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El vuelo de caro. Msica para el eros barroco
Lola JOSA, Mariano LAMBEA & Albert RECASENS: Texto, seleccin y adaptacin
de obras poticas y musicales
Intrpretes: La Grande Chapelle
Director: ngel RECASENS
Madrid, Lauda Msica, LAU 003, 2005
Consejo Superior de Investigaciones Cientficas (CSIC)
CSIC, Msica potica, 1
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Libreto (fragmento)
Lola JOSA (Universidad de Barcelona)
Mariano LAMBEA (CSIC)
Amor y muerte son los dos hilos con los que se tejen todos y cada uno de
nuestros das. Sin embargo, mientras buscamos la inmortalidad, del amor nadie quiere
librarse. Pero adems del telar, Eros y Tnatos comparten, tambin, el uso de mltiples
mscaras con las que sorprendernos en medio de nuestros afanes, y, en no pocas
ocasiones, pautan, al unsono, el destino final de una vida. Los poetas del barroco
fueron quienes mejor supieron extremar su pluma para escribir los versos ms
conmovedores sobre ambas constantes humanas, aunque muy especialmente, sobre el
amor. Y, dentro de este perodo, el barroco hispnico fue el que, con excepcional
sutileza, convirti, por un lado, la poesa en un juego de ingenio y de vvida pasin
contenida por un arte de la dificultad con el que se aspiraba a sorprender todos los
sentidos del hombre; y, por otro lado, fue el que molde con incuestionable belleza una
de esas mscaras compartidas por Eros y Tnatos: la mscara de caro.
Nuestros poetas barrocos hicieron posible que la corta historia del joven hijo de
Ddalo, que por no escuchar los consejos del padre, con osada, se aproxima al sol,
mudando su vuelo de libertad en muerte, se convirtiera en el mito por excelencia del
inmortal argumento de amor como lo llam Fernando de Herrera de la poesa urea.
caro, por lo tanto, pas a ser el mito del ascenso y la cada, la mscara de un yo lrico al
que el amor lo ascenda siempre a los cielos, como lo despeaba al dolor y al
sufrimiento. En definitiva, en el reino de la poesa, caro qued transformado en el mito
del eros barroco, con cuya alusin los poetas lograron referir todo el destino del hombre.
Los protagonistas de la poesa amorosa de la Edad de Oro son la dama y el yo
lrico. Ella se caracteriza por su extraordinaria belleza, cumplida en un rostro de piel
blanca, cabello rubio, ojos claros (aunque en el romancero lrico empiezan a ser
frecuentes las damas de cabello y ojos oscuros), labios rojos, dientes menudos y
blancos, segn dictaba la tpica descriptio puell. En cambio, muy a menudo, los
elementos concretos que conforman su topografa dejan lugar a los elementos preciosos
y esenciales con los que son comparados: el oro, la luz, el fuego y el mar en lugar del
cabello (rubio, largo y ondulado); el fuego, un incendio, el sol y las estrellas en lugar de
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sus ojos (por donde salen espritus vivos y encendidos/ y siendo por mis ojos
recibidos,/ me pasan hasta donde el mal se siente, como escribi Garcilaso en su
soneto VIII); el coral, la grana y la prpura en lugar de la boca (siempre encarnada); la
nieve en lugar de la piel; y el sol, la luz y el cielo en lugar de la propia dama porque
todo eso es lo que significa para el yo potico, a quien, despus de enamorarlo con su
singular y memorable belleza, desdea con su otro rasgo que la caracteriza: la crueldad,
el perfil de su etopeya.
El yo lrico no tiene rasgo fsico alguno; es un yo sintiente que slo tiene
pensamiento, alma y corazn a los que se dirige, a veces, para interrogarlos o
amonestarlos, o desahogarse, pues tanto es el sufrimiento que le causa el desdn de la
dama; dolor slo mesurable con el amor que siente por ella. Pero, cmo la dama, la
excelsa beldad, va a condescender al amor de un sujeto humano? Ella que, por
hermosa, es divina? La osada resulta ser la que ha conducido al yo lrico a pretender
alcanzar lo que jams debi, como caro, que desoy las palabras de Ddalo y se acerc
tanto al sol, que la cera de sus alas se derriti y muri precipitado al mar. De este modo,
una leve alusin a las alas por parte de un poeta de amor humano haca posible que se
desplegara en la mente del lector una sucesin de imgenes y recuerdos del mito,
perfecta mscara lrica de un yo potico que corre igual suerte en clave metafrica: la
dama es el sol; el deseo, las alas, y el yo potico, el nuevo caro, que en su vuelo de
amor osa llegar tan alto que se atreve a pretender el favor de la dama, quien con cruel
desdn lo precipita a la desesperacin y a la muerte de amor.
Por este motivo, el primer apartado del CD lo hemos titulado Alas de cera;
quisimos que en l un romance muy sugerente de Gngora, Qu me aconsejas, Amor?,
planteara la posibilidad de silenciar o cantar la pena de amor del yo lrico. El poeta
cordobs, con su excepcional sensibilidad, nos ofreci, por lo tanto, el guio ldico con
el que podamos justificar la razn de ser de todo el CD, si abramos el argumento de
este vuelo de caro con sus versos. Como supondr el lector, en este romance, como en
el resto de poemas, la alusin mitolgica a caro no poda faltar. Alas de cera, por lo
tanto, como smbolo de la duda de callar o cantar, tal y como plantea Gngora en la
segunda cuarteta:
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De cualquier suerte se pierden
alas de cera Es mejor
que las humedezca el mar
o que las abrase el Sol?
En el siguiente apartado presentamos a caro, es decir, al yo potico y los
matices que caracterizan su sentimiento de amor en la lrica urea. Para tal fin, dos
romances annimos fueron los elegidos: Pensamiento dichoso y Aunque maten
tristezas.
A continuacin mostramos a la dama bajo el epgrafe del siguiente apartado: El
Sol, metfora de ella para el yo potico, y como el sol slo alcanza su cnit en la
ferviente hora del amor, nada mejor que la grandeza del endecaslabo, forjado al fuego
de la genialidad lrica de Lope de Vega, para definir qu es el amor con el clebre
soneto que finaliza con el verso Esto es amor, quien lo prob lo sabe. Como dijimos
ms arriba, la dama se caracteriza por su crueldad, y para entenderla recurrimos,
tambin, a Lope que, en unos octoslabos de El perro del hortelano, nos permite, no
slo conocerla desde el sentimiento de un yo lrico, sino desde la propia perspectiva de
la dama, personaje siempre mudo. Ah fijamos, pues, algunos de los esplndidos versos
Siempre pintan a caro de su comedia de enredo.
El vuelo es el apartado que precede al ltimo y, asimismo, es el ms prolijo,
pues en l tenamos que desplegar generosamente las alas mticas del eros barroco para
que se nos revelara en toda su riqueza lrica. Empieza con un romance de Juan de la
Carrera, Atiende, mariposa, en el que se cantan los riesgos de los vuelos de amor; le
sigue un romance annimo, Para qu quiero la vida?, cuyos versos son el espacio para
la reflexin del sentido de la vida sin el vuelo del amor; otro romance annimo, Por
hacer mudanzas, viene a ser el contrapunto jocoso para bailar al son del carcter
mudable de los vientos del amor. Otro romance annimo termina el apartado: No me le
recuerde el aire, que presenta un delicioso juego de imgenes y smbolos sobre el sueo
de Amor y la placidez, por lo tanto, de los aires.
El broche al CD lo pone el apartado dedicado a La cada. Derrita el Sol las
atrevidas alas es un estremecedor soneto de nuevo, el vuelo majestuoso del
endecaslabo era imprescindible del cantor por excelencia de caro: Juan de Tassis,
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conde de Villamediana. Nadie con ms propiedad que l su supuesto amor secreto era
la reina doa Isabel, la esposa del Rey-planeta poda escribir:
derrita el Sol las atrevidas alas,
que no podr quitar al pensamiento
la gloria, con caer, de haber subido.
La antigua Grecia no slo aport a la msica occidental la codificacin terica
del arte de los sonidos, a cuyo fro, aunque til e imprescindible, racionalismo y
empirismo se opondran hermosos destellos poticos como la teora del ethos, la
maravillosa metfora de la Armona de las Esferas o la actuacin de las Musas, esas
cantoras divinas, hijas de Harmona, que, simblicamente, vendran a otorgar la
primaca de la msica en el Universo, por citar slo las referencias ms conocidas y
divulgadas. La cultura helnica aport tambin a nuestra msica ese conjunto de
historias y leyendas que ha dado en llamarse mitologa clsica, y Euterpe se encarg de
inspirar el talento de los compositores para que trasladaran al pentagrama las ejemplares
acciones de dioses y hroes. peras, ballets y obras vocales e instrumentales de variada
factura han cantado y glosado las hazaas de personajes legendarios; hazaas que nunca
fueron verdad y personajes que tampoco existieron, pero que la tradicin les otorg
presencia espiritual en las vidas y almas de las gentes, y la msica les concedi su poder
evocador.
Cuando tratamos de msica y mitologa griega el primer personaje que aparece
en nuestra mente es Orfeo, el cantor por antonomasia. Su mito es muy rico y posee una
historia apasionante y plena de situaciones que nos fascinan. Son muchos los
compositores que han puesto msica a esta leyenda. En cambio, el mito de caro es una
historia muy breve, aunque intensa, y en honor a la verdad hay que decir que apenas ha
ofrecido inspiracin a los msicos. En la presente grabacin hemos puesto msica
barroca espaola al vuelo y la cada de este joven insensato que no calcul bien el
alcance de su propia osada, pero que gracias a la poesa se convirti en metfora de un
modo de amar.
La msica de nuestro barroco posee una gran capacidad de adaptacin a
diferentes situaciones y contextos. Hemos comentado ya en otras ocasiones que se trata
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de una msica que pertenece a un gran fondo comn en el que meloda, armona y ritmo
presentan una extraordinaria homogeneidad. Evidentemente que en el conjunto de toda
esta msica tiene cabida tambin la inspiracin personal del compositor en numerosas
ocasiones. Tenemos buena prueba de ello en piezas bellsimas meldicamente, como,
por ejemplo, la titulada Qu me aconsejas, Amor? de compositor annimo y con texto
de Luis de Gngora. Pero tambin es cierto que el carcter funcional de esta msica
puede llegar, de alguna manera, a enmascarar su inspiracin artstica. Por esta razn, la
inspiracin en la interpretacin versus convencionalismo en la composicin ha sido el
lema del presente CD.
Excepto las composiciones instrumentales y el villancico Vuelo de amor!, el
resto de obras incluidas en este CD pertenecen al Libro de Tono Humanos y al
Cancionero Potico-Musical Hispnico de Lisboa, colecciones potico-musicales del
siglo XVII que estamos editando y que estn siendo patrocinadas por el Consejo
Superior de Investigaciones Cientficas (CSIC) y la Sociedad Espaola de Musicologa
(SEdeM). Muchas de estas obras son annimas aunque la metodologa musicolgica
empleada en su anlisis musical puede hacer posible que, en un futuro no lejano,
podamos atribuir algunas de ellas a sus creadores. Varias piezas de este CD fueron
compuestas por Manuel Correa, Bernardo Murillo, Sebastin Durn, Mateo Romero
(Maestro Capitn) y Manuel Machado. Son compositores de los cuales la musicologa
ha investigado sobre su trayectoria vital y ha dado a conocer su produccin musical. En
su creacin artstica estos compositores alternaban la msica litrgica en latn, los
villancicos religiosos y los tonos humanos. Y en todos estos gneros de msica ponan
especial nfasis en expresar musicalmente los afectos y sentimientos contenidos en los
textos poticos. Su intencin era, en todo momento, realizar una exgesis musical de las
poesas que motivaban su inspiracin.
Varias de las composiciones de este CD traen en su origen poemas que se
adaptan perfectamente al guin literario del argumento de amor. Sin embargo, a otras
obras hemos tenido que adaptarles textos diferentes para ilustrar y recrear
convenientemente el mito de caro. El intercambio de textos poticos en composiciones
musicales diferentes se practicaba en los siglos XVI y XVII con absoluta normalidad,
mediante la tcnica denominada contrafactum. Con ella hemos pretendido crear a los
oyentes un itinerario potico-musical ideado y aplicado al mito de caro, a travs del
cual puedan seguir, con atencin y placer, uno de los vuelos artsticos que nuestro
patrimonio potico-musical es capaz de alzar.
Presentacin
Albert RECASENS (Lauda Msica)
No hay poca en la historia de la literatura universal en la que se haya escrito
ms y mejor sobre el amor que en la Edad de Oro, y, dentro de este perodo, el barroco
potico espaol es el que, excepcionalmente, extrema su expresin. Los poetas
espaoles ms inspirados supieron encarecer su pluma para escribir los versos ms
conmovedores sobre esta constante humana. Por ello, escogieron a menudo la mscara
lrica de caro, el joven hijo de Ddalo, que por no escuchar los consejos del padre, se
acerc demasiado al sol, derriti la cera de sus alas y muri precipitado al mar,
mudando su vuelo de libertad en muerte.
caro fue uno de los mitos por excelencia de la sensibilidad barroca: con tan slo
su alusin mitolgica, estaban refiriendo todo el destino del hombre en el argumento del
amor: el ascenso y la cada. De este modo, la sucesin de imgenes y recuerdos del mito
debe ser entendida en clave metafrica: la dama es el sol; el deseo, las alas, y el yo
potico, el nuevo caro, que en su vuelo de amor osa pretender el favor de la dama,
quien con cruel desdn lo precipita a la desesperacin y a la muerte de amor.
Al igual que los poetas, los compositores espaoles ms reconocidos y de mayor
prestigio de la poca -activos en las cortes de Felipe III y Felipe IV- se sintieron atrados
por este tema y pusieron su inspiracin musical al servicio de los poemas ms bellos.
Junto a los inevitables annimos, en la grabacin estn presentes Manuel Correa,
Bernardo Murillo, Sebastin Durn, Mateo Romero (Maestro Capitn) y Manuel
Machado, cuyas obras proceden del Libro de Tonos Humanos, manuscrito datado en
1656 que se conserva en la Biblioteca Nacional (Madrid), y el Cancionero PoticoMusical Hispnico de Lisboa, manuscrito perteneciente a las primeras dcadas del siglo
XVII que se conserva en la Biblioteca de Ajuda (Lisboa).
caro, en suma, marca el itinerario potico-musical a travs del cual se ha
concebido un argumento original en el que se canta el amor en sus mltiples matices. El
orden establecido para el repertorio grabado viene dispuesto por diferentes apartados de
la leyenda mtica de caro (Alas de cera, caro, El Sol, El vuelo, La cada)
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que, a su vez, remiten a las ms variadas metforas y sentidos que el amor tena en el
barroco hispnico.
Con el lanzamiento de esta grabacin Lauda contina su lnea discogrfica de
recuperacin del patrimonio musical espaol de los siglos XVI y XVII, a la vez que
sigue estableciendo puentes entre la interpretacin musical con criterios histricos, la
filologa y la investigacin musicolgica ms avanzada.
There is no period in the history of world literature in which more was written
about love and of a higher quality than during the Golden Age, and Spanish baroque
poetry is perhaps its most extreme expression. The most inspired Spanish poets wielded
their pens, writing the most poignant verses about one of the most enduring themes of
human existence. In doing so, they often turned to the lyrical mask of Icarus, Daedaluss
foolhardy, young son, who disregarded his fathers warnings and risked drawing too
near to the sun, causing the wax of his wings to melt and converting his flight to
freedom into death.
Icarus was one of the quintessential myths of the Baroque eros and by merely
alluding to love, poets managed to summarise mans whole destiny: the ascent and the
fall. Thus, the succession of images and references to the myth should be interpreted as
metaphors: the lady is the sun, his desire is the wings and the poetic I is the new
Icarus, who in his flight of love dares to fly so high that he has the audacity to hope for
the favour of the lady, who with cruel disdain pushes him headlong to desperation and
the death of love.
Just as poets were attracted to this subject, the most highly acclaimed and
prestigious Spanish composers of the era -active in the courts of Philip III and Philip
IV- put their musical inspiration at the service of the most beautiful poems. Apart from
the inevitable anonymous works, the recording also includes music by Manuel Correa,
Bernardo Murillo, Sebastin Durn, Mateo Romero (Maestro Capitn) and Manuel
Machado, taken from the Libro de Tonos Humanos, a manuscript dating from 1656 held
at the Biblioteca Nacional (Madrid), and the Cancionero Potico-Musical Hispnico de
Lisboa, an early seventeenth-century manuscript held at the Biblioteca de Ajuda
(Lisbon).
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In short, Icarus marks the poetic and musical journey that has been used to create
an original argument that sings the praises of love in its many guises. The order of the
works recorded was established according to the different sections of the mythical
legend of Icarus (Wings of Wax, Icarus, The Sun, The Flight, The Fall) and
which, in turn, refer to a wide array of metaphors and meanings of love during the
Spanish baroque.
The release of this recording continues Laudas line of work, bringing to light
16th- and 17th-century Spanish works, while continuing to build bridges between music
performance based on historical criteria, philology and advanced musicological
researche.
Il nest aucune poque de lhistoire de la littrature universelle o lon ait plus
ou mieux crit sur lamour que durant le Sicle dOr et, dans cette priode, le baroque
potique espagnol est le courant qui, de faon exceptionnelle, en parachve
lexpression. Les potes espagnols les plus inspirs ont su aiguiser leur plume pour
crire les vers les plus mouvants sur cette constante humaine. Pour cela, ils choisirent
bien souvent le masque lyrique dIcare, le jeune fils de Ddale, qui, parce quil ncouta
pas les conseils paternels, sapprocha trop prs du soleil, fit fondre la cire de ses ailes. Il
prit prcipit dans la mer, mort de ce vol vers la libert.
Icare fut lun des mythes par excellence de la sensibilit baroque: avec la simple
allusion ce sujet mythologique, on faisait rfrence la totalit du destin de lhomme
dans le droulement de lamour lascension et la chute. De cette faon, la succession
dimages et de rminiscences du mythe doit tre comprise en termes mtaphoriques: la
dame est le soleil, le dsir, les ailes et le moi potique, le nouvel Icare qui, dans son
envol amoureux ose prtendre aux faveurs de sa dame, laquelle, avec un cruel ddain, le
prcipite dans le dsespoir et la mort de lamour.
A linstar des potes, les compositeurs espagnols les plus reconnus et prestigieux
de lpoque - trs actifs la Cour de Philippe III et celle de Philippe IV - furent attirs
par ce thme et mirent leur inspiration musicale au service des plus beaux pomes. A
ct des invitables morceaux anonymes, on retrouve, dans cet enregistrement, Manuel
Correa, Bernardo Murillo, Sebastin Durn, Mateo Romero (Maestro Capitn) et
Manuel Machado, dont les uvres sont extraites du Libro de Tonos Humanos,
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manuscrit de 1656 qui est conserv la Bibliothque Nationale de Madrid, et du
Cancionero Potico-Musical Hispnico de Lisboa, manuscrit qui remonte aux
premires dcennies du XVIIme sicle et qui se trouve la bibliothque de Ajuda
(Lisbonne).
Icare, en somme, marque litinraire potico-musical qui a permis de concevoir
une trame originale sur laquelle chanter lamour et ses multiples nuances. Lordre choisi
pour le rpertoire enregistr est organis en fonction des diffrents lments de la
lgende mythique dIcare (Ailes de cire, Icare, Le soleil, L'envol, La chute)
lesquels, leur tour, renvoient aux mtaphores les plus diverses et aux sens distincts de
lamour pendant le baroque espagnol.
Avec le lancement de cet enregistrement, le label Lauda maintient sa ligne
discographique de rcupration du patrimoine musical espagnol des XVIme et XVIIme
sicles, en mme temps quil continue tablir des ponts entre linterprtation musicale
selon des critres historiques, la philologie et la recherche musicologique la plus
avance.