tarea. En primer
lugar contempl unos instantes el culo en pompa de mi chica. Por algn motivo mi novia se
percat de que haba alguien detrs de ella y trat de girarse, pero para evitarlo le sujet la
cabeza con ambas manos. Yo no quera que viera quin tena detrs porque me tema que si
descubra que era el hombre de la entrada se negara a hacer nada y se acabara la diversin.
La verdad es que con eso me jugu el tipo porque si ella no hubiera estado de acuerdo me
habra soltado tal mordisco que seguramente me habra abierto varios orificios nuevos por
los que orinar. Pero parece ser que no le desagrad la idea de tener un tercer componente
completamente desconocido, tanto que ni siquiera saba cmo era. A partir de ese momento
se podra decir que la felacin que me practicaba toc a su fin porque su atencin estaba
centrada en lo que le hara nuestro misterioso compaero en sus desguarnecidas partes
ntimas. Sencillamente acept que mi pene siguiera en su boca, pero mostrndose
completamente pasiva hacia l.
Tuve que hacer una sea a nuestro invitado, que se haba quedado inmvil al darse cuenta
de que algo no iba bien, para que pasara a la accin. Se baj la bragueta y se sac su
todava flccido pene. Empez a masturbarse suavemente con la mano izquierda, se escupi
en los dedos de la mano derecha y procedi a juguetear con la vagina de mi novia. Como
tena unas manos muy grandes, y dedos a juego, pens que mi chica iba a disfrutar bastante,
y as fue. El hombre pareca saber muy bien lo que haca porque mi novia exhal aire en un
suspiro de placer. Y los gemidos no se hicieron esperar. Los resultados denotaron la
maestra de nuestro acompaante.
Al cabo de un par de minutos se detuvo para buscar algo en un bolsillo. No me esperaba el
parn y mi novia volvi a intentar girar la cabeza, pero estuve rpido y logr evitarlo,
aunque seguramente por el rabillo del ojo pudo ver algo. Ella pareci comprender que
formaba parte del juego y acept de nuevo mi censura. Lo que buscaba el cincuentn era un
preservativo. Se coloc de lado para poder abrirlo y colocrselo correctamente
aprovechando la luz de la pantalla, as que pude comprobar que su miembro ya estaba
completamente erecto. Una vez de nuevo en posicin coloc una mano en la cadera de mi
novia y con la otra se agarr el pene para apuntar. Tras palpar un poco encontr el camino y
penetr con delicadeza, ante lo cual mi chica gimi otra vez. Coloc la otra mano tambin
sobre mi novia y empez lentamente el movimiento de insercin-extraccin que fue
acelerando paulatinamente.
La verdad es que el cincuentn termin alcanzando un ritmo admirable, embesta con
velocidad y contundencia. Sigui demostrando que saba muy bien lo que haca. Mi novia
ya no gema, gritaba. En un momento dado consigui librarse de mi pene, pero a pesar de
ello sujet su cabeza para asegurarme de que no se diera la vuelta. De repente porfiri un
alarido mucho ms fuerte que los anteriores y se encogi bajando las rodillas de los
reposabrazos al asiento de manera que tambin se desacopl de nuestro acompaante: haba
alcanzado el orgasmo. Pens que se haba acabado la diversin porque, hasta la fecha,
siempre que tena uno significaba terminar toda actividad sexual. Ella nunca me haba dado
muestras de ser multiorgsmica.
A los pocos segundos recuper la respiracin y empez a jadear. Volvi a poner las rodillas
en la posicin anterior invitando al desconocido a continuar la penetracin. El cincuentn
evidentemente volvi bombear con bro a mi chica, que de momento no pareca reaccionar.
Pero pasado aproximadamente medio minuto los gemidos volvieron. En un principio pens
que lo que estaba haciendo era ofrecer a nuestro invitado la ocasin de buscar su orgasmo,
pero contra todo pronstico estaba empezando a estimularse de nuevo. Intent volver a
penetrar la boca de mi chica, pero no me lo permiti. Con lo cual empec a masturbarme
buscando el clmax por mi cuenta. Pens en rociarle la cara con mi semen. Entonces ocurri
algo inesperado: volvi a alcanzar el xtasis, repitiendo exactamente lo mismo que hizo
antes. El cincuentn haba logrado lo que nadie hasta la fecha haba conseguido, provocarle
dos orgasmos seguidos. Y, tras el breve receso, por tercera vez se pusieron de nuevo a la
faena.
Me empec a cansar de la situacin y decid intentar cambiar los roles porque vea que a
ese paso el fantasma del 'gatillazo' empezara a sobrevolarme. As que le hice una sea al
hombre, que se detuvo inmediatamente. En ese momento mi novia hizo el ademn de
intentar ver qu pasaba, pero de nuevo estuve rpido y le tap los ojos. El cincuentn se
dirigi al pasillo y luego se acerc a m andando por la fila en la que me encontraba. Se
puso a la altura de la cabeza de mi chica, justo a mi lado. Sin hablar supimos perfectamente
qu hacer: apart mis manos de sus ojos y l coloc las suyas al instante. A continuacin
acerc su pene encapuchado con ltex a la boca de mi novia, pero ella interrumpi el plan.
Al sentir el contacto levant las manos y le retir el preservativo. El cincuentn me mir y
se encogi de hombros. Tras esto ella s le admiti y comenz a chupar. Al ver que haba
finalizado la interrupcin, salt a la fila siguiente. La luz de la pantalla me permiti ver con
claridad la tentadora imagen de las piernas abiertas de mi chica y penetr placenteramente
su excepcionalmente lubricada vagina. Tambin pude ver claramente a nuestro temporal
compaero sexual, poniendo muecas de placer. Como esa imagen no me resultaba nada
excitante, mir para otro lado.
Aunque embest con todas mis ganas, no deb quedar en buen lugar porque no logr que mi
chica volviera a disfrutar de otro orgasmo. Al contrario que conmigo instantes antes, ella
pareca esmerarse mucho ms practicando sexo oral al cincuentn. De hecho en un
momento dado le sujet con las manos por las caderas y le indic cmo deseaba que se
moviera para que penetrara con bro su boca. Evidentemente ante semejante despliegue de
sexo oral el maduro hombre alcanz el clmax bastante rpido. Cuando empez a gemir mi
novia no hizo ningn esfuerzo por apartarse para evitar el clido lquido. Esto increment
los gemidos del hombre, que pareci disfrutar an ms. Otra vez se estaba vertiendo semen
en la boca de mi novia y otra vez no era mo.
Una vez estuvo satisfecho extrajo su miembro de la boca de mi chica y volvi a poner las
manos sobre sus ojos puesto que durante su orgasmo no logr mantenerlas en posicin. Me
hizo una sea para reemplazarle, ya que como para l la accin haba terminado deseaba
marcharse, pero sin romper el encanto. Yo haba pausado mis actividades de penetracin
cuando repar en el orgasmo del desconocido, as que simplemente me recost sobre ella y
le tap los ojos sustituyendo a nuestro invitado. ste comprendi que su papel haba
terminado definitivamente y sali de la sala. Cuando se cerr la puerta despej la vista de
mi chica y me apart, permitindole que se incorporara. A la luz de la pantalla pude ver que
tena las mejillas rojas, restos de saliva o tal vez esperma en la barbilla y una enorme
sonrisa dibujada en su rostro. Estaba ms satisfecha que nunca. Y, para qu engaarnos, yo
haba gozado tambin a pesar de no haber podido disfrutar un orgasmo. Aunque a fin de
cuentas fue algo positivo porque no me haba llegado a poner preservativo.
-
Qu tal? - le pregunt.
Confirmado. Y como ya habamos cumplido lo que habamos ido a hacer all, decidimos
irnos. La pelcula no ira ni por la mitad pero evidentemente no nos importaba lo ms
mnimo, aunque antes de marcharnos se me ocurri comprobar algo. Cuando mi chica
comenz a recorrer el pasillo, yo, que iba detrs, me detuve justo en la fila anterior a la
nuestra y, utilizando el mvil a modo de linterna, ilumin el suelo donde haba estado el
cincuentn cuando alcanz el clmax. No haba nada. Ilumin ms arriba, en el respaldo del
asiento, y tampoco hall el ms mnimo rastro de esperma. Me di por vencido y corr hasta
alcanzarla. Por fortuna el ruido de mis pisadas fue amortiguado por los gemidos emitidos
por la pelcula, as que ella no repar en que me haba rezagado. Pero me haba quedado
claro: se lo haba tragado sin la ms mnima oposicin. Y esta vez no haba sido forzada.
Ya en el rellano el cincuentn estaba sentado en el mismo sitio en el que le vimos al entrar,
pero ahora tena una sonrisa de oreja a oreja y se le notaba sudoroso. El muy pcaro nos
despidi con un alegre:
-
Adis pareja!
Puede que tener un cine porno en la era digital ya no sea rentable, pero si le permite vivir
experiencias parecidas a la de esa tarde de vez en cuando, desde luego que merece la pena.
Antes de terminar slo me queda comentar una cosa: ella jams me ha preguntado por el
tercer miembro del tro que montamos. La verdad es que no s si en algn momento pudo
verle porque la nica conversacin que tuvimos al respecto fue para regaarme por ser el
autor intelectual del plan:
- Eres un cerdo, al final siempre haces conmigo lo que quieres. Menos mal que no se ha
enterado nadie...
Pero, en el fondo, creo que le gusta seguir con la incgnita.
Continuar
Cuando llegu arriba Sara ya estaba sobre la cama de su habitacin, se estaba
tocando mientras miraba por la ventana.
- Bien, los mircoles siempre estn ms cortos de tiempo.- La ventana del cuarto
de mis padres estaba abierta de par en par.
- Desde cundo lo sabes?Desde cundo pasa esto?.- Estaba muy serio.
Enfadado.
- Como un mes,- Se volvi, me mir y me pregunt- puedes ayudarme con esto?Se giro mostrndose totalmente desnuda delante de m.
-----------------------------------------------Sara segua a lo suyo, enfrente mi madre y Eddie se desnudaban y comenzaban lo
que ya deba de ser un ritual, yo herva de rabia.
- Joder con la buena de Laurita,- Sara estaba ensimismada con mi madre y su
amante- que semental se gasta. Ven anda hazme un poco de compaa.- Antes de
que terminase de decir eso yo ya me diriga escaleras abajo. Me vest y sal por la
puerta delantera.
Di la vuelta a la manzana. Llevaba los puos apretados, tan apretados que empec
a sentir dolor en las palmas. Necesitaba calmarme, calmarme y pensar que hacer.
Una parte de mi quera entrar a lo bestia, coger a aquel chaval y darle una paliza.
Pero no, mis posibilidades eran pocas con aquel animal de gimnasio, eso solo
redoblara la humillacin. Segu dndole vueltas cuando me di cuenta que ya
estaba frente a la puerta de mi casa. El coche de mi madre estaba aparcado all
mismo. Llev mi mano al bolsillo del pantaln, como eran el que usaba para salir a
correr, encontr mi copia de las llaves. La introduje en la cerradura, gir y abr.
Estaba encendido, pero orden mis ideas y sal con un conato de plan.
- Mam, pap?Hay alguien?- Grit. Me asegur de que cualquiera que hubiese
en casa me oyese.- He vuelto. La alarma esta quitada. Quin est por ah?- Dado
que conoca la respuesta actu de esa forma infantil, si tuviese la ms mnima
duda de que nos estaban robando no me andara anunciando. Pero lo que quera
era cortarles el rollo. Quera ver con que me sala para justificar que estaba en
casa antes de lo habitual y con Eddie.
Sub al segundo piso mientras continuaba llamando, ahora solo llamaba a mi
madre. Llegu a la puerta de su cuarto cerrada, normalmente habra golpeado
antes de entrar pero ahora saba que iba a interrumpir. Abr de golpe. Mi madre
estaba con el pelo suelto y alborotado, terminando de subirse una falda bastante
corta que haba ido a trabajar.
- Hola cario, qu pasa?- El tono contrastaba con la mala leche que haba estado
descargando conmigo los ltimos das, tambin estaba colorada. El otro tena que
estar por all, sent la tentacin de agacharme y mirar debajo de la cama.
- La alarma estaba apagada y pens que pap se haba podido dejar algo.- Estaba
serio, frio, mientras me acercaba haca la cama, que estaba algo revuelta. Ella me
segua con la mirada casi asustada. Eddie tena que estar debajo. Mi madre dio un
par de pasos viniendo hacia m.
- Bien, ya ver...- Estaba derrotada. Fing que me marchaba, como los personajes
cmicos de teatro, exagerando el ruido de mis pasos. Volv a mi punto de
escucha.- Joder con este chaval, no se va.- Esta vez si pude escucharla.
- Mndale a la puta calle,- ese era Eddie- que yo quiero follarte mami.
- Y yo que te crees, pero con el aqu. Adems le he dicho que me tena que volver.
- Pues nos vamos y te lo hago en tu despacho como otras veces.
- No. Que la ltima vez casi nos pillan. Y encima haber como te sac sin que Javi
te vea.- Mi madre son asustada.
- Laura, putita, ya te dije que si no lo hacemos todos los das te mando a la
mierda.- Eddie hablo extremadamente tranquilo, como quien le explica algo a un
nio pequeo.
- No por favor, te necesito. Ya s qudate aqu. Mi marido no est y seguro que de
Javi me libr esta tarde. Y hacemos lo que t quieras, te lo prometo.- Su voz era
lasciva, picara, seductora difcil decirle que no.
- Vale zorrita pero para esta tarde lo hacemos aunque tu hijito este delante.- La
forma en que lo dijo me acojono.
Mi madre volvi a llamarme. Sal hacia mi cuarto procurando no hacer ruido. Me
dijo que se marchaba que intentara venir para comer, para que no estuviese solo.
Para m me dije que ya saba que compaa quera mi madre. Nada ms salir ella
sub a su cuarto. Me pase por all, mirando de reojo al vestidor. En esas me
encontraba cuando tropec con las bragas de mi madre, que no eran bragas, era
un tanga, de hilo, que no poda tapar ni de lejos su culo, que no era muy grande
pero es que ese pedazo de tela era enano. Lo tir sobre la cama y sal. Estaba
confuso, poda haber abierto y comprobado que Eddie estaba all, haberles
descubierto, pero mi mente maquinaba algo ms perverso. Iba a joderles la tarde.
Me met en mi cuarto dejando la puerta abierta as nadie se escapara antes de
tiempo. De hecho o como la puerta del cuarto de mis padres se abra ligeramente.
Puse en marcha mi plan. La primera parte era fcil, mi madre haba querido ver un
pelcula iran desde hace meses, estuvo muy poco en cartelera, era un tostn
subtitulado de tres horas, y mi padre no la acompao. El caso es que me pidi que
se la bajase y eso hice la baje. Iba a obligarla a verla toda la tarde. La segunda
parte era para que la paciencia de Eddie se colmase lo ms rpido posible. Me
puse a buscar porno, lo pas a todo volumen, quera que lo oyese y se fuese
calentando. La tercera era algo ms difcil, requera de cierta ayuda, la ayuda de
Sara, la vecina.
La llam a travs de la valla. Haba cerrado la puerta delantera con llave por si las
moscas. Sara acudi, sencillita como siempre, vesta una minifalda y un bikini, que
apenas le cubra sus globos de goma.
- Qu quieres?, no pienso montrmelo contigo, no despus de cortarles el rollo a
Laura y al cubano.- Puso un tono de indignacin que sonaba cmico.
- No, no es eso y no es cubano es dominicano.
- Peor me lo pones, cuntos aitos tiene?- Se lamia un dedo mientras miraba
hacia la ventana. Yo esperaba que como haba planeado el otro estuviese mirando
para el jardn. Era lo nico que poda hacer a parte de encerrarse en el vestidor.
- 17 o 18 creo, pero centrmonos quiero que me hagas un favor.
- Ya te he dicho que nada de favores, le has visto la polla cmo es?- Yo ya estaba
nervioso as que estalle.
- Como la de un caballo. Y ahora escucha, quieres tirrtelo?.- No haca falta que
contestase los ojos se la pusieron como platos. Sin dejarla que contestase
continu.- Mira t te pones a tomar el sol un rato, que te vea que se ponga a mil, y
despus llamas a la puerta yo te abro dices que necesitas algo del cuarto de mi
madre subes yo me piro y miras en el vestidor o en el bao si acaso.
- Y t me abres para que me lo tir, es que lo de antes no ha sido nada para [Link] era una pregunta se estaba descojonando.
- Lo mismo que para ti. Te has enterado t te le follas en el cuarto cuando
terminis yo aparezco para ver si has encontrado lo que buscabas y te marchas.
- No subas muy pronto, que a este le he visto durar yo horas con tu mami.
- Pues le haces terminar rpido que no creo que te cueste.- Yo ya me daba la
vuelta para volver cuando me solt.
- Vas a estar mirando?Como aquella vez con Laura?- No me moleste en
contestar me met para adentr. Claro que iba a mirar, me tragu como se follaba
a mi madre en plan actriz porno, ahora que le iba a poner delante una actriz porno
al uso no me lo iba a perder.
Sara cumpli con el plan. Algo antes de lo previsto. Llamo al timbre apenas 15
minutos despus de nuestra charla. Vena en plan puta, un vestido apretadsimo y
cortsimo y con un escote que no dejaba nada a la imaginacin. La fulmine con la
mirada por lo pronto que haba aparecido. Pero segu con el plan y hablando alto
representamos la pantomima, yo fing salir y dejarla sola. Cerr la puerta con
cierto estruendo. Al verla por detrs no me pude resistir, la agarre las tetazas y
pegue mi paquete a su culo. Estaba muy cachondo se la estaba regalando al
cabrn de Eddie con la esperanza de que se olvidase de mi madre.
- He cambiado de idea vamos a jugar un poquito tu y yo.- Le dije al odo.
- No. T te haces una paja que yo quiero al semental de arriba.- Se solt de mi
abrazo y subi. Espere hasta que la o.- Que susto, qu haces ah?- Que voz de
puta puso.
- Calla guarra, dnde est el agevao?- Le oa desde la escalera. Me escond un
poco. Vi como se asomaba y desapareca.- T qu haces aqu?
- Vena a buscar...- Se qued en silencio y se me paro el corazn pens que todo
se vena abajo.- Ya no me acuerdo. No importa, me quedar con lo que he
encontrado.- Buen gir y de nuevo esa voz llena de lujuria, me iban a estallar los
pantalones.
- Si claro. No le puedes decir al marica ese que estoy aqu. Por cierto, dnde ha
ido?
- No se pero me ha dicho que tardara en volver.- Las voces se oan ms lejanas
as que fui subiendo con precaucin.- Tenemos tiempo para nosotros.- Estaba al
final de la escalera me asome. Eddie estaba plantado junto a la cama, devoraba a
Sara con la mirada, pero no haca nada.
- Quin ha dicho nada de nosotros?- Me sorprendi cualquiera no habra dudado
en tirarse sobre ella y l mostraba esa indiferencia.
- Vamos te he visto con Laura, y estoy segura de que puedo hacrtelo pasar mejor
que ella.
Eddie se quedo callado mirndola de arriba abajo. Entonces le apareci una sonrisa
siniestra en los labios. Sara lo noto y se asusto ligeramente. De repente Eddie
ech mano al escote del vestido y se lo desgarr. Una de sus enormes teta sali al
aire. El la estruj y pellizc el pezn haciendo gritar a Sara. Su otra mano se
coloc sobre el hombro de ella y la forz a agacharse. De rodillas su cara era un
poema estaba debatindose entre el miedo y el deseo. El debate dur poco, Eddie
se meti la mano en el pantaln del chndal y dejo libre a la bestia. Pareca ms
grande que la otra vez y no estaba dura del todo. Agarr a Sara por el pelo rubio
teido y la dijo:
- Haber si de verdad eres mejor que Laurita, ella se la traga hasta aqu,- coloc su
mano a unos cinco centmetros del final del tronco de carne.- si no llegas ms
legos ya te ests pirando.
Sara estaba aun sorprendida por el tamao de la polla cuando esta ya comenzaba
a entra en su boca. Eddie no forzaba mucho, se rea, los labios de Sara no pasaron
del la mitad en el primer envite. l tiro de ella hacia atrs.
- Que pena cre que hablabas en serio.- Hizo ademan de guardrsela en los
pantalones pero Sara ms rpida se la cogi.
Ahora era ella la que se afanaba en llegar cada vez ms lejos. Tras cada embutida
colocaba la mano alrededor de la verga, que ya estaba dura, gorda y venosa, para
marcar hasta donde llegaba. Poco a poco se acercaba al objetivo marcado por
Eddie dejndole todo el miembro empapado en saliva. En una arremetida llego
hasta ms o menos la marca, miro a Eddie a los ojos triunfante, satisfecha pero el
que no estaba satisfecho era l. Volvi a sonrer malvolamente coloc sus manos
en su nuca y empuj acompaando con un movimiento para delante de la cadera.
Sara se la trag hasta que su nariz choc con el pubis de Eddie. Sara tena sus
manos a ambos lados de las caderas de Eddie intentando liberarse, pataleaba
incluso. l mantuvo la presin bastante tiempo, y cuando la liber Sara solt una
arcada y trato de coger aire. Estaba a cuatro patas, apoyndose en las manos
mientras por de su boca caa saliva mezclada con liquido pre-seminal.
- Ha estado bueno, igual si que me lo paso bien contigo.- Eddie se sent en la
cama, su polla miraba al techo.- Ven aqu, no has terminado.- Le hizo un gesto
para que se acercara. La vi de frente desde mi escondite, tena los ojos llenos de
lagrimas y el otro pecho tambin se le haba salido.
Gate hasta l, al darme la espalda vi que no tena bragas, y que el coo la
chorreaba. Le agarr la polla dispuesta a empezar otra vez.
- No, ahora los huevos.- Eddie llev su mano hasta ellos.
Sara se lanz. Eran grandes, considerablemente grandes. Tenan que estar llenos
de leche, se me vino a la cabeza del coo de mi madre llen de semen y pens
cuantas veces habra explotado sobre ella, dentro de ella y dems. Sara se
afanaba en metrselos en la boca, lamerlos salivarlos mientras le masturbaba. El
haba estirado la mano y le sobaba y pellizcaba las tetas de plstico. Se mantena
calmado, disfrutando de cada segundo, no se aceleraba por la proximidad del
orgasmo, Eddie era un puto semental. Ese control no poda tenerlo de un mes de
polvos con mi madre el cabrn tena que andar repartiendo amor por todas parte.
Que envidia. Sara haba cambiado la postura, ahora le haca una cubana, casi
como la que me haba hecho a m antes, salvo por que en este caso por encima de
sus tetas le asomaba un buen trozo de morcilla que mantena en todo momento en
su boca. Subi el ritmo y Eddie comenz a suspirar y poner alguna cara rara, tena
aguante pero entre una cosa y otra ya llevaban ms de veinte minutos de
mamadas. La par.
- Tmbate, quiero llenarte la concha de leche.
- No. No te corras dentro, que me puedes dejar preada.- Sara se haba puesto
una mano delante de la vagina a modo de barrera.
- Y que. Un buen mulato, ha otras que tienen que adoptar. Venga tmbate.- Ella
dio un paso atrs.- No se qu os pasa a las espaolas que no os gusta que os
llenen de leche o qu.- Eddie empezaba a impacientarse.
- Es que...
- Es que ostias, yo me corro dentro, de tu coo...-Se relami- O de tu culo. Esas
son las opciones las tomas o te largas, que cuando llegue Laura ya la dejar bien
llena.- Me falt poco para saltar, claro que con la ereccin que tenamos los dos
habra parecido aquello una justa medieval.
Eddie volvi a hacer que se vesta. Sara tena los ojos fijos en su polla. Estaba
concentrada, el vestido roto, las tetas fuera y a la mano frente al coo se le haba
unido la otra en la retaguardia.
- Espera, por el culo, pero con cuidado que nunca me he metido nada de ese
tamao.- Le miraba rogando. l feliz, le hizo un gesto con la cabeza y ella se
coloc sobre la cama. A cuatro patas, en perpendicular a mi visin de la
habitacin.
Eddie se puso detrs. La dio un sonoro azote, y despus la acarici abriendo sus
nalgas. Escupi sobre su ano, le pas la mano derecha por sus labios ella le chupo
varios dedos. Introdujo el ndice, sin mucho esfuerzo, Sara tampoco se inmut,
continu con dos dedos, ella tenso la espalda y dejo escapar un gemidito. Cre que
iba a probar con el tercero pero se escupi esta vez en la mano y se froto la
cabeza del pene. La coloc en posicin y dirigindola con una mano la fue
metiendo poco a poco. La cara de Sara denotaba dolor, se morda el labio inferior y
tena los ojos cerrados, estaba muy rgida. Eddie se recost sobre ella hasta
quedar junto a su oreja.
- Ya est dentro, perrita.- La dio un ligero mordisco en el lbulo. Ella abri los ojos
y mir hacia atrs. Eddie la agarraba con fuerza de las caderas y la miraba
lascivo.- Ests lista?
- Espera. Laurita querida ensale las tetitas, que vea que no miento.- Para
entonces yo ya me haba asomado para ver la escena. Vi a mi madre dudar con el
armario blanco al lado.- Si no lo haces se acab, me pir y no me vuelves a ver.
- Sers gilipollas yo te...- Hctor no termino de hablar. Mo madre se haba quitado
la camiseta y se mostraba en toda su exuberancia frente a ellos.- Coo.- Hctor
sac el mvil, en unos segundos de navegacin encontr lo que buscaba.- Es cierto
son las de la foto.
- Ves, es una ofrenda de paz. Aqu Laurita tiene un vicio que no veas y he pensado
que poda portarme y compartirla contigo.- Hctor no quitaba los ojos de encima
de mi madre.
- Va en serio?
- Hacemos esto y tan amigos, adems le haba prometido algo especial a Laurita
esta tarde, verdad?
- S, y se encima ayuda a que no os volvis a pelear para eso est una.- No me lo
crea mi madre se lanz sin ningn reparo.- Vamos mejor a arriba.
Subieron por la escalera. Entraron en la habitacin de mis padres. Volvieron a
dejar la puerta abierta, no tenan ningn tapujo. Yo los segua con cuidado. Una
vez dentro mi madre se arrodillo entre ambos. Eddie le hizo un gesto para que
empezase por Hctor. Laura obedeci y saco la polla de Hctor a escena, no era ni
de lejos como la de Eddie, era de un tamao normal, unos 18 cm, como mucho, y
estaba ya erecta. Mi madre comenz a chuprsela sin previo aviso. Estaba claro
que mi madre tena experiencia con Eddie, manejaba la polla de Hctor como un
chupa-chups, se la calzaba hasta la empuadura, le daba lametones en la cabeza
que le volvan loco. Eddie se fijo en que Hctor estaba a punto y lo cort:
- Qu tal es la polla de mi nuevo amigo?- Le pregunt a mi madre.
- Es la polla blanca ms grande que me tragado.- Ella le sigui el juego y paro para
que el gigante se recuperase un poco. Le mir a los ojos.- Es ms grande que la de
mi marido.
Hctor se ech a rer algo entrecortado. Mi madre se volvi hacia Eddie, pareca
que era su turno pero l le neg con la cabeza.
- Tmbate, que hoy eres un regalo.- Laura pareca contrariada pero obedeci.
Hctor se fuer para all, Eddie le paso un condn, el se lo puso. Pareca que haba
recuperado el aliento. Se coloc entre las piernas de mi madre y la introdujo todo
su miembro. Ella ni se inmuto, pero mir a Eddie que tena el mvil en la mano y
la hizo gestos para que gimiera. As lo hizo. Dej escapar un gemido que a las
claras era falso. Hctor sin embargo pareca complacido. Comenz a bombear y en
menos de minuto y medio ya estaba teniendo espasmos por el orgasmo. Despus
de lo que haba visto hacer a Eddie aquello me pareci pattico, y no fui el nico.
Eddie se descojonaba, con el mvil en la mano. Hctor, y yo, tardamos en darnos
cuenta de lo que pasaba.
- Que puto maricn, un minuto y se corre, el picha corta.- Eddie dijo esto mientras
guardaba el telfono y se bajaba los pantalones mostrando su pene, que aun
flcido era ms grande que el de Hctor.
Hizo a Hctor a un lado y le indic a mi madre que se la chupase. Con toda la
dedicacin posible mi madre consigui izar aquel mstil. Eddie le dijo que se
pusiese a cuatro patas, se la clav, y aquello si fue un gemido.
- Dile anda, dile lo qu se siente al tener una polla de verdad dentro.- Eddie
miraba a Hctor que estaba como si le hubiesen deslumbrado.
- Es.., es increble, es como la de un caballo., y adems sabe aguantar.- Mi madre
se comportaba como una autntica puta.
Hctor pareci volver a ser el de siempre se alz inmenso y amenazante.
- Os voy a matar a los dos, y tu zorra te vas enterrar todo el mundo va a saber
que erres una guarra folla negros, y....
- Mejor te callas, he mandado el video a un colega, si nos pasa algo a m o a Laura
todo el mundo va a saber lo polla floja que eres.- Hctor se qued [Link], que tengo que darle lo suyo a esta mamita.- Hctor obedeci sin rechistar.
Antes de que bajase yo haba cambiado mi escondite. Le vi salir alicado.
Derrotado. Aquel da Eddie haba jugado con los dos, pero ahora tena un aliado
contra Eddie. Arriba se oan risas.
- Gilipollas, su novia me dijo que no aguantaba nada, pero joder es que ha sido
meterla y bang.- Eddie estaba pletrico.
- Oye en ese video no se me vera no?- La voz de mi madre cargaba cierta
preocupacin.
- No, solo tus tetazas.- Volv a subir.- Ahora, lo prometido es deuda Eh?
- Claro papi, hazme lo que quieras.
Eddie se puso a ello. Seguan en la misma postura que antes, ella a cuatro patas.
l comenz sus arremetidas, brutales como de costumbre, le arrancaba el placer a
gritos a mi madre. No tardo mucho en tener su primer orgasmo. Cambiaron de
posiciones ella se tumb boca arriba y el sobre ella se la clav y se dedic a
besarla, chuparla y morderla las tetas. Cuando empez el bamboleo los pechos de
mi madre se movan al ritmo del polvo, Eddie los agarr y los estruj con fuerza.
Despus de ms de media hora y otro orgasmo de mi madre, Eddie comenz a dar
seales de que era su turno.
- Dnde lo quieres mamita?- La pregunt.
- Dentro cario..., llname con tu leche, djame preada.- Eso me cogi
desprevenido, la ltima vez que los pille mi madre se neg a que se le corriera
dentro, y ahora se lo suplicaba.- S, s, que caliente est.
Eddie se la sac, le dio unos golpecitos con la polla en la pared del muslo,
limpiando algunas gotas de denso esperma, y la ayud a levantarse. Se metieron
al bao, ahora si cerraron la puerta. Aun con eso o a mi madre:
- Ohhhhh, s, cmemelo todo, s.
Volv al garaje, me masturbe, por que iba a reventar y sal de casa. Todo haba
fallado, pero al menos me haba regalado la vista con un par de increbles polvos.
Adems ya no tena intencin de separarlos, ahora quera venganza, pura y dura.
Mercedes no estaba husmeando, slo buscaba en los cajones de su marido un
cargador que le viniese bien a su telfono, aprovechando que l estaba en la
oficina haciendo el papeleo del trimestre.
Ya habra tiempo de decirle a Cristbal que haba perdido otro cargador pero, no
le apeteca que se saliera con la suya otra vez y que la llamase despistada desde
ese pedestal en el que se sube cuando llevaba razn.
Debajo de aquella maraa de cables, haba una cajilla celeste, un poco infantil.
A Mercedes le llam la atencin inmediatamente aquella caja, por el sitio donde
estaba y por el estampado de anclas de la misma, se pregunt brevemente <<
Qu coo tiene este aqu guardado?>> y la abri de golpe sin pensarlo
demasiado.
Haba una pulsera de cuero que pareca hecha a mano, marrn, con un adorno en
plata, cosa que le choc, pues, su marido solo haba llevado en la mueca en toda
su vida un reloj el da que se casaron y porque se lo regal su abuelo.
Debajo haba una hojita de papel, que pareca arrancada de una agenda pequea
en la que se lea Gracias por ayudarme otra vez, eres mi ngel de la guarda.
Blanca.
Mercedes, se hundi en un mar de dudas: Blanca? Qu Blanca? La vecina de la
tienda? La peluquera? La de los gemelos? Su ngel de la guarda Cristbal? Por
qu?
Ella saba que su marido era un hombre bondadoso, rpidamente concluy que esa
chica haba pasado algn tipo de necesidad pues, siendo separada, con esos cros
que no deban tener ms de 4 aos, la crisis que azota el pas Seguramente
Cristbal los haba ayudado pero, Por qu no le haba dicho nada? Ellos solan
hablar de esas cosas Por qu haba escondido con tanto ahnco esa pulserita?
Era extrao para ella pues, Cristbal y Mercedes eran de estos matrimonios que
parecen hermanos, cmplices y cariosos a pesar de llevar toda la vida juntos.
Tienen por costumbre compartirlo todo, ya por antonomasia. Por eso a ella le
crisp el tema de la pulserita. Algo ms deba pasar con Blanca, si su marido la
ocultaba y ella quera averiguar qu.
A su mente venan flashes.
Cuando ellos estaban por la oficina se saludaban como vecinos, alguna
conversacin simptica con la agradable chica pero, poco ms. Jams su marido
haba expresado que pudiese conocer ms a Blanca, ni ella tampoco a l. Esas
eran las dudas que la azotaban Por qu ocultaban que se conocan ms? Estaba
cada vez ms claro que si lo ocultaba era porque haba algo ms.
La confianza ciega de Mercedes en Cristbal se iba debilitando: Si Cristbal llegaba
un poco ms tarde o le comentaba que tena que ir a algn sitio, ella sospechaba
en seguida que andaba con la peluquera.
Estaba sintiendo celos por primera vez en su vida, por otro lado, algo en ella le
deca que no tena ningn argumento slido para ir a pedir explicaciones de nada a
su marido.
Fue entonces cuando decidi hacer de espa.
Una de esas tardes en las que Cristbal la llam para decir que se retrasara, las
dudas volvieron a azotarla. Antes no prestaba atencin a esas cosas sin embargo,
desde que encontr la pulsera, empez a deparar en que Cristbal ltimamente
eran ms los das que llegaba tarde que los que volva a la hora normal.
Cmete la hamburguesa
hamburguesas de siempre?
Es
qu
han
dejado
de
gustarte
las
Ah Y estabas solo?
Cmo que si estaba solo? Claro que s! Con quin iba a estar?
Est bien, nos hemos besado alguna que otra vez pero, nada ms.
Nada ms! Sers cabrn - dijo ella con los ojos llenos de lgrimas
Y ella?
Pregunt a su marido que iba a pasar pero, este solo supo encogerse de hombros,
con el semblante ms preocupado que su mujer le haba visto nunca, y march
con los pequeos en brazos.
A ella le apeteca cada vez ms salir corriendo, irse unos das, reflexionar sobre el
asunto. Huir de todo eso que tanto la atormentaba.
Tena sensaciones encontradas, senta lstima de esa familia y por otro lado
senta lstima de la suya que pareca desmoronarse.
Cristbal lo fren antes que saliera por la puerta- Espera un momento. He
decidido que me voy a ir unos das a la casa de la sierra. Todo esto se me viene
grande Sabes? Necesito meditar pues, ya no s ni lo que quiero.
-
La de t madre?
Para qu queremos esa casa cerrada mientras hay una familia viviendo en
la calle?
Nunca has querido alquilarla, preparamos esa casa para tu madre y la us
tan poco tiempo.
Y no la voy a alquilar. Tampoco voy a permitir que Nico y Pedro vivan en la
calle o lejos de su madre, se los pueden quitar ante una situacin as, y eso no va
pesar en mi consciencia.
Est bien, en cuanto vuelvas se irn, mientras encontrarn alguna solucin
pero, Blanca, es tan cabezotaDeben ir a la asistenta social y all la ayudarn
pero, mientras, no van a tener que pasar la noche en la peluquera. Eres una
mujer increble, Mercedes. Gracias.
-
Dos semanas enteras estuvo Mercedes en la casa del pueblo mientras Nico, Pedro
y Blanca se alojaron en la casa de la abuela.
Cuando la madre de Mercedes se empez a hacer mayor, ellos habilitaron la parte
de de debajo de su casa con un aseo, una cocina-saln y dos pequeos dormitorios
uno para la abuela y otro para el acompaante. lvaro, Cristbal y Mercedes se
turnaban para no dejar a la abuela sola por las noches pero, ella no quera
meterse en casa de su hija a pesar de ser la nica que tena, as que prepararon
ese apartamento dentro de la misma casa para satisfacer a la abuela. Si ella
levantase la cabeza y viese a esa muchacha viviendo all con sus hijos
Al llegar, tras esas dos semanas, Mercedes encontr las maletas de Blanca en la
puerta, le pareci un equipaje escaso y en seguida pens que debera ocuparse de
proporcionar algo de ropa a esas criaturas.
Con las ideas ms claras consegua pensar con ms lucidez. Ya no iba
reaccionando como poda a lo que le vena, ahora ya saba como quera actuar.
Llam a la puerta sin xito, estaba decidida a hablar con Blanca, pues, alguna
deba dar el primer paso, tambin tena que hablar con Cristbal pero, antes con
Blancaa solas.
Comprendi por la hora que era que estara trabajando y los chicos en el cole, no
iba a dejar nada para luego, as que se fue a la peluquera a hablar con Blanca.
Al verla entrar, la cara de Blanca hizo honor a su nombre, estaba terminando de
arreglar a una seora mientras Mercedes la miraba de arriba abajo.
Estaba claro, que su marido no se haba buscado a una mujer imponente. Blanca
era una chica normal, de pelo corto con corte moderno, ms bien rellenita y no
muy alta, sin mucho culo pero, portaba un buen par de tetas, eso s. Esas cosas
ahora no importaban.
En cuanto se march la clienta, Blanca empez a disculparse nerviosa
-
no
no
he
de
yo
comodidad pero, a l ese vestuario juvenil, que bien poda compartir con su hijo,
pues tambin era delgado y alto, le quitaba aos de encima.
Ella pens que ya nunca iba a la peluquera, usaba el mismo tinte para el pelo
desde haca aos y se lo pona ella misma, incluso, como tena el pelo rizado, se lo
poda cortar sola y quedaba bien, record que siempre compraba la ropa interior
en la mercera del barrio de toda la vida, sin salirse del beis, blanco y negro, y
usaba esas bragotas cmodas y el sujetador de cruzado mgico desde que dej de
dar el pecho a lvaro.
Siempre haba sido sencilla y elegante pero, ahora pensaba que siempre haba sido
demasiado recatada, una mujer correcta y tradicional en exceso.
Casera por antonomasia, nadie la haba obligado, en cambio Cristbal, tena mil
aficiones: Sala con la bici, iba al club de fotografa, haca pdel,l si se haba ido
renovando y ella en cambio se haba conformado con seguir una rutina, pens que
quiz ese era el motivo de que su marido se hubiese sentido atrado por Blanca.
Cristbal lleg a casa despus de trabajar y le dio un beso en los labios y como si
nunca hubiese pasado nada, se fue para la cocina a coger algo de beber. A su
mujer le apeteca que l se fijase algo ms en ella; pensaba que tena una rival y
quera no pasar inadvertida para su esposo, se solt un botn ms de la blusa
simulando que era sin querer, se abri una cerveza y se sent a picar algo con l.
Sabes una cosa? A veces eres tan buena que me pareces increble .Pienso
Qu hubiese hecho yo en tu lugar?y la respuesta que me viene a la mente
nunca es asumir y callar. Igual hubiese cedido a lo de ayudar pero, haba impuesto
mis normas y mis limites.
T me conoces y sabes mis normas y mis lmites, y sabes las consecuencias
que te puede traer sobrepasarlos.
Tienes razn, yo te conozco muy bien pero, nunca me he visto en una
situacin similar contigo, en este aspecto no se cual son esos lmites, tus
reacciones me han sorprendido, he de reconocer que gratamente, al igual que ese
escote que llevas hoy. Ests especialmente sexy Es nueva esa camisa de
leopardo?
-
La he usado poco.
Y los cros?
No trabajas?
No, los lunes no se suelen abrir las peluquerasEsta maana fui porque esa
seora es cliente fija y quera arreglarse para salir de viaje
A ver si me haces algo en el pelo a m un da, llevo 22 aos que tiene mi
hijo echndome el tinte yo y cortndome el pelo sola.
En serio? Pues lo tienes bonito. Tienes un rizo muy natural- dijo tocndole
el pelo a Mercedes- Yo quiz te lo aclarara un poco, en vez de tan negro un
marrn, tus cejas y tus ojos son castaos, y cortara algunas capas para dar vida a
la melena Por qu no bajas esta tarde? Tengo tintes abajo, acabo de recibir un
pedido
No mujer, no te quiero molestar,un da que tienes para estar con los cros
en casa
Estoy acostumbrada, mujer, y ellos tambin. Si cada tarde me los llevo a la
peluqueraPobres ya lo tienen como rutina, se echan su siesta en el sof de la
salita de espera, luego meriendan y colorean hasta que nos venimos a casaAs
llevamos un ao o ms. Menos mal que no cierro tarde,
Puedes dejarlos en mi casa por las tardes. A m no me molestan, al
contrario.
-
Vuelves a ser cabezota Crees que los nios pueden estar todo el da en la
peluquera? Solo son unas horas por la tarde y yo no hago nada, es ms me viene
bien estar ocupada
-
Qu idiota eres!
Cristbal se mora de ganas de devorar a sus esposa ah mismo, sin embargo solo
le dio un tmido beso, pensando en su subconsciente que poda molestar a Blanca.
-
La cena es cosa ma, hace mucho que no hacemos una cenita y no echamos
un vinito
-
Tienes razn. Voy a darme una ducha y en seguida estoy con vosotras.
Cristbal sali de la ducha con una sonrisa de oreja a oreja al ver a las chicas
conversando y riendo tranquilamente. Ya saba l que podan llevarse muy bien
pero, lo que no crea es que eso iba a ser posible nunca, al menos tan pronto.
Se uni a la charla feliz, por un momento vio que Blanca tena un parntesis de
esos agobios que la atormentaban y le encantaba ver a su mujer riendo contando
ancdotas de cuando eran novios. Tres amigos cenando y nada ms.
Blanca era joven y mereca esos momentos de ocio, se machacaba demasiado se
autodisciplinaba y se castigaba sola. Mercedes, se haba quitado diez aos de
encima, nunca la haba visto tan hermosa y haca mucho que no la vea rer as.
He de decirte algo.
Si tiene que pasar prefiero que pase hoy y saber que estar pasando que
vivir con la incertidumbre de que algn da pasar, o que cuando vengis tarde
piense que est pasando.
No va a pasar, Mercedes. Yo te amo y te respeto y Blanca, tambin te
respeta. Puedes estar tranquila.
Para mi es lo mismo ver en tus ojos ese deseo de acostarte con ella, que el
hecho de que lo hagas. Hazme caso y baja.
-
Hazlo por m. Necesito que me hagas caso. Ya habis hecho mucho tiempo
lo que vosotros habis querido, ahora quiero ser yo quien lleve el timn, hasta
ahora me he ido conformando con todo pero, ya se acab. Los dos me vais a hacer
caso, al fin y al cabo yo soy la ms damnificada en esta historia y yo voy a decidir
cmo llevar mi parte de la historia. Y ahora baja. No te preocupes por m, voy a
estar durmiendo como hace tiempo que no consigo dormir.
-
Ests segura?
Segursima
Lo s.
Bsame
Ella lo cogi por la solapa del polo y lo agarr por el cuello besndolo al fin
profundamente, por primera vez sin miedos y sin pausas marcadas.
Lo llev a su cama de la mano como si l no conociera el camino.
Cristbal confes que no haba estado con ms mujer que Mercedes y ella hizo lo
propio confesando que tuvo una poca de excesiva promiscuidad.
A ninguno le importaba nada.
Se besaron durante un largo tiempo y fue Blanca la primera en quitarse la
camiseta, quedando solo con las bragas frente a l. Cogi las manos de Cristbal y
las llev a sus pechos invitndolo a que la explorase, a que la conociera.
Hizo crculos en sus aureolas, hasta llegar a los pezones para tirar de ellos. Blanca
tena las tetas redondas y enormes, las aureolas grandes y rosadas con un
pequeo pezn tmido que haba que pellizcar para que se pusiera erguido.
Cristbal, pasaba la palma de la mano por los pezones de Blanca, y cada uno de
sus dedos mientras miraba la cara de ella, esper a tenerlos bien duros para
chuparlos ansioso.
Su piel saba diferente que la de Mercedes, su tacto era distinto pero, tambin
delicioso. Blanca senta placentero el juego que le brindaba Cristbal en sus
pezones con su lengua. Por primera vez tena a su deseado hombre para ella sola,
disfrutando de su cuerpo, y quera gozarlo sin prisas.
Las manos de Cristbal se perdan por su cuerpo, ella lo acariciaba sentada, con
las piernas entreabiertas, ofrecida a l.
Cristbal meti la mano por las bragas de Blanca, acariciando sus labios, apart
sus escasos vellos y llego a su dulce y empapado cltoris. Tir de l, lo pellizc
suave y poco a poco fue hundiendo sus dedos ndice y corazn dentro del agujero.
Abandon sus pezones para besarla de nuevo, esta vez con sus dedos dentro de
ella, flotando en sus jugos, dibujando crculos en su interior, mientras haca lo
mismo con su lengua en su boca.
El furor se apoderaba de ellos, torpemente y sin despegarse Blanca le arrebat la
ropa a Cristbal, encontrndose con una polla dura, caliente y rosada. Una polla
bonita que le gust admirar, y acariciar. Una polla madura que se ergua por y para
ella.
Ambos se masturbaban el uno al otro sin prisa, mientras se besaban
pausadamente. Los jadeos fueron inminentes, las respiraciones se les agitaban y el
corazn les lata ms deprisa.
Quiero probarte, necesito saber a que sabes- Dijo Cristbal llevando los
dedos que tena dentro de Blanca a su boca.
Ese gesto, la puso an ms caliente, todo era tan distinto a sus otras relaciones;
tan cultivado y a la vez tan primitivo. Su hombre era tan indecente y respetuoso a
la vez, que la cautivaba sin control.
Se agach entre sus piernas, despeg sus labios con su propia lengua y lleg al
cltoris: caliente, jugosoUn buen sabor a coo lleg a sus papilas gustativas, y lo
succion con frenes.
Qu rica ests, Nena.- solo se separ para decir eso y sigui mamando ese
coo que le encantaba, meti su lengua dentro sintiendo el calor, Blanca
instintivamente atrap esa lengua con sus msculos mas internos, no quera que
se fuera nunca de ella.
Abri ms las piernas y frot el pelo de su amante pegndolo lo ms que poda a
ella, llegando a sentir la punta de su nariz en el pbis, notando la respiracin
caliente y dificultada de Cristbal, lo ms cerca que poda. Solo poda gemir y
repetirle que siguiera as. Haca mucho tiempo que su sexo no reciba un placer
parecido. Tena entre sus piernas un gran comedor de coo y de esos no se haba
encontrado muchos en su vida.
Pareca no cansarse nunca de lamerle todos los recovecos, sorba cada gota de
jugo que sala de ella, senta el calor de su saliva por todos los rincones
Cario, yo tambin quiero saber a que sabes t. Como sigas as, no voy a
aguantar mucho ms sin correrme. le suplicaba Blanca.
Cristbal se apart, le m