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Manual Parte 2

El documento explora el conflicto entre cosmovisiones, destacando la experiencia de World Vision al excavar un pozo en una aldea africana maldecida, donde la fe de los aldeanos en el poder de su dios contrastó con la perspectiva científica del equipo. Se discuten las diferencias entre cosmovisiones espiritualistas y materialistas, y cómo estas influyen en la comprensión de la realidad y la evangelización. Además, se señala que las creencias tradicionales integran lo espiritual y lo físico, lo que afecta la relevancia del mensaje cristiano en contextos culturales distintos.

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Manual Parte 2

El documento explora el conflicto entre cosmovisiones, destacando la experiencia de World Vision al excavar un pozo en una aldea africana maldecida, donde la fe de los aldeanos en el poder de su dios contrastó con la perspectiva científica del equipo. Se discuten las diferencias entre cosmovisiones espiritualistas y materialistas, y cómo estas influyen en la comprensión de la realidad y la evangelización. Además, se señala que las creencias tradicionales integran lo espiritual y lo físico, lo que afecta la relevancia del mensaje cristiano en contextos culturales distintos.

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PRIMERA PARTE

Cosmovisiones
1

Cosmovisiones en conflicto
La

organizacin World Vision [Visin mundial] planeaba excavar un pozo para


abastecer a una necesitada aldea africana llamada Walamo. Se les advirti que no fueran
all porque el marab (o mdico brujo) ms poderoso de la regin la haba maldecido.
Les dijeron que algo malo les sucedera a ellos o a su maquinaria si intentaban excavar
en Walamo bajo tan gran maldicin, de tal forma que la gente de otras aldeas ni se
atrevan a pasar por all.
El equipo fue de todas maneras y a su debido tiempo excavaron un pozo que se llen de
agua dulce y pura. La gente de Walamo estaba asombrada. Las aldeas de alrededor
oyeron aquello, y convencidos de que la maldicin haba sido rota, reiniciaron el
comercio con el lugar. Al preguntrseles por qu nada malo les haba sucedido a los
obreros o a su equipo, respondan: El dios de Franois es ms poderoso que el del
marab. Franois, que haba dirigido al equipo de perforacin, se sinti tentado a
descartar aquellas ideas como pura supersticin. El pozo se haba hecho realidad gracias
al conocimiento y la utilizacin de las leyes cientficas apropiadas. La gente, sin
embargo, lo vea como la evidencia del poder superior del dios de Franois. Haba dos
cosmovisiones en conflicto.
Soy misionero y, un misionero deja atrs su propia cultura y trata de adaptarse a otra
extranjera. Lo hace por causa del evangelio y por amor a Dios y a la gente a quien es
enviado. Intenta comprender, en el mayor grado posible, la cosmovisin de ellos, pero
se enfrenta a un grave problema: lleva consigo la suya propia. James Sire, en The
Universe Next Door [El universo, la prxima puerta], define la cosmovisin como una
serie de presuposiciones (o presunciones) que sostenemos (consciente o
inconscientemente) acerca de la constitucin bsica de nuestro mundo. La definicin
operativa que utilizar es todava ms elemental: La cosmovisin tiene que ver con las
suposiciones bsicas de uno en cuanto a la realidad.
Todo el mundo tiene sus propias suposiciones, ya sean o no personas reflexivas. Cada
individuo cree que su punto de vista sobre la realidad es el correcto o al menos el mejor.
Las creencias y el comportamiento de las personas, en ese orden, estn basados en sus
cosmovisiones, sean o no conscientes de ello.
Aunque este concepto est relacionado de manera ntima con la religin, no son iguales.
Paul Hiebert afirma que una cosmovisin proporciona a la gente sus suposiciones
bsicas sobre la realidad. La religin le da el contenido especfico de esa realidad. Si
uno sostiene una cosmovisin atea, el atesmo funciona como religin.
Adems de la postura agnstica, slo existen dos posiciones concebibles. La
cosmovisin espiritualista, que afirma que la verdadera realidad es espiritual:

inmaterial, no fsica o material. Segn esta, aun cuando dicha realidad se considere
como personal o impersonal, es espiritual. La inmensa mayora de los ms de cinco mil
millones de habitantes del mundo tienen algn tipo de cosmovisin espiritualista. Los
ateos convencidos intelectualmente son muy pocos, ni siquiera en las sociedades
occidentales y marxistas. El nuestro no es un mundo de materialistas filosficos, sino de
espiritualistas convencidos.
Esta cosmovisin comn proporciona a la Iglesia un punto de arranque para la mayor
parte de la humanidad. Incluso la actual explosin de ocultismo en el mundo occidental
es ventajosa a este respecto. Podemos decirle al ocultista: Bsicamente tienes razn en
tu idea sobre la realidad en un punto en particular: Los humanos existen como seres
espirituales y no slo como entes fsicos.
En segundo lugar, la cosmovisin materialista o naturalista afirma que la verdadera
realidad es material o fsica, no espiritual. Esto supone que la vida se gener
espontneamente de la no existencia y que por este proceso primitivo las formas de vida
originalmente unicelulares evolucionaron a lo largo de dilatados perodos hasta llegar a
convertirse en la amplia gama de vida que hoy conocemos. De esta concepcin de la
realidad resultan cinco conclusiones importantes:
1.
El universo es un accidente csmico que no tiene un verdadero propsito.
2.
La vida humana es un accidente biolgico que no tiene un verdadero significado.
3.
La vida termina para siempre en el momento de la muerte en toda forma de vida
individual.
4.
La mente no tiene existencia o supervivencia separada del cerebro.
5.
La creencia intuitiva e histrica de la humanidad en una mente suprema, un
espritu o un Dios detrs, dentro y fuera del universo fsico es una forma de autoengao.
Por tanto, la correspondiente creencia en el carcter nico, la dignidad, el propsito y la
supervivencia del ser humano despus de la muerte constituye una idea ficticia de la
realidad.
No es de extraar que la vida sea tan vaca para los ateos intelectualmente convencidos,
pero sinceros. La palabra sincero es importante, ya que la mayor parte de los ateos no
quieren enfrentar con sinceridad las implicaciones nihilistas de su cosmovisin. Cuando
lo hacen, descubren que la muerte es mejor que la vida y que conduce a una eterna no
existencia.
La teologa occidental ha sido mucho ms influenciada por la cosmovisin de este
hemisferio de lo que piensa la mayora. Por teologa occidental entiendo las amplias y
generalmente aceptadas interpretaciones de la Escritura incorporadas en las principales
obras de teologa sistemtica, que abarcan el amplio espectro de puntos de vista
teolgicos y grupos eclesiales que se encuentran en todos los creyentes que tienen un
alto concepto de la Escritura y propagan una fe cristiana histrica comn.
Cuando hablo de cosmovisin occidental quiero expresar la idea de la realidad que
surgi del movimiento histrico del siglo XVIII conocido como la Ilustracin y que a
menudo se resume en una palabra: naturalismo. Sire seala el movimiento histrico del
tesmo al naturalismo y a travs del desmo, al nihilismo. Cierto erudito define el
naturalismo metodolgico como el nombre dado a esa caracterstica del mtodo
cientfico que construye su modelo de pensamiento sobre la base de la causalidad
natural distinguindola de una explicacin sobrenatural u oculta.
Esta cosmovisin abarca casi la totalidad de las que existen en el mundo occidental y es
una gran aliada del mtodo cientfico. Tal mtodo, cuando se adopta como el modelo
personal para probar la realidad, concibe el universo como un sistema uniforme basado
estrictamente en las relaciones de causa y efecto entre sus partes constituyentes, cada

una en determinada relacin con la otra y cerrada, en su totalidad, a cualquier dimensin


de la realidad que trascienda lo natural. Sire comenta que de este modo la historia se
convierte en un sistema lineal de acontecimientos ligados por causa y efecto, pero sin
un propsito que los abarque a todos. As que el naturalismo lo explica todo a base de
causas impersonales naturales, y por lo tanto predecibles, que producen la realidad
completa.
Cmo afecta todo esto a nuestro estudio de la guerra espiritual? Aunque los cristianos
hemos rechazado debidamente al naturalismo como una idea aceptable de la verdadera
realidad y nos mantenemos fieles al tesmo histrico, de igual forma influye
profundamente nuestra percepcin de los acontecimientos cotidianos, lo que contribuye
a crear nuestra visin del mundo espiritual, lo bueno y lo malo. El antroplogo Paul G.
Hiebert, de la Escuela Trinitaria de Teologa Evanglica, escribe acerca de sus luchas en
esta rea como misionero en la India, en su artculo titulado The Flaw of the Excluded
Middle [La grieta del medio excluido].
Los discpulos de Juan preguntaron: Eres t el que haba de venir, o esperaremos a otro?
(Lucas 7.20). Jess no les contest con pruebas lgicas, sino con una demostracin de
poder, curando a los enfermos y echando fuera espritus malos. Eso est claro. Sin embargo,
cuando lea ese pasaje como misionero en la India y trataba de aplicarlo a las misiones en
nuestros das, tena una sensacin de desasosiego.
Como occidental, estaba acostumbrado a presentar a Cristo con argumentos racionales, no
mediante evidencias de su poder en la vida de la gente que estaba enferma, poseda y
menesterosa. En particular, la confrontacin con espritus, que pareca una parte tan natural
del ministerio de Cristo, en mi mente perteneca a un mundo separado de lo milagroso, lejos
de la experiencia ordinaria cotidiana.

Hiebert presenta el siguiente diagrama que refleja la visin cristiana occidental de la


realidad, un subproducto de nuestra teologa en esta parte del mundo:

Y comenta:
Las razones de mi zozobra con las cosmovisiones bblica e india deberan estar claras ahora.
Haba excluido el nivel medio de los seres y fuerzas sobrenaturales de este mundo inducido
por mi propia cosmovisin. Como cientfico haba sido formado para tratar con el mundo
emprico en trminos naturalistas. Como telogo, se me haba enseado a contestar las
preguntas trascendentales en trminos testas. En realidad, para m la zona intermedia no
exista. A diferencia de los aldeanos indios, haba pensado poco en los espritus de este
mundo, en los antepasados locales y los fantasmas o en las almas de los animales. Para m

estas cosas pertenecan al reino de las hadas, los duendes y otros seres mitolgicos, y por
consiguiente no tena respuesta a las preguntas que me hacan.

En The Excluded Middle, un artculo publicado en MARC Newsletter [Revista de


Visin Mundial], Bryan Myers ampla el concepto de Hiebert de un mundo de dos
niveles y seala que el rasgo ms importante de esta cosmovisin del Siglo de las
Luces es que el mundo espiritual y el real no se tocan[ ] Esta es la diferencia ms
importante cuando comparamos la cosmovisin occidental con la forma en que los
pueblos tradicionales entienden su mundo. Luego Myers sigue explicando que la
mayor parte de las religiones tradicionales
creen que el mundo constituye un medio continuo entre los elementos que son de naturaleza
principalmente espiritual y aquellos que son ms materiales[ ] No hay brecha alguna
entre los dos mundos. Lo espiritual y lo fsico coexisten, son parte inseparable lo uno de lo
otro.

Segn Myers, hay una parte intermedia de la cosmovisin tradicional, un nivel de


realidad que incluye a los mdicos brujos, los chamanes, las maldiciones, los dolos, los
dioses familiares y el mal de ojo. Esta parte espiritual de la realidad opera en el mundo
material y es rechazada o excluida por la cosmovisin occidental.

Para los pueblos tradicionales no hay dicotoma entre lo natural versus sobrenatural. Lo
uno implica en forma directa a lo otro. Los pueblos tradicionales viven en la zona
intermedia. Esa es la razn por la cual gran parte de nuestra predicacin y enseanza
parece tener poca relevancia para su vida diaria. Nosotros explicamos las enfermedades
en trminos de grmenes, nutricin y otros factores relacionados. Ellos lo hacen sobre la
base de maldiciones, mal de ojo, brujera o karma, todo esto en su contra. Myers aplica
luego esta diferencia de cosmovisiones al evangelismo y la obra misionera:

Los cristianos occidentales creen que Dios y Jesucristo son parte del mundo de la alta
religin y que otros se equivocan al creer en Al o algn otro dios elevado. Eso significa
que pensamos que la pregunta decisiva para la evangelizacin es: Quin tiene el dios
verdadero?[ ]
Para la gente que todava mantiene una visin del mundo mayormente tradicional, la
pregunta decisiva no es qu es verdad? sino ms bien quin es ms poderoso? En
realidad, son las cosas del medio excluido las que afectan a sus vidas para bien o para mal.
Esto significa que las noticias referentes a un Dios cuyo Espritu es ms poderoso que las
maldiciones, los mdicos brujos y los demonios, resultan muy atractivas. He aqu una de las
razones por las cuales los movimientos carismtico y pentecostal estn creciendo tan rpido
hoy en da.

Franois, a quien conocimos al comienzo de este captulo, se encontr dentro del medio
excluido en aquel incidente de la perforacin del pozo. Poda haber vuelto a la
concepcin en dos niveles de la realidad explicando a la gente de Walamo que el pozo
de agua pura no tena nada que ver con Dios,

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