/ / -
UNIVERSIDAD
ESCUELA
DE
POLITCNICA
T . SUPERIOR
DE
CAMINOS, CANALES
J4ABILIDAD
EXPANSIVAS
T E S I S
Autor:
PUERTOS
LAS
MADRID,
CONTROLADA
D O C T O R A L
VENTURA
Octubre
ARCILLAS
SUCCIN
ERUNDINO POUSADA
Director:
MADRID
INGENIEROS
DE
BAJO
DE
PRESA
ESCARIO
de
198 2
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mi
h.lja
MANUELA
II
P R O L O G O
Nuestra vida se puede considerar como un camine
durante el cual se debe aprovechar las experiencias para
ampliar los conocimientos.
Al llegar a esta etapa de mi vida quisiera reco
dar y agradecer a aquellos que contribuyeron de manera tan
importante a mi formacin.
Al Prof. Hernani Svio Sobral, Presidente de la
Fundacin para el desarrollo de la Investigacin Cientfi_
ca, agradezco el inters que despert en m por la invest
gacin desde la poca de estudiante de ingsnieria en la Un:L
versidad Federal de Baha (Brasil), adems de sus constan
tes consejos, enseanzas y amistad.
A los Ingenieros Manuel Rocha, Ulpio Nascimento y
Jos Folque, mi agradecimiento por todo el apoyo que me die
ron para realizar mi Tesis de Master en el LNEC.
**A Federal
A la Universidad
Fecierax de Baha ( B r a s i l ) , mi r e c o
^
i f a c i l i d a d e s que me c o n c e d i en
la
nocimiento por tedas l a s faci-Liaa
ion del c a r a o de P r o f e s o r
r e a l i z a c i n de la t e s i s para obtenc
Adjunto de e s t a universidad.,
A mis compaeros del Departamento de C i e n c i a y Tec
r.o.logla de l e s Materiales, agradezco la c o l a b o r a c i n en
las
t a r e a s docentes, y el estimulo en la poca de la promocin
a l cargo de Profesor Agregado,
A los cuerpos docente y discente de n u e s t r a
Univer
sidad, por la demostracin de cario durante mi g e s t i n como
Vice-Director de la Escuela de I n g e n i e r a .
de Ingenieros de Caminos, Canales
La escuela
y Puertos, de la '.r.i/ersidad Politcnica de Madrid, mi recono
cimiente por su aceptacin para la realizacin de mi Doctora
do.
Al Laboratorio de Carretaras y Geotecnia "Jos Luis
Escarie", mi agradecimiento por todas las facilidades conce
aiaas durante estos tres utimos aos para la realizacin de
la presente Tesis Doctoral.
-caa
uOCrnr^
r*v-
'T
^ L J i r a - / - r . 7entu r a E s c a r i o ,
aooratorio de C a r r e - e ^ - r *.
it eras
y Geotecnia,
mi
u
Sub-Director del
IV
gratitud por su inestimable orientacin, dedicacin, estimulo
y amistad.
AI Prof. J.A. Jimnez Salas, Catedrtico de Geotec
nia y Cimientos de la Escuela de Caminos, y Director del La
boratorxo de Carreteras y Geotecnia, mi agradecimiento por
su especial atencin, apoyo y enseanzas.
A los profesores Santiago Uriel, Alcibades Serrano,
Carlos Oteo, ngel Uriel, A. Garca Yage, Antonio
Soriano,
J.M. Rodrguez Ortiz y Luis Caizo, mi reconocimiento por sus
enseanzas.
Al Dr. J,Ra Prez Rodrguez, mi agradecimiento por
su importante ayuda.
Al Fsico Jess Sez, mi gratitud por su gran cola
boracin.
A Manuel Pintado, por su cooperacin en el fase ex
perimental del estudio.
A Luis Vela, y el Gabinete de Delineacin, por su
dedicacin en la realizacin de los dibujos,
A Encina Polo y a Gloria Salterain, por la ayuda en
las cuestiones bibliogrficas.
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^"I'^.JSM
n*.
- * - '-
j'iV'ft'i
N D I C E
INTRODUCCIN
SNTESIS DE LA EVOLUCIN )E LOS CONOCIMIENTOS EN EL
DOMINIO DEL COMPORTAMIENTO DE LAS ARCILLAS NO SATURA
DAS
2.1 - Consideraciones generales
2.2 - Estudio de las fases constituyentes del suelo
2.2.1 - Fase slida
10
2.2.2 - Fases slida y lquida
28
2.2.3 - F a s e s s l i d a , lquida y g a s e o s a
48
2.3 - A n l i s i s d e las p r e s i o n e s t o t a l , e f e c t i v a
intersticial
y
83
2.3.1 - Variables tensionales en les suelos
saturados
2.3.2 - Variables tensionales en los suelos
no saturados
94
EL FENMENO DE LA INESTABILIDAD VOLUMTRICA EN LAS
ARCILLAS EXPANSIVAS
144
3.1 - Generalidades
3.2 - Manifestacin de la expansividad
3.3 - Mecanismos de expan.ii
3.3.1
3.3.2
3.3.3
3.3.4
83
144
146
166
Atraccin de la partcula de arcilla
Hidratacin de cationes
Repulsin osmtica
Interdependencia de los mecanismos
179
182
183
de expansin
185
3.4 - Factores que influyen en la expansin
3.4.1 - Composicin del suelo
186
187
3 4 ? - l o " e s adsorbaos
] \ \ - Caoacidad de carolo du c a t i o n e s
3.4.4 - Propiedades del acraa denlos poro f
7 , --, _ Microestructura del suelo
V - Cementaciones y e f e c t o s d i a g e n t i c o s
3 . 4 . - - Centenidc e jiu^edac y densidad s e c a
2 04
206
209
221
217
iniciales
3.4.6 - Mtcdc de ccrr.pactacin
3.4.9 - Co-rir.amentc
3 .4.12 - Temperatura
220
3.4.11 - Tiernce permitido rara la e x p a n s i n
242
235
2 39
241
24 4
3.4.1J - Macrc-estructura
3.4.13 - H i s t o r i a l e s de ter.s-.cr.es y de h u m e c t a c i n 24 8
253
3.4.14 - Factores amoi^ntales
!C -
-..
elcs ae cesecac
ALUAClON DE LA Mr
* v
..
f j , - i f - 1 .*i r
r.uitec
256
>C LOGIA V CRITERIOS PARA PREDICCIN
LOS CAMEIOS DE VOLUMEN EN SUEL;OS EXPANSIVOS
i - Hinchamier.tc y potencial ce expansin
260
260
2 - Ensayes para identificacin y clasificacin d
sueles expansivos
26 3
4.2.1 - Tcnicas indirectas
26 5
4.2.2 - Tcnicas directas
272
3 - Ensayos para cuantificacin de las caractersticas
de expansin
284
4.3.1 - Ensayo.- de expansin con inundacin
287
4.3.2 - Expansin en funcin da la succin
201
-i. 3.2.1 - Ensayos de succin
305
4-3.2.2 - Ensayos de expansin con succin
controlad?
338
4 - Mtodos de identificacin , ) a . . f .
C10n
y Gasificacin de loa
suelos expansivos
suelos expansivos
398
VIII
4.5.1 - Mtodos de clculo basados en ensayos
con inundacin
4.5.2 - Mtodos de clculo basados en ensayos
con medida de la succin
399
412
INVESTIGACIN EXPERIMENTAL
438
5.1 - Aspectos geolgicos y localizacin del pueio
4 38
5.2 - Composicin del suelo
44"
5.3
5.4
5.5
5.6
5.2.1 - Granulmetra
5.2.2 - Composicin mineralgica
440
449
Caractersticas
Caractersticas
Fabricacin de
Instrumentacin
452
45T
45'
46 r
fisicoqumicas
geotcnicas
las probetas
utilizada
5.6.1 - Clulas edomtricas
5.6.2 - Aparato de membrana de presin
5.6.3 - Edmetro de succin controlada de Escario
5.7 - Ensayos realizados
46
47f
47 r >
48,:
5.7.1 - Ensayos de expansin por saturacin, co-'i
consolidacin y entumecimiento posteriores
5.7.2 - Ensayos saturados a volumen constante, con
expansin posterior
5.7.3 - Ensayos de succin
5.7.4 - Ensayos de expansin con ciclos de hume
dad-sequedad bajo succin controlada
ANLISIS DE LOS RESULTADOS
6.1 - Resultados de los ensayos de succin con muestras
sin carga externa
6.2 - Interpretacin ae los resultados de los ensayos
de expansin con inundacin
485
484 8'
4!
49
49 2
49 4
IX
wmmmmm^mn
V,^-? 13: ^
dos e los ensayos
539
esultados ce expan
590
i - .1i' ',-5
ie i3 ae torma
593
^ . .~*r .. f * -
514
619
._^:&%&.*&Jkm^/.?. ->Y&xUhfAu-tLc ^,^/t^%-.
'4
1.
I N T R O D U C C I N
Los problemas originados por las arcillas expansivas
han sido, y siguen siendo, motivo de constante preocupacin
entre los investigadores de diversas partes del mundo.
El uso indiscriminado de este material, ya sea compac
tado o en su estado natural, viene ocasionando grandes perjui_
cios en las obras geotcnicas, debido a los acusados cambios
de volumen que experimentan al producirse variaciones de la
presin efectiva.
Estos cambios de volumen, ya sean debidos a modifica
clones de humedad o a variaciones de la presin total que acta
sobre le suelo, dan lugar a una redistribucin del campo de ter
siones del sistema suelo-estructura, que depende de la coaccin
ejercida -.por
sta.
Si
dichos cambios volumtricos supo
nen un entumecimiento, las presiones que se originan en el con
tacto del terreno con ia estructura pueden ser
importantes
cuando la restriccin del movimiento tambin lo es, y producir
daos notables en la obra si tal efecto no ha sido tenido
en
cuenta previamente.
Jones y Holtz (1973), en su artculo titulado "Suelos
expansivos - El desastre oculto", estimaron que los daos pro
ducidos por los suelos expansivos en Estados Unidos alcanzan
,.
coste
de dos n trescientos . i l i o n . . do a l a r e s ,
superando
. i , suna de los causados por inundaciones, huracanes,
cerrero
.os y tornados. Si pesan enos en 1. opinin publica se debe
orincipal-nte a la falta de vctimas, '/. secundo lugar, a
que
se producen muy distribuidos en el tienoo y en el espacio.
Setos suelos se caracterizan cor un comportamiento sin
guiar er. presencia del agua, presentando grandes variaciones
en sus propiedades enotcnicas que pueden conducir a rrcviMentos
superficiales
de grandes nasas en taludes aparentemente esta
ses, y a movimientos diferenciales extremadamente dainos en
firmes y cimentaciones.
Para la manifestacin del fenmeno de la expansin se
necesita, adems de la presencia de un suelo potencialrnente
expansivo, unas condiciones alintales que induzcan cambio?
apreciabiss s* hur.edad. Esto se encuentra principalmente en
las regiones con clisa sonznico, en que las estaciones son
-uy -arcadas, con perodos secos prolongados. Con c a r c t e r ! .
ticas diferentes, aparece tambin en las regiones con clima
sahelianc, -
que si terreno se halla profundamente desecado,
y la evaporacin su ? e r a .
ol ao. :e manera
en recibes :on
=M0U
s l i 3
l a
precipitaren prcticamente todo
generalizada, puede presentarse tambin
tropical
I*.. . l l M ,?WMd.
d-bldo
?rssa,
, ^ ^
1978;
Existen referencias de la existencia de este fenmeno
en Angola, Argelia, Argentina, Australia, Brasil, Burma, Cana
dS, Colombia, Cuba, Ecuador, Espaa, Estados Unidos, Etiopa, Ghana,
India, Israel, Irak, Irn, Kenia, Malabo, Marruecos, Mjico,
Mozambique, Per, Rusia, SudSfrica, Turqua y Venezuela.
Un problema suplementario es que muchas arcillas expan
sivas son, al mismo tiempo, terrenos colapsables. Es decir,
para un nivel determinado de carga aplicada, con pequeos sumen
tos de humedad aumentan de volumen; pero para humedades mayores,
colapsan. Esto suele ocurrir, sobre todo, en arcillas con estruc
turas floculadas y flojas,
que muchas veces, aun despus de h
ber hinchado, siguen exhibiendo huecos heredados del proceso de
agrietamiento (Escario, 1973; Jimnez Salas et alii, 1980).
Aunque ya e dispone de un gran nmero de trabajos pu
blicados sobre el comportamiento geotcnico de esos suelos, el
campo de investigacin sobre este tema aun est abierto en d.i
versos aspectos fundamentales para una mejor comprensin y pre
diccin de su comportamiento frente a los problemas complejos
de estabilidad de taludes y cimentaciones.
En Brasil, seguramente, el volumen de investigaciones
sobre este tema es desproporcionadamente baje con relacin a lo.
problemas y dificultades creados en obras con dichos suelos. En
Espaa, por el contrario, los notables trabajos de primera lnea
a nivel internacional, desarrollados por el Prof. J. A. Jimnez
.. , --3tar.ier.tc ms adecuado
^ ' ~s fer.f"sr.c5 p r o p i o s ae
as
- as o : 1 : " 3 Srido y s e m r i d o
; ---. .-:-::':.---s . ' " - o i o s de al_
i s i l . :r.i.."sr:r. l
plan-<?anuento
n r * e " 9 : " -* r c r . ^ r i : ' . r a una
;; :> : : : r ~ . 3 : , x l u i a i de loe r - i s r o s ,
i l ;:r.~.;~l .:= l-' s u e e x i n y a l o s
, ; l ; s i< r^rciAi-s&i'-is.
ya que
;i5-;:sr -al v-rerv" ->3 a x p a n s i r . ?> ' W 1 . ,
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Mr??
;: i~Li:r,-c3 , tarsir; r,f.r,
, J. . , _
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;: -r.a e x t e n s a
revi
t w @ v 3
.'.rallas
expansivas.
-a arsa urbana dg Madrid
-as ; : r a
- -s-ssar.t
- i - - 3 - - .
<_
-n^s-ierra Civil, ha
-a =fif:-rr.afaiiidad (expansn-
Despus de la debida caracterizacin geolgica y geo
tcnica del material empleado, el trabajo experimental ha con
sistido, bsicamente, en la realizacin de loa siguientes ti
pos de ensayos:
I) Ensayos edomtricos de expansin con inundacin,
siguiendo diversas trayectorias de tensiones.
II) Ensayos edomtricos de expansin con inundacin,
sobre muestras sometidas previamente a ciclos de humedad-se_
quedad,
III) Ensayos de expansin con el edmetro de succin
controlada de Escalio, siguiendo diversas trayectorias de suc
cin y de carga externa.
IV) Ensayos ce expansin con ciclos de humedad-seque
dad en 1 edmetro de succin controlada de Escario.
V) Ensayos de presin de hinchamiento con muestras com
pactadas y probetas sometidas previamente a ciclos de humedadsequedad.
VI) Ensayos de succin, usando la tcnica de traslacin
de ejes.
La deformabilidad del suelo ha sido investigada utili_
zando las siguientes alternativas:
sw*w"^^*i*\;
sxperi^enta
expansivo
educo, por un
.e.stivsrer.t e s s s g c g u e
8#
poses de
^o saturacian, y,
por
'S suelos considerados
"" de una gama de suc
3 saturacin,
i?y
2.- SNTESIS DE LA EVOLUCIN DE LOS CONOCIMIENTOS EN EL DO!!!NI Q_DEL COMPO RTAMIENTO>_ _DE: JL.AS
^ClhU^J^ShTjJ^phS
2.1- gongsideraciones generales
' ta el fin del presente trabajo, en este capitulo ,
se considerarn nicamente los conocimientos ms directamen
te relacionados con los fundamentos del comportamiento de IAS
arcillas no saturadas, destacndose especialmente el problema
de la determinacin de las presiones intersticiales .negativas en la
faae lquida.
Tratndose del caso de suelos con una fase slida
constituida por elementos finos (suelos arcillosos o coheren
tes), en lneas muy generales s puede decir que, debido a
las levada superficies especificas, su comportamiento de
pende de una manera decisiva de ios fenmenos de superficie,
enetendindose como tal aquello fenmenos que son ocasiona
dos en al zona de influencia interfacial.
En arenas y limos, por el contrario, las fuerzas elc
tricas debidas a los fenmenos de superficie tienen una impor
tancia secundara o despreciable, predominando las fuerzas de
masa o gravitacionales.
importantes, sern desarrollados ms adelante.
2.2- Estudio de las cases constituyentes del suelo
Los suelos son materiales que se caracterizan por
disponer de no mfls de tres faies slida, lquida y gaseo
sa; pudiendo no coexistir las dos ltimas. De este hecho ra
sultn tres situaciones posibles: suelos socos, suelos satu
rados y suelos no saturados o parcialmente saturados.
Debido al carcter dipolar de l#a molculas da agua,
y a la no neutralidad de las sustancias que suoXe
tenar d
sueltas {iones}, se producen unas interacciones entre estos
elementos y las partculas slidas, como consecuencia de su
constitucin atmica. Estag interacciones, aunque tambin se
tan en limos y arenaa, adquieren una importancia relevante tn
el ca Je arcillas, puesto que cuanto mayor es la superficie
especfica de la partcula, mayor ?s la proporcin de tomos
en su superficie*
El medio que rodea las partculas slidas tiene, por
lo tanto, un papel importante en 1 desarrollo de interaseio
ues de carcter elctrico.
2 . 2 . 1 . - "ase slida
cnsiderar, er. este ~c~entc, la fase s l i d a de un
, -,,,
.!,,,;., ^ , ; -,| 3 adelante el a n l i s i s de l a
in
fluencia de las fases lquida y gaseosa.
El orir.cical aspecto a considerar a q u , se r e f i e r e
la ^xulicactcr. de crr.c se manifiestan ios fenmenos e l e c t r o ^
ees tan estrecha-ente dependientes de la s u p e r f i c i e
specfi
ca de las p a r t c u l a s , y a les cules se a t r i b u y e una
influen
ca tr.pcrtantc en las propiedades de r e s i s t e n c i a y deormabi_
'idad de las a r c i l l a s .
.-ara que se cueca tener una idea de la d i f e r e n c i a
s - p e r i c i e de .:
entre
. <
- .. B - - s- . .* , w i , os c o n v e n i e n t e
te
* su e s t r u c t u r a . ? r i - e r a r e n ; e habr* que h a c e r una
e--.re slidos c r i s t a l i n a y no c r i s t a l i n o s ,
con
?ra^; u0 c r d - a c i n que prevalezca e n t r e l a s
posi
* " " " ] S ~* ""* ? ' i r t " 3 s a : ^ - t a l 3 c o n s t i t u y e n t e s . E s t a s
, 4 . . . . . . . * . * . e - e - - . a : * s ? u e i e n tJr . ^ ^ ^ ^
^ olculas
SS?~n
S'l- j
,...,
,^
""
- " " d o . Sn el caso de m a t e r i a
- r i t a . i r . a . ls ,.. 1,... . , ,
, . . , .
*"*-"-as - t a l e s
f orrnan
una
r g d
e s
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" " " ' ' *"* ~' K S r f " t ; 0 d 9 " i e n t o . Las s u s t a n c i a s
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ntales, 5 ^ . , . . 4
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-..-5 a, que s e ve*-.*,-,,.
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- - , : . r , .-.,.-! i ' ! . " a " " """" a n S i C 6 n ^
* - t e r i a cris
**
' - t 5 r i a arvera.
~
,-,.,,,
En las materias cristalinas pueden encontrarse varios
tipos de redes.
Hay redes cristalinas formadas por tomos simples o
grupos de tomos afectados por una cierta carga electrost
tica (iones) . Cada ion est equidistante de un pequeo
mero de iones de cargas opuestas, y simtricamente dispues_
tos en relacin a l. La estructura se mantiene as por fuer
zas elctricas determinadas por la ley de Coulomb. Estaa' son
"as redes inicas.
Cuando las partculas elementales constituyentes son
tomos neutros, y sus enlaces con los vecinos se realizan por
compartimiento de electrones, la red se denomina homopolar.
Las redes moleculares son aquellas constituidas por
una disposicin de molculas entrelazadas por fueraas atrae
tvas de van der Waals. Estas son fuerzas de naturaleza elc
trica, del tipo "valencia secundaria", que derivan de la n
teraccin entre electrones de molculas vecinas por el hecho
de no haber simetra elctrica. Por lo tante, estas fuerzas
estn siempre presentes, pero en las rede.j homopolares e
inicas son largamente superadas por las fuerzas de valencia
y electrostticas, respectivamente.
Como las fuerzas de van der Waals son mucho
menores
que las fuerzas de valencia, la distancia mnima de aproxima
cin entre dos tomos de molculas vecinas es siempre mayor
1 )
que l a de tomos vecinos
la
(Gregg,
, p r e s de una misma
c o n sf tMi t u yP e n - ^
molcu
1961).
Les cristales con una red perfecta son raros, siendo
habitual aue la mayora tenga imperfecciones de varias espe
cies (Gray, :K2';
Una de las imperfecciones ?Ss comunes, y con repercu
siones en la superficie, es la que consiste en la ausencia
de algunos iones de la posicin normal en la red, y su loca
lizacir. en la superficie. Este defecto se denomina frscuen
temen te como de Schottky.
Debe tenerse er. cuenta que, ademc de ios defectos que
determinan en la superficie del slido condiciones diferentes
de las que resultaran de li fragmentacin pura y simple de
la red cistalina, las propias acciones establecidas entre las
partculas elementales costituyentes del slido, independien
teniente de su naturaleza, producen un campo de fuerzas aire
dedor de cada ion, tomo o molcula, segn el caso. En la zo
na de la superficie estos campos de fuerzas no pueden anular
se bruscamente, permaneciendo
en
el espacio exterior que hay
alrededor. Entonces, pueden atraer iones, tomos o molculas
de otro slido nrximo.
Existen diversas fur-rzas * =
c
as d e suPerficie de acuerdo con
las causas que las oriqinan r ,
9 an
' L S d 0 S ^upos principis son
el de .
c
el de las fuerzas fsicas y e l d e . f
e ias fuerzas qumicas, carac
13
terizandose estas ltimas por tener origen en una transieren
cia de electrones entre slido y molcula adsorbida. Fundamen
talmente, se puede decir que se forma un compuesto qumico,
aunque limitado a un capa de la superficie del slido con es
pesor del orden de una molcula.
Los diversos componentes de las fuerzas fsicas tienen
una mayor o menor relevancia, segn se trate de situaciones
interfaciales
'o-slido, slido-lquido o slido-gas,
Debe destacarse que estas fuerzas pueden verse afecta
das por el signo positivo o negativo, siendo su valor absolu
to funcin, principalmente, de la distancia a la superficie
de la partcula.
Las fuerzas repulsivas pueden ser debidas, entre otras
causas, a la interpenetracin de las
nubes electrnicas de
los tomos, al carcter dipolar permanente de ciertas molcu
las, o, en el caso de molculas no polares, al establecimien
to de un dipolo en virtud de la situacin de tales molculas
en el campo electrosttico de la superficie slida.
Como ya se dijo, las fuerzas atractivas y repulsivas
dependen de la distancia a la superficie de la partcula, de
rivando estas fuerzas del potencial energtico respectivo.
La suma de estos efectos (atraccin y repulsin) puede repre
sentarse en funcin de la distancia, conforme se indica en la
figura 2.1 (Lambe, 1953; Folque, 1961). Para valores reducidos
Fig. 2.1 - Variacin de los potenciales de las fuerzas repi
sivas y atractivas con la distancia a la superfi_
ci de la oartcula slida.
/i
' ' ' r D s c 1
Ji
;f-3
' J - O I
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Memos ae oi s . r ,o
i ^ p o j .-!ia r c, : , 0
'.,
i,,
DC'AEOKOS'
F i g . 2.2 - Unidades
1 . <>:
el
ementales v capas bsicas de las unidades
estructurales laminares de 1
os minerales de arcilla,
Ch-t'
Jv
15
de la distancia hay predominio de las fuerzas atractivas, su
cediendo lo contrario cuando la distancia aumenta.
Por lo tar.to, se comprende que si cualquier causa ex
terior obliga a una partcula a aproximarse a la superficie
de otra vecina hasta una determinada distancia, de ello pue
de resultar el establecimiento de un enlace. En realidad, nu
merosas experiencias muestran que la adherencia de un slido
a otro es posible siempre que se presenten con las superficies
limpias (libres de pelculas adsorbidas), y que por lo aienos
uno de ellos sea de reducido espesor o de reducidas dimensio
nes
(Gregg, 1961).
Las arcillas, cuya denominacin habitual corresponde
a la fraccin del suelo que posee dimensiones inferiores a
0,002 mm, incluyen minerales cristalinos con estructura lan
nar, constituidos por silicatos de aluminio, de magnesio y de
hierro, as como otros minerales cristalinos o amorfos (Gregg,
1961).
La mayora de los constituyentes de los suelos arcillo
sos son cristales con estructura laminar do silicatos de alu_
minio, verificndose con frecuencia la existencia de una frac
cin coloidal, lo que significa que las partculas son tan pe
quenas que los fenmenos de superficie se manifiestan de una
manera muy notable. Aunque no existe un frontera ntida entre
una arcilla coloidal v una no coloidal, se establece general^
mente como tal la dimensin 0,0002 mm.
16
A pesar de las variaciones encontradas en la composi
ci6n qumica de las arcillas, es posible establecer una cier
ta generalizacin en las estructuras cristalinas. As, esen
cialmente, los diferentes minerales de arcilla son constitu
dos per capas planas de dos unidades elementales: (I) tetrae
dros de silicio, en los que cuatro tomos de oxgeno rodean
a uno de silicio: y (II) octaedros de aluminio, en los que un
tomo de aluminio est rodeado por seis de oxgeno o grupos
hidrxilos (Fig. 2.2).
En la formacin de los silicatos, a veces el aluminio
sustituye al silicio en los tetraedros, mientras que e] magne
sio, hierro y algunos cationes ms de tamao semejante pueden
sustituir al aluminio en los octaedros. Estas sustituciones
isomorfas, as llamadas povque mantienen la forma o estructu
ra cristalina, por un lado dan erigen a una ligera deformacin
en la red, por no ser los iones de idntico tamao; y, por
otro lado, conducen a un aumento de la carga neta negativa de
bido a que la valencia de los iones sustituyentes, cargados
positivamente, es frecuentemente inferior a la de los iones
normalmente presentes. Esta carga negativa tendr que ser neu
tralizada en la superficie por cationes, llamados "cationes
de cambio" porque pueden ser fcilmente sustituidos por otros.
En la figura 2.3, se muestra la estructura atmica,
as como la representacin simblica de l a s
capas
(slice, gibbsit, y
e8tructurales
brucita)
de
las un.dades
laminares de los minerales de arcilla.
bgicas
17
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CZT:
Fig. 2.3 - Estructura atmica y representacin simblica de
las capas bsicas de las unidades estructurales
laminares de los minerales de arcilla.
; -;.-;Jf=
18
Debe tenerse presente que la sustitucin isomorfa refe
rida se realiza durante la formacin original de la arcilla.
Una remocin posterior de un ion de la red cristalina, y su
sustitucin, es un proceso lento, excepto para el caso de los
cationes de cambio, en la superficie de las arcillas.
Aunque cationes y aniones son sustituibles, el ferime
no es ms importante en el caso de los primeros. En la tabla
2. II se resume la capacidad de cambio de cationes en minera
les arcillosos tpicos, y en la tabla 2.III se muestra la ca
pacidad de cambio de aniones de algunos minerales arcillosos
(Jimnez Salas y Justo Alpas, 1975).
Los minerales de arcilla, de acuerdo con sus unidades
estructurales, pueden ser clasificados en trfis tipos o cate
gorias.
Uno es el de las arcillas dimorfas, cuyos minerales es_
tan constituidos por capas alternadas de tetraedros y octae
dros. El mineral de estructura laminar de dos capas ms comn
en los suelos es la caolinita (Fig. 2.4). La haloysita, que
tiene esencialmente la misma composicin y estructura que la
caolinita, es tambin un mine-ral interesante., aunque menos ha
bitual en el grupo de los silicatos de dos capas.
Otro tipo es el constituido por las arcillas trimorfas,
en el cual la unidad estructural
laminar
est formada por dos
capas de tetraedros entre los cuales se sita una de octaedros.
Los minerales de estructura laminar de tres capas ms comunes
en los suelos son la illita y la montmorillonita (Fig. 2.5 y
2.6). En los suelos expansivos tienen, tambin, bastante in_
teres la vermiculita (Fig. 2.7).
TABLA 2.II - Capacidad de cambio de cationes de los
minerales arcillosos en miliequivalentes
por 100 g.
Talco
<2
Pirofilita
<l-2
Caolinita
2,2-15
Metahaloysita
5-10
Illita y clorita
10-40
Sepiolita y atapulgita
20-30
Haloysita
10-50
Alfana
20-43
Montmorillonita
75-150
Vermiculita
100-15C
TABLA 2.III - Capacidad de cambio dg aniones d algunos
minerales arcillosos en miliequivalentes
per 100 g.
Caolinita
6,6-20,2
Haloysita
80
Montmorillonita
Vermiculita
23-31
4
20
Fig. 2.5 - E s t r u c t u r a qumica de la montrnorillonita
r e p r e s e n t a c i n simblica (Grim, 1959).
su
\ A
Si
Al
Si
...
Si
Al
0.96 nm
Si
<
Si
Si
-~T~
\
~/
Fg. 2.6 - Representacin simblica de la estructura
de la iilita (Lambe, 1953).
'-a na
>0 a ! 4 "!m
F i g . 2.7 - Representacin simblica de la e s t r u c t u r a
de la v e r m i c u l i t a ( M i t c h e l l , 1976)
s,
$,
\
Srucua
//
Cibbjita
O DfUCItQ
1,4 nm
<3i
3ruci(o
'
\\J1_
/
Si
/
\
Fig. 2.8 - Representacin simblica de la estructura de
la clorita (Mitchell, 1976).
22
_.
JX.-,-e
: - D O de a r c i l l a s de c a p a s mix
. .
,,.,, -~n 3 1 - 3 te en la i n t e r e s t r a t i f i c a
t a s cuya uniaaa e s t r u c t u r a . ^ n a . B ^ . _ , , , _ , . , , ^ e - f e r a l e s de a r c i l l a de dos y
c i o P. r r " c u * 3 r - _ t, ^.- *.- - a $
-,,i, ^ v..,raM3cratificaci6n regular es la
tres capas, .r. c.c..:.*^ -
^-i-a
c-va unidad estructural est constituida por un mi
neral de tres capas ms una capa de octaedros (fig. 2.8).
Otra arcilla comn de capa mixta regular es la montmorillo
nita - clorita.
La unin ontro unidades tetradricas es muy fuerte.
Lo mismo sucede con las octadricas.
2n cuanto a las uniones entre las capas constituidas
por esas unidades bsicas, son bastante ms dbiles, lo que
justifica la exfoliacin plana a travs de las superficies
que separan las capas bsicas de estos cristales arcillosos.
La unin entre laj unidades estructurales bsicas bi
sapa asta formada por enlaces de hidrgeno y fuerzas de va
Ifincia secundaria.
En el caso de unidades estructurales tricapa, dos ca
pas de octaedros pertenecientes a unidades estructurales ve
cias quedan relativamente prximas, pero como se trata de
dos capa* idnticas, no se unen por enlaces qumico*. En es
te caso los enlaces se atribuyen, sobre todo, a fuerzas de
van der waals (relativamente dbiles), por lo
que
la8
unld
des estructurales pueden ser separadas por las molculas
23
dipolares de agua que penetran entre ellas. Consecuentemente,
puede haber aumento de volumen por humectacin, o retraccin
por sequedad.
En lo tocante a los cationes de cambio, si se trata
de arcillas trimorfas expansivas, esos cationes pueden ser
cambiados fcilmente. Cuando se trata de arcillas trimorfas
no expansivas, o ligeramente expansivas, algunas da las 20
as entre mudados estructurales son inaccesibles a partir
de la superficie del cristal. As, los cationes ah local
zados, slo podrn ser cambiados despus de la desintegracin
parcial de la arcilla, y, consecuentemente, la capacidad de
cambio de cationes es inferior a la carga total negativa.
Adems de esta capacidad de cambio de cationes resu
tante de sustituciones isomorfas,se desarrollan cargas elc
tricas en los bordes de los cristales de arcilla debido a la
rotura de enlaces. Estas cargas elctricas, bien sean positi^
vas o negativas, contribuyen a la aptitud que tienen las a
cillas de adsorber iones.
Los cationes que rodean el cristal se mantienen unidos
por una fuerza que varia en razn inversa del cuadrado de la
distancia que separa el catin de la zona de carga negativa.
As, mientras algunos iones se mentienen muy cerca de
la superficie y neutralizan las cargas negativas, otros ms
hidratados, como por ejemplo el sodio, permanecen a una dis_
24
: _.,^
-rar.de, lo que les permite apenas una
.eutrali^r. cardal e la carga negativa. En el balance
?. -e;i::va alcanza un valor que da origen a
vas or-.-re las partculas de arcilla y, caso
-- suscdnsin acuosa, les confiere un estado
i:er:. a::e:. ~~
lijcei-sir. Fia. 2.9) .
"tr;s icr-s bivalentes, como por ejemplo el calcio y
el magnesio, ser. tarxin hidratados, ms como poseen cargas
de valor elevado, establecen uniones fuertes con las arcillas
cargadas negar.vamente. Cuando se satura la arcilla, la ca
ga elctrica negativa neta de las partculas es pequea y
las fuerzas resultantes entre partculas son inferiores a
las de van der Waals, las cuales debido
a su predominio con
ducen a la formacin de agregados de partculas, generndose
as un estado do floeulacin. Debe destacarse que en las teo
rias coloidales no se considera la carga neta positiva en
los bordes de las partculas. Entretanto, cuando las partcu
las estn prximas, aunque esta carga es pequea respecto a
la carga negativa existente en la cara, ella puede dar lugar
a enlaces bord cara entre partculas, de tipo electrosttico
(Borst y Keller, 1969; Tan, 1957; Lambe, 1958). As, el pre
dominio de fuerzas atractivas entre partculas
sobre las re
pulsivas conduce a estructuras floculadas bastante abiertas
con abundancia de enlaces entre partculas borde-cara (atrae
cin tipo electrosttico) > t-xra-^-m i-t.
i
-^z.a*..j)
j cara-cara (atraccin tipo valen
cia secundaria) (Fig. 2.9).
25
Fig. 2.9 - Estructuras de arcillas sedimentadas:
(a) Dispersa; (b) Floculada (Lambe, 1958)
#f
26
En vista de la particular importancia de algunos mine
rales de arcilla en el estudio de los suelos sxpansivos, a
continuacin se ccr.enta i;reverente la iP.ontmQrillonita, la
illit y la verr.iculita.
cono va se dijo, los minerales de montntorillonita es
tan constituidos por la yuxtaposicin da una capa de gibbsita
entro dos capas do
SCO.
Mientras que en los minerales de caolinita la susticu
cin isoT.ora es escasa, en lo<s de montmcrillonita adquiere
una cierta importancia, pudiendo el A
de las capas octa<Sdri_
cas ser sustituido en todas las proporciones por otros eatio
nos trivalentes o bivalentes, como Mg
y Fe *. En la capa te
tradrica la sustitucin es ms moderada, apareciendo sntre_
tanto Al*"' y Fe*
en el lugar del Si
. Esta sustitucin del
*3
Al
+4
por
catiras
bivalentes, o del Si
por cationes triva
lentes, ocasiona la aparicin de una carga residual negativa,
Para equilibrar tales cargas existen cationes monu o bivalen
tas en los espacios entre unidades estructurales, que entre
tanto estar, dbilmente enlazados, y pueden as ser sustitu
dos por otros satior.es sin ser alterada la estructura del mi
neral. Generair.er.-s ah se localizan iones de gran radio ini
co, que no caber. %- la capa tetraedrica o en la octadrica.
Adems de es-.ss ca-:or.-. existe una cantidad variable de mole
culas e ayua entre las unidades estructurales.
Por lo tanto, en la nontmori
llonta, como consecuencia
27
de que los enlaces de ion de cambio entre cada dos unidades
estructurales es mucho ms dbil que el enlace de hidrgeno
de la caolinita, las molculas de agua puedrn penetrar fScil_
mente entre ellas ocasionando una considerable expansin de
la partcula en el sentido perpendicular a las capas bsicas.
La estructura de la illita es semejante a la de la mont.
morillonita. jin embargo,en la iluta hay una mayor proporcin
de sustituciones isomorfas de Al
por Si
en las capas te
tradricas. De cada cuatro tetraedros, tres estn constituidos
+4
+3
por Si
y uno por Al
. La deficiencia da carga negat.Lva se
equilibra casi totalmente con cationes K . Estos iones- K si_
tuados entre las diversas unidades estructurales de la partcu
la, al contrario de los iones de la montmorillonita, normalme^
te no son intercambiables y confieren a la estructura una ma
yor estabilidad, por lo que cabe esperar una acentuada reduc
cin de la expansividad en su comportamiento.
En el caso de que ocurra una renovacin importante de
los cationes de potasio existentes en la illita se podran de
bilitar las fuerzas de unin de las unidades estructurales,
permitiendo la entrada de molculas de agua,y posibilitando que
la expansin pudiese ocurrir en gran escala. Estas ilutar se
denominan "degradadas", y tienen propiedades expansivas parec^
das a las de la montmorillonita.
La vermiculita est constituida por unidades estructura
les semejantes a la de la montmotillonita, separadas por capas
de agua orientadas. Los cationes de cambio situados entre las
ur.:iade* -.r-,c,ur-,ies para e q u i l i b r a r la c^rga r e s i d u a l
** ^5 ** "
e-
son.
-^
c~c resu-on de los - . i n r a l e s e a r c i l l a u s u a l e s ,
se
. U c l a s i : : o - i c i 6 r . e la t a b l a 2.IV, basada en e l
tra
:;ico:^,t
En la iabia 2.V se presentan las principales earacte
rscieas ie les silicatos do nayor importancia en la ingenie
rxa de sueles, oegCn Lambe y Whitman i i 9 6 9 ) .
Una partcula mineral real no est formada generalmen
te por slo unas pocas capas bsicas, como indican los esbo
zea simblicos de la tabla 2.V. Por 1 contrario, un cierto
numero de capas atan colocadas unas encima de otras para for
mar un cristal leal. As, por ejemplo, en la caolinita, dunde
el espesor do cada unidad estructural es de 7,2 A, sus part
culaa tienen dimetros de 0,5-1,0 um, y espesores alrededor
de 0,05 u m. n i aa ilutas, las sartculag tpicas tiene dl
metros Alrededor d 0,5 um, y relaciones espesor/diAmetro, del
orden de i/59.Y en las montmorillonitas, sus partculas de apro
ximadamonto o,O um de dimetro, tiene relaciones espgsor/dime
tro inferiores a i/400 (Olphen, 1956).
2.,2 - Pasea slida y lquida
Establecidos los fundamentos que explican el,comporta
ment de los suelos secos, se pasar a analizar las dioren
cas fundamentales que sobrev
ienen cuando una fase lquida
,'->>
29
TABLA 2.IV - Clasificacin de los minerales de
arcilla de estructura laminar.
Constitucin]
estructural
1:1
(capa tetras
drica: capa
staedrica)
2:2
Grupo
Minerales
Caolinitas
Caolinita
Dickita
Haloysita
Serpentinas
Crislito
Cronstedtita
Cloritas
Micas
(Ilutas)
Clorita
Illta
Glauconita
Sustituciones
isomorfas
Mg
Fe
por
por
Al
Al
Al
Al
por
por
Mg
Al
por Si
Al
por Si
Fe o Mg por Al
2:1
1:1, 2:1o
mezclada
Smecfcitas
Montmorilloni_
tas)
Montmorillenita
Qeidellita
Nontronita
Hectorita
Saponita
Mg
Al
Fe
Ll
Al
por
por
por
por
por
Al
Si
Al
Mg
Si
Vermiculitas
Vermieulita
Al
por
Si
Minerales
interestratificados
Bravaisita
>? ,*.e e s t r u c t u r a
iVi
.
<
vi-'i-
^, - , . , ,
s ,.-;'
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laminar.
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4E.ifii
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1_!
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31
(en ol caso presente, el agua} ocupa totalmente los poros de
los suelos. Pero antes se harn algunas consideraciones so
bre el agua.
En el agua, cada molcula individual ocupa un espacio
que es prcticamente el del ion oxgeno. Su forma es esencial^
mente entrica, y los electrones correspondientes a las dos
valencias negativas movindose en el interior de es?! esfera,
se encuentran habitualmente en las esquinas de un tetraedro
que so puede suponer inscrito en aquel espacio. En las esqui_
as en que a pueden localizar los iones de hidrgeno, supuas
tos unidos con el ncleo de oxgeno, determinan dea rectas que
forman un ngulo de 1033 a 106", como se representa enla figu
rs 2.10 (Kohnko, 1968).
As, debido a la separacin de los centros de cargan
positivas y negativas, las molculas de agua se transforman
en dipolos.
Las molculas de agua no ocurren individualmente. El
hidrgeno, en el agua, acta cerno elemento de enlace entre me
lleulas. Este enlace de hidrgeno congiste
en el compartimien
to de un tomo de hidrgeno por dos tomos fuertemente electro
negativos, cuando el hidrgeno pertenece a uno de silos de una
forma dominante. En el agua, como resultado de este enlace de
hidrgeno, sn forma una rad estruc-ural hexagonal.
Para el caso del hielo, en el cual el enlace de hidrogen
10- Representacin plana esquemtica do una
molcula de flcjua.
+ +
!+ 1
"en
1
1+
1
1+
J.
PO
1 ' -
+
+
+ +
+
1
1
+
1
Jistribucin de iones junto a la s u p e r a
ie de la a r c i l l a ,
m
M
33
es completo, se mantiene la situacin de una estructura hexa
gonal. Cuando se calienta el agua
hay una rotura gradual de
los enlaces de hidrgeno; la red empieza a sufrir colapsos,
y las molculas quedan sometidas a las fuerzas de atraccin
de van der Waais. En el estado de vapor an existen algunos
enlaces de este tipo.
La tazn por la cual las temperaturas de usin y bu
Ilicin, as como la constante dielctrica, el calor especie
rico y la viscosidad del agua tienen valores ms elevados que
los habitualmente observados en compuestos semejantes, o in
cluso de mayor peso molecular, se debe al elevado grado de re
sistencia de los enlaces de hidrgeno a LOB efectos que tien
den a separar las molculas de agua entre las cuales se esta
blecen.
Cerca de la superficie de las partculas arcillosas!,
se producen algunas alteraciones en el agua. Su estructura se
vuelve parecida a la del hielo; por lo tanto, ms rgida que
la del agua libre. Es una estructura ms ordenada, y tiene
una gran viscosidad cuando se encuentra en poros muy finos.
Adems de estas alteraciones estructurales, la dens
dad del agua junto a las superficies slidas es diferente de
la del agua libre. As, presenta valores que llegan a ser su
3
periores a 1,4 g/cm en la primera capa de molculas adsorb^
das, pasa a 0,97 g/cm en las capas siguientes, y alcanza el
3
valor de 1,0 g/cm en el agua libre (Martin, 1962; Yong y
34
;ar;<er.t:r.,
-c toca-e a la influencia de los iones disueltos,
se ha verificado que su presencia puede conducir a la rotura
de enlaces de hidrgeno, transformando el agua en una estruc
tura con i-eneres huecos, le que trae implcito un aumento de
densidad.
A cada uno de los estado del agua corresponde una dada
energa cintica, desdo un mnimo para el estado slido hasta
un mximo para el gaseoso, pasando por un valor intermedio pa
ra el estado lquido. Estas diferencias son resultantes de la
variacin en el grado de movilidad de las molculas.
Despus de las consideraciones hechas sobre el agua y
las arcillas, tiene inters analizar la suspensin acuosa de
partculas arcillosas, intentando caracterizar la influencia
mutua entre las fases lquida y slida, y obtener un conoc
miento cualitativo de las fuerzas internas que se pueden gene
rar,
as como una visin del modo como esas fuerzas determi
nan una estructuracin de la fase slida.
Cerno se ha referido anteriormente, las partculas arel
llosas tienen una forma laminar cuyo dimetro puede ser cente
as de veces mayor oue el espesor. As, ios tomos que consti
tuyen la superficie son un porcentaje
elevado del total de
tomos que forman la partcula. En esa superficie predomina,
ion.,
oxgeno y hidrfilo, por lo que, aunque en la totalidad
35
la partcula se pueda considerar elctricamente neutra, re
sulta un exceso de cargas negativas en aquella zona.
De momento se despreciar la carga correspondiente a
los bordes de la partcula, que es una zona superficial de
naturaleza diferente de la cara, pues, como ya se ha dicho,
fue originada por fractura.
As pues, estando caracterizadas las caras de las par
tculas por un exceso de cargas negativas, los cationes del
medio acuoso que se localicen prximos a la superficie sli_
da sern fuertemente atrados, o incluso adsorbidos por ella
(Fig. 2.11). Adems, en la superficie, la distribucin de las
cargas no es generalmente uniforme, pues debido a sustltucio
nes isomrficas en que los iones sustituyentes tienen valen
cia inferior a la de los sustituidos, se originan deficiencias
de cargas positivas localizadas. Como consecuencia, en esas
zonas
los cationes son atraidos y adsorvidos por la superfi
ci de la partcula. Como ya se dijo, estos cationes en eier
tas condiciones, pueden ser sustituidos por otros, por lo que
se llaman cationes de cambio.
Los iones de cambio tienden a neutralizar la carga ne
ta negativa. Cuando la arcilla est seca los eatons de eam
ci se agrupan en la superficie (Lambe, 1954; Mitchell, 1976).
En cuanto a las molculas de agua, tambin son atradas
por la superficie del mineral arcilloso, dando lugar a que ms
kr*
36
de una capa de molculas de agua pueda ser adsorbida. Segn
3e
deduce de los trabajos de Martin (1964), el espesor del
0
acua adsorbida es del orden de 10 A.
O:
la fuerza de unin principal de las molculas de agua
P'
se debe al enlace de hidrgeno (Yong y Warkentin, 1966).
V-Nk-
Debido a su carcter dipolar, esas molculas de agua
se presentan con una orientacin dominante, y como las fue
a,
;as atractivas ejercidas sobre ellas van disminuyendo con la
distancia de las molculas a la superficie, ese grado de orien_
tacin va siendo menor a medida que la zona en cuestin se
encuentra mas apartada. Para una distancia suficientemente
elevada se est en presencia de agua "normal" agua libre) .
Las molculas de agua tambin son atradas por la su
perficie arcillosa en virtud de la hidratacin de los iones de
cambio, de los fenmenos osmticos y de las fuerzas de van
der Waals (Fig. 2.12).
@ G
Los tomos ce las molculas de agua adsorbida estn
fijos, pero en un estado de agitacin permanente. Por lo tan
to, la orientacin de una molcula de agua tiene que ser re
ferida a un instante dado, y slo de manera estadstica, con
Fig. 2
ba e en un gran numero de molculas, se puede caracterizar
el grado de estructura generado en las capas moleculares ad
sorbidas. La probabilidad de que una molcula pueda pasar al
estado "libre" depende de la distancia a la superficie de la
"Mi&3^j8&^*.::JrM:>
37
M5H
S s* ^
3>:
^l3^
'0
'9.
X3K> H <
o
3
9
a:
(a)
V2V
sbh
(0)
_
Aumento de lo concntraeion se iones
^
(Cp)
(O
0O0
OOOOOC
OOOOOC
ooooo
Difusin de molculas do equa
^
(di
Fig. 2.12 - Mecanismos de adsorcin de agua por superficies
arcillosas: a) Enlaces de hidrgeno; b) Hidrata
cin de iones; c) Atraccin por osmosis;d) Atrae
cin dipolar (Mitchell, 1976).
, *
38
oartcuia, de la temperatura, de la simultaneidad de orienta
ci n
con la direccin propia de vibracin y de la direccin
de la tensin aplicada, considerada al nivel molecular
o menor
elctric
"capa dob
(Scott, 1965) .
Se
tribucin
Como ya se ha referido, en la arcilla seca los catio
nes aasorbidos estn fijos firmemente por la carga negativa
de la superficie de las partculas slidas. Los cationes en
exceso para la necesidad de neutralizacin de la electronega
tividad de las partculas de arcilla, y sus aniones asociados,
estn presentes como sales precipitadas.
miento a
cin de
que recog
refinami
Boit (Olpi
Lo
Cuando la arcilla se coloca en un medio acuoso, las
molculas superficiales de la partcula se ionizan en presen
cia de cationes hidrgeno. Por otro lado, los cationes de cam
co pueden hidratarse y tienden a alejarse de la superficie
del mineral, donde existe una elevada concentracin. Esa ten
dencia a difundirse en el agua para igualar la concentracin
es contrarestada por el establecimiento de fuerzas atractivas
resultantes de las cargas negativas superficiales. Como tales
fuerzas disminuyan con el aumento de la distancia, la concen
tracin de cationes tender a ser menor cuanto mayor sea la
las fuer
trando e
que est
talmente
iones lib
agua, un
una menor
ble y, c
do a efe
distancia a la superficie. En el caso de un medio acuoso, elc
El
tricamente neutro, la concentracin catinica prxima a la par
tcula tendr que ser equilibrada por igual nmero de iones ne
efectos
gativos distribuidos en el medio fluido. Las cargas negativas
superfic
en la superficie de partcula arcillosa, y las cargas positi
baja has
vas de los cationes de la fase adyacente gozando de un mayor
39
o menor grado de movilidad, se considera que forman dos capas
elctricas, siendo normalmente designado el conjunto como
"capa doble" (Fig. 2.13).
Se han desarrollado expresiones tericas para la dis_
tribucin de los cationes de la doble capa. As, el razona
miento anteriormente expuesto sirvi de base para la elabora
cin de la teora de Gouy-Chapman (Gouy, 1910; Chapman, 1913),
que recogi Prez Rodrguez (1979) , as como los posteriores?
refinamientos de aquella realizados por Stern (Fig. 2.14) y
Boit (Olphen, 1963).
Los iones localizados dentro del campo de accin de
las fuerzas superficiales s;e pueden mover abandonando o pene
trando en la zona de influencia. El grado de movilidad, aun
que est influenciado por la temperatura, depende fundamen
talmente de la concentracin inica y de la valencia de los
iones libres en la solucin. Cuando la fase lquida es el
agua, un aumento de concentracin de iones libres determina
una menor tendencia a la difusin en los iones de la capa do
ble y, como consecuencia, el espesor de la misma, considera
do a efectos prcticos, disminuye (Fig. 2.15).
El espesor de la capa doble anteriormente referido, a
efectos prcticos, se considera como la distancia desde la
superficie de la partcula hasta un punto donde el potencial
baja hasta un valor dado.
40
. $..
la,
'.13 - Distribucin de los iones adyacentes a la
superficie de la arcilla, de acuerdo con el
modelo de la capa doble (Mitchell, 1976).
ig. 2.14
Efecto de la c a p a de stern en la c
oncentracin
de cationes de 1
a capa doble.
41
<>
i
III 3
O x
X -
O
DISTANCIA A
LA PARTCULA
DISTANCIA A
LA PARTCULA
a)
Pig-. 2.15
b)
Potencial de repulsin en la capa doble en
funcin de la distancia a la superficie:
(a) Solucin electroltica muy diluida; (b)
Solucin electroltica concentrada.
DISTANCIA ENTRE
PARTCULAS
Fig. 2.16 - Variacin de las fuerzas de repulsin en
funcin de la distancia entre partculas:
(a) Mayor concentracin electroltica; (b)
Menor concentracin electroltica.
42
:v .;:-V^ een lo expuesto, la variacin del potencial
de 1.', e.vea cL-le con ia distancia sigue una ley de tipo expo
HOOI.;,
v ;.: es-oesor varia en razn inversa de la raz cua
Jrada de la ooncer.tracin de los iones atrados por la super
r'icie t mversa-.er.te a la valencia de esos mismo iones. En so
lucior.es electrolticas muy diluidas se admite espesores de
0,1 a 1 -..:?., eudier.aose reducir considerablemente esta valor
para so 1uc i ene s con ce n t rada s.
Considerando ahora aos partculas laminares en suspen
sin acuosa, a una distancia superior al espesor de la respec
tivas capas doDles no hay interferencia entre ios iones de
cacia capa. Pero disminuyendo la distancia, como se trata de
iones de mismo signo, se generan fuerzas de repulsin. Median
te un anlisis matemtico se demuestra que durante la aproxi^
macin de las partculas, la energa libre de las capas dobles
aumenta (Lambe, J 953) . Esto significa que tiene que ser reali_
zado un trabajo que se obtiene del producto de la fuerza nec
saria para proaucir una disminucin de la distancia entre las
dos superficies, por la variacin de esa distancia. Se verifi_
ca que las fuerzas de repulsin entre las partculas decrecen
exponencialmente cuando la distancia entre ellas aumente f Fig.
2.16). Esa ley exponencial depende principalmente de la concen
tracin electroltica, de la valencia, de las dimensiones de
los cationes bajo influencia de fuerzas superficiales, de la
carga superficial de la partcula, de la constante dielctri
ca del agua (fluido en presin) y, finalmente, de
tura (Verwey y Overbeek, 1948).
3e la tempera
43
Puesto que, como fue expuesto anteriormente, entre
las molculas existen fuerzas de atraccin de van der Waals,
en una suspensin acuosa de arcilla coloidal, las partcu
las al aproximarse quedan sometidas a un conjunto de fuer
zas de repulsin (interaccin de las capas dobles respecta
vas) y de atraccin (van der Waals). En la figura 2.17 se
presentan las curvas de variacin de las fuerzas de repul_
sin y de atraccin desarrolladas en el interespacio de dos
superficies de partculas paralelas muy prximas.
De acuerdo con las consideraciones ya hechas acerca
de la estabilidad de las suspensiones arcillosas, la curva
(a1) traduce un caso de establecimiento de una escructura
dispersa, mientras que en (b1) la estructura sera del tipo
floculado. Como se ve, la adicin de una cierta cantidad de
un electrlito puede establecer el paso de un estado de dis
persin a un estado de flocuiacin.
Si se atiende a que las cargas predominantes en los
bordes de las partculas son positivas (Fig. 2.18), es natu_
ral que cuando existan condiciones de flocuiacin (fuerzas
resultantes de atraccin), las partculas se unan borde (zo
as de cargas positivas) con cara (zona de cargas negativas),
pudiendo eventualmente establecerse un contacto directo (Tan,
1957). El suelo exhibir as un bajo grado de paralelismo en
tre las partculas, contrariamente a lo que sucede en el ca_
so de dispersin.
* *-
44
f u t a n
BEfL'lSIV*
(-)
\*>
\
\
^
/
TUESTA
ATBATTI VA
1. 1
i . , -
$ - .
DISTANCIA E N T R E
PARTCULAS
"
7 /
/
1" - Variacin de las fuerzas entre partculas
er, funcin de la distancia entre las raspee
tivas superficies.
'ig- 2.13
Carga s u p e r f i c i a l
arcilla,
de
"na p a r t c u l a
de
iX
Despreciando algunos factores de menor importancia,
tales como la variacin del volumen de aire existente en los
poros y la deformacin de las partculas, resulta que la com
presibilidad est gobernada, sobre todo, por la variacin de
volumen de la pelcula de agua adsorbida a las partculas.
Como es sabido, cuando una fuerza exterior (fuerza de conso
lidacin) tiende a aproximar dos partculas, se generan fuer
zas de repulsin originadas en los cationes de cambio del a
gua adsorbida. Si esas fuerzas repulsoras son superiores a
la fuerza de atraccin del catin por la partcula, al catin
es expulsado juntamente con el agua de hidratacin
(Lambe ,
195 3). Este es el mecanismo que disminuye el volumen de agua
adsorbida, el cual determina la compresibilidad del "esquela
to" del suelo en sus aspectos elsticos y viscosos.
Esta explicacin se puede realizar en otros trminos
equivalentes a los anteriormente expuestos (Bolt, 1956). Co
mo la concentracin inica es mucho mayor junto a las part_
culas (en el agua
adsorbida) que en el agua libre, es tam
bien mayor xa presin osmtica en el agua adsorbida, Cuando
una fuerza exterior tiende a aproximar dos partculas, aunen
ta la presin osmtica en el agua adsorbida, y aumenta, con
secuentemente, la diferencia de presiones osmticas entre el
agua adsorbida y el agua libre. El proceso de aproximacin
de las partculas cesa cuando esa diferencia de presin osm
tica equilibra la fuerza exterior. En otras palabras, las fuer
zas de repulsin entre partculas tendrn que equilibrar las
fuerzas de atraccin y las fuerzas exteriores. Si las fuerzas
46
i aumento, la distancia media entre par
exteriores sutren un
tidad necesaria para inducir
tlculas se reducir en la can
un crecimiento suficiente de las fuerzas de repulsin para
equilibrar el aumento de las fuerzas exteriores. En un dia
grama como el de la figura 2.1, el trabajo de las fuerzas
de consolidacin ser medido por un cierto trayecto a lo
larao de la curva del potencial de las fuerzas de repulsin.
Segn Lambe (1936), la preconsolidacin se explicarla
por el crecimiento oe las fuerzas de atraccin cuando las
partculas se aproximarn, tendiendo a mantener las partcu
las en la posicin alcanzada, incluso despus de la anulacin
de las fuerzas exteriores.
En todo caso, no es fcil seguir el esquema simpiifi_
cado ae Lambe, pues no se ve como el proceso traducido por
el diagrama de la figura 2.1 no sea reversible. Jimnez Sa
las (1959) y Lambe (1959) presentaron un esquema interpreta
tivo en el que tuvieron que abandonar algunas simplificacio
nes, pero que torna el proceso ms comprensible. De hecho ,
la curva que traduce la evolucin ds la suma algbrica de
las fuerzas de repulsin y de atraccin, tiene el aspecto
qu; se muestra en al figura 2.19 (linea AB). El punto
'V
representa una "barrera de energa" ,que una vez sobrepasada,
o sea, una vez
que
las partculas alcancen una distancia me
or que "x", i r a p i i c a r
un
,. enlace
muy
calas por accin de fuerzas de atraccin elevadsimas. El
Punto "a", correspondiente a un
mnimo
de potencial, y ,
por
47
DISTANCIAS
Fig. 2.19 - Potenciales de fuerzas resultantes internas
(atraccin + repulsin) y de fuerzas externas
(fuerzas de consolidacin).
,vf
48
juilibrio inestable, representa
lo tanto, a un posicin de eqt
una posicin de equilibrio de dos partculas en ausencia de
fuerzas exteriores.
El potencial de una cierta fuerza exterior se repre
senta por una lnea tal como CD Fig. 2.19). El potencial de
las fuerzas preexistentes, sumado al potencial de fueraas ex
tenores, ser la lnea AE, con un mnimo en "a"'. Quiere es
to decir que "a 1 " ser la nueva posicin e equilibrio, al_
canzada por accin de la fuerza
exterior, lo que equivale a
decir que el trayecto "a-a'" marca el efecto de la compres^
bilidad por accin de la fuerza exterior consideraua.
En el conjunto de todos los pares de partculas oxis
tentes, un cierto nmero de esos pares, para una fuerza exte
rior dada, sobrepasar la barrera "x". Esos pares constitu
rn enlaces no reversibles que explican la preconsolidacin.
2.2.3. - Fases slida, lquida y gaseosa
La coexistencia de las tres fases es el caso ms fre
cuente en los suelos, tanto corno material de construccin,
como en su presentacin natural. Incluso en ciertos proble
as de ingeniera donde es corriente considerar los suelos
como estanco
saturados, tai hecho no tiene una rigurosa con
traoartica real,
aunque
as se pueda considerar desde el
Pun
to de vista prctico.
S"!
"J
49
Al tratarse de un suelo no saturado, tiene que ser
analizado teniendo en cuenta la existencia de encuentros in
terfaciales aire-agua, y las consecuencias que de ah der
van para el equilibrio interno de las fuerzas en juego; pues,
de hecho, se originan fenmenos de capilaridad, los cuales
aparecen siempre asociados a disposiciones interfaciales su
ficientemente mviles para adquirir formas de equilibrio.
Por lo tanto, en el caso del estudio del comportamien_
to de los suelos no saturados, se tendr que tener en cuenta
los siguientes campos de fuerzas:
a) Fuerzas matriciales (fuerzas capilares y fuerzas
de adsorcin);
b) Fuerzas osmticas resultantes de las variaciones
de concentracin de sustancias disueltas en la fase lquida;
c) Fuerzas neumticas debidas a la presin en la fase
gaseosa;
d) Fuerzas exteriores debidas a sobrecargas;
e) Fuerzas de masa debidas a la gravedad;
Las fuerzas capilares son las que tienen origen en la
tensin interfacial cuando estn presentes las fases slida,
lquida y gaseosa.
Cuando un lquido se encuentra en contacto con un sli^
do o gas, la atraccin de las molculas del interior del 1_
quido sobre las de la superficie de contacto hace que dicha
50
superficie se contraiga, y esa tensin es la tensin interfa
cial de ese lquido en relacin con la sustancia (slida o
qasee;;::; con que est en contacto. Se dice que la tensin in
terociai en un punto es la componente de las atracciones mo
nereidas sobre l segn la tangente a la superfi
ce o:, osa punto. Z:-. el caso del contacte interracial entre
un liquido y su vapor saturante, la tensin se denomina ten
:u.n :iuper icial. As, la tensin superficial es r,a caracte
r.rticu iei lquido ) una temperatura dada, mientras que la
tonai'n interciai depende tambin do la sustancia con la
que el lquido eat en contacto.
El ps comn do los ejemplos es O do una gota de agua
gutvendida de la extremidad de una pipeta. Una molcula en ai
interior do la gota de agua es igualmente atrada en todas
las direcciones per las molculas circunvecinas, ka,
la re
imitante de estas fuerzas es nula. En la superficie, la molfi
cula ya no sufro atracciones iguales en todas las direcciones,
pues las molcuxas aei aire jercen una fuerza do atraccin
menor. La fuerza resultante estar, por lo tanto, dirigida ha
ca el interior dei lquido, y ser perpendicular a la super
ioia en el punto considerado. Aparece as una tenain super
ficial, y el comportamiento de la gota de agua bajo la accin
de esta tensin es anlogo al que se verificara si la gota
estuviese encerrada en un membrana impermeable con una tensin
uniforme. Esta membrana ideal difiere de todas las membranas
materiales debido al hecho de no variar su tensin cuando ZS
superficie aumenta. Cuando tal hecho ocurre, las molculas
51
que se localizaban interiormente se desplazan para la nter
face, mantenindose constante el nmero de molculas por uni
dad de superficie.
La tensin superficial se puede expresar como una ene
ga por rea unitaria, o como una fuerza por unidad de longi_
tud. En el caso del agua a 20C su valor es de 7,275 x 10~"N/m.
Supngase, por ejemplo, una pelcula lquida sometida
a traccin por desplazamiento de uno de los lados de un cua
driltero construido con hilo de acero (Fig. 2.20). Se veri_
fica experimentalmente que la fuerza actuante en el lado m
vil del cuadriltero tiene sentido contrario al indicado por
la flecha (Adamson, 1967). Si el valor de esta fuerza por uni_
dad de longitud es T , el trabajo realizado para desplazat el
lado mvil una distancia dx, ser
W - T. 1. dx = T. dA
La configuracin interfacial mas comn es un superficie
curva, para cuya definicin es necesario considerar dos ra
dios de curvatura, R. y R-. En la figura 2.21 se representa
una pequea seccin de una superficie arbitraria tan reduei_
da que R, y R2 pueden considerarse constantes. Si la superf
ci sufre un pequeo desplazamiento, el aumento de superficie
ser
AA = (x + dx). (y + dy) - xy = x-dy + y.dx
El trabajo realizado durante la formacin de AA
W 1 = T. (xdy + y d x )
es
pm
'
' ' ' .
3 ,;ui.:a sor-o
'i?. 2.21 - c
r:iccio:
uperfces elementales en interf
aces
esrrcas.
53
Como existe una diferencia de presiones ^P que acta
en el rea xy_ a lo largo de la distancia d, el trabajo co
rrespondiente ser
V.'2 = i P . x.y . dz
De la figura 2.21, por comparacin de tringulos semejantes,
resulta;
(x + dx) / [Rl + dz) - :</R1
Luego,
dx = x . dz / R
y, de modo anlogo,
dy - y . dz / R~
Para que haya equilibrio macnico W,=W_. Igualando y su^titu
yendo los valores de dx y dy_ resulta:
P T (1/Rj + i/R 2 ),
(2.1)
que es la ecuacin fundamental de la capilaridad, conocida
por 1 nombre de ecuacin do Young y Laplace (Young, 1805 ;
Laplace, 1806).
En el caso de una superficie esfrica, R,R,, y entonces
AP = 2 T / R
(2.2)
Para una superficie plana R^R-- / con lo que
AP = 0
(2.3)
Un fenmeno bien conocido y relacionado con la tensin
W1
55
S el
lquido no moja las paredes del tubo, el ngulo
de contacto es de 180a (caso limite), y la interface es con
vena. La presin en el lquido es superior a la del gas
hay descenso capilar.
En el caso ms general, el liquido contacto con la pa
red del tubo segn un ngulo e (Fig. .1.22). Entonces, adini
tiendo una forma esfrica para la interface, se tendr
R > r/cos a ; valor que sustituido en la ecuacin 2.6 da
origen 5
h - 2?/r . l/.iy .eos
(2,7)
Kl ngulo de contacto se puede determinar, aproximada
mente, considerando una gota de lquido en .oposo sobre la
superficie de un slido. Esta determinacin ser hecha por
el equilibrio de las fuerzas de tensin interfaciaj. actuando
normalmente en la lnea de contacto de las tres interfaees y
en los planoi de esas intervaces(Fig.2,23). As, se tendr
T
VS
a T
SL
+ T
VL C O S
'
de donde
eos 0 (T vs - T g L ) / 1\/L
(2.8)
En el caso en que la interface aire-lquido establece
contacto con la fase slida, como se vio anteriormente, exi
te un ngulo 0 de contacto. Pero es importante notar que en
las arenas, la interface de la partcula con el aire ser
'i,
Si
'i'l
7<
(JyF,1 " " S B V -o .W.i-iii;.ilm,,,i n ! l , 1 ^ ^ ^
57
ms correctamente una interface slido-vapor adsorbido, dehi_
do a la existencia de una pelcula adsorbida en la parte sli
da (Bang?am y Rozouk, 19 37). Designando por T
la tensin su
perficial de la pelcula de vapor adsorbido y por T 0 la ten
sin interface slido-vaco, se tendr que
*VS
"SO
AD
suponiendo que la pelcula adsorbida goce de movilidad,
Entonces, de acuerdo con la figura 2.24 se tiene
(T
- T
)
(2.9)
eos e =
e evidencia as el efecto de la pelcula adsorbida
en i ngulo de contacto, cuya tendencia general es la de
aumentar u valor.
Por lo tanto, en las aranas no saturadas, hay
ier
on
cuenta
la
existencia
de
que te
fuerzas nter
as resultantes de tensiones superficiales generadas en las
nterfaces aire-agua. Para grados de saturacin inferiores a
-i
un valor dado, dependiente de la granulometra, las ntera
i ti
ees aire-agua encuentran la superficie de las partculas, y
las solicitaciones que transmiten a la fase slida son equili
bradas por fuerzas entre partculas (Fig. 2.25).
:f
Como ya se ha visto, el fenmeno de la caplaridad es
aplicable a las arenas, considerando el espacio intersticial
-a
58
. uau'Oo
30 ~
' / / / ' .
y S ^
'
/;
a b s o r b i d a en e l
^'.tac
$ U A |>A I
iluto
*"
I'II
SOilOO
" - r o p a r t c u l a s debido a l
" e = a P-laridad,
fe
59
como un conjunto de canalculos asociados a tubos capilares,
siendo las dimensiones ms pequeas del orden del dimetro c.e
las partculas del suelo. Las interfaces aire-agua pueden for
mar meniscos y, en caso de variar el grado de saturacin, ad
quirir nuevas formas de equilibrio, o, lo que es lo mismo, al
terar el radio de curvatura del menisco. De acuerdo con la ex
presin (2.2), se tiene que P tambin varia y, debido a la
nueva configuracin de la interface, se verifica una orienta
cin diferente de las fuerzas T por unidad de longitud. Conse
cuenternente, de la variacin de
AP y de la diferente orienta
cin de las fuerzas T, resulta una variacin de la resultante
R (Fig. 2.25). En el caso de las arcillas, este modelo capilar,
que tan bien se ajusta a las arenas, pierde 3U significado
y
difcilmente se consigue un soporte fsico satisfactorio.
Las arcillas con grado de saturacin bajo exhiben valores de
&? muy elevados.
Buckinyham (1S07), en sus estudios sobre el movimiento
del agua en el suelo, introdujo el concepto de potencial cap
lar, definindolo como el trabajo a realizar para desplazar,
en sentido contrario al de las fuerzas capilares, la unidad de
masa de agua del suelo hasta el agua libre a la presin atmo
frica, a la cual se asigna potencial nulo. Las fuerzas capila
res seran las desarrolladas en el sistema agua-suelo debido a
un gradiente de presin. Buckinghan hizo notar que el potencial
es una funcin del grado de saturacin, la cual varia con el t
po de suelo y, para un mismo suelo, depende de su estructura.
Este potencial disminuye a medida que aumenta la humedad del
60
.....->r \->. fuerzas que r e t i e n e n a l agua.
suele ya que " * '
ue e v o l u c i o n a d o
posterior
-^ncertc
n E n llegando 3 anarcax, aaerr...*
:oria y capilar, la, e - i - i s a ^
}0 s
e :uer;a
de 1 componentes
gravita
.'"er.os o s m t i c o s y a cam
- d i e r e n y Andera
A carcir d^ las cc-p^on-./ Ciras5;*:?, D o i t y Mi 11er
19585 f.ir.er. c. potencial ccral
i o i agua en o l s u o l o cono
la n;ni-a enerva per unidad -i.'- aa .:..? a g u a , n e c e s a r i a para
desclavar un, vclur.or. ir,:'er.i r .cs:~al d>? agua Je un e s t a d o do re
erer.cia dade .-.as-a r*.rc pun-? i.,s la ano l i q u i d a que porma
sesea en atade de rpesu. ;;n e ^ t
ccncor.to 30 puedo definir el
estado da tensir, del agua ..-r. :_algy::<-.-r p u n t o . A s ,
aunque
las curspcnentei del pc-ts-r.ci.al varen ,:- z\ p-van.-o a o t r o ,
s i el
potencial - . I : J 1 e, ce rutante- X U * V ,;r.a s i t u a c i n da e q u i l i
bro. En case cnr.traru se ; n .;::;x-. trar,;; e r e n c a s de humedad
en ios sueles.
sa.tar cuo 1 estado d e l agua en un suelo
se puede expresar
i'-i la e n e r g a l i b r e
relativa
ai acua cura l i - ^ .-,,
* * - - --....ser, -ussa.T, y R i c h a r d * , 1 9 6 5 ) . A su
voz ia enerva '<~-~a ..,.^-5
. - .^euc sor expresad,!, y de h e c h o l o e s ,
por ir.terr.2Gic -'- ?ctonciaio:
> , c a r g a s h i d r u l i c a s (h) o
presiones
Por lo *ar.-~ <-,S c a n s 1 0 s d
,
"""' ^
* humedad en l o s s u e l o s es
-5n ntinar-en*-* <--
^ c s cen ios cambios en Xa e n e r g a l i b r e
t<
61
de la masa de agua contenida en sus poros (\f) .
La energa libre absoluta, f, por unidad de masa de
un sistema cualquiera es una variable de estado semajante a
la funcin de Gibbs, definida del siguiente modo
f = e + p . v-T.S,
(2.10)
donde
e = energa interna por unidad de masa
p = presin
v = volumen especfico de la masa del sistema
T = temperatura absoluta
S = entropa por unidad de masa
La funcin f_ as definida tiene la importante propia
dad de verificar que jf = 0 para todos los cambios infinite
simales que experimente el sistema con
respecto a su estado
de equilibrio.
Diferenciando la expresin 2.10 se puede escribir,
en general
df - de + p.dv + v.dp - T.dS - S.dT
(2.11)
Para el flujo del agua en un medio poroso, y en pre_
sencia del campo de fuerza gravitatorio, se verifica, segn
el primer principio de la termodinmica, que
de = dQ - p.dv - g.dz,
(2.12)
donde
dQ = calor adsorbido por el sistema, por unidad de
masa
g = fuerza gravitatoria per unidad de masa
2 = distancia medida verticalme.nte
Por el segundo principio de la termodinmica
d
?<: u>
Q T
f2.13)
Sustituyendo (2.12) y (2.13) en (2.11) , resulta
df = v
- P " S.dT - g.dz
( 2.i4)
Para condiciones isotrmicas (dT=0) se tiene
z
'
(2.15)
^ para condiciones isotrmicas d'^n) ..
icas >c..-u) y presin constante
(ap=0), queda:
df =
" g.d
(2.16)
Q'ere esto decir
*- energa l i b r e
,ec,{g.d2).p0r
decrece
Q u e 3l
, ,
*^
'
** ^
"
-lo,
Zr"~a.
me
Si
se considera nula
* "
a9
a " . . n t o l l o 9 , ,,
63
energa libre del agua de un suelo no saturado es siempre
menor que cero.
En los casos en que la energa libre relativa al agua
pura libre (df) sea negativa, los trminos "succin" y "pre
sin intersticial negativa" se usar, frecuentemente.
Dado que la succin puede alcanzar valores muy eleva
dos, para su cuantificacin se suelo utilizar la escala pF
(Schofield, 1935). Segn esta escala, el valor que correspon
de a una succin determinada es el logaritmo decimal de dicha
succin, expresada esta como altura de columna de agua en cen
tmetros. En otras palabras,
pF = log ( succin en cm de agua/1 cm)
En la figura 2.26, se presentan varias escalas usadas
para referirse a valores de la succin. Universalmente, viene
siendo aceptada la definicin de potencial total adoptada por
la Sociedad Internacional de la Ciencia del Suelo, segn la
cual "el potencial total del agua del suelo (*) es el trabajo
que se debe realizar por unidad de masa de agua pura para lie
var reversible e isotrmicamente una cantidad infinitesimal de
agua pura, a una cota determinada, y a la presin atmosfrica
hasta un punto determinado del agua del suelo"
Se convino en que el signo del potencial total (carga
hidrulica o presin) del agua de un suelo es positivo o nega
64
ion
f r-
\ a
i
i
i
i
\t ~
1
r
J
-3
;o-
<
"3
H
J
10'
1.0'
3
,J
o.i-
0.01-=
0.001-
' 6 " P e a l a s para rafe^-..
e a valeres de succin,
4ni<<asb.
65
tivo, segn que el suelo tienda a expulsar o a absorber agua,
respectivamente, a l
ponerlo
en contacto con agua pura li
bre ( a la presin atmosfrica) a la misma temperatura que
la del suelo.
La seleccin de las componentes del potencial total es
algunas veces arbitraria (Bolt y Miller, 1958).
Entretanto, en los trabajos de geotecnia tiene acepta
cin prcticamente general expresar el potencial total del
agua intersticial de la siguiente manera (Aitchison, Russam
y Richards, 1965) :
+ s\>
{, = 'j> + IJJ
g
donde,
+ ij;
+ <{,
(2.17)
g, es el potencial gravitatorio; %,
el potencial ma
tricial o capilar; '!> , el potencial osmtico o de soluto; ' ,
o
a
el potencial neumtico o de presin en la fase gaseosa; y 'v ,
el potencial de presin de consolidacin.
El potencial gravitatorio es el trabajo que debe real
zarse por unidad de masa de agua pura para llevar reversible
e isotrmicamente hasta un punto determinado del agua del sue
lo, un cantidad infinitesimal de agua, a una cota dada, a la
presin atmosfrica, y de la misma composicin que en el punto
que se considera (Pig. 2.27).
El potencial matricial o capilar es el trabajo que debe
realizarse por unidad de masa de agua pura para llevar revers
mammmtm
66
P5t3.CN
-^IISBrSE
JJA
:e.
s.Z-2
VM3R~l.
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^p = g . A z
'itatoric =
-squeraa d e l potencia, g r a v i t a t o r i o
agua d e : SUG
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,/r
67
ble e isotrmicamente hasta un punto determinado del agua
del suelo, una cantidad infinitesimal de agua con la misma
cota, composicin y presin gaseosa externa que en el punto
que se considera (Fig. 2.28). Esta componente del potencial
total resulta de las fuerzas capilares y de adsorcin, las
cuales se consideran globalmente por ser difcil separar sus
efectos (Fig. 2.29). Se ha dado llamar a estas fuerzas de ma
triciales, porque ellas son ejercidas en las partculas sli_
das que forman el esqueleto del suelo y que a veces se deno
mina matriz.
Potencial osmtico o de soluto es el trabajo qu<= debe
realizarse por unidad de masa de agua pura, para llevar rever
sible e isotrmicamente hasta un punto determinado del agua
del suelo, una cantidad infinitesimal de agua pura, a una co
ta dada, y a la presin atmosfrica (Fig. 2.30). Este poten
cial es, en efecto, el correspondiente a la presin osmtica
del agua del suelo, y depende de la composicin y de la apti_
tud de las partculas de arcilla para contener el movimiento
de cationes de cambio.
El potencial neumtico o de presin gaseosa es el po
tencial correspondiente a la presin de la fase gaseosa, y so
lamente debe ser considerado cuando la presin en la fase ga
seosa sea diferente de la atmosfrica.
El potencial de presin de consolidacin es igual al
trabajo correspondiente a la presin de consolidacin (--t.AP).
68
^
*&
Pi.a
P * 3 L 4
) 1
?i.-,U ), *=
Mi'
-IUII
_ t. _ >_ _ J
H^
_ i
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i
I
A Si, A
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DEL
SuCLO
-7T~
4
""V
fASE
i
, r.2
v
?v~?, ', " P "D }
-en.r*.r,ta .mer. t e i
--cter.cia. capilar
Fie.
2.2
<; - 1
tsquesa del p o t e n c i a l m a t r i c i a l
del agua en el s u e l o .
(capilar)
V*
Agua
adsorbida
"artculoa
Fig.
2.29 - Agua sometida a capilaridad y adsorcin en
un suelo no saturado, produciendo la succin
matricial.
<o
P
i 9
?c;;:C'i a"MC$-;=?!C
p q | l C \ T-VQSFgjlCA
SowO
'id
AGuA
OeS'iuAOA
-o:
df = v.dp - S.dT - g.dz
df= v.dp (dT=0 , dz=0)
Af= v. up
Af= vPp-Pj^)
p.<p.< 0 (Experimentalmente)
Potencial osmtico = Af< 0
Fig.
2.30 - Esquema del potencial osmtico del agua del
suelo.
70
Donde, IP es la presin positiva a que estar sometido un volu
men elemental del suelo, en un punto determinado de su masa,
derivada del peso propio del terreno que tiene encima y de l a
sobrecarga que ste puediera tener; y, a la proporcin de la pre
sin soportada por el agua i n t e r s t i c i a l .
Estos componentes del potencial variarn con la d i s t a n
cia a la superficie de la partcula de a r c i l l a , dependiendo
esa variacin de la configuracin de las p a r t c u l a s y e s t r u c
tura del suelo, de ios huecos ocupados por el a i r e y de la ubi_
caern del punto en cuestin.
En general, se acepca que la velocidad del agua en los
suelos es suficientemente pequea como para poder c o n s i d e r a r
que la disipacin de energa debida a las fuerzas de rozamien
to es despreciable. En tales condiciones los d i f e r e n t e s campos
de fuerzas que solicitan a una masa unitaria de agua son con
servativos, y, por consiguiente, derivan de potenciales W .
Entonces,
grad
Dado que los ootenciAliae , c
otencxales v. son magnitudes e s c a l a r e s ,
la suma de las d i s t i n t a s componentes
Hirs i
' " e n t e s d a r el potencial t o t a l
del agua ( ; = l ,.) ,
D.1 p e r c a l , r a t a t o c l
se
deriva
Ut
la g r a v e a d , confonne se expresa a cotiac i<5
fMrzag
71
,>
g = - /F
di = /g . dz = g . z
(2.18)
siendo, g la aceleracin de la gravedad, y z_ la distancia
vertical desde la superficie de referencia, considerada po
sitiva hacia arriba.
Del potencial matricial derivan las fuerzas capilares
y de adsorcin, las cuales ya se ha indicado que se conside
ran globalmente. Como se dijo anteriormente, la manifestacin
de estas fuerzas se efecta por medio de la presiones negati
vas AP y P,j, que sumadas dan iP , Asi, como el potencial
c
aa
m
'l> es el trabajo correspondiente a esta presin negativa AP m ,
en relacin a la unidad de masa de agua, se tendr,
iji
- :f
. di - m
f d APm
d APm
1_ .
Pw
Lr
mJ m
di
di
=
APm
m
- g sm
(2.19)
siendo s m (igual a - ) la succin matricial. El signo
w
menos indica que el potencial disminuye a medida que aumenta
la succin s m .
La succin matricial (capilar) puede ser definida como
la presin negativa, relativa a la presin del aire en el sue_
lo, a que hay que someter una disolucin de idntica composicin
que el agua del suelo para que existe equilibrio al poner ambas
en contacto a travs de una membrana permeable (Fig. 2.31),
;i
?t *
r~r 4 * r r~rT~i
0* OSMTICA
SHCSICS A ' ' . - C , - f C r
*= - * *>a> >c a
Fig.
*'~ "**-"
2.32- E
squema de succin osmti
ca.
73
Para el potencial osmtico, del cual derivan las fuer
zas osmticas, se tendr
d Po
rO - /' O! di = -
. di =
w di
PQ
siendo
JVPQ
s0
P 0 la presin osmtica, y s Q (igual a
(2.20)
) la
w
succin osmtica. Como en el caso del potencial matricial, el
potencial osmtico disminuye a medida que aumenta SQ.
La succin osmtica se puede definir eomo la presin ne
gativa, relativa a la presin del aire en el suelo, a que hay
que someter el agua pura, para que exista equilibrio al ponerla
en contacto con el agua del suelo a travs de una membrana seroi_
permeable qun permite solamente o i paso de las molculas de a
gua (Fig. 2.32).
Para el potencial neumtico, correspondiente a la presin
de la fase gaseosa, siempre y cuando sta sea diferente de la
presin atmosfrica, se tendr
" /
a ' di
- ; .- .__
0
wi
siendo
APa
P
w
Pa
g ha
(2.21)
P a la diferencia de presin de la fase gaseosa en rea
p a
cin a la atmosfrica, y h a = * .
res, para la poten
-.diente a la presin
, r . ~ - -
i") ">">
rl agua dol s u e l o &
=J
f 7
?-s..
o * g-'fi a
,-.
* - a
g-hD
!2.23)
Y el potencial tutal d e succin *
'. >> ' &s
9-%i ~ g-3 0 =
- g (srn + S o ) a
. g.
< 2 . 2 4)
La magnitud s, igual a s m + - B .
a s
m + s 0 , se denomina succin to
tal y corresponder al trbalo to^i i n
M D O total de la s fuerzas de calila
'Sfg&szaszm.
75
ridad, adsorcin y osmosis.
Entonces, la succin total, s_, puede ser expresada da
la siguiente manera
s =
+ s
donde
- -&m
Y
- JL_
APo
Y
(Pm + pQ ) ,
(2.25)
(aproximadamente igual a 1 g/cm^) es el peso espec^
fico del agua.
Expresando el valor de la succin total en altura de
columna de agua equivalente, hs, se obtiene
s -
hs
hm + h 0
(2.26)
siendo h m la succin matricial, y h Q la succin osmtica.
Sa define la succin total del agua del suelo como la
presin negativa, relativa a la presin del aire del suelo, a
que hay que someter el agua pura para que, al ponerla en con
tacto con el suelo a travs de una membrana semipermeable, exi
ta equilibrio.
En el supuesto de que se utilice, en lugar de agua pura,
agua de idntica composicin que la del suelo, entonces resu
tara que el trmino debido a la succin osmtica se anulara
mm
"V*
.nverso a i
del
i'icir ~ue l a PUC
r, t
.*.-. j r 5 f i = 3 de e s t a
i'.ur-ici,"., o l a hume
:urva do s v c c i n
cuerda
r.;e d i c h a cui
.orrunado,
ir. rc-iacioncincj la
:<"--r una
succin
Para :Lc,&a u t i l i z a l a ecua
os-acloco una e x p r e s i n
para
syua -if: suelo a t r a v s de
<i' o q u i l i b r o COR l a f a s e 1
. .'-''j
';o.
O ' ; ^ - ^ .
<-,.. , y y ^
A,
Q 3
J a 3 3
Kn ol caso rj0
<i Ja inisma co;/}j
sor
"' ^
dT m Q
MWI6
df = v dp
IrJ
(3Qt
os
constante de l o s g a s e s .
rmico) y
dz = Q ( p u n t o s
77
100
Fig. 2.33 - Relacin e n t r e la humedad y la succin del
agua en e l s u e l o .
,4.
na
-ado j:<ci-t";crital
*s procesos de arnala
i..isa at agua receida pues
-f- on s i g e humedec miento
.'rc-gi
puede ser a t r i b u i d o
^2;Hll*l,
1980);
-ifor-o de los poros individuales
a-ajes, resultando un efecto
ijif^&^*r^gfg^2?
79
Eia. 2.14
- El fenmeno de istfiresis en las curvas
d sucein-humadad.
IBI
Fig. 2.35 - Simil de los poros para explicacin de la
histresis de las curvas de succin-humedad:
(a) Drenaje o desecacin; b) Humectacin.
80
s i l l a r ai representado esquenaticaaente en la f i g u r a
2.35
(poros con sntrada -.recna / ensanchamiento p o s t e r i o r ,
que
a su vez conduce a una salida t r e c h a * : a s , conforme e l
sue
le sea serte = :c a una situacin de desecacin c de humecata
e-i:;, el acua i r . respectivamente, s a l i e n d o o e n t r a n d o en l o s
poros, y alcanzar ;! valor de la suc^iin c o r r e s p o s d i c n t u
i K ?"> " v*-^
. <* - i r " ? r i . 5 r
'5
"oriov de la f l a u r a
;.3S,
al
lo
i:iue o r,e el aua do l engancha
as
o hunwctaci'n,
aSi'.K
rospeeti
vanante;
acto ''itf, d e b i d o a l a
rugosidad le la s u p e r f i c i e , vara i<*.-;
(hu^ectacidni
;;uo l molusco a v a n c e
5 rstre-sda daiecacin)
icdar atrapado en Ion p o r o s ,
cua.
aducir ol c o n t e n i d o de humedad
K M
que dan luca;
el
c a i i J ^
i c , sopea i anas rlc
,;;
"ichar-ntc y la
contraccin,
e r e n c i a l e s de- la e s t r u c t u r a d e l
' l a l i,-' nunectaci o d e s e c a c i n
sus
del
' "* 0 i l C i 6 n g r a d y a l d * ' ' " o , o la l i b r a c i n de a i r a
d i r u e l . c c , , 1 agua. P u e d , t m b l 6 n t e n < J r . J n e f g c n g J 1 < j r e n c l a l
sosro las curvas su-cin-hursedad <--
i oa procesos de humoeata
cien y desecacin,
'- -o .ons.a.fl se efecto de histrcsls <sn las
relaciones 3uc-i6n-hu-dad 3 ),^n<^
- * - ^...enlaas por medie del psicrmetro,
81
A las dos ramas { de humecatacin y de desecacin) de
la curva de succin-humedad se las denomina principales si
los procesos de humecatacin y desecacin se han completado;
es decir, si se ha recorrido todo el campo de variacin de
la humedad desde el grado de saturacin uno hasta el cero y
despus desde este grado de saturacin hasu.a ol uno. En el
caso de que en un determinado valor de la succin se invier
ta el proceso, entonces se producir un ciclo interior, que
se denomina secundario Fig. 2.34).
En general, este fenmeno de 1, hxatresis puede tener
una importancia pequea cuando se trate de procesos de infil_
tracin (humectacin) o vaporacin (desecacin) monotnisa.
Sin embargo, puede tener un efecto Importante m el caso de
procosos compuestos, en los que se produce humectacin y dse
cacin simultneamente o secuencialmnte en diversas partes del
part! del terreno (redistribucin), hs,
es posibla tener dos
estratos do suelo de idntica textura y estructura, pero con
diferentes contenidos de humedad, y que se encuentren en equi_
librio o en idnticos estados de energa, si sus hiatotiales
ae humecatacin han sido diferentes. Adems, la histresis pue
de afectar n las propiedades estticas y dinmicas del suelo,
es decir, a su conductividad hidrulica y fenmenos de flujo
(Hillel, H'80) .
Anlogamente a como ge hizo para determinar la succin
total a partir del potencial de succin total, tambin se pue
de realizar con la presin intersticial. As, denominando
;-e.-:Ciai de pres:
(2.29)
:-S...J.I
<
(2.30)
, ?., - . o r s i - : a l
puede s e r
drmica
tsuslla sresin, relativa a i^ sr
esir. r e a i r e on 1
suelo, a la que hay que serte t e r el agua pura p a r a que porma
.enea ir.r.-vil cuando oe ccr. n. contacto cor e l agua d e l
sue
, : , ar. un punte* determinado el t e r r e n o , a t r a v s de una inem
rana
Sfe-tssr-easle.
s i ss supone que .a pri6r. dti la fa q a s e o s a a s
, ,
&
igual
,,<
n a t - 0 8 : : - i c a , entonces h . = o, con lo aue o u e d a r l
2.31)
; z~z< ..sr.arse la atencifin sobre el hecho de que,
a .ttsratura tcnica se utilizan indistinta
ueci^r, v 'tcn?n
intersticial (negatrL
3-tarro, uses sealarse que algunos investigadores
---.,.... o-wciun para ls presin negativa del agua
.s.d^to- con i. a a tros f Erica, en muestras libres
""""" -'-s;---r' utilizando la denominacin
83
tensin intersticial negativa para la presin negativa {en
relacin a la atraesferica) del agua del suelo en -nuestras so
metidas a solicitaciones externas, o bien en terreno
"in si_
tu".
2.3 - Anlisis de las presiones total, efectiva y intersticial
Ya se puso de manifiesto que el tipo de suelo etermi
na el sistema de fuerzas interiores, y cmo para un mismo t,i
po de suelo el grado de saturacin condiciona aquel sistema.
Pero en la ingeniera civil los problemas dominantes son los
que se relacionan con el comportamiento mecnico de los mate
riales sometidos a solicitaciones exteriores. Por eso, para
el caso de los suelos, se debe analizar la distribucin de las
tensiones resultantes, teniendo presente el carcter multifS
sico de este tipo de materiales. Dicha distribucin de tensio
nes se superpone a un estado de equilibrio generado por fuer
-'as internas, modificndolo y, simultneamente, dependiendo da
el. Hay, por lo tanto, una influencia recproca de los dos ti_
pos de solicitaciones en la obtencin del estado de equilibrio
final.
2.3.1 - Variables tensionales en los suelos saturados
Fue Terzaghi (1923} quien, introduciendo en la mecn
ca de los suelos el principio de las tensiones efectivas, es
tableci el importante papel que desempean las presiones en
84
-end^
la fase lquida cuanao eo
se pie.ca.
, *
m a u
de tensin-deformacin de un suelo
taciones exteriores.
conocer el comportamiento
-u
-.turado sometido a solici
satur.au
Siendo opresin total! la presin existente en virtud
de una fuerza o sistema de fuerzas exteriores, suponiendo el
,
A i . J .. c i an Ar\ 'i ' tirfs i6n intersticial) la
suelo como un soliao, y sienoo J,A, i p i " 1 - "
presin reinante en la fase liquida que rellena los poros,
Terzaghi propuso, para los suelos saturados, la expresin
:' = o - u w
(2.32)
siendo ;' la denominada presin efectiva. Esta tensin, defi_
nida a partir de la diferencia entre la presin total y la
presin intersticial, tiene el significado de una fuerza xn
tergranular por unidad de rea del suelo, dependiendo de ella
las variaciones volumtricas y la resistencia al corte del
suelo.
La validez de la variable de las presiones efectivas
para el comportamiento de los sueles saturados ha sido verifi
cada experimentalmente en diversas ocasiones (Renulic, 1936;
Taylor, 1944; Bishop y Eldin, 1950;Laughton, 1955).
La ecuacin 2.32), aplicada a la resolucin de casos
prcticos, tiene demostrado que es de una utilidad extrema.
Tal hecho no invalida un anlisis de los principios fundamen
tales de la tensin efectiva, puesto que parece poco probable
que una expresin de la forma o' = o - n
sea estrictamente
verdadera (Skeinpton, 1960) .
Considerando las fuerzas que actan en una superficie
aproximadamente plana que atraviesa siempre los poros y con
tiene los puntos de contacto entre partculas (Fig. 2.36),
sea P la fuerza total normal al plano "xx",o la fuerza P por
unidad de superficie, y ' la tensin intergranular (fuerzas
intergranulares por unidad de superficie); siendo a = hs/h
el
rea efectiva de contacto entre partculas por unidad de su
perficie; y, finalmente, teniendo u w el significado ya ante
riormente expuesto, su verifica que
oi<
= o - (i a) u
w
(2.33)
Por lo tanto, se tendr que si la tensin efectiva representa
las fuerzas intergranulares por unidad de superficie, no pue
de ser expresada solamente por la diferencia entre la tensin
total y la tensin intersticial, pues depende del Srea de coo_
tacto entre las partculas. Este rea puede ser muy pequeo,
pero no nulo, pues tal hecho implicara tensiones infinitas en
los contactos.
La medicin directa de las tensiones <?s en los contac
tos es prcticamente inviable. Las tensiones intergranulares
0' estaran relacionadas con o g por la expresin
V
a os
(2.34)
87
La misma imposibilidad exsiste en cuanto a la medicin
directa de A s . En el caso de suelos arenosos, se puede admitir
como mucho, un valor mnimo, que depender de la resistencia
al aplastamiento de las partculas arenosas (Bishop y Eldin,
1950). En el caso de arcillas las difilcutades para la evala
cin de un lmite inferior de A s son mucho mayores, incluso
admitiendo una analoga entre las superficies de contactos s
lidos de las partculas arenosas y las que se establecen en
los contactos de las capas de agua adsorbida por las partcu
las de arcilla.
Bishop y Eldin, (1950) recomendaron tratar los mecanis
mos de cambio de volumen y de resistencia al corte separadamen
te con respecto a las presiones efectivas. Sugieren que el cam
bio de volumen de un suelo a compresin es independiente del
rea de contacto entre partculas de suelo, pero que la resis_
tencia al corte depender del rea de contacto.
Lambe y Whitman (1959), desde el punto de vista terico
y experimental, hacen una revisin crtica del principio de las
presiones efectivas, concluyendo que en el plano terico el
principio es vlido para suelos granulares (arenas y limos),
hacindose ms dudoso para suelos arcillosos porque: a) las
reas de contacto son desconocidas; b) existe la posibilidad
de adhesin entre partculas; c) hay incertidumbre con el sig_
nificado de presin intersticial; d) no se dispone de una teo
ra que relacione las tensiones con el comportamiento mecnico
del suelo.
88
un a n l i s i s e x h a u s t i v o
SkesDton U ^ J y l l ? , en
. f e c t i v a s , r e f o r z l a s suge
del p r i n c i p i o de las tensiones el
n e c e s i d a d de con
r e n c i a s de Bishep y Eldir. r e l a t i v a s a la
,-,ae; =w v-i"^en
s i e r a r separadamente e- can-co
en . v la r e s i s t e n c i a
.
,.._
, . , < , - , , ^ ~,.e
0 3-a
oredecir e l comportamiento de
<os - a t e r a l e s porosos saturados se requieren dos e x p r e s i o
nos d i f e r e n t e s . Para la r e s i s t e n c i a al c o r t e ,
1
[2.35]
ta o'
.
aonae
,1o de r e s i s t e n c i a al c o r t e , y e s e l n
i-
interno del m a t e r i a l s l i d o .
.'.; a e . : ar.c i o ae ve i une r.,
!2.36)
i u.
iad de las partculas del material
e5 .a
1.1 dad del esqueleto (estructural
s ae.
p r i n c i p i o de l a s t e n s i o n e s
efecti
sser-pto: t r a t a la fase slida como un s l i d o r e a l que
p r e s i - i . i a a a Cs y una r e s i s t e n c i a a l c o r t e dada
" j
<
<-
e r s a c e r a , y ,. e .l ngulo de ro
zamiento
wmmmmmmmmmmmmMm.
89
Si ^ Y C s fueran iguales a cero, la fase slida se
ra un slido perfecto, y, en ese caso, a'-
o - u .
w
El carcter de las ecuaciones de Skempton es diferen
te del propuesto por Terzaghi, puesto que ahora las ecuacio
nes de presiones efectivas incorporan
propiedades del suelo,
debiendo verse como relaciones constitutivas.
Como resumen, se concluye que las tensiones efectivas
que controlan las variaciones
volumtricas
pueden ser expre_
sadas con suficiente aproximacin por la ecuacin (2.36).
Entretanto, la utilizacin de la ecuacin de Terzayhi
es an vlida desde el punto de vista de los resultados prc
ticos, incluso para tensiones muy elevadas; pues siempre que
el cociente Cs/C no alcance un valor significativo, los resul_
tados obtenidos son prcticamente iguales con ambas ecuaciones.
Skempton (1953) admite que para arcillas sometidas a presiones
de 200 kg/cm2 la razn Cs/C tiene un valor prximo a 0,01, lo
que da una idea del valor prctico de la ecuacin de Terzaghi.
Mas cuando se trata de rocas, la razn Cs/C ya alcanza un va
lor significativo, independiente de la presin aplicada. En la
tabla 2.VI, se presentan algunos valores de C y C s , segn las
determinaciones hechas en rocas por Zisman (1933), y en suelos,
por Skempton.
1
90
m
. . . , ^ , ^ 3 ie suelos y rocas
TABLA 2
oara - = i,0 ka 'cnv
;ompresibiiidad
Material
Arenisca cuarzosa
Mrmol
'5
i:
'5
Aren,? densa
1S00
Arena s u e l t a
3000
Arcilla scbreccnsoliaa \
7500
i
A r c i l l a normalmente
consolidada
>.<q, cm~ x --
0,46
0,0 8
0,0015
0,000 3
0,00025
2.0
-l
r^
0,00003
| 60000
i
En cuanto al a n l i s i s de las tensiones e f e c t i v a s
que
c o n t r o l a n la r e s i s t e n c i a al c o r t e , Skempton, con b a s e en da
tos experimentales, en rocas, ha comprobado que e s o s
dos e s t n de acuerdo con la ecuacin ( 2 . 3 5 ' . Para l o s
resulta_
suelos,
la f a l t a de r e s u l t a d o s de ensayos de c o r t e con a p l i c a c i n de
p r e s i o n e s insterticales rjy elevadas, r.o tx-nrdte una
confirmacin
experimental de la t e o r a de Skempton, que se a d a p t a mejor a
l a s r o c a s . Pero como se vio anteiormente, los e n s a y o s en a r
c i l l a s y arenas s a t u r a d a s , efectuados con s o l i c i t a c i o n e s
or
malmente encontrada-i en la i n g e r n i e r a c i v i l , i n d i c a n que l a
ecuacin de Terzagni es aplicable sin e r r o r e s
significativos.
El fundamento f s i c o para j u s t i f i c a r la ecuacin de T e r z a g h i
91
en los problemas de resistencia al corte, parece derivar del
valor muy reducido del rea de contacto entre partculas.
Hasta aqui no se ha hecho ninguna referencia directa
a la contribucin de las fuerzas internas entre partculas a
las tensiones efectivas. Como se vio, tales fuerzas asumen
un valor importante en el caso de las arcillas. El problema
de la existencia o no de contactos directos entre la fase s
lida de los suelos arcillosos es, an hoy en da, un asunto
controvertido. En la hiptesis de que tales contactos no exis_
tiesen, las tensiones efectivas, consideradas del modo que
hasta aqu se ha hecho, pierden mucho de su significado fs
co. Bishop (1955) analiza esta dificultad y afirma que el con
tacto entre las capas rgidas de agua adsorbida podra ser con
siderado, para este efecto, como un contacto b'lido. Entretan
to, Lambe (1960) define la tensin efectiva a partir de una
ecuacin de equilibrio del tipo
a=
o s ' a + (1-a) u w + R - A ,
(2.37)
donde R y A son fuerzas de naturaleza elctrica por unidad de
rea, respectivamente de repulsin y de atraccin. Se tendr,
por lo tanto, que la tensin intergranular vendr dada por la
expresin (os' a + R - A). Como es evidente, (R - A) es fun
cin de la distancia entre partculas, lo que no implica un
contacto directo. Si ese contacto no existe, el trmino (os'.a)
se anula y las tensiones efectivas dependen de "R-A" (para una
combinacin dada de o y. uw).Perdera as sentido la nocin,
>
V
: ~uelias
- - S 1 3J
t ensiones
:
- a r t i c u l a s ?or a n i d a d de
\?
L3
e:3
rata
Je
=^
superx
"efectivas'
de t e r s i o r . e s
* I* -' C: -
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exces;
-.'cr. l a
presan
rrr;.ittr. .p:c l a s p r e s i c r . e s e f e c t i v a s
sea:
' l e ? ,:e oBi^do t c n ^ o n a l c s .
.<'-.., revisa-ico >>. p r i n c i p i e
-<5
oe
p u s i e r e n ;;\; l a s p r e s i e r . e s e f e c t i v a s
fue
tuneirne-:; do lns p r e s i o n e s t o t a l e s
in
r o l a n i o s o f o c t o s m e c n i c o s e un
r. - ? .
e r e
ronic l o s cambio;; o volumen y e l a
rif, socr ir. e l l o s , o p r i n c i p i o de l a s
cambio
resis.
presiones
;
Si
93
efectivas es la aseveracin de que tales funciones existen
como factores determinantes bajo unas dadas condiciones. Con
cluyeron que el principio de las presiones efectivas puede
aplicarse a los suelos saturados nicamente si se tiene en
cuenta la trayectoria de presiones efectivas.
Matyas y Radhakrishna (1968), en su tratamiento de las
presiones efectivas, establecieron que:
a) Los cambios de volumen y de resistencia al corte de
un elemento de suelo caucados por un cambio en su estado ten_
sional son debidos enteramente al cambio en las presiones afee
tivas; o, en otras palabras, la resistencia al corte y el ndi_
ce de poros son funciones nicas de las presiones efectivas;
b) Las presiones efectivas, que son responsables de los
efectos mecnicos en un elemento de suelo,estn determinadas
nicamente por las presiones totales y las presiones insterticiales.
En su
primera afirmacin, las dos partes no necesitan
ser consistentes. En otras palabras, un cambio en las presiones
efectivas puede ser la causa de un cambio de volumen o de la
resistencia al corte, pero no necesita estar necesariamente li_
gado por "una nica funcin", entendindose como tal a una re
lacin constitutiva.
94
- s r i o r m e n t e , l a s inves
-.;
:ae detectan una desviacin
a
original de
. ;7,3 S l e C A
' ; : S
:io r.on: re indica,
nue coexisto con
una ae e s t a s
; l i i s r i u dado,
Tue
:era-i;
a ores i6n
:io a s ,
desig
s a la presin atmo
; de nue a presin en e l
s-3 vsr:
:a sier.pre
:on ej
entre ss
negativa. Esta condi_
que pueden darse p r e s i o
^ . ' 3 .
" el aire suoerior
Bruscrer.ar; estudiraron, en sue
r. intersticial debida a
haber drenaje. Segn
tersticial estarla deter
de Boyle-Mariotte v de
.=-Mariotte, en el caso de un
^
95
suelo no drenado, se tendr
Po
aQ
P * vac
(2.38)
donde, p Q es la presin inicial absoluta de aire, p_ la presin
absoluta posterior a la compresin C, va el volumen inicial de
"o
aire a "a presin p Q , y va el volumen de aire comprimido !v a -C).
Siendo la presin exterior la atmosfrica (p^). La Dre
sin intersticial en el aire debe ser reducida tn p^. Entonces,
u a = P ~ PA
v
u a - P 0 (~-
ao
) - PA
(2.39)
*c
En el caso de ser p igual a p , se tendr
u =p
a
^
(..~ - 1 )
v ac
(2.40)
La aplicacin de la ley de Boyle-Mariotte implica cons_
tancia en el peso de qas sometido a compresin, pero, como se
sabe, el aire tiende a disolverse en el agua, h la temperatura
y presin normales, el agua puede disolver un volumen de aire
de cerca del 2% de su propio volumen. A una temperatura dada,
el volumen de aire disuelto es prcticamente independiente de
la presin, siendo el peso proporcional a esa presin (Gibson,
1930). Entonces, como el peso de aire disuelto es directamente
proporcional a la presin, se puede aplicar la ley de Boyle-Ma
riotte si se incluye el peso de aire disuelto en el agua conjun
tamente con el no disuelto. As, el volumen total de aire ser
v
a " v ao
+ S
' Vw
'
(2
'Al!
mmm
do nde
^ - i b i U a a d '-el a i r e en eJ
S es e l c o e f i c i e n t e de B oA l u U
Sustituyendo en l a e c u a c i n
es e l volumen de agua
v1 v
'w
se t i e n e ,
agua,
(2.40),
(2,42)
Hanulcen ilO>M efectu ensayos de comprobacin de l a
v l ^ - a b - l i d a d de las leves de Scyie-Mariotte y de Henry a l
.i-. s, i , ,.,.,-.. 5 - " t e r s c i c i a i . I .es ensayos fueron
cal
conducidos
^ ' b - ^ -"ceitras de suelen r.e saturados, compactados y no d r e n a
; ( ,
\ t ; l ' e 5 s o l i c i t a c i o n e s h i d r o s t S t i e a s en c l u l a s
v las erosiones i n t e r s t i c i a l e s fueron medidas por
triaxiales,
intermedio
d^ e l u l a s t i t x Jeldbeek. Con ei concocirr.iento de l a s magnitudes
v, , <., - * A J ~<-iendo i^ = r\ , el autor como rob eme l a s
ere sienes i n t e r s t i c i a l e s obtenidas s p a r t i r de la e c u a c i n { 2 . 4 2 5
se ajustaran men a .as nresicnes
.das d u r a n t e l o s ensayos
".'agrien censidero la hice-tesis de n . c, . Como no tom la pre
eauein de utilizar en el eier.e-r.to captador para lectura de ten
sienes intersticiales un material con un valor de entrada de aire
f
-t'V.ii
es evidente que las presiones intersticiales medidas
>rer. las prosier.es reinantes en el aire y no I A S del agua.
.a r.ipctisis es cer. firmada per el ya citado buen ajuste entre
as y u s presiones calculadas a partir de la
*>- . -a cual traduce bien el comportamiento de la
?e gasees a,
'"
e e. ae & fase lquida. El autor, censida
* a ? r e s i 3 n e s en el a i r e y en e l a g u a ,
:e la tensin
intarfacial.
i'fSi
despreci
m9l
97
Terzaghi (1943), refirindose a las fuerzas capilares
presenr.es en los suelos no saturados, defini cualltativamen
te los efectos de esas fuerzas, afirmando que el estado de
tensin negativa en el agua origina compresiones en el ccntac
to entre las partculas
En 1952, Croney, Coleman y Bridge reconicieron que la
medicin de tensiones intersticiales negativas implicaba la ne
cesidad de un dispositivo que impidiera la penetracin del aira
en el aparato de medida, ya que esa penetracin falsea la lee
tura de la presin intersticial en el agua.
Croney y Coleman (1953), utilizando mtodos de medicin
adecuados (membrana semipermeable), demostraron que en un dado
suelo las tansiones intersticiales negativas aumentan en valor
absoluto cuando el contenido de humedad disminuye.
Las modificaciones a la ecuacin de Terzaghi no surgie
ron antes de 1955.
Hilf (1956), en su importante trabajo sobre tansiones
intersticiales negativas en suelos coherentes compactados, present
una ecuacin que expresa la presin en el aire de las muestras,
en funcin de la variacin de volumen. La ecuacin es anloga a,
la ecuacin (2.42), mas Hilf reconoce que la presin en el aire
es superior a la presin en el agua, aobteniendese por primera
vez conclusiones positivas sobre la distribucin de las presic
nes en los fluidos de los suelos no saturados. A continuacin, se
98
= r - pi e t e r n a de t r e s f a s e s , que
resumen sus razonamientos M
pax e- ->
^
_,i -nr-^ntvado en l o s s u e l o s , o
corresponde a l caso ms general 6 ncnc.aao
miele co s l i d o icdeado por agua, vapor de agua y
sea, un esq
aire.
En el case Ae que el aire se encuentre bajo la forma
de burbujas aisladas, la presin del vanor de agua depender
de la temperatura, de la presin parcial del aire con el cual
el /apor est xeselaso y do la forma de la superficie del H
quido. La temperatura es un factor importante; as, por ejem
alo, a 20 9 C, la presin de vapor del agua es de IV, 535 mm Hg
iDorsey, 19 40) . El efecto de la presin parcial del ai'-e es
casi nulo; po*- ejemplo, cuando el aire pasa de la presin cero
a la de 10 atn , el cociente entre la presiones do vapor de
agua inicial y final es de 1,007 ;Dorsey, ..*>'> . & cuanto a la
curvatura, su influencia es despreciable, y aeqn Dorsev ser
* Y"
donde a es la tensin superficial, P l
s s la
(2.43)
presin de vapor
de agua en contacto con la superficie esfrica de radio r, y
P Q es la presin correspondiente al intacto con la superficie
Plana. Para una temperatura de 20C y un radio de 0,001 mm, la
relacin (Pl- p o ) / P i
e s i g u a l fl 0 / i ^
En cuanto al aire disuelto
en el agua, segn las leye
de Raoult y de Henry,
p
y = P = H . x
(2.44)
99
donde P es la presin
total
. (aire ms vapor de agua), p la
presin parcial del aire, v la fraccin molar del aire en la
mezcla aire-vapor de agua, H la constantede Henry, y x es la
fraccin molar disuelta en la fase lquida, que es igual al
cociente del nmero de molculas-gramo del gas en la solucin
entre la suma de ese ndmero y el numero de molculas-gramo del
agua en el cual el aire est disuelto.
As, siendo los pesos moleculares del aire y del agua,
respectivamente,
:ivamente, 28,960 y
v 17,015; PP , el peso de aire disuel,
a<
to, y P el peso del agua, se tiene:
Paa, /28,960 + Pw/18,015
Para el orden de magnitud de las presiones normales en
geotecnia, se verifica que en los suelos compactados la rela_
cin Paj/pw
es
muy pequea {- 0,0001, para 7 kg/cm
de presin
en el aire). Entonces, se tendr
m
P
ad
>609
H
D P
p,P
(5 45',
U,l3,
w '
es decir, el peso de gas disuelto en una masa de agua dada es
proporcional a la presin
total
del gas.
La solubilidad del aire en el agua puede tambin ser ex
presada como un volumen de aire (medido en las condiciones exls
tentes en J.a fase gaseosa) contenido en el volumen unitario de
la solucin saturada. De la ecuacin de los gases perfectos,
P,p . v , = n . R . T = ~2aa
28,960
. RT ,
(2.46)
100
'
. ,\
ioi
\ ' '
que ste se disuelva completamente.
Pretendiendo analizar la solubilidad en "funcin del
tiempo, en el caso do los sus los no saturados el agua se puede
considerar bajo la forma do pelculas que recubren las partcu
las. Para una pelcula no saturada y una presin de aire dada,
segn Dorsey {19 40), aquella funcin viene expresada por
:-_g__
^L
11 - fj
\. -! o)
),
donde _t es e l tiempo en minutos, c
la concentracin
inicial
del a i r e n 3 agua (para t-0) , c^
la concentracin del a i r e
en c-1 agua para "t" suficientemente grande, e la concentracin
a l f i n a l dl tiempo "z", c - s " e Q A 1 rea de la s u p e r f i c i e
2
1
del agua en em , v e l volumen de la p e l c u l a da agua an cm ,
y $_ un c o e f i c i e n t e en centmetros por minuto.
Valones de % para a l oxigeno, obenido de t a b l a s
(Dorsey,
1340) , muestran que para c 0 = 0 y temperatura d 2G9C, s e r a ne
c e s a r l o un tiempo de 26 segundos para que e l agua quedara satu
rada d oxgeno Como las solubilidades del oxgeno y dsl ozono no son
muy diferentes, puede considerarse? despreciable el tiempo necesario para al^
canzarse al equilibrio en una solucin de aire en el agua, Esta conclusin
t i e n e i n t e r s para los ensayos de l a b o r a t o r i o , donde las p r e s i o
n e s , en g e n e r a l , se aplican muy
rpidamente
Hilf tambin indic la n&cesidad de u s a r , en 1 dispcsi_
tivo
de medicin de presiones i n t e r s t i c i a l e s n e g a t i v a s , u n medio
.iU'Uis,
y:u
>u.;-a-
morru-r^na -u-
E.o,
hoy
la
f'is
. i t .*. _^ ~ * .
W'ipi'.
--,;;"=- : ; A -:;<'i vi l s i i o n a-;- J3
? 5 , a j j
-u
;; 5 -i'o
la
pros-ion
i ' - -v
ip^icsd} y
IU'-S 4v f s l a a i n
varia?
y pof r.g^eiS
^ff-jcia
entre
dv PO;:'
de
las
pr<
<JSOs V3&
f^=^ a i-- =-,
re Ber:
i-s^ufsdss, e l autor presan
16
i J ai ! juxn-,e
^c-c
(2.51)
*><! u g
l4
enS16n p i : f t r . ., i ' r M t a n t 0 J |
alnboloa
tlcw>n
103
Considerando el suelo libre de cualquier solicitacin
exterior y con una presin nula (atmosfrica) en el aire de
los poros, la presin capilar u
es igual a la presin inters
ticial negativa del agua, u . Entonces, la ecuacinde Hilf se
reduce a
a*
- u ,
w
(2.52)
que es de la misma forma que la ecuacin de Terzaghi. Entretan
to, hoy en dia es opinin generalizada que el trmino (-u ) de
w
ba ser afectado de un coeficiente cuando se pretende obtener
la tensin efectiva. Este tomara valores comprendidos entre
cero y la unidad, siendo usualmente designado por la letra X
(Bishop, 1955). Su determinacin y su dependencia de algunos
parmetros caractersticos de los suelos no saturados fue, en
tre los aos 1955 y 1962, objeto de atencin especial de muchos
autores. Ms adelante se analizarn las dificultades inherentes
a esta via de investigacin.
El agua puede rellenar los poros de un suelo no satura
do de modos distintos, con los consecuentes efectos en la mane
ra como las presiones se distribuyen por el aire y por el agua.
Aitchison (1956) , en una tentativa de establecer una mejor defi_
nicin del estado de no saturacin de un suelo, present cuatro
categoras de saturacin:
I) Saturado, cuando el grado de saturacin es del 10 0 %
y no hay presiones intersticiales negativas en el agua;
II) Casi-saturado, cuando el grado de saturacin es del
100%, ms la presin intersticial del agua es negativa (inferior
102
lor de entrada de aire adecuado.
con un va
^ a
* la
i* -cni-a
eir.Dleada
por dicho autor para
En cuanto
^ecn^-a o
.
^o
i l.^- r.eaativas
i n i c i a l e s , puede
medir las presiones ii n
t errcsM
t i 'crJi ^
- .
j 4-,'^a a
a L<*
1P "ti'li^ada
ser considerada idntica
^t.^..^- cuando =e aplica pre
. _
sin de aire sobre la probeta
colocada sobre una membrana se
impermeable. La diferencia fundamental reside en el hecho del
agua no ser forzada a penetrar en la muestra o ser expulsada
de ella. La captacin de las presiones fue realizada por nter
medio de una piedra porosa de grano muy fino, debidamente col
cada en la extremidad de una aguja. Un vez introducida en la
probeta, el aparato de medida empieza a r e g i s t r a r presiones ere
cientes, en valor absoluto, en el campo negativo. Se compensa
esta tendencia aplicando presin de aire en la clula conde es
t colocada la probeta, viniendo dado el valor de la tensin
intersticial negativa por la diferencia entre la presin de ai_
re aplicada y la presin medida en el agua. Para v e r i f i c a r
esta
tcnica, que se conoce como la "tcnica de t r a s l a c i n de ejes",
Hilf hizo variar la presin de aire, y P or medacin de las pre
sienes en el agua, determin si la diferencia entre esos valo
res permaneca constante.
En la tentativa de formular un principio de tensiones
efectivas aplicable a los suelos no saturados, e l autor presen
t la siguiente ecuacin
a =
donde uc
61 S9
+
u
"
a + V
(2.5D
es la tensin canil-ir
f , y los restantes smbolos tienen
"lflCad ^ " * teriorte.
103
Considerando el suelo libre de cualquier solicitacin
exterior y con una presin nula (atmosfrica) en el aire de
los poros, la presin capilar u c es igual a la presin inters
ticial negativa del agua, u . Entonces, la ecuacinde Hilf se
w
reduce a
a'
- uw,
(2.52)
que es de la misma forma que la ecuacin de Terzaghi. Entretan
to, hoy en dia es opinin generalizada que el trmino (-ut ) de
ba ser afectado de un coeficiente cuando se pretende obtener
la tensin efectiva. Este tomara valores comprendidos entre
cero y la unidad, siendo usualmente designado por la letra x
(Bishop, 1955) . Su determinacin y su dependencia de algunos
parmetros caractersticos de los suelos no saturados fue, en
tre los aos 1955 y 1962, objeto de atencin especial de muchos
autores. Ms adelante se analizarn las dificultades inherentes
a esta via de investigacin.
El agua puede rellenar los poros de un suelo no satura
do de modos distintos, con los consecuentes efectos en la mane
ra como las presiones se distribuyen por el aire y por el agua.
Aitchison (1956) , en una tentativa de establecer una mejor defi_
nicin del estado de no saturacin de un suelo, present cuatro
categoras de saturacin:
I) Saturado, cuando el grado de saturacin es del 100 %
y no hay presiones intersticiales negativas en el agua;
II) Casi-saturado, cuando el grado de saturacin es del
100%, ms la presin intersticial del agua es negativa (inferior
104
a la
atmosfrica)
*. s- at t-ur radoou , cuando
e l g>
r a d o d e s a t u r a_
ialmente
>-""
I I I ) Parcin es i n fr e r i o rv aail ioo=,
xOUs, ms
mas la
xa tp r e s i n i n t e r s t i c i a l en e l
agua es p o s i t i v a o n u l a ;
IV) No s a t u r a d o , cuando e l g r a d o de s a t u r a c i n
r i o r a l 100% y l a p r e s i n i n t e r s t i c i a l
en e l a g u a e s
es
infe
negativa,
Ms a d e l a n t e habr o c a s i n de h a c e r una r e f e r e n c i a
pormenorizada a e s t a
jlasificacin.
Aunque r e c o n o c i e n d o v a l i d a z en e s t a s
Lanfelder
ms
definiciones,
(1964) c r i t i c a l a t e r m i n o l o g a a d o p t a d a p o r
considerando desafortunada
Aitchison,
la e l e c c i n de l a s p a l a b r a s
do y c a s i - s a t u r a d o cuando 3e t r a t a de a p l i c a r l a s
satura
a suelos
en
que e l grado de s a t u r a c i n es d e l 1 0 0 1 .
A i t c h i s o n y Donald (1956) d e s c r i b i e r o n
un e s t u d i o
sobre
l a r e l a c i n e n t r e l a s t r a c c i o n e s en el agua de un s u e l o no saturado y
las tensiones intergranulares. Para e l l o se basaron en l o s t r a b a j o s de Haines
(1927) sobre la dependencia de las fuerzas i n t e r g r a n u l a r e s en r e l a c i n a la
succin y la geometra de los poros. El trmino succin e s empleado para de
s i g n a r l a d e f i c i e n c i a de p r e s i n
e l agua de un s u e l o l i b r e
de
(inferior
a la atmosfrica)
cualquier s o l i c i t a c i n
Haines e s t u d i un s u e l o i d e a l c o n s t i t u i d o p o r e s f e r a s
t a s ordenadamentp
j;fnu,mente. A i t c h i s o n y Donald l l e g a r o n ,
modelo, a l a s i g u i e n t e e x p r e s i n
en
exterior.
dispues
para el
mismo
x - o V S c . s r + Mi.
sr ,
[2.53)
105
donde u^ es el valor de (ua - uw) para el cual x. Y a' se cal
culan,* S r es el grado de saturacin; y "c es el valor medio de
( u a -u w ) para una variacin ( Sr) del grado de saturacin.
Es interesante sealar que considerando el modelo casisaturado (X=l)
pueden resultar succiones de valor muy elevado
(Aitchison, 1961). Para el caso ideal de esferas de radio 0,1
ym, u c resulta cercano a 100 Kg/cm2.
Durante los ltimos aos de la dcada de los aos cin
cuenta, empez a dedicarse especial atencin a las tcnicas ne
cesarlas para la medicin de tensiones intersticiales negativas. Por
eso, a partir de 1960, la mayor parte de la literatura tcnica
relativa a suelos no saturados era dedicada a aparatos de ensa
yo y a tcnicas experimentales relativos a la medicin de aque
lia variable.
Para los suelos no saturados existen las siguientes
ecuaciones de presiones efectivas:
I) Bishop (1955 y 1960)
o' = o- u a + x (u a -u w ),
donde
u a = presin del aire de los poros
uw= presin del agua de los poros
X = parmetro con valores entre cero y uno.
(2.54)
106
II) Croney, Coleman y Black (1958)
r' - p -
(2.55)
S' u ,
presin t o t a l normal al plano de c o r t e
donde
u =
presin del agua de ios poros s o b r e e l
plano
de corte
e'
factor de enlace (es una medida d e l nmero de
enlaces de agua de contacto bajo p r e s i n
t i v a que contribuye a la r e s i s t e n c i a a l
efec
corte
del s u e l o ) .
I I I ) Aitchison (19 60 (1961)
(2.56)
a' = a + '
donde
">> = parmtro con valores entre 0 y 1
p" = deficiencia de presin en el agua de los poros,
IV) Jennings (1960 (1961) )
a +
donde
3 P" ,
(2.57;
?" - presin de agua de los poros ( l a p r e s i n en l a
fase gaseosa r e l a t i v a a la a t m o s f r i c a e s c e r o )
3= factor e s t a d s t i c o del mismo t i p o d e l r e a de
contacto u n i t a r i a "a".
El congreso sobre nrPifin , ,.
ore presin i n t e r s t i c i a l y s u c c i n de
Londres en 1960 (publicado por R H
o por Butterworths en 1961) p r o p o r c i o
n un medio de comparar el t r a b a n
trabado
que
haba sido hecho, h a s t a
107
el momento, por los diversos investigadores. Se consigui un
acuerde general sobre la mayoria de los problemas relaciona
dos con suelos no saturados, y se descubri que, aunque i a
terminologia era diferente, el fondo y la forma de las ecua
ciones eran anlogos.
Todos los investigadores operaron con la premisa de que
solamente una variable tensional era necesaria para describir
el comportamiento de suelos no saturados. Todas las ecuaciones
propuestas intentaron modificar la ecuacin de presiones efec
tivas de Terzaghi de forma que comprendiese los suelos no satu
rados. El concepto de presin efectiva se pens ms como una
ley fsicamente independiente que como una variable tensional
asociada con el equilibrio de la estructura del suelo.
En 1966, Richards dio especial nfasis a la "succin de
soluto" y al flujo de humedad a travs de suelos no saturados.
Suministr una "ecuacin de difusin", para estimar el flujo
de humedad en estos suelos, involucrando un parmetro de difu
sividad "D" (equivalente al parmetro de permeabilidad de los
suelos saturados), y el potencial total. Este autor indica que
la humedad atmosfrica media controla la succin total en un
alto valor. Asimismo, afirma que la succin de soluto puede afee
tar las propiedades fsicas de los suelos apreciablemente. Po
tul la siguiente ecuacin de presiones efectivas, pata suelos
no saturados, que tiene en cuenta los efectos de la succin de
soluto:
a' =
+
a
X m (hm - ua) + X s (hg - u a ) ,
(2.58)
108
,. . , al i, ia succin de soluto, X m
la succin matricial, h s
m
e .fi,,a; ara la succin matricial,
un parmetro de presiones efectivas
para
:iendo
y x. un parmetro de presiones e
soluto. Sin embargo, no sugiere
fectivas para la succin de
lmites para estos parmetros.
Aitcnison (1973), en el Congreso de Arcillas Expansivas
de Haifa, propuso la siguiente ecuacin de presiones efectivas
oara suelos parcialmente saturados:
\. ., . P
3
dond<= p" es la succin m a t r i c i a l
' S
u a -u,! , p " e s l a s u c c i n
de
s o l u t o , v "v v X " son f a c t o r e s aue e s t n n o r m a l m e n t e d e n t r o
m * o
d e l rango 0 - 1 , y que dependen de l a t r a y e c t o r i a de t e n s i o n e s .
G i b s , K i l f , Holtz y Walker
i 1960) y B i s h o p ,
B l i g h t y Donald (1960) p r e s e n t a r o n t r a b a j o s
Alpan,
en l o s q u e
pasaban
r e v i s t a a los resultados obtenidos soore e s t o s a s u n t o s ,
t i v a m e n t e en e l U.S. Bureau of Reclamation y en e l
C o i l e g e . Los l t i m o s a u t o r e s h i c i e r o n r e f e r e n c i a
respec
Imperial
a varios
de e n s a y o s t r i a x i a l e s , a s como a l mtodo de c l c u l o d e l
o p a r m e t r o X. H i c i e r o n , tambin, a l g u n a s c o n s i d e r a c i o n e s
tipos
factor
sobre
p r o b l e m a s r e l a t i v o s a l a d i f u s i n en membranas.
El e q u i p o u t i l i z a d o p a r a medir t e n s i o n e s
se t r a t a ,
fundamentalmente,
de l a m o d i f i c a c i n
intersticiales
de u n a
clula
t r i a x i a l c o r r i e n t e i n c o-.=
l e n t e . Los ensayos t r i a x i a l e s f u e r o n r e a l i z a d o s con
b a j a s v e l o c i d a d e s de deformacin o n *
, *
rmacion (20% de d e f o r m a c i n a x i a l e n
ife
109
120 horas), midindose las presiones en el agua y en el aire.
En los ensayos no drenados, los autores destacaron que no uti_
lizaron suelos en que la diferencia (u -u ) inicial fuese ma
a w
yor que 1 atm. Para estos ensayos la presin leda (o calcula
da) tiene que estar afectada por la permeabilidad al aire de
las camisas de las clulas. Debido a este fenmeno , debe haber
una reduccin significativa en la presin del aire, y, conse
cuentemente, en el agua de los poros. Aunque no haya repercu
sin en la medicin de las caractersticas del suelo en trn
nos de tensiones efectivas, la indicacin sobre la variacin
de la resistencia "no drenada" con el tiempo es engaosa.
En los ensayos a contenido de humedad constante la pre_
sin del aire se controlaba independientemente, y, segn los
autores este ensayo permite una extensin a los suelos con ba
jo contenido de humedad y valores elevados de la fraccin arci_
llosa, en los cuales la diferencia entre la presin en el aire
y en el agua es muy elevada. Es evidente que un ensayo de esta
tipo prevee la utilizacin de piedras porosas de porcelana con
un valor de entrada de aire conveniente.
Ante los resultados presentados, se comprueba que las
presiones intersticiales negativas leidas son, en valor absolu
to, muy reducidas. Surge la duda de saber si se trata de una
caracterstica de los suelos ensayados, o si de un equipo que,
aunque tericamente correcto,tiene deficiencias de tipo construc
tivo.
110
A continuacin se indica la deduccin de los valores
de x a partir de los ensayos triaxiales. En la figura 2.37,
la recta con inclinacin ' en relacin al eje de las abscisas
traduce el resultado de ensayos triaxiales con muestras satu
radas. El diagrama es en trminos de tensiones efectivas, y
se usa una representacin transformada de la de Mohr:
tg ; = sen * '
Como
, d Q = c' tq 4> /tg
T = c1 + cf' tg 4>' , admitiendo como vlida la ecua
cin propuesta por Bishop (19b5 (1960) ) para las tensiones
efectivas en suelos no saturados,
r -ua= + X (ua-uwi
resulta
c' + ' a- u
a
+ X (u -u ) 'J tq :
a w
Admitiendo que c1 y t' son valores idependientes del
grado de saturacin, se tendr
-lZ_aJ
ua-uw
{i (oj+oj) - i^) - {(o1+ 03)-ua}
b - c
(2.59)
por lo que el valor de x se obtiene directamente a partir de
la distancia relativa de las envolventes de rotura, de las
111
o-cr,
<</
'trj>-lJ5-(^,.<'3)-uv,
2.37 - Ensayos triaxiales sobre muestras con
la misma humedad y diferentes presiones
de consolidacin.
j<<V<JV-uw
2.38 - Ensayos de compresin s i m p l e s o b r e
m u e s t r a s con d i f e r e n t e s humedades y
con a^=
ua .
J
112
mus
tras no saturadas y de las muestras saturadas
Para determinar X en los ensayos de compresin simple
se procede conforme se indica a seguir. Como el lmite infe
rior del termino
(a1+o3) - u a se alcanza cuando u^ ay
resulta un valor igual a
Ui~ a 3 }
entonces
para el trmino en cuestin.
As fueron hechos ensayos de compresin simple en mus
tras con varios contenidos de humedad.
El mtodo de clculo de \. es anlogo al del triaxial,
y puede resumirse grficamente de acuerdo con la figura 2.38.
As, se tendr:
b -d
X=
Bishop y Dona Id (1961) utilizaron una pequea bomba aspi
rante constreidora instalada en el sistema de medicin de pre
siones intersticiales, y que tiene cono- finalidad eliminar pequeas
burbujas de aire que se podran difundir en la porcelana. La
presencia de esas pequeas burbujas de aire provocara una in
terrupcion de la continuidad entre el agua del aparcto de med
da y el agua del suelo, falseando los resultados, sin embargo,
la utilizacin de este instrumento no evita la cavitacin, por
lo que su uso slo es posible en mediciones directas de presio
nes intersticiales de valor comprendido entre 0 y -1 atm.
Bishop (1961) presenta, para un suelo compactado, la
113
relacin entre la presin intersticial negativa inicial y el
contenido de humedad. Registr presiones negativas mximas de
-1,0 Kg/cm , que eran correspondientes a un desvio del cont
nido de humedad de -2% relativamente al ptimo. Tambin compro
b el desarrollo gradual de presiones -intersticiales negativas
posteriores a la compactacin.
En una muestra de arcilla de Londres amasada y ensaya
da mantenindose constante el contenido de humedad inicial, la
presin intersticial negativa continu aumentando en valor abso
luto durante varios das. Slo al fin de una semana se lleg a
una situacin de equilibrio. Para una arcilla compactada, tan
to la presin en el aire como la del agua sufrieron incrementos
con el tiempo. La presin del aire se estabiliz al cabo de un
da, y la del agua al cabo de dos das. Este efecto es muy im
portante, pues lleva a la conclusin de que si las muestras son
ensayadas inmediatamente despus de la extraccin del molde de
compactacin, cualquier correlacin entre la presin intersticial
negativa inicial
(u otras propiedades) y el contenido de humedad
slo ser posible si el tiempo de ensayo fuera el mismo, y la
evolucin de las tensiones intersticiales negativas se hubiera
producido de modo anlogo.
El valor de las presiones intersticiales negativas inicia
les puede depender de varios parmetros. Lambe (19 61) seala,
como pricipales, el contenido de humedad de compactacin, el
tiempo y energa de compactacin, la relacin entre el conten
do de humedad de compactacin y el ptimo, la temperatura y la
114
presin de confinamiento. Estas sugerencias s-a basan en ensa
yos en que el valor lmite de las presiones intersticiales regs
trada3 fue decerca de -1 atm.
Jennings y Burland (1962) afirman que el primer paso en
el anlisis de ensayos triaxiales sobre suelos no saturados es
reducir las presiones en el agua con la presin del aire de los
poros. La presin axial es, de esta forma, ^i - u a ; la presin
lateral es -i - u , y la presin del agua de los poros se con
vierte en u - u .
w
a
En 1964, Gibbs present resultados de medicin de presio
nes intersticiales negativas iniciales efectuadas en el U.S. Bureau of
Reclamation. Concluy que el valor de aquellas presiones, en
suelos limo-arcillosos compactados, aumenta en valor absoluto
en el campo negativo, a medida que aumenta el porcentaje de ar
cilla. La mxima presin negativa registrada fue cerca de 4,2
Kg/cm*, y la tcnica utilizada era, fundamentalmente, la de
Hilf.
Para evitar la cavitacin en el aparato de medida, u t i U
z dos sistemas consonantes con el tipo de ensayo. En determina
ciones de presin neutra intersticial inicial mantena expuesta
a la presin de aire aplicada parte de la placa de porcelana de
la base. Consegua as una rpida traslacin de ejes en la clu
la por la actuacin directa de la presin del aire sobre la pa
ca, disminuyendo de manera sensible la posibilidad de producir
se la cavitacin. En ensayos no drenados el aparato de medida
115
era protegido de la cavitacin estableciendo momentneamente
contacto del agua de aquel aparato de medida con la atmsfera.
Este proceso presenta como inconveniente un cierto flujo de
agua de la placa de porcelana hacia la muestra, y, consecuen
temente, si la tcnica se usa con frecuencia, no slo aumenta
el tiempo mecesario para alcanzarse la estabilizacin de la
presin intersticial negativa, sino que tambin el valor registrado
es inferior al real.
Gibbs (1965) resuelve esta dificultad relativa a los
ensayos no drenados, con un equipo en el que se introduce una
lnea de presin de aire hasta el centro de la placa de porce
lana.
Langfeider (1964) estudi el efecto de las variaciones
del contenido de humedad, de la energa de compactacin y de
la superficie especfica en las tensiones intersticiales negativas
iniciales del agua. En la parte experimental los procesos adop
tados son bsicamente los usados por el U.S.B.R., mas se miden
tensiones intersticiales negativas del orden de los 15 Kg/cm2. Tal he
cho se debe a la utilizacin de placas de porcelana con un va
lor de entrada de aire muy elevado, y a una tcnica de contruc
cin del equipo ms perfecto. Debe, tambin, notarse que las
lecturas de las presiones son casi instantneas.
Olson y Langfeider (1965) publicaron datos muy intere
santes, sugiriendo que la succin para un suelo dado sujeto a
compactacin esttica es casi independiente de la densidad
116
seca, y es, en primer lugar, una funcin del contenido del
agua de moldeo. Notaron que las succiones fueron mayores en
arcillas altamente plsticas, y podan relacionarlas con la
superficie especfica. Confirmaron asimismo, el hecho (Lambe,
1961) de que un suelo compactado a la mxima densidad con
contenido de humedad ptimo por mtodos estticos da succio
nes mayores que el mismo suelo compactado al mismo estado por
compactacin por amasado.
Estos autores midieron presiones intersticiales negativas
en el agua de los suelos sustancialmente elevadas, incluso pa
ra los contenidos de humedad normalmente encontrados en los
problemas de ingeniera. Aunque dependiendo del tipo de suelo,
midieron presiones de cerca de -5,0 Kg/cm^ para compactaciones
con el contenido ptimo de humedad, y, en el caso de conteni_
dos de humedad desviados un 5% del lado seco, presiones de unos
-15 Kg/cm^. Los autores discuten aun la naturaleza de la pre
sin neutra en el agua de los suelos no saturados, establecien
do una comparacin entre las presiones experimentalmente medi_
das y las que seran de preveer con base en una simple teora
capilar. Al mismo tiempo buscan una explicacin terica para
ciertas anomalas.
Representando esquemticamente una.seccin a travs de un
suelo no saturado conforme la figura 2.39; aplicando a este mo
delo la teora capilar, y admitiendo que la presin en el aire
es la atmosfrica, se tendr que la presin en el agua es nega
tiva en A 1 # positiva en A., y nula en ky
En realidad, por la
116
seca, y es, en primer lugar, una funcin del contenido del
agua de moldeo. Notaron que las succiones fueron mayores en
arcillas altamente plsticas, y podan relacionarlas con la
superficie especfica, confirmaron asimismo, el hecho (Lambe,
1961) de que un suelo compactado a la mxima densidad con
contenido de humedad ptimo por mtodos estticos da succio
nes mayores que el mismo suelo compactado al mismo estado por
compactacin por amasado.
Estos autores midieron presiones intersticiales negativas
en el agua de los suelos sustancialmente elevadas, incluso pa
ra los contenidos de humedad normalmente encontrados en los
problemas de ingenieria. Aunque dependiendo del tipo de suelo,
midieron presiones de cerca de -5,0 Kg/cm^ para compactaciones
con el contenido ptimo de humedad, y, en el caso de conten^
dos de humedad desviados un 5% del lado seco, presiones de unos
-15 Kg/cm2. Los autores discuten aun la naturaleza de la pre
sin neutra en el agua de los suelos no saturados, establecien
do una comparacin entre las presiones experimentalmente medi_
das y las que seran de preveer con base en una simple teora
capilar. Al mismo tiempo buscan una explicacin terica para
ciertas anomalas.
Representando esquemticamente una.seccin a travs de un
suelo no saturado conforme la figura 2.39; aplicando a este mo
dlo la teora capilar, y admitiendo que la presin en el aire
es la atmosfrica, se tendr que la presin en el agua es nega
tiva en A x , positiva en A., y nula en ky
En realidad, por la
n:
Fig. 2.39 - Esquema de una seccin de un suelo
no saturado.
118
teora
capilar, la presin es siempre mayor en aquel fluido
que se encuentra en el lado cncavo de una interface. La cue
tin que se pone es la de saber cmo es posible que existan
diferentes presiones en diferentes posiciones sin que haya flu
jo, y cual es la presin que se mide realmente con el equipo
utilizado.
Olson y Langfelder creen que el potencial total es un
concepto ms importante que la presin del agua en ios poros.
As, la solucin puede sf.r encontrada analizando el problema
en funcin de la carga hidrulica total en cada punto. Puesto
que el agua se mueve en respuesta a cambios de potenciales to
tales, es necesario considerar todos sus componentes.
Entonces, conviene analizar que modificaciones se deben
introducir en ias componentes de la ecuacin de flujo de Ber
noulli para ser aplicada ai caso del rrovimiento
de agua en un
suelo no saturado. En primer lugar, dadas las bajas velocida
des del agua, puede despreciarse la compenente de la carga co
v2
rrespondiente al trmino
, donde g representa la acelera
2g
cin de la gravedad. Por otro lado, a un nivel microscpico,
fuera del cual pierde sentido la consideracin de un flujo
acuoso en una suelo arcilloso no saturado, la ecuacin de Ber
noulli, para ser aplicable, deber tener en cuenta las
cargas
resultantes de presiones osmticas y campos de fuerzas matriciales (capilar + adsorcin), adems de la componente gravita
toria. As, se tendr
h = Z + h
+ h
ad
+ h
0
(2.6)
119
en que z es la carga posicional debida a la accin de la
gravedad, h c la carga debida a la presin capilar, h a d la
carga debida a las fuerzas de adsorcin, y h
la carga deb
da a la presin osmtica.
Si a la ecuacin (2.60) se adicionan las componentes
h a (carga debida al exceso de presin en la fase gaseosa, en
relacin a la atmosfrica) y h (carga debida a la presin de
3
p
*
consolidacin) , tendr un significado anlogo al de la expre
sin (2,17), referida anteriormente.
Entonces, la no existencia de flujo entre los puntos
A., A y A,., todos con presiones capilares diferentes, slo
significa que la carga total en esos puntos es la misma.
En cuanto a la presin medida por el equipo, debe acla_
rarse que, cuando se obtienen presiones intersticiales negati^
vas, lo que se registra es la presin de agua en la clula y
no la presin de agua en el suelo. Esa presin no ser ms que
aquella que es necesario aplicar para que la carga total en el
agua del instrumento iguala a la carga total en el agua del suelo. La tci
ca de traslacin de ejes consiste as en aumentar la carga total en el agua
del suelo en vez de disminuir la del agua de la clula. Olson y Langfeider
sugieren que la presin neutra en el sistema de medida sea disignado
por "presin neutra equivalente".
Otra cuestin importante es la que se relaciona con la
medicin en suelos no saturados de presiones en el agua inferi
120
res a
- 1 atm, sabiendo que al tener las pelculas de agua
franco acceso al aire, aquella cavita a
- 1 atm. Entonces,
cuando las acciones de la presin capilar y de los campos de
fuerzas asmticas y de adsorcin en el agua del suelo corres
ponden a presiones inferiores a - 1 atm en el aparato de me
dida, habr que utilizar la tcnica de traslacin de ejes pa
ra efectuar medidas correctas.
Blight (19b7) es de opinin que la succin medida debe
ser considerada meramente como un ndice conveniente de la
afinidad del suelo por el agua libre.
Paralelamente al esfuerzo empleado en el sentido de con
seguir un mejor esclarecimiento del significado de las presio
nes intersticiales en el agua de les suelos no saturados, se
empez a analizar con ms profundidad el principio de las ten
siones efectivas expresada por la ecuacin (2.54).
Refirindose a los ensayos triaxiales realizados por
Bishop y onald (1961) en el sentido de comprobar la ecuacin
de tensiones efectivas de Bishop, Jennings y Burland (1962)
afirmaron que esos ensayos no alcanzaron su objetivo. Aunque
demuestran que la ecuacin es estticamente correcta, nada
aportan sobre la demostracin de la validez del principio de
las tensiones efectivas; para eso seria necesario mostrar que
el comportamiento del suelo se mantiene inalterado para varia
ciones de ( a ~ua) y {X(ua - U J } cuya suma,
a' , se mantuvie
se constante. Pero tal comprobacin sera difcil, dado
que
121
siendo necesario el conocimiento de \ , ste slo podra ser
medido por mtodos que implcitamente admiten la valides del
principio de las tensiones efectivas, traducida por la ecua
cin (2.54) .
Mas, comparando el comportamiento de un suelo no satu
rado bajo la accin de una solicitacin exterior dada,y de un
suelo indntico saturado bajo la accin de igual solicitacin,
los autores concluyeron, cualitativamente, que la ecuacin
(2.54) no traduca el comportamiento de muchos suelos con un
orado de saturacin inferior a un cierto valor crtico. As, la tensin a '
dada por la ecuacin de tensiones efectivas de Bishop debera ser denomina
da intergranular o, aun, tensin intergranular equivalente.
La dificultad en la obtencin del factor X, particular
mente en lo q\ie se refiere a variaciones volumtricas, fue tam
bien confirmada por Matyas (1963). Comparando resultados expe
rimentales con los que se podran deducir de un modelo, ese
autor monifest la idea de que los comportamientos slo podran
ser equivalentes minimizando los efectos estructurales,y adn
ti que con idnticas ''historias de saturacin" se obtendra
esa minimizacin.
Bishop y Blight (1963) reconsiderando el anlisis del
principio de las tensiones efectivas, sealan que en la ecuacin
(2,54) una variacin de (ua~uw) no corresponde directamente a
una alteracin en ia tensin intersticial. En realidad, ese
trmino representa una diferencia de presiones debida a la
123
Esto marc el comienzo de un nuevo enfoque del problema,
pasndose a eliminar las controversias respecto al parmetro
X, y a desarrollarse tcnicas de ensayo adecuadas que permitie
sen la evaluacin de los cambios de volumen y resistencia al
corte en relacin directa con los problemas usuales.
Cuando se pretende determinar el comportamiento de un
suelo no saturado a travs de la ecuacin (2.54), se comprueba
que el desvo en relacin al comportamiento real es mucho menor
en el caso de la resistencia al corte que en el de variaciones
volumtricas. La justificacin reside en el hecho de que los
elementos relativos a variaciones volumtricas sern normalmen
te obtenidos a partir de incrementos sucesivos que traducen un
proceso de deformacin continuo; mientras que los elementos re_
lativos a la resistencia al corte son normalmente analizados en
un estado de rotura. As, la validez del principio de las ten
siones efectivas, relativa a deformaciones volumtricas, impli_
ca un comportamiento idntico para cada etapa de deformacin
entre un elemento de suelo no saturado y el equivalente elemen
to de suelo saturado. Para el caso de resistencia al corte, esa
comparacin se efecta nicamente
para los estados crticos
de equilibrio.
Matyas y Radhakrishna (1968) confirmaron experimentalmen
te que la compresibilidad del suelo es una magnitud variable y
dependiente del "estado fsico" del suelo (especificamente, del
ndice de poros, del grado de saturacin y de la tensin) . As,
las variaciones volumtricas de dos elementos de suelo con
124
diferentes historias de tensin y saturacin, aunque sufran
aparentemente la misma variacin de tensin efectiva, pueden
diferir mucho en naturaleza y magnitud. Estos autores, en su
excelente trabajo sobre un nuevo mtodo para medir ios cambios
de volumen en suelos no saturados, utilizan los conceptos de
"estado" y "parmetros de estado" para expresar la relacin
funcional entre tensin y deformacin. El primer concepto se
refiere ai conjunto de cualidades que definen el elemento de
acuerdo con las condiciones fsicas que pueden existir en un
suelo. Las variables fsicas necesarias y suficientes para
describir el estado de un elemento de suelo, independientemen
te de su historia previa, son los parmetros de estado (Poorooshasb, 1961).
Para arcillas normalmente consolidadas y arenas puede
considerarse, de acuerdo con Roscoe (1958), Henkel (1960),
Pooroshasb (1961) y Holubec (1966), que el estado del suelo
puede ser caracterizado por el estado de tensin y por el n
dice de poros o contenido de humedad. Pero en el caso de sue
los no saturados son necesarios otros parmetros, tales como
el grado de saturacin y la estructura del suelo.
Siendo fundamental determinar la variacin continua en
la composicin c estado del material durante la deformacin,
se emplean los conceptos de estado y parmetros de estado para
traducir relaciones funcionales entre las historias de los gra
dientes de tensin y deformacin. Las ecuaciones, determinando
relaciones unvocas entre los diferentes parmetros de estado,
125
se denominan "funciones de estado". As, si una magnitud fsica
dada, e, relativa a un elemento de suelo, es unvocamente deter
minada por el estado del elemento, se tendr
f( J r
J 2 , J3, s r s2,...
(2.62;
donde J, , J,)t etc, son parmetros tensionales, S. , S n , etc,
J1 2
son otros parmetros de estado, y 9 es una funcin denominada
de "funcin de estado puntual".
En el estudio efectuado por Matyas y Radhakrishna, se
admite que el ndice de poros y el grado de saturacin pueden
ser expresados en funcin de la tensin. As, para un elemento
sometido a un estado de tensin triaxial, el ndice de poros
(e) y el grado de saturacin (S ) pueden expresarse por las
siguientes ecuaciones
e = F. l(p
, q, u , e , SL , A
1 ta
c
o
o
2 (JV q' V V
r0' A>
(2.63)
(2.64)
donde
?1
Pa
+ 20
- u
tensin normal media
q = o.
u c = (ua -uw ) = succin
e = ndice de poros
o = grado de saturacin inicial
X = parmetro que describe la estructura.
126
Si la estructura est controlada, como en muestras de
laboratorio cuidadosamente preparadas, entonces puede omitir
se el parmetro X-
El trabajo experimental consisti en verificar a travs
de ensayos, siguiendo varias trayectorias de estado, si F ^ F 2
representaban o no funciones unvocas dependientes de las tra
yectorias de tensin y saturacin.
El estado de un elemento de suelo puede ser representa
do grficamente por un punto, en un espacio tridimensional de
finido por un sistema de ejes coordenadcs, representando los
parmetros de estado. Ser, por
tanto, un "estado puntual",
y la sucesin de los puntos correspondientes a una variacin
continua del elemento se designa por "trayectoria de estado".
Adoptando la representacin de Bishop y Blight anterior
mente referida (sistema de tres ejes coordenados correspondien
tes a (a -u^),
(u -u ) y e), puede expresarse grficamente toda
la historia de estado de un elemento de suelo parcialmente sa
turado sometido a una tensin istropa.
Si el ndice de los poros fuese una funcin de estado
puntual, el conjunto de trayectorias de estado debera corres
ponder a una superficie nica, llamada superficie de estado
(Fig. 2.40) .
<<***mmm*m*mmmQ*&
127
Hinchomienfc
uccion constante
Saturacin a
volumen conscn
ra contenido de
c -Ua-
Trayectoria
sat urada
(consolidacin)
a Pleno
Saturacin a
volumen constan
Saturacin a
G
constante
Saturacin a
C constante
Ca--CT-Ua
Fig, 2.40 - Representacin grfica de la variaci on
del ndice de poros en el espacio (a-u ) ,
(u
Y
a-V
128
En la figura 40., el punto A(e0, SVQ)
representa el esta
do inicial del elemento de suelo. La lnea A' B' C
represen
ta el estado saturado. AA', BB' y CC' son trayectorias de hu
medicimiento correspondientes a diversos estdos de tensin apli_
cados ( 0-u ).
3.
Para verificar si la superficie de estado, esquemtica
mente representada en la figura 40, es unvoca, Matyas y Radhak
rishna determinaron primero una superficie de estado con ensa
yos en que slo fueron seguidas trayectorias de succin y de
humedad constantes, y en que el grado de saturacin nunca di
minuy, ni el suelo aument de volumen. Posteriormente realiza
ron dos ensayos, en el primero de los cuales disminuyeron el
grado de saturacin a una tensin (c-.-u ) constante, y en el se
J a
'
gundo disminuyeron la tensin aplicada manteniendo constante la
succin (ua-u w ). Ambas travectorias se situaron bajo la super
ficie de estado, indicando que la misma est limitada por las
dos condiciones siguientes: (1) que el grado de saturacin no
decrezca, (2! que no se permitan cambios de volumen positivos
(hinchamientos). Estas dos restricciones en las txayectorias de
la superficie de estado derivan de la histerisis en la estructura
del suelo debido a la carga-descarga y a la sequedad-humectacin.
Esa histerisis origina as caractersticas no unvicas.
Por lo tanto, dentro de determinadas condiciones, el com
portamiento del suelo puede ser expresado como un funcin direc
ta de la tensin aplicada y de la succin(dos componentes inde
pendientes de la tensin) obtenindose una buena relacin entre
129
el ndice de poros, el grado de saturacin y los parmetros
de tensin.
Habr, as, necesidad de tener en cuenta las altera
ciones de estado del suelo no saturado, cuando se pretende
una previsin de las variaciones volumtricas.
Barden, Mededor y Sides (19 69) reconociendo la impor
tancia de saparar y controlar los componentes (a -u ) y
3.
(u -u ) cuando se predicen los cambios de volumen en suelos
ct
no saturados, investigan el problema de la consolidacin uni^
dimensional mediante el uso de la ecuacin
- ^ - = C. . d( a-u ) + c, . d(u -u ) ,
donde dV es la deformacin volumtrica, v C
y C_ compresibi_
l
lidades.
Los autores, con base en los resultados de su largo
programa de ensayos, concluyeron que:
I) La estructura es importante en el estudio de la com
presibilidad, y est influenciada por el contenido de humedad
de amasado y por el mtodo de compactacin;
II) El comportamiento a compresin debe trat. rse en
trminos de los componentes
y succiones;
separados de presiones aplicadas
130
III) En las relaciones tensin-deformacin para conso
lidacin, C 1 y C 2 son funciones del nivel de tensiones;
IV) La causa principal de la dependencia de la tray
ec
toria de tensiones parece ser una inversin endireccin del
humedecimiento o secado;
V) La succin incrementa la rigidez de una estructura
floculada, pero tiene poca influencia sobre una estructura
dispersa.
En 19 73, Fredlund prob tericamente, y comprob expe
rimentalmente, que se requieren dos tensores de presiones inde
pendientes para describir el estado tensional de la estructura
del suelo y de la "membrana contrctil", en un suelo no satura
do.
En su interesante estudio, el autor considera que el
contacto agua-aire (comunmente conocido como "membran contrae
til") deberla considerarse como un fase independiente. As, en
un suelo parcialmente saturado, puede visualizarse como un sis_
tema con cuatro fases, de manera que dos fases se equilibrian
bajo las presiones aplicadas ("partculas slidas" y "membrana
contrctil") y otras dos fases fluyen bajo las presiones apli
cadas ("aire" y "agua").
En la derivacin ten'pa K^~K
teorrea hecha por Fredlund y recogida
por Lpez Corral (1977), se establece 1,
M e c e la
ecuacin de equilibrio
131
de fuerzas para cada fase de un suelo parcialmente saturado,
dentro del contexto de la mecnica del continuo. La supersi
cin de campos de tensiones de equilibrio coincidentes permi
te que el equilibrio de cada fase sea expresado en trminos
de tensiones medibles. Las variables de estado tensional aso
ciadas con cada fase se obtienen de las ecuaciones de equili_
brio.
En la figura 2.41-a se muestran las tensiones asocia
das con la fase lquida. Suponiendo que la membrana contrae
til se comporta como una membrana estacionaria, hay un fuer
za de interaccin entre el agua y dicha membrana, que se pue
de representar
. Hay
tambin una fuerza de
1
r
rpor una fuerza F
cw
interaccin entre el aaua v las partculas de suelo, F . EL
pw
equilibrio en la direccin y ser
uw
+
YY
3y
donde u
Fcwy
i
n
w
F owy
*i-
0n
es la presin del agua en los poros, Y w el peso espe
cfico del agua, y n
la porosidad con respecte a la fase
acuosa.
En la figura 2.41-b se muestran las fuerzas asociadas
con la fase gaseosa. Representando la fuerza de interaccin
entre el aire y la membrana contrctil por la fuerza F c a , y
sumando en la direccin y, se tendr
9 u
____a
9 y
rav
Ya -
S En L
ii
o ,
132
o) COMPONENTES DE E l u ' i . ! 6 R ' 0 4
1.4 f 5E OE aC-L'i O E - C S C C S
C C M > * D N C N ? C 5 OC EOUiL'SBiO
4 P L ' S l 3 E 4 ' t 3E LOS
PCRC5
41 - Componentes de equilibrio para la fase
fluida de un suelo no saturado.
5u3
CCSTC PARALAS PArtr| C U LAS
oc SUELO Y M E M B R A N A CONTRCTIL
SC HAN MITIOO.
0) PRESIONES
Fig.
2.42
TOTALES
- Reor
1C0VP0NENTES DEL CAMPO DE P * E 5 l 0 N ES
g a m z a c i o n de un e l e m e n t o de
s u e l o no s a t u r a d o .
133
donde u^ es la presin del aire de los poros, Y el peso
especfico del aire, y ^
i a porosidad con respecto a la
fase gaseosa.
La membrana contrctil nter-acta con las partcu
las slidas produciendo una fuerza de interaccin X . Por
pe
otro lado, las fuerzas de arrastre del aire y del agua sobre
la membrana contrctil son F
y F . Suponiendo que se apli
ac
wc
ca un tensor general de tensiones, y sumando las fuerzas en
la direccin y, se tendr la siguiente ecuacin de equilibrio
para la membrana contrctil:
D t C
3TCV
9T C
2V
+ x _ + __Lii
+ y
9x
9y
9z
Fw c V
y __Y
nc
nc
Xr
PCY =
o,
nc
donde a c , T C Jy xc son las tensiones normal y superficiales
y
xy
zy
de corte, y n es la porosidad con respecto a la membrana con
trctil.
Considerando ahora las partculas slidas, una vez ms
hay una fuerza de interaccin, X . entre la membrana contrae
cp
til y las partculas slidas. Adems, hay una fuerza de inte
raccin del agua sobre las partculas slidas, F
. Si se apli_
ca un tensor general de tensiones, sumando las fuerzas en la
direccin y resulta la siguiente ecuacin de equilibrio para
las partculas slidas:
^ P xy
3x
j^
3y
_3TPZY
3
Z
+ y
+
P
Jwpji _
np
cpy .
n
P
o ,
134
donde nc, -c
y vxy
Y -c son las tensiones normal y de corte
2
zy
superficiales asociadas con las partculas slidas, Y p el
peso especfico de las partculas slidas, y n p la porosi
dad con respecto a las partculas slidas.
Se puede tambin escribir una ecuacin de equilibrio
total para el elemento de suelo en conjunto. As, en la di_
reccin y, se tendr
xy
'L v
* ' zy
'' v
~ y
"y
donde - , lr
y x
son las tensiones normal y superficia
-y' xy
zy
les de corte cara el elemento en su totalidad.
Se han establecido cinco ecuaciones de equilibrio para
el sistema de cuatro fases, por lo tanto, una de esas ecuacio
nes es redundante. Si se omite la ecuacin de equilibrio esta
blecida para las partculas slidas, su equilibrio puede ser
expresado en trminos de la diferencia entre el campo de ten
siones del sistema total y el campo de tensiones de las tres
fases restantes.
La ecuacin de equilibrio para las partculas slidas
contiene variables de tensin de la membrana contrctil, no
medibles.
De modo anlogo, si se establece la ecuacin de equili
'W
135
brio para la membrana contrctil en trminos del campo de
tensiones totales, y
del
de
tensiones
para
las
tres
fases restantes, resultara que esta ecuacin de equilibrio
contiene variables tensionales de las partculas slidas,
no medibles.
Las dificultades anteriores, referentes a la presen
cia de variables no medibles en las ecuaciones de equilibrio,
se resuelven descomponiendo el elemento de suelo parcialmen
te saturado en dos fases dobles: una, agua-partculas sli_
das, y otra, membrana contrctil-aire. Para eso se considera
un elemento ficticio, conforme la figura 42, que tenga todo
el aire desplazado a un lado del elemento y mantenga iguales
los campos de tensiones totales y de tensiones componentes
(Figs. 2.42-a y 2.42-b).
As, el elemento de suelo parcialmente saturado se con
sidera dividido en dos porciones equivalentes. Una porcin del
elemento contiene nicamente partculas slidas y agua, mas
tiene aplicadas dos fuerzas adicionales para hacerlo equivalen
te al sistema original (Fig. 2.43-a).
3T
Entonces,
tiene en cuenta el efecto del aire y
3y
de la membrana contrctil. Debe aplicarse tambin una fuerza
de masa X
para tener en cuenta la interaccin entre las par
cp
tculas de suelo y la membrana contrctil. La ecuacin de
equilibrio para las partculas slidas puede,por lo tanto, ex
presarse, en los siguientes trminos:
136
O" y + - g ^ - <iy
3TY ^
(o) CAMPO DE TENSIONES ASOCIADO CON L A ?
PATCJLA3 DE SOSLC
4.2_t
2.
Ou a
ua *-
3 y
ay
ii
a /
U^
<
<
'*. J
' -A
i b ) CAMPO CE ~EN5 : CNS ASCCAOO CON LA
MEMBRANA CON~R AC " ' L
J - Desoco..arr.iento del elemento de suelo no
saturado mostrando los campes de tensio
r.es medio Les .
'3
iw , - y
Fig. 2.4 4
Estado tensional para las partculas
slidas y membrana contrctil en un
suelo no saturado.
137
3 r
5
v v
(tf -u )
3X
Utilizando
(Fig.
2.43-b),
de
"
Ty
-j-X-
(2.65)
"membrana c o n t r c t i l - a i r e "
del
ser
5
- Y
( Y
l a e c u a c i n de e q u i l i b r i o p a r a l a mem
T~
y
v
"cP
^
9z
la porcin
brana c o n t r c t i l
3y
+ SJLLZEZ
n
elemento
3T
,__
Cp "
^l
u
+
a T^
3U
* T-1
y
+ n
c a y
= o,
+ n
n
a
donde
3T V
i- + X
= -n
C
a
3y
P
n^
a
Sustituyendo
_3* z
X
3y
(2.66)
__y
i
9y
9y
en
L ) + F
}
cay
(2.65),
_ J 3E X
(7 fifi
"66
(2
resulta
( Yfc .
3u
EZ
v
a
3T
+ F
_22X
3u
-
9 (a - u )
9T
3u =
(
* .
3
y
3u
"
>
a
+ F
+
cay
Y
a
= 0
(2.67)
E s t a e c u a c i n de e q u i l i b r i o s e a p l i c a t a n t o a l a s
culas
slidas
como a l a membrana c o n t r c t i l .
Ecuaciones
part_
de
138
equilibrio similares se pueden deducir para las direcciones
x y z.
El estado tensional puede ser deducido de esa ecuacio
es de equilibrio. As, se forman dos tensores de tensiones
independientes que se aplican a las partculas slidas y a la
membrana contrctil:
( : -u )
X
vx
2X
..-J
zv
(J
XV
(u -u )
a w
w
( _' -U )
Z
W
VZ
xz
' u -u )
a w
Estos tensores describen el estado tensional y contie
nen nicamente cantidades que pueden ser medidas
(Fig. 2.44),
As, pueden ser realmente utilizadas en las relaciones consti
tutivas.
Para el anlisis anterior, en las ecuaciones de equili
brio se ha considerado la fase acuosa como un dato. Sin emba
go, tambin se podra haber utilizado la fase gaseosa como
dato. En este caso, la ecuacin de equilibrio en la direccin
y, para las partculas de suelo y membrana contrctil, sera:
3T
xy
3x
F
+ F
cwy
3(a -u )
x a'
pwy
zy
3(u -u )
a w
3y
:Y
YW>
cay + n Y = 0 (2
a a
n
139
Y los tensores seran:
vV
T
V
(
xy
VUa'
T
xz
yz
-y
zy
(0 u
r a'
(u - u )
a w
y
(u -u )
a w
Fredlund comprob, experimentalmente, la validez de
los tensores de tensiones anteriormente indicados. En su es
tudio hizo una serie de ensayos llamados "nulos", en los que
se realizaban cambios de presiones para medir, para el conjun
to, variaciones de volumen nulas.En esos ensayos se constat
que el equilibrio de las partculas slidas y de la membrana
contrctil se mantena cuando c - u = Au .
w
a
Los tensores anteriores suponen que no se producen cam
bios en las propiedades fsico-qumicas para el proceso que
se quiere describir. Para tenerlos en cuenta deben considerar
se las fuerzas de repulsin y de atraccin de la capa adsorbi^
da. As, rederivando el estado de tensiones, se tiene que una
combinacin posible podr ser :
O -u
X
:u - u )
-(R-A)
xy
xz
yx
VV
( H 1
yz
zx
T
Zy
a - u -(R-A)
z w
w
0
(u - u )
a w
0
(u - u )
a w
140
Las magnitudes (R-A) y (ua~uw) se denominan, respecti
vamente, succin de soluto y succin matricial.
Una vez establecidas las variables del estado tensio
nal, las mismas pueden ser utilizadas independientemente en
una relacin constitutiva. De esta forma, los parmetros X,
5, ' , etc, que fueron propuestos anteriormente en ecuaciones
de presiones efectivas, no necesitan evaluarse. De hecho,
Fredlund sugiere que
la bsqueda de una ecuacin de presiones
efectivas debe darse por terminada, puesto que el anlisis
del equilibrio revela que se requieren dos tensores de presido
nes independientes para describir el estado tensional de un
suelo parcialmente saturado.
As, mientras en los casos de suelos saturados con
presiones intersticiales positivas es posible establecer las
presiones efectivas en funcin de sus coriponenter., as como
evaluar la respuesta del suelo debida a tales presiones, en
los suelos parcialmente saturados es difcil cuantificar las
presiones efectivas (aunque cada componente pueda ser conoc
do) , y puede resultar satisfactorio obtener una respuesta a
las variaciones de cada uno de los componentes tensionales.
Aitchison (1973), en el informe general presentado en
el congreso internacional de mecnica de suelos y ingeniera
de cimentaciones de Mosc, afirma que, de hecho, no hay evi
dencia para afirmar que el principio de tensiones efectivas
141
no pueda ser enteramente vlido si se aplica a un modelo que
represente correctamente el suelo, y si las tensiones se defi
nen correctamente. En realidad, dice ese autor, el principio
de tensiones efectivas permanece como la principal herramien
ta que puede ser usada en la comprensin del comportamiento
de todo material de tierra. El problema crucial reside en la
determinacin del parmetro X, que es altamente dependiente
de la trayectoria de tensiones, y, consecuentemente, de los
ciclos de secado y humedecimiento. Entretanto, si la trayecto
ria de tensiones se define convenientemente, utilizando por
ejemplo las tcnicas preconizadas por Blight (1967), entonces
el uso del principio parace ser perfectamente aceptable.
La tcnica de la trayectoria de tensiones,mediante la
cual pueden reproducirse tanto las condiciones fsicas del
suelo como Los valores de los componentes de las presiones
efectivas (externamente controlados), permite estudiar de fo
ma conveniente las propiedades del suelo, que dependen de las
presiones efectivas, puesto que la introduccin de cada compo
nente de las presiones efectivas, en el orden apropiado, pos.i
bilita la cuantificacin de las propiedades del suelo aunque
el valor de la presin efectiva permanezca desconocido.
La utilizacin de las trayectorias tensionales propo
ciona unas leyes de comportamiento en las que cada respuesta
del suelo se cuantifica frente a una de las variables de ten
sin, mientras las restantes permanecen constantes. Estas le
yes de componentes de tensin pueden ser tan tiles para las
142
aplicaciones
ingenieriles de suelos no saturados, como la
ley de presiones efectivas lo es para los suelos saturados.
Por supuesto, las interaccin que puede ocurrir entre
los
efectos de los componentes de tensin, a veces obliga a su
superposicin para determinar las consecuencias de
cambios
en ms de uno de los componentes de tensin.
La tcnica de las trayectoria de tensiones viene te
niendo una creciente aplicacin en el estudio de los suelos
parcialmente saturados. Entre los diversos investigadores
que
tienen hecho uso de esta tcnica destacan Blight (1967), Escario (1969),
Aitchison y Woodburn
(1973), Fredlund
(1969), Aitchison
(1973) y Kane
(1973), Escario y Saez
(1973).
Un estudio realizado siguiendo trayectorias de
tensio
nes, tiene que definir:
I) La respuesta del suelo a los cambios de
componen
tes de tensin;
II) Las leyes que gobiernan las relaciones entre
las
propiedades del suelo y los componentes individuales de ten
sin.
Para llevar esto a cabo es necesario:
a) Cuantificar cada componente de tensin
tcnicas apropiadas para las medidas;
utilizando
mmm
^^^^mmmmmmmmmmmmm
143
b) Elaborar tcnicas que permitan la adopcin de
cualquier trayectoria de tensiones;
Establecer leyes para definir las relaciones entre
cada propiedad del suelo y cada componente de tensin indi
vidual como variable.
144
3.- EL FENMENO DE LA INESTABILIDAD VOLUMTRICA EN LAS
ARCILLAS EXPANSIVAS
'cr.sri-iciaGes
Trac tipo de suelo experimenta cambios de volumen al
originarse una variacin de la presin efectiva entre sus
articulas, sea esta debida a cambios de humedad, o a varia
cz a ores-
,*-.-,]
aue acta soore el mismo,
Generalmente, se suele reservar el trmino "suelo ex
pansive" para aquellos suelos arcillosos en que tales varia_
cienes volumtricas son suficientemente acusadas, en el sen
pueden producir efectos perjudiciales en las o
> ,-v: J
oras ccnstruioas soore ellos, si no se toman percauciones es_
ceciales. Vemos, por tanto, que en este trmino se engloban
ios suelos arcillosos que puedan presentar notables variacio
nes de volumen, ya sean aumentos (como literalmente indica su
->
-*
>
.smmuciones del mismo.
los aumentos de voimumen son particularmente importan
tes en los suelos que contienen minerales arcillosos de es
tructura laminar expansiva, entre los cuales destacan los del
145
grupo de la montmorillonita y la vermiculita. En est^s casos,
el hinchamiento se debe principalmente a causas fsico-qumi
cas.
Adems de los mecanismos de inestabilidad volumtrica,
tpicos de las arcillas denominadas expansivas, existen otros
que originan hinchamientos en el terreno, aunque este no sea
arcilloso. As, por ejemplo, se pueden tener aumentos de volu
men debidos a: (I) la hidratacin de sulfato de calcio (anhi
drita), formando yeso (Sahores, 1962); (II) la oxidacin de
sulfuros presentes en el suelo, tales como la pirita (Escario,
Dapena, Muoz y Martin Vias, 1976); (III) la hidratacin y
cristalizacin del sulfato sdico (Blaser y Scherer, 1969; Mar
tir. Vias, 1973). En estos casos los cambios ambientales indu
cen una modificacin del estado de los suelos.
Otro tipo de hinchamiento, que tambin puede ocurrir
en los suelos, es el provocado por las heladas en climas tem
piados durante el deshielo (Teng, 1962; Schultz y Cleaves, 1955).
As pues, el trmino "suelo expansivo" se usar para
referirse a aquellos suelos que en su constitucin tienen pre
ferentemente minerales arcillosos con estructura
laminar po
tencialmente inestable, tales como montmorillonita, vermiculi^
ta, clorita y combinaciones de capas mixtas de esos minerales
o de ellos con otros. En general, son suelos con lmites l
quidos elevados y alta plasticidad. En estado seco son duros,
pero pierden fcilmente su resistencia al absorber agua. Al
146
humectarse suficientemente se convierten con frecuencia en
una masa plstica muy pegajosa al calzado, a la maquinaria
y a las ruedas de los vehculos. El suelo desecado tiene una
difusividad reducida, que hace que las variaciones estacio
nales no penetren ms que hasta una profundidad limitada.
Sin embargo, en las arcillas ms expansivas, la penetracin
es mayor, debido al agrietamiento vertical y horizontal carac
terstico que se produce en la estacin seca (Jimnez Salas,
1965) . Este agrietamiento, en la parte prxima a la superfi_
ci, puede conducir a la formacin de bloques sueltos y ncor
vados que hacen molesto y peligroso el caminar (Fig. 3.1).
3.2- Manifestacin de la expansividad
Para que se ponga de manifiesto la
expansividad
de
un suelo, adems de necesitarse que el mismo sea de naturale
za expansiva, es preciso que ocurra una variacin apreciable
de la presin efectiva del suelo.
Normalmente, el cambio de presin efectiva ocurre cuan
do se da una de las circunstancias que se indican a continua
cin :
a) Cambio de la humedad, sin apreciable variacin de
la presin total que acta sobre el suelo;
b) Cambio de la presin total, sin modificacin nota
ble de la humedad;
c) Variacin de humedad y de presin total;
147
1 0 0 era
1 0 0 mm
100
Fig. 3.1 - Disposiciones estructurales tpicas
en los suelos expansivos.
148
Otra situacin en la que tambin se pueden dar varia
clones apreciable de la presin efectiva es cuando se produ
cen cambios en la salinidad de la fase lquida del suelo.
Por lo tanto, en relidad, los cambios de volumen se
producen como consecuencia de las variaciones en los estados
tensicnales del suelo, tanto externos como internos,, conside
randose los externos como resultantes de la presin total a
plicada y los internos como la succin o presin equivalente
del agua intersticial, normalemente negativa en los casos de
suelos no saturados.
Las variaciones de la succin como consecuencia de
los cambios de humedad pueden ser debidos a diversas causas,
tales como:
a) Variaciones climticas estacionales;
b) Accin aislante de las construcciones;
c) Aduccin de agua al terreno;
d) Calentamiento del terreno;
e) Presencia de vegetacin;
f) Modificacin del nivel fretico o de las condicio
nes hidrolgicas generales del terreno;
g) Construccin de rellenos o terraplenes con humedad
distinta de la de equilibrio.
En lo tocante a las variaciones climticas estaciona
les, debemos tener presente que, en un terreno natural libre
de construcciones, esos cambios ocasionan variaciones
de
149
humedad en una capa superficial del terreno, lo suficiente
mente importantes como para desencadenar el fenmeno de ex
pansin. En este caso, el perfil dinmico de succiones corres
pondiente a un determinado eje vertical para distintas pocas
del ao ser del tipo del que se representa en la figura 3.2.
En esta figura se puede observar dos curvas (A y B) represen
tativas de las condiciones ms seca y ms hmeda del aos, ve
rificandose que a partir de una cierta profundidad las dos
curvas se convierten en una nica, lo que indica que a partir
de dicha profundidad ya no existe influencia debido a varia
ciones estacionales. La zona en que la succin se v afectada
por las variaciones de las condiciones atmosfricas y arabien
tales en general suele denominarse "zona o capa activa". La
variacin de la succin (o humedad) es mxima en la superfi_
ci y se v amortiguando hasta la profundidad activa, por de_
bajo de la cual el suelo permanece estable.
En la zona activa, al sucederse las variaciones esta
cionales, se producen cambios de humedad y, como consecuencia,
hinchamientos y retracciones del suelo que se traducen en le
vantamientos o descensos de la superficie, pudiendo incluso
producirse agrietamientos cuando la desecacin es fuerte.
La forma del parfl dinmico depende predominantemente
de la disponibilidad de agua superficial, de la evaporacin su
perdicial ( o evapotranspiracicn), de la difusividad del suelo
y de la posicin del nivel fretico (Sullivan y Me Clelland,
1969) .
150
SUCCIN ( c m . OE AGUA )
Fig.
HUMEDAD DECRECIENTE
3.2 - Perfil dinmi
co de succiones tpi co,
151
Con referencia a los efectos resultantes de la accin
aislante (de impermeabilisacin) de las construcciones sobre
el terreno, es habitual analizarlos considerando dos sita
ciones distintas, segn se trate de casos en que el nivel
fretico se encuentre relativamente profundo o no.
En el caso de nivel fretico superficial, Russam ( 1965)
observ que, si la estructura es suficientemente ancha, el
perfil de succin bajo el centro de la misma alcanzar un equi_
iibrio esttico (Fig. 3.3-b). Esta conclusin fu confirmada
por Scott / Schoustra (1968).
En tales condiciones, puede considerarse a efectos
prcticos como si ia superficie del terreno fuese impermea_
ble en un extensin infinita, tanto desde el punto de vista
de las filtraciones como de la evaporacin. Entonces, la que
dar suprimidos los procesos de desecacin y humectacin en
la capa activa (q=0), puede demostrarse fcilmente que la dis_
tribucin de succiones capilares o matriciales queda represen
tada mediante una simple lnea recta a 45, partiendo del ni_
vel fretico (Fig. 3.4). En este caso, la variacin de succio
nes es dada por la expresin 3.1, deducida de la ecuacin de
la difusin, para el caso estacionario con flujo unidimensio
nal en la direccin vertical:
r
o
dh
3.1]
1 +
K (h)
152
SCClC'.
N
V
\ \ ^\
\\
y \
(A)
(C)
' r tJ *z- '* r ' -'-
153
F i g . 3.4 - P e r f i l e s de s uccin en equilibrio esttic o
con el nivel fretico superficial,
154
siendo
z
= la cota correspondiente a un valor cero de la
succin total (h), en un sistema de referencia
situado por debajo de dicha cota.
z - la cota del punto en cuestin.
h = succin total del agua del suelo.
K(h) = permeabilidad del suelo en funcin de la succin
total del agua contenida en el mismo.
q = es el caudal correspondiente =
a alimentacin
de agua en la superficie.
Como no hay alimentacin (flujo) de agua a travs de la su
perficie cubierta (q=0), se tendr que:
h = z - zQ
(3.2:
Luego, como se puede observar en la ecuacin (3.2), para esta
situacin que estamos considerando, el gradiente de succiones
es igual a la unidad. En el caso en que no exista succin
osmtica, se tendr:
2
nivel fretico
y, entonces la succin capilar o matricial ser:
h = z - z
m
nivel fretico
/" - ^
{>>>)
Si la constitucin o superficie impermeable (aislante)
es estrecha, el perfil de succin debajo del centro permanece
155
r en equilibrio dinmico (Fig. 3.3-c), con valores de succin
algo mayores que los de equilibrio esttico (Sullivan y Me Ce
lland, 1969).
En la zona perimetral del rea cubierta,la succin siem
pre depende de las condiciones climticas (Fig. 3.3), acusando
se lo que suele denominarse efecto de borde, es decir, levanta
mientos y descensos estacionales hasta una cierta distancia ha
cia el interior de la zona cubierta.
Cuando el nivel fretico est profundo los perfiles de
succin (o de humedad) del suelo bajo una construccin estn
determinados por el balance entre las precipitaciones y la eva
potranspiracin.
Segn Russam (1965), en su estudio suelen distinguirse
dos situaciones diferentes : (I) zonas con precipitacin anual
superior a 250 mm y (II) zonas con precipitacin anual infe_
rior a 250 mm.
En el caso (I), que corresponde a los climas semirido
(no existe desecacin superficial permanente), se ha comproba
do que debajo d^ la superficie cubierta se establece entre el
agual del terreno y el nivel fretico un equilibrio dinmico
(q >0) muy prximo al esttico (q=0), conforme indica Richards
(196 7) en la figura 3.5. Tambin se ha verificado que, por de
bajo de la zona afectada por las variacionesoclimatolgicas ,
el perfil de succiones que se establece en el equilibrio
es
u.
O
r
27*0
'O'
'O
SUCCICN, ; . T I agua
F i g . 3.5 - P e r f i l e s de succin en e q u i l i b r i o
esttico
y dinmico con n i v e l e s f r e t i c o s (en zonas
semiridas):
) N.A. s u p e r f i c i a l ; (2) N.A.
profundo,
157
similar al que se produce en el suelo natural lejos de la su
perficie cubierta. Por lo tanto, se puede obtener el perfil
de succiones de equilibrio determinando un slo valor de la
succin por debajo dt la zona activa y extrapolando los pun
tos restantes del perfil desde niveles inferiores a la profun
didad de la capa activa, por medio de la expresin 3.4, que
dar la succin capilar o matricial (h ) a una profundidad
m2
^
z 0 bajo la superficie :
h
m2
+ 2
1 " Z2
(3
'4)
siendo
= succin capilar o matricial a una profundidad
z. superior a la de la zona activa.
En el caso (II), que corresponde a los climas ridos,
existe una zona permanentemente desecada, donde el flujo de
agua se realiza en fase vapor con valores altos de la succin.
Cuando la zona permanentemente desecada, no afectada por los
cambios climatolgicos, es relativamente gruesa, la humedad
del terreno en esa zona no experimenta variacin apreciable
al ser cubierta por un superficie impermeable, pudindose de_
terminar el perfil de succiones en equilibrio por extrapola
cin, tal y como se indica en la figura 3.6 (Richards, 1967).
Cuando la extensin de la zona desecada es reducida, esta ex
trapolacin no es fiable, debiendo entonces proceder confor
me se indica en la figura 3.7 (Richards, 1967).. Tal pncedi
158
2^-i
z.
D
O
36-
4S:
5J =
squer.a d e l
cer^
- e 3 u c c i o r . e s en
equilibrio
--c^,.^.^ i-rorundo,
as S r i a a
en
mm
wmmm
wmmmmmmm
159
a 244
<t
a
a
z
u.
O 305
a.
o.
366
427
488
10
10
10
10
SUCCON, cm agua
10J
10
Fig. 3.7 - Esquema del perfil de succiones en
climas ridos con zonas desecadas
de pequeo espesor.
160
miento tiene la posibilidad de sobre-estimar los cambios de
volumen, sin embargo tiene la ventaja de estar siempre del lado
de la seguridad,
Cuando no se dispone de medios adecuados para de te m u
nar el perfil de eauilibrio, para fines ce anteproyecto, se pue
de recurrir a ciertos indicadores que permiten estimar con gran
facilidad el valor aproximado de la succin del suelo una vez al_
cansado el equilibrio en la sena situada bajo el centro del rec-i
cubierta.
Uno de esos indicadores es la relacin "humedad natu
ral/lmite plstico", que se basa en el conocimiento de la re
lacin existente entre la humedad de equilibrio estacionario y
el lmite plstico, la cual para las arcillas se ha verificado
que presenta valores muy prximos a la unidad. As, un mtodo
aproximado para determinar la humedad de equilibrio en la zona
activa del terreno, con el nivel fretico profundo, consiste
en determinar dicha relacin por debajo de la zona activa
en
una rea prxima no cubierta o bien bajo una zona cubierta ya
estabilizada. Una ve2 obtenida esta relacin y conociendo
el
lmite plstico de la zona de inters, se puede fcilmente ha
llar el valor de la humedad de equilibrio. Cuando el nivel fre
tico es superficial, se puede tomar como humedad de equilibrio
la existente en el terreno a sesenta centmetros por encima de
dicho nivel, siempre que el termo sea homogneo (Cuellar, 1978).
En caso contrario, es necesario recurrir a la relacin "humedad
de equilibrio/lmite plstico", para poder determinar los valores de la
161
humedad de equilibrio de cada nivel.
Tambin se puede utilizar la humedad ptima del en _
snsa
yo Proctor normal como un indicador de la humedad de equili
brio estacionario, visto que para las arcillas expansivas se
ha comprobado que la relacin entre dicho contenido de hume
dad y el lmite plstico es prcticamente la unidad.
Otro indicador de la humedad de eauilibrio puede ser
la relacin entre la succin de equilibrio y un ndice clima
tico en el que intervenga el balance entre infiltracin y
evapotranspiracin. As, Russan y Coleman (1961) y Aitchison
y Richards (1965) establecieron relaciones entre el ndice
climtico definido por Thornthwaite (1948) y la succin del
suelo bajo el firme (Fig, 3.8).
En la tabla 3.1 se resumen los principales procedimien_
tos empricos desarrollados para prediccin de la humedad de
equilibrio, as como una evaluacin de su precisin en las a
plicacicnes en casos prcticos.
Haupt (1981) considera que la mayora de las crrela
clones tradicionalraente utilizadas para la prediccin del con
tenido de humedad de equilibrio, r.o son suficientemente bue
as para las condiciones de los suelos sudafricanos. Para es
tos suelos, el autor propone la siguiente correlacin:
w e = 0,6 . w p N + 0,2(w L ) 0 ' 7 . (%<0,425mm)0'3- 4,2
162
NO-CE
DE
*~CR\--!Wi-r
- Reiacir entre la succin de e q u i l i b r i o
el ndice de Thornthwaite.
* B
163
TABLA 3 . 1 - .Mtodos p a r a p r e d i c c i n de l a humedad de
164
donde
w
W
= prediccin del contenido de humedad de equilibrio
PN = contenido de humedad ptimo del ensayo de compac
tacin Proctor normal
w
= lmite lquido
%<0,425mm = porcentaje de material ms fino que
0,4 2 5mm (= n a 40)
Esta correlacin presenta un coeficiente de correlacin mul_
tipio de 0,85 y* un error estndar de estimacin igual a 2,97.
Una circunstancia que tambin debe sealarse es que
la humedad de equilibrio del suelo remoldeado es mayor que
la del suelo inalterado, variando su relacin entre los si_
guientes valores (Livneh, Kassiff y Wiseman, 1969):
rem
/ w. , , = 1, 2 a 1, 5
malt
Las construcciones tienen, por lo tanto, una accin
principal de impermeabilizacin o, en otras palabras, de pro
teccin de la capa activa respecto a las condiciones atmosf_
ricas, haciendo en consecuencia que el contenido de humedad
tienda a estabilizarse en un valor intermedio entre los dos
extremos (ms o menos hmedo). Entonces, segn que el terre
no estuviese del lado ms seco o ms hmedo en el momento de
la construccin, la estructura tender a levantarse o deseen
der, respectivamente.
Adems de este efecto principal, las construcciones
pueden aportar otros efectos secundarios, cuya importancia
en la manifestacin de la
expansividad
puede ser incluso
mayor. Entre ellos, cabe destacar:
a) Modificaciones de las condiciones de drenaje super
ficial que originen acumulacin de agua en alguno de sus la
dos, con los consiguientes hinchamientos que contribuyen al
efecto de borde;
b) Fugas de las redes de abastecimiento o saneamiento
que pueden dar lugar del mismo modo a hinchamientos parciales
peligrossimos, por los movimientos diferenciales que llevan
consigo;
c) Irrigacin de zonas ajardinadas que puede ocasionar
levantamientos de las reas parciales correspondientes;
d) Evaporaciones localizadas por calentamientos debi_
dos a hornos y calderas, pueden ocasionar variaciones muy
importantes en el contenido de agua del suelo.
Otro factor relativamente importante en el cambio de
humedad del suelo, es el debido a la presencia de rboles en
terrenos de arcillas expansivas, ya que da lugar a la prdi^
da de agua en su entorno, con las consiguientes retracciones.
Para distancias equivalentes a la altura del rbol existe po
sibilidad de que se produzcan daos, mientras que para distan
cas iguales a vez y media la altura, la probabilidad es casi
166
nula, excepto si los rboles estn en fila y muy prximos
entre s, caso en el que la interferencia ntrelas raices
hace que el efecto sea ms intenso en sentido lateral (Fig.
3.9). Los movimientos tpicos debidos a los rboles son a
sientos diferenciles, mximos en el punto ms prximo a
los mismo, y a veces desplazamientos laterales con relacin
a una fila de rboles (Fig. 3.10). Cuanto a la peligrosidad
conforme al tipo de rbol,se verifica que los de hoja cadu
ca son los ms peligrosos y las coniferas los menos.
En lo que respecta a la accin de los cambios de pre_
sin total en la manifestacin de la expansividad, debe des
tacarse
que el peso propio de la edificacin o la excava
cin de las tierras, que gravitan sobra un determinada capa,
pueden inducir cambios volumtricos apreciables. En este sen
tido los desmontes de una cierta importancia descargan al te
rreno superficial restante, de forma que puede suceder que
la expansividad
potencial de la arcilla quede liberada de la
presin que la mantena estable o inactiva.
3.3- Mecanismos de expansin
Zn la literatura tcnica especializada se han presen
tado diversos mecanismos para explicar el hinchamiento de las
arcillas, clasificndolos segn el grado de participacin en
la expansin.
s conclusiones que se pueden obtener del estado
167
w (n,)
Fig. 3.9
Efectos de los rboles en el contenido
de humedad.
1,1.J I I I I I I I ) I I I I I I I I I I 1 I i I
'.O
1.3
*o
aj
Fig. 3.10 - Movimiento diferencial mximo en funcin
de la relacin D/H.
*^^^^^^*m*mmmmmm*m
169
AGUA
LA
SUP.
30.105
10 A
ILLITA
AGUA 0E LA SUP. Y P0303
2.5- O A
10
MONTMORILLONITA
Fig. 3.11 - Esquema del agua de la superficie de la
partcula y del agua entre capas estruc
turales.
170
de oreciDitacicnes a travs del propio terreno (-ate
rose o fisuras/ es la principal fuente de agua libre.
evidente, ya que las variaciones de hume
enden directamente de la frecuencia y cantidad de ore
ion. Por coro lado, la migracin lateral o vertical de
de la cana fretica constituye otra posible fuente de
ore. A caroe de estas posibilidades que se manifiestan
mente, pueden producirse variaciones ue humedad causa
el remore a travs ce actividades, tales cono la irri_
las cuales pieden influir en la infiltracin superfi^
en las condiciones hidrolgicas. Fugas de agua en los
s de conouccin ha-c el terreno c en alcantarillas tan
edn afectar adversamente las condiciones de humedad
En lo que se refiere a los modos de transferencia de
humedad, hay que tener en cuenta que, al ser el suelo un sis_
tema de tres fases
partculas slidas, agua e aire) t el
agua
s 3 .-u-es .-cvsrae en rase lquida o en fase vapor, o en
una combinacin de ambas. A la par, para que el agua se mueva
en una
u otra fase, ser necesario un gradiente dentro del
sistema que proporcione un modo de transferencia de humedad.
Generalmente, estos modos de transferencia de humedad tienen su
origen, en la gravedad, succiones (capilaridad y osmosis) y gra
dientes trmicos.
171
El movimiento gravitacional del agua, que afecta uni
camente a la fase lquida, se manifiesta mientras exista una
diferencia de nivel y evoluciona hacia una situacin de equi
librio. Ejemplos de movimiento gravitacional son las simples
infiltraciones del agua superficial, las filtraciones latera
les de fuentes disponibles y el movimiento de la capa freti_
ca.
La transferencia de agua por capilaridad tambin est
limitada a la fase lquida. La zona de ascensin capilar es
aquella situada directamente encima de la capa fretica, pu
diendo extenderse a considerables distancias dependiendo del
tamao efectivo de los poros del suelo.
Si la construccin se
realiza dentro de esa zona de ascensin capilar, existir el pro
blema del aporte de humedad hacia la cimentacin.
Otro modo de transferencia de humedad se puede dar a
travs de la componente de la succin debida a diferentes con
centraciones de iones, denominada succin osmtica, que tambin
est limitada a la fase lquida.
La transferencia de humedad por succin total es la
que resulta de la succin capilar o matricial ms la succin
osmtica.
La transferencia como un resultado de gradientes tr
micos se produce en fase lquida y en fase gaseosa, predomi
nando generalmente la ltima. La construccin de una estructura
172
sobre un suelo expansivo puede alterar sus condiciones loca
les de temperatura. Entonces, el vapor de agua a temperatu
ra ms alta en el entorno del rea cubierta migrar hacia la
zona ms fria en un intento de igualar las energas trmicas
del sistema. A lo largo de este proceso el agua se ir con
densando en la zona ms fria, formando as una fuente de agua
libre. Esta es la base de la hidrognesis (Brakey, 1970;
Brakey, 1973; Escario, 1980), en que los gradientes trn
eos originan movimientos de agua principalmente en su fase
vapor, aunque tambin en su fase lquida, en forma de pelcu
la termoosmtica, de modo similar al flujo electroosmtico.
A la luz de los conocimientos disponibles actualmente
en relacin a los mecanismos de transferencia de agua que de
terminan la humedad de retencin o succin de un suelo, pue
de decirse que:
I) Los suelos arcillosos secos fijan vapor de agua de
la atmsfera o agua lquida por adsorcin polar, verificando
se que los iones hidratados y las propias molculas de agua
son orientadas hacia la superficie slida y son inmovilizadas
en un mayor o menor grado. El agua retenida por este campo
elctrico est fuertemente ligada y no posee las mismas pro
piedades fsicas que el agua libre, parecindose ms o menos
a un slido rgido. El agua fuertemente retenida (inmoviliza
da) consiste en una pelcula de espesor superior a diez mono
capas o, aproximadamente, 2 a 3 rnilimicras. Ella representa,
prcticamente, la humedad higroscpica en una atmsfera de
173
H = 50(pF=6,0) y la prdida de energa libre se manifiesta
segn el calor de humectacin. Para un contenido de agua ma
yor, como el que se tiene para una humedad higroscpica de
H - 96 (pF=4,7), las pelculas de agua alcanzan un espesor
del orden de unos centenares de monocapas (20 a 40 miiimicras),
pero con un inmovilizacin de agua slo parcial. Para un con
tenido de humedad correspondiente a H = 50, el calor diferen
cial de humectacin (o sea, el calor desarrollado al aadir
agua
adicional al agua de un suelo hmedo) es muy pequeo
o cero. Esas pelculas actan como cuerpos semi-rgidos o
plsticos y fluyen o se deforman bajo tensiones relativamente
pequeas. La adsorcin polar alcanza un mnimo para una higros_
copicidad correspondiente a H = 100, en cuaya proximidades la
condensacin capilar se suma a la adsorcin polar. El exceso
de agua retenida correspondiente a una higroscopicidad H- = 100
no se puede justificar por medio de la adsorcin polar.
II) Los suelos arcillosos con contenidos de humedad
iguales o superiores al correspondiente a H = 100 pueden con
tinuar tomando agua lquida, con una variacin menor del n:L
vel de energa del sistema. Esto permite la formacin de grue
sas pelculas de agua del orden de centenas de miiimicras,
que dan lugar al fenmeno de expansin. En los suleos granu
lares, este proceso de adsorcin de agua se puede explicar a
decuadamente mediante la accin capilar de los meniscos con
cavos en el sistema, o sea, como resultado de la accin del
potencial capilar. En los suelos arcillosos, indudablemente,
la succin capilar tambin juega un papel importante en la
174
adsorcin, pero no explica el aumento del contenido de agua
en sistemas arcillosos saturados en que la ausencia de una
fase vapor no permite la formacin de meniscos. En 19 31,
Mattson propuso las fuerzas osmticas como agentes
causan
tes de la retencin de agua por las arcillas. Segn l, es
ta
toma de agua debido a las fuerzas osmticas, tiene lugar
despus de la saturacin de la capacidad de sorcin polar.
Las ideas de Mattson representan una aplicacin a los suelos
del mecanismo de expansin propuesto por Wilscn, en 1916,
para protenas en general. En los trabajos de Winterkorn ,
(1936 y 1958), esta interpretacin ha encontrado amplia apli
cacin en el campo de la ingeniera de suelos.
Por tanto, en suelos arcillosos, durante su proceso de
desecacin, se verifica que segn se van extrayendo incremen
tos de agua, se necesita mayor intensidad del mecanismo de ex
traccin para eliminar el incremento siguiente. Esta propie_
dad de los suelos es ilustrada en la figura 3.12, donde se re
presenta la relacin entre la succin y el contenido de hume
dad (McQueen y Mi 11er, 1974) .
Segn McKeen y Nielsen (1978), en los suelos expansi
vos in situ, usualmente, el agua fijada en el espacio capilar
no es particularmente importante, pues la mayora de los con
tenidos de humedad encontrados en el campo corresponden a
succiones con niveles de 3 a 5 pF (98 a 9800 KPa).
175
AGUA ASOCIADA CON LA ESTRUCTURA DEL SELI
AGUA A0S0R3I0A EN LAS SUPERFICIES 3 EL 3UEL
10
AGUA OE LOS POROS CAPILARES DEL SUELO
10
RAfICO
LIMITE
QEL
LIQUIDO
\
\
\
\
\
0.1
0.2
\,
0.3
HU1EDA0
Fig.
0.4
0.5
(g/g)
3.12 - Modelo del comportamiento de la relacin
humedad-succin.
0.6
176
Les diversos mecanismos de expansin que han sido des
critos en la literatura tcnica especializada, aunque varan
de =.: grado de influencia en la expansividad de un suelo,
cuecen resumirse en tres tipos ms importantes:
I! Atraccin de las partculas de arcilla.
Las partculas de arcilla poseen en sus superficies
una carga elctrica negativa que da lugar a fuerzas atracti_
vas que se compensan por cationes y, en particular, por mo
lcuias dipoiares, tales como las de agua. Estas fuerzas
constituyen una importante "fuerza de fijacin" del agua de
la capa doble.
La influencia de este mecanismo en el cambio de volu
.-.en previene del esfuerzo desarrollado para neutralizar el
desequilibrio de carga. As, el volumen de agua en la capa
doble continuar incrementndose hasta que ocurra un sufi
cente cambio de volumen de la masa de suelo.
TI) Repulsin osmtica.
La repulsin osmtica resulta de los gradientes de
presin desarrcllados en las capas dobles debido a variacio
nes de la concentracin inica de las mismas. La mayor con
centracin ocurre junto a las superficies del mineral y de
crece al alejarse hacia el lmite exterior de la capa doble.
cia de este mecanismo en el cambio de volumen
177
se explica considerando el lmite de la capa doble como una
membrana semipermeable expuesta a una fuente de agua libre.
Entonces, el agua libre intenta pasar hacia el interior de
la capa doble a fin de reducir la concentracin inica, dan
do como resultado un incremento en el volumen de agua de la
capa doble, con el consecuente desarrollo de fuerzas repulso^
vas entre capas dobles interactuantes, lo que conduce a un
incremento del volumen de la masa de suelo.
III) Hidratacin de cationes
Este mecanismo consiste en la hidratacin fsica de
los cationes de cambio que se encuentran unidos a las super
ficies de la partcula.
La explicacin de la influencia de este mecanismo en
la expansividad se basa en el incremento que el radio inico
de los cationes sufre a medida que se hidratan, lo que da lu
gar a un cambio (aumento) de volumen de la masa de suelo.
En los diversos intentos que se han realizado para es
tudiar por separado los distintos mecanismos de cambio de vo
lumen, algunos autores han tomado en consideracin, adems de
esos tres mecanismos, otros de menor influencia en la expan
sin, tales como las fuerzas de van der Waals y la relajacin
elstica.
En el estudio de la expansin de arcillas compactadas,
178
. - a , . a - j e s t r a s compactadas d e l
lado
^ 3 . - s i ir. es causada por p r e s i o n e s
.,- -
re
c = -'-=; "eme 3-c t a c a s del l a d o se
.. e - _ s BZ~ s : : r o s f a c t o r e s
I ; : s a c t c r e s incluyen
adems
hidratacin
re la t a r t c u l a de a r c i l l a por a g u a ,
;e3:ir:s elstica, orientacin
de
:e a i r e . Lace admite que r.o se conoce
ts l : s f a c t o r e s a d i c i o n a l e s . Un a s p e e
z de ladd es cue
- w. ,
. j a . ;
en un s e n t i d o muv
p ;
rar.rtci
diiuu
ue
rnica
:s fsicos le expansin. En otras pala
;u~ la repulsin osmtica controla el
.'Cr.ter.idc3 de humedad per encima del
.crma_, y de que la hidratacifin de ca
-as partculas de arcilla, ms otros
tiros, tienen mayor influencia para
iores al ptimo, fu un importante pa
del fenmeno del cambio de vo
~-c-
cescnbe cinco posibles mecanismos de inte
.-agua que podrn, en su debido turno, influenciar
uento del cambio de volumen. Estos mecanismos son
urgeno, hidratacin de cationes de cambio, atrae
-sis, atraccin dipolo v fuerzas de van der Waal.
is e
eos di
-irgeno y atraccin dipol
o son t r m i n o s e s p e c f i
necanisrao de a t r a c c i n de p a r t c u l a s de
a r c i l l a . El
179
incremento de humedad debido al fenmeno de osmosis, a su vez
d lugar a una separacin de las partculas, de manera que
podramos considerar este trmino de atraccin por osmosis
como complementario a repulsin entre partculas (por osmosis)
Resultados similares, concernientes al papel de los
mecanismos de expansin, fueron obtenidos por Ingles (1962 y
1968), Quirk (1963) y Low (1968).
La influencia individual de cada uno de esos mecanis_
mos es difcil, sino imposible de establecer. No obstante,
seguidamente se pasar a definir y analizar cada uno de ellos,
sin tener en cuenta la posible interrelacin existente.
3.3.1.- Atraccin de la partcula de arcilla
Los enlaces atractivos de superficie existentes entre
minerales de arcilla, entre minerales de arcilla y agua, y
entre minerales de arcilla y cationes resultan de la foima
del mineral y de su estructura cristalina interna.
Las fuerzas atractivas resultantes de la magnitud de
las cargas electrostticas de superficie son intensas por
causa del tamao extremadamente pequeo ^e las lminas de
los minerales de arcilla. Las caras poseen una superficie
rica en electrones y carga negativa debido a la presencia
de tomos de oxgeno en la capa tetradrica.
180
Las esirectitas, particularmente montmorillonitas, se
caracterizan por la sustitucin del magnesio divalente por
el aluminio trivalente en la capa octadrica. La sustitucin
da lugar a una carga neta no equilibrada que puede ser satis
fecha mediante cationes situados en posiciones entre lminas
y en una extensin menor en los bordes de estas.
Segn algunos autores (Mitchell, 1976} , la atraccin
y fijacin de molculas ce agua se realiza a travs del en
lace de hidrgeno de las molculas de agua a la superficie
del mineral de arcilla y de la atraccin dipolo-dipolo de
las molculas de agua. La representacin esquemtica del pro
ceso se muestra en la figura 3.13.
En vista de que las superficies de los minerales de
arcilla usualmente tienen expuestos oxgenos y hidrxidos en
las caras y otros iones cargados positivamente en los bordes,
los enlaces de hidrgenos pueden desarrollarse tanto por la
atraccin del oxigeno sobre el lado positivo de la molcula
dipolar de agua, como por la atraccin del hidrxido sobre
el lado negativo de la molcula dipolar de agua.
Los enlaces de hidrgeno de las molculas de agua en
la superficie del minera] r!p a ; u ,
mj.neu.ai de arcilla proporciona los elemen
tos bsicos de la capa doble de agua que es en realidad la
fuerza promotora, de la expansin de las arcillas (Snethen,
1979) .
0 | | ) 3 J O 0| 00
oiDipadns
OOOO
OOOO
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OOOO- io
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I
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182
,' 'Mnnln-suoerficie cargada" en las arc
J
La atraccin dipoio ^JH1-11^1
i
J
,,
Hic^anria
a
la
superficie
(interior e ex
lxas decrece con la distancia a a wt
_
terior) del mineral. Los dipolos de agua pueden orientarse con
sus polos positivos directamente hacia la superficie cargada
negativamente, cumplindose eme el grado de orientacin decre
ce con la distancia. En el plano medio entre las lminas o n
nerales de arcilla, se establece una estructura desordenada ya
que en l se encuentran polos adyacentes de igual signo. Ingles
U968) sugiere que esto puede no estar lejos de lo correcto,
visto que debido a la elevada hidratacin y energa del alun
nio en la estructura de arcilla, el agua puede ser atrada fuer
temente por las superficies y interpuesta entre estas y los ca
tiones, trasladando de esta forma cationes al punto medio. En
el lado derecho de la figura 3.13 se muestra una representacin
de este asoecto.
3.3.2- Hidratacin de cationes
El mecanismo de hidratacin de cationes se puede consi_
derar como un caso especial de la atraccin de la partcula de
arcilla. Es sabido que los cationes, tales como magnesio, sodio,
potasio o litio, son atrados por las superficies de la arcilla,
con la finalidad de neutralizar la deficiencia de carga de es
tas. No obstante en sta situacin, estos cationes an presen
tan una capacidad considerable de atraer molculas de agua, de
bido a la hidratacin de cationes. Estas atracciones de molcu
las de agua resultan de la carga del catin que no fu completa
mente neutralizada. La influencia d ia U-*
anuencia de la hidratacin de cationes
133
implica, por un lado, fuerzas de atraccin sobre molculas de
agua, y, por otro, un incremento fsico del tamao (radio ini
co) como consecuencia de la hidratacin (Fig. 3.14).
No olvidemos que, en relidad, no tenemos sistemas pura
mente arcilla-agua o arcilla-catin. Generalmente existe una
combinacin arcilla-agua-catin que da
origen al tercer
me
canismo principal de expansin, llamado repulsin osmtica.
3.3.3- Repulsin osmtica
Conforme ya se mencion anteriormente las fuerzas de
enlace (electrostticas atractivas) sobre las molculas de a
gua e iones son mayores en la superficie del mineral de arci_
lia y decrecen con la distancia a dicha superficie. Por lo tan_
to, la concentracin de cationes ser mayor en la superficie
del mineral de arcilla y decrecer con la distancia a sta.
Cuando la combinacin arcilla-agua-catin entra en comunicacin
con agua con una concentracin inica diferente (menor), la ca
pa doble de agua acta como una membrana semipermeable, pern
tiendo entrar el agua a fin de igualar las dos concentraciones
inicas (inicialmente diferentes). Este preceso se denomina ge
neralmente atraccin osmtica (Fig. 3.15). El resultado de di
cha atraccin osmtica es el aumento del espesor de la capa do
ble, que a su vez cambiar (incrementar) el volumen de la ma
sa de suelo. La influencia exacta de la repulsin osmtica en
el cambio de volumen no se conoce perfectamente; no obstante,
se acepta que el mecanismo presenta su mayor influencia para
185
contenidos de humedad ms altos, normalmente mayores que los
del ptimo de compactacin normal.
3-3.4- Interdependencia de losjnecanismos de expansir
En los apartados anteriores vimos la explicacin de los
mecanismos de expansin y su influencia en el cambio de volu
men desde el punto de vista de su actuacin individual. Sin era
bargo, en realidad, los tres mecanismos de expansin ms impor
tantes no actan individualmente, siendo dependientes unos
de
otros. As, por ejemplo, la hidratacin de iones no puede ser
significativa n la atraccin de la partcula de arci]la, y
la repulsin osmtica no puede influir en el cambio de volumen
sin la atraccin de agua y cationes por parte de la partcula.
La importancia de la interdependencia de los mecanismos
de expansin es ms evidente cuando se intenta aislar y verifi_
car la influencia directa de los mecanismos individuales. Has_
ta los procedimientos de anlisis qumica ms sofisticados no
proporcionan la informacin prctica necesaria para describir
el comportamiento de los mecanismos de cambio de volumen. Para
superar esas deficiencias de la informacin disponible,el inge
niero reconoce su existencia y mide el resultado final (cambio
de volumen) . Los cientficos de suelos miden resultados relati_
vos a la afinidad del suelo por agua (succin del suelo).
La succin total es la fuerza responsable de la reten
cin de agua en el suelo. Cuantitativamente, la succin del
186
suelo describe la interaccin entre las partculas de suelo
y agua, y determina el comportamiento fsico de la masa de
suelo (Johnson, 19"J; Aitchiscn,1965). La succin del suelo
es una magnitud que se puede utilizar para caracterizar el
efecto de la humedad sobre las propiedades de resistencia y
deformabilidad del suelo.
La succin total del suelo, que PS la combinacin de
las componentes matrcial y osmtica, refleja la influencia
de los tres principales mecanismos de expansin. La succin
matricial representa los mecanismos de atraccin de la part
cula de arcilla y de hidratacin de cationes, y la succin os
mtica representa el mecanismo de repulsin osmtica (Snethen,
1979) .
3,4-
Factores que influyen en la expansin
ae f l n i r ? T " "" P U b l I C a C " e S " C
definir y anali2ar los f a c t o r e s
caractersticas dde!
ticas S l ccmPrtamiento de
(Holtz v rvhK
m
" ^ ^ ^
^s
sueln
l 0 S ex a
P nsivos
los
y 9b9, GUlot, 1968; Komornik v n
Baker, 1971. Zaoh
*"' 1 9 6 9 ; K a s s f Y
Z a c h a
'
^ 7 Hanganatham, 1 9 7 2 . G r n
?2
"75,
El-sohby y R a b b a / 1 9 8
' G r m k o ' W 7 4 , Chen,
atentos de
aisiar factQres
"
* U3leS
tamiento del suelo con h*
Ci6n dc ias
contribuciones de
fa .,
* dieron
V eXplicar el
compor
^ ^
"" ^
^ ^
soples, sin embargo,
187
tanto en las situaciones de laboratorio como en las de campo,
el comportamiento real es un funcin de las combinaciones e
interrelaciones de los diversos factores.
Los principales factores que afectan a la expansin,
se pueden dividir en tres grupos principales. El primer gru
po es el concerniente a las propiedades intrnsecas de las
partculas y las condiciones de la masa de suelo, tales como
tipo de mineral arcilloso, contenido de arcilla, densidad se
ca y contenido de humedad. El segundo grupo es el relativo a
las propiedades del fluido de los poros, tales como la compo
sicin electroqumica del agua y la interaccin agua-arcilla.
Y el tercer grupo representa las condiciones del medio ambien
te, ya sea en el campo o en el laboratorio. En este ltimo gru
po se encuentran factores tales como la historia geolgica del
depsito del suelo o el historial de presiones aplicadas, la
temperatura y la disponibilidad de agua.
3.4.1- Composicin del suelo
La influencia de la composicin del suelo en el poten
cial de expansin depende del tipo y contenido de minerales
arcillosos, as como del tamao y superficie especfica de los
minerales de arcilla. La expansin tambin depende de los iones
de cambio (adsorbidos).
El tipo y el contenido de mineral de arcilla son los
factores intrnsecos que determinan si el material es o no
188
potencialmente expansivo. En otras palabras, el potencial de
cambio de volumen se apoya en la composicin mineralgica y
proporcin de minerales de red cristalina expansiva, mientras
que los factores intrnsecos restantes, juntamente con el flu
do de los poros y las condiciones del medio ambiente, detern
na la extensin o magnitud del cambio de volumen. Puede decir
se que esto es as porque la mineraloga controla el tamao
y forma de la partcula, la estructura, los enlaces interca
pas y la densidad de carga del mineral, que son quienes esta
blecen de cierto modo el potencial de expansin que podr de
sarrollarse como resultado de mecanismos fisicoqumicos.
Las partculas de los minerales de arcilla corrientes
tienen forma de placa, excepto la haloysita que tiene forma
tubular. Las partculas de caolinita son relativamente gran
des, gruesas y rgidas. Las partculas de montmoril.lonita son
relativamente pequeas y muy delgadas.
Las de illita son intermedias entre las de caolinita y
las de nomtmorillonita, y tienen frecuentemente bordes finos
y biselados. La vermiculita es semejante a la montmorillonita,
pero el tamao de la partcula en el sentido de la capa es mu
cho mayor. Las partculas de sepiolita y atapulgita tienen una
longitud extremadamente extensa y muy limitada en las otras
dos direcciones, presentando por eso forma de agujas.
En la tabla 3. II se indican los rangos de los tamaos
de las partculas de minerales de .rrii,
s ae
arcilla, segn Soveri (1950).
TABLA 3. II - Composicin mineral del suelo para diversos
rangos de tamao de partculas.
Tamao de
partcula
Constituyentes
predominantes
Constituyentes
corrientes
Montiroril loni ta
Micas intermedia
Illita
Beidelita
ras
(vestigios)
Micas intermeda-
Caolinita
Illita
rias
Montmorillonita
Cuarzo (vestigios)
Caolinita
Illita
Cuarzo
Micas intermedia
Montmorillonita
rias
Feldespato
Constituyentes
raros
(pm)
0,1
0,1-0,2
0,2-2,0
Micas
Haloysita
2,0-11,0
Micas
Cuarzo
Haloysita(vestigios)
Illitas
Caolinita
Montmorillonita
Feldespatos
(vestigios)
190
El tamao de las partculas de minerales arcillosos
afecta al cambio de volumen debido al control del desarrollo
de la capa doble en la periferia de la partcula. Generalmen
te, tamaos de partculas pequeos dan lugar a grandes reas
de superficie efectiva, lo que permite un considerable expe
sor de la capa doble alrededor de las partculas individuales.
Esto es particularmente; importante para minerales de arcilla
que no exhiben espacio entre capas estructurales bsicas, pues
to que la expansividad en estos materiales es debida practica
mente a la sorcin de agua perifrica.
El tamao del mineral de arcilla no es un parmetro in
dependiente, pero frecuentemente es una caracterstica del mi_
neral de arcilla especfico. As por ejemplo, la montmorillo
nita suele
presentarse en forma de partculas extremadamente
pequeas que pueden ser consideradas coloides. En una condicin
de dispersin completa (defloculada), pueden estar presentes
tamaos de partculas del orden de unas pocas celdillas unita
rias. A su vez, la caolinita se puede presentar en forma de
partculas bastante grandes, que pueden llegar hasta el tama
o de un limo fino. La clorita, vermiculita, iluta y las arci
lias de capa mixta son aeneralment de tamaos intermedios entre
la montmorillonita y la caolinita.
La expansin crece al aumenta- '- - . r f < .
,-
U i -- -^triicie especfica,
conforme se ve en la tabla 3.III (Gromko, 1974).
191
TABLA
3.III - Influencia del tamao del mineral de arcilla
en la expansin.
Mineral
Montmorillonita
Illita
Caolinita
Espesor de la
partcula
(ym)
Superficie
especfica
, 2, .
(m /g)
Expansin
mxima(libre)
600-800
350-1500
0,003-0,1
65-100
150-350
0,5-2
5-30
Despreciable
0,001
(%)
Lambe y Whitman (1959) encontraron que la capacidad
de expansin varia con el tipo de mineral de arcilla, decre
ciendo en el siguiente orden: montmorillonita, illita, atapu_l
gita y caolinita. Ellos concluyen, tambin, que la expansin
depende considerablemente del ion de cambio presente. En la
figura 3.16 se puede observar el cambio de volumen de la mont_
morillonita y la caolinita durante el proceso de absorcin de
agua (Hillel, 1980).
De entre los minerales de arcilla, se reconoce que la
montmorillonita es el que normalmente exhibe mayor potencial
de expansin, debido al tipo de estructura bsica, elevada su
perficie especfica y elevada capacidad de cambio de cationes,
lo que hace que al estar saturado desarrolle capas dobles de
192
(51*51
Fig. 3.16
Cambios de volumen de la montmorillonita
y caolinita durante el proceso de absor
cion de acua.
ig. 3.17
Esquema de l^a A<C
e
las diferentes siroetras de
superficie de l a
montmorillonita: (a)
Simetra ditri
gonal; (b) Simetra h
exa
gonal regular.
193
gran espesor en relacin al tamao de los cristales. De este
modo la componente osmtica de la succin presenta valores im
portantes durante los procesos de secado y humectacin del
material en funcin de la deficiencia de agua en las capas
dobles. Por otro lado, las montmorillonitas presentan adems
variaciones en la dimensin de la celdilla unitaria con
el
contenido de agua adsorbida. Los espacios bsales, cuando e
tan saturados con cationes divalentes (Ca"1"2, Mg +2 ) pueden os
O
cilar de 14-15 A, para el material desecado, hasta cerca de
o
19 A-20 A para el material saturado. El fenmeno de expansin
intracristalina y el aumento de espesor de las capas dobles,
durante la adsorcin de agua,
provocan fuerzas de repulsin
entre los cristales, originando expansin intercristalina y
el hinchamiento del suelo.
Es evidente que, adems de las montmorillonitas, exis
ten otros minerales arcillosos con red cristalina expansiva,
tales como la vermiculita, la biotita hidratada, la haloysita,
la iluta y las cloritas abiertas, capaces de adsorber agua
en las superficies internas de los cristales e inducir un com
portamiento expansivo en el suelo (Gillot, 1968; Morgenstern,
1979; Voinovitch et alii, 1971).
La mayora de los problemas debidos a la expansin de
los suelos arcillosos se presentan en los materiales que con
tienen minerales de montmorillonita o vermiculita (Mitchell,
1973) .
194
La expansin intracristalina de las vermiculitas, de
bido a la adsorcin de agua, es menor que la de las montmori
llonitas. Teniendo en cuenta los cationes de cambio ms co
rrientes en las condiciones de ocurrencia natural de los sue
los (Ca +2 , Mg + 2 , Na+ , K + , L i + ) , se verifica que, mientras la
montmorillonita saturada con los dos primeros cationes y dse
cada a la temperatura y humedad relativa ambiente exhibe ex
pansiones que van del orden de 15 A a 19 A, en las mismas con
diciones, la vermiculita - Ca expandir aproximadamente de
0
15 A a 15,4 A y la vermiculita - Mg entre 14,3 A y 14,7 A
(Horta da Silva, 1974). En el dominio de los cationes alcal-i
nos, mientras que la montmorillonita - Na tiene una expansin
creciente del tipo osmtico, la vermiculita - Na tiene un com
portamiento que no se diferencia mucho de aquel registrado pa
ra los cationes divalentes. En lo tocante al Dotasio, Dar la
montmorillonita - K, aunque la expansin interlamelar es un
tanto difcil, puede variar de 12,4 A a 15 A, mientras que pa
ra la vermiculita - K no expande, siendo dficil distinguirla
de una bitita. Finalmente, slo con el Li + , muy raro como ca
tion de cambio en las condiciones naturales, presenta la ver
miculita una expansin creciente del mismo tipo que el que se
observa en la montmorillonita - Na, montmorillonita - Li y mont
morillonita - H (Brown, 1961; Norrish y Raussell-Colom, 1963;
Mring, 1964).
Tambin se han encontrado expansiones y presiones de
hinchamientos significativos en suelos con minerales de i l u t a ,
pero en estos casos el potencial *n ~
potencial Q e expansin slo tiene impor
195
tancia si el mineral est muy finamente dividido, llegndose
a partculas con tamaos menores cu.? unas pocas decenas de
mieras.
Es un hecho aceptado, desde hace bastante tienro, que
la carga negativa de la celdilla unitaria tiene un profundo
efecto en la expansin, como puede verse en la tabla 3.IV
(Brindley y Mac Ewan, 1953). Conforme se ve en esa tabla, los
minerales ms expansivos, montmorillonitas y vermiculitas,
tienen cargas negativas por celdilla unitaria que van de 1,4
a 0,9, para las vermiculitas, y de 1,0 a 0,6 para las montmo
rillonitas. Los resultados de Brindley y Mac Ewan (195 3) mus
tran adems que no son expansivos los minerales cuya carga por
celdilla unitaria es superior a 1,4 e inferior a 0,6.
Foster (1953 y 1955) mostr que, aunque el hinchamien
to no est relacionado de una manera consistente con la capa
cidad de cambio de cationes, si depende de la sustitucin oc
tadrica en las estructuras dioctadricas, disminuyendo la
expansin a medida que aumenta la sustitucin.
Low (1968) seal que una
mayor
expansin est
ms asociada con la sustitucin octadrica de que con la sus
titucin tetradrica. Presumiblement3, la sustitucin en posi.
ciones tetradricas conduce a una menor disociacin catinica
y as se forma una capa doble ms delgada restringiendo la ex
pansin.
196
TABLA 3.IV - Influencia de la carga negativa de la
celdilla unitaria en la expansin de
los minerales arcillosos.
Carga por
Mineral
celdilla
unitaria
Tendencia para
la expansin
Ninauna
Puede ser posible
nicamente mediante
tratamientos qumi_
eos drsticos
Expansiva
Montmori1Ion i ta
Beidellita
Nontronita
Hectorita
1,0-0,6
Marcadamente
expansiva
197
Davidtz y Low (1970), y Ravina y Low (1972), han pu
blicado datos que conducen a la conclusin de que el poten
cial de expansin de las montmorillonitas y el hinchamiento
libre de estos minerales decrece con el aumento del parmetro
b de la celdilla unitaria, calculando este mediante las ecua
clones dadas por Radoslovich (1962) para montmorillonitas
dioctadricas (Fig, 3.17):
tetra
obs
( 9
'051
' 254
A1
< 8 ' 9 4 4 + 0,096 Mgjj + 0,096 FeJ^
+ 0,037 A l ^ ) + 0,012
+2
donde Mg
y
+3
Fe
son los iones de magnesio y hierro, res
pectivamente, que han sustituido a los iones aluminio en el
son
octaedro, y A 1 +T 3
l s iones de aluminio que han sustitui_
V
do a los iones de silicio en el tetraedro, por celdilla unita
ria; b t e t r a es la dimensin b de la capa tetradrica sin coaccin,
y b 0 k s es la dimensin b del mineral de montmorillonita seco.
Los resultados de Daviatz y Low, y Foster, que aparecen
en la figura 3.18, indican que la relacin entre el hichamien
to libre y el valor del parmetro b es lineal para sistemas
monoionicos de montmorillonita-Na. Las diferencias entre las
dos curvas pueden ser debidas a diferencias en la preparacin
de las muestras o al mtodo utilizado en la determinacin del
hinchamiento libre.
198
50
o
c
V.
10
o_
8.96
8.98
9.00
9.C2
b-DiMNS:CN iX)
9.C4
- Relacin entra el rtichamiento u b r e y
la dir.er.sir. del parmetro b
de
la
celdilla unitaria, en r.ontmcrillonitas-Na
*<9.0CJ0
. . ^ r ^
! y -.
15 3.96-'
I'
o Cheto, Ari*.
"? Poivie, V l 5 S .
0
Soyord, N M
- Aelaoin antro
s :A
,
,
dimensin del parmetro
f
Y ia a c e d a d , en montmorillonitas-Na.
199
Los datos de Ravina y Low (1972,, presentados en la
figura 3.19,indican que el parmetro
b de la celdilla unita
ria de las mcntmorillonitas vara con el contenido de agua,
lo que muestra que las montmorillonitas tienen expansin in
tracristalina no slo a lo largo del eje Z, pero tambin a lo
largo del eje Y, debido posiblemente a una distorsin de los
tetraedros.
Low (1973) sugiera que la expansin libre, S f , es pro
porcional a la diferencia entre la dimensin b final y la di_
mensin b inicial:
k
En la tabla 3.V se presentan, segn Grim (1962), los
valores tpicos del hinchamiento libre para los minerales co
rrientes de arcilla, basados en datos de ensayos de expansin
realizados con el material que pasa por el tamiz n a 30.
TABLA 3.V - Valores tpicos del hinchamiento libre de
minerales de arcilla.
Mineral de arcilla
Montmorillonita sdica
Montmorillonita calcica
Vermiculita
Clorita
Illita
Caolinita
Mineral de capa mixta
Hinchamiento libre (%)
1400 a 2000
45 a 145
*
*
60 a 120
5 a 60
El {linchamiento libre es variable y depende del
tamao y cristalinidad.
**
El hinchamiento libre es variable y depende del
contenido de minerales de arcilla expansibles
presentes.
En cuanto a la influencia del contenid
o de minerales
de arcilla e
n el potencial de expansin, para cualquier ti
po
de arcilla se
;e puede expresar, segn Seed el alii (1962), me
diante la ecuacin:
S = K . CX
donde S as el potencial de expansin, expresado como el por
centaje de hinchamiento que bajo una sobrecarga de 1 psi su
fre una muestra compactada con el contenido de humedad pti_
mo y densidad seca mxima del ensayo normal de compactacin;
C representa el procentaje de partculas de arcilla, menores
que 0,002 mm; x es un exponente que depende del tipo de arci
lia; y K es un coeficiente que depende tambin del tipo de
arcilla.
Los v a l o r e s drio
v
e
K y x, para cada t i p o de a r c i l l a
s e r determinados f a c i l n ^
cilla,
fa
<
^
m
e
t
e
r
e
p
r
e
n
s
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n
t
a
d
o
d
a
t
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f
loa
pueden
un gr
En la figura 3.20 se muestran lo
CSLia
n ios re"?ni)a^
esu
por Seed et alii (1962^ En
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l t a d o s obtenidos
* " * 3.21 s e representan
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201
X rc*"" ""-cu/ejf.;
0,002 nmj
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F i g . 3.20 - R e l a c i n e n t r a e" h i n , h
HL-V, e . hinchamiento y e l
c o n t e n i d o de a r c i l l a (< 0 ,002 m^).
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/
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'
Pig.
'
o,
3 . 2 1 - Relacin e n t r e e l hinchamiento y e l
contenido de a r c i l l a , en e s c a l a doble
logartmica.
tfjffirf'T'^rriP- - '
:%
202
estos
mismos resultados utilizando una escala doble logarit
mica; en ella se puede ver claramente que para cada tipo de
arcilla los puntos representan una linea recta. Es interesan
te notar, adems, que para fines prcticos, todas las lineas
tienen tienen la misma pendiente, correspondiendo a un valor
de x=3,44. Esto quiere decir que, para tdos los tipos de arci_
lia usados, el exponente x tiene el valor de 3,44 y la rea
cin entre el potencial de expansin y el contenido de arci
lia es del tipo:
S = K C3'44
Dado que los tipos de arcillas investigadas por Seed y alii
(1962) cubren una amplia gama, parece razonable llegar a la
conclusin de que el exponente x ser una constante prxima
a 3,44 para cualquier tipo de arcilla inorgnica. Esto signi_
fea que el coeficiente K es el nico factor diferenciador de
un tipo de arcilla a otro, siendo as un ndice caractersti_
co del potencial de expansin de cada tipo de arcilla.
En trabajo reciente El-Sohby y Rabba (1981), usando es
calas semiligartmicas, verificaron que existe una relacin
lineal entre la presin de hinchamiento y la densidad seca ini
cial, que vara en funcin del contenido de arcilla, segn es
ta indicado en los grficos de la figura 3.22. Estos autores
llegaron a la conclusin de que la presin de hinchamiento pue
de expresarse mediante la siguiente ecuacin:
Log Ps = K ( Y d + K 2 . c - Kx )
203
"
'
i)
n
X
,9 1 < <nl
Fig. 3.22 - Relacin entre la presin de hinchamiento
y la densidad seca: (a) Arena arcillosa;
(b) Limo arcilloso.
204
donde F s
e g la
p r e s i n de hichamiento del suelo, Yj es la
densidad seca en g/cm3, y K, Kx y K 2 son constantes que de
penden del tipo de arcilla y de las propiedades de la frac
cin gruesa del suelo (partculas >2 um).
La fraccin gruesa del suelo tiene una considerable
influencia en el potencial de expansin, verificndose que
cuanto menores son las partculas de la fraccin gruesa na
yores son el hinchamiento libre y la presin de hinchamien
to (El-Sohby y Rabba, 1981).
3.4.2 ~ Iones adsorbidos
Conforme vimos en el punto anterior, los cationes
adsorbidos en la superficie de los minerales de arcilla in
fluyen en el grado de cambio de volumen por medio de sus
propiedades de hidratacin. Los cationes se fijan a las par
tculas de arcilla como resultado de la deficiencia de carga
de estas. En presencia del agua, los iones se hidratan y au
mentan de tamao. Los iones que con mayor frecuencia suelen
ser adsorbidos por los minerales de arcilla son Na + , Ca + 2 ,
+
+
Mg y K . Cuanto menor sea el radio inico, mayor ser la hi
dratacin que experimentar el ion, y por tanto mayor ser el
cambio de volumen que se producir (Grim, 1959? Olphen, 1963).
A esto se debe el hecho de que las montmorillonitas sdicas
experimentan un mayor cambio de volumen que las montmorilloni
tas calcicas (Snethen et alli, 1975).
205
Debido a sus valencias, radios inicos y propiedades
de hidratacin, los diferentes cationes son adsorbidos con
diferentes grados de intensidad o preferencia, resultando
as el que sean ms o menos fcilmente cambiables o reempla
zables.
Parte del decrecimiento de la expansin de la montmo
rillonita calcica es irreversible por el procedimiento de adi_
cin de sales debido a la formacin de capas tactoides que
para separarse necesitan de ms energa que la proporcionada
por el simple decrecimiento de concentracin salina ( Yong
Warkentin, 1975).
En general, cuanto menor sea el radio inico y mayor
sea la valencia, ms cerca y fuertemente ser adsorbido el
ion.Por otro lado, cuanto mayor sea la hidratacin del ion,
ms lejos estar de la superficie de adsorcin y ms dbil
ser su adsorcin. El ion sodio, por ejemplo, tiene un radio
atmico de apenas 0,98 A en el estado no hidratado, pero cuan
do est rodeado por molculas de agua y fuertemente hidratado,
su radio se incrementa ocho veces (Hillel, 1980). Los cationes
monovalentes pueden ser reemplazados ms fcilmente que los
cationes divalentes o trivalentes, en razn de su menor carga
elctrica. El orden de preferencia en la reaccin de cambio
es la siguiente:
A l + 3 >> Ca + 2 >
Mg + 2 >> NH* >
K+ >
H+ >
Na + >
Li+
206
Un ejemplo de reaccin de cambio es la siguiente:
Na2 (Arcilla ) +
Ca +2
Ca {
Arcilla)*
2Na+
En la naturaleza, los suelos frecuentemente, por no
decir siempre, tienen ms de una sola especie de iones adsor
bidos, que se ha dado en denominar complejo de cambio.
3.4.3 - Capacidad de cambio de catlones_
La capacidad de cambio de cationes de un mineral des
cribe su aptitud para adsorber cationes. L'sualmente es defi_
nida como la cantidad de cationes de cambio que un suelo es
capaz de adsorber, y es expresado en miliequivalentes por ca
da 100 g de suelo seco.
En la tabla 3.VI, se presentan los valores representa
tivos de la capacidad de cambio de cationes de algunas arci_
lias tpicas, segn Grim (1968).
En general, las propiedades expansivas de los minera
les arcillosos crecen con el incremento de la capacidad de
cambio de cationes.
La capacidad de cambio de cationes de un mineral arci
lioso sufre variaciones debido a los siguientes factores: ta
mao de partculas, temperatura, disponibilidad y concentra
cin de iones en la solucin, estructura del mineral y susti
207
tucin isoformas (Gupta et all, 1967).
En general, las tres causas principales del cambio de
cationes de los minerales arcillosos son:
I) Las cargas existentes en los enlaces rotos da los
bordes. Este fenmeno ocurre en todas las especies arcillosas,
y aumenta al disminuir el tamao de la partcula y, por tanto,
incrementar el nmero de enlaces rotos.
II) Las sustituciones dentro de la red cristalina del
mineral arcilloso. Este fenmeno, como hemos visto en el capi.
tulo 2, es de mucha importancia en los minerales del grupo de
la montmorillonita y en la vermiculita. Debido a esta causa,
las partculas suelen presentar deficiencia de cargas positivas.
III) Sustitucin del hidrgeno de los hidrxilos expues_
tos por cationes que pueden ser cambiables.
TABLA 3.VI - Capacidad de cambio de cationes de minera.
les de arcilla.
Mineral
de
arcilla
Capacidad de cambio de cationes
mEq/100g
Caolinita
3-15
Haloysita, 2 H20
5-10
Montmorillonita
Illita
Vermiculita
80-150
10-40
100-150
Clorita
10-40
Sepiolita
20-30
20-30
Atapulgita
208
Para neutralizar estas cargas, diversos iones se sitan
en la superficie de los minerales arcillosos. En el caso del
grupo de la montmorillonita y de la vermiculita existen tambin
cationes entre las diversas unidades estructurales fundamenta
les.
Estos iones son fcilmente reemplazables y por eso reci_
ben el nombre de iones de cambio.
Aunque cationes y aniones son sustituibles, el fenmeno
es ms importante y esta mejor estudiado en el caso de los pri_
meros.
Una causa de la sustitucin de cationes de una mineral
arcilloso es la presencia de otros cationes cuya afinidad con
las partculas sea predominante,
Debe decirse que el fenmeno de cambio de bases, debido
principalmente a la primera causa enunciada, existe tambin en
cualquier mineral no arcillosos con tal de que sea suficiente
mente fino. Se observa que en cualquier mineral la capacidad de
cambio de bases aumenta al molerlo, pues con ello aumenta el n
mero de enlaces rotos.
Al aumentar el pH del lquido aumenta la capacidad de
cambio de cationes y disminuye la de aniones (Grim, 1962).
209
' 4 - 4 ~ P r o P i e d a d e s del
aauaj}f_2n*j22Z
El fenmeno de cambio de volumen en suelos expansivos
es el resultado directo de la disponibilidad y variacin en la
cantidad de agua en el suelo. Por lo tanto, las propiedades del
agua tendrn una influencia significativa en el comportamiento
expansivo. El cambio de volumen de los suelos expansivos se
debe primeramente a la hidratacin de los minerales arcillosos,
o, ms precisamente, a la adsorcin de molculas de agua a las
superficies exteriores e interiores del mineral arcilloso, pa
ra equilibrar la deficiencia de carga inherente de la partcu
la. El grado de hidratacin est influenciado por la cantidad
y tipo de iones adsorbidos, y por la cantidad y tipo de iones
en el fluido de los poros. Cuando el fluido de los poros con
tiene concentraciones altas de cationes, o sea de sales solu
bles, tiende a reducirse la magnitud del cambio de volumen del
suelo expansivo. Por el contrario, si el fluido de los poros
tiene una concentracin inica baja puede darse una lixiviacin
de los cationes que equilibran cargas y de los agentes de cernen
tacin, haciendo que el suele sea ms susceptible para cambiar
de volumen (Grim, 1959; Gupta et alii, 1967; Mitchell, 1973) .
De acuerdo con las investigaciones de Ladd (1960), la
imbibicin de muestras compactadas en soluciones salinas produ
ce un notable decrecimiento en la cantidad de fluido adsorbido
y en la expansin. En la figura 3.2 3 se puede apreciar la mag
nitud de esa reduccin, siendo en este caso la solucin salina
5 molar lo que impide la expansin para las muestras compactadas
210
14
16
18
20
HUMEDAD DE MOLDEO
22
(%)
24
Fig. 3.23 - Efecto de la concentracin salina en la
expansin.
211
con contenido de humedad del orden de +2% respecto al ptimo.
3.4.5 - Mjcroetuc_tura_de 1 suelo
La microestructura del suelo se refiere a la orienta
cin o disposicin espacial de sus partculas constituyentes.
El tipo de disposicin del mineral arcilloso presente
influir en la magnitud y direccin (horizontal o vertical)
del cambio de volumen exhibido por el material expansivo(Olphen,
1963; Ladd, 1960; Seed y Chan, 1959).
Generalmente, cuanto mas dispersa es la estructura me
nos expande el suelo, por el contrario cuanto ms floculada es
la estructura mayor es la tendencia a presentar mayores expan
siones (Krazynski, 1973; Seed, 1958).
Plaquetas de minerales arcillosos individuales aparecen
frecuentemente en disposiciones aglomeradas y no aglomeradas
(Fig. 3.24). El fenmeno de aglomeracin es corriente en los
suelos y ha sido demostrado por varios autores, como Lambe y
Martin (1957), Dumbleton y West (1966), Horta da Silva (1969),
recurriendo a anlisis mineralgicas y de granulometra por
sedimentacin. Entretanto, este hecho an continua siendo igno
rado muchas veces, heciendose interpretaciones basadas solamen
te en la composicin granulomtrica, lo que lleva a conclusiones
errneas.
212
Estructura
gio-asracJo a
r l
'^
- c
iV^V',
^2
fejft
3.24
^rA^/
"ipos de e s t r u c t u r a s de l a s
Vicroporos
'articula
25 -
arcilla:
Mocroooro
do a r e l l i
Aglomerado o d o m i n i o ' '
dioarsa
^\^fl-^
'quema de i 0 s macro
y microporos,
atlnio
213
Las disposiciones aglomeradas consisten en grupos inde
pendientes de plaquetas o laminillas que pueden estar asocia
dos en varios sentidos, mientras que las disposiciones no agio
meradas estn desprovistas de gruoos perceptibles (Fig. 3.25).
Los cambios de disposicin de las partculas causados
por reraoldeo tienen una influencia muy grande en la expansin,
segn se puede observar en la figura 3.2 6 (Warkentin y Bozozuk,
1961) .
Esa figura muestra el efecto del remoldeo sobre el cam
bio de volumen de una arcilla de baja expansin con orientacin
aleatoria de partculas, y de una arcilla de alta expansin con
partculas semiorientadas.
Segn Seed y Chan (.1959), el volumen de expansin y la
presin de hinchamiento es mayor para disposiciones aleatorias
de partculas (estructuras floculadas).
Novais-Ferrerira (1973) muestra que microestructura de
los suelos arcillosos compactados puede tomar diferentes aspee
tos, correspondiendo esquemticamente a las siguientes sita
ciones;
a) Dispersin aleatoria (floculada) de las partculas
individuales.
b) Disposicin aleatoria de grupos de part
214
Remediada
nv
Fg,
-26 - I n f l u e n c i a del
de m a t e r i a l e
remoldeo y de l a remocin
s cementantes en la e x p a n s i n ,
215
c) Orientacin paralela de partculas individuales.
d) Orientacin paralela de grupos de partculas.
Este investigador considera que:
a) La anisotropia ser neesariamente ms fuerte cuanto
ms orientada sea la microestructura.
b) La expansin ser mayor cuanto ms corta sea la dis
tancia cara-cara de las partculas.
c) La expansin ocurrir principalmente (no exclusivamen
te) en la direccin normal a las caras de las partculas.
d) La resistencia al corte ser mximo en la direccin
que puede interceptar un mayor nmero de partculas.
En el diagrama (wj/ Y^) de la figura 3.27, considerando
los casos A, B, C, D, todos ellos con igual densidad seca, y
sabido que la permeabilidad decrece con el incremento del con
tenido de humedad y que la expansin (y fuerza de expansin)
crece con el incremento del contenido de humedad, se puede de
cir que:
a) En la situacin A, el suelo presentar grupos de par
tculas ms prximas (proporcin elevada de poros con radio pe
queo); pero, tendr tambin proporcin elevada de poros con
radio grande;
b) En la situacin D, el suelo presentar poros ms un
formes y cerca del promedio de radios equivalentes.
216
JASHO Me
cifrado
ig. 3.27 - cu rvas de compactacin,
217
Este razonamiento es coherente con la experiencia y expli
ca las mayores expansiones para la rama seca de la curva de
compactacin, cuanto menor sea el contenido de humedad (NovaisFerreira, 1973) .
3.4.6 - Cejnejn_ba^iOjijj^_^e_c_tos diagenticos
Por cementacin se entiende la accin adhesiva de minerales
cementantes que cubren y ligan partculas o grupos de partcu
las.
Los materiales que exhiben un alto grado de cementacin
poseen propiedades expansivas menores que las de materiales de
bilmente cementados o no cementados. La presencia del cemento
produce los efectos siguientes:
I) El desarrollo de enlaces entre puntos de contacto, los
cuales reducen los desplazamientos de partculas o grupos de
partculas adyacentes.
II) El revestimiento de partculas individuales o grupos
de partculas, que reduce la capacidad de tomar agua de los n
nerales de arcilla.
Los agentes cementantes ms corrientes, que pueden ser
cristalinos o amorfos, son carbonatos de calcio (CaC03: calcita),
xidos y hidrxidos de hierro (hematita o goetita) y varias
formas de slice (Yong y Warkentin, 1975). El grado de resisten
218
ca a los agentes ambientales y a los esfuerzos de tipo mecni
co decrece en el siguiente orden: slice, hierro y carbonato.
Sin embargo, los carbonates son probablemente los cementos ms
corrientes. Los cementos silceos estn asociados comunmente
con las bentonitas y otros materiales que tienen montmorillon.
ta derivados de desvitrificacin de cenizas volcnicas. En estos
casos la desvitrificacin de la ceniza produce ms slice que
la necesaria para producir montomorillonita. El exceso de sili.
ca puede ser retirada de la zona de alteracin por el agua subte
rrnea y redepositada en otro sitio del sistema
La slice redepositada produce zonas endurecidas en la se_
cuencia sedimentaria.
En el caso de los carbonatos cementantes, las condiciones
climticas son muy importantes ya que los minerales de carbona
tos son fcilmente desintegrables en climas hmedos. La exposi
cin del material nuevo en un corte contribuirla a la retirada
de carbonatos cementantes, incrementando as la probabilidad de
aumentar la humedad y cambiar de volumen.
Algunas rocas sedimentarias arcillosas poseen un grado de
solidez y endurecimiento indicativo de cementacin, aunque no
exhiben apreciable cementacin mineral. El endurecimiento, en
estos casos, es aparentemente derivado de enlaces que son desa
rrollados en puntos de contacto entre partculas minerales indi
viduales. Esos enlaces, probablemente estn relacionados con el
219
tiempo y se desarrolla por diagnesis (enlaces diagenticos),
Este fenmeno que es caracterstico de las rocas ms antiguas
se d durante la recristalizacin de minerales de arcilla, co
mo ocurre al darse la alteracin de la estructura de la montmo
rillonita producindose una estructura del tipo iluta. Estos
enlaces, as como los cambios concomitantes, tienden a decrecer
la posibilidad de cambio de volumen del material.
Las alteraciones fsicas y qumicas a largo plazo son
debidas a la accin de factores diagenticos, tales como can
bios de las condiciones de sobrecarga o de las situaciones hi_
drogeolgicas.
Los efectos de estos factores se reflejan usualmente en
fenmenos tales como los enlaces partculas debidos a recrista
lizacion de los contactos entre minerales de arcilla bajo condi_
ciones de altas presiones o la cementacin de partculas resul_
tante de precipitaciones de agentes
cementantes del agua sub
terranea.
En las arcillas muy sobre-consolidadas, que han sufrido
fuertes cargas y grandes deformaciones, se forman uniones diage
nticas (Bjerrum, 1968). Un amasado enrgico del suelo puede
destruir estas uniones, con lo cual aumentar el hinchamiento
del mismo. En general, la diferencia entre los comportamientos
de los suelos expansivos en los estados inalterado y remoldeado
son relacionados con la presencia de uniones diageneticas(Woodward
-Clyde y Associates, 1968; Obermeier, 1973).
220
Ka=sif et aiii (1965) han comprobado que, en las mismas
condiciones de humedad y densidad, la arcilla remoldeada pre
senta un potencial expansivo superior al de la misma arcilla
a n e.,J.=c
-3tural. Se puede explicar esta fenmeno teniendo en
cuenta jue durante el proceso de remoldeo se alteran, en mayor
0
- e n c r ~ ra c, los enlaces diagenticos que existen entre las
carricubas de arcilla en el estado natural y que coartan su
excansividad.
3 . -5. ~ - Contenido e humedad y densidad seca iniciales
En un suelo parcialmente saturado, el hecho de que el
agua este sometida a una presin negativa hace que, si se pone
el mismo en contacte con agua libre, se produzca un flujo de
agua hacia el suelo, que puede motivar su hinchamiento. En los
suelos expansivos, el hinchamiento que experimentan al humectar
se depende notablemente de la
valores iniciales del contenido
de humedad y densidad seca de la arcilla, tanto en el estado
natural como en el remoldeado.
En la ricura 3.2 3, se presentan resultados tpicos del
nrnenamiento libre, bajo una presin de 0,7 t/m2, para diversas
condiciones de compactacin del ensayo Proctor normal, segn
Seed et alii (1962). Vemos que a partir de una cierta humedad
inicial, en este caso del orden de +4% respecto a la ptima,
el hinchamiento es nulo. El efecto del contenido de agua lni
cial es particular-mente importante
en
la gama situada por deba
ic del contenido de humedad ptimo. En este e
W %
cl
ti^
221
o
z
uj
r
u
1.90
1.85
1.80
o
o
o
1.75
1.70
12
16
18
20
22
HUMEDAD DE COMPACTACIN %
Fig. 3.28 - Hinchamiento libre en funcin de
las condiciones de compactacin.
222
v
i -ur* CJ nmuce Dar una humedad del orden del
hinchamiento libre se proauce ija^a
-2% de la ptima del Proctor normal.
La influencia que tienen el contenido- de humedad y la
densidad seca en el finchamiento de las arcillas expansivas
puede ser apreciada en las figuras 3.29, 3.30 y 3.31. Puede
verse crue, con excepcin de las densidades muy bajas, para una
misma densidad seca, el hincharaiento crece mucho al disminuir
el contenido e humedad inicial, o sea el contenido de humedad
de ccmpactacin.
En dichas figuras, se observa el hecho generalizado de
aue las arcillas exoansivas comoactadas a humedades altas v
densidades balas hinchen muy peco, mientra? que si se compactan
a humedades balas y densidades altas experimentan grandes cam
bios de volumen, cuando el agua tiene libre acceso a ella.
La exolicacin de este coniDcrtamiento ouede encontrarse
en el hecho de que el espesor de la capa doble de agua en las
arcillas compactadas es casi siempre menor que aquel que las
partculas probablemente tendran si tuviesen libre acceso al
agua (Ladd, 1960). Esa diferencia entre los contenidos de agua
fu llamada de "deficiencia de la capa doble" por Lambe (1958).
El espesor de la capa doble es aproximadamente proporcional al
contenido de agua de preparacin o remoldeo. Entonces, cuanto
menor sea el contenido de agua de remoldeo, mayor ser la canti
dad de aaua necesaria
aa..Ld
doble. Por otro lado,
,
oa^a Q ^ U C ^ ^ ^ V I, -> ^ .
pd.a satisfacer la deficiencia de la capa
para un enn*-*-;^ \f<xLA a.n contenido ae agua de remoldeo
Fig. 3.29 -
Influencia de la humedad y densidad
iniciales en el hinchamiento bajo
una
ca rga de 0,7 t / m 2 ( j i m e n e z salas,195 5 1
20.9
19.2
17.6
16.0
14.4
12.3
11.2
Fig. 3.30 - Efecto de la densidad y humedad iniciales
en el hinchamiento bajo una sobrecarga de
0,7 t/m2 (Hcltz, 1959).
*wS^
224
AUTOPISTA
SCSRCARGA
0,2
VASCO-ARAGONESA
*g/cm!
TRAMO' L O G R O O - C A L A H O R R A
L.P. ! 9 , 2
.?.
17, 9
PASA m
200
' 9 8 / .
Hl.NCHAMlENTOS
2 , 0 0 T
PR0C7 3R MOOlPCAOO
Fig. 3.34
VALORES REALMENTE
'08TE.NI0CS
Influencia de la densidad y humedad inicial
es
en el entumecimiento de una arcilla expansiva
(Escario, 1976).
225
constante, un incremento pn i^ i->^r.,- J.,J
u en ia
densidad seca conducir a un
incremento en la cantidad de pxn^mc*^ r-ct.-.
.
u ut; expansin. Esta explicacin vale
para los suelos tanto en el estado natural como remoldeado.
Lambe (1958a, 1958b), Daoson (1956) y Noble (1966) mus
tran tambin que hay una disminucin de la expansin son el
aumento del contenido de humdedad inicial.
Yevnin y Zaslavsky (1970) presentan unos resultados que
conducen a las conclusiones siguientes:
I) La densidad seca final, obtenida despus de la satura
cin, incrementa linealmente con el contenido de humedad;
II) La influencia del contenido de humedad inicial sobre
la densidad seca final crece con el incremento de la densidad
seca inicial;
III) El efecto del contenido de humedad sobre la densi^
dad seca final decrece con el incremento de la sobrecarga.
Otra influencia importante, aunque en cierto modo indi^
recta, del contenido de humedad y densidad seca sobre el cambio
de volumen es aquella relacionada con la microestructura del
suelo.
Pormenores de esta influencia han sido descritos por
Pacey (1956) y Seed y Chan (1959).
226
En las figuras 3.32 y 3.33 se representa el efecto del
contenido de humedad y la densidad seca en la orientacin
disposicin de las partculas del suelo, comprobndose que la
orientacin de las partculas cambia con el contenido de agua.
Para una energa de compactacin dada y contenidos de humedad
bajos, se obtiene una microestructura menos orientada. A medi_
da cue el contenido de humedd crece, la microestructura del
suele se encuentra ms orientada.
Los resultados de Pacey (1956) y Seed y Chan (1959),
indican que la compactacin del lado seco del contenido de hu
medad ptimo conduce a disposiciones de partculas no paral
las (orientacin floculada) , mientras que la compactacin del
lado hmedo del ptimo conduce a disposiciones paralelas de
las partculas (orientacin dispersa).
En relacin con la presin vertical de linchamiento, la
figura 3.3 4 indica que si se quiere disminuir dicha presin,
es mucho ms efectivo reducir la densidad de compactacin que
aumentar la humedad (Holtz y Gibbs, 1956).
Yevnin y Zaslavsky (19 70) concluyen que i a densidad
seca y el contenido de humedad iniciales afectan a la presin
de hinchamiento (Fig. 3.35).
Los resultados experimentales obtenidos por Holtz y
Gibbs (1956), Wiseman y Zeitlen (1960) Y Kassiff y Zeitlen
(1961) corresponden apenas a un cuadrante del grfico de la
:;?,w;a-.
ORIENTACIN
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SECA
DENSIDAD
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UAXIUA SSCS.r.N ?
- J u r - A *
hir.cha~ier.tc v e r t i c a l r.xima
.tas c c n d i c i c n e s i n i c i a l e s .
- Presin de>
e ^linchamiento para d i v e r s a s
ccr.aicicr.es i n i c i a l e s de densidad
aa v
humedad.
229
figura 3.35 establecida por Yevnin y Zaslavsky (1970). Las
formas de todas esas curvas tienen cierta semejanza.
Komornik y David (1969), Kassiff et alii (1973) y
Brackley (1973) afirman que la mxima presin de hinchamien
to es funcin nicamente de 1.a densidad seca inicial.
Entretanto, de acuerdo con Vijavergiya y Gazzaly (1973),
la presin de expansin depende fuertemente de la densidad
seca y del contenido de humedad.
En la figura 3.36 se presenta la relacin encontrada
por El-Sohby y Rabba (1981) entre el contenido inicial de
agua y la presin de expansin. Estos resultados indican que
la influencia de la variacin del contenido inicial de agua
sobre la presin de expansin se hace ms acentuada a partir
del lmite de retraccin. Resultados anlogos a estos ya ha
ban sido obtenidos por El-Ramli (1965).
La polmica sobre si la presin de hinchamiento (mxi^
ma) depende del contenido de humedad inicial, segn refiere
Kassiff
(1973) en su informe general del congreso internado
nal de arcillas expansivas de Haifa, puede residir en el gran
esfuerzo realizado al tratar de definir el comportamiento com
piejo de los suelos expansivos con un simple parmetro.
Chen (1973) atribuye esta controversia a que posiblemen
te algunos ensayos no hayan sido realizados mantenindose
230
Fia.
3.36 - Ef
Efecto de la humedad inicial en la
presin de hinchamiento.
3000
2500
HUMEDAD INICIAL (*)
Fig. 3.37 - Influencia del
,
tiempo transcurrido entre
la compactacin y e l en^vn
u
Y
S b r e la
de hnchame *
Pasin
lnChamiento
(Barber, 1 9 5 6 )
tiemnn
231
rigurosamente constante la densidad seca inicial, ya que
segn l, la expansin libre depende de varios factores,
mientras que la presin de expansin depende nicamente de
la densidad seca inicial.
Brackley (1973) indica que el hecho de que se hayan
encontrado correlaciones que, como ia de Vijavergiya y Gha
zzaly (1973) , relacionan la presinde hinchamiento mxima
con el contenido de humedad inicial, no significa lo contra
rio, ya que si este tipo d'e relaciones se obtuvieron para
suelos con un grado de saturacin muy prximo de la unidad,
la humedad es una funcin lineal de la densidad seca, que es
en definitiva la propiedad fsica determinante de la presin
de hinchamiento mxima.
Brackley (1973), para defender sus resultados, explic
que cuando se tienen dos muestras del mismo suelo en que los
contenidos de humedad iniciales son diferentes y los ndices
de poros
iniciales sor idnticos, tendrn estructuras origi_
nales diferentes, y si son mantenidas a volumen constante en
la presencia de agua libre, aunque no alcanzen necesariamente
la misma estructura final, tendrn una tendencia hacia una
disposicin de partculas preferentemente similar, con lo que
la presin de expansin depender del contenido de humedad
final, que es funcin del ndice de poros
seca,
o de la densidad
232
Con base en la teora de la capa doble y aplicando la ecua
cin de van't Hoff para calculo de la presin de expansin
osmtica:
Ps =
donde :
R-T.Co (Cc/Co
C
+
/Cc
2 )
c 0 = concentracin de cationes en la solucin
libre.
cr = concentracin de cationes en el plano central
entre lminas.
R = constante universal de los gases perfectos.
T = temperatura absoluta.
algunos autores dedujeron correlaciones entre el ndice de
poros o distancia interpartculas y la presin de expansin.
Entretanto, slo en casos muy particulares se consiguieron
buenas correlaciones entre los datos tericos calculados y
los datos experimentales obtenidos. Mitchell (1973) refiere
que para sistemas monoinicos se podr establecer que la pre
visin de la expansicn de la montmorillonita-Na, hecha en
trminos de la teora de la presin osmtica, es satisfacto
ria. Para sistemas con cationes divalentes, como por ejemplo
montmorillonita-Ca, se podr utilizar la teora de la capa do
ble, si se tiene en cuenta la cantidad de agua entre las lmi
as de los tactoides y el anlisis basado en la distribucin
externa de los iones. An en el caso de sistemas monoinicos,
fracciones muy finas ( <0,02ym) de vermiculita, iluta e inclu
so de caolinita, pueden expandir de acuerdo con la previsiones
de la capa doble.
233
Sin embargo, an las condiciones naturales, los suelos
expansivos contienen, usualmente, ms de un tipo de mineral
arcilloso y ms de un tipo de catin de cambio, aumentando
aun ms las dificultades con el desarrollo de las llamadas
capas interfoliares de naturaleza variada, Fe-OH, A1-0H,
Mg-OH, que afectan al comportamiento expansivo intracrista
lino y hace que la teora de la capa doble tenga un valor
muy limitado para cuantificar la expansin.
Un efecto importante que debe ser tenido en cuenta en
la determinacin de la presin de expansin es el intervalo
c>e tiempo entre la compactacin y el ensayo de presin de hin
chamiento a volumen constante
(Fig. 3.37).
El efecto significativo del cambio de volumen sobre la
presin de expansin que se desarrolla en los suelos compacta
dos ha sido reconocido desde hace bastante tiempo, entre otros
investigadores, por Barber (1956), Dawson (1956) y DuBose(1956)
Los resultados tpicos presentados por Dawson (1956), para
muestras de arcillas limosas compactadas por el procedimiento
Proctor normal, indican que los cambios de volumen, incluso de
apenas 1%, causan reduccin de la presin de expansin, confor
me se ilustra en la figura 3.38.
Porter (1977) reconoce que la presin de expansin es
una funcin compleja de varios factores, cumplindose que man
teniendo constantes la densidad seca, la concentracin electro
litica del agua de los poros y la mineraloga de la partculas,
234
14
16
18
20
HUMEDAD
24
22
'.%)
Fig. 3.38 - Influencia del cambio de volumen en
la presin de hinchamiento.
0,12
0,06
0,0 3
0,0 0
17,6
i8.2
a,a
i9,4
20,0
DENSIDAD ( K M / * )
F i g . 3 39 - Influencia del mtodo de compactacin en
la presin de hinchamiento v e r t i c a l mxima.
235
se puede controlar a travs de dos factores: el cambio del
contenido de agua (Aw) y el cambio relativo de volumen l&Z) .
v
No obstante, un incremento en la densidad seca incre
menta la presin de expansin debido a un incremento en las
fuerzas repulsivas entre partculas (fuerzas elctricas y
presin osmtica).
3.4.8 - Mtodo de compactacin
Segn se ilustra en la figura 3.39, dos muestras de
un mismo suelo, con idntica densidad seca e igual contenido
de agua, pero preparadas por dos mtodos diferentes de com
pactacin, pueden dar valores de expansin bastante diferen
tes al embeber agua.
Seed y Chan (1961) muestran que el mtodo de compacta
cin proporciona un procedimiento para inducir estructuras
diferentes en suelos compactados con idnticos contenidos de
humedad y densidad seca. Adems, como la expansin y la pre
sin de hinchamiento de los suelos compactados son notadamen
te influenciados por sus estructuras iniciales, puede enton
ees explicarse los resultados de la figura 3.39 como un efec
to de tales diferencias estructurales. Se observa que las
muestras compactadas del lado ms seco de la curva de compac
tacin presentan una expansin que es relativamente insensi
ble al mtodo de compactacin, porque ambos mtodos producen
236
estructuras floculadas (Fig. 3.40). No obstante, en la rama
hmeda de la curva de compactacin, las muestras floculadas
preparadas por compactacin esttica expanden considerable
mente ms que las muestras con estructura dispersa prepara
das oor coracactacin mediante amasado.
Los cambios de estructura parecen ser debidos fundamen
talmente a las deformaciones tangenciales originadas en el
suelo durante la compactacin. As, por ejemplo, cuando se
compactan muestras con bajos grados de saturacin, el suelo
es ms resistente y por ello la energa de compactacin se
consume principalmente en reducir
su volumen, pero no produ
ce deformaciones tangenciales importantes cualquiera que sea
el mtodo de compactacin, y entonces las partculas del sue
lo adoptan una distribucin aleatoria, sin orientacin prefe
rente, conocida con el nombre de estructura floculada. Sin
embargo, cuando las muestras compactadas tienen un alto gra
do de saturacin {por encima del 85%), como ocurre en la ra
ma hmeda de la curva de compactacin, la resistencia del sue
lo es menor y entonces las deformaciones tangenciales pueden
variar mucho dependiendo del mtodo de compactacin elegido.
En los suelos compactados dinmicamente, el
utensilio de com
pactacin penetra en la masa de suelo y origina importantes
deformaciones tangenciales, que llevan las partculas de arci
lia a deslizarse unas en relacin a las otras, tendiendo a
orrientarse paralelamente a las superficies de corte con una
estructura dispersa. Si el mismo suelo se coloca en un molde
237
12
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HUMEDAD DE COMPACTACIN
17
18
19
{%)
Fig. 3.40 - Influencia del mtodo de compactacin on
el hinchamiento libre (Seed et alii, 1961)
238
y se compac
ta estticamente aplicando la misma presin a
toda la superficie, no existe la posibilidad de que se pro
duzcan desplazamientos laterales en la masa de suelo y en
ausencia de deformaciones tangenciales que tiendan a orlen
tar paralelamente las partculas, estas mantienen la estruc
tura floculada, caracterstica de la compactacin en la ra
ma seca.
Naturalmente, el mtodo de compactacin influye de
modo notable en la estructura del suelo, siendo tanto ms
dispersa cuanto mayores sean los esfuerzos de corte produci_
dos por el mtodo. Si colocamos los mtodos de compactacin
en el siguiente orden: (1) esttico, (2) vibratorio, (3) de
impacto y (4) de amasado, obtendremos estructuras cada vez
ms dispersas.
No obstante, a la hora de juzgar la importancia que
tiene la estructura de un suelo compactado en su potencial
de hinchamiento, es importante tener en cuenta el "envejeci
miento" que experimentan las arcillas con el paso del tiempo,
fenmeno este que puede reducir notablemente su expansividad
inicial, y que no ha sido considerado por Seed et alii (1962)
en la realizacin de los ensayos cuyos resultados se presen
tan en las figuras 3.39 y 3.40.
En el caso de estructura dispersa, cabe esperar que
la anisotropa propia del medio influya directamente en las
239
caractersticas de deformabilidad del mismo. Komornik
Livneh (19 67) encontraron que, para un grado de saturacin
del 95%, el hinchamiento vertical obtenido en la direccin
de la compactacin superaba en un 33% al observardo en la
direccin perpendicular.
3.4.9 - Confinamiento
La aplicacin de sobrecargas o cargas externas a un
material expansivo restringe la expansin de tal manera que
puede llegar a reducir a cero el hinchamiento esperado, en
presencia de agua libre (Fig. 3.41). A su vez, la liberacin
de pequeos valores de la expansin conduce a grandes reduc
ciones de la presin de expansin (Parcher y Liu, 1965;
Krazymki, 1973; Holtz, 1959; Jennings, 1969; Abelev et alii,
1967; Escario, 1969; Escario y Saez, 1973; Tsytovich et alii,
1980; El-Sohby y Rabba, 1981).
Investigaciones de la presin de hinchamiento en labo
ratorio indican que una deformacin del aparato de ensayo
inferior al 1% pueden dar lugar a grandes errores en la medi_
da de la presin de hinchamiento (Seed et alii, 1962). En los
trabajos de Fredlund (1969) y Escario (1969) se encontraron
datos muy interesantes sobre la importancia de la influencia
de la deformabilidad del aparato en las medidas de expansin
y de presin de hinchamiento de suelos expansivos.
:^v:<vs3jg
240
iO
20
JO
40
PRESIN - P S .
r- -
i
3.41
- Influencia el confinamiento en la
expansin,
mmm
241
Para las condiciones in situ, la presencia da una capa
como sobrecarga, constituida de material no expansivo, puede
en ciertos casos eliminar los peligros de daos resultantes
del material expansivo subyacente (Snethen et alii, 1975).
Debe destacarse que el confinamiento tiene una influen
cia muy grande sobre los suelos expansivos, tanto en la pre
sin de hinchamiento como en el hinchamiento. Cuanto mayor
sea el confinamiento, mayor ser la presin de hinchamiento
y menor el hinchamiento.
3.4.10 - Temperatura
La variacin de la temperatura es un factor adicional
que afecta a los resultados de hinchamiento y presin de hin
chamiento, y que depende de aspectos puramente fisicoqumicos
relacionados con su infxuencia en las fuerzas interpartculas
y en las presiones del agua de los ooros, que son bastante
sensibles a la temperatura, como ya fue explicado anteriormen
te.
Se ha. encontrado, por ejemplo, que variaciones de tem
peratura de 6o a 8C pueden causar un cambio de 0,5% en la
expansin observada en muestras de 12 mm de espesor. Diferen
cias de esta magnitud son inadmisibles cuando se investigan
expansiones de apenas 1 o 2%. Aunque el equilibrio del espe
sor de la capa doble depende de la temperatura, sus efectos no
242
son normalmente considerados en las investigaciones de labo
ratorio porque las relaciones presin-volumen de las muestras
se suelen obtener bajo condiciones isotrmicas (20C + 2C).
Sin embargo, en el campo, la temperatura puede ser un factor
importante debido a su influencia en la migracin de humedad.
as, un notable decrecimiento de la temperatura incrementar
el potencial del agua del suelo, el cual ser responsable del
movimiento del agua hacia Sreas que estn ms calientes y dis
pongan de menor concentracin inica, tales como las existen
tes a profundidades mayores o, posiblemente, directamente de .
bajo de estructuras con calentamiento.
3.4.11 - Tiempo permitido para la expansin
El tiempo requerido para completar el proceso de expan
sin puede ser muy considerable y depende al menos de la per_
meabilidad del suelo, del contenido de humedad de moldeo, de
la densidad seca, del espesor de la muestra y de la mezcla.
La experiencia muestra que para probetas de suelos ar
cillosos con espesor de 12 mm o inferiores y densidades secas
de cerca de 901 del Proctor normal, es suficiente por regla
general, un perodo de 24 horas para obtener ms de 95% de la
expansin (Krazynski, 1973). Una curva tpica de la expansin
en funcin del logaritmo del tiempo para muestras compactadas
de arcilla arenosa, se presenta en la figura 3.42 (Seed
et a
lii, 1962). Se puede ver que el tiempo requerido para que se
243
10
50 100
TIEMPO
500 1000
5000 IC.00O
(minutos)
Fig. 3.42 - Incremento del hinchamiento con el
tiempo, para una arcilla expansiva
compactada.
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10
50 100
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|
IWJ
(minutos)
Fig. 3.43 - Incremento de la presin de hinchamiento
con el tiempo, tras la inundacin.
244
produzca la expansin completa, es de cerca de una semana.
Tambin puede verse que la forma de la curva es esencialmen
te lo contrario de la curva tpica de consolidacin.
El desarrolle de la presin de hinchamiento ocurre de
r.anera ms o menos anloga al hinchamiento libre, segn se
indica en la figura 3,43 ;Seed et alii, 1962). Como se ve, la
raoidez cor. cue aumenta la oresin de hinchamiento es relati
vamente crar.de en el primer da, hacindose mucho ms lenta
para el per icio posterior. Nc obstante, al trmino de la pri_
mera semana la presin alcanza un valor significativamente
ms alto que el obtenido ai final de un da. En la figua 3.44
;a
as'
:a la influencia del tiempo en la presin de hincha
'. runcin del contenido de humedad final (Seed
et
?2). Erectos similares referentes a la influencia del
.3
:eron presentados per Eu 3ose (1956).
En el campo la transmisin de humedad es lenta y requie_
re semanas e incluso aos para saturar, dependiendo de la per
meabilidad y del espesor del estrato (Groirko, 1974).
3.4.12 - Macroestructura
En la macroestructura de los sedimentos arcillosos y
rocas, se distinguen rasgos y discontinuidades que contribu
ven a la no homogeneidad del material. De mayor inters con
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Fig. 3.44 - Efecto del tiempo sobre la
presin de hinchamiento de
sarrollada.
Mi
2?
246
respecto al cambio de volumen son las zonas fracturadas,
fisuraciones, agrietamientos y micro
o macrofalias.
Las discontinuidades estructurales pueden exhibir
orientaciones variables en el espacio y originarse como re
sultado de las condiciones de tensiones que se desarrollan
en los sedimentos naturales o -.asas rocosas. Las condiciones
que contribuyen a la fracturacin y falla incluyen la deseca
cin, las tensiones liberadas durante la descarga y posibles
cargas tectnicas.
Las estructuras, cuando no estn cementadas, proporcio
nan un fcil acceso a la humedad en el material expansivo.
Su ocurrencia se concentra generalmente en las capas
superiores, llegando hasta pocos metros debajo de la superfi_
ci. Entretanto, si el material superior es retirado, volve
rn a aparecer nuevas estructuras en las nuevas zonas super
ficiales. Esto indica que existen discontinuidades en zonas
ms bajas previamente a la retirada de la sobrecarga, pero no
abiertas hasta que la presin de dicha sobrecarga es reducida
(Krinitzsky, 1970; Windom, 1973; Knott el alii, 1973). La fi
gua 3.45 muestra unas radiografas (X) de un esquisto arcillo
so del sudeste de Colorado, que revelan la extensin de la
fracturacin en este material, as como la existencia de cernen
to de yeso (denominado GF) rellenando algunas fracturas.
2A7
3 7
t.."
i" -
-W &fJhr
:ct
>*.
Fig, 3.45 - Radiografas (X) de un esquisto
arcilloso (Snethen et alii, 1975)
m'v-i'S'h''
248
3.4.13 - Historiales de tensione^x^g-J^lgE^SlHJl
La secuencia de aplicacin de carga puede tener un
efecto significativo en los resultados de los ensayes. iMues
tras previamente cargadas expandirn menos que aquellas no
sujetas a precarga. El aumento del tiempo transcurrido duran
te la aplicacin de la carga previa tambin disminuye la ex
pansin.
Jimnez Salas y Serratosa (1957^ llamaron la atencin
sobre la influencia que tienen el proceso de humectacin y
el historial de tensiones en el potencial de hinchamiento de
las arcillas expansivas, habiendo hallado que los entumec
mientos obtenidos al inundar muestras de diferentes arcillas
2
bajo una sobrecarga de 7 kN/m diferan de los resultados en
contrados al descargar hasta esa presin nominal, desde la m_
xima presin necesaria para impedir el hinchamiento de las
muestras (Fig. 3,46).
Esto indica claramente que el historial de tensiones
tiene un efecto significativo en la magnitud de la expansin
de los suelos compactados y que se podran obtener resultados
errneos si las condiciones de equilibrio despus de la expan
sin fuesen predichos por medio de medidas hechas mediante
reduccin progresiva de la presin de sobrecarga sobre una
sola muestra. Adicionalmente indica que si una muestra es uti
lizada para medir la presin de hinchamiento, no se debera
?49
AXIMA
PRESIN
DE
HINCHAMIENTO
PRESIN ( N / m m
Fig. 3.46 - Influencia del historial de tensiones en
el hinchamiento: (A) Curva obtenida con
varias muestras a diferentes presiones an
tes de ] - inundacin; (B) Curva obtenida
con una muestra, descargndola a partir de
la presin de hinchamiento mxima.
ljUlnmMUlmr"r-
250
pi,,(,,l,r
lh.
a m, descarga para luego permitir que expanda, a fin
determinar la expansin del suelo. Se debera usar muestras
,H,;|ni.n; nava medir la expansin y la presin de hinchamiento,
Kste eer.iperl amiento distinto segn el historial de ten
sienes se eodra explicar en base al reordenamiento interno de
su es;ru;uva y a presiones osmticas de la capa doble (Seed
ef
a1ii, l
^ ,
.av.v-.e .a r.
ea
an ', v.
u e s t r a de s u e l e puede e x p a n d i r con
se de s o b r e c a r g a s p e q u e a s ,
se puede
?nto de volumen d e l c o n j u n t o ,
vivamente a l t a .
'X'.'.i
facili_
produ
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P e r o , cuando l a
expansin
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^ a v l e l a en l a d i r e c c i n
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C = H
. a-u-ae
mostraron que ^as orientaciones
ex:\ibe:\ menores expansiones que las pre
.es ^ t ; r ^ . ,\s pues, parece proba
e xa
i.ruinte de nuestras orevtaraente soae
251
tidas a altas presiones sea menor que aquella de muestras
idnticas sometidas directamente a bajas presiones, debido
al incremento del grado de orientacin de las partculas,
inducido por la aplicacin de una alta presin.
Para una mejor comprensin de la influencie del histo
rial de tensiones y del procedimiento de humectacin,analice
mos los resultados obtenidos por Holtz (1959) y presentados
en la figura 3.47. La curva de hinchamiento A se obtiene inun
dando varias muestras similares tras haber sido sometidas ca
da una a una presin diferente, y las curvas edomtricas B y
C se obtienen con dos muestras distintas, la B es inundada
manteniendo el volumen constante y despus descargada por es
calones desde la mxima presin de hinchamiento, y la C par
tiendo prcticamente desde cero, una vez inundada, va siendo
cargada por incrementos. Una forma aproximada que se suele
considerar para pasar de la curva B, que es la que usualmente
se realiza en el laboratorio, a la curva A, que se obtendra
con diversas muestras, consiste en admitir que las ordenadas
(hinchamientos) son proporcionales a la relacin existente
entre el hinchamiento mximo de la curva A (hinchamiento li
bre) y el hinchamiento mximo de la curva B, obtenida
al des_
cargar la muestra a partir de la mxima presin de hinchamien
to.
Un hecho importante, que se desprende de las figuras
3.46 y 3.47, es la posibilidad de reducir considerablemente
252
3,00
0,07
0,U
0,21
P9SS10N
0,23
VES'idL
0,35
0,42
0,49
' V1"!' !
Fig. 3.47 - Influencia de la historia de tensiones
y del proceso de humectacin en el hin
chamiento de una arcilla expansiva tpica,
253
la capacidad de hinchamiento vertical de las arcillas expan
sivas, aplicando cargas relativas pequeas y la de evitar el
desarrollo de fuertes presiones verticales permitiendo peque
as deformaciones.
3.4.14 - Factores ambientales
Cuando se coloca una estructura sobre la superficie
del terreno, la evaporacin normal de la humedad de los sue
los situados sobre el nivel fretico es bloqueada y la hume
dad natural de la masa de suelo situada debajo de la estruc
tura cambia.
El factor dominante que influye en las variaciones de
humedad y en la humedad inicial durante la construccin, es
el constituido por las condiciones climticas. Otro importan
te factor, que ya se ha comentado anteriormente, es el tipo
y cantidad de vegetacin que cubre el rea antes o despus de
la construccin, as como su proximidad a la estructura cons
truida. Vegetaciones con raices largas situadas muy prximas
a estructuras causan situaciones de humedad diferencial y con
secuentemente cambios de volumen diferenciales, que son muy
peligrosos. Las fuentes de aporte o consumo de humedad, ya ex
puestos en el punto 3.2, son tambin factores a considerar,
debiendo resaltarse que pueden surgir todavia otros factores
relacionados con el desarrollo del rea, tales como drenaje
254
superficial y fugas de caerias subterrneas, que pueden pro
ducir concentraciones de humedad en la arcilla.
Se han observado variaciones estacionales de humedad
hasta profundidades entre 5 y 6 metros en reas donde el ni
vel fretico est a una profundidad de 16 metros o ms,
(Vijayvergiya et alii, 1973).
Las diferencias en los perodos y las magnitudes de la
precipitacin y de la evaporacin, son los prinicipales facto
res que influyen en la respuesta expansin-retraccin de una
arcilla activa bajo una estructura.
Como caba esperar,las variaciones de humedad a gran
des profundidades, ocurren en reas donde los cambios clima
ticos estacionales son mayores, o sea, largas sequas segui_
das de perodos de excesiva precipitacin. Las condiciones
ambientales de temperatura tambin influyen en la profundidad
de influencia de las variaciones estacionales. Para condicio
nes climticas templadas y semiridas, la profundidad de va
riacin de humedad estacional es normalmente del orden de 1,5
a 3 metros.
Las variaciones estacionales de humedad son relativa
mente constantes para unas condiciones climticas dadas, y su
tendencia general puede ser analizada usndose valores anuales
acumulados.
255
Las propiedades del perfil del subsuelo que pueden
influir o acentuar el cambio de volumen incluyen el espesor
total de la capa expansiva, las variaciones en el espesor, la
profundidad por debajo de la superficie del terreno y la pre
sencia de lentes y capas de materiales ms permeables. Natu
ramente, cuanto mayor sea el espesor de la capa del suelo
expansivo, mayor ser el cambio de volumen potencial total
originado por una fuente de humedad disponible en toda la ca
pa. Variaciones en el espesor de la capa darn como resulta
do variaciones de la magnitud del cambio de volumen, o ms
precisamente, cambio de volumen diferencial. La expansin di_
ferencial, anlogamente a lo que ocurre con los asientos di_
ferenciales, es el principal problema con relacin a los da.
os de estructuras en suelos expansivos. La profundidad de la
capa expansiva, por debajo de la superficie del terreno puede
ser un factor
positivo ya que a una mayor profundidad del ma
terial corresponde un mayor confinamiento. Adems, la mayor
profundidad del material hace que el suelo expansivo sea pro
bablemente menos afectado por las variaciones estacionales.
La presencia de lentes o capas de mayor permeabilidad propor
ciona un acceso ms fcil para el ingreso de agua. De hecho,
una masa de suelo que requiere que la humedad se mueva desde
sus extremos, lleva ms tiempo para desarrollar su volumen to
tal porque, segn la humedad se va introduciendo y provocando
la expansin, las vas de transferencia de humedad van decre
ciendo. La existencia de lentes y capas de material ms poro
so dentro de la masa de suelo, tiende a neutralizar
esta
256
ventaja, puesto que ellos son una fuente de humedad relati
vamente continua.
La profundidad de desecacin es un factor muy impor
tante para la magnitud y velocidad del cambio de volumen.
El espesor de la capa desecada representa el material en que
existe acentuada deficiencia de humedad. Adems, la capa de
secada, normalmente dispone de un nmero muy elevado de acce
sos (grietas de desecacin) para el movimiento de la humedad
dentro del material. La profundidad de desecacin puede ser
definida como la profundidad en que las influencias de evapo
racin son reflejadas en el perfil del contenido del humedad.
Generalmente, cuanto ms caliente y ms seco es el clima, ma
yor es la profundidad de desecacin. Cambios en las condicio
nes del terreno de recubrimiento y en la proximidad del nivel
fretico tienen una influencia importante sobre la profundidad
de la desecacin. Para la evaluacin de esa profundidad, pue
de seguirse las recomendaciones sugeridas en el punto 3.1,
aunque hasta el momento no existe un mtodo absoluto para de
terminar su valor.
3-4.15 - Ciclos de desecacin y humectacin
Un fenmeno que est muy poco estudiado, y sobre el
cual hay escasa referencia, es el relativo al efecto de los
ciclos de sequedad-humedad sobre la expansividad de las arcillas,
257
A pesar de la considerable dispersin ci los resulta
dos, los datos obtenidos por Warkertin y Bozozuk (1961) pare
cen indicar que las muestras de arcilla ligeramente limosas
(wL = 70%, w p = 23%, w s = 21%, w n = 75%, e = 2,23) utilizadas
en los ensayos presentan un decrecimiento
orogresivo en el
contenido de humedad de imbibicin final segn las muestras
van siendo sometidas a ciclos sucesivos de desecacin y humee
tacin (Fig, 3.48). La variacin de la ganancia de agua era
distinta, segn se tratase de muestras inalteradas, remoldea
das o en las que se ha eliminado el material cementante. Las
diferencias encontradas entre las muestras, pueden ser atri_
buidas, de acuerdo con los autores, a diferentes disposicio
nes (orientaciones) de las partculas, as como a efectos ce
mentantes. As, una arcilla inalterada que tiene una disposi_
cin casi aleatoria de partculas, separadas por grandes poros
rellenos de agua, al ser secada retrae de tal modo que las pa
tculas se acercan ms unas a las otras, llevando la muestra
a presentar una estructura con disposicin ms paralela. Este
cambio de estructura explicara su reduccin de ganancia de
agua. Por otro lado, las muestras remoldeadas, especialmente
aquellas en que hay eliminacin de cementaciones, al acercar
se las partculas por el efecto del secado, pasan a tener una
orientacin de partculas ms paralela (Mitchell, 1956). Segn
la estructura va siendo ms profundamente alterada, durante
los ciclos, su contenido de agua final va decreciendo y acer
candse a un valor atribuible a la reexpansin de las partcu
las individuales de arcilla con influencia prcticamente oes
258
NUMERO 3E CICL3S Zt
HL'.IEDAJ V SEI'JEDAO
Fig. 3.4 8 - Variacin del contenido de agua con el
nmero de ciclos de humedad-sequedad.
UJ
HUMERO OE CICLOS OE HUHE0A0 1 SEQUEDAO
Fig. 3.49 - Fatiga de expansin (Chen, 1965).
259
preciable de los poros y de la disposicinde partculas. Por
lo tanto, la repeticin de ciclos de secadoy humectacin dis
rninuye de modo relativamente significativo la ganancia de
agua final, segn se aDtrecia en la figura 3.48 para muestras
secas con tres niveles distintos de contenido de agua.
Chen (1965) hizo ensayos de desecacin-humectacin so
bre muestras de arcilla, en los cuales permita la expansin
libre por inmersin y despus las desecaba hasta el contenido
de humedad inicial del suelo, repitiendo estos ciclos varias
veces. En la figura 3.4 9 se muestran los resultados encontra
dos, que segn el autor indican seales de "fatiga de expan
sin" despus de cada ciclo de desecacin-humectacin.Segn
Chen (1965), en algunas estructuras cimentadas en arcillas
expansivas y sometidas a movimientos debidos a variaciones
de humedad v seciuedad, hav un tendencia a alcanzar un cunto
de estabilizacin despus de un cierto nmero de aos. De
acuerdo con las ideas de Chen (1965) la "fatiga de expansin"
probablemente dara la explicacin a este fenmeno.
Chu
(1973) tambin ha observado en sus ensayos esta
reduccin del hinchamiento con la repeticin de los ciclos de
humedad-sequedad, habiendo constatado que la expansin duran
te el primer ciclo sera apreciablemente mayor que en los ci.
clos sucesivos.
260
4.- EVALUACIN DE LA.,METODOjGIAJLgEIM2L^gfl
DE LOS CAMBIOS DE
PREDTC
g.IOH
VOLVMENEnjUEhO^EXVMjSlV^
4.1 - Hinchamiento y potencial de expansin
Inicialmente, es importante aclarar la diferencia
axistente entre predicciones de "hinchamiento" y de "poten
cial de expansin".
Conforme se seal en el captulo 3, las caracterls_
ticas de expansin de un suelo dependen de diversos factores
fundamentales referentes a la composicin del suelo, su esta
do y medio ambiente. Entonces, es perfectamente comprensible
ei que para un mismo suelo se pueda predecir valores diversos
de "hinchamiento", segn las condiciones del mismo in situ.
Por otro lado, la susceptibilidad del suelo con respec
to ai cambio de volumen frente a las condiciones ambientales
adversas, es caracterizada por su potencial de expansin.
As, los suelos expansivos se distinguen entre s por
su mayor o menor susceptibilidad para expandir cuando aumentan
su contenido de agua. A la medida de esa capacidad de hincha
miento se denomina -asnalmente de "potencial de expansin".
261
Teniendo esto en cuenta, dos suelos pueden tener el
mismo potencial de expansin, pero
exhibir magnitudes de
hinchamiento bastante diferentes, ya sea debido a que sus
estados son diferentes o a que estn sujetos a condiciones
climticas distintas. Alternativamente, un suelo exhibiendo
mayor potencial de expansin que otro, puede expandir bastan
te menos debido a diferencias de estado o de ambiente.
Holtz (1959) define el potencial de expansin como la
expansin (deformacin) de una muestra inalterada, al pasar
del estado "seco al aire" al "saturado", bajo una sobrecarga
2
de 0,07 Kg/cm . A su vez, Seed et alii (1962) define el poten
cial de expansin como la deformacin (hinchamiento) de una
muestra remoldeada (con contenido de humedad ptimo y densidad
2
seca mxima) bajo una sobrecarga de 0,31 Kg/cm . Las sobrecar
gas empleadas, aunque varian desde cero (en realidad siempre
se usa un pequea carga) hasta 0,5 Kg/cm , usualmente son de
2
2
0,07 Kg/cm
(1 psi) o 0,1 Kg/cm . En lo que se refiere a las
condiciones iniciales, las muestras, unas veces son inaltera
das y otras remoldeadas, verificndose ctue tanto el contenido
de humedad como la densidad seca son diversos. Algunos inves
tigadores (Laad y Lambe, 1961; Krazynski, 1973) establecen l
mites de tiempo, o ms precisamente, que el potencial de expan
sin se define como la deformacin ocurrida durante un detern
nado perodo de inundacin.
La definicin bsica del potencial de expansin, con el
propsito de identificar y clasificar el material expansivo o
262
incluso realizar estimaciones previas de la magnitud del cam
bio de volumen, debera proporcionar en la prctica la mejor
simulacin posible de las condiciones in situ, Por lo menos,
la definicin debera especificar las condiciones iniciales
de la muestra, tales como contenido de agua, densidad seca,
estructura, as como las condiciones de tensin relativas a
la muestra, tales como tensin vertical y condiciones de con
finamiento lateral. Idealmente, la cantidad y velocidad de
transmisin del agua que se han de utilizar debieran simular
las condiciones reales, tales como la influencia de la capa
fretica y las infiltraciones superficiales. 1 estado actual
de la tcnica permite la simulacin de la mayora de esas con
diciones, a excepcin del compromiso requerido por el confina
miento lateral y condiciones de alimentacin de agua. Tenien
do esto in mente, la definicin del potencial de expansin que
responde a la mayor parte de las simulaciones de campo requeri_
das, y representa
la condicin
final
extrema ,
ser la si^
guente: "Potencial de expansin es el cambio de volumen ver
tical de un ensayo del tipo edemtrico (confinamiento lateral
total), expresado como un porcentaje de la altura original de
una muestra inalterada con densidad seca y contenido de agua
naturales, que es llevada al estado de saturacin bajo una car
ga aplicada equivalente a la presin del terreno de recubrimien
to in situ".
Para una estimacin anticipada del cambio de volumen
(expansin), la definicin anterior debera corregirse de ma
era que reflejara las condiciones de tensin final resultantes
263
de las cargas externas aplicadas por la estructura, as como
las condiciones de humedad final correspondientes a la succin
de equilibrio. No obstante, para fines de identificacin y ca
sificacin, se puede utilizar esta definicin tal y como fue
establecida, sin correccin.
4.2 - Ensayos para identificacin y clasificacin de suelos
expansivos
La identificacin y clasificacin de los suelos expan
sivos tiene como propsito principal la caracterizacin cuali^
tativa del cambio potencial de volumen de aquellos suelos de
los que se sospecha que puedan presentar problemas de expansi_
vidad. Esta caracterizacin, por un lado, sirve para prevenir
al ingeniero, durante las etapas preliminares de planificacin,
sobre los problemas potenciales de esos suelos, y, por otro lado,
proporciona una base de apoyo en el proceso de decisin relati_
vo al tratamiento de esos suelos, o lo que es igual, suministra
la informacin necesaria para decidir sobre la necesidad real
de ensayos adicionales, usando tcnicas cuantitativas de pre
diccin.
Los mtodos o tcnicas de ensayo utilizados para la
identificacin y clasificacin de suelos expansivos, son bas
tante variados y numerosos, pudiendo ser divididos en tres
categoras:
..r , _. ,,* . r<M,' f ocot-.s :;:v/.::':ca:; 'io-1 r a t e r i a l ,
. < ; H ,'.-.-; o : :?"/'"/.'",: h ; <i -r.'jVjfi
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el
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cambio de volumen
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" r e . n1.'.-i.-i 'I i 1 i'i'i .;-,", que non l a s q u e en
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,,< M I ^ H :ucii.iaa .u- .ninhiii .!.- volumen, e m p l e a n d o p a r a e s e
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265
ga). Generalmente, los mtodos resultantes consisten en una
clasificacin de la magnitud relativa del cambio de volumen.
No obstante, en algunos casos se pueden obtener ecuaciones de
prediccin a partir de anlisis estadsticos de las propieda
des medidas.
4.2.1 - Tcnicas indirectas
Las tcnicas indirectas que se encuestran en la li_
teratura especializada son muy diversas y numerosas y, en al
gunos casos, la categorizacin establecida puede ser muy sub
jetiva.
Esa gran variedad de tcnicas indirectas para cuan
tificar el cambio de volumen potencial es una consecuencia del
elevado numero de propiedades intrnsecas, estado del material
y condiciones ambientales que influyen en la expansividad, como
se vio en el captulo precedente.
Una primera indicacin de la naturaleza expansiva po
tencial de los suelos puede ser deducida de la simple inspeccin
de campo, con base en un examen rpido de los materiales expues
tos. Normalmente la apariencia de las arcillas expansivas despus
de desecadas es bastante caracterstica, como ya se expuso ante
riormente. La reaccin con agua de un material presumiblemente
expansivo, puede tambin ser bastante informativo. As, el grado
266
de desintegracin y disgregacin que el suelo sufre al poner
se en contacto con agua, d un indicacin general sobre su afi
nidad por la misma, as como sobre su estado de cementacin.
Entonces, materiales que se disgregen inmediatamente al ser in
troducidos en agua, y que al ser agitados se vuelven casi com
pletamente dispersos, pueden ser muy expansivos.
Para una identificacin ms precisa y confiable de
las propiedades expansibles del material, se debe recurrir a
ensayos de laboratorio, Las tcnicas frecuentemente utilizadas
en las siguientes:
a) Grupo indicador de la composicin del suelo
En este grupo se incluyen las determinaciones de
la constitucin mineralgica de la arcilla, y los mtodos usa
dos son difraccin de rayos X (Hardy, 1965; Lambe y Martin ,
1953;Novais Ferrerira y Horta da Silva, 1973; Brown, 1961),
anlisis trmico diferencial (Hardy, 1965; MacKenzie, 1957);
adsorcin de colorantes (Rich y Kunze, 1964; Kacker y Sen Gup
ta, 1966), radiacin infraroja (Rich y Kunze, 1964) y disper
sin dielctrica (Basu y Arulanandan, 1973). En el mtodo de
difraccin de rayos X, se mide la difraccin caracterstica de
los minerales de arcilla al ser expuestos a la radiacin X;
este procedimiento es relativamente rpido y preciso, y permi
te identificar los tipos de minerales de arcilla en base a las
diferencias estructurales de los mismos, as como estimar semi
cuantitativamente la proporcin de minerales presentes. El meto
267
do de anlisis trmico diferencial est basado en las reaccio
nes exotrmicas y endotrmicas que ocurren a determinadas tem
raturas; el tipo de reaccin y la temperatura determinan la mi
nerologa, dndose que cuando las muestras contienen diversos
tipos de minerales hay dificultad en la realizacin del anli_
sis. En el mtodo de radiacin infraroja se mide la adsorcin
selectiva de la radiaccin infraroja por los hidrxilos de los
minerales e arcilla; este mtodo es un indicador razonable pe
ro no conclusivo. El mtodo de adsorcin de colorantes es un
indicador cualitativo basado en la adsorcin selectiva de dife
rentes tipos de colorantes por diferentes minerales de arcilla;
la precisin de este mtodo disminuye si est presente ms de
un tipo de mineral. En el mtodo de dispersin dielctrica se
miden las propiedades elctricas de radiofrecuencia del sistema
arcilla-agua, efectuadose la determinacin de la dispersin me
diante la medida de la constante dielctrica para dos frecuen
cias; este tcnica constituye un buen indicador de'l tipo y can
tidad de minerales de arcilla, aunque existen algunas dificu.L
tades cuando hay una mezcla de minerales expansibles en el suelo.
Este grupo de mtodos es fundamentalmente concerniente a la de
terminacin de los tipos de minerales de arcilla presentes, va
liendo en menor grado a la cuantificacin do la proporcin rea
tiva de esos minerales. La identificacin del mineral de arcilla
es un indicador razonable del potencial del fenmeno de expansin.
No obstante, la mineraloga de las arcillas or s sola no presenta una ade
cuada correlacin con respecto a la magnitud probable del cambio
de volumen. En cuanto a la posibilidad de utilizacin de estos
268
mtodos, cabe resaltar que tanto el equipo como el personal
necesario no suelen estar fcilmente disponibles para usos de
rutina.
b) Grupo indicador de la caractersticas fisico
qumicas
El grupo indicador de las caractersticas fisico
qumicas est constituido por la capacidad de cambio de catio
nes (Grim, 1959; Mitchell, 1973; Gupta et alii, 1966) y catio
nes de cambio (Grim, 1959; Baver y Winterkorn, 1935). Por me
dio del mtodo de capacidad de cambio de cationes se miden las
propiedades de
adsorcin de iones de los minerales de arcilla,
que vara desde un mmino para la caolinita hasta un mximo pa
ra montmorillonita; este mtodo constituye un buen indicador
de las propiedades de hidratacin de los minerales de arcilla.
En el mtodo de cationes de cambio, se mide el tipo de cationes
adsorbidos en los minerales de arcilla; este mtodo no informa
directamente sobre el potencial de expansin, pues sirve ms
bien para indicar el grado de expansin por hidratacin de iones.
Este grupo emplea procedimientos ms simples que los del grupo
anterior, pero por otro lado da lugar a correlaciones inferiores
para la estimacin del cambio de volumen. No obstante, las corre
laciones publicadas muestran que, por lo menos, dan una indica
cin cualitativa del potencial de expansin. Generalmente, la
magnitud del potencial de expansin incrementa con la capacidad
da cambio de cationes, estando influenciado por el tipo y la can
tidad del catin presente (Snethen, 1979) .
269
c) Grupo indicador de las caractersticas fsicas
En este grupo se encuentren el contenido coloidal de
terminado por anlisis de sedimentacin (Millot, 1970; Holtz
y Gibbs, 1954), la superficie especfica de las partculas de
arcilla (Johnson, 1969; Greene-Kelly, 1964; Diamond y Kinter,
1958), la microestructura determinada por microscopa electro
nica (Seed y Chan, 1959; Ravina, 1973; Sankoran y Venkateshwar,
1973) y la estructura encontrada por radiografa X (Krinitzsky,
1970; Haase, 1967). El contenido coloidal por anlisis de sed.L
mentacin solamente es un indicador de la proporcin de arcilla,
no dando ninguna informacin sobre el tipo de mineral. La medida
de la superficie especifica disponible para hidratacin es un
indicador no conclusivo con respecto a la proporcin de arcilla
y al tipo de mineral. La microestructura determinada por raicro
copia electrnica se utiliza para analizar su influencia en el
cambio de volumen. La estructura obtenida por radiografa (X)
es un procedimiento conveniente para determinar la extensin de
fisuras y grietas que podrn influir en el movimiento de hume_
dad. Aunque este grupo dispone de varias propiedades que, cerno
ya se vio, tienen una influencia significativa en las caracte
rsticas del cambio de volumen (magnitud y velocidad), cada una
de ellas individualmente, proporciona una indicacin de poco va
lor para la estimacin del potencial de expansin. As, para es
tablecer la categora del potencial de expansin, algunas veces,
se utiliza el contenido coloidal en combinacin con otras pro
piedades ndices ( Holtz, 1959).
270
d) Grupo indicador de las propiedades ndice
En este grupo se encuentran los lmites de Atterberg
(Ladd, 1959; Woodward-Clyde & Associates, 1968; Kantey yBrink,
1952; Snethen et alii, 19 7b; Ring, 1965) y la retraccin lineal
(Ring, 1965). El lmite
lquido
y el ndice de plastici_
dad se correlacionan bastante bien con el potencial de expan
sin ya que esos ndices dependen del tipo y cantidad de mine
rales de arcilla. En cuanto a las correlaciones del lmite de
retraccin y del ndice de retraccin (w
- w g ) con el potencial
de expansin, su fundamento se encuentra en la similitud del fe
nmeno. La retraccin lineal es tambin un indicador razonable
del potencial de expansin. Este grupo es el que se viene usan
do de modo ms amplio, debido probablemente al hecho de oue las pro
piedades utilizadas son determinadas rutinariamente en los tra
bajos de ingeniera geotcnica. adems, la experiencia ha mos
trado que el potencial de expansin presenta correlaciones re
lativamente buenas con estas propiedades (Snethen, J979). En la
maycra de los casos, las propiedades ndice de este grupo (l_
mites, de Atterberg) se correlacionan con experiencias anteriores
y se utilizan individualmente o combinadas para clasificar la
magnitud relativa del potencial de expansin. Del anlisis de
los diversos grupos indicadores del potencial de expansin usan
do tcnicas indirectas, segn Snethen (1979) el grupo de las pro
piedades ndice es el mas efectivo,constituyendose en un mtodo simple,
prctico y de precisin razonable para obtener una primera indi
cacin de la magnitud del problema.
271
e) Grupo indicador de las clasificaciones geotcninas
En este grupo se incluyen los sistemas usuales de
clasificacin de suelos (USCS, ASSHO). En realidad, este grupo
constituye otro modo de tratar el problema usando propiedades
simples del suelo, pero proporciona apenas una indicacin ge
neral de los problemas que pueden producirse. En el sistema de
clasificacin ASSHO los suelos potencialmente expansivos son
principalmente los del tipo A-6 y A-7. En el sistema unificado
de clasificacin de suelos (USCS) las categoras CL y CH cubren,
generalmente, el rango de expansividad potencial, existiendo
tambin la posibilidad de que algunos suelos del tipo MH ten
gan caractersticas expansivas, aunque en menor grado.
En definitiva, se puede llegar a la conclusin de que
para determinar ios minerales constituyentes de la arcilla, se
dispone de varios procedimientos, entre los cuales debe desta
carse, por su gran utilidad prctica, la tcnica de difraccin
de rayos X.
Por otro lado, debe indicarse que,para evaluar el po
tencial de expansin, las correlaciones que presentan mejores
resultados prcticos son aquellas referentes a los lmites de
Atterberg. No obstante su aplicacin general de modo indiscri
minado puede ser cuestionada debido a las variaciones que pre
senta el cambio de volumen en reas diferentes. Es decir, la
> potencial
i.
,-.,i aeiiniua
^ofim'da mecnam-e
mediante Fpropiedades
ndices deter
expansin
^^
_
272
minadas puede causar problemas mnimos en una r e a ,
mientras
que en o t r a zona esos mismos l m i t e s pueden o c a s i o n a r
serios
problemas.
4 , 2 . 2 - Tcr-'cas d i r e c t a s
Las tcnicas directas incluyen todos los mtodos que
determinan cuantitativamente las caractersticas del cambio de
volumen de los suelos expansivos (el hinchamiento y la presin
de hinchamiento). Generalmente, las cargas aplicadas y la rigi_
dez estructural determinan que caracterstica (deformacin
tensin) es ms importante para el control del comportamiento
de una estructura especfica.
Las medidas de esas caractersticas son efectuadas
mediante procedimientos de ensayo del tipo edomtrico.
Cuando se quiere determinar la caracterstica de de
formacin (expansin), la muestra se somete a una pequea car
ga (sobrecarga), determinada por la experiencia o dada por las
condiciones del terreno de recubrimiento. Enseguida, es inunda
da y se permite que expanda hasta que se establezca el equili
brio. La proporcin de deformacin en relacin a la altura ori
ginal, expresada como un porcentaje de expansiones lo que se
define como el hinchamiento libre. Una vez alcanzado el hincha
miento mximo, si se quiere una informacin ms completa, se
273
prosigue el ensayo cargando la muestra progresivamente y de
jando que se estabilize la deformacin para cada incremento
de carga. Al llegar a una situacin en que la altura de la
muestra es la inicial del ensayo, se mide esa presin que co
rresponde a ur.a situacin de variacin de volumen nula.
Cuando lo que se desea obtener es la caracterstica
de tensin (presin ie expansin), la muestra es cargada con
una pequea carga o sobrecarga predeterminada. Enseguida, se
inunda y se va incrementando la carga en la medida necesaria,
de modo que se mantenga la muestra a volumen constante. La
presin encontrada al alcanzar el equilibrio final se define
como presin de hinchamiento. Una vez alcanzada la presin ma
xima de hinchamiento, si se desea una informacin ms comple
ta, se prosigue el ensayo descargando progresivamente el ed
metro, dejando que se estabilice la deformacin para cada de
cremento de carga. Se llega as hasta una descarga pr cticamen
te total, midindose tambin ese hinchamiento y dndose por
terminado el ensayo.
Este hinchamiento mximo medido al final de la desear
ga, se considera como una determinacin alternativa del hincha
miento libre. Debe tenerse en cuenta que los valores obtenidos
por este procedimiento alternativo suelen ser notablemente meno
res que los obtenidos directamente en el ensayo de hinchamien
to libre (Jimnez Salas y Serratosa, 1957).
274
Para definir la presin de hinchamiento, como ya se
vio, tambin se puede usar un procedimiento alternativo que
consiste en inundar inicialmente la muestra, dejndola expan
dir libremente, y despus ir cargndola progresivamente hasta
que la muestra retorne a su altura original. En este caso, de
be considerarse tambin que por haberse seguido trayectorias
de tensin diferentes, este valor de la presin de hinchamiento
es usualmente mayor que el referido anteriormente (Fredlund,
1969) .
Normalmente, como ensayo de identificacin general,
suele ser preferible el de hinchamiento libre, ya que es mucho
ms sencillo y rpido, y conduce a resultados que repiten con
mayor precisin (Escario, 1981). Sin embargo, el ensayo de hin
chamiento libre, con posterior carga controlada, as como el
ensayo de presin de hinchamiento, con descarga controlada pos_
terior, proporcionan una informacin ms completa.
En el caso de explanadas de carreteras, como las con
diciones de carga son usualmente reducidas, el hinchamiento
libre es ms importante que la presin de hinchamiento, sien
do por tanto recomendable que la caracterstica de control sea
la expansin.
Krazynski (1973) es de la opinin de que un ensayo de
medida directa del cambio de volumen, idealmente, para ser con
fiable y reproducible, debera considerar, adems de las varia
275
bles del procedimiento de ensayo, los diversos factores rea
tivos al estado del suelo y a las condiciones ambientales que
influyen en la expansin, as como simular las condiciones de
carga a que ser sometida la estructura.
La velocidad de deformacin durante el proceso de cam
bio de volumen, es un factor que, corrientemente, los mtodos
de ensayo no son capaces de definir o estimar (Knight y Greenburg,
1970) . Las estimaciones se hacen generalmente usando teoras
anlogas e inversas a la de la consolidacin y son un tanto
cuestionables. ltimamente, aplicando a este problema la tea
ra de la difusin, se han realizado importantes avances, des_
tacando Lytton y Watt (1970) que han utilizado la tcnica de
las diferencias finitas, y Richards (1973) que utiliz la tc
rica de los elementos finitos. Estas tcnicas parecen prornete_
doras, no obstante, son necesaria.3 ms verificaciones experi_
mentales para establecer su precisin.
Un ensayo para identificacin y clasificacin de sue
los expansivos que ha sido bastante divulgado es el basado en
el aparato de expansin de Lambe (1960). Esta tcnica tiene
como finalidad evaluar la peligrosidad de un suelo desde el
punto de vista del hinchamiento. El mtodo consiste, en esen
cia, en efectuar un ensayo de presin de hinchamiento de una
muestra colocada en un anillo de dimensiones determinadas, co
mo se puede ver en la figura 4.1. La finalidad del procedimien
to estriba en establecer un mtodo sencillo de preparacin de
276
MICROMETRO
ANILLO
PIEDRAS POROSAS
SUELO COMPACTADO
F i g . 4 . 1 - Aparato de expansin de Lambe,
277
la muestra y en realizar un ensayo de corta duracin. Para
ello se siguen esencialmente los siguientes pasos. Se toma
una muestra de suelo que pase por el tamiz nmero 10. Al co
menzar el ensayo, el suelo debe estar en uno de estos tres
estados: (1) seco, (2) hmedo,o (3) con la humedad del lmi
te plstico. La muestra seca se prepara desmenuzndola y de
jndela secar al aire en un ambiente con humedad relativa de
50% hasta alcanzar una humedad constante. La muestra hmeda
se prepara de la misma forma, pero en un ambiente con humedad
relativa de 100%; para ello hay que introducir la muestra ,
hasta humedad
constante, en la cmara hmeda (con un 100% de
humedad relativa) o en un desecador cerrado que contenga agua.
Para cada uno de los tres estados, Lambe (1960) especific la
energa de compactacin que ha de aplicarse. Una vez compacta
da la muestra y montado el ensayo, mediante el vastago ajusta
ble, se aplica una presin a la muestra de 1 t/m^ (la fuerza
se mide en el anillo dinaraometrico y corresponder a un nmero
determinado de divisiones del comparador). A continuacin, se
inunda la muestra, y la presin que ha desarrollado ai cabo de
dos horas es lo que se designa con el nombre de "ndice de ex
pansividad". La determinacin de esa presin de 'linchamiento su
hace utilizando un anillo dinaraometrico bastante rgido, de ma
era que no sea preciso efectuar ajustes durante el ensayo, por
poder
suponer que la deformacin es insignificante. Conocido
el "ndice de expansividad", se obtiene el denominado "cambio
potencial de volumen" (PVC) mediante el grfico de la figura
4.2, segn las condiciones iniciales de humedad de la muestr,
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Fig. 4.2 - Criterio de expansividad de Lambe (1960)
279
Este ndice (?VC) d una idea cualitativa de la peligrosidad
potancial del suelo desde el punto de vista de la expansiva
dad.
Otro procedimiento para fines de identificacin de
suelos es el ensayo de expansin del LNEC, que evala el cam
biu potencial de volumen de una muestra remoldeada (compacta
da en condiciones estndar), expresado en porcentaje del volu
men inicial (Castro, 1964). La muestra (d=60 mm, h=15 mm) se
prepara con suelo que pasa en el tamiz nfl40 y seco en estufa
a 60 C, compactndolo en dos capas de aproximadamente el mis_
RIO espesor, y segn el procedimiento de compactacin especifi_
cado. Una vez ajustada la lectura inicial del extensmetro, se
inunda la muestra y se hacen lecturas a intervalos de 15 minu
tos en la primera hora, de 1 hora en el primer da, y despus
de 2 en 2 horas hasta que las deformaciones se estabilizen
(Fig. 4.3). El extensmetro dispone de una tara que ejerce una
fuerza de lOOg. cuando se produce un desplazamiento de 2 mm.
La expansin (hinchamiento) es calculada por medio de la expre
sin:
= -A
hQ
100 = --
x 100
15
donde
E = expansin (hinchamiento) en %
Ah = cambio de altura de la muestra (mm)
h
= 15 mm = altura inicial de la muestra
280
-S- . ac
x:.
;a
3 i t 9->3L"
".uoatra coraaactaca
:n:
mv.
nata
Fig.
s o r osa
*5ua
4 . 3 - A p a r a t o de e x p a n s i n d e l LNEC,
Mlfc.
J*
^mn - "
281
10 - lectura incial en el extensmetro (mm)
11 = lectura final en el extensmetro (mm)
Finalmente, cabe comentar la utilizacin del ensayo
de expansin realizado en moldes del CBR, dada su gran profu
sin en obras viales. La capacidad portante de las arcillas
expansivas, al igual que la de los dems suelos cohesivos, es
funcin de la densidad y humedad de compactacin, observando
se que dentro del rango de humedades habituales de compactacin,
el CBR decrece continuamente a medida que la humedad aumenta.
Ahora bien, si se permite el libre acceso de agua a las prob
tas una vez compactadas, y se ensayan cuatro dias ms tarde, se
obtiene una curva que para una humedad inicial prxima
la
ptima, pr-.!: enta mxima capacidad de soporte, y para humedades
inferiores a esta sufre acentuadas reducciones de resistencia
(Fig, 4.4). En Estados Unidos se obtiene el CBR inundando las
muestras; sin embargo, el Cuerpo de Ingenieros de Estados Uni_
dos reconoce que, para climas ridos, el inundar las muestras
conduce a resultados demasiado conservadores. En Inglaterra se
determina el CBR sin inundacin, compactando la muestra con una
humedad igual a la de equilibrio, obtenida por medio de perfi_
les de succin y curvas succin-humedad determinadas en labora
torio, con las muestras de suelo correspondientes. En la figura
4.5, se presentan algunos valores tpicos de CBR obtenidos
en
arcillas expansivas inundadas, utilizando para ello un grfico
densidad seca-humedad de compactacin (Escario 1976).El entume
cimiento obtenido al inundar durante cuatro das, muestras cora
pactadas en el molde CBR, aumenta con el ndice de plasticidad
282
E N S A T A O A S EN
OAS,
ACTA-
HtmOAS
N M E ; A 3
"-. una ^isma
o ". O :' -: .\ c oo :v.-o A O t.'. o i ;
AUTOPISTA V A S C O - A R A G O N E S A
SOBRECARGA
0,125
kg/em*
TRAMO NAVARRA
L P. 1 9 , 6
L . L . - 41
I P. = 2 1 , 4
2,OOT
VALORES REALMENTE
OBTENIDOS DEL C.B.R
1 ,90
PROCTO
1 ,80
<
a
2
1 , /O -
Id
O
1 ,60
1 ,>0
5
1
6
_,
10
II
12
13
14
13
16
17
18
19
20
HUMEDAD
Fig. 4.5 - Valores de C.B..R. obtenidos en arcillas expansiva
284
de las arcillas, siendo mayor en las muestras compactadas con
menor humedad. En las figuras 4.6 y 4.7 se indican los entume
cimientos obtenidos en funcin del ndice de plasticidad, para
arcillas andaluzas compactadas a diferentes densidades y hume
dades (Cueilar, 1978) .
Los datos disponibles actualmente sobre potencialidad
expansiva de un suelo parecen indicar que el entumeciamiento
detectado en los ensayos CBR es menor que el que se deducira
en el entumecimiento libre, por diversas circunstancias. En pri_
mer lugar por la dificultad de lograr una completa saturacin
de la muestra en toda su altura durante cuatro das, ya que la
permeabilidad de un suelo arcilloso puede ser muy baja. Por otra
parte, el' rozamiento con las paredes
del molde coarta la expan
sin en mucha mayor medida que en el edmetro. Finalmente, tam
bien hay que considerar que, la sobrecarga previa en el CBR es
normalmente superior a la reducida carga usada en los ensayos
edomtricos convencionales de entumecimiento libre. Todo ello,
probablemente, contribuye a que el entumecimiento sea ms peque
o en el ensayo de inundacin del CBR.
' 3 " Ensayos para cuantificacin de las caractersticas de
expansin
Existe una diversidad de tipos de ensayos destinados
a cuantificar el porcentaje de linchamiento y la presin
de
hinchamlento. A efectos de estudio y anlisis, se pueden dividir
mmmmmmmm
9r
1,4 < s < 1,7
o
15 < o) < 20
20<u)<25
25<<x5
A
A
m
_i
jj
4l
A
t
&
z
UJ
3h
UJ
20
Fig. 4.6 -
' '
30
NDICE
X
40
DE
60
50
PLASTICIDAD,
:S
Relacin entre el entumecimiento del ensayo CBR
y el ndice de plasticidad, para arcillas compac
tadas con densidades secas entre 1,4 y 1,7 t/m3.
30
286
\ 7 < S s < 2.0
o
!5<u5<20
10 < ai < 15
o
>
< 5
co
z
tu
2
o
UJ
H
Z
!h
*
o
00
"o*
10
20
30
40
NDICE OE PLASTICIDAD ,
Ir
50
60
Fiq. 4.7 - Relacin entre el entumecimiento del
ensayo CBR y el ndice de plasticidad,
para arcillas compactadas con densidad
seca entre 1,7 y 2,0 t/m3.
287
en dos grandes grupos: (1) ensayos de inundacin y (2) ensa
yos de succin controlada.
4.3.1 - Ensayos de expansin con inundacin
De entre los diversos mtodos de ensayo con imbibicin
total, a continuacin se pasar revista a aquellos que se con
sideran de mayor utilidad para el proyecto de obras de ingenie
ria civil:
a) Ensayo edomtrico directo
Es el tipo de ensayo ms sencillo para el clculo de
la expansin, razn por la cual est muy extendida su utiliza
cin.
En este ensayo se coloca una muestra inalterada o re
moldeada en el edometro convencional con el contenido de hume
dad natural, sometindola seguidamente a una carga correspon
diente a la sobrecarga del terreno (p ) . Si el enayo se desti_
na a un proyecto de cimentaciones la muestra de suelo es some
tida adems a una carga adicional (p) correspondiente a la so
licitacin impuesta por la estructura que ser construida. Con
cluida la consolidacin de la muestra bajo las cargas aplicadas,
se permite el acceso de agua libre dejando que el suelo expanda
hasta alcanzar su estabilizacin, h (.o.vzinuacin, el ensayo pro
sigue incrementndose la carga como si se tratase de un ensayo
288
normal de consolidacin. De la curva "e-log p" se obtiene el
valor de Ae correspondiente al hinchamiento experimentado por
la muestra, conforme se indica en la figura 4.8.
Este mtodo tiene dos limitaciones importantes, una
es que el suelo se somete a imbibicin total, por lo que las
expansiones medidas corrresponden auna situacin lmite (satu
racin completa), y la otra resulta de que el hinchamiento ob
tenido corresponde a una carga o incremento de carga fijo, lo
que impide que el proyectista tenga la oportunidad de conside
rar otras condiciones de aplicacin de cargas.
b) Ensayo edomtrico mltiple
En el ensayo edomtrico mltiple se usan varias mus
tras con su humedad natural, montndolas en el edomtro conven
cional con diferentes sobrecargas. Seguidamente, son inundadas
y se miden sus hinchamientos despus de estabilizados. Esto
equivale a realisar a la vez varios ensayos del tipo anterior
mente referido.
Se suelen presentar los resultados por medio de dos
curvas, una que corresponde a la variacin de los ndices de
poros de las muestras con contenido de humedad natural, y la
otra a la variacin de los ndices de poros para la condicin
de inundacin (Fig. 4.9).
289
' P
Fig. 4.8 - Ensayo edomtrico directo,
Fig. 4.9 - Ensayo edomtrico mltiple,
290
c) Ensayo edometrico doble
El mtodo del doble edmetro fue ideado por Jennings
y Knight (1957) como un medio sencillo para el estudio de sue
los coiapsables, siendo posteriormente adaptado para la cuan
tificacin del hinchamiento de los suelos expansivos. Se trata
de un intento de solucionar las desventajas del ensayo edom
trico directo en relacin a las exigencias de proyecto, sin ne
cesitar recurrir a la solucin extremada del ensayo edometrico
mltiple.
Este mtodo fu muy utilizado en Sudafrica en la deca
da de los sesenta, y a pesar de la crtica severa a que ha si^
do sometido en los ltimos aos, continua siendo bastante uti_
lizado (Kantey, 1971; Jimnez Salas, 1971; Horta da Silva,1975).
En este ensayo se toman dos muestras lo ms idnticas
posible, las cuales se van cargando progresivamente en dos ed
metros distintos. Durante el ensayo, una de las muestras se man
tiene con la humedad natural, mientras que la otra es inundada
desde el principio. Para la muestra que se ensaya con la hume
dad natural, debe emplearse una clula edomtrica con un dispo
sitivo que impida la desecacin de la misma durante el ensayo.
En cuanto a la otra muestra, que inicialmente tambin est con
humedad natural, se le aplica una pequea carga (0,1 t/m2) antes
de ser inundada. Seguidamente, se deja hinchar, consiguindose
un acceso rpido y completo del agua a toda la muestra, gracias
a las fisuras abiertas de esta. A continuacin,se cargan ambas
291
muestras por escalones sucesivos hasta lieqar a una carqa ele
vada, del orden de 20 Kq/cm2. El punto correspondiente a 0,7
6 1,0 t/m2 sique considerndose como definitorio del "hincha
miento libre".
Este mtodo se basa en suponer que, inicialmente,ambas
muestras son idnticas; no obstante, como es inevitable que
existan diferencias entre los ndices de poros iniciales, los
autores, para corregir ese desajuste, suponen que las curvas
sor. asintticas para presiones elevadas, ya que las fuerzas de
succin pierden importancia frente a las totales. As pues, re
comiendan que se desplaze una de las curvas (generalmente la
curva de humedad natural) hasta que su tramo recto, correspon
diente a las presiones elevadas, coincida con el de la
otra
(Fig. 4.10).
Esta recomendacin de los autores no est basada en
ensayos realizados, ya que hay evidencias de que esas curvas
se cruzan. Puede ser que esta sea una de las causas de que el
mtodo del doble edmetrc sobrevalore
el hinchamiento.
La interseccin de ambas curvas corresponde a la pre
sin de hinchamiento del suelo, pues de un modo general se pue
de decir que un suelo hincha o colapsa al inundarse, segn que
la presin externa sea mayor o menor que la presin de hincha
miento (Dudley, 1970; Sultn, 1971; Brackley, 1975; Leonards
y Atschaeffl, 1971; Komornik y Zeitlen, 1969; Jimnez Salas et
alii, 1980).
292
O.lkg/cm*
fj
p'
log P
Curva corregida del
: ensayo en seco
I ^-Curva con muestra
undada
QJkg/Tr
p'
log P
,_Curva con muestra
nundada
Fig.. 4.10 - Ensayo edomtrico doble
293
Otra posible fuente de error de este mtodo se debe
a que la expansin depende de le. trayectoria de tensiones.
Weston (19 80) considera que el principal inconveniente de este
ensayo esta relacionado con el hecho de admitir que la expan
sin es independiente de las trayectorias de tensin y humee
tacin, lo que en realidad no es verdad, como ya haban indi_
cado Jimnez Salas y Serratosa (1957). Ante esta evidencia,
Burland (1975) y Brackley (1975)son de la opinin de que los
ensayos edomtricos deberan ser realizados siempre siguiendo
se trayectorias de tensin convenientes para cada caso.
d) Ensayo edomtrico simple
Firth (1971) llam la atencin sobre el hecho de que
en el ensayo edomtrico doble, la muestra ensayada con el con
tenido de humedad natural se destina, exclusivamente, a la de
terminacin del ndice de
poros incial, e Q , bajo la tensin
total vertical, p Q , correspondiente a la profundidad en que se
encontraba la muestra.
Teniendo esto en cuenta, ese autor ide el ensayo edo
mtrico simple, en el cual el ndice de poros
inicial
de la
muestra (con humedad natural) se obtiene cargndola hasta
la
presin total inicial, p 0 , correspondiente a la sobrecarga de
tierras (Jennings, 1973). A continuacin se descarga la muestra
hasta una presin de 0,1 t/m2; luego se inunda, y finalmente se
carga la muestra progresivamente como si se tratara de la muestra
294
inundada del doble edmetro (Fig. 4.il).
Ralph y Nagor (1972) hicieron posteriormente la si_
guiente observacin: "La curva edomtrioa es prcticamente
horizontal en el tramo inicial (hasta la carga pQ) , y se in
troduce un error insignificante al aceptar como e Q el valor
correspondiente a la presin igual a 0,1 t/m2. En base a esta
observacin, propusieron la utilizacin del ensayo edometrico
simple modificado, tal como se indica en la figura 4.12.
ensayo edometrico simple presenta las siguientes
ventajas en relacin a la tcnica del edmetro doble:
Ia) Elimina las incertidumbros asociadas con las po
sibles diferencias entre los ndices de poros inciales de las
muestras adyacentes;
2a) Elimina la necesidad de llevar los ensayos hasta
presiones muy altas para localizar las ramas virgenes de las
curvas edomtricas, lo cual no puede dejar de hacerse en el do
ble edmetro debido a la necesidad de realizarse el ajuste de
las dos curvas;
3a) Es ms barato y ms sencillo, lo que posibilita
duplicar el nmero de muestras estudiadas sin encarecer
el
estudio.
Finalmente, debe destacarse que este ensayo, al igual
que el dobel edmetro, es aplicable principalmente a suelos
295
0.1 kg/crn 2
Pa
p'
og P
Fig. 4.11 - Ensayo edomtrico simple
(Firth, 1971).
Fig. 4.12 - Ensayo edomtrico simple modifi
cado por Ralph y Nagar (1972).
BB
296
que en su estado final alcanzan un grado de saturacin sufi
cientemente alto, de tal modo que el principio de las presio
nes efectivas pueda ser utilizado en su forma: a' = -uw.
e) Ensayo edomtrico a volumen constante
Entre las diversas variantes de este ensayo, el pro
cedimiento de Sullivan y Me Clelland (1969) presenta bastante
inters. Para realizar el ensayo se toma una nica muestra con
su humedad natural, se carga con una presin correspondiente
a la sobrecarga de tierras, y, una vez estabilizada, se inunda,
incrementando la carga de modo que se mantenga la muestra
volumen constante. Al alcanzar la presin de hinchamiento m
sima, la muestra es descargada por decrementos hasta llegar a
una pequea carga de 0,0 7 0,1 Kg/cm2 (Fig. 4.13).
La diferencia de este procedimiento en relacin
al
convencional, radica principalmente en el hecho de hacerse una
interpretacin de la curva "e-log p" en trminos de tensiones
efectivas, como se indica en la figura 4.13. En este ensayo
las condiciones de tensin efectiva final e inicial se deter
minan aplicando la siguiente versin modificada de la ecuacin
clsica de tensiones efectivas:
a > = a- x p"
297
"l i i l l u n i i " i i m i r
Sobracarqa
P r a a i n total
irr
Po
U Presin
() afectiva
final
j]
O
o
a.
&',
0 Presin
[j e f e c t i v a
Q inicial , 0"'
OD
a
m
o
c
Presin
Fig.
4.13 - Ensayo edomtrico a volumen
constante (Sullivan y Me Clelland,
1969) .
298
donde
a' = tensin efectiva
o
- tensin total
= parmetro que representa la parte de la succin
del suelo que contribuye a la tensin efectiva
" = succin del suelo o presin intersticial nega
ir
tiva del agua
f) Ensayo edomtrico con muestras dobles inundadas
En este ensayo, ideado por Holtz (1970), se necesi
ta utilizar los resultados de dos muestras; para obtener los
limites en que se situaran las estimaciones del cambio
de
volumen. Una de las muestras es inundada a volumen constante,
y al alcanzar el equilibrio se descarga hasta
una
pequea
presin nominal. La otra es cargada ccn esa misma pequea pre_
sin, inundada, y despus de estabilizado el hinchamiento, Se
carga incrementalmente hasta alcanzar la presin de hinchamien
to obtenida en la muestra anterior. Conforme se indica en la
figura 3.47 , la curva C de interpolacin, que pasa por los dos
puntos correspondientes al hinchamiento libre de la
segunda
muestra y a la presin de hinchamiento de la primera, es la
estimacin del cambio de volumen para muestras cargadas con
presiones intermedias e inundadas.
299
g) Ensayo edomtrico con medida de presin lateral
Komornik y Zeitlen (1965) desarrollaron un disposi
tivo para medir la presin de hinchamiento lateral en los
edomtros convencionales.
La modificacin introducida en el edmetro consite
bsicamente en utilizar un anillo portamuestras delgado, que
dispone en su parte central de bandas extensomtricas para
determinar la presin lateral desarrollada al inundarse
la
muestra (Fig. 4.14).
Ofer (1980) ide un aparato para medir la presin de
hinchamiento lateral en laboratorio y en el campo, adaptando
al anillo con bordes biselados (para penetrar en el suelo) un
transductor de presin y un sistema de humectacin (Fig. 4.15)
Un aparato similar a este fue propuesto por Escario, en 1965.
h) Ensayo triaxial con control de expansin vertical
y lateral
Aunque los daos causados en las estructuras por la
expansin se pueden atribuir casi siempre a su componente ver
tical, hay casos en los que la causa responsable es la expan
sin lateral, por lo menos en una gran
proporcin. Dawson
(1953), Jimnez Salas (1965), Komornik y Zeitlen (1965) han
relatado casos de daos estructurales debidos a movimientos
/ / 7
-te
* '5 M i
'
>
II15
-na
u gi
Fig.
4.14 - Edrnetro con dispositivo para medid
de la presin lateral
(Komornik
Zeitlen, 1965).
II
1
\\
~4- C 'H - -:
n i - - r - -i-h
Fig.
, - i
rt-i
jj;
-^
4.15 - Aparato para medir la presin de
hinchamiento lateral en laborato
rio y en el campo
(Ofer, 1 9 8 0 ) ,
301
verticales y horizontales. Para estos casos, por tanto, los
dispositivos de ensayo unidimensionales no responden total
mente a la necesidad planteada.
Parcher y Lin (1965) desarrollaron un aparato para
medir independientemente la expansin vertical y la horizon
tal, usando una clula triaxial.
Katti et alii (1969) estudiaron el linchamiento ver
tical y horizontal, as como las presiones de hinchamiento,
usando el aparato triaxial modificado de la figura 4.16.
Dakshanamurthy (1979) realiz estudios sobre la ex
pansin vertical y lateral, mediante tensiones externas con
troladas, usando un aparato triaxial que permite medir simul_
taneamente las expansiones vertical y volumtricas de la pro
beta durante el ensayo. El aparato triaxial usado en los ensa
yos fue
el de Bishop y Donald (1961) mostrado en la figura
4.17. En la figura 4.18 se presentan algunos resultados tpi
eos obtenidos por el autor.
4.3.2 - Expansin en funcin de la succin
En al actualidad, varios autores han criticado el
procedimiento convencional con imbibicin total de las mu
en los ensayos de expansin, por considerar que esta sita
302
p
//////////
Escala
?1u9Stra
3a38
da
la
caala
Fig. 4.16 - Aparato triaxial nodificado para medir
hinchamientos y presiones de hinchamien
to (Katti et alii , 1969) .
ffr
"amblo
da vol'j.itan
Carabla a v o l u a a n
iS3
h-1
no
23 ; p r 9 9 . = 0 )
da
aira
! .-Sri-
F i g . 4.17 - Aparato t r i a x i a l de Bishop y Donald
(1961).
303
Fig. 4.1S - Hinchamiento axial mximo en funcin
de la tensin normal media, para diver
sas relaciones a,/cu.
304
no c o r r e s p o n d e en g e n e r a l a l a r e a l i d a d en e l t e r r e n o
(Escario,
1969; E s c a r i o y Soez, 1973; Kassif y Ben Shalom, 1971; K a s s i f
et a l i i ,
1973; A i t c h i s o n , 1973; N o v a i s - F e r r e i r a , 1973; H o r t a
d a S i l v a , 1973) .
Las medidas del hinchamiento y de la presin ce hin
chair.iento usando las tcnicas convencionales son generalmente
conservadoras debido al procedimiento emnleado para suministar
agua en el ensayo, ya que parece bastante
improbable que la
masa de suelo in situ tenga una disponibilidad de agua suficien
te para saturar completamente el suelo; tambin parece poco pro
bable que la "necesidad de agua" sea satisfecha inmediatamente.
De hecho, como se vio
en el captulo 3, la succin
aumentar debajo de la estructura edificada, pero el estado l_
mite de saturacin no es alcanzado, y si lo es, -.tinca lo ser
a lo largo de toda la zona activa del suelo. Consecuentemente,
la expansin determinada con imbibicin total de la muestra es
una hiptesis demasiado drstica. As pues, solo sera posible
prever
con adecuada seguridad la inestabilidad volumtrica de
las arcillas expansivas, si se pudieran reproducir en los ensa
yos las variaciones del contenido de humedad, y las respectivas
variaciones de succin o presin intersticial, verificadas
en
la zona activa despus de la construccin.
De tal forma, los ensayos se debern realizar de modo
que se determine la expansin, bajo control de la variacin de
la succin o, si es posible, do la variacin de la presin
intersticial que se verifica debajo de las estructuras edifi
cadas, desde la fase de inicio de la construccin hasta la.
posterior estabilizacin del contenido de humedad.
4.3.2.1. - Ensayos de succin
Se ha desarrollado una gran variedad de tcnicas para
determinar la succin del suelo, disponindose actualmente de
mtodos, tanto para realizar medidas en laboratorio, como
el campo
en
(Croney et alii, 1958; Croney y Coleman, 1960; Hillel,
1971; Aitchison, 1965). Los mtodos de laboratorio son ms nume
rosos por cuanto a las disponibilidades de alternativas y medios
son mayores.
Dichos procedimientos pueden clasificarse en dos gru
pos, denominados mtodos directos y mtodos indirectos.
Los mtodos directos para determinar la succin son:
la placa de succin, el tensimetro, la centrfuga, el aparato
de membrana de presin, la consolidacin (aplicable solamente
en el caso de arcillas saturadas) y el piezmetro de presin.
Los mtodos indirectos utilizados para medir la succin
son: la depresin del punto de congelacin, el desecador de va
ci, la balanza de sorcin, la clula de yeso (resistencia elc
306
trica), el psicrmetro y el papel de filtro.
En la figura 4.19 se presenta un esquema con los
rangos de valores de la succin medibles por los diversos
mtodos, segn Richards (1974).
a) Placa de succin
La placa de succin se utiliza para valores de la
succin comprendidos entre pF=0 y pF=3.
En esencia este aparato est basado en el establee^
miento de una diferencia de presiones en una placa porosa, me_
diante la aplicacin directa de una succin a la parte infe_
rior a travs de una bomba de vaco, mientras la parte supe
rior se mantiene a la presin atmosfrica (Fig. 4.20).
La muestra de suelo se coloca en contacto ntimo con
la parte superior plana de la placa porosa, saturada, cuyo va
lor de entrada de aire ha de ser superior a la succin que se
desea medir. De esta forma la succin inducida en la placa se
transmite a la muestra de suelo situada sobre ella, alcanzondo
se un equilibrio despus de haberse producido el correspondiera
te movimiento de agua. Si la muestra tiene inicialmente una
succin mayor que la placa, entrar agua en ella hasta que la
succin decrezca para igualar el valor de la placa. Por el con
trario, si la succin de la muestra es menor, ir perdiendo
307
It tO4 l
I i 10 f 6
II0' i
io-'t i
3i
1^
ida de la succin
Fig. 4.19 - Mtodos para la med
y sus rangos de validez
308
aqua hasta alran;-ar el. mismo valor que la placa. Cuando se
establece el equilibrio se pesa el suelo para conocer su hu
meilad.
Repitiendo el ensayo con varias succiones se puede
obtener vina enrva que relaciona la humedad con la succin
Crono\ y i\" 1 er!an , \ ll i- 0 < .
vVn este procedimiento no se pueden medir valores
de la succin su perioros a un pF de 3, porque el agua entra
en
i'.iv i ; ,u"', ;i.
>V",v; ene llamar la atencin sobre el hecho de que al
sev la p'.ae.i permeable a los iones disueltos en el agua, esta
tee:-\ea sele controla la succin matricial. De manera que no es
vlida v-ur-ae sea necesario conocer la succin total, oues no
ceee amblan tenerse presente que las variaciones ae
t
.' I
, V*. V .. , ll
W,*
oioar a cambies en la succinenla superficie
i, stor.de este efecto particularmente importan
-nos. As pues, sera conveniente realizar los
;i2-e
'o crestn
esto preeedimtentc so pueden medir valores d
309
MUESTRA
CMARA OE
LA MUESTRA
-*-
UNEA DE
VACIO
PLACA POROSA
TAPN OE
GOMA
MANMETRO
OE MERCURIO
AGUA
DESAIREAOA
Fig. 4.2 0 - Esquema del aparato de placa de
succin.
Junfa
trica
Oisco d e
Orones
poroso
V'jestra
d s suelo
M a m orara
Fig. 4.21 - Clula de membrana de presin.
310
pF entre 0 y 5,3.
La muestra se coloca sobre una membrana semipermea
ble (permeable ai agua e impermeable al aire) de celulosa re
generada, que se encuentra situada por la parte inferior sobre
una placa porosa saturada, en contacto con agua a la presin
atraofrica (Fig. 4.21). Todo el conjunto est encerrado en una
cmara estanca, dentro de la cual se introduce aire (nitrgeno)
a una presin determinada. Con esto, la presin del aire de los
poros del suelo aumentar en una cantidad igual al que se elev
la presin del aire de la cmara. As pues, se producir
una
transferencia de humedad entre la muestra y la placa porosa a
travs de la membrana semipermeable, mantenindose esta sita
cin hasta el instante en que la presin del agua en el suelo
sea tambin la atmosfrica. En la condicin final de equilibrio
la presin de aire aplicada es igual a la succin del suelo.
Anlogamente a lo indicado en la placa de succin, a cada valor
de la presin aplicada corresponde una humedad de equilibrio
(Croney et alii, 1958; Coleman y Marsh, 1961) .
El procedimiento de la membrana de presin est basa
do en el principio de translacin de ejes, es decir, que la fa
se lquida sufre un aumento de presin igual al de la fase ga
seosa, conforme ya fue referido en el captulo 2 (Hilf, 1956;
Olson y Langfelder, 1965).
el agua, a la presin atmosfrica, que se
311
utiliza en el ensayo es pura, se mide la succin total. Cuando
tiene la misma composicin que la del suelo, se mide la succin
capilar.
Este procedimiento presenta la gran ventaja de dispo
ner de un rango de succiones suficientemente amplio para
ser
utilizado en todas las aplicaciones prcticas de geotecnia.
Conviene llamar la atencin sobre la conveniencia de
controlar la humedad relativa del ambiente dentro de la cama
ra de presin cuando se realizan ensayos de corta duracin,
ya que para humedades reducidas el perodo de tiempo necesario
para alcanzar una situacin de equilibrio puede ser grande, si
se tiene en cuenta que esta situacin se establece mediante
transferencia de vapor de agua de la membrana a la atmsfera
de la cmara. En caso de no poder esperar un tiempo adecuado,
se puede recurrir a hacer pasar el nitrgeno por un humidifi_
cador antes de introducirlo en el aparato.
Conviene tambin tener presente que al tratar de deter
minar la rama de humectacin de la relacin succin-humedad,
inicialmente la muestra deber tener un contenido de humedad
suficiente para asegurar la formacin de una pelcula continua
de agua con la de la membrana semipermeable. En caso de que
esto no ocurriera, sera necesario esperar un tiempo adecuado
en cada uno de los primeros escalones de humectacin, para ase
gurar que se alcanzar el equilibrio a travs de la fase vapor,
312
c) Mtodo de la centrifugacin
Para valores de pF entre 3 y 4,5 se puede
el procedimiento de la
centrifugacin
utilizar
(Croney et alii,
1952).
Consiste en la aplicacin de un elevado campo gravi_
tatorio constante, mediante una centrfuga, a una muestra de
suelo colocada sobre un columna porosa saturada que en su ba
se dispone de agua a la presin atmosfrica. La succin
que
se obtiene en la situacin final de equilibrio es funcin de
la raiz cuadrada de la velocidad de rotacin.
d) Tensimetro
Este sistema permite determinar la succin del terre
no in situ
(Croney, 1952). Su fundamento es el mismo que el de
la placa de succin utilizada en laboratorio, por ello con este
procedimiento no es posible medir succiones in situ
superiores
a las correspondientes a un pF de 3, lo cual limita
enormemente
su aplicacin en climas ridos.
El tensimetro consta fundamentalmente de tres elemen
tos
(Fig. 4.22):
Ia)
Una clula porosa, con agua desairada, cuya
se equilibria con la del suelo que le rodea.
succin
313
.MANMETRO(O TRANSOUCTCR
OE PRESIONES)
TUBERA'
CLULA POROSA
Fiq. 4.22 - T e n s i o m e t r o .
CMARA DE PURGA
-m~-,
2*) Un instrumento de medida de Li succin de la celu
la porosa, constituido por un manmetro de mercurio o por un
transductor elctrico, que se instala en superficie;
3a) Un sistema cerrado de tubera's con agua desaira
da que conecta los dos elementos antes mencionados.
En la eleccin de la clula porosa hay que tener en
cuenta el dintro de sus poros, ya que ello limita el valor
mximo de la succin que se puede alcanzar en ella sin que en
tre aire en el sistema de medida, as come el tiempo de res
puesta del sistema.
Mtodo del descenso del punto de congelacin
:ste mtodo se puede emplear para valores del pF
Mitre 4 v
Se puede usar la frmula:
oF = 4,1 + loa
pava la succin de cualquier muestra de suelo que tenga un
descenso ci t"C en su punto de congelacin. El orocedimiento
del ensayo determina el valor ms elevado de la succin, cora
patrble con el contenido de humedad, lo que restringe la val
.if?
as u
mtodo Croney et alii, 19 52).
315
f) Desecador de vacio
La tcnica del desecador de vaco puede utilizarse
para la medida de la succin total en el rango de valores de
pF entre 4,5 y 7,
Este mtodo consiste en mantener la muestra el tiem
po necesario en un ambiente, cuya humedad relativa permanece
constante. Para ello se introduce esta en un desecador de va
co en el que previamente se ha colocado una solucin de ci_
do sulfrico con una concentracin adecuada(Aitchison y Richards
1965) .
Como ya se vio en el captulo 2, la ecuacin que re
laciona la energa libre y la humedad relativa es:
Af = h =
RT
ln
Po
(4.1)
w
donde
Af = h = energa libre o succin total del agua
R = cosntante universal de los gases
T = temperatura absoluta
p
pQ
H
100
humedad relativa del vapor de agua
en los poros del suelo
Para la temperatura de 20C, la ecuacin se convierten en:
Po,
pF = 6,502 + log (log ~x~) >
4.2)
316
o bien en:
pF = 6,502 + log (2-log H)
(4.3)
Por lo tanto, la humedad relativa, en equilibrio,
se corresponder con una succin del suelo que se determina
por medio de la frmula 4.3. Despus se pesa la muestra y se
determina su humedad. Repitiendo el ensayo con distintas con
centraciones de cido sulfrico se puede obtener la curva
succin-humedad para ese suelo (Tabla 4.1).
TABLA 4.1 - Relacin entre la densidad de las
soluciones de cido sulfrico, las
humedades relativas de equilibrio
y los correpondientes valores de
pF a 20C.
PF
4,5
5,0
5,5
6,0
6,5
7,0
Densidad
(g/cm3)
1,050
1,110
1,205
1,344
1,578
1,840
Humedad relativa
(%)
97,73
93,00
79,51
48,43
10,10
0,07
Es conveniente que la superficie libre de la solu
cin sea grande para acelerar el proceso de transferencia,
as como cue la cantidad de cido sea lo suficientemente arande
337
para que las variaciones de concentracin debidas a intercam
bios de humedad con la muestra sea despreciable.
En este procedimiento es necesario tener en cuenta
que el control de la temperatura es muy importante, sobre to
do cuando estemos en las proximidades de un humedad relativa
del orden de 100%. La experiencia adquirida con esta tcnica
ha pernitido fijar en +0,01C la variacin mxima que se debe
admitir, cuando se desee hacer medidas muy precisas en las pro
ximidades de pF=5,0.
g) Balanza de sorcin
El rango de aplicacin de este mtodo es para pF de
4,5 a 7,
Este procedimiento consiste en medir directamente,
con un manmetro de aceite, la presin del vapor de aire en
contacto con la muestra y mediante la ecuacin 4.2 calcular
la succin. Despus se pesa la muestra y se halla la humedad
de equilibrio que corresponde a la succin aplicada. Repitien
do el ensayo para diferentes humedades se puede obtener la
curva succin-humedad.
318
h) Clula de yeso
En la prctica se pueden utilizar para medir succio
nes del terreno cuyos valores de pF oscilan entre 2,5 y 4,5.
Consiste fundamentalmente en un par de electrodos
inmersos en un elemento poroso (generalmente escayola) , cuya
distribucin de poros nos fijar el rango de valores de la
succin en que podr funcionar (Fig. 4.23). Una relacin, en
peso, escayola-agua de 1:1 d generalmente una distribucin
que nos permite aproximadamente medir succiones en el inter_
valo de pF=2,5 a 4,5.
Dado que la resistencia elctrica entre los dos ele
trodos es funcin de la cantidad de agua que contenga la masa
de escayola, y este a su vez funcin de la succin, se puede
establecer una relacin entre la resistencia elctrica y
la
succin.
Para hallar el valor de la succin en un punto deter
minado de la masa de suelo, se introduce en ella la clula de
yeso, permitiendo que se establezca el equilibrio de succio
nes entre el elemento poroso de la misma y el suelo que le ro
dea. Mediante un puente de Wheacstone, desde la superficie del
terreno se determina el valor de la resistencia elctrica
de
la clula.. Seguidamente, a travs de la curva de calibracin
de la clula, se determina el valor de la succin del agua en
319
y ^
F i g . 4 . 2 3 - C l u l a de yeso,
320
el suelo. La calibracin, hecha previamente, consiste en de
terminar, por un lado, la relacin succin-humedad de la es
cayla, y, por otro, la relacin resistencia elctrica-hume
dad de la clula de yeso, ton esas relaciones, entonces, se
puede establecer la correspondiente relacin resistencia elc
trica-succin, pero teniendo cuidado de utilizar correctamen
te los valores que corresponden a la rama de secado o a la de
humectacin, conforme el caso. De todos modos, dada la rigi_
dez de la estructura de la escayola, suele ser pequea la his_
tarisis entre los dos procesos de secado y humectacin.
Hay que tener en cuenta que normalmente la tempera
tura de la clula de yeso, en el momento de hacer la lectura
de la resistencia, no ser aquella a la cual se hizo el cal:L
brado en el laboratorio. Para poder hacer la correccin corres
pendiente en el valor de dicha resistencia, es necesario ins
talar junto a la clula, en el terreno, un termistor que nos
permita medir la temperatura, para as poder hacer seguidamen
te la correccin de la lectura que tomamos con el puente apli_
cando la siguiente expresin:
= R
o (1+0'002(T -Tc) )
siendo:
RQ - lectura que tomamos con el puente
Rc - lectura corregida
T Q = temperatura a que se encuentra la clula
T c - temperatura a que se h::zo el tarado
(4.4)
321
Otro efecto a considerar, y que de hecho representa
la limitacin ms importante a la hora de su utilizacin in
situ, es el de que las sales disueltas en el suelo (salinidad)
afectan las medidas elctricas, disminuyendo el valor de
la
resistencia elctrica que correspondera a las condiciones
existentes de succin, de acuerdo conel tarado previo (Spanner,
1951).
A la vista de la experiencia adquirida por diferen
tes investigadores en el uso de las clulas de yeso, se enu
meran a continuacin las ventajas y inconvenientes ms impor
tantes (Aitchison y Richards, 1965; Cuellar, 1978).
En lo referente a sus ventajas, cabe destacar:
- Coste bajo y simplicidad de instalacin.
- Equipo de medida sencillo y de fcil manejo.
- Rpida elaboracin del dato succin y de sus
factores correctores.
- Cualitativamente ofrece una indicacin de los
procesos de desecacin y humectacin que puedan
tener lugar en' el terreno, aunque cuantitativa
mente la succin puede estar sujetaa errores de
rivados de la falta de equilibrio entre la clu
la y el terreno circundante, bien como de la al_
teracin del tarado inicial.
322
En cuanto a los inconvenientes, pueden citarse los
siguientes:
- El proceso de calibracin de las clulas, adems
de ser bastante laborioso, no permite que se ase
gure una gran exactitud. Un factor imporante en
la precisin de la calibracin es la relacin
"succin-humedad" obtenida para la escayola, pues
se ha comprobado que pequeas diferencias en la
homogeneidad de la mezcla y en el proceso de seca
do introducen variaciones notables en la curva de
calibracin.
- La salinidad del terreno, al igual que los efectos
de la temperatura, produce variaciones importantes
en la relacin succin-humedad de la clula, y su
control es muy difcil.
- El ciclo de histrisis que existe en la relacin
"succin-humedad" de un elemento poroso, con ramas
diferentes segn se trate del proceso de humecta
cin o de secado, introduce ms una dificultad en
la utilizacin de estos elementos. Aunque la hist
risis es funcin del material, los errores tpicos
debidos a ella son del orden de + 0.25 unidades por
pF (Richards, 1974).
- Los tiempos de respuesta en suelos de baja permea
bilidad pueden ser de varios meses, lo que represen
ta una seria limitacin para su empleo, una vez que
las clulas de yeso experimentan unrpido deterioro,
sobre todo cuando estn inmersos en suelos salinos.
- Los contactos deficientes entre clula y suelo pue
den aumentar notablemente el tiempo de respuesta,
causando un flujo de humedad por medio de la fase
gaseosa. El flujo de vapor de agua puede ser
muy
lento y muy sensible a los cambios de temperatura.
- En el caso de arcillas expansivas, aunque inicial.
mente se consiga un buen contacto entre las super
ficies de la clula y del terreno, este puede
no
mantenerse a causa de los inevitables cambios
de
volumen.
En definitiva, puede afirmarse que las clulas de ye_
so pueden ser un sistema razonable de medida de succiones siem
pre que el suelo no sea excesivamente salino y que el perodo
de observacin no sea demasiado largo (cuatro a seis meses).
Esta circunstancia limita mucho su empleo, puesto que los cam
bios de humedad estacionales requieren perodos de medida ms
largos.
i) Piezmetro
de succin
Teniendo en cuenta las limitaciones de las clulas de
yeso, Escario (1965, 1967 y 1969) desarroll un nuevo sistema
de medida directa de la succin en el que no se necesitase
de
calibrados previos y en el que las variaciones de temperatura
324
y salinidad no afectasen los valores medidos a lo largo de
un perodo suficientemente amplio.
El piezmetro de succin utiliza como elemento poro
so sensible una pequea clula de yeso, que acta solo como
elemento indicador del sentido del movimiento de la humedad
en el aparato, en funcin de la presin de aire aplicada ex
teriormente (Fig. 4.24).
En lneas generales, el pie2.metro de succin consi
te en un elemento poroso, conteniendo electrodos en su interior,
que est encerrado en una cariara hermtica, a la que por la pa
te superior se le puede aplicar aire a presin y por la parte
inferior est en contacto con el agua, de una piedra porosa
travs de una membrana semipermeable fabricada con celulosa re_
generada, tal como el celofn o Visking. Esta piedra porosa, a
su vez, est
en contacto con el agua de otra piedra porosa si_
tuada debajo, tambin separada por una membrana semipermeable.
Esta piedra porosa inferior est
en contacto directo con
el
terreno, mientras que la piedra porosa superior, en determina
da fase del ensayo, puede recibir agua a la presin atmosfera.
ca.
En el ensayo, cuando se alcanza el equilibrio de suc
ciones del suelo y de elementos porosos, es decir, cuando estos
poseen la misma succin total que el suelo, se mide la resi
tencia, Q, del elemento sensible dentro del cual estn
los
325
SECCIN
A. P A
PIEDRAS POROSAS OE
GRANO FINO
aoE
c SI GN
/
5i 3
PLANTA
A ^ ; 0 A QE Affl./
LICAO;
51 3
Fig. 4.24 - Piezometro de succin,
326
electrodos. El valor de Q, corresponde a una humedad w Q y a
una succin s
(igual a la succin del suelo). A continuacin
se hace llegar agua, a presin atmosfrica, a la piedra poro
sa superior, y simultneamente se aplica aire a una presin de
terminada en la cmara que contiene la clula porosa, con lo
que el agua en ella contenida aumenta su presin en un valor
igual al incremento de presin en la fase gaseosa (Hi3f, 1956;
Olson y Langfelder, 1965).
Enseguida se determina nuevamente la
resistencia () . Si r-1 < H Q , esto significa que wj_ > w Q . Segu,i
damente se disminuye la presin de gas. Entonces, si "2 >
Ji
esto indicar que W2 <w Q . Mediante aproximaciones sucesivas se
llega a una presin en la fase gaseosa para la cual la humedad
del elemento poroso sensible es igual a la inicial. Cuando esto
ocurra, la presin del gas es igual a la succin del suelo.
Con este procedimiento se pueden medir succiones con
pF entre 3 y 5.
Conviene resaltar que este mtodo necesita de estu
dios adicionales encaminados a determinar el alcance del ata
que de las bacterias del suelo a la membrana semipermeable de
celulosa.
o las succiones son grandes, la presin del gas
temente elevada como para, sin haber modificacin
del elemento sensible, variar la resistencia. En
327
este caso, como se ve en la figura 4.25, hay que corregir las
lecturas (Escario, 1973).
j) Psicrmetro
En condicin de equilibrio, el potencial de la hume
dad del suelo es igual al potencial del vapor de agua en el
aire del ambiente. Si el equilibrio trmico est garantizado
y el efecto gravitacional es despreciable, el potencial
del
vapor puede ser considerado igual al potencial total (poten
cial matricial ms potencial osmtico), puesto que el aire
acta como una membrana semipermeable ideal permitiendo que
solo pasen molculas de agua (dado que los solutos son
no
voltiles).
El psicrmetro es un instrumento utilizado hace mu
cho tiempo en Meteorologa para indicar la humedad relativa
de la atmsfera en que es colocado, generalmente, mediante la
medida de la diferencia entre las temperaturas registradas en
dos termmetros, uno con bulbo hmedo (bulbo envuelto en fie.1
tro hmedo) y otro con bulbo seco. La evaporacin de la hume
dad de dicho fieltro hacia la atmsfera (cuyo estado higrometri
co se desea conocer) hace que se robe calor al termmetro, con
lo que la temperatura que este marcar ser inferior a la del
que ha mantenido su bulbo seco. Esta diferencia de temperatura
ser tanto ms alta cuanto mayor sea el valor del calor cedido,
1
*
'
~~,
"
I/,
s
J&**'
tf
Valoro^ paro una pres
ya:. uulc
Vulores para presione
yus dif erentes Je ce
_
-
0,1
_.-.!..
. .
0.01
keslsoticlo
F i g . 4.25
A 10"* )
- Efecto de la presin del gas sobre la resistenc
de los electrodos, para contenido de agua const
329
el que a su vez ser mayor cuanto menor sea la humedad rea
tiva del aire. La relacin entre la humedad relativa de
la
atmsfera en cuestin y la diferencia de temperaturas entre
ambos termmetros viene dada por la siguiente ecuacin lineal:
(| + A.p).(T - T*)
H = 1 - -1
(4>5)
Po
siendo
T' = temperatura absoluta del termmetro hmedo
T
= temperatura absoluta del termmetro seco
= presin a la que est funcionando el psicr
metro, en este caso la atmosfrica
o = presin de vapor a la temperatura T
= constante psicromtrica o constante de Arnould,
que depende de la forma y dimensiones del bulbo,
as como de la conduccin de calor en el aparato
y de la velocidad de ventilacin
Como referimos anteriormente, la succin es un fun
cin de la humedad relativa, entonces resulta evidente que un
psicrmetro puede medir la succin siempre y cuando podamos
medir de manera precisa pequeas variaciones de la humedad re
lativa, sobre todo entre 95 y 100%(Fig. 2.33). Para conseguir
esto se sustituyeron los termmetros por termopares y el fiel
tro del bulbo hmedo por un pequea gota de agua (Spanner, 196
Hillel, 1980).
330
Si el doble empalme del termopar (uniones de dos me
tales diferentes) es sometido a temperaturas diferentes, s<
se
generar un voltaje diferencial. Si, por otro lado, se aplica
una fuerza electromotriz entre ios empalmes, resultar una d
ferencia de temperatura. Dependiendo del sentido de la corrien
te aplicada, un empalme puede ser calentado, mientras que el
tro es enfriado, y vice versa.
La tcnica empleada en el psicrmetro para medir la
humedad relativa en el suelo, se basa en el fenmeno de enfria
miento Peltier (Spanner, 1951). El psicrmetro empleado consis
te en un termopar de alambre fino, en que una de las uniones
es equilibrada con la atmsfera hmeda del suelo (como es el
caso de un cavidad en el seno de un terreno) , mientras que la
otra unin es conservada en un medio aislado para proporcionar
un retraso de temperatura (Fig. 4.26). Durante la operacin,
suponiendo una situacin de equilibrio y condiciones isotrn
cas, se aplica una pequea corriente, suficiente para que
al
pasar durante cierto tiempo a travs de la unin del termopar
expuesta a la atmsfera del suelo, produzca un enfriamiento
por debajo del
punto de roco, por el "efecto de Peltier",
(Yavorsky y Detlaf, 1972). Se produce as un condensacin del
vapor de agua de la atmsfera en la unin del termopar, alean
zandose una condicin correspondiente al del bulbo hmedo del
termmetro. Entonces, se interrumpe el paso de la corriente y
la gotita condensada se evaporar, ya que el sistema tender
a evolucionar hacia la situacin de equilibrio, lo que a su
331
1/4 " OlAM.
3 Je -eos t a n t n
; j r
-as.as
Fig. 4.26 - Psicrmetro.
"9
19 t a l l a n
5a c a o ;
2/l'
332
vez traer consigo la correspondiente reduccin de la tempera
tura en la unin del termopar. La diferencia de temperatura
que, durante la evaporacin, se verifica entre la unin, que
funciona como bulbo hmedo, y la unin aislada, que correspon
de a un bulbo seco, genera una fuerza electromotriz debido al
efecto Seebeck que es indicativa ci la humedad relativa. El
voltaje desarrollado entre la unin del termopar y la unin de
referencia es medida por un microvoltmetro. Evidentemente, la
medida de la humedad relativa es muy sensible a cambios de tem
peratura, siendo necesario por eso un control muy preciso
de
esta.
Para la temperatura de 20C, la humedad relativa est
relacionada al potencial de la humedad del suelo (succin) de
acuerdo
con la siguiente expresin:
pF = 6,502 + log(2 - log H )
Mediante la ecuacin del flujc radia', del calor y teniendo en
cuenta las condiciones de contorno correspondientes al termo
par, se puede determinar la succin de la muestra, en virtud
de su relacin existente con la variacin de temperatura en el
termopar (Richards, 1965 y 1969).
En la prctica, lo que se hace es tarar cada psicr
metro por medi de ensayos con soluciones salinas, tales como
cloruro postsico, que producen una determinada humedad relati
va para concentraciones conocidas (Table 4 . H ) . De esta manera
333
podemos relacionar drec + amvn*.* i
i-ecamente la succin con la fuerza elec
tromotriz medida con un galvanmetro.
TABLA 4.n - Humedad relativa para ciertas concentra
Clones de cloruro de potasio (Snethen
et alii, 1977).
Concentracin
Moles/1000gH20
0,05
0,20
0,50
1,00
2,00
(KC1/H?0
g/lOOOml
3,728
14,91
37,27
74,55
149,10
Humedad lativa
(%)
99,83
99,36
98,42
96,84
93,68
Succin a 25 o
(Kg/cm2:
2,4
9,3
22,8
46,0
93,6
La gran ventaja del psicrmetro de efecto Peltier,
radica en el hecho de que la generacin de la gotita de agua
se realiza de forma automtica y sin necesidad de acceder fisi
camente a la unin, lo que permite efectuar cuantas medidas se
deseen.
Las medidas de menor fiabilidad con este sistema co
rresponden a los valores de succin inferiores a 1 Kg/cm2
(Verbrugge, 1976).
Tericamente el dominio de aplicacin del psicrmetro
de efecto Peltier no tiene ninguna limitacin y se extiende a
334
toda la gama de valores del P F. Sin embargo, en relidad exis
ten dos lmites, uno inferior (valores bajos de succin)
otro superior (valores altos de succin), que es importante
destacar, no vienen impuestos por el psicrmetro en s, sino
por las posibilidades actuales de la tcnica. Una de las ra
zones radica en que los termopares existentes en la actual^
dad pueden producir w>a variacin de la temperatura en la unin,
que es limitada, lo cual en atmsferas con humedades relativas
muy bajas (valores de la succin muy altos) no es suficiente
para lograr la condensacin de la gotita. La otra limitacin
proviene de que estos termopares producen una fuerza electro
motriz de 63 \V por erado
de reduccin de la temperatura, lo
que a su vez nos fija en 0,75 -V por bar, la sensibilidad te
rica mxima del psicrmetro. As pues esto lleva consigo que
el aparato de medida ha de ser de gran sensibilidad, teniendo
los ms precisos su lmite hacia 1 JV.
Con estos equipos los voltajes tpicos varan desde
poco menos de 1 microvoltio, para succiones totales del suelo
algo inferiores a 1 Kg/cm2, hasta cerca de 25 microvoltios,
para succiones totales del suelo prximas a 60 Kg/cm2 (Snethen,
et alii, 1977).
En la actualidad existen psicrmetros para realizar
medidas in situ y una pequea cmara para mediciones en el la
boratorio con muestras. Los primeros disponen de una capsula
de porcelana que impide el deterioro y la contaminacin de la
335
punta del termopar, a la par que de v
que de un termisor para la medida
de la temperatura -iunt-n ai-,
P
ura junto a la unin (Baker y Kassiff,1973) .
Je) Papel de filt
ro
En este mtodo se determina el potencial del agua en
el suelo por medio del potencial del agua retenida en un medio
poroso (papel de filtro).
El concepto bsico del uso del papel de filtro como
un sensor inderecto para medir la presin de la humedad del
suelo fue propuesto por Gardner (1937). Posteriormente, diver
sos investigadores lo adoptaron, introduciendo modificaciones
para eliminar algunos riesgos y dificultades, de modo a ser usa
do mediante las tcnicas gravimtricas rutinarias de determina_
cin de la humedad del suelo.
En este mtodo, un papel de filtro con caractersticas
de retencin conocidas es colocado en un recipiente hermtico
junto con una muestra de suelo. Al alcanzar el equilibrio, se
tendr que el potencial de la humedad en el papel de filtro es
igual al potencial de la humedad del suelo.
Usando la curva de retencin, conocida por calibracin
prevxa, es posible evaluar el potencial de la humedad del suelo,
por medio de la medida gravimtrica del papel de filtro. Ntese
que la cantidad de agua que fluye en fase vapor hacia el papel
336
de filtro, por ser muy pequea, no causa modificaciones signi
ficativas en las condiciones naturales de la muestra.
La principal dificultad del mtodo corresponde a la
necesidad de disponerse de un sisteir.a muy preciso para pesar
el contenido de humedad del papel de filtro.
Otra dificultad importante es la referente a la sen
sibilidad del papel de filtro al ataque por los hongos, lo cual
puede causar una amplia dispersin en los resultados. Para inu
bir la descomposicin biolgica de los discos de papel de fil_
tro, Me Queen y Miller (1968) indican que la imersin del papel
de filtro en una solucin al 2% de pentaclorofenol en etanol,
con posterior secamiento al aire es suficiente para proteger el
disco durante dos o tres semanas.
Es de suma importancia que la temperatura se mantenga
constante (usualmente a 20C + Io) durante el ensayo, que or
malmente tarda una semana.
Las ventajas principales del mtodo son su verstil^
dad, precisin y economa (por no necesitar instrumentacin eos
tosa). Segn Mac Queen y Miller (1968) la precisin que se pue
de obtener con este procedimiento es comparable o mejor que la
de los otros mtodos con rangos limitados de utilizacin. Este
mtodo es efectivo para el rango completo de presiones desde
2
0,001 Kg/cm hasta 1500 Kg/cm2 (pF 0 a 6 2) .
337
1) Mtodo osmtico
En este mtodo, egn Zur (1966), Peck y Rabbidge
(1966) y Williams y Shaykewish
(1969), se determina el poten
cial del agua dei suelo por medio del potencial de una solucin
con alta polimerizacin (Carbonwax). Una membrana semipermeable
evita el movimiento de molculas grandes del polmero de la so
lucin a la muestra del suelo, pero permite una libre migracin
de sales del agua del suelo a la solucin, as 'Q = ^ 0 . El sis_
tema completo se mantiene a la presin atmosfrica, resultando
'i1 =]Pa
= 0. En el equilibrio se tendr:
<j, = ^ + <J + :) a
o
m
donde
v * f * * + *
* + 'b *
a
o
o,a
m
(4,6)
^
es el potencial osmtico de la solucin carbonwax.
o, a
Como </> * = 0, la ecuacin 4.6 se reduce a la siguiente:
m
x\>
=
m
ty *
o, a
(4.7)
El valor de t
* se puede tomar de las concentrado
o, a
nes conocidas de la solucin carbonwax.
Este mtodo adolece de los siguientes defectos o defi
ciencias tcnicas:
a) La membrana semipermeable desarrolla fugas de car
bonwax, que puede penetrar en la muestra;
338
b) El pese molecular muy alto del carbonwax tiende
a producir un gradiente de concentracin local que da lugar
a alguna ambigedad con respecto al potencial de la solucin
en contacto con la membrana;
c) El aparato solo mide el potencial matricial, y no
puede ser usado para medidas de campo.
4.3.2.2 - Ensayos de expansin con succin controlada
Como ya se ha dicho anteriormente, las arcillas ex
pansivas en el campo, generalmente, estn protegidas por reas
cubiertas, tales como pavimentos, edificios, terraplenes, etc,
de tal modo que las condiciones ce humedad suelen ser
diferen
tes de la situacin de saturacin. Entonces, con el fin de re
producir directamente en una muestra de suelo (inalterada o re_
moldeada) la variacin de las succiones a que va ser sometida
en el terreno, as como los cambios de las cargas exteriores,
se desarrollaron diversos aparatos de fundamental importancia
para un mejor conocimiento del comportamiento real de los sue
los expansivos.
Entre los diversos mtodos de ensayo disponibles actual
mente para la prediccin de la magnitud y rapidez de la expan
sin y de la presin de linchamiento de suelos parcialmente sa
turados, permitindose una toma gradual y controlada de humedad,
pueden destacarse los de Escario (1965 y 1967), Escario (1969),
339
y E s c a r i o y Saez
(197"n
snv
( 1 9 7 3 ) , A i t c n i s o n y Woodbarm ( 1 9 6 9 ) , K a s s i f
y B e n - S h d l o m (1971) , Kac^i f-f 4- n - .
^ , K a s s i f f e t a l n (197 3) , Komormik e t a l i i
(1980) y E s c a r i o (1980) .
Estas tcnicas determinan las caractersticas de ex
pansin de las arcillas parcialmente saturadas en funcin de
la succin, conduciendo a expresiones que son consideradas las
ms satisfactorias para controlar la variacin de humedad y el
-linchamiento correspondiente (Aitcnison, Russara y Richard, 1965)
A continuacin se har un anlisis de estas tcnicas,
las cuales presentan un notable inters para resolver problemas
prcticos, ya que permiten conocer la relacin entre el hincha
miento y la succin para determinadas condiciones de carga
sobrecarga.
I) Edmetro de placa de succin
Para succiones menores que 1 Kg/cm^ se puede utilizar
el aparato de la figura 4.27 (Escario, 1965), que consite en
un edmetro convencional, aislado del exterior mediante un di
positivo para evitar prdidas de humedad por evaporacin. La
succin se aplica mediante una columna de mercurio. El muelle
que se ve en la figura est calibrado de tal forma que la dife_
renc.ia entre los niveles de mercurio en los dos recipientes de
plstico transparente se mentiene constante, aunque haya mov
miento de agua hacia la muestra durante el esnayo. Se puede
340
TRAMPA 04RA
iSGi
g
-
u u E L t C J i . : B R 0 0 P3R4
CSuPfSiClON UT0M4TIC4
^^^g
Fig,
4.27
Ednietro de p l a c a de
succin.
341
determinar la succin midiendo i
udienao los niveles de mercurio en ambos
recipientes y l a a l t u r a a q u e s e ^
^
^
^
Como el dispositivo para medir el potencial del agua
del suelo es anlogo al de n ] ^ , Ha
y ax ae placa de succin, no se puede uti
zar este 2 aparato para me<alr p r e s i o n e s d e a g M l a f e r i o r e s a "
1 Kg/cm2 d e b i d o a l a c a v l t a c l 6 n q u e s e p r o d u c i r a M s u s
ducciones
II) Edmetro de succin controlada de Escario
Escario (1967 y 1969) desarroll un aparato que per
mite medir hinchamientos y presiones de hinchamiento con sobre
cargas bajo control de succiones, que pueden llegar hasta va
2
lores del orden de 100 Kg/cm . Este aparato sufri algunas mo
dificaciones en les ltimos ao? (Escario y Saez (1973).
El aparato, que se muestra esquemticamente en la fi
gura en la figura 4.28, se basa en el principio de las cmaras
con membranas de presin utilizadas para determinar relaciones
"succin-contenido humedad" de los suelos.
La muestra es confinada lateralmente en un anillo, si_
milar al del edmetro convencional, y colocada en contacto con
una membrana semipermeable de celofn o "visking" que asienta
sobre una placa porosa, dentro de una cmara de presin suficien
temente robusta para ser capaz de soportar presiones internas
wm
"i
'
- : ' ^ E N S . C N E S EN m m.
~ c \ : E 3.=j.s:
'^lyST
: g 9RCNCF
r*a
Z_J~ES-^A
F v ,
-t :
-,
Ce s
"
^ i S n controlada
it-scario, 196? y 196o
343
muy elevadas por introducion de aire (nitrgeno).
En la parte superior de la muestra se coloca otra
piedra porosa de grano grueso, que permite la accin, sobre
los poros del suelo, del aire (nitrgeno) a presin que se
introduce en la cmara. Esta placa porosa va debajo de un dis
co metlico rgido, y scbre este reposa el pistn que aplica
las cargas o sobrecargas verticales por procedimientos anlo
logos a los habitualmente utilizados en los ensayos edomtri
eos.
El papel de la membrana semipermeable consiste, sim
plemente, en permitir el libre acceso de agua libre a la mus
tra por su parte inferior, sin dejar en cambio que la presin
de aire se pierda a travs de la misma.
Se demuestra fcilmente que la succin que se estable
ce en la muestra de suelo al llegar al equilibrio, al cabo de
un cierto tiempo, es igual a la presin de aire aplicada. As,
conforme se muestra en la figura 4.29, si por un lado se consi
dera que el agua de los poros de la muestra est en contacto
directo con el agua libre (a la presin atmosfrica) de la pie
dra porosa inferior, y, por otro lade, se admite que la presin
del aire (p) se suma a la succin (-u), entonces se puede esta
blecer la siguiente igualdad : (p-u) = 0
344
,
Aire a presin,
p,
Mtmbrano
Smifm+qbi
Agua a prin atmotfcrica
Fig. 4.29 - Esquema indicando el papel de la
membrana semipermeable.
* " "ifc* I Vij m iii'iriil
awuiu
^fadtaM
"AtettMMMaM&M
345
Este procedimiento utilizado por Escario (1969) en
su aparato de succin controlada es sumamente fiable y prc
tico, ya que se puede hacer variaciones muy interesantes con
tres variables fundamentales en le estudio de los suelos expan
sivos, como son la carga vertical o sobrecarga, la succin y
el hinchamiento. As, es posible someter las muestras a diver
sos historiales de esfuerzos, tanto interiores (succiones) ce
rno exteriores (sobrecargas). En las f.c ras 4.30 y 4.31 pueden
verse algunas curvas (relaciones) . ,<-c*: obtenidas por dicho
autor. Las mismas curvas de la fi.
..31 son presentadas en
escala lineal en la figura 4.32, donde se puede ver ms clara
mente la tendencia general de las mismas, que parece indicar
que representan lneas rectas paralelas.
Un aspecto que hay que tener en cuenta al utilizarlo,
como en el caso del admetro normal, es su deformabilidad. La
membrana semipermeable es muy compresible y este efecto no pue_
de despreciarse. Escario y Saez (1973) en un detallado estudio,
sugieren un procedimiento que bsicamente consiste en trabajar
a carga vertical constante. En lugar de la membrana, en la ac
tualidad, se est tendiendo a utilizar piedras porosas con una
resistencia a la penetracin de aire muy fuerte, aprovechando
que pueden adquirirse comercialmente, con valores da hasta 15
Kg/cm2 (Escario, 1982). De esta forma, aunque no es posible al
canzar presiones de aire tan elevadas como con la membrana (100
Kg/cm 2 ), se puede trabajar con valores suficientemente altos en
la prctica y se eliminar las deformaciones producidas por aque
lia.
346
18
-16
-12
e
^ -e
c
-8
ES
\ i. V
\ \
8-
o
Si,^
VO
3 -4
i'\:
0.4
\h
iT
,_>'f-^K<.
0 8 1.2 l.6 2 0 2.4 2B
% HINCHAMIENTO
S 2 3.6
4.0
Fig. 4.30 - Hinchamiento bajo carga constante
y succin controlada.
3
s
2.5
PRESIN
3,5
t,
0G HINCH4I1IEMTQ
i.#5
(kg/cfl2)
Fig. 4.31 - Relacin entre la presin de hinchamiento
y la succin.
347
Fig. 4.32 ~ Presin de hinchamiento en funcin
de la succin.
348
F i n a l m e n t e , se debe d e s t a c a r que l a c o m p o s i c i n
elec
t r o l t i c a d e l l q u i d o u t i l i z a d o en e l e d m e t r o d e s u c c i n
t r o l a i a puede h a c e r s e v a r i a r
III)
(Aitchison y Martin,
1973).
Edmetro de membrana de p r e s i n con
d e l empuje
Cuellar
con
control
lateral
(197 8) con e l f i n d e c u a n t i f i c a r
s i o n e s l a t e r a l e s de h i n c h a m i e n t o p r o d u c i d a s en e l
las
pre
edmetro
en f u n c i n de l a s u c c i n y de l a c a r g a v e r t i c a l , m o d i f i c e l
edmetro de succin contrlala de E s c a r i o
(1969).
Como puede v e r s e en l a f i g u r a 4 . 3 3 , se c
6 un
nuevo a n i l l o p o r t a m u e s t r a s , en cuyo i n t e r i o r y s o l i a
con
l a pared se i n s t a l una banda e x t e n s o m t r i c a que p e r m i t e
cuan
tificar
l a s t e n s i o n e s p r o d u c i d a s en e l s e n t i d o r a d i a l .
Los ca
b l e s de conexin se s a c a r o n a l e x t e r i o r por medio d e un condu
t o h e r m t i c o . P a r a compensar l a s p o s i b l e s v a r i a c i o n e s en l a r e
sistenciade
l a banda e x t e n s o m t r i c a , d e b i d a s e x c l u s i v a m e n t e a
cambios d e t e m p e r a t u r a , se i n s a t a l o-rra e x a c t a m e n t e i g u a l
que no s u f r a d e f o r m a c i o n e s
pero
a causa de l a p r e s i n y s s o l o de
bidas a v a r i a c i o n e s de temperatura.
349
CASQUILLO
DE BRONCE
y////,-y
< y y / s.y y / A y / / / / ^ .-./- L//
///yA
m
Fig. 4.33 -
Edmetro de succin controlada modifi_
cado para medir la presin de hincha.
mi
ento lateral (Cuellar, 1978).
351
Las medidas de l a s d e f o r m a c i o n e s e x p e r i m e n t a d a s p o r
l a b a n d a se c u a n t i f i c a n por medio d e un p u e n t e
IV)
extensometrico.
Edmetro de membrana o s m t i c a de. K a s s i f f
Ben Shalom
K a s s i f f y Ben Shalom (197 0 Y 197 1) , con b a s e en l a
t c n i c a d e l a s membranas o s m t i c a s , d e s a r r o l l a d a por Zur (1966)
y Peck-Rabbidge
(1966 y 1969) p a r a medir e l p o t e n c i a l d e l agua
en e l s u e l o , e l e b a r a r o n un a p a r a t o q u e , e s q u e m t i c a m e n t e
s i s t e en una c l u l a e d o m t r i c a m o d i f i c a d a , que p e r m i t e
lar
con
contro
la succin d e l suelo u t i l i z a n d o e l p r i n c i p i o osmtico d e l
f l u j o d e agua a t r a v s de una membrana s e m i p e r m e a b l e .
Posterior
mente, este aparato sufri
(Kassiff
algunos p e r f e c c i o n a m i e n t o s
e t a l i i , (197 3) .
E s t e p r o c e d e m i e n t o e s t b a s a d o en e l p r i n c i p i o
termo
d i n m i c o d e que l a p r e s i n h i d r o s t t i c a i n c r e m e n t a e l potencial
d e l a g u a , m i e n t r a s que e l s o l u t o l o d e c r e c e . A s , una s o l u c i n
c o n f i n a d a en c o n t a c t o con agua p u r a l i b r e a t r a v s d e una mero
b r a n a semipermeable p e r f e c t a e s t a r en e q u i l i b r i o
cuando
presin
igual
hidrosttica aplicada a la solucin
sea
la
a la
351
a la succin osmtica (Low y Anderson, 1958). Esta es, por
definicin, la presin osmtica de la solucin, que depende
evidentemente de su concentracin.
Por lo tanto, al colocar una solucin en contacto
con el agua del suelo a travs de una membrana semipermeable,
si el potencial de la disolucin es mayor que el del agua del
suelo, habr un flujo de esta de la solucin hacia la muestra
hasta que se alcance el equilibrio. Si se tiene el cuidado de
renovar la concentracin de la solucin, a intervalos apropia
dos de tiempo, de modo a permanecer constante durante el pro
ceso, en la situacin de equilibrio el agua del suelo tendr
una succin igual a la conocida presin osmtica de la disolu
cin.
En la prctica, como las membranas de celuloide usual_
mente empleadas son permeables a los iones de soluto del agua
del suelo, estos pueden pasar del agua del suelo a la solucin,
y por lo tanto, en la situacin de equilibrio el sistema esta
r midiendo la succin matricial y no la succin total.
Con esta tcnica, hacindose variar la concentracin
de la solucin en contacto con el suelo, es posible contralar
el incremento de humedad o decrecimiento de la succin del
agua del suelo. El aparato permite, adems, establecer la evo
lucin de la expansin con la succin, bajo una dada carga ex
terna, o determinar la presin de hinchamiento para cambio de
volumen nulo.
352
En la figura 4.34, se presenta una seccin vertical
de la clula edomtrica modificada para atender a las exigen
cias del sistema osmtico. La muestra,una vez colocada en el
anillo que la contiene lateralmente, es sellada con membranas
semipermeables de celulosa
en sus caras superior e inferior.
La base y la tapa de la clula dispone de conductos para entra
da y salida de la solucin, de modo que se consiga el propsi.
to de mantener la concentracin de la solucin constante.
Las membranas de celulosa
empleadas, comercialmente
conocidas como tubos de dilisis, tiene un espesor de 0,04 miti.
Para asegurar el libre acceso de la solucin a las
superficies de las membranas, la base y la tapa de la clula
disponen- de mallas de hilos de cobre a las cuales se pegan las
membranas con un adhesivo impermeable (araldite) .
Inicialmente, durante el desarrollo del aparato, se
us la solucin de polietilenglicol, comercialmente llamada
"carbowax 6.000", habindose observado que al aplicar presio
nes hidrostticas puede darse la penetracin de molculas de
carbowax a travs de la membrana, debido a la expansin de los
poros de la misma. Actualmente, se usa corrientemente la solu
cin "carbowax 20.000" que es un polmero con peso molecular
de 20.000, el cual dadas las grandes -molculas de que dispone,
asegura que la membrana usada es impermeable. Las concentracio
nes usadas corrientemente son de 0;17; 22,5; y 27 g (polimero)/
r*r-
2.00
8.40
^P 2 1 5
Salida
Entrada
lambraas
Anillo
1.50
S3a i.l iLdUad
3
3.10
i'
I(I
flj^U
ntrada
^OJ-
F i g . 4.34 - Edometro de membrana osmtica
(Kassiff y Ben Shalom, 1970 y 1971)
PRS5IGN (kg/:n"
F i g . 4.35 - Relacin tensin-deformacin para un
cambio constante de succin (15 atm)
RE3I0H
(kg/cm"
Relacin tensin-deformacin para un
F i g . 4.36 cambio constante de succin
(30 a t m ) ,
354
100 g (solucin), correspondiendo a 0; 5,4; 9,7 y 14,6 Kg/cm 2 ;
respectivamente.
El sistema de carga consiste en un yugo que reposa
sobre un pistn, que a su vez transmite la carga a la muestra
de suelo.
En las figuras 4.35 y 4.36 se representan algunos re
saltados tpicos obtenidos con esta tcnica.
V ) Aparato triaxial de membrana osmtica de
Komormik-Livneh-Smucha
El estudio del comportamiento de las arcillas expan
sivas se realiza habitualmente considerando la hiptesis de
confinamiento del tipo rgido (por medio de un anillo metl^
co) y midiendo el hinchamiento y la presin de linchamiento
en direccin vertical. No obstante, en algunos casos merece
especial atencin el anlisis de las deformaciones y presiones
que se desarrollan lateralmente. Para analizar estas condicio
nes, as como la resistencia al corte -:e las arcillas expansi_
vas, Komornik, Livneh y Smucha (19 80) propusieron un aparato,
que bsicamente consiste en una cmara triaxial en la cual el
control de humectacin o succin se hace por medio ie la tcnica
de la membrana osmtica (semipermeable).
355
Por este procedimiento, una muestra de arcilla some
tida a una presin determinada de confinamiento, se coloca en
contacto con una solucin a travs de una membrana semipemea
ble; entonces, debido a la diferencia entre el nivel de ener
ga del agua libre en la solucin y el nivel de energa iel agua del
suelo, un flujo de agua libre se establece a travs de la mera
brana hasta alcanzar el equilibrio osmtico ente la solucin
y la muestra del suelo. Cambiando la concentracin de la solu
cin osmtica, es posible lograr un incremento controlado del
contenido de humedad de la muestra, y medir, en el estado de
equilibrio osmtico, las caractersticas de expansin horizon
tal y vertical, as como la resistencia al corte bajo deterir
nadas condiciones de succin y confinamiento.
La membrana semipermeable utilizada, tiene poros de
48 A, siendo por lo tanto capaz de rechazar solamente molcu
las de polietilenglicol que tengan un peso molecular que exce
da a 12.000;
por esa razn se emplearon soluciones de "carbo
wax P.E.G. 20.000".
El sistema para realizar ensayos de expansin tridi_
mensional y corte directo, consiste fundamentalmente en lo
siguiente: una clula triaxial, una membrana de goma envolvien
do la probeta externamente, una membrana semipermeable envol
viendo la probeta internamente, un sistema de medida de cambios
de volumen, tubos y conexiones, y tapas (Fig. 4.37).
357
Este equipo permite determinar las expansiones ver
tical y lateral bajo diferentes presiones de confinamiento,
basndose en los cambios de volumen global, medidos por me
dio de dos buretas, y en los cambios de altura de la prob
ta, registrados con un extensmetro.
Durante el ensayo, el flujo de agua de la solucin
hacia la probeta es compensado en el recipiente de la solu
cin, de modo a mantener la concentracin original en el e
paci interior de la probeta.
En las figuras 4.38 y 4.39 se presentan los resulta
dos tpicos encontrados en esta clula triaxial de membrana
osmtica. Con base en estos resultados, los autores llegan a
la conclusin de que las presiones de hinchamiento desarrolle*
das, son tanto menores cuanto menores sean los valores de la
succin inicial. Por otro lado, confirman que la relacin en
tre la presin de hinchamiento y la succin es lineal para un
amplio rango de las succiones correspondientes a equilibrios
bajo saturacin parcial.
VI ) Aparato triaxial de succin controlada
de
Escario
A pesar de ser ms complejos y costosos, es evidente
que los ensayos triaxiales presentan una serie de ventajas en
relacin a su versatilidad para
simular los estados tensio
358
nales e interpretar ios resultados, lo cual ha hecho que re
cientemente se hayan intensificado los esfuerzos en el sent
do de realizar ensayos de este tipo con succin controlada,
encaminados al estudio de las arcillas expansivas.
En esta lnea de actuacin, debe destacarse la nota
ble contribucin de Escario (1980) en el reciente congreso in
ternacional de suelos expansivos, realizado en Denvcr (USA).
El aparato ideado por este investigador, consiste
fundamentalmente en una clula triaxial en que el control de
la succin se hace por medio del principio de la traslacin de
ejes, aplicndose adecuadas presiones de aire (Hilf, 1956;
Bishop y Dnala, 1961; Olson y Langfelder, 1965) ,
En la figura 4,40, se presenta el esquema del apara_
to, donde puede verse como se aplica a la piedra porosa de grano
grueso
de la parte superior de la probeta una presin de aire
(nitrgeno) igual a la succin deseada. La base de la probeta
descansa sobre una piedra porosa de poro fino, con alto valor
de succin (1.500 KN/m2), saturada y en contacto con agua
presin atmosfrica. Para valores ms altos de la succin se
puede emplear una membrana semipermeable que cubra la piedra
porosa inferior, utilizndose una tcnica especial para su ins_
talacin.
A la presin lateral hay que aadir la presin de
aire aplicada en los poros de la probeta por medio de la piedra
359
JENTE DE = D E S . C N SE iSE
-ceACGP ; E ; A M 8 I C
;e VOLJME.'I
-^
PRESIN DE AIRE EN
EN LA g lEDRA POROSA
GE GRANO GRUESO
AGUA
-TZZZZZZZLLZT
1
PiEORA POROSA SATURADA SE
ALTO VALOR 0 SUCCIN
\
.
Fig.
AIRE
4.40 - Aparato triaxial de succin
controlada (Escario, 1980).
AGUA
MEMBRANA
DE SOMA
360
porosa superior. La presin lateral es aplicada tambin por
medio de un sistema de nitrgeno a presin, habindose previa
mente llenado de agua la clula triaxial, as como una adeca
da longitud del tubo de plstico.
Durante .los ensayos, ios cambios de volumen se miden
utilizando un mtodo ptico para determinar los cambios de sec
cien de la orobeta (Escario y Uriel, 1961).
-i - Mtodos de identificacin v clasificacin de los
xcansivos
Se han hecho numerosos estudios para identificar y
predecir el potencial a expansin de ios suelos arcillosos.
La necesidad de un mtodo emprico para evaluar el grado de
expansin, de un suelo, basado en ndices sencillos y de rpi_
da ootencien, es una meta ampliamente evidenciada en la l?te_
natura tcnica especializada. As, se han desarrollado, con
ms c men.cs exitc, diversos mtodos simplificados consideran
ompleta.
sos mtodos no se debe esperar
ion de los suelos en cuanto a
eaio ao aitai, en io tocance
. v i .i* v.
a -es camines ce vcumen, ya que para una cuantificacin da
su cocuportamiente, incluso de modo aproximado, se necesita te
..5 y*
-f*
n cuenta una serie de factores complejos, como se ^16 en
361
el captulo anterior.
Los mtodos mas usados para inferir el potencial de
expansin de un suelo estn basados en los lmites de consi^
tencia y en el contenido de arcilla. No obstante, debe desta
carse que, en general, un slo ndice no suele ser suficiente
para llegar a una conclusin definitiva sobre la expansividad.
Entre los numerosos mtodos aproximados que han sido
propuestos, a continuacin se recogen aquellos que se han adop
tado ms en la prctica.
I) Criterio de Kanty y Brink (1952)
El primer criterio de expansividad, basado en los l_
mites de consistencia, fue propuesto por Kantey y Brink (1952),
y preconiza que un suelo es expansivo si atiende a los siguien
tes requisitos: w L > 30% , I p > 12%
wSL(retraccin lineal)>8%.
II) Criterio de Altmeyer (1955)
Altmeyer (1955) propuso un criterio segn el cual el
potencial de expansin se deduce a partir del lmite de retrac
cin (ws) y de la retraccin lineal (w S L ). Dicho autor indic,
adems, la proporcin de hinchamiento basada en ensayos edom
362
trieos realizados en muestras con 90% de la densidad mxima
del Proctor normal, bajo una sobrecarga de 0,31 Kg/cm2(Tabla
4,111). Este mtodo no tiene aplicacin directa para los sue
los in situ, pues las muestras utilizadas fueron remoldeadas.
TABLA 4. III - Potencial de expansin en funcin del
limite de retraccin y de la retraccin
lineal.
ws
(%)
wSL
<10
> 8
10-12
5-8
>12
< 5
(%)
Hinchamiento
p r o b a b l e (%)
> 1,5
0,5 -
1,5
< 0,5
Grado de
expansin
Crtico
Marginal
No
crtico
III) Criterio de volumen de sedimentacin de Holtz
y Gibbs (1956)
Este criterio del volumen de sedimentacin, propues_
to por Holtz y Gibbs (1956), en la actualidad est algo olvi
dado, y consiste en verter lentamente 10 cm3 de suelo seco,
pasado por el tamiz n* 40, en una probeta de 100 cm 3 llena de
agua destilada. Entonces, las partculas de suelo se hinchan
al entrar en contacto con el agua y quedan formando una suspen
sin en la parte inferior de la probeta. El incremento de volu
raen de esta suspensin respecto al volumen inicial del suelo
363
(10 c m 3 ) , expresado en tanto por ciento, constituye el denomi
nado volumen de sedimentacin. Si el valor obtenido es superior
al 100%, el suelo puede calificarse como peligroso; si, por el
contrario, es inferior al 50% se espera que no presente cambios
de volumen importantes. Entre ambas cifras es marginal.
IV) Criterio de Holtz (1959 y 1970)
Holtz (1959 y 1970) estableci un criterio para eva
luacin de la expansividad, conocido como mtodo del U.S.B.R.
(Bureau of Reclamation). Se basa en la utilizacin simultnea
del lmite de retraccin, el ndice de plasticidad y el cont
nido de coloides (<0,001 mm) . En esta clasificacin se incluy
tambin el hinchamiento obtenido con muestras inalteradas y re_
moldeadas previamente secadas al aire, ensayadas permitindose
que el suelo absorba agua libremente bajo una carga nominal de
0,07 Kg/cm2 (Tabla 4.IV).
TABLA 4.IV - Potencial de expansin, segn el
mtodo del U.S.B.R.
Propiedades ndice
Contenido de coloides
(% <0,001)
<15
13-23
20-31
>28
-t>
(%)
Wc
(%)
Hinchamiento
potencial
orobable
Grado de
expansin
(%)
<18
15-28
25-41
>35
>15
10-16
7-12
<11
< 10
10-20
20-30
>30
Baja
Media
Alta
Muy alta
364
Este criterio fue propuesto por Holtz (1959) basado
en las curvas de la figura 4.41, obtenidas por Holtz y Gibbs
(1956). Segn dicho autor, el criterio de la tabla 4. IV puede
aplicarse a los suelos in situ o a los compactados con humedad
prxima a la ptima.
Este mtodo ha presentado correlaciones bastante ra
ronables con el comportamiento del suelo, convirtindose en un
buen indicador del cambio potencial de volumen. Sin embargo,
la experiencia acumulada an no es suficiente para asegurar una
flabilidad aceptable a estas correlaciones. En la figura 4.42
se indican algunas relaciones, encontradas por diversos autores,
entre el ndice de plasticidad y el potencial de expansin para
una sobrecarga de 0,0 7 Kg/cm (Holtz y Gibbs, 19 5 6; Seed et alii
19 6 2; Chen, 1975) .
V) Criterio de Jimnez Salas et alii (1955)
Jimnez Salas et alii (1955) , con base en investiga
clones con muestras inalteradas de aricillas andaluzas con n
dice de plasticidad entre 10 y 20, establecieron la siguiente
correlacin:
log pQ
4 Wr-10
= - (-) - 5,66
5
5+logM
donde:
M = Yd (desecada ^J!i}iH2ZjJ_
Y'
d
(desecada)
50
.6
l.'J
': /
77
/ /
20
'\-^~i
v;sr
"
V.
K
40
0
20
40
0
8
16
24
C o n t e n i d o do coloides
Limita de retraccin {%)
(%
<
0 001 mm)
Indico de olasticidad {%)
Fig. 4.41 - Correlacin del cambio de volumen con el
contenido de coloides, el ndice de plas_
ticidad y el lmite de retraccin (Holtz
y Gibbs, 1956).
6*.
Indica da plasticidad
(%)
Fig. 4.42 - Corre laciones del cambio de volumen con
ndice de plasticidad
366
M mide la parte de la expansin que ya se ha producido a par
tir de la sequedad.
V>/I) Criterio de Lambe (1960;
Este criterio, establecido por Lambe (1960) y conoci^
do como mtodo PVC (cambio potencial de volumen) , se basa en
el ensavo de Lambe, correlacionndose el ndice de expansivi_
dad (presin de hinchamiento medida el cabo de dos horas) con
el PVC. En la tabla 4.V se indica el grado de expansin corres
pondiente al PVC.
TAELA 4.V - Grado de expansin en funcin del PVC.
PVC (evaluado)
<2
Grado de expansin
No crtico
2-4
Marginal
4-6
Crtico
>6
Muy crtico
Este mtodo, adoptado inicialmente por la FHA (Federal
Housing Administration) , no ha sido aceptado ms ampliamente de
bido a algunas inconsistencias inherentes al procedimiento de
ensayo, y, en cierto modo, al sistema emprico de las pruebas
(Snethen et alii, 1975).Chen (1975) seala que el PVC no mide
el potencial de expansin real de una arcilla.
367
VII) Criterio de Ladd y Lambe (1961)
En un esfuerzo de incrementar la aplicabilidad del
mtodo PVC, Ladd y Lambe (1961) establecieron correlaciones
adicionales, y propusieren un mtodo PVC combinado, basado en
los parmetros nuevos siguientes: el hinchamiento bajo una sobre
carga de 1 t/m2
(h^ , el ndice de plasticidad (Ip) , e.l cont
nido de humedad en equilibrio con atmsfera de humedad relata^
va del 100% (W]_oo) ' y
el
cambio de volumen que ocurre entre el
equivalente de la humedad de campo y el lmite de retraccin
(V F M E , g L ) , conforme se indica en la tabla 4,VI.
TABLA 4.VI - Clasificacin de suelos con relacin al
cambio potencial de
olumen, debido a
la expansin y a la retraccin.
PVC
1^(4)
IP()
w 1 0 0 (%)
FME/SL
15
15
11
25
11
24
17
35
16
33
El hinchamiento h 1 se puede obtener con muestras se
cas o hmedas. En la figura 4.4 3 se presenta la correlacin del
hinchamiento con el ndice de plasticidad, segn Ladd y Lambe
(1961).
En este mtodo, el PVC combinado se obtiene por medio
de la expresin:
368
Z :
_-Z_
~<
Saco (u 30} y
Humeao (u 100)
20
Inaice
30
SO
10
e a ' . a s t i c i J o :
t,
F i a . 4 . 4 3 - Relacin e n t r e e l linchamiento y e l
n d i c e de p l a s t i c i d a d (Ladd y Lambe,
1961).
UOr
S**?ot rrj,
110
Uto/ Sen.'onito
,00
JOU
-.
OH-
2
a
s
70
\-
so
LLk
Si
CoottntfQ/
BtntQfitQ
"3
Fig, 4.44 - Relacin entre el ndice de plastici
dad y el contenido de arcilla (Seed
et alii, 1962).
369
PVC comb. =
-L^^hl^_c{1^+^C(vnoo)^vc(yFl^/sl)
5
Para la determinacin de los valores parciales de los
PVC, correspondientes a cada parmetro usado en el mtodo com
binado, se puede hacer una interpolacin lineal, As, para un
suelo con h 1 =8, Ip=20, W 100 =ll% y V
=15, se tendr:
FME/SL
PVC combinado =
2x3+3+4+2
A su vez el grado de expansin se obtiene a
travs
de la tabla 4 .VII.
TABLA 4.VII- Grado de expansin en funcin del
PVC combinado.
PVC combinado
Grado de expansin
<2
No crtico
2-4
Marginal
4-6
Crtico
>6
Muy crtico
Entonces, para el ejemplo anterior, se tendra que
el grado de expansin es marginal.
Este criterio, por lo tanto, permite combinar varios
parmetros que afectan las caractersticas de expansin, admi
tiendo para el hinchamiento libre un peso relativo doble a la
370
hora de evaluar el PVC combinado.
VIII) Criterio de Seed, Woodward y Lundgren (1962)
Seed et alii (1962) propusieron un mtodo basado en
la actividad del suelo. En su trabajo indicaron la necesidad
de modificar el concepto original de actividad, establecido
por Skempton (1953), definindola como la inclinacin de la
lnea que relaciona el ndice de plasticidad (Ip) y el porcen
taje de partculas arcillosas menores que 2u(C):
Actividad =
MC)
As, teniendo en cuenta las relaciones encontradas entre Ip
y C para los suelos preparados artificialmente en su estudio,
dichos autores usaron la siguiente expresin para el clculo
de la actividad (Fig. 4.44):
C-10
No obstante, para los suelos naturales, debido a su mejor gra
duacin, debe esperarse que el porcentaje a restar de C(%) se
site entre 0 y 10, lo que ha conducido a la tendencia actual
de recomendar que del porcentaje de arcilla se resta 5% (valor
medio):
A--EC-5
571
Con base en correlaciones estadsticas de la activi
dad y del contenido de arcilla con el hinchamiento libre de
muestras compactadas con la densidad mxima y el contenido de
humedad ptima (Proctor normal) , ensayadas en edmetros bajo
una sobrecarga de 0,07 Kg/cm2, Seed et alii (1962) propusie
ron la siguiente expresin para el potencial de expansin:
h = 3,6 . lo" 5 . A 2 ' 4 4 . C 3 ' 4 4
donde
h = hinchamiento libre
A = actividad del suelo
C = contenido de arcilla
Segn dichos autores, el potencial de expansin puede
ser clasificado conforme se indica en la figura 4.45 y en
la
tabla 4.VIII.
TABLA 4.VIII - Grado de expansin segn el potencial
de expansin.
Potencial de expansin
h(%)
Grado de expansin
0 - 1,5
Bajo
1,5 - 5
Medio
5-25
Alto
>25
Muy alto
372
25% Potencial d
5% hmchamienio
a
io
; JO o so so ?o JO 90 too
Porceniaie da partcula <aooj -
Fia, 4.45 - Criterio de Seed, Wccdward y
Lundgren (1962) para calificar
el potencial de hinch.amiento
de una arcilla.
Fig. 4.46 - Grfico modificado de expansivi_
dad de Merwe (1975) .
02gi\3;
37 3
La experiencia ha mostrado que la aplicacin de este
mtodo da resultados razonables con relacin a las condicio
nes reales. Una de las crticas del mtodo se refiere a que
el _ambio de volumen fue medido en muestras preparadas con mi_
nerales de arcilla comerciales, pudiendo as no representar
suficientemente el comportamiento de los suelos in situ, debi_
do a la variedad de su composicin.
IX) Criterio de Bandyopadhyay (1981)
Bandyopadhyay (1981) propuso una modificacin para
la formula del hinchamiento libre de Seed et alii (1962) en
funcin del ndice de plasticidad, conforme se indica en la
tabla 4.IX.
TABLA 4,IX
IP
(%)
- Correccin de la frmula de Seed et
alii (1962) en funcin del ndice
de plasticidad,segn Bandyopadnyay(19Sl)
h (%)
3,28.10-5.A2,259.C3,44
Z 20
20 - 30
30 - 40
40 - 60
2,4.10~ 5 .A 2 ' 573 .C 3 ' 44
1,14.10- 5 .A 2 ' 559 .C 3 ' 44
0,72.10- 5 .A 2 ' 669 .C 3 ' 44
374
X) Criterio de Merwe (1964 y 1975)
Entre los criterios basados en la actividad del sue
lo,- debe destacarse el establecido inicialmente por Merwe,
(1964), y modificado por el mismo autor en 1975(Fig, 4.46).
En este abaco, segn su I p y C(<2y), los suelos expansivos
se clasifican en cuatro grados de potencial de expansin, de
nominados bajo, medio, alto y muy alto
El hincharaiento vertical se estima dividiendo el subs
trato de cimentacin en una serie de capas con propiedades idn
ticas (igual grado de potencial de expansin), corrigindose
el hincharaiento potencial por medio de factor F que define el
decrecimiento de la expansin con la profundidad. Entonces, la
expansin total del substrato de cimentacin vendr d&do por la
expresin
n
h = I F . Pv . D
i=l
donde
n = nmero de capas
F = factor de reduccin de la expansin en funcin
de la profundidad
? E = potencial de expansin de cada capa
D = profundidad lmite de las capas
Este criterio dio resultados satisfactorios en algu
nos casos analizados en Sudfrica, pero en otros casos la ex
pansin calculada fue inferior a la observada. Por lo tanto,
375
para fines de evaluacin de expansin, este mtodo es falible,
debiendo usarse sobre todo con fines de identificacin y ca
sificacin. Para predicciones cuantitativas, quizs pueda ser
usado, como mucho, en condiciones muy particulares, tales co
mo en regiones donde se disponga de cierta experiencia ante
rior que permita fijar con relativa aproximacin los factores
F e P E , los cuales deben tener en cuenta el estado de deseca
cin y fisuracin de los perfiles, la estructura del suelo, su
origen y la historia tenso-deformacional.
Una dificultad que surge en estos criterios basados
en la actividad, se refiere a los factores que afectan a los
mtodos de ensayo para determinacin de la plasticidad y del
contenido de arcilla, debido a la influencia de los cationes
de cambio. En este sentido, Horta da Silva (1969) propuso el
concepto de actividad fundamental, en el cual tanto los lmi_
tes de consistencia como el contenido de arcilla deberan ser
determinados con el mismo sistema arcilla-solucin dispersante.
Rodrguez Ortiz (1975), analizando la escala de acti_
vidades de Skempton C1953) basada en el ndice "A" (inicador
de la actividad coloidal de la arcilla) , observ que en nume
rosos casos no se adaptaba bien a la prctica. As, basndose
en datos de investigaciones realizadas por otros autores
en
Isarael, Australia y Colombia, as como en su propia experien
cia, propuso la siguiente clasificacin modificada de activi
dad (Tabla 4. X) .
376
TABLA 4 . X -
ndice "A"
Clasificacin modificada de la activi_
dad, segn Rodrguez Ortiz (19 75) .
Grado de actividad
A < 0,5
Baja
0,5 <A < 0,7
Media
0,7 <A< 1,0
Alta
1,0 < A
Muy alta
Como la expansividad est muy directamente ligada a
la actividad coloidal, la tabla 4. X tambin puede servir como
un indicador ms de la expansividad potencial de los suelos.
XI) Criterio de Nilov (1964)
Nilov (19 64) , en Rusia, desarroll un abaco para iden
tificar los suelos expansivos y colapsables a partir de la den
sidad seca y del lmite lquido (Fig. 4.47).
Dakshanamurthy y Raman (197 3) indican que este mtodo
presenta una amplia dispersin en sus resultados.
XII) Criterio de Ranganatham y Satyanarayana (1965)
Ranganatham y Satyanarayana (1965) estable cieron co
377
PRETORIA
HORSHAH
IHDORE
JABALPUR
UJJAIN
' S.G27)
5.0.(2 7)
1-2
1-4
16
DENSIDAD SECA
Fig. 4.47
1-8
2(
(g/cm 3 )
Identificacin de los suelos
expansivos y colapsables en
funcin de la densidad seca
y del lmite lquido.
z
W.
o
Q
C
a
UJ
10
20
:o
(,0
50
LIMITE: LIQUIDO
70
(%)
Fig, 4.48 - Clasificacin de la expansividad en
funcin del lmite lquido y del
ndice de retraccin.
378
rrelaciones del potencial de expansin con el ndice de retrac
cin (ls = w T - w s ) , y propusieron la siguiente clasificacin
(Tabla 4. XI):
TABLA 4. XI- Clasificacin de la expansividad, segn
Ranganatham y Satyanarayana(19 65)
Is(%)
Potencial de
expansin
h(%)
0-20
20 - 30
0-1,5
1,5 -
30 - 60
5-25
>60
>25
Grado de
expansin
Bajo
Medio
Alto
Muy alto
Los autores, correlacionando ciatos edomtricos
de
muestras compactadas e inalteradas bajo una sobrecarga de 0,07
2
Kg/cm (1 psi), obtuvieron la siguiente ecuacin emprica:
h = 41,13 . 10" 5 . Ig' 67
XIII) Criterio de Dakshananurthy y Raman (1973)
Dakshanamurthy y Raman (1973), basados en el grfico
de plasticidad de Casagrande (1948) modificado por Dumbleton
(1968), propusieron la clasificacin de expansividad indicada
en el abaco de la figura 4,48, en funcin del lmite lquido
379
y del ndice de retraccin (is= w - wW )
L S'
En la figura 4.48, los pares de valores "w , I "
proporcionan una evaluacin de la plasticidad del suelo, mien
tras que "wL, Ig" proporcionan una evaluacin de la expansi
vidad.
Segn estos autores, para los "black cotton soils",
la expresin:
h (%) = 41,13 , 10"5. I'67
se adapta mejor a los datos observados para el hinchameinto
vertical que la frmula establecida por Seed et alii (1962) .
XIV) Criterio de Nayak y Christensen (1974)
Nayak y Christensen (1974), usando mezclas artificia
les de minerales de arcilla y arena, establecieron la siguien
te expresin para la evaluacin del hinchamiento vertical:
h = 2,29 . lo"2. lJ/45. -_ + 6,38
w
donde
I
= ndice de plasticidad
C = % < 2ym
w
= contenido de humedad inicial de compactacin
380
Esta frmula an no fue comprobada para suelos natu
rales.
XV) Criterio de Chen (1965 y 1975)
En un intento de simplificar el mtodo utilizado por
el USBR (Holtz, 1959), eliminando la necesidad del ensayo de
sedimentacin, y proporcionando alguna medida relativa de la
densidad del suelo Chen (1965) estableci
una correlacin en
tre datos edomtricos de expansin (en muestra inalteradas ba
jo sobrecarga de 0,5 Kg/cm ) y el porcentaje de material que
pasa en el tamiz n^2 200, el lmite liquido y la resistencia a
la penetracin estndar (N). De ah result la clasificacin
de la Tabla 4.XII.
TABLA 4.XH- Clasificacin de la expansividad segn
Chen (1965)
Datos de laboratorio
% <#
200
L(%)
Datos de campo
N
Expansin
probable
(%)
Grado de
expansin
< 30
< 30
< 10
<1
Bajo
30-60
30-40
10-20
1-5
Medio
60-95
40-60
20-30
3-10
Alto
> 95
> 60
> 30
> 10
Muy alto
Jol
Como las correlaciones de la densidad con la resisten
cia a la penetracin estndar son poco fructferas para suelos
coherentes, especialmente cuando se trata de arcillas sobre
consolidadas, su aplicacin no tiene mucho significado(Snethen
et alii, 1975) .
Chen (1975), basado en ensayos edomtricos convenci
nales, estableci la siguiente correlacin para el potencial
de expansin:
h (%) = 0,2558 . e 0 ' 0838 ' 1 ?
donde h es el hinchamiento libre, e_ el ndice de poros, e Ip
el ndice de plasticidad.
XVI) Criterio
de Sorochank (1970)
Este mtodo se basa en correlaciones establecidas entre
un ndice de expansin "e/e0" (ndice de poros despus de la
expasin, e, dividido por el ndice de poros inicial de la mus
tra, e 0 ) y el ndice de plasticidad. Los grados de expansin se
consideran correlacionados con esos parmetros del modo indica
do en la tabla 4.XIII.
Este mtodo considera dos propiedades importantes para
el cambio de volumen; sin embargo, este criterio de identifica
cin y clasificacin tiene el inconveniente de necesitar reali
zarse un ensayo de expansin.
382
TABLA 4.XIII- Clasificacin de la expansividad
segn Sorochank (1970) .
n d i c e de e x p a n s i n
(e/eQ)
30<Ip<35
35<Ip<40
G r a d o de
expansin
15<Ip<20
20<Ip<25
25<Ip<30
<1,12
<1,11
<1,09
<1,08
<1,07
Nulo
1,12-1,23
1,11-1,21
1,09-1,19
1,08-1,17.
1,07-1,15
Ligero
1,23-1,39
1,21-1,30
1,19-1,28
1,17-1,25
1,15-1,22
Medio
>1,30
>1,28
>1,25
>1,22
>1,39
Alto
XVII) Criterio de Vijayvergiya y Chazzaly (1973)
Este mtodo establece una evaluacin del hinchamien
to y de la presin de hinchamiento de los suelos expansivos
a partir de la relacin entre el contenido de humedad natural
y el lmite lquido. Las correlaciones fueron obtenidas a par
tir de datos de presin de hinchamiento y de hinchamiento 1:L
bre (sobrecarga de 0,1 Kg/cm2) conrrespondiente a la descarga
despus de haber alcanzado la presin mxima, obtenidos en en
sayos edometricos con muestras inalteradas. En la tabla 4.XIV
se presenta la clasificacin establecida por dichos autores.
383
TABLA 4. XIV. - Evaluacin de las caractersticas de
expansin, segn Vijayvergiya
Ghazzaly (1973).
w n /w L
Presin de hinchamien to
probable (Kg/cm2)
Hinchamiento
probable (%)
>0,50
<0,3
0,37 - 0,50
0,3 - 1,2
1-4
0,25 - 0,37
1,2 - 3,0
4-10
< 0,25
> 3,0
<1
>10
A continuacin se presentan las ecuaciones empricas
a que llegaron estos autores, relacionando estadsticamente el
hinchamiento (h) y la presin de hinchamiento (ph) con la hume
dad natural (w ) , el lmite lquido (wL) y la densidad seca(^d)
(0,4 w L - w R + 5,5)
log h =
12
log p h = _ i (Y, + 0,65 wT - 130,5)
19,5
h
= - L . (0,4 w L - w - 0,4)
12
(Y,
log p h == _ i v
'd+ 0,65 w L - 139,5)
19,5
Este criterio est basado en numerosos datos recolec
tados de una amplia variedad de muestras, y su aplicacin es
muy sencilla, requiriendo nicamente la humedad natural y el
lmite lquido. No obstante, dispone de una comprobacin prac
tica relativamente limitada.
384
XVIII) Criterio de Schneider y Poor (1974)
Este mtodo se basa en relaciones estadsticas entre
medidas de hinchamiento bajo sobrecargas variables y determi
naciones del ndice de plasticidad y de la humedad inicial.
En la tabla 4.X V se presentan las ecuaciones establecidas por
los autores para diversas sobrecargas1, expresadas en alturas de
tierras equivalentes.
TABLA 4.X V - Ecuaciones para evaluacin del
hinchamiento, ssgn Schneider y
Poor (1974) .
Sobrecarga
z (m)
Hinchamiento
log h
0,90 (Ip/w) - 1,19
0,65 (IP/W) - 0,93
1,5
0,51 (Ip/W) - 0,76
0,41 (Ip/W) - 0,69
0,33 (Ip/W) - o,62
XIX) Criterio de Cullar (1978)
Cullar (1978) a partir de las investigaciones de
Vijayvergiya y Ghazzaly (1973) estableci un cirterio modifi
cado de expansividad en funcin de la relacin w/w
(ndice
I L p ) , que parece ser ms interesante que el basado en la rea
385
cin
w/w L (ndice I
) para f ines de clasificacin del poten
cial de expansin.
En la figura 4.49 se representa este criterio, obser
vandose que para valores del ndice plstico superiores a 20
existen valores del i
muy prximos a la unidad, los cuales
corresponden a hinchamientos obtenidos en el edmetro superio
res al 10% y a presiones de hinchamiento por encima
de
los
3Kg/cm2.
A partir del anlisis de numerosas muestras de arci_
lias expansivas expandas, Cullar (1978) propone el citerio
de expansividad presentado en la tabla 4.XVI.
TABLA 4.XVI- Criterio de expansividad basado en el
hinchamiento libre de muestras remoldea
das y en la presin de hinchamiento de
probetas sin cambio de volumen despus
de inundades.
w
S
>15
<15
h(%)
(Maestras deseca
das a l aire)
Ph 2
(Kg/cmz)
<1,5
<10,0
<0,25
h(%)
Maestras compac
tadasYjr^WQp)
Expansi
vidad
Baja
11-16
15-25
1,5-5,0
10,0-20,0
0,25-1,25
Media
8-11
25-35
5,0-10,0
20,0-30,0
1,25-3,00
Alta
<10
>35
>10,0
>30,0
>3,00
Muy a l t a
386
vi
.l*tTt
MASTICO, / .
Fig, 4.49 - Relacin entre la humedad
natural y el lmite plsti_
co en arcillas expansivas.
387
Durante algn tiempo, ms precisamente a raz de los
trabajos de Altmeyer (1955) y de Holtz y Gibbs (1956), fue muy
usado el lmite de retraccin, pero hoy se usa menos, probable
mente por constatarse que algunas arcillas, sobre todo momtmo
rillonticas, a pesar de presentar un w s bajo, son fecuentemen
te expansivas. Por otro lado, como se sabe, sin hacer el ensayo
de retraccin, se puede obtener su valor, de un modo aproximado,
trazando en el grfico de Casagrande (1948) una paralela a
la
lnea A que pase por el punto representativo del suelo. La inte
seccin con el eje de abscisas corresponde al valor de w s .
A veces tembin se toma como ndice de hinchamiento la
relacin entre los ndices de compresin y de entumecimiento
(Cc/Cs) derivados de las curvas de carga y descarga del ensayo
edomtrico convencional. En general, cuanto ms reducida sea di_
cha relacin, mayor ser la expansin potencial de la arcilla.
Cullar (1978), basado en numerosos datos de ensayos de muestras
de suelos expansivos procedentes de diversas regiones espaolas,
observ que esta relacin variaba entre 2 y 4 (Fig. 4.50).
XX) Criterio de Noble (1966)
Este mtodo fue desarrollado en suelos compactados ca
nadienses empleando ensayos edometricos. Como resultado de este
estudio se obtuvo la siguiente correlacin emprica:
i
V.C. = (2,92
w
,
- 1) log
%
0,00385
5 7 J
P-Wi
"'
.--V
\
iMPtf.E
COO
DE
"f' iH-
0.13
O.20
COMPULSIN. C^
Fig. 4-50 - Relacin entre los ndices de compresin y e
en arcillas expansivas espaolas.
<m^hm^vk\mm.^mm^mm^?^^^!^'
389
donde
V.C. = cambio de volumen, en tanto por ciento
wi
= humedad inicial, en tanto por ciento
= sobrecarga, en Kg/cm2.
En la figura 4.51 se representa esta ecuacin por me_
dio de una familia de rectas que relacionan el cambio de volu
men con la sobrecarga para varios contenidos de humedad inicial.
Para aplicar este mtodo de predicin es necesario en
sayar cuatro muestras (dos w. bajo dos p diferentes) , lcis cuales
definirn las constantes numricas de la ecuacin para el suelo
en cuestin.
XXI) Criterio de Vijayvergiya y Sullivan (1973)
Este criterio fue establecido con base en correlacio
nes de datos de ensayos edomtricos de expansin (sobrecarga de
0,07 Kg/cm2) con el lmite lquido y la densidad seca. En este
mtodo, al igual que en el anterior, no se definen grados
de
expansin. En realidad, en este criterio lo que se propone es
el establecimiento de una familia de rectas relacionando los
parmetros anteriormente referidos con el potencial de expansin
(Fig. 4,52).
Fig. 5.51 - Relacin entre el cambio de volumen
y la sobrecarga, para diversos cont
nidos de humedad inicial (Noble, 1966).
391
35
40
4S
50
55
L I C I T E LIQUIDO
60
65
70
(%)
Fig. 4.52 - Correlacin del hinchamiento con la densidad
seca y el lmite lquido (Vijayvergiya
Sullivan, 1973) .
392
XXII) Criterio de Nayak y Christensen (19 74)
Este mtodo consiste en el desarrollo de dos crrela
ciones estadsticas, una para el hinchamiento y otra para
la
presin de expansin; ambas, en funcin del ndice de plastici.
dad, del porcentaje de arcilla contenida en el suelo, y del con
tenido de humedad inicial del mismo. Las relaciones establec^
das son las siguientes:
a) Para la evaluacin del hinchamiento
h = 2,29 . 10~2. I' 45 .
+ 6,38
w.
donde
h = hinchamiento (%)
Ip= ndice de plasticidad (%)
C = contenido de arcilla (%)
wi= humedad inicial (%)
b) Para la evaluacin de la presin de hinchamiento
p h = 0,2470 . 10"2. I' 12 . S.
w
+ 0,2614
i
donde p h es la presin de hinchamiento, expresada en Kg/cm2.
Las correlaciones encontradas con los datos medidos
en los edmetros fueron muy buenas. Sin embargo, la aplicacin
de este mtodo fuera del rea en que se desarroll el estudio
393
debe ser muy cuidadosa, debido a laq nm<-a,-
, ^ C U A U U a xas limitaciones pertinentes
a la falta de confirmaciones experimentales para otros casos.
XXIII) Criterio de Komornik y David (1969)
Este criterio est basado en correlaciones estadsti
cas que proporcionan un evaluacin de la presin de hincharaien
to en funcin de tres importantes factores: el lmite lquido
(W L ) , la densidad seca natural (Yd) y el contenido de humedad
natural (w n ) . La relacin obtenida por los autores para estimar
la presin de hinchamiento fue la siguiente:
log p h = -2,132+0,0208.W L +0,000665.Y d -0,0269.w n
donde la densidad seca est expresada en Kg/cm , y la presin
2
de hinchamiento en Kg/cm .
XXIV) Criterio de Weston (1980)
Weston (1980), en un estudio reciente, para obtener
la correlacin entre el hinchamiento y otros parmetros del
suelo (indicadores de las caractersticas de expansin) , rea
liz un amplio estudio estadstico utilizando la regresin mu
t i U n e a l . Los ensayos edomtricos con inundacin fueron reali
-,j
.
~~ arina rnntenidos de humedad inicial y
zados en muestras con varios com-uxuu=>
cargas diversas.
394
El modelo seleccionado para realizar las pruebas,
fue el siguiente:
C2
C3
4
C5
h = c, . (w L w ) .0' d ) . (p) . (Wi)
donde
h
= hinchaiYiiento
= lmite lauido ponderado (indicador de la arci
llosidad del suelo)
y = densidad seca
p
= presin vertical
w- = humedad inicial
c. = coeficientes o exponentes de regresin
El mejor indicador encontrado para la "arcillosidad"
del suelo fue el lmite lquido ponderado (w
), definido del
siguiente modo:
w
Lw
= w
L
#40 .
. ,
(- % <)
100
La inclusin de la densidad seca slo mejora el error
estndar de la estimacin del hinchamiento, en aproximadamente
2%, por lo que se consider que no se ustificaba el esfuerzo
de incluir este parmetro en la ecuacin de regresin.
La expresin ptima encontrada, usando el sistema de
unidades internacionales, fue la siguiente:
395
h - 0,000411 . ( w L w ) 4 ' 1 7 . (p)-0'38 6 >
(w.r2,33
En l a figura 4.5 3 se presentan unos abacos que per
miten f c i l m e n t e l a resolucin de esta ecuacin,
XXV) C r i t e r i o de Snethen et a l i i (1977)
Este c r i t e r i o de c l a s i f i c a c i n del p o t e n c i a l de expan
s i n , que fue propuesto por Snethen et a l i i (1977) y adoptado
por e l USAEWES (United States Army Engineer Waterways Experiment
S t a t i o n ) , considera que la expansividad se evala de un modo ms
f i a b l e , u t i l i z a n d o como parmetros indicadores e l l m i t e l q u i d o ,
e l n d i c e de p l a s t i c i d a d y la succin i n i c i a l in s i t u ( S ) . En
l a t a b l a 4.XVII se presenta e s t e sistema de c l a s i f i c a c i n ,
el
cual fue e s t a b l e c i d o con base en ensayos edomtricos sobre mus
t r a s i n a l t e r a d a s que eran llevadas a la saturacin con cargas
i g u a l e s a l a sobrecarga de t i e r r a s .
TABLA 4.XVII- Clasificacin de la expansividad, segn
Snethen e t a l i i (1977).
(%)
(%)
<50
50-60
>60
<25
25-35
>35
i
(Kg/cm 2 )
< 1,5
1,5-4,0
> 4,0
P o t e n c i a l de
hinchamiento
v e r t i c a l ,%>
< 0,5
0,5-1,5
> 1,5
Grado de
expansin
Bajo
Medio
Alto
21
IO
30
40
lluimiila,)
30
l a i i: l.i I
60
(%)
iniJiamluniu
3
corre
Fig. 4.5 3 - Prediccin del hinchamiento en funcin d
lmite lquido ponderado, la presin vert
y la humedad inicial.
^^I^TOJli^
397
O'Neill y Poormoayed (198u) son de la opinin
de
que esta clasificacin es fiable, resaltando que la succin
es una medida
ms definitiva que el contenido de humedad
para la medida del potencial de expansin. Segn estos auto
res, usando psicrmetros, la succin viene siendo medida de
manera fructfera en el laboratorio, y, en condiciones favo
rabies, en el campo, ya que in situ, estos aparatos tienden
a ser corrodos cuando los suelos tienen pH no neutro. Un me
todo indirecto que tambin se viene usando con bastante xi_
to en terrones de suelo, es la tcnica del papel de filtro
(Johnson, 19 79) .
De acuerdo con este mtodo, si el potencial de expan
sin es bajo, lo que indica que el cambio de volumen sera m_
nimo, se pueden usar los procedimientos de construccin norma
les. Para potencial de expansin medio, debe considerarse la
experiencia anterior con suelos de ese tipo; y, en caso de que
tal informacin no est disponible,
se recomienda proceder
como si se tratase de un caso de potencial de expansin eleva
do. Y, finalmente,
para potencial de expansin alto, debe
cuantificarse la expansin usando procedimientos como los que
sern descritos en el prximo apartado, as como dispensar
cuidados especiales al proyecto de cimentaciones.
398
4 . 5 - Prediccin de las variaciones de volumen de los
suelos expansivos
Una vez obtenido el potencial de expansin del suelo,
en el caso de que sea clasificado en la categora de expansi
vidad media o alta, es necesario hacer una caracterizacin cuan
titativa del suelo expansivo, estimando con la precisin adeca
da la magnitud y rapidez de los cambios de volumen.
La evaluacin precisa del cambio de volumen es un re_
quisito para la seleccin de alternativas de proyecto, as co
mo para su adecuado tratamiento.
Las tcnicas disponibles para caracterizar cuantita
tivamente la expansin, en general, estn basados en ensayos
edomtricos con inundacin o con control de la succin.
En cuanto a las metodologas usadas para cuantificar
los cambios de volumen, pueden considerarse divididos en dos
categoras: los mtodos o modelos semiempricos, y los mtodos
o modelos matemticos.
399
5 1 ~ Mtodos de clculo basados en ensayos con inundacin
a) Mtodo del U.S. Army Corps of Engineers (1961
En este mtodo, que es uno de los ms antiguos, el
levantamiento (h) se calcula por medio de las siguiente expre_
sin
~ . L .h
2
a
max
donde
L a = espesor de la capa activa
h
= hinchamiento mximo
max
El procedimiento seguido en este mtodo consiste fun
damentalmente en los siguientes pasos:
ia) De los taladros hechos en el perfil se obtienen
muestras inalteradas representativas del estrato arcilloso a
intervalos apropiados;
2*) Colocar las muestras con humedad natural en ed
metros, y cargadas bajo presiones iguales a las correspondiera
tes a las sobrecargas de tierras ms el adecuado incremento de
-.^ la
n _,estrucrurd,
ocfrnrtura; en
en seguida,
inundar las
carga proveniente de
y
muestras y medir la expansin observada;
400
3a) Computar los hinchamientos de las muestras en
trminos de porcentajes relativos a sus respectivas alturas
originales, y representar estos datos en un abaco en funcin
de la profundidad;
4a) Determinar el levantamiento total por medio de
la ecuacin que se ha expuesto para este mtodo.
Un procedimiento anlogo a este es adoptado por la
U.S. Navy Department (1971).
b) Mtodo de Jennings y Knight (1957)
En este mtodo se toman diversos pares de muestras
inalteradas (adyacentes), a diversas profundiades del perfil
(zona activa), y se ensayan usando la tcnica del doble ed
metro.
Despus de trazadas y corregidas las curvas e=f(log p)/
se determina la variacin volumtrica en trminos de la varia
cin del ndice de poros (Ae), teniendo en cuenta la tensin
vertical (pQ) a la profundidad en que fueron tomadas las mues_
tras y el incremento de tensin total (Ap) debido al peso de
la estructura.
Cuando se conozca el valor de la tensin intersticial
401
n e g a t i v a c o r r e s p o n d i e n t e a l contenido de humedad n a t u r a l de
l a m u e s t r a o capa (u = X p") , e s t a podr ser adicionada a l
i n c r e m e n t o Ap, determinndose con mayor r i g o r l a v a r i a c i n
v o l u m t r i c a c o r r e s p o n d i e n t e a la v a r i a c i n de l a t e n s i n efec
tiva hasta la
saturacin.
El c l c u l o del levantamiento del s u b s t r a t o expansivo
de c i m e n t a c i n se hace dividiendo la zona a c t i v a en capas para
a p l i c a c i n de l a s i g u i e n t e expresin:
E A_ .
1+e o
AH
donde
AH = espesor de cada subcapa de la zona activa
Ae = variacin del ndice de poros en cada subcapa
e = ndice de poros
o
en cada subcapa.
c) Mtodo de Jimnez Salas Y Serratosa (1957)
Este mtodo est basado en resultados de ensayos
edomtrieos con inundacin, siendo unos de hinchamiento (so
brecarga de 0,07 Kg/cm 2 ), y otros de presin de expansin
(a volumen constante). Los autores establecieron la siguien
te expresin que relaciona el hinchamiento con la presin
aplicada:
p
h
h = K c . log -
402
p = oresin de linchamiento
h
p = presin aplicada
K = constante que puede determinarse si se conoce
algn dato de la curva de expansin, por ejem
D I O el hinchamiento libre.
Para el caso de que no se disponga de datos de la
hinchar.'iento, los autores recomiendan tomar:
Fig. 4.54 - Correlacin del cambio de volumen
con el ndice de plasticidad
(Me Dowell, 1956) .
uScamem^^^
0.7
1.4
2.1
2.3
3.5
21
?R ESICM (K^/c.n )
Fig
4.55 - Familia de curvas de hinchamiento
propuesta por Me Dowell (1959).
404
2-a) Una vez obtenido el cambio de volumen libre, con
este dato se entra en el abaco de la figura 4.55 para identi
ficar la curva presin-cambio de volumen correspondiente
al
suelo considerado.
3a) Se calcula la presin vertical producida por la
sobrecarga de tierras y la construccin en el centro de cada
capa; y, entonces, entrando en la curva identificada en el pa
so anterior, se lee el cambio de volumen. El hinchamiento en
el sentido vertical, segn Me Dowell, debe tomerse igual a 1/3
del cambio de volumen, lo que corresponde al caso de que el
hinchamiento lateral tambin fuese libre, lo que no parece ser
lo ms real. Sin embargo, esta relacin parece admitirse hoy
con carcter bastante general, basndose en medidas reales y,
tambin ,en razonamientos variados y a veces contradictorios
(Jimnez Salas
et alii, 1980). El razonamiento ms frecuente
es que en los suelos expansivos, cuando se secan, se retraen
y se agrietan, o, al menos, se fisuran. Estas fisuras son las
que, durante la expansin, permiten la dilatacin lateral.
4a) El levantamiento potencial vertical se calcula
multiplicando el espesor de cada capa, por su hinchamiento ver
tical, en funcin de la carga en cada. capa.
Desde el punto de vista formal, se pueden hacer ba
tantes crticas a este mtodo, debiendo destacarse sobre todo
405
que en el mismo se considera una situacin de succin nula al
final del cambio de volumen, y que no tiene en cuenta la depen
dencia de la trayectoria de tensiones en la relacin presincambio de volumen (Jennings, 1969).
En cuanto a la universalidad del mtodo, debe recordar
se que el mismo est basado en parmetros deducidos de arcillas
de Texas (USA).
No obstante, debe destacarse en su favor que fue uno de
los primeros mtodos racionales empleados para calcular los mo
vimientos de una cimentacin en suelos expansivos, siendo an
hoy un mtodo muy popular y extendido. Tiene, adems, la impor_
tante ventaja de ser un mtodo econmico, ya que el nico par_
metro que necesita es el hinchamiento libre, o, incluso, solo
el ndice de plasticidad.
e) Mtodo de Sampson, Schuster y Budge (1965)
En este mtodo se requieren dos muestras inalteradas
adyacentes. Una muestra se carga con presin suficiente para
impedir cualquier cambio de volumen al ser inundada; y cuando
se establece el equilibrio, se descarga hasta una presin no
rainal mnima, permitindose la expansin hasta alcanzar un nue
vo equilibrio (curva 1 de la figura 4.56). La otra muestra se
somete a una presin correspondiente a la sobrecarga que posee
T~T
I I
i i
III!
1ir s i i i
.95
.901
.85
Q
.801
e 0 = .787
P0 = i-5
.75
J
! i 1 IU
J
5
l_l_JL_JUL_L
i i a 1
i
PRESIN
Fig.
4.56 - P r o c e d i m i e n t o de Sampson e t a l i i
del hinchamiento.
(1965) p a r a p r e
407
in situ, y es inundada, a continuacin permitindose que expan
da hasta el equilibrio (curva 2 de la figura 4.56).La utiliza
cin de las dos curvas permite obtener el cambio de volumen de
bido a la retirada de la sobrecarga y al acceso de agua, A e 0 ,
y el cambio de volumen debido a la reduccin de la presin efec
tiva a medida que la presin intersticial crece, Ae s . El cambio
de volumen total, Ae, que ocurrir durante y posteriormente
la construccin, ser:
Ae =
e 0 + Ae s
f) Mtodo de Carothers (1965)
Carothers (1965) sugiere que para medir la susceptibili_
dad de una arcilla a la expansin se realice un ensayo edomtri_
co con inundacin desde el inicio del ensayo, segn se indica
en la figura 4.57. Con base en este ensayo se determina un ndi_
ce de expansin primario "Cg" (usando incrementos de carga con
duracin de un da), y un indicador de la presin de hinchamien
to "p " (punto de la curva de compresin donde se iguala el ndi_
de de poros original) .
El ndice de expansin primario"Cg" se define como la re
lacin entre el cambio del ndice de poros y el logaritmo de cam
ci de presin correspondiente al decremento de carga entre 1,0
y 0,1 Kg/cm 2 . Segn el autor, para la mayora de los casos este
408
,1 8
^c =
j C'
:':;n\v rara detarminacin del ndice
do xrjnsin primario Carothers, 1965).
<w
V -
w V- V *,
409
ndice es bueno, pero algunas veces, para presiones superiores
2
a 1,0 Kg/cm , pueden ocurrir reducciones bastante elevadas,
del orden del 50%. Este ltimo ndice (Cl) se considera revo
cable en la compresin debido a la desecacin,as como en la
reconsolidacin bajo cargas externas superiores a la presin
de preconsolidacin.
El ndice de expansin secundaria "C'" se determina usan
do incrementos de carga con duracin de carga con duracin de
5 a 7 das. Segn dicho autor, en arcillas con lmite lquido
superior a 50%, presenta valores alrededor de 0,002 a 0,007,
considerndose como valores tpicos los de 0,004 a 0,005. En
la mayora de los casos parece razonable que se omita esta ex
pansin secundaria para fines prcticos de proyecto.
Carothers (1965) propuso, para el ndice de expansin,
la siguiente correlacin:
C s = 0,0009 (wL- 10)
Una vez encontrado el ndice de expansin, y conocidos
los cambios de tensiones efectivas, los movimientos vertica
les se evalan utilizando la siguiente expresin:
AH = H .
. log !
l+e 0
crf
donde
AH = incremento de espesor de la capa debido a la
expansin
410
H = espesor original de la capa expansiva
Cs= ndice de expansin primario
e = ndice de poros original
o
al. o' = tensiones efectivas final y inicial,
f
respectivamente
Este mtodo, a pesar de dejar mucho que desear desde
el punto de vista conceptual, ha presentado resultados prcti
eos razonablemente moderados.
g) Mtodo de Sullivan y Me Celland (1969)
Este mtodo de prediccin del levantamiento est basa_
do en un ensayo edometrico a volumen constante con una muestra
inalterada, inicialmente sometida a la presin correspondiente
a la sobrecarga in situ, inundada despus, y, enseguida, carga
da
progresivamente. Al alcanzar la presin de hinchamiento,
la muestra se descarga en escalones. En la figura 4.5 8 se mue
tra la trayectoria de tensiones seguida en este mtodo. La pre
sin de hinchamiento es equivalente a la succin del suelo, y
las condiciones de las tensiones efectivas final y inicial se de
terminan aplicando una. versin modificada de la ecuacin clsi_
ca de tensiones efectivas:
o' = a - XP"
411
donde
a
= tensin efectiva
a = tensin total
p" = succin o presin intersticial negativa al
agua
X = parmetro representando la porcin de succin
del suelo que contribuye a la tensin efectiva
(Blight, 1965 y 1967).
El clculo del levantamiento previsible se realiza
del siguiente modo:
. AH = H . -AL.
l-f0
donde
AH = levantamiento total
H = espesor del estrato expansivo
f = incremento de expansin correspondiente al
cambio de tensin (a. - cjg)
f
= expansin inicial, que es cero o un valor ne
gativo que indica una leve compresin de la
muestra bajo la sobrecarga, antes de ser nun
dada la muestra.
Las tensiones efectivas inicial (a^) y final (af) se
calculan por medio de las expresiones:
i = Po + * Pi"
' = P0+AP + X. P"
412
4 . 5 . 2 - Mtodos de c l c u l o basad^s_en_ensayos
dela
conjnedida
succin
Aunque los mtodos ms experimentados hasta, el momen
to, son los de inundacin, tienen el inconveniente de no poder
considerar las diversas variaciones de humedad o succin previ_
sibles.
Por lo tanto, presenta gran .inters analizar los prin
cipales mtodos que han sido desarrollados modernamente
para
la evaluacin de la expansin con succin controlada, pues, co
mo ya se ha dicho,frecuentemente en los casos prcticos, sobre
todo en las reas secas o semiridas, la succin dista mucho de
ser nula; y, adems, en las proximidades de los bordes de
las
reas cubiertas, el equilibrio de la succin es dinmico, sien
do muy importante del efecto de las variaciones estacionales.
I) Mtodo de Richards (1967 y 1976)
El mtodo de Richards para prediccin del movimiento
del terreno de cimentacin se basa en suooner que para valores
de la succin comprendidos entre pF 0 y pF 5, el grado de sa
turacin de las arcillas expansivas es prcticamente igual al
100%. En estas circunstancias, el carrbio de volumen del suelo
debe ser exactamente igual al agua absorbida o perdida.
413
En este procedimiento se mide la succin en muestras
inalterada*,, generalmente usando el psicrmetro; y basndose
en relaciones entre la succin y el contenido
de humedad, se
predice el valor del contenido de humedad de equilibrio.
Una vez estimado el cambio de contenido de humedad
que se efec turar, y admitiendo que el cambio de volumen del
suelo sea igual al volumen de agua absorbida, se calcula el
cambio de volumen por la expresin:
100 + w-.G
donde
w. = humedad inicial, en tanto por ciento
w- = humedad final, en tanto por ciento
G = peso especfico relativo de las partculas
Entonces, admitiendo que la deformacin unitaria es
igual en las tres direcciones, el levantamiento vertical rea
tivo (AH/H) viene dado por la expresin:
AH
H
1
3
AV 1
V
3
1 2
S
(100+w1.Gg)
En la prctica el coeficiente 1/3, que proviene de
la hipotesiG de deformabilidad referida, es aproximadamente
i i -i en eli caso
-,- de
A&que
miP ex
<?1=UXU
suelo est agrietado
al comen
aplicable
?
_
414
zar el proceso de levantamiento
mientras que cuando la cons
triccin lateral sea completa se aproxima a 1.
Aitchison y Richards (1969) indicaron que los suelos
expansivos en la prctica estn muy fisurados, constituyendo
un cuerpo discontinuo. Esto es consecuencia de las notables
variaciones de la presin efectiva debidas a los cambios de
succin, cuyo comportamiento es muy diferente del que se ver
fica cuando los aumentos de presin efectiva provienen de pre
siones externas, bajo rangos de succiones reducidas. En este
ltimo caso, el suelo aumenta su compacidad y constituye un
medio que puede ser considerado como un continuo verdadero.
Para el caso de suelos expansivos, los autores concluyen que
en realidad la deformacin vertical es una funcin irregular
de l-i succin y de las cargas aplicadas, cuyo comportamiento
es de rnuv difcil prediccin debido a que el coeficiente K o
a
(relacin entre las tensiones verticales y horizontales) tie
ne variaciones muy dificilmente previsibles y un tanto errti
cas.
Sokolov y Amir (1976), para suelos de Israel, han en
centrado que el movimiento vertical medido vara entre 0,23 y
0,38 del agua absorbida o evaporada. Segn esto, el hinchamien
to probable de cada capa es:
H = (0,23 a 0,38) . I (wf-wQ).Y
siendo Y
la densidad seca.
.H
415
Holrnes (1956) encontr q-e en una arcilla de alta
plasticidad, los poros permanecan prcticamente con satura
cin total hasta pF del orden de 5. Estos experimentos fue
ton hechos en arcillas amasadas, y, consecuentemente, con
una estructura muy poco desarrollada, con poros muy pequeos
y relativamente uniformes. Una arcilla expansiva natural, tie
ne una estructura muy compleja, de "dominios" compactos, que
forma casi una granulacin que deja poros mucho mayores, que
pierden agua a succiones relativamente bajas (Jimnez Salas et
alii, 1980).
La hiptesis de que el cambio de volumen del suelo
deba ser exactamente igual al agua absorbida o perdida, no es
totalmente admisible, pues se ha encontrado que muchas arci_
lias no estn saturadas, y que su grado de saturacin cambia
con las variaciones estacionales. Una prueba inmediata en con
tra, la tenemos en el ensayo de presin de {"linchamiento, en
el cual, con aumento de volumen nulo, se encuentran aumentos
de humedad, significativos, lo que no sera concebible si el
suelo estuviese inicialmente saturado.
Sin embargo, el mtodo semiemprico de Richards (1976)
ha resultado vlido en la prctica, y convierte el clculo del
levantamiento del suelo en algo extremadamente sencillo.
416
II) Mtodo de Fredlund, Hasan y Filson (1980)
Este mtodo est basado en valores de la presin in
tersticial del agua in situ, y en el mdulo de descarga de en
sayos edomtricos a volumen constante realizados sobre muestras
inalteradas.
El principal problema es la estimacin de las presio
nes intersticiales de agua in situ para las caractersticas de
deformacin medidas en laboratorio.
La muestra se coloca en el edmetro con una carga ini^
cial aproximadamente igual a la sobrecarga de tierras; despus
se inunda y se mantiene con el volumen inicial hasta alcanzar
la presin de hinchamiento. A continua.cion, se carga la muestra
progresivamente hasta aproximadamente 1700 KPa. Seguidamente,
la muestra se descarga usando decrementos dobles con relacin a
los incrementos usados en la fase de carga.
Los resultados se representan en trminos de presiones
totales e ndices de poros, y para corregir los efectos de
la
perturbacin de la muestra, los autores proponen un procediraien
to qu consiste en una construccin anloga a la de Casagrande,
vlida para suelos desecados (Fig. 4.59).
En la figura 4.60 se muestran los valores relativos de
la presin de hinchamiento sin correccin (p), y corregidos (p')/
417
i.O*
(.y,i
Fig. 4.59 - Construccin para corregir los
efectos de la perturbacin de
la muestra,
o.s
v.O
10
Presin
100
da h i n c h a m i e n t o
1,000
10,000
(kPa)
Fig. 4.60 - Relacin entre la presin de
hinchamiento y el ndice de
coros.
418
as como los obtenidos en ensayos edomtricos de hinchamiento
libre sobre el mismo suelo (Fredlund, 1975;. Como se ve, los
valores corregidos de la presin de hinchamiento de los ensa
yos edomtricos a volumen constante son ligeramente superiores
a los obtenidos en los ensayos edomtricos de hinchamiento li_
bre.
La prediccin del levantamiento se puede hacer con ba
se en el mdulo de descarga y en la succin matricial equivalen
te, conforme se indica en el figura 4.61. Este mtodo tiene la
ventaja de ser un procedimiento racional, basado en el comporta
miento de suelos semisaturados. No osbtante, an carece de una
adecuada comprobacin experimental.
III) Mtodo de Lytton (1970 y. 1977)
Este mtodo trae consigo una coleccin de datos
de
succin y sobrecarga obtenidos en un edmetro modificado, en
el cual la carga aplicada y la succin del suelo pueden ser
controlados durante el ensayo. Esos datos son representados en
un grfico, proporcionando la deformacin lineal vertical(AH/H)
en funcin de la succin para varios niveles de carga. Con la
inclinacin dada
por estas relaciones, la succin inicial (co^
nocida) y la succin final .(estimada) , se evala el levantamien
to in situ.
419
rayact.
anal
r a y a c t . r 9 a i.
Fig.
4.61 - Trayectoria de tensiones del
mtodo de Fredlund, Hasan y
Filson (1980).
420
IV) Mtodo de Johnson (1973, 1976, 1977 y 1978)
Este mtodo fue establecido considerando que la expan
sin del suelo est caracterizada por el cambio de succin que
se produce entre las condiciones inicial y final.
Los datos de succin del suelo se obtiene por medio
de psicrmetros, y con ellos se preparan relaciones entre la
succin y el contenido de agua. Para el rango de humedades que
interesa a los fines ingenieriles, si se usa una escala semilogartmica, la relacin succin-humedad se puede representar
por la siauiente ecuacin lineal:
loa sm = A - B . w ,
donde
s^ = succin matricial del suelo sin sobrecarga,
en Kg/cm*"
A y B= constantes que representan, respectivamente,
la ordenada en el origen y la inclinacin de
la recta "succin-humedad"
w
= contenido de humedad del suelo
Entonces, el hinchamiento vertical de un estrato de
arcilla expansiva se puede estimar usando la siauiente ecuacin:
Mi
H
(A-B.w0) - log (S
I+.
+CX .Of)
421
donde
H
= espesor del estrato
C g = ndice de succin
e
ndice
de poros inicial
w Q = humedad inicial
s m = succin final del suelo,en Kg/cm2
af = presin final aplicada (sobrecarga ms carga
2
externa), en Kg/cm
a = factor de compresibilidad
El ndice de succin (C ) refleja la proporcin del
cambio del ndice de poros en relacin con la succin, y puede
ser calculado por la siguiente expresin:
a Gs
100 . B
siendo
G
= peso especfico relativo de las partculas
= inclinacin de la recta succin-humedad
La succin matricial final (smf) depende del perfil de
humedad de equilibrio considerado. Para el caso del perfil satu
rado, se admite para s m f un valor igual a cero. En el caso
de
nivel fretico somero y carga hidrulica negativa, el valor de
s m f viene dado simplemente por la diferencia entre la profundi
dad del nivel fretico y la profundidad z considerada, expresa
J presin.
,* Para
3 M nive
nivel Ifretico
profundo
y carga
da en trminos de
WI
v
422
hidrulica negativa (puede tambin ser aplicado al caso de nivel
fretico somero), el valor de s m f se determina por la siguiente
ecuacin:
^mf
s
~m
a
4(Z
"a
- Z) . Y w ,
donde
sm
= succin matricial en la profundidad de la zona
activa
'w
peso especfico del agua
z., = profundidad de la zona activa, definida como
ia profundidad balo la cual no hay cambios de
succin.
El factor de compresibilidad (:-} es la fraccin de la
presin aplicada que es efectiva, constituyndose en un indica
la succin con la aolicacin de caraas exter
V*
once s>.if. es _a succin matricial final sin presin externa.
Sste factor ce compresibilidad ser igual a cero para
suecos incompresibles, tales como las arenas limpias con bajos
erados d> sacuraci
e igual a uno para los suelos completaren
: saturares c casi saturados.
423
En usencia de datos precisos de a, este factor puede
ser estimado aproximadamente en funcin del ndice de plasta.
cidad, segn la indicacin de la tabla 4.XVIU(Russam, 1961).
TABLA 4.XVIII- Valores de a en funcin del ndice de
plasticidad.
IP
(%)
<5
5 < I p 40
(0,0275 . I
- 0,125)
> 40
Segn la evaluacin de Snethen (1979), la ecuacin
propuesta por Johnson proporciona una prediccin razonable
para el cambio de volumen in situ, considerando las condicio
nes del suelo referentes a su composicin, estructura, hume
dad inicial y de equilibrio, y presin de confinamiento.
El levantamiento total del terreno puede ser estimado por
medio de la suma de los hinchamientos verticales de cada estrato de
perfil del suelo.
V) Mtodo de Me Keen (197 6, 197 7 y 19 80)
En esta mtodo, para el clculo de los levantamien
tos debidos a cambios de succin, al autor parte de la siguien
te expresin bsica de Lytton (1977):
AV _
V7 "
Yh
. log
424
que es vlida para una carga exterior constante, y donde:
Y - ndice de
h
succin
comerension
por variaciones de
AV/V = cambio de volumen en relacin al volumen inicial
'
h,,h.= valores de la succin final e inicial, repectva
f
mente.
Si se supone que hay constriccin lateral completa,
se llega a la expresin que da el levantamiento vertical:
_L . . y. . log l i \
"
"1
Los valores de V, pueden determinarse por varios meto
dos que requieren medidas del cambio de volumen y de la varia
cin de la succin (Me Keen y Nielsen, 1978). Con el fin de po
der determinar estas relaciones por medio de ensayos sencillos,
los autores propusieron recurrir a ensayos tipo COL (coefficient
of linear extensibility), que fue puesto a punto por el NSSL
del U.S. Soil Conservation Service (1972).
El COL se determina por medio de terrones de suelo
con un volumen de 50 a 200 cm2, los cuales tan pronto se toman
del terreno, se cubren con una delgada pelcula de una solucin
de plstico especial (resina SARN F.310 de Dow Chemical disuel
ta en metil-etil-cetona, en una proporcin de 1:4 a 1:8) que
425
permite la trasferencia de humedad de la muestra por fase
vapor, pero que en cambio es impermeable al agua. El ensayo
consiste bsicamente en medir el peso y el volumen del te
rrn (por el principio de Arquimedes) en dos estados de suc
cin diferentes. Uno corresponde al de la muestra en equili
brio con una succin de un tercio de atmsfera (por el meto
do de la placa de succin), mientras que el otro estado co
responde al de la muestra desecada en estufa. A partir de es
tos datos, el COL se obtiene por la siguiente expresin:
AI
COL = -^i
X
T D 1/3
(_H_)
- i
2,5
donde
Al/1 = deformacin lineal unitaria
o
D
^
= densidad del terrn desecada en estufa
5 = densidad del terrn con una succin de
1/3 atm (2,5pF).
El CERF de la Universidad de New Mxico modific el
procedimiento del COL, pero sin variar esencialmente sus prin
cipios (Me Keen y Nielsen, 1978). En el COL modificado, los
terrones extrados se introducen inmediatamente en recipientes
sellados contra variaciones de humedad, despus de colocar en
su interior un papel de filtro calibrado que sirve para deter
minar posteriormente la succin del suelo por simple medida
del peso, una vez equilibrada su humedad durante un perodo de
siete das. Despus de obtenida la succin natural del terrn,
426
se r e c o b r e con e l p l s t i c o a n t e r i o r m e n t e c i t a d o , con o b j e t o
de d e t e r m i n a r su densidad despus de l a d e s e c a c i n en e s t u f a .
Con e s t e o r o c e d i n i e n t o ( v a r i a n t e d e l CERF) se c o n s i g u e una
niavor f a c i l i d a d c c e r a t i v a , v a i mismo tiempo se suprime e l
e f e c t o de c o n t r i c c i o n que, segn p a r e c e , e j e r c e l a
membrana,
r e s t r i n g i e n d o en c a r t a , e l hincnamiento l i b r e d e l t e r r n . EL
COL modificado e s , e:\ d e f i n i t i v a ,
e l h i n c h a m i e n t o l i n e a l co
r re sccr.drer.ee a l ca~bie de succin e n t r e e l e s t a d o n a t u r a l y
e 1 s e c o e n e s t u f.
" D .1/3
r.tc
vesult:?. vidente "us el ndice v, tiene aue estar, de
alguna .T.ar.-jr-a, directamente relacionado con cualquiera de ios
dos parmetros ser-ie-pncos anteriormente definidos (COL
5,3 p~ = 31-',>J; !\~. cr.~
valor de la succin en que se admite
que termina el *a~rie de volumen durarte el proceso de deseca
rir. , ya qu^ realmente -el secadc an estufa an puede conducir
a valor-s superiores ai pF) , se deduce:
nat
316,22'
>
> "> "*
^-i r
El coeficiente Y h puede tambin determinarse por me
todos totalmente empricos. As, Me Keen (1980) propuso la
correlacin indicada en el abaco de la figura 4.62, en fun
cin de la actividad de la arcilla (A C ) y de la actividad de
cambio de cationes (CEA ) , siendo:
X
Ac =
P (%)
% arcilla
CEA
CEC
(rceAOQq)
% arcilla
donde
CEC = capacidad de cambio de cationes
% arcilla = % < 2pm
Como valoracin global de la peligrosidad del suelo
en funcin de y} , pueden adoptarse los lmite indicados en la
tabla 4. XIX.
TABLA 4.XIX
< 0,0034
- Peligrosidad del suelo expansivo en
funcin de y..
Dao potencial
Muy bajo
0,0034 - 0,0101
Bajo
0,0101 - 0,0202
Moderado
0,0202 - 0,0336
Alto
>0 f 0336
Muy alto
428
0.5
1.0
2.0 3.0
ACTTVIOAO, Ac
PREDICCIN DE Y h
4.6 2 - Abaco oara prediccin de Y, .
h
429
Con relacin a los cambios de volumen que se originan
debido a las cargas externas, mientras se mantiene constante
la succin, se puede hacer un anlisis semejante al que se ac
ba de exponer para las variaciones de succin. La expresin b
sica para el estudio de los efectos de la variacin de carga a
succin constante puede ser, de manera anloga, la siguiente:
AV _
a
a log --
donde
Oj_, CTf = tensiones aplicadas inicial y final, respec
tivamente
Y a = ndice de compresibilidad por variaciones de
cargas externas.
Entonces, considerndose ambos casos, cambios de suc
cin y de tensin aplicada, durante el proceso de cambio de vo
lumen, los autores deducen que:
h
AV
4r
- yh
f
f
. log ^ - Y0. log ~
Haciendo las debidas transformaciones, esta expresin
puede presentarse bajo la forma siguiente:
Al
V,
. log h, - log hf ()
1
430
Una ecuacin anloga a sta fue propuesta por Snethen
y Johnson (1977), cuya diferente modalidad se ve en la expre
sin siguiente:
hf
(%
' h\
= i hf + a.
of
"1
donde ct es el factor que indica la vs.riacin de t e n s i n que
corresponde al cambio de succin
Operando en la equivalencia a n t e r i o r , se obtiene para
n a siguiente expresin:
x = -^) .
-.()
- 1
No obstante, en su trabajo, Me Keen y Nielsen (1978)
prefirieron valorar el efecto de las cargas exteriores inco
porando su efecto directamente en el coeficiente Y h anterior
mente analizado, en vez de introducir el otro ndice de com
presibilidad de cargas (Y ) antes citado. En la figura 4.63
se presenta la influencia de la carga aplicada en el ndice
de compresibilidad Y
para tener en cuenta tal incorporacin,
segn Coir.pton (1970).
El efecto de cargas ext'
res puede ser incorporado
recurriendo a un grfico adimensional respecto a tensiones y
deformaciones, como el que se indica en la figura 4,64, en el
que se han incorporado ensayos de distintas orocedencias.
Prasn Aoltcada
('<Pa)
Fig. 4.63 - Relacin entre la compresibilidad yh y
la carga aplicada.
100
80-
Me C0RMACK Y WILDING (1975)
G P0RTER (1977)
? COMPTON(I970)
GAAOO
C
A.
m
z
60
<
O
40
UJ
o
^ 0
ao
Qy
AQA
20
40
60
80
100
% DESCARGA DE PRESIN DE HINCHAMIENTO
P i g . 4.64 -
-,i,-~ = /ir> oxoresando
la
Grfico normalizado,
exprs
de l a p r e s i n en e l hinchamiento.
influencia
432
Conociendo el valor de la presin de hinchamiento,
obtenido mediante ensayos directos o por relaciones empricas,
se puede aplicar el correspondiente coeficiente reductor a Y h
a travs de la curva de la figura 4.64.
Finalmente, cabe recordar que el paso del cambio de
volumen () al levantamiento () depende de las condiciones
de constriccin lateral, conforme se ha tenido ocasin de re
ferir anteriormente. Cuando la constriccin lateral sea comple
ta, el factor de restriccin lateral ser igual a la unidad.
En cambio, cuando el suelo parta de un estado totalmente agrie
tado por desecacin, dicho factor ser al menos inicialmente
igual a 1/3, aunque al irse cerrando las grietas ir gradual_
mente aumentando. Por lo tanto, de un modo global, variar en
tre 1 y 1/3, segn las condiciones especficas de que se trate.
VI ) Mtodo de Escario (196 7 y 1969)
Este mtodo consiste en reproducir directamente en la
muestra de suelo, ya sea inalterada o remoldeada, la variacin
de succiones a que va quedar sometida en el terreno, as como
los cambios previstos para las cargas exteriores, usando para
esto su edmetro de succin controlada, modificado por Escario
y Sez (1973). Dicho autor propone que se opere siguiendo tra
yectorias de succiones con carga vertical constante, obteniendo
433
as un haz de curvas que relacionan el hinchamiento y la pre
sin vertical con diferentes succionas. Esto permite la reso
lucin de problemas relativos al clculo de movimientos de una
estructura en suelos expansivos.
Conforme refiri Aitchison en su informe general del
congreso internacional de mecnica del suelo y cementaciones
de Mosc (1973), la utilizacin de un aparato de este tipo pa
rece ser el mejor planteamiento para estudiar los problemas de
los suelos que presentan inestabilidad volumtrica (suelos ex
pansivos y suelos colapsables),
VII ) Mtodo de Komornik, Livmeh y Smucha (1980)
Este mtodo tiene un planteamiento bsico anlogo al
de Escario (1967, 1969 y 1980), aunque emplea una tcnica dis_
tinta basada en el principio osmtico que coincide con el uti_
lizado por Kassiff y Ben Shalom (1971) y Kassiff et alii (1973) .
El aparato usado en este mtodo es fundamentalmente una clula
triaxial con membrana osmtica.
Los autores, usando diferentes presiones de confina
miento, siguen trayectorias de succin y miden las expansiones
correspondientes. En este mtodo tambin se puede hacer variar
el coeficiente
horizontales).
K Q (relacin entre las tensiones verticales y
434
VIII) Mtodo de Mitche 11 (1980)
Mitchell (19 80) propuso un mtodo para prediccin de
los movimientos de suelos expansivos de una manera
estre
tamente terica en trminos de tres propiedades fundamentales
del suelo: el ndice de inestabilidad que define la expansiva
dad del suelo; la constriccin de expansin que define el decrecimiento de
expansin bajo presin; y el coeficiente de difusin.
En la deduccin de su mtodo, el autor parte de
la
observacin experimental de que la deformacin vertical del
suelo (1/1) vara aproximadamente de modo lineal con el cam
bio de succin (Escario, 1967 y 169; Aitchison y Wcdburn, 1969):
Al
-
1
. _u
?*
donde
u
= cambio de succin
I n t = ndice de inestabilidad
El levantamiento total del perfil del suelo se calcu
la como la suma de los desplazamientos; verticales de las capas
individuales sometidas a cambios de succin.
El ndice de inestabilidad (I
se
determina por la
de Fergher y Stevens (1973) con muestras inalteradas
435
y no confinadas. Adems, se calcula un ndice de inestabili
dad Ip t apropiado para tener en cuenta la presin de confina
miento.
El mtodo se plantea partiendo de la ecuacin dife
rencial de la difusin que gobierna la distribucin de la suc
cin en la masa del suelo, teniendo en cuenta las condiciones
de frontera, as como las condiciones iniciales del problema,
Considerando el flujo de humedad en las tres direccio
nes, la ecuacin de la difusin a travs de suelos no satura
dos, tiene la siguiente forma general:
32 u
3x 2
32u
3y2
32u
f(x,y,z,t)
3z2
1 ^
3u
3t
donde a es el coeficiente de difusin del suelo.
Mitchell (1979) indica que si la superficie del te
rreno es sometida a un cambio de succin peridico de fecuen
cia n, tal que:
u(o,t)
u e + u o . eos 2 TT nt
entonces, la succin u(y,t) a cualquier profundidad vendr
daida p o r :
1(14*1
u(y,t) - u
+ u . e , a
* \r
{ "'"JI ' '"
. eos ( 2 * n t " f
*>
436
Esta ecuacin indica que la amplitud de la succin
a cualquier profundidad, so reducs o mortigua exponencialraen
te segn una funcin del coeficiente de difusin (a), y que
la succin a una determinada profundidad v est defasada de
la onda estacional de succin a la superficie (y~o) en un tiara
po igual a:
Esto ha sido confirmado por medidas de levantamientos
estacionales ce perfiles do suelos. El trabajo de Sokolov
Amir (19 73) proporciona resultados anlogos a estos en trminos
de contenido de humedad en volumen ().
Una vez establecida la succin a cualquier profundi_
dad por medio de la ecuacin anteriormente expuesta, la expan
sin o retraccin estacional puede ser determinada por medio
de la siguiente expresin;
es
K
Dt
'
iU
'
En la figura 4,65 se presenta un ejemplo de la influen
cia del cambio estacional en la succin del perfil del suelo
de acuerdo con la ecuacin deducida por el autor. En esa misma
figura, tambin se muestra la expansin y retraccin a varias
profundidades para un suelo con un ndice de inestabilidad del
51.
millllUliM
437
$o
S4
O % V-
1
'%>;
i l
te *
A '.a suoofficiu
"O f
o <_--&.
59
S
6
U-"
A 500mm
jfof.
4 lOOOsn srof,
.1
,r
"OtT ; P 0 (nasos)
Pig. 4.65 - Perfiles de succin y movimientos
del suelo para un terreno sometido
a cambios peridicos de la succin
superficial.
438
5,
INVESTIGACIN
EXPERIMENTAL
G3o i cucamente, el casco urbano de Madrid est sita
do sobre los materiales terciarios que rellenan, en parte, la
fosa tectnica del Tajo, y que proceden de la erosin de la sie
rra de Guadarrama, situada en el borde septentrional de la ci_
tada fosa,
La sierra de Guadarrama es, fundamentalmente, granti_
ca, y su contacto con los materiales terciarios es por falla
(Vidal Box, 1942).
El basamento de la fosa, que es plutonio, rgido, y
e&t fracturado en bloques, ha jugado un papel muy importante
sobre la estructura d la cobertura terciaria debido a fendme
nos tectnicos postsedimentarios (Cadevid y Hernndez, 1967;
Martn Escorza y Hernndez Eurile, 1972; Martn Escorza, 1976).
Dentro de los depsitos terciarios, Riba (1956 y 1957)
distingue, tres tipos de facios caractersticas de la sedimenta
cin en una cuenca dentro de un ambiente continental: (1) facies
detrticas de borde de cuenca, (2) faces evaporticas de centro
de cuenca, y, entre ambas, (3) facies de transicin de caracte
rsticaa mixtas,
439
El mecanismo de sedimentacin parece que se adapta
al modelo conceptual de un abanico aluvial (Lpez Vera, 1977),
en el que los depsitos detrticos ms groseros corresponderan
a subfacies proximales; los detrticos ms finos, a subfacies
medias; los de transicin, a subfacies distales; y los materia
les salinos constituiran subfacies evaporticas de centro de
cuenca.
El casco urbano de Madrid se encuentra sobre parte de
las tres faeies descritas por Riba (1956 y 1957) y en algunas
zonas sobre depsitos posteriores correspondientes al Cuaterna
rio.
A grandes rasgos, en la geologa de Madrid se pueden
distinguir sedimentos cuaternarios, y arena de miga, tosco,
peuela y yesos, pertenecientes al Terciario (Escario, 19 70;
Garca '/age, 1973; Martnez Alfaro, 1978),
La estratigrafa del subsuelo de Madrid, en sntesis,
puede considerarse formada por estratos prcticamente narizn
tales, conforme se representa en el corte esquemtico de
la
figura 5.1 (Escario, 1970).
En primer lugar, existen rellenos contemporneos cuya
potencia vara mucho, segn las reas consideradas.
En los valles de erosin que se formaron durante el
440
CCNN
OE
se
5 ''t
'i. 5.1 - Columna estratiorfica tnica del
subsuelo de Madrid (Escario, 1970)
441
P l i o c e n o o Mioceno, se deuo?ihimn *nA
/ w u c p o s u a r o n sedimentos c u a t e r n a r i o s ,
quedando en a l g u n a s zonas r e s t o s de antiguas t e r r a z a s .
En seguida se encuentran los sedimentos d e t r t i c o s
le F l i o c e n o ,
formados por arenas y a r c i l l a s de c o l o r e s marro
n e s , r o j i z o s y a m a r i l l e n t o s , que estn fuertemente preconsoli.
dados (por e r o s i n ) , y que localmente se denominan,
respecti
vamente, " a r e n a de miga" y "tosco". En trminos generales pue
de a f i r m a r s e que en los niveles superiores predominan l a s are
as de miga, y en los i n f e r i o r e s , e l tosco. La arena de miga
p r e s e n t a una proporcin de finos (<s20Q) i n f e r i o r a l 25%. Su
l m i t e l q u i d o es usualmente i n f e r i o r al 40%, y la r e s i s t e n c i a
a compresin simple es muy v a r i a b l e , alcanzando , incluso, superando
i o s 4 Kg/en"* , cuando se t r a t a d
arenas limoar c i l i o s a s .
El t o s c o e s un m a t e r i a l a r c i l l o s o , que presenta una proporcin
de f i n o s
(82001 del orden de 60%, alcanzando
frecuentemente
v a l o r e s de h a s t a 801, mientras que su r e s i s t e n c i a a compresin
simple e s usualmente del orden de 5 a 10 Kg/cm2, alcanzando en
a l g u n o s c a s o s v a l o r e s de 20 Kg/cm", e, i n c l u s o , s u p e r i o r e s .
A c o n t i n u a c i n aparece e l e s t r a t o Sarmatiense (Mioceno) ,
formado p r i n c i p a l m e n t e por a r c i l l a s g r i s e s a negruzcas y verdo
s a s a a z u l a d a s , tambin muy sobreconsolidadas, y que se suelen
denominar " p e u e i a " . En e s t a zona se ha encontrado e v i d e n c i a de
c a r b o n a t a c i n v a r i a b l e , transformando e l m a t e r i a l en un s u e l o o
roca de t i p o margoso. En algunas zonas hay capas muy carbonata
das q u e , en determinados c a s o s , constituyen a u t n t i c a s c a l i z a s ,
442
y, en otros, verdaderas dolomitas (Escario, 1970; Oteo y Moya,
1980) .
La peuela a? una arcilla (o incluso marga) del Mioce
no, en general dura, cuya masa muestra, en determinadas cotas,
una clara
fragmentacin que presenta fracturas con estrias,
denominadas "lisos" (Fig. 5.2). Su lmite lquido presenta va
lores entre el 50 y el 301, y, a veces, superiores al 100%(Fig.
5.3). La resistencia de la peuela a compresin simple es, en
general, cercana a 10 Kg/cm", pero valoren de 15 a 20 Kg/cm
ms han sido encontrados con frecuencia. En algunas zonas
se
presenta con caractersticas expansivas muy acentuadas, aunque
con magnitudes bascante irregulares. Con frecuencia presenta
presiones de hir.chamiento de 4 a 6 Kg/cn",
y a veces alcanzn
valores superiores a 10 Kg/cm". Exeepcionalmente se han detec
2
tado casos con presin de hinchamiento de 30 Kg/cm , y con hin
chamiento libre del 251.
La transicin entre el tosco y la peuela es gradual,
y en ella se hallan una serie de estratos de color marrn que
pertenecen a los niveles mas modernos del Sarmatiense o Propon
tiense {Escario, 19 70). En esta zona de transicin a la peuela
es donde, generalmente, se encuentran materiales ms difciles
de definir. En determinados casos aparecen capas muy carbonata
das que constituyen incluso autnticas calizas. En estas zonas
tembin hay con frecuencia capas de bentontas y sepiolitas. En
el trnsito del Sarmatiense al Pontiense tambin se presentan
443
4*ti?./! a V /
Sfc.
=g 5
r e s t a o mostrando un l i s o ,
Fig. 5.3 - Situacin de ios suelos de Madrid
en la carta de plasticidad de Casa
orante (Oteo y Moya, 1980).
444
los Lisos mencionados anteriormente,
Fi:\almente, en la parte situada por debajo de la pe
uela se encuentran arcillas grises yesferas, llegando a con
vene irse en vesos orSeticamente puros en algunas zonas. Estos
estratos oorresoonden a los mismos niveles sarmatienses, con
la vi .i cerene.a de la gran abundancia de sulfates interestrati_
:icados escario, Ir'"^1.
'.,a ,l\'.".uc .a, er*. u oarte interior, justo encima > 61 ni
ve*, de les yesos, suele tomar una coloracin gris muy oscura,
y v"'oes ent urse ce:', eensiste.ucia mucho ms blanda que lo hatitual.
::: ruante a .'.a agresividad de estos terrenos debido a
la presencia e sustancias agresivas, tanto en el suelo como en
el agua, .-ave astacar gue en las arenas de miga y en el tosco
les .v:u:,r..!.., e ." , ser: re 1 aziv.-.oer.te reducidos, oscilando en
aeneval a:\tra .'..'? y ;, ; 4 *, mientras que ai ir profundizando
-* '--< ye:-aela, estas aor.ton idos ale SO., van aumentando, alcanzan
.\S;' .-o." :\":tf".:u\ v roce re icnes superiores a 0,04%, que llegan
tr-alasa -asta :maami tuces del orden del :,20*. Naturalmente, al
llegar a las yes as proclamante dichos, teco el material puede
acnstst'. v :':: sul tatos, ?ere le gue resulta sorprendente en algu
:)j.> ateas, la enorme variacin que :>e cbserva en el conten^
Je ae 1 tan -nagnesia, al pasar de la zona del tosco a la de
la
gencela. Asi, e;- la arena de miga y <'n j. tosco el contenido de
Mq - osarla entre prcticamente cero y treinta partes por milln
445
o menos, m i e n t r a s que a l pasar a i a
^
M
x pasar a la Z O n a d e
,
la
peuela
se
c u e n t r a n c o n t e n i d o s de magnesio del orden de 200 a 300 p . p m,
En c u a n t o a l a s a g u a s , e l contenido de SO3 v a r a desde propor
c i o n e s muy pequeas h a s t a v a l o r e s cercanos a 0,05%, pudiendo
en a l g u n o s c a s o s a l c a n z a r magnitudes del orden de
0,06%
0,08%, e i n c l u s o 0,20%.
Con r e l a c i n a los n i v e l e s f r e t i c o s , es c o r r i e n t e
e n c o n t r a r una capa de agua en e l contacto de ios r e l l e n o s con
temporneos y sedimentos permeables c u a t e r n a r i o s con e l t o s c o .
F r e c u e n t e m e n t e , cuando los primeros n i v e l e s son de arena de n
ga, como o c u r r e en muchas zonas, suele e n c o n t r a r s e una
capa
c o l g a d a en e l c o n t a c t o de la arena de miga con l a s primeras ca
pas d e l t o s c o . En e l contacto de r e l l e n o s contemporneos o se
dimentos p e r m e a b l e s c u a t e r n a r i o s con la peuela (que en conjun
t o e s impermeable) puede haber aguas colgadas. Tambin hay evi_
d e n c i a s de q u e , por lo menos a veces, l a s aguas colgadas
infiltran
a t r a v s de los l i s o s que l a peuela p r e s e n t a
se
con
f r e c u e n c i a , manando agua a profundidades mayores, d e n t r o de l a
masa a p a r e n t e m e n t e impermeable de e s t a s a r c i l l a s
( E s c a r i o , 1970)
En lo que se r e f i e r e a la mineraloga de los e s t r a
t o s , debe d e s t a c a r s e que la montmorillonita aparece p r c t i c a
mente en t o d o s l o s n i v e l e s . En l a s arenas de miga y en e l t o s
co s e e n c u e n t r a adems c a o l n , en proporciones d e c r e c i e n t e s con
la profundidad,
y mica. A p a r t i r de l o s n i v e l e s i n f e r i o r e s d e l
t o s c o o zona de t r a n s i c i n , e l c a o l n d e s a p a r e c e , y l a s e p i o l i
t a y l a mica acompaan o s u s t i t u y e n a l a m o n t m o r i l l o n i t a
rio,
1970) .
Esca
446
Generalmente, la ocurrencia de montmorillonita est
limitada a rocas o suelos del Mesozoico transportados, o de
edades ms jvenes (Grim, 1968). Esto puede ser explicado por
el hecho de que la montmorillonita es un mineral diagenticamente
inestable, que, en funcin del tiempo y de la profundidad de
la cobertura de tierras, tiende a alterarse para tomar otras
formas minerales menos expansivas, ta~.es como la iluta,
la
clorita y otros minerales de capa mixta. As, por ejemplo, el
Paleozoico y otras rocas ms antiguas que han estado cubiertas
muchos millones de aos, usualmente contienen menos cantidad
de este mineral. Generalmente, en rocas o sedimentos trasnpor
tados ms antiguas que el Mesozoico, la presencia de montmori_
llonita es limitada, y ocurre en combinacin con otros minera
les, tales como la iluta.
En los suelos residuales, la ocurrencia de montmorillo
nita est controlada por la naturaleza de la roca madre y por
el clima. Las rocas de alcalinidad alta, tales como las rocas
gneas bsicas o intermedias, y las rocas volcnicas, son usual
mente materiales en que la alteracin o meteorizacin produce.
montmorillonitas. Normalmente, las condiciones climticas y de
drenaje que permiten la retencin de slice y bases, favorece
la formacin de montmorillonita y otros minerales de arcilla de
tres capas (Keller, 1962). Las condiciones climticas en que la
evaporacin excede la precipitacin, como ocurre en las zonas
ridas o semiridas, donde hay baja lixiviacin, favorecen la
formacin de esmectitas (montmorillonitas). La formacin de las
447
esmectitas se ve favorecida cuando existe pH alto, concentra
cin e l e c t r o l t i c a elevada, y mayor presencia de cationes Mg+2
y Ca
que de cationes Na+ y K+ (Mitchell, 1976).
A t t u l o orientativo, puede sealarse que en Madrid,
los depsitos arcillosos, margosos y margo-yesferos del Mi
ceno
con caractersticas expansivas ms o menos acentuadas,
afloran en el sur y este. Por lo que respecta a la litologa de
los e s t r a t o s en el rea de Madrid, su localizacin est indica
da en la figura 5.4, excluyndose el Cuaternario (Garca Yague,
197 3) .
Para la realizacin de la presente tesis se u t i l i z
una a r c i l l a expansiva gris del Mioceno (peuela) , tomada en el
terrapln experimental del acceso al INTA.
2 " Composicin del suelo
Como se acaba de indicar, todo el trabajo experimental
fue realizado con muestras de una misma a r c i l l a expansiva del
Mioceno de Madrid, presentando la composicin indicada a conti
nuacin:
40* 30
c-*
.#
/"c,
"/ ' ' /
o' M r.
> c"
V,"
total '
_ ^
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I t'moi cf//
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40
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*f
SRfat:,. MAf*TO ^COH YES0&
H
at K a
n u
T*>**
<KH ( T R O
*V
Fig. 5.4 - Plano litolgico de Madrid, excluyndose el
Cuaternario (Garca Yage, 1973).
449
5 . 2 , 1 - Granulometra
La g r a n u l o m e t r a fue determinada con muestras d i s g r e
gadas en un mortero con base de goma, u t i l i z a n d o un mazo tam
b i e n de goma.
Los a n l i s i s granulomtricos se hicieron empleando l o s
mtodos de l a s normas de tamizado y sedimentacin del Laborato
r i o de C a r r e t e r a s y Geotecnia "Jos Luis Escario" y el D-442 de la
A.S.T.M. En e l ensayo de sedimentacin se us como d e f l o c u l a n t e
e l h e x a m e t a f o s f a t o de sodio.
En l a f i g u r a 5.5 se presenta la curva granulomtrica
t p i c a d e l s u e l o empleado en la preparacin de l a s muestras de
e s t a i n v e s t i g a c i n . En trminos generales puede d e c i r s e que 97%
pasa en e l tamiz n* 200 (ASTM), y que 34% t i e n e dimetro equiva
l e n t e menor que 0,002 mm.
5 . 2 . 2 - Composicin mineralgica
La i d e n t i f i c a c i n mineralgica se r e a l i z u t i l i z a n d o
l a s s i g u i e n t e s t c n i c a s : d i f r a c c i n de rayos X, e s p e c t r o s c o p i a
de a d s o r c i n i n f r a r o j a ,
y microscopa e l e c t r n i c a de t a n s m i s i n .
Los diagramas de d i f r a c c i n de rayos X han s i d o o b t e n i
TAMICES
_I.r!
JLU-JLJ
I.J1..1..
A 3 r f*
1 ,,
iy; :-;C
J</J
I . ! I . I, I
Tomlo d* las pakulm an mm.
Fig. 5.5 - Curva qranulomtrica del suelo utilizado
en los ensayos.
451
dos con un difractmetroq PhiHn
.metros Philips, tipo PW 1130/00, utilizando
la radiacin K a del cobre y f i l t r o d e n o u e l <
El espectro de absorcin infrarroja se obtuvo emplean
do como clula de absorcin comprimidos de BrK. El registro se
realiz en un espectrofotmetros Perkim-Elmer modelo 683 de do
ble haz, que cubre la regin espectral entre 4.000-200 era'-1
La observacin al microscopio electrnico por transmi
sin directa fue hecha en un aparato Philips M.E. 300, utilizan
do una muestra de arcilla dispersada en agua bidestilada median
te ultrasonido.
Los resultados de estos ensayos indicaron la siguiente
composicin minerolgica para la fraccin arcillosa (<2u) del
suelo:
Mineral
Proporcin aproximada
Mica
Mucha
Caolinita
Media
Esmectita
Poca
Palygorskita
Poca
Clorita
Muy poca
Adems se verific la presencia de los siguientes minerales pri_
marios: cuarzo, feldespato y calcita.
452
En la figura 5.6 se presenta una microfotografa
del
suelo u t i l i z a d o en los ensayos.
3.3 - C a r a c t e r s t i c a s
fisicoqumicas
o realiz la determinacin de las siguientes cara
t o r i s t i v.* a s fisicecumieas: capacidad de cambio de cationes,
aticr.es de cambie, contenido de carbonates, contenido de sul_
'ates, cor, te:-, i de de materia orgnica, y pH.
la capacidad total de cambio se determin en una mue
;ra homo inica -^cr. catin bario, desplazando este por lavado
le muestra con una diselucin de Cl-, Ca 1N hasta que no exis_
ar. cae icn.es diferentes a los reemplazantes en el lquido de
.avade, la determinacin del 3a " se realiz mediante un foto
" >
* .*s
.ama, modele Elppedor. La arcilla present una cap<a
_e
o :'''
igual a 42,0 m.e./lO q.
les cationes ms importantes adsorbidos por lo minera
les del suele son: magnesio , calcio, sodio y potasio, cuyas
can ti laces fueren determinadas usando el proceso de extraccin
de icnes per medie de cloruro brico. La determinacin de M g + 2
se real ir- mediante ur. espectreetmetro de absorcin atmica
?f:er-r:r.'.:, modelo 403. Y las determinaciones de Ca* 2 , Na + y
:<
se ciciercn con un fotmetro de llama, modelo Epc-edorf.
453
W*--*T
/'
/
C
0)
o
13
(C
N
.-I
*/*&*>
r-H
H
4J
3L
D
O
M
<D
'5*
^Cs?* ^ f -
;p
(0
en o
O
4.)
*
Lfi
rl
Cu
>l
w
c
cu
en
o
454
Las cantidades de los cationes adsorbidos, expresadas en milie
i
quivalentes por 100 gramos de suelo seco al aire, son las si_
guientes:
Cationes de cambio
m.e./lOO g
ca +2
28,0
V2
15,2
+
Na
K+
1,0
1,5
Las determinaciones de la proporcin de sulfatos
solubles en el suelo fueron realizadas por el mtodo de la
norma NLT - 120/72 del Laboratorio de Carreteras y Geotecnia
"Jos Luis Escario", disolvindose los sulfatos en agua, y
precipitndose luego los sulfatos disueltos mediante una so
lucin de cloruro brico en agua al 5%. Los ensayos presenta
ron un valor medio del 0,03% para el contenido de anhdrido
sulfrico (S03), al que le correspondera un 0,07% de sulfato
de calcio hidratado o yeso (S04 Ca .
;>H20)
suponiendo que to
dos los sulfatos se deban a este compuesto.
Las determinaciones de la proporcin de carbonatos en
el suelo fueron hechas por el mtodo de la norma NLT-116/72 del
Laboratorio de Carreteras y Geotecnia "Jos Luis Escario", que
se basa en la descomposicin de los carbonatos por la accin
455
e l c i d o c l o r h d r i c o , con desprendimiento de anhdrido carbni
co g a s e o s o . En l o s ensayos se encontr un valor medio i g u a l a
2,80% p a r a e l a n h d r i d o carbnico (co 2 ) , a l que le corresponde
r a un 6,36% de carbonato c a l c i c o (CC^Ca) suponiendo que todos
l o s c a r b o n a t o s se deban a e s t a compuesto.
Las determinaciones de materia orgnica,
realizadas
segn e l p r o y e c t o de norma (1971) del L.C.G. Jos Luis E s c a r i o ,
p r e s e n t a r o n e l s i g u i e n t e valor medio:
Materia orgnica :
0,3%
La determinacin del pH del suelo present e l siguiera
te resultado:
pH =
5,6
5.4 - Caractersticas geotecnicas
Los lmites lquido, plstico y de retraccin fueron
determinados usando, respectivamente, los mtodos de las normas
NLT-105/72, NLT-106/72 del L.C.G. y D-427 de la A.S.T.M. Los
i
J ,,~ ^ Ahhiv'pnn oara estos lmites fueron los
valores medios que se obtuv^e^on ^ c -z^-o
siguientes:
Lmite lquido (wj
71%
Lmite plstico (wp)
36%
Lmite de retraccin (w ) .
22%
456
La densidad relativa de las partculas slidas (G g ),
obtenida segn el procedimiento del picnmetro de la norma
ASTM D-854, present un valor medio de 2,72.
Los ensayos de compactacin Prctor normal, realiza
dos conforme el mtodo de la norma NLT-107/72 (prcticamente
equivalente al mtodo D-69 8 de la ASTM), presentaron valores
3
alrededor del 33% y del 1,34 g/cm para la humedad ptima
(w- ,_)J y la uensidad seca mxima (Y^
a
A ), respectivamente (Fig.
opt'
max
5.7) .
Los resultados de los ensayos rpidos de expansin de
Lambe (1960) , efectuados en el estado hmedo, para determinar
expansividad relativa de la arcilla, indicaron que el ndice
2
de expansividad se sita entre 1,6 y 1,9 Kg/cm , lo que cores_
ponde a un cambio potencial de volumen (P.V.C) crtico para el
suelo.
5.5 - Fabricacin de las probetas
El suelo utilizado en la preparacin de las probetas
era secado al aire previamente, y disgregado conforme se indic
en el apartado 5.2.1.
En la fabricacin de las muestras se utiliz agua des_
tilada.
457
.40 h
= I,34g/cm3
d
10
mox
a
<
g
z
.30
UJ
.20
'
22
28
HUMEDAO
1J34
J~-J
(%)
F i a . 5.7 - Curva de compac tacin Proctor normal
d e l suelo u t i l i z a d o en los ensayos
140
458
Las muestras se compactaron segn el proceso de cora
pactacin esttica, consistente er ap"icur al suelo una pre
sin determinada durante un cierto intervalo de tiempo, de mo
do que se obtenga el ndice de poros deseado.
Este sistema de compactacion, con relacin a los de
impacto
y de amasado, tiene la ventaja de garantizar una com
pleta reproductibilidad de las caractersticas medias de compac
tacin, obtenindose con gran facilidad probetas con la misma
densidad seca.
Otra ventaja del empleo de este tipo de compactacion
proviene de la laminacin ms reducida de las probetas.
En
contrapartida, las probetas presentan densidades menores en la
zona central. Pero, segn experiencias realizadas en el MIT
(Wissa y Ladd, 1964), las variaciones no sobrepasan el 2% de
la media, lo que es perfectamente admisible en este trabajo.
Otro aspecto que fue considerado tambin para la selec
cin del sistema de compactacion se relaciona con la estructura
de las probetas. Segn las ideas de Lambe (1958), las estructu
ras de los suelos compactados en la rama seca de la curva Prc
tor son del tipo floculado, mientras que en la rama hmeda exhi
ben estructuras dispersas. Ms tarde, Seed y Chan (1959) efec
tuaron experiencias que condujeron a concluir que en la rama se
ca la estructura era floculada cualquiera que fuese el mtodo de
compactacion, mientras que en la rama hmeda esos mismos suelos
podan exhibir estructuras que podran ir dede el tipo floculado
459
al disperso. Considerando varios procesos de compactacion,
Seed y Chan (1959) encontraron que la estructura del suelo
en la rama hmeda se presenta fundamentalmente dispersa en
el amasado (kneading) ; ligeramente floculada para el impac
to; y francamente floculada en la esttica, a punto de ase
mejarse totalmente a la obtenida en la rama seca. Es eviden
te, por lo tanto, que habra ventaja en utilizar la compac
tacin esttica en la preparacin de las probetas para eli
minar posibles influencias de orden estructural.
Para realizar los ensayos programados se prepararon
probetas con la misma densidad seca y diferentes contenidos de
humedad. En la figura 5.8 se representan las caractersticas
de compactacion de las probetas por puntos que estn alineados
horizontalmente.
Con el fin de que la compactacion se produjese lo ms
uniformemente posible, se utiliz un dispositivo conforme el
esquema que se indica en la figura 5.9. Para evitar el rozamien
to entre la muestra y el anillo, previamente se impreganaba con
grasa la cara interna del mismo.
Las diversas etapas seguidas en la preparacin de las
probetas se puede sintetizar as:
I) Determinada previamente la humedad higroscpica me
dia del suelo, que era alrededor de 6,6%, se proceda al clcu
lo de las cantidades de suelo y agua necesarias para obtener el
460
Sr
100%
1.40
u
O
>o
i 20
22
28
34
id ! % )
Fig.
5.8
- Caractersticas de compactacin de
las probetas ensayadas.
40
461
la)
ANILLO
PORTAMUESTRAS
(b)
Fig. 5.9 -
Esquema del dispositivo utilizado
en la compactacin esttica de las
probetas.
462
peso especfico seco ( Y,) y el contenido de agua (w) deseados
Una vez conocido el peso del suelo seco (Pg) que ocupar el
volumen final (V) del molde:
P
= Y. . V
a
la c a n t i d a d de suelo P' (incluyendo l& humedad h i g r o s c p i c a
s
w K ) a pesar para la preparacin de la probeta se obtiene por
la siguiente expresin:
P' s p
3
w(i *= _JL-}
100
(5.1)
A su vez, la cantidad de agua a aadir al suelo (descontando
la humedad hiirosctsca) viene dada or la ecuacin:
(5,2)
II) Se procede a la mezcla homognea del agua con el
suelo, seguida de una amasadura del mismo con una esptula en
un recipiente de porcelana hasta alcanzar una adecuada homoge
neizacin de la masa.
III) Como durante el trabajo de amasamiento, aunque
era efectuado en un ambiente con temperatura y humedad relati
va controladas, ocurra unaevaporacin de agua, la cantidad dada
por la expresin 5.2 era corregida aadiendo un 0,5%a la hume
dad pretendida, por ser ste el valor aproximado de la diferen
cia entre la humedad inicial y final del proceso de preparacin
de la muestra.
463
IV) Se coloca el suelo en la molde de la figura 5.9,
introduciendo cada ve, cerca de la tercera P arte, ajustndose
al final la tapa de compresin.
V) Se coloca el molde en la prensa y se procede a la
compactacin esttica del suelo con una velocidad de carga de
1 mm/minuto. La compresin termina cuando la parte superior de la
tapa encuentra
los oordes del molde.
VI) Concluida la compactacin, la probeta con el ani
lio se retiran del molde y se pesan, debiendo presentar una
diferencia relativa al peso pretendido inferior a 0,5 g.
Para control de las caractersticas de las probetas
a lo largo del programa experimental, se efectuaron en dive
sas pocas ensayos de compactacin, habiendo presentado una
dispersin de + 0,015 g/cmJ con relacin a la densidad seca
media. Y para el control de las propiedades del suelo que se
iba utilizando en la preparacin de las muestras, se efectuaban
frecuentes repeticiones de determinaciones de sus caractersti_
cas de identificacin. En la tabla 5,1 se presenta el resultado
de sucesivas determinaciones de control referentes a los lmi
tes lquido y plstico. Como se ve, las caracersticas del sue
lo utilizado en la preparacin de las probetas se mantuvieron
muy razonablemente constantes.
464
TABLA 5.1 - Determinaciones de control de los lmites
lquido y plstico,
w L (%)
Determinacin
1^
71,5
36,6
70,6
35,4
71,0
35,7
71,8
36,3
70,4
36,0
4^
5^
Las probetas utilizadas en los ensayos de esta inves
gacion corresponden a los siguientes tipos de muestras:
I) Muestras M-0
Son las muestras ensayadas en las condiciones ini_
ciales de compactacion, sin ciclos de humedad-sequedad previos.
II) Muestras M-l
Son las muestras sometidas a un ciclo de humedadsequedad antes de ser ensayadas.
III) Muestras M-5
Son las muestras sometidas a cinco ciclos
humedad-sequedad antes de ser ensayadas.
de
465
IV) Muestras M-10
Son las muestras sometidas a diez ciclos
de
humedad-sequedad antes de ser ensayadas.
Los ciclos de humedad-sequedad a que fueron somet
das las muestras antes de ser ensayadas consistan en un se
camiento de las probetas
al
aire (H = 50%) durante 3 das,
seguido de una humectacin realizada por medio de un recubrien
to de arena fina saturada con agua destilada, durante igual
perodo de tiempo.
Las muestras fueron ensayadas con condiciones inicia
les equivalentes a las de compactacin.
5.6 - Instrumentacin utilizada
En este trabajo, adems de los equipos empleados en
las determinaciones para la caracterizacin fisicoqumica
geotcnia del material, se han utilizado los siguientes apara
tos: clulas edomtricas convencionales, clulas edomtricas
especiales para suelos semisaturados, aparatos de membrana de
presin, y edmetros de succin controlada de Escario. Debe
destacarse que el aparato utilizado ms ampliamente en esta
investigacin fue el desarrollado por Escario (1967 y 1969) en
su versin modificada (Escario y Sez, 1973).
466
5,6.1 - Clulas edomtricas
Para los ensayos con inundacin inmediata se han
empleado clulas edomtricas iguales a las que se utilizan
en los ensayos convencionales de consolidacin para suelos
saturados.
Para los ensayos realizados menteniendose la hume
dad inicial
constante, al menos durante la primera fase de
consolidacin del ensayo, se han utilizado clulas especia
les de consolidacin de suelos semisaturados (Fig, 5.10).
Estas clulas permiten aislar la muestra del ambiente exte
rior, previniendo as variaciones de humedad del suelo que
est siendo ensayado. El aislamiento del exterior, en la par
te superior del aparato, se consigue mediante el cierre pro
ducido por un lquido (
aceite
) colocado en la cavidad
donde se aloja el vuelo del pistn de transmisin de la car
ga externa, mientras que en la parte inferior se obtiene por
un dispositivo constituido por dos pinzas ajustables a las
gomas de las salidas de la base. En los ensayos realizados,
ha podido comprobarse que con este sistema se consigue
que
la humedad permanezca constante, con un precisin aceptable.
Para corregir los efectos de la deformabilidad de las
clulas edomtricas, incluyendo el pistn de carga y las pie
dras porosas, se corrigieron los resultados obtenidos con base
en curvas de calibracin, como las que se indican en las figu
ras 5.11 y 5.12.
^z^m^z^z^^^
Fig. 5.10 - Clula edomtrica para ensayos de consolidacin
de suelos no saturados.
saasii
468
10
"s
<3
O
cc
UJ
>
2
O
co
UJ
ce
a
0.1
0.2
DEFORMACIN
0.3
(%)
Fig. 5.11 - Deformabilidad tpica de las clulas
edometricas de suelos saturados.
0.4
469
0.1
0.2
DEFORMACIN
0-3
(%)
Fig. 5.12 - Deformabilidad tpica de las clulas
edomtricas de suelos no saturados.
470
5.6.2 - Aparato de membrana de presin
Para la obtencin de correlaciones entre el conteni_
do de humedad y la succin para las condiciones iniciales de
las muestras sin carga externa, se utiliz el aparato de mem
brana de presin.
La determinacin de la succin fue hecha por medio
del mtodo rpido, que consiste en poner en cada una de las
cuatro clulas utilizadas una pastilla de suelo en las mismas
condiciones iniciales de densidad y humedad, para hallar la
variacin en peso experimentada por las muestras, cuando cada
una de ellas se somete a una succin conocida y diferente de
las dems (introduciendo en las clulas nitrgeno gaseoso a
presin). Debe procurarse que los distintos valores sean lo
ms prximos posibles al de la succin real, y de modo
que
dos de ellos sean superiores, y los otros dos inferiores; en
el caso de que no se conozca
el orden de magnitud de la suc
cin se procede por aproximaciones sucesivas. De esta manera
las pastillas de suelo cuyas clulas tengan una presin de gas
inferior al valor de la succin ganarn humedad, tanto ms cuan
to mayor sea la diferencia entre esas dos magnitudes. Anloga
mente, las pastillas cuyas clulas tengan una presin de gas su
perior al valor de la succin perdern humedad, tanto ms cuan
to mayor sea la diferencia entre esas dos magnitudes. Con ello
se puede trazar un grfico, como el de la figura 5.13,de modo
que uniendo los puntos correspondientes a las variaciones de
Fig. 5.13 - Mtodo aproximado para la determinacin de la su
empleando clulas de membrana de presin.
472
humedad, respecto a la presin asociada, se obtendr una lnea
que cortar al eje de variacin de humedad nula en un punto
cuya abscisa ser, aproximadamente, el valor de la presin de
nitrgeno necesaria para que no existan cambios de humedad en
una pastilla cuya clula tuviera esa presin. Es decir, que
sta ser igual a la succin del suelo.
El tiempo necesario para que se alcance la humedad de
equilibrio depende del sentido de la variacin de la humedad y
del espesor de las probetas. Coleman y Marsh (1961), para mus
tras con 20 mm de espesor, indican que cuando la humedad disir
nuye desde la saturacin, se alcanza el equilibrio al cabo de
unas ciento cincuenta horas, independientemente de la succin
en el rango de 2,5 a 6,2 pF (Fig. 5.14); mientras que, cuando
el equilibrio se alcanza aumentando la humedad, son necesarias
de doscientas a doscientas cincuenta horas (Fig. 5.15).
En este trabajo, las determinaciones de succin median
te este procedimiento fueron efectuadas manteniendo las pasti_
lias (10 mm de espesor) en las clulas de membrana de presin
durante 3 a 4 das, tiempo al cabo del cual se
supona que la
humedad era prcticamente la de equilibrio.
Cuando se alcanza el equilibrio se desmontan las clu
las y se extraen las pastillas para hallar su humedad.
473
50
100
150
200
250
300
Tiempo (horas)
Fig. 5.14 - Disminucin de la humedad de muestras
de arcilla con succin inicial
(Coleman y Marsh, 1961).
nula
474
o
9)
10
50
TOO
T50
200
250
300
Tiempo horas .
'
Fig. 5.15 - Aumento de la humedad de muestras
de arcilla desecadas
al
(Coleman y Marsh, 1961).
aire
475
- 6 * 3 " ^^^^^^S2^lS2I^o^da
de Escario
Para los ensayos con control de la succin se utiliz
el edmetro de succin controlada de Escario (Escario y Sez,
1973), que ya fue descrito en el apartado 4.3.2.2 (Fig. 5.16),
Como ya se ha dicho las posibilidades prcticas
de
este aparato son muy amplias y variadas, permitiendo seguirse
diversas trayectorias de tensin, variando (o-u ) o (u -u ) ,
a
a w
2
y medirse succiones de hasta 120 Kg/cm
La muestra de suelo parcialmente saturado al ser col
cada sobre la membrana semipermeable que est en contacto direc
to con la piedra porosa de grano grueso (saturada de agua o pre
sin atmosfrica) , tiene tendencia a tomar agua. Esto reduce la
succin inicial del suelo de una cantidad que depende del tiem
po requerido para el montaje del equipo y para la aplicacin de
presin de aire (en la prctica, nitrgeno) . Para superar esta
dificultad debe procurarse que durante el montaje, deje de actuar
la presin atmosfrica en el acceso de agua a la piedra porosa.
Una vez introducida la probeta con su correspondiente
portamuestras en la clula, se cierra, y se aplican la sobrecar
ga y la presin de aire deseadas. La deformacin vertical con
el tiempo se tiene, en todo momento, mediante la lectura de un
comparador de 0,001 mm instalado en la clula y en contacto con
el pistn de carga.
476
Fig.
5.16
Edrnetro de s u c c i n
de E s c a r i o
controlada
(1967 y 1 9 6 9 ) .
477
Para eliminar los efectos de la deformabilidad del
aparato, incluyendo el pistn de carga y las piedras porosas,
bajo carga vertical, se procedi a su calibrado previo, hacien
dose la correccin de los resulfaHnc Ak^n,^^, u
^- .La iKbuitaaos obtenidos con base en cur
vas de calibracin como la de la figura 5.17.
La deformabilidad del aparato con la presin de aire,
tambin fue corrigida por calibracin previa (Pig. 5.18).
El problema ms dficil de corrigir fue el planteado
por la deformaciones de la membrana semipermeable. En los ensa
yos se han utilizado membranas tipo "visking" de 0,12 mm de es
pesor, que presentaban variaciones de espesor bastante impor
tantes al estar en contacto con agua y sometidas a cargas. En
la figura 5.19 se indica su calibracin.
La tcnica de translacin de ejes utilizada en este
aparato para medir la succin es vlida para suelos con poros
de aire intercomunicados (Bocking y Fredlund, 1980) . Para sue
los conteniendo cantidades significativas de aire ocluido la
medida puede ser errnea. En este ltimo caso, adems de poder
hacerse una sobreestimacin de la succin real del suelo, pue
de tambin ocurrir algn cambio de volumen no reversible. Convie
ne recordar tambin que se deben tomar ciertos cuidados con re
lacin a la difusin del aire a travs de los poros de las pa
cas porosas.
478
COt
0,02
DEFORMACIN
Fig.
5.17
C,03
0,05
( A
Deformabilidad tpica de la cabeza de
carga, de las piedras porosas y de la
base del edmetro de succin controla
da, bajo carga vertical.
479
100
0,05
0,10
0,15
DEFORMACIN ( % )
Fig. 5.18 - Deformabilidad tpica de la base
del edmetro de succin controla_
da con la presin del gas.
480
,YENQA
CARGA O DESCARGA CON PRESIN DE AIRE.
, CARGA O DESCARGA VERTICAL.
20
z
c
<
C6
O.S
i.2
1.4
DEFORMACIN i%)
Deformabilidad tpica de la membrana
semipermeable debida a la presin del
gas v a la carca vertical.
481
La cuestin ms di^r>n+-n^^ ~~
-,
3 aisc
utida con relacin a la distri
bucin de la fase gaseosa es mii^ i->
y acubd es, quiz, la referente a la oclu
sinf o no, del aire en el anoin P ~
T
ea ei Saeio
' En general, v como conse
cuencia de los fenmenos capilares, los poros de mayor tama
o poseern un grado de saturacin inferior al de los poros
pequeos, los cuales, por otra parte, su tamao se ve muy po
co afectado al deformarse el suelo en compresin (Sridharan
et alii, 1971). Gilbert (1959) comprob que un arcilla limosa
de Vicksburg era permeable al aire cuando la humedad era un
4% inferior a la ptima del Proctor, e impermeable para una
humedad 3% superior a la ptima. Yoshimi y Osterberg (1963),
empleando el mismo tipo de suele que Gilbert, encontraron que
era permeable al aire, incluso para pequeos gradientes, y an
cuando el grado de saturacin era superior al 90%. Barden(1968)
manifiesta que cuando el grado de saturacin es inferior al 90%
la fase gaseosa est intercomunicada. Blight (1971), por su par_
te, encontr que muestras de caoln con humedad 2% superior a
la del Proctor, y con grados de saturacin entre el 94%
y el
98%, eran permeables al aire.
Realmente, la humedad ptima del Proctor no es el fac
tor determinante de la permeabilidad de un suelo al aire, sino
su grado de saturacin y su estructura (Langfelder et aiii,
1968; Barden y Sides, 1970). Matyao (1967) realizando ensayos
de permeabilidad con dos muestras d? arcilla cuya humedad de
.
-, ,-,+.,mfl dpi Proctor, verific que las permea
compactacin era la ptima aei rj.uuL.wj,,
_
c
c
U--I.J
J
aiae
.r=m
del
orden
de
10"
cm/s,mientras
que
al
bilidades iniciales eran aei u ^
j de
An saturacin
eaHiracin <x
a base de someter las muestras
aumentar el grado
a presiones istropas, la permeabilidad disminuy hasta vol
res del orden de 1 0 _ 8 cm/s (Fig, 5.20). Los ensayos de permea
bilidad al aire realizados por Langfelder et alii (1968) per
miten comprobar que, en las proximidades de la humedad'ptima,
al aumentar el grado de saturacin disminuye repi.dament la
permeabilidad al aire, hacindose muy pequea (valores del mis
mo orden de magnitud que los de la permeabilidad al
agua de
las arcillas en estado de saturacin) cuando la humedad supera
la ptima (Fig. 5.21).
Considerndose la estructura espacial de los suelos y
la distribucin del agua en ellos cuando no estn saturados,
parece lgico que la oclusin no se produzca sino en uria muy
escasa proporcin, y de modo aleatorio, como consecuencia de
las variaciones que existen en los suelos de un punto a otro,
en lo que respecta a tamao de los poros, tamao de las part_
culas, humedad y porosidad. Por el contrario, la fase gaseosa
continua se extender a la mayor parte del suelo, y correspon
der a una muy elevada proporcin de la masa gaseosa total pre_
sent.
5.7 - Ensayos realizados
A continuacin se comentan los tipos de ensayos que
han sido realizados, cuyos resultados,as como su interpreta
cin, sern presentados en el prximo captulo.
483
1x10
liltf 41
s.
4)
O
"o
litO
D
O
o
a
o
"O
c
c
o
UIO
UIO
1x10
120
Pre
sio'n externa, CJj libras por pulgada cuadrada)
Fig. 5.20 - Variacin de la permeabilidad al
aire con la presin externa, a 3
(Matyas, 1967).
o Oinemieo i
I Eitttco
i * AmoOSo
5 k-
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o
o
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~-33-.
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1
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60
60
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o
U
i1
1
1
-J
0 Olnwicc
'
EitQtiCO
(d)Suelo n4
Oprimo
4 Amoiodo ]
120
140
10
so
ao
too
120
Porcentaje de humedad o'ptimo
Fig, 5.21
Coeficiente de permeabilidad en funcin
del percentaje de la humedad ptima
(Langfelder, Chen y Justice, 1968).
140
485
5 . 7 . 1 - E n s a y o s de e x p a n s i n nov <,-,.*
-^^^^L^2I^^Mraci:6nJL^on
i^L-y^Etumecimiento posteriora
consolida-
En estos ensayos se han empleado clulas edomtricas
especiales para consolidacin de suelos semisaturados, hablen
dose seguido el procedimiento que se indica a continuacin.
Se inicia el ensayo sometiendo la muestra a una sobre
2
o
carga de 0,1 Kg/cm , 1,0 Kg/cm
o 2,0 Kg/cm", y dejndola con
solidar a humedad constante; enseguida, se inunda la muestra,
permitiendo que expanda libremente hasta que se establezca el
equilibrio. Una vez alcanzado el hinchamiento mximo, se prosi_
2
gue el ensayo cargando la muestra progresivamente, hasta 8 Kg/cm,'
dejando que se estabilice la deformacin para cada incremento
de carga. Seguidamente se descarga progresivamente la muestra,
dejando que se estabilice la deformacin para cada decremento
de carga.
Las probetas utilizadas en los ensayos consistan en
pastillas de 70 mm de dimetro por 10 mm de altura, compactadas
por el procedimiento esttico con distintas humedades. Se utili
zaron muestras del tipo M-0, M-l, M-5 y M-10.
En La tabla 5.II se indican las condiciones iniciales
de las muestras empleadas en estos ensayos.
486
TABLA 5. II - Condiciones iniciales de las muestras
utilizadas en los ensayos de expansin
por saturacin/ con posterior consol:!
dacin y entumecimiento.
Presin de consolidacin
a hurredad constante
(Kg/cm2)
Tipo de
Humedad
muestra
inicial
(%)
ndice
poros i n i c i a l
23,87
1,030
28,06
1,031
31,78
1,026
36,26
1,011
24,02
1.018
31,87
1,020
35,86
1,015
24,14
1,015
32,01
1,015
36,21
1,020
24,26
1,016
32,15
1,010
36,16
1,013
24,15
1,030
36,10
1,026
24,08
1,032
M-0
0,1
M-l
M-5
M-1Q
1,0
2,0
M-0
M-0
36,12
"
de
1,028
'"
-H
487
5.7.2 - MlLfiayoiLJ^^
posterior
En estos ensayos se han empleado clulas edomtricas
propias para consolidacin de suelos saturados, utilizndose
el procedimiento a seguir indicado.
Inicialmente, se somete la muestra a una sobrecarga
2
de 0,1 Kg/cm . A continuacin, se inunda y se va incrementan
do la carga en la medida necesaria, de modo que se mantenga
la muestra a volumen constante. Una vez alcanzada la presin
mxima de hinchamiento, se prosigue el ensayo descargando pro
gresivamente el edmetro, dejando que se estabilice la defor_
macin para cada decremento de carga.
Las probetas utilizadas en los ensayos, consistan
en pastillas de 70 mm
de dimetro por 10 mm
pactadas por el procedimiento esttico
de altura, com
con distintas hmeda
des. Se utilizaron muestras del tipo M-0, M-l, M-5 y M-10.
En la tabla 5.III se indican las condiciones inicia
les de las muestras empleadas en estos ensayos.
488
TABLA 5,111 - Condiciones iniciales de las muestras
utilizadas en los ensayos saturados a
volumen constante, con posterior expan
sin,
Tipo de muestra
Humedad
inicial
ndice
de
poros inicial
(%)
24,17
1,026
28,18
1.023
31, 87-
1,022
36,32
1,028
24,08
1,025
31,96
1,028
35,88
1,030
24,12
1,029
32,06
1,027
36,23
1,031
24,21
1,026
32,16
1,033
36,19
1,031
M-0
M-1
M-5
M-10
489
5 . 7 . 3 - Ensayos de succin
La succin de l a s muestras
sin
carga
correspondien
t e a cada contenido de humedad fue determinada con e l aparato
de membrana de p r e s i n .
E s t o s ensayos fueron realizados para a u x i l i a r en e l
c o n t r o l de l o s ensayos de expansin,
Las muestras ensayadas fueron preparadas por compac
t a c i o n e s t t i c a , con densidad seca igual a 1,34 g/cm
y hume
dades v a r i a n d o e n t r e 23% y 37%.
5 . 7 . 4 - Ensayos de expansin con c i c l o s de humedad-sequedad
b a j o succin controlada
P a r a l a r e a l i z a c i n de e s t o s ensayos se u t i l i z e l
edmetro de succin controlada de E s c a r i o .
E s t o s ensayos fueron conducidos con carga e x t e r n a cons
t a n t e , s i g u i n d o s e r e p e t i d o s c i c l o s de humedad-sequedad. Las
t r a y e c t o r i a s de t e n s i o n e s i n t e r n a s (succiones) que se s i g u i e r o n
2
A"
*
loe
QI
miientes
escalones
de
succin:
17
Kg/cm,
c o r r e s p o n d a n a l o s siguienue
, 2 , 7 Kg/cm
/ 2 yr
12 Kg/cm
92
2
vn/rm
Kg/cm . Cada
uaua escaln de succin e r a
TABLA 5.IV - Condiciones iniciales de las muestras
utilizadas en los ensayos de expansin
con succin controlada.
v
2
(Kg/cnT)
Humedad
inicial
n d i c e de
poros i n i c i a l
(%)
0,1
23,78
1,028
1,0
23,83
1,022
2,0
23,99
1,029
0,1
31,85
1,030
1/0
32,03
1,025
2,0
32,09
1,027
0,1
36,12
1,029
1,0
35,98
1,024
2,0
36,08
1,020
0,1
23,82
1,021
1,0
23,94
1,025
2,0
24,06
1,029
0,1
32,18
1,023
1,0
32,04
1,026
2,0
31,97
1,026
0,1
35,91
1,025
1,0
36,12
1,030
2,0
36,08
1,024
Ciclos
de
humsdad-sequedad
Trayectorias
Trayectorias
de sequedad
de humedad
491
cambiado, cuando l a s deformaciones se e s t a b i l i z a b a n , lo que
o c u r r a a l r e d e d o r de los 3 o 4 d a s . Al f i n a l i z a r e l ltimo
c i c l o de humectacin, se permita e l acceso l i b r e del agua a
l a m u e s t r a p a r a a l c a n z a r e l pF 0. Una vez e s t a b i l i z a d a s las
deformaciones
(expansiones) , e l ensayo era dado por concluido
d e t e r m i n n d o s e su humedad f i n a l .
Las p r o b e t a s u t i l i z a d a s en los ensayos c o n s i s t a n en
p a s t i l l a s de 70 mm de dimetro por 10 mm de a l t u r a , compacta
das por e l procedimiento e s t t i c o con d i s t i n t a s humedades.
En l a t a b l a 5.IV se indican l a s condiciones i n i c i a l e s
de l a s m u e s t r a s empleadas en los ensayos.
492
6.
ANLISIS
DE
LOS
RESULTADOS
6 . 1 - Resultados de los ensayos de succin con muestras sin
carga externa
La succin inicial de las muestras del suelo descrito
en el captulo 5 se determin mediante la tcnica indicada en
el item (b) del apartado 4.3.2.1, emplendose probetas compac
tadas con una densidad seca de 1,34 g/cm^ y humedades compren
didas entre 23 y 37%.
La finalidad principal de estos ensayos fue la de auxi.
liar al control de los ensayos de expansin.
En la figura 6.1 se presenta la curva que relaciona
los contenidos de humedad del suelo con la succin de las mues_
tras sin carga externa, determinada con el aparato de membrana
de presin.
Dado que en la fabricacin de las probetas se utiliz
el mismo ndice de poros, la figura 6.1 tambin permite obser
var como influye el grado de saturacin inicial del suelo en la
succin. Para ello basta modificar la escala horizontal de dicha
figura, de acuerdo con la expresin siguiente:
493
18
16
12
10
-s:
Z
O
o
24
26
28
32
30
HUMEDAD
34
(%)
Fig. 6.1 - Correlacin entre la succin y la humedad
de las probetas sin carga externa, compac
tadas con una densidad seca de 1,34 g/cm3.
36
49
, _
- 1 . cutr.-.
- - ._~.lt
.!.">; : . n , 2 .
"~-~tr_?.1r
495
Con el fin de estudiar el efecto del historial de
tensiones, tambin se realizaron ensayos de hinchamiento con
inundacin, en los que la rarna -i^-,-^,- i
,
4 t i d
carga inicial se redujo antes de
que se desarrollara el hinchamiento total.
Para describir la respuesta del suelo se han selec
clonado aquellos parmetros que, de manera ms completa, rea
lizan su cometido en el estudio de la deformabilidad, emplean
dose para tal fin muestras sin ciclos previos de humedad-seque
dad, as como muestras con 1, 5 y 10 ciclos.
Se utilizaron probetas con la densidad mxima del en
sayo Proctor normal, eligindose cuatro humedades de compacta
cin (24, 28, 32 y 3 6 % ) , correspondiendo las dos primeras al
lado seco del ptimo de compactacion; la tercera, a la zona del
punto mximo; y la ltima, al lado hmedo.
Los ensayos han tenido como variables las trayectorias
de humedad y de carga, as como las condiciones iniciales de
las muestras. La temperatura y la humedad relativa del ambiente
fueron siempre las mismas, pues los ensayos se llevaron a cabo
en una cmara climatizada con temperatura y humedad relativa
c 0
J U + 1%,
~,,-,i,-^ aa or
; r^ vy 50
constantes, iguales
v ++ nu,o
- r respectivamente.
^
En la figura 6.2 se muestra la evolucin del hinchamien
to libre con el transcurso del tiempo, para el suelo sin ciclos
i -. riari. dpfini^ndose
el hinchamiento libre
previos de humedad-sequedad,
dermi-nau
496
(Do
COo
24 %
2 8 %
Jo
32
Wo
36
00
TIEMPO
F i g . 6.2
000
(mantos)
- Evolucin del hinchamiento libre con el
tiempo, para las muestras M-0.
10.000
497
como l a deformacin l o n g i t u d i n a l u n i t a r i a (AH/H) de l a muestra
a l p a s a r d e l "estado i n i c i a l de humedad" a l "estado saturado"
b a j o una s o b r e c a r g a de 0,1 Kg/cm2.
En l a s figuras 6.3, 6.4 y 6.5 se dan l a s curvas
de
e v o l u c i n d e l hinchamiento l i b r e con e l tiempo para e l suelo
con 1, 5 y 10 c i c l o s previos de humedad-sequedad,
respectiva
mente.
E s t o s r e s u l t a d o s muestran que la curvas correspondien
t e s a l a s d i v e r s a s probetas con d i f e r e n t e s condiciones de hume
dad i n i c i a l y d i s t i n t o s nmeros de c i c l o s de humedad-sequedad
t i e n e n forma s i m i l a r , aunque exhiben d i f e r e n c i a s
significativas
en l a magnitud y rapidez del hinchamiento.
En l a figura 6.6 se representan los porcentajes de hin
chamiento l i b r e en funcin de la raz cuadrada del tiempo,obser
vndose que e l amplio tramo l i n e a l comienza a perderse a p a r t i r
de c i e r t o momento, disminuyendo progresivamente la pendiente de
l a c u r v a de expansin. Teniendo en cuenta e l c a r c t e r del cam
b i o de AH/H con l a r a z cuadrada del tiempo, y considerando que
p a r a tiempo i n f i n i t o la deformacin debe ser f i n i t a , se procur
e s t a b l e c e r una construccin geomtrica que cumpliese, de
modo
s u f i c i e n t e m e n t e e x a c t o , las condiciones impuestas por los r e s u l
tados experimentales.
498
15
10
o
HZ
Ui
2
<a
x
o
z
10
100
TIEMPO
.000
(minutos
Fig. 6.3 - Evolucin del hinchamiento libre con el
tiempo, para las muestras M-1,
10-000
^'WS^S;
499
15
)o
^ 0
Wo
= 2 4 %
= 32 %
= 36 %
z
UJ
<
X
u
z
100
TIEMPO
Fiq.
000
(minutos)
e n t o l i b r e con e l
6 . 4 - E v o l u c i n d e l hinchami
o, p a r a l a s muestras M-5
tiemp
10.000
500
j0
= 24 %
0)o
&
(o
= 36 %
32 %
10
O
hZ
UJ
5
i
x
o
z
2
L__
S
J
OAS
100
TIEMPO
1.000
10.000
(rninuf os)
Fig. 6.5 - Evolucin del hinchamiento libre con el
tiempo, para las muestras M-10.
501
x
I
<3
L
CC
QQ
_)
O
hUJ
<
Fig. 6.6 - Relacin
tpica entre el hincharaiento
libre y la raz cuadrada del tiempo.
502
Con esta idea presente, primero se traz una tangente
al tramo recto de la curva de la figura 6,6 (lnea A ) . A conti
nuacin, para obtener un punto de referencia (R) de la curva,
se traz otra recta (lnea B) con abscisas iguales a 1,15 veces
las abscisas de la recta tangente. En esta eleccin se tuvo en
cuenta que tal procedimiento es uno de los empleados habitual_
mente en la determinacin del coeficiente de consolidacin
de
los suelos coherentes. El punto de interseccin de la recta B
con la curva define as un "hinchamiento de referencia" (AH/H) R
y un"tiempo de referencia" t R , correspondientes a su ordenada
y su abscisa, respectivamente. Seguidamente, se normalizaron
todos los resultados de los ensayos de hinchamiento libre, divi^
diendo las ordenadas y las abscisas de las curvas por (AH/H) R y
t R / respectivamente. En la figura 6.7 se representa la
curva
ajustada a los resultados de (AH/H)/(AH/H) y t/t_. La ecuacin
encontrada para esa curva viene dada por la siguiente expresin:
(AH/H)
(AH/H)R
t/tR
0,625. (t/tR)+0,365
donde
H
AH
= espesor original de la muestra
= variacin del espesor de la muestra
(AH/H)R= hinchamiento de referencia
t
= tiempo de expansin transcurrido
t R = tiempo de referencia.
(6.1)
1.6
(AH/H)
t /te
(AH/H)R
0,625 * / t R + 0 , 3 6 5
a: 1.2
X
\X
<s
^v
0.8
\X
<3
0.4
O
0.2
0.4
0.6
0.8
I.O
1.2
12
36
t/te
Fig. 6.7 - Curva ajustada a los pares de valores (AH/H)/(AH/H) R y t/t
obtenidos a partir de los ensayos de hinchamiento libre.
504
En la ecuacin 6.1, la magnitud de ( AH/H)/(AH/H)R
ser mnima o nula para t=0, ser prcticamente igual a la
unidad para t/t = 1, y tendr un valor mximo (finito) cuando
R
t_ tiende al infinito. Este valor mximo de (AH/H)/(AH/H)R viene
dado por el lmite de dicha ecuacin; es decir:
lmite
UH/H)
(6.2)
= 1 6
t *
(AM/H)hr
0,625
Esto indica que 1,6 es el valor mximo que puede alcanzar la
relacin (AH/H)/(AH/H)R. Este valor mximo corresponde al 100%
del hincharniento libre,
En la tabla 6.I se indican los valores de (AH/H)/(AH/H)
para diversas relaciones de t/t^.
TABLA 6.1 - Valores del hincharniento normalizado en
funcin del tiempo normalizado.
(AH/H)/(AH/H)R
0,25
0,50
0,75
1,00
t/tR
0,108
0,265
0,515
0,973
1,60
OO
Considerando las diferencias de las ordenadas de los
datos reales con relacin a las de la curva de ajuste, en la
table 6.II se indican los valores de la desviacin estndar
505
(s
y,x)
d e
l a S
estimaciones del hinchamiento normalizado
(l^SZl ) en funcin del t i
empo normalizado ( t / t J , as como
(AH/H)R
los valores del coeficiente de correlacin (r) .
TABLA 6. II - Valores del coeficiente de correlacin
(r) y de la desviacin estndar (s
)
y, x
de las curvas de ajuste para los valores
normalizados del hinchamiento en funcin
del tiempo.
Material
Y,*
M-0
0,07
0,98
M-l
0,08
0,97
M-5
0,08
0,97
M-10
0,06
0,99
Una vez obtenida la ecuacin 6.1, se puede generar la
ecuacin de otra curva t a l que sus puntos sean obtenidos divi
diendose l a s ordenadas de la curva de la figura 6.7 por 1,6.
Por lo t a n t o , las ordenadas de esta nueva curva son relaciones
del hinchamiento producido en un tiempot con relacin al valor
mximo que se desarrollara durante el proceso de expansin.
Esta funcin
<*> que relaciona (AH/H) y (AH/H)rax puede ser
*. ya
a que
nue se
se mmantiene constante para
considerada como invarxante,
, n 1 n q o para aquellos en que las
todos los ensayos realizados, incluso
par
.**<, a ciclos previos de humedad-sequedad,
muestras fueron sometidas a ciclos p
506
y e s dada por l a s i g u i e n t e expresin:
t/t R
1
(6.3)
t/tR+0,6
Por lo tanto, la proporcin de hinchamiento libre
(A'.I./H) puede ser expresada en trminos del hinchamiento mxi_
mo (o final) y de la funcin invariante (F^) por medio de la
siguiente ecuacin:
1H
H~
aH
= F
(6.4)
I ' T~)mx
En la tabla 6. III se dan los valores de esa funcin
invariante de expansin para diversas relaciones es t/t.
TABLA 6.III - Valores de la funcin invariante de
expansin en funcin del tiempo or
malizado.
*I
t/tR
0,25
0,50
0,75
0,20
0,60
1,30
1,00
00
Un efecto que tambin debe tenerse en cuenta en el
clculo de los hinchamientos es el relativo a la influencia
del espesor de la probeta en la rapidez con que se desarrolla
la expansin. En las figuras 6.8 y 6,9 se muestra este efecto,
507
i 5
H=
10 mm
H-
2 0 mm
10
ce
7i
UJ
5
<
X
O
z
X
10
100
1000
10.000
TIEMPO ( MINUTOS)
Eiq,
6.8
E f e c t o d e l e s p e s o r de l a s p r o b e t a s
(H) en l a
v e l o c i d a d d e l linchamiento, para m u e s t r a s com
p a c t a d a s con 24+0,2% de humedad.
508
I 5
H 2 0min
10
>9
ce
<
X
o
2
10
100
1 000
10.000
"IEMP0 ( MINUTOS )
Fia. 6.9 - Efecto del espesor de las probetas (H) en la
velocidad del hinchamiento, para muestras com
pactadas con 36+0,2% de humedad.
509
considerando probetas tipo M-0 mn IA
?r ,
Y 36% de humedad, y
espesores de 10 y 20 mm. Estos resultar,* Ib
resultados indican que, tenien
do en cuenta las condiciones del ?^ 0 c i
b a L i ac
ceso ael agua a las muestras,
el tiempo necesario oara oue ^ nmHii7na ,, v
H
..a
Svlt
J c o n 24
se produzca un hmcnamiento rea
tivo determinado es mayor para las probetas de espesor inicial
superior, comprobndose oue:
(6.5)
H?
siendo
t^
- tiempo necesario para que la muestra 1 alcance
un nivel de hinchamiento determinado.
t- = tiempo necesario para que la muestra 2_ alcance
el mismo nivel de hinchamiento que la muestra 1_.
H. = espesor inicial de la muestra 1 (10 mm).
-U - esoesor inicial de la muestra 2 (20 mm) .
2
De manera anloga, para condiciones equivalentes de
campo, se puede establecer la siguiente expresin:
tc -
< H- V t t
(6.6)
donde
- tiempo n e c e s a r i o para que una muestra en e l labo
r a t o r i o alcance un tanto por ciento de hinchamien
t o determinado.
510
= tiempo necesario para que en el campo se alcance
el mismo porcentaje de hinchamiento que en la
muestra
HT = espesor inicial de la muestra o la mitad, segn
las condiciones del acceso del agua
H
= espesor inicial de la capa de suelo expansivo en
el campo o la mitad, segn las condiciones del
acceso del aaua.
Los resultados de los ensayos indican que el hincha
miento libre (o mximo) se ve afectado significativamente por
la accin de los ciclos de humedad-sequedad. En la figura 6.10
se muestra esta influencia, utilizando probetas preparadas con
diversas humedades de compactacin. Como se observa en dicha
figura, las muestras sometidas a cicles previos de humedad-se
quedad presentan una disminucin de su hinchamiento libre, que
tiende a estabilizarse despus del primer ciclo.
El hinchamiento libre del suelo compactado es condiciona
do notablemente por la humedad inicial, aprecindose una reduc
cin notable del mismo a medida que aumenta aquella. Este compor
tamiento se puede explicar por el mayor desarrollo que existe de
la capa doble cuanto mayor es el grado de saturacin inicial.
Estos resultados obtenidos en las muestras M-0 estn
en consonancia con la siguiente observacin hecha por Bjerrum
(1951); "El contenido de agua final alcanzado por una arcilla
511
15
10
03
2
U
i
3
X
O
HUMEDAD I N I C I A L .
0/
0
F i g . 6.10 - I n f l u e n c i a de los ciclos previos de
humedad-sequedad en e l hinchamiento
libre.
512
bajo una presin de consolidacin dada depende de su contenido
inicial de humedad".
En el caso de las muestras sometidas a ciclos previos
de humedad-sequedad, la disminucin del hinchamiento libre con
el aumento de la humedad se hace menos acentuada, probablemen
ta debido a reordenaciones estructurales y posibles enlaces que
se producen durante el proceso de humedad-sequedad, conforme
habr oportunidad de explicar ms adelante. Debe destacarse que
la mayor parte de la reduccin de la influencia de la humedad
en el hinchamiento se produce despus del primer ciclo de hume
dad-sequedad, y que entre el quinto y el dcimo dicha influen
cia tiende a estabilizarse.
En las figuras 6.11, 6.12, 6.13 y 6.14 se representan
las curvas completas de los ensayos de expansin-consolidacin
con inundacin, que fueron realizados utilzando una pequea pre
sin de consolidacin, igual a 0,1 Kg/cm2, Los resultados
de
estos ensayos de expansin-consolidacin muestran que:
a) El ndice de compresin (cp) de las muestras M-0
disminuye al aumentar el contenido de humedad inicial del suelo;
b) Las muestras sometidas a ciclos previos de humedad-
sequedad presentan menores ndices de compresin que las muestras
M-0;
1.300 r-'
513
i i ; ;
0
4
CJo =
U, :
U),
2%
Uo >
36 %
3-* %
28 %
.200
,100 h
.000 h
0.900 h
0.8001!>
. 3 J <
Fig. 6.11 -
Variacin del ndice de poros en Los e n . . y o .
de fflansifln-eonsoliiacin con Inundacin,
o a r a l a s n u e s t r a s M-0.
514
.100
050
I.OOOh
5/1
O
X
o
a.
a
a
5
z
0.950
0.900
0.850
ot
?ESiON ! *g / c m
' i g . 6.12 - Variacin del ndice de poros en los ensayos
de expansin-consolidacin con inundacin,
para las muestras M-l,
^1
1,100
515
1.050
.000
/5
O
X
o
J
o
O
2
0,950
0.900h
0.850 i
1 i I !I
0,2
0,5
PRESIN ; K g . / c m '
Fig. 6.13 - Variacin del ndice de poros en los ensayos
de expansin-consolidacin con inundaci
para las muestras M-5,
516
COo >
aA %
C00
32 %
tO
36 %
.050
1.000
x
c
a.
J
a
o
2
0.950
0.900h
0.350
DC
?ESiON ( kg./cm
Pig. 6.14 - Variacin del ndice de poro, en los ensayos de
expansin-consolidacin con inundacin, para
las muestras M-io
517
d.
." " ^
dlSmlnUO
i
del
qulnto
- *~-seseduce
n S n t a b l S * l * * *
ciclo las
variacionss
son
de
compresi4n;
y despus
d) El ndice de entumecimiento (c \
A * *
xiiutnto (cgs'
) , definido como la
relacin {Ae/A(log p)} obtenida en 1
a rama de descarga, no pre
senta variaciones sianifi>afi,
significativas al aumentar el contenido de
humedad inicial de las muestras M-0.
e) Los ndices de entumecimiento de las muestras some
tidas a ciclos previos de humedad-sequedad, prcticamente, no
presentan variaciones con relacin a los valores obtenidos para
las muestras M-0.
El comportamiento expuesto en el item (a) es similar
a los referidos por Jennings y Burland (1962) y Newland (1965) .
En la tabla 6. IV se presencan los valores del ndice
de compresin y del ndice de entumecimiento, as como la rea
cin C /C
para las diversas muestras ensayadas.
Estos resultados parecen indicar que son similares
las reordenaciones estructurales y posibles enlaces producidos
por la consolidacin, ya que resulta, prcticamente, el mismo
entumecimiento en la fase de descarga, independientemente del
contenido de humedad inicial y de la trayectoria previa de hu
medad-sequedad.
TABLA 6.IV - Valores de los ndices de compresin
v de entumecimiento, y de la relacin
Cc /Cs.
Muestras
C
Tipo
M-G
M-l
M-5
M-10
w i (%)
C /C
c' s
23,87
0,3571
0,0941
3,79
28,OG
0,3045
0,0952
3,20
31,78
0,2464
0,0969
2,54
36,28
0,2242
0,0914
2,45
24,02
0,1584
0,0886
1,79
31,87
0,1523
0,0897
1,70
3 5,86
0,1494
0,0875
1,71
24,14
0,1440
0,0919
1,57
32,01
0,1384
0,0864
1,60
36,21
0,1351
0,0886
1,53
24,26
0,1436
0,0886
1,62
32,15
0,1384
0,0897
1,54
36,16
0,1329
0,0875
1,52
Para caracterizar la influencia de la consolidacin
inicial de las muestras a humedad constante sobre el comporta
miento de expansin-compresin, se realizaron dos series ms
de ensayos utilizando presiones de consolidacin iguales a
519
1,0 y 2,0 Kg/cm2, cuyos resultarla
resultados s e presentan en las figuras
6.15 y 6.16. Puede verse m m i*
erse que la presin de consolidacin pre
via a la saturacin de la arcilla r, i
a renla produce los siguientes efec
tos:
a) Si l a presten de consolidacin es menor que la pre
sifin de hinchamiento, se nota una reducci6n poco s i g n i f i c a t i v a
d e l h i n c h a m i e n t o baio la r>rpt?irtn A* ~~
i -.
J
a
presin de consolidacin, debido a qu e
e l c o n t e n i d o de agua del suelo al final H^ i =
^
=x sueiu ai r m a i de la expansin t r a s la
c o n s o l i d a c i n es ligeramente menor que en la compresin despus
de l a e x p a n s i n l i b r e , para una carga igual a la de consolida
cion;
b) Si l a presin de consolidacin es mayor que la pre
s i n de h i n c h a m i e n t o , a l hacer la inundacin bajo la presin de con
solidacin se produce un colapso que corresponde, aproximadamente, al que
se d e d u c i r a de l a curva de compresin sin consolidacin p r e v i a ;
c) En l a s muestras sometidas a una consolidacin pre
v i a (a humedad constante) no se verificaron variaciones aprecia
b l e s d e l n d i c e de compresin con relacin a l de las curvas de
compresin t r a s e l hinchamiento l i b r e ;
d) El n d i c e de entumecimiento se mantuvo prcticamen
t e c o n s t a n t e , d e l mismo modo que en las curvas de compresin
t r a s e l hinchamiento l i b r e .
520
T T
i ii
r"~i
i- i i
T~r-r
MI
CJ o
24
Ciie
36
nrr
1.200
.100
.000
0.900
0.800
J_L
J_L
0,2
0,5
PRESIN
1
( kg./cm
Fiq. 6.15 - Influencia de la consolidacin previa, a humedad
constante, en el comportamiento de expansin-com
presin, para muestras M-0 sometidas a una presin
de consolidacin de 1 Kg/cm2,
I I I !
I"
COc
2A %
36 %
.200
1.100
o
ce
o
a
u
a
W
o
Q
Z
.000
0.900
0.800
P R E S I N ( '<g./cm. )
influencia de la consolidacin previa, a humedad
F i g . 6.16 -
constante, en el comportamiento de expansion-com
presin, para muestras H-0 sometidas a una presin
de
consolidacin de 2 Kg/cm2.
522
El comportamiento descrito en este ltimo prrafo
est en consonancia con los resultados encontrados por
Schmertmann (1953), Rutledge (1944) y Sampson et alii (1965).
Para analizar el efecto del historial de tensiones
en el hinchamiento, se realiz una serie de ensayos edomtri_
eos con inudacin en los cuales se hizo variar la presin apli
cada durante el procaso de expansin.
En la figura 6.17 se muestran los cambios de volumen
- i
que sufrieron las muestras con igual densidad seca (1,34 g/cmJ)
y humedad (32%) en funcin de la carga aplicada y del tiempo.
Como se puede ver en dicha figura, las muestras sometidas a
2
presiones de 0,1 y 1,0 Kg/cm durante todo el proceso de expan
sin presentaron hinchamientos mximos iguales a 8,20 y 3,05%,
respectivamente. La muestra en que despus de algn tiempo se
2
2
redu]o su carga inicial, pasando de 2,0 Kg/cm a 1,0 Kg/cm ,
2
en una primera etapa, y de 1,0 Kg/cm
a 0,1 Kg/cm , en una se
gunda etapa, desarroll un hinchamiento mximo del 5,9 5%; es
decir, su hinchamiento se redujo en 2,25% con relacin
a la
muestra que se mantuvo siempre con la presin de 0,1 Kg/cm .
Por
otro lado, se observa que si despus de reducirse la cair
2
2
ga de 2,0 Kg/cm a 1,0 Kg/cm se mantuviese esta ltima carga
hasta el final del proceso de expansin, el hinchamiento mxi_
mo que se desarrollara no alcanza el valor de 3,05% correspon
diente a la muestra que se carg con 1,0 Kg/crn2 desde el ini
ci del ensayo.
523
= 0. 1 kg/cm
av
crv
<JV
= 2.0 kg/cm
= 1.0 kg/cm
o
iz
UJ
i
<:
o
z
10.000
TIEMPO
Fig, 6,17 -
(minutos)
influencia de la historia de tensiones en
el hinchamiento, para muestras M-0 compac
tadas con humedad del 32%.
524
Estos resultados, que son similares a los obtenidos
por Seed, Mitchell y Chen (1962), indican claramente que el
historial de tensiones tiene un efecto significativo en
la
magnitud del hinchamiento de la arcilla peuela compactada,
y que se pueden obtener resultados errneos si las condicio
nes de equilibrio se estiman por medio de determinaciones en
que se reduce progresivamente la sobrecarga en una nica mus
tra.
Teniendo en cuenta los resultados de los ensayos de
succin realizados con muestras sin carga, y considerando que,
por las razones expuestas en el apartado 5.5, todas las mues_
tras exhiben estructura floculada, las ideas de Lambe (1958)
y Seed y Chen (1959) sobre la estructura de las arcillas com
pactadas pueden proporcionar una posible explicacin del com
portamiento obtenido en los ensayos de expansin. Inicialmen
te, las nuestras tienen una presin intersticial negativa va_
riable, segn su grado de saturacin, y las partculas slidas
se encuentran dispuestas con una orientacin ms o menos alea
toria (estructura floculada). Al ponerse el suelo en contacto
con agua, es razonable admitir que, al tiempo en que las fue
zas de adsorcin y las presiones osmticas van desarrollando
la capa doble, la liberacin de las presiones negativas
del
agua del suelo permiten en cierta medida la reordenacin de las
partculas, haciendo su estructura ms o menos dispersa.
Cuando la expansin se produce con facilidad, como
sucede en el caso de bajas sobrecargas, el cambio de volumen
525
g l o b a l puede s e r qrande
y
nae
v roaH,
,.
'
u l t a un hmchamiento r e l a t i v a
y reb
mente a l t o .
Cuando el '.linchamiento vertical es restringido por
la aplicacin de una sobrecarga elevada, es posible que ocu
rran reorientaciones internas de partculas, tales que
las
agrupaciones de partculas con orientacin aleatoria cambien
en el sentido de transformarse en una estructura ms disper
sa, conforme se produce la disipacin de tensiones y el movi
miento de partculas.
Se sabe que cuando una arcilla se satura y se somete
a altas presiones, hay una tendencia a que la orientacin se
haga ms paralela en la direccin normal a la direccin
la aplicacin
de
de
la presin (Lambe, 1958). Tambin se sabe
que las partculas con orientacin paralela exhiben menores
caractersticas de expansin que las estructuras floculadas.
Entonces, al liberarse la sobrecarga debe esperarse que su hin
chamienco sea menor que el que se producira si la muestra hubie_
se sido sometida a una pequea carga, debido al incremento del
grado de orientacin de las partculas en el caso de la aplica
cin de altas presiones.
Admitiendo la veracidad de este mecanismo, se puede,
incluso, afirmar que el efecto del historial de tensiones ser
ms pronunciado en muestras con estructura floculada que en las
muestras que poseen estructura dispersa, ya que en los sistemas
526
dispersos se deben esperar ajustes internos de partculas
bastante menores.
En los ensayos edomtricos mantenidos a volumen cons
tante despus de la inundacin, los resultados indican que la
presin de hinchamiento (parcial) aumenta de un modo relativa
mente rpido durante el primer da, incrementndose de forma
bastante ms lenta despus de ese tiempo. No obstante, al cabo
de los cinco das la presin alcanza un valor significativamen
te mayor que la del primer da (Fig. 6.18).
En la figura 6.19 se representan los resultados de
una serie de ensayos realizados con humedades en el rango del
24 al 36%. Como ae ve, tras la inundacin, la presin desarro
liada desde el final del primer da hasta el quinto se aproxi_
ma al 25% de la desarrollada en el primer da. Se aprecia tambin
que cuando las muestras se compactan ms prximas a la satura
cin, el tiempo requerido para desarrollar la presin de hincha
miento tiene mayor importancia relativa.
Ese largo tiempo que se necesita para desarrollar la
presin de hinchamiento completa, proviene del tiempo que se
precisa para llevar la succin desde el valor existente en el
agua del suelo antes de la muestra
ser puesta en contacto con
el agua libre, hasta el valor cero de la nueva condicin de
equilibrio del sistema. Para cambiar la presin del agua en
los poros del suelo semisaturado se necesita que haya un flujo
w
mmam
oo
TIEMPO
?00
'nmutos i
Fig. 6.18 - Evolucin de la presin de hinchamiento
con el tiempo, tras la inundacin, para
una muestra M-0 compactada con humedad
0 0 C 0
528
3.0
2.0
<
O
z
z
o
S
Fig. 6.19 - Presin de hinchamiento en funcin del
tiempo transcurrido desde la inundacin,
para muestras M-0.
529
de agua
en el mismo, que permita i-tv^v, .
, 4" permita liberar los meniscos y satis,
facer las fuerzas de adsorcin vi ^v~
auborcion. El proceso es lento debido a
la baja difusividad del suelo, la cual disminuye con el inore
ment del tiempo, debido al continuo decrecimiento del gradien
te que tiende a conducir el agua hacia su interior. Despus de
las primeras 24 horas, la velocidad del cambio de hinchamiento
o de la presin de expansin puede hacerse tan lento que llega
a parecer que el proceso ya se estabiliz, cuando, en realidad,
an puede desarrollarse una cantidad considerable de hinchamien
to o presin de hinchamiento. Por esta razn debe tenerse espe
cial atencin en las medidas de los valores mximos de los ensa
yos con suelos expansivos.
La presin de hinchamiento es muy sensible a la varia_
cin del cambio de volumen, verificndose que sus
valores son
mucho menores cuando las determinaciones no se hacen atendiendo
perfectamente a la condicin de volumen constante.
En la figura 6.20 se indica la relacin entre la pre
sin de hinchamiento y el contenido de humedad inicial, para
las siguientes condiciones de deformacin: (a) ensayos manteni
dos a volumen constante; (b) ensayos permitiendo una deforma
cin vertical (hinchamiento) del 0,5%; y (O ensayos permitien
do un cambio de volumen (hinchamiento) del 1,0%.
Los resultados que muestra la figura citada indican
que las probetas que tienen menores contenidos de humedad, y
530
3.0
BIO NULO OE VOLUMEN
0 . 5 % OE HINCHAMIENTO
1 % OE HINCHAMIENTO
o
z
Ai
z
UJ
HUMEDAD
(% )
Fig. 6.20 - Influencia del cambio de volumen vertical
en la presin de hinchamiento, para muestras
M-0.
531
-como se vio en el aDart-nrin K 1 .
apartado 6.1- q u e poseeen menores grados
de saturacin y mayores succiona ^o *.
i
yw^ca succiones, presentan mayores presio
nes de hinchamiento. Se observa tambin que cuanto mayor es
el hinchamiento permitido durante el ensayo, ms reducida es
la presin de hinchamiento. Debe destacarse que esta influen
ca de la deformacin (expansin) en la presin de hinchamien
to es muy significativa, incluso para hinchamientos muy redu
cidos,
Kassiff et alii (1965) relatan resultados similares
a los considerados, mostrando este efecto de reduccin de la
presin de hinchamiento para cambios de volumen iguales o su
periores al 1%.
En las figuras 6.21, 6.22, 6.23 y 6.24 se representan
las curvas completas de los ensayos edometricos con inundacin
a volumen constante, y posterior descarga al estabilizarse la
presin. Los resultados de estos ensayos muestran que:
a) Para las muestras M-0 hay una notable disminucin
de la presin de hinchamiento al aumentar el contenido de hume
dad inicial del suelo;
b) Para las muestras sometidas a ciclos previos de hu
medad-sequedad, la variacin del contenido inicial de humedad
tiene poca influencia en la presin de hinchamiento;
i i i r i i i rrr
t.250(r-r-r-rr
0
Uc
'
2- %
&
<J >
18 %
U), 3
S2%
, * se y,
1.200 u
1.150
o
vi
ce
o
Q.
W
O
UJ
5
z
^j
.100
1.050 h
000 -
L-L
6.21 - Trayectorias e tensiones en los ensayos de
inundacin a volumen constante, para las mus
tras M-Q.
TP
W^MVPPPW
533
"ii i i r
1r-TTTT
iii
W0 >
i" r ! i"i i irr
121
J6 %
1.150
A
cr
o
a.
UJ
O
UJ
o
5
z
.00
1.050
1.000
I, M
1 L.
OJ
0,2
' I I.
0,5
* E S i O N i <q < c ^
F i g . 6.22
T r a y e c t o r i a s de t e n s i o n e s en i o s ensayos de
i n u n d a c i n a volumen c o n s t a n t e , p a r a l a s mus
t r a s M-l.
.'. ,LLUJ
.-IVT-- . M . a a i S i S j
534
T" ""' 1
r~ i
T T T T T
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I.IOO
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lili
I i 'I
0,5
-J
L_
l i l i
UJJJJ1U
SRESION f k g / c f p '
Fig.
6,2 3 - Trayectorias de tensiones en los ensayos de
inundacin a volumen constante, para las mue
tras M-5.
mmmm
535
T-rTTT1
!~T~rTTTTTm
Wo '
32 %
J6 %
i,l50
o
X
o
a.
IIHI
o
til
o
o
i
1.100
1.030
,1 , i . , U . . l . l ,
1.000
o,i
0,2
0,5
J...L.I.-1. I !J t i l
8
'RSSiON 1 k g / c m 2 )
F i g . 6.24 - Trayectorias de tensiones en lo?, ensayos de
inundacin a volumen constante, para l a s mues_
t r a s M-10.
ftr*-. - - -.
536
c) Las presiones de hinchamiento de las muestras some
tidas a ciclos previos de humedad-sequedad presentan notables
reducciones con relacin a las de las muestras M-0, dndose gran
parte de esa reduccin en el primer ciclo, y la casi totalidad
en el quinto.
La explicacin de la disminucin de la presin de hin
ehamiento de las muestras sometidas a ciclos de humedad-seque
dad se puede encontrar en los efectos de los enlaces o reorde
naciones estructurales que fueron descritos anteriormente.
En la tabla 6.V se presentan los valores de la presin
de hichamiento determinados a partir de los ensayos edomtricos
a volumen constante, as como los estimados a travs de los en
sayos edomtricos de expansin-compresin.
Para conprender las diferencias encontradas entre los
valores de la presin de hichamiento de la tabla 6.V con mues_
tras prcticamente idnticas, se deben tener presente las si_
guiantes consideraciones:
a) En el ensayo edomtrico a volunvan constante, usual
mente se admite que la presin de hinchamiento es igual
la
presin efectiva del punto D de la figura 6.25-b; no obstante,
para corregir la influencia de las perturbaciones de la muestras,
se puede realizar una correccin usando una construccin anlo
ga a la de Casagrande (1936) o a la de Schmertmann (1953).
537
TABLA 6.V
Valores de la presin de hinchamiento
a partir de los ensayos a volumen cons_
tante (p^) Vc y de los ensayos de expan
sin-compresin (p h ) E C -
Ensayos
V.C.
Muestras
wi
(%)
Pv^Kq/cm2)
Ensp.vos
E. C.
wi U) 1 p, (Kg/cm2)
24,12
2,45
23,87
2,90
28,18
1,90
28,06
2,05
31,85
1,40
31,78
1,55
36,30
0,80
36,28
1,15
23,80
1,15
24,02
0,85
31,85
0,90
31,87
0,80
36,02
0,70
35,86
0,75
23,84
0,85
24,14
0,65
31,92
0,75
32,01
0,60
35,96
0,60
36,21
0,50
23,87
0,75
24,26
0,60
31,88
0,60
32,15
0,50
35,92
0,60
36,16
0,50
M-0
M-l
M-5
M-10
WW
538
Lineas en tensiones toiates v e e c n v *
Lineas en tensiones tataes
Lineas eunliares
Enuvoae hinchimientoiibr
Presxin de
hinchamnn
8 -
Pftsifin ( k g . c m * !
S^MvO te nmcnamifrito i volumen aonftjnt
,. cesiifi t*
ftincnamaintc
i""
s ..
i
? r t s < 5 n i"*flC<T!*l
'nsayos da hinchamiento l i b r e y
ie hncharr.iento a volumen c o n s t a n t e ,
539
b) En el ensayo de expansin-compresin, generalmente
se admite que la presin de hinchamiento corresponde a la pre
sin efectiva del punto c de la figura 6.25-a; y en este ensa
yo no es recomendable utilizarse un razonamiento de descarga
anlogo al de la trayectoria DD', el cual, conducira a admitir
que la presin de hinchamiento corresponde a la tensin efecti_
va del punto A.
c) La magnitud de la presin de hinchamiento se puede
dividir en dos partes: una, la presin correspondiente a la so
brecarga; y, otra, la succin equivalente.
d) Como ya se expuso en el apartado 4.5.2, la presin
de hinchamiento evaluada por el primer procedimiento indicado
en (b) presenta valores que suelen ser superiores a los obteni.
dos por el procedimiento convencional de los ensayos a volumen
constantes inferiores a los corregidos de acuerdo con lo referi
do en (a) .
6.3 -
i n t e ^ p j ^ a ^
expansin cgn_8UCCi6n^pntrolada
Para
e s t u d i a r la d e f o r m i d a d
de un suelo expansivo
An su comportamiento se puede i n v e s t i g a r
compactado y no saturado, su comp
,
, a l m I P tenga en cuenta los siguien
A r, va experimental
que ceny
s i g u i e n d o unaa va SAF^
tes puntos:
540
a) La deformabilidad es una magnitud variable y depen
diente del estado del suelo.
b) Para difinir el estado del suelo se necesita cono
cer el ndice de poros, el grado de saturacin y la tensin.
c) La estructura es importante en el estudio de la
deformabilidad, y est influenciada por el contenido de hume
dad de amasado y por el mtodo de compac acin.
d) La deformabilidad debe tratarse en funcin de las
componentes de presiones aplicadas y de succiones, siguiendo
se trayectorias de tensiones.
e) Para un mismo suelo, la succin depende, sobretodo,
del grado de saturacin, aunque tambin est influenciada por
otros factores, tales como la densidad seca, la estructura y la
trayectoria de humedad-sequedad.
As mismo, para analizar la deformabilidad unidimensio
nal de la arcilla peuela compactada y no saturada, se admiten
las siguientes consideradiones:
a) Las muestras fueron preparadas con el mismo suelo,
la misma densidad seca y el mismo tipo de estructura. Es eviden
te que estas condiciones se cumplen teniendo presente un mnimo
de dispersin, siempre asociado a la fabricacin de las prob
tas.
541
b) El grado de saturacin inicial, que en el presente
caso se relaciona biounivocamente con la humedad, vari, segn
las muestras, entre el 63 y el 95%,
c) Con los grados de saturacin utilizados (del 63%
al 95%), la fase gaseosa es continua, ya que la oclusin no se
produce hasta el 98% de saturacin, segn Blight(1971); o, in
cluso,segn Prez Rodrguez (1979), la oclusin no llega a dar
se, habiendo encontrado este autor que las muestras de arcilla
eran permeables al gas hasta la saturacin.
d) El estudio experimental de la deformabilidad bajo
succin controlada de la arcilla peuela compactada, se llev
a cabo con la clula edometrica de Escario, realizando fundamen
talmente ensayos de expansin en que, adems de la succin, se
controlaban la sobrecarga y la variacin de volumen, siguiendo
diversas trayectorias de succin y de tensin.
Inicialmente se procedi a la observacin de la influen
cia del procedimiento de aplicacin de presiones de gas en
la
deformabilidad del suelo. Para ello se probaron dos procedimien
tos distintos: en uno, la presin del gas se incrementaba gra
dualmente en pequeos escalones. En otro, la presin de aire ne
cesaria se aplicada lentamente de una sola vez. Dichos ensayos
preliminares mostraron que ambos procedimientos no
producan
efectos de consolidacin significativos para el rango del grado
de saturacin de las muestras utilizadas en los ensayos. Ante
esto, se opt por el segundo procedimiento de aplicacin de la
presin de gas.
542
La succiones iniciales correspondientes a cada tipo
de muestra para diferentes cargas externas, fueron determina
das por medio de diversas series de ensayos con la clula edo
mtrica de Escario, siguiendo un procedimiento enlogo al m
todo rpido descrito en el apartado 5.6.2. Enla figua 6.26 se
presentan los resultados medios de esas determinaciones, los
cuales muestran dos efectos de la influencia de la carga exter
na en la relacin entre la succin del suelo y el contenido de
humedad. Un efecto es que el punto en que la curva succin-hume
dad deja de ser lineal corresponde a valores de la succin pro
gresivamente menores a medida que se incrementa la carga exter
na aplicada. El otro efecto es que la humedad correspondiente
a una succin inferior a las de la rama lineal, disminuye
al
aumentar el valor de la sobrecarga.
WJjggfc-
As mismo, se constata que la consolidacin parece te
ner un pequeo efecto sobre la succin cuando su valor es eleva
do, notndose su influencia de modo significativo para las hume
dades por encima de un valor dado, que depende de la presin ex
terna aplicada.
En las figuras 6.27, 6.28, 6.29 y 6.30 se observa la
influencia del tiempo en la expansin, para diversos niveles de
succin, y sobrecargas de 0,1, 1,0 y 2,0 Kg/cm2. Como se ve, el
tiempo necesario para alcanzar el equilibrio del sistema es me
or cuanto mayores son las presiones aplicadas. Se aprecia tam
bien que, para un mismo incremento de succin, se llega ms r
543
HUMEDAD
F i g . 6.26 -
(%>
Relaci6n entre la succi6 y la humedad
i n i c i a l e s , para diversas sobrecargas.
100
1.000
10.000
TIEMPO ( m i n u t o s )
Fig. 6.27 - Evolucin de la expansin y de la retraccin
con el tiempo, al variar la succin entre 17
y 12 Kg/cm2 durante el primer ciclo de hume
dad-sequedad, en las probetas con humedad in^L
cial del 28%.
0"v = C.l kg/cm 2
0"v = 1.0 Kq/cm 2
z
o
</)
Z
<
a
x
al
i
X
X
<1
z
z
o
o
<
s
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O
u.
o
o
o
<
a:
100
1 000
10000
TlMP0 ( minutos)
. A n ., dp la retraccin
la
expansin
y de
Fig. 6.28 - Evoluc i 6 n d e
i v^iar la succin entre 12
al va.iar i
hnmedadcon e i ,tiempo,
2 d u - a n t e el primer ciclo de humedadY ?
'I r e
Prontas con humedad inicial
sequedad, en x* *
del 28%.
100
1.000
10.000
'IEMP0 ( minutos )
ig.
6.29 - Evolucin de la expansin y de la retraccin
con el tiempo, al variar la succin entre 7
2
y 2 Kg/cm durante el primer ciclo de humedad
sequedad, en las probetas con humedad inicial
del 28%.
10
100
1.000
10.000
TIEMPO ( minutos )
Fiq. 6.30
.* a. la exoansin con el tiempo, al
Evolucin de la ex
^ ^
2
T ^ cnrrin entre " T
ir
variai ^
;dad-sequedad, en las
icio de humee
el primer c
humedad inic ial del 28%,
probetas con
548
nidamente al hinchamiento completo para el caso de niveles de
succin menores, habindose notado reducciones de tiempo
de
hasta 1 a 2 das con relacin a aquellos casos de succiones
ms elevadas y tensiones menores, en que se necesita alrede
dor de 5 das para que se desarrolle el hinchamiento completo,
En lo tocante a la retraccin,, dichas figuras muestran
que el comportamiento es similar al discrito para la expansin.
Debe destacarse que, para una sobrecarga determinada y una misma
variacin de la succin, la expansin casi siempre es mayor que
la retraccin, aunque esa diferencia no es muy importante.
As mismo, en esas figuras tambin se observa que el
hinchamiento vertical decrece con el incremente de la presin
externa; y, sobre todo, para una carga determinada aplicada y
un mismo incremento de succin, el hinchamiento vertical aumen
ta al reducirse el nivel de la succin correspondiente a dicho
incremento.
Para analizar la evolucin del hinchamiento en funcin
del -..lempo en condiciones similares a las que se dan en la prc
tica para los casos de equilibrios dinmicos, se someti el sue
lo a cinco trayectorias alternativas de humedecimiento y de seca
miento, controlndose la succin para tres niveles de sobrecarga
(0,1 , 1,0 y 2,0 Kg/cm 2 ).
549
En los ciclos de humedad-sequedad se hizo variar la
(pF 4,23) y 2,0 Kg/cm2 (pF 3,30),
2
siguindose escalones de succin de 5,0 Kg/cm (pF 3,70). En
succin entre 17,0 Kg/cm
la ltima trayectoria de humectacin se hizo que la succin
llegase hasta el valor cero, dndose por concluido el ensayo
al estabilizarse la deformacin para dicha condicin.
En las figuras 6.31, 6.32, 6.33 y 6.34
se muestra
como evolucionan con el tiempo la expansin y la retraccin del
suelo en el quinto ciclo de humedad-sequedad. Los resultados,
considerando diversas sobrecargas y varios niveles de succin,
indican que el suelo en estas condiciones alcanza el equilibrio
ms rpidamente que antes de ser sometido a los ciclos de hume
dad-sequedad. La explicacin de este hecho puede encontrarse en
la mayor facilidad de entrada y salida
del agua del suelo debi_
da a los cambios estructurales progresivos que conducen a orien
taciones dispersas de las partculas, y a posibles microfisura
ciones que pueden marcar irreversiblemente el suelo.
Los cambios de volumen del suelo en funcin de la suc
cin, considerando cargas aplicadas constantes, de 0,1 , 1 y
2 Kg/cm2, se presentan en las figuras 6.35, 6.36 y 6.37, para
humedad inicial de las muestras del 24%; en las figuras 6.38,
6.39 y 6.40, para humedad inicial del 32%; y en las
figuras
6.41, 6,42 y 6.43, para humedad inicial del 36%.
En dichos resultados se observa una clara tendencia a
^v^o nnrrpmentos de hinchamiento para los niveles
presentar menores incremem-ua
O" :
0.1 Kg/cm
100
1.000
10.000
TIEMPO { min ulOS
6.31 - Evolucin de la expansin y de la retraccin
con el tiempo, al variar la ssuccin entre 17
2
y 12 Kg/cm durante el quinto ciclo de humedad
sequedad, en las probetas con humedad inicial
del 28%.
551
z
o
G
3
2
(T
O
u.
L
10.000
1.000
TIEMPO ( minutos )
Pig,
6.32
A v p la r e t r a c c i n
> u ia pvnansionn y ae xaBvolucxn
ae
1
.
P
^ ^ . ^ m m
12
oon
el tie^o, al va
/'-;r e r a s
sequedad, en las pr
y 7
del 28 %.
c o n h u m e d aa
mlci.!
g. 6.33 - Evolucin de la expansin y de la retraccin
con el tiempo, al variar la succin entre 7
2
y 2 Kg/cm durante el quinto ciclo de humedadsequedad, en las probetas con humedad inicial
del 28%,
553
cr
X
X
3
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Z
O
z
g
o
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s
a:
o
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UJ
0.000
T i M P 0 l minutos)
al
P i g . 6.34 "
Te r r
e : i a a a y - S e q u e a a d , en U .
e l q u ^ t o ciclo
^ ^
probetas con humedad inici
'VP
554
^
I
t-
1 T
2
HtNCKAMlENTO
DEFORMACIN UNITARIA,
A H
Fig. 6.35 - Cambio de volumen en funcin de la succin,
para el suelo con humedad inicial del 24%, y
sobrecarga de 0,1 Kg/cm^.
555
OEFORMACION UNITARIA,
H
Camblo
de
TOlumen
en funcian ae
"
F i g . 6.36 - p a r a e l s u e i o c o n h u ^ a d i n ^ a i d e l M . , y
sobrecarga de 1,0 Kg/cm .
556
i'.SCxiuiENTC
OE?CRMACICN UNITARIA,
6 H
Fig. 6.37 - Cambio de volumen en funcin de la succin,
para ei suelo con humedad inicial del 24%, y
sobrecarga de 2,0 Kg/cm".
wms^mMm
557
HINCHAMIENTO
OEFOHMAClON U N I T A R I A ,
F i g . 6.38
<%>
:r::-- -
f,inrin de l a s u c c i n ,
p a r a e l sueu ^
2
s o b r e c a r g a de 0,1 Kg/cn> .
pp
^^t^igiSi
558
T_
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HiNCHAMlENTO
DEFORMACIN UNITARIA,
fM
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Fig. 6.39 - Cambio de volumen en funcin de la succin,
para el suelo con humedad inicial del 32%, y
sobrecarga de 1,0 Kg/cm .
lja^a^VBW^r-*T<i*ii
559
ir
o
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*
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u
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s/1
J-
HINCHAMIENTO
&M
OCPORMACION UNITARIA,^~-
!%)
Fig. 6.40 -
Cambio de volumen en funcin de la succin,
para el suelo con humedad inicial del 321, y
2
sobrecarga de 2,0 Kg/cm .
i i. 411
560
HINCHAMIENTO
DEFORMACIN UNITARIA,^-
t%)
Fig. 6.41 - Cambio de volumen en funcin de la succin,
oara el suelo con humedad inicial del 361, y
2
sobrecaroa de 0,1 Kg/cm .
561
HINCHAMI.NTO
ASENTAMIENTO
0FORMAC!ON'J
f TARlA
"
'*7
Fig, 6.42 - Cambio de volumen en funcin de ia succin,
oara el suelo con humedad inicial del 36%, y
2
sobrecarga de 1,0 Kg/cm .
562
x
* HINCHAMIENTO
OE^OHMACION 'JWTAPlA,
,,
,Fig. 6.4 3 - Cambio de volumen en funcin de la succin,
para el suelo con humedad inicial del 36%, y
sobrecarga de 2,0 Kg/cm 2.
563
ms e l e v a d o s de la succin -.
a c c i n , voxviendose mas importantes a me
d i d a que l a succin va caminando en direccin a i* ,*.
direccin a la saturacin
pF 0 ) .
Para examinar l a s posibles razones del comportamiento
de la expansin al variar la succin de las muestras sometidas
a carga externa constante, se debe considerar lo que ocurre en
los poros del suelo al aumentar la humedad.
Como se ha sealado en el apartado 3.4.7, el suelo com
pactado del lado seco de la curva Proctor normal tiene un desa
rrollo incompleto de la micela de arcilla, tanto mayor
ms seco est. Durante la toma inicial de agua de las
cuanto
muestras
correspondientes a la rama seca, se produce una cierta cada de
las fuerzas capilares que estn actuando en el sentido de mante
ner ligadas las partculas del suelo. M irse liberando
esas
presiones capilares, las partculas pueden embeber agua, lo que
produce el inicio de la expansin. Entre los mecanismos de expan
sin que contribuirn a incrementar el hinchamiento, para valo
res pequeos de la succin, cabe citar la atraccin de molculas
de agua por las partculas y la hidratacin de cationes. Otro me
canismo que tambin puede contribuir a la expansin, cuando la
succin sea elevada, es la descarga elstica de las partculas
de arcilla que han sido deformadas por altas presiones debidas
a la succin. Segn se disminuye la succin, esas
partculas
pueden ir recuperando su deformacin y, as, causar algn aumen
to de volumen del suelo.
564
r
Los mecanismos expuestos explicaran las moderadas
expansiones para los incrementos iniciales de succin
que
muestran las figuras citadas, en sus tramos iniciales. Estos
tramos corresponden a la parte lineal de las relaciones suc
cin-humedad.
As mismo, los resultados de hinchamiento-succin,
anteriormente citados, indican que para una determinada varia
cin de la succin, el cambio de volumen es mayor cuanto menor
sea la succin inicial. Esto es debido a que cuanto mayor es
la humedad (menor succin), ms se desarrollan las fuerzas osm
ticas (presiones osmticas repulsoras) que actan en el sentido
de separar las superficies interlaminares de las partculas, su
perndose acentuadamente la combinacin de las fuerzas de atrae
cin, las fuerzas de succin y la carga externa, que tiende
impedir el hinchamiento. Cuanto mayor es la carga aplicada, la
curva expansin-succin tiene mayores pendientes, debido a que
el suelo sufre menores linchamientos con los cambios de humedad.
Por tanto, para valores pequeos de la succin inicial,
la expansin podra producirse casi totalmente debido
necesaria para igualar la concentracin inica del agua
al
agua
de los
poros y del agua de la micela. Entonces, en conformidad con las
ideas de Ladd (1960), podra decirse que la repulsin osmtica
pasa a controlar el cambio de volumen a medida que el contenido
de humedad se acerca del ptimo de compactacin. Cuando se pro
cede a la imbibicin con agua desmineralizada, la demanda osrn
565
tica se hace muy fuerte, pues ex<stP ,,n
F
existe un gran desequilibrio
entre la micela de arcilla y el amia A* i
i ei agua de los poros. A medida
que las molculas de agua penetran en la micela de arcilla,
esta incrementa su tamao, y s e produce, consecuentemente, el
hincharniento.
Los hinchamientos totales obtenidos en los ensayos
de expansin bajo succin controlada para las probetas fabri
cadas con contenidos de humedad correspondientes al lado hume
do de la curva de compactacin (alrededor del 36%) , o prximos
al ptimo (en torno al 32%), fueron considerablemente menores
que los de las muestras compactadas del lado seco (cerca
del
24%) . Para las muestras con humedades prximas al 36% se llega
a observar, incluso, asentamientos graduales con la reduccin
2
de la succin, para las cargas externas de 1,0 y 2,0 Kg/cm
(Fig. 6.42 y 6.43). Como se puede ver, los asentamientos origi
nados por la reduccin de la succin son ms importantes a med
da que se alcanzan valores relativamente bajos de esta, coducien
do a lo que Escario (197 3) denomin colapso gradual; es decir,
asentamientos crecientes con la humectacin progresiva del suelo.
En la figura 6.44 se presentan los resultados del hin
chamiento libre ( V 0 f l Kg/cm2) obtenidos controlando la evolu
cin de la succin del modo referido anteriormente. Se observa
, hincharniento
,.. u . del
i sueio
suplo p^^.n.
presenta una reduccin prctica
que el
.ente lineal con l. disn,i.,uci6n de! contenido de humedad hasta
un valor prximo al flpti de compacta=i6n, aprecindose q ue,
I
566
x
.r
J3
1
X
O
, v D D "<
; e n c i a de l a hurr.eaiad i n i c i a l
Lnchan-iento
libre.
en
567
a p a r t i r de ese valor la ,-,,fi
axor, la influencia de l a succin i n i c i a l
en e l hinchamiento del suelo ns-a * *.~
bueio paoa a tener una importancia
notablemente menor.
As mismo, en dicha, figura tambin se muestra como
v a r a e l hinchamiento l i b r e en funcin de la humedad i n i c i a l
p a r a l a s muestras sometidas a cinco ciclos de humedad-seque
dad con succin controlada. Se constata que el efecto de los
c i c l o s conduce a una reduccin bastante significativa del hin
criamiento l i b r e , que consiste en un desplazamiento paralelo
de l a curva hinchamiento-humedad, para el rango de humedades
de l a rama seca de compactacin, y una tendencia de aproxima
c i n p r o g r e s i v a de las curvas a p a r t i r de las humedades prx:L
mas a l a ptima. Para las humedades i n i c i a l e s en la rama hume
da, tambin se aprecia que la influencia r e l a t i v a de la humedad
i n i c i a l an e l hinchamiento libre es notablemente menor en las
m u e s t r a s sometidas a los ciclos de humedad-sequedad.
Para completar e l a n l i s i s de la influencia de la hume
dad de compactacin en e l hinchamiento libre se hizo una s e r i e
de ensayos de expansin con control de la succin en que previa
mente se condujeron las muestras compactadas con humedades
de
l a s dos ramas (seca y hmeda) a una misma condicin i n i c i a l de
s u c c i n ( P F 4 , 2 3 ) . Hecho esto, se procedi a la humectacin pro
g r e s i v a de l a s muestras con control de la succin, hacindose
v e r i a r l a misma siguiendo t r e s escalones de P F 3,70 y uno de
f-inal dp oF 0. Los resultados
PF 3,30 para alcanzar la situacxon fxnal de P F
568
obtenidos se presentan en la figura 6.45, los cuales indican
que las muestras no sometidas a ciclos previos de humedad-se
quedad presentan una reduccin creciente del hinchamiento li
bre con el aumento de la humedad de compactacin, y que esa
reduccin se acenta sensiblemente a medida que se alcanzan
humedades prximas o superiores a la ptima. A su vez, en las
muestras sometidas a cinco ciclos previos da humedad-sequedad,
3e observa que la curva "hinchamiento libre-humedad de compac
tacin" se presenta ms suavizada, y con una variacin ms .u
for^e, adems de conducir a valores de hinchamiento sensible_
mente menores.
Para estudiar ms ampliamente el efecto de la accin
repetida de las trayectorias humedad-sequedad en la expansivo^
dad d la arcilla, se realizaron diversas series de
ensayos
utilizndose diferentes humedades iniciales y cargas externas,
sometiendo las muestras a cinco ciclos bajo control de la suc
cin.
En las trayectorias de succin de cada ciclo de hume
dad-sequedad se siguieron los siguientes escalones de succin:
a) Muestras con humedad inicial del 24%:
1- a 5- humectacin: 17, 12, 7 y 2 Kg/cm
1- a 5- sequedad: 2, 7, 12 y 17 Kg/cm
6- humectacin: 17, 12, 7, 2 y 0 Kg/cm
569
15
r
1
O
SIN CICLOS OE HUUEOAO. / SEO-
-\
CICLOS OE HUMEDAD / SEO.
HUMEDAD DE COMPUTACIN 1%)
F i g . 6.45
~ia de la humedad de c o m p a r a c i n
i
n
f
l
u
e
n
cia
/
para S ucc6n
en e l hinchamiento U b r e , .
i n i c i a l i g u a l a PF 4 , 2 3 .
570
b) Muestras con humedad inicial del 32%:
1*
5a. sequedad
: 2, 7, 12 y 17 Kg/cm
1- a 4- humectacin: 17, 12, 7 y 2 Kg/cm
5- humectacin
: 17, 12, 7, 2 y 0 Kg/cm
c) Muestras con humedad inicial del 36%:
1- sequedad
: 1, 2, 7, 12 y 17 Kg/c.n
2- a 5~ sequedad
: 2, 7, 12 y 17 Kg/cm2
fl
1- a 4- humectacin: 17, 12, 7 y 2 Kg/cm
5- humectacin
: 17, 12, 7, 2 y 0 Kg/cm2
Tomando como referencia las dimensiones de las mues_
tras en la situacin inicial del ensayo, y considerando las
deformaciones unitarias verticales como hinchamientos, cuando
corresponden a aumentos de volumen, y como asentamientos, cuan
do resultan de reduciones de volumen, en ;.as figuras 6.46, 6.47
y 6.48 se presentan los resultados obtenidos para los ensayos
de humedad-sequedad sobre las probetas con. humedades iniciales
alrededor del 24% y cargas verticales externas de 0,1, 1 y 2
Kg/cm .
Los resultados obtenidos en los ensayos de humedad-se
quedad sobre probetas con humedades iniciales en torno al 32%,
y cargas verticales de 0,1, 1 y 2 Kg/cm , se muestran en
figuras 6.49, 6.50 y 6.51,
las
571
QCF0RMAC1CN
Fig. 6.46 -
Cambio de volumen bajo succin controlada en
,nn ciclos de humedad-sequedad,
los ensayos con ciclo
para el suelo con humedad xn.cxal del 2.
sobrecarga de 0,1 Kg/cm .
572
DE-CRMACiOM UNITARIA,
3V,
Fig. 6.47 - Cambio de volumen bajo succin controlada en
los ensayos con ciclos de humedad-sequedad,
oara el suelo con humedad inicial del 24%,
2
y sobrecarga de 1,0 Kg/cra ,
573
KINCWAMIENTO
OEPO
Fig. 6.48 -
RMACICM JNITARIA,
u no -uccin controlada en
Cambio de volumen *],o ^ h u M e d a d _ s e q u e d a d ,
los ensayos con ricial del 24%, y
M suelo con humedad inici
para el sue^
2
sobrecarga de 2,u ./
-.^%it
574
ASENTAMIENTO*
DEFORMACIN UNITARIA,
Fig. 6.49
HINCHAMIENTO
(%)
Cambio de volumen bajo succin controlada en
los ensayos con ciclos de hurnedad-sequedad,
para el suelo con humedad inicial del 32%, y
2
sobrecarga de 0,1 Kg/cm .
575
ASENTAMIENTO
DEFORMACIN U N I T A R I A , 1 -
<%>
Fig. 6.50 - Cambio de volumen bajo succin controlada en
los ensayos con ciclos de humedad-sequedad,
para el suelo con humedad inicial del 32%, y
2
sobrecarga de 1,0 Kg/cm .
576
i
17
T~r~"~T~"r
12
v.
o
Z
O
6
o
O
en
ASENTAMIENTO - *
* HINCHAMIliNTO
DEFORMACIN UNITARIA, - - ^ H
(%)
Fig. 6.51 - Cambio de volumen bajo succin controlada en
los ensayos con ciclos de humedad-sequedad,
para el suelo con humedad inicial del 32%, y
sobrecarga de 2,0 Kg/cm2.
577
As mismo, en las figuras 6.52, 6.53 y 6.54 se presen
tan los resultados de los ensayos de humedad-sequedad
sobre
muestras con humedades iniciales prximas al 36%, y oresic
.ores
2
verticales de 0,1, l y 2 Kg/cm .
Como puede observarse, en los ensayos de variacin
volumtrica con ciclos de humedad-sequedad se produce una re
gidizacin del suelo, que tiene como consecuencia el que cada
nuevo ciclo produzca menores deformaciones relativas que
el
anterior, hasta alcanzar el tercer o cuarto ciclo, a partir del
cual las trayectorias tienen forma semejante.
Debe destacarse tambin que la mayor parte de la ri_
gidizacin del suelo se produce en el priner o en los dos pri_
meros ciclos de humedad-sequedad, aprecindose, en los dos o
tres ciclos siguientes, deformaciones remanentes progresivamen
te menores, pero Generalmente significativas.
La deformacin total de las probetas, referida a la
posicin inicial, va aumentando, pero la deformacin relativa,
es decir, la originada en cada ciclo, va disminuyendo desde el
primero hasta estabilizarse a partir del cuarto ciclo, aproxi
madarnente.
En todos los ensayos de variacin de volumen con ci
clos de humedad-sequedad, la humectacin condujo a deformaciones
relativas en el sentido de producir hinchamientos, salvo en el caso
578
* HINCHAMIENTO
DEFORMACIN UNITARIA, - ^ -
(%)
Fig. 6.5 2 - Cambio de volumen bajo succin controlada en
los ensayos con ciclos de humedad-sequedad,
cara el suelo con humedad inicial del 36%, y
2
sobrecarga de 0,1 Kg/cm ,
ASENTAMIENTO
DEFORMACIN UNITARIA, n
Fig. 6.53
ion controlada en
e volumen b a j o succ
^dad-sequedad,
- Cambio ae - - - " - ios ensayos con cxclos de
p a r a el suelo con humedad xnicx-1
sobrecarga de 1,0 Kg/c .
580
ASENTAMIENTO *
DEFORMACIN UNITARIA, -
{%)
Fig, 6.54 - Cambio de volumen bajo succin controlada en
los ensayos con ciclos de humedad-sequedad,
para el suelo con humedad inicial del 36%, y
2
sobrecarga de 2,0 Kg/cm .
581
de l a s m u e s t r a s con ms elevado grado de s a t u r a c i n i n i c i a l ,
d e l orden de 95% (humedad i n i c i a l del 36%) , y sobrecargas de
1,0
2,0 Kg/cm", en las cuales se apreci la produccin de
a s e n t a m i e n t o s o colapsos graduales. En dichas muestras se cbser
v un comportamiento s i n g u l a r en las t r a y e c t o r i a s de humecta
c i n , c o n s i s t e n t e en p r e s e n t a r hincharaiontos r e l a t i v o s
para
algunos incrementos de succin,
Es i n t e r e s a n t e observar que. en general, la deforma
cin a b s o l u t a que se produce a l alcanzar la s i t u a c i n f i n a l de
pF 0, en 1 q u i n t o c i c l o de humedad-sequedad, t a n t o en e l caso
de l e v a n t a m i e n t o thinchamiento) como en e l de asentamiento, es
p r c t i c a m e n t e la misma que se producirla s i la muestra
fuese
l l e v a d a desde su e s t a d o i n i c i a l hasta la s i t u a c i n de pF Q,sin
someter l a muestra a los c i c l o s de humedad-sequedad.
Tomando como r e f e r e n c i a volumtrica la s i t u a c i n
de
l a s p r o b e t a s con la succin de 4,23 pF de la rama inicial- de
su p r i m e r c i c l o de humedad-sequedad, en l a s figuras 6.55, 6.56
y 6.57 s e compara la v a r i a c i n de la deformacin unitaria con la suc
cin del suelo, antes de los ciclos, con la que se produce en el quinto
ciclo, Loa resultados indican que, antes de los ciclos de hunefed-sequadad,
la relacin entre e l hinchamlento y la succin es aproximadamente lineal
s i se usa una e s c a l a semilogartmica, en conformidad con l o s
r e s u l t a d o s e n c o n t r a d o s por Escario (1969), Compton (1970) y
E s c a r i o y Sez (1973); mientras que, t r a s los c i c l o s ,
r e l a c i n e s c a s i l i n e a l en e s c a l a n a t u r a l . En dichas
dicha
figuras
6.55 - Variacin de la deformacin unitaria vertical
con la succin para las probetas con humedad
de compactacin del 24%, tomando como referen
cia volumtrica la correpondiente a la succin
(inicial) de 4,23 pF.
F i g . C.Sf
i --.-,-? S
ca v
( i n i c i a n d 4.2
584
Fg. 6.57 - Variacin de la deformacin unitaria vertical
con la succin para las probetas con humedad
de compactad*.'n del 36%, tomando como referen
cia volumtrica la correspondiente a la succin
(inicial) de 4,23 pF.
585
se observa tambin que la deformacin remanente tras los ciclos
de humedad-sequedad crece al disminuir la tensin verticial.
As mismo, se aprecia que la sobrecarga no afecta prcticamen
te a la pendiente do la elacin hinchamiento-succin, tras los
ciclos de humedad-sequedad. Se nota tambin que dicha pendiente
es tanto mayor cuanto menor es la humedad do compactacin.
Continuando con la referencia volumtrica correspondan
te a la succin do 4.2 3 pF, en las figuras 6.58, 6.59 y 6.60 se
muestra cmo varan las do formaciones unitarias en funcin
de
la carga vertical cuando a partir de la humedad inicial si alean
zar los niveles do succin siguientes; 0, 2 , 7 y 12 Kg/em . Como
v@, antes de los ciclas de humedad-sequedad, la influencia
de la sobrecarga en el hinchamento es muy reducida cuando loa
niveles de succin final son lavados, hacindose ms significa
tiva a medida qu2 disminuya la misma? mitntraa que despus
de
los ciclos se presenta do manera, prcticamente, idntica para
los diversos niveles de succin final, y con una pendiente sin
lar a la de pF 0 &in cicloa.
Las deformaciones unitarias observadas en ios primeros
ciclos de turoedad-sequedad pueden producirse sobro todo por el
aumento de rigidez de la mlcroestructura del suelo, debido
cambios estructurales. Pero para explicar el efecto de envele
cimiento, al que Chen (1965) denomin de "fatiga da expansin
por ciclos repetidos de humedad-sequedad", se debe tenor en cuan
ta la posibilidad de producirse enlaces adicinalas entre grupea
^---'^sm^^.
586
5*
2
2
O
0
o
a
2,0
s^SCN V^T'CAu { q/cirf
FO.
6.53
- Variacin de las deformaciones unitarias en
funcin de la carga vertical, al reducir la
succin de 17 Kg/cm2 a 12, 7, 2 y O Kg/cm 2 ,
en probetas con humedad de compactacin del
24%.
SiN CICLOS lum /seq,
S
Kg/cm'
5
S
S
> '2
Kg/cm'
S CICLOS hum / s e q .
O.I
5
5
J
no
>
2 <|/S!n*
T * j / 5-B2
1 i! Kg/*""
2,0
PRESIN VERTICAL i Kg/cm )
Variacin de l a s deformaciones u n i t a r i a s en
funcin do la carga v e r t i c a l , a l r e d u c i r la
succin de 17 Ka/cm2 a 12, 7, 2 y 0 Kg/cm ,
en p r o b e t a s con humedad de compactacin del
SIN CICLOS h u m / s & q
= 0 Kj/tn
2 Ko/cm
7 Kg/em2
12 K j / e m 2
5 CICLOS hunv/seq.
s
s
s
0 Kg/cm
s 2 Kj/cm
: 7 Kg/ Ol'
t a Kg/cm*
CE
z
g
&
O
u.
2,0
PRESiQfJ VERTICAL l Kg/cm )
Fig. 6.60 - Variacin de las deformaciones unitarias en
funcin de la carga vertical, al reducir la
succin de 17 Kg/cm a 12, 7, 2 y 0 Kg/cm2,
en probetas con humedad de compactacin del
36%.
589
de partculas, conduciendo a estructuras del tipo agregada.
Debe considerarse tambin la accin de la desecacin, que,
como seal Blight (1966), es similar a la de una elevada
sobreconsolidacion. Esta sobreconsolidacion depende, en pri
mera aproximacin, de la magnitud de la succin y del tiem
po durante el cual permanezcan instaladas en el suelo; y pue
de considerarse como un proceso de disminucin del ndice de
poros, que conduce a alteraciones significativas de la estruc
tura.
Por lo tanto, para todos los efectos, ese proceso es
tambin una alteracin estructural, constituyndose en un con
cepto ms amplio del cual la sobreconsolidacion as considera
da es un aspecto particular.
Es importante notar que la accin repetida de los ci_
clos de humedad-sequedad puede cambiar el potencial de expan
sin, pudiendo en unos casos, aumentarlo, y en otros disminuir
lo, a depender del tipo de suelo y de las condiciones de campe.
As, en los suelos o rocas esquistosas, los ciclos de
humedad-sequedad a veces pueden destruir enlaces diagenticos
y cimentaciones, haciendo el material ms plstico, y aumentan
do su posibilidad de expansin (Obermeier, 1973;
1967).
Skempton,
590
Otras veces los ciclos de humedad-sequedad pueden
tener una influencia qumica, generando enlaces como los de
xido de aluminio, en etapas iniciales, y recristalizaciones
como las del xido frrico, en etapas ms tardas, que disn
nuycn las caractersticas de expansin del suelo (Grant,1974;
Alian y Sridharan, 1981).
Obermeier (1973) tambin se refiere a que los ciclos
de humedad-sequedad pueden incrementar sensiblemente las carac
tersticas de enlaces dbiles de las arcillas, reduciendo su
potencial de expansin.
6.4 - Anlisis comparativo de los resultados de expansin con
y sin control de succin
El trabajo experimental efectuado, abarca el estudio
de la expansin para estados finales de saturacin y de no satu
racin, hacindose ensayos con y sin ciclos de humedad-sequedad,
realizados en su mayora bajo control de succin. Para poder de
terminar la influencia de las condiciones iniciales del suelo
en el comportamiento del material, se dedic especial cuidado a
la fabricacin de las probetas. Estas fueron preparadas de for
ma que tuvieran el mismo ndice de poros inicial, variando ni.
camente de grado de saturacin. As mismo, para minimizar
la
dispersin de las caractersticas estructurales iniciales, las
591
muestras se compactaron estticamente.
Considerando probetas con las mismas condiciones ini
ciales, la comparacin de los ensayos de expansin bajo succin
controlada con los de expansin por inundacin de manera sbi
ta, indica que el hinchamiento obtenido para la situacin final
de pF 0 es apreciablemente menor en los ensayos con succin
controlada (Tabla 6.IV). una de las posibles causas de estas
diferencias de comportamiento puede hallarse en la manera de
llevar las muestras a la inundacin; pues,
conforme
indica
Stepkowska (1980), la rapidez de humectacin es muy importante
en la evaluacin del potencial de expansin, porque cuando se
hace de manera ms lenta, la difusin que se establece en el
suelo no conduce a la formacin de una estructura de agregados
de partculas, ya que no habra presiones diferenciales
cientes para provocar disgregaciones del suelo. La
sufi_
presencia
de la membrana semipermeable tambin podra ejercer algn efec
to en este sentido.
En cuanto a los grados de saturacin alcanzados para
la condicin final de pF 0 son prcticamente del 100%
cuando
las muestras se llevan a la inundacin con succin controlada;
mientras que si la inundacin se realiza de forma sbita, los
grados de saturacin son algo menores que el 100% (Tabla 6.IV).
Esto parece indicar que este ltimo tipo de inundacin puede
ocasionar el atrapamiento de pequeas masas de gas en
partes
del suelo ms impermeables, como, por ejemplo, en grumos y zonas
592
TABLA 6.IV - Hinchamientos y grados de saturacin
finales de los ensayos de expansin
con v sin control ele la succin.
-)
(Kg/cm")
0,1
w.
Ensayos de expansin
>ron succin c o n t r o l a d a
Ensayos de expansin
s i n c o n t r o l de succin
Sr;
(%)
Ml/li
{ S r ) f [%)
(%)
H/H
24,0 + 0,2
97,1
13,05
99,6
7,10
32,0 + 0,2
97,3
8,42
99,7
2,01
36,0 + 0,2
98,1
3,78
99,4
0,41
24,0 + 0,2
97,5
6,89
99,5
5,60
36,0 + 0 , 2
97,8
0,99
99,9
-0,16
24,0 + 0,2
97,7
4,33
99,7
4,25
99,6
-0,1.5
1,0
2,c
*l.
36,0 + 0,2
97,9
-1,74
(%)
593
de poros extremadamente pequeos. Debe aclararse que esto no
contradice las ideas indicadas en el apartado 5.6.3 en rea
cin con la no oclusin de la fase gaseosa, ya que dicha no
oclusin se refiere a los casos de aumento uniforme de la ha
medad del suelo, como ocurre en los ensayos de expansin con
succin controlada, donde los grados de saturacin alcanzados
demuestran que la misma no se produce.
Finalmente, se debe destacar que uno de los requisi_
tos importantes en la realizacin de los ensaye de laboratorio
para la evaluacin de las caractersticas de expansin de un
suelo, es la de simular la forma en que se darn los cambios
de succin en las condiciones del campo. En este sentido, el
ensayo de succin controlada posee gran flexibilidad, y permi
te reproducir mejor dichos cambios.
6.5 - Modelo terico para el anlisis de la deformacin
unidimensional
Para interpretar y predecir el comportamiento de una
arcilla expansiva de forma ms completa es aconsejable emplear
un modelo matemtico en el cual se pueda obtener el significa
do fsico aue tienen los parmetros del mismo.
594
Teniendo en cuenta los proposites de esta investiga^
cin, es suficiente la formulacin de un modelo que explique
de forma conjunta el comportamiento de tensin-deformacin y
de succin-deformacin para variaciones de volumen unidimen
sionales.
A continuacin se indican las bases tericas del mo
dlo que ser utilizado para la interpretacin conjuna de los
resultados obtenidos experimentalmente.
Para describir el estado de tensin de un suelo no sa
turado, se necesitan dos variables tensionales independientes
(Fredlund y Morgenstern,1977). En este trabajo, para definir
el estado tensional del suelo, se utilizan las siguientes va
riables tensionales:
donde:
Q = tensin total aplicada
u Q = presin intersticial en el aire
u w = presin intersticial en el agua.
El trmino (<J-ua) traducir las cargas aplicadas exter
mente, mientras que (ua-uw) representar las succiones matri_
cales.
595
En e s t a i n v e s t i g a c i n no se considera la componente
de l a s u c c i n osmtica, admitindose que es d e s p r e c i a b l e
que permanece c o n s t a n t e . As mismo, se considera que l a tempe
r a t u r a permanece constante en todo momento.
La c o n t i n u i d a d de un elemento de suelo r e q u i e r e que
e l cambio de volumen t o t a l del mismo sea igual a la suma
de
l o s cambios de volumen de las fases presentes en e l sistema;
es d e c i r :
_X = +
V
=,
+ ea
(6.D
donde:
V = volumen total del elemento de suelo
V = volumen de acma en el elemento de suelo
w
V = volumen de aire en el elemento de suelo
a
0 = cambio relativo del volumen de agua en el
w
elemento de suelo
9 = cambio relativo del volumen de aire en el
a
elemento de suelo
Si dos de esos cambios de volumen son conocidos, el
tercero puede ser calculado; o, en otras palabras, se necesita
disponer de dos ecuaciones constitutivas para definir el cairtoio
de volumen de un suelo no saturado.
596
AV
La variacin de volumen relativa (-- - ) de un ele
r expresada como la suma de las defo
Daciones unitarias crtoaonales de la estructura del suelo, del
S
C- ? * "* & *" T O
i*-~\ C* (** *
(6.2)
"nnns
= componente de la deformacin unitaria,en la
direccin x
= componente de la deformacin unitaria, en la
direccin y
= componente de la deformacin unitaria, en la
direccin z.
Para obtener las ecuaciones constitutivas de la estruc
tura del suelo se pueden r< I alonar las deformaciones longitud^
nales unitarias con las variables tensiorales, de una manera se
miemprica, utilizando la siguiente extensin de la formulacin
W
elstica emoleada oara los suelos no saturados:
a'
u
(3v"
Y a'
" -u )
z a
MS
(o.. + o_ - 2u ) + - (u ^" Uw)
V
Z
a
<
E
s
,0. + a
2u
,+
"Vu>
u3
(u -u )
f
< * x * * -2U.) - S - - . /
E.
s
(6.3)
(6.4)
(5.5)
597
donde:
E s = mdulo de deformabilidad de la fase slida
con relacin a (o-u )
y g = coeficiente de Poisson de la fase slida
E'B = mdulo de deformabilidad de la fase slida
con relacin a (u -u ) .
a w
A su vez, la ecuacin constitutiva para la fase lqui_
da puede ser expresada del siguiente modo:
(a
i
+ a + a - 3 u
y
z
a
3 E
w
u -u
a w
,a cv
,
(6.6)
E
w
donde:
E = mdulo de deformabilidad de la fase lquida con
w
relacin a (a-ua)
E* = mdulo de deformabilidad de la fase lquida con
w
relacin a (ua-uw ) .
En el caso de deformacin unidimensional
vertical
(eje z) las deformaciones horizontales son nulas, y las varia
clones de las componentes horizontales de la tensin total son
iguales. Los trminos ( o - u j y (ay-ua) pueden ser calculados
por medio de las ecuaciones 6.3 y 6.4 del siguiente modo:
598
Sustituyendo la ecuacin 6.7 en la ecuacin 6.5,
resulta:
= m? . A(0_-u_)
ci
+ m
M u -u ) ,
a w
(6.8)
siendo:
(6.9:
^ "
s ^"V
(1+
m~ = ;
H->
(6.10)
Eg (1-V
donde:
m"f = mdulo de deformabilidad de la estructura del
suelo asociado con un cambio de (0 z -u a ); es
decir, cuando A(u a -u w ) es nulo
m~ = mdulo de deformabilidad de la estructura del
suelo asociado con un cambio de (ua-uw) ; es
decir, cuando A( a -u ) es nulo.
Z
9,
La ecuacin 6.8 se puede representar en el espacio por
una superficie tridimiensional constituida por dos familias de
curvas (Fig. 6.61).
Cuando sea conveniente usar el cambio del ndice
de
poros en vez de la deformacin, basta sustituir en la ecuacin
6.8 la expresin siguiente:
599
titutivo de la estructura
Fig. 6.61 - Modelo cons
de un suelo no sa turado, para deforma
ciones unidimensionales.
600
(6.11)
i + e )
donde e
es el ndice de coros inicial
Por lo tanto, la magnitud del levantamiento de una
capa expansiva vendr dada por la siguiente ecuacin:
;m.
u -u ,
_ \~ -u j + m.
3.
te
i *> \
aonae:
H = espesor original de la capa expansiva
JLH = levantamiento de la capa expansiva
En cuanto al cambio de volumen del agua en el eleraen
to de suelo, con base en las hiptesis asociadas a la deforma
cin unidimensional, se puede calcular del siguiente modo:
w
w
( r -u )
w
m,
i (u -u ) ,
a w
(6.13)
sxenao:
i+y
(6.14)
3 S ! 1~ '- '
w '
s '
w
''o
3 Evt .Es (1-ys )-2 Es. Ev/
3 E ' E,,.E'
(i-y
s'
(6.15)
601
donde:
w
mx pendiente de la relacin e n t r e 9 y (a -u ) ,
z
a
cuando A(u -u ) es nulo
*
'
el
w
m
2
- pendiente de la r e l a c i n e n t r e Q xy (u -u ) ,
w
a w
cuando A(o - u j es nulo.
El cambio de volumen del agua tambin puede ser expre
sado en peso, usndose la siouiente expresin:
w =
9 w (1+e o)
__
G
s
(6.16)
donde:
w = contenido de humedad expresado como r e l a c i n de
pesos
G = peso e s p e c f i c o r e l a t i v o de l a s p a r t c u l a s s l i d a s
La ecuacin 6.13 tambin representa una s u p e r f i c i e en
e l e s p a c i o t r i d i m e n s i o n a l c o n s t i t u i d a por dos familias de cur
vas ( F i g .
6.62).
De l o s c u a t r o mdulos de deformabilidad definidos ante
r i o r m e n t e (m^, nCJ, m" y m") , en general, para l a p r e d i c c i n d e l
s
s
l e v a n t a m i e n t o t o t a l , apenas son necesarios dos (n^ y m2) , ya que
e l c l c u l o d e l cambio de contenido de agua es p r e s c i n d i b l e .
Adems, cuando l o s cambios de l a tensin t o t a l son d e s p r e c i a b l e s
wm
602
- o " '
6.6 2 - Modelo constitutivo de la fase, lquida
de un suelo no saturado, para deforma^
ciones unidimensionales.
603
frente a los valores de la succin ^ i n
u tlon
^
' solo es necesario conocer
*
s
el modulo nu.
Para realizar el anlisis del levantamiento del sue
lo se necesita conocer las condiciones de tensin interna (suc
clones) y externa (cargas aplicadas) en las situaciones inicial
y final.
La tensin total inicial, Q 7 , puede ser
calculada
usndose la teora convencional de tensiones totales; y la ten
sin total final, ( a + La ) , puede ser estimada por medio
de
las teoras usuales en Geotecnia, basadas en la elasticidad.
En lo que se refiere a la determinacin de la presin
intersticial negativa en el agua, u , se debe calcular usando
las tcnicas expuestas en el captulo 4. En los ensayos de esta
investigacin, para la determinacin de la succin, se utiliz
siempre la tcnica de traslacin de ejes, cuyas ventajas e in
convenientes ya fueron ampliamente comentados, as como las pre
cauciones a tomar para que las lecturas sean correctas.
En los ensayos de expansin con succin controlada,
como ya se explic anteriormente, puede considerarse que
el
aire de los poros est intercomunicado y en contacto con
la
atmsfera. En estas condiciones la presin intergranular viene
dada por la expresin (Fig. 6.63):
:J
/
/ /
i
-' /
F i q . 6 . 6 3 - Modela ele un s ue 1 o no s a t u r a c i o .
605
siendo
"
(p
~ ua
o^ = P J
\'<V u w'
' ? . a > 0 - i j + CK. ,
(6.17)
ij
y donde
o . = temor de tensiones totales
p
= (
_)= componente hidrosttica del
3
tensor de tensiones totales
5 . . = smbolo ce fronecker
ID
a. . = componente desviadora del tensor de tensiones
totales
u
= presin en la fase gaseosa
= presin en la fase lquida
w
a. _. = tensor de las tensiones intergranulares
ID
A
a
- tensin superficial por unidad de longitud de
los meniscos de agua
= permetro de los meniscos aire-agua
El valor de / T.dx sera funcin del permetro de los
P^to auiere decir que, para grados de satu
a
meniscos aire-agua.
Esto quiere u
, . h l l H r d e la tensin superficial a las
racin bajos, la contribucin de
-av ron el incremento del
i*0 nart-culas
tensiones entre las
partcula aumentara con ^
A <m vez, la curvatura de la nter
permetro de los meniscos. A su vez,
in eme conduce a una disminucin de
face
aire-agua disminuye, lo que
606
u,-u,,. Pero, como A. aumenta, las implicaciones de esta alte
racin en la tensin intergranular tienden a ser atenuadas.
Como ya se dijo anteriormente, para los ensayos roal^
gados se admite que la succin osmtica a nivel macroscpico
es nula, interviniendo solamente la modificacin de la succin
patricial. Evidentemente, A nivel microscpico, la presin osm
tica tiene gran importancia en la produccin do la expansin.
Los resultados de los ensayos de expansin con succin
controlada, sin ciclos de humedad-sequedad, se representan en
las f.gurai $.64, 6.65 y 6.66, recogiendo en tres dimensiones
las relaciones entre la deformacin unitaria vertical, la succin
y la sobrecarga, sara el caso de probetas compactadas
con
el
mismo indica de poros 1,025*0,005) y humedades, respectivamen
te, iguales a 24,0 * 0,2 %, 32,0 + 0 , 2 !
36,0 + C,2 I. En
conformidad con la? observaciones de Matyas y Radhakrishna
(L568), Barden et alii (1969) y Fredlund y Morgonstern (1976),
ios resultados experimentales indican que tales superficies va
ran, segn se trato de trayectorias de incremento o de dismi
nucin de la succin, as como de trayectorias de carga o
de
descarga. Esto significa que los parmetros de deformabilidad
del suelo *C
mf) son vlidos para condiciones de deforma
cin montona, ya que sus valores pueden cambiar si hay trayectorias
con inreme .utos y disminuciones del volumen. La causa principal
de la modificacin de la superficie parece ser la inversin del
Pig. 6.64 - Relacin de la deformacin unitaria
vertical con la succin y la sobrecarga,
para las probetas con humedad de compac
tacion del 24%.
i
-a
6.65 - Relacin de la deformacin unitaria vertical
con la succin y la sobrecarga, para las pro
betas con humedad de compactacin del 32%.
w*m^*^m^mmmm
umr
iiii >_i:-m 'ni
.oy
Relacin de la deformacin unitaria vertical
p
ig. 6.66 -
con la succin y La sobrecarga- para las pro
betas con humedad de corapactacin del 361,
610
sentido de la humectacin o desecacin.
En las figuras c.67, 6.68 y 6.69 se representan las
superficies obtenidas para muestras sometidas previamente a
cinco ciclos de humedad-sequedad mediante trayectorias de suc
clon entre 2 y 1" Kq/cm4*. Estas superficies representan equi_
librios dinmicos a qu tiende el suelo partiendo de? un esta
do inicial determinado. Por tanto, los parmetros de deforma
bilidad m*
m permiten predecir las deformaciones relati_
vas tras los ciclos entre doi estados que sean abarcados por
dicha superficie, aprecindose una reducida influencia del sen
tiao secu
- ^ *S
**> ?*
**
;ravectotia.
/ ( vV
:_
r~
N?>/
Fig, 6.67 -
~z / - - /
'
'
Relacin de la deformacin unitaria vertical
:in y la sobrecarga, para las pro
con la succ:
ccmpactacin del 24% que
b e t a s con humedad de
icios de humedad-se_
sometidas a cinco c
fueron
quedad,
612
'
Sii
'
Relacin de la deformacin unitaria vertical
con la succin y la sobrecarga, para las pro
betas con humedad de coropactacin del 32% que
fueron sometidas a cinco ciclos de humedad-se
auedac.
613
F i g . 6.69 - Relacin
de
A~ unt-aria
la deformacin
nitaria vertical
fueron sometidas
quedad.
614
7. CONCLUSIONES
RECOMENDACIONES
Los resultados del trabajo de investigacin expuesto
a lo largo de los captulos precedentes permiten llegar a las
siguientes conclusiones:
a) La presin de hinchamiento se evala ms adecuada
mente por medio de ensayos con inundacin a volumen constante,
que por ensayos de expansin con posterior consolidacin.
b) Los ensayes de expansin con succin controlada
son los ms adecuados para evaluar el hinchamiento y la pre
sin de hinchamiento de los suelos, incluso para estados f^
nales de saturacin.
c) La forma de humectacin del suelo influye de modo
significativo en su expansin.
d) La determinacin de la presin de hinchamiento es
extremadamente sensible a los cambios de volumen, produciendo
se reducciones tanto ms significativas cuanto mayores sean los
hinchamientos permitidos.
e) La presin de hinchamiento1 del suelo sometido
ciclos previos de humedad-sequedad presenta valores notablemen
te menores que los obtenidos en ausencia de dichos ciclos.
615
f) La variacin del contenido de humedad de compacta
cin tiene relativamente poca influencia en la presin de hin
chamiento del suelo previamente sometido a ciclos de humedadsequedad .
g) La influencia de la carga externa en la relacin
succin-humedad se hace notar a partir de un determinado con
tenido de humedad, que aumenta con el valor de la carga apli_
cada.
h) En el proceso de expansin, el tiempo
necesario
para que se alcance el eauilibrio es menor cuanto mayor sea la
presin aplicada.
i) Para un mismo incremento de succin, el hinchamien
to se desarrolla ms rpidamente cuanto menores sean los nive
les de succin.
j) En el proceso de expansin, el tiempo necesario para
que se alcance el equilibrio disminuye cuando el suelo se ha so
metido previamente a
ciclos de humedad-sequedad.
k) Para un mismo incremento de succin, el hinchamien
,.., al
=i reducirse
r^inrirqp e_
ei nivel
to vertical aumenta
nxv^x de
M la succin corres
_
pondiente a dicho incremento.
616
1) Los linchamientos totales del suelo compactado del
lado seco de la curva de Proctor son considerablemente mayores
que los del lado hmedo, porque las mayores humedades
causan
menor deficiencia de agua y mayores cambios estructurales du
rante la compactacin.
m) Para valores de succin pequeos y cargas suficien
temente elevadas, el suelo expansivo puede presentar colapsos.
n) Tr>s los ciclos de humedad-sequedad, el hinchamien
to total que se produce al alcanzar la situacin final de pF 0
es prcticamente el mismo que se producir5'.a sin los ciclos.
) Las trayectorias de humedad-sequedad producen defor_
maciones remanentes progresivamente menores, que se anulan prc_
ticamente al alcanzar el cuarto o quinto ciclos.
o) La deformacin remanente producida por los ciclos
de humedad-sequedad crece al disminuir la carga vertical.
p) El hinchamiento parcial que se produce en la trayec_
toria de humectacin de cada nuevo ciclo es menor que en el an
terior, hasta alcanzar el tercero o cuarto ciclo, a partir del
cual las trayectorias son prcticamente idnticas.
q) La sobrecarga no afecta prcticamente a la pendiente
de la relacin hinchamiento-succin del suelo, tras los ciclos
617
de humedad-sequedad.
r) La pendiente de la relacin hinchamiento-succin,
tras los ciclos de humedad-sequedad, es tanto mayor cuanto me
or es la humedad de compactacin.
s) Los ciclos de humedad-sequedad producen una rigi
dizacin del suelo, que se estabiliza, prcticamente, al alean
zar el cuarto ciclo.
t) La accin repetida de los ciclos de humedad-seque
dad puede cambiar el potencial de expansin, pudiendo en unos
casos aumentarlo, y, en otros, disminuirlo, dependiendo
del
tipo de suelo y de las condiciones en que se producen los ci_
clos.
u) El hinchamiento es una magnitud variable y depen
diente del estado del suelo, sobre todo del grado de saturacin,
aunque tambin est influenciado por factores tales como' la
densidad seca, la estructura, la carga y la trayectoria de hu
medad-sequedad.
v) Las variables succin, presin total y cambio de
volumen, estn interrelacionadas para una trayectoria monto
na, y describen el comportamiento del suelo en cuanto a
deformabi1idad.
su
618
w) El efecto de la historia de tensiones influye sig_
nificativamente en la expansin.
s
s
x) Los parmetros de deformabilidad (n^ y m 2 ) corres
pondientes al equilibrio dinmico a que tiende el suelo despus
de los ciclos de humedad-sequedad, permiten predecir las defor
maciones relativas entre dos estados.
Ante los resultados obtenidos en esta tesis doctoral,
presenta gran inters el proseguimiento de estudios dentro de
este campo. En este sentido, parece conveniente realizar una
experimentacin con otros tipos de suelos expansivos, encamina
dos a generalizar dichos resultados, y obtener una cuantifica
cin ms universal de ios efectos encontrados en la
presente
investigacin.
As mismo, es recomendable que en los prximos estudios
se consideren aguas con diversas concentraciones electrolticas
as como muestras inalteradas.
A la par de esa va de exploracin en laboratorio, se
considera de fundamental importancia los estudios de campo, in
cluyendo la construccin de rellenos experimentales, pues para
conseguir un aprovechamiento prctico de estas investigaciones
es importante que se confirmen en casos reales.
8. REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
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