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MESTERS, Carlos La Biblia en La Nueva Evangelización

Este documento discute el desafío de la novedad que requiere una nueva evangelización. Examina cómo la novedad global y en cada continente requiere nuevos enfoques evangelizadores. También analiza cómo el pueblo judío en el exilio babilónico enfrentó una crisis similar que requirió una nueva evangelización para revelar la presencia de Dios en medio de lo desconocido. El documento sugiere que la Biblia ofrece enseñanzas sobre cómo enfrentar periodos de gran cambio a través de una renovada comprens

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MESTERS, Carlos La Biblia en La Nueva Evangelización

Este documento discute el desafío de la novedad que requiere una nueva evangelización. Examina cómo la novedad global y en cada continente requiere nuevos enfoques evangelizadores. También analiza cómo el pueblo judío en el exilio babilónico enfrentó una crisis similar que requirió una nueva evangelización para revelar la presencia de Dios en medio de lo desconocido. El documento sugiere que la Biblia ofrece enseñanzas sobre cómo enfrentar periodos de gran cambio a través de una renovada comprens

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Carlos Mesters oc

LA BIBLIA
EN LA NUEVA
EVANGELIZACION
"Mira que hago nuevas todas las cosas"
(Ap 21, 5)
Contenido:
I - EL DESAFIO DE LA NOVEDAD HOY Y AYER
1. LA NOVEDAD QUE HOY NOS DESAFIA A UNA NUEVA EVANGELIZACION
2. LA NOVEDAD QUE DESAFO AL PUEBLO DEL EXILIO para realizar UNA
NUEVA EVANGELIZACION
II - COMO EL ANUNCIO DE LA BUENA NUEVA SE RENOVO EN LA EPOCA DEL
EXILIO
1. LA SIMIENTE DE LA NUEVA EVANGELIZACION
2. LA NUEVA EVANGELIZACION Y SU METODO
3. NUEVA EVANGELIZACION Y SU PRACTICA
III - JESUS REALIZA LA NUEVA EVANGELIZACION
1. RESUMEN DE LA BUENA NUEVA DEL REINO ANUNCIADO POR JESUS
2. LA ACTITUD LIBERADORA DE JESUS MUESTRA EL PADRE A LOS POBRES
3. EL NUEVO CONTENIDO DE LA BUENA NUEVA DEL REINO
4. EL ANUNCIO DE LA BUENA NUEVA DE LA RESURRECCIN
Conclusin

Introduccin
El 9 de Marzo de 1983, el Papa Juan Pablo II convoc a la Iglesia Catlica de Amrica Latina
para una Nueva Evangelizacin con miras a la celebracin de los 500 aos de Evangelizacin del
continente en 1992. Posteriores pronunciamientos pontificios extendieron esta convocatoria a toda la
Iglesia Catlica, con la mirada puesta en la evangelizacin del mundo en el ao 2000.
La insistencia en la Nueva Evangelizacin no es apenas una cuestin interna, sino que es el
reflejo interno del "aggiornamento" (Juan XXIII), es decir, del deseo de que la Iglesia se ponga al da
con la novedad de Dios, que se transparenta en los signos de los tiempos En la realizacin de este
deseo la Biblia puede ofrecer una gran ayuda.

En la Biblia, la palabra evangelizacin aparece, sobre todo, en la poca del exilio en Babilonia.
Era una poca en la que, al igual que hoy, se senta la necesidad de una Nueva Evangelizacin. Esto
nos ofrece el itinerario para nuestra reflexin sobre la "Biblia y la Nueva Evangelizacin".
La primera parte describe cmo la novedad de hoy nos desafa a una Nueva Evangelizacin. La
segunda parte examina cmo surgi y se articul la Nueva Evangelizacin en la poca del exilio. La
tercera parte aade un breve complemento tomado del Nuevo Testamento.
1a PARTE
EL DESAFIO DE LA NOVEDAD HOY Y AYER
1. LA NOVEDAD QUE HOY NOS DESAFIA A UNA NUEVA EVANGELIZACION
1.1. La Novedad a escala mundial
Nunca apareci en toda la historia humana tanta novedad, de una sola vez y en tan gran escala,
como en este final de siglo. Una novedad ambigua: trae en sus entraas grandes oportunidades y
enormes riesgos Puede salvar la vida y puede matarla! La antigua visin del mundo ya no logra
interpretar esta novedad; entr en crisis y busca nuevos caminos
He aqu algunos aspectos de esta novedad:
1. Una casi ilimitada posibilidad de anlisis y de conocimiento: la ciencia penetra en el secreto
ms ntimo de las clulas y en el secreto ms distante del universo.
2. La creciente posibilidad de que el hombre altere el curso de la propia naturaleza para realizar
cosas hasta hace poco inimaginables.
3. Los descubrimientos de la psicologa estn modificando los conceptos tradicionales sobre el
comportamiento y la responsabilidad humana.
4. La automatizacin y la internacionalizacin en el proceso de produccin y comercio estn
modificando las relaciones de trabajo y estn provocando una nueva organizacin del sistema
econmico y social.
5. La amenaza de destruccin total que pesa sobre todos, amenaza atmica y ecolgica, est
llevando hacia una nueva conciencia en defensa de la vida.
6. Los hechos imprevistos, que en pocas semanas derribaron a regmenes aparentemente
slidos del Este Europeo, ordenan la correccin de las actuales previsiones de futuro.
7. El despertar de las culturas antiguas, de las nacionalidades y entre nosotros, en Amrica
Latina, del indgena y del negro, cuestionan las actuales formas de cultura y organizacin.
8. El despertar y la creciente organizacin de los pobres del Tercer Mundo estn modificando
las relaciones entre los pueblos
9. El despertar de la mujer a sus derechos, su dignidad y su igualdad, como no se haba visto
nunca antes en toda la historia humana, es aurora de acontecimientos imprevisibles.
10. El despertar de las religiones antiguas, que revela un vigor misionero bastante ms fuerte
que el Cristianismo.
11. El terrible crecimiento del fundamentalismo en casi todas las religiones Hace aparecer
fuerzas irracionales que amenazan a los sistemas establecidos
12. Los medios de comunicacin transformaron al mundo en una gran aldea e influyen sobre el
comportamiento y el pensamiento humano.
Es la humanidad, como un todo, la que est tomando un nuevo rumbo. Y nosotros los
cristianos, cmo reaccionamos? Cmo leemos estos signos de los tiempos? Cmo captar los
llamados de Dios y transformarlos en la Buena Nueva para el pueblo?
1.2. Aspectos de la novedad en cada continente
En cada continente esta novedad se manifiesta de una manera diferente, y suscita problemas
especficos para la evangelizacin, antes desconocidos:
Amrica Latina

Continente cristiano. Casi la mitad de los Catlicos del mundo viven ac. La situacin de
empobrecimiento creciente de la mayora de la poblacin es generada en gran parte por un sistema
que se dice defensor de la civilizacin cristiana. Nosotros, los cristianos, en cuanto cristianos tenemos
responsabilidad histrica en esa tremenda injusticia. Sin embargo, los pobres ya estn reaccionando.
Orientados por su experiencia y su prctica, y por la lectura de la Biblia, han redescubierto la
dimensin liberadora del Evangelio y han empezado a poner en prctica esta Nueva Evangelizacin.
Los telogos de la liberacin explicitan lo que ya estn viviendo las comunidades cristianas. Esta
nueva lectura del pasado y de la Biblia est provocando muchos conflictos Cmo hacer una lectura
liberadora de la Biblia?
Africa
Las culturas nativas abatidas y despreciadas por los colonizadores estn despertando y entran
en conflicto con las expresiones del cristianismo que provienen de la cultura europea. Cmo encarar
el mensaje del Evangelio en las nuevas culturas de los pueblos?
Asia
Las ms antiguas religiones del mundo estn despertando. Cmo ser ecumnico con estas
religiones que no veneran al Dios de Abrahn? En los comienzos del Cristianismo no era necesario
que un pagano se volviera judo para poder tener parte en la salvacin que trajo Cristo. Un budista
fiel debe aceptar todas las prcticas de la Iglesia Catlica Romana para poder tener parte en la
salvacin que nos trae Cristo?
Europa y Amrica del Norte
Las realizaciones de la tcnica y la autonoma creciente estn secularizando la vida, y
cuestionan radicalmente el sentido de la fe cristiana para la vida. Cmo hacer relevante esta fe para
las personas que ya no perciben ni experimentan su necesidad para la vida?
1.3. La sombra de los errores y de los pecados
Fuera de todos estos desafos, estn los que son fruto de los errores y pecados nuestros del
pasado y del presente: Exterminio de los indgenas, comercio de esclavos, poltica colonialista, el
holocausto que extermin a millones de judos, la poltica que resulta en la situacin trgica de los
Palestinos, la explotacin sin piedad de los pobres del Tercer Mundo por la deuda externa...
Estos y otros tantos errores hacen que el nombre del Padre de Jesucristo, en lugar de ser
reconocido como Buena Nueva para los pobres, est siendo blasfemado como el "dios de los
blancos", que amenaza a los pobres con explotacin y exterminio (ver Rom 2,24). No fuimos
capaces de revelar su Amor!
Cmo ser Buena Nueva en las diferentes situaciones de los diversos continente? El desafo de
la novedad nunca fue tan grande. La fe nos dice que Dios est presente y actuante en esta novedad.
Pero es una presencia tan nueva y tan escondida que no la percibimos ni la experimentamos por
ahora. La antigua Evangelizacin ya no puede revelarla!
2. LA NOVEDAD QUE DESAFO AL PUEBLO DEL EXILIO
para realizar UNA NUEVA EVANGELIZACION
El cautiverio de Babilonia fue la mayor crisis de la historia del pueblo de Dios Perdieron todo lo
que hasta aquel momento haba sido el apoyo de su fe: la tierra, cuya posesin era expresin de
fidelidad de Dios a sus promesas; el templo, donde viva Dios en medio de su pueblo; los reyes, que
en nombre de Dios guiaban al pueblo. Todo fue destruido. La misma identidad del pueblo se quebr
como un plato que cae al suelo. El pueblo qued perdido: sin poder, sin privilegio, sin rumbo,
disperso en un inmenso imperio. El cautiverio fue la oscuridad (Lam 3,2.6), la experiencia de la nada,
el caos: tinieblas, aguas, desierto (Gn 1,2). Dios pareca haber rechazado a su pueblo para siempre
(Lam 3,43-45).
No haba ningn anuncio que pudiera dar esperanza al pueblo. La antigua evangelizacin ya no
era capaz de interpretar los hechos. Dios pareca haber perdido el control del mundo. El nuevo dueo
era Babilonia, que deca: "Para siempre he de ser seora! Yo soy, y fuera de m no hay nada!" (Is

47,7-8). La ruptura con el pasado pareca ser total, y el pueblo deca: "Se acab mi esperanza que
vena de Dios" (Lam 3,18). "Ya no s lo que es ser feliz" (Lam 3,17). "Dios nos abandon" (Is
49,14). La Hija de Sin qued viuda (Lam 1,1), perdi al marido, qued sin Dios" (Is 40,27; Sal
22,20).
Pero Dios no abandon al pueblo (Lam 3,31). Continuaba presente con el mismo amor de
siempre (Is 49,15). No slo con el pueblo, sino tambin con el mundo de alrededor, donde estaban
ocurriendo cambios profundos con la llegada de Ciro, el rey de los persas (Is 41,2-5.25; 45,1-7). Sin
embargo, al pueblo le faltaban ojos para darse cuenta (Is 42,18-20; 43,8). Cmo ayudar al pueblo a
descubrir la Buena Noticia de esta presencia de Dios? Presencia tan nueva y tan escondida que era
difcil percibirla y aceptarla (ver Is 52,14-15; 53,1; 45,15). He aqu el desafo de la Nueva
Evangelizacin, tanto ayer como hoy!
Concretamente el desafo es ste: Captar y experimentar la novedad de Dios, presente en la
historia humana, (nueva en el ardor); verbalizarla y transformarla en Buena Nueva para los pobres
(nueva en el mtodo); encarnarla y expresarla en nuevas formas de vida, de tal manera que el pueblo
pueda percibir su alcance en la vida y despertar, por medio de ella, a su propia misin (nueva en la
expresin).
Este desafo ha orientado nuestra reflexin sobre "La Biblia en la Nueva Evangelizacin". En la
medida en que analizaremos las etapas de la Nueva Evangelizacin en la poca del exilio y la forma
como naci y se articul, ir apareciendo tambin la conclusin principal de esta nuestra exposicin,
a saber: Cmo puede ayudar la Biblia para que nuestra Evangelizacin sea, en el decir del Papa,
"nueva en su ardor, nueva en su mtodo, nueva en su expresin".
2a PARTE
COMO EL ANUNCIO DE LA BUENA NUEVA
SE RENOVO EN LA EPOCA DEL EXILIO
1. LA SIMIENTE DE LA NUEVA EVANGELIZACION
("Nueva en su ardor")
1.1. La nueva experiencia de Dios
En medio de aquel pueblo aplastado y desintegrado, vivan los discpulos de Isaas. Aun sin los
apoyos tradicionales de la fe, no dejaron de creer. La crisis, en vez de llevarlos a perder la fe, fue
ocasin de purificacin y de renacimiento. Redescubrieron la novedad de la presencia escondida de
Dios y lograron transformarla en Buena Nueva para los pobres (Is 40,9-11; 52,7-10; 61,1).
El alcance de esta experiencia de Dios resuena todava en las imgenes que ellos crearon. De un
lado, imgenes familiares, que revelan una nueva relacin personal con Dios: Dios es Padre (Is 63,16;
64,7); es madre (Is 49,15; 46,3;66,12-13); es Padrino (Goel, redentor, liberador). (Is 41,14; 43,14;
44,6); es el Marido del pueblo (Is 54,5; 62,5). De otro lado, imgenes que revelan una nueva
percepcin de la accin de Dios en la naturaleza, en la historia de los pueblos y en la poltica: Dios es
el Creador del mundo (Is 40,28; 51,13) y del pueblo (Is 43,15). Es el Primero y el Ultimo (Is 44,6;
41,,4; 48,12). El no quiere el caos (Is 45,18-19), sino que lo enfrenta y lo vence con el poder creador
de su Palabra (Gn 1,3 ss; Is 40,8). Es ms fuerte que el poder opresor que abruma al pueblo (Is
40,12-18). El libera, conduce y salva a su pueblo con su poder creador (Is 40,25-31). En una palabra,
en esta nueva experiencia, ellos reencuentran al Dios de los padres, al Dios de siempre, y
descubrieron que sigue siendo Yav, Dios con nosotros Sin esta experiencia de Dios, jams hubieran
llegado a la Nueva Evangelizacin.
1.2. La nueva lectura del pasado
La nueva experiencia de Dios, nacida de la nada, dio ojos para entender mejor lo que Dios hizo
y ense en el pasado. De un lado, ayud a darse cuenta de los errores y las limitaciones dentro de las
cuales la Buena Nueva de Dios haba estado prisionera por la ideologa dominante del tiempo de los
Reyes. De otro lado, fue fuente de luz y de creatividad para repensar, uno por uno, los valores del

pasado, liberarlos de las limitaciones y de los errores para adaptarlos a la nueva situacin. As, la
novedad poda ser acogida como hija en casa, sin el riesgo de ser condenada como una extraa,
bastarla y hertica.
He aqu algunas seales de esta nueva lectura del pasado, que nos hacen sentir cercano el
ambiente en que naci la Nueva Evangelizacin:
1. El pueblo de Dios ya no es una raza, pues los extranjeros son parte de l (Is 56,3.6-7).
2. La tierra ser distribuida tambin a los extranjeros residentes (Ez 47,22-23).
3. El templo ya no ser slo para los judos, sino para todos los pueblos (Is 56,7).
4. El culto es universal y los extranjeros participan de l (Is 57,7).
5. El sacerdocio ya no es slo de Lev o de Sadoc, sino tambin de los extranjeros (Is 66,21).
6. El Reino ya no es la monarqua de David, limitada a un territorio, sino el Reino Universal del
propio Dios, que asumi el poder y comenz a reinar (Is 52,7; 43,15).
7. El ungido (Mesas) y el pastor ya no es el rey davdico, sino Ciro, el Rey de los Persas (Is
45,1; 44,28).
8. La eleccin ya no es un privilegio, sino un servicio a ser prestado a todos los pueblos: Misin
de justicia, ser "luz de los pueblos" (Is 42,1-9; 41,8; 49,6).
9. La ley de Dios es buscada y observada por todos los pueblos que en ella encontraron luz para
caminar (Is 2, 5; Zac 8,22-23).
10. La pureza ya no viene de la observancia humana, sino de la aceptacin divina, pues Dios
acepta como puros los sacrificios hasta de los paganos (Is 66,20; Mal 1,11).
11. Jerusaln ya no es la capital de Jud, sino el centro en donde convergen todos los pueblos (Is
60,1-7).
En estos textos se transparenta el coraje increble y la apertura ecumnica que tuvieron para
repensarlo todo. Imitaron a Dios creador: Supieron ser creativos! Sobrepasaron las fronteras de lo
tradicional, y, fieles a la verdadera Tradicin, soaron con un mundo nuevo. "Las cosas antiguas ya se
realizaron, ahora les anuncio nuevas cosas!" (Is 42,9). Queran todo nuevo: "Nuevo cielo y nueva
tierra" (Is 65,17). Nuevo Exodo (Is 41,18-20; 43,16-20), nueva Alianza (Is 54,10; 55,3; 61,8), nuevo
pueblo (Is 43,21), nuevo corazn y nuevo espritu (Ez 36,28), nueva Ley impresa en el corazn (Jer
31,33). "He aqu que hago nuevas todas las cosas!" (Ap. 21,5). Libertad y fidelidad caracterizan esta
nueva lectura del pasado. Es la memoria peligrosa del pueblo la que recuerda en esta relectura del
pasado!
Pero no todos eran capaces de acompaar esta relectura del pasado, abierta a lo nuevo que
estaba sucediendo. Todos vean los hechos, pero no todos perciban su alcance (Is 42,20). Estaban
ciegos (Is 42,18-19). Se encerraban en el pasado y, por eso, se volvan incapaces de percibir la
novedad de Dios, entrando en la historia. "No se acuerden ms de otros tiempos, ni sueen ya ms en
las cosas del pasado. Pues voy a realizar una cosa nueva, que ya aparece No la notan?" (Is 43,18-19).
1.3. La nueva lectura de la realidad presente
La nueva experiencia de Dios, dio ojos no slo para releer el pasado, sino tambin para encarar
los hechos dolorosos del presente con realismo, sentido crtico y conciencia de misin, y descubrir en
ellos el llamado de Dios. Veamos:
Jerusaln estaba destruida. Sus murallas desmanteladas, sin puertas. Ciudad abierta, sin
posibilidades de defensa. La tierra ya haba sido destruida y estaba ocupada por otros (Jer 39,10).
Otras personas estaban haciendo culto en el lugar del antiguo templo (Jer 41,5). Los que haban
vuelto del exilio ya no tenan rey. No tenan poder poltico ni militar para cambiar esta situacin. Eran
solamente un pequeo grupo religioso, sin ninguna importancia, perdido en el inmenso imperio de los
persas. Culto, tierra, ciudad, rey... ya no eran slo de ellos! Quieran o no, estaban obligados por las
circunstancias a convivir con otros pueblos No haba otra alternativa viable. Esta era la realidad: una
situacin de dispora. Qu hacer? Ignorarla, combatirla o asumirla?
Vista con los ojos antiguos del tiempo de los Reyes, esta situacin era un fracaso inaceptable.
Por eso algunos, como Zorobabel, Ageo y Zacaras, quisieron restaurar la monarqua. Sin embargo,

los discpulos de Isaas, en lugar de lamentar el pasado que haban perdido, saludaron al futuro que
acababa de nacer con tanto dolor de parto. No hicieron ningn esfuerzo para reeditar la monarqua,
como quera Zorobabel, sino que se decidieron a llevar a cabo la nueva misin del pueblo en el
mundo.
El viento de la tempestad sacude a la flor, esparce su simiente y prepara as, una nueva
floracin. Del mismo modo, los hechos violentos del exilio sacudieron al pueblo, lo esparcieron
como simiente por el mundo y lo preparan as para una nueva misin: ser luz de los pueblos. Dios
sac a su via del cantero protegido de Palestina (Is 5,1-2; Sal 80,9-17) y la plant en el mundo para
ser Siervo de Dios para todos los pueblos (Is 42,1.4.6; 49,6), "Fuente de bendicin para todas las
familias de la tierra" (Gn 12,3). De este modo, iluminado por la luz de la nueva experiencia de Dios
y por las profecas del pasado, el exilio, que pareca un golpe de muerte para el pueblo, se convirti en
llamado de Dios y anuncio de esperanza y de vida.
Nueva experiencia de Dios, nueva lectura del pasado, nueva conciencia de la realidad, stos son
los tres polos, inseparablemente unido entre s, que generaron y siguen generando la Nueva
Evangelizacin.
2. LA NUEVA EVANGELIZACION Y SU METODO
("Nueva en el mtodo")
Para que un anuncio sea Buena Nueva de Dios para el pueblo, no basta con que hable
correctamente sobre Dios; debe tambin revelarlo, hacerlo presente. Jess no slo hablaba sobre el
Padre, sino que tambin lo revelaba con su actitud y su modo de vivir. Cul fue la actitud de los
discpulos de Isaas? Cmo hicieron para transformar todo eso en una Buena Nueva para el pueblo?
Cmo llevaron al pueblo incrdulo y desanimado a descubrir y a aceptar esta Buena Nueva? O sea,
cul fue el mtodo que utilizaron y dejaron registrado en Isaas 40 al 66? Veamos:
2.1. La actitud que comunica la nueva forma de ver
Tres caractersticas marcan la actitud evangelizadora de los discpulos: escucha y dilogo,
ternura y acogida, lenguaje simple y renovado. Ellos no se comportaron como profesor que todo lo
sabe, sino como personas a quienes les gusta conversar con el pueblo. De principio a fin ellos
dialogan, hacen preguntas, cuestionan, llevan a reflexionar sobre los hechos (ver Is
40,12-14.21.25.25-27; 41,8-16, etc.).
Ellos tienen una conversin atenta, llena de ternura y consuelo (ver Is 40,1,41,9-10.14; 43,4
etc.). De hecho, lo primero que se debe hacer cuando se quiere ayudar a un pueblo sufriente y
desanimado, es convivir, conversar con l y escuchar lo que tiene que decir. La conversin de ellos es
sencilla y concreta. Tiene lenguaje nuevo, lleno de imgenes familiares: Dios es Padre, Madre,
Marido y Padrino.
De este modo, los discpulos comunican algo de lo que ellos mismos experimentan y viven,
algo de la novedad antigua de Yav, el Dios del pueblo. Dios se hace presente en esta actitud de
dilogo, ternura y acogida. A travs del gesto y de la actitud de los discpulos, el pueblo se da cuenta
de que el Dios de los discpulos es diferente del dios del rey de Babilonia, diferente tambin de lo que
ellos mismos pensaban respecto a Dios As, poco a poco, los ojos del pueblo se abren y comienzan a
ver algo de lo nuevo que estaba sucediendo.
2.2. Los argumentos que curan la visin antigua
El desnimo del pueblo era provocado por la opresin que desde afuera pesaba sobre l y por
las ideas erradas de la ideologa dominante, que desde adentro ya haban minado su resistencia. Por
eso, el pueblo estaba ciego (Is 43,8; 42,19), incapaz de percibir la presencia de Dios en los hechos.
Pero es parte de la Nueva evangelizacin la denuncia de las causas injustas y falsas que impiden al
pueblo percibir la presencia de Dios en la vida y en los hechos
Los discpulos desenmascaran, uno por uno, los poderes que oprimen y abruman al pueblo: los
grandes lderes: prncipes y jueces (Is 40,23), adivinos y sabios (Is 44,25), gobernantes (41,25); las

naciones del mundo y sus habitantes (Is 40,15.17.22); Babilonia con todo su orgullo por ser la nacin
ms poderosa (Is 47,1-15); los dolos y sus adoradores, los falsos dioses con sus estatuas y templos,
usados para legitimar la opresin y falsificar la imagen del Dios verdadero (Is 40,18-20; 41,6-7.
21-29; 44,9-20; etc.). Todo esto es analizado y criticado con argumentos de mucha precisin y
sarcasmo.
Adems de eso, los discpulos analizan los hechos y muestran su verdadero significado: Ciro,
que est modificando la faz de la tierra y revolucionando el panorama poltico internacional, es Yav
quien los llam y lo condujo (Is 41,1-5; 45,1-7). Los acontecimientos de la historia: a travs de ellos,
Yav realiza su plan (Is 43,8-12). El propio exilio que abrum al pueblo fue fruto de la irritacin de
Yav: castig al pueblo por sus infidelidades, pero volvi a mostrar misericordia (Is 54,7-8; 47,6;
42,24-25).
En otras palabras, los discpulos usan la razn y el sentido comn para hacer un anlisis crtico
del sistema opresor. Desenmascaran las falsas pretensiones y explicaciones de la ideologa
dominante, concientizan al pueblo y lo ayudan a curar el mirar antiguo que le impeda percibir la
novedad de la presencia de Dios en los hechos de la vida.
2.3. El nuevo contenido que revela el rostro de Dios
El rostro de Dios que se transparenta en todas las pginas de Is 40 a 66, tiene cuatro rasgos que
sobresalen: amor desinteresado, poder creador, presencia fiel, santidad exigente. Yav, el Dios del
pueblo, es un Dios amoroso: revela una bondad que promueve y libera; es un Dios fuerte: libera con
un poder creador que tiene todo en las manos; es un Dios fiel: su presencia amiga nunca fall y nunca
fallar; es un Dios santo: pide justicia, exige fidelidad y enva a la misin.
El pueblo del cautiverio es como la novia que, por culpa de otros y por su propia culpa, perdi el
novio. La ausencia del enamorado la hundi en la desesperacin. El objetivo de la accin
evangelizadora de los discpulos era: ayudar al pueblo a reencontrar en la vida la presencia amorosa,
fuerte, fiel y exigente del Enamorado: "Tu creador es tu Marido" (Is 54,5). Slo as tomara el pueblo
coraje para recomenzar el camino y cumplir su misin.
El rostro de Dios es claraboya de la vida humana, la raz de la liberacin y de la resurreccin. Es
la eterna Buena Nueva para el pueblo oprimido. Sin este rostro todo se oscurece. No hay lmpara ni
vela que puedan reemplazarlo. Quien no lo conoce, tal vez no sienta su falta. Pero quien lo encontr,
ya no sabe vivir ms sin l. El encuentro con l revoluciona la vida, hace descubrir lo que est errado
en nosotros y alrededor de nosotros, y anima para la lucha, a fin de volver a colocar todo en su debido
lugar, como Dios lo quiere.
3. NUEVA EVANGELIZACION Y SU PRACTICA
("Nueva en su expresin")
De todo esto resulta una prctica nueva, que busca encarnar la Buena Nueva en nuevas formas
de vida. Esta prctica tiene mucho que ensearnos a nosotros que buscamos una Nueva
Evangelizacin.
3.1 Hacer transparente la realidad
para revelar a Dios presente en ella
Los discpulos de Isaas llaman la atencin del pueblo sobre la naturaleza, la historia y la
poltica. De noche, llevan al pueblo hacia fuera de la casa y dicen: "Levanten los ojos y vean: quin
cre todas esas estrellas?" (Is 40,26). Cuentan la historia del Exodo (Is 43,16-17), mandan a refrescar
la memoria (Is 43,26) e insisten: "Acurdense de las cosas que sucedieron muchos aos atrs" (Is
46,9). Apuntan los hechos de la poltica en los que Ciro est derrotando a Nabucodonosor y
preguntan: "Quin es el que hace todo esto?" (Is 41,2). Y la respuesta es siempre la misma: "Es
Yav, el Dios del pueblo, nuestro Dios".
As, poco a poco, la naturaleza deja de ser santuario de falsos dioses; la historia ya no se decide
ms por los opresores del pueblo; el mundo de la poltica ya no es del dominio de Nabucodonosor.

Detrs de todo comienzan a reaparecer los rasgos del Rostro de Yav, el Dios del pueblo. La
naturaleza, la historia y la poltica dejan de ser extraas y hostiles al pueblo, y se convierten en aliados
de los pobres, en su caminar como Siervo de Dios.
Pero la casa preferida por Dios est en medio de su pueblo oprimido: "Yo estoy contigo" (Is
41,10). "T vales mucho ms a mis ojos; yo te aprecio y te amo mucho. A cambio tuyo entrego
muchedumbres" (Is 43,4). "Dios no se encuentra sino en medio de ti" (Is 45,14). Es ah, en medio de
los pobres, donde l se esconde (Is 45,15); es ah dnde se lo debe buscar (Is 55,6); es ah donde su
rostro quiere resplandecer como, "luz de los pueblos" (Is 42,6) sobre la naturaleza, la historia y el
mundo (Is 58,8).
Frente a esta presencia tan amplia y avasalladora de Dios en la vida, en el mundo, en la historia,
en la poltica, en el mismo pueblo, los discpulos convocan al pueblo y gritan: "Ciegos, vean!
Sordos, oigan!" (Is 42,18). El pueblo debe abrir sus ojos y recibir a su Dios que viene avanzando
victorioso: "Aqu est tu Dios! El viene con mucho poder!" (Is 40,9-10). "No estn viendo?" (Is
43,19). Esta es la Buena Nueva que los discpulos anuncian al pueblo: "Ya reina tu Dios!" (Is 52,7).
3.2. Sealar la Buena Nueva de Dios en la vida del pueblo
La Buena Nueva del Reino, qu es? No es una doctrina que se ensea, ni una moral que se
impone. No es un catecismo que se recita, ni una ideologa que se transmite. La Buena Nueva del
Reino es un hecho de vida, donde Dios est presente, actuando, liberando a su pueblo con poder,
realizando su plan de salvacin; es una palabra que corre el velo de este hecho y revela la presencia
gratuita de Dios; es una actitud, un testimonio, una prctica que confirma esta presencia; es todo el
pasado del pueblo que lo atestigua y lo ratifica: "Era esto lo que esperbamos desde hace mucho
tiempo!"
Qu es anunciar la Buena Nueva del Reino? Es sealar los hechos concretos en donde se est
realizando esta victoria del Reino de Dios; e interpretarlos de tal manera que salga hacia afuera esa
demisin escondida de la presencia victoriosa de Dios.
Cules eran los hechos sealados por los discpulos como manifestacin del Reino? Eran
muchos! He aqu algunos: Ciro, venciendo a Nabucodonosor, dando esperanza a los pueblos
oprimidos (Is 41,25-27); el pueblo saliendo del cautiverio, repitiendo el xodo (Is 52,7-12); el pueblo
empezando a organizarse como rebao alrededor de su pastor (Is 40,9-11); el pueblo alegrndose con
la llegada de la paz (Is 52,7-9); el pueblo reaccionando, resistiendo firme contra el opresor (Is
50,4-10); el pueblo asumiendo conscientemente la lucha y el sufrimiento por la liberacin de los
hermanos (Is 53,1-12); el pueblo volviendo a sus races, sacando la leccin de su pasado (Is 51,1-3).
Estos y otros hechos bien conocidos y concretos eran seales del Reino: "Tu Dios reina!" (Is
52,7). Eran signos de que Dios estaba llegando con poder (Is 40,10). "Que lindos sobre los cerros los
pies que anuncian esta paz!" (Is 52,7). "Ahora te hago or estas cosas nuevas, cosas escondidas que
no conocas" (Is 48,6).
La pregunta que nos queda es la siguiente: Cules son hoy, en los diversos continentes, las
cosas nuevas que puede ser sealadas como manifestacin del Reino, como seales de que Dios est
llegando con poder para liberar a su pueblo y realizar su proyecto?
3.3. Encarnar la Buena Nueva
en nuevas formas de convivencia humana
No basta con sealar e interpretar los hechos. No basta con dar respuesta a las esperanzas del
pueblo. Ni basta con el testimonio de la persona que hace el anuncio. Es necesario el testimonio de la
comunidad. La nueva experiencia de Dios slo se muestra verdadera y confiable si ella pudiera
concretarse en una nueva forma de convivencia humana. El amor a Dios debe traducirse en amor al
prjimo. Aqu, a este nivel, se trab la batalla decisiva de la Nueva Evangelizacin en la poca
posterior al exilio.
Despus del exilio, a pesar de la belleza del anuncio, la realidad de la convivencia de la
comunidad no era buena. "El justo muere y nadie se incomoda!" (Is 57,1). Haba lderes incapaces,

que se preocupaban por sus propios intereses (Is 56,10-12). Haba explotacin y empobrecimiento (Is
58,3-4). Por eso, los discpulos insistan en el "verdadero ayuno". "Romper las cadenas injustas,
desatar las cuerdas del yugo, dejar libres a los oprimidos, y romper toda clase de yugo. Compartirs tu
pan con el hambriento, los pobres sin techo entrarn a tu casa, vestirs tu pan con el desnudo y no
volvers las espalda a tu hermano" (Is 58,6-7). Ellos pedan que el pueblo, como Dios, prestara
atencin a los pobres y humildes (Is 57,15; 66,2). Pero no solamente eso! Pedan tambin la prctica
del derecho y de la justicia (Is 56,1), para que cambiase el sistema que estaba generando la pobreza.
El ideal que los orientaba era "un nuevo cielo y una nueva tierra" (Is 65,17), en los que ya no
existiese la maldicin de la antigua convivencia (Gn 3,14-19). Ellos quieren una tierra sin llanto y
sin mortalidad infantil (Is 65,19-20), donde las madres ya no estn obligadas a engendrar sus hijos
slo para vivir en la desgracia (Is 65,23); una tierra de participacin, sin explotacin del trabajo de los
pobres, donde el obrero sea el dueo de su produccin (Is 65,12-22), libre de la explotacin extranjera
(Is 62,8-9); tierra sin males, donde no haya ms violencia (Is 65,25). "Como gobernantes te pondr la
Paz, y en vez de opresin, la Justicia" (Is 60,17).
El proyecto concreto que los orienta en esta reconstruccin del pueblo se inspira en el pasado
del pueblo, en la poca de los Jueces. La Buena Nueva, "Tu Dios Reina" (Is 52,7), evoca la poca
inicial de las doce tribus. Cuando en aquel tiempo, el pueblo peda un rey, la respuesta siempre era:
"Nuestro rey es Yav" (Jue 8,23; 1Sam. 12,12; 8,7). Ahora que la monarqua fue destruida por
Babilonia, renace la voluntad de restaurar el sistema tribal (Is 49,6) y hacer una nueva distribucin de
las tierras (Is 49,8). La poca del xodo y de los Jueces fue la poca del noviazgo (Jer 2,2; Os 11,1-4;
2,16) ideal perdido que deba ser realizado nuevamente (Os 12,10). De hecho, ahora, despus del
exilio, Dios vuelve a ser el novio del pueblo (Is 54,5; 62,4-5). En otras palabras, la Nueva
Evangelizacin despierta la memoria peligrosa del pueblo de Dios. En esta poca del xodo y de los
Jueces la fe en Yav, el Dios del pueblo, se encarn, por primera vez, en una nueva forma de
convivencia humana, basada en la participacin, en la igualdad y en la descentralizacin del poder,
expresa en los Diez Mandamientos
La mayor tentacin que amenaza a la Nueva Evangelizacin es separar, en la prctica, el amor a
Dios y el amor al prjimo: hacer muchos ayunos y seguir practicando la injusticia (Is 58,1-12); tener
templos bonitos, hacer grandes celebraciones, y no incomodarse con la pobreza. Esto sera lo mismo
que adorar los dolos (Is 66,1-4). Dios no acta as: "Yo habito en un lugar alto y santo, pero estoy
junto al abatido y al humilde" (Is 57,15). Como ya dijimos, es a este nivel en el que se entabla la
batalla decisiva de la Nueva Evangelizacin. Sin esta encarnacin de la Buena Nueva del Reino en la
vida de la comunidad, la Nueva Evangelizacin ser un engao. Servir apenas para dar una falsa
buena conciencia al predicador. No ser "nueva en su expresin", como lo pide el Papa. La
comunidad viva es la plataforma de donde parte la buena nueva del Reino. Sin esta retaguardia de la
comunidad, grandes campaas de evangelizacin no producen resultado a largo plazo.
3.4. La misin de los discpulos en la Nueva Evangelizacin
Toda esta prctica que acabamos de analizar llev a los discpulos a una mayor claridad
respecto a su propia misin en la realizacin de la Nueva Evangelizacin: Ellos deben ser en medio
del pueblo lo que el pueblo debe ser en medio de las naciones. Por eso, los cuatro cnticos del Siervo
de Yav (Is 42,1-9); 49,1-6; 50,4-9; 52,13; 53,12) hablan de la misin, tanto del pueblo como de los
discpulos. Destacamos nicamente algunos puntos:
La misin del discpulo es difcil y penosa. No siempre es clara su vocacin y, a veces, parece
que hasta est perdiendo el tiempo (Is 49,4). Para ser discpulo fiel, debe imponerse a s mismo una
disciplina. Cada maana debe sacar tiempo para escuchar la Palabra que Dios le tiene que decir y que
l mismo debe llevar a los que estn desanimados (Is 50,4-5). El encuentra mucha oposicin. Para no
desanimarse, debe buscar su fuerza en Dios (Is 50,7-9). Ser perseguido, insultado, prisionero,
torturado y asesinado (Is 50,6; 53,3-8). Su pasin y muerte, sin embargo, sern transformadas en
Buena Nueva para el pueblo, y provocarn la conversin de muchos (Is 52,13-15; 53,10-12).

Uno de los discpulos dio el siguiente testimonio sobre la manera de cmo concibe su vocacin
y misin. Su testimonio sintetiza lo que acabamos de exponer sobre la Buena Nueva del Reino. El
mismo testimonio sirvi a Jess para exponer su programa de evangelizacin en un da de Sbado en
la Sinagoga de Nazaret (Lc 4,18-19):
"El Espritu del Seor Yav est sobre m,
porque Yav me ha ungido.
Me ha enviado con buenas noticias para los pobres,
para curar a los corazones heridos,
para anunciar a los desterrados su liberacin,
y a los presos su vuelta a la luz.
Para promulgar el ao de gracia de Yav,
el da de la venganza de nuestro Dios.
Me envi para consolar a los afligidos,
a todos los afligidos de Sin.
Para transformar su ceniza en corona,
su luto en perfume de fiesta,
su abatimiento en ropa de gala".
(Is 61,1-3)
3.5. El proyecto no dur, pero hizo crecer la esperanza
La Nueva Evangelizacin, promovida por los discpulos de Isaas, no dur mucho tiempo. No
se realiz como ellos queran. Sin embargo, qued la esperanza, e incluso creci. Qued la certeza de
que es posible realizar el Proyecto de Dios, si se es fiel.
La Nueva Evangelizacin iniciada durante el cautiverio, comenz a concretarse con la
reconstruccin del templo, alrededor del ao 520. Los escritos de Is 40-66 todava dejan transparentar
la belleza del ideal, la sinceridad del esfuerzo y la variedad de los problemas. En el ao 445, sin
embargo, apenas 75 aos despus, el libro de Nehemas revela una situacin de extrema gravedad: la
explotacin haba entrado en la comunidad. El hermano obligaba al hermano a vender sus tierras, a
hipotecar su casa, a entregar a sus hijas como esclavas (Neh 5,1-5). No fueron capaces de mantener
unidos los dos amores: a Dios y al prjimo. No supieron combatir con eficacia aquellas
resquebrajaduras del inicio: la injusticia y la explotacin, el deseo de lucro y las ganas de acumular.
Estas crecieron como un cncer que tom por su cuenta a todo el cuerpo y lo destruy por dentro. Les
falt un proyecto ms concreto, que tuviese en cuenta la situacin econmica y social.
Forzados por las circunstancias, Nehemas, y despus de l, Esdras, volvieron a proteger al
pueblo de la invasin externa, y construyeron a su alrededor tres muros: el del culto, el de la ley y el de
la raza elegida. Impusieron al pueblo una "gran disciplina" que dur ms de cuatro siglos. La simiente
que Dios haba sacado del cantero para plantarla en el mundo fue retirada del mundo y colocada,
nuevamente, en un cantero, bien protegido, distante del mundo, y all qued, hasta la venida de
Jesucristo.
As, desgraciadamente, por causas de errores y fallos humanas, esta experiencia tan linda de 75
aos se desintegr, y la encarnacin total de la Buena Nueva del Reino en la vida y en la historia de la
humanidad qued retardada. Pero no fue intil. Todo lo contrario!:
1. Gener la certeza de que, si se es fiel, es posible realizar y vivir la Buena Nueva del Reino.
2. En ella apareci la muestra, el modelo, que orient la Nueva Evangelizacin realizada por
Jess y por los primeros cristianos.
3. La estructura bsica del proceso de la evangelizacin es la misma, tanto en Isaas como en el
Nuevo Testamento. Por eso, ella tambin puede servir de modelo para la Nueva Evangelizacin que
queremos realizar hoy al final de este siglo, ya que "todas estas cosas que le sucedieron a ellos nos
sirven de ejemplo y fueron escritas para instruirnos a los que estamos viviendo en este fin de los
tiempos" (1Cor 10,11).

3a PARTE
JESUS REALIZA LA NUEVA EVANGELIZACION
En esta tercera parte, veremos brevemente cmo el proceso de la Nueva Evangelizacin,
iniciado por los discpulos de Isaas, fue retomado por Jess y llevado por l a feliz trmino. Jess
realiz el ideal del discpulo fiel descrito en los cuatro cnticos del Siervo de Yav. "La Ley y los
profetas llegan hasta Juan; de ah en adelante comenz a ser anunciado el Reino de Dios" (Lc 16,16).
Estaba comenzando una nueva y definitiva etapa de la historia del pueblo de Dios.
1. RESUMEN DE LA BUENA NUEVA DEL REINO ANUNCIADO POR JESUS
El evangelio de Marcos resume la Buena Nueva en cuatro puntos:
1) "El plazo se ha cumplido".
2) "El Reino de Dios ha llegado".
3) "Cambien de vida".
4) "Crean en la Buena Nueva" (Mc 1,15). A continuacin abordaremos estos cuatro puntos
1.1. "El plazo se ha cumplido"
(Leer los hechos con ojos nuevos)
Jess estaba atento a los hechos y a los tiempos, y "despus que apresaron a Juan" (Mc 1,14)
lleg a la conclusin de que: "el plazo se ha cumplido". El encarcelamiento de Juan por Herodes hizo
que el plazo se venciera y llegara el kairs, el momento de Dios
Jess analizaba los hechos con ojos diferentes y en ellos perciba cosas que los otros no vean.
"No dicen ustedes, faltan cuatro meses para la cosecha? Ms bien, yo les digo: Levanten la vista y
vean cmo los campos estn amarillos para la siega" (Jn 4,35). El recorre el pas y convoca al pueblo,
pues la cosecha es grande, los operarios son pocos y el tiempo urge (Mt 9,35-38). Enva doce y luego
72 para decirle al pueblo: El Reino de Dios ha llegado" (Lc 10,9).
Jess ayuda al pueblo a leer los hechos con ojos diferentes: les hace reflexionar a partir de lo
que est sucediendo (Lc 13,1-5); critica las interpretaciones erradas de los hechos (Jn 9,2-3); utiliza
parbolas para comunicar una visin crtica sobre la realidad y sobre la prctica religiosa (Lc 18,9-14;
Mt 21,28-32; Lc 10,29-37; etc.). De esta forma Jess ayuda al pueblo a darse cuenta del plan de Dios
que se va realizando en los acontecimientos. Esto supone en Jess una doble experiencia: una
profunda experiencia de Dios, fruto de su filiacin divina y de su oracin, y una profunda experiencia
de la vida del pueblo, fruto de su encarnacin e insercin.
No todos aceptan la interpretacin de los hechos que Jess hace. Los fariseos y los saduceos no
saben leer los signos de los tiempos (Mt 16,1-4). Jerusaln y las ciudades de Galilea se cierran (Lc
13,34-35; 10,13-15; 19,42). Sin embargo, los pobres aceptan su mensaje (Mt 11,15).
1.2. "El Reino de Dios ha llegado"
(La novedad que causa admiracin)
Todos esperaban la venida del Reino, cada uno a su modo. Para los fariseos, el Reino vendra
cuando la ley se observara perfectamente. Para los esenios, cuando el pas estuviera purificado. El
pueblo esperaba la venida de un Mesas glorioso. Pero Jess no esperaba la venida del Reino. Para l,
el Reino ya est llegando. Esta es la novedad.
Qu anlisis de los acontecimientos hace Jess para llegar a esta conclusin? Pues la
observancia de la ley no era perfecta todava; el pas no estaba todava purificado; tampoco haba
seal de la llegada gloriosa del Mesas. Entonces, dnde estaba el Reino? Cules eran las seales?
(Lc 17,20). Jess responde: "El Reino no viene como fruto de la observancia, ...sino que est en
medio de ustedes" (Lc 17,20-21). Esta es una manera radicalmente nueva de mirar el Reino y la
realidad.

Jess no dice lo que es el Reino. El apenas dice que el Reino lleg. Si el Reino ya lleg,
entonces se le debe buscar y encontrar en las cosas que Jess pasa haciendo y diciendo: "Vayan y
cuntenle a Juan lo que han visto y odo: los ciegos ven, los rengos andan, los enfermos quedan sanos,
los sordos oyen, los muertos resucitan, y la Buena Nueva llega a los pobres" (Mt 11,5-6). "Si yo
expulso los demonios con el dedo de Dios, entonces el Reino de Dios ha llegado a ustedes" (Lc
11,20).
Para ayudar al pueblo a percibir la llegada del Reino, Jess hace una nueva lectura del pasado,
del Antiguo Testamento, y con ella procura iluminar los hechos. En la Sinagoga de Nazaret, l usa un
texto de Isaas para presentar su propio programa (Lc 4,18-19 e Is 61,1-2), y concluye: "Hoy se
cumple entre ustedes lo que han escuchado en este pasaje de la Escritura" (Lc 4,2). El aviso que Jess
le envi a Juan Bautista era de otro texto de Isaas (Is 29,18-19; 35,5-6). La misma expresin de
"Buena Nueva del Reino" viene de Isaas (Is 52,7).
Adems de eso, Jess usa comparaciones para ayudar al pueblo a entender esta misteriosa
presencia del Reino dentro de los hechos: simiente, fermento, sal, tesoro, grano de mostaza, moneda
perdida, etc. Los pobres entienden este lenguaje (Mt 11,25), pues el Reino de Dios, anunciado por
Jess, es para ellos (Mt 5,3-10). Los otros, o sea, los de afuera, oyen, pero no entienden (Mc 4,11-12).
1.3. "Cambien de vida"
(Una difcil exigencia)
Jess no pide en primer lugar: "Observen la ley y la Tradicin". El pide metanoia, o sea, cambio
en el modo de pensar y de vivir. El pueblo debe cambiar de ideologa. De lo contrario, no logra
entender nada del mensaje del Reino anunciado por Jess.
Cambiar por qu? Porque hubo una inversin total de valores. La manera como la religin
estaba organizada ya no revelaba el rostro de Dios al pueblo: el ser humano estaba en funcin de la ley
(Mc 2,29); la voluntad de Dios fue anulada por la tradicin (Mc 7,10-13); la misericordia fue
reemplazada en favor de la estricta observancia (Mt 9,13); la justicia practicada por los fariseos ya no
mostraba el Reino (Mt 5,20). Pues olvidaban las necesidades del pueblo (Lc 13,15-17), imponan
cargas pesadas al pueblo (Mt 23,4), bloqueaban la entrada al Reino (Mt 23,13).
Cambiar a qu? Reconocer el propio error e iniciar una nueva prctica con un nuevo rumbo: El
amor a Dios es igual al amor al prjimo (Mt 22,39); el objetivo de la ley es imitar a Dios que hace
llover sobre todos (Mt 5,43-48); perder la conciencia de que ser el pueblo elegido de Dios es ser un
pueblo privilegiado, y comenzar a darse cuenta de que, despus de haber hecho todo lo que se deba
hacer, no se pasa de ser un siervo intil (Lc 17,10); entender que, delante de Dios, todos somos
iguales y que, en la comunidad, el poder es servicio (Mt 9,35); entender que el sbado es para el
hombre (Mc 2,27) y luchar contra las divisiones que desmienten el proyecto de Dios. En una palabra,
aprender que nadie tiene derecho de marginar como "pecador", "impuro", "pagano", "maldito" o
"ignorante" a los que Dios acoge como hijos (Mt 5,45).
Hacer este cambio era lo mismo que morir y nacer de nuevo. "Quin no nace de nuevo, no
puede ver el Reino de Dios" (Jn 3,3). Muchos no quisieron hacer este cambio radical, reaccionaron
en contra de Jess y decidieron eliminarlo (Jn 12,37-41; 11,45-54).
1.4. "Crean en la Buena Nueva"
(Ser realiza la esperanza del pueblo)
A toda esta novedad que comenz a existir alrededor de su persona, Jess la llama Buena
Nueva del Reino. As se est realizando la esperanza que por tantos siglos el pueblo aguardaba. Jess
hace lo mismo que los discpulos de Isaas: seala los hechos concretos donde estaba apareciendo el
Reino de Dios. De este modo, l sita los hechos dentro del conjunto del plan de Dios, y ayuda al
pueblo a entender mejor el alcance de aquello que estaba sucediendo.
La noticia no era tan buena para los doctores y escribas. Pero era verdadera buena para los
pobres (Lc 4,18; Is 61,1). Pues a travs de la prctica y de la palabra de Jess, el pueblo pobre, que
viva marginado como "ignorante", "maldito", "impuro" y "pecador" (Jn 7,49; 9,34), tena

nuevamente un acceso directo a Dios. Jess liber la entrada. La presencia amiga de Dios se volvi
nuevamente universal, cercana para todos, libre de las ataduras que venan aprisionndola desde
haca varios siglos.
La entrada en la Buena Nueva se realiza por la fe: "Crean en la Buena Nueva!" Es decir, crean
en el mensaje de Jess. Pero no solamente eso! Creer tambin, y sobre todo, en l, en su Persona, y
aceptarlo tal como l mismo se presenta (Jn 14,1). No hay otra entrada. El es "el camino, la verdad y
la vida" (Jn 14,6). Dios se hace presente en su actitud: "Quin me ve a m, ve al Padre" (Jn 14,9).
2. LA ACTITUD LIBERADORA DE JESUS MUESTRA EL PADRE A LOS POBRES
Jess viva en una poca profundamente conflictiva y en un pas irremediablemente dividido.
Haba conflictos a varios niveles: econmicos, sociales, polticos, ideolgicos, religiosos. El pueblo
estaba sin condiciones de reencontrar o de reconstruir la unidad. Jess tomaba posicin clara frente a
estos conflictos y, de este modo, revelaba la novedad antigua de Dios, que as se haca presente en
medio de los pobres. Sera muy largo describir todos los aspectos de esta actitud liberadora de Jess.
Enumeramos, apenas, algunos puntos ms importantes que nos recuerdan la Nueva Evangelizacin
de los discpulos de Isaas.
2.1. Jess convive con los marginados y los acoge
En los tres aos de su vida itinerante, Jess convive, la mayor parte del tiempo, con los que no
tenan lugar dentro del sistema social y religioso de la poca. Jess pas a ser conocido como "amigo
de los publicanos y pecadores" (Mt 11,19). Acoge a los que no eran acogidos: los inmorales
(prostitutas y pecadores), los herejes (samaritanos y paganos), los impuros (leprosos y posedos), los
marginados (mujeres, enfermos y nios), los colaboracionistas (publicanos y soldados), los dbiles
(los pobres sin poder). Jess hablaba a todos y no exclua a nadie, pero hablaba a partir de los pobres
y marginados La llamada que resulta de esta actitud evangelizadora es clara: No es posible ser amigo
de Jess mientras se contina apoyando un sistema que margina tanta gente en nombre de Dios.
2.2. Jess niega y combate
las divisiones creadas por los hombres
Al interior del pueblo haba muchas divisiones que contradecan la voluntad del Padre. Jess
critica estas divisiones entre prjimo y no prjimo (Lc 10,29-37), entre santo y pecador (Mc 2,15-17),
entre puro e impuro (Mc 7,1-23), entre judo y extranjero (Mt 15,21-28). El trae nuevas divisiones
(Mt 10,34-36) y es un signo de contradiccin en medio del pueblo (Lc 2,34), pues promueve los
valores fundamentales de la vida humana y del Proyecto de Dios: justicia fraternidad, amor,
honestidad. Esta actitud liberadora relativiza y sacude los pilares del sistema religioso: templo,
sbado, obras santas, pureza legal. Y por eso se entiende que Jess molestaba a los hombres que
estaban en el poder.
2.3. Jess desenmascara la falsedad de los grandes
Jess no tiene miedo de denunciar la hipocresa de los lderes religiosos: sacerdotes, escribas y
fariseos (Mt 23,1-36; Lc 11,37-52; Mc 11,15-18). Critica y condena la ridcula pretensin de los ricos
y no cree mucho en su conversin (Lc 16,31; 6,24; Mt 6,24; Mc 10,25; Lc 18,24-27; 12,13-21). Ante
los representantes del poder poltico, tanto de los judos como de los romanos, Jess no se impresiona
con sus amenazas y mantiene una actitud de libertad (Lc 13,32; 23,9; Jn 19,11; 18,23).
2.4. Jess combate lo males que destruyen la vida humana
Jess vino para que todos tuvieran vida y vida en abundancia (Jn 10,10). Dios cre la vida para
que fuera bendita (Gn 1,28). Pero ella se volvi maldita por nuestra culpa (Gn 3,14-19). Dios llam
a Abrahn para recuperar la bendicin perdida (Gn 12,3). Jess retoma el proyecto del Creador y
procura liberar la vida humana de todos los males que la oprimen: el hambre, la tristeza, la ignorancia,
el abandono, la soledad, la letra que mata, las leyes opresoras, la injusticia, el miedo, el sufrimiento, el

pecado, la muerte. Jess combate y expulsa al demonio, el prncipe de los males, pues "al comienzo
no era as" (Mt 19,8).
2.5. La Buena Nueva del Reino
se encarna en una nueva convivencia
Las actitudes, gestos y palabras de Jess revelan una nueva visin de las cosas, un nuevo punto
de partida, un nuevo orden. Los valores bsicos de este nuevo orden aparecen encarnados en la
pequea comunidad de los discpulos que se form a su alrededor: caja comn, compartir los bienes
(Jn 13,29); igualdad bsica de todos frente a Dios (Mt 23,8-10); poder como servicio (Mt 20,24-28;
Lc 9,35; Jn 13,14; Mt 23,11); convivencia amiga (Jn 15,15) que lleg a crear entre ellos "un slo
corazn y una sola alma" (Hech 4,32). Jess renueva desde dentro las relaciones hombre-mujer (Mt
19,1-19).
2.6. Jess usa una nueva pedagoga que hace crecer al pueblo
Este nuevo orden est presente, en germen, en la forma que Jess tena de ensear las cosas:
lenguaje simple en forma de parbolas; reflexiona a partir de los hechos y de las cosas de la vida (Lc
21,1-4; 13,1-5; Mt 6,26); enfrenta a los discpulos con los problemas de la vida del pueblo (Mc 6,37);
ensea "con autoridad" sin citar a las autoridades (Mc 1,22); atiende a las personas, sin hacer
distinciones (Mt 22,16); ensea en cualquier lugar y acoge a todo su auditorio, inclusive a las mujeres
(Lc 8,1-3; Mc 15,41); presenta nios como profesores de adultos (Mt 18,3); l es libre y comunica
libertad a los que conviven con l (Jn 8,32-36), dndoles valenta para no cumplir las tradiciones
caducas (Mt 12,1-8); l vive lo que ensea, pasa las noches en oracin y suscita en los otros voluntad
de orar (Lc 11,1; 5,16; 6,12; 9,18.28; 22,41).
2.7. Obediente hasta la muerte, Jess revela al Padre
Jess es el Hijo de Dios. Esto tiene que ver con su relacin con Dios y con la constitucin de su
persona. Esta verdad no se prueba, sino que se acepta en fe, y fue objeto de un lento descubrimiento
por parte de los cristianos.
Jess es el Mesas. Esto tiene que ver con su relacin con los hombres y con su misin dentro
del plan de Dios Es total gratuidad de su Padre el no haber mandado a cualquiera para realizar la
misin de Mesas, sino a su propio Hijo.
"Siendo rico se hizo pobre" (2 Cor 8,9). Aqu se expresa una opcin radical que no puede ser
deshecha por ningn raciocinio. Jess no era ciudadano romano, no tena ningn ttulo, no hizo
ningn curso con Gamaliel, ni estudios en Jerusaln, no obtuvo diplomas. En su presentacin en el
templo, sus padres hicieron la ofrenda de los pobres, dos palomas (Lc 2,24). No era de la clase
sacerdotal, no era levita ni fariseo, no era escriba ni publicano, ni esenio, ni saduceo. Jess era un
laico, obrero, agricultor, venido de Galilea, donde la inestabilidad social era muy grande. En la
comunidad local no era presbtero ni coordinador. No tena proteccin de ninguna clase. Era
conocido como el carpintero (Mc 6,3) o el hijo de carpintero (Mt 13,55). Vivi treinta aos en
Nazaret (Lc 3,23). No se cas. Naci fuera de casa en un establo y, as, desde su seno materno, sufri
las consecuencias del sistema opresor de los romanos. Quien quiera conocer la vida de los treinta
aos del Hijo de Dios en Nazaret, mire la vida de cualquier nazareno de aquel tiempo, coloque el
nombre de Jess y tendr su biografa. Realmente, "siendo rico se hizo pobre!" (2Cor 8,9).
Lo que para unos es condenacin del destino y del sistema, para Jess es la manifestacin de la
voluntad del Padre. El Padre revel aqu su preferencia por los pobres. Jess se va a mantener fiel al
Padre, quedndose del lado de los pobres, hasta la muerte! Quedar del lado de los pobres, del pueblo
sufriente, era lo mismo que quedarse del lado del Padre: "Ac estoy para hacer tu voluntad!" (Heb
10,7.9). No fue fcil quedar agarrado del Padre y del pueblo pobre. Jess sufri y fue tentado para que
entrara por otros caminos (Mt 4,1-11; Mc 8,33). Tuvo que aprender lo que es obediencia (Heb 5,8).
Pero venci con la oracin (Heb 5,7; Lc 22,41-46). Es difcil sentir en la propia carne la debilidad a la
cual es condenado el hombre empobrecido. Jess nunca busc una salida individual, nunca busc

privilegios para s. Naci pobre, lo que fue expresin de la voluntad del Padre. Escogi quedarse de
lado de los pobres, lo que era decisin del Hijo, queriendo ser obediente al Padre hasta la muerte, "una
muerte de cruz" (Fil 2,8).
Todo esto es la Nueva Evangelizacin; es la llegada del Reino de Dios; es la novedad antigua de
Dios hacindose presente en la vida del pueblo. Es aqu donde se aplica la frase de Jess: "Quien me
ve a m, ve al Padre" (Jn 14,9). "Crean en m: yo estoy en el Padre y el Padre est en m. Al menos
cranlo, por las obras que hago" (Jn 14,11). A travs de esa actitud evangelizadora, Jess revela a un
Dios diferente del dios enseando por la religin oficial. Es la actitud nueva que comunica ojos
nuevos para percibir las seales de Dios en la vida.
3. El Nuevo Contenido de la Buena Nueva del Reino
(Mc 1,16-45)
El evangelio de Marcos es una cartilla que ensea cmo anunciar la Buena Nueva. Este no es el
lugar para explicar esta afirmacin. Lo que nos interesa es ver de cerca el texto de Mc 1,16-45, donde
dentro del esquema general del Evangelio, se presenta cul es el objetivo que la Buena Noticia quiere
realizar en la vida del pueblo. O sea, cul es el objetivo que debemos tener presente en la Nueva
Evangelizacin.
La Buena Nueva tiene como origen y contenido bsico esta afirmacin: "Jesucristo es el hijo de
Dios" (Mc 1,1). El anuncio de esta Buena Nueva no cae en paracadas en la vida del pueblo, sino que
es una respuesta a sus esperanzas (Mc 1,2-3) a travs de personas bien concretas (Mc 1,4-8); tiene su
momento de inauguracin (Mc 1,9-11), de aprobacin (Mc 1,12-13) y de proclamacin (Mc 1,14-15).
Enseguida, Marcos, escogiendo bien los datos, describe en siete puntos cul es el objetivo que el
anuncio de la Buena Nueva quiere alcanzar en la vida del pueblo. Los siguientes siete puntos pueden
servir tambin de criterio de evaluacin para examinar de cerca las cualidades de la Nueva
Evangelizacin que estamos realizando hoy:
1. Mc 1,16-20: La vocacin de los primeros discpulos. La Buena Nueva tiene como primer
objetivo el congregar a las personas en torno a Jess, y as, formar comunidad.
2. Mc 1,21-22: La admiracin del pueblo frente a las enseanzas de Jess. La Buena Nueva
hace nacer en el pueblo una conciencia critica frente a los escribas, sus lderes religiosos
3. Mc 1,23-28: Expulsin de un demonio. La Buena Nueva combate y expulsa el poder del mal
que destruye la vida humana y aliena a las personas de s mismas.
4. Mc 1,29-34: Curacin de la suegra de Pedro y de muchos otros enfermos. La Buena Nueva
atiende y cuida de los enfermos y trata de restaurar sus vidas para el servicio.
5. Mc 1,35: Jess ora en un lugar desierto. La Buena Nueva debe permanecer unida al Padre,
que es su raz, a travs de la oracin.
6. Mc 1,36-39: Anuncio de la Buena Nueva por las aldeas de Galilea. La Buena Nueva exige
que el misionero mantenga viva la conciencia de su misin y no descanse en los resultados ya
obtenidos.
7. Mc 1,40-45: Un leproso es curado y enviado a los sacerdotes. La Buena nueva acoge a los
marginados y trata de reintegrarlos en la convivencia humana de la comunidad.
Estos siete puntos marcaron el anuncio de la Buena Nueva realizada por Jess y por los
primeros cristianos Marcarn tambin la evangelizacin que nosotros realizamos hoy? Donde esta
Buena Nueva entra dentro de la historia, encuentra resistencia y provoca conflictos. Es lo que sugiere
el Evangelio de Marcos al presentar enseguida cinco conflictos entre Jess y los lderes religiosos de
la poca (Mc 2,1-3,6).
4. El anuncio de la Buena Nueva de la Resurreccin
El anuncio de la Resurreccin est en el centro de la Buena Nueva del Reino y es la expresin
ms completa de la victoria de Dios sobre el poder del mal, que destruye y mata la vida. Veamos de
cerca como fue anunciada la Resurreccin en el da de Pentecosts (Hech 2,1-41) y en la curacin del

rengo (Hech 3,1-26). Lo que nos interesa es mostrar el esquema bsico del anuncio. Es el mismo que
ya hemos encontrado en Isaas.
4.1. Un hecho que causa admiracin y pide una explicacin
En el da de Pentecosts aparece un viento extrao, unas lenguas. El pueblo se queda perplejo y
busca una explicacin (Hech 2,1-12). Un segundo caso ocurre con un rengo muy conocido en la
ciudad que aparece curado por la accin de Pedro. El pueblo se queda admirado y busca una
explicacin (Hech 3,1-10). En estos dos casos, el pueblo ya dio una explicacin: "Los doce estn
borrachos" (Hech 2,13). Pedro debe tener algn poder (Hech 3,12).
4.2. Usar la razn para deshacer la mala interpretacin del hecho
En el da de Pentecosts, Pedro usa su sentido comn y dice: "No estamos borrachos, como
ustedes piensan, pues son apenas las 9 de la maana" (Hech 2,15). En el otro caso dijo "Por qu nos
miran as? Creen ustedes que le hicimos andar por nuestro propio poder?" (Hech 3,12). El
testimonio personal deshace la interpretacin incorrecta. Cul es la verdadera interpretacin?
4.3. La interpretacin verdadera
a partir del hecho de la Resurreccin
Aqu comienza el anuncio propiamente dicho. El hecho slo se explica a partir de la fe de que
Dios sac a Jess de la muerte. "Exaltado a la derecha del Padre, Jess recibi del Padre el Espritu
prometido y lo derram. Esto es lo que ustedes estn viendo y oyendo" (Hech 2,33). "Dios lo resucit
de entre los muertos. Gracias a la fe en el nombre de Jess, ese nombre ha fortalecido a este hombre
que ustedes ven y reconocen. La fe en Jess hizo que se curara este hombre que est en presencia de
ustedes" (Hech 3,15.16).
4.4. La nueva interpretacin es confirmada por las Escrituras
Se parte de las Escrituras para situar el hecho dentro del plan ms amplio de Dios (Hech
2,16-21 y 3,13) y para mostrar que la misma Resurreccin de Jess ya estaba anunciada en el Antiguo
Testamento (Hech 2,25-28.34-35 y 3,22-25). El mismo Jess recibe ttulos y funciones que vienen
del Antiguo Testamento: "Cristo", "Jess", "Profeta", "Siervo" (Hech 2,36; 3,22.26). Los dos hechos,
iluminados por la fe en la Resurreccin de Jess, son como el mar en el cual desemboca el ro de la
historia del Antiguo Testamento. Por eso dice el Credo: "Resucit conforme a las escrituras".
4.5. La nueva interpretacin es confirmada
por el testimonio de los apstoles
"Somos testigos de esto" (Hech 2,32 y 3,15). Esta frase siempre se repite. El testimonio
personal es parte del anuncio de la Resurreccin. El testimonio de los apstoles es el fundamento de
la fe de la comunidad. La actitud confirma la veracidad de la Palabra.
4.6. La nueva interpretacin hace que el hecho sea transparente
El hecho, as interpretado, adquiere una nueva dimensin. Sacado de la neutralidad se convierte
en una interpelacin de Dios a la conciencia de los que mataron a Jess. Esta interpretacin nace de
los hechos. Es como si los hechos dijeran: "Ustedes mataron a Jess. Dios no aprob sus acciones,
pues resucit a Jess, dndole todo poder, cosa que ahora se est manifestando aqu" (ver Hech
2,23-24; 3,13-15).
4.7. La Buena Nueva exige un cambio de vida
La palabra de los apstoles hizo transparente la realidad, revel dentro de ella la llamada de
Dios y la transform en Buena Nueva para el pueblo. De este modo la Buena Nueva aparece ahora
como una llamada a un cambio, metanoia (Hech 2,38-40; 3,19-21.26). La interpelacin ya no viene
de los apstoles, sino de la propia realidad iluminada por ellos. El anuncio de la Buena Nueva de la

Resurreccin no es la transmisin de una doctrina, ni la imposicin de una moral, sino que consiste en
sealar los hechos en los cuales est actuando la fuerza de la Resurreccin de Jess, e interpretarlos
de tal manera que salga afuera esta dimensin y se transforme en interpelacin a la conciencia de los
oyentes.
Nos queda la siguiente pregunta muy seria: Cules son hoy, en los diferentes continentes,
dentro y fuera de la Iglesia, los hechos en los cuales acta la Resurreccin de Jess y que debemos
interpretar como llamadas de Dios a la conciencia de la humanidad?
Conclusin
El tiempo no nos permite exponer todo el proceso de la Nueva Evangelizacin en el Nuevo
Testamento. Sin embargo ya se ve la estructura bsica de este proceso. Es el mismo de los discpulos
de Isaas. Deber ser tambin la estructura bsica de la Nueva Evangelizacin que queremos realizar
a fines de este siglo hasta el tercer milenio.
Sintetizamos este trabajo con las palabra de Juan Pablo II, que pide que esta evangelizacin sea
"nueva en su ardor, nueva en su mtodo y nueva en su expresin".
La Nueva Evangelizacin ser "nueva en su ardor", si nace de una nueva experiencia de Dios,
del Padre de Jess, conjuntamente con una nueva lectura del pasado y de una lectura crtica de la
presente realidad.
La Nueva Evangelizacin ser "nueva en su mtodo", si est encarnada en una actitud que
transmite lo que se est viviendo; si fuera anuncio de un nuevo contenido, capaz de revelar al pueblo
el rostro de Dios; si fuera denuncia de lo que construye la vida del pueblo y le impide ver las
interpelaciones de Dios en la vida.
La Nueva Evangelizacin ser "nueva en su expresin", si se encarna en una prctica coherente,
capaz de hacer transformar la realidad y de sealar los hechos en los que Dios est llegando con poder
para liberar a su pueblo; si se encarnara en la vida de las comunidades y fuera capaz de conducirlos a
construir nuevas formas de convivencia, ms justa, ms fraterna y ms humana.
Entonces, la misma comunidad ser una seal eficaz, en la que Dios se revela a s mismo. Ella
ser la carta de Cristo, reconocida y leda por todos los hombres (2Cor 3,2.3). A travs de la
comunidad, Jess contina su misin de:
Anunciar la Buena Nueva a los pobres,
sanar los corazones heridos,
anunciar a los desterrados su liberacin,
y a los presos su vuelta a la luz;
promulgar un ao de gracia de Yav,
consolar a los afligidos,
transformar su luto en perfume de fiesta,
su abatimiento en ropa de gala
su ceniza en corona.

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