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Patrimonio y paisaje urbano en Burgos

La tesis doctoral analiza el patrimonio, paisaje y espacio urbano de la ciudad de Burgos a lo largo del siglo XX y principios del siglo XXI. La autora ha estudiado durante tres décadas los efectos de la transformación de la ciudad, incluyendo el abandono del centro histórico y la dispersión urbana. El objetivo de la tesis es definir el concepto de 'patrimonio urbano' a través del análisis del espacio cultural heredado de Burgos. La autora ha participado en organizaciones como ICOMOS

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Patrimonio y paisaje urbano en Burgos

La tesis doctoral analiza el patrimonio, paisaje y espacio urbano de la ciudad de Burgos a lo largo del siglo XX y principios del siglo XXI. La autora ha estudiado durante tres décadas los efectos de la transformación de la ciudad, incluyendo el abandono del centro histórico y la dispersión urbana. El objetivo de la tesis es definir el concepto de 'patrimonio urbano' a través del análisis del espacio cultural heredado de Burgos. La autora ha participado en organizaciones como ICOMOS

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FACULTAD DE FILOSOFA Y LETRAS

DEPARTAMENTO DE GEOGRAFA

TESIS DOCTORAL:
BURGOS: PATRIMONIO, PAISAJE Y ESPACIO
URBANO

PRESENTADA POR Begoa Bernal Santa Olalla PARA


OPTAR AL GRADO DE DOCTORA POR LA UNIVERSIDAD DE
VALLADOLID

DIRIGIDA POR:
DR. D. Basilio Caldern Caldern. UNIVERSIDAD DE
VALLADOLID

INTRODUCCIN

Nada bajo el sol sucede por casualidad


Gotthold Ephaim Lessing (1729-1781)

La velocidad de la transformacin de la ciudad de Burgos en el siglo XX y el primer


decenio del siglo XXI, registrada en un proceso de abandono-rehabilitacin del centro
histrico paralelo a un proceso de dispersin urbana de grandes dimensiones y rpido
crecimiento, es una de las razones de la tardanza y de lo cualitativo de esta tesis doctoral.
A lo largo de las tres ltimas dcadas y en distintos momentos he tratado de hacer
hincapi en los efectos causados por esta transformacin a travs del anlisis amplio,
sistemtico y continuado de una realidad compleja, que sin duda se ha prolongado
demasiados aos, pero gracias al cual creo poder expresar con fundamento las
caractersticas y contradicciones que rigen esta etapa, una etapa en la que cuanto ms se
valora el patrimonio urbano ms deprisa se destruye.
La otra razn en la demora y en las caractersticas especiales de la tesis que hoy
presento lo constituye el objetivo de la misma: la ciudad -la ciudad de Burgos- como
espacio cultural heredado, y la definicin, a travs del anlisis de ese espacio cultural
heredado, del concepto de 'patrimonio urbano'. Siempre me he negado a aceptar
afirmaciones como todo es patrimonio, frasecilla con que el poder trata de convencer a
los ciudadanos de la bondad de sus actuaciones. Mi opcin, por el contrario, ha sido la de
reflexionar, debatir y proponer conceptos acordes con las teoras sobre identificacin,
conservacin y gestin del Patrimonio Cultural universalmente aceptadas en los
organismos, como la UNESCO, creados al efecto.
El motivo de mi singular y particular eleccin, hace casi veinte aos, tampoco fue
fruto de la casualidad.
En el curso 1993-1994, perodo en el que se redactaban los documentos necesarios
para la inminente creacin de la Universidad de Burgos, el destino de los profesionales
universitarios que impartan hasta entonces las materias de la Licenciatura de Geografa e
Historia, era el disear y poner en marcha una Licenciatura en Humanidades que inclua
un itinerario de Patrimonio que en pocos aos vendra a sustituir a la titulacin tradicional.
Pocos aos ms tarde, Plan Bolonia mediante, la Universidad de Burgos abre un nueva

etapa, programa un nuevo futuro para historiados y gegrafos y verifica un nuevo Grado
de Historia y Patrimonio.
Y la palabra Patrimonio es nueva y atractiva, pero es nueva y su contenido, hasta
cierto punto extrao, para un profesor de materias ms tradicionales.
La idea de este formato de tesis parte de la necesidad de crear una asignatura para
una nueva titulacin en la UBU basada en un estudio riguroso y cientfico.
Del compromiso con esta tarea y para poder articular los mecanismos que explican la
complejidad de procesos que se producen a nuestra vista, lo cual no es tarea fcil, surge la
necesidad de trabajar desde la Geografa con equipos multidisciplinares dedicados al
anlisis del patrimonio y a su defensa. Ello explica mi conexin con ICOMOS, ForumUNESCO e Hispania Nostra y explica tambin la creacin de una asociacin como el Arca
de No.
El trabajo que se realiza en estos organismos es una especialsima ocasin para
adquirir conceptos, criterios y experiencias para comprender y valorar los bienes
patrimoniales. Las posibilidades de adquisicin de conocimientos y de debatir criterios
sobre la caracterizacin, la trascendencia social y la mediacin entre los hombres que
supone una adecuada gestin de los bienes del Patrimonio, las encontr cuando empec a
trabajar en el Comit Nacional Espaol (CNE) del Consejo Internacional de Monumentos
y Sitios (ICOMOS), organismo asesor de la UNESCO. Y de la teora a la prctica: asum
el compromiso de informar, aconsejar, pedir y reivindicar, debidamente argumentados
aquellos errores cometidos en aquella intervencin, unos proyectos amenazadores para la
integridad de un bien, o los desatinos de particulares o de instituciones que por
engrandecer la ciudad o una parte de ella echan a perder un patrimonio heredado de tantas
generaciones.
En aquellos momentos liminares de una nueva carrera, creamos, y cremos bien, que
las lecturas de Geografa Urbana no eran suficientes para encarar con rigor la definicin de
Patrimonio Urbano (tampoco de la novedosa asignatura de Patrimonio Natural). Haba que
dotar a la nueva asignatura de un contenido potente, especializado dentro del rea de la
Geografa Humana y capaz de explicar los procesos que hoy ya conocemos. Se me
antojaba que el tema del patrimonio urbano, o la mirada de la ciudad como patrimonio
cultural era, y es, muy propia de la disciplina geogrfica, en tanto que sta se interesa por
un hecho absolutamente humano, pero deba ser estudiado y discutido de forma plural para
poder desgranar y localizar los procesos y los agentes involucrados:

arquitectos

urbanistas, promotores inmobiliarios, empresarios tursticos, polticos, ciudadanos para


comprender la ciudad hojaldre. Era necesario el debate para plantear los problemas y
4

analizarlos en profundidad desde una perspectiva que permitiera siquiera formular el


estado de la ciudad desde el punto de vista patrimonial. Este debate no slo lo hemos
llevado a cabo en instituciones externas a la universidad sino tambin en nuestra propia
ciudad, en nuestra Universidad de Burgos, y con colegas que tambin sentan estas
inquietudes.
En 1996, surge la idea de reunir en Burgos a colegas gegrafos -10 aos, 10 Jornadas
de Geografa Urbana1- para tratar de conseguir un corpus terico sobre los procesos
urbanos, las funciones urbanas, las necesidades de la poblacin, los elementos culturales
que explican los valores significativos en el orden patrimonial de los centros histricos y
los problemas que se plantean como dilemas de difcil solucin.
Siguiendo mi concepto de profesora universitaria, siempre he considerado que no es
suficiente escribir artculos en publicaciones cientficas sino que los investigadores
tenemos que lograr interesar a los ciudadanos y proporcionar informacin al gran pblico.
Por esta razn he tratado de abrir a la ciudad todas las jornadas que he organizado, las
diez, que han tenido lugar en la Casa del Cordn, e igualmente el congreso Vivir las
ciudades Histricas, celebrado en el Teatro Principal, ambos en un lugar que no es la
universidad, sino en el corazn de la ciudad de Burgos. Gracias a ello, se produjo una
asistencia masiva de personas de distintas edades y diversas profesiones, adems de los
propios estudiantes universitarios. La salida de la universidad al centro, en una ciudad en
que las Facultades estn de espaldas a la ciudad, permiti una participacin muy
considerable y un cambio significativo en el inters de la poblacin local por las cuestiones
referidas al patrimonio y una absoluta transformacin en la percepcin del patrimonio
urbano.
Siempre he estado convencida de que el anlisis de la ciudad hecho en la mesa de
trabajo en un despacho no basta. Hace falta contrastar con otros profesionales, otras
disciplinas y otros territorios para poder afianzar argumentos y doctrina sobre la ciudad
1 1996: El centro histrico de las ciudades. Patrimonio cultural. I Jornadas de Geografa Urbana
1997: Revitalizacin funcional del Centro Histrico. Un Reto de las Ciudades Histricas. II Jornadas de
Geografa Urbana
1998: Oportunidades de Desarrollo Sostenible para los Conjuntos Urbanos Histricos. III Jornadas de
Geografa Urbana
1999: El Medio Ambiente Urbano en las Ciudades Histricas. IV Jornadas de Geografa Urbana
2000: Nuevos Procesos de Transformacin en las Ciudades Medias. El Espacio Pblico y la Integracin
Territorial. V Jornadas de Geografa Urbana
2001: Singularidad, Complejidad y Competitividad entre Ciudades Patrimonio Mundial. VI Jornadas de
Geografa Urbana
2002: Cambios en el Sistema Productivo y Transformaciones Urbanas. VII Jornadas de Geografa Urbana
2003: Ciudad, Turismo y Desarrollo. VIII Jornadas de Geografa Urbana
2004: La Ciudad de la Cultura y del Conocimiento. IX Jornadas de Geografa Urbana
2005: El espacio pblico. Memoria histrica, Cultura e Identidad en la Ciudad Postmoderna. X Jornadas de
Geografa Urbana
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vista como una manifestacin cultural digna de servir para ampliar el conocimiento de las
generaciones futuras. Por todo ello, mi trabajo ha sido expuesto en reuniones, congresos,
conferencias, medios comunicacin, donde la reflexin se somete a debate y donde se
recogen los postulados generados durante las dos ltimas dcadas de mi vida. Ello me ha
permitido articular progresivamente los contenidos que ahora se presentan y gracias a los
que puedo formular unas conclusiones cabales.
A lo largo de estas dos ltimas dcadas he podido distribuir mis preocupaciones por
temas en los que se analiza lo que yo considero que son las constantes que afectan a todas
las ciudades y permiten identificar la dinmica de un fenmeno sin precedentes en la
evolucin de la ciudad: la planificacin y desarrollo urbanstico; el crecimiento de la
ciudad de Burgos a largo de este ltimo siglo largo; la descentralizacin del centro
histrico y el abandono expectante de la ciudad histrica; la rehabilitacin y
peatonalizacin de sectores de la ciudad; del fachadismo; de los intereses por introducir la
arquitectura contempornea en los lugares de la historia; el cambio de uso de la ciudad
histrica; la turistizacin y museizacin del espacio pblico y del patrimonio edificado; la
banalizacin del arte y de la ciudad histrica; la trivializacin de la historia, original y
copia; el concepto de Patrimonio Mundial; las nuevas categoras: del monumento a los
Itinerarios Culturales; el Patrimonio Intangible; los Paisajes Culturales; la competitividad
entre ciudades; la Universidad y su compromiso con la ciudad, etc.
Son algunas de las imgenes y manifestaciones de un nuevo modelo de vida, de un
nuevo modelo urbano cuya consolidacin en Espaa se produce de manera
extremadamente rpida como para plantear todos los conflictos y contradicciones que
explican las actuales polticas de gestin y estructuracin del territorio urbano.
Hace ya bastantes aos, empec a estudiar el desarrollo de la ciudad de Burgos y me
interes de manera apasionada los dos momentos en los que el impulso expansivo de la
ciudad se mostr con todo vigor, el desarrollo de la vivienda obrera en los espacios
perifricos de la ciudad consolidada -las barriadas de Casas Baratas- y la explosin
industrial y demogrfica de Burgos a partir de un pequeo ncleo histrico, Gamonal de
Ro Pico. Al estudiar el desarrollo urbano nos vamos dando cuenta que existen etapas
anteriores que empiezan a ser valoradas como testigos de la memoria, como solucin
novedosa al problema de la vivienda, las Casas Baratas, y como elementos de un rico
patrimonio industrial que se resiste a ser olvidado.
En mi continuado trabajo de anlisis de la ciudad, me voy dando cuenta de que la
ciudad consolidada, por su parte, est en constante devenir, una consideracin que encaja
con la definicin de patrimonio, que es lo heredado y contiene valor. Tambin la teora
6

sobre el patrimonio pasa en ese tiempo del monumento al sitio y esa consideracin del
sitio, de ir ms all del monumento, lleva a formulaciones fructferas y enriquecedoras
para la comprensin ms cabal de la realidad urbana, como el entorno, la proteccin
ambiental, el paisaje, Todo ello me merece la atencin y comienzo a ver Burgos de otra
manera y empiezo, a travs del estudio de esta ciudad, a aportar ideas y teora sobre
patrimonio tanto en foros nacionales como internacionales. Estudiando diferentes casos y
buscando las relaciones que puedan establecerse con otros, me pongo a la tarea de
identificar elementos, sectores o mbitos susceptibles de ser considerados bienes
patrimoniales.
El trabajo que presento aqu es resultado de una reflexin sobre los valores culturales
de la ciudad contempornea, cambiantes como la sociedad, por lo que parece que el
discurso intelectual sobre la ciudad ms se parece a un "tornillo sin fin" o a una espiral que
a una marcada y sencilla linealidad. Siempre es necesario, siempre es posible darle una
vuelta ms al torno.
El concepto de Patrimonio Cultural es una idea superadora de la de Patrimonio
Histrico Artstico y tiene la virtud de promover en los ciudadanos un sentimiento de
pertenencia porque est ligado al territorio, a la historia, al paisaje, etc.
Lo heredado se valora y se trata de conservar, pero es mejor y prioritariamente
mediante la educacin y despus, adems, con recursos econmicos. Hasta ahora se ha
pensado que la cultura de la conservacin del Patrimonio requiere dedicacin financiera,
pero en esta tesis afirmo que nunca se ha dedicado mayor cantidad de inversiones en la
destruccin del Patrimonio Cultural. Es una destruccin con el aparente fin de conservarlo.
Por otro lado hemos asistido a una generalizacin de la banalizacin y adulteracin
en la aplicacin de los criterios de conservacin urbana, sometidos a intereses econmicos
concretos. En este terreno se han cometido, en muchas ocasiones, torpezas clamorosas.
Y de los intereses econmicos tenemos que pasar a la especulacin y falta de tica de
los agentes urbanos, incluidos cmo no! los ciudadanos, que en muchas ocasiones no
demuestran mucha capacidad para resolver los problemas de la ciudad, que es siempre
dinmica y compleja.
Un ejemplo de estas actitudes y aptitudes se puede ver reflejada en la arquitectura
contempornea realizada en Espaa. No se ha realizado para la poblacin, para construir
viviendas, sino para dotarse de una imagen y manifestar poder. Estas construcciones no
sirven tanto para realidades reales sino que se resuelven en pura fachada, pura forma, pura
imagen.

Ahora, por otro lado, en lugar de la arquitectura de dilogo resulta ms positivo la


reparacin: cuidar y reparar es tender un puente entre el pasado y el futuro. Hoy el lema
debe ser Cuidar la ciudad, no slo las edificaciones, sino tambin los paseos, las calles,
los ros y, de nuevo, la recuperacin de las antiguas fbricas con nuevos usos y contenidos.
Ahora se hace necesario tambin cuidad el paisaje, la cohesin social, la arquitectura como
hecho cultural en vez de como un bien comercial. Se hace necesario y hasta conveniente,
ms en poca de crisis, romper la relacin entre arquitectura y poder.
El anlisis de estos aspectos son los objetivos parciales de esta tesis. Pero creo
conveniente resaltar singularmente otros temas tratados en este trabajo. Se ofrecen
estudios, terico-prcticos, alguno de cuyos temas eran inditos en Espaa, como el
fachadismo o la ciudad y el miedo. Pero tambin estudiamos cuestiones como el espacio
pblico como elemento de atencin cultural. Tratamos con especial atencin el espacio
pblico por ser un elemento urbano cuya dimensin no slo es fsica sino cultural. La
identificacin del paisaje se produce a travs de sus caractersticas fsicas y por sus cualidades
de carcter esttico, que explican el contexto cultural en el que se integra la ciudad. El espacio
pblico, ms all de las consideraciones referentes a los elementos fsicos, ha asumido
contenidos fundamentales para definir la calidad urbana.
Esta tesis es una retrospectiva sobre mi obra y mi vida cientfica. De esta manera se
puede entender mejor la particular redaccin de los textos. El carcter personal del estilo, la
radicalidad y la contundencia atrevida de juicios y conclusiones no son sino el fruto de un
compromiso profesional e intelectual con la sociedad que me ha permitido desarrollar mi vida
dedicada apasionadamente al estudio de la ciudad. Por ello, a travs de los epgrafes elegidos
propongo recorrer adecuadamente el trabajo de mi vida.
Sin embargo, quiero sealar que al lado de la aparente sencillez del estilo de escritura,
los contenidos de esta tesis se van desarrollando en un permanente giro a fin de poder dar
cuenta adecuada de los mltiples factores que inciden en la realidad urbana y que, con el
correr del tiempo, se van incrementado en nmero y agrandando en complejidad. De ah que
cada captulo de esta tesis contenga elementos comunes a otros captulos sobre los que la
mirada del investigador se realiza a travs de una nueva lente, una nueva ptica, a fin de
exprimir un poco ms esa realidad observada.
El objetivo final de este trabajo es el de ofrecer un corpus terico-prctico de cmo
asomarse a la comprensin y disfrute de una ciudad, la ciudad de Burgos.
Presentamos un trabajo dilatado en el tiempo, demasiado sin duda, y sin fecha de
caducidad, que ofrece dos lecturas. Una como un manual sobre patrimonio, paisaje y
espacio urbano y otra como lo que es, una tesis con el valor de la continuidad en la que se
8

recoge un cuerpo terico elaborado a partir de investigaciones y reflexiones coincidentes


en el tiempo en unas ocasiones y sucesivas en otras. Siempre teniendo como referencia
Burgos.
Se puede leer de dos modos: cada captulo puede leerse de forma independiente,
cada captulo permite una correcta lectura, pero el libro tambin permite una lectura
global, es en esta lectura cuando se ve se el efecto de rampa helicoidal. No es un
compendio de artculos sino una pirmide que nos permite plantear una reflexin.
La arquitectura de este trabajo, pues, est formada por una serie de unidades
superpuestas con un fin en s mismas y con una coherencia interna. Unidades o piezas que,
por otro lado, necesitan apoyarse en unas y sostener a otras para lograr dar forma y sentido a
la figura final. De esta manera hemos construido un inukshuk que no tiene exactamente forma
humana, sino que tiene forma de ciudad, un inukshuk que no es un hito orientador en la
desolada llanura helada del rtico, sino que es hito y meta intermedia del Camino de
Santiago.

10

CAPTULO I: EL ESPACIO URBANO COMO ESCENARIO DEL CONFLICTO


INMOBILIARIO Y PATRIMONIAL: LA TRANSFORMACIN DE LA CIUDAD
DE BURGOS EN EL SIGLO XX2

La compleja estructura urbana que presenta la ciudad de Burgos al finalizar el siglo XX es


la consecuencia de un modelo de crecimiento urbano que se caracteriza por la puesta en
prctica de unos mecanismos ms o menos explcitos de desarrollo de la ciudad con el fin
de lograr y mantener la posibilidad de generar plusvalas bien a travs de la creacin de
nuevos espacios, nuevos barrios en la periferia de la ciudad, o bien a travs de la
transformacin de los espacios existentes y de la creacin de nuevas necesidades o nuevos
modelos de vivienda de mayor calidad.
A principios del XX alternan dos estrategias diferentes que afectan al futuro de la
ciudad, puesto que la propiedad privada acta mediante una transformacin vertical de la
ciudad. La burguesa rentabiliz la ciudad heredada con la elevacin del nmero de
viviendas y el relleno de los espacios libres desamortizados. Es decir se produjo una
intervencin sin promocin inmobiliaria.
Pero cuando se agotaron las posibilidades de la creacin de plusvalas en la ciudad
heredada, surge la necesidad de intervencin de la Administracin pblica que promueve
la construccin de viviendas a travs de barriadas de Casas Baratas que amplan la ciudad,
al mismo tiempo que acta a travs de obras de urbanizacin de reforma interior,
saneamiento y apertura de calles. Desde ese momento hasta ahora hay que destacar la
importancia que en Burgos tienen la presencia de la Administracin pblica en las
estrategias de crecimiento urbano, no slo a travs de la planificacin urbanstica sino
mediante la aplicacin de la lgica de la alternancia entre la transformacin de la ciudad y
la creacin de nuevo tejido urbano, mediante mecanismos que, aunque no sean explcitos,
no por ello son menos eficaces.
2

Sobre los temas tratados en este captulo, se pueden consultar los siguientes trabajos de la autora:
BERNAL SANTA OLALLA, Begoa (1996): De Gamonal a Burgos. Un captulo en el desarrollo urbano
de la ciudad de Burgos, Burgos, Aldecoa. BERNAL SANTA OLALLA, Begoa (1999): Relacin
Universidad-ciudad en Burgos, en Vivir las Ciudades Histricas. Ciudad Histrica y Calidad Urbana,
Burgos, Universidad de Burgos-Fundacin "la Caixa", pp. 21-42. BERNAL SANTA OLALLA, Begoa
(2001a): Las Casas Baratas en Burgos, Burgos, Editorial Dossoles. BERNAL SANTA OLALLA, Begoa
(2001): La transformacin de la ciudad de Burgos en el siglo XX, en SANZ, Federico (coord.): Burgos
siglo XX, Burgos, Cmara de Comercio de Burgos, pp. 199-217.
11

Burgos ha cambiado mucho, pero el objetivo ha sido el crecimiento de la ciudad en


vez de su transformacin con una dimensin ambiental y de mejora cualitativa. Acaba el
siglo XX con unas caractersticas que han sido una constante a lo largo de la centuria.
Burgos es en esas fechas una ciudad desestructurada que no ha sido capaz todava de
superar la desintegracin fsica de sus barrios, muchos de los cuales mantienen su
marginalidad, permanecen inconexos y presentan una marcada diferenciacin social. El
auge que presenta el modelo de ciudad difusa agrava ms la compleja estructura de una
ciudad que se encuentra muy mal articulada.
A menudo se intenta explicar la actual estructura del espacio urbano burgals y se
achaca el desastre a la improvisacin y a la ausencia de planificacin, sin tener en cuenta
que no es sino el resultado de la aplicacin de diferentes mecanismos de creacin de
ciudad, mediante la conquista de nuevos espacios unas veces, mediante su transformacin
en otras ocasiones o mediante la conservacin y revalorizacin de la ciudad histrica si es
lo que conviene.
La dificultad est en encontrar el hilo conductor de estos mecanismos a lo largo de
todos estos aos. Creemos que la clave est precisamente en que desde principios del siglo
XX se implant la normalizacin de un modo de hacer ciudad que ha consolidado un
modelo de crecimiento anrquico, que se realiza de acuerdo con un criterio perfectamente
planeado pero en desacuerdo con el planeamiento urbanstico.
El Ayuntamiento de Burgos, en su labor de agente de creacin de suelo urbano, ha
actuado sin tener en cuenta los documentos de planeamiento urbanstico, es decir, sin
planificar, pero siempre ha dispuesto mecanismos para dirigir el crecimiento urbano para
que posteriormente actuara la iniciativa privada. Por ello, ms que de incoherencia o la
falta de planificacin, cabe hablar de la eleccin de un modelo que ha arbitrado la
tolerancia en materia de vivienda y en la localizacin industrial, en contradiccin con el
contenido explcito de los documentos de planeamiento urbanstico por l encargados. La
consecuencia es el divorcio entre el planeamiento y la realidad y el deterioro en la
credibilidad de los documentos de planificacin.
El Ayuntamiento de Burgos ha sido el principal agente de creacin de suelo urbano a
travs de asignacin de usos del suelo. Inicia el proceso a principios del siglo XX y no lo
ha abandonado hasta nuestros das. En un primer momento se plantea el reparto de la
ciudad por medio del uso residencial de la clase trabajadora, con lo que el espacio se
define con una marcada diferenciacin social, y mediante la asignacin del uso industrial;
en un segundo periodo, a partir de los aos ochenta, con el reparto de funciones de
centralidad y con la localizacin de la nueva funcin universitaria. Estos dos grandes
12

momentos van seguidos de un proceso a travs del cual la ciudad recompone su


funcionalidad mediante la colmatacin espacial.

I.1. Mecanismos y estrategias de produccin de suelo urbano: la vivienda obrera


La edicin de Los Tebeos que lea Franco (LORENTE, 2000) y la lectura del artculo
Piso piloto (CUETO, 2005) nos han trado a todos los ciudadanos de mi generacin la
posibilidad de recordar la famosa consigna ningn espaol sin hogar, ningn hogar sin
lumbre. Considerada como la clave del urbanismo franquista esta frase define, sin
embargo, lo que fue antes y lo que es ahora el ideal, la meta de muchas familias espaolas.
El carcter acomodaticio de la arquitectura franquista no hizo sino recuperar las
caractersticas del movimiento moderno y mantener, despus de la guerra civil, la tipologa
arquitectnica del perodo anterior, visible a travs de la arquitectura popular con la que se
componen unas nuevas barriadas, apartadas de la ciudad formando conjuntos
independientes que pretendan ser autosuficientes, por lo que adems de casas con jardn
se les dotaba de escuela, iglesia y mercado. La ideologa falangista se propuso hacer que
en Espaa floreciera una primavera de hogares. La inercia ha hecho que haya llegado hasta
ahora y con la misma fuerza que a principios del siglo XX la defensa que siempre tuvo la
casa propia y con jardn.
El anlisis de la vivienda obrera en Burgos en primer tercio del siglo XX, permite
sealar que la actuacin pblica durante este perodo no slo fue bastante eficaz en
relacin con el gravsimo problema que tena la ciudad por la falta de viviendas, sino que
adems sirvi de ejemplo de las actuaciones que se desarrollaran en las dcadas centrales
de este siglo, consolidndose un modelo de segregacin social en razn de la vivienda y
una marcada segregacin funcional, ya que durante muchos aos solamente se construyen
barriadas o barrios con una nica funcin, la residencial.
En la estructura de la ciudad de Burgos se repiten hoy muchas situaciones del
pasado, y quiz no debamos pensar sin ms que es debido a aquella herencia, pero hay que
ser conscientes de que el triunfo actual de ciudad dispersa, con urbanizaciones de adosados
cada vez ms pequeos y pensados para que las clases trabajadoras puedan disfrutar de las
ventajas del campo y del aire libre, no constituye un fenmeno nuevo o reciente como
alguien llega a decir, porque recuerda mucho a lo que sucedi, en circunstancias
socialmente ms angustiosas, hace cien aos.
A lo largo del siglo XX en la primera dcada del XXI la ciudad de Burgos ha
cambiado fsicamente y sigue transformndose, ha experimentado un crecimiento
13

importante y se ha extendido considerablemente por el territorio rompiendo los lmites del


trmino municipal, pero las pautas con las que se ha realizado esa transformacin tienen
algo que ver con un proceso que se inicia a principios del siglo pasado, en el momento en
que se opta por lograr la extensin de la ciudad a travs de construcciones de viviendas como en la actualidad- sin que esto vaya acompaado de un proceso paralelo de desarrollo
de la ciudad desde el punto de vista funcional -econmico, social y cultural- tambin como
en la actualidad. Por eso este estudio de las Casas Baratas en Burgos no slo se ocupa del
anlisis de la realidad fsica de las barriadas obreras, sino que me ha parecido
imprescindible tener en cuenta el marco terico que sirvi de base para intentar solucionar
el problema de la vivienda, tanto a travs de la legislacin, que por primera vez para estos
asuntos se elabora en Espaa, como a travs de los debates protagonizados en el seno de la
Municipalidad, que plantean la dialctica surgida entre las reflexiones urbansticas para
solucionar el crecimiento de la ciudad y la realidad con la que se desenvuelve la
edificacin de las barriadas de Casas Baratas. Las contradicciones tambin se ponen de
manifiesto por los planteamientos de los agentes sociales que participan en este proceso,
de manera que los modelos urbansticos y las discusiones de los arquitectos sobre la
morfologa urbana, el crecimiento de la ciudad y los problemas sociales se plantean en los
Ayuntamientos y entre la poblacin. El anlisis de esta dinmica ayudar a entender la
evolucin de la ciudad, ya que muestra la distancia permanente entre teoras y normativa
de vivienda y la construccin real que se efecta en la ciudad de Burgos.
Los debates y teoras urbansticas y de poltica de vivienda dibujaron un proyecto de
ciudad en el que se consolida la dicotoma entre dos opciones: el modelo de ciudad
tradicional, concentrada y compacta, edificada con viviendas colectivas en manzana o
bloques de varias plantas, entre calles de anchura apropiada; y la ciudad extensiva y difusa,
dispersa, donde la diseminacin surge porque la ciudad se edifica con viviendas
unifamiliares con jardn, aisladas o en hilera.
Ms all de las ventajas que ofrece cada uno de estos modelos contrapuestos, la
preferencia en cada momento de la historia de la ciudad ha venido marcada por las
posibilidades de las nuevas extensiones y periferias de la ciudad. De manera que unas
veces se elegir la vivienda unifamiliar en propiedad, en barriadas diseminadas en el
plano, por las ventajas que ofrece el contacto con la naturaleza, la individualidad de la
familia, el aislamiento del obrero, a sabiendas de que las obras de urbanizacin pavimentacin, alumbrado, abastecimiento de aguas, viales- y el servicio de vigilancia y
transporte es muy costoso. Con ello se logra la extensin superficial de la ciudad, mientras
que cuando lo que se quiere en rellenar los vacos originados en la etapa anterior y
14

compactar el plano -aos 40 y 50-, se elige y de define el modelo de vivienda colectiva,


dado que presenta numerosas ventajas, favorece el desarrollo de grupos sociales y los
sentimientos de comunidad, facilita la urbanizacin y la dotacin de servicios, y sobre
todo, reduce las distancias entre el trabajo y la vivienda. Con esta estrategia resulta ms
fcil rellenar los solares intermedios que haban quedado sin edificar.
Durante el primer tercio del siglo XX la Administracin pblica opt por una
poltica de vivienda con clara tendencia a la segregacin social y diseminacin espacial
por medio de la construccin de barriadas obreras que consolidaron la preferencia por el
modelo de vivienda unifamiliar en propiedad. El trmino casa obrera fue sustituido a
travs de la legislacin por el de Casa Barata, porque as permita incluir viviendas para la
clase media y funcionarial. En aquel momento muchos burgaleses calificaron el desarrollo
de la ciudad como anrquico y catico, por lo que era necesaria una planificacin, sin
entender que nunca -tampoco entonces- ha faltado una estrategia de planificacin urbana
en esta ciudad. Quienes optaron por el modelo de vivienda unifamiliar no carecan de un
plan organizador que definiera la ciudad que deseaban ellos!, lo que suceda es que ese
modelo no era coincidente con el de los urbanistas, ni con el de la poblacin, que lo
catalogaron de irracional, al tiempo que solicitaban un proceso ordenador desde el punto
de vista del espacio urbano, que permitiera un mejor aprovechamiento del suelo mediante
la construccin de viviendas colectivas. As se solucionara el problema de vivienda a un
nmero mayor de personas y, sobre todo, sera posible la dotacin de infraestructuras y
equipamiento por parte de la Administracin.
La localizacin de las Casas Baratas realizadas en Burgos introdujo un aparente
desorden en la colonizacin del espacio urbano, pero todos los debates que las precedieron
no nos permiten pensar ya que no existi una ordenacin de la ciudad.
Unas veces fue discutida de manera explcita y otras veces de forma solapada, pero
siempre se realiz un planificacin del uso del espacio urbano. Hemos querido estudiar las
causas de esta planificacin.
La fuente principal utilizada en el estudio de las Casas Baratas ha sido la
documentacin oficial existente en el Archivo Histrico Municipal de Burgos. Pero no
tiene importancia menor el anlisis de la prensa diaria, que nos ofrece la otra cara de este
proceso dialctico de produccin de ciudad: la significacin de las barriadas obreras en el
espacio urbano, tanto en el momento en el que fueron construidas como en la actualidad
tras un largo perodo de evolucin y pervivencia. Asimismo hemos utilizado las revistas y
publicaciones especializadas de principios de siglo, donde se refleja la necesidad de
resolver el problema de la vivienda mnima, la vivienda barata para las clases trabajadoras
15

en unos momentos de importante crecimiento de la poblacin y en una etapa en la que se


inician las principales transformaciones urbanas y surge la necesidad de ordenar y
planificar la ciudad. Estas barriadas configuran un modelo de vivienda obrera y
constituyen una etapa muy significativa del proceso continuado de configuracin de la
ciudad, que permite comprender la evolucin cultural de la sociedad actual, por lo que
constituyen un patrimonio histrico que ha sido valorado hasta ahora de manera desigual.
El estudio de las Casas Baratas en Burgos nos permite la presentacin de un
conjunto de problemas de la ciudad de Burgos que existan a principios del siglo XX y
que, pasadas tantas dcadas y realizadas diferentes polticas, todava estn sin resolver o
han retoado con las mismas caractersticas que antao. ordenar la ciudad.
El tiempo transcurrido desde que comenc, en 1983, el estudio de la vivienda obrera
en Burgos me ha permitido presentar una visin global del significado de las Casas Baratas
en la ciudad actual y en la historia urbana del siglo XX, ya que la bsqueda de solucin al
problema de la vivienda y la ordenacin de la ciudad a lo largo de este siglo parece la
historia de un proceso imposible.
La historia de las Casas Baratas, tras ese largo perodo, forma ya parte de mi vida,
casi igual que la publicacin del estudio. Pero vale la pena porque quiz ayude a la
comprensin del proceso urbano que ha definido a Burgos.
Hablar de Casas Baratas es hablar de los comienzos del urbanismo moderno. Desde
la aportacin utpica de los primeros reformadores sociales y del paternalismo filantrpico
del capital, hasta la creacin de los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna CIAM-, en los que los tcnicos de diversos pases tratan de aunar sus esfuerzos con el fin
de crear una nueva teora sobre la concepcin de la ciudad, asistimos a una etapa prolija,
tanto en proyectos como en realizaciones, tendentes a lograr una transformacin cualitativa
de la ciudad.
Tal transformacin era absolutamente necesaria porque el crecimiento demogrfico
desbordaba el marco del espacio urbano tradicional. La transformacin no se limita slo a
cuestiones urbansticas, sino que involucra sectores de la economa, de las relaciones
sociales, del derecho y, en definitiva, de la poltica.
Entre las teoras surgidas como solucin a la organizacin de la sociedad humana en
el espacio fsico, una de las realizaciones que adquiri notable importancia en nuestro pas
fue la construccin de Casas Baratas, cuyo estudio no puede desligarse de todo este
proceso de cambio que afect a toda Europa y a Estados Unidos. Tanto la ideologa que las
conforma, como la tcnica de construccin que en ellas se utiliza constituyen una de las
opciones propuestas en el marco general del planeamiento urbano.
16

Desde finales del siglo XIX se haba ido formando una doctrina de la nueva ciudad,
cuyas principales lneas vienen marcadas por el retorno a la naturaleza; por la importancia
de la salubridad y formulacin del principio de absoluta prioridad a las condiciones de
soleamiento e higiene de la vivienda, factores ambos que llevan a situar las condiciones
del hbitat como objetivo del planeamiento con el fin de mejorar el standard de la vivienda
y de las condiciones de vida en las ciudades; y, por ltimo, por la preocupacin por una
organizacin del trfico y por los medios de transporte moderno que posibiliten una
extensin perifrica de la ciudad de acuerdo con el principio de descentralizacin
inspirador de la alternativa al crecimiento urbano, que en trminos funcionales, formula el
movimiento racionalista. Surge as la idea de zonificacin especializada del uso del suelo
como instrumento de planeamiento.
Estas son, en definitiva, las innovaciones que el urbanismo moderno proclama para
la renovacin de la ciudad y todas estas ideas son las que inspiran y van dando forma a las
diversas leyes de Casas Baratas que fueron promulgadas en Espaa desde 1911 hasta 1934.
La realizacin de polgonos o barriadas de Casas Baratas es, sin duda, la primera
operacin de vivienda popular realizada en nuestro pas y tiene su raz en ese principio de
separacin de funciones preconizado por el racionalismo
Tanto el objetivo como las principales caractersticas que definen las Casas Baratas
son el resultado de una serie de aportaciones tericas surgidas ante la preocupacin de
solucionar el problema de la vivienda obrera, que representa una nueva perspectiva en el
desarrollo de la ciudad.
Desde el Instituto de Reformas Sociales y por una mocin de uno de sus vocales, F.
Largo Caballero, sobre las condiciones de vida de los trabajadores, Adolfo Posada analiza
la legislacin comparada sobre este tema y presenta, en 1907, la Preparacin de las Bases
para un Proyecto de Ley de Casas de Obreros. Casas Baratas, donde se articulan los
principios para la elaboracin de unas normas aplicables a Espaa, que dieron origen a la
Ley de Casas Baratas de 1911, con la que comienza en Espaa la poltica de fomento para
la construccin de viviendas. Esta primera legislacin sufri importantes modificaciones
en virtud de la Ley de de 1921 y, en tiempos de la Dictadura, por el Decreto-Ley de 1924
que revis y perfeccion algunas de las instituciones de la ley anterior; todo lo cual supuso
la ampliacin de los cometidos de la legislacin de viviendas y la incorporacin de una
serie de instituciones netamente urbansticas que parten de una concepcin global de la
poltica de la vivienda.
Se lleg as a la coordinacin de la normativa especfica de la vivienda y las
cuestiones urbansticas, integrndose en el movimiento moderno con los nuevos conceptos
17

urbansticos. Las tcnicas de fomento utilizadas en estos primeros ordenamientos dirigidos


a la poltica de la construccin de viviendas comprendan, adems de las leyes de Casas
Baratas, la Ley de Casas Econmicas destinadas a la clase media (Decreto-Ley de 29 de
julio de 1925) y la Ley de Casas para Funcionarios del Estado y otros Organismos
(Decreto-Ley del 15 de agosto de 1927). En 1934 (7, julio) se dict la llamada Ley del
Paro, ampliada por la Ley de 15 de junio de 1935, con objeto no slo de facilitar la
construccin de viviendas, sino de atajar el problema del paro obrero, consecuencia de la
crisis econmica que atraves Espaa en aquel perodo. La Ley de 19 de abril de 1939
deroga la legislacin hasta entonces vigente sobre Casas Baratas, Econmicas y para
Funcionarios, inicindose un nuevo perodo en la normativa urbanstica, que con otras
denominaciones no hace apenas nada ms que copiar la legislacin anterior, sobre todo en
la inmediata postguerra.
La institucin ms importante que se contempla en la Ley de Casas Baratas, por su
actuacin directa, son los Ayuntamientos, a los que otorga la competencia de mejorar y
sanear las viviendas que, por sus malas condiciones, constituyan un peligro grave para la
poblacin. Para ello podan hacer uso de la expropiacin forzosa, ordenando un plan de
saneamiento y posterior edificacin de conjuntos de Casas Baratas.
El anlisis de la legislacin pone de manifiesto que la poltica social de la vivienda
apareca perfectamente definida en el desarrollo de una accin doble y conjunta,
encomendada al Estado y a los Municipios. La funcin del poder pblico era abaratar los
elementos de la edificacin y vencer las resistencias que a ella podan oponerse; para lo
cual, aparte de las exenciones, prstamos y subvenciones, se arbitraban otros
procedimientos como la expropiacin forzosa de suelo edificable, el control sobre las
industrias de materiales de construccin y la intensificacin y rendimiento del trabajo
mediante la inversin de las horas libres en la construccin de la propia vivienda.
Al mismo tiempo que se lleva a cabo la articulacin del rgimen jurdico para la
construccin de viviendas y barrios destinados a las clases obreras se plantea de qu modo
debe desarrollarse esa normativa legal. Por ello lo primero que se plantea es cmo y dnde
han de construirse estas viviendas baratas, es decir, hay que estudiar su insercin en la
ciudad y analizar la relacin que estas Casas Baratas mantienen con el resto de la ciudad.
Un primer grupo de propuestas se despliega en torno a la necesidad de solucionar el
problema de la vivienda, considerado como problema social, mediante la difusin de la
propiedad. Por una parte la corriente catlica, ligada a la idea de paz social, defenda el
derecho de propiedad como principio fundamental para el bienestar pblico. La influencia
de esta doctrina en los pensadores conservadores dio origen a numerosos escritos que
18

insistan en la necesidad de difundir la propiedad entre las clases obreras para evitar los
antagonismos y la lucha de clases. En muchos casos, no obstante, se hace un llamamiento
a la caridad cristiana y al altruismo de las clases propietarias, de manera que la finalidad es
obra de apostolado.
Por otra parte se extienden las ideas de la Ciudad-Jardn y construccin de viviendas
unifamiliares dignas para la clase obrera como signo de progreso social y econmico.
Ambas corrientes cristalizan en la orientacin que adquieren las Casas Baratas y explican
las caractersticas del modelo adoptado en su realizacin. En los aos veinte Adolfo
Posada se dedic enteramente a materializar a travs del Instituto de Reformas Sociales los
ideales de armona social, reformismo jurdico y concienciacin moral, con el propsito de
eliminar en Espaa la posibilidad de un enfrentamiento de clases. El estmulo de
formacin de sociedades benficas y cooperativas realizado por el Instituto y el inters por
aumentar el nmero de pequeos propietarios para eliminar los conflictos sociales y
conseguir la paz social coincide con el pensamiento social de la Iglesia. De modo que
catolicismo social y cooperativismo constituyen los factores que favorecen la formacin de
cooperativas de personas de la misma profesin para edificar su viviendas de Casas
Baratas en propiedad.
La difusin de la propiedad de la vivienda contribua a una utilizacin mxima de la
fuerza de trabajo por el esfuerzo que durante aos deban hacer los trabajadores para pagar
los crditos obtenidos para la compra de su vivienda. De ah el xito de que el ideal de la
habitacin econmica es indudablemente la casita individual aislada para cada familia,
rodeada de aire, luz y vegetacin.
El esquema ideolgico de la burguesa espaola ante la cuestin social englobaba la
defensa incondicional de la concepcin individualista de la propiedad privada y la defensa
del orden y sociedad liberales. Y aunque los sectores ms conservadores y acomodados de
la burguesa mantenan una actitud paternalista, humillante a veces, los sectores ms
liberales y progresistas de la burguesa mantuvieron posturas reformadoras como medida
defensiva de clase frente a la amenaza revolucionaria que protagonizaban las clases
obreras. En todo caso, aumentar poco a poco el nmero de propietarios a fin de que cada
familia tuviera su casa propia en cuanto fuera posible, se presenta como una labor
hondamente pacificadora y cristiana vigorizadora por otra parte de ese sentir intensamente
conservador que atribuyen a la sociedad humana todas las escuelas econmicas y sociales,
sin excluir la comunista.
En otra lnea se plantean las alternativas que engloban las ideas de socializacin de
la propiedad urbana y de algunos servicios pblicos y su administracin por parte del
19

Municipio. stas propugnan que es deber del Estado intervenir en el plano concreto de la
urbanizacin empleando el derecho de expropiacin por utilidad pblica. Los socialistas, a
pesar de que en algn momento apoyaron la formacin de cooperativas de viviendas en
propiedad, defendan que no slo se trataba de procurar una vivienda digna para cada
familia, sino que tenan que concebirse viviendas econmicas construidas por el Municipio
para cederlas en alquiler a la clase trabajadora. De ah que el modelo de vivienda obrera
propuesto fuese la colectiva en vez de unifamiliar.
Todos estos planteamientos tericos hacen que el papel de intervencin, tanto en el
nivel estatal como por parte de los Ayuntamientos, se vaya definiendo en torno a tres tipos
de soluciones.
La solucin al problema de la vivienda obrera poda conseguirse mediante la
adecuacin de los pisos superiores de las viviendas burguesas o bien mediante nuevas
construcciones exclusivas para los obreros.
La mayor polmica se centra en la eleccin del modelo de vivienda, individual o
colectiva, de acuerdo con el cual se ha de ocupar un determinado espacio. Por ello se
enfrentan las propuestas de construccin en bloque, es decir, grandes edificios para
muchas familias, y construccin unifamiliar, bien mediante casas independientes, o bien
agrupadas por barrios formando colonias obreras.
En el primer tercio del siglo XX, pues, asistimos a un debate terico, que surge al
mismo tiempo que se van realizando las viviendas obreras y cuyo resultado es un reparto
espacial de uso del suelo urbano, que marcar el desarrollo de las ciudades a lo largo de
este siglo.
Aunque la primera Ley se aprob en 1911 su realizacin cristaliz a partir de 1921,
momento en que el Estado vincula a la necesidad de viviendas sanas, la necesidad de paz
social, para lo cual convena que el obrero construyese su propia vivienda, ayudado por los
organismos oficiales. De ah se deriva la opcin de las casas unifamiliares formando
barriadas aisladas entre s frente a las colectivas, de varios pisos, puesto que la
diseminacin y el aislamiento reportan indudables ventajas de carcter social, moral y
econmico. Slo a partir de 1923 el Ministro de Trabajo, recogi en su Proyecto de Ley,
conocido como Proyecto Chapaprieta, que la casa popular, situada en barriadas construidas
por los Ayuntamientos, sera de dos clases, casa colectiva y casa familiar, predominando
sta. Con ello se diferenciaba de manera clara el rgimen de acceso a la vivienda propuesto
desde la Administracin pblica y un modelo para cada tipo; las viviendas colectivas
seran dadas en alquiler a la clase media y a los funcionarios que, por su movilidad,

20

necesitaban una mayor disponibilidad de viviendas, y las casas individuales se proponan


para que llegaran a ser propiedad de la clase obrera.

I.1.1. La vivienda social en Burgos: una forma de creacin del espacio urbano (19001935)
Durante los primeros aos del siglo XX Burgos padece gravsimos problemas de
alojamiento, que resuelve mediante una serie de soluciones que pueden calificarse como
formas de habitacin subestandard, del tipo de casas de dormir, realquilados, etc., y no
faltan casos en que alguna familia ocupa cuevas -como la Cueva del Moro-, por no tener
donde refugiarse.
Ante la situacin provocada por tales formas de alojamiento, subarriendo,
hacinamiento y superdensificacin que caracterizan sobre todo a los barrios del casco
antiguo, surgen constantes denuncias por parte de la poblacin. De los artculos crticos en
la prensa se pasa al estudio del problema a nivel municipal y, una vez promulgada la
primera Ley de Casas Baratas, el Ayuntamiento de Burgos considera que la construccin
de este tipo de viviendas, es el mtodo adecuado para iniciar la solucin del problema de la
falta de viviendas.

Figura 1: Plano de Burgos, 1812. (Fuente: Archivo Histrico Municipal de Burgos)

Las dos primeras dcadas del siglo se caracterizan por una prctica paralizacin de la
edificacin, como consecuencia del elevado precio de los materiales, y por un constante
aumento de los alquileres, lo cual constitua un grave problema para la poblacin menos
21

favorecida econmicamente. Pero fue sobre todo a partir de 1923, con la iniciacin de las
obras pblicas planteadas por el Gobierno y particularmente por la construccin del
ferrocarril Santander-Mediterrneo, cuando se agrav repentinamente y de forma
alarmante la crisis de la vivienda. Al comenzarse los trabajos de esta va frrea, la ciudad
experiment un aumento de poblacin obrera que trajo consigo el hacinamiento y origin
graves perjuicios para la higiene y salubridad pblica.

Figura 2: Plano de Burgos, 1894. (Fuente: Archivo Histrico Municipal de Burgos)

En 1910 el Crculo Catlico de Obreros inici la construccin de un grupo de


viviendas unifamiliares para darlas en alquiler a sus obreros. Esta barriada obrera, la
primera construida en Burgos y realizada por La Constructora Benfica del Crculo
Catlico de Obreros, estaba formada por 44 viviendas unifamiliares entre la calle San
Zoles y la calle San Jos. Su construccin se llev a cabo en varios aos. En 1910 se
realizaron 3 pabellones aislados de 8 viviendas cada uno, en 1914 se hizo un grupo de 13
viviendas y en 1915 se finaliz la barriada con un grupo de 7 viviendas.
Por su parte el Ayuntamiento, a partir de 1918, asume su tarea de colaboracin con
el Estado para resolver el problema de la vivienda mediante un plan de construccin de
Casas Baratas para cederlas en alquiler. Se trata de viviendas colectivas construidas
directamente por el Ayuntamiento para sus empleados, tal es el caso del Grupo de los
Bomberos, o promovidas por l, pero construidas por particulares con la subvencin del
Ayuntamiento, quien, al propio tiempo, establece una limitacin en la renta, es el caso del
Grupo Vadillos. Ambos grupos se edificaron en los Vadillos y responden a un tipo de
22

construccin de casas en bloque de viviendas. El Bloque Bomberos, de 16 viviendas se


realiz desde 1924 a 1926 y el Bloque Vadillos, con 24 viviendas, se inaugur en 1926.
Durante esta primera etapa, por tanto, se realizaron 84 viviendas en rgimen de
alquiler aunque de caractersticas diferentes, puesto que en un caso el modelo de vivienda
elegido es unifamiliar y en otro es colectiva, es decir, casa de pisos.
Durante esta primera etapa, que se extiende desde 1910 hasta 1926, lo ms
significativo no es el nmero de viviendas, que en s no es definitorio, sino los organismos
que toman la iniciativa de realizar su construccin. En primer lugar es una organizacin
obrera catlica, la que decide acometer un plan de renovacin de las condiciones de vida
del proletariado, de acuerdo con unos planteamientos tericos que no slo orientan la
realizacin de su barriada, sino que van a estar presentes en todo el proceso de
construccin de las Casas Baratas burgalesas. En segundo lugar es necesario resaltar el
inters del Ayuntamiento por participar en la solucin del problema de la vivienda desde
una poca muy temprana; a pesar de que se encontr con numerosas dificultades de tipo
financiero, mantuvo una gran preocupacin por el tema de las Casas Baratas, intentando
llevar a cabo las acciones oportunas para estimular la iniciativa privada. Las gestiones de
la Corporacin municipal cristalizaron, una vez regulada la accin municipal por el
Estatuto de 1924, en un Acuerdo por el que el Ayuntamiento de Burgos ofrece importantes
auxilios a todos aquellos que decidan organizarse en Cooperativa para edificar Casas
Baratas. Hay que tener en cuenta que la Ley de 1921 se haba mostrado prcticamente
ineficaz por dificultades operativas, ya que los obreros no podan construir Casas Baratas
por carecer de recursos financieros para iniciar las obras y las ayudas estatales ofrecidas
por la legislacin se hacan efectivas una vez construidas las casas. La promulgacin del
Estatuto Municipal en 1924 vino a desbloquear la situacin al establecer que la aplicacin
de la Ley tena que hacerse a nivel municipal. Hacindose eco de tal mandato, la
Corporacin Municipal burgalesa hizo pblico, el 20 de mayo de 1926, su acuerdo de
ofrecer ayudas a quienes desearan construir Casas Baratas formando cooperativa.
El movimiento cooperativista en Burgos a partir de ese momento, 20 de mayo de
1926, toma fuerza y se extiende rpidamente dando lugar a la creacin de diversas
sociedades cooperativas para la construccin de sus viviendas. Se organizan dos tipos de
cooperativas, unas integradas por obreros para construir sus viviendas por medio de
prestacin de trabajo personal, y otras sociedades cooperativas que construirn sus
viviendas mediante un sistema de contrata.

23

Del primer tipo de cooperativas, es decir aquellas que se organizan entre obreros,
muchos de ellos del ramo de la construccin, que edifican su propia vivienda, se formaron
12. Construyeron 142 viviendas, formando barriadas de casas unifamiliares.
En algunos casos los obreros que integraban una cooperativa estaban vinculados a una
determinada organizacin poltica. As la Fraternidad, se denominaba tambin
cooperativa

de

los

socialistas, y la Divina
Pastora era conocida como
la de los comunistas, por
otra parte, el presidente de
la

Esperanza

era

un

socialista, y alguno de los


socios
Figura 3: Localizacin de las barriadas realizadas con prestacin de
trabajo personal. (Fuente: la autora)

de

El

Progreso

estaba afiliado al Crculo


Catlico de Obreros.

Otras 14 cooperativas formadas para construir Casas Baratas responden a diferentes


iniciativas: unas veces es de tipo gremial o sindical, es el caso de La Agraria Burgense
(labradores socios de la Federacin de Sindicatos Agrcolas Catlicos de Burgos).
Tambin son resultado de asociaciones gremiales, la Asociacin de la Prensa, La
Ferroviaria Burgalesa, Monte Carmelo (dependientes de comercio), y Helios (militares).
Otras veces las barriadas son de promocin Municipal como sucede con la barriada
denominada Empleados Municipales y con la barriada Municipium. Tambin existi
iniciativa de construir viviendas para sus empleados por parte de la Institucin provincial,
de manera que las barriadas denominadas Empleados Provinciales y La Provincial son de
promocin

de

Diputacin
Existe

la

Provincial.

adems

una

Cooperativa nacida de la
Asociacin de Inquilinos.
Se trata de la Cooperativa

Figura 4: Localizacin de las barriadas realizadas mediante el sistema de


contrata. (Fuente: la autora)

Burgalesa

de

Baratas.

Estas

cooperativas

Casas
14

edificaron

134 viviendas.

24

En conclusin, desde 1926 hasta 1930 se construyeron 26 barriadas de Casas Baratas


con un total de 276 viviendas
La importancia de los auxilios fue vital para todas las cooperativas formadas a partir
de ese momento, pero fundamentalmente para aquellas que se constituyeron por obreros.
El Ayuntamiento para facilitar la labor de los obreros entregaba el terreno y otorgaba a su
favor la correspondiente escritura en pleno dominio y sin desembolso alguno por parte de
la cooperativa puesto que se deduca su valor del importe de la prima ofrecida. Los
auxilios en metlico se los iba entregando obras en curso, con lo cual, los obreros se
defendan y pagaban los materiales a los proveedores ms exigentes, cuando no les era
suficiente las entregas de la Caja Colaboradora de Castilla la Vieja. Al terminar la
construccin de las viviendas el Ayuntamiento realizaba la liquidacin definitiva de los
auxilios prometidos y en ella se deduca el valor de los terrenos. De este modo la
cooperativa, desde el primer momento, podra realizar la hipoteca a favor del Estado o de
cualquier otra entidad bancaria y percibir as los prstamos a medida que construan sus
casas. La hipoteca era necesaria e indispensable para percibir los prstamos y las primas a
la construccin.
La colaboracin que particularmente ofrecieron algunos ciudadanos es indicativa de
la buena acogida que obtuvo el acuerdo municipal ante la poblacin burgalesa. En este
sentido la actitud de Jos Luis Gutirrez Martnez, Arquitecto Municipal, constituy una
valiosa ayuda para los cooperativistas, al realizar gratuitamente los proyectos. El mismo
aspecto se pone de relieve en el hecho de que los empresarios y jefes de algunos
cooperativistas les garantizaron, en ocasiones, un prstamo, y una empresa, la Compaa
Burgalesa de Construcciones y Montajes industriales ofreci a los constructores obreros
facilidades econmicas. Por su parte, el Diario de Burgos inici suscripciones en favor de
los cooperativistas haciendo un llamamiento de caridad filantrpica por esta obra tan
simptica y bienhechora, y la poblacin burgalesa respondi favorablemente a esta
iniciativa.
Desde 1926 hasta 1930 todas las cooperativas dispusieron con puntualidad de los
beneficios otorgados, tanto a nivel municipal como estatal, sobre todo los concedidos por
el Ayuntamiento, que se obtenan a medida que se iban realizando las obras, a diferencia
de los estatales que tenan que seguir un turno establecido para toda Espaa. Pero a partir
de 1930, como consecuencia de la crisis econmica que afecta a todo el pas, y de la
cantidad de Casas Baratas que se construyeron en toda Espaa, se agotaron todos los

25

recursos del Estado y durante un perodo quedaron paralizadas las ayudas econmicas, con
grave perjuicio para los cooperativistas que iniciaron sus obras en este momento.
La importancia de la participacin municipal en la resolucin del problema de la
vivienda queda reflejada en la memoria publicada en 1932 por el Patronato de Poltica
Social Inmobiliaria del Estado, que incluye un grfico en el que Burgos aparece con un
nmero de 276 Casas Baratas construidas, ocupando el sptimo lugar entre las dems
provincias espaolas, detrs de Vizcaya, Madrid, Barcelona, Mlaga, Sevilla y Zaragoza.
Al margen de las ayudas ofrecidas por el Ayuntamiento, en este mismo perodo se
construye la Barriada de Casas Militares Dos de mayo, que constituye un grupo especfico
de Casas Baratas. Por Decreto de 25 de febrero de 1928 se cre un Patronato de Casas
Militares con el fin de llevar a cabo un plan de construccin de viviendas para Jefes,
Oficiales y Suboficiales del Ejrcito. Se construyeron 84 viviendas entre 1928 y 1930.
Las ltimas barriadas de Casas Baratas se construyeron en 1935. A partir de 1930,
los expedientes de construccin de Casas Baratas quedaron en suspenso, no slo por causa
de la crisis econmica, como hemos apuntado, sino porque el nuevo Gobierno inicia la
revisin de la obra econmica y financiera de la Dictadura afectando considerablemente a
la poltica de Casas Baratas.
A pesar de que durante estos cinco aos varias cooperativas iniciaron sus
expedientes, solamente se realizaron cuatro barriadas; una de ellas pudo acogerse a los
beneficios que el Ayuntamiento haba ofrecido en 1926 a las Cooperativas Benficas, es la
Constructora Benfica del Crculo Catlico de Obreros que, en 1932, ampli la barriada
obrera existente con un nuevo grupo de 10 viviendas que recibi el nombre de Barriada del
Padre Salaverri. Las tres barriadas restantes no se pudieron realizar hasta 1935. Se trata de
las barriadas Doctor Zumel, Caldern de la Barca y Emilio Castelar, con doce, doce y diez
viviendas respectivamente, en el trmino de S. Julin. Estas cooperativas no pudieron
disponer de las ayudas municipales por la grave situacin econmica, por lo que tuvieron
que enfrentarse a numerosos problemas. Todas ellas construyeron viviendas unifamiliares.
Es cierto que todas esta viviendas no resolvieron las necesidades reclamadas pero las
Casas Baratas de Burgos representan la mayor parte del espacio construido y por lo tanto
suponen el prctico monopolio del crecimiento urbano de esa poca. Ello significa una
presencia casi absoluta de la Corporacin Municipal en la expansin urbana. El elemento
clave fue el Estatuto Municipal, el cual fomentaba la actuacin del Ayuntamiento en la
construccin de viviendas, que haba de llevarse a cabo estimulando la formacin de
nuevas barriadas en los alrededores de la ciudad. Evidentemente stas tenan que disponer

26

de vas de enlace y dotacin de los servicios indispensables, tales como agua,


alcantarillado, luz y pavimento.
Todava es perceptible, en algunos sectores, el carcter de suburbio jardn inicial. La
localizacin de la mayor parte de las barriadas que fue marginal todava tiene algunas
dificultades para dejar de serlo por estar situadas en los bordes de zonas de topografa
acusada o en las proximidades de la autova o del ferrocarril, como son el cerro de San
Miguel, el Crucero de San Julin, el camino de Mirabueno o el Paseo de los Pisones. El
bajo nivel de accesibilidad no ha sido superado por la propia incapacidad que un
emplazamiento de esas caractersticas supone para el transporte pblico. Pero es cierto que
algunas barriadas se benefician hoy de una mayor centralidad relativa ya que los sectores
donde se encuentran se han consolidado como ciudad. Un buen ejemplo es el de las
situadas en la calle de San Francisco. Pero no sucede lo mismo con las del eje de Fernn
Gonzlez-Francisco Salinas a pesar de que se encuentran en pleno centro histrico, o
posiblemente por ello, pues les afecta el mismo grado de degradacin y abandono que
caracteriza al casco antiguo.

Figura 5: Plano de Burgos hacia 1920. En la parte inferior derecha aparece la


primera barriada, la del Crculo Catlico de Obreros. (Fuente: Archivo Histrico
Municipal de Burgos)

El olvido en que han permanecido es indicador de la falta de capacidad de


reanimacin de que adolecen las distintas piezas urbanas, cuya funcin era estrictamente
residencial popular. Por ello el espacio fsico de estas barriadas obreras ha permanecido en
estado de semiabandono. Por su morfologa y por su base social, estos fragmentos urbanos
han permanecido olvidados por la poltica urbana municipal durante un periodo demasiado
27

largo, ms de cincuenta aos. Todava hoy muchos burgaleses no conocen las Casas
Baratas, que slo existen en la percepcin de los ciudadanos mayores, pero incluso en esta
ocasiones las mezclan con otras barriadas y las incluyen con las barriadas semirrurales de
Mximo Nebreda, Yllera y General Yage, edificadas en la postguerra.
Hasta ahora se han mantenido prcticamente todas aquellas barriadas que no son
piezas importantes para el planificador. Como no tienen gran relevancia no las han tenido
en cuenta y, por la misma razn, podran pervivir, pero el envejecimiento o fallecimiento
de sus propietarios y los problemas de herencias y transmisiones constituyen los
principales factores de indeterminacin del futuro de las Casas Baratas. Pero esta
caracterstica no es exclusiva de las barriadas obreras sino que es propia de todos los
elementos constitutivos de la ciudad cuyas transformaciones son tan significativas y tan
rpidas que en ocasiones no da tiempo a analizarlas porque las estamos viviendo en tiempo
real. Pese a ello y teniendo en cuenta, como punto de partida, que la superficie de las
viviendas, as como la flexibilidad para introducir variaciones internas, ofrecen
posibilidades de demanda por parte de nuevos clientes, hemos realizado un somero sondeo
del futuro de los habitantes. Se observan dos tendencias. Una que valora estas viviendas
por un renovado inters por la vivienda unifamiliar y el espacio al aire libre. Afecta a las
que estn mejor situadas, en la zona norte de la ciudad, tales como El Cid, la Burgalesa o
San Jos.
Pero donde ms claramente se ha observado este fenmeno de recuperacin del
modelo de la vivienda unifamiliar es en un grupo que ha tenido graves dificultades para
sobrevivir,

por

lo

que

resulta ms significativo. Se
trata de la barriada de la
Asociacin de la Prensa que
representa un caso especial
en

la

evolucin

experimentada
barriadas

por

las

obreras

de

Burgos. Las casas de la


Prensa han sido vctimas de
una operacin especulativa
por estar situadas en un
Figura 6: Barriada de la Asociacin de la Prensa en un momento
crtico, 1983. (Fuente: la autora)

sector de los Vadillos muy


cntrico, por lo que eran
28

muy apetecidas para la construccin de viviendas de pisos.


Esta actitud coexiste con la tendencia de abandono de sus ocupantes, sobre todo por
la importancia que tiene en Burgos el gasto de calefaccin durante un elevado nmero de
meses al ao. De todos modos el fenmeno de abandono de las viviendas es bastante
complejo y resulta muy comn a medida que van envejeciendo los propietarios. Los
primitivos propietarios cooperativistas han desaparecido. Lo normal es que sea alguno de
sus herederos los que las habitan actualmente, aunque es frecuente tambin que las hayan
puesto en venta con lo que se ha producido una renovacin de residentes, significativa a
partir de los aos noventa. No obstante, esa renovacin residencial ha estado marcada por
un cierto rechazo por parte de aquellos sectores de poblacin que quieren lograr un estatus
social determinado en virtud del lugar de residencia, por lo que no eligen fcilmente estas
barriadas para vivir, debido precisamente a la marginacin con que todava hoy se percibe
alguna de ellas. Por esta razn, a pesar de que en las barriadas se ha introducido mayor
heterogeneidad de poblacin siguen mantenindose con cierto carcter de segregacin
social. El cambio de la valoracin negativa que tenan las barriadas del Crucero, por estar
al lado de la va, se est produciendo desde que se han eliminado las vas del ferrocarril y
se ha construdo un bulevar, que adems lleva el sello de Herzog & de Meuron, lo cual
dota a un espacio degradado de una cualificacin sin igual.
En esta dialctica de abandono-renovacin residencial de las barriadas de Casas
Baratas que tiene lugar entre 1980 y 2012 ha tenido mucha importancia la transformacin
del espacio urbano de Burgos traspasando antiguas barreras urbanas, con lo que estas
viviendas, antes marginales, han quedado englobadas en el tejido, pero sobre todo ha
influido el xito de la propaganda del modelo de vivienda unifamiliar, en chalets o
adosados, en la periferia rural de la ciudad tan de moda actualmente, con lo que estas
Casas Baratas han sido tambin tomadas en consideracin tras realizar una rehabilitacin
adecuada.
Observamos, pues, cmo la bsqueda de una mayor calidad de vida, que motiva a los
que deciden abandonar las viviendas unifamiliares es, as mismo, el factor que provoca, en
otras personas, el deseo de habitarlas. Estas actitudes contradictorias estn ntimamente
ligadas al concepto que se tenga del ideal de vivienda, pero tambin son el reflejo de las
disponibilidades econmicas para llevar a cabo una adecuacin de la casa a las nuevas
necesidades dotndola de calefaccin, cuarto de bao, y procediendo a la renovacin de la
instalacin elctrica y de la fontanera.
nicamente han desaparecido la Barriada Militar Dos de Mayo; la denominada
Empleados Municipales; el Bloque de los Bomberos; la barriada El Roselln y aunque no
29

se conserva la Barriada Obrera del Crculo Catlico, la gran superficie que ocupaba ha
servido a esa misma institucin para realizar bloques de viviendas destinadas tambin para
obreros afiliados al sindicato catlico.

I.1.1.1. Una configuracin del espacio perifrica, discotinua y marginal


La localizacin en de las Casas Baratas estn ntimamente relacionadas con la capacidad
de actuacin del Ayuntamiento. Esta institucin lleva a cabo la concrecin del desarrollo
normativo de las sucesivas leyes de Casas Baratas y las tentativas de planificacin estatal y
local. La gestin municipal se sita en un plano intermedio entre las disposiciones de la
poltica de vivienda y los resultados fsicos concretos, ya que a travs de sus decisiones
acta como agente responsable de una parte considerable de la estructura urbana de las
barriadas. La capacidad de gestin del Ayuntamiento, sus posibilidades financieras, la
composicin interna de la Corporacin y la concepcin del crecimiento urbano, tienen su
fiel reflejo en las intervenciones, caracterizando un perodo del desarrollo urbano burgals.
El crecimiento experimentado en Burgos en los aos veinte se hizo sensible en la
formacin de varias piezas de residencia obrera perifricas. Este crecimiento perifrico no
debe ser calificado de catico y arbitrario, como se criticaba en la poca, sino que
responde a determinadas concepciones y se realiza conforme a mecanismos precisos, de
acuerdo con una estrategia de dominacin del espacio. La aparente ausencia de un plan de
ordenacin en sentido estricto no significa la inexistencia de directrices en la conformacin
y transformacin del espacio urbano, puesto que el crecimiento de la periferia refleja
claramente los intereses de los agentes actuantes, Junta Local de Casas Baratas y
Ayuntamiento. Ello se manifiesta fsicamente en la creacin de nuevas partes de ciudad,
gestionadas conforme a un modelo especfico, por lo que sus caractersticas morfolgicas
y tipolgicas son diferentes a las de la ciudad tradicional.
La gestin urbana realizada en Burgos se materializ a travs de tres decisiones
relevantes, el modelo de vivienda, la localizacin y el tamao de las barriadas obreras. Los
grupos de viviendas construidas acogindose al rgimen de Casas Baratas, corresponden a
pequeas actuaciones que, con carcter puntual, se localizan en la periferia, alejados del
centro y aislados entre s.
La complejidad de las barriadas de Casas Baratas burgalesas se debe a que las casas
unifamiliares edificadas responden al modelo progresista segn el cual el aire, la luz, el
jardn y la dispersin espacial, son considerados signos de progreso e higiene, pero las
teoras higienistas se quedaron en la vivienda. La lucha contra la insalubridad no fue
paralela a la creacin de equipamientos higinico-culturales para las barriadas, tarea de
30

gran dificultad por el tipo de crecimiento producido, mediante barriadas diseminadas, que
se caracteriza por la fragmentacin que introduce en el conjunto urbano. De esta forma se
observa una clara oposicin entre los planteamientos tericos de los urbanistas y la
realizacin prctica que se efecta.
Es obvio que la disgregacin de barriadas inconexas, producida en Burgos, es una
realizacin totalmente contraria a las propuestas, surgidas a partir de Howard, de conseguir
una adecuada jerarqua de las unidades urbansticas y restituir a la ciudad una articulacin
correcta. Y resulta interesante analizar cmo unos planteamientos -los de la Ciudad-Jardn, que constituyen el punto de partida para planificar el crecimiento de la ciudad y dotar de
vivienda a la clase obrera, se van transformando de tal modo que llegan a perder su
contenido. En concreto en Burgos el principio sobre el que se inspiran tales
planteamientos, se hipotec en funcin de un objetivo muy definido, la paz social.
Esta contradiccin existente entre los planes dictados por las modernas teoras
urbansticas y los fines polticos con los que se construyeron las Casas Baratas est patente
en la realidad que tales barriadas presentan en la actualidad, puesto que, pese a ofrecer
unas viviendas de calidad constructiva y tipolgica ciertamente positivas, la valoracin del
espacio como de menor calidad urbana y la consideracin psicolgica de que se trata de
espacios marginales, las sita en un marco de segregacin residencial, del que no estara
ausente, sin duda, su carcter de vivienda obrera. Tal fue el resultado del impacto que
produjeron en el espacio urbano contemporneo a su construccin y que han seguido
manteniendo en cierta medida a lo largo de todo el siglo XX.
En el emplazamiento de las barriadas tuvo relacin con el valor econmico y la
disponibilidad de terrenos, pero lo que result decisivo fue el deseo de prevenir los
problemas sociales que podan
surgir de la propagacin de las
ideas
poca.

revolucionarias
Por

esta

de

razn

la
las

barriadas de Casas Baratas se


encuentran diseminadas en el
plano de la ciudad y situadas en
zonas

marginales.

Las

512

Casas Baratas, realizadas en


Figura 8: En la barriada Municipium, el desnivel de ha
aprovechado para hacer garajes. (Fuente: la autora)

Burgos, se distribuyen en 31
barriadas

de

casas

unifamiliares, ms dos grupos de viviendas colectivas. A pesar de tratarse de piezas


31

dispersas es posible establecer una serie de ncleos de relativa importancia, si bien sin
conexin entre s. nicamente se perfila una rea importante de construcciones
unifamiliares -aunque no todas acogidas a los beneficios de la legislacin de Casas
Baratas- sobre todo en la calle de San Pedro de Cardea y en torno al Camino del Calvario
y Crucero de San Julin. Esta zona de la ciudad se consolidar como un sector
caracterstico por su baja densidad edificatoria y en los aos cuarenta se desarrollarn
numerosas barriadas que edificarn viviendas protegidas con las ayudas del Instituto
Nacional de la Vivienda.
En el espacio situado al norte del ro Arlanzn se crean tres fragmentos urbanos
perifricos: el formado en la zona meridional del cerro del Castillo, en la alineacin de la
calle Doa Jimena, Fernn Gonzlez, Francisco Salinas, donde se encuentran las siguientes
barriadas: La Fraternidad; El Progreso; La Esperanza; La Divina Pastora; y la Concepcin.
Estas cooperativas edificaron sus casas en terrenos cedidos por el Ayuntamiento excepto la
Concepcin que compr la parcela a un particular. Un rasgo de estas barriadas es que todas
ellas estn compuestas por viviendas adosadas formando grupo.
Otro ncleo es el existente en el trmino conocido como los Vadillos. En l se
edificaron seis barriadas, construidas formando grupo, a las que hay que aadir las 64
viviendas colectivas de los bloques surgidos por iniciativa municipal. La relacin de
cooperativas de este sector es la siguiente: La Burgalesa, El Cid y San Jos, en una parcela
cedida por el Ayuntamiento situada en las antiguas eras de San Francisco. Las tres
cooperativas restantes realizaron sus barriadas en Los Vadillos, una de ellas, Empleados
Municipales, lo hizo en el propio paseo, en una de las zonas ms favorecidas y de gran
belleza por el arbolado que tena, que puso a su disposicin el Ayuntamiento. Las
viviendas de la Cooperativa Asociacin de la Prensa se construyeron, detrs de los bloques
de Bomberos y Vadillos, sobre un terreno parte cedido por el Ayuntamiento y parte
comprado por la cooperativa. Por ltimo, nos queda sealar la barriada la Unin, en
terrenos comprados por la cooperativa. En cuanto a los dos bloques del paseo de los
Vadillos denominados Bloque Vadillos y Bloque Bomberos cabe destacar, obviamente,
una menor utilizacin superficial.

32

El mayor ncleo lo constitua la Barriada militar Dos de mayo, no slo por el


nmero de viviendas
que la integraban, sino
por

disponer

trazado

de

interno

un
de

calles, plazas y espacios


ajardinados, destinados
a uso colectivo. solar,
situado

entre

la

carretera de Vitoria y la
margen derecha del ro,
Figura 9: Crecimiento de Burgos originado por la construccin de Casas
Baratas (1935). Barriadas al norte del ro Arlanzn. (Fuente: la autora)

cuya

extensin

es

cedido por el Estado.

En la zona situada al sur del Arlanzn pueden establecerse cinco ncleos de


barriadas obreras: El situado al norte de la va del Ferrocarril del Norte, en la alineacin de
la calle Santa Clara, San Pedro de Cardea. Aunque slo se construyen tres barriadas, su
impacto en el espacio es considerable por ser una de ellas la del Crculo Catlico, la cual
presenta la mayor proporcin de todas las realizadas con carcter obrero, ya que las
viviendas, se distribuyeron en varios grupos entre los cuales se formaron calles
particulares, en terrenos de su propiedad en la calle Martnez Zatorre. Las otras dos
cooperativas que componen este ncleo son Monte Carmelo y El Roselln.

33

Un ncleo de extensin importante es el Crucero de San Julin, porque en una sola


finca se encuentran seis barriadas, tres de ellas estn formadas por chalets (Cooperativa
Burgalesa, Helios y Juan de Vallejo), y en las tres restantes: La Humanidad, El Crucero de
San Julin y Alfonso XIII. La barriada aparece dividida en dos grupos de viviendas
separados por una calle central peatonal. Los terrenos los adquirieron las cooperativas por
compra.

Figura 10: Crecimiento de Burgos originado por la construccin de Casas Baratas


(1935), Barriadas situadas al sur del ro Arlanzn. (Fuente: la autora)

En los alrededores de la calle Salas y Camino del Calvario estn situadas cinco
barriadas: Auns y La Ferroviaria Burgalesa se edificaron en una antigua huerta situada en
el Camino del Calvario, que el Ayuntamiento adquiri para cedrsela a estas cooperativas.
Las tres barriadas restantes se edificaron en el trmino de la calle Salas en terrenos
comprados por las propias cooperativas: Doctor Zumel, Emilio Castelar y Caldern de la
Barca
El paseo de los Pisones es otra zona en la que hay cuatro barriadas: La Social,
Municipium, Empleados Provinciales, y la Provincial.
Por ltimo destaca que en el barrio de San Isidro, en zona agrcola, se realizara una
barriada de casas para los agricultores: La Agraria Burgense.
El nacimiento de todas estas barriadas, que conforman una corona alrededor de la
ciudad consolidada, introduce una solucin de continuidad en el plano de la ciudad que
34

nicamente empezar a desaparecer en los aos posteriores a la guerra a la vez que se va


perfilando un plano ms compacto.
La edificacin de los grupos de Casas Baratas supuso un crecimiento perifrico de la
ciudad realizado por partes, lo cual aparenta la inexistencia de una concepcin global y
unitaria de la nueva ciudad. Poda parecer que estuvo ausente un planteamiento de
organizacin de todo el crecimiento, puesto que las cooperativas de Casas Baratas pueden
identificarse por lo contrario a una idea planificadora. Aspectos como el dficit de
urbanizacin y equipamientos colectivos, el escaso o nulo valor representativo del espacio
pblico, la inexistencia de sistemas de referencia, la falta de continuidad, es decir, una
morfologa discontinua, la degradacin ambiental y el bajo standar de calidad urbana,
constituyen las notas caractersticas de los nuevos espacios de barriadas obreras. Pero ya
hemos indicado que obedecieron a unos planteamientos ideolgicos muy concretos.
En cuanto al trmino perifrico aplicado, pretende dar la idea no tanto de la distancia
fsica respecto al centro, como del escaso valor de centralidad de las barriadas respecto a
sus

propios

entornos,

poco

integrados y dependientes de la
ciudad tradicional. Los espacios
as surgidos se definen por su bajo
nivel de accesibilidad urbana.
Quienes
localizacin

defendan
de

las

la

barriadas

obreras en zonas alejadas del


centro urbano lo justificaban en
Figura 11: La barriada de Empleados provinciales en el paseo
de Los Pisones. (Fuente: la autora)

base al menor precio del suelo que


haca posible densidades bajas.

Pero teniendo en cuenta las disposiciones del Estatuto Municipal tal defensa lleva implcita
la idea de revalorizacin de las reas urbanas marginales en las que se sitan las barriadas
de Casas Baratas, puesto que su urbanizacin y dotacin de servicios deban realizarse por
la Administracin local. De este modo, al extender los servicios desde el centro de la
ciudad hasta los nuevos grupos de viviendas, se creaban importantes expectativas de
edificacin en los suelos intermedios, transformando los terrenos rsticos iniciales en
zonas urbanas.
En el caso de Burgos las barriadas obreras no cumplieron esa funcin de manera tan
clara, puesto que se trata de pequeas realizaciones, a las que no se dot de urbanizacin y
adems los terrenos donde se edificaron eran en su mayor parte, de propiedad municipal,
35

en otros casos del Estado o de la Corporacin provincial, pero sin ninguna duda sirvieron
para dirigir el crecimiento posterior generando plusvala.
La marginalidad del suelo en el que se asientan se debe a las posibilidades de
adquisicin de los terrenos por parte de las cooperativas.
La mayor parte de las barriadas obreras de construccin autnoma se edificaron en
terrenos del Ayuntamiento. En cambio, del otro tipo de barriadas, las realizadas por
contrata, solamente cuatro recibieron parte de la prima en terreno y, de ellas, dos son las
del personal de la Corporacin local. Las barriadas realizadas en terrenos propiedad
municipal son doce en total. En el caso de la barriada militar Dos de Mayo, la parcela era
del Estado. La Diputacin fue el tercer organismo pblico que financi la realizacin de
Casas Baratas cediendo terreno a las dos cooperativas de sus funcionarios, Empleados
Provinciales y la Provincial, y eligiendo los situados en el Paseo de invierno de los
Pisones.
El resto de las barriadas, es decir, las realizadas mediante el sistema de contrata,
excepto cuatro, adems de las cuatro de prestacin de trabajo personal que no edificaron
sus casas en terrenos del Ayuntamiento, se sitan en fincas de propiedad particular que
cada cooperativa adquiere por compra, la mayora en el Crucero de San Julin y en la zona
sur de la ciudad. Un caso particular lo constituye la Barriada del Crculo Catlico, puesto
que se edific en terrenos que la Sociedad Benfica haba conseguido por donaciones
particulares.
Independientemente del modo de adquisicin del suelo por parte de cada barriada
existe un factor unificador para la mayora de ellas. Este es el carcter de marginacin,
derivado no slo de su significado anterior -huertas, eras, basurero municipal- sino
tambin de la servidumbre que introduce la topografa adversa, que adquiere un grado
limitador mximo en el caso del Crucero de San Julin. Por esta razn, las barriadas de
Casas Baratas en vez de contribuir a la integracin de los distintos sectores en la ciudad,
han colaborado en la consolidacin de una forma urbana especfica de residencia obrera,
dependiente respecto del rea central.
No obstante, las barriadas de Casas Baratas burgalesas pueden ser consideradas
como la primera actuacin en la urbanizacin y edificacin de las reas perifricas, pues, a
pesar de que se limitaron a una funcin colonizadora del espacio urbano, con una dotacin
mnima de infraestructura, crearon la posibilidad de lograr calificacin urbana a los suelos
rurales intermedios. Es cierto que en diversas ocasiones desde el Ayuntamiento se trat de
realizar el ensanche de la ciudad, pero sus planteamientos demuestran que Burgos trataba
nicamente de facilitar el crecimiento urbano ms que de ordenar la ciudad. Era un
36

planteamiento que responde, como en otras ciudades, a una intencin de apertura para
crear una ciudad inacabada (TERN, 1978: 46) que ha ido incorporando estos
fragmentos a medida que los ha ido necesitando, logrndose en la dcada de los aos
setenta una unin total.
Las barriadas de Casas Baratas constituyen piezas dispersas, sin relacin entre s. Se
edificaron en suelos de fcil adquisicin aunque las condiciones en que se realizaron
implican posiciones desfavorables, topografa adversa, inexistencia de accesos y servicios,
y, en algn caso, mala orientacin.
La existencia de ocho ncleos de barriadas de Casas Baratas, tres al norte del ro
Arlanzn y cinco en la zona sur, realizadas en el extrarradio de la ciudad, supone una
diferenciacin, tanto en trminos espaciales como sociales, entre el casco tradicional
urbano y el crecimiento planeado en la periferia, caracterizado por su baja densidad, y por
estar mal dotado de infraestructuras bsicas y de relacin. Formaron un modelo de
urbanizacin sin urbanizar.
Los terrenos en los cuales se llev a cabo la edificacin de Casas Baratas carecan
totalmente de infraestructura por tratarse en su mayor parte de fincas rsticas y en dos
casos, de paseos, el de los Vadillos y el de los Pisones. Este fue el principal problema con
que se enfrentaron los cooperativistas.
Si todas las barriadas resolvieron de alguna manera las dotaciones de luz para sus
casas, abastecimiento de agua y evacuacin, no fue as respecto a los servicios generales
de urbanizacin, por lo que en muchas de ellas faltaban todos los servicios indispensables
como acceso, alumbrado pblico, aceras, asfaltado de calles y por tanto limpieza e higiene.
La inexistencia de alumbrado fue especialmente grave para los vecinos de las cooperativas
situadas al sur de la va del ferrocarril por el peligro que supona cruzarla en tales
condiciones, aparte de los problemas de seguridad ciudadana. Estas cooperativas adems
de estar sometidas a las servidumbres del ferrocarril, son las ms alejadas del ncleo, al
que estaban conectadas de manera precaria, porque ocupaban una posicin que puede ser
considerada como prototipo de este perodo histrico, sobre antiguas huertas y en un sector
con pocas expectativas de crecimiento.
De esta manera, las barriadas obreras cumplan muy bien los principios higinicos
referentes a la iluminacin solar y ventilacin, tal como lo propugnaba el modelo de casa
unifamiliar con jardn, pero se encontraron enclavadas en unos espacios que incumplan de
modo absoluto los preceptos de salubridad e higiene, establecidos por el Estatuto
Municipal, por la falta de un servicio de limpieza y recogida de basuras, y por no haberse
realizado las obras de saneamiento del terreno en aquellos lugares en los que hubiera sido
37

necesario, fundamentalmente en la zona del Crucero. En pocas de lluvia se convertan en


inmundos barrizales y con el tiempo seco el polvo y la basura encerraban un nuevo peligro
para la salubridad pblica.
A estas deficiencias hay que aadir la falta absoluta de cualquiera de los elementos
que constituyen el equipo urbano, es decir, la carencia de servicios colectivos, de
educacin, comercio, espacios colectivos o medios de transporte, lo cual obligaba a los
socios de las cooperativas a un desplazamiento diario al centro de la poblacin para
realizar todo tipo de actividad. Este hecho es consecuencia lgica de la opcin adoptada en
Burgos de construir barriadas aisladas, puesto que el escaso nmero de socios que integra
cada una no posibilita la instalacin de este tipo de servicios.
La distribucin espacial de las Casas Baratas y las insuficiencias en las dotaciones
urbansticas, como notas caractersticas de estas barriadas, permiten definirlas como
espacios no integrados y ello en un doble aspecto ya que no existe articulacin entre las
distintas barriadas entre s sino que crean una desconexin entre las diferentes reas de
crecimiento urbano que generan, y, por otra parte, su marginalidad y escasa accesibilidad
introducen una solucin de continuidad en el iniciado crecimiento espacial del plano de
Burgos. La ciudad, en 1935, aparece fragmentada y espacialmente disgregada.
La importancia de las Casas Baratas, desde el punto de vista espacial, radica en que
suponen prcticamente el monopolio del crecimiento urbano desde 1910 a 1935. Adems
configuran unas reas de crecimiento a travs de las cuales se perpeta la clsica
diferenciacin entre el centro tradicional y la periferia. En este punto hay que valorar la
responsabilidad de la Administracin pblica respecto a los nuevos grupos de vivienda
obrera consistente no slo en la dotacin de infraestructura, que no lleg a realizar, sino
tambin en la eleccin de las localizaciones, en funcin del costo de las intervenciones y
de un tipo de premisas que pueden parecer ilgicas, pero que representan un elemento de
refuerzo del dualismo centro-periferia caracterstico de las ciudades de economa liberal.
El crecimiento de Burgos adquiere un carcter inorgnico por la falta de integracin
en la trama urbana de los ocho ncleos de Casas Baratas, lo cual genera, tanto a nivel
espacial como social, la aparicin de otros tantos ncleos urbanos marginales. Si
aceptamos que la proximidad y la accesibilidad desde la vivienda al centro de trabajo y a
los diversos servicios sociales -sanitarios y docentes, de higiene, de bomberos, polica,
espectculos y otros servicios de recreo, transporte pblico, y los comerciales- son los
rasgos del sistema urbano que adquieren mayor importancia en la valoracin de la calidad
de un espacio urbano, convendremos en afirmar que las barriadas de Casas Baratas
burgalesas se caracterizan por su marginacin espacial y funcional. Por otra parte estos
38

factores inciden en las actitudes sociales de la poblacin contempornea de las barriadas


porque, en definitiva, el efecto psicolgico desempea un gran papel en la valoracin de
un determinado espacio, que va ms all de su influencia fsica y econmica. En este
sentido la marginacin espacial y funcional produce un impacto negativo y como
consecuencia surge la marginacin social de los barrios en los que existen Casas Baratas.
Por lo tanto se configuran unas reas de crecimiento que, en conjunto, constituyen un
espacio urbano muy poco atractivo que ser despreciado como rea de expansin por la
burguesa en la posterior etapa de crecimiento de la ciudad, es decir, en las dcadas de los
aos cuarenta y cincuenta. Esta clase social tratar de establecer una diferenciacin
espacial para reflejar su prestigio y sus status social en el lugar de residencia.
La resistencia por parte de la burguesa a extenderse por los barrios de Casas Baratas
orienta el crecimiento urbano de postguerra, que se realizar con el mismo significado de
segregacin residencial a base nuevas barriadas modestas. De este modo, el crecimiento de
la nueva etapa se organiza tratando de enlazar las barriadas obreras con el centro, por
medio de unas construcciones cuyas caractersticas sern similares a las de las Casas
Baratas en cuanto a su configuracin social, aunque con una doble tipologa, puesto que
comienzan a edificarse algunos grupos de viviendas colectivas en bloques, dispuestos en
manzana cerrada, y se siguen construyendo barrios de casas-jardn y poblados
semirrurales. En definitiva las Casas Baratas suponen la iniciacin de un crecimiento
espacial que configura una serie de reas de expansin peculiares, a travs de las cuales, en
los aos que siguen a 1940, se ir rellenando el plano, eliminndose la solucin de
continuidad introducida entre la ciudad tradicional y estas barriadas.

I.1.1.2. Todos propietarios! Una feliz idea en la doctrina social de la Iglesia


Desde que Arturo Soria, en 1882, dio forma concreta a las ideas dominantes de la poca,
se inicia una gran tradicin por la solucin de viviendas unifamiliares que permitan una
vida en contacto con la naturaleza (TERN, 1968). Su lema para cada familia una casa,
en cada casa una huerta y un jardn est en la lnea poltica de posesin de una casa propia
por parte del obrero porque as se comporta como un conservador.
A nadie se le oculta que el personaje propietario de su casa, encadenado a los bienes
inmuebles, pagando una hipoteca durante treinta aos o ms-, tiene sus ventajas para el
sistema, ya que tiene menos movilidad fsica, mental y social, que las personas que viven
en arrendamiento. La defensa del rgimen jurdico de la propiedad horizontal, del
quietismo social individual y laboral de los ciudadanos, que en programas de televisin como La casa de tu vida- y en diversas series, tan reales como vulgares, es la misma que
39

en los aos veinte del siglo pasado defenda la Junta de Fomento y Mejora de Casas
Baratas de Burgos, cuyo secretario, Alfredo Garzn, present al Ayuntamiento un
proyecto completo para solucionar el problema de la grave crisis de vivienda que padeca
Burgos, que cristaliz en un Acuerdo municipal (20 de mayo de 1926) gracias al cual el
movimiento cooperativista y la construccin de Casas Baratas tuvo un gran xito en la
ciudad. Se consideraba que la Ley de Casas Baratas era un gran acierto al vincular a la
familia durante treinta aos a la vivienda barata, sobre todo si el obrero la construye con su
trabajo convirtindose as en la felicidad de la familia y defensa inexpugnable de la gran
propiedad.
Parece que ahora, y no antes, (ESTVEZ, 2005) los promotores de ladrillo,
propietarios de suelo y administraciones liberalizadoras se han puesto de acuerdo para
hacer realidad todos propietarios! A cambio de este anhelo, los ciudadanos de este pas
se encuentran atrapados, en lo mejor de la vida, haciendo un esfuerzo financiero que les
impide el acceso a la cultura, al ocio y el intercambio, y que les llevado en muchas
ocasiones a la ruina. Desde hace ms de una dcada hemos asistido en Espaa a una pasin
inmobiliaria y un esfuerzo individual que pueden parecer nuevos, igual que los errores
ocasionados por un modelo de crecimiento extensivo y fragmentario que tiene graves
repercusiones econmicas, urbansticas, territoriales, ecolgicas y, sobre todo, sociales.
Pero esto, que ahora se aprecia desde el satlite del Instituto Geogrfico Nacional, ya era
algo sustancial a principios del siglo XX. En realidad fue una eleccin muy meditada.
Por un lado, las caractersticas de las viviendas -unifamiliares, con jardn, escasa
densidad y ubicacin marginal- de las barriadas de Casas Baratas tienen mucha relacin
con la obra de Ebenezer Howard y la realizacin de las Ciudades-Jardn (SATO, 1977).
Por otro lado, el modo de acceso a la vivienda por parte de los trabajadores es el
resultado de un continuo esfuerzo y una serie de aportaciones sucesivas encaminadas a
lograr una solucin ordenadora como condicin bsica para el cambio social. Este fin se
expresa con frecuencia en la planificacin de las barriadas de Casas Baratas que haban de
realizarse para reconstruir la vida social.
Desde la aportacin utpica de los primeros reformadores sociales y del
paternalismo filantrpico del capital hasta la creacin de los Congresos Internacionales de
Arquitectura Moderna, en los que tcnicos de diversos pases tratan de aunar sus esfuerzos
con el fin de crear una nueva teora sobre la concepcin de la ciudad, se producen distintos
proyectos, tendentes a lograr una transformacin cualitativa de la ciudad. Una de las
soluciones, la que se adopt mayoritariamente en Espaa, como ya hemos apuntado, fue la
construccin de Casas Baratas. La ideologa que las conforma y la tcnica de construccin
40

que en ellas se utiliza constituyen una de las opciones propuestas en el marco general del
planeamiento urbano.
Todas las revistas cientficas ocupaban su atencin en las conclusiones de los
congresos que se celebraban sobre habitaciones econmicas, la descripcin de sistemas y
los tipos adoptados en diversos pases, sobre todo a partir de la Exposicin Universal de
Pars de 1889, momento en el que el problema de la construccin de Casas Baratas e
higinicas toma extraordinaria importancia, acentuada con la promulgacin, en Blgica y
en Francia, en 1889 y 1894 respectivamente, de leyes especiales para la construccin de
estas viviendas para obreros. La celebracin de Asambleas y Congresos de Casas Baratas
(Pars, 1889; Amberes, 1894; Burdeos, 1895; Bruselas, 1897; Pars, 1900; Dsseldorf,
1902; Lieja, 1905), fue adquiriendo importancia cada vez mayor. El organismo que ms
empuje dio a estas reuniones fue el Comit Internacional permanente de los Congresos
Internacionales de Casas Baratas, con residencia en Bruselas. Se logr una sistematizacin
en el estudio del problema de la vivienda y un gradual desarrollo en los procedimientos de
solucin. Los temas tratados fueron demolicin o mejora de las habitaciones insalubres,
casas excesivamente habitadas y reglamentacin legal de la extensin de las ciudades,
adquiriendo gran importancia las Ordenanzas Municipales. Se trat por primera vez de la
intervencin directa del Estado y del Municipio para resolver el problema de la vivienda
obrera y del fomento de la propiedad entre la clase trabajadora. Los resultados fueron
distintos segn los pases.
En Espaa, los cambios de finales del siglo XIX, las nuevas ideas y las teoras
revolucionarias del principios del XX, hicieron sentir miedo a dos poderes: la Iglesia y el
Estado. El temor a los obreros, o mejor, el pnico ante la posibilidad de propagacin entre
ellos de las ideas revolucionarias nos brinda un magnfico ejemplo para reflexionar sobre
la maquinacin y el procesamiento institucional del miedo y sus consecuencias ms
inmediatas en la ciudad.
No es casualidad que Espaa sea un pas de propietarios urbanos, pequeos
propietarios, pero todos propietarios. La opcin de la vivienda en propiedad, frente al
acceso a la vivienda en rgimen de alquiler, no es sino el resultado bien medido de una
estrategia concebida por el Estado y la Iglesia catlica para alejar un peligro que se cerna
sobre una sociedad demasiado frgil y con grandes desigualdades sociales como la
espaola. En unos momentos en que el Estado se plantea por primera vez solucionar el
problema de la vivienda obrera, todos, incluidos sectores de la izquierda, tenan claro que
la propiedad de la vivienda es un mtodo indefectible para conseguir la paz social. Esta
idea era bsica para el secretario la Junta de Casas Baratas de Burgos, quien preconiza la
41

construccin de Casas Baratas a base de prestacin personal de trabajo como medio de


evitar los odios sociales, porque, segn l, el obrero al convertirse en propietario de una
casa cambia sus costumbres, sobre todo, porque se aparta de la taberna, con lo que tantos
contagios se evitan, y emplea su tiempo libre, primero en la construccin de su casa y
despus en el cultivo de su pequea huerta. Con este mtodo, considera la Junta, se crea el
amor al trabajo con el consiguiente aumento del rendimiento del obrero, quien, adems, se
ve obligado a economizar para poder entregar las correspondientes cuotas de amortizacin,
dado que sus jornales son modestos (GARZN, 1928a). La construccin de un gran
nmero de viviendas de este tipo en Burgos, se vio, dcadas despus, como un gran triunfo
porque la casa edificada con el esfuerzo y sudor del obrero, produce frutos inmensos, el
pobre que antes odiaba la propiedad, despus la defiende y ama (FERNNDEZ VILLA,
1955).
El estmulo de formacin de sociedades benficas y cooperativas realizado por el
Instituto de Reformas Sociales, dependiente del Ministerio de Trabajo, y el inters por
aumentar el nmero de pequeos propietarios para eliminar los conflictos sociales era
coincidente con el pensamiento social de la Iglesia, por lo que catolicismo social y
cooperativismo favorecieron la formacin de cooperativas de obreros para edificar sus
viviendas de Casas Baratas. Fue la preocupacin, el miedo, lo que movi a la burguesa
espaola de los aos veinte a establecer un modelo de acceso a la vivienda -propiedad- y
un modelo de vivienda -unifamiliar- como medida defensiva de clase frente a las
demandas y amenazas de la clase obrera. La propiedad como signo de estabilidad funcion
entonces igual que ahora. Entonces, igual que ahora, los asalariados, la clase media,
fatigados con perpetuos crditos hipotecarios constituyen una masa trabajadora sumisa y
silenciosa. El miedo a perder el empleo est perfectamente controlado por el capital, que
domina la libertad de la mayora de los ciudadanos.
El espacio urbano burgals, desde entonces, se define por una marcada
diferenciacin y segregacin social. A la clase obrera se le asigna un espacio determinado,
el extrarradio, y un modelo bsico de vivienda, unifamiliar, formando 34 pequeas
barriadas aisladas entre s para dispersar a los obreros y evitar los contactos y la
comunicacin entre ellos. La actuacin pblica durante este perodo no slo fue bastante
eficaz en relacin con el gravsimo problema que tena la ciudad por la falta de viviendas,
sino que adems sirve de ejemplo de las actuaciones que se van a desarrollar en las
dcadas centrales del siglo XX, consolidndose un modelo de segregacin social en razn
de la vivienda y una marcada segregacin funcional, ya que durante muchos aos
solamente se construyen barriadas o barrios con una nica funcin, la residencial. En la
42

estructura de la ciudad de Burgos se repiten hoy muchas situaciones del pasado, y quiz no
debamos pensar sin ms que es debido a aquella herencia, pero hay que ser conscientes de
que el triunfo actual de ciudad dispersa, con urbanizaciones de adosados cada vez ms
pequeos y pensados para que las clases trabajadoras puedan disfrutar de las ventajas del
campo y del aire libre, no constituye un fenmeno nuevo o reciente como alguien llega a
decir, porque recuerda mucho a lo que sucedi, en circunstancias socialmente ms
angustiosas hace cien aos. En estos momentos, Burgos, lo mismo que otras ciudades
medias, est protagonizando un proceso muy marcado de invasin del territorio perifrico
circundante. Algunos autores, suponen que el triunfo de la ciudad desintegrada y de la
segregacin funcional es fruto de la sociedad actual, y lo consideran consecuencia de un
cambio de mentalidad, un cambio cualitativo en la forma de evolucionar la ciudad. Pero,
despus de estudiar las Casas Baratas que se hicieron en Burgos, pensamos que no es ms
que la consecuencia lgica de un proceso iniciado con el siglo XX, con el intento de
definir unas polticas de vivienda social y de planeamiento de la ciudad, que podemos
caracterizar como la historia de un proceso sorprendente como la cinta de Moebius. Es
igual estudiar las ideas de extensin caractersticas de la ciudad industrial de principios del
s. XX que analizar la ciudad postindustrial de principios del s. XXI, que ha optado por un
modelo de ocupacin total del territorio. El resultado en ambos casos es la formacin de un
espacio urbano segregado y una urbanizacin del medio rural, irracional, que ya se
manifiesta como absolutamente insostenible.
La realizacin de barriadas de Casas Baratas es la primera operacin de vivienda
popular realizada en Espaa. El objetivo y las principales caractersticas que definen las
Casas Baratas son el resultado de una serie de aportaciones tericas surgidas ante la
preocupacin de solucionar el problema de la vivienda obrera, que representa una nueva
perspectiva en el desarrollo de la ciudad.
Las reflexiones tericas en torno a la habitacin de las clases modestas fueron
cristalizando en una serie de planes y normas de carcter legislativo que convergen en los
primeros aos del siglo XX en la Ley de Casas Baratas. La primera ley, 1911, se convierte
en realidad como consecuencia de una serie de estudios, intentos y proyectos de nuevas
soluciones basadas en la accin de los poderes pblicos en la construccin de viviendas
para las clases obreras. Destaca el Proyecto de Ley de 1878 sobre Construccin de
Barriadas de Obreros, que propona la edificacin de tales barriadas cerca de las
poblaciones y mezcladas con las construcciones de otras clases, de manera que pudieran
tener acceso a todos los servicios municipales (BASSOLS, 1973).

43

La creacin en 1883 de la Comisin de Reformas Sociales fue fundamental, pues


tena como finalidad el estudio de todas las cuestiones que directamente interesan a la
mejora y bienestar de las clases obreras, del problema de las habitaciones de obreros,
higiene de los barrios habitados por las clases trabajadoras, reformas de la legislacin
municipal y medios que puedan emplearse para estimular la construccin de habitaciones
baratas y sanas para las clases obreras (POSADA, 1905: 97).
En 1902, Canalejas intenta una va nueva basada en un liberalismo democratizante y
se plantea de lleno la cuestin social, concibiendo la idea de fundar un Instituto de Trabajo
para institucionalizar sus ideales reformistas y encargando el proyecto y la direccin del
nuevo organismo a Posada y a Buylla. Esta idea fue el antecedente del Instituto de
Reformas Sociales, creado por el Gobierno Silvela en 1903, para favorecer la accin social
en beneficio de las clases obreras (LAPORTA, 1974). Desde dicho Instituto, Adolfo
Posada se propone como objetivo la restauracin de la armona social a travs de la
elevacin del nivel cultural de los trabajadores y la evitacin de enfrentamientos violentos.
Tras analizar la legislacin comparada sobre las condiciones de vida de los trabajadores,
presenta, en 1907, la Preparacin de las Bases para un Proyecto de Ley de Casas de
Obreros. Casas Baratas, donde se articulan los principios para la elaboracin de unas
normas aplicables a Espaa. En el Proyecto de Ley de Casas Baratas de 1908 se
configuraban unas Juntas Locales de Fomento y Mejora de Habitaciones Baratas,
coordinadas y dependientes de una seccin del Instituto de Reformas Sociales, encargadas
de estimular la creacin de casas baratas e higinicas para obreros (INSTITUTO DE
REFORMAS SOCIALES, 1907). Un nuevo Proyecto de Ley, en 1910, rectificando
algunas atribuciones de las Juntas locales, se convirti en la Ley de Casas Baratas de 12 de
junio de 1911.
La labor desarrollada por el Instituto, junto con algunos miembros de partidos de
izquierda que se planteaban el tema de la poltica de Casas Baratas como solucin al
problema de la miseria, cambia en la dcada de 1920, puesto que a partir de entonces se
trata de organizar los problemas sociales y su proyeccin en el espacio, y de tomar partido
ante un problema de graves dimensiones que afecta al desarrollo econmico del pas. Por
ello lo primero que se plantea es cmo y dnde han de construirse estas viviendas
baratas (INSTITUTO DE REFORMAS SOCIALES, 1920).
Un primer grupo de propuestas plantea la necesidad de solucionar el problema de la
vivienda mediante la difusin de la propiedad. Por una parte la corriente catlica, ligada
a la idea de paz social, defenda el derecho de propiedad como principio fundamental para
el bienestar pblico. La influencia de esta doctrina en los pensadores conservadores dio
44

origen a numerosos escritos que insistan en la necesidad de difundir la propiedad entre las
clases obreras para evitar los antagonismos y la lucha de clases. As aparece en la prensa
burgalesa con ocasin de la promocin de barriadas de viviendas obreras promovidas por
el sindicato catlico: Si en la vida social de nuestra Patria y an en la del mundo,
hubieran surgido muchas obras como la del Crculo Catlico, inspirada en los principios de
justicia y caridad incesantemente proclamados y recordados por los ltimos Pontfices,
singularmente desde Len XIII, la violenta situacin social que padece el mundo, no digo
que se hubiera corregido por completo, porque las imperfecciones humanas son grandes,
pero se hubiera aliviado considerablemente (MARTIN, 1932). En muchos casos se hace
un llamamiento a la caridad cristiana y al altruismo de las clases propietarias, de manera
que la finalidad es obra de apostolado.
Por otra parte se extienden las ideas de la Ciudad-Jardn y construccin de viviendas
unifamiliares dignas para la clase obrera como signo de progreso social y econmico
(INSTITUTO DE REFORMAS SOCIALES, 1923; KELY, 1923). Ambas corrientes
cristalizan en la orientacin que adquieren las Casas Baratas y explican las caractersticas
del modelo adoptado en su realizacin. En los aos veinte A. Posada se dedic
enteramente a materializar a travs del Instituto de Reformas Sociales los ideales de
armona social, reformismo jurdico y concienciacin moral, con el propsito de eliminar
en Espaa la posibilidad de un enfrentamiento de clases (LAPORTA, 1974).
La difusin de la propiedad de la vivienda contribua a una utilizacin mxima de la
fuerza de trabajo por el esfuerzo que durante aos deban hacer los trabajadores para pagar
los crditos obtenidos para la compra de su vivienda. De manera que la concepcin de que
el ideal de la habitacin econmica es indudablemente la casita individual aislada para
cada familia, rodeada de aire, luz y vegetacin, est totalmente dominada por la entera
libertad de iniciativa privada y se mantiene en un marco capitalista liberal (CASAL,
1915).
El esquema ideolgico de la burguesa espaola ante la cuestin social englobaba la
defensa incondicional de la concepcin individualista de la propiedad privada y la defensa
del orden y sociedad liberales. Y aunque los sectores ms conservadores y acomodados de
la burguesa mantenan una actitud paternalista, humillante a veces, los sectores ms
liberales y progresistas de la burguesa mantuvieron posturas reformadoras como medida
defensiva de clase frente a la amenaza revolucionaria que protagonizaban las clases
obreras: De todas formas de construccin, ninguna tan humana, tan social y tan cristiana,
como la de la casa familiar, independiente, para que sea propiedad del que la habite. La
propiedad es signo de estabilidad (POSSE, 1931: 8). En todo caso, aumentar poco a poco
45

el nmero de propietarios a fin de que cada familia tenga su casa propia en cuanto se
posible, se presenta como una labor hondamente pacificadora y cristiana vigorizadora por
otra parte de ese sentir intensamente conservador que atribuyen a la sociedad humana
todas las escuelas econmicas y sociales, sin excluir la comunista (ALLE, 1928: 11).
Durante este perodo, las posiciones discurren entre el fomento de la accin
caritativa y espontnea y el llamamiento a la conciencia de los propietarios. Las solicitudes
de ayuda para los obreros que siempre son agradecidos y estiman la proteccin en todo su
valor se realizan basndose en caridad filantrpica, porque moralmente todos estamos
obligados a contribuir, en la medida de nuestras fuerzas en esta obra tan simptica y
bienhechora, tal como seala la prensa en su seccin Casas Baratas (Diario de Burgos,
18-5-1926).
Engels, en su obra Contribucin al problema de la vivienda, seala que toda esta
concepcin, de que el obrero se ha de convertir en propietario, se apoya a su vez sobre la
teora reaccionaria de Proudhon, y en verdad no surge del seno de la idea
revolucionaria, sino de la propia gran burguesa. A este respecto se hace eco de un
artculo aparecido en el semanario madrileo, La Emancipacin -rgano de las secciones
marxistas de la I Internacional en Espaa- en el nmero del 16 de marzo de 1872, cuando
cita que existe otro medio de resolver la cuestin de las habitaciones, medio propuesto por
Proudhon, que a primera vista deslumbra, pero que, bien examinado, descubre su total
impotencia. Proudhon propona que los inquilinos se convirtiesen en censatarios, es decir,
que el precio del alquiler anual sirviese como parte de pago del valor de la habitacin,
viniendo cada inquilino a ser propietario de su vivienda al cabo de cierto tiempo. Esta
medida, que Proudhon crea muy revolucionaria, se halla practicada hoy en todos los
pases, por compaas de especuladores, que de este modo, aumentando el precio de los
alquileres hacen pagar dos y tres veces el valor de la casa. M. Dollfus y otros grandes
industriales del noroeste de la Francia han puesto en prctica este sistema, no slo para
ganar dinero, sino con un fin poltico superior. Los jefes ms inteligentes de las clases
imperantes han dirigido siempre sus esfuerzos a aumentar el nmero de pequeos
propietarios, a fin de crearse un ejrcito contra el proletariado. Los revolucionarios
burgueses del pasado siglo, dividiendo la gran propiedad de los nobles y del clero en
pequeas partes, como quieren hacerlo hoy los republicanos espaoles con la propiedad
territorial que se halla an centralizada, crearon toda una clase de pequeos propietarios,
que ha sido despus el elemento ms reaccionario de nuestra sociedad, y que ha sido el
obstculo incesante que ha paralizado el movimiento revolucionario de las ciudades.
Napolen III, dividiendo los cupones de las rentas del Estado, intent crear esa misma
46

clase en las ciudades y M. Dollfus y sus colegas, al vender a sus trabajadores pequeas
habitaciones pagaderas por anualidades, han querido sofocar en ellos todo espritu
revolucionario e impedir al mismo tiempo al obrero, ligado por la propiedad, que fuese a
otra parte a ofrecer su trabajo. As, pues, el proyecto de Proudhon, no slo era impotente
para aliviar a la clase trabajadora, sino que se volva contra ella (ENGELS, 1971: 135136).
Es revelador el escrito del secretario de la Junta de Casas Baratas de Burgos al
referirse al problema de la vivienda de esta ciudad: contribuira mucho a la solucin y
simultneamente hara disminuir
los odios sociales la construccin
de viviendas a base de prestacin
de trabajo por los beneficiarios.
Las doctrinas comunistas ganan
ms campo cada da y acaso
detendramos

su

arrollador

empuje, acortando las distancias


Figura 13: Barriada La Fraternidad en la ladera del cerro del
Castillo. (Fuente: la autora)

entre ricos y pobres, con la


construccin de esta clase de

viviendas; medio ste, por otra parte, altamente simptico y con el que se consiguen otros
fines igualmente saludables para la paz social; el obrero se habita al trabajo, modifica sus
costumbres, crea en l la virtud del ahorro, se aleja del vicio y al evitarse el hacinamiento y
la promiscuidad desaparece la fuente de insalubridad para su cuerpo y para su espritu, que
no otra cosa son las casas en que
actualmente viven, y en fin, los
que llegan a ser propietarios,
tened la seguridad de que jams
dejarn de ser propietarios; su
vida entregarn antes que dejarse
despojar de la casita que tantos
esfuerzos, afanes y sudores les
cost (GARZN, 1928b).
Figura 12: Barriada El Progreso. (Fuente: la autora)

En otra lnea se plantean las

alternativas que engloban las ideas de socializacin de la propiedad urbana y de algunos


servicios pblicos y su administracin por parte del Municipio. Los socialistas, a pesar de
que en algn momento apoyaron la formacin de cooperativas de viviendas en propiedad,
47

defendan que no slo se trataba de procurar una vivienda digna para cada familia, sino
que tenan que concebirse viviendas econmicas construidas por el Municipio para
cederlas en alquiler a la clase trabajadora. De ah que el modelo de vivienda obrera
propuesto fuese la colectiva en vez de unifamiliar.
El PSOE parece renunciar a la vieja tradicin de los conceptos comunales cuando el
propio M. Muio, en 1933, en la Memoria sobre la labor realizada por el primer
Ayuntamiento en la Segunda Repblica Espaola, defiende un esquema dual de la ciudad,
oponiendo centro y periferia; ... el centro de la actividad comercial se halla en el centro de
la poblacin, pero las zonas de vivienda se sitan ventajosamente en los sitios ms sanos
de las afueras, donde, por el menor precio del suelo, es posible vivir con el mismo gasto
ms desahogadamente, e incluso formar ciudades satlites constituidas por casas con
jardn. Esta solucin es la mejor, no slo desde el punto de vista higinico, sino incluso
desde el econmico y social; adems, fomenta el espritu de cooperacin y ahorro, pues es
muy halagea la idea de vivir en familia en un hotelito, pero no la de llegar a poseer un
cuarto interior de una casa de vecindad (SAMBRICIO, 1976: 31).
Estos planteamientos tericos van definiendo la intervencin, del Estado y de los
Ayuntamientos, en torno a dos tipos de soluciones, mediante la adecuacin de los pisos
superiores de las viviendas burguesas o bien mediante nuevas construcciones exclusivas
para los obreros. Se trata de optar entre el sistema de la segregacin o la mezcla social en
la funcin residencial de la ciudad, pero tambin se plantea si se utiliza la ciudad
construida y se adecuan las viviendas del casco urbano o si se prefiere extender la
poblacin creando nuevas viviendas en la periferia de la ciudad. El dilema se materializa
en la eleccin del lugar que se debe asignar en la ciudad para construccin de viviendas
obreras, y la mayor polmica se centra en la eleccin del modelo de vivienda, individual o
colectiva, de acuerdo con el cual se ha de ocupar un determinado espacio. Por ello se
enfrentan las propuestas de construccin en bloque y de construccin unifamiliar,
mediante casas independientes o agrupadas por barrios formando colonias obreras.
En el primer tercio del siglo XX, pues, asistimos a un debate terico, que surge al
mismo tiempo que se van realizando las viviendas obreras y cuyo resultado es un reparto
espacial de uso del suelo urbano, que marcar el desarrollo de las ciudades espaolas a lo
largo de este siglo. En realidad se trata de una disyuntiva muy simple, puesto que se
oponen claramente dos tipos de segregacin en materia de vivienda obrera, frente a la
tradicional segregacin vertical dentro del inmueble se propone una segregacin espacial,
horizontal, mediante barriadas en el extrarradio.

48

Una solucin es la adecuacin de los pisos superiores de las viviendas burguesas y


quienes lo proponen se muestran contrarios a la construccin de barriadas obreras de
viviendas unifamiliares, del tipo de las inglesas, por considerarlas poco caritativas y
antipolticas por el aislamiento que conllevan, y preconizan el trato frecuente entre pobres
y ricos por razones de vecindad, ya que la posibilidad de prestarse mutuo auxilio en
momentos difciles hace que surja cario y fraternidad, nico medio para terminar con la
lucha de clases. Destaca el debate surgido en el seno del Ayuntamiento de Burgos en 1903,
momento en que un concejal plante la necesidad de construir una barriada de casas para
obreros, con la idea de que llegasen a ser propietarios al cabo de unos aos. La
Corporacin cedera gratuitamente los terrenos en un lugar sano y fuera del casco de la
poblacin y de la zona fiscal de consumos, con lo que las clases pobres obtendran
habitacin cmoda, higinica, barata y en condiciones de que la vida fuese ms llevadera.
Tal propuesta se consider inaceptable por la experiencia de algunas ciudades industriales,
donde los barrios de obreros haban dado un mal resultado al provocar una odiosa divisin
de clases. Dado que el obrero necesitaba no slo un medio higinico en que vivir, sino
tambin la ayuda moral y material del capitalista, su consejo, sus enseanzas y su apoyo,
lo ms adecuado era destinar la buhardillas, que haban de ser suficientemente amplias y
con luz, como viviendas de los obreros (A.H.M.B, 1903).
Esto est en la lnea de pensamiento del Conde de Bugallal, Ministro de Hacienda,
que en 1920 propone la autorizacin de elevar nuevos pisos en las grandes vas urbanas
que permitieran el acceso de las clases humildes a las nuevas plantas por un alquiler
reducido, con autorizacin de libertad en las rentas de los pisos principales. As se
conseguira la convivencia entre personas de clases diferentes, con gran beneficio para la
sociedad. Esta misma opcin se mantiene a mediados del siglo XX por considerar que
tanto la vivienda unifamiliar como en bloque, para una determinada clase social, no es
aceptable dentro de las normas cristianas de caridad y convivencia, por lo que no deben
existir barrios obreros, sino que las barriadas en una sociedad cristiana deben estar
formadas por casas donde vivan diversas clases sociales. Ello ofrece una gran ventaja para
la paz social (NASARRE, 1954: 302-303). No podemos olvidar que el progresivo ensayo
de intervencionismo estatal en el sector de la vivienda comienza a gestarse durante la
Dictadura de Primo de Rivera y, aunque en esta fase debe ser considerado como
experimental, ser retomado con mayor significacin en la postguerra.
Otro modelo para solucionar el problema de la vivienda econmica - propuesto por
la socialdemocracia en Berln y Viena- es la construccin en bloque de vivienda colectiva
en grandes edificios para muchas familias. Las 60.000 viviendas construidas en Viena, a
49

partir de 1920, por la Administracin socialista de la ciudad, con el fin de conseguir unos
alquileres muy bajos, constituan verdaderas unidades vecinales con servicios comunes. El
ejemplo de Viena tuvo mucha difusin en la prensa, sobre todo porque las manzanas de
casas de vecinos disponan de lavadero mecnico, baos, duchas, piscinas, cooperativa,
almacenes, salas de reuniones, biblioteca, y sobre todo un jardn de infancia donde los
nios estaban asistidos y vigilados en las horas de trabajo de los padres, como C.
Redondo3 explicaba en la Conferencia que dio en la casa del pueblo el 12 de julio de
1927. En un principio los socialistas espaoles proponen repetir la obra de la experiencia
austraca en el tema de la vivienda y as lo defienden en la Conferencia de la Edificacin
de 1923.
Los arquitectos Lus Lacasa y Fernando Garca Mercadal trabajan por encauzar sus
planteamientos sociales dentro de las oficinas tcnicas municipales y, siguiendo la
actuacin de los arquitectos europeos, lograr soluciones globales para mejorar el sistema
de vida de las clases trabajadoras. Ambos consideraban necesaria la gestin municipal de
la vivienda mediante la realizacin de bloques comunales en alquiler. Precisamente en el I
Congreso Nacional de Urbanismo, celebrado en 1926, se cuestiona la efectividad de las
Casas Baratas construidas formando colonias como solucin al problema de la vivienda y
se considera necesario planificar grandes conjuntos de viviendas multifamiliares
(GARCS, 126: 685).
Aunque en ocasiones se construyeron barriadas obreras en bloques, el modelo
adoptado generalmente en Espaa fue la vivienda individual en construcciones
unifamiliares.
La obra de L. Casal, traducida en 1915, propona los mismos principios de CiudadJardn, a base de agrupaciones mnimas de viviendas unifamiliares en edificaciones
aisladas, rodeadas de jardines, oponindose a las casas de varios pisos o casas de vecindad
por considerarlas nocivas a la higiene.
En Espaa el concepto de Casa Barata se difunde a travs de los contactos
mantenidos con la Federacin Internacional de Ciudades-Jardn y Trazado de Poblaciones.
Despus de haberse promulgado la primera Ley de Casas Baratas, el Instituto de Reformas
Sociales, el Instituto Nacional de Previsin y la Sociedad Cvica La Ciudad-Jardn,
iniciaron una serie de conferencias que muestran la preocupacin por las soluciones que
haban adoptado en pases como Inglaterra, Blgica o Italia, analizando los distintos
sistemas y su realizacin econmica y legal y ponderando las ventajas de la Ciudad-Jardn.
La proyeccin de estas ideas se llev a cabo mediante un ordenamiento legal desde 1911,
3 En la casa del pueblo. Conferencia de C. Redondo, Diario de Burgos, 13-7-1927.
50

aunque su realizacin cristaliz a partir de 1921, momento en que el Estado vincula a la


necesidad de viviendas sanas, la necesidad de paz social, para lo cual convena que el
obrero construyese su propia vivienda, ayudado por los organismos oficiales. De ah se
deriva la opcin de las casas unifamiliares formando barriadas aisladas entre s frente a las
colectivas, de varios pisos, puesto que la diseminacin y el aislamiento reportan
indudables ventajas de carcter social, moral y econmico (MARTNEZ CHUMILLAS,
1932). A partir de 1923 el Ministro de Trabajo, basndose en las conclusiones aprobadas
en el Congreso de la Edificacin, recogi en su Proyecto de Ley, Proyecto Chapaprieta,
que la casa popular, situada en barriadas construidas por los Ayuntamientos, sera de dos
clases, casa colectiva y casa familiar, predominando sta. Las casas colectivas no podran
ser vendidas sino alquiladas, diferenciando el modelo y el rgimen de acceso a la vivienda
propuesto desde la Administracin pblica: viviendas colectivas en alquiler para la clase
media y funcionarios que, por su movilidad, necesitaban una mayor disponibilidad de
viviendas, y casas individuales para llegar a ser propiedad de la clase obrera.
El anlisis de la vivienda obrera en Burgos en primer tercio del siglo XX (BERNAL,
2001a), me permite sealar que a la doctrina social de la Iglesia no le gustan los cambios
ni las mudanzas; que defiende las bondades de la propiedad privada y el apego a los bienes
inmuebles frente a la movilidad y a los cambios de parroquia, de ideas, de trabajo, de
familia o de ciudad. En definitiva prefiere que las familias, tomando prestada la expresin
de Juan Cueto, tengan ms races que alas.
No es casualidad que la primera barriada obrera construida en Burgos fuese realizada
por iniciativa del catolicismo social, defensor de la propiedad como un derecho natural,
para proporcionar vivienda higinica y econmica a los trabajadores. La Constructora
Benfica del Crculo Catlico de Obreros, inicia en 1910, antes que el Estado publicara la
primera Ley de Casas Baratas, la construccin de un grupo de 44 viviendas unifamiliares
con huerto y jardn.
Su primer capital estuvo constituido por un donativo de 138.000 pesetas, que los
herederos de Andrs Martnez Zatorre, por expreso deseo de ste, destinaron a esta
fundacin con el propsito de cooperar en forma eficaz y positiva al mejoramiento moral y
social del proletariado. Este capital se fue ampliando por otros donativos, por lo que se
trata de una cooperativa benfica, cuyo desarrollo, direccin y ejecucin se encomend al
Consejo de Gobierno del Crculo Catlico de Obreros.
Esta barriada obrera es considerada como la primera que inicia en Burgos y, parece
ser que en toda Espaa, la construccin de Casas Baratas. El Crculo Catlico de Obreros,
conocedor de los estudios realizados por el Instituto de Reformas Sociales y de los
51

proyectos que intentaba llevar a cabo para resolver el problema de la vivienda, se hizo eco
de los planteamientos tericos catlicos con un plan de construccin de una barriada
obrera para sus asociados. De hecho en el momento en que tuvo aplicacin el Reglamento
de 1912, solicit la calificacin de casa barata, que fue obtenida por Real Orden del
Ministerio de Gobernacin, de 14 de febrero de 1913, para las viviendas que desease
construir. Las casas fueron construidas entre 1910 y 1915

por los propios obreros

agremiados en el Crculo por lo que la obra les proporcion un doble beneficio, casas
cmodas, higinicas y baratas por un lado y trabajo por otro. Este hecho tuvo
extraordinaria importancia sobre todo en 1914 porque al estallar la guerra internacional se
produjo una enorme crisis de trabajo que sumi al obrero en una situacin angustiosa que
amenazaba ser irresistible en la temporada de invierno.
Aos ms tarde, 1932, el Crculo Catlico ampla esta barriada con la construccin
de

10

Barriada

nuevas

casas,

del

Padre

Salaverri, para aliviar la


grave crisis de trabajo que
sufran

los

burgaleses.

La

Federacin

de

obreros
propia
Obreros

Catlicos de Burgos, se
haba dirigido al Consejo
de Gobierno, durante el
invierno de 1931 por ser
ms agudo el problema,
Figura 14: Barriada del Padre Salaverri. (Fuente: la autora)

proponindole que para

aliviar la crisis de trabajo, principalmente en el ramo de la construccin, se continuaran las


casas de la barriada obrera. Se inaugur en 1933, procedindose a la adjudicacin de las
casas entre los 74 obreros solicitantes. La seleccin se realiz teniendo en cuenta el
nmero de antigedad como socio del Crculo, su conducta, asistencia a los actos
religiosos que aquel celebraba y el nmero de hijos. Los actos revistieron gran solemnidad
porque ese ao se conmemoraba el 50 aniversario de la fundacin del Crculo. Se
expresaron los deseos de realizar 40 50 viviendas ms en esos terrenos, haciendo un
llamamiento al sentido social y cristiano de los capitalistas para que la Constructora
continuase su obra, sugirindoles que sustituyesen la accin del Estado, en esos momentos
paralizada, concediendo a la cooperativa prstamos al 3% a largo plazo, con la garanta
52

hipotecaria de las casas. Solamente de esta forma se podan continuar estas construcciones,
que adems de proporcionar al obrero casa higinica, alegre, con luz y aire, viene a
conseguir que la moral reine en todos los hogares de los trabajadores. De aqu saldr la
fraternidad, pues el hombre que puede da su dinero para estas obras y el trabajador, con su
esfuerzo, levanta las casas. As lo leemos en el artculo sobre la Barriada del Padre
Salaverri (Diario de Burgos, 7-8-1933)
La promocin de este conjunto obrero se realiz con un objetivo social, invocando el
sentido de caridad cristiana de las clases privilegiadas para conseguir la fraternidad entre
los hombres y terminar con la lucha de clases. Finalidad social igualmente pretendida por
la accin municipal al iniciar en 1918 su colaboracin con el Estado en la construccin de
Casas Baratas. El Ayuntamiento decidi construir Casas Baratas de alquiler y promover un
plan de ayudas a todos aquellos particulares que quisieran colaborar en la solucin de un
problema cada vez ms urgente. Como consecuencia de la propaganda realizada por la
Junta de Casas Baratas y una vez conocida la decisin del Ayuntamiento de apoyar a los
cooperativistas, surgi un gran movimiento de apoyo en favor de la construccin de Casas
Baratas por parte del resto de las corporaciones, as como de tcnicos de la construccin,
organismos y particulares, de manera que adems de la cesin de terrenos y subvenciones
que reciban de la Corporacin municipal, las cooperativas contaron con otras
colaboraciones importantes..
En 1928 el alcalde de Zaragoza (ALLE, 1928), al exponer la actuacin de su
Ayuntamiento en el IV Congreso Nacional Municipalista, sealaba la relevancia adquirida
por la construccin de muchas e importantes barriadas de Casas Baratas en distintos
lugares de Espaa como Vizcaya, Madrid, Barcelona, Mlaga y Sevilla. Teniendo en
cuenta que tambin en Zaragoza tuvieron gran significacin, podemos ver la importancia
de lugar ocupado por Burgos, detrs de estas grandes ciudades, el sptimo, puesto
especialmente relevante y llamativo en una pequea ciudad sin industrializar.

I.1.1.3. La necesidad de conservacin de las barriadas obreras como parte del


patrimonio industrial
La desaparicin de las colonias de Casas Baratas en muchas ciudades, como Madrid
(BARREIRO, 1992) o Valladolid (CASTRILLO, 2001) ciudad en la que no han dejado
huella, demuestra que ha existido un perodo durante los aos sesenta y setenta en el que
todo haca pensar que las barriadas de Burgos no iban a poder mantenerse y hacer frente al
proceso de especulacin urbana. Sin embargo, con la llegada de los primeros
Ayuntamientos democrticos y en unos momentos de concienciacin ciudadana surgi una
53

corriente de opinin favorable a la proteccin de este tipo de vivienda popular, que


demuestra un gran inters por la calidad de la vivienda y por los espacios de la ciudad,
como se demostr en las primeras elecciones municipales de 1979. La necesidad de
proteccin de las Casas Baratas se desarrolla a medida que se fueron estudiando -sobre
todo por Carlos Sambricio- en la Escuela Tcnica Superior de Arquitectura de Madrid y
por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, y surge un movimiento de conservacin
de estas colonias por ser testimonio histrico de la evolucin urbana de Madrid. Se
defiende tambin la calidad de vida que ofrecen las colonias de Casas Baratas frente a la
especulacin que originaba la venta de las viviendas unifamiliares.
A

partir

de

1979

el

Ayuntamiento de Madrid decidi


la consolidacin urbanstica de las
colonias inicindose la redaccin
de Planes Especiales para cada una
de la colonias protegidas, con el fin
de detener y evitar los procesos de
marginacin y de transformacin
Figura 15: Barriada de la Asociacin de la Prensa quemada
y destrozada por los ocupantes. (Fuente: la autora)

tipolgica y funcional que las


haban

afectado

hasta

ese

momento. Con ellos se establecieron ayudas para la rehabilitacin y recuperacin de la


imagen urbana con el fin de lograr la pervivencia del carcter residencial de las colonias de
Casas Baratas.
De

ese

movimiento

se

beneficiaron sin duda las Casas


Baratas

de

Burgos,

porque

precisamente en 1980 un equipo de


arquitectos de Madrid -Delta Surcomenz a elaborar para la ciudad
de Burgos el Plan General de
Figura 16: Barriada de la Asociacin de la Prensa,
recuperada. (Fuente: la autora)

Ordenacin Urbana, y siguiendo


esta sensibilidad incluyeron varias

barriadas obreras en el catlogo de bienes de inters de la ciudad, y por lo tanto las


hicieron merecedoras de proteccin. La fase de exposicin pblica realizada en 1983
contiene la determinacin sobre cul ha de ser el futuro de estas barriadas. Sin ninguna
duda este plan supuso el punto de inflexin ms significativo en el proceso de valoracin
54

subjetiva de las Casas Baratas. Lleg justo en unos momentos en que las barriadas obreras
parecan destinadas a desaparecer, tal como indicaba la evolucin de la barriada de la
Asociacin de la Prensa. El hecho de que el planeamiento urbanstico las valorara supuso
un freno importantsimo en un proceso de destruccin que, auque se haba iniciado unos
aos antes, pareca que iba a acelerarse en esos momentos.
El PGOU Delta Sur, aprobado en 1985, teniendo en cuenta que la vivienda obrera
forma parte de la historia de la actividad industrial, estableca distintos grados de
proteccin para estos edificios. Proteccin estructural para aquellos elementos y conjuntos
singulares que por sus destacadas caractersticas objetivas y simblicas deberan
conservarse manteniendo sus notas esenciales de carcter, sin perjuicio de intervenciones
de adaptacin compatibles con su vinculacin a la cultura. Se contemplaban una serie de
actuaciones, tales como conservacin -consolidacin o restauracin-; obras de
rehabilitacin que permitieran la redistribucin del interior sin modificacin de la fachada;
se aceptaba la renovacin mediante el vaciado del interior del edificio manteniendo la
fachada, incluso se aceptaba la reconstruccin integral del edificio siempre que se hiciera
un reconstruccin fidedigna de la fachada. Primaba por tanto el mantenimiento tipolgico
puesto que los interiores podan ser renovados libremente. En este nivel de proteccin se
incluan, junto con otros elementos y reas de proteccin, las cooperativas El Cid, La
Burgalesa y San Jos, de la calle de San Francisco, y los antiguos chalets de la calle Rey
Don Pedro, en clara referencia a la barriada de La Asociacin de la Prensa y podemos
interpretar que tambin se inclua a la barriada La Unin4. Todas estas barriadas se
encuentran catalogadas como elementos del Patrimonio Singular.
En cambio para el Patrimonio Genrico se define otro grado de proteccin,
denominado ambiental. Afecta a los edificios que se asocian configurando reas de inters
ambiental que requieren medidas especficas de proteccin con el fin de evitar
desfiguraciones, o transformaciones de su carcter. Por esta razn el PGOU estableci que
las intervenciones que se llevaran a cabo tendran que adaptarse a las caractersticas
esenciales reconocibles, determinantes de la identificacin de este patrimonio desde el
punto de vista ambiental. De ah que a pesar de que se autorizaran intervenciones de
redistribucin, reconstruccin o sustitucin por vaciado de elementos, construcciones o
4 Resulta extrao que se mencione la calle Rey D. Pedro para sealar la barriada de la Asociacin de la
Prensa, puesto que son sus traseras y jardines los que se asoman a dicha calle. Lo lgico y lo que entienden
todos los vecinos es que esta barriada, antiguamente de los periodistas, est en la calle de Juan Albarellos,
pues es en ella donde tienen su fachada principal y es por ella por donde est la entrada a las viviendas. Todo
lo cual demuestra que los redactores no conocen en vivo la realidad urbana sobre la que actan. Por otro lado
la que s que existe en la citada calle Rey D. Pedro es la barriada denominada La Unin, y por tanto, a pesar
de lo extrao de la referencia, consideramos que estn catalogadas ambas barriadas.
55

edificios, stas deberan llevarse a cabo de tal manera que en los nuevos elementos se
reconociesen las normas predominantes que caracterizaran el ambiente, motivo de la
proteccin del rea en el que se integran.
Entre estas reas de proteccin ambiental se encuentran catalogadas la barriada
Agraria Burgense, las cooperativas del Paseo de los Pisones, el conjunto del barrio del
Crucero de San Julin y la Barriada Militar. Todas ellas se deban mantener con el mismo
carcter y, en el caso del Crucero, por existir solares y suelo libre, el Delta Sur ordenaba
que al completarse el trazado y la edificacin se respetara el carcter de las viviendas
existentes, de acuerdo con el criterio de recuperacin tipolgica para los exteriores. En
aquellos casos que se realizara una renovacin de la construccin debera guiarse por los
ritmos, proporciones y detalles dominantes en el espacio y ambiente circundantes,
mediante el mantenimiento de alturas, volmenes, colores, perfiles, distribucin de huecos,
aleros, esquema decorativo y materiales. Este mantenimiento tipolgico no es
contradictorio con un cambio de uso y con la redistribucin interior, del mismo modo que
podan realizarse todas las reparaciones necesarias, nuevas instalaciones y reposiciones del
acabado, con nuevos materiales. En definitiva las actuaciones contempladas por el
planeamiento para las Casas Baratas, adems de procurar su conservacin y renovacin, se
orientaban al logro de la rehabilitacin de estas viviendas5.
Estas previsiones del planeamiento urbano indican por primera vez en los aos
ochenta que los conjuntos morfolgicos de arquitectura edilicia realizados acogindose a
la legislacin de Casas Baratas haban cobrado importancia. Por primera vez las Casas
Baratas merecan una atencin por tratarse de una experiencia arquitectnica y urbanstica
en materia de alojamiento obrero, que explica las polticas de intervencin pblica en
materia de vivienda obrera. Y por ello deban conservarse.
A pesar de que este plan propona la pervivencia de la barriadas como una necesidad
cultural por ser testimonio de una etapa de la historia de la ciudad, no se logr detener la
desaparicin de la Barriada Militar Dos de mayo -barriada consolidada con caractersticas
muy homogneas que se debern mantener, segn sealaba el PGOU-, ni la
transformacin tipolgica de la barriada Helios. Paradjicamente han desaparecido justo
cuando se protegan, lo cual demuestra que la conservacin del patrimonio edificado no
depende slo de la existencia de un catlogo, sino del inters del mercado y del
conocimiento y valoracin que tenga para la poblacin.

5 Fase de informacin pblica del Plan General de Ordenacin Urbana de Burgos, junio de 1983.
56

La revisin del Plan General y la realizacin del Plan Especial del Centro Histrico,
redactados en la dcada de los aos noventa, plantean una curiosa y singular proteccin de
las barriadas de Casas Baratas. Son muchas las barriadas que cuentan con un grado de
proteccin ambiental o estructural -11 en total-, pero ello no se debe a su especificidad.
La proteccin que la Administracin les brinda no se debe al hecho de que tales
construcciones tengan un carcter histrico y cultural singular que nos permite obtener una
imagen y unos atributos propios de una determinada etapa histrica de la ciudad. Eso no ha
sido tenido en cuenta, o eso es al menos la nica razn por la que se puede explicar que la
proteccin no alcance a todas las barriadas. No es fcil establecer una lgica para entender
por qu motivo se salvan o se protegen unas y otras no. No es por esttica, tampoco por
inters morfolgico o tipolgico, y ni siquiera el nuevo PGOU recoge las disposiciones del
anterior Plan Delta-Sur sobre estas barriadas por lo que se llega a una situacin rayana en
el ridculo, dado que en la misma calle existen unas barriadas catalogadas y otras no,
siendo muy semejantes.
En concreto, las barriadas La Fraternidad, el Progreso y La Esperanza aparecen
catalogadas en el PECH (1995) como arquitectura domstica con proteccin estructural
por estar localizadas en el centro histrico y coincidir con su delimitacin; pero no por su
especificidad, que sin embargo s que queda recogida en el catlogo del PGOU-Prointec
(1999) para la barriada de La Concepcin (llamada barriada azul), en el mismo eje que las
anteriores y en el que falta La Divina Pastora. Tambin forman parte del catlogo las tres
cooperativas de la calle de San Francisco; la barriada de la Asociacin de la Prensa y la
Unin (antiguos chalets de la calle Rey Don Pedro), La Agraria Burgense, y La Social.
La inclusin de la barriada La Social en el catlogo de bienes protegidos del PGOUProintec (1999), constituye un hecho tan llamativo como la no inclusin del resto de las
barriadas que componen el conjunto del Paseo de los Pisones, que en el anterior Plan Delta
Sur s merecan todas, una proteccin ambiental. Y si se comparan las caractersticas
tipolgicas, estilsticas y cualitativas de La Social con respecto a las de Municipium,
Empleados Provinciales y La Provincial se observa que no existe ninguna razn objetiva
que explique tal presencia y tamaas ausencias en el catlogo.
Por eso es necesario hacer una reflexin. La posicin de esta barriada en un parcela
de difcil acceso, en fondo de saco y a la espalda de la barriada Municipium hace, por un
lado, que no sea apetecida por ninguna promotora inmobiliaria para su transformacin en
bloques de pisos, y, por otro lado hace que, protegindola, se garantice que nunca
perjudicar a las nuevas y contiguas construcciones realizadas a su espalda. Su tamao y
escasa densidad, amn de sus pequeos y cuidados jardines, permiten un desahogo a los
57

bloque que se levantan por encima de ella. Con lo que ms que proteccin pensamos que
La Social queda en realidad como un espacio prohibido edificar.
PROTECCIN DE LA BARRIADAS DE CASAS PGOU
PECH (1995) PGOU (1999)
BARATAS ESTABLECIDA POR EL PLANEAMIENTO Delta Sur (1985)
PROINTEC PROINTEC
Patrimonio
Patrimonio
Patrimonio
Patrimonio
Nombre de la barriada
Localizacin
singular
genrico
singular
genrico
proteccin
proteccin
proteccin
proteccin
estructural
ambiental
estructural
ambiental
1. La Fraternidad
C/ Da. Jimena
La Fraternidad
2. El Progreso
C/ Fernn Gonzlez
El Progreso
3. La Esperanza
C/ Francisco Salinas
La Esperanza
4. La Divina Pastora
C/ Francisco Salinas
5. La Concepcin
C/Francisco Salinas
La Concepcin
6. La Burgalesa
C/ San Francisco
La Burgalesa
La Burgalesa
7. El Cid
C/ San Francisco
El Cid
El Cid
8. San Jos
C/ San Francisco
San Jos
San Jos
9. Empleados Municipales
Paseo de los Vadillos
10. Grupo Vadillos
Paseo de los Vadillos
11. Grupo Bomberos
Paseo de los Vadillos
12. Asociacin de la Prensa
C/ Juan Alabarellos Asociacin de la Prensa
Asociacin de la Prensa
(Vadillos)
13. La Unin
C/ Rey D. Pedro La Unin
La Unin
(Vadillos)
14. Dos de Mayo
Carretera de Vitoria
Dos de Mayo
15. Constr. Benfica del C/ Zatorre-San Jos
Crculo Catlico de Obreros
16. Padre Salaverri
C/ Zatorre-San Jos
17. Monte Carmelo
C/ S. Pedro de Cardea .
18. El Roselln
C/ S. Pedro de Cardea
19. Helios
Crucero de San Julin
Helios
20. Coop. Burgalesa de C. B. Crucero de San Julin
Coop. Burgalesa de C. B
21. Juan de Vallejo
Crucero de San Julin
Juan de Vallejo
22. La Humanidad
Crucero de San Julin
La Humanidad
23. El Crucero de San Julin
Crucero de San Julin
El Crucero de San Julin
24. Alfonso XIII
Crucero de San Julin
Alfonso XIII
25. Auns
Camino del Calvario
26. La Ferroviaria
Camino del Calvario
27. Doctor Zumel
C/Salas-C Mirabueno
28. Caldern de la Barca
C/Salas-C Mirabueno
29. Emilio Castelar
C/Salas-C Mirabueno
30. La Social
Paseo de los Pisones
La Social
La Social
31. Municipium
Paseo de los Pisones
Municipium
32. Empleados Provinciales
Paseo de los Pisones
Empleados Provinciales
33. La Provincial
Paseo de los Pisones
La Provincial
34. La Agraria Burgense
C/Diego Polo
La Agraria Burgense
La Agraria Burgense
Totales: 34
5
12
3
8
Figura 17: Proteccin de las barriadas de Casas Baratas establecidas por el planeamiento. (Fuente: la autora)

Tal vez sean intereses, como el sealado, los que priman al ordenar y priorizar usos
de unas parcelas sobre otras y al incluir determinadas barriadas en el catlogo de bienes
patrimoniales de la ciudad, pero ante semejante aleatoriedad y ante tantos olvidos, tal vez
tambin haya que contar con el desconocimiento geogrfico de la ciudad de los equipos
que han realizado los planes general y especial de Burgos, que con el rotring han
delimitado reas, fijado usos, y elegido elementos segn sus gustos y su entender, que por
lo que respecta a las barriadas de Casas Baratas de Burgos queda claro que es
manifiestamente mejorable. La Administracin pblica burgalesa debera tener en cuenta
58

que el conocimiento de la ciudad es imprescindible para no cometer errores y muy eficaz


para planificar su desarrollo.

Figura 18: Barriada La Social. (Fuente: la autora)

I.1.1.4. La consolidacin de un modelo de gestin marcado por la dualidad urbana y


la segregacin espacial social y funcional
Los problemas con los que Burgos encaraba el siglo XX y los intentos que hubo para
ponerles solucin quedaron cortados con la guerra civil. En 1939 Burgos tena pendiente, a
criterio del Gobierno municipal, la construccin de viviendas a precios reducidos, la
destruccin de viviendas insalubres del casco histrico, la construccin de naves
industriales y, sobre todo, el aprovechamiento de las posibilidades de la ciudad como lugar
de veraneo.

Figura 19: Burgos a principios del siglo XX. (Fuente: Archivo Histrico
Municipal de Burgos)

Es decir preocupaba la vivienda, la industria, y el turismo, adems de la situacin del


casco histrico, como en la actualidad.
59

En aquellos momentos se definan los barrios altos y parte de los bajos como
vergenza de la ciudad, un baldn para una ciudad culta que ningn burgals querra
ensear al visitante, por lo que se estimaba que habra que demoler al menos mil viviendas
del barrio de San Esteban y de las laderas del Castillo hasta dejar explanada esta parte de
la ciudad, tal como en su da hubiera diseado Juan Moya. Los gestores de entonces
imaginaban que las anchas calles que se trazaran en los 19.000 m2 reservados para viales
habran de servir de acceso a un conjunto de 70.000 m2 ocupados por elegantes hotelitos.
Asimismo en una zona de diseo tan moderno se consideraban proscritas las casas de
pisos. Este sentir llevaba a proponer la eliminacin de las que calificaban como mezquinas
construcciones que se adosaban a las iglesias de San Gil, San Esteban, San Nicols o Santa
gueda.
Al cabo de un siglo una mirada atenta a la vida de la ciudad actual nos pone de
manifiesto que aquellos rasgos siguen vigentes an hoy y muchos de los problemas siguen
sin resolver. Uno de ellos es el problema de la vivienda, como entonces. Una de las
preocupaciones ms importantes de la poblacin burgalesa en estos momentos es la
caresta de la vivienda y, no tanto por la dificultad de acceso a una casa digna por parte de
las clases trabajadoras, sino por la dificultad de pagar la hipoteca. La situacin de los
inmigrantes a principio del siglo XXI -viviendo en pisos patera y compartiendo cama
caliente- nos recuerda la situacin existente a principios del XX. Es una realidad tan cruda
como en aquellos momentos, que refleja el pesimismo con el que muchos ciudadanos
burgaleses viven en el nuevo siglo. Igual que entonces.
La vivienda unifamiliar en adosados se ha extendido nuevamente en el espacio
urbano y en el rural. La ideologa urbanstica ha evolucionado muy poco desde principios
del movimiento moderno, puesto que el modelo racionalista haba postulado una ciudad
abierta, zonificada, en la que los smbolos de progreso eran el contacto con la naturaleza y
la dispersin espacial. Hoy, igual que ayer, la vivienda unifamiliar es concebida
mayoritariamente como el modelo ideal por la clase media, tanto conservadora como de
izquierdas, que ve la casa propia con jardn como una meta. Ayer este modelo se apoyaba
como un mtodo eficaz contra los intentos revolucionarios siguiendo las directrices de la
doctrina catlica. Hoy se defiende siguiendo otra doctrina, la ecologista, que hace extender
los males detestados de la ciudad a todo el espacio que an queda sin construir.
Tambin estamos asistiendo a la consolidacin de una periferizacin de la ciudad
con la consiguiente desarticulacin del espacio urbano, en el que la falta de las
infraestructuras necesarias y la escasez de dotaciones generan una dualidad urbana que
60

demuestra la existencia de una segregacin espacial, visible tanto en el nivel social como
en el funcional. Igual que en el primer tercio del siglo XX.
Atrs quedaron las crticas al fenmeno de segregacin en la ciudad por ser un hecho
altamente antisocial, y las propuestas y la defensa de la comunidad vecinal frente al
individualismo del modelo anterior. El habitante que se va desde la ciudad a vivir fuera, en
una urbanizacin, renuncia a la condicin de ciudadano y frente al carcter colectivo
propio de la urbe, cada vez tiene que defender ms su individualismo y privacidad en una
urbanizacin tanto ms segura cuanto ms cerrada. Desde la dcada de 1990 se ha
sancionado, como si fuera irremediable, la desorganizacin de la ciudad

con sus

problemas derivados de una organizacin fsica urbana que no ha sido capaz de controlar
un crecimiento en extensin que, adems de antisocial, se ha reflejado ya como
antieconmico, y que provoca cada vez mayores problemas de circulacin y de trfico. El
transporte y movilidad de las personas, su nivel de libertad y la dependencia del automvil
hace de este proceso, tan comn en nuestras ciudades, uno de los ms insostenibles desde
el punto de vista fsico y un serio problema humano.
La promocin inmobiliaria en Burgos sigue con el modelo expansivo de crecimiento
de la ciudad, a la vez que ha comenzado la estrategia de reutilizacin del Centro Histrico.
El resultado que se persigue es mantener la posibilidad de disear nuevas formas de
generar plusvalas y mantener una demanda permanente de viviendas para una poblacin
cada vez menor.
En este repertorio de similitudes es preciso hacer una referencia a dos que a lo largo
de un siglo han sido protagonistas muy recurrentes y afectan al equilibrio inestable del
espacio urbano. Me refiero a los planes y proyectos que se han realizado para Burgos
durante una centuria, muchos de los cuales quedaron en el cajn, y a los afanes de
desarrollo de la capacidad turstica de la ciudad. Ambos aspectos, adems, han afectado de
modo singular a dos zonas de la ciudad especialmente sensibles y frgiles. El parque de La
Quinta, junto al ro Arlanzn, y el barrio histrico de San Esteban en la parte alta de la
ciudad, han sido dos espacios deseados, siempre en relacin con las quimricas propuestas
de explotacin turstica de la ciudad por un planeamiento que ha tratado de ordenar ambos
sectores urbanos sin comprender su complejidad. Y en este punto, a pesar de los planes, a
pesar de los proyectos, a pesar de las ofertas y a pesar de los deseos, tambin comienza el
siglo XXI como empez el siglo anterior.
La gestin y la evolucin de la ciudad ha estado marcada por la divergencia entre la
realidad y los documentos y proyectos de planeamiento urbano, caracterizados por la
extensin y la zonificacin como rasgos semejantes desde el inicio del siglo XX hasta
61

hoy, de espaldas siempre a un urbanismo globalizador. Por eso muchos ciudadanos


opinaban entonces, y opinan todava, que en Burgos se construye con falta de
planificacin. Esta percepcin, sin embargo, no responde a la realidad, ya que no ha sido
por falta de proyectos y planes urbansticos, que se han sucedido desde 1919 hasta hoy. La
convocatoria del concurso del proyecto de Ensanche, en 1928, seala el deseo de crear una
nueva rea de desarrollo urbano debidamente planificada. El encargado de realizar dicho
proyecto fue Fernando Garca Mercadal. Desde entonces se han sucedido varios: el
Proyecto de Urbanizacin, Saneamiento y Ensanche de la ciudad, de Jos Paz Maroto, que
caracteriza las dcadas de 1940-1950; el Plan Garca Lanza, de la dcada de 1970; en 1985
se aprueba el Plan Delta Sur, que fue anulado y se aprob nuevamente en 1992; y el Plan
General PROINTEC, aprobado en 1999 cuya renovacin elaborada desde 2012 por el
equipo de Jos Mara Ezquiaga est a falta de su aprobacin definitiva por la Junta de
Castilla y Len.
La burguesa y la iniciativa privada de los felices aos veinte estuvo muy
interesada en diversos proyectos de construccin de la ciudad a base de chalets o villas
individuales y rodeadas de jardn, para lograr la extensin de la ciudad al estilo de la
Ciudad-Jardn. Pero, aunque provocaron mucho entusiasmo, no llegaron a cristalizar. El
Ayuntamiento de Burgos estuvo decidido en varias ocasiones a prestar todo su apoyo a la
iniciativa privada, ya que satisfaca las aspiraciones de la ciudad, a travs de la exencin
de impuestos y ofreciendo gratuitamente los terrenos de La Quinta, del Paseo de la Isla o
del actual Paseo del Empecinado. Asimismo estaba decidido a ceder todo el espacio del
barrio de San Esteban si hubiera encontrado posibilidades de realojo de los miles de
personas que lo habitaban.
Llama la atencin la presin
que han soportado estos
espacios precisamente para
la adecuacin la ciudad de
Burgos para la explotacin
turstica,

en

especial

el

parque de La Quinta. En
varias

ocasiones

este

espacio pblico ha estado


Figura 20: Barrio de San Esteban a finales del siglo XX. (Fuente: la
autora)

dispuesto

para

su

transformacin y, a pesar de

ello, ha logrado pasar al siglo XXI. Sin duda, los proyectos ms antiguos o ms modernos
62

que le han afectado, demuestran que esta ciudad se ha movido en vacilaciones a la hora de
definir su espacio urbano, tal vez sea ste un buen ejemplo de la gran fuerza que tienen los
espacios pblicos para mantenerse. Podemos considerar, no obstante, que los proyectos de
convertir La Quinta en un barrio de hotelitos de lujo inician los fracasos de la planificacin
urbana deseada en la ciudad.
La parte alta de la ciudad siempre ha estado amenazada por su acentuada
degradacin pero tambin por su privilegiado emplazamiento. Juan Moya propuso la
demolicin de todo el casero tradicional del barrio de San Esteban, muy deteriorado, y en
el que vivan las clases menos favorecidas. En aquellos momentos se propona una
transformacin del casco histrico mediante la sustitucin de los viejos edificios y de los
ciudadanos pobres que los habitaban por una elegante Ciudad-Jardn. Lo quiso tirar Moya
en 1919 y, aos ms tarde, en 1944, el arquitecto y planificador Paz Maroto tambin quiso
eliminarlo. Y propuso tambin la creacin de dos barrios-jardn en La Isla y en La Quinta.
Felizmente no se llev a efecto la transformacin fsica y social de la parte alta de la
ciudad histrica. Gracias a lo cual se ha mantenido un tejido urbano histrico que
constituye un Bien de Inters Cultural. Sin embargo, el gusto por la eliminacin del casero
est profundamente enraizado en la poblacin. Aunque esta vez se hace sin aquel espritu
higienizador, el barrio histrico de Burgos en su parte ms alta, desde San Esteban a San
Martn, desde San Gil y el Hospital de los Ciegos hasta Santa gueda, est
experimentando una renovacin fsica y social por medio de actuaciones de expulsin de
los ciudadanos pobres que lo habitaban y ello a pesar de que no se haya procedido a su
derribo y explanamiento total.
Tambin el gusto por las ampliaciones de la trama urbana, al estilo haussmaniano. ha
calado profundamente en las ansias de la poblacin burgalesa, que no duda en manifestar
su apoyo a singulares derribos de edificaciones que alteran el parcelario o a derribos
masivos -como el antiguo pueblo de Gamonal- para la construccin de vas de
comunicacin nuevas, propuesta del nuevo PGOU Ezquiaga elaborado en 2012 a falta de
aprobacin definitiva por parte de la Junta de Castilla y Len, que se opone precisamente
porque supone eliminar Gamonal.
Podemos concluir que ha habido una serie de cuestiones que han formado parte de la
vida ciudadana del Burgos de antes y del Burgos de ahora. Cambiando la escala , los
problemas no son nuevos, los planteamientos de soluciones no son novedosos, sino que se
han venido repitiendo durante los ltimos cien aos.
Lo que no es igual es el proyecto municipal que en las primeras dcadas del XX
supuso un intento serio de paliar el grave problema de la vivienda obrera otorgando primas
63

a la construccin, cediendo terrenos a muy bajo precio y, sobre todo, impulsando desde la
oficina tcnica los proyectos y trabajos necesarios para hacer realidad la poltica de
construccin de Casas Baratas. El Ministerio de Trabajo, a travs de la Seccin de Casas
Baratas, fue el rgano propulsor de movimientos sociales favorables a la construccin de
casas para las clases ms modestas y para la clase media, y con un gran aparato de
propaganda se consigui una intervencin positiva del Estado mediante las Leyes de Casas
Baratas de 1911,1921 y 1924. Pero la accin del Estado no era suficiente para solucionar
el problema de la vivienda con eficacia, por lo que es imprescindible destacar la
importancia de la labor, de la intervencin activa, del Ayuntamiento de Burgos ms all de
la labor estatal. Su apuesta decidida se consider como un modelo no slo por el nmero
de viviendas construidas, sino por la seriedad con que presidi todo el proceso de
tramitacin.
Lo que no es igual tampoco es la existencia de un debate. En el primer tercio del
siglo pasado existi un debate terico detrs de cada doctrina: del Instituto de Reformas
Sociales, de la Unin Patritica, de la Iglesia, de los socialistas, de los propietarios ricos
que vivan de las rentas de sus casas, y un debate entre los muncipes que enriqueca las
sesiones de las comisiones celebradas en el Ayuntamiento y que ayudan a entender la
morfologa de la ciudad heredada. Hoy, en cambio, la morfologa de la ciudad y del
territorio circundante puede ser entendida precisamente por la ausencia de debate
municipal sobre cmo ha de solucionarse el problema de la vivienda, cules son los
problemas que se generan con el crecimiento que se est experimentando ahora, y, en
definitiva, cmo ha de ser el futuro de la ciudad de Burgos. Hoy no sabemos el modelo de
ciudad deseada por nadie. Tampoco por los ciudadanos, a diferencia de lo que suceda a
principios de siglo pasado. Hoy se echa en falta la reflexin colectiva. En otro tiempo era
de destacar la opinin de los ciudadanos cuando valoraban con toda su importancia la
urbanizacin de los lugares donde se construan viviendas baratas, y sus escritos reflejan
un gran inters y un gran nivel de anlisis respecto de lo que supone el modelo de
crecimiento urbano realizado y el coste que conlleva su eleccin. Por ello con frecuencia
los simples ciudadanos, pero ciudadanos, se planteaban los problemas derivados de la
apuesta municipal por extender la ciudad, manifestaban su preocupacin por el plano y
elaboraban propuestas alternativas, coincidiendo a menudo, con los urbanistas ms
cualificados.
Los aos anteriores a la guerra (in)civil, en fin, se caracterizaron por la necesidad de
buscar alternativas arquitectnicas que no eran formales, ni de estilo, sino que trataban de
definir una nueva arquitectura a partir de las nuevas necesidades que estaban surgiendo en
64

la ciudad. Los arquitectos se planteaban su participacin en la ciudad como un intento de


ordenar la vida urbana, sustituyendo la arquitectura por la ciudad, por la organizacin
racional de la ciudad. Hoy los arquitectos sustituyen los problemas funcionales de la
ciudad por la arquitectura en un giro total en el que lo nico que interesa es la forma. La
nueva arquitectura, los nuevos diseos sirven para cualquier ciudad. Y sta es otra
diferencia.

I.1.2. Un nuevo espacio para la vivienda masiva: Gamonal

Figura 21: Plano de Burgos y Gamonal en 1806. (Fuente: Biblioteca Nacional)

El antiguo y pequeo pueblo de Gamonal con su escaso trmino municipal, de apenas 2,33
Km2 de extensin, estaba situado en un llano cascajoso y arenoso que se extenda por las
vegas de los ros Vena, Pico y Arlanzn, justo al lado de Burgos. El inters que siempre
tuvo el Ayuntamiento burgals por lograr la anexin del pueblo vecino a la capital se
basaba en la consideracin de que su espacio era el idneo porque por su cortsima
distancia y el hbitat preexistente le servira para disear en el futuro un mejor y ms
racional ordenamiento de su expansin urbanstica, tanto en el orden esttico y de calidad
de vida como en el econmico por el incremento de suelo urbano edificable y su
inexorable secuela de generacin de plusvalas inmobiliarias, tal como se manifiesta en
numerosos escritos.
65

En el siglo XVII, el Monasterio de San Juan de Ortega era propietario de un


conjunto de fincas que
estaban repartidas, a veces
a

caballo,

antiguos

entre

los

trminos

de

Burgos y Gamonal. Si esta


propiedad poda dar lugar
a conflictos de jurisdiccin
entre ambos municipios, el
problema se agudiza en el
ao

1623

cuando

los

monjes de San Juan de


Figura 22: El trmino municipal de Burgos tena una isla
correspondiente al trmino de Gamonal. Plano de 1942. (Fuente:
Archivo Histrico Municipal de Burgos)

Ortega

donan

heredades

estas

censo

perpetuo a los catorce vecinos que vivan en Gamonal.


Gamonal

es

un

pueblo del Camino de


Santiago por lo que era
costumbre auxiliar a los
peregrinos. En ocasiones
daban

sepultura

en

el

cementerio de Gamonal a
los que encontraban la
muerte en el camino que
llega desde San Juan de
Ortega, por eso los monjes
Figura 23: Fincas de los Catorce en el lmite este del municipio de
Burgos. (Fuente: Archivo Histrico Municipal de Burgos)

de San Juan de Ortega


dieron a censo perpetuo

enfitutico6 al Concejo y vecinos de Gamonal la heredades que dicho convento tena en


Burgos, Gamonal y Villayuda -anexionado a Burgos a principios del siglo XX- con una
extensin total de 176 fanegas de sembradura.

6 La Iglesia, a partir de la Edad Media tuvo predileccin por esta institucin de la enfiteusis como medio de
lograr el cultivo de su patrimonio territorial y de realizar una funcin social en beneficio de los que carecan
de l. Surgi as la teora del dominio dividido, segn la cual son dueos tanto el censualista como el
censatario, respectivos seores de los dominios directo y til.
66

Figura 24: Plano de Burgos y sus inmediaciones, 186.. (Fuente: Biblioteca Nacional)

Las condiciones del censo imponan que ste deba mantenerse igual a lo largo del
tiempo, sin poder ceder ni vender las tierras censidas. En la escritura de constitucin del
censo se estipulaba que de esas heredades no se podan hacer nunca ms de catorce suertes
para los catorce vecinos ms antiguos, por lo que a este modo particular de usufructo de
unos terrenos por parte de los vecinos de Gamonal se le llam Suerte de los Catorce o
Censo de los Catorce.
La existencia de este censo ha provocado a lo largo del tiempo algunos problemas y
conflictos entre los vecinos de Gamonal, cuestionando unos, defendiendo otros, la literal
aplicacin de todos los extremos de la escritura de 1623. Pero tambin los intereses de los
beneficiarios de las suertes en cada momento y de los que esperaban algn da poderse
encontrar entre aquellos, unos y otros presentes en el gobierno de Gamonal, explican de
manera principal las difciles relaciones entre Gamonal y Burgos y el tortuoso camino
recorrido en el proceso de incorporacin a Burgos del municipio gamonalino. A su vez, la
expansin y desarrollo urbano de la ciudad de Burgos encontraba en su propio trmino
municipal un conjunto de parcelas sobre las que era difcil o imposible ejercer su accin
jurisdiccional (aprovechamiento de pastos, paso de ganado) y urbanstica, ya que las fincas
del censo eran intocables en cuanto a su calificacin rstica, parcelacin y propiedad. A
67

esto hemos de aadir que la Corporacin municipal de Gamonal era, en definitiva, garante
de que las estipulaciones de la escritura censual se cumplieran con toda exactitud, con lo
que la relacin dialctica no se estableca entre vecinos particulares de Burgos y Gamonal,
sino entre ambos Ayuntamientos.

Figura 25: Gamonal en 1960. (Fuente: Foto Fede)

El periodo histrico transcurrido desde que el Gobierno central y el Ayuntamiento de


Burgos solicitaran la anexin hasta que sta se llev a cabo se caracteriza por ser
excesivamente largo (1867-1955) y complicado. Dicha complejidad se pone de manifiesto
en un doble sentido, por la competencia surgida entre los vecinos de Gamonal y de Burgos
con intereses mezclados en ambos municipios, y por la que muestran los propios
Ayuntamientos, ya que frente al inters por la fusin mostrado por el de Burgos, contrasta
el comportamiento de la Corporacin de Gamonal. La lucha dialctica mantenida entre
unos y otros dio lugar a un proceso de anexin traumtico en el que adems medi un muy
problemtico pleito mantenido entre el Ayuntamiento y algunos vecinos de Gamonal, por
apropiacin indebida de fincas comunales, lo cual supuso un aumento de la conflictividad
ya existente. Por otra parte, al producirse la fusin, el Ayuntamiento de Burgos tuvo que
hacer frente al mencionado problema.

68

Figura 26: La "isla" del municipio de Gamonal dentro del trmino municipal de Burgos.
(Fuente: Archivo Histrico Municipal de Burgos)

Entre los factores que inciden en el dilatado proceso de anexin de Gamonal a


Burgos hemos de apuntar tres fundamentales: en primer lugar, las carencias de Gamonal
(agua, pastos), que eran utilizadas por el Ayuntamiento de Burgos como chantaje para
conseguir sus objetivos; en segundo lugar, las necesidades de Burgos que tena que prever
su futura expansin y vea en el trmino de Gamonal el lugar idneo para ello, para lo que
procedi a utilizar terrenos de Gamonal, justo en su mismo borde, y as ir cercando al
municipio, con una serie de usos claramente urbanos como el militar y el industrial; y
finalmente, los intereses de los dueos y usufructuarios de terrenos de Gamonal y de
Burgos, avecindados tanto en Burgos como en Gamonal.
Gamonal necesitaba imperiosamente terrenos de pastos que los buscaba y encontraba
inevitablemente en la jurisdiccin de Burgos, pero a su vez el Ayuntamiento de Burgos
encontraba no pocos problemas con sus vecinos y los de Gamonal a la hora de hacer valer
sus legtimos derechos en esta materia, as como en cuestiones relacionadas con el trnsito
de los ganados. Por todo ello no es extrao que este asunto se convirtiera en uno de los
69

argumentos utilizados por el Ayuntamiento de Burgos para promover y forzar la anexin


de Gamonal7.
Otra de la carencias ms angustiosas de Gamonal durante la primera mitad de este
siglo fue la del agua potable. El
aumento lento pero constante
del vecindario, la escasez de
acuferos y, sobre todo, los
nuevos

conocimientos

en

materia sanitaria y de higiene


hacan que el abastecimiento de
agua

se

considerara

insuficientemente resuelto con


Figura 27: Ciudad Deportiva Militar, construida en terrenos de
Gamonal cedidos al Ayuntamiento de Burgos. (Fuente: Foto
Fede)

el

pozo

pblico

existente,

escaso en caudal y expuesto a

todo tipo de infecciones por filtracin de las aguas sucias de las casas y corrales del
pueblo. El pueblo intent conseguir una acometida de aguas con una infraestructura
moderna a cambio de algo que Gamonal tena, terrenos bien situados y mano de obra8.

7 Desde antiguo los vecinos de Gamonal tuvieron serias dificultades para mantener con sus propios recursos,
los del comn del pueblo, la pequea cabaa ganadera, dado lo reducido del trmino municipal y la casi
inexistencia de monte o pastizal. En abril de 1902 el Ayuntamiento de Gamonal peda que, en virtud de lo
dispuesto en la Ley de 8 de mayo de 1888, se declarasen exceptuadas de desamortizacin un conjunto de
fincas (51 hectreas) para ser destinadas a dehesa boyal por no tener este pueblo otros bienes de propios que
los anteriormente deslindados y serles de absoluta necesidad a los labradores que componen la totalidad del
municipio. Los pastos son punto fundamental de preocupacin y negociacin con motivo de la bsqueda de
terrenos para instalar el Campo de Aviacin. En sesin de 3 de enero de 1920, el Ayuntamiento de Gamonal
acuerda ceder al Ayuntamiento de Burgos el terreno necesario para la instalacin de la Escuela de Aviacin.
Y como primera compensacin exige que el Ayuntamiento de Burgos permita que los ganados del pueblo
de Gamonal puedan pastar en una extensin igual de terreno que la que tome para Campo de Aviacin de los
que existen a la izquierda, prximos a la posesin de la titulada Casa de la Vega.
8 El trmino de Gamonal, se extenda por una amplia llanura, de la que apenas sobresale un pequeo
altozano en el que est emplazada la iglesia de Santa Mara. Esta caracterstica topogrfica adquiere todo su
valor cuando el Ayuntamiento de Burgos pretende ofrecer al Ramo de Guerra unos terrenos adecuados para
que se pudiera instalar all una escuela y campo de aviacin, lo que dara mucha vida a la poblacin (de
Burgos). En estas circunstancias encuentra que el lugar ms idneo est en una zona en la que coinciden los
trminos de Burgos, Gamonal y Villayuda, y al lado de la carretera de Francia. Hechos los oportunos
contactos el Ayuntamiento de Gamonal aprueba ceder al de Burgos los terrenos solicitados a condicin que
la cesin fuera a precario y nicamente para destinarlos a campo de aviacin; que el Ayuntamiento de
Burgos compensara a Gamonal la prdida de pastizales; y que Gamonal pudiera aprovechar la conduccin de
aguas al campo de aviacin, puesto que habra de haber agua sobrante, comprometindose a llevar por su
cuenta y por medio de una tubera la cantidad que se precisara para el abastecimiento del pueblo, en
atencin a que no exista ninguna fuente. Pero dicho abastecimiento no se hizo, ni tampoco, en
consecuencia la fuente. No obstante habra otras ocasiones para insistir, todas ellas fallidas. En 1922 el
Ayuntamiento de Burgos realiz obras en el barrio de Villmar, situado al este y a corta distancia del ncleo
urbano de Gamonal, para instalar una fuente, abrevaderos y lavaderos. Dada la proximidad y considerando
que se producira un sobrante de agua una vez satisfechas las necesidades del barrio burgals, el
Ayuntamiento de Gamonal solicit al Ayuntamiento de Burgos ese sobrante, comprometindose a pagar no
slo los gastos de la toma y conduccin hasta el pueblo, sino aquellos otros que por dicha obra hubiese
70

Una cierta solucin vino a paliar la carencia de agua de Gamonal despus de pedir,
durante mucho tiempo, compensacin a la cesin de terreno al Ayuntamiento de Burgos
que llevar a cabo obras en Gamonal para suministrar agua a una fuente, a unos lavaderos
pblicos y a la casa del maestro. La inauguracin de la fuente, el lavadero y de la escuela
de nias constituy un acontecimiento en el pequeo pueblo, que lo celebr con
grandiosos actos el da 19 de octubre de 1930. Tres aos ms tarde se dotaba de agua
corriente la casa del maestro de Gamonal.
Si la va del canje o trueque de terrenos por servicio de agua haba tenido tan flacos
beneficios para el pueblo, menores frutos an se obtuvieron de los esfuerzos encaminados
a solucionar el problema con medios propios por no encontrar un acufero adecuado a las
necesidades de la poblacin. El pueblo intent aprovechar un manantial y realizar la
acometida de aguas desde Los Tomillares, en el trmino municipal de Castrillo del Val.
Pese a tener un caudal ms que suficiente el acufero de Los Tomillares, el Arma de
Aviacin se opuso al proyecto. Hubo que esperar al entronque con la red general de la
ciudad de Burgos, lo que equivala simblicamente a la unin de ambos municipios. En
efecto fue as, ya que fue requisito previo para proceder formalmente a la anexin. El
abastecimiento de agua potable, bueno o no, funcional o no, tiene su correlato ineludible
en la evacuacin de aguas residuales. Hasta medida la dcada de los aos cincuenta,
Gamonal, fue un ncleo de poblacin con todos los problemas derivados de la ausencia de
la ms mnima infraestructura de evacuacin o eliminacin de aguas sucias. Alguno pozos
negros particulares y un rudimentario desage del lavadero al ro Pico era todo lo que se
conoca en esta materia. Solamente la fincas situadas al borde del trmino municipal de
Burgos, en Capiscol, haban podido disfrutar de los servicios de alcantarillado de la
ciudad. Este es por tanto otro problema que no ver su solucin hasta tanto no se produzca
la anexin a Burgos.
En varias ocasiones desde 1867 el Ayuntamiento de Burgos procur la fusin de
ambos municipios, pero los esfuerzos y gestiones ms continuadas se llevaron a cabo a
partir de 1937. Esto no fue obstculo para que desde los aos veinte se produjera en
Gamonal una lenta y progresiva penetracin de intereses de la ciudad y de vecinos de

efectuado el Ayuntamiento de Burgos. La respuesta era obvia, habra agua si haba anexin. El Ramo de
Guerra, y para la instalacin de un Parque de Intendencia de Campaa, deseaba unos terrenos en el trmino
de Gamonal y propiedad de Ayuntamiento, cercanos al Campo de Aviacin y al lado de la carretera de
Madrid-Irn. Gamonal acord la cesin de esos terrenos con la nica condicin de poder disponer
libremente de la cantidad de agua para instalar una fuente pblica para las necesidades indispensables del
referido pueblo, bebidas y coccin de alimentos, derivando de aquella cantidad mediante caera, que tenga
origen en la red de abastecimientos de aguas al Parque. Se considerar tomada posesin del terreno desde el
momento en que el Ramo de Guerra acepte la base anterior", pero el Parque de Intendencia se instal en los
terrenos cedidos por Gamonal y el agua tan deseada no lleg al pueblo.
71

Burgos bajo la forma de ocupacin de terrenos para grandes instalaciones militares o para
la radicacin de modernas industrias.
La burguesa burgalesa y en su
nombre el Municipio mantuvo la
tradicional poltica de procurar que
Burgos siguiera siendo, y cada vez
ms,

lugar

distintos

de

servicios

administracin
Figura 28: Campo de aviacin de Burgos en terrenos
cedidos por Gamonal. (Fuente: Lorenzo Matas)

asentamiento

del

de

de

la

Estado.

Entre

stos, las instalaciones militares de


diversa importancia eran consideradas
como una importante fuente de
ingresos para el sector comercial e
inmobiliario.

En

1920

El

Ayuntamiento de Gamonal cede al de


Burgos los terrenos necesarios para
la instalacin del Campo de Aviacin
y para el Parque de Intendencia en
1926. En 1945 cede unos terrenos
que unidos a otros de Burgos
Figura 29: En el cuarto inferior izquierdo se aprecia la
gran superficie de la Academia de Ingenieros. (Fuente:
Lorenzo Matas)

permitiran realizar el Campo de


deportes o Ciudad Deportiva Militar.

Y en 1948 se cede otra finca con la peculiaridad de compartir jurisdiccin de Burgos y


Gamonal para construir la Academia de Ingenieros.
No se puede negar que las referidas instalaciones militares generaran algunos
beneficios para el pueblo, aunque nunca en la misma medida que los que obtuvo la ciudad
de Burgos, pero s se puede afirmar que el Campo de Aviacin, el Parque de Intendencia,
el Campo de Deportes y la Escuela de Ingenieros respondieron a intereses ajenos a
Gamonal y supusieron para ste una progresiva prdida patrimonial y para el
Ayuntamiento una serie de conflictos judiciales derivados de su condicin de representante
de los vecinos de Gamonal en lo referente al censo de Las Catorce Suertes.
La localizacin de la industria va a ser otra de las formas de penetracin de los
intereses de Burgos o con sede en Burgos en el municipio gamonalino. Este hecho que
produjo sin duda beneficios a alguno de sus vecinos como puestos de trabajo y ventas de
terrenos, fue el que coadyuv a sentir como inevitable la anexin a Burgos.
72

En 1938 a las dos fbricas de curtidos ya existentes se va a aadir una de Colores y


Recipientes. En 1942 una nueva fbrica de pieles, Industrias de la Piel S. L. -luego
INDUPISA- y otra de galletas, Productos LOSTE, vienen a confirmar el proceso de
industrializacin protagonizado en Gamonal. La presencia de Conservas Campofro en
1944; una Fbrica de Caramelos en 1945; la Azucarera San Pascual en 1948; la Central
Lechera, una Fbrica de embutidos y un Hotel de primera categora, El Cid, en 1950; y dos
industrias ms de la piel, Industrias Lanaflor S. L. e Hijos de Toms Garca S. A., en 1951,
supone que en la dcada central de ese siglo Gamonal era ya un pequeo pero pujante
ncleo desarrollo industrial, inducido desde fuera de su propio mbito municipal. Esta
funcin vino a hipotecar primero su pervivencia como Ayuntamiento independiente y, ms
a delante, su desarrollo equilibrado como barrio de la ciudad. Es evidente que las
necesidades de infraestructura demandadas por las industrias, tales como agua y
alcantarillado, no podan ser resueltas por Gamonal, por lo que eran los servicios urbanos
de Burgos los que subvenan dichas necesidades. Por otro lado, la instalacin de industrias
en la jurisdiccin de Gamonal, lejos de la accin fiscalizadora de la hacienda municipal
burgalesa, fue tambin motivo para acelerar los trmites de una anexin que permitira a
Burgos imponer sus contribuciones industriales a aquellas empresas.
Las dificultades mayores para que se realizara la anexin de Gamonal a Burgos se
explican por la existencia de un sistema de aprovechamiento comunal -del censo- y los
intereses e implicaciones que ste comportaba. Los intereses generados en los vecinos
detentadores del usufructo fue la causa fundamental de la resistencia oficial del pueblo de
Gamonal a su incorporacin a la ciudad. Pero tambin la propia complejidad de este
sistema de propiedad, en que el dominio directo tena un titular mientras que el dominio
til era reclamado por parte distinta, hizo que la Administracin Central, aun entendiendo
de absoluta necesidad la anexin y a pesar de las peticiones formales y repetidas de la
autoridades municipales burgalesas, no procediese a la agregacin de los dos municipios
por decreto, como las leyes en distintos momentos hubieran permitido, sino que prefiri
que de cualquier forma fueran los propios Ayuntamientos quienes llegaran
voluntariamente al acuerdo de fusin.
Este censo, pues, tena un carcter comunal y vecinal, puesto que su dominio
perteneca al Municipio pero el aprovechamiento corresponda a los vecinos. Las suertes
del censo eran de aprovechamiento comn, individual y gratuito y pertenecan en
propiedad al pueblo, cuya representacin corresponda al Concejo. Estas fincas servan
para satisfacer inmediata y directamente necesidades pblicas, como los bienes de propios
73

pero, a diferencia de stos, los comunales son de los individuos que forman la
colectividad9. Esta clase de bienes se caracterizan por ser inalienables, imprescriptibles y
de aprovechamiento exclusivamente vecinal bajo la tutela de los ayuntamientos. Por ello
en el supuesto de enajenacin por razones de gran trascendencia o de redencin del censo,
era preceptiva la conformidad solemne del Ayuntamiento, verdadero representante del
dominio directo y de los usufructuarios.
Con el paso del tiempo y a medida que aumentaba el vecindario de Gamonal el

Figura 30: En los terrenos heredados de "los Catorce", al este de ncleo urbano de
Gamonal, se desarrolla el polgono industrial. (Fuente: Archivo Histrico Municipal de
Burgos)

intento de disfrute y aprovechamiento de los bienes comunales fue generando pequeos


conflictos y luchas vecinales, que dieron lugar a recursos y pleitos y originaron una serie
de problemas que explican las dificultades que tuvo el largo y no deseado, por parte de
Gamonal, proceso de anexin a la ciudad de Burgos. Tales problemas adems fueron
heredados por el Ayuntamiento de Burgos una vez producida la agregacin, como prueba

9 Joaqun Costa los denomina tierras comunes del vecindario y seala cmo, adems de los bienes de
propios que poseen los pueblos como entidades polticas, existe otro patrimonio tambin colectivo, tierras de
labor, dehesas, prados y bosques, propiedad del Concejo o colectividad de vecinos. Mientras que los
primeros tienen por objeto la vida econmica del municipio en cuanto Estado, ya que sirven para dotar con
su renta los servicios pblicos y el vecindario no los usufructa directamente por s, los bienes comunes del
vecindario tienen por objeto la vida econmica de los individuos que lo componen, puesto que son tierras
destinadas al aprovechamiento directo, personal y gratuito de los vecinos y el Ayuntamiento no puede
convertir estos bienes en fuente de renta.
74

el largo y complejo proceso judicial mantenido por la Corporacin burgalesa y que finaliz
con una sentencia del Tribunal Supremo en 1961.
Desde que el Gobierno central interesado en la fusin instara al Ayuntamiento de
Burgos en 1867, los argumentos que se manifiestan para solicitar la anexin se van a
repetir a lo largo del proceso hasta 1955 dan muestras de una realidad: se constata que
Gamonal est encerrado como una isla dentro del trmino de Burgos y que existen
problemas entre ambos municipios, dada su situacin, referidos a la utilizacin indebida de
forestales, veredas, pasos y pastos, puesto que hay terrenos que comparten ambas
demarcaciones territoriales. En segundo lugar, existe continuidad de edificaciones tanto en
la carretera de Francia como en la de Logroo. A esto hay que aadir que la escasez de
habitantes en Gamonal, 584 vecinos, contrasta con el trasiego de personas entre ambas
entidades debido a las fbricas, parques, aerdromo, etctera, existente en Gamonal.
Asimismo es de sealar que existe una comunidad de servicios, tales como carreteras y
caminos, autobuses, canalizaciones de los ros Vena y Pico, agua, etctera, que benefician
a Gamonal y sin embargo son costeados por Burgos o por el Estado. Y finalmente se da
cuenta de la existencia de carniceras y tiendas de Gamonal que se sostienen con la
poblacin de Burgos sin que el Ayuntamiento de la ciudad se vea beneficiado por el cobro
de los arbitrios.
Es claro que, aunque existieran intereses particulares de algn sector de la poblacin
de Burgos para que las cosas siguieran como estaban, Burgos y, formalmente su
Corporacin Municipal, queran una
anexin que permitira en el futuro un
mejor y ms racional ordenamiento de
su

expansin

urbanstica

con

sus

consecuencias tanto en el orden esttico


y

calidad

de

vida,

como

en

el

econmico, por el incremento de suelo


Figura 31: El fielato, al lado de la gasolinera,
marcaba el lmite entre Burgos y Gamonal. (Fuente:
Foto Fede)

urbano

edificable

su

inexorable

secuela de generacin de plusvalas

inmobiliarias. As lo expresaba el informe de la Comisin de Hacienda de 6 de septiembre


de 1938, al sealar que siendo zona edificable toda la existente entre ambas localidades es
necesario que exista un plan general de urbanizacin, lo que no slo contribuir al
embellecimiento de la entrada de la ciudad, sino que se obtendr un mayor valor del
terreno, beneficindose con ello no slo los propietarios sino tambin la economa general
de Burgos y Gamonal.
75

Frente al inters por lograr la fusin mostrado por el Gobierno central, a travs de su
representante, y frente a la iniciativa emanada del Ayuntamiento de Burgos, contrasta de
forma evidente el comportamiento del Ayuntamiento de Gamonal, que por no querer
perder algunos beneficios de los que disfrutaban sus vecinos y desear por lo tanto
mantener su independencia jurisdiccional da la callada por respuesta. Ni las
comunicaciones del alcalde de Burgos sobre el asunto, ni la intervencin en el mismo
sentido del Gobernador Civil hacen salir del mutismo a la Corporacin de Gamonal. Ello
lleva a los ediles de la capital a pedir al Ministerio de la Gobernacin la incorporacin
forzosa.
Ni las gestiones hechas en Madrid por concejales de Burgos ya en 1898 para que el
Gobierno decretara la anexin, ni las peticiones del alcalde en 1938 y del Pleno del
Ayuntamiento de Burgos en 1939,
obtuvieron el fruto deseado a pesar de la
coincidencia

de

pareceres

gobernantes

en

Madrid.

de
En

los
todo

momento se quiere evitar la anexin


forzosa y se espera en cambio una
solucin
Figura 32: Iglesia de Gamonal y comienzo de la
edificacin masiva. (Fuente: Foto Fede)

pactada

entre

ambos

Ayuntamientos. Puede parecer extrao


que esto sucediese ms cuando hubieran

podido esgrimirse razones como el inters general para solucionar el problema. Cabe
preguntarse por las causas que hicieron que, en un rgimen poltico como el instaurado en
Espaa con la ascensin a la Jefatura del Estado de Francisco Franco, se respetase tan
escrupulosamente la voluntad de una Corporacin Municipal de un ncleo rural tan
insignificante en extensin y nmero de habitantes como Gamonal. Pensamos que la clave
del problema hay que buscarla en la existencia del censo de Las Catorce Suertes. Dado que
dichas fincas, fueron otorgadas al Concejo y vecinos de Gamonal, slo la pervivencia de
dicho Concejo garantizara el cumplimiento exacto de la escritura de constitucin. Por otro
lado el Ayuntamiento de Gamonal, como garante ante sus vecinos del disfrute de las
fincas, no poda sino pactar voluntariamente con otra entidad, el Ayuntamiento de Burgos,
el traspaso de esta obligacin constitucional, al comprometerse el Concejo de Burgos a
asumir este papel.
Habr que esperar a los primeros meses de 1954 para llegar a la recta final. Una vez
acordadas las bases del convenio de adhesin, la Corporacin de Gamonal aprueba
solicitar al Ayuntamiento de Burgos la anexin el da 17 de mayo de 1954. Cuatro das
76

despus, el 21 de mayo, el Ayuntamiento de Burgos en sesin plenaria aprueba por


unanimidad y sin discusin la mocin sobre la anexin presentada por la Alcalda. Entre
las condiciones que recoge el acuerdo de anexin cabe destacar alguna, para comprender la
realidad del barrio de Gamonal en la actualidad: el Ayuntamiento de Burgos se obliga a
ejecutar las obras de los proyectos de abastecimiento de agua potable y de alcantarillado de
Gamonal, que debern estar terminadas y dispuestas para su servicio en un plazo mximo
de cinco aos. Se compromete a realizar el correspondiente plano de alineaciones de
Gamonal y el estudio de la urbanizacin. Admite que en la Casa Consistorial de Gamonal
se instale una oficina administrativa para el desempeo de cuantos asuntos oficiales sea
factible en el citado barrio. Se reconoce la figura de un alcalde de barrio, el primero de la
ciudad, para el ncleo urbano de Gamonal, que se designar entre los residentes en el
mismo que renan las condiciones que determina la ley.
Los labradores de Gamonal podrn seguir utilizando las eras de pertenencia
municipal para trillar y limpiar sus
cosechas en la temporada de verano,
sin gravamen de ninguna clase como
hasta ahora han venido utilizando,
mientras estas eras no sean destinadas
por

Burgos

para

urbanizacin,

construccin de edificios u otros fines


destinados al bien pblico. La misma
consideracin se guardar mientras sea
posible sobre el edificio Cochera que
Figura 33: Reparto de titos, en el barrio de Gamonal, en
la fiesta de San Antn. (Fuente: la autora)

en la festividad de San Antn utiliza su


cofrada para preparar la comida con

que se socorre a los pobres. Siendo igualmente y en las mismas condiciones usada por los
jvenes para celebrar bailes en las fiestas locales. Y a que sin perjuicio de que en Gamonal
se celebren las fiestas locales de Burgos, continuarn observndose en aqul las
tradicionales de San Antn y de Las Candelas, siendo de cuenta del Ayuntamiento de la
ciudad los gastos que anteriormente atenda el de Gamonal.
Estos pactos, han permitido que la poblacin de Gamonal tenga un sentido de
comunidad que no existe en otros barrios de la ciudad. A pesar de que desde la
instauracin del Polo de Desarrollo haya crecido con poblacin procedente de variados
lugares, los vecinos de Gamonal tienen un sentido identitario muy definido, por el que
todava mantienen en su percepcin la existencia de dos ciudades: Gamonal y Burgos.
77

I.1.2.1. El crecimiento de la ciudad a partir de Gamonal


El da 1 de enero de 1955 en el Ayuntamiento de Burgos, en sesin extraordinaria y con la
presencia de los ediles del recin extinto Ayuntamiento de Gamonal, se dio fin a este
tortuoso proceso seguido por dos municipios obligados por mltiples circunstancias a
entenderse a pesar de los ms o menos legtimos intereses de particulares. En unas sentidas
y emocionadas palabras el Gobernador Civil, Sr. Posada Cacho, felicit a ambos
Ayuntamientos e indic que en aquella sesin se acababa de poner en relieve lo que era el
Gran Burgos.
Esta anexin materializada permiti aplicar a la ciudad la prctica de la zonificacin,
puesto que le asigna un papel en el crecimiento de la ciudad, unas funciones especficas,
industrial y residencial. El Polo de
Promocin y Desarrollo Industrial,
que

estaba

destinado

acoger

industrias procedentes del centro


urbano y a atraer industrias nuevas
con el fin de conseguir un desarrollo
econmico
tambin
Figura 34: La barriada de la Inmaculada; inicio del
crecimiento de la ciudad en Gamonal. (Fuente: Foto
Fede)

local,
el

llev

desarrollo

consigo
de

una

incomparable actividad constructiva


de viviendas para acoger a la
poblacin obrera. La rapidez en la

construccin de viviendas para atender las necesidades de la poblacin recin llegada y la


transformacin del espacio rural en urbano, rpida y catica, sin apenas dotaciones de
servicios, fueron tambin factores generadores de situaciones conflictivas ligadas a la
competencia establecida por el cambio de usos del suelo. Y en esa lucha de intereses entre
las empresas constructoras que apostaron por una densificacin del espacio que les
permitiera obtener la mxima rentabilidad, y el deseo de espacios libres y espacios
destinados a servicios de todo tipo manifestado por los habitantes del barrio, lgicamente
se impuso la estrategia de los primeros.
Las tensiones originadas ante la competencia por el uso del suelo de Gamonal se
evidencian al tener en cuenta la actividad industrial que se asienta en el barrio y que es de
dos tipos claramente diferenciados, tanto por la superficie que ocupan como por la poca

78

en que se establecieron de acuerdo con unas determinadas estrategias, privadas en un caso


o resultado de decisiones de los organismo pblicos en otro.
Ms reciente en el tiempo es la creacin de un rea industrial, el Polgono de
Gamonal, que responde a la accin planificadora consiguiente a la creacin del Polo de
Promocin y Desarrollo Industrial, conforme a las directrices del I Plan de Desarrollo
Econmico y Social de 1964 a 1967. Sus objetivos marcan las caractersticas de tales
polgonos. Se trata de reas creadas para proporcionar suelo debidamente equipado y
ordenado urbansticamente. El Polgono Industrial de Gamonal, cuya gran superficie est
perfectamente delimitada en el plano, se localiz en lo que era la periferia del ncleo
residencial del antiguo municipio, donde el suelo era ms barato y donde contaba con
mayores posibilidades de accesibilidad, ejes de la carretera Irn y Logroo, y ferrocarril
Madrid-Irn. Sin embargo el espacio ocupado por este polgono industrial supone hoy un
freno fsico evidente para la expansin urbana. Claro est que a ello se ha llegado
precisamente por el avance del uso residencial hacia ese sector. Actualmente entre los
bloques de viviendas y las naves industriales no existe solucin de continuidad.
Con ser mucha la anterior, mayor incidencia espacial en el ordenamiento urbano del
barrio, desde un punto de vista cualitativo, ha tenido el otro tipo de industria, la no
planificada,

existente

con

anterioridad en el antiguo pueblo


de Gamonal. El emplazamiento de
aquellas industrias se llev a cabo
sin sujecin a plan urbanstico
alguno, con lo que al extenderse el
barrio los bloques de viviendas
han ido cercando a las antiguas
Figura 35: Mezcla de viviendas e industrias en el barrio de
Gamonal. (Fuente: Foto Fede)

fbricas. Han permanecido hasta


finales del siglo XX enquistadas

entre manzanas, ocupando espacios interiores de Gamonal, lo cual no hace ms que


agravar su compleja morfologa y constituyen uno de los importantes dficits en la calidad
urbanstica del barrio. En la ltima dcada han sido derrudas las ltimas y la superficie
que ocupaban ha permitido dotar al barrio de espacios verdes.
Otro factor heredado que incide de manera negativa en el uso del suelo son las
instalaciones militares, cuya ubicacin dificulta la ptima organizacin interna del barrio y
su integracin con el resto de la ciudad. Es lo que sucede con la Academia de Ingenieros, y
la Deportiva Militar que ocupa una extensa parcela al sur de la carretera de Logroo y ha
79

supuesto un hndicap importante al impedir la expansin del barrio hacia el ro Arlanzn.


En realidad esta gran superficie dedicada a dotaciones deportivo-recreativas de carcter
privado, sin ser un servicio para la vecindad del barrio, constituye un lmite fsico que hace
que un barrio situado en la vega del Arlanzn se encuentre de espaldas al ro.
La construccin de la Barriada de la Inmaculada en 1959 marca el inicio de esta
dinmica de crecimiento de la ciudad desde Gamonal a Burgos. El crecimiento producido
durante la etapa desarrollista se ha basado en un aprovechamiento intensivo de Gamonal
ms que en la ampliacin del permetro del viejo Burgos, proceso este que comienza a
llevarse a cabo en la dcada de 1980.
Aunque se levantaron algunas barriadas de promocin oficial, construidas
directamente

por

organismos

paraestatales, como el Patronato


Francisco

Franco,

la

Obra

Sindical del Hogar y el Instituto


Nacional de la Vivienda, la
iniciativa privada ha sido la
principal
Figura 36: De Gamonal a Burgos: el crecimiento, iniciado
con la barriada de la Inmaculada se prolonga hacia Burgos.
(Fuente: Lorenzo Matas)

protagonista

del

espacial

de

crecimiento
Gamonal.

La

construccin

masiva de viviendas llevada a


cabo por sociedades inmobiliarias que se acogen a los beneficios de proteccin de
viviendas ha tenido una gran incidencia desde mediada la dcada de los aos sesenta hasta
la actualidad. Lgicamente el sector privado eligi en un primer momento aquellos
espacios que posean mejores dotaciones de infraestructura, ejes de las principales vas,
Calle de Vitoria y Calle de Logroo, que marcan la directriz del desarrollo urbano y que
constituyen los dos ejes de comunicacin con el centro de la ciudad. De tal manera que los
primeros bloques que se levantan son alargados y paralelos a esos ejes. El espacio
intermedio, de posterior ocupacin, toma formas muy heterogneas, condicionadas por el
parcelario rural previo y por diversas instalaciones industriales y militares. El
desmantelamiento de la fbrica de Loste y el ms reciente traslado de Campofro acentan
el proceso de relleno. El avance del uso residencial hacia ese sector sur y este ha producido
una total ocupacin del espacio urbano hasta el lmite del polgono industrial. Hoy el
espacio comprendido entre la Calle de Vitoria y el ro Arlanzn ha quedado colmatado y
entre los bloques de viviendas y las naves industriales de PENTASA no existe solucin de

80

continuidad. El freno fsico del polgono industrial propici un cambio en la direccin de


la expansin urbana que caracteriza las dcadas de los aos ochenta y noventa.
La funcin residencial producida fundamentalmente en la poca desarrollista ha
trado consigo la aparicin de paisajes residenciales variados, que tienen sus causas tanto
en

la

pervivencia

del

antiguo

asentamiento del pequeo ncleo


rural como en el fuerte ritmo de
ocupacin del espacio una vez
convertido en barrio de la ciudad de
Burgos, donde se mezclan unos
espacios de ocupacin individual,
Figura 37: Las naves de PENTASA, en contacto con las
viviendas de los aos ochenta. (Fuente: Lorenzo Matas)

que corresponden a las edificaciones


ms antiguas y a las de la etapa del

primer crecimiento de postguerra; las barriadas de promocin oficial surgidas para


albergar a la poblacin inmigrante de menor capacidad adquisitiva y los polgonos de
bloques de viviendas protegidas construidos por la iniciativa privada.
El largo proceso de desarrollo del barrio de Gamonal, que llega hasta ahora mismo,
le dota de una enorme complejidad interna no slo por la coexistencia de edificaciones de
desigual

calidad,

antiguas

recientes, con gran densificacin,


sino

por

el

distinto

signo

morfolgico y social que entre


ellas

se

claramente

observa.
visible

Resulta
una

diferenciacin de espacios a uno y


otro lado del eje formado por la
Figura 38: Contraste del casero tradicional del antiguo
pueblo de Gamonal y los bloques de vivienda del
crecimiento urbano. (Fuente: la autora)

Calle de Vitoria, antigua carretera


nacional I Madrid-Irn.

81

Adems las consecuencias del caos urbanstico caracterstico, como la poblacin


burgalesa suele definir al mayor y ms importante barrio de Burgos, tiene su contrapunto
en la ciudad histrica, que pudo conservar su morfologa y estructura urbana gracias a que,
en el momento en que tuvo lugar la
mayor expansin demogrfica, la
ciudad pudo contar con un espacio
cercano y vaco, Gamonal, para
planificar

su

crecimiento.

La

anexin de Gamonal da lugar a la

Figura 39: El hiato entre Gamonal y Burgos, desde el ro


Vena hasta la calle de Vitoria, se ha ido rellenando con
distintas actuaciones. (Fuente: Lorenzo Matas)

formacin

de

contrastada

una

estructura

compleja

en

el

espacio urbano, en el que se


distinguen dos partes de ciudad
claramente diferenciadas. Gamonal,

hoy, no es un espacio enteramente integrado al menos no lo es en la percepcin de la


poblacin y ello es consecuencia de que la expansin urbana no se ha producido desde el
centro de la ciudad hacia Gamonal a travs de un continuo edificado, sino a partir de
Gamonal, crendose dos segmentos urbanos que se han mantenido segregados durante
dcadas y han hecho de Burgos una ciudad dual: Gamonal y Burgos. Es cierto que en la
dcada de los aos noventa se ha
logrado soldar las dos partes
desarticuladas, con lo que el hiato
fsico entre Gamonal y Burgos ya
casi no existe. Pero a pesar de los
procesos de reestructuracin del
espacio interno de la ciudad,
Gamonal, todava hoy, constituye
el
Figura 40: Sin embargo, todo tiene arreglo. (Fuente: la
autora)

mejor

ejemplo

de

la

consideracin desigual que se tiene


de las distintas partes de la ciudad,

una consideracin que ha consolidado la dualidad entre la ciudad rica y pobre; la


monumental, digna, bonita y noble, y la popular, obrera, fea, desordenada y desastrosa. Es
la misma visin dual que tambin explica los criterios desiguales con que se interviene en
la ciudad, marcados por una fuerte competencia por conseguir mejoras urbanas, concurso
82

en el que a Gamonal no le corresponde el trato ms favorable, puesto que por haber sufrido
un urbanismo devastador y agresivo no se le concede el derecho ni siquiera a lo que le
pueda dignificar, porque, se dice, ya no tiene arreglo.

I.1.2.2. El reparto de suelo industrial


En la dcada de los aos cuarenta, Burgos define a travs del planeamiento, Plan Paz
Maroto de Ensanche y Reforma Interior de 1944, la zona oeste de la ciudad, zona de
Villalonquejar, aguas abajo del ro Arlanzn, como lugar de uso industrial, por ser lo ms
adecuado para una ciudad en la que adems soplan los vientos del este. A pesar de ello, en

Figura 41: Definicin en el plano de Burgos de los dos polgonos industriales. (Fuente: Archivo Histrico
Municipal de Burgos)

esos mismos momentos se estaba fraguando en el extremo opuesto de lo que el


planeamiento estaba diseando un ncleo industrial importante, Gamonal, que despus
cristaliz, al crearse el Polo de Promocin Industrial en 1964.
La explicacin es compleja pero el Ayuntamiento prefiri utilizar las fincas que
posea en Gamonal, de los Catorce para poder ofrecer suelo muy barato a las empresas

83

que desearan instalarse en el Polo. Aunque para lograrlo se tuvo que redimir el censo de
las catorce suertes.
Ya hemos mencionado que la localizacin de la industria haba sido una de las
formas de penetracin de los intereses de Burgos o con sede en Burgos en el municipio de
Gamonal. A principios de siglo en Gamonal no existan apenas otras industrias que una
fbrica de velas, dos molinos y dos fbricas de curtidos, las de Amadeo Alameda y
Victoriano Cristbal. A partir de 1938 van a ir asentndose un creciente nmero de
fbricas de capital forastero que ven en Gamonal un lugar idneo por sus buenas
comunicaciones tanto por carretera como por ferrocarril, por las disponibilidades de
terrenos, por su proximidad a una poblacin que proporcionara abundante mano de obra y
a la que no entorpecera en su desarrollo urbano, y, en fin, porque en la jurisdiccin de
Gamonal, disfrutarn de un mejor trato en materia tributaria y de reglamentacin de
trabajo lejos de la accin fiscalizadora e la hacienda municipal burgalesa10. A partir de esa
fecha se suman tres nuevas fbricas de pieles: Industrias de la Piel S. L que luego se llam
INDUPISA, Industrias Lanaflor S. L. e Hijos de Toms Garca S. A. Tambin se implant
una fbrica de Colores y Recipientes. Este establecimiento en Gamonal de industrias
alimentarias tan importantes como una Fbrica de Caramelos, Productos LOSTE,
Conservas Campofro, la Azucarera San Pascual o la Central Lechera, supone que en 1951,
Gamonal era ya un pequeo pero pujante ncleo desarrollo industrial, inducido desde fuera
de su propio mbito municipal. Es evidente que las necesidades de infraestructura
demandadas por las industrias, tales como agua y alcantarillado, no podan ser resueltas
por Gamonal, por lo que eran los servicios urbanos de Burgos los que subvenan dichas
necesidades. De manera que fue la propia ciudad, la que ayud a la instalacin industrial y
la que desde siempre haba estado trabajando oficial y pblicamente por conseguir la
anexin de Gamonal para realizar la expansin urbana de Burgos a travs un adecuado,
natural y planificado ensanche.
Nosotros sabamos que los vecinos de Gamonal, antes de anexionarse a Burgos
vivan felices en su repblica independiente y lo que teman es que con la anexin el
nuevo impuesto de plusvala, que era de aplicacin en la ciudad de Burgos, fuese aplicado
a las propiedades del trmino de Gamonal, que hasta la fecha estaban libres de dicha carga.
Queda dicho ms arriba que los industriales gozaban en Gamonal de una situacin
contributiva ventajosa respecto a los de Burgos, por ello no es descabellado pensar que la
demora en la anexin les reportaba algn beneficio. No obstante, a partir de 1946, algunos
10 Este fue un motivo para acelerar los trmites de una anexin que permitira a Burgos imponer sus
contribuciones industriales a aquellas empresas.
84

industriales se incorporaron al movimiento ms o menos popular y espontneo que peda


la incorporacin de Gamonal a Burgos11.
Las dificultades se agravaban con motivo de la ordenacin industrial de la ciudad,
puesto que en el Polgono Industrial de Gamonal, Villmar-Villayuda, existan ocho
parcelas del censo de los catorce, sobre las cuales haban de estar ubicadas algunas de
las industrias acogidas a los beneficios del Polo de Promocin. Todo ello pareca aconsejar
la resolucin definitiva de los problemas que el mantenimiento censo poda originar.
De este modo, Los Catorce vecinos de Gamonal y los que tenan derecho expectante
a ocupar una de las catorce suertes -entre todos veintids- afirmaban reconocer que las
fincas del censo se encontraban en plenas zonas de urbanizacin o ubicadas en el Polgono
Industrial del Plan de Desarrollo Econmico, por lo que resultaba anacrnico mantener el
cultivo rstico a perpetuidad, Por ello manifestaron su inters de proceder a redimir el
censo 12. Por todo ello el Pleno Municipal, el da 30 de diciembre de 1964, acord facultar
al alcalde para concretar una solucin con las partes interesadas sobre las 30 parcelas que
constituan el censo, que recogiera los acuerdos adoptados13. En virtud de tales acuerdos se
dividi en 2 lotes. El Ayuntamiento de Burgos eligi el segundo lote de fincas, pudiendo
en consecuencia ocuparlas y proceder a darles el destino que creyera ms conveniente. Las
fincas del primer lote que tambin podan ser ocupadas o vendidas fueron para Los
Catorce de Gamonal. En este lote se encontraban las fincas Huerta Quemada y El Pozo,
ocupadas por expropiacin forzosa para la construccin del Polgono Docente, cuyo precio
de indemnizacin cobraran Los Catorce.
As, al haber heredado un lote de fincas en Gamonal, se entiende que el
Ayuntamiento de Burgos al proceder a la ordenacin de suelo industrial hiciera lo
contrario a lo aconsejado y definido por el planeamiento. Slo as se puede comprender la
complicada existencia de dos polgonos industriales, uno al este (Gamonal-Villimar
Villayuda) y otro, Villalonquejar, al oeste, dependientes uno del otro y sin comunicacin
rpida y directa entre s.
Con ser paradjico este comportamiento en aquellos aos, desde 1944 hasta 1964 en
los que hay un desfase entre el plan y la realidad, donde se disea una zonificacin de usos
y se lleva a cabo otra prctica, an llama ms la atencin que el Ayuntamiento de Burgos
11 Con fecha de 11 de septiembre de 1946, Industrias Lanaflor S. L., Garca y Ca. S. L., Industrias de la Piel
S. A. y cuarenta vecinos de Gamonal dirigen una solicitud al Ayuntamiento de Gamonal pidiendo que se
iniciaran los trmites conducentes a la anexin (A. H. M. B.: Gobierno, 1.942, 1938-1960, 1pieza.).
12 A. H. M. B.: Pertenencias y Adquisiciones, 1.372, 1966-1973.
13 El 10 de junio de 1965 se reunieron en el Ayuntamiento el alcalde, Honorato Martn Cobos, Jos Ma
Concejo lvarez, en representacin e Matilde de Acha, y Len Martnez Elipe, en nombre de los vecinos de
Gamonal (A. H. M. B.: Pertenencias y Adquisiciones, 1.372, 1966-1973).
85

aos ms tarde, en 1966, encargue la redaccin del primer PGOU, Plan Garca Lanza
(aprobado en 1970) para tratar de ordenar el uso industrial, y este documento mantiene la
orientacin industrial en el oeste de la ciudad. Pero la realidad es que el propio
Ayuntamiento ya haba elegido suelo para desarrollar la primera fase del Polo (1964-1974)
y destina 350 Ha. para Polgono Industrial de Gamonal. A todo ello habra que aadir la
dotacin de suelo industrial hecha por el Estado en la zona opuesta, en Villalonqujar, con
lo que se configur un plano de localizacin industrial con graves problemas de
accesibilidad y conexin mutua. Dicha comunicacin se ha solventado en la dcada del
2000. Pero el trfico originado por camiones que iban de uno a otro polgono atravesando
la ciudad por el centro urbano han constituido uno de los problemas ms serios de
movilidad en la ciudad.
Si la localizacin del uso residencial nos permiten ver que por un lado va el
planeamiento y por otro la actividad real en la construccin de las viviendas, con los datos
sealados ms arriba referidos al uso industrial del suelo urbano, podemos afirmar que
existe un desencuentro tan continuado y evidente que no puede ser calificado como casual,
o accidental, sino como el resultado de una actuacin de doble faz: una para el documento,
para el papel, y otra para la actividad concreta de los agentes que actan en la ciudad. No
es verdad, pues, que haya ausencia de planificacin, como se puede creer con una mirada
superficial, sino que lo que existe es un verdadero modelo de actuacin, en el se disean
dos cosas, una en el documento y otra en el espacio.

I.1.2.3. Los procesos de colmatacin del espacio interno


Entre 1940 y 1960 se produce en
Burgos un lento aunque significativo
avance en el crecimiento de la
ciudad a travs de la poltica de
promocin

oficial

-INV,

OSH,

Patronatos y Empresas habilitadas a


tal fin- fue la nica alternativa eficaz
para paliar la falta de habitacin, si
exceptuamos singulares iniciativas
Figura 42: Grupo Francisco Franco. (Fuente: Archivo de la
Diputacin de Burgos)

privadas destinadas a las clases


sociales ms acomodadas. Hay que

tener en cuenta que a la atona constructiva de los aos treinta se suma la paralizacin total
86

por la guerra civil y el envejecimiento de los inmuebles del centro, con lo que se inician
los aos cuarenta con un importante dficit de viviendas, estimado en 2.575 viviendas.
Aunque los grupos de promocin oficial y las barriadas de viviendas protegidas
surgidas desde los aos cuarenta se realizan siguiendo unos criterios de planificacin, de
cada grupo, no se integran en un esquema de ordenacin global de la ciudad. El modelo de
ampliacin superficial del plano es similar al de las Casas Baratas, caracterizado por la
nuclearizacin del crecimiento, la desarticulacin de los grupos entre s y con la ciudad, y
la diferenciacin social de esos espacios. La nica diferencia que puede establecerse es que
las nuevas realizaciones pblicas son ms heterogneas y ofrecen distinta tipologa y
calidad dependiendo del momento de la construccin y, sobre todo, de sus destinatarios,
obreros o clases medias.
En la dcada del cuarenta,
podemos distinguir entre los barrios
de casas-jardn, como la Barriada de
Mximo Nebreda o la SESA, que fue
planteada por la empresa como una
barriada de Casas Baratas para
vivienda de sus obreros; y poblados
semirrurales, como las Barriadas de
M. Illera y de J. Yage, de vivienda
Figura 43: Plaza de toros y edificio Feygon en la zona de
los Vadillos. (Fuente: Foto Fede)

ultrabarata, ordenados en torno a una


plaza central donde se encuentra la

iglesia, el hogar del productor, los locales comerciales, etc. Mediados los aos cincuenta
predomina la construccin de grupos de bloques de cuatro o cinco plantas dispuestos en
manzana cerrada, entre los que destaca el grupo Francisco Franco en la Avda. de Reyes
Catlicos. El crecimiento superficial
posterior,

aprovech

el

espacio

intermedio entre los grupos oficiales


y el continuo urbano, beneficindose
de la dotacin de infraestructuras
realizadas

por

los

organismos

pblicos.
Figura 44: Confluencia de dos nuevas avenidas en la plaza
de Espaa, la avda. Reyes Catlicos y la avda. General
Yage, ahora de la Paz. (Fuente: Foto Fede)

El avance de la construccin
implica un claro incremento de

servicios de todo tipo. La puesta en marcha del nuevo abastecimiento de agua a la ciudad
87

(1958), la nueva Estacin de Autobuses (1944), la creacin de una Ciudad Sanitaria


(1960), la creacin de una Ciudad Deportiva (militar) o la creacin de jardines enfrente del
Instituto (1946) y la preocupacin de dotar a Burgos de un cinturn verde, son algunos
ejemplos que marcan el inicio de una transformacin sustancial de nuestra ciudad desde el
punto de vista urbanstico. Tal proceso se evidencia tambin en el cambio de la trama
urbana durante este periodo, derivado de la inauguracin de una gran avenida, la del Cid
Campeador (1958), o de la que habra de ser la Avenida del General Vign. Las
transformaciones asimismo afectan a la zona lmite del casco antiguo de la ciudad donde
se produce la enajenacin de varios solares, entre los que se encuentran el del antiguo
convento de Las Luisas, el de la huerta de la Plaza de Toros, el del antiguo Mercado de
San Luis, o los originados por el derribo del Parque de Artillera y de la Penitenciara. Con
varias de estas actuaciones se dotaba de una nueva fisonoma al tramo inicial de la
Avenida del Cid, donde la construccin del bloque Feygon en 1960 produca una gran
admiracin.
Aunque el eje principal del desarrollo urbano es longitudinal, como corresponde a
una ciudad emplazada en el Camino de Santiago, el primer crecimiento, anterior a los aos
sesenta, se articul en torno a Los Vadillos, donde se haban construido un buen nmero
de Casas Baratas siguiendo el eje noreste marcado por la carretera de Santander, ya que la
ciudad se resista a traspasar el ro Vena y estaba constreida por numerosas instalaciones
militares, cuya ubicacin reforzaba el relativo obstculo que supona la confluencia del ro
Vena con el Arlanzn y ha dificultado notablemente la expansin de la ciudad durante
dcadas. De la misma manera, Burgos conoci un desarrollo importante en la zona de
Vega, Calatravas, Calle de Madrid y Santa Clara, con lo que coloniz el espacio entre la
plaza de Vega y la zona del Crucero y Los Pisones, donde se haban construido varias
barriadas de Casas Baratas.
El traslado de los cuarteles del ejrcito situados en la calle de Vitoria y la nueva
ubicacin del de la Guardia Civil, permiti a la ciudad, en la segunda mitad de los setenta,
ganar un espacio urbano entre el Morco, la calle de Vitoria y la avenida del Arlanzn, lo
que supone una etapa de creacin de plusvalas en el centro de la ciudad, al borde mismo y
en continuidad con la ciudad histrica, a travs de la construccin de manzanas ordenadas
y urbanizadas de viviendas de calidad y de lujo, y, lo ms importante, permiti la
configuracin por primera vez en Burgos de un autntico ensanche, porque se pudo actuar
sobre importantes extensiones de suelo.
Por esta razn, al haber estado encorsetada hasta bien avanzada la dcada de los aos
setenta, la ciudad no pudo iniciar la configuracin de un continuo edificado de carcter
88

residencial entre el barrio de Gamonal y el centro tradicional. Pero a partir de esas fechas
se pudo integrar en la ciudad el ro Vena y se ocup el espacio comprendido entre este ro
y el Arlanzn, en un intento de fusin que se ha consolidado gracias a variadas actuaciones
pblicas realizadas en los bordes
de

este

sector.

construcciones

Numerosas

de

viviendas

sociales, como el polgono Ro


Vena, Camino de la Plata, Fuente
Nueva, San Juan de los Lagos o la
Herradura, se unen a dotaciones
de
Figura 45: La confluencia de las avenidas de Cantabria
(antes General Vign) y de la Paz (antes General Yage)
en la Glorieta de Bilbao. La creacin del nuevo "centro" de
Burgos. (Fuente: Lorenzo Matas)

servicios

equipamientos
por

la

pblicos
realizados

tanto

administracin

autonmica

local,

por

la

administracin central, como son el Parque de Bomberos, la Polica Municipal, el Edificio


de Usos Mltiples de la Junta de Castilla y Len, el Cuartel de la Guardia Civil, la
Comisara de Polica o el Polgono Docente. Todas estas edificaciones atraen actuaciones
de la iniciativa privada en un proceso lento pero continuado, que se ha visto reforzado por
dos instalaciones recientes de uso colectivo e iniciativa pblica una, privada la otra: el
Centro Cvico Ro Vena y el Centro
Comercial Camino de la Plata.
La intervencin propiciada
por el Ayuntamiento con la subasta
de las parcelas que ocupaban los
antiguos cuarteles indujo tambin la
creacin de un nuevo centro urbano
que
Figura 46: Antiguos cuarteles de la calle de Vitoria.
(Fuente: Foto Fede)

forma

parte

del

sistema

policntrico existente hoy en la


ciudad.

I.2. Nuevas formas de crecimiento y expansin urbana a travs del planeamiento


urbanstico (1980-2000)
El segundo periodo en la evolucin urbana de Burgos a lo largo del siglo XX es mucho
ms corto que el anterior pero de cambios muy rpidos y radicales. Coincide con la crisis
89

del modelo industrial y la implantacin de una fase postindustrial en la que se produce una
alteracin de la relacin entre el crecimiento de la ciudad y el dinamismo econmico. Uno
de los rasgos que presenta es la difusin de un modelo de deslocalizacin entre el lugar
donde se trabaja y el lugar donde se vive.
A pesar de que la ciudad cont anteriormente con dos planes, el del Paz Maroto y el
PGOU de Garca Lanza, podemos considerar que la planificacin urbanstica de Burgos
tuvo mayor incidencia a partir de los aos ochenta, con la segunda generacin de PGOU
que coincide con una poca de gran desarrollo inmobiliario y en la que tiene lugar una
recomposicin absoluta del espacio urbano, caracterizada por el abandono del Centro
Histrico y algunas actuaciones en la lnea del acabado urbano. stas se pudieron llevar a
cabo al disponer de espacios vacantes proporcionados por el cambio de funcin de algunos
edificios, por instalaciones industriales obsoletas que se trasladan a los polgonos
industriales, y sobre todo por las instalaciones militares, cuyo suelo se utiliz para
construir viviendas y algunas dotaciones y equipamientos. Entre ellos destacan la
Delegacin de Hacienda sobre el antiguo Cuartel de Artillera y las Piscinas Municipales
en

lo

que

Veterinaria.

fue

Cuartel

Asimismo,

de
la

adecuacin para Conservatorio de


Msica de la Capilla de las
Bernardas frente al Monasterio de
San Juan y la Casa de Cultura,
configura un conjunto que supone
una importante dotacin cultural en
Figura 47: El Plan Delta Sur propone lograr un crecimiento
hacia el oeste y al sur del ro Arlanzn. (Fuente: Lorenzo
Matas)

esta parte de la ciudad.


El PGOU Delta Sur (1985)
propone actuaciones que permitan

la dotacin de equipamientos y la real integracin de Gamonal por medio del eje de la


avenida de la Paz, plantea asimismo la supresin del ferrocarril en su tramo urbano con el
fin de reequilibrar la ciudad, prev la creacin de la un centro de transporte en Villafra y
el desarrollo de un Plan Especial para el Centro Histrico y otro para el antiguo pueblo de
Gamonal, y, una vez colmatado el espacio, prepara el cambio que va a orientar las
estrategias de crecimiento de la ciudad ya que propone un giro en el desarrollo urbano, esta
vez hacia el oeste, para lo que, como factor dinamizador, se elige una nueva funcin, la
universitaria. Al mismo tiempo se disean los cambios en la centralidad que afectan al
espacio burgals y que se consolidan en la dcada de los aos noventa.
90

La ltima dcada del siglo supone el triunfo de las estrategias que permitan continuar
con el negocio inmobiliario a travs de mecanismos que hagan posible seguir
construyendo un mayor un nmero de viviendas para un nmero cada vez menor de
habitantes.
Los aos noventa, durante los cuales se elaboran el Plan Especial del Centro
Histrico (PECH, 1995) y la Revisin del PGOU (1999), definen perfectamente lo que es
el juego en el que la ciudad se vaca y se vuelve a llenar, en virtud de la creacin de nuevas
necesidades de vivienda, dirigindolas unas veces hacia la periferia y otras hacia la ciudad
consolidada. Es lo que explica la reactivacin de la estrategia de provocar el abandono del
casco antiguo para, una vez vaco, proceder a su rehabilitacin o renovacin, que permita
ser retomado como lugar de residencia por la poblacin que abandon la ciudad para ir a
vivir a un chal adosado en las
afueras.
La terciarizacin del Centro
Histrico

su

vaciamiento

residencial favorece la difusin de


un crecimiento hacia espacios
periurbanos,

cada

vez

ms

extensos, y esto tiene lugar al


mismo tiempo que una nueva
cultura urbana se interesa por la
recuperacin
histrica.

de

Como

la

ciudad

durante

los

ltimos aos se ha reducido el


crecimiento de la poblacin, se
inducen

nuevas

formas

de

crecimiento de la ciudad basadas


en la movilidad fsica y en el
aumento de las necesidades de
efectuar
Figura 48: La Universidad de Burgos consideraba que un
campus nico era bueno para todos. (Fuente: la autora)

como

cambios

residenciales

consecuencia

de

los

problemas que afectan a la ciudad.


A esta misma dinmica obedece el nuevo diseo de estructura policntrica de la
ciudad y la fuerte expansin del mercado de viviendas unifamiliares, que lo mismo
rellenan las Barriadas Illera y Yage, o la de la SESA en el barrio del Pilar, que colonizan
91

parte del cerro del Castillo o que ocupan los barrios perifricos y los municipios vecinos.
De igual modo se pueden interpretar las nuevas formas de creacin de ciudad con la moda
de construir centros comerciales, crear espacios de ocio y esparcimiento de carcter
intensivo, y con la idea de crear un campus universitario nico.
Hoy Burgos, tras este largo proceso de crecimiento sin un desarrollo cualitativo
paralelo, se caracteriza por ser una de las ciudades donde ms elevado precio alcanza la
vivienda. ste es un grave problema con que se inicia el siglo XXI, puesto que tales
precios hipotecan toda posibilidad de mejorar la calidad de vida urbana de los ciudadanos,
a lo que hay que unir el efecto disuasorio sobre los inversores que pudieran protagonizar
un desarrollo futuro para la ciudad. En estas circunstancias, Burgos parte con menos
posibilidades de concurrir con xito en un mundo cada vez ms competitivo entre
ciudades. Y todo lo anterior no es nuevo, sino que se ha venido sucediendo durante los
ltimos cien aos.

I.2.1. Relacin Universidad y ciudad en Burgos. Un ejemplo de transformacin


espacial por la funcin docente
La Universidad es una institucin de investigacin, de transmisin de conocimiento
cientfico y de debate. Es una institucin que tiene la particularidad de utilizar el territorio
de la ciudad: el saber s que ocupa lugar, hasta el punto de que se ha acuado la expresin
de la ciudad del saber para referirse a la institucin universitaria. La Universidad es una
institucin social y urbana a la vez. Las funciones universitarias configuran lugares de
significado colectivo para los ciudadanos y provocan una relacin de los usos urbanos, el
residencial y el colectivo. Por eso cualquier propuesta de localizacin involucra de forma
global a la ciudad. Hoy la Universidad suma a sus tradicionales funciones la de convertirse
en un instrumento de desarrollo regional y est llamada a ser uno de los pilares
econmicos de Burgos. Por ello merece la pena hacer una reflexin sobre la interrelacin
universidad-sociedad y desarrollo urbano.
Los universitarios estamos acostumbrados a travs de las actividades docentes e
investigadoras a pensar en la ciudad. La Universidad tiene una gran capacidad de
intervenir activamente en la discusin y construccin de la ciudad. Sin embargo no parece
igual de fcil, o es menos frecuente la discusin, el debate sobre la construccin de la
universidad y el impacto urbano que su implantacin produce en el espacio. Y ello a pesar
de que sabemos que a la relacin fsica existente entre el tejido urbano y las instalaciones
universitarias le corresponde una determinada relacin funcional.
92

En Burgos hasta hoy no ha existido tal debate, pese a algunos intentos como los
manifestados por el presidente del Colegio de Arquitectos de Burgos ya en junio de 1995,
un ao despus de la creacin de la Universidad de Burgos. Retomando una iniciativa
propuesta

por

el

Departamento

de

Construcciones

Arquitectnicas,

sealaba:

pretendemos abrir un debate ciudadano que nos permita definir qu universidad queremos
y cmo debera integrarse en la ciudad14.
El concepto de campus universitario, las relaciones entre la ciudad y el espacio
acadmico, entre el patrimonio y la actividad universitaria, el problema del alojamiento y
los servicios universitarios y su implantacin en el conjunto urbano son factores de gran
incidencia, en el territorio y en las ciudades de larga tradicin universitaria, pero se
manifiestan con mucha ms entidad y con ms urgencia en ciudades como Burgos, en la
que el desarrollo universitario se est produciendo en la actualidad.
Creemos que es necesario analizar los problemas de ordenacin espacial que tiene
actualmente Burgos para lograr una Universidad plural y diversa que ha de coexistir con la
ciudad del siglo XXI, y las iniciativas que se han ido tomando hasta ahora para resolverlos.
Esta reflexin sobre el papel de la universidad en el debate de las actuaciones sobre el
territorio y la ciudad, pretende potenciar la participacin de las instituciones pblicas y
organismos privados y, a ser posible, de la sociedad burgalesa que la respalda y sustenta.
La Universidad es una institucin participativa y activa, y la intencin de este
anlisis es aprovechar las sinergias de las fuerzas antagnicas que intervienen en la ciudad
y sumar experiencias de otros lugares con la intencin de lograr mejorar la relacin de la
institucin con el territorio.
Las ciudades medias, Burgos entre ellas, buscan conseguir un prestigio universitario
en el conjunto de su regin y creemos que para conseguirlo la organizacin fsica de la
universidad y sus propias relaciones con la ciudad deberan formar parte principal de una
apuesta sensata. Por eso la Universidad de Burgos tendra que elaborar, como cualquier
empresa, su propio plan estratgico, un plan racional y coherente para su desarrollo y para
mantener el equilibrio entre la realidad fsica y simblica de su patrimonio.
Vamos a tratar de fotografiar las relaciones universidad-ciudad a travs de una
realidad tridimensional y en el plazo de los tres aos de vida propia que tiene la
Universidad de Burgos15, es decir, de mayo de 1994 a septiembre de 1997, periodo de

14 Entrevista con el nuevo presidente del Colegio de Arquitectos, (Diario de Burgos, 11-6-1995).
15 La Universidad de Burgos fue creada por la Ley 12/1994 de 26 de mayo, publicada en el B. O. E. de 27
de mayo de 1994. En la citada Ley se contemplaba el nombramiento de una Comisin Gestora que llevara el
gobierno universitario hasta que el Claustro Constituyente eligiera al primer Rector de la Universidad de
Burgos, hecho que ocurri en septiembre de 1997.
93

tiempo que significativamente, y afortunadamente para nuestro propsito, coincide con la


elaboracin y redaccin de la Revisin del Plan General de Ordenacin Urbana de
Burgos16.
Un plano de esta visin es el de la poltica urbanstica diseada desde el
Ayuntamiento a travs del documento de Revisin del Plan General que pas ya una fase
de exposicin pblica en noviembre de 1996, y a travs del planeamiento especial del
centro histrico, PECH, (1995) y el Plan Especial para la Universidad (1996). Estos
documentos definen los objetivos que determinan el papel de la institucin en el diseo del
Burgos futuro.
Otro plano nos lo ofrecen la poltica y la intencin de la Comisin Gestora de la
Universidad de Burgos -que ejerci su funcin desde 1994 a 1997- en relacin con la
ciudad, estrategia que se plasma en un documento de alegaciones al PGOU y un estudio de
campus universitario realizado por un equipo formado por Mario Gaviria, socilogo,
Ramn Parra y Agustn Soro, ingenieros, y Luis Moya, arquitecto, con las directrices
marcadas por el arquitecto de la Unidad Tcnica de la Universidad, Pedro Silleras. Este
estudio revela claramente la existencia de determinaciones contrapuestas en lo que podra
ser una poltica coordinada de actuacin en un proyecto conjunto de recualificacin urbana
y territorial entre la ciudad y la universidad.
En Burgos las propuestas para la localizacin de la funcin universitaria han ido
variando con el tiempo. En los aos
setenta, la construccin del Colegio
Universitario, creado en 1972, se rige
por

un

deliberado

propsito

de

separacin de los estudiantes y su


alejamiento de la vida de la ciudad,
para

evitar

las

consecuencias

posibles conflictos provocados por el


Figura 49: Polgono docente, luego campus del Vena,
entre la avda. de Cantabria, a su izquierda, y el ro Vena
al sur. (Fuente: Paisajes espaoles)

malestar reinante en el mundo juvenil.


As

surgen

los

dos

ncleos

universitarios que han dado lugar a lo


que se denomina en la actualidad el campus de Vign o del Vena y el de San Amaro u
Hospital del Rey, geogrficamente distantes entre s.
16 En 1994 el Ayuntamiento presenta el Avance del Plan General de Burgos. La aprobacin inicial del
citado Plan se realiza el 31 de julio de 1996. Posteriormente, al quedar en suspenso el trmite por
inconstitucionalidad de algunos artculos de la Ley del Suelo en la que el Plan tomaba base, el Ayuntamiento
de Burgos reinicia el proceso y durante 1997 se redacta un nuevo PGOU.
94

En la dcada de los aos ochenta las relaciones de la Universidad, entonces de


Valladolid, y el Ayuntamiento de Burgos, se pueden definir en una estrategia conjunta y
coordinada que ir desembocando en la creacin de un centro direccional de profundas
repercusiones en la estructura urbana, que cristalizan con la incorporacin de un rea
perifrica a la ciudad. Los proyectos desarrollados por la Universidad de Valladolid, como
son la rehabilitacin del Hospital del Rey para facultad de Derecho y la construccin de un
edificio nuevo para facultad de Humanidades, y los desarrollados por el Ayuntamiento de
Burgos -dotaciones deportivas, un ferial y gran paseo- pueden ser equiparables, por la
capacidad estructuradora que incorporan, por la envergadura de las operaciones y por las
actuaciones privadas que generan. Podemos afirmar que Ferial de La Milanera,
Polideportivo de San Amaro, Paseo de la Universidad y Facultades universitarias son
intervenciones que han significado adems de la configuracin definitiva del rea
occidental de Burgos, la conclusin del proceso que convierte a la periferia en ciudad
consolidada.
En 1996-97, las propuestas realizadas por la Universidad de Burgos a travs de un
diseo urbano de un campus nico en el Parral, San Amaro-Hospital de Rey-La Milanera,
y el pretendido traslado de las instalaciones del Polgono Docente del Vena, con la
igualmente pretendida recalificacin de los terrenos liberados para edificar bloques de
viviendas, suponen la primera divergencia respecto del Plan de la ciudad.
La tercera dimensin de este retrato nos permite comprobar la eficacia de los
mensajes en la percepcin
del espacio, fenmeno que
hemos analizado a travs de
los contenidos de la prensa.
Los ciudadanos burgaleses se
han creado una imagen de la
zona de la universidad, del
campus, antes incluso de que
Figura 50: Promocin de viviendas en la zona de la Universidad.
(Fuente: la autora)

llegue a materializarse el
dicho campus, con lo que se

han sentado las bases de una nueva imagen que s que existe ya, ahora s, dibujada en los
diversos planes parciales aprobados y a punto de hacerse realidad. El papel de la
Universidad de Burgos ha gravitado en torno a los intereses especulativos del suelo. Y de
ello tambin de hace eco la prensa.

95

A pesar de que los rganos de gobierno de la Universidad de Burgos no hayan visto


la necesidad de un debate universitario sobre las repercusiones que tiene la creacin de una
universidad, como agente de desarrollo, ni sobre sus efectos sobre la estructura urbana, la
propuesta una y mil veces repetida por los gestores de la Universidad de Burgos de crear
un campus nico en un barrio perifrico, basado en la eficacia para el funcionamiento de la
institucin, ha llegado a la sociedad. La opinin pblica burgalesa ha captado que esta
estrategia tiene mucho que ver con la produccin de suelo y con la creacin de plusvalas
por la gran expectacin de recualificacin del espacio.
La verdad es que no era difcil, porque los propios mensajes emanados de los
documentos elaborados por la Universidad y las entrevistas pblicas de los responsables de
disear y gestionar la poltica urbanstica y de inversiones de la Universidad de Burgos
avalan este proceso de produccin especulativa de suelo. Las palabras publicadas de Mario
Gaviria en el sentido de que se est creando el gran espacio de calidad urbana del futuro
Burgos, con los mejores solares en los prximos 50 aos17 no dejan lugar a dudas.
Titulares de prensa como El sueo del cercano oeste18 encierran toda la fuerza que
define la estrategia de la que hablamos: el afn caracterstico de la fiebre del oro, que en
esta ciudad, ya sabemos, no se refiere al preciado metal, sino al negocio inmobiliario.

I.2.1.1. Los deseos expresados por el gobierno de la ciudad


Planeamiento municipal, intereses de la Comisin Gestora de la Universidad de Burgos y
opinin pblica, conforman, pues, tres planos que sin llegar a ser contradictorios dan
muestras de la divergencia entre universidad, sociedad y desarrollo urbano.
El planeamiento que proyecta la ciudad del futuro, plantea un cambio radical para
nuestra ciudad e intenta conseguir una competitividad econmica y una calidad de vida
para los ciudadanos, capaz de crear una marca urbana diferenciadora de la ciudad que con
su atractivo medioambiental y ventajas culturales, y oferta de ocio, sea capaz de competir
en el concurso de las ciudades europeas.
El PGOU basa la revitalizacin econmica de Burgos en cuestiones tales como el
desarrollo universitario; la mejora de la calidad ambiental y la recuperacin y
revalorizacin de un centro histrico de gran calidad; y la apuesta por definir la funcin
territorial de la ciudad. Se trata de buscar una posicin en virtud de su accesibilidad y
comunicaciones, potenciando su capacidad en el nivel regional e internacional a travs de
17"El urbanista Gaviria critica el discurso retrico que frena el desarrollo del campus universitario" (Diario
de Burgos, 19-12-1996).
18 (Diario de Burgos, 9-11-1997).
96

la creacin de un Centro Integrado de Transportes e Industria de carcter logstico en


Villafra. La Universidad con sus infraestructuras y con la red de servicios de carcter
cientfico y tcnico, la recuperacin del centro histrico y la creacin del centro logstico
se sealan como las tres bases del desarrollo de la ciudad.
El PGOU presenta un tablero en el que el centro histrico ha de lograr una nueva
centralidad, compatible con las caractersticas de su trama urbana, pero que esta vez le
reconvierta en el centro, geogrficamente hablando, de una ciudad que ha crecido en una
direccin, desde Gamonal hasta soldarse con el centro histrico y ahora est dando un giro
en la direccin contraria.
El hecho de que Burgos haya crecido en direccin este-noreste, el abandono de la
poblacin, el desplazamiento de gran parte de la actividad econmica y el deterioro del
patrimonio urbano, han ido convirtiendo al centro histrico en una especie de barrio
perifrico y excntrico, caractersticas poco adecuadas para el interior de una ciudad que
reclama nuevas funciones; entre ellas, la de convertirse en centro integrado de transportes
e industria y la universitaria, y que reclama asimismo una articulacin de cada una de sus
partes para consolidar la compleja estructura urbana.
El Plan trata de adecuar el espacio urbano y redefinir todo el sistema de accesos que
ponga en contacto la ciudad histrica con las recientes expansiones para que el espacio
urbano burgals deje de ser una simple yuxtaposicin de reas ms o menos extensas y
mas o menos antiguas: Gamonal, Burgos, Huelgas-Hospital del Rey, y se creen
confluencias que doten a nuestra ciudad de un espacio mucho ms equilibrado.
Uno de los objetivos de la
planificacin municipal es completar
la ciudad, colmatar los huecos y lograr
una mayor articulacin de sus partes,
capaz

de

equilibrar

la

compleja

estructura espacial y funcional de la


ciudad.
En

Burgos

pareca

haberse

puesto en marcha un proceso de


Figura 51: Desarrollo de la Universidad de Burgos en el
Hospital del Rey en torno del parque del Parral. (Fuente:
la autora)

reorganizacin del sistema funcional


capaz de lograr el equilibrio de las
distintas partes de la ciudad a travs

de un reparto de la centralidad. Y en esta nueva organizacin el planeamiento atribuye al


ncleo histrico de Burgos la funcin de convertirse en el punto de partida de un sistema
97

policntrico distribuyendo las funciones centrales a otros dos sistemas cuyos ncleos se
sitan uno en la avenida de Cantabria (antes del General Vign), que conecta Gamonal y
Burgos que se ha configurado como el nuevo espacio del poder, econmico, financiero y
de gestin, y otro en el rea de San Amaro. La ubicacin de casi todas las funciones
direccionales en el eje de la avenida de Cantabria, lnea que marcaba la solucin de
continuidad entre dos importantes partes de ciudad, el Burgos tradicional y el barrio de
Gamonal, configura el rea oriental de Burgos como un espacio fuertemente estructurado
desde el punto de vista urbano.
La centralidad, el valor econmico por excelencia en una ciudad, se repartir en tres
sectores: uno que, como hemos dicho, conecta Gamonal y Burgos; otro en el rea cuya
centralidad le viene de ser un ncleo histrico -barrio de las Huelgas-Hospital de Rey- que
estimula una reestructuracin por parte de las instituciones pblicas a travs de una
funcin de prestigio, la universitaria; y otro que ser el resultado de la recualificacin del
casco histrico. La ciudad antigua se convertir en el espacio central geogrficamente
hablando y en el centro simblico. En la marca de la ciudad. Para ello se reserva una
especificidad enriquecedora, castillo, Teatro Principal, Ayuntamiento, San Agustn,
Hospital de la Concepcin y solar de Caballera (finalmente solar del Museo de la
Evolucin Humana o del conjunto denominado pretenciosamente Complejo de la
Evolucin Humana), pueden convertirse en hitos de una nueva morfologa urbana.
En cuanto a la funcin universitaria, el documento de planeamiento mantiene la
actual distribucin de los centros universitarios y contempla la coexistencia de las dos
localizaciones,

con

el

criterio

de

consolidar la estructura en dos grandes


reas fsicas y de contenido, tal como
sealaba el profesor Ortega Valcrcel
en la Memoria de creacin de la
Universidad de Burgos. Un ncleo, el
actualmente llamado Campus del Vena,
en el Polgono Docente, situado en el
gran eje urbano de la avenida del
Figura 52: Biblioteca General y Facultad de
Econmicas de la UBU en el campus de San AmaroHospital del Rey. (Fuente: la autora)

General Vign (ahora de Cantabria),


que pone en contacto la ciudad
tradicional con el gran crecimiento

experimentado a travs de Gamonal y del polgono G-3, y que se ha consolidado como el


nuevo centro de Burgos. En l se sitan la Escuela Universitaria Politcnica y la Facultad
98

de Ciencias Econmicas y Empresariales que acogen a 4.500 alumnos19, y existe la


posibilidad de situar Ciencias de la Salud en relacin con las dotaciones hospitalarias
prximas.
Se configurara as un rea tecnolgica frente al otro ncleo, el de San AmaroHospital del Rey, que podramos denominar cientfico con ms de 6.000 alumnos:
Facultad de Derecho, Facultad de Humanidades y Educacin y Facultad de Ciencias.
En esa tarea de completar o zurcir la ciudad expresada por el planeamiento, al
conjunto universitario de Hospital del Rey-San Amaro se le demanda la funcin de
recosido, de propiciar una nueva conexin de esta parte histrica de la ciudad con el centro
histrico. El PECH no solamente incluye el casco histrico sino tambin las reas
histricas de Las Huelgas y del Hospital del Rey. Ambas reas configuran un espacio con
un importante patrimonio histrico caracterizado por las edificaciones monumentales,
Monasterio
DESTINO
DE LA PARCELA

FACULTAD DE
CIENCIAS DE LA
EMPRESA
BIBLIOTECA CENTRAL
OTROS USOS
ZONAS VERDES Y
ESPACIOS
AJARDINADOS
RED DE ITINERARIOS
PEATONALES

Superficie
mxima
edificable
-m2-

Superficie neta
de la parcela

Edificabilidad
neta

-m2-

m2/m2

de

Las

Huelgas y Hospital del


Rey -actual Facultad de
Derecho y Rectorado de

20.000,00

7.210,00

2,77

la

16.000,00
6.666,00

4.584,00
5.555,00

3,490
1,20

Burgos- junto a las que

19.019,00

0,008

152,15

5.710,00
1.433,30
42.818,15
43.512,00
Figura 53 Reparto de superficies edificables para equipamiento educativo.
(Fuente: Universidad de Burgos, 1996)
APARCAMIENTO
TOTAL

Universidad

de

existen

otras

de

tipologa

popular

de

gran

valor

como

son

histrico,
las

que

conforman el conjunto o
barrio de Las Huelgas y

las de la plaza del Sobrado y aledaos de la ermita de San Amaro. La aprobacin del
PECH en 1995 ha permitido consolidar la reutilizacin del conjunto histrico del Hospital
del Rey para uso universitario.
Este Plan incluye entre sus propuestas de orden estructural la ampliacin de las
dotaciones universitarias actuales, en El Parral, en el rea de Intervencin denominada 5A.I.-2, calificando el suelo como sistema general de equipamiento comunitario para uso
docente y remite su desarrollo a un Plan Especial, el Plan Especial de la Universidad.
Asimismo contiene las correspondientes determinaciones para garantizar la proteccin del
Hospital del Rey y de la plaza del Sobrado. El mbito de este Plan Especial de la
19 En la actualidad esos estudios y sus estudiantes ocupan los nuevos edificios construidos para ellos en el
sector de San Amar-Hospital del Rey.
99

Universidad20 se delimita sobre una superficie de 49.000 m2 de equipamiento docente y


red viaria por ser un rea idnea para la ubicacin de instalaciones universitarias,
complementaria con la ya existente en el Hospital del Rey.
Esta rea se encuentra en un lugar privilegiado de la ciudad, en contacto con un gran
parque, El Parral, propiedad del
Patrimonio Nacional, antiguamente
propiedad

dependiente

del

Monasterio de Las Huelgas, y un


conjunto emblemtico dentro de la
trama urbana formado por el Hospital
del Rey, declarado Bien de Inters
Cultural y a escasos metros del
Monasterio del las Huelgas. Es un
Figura 54: Patio del Hospital del Rey: Facultad de
Derecho y Rectorado. (Fuente: la autora)

espacio nico. En l se ha construido


la Facultad de Ciencias Econmicas y

Empresariales y la Biblioteca Central de la Universidad, sobre las que merecer la pena


detenerse cuando analicemos el compromiso de la Universidad de Burgos con el
patrimonio y la calidad urbana. El Plan de la Universidad de Burgos aprobado por el
Ayuntamiento es un instrumento de salvaguarda de un tejido urbano histrico basado en la
valoracin del conjunto de relaciones entre los ncleos histricos de la ciudad que
histricamente no haba logrado soldar. La Universidad ha hecho posible la consolidacin
de las relaciones entre la tipologa y morfologa de los espacios urbanos ms
representativos de Burgos, que ya son utilizados diariamente por la comunidad, y en
continuidad paisajstica con el ro como elemento que une. Se ha conseguido la
continuidad fsica de la estructura histrica y la unidad funcional tomando como base los
valores culturales y simblicos.
A travs de los documentos de planeamiento el equipo de gobierno del
Ayuntamiento burgals ha hecho explcita su preferencia por la descentralizacin para que
los dos campus existentes en Burgos puedan crear una simetra en el interior del centro
histrico y completar as un sistema cultural e institucional integrado, a base de la
recuperacin de los grandes contenedores histricos que doten al centro de grandes
equipamientos y usos emblemticos para la ciudad.
20 El Plan Especial de la Universidad se aprob inicialmente el 13 de noviembre de 1995. Tras el
correspondiente periodo de informacin pblica y despus de admitir las alegaciones presentadas por
Patrimonio Nacional y de la Comisin Territorial de Patrimonio Cultural de Burgos, el Plan obtuvo la
aprobacin provisional el 5 de febrero de 1996.
100

Teniendo en cuenta este modelo urbano de estructura policntrica, al que nos hemos
referido, el centro histrico se reserva como smbolo de la identidad urbana, sede de
representacin institucional y espacio dotacional de servicios cualificados, ligados al ocio
y a la cultura. Por eso el Ayuntamiento y la Diputacin han iniciado un proceso de
creacin de un sistema cultural y de servicios que prepara el gran cambio de futuro de la
ciudad, una vez que se ha verificado el desvo del ferrocarril.
En este sistema, el papel que se otorga a la Universidad es el de servir como
elemento de cohesin de las zonas histricas de la ciudad, con lo que se consigue crear una
dialctica activa entre los lugares de la memoria y los lugares del desarrollo cultural y
cientfico, estrategia que se ha revelado muy eficaz, puesto que se ha podido vencer la
resistencia de los burgaleses a ocupar una zona que se considera hostil por la existencia de
no pocos aspectos negativos y peligrosos.

Figura 55: Situacin del campus de San Amaro-Hospital del Rey, en la interseccin del Ferrocarril
Santander-Mediterrneo con la carretera de Valladolid: Facultad de Ciencias, San Amaro, Hospital del
Rey, depsitos de CLH, Bakimet frente a Facultad de Humanidades, e industrias abandonadas. (Fuente:
Paisajes espaoles)

La poblacin burgalesa se haba resistido tradicionalmente a ocupar la zona situada


al oeste del ncleo primitivo del cerro del Castillo, aguas abajo del Arlanzn. Este espacio
urbano era difcilmente identificable y escasamente percibido por falta de elementos que
hicieran de nexo de unin entre el Monasterio de Las Huelgas, el Parque del Parral, o el
101

Hospital del Rey. A pesar de la existencia del barrio de La Castellana, zona residencial con
espacios de gran calidad paisajstica y con un medio ambiente urbano envidiable, no
exista ningn mecanismo capaz de relacionar a los burgaleses con este entorno que nunca
ha ejercido el papel de atraccin que por su calidad podra esperarse.
La existencia de las vas del ferrocarril, de la fbrica de Cellophane, de los depsitos
de combustible de Compaa Logstica de Hidrocarburos (antigua CAMPSA), de un
corredor elctrico de alta tensin, de la crcel y de diversas instalaciones industriales y de
almacenamiento, haba generado un paisaje industrial, desmantelado ya, marginal y
peligroso, puesto que las fbricas prcticamente derrumbadas dieron paso a un poblado,
Bakimet, considerado como uno de los ms peligrosos por su grado de marginalidad y
delincuencia. La presencia de todos estos elementos explica una imagen de este espacio
cada vez ms desdibujada y degradada en la percepcin ciudadana, hasta adquirir los
rasgos propios de un rea perifrica y marginal propia de las salidas de las ciudades. Todo
ello configuraba a este espacio como uno de los peor valorados de Burgos.
La rehabilitacin del Hospital del Rey y la creacin de una serie de equipamientos
capaces de atraer a los diversos sectores sociales de la poblacin y a los distintos estratos
de edad, para evitar una actividad socialmente restringida y unidimensional, han
conseguido hacer atractivo el barrio a futuros residentes. El rechazo de la poblacin hacia
esta zona solamente ha podido ser vencido gracias a una decidida intervencin pblica
que ha permitido la reaccin favorable de los promotores privados. Como el suelo
urbanizable tena unas caractersticas negativas se han creado otro tipo de relaciones
funcionales y simblicas para hacerlo atractivo.
El Ayuntamiento ha realizado un complejo deportivo, San Amaro, que incluye
piscinas, campo de rugby, campo de atletismo, pabelln polideportivo cubierto y pistas de
tenis. Traslad adems hacia ese sector, al recinto de La Milanera, la ubicacin del
mercado de ganados, de las ferias y salones comerciales, de las atracciones infantiles de las
ferias tradicionales y de los conciertos musicales para la poblacin joven.
La localizacin estratgica de los grandes equipamientos pblicos sealados ha
creado una nueva referencia en la dinmica urbana. Las instalaciones deportivas, el recinto
de La Milanera (ahora cerrado y en una situacin expectante) y la Universidad se han
convertido en hitos de naturaleza funcional perfectamente estructurados a travs de un
nuevo itinerario peatonal de calidad, el paseo de la Universidad, creado a lado del Parque
del Parral. La virtualidad de la funcin de este elemento urbano inaugurado a finales de
1996 se ha puesto de manifiesto al mostrar ya su capacidad para dinamizar, ordenar y
conectar los grandes espacios existentes.
102

Estas actuaciones pblicas han sentado las bases para la creacin de una nueva
imagen del espacio pblico. Ahora bien, las operaciones urbanas necesarias para lograr la
recualificacin definitiva de esa imagen urbana sin duda afectan a los aspectos ms
negativos y peligrosos: demolicin de los depsitos de la Compaa Logstica de
Hidrocarburos, eliminacin de las instalaciones industriales, de los cables de alta tensin,
solucin al tendido del ferrocarril, acoso a la crcel y eliminacin del poblado gitano de
Bakimet. Todo ello es de tal magnitud operativa y tanto coste econmico y social que
precisaba un esfuerzo adicional para que pudiera llevarse a cabo en un plazo breve. Y ya
se ha producido casi al cien por cien.

I.2.1.2. Los deseos de la institucin universitaria y sus propuestas alternativas


En esta dialctica se enmarca y se entiende mejor la estratgica apuesta de la Universidad
de

Burgos

para

acelerar

el

desencadenamiento de los procesos


que solucionen y limpien la zona de
todos los factores negativos que
impiden a esta rea excelente del
oeste de la ciudad configurar un
territorio

para

magnfica21.

una
Merece

universidad
la

pena

analizar el Plan de la Universidad


heredado de la Comisin Gestora y
que sta present al Ayuntamiento
como alternativa al Documento de
Revisin del PGOU.
El

informe

realizado

por

encargo de la Universidad para


solicitar al Ayuntamiento audacia
Figura 56: Plan realizado por la Universidad de Burgos.
(Fuente: Universidad de Burgos)

planificadora para que el campus


universitario de Burgos se convierta

en uno de los mejores espacios de Castilla y Len22 es un magnfico documento cuyo


anlisis nos sirve para verificar que ni el Ayuntamiento deseaba en 1997 un campus nico,

21"El urbanista Gaviria critica...".


22 Ibdem.
103

ni la Universidad de Burgos se lo crea, puesto que la existencia de varios planes parciales


aprobados ya, lo converta en objetivo imposible. Varias de estas promociones de tipologa
mixta, formadas por viviendas unifamiliares y por bloques de tres, cuatro y seis plantas,
estn destinadas a grupos de poblacin de gran poder adquisitivo. El desarrollo del Plan
Parcial El Parral (728 viviendas), Plan Parcial de La Sedera (575 viviendas), Plan Bakimet
(520 viviendas) y el Plan Parcial
Yage (593 viviendas) -al otro lado
del ro Arlanzn- es una muestra del
proceso de cosido y relleno de los
intersticios

espacios

vacos

existentes en este sector.


Desgraciadamente, seala el
informe, el Ayuntamiento a travs
del Plan General no contempla
Figura 57: Promociones inmobiliarias frente a la
Facultad de Humanidades. (Fuente: la autora)

suficientemente las posibilidades del


rea, ni valora la calidad del espacio,
ni la importancia de un campus23.

Es significativo el subttulo Un campus con viviendas de un artculo de Diario 16


Burgos24 dedicado a la Universidad, en el que el Presidente de la Comisin Gestora
sealaba: El campus del Hospital del Rey no va a ser homogneo, ya que el
Ayuntamiento no ha sido previsor con los terrenos, As, la mayor parte han sido copados
por empresarios privados de la construccin, y el Ayuntamiento ha cedido los suyos a una
Cofrada. Con gran pesar el Rector-Presidente, Marcos Sacristn, aseguraba: no obstante
queda un margen de esperanza y sigo negociando con tenacidad, pero lo ideal ya no se
conseguir: entre las Facultades y centros universitarios habr edificios de viviendas. Y
aada ms adelante, no obstante, todo tiene sus inconvenientes y sus ventajas, (...) el
campus ganar en seguridad al no estar aislado. Produce perplejidad que quien nada ms
llegar a Burgos declar como objetivo primordial la creacin de un campus nico
perifrico, una opcin que reniega de lo urbano y que significa segregacin y aislamiento
fsico, seale como ventaja la integracin con las nuevas construcciones de la ciudad
promovidas por la iniciativa privada, alegando motivos de seguridad.
La lectura detallada del mencionado estudio, proyecto y alegacin, que de todo
contiene, nos permite adems sealar lo que puede dar de s un plan arbitrario y
23 Ibdem.
24 "La Universidad exculpa a su arquitecto (Diario 16 Burgos, 20-5-1997).
104

disparatado que no responde a las necesidades surgidas de la institucin universitaria, sino


que podemos catalogar, como lo hace Diario de Burgos el 29 de mayo de 1997, como un
ambicioso estudio sobre la expansin de la ciudad hacia el oeste.25
Una de las primeras decisiones importantes que toma la Comisin Gestora fue la de
configurar un nico campus en San Amaro, y la primera ocasin que tiene para encauzar
sus demandas viene de la mano de la Revisin del Plan General en noviembre de 1996, al
que presenta un ambicioso documento de alegacin26. El Rector-Presidente de la Comisin
Gestora present ante el Ayuntamiento de Burgos, con fecha de 11 de noviembre, una
alegacin con la propuesta de extender el campus de El Parral-San Amaro hasta La
Milanera. En el documento adems de la cesin de suelo -solicita como mnimo 37 Has.
para aulas y edificios y 50 Has. ms para polgono tecnolgico y cientfico- se proponen al
Ayuntamiento una serie de actuaciones concretas que se consideran necesarias, entre otras,
las siguientes: proceder al soterramiento de la lnea de alta tensin de 138 KW en doble
circuito que sirve de alimentacin a la ciudad y atraviesa el territorio ofertado como suelo
de Sistema general de equipamiento universitario; la supresin urgente de los depsitos de
CLH; realizar la permeabilizacin extensa entre los mbitos del campus por medio de
pasos bajo las vas del ferrocarril Santander-Mediterrneo; y proceder al realojo del ghetto
chabolista de Bakimet27.
La comentada alegacin deja claro que el modelo elegido es campus nico frente al
existente localizado en dos enclaves distantes. Entendiendo campus nico en sentido no
dogmtico, como campus eficiente, por el grado de integracin y economa de sus
servicios, pero compatible con una decidida presencia en la ciudad28. Esta integracin en
la ciudad se refiere a aspectos infraestructurales, medioambientales, e histrico-culturales:
el campus como nuevo centro cvico del oeste de la ciudad; el campus integrado al ro,
vertebrador de ambas mrgenes del ro, el campus vertebrador entre los enclaves histricos

25 El titular dice: La UBU ha presentado al Ayuntamiento un ambicioso estudio sobre la expansin de la


ciudad hacia el oeste.
26 La reflexin abierta con ocasin de la exposicin pblica de la Revisin del PGOU y sus contenidos
referidos a la Universidad desemboca en la elaboracin y aporte de una alegacin por parte de su Unidad
Tcnica fundamentada ampliamente. Surge as un documento que se aporta como documentacin
complementaria a la alegacin formulada por la Universidad de Burgos al Ayuntamiento y que contiene los
objetivos urbansticos, criterios y estrategia para la ordenacin del campus de El Parral-San Amaro-La
Milanera para la Universidad de Burgos.
27 SILLERAS, Pedro y SORO, Agustn (1996): Anexo I. Valoracin de los costes de remocin de
instalaciones, afectos a la efectiva obtencin del suelo, en VV. AA.: Documentacin complementaria a la
alegacin formulada por la Universidad de Burgos en el trmite de informacin pblica del documento de
revisin del PGOU de Burgos, Burgos, Universidad de Burgos.
28 SILLERAS, Pedro: Captulo I. Introduccin, VV. AA.: Documentacin complementaria ..., p. 3.
105

de las Huelgas, el Hospital del Rey y apoyado en el Camino de Santiago e impulsor de su


recuperacin.
El equipo redactor considera que ste es el mejor suelo urbano y urbanizable del
trmino municipal de Burgos hasta el lmite con el municipio de Villalbilla en el que hay
suelo disponible no slo para construir un magnfico campus, sino para una gran oferta de
varios miles de viviendas unifamiliares que propone organizadas en ciudad-jardn. Con
estas premisas plantea la extensin del campus desde el Parral hasta La Milanera y la
crcel, todo ello vertebrado por el curso del ro y un gran canal derivado de ste en lo que
se cataloga como uno de los mejores espacios de Espaa a nivel paisajstico29.
Como hemos dicho se proyecta la construccin de un canal al sur del Arlanzn que,
amn de tener un aprovechamiento deportivo, hidroelctrico y paisajstico, sera el eje a
cuyo borde norte se construiran los edificios acadmicos, y al sur los administrativos, las
residencias de alumnos, un alumnario y un centro religioso para los peregrinos. Al otro
lado del ro, al norte y al lado de la crcel, se sitan los campos deportivos junto a un
polideportivo cubierto, una piscina y un gimnasio cuyo uso puede ser compartido, segn la
memoria, por los ciudadanos, los reclusos, los peregrinos y los universitarios30.
Esta afirmacin tan peregrina de la memoria no puede considerarse un lapsus, puesto
que en otras pginas se lee: La crcel podr quedarse incorporada junto a los terrenos
cientfico-tecnolgicos. Hay que entender que en el futuro de la sociedad espaola las
mejores crceles, las menos malas, sern aquellas urbanas en las que los reclusos y los
funcionarios puedan entrar y salir con escasos desplazamientos. Recurdese que el tercer
grado permite trabajar fuera de la crcel y volver a dormir a ella. Cada vez ms, las
crceles espaolas deberan ser, como las holandesas, crceles cada vez ms abiertas; de
hecho lo estn siendo. La cohesin social que Espaa mantendr en el futuro evitar las
grandes fracturas y las grandes desigualdades. Hay que tener en cuenta, adems, que la
tradicional sociedad castellana y burgalesa tiene un bajo ndice de delincuencia31. Ms
adelante se seala que la formacin a los reclusos, no slo intelectual sino tambin fsica,
se puede ver beneficiada por la utilizacin de las instalaciones universitarias. Y si en un
futuro, con la desaparicin de la crcel, sus instalaciones se vieran transformadas en un
centro de peregrinaje, los romeros de Santiago podran utilizar cmodamente los campos y

29 GAVIRIA, Mario: Captulo II. Informacin urbanstica: aspectos sociales, antropolgicos y


econmicos, VV. AA.: Documentacin complementaria ..., pp. 1-21.
30 MOYA, Luis: Captulo IV. Memoria justificativa de la propuesta de ordenacin y alternativas al
documento de Revisin del Plan General, VV. AA.: Documentacin complementaria ... .
31 GAVIRIA, Mario: Captulo II. Informacin urbanstica: aspectos sociales, antropolgicos y
econmicos", VV. AA.: Documentacin complementaria ..., p. 19.
106

canchas universitarios. Tanto con un uso carcelario como de centro de peregrinaje, puede
utilizarse cmodamente la zona deportiva colindante, en la misma orilla del ro32.
Adems de este programa completo de infraestructuras docentes y de ocio, para
completar el atractivo turstico del campus, el estudio propone crear un campo elico en
los cerros que bordean la barriada Yage con treinta molinos de 150 Megavatios, proceder
a una reforestacin de los citados cerros y crear una reserva de fauna ibrica e introducir
tambin algunas especies saharianas. Finalmente no estara mal visto dejar pastar en
libertad media docena de camellos y camellas33, para convertir la zona en un ejemplo de
viabilidad de las energas alternativas y en un sector atractivo desde el punto de vista
cultural, turstico y recreativo.
El disparate no es slo esta buclica atencin al paisaje, sino que se completa con
una peculiar referencia a la arqueologa industrial, mirando de reojo a las instalaciones de
la fbrica Cellophane, y con una autntica visin del futuro que viene de la Edad Media:
Una vez que desaparezca la fbrica de Celofn, todo el entorno de las Huelgas podr
recuperar su profundo significado histrico. Parte del patrimonio de las Huelgas,
especialmente las casas situadas fuera del Monasterio, pero propiedad del Monasterio, y en
sus cercanas, pudiera funcionar como beguinatos y beaterios 34.
Ahora bien, este paraso que se describe tomando como argumento la implantacin y
desarrollo de la Universidad de Burgos solo sera posible una vez desaparecidas las
disfunciones medioambientales nefastas. En este marco se explica que el RectorPresidente presentara ante el Ayuntamiento en noviembre de 1996, como ya se ha dicho,
un documento de 18 alegaciones que pretendan la correcta solucin de las sombras para
hacer realidad un barrio de alto nivel. Quizs sea ste el verdadero objetivo del informe y
no el desarrollo de un campus universitario.

I.2.1.3. La incidencia de los mensajes en la percepcin y valoracin del espacio


La utilizacin y repeticin por parte de la Comisin Gestora del objetivo de la Universidad
de lograr un campus nico ha generado tal vorgine constructiva que hoy nadie puede
seguir pensando que sea posible realizar esa utopa, dado que el espacio donde se pretenda
realizar ese campus nico se encuentra hipotecado precisamente por el desarrollo de planes

32 MOYA, Luis: "Captulo IV. Memoria justificativa de la propuesta de ordenacin y alternativas al


documento de Revisin del Plan General", VV. AA.: Documentacin complementaria ... .
33 GAVIRIA, Mario: Prediagnstico sobre los elementos conceptuales condicionantes de una estrategia
territorial y urbanstica de la Universidad de Burgos, Burgos, 1996, p. 35.
34 GAVIRIA, Mario: Prediagnstico ..., pp. 57 y 58.
107

parciales con un elevado nmero de viviendas que se ofertan ya en la mejor zona de


Burgos, en la zona de la Universidad. El lema campus ha actuado como una palabra
mgica, autntico talismn, con tanta significacin que simplemente al exponerlo
pblicamente ha convertido el proyecto en algo imposible de realizar porque sus ventajas
se las ha apropiado el capital inmobiliario.
La opcin de crear un campus
nico en la zona de San AmaroHospital
expresada

del

Rey

por

el

la

voluntad

rectorado

al

Ayuntamiento y a la ciudad de trasladar


las

actividades

universitarias

del

Polgono docente al nuevo sector,


adems de provocar numerosas crticas,
que aparecen en la prensa, sobre el
Figura 58: Los promotores inmobiliarios buscan
deliberadamente el contagio enriquecedor del
prestigio de la Universidad. (Fuente: la autora)

carcter especulativo de la operacin35,


indican la participacin activa de esta

institucin en el proceso de reorganizacin urbanstica al que nos hemos referido ya. Una
de las opiniones ms duras se reflejan el editorial de Diario de Burgos, titulado La
Universidad propone y reclama, al sealar que la Universidad es una institucin
fundamental del porvenir de esta ciudad, pero no sera bueno que precisamente la
Universidad contribuyera a especular con el suelo y a encarecer la vivienda de Burgos
(Diario de Burgos, 23-1-1997).
La Universidad de Burgos, pues, se ha manifestado como el instrumento ms eficaz
para vender ciudad. Hoy en ese sector se comercializa la imagen del espacio pblico, no
otra cosa. Sin embargo este es un proceso fue muy cuestionado por la opinin ciudadana36.
Las crticas pblicas son ms intensas cuando la ciudad conoce la propuesta de la
Universidad de eliminar las instalaciones de la antigua Escuela de Magisterio y el Colegio
Pblico anejo, Francisco de Vitoria, recalificar los terrenos y construir en ellos edificios de
viviendas, operacin que reportara a la Universidad de Burgos un beneficio econmico de

35 El Vocal-Vicerrector de Infraestructuras declaraba a Diario de Burgos: Est claro que no tenemos


presupuesto para construir una nueva Politcnica si no se recalifica el terreno de Vign para viviendas (La
gran complejidad de un proyecto a largo plazo( Diario de Burgos, 8-12-1994). Semanas ms tarde el
Director de Diario de Burgos, en entrevista con el Rector-Presidente de la Universidad de Burgos, muestra su
preocupacin por el supuesto movimiento especulativo como consecuencia del anuncio del campus nico y
del incremento del valor de los terrenos en el entorno del Hospital del Rey (Entrevista con el Rector de la
Universidad (Diario de Burgos, 29-1-1995).
36 Negocios alrededor del campus (Diario 16 Burgos, 16-2-1997).
108

ms de mil millones de pesetas37.


Si los documentos de planeamiento realizados, unos por el Ayuntamiento y otros por
encargo de la Universidad, nos permiten establecer un panorama casi exacto de las
relaciones discrepantes entre la Administracin municipal y la Universidad de Burgos,
ahora nos queda por analizar las relaciones que tiene la Universidad con la sociedad, su
vinculacin y compromiso con el patrimonio y con la calidad urbana, que es cosa de todos.

I.2.1.4. El compromiso de la Universidad con la ciudad


Ya se ha favorecido la creacin de nuevas tramas urbanas que requera la ciudad. Ahora la
Universidad de Burgos ya puede mirar al centro histrico, que necesita, adems de vida,
servicios universitarios que lo sern tambin de la ciudad, con lo que se lograr que la
universidad se entrelace de manera efectiva con la ciudad, de cuyo proyecto es
inseparable. No podemos obviar que la universidad se hace en la ciudad. Por ello
sealamos que a la vez que se crean nuevos centros se puede hacer complementario el
intento de lograr presencia real y viva en el centro histrico.
En una ciudad de tamao medio como es Burgos, un modelo disperso de
localizacin de centros y distintas instalaciones universitarias podra lograr el
enriquecimiento de las relaciones funcionales, hoy demasiado frgiles en la zona histrica
de la ciudad. Esta integracin funcional -no slo docente sino de residencia, servicios,
ocio, etc.- en la dialctica de la ciudad histrica sera capaz de dotarla de la calidad urbana
que est demandando. Su papel sera decisivo en la ordenacin del territorio de la ciudad,
para que el espacio central adquiriera una multifuncionalidad enriquecedora.
La experiencia de Burgos nos demuestra que para que exista presencia de la
universidad en la ciudad, para que exista un mayor grado de implicacin, con participacin
en su economa, en su contribucin a la cultura y para que su contribucin y puesta en
valor del patrimonio histrico sea un hecho, se precisa reequilibrar funcionalmente la
ciudad y tener en cuenta la importancia que tienen las condiciones espaciales y funcionales
de los dos ncleos universitarios existentes hasta hoy, y lograr intensificar su papel como
ordenadores de cada una de sus zonas, el llamado campus del Vena, en una parte de la
ciudad, y el llamado campus de San Amaro, en otra, sin olvidar que hay que soldar la

37 La Universidad enva al alcalde una propuesta urbanstica que generar 1.000 millones(Diario de
Burgos, 22-1-1997). El presidente de la Federacin de Asociaciones de Padres de Alumnos de Enseanza
Pblica sealaba ante la noticia: Me parece vergonzoso que la Universidad intente especular con los
terrenos de la antigua Escuela de Magisterio (Entrevista con el presidente de FAPA Burgos (Diario de
Burgos, 27-1-1997). Los padres del Colegio Francisco de Vitoria tambin se suman a la crtica a la
Universidad ante su propuesta de recalificacin de la parcela de Magisterio (Diario de Burgos, 2-2-1997).
109

ciudad. ste podra ser el proyecto, soldar la ciudad, no slo mediante el espacio edificado
sino tambin desde el punto de vista funcional, y soldarse con toda la ciudad. En
definitiva, el objetivo sera colaborar en el reequilibrio funcional de la compleja estructura
urbana que caracteriza al Burgos actual.
La universidad tiene un papel importante en el proceso de recuperacin de la ciudad
a travs de la colaboracin con otras instituciones que han apostado expresamente por
favorecer el papel de Burgos
como lugar de encuentro, como
lo fue en otras pocas, como
ciudad de congresos en la que las
actividades ligadas a la cultura
(congresos

cientficos,

exposiciones, conciertos) logren


liquidar la imagen de raigambre
y reciedumbre que constituye
Figura 59: El gran edificio del Seminario Mayor hoy se ha
convertido en el Hotel ABBA. (Fuente: Lorenzo Matas)

parte de la imagen pizca rancia y


trasnochada de esta ciudad.

Diversas instituciones, como la Cmara de Comercio, la Federacin de Asociaciones


Empresariales, el Patronato de Turismo, el Ayuntamiento o la Diputacin son conscientes
de que los recursos monumentales de la ciudad no pueden seguir siendo explotados
tursticamente como meros objetos de contemplacin, sino que para atraer turismo se
necesita dotar a la ciudad de una actividad cultural amplia, capaz de recuperar los valores
histricos.
Con las actuaciones pblicas que se han y se estn llevando a cabo -recuperacin del
Parque del Castillo, rehabilitacin del Teatro Principal, rehabilitacin del antiguo hospital
Divino Valls, rehabilitacin del convento de San Agustn y rehabilitacin del Hospital de
la Concepcin- las instituciones locales han hecho una apuesta capaz de propiciar nuevas
oportunidades de desarrollo cultural, econmico y social, proceso en el que la Universidad
no puede dejar de jugar un papel fundamental. En estos momentos en que las instituciones
estrechan sus lazos con la cultura, la Universidad de Burgos no podr por menos que
participar en el nuevo proyecto de ciudad. En este sentido, la ocupacin de algunos
enclaves de la trama urbana de la ciudad histrica por dotaciones universitarias que
coadyuvara a la creacin de infraestructuras culturales de cierta envergadura sera la pieza
clave que falta para que se pueda conformar y completar este proceso.

110

El Seminario Mayor, en el borde norte de la ciudad histrica, constituye un gran


edificio con grandes posibilidades para uso universitario y, a la vez, para revitalizacin de
la ciudad38. Pero esa es una oportunidad que se dej pasar.
El solar de Caballera, de 23.390 m2 de superficie, en el sector sur de la ciudad
histrica y cuyo uso estuvo bastante tiempo sin definir -hoy es un espacio ocupado por el
Complejo de la Evolucin Humana- es otro hito que podra haber gozado de una mayor
disposicin, imaginacin y generosidad de la institucin universitaria para con su ciudad.
Igual que el Hospital de la Concepcin que con 12.500 m2 es capaz de albergar un centro
cultural polivalente en el que no debe faltar la presencia universitaria. Hoy es propiedad de
la Universidad de Burgos pero, segn de desprende de declaraciones del actual rector no
slo es dinero lo que falta, tampoco sobran ganas ni ideas.
Al hablar del posible compromiso con el patrimonio nos referimos no slo a la
salvaguarda y enriquecimiento del patrimonio edificado a travs de rehabilitaciones
puntuales de edificios, o de los conjuntos histricos, sino tambin al otro tipo de
rehabilitacin, la urbana. La Universidad podra generar una sinergia esencial en Burgos si
las iniciativas culturales universitarias tuvieran la posibilidad de establecerse en edificios
del centro histrico, lo que sin duda permitira una mejora de la calidad urbana. La
Universidad sera as protagonista como creadora de cultura, canalizadora de servicios e
instrumento de dinamizacin econmica de la ciudad.
Adems no conviene olvidar que el futuro de Burgos como ciudad histrica depende
de las estrategias que se sigan en materia de proteccin medioambiental y paisajstica, y de
la interaccin de los elementos naturales con la estructura urbana. En este sentido la
actuacin de la Universidad no constituye un modelo de correcta relacin con el
patrimonio. El hecho de que la Comisin Territorial de Patrimonio de la Junta de Castilla y
Len rechazara el Plan de la Universidad llama la atencin sobre lo que apuntamos. En
diciembre de 1997 la Comisin de Patrimonio seala que el edificio de la Biblioteca
Central queda fuera de urbanizacin por no haberse atendido las modificaciones
solicitadas por Patrimonio. As se apunta que el citado edificio presenta una altura
excesiva para el entorno histrico y que su fachada presenta una lnea excesivamente larga
que no encaja estticamente39. Por otra parte Patrimonio, obligado por los recursos de la
Universidad, contra su criterio inicial, ha

permitido varios derribos en la plaza del

38 El Seminario de San Jernimo ha sido puesto a la venta por el Arzobispado de Burgos. El edificio, de
24.000 m2, se inaugur en 1961 cuenta en su entorno con 9.000 m2 de patios y 32.000 m2 de terrenos de
espacio libre.
39 Patrimonio rechaza el Plan Especial de la Universidad (Diario 16 Burgos, 19-12-1997).
111

Sobrado y ha aceptado la demolicin de un nuevo edificio para abrir una salida hacia El
Parral, con la solicitud de que se mantenga la estructura de soportal40. La institucin
universitaria no ha tenido una conducta ejemplar respecto al patrimonio.
Lo cierto es que la calidad del conjunto histrico artstico del Hospital del Rey y
plaza del Sobrado est pasando por su momento ms crtico a pesar de las determinaciones
del PECH. Adems, los dos nuevos edificios que se han construido, Biblioteca Central y
Facultad de Ciencias Econmicas y Empresariales, han cambiado la percepcin del
conjunto del Hospital del Rey. Se ha producido un enorme desequilibrio de un frente
visual de gran inters. El conjunto constituido por una serie de pequeas edificaciones que
conforman el Hospital del Rey y la plaza del Sobrado se ha transformado como
consecuencia de estas nuevas edificaciones en bloque. No se trata de un simple problema
esttico, es un problema de paisaje, en el que indudablemente las edificaciones y su
tipologa forman parte del paisaje pero no como nicas protagonistas. El paisaje, la lejana
se ha roto por una proximidad sorprendente en la que el conjunto ilustre del Hospital del
Rey ha desaparecido. Una tradicional zona semirrural y de parque se ha alterado
sustancialmente, ha cambiado. Ha desaparecido un perfil urbano histrico, pues la
vegetacin de El Parral y el entorno, que era abierto, han desaparecido.
Por otro lado, la plaza del Sobrado, constituida por una serie de edificaciones de
carcter popular y de gran inters
histrico, uno de los elementos ms
valiosos del Hospital del Rey, pese
a su mal estado de conservacin y
pese a est catalogada, est siendo
amenazada. La Universidad ha
derribado una construccin de su
propiedad, adosada al Hospital del
Rey, a fin de establecer un eje de
Figura 60: Plaza del sobrado antes del derribo de la casa
propiedad de la Universidad de Burgos. (Fuente: Paisajes
espaoles)

conexin con los nuevos edificios


citados ms arriba. Es decir, una
plaza se transforma en calle y sin

ningn rubor la Universidad se plantea como objetivo transformar el actual recinto


cerrado en una zona de paso entre las distintas zonas del campus, sin que ello le haga

40 Patrimonio confirma la situacin irregular de la Biblioteca de la UBU (Diario de Burgos, 19-12-1997) y


La Plaza del Sobrado necesita proteccin (Diario de Burgos 14-12-1996).
112

perder su encanto tradicional41. Es lamentable que una institucin universitaria que ha


apostado por los estudios de Patrimonio est regida por gestores a los que no ha interesado
activar el conocimiento para lograr la conservacin del mismo.
Y de los edificios y sitios
singulares a la ciudad histrica. En
el caso del ncleo histrico de la
ciudad y sus barrios altos, los ms
degradados,

la

implantacin

universitaria podra ser decisiva


para

su

recualificacin.

La

Universidad poda implicarse en


Figura 61: Plaza del Sobrado, ya calle, despus del
derribo de la casa propiedad de la Universidad de Burgos.
(Fuente: la autora)

esta tarea con actuaciones de


pequeo tamao, salpicando el
centro de servicios tales como el

proyectado Instituto Universitario de la Lengua Espaola, el Instituto Universitario de


Restauracin, la biblioteca, la Casa del estudiante, la sede de la Fundacin General de la
Universidad de Burgos, salas de cultura, espacios destinados a la relacin y colegios
mayores o pequeas residencias de 15 o 20 plazas para estudiantes extranjeros, profesores
visitantes, etc. Precisamente la falta de colegios y residencias universitarias ha sido otra de
las cuestiones que ha llamado la atencin de la opinin pblica, sensible a las ventajas que
la presencia de jvenes en el centro de la ciudad puede inducir en su entorno. El editorial
titulado Universidad sin colegios ni residencias sealaba que despus de tres aos de la
creacin de la Universidad de Burgos, todava no se haba resuelto el problema de la
ausencia de residencias y colegios, lo que calificaba como un serio problema, por lo que
afirmaba que as no se puede proyectar Burgos hacia lo que es una ciudad con Universidad
(Diario de Burgos, 12-5-1997).
Burgos est demandando un debate de cmo hacer ciudad, la ciudad del saber y de la
cultura, porque es consciente de que supone una oportunidad creativa. As como la
separacin funcional fue necesaria para las funciones contaminantes como la industria,
ahora que se trata de una funcin universitaria no parece que sea necesario separarla. En
este sentido la Universidad de Burgos poda haber apostado y todava podr apostar por la
utilizacin de zonas vacas de la ciudad en vez de intentar la ocupacin de nuevas

41 La Plaza del Sobrado servir de eje de conexin con lo nuevos edificios del campus (Diario de Burgos,
9-1-1998). En la primavera de 1998 se procedi a la apertura de dicho eje, mediante la demolicin de la casa
adosada al Hospital de Rey,objetivo logrado!
113

superficies en la periferia, a pesar de los afanes e intereses lucrativos que eso genera. O
quiz por eso.
Los problemas derivados de la segregacin funcional con la periferizacin de la
ciudad, la degradacin del centro histrico y la dependencia cada vez mayor del automvil
han puesto en crisis entre otras cuestiones el modelo concentrado de ciudad universitaria.
Frente a l son cada da ms los que abogan por una localizacin dispersa de los centros
que configuran la ciudad del saber. Desde que se inici la dcada de los noventa se ha
puesto en tela de juicio el modelo funcionalista vigente desde los aos treinta por ser la
causa de los problemas del medio ambiente, y se manifiesta la necesidad de volver a
modelos de organizacin urbana que favorezcan el acercamiento y la mezcla funcional y
humana. Lograr la coexistencia de los hombres entre s y de los hombres y sus actividades
es el criterio de calidad del urbanismo del futuro que propone el Libro verde sobre el
medioambiente urbano.
Frente al crecimiento fsico que origina la segregacin funcional y la produccin y el
consumo de suelo urbano que promueve el negocio inmobiliario, nos apuntamos a un
modelo de planificacin que intente mantener la integracin de las funciones de residencia,
estudio, trabajo y diversin, porque reduce considerablemente la circulacin y permite una
interrelacin sostenida. El problema de accesibilidad que ya padece la zona de San Amaro
es grande, problema incrementado desde hace unos cursos por el traslado de la Facultad de
Ciencias Econmicas y Empresariales (1999) y la Escuela Universitaria Politcnica
Superior (2002), a lo que habr que aadir el aumento de desplazamientos generados por
la ocupacin de la nuevas viviendas que se siguen construyendo a la vera de la
Universidad.

114

CAPTULO II. EL PLANEAMIENTO URBANO EN BURGOS: ENTRE LA


DESTRUCCIN Y LA SALVAGARDA DEL PATRIMONIO HISTRICO42

II.1. Una mirada a los distintos Planes de Burgos


Una ciudad que se desarrolla en el valle del ro Arlanzn, a la vera del Camino de
Santiago, tiene un plano caminero en el que ro y el ferrocarril, aparecen como dos
obstculos, cuando no barreras al crecimiento, sobre todo el trazado ferroviario. El espacio
existente entre el ro el ferrocarril
estaba ocupado por instalaciones
militares,

como

Caballera,

el

varios

Cuartel

de

edificios

conventuales, como el convento de


las Calatravas, o el de Santa Teresa,
el Monasterio de San Agustn y el
Hospital de la Concepcin y en la
zona situada al oeste, el conjunto
Figura 62: Plano de Burgos a finales del siglo XX.
(Fuente: Ayuntamiento de Burgos)

medieval

del

monasterio

Las

Huelgas y el Hospital del Rey.


Durante el siglo XX en el espacio situado al sur del ro, y al mismo tiempo que se
edificaron varias barriadas obreras de Casas Baratas, aos treinta, se construy el
cualificado barrio de La Castellana (ANDRS, 2000) pero aquellas, como hemos visto,
pasadas las vas del tren. De esta manera la zona sur de la ciudad, aunque existiera una
42

Los diferentes aspectos que se incluyen en este captulos han sido tratados en las siguientes publicaciones
de la autora: BERNAL SANTA OLALLA, Begoa (1999): Valoracin y gestin del patrimonio histrico
en Burgos en EGEA LPEZ, Andrs Joaqun (coord.): Actas del I Seminario de Derecho Urbanismo y
Patrimonio, Crdoba, Cajasur, pp. 219-227. BERNAL SANTA OLALLA, Begoa (1999): El planeamiento
en Burgos. Un pulso entre la destruccin y la salvaguarda del Patrimonio Histrico, En plural, Cuadernos
burgaleses de cultura, n 2, Burgos, Editorial Dossoles, pp. 51-56. BERNAL SANTA OLALLA, Begoa
(1999): Los problemas de la conservacin del patrimonio, II Seminario, Derecho, urbanismo y patrimonio,
Sevilla, Colegio Oficial de Abogados, Colegio Oficial de Arquitectos, Universidad de Sevilla. BERNAL
SANTA OLALLA, Begoa (2000): El Camino de Santiago en el planeamiento y la gestin urbanstica en la
ciudad de Burgos, en LPEZ. L. (ed.): Ciudades y villas camineras jacobeas, Len, Universidad de Len,
pp. 133-143. BERNAL SANTA OLALLA, Begoa (2005): El juego del miedo y la libertad. Un riesgo para
la ciudad histrica, en GUTIRREZ, Obdulia (coord.): La ciudad y el miedo. Girona, Universitat de Girona,
pp. 153-168. BERNAL SANTA OLALLA, Begoa (2005): Los espacios del miedo en la ciudad, en El
espacio pblico. Memoria histrica, cultura e identidad en la ciudad postmoderna. X Jornadas de Geografa
Urbana, Burgos, Universidad de Burgos, indito. BERNAL SANTA OLALLA, Begoa (2011): El Camino
de Santiago, un Itinerario Cultural en peligro, en VIDARGAS, Fco., LPEZ MORALES, Fco, J. (eds.):
Itinerarios Culturales. Planes de manejo y turismo sustentable, Mxico, pp. 107-122.
115

malla urbana desde el siglo XIX, no es lo suficientemente atractiva para lograr que la
ciudad se desarrolle en esa direccin. El crecimiento masivo se produce, como tambin se
ha sealado a partir de Gamonal: desde Gamonal a Burgos.
El gran ncleo obrero constituido por Gamonal se genera fundamentalmente a partir
de la declaracin de Burgos como Polo de Promocin Industrial, por Acuerdo del Consejo
de Ministros el 24 de enero de 1964, cuando la superficie del antiguo pueblo ya perteneca
a Burgos. Un ao despus, el Ayuntamiento de Burgos pudo disponer de suelo suficiente,
al quedar redimido el censo de los catorce, el 14 de mayo de 1965. El salto que se produjo
a partir de ese momento fue inmenso para la ciudad que de los 80.754 habitantes que tena
en 1960, pas a casi 120.000 en 1970, lo que supone un ritmo de crecimiento significativo
que gener de grandes tensiones en
algunas zonas, en las que fue
necesario

construir

nuevas

viviendas capaces de albergar a los


trabajadores que llegaba a las
nuevas industrias. Es ilustrativo el
dato que tenemos para 1960 que
nos dice que 2.000 personas vivan
Figura 63 : Con el derribo de la Plaza de Toros se inicia el
ensanche a travs de las "avenidas". (Fuente: Foto Fede)

en el ncleo de Gamonal, repartidas


en 500 viviendas. En el ao 1975,
el nmero de viviendas del barrio

de Gamonal alcanza la cifra de 21.000 y en ellas vive el 40% de la poblacin burgalesa, lo


que significa que en este barrio, a mitad de los aos setenta vivan 60.000 habitantes. Este
es el momento de mayor crecimiento provocado por el aumento de trabajadores ocupados
en el sector industrial que de 4.000 puestos de trabajo existentes en 1967, lleg a los
12.000 empleos 10 aos ms tarde, en 1977.
Naturalmente el desarrollo de Burgos est ntimamente relacionado con su desarrollo
industrial (PASCUAL y ANDRS, 2004). La gran inversin industrial realizada por la
ciudad, hace que Burgos, que en el ao 60 tena 80.754 habitantes, 20 aos ms tarde, ao
81, pasara a tener 156.449 habitantes, es decir 65.700 habitantes ms, lo que genera una
gran demanda de uso residencial.
Para entender la malla urbana que presenta la ciudad de Burgos, es necesario hacer
un repaso de lo que han supuesto, en ese rpido desarrollo los planes de urbanismo. Por un
lado la causa de la realizacin de una urbanizacin sin urbanizar que caracteriza el
crecimiento de la ciudad de los aos 60 y 70 se debe a la presin de los polgonos
116

industriales y a una edificacin, construida sin plan general. Las nicas determinaciones
con que se construy Gamonal provenan del Plan de Ensanche del ao 1944 de Paz
Maroto. Pero el aumento de 36.000 habitantes en slo 10 aos como sucede entre 1970 y
1980, con la demanda de viviendas y servicios que ese crecimiento genera, no poda dar
como resultado nada ms que un caos.
En Burgos, a partir de 1970, se ve la necesidad de cumplir con la obligacin de
redactar un plan general tal como se contempla en la primera Ley del Suelo de 1956. A
esta necesidad responde el Plan Garca Lanza 1971, que ya es un Plan General, que
pretenda unir la ciudad histrica de Burgos con este otro ncleo de poblacin que se
estaba construyendo en Gamonal.
A este plan se debe la extensin de la ciudad para lo que no duda en derribar una
parte importante del lienzo norte y otra parte del lienzo oriental de la muralla medieval en
un intento de lograr un ensanche en torno a la antigua plaza de toros, que tambin se
derriba. Este espacio que hoy es la plaza de Espaa, en la que unos jardines colgantes
recuerdan (slo a quien lo sabe) el trazo de la muralla, representa el ncleo principal de la
nueva ciudad que intenta extender la ciudad hacia el este para unirse con Gamonal,
ocupando as los espacios intermedios que permanecan como huertas esperando esta
oportunidad. As, mediante lo que se denomina Ensanche este, y desde la plaza, se
construyen las grandes avenidas del
nuevo centro de Burgos. Esta zona
formada por la avenida del Cid,
avenida de los Reyes Catlicos y
avenida de la Paz que confluyen en
la plaza de Espaa. constituyen el
espacio que sirve para construir un
gran
Figura 64: El ensanche de Burgos con los bloques de Villa
Pilar, entre el Arlanzn y la calle de Vitoria. (Fuente:
Lorenzo Matas)

nmero

de

viviendas,

destinadas para los grupos a la clase


media y media-alta durante las
dcadas

de

1970-1980.

En

el

ensanche que parte de la plaza de Espaa con sus grandes arterias, se construy en buena
medida a impulso de las Cajas de Ahorro (2.000 viviendas), que tenan grandes bolsas de
suelo a la espera de una buena ocasin.
El ensanche se completa con el tramo de la calle de Vitoria que llega hasta la plaza
del Rey, de la que desaparecen los cuarteles que haban sido borde del centro histrico
hasta mediados los aos 70. Con su derribo se construyen 875 viviendas entre la calle de
117

Vitoria y la calle de Segovia.


En la misma calle de Vitoria y entre sta y la avenida del ro Arlanzn no slo se
derriban los cuarteles existentes, sino tambin la fbrica de calzados Ruiz y un chalet,
Villa Pilar. En medio de esa gran parcela se construyeron 210 viviendas para la clase
acomodada.
Las caractersticas de las viviendas y de los servicios en esta parte del ensanche hace
que en los aos ochenta se diferencien bien las dos ciudades existentes: Gamonal y
Burgos.
El primer Ayuntamiento democrtico encarga en 1979 la elaboracin de un nuevo
plan general. El Plan Delta Sur, aprobado en 1985, pretende cohesionar la ciudad y realizar
dotaciones urbansticas, de espacios libres, de centros educativos, de centros deportivos
etc. necesarios tanto en la zona del ensanche, como en la zona obrera de Gamonal. Al
mismo tiempo pretenda urbanizar los barrios del sur comprendidos entre el ro Arlanzn y
el ferrocarril, a travs de una serie de planes parciales. El Plan de la Universidad, el Plan
Yage, el Plan Sedera, y el Plan Fuentecillas, contemplados el este PGOU, quedaron
paralizados al anularse el Plan en el ao 89 por el Tribunal Supremo, porque se haba
eliminado un trmite de audiencia y de exposicin pblica. Tenan que pasar unos aos
hasta que a finales de los aos 90 empezaron a desarrollarse algunos de estos planes
parciales, pero de las 11.500 viviendas que prevean solamente se construyeron 3.200.
Anulado este plan Delta Sur, se encarga a la empresa PROINTEC la elaboracin de
un nuevo PGOU vigente desde 1999 hasta estos momentos 2013, a pesar de que existe otro
pendiente de aprobacin. El plan PROINTEC, a travs de la creacin de una figura: rea
de transformacin, se propone eliminar todas aquellas industrias insalubres o molestas de
las zonas residenciales y propiciar el traslado a los polgonos industriales para lo cual se
crea un nuevo polgono en el sur de la ciudad, en el Monte de la Abadesa, en la salida
hacia Madrid. Esta previsin del plan ha servido a algunas industrias para aprovechar la
coyuntura y en lugar de trasladarse, han procedido al cierre de su actividad y a la venta de
sus terrenos. Es el caso de la fbrica de Cellophane en cuyos terrenos se ha construido una
importante urbanizacin cerrada y el caso de la fbrica de Colchones Flex, en la que se han
levantado modernos bloques de viviendas.
De las consecuencias de tipo patrimonial de este plan, entre ellas la eliminacin del
casero del antiguo pueblo de Gamonal y la idea de embalsamar el centro histrico,
mediante se parquetematizacin, ya damos cuenta a lo largo de este trabajo.
El equipo del arquitecto y socilogo Jos Mara Ezquiaga ha redactado el nuevo Plan
General de Ordenacin Urbana de Burgos que ha de sustituir al PROINTEC. Fue aprobado
118

inicialmente por acuerdo del Ayuntamiento el 15 de enero de 2010. Ha sido sometido a


informacin

pblica,

junto

la

documentacin correspondiente a su
tramitacin ambiental, de acuerdo con
las disposiciones legales vigentes en
la materia. El 20 de enero de 2012,
tuvo lugar su aprobacin definitiva
por

parte

de

la

administracin

municipal. Faltaba el visto bueno de


Figura 65: La prensa se hace eco de la amenaza de
derribar Gamonal. (Fuente: Diario de Burgos)

Patrimonio, por parte de la Junta de


Castilla y Len. Pero este organismo
lo ha devuelto al Ayuntamiento, por

no tener en cuenta que Gamonal tiene la proteccin que se deriva de estar includo, como
parte del Camino de Santiago, en la Lista del patrimonio Mundial. Por lo que no se puede
destruir.

II.2. Las tensiones entre el planeamiento urbano y la preservacin del patrimonio


histrico en Burgos. El Camino de Santiago como paradigma
Las demandas de la poblacin de alcanzar mayor grado de bienestar y las nuevas
necesidades competitivas de las ciudades hacen cada vez ms necesario un planteamiento
nuevo en la gestin urbana municipal. Ahora se hace necesario buscar las ventajas que
permitan a cada ciudad hacer frente a este reto. Es cierto que se ha producido una espiral
de competencia entre ciudades para ofrecer ms por menos, pero la creciente
interdependencia existente y la formacin de redes urbanas tambin ofrece posibilidades
de encontrar bases de solidaridad y colaboracin que permitan unas relaciones de
complementariedad entre ciudades, lo cual es importante para las ciudades pequeas o
medianas como Burgos que no pueden competir, sino buscar una cooperacin competitiva
con las ciudades de la regin y de su entorno. Esto exige un mejor aprovechamiento de los
recursos propios tanto los naturales, humanos y financieros, como los culturales, con el fin
de rentabilizar las oportunidades de desarrollo en un mundo cada vez ms interconectado.
Adems la crisis del crecimiento sin lmite de las ciudades con el consiguiente
derroche econmico y energtico que supone y con el consumo excesivo de paisaje natural
ha propiciado una nueva etapa de reflexin sobre la necesidad de recuperacin urbana, de
aprovechamiento del espacio construido, es decir, de la ciudad consolidada, y un vuelco de
119

atencin no slo hacia la ciudad heredada sino a nuevas formas de interpretacin y


valoracin de la ciudad actual. La ciudad ha ido conformndose a travs de distintas etapas
histricas que han modelado el espacio urbano con una gran diversidad de formas y en ello
radica en buena medida su riqueza. La base de cualquier actuacin sensata que pretenda
lograr la adecuacin de la ciudad para el futuro, ha de ser aceptar las diferencias
geogrficas que presenta la ciudad actual y realizar un gran esfuerzo para convertir las
zonas problemticas en zonas de oportunidad. Existen buenos ejemplos en los que los
procesos de desarrollo se basan en recursos alternativos, entre los que la cultura se ha
manifestado como un excelente factor de desarrollo, que supone un magnfico recurso para
el progreso y calidad de vida de los habitantes.
La reflexin cientfica y los documentos de los organismos internacionales que hoy
se manejan proponen acercar las polticas de patrimonio al proceso de desarrollo. Se trata
de aprovechar las potencialidades urbanas y territoriales como recurso, y mejorar el
patrimonio histrico con el objeto de involucrarlo en los procesos de creacin de riqueza.
De manera que patrimonio y ciudad confluyen entre s y los conceptos de calidad
ambiental y sostenibilidad se consideran
fundamentales, junto a los de calidad de
vida y eficiencia de la ciudad, para
lograr alcanzar las cotas de bienestar que
la sociedad actual demanda.
La experiencia acumulada durante
ms

de

una

dcada

recuperacin,

sobre

la

conservacin,

rehabilitacin y disfrute de los centros


histricos ha demostrado ya que las
inversiones en patrimonio cultural son
rentables y que la cultura es una fuente
de riqueza, generadora de empleo y
capaz

de

aportar

un

aumento

significativo al Producto Interior Bruto.


Figura 66: Artefacto publicitario elegido como imagen
de la ciudad. (Fuente: La autora)

La cultura, el patrimonio cultural, ya no


slo es importante por su valor histrico

y por ser el soporte de la identidad de los pueblos, sino que se ha revelado como un
recurso de desarrollo fundamental. Por eso la consideracin econmica de la cultura ha
propiciado una valoracin de la ciudad como un bien y como un factor ms de desarrollo
120

territorial. Las ciudades que tienen simbolismo y cultura actan como ncleos culturales
de referencia. Vender ciudad es el lema que intenta superar al anterior de vender
cultura, puesto que los cambios en los comportamientos socioeconmicos han
demostrado que las ciudades ofrecen grandes posibilidades de atraccin al sector turstico
y para la inversin, adems de beneficiar a la sociedad local. Se concibe la ciudad como
recurso, para lo cual hay que proceder a una mejora global de su imagen que, adems de
sus cascos histricos, logre adecuar aquellos espacios urbanos obsoletos que haban ido
degradndose por abandono de anteriores usos, sobre todo de los industriales.

II.2.1. Las declaraciones de Patrimonio Mundial: entre el desconocimiento y el


derroche
Como consecuencia de la pugna que rige la nueva dinmica econmica mundial, todas las
ciudades buscan conseguir el transmitir su imagen ms positiva y, en este intento, el
patrimonio cultural se ha manifestado como uno de los factores de calidad ms
indiscutibles desde el punto de vista internacional, sobre todo si se encuentra inscrito en la
Lista del Patrimonio Mundial.
La cultura entendida como recurso estratgico y pilar fundamental para desarrollar
polticas de futuro ha servido para que se inicie un proceso de bsqueda de cules son los
bienes de que se dispone, para poder venderlos. En este sentido, el mximo deseo de los
responsables de gobierno es lograr que las ciudades u otros bienes culturales de su
territorio sean declarados patrimonio de la Humanidad, puesto que el estar incluido en esa
lista supone ocupar un lugar destacado en el mundo. No es de extraar, porque las
ciudades que son patrimonio mundial son destinos altamente buscados por la industria
turstica y constituyen el sector ms importante de la economa mundial.
Este contexto cobra especial importancia en aquellas regiones ms necesitadas de
aprovechar sus propias ventajas y posibilidades como es Castilla y Len. El inters por
revalorizar los mltiples recursos existentes en esta regin hace necesario destacar el papel
del patrimonio histrico como factor de desarrollo. La potencialidad de tal patrimonio
como elemento dinamizador de la competitividad de sus ciudades es obvia. Evidentemente
las ciudades tambin rivalizan entre s para conseguir la declaracin de patrimonio cultural
por parte de la UNESCO, dado que se considera que la declaracin servir para aumentar
el turismo y atraer actividad econmica.
Burgos solicit en 1994 esta declaracin, sin ser consciente de que posee el
privilegio de estar en el Camino, en la primera ruta que fue declarada Patrimonio Mundial.
El Camino de Santiago es el primer recorrido cultural valorado por ser un itinerario que ha
121

generado modos de vida y de cultura que presentan un inters excepcional, lo que exige su
conservacin como patrimonio de la humanidad entera.
En Burgos se ha producido una mala interpretacin sobre lo que significa formar
parte de la Lista del Patrimonio Mundial, aspecto sobre el que vale la pena detenerse.
Burgos podra intentar formar parte del Grupo de Ciudades Patrimonio de la
Humanidad de Espaa y orientar sus esfuerzos en unirse al resto de las ciudades cuyos
cascos histricos estn declarados Patrimonio de la Humanidad, para poder hacer frente a
los problemas comunes que afectan a estas ciudades, para poder obtener las ventajas de la
unin y para tener ms fuerza para
navegar por los circuitos globales. Pero
para eso es necesario comprender que
en la Lista del Patrimonio Mundial la
UNESCO inscribe aquellos bienes del
patrimonio cultural y natural que
presentan un inters excepcional y cuya
desaparicin se considera una prdida
Figura 67: Permetro de la propuesta municipal ante la
UNESCO para declarar el centro histrico burgals
Patrimonio Mundial. (Fuente: Ayuntamiento de
Burgos)

irreparable

que

supondra

un

empobrecimiento de toda la humanidad


por lo que exige su conservacin como

elementos del Patrimonio Mundial.


El principal problema de la administracin municipal burgalesa es que desea
nicamente tener el ttulo para lograr ventajas econmicas y aumentar el turismo, sin ser
consciente de que ms que un ttulo de prestigio y de gloria, lo que adquiere es un
compromiso y una obligacin. El hecho de que Burgos aparezca junto con otros lugares,
ms de medio millar de bienes, en la Lista debera ser suficiente para cumplir con ese
compromiso y efectuar un planeamiento especial para preservar el riqusimo patrimonio,
que tanto enorgullece a los burgaleses y que s que est reconocido por la UNESCO. Sin
embargo, las instituciones burgalesas estn llevando a cabo unas actuaciones que denotan
o desconocimiento, o falta de responsabilidad en la conservacin y gestin del patrimonio
histrico, como demuestra el hecho de solicitar a la UNESCO su declaracin como ciudad
Patrimonio de la Humanidad, cuando ya lo es, y como demuestra el que el Ayuntamiento
de Burgos, en los ltimos aos est trabajando ms que nunca por desprenderse de los
testimonios ms significativos de su pasado histrico. Esto ltimo es lo que se desprende
del PGOU y que afecta al Camino de Santiago a su paso por la ciudad, desde su entrada

122

por Gamonal hasta el barrio de Las Huelgas y el Hospital del Rey a la salida de Burgos,
por una especulacin sin lmite43.

II.2.2. Burgos como ciudad contradictoria: un permanente debate entre tradicin y


modernidad
Para todos los burgaleses en Burgos existen dos partes de ciudad bien diferenciadas, por
un lado Burgos, que se identifica con la ciudad histrica y su ensanche, y por otro lado est
Gamonal, como una realidad distinta. Y esta percepcin de dos ciudades traspasa el marco
puramente fsico o espacial para revelarse con toda su fuerza, tanto en las manifestaciones
culturales y sociales, como en
las que hacen referencia al
planeamiento

conservacin

del

la

patrimonio

urbano.
Las

actuaciones

en

materia de planeamiento urbano


y de proteccin del patrimonio
diseadas para las dos partes de
Figura 68: Burgos a principios del siglo XXI. (Fuente: SIG
Catastro)

esta ciudad dual son muy


diferentes,
contradictorias.

incluso
Existe

una

oposicin entre los principios que fundamentan la proteccin del centro histrico de la
ciudad y el otro centro histrico que Burgos tiene en Gamonal. Del mismo modo las
intervenciones en el propio centro de la ciudad tampoco parecen ser consecuencia de los
mismos criterios. En ste, en el centro histrico, se manifiesta el distinto tratamiento que
se da al patrimonio inmobiliario de los barrios histricos y lo que el Ayuntamiento
pretende hacer en el Parque del Castillo. En Burgos la discriminacin jerrquica en la
proteccin de los espacios urbanos est resultando uno de los factores ms perniciosos
43 La UNESCO y el comit de expertos que asesoran en materia de declaraciones del patrimonio mundial,
ICOMOS (Consejo Internacional para la defensa de los Monumentos y Sitios Histrico-Artsticos), han
sentido la necesidad de superar los modelos de proteccin hasta ahora vigentes por considerar que no slo se
deben conservar los monumentos. Incluso se considera superado el modelo de centro histrico (ya existen
en suficiente nmero y muy representativos) y ahora se tiende a valorar el patrimonio mundial con nuevos
criterios que ayuden a lograr la cohesin de los pueblos. El objetivo es colaborar en el mantenimiento de la
convivencia pacfica entre los pueblos a travs del conocimiento mutuo y establecer lazos de unin. Por esta
razn la nueva generacin de declaraciones patrimoniales con la mxima distincin, con el mximo prestigio
engloba rutas y redes universales, lo que conlleva una valoracin del patrimonio intangible. Los itinerarios
constituyen un modelo de desarrollo de esta propuesta, porque siempre ponen en relacin regiones
fronterizas, son rutas de paso y de relacin, de trnsito y conocimiento, y favorecen el contacto regional.
123

para la conservacin del patrimonio. Pero estas aparentes contradicciones de la accin


municipal no son sino el resultado de una estrategia para conseguir un nuevo orden
urbano.
El PGOU PROINTEC, 1999, cambia la configuracin de la ciudad. El gran
crecimiento experimentado en Burgos en la dcada de los sesenta desde Gamonal ha
cristalizado con la creacin de nuevos polgonos residenciales que han rellenado los
intersticios por el este y noreste. Ahora se pretende dar un giro en el crecimiento
propiciando la ocupacin del espacio del sector occidental.
En este epgrafe trataremos
de

poner

de

manifiesto

problemas

derivados

decisiones

pblicas

de

los
las

tomadas

recientemente sobre la ciudad que


han provocado grandes tensiones
entre el planeamiento urbano y la
preservacin

del

patrimonio

histrico.
Figura 69: El cerro del Castillo sin castillo desde 1813.
(Fuente: Lorenzo Matas)

Se ha proyectado crear una


ciudad museo en el Castillo y se

quiere eliminar un ncleo histrico pero perifrico, Gamonal, que, aunque de pequeas
proporciones fsicas y humanas, tiene la calificacin de bien patrimonial perteneciente a la
Humanidad por ser una parte del Camino de Santiago.
Es esta una contradiccin que resulta de toda una serie de actuaciones sumamente
complejas y en ocasiones difciles de desenmascarar y que producen una crisis visible en el
desequilibrio vital y en el deterioro del casco histrico burgals que es Bien de Inters
Cultural y que pretenda obtener en 1994 la calificacin de Patrimonio de la Humanidad.
El planeamiento urbano actual est desintegrando morfolgicamente una parte de la ciudad
crendose disociaciones nefastas entre la proteccin del patrimonio y su uso, lo que ha
conducido a una degradacin muy rpida del centro histrico.
En Burgos patrimonio y urbanismo se mueven en un clima de conflicto permanente.
La ciudad se mueve en parmetros urbansticos muy tradicionales. Se abusa del valor
histrico, pero con una edad lmite, y se desprecia la ciudad histrica visible que es una
ciudad heredada del siglo XIX, por eso se puede demoler. De ah que convivan decisiones
antagnicas como las siguientes: en la parte alta de la ciudad, en el Parque del Castillo, la
reconstruccin de la fortaleza y la recuperacin de las siete puertas y de las murallas de la
124

ciudad con fines tursticos; un provocado deterioro y vaciamiento rpido del centro, como
paso previo a su posterior renovacin y reutilizacin, para lo que se han puesto en marcha
dos instrumentos bsicos, la peatonalizacin radical de las calles del barrio histrico (al
tiempo que se procede a la recuperacin del Castillo para eliminar el efecto que posea de
espalda urbana) y la destruccin del antiguo pueblo de Gamonal a pesar de ser un hito
significativo del Camino de Santiago y, por tanto, Patrimonio Mundial.
Cuando ya parece que en Espaa se han acabado las prcticas de un urbanismo
destructivo, el nuevo PGOU de Burgos constituye un ejemplo de preocupacin al igual que
el Plan Especial del Centro Histrico y el Plan Especial del Castillo44. La administracin
municipal burgalesa se conforma con una conservacin del patrimonio de mera apariencia
utilizndolo como coartada para llevar a cabo actuaciones inmobiliarias y urbansticas de
gran envergadura. De ah que el PECH se dirija fundamentalmente a la conservacin de
fachadas de las antiguas edificaciones del casco histrico, mientras que en el Castillo se
lleva a cabo una operacin emblemtica que, mediante la recreacin del espacio urbano
imaginado de pocas medievales, intenta especializar a la ciudad como escenario tursticofolclrico, convirtiendo la ciudad histrica en una autntica disculpa para crear una nueva
distribucin del espacio urbano en el que el Castillo deje de ser una barrera urbana y se
convierta en un hito reestructurador. Esta es la estrategia con la que se opera en el centro
histrico.
En cambio en la periferia no se necesita ninguna estrategia, para Gamonal se utiliza
el tpico desprecio de un patrimonio inmobiliario de cuatro casas malas y viejas y se
aprovecha la ignorancia de los ciudadanos para lograr as que el inters econmico
planifique la demolicin del patrimonio inmobiliario histrico y de un paisaje urbano
singular para abrir una va rpida -por la que no se puede circular a ms de 50 km/h- que
posibilite la comunicacin de Gamonal con la parte occidental de la ciudad enlazando con
una va de ronda, la norte. El desprecio a la calidad simblica e identificadora de un tejido
urbano puede permitir la destruccin de un pequeo pueblo cuyo inters se quiere que pase
desapercibido para los ciudadanos burgaleses. Sin embargo por tratarse del Camino de
Santiago y por su obligada proteccin, la administracin no est legitimada para ocultar el
autntico valor y significado de este elemento urbano.

44 AYUNTAMIENTO DE BURGOS: Plan General de Ordenacin Urbana, PROINTEC, aprobado


inicialmente por el Pleno del Ayuntamiento el da 31 de julio de 1996; IDEM: Plan Especial del Centro
Histrico, PROINTEC, aprobado definitivamente por el Pleno del Ayuntamiento el 28 de abril de 1995; e
IDEM: Plan Especial del Castillo, aprobado por el Pleno del Ayuntamiento el da 3 de junio de 1996,
aunque la Junta de Castilla y Len ha declarado invlido el acuerdo de aprobacin por ser ella la que tiene
esa competencia.
125

Restablecer el castillo que fue volado por los franceses, como anacrnico elemento
histrico-pintoresco, constituye una contradiccin contestada por los vecinos del centro
histrico burgals que ven cmo su casero se deteriora y degrada, y cmo la
administracin municipal olvida que la funcin residencial es la principal para lograr la
conservacin del patrimonio, antes que la turstica. As, mientras se preparan fiestas, cenas
y torneos medievales en un castillo que a su vez va ser reedificado para albergar estos
eventos, aumentan las declaraciones de ruina de los edificios del Casco histrico y su
consiguiente deterioro y abandono. Estos criterios de intervencin en el patrimonio se
revelan as no slo como caducos y superados sino como un acto de nostlgico
romanticismo y un claro intento de crear la ciudad museo para instalar en ella el museo de
la ciudad, donde se albergarn los hallazgos arqueolgicos de la ciudad y maquetas de los
castillos de la regin.
La reconstruccin del castillo se ha planteado como una operacin de rehabilitacin
de la ciudad histrica, pero en ella no tienen nada que ver las reales necesidades de sus
habitantes y, por supuesto, no sirve para mantener las estructuras urbanas heredadas, sino
que es un ejemplo de estrategia de recuperacin basada exclusivamente en la explotacin
turstica. En Burgos parece despreciarse la idea de la necesidad de conservacin de un
patrimonio vivo y vivido por sus habitantes y se prefiere, en cambio, recrear ese
patrimonio hacia fuera en un claro triunfo de una visin musestica y esttica. Mientras se
invierte en la reconstruccin del
Castillo, las calles y viviendas
del Centro histrico se van
arruinando progresivamente, y
mientras se buscan los cimientos
de las cercas de los primitivos
Burgos del cerro del Castillo, se
planifica
Figura 70: Ejemplo expresivo del abandono del casco histrico.
(Fuente: la autora)

la

demolicin

del

casero popular de la margen


derecha del Camino de Santiago

en el barrio de Gamonal que, con su Iglesia, constituye el ncleo histrico de carcter rural
del antiguo pueblo de Gamonal de Ro Pico, y, por tanto, su centro histrico. Se intenta
recrear la historia de la ciudad conduciendo las intervenciones a los siglos medievales en
una apreciacin desmedida y demaggica de esta etapa histrica, pero este criterio slo se
aplica al Parque del Castillo. De ah que se cierren las posibilidades de mantener viva la
ciudad histrica.
126

No se piensa en las actividades de los actuales habitantes, sino en hipotticos turistas


que acudan a visitar un edificio histrico que se va a reconstruir en el que puedan
realizarse duelos, juegos como el
Bofordo, y pantomimas, lo que no
tiene nada que ver

con

la

autenticidad que la ciudad tena


antes que se pusiera en marcha el
planeamiento

especial.

Paradjicamente el inters por la


poca medieval se desvanece
Figura 72: Iglesia de Nuestra Seora Real y Antigua de
Gamonal, de gran importancia en el Camino de Santiago.
(Fuente: la autora)

cuando se olvida el papel de


arteria

vital

del

Camino

de

Santiago, que se convirti en el


escenario

de

las

manifestaciones

primeras
de

la

urbanizacin medieval, aspecto


espacial
Gamonal.

visible

todava

en

Aqu

parece

no

interesar ni la historia, ni menos


el turismo, sino que son otros los
intereses-principios

los

que

mueven al gestor urbano en el


Figura 71: El antiguo pueblo de Gamonal conserva todava su
trazado caminero. (Fuente: la autora)

planeamiento de este sector de la


ciudad.

En el caso de Gamonal no slo existe la representacin mental de la ruta jacobea


sino que se mantiene en el urbanismo, geogrficamente definida por la trama y la
alineacin este-oeste propia del camino francs. La disposicin del casero y de las calles
que se conservan es un magnfico ejemplo que se repite en los pueblos del Camino. ste es
un hecho que se olvida y se quiebra en el PGOU, ya que se configura un eje en sentido
contrario al modelo caminero y se propone una va rpida perpendicular a la primitiva
traza caminera.

II.2.3. Patrimonio y urbanismo en Burgos: prioridades en conflicto permanente


Las aparentes contradicciones del planeamiento se observan en el cambio radical de la
filosofa del Ayuntamiento de Burgos que qued plasmada en el Plan Delta Sur, todava
127

vigente, que estableca la conservacin de Gamonal a travs de la elaboracin de un Plan


Especial de Proteccin del antiguo pueblo.45
La etapa transcurrida desde entonces hasta hoy ha supuesto un proceso de deterioro
de los edificios de Gamonal, que no podan demolerse pero tampoco reciban licencia para
su rehabilitacin. Esto ha supuesto
una cierta congelacin, sobre todo,
por

la

incertidumbre

actividades
negocios,

las

de

comerciales

para

que

no

han

podido

evolucionar salvo con licencias en


precario.

El

antiguo

pueblo

de

Gamonal ha mantenido su vitalidad y


Figura 73: Los vecinos de Gamonal ha reivindicado
desde hace tiempo el cumplimiento de las previsiones del
Plan Delta Sur. (Fuente: la autora)

ofrece

un

pequeo

conjunto

de

carcter semirrural con una fisonoma


muy caracterstica.46
El planeamiento, pues, si hasta
ahora haba sido frustrante, tras ms
de diez aos de espera y como
consecuencia del cambio de criterio
del Ayuntamiento se convierte en
demoledor, puesto que plantea la
destruccin del pequeo ncleo.
El PGOU prev la renovacin

Figura 74: El PGOU prev indultar la casa de la Cofrada


de San Antn. (Fuente: la autora)

total del antiguo pueblo de Gamonal


mediante la prolongacin de la

avenida de Eladio Perlado, que enlazara con el nuevo puente de Casa la Vega, la
edificacin de nuevos inmuebles residenciales en manzanas de bloque de cuatro y once
45 Dicho Plan no lleg a elaborarse, como tampoco el del Centro Histrico de Burgos, que ha sido elaborado
por PROINTEC y aprobado por el Ayuntamiento en 1995. A pesar de que la Administracin municipal
asumi totalmente su contenido, el Plan Delta Sur ha sido objeto de revisin por sentencia judicial, que lo
declar nulo por defectos procedimentales.
46 El conjunto afectado por las previsiones corresponde en el plano catastral a 92 parcelas, de las que slo 4
son solares grandes sin edificar, siendo las 88 restantes pequeas parcelas de una superficie media de 100
m2, todas ellas edificadas en una, dos o tres plantas, salvo aquellas que han sido ya derribadas por
situaciones de ruina. Esta parcelas corresponden a un nmero mayor de afectados, en total 400. En general se
trata de edificaciones del siglo pasado y primeras dcadas de ste, construidas en piedra y estructura
tradicional de madera. Adems existen 27 establecimientos dedicados a diversos usos comerciales y tres
peas recreativas, que aglutinan una importante actividad del barrio. En esta parte del pueblo viven 50
familias que precisamente son las que mantienen la cultura y las fiestas populares que recuerdan la
singularidad del ahora barrio burgals.
128

plantas, que sustituirn al actual casero rural, y la liberacin de una zona libre de parque,
en el que se mantendra la casa que alberga la Cofrada de San Antn en el centro de una
rotonda, como un adorno. Con ello quedara una amplia avenida transversal al eje del
Camino de Santiago (calle de Vitoria) y una moderna rotonda, de bloques edificados,
similares a los que caracterizan al barrio surgido en la dcada de los sesenta en relacin
con el desarrollo industrial basado en el Polo de Promocin.
El Plan afecta al pueblo en un doble sentido, unos espacios se integrarn en el
sistema general de viario, transformndose para dar paso a una avenida rpida, y con los
dems se establece una unidad de ejecucin. El conjunto afectado por las previsiones
corresponde en el plano catastral a 92 parcelas, de las que slo 4 son solares grandes sin
edificar, siendo las 88 restantes pequeas parcelas de una superficie media de 100 m2,
todas ellas edificadas en una, dos o tres plantas, salvo aquellas que han sido ya derribadas
por situaciones de ruina. Estas parcelas corresponden a un nmero mayor de afectados, en
total 400. En general se trata de edificaciones del siglo pasado y primeras dcadas de ste,
construidas en piedra y estructura tradicional de madera47. En cuanto a negocios y
comercios existen 27 establecimientos dedicados a diversos usos: siete bares, tres
restaurantes, dos tiendas de frutos secos, dos carniceras, una pescadera, un obrador de
pan, un despacho de pan, una tienda de comestibles, un garaje, un taller de carpintera
metlica, una mercera, una peluquera, una zapatera, una papelera y tres peas
recreativas, que aglutinan una importante actividad del barrio. En esta parte del pueblo
viven 50 familias que precisamente son las que mantienen la cultura y las fiestas populares
que recuerdan la singularidad del ahora barrio burgals.
Gamonal hoy es un barrio obrero, sin embargo lo que queda del antiguo pueblo es la
expresin material de la sociedad rural tradicional, que se ha seguido manteniendo hasta
hace poco tiempo. Es la parte ms querida y ms valorada del barrio pero no por su
esttica, sino porque es una referencia histrica en la que se conservan las races del
pasado. Es un documento histrico, que posee un gran valor popular no slo por su
casero, sino por la cultura de sus habitantes que sigue enriqueciendo la vida cultural y
social de la ciudad, y sus manifestaciones completan el patrimonio etnogrfico de Burgos.
Lo cierto es que Gamonal no es un barrio surgido por generacin espontnea y
creado ex novo como muchos de los barrios obreros que agrandan las ciudades espaolas.
Gamonal no es slo un barrio de nueva creacin en una ciudad en desarrollo constituido
por poblacin procedente de distintos puntos de nuestra geografa, sino que es el resultado
47 De las viviendas existentes hay cerca de 50 que se encuentran habitadas, mientras 17 estn deshabitadas y
otras en estado de ruina.
129

de la transformacin de un primitivo pueblo medieval, con su identidad y su cultura, que


ha ido creciendo hasta quedar unido recientemente a la ciudad de Burgos planificadora de
tal crecimiento. Por ello las manifestaciones culturales tradicionales en Gamonal se
manifiestan como un hecho real y simblico a la vez, signo de una cohesin social y
diferenciadora, individualizadora, que configura las imgenes de una ciudad ciertamente
dual.
El desequilibrio esttico que para algunos puede suponer la coexistencia del

Figura 75: El casero del antiguo pueblo de Gamonal se ha convertido en un estorbo para los planes
urbansticos de la ciudad. (Fuente: Ayuntamiento de Burgos)

primitivo ncleo con las nuevas arquitecturas, es una cuestin de mentalidad que responde
a un planteamiento cultural completamente periclitado, ya que precisamente esa dualidad,
esa pervivencia de parte del pueblo y las nuevas construcciones es la que merece una
consideracin diferencial que ha de ser tenida en cuenta por el planificador urbano, porque
es el fiel reflejo de la historia reciente de Burgos, que as ha podido mantener casi intacto
su centro histrico. Precisamente la relacin Gamonal-Burgos, el hecho de que un
pueblecito se haya transformado en el principal barrio de la ciudad, constituye un ejemplo
muy interesante en la evolucin de la ciudades espaolas. La ciudad de Burgos
aparentemente despreocupada en la planificacin de su desarrollo urbanstico decidi no
130

crecer sino anexionar un territorio ajeno, con lo que paradjicamente fue el desarrollo de
Gamonal el que le llev a tomar contacto con los lmites de la ciudad histrica. Es decir, el
desarrollo urbano se efectu de Gamonal a Burgos.
De todas las maneras y dado que la conservacin del patrimonio est regulada por
una normativa jurdica basada en la teora del valor y no en funcin de la esttica, nos
remitimos a lo que sealan los documentos.
La Documentacin Tcnica para la Declaracin del Camino de Santiago como
Patrimonio de la Humanidad, se realiz por encargo del Ministerio de Cultura a travs del
Instituto de Conservacin y Restauracin de Bienes Culturales como conclusin de un
trabajo ya realizado por el mismo equipo redactor en el citado Instituto. En el trabajo se
desarrollan todos los aspectos requeridos en la ficha de la UNESCO para la inclusin en la
Lista del Patrimonio Mundial.
El principal problema en cuanto a Bien a declarar, El Camino de Santiago, estrib
tanto en su identificacin como en su delimitacin. Para la identificacin, tomando como
base los trabajos elaborados en los ltimos aos por el M.O.P.U., I.T.U.R, Ministerio de
Cultura y Comunidades Autnomas, se lleg a identificar el ramal histrico principal del
llamado Camino Francs.
Pese a tener el Camino la Declaracin de Conjunto Histrico artstico (1962), ni su
identificacin ni delimitacin estaban claras ni resultaban eficaces. En este extremo hay
que resaltar la labor realizada ya por dos comunidades autnomas, Navarra con su Decreto
Foral 290/1988, de 14 de diciembre, por el que se delimita definitivamente el camino de
Santiago a su paso por Navarra y se establece su rgimen de proteccin; y Castilla y Len
con su Documentacin bsica para la proteccin del Camino de Santiago como bien de
inters cultural con categora de Conjunto Histrico, que viene a ser un desarrollo de la
delimitacin de la declaracin de Conjunto de 1962 (Decreto 2224/62).
En el citado trabajo queda identificado y delimitado fsicamente, de modo definitivo,
el llamado camino francs -el incluido en el Cdice Calixtino- a su paso por Espaa.
Esta identificacin se ha materializado en la documentacin grfica que forma un anexo
adjunto. En todo caso, el Camino de Santiago queda constituido por los terrenos que
ocupe y sus elementos funcionales, con el ancho que conserve en cada tramo. La
delimitacin del permetro de proteccin se establece, en tanto no se desarrolle por el
respectivo planeamiento comarcal o local, en un ancho de treinta metros a cada lado del
Camino desde el borde exterior del mismo. Este permetro se ampla en el caso de los
ncleos urbanos y en los enclaves de fragilidad ambiental segn la documentacin grfica
aportada en el tomo 2 (el trabajo contiene cinco tomos). Este permetro abarca bsicamente
131

los cascos antiguos de los ncleos y los elementos que por su inters histrico, cultural y
paisajstico definen dichos enclaves.
En el citado tomo 2 aparece la relacin de todos los ncleos de poblacin
atravesados por el Camino, efectuando su identificacin y delimitacin.
Por lo que toca al municipio de Burgos, en la documentacin aludida aparece de
manera expresa la Entidad Gamonal de Ro Pico. A pesar, pues, de que desde el ao 1955,
Gamonal de Ro Pico pas a integrarse al municipio de Burgos, convirtindose en barrio
de Gamonal, los textos de la Documentacin Tcnica para la Declaracin del Camino de
Santiago como Patrimonio de la Humanidad, identifican y delimitan singular y
expresamente esta Entidad, denominndola con su tradicional e histrico nombre:
Gamonal de Ro Pico.
Por otro lado, Gamonal (anexionado el 1 de enero de 1955), an hoy, forma un
ncleo singular claramente identificable por constituir una entidad fsica distinta, por sus
caractersticas

morfolgicas especficas, que

permiten hacerlo reconocible respecto de la nueva


zona de crecimiento urbano desde el Burgos
tradicional.
Por todo ello ha de entenderse que la
proteccin afecta al casco antiguo de la Entidad
Gamonal de Ro Pico dentro del trmino
municipal de Burgos. Dado que hoy se conservan
las edificaciones, calles y solares que, junto con
su iglesia y crucero, constituyeron el antiguo
pueblo de Gamonal, este conjunto en su
integridad es lo que debe entenderse como objeto
de proteccin por formar parte de un Bien de
Inters Cultural
Figura 76: Crucero del Camino de Santiago
en Gamonal. (Fuente: la autora)

incluido en

la Lista del

Patrimonio Mundial: El Camino de Santiago,


camino francs.

Dado que el concepto de itinerario remite a perteneciente a caminos en su primera


acepcin; Direccin y descripcin de un camino con expresin de los lugares, accidentes,
paradas, etc., que existen a lo largo de l (acepcin 2) y ruta que se sigue para llegar a un
lugar (acepcin 3); convendremos de manera razonable que la proteccin especial de
una ruta como es la del Camino de Santiago no permite elegir los tramos que si deben
protegerse y los que no se considera necesario proteger. Todo el Camino de Santiago est
132

protegido por la declaracin y todos los lugares que lo constituyen, tambin. Entre todos se
ha conformado la calle Mayor de Europa en la que existen muchos bienes en serie
monumentales o no; rurales, y urbanos, que son los que hacen que el mismo camino sea a
la vez unitario y diverso. Y en este itinerario no sobra ningn tramo. Ni siquiera Gamonal.
El Ayuntamiento de Burgos no lo entiende as. La ciudad de Burgos, su ncleo
histrico es Patrimonio Mundial, porque as lo dice el documento que en 1993 incluy en
la Lista del Patrimonio Mundial al Camino de Santiago. En el citado documento se seala
que el permetro de proteccin a lo largo del Camino abarca bsicamente los cascos
antiguos de los ncleos que atraviesa y los elementos que por su inters histrico, cultural
y paisajstico definen dichos enclaves. Burgos no est integrada en el grupo de Ciudades
Patrimonio de la Humanidad, federacin o club privado donde se unen ciudades con
centros histricos declarados, porque as lo quieren los alcaldes de las ciudades que hoy lo
integran, pero el ser una ciudad del Camino de Santiago, hace que pertenezca a otro club
de calidad, el selecto club de los bienes universales, que va desde Roncesvalles hasta
Santiago, cuyos representantes territoriales forman tambin una federacin, el Consejo
Jacobeo.
El Camino es una va natural de trnsito. Por eso unimos camino y puentes, camino y
arte, camino y cultura, camino y pueblos, veredas, viejas sendas, hospitales y siempre
comunicacin, personas y pueblos. Pero a veces se olvida que el camino tambin atraviesa
ciudades y que es configurador de tramas urbanas y trazas camineras, como sucede en el
tramo que afecta al ncleo histrico de Gamonal. La propuesta del PGOU (1999)
mantenida por el planeamiento realizado en 2013 es destruir el antiguo pueblo de
Gamonal, salvando nicamente su Iglesia, sin tener en cuenta, por ignorancia o desprecio,
los valores, histricos y culturales, es decir, patrimoniales de ese tramo de la Calle Mayor
de Europa que singulariza al antiguo pueblo y hoy barrio de Gamonal. Su conservacin
sera posible aprovechando las subvenciones que el Ministerio de Fomento otorga a las
Corporaciones Locales para dar utilidad a los bienes declarados BIC al servicio de la ruta
jacobea.
La filosofa y la propuesta del PGOU sobre Gamonal contradice frontalmente toda la
legislacin existente en materia de proteccin del patrimonio. No se puede disociar el
monumento y su entorno, sin embargo el Plan pretende conservar nicamente la Iglesia, el
Ayuntamiento y la Cofrada de San Antn, que quedara como una pieza de museo en
medio de una gran plaza enmarcada por bloques de pisos, sin comprender que aquellos
elementos forman un conjunto indisociable del pueblo y con el pueblo.

133

La Ley 13/1985 de 25 de junio exige a la Administracin la proteccin de un bien


patrimonial declarado, en el que no se permitirn alineaciones nuevas, alteraciones en la
edificabilidad, parcelaciones ni agregaciones (art. 20. 3). Y la conservacin de un Bien de
Inters Cultural, como es el Camino de Santiago, comporta el mantenimiento de la
estructura urbana y arquitectnica, as como de las caractersticas generales de su
ambiente (art. 21. 3). La Ley en todo caso deja claro que las alineaciones urbanas
existentes tienen que mantenerse. Por contra la propuesta del planeamiento actual
contempla la ruptura de las alineaciones que, de llevarse a cabo, provocar la mxima
alteracin posible de las caractersticas singulares que han llevado a declarar al Camino de
Santiago Conjunto Histrico-Artstico, Bien de Inters Cultural y Monumento de la
Humanidad48. Por estas especiales circunstancias este sector urbano precisa un plan
especial de proteccin como as lo entenda el Plan Delta Sur, en este punto no solamente
revisado sino con previsiones radicalmente contrarias. De hecho el plan general aprobado
por el Ayuntamiento de Burgos el 20 de enero de 2012 ha sido devuelto por la Junta de
Castilla y Len precisamente por que contiene como proyecto la destruccin de Gamonal.
Lo cual es una trasgresin de la esencia de la legislacin a la Ley de Patrimonio Histrico
Espaol y a los principios de la Convencin del Patrimonio Mundial.
Burgos, que tan orgullosa est de su patrimonio, no puede olvidar que debe la
conservacin de su centro histrico a la existencia de Gamonal; y no puede negar que esa
pieza representativa de lo que fue un pequeo ncleo rural, siendo una parte pequesima
del tejido urbano burgals constituye un espacio simblico que sirve para identificar,
diferenciar y dar personalidad a este barrio que es el ms populoso y de mayor extensin
de la ciudad. Por ello y frente la visin estrecha, errnea y pasada de moda que supone la
previsin del Plan General hay que considerar que lo que se conserva del Gamonal
primitivo es una realidad urbana de Burgos que tiene un significado especfico. Es un
espacio histrico en el que se conserva la memoria colectiva de la poblacin que lo habita
y es el nico dato, la nica imagen reconocible del pasado en lo que hoy es el barrio y nos
revela la historia de la ciudad.
La escena histrica que se superpone en el Gamonal que pretende destruir el
planeamiento conforma una realidad cultural con un reflejo en el espacio, en el que se
entremezclan diversas realidades sociales que han configurado un paisaje urbano singular

48 Por Decreto 224/1962 el Camino de Santiago fue declarado Conjunto Histrico-Artstico. Dicha
declaracin afecta al camino y comprende tambin los lugares, edificios y parajes de la ruta. Por otro lado la
catalogacin de este camino en 1989 como Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa, y como
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993 son la consecuencia del reconocimiento mundial de la
importancia cultural e histrica de esta va y del territorio que lo soporta.
134

y contribuye a que Burgos tenga sus propias seas de identidad. La historia de la ciudad de
Burgos y su evolucin desde 1955 hasta hoy no pueden explicarse tachando con un rotring
el ncleo primitivo a partir del cual se efectu su crecimiento urbano.
Lo cierto es que, se valore o no, esta pieza urbana del primitivo pueblo de Gamonal,
configura una unidad claramente delimitada en el espacio y que a pesar de que ha quedado
comprendida y desbordada por la ciudad conserva todava su identidad propia. Es una
unidad diferenciada dentro de la ciudad actual y por tanto es merecedora de tutela y
proteccin, por su inters histrico. El casero del ncleo antiguo de Gamonal no debe
plantear problemas de reutilizacin, de acondicionamiento para usos diversos y de simple
conservacin en estado original, puesto que permite una reutilizacin de esa arquitectura
histrica sin hacer importantes inversiones para su adaptacin bien a usos originales, bien
a otros diferentes.
Gamonal actualmente es el resultado del desarrollo experimentado a lo largo de su
historia. El envejecimiento o ruina de los edificios producido por el abandono al que le ha
sometido el planeamiento y la falta de la debida conservacin empobrecen sin duda la
imagen de ese casco antiguo, pero esta realidad no puede hacer olvidar que precisamente
esa zona es la ms representativa, puesto que en este conjunto se deposita toda su memoria
histrica.

II.2.4. El Monasterio de las Huelgas o el sndrome de la tercera generacin


El desprecio del planeamiento urbano por el patrimonio histrico no slo se plasma en la
propuesta de eliminacin de un tramo pequeo aunque significativo del Camino de
Santiago, el PGOU no muestra mayor sensibilidad en otras zonas del itinerario jacobeo en
la ciudad de Burgos, y sobre todo se manifiesta especialmente alarmante en el conjunto
formado por el Monasterio de las Huelgas y el Hospital del Rey.
Si Gamonal, al este de la ciudad, no es suficientemente valorado por tratarse de un
ncleo de arquitectura popular, de casas humildes, en este otro sector, la valoracin de un
conjunto monumental ha sido utilizada por la especulacin urbanstica poniendo en serio
riesgo la conservacin del patrimonio. El desarrollo de la Universidad de Burgos en el
entorno del Hospital del Rey y la supresin del trazado del ferrocarril Madrid-Irn han
propiciado una transformacin de la zona oeste de Burgos que ha convertido al barrio de
Las Huelgas en una zona en plena expansin urbana, en la que diversos planes parciales
con un gran volumen de edificabilidad dejan en situacin crtica al monasterio cisterciense,
al quedar ste prcticamente rodeado por bloques de viviendas de varios pisos. Este

135

proceso se ha visto afectado con la desaparicin de la fbrica de Cellophane al establecer


un rea de Transformacin con capacidad para mil viviendas.
Las transformaciones previstas por el PGOU
modifican totalmente el conjunto histrico definido
por el Monasterio de Las Huelgas, con sus compases,
y el propio barrio. Patrimonio Nacional ha mostrado
preocupacin por la urbanizacin del entorno y ha
advertido al Ayuntamiento del riesgo de alteracin
de la fisonoma del Monasterio y de romper la
privacidad de la comunidad cisterciense, presente en
el monasterio desde el siglo XII, ya que los nuevos
edificios, de veinte metros de altura, rodearn
absolutamente la huerta y el cementerio, lo que
quebrar el recogimiento y la vida de clausura de las
dueas.
Figura 77: Monasterio de Las Huelgas
y chimenea de la Cellophane. (Fuente:
la autora)

Ante la amenaza de la comunidad cisterciense


de abandonar el Monasterio de Burgos si se llevara a

cabo la edificacin masiva alrededor del mismo, segn las previsiones del PGOU,
Patrimonio Nacional, como titular del inmueble, inici la tramitacin de un expediente de
Plan Especial de Proteccin,
tal como contempla la Ley de
Patrimonio Histrico Espaol
de 1985, para garantizar la
preservacin

del

entorno

urbano de este monumento,


dado que el Ayuntamiento no
ha incluido las alegaciones que
Figura 78: El Monasterio de Las Huelgas ser rodeado por las
edificaciones previstas por el planeamiento una vez demolida la
Cellophane y eliminadas las antiguas vas del ferrocarril. (Fuente:
la autora)

en su da Patrimonio Nacional
hizo al PGOU. Todo ello se ha
previsto sin tener en cuenta la

necesidad de proteccin de un bien cultural como es el Monasterio de Santa Mara la Real


de Huelgas en su doble condicin de monumento, situado en el Camino, y de comunidad
religiosa, cuya clausura supone unas condiciones de privacidad que deben ser preservadas.
El desarrollo urbanstico en el entorno de Las Huelgas es el ejemplo ms claro de lo
que podamos denominar el sndrome de la tercera generacin, de destruccin y
136

dilapidacin absoluta del cuantioso patrimonio heredado que caracteriza la actuacin de


las Instituciones burgalesas. Si para lo que es un bien tan querido por la poblacin
burgalesa y a pesar de la amenaza de abandono del monasterio por parte de la comunidad
religiosa, el nuevo PGOU no ha tenido en cuenta la necesidad de preservar el monumento
y su entorno del impacto de los procesos de urbanizacin, no resulta extrao la
infravaloracin de Gamonal ni el proyecto de destruirlo
Y en ese despilfarro no se queda atrs la Universidad de Burgos cuyo rectorado
ocupa el edificio del Hospital del Rey, cedido por Patrimonio Nacional. Una de las
primeras actuaciones realizadas en el entorno ha sido la de derribar una casa que formaba
parte de la plaza del Sobrado, la nica casa de la que era propietaria la Universidad, para
abrir una calle que permitiera un acceso a las nuevas instalaciones. Tir la casa porque era
suya y porque era vieja y no vala para nada. Pero la trama urbana se ha destrozado. La
plaza del Sobrado, la plaza ms antigua que tena Burgos y costitua un espacio muy
peculiar catalogado como BIC ha quedado desnaturalizada y convertida en calle.

II.2.5. La importancia del patrimonio para singularizar y promocionar la ciudad


Los esfuerzos que realizan muchas ciudades no estn exentos, sin embargo, de
contradicciones, puesto que en el actual mercado de ciudades, en esa competencia entre
ciudades, no slo se trata de promocionar la ciudad, sino que a la dimensin econmica
hay que aadir una apuesta por los aspectos que hacen referencia a la identidad urbana.
Para una ciudad competitiva el principal objetivo es lograr una especificidad
diferenciadora, una identidad, pero en ese afn a veces se produce la paradoja de que
cuanto ms se intenta diferenciar una ciudad de otras, se realizan intervenciones
urbansticas que logran que cada vez las ciudades se parezcan ms entre s. En cambio, el
patrimonio histrico s que constituye un elemento diferenciador, porque a lo largo de
siglos ha ido modelando un trazado urbano, es decir la relacin equilibrada entre los
espacios construidos y los abiertos; ha ido creando una morfologa, unos edificios, un tipo
de edificacin que facilita una identificacin cultural. Esta es la gran riqueza y el enorme
potencial del patrimonio histrico que hace que sea exclusivo. No se puede imitar. Slo se
puede conseguir con historia. En el caso de Burgos la especificidad le viene dada desde las
primeras etapas de su desarrollo urbano que est ligado a la ruta jacobea, a esa ruta que a
veces niega, aunque eso suponga negar la historia, y que pasaba por Gamonal de Ro Pico
antes de que los peregrinos se adentraran en Burgos. Pero en vez de valorar la diferencia,
en vez de valorar el paisaje y el territorio de la ruta jacobea, como aspectos clave del
patrimonio de la ciudad, y aprovechar la oportunidad de desarrollo sostenible que brinda
137

este privilegiado patrimonio del Camino de Santiago, Burgos de empea en parecerse cada
vez ms a otras ciudades a travs de sus realizaciones ms vulgares que adems a nadie
satisfacen
La administracin municipal poda optar por una poltica econmica fundamentada
en la cultura si supiera aprovechar el Camino como un eje cultural y turstico y las
posibilidades de convertir la ciudad en plataforma de encuentro de personas e ideas, en un
lugar de comunicacin y cultura, dado que una de las potencialidades del itinerario es que
posibilita el desarrollo de iniciativas y proyectos innovadores en el mbito del turismo y
desarrollo cultural sostenible. Valorar la propia historia y el patrimonio europeo ayudara a
entender la ciudad y a actuar en ella, porque el Camino ofrece el dilogo entre unos
espacios ms desarrollados y otros ms desfavorecidos, entre aquellos en que domina la
cultura popular (Gamonal) y otros donde las creaciones culturales alcanzan el mayor grado
de expresin artstica (Catedral, Monasterio de Las Huelgas, Hospital del Rey), lo que
sucede a lo largo del tramo que atraviesa la ciudad de Burgos, en el que se ve claramente
que el paisaje de la ruta es diverso porque es representativo de la historia. Precisamente
por eso forma parte esencial del
patrimonio europeo, y su pervivencia
y

conocimiento,

contribuye

comprender la diversidad de las


regiones

que

solidaridad,

jalona,

facilita

colaboracin

la
y

cooperacin entre las personas, y hace


posible la aplicacin de frmulas de
complementariedad
Figura 79: Barracones del albergue de peregrinos en El
Parral. (Fuente: la autora)

-frente

la

competitividad- entre la poblacin


asentada en l.

Actualmente el xito del desarrollo econmico de la ciudad postmoderna depende de


su capacidad de producir acontecimientos que intentan seducir y atraer visitantes, hacer
que se queden y que vuelvan. Sin embargo, a veces sucede que hay ciudades a las que
llegan visitantes sin reclamo aparente porque estn recorriendo rutas o caminos. Es lo que
hacen los peregrinos compostelanos que pasan por distintas ciudades en su viaje. En el
caso de Burgos el ayuntamiento no es consciente de que hacer sufrir a los peregrinos no es
la mejor manera de hacer que se queden y, sobre todo, que vuelvan. Los barracones que
Burgos ofreca a los peregrinos en el parque de El Parral no son la mejor estrategia de

138

vender la ciudad49. Se trata pues de una actitud que dilapida una enorme potencialidad, la
que ofrece la ruta jacobea, que otras ciudades ansiaran tener. Burgos podra propiciar los
intercambios y aprovechar la oportunidad de estar en una de las mejores rutas culturales
que sirve de modelo para las que ahora se intentan crear.

II.3. Propuestas e iniciativas estratgicas en el planeamiento urbano de Burgos


La nueva ciudad del futuro, el diseo del nuevo Burgos es un proyecto que se gesta a
travs de dos mecanismos estratgicos diferente puestos en evidencia bien a travs del
planeamiento urbano -revisin del Plan General50- bien mediante iniciativas privadas
generadoras de un gran consenso entre los agentes que modelan la ciudad: la integracin
del ferrocarril en la ciudad. El grado de competencia que la ciudad de Burgos pretende
desempear en el conjunto regional a sugerido a los gestores urbanos potenciar los
siguientes elementos: la revalorizacin de un centro histrico de gran calidad; la creacin
de un campus universitario nico en unos espacios caracterizados por su gran valor
histrico y paisajstico; la creacin de una ciudad del transporte que convierta a Burgos en
un centro redistribuidor de mercancas de carcter internacional.
El PGOU de Burgos se articula alrededor de estas tres ideas: el Centro histrico, la
Universidad de Burgos (UBU) y el Centro Integrado de Transportes e Industria de
Villafra (CITIV). Estos tres indicadores presentan el planeamiento urbano como ajustado
a los problemas estructurales de la ciudad y muy beneficioso para ella, de manera que el
Castillo, el Teatro Principal (principales actuaciones en el centro histrico), la
Universidad y Villafra se han convertido en proyectos emblemticos del actual
planeamiento urbano y pugnan por aparecer como los smbolos del Burgos nuevo. Sin
embargo, en este intento de solucionar los problemas que afectan a la ciudad se observa
una gran paradoja y su tratamiento muestra la dualidad de estrategias que se combinan a
la hora de canalizar el futuro desarrollo de Burgos. Es cierto que el Castillo, Teatro,
Universidad y Villafra son captulos que permiten ser optimistas en la transformacin de
la ciudad por las posibilidades de desarrollo urbano. Por otro lado y simultneamente se
superpone a este optimismo una imagen que imposibilita y trunca las esperanzas de lograr

49 Burgos hasta el ao 2008 es la nica ciudad del Camino que no contaba con un albergue para peregrinos.
En 1993 se instal un pabelln prefabricado y otro en 1997. Estos barracones, con grietas y goteras, con
capacidad para 96 personas no reunan las condiciones necesarias para garantizar a sus usuarios unos
mnimos de calidad por no tener el aislamiento bsico para mitigar las inclemencias meteorolgicas. El
nuevo, situado en la calle de Fernn Gonzlez, se inaugur el 8 de agosto de 2008. Es un edificio esplndido
por su capacidad y servicios que ofrece, pero hasta las 12:00 horas en verano o hasta las 14:00 horas en
invierno los peregrinos deben esperar haciendo una considerable cola sentados en la calle.
50 El Plan General de Ordenacin Urbana, PROINTEC se elabora en 1996, y es aprobado en 1999 .
139

en el futuro una ciudad mejor. La cuestin de la deseada supresin del ferrocarril pesa
como una losa que frena cualquier esperanza de alcanzar un desarrollo equilibrado.
La entidad de este problema urbano y territorial, a nuestro juicio, le hara merecedor
de ser objeto de tratamiento en el Plan General que Burgos est elaborando. La nueva
ordenacin espacial que se pretende para Burgos en el conjunto de la regin no puede
olvidar decisiones de tanta transcendencia futura como qu proyecto se estima
conveniente para adaptarse a las exigencias y criterios de las lneas de alta velocidad. No
se entiende que el plan no opte por una solucin entre el soterramiento del ferrocarril o su
desvo, sobre todo cuando esta polmica marca la divisin entre los partidarios de cada
una de las dos opciones y en unos momento en que ambas cuentan con los oportunos
estudios y proyectos. Creemos que cuestiones como la integracin del ferrocarril, en los
que sin duda se incorporan estrategias y tratamientos innovadores de participacin, e
incluso de gestin, entre el sector pblico y privado, son proyectos que deben definirse en
unos momentos en que se estn tomando una serie de decisiones de ordenacin espacial
que tienen su plasmacin en el PGOU. Por eso la poblacin burgalesa se siente
defraudada ante el planeamiento, ya que esperaba un proyecto urbano definido y
definitivo bien de depresin o bien de desvo del ferrocarril, puesto que las dos
alternativas estn suficientemente debatidas.
En la etapa de exposicin pblica del PGOU los ciudadanos burgaleses han visto
que el planeamiento no presenta una definicin clara de la ciudad, puesto que la
incidencia posterior de la solucin que se d al ferrocarril a su paso por Burgos se
considera una cuestin vital desde el punto de vista econmico y social. Por contra han
podido observar que el PGOU determina el traslado de la actual Estacin de Autobuses y
fija con exactitud su futura ubicacin en Las Tejeras, apuesta sta que solo puede tener
sentido si se opta por la solucin del desvo, dada la importancia que el propio
planeamiento otorga a la eficacia del transporte intermodal del ferrocarril y el autobs.
La indefinicin del planeamiento ha provocado una gran insatisfaccin a la hora de
calificar las propuestas urbansticas. Falla la lgica de la poltica de ordenacin del
territorio. Al definir y caracterizar el nuevo Plan se pone nfasis en la creacin de unas
infraestructuras viarias que faciliten los desplazamientos internos en la ciudad y aquellas
que conviertan a Burgos en un centro redistribuidor de transportes. Pero as como se
definen las vas rpidas a travs de dos rondas -ronda norte y ronda sur- conectadas entre
s que han de servir para cohesionar el tejido urbano y cerrar los bordes de la ciudad, nada
se expone sobre la solucin del actual trazado del ferrocarril cuando sta proporcionara
en cualquier caso una oportunidad sin par en el reequilibrio interior de la ciudad tanto en
140

el sector de la vivienda y en el de las infraestructuras del trfico rodado, como en el


proyecto de relanzar el papel de la ciudad de Burgos como una capital del transporte en la
mitad septentrional de la pennsula.
La aparente contradiccin que se produce por la indefinicin del planeamiento en
este proyecto y al mismo tiempo el enorme empeo del Ayuntamiento, personificado en
su alcalde, Valentn Nio, que lo considera un proyecto prioritario, as como los esfuerzos
planificadores de un grupo de promotores privados que han logrado involucrar a la
sociedad burgalesa, nos llevan a reflexionar sobre las razones que explican esta dualidad
existente en Burgos entre el planeamiento urbano y el diseo o estrategia ordenadora de la
ciudad fuera del plan, que coexisten en estos momentos.
Queremos plantear algunas circunstancias que ayuden a interpretar los movimientos
que se estn produciendo en la ciudad y las dificultades para que todas estas estrategias se
plasmen de forma clara en un Plan General que puede ser calificado como estratgico, a
pesar de que no aparezcan de manera expresa las ideas bsicas.

II.3.1. Rasgos de la dinmica de la ciudad de Burgos


A pesar de que en Burgos existen problemas importantes cuya solucin reclama la ciudad,
como la eliminacin de las vas del ferrocarril, su no inclusin en el Plan General nos
indica la existencia de una
dicotoma

en

el

intento

de

disear el Burgos del siglo XXI.


Si en el ao 2013 la
existencia de un alcalde serio y
honrado

puede

resultar

raro

porque cada da se conoce un


caso ms de corrupcin, antes no
era as o no nos informaban de
ello. Por eso cuando por primera
vez
Figura 80: Polticos en el banquillo, titulaba Diario 16 de
Burgos el da 7 de abril de 1997.

en

descubri

la
la

democracia

se

actuacin

del

alcalde de Burgos, al que la

justicia conden por prevaricacin, la ciudad sufri una gran conmocin. En el juicio se
vio involucrado el Ayuntamiento, y fueron condenados el alcalde, tres concejales, y el
secretario general del Ayuntamiento. Jos Mara Pea se converta en el primer alcalde
inhabilitado y tuvo que abandonar el Ayuntamiento por corrupcin. Naturalmente la
141

prevaricacin del alcalde tena como agente beneficiado a un afamado empresario de la


construccin, Antonio Miguel Mndez Pozo, quien result condenado a entrar en prisin.
El nivel de polarizacin en el anlisis de los temas urbanos, consecuencia de lo que se
llam el juicio de la construccin constituye una gran dificultad que impide a los
ciudadanos burgaleses plantear abiertamente una visin de la ciudad, un proyecto de futuro
que sea asumido colectivamente. En opinin del arquitecto Santiago Bartolom Rial51,
aunque la accin en este juicio estaba dirigida contra el Ayuntamiento y quienes lo dirigan
y contra el promotor-constructor, fueron tales las actuaciones ilcitas que se hicieron al
amparo del Plan General Delta Sur (1985), que durante unos aos qued totalmente
desvirtuado, por no decir, casi moribundo. Los agentes que intervienen en el proceso de
desarrollo de la ciudad eran conscientes de este problema, por eso se ha elaborado un Plan
(1999) en el que, en vez de explicitarse claramente las decisiones y las visiones de la
ciudad y de su territorio, se seala de forma muy sutil el intenso proceso de transformacin
que se est gestando y que tendr grandes consecuencias para el desarrollo futuro. No
obstante los indicadores podran con el tiempo llegar a plantearse como elementos de un
posible plan estratgico.
Desde que se produjera pues el famoso caso y juicio de la construccin52, Burgos ha
pasado a ser el escenario de la puesta en marcha de una serie de estrategias muy distintas
que tratan de poner esta ciudad en movimiento. Para ello se ha decidido hacer un esfuerzo
que permita realizar estrategias y proyectos adecuados a la escala de la ciudad. Burgos
intenta que la propia ciudad acte como motor del desarrollo econmico, con cuestiones
como la Universidad o el ferrocarril. En estos momentos se impone la participacin o
coordinacin del sector pblico y del sector privado que, bajo el lema participacin
pblico privada -PPP-, permita multiplicar las inversiones y asegurar la eficacia a travs
de la cooperacin y del compromiso para lograrlo.
El problema radica precisamente en que esa estrategia, esa visin de la ciudad, el
proyecto de la ciudad debe ser fruto de una decisin colectiva, de los ciudadanos y de la
Administracin, y solo puede llevarse a cabo si participan todas las fuerzas sociales. Pero
la realidad burgalesa presenta una fractura demasiado grande para lograr esa visin
colectiva de la ciudad. El proceso vivido en Burgos ha sido una fuente generadora de
conflictos. Las relaciones de la poblacin burgalesa con su ciudad se han visto sometidas
a fuertes tensiones durante el largo periodo que dur el llamado caso de la construccin,

51 Detalles del Post: Burgos en escorzo, conferencia celebrada en la Escuela de Arquitectura de


Valladolid el 15 de enero de 2008, Bitcora: Mundos
52 La sentencia de la Audiencia de Burgos tuvo lugar en 1992 y la del Tribunal Supremo en 1994.
142

en el que se vieron involucrados ciertos sectores empresariales y la administracin


municipal. Durante ese tiempo los ciudadanos de Burgos asistieron perplejos, a travs de
los medios de comunicacin, a un complicado debate pblico sobre las complejas
relaciones que se producen en la ciudad por lograr la dominacin del espacio y la
obtencin de plusvalas. El desenlace enrareci enormemente la vida ciudadana puesto
que desemboc en un final traumtico, con una sentencia que inhabilitaba al alcalde y a
dos de sus concejales y que privaba de libertad a un empresario de la construccin.
En la mente de los burgaleses se ha producido una polarizacin en el anlisis de los
planteamientos urbanos, lo cual dificulta la comprensin global de la ciudad y de los
mecanismos de transformacin de la misma. Todas las propuestas se juzgan en virtud de
quien las haga y no de sus caractersticas objetivas y en todo caso se desconfa de las
posibles actuaciones diseadas que siempre se vinculan a un mismo agente urbano. Y el
propio Ayuntamiento no escapa a este prejuicio cuando encarga la redaccin del actual
PGOU, por esto no constan en el mismo todas aquellas previsiones que le son propias, ni
las intervenciones que en la prctica se estn realizando. As el protagonismo y la
capacidad ciudadana, que debe mostrarse pblicamente en el debate poltico sobre el
modelo de ciudad que se desea, se encuentra todava completamente neutralizado. Todo
ello explica que en Burgos se den algunas propuestas de planeamiento urbano a la vez que
se inician y ponen en prctica intervenciones estratgicas al margen de cualquier plan o
modelo formal redactado, debatido y aprobado.

II.3.3. Los espacios histricos de la ciudad piezas fundamentales del PGOU: la


reutilizacin del centro y la recuperacin del castillo
La Revisin del Plan General Delta Sur, 1985, presentada a informacin pblica en
septiembre de 1996 (PGOU, Prointec), cambiaba la configuracin de la ciudad del futuro.
El gran crecimiento experimentado en Burgos en la dcada de los sesenta desde Gamonal
ha cristalizado con la creacin de nuevos polgonos residenciales que han rellenado los
intersticios por el este y noreste. Ahora se pretende dar un giro en el crecimiento
propiciando la ocupacin del espacio del sector occidental. Si hasta ahora el centro
histrico de Burgos haba sufrido muy pocas transformaciones es precisamente en la
dcada del noventa cuando se asiste a una serie de cambios que pueden modificar no slo
la trama urbana sino tambin su estructura y morfologa. El centro de Burgos se considera
un espacio privilegiado, y el objetivo de revitalizacin es para el PGOU una operacin

143

clave para logra el equilibrio de la ciudad que consiga devolver al centro histrico su
posicin central y su perdida centralidad previamente provocada.
A la fase de crecimiento perifrico de la ciudad a travs de Gamonal, y la posterior
de vaciamiento del centro, por prdida de poblacin y puestos de trabajo, le sigue,
superponindose en el tiempo un intento de retomar el centro para residencia de una
nueva poblacin y para nuevas actividades econmicas fundamentadas en la cultura
(congresos, reuniones de trabajo,...) y el turismo.
El vaciamiento residencial y comercial se solapa en los aos noventa con la
pretendida reutilizacin de esta parte de ciudad, razn por la que el centro est viviendo
en estos momentos
una situacin crtica
y de gran deterioro.
El

conjunto

primitivo constituye
un

gran

potencial

desde el punto de
vista urbanstico por
sus

caractersticas

medioambientales e
Figura 81: El centro histrico en una posicin geogrficamente excntrica.
(Fuente: Lorenzo Matas)

histrico

artsticas.

La categora de su
patrimonio monumental, el inters de su estructura y edificacin, y el carcter histrico
de Burgos han sido valorados muy positivamente por la iniciativa privada, que ha
apostado por una inversin sin duda rentable a medio plazo siempre que pudiera actuar
sobre un barrio prcticamente vaco. As ser ms fcil su revitalizacin operando sobre
manzanas enteras debido a la pequea dimensin de los edificios, de crujas demasiados
estrechas.
Para la iniciativa privada sustitucin y renovacin son las claves de la reutilizacin
del centro que, mediante un proceso de vaciado previo, permitir una recuperacin del
casco y lograr su renovacin no slo fsica sino tambin desde el punto de vista social.
Estamos, pues, ante un intento de recuperacin del centro con una revitalizacin social y
econmica.
En su borde norte destaca el cerro del Castillo, que adems de constituir uno de los
pulmones de la ciudad, es una zona de gran inters paisajstico y arqueolgico
reconocindose en su ladera sureste el primer asentamiento de la ciudad. Sin embargo, por
144

su progresivo abandono y degradacin durante dcadas, se haba convertido en un borde o


espalda urbana.
Para

llevar

cabo

la

recuperacin y regeneracin social


del

centro

el

PECH de 1995

contempla dos operaciones clave:


una radical peatonalizacin de sus
calles y la recuperacin del Castillo.
Con ello se intenta expulsar a la
poblacin residente de la manera
Figura 82: La destruccin de los edificios antiguos sirve
para construir viviendas de marca. (Fuente: la autora)

ms rpida posible y, para evitar que


el

proceso

de

abandono

fuera

irreversible, se disean actuaciones que hagan atractivo nuevamente el centro. ste es el


papel encomendado a la rehabilitacin del Castillo y del Teatro Principal.
La recuperacin del casco antiguo se basa fundamentalmente en la adecuacin de
este espacio como parque pblico de escala urbana. El Plan Especial del Castillo53 recoge
la decisin municipal de integrar este espacio en la ciudad histrica a travs de la
investigacin arqueolgica.
Los cuatro programas desarrollados por el Ayuntamiento entorno a este gran
parque: Vamos al castillo, El
tren por mi ciudad, Acrcate y
conoce tu capital y Tu aventura
es el Castillo, son ejemplos de la
importancia y de la eficacia que
tiene la percepcin del espacio
para

transformar

el

nivel

cognitivo de los ciudadanos en un


tiempo rcord, de forma que se ha
logrado recuperar este espacio
Figura 83: Parque del Castillo recuperado. (Fuente:
Ayuntamiento de Burgos)

abandonado,

que

haba

permanecido olvidado en la mente de los ciudadanos durante muchos aos.


Las campaas y hallazgos arqueolgicos confirman al Castillo y su entorno como
clave para conocer los orgenes de Burgos. Los planes de acondicionamiento del Castillo
contemplan la creacin de un museo de tipo interactivo, el Museo de la ciudad, en el que
53 AYUNTAMIENTO DE BURGOS: Plan Especial del Castillo, 1996.
145

se mostrarn los hallazgos realizados en las excavaciones arqueolgicas (cermicas,


efectos militares) y otros contenidos como las maquetas de los castillos de la regin54. Un
equipo de arquitectos y arquelogos se encarg de redactar un proyecto de rehabilitacin
de la fortaleza. Si era positiva para la ciudad la recuperacin del Castillo, como parque,
como un espacio pblico, no podemos opinar lo mismo de la intencin de reconstruir o,
para ser exactos, construir de nuevo un castillo.
Pero, en realidad, se cuenta con la reconstruccin del Castillo, cuyo comienzo
previsto en 1997, contaba con la ayuda de 380 millones, concedida por el Banco Europeo
de Inversiones. El presupuesto global asciende a 740 millones55.
El Plan General, que no define un modelo de ciudad, sin embargo marca claramente
el objetivo de extender la ciudad hacia el oeste, dando un giro al crecimiento, y de
devolver al centro histrico su posicin central. Para ello toma como base e instrumentos
la ejecucin de dos vas de ronda que permitan la comunicacin de las partes oriental y
occidental a travs del Castillo. Por eso el PECH, adems de la zona del casco histrico,
incluye los dos sectores histricos situados al oeste de la ciudad.
En unos momentos de fuerte emersin del mercado y de sus intereses en la ciudad,
los sectores histricos se han convertido en piezas fundamentales. El Ayuntamiento
burgals, con el pretexto de recuperar el patrimonio histrico a travs de los hallazgos
arqueolgicos, prepara los cambios de infraestructura ms espectaculares y necesarios
para que la ciudad pueda alcanzar el doble objetivo sealado por el PGOU, la
reutilizacin del ncleo antiguo y la de salvar el lmite que supone el cerro del Castillo
para ocupar la zona opuesta a travs de un tnel bajo el cerro. Asistimos, pues, a una
nueva distribucin del espacio urbano en el que el Castillo se convierte en un hito
reestructurador, papel que tambin cumple en estos momentos el Teatro Principal,
finamente rehabilitado, para que la ciudad existente pueda definirse as entre dos hitos de
considerable calidad y simbolismo cultural, el Castillo y el Teatro Principal, que refuerza
el papel que tradicionalmente ha tenido la Catedral.

54 La propuesta de crear en el Castillo un parque temtico creativo presentada por un inventor asturiano, ha
sido recogida por el Ayuntamiento por considerar que puede tener encaje en un futuro museo interactivo,
idea transmitida al equipo que proyecta la reconstruccin de la fortaleza (Diario de Burgos, 12-1-1997:8).
55 (Diario de Burgos, 29-1-1997:8).
146

II.3.4. El desarrollo del campus universitario en la histrica zona de Las Huelgas y


Hospital del Rey
La operacin de reequilibrio del plano burgals se materializa en los objetivos del
PECH56, que no solamente incluye el centro histrico nuclear sino tambin las reas
histricas de Las Huelgas y del Hospital del Rey. Ambas reas configuran un espacio de
gran calidad caracterizado por las
edificaciones monumentales (el
Monasterio y el Hospital del Rey,
actual Facultad de Derecho y
Rectorado de la UBU) junto a las
que existen otras de tipologa
popular de gran valor histrico,
como son las que conforman el
Figura 84: Desarrollo inmobiliario en torno al Hospital del
Rey. (Fuente: Ayuntamiento de Burgos)

conjunto o barrio de Las Huelgas


y las de la Plaza del Sobrado y

aledaos de la ermita de San Amaro. En esta zona se ha puesto en marcha un proceso de


rehabilitacin, con el desarrollo del campus universitario, que pretende su consolidacin
como rea urbana de prestigio. De ello ya hemos tratado con ms detalle en captulo
anterior, en el subcaptulo I.2.1. titulado Relacin Universidad y ciudad en Burgos. Un
ejemplo de transformacin espacial por la funcin docente y, ms especficamente, en el
apartado I.2.1.1. Los deseos expresados por el gobierno de la ciudad. A esas pginas nos
remitimos.
La recuperacin del Hospital del Rey su entorno, capaz de superar la histrica
degradacin de este sector, se disea mediante la creacin de una serie de equipamientos
capaces de atraer a los diversos sectores sociales de la poblacin y a los distintos estratos
de edad, para evitar una actividad socialmente restringida y unidimensional, de ah toda la
batera de actuaciones tendentes a hacer atractivo el barrio a futuros residentes. El rechazo
de la poblacin hacia esta zona solamente puede ser vencido gracias a una decidida
intervencin pblica que dota a la zona de una nueva funcin, como es la universitarias,
capaz de inducir un cambio tan importante

56 AYUNTAMIENTO DE BURGOS: Plan Especial del Centro Histrico, 1995.


147

Uno de los empeos urbansticos ms interesantes se centra en el entorno de la


Universidad, con San Amaro y la Plaza del Sobrado, es decir, la zona del Hospital del Rey,
que configura un campus universitario de especial inters arquitectnico57.
El campus universitario de San Amaro actualmente est integrado por los edificios
de Facultad de Ciencia y Tecnologa de los Alimentos y Ciencias Qumicas, la Facultad de
Derecho y Rectorado -en el rehabilitado Hospital del Rey-, Facultad de Humanidades y
Educacin, Pabelln Polideportivo y un Centro Superior de Tecnologas de la
Construccin que albergar los actuales estudios de la Escuela Politcnica, situada en el
Polgono docente de General Vign (ahora avenida de Cantabria) al otro lado de la ciudad.
A ello hay que aadir los edificios de la Biblioteca Central, de la Facultad de Ciencias de
la Empresa y la remodelacin del edificio Hostal de San Amaro, propiedad que el
Municipio ha cedido a la Universidad por un plazo de 50 aos, para Residencia
Universitaria, de edificacin de una nueva Residencia Universitaria junto a la Facultad de
Humanidades y Educacin con capacidad para 250 alumnos y con un coste global de 600
millones. Finalmente se acaba de inaugurar el edificio para Servicios Centrales.
En los aos sesenta se configur el Polgono docente de Burgos, (construido en una
de las tierras de los catorce de Gamonal) en la que se denominaba avenida del General
Vign, actualmente avenida de Cantabria. Lo componan inicialmente la Escuela de
Magisterio, las Escuelas Tcnicas, diversos colegios-residencia de estudiantes e Institutos
de Bachillerato y de Formacin Profesional, a lo que se sumaron posteriormente la Escuela
de Estudios Empresariales, la Escuela de Idiomas y otros centros de Enseanza media. La
decisin de desdoblar dicho Polgono, diseada al crearse el Colegio Universitario
Adscrito a Valladolid con el fin de separar a la poblacin estudiantil y evitar as la posible
conflictividad tpica de la poca, se ha consolidado y convertido en un traslado de
ubicacin gracias a la apuesta explcitamente manifestada por su propia Comisin Gestora
desde la creacin de la UBU en 1994.
Volvamos a recordar que en Burgos existen contenedores histricos que no han sido
tenidos en cuenta para utilizarlos y otorgar una funcin universitaria y dinamizadora. Se ha
perdido as la oportunidad de recuperar el patrimonio en el centro histrico para
equipamiento universitario58. La Universidad de Burgos se ha manifestado como el
57 La rehabilitacin de los edificios que componen actualmente la manzana de San Amaro, cuyos usos eran
diversos -ganaderos, talleres, garajes-, est presupuestada en 630 millones de pesetas para una superficie
total construida de 8.604 m2. Se incluyen jardines de uso pblico con 1.626 m2 de extensin y un jardn
privado de 776 m2.
58 Existan numerosos monumentos susceptibles de un uso universitario, una vez rehabilitados, tales como el
Hospital e la Concepcin, el complejo de San Agustn, el Seminario Mayor, etc., as como alguna fbrica,
como la de F. de Harinas de la C/ Fernn Gonzlez, cuya reutilizacin como residencia estudiantil ayudara a
148

instrumento ms eficaz, por su gran capacidad de recomposicin y reactivacin urbana, en


la recualificacin de una zona de la ciudad nada apreciada hasta ahora, pero no ha tomado
la iniciativa de acercarse y avecinarse en el cetro histrico y protagonizar en primera
persona el "cosido" interno de la ciudad de Burgos
La ubicacin estratgica de los grandes equipamientos pblicos sealados ha creado
una nueva referencia en la dinmica urbana. Las instalaciones deportivas, el recinto de La
Milanera (en un primer momento) y la Universidad se han convertido en hitos de
naturaleza funcional perfectamente estructurados a travs de un nuevo itinerario peatonal
de calidad, creado a lado del Parque del Parral. La virtualidad de la funcin de este
elemento urbano se ha puesto de manifiesto al mostrar ya su capacidad para dinamizar,
ordenar y conectar los grandes espacios existentes.

II.3.5. La creacin de la Ciudad del Transporte, aspecto clave para la economa


burgalesa
El Plan Director del Centro Integrado de Transportes e Industria de Villafra (CITIV) y el
Plan Especial del Aeropuerto de Villafra, como instrumento que servir para posibilitar
desde el punto de vista legal y urbanstico la conversin del antiguo aerdromo militar en
aeropuerto civil de tercer nivel, constituyen otro de los aspectos clave para la economa
burgalesa. El CITIV se convertir en una de las zonas de mayor crecimiento econmico de
la regin por su excelente situacin geogrfica. Este centro se articula por el eje de la N-I y
queda limitado al norte por el ro Vena; al sur por el aerdromo; al este por el casco urbano
de Villafra y la cabecera de pista del recinto aeroportuario; y al oeste por la penetracin
viaria que une la N I con la autopista A-1.
Burgos es una capital del transporte no slo por su situacin geogrfica, trnsito
obligado, sino tambin porque las empresas de sus polgonos industriales estn
conquistando cada vez ms los mercados extranjeros. El CITIV aprovechar la
complementariedad de la red de carreteras, la estacin de mercancas de RENFE y el
aerdromo de Villafra.
El Plan Especial del Aeropuerto de Villafra define tres usos diferentes: El
aeronutico, que incluye las instalaciones actuales y posibles ampliaciones (nueva pista de
aterrizaje, pista de apoyo, torre de control, hangares y una reserva de suelo en la zona sur
que permita crear una terminal de pasajeros a travs de un nuevo acceso). En el aspecto
ferroviario y logstico, se contempla una franja de 250 metros de ancho a lo largo de las
un programa de rehabilitacin social-residencial del casco antiguo.
149

vas frreas donde ubicar la nueva estacin de mercancas de RENFE, as como espacios
para almacenaje, manipulacin e intercambio de cargas. El uso terciario prev, entre otras
cosas, actividades de promocin empresarial y formacin59.
El Plan Director del Centro Integrado de Transportes e Industria de Villafra,
redactado por PROINTEC y costeado por la Agencia de Desarrollo Econmico de Castilla
y Len, prev que el actual Centro de Transportes de la Aduana de Burgos, situado en la
carretera de Irn, se expanda hasta los lmites del casco urbano de Villafra englobando en
sus instalaciones el Mercado Central de Frutas y Hortalizas. La potencializacin definitiva
de la actividad de este recinto se producir con la ubicacin de la estacin de mercancas
de RENFE y con la puesta en marcha del aerdromo. Se ha diseado un verdadero recinto
intermodal con diversas reas logsticas que interconecten el transporte en carretera con el
ferrocarril y con el avin. Dicho intercambio se producir a dos niveles, fsico y
telemtico, con el sistema de Intercambio Electrnico de Datos EDI, el operador podr
gestionar de manera ms eficaz la distribucin de los productos.
Los redactores del Plan del CITIV, para poder rentabilizar mejor la nueva ubicacin
de la estacin de mercancas, han reservado dos reas de carcter logstico que sern de
uso compartido con el centro de Transportes. En ellas operarn empresas que por su
actividad puedan favorecerse de la intermodalidad ferrocarril-carretera. Adems de contar
con tres vas nuevas que se unirn a las cinco ya existentes, la estacin tendr dos rampas
diseadas para vehculos pesados que podrn ser utilizadas por el ejrcito para transportar
materias a la Base Militar de Castrillo del Val, que es donde estn acuartelados los carros
de combate de la Divisin Mecanizada Brunete. La estacin tambin dispondr de una
playa de mercancas.
Con el Plan Director del CITIV se ha empezado a gestionar uno de los centros
logsticos con ms potencialidades en nuestra regin y a nivel nacional. El Plan acta
sobre una superficie de 415 Has. con el fin de configurar en un plazo de 10 aos un
conjunto de instalaciones y equipamientos donde se desarrollen distintas actividades
directamente relacionadas con el transporte, organizadas en cuatro grandes reas: una de
servicios al vehculo, con aparcamientos, estacin de servicios, trenes de lavado, talleres
de reparacin y repuestos, e ITV y locales de exposicin y venta y alquiler de vehculos y
de maquinaria manipuladora de mercancas; un complejo logstico que albergara
59 Se aprob la constitucin de una sociedad para gestionar el aeropuerto de Villafra, GABSA (Gestin del
Aeropuerto de Burgos, S. A.) en la que formar parte: el Ayuntamiento, la Diputacin, la Junta de Castilla y
Len, la Cmara de Comercio y la Caja de Burgos y la Caja del Crculo. Se crear con un capital de 102
millones de pesetas aportados a partes iguales por las seis entidades. Hay otra Sociedad similar, formada por
los mismos miembros que conforman el Centro de Transportes Aduana de Burgos, CETABSA, en El plan
especial del aeropuerto de Villafra (Diario de Burgos, 25-1-1997).
150

almacenes de carga fraccionada, almacenes frigorficos, instalaciones de intercambio


modal, playas de maniobra, muelles de atraque, zonas de contenedores y plataformas; la
tercera, una zona administrativa, comercial y de acogida de tripulantes, que dispondr de
edificios de recepcin, salas de espera, restaurantes, hoteles, cafeteras, aulas de
formacin, salas de reuniones y edificios inteligentes de oficinas con sistemas de
comunicacin (redes internas de videotexto, EDL, Internet,...); y un recinto de gestin del
Centro de Transportes.
El Centro Integral es una apuesta por ordenar y potenciar las actividades vinculadas
con el movimiento de mercancas, mediante la formacin del personal de eventuales
operadores logsticos o la configuracin del semillero de empresas del Centro Europeo de
Empresas e Innovacin (CEI).
El objetivo de la agrupacin geogrfica de distintos participantes de la cadena del
transporte y distribucin es aprovechar las sinergias y economas de escala, lo que permite
a las empresas productoras aumentar su fiabilidad y disminuir el plazo de entrega, al
mismo que facilita la contratacin de carga fraccionada y las operaciones especializadas.
El aprovechamiento de las sinergias tambin permite desarrollar servicios especializados
dentro del denominado almacenamiento activo como puede ser el montaje, el control de
calidad de acabados especficos, las operaciones de embalaje y etiquetado, etc.
En resumen todas las actuaciones van encaminadas a aprovechar la buena
disposicin de la malla de infraestructuras de Burgos para introducir nuevas reas de
negocio que potencien las ya existentes, en el convencimiento de que el CITIV es un
centro logstico, y su existencia en las ciudades estratgicas para el movimiento de
mercancas, no slo permite generar mayor transparencia en el mercado y mejor
coordinacin entre oferta y demanda, sino que facilita una utilizacin ms eficaz de los
distintos medios de transporte que se complementan en el mnimo tiempo durante el
traslado de las mercancas. La esperanza de que el CITIV mejore la organizacin, gestin
y coordinacin de las empresas que utilizan sus instalaciones, nicamente se empaada por
quienes opinan que previamente ha de solucionarse el problema el ferrocarril, puesto que
el traslado de la actual Estacin de Mercancas de RENFE, como cuestin ligada a la
opcin del soterramiento, y su ubicacin en el rea de Villafra puede ahogar y truncar las
posibilidades de desarrollo futuro del aeropuerto, lo que cuestionara la capacidad del
pequeo aerdromo y la posibilidad de potenciar Burgos como nudo estratgico de
comunicaciones.
En esta aglomeracin de elementos infraestructurales ligados al transporte, definidos
por el PGOU, se deja fuera uno de los elementos clave. Por ello tomamos nuevamente la
151

tesis de que el planeamiento urbano de Burgos es un instrumento insuficiente de


planificacin, por eso sealamos una vez ms que algo falla en la lgica que orienta el
diseo de la ciudad. Y ese fallo intenta ser solventado a travs de una iniciativa que poda
definirse metafricamente como la tctica del cuco, porque en el esfuerzo realizado para
comprender la dinmica actual de Burgos existen muchas incgnitas que resolver.

II.3.6. Las estrategias de los agentes privados en el diseo de la ciudad: el desvo del
ferrocarril
Todas estas operaciones mencionadas hasta aqu, estn planificadas a travs del PGOU y
los distintos Planes especiales -Plan Especial del Centro Histrico, Plan Especial del
Castillo, Plan Especial de la Universidad, Plan Director del Centro Integrado de
Transportes e Industria de Villafra, Plan Especial de Aeropuerto de Villafra- que
canalizan la realizacin de las tres grandes intervenciones urbansticas contenidas en el
Plan (la revalorizacin de un centro histrico de gran calidad; la creacin de un campus
universitario nico en unos espacios caracterizados por su gran valor histrico y
paisajstico; y la creacin de una ciudad del transporte que convierta a Burgos en un
centro redistribuidor de mercancas de carcter internacional).

Figura 85: Trazado del desvo del ferrocarril por el norte de la ciudad. (Fuente: Ayuntamiento de Burgos)

Esas propuestas se diferencian respecto de aquellas otras que afectan a la solucin


del problema del ferrocarril, que constituye uno de los grandes proyectos de Burgos, entre
otros motivos porque la realizacin de infraestructuras modernas imprescindibles para
asegurar y potenciar el futuro industrial, comercial y social de Burgos, necesariamente
pasa por la solucin al problema del ferrocarril. En este caso no se plantean en el PGOU
sino que dependen de los agentes privados. El ferrocarril constitua en Burgos un problema
de seguridad, de calidad de vida y un problema de funcionalidad. Pero tambin es un
152

problema para el planeamiento urbano y para lograr el reequilibrio interior de la ciudad y


para lograr relanzar el papel de la ciudad de Burgos como una capital del transporte en la
mitad septentrional de la pennsula.
La propuestas de solucin son contrarias (soterramiento/desvo) pero tienen en
comn la participacin de grandes colectivos en torno a una o a otra de las alternativas.
Mientras que el soterramiento es la propuesta planteada por un grupo de empresarios
burgaleses y defendida por el Ayuntamiento y otras instituciones, la opcin por el desvo
es defendida por una Plataforma Cvica que intenta convencer al Ayuntamiento de su
mayor viabilidad y armona con el planeamiento de la ciudad. Los agentes privados han
lanzado unas propuestas que podan ser calificadas como desregularizadoras para tratar de
definir una opcin superadora del actual planeamiento respecto a la eliminacin de las
barreras ferroviarias en el tramo urbano.
Como ya hemos sealado se han planteado dos soluciones: soterramiento o desvo.

Figura 86: El Alcalde, Valentn Nio, presentado la maqueta del desvo. (Fuente: la autora)

El soterramiento es la propuesta planteada por un grupo de empresarios burgaleses a


los que se han unido la Cmara de Comercio, las Cajas de Ahorro y otras instituciones. Es
la opcin defendida por el Ayuntamiento y tiene el apoyo mayoritario de los partidos con
representacin municipal. Bajo el lema La mejor va para el futuro de Burgos se ha
elaborado un folleto titulado Pasillo ferroviario de Burgos en el que figura la esencia del
proyecto, que afecta a dos kilmetros del actual trazado ferroviario y la consecuente
creacin de una gran avenida, oeste-este, desde la calle de Santa Dorotea hasta el parque
153

de La Quinta, y con el que se resuelven dos pasos a nivel, muy traumticos para la ciudad.
El proyecto se basa en hacer la obra a cambio de los terrenos que se liberan, a razn de
sesenta viviendas por hectrea60.
La tardanza en la realizacin de esta aspiracin burgalesa y las protestas vecinales
recientemente organizadas en una coordinadora de vecinos denominada Sin vas 96 ha
relanzado una vieja opcin defendida por distintos ciudadanos que, a travs de una
plataforma ciudadana, tratan de canalizar la creciente preocupacin de la opinin pblica
que cuestiona seriamente la viabilidad del soterramiento. La Convergencia Ciudadana por
el Desvo FF.CC., que integra a diversos ciudadanos, organismos y asociaciones, intenta
conseguir un consenso ciudadano que logre vincular al Ayuntamiento, por considerar que
la alternativa elegida va a condicionar seriamente el futuro de la ciudad.
La propuesta atiende singularmente a las caractersticas geolgicas de la ciudad, una
ciudad que se asienta en el valle de tres ros, con graves problemas surgidos recientemente
en muchas edificaciones, por obras en el subsuelo, lo cual ha sensibilizado a la poblacin y
ha llevado a sus promotores a desestimar como alternativa posible cualquier obra que
tenga que realizarse profundizando en el suelo de la ciudad de Burgos. En consecuencia
proponen como alternativa el desvo del ferrocarril desde las proximidades de Villalbilla y
trnsito por detrs de los cerros que dominan la ciudad por el norte, para tener su salida en
las proximidades de Villafra. Esta alternativa prev un trazado distinto al previsto en el
PGOU para la Estacin de Mercancas y Contendores, y la sita al norte del futuro
aeropuerto de Villafra, donde existe espacio suficiente y sin limitar las posibilidades de
desarrollo de aqul. Propone finalmente llevar a cabo negociaciones con el MOPTMA y la
Unin Europea al objeto de conseguir las subvenciones que puedan alcanzar el 70% de la
obra total, compatibilizando en el espacio de circulacin del desvo el futuro tren de alta
velocidad, o velocidad alta, al que Burgos no puede renunciar61.
Estos problemas han dividido an ms a la poblacin burgalesa, cuya relacin con la
ciudad se puede caracterizar por la dicotoma entre lo que se siente y lo que se desea. La
poblacin se siente orgullosa de su ciudad y la considera una ciudad preciosa, una ciudad
que por su magnfica localizacin geogrfica posibilita los intercambios, una ciudad
industrializada con unas industrias de enorme capacidad econmica y de gran importancia
nacional. Pero tambin la poblacin es consciente de que el futuro de la ciudad, que es el
resultado del juego y de las opciones de los agentes urbanos, necesita de unos esfuerzos en

60 Domingo. Suplemento semanal (Diario de Burgos, 6-10-1996).


61 CONVERGENCIA CIUDADANA POR EL DESVO F. F. C. C.: Alternativas para la descongestin de
la ciudad de Burgos, Burgos 1995.
154

que nadie sobra. Por ello no puede ser excluida una parte importantsima de esos agentes
como son los ciudadanos. El nuevo ciudadano exige un cierto control de los
acontecimientos que estn preparando el nuevo rostro de la ciudad del futuro.
EL debate del desvo del ferrocarril termin en 1998 cuando tras unas jornadas
llevadas a cabo en la Facultad de Humanidades62 a favor del desvo del ferrocarril, el
alcalde de la ciudad Valentn Nio, que siempre haba defendido el soterramiento dijo que
soterramiento significaba desvo.
Decidido el desvo del ferrocarril, por la zona norte de la ciudad el Ayuntamiento
firm el convenio con el Ministerio de Fomento y RENFE para hacer el desvo. Fomento
se haca cargo del 50%, la Comunidad Autnoma del 25% y el Ayuntamiento del otro 25%
de esta macro-operacin que supone la liberacin de 16 km de suelo con una anchura
media de 30 m. que pasan de ser de de titularidad estatal a ser suelo de propiedad
municipal. Era suelo calificado como uso de Sistema General Ferroviario, y RENFE lo ha
liberado con el fin de que parte de lo obtenido con su venta se destine a financiar la
operacin. El valor estimado en 1998 era de 19.000 millones de pesetas, y todo lo que
excediera sera asumido por parte del Ayuntamiento.
Se ha contratado a unos arquitectos de renombre internacional para realizar un
bulevar e instalar una especie de tranva que recorra el antiguo trazado del ferrocarril. El
estudio de Herzog & de Meuron con una figura inexistente aqu, denominada Master Plan,
ha diseado una macro-operacin urbanstica para toda la ciudad. Es como un Plan
General pero desde el Ayuntamiento se ha presentado como una modificacin puntual del
Plan General vigente, porque una modificacin puntual no tiene que pasar por la
preceptiva fase de exposicin pblica y el consiguiente periodo de alegaciones.

El

Ayuntamiento lo ha enseado a la ciudad pero a los ciudadanos se les ha hurtado el


derecho de participacin. Una vez ms.

62 Desde el rea de Geografa Humana de la Universidad de Burgos promovimos unas Jornadas de estudio y
debate sobre la ciudad: Las barreras ferroviarias en Burgos, que se desarrollaron del 12 al 15 de mayo de
1997 y tuvieron como marco base de estudio y debate la opcin del desvo del ferrocarril elaborada por
Convergencia Ciudadana, por considerarla la alternativa ms racional. Coincidiendo con las referidas
jornadas se realiz una exposicin del proyecto del desvo en la Facultad de Humanidades y Educacin para
acercarlo al conocimiento de todos los ciudadanos burgaleses y finaliz con la cesin por parte de
Convergencia Ciudadana de todos los materiales de estudio sobre el desvo a la Universidad de Burgos. A
partir de entonces la Universidad de Burgos, consciente del papel que debe cumplir en la sociedad, decidi
iniciar un estudio de viabilidad de la opcin desvo y poner a disposicin de la ciudad la investigacin que
desde distintas reas de conocimiento y desde distintos Departamentos vena desarrollando.
155

II.4. El juego del miedo y la libertad: un riesgo para la ciudad histrica

No es valiente quien no tiene miedo, sino quien sabe conquistarlo


Nelson Mandela

II.4.1. El temor compartido


No es fcil imaginar cmo hubiera podido tratarse el tema de este coloquio La ciudad y el
miedo antes del 11 de septiembre de 2001. Pero desde aquel momento ha surgido una
inquietud especial que convierte al terrorismo en la principal preocupacin del ciudadano a
la vez que instala a la poblacin mundial en un rea en la que puede esperarse cualquier
cosa, la zona de sombra o risk area de la que habla el filsofo Jos Luis Pardo como la
expresin tcnica que designa, en la navegacin militar, el rea no cubierta por el barrido
del radar: el rea en la que puede esperarse cualquier cosa (PARDO, 2003: 219). El
impacto psicolgico producido por los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos y
del 11 de marzo en Madrid, percibidos como indicadores de una amenaza imprevista, no
impide ver los defectos del sistema de seguridad pblica en esta sociedad del riesgo.
Es cierto que las ciudades siempre han estado sujetas a peligros inherentes y
consustanciales a

su

propia entidad:

asedios,

guerras,

expolios,

bombardeos,

persecuciones, hambrunas, plagas, inundaciones, terremotos, desastres ecolgicos,


contaminacin, accidentes de carcter industrial, problemas en la calidad de la
alimentacin, desempleo, despidos masivos, precariedad, recrudecimiento de la pobreza,
delincuencia, violencia..., amenazas que enfrentan a la ciudad con su propia
vulnerabilidad. Pero es necesario recordar que en el momento en que las Torres Gemelas
fueron atacadas con precisin quirrgica (HERZOG, 2003:28) se puso de manifiesto la
torpe indefensin de la construccin urbana contempornea.
Aunque la crueldad, el terror, el desasosiego ante tanto dolor hace difcil la reflexin,
creemos que la peor consecuencia del terrorismo no es la muerte, sino el miedo.
Coincidimos con Rojas Marcos en que el arma ms peligrosa es el miedo que es un arma
terrible, porque es el antdoto de la necesidad de libertades. El miedo nos hace perder la
sensatez, cometer errores, aceptar manipulaciones sin cuento (AZANCOT, 2004: 6).
En la entrevista que en La Filosofa en una poca de terror Giovanna Borradori
mantiene con Jrgen Habermas, el filsofo alemn destaca que los actos de terrorismo
como los del 11 de septiembre y del 11 de marzo tienen un nico efecto posible, casi letal
y diablico: instaurar en la poblacin y en los gobiernos un sentimiento de shock y de
156

inquietud (BORRADORI, 2004). Este es el poder del miedo. El francs Jacques Derrida
no es ms optimista cuando seala que en el futuro se podan hacer cosas peores [que el
11-S], de manera invisible, en silencio, mucho ms rpido, de manera menos sangrienta,
atacando las redes informticas de las que depende toda la vida (social, econmica, militar,
etc.) de la mayor potencia mundial (MUOZ, 2004).63
Qu cabe hacer contra
el

terrorismo?

Cmo

desechar el sentimiento de
vulnerabilidad

fragilidad

con el que se ha fumigado la


conciencia colectiva de la
humanidad entera? Cmo
superar el dolor y el miedo?
La cacera universal de
terroristas por la que parece
haberse

optado

es

una

demostracin de peligrosos
abusos y atentados contra las
libertades fundamentales con
los que se burla el Estado de
derecho,

convierten

la

expresin del todo vale, con


tal
Figura 87: Vieta de El Roto en El Pas.

de

terminar

terrorismo,
liberticida

en

con
un

el
rito

(RAMONET,

2002: 61-62) que seala la ruptura de este nuevo perodo de la historia contempornea
iniciado el 11 de septiembre de 2001, con lo que se ha dado en llamar un sangriento
choque de culturas por numerosos analistas.64
El movimiento de respeto y proteccin de los derechos humanos y del sistema
democrtico, tan fundamental en las ltimas dcadas del s. XX, ha dado paso a un
escoramiento que deriva hacia un Estado policial en el que el incremento de la represin

63 Jacobo Muoz (2004) resea el libro de Borradori en el trabajo titulado Occidente contra occidente.
64 Las torturas, que hemos conocido todos ahora, no son ms que la expresin de que vale todo. El
comentarista republicano Tucker Carlson fue muy explcito en la CNN: la tortura no est bien. Pero el
terrorismo es peor. De modo que, en determinadas circunstancias, la tortura es un mal menor (RAMONET,
2004).
157

de la disidencia poltica, la vulneracin de los derechos humanos, la utilizacin de la


tortura o el reforzamiento de legislaciones represivas, son justificados por la eficacia
contra la violencia extrema del terrorismo que ha sacudido al mundo entero, tambin en
Madrid.
En Espaa, antes del 11 de marzo de 2004 y antes del 11 de septiembre de 2001, el
terrorismo ya era la principal amenaza a la seguridad, al ejercicio de los derechos, a la
convivencia y a la libertad, pero con el ataque a las Torres Gemelas se ha producido un
cambio en la percepcin misma del terrorismo. Quiz porque en esta agresin, a la
cantidad de muertos y a los enormes daos materiales se vino a aadir el impacto
simblico producido por una gran conmocin meditica a travs de todas las televisiones
del mundo.
De lo que no cabe duda es que desde entonces asistimos a un profundo cambio que
afecta a nuestras vidas y que se ha producido un estado de nimo colectivo muy
inquietante, provocado, quiz, ante el sentimiento de prdida del bienestar alcanzado a
medida que avanzaba el siglo XX hacia su final. El progresivo apaciguamiento de los
conflictos armados, el aumento de la esperanza de vida, la mejora de las condiciones de
vida o el aumento de una prosperidad casi generalizada apenas eran empaados por
temores de problemas nuevos que engendran nuevos miedos respecto a los adelantos
tcnicos y al progreso cientfico y sus hallazgos: salud, alimentacin, ingeniera gentica,
produccin de transgnicos, clonacin, etc.
Estos temores, relacionados con la calidad de los alimentos, con la salud o con la
identidad -procreacin artificial, ingeniera gentica...- producen una inquietud soterrada,
sin ruido, pues una parte de la poblacin siente decepcin y esconde su desconfianza al
tiempo que el mundo econmico no duda usar en su propio provecho los hallazgos del
progreso cientfico. Por esa razn y pese a la existencia de nuevas amenazas, de
enfermedades como el SIDA, virus bola, enfermedad Grentzfeldt-Jakob o de las vacas
locas, fiebre asitica, o los ataques con escopolamina o burundanga y, a pesar de que las
tcnicas genticas de manipulacin de la vida y otros descubrimientos cientficos nos
siten lejos de conocer su autntico alcance, no provocan en los ciudadanos el miedo y, en
algn caso pnico, derivado de los ataques terroristas. Aparentemente se trata de riesgos
cuya percepcin es ms ambigua dado que subjetivamente existe la sensacin de peligro,
sin que se llegue a objetivar colectivamente la posibilidad real de sufrir dao. Frente a ello,
los atentados suicidas se han revelado como operaciones de alto riesgo para conflictos que
no parecen dispuestos a tocar fondo. ste es el perfil actual de la zona de sombra, o sea,
de la ciudad.
158

El concepto de ciudad como nico lugar del mundo en el que se puede hallar refugio
contra el terror -refugio garantizado por las murallas-, ese concepto de ciudad, ya no
existe. No queda ni el recuerdo. Por el contrario, el terrorismo encuentra en las ciudades el
lugar privilegiado para poner de manifiesto la hipervulnerabilidad y fragilidad. La ciudad,
tomando prestadas una vez ms algunas ideas de Jos Luis Pardo, se ha convertido en el
autntico teatro experimental del riesgo. Slo hay ciudad all donde el riesgo, sin
desaparecer, se torna gestionable (PARDO, 2003; 221).
En la ciudad, en ese espacio de
sombra, se producen los acontecimientos
imprevisibles e inseguros, y sus posibles
soluciones, por lo que es a la vez el lugar del
caos y el lugar de la gestin del caos. A m
no son los acontecimientos imprevisibles,
desproporcionados, irracionales e ilgicos lo
que ms miedo me provoca, no es el riesgo
lo que ms nos preocupa, sino su control, la
vigilancia, la gestin del riesgo por parte del
Estado porque, para llevar a cabo esta
funcin, se hace necesario controlar a la
poblacin. Es previsible que adems de la
Figura 88: Farola con remate de cmara de
"seguridad". (Fuente: la autora)

inseguridad fsica, adems del peligro fsico


que evocan los conceptos de riesgo y

seguridad, la sociedad comience a obsesionarse por la seguridad y llegue a familiarizarse


con la inseguridad jurdica, lo cual es un gravsimo retroceso.
La sociedad, ante los ataques terroristas, definidos por el deseo de causar el mayor
dao humano y econmico posible, exige una implacable poltica de seguridad colectiva,
junto a nuevos planteamientos sobre inmigracin e integracin de quienes no comparten
los valores occidentales; pero el peligro, a mi juicio, estriba en que el proteccionismo, las
limitaciones a los movimientos de personas y la subsidiariedad de los derechos humanos
frente a la seguridad pueden ser consecuencias mucho ms negativas para toda la sociedad,
porque afectan a todos. En expresin de Jean Baudrillard, la obsesin por la profilaxis, por
la seguridad origina un sistema de terror suave (DORIA, 2004: 27), que puede llegar a
inmunizar un sistema de libertades demasiado frgil.
La poblacin amedrentada por las trece bombas que estallaron en los cuatro trenes de
Madrid el 11 de marzo de 2004 demanda cada vez ms seguridad, con lo que habr que
159

aumentar el control de los ciudadanos aunque slo sea para disimular la vulnerabilidad de
las ciudades ante este tipo de actos terroristas y matizar la sensacin de desamparo que la
progresiva debilitacin de la proteccin pblica en situaciones de riesgo ha provocado en
la poblacin65. Desde ese momento son ms visibles las medidas que pretenden garantizar
nuestra seguridad. Slo as puede considerarse normal el dispositivo de seguridad
desplegado en Barcelona el 8 de mayo de 2004, cuando se inaugur el FORUM, cuyo
espacio estuvo vigilado por tierra, mar y aire por ms de 4.000 personas. Y solamente as
puede soportarse la Operacin Lazo, que con ms de 20.000 efectivos policiales y la
implicacin directa de las Fuerzas Armadas, convirtieron a Madrid, el 22 de mayo, en la
ciudad ms segura del mundo para que pudiera celebrarse, sin sobresaltos, la boda del
Prncipe de Asturias. Aunque semejante alarde de seguridad pueda ser revelador del grave
deterioro de la misma, y aunque, con el propio despliegue policial y la ocupacin de la
ciudad se produzca un viraje trgico en la percepcin ciudadana, pues tal demostracin de
poder aumenta la sensacin de miedo. Y slo as se entiende que los ciudadanos, antes de
montar en un avin sufran pacientemente la humillacin de ser tratados como potenciales
delincuentes y mostrar sus pertenencias ms personales despus de ser obligados a pasar el
control descalzos.

II.4.2. El freno a la libertad o la espiral de silencio


Son nuevas estas sensaciones? El control de la poblacin a travs del control de sus
opiniones y actitudes, no es nuevo, ha sido siempre una preocupacin bsica del poder con
el fin de preservar la estabilidad. El poder, cualquiera que sea, incluso en las sociedades
ms libres, siempre ha necesitado controlar a la poblacin, es decir, a la ciudad con todo lo
que contiene, para que su imperio sea efectivo. Es natural que las instituciones modernas
de control de pensamiento se originaran en las sociedades ms libres. El pionero fue Gran
Bretaa con su Ministerio de Informacin, que se propuso orientar el pensamiento de la
mayor parte de la poblacin mundial. Woodrow Wilson sigui su ejemplo con su Comit
de Informacin Pblica. Algunos de sus integrantes como Walter Lippmann y Edward
Bernay tuvieron en cuenta los logros del control del pensar que Bernay denomin la
maquinacin del consenso como esencia misma del proceso democrtico (CHOMSKY,
2004; 14).
65 Al mes del atentado, el alcalde de Madrid sealaba: El verdadero reto que se le suscita a una sociedad
que se siente agredida, y a la que hay que ofrecer una garanta de seguridad por la que ya estamos trabajando,
consiste en hallar tambin la manera de que el miedo no deforme su rostro, lo que otorgara a los terroristas
la victoria que en forma de caos, confusin e intransigencia estn buscando (RUIZ-GALLARDN,
2004:31).
160

En los aos veinte del siglo pasado, el propio Walter Lippmann en sus progresistas
ensayos sobre la democracia, describe la fabricacin del consentimiento como una
revolucin en la prctica de la democracia: el control del pensamiento, una prctica
interesada y recurso socorrido de gobierno popular. A travs de lo que en su momento se
denomin propaganda, elaboracin del consenso o creacin de las ilusiones
necesarias, se debera habilitar a una clase especializada para gestionar los intereses
comunes que escapan en gran medida a la opinin pblica. Noam Chomsky explica que
este proceso, aunque opuesto a la democracia, es la esencia de la democracia llegando a
sealar que la propaganda es a la democracia como la violencia a dictadura. Una
propaganda entendida como el control de la mente pblica, el control del pensamiento
en las sociedades democrticas y la consiguiente marginacin del pblico en general
reducindolo a la apata, a la conformidad y pasividad de una forma u otra, lo que a su
juicio es verdaderamente aterrador.
En un reportaje de TV (Achbar and Wintonick, 2003), titulado Manufacturing
Consent. Noam Chomsky and the Media, Chomsky explicaba cmo estas viejas ideas han
influido en los polticos contemporneos, especialmente la versin del moralista y telogo
Reinhold Neighburg, quien en su Moral Man and Immoral Society, define la esencia del
modelo: se parte de que la racionalidad es del observador cabal pero, debido a la estupidez
del hombre medio, no obedece a la razn, sino a la fe. Y esta fe ingenua exige una ilusin
necesaria emocionalmente potente, conseguida a travs de supersimplificacin e iniciativa
de defensa estratgica, suministradas por el creador de mitos para mantener a raya a las
personas corrientes.
No es fcil mantener el poder y, desde antiguo, inspirar temor ha sido un buen
mtodo para lograrlo. Gracias a su propio tnel del miedo, el poder inquisitorial de la
Iglesia y el poder burocrtico del Estado logran controlar esa zona de sombra que es la
ciudad con el control de la opinin y con la instauracin del silencio.
Efectivamente el problema surge cuando el Estado pierde su porra y no puede
controlar al pueblo por la fuerza, porque la libertad suele transformar a la sociedad y
convertir tan curioso y arrogante al pueblo que pierda la humildad necesaria para
someterse a una norma civil. Cuando se puede or la voz del pueblo se hace necesario
controlar lo que piensa y la forma ms comn para conseguirlo es la fabricacin del
consentimiento, del consenso, consistente bsicamente en la creacin de un sistema de
opiniones a travs de los medios de comunicacin que configuran una imagen virtual,
informacin a la que se pliegan las personas indecisas -ya que parece que es la opinin de
la mayora-, por lo que llegan a aceptarla como una imagen real. Con ello se crea un
161

mayoritario clima de opinin en los ciudadanos que, aun no compartindola, se


mantienen en silencio por temor o hipocresa. El resultado es un escepticismo y una
sensacin de indiferencia y de impotencia ante las cosas que suceden, por lo que no hay
nada que hacer para evitar que sucedan. Es lo que explica or, ver y callar, mxima con
la que los progenitores han intentado salvaguardar la felicidad de sus hijos, y que hoy en
da se plantea como lo polticamente correcto.
A pesar de que manejar el silencio es ms difcil que manejar la palabra, como
adverta Georges Clemenceau, el poder, buen conocedor del miedo de los ciudadanos al
aislamiento, ha sabido utilizarlo en todo momento hasta imponer una espiral de silencio,
como si fuera fruto de un mecanismo voluntario. No hay ms que recordar algunos cuentos
que son obras maestras para caracterizar de manera cabal el paradigma del miedo. El
tpico de el Rey va desnudo! del Ejemplo XXXII de El Conde Lucanor66 o el conocido
argumento del entrems cervantino El retablo de las maravillas, dos de las fbulas ms
impactantes del imaginario colectivo, quiz sean buenos ejemplos para verificar que el
consentimiento acrtico y la espiral de silencio a la que se llega con el conformismo
alimentado por el miedo, aunque cambiante en el tiempo, constituye un fenmeno bsico
de vigencia y validez universal.
Un miedo que hace enmudecer a aquellos ciudadanos que temen quedar aislados,
fuera de los mrgenes del sistema de valores de la sociedad, por su puesto cambiantes en
cada poca histrica. Si en unos momentos se valoraba la legitimidad del nacimiento -slo
podra ver el pao del vestido del Rey el hombre que verdaderamente fuese hijo de padre
reconocido por todos como tal-,67 si en otras pocas a esa legitimidad se le una la pureza
de sangre en clave religiosa y tnica -no vera nada de lo que apareciera en El retablo de
las maravillas el que tuviera alguna mancha de converso o no hubiese sido tenido y
procreado por sus padres en legtimo matrimonio-68, en nuestros das, conflictivos e
inciertos, teidos de postmodernidad, es el temor a la prdida de prestigio ante los dems,
al descrdito profesional y, en definitiva, a la prdida de la fama y el miedo al aislamiento
social lo que permite el triunfo colectivo de la autocensura. En cualquier caso, el fenmeno
no es nuevo, pues ya adverta Gracin en su Agudeza y Arte de ingenio cmo se mantiene a
veces un engao comn, y cmo todos van contra su sentir por seguir la opinin de los

66 De lo que conteci a un rey con los burladores que fizieron el pao (SOTELO, 1984; 214-219).
67 ...e sealadamente que fazan un pao que todo omne que fuesse fijo daquel padre que todos dizan, que
vera el pao; mas el que non fuesse fijo daquel padre que l tena e que las gentes dizan, que non podra ver
el pao (SOTELO, 1984; 215).
68 El retablo de las maravillas (ASENSIO, 1978).
162

otros; alaban lo que los otros celebran, sin entenderlo, por no parecer de menos ingenio o
peor gusto... (SOTELO, 1984; 214).
Es tambin este temor al que hace referencia Elisabeth Noelle-Neumann cuando
analiza la incidencia de la opinin pblica en el individuo, que no es sino el efecto del
control social sutil y difuso, la autocensura de los propios ciudadanos, plegndose de
manera interesada, por apata, por escepticismo, por hipocresa y sobre todo por miedo, al
clima de opinin configurado por lo que aparenta ser el pensamiento o la voluntad de la
mayora (NOELLE-NEUMANN, 1995). Esta propensin hacia el conformismo colectivo
que la autora detect en la dcada de los aos ochenta, al estudiar los comportamientos de
los electores y el fracaso de las encuestas, como un mecanismo de imitacin en espiral -la
espiral del silencio- encierra los mismos principios que la fabricacin del
consentimiento: autocontrol, indiferencia y marginacin de la mayora de la poblacin
como consecuencia de la maquinacin del poder, fenmeno que aunque adopte forma
cambiante en el tiempo siempre tiene como reactor infalible el miedo impuesto desde
quien controla el poder.
Tampoco han faltado nunca las tentativas de censura por parte de los esclavos del
poder. No es casual que en un escenario a lo Blade Runner, donde se ponen de manifiesto
un mundo de hostilidades presidido por el miedo, destaque una idea clave, que Ridley
Scott expresa a travs de uno de los temidos androides. El replicante, al dirigirse
precisamente al hombre de la unidad Blade Runner que lo tiene que eliminar, le espeta
perdonndole la vida: Es toda una experiencia vivir con miedo, verdad?. Eso es lo que
significa ser esclavo.
Reconocemos, pues, que la tctica de asustar a la poblacin para anular cualquier
disidencia no es nueva, pero ahora, como resultado de la globalizacin, la necesidad de un
dominio total del entorno parece haber aumentado. No slo ha aumentado el alarmismo
social motivado por el poder de los medios de comunicacin, sino que se ha incrementado
el miedo real que padecemos los ciudadanos (econmico, laboral, medioambiental,
sanitario, terrorista...), lo que propicia bastante pesimismo (GIL CALVO, 2003). El
atentado de Nueva York el 11 de septiembre de 2001 ha tenido el efecto de refrescarnos al
mundo entero la utilidad poltica del miedo (CARDONA, 2004).
Coincidimos en la afirmacin de que la guerra preventiva, es decir, el derecho a
recurrir a la violencia en defensa propia contra un ataque futuro, supone el fin de cualquier
esperanza de un mundo de ley y orden (CHOMSKY, 2003). Y se ha convertido en la
preocupacin del mundo entero porque se evidencia que algunas personas poderosas gozan
de una libertad inusual para modelar el futuro. Pero mientras, al mismo tiempo, para el
163

conjunto de la poblacin que no tiene privilegios se contraponen dos derechos, el de la


seguridad y el de la libertad y conseguir el delicado equilibrio entre libertad y seguridad
no se improvisa; hace falta decisin poltica, honradez e inteligencia (PREZ REVERTE,
2004). Nada es igual tras una matanza como la ocurrida en la Estacin de Atocha. Se
pierde el bullicio y desenfado, que es transformado por el chantaje de la seguridad. As,
ante los ataques terroristas que comentamos, lo mismo que los que se producen cada da en
distintas partes del mundo, la sociedad vive, pero atormentada por el recuerdo inevitable
de los ataques del terrorismo. Al dolor de la catstrofe se aade el sentimiento de ansiedad
e incertidumbre que provoca el miedo invisible y retroalimenta una sensacin de temor al
futuro y una desconfianza ante la falta de eficacia de las instituciones que se hace cada vez
mayor.
La obsesin de ceder libertad a cambio de seguridad, aunque pueda parecer
razonable se nos antoja un esfuerzo intil porque la inseguridad colectiva, el riesgo social,
sigue aumentando. Slo la apata, la indiferencia, pasividad y conformismo de la sociedad
bienintencionada e ingenua pueden considerarse como indicadores para explicar por qu
est sucediendo. Pero falta distancia histrica para poder definirlo. Soy consciente de la
enorme dificultad que tiene llegar a una teora de los acontecimientos que han provocado
el terror y nos han sumido en l. Interpretaciones hay muchas, pero en buena medida
parecen ocurrencias sobredimensionadas en las que se cruzan lo tangible con lo imaginario
y simblico.

II.4.3. El miedo del poder o el conocimiento como peligro


No quiero ser yo quien intente siquiera aadir una ms a ese cmulo de interpretaciones
sobre los factores del miedo. Pero al menos voy a intentar reflejar alguna de sus versiones
que se hacen carne en la ciudad. El caso es que en la ciudad existen espacios que provocan
miedo. Y que esos espacios son cambiantes, por lo que intentar ver al menos cules son
los factores que hacen que un mismo lugar provoque miedo o no, a qu horas o a quin. Y
cmo y por qu la ciudad, que de siempre se haba entendido como lugar de seguridad se
ha vuelto insegura.
Pero adems en la ciudad existen personas, y esas personas tambin son diferentes.
Unas, las menos, forman el grupo de los poderosos y los privilegiados, al margen queda el
resto de los ciudadanos. Por ello tambin intentar realizar una aproximacin a la cuestin
de cmo suministra, administra y siente el miedo cada uno de esos grupos, y la incidencia
que tiene en la ciudad, sobre todo, desde el punto de vista patrimonial.
164

Esta reflexin nos permite afirmar que El juego del miedo y la libertad constituye
un riesgo para la ciudad histrica.
Nos interesa resaltar de manera fundamental los riesgos que comporta el miedo para
la conservacin de la ciudad, nos fijamos en una serie de peligros que acechan a la ciudad
actual y pueden hacer desaparecer la naturaleza y los espacios con significacin cultural,
que son los que permiten interpretar, comprender y disfrutar la historia de la ciudad. Una
historia escrita en la arquitectura de las catedrales y de los conjuntos histricos, y en la
forma y el uso de los espacios pblicos, que constituye la memoria del pasado pero
tambin la capacidad de encarar el futuro.
Con un poder poltico, sumiso al poder econmico o simplemente su cmplice, como
dej escrito con su meridiana claridad Jos Saramago parecera innecesario sugerir que la
estrategia de crear un ambiente de miedo en el que la gente est controlada es la que ms
conviene a los que negocian con la ciudad para dominar mejor a los ciudadanos,
fundamentalmente en tanto que consumidores y generadores de plusvalas (SARAMAGO
2004).
No nos cabe duda de que, aunque el miedo desparrame sus efectos entre todos los
ciudadanos, en la ciudad unas instituciones calculan, computan y procesan el miedo, y
otras se alimentan y negocian con l.
El poder, sea del tipo que sea,
tiene bien amarrado lo que espera de la
sociedad que controla. Lo tiene atado a
travs de un entramado de medios de
comunicacin,
seleccionan,

que
enmarcan,

determinan,
amoldan,

distribuyen, filtran, restringen y, a


veces, ocultan la informacin para
servir a los intereses de los grupos
dominantes de la sociedad ajustando
los debates a ciertos lmites que no se
pueden sobrepasar.
No obstante, a veces, ciertas
Figura 89: Vieta de El Roto en El Pas.

noticias limpian la opacidad que se


pretende extender entre la poblacin y

despejan el camino de la informacin y llegan a los ciudadanos. No podemos sino dejar


constancia en este texto de una foto tomada en 2003 en las Islas Azores. Su autor, Sergio
165

Prez Sanz, recibi el premio Ortega y Gasset de Periodismo 2004. Nadie duda de que esa
imagen influy en el curso de los acontecimientos. Puede servir de ejemplo de la enorme
importancia de los medios de comunicacin en un rgimen de libertades.
Sin embargo, con mayor frecuencia es el temor y el clima de opinin de miedo el
que extiende sus efectos no slo entre los ciudadanos sino tambin entre los poderes
pblicos, el poder empresarial, la Iglesia, la clase poltica, los llamados intelectuales e
incluso entre los periodistas. En realidad quienes ms temen a la opinin pblica no son
tanto los miembros del pblico que la construyen y la comparten, consintiendo o
resistiendo su presin, como los miembros de las instituciones interesadas en beneficiarse
de aquella -o al menos en no ser perjudicados por ella-: el poder, el capital y la prensa
(GIL CALVO, 2003; 41). Este clima de mutuo temor generalizado que todos manifiestan
ante la opinin pblica (tanto la poblacin como las instituciones) es el factor responsable
del poder que se le atribuye.

II.4.4. La ciudad y el miedo: Burgos como ejemplo


Desde que ha aumentado la sensacin de inseguridad y de miedo, se ha hecho necesario el
estudio de la percepcin de los temores que existen en la ciudad. La seguridad preocupa
mucho y la ciudad se nos presenta, cada vez ms, como el lugar donde los riesgos se
materializan (FRAILE, 2010: 9). El Grupo de Geografa Urbana, de la Asociacin de
Gegrafos, dedic su VII Coloquio al anlisis de la ciudad y el miedo, como contribucin
a los Dilogos celebrados en Barcelona (2004). Se consideraba necesario conocer la
preocupacin social por la vertiente espacial del miedo, puesto que tiene relacin
ineludible con la percepcin, con las posibilidades de uso espacial, con el control, y con la
imagen y la utilizacin que de la inseguridad y del miedo realizan la prensa y las polticas
que justifican cualquier actuacin. No solo los ciudadanos tienen miedo, tambin lo tiene
el poder.
La ciudad de Burgos nos brinda la posibilidad de reflexionar sobre algunas versiones
del paradigma del miedo sufrido de uno u otro modo por los que tienen el poder. Los tres
casos que presentamos pueden servirnos para comprender mejor el nivel de manipulacin
a que est sometido el funcionamiento de la ciudad. El poder maneja, hace la ciudad -y
tambin la deshace-, y una de las herramientas tiene mucho que ver con el miedo.

166

II.4.4.1. Los renuevos de la censura inquisitorial


El poder teme a la crtica intelectual y a las nuevas tecnologas de la informacin. Diversos
factores intangibles, como la universalidad y la accesibilidad indiscriminada a internet,
pueden provocar un miedo imposible de dominar. Un ejemplo muy directo nos valdr para
ilustrar estas reflexiones.
El desconocimiento de hasta dnde podra llegar a extenderse la informacin sobre
las intervenciones denunciadas en la restauracin de la Catedral de Burgos -la limpieza
agresiva de muros y fachadas con chorro de arena, las injustificadas sustituciones de
elementos originales por rplicas de resina epoxdica con la consiguiente prdida de
autenticidad, la inutilizacin funcional de las grgolas y la colocacin de bajantes que
perforan cornisas y molduras flamgeras que entorpecen la lectura del programa
iconogrfico, rompen la armona y destruyen la proporcin visual de la composicin de las
fachadas, y el cambio de uso por la transformacin de la Catedral con sus mltiples
funciones en un museo para el uso turstico- la repercusin, repetimos, de esta opinin
crtica sembr el espanto entre los responsables de las citadas actuaciones. 69
La amenaza estaba en que estos datos, con su documentacin fotogrfica, se podan
leer y ver en una pgina web. Lo terrible era el medio de distribucin del informe: Internet.
La crtica informacin se haba escapado al control. Ya no caba el encubrimiento ni el
engao. El mundo entero tena acceso a saber algunas de las alteraciones y malas prcticas
ejecutadas en un monumento del Patrimonio Mundial.
Un informe realizado por una profesora de la Universidad de Burgos (BERNAL,
2003a), perteneciente a una ONG, al Comit Nacional Espaol de ICOMOS, haba
escapado al control y a la eventual censura. Y eso provoc en el Cabildo catedralicio un
gran sobresalto, una enorme incertidumbre, un miedo intangible, por

no dominar la

situacin. Se acababa con el oscurantismo del Plan Director de la Catedral de Burgos. La


falta de informacin con la que se han venido realizando las obras de restauracin del
primer edificio de la ciudad y uno de los ms importantes reconocidos por la humanidad,
quedaba frustrada con la decisin del presidente internacional de ICOMOS (International
Council on Momuments and Sites), organismo asesor de la UNESCO, de volcar en la red
el contenido de su informe anual, el libro Heritage at Risk 2002/2003, en el que se recogen
los principales peligros que acechan al patrimonio en la actualidad.

69 Este asunto se desarrolla con ms detalle en el Captulo V, apartado 2.5.


167

Aunque no haba preocupado demasiado, desde diciembre de 2002 se conoca la


noticia a travs de la prensa, puesto que el Congreso Cientfico de ICOMOS, celebrado en
Madrid, coincidiendo con la XIII Asamblea General, tuvo un gran seguimiento meditico
de modo que se public que En otra ponencia, Begoa Bernal Santa Olalla, profesora
de Patrimonio Natural y Urbano de la Universidad de Burgos, pide que la catedral
burgalesa sea catalogada como patrimonio en riesgo y denuncia el dao que le est
haciendo las obras de limpieza y rehabilitacin, la sustitucin de estatuas originales y su
cambio de uso como museo por el tnel que se est construyendo (La Razn, 3-12-2002:
25). Este peridico public dos das despus como titular de la noticia El ICOMOS recibe
un informe que denuncia las obras de restauracin de la Catedral de Burgos (La Razn, 512-2002: 24). Otro rotativo tambin public: Un informe propone que se declare la
Catedral de Burgos Patrimonio en riesgo: Una profesora de la UBU denuncia que el
templo ha perdido autenticidad (ABC, 2-12-2002: 33). Tambin apareci en La
Vanguardia y en El Pas. Por descontado, tambin se pudo leer en los peridicos locales:
Bernal pide hoy que la Catedral se incluya en la lista del patrimonio en peligro. La
profesora de Geografa Urbana de la UBU considera que el templo burgals ha sido
maltratado y que se ha restaurado sin delicadeza (Diario de Burgos, 2-12-2002:12).
Tamb