MANDALAS: ASPECTOS PSICOLGICOS Y ESPIRITUALES
Por Maria Cristina Ricagno. [Link]
Uno de los padres de la psicologa, Carl Jung, utilizo los mandalas en terapias siquitricas con el objetivo de
alcanzar la bsqueda individual de cada uno de sus pacientes.
Jung elabor una teora sobre la estructura de la psiquis humana, sosteniendo que los mandalas representan
la totalidad de la mente abarcando tanto el conciente como el inconsciente.
Segn la psicologa, los mandalas representan al ser humano. Interactuar con ellos es un poderoso
instrumento para sanar las fragmentaciones psquicas y espirituales, ayuda a manifestar la creatividad y a
reconectarnos con nuestro ser esencial.
Crear mandalas e interactuar con ellos, ya sea a travs de la meditacin o con la simple observacin, abre
puertas hasta el momento desconocidas, dejando que brote de forma libre y natural la sabidura interior.
Psicolgicamente la forma en que se dibuja y/o pinta un mandala tiene un simbolismo especifico. As,
cuando se comienza desde el centro hacia fuera se hace presente una exteriorizacin de las emociones
mientras que, de afuera hacia dentro, es la bsqueda del propio centro y la asimilacin del conocimiento, la
que se hace presente.
La creacin de mandalas es una meditacin activa que nos conecta con nuestra propia esencia,
permitindonos expandir la conciencia y mejorar la comunicacin con el mundo.
Su minucioso trabajo desarrolla la paciencia y la constancia de una manera progresiva y segura, despertando
los sentidos, mostrndonos aspectos propios hasta el momento desconocidos... a medida que se avanza en la
creacin o meditacin sobre un mandala, se comienza a escuchar la voz de nuestra intuicin, desarrollamos
de esta forma, la capacidad de curarnos fsica y psquicamente, desarrollamos la auto aceptacin y la auto
observacin de una manera natural e intuitiva.
Quien realiza o medita sobre un mandala, emprende un viaje en el cual descubre que cada parte del mandala
forma parte de un todo, que cada parte del universo forma parte de uno mismo, descubriendo de esta forma
una integracin, un equilibrio unificador.
La inspiracin
Se habla de inspiracin como una cualidad que surge, en ocasiones, de forma espontnea, pero que tambin
puede ser preparada previamente. As, el artista, para inspirarse, busca estmulos lo suficientemente variados
e importantes como para impactar a sus sentidos. En la creacin de un mandala, la inspiracin mas certera es
la que brota de nuestro propio interior. Unos minutos de contemplacin, meditacin, calma, un ambiente
tranquilo y cmodo son mas que suficientes... con la practica y el entendimiento de que todos,
absolutamente todo poseemos talento, se asume la irrelevancia de altares sofisticados y herramientas
mgicas para comprender que las diferentes realidades de todos los das, son tambin una expresin divina,
hallando en cada una de ellas, la esencia misma de cada uno de nosotros. Descubriendo un grado de
integracin con el "todo", impulsados en direccin a esa totalidad... descubrimos el aspecto divino o elevado
de todo lo que nos rodea... el artista deja incubar en su subconsciente estos elementos dejando surgir la
posibilidad de plasmar la belleza en un trabajo artstico o plstico.
Todo lo que hacemos en nuestra vida a nivel fsico y concreto, tiene sus repercusiones en planos mas sutiles
y elevados, y viceversa. As la creacin de un mandala es un simple dibujo para el ojo racional, mientras que
para lo sutil, para la intuicin, es un mapa que traza el camino a seguir hacia el auto conocimiento profundo,
entendiendo incluso, aspectos imposibles de poner en palabras.
La creacin de un mandala, es un ida y vuelta entre lo sutil y lo concreto. La inspiracin que nos impulsa a
su creacin, impulsar nuestras actividades y estar viva en todo lo que se construya.
La meta se alcanza con cada mandala terminado, que paradjicamente, simboliza el comienzo de un camino.
Se alcanza entonces un grado elevado de conciencia, en donde todos los seres y todo lo que nos rodea,
brillan con la magia de lo nico, hallando en el universo la esencia de nuestra alma.
La creacin
Un mandala posee tres partes bsicas: el punto central, la irradiacin de ese punto y el limite circular
exterior.
El dibujo de un mandala acta directamente sobre la psiquis unificando por su centro y equilibrando por su
mbito; atrae la vista hacia el punto central o bindu, hacia la unidad, hacia lo divino, hacia nuestro propio
centro.
En la creacin de un mandala se buscan referentes instantneos que den a la luz los contenidos inconscientes
del alma, ya sea para desarrollar nuestras fuerzas, para la autocuracin, o para encontrar y generar armona,
paz y equilibrio interior.
La libertad en la creacin se extiende a los materiales: piedras, arena, tizas de colores, acuarelas, acrlicos,
en maderas, hojas, metales, etc
Durante la creacin es imprescindible estar en contacto con nuestro interior y escuchar atentamente la
informacin que de all nos llega.
Mas all de las capacidades artsticas que cada uno posea, es cuestin de sinceridad, de aceptacin, de crear
con las bases puestas en el amor y el bienestar buscado. De esta forma el resultado ser un sincero reflejo de
nosotros mismos.
El hecho de crear un mandala y observar sus formas y sus colores, es informacin directa para el creador, se
establece una conexin con los aspectos profundos e internos, conscientes o inconscientes, expresando la
belleza, la alegra, inclusos malos momentos, ofreciendo una solucin, una ayuda para el entendimiento y la
comprensin intuitiva.
Dibujando mandalas, creamos nuestro propio espacio sagrado, dejando fluir las energas de forma libre y
natural.
Al observar un mandala buscamos que nos centre, nos armonice, que nos otorgue paz y bienestar, que
estimule nuestras ideas y despierte la creatividad, que nos oriente hacia un objetivo constructivo.
La principal regla en la creacin de un mandala es dejar fluir.
Dejar fluir la imaginacin, la creatividad, las energas, actuar de forma libre e intuitiva.
Es aconsejable que el dibujo no sea ni demasiado grande ni demasiado pequeo, establecer de ante mano
cual ser del derecho del dibujo y moverse a partir de all, dibujar, trazar, pintar en el sentido de las agujas
del reloj ya que ese es el sentido en el que fluye la energa, es sumamente importante actuar de forma
espontnea, sin preconceptos, evitando la excesiva informacin que condicione el trabajo. Buscar un
significado racional a lo que sin duda no lo tiene, puede truncar el valor esencial del mandala.
La creacin en s, conlleva gozo y entusiasmo, si por el contrario despierta desgano y mal humor, no es el
momento o el tipo de trabajo indicado. La sensacin debe ser agradable. La concentracin y el disfrute van
de la mano.
Cuando el subconsciente (puesto en marcha en la creacin de mandalas) se encuentra en un ritmo de
actividad adecuada, en ningn momento la persona se aburre. Basta con que vuelva la mente un poco sobre
si misma, para que infinidad de maravillosas sensaciones broten de lo mas profundo.
Colores, formas y nmeros
Cada vez que se comience a realizar un mandala, hay que empezar de cero. El momento presente es el que
cuenta y no lo que sepamos de colores y formas. Hay que dejar que los colores, las formas y los nmeros
hablen a trabes de nosotros.
Si bien existe una simbologa bsica, hay que tener en cuenta los aspectos subjetivos que hacen a cada
persona. As lo que para algunos es hermoso para otros no. Por esta sencilla razn, el mejor anlisis y la
interpretacin mas certera, es la que uno realiza con la simple observacin del mandala.
Cada color posee un aspecto positivo y un aspecto negativo, por eso es esencial la auto observacin y el
estudio detallado del momento en el que se realiza un mandala.
El estudio objetivo de nosotros mismos equivale tambin a aceptar, aquellos aspectos propios, que tal vez no
nos gusten. El mandala es una especie de reflejo interior. La posibilidad de cambio esta siempre presente. Se
trata de mirar con los ojos del alma.
Los colores hablan. Vibran con una frecuencia determinada. Cuando un color es integrado a otro, son como
las notas musicales que juntas producen una sinfona. Su complejo mensaje llega de forma instantnea a
nuestra comprensin intuitiva.
La mejor lectura de un mandala se lleva a cabo con las "sensaciones" que este despierta en quien lo observa.
CONCLUSIN
Cada rincn del planeta, cada cultura, cada religin parece tener un mandala en su haber. La mayora
de estas culturas forman parte de los "registros histricos".
Hoy en da hablar de magia no es de gran trascendencia. La palabra carece de un valor justo. Es la magia de
los antepasados la "verdadera magia", de cmo ellos la vean y la vivan, como usaban su propio universo
interno para modificar el externo, como utilizaban sus conocimientos en pos del bienestar de los suyos y del
cosmos.
Nuestros antepasados vivan integrados a las fuerzas de la naturaleza, eran concientes de la necesidad de
equilibrio entre uno y todo.
Personalmente creo que la mejor forma de proteger y preservar la cultura es vivindola y formando parte de
ella. Los mandalas son un legado que van mas all de la humanidad, son parte fundamental de aquella
verdadera magia que duerme en nuestro interior y que despierta con el primer punto trazado.
El circulo es y ser siempre un smbolo representativo de la conciencia y sus diferentes planos, de la vida, la
muerte y el renacimiento.
La creacin de mandalas, la meditacin en ellos y la simple observacin, representan una puerta que se abre
generosa hacia nosotros mismos ampliando la perspectiva del universo en su totalidad.