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Miguel Riofro

La

Emancipada
Segunda edicin crtica
Ampliada y mejorada

Flor Mara Rodrguez-Arenas

- STOCKCERO -

ii

Copyright foreword & notes Flor Mara Rodrguerz-Arenas


of this edition Stockcero 2009
1st. Stockcero edition: 2009

ISBN: 978-1-934768-20-4
Library of Congress Control Number:
All rights reserved.
This book may not be reproduced, stored in a retrieval system, or transmitted, in whole or in
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Printed in the United States of America on acid-free paper.

Published by Stockcero, Inc.


3785 N.W. 82nd Avenue
Doral, FL 33166
USA
stockcero@[Link]
[Link]

Miguel Riofro

La

Emancipada

Esta edicin presenta el texto completo de la novela, que incluso en la edicin moderna
de 1974, realizada por el Consejo Provincial de Loja, se halla tambin incompleto. El nico
texto original que se conozca de La emancipada, se halla en manos de Ecuador Espinosa
en Loja, quien lo prest al Consejo Provincial en 1974, para publicar la novela, y quien
posteriormente permiti a Fausto Aguirre tomar nota de los fragmentos que hacan falta.
Despus de lo cual, el texto desapareci de la vista pblica.
Debido a esta circunstancia, la novela sigue circulando en muchas ediciones que se basaron en la Edicin de 1974, carente del marco narrativo que forman el prrafo introductorio y el eplogo.
La ubicacin de estos fragmentos que conforman el marco narrativo, se efecta en esta
edicin siguiendo las convenciones de impresin de la poca y las normas de presentacin
de las novelas publicadas como folletn en los diarios del siglo XIX.

La emancipada

ndice
Representacin y escritura: el realismo en La emancipada de Miguel Riofro
(1863) ..................................................................................................................................vii
poca histrica ..................................................................................................................x
Miguel Riofro..................................................................................................................xv
La emancipada..................................................................................................................xix
Bibliografa ..................................................................................................................lxvii

Primera Parte
Captulo I ............................................................................................................................3
Captulo II ..........................................................................................................................9
Captulo III........................................................................................................................19
Captulo IV........................................................................................................................21

Segunda Parte
Captulo V ........................................................................................................................27
Captulo VI........................................................................................................................31
Captulo VII ....................................................................................................................33
Apndice ............................................................................................................................43

La emancipada

Representacin y escritura:
el realismo en La emancipada
de Miguel Riofro (1863)
Flor Mara Rodrguez-Arenas
Colorado State University-Pueblo
Hacer la literatura del pasado accesible para el presente al reconstruir su
desarrollo, ha sido el trabajo tradicional de la historia de la literatura. Los autores, las obras y los diversos movimientos literarios de pocas anteriores se
exponen en determinada forma para que el lector de hoy entienda la relacin
entre el pasado y las literaturas contemporneas. Esta labor tiene como
funcin tanto presentar el patrimonio literario describiendo su desarrollo histrico, como determinar la importancia de los autores y sus textos mediante
la seleccin y el nfasis como parte de ese legado cultural. En esta presentacin
histrica, la informacin que se transmite involucra no slo la descripcin y
la categorizacin sino tambin la seleccin y la evaluacin; aspectos que hacen
parte de la historiografa, en los que la bsqueda y el rastreo de ese patrimonio
conforman, mediante la preferencia y la evaluacin, lo que ms tarde se va a
entender como la tradicin.
Lo que se ha aceptado en la historia de la literatura como la tradicin literaria (con figuras mayores y menores) y que finalmente se conoce como la
literatura es el resultado de un proceso de reduccin en el cual la totalidad del
material se rene y se divide en categoras de valor o de falta de ste; lo que
hace que autores y textos desaparezcan o simulen desaparecer en determinadas pocas. Esta labor que realiza el historiador est guiada por aspectos
normativos y condicionada por sus propios intereses cognitivos e ideologa.
Adems de su labor histrica, las historias de la literatura cumplen una
segunda funcin: al reconstruir el pasado definen un corpus tradicional de literatura reconocida, a la vez que determinan la reaccin de los receptores
hacia esos textos. Las categoras de desarrollo y afiliacin que se emplean en
las historias de la literatura sealan la posicin que un autor o una obra deben
tener en el corpus literario tradicional. Esta funcin no slo la ejecuta la his-

vii

viii

Miguel Riofro

toria literaria sino tambin la potica; ya que sta, a travs de normas o


ejemplos aprobadores o desfavorables, se refiere a la literatura del pasado y a
la manera en que esos textos se vinculan al canon literario.
De ah que la historia de la literatura y su contribucin a la definicin del
canon literario sea incuestionable; no obstante, segn las aproximaciones en
los diferentes periodos, el canon se modifica para incluir aquellos textos que
de una u otra forma se dejaron de lado en el pasado. El desarrollo de una metodologa histrica (de la evaluacin y categorizacin de obras y textos) de
acuerdo a sus interconexiones histricas, ya no asume un punto de vista normativo fijo, sino que se basa en un concepto de evolucin que incluye un modelo
de orden que distingue entre lo que pertenece y lo que no, y que determina lo
que debe ser el centro de atencin y lo que debe relegarse a la periferia.
Esto es lo que ha sucedido en la historia de la literatura ecuatoriana. Hasta
hace muy poco se seal categricamente a Cumand (1879) de Juan Len
Mera como la primera novela y la ms importante del siglo XIX en el
Ecuador; circunstancia que se sigue repitiendo basndose en la informacin
que se ha difundido por generaciones y por la reimpresin de libros escritos
dcadas antes sin ninguna modificacin (vase Prez 2001); situacin que repiten investigadores posteriores al no mencionar la novela (vase Jaramillo
Buenda, Prez Torres, Zavala Guzmn, 1992). Mera, nacido en Ambato en
1832, estaba alineado en el partido conservador, del cual fue el principal idelogo; adems estaba muy cerca del presidente Gabriel Garca Moreno (vase
Albn Gmez 1990, 97). Estas circunstancias contribuyeron a canonizar su
obra y a considerarlo precursor y maestro del gnero novelesco (Barrera
1960, 812).1
1

En el Ecuador, durante el siglo XIX se publicaron diversas novelas que hasta ahora no
han recibido la atencin de historiadores y crticos de la literatura ecuatoriana. Textos
que corren el peligro de desaparecer por la destruccin indiscriminada de fuentes primarias (peridicos y revistas) que sucede en todo el pas. Algunos de estos escritos, al llegar a manos de determinados biblifilos, tambin desaparecen del panorama nacional,
como es el caso del texto original de La emancipada.
Una investigacin que realic en el Ecuador, gracias a una Beca Fulbright como US
Scholar (2008) me ha permitido encontrar las siguientes novelas (cortas y largas) escritas
en el pas durante el siglo XIX: 1. La emancipada (1863), Miguel Riofro. 2. El hombre de
las ruinas leyenda fundada en sucesos verdaderos acaecidos en el terremoto de 1868 (1869),
Francisco Javier Salazar Arboleda. 3. Plcido. Novela (1871), Francisco Campos. 4. La
muerte de Seniergues, leyenda histrica (1871), Manuel Coronel. 5. Chumbera, Leyenda original (1876), Jos Peralta. 6. Cumand o Un drama entre salvajes (1879), Juan Len Mera.
7. Soledad (apuntes para una leyenda) (1885), Jos Peralta. 8. Entre el amor y el deber.
Escenas de la campaa de 1882-1883 en el Ecuador (1886), Tefilo Pozo Monsalve. 9. A travs de los Andes. Leyenda histrica (1887), Francisco Campos. 10. Timolen Coloma (1887),
Carlos R. Tobar. 11. Los captulos que se le olvidaron a Cervantes (c.a.1889), Juan
Montalvo. 12. Entre dos tas y un to (1889), Juan Len Mera. 13. Paulina (1889), Cornelia
Martnez. 14. Alma y cuerpo (1890), Antonio Jos Quevedo. 15. Porque soy cristiano
(1890), Juan Len Mera. 16. Campana y campanero (1891), Honorato Vzquez. 17.
Titania (1892), Alfredo Baquerizo Moreno. 18. Impresiones de viaje (1893), Elena. 19. Un
matrimonio inconveniente. Apuntes para una novela psicolgica (1893), Juan Len Mera. 20.
Evangelina (1894), Alfredo Baquerizo Moreno. 21. La hija de Atahualpa. Crnica del siglo
XVI (1894), Francisco Campos. 22. Relacin de un veterano de la independencia (1895),
Carlos R. Tobar. 23. El seor Penco (1895), Alfredo Baquerizo Moreno. [Link].

La emancipada

A pesar de que en 1974, en Loja un grupo de intelectuales, entre ellos Alejandro Carrin, efectu la edicin moderna de La emancipada de Miguel
Riofro, todava en el Ecuador se oyen voces que parecen poner en duda que
exista una novela anterior que presenta caractersticas opuestas a la ya canonizada Cumand; situacin a la que se suma tanto el desconocimiento de las
circunstancias socioculturales del pasado, como el no conocer los lmites de
los movimientos literarios y las innovaciones que surgieron durante el siglo
XIX, lo cual impide la total comprensin del quehacer literario y las motivaciones que tuvieron los autores decimonnicos, y a la vez, permite que se clasifiquen los textos errneamente.
En ese siglo, se escribi prosa de ficcin: novela y cuento en el Ecuador,
adscribindose estos textos a diferentes movimientos literarios, no nicamente
al Romanticismo, como es la creencia general entre estudiosos ecuatorianos,
muchos de quienes clasifican, desde hace casi seis dcadas, las obras mediante
la teora de las generaciones; lineamientos retomados y reelaborados por
Ortega y Gasset en 1920 y en 1933, y seguidos por su discpulo Julin Maras
en 1949; pero difundidos como dogma en el Ecuador; situacin agravada por
el empleo sistemtico e indiscriminado del libro de Arrom (1963) en zonas especficas del pas.
Del mtodo generacional, seguido ciegamente sin ningn cuestionamiento por diversos crticos hispanoamericanos, se ha dicho que ha producido
en Latinoamrica, un retraso multiplicado por dos: retraso de Ortega y
Gasset en relacin con la corriente filosfica que dio origen al mtodo generacional en Francia y Alemania; retraso de intelectuales como Juan Jos
Arrom, Enrique Anderson Imbert y Cedomil Goic, que se abocaron a redactar historias de la literatura observando el modelo orteguiano (o el de
Pinder) (Cuadros 1997, 235).
Este mtodo encasilla sin distincin a escritores nacidos en determinadas
fechas y hace que las obras que produjeron pertenezcan al mismo movimiento
literario, impidiendo el entendimiento de los escritos y producindose desfasamientos y errores garrafales que llevan a afirmaciones falaces sobre los textos.
Ahora, regresando al siglo XIX, gran parte de los textos de prosa de
ficcin, ya no slo en Ecuador, sino en toda Hispanoamrica, apareci en las
pginas de las revistas y de los peridicos o como anexos a estas publicaciones.
La publicacin de textos literarios en los peridicos signific el deseo de los
escritores tanto de desarrollar la literatura del rea, como de incorporar a la
cultura a un nuevo tipo de pblico, cuya tradicin era predominantemente
oral; pero que comenzaba a ingresar y a elevarse a estratos sociales que antes
les estaban vedados, entrando as a formar parte de un nuevo mercado de
Religin, usos y costumbres de los salvajes del Oriente del Ecuador (1895), Fray Enrique
Vacas Galindo. 25. Abelardo (1895), Eudfilo Alvarez. 26. El suicida (1896), Miguel
ngel Corral Salvador. 27. Luz (1897), Alfredo Baquerizo Moreno. 28. Sonata en prosa
(1897), Alfredo Baquerizo Moreno. 29. Carlota (1898), Manuel J. Calle. 30. Tierra adentro. La novela de un viaje (1898), Alfredo Baquerizo Moreno. 31. Sebastin Pinillo (1898),
Jos Peralta. 32. Un manuscrito (1898), Miguel ngel Corral Salvador.

ix

Miguel Riofro

consumo. Esta nueva forma de presentacin permiti la expansin de la distribucin de los textos y la penetracin a mbitos apartados, con mayor rapidez.

poca histrica
La Revolucin de Independencia se propuso romper la dependencia de
Espaa de los territorios hispanoamericano no slo en cuanto al sistema de
gobierno sino tambin en cuanto a la estructuracin de las sociedades para
derogar los fundamentos del antiguo rgimen y as establecer nuevos rdenes
sociales. El problema fundamental era la mentalidad colonial de sus habitantes en las realidades socioeconmicas y culturales.
El Ecuador entr a la vida republicana en 1830 con una Constitucin que
deca que el gobierno era popular, representativo, alternativo y responsable
(Ayala Mora 1990, 148). Sin embargo, era simplemente una prolongacin de
la situacin colonial que continuaba el control del poder de los terratenientes.
As, el Estado funcionaba para confirmar o dar validez legal de las medidas
represivas que los latifundistas ponan en prctica en contra de los indgenas
y los pequeos campesinos:
A pesar de las declaraciones de universalidad democrtica se establecan condiciones sumamente rgidas de acceso a la ciudadana y,
consecuentemente, al sufragio. Adems de ciertos requisitos de
edad o situacin civil, as como saber leer y escribir, se condicionaba
la capacidad de elegir a la posesin de un mnimo de propiedad y a
no tener la condicin de trabajador dependiente. Para poder ser
elegido para funciones pblicas, el requisito del monto mnimo de
propiedad o renta fija era mucho ms elevado; de modo que slo
podan acceder a ellas un nmero contado de propietarios (Ayala
Mora 1990, 149).

Esta pequea minora de propietarios terratenientes regionales control


la forma en que se elega el gobierno, a la vez que dominaba completamente
la vida social consagrando la existencia de las desigualdades de raza y clase,
mantena la esclavitud y el tributo de los indgenas; adems, existan leyes que
garantizaban la autoridad del latifundista. Despus de la Independencia se
consolid el control local y regional de los terratenientes creando una dispersin de poder entre los grupos dominantes de la sierra y la costa. La demanda de mano de obra que exiga la costa drenaba de trabajadores las haciendas andinas, cuyos propietarios reforzaron los mecanismos de represin
interna y demandaron que el Estado ejerciera mejor control. As, se crearon
serios enfrentamientos ya no slo entre la sierra y la costa, sino tambin en la

La emancipada

regin andina entre la zona sur contra el centro y el norte.


Para lograr mantener el dominio poltico y social, los propietarios aumentaron el control de las asambleas parroquiales, lo cual les permita pasar
a las asambleas del cantn y posteriormente a las de la provincia, al negociar
posiciones y cuotas de poder que los autorizaba para establecer alianzas ms
amplias encabezadas por grandes latifundistas. A la vez, mediante el apoyo
de la Iglesia y del ejrcito, depuraron las formas de subyugacin y de dominacin ideolgica y de hecho de las masas trabajadoras: el concertaje, el atropello institucionalizado en el cobro de impuestos y contribuciones, decretos
dirigidos a empobrecer la propiedad campesina y la indgena para someterlas
al latifundio, leyes contra la vagancia, contra el libre trnsito, crceles privadas, condenas a azotes, etc.
La sociedad se concibi como una jerarquizacin de castas, donde los
grupos poderosos consideraban al indgena inferior, erigindose mediante un
sistema poltico e ideolgico en la clase con derechos privativos para gobernar
a los otros. Junto a este racismo o corte tnico se manifest el elitismo que
restringa el acceso a la participacin en la poltica a quienes poseyeran cultura;
es decir, era necesario pertenecer a la misma comunidad cultural: con igual
lengua, religin, costumbres y tradicin para tener acceso a ciertos derechos.
De esta manera, los terratenientes aislaron a la mayora de la poblacin y reclamaron autoridad para gobernar el pas.
La clase terrateniente criolla justificaba su dominacin por la va de
la herencia racial y cultural; pero tambin la reclama por la supuesta
existencia de una base trascendental y sobrenatural que la legitimaba. Desde esta ltima perspectiva, existe en la conciencia de la
clase terrateniente la idea tradicional de la casta escogida (...).
Desde este punto de vista, la clase terrateniente, y el Estado latifundista que sta controlaba, estn segn esta concepcin,
slo siguiendo un dictado divino hallado, a la medida, en la historia del Viejo Testamento (Silva 1990, 22).

A esto se sumaron otros conflictos serios que surgieron de las atribuciones


inherentes al Patronato eclesistico que el Estado ejerca sobre la Iglesia;
problemas que se agudizaron cuando se le quisieron aplicar reformas a los
bienes materiales adquiridos por los religiosos durante casi cuatro siglos.
El siglo XIX comienza para la Iglesia Catlica con la prdida creciente
del poder poltico del Papa al perder los Estados Pontificios; esta prdida de
poder poltico en la pennsula italiana se inici con una tendencia a la centralizacin romana de los asuntos eclesisticos en el nivel mundial. A esta situacin internacional debe agregarse el Patronato concedido por Roma a los
reyes espaoles que significaba la proteccin del Estado a la labor de los sacerdotes para evangelizar y educar y para controlar a las autoridades civiles.

xi

xii

Miguel Riofro

Bajo estas regulaciones, la educacin y la seguridad social estaban bajo el


control de la Iglesia.
En la Colonia, el patronato significaba:
[E]l control estatal sobre la iglesia a travs del derecho de presentacin (que equivala al de nombramiento) de los obispos, a la necesidad del pase regio para los documentos papales, al control de virreyes sobre los viajes de los obispos a Espaa, la exencin de la visita
ad lamina para los obispos coloniales y la obligacin de los obispos
de informar detalladamente al rey sobre el estado de sus dicesis (...)
El Patronato aislaba as a las iglesias hispanoamericanas de casi todo
contacto con Roma sin mostrarse la Corona como usurpadora de los
derechos de la Iglesia; la Corona guardaba las apariencias de sumisin y respeto a la Sede Romana pero hallando siempre la manera
de entrometerse en todos los asuntos eclesisticos.
Esta situacin de control y proteccin estatal sobre la Iglesia va a ser
el punto inicial de los conflictos con el poder de formacin de un
Estado nacional, que quiere seguir controlando a una iglesia nacional, cuyo poder social, poltico y econmico es enorme en comparacin con la pobreza de las arcas fiscales del Estado y la falta de
legitimidad y prestigio social de sus gobernantes primerizos. La autoridad de obispos y curas era casi universalmente reconocida por
el pueblo, que palpaba la presencia de la Iglesia a travs de los curas
prrocos de las ms remotas aldeas, en contraste con la lejana de
los nuevos gobernantes (Gonzlez Gonzlez 1997, 124-125).

A partir de la Revolucin de la Independencia fueron frecuentes las confrontaciones entre el gobierno y la Iglesia. El primero debi enfrentar los
ataques recalcitrantes de una clereca intransigente que acusaba a las autoridades civiles de violentar el orden social y atentar contra Dios y la religin.
El obispo de Quito combati abiertamente el poder constituido y termin por
exilarse en Espaa. El obispo de Popayn abandon la dicesis y prohibi bajo
pena de excomunin el nombramiento de un reemplazo; sancin que extendi a todos los que ayudaran de una u otra forma a las nuevas autoridades.
Se uni a las tropas realistas y oblig a los sacerdotes del rea para que no
dieran sacramentos a los amigos de la independencia. Para calmar la conciencia de los ciudadanos, el gobierno decret en 1821 que la defensa de la
religin y la moral eran objetivos del Gobierno nacional; adems denunci
ante el pueblo la actitud funesta y conspiradora del clericalismo. De esta
manera sustituy el Patronato regio con un Patronato estatal sometiendo la
Iglesia a la autoridad legtima de la repblica. As, consigui que las autoridades eclesisticas nombraran un nuevo obispo para Popayn.
En 1822, el obispo de Quito, Leonardo Santander y Villavicencio pro-

La emancipada

movi fuertes agitaciones contra el gobierno central, hasta el punto en que el


Cabildo Eclesistico pidi su destitucin y su partida para Espaa. Fue remplazado por Calixto Miranda, obispo de Cuenca. Antes de partir el ex-obispo
Santander encarg secretamente como obispo a un cannigo Flores, que actu
como prelado al mismo tiempo que Miranda, produciendo el cisma de la
Iglesia quitea; situacin que se agrav, cuando el Papa respondiendo a un
pedido de Juan Jos Flores aprob los actos de ambos obispos. Estos conflictos civiles eran producto de una entronizada ideologa que se opona a
cualquier cambio del sistema que haba prevalecido por siglos. nicamente
en ejercicio del Patronato, la firmeza del Gobierno puso fin a la agitacin
causada por el clero conservador; pero sus secuelas siguieron afectando durante mucho tiempo los diversos sectores civiles de la poblacin. La reforma
que impuso el gobierno se apoyaba en los preceptos de la Ilustracin, que lleg
de Europa en el siglo XVIII, como tambin al pensamiento francmasnico y
al liberalismo, cuyas bases conforman el nacimiento de las nuevas naciones
(vase Nez Snchez 2000, 189-193).
El Estado ecuatoriano mantuvo la autoridad sobre la Iglesia ecuatoriana.
El Estado nombraba a los obispos y cannigos y ratificaba los nombramientos
de los curas prrocos. As la Iglesia era una persona de derecho pblico
dentro del Estado. Existan tres personas de derecho pblico: El Fisco o
Estado Central, el Municipio y la Iglesia. Las tres tenan poder coactivo,
podan emplear la fuerza del Estado sobre los habitantes para cumplir con
su funcin. A la vez, la Iglesia legitim el control del poder que tena la clase
latifundista, ya que esta institucin era el primer terrateniente del pas.
Como aparato del Estado, la Iglesia tena una serie de funciones especializadas: el registro de nacimientos, de defunciones, la capacidad legal de autorizar matrimonios y su anulacin, etc. Eso significaba el manejo de la institucin econmica ms frecuente e importante en trminos de su
funcionamiento econmico: la sociedad conyugal. Tambin detentaba el
protectorado de indios controlado por los prrocos que tenan una fuerza
enorme ante la comunidad (vase Ayala Mora 2000, 71-74).
En este clima ideolgico enfrentado, entre la Independencia y 1830, el
territorio de la Colombia bolivariana, incluyendo el Distrito Sur (integrado
por los departamentos de Ecuador, Azuay y Guayaquil), encontr el campo
de la educacin como uno de los ms polmicos. El Gobierno cre un sistema
pblico, general y gratuito para afianzar la repblica; as adopt el sistema
lancasteriano que tena fama de ser eficiente, innovador y prctico y se haba
difundido por Europa. ste democratizaba la enseanza y llegaba a un creciente nmero de alumnos; ya que los alumnos ms avanzados monitoreaban
e instruan a los compaeros ms atrasados. Esto se haca bajo la gua de un
inspector que vigilaba el orden, reparta y recoga los tiles escolares e informaba al maestro sobre los resultados.

xiii

xiv

Miguel Riofro

Desde 1820, el Gobierno de Colombia inici la contratacin de profesores


para la instalacin de escuelas lancasterianas. El primero fue el franciscano
quiteo Fray Sebastin Mora Bermeo, quien haba sido desterrado a Espaa
por el Pacificador Pablo Morillo, acusado de propagador ardiente de las ideas
independentistas. En Espaa estudi el mtodo de Lancaster y al recuperar
su libertad regres a Colombia y ofreci sus servicios al Gobierno nacional.
Al ser contratado estableci varias escuelas pblicas que empleaban ese
mtodo. En 1824, se lo nombr director de la Escuela Normal bogotana, que
buscaba promover la formacin de maestros nacionales. Poco despus viaj
a su regin natal, recin liberada para establecer escuelas lancasterianas.
Como se puede suponer, hubo sectores civiles y religiosos que se opusieron
al avance de la educacin a todos los niveles. Sin embargo, el Gobierno, con
el Vicepresidente Francisco de Paula Santander a la cabeza, continu desarrollando la educacin pblica y para 1823, estableci un colegio pblico en
Loja que se uni a los dos que ya existan en Quito. En 1825, haba 57 escuelas
pblicas en el Departamento del Ecuador; 65, en el Departamento del Azuay;
no existen datos para el Departamento de Guayaquil. Las escuelas estaban
distribuidas en la siguiente forma: Provincia de Pichincha haba 17 escuelas;
Provincia de Imbabura, 28 escuelas; Provincia de Chimborazo, 12 escuelas;
Provincia de Cuenca, 35 escuelas; Provincia de Loja, 30 escuelas: cinco en
Gonzanam; cuatro en Malacatos; tres en Saraguro, Catacocha, Cariamanga
y Zozoranga; dos en Loja; dos en Zuruma y Celica, y una en los pueblos de
Zumba, Chito y Amaluza. Faltan datos para otras provincias (vase Nez
Snchez 2000, 198-203).
Esta situacin continu hasta 1838, cuando se regul nuevamente sobre
la Instruccin bsica y se dividieron las escuelas en primaria y secundaria;
deba haber colegios en todas las capitales de provincia, en los que adems de
las materias de secundaria deba ensearse: latn, humanidades y filosofa,
El mtodo de Lancaster sigui aplicndose; esta vez difundido por el presbtero Juan Jos Paredes. Se eliminaron las escuelas mixtas, pero se fundaron
ms escuelas parroquiales y conventuales, bajo la accin conjunta de la Iglesia
y el Poder civil. As mismo, la educacin superior se volvi a regular: la jurisprudencia, la medicina y la teologa se cursaban en seis aos (Tobar Donoso
1937, 473).
Ahora, en ese medio sociocultural, la familia jug un papel predominante.
En los siglos coloniales entre las clases media y alta imper la cultura conyugal
ibrica, en la que el matrimonio era una de las instituciones clave para controlar las limpiezas de religin, de clase y de sociedad; de ah que, el autocontrol que se ejerca sobre los enlaces fuera intenso para as asegurar la aristocratizacin de la sociedad. Para esto, deba darse una unin entre iguales;
como consecuencia, los padres tenan un papel activo para lograr la igualdad.
Esto a su vez aseguraba que lentamente se fuera fortaleciendo la jerarqua

La emancipada

de la riqueza mediante honores, mercedes, el encubrimiento, la limpieza del


pasado y la promocin de procesos de movilidad social (vase Chacn Jimnez
2004, 29).
El enlace matrimonial era un contrato y un sacramento; como contrato,
las dos partes otorgaban y contraan derechos y obligaciones entre ellos y sobre
los hijos. Como sacramento era indisoluble y creaba una serie de obligaciones
desiguales, asimtricas y desventajosas para las mujeres. Mientras el hombre
deba proteger a su esposa, cuidarla e intervenir por ella en cuestiones pblicas; dentro del matrimonio, la mujer conservaba su categora de menor
de edad que tena cuando estaba soltera y bajo la tutela del padre; por tanto,
deba obediencia al esposo. l tena derechos sobre la persona y bienes de ella
en razn de la potestad marital y poda obligarla a vivir con l y a seguirlo
donde quisiera que trasladase su residencia. El fin era la conformacin de la
familia como componente bsico de la sociedad (vase Moscoso 1996, 25, 41).
Las hijas de familia tenan una vida domstica dedicada a la familia o
a algn tipo de estudio (si haba medios econmicos), bordaban, hacan tejidos, tocaban algn instrumento musical (piano por lo general); no podan
abandonar la casa o salir solas a la calle; normalmente iban acompaadas de
los padres o de algn sirviente. Al llegar a cierta edad haba tres caminos lgicos en sus vidas: contraer matrimonio, permanecer solteras (situacin que
no era bien vista) o tomar los hbitos religiosos (vase Sosa Cevallos y Durn
Camacho 1990, 164). De esta manera, la vida de la mujer giraba dentro del
mundo domstico controlado por legislaciones civiles y religiosas.
Este breve bosquejo sociocultural ayuda a enmarcar la poca en que vivi
Miguel Riofro y que sirve de referente a La emancipada.

Miguel Riofro
Partida de bautismo:2

La primera persona en informar sobre este documento fue Stacey Chiriboga (2001, 37).
El texto original se reproduce aqu, gracias al actual prroco de Malacatos.

xv

xvi

Miguel Riofro

Trascripcin del texto:


Manuel
Jos Miguel
Blanco
En Malacatos veinte y uno de Junio de mil ochocientos diez y nuebe: el
R. P. Frey Esteban Morales pr mi comicn. Bautiz solemte puso leo y
crisma Manl Jos Miguel de edad de quatro das, hijo de Custodia
Snchez vecina de Loja, soltera, cuyo padre se ignora. Fu su padrino dn
Manl Carrin vecino de Loja, y residente en ste, a quien se le advirti su
obligacin y parentesco. Tgos Dn Felipe Ochoa y Manl Snchez y pa que
conste lo firmo.
Tirso Andrs Romn A.

La partida de bautismo, asentada en el libro de Blancos, seala datos


muy importantes que corrigen las versiones que se han publicado sobre el
autor de La emancipada. Manuel Jos Miguel naci en Landangui, anejo de
Malacatos-Loja, hijo de Custodia Snchez, soltera. En el documento se seala
la raza del nio: Blanco;3 adems se indica el 18 de junio de 1819,4 como la
fecha de su nacimiento.
No se sabe el momento en que Manuel Jos Miguel Snchez tom el apellido Riofro.5 El nombre del padre lo proporciona la investigacin de Marcia
Stacey Chiriboga, quien afirma que Miguel Riofro En su declaracin
otorgada en Lima, para la realizacin de su matrimonio, dice ser hijo legtimo
de Jos Joaqun Riofro y de Custodia Snchez (Stacey Chiriboga 2001, 36).
Riofro y Piedra haba recibido como dote por su futuro matrimonio con
Eulalia Valdivieso una propiedad en Malacatos para que la trabajara el ao
previo al enlace; durante ese ao naci Miguel Riofro en Landangui donde
la familia de Custodia Snchez (vecina de Loja del barrio San Sebastin, con
propiedades agrcolas en Landangui y Malacatos) tena una posesin. Miguel
Riofro seal que su madre perteneca a una clase alta de propietarios pueblerina, cuyos miembros al llegar a Loja, por la presencia de otras clases, pasaban a ser simplemente chazos6 (vase Stacey Chiriboga 2001, 36-37).
Miguel Riofro hizo sus estudios iniciales en el colegio de Loja dirigido
por los padres lancasterianos, que Bolvar haba llevado de Colombia. [S]ali
de Loja cuando ya haba publicado artculos en los peridicos, haba escrito
3
4
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6

Este adjetivo para el nio, desmiente totalmente las versiones que se han difundido de
que la madre, Custodia Snchez, era mulata. De haberlo sido, el hijo no habra sido
calificado en el documento como Blanco debajo del nombre.
En todas las versiones difundidas en el Ecuador, excepto en los libros de Stacey
Chiriboga, se afirma que Riofro naci en 1822, pero la Partida de Bautismo seala
junio de 1819.
Cuatro aos antes en otra publicacin, esta investigadora reproduce las versiones que
circulan en diferentes fuentes sobre los posibles progenitores de Miguel Riofro (vase
Stacey de Valdivieso 1997, 109-111).
El mestizaje form en Loja una agrupacin tnica muy blanca de rostro conocida como
los chazos lojanos, campesinos recios y endurecidos por los rigores.

La emancipada

varias poesas, dominaba la gramtica y tena buenos conocimientos en


quechua y francs (Stacey Chiriboga 2001, 47). Viaj a Quito en 1838 donde
en el Convictorio de San Fernando comparti clases con futuros hombre pblicos del Ecuador, entre ellos Gabriel Garca Moreno. En ese plantel, uno
de los maestros favoritos de Riofro fue Francisco Montalvo, hermano mayor
de Juan Montalvo. En 1840, Riofro y Garca Moreno comenzaron a estudiar
Derecho en la Universidad Central. El primero se gradu de abogado en 1847
y se incorpor a la Corte Suprema de Justicia en 1851. En este ao fund la
Sociedad Ilustracin en Quito. Entre 1851 y 1856 fue redactor oficial del
gobierno de Urbina; poca en que debi distanciarse ideolgica y personalmente de su condiscpulo Garca Moreno. Trabaj en el Ministerio de Relaciones Exteriores en Quito en noviembre de 1852; durante este tiempo escriba
en peridicos de Guayaquil y era redactor del peridico El 6 de Marzo (de
Guayas). En 1854, escribi en La Democracia de Quito. De noviembre de 1855
a agosto de 1856, fue Cnsul en Colombia. En 1857, regres al Ecuador donde
lo eligieron Diputado por Loja. En este viaje llev consigo a los colombianos
Belisario Pea, Francisco Ortiz Barrera y Benjamn Pereira Gamba, quienes
fundaron el Colegio de La Unin en Loja el 20 de julio de 1857.
En 1858, se traslad a Guayaquil donde trabaj en la Cancillera. Se opuso
a la presidencia interina de Garca Moreno y escribi contra l en la prensa
quitea desde 1859; hasta que su antiguo discpulo lo hizo tomar preso y lo
desterr. Debi salir del Ecuador como proscrito en julio de 1861.7 Viaj a
Colombia, Paita, Piura y finalmente a Lima. En 1862 regres a Guayaquil y
acept la candidatura para Vicepresidente de la Repblica, ante la renuncia
del Vicepresidente Mariano Cueva. El congreso eligi para el cargo a Rafael
Carvajal. Ese mismo ao retom su posicin de Oficial Mayor Interino en el
Ministerio de Relaciones Exteriores y a partir de entonces se dedic a la poltica con prudencia, para no tener ms problemas con Garca Moreno y as
tratar de mantener unido el pas para poder sacarlo adelante. En enero de
1867, lo nombraron Cnsul y Encargado de Negocios en Lima, donde contrajo matrimonio en 1870 con Josefa Correa y Santiago. All tuvo tres hijos:
Francisco, Carmela y Miguel. En 1876, fue elegido Ministro Plenipotenciario
del Ecuador en Lima. En 1877, adems ocup el cargo de Enviado Especial
para los problemas de Lmites. En 1878, fue Ministro Plenipotenciario y Embajador ante el gobierno del Per. Falleci en 1881 en Lima de un ataque cardiaco (Vase Stacey Chiriboga 2001, 179).
7

Hassaurek, el diplomtico de origen austriaco que fuera Ministro de Estados Unidos en


el Ecuador (1861-1865) durante la primera presidencia de Garca Moreno, coment esta
situacin con los siguientes trminos: Al comienzo de la administracin del seor
[Garca] Moreno, un pobre diablo, un seor Riofro, dependiendo en las profesiones
que el partido triunfante haba alcanzado antes de su subida al poder, intent publicar
un escrito de oposicin en Quito, pero fue inmediatamente agredido por las autoridades, y se salv slo mediante una rpida huida por los senderos menos transitados y
pasando por la cordillera. Lo vi cuando lleg a Tumaco, Nueva Granada, con los pies
adoloridos y agotado por las penurias y la fatiga, un melanclico ejemplo de la libertad
suramericana (236-237). [Todas las traducciones son nuestras].

xvii

xviii

Miguel Riofro

Uno de los aspectos importantes de resaltar en la vida de Miguel Riofro


es el hecho de haber sido hijo natural (nacido fuera del matrimonio, pero reconocido por uno o los dos padres; Miguel fue reconocido por la madre), en
un pas con una arraigada tradicin espaola donde la limpieza de sangre
(cuyas leyes haban existido en Espaa hasta el 23 de enero de 1794 y que impedan a los hijos fuera del matrimonio realizar cualquier tipo de profesin
y los privaba de sus derechos sociales y polticos) segua siendo una de las
marcas sociales negativas.
En los pases hispanoamericanos en el siglo XIX, ser hijo natural segua
siendo un baldn; porque el nio estaba marcado con el estigma de haber
nacido fuera de un matrimonio legalmente constituido; oficialmente se lo
privaba de la posibilidad de contar con la proteccin de una familia amplia
conformada por abuelos, tos, tas, primos, etc. De acuerdo a la ley, los abuelos
no eran parientes y por tanto, los hijos naturales no podan heredarlos (en representacin de sus padres), ni esperar proteccin y cuidado de ellos. Adems,
esta condicin de hijo natural lo haca sospechoso frente a muchas personas, grupos e instituciones de ser portador de una dudosa moralidad, lo
que significaba por ejemplo, que no era recibido en diversas casas de personas
reconocidas o que fuera discriminado y excluido por muchos establecimientos
y organismos.
A pesar de la Independencia de Espaa, las sociedades hispanoamericanas
no lograron superar lo que introdujeron y reprodujeron los espaoles durante
tres siglos; as la alta valoracin de la procreacin dentro del matrimonio hizo
en esas sociedades de castas que el desprecio y el rechazo de los hijos naturales y los hijos ilegtimos se manifestaran abiertamente y se siguieran considerando un lastre social. Los prejuicios raciales, las diferentes realidades econmicas y sociales entre los diversos grupos humanos identificados por su
color de piel, origen tnico o geogrfico siguieron operando a lo largo de todo
el siglo XIX.
Aunque Miguel Riofro ocup altos cargos pblicos y adquiri gran prestancia social dentro de la convulsionada sociedad de su poca e incluso lleg a
tener solvencia econmica (prestaba sus fondos a los municipios para que construyeran caminos, se levantaran escuelas, etc.), nunca contrajo matrimonio
en el Ecuador. En 1867, sali de su tierra y radic en el Per, ejerciendo diversos cargos administrativos y diplomticos en nombre del gobierno de su
pas. En 1870, en Lima para contraer matrimonio declar que era hijo legtimo
de Jos Joaqun Riofro y Custodia Snchez; a los 51 aos de edad, estando
fuera de su pas, disfraz su condicin personal para celebrar su boda por la
Iglesia. Se sabe que no fue legtimo, dolorosa situacin que le afect siempre
y que trat de ocultar a como d (sic) lugar (Stacey Chiriboga 2001, 36).
La madre, Custodia Snchez Montesinos, naci en 1804 e hizo testamento
en 1864. Tuvo a Toms, hijo mayor, de padre desconocido; su segundo vstago

La emancipada

fue Miguel, hijo no reconocido de Jos Joaqun Riofro y Piedra; su tercera


hija fue Mara Agustina, hija natural de Juan Jos Riofro y Vivanco antes
de que fuera sacerdote (ambos padres la reconocieron el da del bautismo).
Posteriormente contrajo matrimonio con Juan Pedreros con quien tuvo
cuatro hijos: Martn, Matea, Pedro y Mara de la Trinidad (vase Stacey Chiriboga 2001, 26-27). Esa situacin personal de tener una madre que haba
tenido hijos de tres hombres sin haberse casado permaneci con Miguel
Riofro durante su vida y le debi haber producido una reaccin intensa de
gran impacto afectivo, que persisti en sus recuerdos y debi haber perjudicado muchos aspectos de su vida en el Ecuador; a tal punto que despus de
su matrimonio no existe registro de que haya regresado a su pas a ejercer
algn puesto oficial.

La emancipada
En la publicacin moderna en 1974, realizada por el Consejo Provincial
de Loja, se afirm que el texto de La emancipada haba sido publicado en 1863
en Quito, en folletn del diario La Unin (Carrin 1974, 36). Dcadas
ms tarde, Fausto Aguirre en el Estudio introductorio de la novela para la
Editorial Libresa (1992) refutando la informacin anterior, asever: Mientras
no se pruebe lo contrario, la primera edicin, que se hizo por entregas, en
forma de folletn, (...) sali a travs del diario La Unin de Piura (1992, 61),
basando su afirmacin en que Riofro haba salido hacia el Per en 1862 y
nunca ms haba vuelto al Ecuador (1992, 61).8 Casi una dcada despus,
tambin se seal que el lugar haba sido Loja en el diario del Colegio La
Unin (Stacey Chiriboga 2001, 109).
El Colegio de la Unin haba sido fundado en Loja por los tres profesores
colombianos: Belisario Pea, Francisco Ortiz Barrera y Benjamn Pereira
Gamba, que Miguel Riofro llevara desde Bogot en su viaje de 1857 para impulsar la educacin en ese lugar. Stacey Chiriboga indic posteriormente que
el colegio de Loja fracas y los colombianos viajaron a Quito en 1859, donde
fundaron otra institucin educativa con el mismo nombre (2001, 170).
Este nuevo colegio comenz a funcionar el 2 de febrero de 1860 (vase
Pea 1860, 4). En el N 1 de la Crnica del Colejio9 de La Unin, se dice que es
un nuevo peridico, rgano del Colejio de la Unin (Pea 1860, 1).
Adems, aparecen en Quito como funcionarios del establecimiento nica8 A esto, Stacey Chiriboga, aportando documentos, demuestra que Riofro sali por primera vez en 1861 al Per y regres al Ecuador en 1862, (2001, 173); en 1864, fue candidato a la Vicepresidencia del Ecuador (2001, 74); en 1867, viaj nuevamente a Lima como
Cnsul y Encargado de negocios (2001, 174); y la tercera y ltima vez lo hizo en 1876
(2001, 177).
A pesar de las aseveraciones publicadas basndose en informaciones orales, hasta agosto de 2008, Fausto Aguirre tampoco saba si haba existido ese peridico en Piura en
1863.
9
Se conserva la ortografa original de la publicacin.

xix

xx

Miguel Riofro

mente Belisario Pea (director) y Francisco Ortiz Barrera (subdirector). Benjamn Pereira Gamba figura slo como colaborador con un artculo fechado
en Loja en octubre de 1860. Es decir, si La Emancipada fue publicada en la
Crnica del Colejio de la Unin en 1863, lo debi haber sido en Quito, lugar
en donde funcionaba esta institucin educativa; no obstante, no existe una coleccin completa de La Crnica del Colejio de la Unin, para corroborar este
dato. A esto hay que agregar que en Quito en 1863 no existi un peridico
llamado La Unin (vanse: Arboleda [1909], Ceriola [1909], Rolando [1920],
Barrera [1955]).
Tambin se ha indicado que la escritura del texto de La emancipada la hizo
Riofro en 1846 (Stacey Chiriboga 2001, 199); sin embargo, esta investigadora
no aporta ninguna prueba fehaciente que permita aceptar esa fecha. Esa informacin implicara que Riofro escribi la novela cuando contaba 28 aos
de edad, incluso antes de colaborar con la fundacin de la sociedad literaria
Amigos de la Ilustracin en 1847 en Ambato, de la que hicieron parte los hermanos Montalvo (Stacey Chiriboga 2001, 81). De haber sido as, es muy probable que volviera a revisar el texto antes de su publicacin en 1863, tanto por
el contenido de fuerte denuncia social de la novela, especialmente contra el
clero y los terratenientes conservadores, por el momento histrico en que iba
a conocerse pblicamente, como por la difcil situacin personal y poltica de
Riofro con Gabriel Garca Moreno,10 que haba sido elegido como presidente
del pas en 1861, a quien haba atacado consistentemente desde 1859; por cuya
causa haba sido apresado y luego salido al exilio del cual acababa de regresar.
La emancipada es una novela que presenta peculiaridades dignas de destacar dentro de las letras hispanoamericanas. Escrita a mediados del siglo XIX
tiene una fuerte capacidad mimtica con la realidad circundante creando una
sensacin total de verosimilitud; es decir, hay una correspondencia bastante
10

En la ejecucin de su cargo, Garca Moreno cifr la redencin del Ecuador en la elevacin moral y en la religiosidad (Ruiz Rivera 1988, 61). Entre las reformas que ejecut, invit a varias comunidades religiosas a establecerse en el Ecuador, y a los jesuitas
que haban sido expulsados, a regresar al pas; encarg de la educacin primaria a los
Hermanos de la Doctrina Cristiana y a las Hermanas de los Sagrados Corazones; mientras que los jesuitas lo hicieron de la secundaria y la universitaria. Tambin empez a
reformar las comunidades religiosas, ya que deberan dar ejemplo. Gestion un nuevo
Concordato con el Vaticano para que la Iglesia cumpliera con su misin divina, prohibi otros cultos, libros y doctrinas que no fueran catlicas. Firm el Concordato el 10
de mayo de 1862, pero no le gust lo que calific de excesiva blandura del Papa Po
IX para reformar el clero. La religin se convirti en su bandera poltica, limit a los
ciudadanos segn el credo que profesaban y les exigi para serlo la condicin de catlicos. Con estos planes el Estado se dedicaba exclusivamente a la dominacin poltica y a
la cohesin; mientras que la ideologa quedaba a cargo de la Iglesia, Esta entrega a la
Iglesia del control ideolgico, garantizada por la represin estatal, se produce a cambio
de una renuncia a su completa autonoma (Ayala Mora 2000, 80). Del mismo modo,
Con el argumento bolivariano de la insuficiencia de leyes Garca Moreno viol sistemticamente, la Carta Fundamental nombrando, directamente, gobernadores, acrecentando atribuciones municipales, atropellando las garantas ciudadanas e incluso
fusilando por derechos polticos (Ayala Mora y Cordero Aguilar 1990, 206). Haba una
permanente represin y su gobierno se fue marcando progresivamente por la atmsfera de terror.

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Stimilli, Davide. The Face of Inmortality. Physiognomy and Criticism. Albany,
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Tobar Donoso, Julio. La instruccin pblica de 1830 a 1930. Monografas
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Vitale, Luis. La mitad invisible de la historia latinoamericana: el protagonismo
social de la mujer. Buenos Aires: Sudamericana - Planeta,
1987.

La

Emancipada

Fuentes principales para el lxico de las notas: Crdova 1995; Moliner 2001 [Vase bibliografa del estudio].

La emancipada

Nada inventamos: lo que vamos a referir es estrictamente histrico: en las copias al natural hemos procurado suavizar tanto lo
grotesco para que se lea con menos repugnancia. Daremos rapidez
a la narracin detenindonos muy poco en descripciones, retratos y
reflexiones.

La emancipada

Primera Parte

Captulo I
n la parroquia1 de M... de la Repblica ecuatoriana se mova el pueblo
en todas direcciones, celebrando la festividad de la Circuncisin, pues
era primero de enero de 1841. Slo un recinto estaba silencioso y era
el jardn de una casa cuyas puertas haban quedado cerrojadas2 desde la vspera. All hablaba una joven lugarea con un joven recin llegado de la capital de la Repblica.
El joven era de mediana estatura, de facciones regulares y un tanto cogitabundo.3
En la joven, su altura, flexibilidad y gentileza se ostentaban como el bamb de las orillas de su ro: su tez4 fina, fresca y delicada la haca semejante a
la estacin en que los campos reverdecen; la ceja negra, y las pupilas y los cabellos de un castao oscuro le daban cierta gracia que le era propia y privativa: su mirar franco y despejado,5 una ondulacin que mostraba el labio inferior como desdeando el superior y el atrevido perfil de su nariz, daban a su
rostro una expresin de firmeza inconmovible. No haba una perfecta consonancia en sus facciones; por eso el conjunto tena no s qu de extraordinario: la limpieza de su frente y la morbidez6 de sus mejillas que se encendan
con la emocin, parecan signos de candor: la barba perfectamente arqueada
imprima en todo su rostro cierto aire de voluptuosidad: una contraccin casi imperceptible en el entrecejo mostraba haber reprimido de tiempo atrs alguna pasin violenta: el cuello levemente agobiado7 le daba una actitud dudosa entre la timidez y la modestia: de modo que ningn fisnomo habra
podido adivinar su carcter moral y fisiolgico con bastante precisin.

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Parroquia: es la divisin administrativa ms pequea del territorio del Estado. En el pasado, coincidan con las divisiones eclesisticas.
Cerrojada: casa cerrada con una barra de hierro que se pasa entre una anillas o armellas.
Cogitabundo: meditabundo, pensativo.
Tez: cutis (superficie de la piel del rostro).
Despejado: el que entiende las cosas con rapidez y sabe obrar como conviene.
Morbidez: delicadeza.
Agobiar: causar abatimiento o sensacin de impotencia el exceso de trabajo u otra cosa a
la que hay que hacer frente o que hay que soportar.

Miguel Riofro

De qu hablaban, se puede adivinar fcilmente si se atiende a que el joven haba estudiado las materias de enseanza secundaria en la ciudad ms
cercana a la parroquia de que nos ocupamos, y que iba a pasar sus temporadas de recreo en casa de la joven. Se conocer ms claramente cual haba sido su pensamiento dominante, cuando se sepa que despus de terminado el
curso de artes, haba pasado a hacer sus estudios profesionales en la Capital,
y haba estudiado con todo tesn8 necesario para recibir la borla,9 dar media
vuelta a la izquierda y volver a cierto lugar que sus condiscpulos deseaban
conocer porque lo haba pintado muchas veces en los ensayos literarios que
se le obligaba a escribir en la clase de Retrica. En uno de estos haba dicho:
Quedaos vosotros, hijos de la corte,10 en la regin de las Pandcetas,11 y el Digesto12 y las partidas.13 Yo de la jerarqua de doctor
pasar a la de aldeano, porque all mora la felicidad.
Las hoyas de los dos Malacatus, Uchima, Chambo y Solanda14
con sus preciosidades vegetales y sus vistas pintorescas acogern
el resto de mis das.
Las vegas15 son all un salpicado caprichoso de alqueras,16 casas pajizas, ingenios de azcar, platanales, plantos de caa dulce y pequeas praderas en que pacen los ganados. Todo esto recibe un realce17 sorprendente con el relieve de los rboles ya
gigantescos, ya medianos, que nacen y crecen sin sistema artstico y con la sola simetra que la naturaleza pudo darles. La ceiba, el aguacate, el guayabo, el naranjo y el limonero son los ms
comunes matices de los platanares, los caizales y los prados.
A la margen de los ros se levantan, se extienden y entrelazan los
bambes, los carrizos, los laureles, el sauce y el aliso. En las colinas levntase el arupo18 para mostrar de lo alto su copa y sus ramilletes.
Como el placer y el dolor en el corazn del hombre, as alternan
a la falda de esos cerros y en la parte agreste de esos valles, el fai8
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Con todo tesn: con gran diligencia.


Recibir la borla: graduarse en la universidad.
La corte: poblacin principal.
Pandcetas: (Pandectas): compendio de varias obras como el del derecho civil romano.
Digesto: cdigo que comprende las Novelas y otras constituciones. Conjunto de las dos
colecciones anteriores, o sea, el Digesto y el Cdigo.
Partidas: compilacin de leyes.
Malacatus, Uchima, Chambo y Solanda: ros de la provincia de Loja al sur de Ecuador. En
1705, los jesuitas recibieron como donacin la hacienda Malacatos con todos sus anexos
denominados: Uchima, Tumianume, Santa Cruz, Santa Ana y Santo Domingo, en la jurisdiccin de Loja (Prez T. 1984, 51).
Vega: terreno bajo, llano y con cultivos de huerta, generalmente atravesado por un ro del
que toma nombre.
Alqueras: fincas, granjas.
Realce: importancia, esplendor.
Arupo: rbol muy ramificado de unos 6-8 m de alto que crece al sur de Ecuador y norte
del Per.

La emancipada

que19 con sus espinas y el chirimoyo 20 con la frescura de su follaje, la fragancia de sus flores y lo sabroso de su fruta.
Las acequias que partiendo de los azudes,21 van a humedecer los
terrenos regadizos, dan de beber a las plantas, atraviesan los setos y recorren las heredades movindose y rielando22 como serpiente de diamante.
En los ribazos23 se forma algunas veces una sociedad heterognea: las cabras, las vacas, las yeguas ramonean24 el csped que
Dios creara para ellas; y a la par de stas el hombre recoge de los
mismos parajes el dctamo,25 el azafrn, la doradilla, la canchalagua,26 y extrae la miel y la cera que fabrican las abejas. Ms all,
las altiplanicies pobladas de higuerones, cedros, faiques y guayacanes, sirven de aprisco27 y majada a los rebaos y de sesteadores28 al campesino.
La ms clebre de sus cordilleras es Auritosinga,29 cuyo nombre ha viajado alrededor del mundo, unido a la preciosa corteza que all se descubri.
Las campias y las florestas30 estn siempre animadas por la antifona31 de las aves canoras32 y de las aves bulliciosas.33
Tal es el templo en que dar culto a una Deidad.
Cuando se le impona el deber de escribir memorias geogrficas
de su provincia, hablaba a duras penas de todo lo que no era su
parroquia predilecta, y cuando de esta escriba mencionaba hasta los ms insignificantes pormenores aunque estos quedaran
fuera del tema que se le haba sealado. En uno de los ensayos
deca con referencia a su pueblo:
19 Faique: nombre quechua para la acacia.
20 Chirimoyo: rbol pequeo, de 5-7 m. de altura, con el tronco recto de corteza lisa y gruesa; ramaje frondoso; flores colgantes, solitarias, aromticas; fruto grande, carnoso generalmente algo cnico-globoso de color verde, con la superficie reticulada por marcas caractersticas. Contiene semillas negruzcas, aplastadas, de 1-1.5 cm de longitud. 21
Azud: presa pequea en un ro, canal o acequia. Tambin, rueda colocada en un curso de
agua que, movida por la misma corriente, saca el agua de ella. Noria.
22 Rielar: temblar con el movimiento del agua una luz que se refleja en ella.
23 Ribazo: terreno en declive pronunciado; por ejemplo, a los lados de una carretera o de un ro.
24 Ramonear: cortar las puntas de las ramas de los rboles. Pacer los animales las puntas tiernas de los rboles, directamente o cortadas previamente.
25 Dctamo: organo.
26 Canchalagua: (del araucano cachanlagua, hierba medicinal para el dolor del costado).
Nombre aplicado a varias plantas americanas que se usan en medicina.
27 Aprisco: lugar cercado en el campo, donde se encierra o recoge por la noche el ganado.
28 Sesteadores: lugar apropiado para tomar una siesta.
29 Auritosinga o Uritusinga: bosques situados a 16 kms al sur de Loja. En el siglo XVIII se
descubri en estos bosques la quinina en la corteza de la cascarilla (Chinchona officinales)
como cura contra la malaria.
30 Floresta: lugar agradable, poblado de plantas y de flores.
31 Antifona: sonidos contrarios emitidos por las aves.
32 Canora: aves o pjaros que cantan.
33 Bulliciosa: persona que hace bulla (ruido confuso de voces, risas y gritos).

Miguel Riofro

Desde el 24 de diciembre hasta mediados de enero mostraban


esos campos sus escenas peculiares.
En algunas alqueras de segunda orden se formaban lo que llaman altar de nacimiento. Estos son simulacros34 ms o menos
grotescos del portal de Beln. La cuna de Jess ocupa el culmen35
y van descendiendo en forma de anfiteatro, los reyes, los pastores, los nios degollados por Herodes, el paraso terrenal con
huertos y animales, mezclado todo con sucesos muy recientes y
an con cuadros de costumbres lugareas. Las figuras en que todo esto se representa son de diversos materiales, pero ms comnmente de madera; algunas de estas figuras son de movimiento y las hacen desempear sus oficios empleando algn
mecanismo sencillo o ingenioso.
Cada casa en que se levanta alguno de estos altares tiene preparados bizcotelas,36 queso, frutas escogidas, bebidas frescas, licores ordinarios y tambin un guitarrista y un tamborillero, para obsequiar a los visitantes con comida, bebida y bailecillos fandangos.37
Cuando el baile va a empezar se retira a la sacra familia en seal
de acatamiento.
Como estos altares distan unos de otros por lo menos un kilmetro los paseos son siempre a caballo.
As seguan las descripciones que los melindres38 de la crtica calificaban
de pesadas y ridculas, sin atender a que el compositor nada poda encontrar
de til ni de bello fuera de su recinto predilecto.
La joven por su parte, con menos reglas, pero con ms corazn, haba escrito sus memorias para presentarlas algn da a la nica persona que poda ser
su consuelo sobre la tierra: En esas memorias habran hallado tambin los despreocupados mucho que despreciar, pues se reducan a pintar al natural, lo que
haba producido su madre, por haber recibido lecciones de un religioso ilustrado, llamado padre Mora,39 a quien comisionara el Libertador Bolvar40 para
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Simulacro: apariencia de lo que se expresa sin serlo en realidad.


Culmen: la parte ms alta.
Bizcotela: tarta de bizcocho recubierta de azcar glaseado.
Fandango: baile alegre conservado hoy en Andaluca, a tres tiempos y de movimiento vivo. Coplas y msica con que se acompaa. Existe con variaciones en Amrica Latina.
38 Melindres: escrpulos exagerados o afectados.
39 Sebastin Mora Bermeo: sacerdote quiteo que ayuda a difundir las escuelas lancasterianas. El Congreso General de Colombia, en 1821, decret la instalacin de escuelas normales de mtodo lancasteriano en las principales ciudades de la Repblica, el ejecutivo decret ms tarde que las escuelas normales fueran establecidas en Bogot, Caracas y Quito.
Desde 1820, el gobierno haba iniciado la contratacin de profesores para el establecimiento de escuelas, el franciscano Mora Bermeo, conocedor del mtodo fue nombrado director de la escuela normal de Bogot. Al renunciar, el religioso quiteo fue encargado de establecer una escuela similar en la capital del Distrito del Sur, Quito, donde desarroll su
actividad educativa, desde 1824 (vase Tobar Donoso 1937, 463-539).
40 Simn Bolvar: (Caracas 1783-Santa Marta 1830) hroe de la independencia de cinco pases suramericanos. Por apoyar y alcanzar la emancipacin de cinco pases del poder colonial espaol recibi el ttulo de El Libertador.

La emancipada

la fundacin de las escuelas lancasterianas.41 Pintaba los tiernos sentimientos


que esta madre as instruida saba inspirar, y que despus de referir las escenas
que haban precedido al fallecimiento de esa buena madre, agregaba:
Una semana despus de haber sepultado a mi madre, cuando todava estaban mis ojos hinchados por las lgrimas, recogi mi
padre todos mis libros, el papel, la pizarra, las plumas, la vihuela y los pinceles: form un lo con todo esto, lo fue a depositar en
el convento y volvi para decirme: Rosaura, ya tienes doce aos
cumplidos; es necesario que desde hoy en adelante vivas con temor de Dos; es necesario enderezar tu educacin, aunque ya el
arbolito est torcido por la moda; tu madre era muy porfiada y
con sus noveleras ha daado todos las planes que yo tena para
hacerte una buena hija; yo quiero que te eduques para seora y
esta educacin empezar desde hoy.
T estars siempre en la recmara y al or que alguien llega pasars inmediatamente al cuarto del traspatio; no ms paseos ni
visitas a nadie ni de nadie. Eduardo no volver aqu. Lo que te
diga tu padre lo oirs bajando los ojos y obedecers sin responderle, sino cuando fueres preguntada. Y no podr leer alguna
cosa?, le pregunt; Si, me dijo, podrs leer estos libros, y me
seal Desiderio y Electo,42 los sermones del padre Barcia43 y los
Cnones penitenciales.
Apuntados estos antecedentes y el de que el joven saba bien que el padre
de Rosaura nunca faltaba a los paseos de ao nuevo, ni a la prctica de dejar
a su hija encerrada cuando l sala a divertirse; y constndole adems que
los caminos estaban ocupados por hileras de hombres y mujeres que discurran alegres haciendo la visita de los altares; que cada altar era una estacin:
que los patios estaban cuajados de caballos, bestias mulares y borricos en gran
nmero, ya se puede deducir que el flamante doctor haba penetrado hasta
el jardn de Rosaura sin temor de que nadie le sorprendiese, y puede tambin maliciarse que de sus prcticas sublimes resultaba el recproco propsi41 Escuelas lancasterianas: durante los aos del siglo XIX ocurri la revolucin educativa ms
grande del siglo; en las escuelas se implant el mtodo lancasteriano ideado por los ingleses Bell y Lancaster, que contena varias innovaciones significativas: el sistema monitorial (la organizacin en tiempo y espacio, que permita que los nios ms adelantados enseasen a los otros); el organizar el tiempo escolar rigurosamente (se enseaba
simultneamente a leer, escribir y contar); la motivacin, la competencia y otros estmulos pasaron a ocupar el lugar del castigo como medio de incentivar al nio. Esta era una
forma econmica y efectiva de entrenar a los maestros; adems preparaba a las nuevas
generaciones para vivir y trabajar en el capitalismo a travs del control riguroso del cuerpo, el tiempo y el espacio.
42 Desiderio y Electo: libro de Fray Jaime Barn y Arn, titulado: Luz de la fe, y de la ley, entretenimiento christiano entre Desiderio, y Electo, maestro, y discpulo, en dilogo, y estilo parablico, adornado con varias historias, y moralidades, para enseanza de ignorantes en la doctrina cristiana (Madrid, 1735).
43 Sermones del padre Barcia: libro de Jos de Barcia y Zambrana, titulado: Despertador christiano sanctoral, de varios sermones de santos, de aniversarios de animas, y honras, en orden
excitar en los fieles la devocin de los santos, y la imitacin de sus virtudes (Madrid, 1727).

Miguel Riofro

to de unir su suerte para siempre, en caso de que pudieran ser vencidas las
tenaces resistencias que opondra el terco padre de la joven.
Esto, que es fcil de maliciarse, fue lo que en efecto sucedi: pasados los
primeros momentos de sorpresa, sustos, exclamaciones y monoslabos, se refirieron recprocamente lo que durante la ausencia haba pasado. Al hablar
Eduardo de sus planes de futuro enlace, se trab este dilogo que no ser intil referir:
Eduardo! dijo Rosaura, yo conozco a mi padre, y me estremezco
al pensar que pudiera alguno de tus pasos irritarle, pues el resultado no sera
otro que el de separarnos para siempre.
Que el alma se separe del cuerpo respondi Eduardo puede comprenderse; pero que dos almas que se amen como yo te amo lleguen a desunirse, eso no, Rosaura; si as lo piensas, t no me amas.
Eduardo, yo quiero que me comprendas. En mis diez y ocho aos de
vida, o ms bien en mi noche de diez y ocho aos, no ha habido ms que dos
luces44 para m: la de mi madre que se apag y la que ahora me est alumbrando y temo que se aleje al cometer una imprudencia... En mi sentir, cuando el amor no se enciende, el alma est en tinieblas... quise decir que amo a
mi madre en el cielo, porque no puedo amarla de otra manera: este es un amor
que hace llorar: el tuyo es un amor vivo que hace esperar, soar y estremecerse... Yo hablo fuera de m... qu hacer!, al fin direlo todo: mi padre tiene inters en que nadie me conozca, y menos t porque teme que se descubran algunos secretos... Pero, retrate por ahora, amigo mo, porque va a
anochecer y puede venir alguien.

44 Luz: capacidad para entender o pensar.

La emancipada

Captulo II
l amanecer del da siguiente, recibi Eduardo una carta de un ntimo amigo suyo que estaba en todos sus secretos, quien le deca:

Querido Eduardo: prepara el nimo para or cosas terribles: es preciso que cobres fuerzas y leas esta carta hasta el fin. Conforme a lo
convenido asist al baile del nio.
Son las dos de la maana: oigo todava el canto y el tamboril: don
Pedro est en el baile y creo que no ver a su hija hasta muy tarde.
Puedes aprovechar de los momentos que son preciosos, entre el cura y don Pedro van a sacrificar a Rosaura, si acaso no andas listo.
Don Pedro haba apurado las copas como siempre, y se convirti
en hazmerrer45 de los tunantes.46 En uno de los corros le hablaron
del prximo matrimonio de la monjita (as llaman a Rosaura) y le
o estas palabras que me helaron todas las fibras: el cura me ha dado un buen novio para ella y le he admitido a ojo cerrado, porque
s que un cierto mocito ha venido ya a amostazarme la sangre.
Maana en la misa de este nio ser la primera amonestacin.47 Pasado maana en la misa de los paileros48 ser la segunda amonestacin. El da de los Santos Reyes49 la monjita ser esposa legtima de
don Anselmo de Aguirre, propietario de terrenos en Quilanga.50
Con una angustia mortal, aunque sin dar entero crdito a lo que acababa de or, me acerqu a hablar con el cura, al tiempo que ste se

45 Hazmerrer: persona ridcula, que es la diversin de determinada gente o en cierto sitio:


Es el hazmerrer de sus compaeros de clase. Mamarracho, tipejo.
46 Tunante: se aplica a la persona desaprensiva y, a la vez, astuta y hbil para obrar en su
provecho. Granuja. Puede, lo mismo que granuja, aplicarse en broma y con simpata,
sobre todo a los nios.
47 Amonestacin: publicar en la misa mayor los nombres de los que se van a casar para que
si alguien conoce algn impedimento para su matrimonio, lo haga saber.
48 Pailero: persona que arregla, hace o vende pailas u otros cacharros metlicos.
49 Da de los Santos Reyes: celebracin religiosa que se efecta el 6 de enero.
50 Quilanga: cantn que queda el suroccidente de Loja.

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Miguel Riofro

sentaba en un taburete para saborear un vaso de aguanaje que le acababan de servir. Al mismo tiempo se acerc don Pedro, hacindole
al cura mmicas contorsiones y sealando con el ndice a dos viejos
que le seguan, dijo: Oiga mi padre cura, lo que me dicen estos bellacos:51 me dicen que hago mal en dejar correr las amonestaciones,
antes de haber pedido el consentimiento de la novia, como si mi hija pudiera dejar de consentir en lo que su padre le mande.
El cura se arrellan,52 nos dirigi una mirada a estilo de Sultn: trag un bocado de aguanaje, produciendo un ruido repugnante, y con
afectada gravedad respondi: Sin duda no sabran esos seores
que yo soy quien lo ha dispuesto. No, seor, no sabamos, repuso uno, bajando la cabeza. Si el seor cura lo ha dispuesto, bien
dispuesto est, dijo el otro; todos tres se retiraron.
Seor cura le dije yo, el asunto es grave y si me permitiera le
hara algunas reflexiones.
Qu reflexiones sern esas? me respondi sin mirarme y con
la vista fija en los que empezaban a bailar.
La primera es que las hijas no son esclavas ni de sus padres ni de
los curas.
Y es un pascasio53 el lancasteriano quien ha de venir a ensearme?
S seor, un pascasio lancasteriano tiene derecho para decir a un
seor cura que si en verdad somos cristianos, debemos ser sustancialmente distintos de aquellos pueblos en que la mujer es entregada como mercanca a los caprichos de un dueo a quien sirve de utilidad o de entretenimiento, mas no de esposa. El cristiano debe
penetrarse de lo que es una esposa conforme al cristianismo, y de que
las hijas de la que fue Madre de Dios deben valer algo ms que los
animales que se encierran en un redil para que vivan brutalmente.
En contestacin me arremeti con distingos y subdistingos54 disparatados.
Conoc que era infructuosa toda discusin con un hombre a quien
todos admiraban y aplaudan hasta por las cruces que se haca al
tiempo de bostezar, y me sal sin despedirme.
Me he detenido en pormenores55 para que conozcas entre qu hombres estamos y pienses en lo que mejor te convenga.

A las seis de la maana Rosaura recibi una carta de Eduardo en


51 Bellacos: pcaros.
52 Arrellanarse: sentarse con comodidad, en actitud de abandono.
53 Pascasio: antiguamente, estudiante de la universidad que se iba a pasar las pascuas fuera
de la ciudad.
54 Distingo: reparo o distincin sutil con que alguien deja de asentir totalmente a una cosa o
desvirta algo que l mismo dice.
55 Pormenores: detalles.

La emancipada

que le daba las noticias de lo anterior, y continuaba diciendo:


T sabes bien que tu padre no puede obligarte a que te cases sin tu
voluntad. Yo aguardar los tres aos que te faltan para ser libre,56
o pediremos las licencias en los trminos que nos permite la ley.
No s quien es el hombre que cuenta ya con tu mano, pero tengo la
evidencia de que no te ama, pues ni siquiera te conoce; mientras que
tu corazn y el mo han sido creados para amarse eternamente. Ahora resulta que un muro va a interponerse entre nosotros dos; pero
qu muro podra resistir al poder excelso del amor? Vence t en lo
que a ti sola corresponde: piensa que tu madre habra bendecido
nuestra unin, y este pensamiento dar vigor a tus esfuerzos: piensa que con pocos das de una resolucin enrgica y perseverante aseguras la libertad de tu vida entera.
Dime alguna palabra: haz algn signo que yo pueda comprender
cuando necesites de mi auxilio. Yo estar siempre en las inmediaciones de tu casa: da y noche me tendrs a tu disposicin para luchar como atleta si te amenaza algn peligro. Segn lo dispuesto
por el cura nada te dir tu padre hasta pasado maana. Desde ese
da estar cerca de ti para atender a la menor indicacin.
Siento que el alma me agranda y las fuerzas se duplican cuando
pienso en nuestro amor. Bendecira mi hora postrera si consiguiese expirar sacrificndome por ti.
Tuyo para siempre. Eduardo.
Dos horas despus, el ladrido de los perros anunci que don Pedro de
Mendoza se acercaba a su alquera.
Rosaura corri azorada57 a recostarse en su lecho.
Como la fisonoma de don Pedro careca de expresin, bastar para presentar su persona una rpida silueta. Era un campesino, alto, enjuto,58 de nariz roma,59 barba gris que le bajaba hasta la mitad de la mejilla, ojos pardos
de un mirar entre estpido y severo, frente calva un poco estrecha hacia las
sienes, color rojizo y labios amoratados. Entr en el patio de su casa cabalgando una mula negra; para apearse recogi la parte delantera de su poncho grana60 y la ech al hombro izquierdo. Se desmont, at el cabestro61 a un pilar,
saf de la quijada la tira62 de cordobn63 que sostena su enorme sombrero
56 Tres aos para ser libre: para entrar en el goce de los derechos de ciudadana, se requera:
1. Ser casado, o mayor de veintids aos; 2. Tener una propiedad raz, valor libre de 300
pesos, o ejercer alguna profesin, o industria til, sin sujecin a otro, como sirviente domstico, o jornalero; 3. Saber leer y escribir (Constitucin del Ecuador, 1830)..
57 Azorada: asustada.
58 Enjuto: delgado.
59 Nariz roma: nariz poco puntiaguda.
60 Grana: color rojo oscuro, como el de los granos de la granada madura.
61 Cabestro: cuerda o correa que se ata al cuello de una caballera como rienda, para conducirla o atarla con ella.
62 Tira: trozo largo, estrecho y delgado de cualquier material.
63 Cordobn: trozo largo, estrecho y delgado de piel.

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Miguel Riofro

amarillento: al quitarse las espuelas y las amarras, divis en el patio las huellas de una bestia, las observ con prolijidad:64 cobr una expresin iracunda:
entr estrepitosamente en la sala: llam a su hija, y como sta no responda,
la busc por todas partes hasta que fue a hallarla en su dormitorio.
Con que estamos de lgrimas? le dijo, por qu son esas lgrimas?...
y... Sigue llorando y no responde!... Quin ha venido a caballo esta maana?
Un muchacho.
Linda respuesta! Un muchacho!, cuando sueltas esas palabras, diciendo con miedo un muchacho, y te quedas all llorando, es porque ha habido alguna picarda.65
Eso no, seor, dijo Rosaura levantndose.
Pues entonces quin era el muchacho y a qu ha venido?
Fue el paje de Eduardo Ramrez y vino a darme la noticia de que se
trata de casarme el 6 del presente.
Por eso ests llorando?
Ya no lloro: perdone Ud. la niada de haber credo por un rato que
Ud. hubiera convenido en entregarme para siempre a un hombre que ni siquiera he conocido.
Eres todava muy muchacha y ests mal educada: debes saber que el
seoro de esta jurisdiccin es vizcano66 y asturiano67 puro, y desde el tiempo
de nuestros antepasados ha sido costumbre tener las doncellas siempre en la
recmara y arreglarse los matrimonios por las personas de consejo y de experiencia que son los padres de los contrayentes. As me cas yo con tu madre, y
en realidad de verdad, al no haber sido as, no me habra casado, porque tus
abuelos (que Dios haya perdonado y tenga entre Santos) cometieron el desbarro68 de que un maldito fraile (perdneme su corona),69 que vino a esa tontera de escuelas normales, hiciera leer malos libros a la muchacha. Con ese veneno se volvi respondona, murmuradora de los predicadores, enemiga de que
se quemaran ramos benditos70 para aplacar la ira de Dios, y amiga de libros,
papeles y palabras ociosas; de modo que nadie quiso casarse con ella en la ciudad, y con justa razn, porque ella en vez de hilar y cocinar, que es lo que deben saber las mujeres, le gustaba preguntar en dnde estaba Bolvar, quines
se iban al Congreso, que deca la Gaceta,71 y guardaba como cosa de reliquia
64 Prolijidad: con demasiado cuidado o esmero.
65 Picarda: manera de obrar hbil y con intencin encubierta, engao o simulacin.
66 Vizcano: de Vizcaya, provincia espaola. El Pas Vasco est constituido por tres provincias: lava, cuya capital es Vitoria-Gasteiz; Guipzcoa cuya capital es San Sebastin/ Donostia; y Vizcaya, cuya capital es Bilbao.
67 Asturias: provincia espaola a orillas del mar Cantbrico; el Principado de Asturias fue sede
del reino cristiano durante los siglos de invasin y gobierno rabe en el resto de la pennsula.
68 Desbarro: disparate.
69 Su corona: cerco o aureola que se pone alrededor de la cabeza de los santos en las imgenes. Expresin dicha para que no haya represalias posteriores del mencionado y que expresa respeto.
70 Enemiga de quemar ramos benditos: enemiga de la tradicin.
71 La Gaceta: nombre del peridico oficial donde se publicaban las leyes y disposiciones del
gobierno.

La emancipada

esos libros de Telmaco72 y no s que otros extravagantes que le haba dejado


ese fraile, que ni s cmo se llamaba: Unos le decan padre normal,73 otros padre masn74 y otros padre maestro.75 Pero volvamos al asunto, como nadie quiso casarse con la masoncita remilgada,76 me la endosaron77 a m dicindome
que era una perla. Bastante me hizo rabiar con sus resabios;78 pero ya se muri y todo se lo he perdonado por amor de Dios. Con que ya ves que si a una
normalista como a tu madre la casaron sin que me conociera, a una dcil y obediente como t se la ha de casar como a persona de valer.79 Estamos en ello?...
No respondes?... Sabes que estoy atrasado en mis intereses, que necesito trabajar para ti misma y que no puedo estar toda la vida ocupado en cuidarte.
Seor, en qu estorbo? No podra ir a encerrarme en el monasterio
de la ciudad?
Ya yo lo haba pensado: no me parecera mal que estuvieses entre las
esposas de Jesucristo; all est la vida ms perfecta; ojal tu madre hubiera
tenido siempre en su mano las letanas80 y los misereres,81 en vez de esos libros que por misericordia de Dios han ido a poder del seor cura: entonces
ella y yo habramos sido menos desgraciados: pero volviendo al asunto, he
pensado que t no debes ir. Si entraras de seglar,82 las monjas no me dejaran sosiego, pidindome las expensas necesarias para tu subsistencia, y elegiran precisamente los das en que estuviese sin blanca,83 porque as son esas
monjas. De seglar ni pensar. Para monja; de velo negro, ni tengo los mil pesos de dote,84 porque tu madre en nada me ayud al trabajo y despus... pero pasando a otra cosa: no te daran los votos para monja de velo negro,85 por72 Telmaco: hijo de Ulises y de Penlope; personajes de la Iliada y la Odisea.
73 Padre normal: aplicado al sacerdote-maestro que se encargaba de la formacin de los maestros de primera enseanza.
74 Padre masn: miembro de la masonera. Masonera: asociacin internacional cuyos orgenes se encuentran en cierta hermandad de albailes del siglo VIII. Con el tiempo se convirti en una asociacin que a los fines de ayuda mutua entre sus miembros, que forman
una hermandad cerrada, uni la defensa de una ideologa racionalista en poltica y religin. Muchos de los intelectuales y hombres notables hispanoamericanos de la poca estaban asociados a alguna logia masnica.
75 Padre maestro: los esfuerzos del gobierno por impulsar a las escuelas lancasterianas llevaron ha conformar, en 1824, una misin pedaggica hacia los departamentos del sur de
Colombia. El franciscano Sebastin Mora fue el encargado de fundar las escuelas pblicas de educacin mutua en Quito, Cuenca, Riobamba, Ibarra y Guayaquil, acontecimiento que fue publicado en la Gaceta de Colombia. Sin embargo, esta labor educativa fue perseguida por los sectores tradicionales.
76 Remilgo: actitud o gesto en que alguien muestra delicadeza, escrpulo o repugnancia excesivos o afectados.
77 Endosar o endorsar: traspasar a alguien algo o alguien molesto.
78 Resabio: vicio o mala costumbre que alguien tiene o que le queda por alguna circunstancia.
79 Persona de valer: persona socialmente destacada.
80 Letana: rezo en que se invoca a la santsima Trinidad.
81 Miserere: salmo cincuenta, que empieza con esa palabra, la cual quiere decir apidate.
82 Seglar: aplicado a las personas no eclesisticas.
83 Sin blanca: no tener dinero.
84 Dote: cantidad que entrega al convento un monje o monja al profesar.
85 Monja de velo negro: monjas que vivan gracias a los rditos de la dote que daban sus familias, por lo que el monasterio no se encargaba de su alimentacin, vestuario, habitacin
y gastos. Tenan sirvientas o esclavas por lo que no necesitaban de los servicios colectivos.

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Miguel Riofro

que esas monjas son muy melindrosas en asunto de linaje, y aunque yo soy
tan caballero como los padres de muchas de ellas, no dejan de hacerme algunos melindres, pues hubo mil de habladuras cuando me cas con tu madre;
cunto mejor me hubiera estado casarme con una campesina y trabajadora
como yo! Pero vamos al caso: De velo negro no se puede, y de velo blanco86
tampoco, pues no quiero que seas criada de nadie.
Segn acaba de decirme, a usted, no le reconocen como a noble; en tal
caso: no podra Ud. casarme como a plebeya,87 es decir, con alguna persona
a quien mi voluntad se inclinara, siempre que esa persona fuese honrada, virtuosa, desinteresada y trabajadora?, yo creo que as sera feliz.
Convenido, haz que tu voluntad se incline a don Anselmo de Aguirre
que va a ser tu marido con la bendicin de Dios, del cura y ma, y hemos concluido este asunto que ya me va fastidiando, porque detesto bachilleras88 de
mujeres, pues bastante tuve con las de tu madre.
Mi voluntad no puede inclinarse a un desconocido... Y Ud. padre mo
no ser capaz de...?
Capaz de qu?, habla pronto, porque ya me has cansado, capaz de
qu?
De sacrificarme inhumanamente, despus de haberme atormentado
todos los das con palabras ofensivas a la memoria de mi madre.
Ingrata! Te atreves a hablar as a tu padre?, bien dice el refrn: criars cuervos para que te saquen los ojos:89 este es el fruto de la cizaa90 que sembr tu madre en tu corazn, por esto la maldigo y deseo que ese demonio se
est revolcando en los infiernos (Esta escena parecer brbara e inverosmil91
a los que no hubiesen experimentado de cerca a nuestro dspota de aldea).
No maldiga a mi madre... Madre ma!, tu hija te bendice.
A las perversas como tu madre se les enva maldiciones en vez de padrenuestros y avemaras, y a las inobedientes como t se les ata de un poste y
se las ensea a ser buenas hijas.
Podr rogar de rodillas, padre mo?
As con humildad puedes hacerlo; pero es intil porque yo necesito que
te cases, he dado mi palabra92 y a ella no he de faltar aunque te mueras.
Yo he dado tambin la ma desde mi niez y morir antes que faltar.
Demonios!93 grit el viejo temblndole la voz. Y as me decas, So94
86 Monja de velo blanco: monjas que nunca llegaban a reunir el dinero suficiente de una dote, no podan aspirar a profesar como monjas de velo negro y coro, y quedaban, por lo tanto, como monjas de velo blanco.
87 Plebeya: persona sin ttulo de nobleza o jerarqua o posicin econmica especiales.
88 Bachillera: verborrea, locuacidad excesiva, pretenciosa e impertinente.
89 Criar cuervos para que le saquen los ojos: expresa que no se debe hacer favores a personas
desagradecidas, ya que los pagarn con disgustos y molestias.
90 Cizaa: recelo o discordia que alguien introduce en las relaciones entre personas.
91 Inverosmil: poco creble, incomprensible.
92 Dar la palabra: comprometerse con otro a que habr un matrimonio.
93 Demonios: interjeccin con que se pone nfasis en algo que se dice. Tambin, expresa enfado.

La emancipada

vbora95 endemoniada!, hija de tu madre!, que queras ir a un monasterio.


Creo que slo Dios es infinitamente superior a la persona a quien he
entregado toda mi alma: esta persona es Eduardo; slo entre Dios y Eduardo me es lcito escoger esposo: todo otro partido lo rechaza mi corazn y preferira la muerte y los tormentos...
Prefieres la muerte y los tormentos, pues est bien: te juro, por Dios
Nuestro Seor y esta seal de la cruz, que no volvers a repetir esa palabra.
Bien se comprender que era don Pedro uno de aquellos tipos que caracterizan a la vieja aristocracia de las aldeas, cuyos instintos tradicionalistas les
hacan feroces96 para con sus inferiores, truhanescos97 con sus iguales y ridculamente humildes ante cualquier signo de superioridad.
As como su obediencia era ciega e irreflexiva a la voz de los ms grandes,
as la impona, de su parte, a los ms pequeos. Obedecer al fuerte y despotizar98 al dbil era su nica regla de conducta y siempre la ejecutaba brutalmente. Cualquier respetuosa observacin de parte de un inferior era vista como
blasfemia y severamente castigada en los ratos de mal humor. La idea de justicia estaba borrada de todos los corazones y suplantada con unas pocas mximas creadas para sostener el prestigio de los curas. Cuando Dios habla todo
debe callar: Los sacerdotes son una caa hueca por donde Dios trasmite sus
preceptos a los hombres: La voz del sacerdote es la voz de Dios, y otras
por el mismo orden era la nica moral que iba a regir en lo interior de las familias. Estos antecedentes unidos a la idea de que si Rosaura se casaba con
quien no fuera un rstico, correra su padre el peligro de que se le pidiese cuenta de los bienes de su difunta esposa; al efecto fsico de la beodez99 que produce un desesperante fastidio al disiparse y al carcter personal de ese ignorante, pueden explicar, sin que se atribuya a locura el modo cmo empez a
cumplir don Pedro el juramento que acaba de hacer por Dios Nuestro Seor
y la seal de la cruz. l vio que su hija sacaba de su mismo despecho100 la suprema resolucin de sacrificarse, malici con un instinto menos fino que el del
tigre, que una mujer resuelta es igual al ms grande de los hroes en valor, fortaleza, improvisacin de planes y presteza en rea1izarlos, y tom una actitud
injusta, cruel, estpida; pero que result eficaz para el objeto que se propuso.
Agarr un bastn de chonta101 con casquillo102 de metal: sali jadeante103
94 So: se antepone a cualquier insulto que se dirige a alguien, en estado de irritacin o en lenguaje informal.
95 Vbora: persona, especialmente mujer, maldiciente y de malas intenciones.
96 Feroz: se aplica a la persona que mata, hiere o maltrata a otras con ensaamiento.
97 Truhn: persona que vive engaando.
98 Despotizar: tratar a los dems imponiendo su voluntad sobre ellos.
99 Beodez: borrachera.
100 Despecho: enfado violento por algn desprecio o desengao sufrido, que predispone a tomar la revancha o a hacer algo irrazonable o inspirado slo por ese sentimiento.
101 Chonta: nombre aplicado a varias especies de palmeras espinosas cuya madera, dura y fuerte, se emplea en bastones por su hermoso color oscuro jaspeado.
102 Casquillo: pieza metlica cilndrica que cubre la punta de un bastn.
103 Jadear: respirar trabajosamente, generalmente por cansancio, por el calor excesivo o por
dificultad debida a enfermedad.

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y demudado.104 Dijo con voz de trueno a Rosaura: Vas a ver los estragos
que causa tu inobediencia.
La joven present serenamente su cabeza para que su padre la matara a
garrotazos.105 l pas frotndose con su hija, lleg al traspatio y le dio de palos a un indgena sirviente.
Amo mo! Perdn por Dios! Yo no he faltado en nada dijo el indio.
Sois una raza maldita y vais a ser exterminados replic el tirano, dirigindose enseguida con el palo levantado a descargarlo sobre la hija del indio que era una criatura de seis aos.
Rosaura parti como una flecha106 y par el golpe diciendo:
Yo no quiero que haya mrtires por causa ma. Ser yo la nica mrtir: Mande usted y yo estoy pronta a obedecer.
Te casars?
Me casar.
Con don Anselmo?
Con don Anselmo.
El da de los Santos Reyes?107
El da de los Santos Reyes.
Pues la paz de Dios sea en esta casa.
Rosaura parti con paso firme y frente elevada a su dormitorio: Su padre
le fue siguiendo y dijo l al entrar:
Para que no tengas de qu quejarte de m en ningn tiempo, te dejo la
libertad de que elijas los padrinos.
Gracias. Por padrino elijo a mi padre, y sentira en el alma que as no
fuera; y en vez de la libertad de elegir madrina quisiera otro favor.
Como no sea algn disparate.
En caso de ser un disparate usted podr negarme, pues no se reduce
sino a que me permita escribir una carta...
Si es a soltero, no...
No se trataba sino de decir a una persona que, como hija obediente, voy
a dar gusto a mi padre casndome con don Anselmo.
Eso s: Ya s a quien; pero yo leer la carta y yo mismo la enviar con
persona de mi confianza.
Y si tuviera usted a bien escribirla de su puo,108 yo la firmara.
Que me place! que me place! Voy a escribirla: No es para don
Eduardo?
S, seor:
Don Pedro volvi a su sala diciendo para s solo:
Lo que vale la energa! Ya todo lo he conseguido en menos de dos, ho104
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106
107
108

Demudado: alterado el rostro o el color por una emocin.


Garrotazo: golpe dado con un palo grueso que se emplea como bastn o como arma.
Partir como una flecha: rpidamente.
El da de los Santos Reyes: fiesta religiosa que se celebra el 6 de enero.
De su puo: escribir por su propia mano.

La emancipada

ras: si me hubiera metido blando109 y generoso. Qu habra sido de m? La


letra con sangre entra.110 Ahora no hay ms que tener cuidado para que esa
sabandija111 no me juegue alguna mala partida: Pero no, desengandolo al
abogadito ya no hay cuidado. Esta carta me sali como miel sobre buuelos.112 Voy a ponrsela con desprecio,113 porque as se debe tratar a estos muchachos; pero no, lo poltico no quita lo valiente.114
Algunos minutos despus Rosaura fue llamada a firmar, y firm sin saber lo que su padre haba escrito. Al tiempo de cerrar, puso a respaldo115 furtivamente estas palabras: Han ocurrido cosas que me han despechado116 y
he resuelto dar una campanada.117 Te juro que no ser de don Anselmo, vete a la ciudad antes del 6.
Don Pedro, que haba salido por un minuto, volvi a entrar con el que
haba de conducir la carta, a tiempo que Rosaura iba a pegar la oblea.118
Alto ah, seorita dijo; enseguida empu la esquela,119 la sac de la
cubierta,120 la desdobl y sacudi receloso121 de que hubiese interpuesto otra
hoja: Vio que estaba firmada, la cerr y la entreg al conductor.
Desde ese instante empezaron en casa de don Pedro los preparativos para el banquete y los festines nupciales.

109 Blando: ceder a la presin.


110 La letra con sangre entra: expresa que el conocimiento y sabidura se adquieren con esfuerzos y sacrificio. Tambin: para ensear a los torpes debe ser con palos.
111 Sabandija: persona despreciable fsica o moralmente.
112 Miel sobre buuelos: mejor que mejor.
113 Ponerla con desprecio: escribirla con desdn demostrando que la otra persona es indigna
de su atencin.
114 Lo poltico no quita lo valiente: la habilidad para tratar gente o para manejar los asuntos
en que hay que tratar con gente no est reida con la defensa enrgica de cualquier conviccin.
115 Respaldo: segunda carilla de un papel escrito.
116 Despechado: estar dominado por el despecho, por el enfado violento que predispone a tomar represalias o hacer algo irrazonable.
117 Campanada: accin inesperada de alguien, que provoca escndalo o sorpresa, o muchos
comentarios, en el medio social en que vive, por ser impropia de su categora, posicin o
respetabilidad.
118 Oblea: hoja muy fina de masa de harina y agua redonda o cuadrada que se empleaban
para pegar sobres y pliegos.
119 Esquela: carta breve, generalmente doblada en forma de tringulo.
120 Cubierta: sobre.
121 Receloso: persona que tiene una actitud de temor o desconfianza ante lo que se sospecha
que puede ocultar algn peligro o inconveniente.

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