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Puertas Interdimensionales Xendra

Este documento describe la experiencia de un grupo de personas que atravesaron un "Xendra", una puerta interdimensional que les permitió viajar a otras dimensiones y lugares como la luna Ganímedes de Júpiter. Explica que existen diferentes tipos de Xendras que permiten experiencias físicas o proyecciones mentales, y relata en detalle la primera experiencia de uno de los miembros del grupo que fue teletransportado y llevado a Ganímedes donde pasó varios días.
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Puertas Interdimensionales Xendra

Este documento describe la experiencia de un grupo de personas que atravesaron un "Xendra", una puerta interdimensional que les permitió viajar a otras dimensiones y lugares como la luna Ganímedes de Júpiter. Explica que existen diferentes tipos de Xendras que permiten experiencias físicas o proyecciones mentales, y relata en detalle la primera experiencia de uno de los miembros del grupo que fue teletransportado y llevado a Ganímedes donde pasó varios días.
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LOS XENDRA

Vivimos en un universo sin lmites


El nico lmite es nuestra ignorancia.
Entre las experiencias de contacto menos conocidas, pero a la vez de las ms
extraordinarias e increbles se encuentra la de las Puertas Interdimensionales
Xendra.
El xendra es una proyeccin de luz concentrada, que acelera la vibracin de la
persona y acta como paso dimensional y umbral en el espacio tiempo. La persona
que atraviesa un xendra, dependiendo de la intensidad de ste, puede llegar a ser
desmaterializada para ser teletransportada a otro lugar, anulando su cohesin
molecular y su peso atmico. Esta experiencia puede darse muchas veces durante
el proceso de la preparacin personal y colectiva. Esto significa, que se puede
volver a vivir varias veces, existiendo para el caso, varios tipos de xendra, que
permiten desde una experiencia fsica, hasta una proyeccin mental o tambin
bilocacin, o experiencia astral conciente.
Los tipos de Xendra son:

a) Xendra I :Tipo de puerta interdimensional para una sola persona acompaada


de un ser extraterrestre o gua. Este Xendra suele tener una forma de medialuna,
como de unos diez metros de dimetro, y permite una experiencia fsica de
desmaterializacin con la desaparicin de la persona aqu y su proyeccin a otro
lugar que puede ser el interior de una nave, una base intraterrena o subacutica, o
hasta otro planeta.
b) Xendra II: Es aquella en que pueden introducirse hasta siete personas
coordinadas o acompaadas por dos seres extraterrestres. Esta experiencia suele
ser tambin fsica o de proyeccin mental o bilocacin. Y la forma puede ser la de
la medialuna dorada, ovalada o tipo arco o puente u otra forma.
c) Xendra III-IV Gimbra: Es el que da ingreso hasta doce personas de una sola
vez, y que suele estar coordinada directamente por el Concejo de la Confederacin.
Este xendra vara en su forma desde algo as como un domo grisceo plateado a
nube blanquecina o azulada brillante, o domo con chispazos que flotan por encima
del suelo con su superficie blanquecina. Llega a medir un dimetro mayor a los 10
metros.
El Xendra Gimbra a diferencia de los otros tipos de paso dimensional que existen,
facilita una experiencia profundamente espiritual y de integracin csmica. Los
otros xendras pueden llevar de experiencias fsicas hasta proyecciones mentales o
astrales.
Muchas personas por distintas razones, atraviesan el umbral el cual visiblemente
es evidente pero no llegan a recordar lo vivido en el interior de esta experiencia,
por lo que debern trabajar sus meditaciones y retrocesos concientes para
recordarlo.
EL XENDRA DE CHILCA
Como ste captulo lo justifica, repito aqu gran parte del relato de la experiencia
del Xendra relatada en captulos anteriores.
En Junio de 1974 siete personas, todos jvenes de entre 18 y 20 aos nos dirigimos
hacia el desierto de Chilca convocados por un mensaje psicogrfico, en donde se
nos peda que nos preparramos para experiencias de preparacin para el
contacto fsico. Llegamos a un pueblo que se llama Papa Len XIII al sur de Lima,
all dejamos la movilidad, y como en muchas otras ocasiones nos pusimos a
caminar por el desierto hacia un lugar que le llambamos la Mina. Una cantera
abandonada. Empezamos a avanzar todos juntos en bloque cuando le hago una
pregunta a mi compaero que iba a mi lado y con quien estaba conversando
entretenidamente, cuando de pronto no me contesta. Me percat entonces que no
estaba, que haba desaparecido. Y cuanta no sera mi impresin cuando termino de
darme cuenta que estoy completamente solo, dos kilmetros por delante del resto,
ya en la Mina. Como no poda explicarme ste extrao caso de teletransportacin,
lo primero que pens fue en darme la vuelta y regresarme corriendo por donde
nosotros usualmente venamos, buscar a los dems y que me explicaran qu era lo
que haba ocurrido.

Me voy alejando rpidamente del lugar cuando contemplo la presencia de una


extraa brillantez detrs de la colina que tena a mi izquierda. Entonces pens que
podan ser mis compaeros con sus linternas. La cercana de esa luz me tranquiliz
un poco, por lo que me dirig hacia all. Y cuando pas del otro lado me di con la
sorpresa de que a unos cien metros de distancia sobre el suelo haba una
medialuna de unos diez metros de dimetro, que pulsaba, como que lata. En ese
momento sent mucho temor pensando que poda ser una nave extraterrestre que
haba descendido. Hasta ese momento todo era avistamientos en el aire y en grupo.
Eso estaba sobre el suelo y yo estaba solo. As que no lo pens dos veces, me di la
vuelta y empec a correr como en mi vida lo haba hecho. La idea era buscar a los
dems, para que vieran lo que yo estaba viendo.
Me fui alejando y de pronto me sobresalto una desagradable sensacin. Senta
como que me estaban mirando, era como si tuviera una mirada pegada en mi
espalda, lo cual me oblig a detenerme y girarme. En ese momento vi salir del
interior del domo luminoso a un ser de apariencia humana, con el brazo levantado
en seal de saludo, y capt en mi mente, con toda claridad: Ven!
Mi respuesta fue instantnea negndome a hacerlo. Sent pnico, terror.
Por segunda vez capt en mi mente como si me hablarn y que me repetan la
invitacin, pero esta vez como una orden, de forma imperativa: VEN!
Y nuevamente mi respuesta fue una contundente negativa. Estaba que me venca el
miedo. Por una parte pensaba que era la gran oportunidad de mi vida, pero por
otra pensaba que no estaba preparado para verles de cerca.
Entonces por tercera vez fui convocado a acercarme, pero esta vez la sensacin fue
como que me brindaban su amistad, como algo muy agradable. La sensacin
fue:Ven!
Y yo volv a responder que no. Acto seguido ese ser se dio la vuelta y se introdujo
dentro del domo luminoso. En ese momento pens que iba a perder la oportunidad
porque estaba rechazando la experiencia, por lo que no s como saqu fuerza de la
flaqueza y trat de dirigirme hacia all. Cuando ya estaba muy cerca, algo me hizo
levantar la vista al cielo, y a unos cuatrocientos o quinientos metros por encima del
domo haba un objeto, era como una lenteja que tena lucecitas rotatorias
en la base. Pens en ese momento que eran dos naves, una la que estaba en el cielo
y la otra sobre el suelo. Avanc un poco ms y met mi mano y mi brazo en la luz, y
me di cuenta que no era slido, por lo que ingres dentro y me arrepent tarde de
haberlo hecho. Sent como que el cuerpo se me quemaba, tambin mareos y
nauseas. La luz era tan intensa que me obligaba a cerrar los ojos, pero cuando ya
pude ver, vi a una persona parada delante de m. Era como de un metro ochenta,
robusto, corpulento. Se vea que era un hombre. Tena un traje brillante suelto
como un traje deportivo con una botas, su rostro era ancho, con pmulos bien
pronunciados y ojos marcadamente oblicuos. Pareca un mongol o un oriental.
Tena el pelo laceo que le caa detrs de los hombros. Si uno lo viese por la calle le
parecera un fsico culturista chino o coreano.
De pronto comenz a hacer gestos con las manos y los brazos captando que me
estaba hablando. En mi mente venan imgenes pero tambin escuchaba que me
deca:

-Mira, yo soy Oxalc. El mismo ser que se ha comunicado contigo desde el


principio, y esto que has atravesado es un Xendra, una puerta dimensional, un
Umbral en el espacio tiempo. Nosotros a travs de nuestra tecnologa somos
capaces de concentrar la energa de tal manera que podemos desmaterializar a una
persona, anulando su cohesin molecular y parte de su peso atmico y proyectarlo
a otro lugar. T me acompaars a Morlen, a Ganmedes, una de las lunas de
Jpiter. Y el tiempo que vivirs all no corresponder al tiempo transcurrido ac.
Yo en ese momento no estaba para creerle o no, prefer seguirle la corriente y ver
adonde me llevaba. A los pocos pasos a travs de la luz hemos salido a un lugar
distinto a lo que era el desierto al sur de Lima en el Per. Al fondo de un valle
entre montaas se podan ver grandes cpulas a manera de grandes domos o igl.
Y ocupando unas quince o dieciocho veces el horizonte en relacin a lo que
nosotros veramos el Sol, lo que vendra a ser el planeta Jpiter.
Este ser me dijo que esa era la ciudad Cristal, y que ya estbamos en Ganmedes a
seiscientos millones de kilmetros de la Tierra. Me explico que a diferencia de los
Xendra que son puertas interdimensionales artificiales logradas por la tecnologa y
el poder mental, en nuestro planeta y en el espacio suelen abrirse otros portales
pero naturales, que muchas veces son aprovechados para viajar a travs de ellos y
acortar distancias en el tiempo y en el espacio. Me acorde en ese momento del
triangulo de las Bermudas y del Triangulo del Dragn en el Pacifico.
Yo calculo haber estado unos cuatro a cinco das con ese ser all, conociendo su
forma de vida, viendo a otros seres y recorriendo sus instalaciones, pero no
recuerdo haber comido o ido al bao. Pasado ese tiempo se me dijo que deba
volver, y al hacerlo a travs del mismo portal de luz, aparec en el desierto, haban
pasado escasos quince minutos, el tiempo suficiente como para que el resto de mis
compaeros llegaran y me vieran a mi salir del domo luminoso.
El grupo se sorprendi al verme salir de la luz. En ese momento uno de mis
compaeros que vena de lado, pudo ver que el Xendra era de un grosor de escasos
milmetros. Para l yo aparec de la nada. Cuando me preguntaron dnde haba
estado, prefer no contarles los detalles de la vivencia porque ni yo mismo me lo
crea. A las dos semanas entramos los siete a un nuevo Xendra, y posteriormente
muchos otros compaeros vivieron lo mismo, solos o acompaados. Y estas
experiencias han continuado a lo largo de los aos llegando a darse en diversos
pases. El relato de la primera experiencia Xendra fue relatada y descrita en el
primer libro de Bentez a fines de 1974 comienzos de 1975.
EL CASO VALDEZ
El 25 de Abril de 1977, un cabo del ejrcito chileno acompaado de un grupo de
soldados se encontraban en la localidad de Putre, cerca de la importante ciudad
fronteriza de Arica, lmite con el Per. El cabo Armando Valdez del regimiento
Rancagua se encontraba con su destacamento cuidando la zona por ser de
continuo movimiento de contrabando fronterizo, cuando de pronto observaron
una intensa luz descendiendo por una colina en pleno desierto. Era de noche y el
cabo le dijo a los soldados que lo cubrieran, que l se iba a acercar hacia esa luz

para ver de que se trataba, suponiendo que fuera una movilidad de


contrabandistas. Muy valiente fue directo hacia la luz, desapareciendo en su
interior, y luego de quince minutos volvi a aparecer pero en medio de todos los
soldados. Ellos nunca lo vieron salir de la luz slo apareci de pronto. Pero l no
recordaba nada, simplemente su mente estaba en blanco, pero tena la barba
crecida de varios das, y el reloj adelantado en el fechador en cinco das.
Los siguientes dos aos en la vida del cabo Valdez fueron muy duros ya que
permaneci en situacin de arresto militar, sujeto a intensos interrogatorios.
Su experiencia fue muy similar a la ma slo que con un aspecto inverso, yo me
desaparec de mis compaeros, y ellos me vieron salir del domo luminoso, mientras
que en el caso del Cabo Valdez , l entra delante de todos en la luz, y no lo ven salir,
simplemente aparece entre ellos.
TRASPASO AL REAL TIEMPO DEL UNIVERSO
El 31 de Enero de 1997 diez personas entre las que se encontraban miembros de
nuestros grupos de Lima como Nimer Obregn y su esposa Carmen, Juan y Silvia
Massa , Elard y Cuckie Pastor ,Pablo Manrique, Ricardo Gonzlez , mi esposa
Marina y yo fuimos al desierto de Chilca para una experiencia increble. Habamos
sido convocados a travs de los mensajes para conocer el Real Tiempo del
Universo. Das antes se haban venido recibiendo en paralelo una serie de
comunicaciones, precisando la fecha, el horario, el lugar exacto y quines podan
ir. Para esto haba habido una serie de confirmaciones directas e indirectas, de tal
manera que el entusiasmo era muy grande.
Llegamos con nuestras movilidades a la quebrada de Santo Domingo de los Olleros
temprano por la tarde. Era un da soleado de verano sin nubes, y ni bien nos
estacionamos en medio de un descampado en pleno desierto desolado de la costa
peruana, empezamos a caminar hacia una zona entre colinas. En lo que bamos
avanzando tuve la corazonada de que la experiencia se iba a dar al pie de un
determinado cerro, y as se lo hice saber a los dems. Todos se sorprendieron ante
mi afirmacin. Al cabo de un rato habamos llegado a nuestra ubicacin donde
meditaramos. Nos acomodamos entonces en una hondonada y comenzamos una
serie de prcticas con palabras sagradas o mantram. Al cabo de una hora y a pesar
del estado profundo que habamos alcanzado, la sensacin generalizada era de que
alguien haba estado caminando alrededor nuestro. Fue en ese momento cuando
todos observamos la aparicin de una solitaria nube compacta de regular tamao
en forma
de hogaza de pan, de un color marrn oscuro que se situ encima de la quebrada a
baja altura. Seguimos meditando y al abrir nuevamente los ojos esta nube segua
en su sitio, no se haba movido para nada ni cambiado su forma. Luego de un rato
se transform en una perfecta flecha que apuntaba hacia el cerro que haba
indicado. Todos vimos entonces la aparicin de esferas luminosas recorriendo
aquel lugar bajando de los cerros. Y cuando reiniciamos la introspeccin, tuvimos
que abrir los ojos al poco rato porque si bien estaba oscureciendo, el valle a su vez
se estaba iluminando como si fuese a salir la Luna, pero sta nunca apareci. Mas
bien la nube en forma de flecha se transform en un perfecto crculo nuboso del

tamao de toda la quebrada y en su interior se distingua perfectamente un


gigantesco tringulo equiltero. Era asombroso ver todas esas formaciones en el
cielo a baja altura que no tenan nada de naturales. En ese momento Silvia nos
pas la voz a todos. Del extremo sur izquierdo de la quebrada haba aparecido una
luz, un poco ms grande que un lucero que avanzaba lentamente, ubicndose
ligeramente por encima de los cerros, cuando de pronto se detuvo y dejo caer muy
lentamente un haz de luz que fue descendiendo de forma oblicua sobre el lugar que
haca unas horas haba sealado. Fue all que me incorpor y le dije a los
compaeros que senta que deba ir hacia all, as que me puse a caminar y en lo
que iba avanzando me percat que en el suelo aparecan como unas manchas
luminosas que se movan, y que se iban juntando en la medida que iba avanzando
formando como una especie de camino de luz.
Esa zona del desierto posee un terreno irregular de tal manera que an de da y
mirando por donde uno pisa se tiene que subir y bajar, con mucho cuidado de no
tropezarse con las piedras que all abundan. Por esa razn estaba sorprendido de
estar avanzando sin linterna como si lo hiciera por una acera bien dispuesta.
Ciertamente estaba bastante iluminada la noche pero pareca que haba
encontrado un camino perfecto. Cuando estaba a mitad de camino de la colina
donde estaba cayendo permanentemente el haz de luz, un extrao temor me
invadi, quizs era algo instintivo frente a lo desconocido, a pesar de todas las
experiencias previas y de saber que esos seres son bien intencionados . No fue fcil
superar la sensacin pero igualmente continu.
Despus supe que Nimer Obregn, gran amigo y compaero de muchas
experiencias tambin se haba incorporado y haba venido detrs de m llegando al
mismo lugar, sintiendo all la misma sensacin. Pero l si decidi no seguir
avanzando y se volvi.
Segu caminando por aquel camino luminoso hasta que este terminaba en un
crculo de luz en el suelo. Me encontraba all cuando levante la vista al cielo y cay
sobre m algo como un cilindro gaseoso de color marrn como de unos tres metros
de dimetro y unos dos de altura que me aisl del desierto. De repente sent una
fuerza que me alzaba por el aire, y debajo de m se form como un remolino de
energa juntando piedras y tierra a gran velocidad formando como un montculo
donde lentamente fui depositado. Todo ocurri tan rpido que no tuve tiempo de
reaccionar. Inmediatamente pude ver fuera del cilindro que me envolva, la
presencia como de una pequea esfera metlica de unos treinta centmetros de
dimetro de color naranja que se acercaba e ingresaba donde yo me encontraba.
Avanz y se coloc delante de m, observndome de arriba abajo como si me
estuviese escaneando. En ese momento extend mi brazo y mi mano como
queriendo tocarla, pero sta hizo un movimiento de retirarse ligeramente hacia
atrs, y en ese momento vi como se transformaba o proyectaba, no estoy seguro,
delante mo como una puerta o ventana, y sta a su vez abra otras como los iconos
de un programa de ordenador. Y en cada una de esas ventanas vea imgenes de
cada una de las veces que se haban hecho salidas en aquel lugar con la intencin o
posibilidad de apertura de puertas interdimensionales, de tal manera que la
imagen ms cercana era la de un encuentro que se haba realizado en 1993, cuatro

aos antes y a la que haba concurrido una buena cantidad de gente de los grupos
de Per y Colombia. A ese encuentro no pude asistir, sin embargo tenia las
imgenes delante de m, pero no como cuando uno las ve en un video, sino como si
realmente estuviesen ocurriendo en ese preciso instante. Era tan impresionante la
situacin que acerque mi rostro e introduje el torso dentro de esa como ventana o
puerta, y llegue a mirar a los compaeros de aquella salida. Y ellos me vieron a
m! Fue tal el susto que me pegu que di un salto hacia atrs, y la imagen
desapareci as como la esfera.
Al reaccionar observ la presencia de dos siluetas humanas fuera y a un lado del
cilindro, por lo que pensando que pudieran ser los del grupo, baj la colinita
atravesando esa masa gaseosa, sintiendo al hacerlo que pasaba de una densidad a
otra acariciando mi rostro y mis manos. Fuera no vi a nadie, pero a los pocos pasos
estaba el cerro y se contemplaba contundente el haz de luz que segua cayendo
formando un semicrculo dorado. Me dirig hacia all y cuando ya estaba muy
cerca de aquella medialuna brillante aparecieron detrs de m los dos seres que
haba distinguido anteriormente. Uno de ellos era muy alto y el otro como de mi
estatura, ambos vestan con trajes brillantes y me dijeron que ingresara en el
portal. Y as lo hice, sintiendo a continuacin la sensacin de que una explosin me
alcanzaba y traspasaba quedndome con la sensacin de estar al revs, como si
fuese un suter con las costuras por fuera. De pronto aparec como en un saln con
un piso como de cristal y con un cielo estrellado, desde donde poda mirar la
Tierra pero como si mi mirada partiera de la nuca o del interior de mi cabeza y
pudiese ver hacia atrs. Perciba a travs de diversas imgenes las caractersticas
propias de nuestro planeta, me venan imgenes de olas gigantes en Hawai
chocando contra las playas, volcanes activos, terribles tormentas, lluvias copiosas
en la Amazonia, diversidad de plantas y animales pero como si con ello me
estuviesen diciendo que observara la vida y la dinmica de un mundo lleno de vida
y en permanente transformacin. A continuacin me vi inmerso en tneles de luz
por donde flua a gran velocidad de un lado al otro del universo, mirando
diversidad de planetas y mundos con lunas y sin lunas, con dos o ms soles en el
horizonte, cielos verdes, rojos, violetas, etc. y en donde el comn denominador era
que tenan ocanos calmos, sin olas y sin movimiento; mares increbles de color
rojo, plateado y dorados. Sent en ese momento el simbolismo del estancamiento
evolutivo frente a las posibilidades de nuestro planeta.
Cuando volv de la experiencia a travs de la luz no tena ni la ms remota idea de
cuanto tiempo haba transcurrido, si horas o das .Estaba nuevamente en el
desierto iluminado por esa extraa fluorescencia, y ya no encontr el sendero por
lo que tuve que avanzar a campo traviesa tropezndome con cuanta piedra
encontr, subiendo y bajando desniveles, hasta que llegue adonde se encontraba el
grupo. Marina mi esposa fue la primera en divisarme y darme la bienvenida
percibiendo como los dems que mi cuerpo estaba como fosforescente. Al
consultarme si consideraba que todo aquello que deba darse aquella noche se
haba dado, respond que senta que s, e inmediatamente el desierto se apag. Fue
instantneo. Entonces nos giramos y el

objeto que permaneca lanzando el haz de luz hacia la colina empez a retraerlo, y
luego avanz dividindose ante nuestros ojos en dos, marchndose a continuacin.
En ese momento recogimos nuestras cosas e iniciamos la caminata hacia los autos,
y cuando ya habamos llegado y nos preparbamos para subir habiendo cotejado
previamente los relojes que daban las 10 de la noche, los dos objetos luminosos que
habamos visto que se haban alejado, irrumpieron en el cielo sobre nosotros. Eran
unas lentejas brillantes que se volvieron a dividir cada una llegando a pasar
encima nuestro cuatro objetos, que en la vertical lanzaron un potente fogonazo que
a todos nos impresion.
A los poco minutos reaccionamos y nos fuimos, de tal manera que habremos
avanzado unos dos o tres kilmetros hasta donde hay una barda de una granja que
tiene que ser abierta para que pudiramos pasar, y al ver alguien nuevamente el
reloj se da cuenta que eran las 12 de la noche. No haba habido posibilidad de
error o confusin. En unos cinco minutos se nos haban esfumado dos horas.
Habamos vivido la experiencia de tiempo perdido. Desde all hasta casa
tenamos el tiempo calculado sin detenernos de una hora, a hora y media cuando
mucho con trfico, y al llegar a casa nos dimos cuenta que nos habamos demorado
dos horas y media, habindosenos extraviado otra hora en el camino.
Cuando los compaeros asistieron a la siguiente reunin de grupos en Lima
contaron los alcances de la experiencia, y entonces gente que estuvo en aquella
salida de 1993, narraron algo que ellos vivieron directamente y que por temor a
que no se les creyera, haban guardado celosamente. En aquella ocasin mientras
el grupo se organizaba en el lugar algunos observaron la materializacin de un
domo luminoso en aquel lugar, y entusiasmados se acercaron legando a divisar una
silueta humana asomndose del interior, pero slo su rostro y el torso. Pensando
que sera un gua extraterrestre pusieron mucha atencin, y se dieron cuenta que
era yo. Pero como saban que no haba podido asistir a esa salida se quedaron
fuertemente impresionados acordando entre ellos guardar silencio al respecto.
Ellos me vieron asomar del ao 1997 en 1993!
Posteriormente cuando se han hecho trabajos de retroceso conciente para recordar
las posibles experiencias durante el tiempo perdido, el grupo ha tenido una serie de
imgenes de haber estado todos juntos dentro de la nave.
EL XENDRA
Entre las iniciaciones del contacto, una de las ms extraordinarias es la de las
Puertas Interdimensionales Xendra.
El xendra es una proyeccin de luz concentrada, que acelera la vibracin de la
persona y acta como paso dimensional y umbral en el tiempo espacio. La persona
que atraviesa un xendra, dependiendo de la intensidad de ste, puede llegar a ser
desmaterializada para ser tele transportada a otro lugar, anulando su cohesin
molecular y su peso atmico. Esta experiencia puede darse muchas veces durante
el proceso de la preparacin personal y colectiva. Esto significa, que es la nica
iniciacin que se puede volver a recibir varias veces, existiendo para el caso, varios

tipos de xendra, que permiten desde una experiencia fsica, hasta una proyeccin
mental o tambin bilocacin, o astral conciente. Los tipos de Xendra son:
a) Xendra I: Tipo de puerta interdimensional para una sola persona acompaada
de un gua. Este Xendra suele tener una forma de medialuna, como de unos diez
metros de dimetro, y permite una experiencia fsica de desmaterializacin con la
desaparicin de la persona y su proyeccin a otro planeta, al interior de una nave o
a una base intraterrena o subacutica.
b) Xendra II: Es aquella en que pueden introducirse hasta siete personas
coordinadas por dos guas. Esta experiencia suele ser tambin fsica, de proyeccin
mental o de bilocacin, o astral.
c) Xendra 3-4 Gimbra: Es el que da ingreso hasta doce personas de una sola vez,
y que suele estar coordinada directamente por el Concejo de la Confederacin.
Este xendra vara en su forma desde algo as como una nube blanquecina o
azulada brillante, hasta un crculo luminoso o domo con chispazos que flotan por
encima del suelo con su superficie blanquecina; llega a medir un dimetro mayor a
los 10 metros.
El Xendra Gimbra a diferencia de los otros tipos de paso dimensional que existen,
garantiza una experiencia profundamente espiritual y de integracin csmica. Los
otros xendras pueden llevar de experiencias casi fsicas hasta proyecciones astrales
y espirituales.
Muchas personas por distintas razones, no llegan a recordar lo vivido en el interior
de esta experiencia, por lo que debern trabajar sus meditaciones y retrocesos
para recordar.

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